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Full text of "Peru"

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HARVARD COLLEGE 
LIBRARY 

SOUTH AMERICAN COLLECTION 




THE GIFT OF 

ARCHIBALD CARY COOLIDGE, '87 

AND 

CLARENCE LEONARD HAY, *o8 

IN REMEMBRANCE OF THE 

PAN-AMERICAN SCIENTIFIC CONGRESS 

SANTIAGO DE CHILE, DECEMBER 

MDCCCCVIII 

FROM THE LIBRARY OF LUIS MONTT 




-7^ 



^ 



JUICIO DE LÍMITES 



ENTRE 



EL PERÚ Y BOLIYIA 



PRUEBA PERUANA 

PRESENTADA AL 

GOBIERNO DE LA EEPÚBLICA ARGENTINA 

POR 

VÍCTOR M. MAURTUA 

ABOGADO T PLRKIPOTBKCIARIO E8PKCIAL. DKL PERÚ 



Tomo Undécimo 



OBISPADOS ¥ AUDIENCIA DEL CUZCO 



iP 



BARCELONA 

Imprenta de Henric» y Comp. 

1906 



Harvard CoUege Llbrary 

Clft of 
Archlbaid Carv Coolidge 

and 

Clarence Leonard Hay 

Aprll 7, 1909. 



May 16, 1914 

Transf erred to 

Harvard Law Llbrary 



OBISPADOS 



CREACIÓN DE LA AUDIENCIA DEL CUZCO 

Y 

AGREGACIÓN 

DB LA 

INTENDENCIA DEL PUNO AL VIRREINATO DEL PERÚ 



MEMORIAL del Obispo de Quito al Con- 
sejo pidiendo se respete los límites 
de Obispados que dio Vaca de Cas- 
tro y que San Miguel de Piura 
entre en su diócesis. 

Año 1548, 



Este es traslado bien y fielmente sacado de una división 
de los límytes de los Obispados destos Reynos del Perú, 
firmado del Licenciado Vaca de Castro, Governador que 
fué destos Reynos, ó rrefrendado de Pedro López, Scri- 
vano de su juzgado, segund por él páresela, su thenor del 
qual es este que se sigue: 

En la cibdad del Cuzco destos Reynos de la Nueva Cas- 
tilla, en diez é ocho días del mes de Hebrero, año del nas- 
cimiento de Nuestro Salvador Jesuchristo, de myll ó qui- 
nientos ó quarenta é tres años, el lUustre Señor Licenciado 
Christóval Vaca de Castro, Cavallero de la Horden de 
Santiago é del Consejo Real de S. M., ó su Governador y 
Capitán General en estos Reynos y provincias de la Nueva 
Castilla, ó Nuevo Toledo, llamada Perú, y en presenpia de 
mí, Pedro López, Scrivano de S. M. ó Theniente de Scri- 
vano Mayor del Juzgado destos Reynos de la Nueva Cas- 
tilla, dixo: que entre otras cosas que por S. M. le fueron 
mandadas y encargadas que hiziese en estos sus Reynos, 
fué una, que dividiese los Obispados dellos, de la cibdad 
del Cuzco ó de la cibdad de Los Reyes ó de la cibdad de 

T. XI. — 1 



*2 JUICIO DE LÍMITES 

San Francisco de Quito, según paresce por un capítulo de 
su Instrución, que su thenor es este que se sigue: 

« Yten: porque Su Santidad á suplicación é presentación 
nuestra, proveyó por Obispo de la cibdad del Cuzco, al Re- 
verendo yn Christo, padre Don fray BÍ9ente de Valverde, 
y agora entendida más la tierra, ansí por las rrelaciones del 
dicho Obispo, como de otras personas, ha parespido que 
convenía proveer, otros dos Perlados en ella, uno en la cib- 
dad de Los Reyes y otro en la cibdad de San Francisco de 
Quito. I así avernos presentado á Su Santidad para el Obis- 
pado de la cibdad de Los Reyes, al Reverendo yn Christo, 
padre fray Gerónimo de Loaysa, Obispo que al presente es 
de Cartajena, é para la cibdad del Quito, al Bachiller Gar9Í- 
días, clérigo. I para nombrarles y señalarles los límytes y 
distritos de sus Obispados, conviene tener entera rrelación 
de los sitios de las dichas cibdades; 

«Vos m£^ndo, que con toda brevedad, procuróys de vi- 
sitar, así las cibdades del Cuzco y Los Reyes , como las 
otras cibdades, villas y lugares, é poblaciones de toda 
la dicha provin9Ía del Perú, vos en persona; é lo más 
principal y aquello que cómodamente vos mysmo no pu- 
diéredes fazer y visitar, señaléys personas ábiles ó de 
confian9a que entiendan en la execución é cumplimyento 
de lo contenido en este capítulo, é de lo á él tocante; yn- 
formándoos vos ó cada una de las dichas personas, de la 
calidad de cada uno de los dichos pueblos, é del número de 
los vezinos, ó si conviene edificarse más pueblos, y en qué 
sitios y partes; y qué límytes deven tener agora ó para 
adelante los Obispados del Cuzco y Los Reyes y el Quito, 
que ansí se han erigido en la dicha provincia, para que 
los Perlados ó Cavildo, ó fábrica ó Beneficiados, tengan 
rrenta, congrua y onesta sustentación; ó si converná ele- 
gir otro algún Obispado en la dicha provincia. E de lo 
que 9erca dello os pareciere, enviéys particular rrela- 
9Íón, para que Nos lo mandemos ver ó proveer como 
convenga al servicio de Dios Nuestro Señor é nuestro. E 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 3 

señalaróys desde luego á cada uno de los dichos tres Obis- 
pados, los límytes que al presente vos pareciere que con- 
viene que tengan, porque cada uno sepa lo que está á su 
cargo, é se escusen las diferencias que sobre ello los dichos 
Perlados podían tener; ó dalles eys mis Cartas, que para 
ellos Ueváys; y para que guarden los límytes que por vos 
les fueren señalados, y siempre en las cosas que en esta 
Ynstrución se vos dizen desta calidad, tomaréys el pares- 
cer, prinpipalmente del dicho Grovernador, como es rrazón. 
Y porque en cumplimyento del dicho capítulo, aviendo 
primero andado desde el puerto de la Buenaventura, y de3- 
puós Q-overnación de Venalca9ar, ó provincia de Quito asta 
esta cibdad del Cuzco, asy por la sierra, como por los lla- 
nos; ó aviendo tomado parescer con personas dotas y que 
saben las dichas provincias ó términos dellas ó valor de 
los diezmos, de cada parte, una por esta cibdad del Cuzco, 
y otra por la cibdad de Los Reyes, y otra por la cibdad de 
San Francisco de Quito, é más las que paresció convenir 
para más y mejor declaración, dixo que hazía é hizo la di- 
visión siguiente: 

Obispado de la cibdad del Cuzco 

Al Obispado de la cibdad del Cuzco se le señalan, que 
al presente está vaco, por límytes y términos de su dióce- 
sis: la misma cibdad del Cuzco con todos sus términos ó 
jurisdición, é la villa de Guamanga, que en nuestra lengua 
se llama San Juan de la Frontera, con todos sus términos 
é jurisdición, que llegan hasta el valle de la Nasca, del Ca- 
9Íque Atunencana, que es término é juridición de la villa 
de Guamanga, ó parte términos con el Ca9Íque de la Nasca, 
que es de la jurisdición de la cibdad de Los Reyes. E por 
más arriva, la cordillera adelante, son térmynos de la 
dicha villa de Guamanga, los Chocorvos, que confinan, 
hazia los llanos, la sierra abaxo, con los Ca9Íques del valle 
(le Yca, que son términos é juridición de la cibdad de Los 



4 JUICIO DE I^ÍMITES 

Reyes; y más adelante, el Ca9Íque de Guaytara, que es tér- 
mino de la villa de Guamanga, ó parte términos la sierra 
abaxo, hazia los llanos, con el valle de la Naycaxa, que por 
otro nombre se llama el Tanbo pintado, que es de la juri- 
dición de la cibdad de Los Reyes; é más adelante, la sierra 
adentro y cordillera, el Ca9Íque del Vilcacaxa con todos 
sus términos, que es de la juridición de Guamanga, que 
confina, é parte tórmynos con Vrynayavio, que está en las 
cabe9adas de Lunaguana, que es término é juridición de la 
cibdad de Los Reyes. E más adelante, la sierra adentro, tie- 
ne por térmynos la dicha villa de Guamanga, la provincia 
de los Angaraes, que es de su jurisdición y llega hasta el 
rrío de Guarichuca, adonde se parten los términos entre el 
valle de Xauxa, juridición de la cibdad de Los Reyes, con 
la provincia de los Angaraes, que es juridición de la villa 
de Guamanga; é, ansimysmo, parten términos la juridición 
de la cibdad de Los Reyes con la juridición de la villa de 
Guamanga en la puente del Angoyaco; hazia la parte de 
los montes de Condesuyo, parte términos por Banbamarca, 
que es térmyno é juridición de la villa de Guamanga, la 
qual confina con los dichos montes de Condesuyo é con ella 
que Xapalanga que es térmyno é jurisdÍ9Íón de la cibdad 
de Los Reyes. 

Ansymysmo, se le señalan en su diócesis, la cibdad de 
Arequipa, que se llama la Villa Hermosa, con todos sus 
térmynos é juridición, que por la costa azia la cibdad de 
Los Reyes llega asta Ha9ari, térmyno é juridición de la 
Villa Hermosa; el qual Hacari confina é parte térmynos 
con el Ca9Íque de la Nasca, que es de la jurisdición de 
la cibdad de Los Reyes; ó por la parte de arriba, hazia la 
sierra, confina con Parinacocha que es térmyno é juridi- 
ción de la cibdad del Cuzco. E ansimysmo se le señala la 
villa de Plata, con el pueblo de Mynas de Porco, con todos 
sus términos é juridición, que confinan, por una parte, con 
los térmynos de la dicha cibdad de Arequipa, é por la otra 
parte, hazia Chile; costa arriba hasta el Ca9Íque de Tacama 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 5 

que es térmyno de la villa de Plata de los Charcas. E ansi- 
mysmo se le señala la tierra adentro, todos los pueblos que 
se descubrieren ó poblaren hasta el rrío Bermejo que es 
9erca del principio del puerto de Copayapo de las grandes 
nieves; ó ansimysmo todas las entradas de los Andes, con 
lo que en ellas se descubrieren é poblaren. 

Obispado de la cibdad de Los Reyes 

Al Obispado de la cibdad de Los Reyes que al presente 
está encomendado al muy rreverendo ó muy magnífico Se- 
ñor Don fray Gerónimo de Loaysa, se le señala por límy- 
tes é términos é diócesis: la misma cibdad de Los Reyes con 
todos sus términos é juridición, é la cibdad de Trugillo con 
todos sus términos ó juridición que llegan hazia la parte de 
San Myguel, por la costa hasta el Ca9Íque de Tuarme, que 
es de la juridición de Trugillo, que confina con el Ca9Íque 
de Jayanca, que es de la juridición de la cibdad de San My- 
guel; é por la parte de la sierra el Ca9Íque de los Guanbos, 
que es de la juridición de la dicha cibdad de Trugillo, que 
parte térmynos con los Ca9Íques Penachi é Guancabanba, 
que son de la juridición é térmynos de la dicha cibdad de 
San Myguel. Que le señalamos juntamente con esto, la cib- 
dad de la Frontera, que es en los Chachapoyas, con todos 
sus térmynos ó juridición, que llegan por la parte de la sie- 
rra hazia la cibdad de San Myguel, hasta el río grande que 
viene de Guánuco, que es el más principal rrío, é tiene por 
nombre Río Grande; é de la otra parte confina con los tér- 
mynos de la cibdad de Santiago, que es en Moyobanba, é 
con térmynos del pueblo de Guánuco. E, ansimysmo, se le 
señala la cibdad de Santiago de Moyobanba, é la en- 
trada de la tierra adentro, que al presente tiene á cargo de 
hazer el Capitán Juan Pérez de Guevara con todos los pue- 
blos que se descubrieren é poblaren por aquella entrada. E, 
ansimysmo, se le señala en su Obispado é diÓ9esis, la villa 
de Guánuco, con todos sus térmynos é juridición, que con- 



6 JUICIO DE LÍMITES 

finan con los térmynos de la cibdad de Los Reyes. E tanbién 
se le señala entrada de Ruparupa con todos los pueblos 
que se poblaren ó descubrieren. E declaramos que por el 
camyno de la costa, hazia Arequipa ó Villa Hermosa, lle- 
gan los térmynos de la dicha cibdad de Los Reyes hasta el 
Ca9ique de la Nasca, que es de la juridición de la dicha cib- 
dad de Los Reyes, con todos los térmynos del dicho Ca9Íque 
de la Nasca, por los llanos que confinan con el Ca9Íque 
Hacari, que es término é juridición de la cibdad de Are- 
quipa; é por la parte de la sierra, el Ca9Íque de la Nasca, 
parte térmynos con el Ca9Íque Atunlucana, que es de la 
juridición ó térmyno de Guamanga. E por más arriba en la 
sierra, tiene por términos el Ca9Íque de Yca, que es de la 
juridición de la dicha cibdad de los Reyes, é parte térmy- 
nos con los Chocorbos, que es Ca9Íque de la juridición é tér- 
mynos de la villa de Guamanga. E por más arriba, por 
la sierra adentro y cordillera, el Ca9Íque de Naicaxa, 
que por otro nonbre se llama el Tanbo pintado, que es de la 
juridición de la dicha cibdad de Los Reyes, que parte tér- 
mynos por encima de la sierra con el Ca9ique de Guay- 
tara, que es térmyno é juridición de la villa de Guamanga, 
Más arriba, la tierra adentro, las cabe9adas de Lunaguaná, 
que es Urinayavio, que están encomendados á Francisco 
de Herrera, é son de la juridición é térmynos de la cibdad 
de Los Reyes, é parte términos con el Ca9Íque Vilcacaxa 
que le tiene encomendado Grisóstomo de Hontiveros, que 
es de la juridición é térmynos de la villa de Guamanga. E 
más adelante, por la sierra adentro, son térmynos de la di- 
cha ciudad de Los Reyes, el valle de Xauxa, que llegan los 
térmynos deste dicho valle por una parte hasta el rrío que 
se llama Guarichaca, por la otra parte hazia los montes de 
Condesuyo, Banbamarca que es térmyno é juridición de la 
villa de Guamanga; é por otra parte, parte térmynos el 
dicho valle de Xauxa, juridición de la cibdad de Los Reyes 
con la puente de Angoyarco, por donde se parten los tér- 
mynos del dicho valle de Xauxa, con el Ca9Íque de los An- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 7 

garaes, que es de la juridición de la villa de Guamanga; 
con todos los pueblos que en esta juridición se poblaren. 

Obispado de Quito 

Obispado de la cibdad de San Francisco del Quito que 
está al presente encomendado al muy rre verendo ó muy 
magnífico Señor Don Gar9Ídíaz de Arias, se le señala por 
límytes y tórmynos de su diÓ9esis: la mysma cibdad de 
San Francisco de Quito con toda su juridición ó térmynos, 
é la villa de Pasto con su juridición é tórmynos, que 
llegan hazia la villa de Popayán hasta el pueblo de San- 
sala, que es de la juridición de Pasto, que parte tórmy- 
nos con el pueblo de Patra, que es tórmynos ó juridi- 
ción de la cibdad de Popayán, ó la villa de Puertoviejo con 
todos sus tórmynos ó juridición, que son hasta la baya de 
San Matheos, por luengo de costa, y la villa de Santiago, 
que por nonbre se dize la Culata, ó ysla de la Puna, con 
todos sus térmynos ó juridición, y la entrada ó poblazón 
de los Bracamoros, ola de las Suabaconas que caen entre 
los tórmynos de Piura ó Quito. Por la parte de la sierra, la 
cibdad de San Myguel con su juridición ó tórmynos, que 
llegan por la costa hazia Trugillo, hasta Jayanca con todos 
sus tórmynos, que confinan ó parte tórmynos ó límytes con 
Tuayme, Ca9Íque, que es de la juridición de la cibdad de 
Trugillo; ó consecutivamente, por parte de la sierra ó ha;zia 
la sierra, el Capique Penachi, que es de la juridición de la 
cibdad de San Myguel, ó parte tórmynos con el Ca9Íque de 
los Guanbos, el qual Ca9Íque de los Guanbos es de la juri- 
dición de Trugillo; ó por más encima de la sierra, el Ca9Í- 
que de Guancabanba con todos sus tórmynos ó límytes, que 
es de la juridición de la cibdad de San Myguel, ó parte tór- 
mynos con el Ca9Íque de los Guanbos, que son de la juri- 
dición de Trugillo. En este dicho ;^Obispado ó tórmynos 
aquí señalados, entran todos los pueblos que al presente 
están poblados ó se poblaren de aquí adelante, en aquel 



8 JUICIO DE LÍMITES 

paraje é comarca, que sean subjetos al dicho Obispado é 
dio9Ís. 

Lo qual dicho, el dicho Señor Governador dixo: que de- 
clarava é declaró, según ó cómo de suso se contiene, por 
virtud del dicho capítulo é facultad de S. M.; ó lo firmó de 
su nonbre. =: El LicENgiADO Vaca de Castro. = Ante my, 
Pedro López, Scrivano de S. M., &. 

Fecho é sacado fué este dicho treslado en la manera que 
dicha es, en la cibdad de Los Reyes de la Nueva Castilla, 
llamada Perú, á diez é seys días del mes de Hebrero año 
del nascimyento de Nuestro Señor Jesuchristo de myll ó 
quinyentos ó quarenta ó ocho años. Testigos que fueron 
presentes á lo ver corregir é concertar con el original que 
tengo en my poder, Pedro de Salinas, Escrivano público ó 
del Concejo desta dicha cibdad, ó Juan Franco y Pedro de 
Castañeda, Escrivano de S. M. 

E yo, Simón de Al9ate, Escrivano de SS. MM. ó The- 
niente de Escrivano Mayor destos Reynos, presente fuy á 
lo que dicho es, en uno con los dichos testigos, con el ori- 
ginal que está en mi poder, y doy fee, que va cierto y ver- 
dadero, y lo fize escrebir, y por ende fize aquí este mío 
signo ques á tal (hay un signo) en testimonio de verdad. 

Simón de Aléate. 

Scrivano de S. M. 



(Dd Arch. de Ind. — Est, 2. — Caj. 2.--Leg. y^,) 



INFORME del Obispo de Charcas sobre 
la manera de demarcar su diócesis 
y la del Cuzco. ^ 

(Sin fecha) 



Muy Reverendo y muy magnífico Señor: 

Los términos de los Obispados del Perú son y están re- 
partidos en la forma siguiente: 

El Obispado del Cuzco, por la vanda ó parte de Chin- 
chasuyo, que es hasia la ciudad de Los Reyes, se estien- 
den sus términos sesenta y cinco leguas basta la ciudad 
de Guamanga; y de ay basta el Valle de Jauja, vía recta, 
treynta leguas; de suerte que son por todos noventa y 
cinco. Confina con los términos de la ciudad de Los Re- 
yes. Los encomenderos de dicbo Valle de Jauja diezman 
en Guamanga, que es del Obispado del Cuzco. Es tierra 
poblada de muchos repartimientos. 

Por la otra parte, el dicho Obispado del Cuzco se es- 
tiende hazia la provincia que se llama Andesuyo. Está 
descubierto hasta cuarenta leguas, poco más ó menos, y 
diezman al Cuzco; por la cual parte se puede poblar otro 
pueblo de cristianos donde agora ocupa el Ynga, que está 
alzado. 

Por la otra parte, el dicho Obispado del Cuzco so es- 
tiende hazia la provincia que se llama Condesuyo, hasta la 



* El informe dobió ser expedido en 1552 por el primer obispo electo de Char- 
cas D. Tomás de San Martin, pues la erección del obispado se hizo en Madrid 
eul563. 

T. XI. — 2 



10 JUICIO DE LÍMITES 

mar, que está en término de la ciudad de Arequipa, que 
son setenta leguas. 

Por la otra parte, se estiende el dicho Obispado por la 
provincia de Collasuyo, que son ciento y noventa leguas 
hasta los Charcas, que es lo postrero; porque desde allí á 
Chile ay quinientas leguas, por costa de la mar, ó por la 
sierra abrá qua trecientas y tantas; y en el medio del cami- 
no está Tucumán, el cual ha de entrar por fuerza en uno 
de dos Obispados, ó en el Obispado de Chile, ó en el Obis- 
pado del Río de la Plata. 

Este dicho Obispado del Cuzco se ha de dividir y partir 
en una de dos maneras, según y cómo se partieron los 
otros del Perú, que es el de Los Reyes y Quito y Popayán; 
los quales se dividen por los términos de los pueblos y ciu- 
dades de los cristianos, teniendo siempre respecto á que al 
Obispado que en tiempos futuros no se puede más esten- 
der, de dalle los pueblos más comarcanos de cristianos, é 
al que se puede estender dalle menos pueblos de cristia- 
nos, esto es hablando con toda rectitud y verdad; y junta- 
mente se tiene respecto á las poblaciones de los indios por- 
que el Perú es tierra de muchos despoblados y de arenales, 
y conviene tener gran quenta con los pueblos de los cris- 
tianos á causa de la comunicación de los mantenimientos y 
carruaje dellos. 

Los que entienden aquella tierra y provincia, como 
V. M. se podrá informar de muchos que al presente resi- 
den en esta Corte, saben que la ciudad del Cuzco tiene la 
más población de todo el Perú, y la ciudad de Guamanga, 
porque por todas quatro provincias no tiene tierra alguna 
que no esté poblada de indios y sementeras. Por la banda 
de hacia Los Reyes dura la población y repartimientos 
hasta Xauxa, noventa y cinco leguas, y por la vanda de 
Andesuyo quarenta, y por la vanda de Condesuyo setenta, 
y por la vanda de Collasuyo setenta y sinco, hasta el Collao, 
sin aver despoblado ninguno. 

El Collao es término de la ciudad de La Paz, y desde 



ENTRB EL PEBÚ Y SOLIVIA 11 

el Collao, ciento y quinze leguas, hasta los Charcas, son 
pastos de ganado; y en todo esto no se da trigo ni mays, 
salvo otras legumbres, quinua y chuno y papas, que es co- 
mida de los indios del Collao, ececto en el despoblado de 
Paria, que dura quarenta é cinco leguas, hasta entrar en 
los términos de Charcas. 

E agora en esta Corte hay personas que han estado en 
Charcas ó Collao, que son Antonio de Villalpando y Gómez 
de E>ojas y Gerónimo de Soria, que es vecino de La Paz. 
Saben éstos, aunque yo en ello no les he hablado, que allá 
dividen el Obispado del Cuzco del de los Charcas en la for- 
ma siguiente: 

Al Obispado del Cuzco le dan la mesma ciudad del 
Cuzco con todos los términos sobredichos y poblaciones, y 
la ciudad de Guamanga con todos sus términos y poblacio- 
nes sobredichos, con el derecho á los pueblos que en estos 
mesmos términos se poblaren; porque en todas quatro pro- 
vincias, que son Chinchasuyo y Andesuyo, Condesuyo y 
Collasuyo, á donde menos se estiende, son cuarenta le- 
guas, y á donde más se estiende, son noventa y cinco; 
y en todas estas quatro provincias es la tierra tan poblada 
en derredor, que se pueden hazer muchos pueblos de cris- 
tianos á causa de las tierras de fructos y pastos y minas 
de oro y plata. 

Al Obispado de los Charcas le dan Arequipa con sus 
términos, que es puerto de mar donde se proveen los Char- 
cas y Collao, y el pueblo de La Paz, que está en el Collao, 
con sus términos, y la villa de La Plata, que está en los 
Charcas, con sus términos. En estos tres pueblos de cris- 
tianos abrá cincuenta vezinos que tengan indios, poco más 
ó menos. Entre Charcas y Arequipa está el Collao que se 
provee de comida, de mayz y trigo, de los términos de Are- 
quipa, los quales términos, por la parte de los llanos, tie- 
nen los de la ciudad de La Paz las vertientes dentro de los 
términos de Arequipa; y ansí tenían los Yngas, Señores de 
aquella provincia, que los términos de Arequipa, de parte 



12 JUICIO DE LÍMITES 

de la mar, los señala van por términos al CoUao, que está 
en lo alto, doncje sembravan mayz y ají para proveer los 
del Collao, y batatas y gamotes y otras cosas, porque no 
se da nada de esto en el Collao; con obligación á los del 
Collao, que proveyesen á los de los llanos de lana y carne 
y otras cosas que no se dan en los llanos. De manera que 
dan á este Obispado, de longo de la costa, donde no puede 
aver más población de cristianos, al dicho pueblo de Are- 
quipa, y á la ciudad de La Paz y á la villa de Plata con 
sus términos. 

Y para que la villa de Plata, á la qual S. M. y Su 
Santidad hazen ciudad, haziéndola cabeza de Obispado, sea 
poblada, requiérese que S. M. provea y los de su Real Con- 
sejo una Provisión Real para que los vecinos hagan casas en 
la dicha villa de Plata, porque se tenga cuenta con su crisp- 
tiandad; porque se van á hazer sus aposentos en minas 
dellos los que tratan en comprar y vender, y otros se van 
á hazer casas y aposentos en los pueblos de los indios, de 
los quales reciben hartos malos tratamientos. Sobre lo 
qual, si á Vuestra Merced otra cosa no pareze, tengo in- 
tención de dar una petición en Consejo, porque biven como 
alárabes; que yo me acuerdo que sentencié, por mandato 
del Ordinario, uno á no sé qué penas, porque le hallé con 
un monesterio de indias, cercado, y se halló después ca- 
torze dellas salir preñadas del mesmo y venir todas á pa- 
rir á un tiempo. 

El Obispado de Los Reyes entra la mesma ciudad de 
Lima con sus términos hasta Xauxa, que son treynta y 
cinco leguas, y entra el pueblo de León, que se llama de 
Guánuco, al pie de ochenta leguas; y por la cordillera va 
hasta Caxamalca, que entra por términos de la ciudad de 
Trujillo, que es en los llanos, dos leguas de la mar, y 
ochenta y tantas leguas de la ciudad de Los Reyes, y es 
del mesmo Obispado; y por la parte de la sierra, se es- 
tiende hasta Levanto y Chachapoyas, que se llama Le- 
vanto en lengua de indios y no sé el nombre en español. 



ENTRE EL PEBÚ Y SOLIVIA 13 

El Obispado de Quito se estiende y entra en la ciudad 
de San- Miguel con sus términos, puerto de Payta y el 
pueblo de Guayachil, donde se tómala 9ar9aparrilla, y es 
debajo de la equinoxial, y el pueblo de Santiago, y Puerto 
Biejo, donde nacen las esmeraldas, y la ciudad de Loja, 
que se llama La QsLTCfB, por otro nombre, y San Francisco 
de Quito con todos sus términos hasta Pasto; confina con 
Popayán; pasa la línea equinocial por encima de Quito. 
De Pasto adelante corre el Obispado de Cali y Popayán. 

Esto es lo que yo siento y alcanzo. Suplico á Vuestra 
Merced que haga llamar ante sí á los que an estado en 
Charcas y CoUao y Cuzco y en las Yndias del Perú para 
que, visto por todos, se les lea esta división, y vean si yo 
en un punto falto. 

Visto esto, suplico á Vuestra Merced señale los límites 
como le pareciere y fuere informado, que yo no pretendo 
sino acertar, porque cuanto más me cupiere, tanto más es- 
taró obligado á dar quenta. 

Sierbo de Vuestra Merced que sus manos besa. 

El Obispo de los Chaecas. 



(Del Arch. de Ind. — Est. 74. — Caj. ^.— Leg. 44.) 



REALES CÉDULAS sobre posesión del 
primer Obispo de La Plata y deli- 
mitación de esta diócesis y la del 
Cuzco, 



11 de Febrero de 1553. 



Real Cédula á la Audiencia de Los Reyes y Cabildo de La Plata 
para que pongan en posesión de su diócesis al nuevo Obis- 
po de los Charcas, fray Tomás de San Martín. 

Don Carlos, etcétera. = A vos el nuestro Presidente é 
Oydores de la Audiencia Real de las provincias del Perú 
que residís en la 9Íudad de Los Reyes, é á vos los Alcaldes 
ó otras qualesquier Justicias de la villa de La Plata ó 
9Íudad de La Paz, ó á todos los Con9ejos, JustÍ9Ías, Regi- 
dores, Caualleros, Escuderos, Offi9Íales ó Ornes buenos de 
todas las 9Íudades, villas y lugares que son y entran en los 
límites del Obispado de la dicha villa de La Plata que es 
en la provin9Ía de los Charcas, ó á otras qualesquier per- 
sonas á cuyo cargo ha estado y está la administra9Íón de 
las yglesias de las dichas 9Íudades, villas y lugares que 
entran en los dichos límites, á quien lo deyuso en esta 
nuestra Carta contenido toca y atañe: Salud y gra9Ía. 

Bien sanéis, ó deuéis sauer cómo Nos presentamos á . 
nuestro muy Sancto Padre al rreuerendo yn Christo, Pa- 
dre Don fray Thomás de Sanmartín, de la Orden de Sanc- 
to Domingo, al Obispado de la dicha villa de La Plata; 
al qual Su Santidad por virtud de nuestra presenta9Íón, 
proueyó de la dicha yglesia y Obispado, é le mandó dar y 



ENTBE EL PER tí Y BOLIVIA 15 

dio SUS Bullas dello; y por su parte, fueron presentadas 
ante Nos, é nos fué supplicado le mandásemos dar nuestras 
cartas executoriales, para que conforme a las dichas Bullas 
le fuese dada la posesión del dicho Obispado, é se le acu- 
diese con los frutos y rentas del, y para que pudiese poner 
sus Prouisores é Vicarios é otros Offi9Íales en el dicho 
Obispado ó como la nuestra mer9ed fuese. Las quales di- 
chas Bullas mandamos ver á los del nuestro Consejo de las 
Yndias. 

Y por ellos vistas, fué acordado que entretanto, é hasta 
que por Nos ó por los Reyes, nuestros sub9esores, se alar- 
gan ó acortan los límites del dicho Obispado, tengan el 
dicho Don fray Tomás de Sant Martín los límites que 
por Nos han sido señalados al dicho Obispado de la dicha 
villa de La Plata, é se le acuda con los diesmos é otras 
cosas que como á tal Obispo le pertenes9en, é que deuía- 
mos mandar dar esta nuestra Carta para vos, en la dicha 
razón; é Nos touímoslo por bien . 

Por la qual vos mandamos á todos é á cada vno de vos, 
según dicho es, que veáis las dichas Bullas que por parte 
del dicho Obispo Don fray Tomás de Sanmartín os serán 
presentadas; é conforme al thenor y forma dellas, le deis 
y hagáis dar á él ó la persona ó personas que su poder 
ouieren, la posesión de la dicha yglesia é Obispado de la 
dicha villa de La Plata, para que lo tenga con los límites 
que le han sido señalados, entretanto é hasta que Nos ó los 
Reyes, nuestros sub9esores, alargamos ó acortamos los di- 
chos límites, según dicho es; y le tengáis por Obispo y 
Prelado, hazióndole acudir con los fructos y rentas, dies- 
mos y réditos que como á Obispo del dicho Obispado le 
pertenes9Íeren, dende el día que por Su Santidad fué con- 
firmado al dicho Obispado en adelante; y le dexéis y consin- 
táis hazer su offi9Ío pastoral y exer9er su jurisdÍ9Íón epis- 
copal por sí y por sus Ofi9Íales é Vicarios, en aquellas cosas 
é casos que según derecho é conforme á las dichas Bullas é 
Leyes de nuestros Reynos pueden é deuen húsar, y en 



16 JXnCIO DE LÍMITES 

todas las cosas y casos que pertenes9Íeren á la jurisdi- 
9ión eclesiástica; é le deis todo fabor y ayuda; y pidién- 
doos auxilio del bra90 seglar se lo deis, conforme á de- 
recho. 

E los vnos ni los otros no fagades ni fagan ende al 
por alguna manera, so pena de la nuestra mer9ed ó de diez 
mili marauedís para la nuestra Cámara, á cada vno que lo 
contrario hiziere. 

Dada en la villa de Madrid, á on9e días del mes de 
Hebrero de mili y quinientos y 9Ínquenta y tres años. 

Yo EL PatNOIPE. 

Refrendada de Ledesma.= Señalada del Marqués, Gre- 
gorio López Sandoual, Hernán Pérez, Eiuadeneyra, Bri- 
briesca, Sarmiento. 



Real Cédula determinando los límites de los Obispados del Cuzco 

y de La Plata 

Don Carlos, etcétera. = Por quanto por la buena rela- 
9Íón que tovimos de la persona, vida é costumbres del 
reuerendo yn Christo, Padre Don fray Tomás de Sanmar- 
tín, de la Orden de Sancto Domingo, le presentamos á 
nuestro muy Sancto Padre para Obispo de la villa de La 
Plata, que es en la prouin9Ía de los Charcas, y Su Santi- 
dad por virtud de nuestra presenta9Íón , le hizo gra9Ía y 
mer9ed del dicho Obispado é dio facultad para que Nos 
pudiésemos señalarle los límites que auía de tener, é alte- 
rarlos, y mudarlos quándo é cómo nos pare9Íese. 

E Nos queriendo hazer declara9Íón 9erca dello, é seña- 
lar los límites que an de tener ansí el dicho Obispado de 
la villa de La Plata como el Obispado del Cuzco, para que 
cada uno de los Perlados dellos sepa lo que es á su cargo 
y entienda en hazer en ello su offi9Ío pastoral; visto y 
platicado por los del nuestro Consejo de las Yndias, fué 



ENTKE EL PEKÚ Y SOLIVIA 17 

acordado que deuíamos mandar dar esta nuestra Carta en 
la dicha razón, ó Nos teñírnoslo por bien. 

Por la qual señalamos y damos de límites á cada uno 
de los dichos Obispados del Cuzco ó villa de La Plata, 
cada quin9e leguas de término en torno por todas partes, 
que comien9en á contarse en cada Obispado del pueblo 
donde estuuiese la yglesia catedral; y la demás tierra qne 
ouiere entre los dichos límites de las quin9e leguas del 
vno Obispado al otro, mandamos qne se parta por medio, 
é que cada uno dellos tenga su mitad por 9ercanía, con 
tanto que la 9Íudad de La Paz con sus términos sea y 
entre en el dicho Obispado de la villa de La Plata, ó con- 
que ansy, partido por mitad, la cauezera que cupiere en 
qualquiera de los dichos Obispados, entre con ella sus 
subjectos, aunque estén en límites del otro Obispado. Y 
que esto se guarde y cumpla entretanto que Nos ó los 
Reyes nuestros sub9esores alargamos ó acortamos los di- 
chos límites, ó por Nos otra cosa se prouee. 

E mandamos al nuestro Presidente é Oydores del Au- 
dien9Ía B*eal de las prouincias del Perú, que reside en la 
9Íudad de Los Reyes, que conforme á lo en esta nuestra 
Carta contenido, prouean que los dichos Obispados tengan 
los dichos límites, y que guarden y cumplan y hagan guar- 
dar y cumplir lo en ella contenido, y contra el thenor y 
forma della no vayan ni pasen ni consientan yr ni pasar 
en manera alguna. 

Dada en la villa de Madrid, á onze días del mes de He- 
brero de mili y quinientos y cinquenta y tres años. 

Yo EL Príncipe. 

Refrendada de Ledesma.= Señalada del Marqués, Gre- 
gorio López Sandoual, Hernán Pérez, Riuadeneyra, Bri- 
biesca, Don Joan Sarmiento. 



(Del Arch. de Ind. — Est. 109. — Caj. l.-^Leg. 3.) 

T. XI. — 3 



MEMORIAL presentado al Consejo por 
el P. Francisco Churrón, exponien- 
do sus méritos y pidiendo una 
recompensa. 

1583, 

Memorial 

Muy Poderoso Señor: 

Francisco Churrón natural del lugar de Sal9edillo del 
Obispado de Burgos, dize: que há veynte y tres años que 
rreside en las Indias y prouincias del Pirú donde a servido 
á Dios y á S. M. con mucha rretitud, diligen9Ía y cuidado 
en los ministerios y cargos siguientes: 

El año de sesenta con cartas de recomenda9Íón de V. A. 
se enuarcó y llegó al Nuevo Reino, donde ayudó á po- 
blar el pueblo de Los Remedios en el valle del Corpus 
Christi, en compañía del Capitán Francisco de Ospena, 
donde estimo quatro años; al cauo de los quales, aliándose 
con auilidad, letras y espirien9Ía y graduado de bachiller, 
por auer estudiado en Alcalá de Henares los cursos nece- 
sarios, Don fray Joan de los Barrios, Obispo del dicho 
Nueuo Reino, entendidas sus partes y birtud, le persuadió 
dexase el exer9Í9Ío que tenía y se ordenase, y ansí lo puso 
por obra, y dentro de poco tiempo cantó misa, y el dicho 
Obispo le suplió en vna dignidad de Maeseescuela, y de 
allí le proueió en la Bicaría de la ciudad de Mariquita y 
sus minas, á donde bautÍ9Ó más de tres mili personas; y por 
tener vna hermana y tres primas hermanas en el Pirú, 



ENTBE EL PERÚ Y BOULVIA 19 

dexó la dicha pla9a y se fué á rresidir á las dichas pro- 
uin9Ías del Pirú, y en el camino fué persuadido por el 
Prouisor de Popaián á que fuese Bicario de Cartagt), por 
auer falta de sacerdotes, donde estubo vn año; y en este 
tiempo bautizó y conuertió más de seis mili personas. 

Y de allí se fué á la 9Íudad de Quito, y entendido por 
el Presidente Santillana sus partes y auilidad, le hÍ90 de- 
tener para que leyse artes á los frayles de San Francisco y 
estudiantes que allí auía; y, en sede bacante, estando en el 
dicho exer9Í9Ío, se le hÍ90 mer9ed de la Bicaría de la 9ÍU- 
dad de Pihura. 

Y de allí se fué á la 9Íudad del Quzco, donde rresidió 
en la Bicaría del CoUao y probin9Ía de Sangauán, 9Ín- 
co años, donde conbirtió y bautizó más de seis mili áni- 
mas; y auiéndose aprouechado mucho en la léngoa de los 
naturales, fué llamado para ayudar á ha9er la cartilla y 
cate9Ísmo y sermones con que se enseña y predica nues- 
tra Fee en aquellos Reinos; donde fué electo por Esami- 
nador general de la léngoa en el dicho Obispado, y se le 
dio lÍ9en9Ía para confesar todas gentes y administrar los 
sacramentos en todo el dicho Obispado. 

Y auiéndole elegido por Bisitador del dicho Obispado, 
lo confirmó el Birrey Don Francisco de Toledo para la 
bisita general, en compañía del Capitán Pedro de Baldés, y 
bisitó é hÍ9o rredu9Ír las prouin9Ías de los Vbinas y Mages 
y Condesuio y Pomatanbos, que son más de 9Íen legoas 
de distrito; y auiendo llegado el Doctor Don Seuastián 
de Lartaun por Obispo del dicho Obispado, le hÍ9o Bi- 
sitador general de su Obispado, y Bicario de la prouin9Ía 
de los Andes, y Cura de toda la gente que biuía en su distri- 
to, donde casó y bautizó mucha gente. 

Y últimamente, fué Cura y Bicario de la 9Íudad de Are- 
quipa; y durante este tiempo, con su doctrina y léngoa, 
bautizó más de beintidós mili personas, y casó más de 
quatro mili. Tradnxo la Vula de l a San cta Cru9ada e n la 
léngoa de los indios, y auiendo sido corregida por el Co- 



20 JUICIO DE hUuTES 

misario del Santo Offi9Ít), la predicó en presen9Ía del Li- 
pen^iado Don Pedro Ramírez de Quiñones, Presidente que 
fué de las Charcas, con mucha a9eta9Íón de los oyentes; 
como todo consta y pare9e por los títulos de los dichos 
cargos de que a9e presenta9Íón, y, siendo ne9esario, luego 
yncontinente se ofre9e á dar bastante ynforma9Íón de los 
dichos 8ervÍ9Íos, y de sus partes y auilidad, y como es 
christiano biejo, hijodalgo, notorio. 

Atento lo qual, y á que desea permane9er y servir á 
V. A. en las dichas Indias, donde tiene la dicha hermana y 
parientes, á V. A. suplica, en remunera9Íón de los dichos 
sus servÍ9Íos, le aga mer9ed del Deanazgo ó Tesorería que 
están bacos en la 9Íudad de Los Reyes. 

Y quando esto no aya lugar, le aga mer9ed de vna Ca- 
nongía que, ansimismo, está baca en la dicha 9Íudad de Los 
Reyes, por muerte del Canónigo Lo9ana; que en ello rre9Í- 
uirá particular mer9ed. 

Fbancisco Chubrón de Aguilab. 

Al memorial con todas sus calidades. En Madrid á 12 de 
Diziembre de 1683 años. = El Licenciado Baños. 



Provisión del Curazgo de Tono, Guari-Guari y Toaima 

Nos el Doctor Don Sebastián de Lartaum, por la mise- 
ración diuina é de la Santa Sede Apostólica, Obispo del 
Cuzco, y del Consejo de S. M., &. 

Por la presente, comfiando de bos el reberendo padre 
Francisco Churrón de Aguilar, clérigo presbítero, en que 
descargaróys la con9encia Real de S. M. ó nuestra; con- 
formándonos con la erec9Íón y funda9Íón desta sancta 
iglesia catedral y todos supjetos, y con las Cédulas Reales 
de S. M., en su nombre vos presentamos é nombramos para 
la dotrina llamada Tono y Guariguari y Toaima, enco- 



ENTRE EL TEItÚ Y liOUVlA 21 

mendadas en Arias Maldonado y otras personas, que están 
reduzidas en el pueblo del dicho Tono y Guari y Toayma, 
con todos supjetos. 

E vos damos poder cumplido para que podáis oir de 
confe9Íón y administrar los Sanctos Sacramentos á todos 
los yndios y naturales del dicho curazgo, é los dotrinar ó 
yndustriar en las cosas de nuestra Sancta Fee Cathólica, 
y absolberlos de todos los pecados y casos, avnque sean 
reserbados á la Sancta Sede Apostólica, avnque sean con- 
tenidos en la Bula de la Qena del Señor, que por espe9Íal 
preuilegio de S. S., con9edidos á los Perlados destas partes. 

Y en la dicha dotrina que ansí hizióredes á los dichos 
yndios, vos conformaréis con las Constituciones sinodales, 
cartillas ó cathesismos deste Obispado, nuevamente fecho 
y enmendado en la lengua general de los dichos naturales, 
y roman9eado en la nuestra castellana, so las penas y en 
las dichas Constitu9Íones conthenidas. 

Y en cada vna semana diréys dos missas por la comber- 
sión de los dichos naturales; y si en alguna semana, por al- 
gún justo ympedimento, no las pudiéredes dezir, las diréis 
en otra. 

E como tal Cura podáis oyr de confe9Íón y adminis- 
trar los Sanetos Sacramentos á todos los españoles y otras 
qualesquier personas que rresiden y rresidieren ó se halla- 
ren en el dicho Curazgo, como no sean en los casos reserba- 
dos; y con vuestra Sédula cumplan el pre9epto de la Igle- 
sia. Y en las dichas confisiones vos conformaréis con la li- 
9en9Ía que para ello tenéis. 

E podáis hazer y hagáis qualesquier ynforma9Íones de 
qualesquier pecados públicos, y contra qualesquier perso- 
nas, y fechas y 9erradas y selladas y firmadas de vuestro 
nombre, las embiéis ante Nos ó ante el nuestro Juez de 
la nuestra Audiencia, para que se prouea, en el caso, jus- 
tÍ9Ía. 

Y mandamos en birtud desta obedien9Ía y so pena de 
descomunión mayor lata sententia ypso fado yncurrenda 



22 JUICIO DE LÍMITES 

lo contrario haziendo, á qualquier clérigo ó Cura á cuyo 
cargo están ó estubieren los libros de los casados y bapti- 
zados é padrón, bienes, ornamentos de las iglesias del 
dicho Curazgo, os lo den y entreguen con la rrela9Íón en- 
tera del dicho Curazgo, y se salgan del para que libremente 
hagáis lo que de suso vos encargamos. So la qual dicha pena 
mandamos á los encomenderos y personas á cuyo cargo es- 
tán ó estubieren los dichos yndios, vos acudan y paguen y 
hagan acudir y pagar con el salario de dineros y otras co- 
sas que por rrazón de la dicha dotrina ó ocupa9Íón que en 
ello abéis de thener, debáis aber y gozar; é los Indios con 
la rra9Íón de comida. 

La qual dicha presenta9Íón y nombramiento vos faze- 
mos en la manera que mejor podemos, y vos proueemos á 
la dicha dotrina por el tiempo que fuere nuestra voluntad 
y no más; reser bando como rreserbamos el examinaros en 
lo que fuere nesesario y nos pare9Íere. 

Y vos mandamos no salgáis de la dicha dotrina, hasta 
tanto que otro sacerdote que por Nos fuere proueydo sea 
llegado á ella, sopeña de cinquenta pesos de plata corriente, 
la mitad para la nuestra Cámara y la otra mitad para gas- 
tos de justÍ9Ía y fábrica desta sancta iglesia, por mitad . 

Dada en el Cuzco. 

Otrosí, mandamos á vos el sudicho que todos los domin- 
gos y fiestas que los dichos naturales se juntaren á la do- 
trina, salgáis á la ofrenda, para que de su propia voluntad, 
sin que á ello les compeláis, ofrescan la limosna que ellos 
quisieren dar de su propia y mera voluntad, como dicho es. 

Episcopus Cuzquensis. 

Por mandado de S. I. = Juan de Padilla, Notario Apos- 
tólico. 

Certificación. Yo Juan de Quirós, Scriuano nombrado desta provin9Ía 

de los Andes por el muy magnífico Señor Juan Gutiérrez 
Flores, Corregidor della por S. M., doy fee y verdadero tes- 



ENTRK EL PERÚ Y BOLIVIA 23 

timonio á los Señores que el presente vieren cómo el Señor 
Francisco Churrón de Aguilar, clérigo presbítero, en cum- 
plimiento de la prouisión de estotra parte, entró en esta 
prouin9Ía á veinte é tres días del mes de Mar9o de este 
presente año; y en ella, desde el dicho tiempo acá, y al pre- 
sente, a vsado ó vsa el ofi9Ío de Vicario ó Cura desta prouin- 
9Ía, como por la dicTia prouisión se manda, celebrando los 
diuinos ofi9Íos é haziendo lo demás tocante al dicho cargo. 
Y en fee dello, para que conste, de pedimiento del dicho Se- 
ñor Francisco Churrón de Aguilar, di el presente, que es 
ffecho ^n este asiento de Aguatono á quin9e días del mes 
de Abril de myll ó quinientos é setenta é quatro años. Tes- 
tigos Rodrigo de Solís y Gerónimo Martyn. Y el dicho Se- 
ñor Corregidor que estava presente lo firmó de su nombre 
ó ynterpuso á ello su avtoridad y decreto judÍ9Íal. Y en fee 
de ello lo firmó de my nombre. 

Juan Gutiébrez Flobes. = Joííw de Quirós, Scriuano 
nombrado. 



Provisión de la Vicaría de Tono, Pilcopata, etc. 

Nos el Doctor Don Sebastián de Lartaun, por la mise- 
rasión diuina y de la Sancta Sede Apostólica, Obispo del 
Cuzco, y del Consejo de S. M., &. 

Por quanto, con acuerdo de nuestros muy charos y ama- 
dos hermanos Deán y Cauildo de esta nuestra sancta igle- 
sia, por justos respetos y causas que á ello nos an mouido, 
hemos diuidido las prouin9Ías, repartimientos y dotrinas de 
todo este nuestro Obispado, en Vicarías, conforme á la dis- 
posÍ9Íón ó comodidad de la tierra, ó conuiene para ello nom- 
brar personas con quien nuestra con9Íen9Ía se descargue; 

Por tanto, confiando de la vendad é sufi9Íen9Ía de vos el 
muy reberendo padre Francisco Churrón de Aguilar, clé- 
rigo presbítero, y que sois persona deligente para en lo 
que por Nos vos fuere encargado ; 



24 JUICIO DE LÍMITES 

Por la presente vos creamos ó nombramos por nuestro 
Juez y Vicario de las dotrinas de Tono, Pilcopata, Toay- 
ma, Pilco, Paucartambo, Gruaylla, Callanga, Lares, Ampa- 
raees, Colquepata, con sus anexos, con sus subjetos, para 
que podáis con pensuras, si fuere ne9esario, compeler é yr 
á mano á los Juezes seglares y otros qualesquier que pre- 
suman de se entrometer y entremetieren á vsurpar y dañi- 
near en qualquier manera que sea la jurisdicción y libertad 
eclesiástica que á Nos solamente é á nuestros Juezes de de- 
recho pertene9e. E podáis azer y agáis qualesquier informa- 
9Íones, assí de ofi9Ío como á pedimiento de partes, en casos 
9Íuiles y criminales; y á los culpados por ellos podáis pren- 
der y secrestar sus bienes, y remitirlo con todo ello á nues- 
tro Prouisor, si acae9Íere en la jurisdÍ9Íón desta ciudad del 
Cuzco, ó á los Vicarios de las demás ciudades deste nuestro 
Obispado en cuyo distrito cayere vuestra Vicaría, siendo el 
delicto de tal grauedad que la requiera. 

Y vos damos poder é facultad para que en todas las di- 
chas dotrinas de vuestra Vicaría é pueblos dellas, que aquí 
ban expresadas, con sus anexos é otros pueblos, que aquí 
no se espresan por no saberse, y sean de vuestro distrito 
y no vos conste estar en la jurisdisión de otras Vicarías á 
la vuestra comarcanas, podáis hazer y hagáis tazmía, 
que es matrícula é padrón de todas las cossas que haya de 
que dezmar, assí de semillas é ganados como de coca, fru- 
tas, abes, quessos, lanas, a9Úcares y otras qualesquier co- 
sas que sean frutos de la tierra, y de lo demás que dez- 
marse deba, assí deste presente año como para en los 
venideros; y también de las cossas que se debe diezmo de 
los tributos que los yndios dan á sus encomenderos, y en 
qué parbe las dan, aunque sea con mitas, plata é oro é otra 
cossa por con9Íerto que entre ellos aya ó por autoridad de 
la Real Justicia; y assimismo de las cosas que crían é be- 
nefi9Ían los naturales, como sean de Castilla. Y echo el 
dicho padrón de todo lo susodicho, con rrela9Íón de las 
personas ó diezmos, por sus géneros ó cantidad, nos la 



ENTRE Eli PERÚ Y BOLIVIA 25 

embiaróys firmada de vuestro nombre y de vuestro Secre- 
tario que para lo criar vos damos facultad, para eu todo 
lo contenido en esta nuestra prouisión. Y en el entre- 
tanto, mandéys publicar por todo vuestro distrito si ay al- 
guna persona que quierra arrendar todos los dichos diez- 
mos ó parte dellos, assí spañol como Capique, le admitáys 
la postura, que ha de ser en plata ensayada y marcada. E 
em hazer rremate nos abisaréys del que más diere, para 
que sobre ello proveamos; y en caso que no se hallare arren- 
dador, los podéys cojer y beneficiar, disponer, vender á 
nuestra voluntad y deste Cauildo ó de la persona que para 
ello tenga nuestro poder; y hauióndose de hazer rremate, 
según dicho es, le haréys en persona segura, que dé fianzas, 
sometiéndolos en las escripturas que se otorgaren á la ju- 
risdÍ9Íón eclesiástica; que para todo lo susodicho, qualquier 
cosa y parte de ello, vos damos bastante poder, como de de- 
recho se r requiere. 

E mandamos, en virtud de santa obediencia y so pena 
de excomunión mayor, á todos y qualesquiera personas 
vos ayan y tengan por tal nuestro Vicario y acudan á 
vuestros Uamamyentos y vos den quenta de todo lo que 
dicho es. Y por lo en esta nuestra prouisión conthenydo, no 
es nuestra voluntad esentaros á vos ni á los Curas ni feli- 
greses de vuestro distrito de la jurisdicción de los dichos 
nuestros Prouisor é Vicario désta y demás ciudades donde 
cae vuestra Vicaría, la qual dexamos en su faerca ó vigor. 

Dada en el Cuzco á quinze días del mes de Henero de 
myll é quinientos setenta y cinco años. 

E por esta nuestra prouisión no somos visto, en quanto 

á la jurisdición, derogaros la que tenéys de Sicario de los 

Andes. ^ ^ 

Episcopüs Cuzquensis. 

Por mandado de S. I., Luys de Olvera. 

(Del Arch. delnd.—Est, 71,— Caj, S,— Leg. 24.) 



INSTRUCCIÓN de las Doctrinas de 
los Obispados de la ciudad del 
Cuzco y ciudad de La Plata, con la 
distancia á la ciudad de cada Doc- 
trina, y salario y provechos de sus 
Curas. 

(Anónimo y sin fecha,) * 



Instrutión de las doctrinas de los Obispados de la giudad del Cuzco y 
ciudad de La Plata. Los pesos sentienden ensaiados, y las leguas 
se an de entender desde las giudades de donde fueren las juri- 
diciones. 

Ciudad del Cuzco 

Puguiura. Un clérigo; tiene de salario seis9Íentos pesos, 
está una legua, y de pie de altar docientos. 

Xaquijaguana. Un clérigo; tiene de salario seis9Íentos 
pesos, está cinco leguas, y pie de altar trecientos. 

Limatambo. Un clérigo; tiene de salario quinientos pe- 
sos y está siete leguas, de pie de altar 9Íento. 

Curaguaci. Un clérigo; tiene de salario quatrocientos 
pesos, de pie de altar do9Íentos. 

Avancai. Un clérigo; tiene de salario quatro9Íentos pe- 
sos, está diez y ocho leguas, de pie de altar docientos. 

Curanba y otro pueblo de los Quichuas. Un clérigo; 
tiene de salario quatro9Íentos pesos, está veintitrés leguas, 
tiene de pie de altar do9Íentos. 



Parece ser de finos del siglo xvi. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 27 

De la Corona Real 

Andaguailas y otros dos pueblos. Tres clérigos, á seis- 
cientos pesos cada uno, pie de altar á trecientos, está trein- 
ta leguas. 

Quichuas 

Tinta. Tiene un clérigo con seiscientos pesos de salario, 
está treinta leguas y pie de altar trecientos. 

Chuquinga. Un clérigo con seispientos pesóte, está qua- 
renta y seis leguas, entre Mutca y Pairaca, de pie de altar 
trecientos. 

Cotaniras y Guarnan Palpas. Un clérigo; tiene seis- 
cientos pesos de salario, está treinta y cinco leguas, tiene 
de pie de altar decientes. 

Aymaraes 

Guaquilgua. Quatro frailes de la Merced, á trecientos 
pesos, está quarenta leguas. 

Yanaca, Están tres frailes de la misma Orden, tienen de 
salario á trecientos pesos, está quarenta leguas. 

Sae9a y Guamani. Un clérigo; tiene de salario seiscien- 
tos pesos, está quarenta y tres leguas, y de pie de altar 
trecientos. 

Parinacocha. Quatro clérigos á seiscientos pesos y de 
provechos á trecientos, está sesenta leguas. 

Corona Real 

* Cotavanvas y Omasuios. ^í^^^^ clérigos, á 8eis9Íentos 
pesos, de provechos á trecientos, están catorce y veintitrés 
leguas. 

Yanaguaras 

Piti. Un clérigo. Tiene seiscientos pesos de salario, y 
provecho ducientos, está quinze leguas. 

Quamanmarca [?]. Tiene dos clérigos, á seiscientos pesos 



28 JUICIO DE Li&lITES 

cada uno; están otros dos pueblos sin éste; provechos á tre- 
cientos pesos, está veintidós leguas. 

Condesuio , 

Paucarbanba y otro pueblo. Un clérigo; tiene quinien- 
tos pesos de salario, está quatro leguas, tiene decientes de 
pie de altar. 

Paururo. Un fraile de la Merced; tiene de salario tre- 
cientos pesos, está siete leguas. 

Chilques. Un clérigo; tiene de salario quinientos pesos, 
está nueve leguas, pie de altar docientos. 

Papres. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, está 
diez y ocho leguas, tiene de pie de altar docientos. 

Velilla. Dos clérigos á seiscientos pesos, está veintidós 
leguas, y tiene de provechos ducientos pesos. 

Capamarca. Un clérigo; tiene de salario seiscientos pe- 
sos y de provechos ducientos, está veinte leguas. 

Livitaca. Un clérigo con otros dos pueblos; tiene de sa- 
lario seiscientos pesos y de provechos docientos, está vein- 
titrés leguas. 

Alca. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y du- 
cientos de provecho, está quarenta y dos leguas. 

Auruma. Un clérigo con seis9Íentos pesos de salario y 
du9Íentos de provecho, está cuarenta y dos leguas. 

Cotaguaci. Un clérigo, seiscientos pesos de salario, du- 
cientos de provecho, está quarenta y tres leguas. 

Achanquillo. Un clérigo con otros dos pueblos; tiene de 
salario seiscientos pesos, está cinquenta y dos leguas, pie 
de altar docientos. 

Poinatanbo. Tres frailes de la Merced, con cada trecien- 
tos pesos, está cinquenta y 9Ínco leguas. 

Antisuio y Valle de lucai 

Chinchero y Maras. Uu clérigo; tiene quinientos posos 
de salario, y está dos y tres leguas, ciento de pie de altar. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 2Í) 

Tambo, ün clérigo con quinientos pesos de salario, está 
siete leguas, pie de altar ducientos. 

Yucai. Un clérigo con quinientos pesos de salario, está 
quatro leguas. 

Ghuailavanba. Un frayle francisco con ducientos y cin- 
quenta pesos de salario, está tres leguas. 

Catea. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, está 
seis leguas, de pie de altar decientes. 

OmaypÍ9ac. Un clérigo con quinientos pesos de salario, 
está quatro leguas, de pie de altar 9ien pesos. 

Paucartanbo.'Está un clérigo con seiscientos pesos de 
salario y provechos tre9Íentos, está quince leguas. 

Challavanba. Un clérigo con quinientos pesos de salario 
y ducientos de provecho, está diez y siete leguas. 

Acos. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, está 
diez y ocho leguas, pie de altar decientes. 

Chacras de coca 

Tono. Un clérigo seiscientos pesos de salario y quatro- 
cientos do provechos, está treinta leguas. 

Pilcopatas. Un clérigo con seiscientos pesos, y quatro- 
cientos de provechos, está treinta leguas. 



La provincia del Collaü 

Oropesa. Un clérigo con quinientos pesos de salario, 
está tres leguas, de pie de altar docientos. 

Andaguairas. Está un clérigo con quinientos pesos de 
salario, está 9Ínco leguas, entra en esta doctrina Urcol; pie 
de altar docientos. 

Quiquixana. Un clérigo con quinientos pesos de salario, 
está nueve leguas, tiene de pie de altar docientos. 

Quchoa, chacra de Coca. Un clérigo con quinientos pe- 
sos de salario, está treinta leguas, de pie de altar do- 
cientos. 



30 JUICIO DE LÍMITES 

Pomacancha. Un clérigo con quinientos pesos de sala- 
rio, está quinze leguas, de pie de altar docientos. 

Yanaoca. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, 
está diez y ocho leguas, tiene de pie de altar docientos. 

Checa y otros dos pueblos. Un clérigo con seiscientos 
pesos de salario, está veintitrés leguas, tiene de pie de al- 
tar docientos. 

Pichigua. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, 
está yeintisóys leguas, tiene de pie de altar docientos. 

Yauri. Un clérigo con seis9Íentos pesos de salario, está 
veintisiete leguas, de pie de altar docientos. 

Chisacopi. Un clérigo, tiene otro pueblo y seiscientos 
pesos de salario, está catorze leguas, de pie de altar do- 
cientos. 

Ooupapata y Tinta. Un clérigo con seiscientos pesos de 
salario, está diez y seis leguas, otros docientos de pie de 
altar. 

Cacha y otro pueblo. Un clérigo con seiscientos pesos 
de salario, está diez y siete leguas, otros docientos de pie 
de altar. 

Sieguana y Maraugani. Un clérigo con quinientos pesos 
de salario, está veinte leguas, otros docientos de pie de altar. 

Una legua de Chungara, fuera del camino Real, está un 
pueblo de Ordeño de Valencia, donde está un clérigo con 
quinientos pesos de salario; está treinta y dos leguas; otros 
docientos de pie de altar. 

Aya vire. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
docientos de provechos, está treinta y ocho leguas. 

Pucará. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está quarenta leguas. 

Calapuja y otro pueblo. Un clérigo con seiscientos pesos 
y du9Íentos de provecho, está quarenta y siete leguas. 

Lampa. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está quarenta y seis leguas. 

Cavana y Cavanilla. Un clérigo con seiscientos pesos de 
salario y trecientos de provechos, está cinquenta leguas. 



ENTEE EL PERÚ Y SOLIVIA 31 

AtuncoUo. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está cinquenta y tres leguas. 

Mañoso. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está cinquenta y seis leguas. 

Jullaca y Caracote. Un clérigo con seiscientos pesos de 
salario y trecientos de provechos, está cinquenta y dos 
leguas. 

Horuro. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está treinta y cinco leguas. 

Nuñoa. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
du9Íentos de provecho, está treinta y cinco leguas. 

Asillo. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, tre- 
cientos de provecho, está treinta y ocho leguas. 

Sangaván, chacras de coca. Un clérigo con seiscientos 
pesos de salario, trecientos de provecho, está cinquenta y 
cinco leguas. 

Asángaro. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está quarenta y una legua. 

Caravaya, minas de oro, está en San Juan del Oro y 
otros pueblos. Un clérigo con seiscientos pesos en oro y 
cuatrocientos de provecho, está setenta leguas. 

Los cerros de Oporuma, minas de oro. Un clérigo con 
ochocientos pesos en oro y quatrocientos de provecho, está 
setenta leguas. 

Chupa. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y tre- 
cientos de provecho, está quarenta y seis leguas. 

Arapa. Un clérigo con seiscientos pesos y trecientos de 
provecho, está quarenta y dos leguas. 

Caminaca y Caquixana. Un clérigo con seiscientos pesos 
y trecientos de provechos, está quarenta y seis leguas. 

Chiquicache y otro pueblo. Un clérigo con seis9Íentos 
pesos de salario y trecientos de provecho, está quarenta y 
nueve leguas. 

Taraco. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
trecientos de provecho, está cinquenta y dos leguas. 



32 JUICIO DE LÍMITES 

JüRIDICIÓN DE LA CIUDAD DE AbEQüIPA 

Obispado de la ciudad del Cuzco 

CoUeni, La Chimba y Socavaja. Tres fraires dominicos 
á trecientos pesos cada uno, esté media legua. 

Chiguata. Está un fraire dominico con trecientos pesos 
de salario, está tres leguas. 

Char acato. Un fraire mercenario con ducientos pesos, 
está dos leguas. 

Pocsi. Un fraire francisco, con trecientos pesos de sala- 
rio, está quatro leguas. 

Ovinas. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, está 
nueve leguas. 

Uquinayomane. Un clérigo con quinientos pesos de sa- 
lario, está doze y quinze leguas. 

Carumas. Un clérigo seiscientos de salario, está veinte 
leguas. 

Torata y (^amegua y Cochuna y Moquegua. Un clérigo 
con seis9Íentos pesos de salario; es también cura despafio- 
les que allí tienen viñas, y tiene de provechos trecientos 
pesos; está treinta y dos leguas. 

Hilavaia. Está un clérigo con quinientos pesos de sala- 
rio, está quarenta y quatro leguas. 

Tacana y Taquiaca. Un clérigo con quinientos pesos de 
salario, y es cura de los españoles que residen en el valle de 
Qama; terna, de provechos ducientos pesos; está cinqueuta 
leguas. 

El puerto de Arica, con el curato de los españoles que 
allí rresiden, quinientos pesos, provechos quatrocientos; 
está cinquenta leguas. 

Tarapacá y otros quatro pueblos. Un clérigo con sete- 
cientos pesos de salario, provechos tre9Íentos, está ochenta 
y cinco leguas. 

Aquí se acaba la Juridición acia Chile, ques la costa. 



ENTBE EL PERÚ Y BOUVIA 33 



COMIENgA LA SIERRA 



CoUaguas y Cavana y otros dos pueblos. Quatro fraires 
franciscos á ducientos pesos de salario, está doze leguas. 

Majes. Un clérigo con quatrocientos pesos de salario, 
está doze leguas. 

Acones. Un clérigo con quinientos pesos de salario, 
veinte y cinco leguas. 

Chuquivanba. Un clérigo con seiscientos pesos de sala- 
rio, está treinta leguas. 

Machacaguain y otros dos pueblos. Un clérigo con qui- 
nientos pesos de salario, está treinta leguas. 

Chachas, Juridición del Cuzco. Un clérigo con quinien- 
tos pesos de salario, está quarenta leguas. 

Panpacolca. Un clérigo con quinientos pesos, está qua- 
renta leguas. 

Andagua. Un clérigo con quinientos pesos, está veinti- 
dós leguas. 

Ocoña, en la costa y llanos. Un clérigo con quatrocien- 
tos pesos de salario, está veintiocho leguas. 

Acarí. Un clérigo con quatrocientos pesos, está sesenta 
y quatro leguas. 

Ático y Atiquipa. Un clérigo con quatrocientos pesos, 
quarenta y dos. 

Caravelí. Un clérigo con quatrocientos pesos, está 
treinta leguas. 



34 JUICIO DE LÍMITES 



Comienza el Obispado de la ciudad de la Plata. 

JURIDICIÓN de la dicha CIUDAD. 

Corona Real 

Yndios que fueron del General Pedro de Ynojosa: Ma- 
cha con los demás pueblos á él sujetos, seis fraires fran- 
ciscos, á quatrocientos pesos cada uno de salario; están 
veinte leguas. 

Pocona. Quatro fraires franciscos á quatrocientos pe- 
sos de salario, están treinta leguas. 

Anparaes. Dos clérigos á ochocientos pesos, están á 
ocho leguas. 

Chichas. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
están veinte leguas. 

Cochabanbas, de dos encomenderos. Un clérigo con 
ochocientos pesos de salario, está treinta y cinco leguas. 

Misque. Está un clérigo con ochocientos pesos de sala- 
rio, está treinta y tres leguas. 

Zapacari. Dos fraires augustinos á quatrocientos pe- 
sos, están treinta y dos leguas. 

Paria. Están tres fraires augustinos á quatrocientos 
pesos, están quarenta y cinco leguas. 

Chayanta. Dos clérigos á ochocientos pesos, treinta 
leguas. 

Vn pueblo de Don Juan de Belasco. Un clérigo con 
ochocientos pesos de salario, está treinta leguas. 

Otro pueblo de Varba y Roxas. Un clérigo con ocho- 
cientos pesos de salario, está treinta y quatro leguas. 

Otro pueblo de Diego de Almendras, un clérigo con 
seiscientos pesos, está ocho leguas. 

Otro pueblo de Martín de Almendras y Villanueva. 
Un clérigo con quinientos pesos, está quinze leguas. 

Otro pueblo de Fernando de Silva. Un clérigo con 
ochocientos pesos de salario, está treinta y cinco leguas. 



ENTRE EL PEBÚ Y SOLIVIA 35 

Puno. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, está 
veinte y cinco leguas. 

Chaqui. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
está catorze leguas. 

AuUagas. Un clérigo con ochocientos pesos, está vein- 
tiocho. 

Chuquicota. Un clérigo con ochocientos pesos, está 
treinta y dos. 

Quillacas. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
está treinta y ocho leguas. 

Vroquillas. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
está treinta y ocho leguas. 

Lipes. Un clérigo con ochocientos pesos, está quarenta 
y 9Ínco leguas. 

Atacama. Un clérigo con quinientos pesos de salario, 
está cinquenta y ocho leguas. 

Antamarca. Un clérigo con ochocientos pesos de salario; 
entra aquí Orinoca; está treinta y ocho leguas. 

Culquimarca. Un clérigo con ochocientos pesos de sa- 
lario, está quarenta y quatro leguas. 

Totora. Un clérigo con ochocientos pesos, está pinquen- 
ta y siete. 

Curaguara. Un clérigo ochocientos pesos, está sesenta 
y cinco leguas. 

JURIDICIÓN DE LA ClUDAD DE LA PaZ 

Obispado de los Charcas 

Llacsa. Un clérigo con seiscientos pesos de salario, y 
ducientos de provecho, está quatro leguas. 

Tiaguanaco. Un clérigo con ochocientos pesos de sala- 
rio, decientes de provecho, está nueve leguas. 

Guaqui. Un clérigo con ochocientos pesos de salario y 
decientes de provecho, está doze leguas. 

Machaca. Un clérigo con ochocientos pesos de salario y 
trezientos de provecho, está catorze leguas. 



36 JUICIO DE LÍMITKS 

Mamañeca y Machaca la chiqa. Un clérigo con ocho- 
cientos pesos de salario, está veintiocho leguas, y quatro- 
9Íentos de provecho. 

Caquiavite. Un clérigo con ochocientos pesos de salario 
y quatrocientos de provecho, está catorze leguas. 

Caracote. Un clérigo con ochocientos pesos de salario 
y quatrocientos de provecho, está veinte leguas. 

Caquingora. Un clérigo con ochocientos pesos de sala- 
rio y quatrocientos de provecho, está diez y seis leguas. 

Callapa. Un clérigo con ochocientos pesos de salario y 
quatrocientos de provecho, está doze leguas. 

Calamarca. Un clérigo con ocho9Íentos pesos de salario 
y du9Íentos de provecho, está ocho leguas. 

Viacha y otros pueblos. Un clérigo con ochocientos 
pesos de salario y dupientos de provecho, está seis le- 
guas. 

Siqa9Íca. Un clérigo con ochocientos pesos de salario y 
ducientos de provecho, está veinte leguas. 

Caracollo. Un clérigo con ochocientos pesos de salario 
y quatrocientos de provecho, está treinta leguas. 

Pucará. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
provechos du9Íentos, está seis leguas. 

Guarina. Un fraire mer9enario, quatrocientos pesos de 
salario, está doze leguas. 

Achacache. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
provechos trecientos; está veintidós leguas. 

Escama. Un clérigo con seiscientos pesos de salario y 
du9Íentos de provecho, está veintiocho leguas. 

Carabuco. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
provechos du9Íentos, está treinta y cinco leguas. 

Larecaxa, con curato de los españoles que allí rresiden, 
ochocientos pesos, provechos tre9Íentos, está quarenta y 
9Ínco. 

Anbana y Omanata. Un clérigo, seiscientos pesos de sa- 
lario y ducientos de provecho, está quarenta leguas. 

Cangalla y Camata, con el curato de las chacras de 



KXTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 37 

coca. Un clérigo ochocientos pesos de salario, de provechos 
quatrocientos; está cinquenta y cinco leguas. 

Moho. Un clérigo, ochocientos pesos de salario, prove- 
chos dupientos; está treinta y cinco leguas. 

Guancané. Un clérigo con seiscientos pesos de salario 
y ducientos de provechos, está quarenta leguas. 

Capachica. Un clérigo, ochocientos pesos de salario y 
tre9Íentos de provechos, está quarenta y 9Ínco leguas. 

PaucarcoUa. Un clérigo, ochocientos pesos de salario, 
está treinta y nueve leguas, provechos ducientos. 

Puno é Ycho. Un clérigo, ochocientos pesos de salario 
y trecientos de provechos, está treinta y cinco leguas. 

(*Al margen: Queda por poner los pueblos del Mariscal 
y otros mitimaes, questán en los Yungas y Quichuas»). 

Comienza la provincia de Chüquito 

De la Corona Real de S. M, — Del mismo Obispado 

La ciudad de Chüquito. Quatro clérigos á ocho9Íentos 
pesos de salario y quatro9Íentos de provechos, está treinta 
leguas de La Paz. 

Acora. Dos clérigos á ochocientos pesos de salario y 
provechos á quatrocientos, está dos leguas de Chuquitu. 

Ylavi. Dos clérigos á ochocientos pesos de salario y de 
provechos á quatro9Íentos, está seis leguas. 

Juli. Quatro teatinos á quinientos pesos de salario, 
están á nueve leguas. 

Pomata. Tres clérigos á ochocientos pesos, provechos á 
quatrocientos, está á doze leguas. 

Cepita. Un clérigo con ochocientos pesos de salario, 
y quatrocientos de provechos, está diez y ocho leguas. 

Yunguio y Copacavana. Un clérigo con ocho9Íentos pe- 
sos de salario y du9Íentos de provechos, está diez y ocho. 

Cae á la costa los pueblos Torata y Gamegua que es- 
tán á cargo del cura de Moquegua y Cochuna, arriba di- 



38 JUICIO DE LÍMITES 

chos, en la Juridición de Ariquipa, con el salario dicho y 
leguas. 

Tarata y Patina, está un clérigo, seiscientos pesos de 
salario, provechos. El Obispo del Cuzco está de Chiquito 
treinta y dos leguas y lo mismo Torata y Moquegua. 

(Al margen del original se marcan numéricamente los 
salarios de los clérigos, aprovechamientos y distancia de 
los pueblos á la ciudad). 



(Del Arch. de Ind. — Est. 7/.— Caj. 5. -Tjeg. 13.) 



DIVISIÓN del Obispado de los Charcas. 

Año 1603. 



El Obispado de los Charcas tiene de largo por el ca- 
mino rreal del Cuzco lo que ay de Paucarcolla á Santa 
Cruz de la Sierra, que son duzientas y treinta leguas de 
longitud, antes más que menos, y de latitud, por diferentes 
partes, á piento, y 9Ínquenta, más y menos. 

Tiene de juridÍ9Íón las prouin9Ías siguientes: 

Por el camino rreal, tiene la prouinpia de Chucuito, 
Omasuyo, Chuquiabo, con los yungas de Caracato, Paca- 
xes, Carangas, Larecaxa, Cochabamba, Paria, Quillacas^ 
Aullagas, Pitantora y Charcas, que es dende la venta de 
enmedio hasta Chuquisaca. Tiene comarcanos, á Potosí, el 
valle de Mataca, Mojotoro, Quarioma, Guaicoma, Tarixa, 
Ozoncota, Pilaya, Paspaya, y los Chichas, Misque y Po- 
cona. Hazia Sancta Cruz de la Sierra, Tomina, toda la pro- 
uinpia de Sancta Cruz, La Barranca, y lo que ay descu- 
bierto de los Chiriguanaes. 

Hauióndose esto de partir en tres Obispados, ha de ser 
en la úianera siguiente: las cathedrales se an de llamar 
La Plata, La Paz, y Sancta Cruz; salvo que la cathedral 
désta ha de estar en la Barranca, porque es enmedio de la 
juridÍ9Íón que se le ha de dar, y de otra suerte estará mal 
acomodada y peligrosa. 

A cada Obispado dóstos se le a de repartir la tierra en 
esta manera: 



40 JUICIO DE LÍMITES 



Obispado de La Paz 

Al Obispado de La Paz se le an de dar por anexos: 
toda su juridÍ9Íón, y la prouiíKyia de Chucuito, y Omasuyo 
hasta la raya del Cuzco, Pacaxes, Carangas, Paria, Cara- 
cato y sus Andes, Larecaxa y sus Andes; y aunque en ra- 
zón de distrito y juridÍ9Íón bastaua esto para este Obis- 
pado, conviene se le dé también la prouin9Ía de Cocha- 
banba, para que de los diezmos della se pueda sustentar la 
cathedral, respecto de que en todo lo dicho, por ser pára- 
mos, no se cojen fructos de Castilla; y, así, no ay diezmos. 

Obispado de La Plata ó Charcas 

Al Obispado de La Plata que oy tiene la cathedral en 
Chuquisaca, se le dexa toda su comarca, que son: Potosí, 
Mataca, Mojotoro, Tarija, Ozoncota, Guanoma, Guaicoma, 
Pilaya, Paspaya, Quillacas, AuUagas, y la prouin9Ía de 
los Chichas, hasta la juridición de Tucumán por el camino 
rreal, y hasta Chille por Atacama. 

Obispado de Santa Cruz de la Sierra, en La Barranca 

Al Obispado de Sancta Cruz, cuya cathedral ha de estar 
en la Barranca, por el inconveniente dicho, se le da por 
juridÍ9Íón: La Barranca, Santa Cruz de la Sierra, Tomina, 
Misque y Pocona, con sus Andes, de forma, que está en 
medio de todo la cathedral, y con esto quedará vn Obis- 
pado, no muy pingüe, avnque lo será más que el Paraguai 
Cartagena y Panamá y otros muchos, y uendrá á ser de 
los muy buenos. 

Este es el modo que me pare9e más conveniente para 
hazer esta partÍ9Íón. Y digo que es cosa no sólo conuenien- 
te sino necesaria que sean éstos, tres Obispados; y no dos. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 41 

Y la rrazón está prouada con la experiencia, porque en 
setenta y seis años que há que ay Obispos en los Charcas, 
ninguno ha puesto los pies en Sancta Cruz, por la aspereza 
de la tierra, y poco útil que dello se puede sacar; y par- 
tiendo este Obispado en solos dos, forcosamente ha de ser 
la cathedral del vno en la de La Plata; y siendo así el 
mismo ynconveniente corre que hasta aquí, pues se queda 
tan lexos como estaua, y aún mayor, porque siendo los 
Obispos (como nesesariamente lo serán) menos ricos que 
sus antecesores, sentirán más el gasto que harán en la vi- 
sita de tierra tan pobre, y ella se quedará como siempre, 
sin que su Prelado la uea. Todo lo qual cesa con el tercero 
Obispado en la forma dicha. Y esto siento, debaxo de mejor 
parecer; y me ofrezco á sustentarlo, si alguno de los que 
lo an visto fuere de contrario parecer. 

Fecho en Valladolid á 26 de Agosto de 1603 años. 

Licenciado Alüarez de Andrade. 



(De la Bib. Real de Madrid. Ms. {2-0-3),— Pieza 68.) 



T XI.— 6 



APUNTAMIENTOS acerca de la división 
que se pretende hacer del Obispado 
de los Charcas, Provincia del Perú. 

12 de Octubre de 1608, 



La necesidad que ha tenido la Iglesia de Dios de que los 
Prelados della sean poderosos y ricos en lo temporal no 
sólo para acudir á las obligaciones de sus officios soco- 
rriendo las necesidades de los pobres (para quien Dios 
Nuestro Señor les constituyó despenseros), sino también 
para sustentar la autoridad de sus. dignidades y repressen- 
tarlas con el aparato conuiniente, bien claro lo ha mostrado 
el común parecer de todos los fieles, y se a conocido aun en 
la primera y suprema Silla Romana que todo el tiempo que 
fué pobre fué poco estimada y temida de los herejes y age- 
nos de nuestra Santa Fe y no tan reuerenciada aun de los 
Príncipes cristianos que más la han desseado entronipar, 
como consta de historias que no es menester referirlas. 

Y ansí, el magno Emperador Constantino, mouido con 
zelo de christianíssimo Monarca procuró añadir al espiritual 
poder del Pontífice Romano el temporal de bienes y señoríos, 
para que ansí tuuiese fuer9as para reprimir los herejes é ino- 
bedientes y oponerse á qualquiera fuer9a que á la Iglessia 
se le pretendiese hazer, juzgando por importantísimas las 
riquezas temporales para todo esto, y por necesarias para la 
autoridad de aquella Santa Sede Apostólica, y aun, lo que 
más es, por congruentes para la estima del Euangelio y su 
promulgación, por tener los ojos tan de carne los que de 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 43 

fuera miran la Iglessia, y no tan limpios ni espiritualizados 
los hijos della, y que naturalmente causa reuerencia en 
todos, el trono, autoridad y poder del Superior. 

Y tanto más es necessario lo dicho en tierras nueuas, á 
donde la Fe se comien9a á plantar y entrar en estima, y 
mucho más en el Pirii, á donde la gente natural del es ser- 
uil y hecha á superiores eclesiásticos y seglares, en su gen- 
tilidad poderossos, ricos y estimados. Porque aunque sea 
uerdad que la sencillez delEuangelio desde el principio de su 
nacimiento se ha tratado y promulgado por gente pobre y hu- 
milde (para que, misteriosamente, como arguUe el glorioso 
Apóstol San Pablo * se atribuya á la poderosa mano de Dios 
y verdad de su ley la conuersión del mundo, y no á la cien- 
cia, autoridad, riqueza ó fuerya de los ministros, y se expe- 
rimenta entre los yndios esta mesma regla), esto se verifica 
oy en los ministros particulares que manejan la rudeza de 
aquella jentilidad y se aplican y humanan á la incapacidad 
y baje9a de sus cortos entendimientos; pero en los minis- 
tros superiores y cabe9as de la Yglesia, y supremos hierar- 
chas de toda esta eclesiástica hierarchía, en estos tiempos, 
y entre todas gentes, es congruente y aun necesaria la po- 
tencia y autoridad, la qual no se puede sustentar sin dine- 
ros y riquezas, que son los neruios de aqueste cuerpo, y éstos 
no los pueden tener los Obispos del Pirú si no los cogen de 
sus subditos por secundaria retribución de la espiritual se- 
mentera, en que todo el año se ocupan por sí y por sus mi- 
nistros; como el mesmo santo Apóstol fundó en la carta 
referida ^ y esto no sólo para el sustento de la persona, sino 
del officio y autoridad del, pues no les es lícito otro trato de 
que poder adquirir. 

Y en esta consideración, los Padres que asistieron al 
Santo Concilio de Trente, regidos por el Santo, ^ juzgando 



1. Ad Cho. 1 y 2. 

1. Ad Cho. o. 9. 

ConciL Trident. Sess. 84, de Eef., oap. 18. 



44 JUICIO DE LÍMITES 

ser inconuiniente la pobreza en los Obispos, mandaron que 
se juntasen las Yglesias y Obispados pobres, ó se les aumen- 
tase la renta; y dieron modo á lo vno y á lo otro. Y prosi- 
guiendo este intento, ordenaron lo mesmo en los Canonica- 
tos y Prebendas. A donde se deuen notar las palabras de 
aquel capítulo por ser prueua de lo que dicho tengo, * vbi 
tenues sunt prebendce ut sustinendo decenti Canonicorum 
gradui pro loci et qualitate personarum non sufficiant, etc., 
lo qual se deue entender conforme á lo que como tal Pre- 
uendado ha menester en la tierra adonde lo es. 

Y assi lo entendió el Real Consejo de Yndias en las ygle- 
sias del Pirú y lo declaró en sus erecciones, poniendo tanto 
número de Preuendados, hasta que vuiessen bastantes diez- 
mos para más, creciendo este número quando los vuo. Lo 
qual se deue obseruar con más rigor en las Charcas (que es la 
yglesia de que se trata) por ser la tierra nueua y adonde la 
Fee más que en otra parte del Pirú tiene necessidad de au- 
toridad, por estar más descubierta á los ojos de los infieles 
por las más partes de su distrito, y ser más cara de lo ne- 
cessario al sustento humano que otra alguna, por auer de 
subir las cosas que se llenan de España 300 leguas por tie- 
rra; y assí uale vna uara de paño negro 20 pessos y de tercio- 
pelo 16 y de olanda 14, y al respecto las demás mercadu- 
rías; y si la renta del Obispado no es capaz para este gasto, 
el Obispo no puede sustentar la autoridad de su dignidad, 
ni los Preuendados seruir sus yglesias con la decencia que 
deuen, porque si se les quita de sus rentas qualquiera parte 
notable, quedan menesterosos y for9ados á desampararlas, 
y buscar curatos que seruir, ó diuirtióndose de sus oficios y 
obligaciones, meterse en tratos indecentes á su hábito. Y el 
Obispo en lugar de apacentar sus ouejas las esquilará y 
desfrutará, hecho de pastor mercenario, en notable daño de 
la promulgación del Euangelio y escándalo de los natura- 



* Ib., 0.16. 



ENTRE EL PKRÚ Y BOLTVIA 45 

les, para poder assí sustentar su aparato episcopal, casa y 
autoridad. Y no ay en elPirú Obispado que requiera tener 
más gruessa renta por la costa dicha. 

La qual consideración mouió á S. M. á acrecentar á los 
Oydores del Audiencia de aquella ciudad mil pesos ensaya- 
dos sobre los del Audiencia de Los Reyes, con ser Corte, 
pues éstos tienen de salario tres mil, y los de los Charcas 
quatro mili, juzgando, prudentísimamente, que si no tienen 
bastante sustento en sus salarios se pueden diuertir del 
buen vso de sus oficios; y la renta del dicho Obispado solos 
son 35.000 pesos, algo más ó menos, que, para la tierra 
que es, no son muchos, pues aun en España no se juzgan 
por tales en muchos Obispados della, con ser más acá 30 
que allá 100; y que para su sustento ayan menester los 
Obispos del Pirii todas sus rentas sin que dellas les sobre 
cantidad notable, claro está, de conocer en los pocos ma- 
yorazgos y rentas que acá ni allá han fundado. 

Y assí, aunque en uida del Rey Don Felipe nuestro 
Señor, que está en gloria, se mouió por diuersas vezes esta 
plática y se le representaron para la diuisión de los Obis- 
pados del Cuzco y Charcas, aura ocho ó nueue años, las mes- 
mas razones que agora militan, y otras algunas que S. M. 
con su gran sabiduría pudo ponderar, y estañan á la sazón 
vacos ambos á dos, y sólo se pretendía que dellos se hicies- 
sen tres, criando silla nueua en Arequipa; y llegado á pesar 
los inconuenientes que dichos tengo y otros algunos que se 
ofrecieron, pareció no hacer mudan9a alguna por tenerse 
por de menos inconueniente la distancia y latitud de aque- 
llos Obispados (que es lo que más fuerza hace para que se di- 
uidan), que dejar Obispos, en tierra nueua, pobres y sin au- 
toridad, y ocasionarles á que sean mercenarios, por susten- 
tar el decoro de sus dignidades; pues nacerá de ay mayor 
escándalo al Euangelio que se predica, que el que se puede 
oponer en dezir que teniendo tantas tierras, no las pueden 
uisitar, y que el conocimiento de las ouejas es necesario al 
pastor para su cura y buena administración; pues ésta se 



46 JUICIO DE LÍMITES 

hace y con entera satisfación por medio de ministros secu- 
lares que, con zelo de la salud de las almas, todo el discurso 
del año, corren las tierras y las visitan administrando: sicut 
honi dispeyísatores multiformis gratice Dei; * con|]que se cum- 
ple con el decreto del santo Concilio Tridentino ^ quando el 
Obispo tiene impedimento legítimo; adonde es de ponderar 
que al Santo Concilio no se le hace nouedad la latitud de las 
diócesis de los Obispados, pues las juzga en este capítulo 
referido tan grandes que sean menester dos años para visi- 
tarlas: cuíh verha síint: si quot annis totam proptev eins 
latitudinem visitare non potermit, sáltim maiorem eius par- 
tem, ita vt tota hienniojper se, vel, visit atores suos compleant, 

Y para que esto mejor se haga, es bien aduertir se dé los 
dichos Obispados á personas de Huena edad, ágiles y de en- 
tera salud y no impedidos por vejez ó enfermedades para que 
teniendo fuer9as visiten personalmente (sáltim, algunas ve- 
ces) aun lo más apartado de sus distritos; y hará mucho el 
recomendárselo S. M., trayéndoles á la memoria el decreto 
dicho. 

Y es de aduertir que aunque el Santo Concilio trata y or- 
dena se multipliquen curas e yglesias, y para ello se obligue 
al propietario Párrocho ponga clérigos y dé sustento á los 
que fueren puestos: \quando populas ita numerosus sit vt 
vnus Rector non sufficiat et ubi locorum diatanda incom- 
modurn generet Parrochianis, — no trata de las Diócesis de 
los Obispos, aunque más dilatadas sean; y puédese creer es 
la causa porque el Obispo, aunque es cura propio, et vnus 
in se est plures in sustituiis curis particularihus, y el cura 
particular vnus omnino nisi cogatur poneré sustitutos. 

Y quando pareciesse necesario dar á los Obispos del 
Pirú, ayudantes Obispos de anillo, que, con salarios compe- 
tentes, anden en continua visita de sus Obispados, por lo que 



1. Petr. 4. 

8688.-24, de Reí. c.3. 

Sess. 21, de Ref. c. 5. 



ENTRE Eli PERÚ Y SOLIVIA 47 

toca, á la administración del Santo Sacramento de la Con- 
firmación, será de menos inconueniente que la diuisión que 
se intenta, y no desusado en estos Reynos; como consta de 
Toledo y Seuilla; y si acá, por la autoridad de los Prelados, 
Illustrísimos Cardenales, se haze, allá, por la latitud de los 
distritos, se puede permitir (pues no es de menos considera- 
ción); y esta latitud es general en todos los Obispados del 
Pirú, y casi ygual y en algunos mayor que en el de las 
Charcas, y de tierras tan dificultosas de entrar y de temples 
tan contrarios y enfermos, que con mucho riesgo las visita- 
ran sus Prelados; y más de ordinario, como en el Ar9obis- 
pado de Los Reyes, Moyobamba y lo que corre el río grande 
del Marañón, y el de Oromina en que se embarcó Pedro de 
Orsúa y Lope de Aguirre, adonde sólo el que oy es Ar90- 
bispo a entrado; y en el Obispado del Cuzco, los Andes de 
Tono, Agua, Tono y Toayma, y otros; y en el de los Charcas, 
Santa Cruz de la Sierra, Mizqui, y Carabaya, y los Andes, 
correspondientes á Chuquiavo; y en el de Quito, Bracamoros 
y sus montañas y uertientes; y otras, á este modo, que pocas 
ó ningunas vezes los Prelados las pisan ni casi pueden. 

Y si se les concediese licencia á algunos religiosos de 
santa vida para que pudiessen administrar este sacramento 
y anduuiesen siempre por los Obispados, en caso que pare- 
ciese conuiniente hazer Obispos titulares, sería de mucho 
efecto y vtilidad, dispensando para ello el summo Pontífice 
(pues el poderlo hacer es común dotrina de los Teólogos y 
expresa de S. Tho.) * Y las ra9ones de la dispensación son 
bastantes, in fauorem indorum de nouo venientium ad 
fidem; y no sería cosa nueua en la Yglesia de Dios, como 
consta del Concilio Florentino, - vbi dicitur ex rationahili 
causa fuisse aliquando dispensatum in Ecclesia. Y aunque 
no lo difine, aprueua y presupone que la tal dispensación fué 
lícita y auerla dado el Papa Gregorio, patet ex c. peruenit 



3 par. q. 72 art 1. 

In decreto de uniones Greccornm et Armeniorum. Trac, de sacra 



4-8 JUICIO DE LÍMITES 

dist. 95 ^ y se refiere en las obras del Santo Doctor, et late 
2'urrej in cap, manus de confec. diatin, 5. 

Y el Padre Francisco Suares de la Compañía, en sus co- 
mentarios ad S. Tho, refiere auer dado esta mesma facultad 
el Papa Gregorio III, ^ quibusdam simplicibus sacerdotibus 
qui in remotissimis infidélium regionibus versabantur, y lo 
mesmo Adriano VI, fratribus minoribus pro Indiis; y que 
el priuilegio auténtico le tienen en el Conuento de Seuilla. 

Y lo que más es, Paulo III concedió est^mesma facultad 
á los curas de Maluco en la Yndia Oriental á instancia del 
Eey Don Juan de Portugal, su data en 8 de Octubre de 1B46. 
Y agora, próximamente, el Papa Clemente VIII, que oy 
rige la Yglesia de Dios, á 26 de Febrero de 94, dio la mesma 
facultad á los curas de Cochin. de licentia sui Episcopi, á 
instancia de la Magestad del Rey Don Felipe nuestro Señor, 
que está en gloria, ad decenium á die publicationis. Y los 
treslados de las concesiones de estos dos Pontífices he visto 
en la casa professa de la Compañía de Jesús desta ciudad 
en poder del Padre Miguel Vázquez. Y es fácil que esta 
dispensasión ya dada se amplíe para nuestras Yndias. 

Y en todo acaecimiento, partiéndose ó no el dicho Obis- 
pado, tengo por necessario vno de los dos medios dichos en 
todos los Obispados del Perú, por su gran latitud y por la 
gran falta que haría el Obispo á su Silla y al Gobierno de 
su Yglesia, si siempre anduuiesse en continua visita de su 
distrito, por los inconuinientes que por ser tierras nueuas 
resultan, y se han experimentado en el Ar9obispo de Lima, 
á quien el zelo de sus ouejas ha traydo mucho tiempo fuera 
de su casa, y ha sido menester se le despachen órdenes para 
que residiesse y no hiciesse tantas absencias de la dicha 
ciudad por la grande falta que su persona hazía y las que 
se ocasionaban por regirse las cabe9as de Obispados por 



i Lib.S. epist. Efíf26. 

^ 3. part. quest TÁ, Art. 11. Disp. 36. Sect. 2. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 49 

Vicarios, encuentros de Audencias y sus correspondencias, 
y á causa de los ordenantes pobres que no pueden seguir las 
largas jornadas de sus Obispos. Y si no ay quien prouea á 
la necesidad de los que se han de confirmar, es imposible 
que no mueran muchos sin este sacramento, que es grande 
falta, porque aunque no es de necesítate salutiSf es su gra- 
cia summe necesaria par^i la fortale9a y firme9a de la con- 
fesión de la Fee, y más entre gente que no está bien array- 
gada en ella y á quien el demonio tantos lazos pone; y aun- 
que no aya precepto de susceptione huís sacramenti, no se 
escusan los Obispos que son negligentes en administrarle y 
será ponerles ayudantes quitarles este lazo en que vt in 
plurimum están ocasionados á caer. 

Y si con todo esto conuiniere hazer alguna diuisión y 
criar nueuas yglesias, bastaría hazerla conforme se trató 
en uida de la Magestad del Rey Don Felipe nuestro Señor, 
y tengo referido. 

Y quando se hubiesse de hazer al presente de sólo el 
Obispado de los Charcas, pues la razón de hazerse es sola 
la latitud de su distrito, bastantemente se remedia con qui- 
tarle á Santa Cruz de la Sierra y el valle de Mizqui, que son 
partes y prouiucias que están apartadas y nunca visitadas 
de los Obispos, y en ellas criar vno de nueuo á quien se 
apliquen, y lo que por aquellas partes se descubre; y en el 
ínterin, si les faltare bastante sustento, súplaseles de la Keal 
Caja, como se hace en otras partes de las Yndias. Pero qui- 
tarle á los Charcas, á Chuquiabo y su distrito, y la prouin- 
cia de Chucuito, es dejarretarle del todo y quitarle lo más 
gruesso y cercano de su Obispado y la ciudad á que el 
Obispo suele bajar á gozar de algún buen temple y descan- 
sar de sus trabajos. Y no le queda á ninguno de los dos, 
renta bastante,, conforme á lo que referido tengo, para sus- 
tentar la grande costa de la tierra. Y mucho menos, si se 
repartiesse el dicho Obispado en tres, aunque para otras 
partes de Yndias pudiera ser congruente, por ser más ba- 
ratas y de menos obligaciones y ostentación; y hazer Obis- 

T. XI. — 7 



BO jrncio de límites 

pos como los de Italia, en las tierras que son tan gruessas, 
sería de sumos inconuinientes. Et forte in contemptum, se- 
disque omnia correctioni sacrosan, matris Ecclesie submitOy 
y á la de V. E., que con mejores ojos sabrá mirar lo que 
más conuenga al seruicio de Nuestro Señor, y al de S. M. 
y bien del Pirú. 

Valladolid, 12 de Otubre lfK)3. 



(De la Biblioteca Particttlar de S. M. el Bey de Es- 
paña. — Tomo 2.^C. 3.— Pieza 3.) 



REPRESENTACIÓN dirigida á S. M. por 
los Cabildos eclesiástico y civil de 
la ciudad del Cuzco pidiendo se 
establezca en ella el Arzobispado, 
y no en La Plata. 

1S de Enero de 1604. 



SeSob: 

Por aver entendido esta ciudad que la de La Plata y 
Eeal Audiencia della propuso á V. M. dividiesse la Me- 
tropolitana de la de Los Reyes, concediendo á la de La 
Plata el serlo, esta chatedral y Cabildo de la ciudad su- 
plicamos á V. M. la flota passada, fuesse servido que, avián- 
dose de conceder esta merced, la rrecibiese esta ciudad 
por ser cabera destos Reynos, y concurrir muy más justas 
causas de conmodidad de lugar, temple y calidad, y ser el 
primer Obispado deste Reyno, con diósessis de todo él; 
sobre que se enbió ante V. M. articulado y provado, lo que 
pareció justificar esta causa; y por ser de tanta ymportan- 
cia, sola, y acompañada de la que se trata, de fundar en 
esta ciudad Universidad, ha parescido no rremitirlo á la 
dilación del tiempo, ni á perssonas que dello no tengan 
experiencia, sino enbiarlas. Y de acuerdo ecclesiástico y 
seglar, va el padre frai Luis Gerónimo de Ore, del Orden 
de señor Sant Francisco, que por ser nacido en esta tierra 
se ha tenido satisf ación de su mucha rreligión, letras, au- 
thoridad y entendimiento, y provecho de su doctrina con 
españoles é yndios, y partes tales que han movido á rremi- 



52 JUICIO DE LhnxEs 

* 
tirle estas causas tan graves; las quales propondrá ante 

V. M. en conformidad de lo que se le ha dispuesto acá. 

Suplicamos á V. M. se sirva de admitir y oir sus memo- 
riales, favoresiéndolos con el zelo de justicia que V. M. acos- 
tumbra; de que tenemos esperan9a cierta de la consecu- 
ción desta merced. 

Dios guarde la cathólica perssona de V. M. 

Cuzco, 13 de Henero, 1604 años. 

Don Pedro de Córdova Mesía.=Don Rodrigo de Es- 
QuivEL. = DoN Miguel de Berrio Villavicencio. = Don 
Hernando Xara de la Cerda. =Don Hernando de Car- 
tagena. = JoHÁN Fernández de Castro. = Juan Despi- 
NossA. = Gómez Arias de Quiñones. = Don Andrés de 
Córdoba. = Don Alonso de Vera. = Jerónimo Sánchez de 
Quessada.=Don Francisco Gallegos de Nocedo.= Diego 
Despinossa Villasante. = Don Francisco de Sanysa. = 
Alonso Bamires de Dimiosa.= Pedro Ruiz Diez de Bre- 
tona. = Agustín Jara de la Cerda. == Pedro de Sabrían. 
= Flores Calderón. 

Por mandado del Cuzco. 

Pedro de la Carrera Ron, 

Escribano público y de Cavildo. 



{Dü A?xh. de Ind.^Kst. lO. — Caj. 4.'-Leg. H.) 



CARTA del Cabildo de la ciudad de La 
Paz á S. M. solicitando se lleve 
á efecto la proyectada erección 
de un Obispado en dicha ciudad, 
y acompañando una información 
sobre su conveniencia. 

Año 1608. 



Carta 

Señob: 

Vien experimentado beemos el santo celo de V. M., 
pues se rressoluió en vn negocio tan necessario, como ele- 
gir Obispo para esta ciudad, y que se diuidiesse del de los 
Charcas, de que tenemos mucho tiempo ha noticias y el rre- 
conocimiento que se deue á tan gran merced y muy firme 
esperan9a de que emos de ver el fruto della con el Prelado 
en esta ciudad. Las combenien9Ías que rresultarán dello, 
son muy euidentes, y le constarán á V. M. por las ynfor- 
maciones y papeles que en nuestro nombre se pressenta- 
rán. Y en particular, por la obligación que nos corre por 
nuestros ofi9Íos, no sólo nos pare9e que cumplimos con 
hazer ynstancia en el efecto de tan santa ressolución, sino 
también que deuemos adbertir á V. M. que, para descargo 
de su Beal conciencia, importa precissamente la execución 
dello; y deste mismo sentimiento será quien con cristian- 
dad y sin pasión lo considerare. Y en lo temporal se con- 
sigue la rrestauración de estas prouincias, y en especial 
de esta ciudad, que tanto lo a menester. 



54 



JUICIO DE LÍMITES 



Por todo suplicamos á V. M. se sirba de mandar que se 
bean los papeles é ynformaciones, y como esperamos, pues 
tanto combiene é importa ansí al seruicio de Dios como al 
de V. M., que con la brebedad possible benga á esta ciudad 
el Obispo. En que ella y sus prouincias rreseuirén la mer- 
ced que emos significado. 

Guarde Dios la Cathólica persona de V. M. 

En La Paz, 22 de Mar90 1608. 

Don Alonso de Tapia. = Don Juan de Piza Saauedra. 
= JoÁN DE Segura .= Pedko de Ibabra.= Miguel Rüiz 

DE BUSTELE. = GrEGOBIO SuÁBEZ. = JuAN AlLEXO DE Ve- 

LAsco.=DoN Juan Ramírez de Vargas. = Alonso Muriel 
Mexía.=Joán de Tablales.= Manuel Pérez Verdejo. = 
Joan de Salzedo Villaudrando. 

Pedro Goñqález de Astudillo, Scriuano público ó Cavildo. 

(Al dorso: «No ay que rresponder». Hay una rúbrica.) 



Presentación. En la ciudad de La Paz, en do9e días del mes de Mar9o 

de mili y seis9Íentos y ocho años, ante Don Alonso de 
Tapia, Theniente de Corregidor y Just¡9Ía Mayor desta 
piudad y su jurisdicción, por el Rey nuestro Señor, la pre- 
sentó. El conthenido: 



Petición. 



El Licen9Íado Gaspar Alfonso Riero, Abogado de la 
Real Audien9Ía de la ciudad de Los Reyes, Procurador 
General desta ciudad, digo: que á mi notÍ9Ía es venido que 
S. M., con su santo y Real celo y por el bien de las almas, 
ansí de españoles, mestÍ90S y mulatos é yndios que rresi- 
den en esta ciudad y sus prouin9Ías, a tratado de dibidir 
el Obispado de los Charcas, y que aya en esta 9Íudad 
Obispo de por sí, y questa santa yglesia sea catredal; y 
por ser, como es, en muy gran seruÍ9Ío de Dios Nuestro Se- 
ñor y de su Real Corona y en pro y vtilidad de la gente 
que biue en esta 9Íudad y sus prouin9Ías, ques en gran nú- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 



55 



mero, conviene al derecho desta 9Íudad, se me rre9Íua yn- 
forma9Íón para que S. M. y Señores de su Real Consejo de 
Yndias tengan noticias y se enteren de las causas tan ur- 
gentes y nepesarias que ay para que tenga efeto la dicha 
diuisión; 

A V. M. pido y suplico se me rreciua la dicha ynfor- 
ma9Íón que ofresco, y los testigos que presentare declaren 
al thenor deste ynterrogatorio que presento, y dello se me 
den los traslados que pidiere, authorÍ9ados, para enviar á 
los Reinos de España, y se presenten ante S. M. y Real 
Consejo de Yndias; y en la dicha ynforma9Íón dé Vuestra 
Merced su pare9er, ynterponiendo el authoridad y decreto 
judicial que conuenga; y sobre todo justicia. = LigENgiADO 
Gaspae Alfonso Rieko. 



E vista por el dicho Theniente de Corregidor, dixo: que 
mandaua y mandó que se le rreciua al dicho Licenciado 
Gaspar Alfonso Riero, Procurador General, la informa- 
9Íón de testigos que ofre9e por sus preguntas, y los testi- 
gos se traigan ante su mer9ed para que declaren, y ansí 
lo proueyó. = DoN Alonso de Tapia. =Ante mí, Pedro 
González de Astudillo, Escriuano público. 



Auto. 



Por estas preguntas declaren los testigos que se pre- 
sentaren por la parte de la ciudad de La Paz y el Licen- 
ciado Gaspar Alfonso Riero, su Procurador General, en su 
nombre. 

1. Primeramente, sean preguntados los testigos por el 
cono9Ímiento del dicho LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Riero, 
Procurador General desta dicha ciudad. 

2. Y si sauen, que teniendo mandado S. M. y orde- 
nado por sus Ordenan9as y Prouiciones particulares se dé 
dotrina suficiente á los yndios deste Reyno, administrán- 
doles los Santos Sacramentos, a faltado y falta en las pro- 
uin9ias desta dicha 9Íudad y su distrito; porque aunque a 
anido Obispo en la ciudad de La Plata, desde que el Perú 



Interro grato- 
rio. 



56 JITICIO DE LÍMITES 

se descubrió y esta 9Íudad se pobló, el dicho Obispo ni 
Obispos an entrado seis leguas en contorno della; por lo 
qual todos los que an na9Ído y ban na9Íendo no se les a 
dado el Santo Sacramento de la Confirma9Íón, sin el qual 
an muerto y mueren mucho número de gente, por ser gran 
quantitad de pueblos mui poblados, particularmente la 
prouincia de Larecaxa, que tiene quince pueblos y más 
número de cient chácaras ó ha9Íendas de campo, pobladas 
con gran suma de yndios estrabagantes y adbenedÍ90S, y 
la provincia de CaracoUo, que tiene de yungas distancia 
de más de cinquenta leguas, que por lo menos an muerto 
más de quatro9Íentas mili ánimas sin el dicho Sacramento 
de la Confirmación. Digan, etcétera. 

3. Y si sauen, quel dicho Obispado de los Charcas 
tiene de longitud más de tres9Íentas leguas del de Santa 
Cruz de la Sierra hasta Paucarcolla, y en contorno y cir- 
cuito más de mili y quinientas de tierra poblada, por lo 
qual xamás los Obispos de los Charcas an visitado todo el 
dicho Obispado, sino tan solamente el camino Real desde 
el pueblo de Paucarcolla, que son 9Íento ó veinte leguas 
por el camino Real hasta la dicha 9Íudad de La Plata, 
donde los Obispos tienen su silla, y es inposible quel Obispo 
solo pueda ver ó visitar por su persona; por lo qual, fuera 
de la caussa en la pregunta antes désta dicha, se an dexado 
y dexan perder muchas causas matrimoniales, de que an 
rresultado muchas ofensas contra Dios Nuestro Señor, y de 
rremediarse otros muchos agravios ó ynconbinientes que 
ay para el prouecho y conbersión de los naturales y bien 
de sus almas y españoles é mestÍ90S. Digan, etcétera. 

4. Y si sauen, ques público é notorio que los naturales 
desta tierra, ansí españoles, mestÍ90s, como yndios, rreciven 
muchos é notorios agrauios de los sacerdotes que los doc- 
trinan, ansí clérigos como frailes, y los dichos sa9erdotes 
de los Visitadores y Vicarios; y por estar la dicha ciudad de 
La Plata apartada más de 9Íento é veinte leguas del prin- 
9Ípio de las dichas prouin9Ías, no son desagrauiados por 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 57 

no poder yr tan lexos, y otros, por los gastos e9esiuos que 
se ha9en, padecen mui grandes agrauios en personas é 
ha9Íendas, é no uan á pedir su justÍ9Ía; lo qual cesaría 
auiendo Obispo en la dicha 9Íudad de La Paz. 

6. Y si sauen, que la dicha 9Íudad de La Paz está po- 
blada de muchos caualleros y personas nobles y de las más 
principales de todo el Perú, y en ella y sus prouincias ay 
mucho número de españoles, mestÍ9os, mulatos y negros, 
que al tiempo ó quando se pobló la dicha 9Íudad y se pro- 
ueyó Obispo en la de La Plata; y de quarenta años á esta 
parte a sido en gran número el cre9Ímiento dellos. E por no 
haber Obispo en esta 9Íudad ni órdenes de estudios, mu- 
chos no an seguido el estudio, y si algunos lo an seguido a 
sido con grandísimo gasto de hacienda é rriesgo de salud 
y uida, por enbiarlos sus padres á la 9iudad de Los Reyes, 
questá distante desta ciudad du9Íentas y veinte leguas, ó 
por la diferen9Ía de temples buelben pocos á sus tierras, ó 
mueren; lo qual cesaría si hubiesse Obispo en esta dicha 
9Íudad que hiciesse Seminario, y se ennoblecería con le- 
tras, etcétera. 

6. Y si sauen, que conforme á lo dispuesto por el Santo 
Con9Ílio de Trente y de Lima, los sacerdotes de las prouin- 
9Ías pagan á tres por 9Íento de sus sígnodos y capellanías 
con que le sustentan el dicho Seminario de la dicha ciudad 
de La Plata, ó los hijos de los vezinos desta 9iudad y espa- 
ñoles rresidentes en las provin9Ías de ellas no g09an del 
fruto que se sigue del dicho seminario, y faltan á la virtud. 

7. Si sauen, que por diuidirse el dicho Obispado de los 
Charcas no se quita á los Obispos de la 9Íudad de La 
Plata ninguna rrenta que sea de considera9Íón, por ser tan 
pingüe ansí de rrenta como de otras muchas cosas que le 
pertenes9e, y á la dicha yglesia catredal de la dicha 9Íudad 
de La Plata no lo pertene9e ni va desta 9Íudad de La Paz 
para su fábrica más que tan solamente la casa del escu- 
sado, que de hordinario se arrienda en ttre9Íentos é cin- 
quenta pesos ensayados, poco más ó menos, y éstos se an 

T. XI. —8 



58 JUICIO DE LÍMITES 

de quedar á la iglesia desta ciudad, y por esta quantidad 
no dexará de ser bien servida la dicha iglesia de la dicha 
ciudad de La Plata por tener tantas casas escusadas y ser 
tan rrica de fábrica y ornamento y todo género de adorno 
para el culto diuino. 

8. Y si sauen, ques cosa 9Íerta y sin dubda que los 
diezmos ó veintenas desta 9Íudad y sus prouin9Ías, arren- 
dádose por prouin9Ías y no todos xuntos, valdrán veinte 
mili pesos ensayados, y si de presente y los años atrás no 
se an arrendado los dichos diezmos en más de doze ó tre9e 
mili pesos, a sido porque los diputados de la dicha iglessia 
cathedral los arriendan á su gusto, y como personas que 
están ausentes más de 9Íen leguas de la 9Íudad de La Paz, 
y porque los Capitulares de la dicha iglessia cathedral de 
La Plata son tan rricos y poderosos en rrentas, que no rre- 
paran en las que les van desta 9Íudad. 

9. Y si sauen, que si pretenden los dichos Capitulares 
de la dicha iglesia catredal de la dicha ciudad de La Plata 
que no se diuida el Obispado no es por el interés que de 
los diezmos desta ciudad de La Paz se les sigue, por ser 
poco entre tantos, sino por el mando y gouierno de tan 
grandes prouincias y dotrinas que tiene esta ciudad en su 
distrito, aunque sean muchas dellas de tierras de que no 
ay diezmos de sementeras, y por enviar Visitadores, los 
quales hacen muchos agrauios ansí á los Curas y dotrinan- 
tes como á españoles que asisten en los pueblos de yndios, 
que no se pueden rremediar por estar tan lexos. 

10. Y si sauen, que la dicha ciudad de La Paz está en 
frontera de muchos yndios de guerra, y en el medio deste 
Reino, por la qual passa mucho concurso de gente que en- 
tran y salen por ella, de las ciudades de auaxo, como de 
Quito y la de Los Reyes, Guamanga, Guánuco, Cuzco y 
Arequipa y otras muchas prouin9Ías, y de las de arriua 
como Tucumán, Charcas y la ciudad de La Plata, Cocha- 
bamba y Oruro y demás prouin9Ías; y auiendo Obispo en 
la dicha ciudad de La Paz, abrá mucho concurso de gente, 



ENTRE EL PEBÚ Y SOLIVIA 59 

y S. M. terna la dicha ciudad y prouin9Ías con muclia se- 
guridad de los indios de guerra, questán muy cerca de la 
dicha 9Íudad. 

11. Si sauen, que á costa de S. M. y de los vecinos de 
la dicha ciudad de La Paz, está hecha vna iglesia mayor 
en ella, de las mexores y más costosas que tiene este Reino, 
en que se an gastado más de setenta mili pesos ensayados, 
la cual es muy capaz para iglesia catredal, y con este disi- 
nio se hÍ9o tan suntuossa, y por ser las prouin9Ías comar- 
canas de tanta ynportan9Ía y que tiene tanta suma de 
gente. 

12. Si sauen, que ay en la dicha ciudad tres Benefi- 
9Íados, sin los demás Ministros necessarios, para el seruÍ9Ío 
de la dicha yglessia, della y cinco conbentos, que son San 
Francisco, Santo Domingo, Sant Agustín, Nuestra Señora 
de las Mercedes y el colessio de la Compañía de Jessús, y 
vn ospital, con rrenta, donde se curan españoles é yndios; ó 
los rreligiosos de las dichas Ordenes se sustentan con las 
rrentas que tienen y limosnas que se dan por los vezinos 
de la dicha ciudad. 

13. Y si sauen, que la dicha 9Íudad de La Paz y sus 
prouincias tiene muchos bastimentos de pan, maíz, chuno, 
ganado bacuno, ovejuno y de serda y de la tierra, en mui 
gran cantidad, y muchas binas, de que se coje muy gran 
quantidad de bino y muchos cañaberales, de que se coje 
mucho a9Úcar, y mil frutos y coca, castas de cauallos y 
muías y todo género de legumbres y espe9Íes de comidas 
de los yndios; y ay muchas chácaras y tierras que dan 
fruto dos vezes al año, de pan y otras cosas. 

14. Si sauen, que todo lo susodicho es verdad, público 
ó notorio, pública vos é fama. Digan, etcétera. =Li(;en- 
<;iADO Gaspae Alfonso Riero. 



60 JUICIO DE LÍMITES 



Información hecha por el Cauildo de la ciudad de Nuestra Señora 
de La Paz y su Procurador General, de la inportangia de que 
aya Obispo en ella. 

Testigo, B. P. En la civdad de Nuestra Señora de La Paz de los Rei- 

Paienc^a?°^^ nos Ó prouin9Ía8 del Perú, en tre9e días del mes de Mar90 
de mili y seis9Íentos y ocho años, para la dicha informa- 
9Íón el dicho LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Rioro, Abogado 
de la Eeal Audien9Ía de Los Reyes, Procurador General de 
esta ciudad, presentó por testigo al mui Reuerendo padre 
frai Alonso de Palen9Ía, Prior del convento del Señor 
San Ja9Ínto desta dicha 9Íudad, de la Orden de Predicado- 
res; del qual el dicho Don Alonso de Tapia, Teniente de 
Corregidor, rreciuió juramento en forma de derecho, po- 
niendo la mano en el pecho yn berbo sacerdotis é prometió 
de decir verdad. Y preguntado por las preguntas del ynte- 
rrogatorio, dixo lo siguiente: 

1. A la primera pregunta, dixo: que cono9e el dicho 
LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Riero, Procurador general 
desta ciudad. 

Generales, — De las generales de la ley, dixo: que es de 
hedad de cinquenta ó tre3 años; no le tocan las generales. 

2. A la segunda pregunta, dixo: que lo que della saue 
es que, por auer rresidido muchos años en estas prouincias 
y ser natural de la ciudad de Arequipa y auer sido Perlado 
de su orden en tres conbentos y vltimamente en esta dicha 
ciudad, donde a asistido más tiempo de quatro años, a sa- 
uido y entendido lo contenido en la pregunta; y que por la 
distancia de las dos prouin9Ías de la Maxa y Caracollo que 
son muy pobladas y de mucho número de gente de pueblos 
ó chácaras, y estar distantes de la ciudad de La Plata, 
donde de hordinario rreside el Obispo de la ciudad de La 
Plata, y desviadas del camino rreal, se an muerto infinidad 
de naturales sin el Sacramento de la Confirmación, porque 
por la dicha distan9Ía y ser las dichas prouin9Ías más cer- 



ENTRE EL PERÚ Y BOLmA 61 

canas, el tal Perlado y Obispo, avnque quiera, no puede 
acudir á todo; y esto rresponde á la pregunta. 

3. A la tercera pregunta, dixo: que di^e lo que dicho 
tiene en la pregunta antes désta, é que a oydo decir este 
testigo á personas que lo sauen, que tiene de longitud el 
dicho Obispado de las Charcas más de tre9Íentas leguas 
dende Santa Cruz de la Sierra á Paucarcolla, y, en circuito, 
más de mili y quinientas, é todo de tierra poblada; ó los di- 
chos Obispos, siendo esto ansí, le pares9e á este testigo no 
pueden por sus personas acudir á visitar, sino es el camino 
rreal hasta la dicha 9Íudad de La Plata, donde rresiden, y 
queda todo lo demás sin que se pueda acudir al dicho Sa- 
cramento de Confirmapión; y en las causas maltrimoniales 
y otras eclesiásticas, rresultan muchos inconbinientes, y, 
lo prin9Ípal, de la comber9Íón de los naturales y bien de sus 
almas y de otras personas; y esto rresponde. 

4. A la quarta pregunta, dixo: que por estar distante el 
Perlado, como dicho tiene, de las dichas prouin9Ías, por las 
causas que la pregunta rrefiere, los naturales españoles, 
mestÍ90S ó yndios rre9iuen muchos agrauios de los sacer- 
dotes que los do trinan, de que este testigo a tenido espe- 
rien9ia ó lo a visto por hauer sido dotrinante muchas vezes, 
y los dichos agrauios y excessos no se rremedian por estar 
lexos el dicho Obispado; ó por los muchos gastos ó largos 
caminos, lo dexan; y esto rresponde. 

6. A la quinta pregunta, dixo: queste testigo saue la 
pregunta, porque a visto y ve questa ciudad de La Paz está 
poblada de muchos caualleros ó gente muy prin9Ípal y no- 
ble, y en ella y en las prouincias de su comarca, ay mucho 
más número de españoles, mestÍ90S, mulatos y negros que 
en otras ciudades, ó va cada día en cre9Ímiento, y es notorio 
está más poblada que quando se proueyó Obispo en la ciu- 
dad de La Plata; é'por no hauer Obispo en esta 9Íudad ni 
orden de estudios, ve este testigo que muchas personas an 
dexado de estudiar, y si algunos an seguido el estudio a 
sido y es con gran gasto de ha9Íenda ó rriesgo de salud y 



62 JUICIO DE LÍMITES 

vida, particularmente á los hijos de vezinos, porque por en- 
viarlos sus padres á estudiar á la ciudad de Los Reyes ó 
mudar temple, se mueren y vuelben pocos; lo qual cesará 
auiendo Obispo en esta ciudad que hÍ9Íesse Seminario, é se 
ennoble9ería mucho; y esto rresponde. 

6. A la sesta pregunta, dixo: que lo que della saue es 
que a uisto este testigo que los Curas y Benefi9Íados de este 
Obispado pagan de su sígnodo á tres por ciento para el 
seminario de la 9Íudad de La Plata, en cuyos estudios, con 
el dicho aprouechamiento, sacan fruto los que son natu- 
rales de la prouin9Ía donde se saca, y forasteros; y esto 
rresponde. 

7. De la sétima pregunta, dixo: que avnque se ponga 
Obispo en esta ciudad de La Paz y se añada al de las Char- 
cas, saue este testigo que á ambos Obispos les queda mucha 
rrenta con que se puedan sustentar conforme á sus digni- 
dades por ser las tierras más rricas destas prouin9Ías; y 
esto rresponde. 

8. A la otaua pregunta, dixo que no la saue. 

9. A la nobena pregunta, dixo: que entiende este tes- 
tigo é tiene por cierto que, por las rra9ones que dÍ9e la 
pregunta, abían hecho contradÍ9Íón los Prebendados de la 
ciudad de La Plata; y esto rresponde. 

10. A las diez preguntas, dixo: que saue la pregunta 
este testigo porque la dicha ciudad de La Paz está en fron- 
tera de muchos yndios de guerra, y en medio de esta co- 
marca, por la qual entra y sale mucho concurso de gente, 
que entra y sale por ella, de las 9Íudades de auaxo, Quito, 
Reyes, Gruamanga, Guánuco, Cuzco y Arequipa y otras 
prouin9Ías, é de las de arriua Tucumán, Charcas ó 9Íudad 
de La Plata ó Cochabamba, Oruro ó demás prouin9Ías, y 
auiendo Obispo en la dicha 9Íiidad, abrá mucho concurso de 
'^ente y será de grande considera9Íón, é S. M. tendrá la di- 
cha 9Íudad ó prouincias con mucha seguridad de los yndios 
de guerra ó chunchos questán cerca de la cordillera de la 
dicha 9Íudad. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 63 

11. De las once preguntas, dixo: queste testigo por 
auerlo visto, save que en esta 9Íudad está hecha vna yglesia 
mayor, de las mexores é más costossas que tiene todo este 
Reino, en que se abrá gastado mucha suma de ducados, y es 
mui capaz para iglesia cathedral, ó por ser, como este testi- 
go saue, que las prouin9Ías comarcanas son de mucha ynpor- 
tan9Ía, ó que tienen mucha suma de gente; y esto rresponde. 

12. De las do9e preguntas, dixo: que, ansimismo, save 
la pregunta, porque ve que la dicha iglesia mayor tiene tres 
Benefi9Íados, y, á más, ministros ne9esarios para el seruÍ9Ío 
della; y ansimismo tiene esta 9Íudad los cinco conbentos de 
San Francisco, San Xa9Ínto, San Agustín, Nuestra Señora 
de las Mercedes y el colessio de la Compañía de Jesús, y vn 
ospital donde se curan españoles é yndios, ó los religiossos 
de las dichas Ordenes se sustentan de las rrentas que tiene 
é limosnas que se les dan por los ve9Ínos desta 9Íudad; y 
esto rresponde. 

13. A las treze preguntas, dixo: queste testigo saue y 
ve questa dicha 9Íudad de La Paz é sus prouin9Ías tienen 
muchos bastimentos de pan y vino, mayz, chuno, ganado 
bacuno, obejuno ó de cerda, ó de la tierra en muy gran 
quantidad, é muchas binas, de que se coje mucho bino, ca- 
ñaberales de a9Úcar, y demás cosas que la pregunta rre- 
fiere, y ay muchas tierras que dan fruto dos vezes al año. 
Y esta es la uerdad ó lo que saue, so cargo del juramento 
que a f fecho, en que se af firmó y rratificó. E lo firmó, y el 
dicho Teniente. = Don Alonso de Tapia. = Fray Alonso 
DE Falencia. Ante mí, Pedro González de Astudillo, Scri- 
uano público. 

(Sigue la declaración de los testigos fray Gregorio Na- 
varro, Guardián de San Francisco; fray Cristóbal Maldo- 
nado. Comendador de La Merced; P. Juan de Avellaneda, 
Rector de la Compañía de Jesús; fray Diego de Loria, 
Prior de San Agustín, Capitán Bartolomé de Villoslada 
Mendieta y Cristóbal Ramírez de Montalvo). 



64 



JUICIO DE LÍMITES 



Testigo, el 
G-obernador 
Francisco de 
Barrasa y de 
Cárdenas. 



Ea la 9iiidacl de La Paz, en el dicho día diez y ocho 
de Mar9o de myll ó seiscientos e ocho años, el dicho Pro- 
curador general para la dicha informa9Íón presentó por 
testigo al Governador Fran9Ísco de Barrasa y de Cárde- 
nas, vezino feudatario desta dicha 9Íudad, del qual fué rre- 
9euido juramento por Dios Nuestro Señor é vna señal de 
cruz en forma de derecho. E preguntado por el interroga- 
torio, dixo lo siguiente: 

1. A la primera pregunta ó de las generales, dixo: que 
cono9e al dicho Procurador General y es de hedad de más 
de sesenta é 9Ínco años; no le tocan las generales. 

2. A la segunda pregunta, dixo: que lo que saue es que 
siempre a tenido notÍ9Ía y a visto que de treinta ó ocho 
años que há questá en este Reino, quel Obispo de los Char- 
cas nunca visitó por su persona todos los lugares destas 
prouin9Ías de Caracollo ó Larecaxa, sino que a enuiado 
Visitadores que las visiten, los quales no pueden cumplir lo 
quel dicho Obispo tiene obliga9Íón de ha9er, ques la Confir- 
ma9Íón, y todos los que an nacido en las dichas prouin9Ías 
después quel Pirú se descubrió é se proveyó Obispo en la 
dicha 9iudad de La Plata; y esto rresponde. 

3. A la tercera pregunta, dixo: que saue quel distrito 
deste Obispado tiene más de trecientas leguas de longitud, 
porque cassi la mayor parte dól a andado el dicho Gouer- 
nador, é que de circuito le pare9e que terna muy poco me- 

de las mili é quinientas que dÍ9e la pregunta; ó que 



nos 



saue por muy 9Íerto que nunca los Obispos que a auido an 
visitado toda la tierra, porque el que más a visto y a oydo 
de9Ír que a uisitado,' que fué el Obispo Don Alonso Kamirez 
de Vergara, ni entró en Santa Cruz, ni en todos estos va- 
lles á la rredonda desta 9Íudad, ni en otras muchas partes 
que la dispusÍ9Íón de la tierra no dá lugar á que entren, por 
la qual es ynposible dexar de pade9er mucha justÍ9Ía las 
partes que no la pueden seguir por estar tan lexos el dicho 
Obispo; y esto rresponde. 

4. A la quarta pregunta, dixo: que saue, porque lo a 



ENTBE Eli PEBÚ Y BOUVIA 65 

uisto muchas ve9es, que los yndios y otras personas rreci- 
uen muchos agrauios de los dotrinantes que tienen en sus 
pueblos, é por no tener causas y estar tan lexos el Perlado 
para acudir á pedir su justÍ9Ía, no son desagrauiados y 
asimismo saue que por estar tan lexos el dicho Obispo é 
no poder visitar por su persona y enviar Visitadores que 
lo hagan, los mismos Sacerdotes que son visitados rre9Íuen 
muchos agrauios en los gastos que se ha9en de su ha9Íenda 
con ellos; é que todo se rremediaría con auer Obispo en esta 
9Íudad y su distrito, porque quando tenga de contorno do- 
9Íentas leguas é más, se hallan en ella en la mitad, de ma- 
nera que con andar 9Ínquenta leguas, visita lo vltimo de su 
partido, é de la misma manera pueden acudir los más lexos 
á pedir su justÍ9Ía con más comodidad é menos gastos; y 
esto rresponde. 

5. A la quinta pregunta, dixo: que saue questa 9Íudad 
al prin9Ípio y agora que se pobló y está poblada de caua- 
Ueros muy prin9Ípales de mucha calidad, ó que desde su 
pobla9Íón acá, a ydo en grandíssimo cre9Ímiento de espa- 
ñoles, hijos, nietos de los pobladores, ó de otros muchos que 
an venido á poblar á ellas y á sus valles, todos los quales 
care9en, por no auer Obispo que pueda ha9er seminario, y 
estudios y en esta 9Íudad, de letras é de poderse aprouechar 
en cien9ias, con que poder aprovecharse y á su rrepública; 
ó que como todos no tienen ni comodidad ni ha9Íenda para 
enviarlos á Lima y á otras partes, quedan yn9Íbiles para 
poder pretender dignidades ni otros entretenimientos que 
pudieran, si obiera estudio, porqués berdad que de los que 
van á Lima ques donde los ay más f formados, vuelben po- 
cos por las enfermedades que dan allí, por mudar temple 
é morirse los serranos en los caños, ó con auer Obispo se 
ennoble9ería esta9Íudad é se arraigarían de más ha9Íenda, 
de que rresultasse aumento de la Real Ha9Íenda ó Real 
república; y esto rresponde á la pregunta. 

6. A la sesta pregunta, dixo: que la saue porque lo a 
uisto y tratar á muchos Sa9erdote3, que todos ellos, los que 

T. XI. - 9 



66 JUICIO DE LÍMITES 

do trinan, pagan á tres por 9Íento para el sustento del semi- 
nario de la 9Íudad de La Plata, ó que no a uisto que go^en 
del benefi9Ío de aquellos estudios los hijos de vezinos desta 
9Íudad, y si algunos los g09an son muy pocos; y esto rres- 
ponde. 

7. A la sétima pregunta, dixo: que dÍ9e lo que dicho 
tiene. 

8. A la otaua pregunta, dixo : que tiene por sin dubda 
que los diezmos ó rrentas desta 9Íudad é sus prouin9Ías, 
arrendándose, de por sí tendrán mucho cre9Ímiento, pero 
que no saue en la quantidad questo podía ser, porque nunca 
an tratado como se arriendan los diezmos ni en qué quan- 
tidad; y esto rresponde. 

9. A la nobena pregunta, dixo: que dÍ9e lo que dicho 
tiene; y esto rresponde. 

10. A la dé9Íma pregunta, dixo: que saue este testigo 
que la dicha 9Íudad está en frontera de yndios de guerra, 
porque se a visto algunas vezes de pocos años á esta parte 
llegar yndios chunches de guerra hasta diez leguas desta 
9Íudad, ó auer hecho daño é rrobado algunos españoles é 
mestÍ90S, para que a sido ne9esario despachar Capitán de 
la dicha 9Íudad, ó llenar gente para asegurar la tierra; é 
sería de mucha ynportan9Ía ó poner mucho freno á los di- 
chos yndios, sauer que la dicha 9Íudad estaua poblada de 
gente, con que se pudiesse acudir en qualquier caso que su- 
9ediesse á castigarlos, y avn á descubrir la tierra, como la 
abría, auiendo Obispo desta 9Íudad, por ser el passo y es- 
tar en el cora9Ón destas prouin9Íás. 

11. A las on9e preguntas, dixo: que saue que la iglesia 
mayor desta 9Íudad, con no estar acabada, es de las mexo- 
res deste Reino, é ques lástima que no sea catredal é tenga 
Obispo que la acabe de autorÍ9ar más de lo que ella se está, 
y asimismo saue que a costado en ha9erse más quantidad de 
pesos que dÍ9e la pregunta, así á costa de S. M. como de los 
vezinos; y esto rresponde. 

12. A las do9e preguntas, dixo: que saue que en la dicha 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 67 

9Íudad ay tres Beneficiados y vn Cura de las pie9as y otros 
Ministros, clérigos, que acuden al seruÍ9Ío de la dicha igle- 
sia, ó que ay los 9Ínco conbentos que rrefiere la pregunta, 
y vn ospital, y todos se sustentan muy curadamente con las 
rrentas ó limosnas que tienen y se les dan por los vecinos; 
y esto rresponde. 

13. A las tre9e preguntas, dixo: que saue este testigo 
questa dicha 9Íudad ó su prouin9Ía tiene muy buenos bas- 
timentos, así de pan é vino y carne como frutas de mucho 
rregalo, a9Úcar é miel ó todas las demás cosas ne9esarias 
para los yndios, é coca ó otro género de legumbres, é todo 
lo demás ne9esario para el sustento de la gente que tiene é 
mucha más que viniesse, porque della se saca al presente 
bastimento para Oruro y otras partes; y esto rresponde á 
la pregunta. 

14. A las cator9e preguntas, dixo: que lo que dicho ó 
declarado tiene es la verdad é lo que saue para el juramento 
que hÍ90, en que se affirmó é rratifficó y el dicho Teniente 
de Corregidor. ==Don Alonso de Tapia. = Francisco de 
B ABRASA Y DE CÁRDENAS. Ante mí, Pedvo González de Ah- 
tudillo, Scriuano público. 

En la 9Íudad de La Paz, en diez ó nueve días del mes Te«tiío, Don 
de Mar9o de mili é seis9Íentos é ocho años, para la dicha in- trerasuiioa. 
formación, el dicho Licenciado Gaspar Alfonso Eiero, Pro- 
curador General, presentó por testigo á Don Pedro de Con- 
treras Ulloa, vecino desta 9Íudad; del qual fué tomado é 
rre9euido juramento por Dios Nuestro Señor é vna señal de 
cruz en forma deuida de derecho, so cargo del qual prome- 
tió de de9Ír verdad. E preguntado por el interrogatorio, 
dixo lo siguiente : 

1. A la primera pregunta ó de las generales, dixo que 
cono9e al dicho LÍ9enciado Gaspar Alfonso Riero, Procu- 
rador General desta 9Íudad, y es de hedad de treinta é seis 
años; no le tocan las generales. 

2. A la segunda pregunta, dixo: que por S. M. está or- 



6S JUICIO DE LÍMITES 

denado ó mandado que se dotrine sufi9Íente á los yndios 
deste Reino é que se les administre los Santos Sacramentos. 
A faltado en las prouin9Ías desta ciudad y su distrito, porque 
avnque a auido Obispo en la 9Íudad de La Plata, desde quel 
Pirú se descubrió y esta 9Íudad se pobló, es cosa notoria y 
sauida que los dichos Obispos no se desbían del camino 
rreal ni entran la tierra adentro más de hasta ocho ó diez 
leguas; é por auer mucha quantidad de pueblos é prouin9Ías, 
ó particularmente la prouin9Ía de Larecaxa, que tiene los 
pueblos é chácaras que dÍ9e la pregunta, poblado, con gran 
suma de yndios, é la prouin9Ía de Caracollo questá distante, 
en yungas, no an rreceuido el Sacramento de la Confirma- 
9Íón mucha gente, ansí españoles, mestÍ90s, yndios negros é 
mulatos, y se an muerto sin este rrefugio ó bien tan grande; 
y esto rresponde. 

3. A la ter9era pregunta, dixo: que saue este testigo 
queste Obispado tiene de longitud más de tre9Íentas leguas 
desde Santa Cruz de la Sierra hasta el pueblo de Paucar- 
eolla y su contorno, más de mili ó quinientas, porque este 
testigo a andado las dichas prouin9Ías, y toda la tierra está 
poblada, y el dicho Obispo de la 9Íudad de La Plata no vi- 
sita más del camino rreal, porque otras prouin9Ías se que- 
dan á los lados, desbiadas de la dicha prouin9Ía de Paucar- 
colla, ques vno de dos caminos rreales del Cuzco hasta la 
dicha 9Íudad de La Plata, donde rresiden los dichos Obis- 
pos ó tienen su silla; é por no poderlos visitar ni ver el 
dicho Obispo rresultan muchos ynconvenientes, ansí en 
no conseguir justicia las partes, como otros inconvenientes, 
en ofensa de Dios Nuestro Señor que resultan, que á este 
testigo le an constado por vista de ojos, por auer sido Corre- 
gidor de la prouin9Ía de Omasuyo; y esto rresponde. 

4. A la quarta pregunta, dixo: que dÍ9e lo que dicho 
tiene en la pregunta antes désta, é que los dichos naturales 
y otras personas rreciuen notables agrauios de los sacer- 
dotes que los dotrinan, por estar la 9Íudad de La Plata 
apartada de algunas de las dichas prouin9Ías más de do- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 69 

9Íentas ó veinte leguas, ó por los gastos é longitud los de- 
xan de yr á pedir; lo qual cessaría auiendo Obispo en la di- 
cha 9Íudad de La Paz; y esto rresponde. 

6. A la quinta pregunta, dixo: que saue, por ser natu- 
ral desta 9iudad de La Paz, questá poblada de los caballeros 
más principales deste Breino, é de mucha gente de suerte é 
calidad, y en ella é sus prouin9Ías ay mucho más número 
despañoles que al tiempo ó quando se pobló la ciudad de 
La Plata y se proueyó Obispo; y ansí es muy notorio é sa- 
uido, é de veinte é seis afios que este testigo se acuerda á 
esta parte, a visto a y do en gran número ó cre9Ímiento; ó 
por no auer Obispo en esta 9Íudad ni orden de estudio, mu- 
chos hijos de los vecinos no le an seguido y si algunos lo 
an seguido, a sido con grandísimo gasto é rriesgo de salud 
é vida por enviarlos sus padres á la 9Íudad de Los Reyes, 
distan9Ía de do9Íentas leguas, ó por mudar temple se mue- 
ren y buelben pocos; lo qual cesaría auiendo Obispo en esta 
9Íudad, ni orden de estudio muchos hijos de los dichos ve9Í- 
nos no lo an seguido, y si algunos lo siguen, como está di- 
cho,, auiendo Obispo, haría Seminario; y esto rresponde. 

6. A la sesta pregunta, dixo: ques cosa muy sauida ó 
notoria que los dotrinantes desta comarca pagan á tres por 
9Íento del Seminario de la 9Íudad de La Plata, ó los vezi- 
nos é hijos de vezinos desta 9Íudad é sus prouin9Ía3 no 
g09an deste bien é fruto por la dicha distancia é auer más 
de ochenta ó 9Íen leguas y ciento é veinte á la dicha ciu- 
dad; y esto rresponde. 

7. A la sétima pregunta, dixo: quel dicho Obispado de 
Los Charcas es muy rrico é próspero é la Yglessia Cate- 
dral de la 9iudad de La Plata muy rrica de fábrica y orna- 
mentos, é ques notorio tenía el Obispo Don Alonso Ramírez 
de Bergara más de ochenta mili ducados de rrenta; y avn- 
que se le quite esta 9Íudad y sus prouin9Ías y se diuida este 
Obispado quedan todos con muy sobrada é sufi9Íente rrenta; 
y esto rresponde. 

8. A la otaua pregunta, dixo: queste testigo a tenido 



70 JUICIO DE LÍMITES 

fatores y criados que an tenido los dichos diezmos, y que 
saue que si se arriendan por prouin9Ías particulares, y de 
por sí, darán más aumento los arrendadores y los Preben- 
dados, y de la 9iudad de La Plata son tan rricos ó próspe- 
ros en rrenta que no rreparan en lo poco que les caue desta 
9iudad; y esto rresponde. 

9. De la nobena pregunta, dixo: que entiende este tes- 
tigo que si los dichos Capitulares ha9en alguna contradi- 
9Íón de Obispo en esta ciudad, no es porque les quiten toda 
la rrenta, porque, como tiene declarado, la tienen congrua, 
sino porque con las bacantes probeen muchas dotrinas, ó 
tienen mando, aprovechamiento y muchos yntereses de Vi- 
sitadores que ynbían á menudo, los quales ha9en excessivo 
gasto é costa á los dotrinantes como á españoles que rresi- 
den en pueblos de yndios; y esto rresponde. 

10. A la décima pregunta, dixo: que la dicha 9Íudad de 
La Paz está en el cora9Ón deste Reino, avnque están cerca 
los yndios chunches, detrás de la cordillera, é que entra 
mucho concurso de gente de todas las 9Íudades de Quito, 
Reyes, Guamanga, Guánuco, Cuzco, Arequipa, Arica, Po- 
tossí, 9Íudad de La Plata, Tucumán y otras partes; y ha- 
uiendo Obispo en esta dicha ciudad avrá mucho concurso 
de gente, é S. M. terna la dicha ciudad é provin9Ías con 
prontitud para poder rresistir las ocasiones que pueden 
subceder de los yndios de guerra ó de enemigos de la costa 
é otros conbenientes de su Real seruÍ9Ío y conserua9Íón del 
Reino; y esto rresponde. 

11. De las on9e preguntas, dixo: que saue y be que la 
dicha 9iudad de La Paz tiene tres Beneffi9Íados con más de 
dos mili ó quinientos pesos de rrenta cada vno, y otro Bene- 
ffi9Íado de las pie9as que tiene casi dos mili, y otros Minis- 
tros necessarios para el seruÍ9Ío de la yglessia mayor della, 
ó los 9Ínco conbentos y ospital que dÍ9e la pregunta; los 
quales con gran suffi9Íen9Ía se sustentan por tener rrentas 
capa9es, ó las minas, con que son ayudados por los vecinos 
de esta 9Íudad; y esto responde. 



ENTBB EL PERt5^ Y BOUVIA 71 

(Falta en el original la respuesta á la pregunta 12.) 
13. A las treze preguntas, dixo: que saue questa 9Íudad 
é las dichas prouin9Ías es muy probado de pan é vino, é 
carne ó pescado, é de mucho ganado de la tierra y de Cas- 
tilla, de frutos, legumbres, cañaverales y ay muchas tie- 
rras que dan fruto dos vezes al año; por lo qual saue este 
testigo ques muy vtil ó necesario al seruÍ9Ío de Dios Nues- 
tro Señor, conversión de los naturales, avmento de la dicha 
9iudad, seruÍ9Ío de S. M. que se les dé adelante lo que se a 
tratado, de que probea Obispo para esta dicha 9Íudad, é por 
las rra9ones que tiene declaradas. Y esta es la verdad ó lo 
que saue para el juramento que fecho tiene, en que se afir- 
mó ó rratificó. E lo firmó; y es de hedad que tiene dicho. 
Firmó el dicho Teniente. = Don Alonso de Tapia. = Don 
Pedro de Contberas. Ante mí, Pedro González de Astudülo, 
Scriuano público. 

En la 9Íudad de La Paz en diez ó nueve días del mes de Testigo, Don 
Mar90 de mili y seis9Íentos é ocho años, para la dicha infor- ios y Firue- 
ma9Íón, el dicho LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Riero, para la 
dicha ynforma9Íón, como Procurador General desta 9iudad, 
presentó por testigo á Don Diego Dáñalos y Figueroa, ve- 
zino f feudatario desta 9Íudad, del qual fué rre9euido jura- 
mento por Dios Nuestro Señor ó vuo señal de cruz en forma 
de vida de derecho, so cargo del qual prometió de decir ver- 
dad. Y siendo preguntado por el interrogatorio, dixo lo si- 
guiente: 

1. A la primera pregunta, dixo: que cono9e al dicho 
LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Riero, Procurador General 
desta 9Íudad, y es de hedad de más de 9Ínquenta años, é no 
le tocan las generales. 

2. A la segunda pregunta, dixo: queste testigo a trein- 
ta ó cinco años questá en este Reyno y en esta prouin9Ía y 
asimismo a auitado muchos años é tiempo en esta 9Íudad 
particularmente después que se casó en ella, que a más de 
diez ó ocho años y en todo este tiempo nunca a visto ni oydo 
de9Ír que Obispo alguno aya entrado en la tierra que llaman 



roa. 



72 JUICIO DE LÍMITES 

yungas, que coniien9a desde seis ó ocho leguas desta 9Íudad, 
donde ay muchos españoles ó yndios, ó que sigún esto, es 
for9osso auer muerto muchos yndios y otros hijos españoles 
sin el Sacramento de la Confirmafión, siendo como es cosa 
de tanta ynportan9Ía; y la causa es estar 9Íen leguas de la 
9Íudad de La Plata ó pocas menos, y algunas más, lo qual 
9essaría hauiendo en esta 9Íudad Obispo; y esto responde. 

3. A la tercera pregunta, dixo: que saue la pregunta 
porque este testigo a comunicado ó visto la mayor parte del 
distrito del dicho Obispado de los Charcas, y saue que tiene 
poco menos dÍ8tan9Ía de longitud ó contorno de lo que dÍ9e 
la pregunta, é porque las vezes queste testigo a uisto salir 
á visitar los Obispos de la dicha 9Íudad de La Plata que a 
sido á casi todos ellos, nunca los a visto salir del camino 
Real la tierra adentro, por la vna ni otra parte, sino sólo 
por la tierra llana más poblada é rrica; y ques á causa de la 
mucha tierra quel dicho Obispado contiene, tiene este tes- 
tigo por ynposible que vn Obispo lo pueda ver ni visitar, á 
cuya causa é por rresidir de ordinario en la dicha 9Íudad 
de La Plata questá la distan9Ía dicha desta prouin9Ía, se 
pierden muchas causas y las partes dexan de yr ó conse- 
guir su iustÍ9Ía, particularmente yndios, que por no cami- 
nar tanta tierra dexan perder sus neg09Íos sufriendo por 
ello notorios agrauios, y estando más 9erca el dicho Obispo 
y en esta 9Íudad de La Paz donde es tan conbeniente y ne- 
9esario que lo aya y esté, sería de grande ynportan9Ía, vti- 
lidad y effeto porque se evitarían muchos ynconbenientes 
é daños que de lo contrario se recre9en, particularmente 
en el buen tratamiento, avmento y conversión de los natu- 
rales; y esto rresponde. 

4. A la quarta pregunta, dixo: que dÍ9e lo que dicho 
tiene en las preguntas antes désta, ó ques cosa sauida é no- 
toria que los dotrinantes rre9Íuen algunas vezes molestias 
de los Visitadores que vienen de la sede vacante, ansí por 
los gastos e9esiuos que con ellos ha9en como por otras cau- 
sas; y esto rresponde. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 73 

6. A la quinta pregunta; dixo: que saue la pregunta 
porque a uisto y ve questa 9Íudad está poblada de muchos 
caualleros é personas nobles, y es notorio que en la dicha 
9Íudad y sus prouin9Ías ay mucho más número de españo- 
les, mestÍ9os, mulatos é negros que al tiempo ó quando se 
pobló é se proueyó Obispo en la 9Íudad de La Plata, é a ydo 
en avmento; é por no auer auido Obispo en la dicha 9Íudad 
ni orden de estudios, muchos hijos de vezinos no an seguido 
el estudio y otros por seguirlo a visto este testigo que a 
sido de mucho gasto á sus padres ó rriesgo de sus personas 
por yr á estudiar á la 9Íudad de Los Reyes, questá las do- 
9Íentas leguas que dÍ9e la pregunta, donde algunos se an 
muerto por mudar temple en tanta diferen9Ía, lo qual 9esa- 
ría si ouiera Obispo en la dicha 9Íudad ó seminario; y esto 
rresponde. 

6. A la sesta pregunta, dixo: que en quanto á la quanti- 
dad que se da de seminario por los curas é capellanes no lo 
saue más de ques notorio ó cosa sauida en esta 9Íudad que 
contribuyen para el seminario de la 9Íudad de La Plata, ó 
los hijos de los vecinos desta 9Íudad no saue que a ydo al- 
guno á g09ar del fruto de los estudios del dicho seminario 
por estar la dicha distan9Ía y por ser 9Íudad muy costosa y 
cara de mantenimientos; y esto rresponde. 

7. A la sétima pregunta, dixo: que lo que della saue es 
que sigún la quenta é rra9Ón que tiene y á oydo tratar á 
las personas ynteligentes deste casso, pare9e quel Obispo 
desta 9Íudad tendrá congrua sustenta9Íón y suficiente 
rrenta con que sustentarse y cumplir con la dignidad epis- 
copal, é que no envargante esto, le quedará muy suficiente 
rrenta al Obispo de la 9Íudad de La Plata; y esto res- 
ponde. 

8. A la otaua pregunta, dixo: ques cosa evidente que si 
las dichas prouin9Ías se arrendasen, cada vna de por sí ten- 
drán más rrenta que no arrendándose como se arriendan 
xuntas, ó quel diezmo desta 9Íudad ó las 9Ínco prouin9Ías se 
an arrendado cada año en do9e y en tre9e mili pesos ensa- 

T. XI.— 10 



74 JUICIO DE líbotes 

yados, ó ques muy ^ierto auer de cre9er los dichos diezmos 
sígún van en aumento las sementeras é labores; y esto rres- 
ponde á la pregunta. 

9. A la nobena pregunta, dixo: queste testigo tiene por 
muy 9Íerto ser assí lo que la pregunta dÍ9e, porque la rra- 
9Ón lo da á entender; y esto responde. 

10. A la décima pregunta, dixo: que saue la pregunta 
por questa 9iudad está en medio desta provin9Ía y cerca 
de la cordillera de los chunches, é ques passo y camino de 
todo el concurso de gente que va ó viene de las 9Íudades 
de auaxo é arriua de todo este Reino, é de prouer S. M. en 
él Obispo, ocurrirá mucha más gente é yrá en más aumento 
para que se acuda á las ocasiones de su Real servÍ9Ío ó si- 
guridad del Reino, y esto rresponde. 

11. A las once preguntas, dixo: queste testigo saue que 
á costa de S. M. y de los ve9Ínos desta 9Íudad, se a f fecho 
en esta 9Íudad vna iglesia mayor, ques de las mexores deste 
Reino é la mexor desta provin9Ía, suntuossa de templo y 
edifi9Ío, y en que se abrán gastado los pesos que dÍ9e la 
pregunta, é muy suffi9iente para la iglessia catredal porque 
no es tan buena la que agora lo es en la 9iudad de La Plata; 
y esto responde. 

12. A las do9e preguntas, dixo: que saue la pregunta 
por questa dicha 9iudad ve este testigo que tiene al pre- 
sente tres Benefi9Íados que siruen en la dicha iglessia y vn 
Cura de las pie9as y otros Ministros é los 9Ínco conventos 
de rreligiosos y ospital que declara la pregunta, todos los 
quales se sustentan de la rrenta sufi9iente que tienen y de 
limosnas que les ha9en los ve9Ínos; y esto rresponde. 

13. A las tre9e preguntas, dixo: queste testigo saue asi- 
mismo la pregunta, por questa dicha 9Íudad é toda su co- 
marca es muy abundossa de pan y vino é ganados ó frutos 
de la tierra, é de las más rricas deste Reino; ó por todas las 
caussas rrefferidas y otras muchas que militan y fá9Íles de 
entender, es cosa muy conbeniente al seruÍ9Ío de Dios Nues- 
tro Señor y descargo de la Real con9Íen9Ía y conversión 



ENTRB EL PEBÚ Y BOUVIA 



75 



de los dichos naturales que aya Obispo en esta dicha 9ÍU- 
dad, porque de auello 9esarán grandes ynconvenientes que 
rresultan de no auelle. Y esta es la verdad ó lo que saue so 
cargo del juramento que tiene hecho en que se affirmó ó 
rratefficó. E lo firmó y el dicho Teniente. = Don Alonso de 
Tapia. =Don Diego Dáualos y Figuehoa. Ante mí, Pedro 
González de Astudülo, Scriuano público. 



En la 9iudad de La Paz en veinte días del mes de Mar9o 
de mili y seis9Íentos ó ocho años para la dicha ynforma- 
Qión, el dicho LÍ9en9Íado Gaspar Alfonso Eiero, Procurador 
General desta 9Íudad presentó por testigo al LÍ9enciado 
Pedro de Auila, Abogado de la Real Audien9Ía de la ciudad 
de La Plata y de Los Reyes, del qual fué tomado ó rrece- 
uido juramento por Dios Nuestro Señor é vna señal de 
cruz en forma de derecho. E preguntado por las preguntas 
del ynterrogatorio, dixo lo siguiente: 

1. A la primera pregunta, dixo: que cono9e al dicho Li- 
9en9Íado Gaspar Alfonso Riero, Procurador General desta 
9Íudad y es de edad de sesenta é quatro años; no le tocan 
las generales. 

2. A la sigunda pregunta, dixo: que por estar esta ciu- 
dad ochenta leguas y más de la 9Íudad de La Plata donde 
rresiden los Obispos deste Obispado, no se han confirmado 
los niños que an na9Ído en esta prouin9Ía sino muy pocas 
vezes, quando sub9ede passar por esta dicha 9Íudad los 
Obispos que a auido; é los questán en los yungas y en otras 
partes rremotas care9en deste benefi9Ío y Sacramento de la 
Confirma9Íón, y se an muerto mucha infinidad de mucha- 
chos sin ser confirmados por no hauer entrado los dichos 
Obispos en las dichas partes, y es tan largo este distrito 
que es ynposible acudir á todo; y esto rresponde. 

3. A la ter9era pregunta, dixo; quel distrito del Obis- 
pado de los Charcas tiene muchas leguas de largo ó con- 
torno y es ynposible que vn Obispo solo pueda visitar todo 
el dicho Obispado ni confirmar á los niños, y por ser tan 



Testigro, lil- 
cenoiado Pe- 
dro de Avila, 
Abobado de 
las Beales 
Audiencias 
de La Plata y 
de Los Beyes. 



76 JUICIO DE LÍMITES 

largo, muchas causas se dexau de seguir por ser más los 
gastos de los litigantes en yr á las dichas causas ó segui- 
miento dellas á la 9Íudad de La Plata á la catredal donde 
rresiden los dichos Obispos; y esto rresponde. 

4. A la quarta pregunta, dixo: que por estar tan apar- 
tado la catredal y Obispo deste Obispado los sacerdotes do- 
trinantes en los pueblos de los yndios les hacen muchos 
agrauios, ó quedan sin rremedio de sus agrauios por estar 
tan rremoto el rremedio, é por no gastar sus haciendas lo 
dexan perder todo; y esto rresponde. 

6. A la quinta pregunta, dixo: questa ciudad de La Paz 
está poblada de muchos caualleros ó personas ó nobles de los 
más principales deste Reino, y en ellaó sus prouincias ay 
mucho número de españoles, mestices, mulatos y negros, y 
al tiempo que se pobló la dicha ciudad y se proueyó Obispo 
en ella de más de cuarenta años y a sido en gran número y 
crecimiento dellos; é por no auer Obispo en esta ciudad ^^ 
orden de estudios, muchos no le an seguido ó los envían sus 
padres á la ciudad de Los Reyes, por estar distante desta 
ciudad más de docientas leguas se les siguen excessiuos 
gastos ó se mueren por mudar temple; todo lo cual c^ssaria 
si en esta ciudad se proveyese Obispo que hiciese semina- 
rio, y se ennoblecería con las letras; y esto rresponde. 

6. A la sesta pregunta, dixo: ques cosa notoria é sauida 
que los dotrinantes deste Obispado pagan de sus sígnodos 
el Seminario de la ciudad de La Plata, que á tres por ciento, 
y questando como tan lexos están, no gocan los hijos desta 
provincia del fruto del dicho Seminario, y tendrían el fruto 
del y se rrecojerían á virtud los hijos de vecinos; y esto 
rresponde. 

7. A la sétima pregunta, dixo: que por tener como este 
testigo sabe que tiene el Obispo de La Plata rrenta muy so- 
brada ó pingüe, aunque en esta ciudad se ponga Obispo por 
S. M., ay no sólo rrenta para él por la comodidad, dispussi- 
ción y proveimiento de la tierra, pero para otro, y todos 
tendrían suficiente rrenta; de más de queste testigo saue 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 77 

que la ^iiidad de La Plata es rrica de fábrica y ornamentos 
y adorno para el culto diuino, y los Prebendados muy 
r ricos; y esto rresponde. 

8. A la otaua pregunta, dixo: que de treinta años á esta 
parte, antes más que menos, a visto arrendarse los diezmos 
desta prouincia y ciudad á onpe y á do9e mili pesos ensa- 
yados, é tiene por 9Íerto que, arrendándose cada prouinfia, 
avmentarían más, y dándose al Obispo su parte con las 
quartas tendrá más de veinte mili pesos de rrenta esto: sin 
las visitas; y esto rresponde. 

9. De la nobena pregunta, dixo: que los Prebendados 
de la dicha 9Íudad de La Plata si pretenden que no venga 
Obispo es por sólo el mandado que tienen en tan larga ó 
distante tierra, ó prouer las dotrinas en las vacantes y otros 
yntereses ó no por lo que toca á la ffalta que tengan de 
rrenta, porqués tan tan r ricos ó prósperos ó la tienen tan 
sobrada que no les hará ffalta la divissión del Obispado; y 
esto rresponde. 

10. A las diez preguntas, dixo: que saue la pregunta 
porque la dicha 9Íudad de La Paz, avn questá en el cora9Ón 
deste Reino, tiene por vn lado la cordillera de los yndios de 
guerra chunchos ó mojos, los quales estarán como veinte le- 
guas; y saue este testigo que diuersas vezes an salido de 
guerra, á quin9e leguas, saltos y robos, muertes, ó que por 
ser paso esta 9Íudad de todas las de arriua ó de auaxo ó auer 
mucho concurso de gente que va é viene, auiendo Obispo 
ocurrirá más ó los ve9Ínos harán be9Índad, de manera que 
yría en aumento, ó con él avrá siguridad de los dichos yn- 
dios y ocasión en la qual se ofresca del Real seruÍ9Ío para 
la pa9Ífica9Íón, seguridad y conseruación deste Reino; y 
esto rresponde. 

11. A las on9e preguntas, dixo: que saue la pregunta 
por questa 9Íudad tiene vna de las mexores y más suntuo- 
sas yglesias de las del Pirú, hecha de cantería y bóbeda é 
de ladrillo, en que le pare9e se abrá gastado más de sesenta 
mili pesos, ó la dicha yglessia es muy capaz de ser yglesia 
catredal y aun metrópoli; y esto rresponde. 



78 JUICIO DB LÍMITES 

12. A las do9e preguntas, dixo: questa ciudad tiene tres 
Beneficiados y vn Cura de las pie9as y otros Ministros, con 
más de dos mili pesos de rrenta cada vuo de los dichos Be- 
neficiados, y los 9Ínco conventos de Santo Domingo, San 
Francisco, La Mer9ed, San Agustín y el ospitaly la Com- 
pañía de Jesús, ó todos tienen rrenta sufi9Íente, e9eto San 
Fran9Ísco, y della y limosnas se sustentan muy honrrada- 
mente é con muchos rreligiosos; y esto rresponde. 

13. A las tre9e preguntas, dixo: ques uerdad questa 
9Íudad es de las más baste9Ídas deste Reino, porque tiene 
mucha cose9ha de pan ó vino, carne ó pescado é frutos, y se 
cojen dos vezes al año en algunas tierras acÚ9ar é mucha 
quantidad de yndios rricos ó todo género de ganado de la 
tierra ó de Castilla, mayores ó menores, ó por las dichas cau- 
sas y otras que militan, saue este testigo que conuiene al 
seruÍ9Ío de Dios Nuestro Señor y de S. M., aumento y con- 
versión de los naturales, que aya Obispo en la dicha 9Íudad. 
Y esta es la uerdad ó lo que saue para el juramento que hÍ90. 
E lo firmó y el dicho Teniente. = Don Alonso de Tapia. = 
El Licenciado Pedeo Dáuila. Ante mí, Pedvo González 
de Astudülo, Escriuano público. 

Auto. Y ansí fecha la dicha informa9Íón, vista por el dicho Te- 

niente de Corregidor, mandó se le dó al dicho Procurador 
General vn treslado, dos ó más, signados en pública fforma 
ó manera que haga ffee, para el effeto que las tiene pedidas; 
y á todo interpuso su autoridad y decreto judÍ9Íal quanto 
podía. Y lo firmó. =DoN Alonso de Tapia. Ante mí, Pedro 
González de Astudülo, Scriuano público. 

Sigún consta ó pare9e de la dicha ynforma9Íón y autos 
originales que quedan en este archivo, á que me rrefiero, é 
van ciertos ó verdaderos ó concuerda con el dicho original; 
é para que dello conste, de mandamiento del dicho Don 
Alonso de Tapia, Teniente de Corregidor ó JustÍ9Ía Mayor 
que aquí firmó, ó de pedimiento del dicho LÍ9en9Íado Gas- 
par Alffonso Riero, Procurador General, di el presente en 



ENTRE EL PERtí Y SOLIVIA 79 

la 9iudad de Nuestra Señora de La Paz del Pirú, en veinte 
ó dos días del mes de Mar90 de mili y seis9Íentos y ochenta 
años. Testigos á lo ver corregir, Gerónimo de Espíndola y 
Luis de Sotomayor. Don Alonso de Tapia. 

Yo el dicho Pedro González de Astudillo, Scriuano de 
S. M., público é del Cauildo de la dicha 9Íudad de La Paz 
ffuí presente con el dicho Teniente de Corregidor ó testi- 
gos, y en ffee dello fize mi signo, (hay un signo) en testi- 
monio de verdad. 

Pedro González de Astudillo, Scriuano público ó cabildo. 

Los Scriuanos públicos y Reales que auaxo signamos y 
firmamos 9ertificamos, damos ffee que Don Alonso de Tapia 
de quien el traslado desta informa9Íón va firmado, vsa al 
presente offi9Ío de Teniente Corregidor ó Justicia mayor 
desta dicha ciudad de La Paz y su jurisdÍ9Íón por el Rey 
nuestro Señor; y Pedro González de Astudillo, Scriuano de 
S. M., de quien va signado ó firmado, vssa offi9Ío de Scriua- 
no público ó de Cabildo en ella al presente, como en su sus- 
cre9Íón se nombra, y á las scripturas y autos que ante él an 
pasado y pasan se a dado y da entera fee é crédito en jui- 
cio é fuera del, ó para que dello conste dimos la presente 
en la dicha 9Íudad de La Paz en veinte ó dos días del mes 
de Mar90 de mili y seis9Íentos y ocho años. 

Antonio de Guiaxa, Antonio de MANgEDA. 

Bsorinano público. Ssciinano público. 

Seuastián DE Córdoba, 

Eflcríuano de S. li 



(Del Arch. de Ind. — Eítf. 14. — Caj, 4. — Leg. 17.) 



FRAGMENTOS del expediente elevado 
al Consejo de Indias sobre la diui- 
sión del Obispado de los Charcas 
en tres: La Paz, La Plata y San 
Lorenzo de la Barranca. 

Años 1607-1612. 



Cartas del Licenciado Maldonado de Torres á S. M. sobre 
la división del Obispado de los Charcas 

Señor: 

Por comisión de V. M. he hecho la división del Obis- 
pado de la ciudad y provincia de los Charcas en tres: uno 
de la ciudad de La Plata, otro de la ciudad de Nuestra 
Señora de la Paz y el otro de la ciudad de San Lorenzo de 
la Barranca, Gobernación de Santa Cruz de la Sierra, 
como constará por los avisos que envío con ésta; lo cual 
ha sido de mucha ocupación y cuidado. Y he hecho todas 
las diligencias que ha parecido convenir para que con la 
mayor igualdad y justificación que ha sido posible, se 
adjudique á cada Obispo la parte de distrito que le va 
señalado y se le pueda repartir; é todo con mucha consi- 
deración, acomodando las dudas y dificultades que se han 
ofrecido, como en particular se apuntan y declaran en la 
dicha división, procurando cuanto se ha podido el cumpli- 
miento de lo que se manda y da forma en la Cédula de 
V. M. Y de algunas, que me ha parecido es necesario infor- 
mar á V. M. aparte, lo haré en ésta. 

Para la división del dicho Obispado en tres, debió 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 81 

haber las causas justas que movió á V. M. mandarlo. Y en 
la ejecución se han representado algunos inconvenientes, 
así en los distritos que á cada Obispo les ha de quedar, 
como en lo que se disminuye la autoridad del de la ciudad 
de La Plata y la iglesia Catedral de ella, servicio, ornato 
y música con que se sirve, que es con ventaja de las demás 
de este Reino, y lo que por la dicha división es forzoso 
venir á menos, las prebendas, canongías y raciones y los 
Ministros que en dicho servicio se ocupan, así en el número 
como en la renta, que estaban en su posesión, y habiendo 
sido premiados por V. M. de sus méritos y servicios con 
tan buenas Prebendas, y el poderse sustentar el que hay 
de estudiantes en el colegio seminario, y la renta del hos- 
pital y demás cosas que, estando entero el Obispado, se 
suplían de las rentas del, que en una ciudad de las más 
antiguas de este Reino y donde reside una Real Audiencia 
y está sentada y entablada, parece se debe la dicha auto- 
ridad, y ha mostrado sentimiento, y lo manifiesta en sus 
memoriales. 

Y aunque V. M. manda quede mejorada, como lo he 
procurado, y lo queda respecto de las otras dos, no ha po- 
dido ser de manera que no se heche bien de ver la dismi- 
nución. Y aunque en contra de esto se siguen las utilida- 
des que declara la Real Cédula, de que los Obispos, por la 
mucha distancia de su distrito, no le pueden visitar ni 
cumplir con sus obligaciones, y^ lo que se deja entender, de 
que se pueden pasar con menos renta de la que sólo uno 
tenía, y regir y gobernar mejor en lo espiritual, da parte 
[üic] que cómodamente dividido en tres se le puede dar, 
hay entre él un medio y otro que advertir. 

Porque en cuanto á la división del Obispado de La Paz, 
aunque es el distrito que con más comodidad podía visitar 
el Obispo de La Plata, antes que se dividiera el Obispado, 
por la cercanía que tiene y estar los pueblos del juntos y 
en tierra llana y muy poblada, parece que por ser mucha 
la renta que gozaba de lo uno y otro, ha sido conve- 

T. xr.— 11 



82 JUICIO DE zímites 

niente el dividirle y que podían pasar bien dos Obispos 
más. 

En cuanto ¿ la división del Obispado de la Barranca, 
como V. M. mandará ver, por los pareceres que van en los 
autos, que son de personas de mucha aprobación, consta 
de la poca sustancia de la tierra de aquella Gobernación, 
donde no llegan todos los vecinos españoles de ella á tres- 
cientos, y los indios que hoy sirven y están de paz á tres 
mili, que un pueblo de los medianos del Perú hay más; y la 
poca esperanza de que vaya en aumento la dicha Gober- 
nación, porque los indios que por allí se pueden conquistar, 
sacados los que caen en las provincias que tienen los Chi- 
riguanaes, que esto por ahora es muy dudoso y dificultoso, 
todo lo demás no se tiene por de mucha consideración. 

Y aunque es justo que el Obispo visite aquella provin- 
cia y acuda al Sacramento de la Confirmación y lo demás 
que por su oficio pastoral tiene obligación, esto lo puede 
muy bien hacer cada dos ó tres años el Obispo de la ciu- 
dad de La Plata, y para más asegurar la Real conciencia 
y la del Obispo, dar á una de las Dignidades la de Obispo 
de anillo, que en el tiempo que pareciere, visitare la dicha 
provincia de Santa Cruz de la Sierra y la de Atacama y 
Lípez que son las más distantes, con alguna ayuda de 
costa que el Obispo de la cathedral le diese. Y esto era de 
más utilidad á los yndios, porque cuando el dicho Obispo 
sale á visitar su Obispado, es grande el acompañamiento 
que lleva, y de esto se sigue notable daño á los dichos yndios, 
porque sus Curas les obligan á juntar el camarico y comi- 
das para el gasto, que es excesivo, y no se lo pagan, ó muy 
poca parte, de más del servicio personal que hacen dejando 
de acudir á la mita y otros de obligación; y saliendo á esto 
un Obispo de anillo, es muy poco aparato y rruido. 

Y suficientemente bastarían dos Obispos para lo de ade- 
lante, en el distrito que ahora fc divide en tres, y con que 
le quedase al de la ciudad de La Plata el que ahora se ad- 
judica al de San Lorenzo, que es poco, quedaría razonable- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 83 

mente acomodado, y se sustentaría con el diclio ornato, ó 
poco menos, la cathedral, seminario y ospital y demás ser- 
vicio della; principalmente que parece ha de ser f uer9a ha- 
berse de eregir por cabe9a y metrópoli destas provincias y 
Obispados de Tucumán y Paraguay, á donde, según tengo 
relación, se ha de benir á fundar otro Obispado, por yrse 
poblando aquella tierra hacia la cordillera de Chile y 
haber copia de colegios de la Compañía de Jesús que ban 
reduciendo muchos de los indios de aquellas provincias 
con las misiones que hacen, como todo lo mandará V. M. 
ver, para proveer lo que más fuere servido, que para cum- 
plir con lo que debo al servicio de V. M. me ha parecido 
informar de ello. 

Y guarde Nuestro Señor la Cathólica persona de V. M. 
como la christiandad ha menester. 

De Potosí y de Hebrero 20 de 1609. 

El Licenciado Alonso Maldonado de Tokees. 

(Al dorso: « Que trayga estos papeles el Relator Sal- 
cedo». =En Madrid á 26 de Noviembre de 1609). 

« Vídose esta carta, con todos los papeles que cita de la 
división de los Obispados por todo el Consejo». =En Madrid 
á 25 de Octubre de 1610 años.=-BÍ Doctor Salcedo de Cuerva, 



Señoh: 

En la carta que será con ésta, doy cuenta á V. M. de 
haver hecho la división del Obispado de la ciudad de La 
Plata, en cumplimiento de lo que V. M. fué servido man- 
darme, con la maior justificación é igualdad que he podido. 
Y en ésta diré, que al Scrivano de la Comisión y al Conta- 
dor y Secretario del Cabildo, sede vacante, les mandé 
pagar de su salario y ocupación, que ha sido mucha, y de 
seys treslados que se sacan, los dos que van por duplicados 



84 JUICIO DE LÍMITES 

en Qstos galeones, y uno que se imbía á la dicha Sede Va- 
cante, y tres que se han de dar á los Obispos, y del origi- 
nal, mili y ochosientos pesos ensayados; haviendo prece- 
dido la tasación de la scriptura,y lo demás moderádolo mu- 
cho; y se los libró en la quarta episcopal, por ser la parte 
de donde acostumbra pagar semejantes derechos, y no 
haver otra de donde le satisfacer su trabajo y lo que han 
gastado con los escribientes y oficiales que les han ayu- 
dado, y todo cuesta mucho en esta provincia. 

Y he procurado escusar las demás cosas que se pudie- 
ran hacer si se imbiara personas á la descripción, que se 
manda hacer por la Real Cédula, de los pueblos y doctri- 
nas del Obispado, porque sin esto he hecho las que han 
convenido y sido necesarias para satisfacerme de todo. Y 
en negocio de tanta importancia ha sido bien poco lo que 
en esto se ha librado y pagado; que suplico á V. M. se 
sirva mandarlo aprovar, pues es justo, y se ha ydo con tan 
gran limitación. 

Y guarde Nuestro Señor la Cathólica persona de V. M. 
como la christiandad ha menester. 

De Potosí á 21 de Hebrero de 1609. 

El Licenciado Alonso Maldonado de Tohres. 



Representación del Cabildo de La Paz 

Seííoii: 

Deseando, en primer lugar, cumplir con la obligación 
en que nos pone el que el Cabildo de esta santa yglesia 
ocupa en servicio de V. M. á coadyuvar el christiano y 
recto 9elo con que V. M. gobierna su Monarquía y la ygual- 
dad con que manda y pretende se proceda en la división 
de los Obispados de que, con santo y acertado acuerdo, 
nuevamente se ha hecho erección, y después á procurar la 



ENTRE EL PERtí^ Y BOLIVIA 85 

satisfacción y recompensa del notorio agravio que recibió 
en la que se hizo entre él y el de La Plata por el Licen- 
ciado Alonso Maldonado de Torres, Presidente que fué de 
aquella Audiencia, á quien por V. M. se cometió; nos he- 
mos movido á representarlo á V. M. por ésta, esperando 
que lo tendrá V. M. en servicio, pues el fin es el descargo 
de su E-eal conciencia. 

El motivo y razón capital de estas divisiones, fué que 
se rredujese el distrito de los Obispados á término y modo 
que los Prelados con puntualidad y comodidad pudiesen 
administrar y proveer sus ovejas y subditos, y las Dignida- 
des y Prebendas de cada yglesia tuviesen congrua ó igual 
substentación. No se consiguió ningún efecto de éstos, 
pues quitando á este Obispado mucho de lo que se tenía 
cuando era yglesia parroquial, desmamparándolo de los 
Corregimientos y juridición del distrito de esta ciudad en 
lo mejor, que son los valles y tierras decimales, dejó para 
el de La Plata lo mejor, y á este lo que es todo casi sin 
fruto ni provecho, estrechándole á diez y seis leguas, poco 
más ó menos y alargando á lo otro á sesenta leguas y más. 
El remedio de éstos, que se rreu9a, cometiéndolo á quien 
lo haga con libertad y interesen, que si con la que en el 
Licenciado Alonso Maldonado ay, y con su prudencia y 
experiencia se nos admitieran nuestras réplicas y adver- 
tencias, ello quedara en su punto; pero 9er9enó tanto, que 
no tenemos con que nos sustentar, para ayudar á acabar la 
yglesia. 

(Al margen: «Que se junte también ésta con los papeles 
que hubiere». = «Que se junte con los papeles de esta ma- 
teria». Una rúbrica). 

Tiene esta yglesia sólo un noveno y medio de la parte 
de los diezmos, cosa muy poca para el servicio del culto 
divino, mucha falta de ornatos y otros gastos para él, y 
notable pobreza; de manera que con haberla V. M. en9al- 
9ado en cathedral, tiene más gastos y obligaciones. 



86 



JUICIO DE LÍBUTE8 



Suplicamos á V. M. se sirva de hacerle merced de las 
vacantes que á su Real Corona an pertenecido desde la 
muerte del Obispo Don Alonso Ramírez de Vergara, que 
con la que se sirviera V. M. de hacer, se adorne de lo nece- 
sario. 

(Al margen: «Que se junten todos los papeles tocantes 
á la vacante de la yglesia de La Plata y se traygan»). 

Lo material de esta santa yglesia, está hecho mucha 
parte de ella, y es uno de los mejores templos de este 
Eeyno, y para acabarse su edificio tiene extrema necesidad 
de la merced y favor de V. M., a quien suplicamos sea ser- 
vido de hacer arancela de los dos novenos decimales que á 
V. M. pertenecen como patrón, Rey y Señor, y como el 
Rey Filipo II, nuestro Señor, que está en el cielo, le hizo 
merced, con que se hizo y fundó esta santa obra. 

Dios guarde la cathólica persona de V. M. 

Paz, 16 de Marzo de 1612. 

El Doctos Don Pedro Gütiékrez de Obopesa. = El 
Doctor Don Juan Gutiérrez de Vargas. =El Licenciado 
Luis Sánchez PALOMAREa.=DocTOR Don Francisco Salido 
DE Rojas y Valcá<?ar. 

Diego de Guzmán, Secretario. 



Testimonio auténtico de los autos de la división del Obispado de 
los Charcas en tres: La Plata, La Paz y San Lorenzo de la 
Barranca, hecha por el Licenciado Alonso Maldonado de Torres. 



Beal Cédula 
comisionan- 
do á Kaldo- 
nado de To- 
rres para la 
división. 



El Rey = Licenciado Alonso Maldonado de Torres, mi 
Presidente de la Audiencia de la ciudad de La Plata de la 
provincia de los Charcas, a quien he promovido á plaza de 
Consejero de mi Consejo de las Indias, y á falta vuestra, 
al Doctor Arias de Ugarte, mi Oidor de mi Audiencia Real 
de la ciudad de Los Reyes. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 87 

Habiéndose representado á Su Santidad la grande dis- 
tancia que tiene ese Obispado, y que un solo Prelado no le 
podía visitar ni cumplir con sus obligaciones, por lo cual 
era necesario que se dividiese y erigiesen iglesias de nuevo 
en las partes que combiniese, lo ha tenido así por bien, y de 
que se erijan iglesias catedrales y Obispados de nuevo, la 
una en la ciudad de La Paz de Chuquiabo, y la otra en La 
Barranca, de la provincia de Santa Cruz de la Sierra, y 
sean presentados Prelados para ellas y para ésa de la ciu- 
dad de La Plata, que está vaca. Y, ansimesmo, ha mandado 
Su Santidad despachar las Bullas de las erectiones y de las 
dichas nuevas iglesias, dándome poder y facultad para que 
se les señalen sus diócesis y límites. 

Y porque conviene que se haga luego división de los di- 
chos Obispados, proveídos en ellos, [sic] tomen la posesión y 
ejerzan sus oficios pastorales, y que esta iglesia y Obispado 
de la ciudad de La Plata quede con la autoridad y reputa- 
ción que es razón por su antigüedad, y las demás cosas que 
se dejan considerar, y mejorada en renta, y todo lo demás 
de las que de nuevo se erigen; y como quiera que acá se ha 
dado algunas relaciones de la forma en que se podría ha- 
cer esta división de Obispados y el distrito que á cada uno 
se podría aplicar, y se ha considerado que al de la ciudad 
de La Plata le podría quedar veinte mil ducados de renta, 
y al de La Paz doce mil, y al de La Barranca ocho, juzgán- 
dose que todo el Obispado, entero, como ha estado asta 
agora, rentaba cuarenta mil ducados, y á este respecto en 
el más ó menos valor que tuviere, aplicando á cada uno el 
distrito ó provincia que conforme á éste, fuere necesario, y 
que más cómodamente pueda regir y visitar los Obispos. 

Mas como acá no se tiene tan puntual y cierta noticia 
como para resolver esto será menester, por la satisfacción 
que tengo de vuestra persona, me ha parecido encargar y 
mandaros que luego como recibáis ésta, deis orden de ha- 
cer la descripción de todo y la división de todos tres, así 
en distritos como en renta, en la forma que os pareciere 



88 JUICIO DE LÍMITES 

que más conviene para el fin que en esto se tiene del ser- 
vicio de Nuestro Señor y beneficio espiritual de los natu- 
rales, vecinos y habitantes en esa tierra, habiendo hecho 
para esto todas las diligencias necesarias ó informados 
para ello de personas desinteresadas y que tengan noticia 
de toda la tierra comprendida en los tres Obispados, y de 
sus rentas; de manera que se haga la división con la justi- 
ficación, puntualidad y acertamiento y prevención que 
conviene, advirtiendo á que, como está dicho, la iglesia de 
esa ciudad de La Plata ha de quedar mejorada en renta y 
lo demás. Y hecha la dicha división, los obispos entrarán 
desde luego en la parte que le tocare, conforme á los lí- 
mites y diócesis que señalárades á cada uno, y asentarán 
sus iglesias para ejercer los actos pontificales. 

Y sin embargo dello, me enviaréis la dicha división al 
mi Consejo Real de las Indias, con particular relación de 
las causas y motivos que os obligaron á hacerla y repartir 
en la forma que lo hiciéredes, para que habiéndola visto 
mande aprobar, alterar ó mudar como más convenga. Y 
con esta condición y declaración, han de tomar la posesión 
los Obispos. 

Y también me informaréis de la renta y comodidad 
que quedará para los Prebendados de esta iglesia y cuántos 
se podrán erigir y sustentar de presente en cada una de 
ellas, y qué estipendio, emolumentos les quedará, y si de 
la renta de algunos Curatos de sus distritos se podrán 
aplicar para ellos alguna parte y qué tanta: todo con dis- 
tinción y claridad. 

Y, ansimismo, enviaréis relación de la renta que con- 
forme la dicha división cabrá á cada uno de los Obispos 
y Prebendados, conforme al estado presento de las rentas y 
valor de ese Obispado, y do las Dignidades, Canongías y 
Raciones que ay en la iglesia de la ciudad de La Plata al 
presente, y la renta que cabe á cada uno, y cuánta bastará 
que haya de aquí adelante; para que habiéndolo yo enten- 
dido todo, mande proveer lo que más convenga. 



E19T&E BL FEBÚ Y BOUVIA 



89 



Hecha en el Pardo á 17 de Noviembre de mil y seis- 
cientos y siete años. = Yo el Rey. = Por mandato del Rey 
nuestro Señor, Gabriel de Hoa. 

En la villa imperial de Potosí, primero día del mes de 
Junio de mil y seiscientos y ocho años, el Señor Licencia- 
do Alonso Maldonado de Torres, del Consejo Real de las 
Indias de S. M. y su Presidente de la Audiencia y Canci- 
llería Real de la ciudad de La Plata, dijo: que en correo 
ordinario que llegó hoy dicho día de la ciudad de Los Re- 
yes, recibió la Cédula Real de S. M., atrás contenida, que 
se la envió al Señor Marqués de Montesclaros, Virrey y 
Capitán General de estos Reinos, lo cual obedeció con la 
reverencia y acatamiento debido, y para que se cumpla lo 
que S. M. por ella manda, hará las diligencias convinien- 
tes, llegado que sea á la dicha ciudad de La Plata, adonde 
partirá con brevedad. Y lo firmó. =El Licenciado Alonso 
Maldonado de Tobres. Ante mí, Sebastián Dui'án, Escri- 
bano de S. M. 



Obedecimien- 
to. 



En la villa imperial de Potosí, diez y nueve días, digo, 
diez y siete días del mes de Junio de mil y seiscientos y 
ocho, el Señor Licenciado Alonso Maldonado de Torres, 
del Consejo Real de las Indias y de S. M. y su Presidente 
de la Audiencia y Cancillería Real de la ciudad de La 
Plata, nombró por Escribano de la comisión de S. M. para 
la división de este Obispado de los Charcas en los tres que 
S. M. manda haya, al Contador Sebastián Duran, Escri- 
bano de S. M., persona de satisfacción y habilidad, al cual 
se le mandará pagar su ocupación y trabajo de la parte y 
en la cantidad que fuere justo. Y lo firmó. = El Licen- 
ciado Alonso Maldonado de Torees. Ante mí, Sebastián 
Duran, Escribano de S. M. 



Nombramien- 
to de Escri- 
bano. 



En la ciudad de La Plata, doce días del mes de Agosto indagatoria, 
de mil y seiscientos y ocho años, el Señor Licenciado 

T. XI.~12 



90 JUICIO DE LÍMITBB 

Alonso Maldonado de Torres, del Consejo Real de las Indias 
de S. M. y su Presidente de la Real Audiencia de esta 
dicha ciudad, dijo: que demás de las diligencias que va ha- 
ciendo, informándose de lo que conviene para la división 
de este Obispado en los tres que ha de hacer conforme á lo 
que S. M. tiene ordenado y mandado, es necesario saber y 
averiguar las cosas siguientes: 

Qué Prebendas, Canongías y Raciones, Curas, sacrista- 
nes y demás oficiales y ministros tiene la Santa Iglesia Ca- 
tedral de esta ciudad de La Plata, cabeza de este Obispado 
de la provincia de los Charcas, y suele haber en ella cuando 
las dichas Prebendas y oficios están cumplidos y conforme 
á la erección della. 

Qué doctrinas. Curatos, hay en todo el Obispado, y en 
qué pueblos y partes, y cuáles sirven clérigos y cuáles reli- 
giosos de las Ordenes, y qué estipendio y sínodo tiene cada 
una, y de dónde se pagan, y cuáles son de más aprovecha- 
miento, según lo que se practica y entiende comúnmente, y 
qué Vicarios hay en dichas doctrinas, y las qué hay proveí- 
das por presentación de S. M.; y qué sacristía y oficios se 
proveen y hay en las iglesias parrochiales de la villa impe- 
rial de Potosí, ciudades de La Paz y villa de Cochabamba, 
Salinas de río Pisuerga, San Bernardo de Tarija, Santiago 
de Tomina, San Felipe de Austria y provincias de Santa 
Cruz de la Sierra, que son pueblos de españoles de este di- 
cho Obispado; y si hubiere los dichos oficios y sacristías en 
otros asientos de minas donde residan españoles, se diga y 
declare. 

Qué han valido las rentas decimales de todo este Obis- 
pado, con distinción y relación particular de los arrenda- 
mientos que della se han hecho desde el año de noventa y 
ocho hasta este de seiscientos y ocho, que son diez años, de 
todos los valles y lugares y ciudades, distritos y jurisdic- 
ciones, en que se comprende todo lo que perteneció de ellas 
al Obispado y á la iglesia y hospitales y Mesa Capitular y 
á cada Dignidad, Canónigo y Racionero en cada uno de los 



ENTBE Bli PEBtí Y SOLIVIA 91 

dichos años, sacándolo, por fe, de los cuadernos de los 
arrendamientos. 

Y porque de todos los susodicho tendrá claridad Mi- 
guel de Aguirre, Contador y Secretario de las rentas de esta 
catedral y Obispado, por haber pasado y pasar por su mano 
y estar en su poder los libros y papeles de donde se podrá 
sacar la dicha razón, mando que se le notifique que, con la 
puntualidad y cuidado que requiere negocio tan del servi- 
cio de Nuestro Señor y de S. M. y justificación de las cosas 
y como de su persona se confía, dé certificación y testimo- 
nio de lo que constare por los dichos papeles y libros que 
estuvieren en su poder y en la Secretaría de la dicha santa 
iglesia, tocando á los capítulos de este auto, y de los demás 
que no se pueda dar fe, lo declare por su relación, como per- 
sona de inteligencia en el gobierno de este Obispado, con 
juramento, para que, visto, se vaya disponiendo y prove- 
yendo lo que S. M. manda por la Real Cédula de la dicha 
división. Y lo firmó. El Licenciado Alonso Maldonado de 
ToEBEs. = Ante mí, Sebastián Duran, Escribano de S. M. 



Beneficios, curatos y doctrinas de la ciudad de La Paz y sus Co- 
rregímiento? y valles y partidos de ellos y de la provincia y Go- 
bernación de Chucuito. 

En la ciudad de La Plata en dos días del mes de No- 
viembre de mil seiscientos y ocho años, en cumplimiento del 
auto del Señor Licenciado Alonso Maldonado de Torres, del 
Consejo Real de las Indias, Presidente de esta Real Au- 
diencia, yo el dicho Miguel de Aguirre, Contador y Secre- 
tario de esta santa iglesia catedral, visto que S. S. manda 
en capítulo particular, dé razón qué Curatos, Beneficios, 
doctrinas, sacristías hay en todo este Obispado de los Char- 
cas, y cuáles sirven clérigos y cuáles religiosos y qué síno- 
dos tiene cada una y de dónde se pagan y qué aprovecha- 
miento, qué Vicarías y oficios y cuáles se proveen por 



92 jrncio db límites 

presentación de S. M., doy la dicha razón, así por los libros 
y minutas y otros papeles de este Obispado, como por ha- 
bello andado y visitado todo y administrado los diezmos y 
cuenta de ellos. Y la más cierta que se ha podido sacar es 
en la manera siguiente: 

Vicaria de la ciudad de La Paz y sus anejos. 

Tiene la Vicaría de la ciudad de La Paz, que es muy 
larga de distrito, en que entra su Corregimiento y todo el 
de la provincia de Omasuyo y parte del de Pacages y Cara- 
collo y la mayor parte del de Larecaja, treinta y cinco Be- 
neficios y Curatos todos buenos y de sínodo entero, éstos 
dos [sic] que son algo tenues y los cinco de ellos son de 
frailes y todos ellos son los siguientes: 

En la ciudad de La Paz hay tres Beneficios, 
que todos ellos se proveen por S. M., á los cuales 
se les reparte los cuatro novenos beneficiales que 
se sacan de la mitad de los diezmos de toda aque- 
lla provincia, que les viene á caber de ochocientos 
ó novecientos pesos ensayados á cada uno, y tam- 
bién llevan las provincias de la dicha ciudad y 
de todos los Curatos, valles y partidos de los di- 
chos Corregimientos, y ansimismo llevan los en- 
tierros y velaciones de todos los españoles que 
residen en los valles y pueblos de las treinta y 
cuatro doctrinas [sic] de la dicha Vicaría, que 
sólo se le da la cuarta parte de ellos al Cura de 
indios que lo hace, y de todas estas obenciones 
se da la cuarta parte á un sacristán que se nom- 
bra para esta iglesia de la ciudad de La Paz, y 
la octava parte de las primicias; conforme á lo 
cual me parece que á cada Beneficiado le vendrá 
á valer en cada un año mil y quinientos pesos 
ensayados poco más ó menos 4,600 ps. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVTA 93 

Hay en la dicha ciudad el Curato de las pie- 
zas de clérigos con una parroquia de indios de 
San Sebastián, que tiene setecientos pesos de sa- 
lario y algunas obenciones 700 ps. 

Hay en esta ciudad otro Curato de la parro- 
quia de San Pedro de indios, que la sirven frailes 
de San Francisco, y tiene sínodo y obenciones 700 » 

Hay en esta Vicaría el Curato del pueblo de 
Palca del Conde de Villamor, que tiene setecien- 
tos pesos ensayados y aprovechamiento de oben- 
ciones 700 » 

Tiene esta Vicaría otra doctrina de clérigos 
del anejo de Cochoni con algunas chácaras, que 
tiene setecientos pesos ensayados de sínodo en- 
tero y aprovechamiento de obenciones . . . 700 » 

Tiene esta Vicaría otra doctrina de chácaras, 
pan y vino, del valle de Caracote, que sirven clé- 
rigos, que tiene sínodo y aprovechamiento de 
obenciones 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigos del pueblo de 
Capaqui, del Conde de Villamor, de quinientos 
pesos de salario y aprovechamiento de oben- 
ciones 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigos, de chácaras 
é ingenios de azúcar, que tiene sínodo y algunas 
obenciones. Es Coroico 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigos en los yungas 
Chapes, de Laxa, que tiene el sínodo y aprove- 
chamiento de obenciones 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigos, de Yurpañi, 
en los yungas Chapes, de la calidad de la de 
arriba 7(X) » 

Tiene otra doctrina de clérigos en los yun- 
gas de Tongo y Challana, del Conde de Villamor, 
que tiene el sínodo y aprovechamiento de oben- 
ciones 700 » 



94 JUICIO DE LÍMITES 

Tiene otra doctrina en Chacapa y Simaco, 
yungas del Conde de Villamor, como éste de 
arriba 700 ps. 

Tiene otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
Corota de Ayllos, de repartimientos de la Puna, 
de diferentes encomenderos y con algunas chá- 
caras, que tiene setecientos pesos ensayados y 
obenciones porque son todos labradores. . . . 700 » 

Tiene doctrina de clérigos, del pueblo de 
Quiabaya, con el mismo sínodo y de la mesma 
calidad que estotra 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigo, de la misma 
forma del pueblo de Combaya, que tiene el sí- 
nodo y aprovechamiento de obenciones . . . 700 » 

Tiene otra doctrina de clérigo, del pueblo 
de Ylabaya, de Don Francisco Ondegardo, que 
tiene el sínodo y aprovechamiento de oben- 
ciones 700 » 

Tiene otra doctrina de chácaras, junto á és- 
tas, que tiene quinientos pesos de sínodo. . . 600 * 

Tiene otra doctrina del pueblo de Ytalaque, 
de Don Gerónimo de Ondegardo, que tiene sete- 
cientos pesos de sínodo y aprovechamiento de 
obenciones 700 » 

Tiene otra doctrina del pueblo de Mocomoco, 
de este repartimiento, que tiene setecientos pe- 
sos ensayados de sínodo y aprovechamiento de 
obenciones 700 • 

Tiene otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
Bíacha, de los Pacaxes de Don Gerónimo Maldo- 
nado, que tiene ochocientos pesos de sínodo y 
muchos aprovechamientos de obenciones. . . 800 » 

Tiene otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
Baxa, de Don Agustín de Espinosa, que tiene se- 
tecientos pesos de sínodo y muchos aprovecha- 
mientos de obenciones 700 » 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 95 

Tiene otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
TiaguanucOj Pacaxesde Don Gerónimo Castilla 
y otros encomenderos, que tiene setecientos pe- 
sos de sínodo y muchos aprovechamientos por- 
que todos estos son indios muy ricos de ganados 
de la tierra 700 ps. 

En esta Vicaría hay en el pueblo de Achaca- 
che, de la encomienda de Don Francisco Onde- 
gardo, dos doctrinas de clérigos, la una de la 
parcialidad de Anansaya y la otra de la parcia- 
lidad de Urinsaya, tiene setecientos pesos ensa- 
yados de salario y aprovechamiento de obencio- 
nes 700 » 

Hay otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
los Ancoraimes de Don Antonio Ordóñez, tiene 
el sínodo y pocas obenciones 700 » 

Hay otra doctrina de clérigos, del pueblo de 
Carabuco, de los Lan9as, que tiene sínodo entero 
y aprovechamiento de obenciones 700 » 

Hay otra doctrina de clérigo, del pueblo de 
Guaycho, de Don Juan de Vargas, tiene sínodo 
entero y aprovechamiento de obenciones '. . . 700 » 

Otra doctrina de clérigo, del pueblo de Cala- 
marca, tiene sínodo entero y aprovechamiento 
de obenciones 700 » 

Otra doctrina de clérigo, del pueblo de Ayo- 
ayo, de S. M., tiene sínodo entero y aprovecha- 
miento de obenciones 700 » 

Otras dos doctrinas que sirven frailes Agus- 
tinos, del pueblo de Pucarani, de la encomienda 
de Sebastián Chirino, y monjas de la Trinidad 
de Límala, de la parcialidad de Anansaya, sete- 
cientos pesos ensayados 700 » 

Y la de la parcialidad de Urinsaya tiene 
otros setecientos pesos ensayados y aprovecha- 
miento de obenciones ambas 700 » 



96 JUIOIO DE linflTES 

Otras dos doctrinas que sirven frailes de la 
Merced, del pueblo de Guarina, de la encomienda 
de Don Antonio de Guzmán y Don Fernando 
de Portugal; tiene la de Anansaya setecientos 
pesos ensayados y la de ürinsaya otros sete- 
cientos y aprovechamientos de obenciones. . . 700 ps. 

En La Paz se provee un Notario para el 
Vicario, que tiene algún aprovechamiento, y 
un Fiscal. 

Vicaría de Sicasica 

En la Vicaría de Sicasica hay seis doctrinas 
de clérigos con sínodo y aprovechamiento de 
obenciones; la de Sicasica en que está el Vicario, 
que tiene setecientos pesos ensayados de sínodo 
y aprovechamiento de obenciones 700 » 

Otra del pueblo de Mohosa, de clérigo, de la 
encomienda de Don Antonio de Contreras, con 
algunos anejos, que tiene sínodo entero y mu- 
chos aprovechamientos de obenciones .... 700 » 

Otra doctrina de clérigo, de Canari, con al- 
gunas chácaras , (Jue tiene sínodo entero y apro- 
vechamiento de obenciones 700 » 

Otra doctrina de Quimi, Inquisiby y Cho- 
ca, que tiene sínodo y obenciones 700 » 

Otra doctrina de clérigos, de Yaco, del Conde 
de Villamor que tiene el sínodo y obenciones. 700 » 

Otra doctrina de clérigos, de Lumbay, del 
Conde de Villamor, que tiene sínodo y obencio- 
nes 700 » 

Vicaria de Anbana 

La Vicaría de Anbana tiene dos doctrinas 
muy buenas, la una que tiene el Vicario de An- 
bana, de la encomienda del Capitán Calanche, 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 97 

con sínodo entero y aprovechamiento de oben- 

ciones 700 ps. 

La doctrina del pueblo de Chuma con algu- 
nas chácaras, tiene sínodo entero y muchos apro- 
vechamientos de obenciones 700 » 

Vicaria de Cantata 

La Vicaría de Camata tiene dos doctrinas y 
de clérigos y aprovechamientos; la en que está 
el Vicario de Camata, de la encomienda de Pe- 
dro Alonso Carrasco, tiene sínodo entero de se- 
tecientos pesos ensayados y aprovechamiento de 
obenciones 700 » 

La de Chara9ani, ques deS. M., tiene sete- 
cientos pesos ensayados y muchos aprovecha- 
mientos de obenciones 700 » 

La doctrina y Vicaría de Suri y Ceribata, de 
la encomienda del Conde de Villamor, no tiene 
más que es la doctrina que tiene el sínodo y 
aprovechamiento de obenciones 700 » 

Vicaría de la provincia de los Pacaxes 

La Vicaría de la provincia de los Pacaxes 
tiene doce doctrinas de pueblos de indios, todos 
de clérigos, con sínodo entero y de muchos apro- 
vechamientos y de consideración porque los in- 
dios son todos ricos de ganados; la del primero, 
de Callapa, de la Corona Real, donde de presente 
reside el Vicario, se suele proveer por presenta- 
ción de S. M., tiene setecientos pesos ensayados 
y muchos aprovechamientos de obenciones y 
ofrendas 700 » 

Otra doctrina de clérigo de la parcialidad de 
ürinsaya del pueblo de Caquiabiri de la enco- 

T. XI. —18 



tí8 JUICIO DE LÍMITES 

mienda de Don Diego de Mercado y de Don 
Francisco Briviesca, tiene setecientos pesos en- 
sayados y es doctrina de mucho aprovecha- 
miento 700 ps. 

La doctrina del dicho pueblo de Caquiabiri 
de la parcialidad de Anansaya, de la encomienda 
de Don Gerónimo Ondegardo, tiene setecientos 
pesos ensayados y muchos aprovechamientos. . 700 » 

La doctrina de JuUoma, de la Corona Beal, 
tiene setecientos pesos ensayados y buenos apro- 
vechamientos de obenciones y ofrendas . . . 700 » 

La doctrina de Curaguara, de la Corona B.eal, 
tiene setecientos pesos ensayados y aprovecha- 
miento de salario y obenciones 700 > 

La doctrina del pueblo de Caquingora, de la 
encomienda de Cristóbal Ramírez de Montalvo 
y Doña Ana de Mena, tiene setecientos pesos 
ensayados y muy buenos aprovechamientos de 
obenciones y ofrendas 700 » 

La doctrina del pueblo de Calacoto, enco- 
mienda de Cristóbal Ramírez de Montalvo, tiene 
setecientos pesos ensayados y muy buenos apro- 
vechamientos y ofrendas y obenciones. . . . 700 » 

La doctrina del pueblo de San Andrés de 
Machaca la grande, se suele proveer por pre- 
sentación de S. M., tiene setecientos pesos en- 
sayados de sínodo y muchos aprovechamientos 
de obenciones 700 » 

La doctrina de Santiago de Machaca, de 
S. M., tiene setecientos pesos ensayados de síno- 
do y buenos aprovechamientos de ofrendas y 
obenciones 700 » 

La doctrina del nombre de Jesús de Macha- 
ca la Chica, tiene setecientos pesos ensayados de 
sínodo y buen aprovechamiento de ofrendas y 
obenciones 700 » 



ENTUE EL PERÚ Y SOLIVIA 90 

La doctrina y curato del pueblo de Gaa- 
qui, de la parcialidad de Anansaya, encomen- 
dado en el Gobernador Francisco de Barrasa, 
tiene setecientos pesos ensayados, obenciones y 
ofrendas 700 ps. 

La doctrina de la parcialidad de Binsaya, en- 
comienda del Maese de Campo Pedro de CuóUar, 
tiene setecientos pesos ensayados y obenciones 
y ofrendas 700 » 

Vicaria y Corregimiento de Paucarcolla 

En la Vicaría y Corregimiento de Paucar- 
colla hay siete doctrinas, las cinco de clérigos y 
dos de frailes; la del pueblo de Paucarcolla, que 
es de S. M., en que está el Vicario, tiene sete- 
cientos pesos ensayados de sínodo y buen apro- 
vechamiento de obenciones 700 » 

Hay otra doctrina, que es de San Francisco 
de la Puna, de S. M., que tiene setecientos pesos 
ensayados y razonable aprovechamiento de 
obenciones y ofrendas 7(X) » 

Hay otra doctrina del pueblo de Guancani, 
encomendado en Don Jerónimo Maldonado y 
Doña Francisca de Sande, que tiene de sínodo 
setecientos pesos ensayados y muy buenos apro- 
vechamientos de obenciones y ofrendas. . . . 700 » 

Hay otra doctrina del pueblo de Bilque, de 
los herederos de Alonso Osorio, que tiene sete- 
cientos pesos ensayados de sínodos y buenos 
aprovechamientos 700 » 

Hay otra del pueblo de Moho, de S. M., que 
se provee, y está en ella el Licenciado Megías 
por presentación de S. M., tiene setecientos pe- 
sos ensayados de sínodo y buenos aprovecha- 
mientos de obenciones 700 » 



100 JUICIO DE LfenTES 

El curato del pueblo de Puno, de la enco- 
mienda de Alonso García Ramo, tiene seiscien- 
tos pesos ensayados de sínodo y tiene aprove- 
chamiento de ofrendas y obenciones 600 ps. 

El curato del pueblo de Hicho, del dicho re- 
partimiento, tiene setecientos pesos ensayados 
de sínodo y tiene algunos aprovechamientos de 
obenciones 700 » 

Los pueblos de Capachica y Boata, de la en- 
comienda de Don Luis de Peralta, los sirven frai- 
les mercenarios y tiene sínodo entero y aprove- 
chamiento de obenciones 700 » 

Vicaria y provincia y Gobernación de Chicuito 

En la villa y gobernación de la provincia de Chicuito 
encomendado en la Corona Eeal, hay veinte doctrinas, que 
todas suben de setecientos pesos ensayados, las doce de 
clérigos y las ocho de religiosos. 

La de la iglesia mayor de la ciudad de Chi- 
quito se suele proveer por presentación de 
S. M., suele residir en ellas el Vicario; asistien- 
do el Vicario en ella, tiene de sínodo un mil pe- 
sos ensayados de á trece reales y cuartillo y 
tiene muy buen aprovechamiento de obenciones 
y ofrendas 1.000 ps. 

La doctrina de San Pablo de aquella ciudad 
la sirve clérigo, tiene setecientos y ochenta 
pesos ensayados de sínodo de á trece y cuarti- 
llo y aprovechamiento de obenciones y ofren- 
das 780 » 

La doctrina de la parroquia de Santo Do- 
mingo de la dicha ciudad tiene el mismo sí- 
nodo 780 » 

La parroquia de Nuestra Señora de los Re- 
yes de la dicha ciudad tiene lo mismo. . . . 780 » 



ENTBE EL PEBÚ Y BOLIVIA 101 

El pueblo de Acora tiene tres doctrinas que 
sirven clérigos; en la iglesia mayor ques San 
Pedro, tiene setecientos y setenta pesos de á 
trece reales y cuartillo de salario y aprovecha- 
miento de obenciones 770 ps. 

En el dicho pueblo de Acora hay otra doc- 
trina de Nuestra Señora de la Concepción, pa- 
rroquia que tiene lo mismo 770 » 

En el dicho pueblo de Acora hay otra doc- 
trina del pueblo de San Juan, que tiene lo 
mismo 770 » 

En el pueblo de Ilabe hay tres doctrinas y 
parroquias que sirven clérigos; la de San Mi- 
guel, que es la iglesia mayor, tiene setecientos y 
sesenta pesos ensayados de sínodo y buen apro- 
vechamiento de sínodo y obenciones .... 760 » 

En el dicho pueblo está la doctrina de la 
parroquia de la Concepción de Nuestra Señora, 
que tiene lo mismo 760 » 

En el dicho pueblo está la parroquia de San- 
ta Bárbara, que tiene lo mismo 760 » 

En el pueblo de Jule hay cuatro parroquias, 
que las sirven religiosos de la Compañía de Je- 
sús, y tienen cada una setecientas y cincuenta 
pesos ensayados y sus obenciones 750 » 

En el pueblo de Pomata hay tres doctrinas y 
parroquias que las sirven religiosos de la Orden 
de Santo Domingo; la iglesia mayor, que es San- 
tiago tiene setecientos y cuarenta pesos de sí- 
nodo y buen aprovechamiento de obenciones . 7-40 » 

La de San Martín del dicho pueblo, tiene lo 
mismo 740 » 

La de San Miguel de dicho pueblo, tiene lo 
mismo 74:0 » 

En el pueblo de Cepita tiene tres doctrinas 
de clérigos; la mayor, que es Santa Cruz, tiene 



102 JUICIO DE LÍMITES 

setecientos y treinta pesos ensayados de á trece 
reales y quartillo y buen aprovechamiento de 
obenciones 730 ps. 

La doctrina de San Pedro del dicho pueblo, 
tiene lo mismo 730 » 

La doctrina de San Sebastián de dicho pue- 
blo, tiene lo mismo 730 » 

El pueblo de Yunguio tiene dos doctrinas de 
clérigos; la iglesia mayor tiene setecientos y 
veinte pesos de á trece y quartillo de sínodo, 
tiene buen aprovechamiento de obenciones . . 720 » 

La doctrina y parroquia de la Magdalena, 
tiene lo mismo 720 » 

En el pueblo de Nuestra Señora de Copaca- 
vana, de la encomienda del Doctor Alberto de 
Acuña, que sirven religiosos de San Agustín, tie- 
ne setecientos pesos ensayados de sínodo y buen 
aprovechamiento de obenciones 700 » 

Por manera que conforme á esta cuenta viene á ser 
todos los curatos y doctrinas que hay de presente en todo 
este Obispado, provincias de las ciudades de La Plata, La 
Paz, Santa Cruz, ducientos y veinte y cinco: las ciento, 
buenas,, de sígnodos entero y obenciones, y las ochenta y 
nueve, tenues, pobres y de poco aprovechamiento y las 
treinta y seis de frayles, y quatro sacristías y tres no- 
tarías. 

Y las que son de esta ciudad de La Plata y sus Corre- 
gimientos y billas y bailes de su provincia, como parece 
por la dicha cuenta, bienen á ser ciento y treinta y dos 
curatos y doctrinas, tres sacristías y tres notarías: las 
treinta y ocho de sígnodo entero y obenciones y las se- 
tenta y seis tenues, las más de ellas sin sígnodo entero 
y de muy poco aprovechamiento, y treinta y seis [sic] de 
frayles. 

Y las que son de la ciudad de La Paz y sus provincias, 



ENTRE EL PEBÚ Y BOUVIA 103 

con la provincia de Chicui,to8, vienen á ser noventa doctri- 
nas y Curatos y una sacristía y una notaría: las sesenta y 
dos muy buenas, de sígnodo entero y muchos aprovecha- 
mientos de obenciones, y las diez tenues, y diez y ocho de 
fray les. 

Y las de la provincia de Santa Cruz de la Sierra bie- 
nen á ser tres, muy pobres, sin aprovechamiento de conser- 
vación. 

Y esta es la cuenta y razón de todos los curatos y 
doctrinas de todo este Obispado y provincias del, y del 
aprovechamiento y cantidad líquida que vale no puede 
haber más liquidación de lo que va referido, más de que lo 
que las buenas doctrinas que van señaladas y apuntadas 
por tales suelen tener á dos mil y quinientos pesos corrien- 
tes de á ocho reales de obenciones y otros derechos y 
ofrendas de thonos santos, y á más, otros á menos, confor- 
me á lo qual sucede en ellas: esto sin el sígnodo; y las te- 
nues que están señaladas son de poco aprovechamiento. 

Y en las noventa que caen en los partidos de la ciudad 
de La Paz y provincia de Chicuito entran los mejores que 
hay en todo este Obispado; de las quales, como de buenas 
doctrinas, se pagava la quarta funeral de todo lo funeral, y 
oblaciones al rreverendísimo Obispo Don Alonso Ramírez 
de Bergara, muy ampliamente, por ser doctrinas ricas y de 
aprovechamiento, que no parece sería de todo el dicho par- 
tido de La Paz y Chucuito asta diez mili pesos corrientes 
de á ocho reales en cada un año, porque havía doctrinas, 
especialmente en las provincias de los Pacaxes y de la 
dicha ciudad, que dava á quatrocientos pesos corrientes, y 
de aquí abajo, y lo ques las doctrinas del distrito de esta 
ciudad de La Plata y sus provincias, me parece valdrían 
asta quatro mili pesos corrientes en cada un año, poco más. 
Para las doctrinas de Potosí, que son las mejores, pagavan 
á cien pesos corrientes por año, y á este respecto y de mu- 
chas de las doctrinas señaladas por tenues en esta provin- 
cia, no se pagava quarta, porque ay muchas pobres y sin 



104 



JXnCIO DE LÍMITES 



aprovechamiento de obenciones, como ba expresado; ni 
tampoco de las de Santa Cruz de la Sierra; porque son muy 
tenues y los frayles de las unas ni otras doctrinas no pa- 
gan ni han pagado quarta funeral. 

Y esto lo que puedo decir en esta rrazón por los qua- 
dernos y papeles, y por los que he visto en el tiempo que e 
visitado este Obispado, como Secretario y Notario, que he 
cobrado la quarta de él, y fué necesario, lo juro á Dios y 
á una cruz en forma. Y lo firmó en La Plata, oy veinte 
y dos días del mes de Diciembre de mili ó seiscientos y 
ocho años que acabó de hacer y fenecer este quaderno. 

Miguel de Aquibee. 

Presentación. En la ciudad de La Plata en veinte y tres días del mes 

de Diciembre de mil y seiscientos y ocho años, ante el Se- 
ñor Licenciado Alonso Maldonado de Torres, del Consejo 
E/cal de las Indias de S. M. y su Presidente de esta £»eal 
Audiencia, el Contador Miguel de Aguirre, Secretario 
de esta santa yglesia chatedral de esta ciudad y Obis- 
pado de los Charcas presentó este quaderno, testimonio y 
declaración que ha hecho y sacado, en cumplimiento de lo 
que S. S. le a mandado por su auto; ó juró por Dios Nuestro 
Señor ó por la señal de la Cruz, en forma de derecho, que á 
su saver y entender está cierto y verdadero. Y lo firmó. 

Miquel de Aguibbe. 

Ante mí, Sebastián Durárty Escrivano de S. M. 



Consulta. En la ciudad de La Plata, á veinte y siete días del mes 

de Diciembre de mili y seiscientos y ocho años, el señor 
Licenciado Alonso Maldonado de Torres, del Consejo Real 
de las Yndias de S. M. y su Presidente en esta Real Au- 
diencia, dixo: que el Rey nuestro Señor por comisión par- 
ticular le a encargado y mandado divida este Obispado de 
la ciudad de La Plata en tres, que uno sea Obispo de la 
catedral de la dicha ciudad, y el otro de la ciudad de La 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 105 

Paz, y otro de la ciudad de San Lorenzo de la Barranca, 
gobernación de Santa Cruz de la Sierra, adjudicando á 
cada Obispo lo que pareciere justo, ansí en distrito como 
en renta, con declaración que la Yglesia y Obispado de la 
ciudad de La Plata a de quedar con la autoridad y reputa- 
ción ques ra9Ón por su antigüedad y las demás causas que 
se dexan considerar, y mexorada en renta y todo lo demás 
de las que de nuevo se herigen; declarando en ella S. M. 
que por haver sido informado que todo el dicho Obispado 
de los Charcas bale en cada un año quarenta mili ducados, 
podría quedar el de La Plata con beinte mili y el de La 
Paz con doce, y el de Santa Cruz con ocho. 

Para cuyo cumplimiento y execución S. S. ha tomado 
razón de la discrepción de las ciudades, villas y lugares. 
Vicarías, Curatos, doctrinas y Beneficios que ay en todo el 
dicho Oispado de los Charcas y el estipendio que tienen y 
de la calidad que son y de lo que bale la gruesa de las ren- 
tas y diezmos, y las Prebendas, Canonxías y Raciones de 
la catedral, y lo demás que a combenido averiguar para 
hacer la dicha división con la justificación é ygualdad que 
S. M. manda. 

Y se le a ofrecido dificultad en poder dar y señalar al 
Obispo de Santa Cruz de la Sierra más distrito que el que 
tiene aquella provincia y su governación, respeto de que 
pareciendo ser el intento de S. M. que resida en ella el Obis- 
po para el oficio pastoral de sus subditos, parece que avián- 
dose de cumplir ansí no se le puede agregar más distrito 
ni juridición que la de la dicha governación de Santa Cruz, 
por estar muy distante de los pueblos del Perú, porque 
los más cercanos son las villas de Mizque y Cochabamba, 
que están más de setenta leguas de la ciudad de San Lo- 
ren90, donde el dicho Obispo a de residir y tener su ygle- 
sia catedral, y de por medio, yndios de guerra, malos ca- 
minos, ríos y otras incomodidades para visitar las dichas 
villas; y que con mucha costa y travajo podrían los veci- 
nos de ellas yr á seguir los pleytos eclesiásticos que se 

T. XI,— 14 



106 JXnCIO DE LÍMITES 

ofrecen, ante el dicho Obispo, y menos los tocantes á yn- 
dios por sus menos pasible; lo qual se hace aora con menos 
gasto y trabajo, siendo de la juridición de la ciudad de La 
Plata, que está menos leguas y de camino poblado. 

De más que haviéndose como se ha de cumplir lo que 
S. M. manda, de que el dicho Obispado de La Plata quede 
mejorado, se le quitasen las dichas villas y sus bailes, donde 
se coxe cantidad de pan y vino, parece no le podrá quedar 
suficiente renta ni distrito, por haverse de adjudicar al de 
La Paz los pueblos y bailes más cercanos á aquella ciudad 
y su iglesia, que son de mucho valor y donde caen los me- 
xores Curatos y Beneficios de todo el Obispado de los Char- 
cas; y que si al de Santa Cruz se le huviesen de dar las 
dichas villas de Mizque y Cochabamba, podría el Obispo 
venirse á bibir á una de ellas por el mejor temple que tie- 
nen y más comodidad para la vida umana y residir de 
hordinario en las dichas villas los Obispos de Santa Cruz, 
dexando la asistencia más ordinaria de la dicha goberna- 
ción, y no se conseguiría el bien público y utilidad de los 
becinos y moradores della y de los yndios que tan gran 
necesidad tienen de Pastor, por cuia orden an de ser ense- 
ñados en nuestra Santa Fe Católica y se podrían mejor 
llamar Obispos del distrito de los Charcas que de Santa 
Cruz de la Sierra, y sería mucha la cercanía que tendrían 
con el Obispado de la ciudad de La Plata. 

Por todo lo qual, en conformidad de lo que dice la dicha 
Real Cédula de que se ynforme de personas desynteresadas 
y que tengan noticia de toda la tierra comprehendida en los 
tres Obispados y de sus rentas, le a parecido proponer la 
dicha dubda á los señores Licenciados Pedro Ruiz Bejarano 
y Don Francisco de Alfaro , Oydores desta Real Audiencia 
y Licenciado Juan de Espinosa, Fiscal della, y á los pa- 
dres Juan de Frías Herrán, Rector de la Compañía del 
nombre de Jesús, y fray Bartolomé de Villafranca, Prior 
del Monesterio de Santo Domingo, y fray Antonio de Az- 
peitia, Prior de San Agustín, y fray Juan de la Fuente, 



ENTBE EL PEKÚ Y BOLIVIA 107 

Guardián de San Francisco, y fray Juan de Curita, Co- 
mendador de la Merced, y fray Juan, Escribano de la 
Orden de San Francisco, Doctor en Sagrada Teología y 
Maese escuela que fué de esta Catedral, y Martín de Al- 
mendras Olguin, Gobernador que ha sido de la provincia 
de Santa Cruz de la Sierra, y el Secretario Juan de Losa 
Baraona, para que bean y declaren lo que entendieren, so- 
bre quál será más conbeniente: el señalar al dicho Obispo 
de Santa Cruz la juridición de las dichas billas y valles de 
Mizque y Cochabamba, con las quales, según lo que valen 
los diezmos dellas y los de la Gobernación de Santa Cruz 
estaría ra9onablemente acomodado en renta; ó si será más 
acertado, por las causas referidas, el sacar de toda la gruesa 
de todos los Obispados de La Plata y La Paz una cantidad 
señalada respeto de lo que rentífti, y adjudicársela en di- 
nero al Obispo de Santa Cruz, para que con ella y lo que 
valen los diezmos de la dicha Gobernación, tenga bastante 
renta, regulando la rata por cantidad, por la forma que se 
da en la comisión de S. M. 

Y ansí se pide por S. S. á los dichos Señores Oydores, 
Fiscal, Prelados de las Hórdenes y demás nombrados, que 
como personas de tan gran prudencia, celo, ynteligencia y 
conocimiento de las cosas de esta provincia, bista la dicha 
comisión y esta proposición y las causas de que para tan 
buen acertamiento pueden ser ynformados, den su parecer 
de lo que entienden es más conviniente al servicio de Dios 
Nuestro Señor y de S. M. y bien de los vecinos y moradores 
é yndios de la Governación de Santa Cruz de la Sierra ó 
yntento de la voluntad Real, para que visto por S. S., con 
las demás diligencias, se pueda hacer la dicha división, al 
buen efeto y execución de lo que S. M. manda. Para lo qual 
se dé á cada uno un treslado de la dicha comisión y desta 
propusición, para que con más acuerdo puedan dar su pa- 
recer; y S. S. lo firmó. = El Licenciado Alonso Maldo- 
NADO DE Torres. = Ante mí, ASehasfián Duran, 



108 JUICIO DE LÍMITES 

Junta de las Eii la cíudad delja Plata, seis días del mes de Henero 

nombradas. de mili Ó seiscientos y nueve años, se juntaron en las casas 
del Señor Licenciado Pedro liuiz Bejarano, Oidor de S. M. 
desta Real Audiencia y Chancillería, el dicho Señor Oydor 
y el Licenciado Don Francisco de Alfaro, Oydor, y el Li- 
cenciado Juan de Espinosa, Fiscal de la dicha lieal Au- 
diencia y fray Bartolomé de Villafranca, Prior del Monas- 
terio de Santo Domingo, y fray Juan de la Fuente, 
Guardián de San Francisco, y fray Antonio de Azpeitia, 
Prior de San Agustín, y fray Pedro de Curita, Comendador 
del Monasterio de la Merced, y el padre Juan de Frías 
Herrán, Rector de la Compañía de Jesús y el Doctor fray 
Juan Escribano, de la Orden de San Francisco, Maese 
escuela que fué de la Chatedral de esta ciudad, y Martín 
de Almendras Holguín, Gobernador que ha sido de la di- 
cha provincia de Santa Cruz, y el Secretario Juan de Losa 
Baraona, para tratar y dar su parecer cerca de la pre- 
gunta y propusición que el Señor Licenciado Alonso Mal- 
donado de Torres, Presidente desta Real Audiencia, les 
hace sobre si convendrá dar y señalar en la división que 
S. M. manda hacer del Obispado de los Charcas al Señor 
Obispo de la Gobernación de Santa Cruz de la Sierra, las 
villas de Cochabamba y Mizque y sus bailes, y dexarle por 
distrito solamente la dicha Gobernación, y dalle en renta 
en dinero alguna parte sacada de los diezmos de los otros 
dichos Obispados de las ciudades de La Plata y La Paz, 
para que con ella y la que tuviere de la dicha Gobernación 
de Santa Cruz, tenga cómoda renta seguiit se contiene 
más largamente en la dicha propusición. 

Y avióndose leído y la Real Cédula de S. M. de la dicha 
división, y tratádose y conferido de las conveniencias y di- 
ficultades que en la dicha aplicación de distrito y renta, 
puede aver en el dicho Obispado de Santa Cruz, con muchas 
autoridades, explicaciones y razones que por los dichos Se- 
ñores Oydores, Perlados, Fiscal y demás personas se trata- 
ron, aunque algunos se conformaron con el parecer y botos 
de otros; 



entbe: el pebí y solivia 109 

Acordaron que parit dar su parecer coa más claridad y 
con las causas y motivos que á cada uno les mueve, como 
en negocio de de tan gran consideración, lo berán, y por 
escrito declararán el dicho su parecer con brevedad. Y lo 
firmaron. == El Licenciado Eüiz de Be jar ano. x= El Li- 
cenciado Don Fbancisco de Alfaeo. = Licenciado Juan 

DE E8PINOSA.=FbAY BaRTOLOMÉ de ViLLAFBANCA. = FfiAY 

Juan de la Fuente. =Fbay Antonio de Azpeitia.=Fbay 
Pedbo de CuaiTA.=JuAN DE Fbías Heebán.=Fray Juan. 
Sabns, Escribano. =Martín de Almendeas Olouín.=Juan 
DE Losa Baraona. 

Ante mí, Sebastián Duran, 
Escriuano de 8. M. 



División del Obispado de la ciudad da La Plata en tres 

En la villa imperial de Potosí, en diez y siete días del 
mes de Febrero de mil y seiscientos y nueve años el Licen- 
ciado Alonso Maldonado de Torres, del Consejo Real de las 
Indias de S. M., su Presidente de la Real Audiencia y 
Chancillería que reside en la ciudad de La Plata, provincia 
de los Charcas deste Reino del Pirú, en virtud de la Real 
Cédula de S. M. fecha en El Pardo á diez y siete, de No- 
viembre del año pasado de mil y seiscientos y siete en que 
se le manda y da facultad para hacer la división de este 
Obispado en tres, que el uno sea de la ciudad de La Plata 
y otro de la ciudad de La Paz y otro de la ciudad de San 
Lorenzo de la Barranca de la provincia de Santa Cruz de 
la Sierra, para que S. M. ha presentado Prelados así para 
los dos Obispados que se acrecientan como para el de la 
dicha ciudad de La Plata por estar vaco, mandando se 
haga la dicha división de todos tres, así en distrito como en 
renta, con orden quel de la ciudad de La Plata ha de que- 
dar mejorado en renta, y lo demás con la autoridad y repu- 



lio JUICIO DE LÍMITES 

tación que es razón por su antigüedad y otras causas, según 
que más largamente se declara en la dicha Real Cédula 
que va por cabeza de estos autos; 

Aviendo el dicho Presidente visto y considerado con 
particular cuydado lo que ha convenido ordenar y pro ver 
para que la dicha división se haga con la justificación, 
puntualidad, acertamiento y prevención que S. M. manda, 
y hecho sacar de los libros y cuadernos de la Contaduría 
•y Secretaría de la santa iglesia catedral de la dicha ciudad 
de La Plata, la razón y testimonios que han convenido para 
saber y entender las ciudades, villas y lugares, chácaras, 
heredades y haciendas del campo. Vicarías, Beneficios, 
Curatos y sacristías que hay en todo el dicho Obispado, 
y de la calidad y cantidad que son, y lo que han rentado 
todas las rentas de los diezmos que pagan los vecinos y 
moradores españoles de todo el dicho Obispado, y las 
veintenas que pagan los yndios de las semillas y gana- 
dos de Castilla, y lo que vale toda la gruesa dello de diez 
años á esta parte, y lo que perteneció en cada uno dellos al 
colegio seminario de la dicha ciudad de La Plata y al 
Obispo y Mesa capitular y á la fábrica de las yglesias y 
hospitales, y á los dos novenos pertenecientes á S. M. y á 
cada una de las Dignidades, Canónigos y Racioneros de la 
dicha catedral de La Plata ynteresados en la dicha Mesa 
Capitular; ó informádose de lo que vale y renta la quarta 
funeral de todos los dichos Beneficios y doctrinas, y hecho 
la descripción de todo el dicho Obispado y su distrito que 
en el cuaderno, testimonio y declaración del Secretario y 
Contador de las rentas del se contiene y declara con dis- 
tención y particularidad; é informándose asimismo de per- 
sonas de ciencia é inteligencia, así por escripto como de pa- 
labra, quel parecer de los que así le dieron por escrito, va 
con estos auctos, demás de lo quel dicho Presidente save, 
entiende y comprehende, por aver nueve años que asiste en 
esta provincia y despachándose por su mano en nombre de 
S. M. como tal Presidente,' las presentaciones de los dichos 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 111 

Veneficios y Curatos en continuación del Real Patronazgo; 
hizo la dicha división en la forma que yrá declarado. 

Y para que se entiendan las causas y motivos que le han 
obligado á hacerla y repartir el distrito y juridición en la 
forma que va hecha, le ha parecido advertir algunos pun- 
tos de más consideración, para mejor disponer la dicha di- 
visión y execución de la dicha Real Cédula, en esta manera: 

Lo primero: en quanto la dicha Real Cédula dice que la 
yglesia y Obispado de la ciudad de La Plata quede mejo- 
rado en renta y con la autoridad y reputación ques razón, y 
que le podrían quedar veinte mil ducados de renta y al de 
la ciudad de La Paz doce mili y al de la Barranca ocho mil, 
juzgándose que todo el Obispado entero, como ha estado 
hasta ahora, rentava al Obispo quarenta mil ducados; y á 
este respecto, en el más ó menos valor que tubiere, parece, 
supuesto lo dicho, que la información que en esto se hizo á 
S. M. fué haciendo la quenta con lo que se pudo entender 
valía al dicho Obispo poco más ó menos la quarta funeral 
junta con la de los diezmos, que cuando sea assí aún no 
llega á los dichos quarenta mil ducados, y en la quarta fu- 
neral no puede aver regla cierta ni ajustamiento respecto 
de la incertidumbre de las obenciones, que no corren igual- 
mente, por ser unos años más y otros menos, y en lo que se 
ha entendido tener más crecimiento la dicha quarta fune- 
ral no llega, con la de los diezmos, á los dichos quarenta mil 
ducados; porque como consta del testimonio del dicho Se- 
cretario y Contador, lo que valía al Obispo toda la quarta y 
renta que le pertenece de los diezmos y veintenas de todo 
el dicho Obispado, hecho cómputo de los dichos diez últi- 
mos años últimos, contados desde el año de quinientos y 
noventa y nueve hasta el de seiscientos y ocho, poniendo al 
dicho año de seiscientos y ocho decientes pesos en sí, menos 
que al de seiscientos y siete, ques lo que se entiende pudo 
valer la renta, porque no estaba hecha la quenta del quando 
se dio el dicho testimonio, monta en los dichos diez años 
ciento y setenta y un mil setecientos y ochenta y un pesos, 



112 JUICIO DE LÍMITES 

que sale, uno con otro, diez y siete mil ciento y setenta y 
ocho pesos de á doce reales y medio, que son diez y nueve 
mil quinientos y veinte ducados de once reales. Conforme á 
lo qual, siendo la voluntad de S. M. la referida en la Cé- 
dula, de que se hagan diez partes de toda la dicha renta, y 
que se apliquen las cinco al Obispo de La Plata, y las tres 
al de La Paz y las dos al de la Barranca, viene á quedar al 
dicho Obispo de La Plata nueve mil setecientos y sesenta 
ducados por la dicha mitad, y avían de quedar, de la otra 
mitad, al de la ciudad de La Paz, cinco mil ochocientos y 
cinquenta y seis, y al de la Barranca, tres mil novecientos y 
quatro ducados, rata por cantidad; y así por esta quenta no 
podrá venir cierta la dicha aplicación de renta, ni llega á la 
mitad de lo que presupone la dicha Real Cédula que podría 
quedar á cada uno de los dichos Obispos, sino es supliéndola 
y juntándola con la renta de la quarta funeral, que con ella 
vendrá á valer lo que yrá declarado en la división y apli- 
cación de renta á cada Obispado. 

Lo segundo: dice la dicha Real Cédula que la renta que 
se aplicare á cada Obispo ha de ser en distrito, de manera 
que la parte que le cupiere la gose en la renta del tal dis- 
trito; y el ajustarse esto en diezmos y cuarta funeral y doc- 
trinas tiene mucha dificultad, porque en parte donde los 
diezmos son pingües, las doctrinas y curatos son tenues, y 
por el consiguiente lo es la dicha cuarta funeral que dellos 
ha de resultar por renta del Obispo; y al contrario, en otros 
distritos donde los diezmos son pocos, las doctrinas son de 
muchas obenciones y aprovechamiento, y que de la cuarta 
fiineral que dellas se paga se supla al Obispo lo que le falta 
en los diezmos. Y conforme á esto, se avrá de hacer la divi- 
sión, aplicando al Obispado de la ciudad de La Plata una 
gruesa de diezmos y mayor parte de doctrinas, por la po- 
breza de las obenciones dellas, y al Obispado de La Paz, 
menos gruesa de diezmos, por la riqueza de las doctrinas 
que han de quedar en su distrito. 

Y en quanto al Obispado de Santa Cruz de la Sierra, si 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 113». 

se hubiese de guardar el intento que parece declara la di- 
cha Real Cédula de que el Obispo resida en la catedral que 
se ha fundar en la ciudad de San Lorenzo de la Barranca 
para que pueda visitar aquella provincia y regir y gober- 
nar en lo espiritual los vecinos y moradores españoles y 
indios della y cumplir con sus obligaciones, que por estos 
respectos el dicho Presidente ha tenido parecer de que al 
dicho Obispo sólo se le aplicase el distrito de aquella gober- 
nación y que no le tenga en el Perú por lo referido y las 
demás causas que se declaran en su proposición, en virtud 
de la cual dieron los pareceres por escripto las personas con 
quien lo consultó; esto también tiene gran dificultad, por- 
que adjudicándosele tan solamente la provincia de Santa 
Cruz de la Sierra, no vale toda la gruesa de los diezmos 
della más de dos mil pesos en sí, en que estaban arrenda- 
dos el año de seiscientos y ocho, que lo mismo ó cien pesos 
más lo están este año de seiscientos y nueve, que la quarta 
perteneciente al Obispo monta quinientos ducados, con que 
de ninguna manera se podría sustentar, ni menos tener au- 
toridad para su Pontifical, ni para los Prebendados y Canó- 
nigos que hubiese de a ver en aquella iglesia, conforme á la 
erectión que se a de hacer; ni tendría Curatos ni Beneficios 
que proveer, mas de tan solamente los tres de las ciudades 
de Santa Cruz de la Sierra, San Lorenzo y nueva población 
de los Chiquitos llamada San Francisco, que por su pobre9a 
se paga en sígnodo en la Caxa Real de S. M. de la villa de 
Potosí; y por esta causa tampoco tendría ninguna quarta 
funeral; y de todo quedaría el dicho Obispado sin renta ni 
autoridad y con poco más quel nombre de Obispo. Por lo 
qual, cumpliéndose la dicha Cédula Real en lo más preciso, 
sin embargo de las razones que se dicen en la pregunta y 
propusición que hizo el dicho Presidente, que, después della, 
las ha atentamente examinado y considerado, y conformán- 
dose con el yntento de la Real Cédula, parece no se puede 
escusar el dar y señalar al dicho Obispo la renta que hu- 
biere de llevar, en distrito y territorio, porque aunque se le 

T. XI. — 15 



114 JUICIO DE LÍMITES 

quisiera suplir con alguna pinsión sobre los dos Obispados 
de La Plata y La Paz, y con esto parece se conseguía la 
utilidad referida de asistir más de ordinario en la dicha 
governación sin dar el distrito en el Pirú, y tan cercano 
como es for9oso al de la ciudad de La Plata, y se escusaban 
las dificultades que en la dicha propusición se refiere de la 
incomodidad de visitar sus feligreses, peligros de caminos, 
y sospechas de que lo más del tiempo asistirá en los pue- 
blos del Piní por el mejor temple y regalo y las demás cau- 
sas que contienen los pareceres que á esta parte se incli- 
nan; parece que por ahora sin preceder licencia y orden 
particular de S. M. y Bulla de Su Santidad no se puede se- 
ñalar la dicha pensión ni adjudicalle renta en dinero de los 
otros dos Obispados, ni hacerse en la dicha forma, sino ad- 
judicarle, en distrito, la renta de que hubiere de g09ar; y las 
dificultades que se refieren en la dicha proposición, pueden 
tener remedio, mediándolo el dicho Obispo como mejor se 
pueda, y acomodando los tiempos para la visita de su Obis- 
pado y asistencia en la iglesia catedral en San Loren90, 
pues se a de entender que no ha de querer encargar su con- 
ciencia sino acudir á las obligaciones de su oficio en todo lo 
ques de su cargo. 

Por todas las cuales dichas causas y razones que son de 
tan grande consideración, y vistas y conferidas las conve- 
niencias y dificultades, es for90so arbitrar en lo que no se 
pudiere ajustar la forma que se da por la dicha Real Cédula; 
de más de que por ella se da facultad al dicho Presidente 
en las palabras donde dice que haga la dicha división en la 
forma que le pareciere que más conviene para el fin que en 
esto se tiene del servicio de Nuestro Señor y beneficio es- 
piritual de los naturales, vecinos y avitantes en esta tierra, 
así como va referido; es necesario que en lo que no se pueda 
acomodar al Obispo de la ciudad de La Plata é igualar en 
la calidad de las doctrinas y quarta funeral dellas, por ser 
muchas de las que caen en su distrito pobres, se le supla en 
el mayor número, y que la renta de los diezmos iguale á lo 



ENTRE EL PERá Y BOLIVIA 115 

que en lo susodicho se le dexa de enterar; y que al Obispo 
de la ciudad de La Paz aunque la renta que le ha de que- 
dar de los diezmos y veintenas de su distrito sea poca, por 
no a ver en él valles de tanto aprovechamiento, se le supla 
en lo más que vale y renta la cuarta funeral por la mayor 
calidad de los Curatos y Beneficio, que están en lo que ha de 
ser su distrito, que son los mejores de todo el Obispado que 
ha sido de La Plata; y que al Obispo de San Lorenzo de la 
Barranca se acomode como mejor se pueda. Y porque en la 
distribución de la gruesa de los diezmos, aviendo sacado 
una quarta parte para el Obispo y otra quarta parte para 
los Prebendados, de las otras dos quartas se hacen nueve 
*partes que llaman novenos, y déstos ha llevado noveno y 
medio de fábrica y otro noveno y medio el ospital, y si és- 
tos se disminuyesen en mucha cantidad cesaría en parte el 
buen servicio que agora tiene la iglesia catedral de La 
Plata, que se sirve con miisica, abundancia de ministros y 
otras circunstancias quales convienen para el culto divino, 
y cesaría assimismo la cura de muchos enfermos que en el 
dicho ospital concurren, assí de la ciudad de La Plata como 
de la villa de Potosí, que van á buscar mejor temple para 
ser curados de sus enfermedades, y no se podrían sustentar 
los hermanos de Juan de Dios que pocos días hace an en- 
cargado del dicho ospital; y para remedio deste inconve- 
niente, en cuanto es posible, ha sido á propósito que quede 
aplicada la renta del Obispado de La Plata en la mayor 
parte de diezmos que respectivamente se ha podido, lle- 
vando esta consideración justa, y en la misma cantidad, que 
dan los dichos novenos, y con ésta será moderada disminu- 
ción la que tiene la fábrica y ospital de la renta que hasta 
aquí han tenido, y casi se podrá conservar lo uno y lo otro 
en el estado en que aora está. Y en esta forma y con la ma- 
yor igualdad y justificación que puede aver respecto de las 
dichas dificultades, se hace la dicha división en la manera 
siguiente: 



IIG JUICIO DE LÍAUTES 



Los corregi/nientos^ provinciafi, pueblos, ralles, y Vicarías, 
doctrinas, veneficios y curatos y anejos y diezmos y vein- 
tenas que quedan al Obispado de la ciudad de La Plata. 

Al dicho Obispado de la ciudad de La Plata se le señala 
y adjudica el Corregimiento de Atacama y Lípez que vie- 
nen corriendo de la parte de la cordillera de Chile, que el 
puerto de Atacama está de la ciudad de La Plata casi cient 
leguas, pocas más ó menos, de tierra despoblada, y el pueblo 
de los Lipes sesenta leguas, en los cuales hay tres doctrinas 
tenues. 

El Corregimiento de la villa de San Bernardo de Tarija* 
ques frontera de indios Chiriguanaes de guerra y partido 
de los Chichas ques en los confines del Obispado de Tucu- 
mán y está más de cuarenta leguas de la ciudad de La 
Plata, que en el dicho Corregimiento ay las doctrinas si- 
guientes: 

La dicha villa de Tarija, Tarija la vieja de Chaca- 
ras, Talina y Tupisa, Santiago de Cotogaita, Esmoraca y 
Chorolque, Clacha, curatos tenues que no tienen sínodo 
entero. 

El Corregimiento de la villa de San Juan de Parpaya y 
villa de Pilaya, asimismo frontera de Chiriguanaes, junto 
al de Tarija, en que ay quatro doctrinas pobres y sin síg- 
nodo entero, las tres de chácaras, en Parpaya y Pilaya y 
Cinte, pueblo de San Lucas. 

El Corregimiento de la villa de Sanctiago de Tomina, 
que está cerca de la ciudad de La Plata, ques frontera de 
Chiriguanaes, en que hay las doctrinas siguientes: 

Tomina y su Vicaría, Las Pie9as, La villa de San Juan 
de Rodas, Valle de Tacopaya y Ceripona, de clérigos; Ta- 
rabuco, de frailes dominicos; Sopachuy, de frailes domi- 
nicos; que todos son tenues, ecepto Tarabuco ques razo- 
nable. 

La villa de Potosí y su Vicaría y anejos, en que ay: 



ENTKE EL FEUÚ Y BOLIVIA 117 

Tres Curatos en la iglesia mayor parroquial clella des- 
pañoles, dos Curatos de pie9as en la dicha iglesia; dos sa- 
cristanes. Y diez Curatos y doctrinas de parrochias de in- 
dios que son: 

Nuestra Señora de la Concepción de los Carangas, San- 
tiago, Sant Pablo, Sant Bernardo, SantVenito, Santa Vár- 
vara, Nuestra Señora de Copacavana, que se decía antes 
San Agustín, Sant Sebastián, Sant Juan, Sant Martín, que 
sirven clérigos; y quatro, frailes, que son: 
* La Concepción, de mercenarios; Sant Pedro, de domi- 
nicos; Sant Cristóbal, de mercenarios; San Francisco, de 
dominicos. 

Y las demás que se siguen de la dicha Vicaría son: 

Tarapaya la Alta, Tarapaya la Baja, Puna, Chaqui, 
Cayca, Toropalca, Tuiguipaya, G-uariguari, Salinas de Yo- 
caya, Tambo quemado. Asiento de minas de Porco, Sanc- 
tiago de Tiocayo, Tomaba vi, de clérigos; Jura, de frailes 
mercenarios; que algunas de estas doctrinas caen en el Co- 
rregimiento de Porco. 

La ciudad de La Plata y su Provisorato en que no ay 
otra Vicaría, en que entran los Corregimientos de los Yam- 
paraes. Charcas y parte del de Porco, en que ay los Cura- 
tos y doctrinas siguientes: 

Dos Curatos despañoles en la iglesia Catedral que sirve 
de parrochial; dos sacristanes, uno de los Curas y otro del 
Cabildo; la perrochia de San Lázaro, San Sebastián, Yota- 
la, Quilaquila, Tacobamba, MoUescapa, Popo, Copa Vil- 
que, Guaicoma, Poroma, Pitantora, Moromoro, Macha, Co- 
poata, Chayanta, Aymaya, Micane, Sacaca, San Marcos de 
Miraflores, San Pedro de Buena Vista, Moscari, Panaca- 
che, San Juan de Acasio, Vro Ycarassi, Curi, Pilcomayo, 
Mataca la Baja, Mataca la Alta, que llaman Esquire, Vite, 
Horoncota, Horoncota la Baja, Mojotoro, Chuquichuqui, 
Alcantari, que todas éstas sirven clérigos; y seis, de frai- 
les, que son: 

Guata, de frailes mercenarios; Sucha, de la dicha Orden; 



11 H JUICIO DE LÍMITES 

Presto, de frailes dominicos; Pacha, de la dicha Orden; 
Aravate, de la dicha Orden; Potobamba, de frailes agus- 
tinos. 

El Corregimiento de la provincia de Paria y asiento de 
Oruro y Vicarías del dicho partido, en que ay los Curatos 
y doctrinas siguientes: 

Dos Curatos de españoles en la iglesia parrochial de la 
dicha villa de Oruro, un Curato de indios en la dicha igle- 
sia, un Curato de los ingenios del dicho asiento, Atunqui- 
Uacas, Condocondo, Challapata, AuUagas, San Pedro de las 
Salinas, éstas de clérigos; y dos, frailes, que son: 

ChallacoUo, de frailes agustinos; Toledo, de la dicha 
Horden. 

La Vicaría de Sicasica, que cae en el Corregimiento de 
Caracollo, en que entran las doctrinas siguientes, que no 
embargante que cae en el dicho Corregimiento se adjudica 
aj Obispado de La Plata, en esta manera: 

El Curato y Vicaría del dicho pueblo de Sicasica, el del 
pueblo de Inchossa con sus anejos y chácaras, Cabari y 
sus anejos, Yaco con sus anejos y chácaras, Curinay con 
sus anejos, chácaras y valles que caen en ellos. 

El Corregimiento y Vicaría de la provincia de los Ca- 
rangas en que hay las doctrinas siguientes: 

Colquemarca con dos Curatos, Chuquicota, Turco, Cu- 
raguara, Guayllamarca, Totora, Andamarca, Savaya, Gua- 
chacalla, las estancias de las comunidades y riveras de los 
Pacajes. 

El repartimiento y doctrinas de Callapa y JuUoma y 
Curaguara de Pacajes y sus anejos del Corregimiento de la 
provincia de los Pacajes, que son tres doctrinas, que se 
adjudican á este Obispado de la Plata, porque las demás 
doctrinas y Curatos de la dicha provincia de los Pacajes 
han de quedar en el Obispado de la ciudad de La Paz. 

El Corregimiento y Vicaría de la villa y valle de Co- 
chabamba y sus anejos, en que ay: 

Dos Curatos de españoles, un sacristán, doctrina de Sa- 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVIA 119 

caba, Colcapira, El Passo, Tuinguipaya, Sipesipe, Ayopa- 
ya, Berenguela, que todas éstas sirven clérigos, y dos, de 
frailes agustinos, que son: 
Capinota, Tapacari. 

Y eceptúanse del dicho Corregimiento de Cochabamba 
el valle de Clisa y las dos doctrinas del, quéstas han de que- 
dar juntamente con el Corregimiento de Mizque y su Vica- 
ría al Obispado de Santa Cruz de la Sierra, como se dirá en 
el distrito que se le aplica. 

Que todps los dichos Curatos y doctrinas son ciento y 
treinta y cinco; las ciento y diez y ocho, de clérigos, y diez 
y siete, de frailes. 

Y de todos los diezmos y veintenas de los partidos, va- 
lles. Corregimientos Vicarías, doctrinas aquí señaladas, y 
de sus anejos, Curatos, sacristías, capellanías y demás ren- 
tas y oficios eclesiásticos y de su jurisdicción, ha de g09ar 
el Obispo que es ó fuere de la dicha ciudad de La Plata y 
la santa iglesia catedral della y demás iglesias de los di- 
chos partidos, conforme á la erección y fundación dellas, 
sin que los Obispos é iglesias de la ciudad de La Paz y de 
San Lorenzo de la Barranca tenga parte ninguna en los 
diezmos y veintenas ni otras rentas eclesiásticas de los 
partidos nuevamente señalados por esta división al Obis- 
pado de la dicha ciudad de La Plata; y conforme á la quen- 
ta que está hecha, toda la gruesa partible del Obispado sin 
división, parece hecho cómputo de los dichos diez años últi- 
mos, como está referido, que monta sesenta y ocho mil se- 
tecientos y doce pesos ensaiados, que viene de la quarta de 
todos los diezmos al Obispo, diez y siete mil ciento y se- 
tenta y ocho pesos ensaiados; y sacado de toda esta gruesa 
para el Obispado de la ciudad de La Paz trece mil pesos 
ensaiados de la gruesa de los diezmos del distrito que se le 
aplica, y algo más que rentarán los diezmos de la provincia 
de Chucuito, que aora se le crecen con los de las tasas de los 
indios que paga S. M.; y sacado asimismo para el Obispado 
de Santa Cruz de la Sierra nueve mil y quinientos pesos 



120 JUICIO DE LÍMITES 

que podrán montai' los diezmos de la provincia de Santa 
Cruz de la Sierra y los del Corregimiento de Mizque y valle 
de Clisa, que ambos Obispados, de La Paz y San Lorenzo, 
serán veinte y dos mil y quinientos pesos ensaiados poco 
más ó menos, quedarán, sacados gastos de la gruesa parti- 
ble, á la gruesa del Obispado de La Plata cuarenta y seis 
mil doccientos y doce pesos ensaiados, y le vendrá á perte- 
necer de su quarta al Obispo once mil quinientos y cin- 
quenta y tres pesos ensaiados, esto según el cómputo he- 
cho de los dichos diez años y al estado presente y á la or- 
den que se lleva en esta división y aplicación de renta y 
distrito; y de quarta funeral, conforme á la relación del 
Secretario y Contador del Obispado, y á lo que se entiende, 
parece le valdrá otros dos mil quinientos y sesenta pesos 
ensaiados, que lo uno y lo otro monta diez y seis mil duca- 
dos, ques la renta que tendrá en cada un año el Obispo de 
La Plata. Con lo qual queda hecha la aplicación y división 
de este Obispado de la ciudad de La Plata, desde el día que 
se tomare posesión, porque con el señalamiento de distrito, 
pueblos y doctrinas se cumple con la división, ora crezca, 
ora vaya en disminución la dicha renta, porque cada uno 
no a de g09ar más diezmos ni renta de aquello que le cu- 
piere en sus distritos y jurisdicciones, porque el hacerse 
aquí esta manera de cuenta es sólo para satisfacer á S: M., 
conforme á la Real Cédula, de lo que puede quedar de renta 
á cada Obispo. 

Corregimientos, provincias, puehlos, valles, Vicarias, Doc- 
trinas. Beneficios, y Curatos y anejos y diezmos y veinte- 
ñas que quedan al Obispado de la ciudad de La Paz. 

Al dicho Obispado ó iglesia de la ciudad de La Paz se 
le señala por término y juridición al Corregimiento y Vi- 
caría de PaucarcoUa, que confina con el Obispado del Cuzco, 
con todos sus anejos y valles y distritos, que tiene las doc- 
trinas siguientes: 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 121 

Paucarcolla, San Francisco de la Puna, Guancané, 
Vilque, Moho, Puno, Icho, éstas sirven clérigos; Capachi- 
ca, de frailes de la merced, y Coata, de la dicha Orden. 

Ansimismo se le adjudica y señala la governación y 
Vicaría de la provincia de Chuquito, en que ay las doctrinas 
y Curatos siguientes: 

La iglesia mayor de la ciudad de Chuquito, Sant Pablo, 
Santo Domingo y Nuestra Señora de los Reyes de la dicha 
ciudad. 

En el pueblo de Acora ay: la doctrina de la iglesia 
mayor, la de la Concepción de Nuestra Señora y la de San 
Juan. 

En el pueblo de Ilabi ay tres doctrinas: la de la iglesia 
mayor, la Conceptión y Sancta Bárvara. 

En el pueblo de Cepita ay tres doctrinas : la de la igle- 
sia mayor, Sant Pedro y Sant Sebastián. 

En el pueblo de Yunguyo ay dos doctrinas: la de la 
iglesia mayor y la Magdalena, que todas son de clé- 
rigos. 

En el pueblo de Yuli ay cuatro doctrinas y Curatos que 
sirven religiosos de la Compañía de Jesús. 

En el pueblo de Pomata ay tres doctrinas y Curatos que 
sirven frayles dominicos que son: la iglesia mayor, Sant 
Martín y Sant Miguel. 

En el pueblo de Copacavana ay una doctrina y Curato 
que sirven frayles augustinos. 

La ciudad de La Paz y su Vicaría, que asimismo se le 
señala y adjudica, en que se comprehende el Corregi- 
miento de la dicha ciudad y el Corregimiento de la pro- 
vincia de Omasuyo y la mayor parte del Corregimiento y 
provincia de Larecaja y parte de los Pacajes y del de 
Ayoayo y Calamarca, en que hay los Curatos y doctrinas 
siguientes : 

Los tres Veneficios de la iglesia mayor de la dicha ciu- 
dad de La Paz, el sacristán della, el Curato de San Sebas- 
tián y las pie9as; San Pedro, de la dicha ciudad, de frai- 

T. XI.— 16 



122 jmCIO DE LÍMITES 

les franciscanos; el curato de Palca, Cohoni, Car acato, 
Sapaqui, Corayco, Yungachapes, Yrupani, Songo y Cha- 
llana, Chacapa y Simaco, Sorata, Quianaya, Conuaya, 
Ylanaya; el de las chácaras, junto á él; Ytalaque, Moco- 
moco, Viacha, Laja, Tiaguanaco, Achacache Anansaya, 
Achacache Uninsaya, Ancor aymes, Carabuco, Guaycho, y 
Calamarca. 

Y en Paracani ay dos doctrinas de frayles agustinos; 
en Guarina hay otras dos doctrinas de frayles merce- 
narios. 

La vicaría de Ambana en que ay dos doctrinas; la una: 
de Ambana, y Chuma. 

La vicaría de Camata en que hay cuatro pueblos y dos 
doctrinas: Camata y Carejana, Charazani y Pelechuco. 
La doctrina y Vicaría de Juri y Circuata y sus anejos. 
De la Vicaría y Corregimiento de los Pacajes se le 
aplican las doctrinas y curatos siguientes, porque los 
demás se an adjudicado al Obispo y iglesya de La Plata: 
El curato de Caquiaviri de la parcialidad de Anan- 
saya; el de Caquiaviri, de la parcialidad de Urinsaya; el 
del nombre de Jesús de Machaca; San Andrés, de Machaca 
la Grande; Santiago de Machaca; Anansaya, del pueblo 
de Guaqui; el de Urinsaya, del dicho pueblo de Guaqui; 
Caquingora, Calacoto. Porque el repartimiento y Curatos 
de Callapa, Julloma y Curaguara queda adjudicado al 
Obispado de la ciudad de La Plata, como está dicho; y 
que los Curatos y doctrinas que assí se adjudican al Obis- 
pado de la dicha ciudad de La Paz son ochenta ^iiratos 
y doctrinas, las sesenta y cinco de clérigos, y quince, de 
frayles. 

Y de todos los diezmos y veintenas de los partidos, va- 
lles, Corregimientos, y Vicarías, doctrinas y Curatos aquí 
señalados y sus anejos, y de las sacristías, capellanías, y 
demás rentas y oficios eclesiásticos y de su juridición, ha 
de gozar el Obispo que fuere de la dicha ciudad de La Paz 
y la santa iglesia catedral que se erigiere- y fundare en 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 123 

ella, conforme á la erección y fundación que se hiciere, sin 
que los Obispos ó iglesias de la ciudad de La Plata y San 
Lorenzo de la Barranca tengan parte ninguna en los diez- 
mos ni veintenas ni otras rentas eclesiásticas de los parti- 
dos nuevamente señalados por esta división al Obispado 
de la dicha ciudad de La Paz, ni en la juridición d ellos, 
porque todo ello ha de quedar y queda dividido y separado, 
desde el día que se tomare posesión por parte de la dicha 
santa iglesia catedral de la dicha ciudad de La Paz y 
Obispo que viene presentado á ella, en virtud de la Bula 
de Su Santidad y Cédulas y presentación de S. M., y de los 
demás interesados. Y conforme á las certificaciones de los 
arrendamientos de los diezmos parece que de presente 
los diezmos y veintenas de los partidos, valles, provincias 
y corregimientos y governación y doctrinas que se aplican 
á la dicha iglesya y Obispado de la ciudad de La Paz que 
van expresadas, serán como trece mil pesos ensaiados en 
cada un año y, algo más, con los diezmos de la provincia 
de Chuquito y los de las tasas de los indios della, que la 
cuarta dellos pertenece al Obispo, conforme á la erectión 
de la iglesia de la ciudad de La Plata, que monta tres 
mili y decientes y cincuenta pesos ensaiados; y de la 
quarta funeral de sesenta y cinco doctrinas y Curatos 
de clérigos que le vienen á quedar en su distrito, que 
casi todas son mui buenas, sin otras quince de frayles, 
cinco mili y trecientos pesos ensaiados poco más ó me- 
nos; que todo viene á ser ocho mili y quinientos y cin- 
cuenta pesos de á doce reales y medio el peso, que mon- 
tan nueve mili y setecientos y diez y seis ducados, de 
á once reales en cada un año; esto conforme al estado 
presente; y la otra quarta parte de los diezmos del dicho 
Obispado, que vendrán á ser otros tres mili y decientes y 
cincuenta peses ensaiados, que, conforme á la erección de 
la iglesya del Obispado de La Plata, ha de ser para les 
Prebendados que S. M. presentare á la dicha iglesya de la 
ciudad de La Paz, queda para que, en el ínterin que S. M. 



124 jmCIO DE LÍMITES 

los presenta, lo distribuya el Obispo de la dicha iglesya en 
los Beneficiados que nombrare ó en lo que conforme á de- 
recho lo debiere y pudiere hacer; y de la otra mitad que 
resta de los dichos diezmos, se ara la división en novenos 
aplicados conforme á la dicha erección de la ciudad de La 
Plata. Con que queda hecha la dicha división y aplicación al 
Obispado de la dicha ciudad de La Paz, esto desde el día 
que tomare la posesión el Obispo que viniere á ella, porque 
hasta entonces han g09ado y an de go9ar los Prebendados 
y demás interesados que han servido y sirvieren, ecepto el 
Obispo, que ha de g09ar de su renta desde el día del fiat 
de Su Santidad conforme á derecho y costumbre; sin que 
por la distinción que aquí se hace pueda quedar ni quede 
al Obispo ni demás interesados de la iglesia de la dicha 
ciudad de La Paz derecho á que gocen más renta de la 
que les cupiere de los partidos y distritos que le quedan 
señalados en esta división, según va declarado. 



Gobernación, Corregimiento, valles, y Vicaria de doctrinas 
y beneficios que quedan al Obispado de la ciudad de San 
Lorenzo de la Barranca. 

La gobernación de Santa Cruz de la Sierra con lo que 
le pertenece y se conquistare, en que ay de presente los Cu- 
ratos siguientes: 

El Curato y Vicaría de San Loren90 de la Barranca; el 
Curato y Vicaría de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra; 
el Curato y Vicaría de la ciudad de San Francisco de 
Alfaro. 

El Corregimiento y Vicaría de la villa de Salinas, 
río Pisuerga, valle de Mizque; y en él las doctrinas si- 
guientes: 

La doctrina y Vicaría de la dicha villa, de clérigos; la 
doctrina y Curato del pueblo de Mizque, que sirven frailes 
franciscos; la doctrina y Curato del valle de Ayquile, que 



ENTKE EL PERÚ Y SOLIVIA 125 

sirven clérigos; la doctrina y Curato del pueblo de Totora, 
de clérigos; la Vicaría y doctrina de los yungas de Pocona, 
que sirven clérigos; la doctrina del pueblo de Pocona, que 
sirven frailes franciscos. 

El valle de Clissa, ques de la vicaría y Corregimiento de 
Cochabamba, en que hay dos Curatos de clérigos con solas 
las chácaras y anejos de los dichos dos Curatos, porque los 
demás de la dicha Vicaría y Corregimiento de la villa de 
Oropesa han de quedar y quedan al Obispo de la ciudad de 
La Plata, como se refiere en su aplicación; que los curatos 
y doctrinas que se aplican al Obispado de San Lorenzo 
de la Barranca son once, los nueve de clérigos y dos de 
frayles. 

Y parece que los diezmos y veintenas de la dicha go- 
vernación de Santa Cruz de la Sierra, Corregimiento y 
valle de Mizque y Clissa, Vicaría y Curatos que se aplican 
y adjudican á esta iglesya y Obispados de San Lorenzo de 
la Barranca que van expresados en esta división, valdrán 
de presente las rentas de los diezmos dellos nueve mil y 
quinientos pesos ensaiados que, habiéndose de acudir con la 
quarta parte al Obispo de la dicha iglesia, montará dos mil 
y trescientos y veinte y cinco pesos ensaiados; pero como 
quiera que por las razones atrás referidas no se puede ha- 
cer la división en la forma que refiere la dicha Real Cé- 
dula, ni dar distrito que venga á caber, prorrata, lo que por 
ella se hordena, y respectivamente de lo que se entendió 
valía la gruessa de todo el Obispado de La Plata sin divi- 
dirse, es forzoso y necesario arbitrar en esto, y que la dicha 
división se haga con la justificación posible. Y considerado 
que quando se dividieron los Obispados de las provincias 
de Tucumán y del Río de la Plata y se sacaron deste Obis- 
pado de los Charcas, respecto de no podérseles señalar más 
distrito á cada uno que su gobernación para que cómóda- 
mei.te los pudiera regir y gobernar, por valer muy poco los 
diezmos, se les señaló la mitad dellos, y más, á los Obispos, 
y no tuvieron Prebendados en muchos años, hasta que han 



126 JUICIO DE LÍMITES 

ydo en acrecentamiento y se an proveydo Dignidades de 
algunos á esta parte. Y así parece ser justo y conveniente 
que al dicho Obispo se le acuda con la mitad de la gruessa 
de los diezmos de los dichos partidos, que es su cuarta parte, 
conforme á la erección de la ciudad de La Plata, y la otra 
quarta parte perteneciente á la Mesa Capitular de los qua- 
tro novenos veneficíales, que se parten conforme á la erec- 
tión de la iglesia de la ciudad de La Plata, de la otra mitad. 
Para la Mesa Capitular, se le adjudica dellos al dicho Obispo 
otro noveno, y los tres novenos restantes los pueda aplicar 
el dicho Obispo para dos Beneficiados que acudan al servi- 
cio de la dicha iglesia, hasta que S. M. presente los Preben- 
dados ó Beneficiados que pareciere convenir; esto desde el 
día que se tomare posesión por parte del Obispo de la di- 
cha Santa Yglesia, porque hasta entonces los han de g09ar 
y han go9ado y repartido los interesados que, personal- 
mente, han servido y sirven en la dicha yglesia de La Plata. 
Y lo que montare la quarta episcopal de los dichos diezmos 
lo ha de g09ar el dicho Obispo desde el día del fiat de Su 
Sanctidad hasta el día que tomare la posesión, porque 
desde entonces ha de g09ar todo lo que se aplica, ques la 
mitad de diezmos y medio noveno. Con la qual y lo que po- 
drá valer de quarta funeral, tendrá de renta cinco mil y 
quinientos ducados, poco más ó menos. Y de los demás nove- 
nos que restaren, se ara la división como se hace en la 
sancta yglesia de la ciudad de La Plata, hasta que se haga 
erectión para la dicha santa yglesia. Y para obviar confu- 
sión y diferencias, la dicha división y repartición se en- 
tiende, para con las yglesias y espítales, desde el día que se 
tomare posesión y se erigieran las nuevas yglesias cate- 
drales, en virtud de las Bulas de Su Santidad y Cédulas de 
S. M. conforme á la dicha Real Cédula, cuántos Prebenda- 
dos se podrán sustentar en cada una de las dichas yglesias, 
y qué estipendio y emolumentos les quedará y lo demás que 
convenga. 

Y por quanto en la ciudad de La Plata está fundado un 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 127 

colegio seminario para el servicio de la santa yglesia ca- 
thedral y donde se enseñan é industrian algunos hijos de 
personas beneméritas deste Obispado, el cual se sustenta 
con la renta del tres por ciento de los diezmos de todo el 
Obispado y de los sígnodos y curatos del, y si esto se hu- 
viesse de dividir aora, sería no conseguirse el intento para 
que se fundó, ni se podría sustentar en ninguna de las tres 
yglesias; y así, en conformidad de lo dispuesto por el Santo 
Concilio Tridentino, en el capítulo diez y ocho de la sesión 
veinte y tres, conviene quel dicho seminario se quede en la 
dicha ciudad de La Plata y que se le acuda con el tres por 
ciento de las rentas de todos los tres Obispados y no se yn- 
nove en esto hasta que conste que cómodamente se puede 
fundar y sustentar otro en alguno de los dichos dos Obis- 
pados añididos. 

Y en esta forma, con los distritos, territorios, diócesis 
y juridiciones, rentas, frutos y emolumentos, yglesias, Be- 
neficios, Parrochias, Curatos, doctrinas y sacristías que 
de suso van declarados, aplicadas y adjudicadas, el dicho 
Presidente dixo: 

Que hacía ó hizo la división de los dichos tres Obispa- 
dos de la ciudad de La Plata y de la ciudad de Nuestra 
Señora de La Paz y de San Lorenzo de la Barranca, y 
mandó que conforme á ella entren y tomen la posesión 
los Obispos de las dichas tres yglesias, según lo declara 
y manda S. M. por la dicha Real Cédula, y que un testi- 
monio deste auto se envíe al Deán y Cabildo, sede vacante, 
de la dicha ciudad de La Plata, y se le entregue por ante 
Escribano que dello dé fee, y la que diere se ponga con 
estos autos; y se entreguen asimismo otros testimonios, por 
la misma orden, á los Obispos que fueren tomando la po- 
sesión de los dichos Obispados para que sepan los límites 
dellos y puedan dar á sus ovejas el pasto espiritual que 
tienen obligación; y que en la ocasión presente se envíe á 
S. M. y su Real Consejo de las Indias otros dos testimonios 
y treslados, por duplicados, de la forma, orden y modo que 



• 128 JUICIO DE LÍMITES 

se ha tenido en hacer la división, sacado todo á la letra y 
autorÍ9ado en pública forma, para que, vista, S. M. provea 
y mande lo que más fuere servido. Y lo firmó. 

El Licenciado Alonso Maldonado de Tokbes. 

Ante mí, Sebastián Duran, 

Escribano de S. M. 



(Del Arch. de Ind. — Est, 74, — Caj. 6, — Leg. 49.) 



CARTA del Marqués de Montesclaros, 
Virrey del Perú, á S. M.: da cuenta 
de que hizo la división de los Obis- 
pados de Truxillo, Arequipa y Gua- 
manga, sujetándose en cuanto le 
fué posible á las Reales Cédulas. 

Año 1616. 



Gobierno Eclesiástico 
Señob: 

Luego que llegaron á mis manos las (^ódulas de 20 de 
Agosto de 611 y 6 de Junio de 612, en que V. M. se sirue 
cometerme la diuisión de los Obispados de Truxillo, Gua- 
manga y Arequipa, hize las diligen9Ías y preben9Íones que 
pedía la rresolu9Íón del caso, y estando enterado, se puso 
en efecto, como V. M. verá por los autos que van con ésta. 
E deseado ajustarme con lo dispuesto en las dichas Qédulas, 
pero no me fué posible en todo, así porque la gruesa de las 
rrentas, no es la que á V. M. an dicho, como porque el sitio 
de la tierra, para su cómoda diuisión, no daua lugar, en mu- 
chas partes, á escoger. 

Para el Obispado de Truxillo, e tomado del de Quito lo 
que juzgué á propósito al vn Prelado, y de estoruo al otro; 
y porque ya Don fray Saluador era muerto, me pare9ió 9e- 
saua la rrazón de comunicar al nueuamente electo sobre 
ello, y pedirle consentimiento, pues al Obispo Don Fer- 
nando Arias, es de creer V. M. le abrá presentado con este 
grauamen, como lo advertí en carta de 10 de Abril de 613. 

T XI. — 17 



130 JT7I0IO DB LÍMITES 

También, por quitar pleitos á las partes, va declarado 
que los nueuos Prebendados gozen desde luego de aquella 
parte que pertene9Ía á los que en las yglesias antiguas tie- 
nen ayetado con esta condÍ9Íón, y que lo mismo se entienda 
en las Prebendas vacas y que vacaren. Sin enbargo a de 
auer entre Obispos y Cabildos algunas contiendas y pre- 
tensiones encontradas sobre los frutos; y en las dos yglesias 
de Arequipa y Truxillo, sobre la jurisdÍ9Íón, por auer muerto 
sus Prelados antes de llegar á ellas. De que rresulta la duda 
si a de gouernar el Cabildo, como sede vacante, ó quedar 
esto á cuydado del Prelado antiguo; lo qual haze mayor 
fuer9a en el de Arequipa por no estar avn hecha la diuis- 
sión quando murió el electo, y mandar V. M. que tomase 
posessión quando ya tuviesse señalados los límites; cosa 
que acá no se pudo prebenir, porque como la (^édula no 
auía llegado, y el Obispo presentó sus Bullas y execu- 
toriales, fué pre9Íso obede9erlas y mandarlas cumplir; y 
así, sin saber lo que le pertene9Ía, era ya Obispo rre9Íbido 
en su yglesia por los poderes que adelante enbió. Y avnque 
para salir enton9es de aquel enbara90, pedí al Obispo del 
Cuzco le enbiase comisión para que en su nombre gouer- 
nase el distrito, que me pare9Íó, rregularmente, le podría 
pertene9er, esto espiró con su muerte, y quedan las dificul- 
tades en pie, que á nuestra vista pare9en grandes. Procu- 
raré ven9er las que me tocaren y encaminar las demás á 
toda paz y conformidad, y de lo que vuiere, daré quenta á 
V. M. 

Y avnque por los autos se verá lo que á cada Prelado le 
queda de rrenta, hecha la diuisión; para que no aya ne9esi- 
dad de buscarlo allí, me a parecido advertir por este capí- 
tulo quel de Lima tendrá 43 mili 667 pesos de á ocho rrea- 
les, el de Truxillo 11 mili 600, el de Quito 11 mili 118, el 
del Cuzco 19 mili 307, el de Guamanga 7 mili 009, el de 
Arequipa 8 mili 693, todas las quales cantidades se an de 
considerar más dispuestas á accres9entamiento que á dimi- 
nu9Íón, así porque en lo que es quarta funeral sería posi- 



ENTRE EL PERÚ Y B OLIVIA 131 

ble vuiesen callado algo los ynteresados, como porque, 
administrándose cada partido de por sí, la asisten9Ía de 
su dueño la hará subir sin duda, como ya lo empie9a á 
hazer. 

Y porque en las dichas ^édulas se sirue V. M. de mandar- 
me dé parecer en el número de Dignidades y Prebendas que 
será bien tengan estas yglesias antiguas y modernas, sobre 
que a caydo la separa9Íón, conforme á la rrenta que les 
quedó, lo siento en la manera que se sigue: 

A la Mesa Capitular de Lima le toca de gruesa 7 y mili 
267 pesos de á 8. Por su erección está ordenado tenga cinco 
Dignidades, diez Canónigos, seis Ila9Íoneros, seis Medios, 
seis Capellanes, seis acólitos, mayordomo organista. No- 
tario, pertiguero y caniculario. De todo lo qual me parece 
no se deue rreformar nada sino que se Ueue el número, pro- 
ueyendo V. M. lo que del falta, que son: la Tesorería, vna 
Canongía, dos Raciones, quatro Medias y tres Capellanías. 
Y haziéndose así, les vendrán á caber en esta manera: al 
Deán, 6 mili 222 pesos, y á cada vna de las quatro Dignida- 
des rrestantes, á 3 mili 659, y á los Canónigos, á 2 mili 816, 
y á los Ra9Íoneros, á 1 mili 970, y á los Medios, la mitad, y 
á cada Capellán, á B63, y á los acólitos á 338, al Mayordo- 
mo 1 mili 607, al Organista, Notario y Pertiguero, á 660, 
al caniculario, 338. 

A la Mesa Capitular de Quito le toca de gruesa 16 mili 
496 pesos de á 8. Su erec9Íón dispuso vuiese las mismas Dig- 
nidades, Prebendas y ministros que está dicho en la de 
Lima, pero nunca se an proueydo más de cinco Dignidades 
y cinco Canónigos, con cargo de que paguen dos Curas y 
ministros menores de la yglesia y á las demás de españoles 
de su distrito; metiendo en su gruesa los nouenos de que 
éstos se auían de pagar, y entiendo que conviene no se haga 
nouedad en cumplir toda la erec9Íón ni en dexar de pro- 
ueer el número que a anido hasta aquí, del qual ay vaco al 
presente el Deanato, por no auer a9etado el Dotor Juan de 
la Roca, y la de Maestreescuela, y quatro Canongías; y por- 



132 JUICIO DE LÍMITKS 

que, llena la er6C9Íón, no tendrían en ninguna manera con 
que sustentarse. Hecha la quenta conforme á mi parecer y 
á los que a auido proueydos hasta aora, les cabe, al Deán, 
1 mili 858 pesos, y á cada vna de las demás Dignidades, 
á 1 mili 610, y á los Canónigos á 1 mili 239. 

A la Mesa Capitular del Cuzco le quedan de gruesa 20 
mili 830 pesos de á ocho. Su erección dispuso que vuiese 
las mismas Dignidades, Prebendas y Ministros que en Li- 
ma; si esto fuese, quedarían muy tenues. Y porque tanpoco 
a estado nunca lleno este número, mi parecer sería que, sin 
ynobar en la erección, por aora no se proueyesen más que 
las tres dignidades de Deán, Arcediano y Chantre, y cinco 
Canónigos, y dos Racioneros, y á su cargo la paga de los 
ministros menores. Ay oy las cinco dignidades y siete Ca- 
nónigos; y parece que con facilidad se podría reduzir al 
menor número que digo, pues la dignidad de Arcediano 
vacará con la promoción del que la tiene al Obispado del 
Paraguay, y la del Deán está próxima á vacar por su falta 
de salud y vejez; y proueyóndose las dichas Dignidades, la 
de Deán en el Tesorero ó Maestreescuela, y la otra en vn 
Canónigo, vendrá con breuedad á conseguirse lo que se pre- 
tende hecho, pues así le toca al Deán 2 mili 976 pesos y á 
las dos Dignidades de Arcediano y Chantre á 2 mili 680, y 
á cada Canónigo á 1 mili 980, y á cada Racionero á 1 mili 
188, y sería bien suspender la prouissión de los Racioneros 
hasta que el número de los demás estuviese como se a rre- 
ferido. 

En los Obispados de Guamanga, Arequipa y Truxillo en 
que es ne9esario nueua erecpión, como en yglesias que aora 
se erigen, tendría por con viniente hazerlas con el número 
de Dignidades, Prebendas y Ministros con que onrrosamente 
puede seruirse el Culto Diuino y luzir vna chatredal, qui- 
tando la ocassión de que quando las rrentas de las dichas 
yglesias cre9Íesen fuese ne9esario nueua erec9Íón para el 
aumento de las dichas Dignidades y Prebendas; y porque en 
el estado presente no es posible den congrua sustonta9Íóu 



KXTRK EL PERÚ Y BOLIVIA 133 

á tanta copia, limitara yo las prouissiones al rrespecto de 
lo que la gruesa que oy les pertene9e puede sustentar, en 
esta manera: 

La erec9ión de Guamanga sea de 9Ínco Dignidades, 
seis Canónigos, tres Ea9Íoneros, dos Capellanes y minis- 
tros menores, y que de todo esto no se elijan por aora más 
de las tres Dignidades, Deán, Ar9ediano y Chantre y dos 
Canónigos; y supuesto que á la Mesa Capitular del dicho 
Obispado le toca solamente 6 mili 732 pesos de á 8, con 
que avn estos pocos viuirían estrechamente, se les podría 
cre9er otros 1 mili 500 pesos, cargándolos, prorrata, en los 
sínodos de las doctrinas de aquel distrito, así de frayles 
como de clérigos, quando por vacantes de nueuo se proue- 
yeren, que no ay Beneficios que agregarle ni otro medio 
para acomodar lo que á esto toca; haziéndose así, gozará 
el Deán 1 mili 828 pesos, y cada Dignidad 1 mili 683, y 
cada Canónigo 1 mili 218, con cargo de dar 600 pesos á dos 
Curas y pagar los ministros menores de la yglesia; y no 
agregándoles los 1 mili BOO pesos, le cabe al Deán 1 mili 
600, y á las dos Dignidades, Ar9ediano y Chantre, á 1 mili 
300, y á cada Canónigo á mili, siempre con el mismo cargo 
de sustentar los dos Curas, y sobran (500 pesos para repartir 
entre ministros menores. 

La erec9Íón de Arequipa se haga con cinco Dignidades, 
ocho Canónigos, quatro Ra9Íoneros, dos Medios y minis- 
tros menores, y no se elijan, por aora, más que tres Digni- 
dades, tres Canónigos y dos Ra9Íoneros. Y porque á la 
gruesa de la Messa Capitular le pertene9en 12 mili 913 
pesos de á 8, rrepartidos en las Dignidades y Prebendas, 
deste mi pare9er les tocará al Deán 2 mili 0()7 pesos, al 
Ar9ediano y Chantre á 1 mili 791, y á cada Canónigo á 
1 mili 378, y á los Ra9Íoneros á 9()(); y sobrarán 1 mili 2(X), 
para dos Curas y ministros menores. 

La erec9Íón del Obispado de Truxillo se podría hazer 
con el mismo numero que queda señalado en la de Are- 
quipa, y del se prouean, por aora, tres Dignidades, 9Ínco 



134 JUICIO DE LÍMITES 

Canónigos y dos Ra9Íoneros. Monta la gruesa de la Mesa 
Capitular 16 mili 337 pesos de á 8, que, rrepartidos entre 
las Dignidades y Prebendas dichas, tendrá el Deán 2 mili 
062 pesos y el Ar9ediano y Chantre á 1 mili 782 y los Ca- 
nónigos á 1 mili 376 y á los Ra9Íoneros á 962, y sobrarán 
900 para dos Curas y los demás ministros menores de la 
yglesia; y porque los benefi9Íados de la ciudad de Piura y 
Villa de Saña Ueuan oy todo lo que les pertene9e y toca 
de los diezmos de su distrito en los nouenos, se advierte 
que va yncluso en la suma que auemos aplicado á la Mesa 
Capitular, porque se presupone que della se a de sacar algún 
salario para estos Curas, demás de sus oben9Íones. 

Con lo qual ordenado y hecho como va rreferido en los 
capítulos pre9edentes, tengo por 9Íerto quedará bien y se 
podrán sustentar las Dignidades y Prebendas, y que antes 
se puede esperar cres9Ímiento que diminu9¡ón en su rrenta, 
mayormente si se ven9Íese el pleyto ó se diese forma en la 
ympo8Í9Íón y cobran9a del diezmo en haziendas de reli- 
giosos y yndios; y es ne9esario advertir, para los Obispados 
nueuos, que por estilo ordinario hazen los Prelados sus erec- 
9Íones sin otra dependen9Ía. y tendría ynconviniente questo 
fuese así aora, porque, si alterasen en lo que aquí se dis- 
pone, no abrá cosa 9Íerta en rrenta ni en número de Digni- 
dades y Prebendas; y para obiarlo sería de pare9er que, 
hecha la resolu9Íón en el Consejo, se enbíe vn tanto al Vi- 
rrey y Prelado, para que juntos lo acuerden y executen en 
aquella conformidad, concurriendo ambos como en las ma- 
terias de patronazgo, y que no se ponga cláusula en que se 
dé facultad al Obispo presente ni á los que su9edieren para 
mudar nada de lo que vna vez se asentare, como la tienen 
algunas erec9Íones deste Reyno, sino que en caso de pa- 
re9erles al Virrey y Prelado en algún tiempo que conviene 
alterar, juntos den quenta á V. M., con sus motiuos, para 
que sobre ello se haga súplica á Su Santidad, y en todo se 
prouea con orden de V. M. y no de otra manera. 

Dificultoso a de ser la prouisión de Prebendas tan tenues 



ENTRE Eli PERÚ Y BOLIVIA 135 

como son las más de las yglesias nueuamente erigidas, por 
que en España no á de auer quien las quiera; y quando V. M 
se sirua de que el Consejo consulte en las personas bene- 
méritas destos Reynos, que constare serlo por relaciones 
de los Virreyes, como ellos muchas vezes los proponen 
auiendo rrespeto no tanto á su conmodidad quanto á lo que 
pide la plapa, Dignidad ó Prebenda para que los consultan, 
sucederá muy de ordinario que llegados acá los títulos no 
a9eten y duren mucho tiempo las vacantes, que ya a acaes- 
9Ído esto, después que yo gouierno; en algunas prouissiones; 
y así, presumo que á pocos años corridos, a de ser pre9Íso 
que V. M. dé la prouisión destas vacantes á sus Virreyes. 

Pedro de Samaniego, á quien V. M. auía hecho mer9ed 
del Ar9edianato de Guamanga, murió antes de entregársele 
el título, y aquella yglesia está oy con solo el Deán; siendo 
V. M. seruido, sería apropósito para aquella dignidad, el 
Doctor Don Diego de Abendaño, Capellán Mayor de la 
capilla Real de Lima, hijo del Doctor Núñez de Abendaño, 
Oydor que fué de la Real Audien9Ía de aquella 9Íudad, 
hombre virtuoso y conpuesto; el Bachiller Félix de Guz- 
mán. Capellán de la dicha capilla Real, asimismo hombre 
de virtud, rrecogimiento y buenas partes. En todo pro- 
ueerá V. M. lo que más fuere de su seruÍ9Ío. 

Guarde Dios á V. M. como la christiandad a menester. 

Del Callao, 11 de Mar9o de 1616. 

El Marqués de Montes Claros. 



136 JUICIO DE LÍMITES 



Auto de la división de los Obispados de Guamanga y Arequipa, 
separados del del Cuzco por nuestro Sanctíssimo Padre Paulo 
Pappa V, á instancia de la Majestad Católica del Rey Don 
Philipe III, nuestro Señor. 

En el nombre de la Sanctíssima Trinidad, Padre, Hijo, 
y Espíritv Sancto, tres personas y vn solo Dios verdadero, 
y de la Virgen Sancta María, su madre, nuestra Señora, y 
de los Sanctos Apóstoles San Pedro y San Pablo, y del 
glorioso Sanctiago, patrón de las Españas, y bienauentura- 
do San Joseph, esposo de la Virgen gloriosíssima. 

Notorio sea á todos los que la presente vieren cómo go- 
uernando la Sede Apostólica de la Sancta Yglesia Católica 
Romana nuestro muy Sancto Padre Paulo V, en el IX año 
de su pontificado, y reynando, por la gracia de Dios, en las 
Españas, Yndias Orientales y Occidentales, Don Felipe III 
nuestro Rey y Señor natural, á los IB años de su Reynado, 
el Señor Don Juan de Mendo9a y Luna, Marqués de Mon- 
tesclaros y Marqués de Castil de Vayuela, Señor de las 
Villas de la Higuera, de las Dueñas, el Colmenar, el Car- 
dóse, el Bado y Balcone, Virrey Lugarteniente del Rey 
nuestro Señor, Gouernador y Capitán General en estas 
prouincias del Pirú, Tierra Firme, y Chile, 7.° año de su 
gouierno; en la muy noble y muy leal 9Íudad de Lima, 
caue9a y metrópoli de los Rey nos del Pirú, prouincia de 
la Nueua Castilla, en las Yndias Occidentales, á ocho días 
del mes de Mar90 de mili y seis9Íentos y cator9e años, 
dixo: 

Que por quanto la Católica Magestad del dicho Señor 
Rey con el zelo y sancta inten9Íón que siempre a tenido, 
imitando á los sereníssimos Reyes, sus progenitores, de la 
ostensión y estauilidad de la Sancta Fe Católica, dispusi- 
9Íón y fa9Ílidad en la introdu9Íón de su doctrina, juzgando 
por conuiniente y ne9essario que sus naturales vasallos, 
assí españoles como yndios, estantes y auitantes, y que de 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 137 

aquí adelante vinieren á viuir y morar en los distritos de 
las ciudades del Cuzco, Guamanga y Arequipa en las di- 
chas prouin9Ías del Pirú, que hasta el tiempo presente tan 
solamente eran gouernados y administrados en lo espiri- 
tual por la benerable persona de vn Obispo, cuya cátedra 
estaua permanente y fixa en la ciudad del Cuzco, tuuies- 
sen Prelados que con mayor 9ercanía y más pronta dispu- 
sÍ9Íón cuydassen de su bien espiritual, consultó y hizo sú- 
plica á Su Sanctidad tuuiesse por bien y mandase que el 
dicho distrito del Cuzco se diuidiesse en tres Obispados, 
por manera que el vno tuuiesse su título y silla, como agora 
está, en la ciudad del Cuzco y los otros dos en las de Gua- 
manga y Arequipa. 

Y auiendo conde9endido Su Sanctidad á esta instan9Ía, 
y admitiendo la presenta9Íón y nombramiento de S. M. 
para las dichas dos nueuas Cátedras y Obispados, dio el 
fiat en la de Guamanga al muy reuerendo en Christo, pa- 
dre Don Fray Augustín de Carauajal, de la orden de Sant 
Augustín, Obispo hasta enton9es de Panamá; y en la de 
Arequipa, al muy reuerendo en Christo, padre Don fray 
Christóual Rodríguez, de la Orden de Sancto Domingo, 
Ar9obispo que auía sido de Sancto Domingo, Ysla Espa- 
ñola; y despachó sus Breues y Letras Apostólicas, dadas 
en Boma á veynte días del mes de Julio de mili y seis- 
9Íentos y nueue años y á diez y seis días del mes de Henero 
de mili y seys9Íentos y doze, por las quales comete á S. M., 
ó á persona con su poder, la diuisión de los dichos tres 
Obispados. 

Y S. M., por vna su Real Cédula, fecha en Madrid á 
9Ínco de Junio del año pasado de seys9Íentos y doze, fir- 
mada de su Eeal mano, librada y despachada por el su 
Consejo Supremo de las Yndias, conuiene á sauer, el Señor 
Don Luys de Belasco, Marqués de Salinas, Presidente, 
y los Señores de su Consejo LÍ9en9Íado Don Francisco 
Arias Maldonado y Sotomayor, Doctor Bernardo de Olme- 
dilla, LÍ9en9Íado Don Fran9Ísco de Texeda y Mendo9a, Li- 

T. XI. —18 



138 jmcio DE iímitbs 

penpiado Juan González de Solor9ano, LÍ9en9Íado Don 
Juan de Zúñiga, LÍ9en9Íado Don Rodrigo de Aguiar, Doc- 
tor Don Pedro Marmolejo, LÍ9en9Íado Alonso Maldonado 
de Torres, LÍ9en9Íado Don Juan de Villela, refrenda- 
da de Pedro de Ledesma su Secretario de Cámara y 
Gouierno; subrogando en S. E. del Señor Marqués Virrey 
la comisión obtenida de Su Sanctidad por el dicho Breue, 
le cometió y mandó hÍ9Íe8se la dicha diuisión, separando 
los dos Obispados de Guamanga y Arequipa del del Cuzco 
que al presente rige el muy Reuerendo en Christo, padre 
Don Femando de Mendo9a, de la Compafiía de Jesús, con 
cuyo consentimiento, en su a9eta9Íón, se ha9e la dicha di- 
uisión. 

Y S. E., para mejor proueer en la execu9ión de lo 
ansí mandado y cometido por S. M., en diez y siete de 
Otubre de mili y seys9Íentos y tre9e, proueyó vn auto del 
tenor siguiente: 

En la ciudad de Los Reyes en diez y siete días del mes 
de Otubre de mili y seys9Íentos y tre9e afios el Ex9elentís- 
simo Señor Marqués de Montesclaros, Virrey, Gouemador 
y Capitán General en estos Reynos y prouincias del Pirú, 
Tierra Firme y Chile &.*, dixo: 

Que por quanto el Rey nuestro Señor, por su Real Cé- 
dula, que en estos autos va por cabe9a, su fecha en Madrid 
á 9Ínco de Junio de seys9Íentos y do9e, con beneplá9Íto de 
Su Sanctidad, mandó que para que los naturales, vezinos 
y auitantes en el distrito del Obispado del Cuzco sean ad- 
ministrados en el benefi9Ío espiritual á mayor seruÍ9Ío de 
Dios Nuestro Señor y bien de las almas con más comodidad 
que hasta aquí, se diuida el dicho Obispado en tres, sacando 
del dicho Obispado otros dos, cuyas yglesias catedrales 
han de eregirse y fundarse en las ciudades de Arequipa 
y Guamanga, y en birtud de los breues de Su Sanctidad, 
le comete la diuisión dicha y assentar y señalar los distritos 
y límites que ha de tener cada vno de los dichos tres Obis- 
pados, de suerte que tengan bastante distrito y congrua 



ENTRE EL FERÚ Y BOUVIA 189 

sustentación, y se descargase la Eeal conciencia, como más 
largamente consta de la dicha Beal Cédula. 

Y porque conuiene que la dicha diuisión se haga con la 
justificación, acertamiento y puntualidad que en caso tan 
grane se requiere, mandó que de los libros del Gouierno y 
de los quadernos de descripciones, se saque testimonio de 
las ciudades, villas y lugares de españoles é yndios que ay 
en el distrito de todo el dicho Obispado, chácaras, hereda- 
des y haziendas del campo, con la mayor claridad y distin- 
ción que sea posible; y, asimismo, que de la Secretaría y 
Contaduría de aquella Sancta Yglesia se saque testimonio 
de las Dignidades, Canongías, y Preuendas della, y de las 
Vicarías, Beneficios, Curatos y simples dotrinas y sachris- 
tías del dicho Obispado, y de la calidad y cantidad que son, 
y lo que an rentado todas las rentas de los diezmos ansí de 
los que pagan los españoles como los yndios, poniendo cada 
miembro de hazimiento de los dichos diezmos de por sí, y 
en particular de los cinco años últimos y más próximos al 
presente; y lo que ha pertenecido cada vn año á la quarta 
episcopal y á la de la Mesa Capitular, á la fábrica de las 
yglesias, á los hospitales y á los dos nouenos pertenecien- 
tes á S. M., y al colegio seminario; y se haga aueriguación 
de lo que en cada vno de los dichos cinco años a valido la 
quarta funeral procedida de todos los dichos Beneficios y 
doctrinas, y las obenciones y otros aprouechamientos, que 
ansí el Obispo del Cuzco como la dicha sancta yglesia 
han tenido en ellos, tomando sus dichos al Secretario y 
Contador de la dicha sancta yglesia y á las demás perso- 
nas que de la materia tengan inteligencia; y para ello se 
despache Prouisión en forma, inserto este auto, dirigida á 
Don Pedro de Córdoua Messa, Cauallero del Orden de San- 
tiago, Corregidor de la dicha ciudad del Cuzco, para que 
haga todo lo susodicho, y hecho, lo remita con toda breue- 
dad, para qué tenga efecto lo que dicho es. 

Y para que con mayor claridad conste del dicho distrito 
y de los límites del dicho Obispado, cometió al padre Diego 



140 JUICIO DE límites 

Méndez, Capellán Mayor del convento de la Encarnapión 
desta ciudad, persona inteligente en la descripción y Cos- 
mograpliia destos Reynos, para que haga vna descrip9Íón 
del dicho distrito del dicho Obispado, y los limites que tiene 
con los Ar9obispados de Lima y de La Plata y con el Obis- 
pado de La Paz, con toda distin9ión y claridad, para que 
visto, lo vno y lo otro, se haga la dicha diuisión con la pun- 
tualidad y pre9Ísión que se requiere. Y lo firmó. =El Mab- 
QUÉs. = Ante mí, Don Alonso Fernández de Cardona, 

Y auiéndose sacado y traydo ante S. E. los recaudos 
pedidos y citados en el dicho auto, y tratado y conferido 
en esta materia con personas de ciencia y esperiencia, cré- 
dito y de toda grauedad, assí ecclessiásticas como seglares; 
y hechas juntas y consultas, como en caso tan graue se 
requiere, últimamente, mouido S. E con el zelo del serui- 
9Í0 de Dios y cumplimiento de los mandatos y boluntad 
de S. M., bien y conssuelo de sus vassallos, desseoso del 
descargo de la con9Íen9Ía de los dichos Prelados, y para 
que mejor puedan acudir á su sagrado ofi9Ío y ministerio 
pastoral, ressoluió, determinó y mandó hazer y hizo la 
diuisión en la forma y manera siguiente: 

Cuzco 

Que en el Obispado del Cuzco se queden é incluyan los 
treze Corregimientos siguientes: el de la misma ciudad y 
los de Vilcabamba, Yucay, Andes, Quispicanche, Canana y 
Cauanilla, Asangaro y Asillo, Carauaya, Chilques y Mal- 
ques,Chumbiuilcas,Condesuyo del Cuzco, Cotabambas, Ay- 
maraes, Auancay; en los quales Corregimientos ay y se 
comprehenden 9Íento y treynta y ocho doctrinas, Curatos 
de yndios y españoles, veynte y 9Ínco encomendados á re- 
ligiosos de las Ordenes, y 9Íento y treze á clérigos de San 
Pedro, en esta manera: 



B^TBE EL PERt5^ Y SOLIVIA 141 

Corregimiento del Cuzco. 

En la catedral tres Curas, dos de españoles, y vno de 
negros , y en la ciudad, ocho Curas en las ocho parrochias de 
yndios, de la aduoca^ión de Belén, Santiago, Sancta Ana, 
San Christóual, San Blas, San Sebastián, hospital y pueblo 
de San Q-erónimo pegado á los muros, que todos son de clé- 
rigos, e9eto la de San Gerónimo, que siruen Frayles de la 
orden de Sancto Domingo. 

Corregimiento de Bilcábamha, 

Dos Curas, vno de españoles y yndios en la ciudad de 
San Francisco de la Vitoria, otro de yndios en el pueblo de 
San Juan de Lúcuma, ambos clérigos. 

Corregimiento de Yucay. 

Nueue Curas, los quatro en el mismo pueblo de Yucay, 
y los de Vrobamba, Calca, Maras; y los cinco restantes 
en esta manera: el vno en los pueblos de Coya y Lamay, 
otro en los de Taray, Pisa y San Saluador, otro en los de 
Laris, Chuquicancha, Cachín, y Gualla, otro en los de 
Chinchero, Cequicancha, y Omasbamba, y otro en los 
Vrcos, y Gnallabamba, éste, de frayles fran9Íscos, y los 
demás, de clérigos. 

Corregimiento de los Andes. 

Seys Curas, los dos en los valles de Toayma Aguatono, 
y el Hospital de los Andes, y los quatro restantes en esta 
manera: vno en los pueblos de Pilcopata y Characay, y otro 
en los de Challabamba, Guacanga, Cedros, Chemor, Ata- 
callanga y Patamarca, otro en los de Paucartambo, y Col- 
quepata, otro en los de Caycay y Gua9a, todos clérigos. 

Corregimiento de Quisjpicanche. 

Honze Curas, los dos en los pueblos de Andaguay lillas, 
Quiquijana, clérigos, y dos frayles dominicos, en los Pa- 



142 JUICIO DE LÍMITES 

pres, Quiguares; y los seys en esta manera: vno en Oropesa, 
ó Quispicanche, otro en Cadca ó Congate y Lauramarca, 
otro en Marcapata y las chácaras de coca del Valle de 
Cachva, otro en Vrcos y Q-uaroc, otro en Sangarara, Mar- 
caconga y Acopia, otro en Pomacanche, Sancta Lu9Ía del 
Monte y San Juan de la Crnz; éstos, todos clérigos, y el 
otro en Acos, Guaqui, Acomayo, frayle dominico. 

Corregimiento de Canes y Canches. 

Doze Curas, dos en Pichigua, quatro en Yanaoca, Che-. 
ca9upa, Yaure, Coporaque; y de los seys restantes, vno en 
la Checaaype y Pitomarca, otro en Tinta y Combapata, 
otro en Cacha y San Pablo, otro en Sicoana y Marangani, 
otro en Pampamarca, Tungacuca y Sorniana, otro en Lan- 
guicupa y Layosupa, todos clérigos. 

Corregimiento de Cabana y Cábanüla. 

Catorze Curas, nueue en Nuñoa, Oruro, Ayauire, Pu- 
cará, Lampa, Cauanilla, Atuncauana, AtuncoUa, lullaca; y 
cinco en esta manera: vno en los pueblos de Macari y 
Cupi, otro en los de Omachiri y Llalli, otro en los de Cara- 
coto, y Guaca, otro en los de Manase y Bilque, otro en los 
de Nicazio, Calapujá y Caminaca. 

Corregimiento de Ass ángaro y Asillo. 

Ocho Curas en Asillo, Assángaro, villa de Betan90s, 
Harapa, Taraco, Saman, Pusi, Sanctiago, todos clérigos. 

Corregimiento de Caravaya. 

Seys Curas, los tres en Sandia, Para y 9erros de Apo- 
roma, y los otros tres, vno en San Joan del Oro y Sanc- 
tiago de Buenavista y Luritambo, otro en Ayapata y OUa- 
chea, otro en Coa9a y Toata, todos clérigos. 



ENTBB BI. PEBÚ Y BOUVIA 143 

Corregimiento de Chilques y Mascas, 

Nueue Curas, vno en Yauriaque y Pacaritambo, otro en 
Guanoquite y Guancaguanca y Corea, otro en Capi, Coya- 
bamba y Tocache, otro en Omacha, Vilque y Quille; 
estos quatro, clérigos; otro en Paruro, otro en Colcha y 
Araypalpa, otro en Cuchiriguay, Pocopata y Pampaouchi, 
otro en Achapilpinto y San Bernaué, otro en Pocora y 
Parco; estos 9Ínco, frayles mercenarios. 

Corregimiento de Chumbibilcas. Condesuyos del Cuzco. 

Doze Curas, los ocho, clérigos, en los pueblos de Bellille, 
Sancto Tomás, Llusco, Quinota, Capacmarca, Chamaca, 
Alca, Colquemarca, y Yanqui; y tres frayles dominicos, en 
los pueblos de Achambi, Cotaguasi, Toro, y otro frayle 
mercenario en loa pueblos de Leuitaca y Totora. 

Corregimiento de Cotabambas. 

Qyinze Curas, los siete clérigos, dos en los pueblos de 
Petic y Mará, dos en los pueblos de Aquira, Sanctiago de 
Cocha, San Juan de Llagua, y Sanctiago de Pataguasi, y 
los tres restantes, vno en Chacaro y Tambobamba, otro en 
Totorguayla y Palcazo, otro en Guallate, Lichivilca, Pal- 
pacache y Corpaguasi; los ocho á cumplimiento de los 
quinze frayles Agustinos en los pueblos de Chirirque, y 
Chuquibamba, y en los de Turpay y Mamarca y en los de 
Totora y Oropesa y en los de Corasco y Ayreguanoa y en 
Pitoguaca y en CuUurque, y en San Agustín de Cotabam- 
bas, y en San Juan de Totora. 

Corregimiento de Ay maraes. 

Catorze Curas, honze clérigos vno en Lambrama, Circa, 
Viraguacho, Chacocha y Macaypata, otro en Ancobamba, 
Chaupimarca, Tiaparo y Pampallacta, otro en Sabayno y 
Anta, otro en Guaquirca y Matara, otro en Antabamba, 
otro en MoUepampa. Calcauso, Victo y Silco, otro en Pam- 



144 JUICIO DE LÍMITES 

pamarca y Cotarosi, otro en Chaleguanca y Catay pampa, 
otro en Chuquinga, Mutca, y Payrara, otro en Soraya, Sa- 
nayca, Torayca, y Capaya, otro en Tintay, Colcabamba, 
Chacna, Caracara, y Rucri; los tres Curas restantes, frayles 
mercenarios, en los pueblos de Yanaca y Sarayca, y en Po- 
coanca, Pichigua, Yacobamba y en Huancaray, Pachaco- 
nas, y Ayabaya. 

Corregimiento de Avancay, 

Ocho Curas, vno en Sanctiago de Corbani y San Fran- 
cisco de los Yungas con los ingenios de a9Úcar de aquel 
valle y el pueblo de Guanipac y las chácaras de coca, con 
la diuisión que aora se hizo desta doctrina; otro en Cura- 
gua9Í y Zaybiri; otro en MoUepata y Patallata y Pampa- 
conga, otro en Chonta, Piuil y Pantipata, otro en Chinchay- 
puquio y Zumato, otro en Zorito y valle de Xaquixa- 
guana, otro en Guaze y Condo, otro en Anta y Puquio y 
Vra. 

Que en la manera que dicha es y van señaladas las di- 
chas doctrinas y términos de este Obispado, hecha la de- 
marca9Íón por sólo los quatro puntos prin9Ípales de la 
aguja, Leñante, Poniente, Setentrión y Mediodía, confinan 
los Corregimientos de Vilcabamba, Yucay, Andes, Quispi- 
canche. Canes y Canches, Assangaro y Asillo y Carauaya: 
á la parte de Leñante, con la tierra por conquistar que se es- 
tiende hasta la Mar del Norte y costa del Brasil y por los 
Corregimientos de Canana y Cauanilla, Assangaro y Asillo; 
á la parte de Mediodía, con la prouin9Ía del Collao del Obis- 
pado de La Paz; y á la parte del Poniente de los dichos Co- 
rregimientos de Canana y del de Canas y Canches y Chum- 
uibilcas y Condesuyos del Cuzco, con serranías nonadas 
que hazen espalda por la parte del Leste al Obispado de 
Arequipa; y por el Setentrión, con parte del Corregimiento 
de Bilcábamba y con los Corregimientos de Auancay y An- 
daguaylas, Mayomarca y tambo de Cochacajas, que es 
donde se ponen los limites del Obispado de Guamanga. En 



ENTRE EL PERÚ Y BOLl\aA 145 

los quales dichos términos conforme á las diligen9Ía8 he- 
chas, pare9e ha de gozar el Obispo del Cuzco diez y nueue 
mili tres9Íentos y siete pesos de á ocho reales, los honze mili 
y vejmte y ocho pesos, de la quarta de los diezmos, y los ocho 
mili duzientos y setenta y nueue, de la quarta funeral, más 
ó menos lo que por el azimiento de diezmos, cre9Ímiento ó 
diminu9Íón de lo funeral subiere ó bajare cada año. La qual 
liquida9Íón se ha hecho por las certifica9Íones, testimonios 
y papeles que se han sacado de lo que han valido los dichos 
diezmos y quartas en 9Ínco años continuos, tomando de 
todo el valor del los lo que cabe, dando iguales partes á cada 
vno. Y le corra en esta forma desde el día que los de Gua- . 
manga y Arequipa vuieren tomado ó tomaren possesión, ju- 
rídicamente, de sus Obispados, con las Bulas de Su Santidad 
y Cédulas de S. M., sin perjuy9Ío del derecho que pueden 
pretender á gozar cada vno dellos de la renta de su Obis- 
pado desde el día del despacho de sus Bulas; y á la yglesia, 
hospital y seminario y Prevendados que vuieren entrado y 
a9eptado sus preuendas con calidad desta diuisión, no se les 
ha de dar más parte, desde el día de las dichas possesiones, 
de las que le caue conforme á esta rata y diuisión. 

Q-UAMANGA 

Que en el Obispado de Guamanga se incluyan los nueue 
Corregimientos siguientes: el de la misma ciudad de Gua- 
manga y los de la villa de Guancauelica, ciudad de Castro 
Virreyna, minas de Chvcolococha, Vilcas Guaman, San- 
garo de Guaman,' los Soras, Lucanas y Andamarcas, los 
Chocorbos y Angaraes, Andaguaylas y Chancas y Pari- 
nacocha, Pomatanuos y Yuaycanotos, inclusiue, con todas 
las doctrinas que en ellos ay, que se halla ser al presente 
setenta y ocho, y las doze dellas de religiosos de las Orde- 
nes, y las demás restantes, de clérigos, en esta manera: 



T. xr.— 19 



146 JUICIO DE LÍMITES 

Corregimiento de Ouamanga. 

Tres Curas: vno en la yglesia mayor, demás de vn be- 
nefi9Ío simple, otro en la perrochia del ospital, ambos cléri- 
gos; y vn fray le Dominico, en la de Nuestra Señora del Ro- 
sario, con el pueblo de Copaiulca. 

Corregimiento de Vil cas Guarnan. 

Diez Curas, vno en los pueblos de Nuestra Señora de la 
gran Canaria y su anejo, otro en los de Tiquigua, Cayra, 
Papres y el de la Sal, otro en los de Guampalpa, Guaman, 
Marca Guarcas y Cocha, otro en los de Nuestra Señora de 
la CoTipepción, Vichonco, Ocros, Yucuchipa, otro en los de 
Zanco, Sauamarca y Lucana Marca, otro en los de San 
Joan de Quillacolca, Guancapi, y Pitagua, otro en los de 
Guancareylla, Guamanquiquia, Zircamarca, Alcamenga, 
otro en los de Putica, Pomapampa, Cangallo, Yuancaruma, 
otro en los de Chuschi, Canchacancha, Moros, Sarba, y 
Nuestra Señora de Guadalupe, otro en los de Toctos, Aspi- 
tipampa, Bilcancho, Paras, y Cocas, todos clérigos. 

Corregimiento de Andaguaylas. 

Honze Curas, los quatro en los pueblos de Andaguaylas, 
San Gerónimo, Talauera y Mayomarca, y los siete restan- 
tes en esta manera: vno en los pueblos de Guancarac y 
Tierpo, otro en los de Colay y Chulicana, otro en los de 
Guayana, Vlcay, Huanichacarampa, otro en los de Pampa- 
chire ó Mamarca y Pomacocha, otro en los de Guancarama y 
Cotarma, otro en los de Oiicoy, Piscobamba, Omaca, Yoco- 
bamba, otro en los de Oripa Cayara, Cocharca, Mollepampa 
Yuchupampa, todos clérigos. 

Corregimiento de los Soraa, Liicanas y Aíidamarcas. 

Qvinze Curas: vno en los pueblos de Atunsora y Car- 
caya, otro en los de Matara, Paueara y Payco, otro en los 
de Guancana, Morocolla y Chncliaina, otro en los de Quero 



ENTBB EL PERÚ Y BOLIVIA 147 

Pampaquixe y Chilcayo, otro en los de Cháleos, Pomao- 
copa y Carbanga, otro en los de Quecas y Chipao, otro en 
los de Canana, Gnaycaguacho y Zondondo, otro en los de 
Apeara, Chaeralla y Pampamarca, otro en los de Atnnlu- 
eana, Cupi y San Joan, otros dos en los de Puehio, Sane- 
tiago de Chilquesy San Andrés, otro en los de Tamboque- 
mado, Sanetiago de Queros, Sancta Lu9Ía de Alque, y San 
Christóual de Sayza, otro en los de Oeaña, Songonehie- 
palco, Huruysa, Vchomarea y la Con9ep9Íón, otro en los 
de Laramati Llaura, Carbacacho, Guaeas, estos todos clé- 
rigos; y otro, frayle dominico, en los pueblos de Zanco, 
Chicalla y Chauina. 

Corregimiento de Parinacocha, 

Catorze Curas, los tres clérigos, en los pueblos de Oyólo 
Zureulla, Chareana, y otros quatro: vno en los de Pomaeo- 
eha y Alpabamba, otro en los de Sayla y Zayna y otro en 
los de Pampamarca y las Salinas de Guarga y otro en los 
de Guaynacota y Taurisma; y las otras siete doctrinas tie- 
nen frailes dominicos: vno en los pueblos de San Pedro de 
Chumbe y Acos, otro en el de Cotaeoea, otro en los de Pullo 
y Chaype, otro en los de Pararca y Quileata, otro en el de 
Pausa, otro en los de Lampa, Guataca y Ribacayco, otro en 
los de Chiara ó Pabacho y Parca. 

Corregimiento de Castro Virreyna y los Chocorbos. 

Siete Curas: dos en la yglesia de la ciudad de los espa- 
ñoles, otro en los cerros de las minas, otro en los pueblos 
de Tantara, Arma, San Christóual, Cocas y Guamantambo, 
otro en los de Guacra, Chupamarea, Vinac, Guancasea, 
Hongos, Cáela, Tana, Chauin, Chocos y Apuric, otro en los 
de Guaytara; Sangay9Írco y Sanetiago del Valle, otro 
en los de Córdoua, Ocobamba, y tres anejos, todos clé- 
rigos 



148 JUICIO DE LÍMITES 

Corregimiento de la villa de Guancavelica y los Angaraes. 

Nueue Curas: quatro en la villa, los dos, frayles domi- 
nicos, otro en los pueblos de Acoria, Pallalla y Guando, otro 
en los de Conayca, Cuenca y Moya, otro en los de Guay- 
Uay y Liricay, otro en los de Acobamba y el Espíritu 
Sancto, otro en los de Sulcamarca y Calamarca, éstos todos 
clérigos. 

Corregimiento de Sangaro. 

Nueue Curas: dos en los pueblos de Guamanguilla y 
Paucarbamba, otro en los de TicUas, Zocos y San Pedro de 
la Sal, otro en los de Quinua, Vinchos y Quaychao, otro en 
los de San Juan de Tambo y San Miguel de Ayobamba, 
otro en los de Guanta y Luricocha, otro en los de Guacra y 
Mayo, otro en los de SicUa y su anejo, otro en los de Pam- 
pas y su anejo, todos clérigos. 

Que en la manera que dicha es y van señaladas las doc- 
trinas y términos deste Obispado, hecha la demarca9Íón 
por los quatro puntos de la aguja referidos, confinan los 
pueblos de Moyomarca y Tambo de Cochacajas, Corregi- 
miento de Andaguaylas, el de Seras y parte del de Parina- 
cocha: por el Leñante, con los Corregimientos de Bilca- 
bamba, Auancay, Aymaraes y Andes del Cuzco, del dis- 
trito del dicho Obispado del Cuzco, y por los Corregimientos 
de Parinacocha y parte de Lucanas; al Mediodía, con el 
Corregimiento de los Condesuyos de Arequipa y valle de 
Acari, Corregimiento de Camaná, del Obispado de Are- 
quipa; y al Poniente, parte del Corregimiento de los Luca- 
nas, Chocorbos y Sangaro, con la Nasca, valle de Yca, Yau- 
yos y valle de Xauxa, del Ar9obispado de Lima; y por el 
Setentrión, la ysla de Tayacaxa y pueblos de Mayomarca, 
Corregimiento de Sangaro, con parte del valle de Xauxa, 
Ar9obispado de Lima. 

En los quales dichos términos, conforme á las diligen- 
cias hechas, parece ha de gozar el Obispo de Guamanga 



ENTBE EL PERÚ Y BOLIVIA 149 

siete mili y nueue pesos dé á ocho reales por año, los tres 
mili y quinientos y sesenta y quatro pesos de la quarta de 
los diezmos y los tres mili y quabrocientos y cuarenta y 
cinco restantes de la quarta funeral, más ó menos lo que por 
el hazimiento de diezmos, cre9Ímiento ó diminución de la 
funeral, subiere ó bajare cada año. La qual liquidación se 
ha hecho por las certificaciones, testimonios y papeles que 
se han sacado de lo que han valido los dichos diezmos y 
quarta, cinco años continuos, tomando de todo el valor 
dellos lo que caue, dando yguales partes á cada vno. Y le 
corra desde el día que tomare la possesión jurídicamente 
con las Bulas de Su Santidad y Cédulas de S. M., sin per- 
juycio del derecho que puede pretender á la dicha renta 
desde el día del despacho de las Bulas; y la yglesia, hospi- 
tal y seminario, hansímismo, desde el dicho día de la pos- 
sesión; y los Preuendados han de gozar la parte que les per- 
teneciere de los que en la yglesia del Cuzco ha entrado y 
acetado sus Preuendas, con calidad desta diuisión, y la 
parte de las que al presente están bacas y fueren bacando 
en aquella yglesia; y los que della son y fueren interesados 
en los diezmos deste distrito de Guamanga, tendrán allí 
persona con su poder que se halle al hazimiento dellos; y 
para la cobranza de la parte que les perteneciere, se le 
dará, por el Contador de la yglesia, su hijuela. 

Abeqüipa 

Que en el Obispado de Arequipa se incluyan los siete 
Corregimientos siguientes: el de la misma ciudad de Are- 
quipa y los de la ciudad de San Marcos de Arica, con la 
prouin9Ía de Tarapacá hasta el río de Loa, los CoUaguas, 
los Uvinas y valle de Moquegua, Vítor, Condesuyos, la villa 
de Camaná hasta el pueblo y valle de Acarí inclusiue, que 
confina con el valle de la Nasca deste Ar9obispado de Los 
Reyes, con todas las Doctrinas que en ellos ay, que se halla 
ser al presente cinquenta y ocho, las diez y ocho de rreli- 



150 JUICIO DÍS LÍMITES 

giosos de las Ordenes, y las demás de clérigos, en esta ma- 
nera: 

Corregimiento de Arequipa. 

En la dicha ciudad, dos Benefi9Íos simples y dos Curas: 
uno en la iglesia mayor, y tiene por anejo la parrochia de 
indios de San Lorenzo, otro en la perrochia de Santa 
Marta, todos clérigos. 

Corregimiento de los Collaguas. 

Diez y seis Curas, los ocho clérigos en los pueblos si- 
guientes: vno en los de Laricollagua, otro en los de Maca 
y Chopampa, otro en los de Madrigal y Tapay, otro en los 
de Llucta, Guanea y Yura, otro en los de Calloma, otro en 
los de Cauanaconde y Guambo, otro en los de Cauanaconde 
y PinchoUo, otro en el de Pampamico y valle de Ciguas; y 
otros ocho, frayles franciscos, en esta manera: vno en los 
pueblos de Chiguay y Canocota, y los siete en las de los de 
Yanque CoUagua, Coporaque, Achoma, Sancta Cruz de 
Tute, San Juan de Cibayo, Sant Antonio de Callaui, San 
Pedro de Tisco. 

Corregimiento de Condesuyos de Arequipa, 

Nveue Curas: vno en el pueblo de Pampacolca, otros 
dos en el de Chuquibamba, otro en el de Andaray y la mi- 
tad del de Guarnan, otro en el de Yanaquigua y la otra 
mitad de Guarnan, otro en los de Salamsanca y Chichas, 
otro en los de Viraco y Machaguay, otro en el de Andagua 
y la mitad de los Chachas y Ayo, otro en la otra mitad de 
los Chachas y Ayo, todos clérigos. 

Corregimiento de la villa de Camaná. 

Seys Curas: vno frayle dominico, en los pueblos de Are- 
quipa, valle de Challa y el valle de Chaparra y MoUiguaca; 
los demás, clérigos: vno en la parrochia de la villa, otro en 
los valles de los Majes y Quilca, otro en los pueblos de Ca- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 151 

rauelí, Cauacho, Lomas de Ongolpe y Ático, otro en los de 
Ocoña, otro en el valle de Acarí y Chauina. 

Corregimiento de Vítor, 

Honze Curas, los nueue, fray les, y dos, clérigos: el vno 
en las heredades del valle de Vítor con otro frayle mer9ena- 
rio, el otro, clérigo, en el puerto de Chile, tambo y valle de 
Ylo del Corregimiento de Arica; quatro frayles dominicos 
en la Chimba, Paucarpata, Chiquata, Tiauaya; otro, de la 
Mer9ed, en Characato; otro, de San Francisco, en Pocsi y 
Pologuaya. 

Corregimiento de los Ubinas y valle de Moque gtia, 

Quatro Curas: en el valle y pueblos de Torata y Challa- 
guaya, vno, otro en los Carumas y San Christóual, otro en 
los Vbinas, otro en Vmate, todos clérigos. 

Corregimiento de Arica. 

Ocho Curas: vno en la ciudad, otro en los pueblos de Ta- 
rapacá, Pica, Lancana, Guabina la baja y Guabina la alta, 
otro en los de Cabina, Zibaya, Vsma, Gama, Chiapa, Zoto- 
ca y Estagama, otro en el de Llucta y sus anejos, otro en 
Taona, otro en los de Tarata y Putina, otro en el valle de 
Zama, otro en los de Hilaualla y Locumba. 

Que en la manera que dicha es y van señaladas las di- 
chas Doctrinas y términos deste Obispado, hecha la demar- 
ca9Íón por los quatro puntos referidos, confinan parte de los 
Corregimientos de Condesuyos de Arequipa, CoUaguas y el 
Corregimiento de Moquegua y las sierras Neuadas: á la 
parte del Leñante, con el Corregimiento de Condesuyos del 
Cuzco y parte del de Canes y Canches, del Obispado del 
Cuzco, y con la prouincia de Chuquyto y Corregimiento de 
los Pacaxes, del Obispado de la Paz, y con los Corregimien- 
tos de los Carangas y Lipes, del Arpobispado de La Plata, 
por el Corregimiento de Arica; á la parte del Mediodía, con 
el Corregimiento de Atacama, del Ar9obispado de La Plata; 



152 JUICIO DE LÍMITES 

y á la parte del Poniente, con la Mar del Sur, los Corregi- 
mientos de Arica, Vítor y Camaná; y á la parte del Septen- 
trión, el valle de Acarí y Corregimientos de Camaná y Con- 
desuyos de Arequipa, con el valle de la Nasca, Ar9obispado 
de Lima, parte de los Lucanas y Corregimiento de Parina- • 
cocha, del Obispado de Guamanga. 

En los quales dichos términos, conforme á las diligen- 
cias hechas, parece que ha de gozar el Obispado de Are- 
quipa ocho mili seys9Íentos y nouenta y tres pesos de á 
ocho reales por año, los mili ochopientos y cinquenta seys 
pesos de la quarta funeral, y los seys mili ocho9Íentos y 
treinta y siete pesos de la quarta de los diezmos, más ó 
menos lo que por el hazimiento de diezmos, cre9Ímiento ó 
disminu9ión de la funeral, subiere ó bajare cada año. La 
qual liquida9Íón se ha hecho por las certifica9Íones, testi- 
monios y papeles que se han sacado de lo que han valido 
los dichos diezmos y quarta cinco años continuos, tomando 
de todo el valor dellos lo que caue, dando yguales partes á 
cada vno. Y le corra desde el día que tomare la possesión 
jurídicamente con las Bulas de Su Sanctidad y ^édulas de 
S. M., sin perjuyzio del derecho que puede pretender á la 
dicha renta desde el día del despacho de las Bulas; y la 
yglesia, hospital y seminario, ansimismo, desde el dicho 
día de la posesión; y los Preuendados han de gozar la parte 
que les pertene9Íere de los que en la iglesia del Cuzco han 
entrado y a9etado sus Preuendas con calidad de esta di- 
uisión, y la parte de las que al presente están bacas y fue- 
ren bacando en aquella Iglesia; y los que della son y fueren 
interessados en los diezmos de este distrito de Arequipa, 
tendrán allí persona con su poder que se halle al hazimien- 
to dellos; y para la cobran9a de la parte que les pertene- 
9iere, se les dará, por el Contador de la iglesia, su hijuela. 

Y declaró S. E. que hazía y hizo la dicha diuisión con 
calidad de que S. M. la pueda mudar y alterar como fuere 
su voluntad y más pare9Íere conuiniente al seruÍ9Ío de 
Dios Nuestro Señor y suyo; y con esta condición ayan de 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 153 

tomar y tomen la possesión los dichos Obispos y Preven- 
dados, y no de otra manera. 

Y mandó se embíe vn treslado autorizado á S. M. en su 
Keal Consejo de las Yndias, y que, en el ínterin, se acuda 
con las dichas rentas, como de suso va declarado, á los 
dichos Obispos, iglesias y hospitales, seminarios, Preuen- 
dados, y á todos aquellos que han y pueden auer interés y 
derecho en ellas. De todo lo qual se despachen treslados 
authorizados, y se embíe vno á cada iglesia para que lo 
tenga en su archivo, y otro quede en el de esta E»eal Au- 
diencia para gloria y honra de Dios Nuestro Señor y en- 
sal9amiento de su Sancta Fe Cathólica y buen gouierno de 
las dichas prouin9Ías. 

El Marqués de Montes Claros. 

Ante mí, Gaspar Rodríguez de Castro. 
Sacado y corregido con el original. 

Gaspar Rodríguez de Castro. 



Auto de la División del Obispado de Truxillo, separado del Arzobis- 
pado de los Reyes, del Obispado de Quito, por nuestro SanctfssI- 
mo Padre Paulo V, á instancia de la Majestad Católica del Rey 
Don Felipe III, nuestro Señor. 

En el nombre de la Sanctíssima Trinidad, Padre, Hijo y 
Espíritv Sancto, tres personas y vn solo Dios verdadero, y 
de la Virgen Sancta María, su madre. Nuestra Señora y de 
los Sanctos Apóstoles San Pedro y San Pablo y del glorio- 
so Sanctiago, patrón de las Españas, y bienauenturado San 
Joseph, esposo de la Virgen gloriossísima. 

Notorio sea á todos los que la presente dieren cómo 
gouernando la Sede Apostólica de la Sancta Iglesia Cató- 
lica Romana nuestro muy Sancto Padre Paulo V. en el 9." 
año de su pontificado, y reynando por la gracia de Dios en 



154 JUICIO DE LÍMITES 

las Españas, Yndias Orientales y Occidentales Don Fe- 
lipe III, nuestro Rey y Señor natural, á los 15 años de su 
reynado, el Señor Don Joan de Mendo9a y Luna, Marqués 
de Montesclaros y Marqués de Castil de Vayuela, Señor de 
las villas de la Higuera de las Dueñas, el Colmenar, el Car- 
dóse, el Bado y Balconete, Virrey Lugartheniente del Rey 
nuestro Señor, Gouernador y Capitán General en estas pro- 
uin9ias del Pirú, Tierrafirme y Chile, 7.° año de su go- 
uierno; en la muy noble y muy leal ciudad de Lima, cabe9a 
y metrópoli de los Reynos del Pirú, prouin9Ía de la Nueua 
Castilla, en las Yndias occidentales, á veynte y quatro días 
del mes de Mar90 de mili y seis9Íentos y catorze años, dixo: 

Que por quanto la Católica Magostad del dicho Señor 
Rey con el zelo y sancta inten9Íón que siempre ha tenido, 
imitando á los serení ssimos Reyes sus progenitores, de la 
ostensión y estauilidad de la Sancta Fe Católica, dispu9Í- 
ción y fa9Ílidad en la introdu9Íón de su dotrina, juzgando 
por conuiniente y ne9esario que sus naturales vassallos, 
assí españoles como yndios, estantes y auitantes, y que de 
aquí adelante vinieren á viuir y morar en los distritos 
desta dicha ciudad de los Reyes y las de Truxillo y San 
Francisco del Quito, en las dichas prouincias del Pirú , que 
hasta el tiempo presente tan solamente han sido gouerna- 
dos y administrados en lo espiritual por las benerables per- 
sonas de un Ar9obispo, cuya cátedra está permanente y fixa 
en esta dicha ciudad, y de vn Obispo, con la suya en la del 
Quito, tuuiessen prelados que con mayor 9ercanía y más 
pronta dispussÍ9Íón cuydassen de su bien espiritual, con- 
sultó y hizo súplica á Su Santidad tuuiesse por bien y man- 
dasse que del dicho distrito deste Ar9obispado se diuidiesse 
y sacasse vn Obispado que tuuiesse su título y silla en la 
ciudad de Truxillo, tomando para esto también alguna 
parte del dicho Obispado de Quito. 

Y auiendo conde9endido Su Santidad á esta instan9Ía, 
y admitiendo la presenta9Íón y nombramiento de S. M. 
para la dicha nueua Cátedra y Obispado, dio el pat al muy 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 155 

reverendo en Christo, padre Don Gerónimo de Cárcamo, 
y cometió á S. M. ó á persona con su poder, la diuisión del 
dicho Obispado. 

Y por vna su Eeal Cédula, fecha en Madrid á veynte 
días del mes de Agosto de mili y seyscientos honze, fir- 
mada de su Real mano, librada y despachada por su Con- 
sejo Supremo de las Yndias, conuiene á saber, el Señor 
Don Luys de Velasco, Marqués de Salinas, Presidente, y 
los Señores de su Consejo LÍ9en9Íado Don Francisco de 
Arias Maldonado y Sotomayor, Doctor Bernardo de Olme- 
dilla, LÍ9en9Íado Don Francisco de Texada y Mendo9a, 
LÍ9en9Íado Joan Gon9ález de Solórzano, LÍ9en9Íado Don 
Joan de Zúñiga, LÍ9en9Íado Don Rodrigo de Aguilar, 
Doctor Don Pedro Marmolejo, LÍ9en9Íado Alonso Maldo- 
nado de Torres, Licenciado Don Juan de Villela, y refren- 
dada de Pedro de Ledesma, su Secretario de Cámara y 
gouierno, subrrogando en S. E. del Señor Marqués Virrey 
la comisión obtenida de Su Santidad por el dicho Breue, le 
cometió y mandó hiziesse la dicha diuissión, separando el 
dicho Obispado de Truxillo deste dicho Arzobispado, que 
al presente rige el muy reuerendo en Christo, padre Don 
Bartholomé Lobo Guerrero, con cuyo consentimiento, en 
su acetación, se haze la dicha diuisión, y del Obispado del 
Quito, á que está presentado y electo el Señor Doctor Don 
Fernando Arias de Vgarte. 

Y S. E. para mejor proueer en la execución de lo ansí 
mandado y cometido por S. M. en diez y siete de Agosto 
del año pasado de seyscientos y treze proueyó un auto del 
tenor siguiente: 

En la ciudad de Los Reyes, en diez y siete días del mes 
de Agosto de mili y seyscientos y treze años, el excelentí- 
simo Señor Marqués de Montesclaros, Virrey, Gouernador 
y Capitán General en estos Reynos y prouincias del Pirú, 
Tierrafirme y Chile, dixo: 

Que por quanto el Rey nuestro Señor por su Real 
Cédula que en estos autos va por cabeza, su fecha en San 



156 JUICIO DE LÍMITES 

Lorenzo el Beal, en veynte de Agosto de mili y seys- 
cientos y honze años, manda que para que los natura- 
les, vezinos y auitantes en el distrito deste Arzobispado 
de la ciudad de Los Reyes sean administrados en el be- 
neficio espiritual á mayor seruicio de Dios nuestro Señor 
y bien de las almas, con más comodidad que basta aquí, se 
diuida este Arzobispado, sacando del vn Obispado, cuya 
iglesia catedral ha de erigirse y fundarse en la ciudad de 
Truxillo, y le comete la diuisión dicha, y assentar y señalar 
los distritos y límites que ha de auer en la parte que que- 
dare en este dicho Arzobispado y ha de tener el dicho Obis- 
pado de Truxillo, hordenando y mandando que, atento á ser 
el Obispado de Quito tan largo y estendido, se le aplicase 
de alguna parte al dicho de Truxillo, con que el nuevo Obis- 
po tuuiesse distrito bastante y congrua sustenta9Íón y se 
descargase la Real conciencia, como más largamente consta 
en la dicha Real Cédula. 

Y porque conuiene que la dicha diuisión se haga con 
la justificación, acertamiento y puntualidad que en caso 
tan graue se rrequiere; 

Mandó que de los libros del Gouierno y de los quader- 
nos de descripciones se saque testimonio en relación de las 
ciudades, villas y lugares de españoles ó yndios que ay en 
los distritos del dicho Arzobispado y del Obispado de Quito, 
chácaras, heredades y haziendas del campo, con la mayor 
claridad y distinción que sea posible; y, ansimismo, que de 
la Secretaría y Contaduría desta sancta yglesia, se saque 
testimonio de las Dignidades, Canongías y Preuendas della, 
y de las Vicarías, Beneficios, Curatos y simples doctrinas 
y sacristías del dicho Arzobispado, y de la calidad y can- 
tidad que son; y lo que han rentado todas las rentas de los 
diezmos, ansí de los que pagan los españoles como los yn- 
dios, poniendo cada miembro de hazimiento de los dichos 
diezmos de por sí, y en particular de los cinco años últi- 
mos, y más próximos al presente; y lo que ha pertenecido 
cada vn año á la quarta Arzobispal, y á la de la Mesa Capi- 



EXTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 157 

tular, á la fábrica de las Iglesias, á los hospitales, y á los 
dos nouenos pertenecientes á S. M. y al colegio seminario; 
y se haga aueriguación de lo que en cada uno de los dichos 
cinco años ha valido á la quarta funeral procedida de todos 
los dichos beneficios y doctrinas, tomando sus dichos al 
Secretario y Contador de la dicha sancta yglesia y a las 
demás personas que de la materia tengan inteligencia. 

Y para que se haga otro tanto en lo tocante al Obispado 
de Quito, se despache prouisión en forma, inserto este dicho 
auto, dirigido al Licenciado Diego Zorrilla, Oydor del Au- 
diencia de Quito, para que haga sacar los testimonios y re- 
laciones que en él se contienen y haga las aueriguaciones 
referidas, y todo lo remita con toda breuedad para que 
tenga efeto lo que dicho es. Y para que con mayor claridad 
conste de los dichos distritos, cometió al Padre Diego Mén- 
dez, Capellán mayor del Convento de la Encarnación de 
esta ciudad, persona inteligente en la descrepción y cos- 
mographía destos Eeynos, para que haga vna descripción 
de los distritos deste dichoArzobispado y del Obispado de 
Quito, con toda distinción y claridad; para que, visto lo 
vno y lo otro, se haga la dicha diuisión con la puntualidad 
y precisión que se requiere. Y assí lo proueyó y firmó. 

El Masques de Montes Clabos. 
Ante mí, Gaspar Rodríguez de Castro. 

Y auiéndose sacado y traydo ante S. E. las recaudos 
pedidos y citados en el dicho auto, y tratado y conferido 
en esta materia con personas de ciencia y espiriencia, cré- 
dito, y toda grauedad, eclesiásticas y seglares, y hecho jun- 
tas y consultas como en caso tan graue se requiere; última- 
mente, mouido S. E. con zelo del seruicio de Dios y cumpli- 
miento de los mandatos y voluntades de S. M., bien y con- 
suelo de sus vassallos, desseosso del descargo de la conciencia 
de los dichos Prelados, y para que mejor puedan acudir á 
su sagrado oficio y ministerio pastoral, resoluió, determinó, 



158 JUICIO DE LÍOTTES 

y mandó hazer y hizo la diuisióii en la forma y manera si- 
guiente: 

Lima 

Que en el Arzobispado de Los Eeyes se queden é inclu- 
yan los quince Corregimientos siguientes: El de el Cercado 
en esta misma ciudad, Cañete, Yca, Yauyos, Xauxa, Gua- 
rocheri, Canta, ciudad de Guánuco, Tarama y Chinchaco- 
cha, Guamelíes, Conchucos, Guailas, Chancay, Caxatambo, 
y la Villa de Santa, inclusiue todo lo que está desde el río 
de la dicha villa para esta parte del Mediodía, en que ay y 
se comprehenden ciento y doze do trinas, que siruen clérigos 
de San Pedro, y sesenta y siete de fray les, religiosos de 
las Ordenes; en esta manera: 

La ciudad de Los Reyes y Corregimiento del Cercado. 

En esta ciudad y Corregimiento, diez y ocho Curas, 
doze clérigos, los quatro en la Catedral, dos en la Parro- 
chia de Sancta Ana, dos en la de San Sebastián, vno en la 
de San Marcelo, otro en el Puerto del Callao, otro en Pa- 
chacama, otro en Lurigancho; y 9Ínco frayles y vn padre 
de la Compañía, vno en Surco, otro en la Madalena, fran- 
ciscos, otro en Surquillo, otro enHate, otro en Carauayllo, 
de la Mer9ed, otro en Santiago del Cercado, de la Compa- 
ñía de Jesús. 

Corregimiento de Yca. 

Treze Curas, los honze clérigos, dos en la villa de Yca, 
y los demás en Caxamarca, Palpa, yngenio de la Nasca, 
Ananica, San Juan, Pisco, Beneficiado de españoles de 
Pisco, Chunchanga, Beneficiado de españoles de Chun- 
changa; y dos frayles, vno en Lurinica, francisco, y otro, 
de Sancto Domingo, en Humay. 



EITTBE EL PERÚ Y BOLIVIA 159 

Corregimiento de Cañete. 

Ocho Curas, quatro clérigos en la villa de Cañete, 
Chilca, y Mala, Lunaguana, Pacara; quatro frayles, vno en 
los yndios de Cañete, francisco, y otro en Coayllo y Ca- 
lango, y dos en Chincha, para españoles ó yndios, domi- 
nicos. 

Corregimiento de Chancay- Villa de Arnedo. 

Ocho Curas, los siete clérigos en la villa de Arnedo, 
vno en la de Carrión de Velasco, otro en Guacho, otro en 
la Barranca, otro en Pacho, otro en Yguarí, otro en el 
Ancón, y vno, frayle de Sancto Domingo, en Aucayama. 

Corregimiento de la villa de Santa. 

Ocho Curas, clérigos, dos en la villa de Santa y los de- 
más en Guarmey y Guambacho, yngenio de Valdés, Pati- 
bilca, Totopón, y el Yngenio; y dos, de frayles de Sancto 
Domingo, en Casma la Alta y Baja y Moro y Quiquis. 

Corregimiento de Guaylas. 

Diez y nueue Curas, honze clérigos, en esta manera: dos 
en Guaraz, y los demás en E-equay, Marca, Pararín, Cota- 
par acó, Juchas, Pampas, Pira y Caxamarca, Chaucayan y 
minas de Caraz; y ocho, de frayles de Sancto Domingo, en 
Yungay, San Pedro de Carhuas, San Ylefonso de Caraz, 
Santo Domingo de Guaylas, Mácate, Mitimas, Guasati- 
cras, Sancta Ana. 

Corregimiento de Conchucos. 

Catorze Curas: diez, clérigos, en los pueblos de Coron- 
go. Taúca, Guandoual, La Pallasca, Ciguas, Piscobamba, 
Llapo, Llamellín, San Luys de Guary, Chacas y el Obraje; 
y dos, de frayles dominicos, Sancto Domingo de Guari, y 
San Gregorio de Guantar y Chabín, y otros dos, de la Mer- 
9ed, en CoUanapincos y Hichopincos. 



160 JUICIO DE LÍMITES 

Corregimiento de Caxatamho. 

Treze Curas, los doze, clérigos, en Caxatambo y Guay- 
lillas, Ocros, Machaca, TicUos y Caxamarca, Collana de 
Lampas, Mangas, Gorgor, Ámbar, Cochamarca, Cahacay; 
y vno, fray le de la Mer9ed, en Naban y Barrio. 

Corregimiento de Canta. 

Diez Curas: quatro, clérigos, en Canta, Pariamarca y 
Obraje, San Joan de Quibi, Atabillos; y seys, frayles de la 
Mer9ed, en Lampián, Pacarao, Huamantanga y San Bue- 
nauentura, Cauxo y Bombón. 

Corregimiento de Ouamálies. 

Ocho Curas: quatro, clérigos, en Pachas, Llacta, Pa- 
riarga, Manchaguarigancha; y quatro, frayles de la Mer- 
9ed, en Guacrachuco, los Baños, Jesús y Mama, Avancay. 

Corregimiento de Tarama y Chinchacocha. 

Veynte y vn Curas: los quinze, clérigos, dos dellos en 
los Reyes, y los demás en los pueblos de Ninacaca, Guan- 
cabamba, VUocmayo, Sant Juan de los Sondores, Michi- 
vilca, Chaupiguarangas, Yaros, Vicoypasco, Paucartambo, 
Caruamayo, San Juan de Guariaca, San Rafael y Mosca, 
Tapomichi vilca; y los seys, frayles, en Acobamba, vno do- 
minico, y otro, en Cayna, de la Mer9ed y quatro, de San 
Francisco, enChupachos, San Christóual, Mitimas, Queros. 

Corregimiento de Xauxa, 

Quince Curas: ocho, frayles franciscos, en La Con9ep- 
9ión, San Gerónymo, Matagua9Í, Comas y Andamayo, 
Apata, Vrcotuna, La A9ensión, Cincos; y los siete, de 
Sancto Domingo, en Guancayo, Llaxapallanga, Cochan- 
gara, Paucarbamba, Los Chongos, Chupaca, Cicaya. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 1()1 

Corregimiento de Guarocheri. 

Diez Curas, clérigos, en los pueblos de Guarocheri, El 
Chorrillo, San Lorenpo, San Damián, San Juan de Matu- 
cana y Sant Hyerónimo de Surco, Sant Mateho de Guan- 
chur, Carampoma, Challa, San Pedro de Casta, Mama. 

Corregimiento de los Yauyos. 

Ocho Curas, frayles de Sancto Domingo, en los pueblos 
de San Juan de Visca, Omas, Mangos, Atunyauyos, La- 
raos, Aymaraes, Mangos, Guaneque. 

Corregimiento de la civdad de Gudnuco. 

Quatro Curas, tres de españoles y vno de yanaconas. 

Que, en la manera que dicha es, y van señaladas las 
dichas doctrinas y términos de este Ar9obispado, hecha la 
demarca9Íón por solos los quatro puntos principales de 
la aguja. Leñante, Poniente, Septentrión y Mediodía, con- 
finan los Corregimientos de Guamalíes, Guánuco, Andes 
de Tarama y Xauxa: por la parte de Leñante, con las pro- 
uincias de yndios de guerra y ysla de Tayacaxas, Corregi- 
miento de Sangaro, del Obispado de Guamanga, y por los 
Corregimientos de Xauxa, Yauyos, Yca y La Nasca; á la 
parte del Mediodía, con los Corregimientos de Guancave- 
lica, Castro Virreyna, Chocorbos, del dicho Obispado de 
Guamanga; y á la parte del Poniente, por el valle de La 
Nasca y Pisco, Corregimiento de Yca, y el de Cañete, 
Lima, Chancay y parte del de Santa, con la mar del Sur; 
y por el Setentrión, parte del Corregimiento de Sancta y 
su rrío, y los Corregimientos de Guaylas, Conchucos y 
parte del do Guamalíes, con parte del de Sancta y del do 
Caxamarca, y con el de Caxamarquilla, Chachapoyas y 
Moyobamba. 

En los quales dichos términos, conforme á las diligen- 
cias hechas, pare9e ha de gozar el Arzobispo de Los Reyes 
quarenta y tres mili y qnatrocientos 5^ sesenta y siete pe- 

T. XI. — 21 



162 JUICIO DE LÍMITES 

SOS de á ocho reales, los treynta y ocho mili y setecientos 
y setenta y nueue de la quarta de los diezmos, y los qua- 
tro mili y seyscientos y ochenta y ocho pesos restantes de 
la quarta funeral, más ó menos lo que por el hazimiento 
de diezmos fuere en cre9Ímiento ó diminución. La qual li- 
quidación se ha hecho por las certificaciones, testimonios 
y papeles que se han sacado de lo que han valido los di- 
chos diezmos y quartas tres años continuos, tomando de 
todo el valor dellos lo que caue, dando yguales partes á 
cada vno; y le corra en esta forma desde el día que el 
Obispo de Truxillo vuiere tomado ó tomare possesión jurí- 
dicamente de su Obispado con las Bulas de Su Santidad y 
Cédulas de S. M., sin perjuicio del derecho que pueden 
pretender á gozar cada vno dellos de la renta de su ygle- 
sia desde el día del despacho de las Bulas; y á la yglesia, 
hospital, seminario y Preuendados que vuieren entrado y 
aceptado sus preuendas, con calidad desta diuisión, y la 
parte de las que al presente están bacas y fueren bacando 
en esta yglesia; y los que dellas son y fueren interessados 
en los diezmos, tendrán en Truxillo persona con su poder 
que se halle al hazimiento dellos; y para la cobran9a de 
la parte que les perteneciere, se les dará, por el Contador 
de la yglesia, su hijuela. 

Obispado de Thuxillo 

Que en el Obispado de la ciudad de Truxillo se inclu- 
yan los doze Corregimientos siguientes: El de la misma 
ciudad de Truxillo, y la parte del Corregimiento de Sancta, 
que llega hasta el río de aquella villa; que se pone por 
límites con el Ar9obispado de Lima: la ciudad de Piura, 
la ciudad de Jaén de Bracamoros, las ciudades de los 
Chachapoyas y Moyobamba, la villa de Saña, Caxamarca, 
Caxamarquilla, Luya y Chillaos, Paellas, Chiclayo con 
todos los beneficios y doctrinas que en ellos ay, que se ha- 
yan ser al presente ciento y ocho, las cinquenta y tres de 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 163 

clérigos, y cinquenta y cinco de rreligiosos de las Ordenes, 
en esta manera: 

Corregimiento de la ciudad de Truxillo. 

En la ciudad: quatro Curas clérigos, tres de españoles 
y otro de yanaconas. 

Corregimiento de Chiclayo. 

Veynte y dos Curas: dos de clérigos, vno en E-eque, y 
otro en Callanca; veynte de frayles, en esta manera: qnatro 
de la Merced, en Guañape, Mochi, Payxán, yngenio de Li- 
capa, de San Francisco; quatro, en Chiclayo, Eten, Guan- 
chaco, Mansiche, de San Augustín; siete, en Zimbal, San 
Pedro de Lloco, Xetepeque, Cherrepe, Motupe, Guada- 
lupe, Chepén, de Sancto Domingo; cinco, en el yngenio de 
Chicama y en el de Forcalla, Chocope, Madalena de Cao, 
Sanctiago de Chicama. 

Corregimiento de la villa de Saña. 

Treze Curas: dos en la villa para los españoles y otro 
para los yanaconas, quatro en Lambayeque, y los demás, 
en el Trapiche de Zaa, Yllimo, Ferriñafe, Tucume, Mo- 
chomi, San Miguel, todas de clérigos, e9eto la de San Mi- 
guel que es de frayles franciscos. 

Corregimiento de Caxamarca. 

Veynte y quatro Curas: vno clérigo, en Condebamba; 
treze, frayles franciscos, en San Marcos, Jesús, Zelendín, 
la Asenssión, Caxamalca, Contumazá, Cascas, Cuzmango, 
La Trinidad, Chota, San Pablo, San Miguel, Niepos; y 
siete, agustinos, en Guamachuco, Otusco, obrage de Cara- 
bamba, Viguil, Chusgón, Caxabamba, obrage de Cinci- 
capa; y de la Merced, tres, en Llama, Queracoto, Zocota. 



1B4 JUICIO DE LÍMITES 

Corregimiento de las ciudades de Chachapoyas 
y Moyohamha, 

Dos Curas, vno de españoles y otro de yanaconas, en 
cada vna. 

Corregimiento de Luya y Chillaos. 

Nueue Curas: los siete, clérigos, en Luya, Zacataya- 
mon y Quistancho, Hondaycoca, Corobamba, Pomacocha, 
Andasbamba, Teata; dos fray les de la Merced en la Xal- 
ca y Timorbamba. 

Corregimiento de Paellas, 

Seys Curas: en Zoritor, Chirinos, Vagazán, Taulia, Olle- 
ros, Cheleguín, todos frayles de la Merced. 

Corregimiento de Caxamarquilla. 

Seys Curas: en Leymebamba, Sancto Thomás y San Ile- 
fonso, Caxamalquilla, Condomarca, Buldibuhio, Tayabam- 
ba y Collay, todos clérigos. 

Corregimiento de la ciudad de Piura, 

Treze Curas: los honze, clérigos, en la misma ciudad de 
Piura, Olmos, Xayanca, Pacora, Motupe, Salas y Pena- 
chi, Catacaos, Guancabamba, Sechura, Payta y Colam, 
Ayabaca; y los dos, frayles de la Merced, en Tumbes y 
Frías. 

Corregimiento de Jaén de Bracamoros. 

Siete Curas, clérigos: en la ciudad. Lama y Copallen, 
(Tuall¡])e y Guaratopa, Atonipa y Tabaconas, Cherinos, 
los Guambos, TuUoca. 

Que en la manera que dicha es y van señaladas las 
doctrinas y términos desto Obispado, hecha la demarca- 
ción por los ([uatro puntos referidos, confinan la prouincia 
de Moyobamba: con la de los Motilones y tierra de guerra. 



ENTKE Eli PERÚ Y BOIJVIA 165 

á la parte de Leuante, y por la dicha prouincia de Moyo- 
bamba y la de Chachapoyas, Corregimiento de Caxamar- 
quilla y Caxamarca y parte del de Sancta; al Mediodía, 
con los Corregimientos de Guamalíes, Conchuoos, Guay- 
las, río y villa de Sancta, del Ar9obispado de LosEeyes; y 
á la parte del Poniente, con parte del Corregimiento de 
Sancta, Truxillo, Chiclayo, Piura, hasta Túmbez, con la 
Mar del Sur; y por la del Setentrión, por los pueblos de 
Túmbez y Ay abacá. Corregimiento de Piura y Corregi- 
miento de Jaén y Moyobamba, con los Corregimientos de 
Guallaquil, Loxa, Zamora y Zaruma y Gouernación de Ya- 
guarsongo, del Obispado de Quito. 

Que en los dichos términos, conforme á las diligencias 
hechas, parece ha de gozar el Obispo de la ciudad de Tru- 
xillo, honze mili y quatrocientos pesos de á hocho reales, 
por año, los nueue mili y ochocientos y quarenta y ocho 
pesos pertenecientes á la quarta dezimal, y los mili y qui- 
nientos y cinquenta y dos restantes de la quarta funeral, 
más ó menos lo que por el hazimiento de los diezmos, cre- 
9Ímiento ó diminución del funeral, subiere ó bajare cada 
año. La qual liquidación se ha hecho por las certificacio- 
nes, testimonios y papeles que se han sacado de lo que han 
valido los dichos diezmos y quarta, tres años continuos, 
tomando de todo el valor de ellos lo que caue, dando 
yguales partes á cada vno; y le corra desde el día que to- 
mare ó vuiere tomado la possesión jurídicamente con las 
Bulas de Su Sanctidad y Cédulas de S. M., sin perjuicio 
del derecho que puede pretender á gozar desta renta desde 
el día del despacho de sus Bulas; y la yglesia, hospital y 
seminario, assimismo, desde el dicho día de la possesión, y 
los Preuendados han de gozar la parte que les pertene- 
9Íere de los que en las yglesias de Lima y Quito han en- 
trado y acetado sus Preuendas, con calidad de esta diui- 
sión, y la parte de las que al presente están bacas y fueren 
bacando en aquellas Yglesias por lo comprehendido en este 
Obispado; y los que dellas son y fueren interessados en los 



166 JUICIO DE LÍMITES 

diezmos de esto distrito de Truxillo, tendrán allí persona 
con su poder que se halle al hazimiento d ellos; y para la 
cobranza de lo que les perteteneciere, se les dará, por el 
Contador de la yglesia, su hijuela. 



Obispado de la ciudad dk Sant Fbancisoo del Quito 

En el Obispado de Quito se han de incluyr los honze 
Corregimientos siguientes: 

El de la misma ciudad de Quito y de los naturales 
della, el de las ciudades de Loxa y Zamora, el de la ciu- 
dad de Quenca, la Gouerna9Íón de los Quixos, la villa del 
Villar don Pardo, llamada E-iobamba, la prouincia de 
Yaguarsongo, la parte del Corregimiento de Pasto, de la 
Gouernación de Popayán, Otaualo, Latacunga y Chimbo, 
con todas las doctrinas que en ellos ay; que se haya son la 
de los clérigos ciento, sin las de los frayles; cuya claridad 
no se ha traydo ni se pone aquí más de la de clérigos, en 
esta manera : 

La ciudad de Quito y su Corregimiento 
y ginco leguas en contorno. 

Veynte Curas, vno en cada vna de las yglesias y pue- 
blos siguientes: la Yglesia Mayor, Sancta Bárbara, Sancta 
Brisca, San Blas, San Marcos, San Sebastián, San Roque, 
Machangara, Machangarilla, Chillogallo, Conocoto, San 
Colqui, Cumbaya, Tumbaco, Quembo y Pifo y Aroqui, 
Quinchi, Guayabamba, Sambisa, los Yumbos. 

Corregimiento de Guayaquil y Puerto Biejo. 
Tiene tres Curas. 

Corregimiento de Loxa. 
Cinco Curas. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 167 

Corregimiento de Cuenca. 
Honze Curas. 

Gouernagión de los Quixos, 
Tiene cinco Curas. 

Corregimiento del Villar, Eiobamha. 
Treze Curas. 

Corregimiento de Yaguarsongo, 
Honze Curas. 

Corregimiento de Pasto, Mocoa y Mascan. 
Tiene catorze Curas. 

Corregimiento de Otavalo. 
Cinco Curas. 

Corregimiento de Latacunga. 
Tres Curas. 

Corregimiento de Chimbo. 
Tiene seys Curas. 

Que en la manera que dicha es y van señaladas las 
dichas doctrinas y términos deste Obispado, hecha la de- 
marcación por los quatro puntos referidos, confinan, el 
pueblo de Pasto de la Gouernación de Popoyán, Corregi- 
miento de Otaualo, Quito, Quijos, Quenca, Yaguarsongo: 
á la parte de Leñante, con tierra de guerra, por conquistar, 
que son las prouincias de la Canela, Gibaros y otras com- 
bezinas y cercanas al río Marañón, hasta la Mar del Norte, 
y por la dicha prouincia de Yaguarsongo, Corregimiento 
de Lo^a, Zamora y Zaruma y parte de Guayaquil; al Me- 
diodía, con la prouincia de Moyobamba, Jaén de Bracamo- 



168 JUICIO DE LÍMITES 

ros, Corregimiento de Piura, aplicado al nueuo Obispado 
de Truxillo; y á la parte del Poniente, por la del Corregi- 
miento de Guayaquil, Puertoviejo, Cabo de Passaos, nueua 
población de Montesclaros, hasta el río de los Cedros con 
la Mar del Sur; y por el Setentrión, con la Gouernación de 
Popayán. 

En los quales dichos términos, conforme á las diligen- 
cias hechas, parece ha de gozar el Obispo del Quito, honze 
mili y ciento y diez y ocho pesos de á ocho reales, los siete 
mili y seys9Íentos y veynte y cinco de la quarta dezimal, 
y los tres mili y quatrocientos y nouenta y tres de la 
quarta funeral, más ó menos lo que por el hazimiento de 
diezmos, crecimiento ó diminución de lo funeral subiere ó 
bajare cada año. La qual liquidación se ha hecho por las 
certificaciones, testimonios y papeles que se han sacado de 
los diezmos y quartas, cinco años continuos, tomando de 
todo el valor dellos lo que vale, dando yguales partes á 
cada vno; lo qual ha de gozar el dicho Obispo electo de 
Quito desde el día que Su Sanctidad le mandó despachar 
las Bulas; y á la parte que se . uita deste Obispado para el 
de Truxillo no le queda derecho alguno desde la muerte de 
su predecesor, como lo tiene S. M. declarado por sus Rea- 
les Cédulas; y á la yglesia, hospital, seminario y Preuen- 
dados, que vuieren entrado y aceptado sus preuendas, con 
calidad do esta-diuisión, no se les ha de dar más parte 
desde el día de la dicha possesión de la que les caue con- 
forme á esta diuisión, y la parte de las que al presente 
están bacas y fueren bacando en aquella yglesia han de 
heredar desde luego los de la de Truxillo en lo que le va 
señalado; y los que son y fueren interessados en los diez- 
mos del distrito señalado á Truxillo tendrán allí persona 
con su poder que se halle al hazimiento dellos, y para la 
cobran9a de la parte que les perteneciere, se les dará, por 
el Contador de la yglesia, su hijuela. 

Y declaró S. E. que hazía y hizo la dicha diuisión con 
calidad de que S. M. la pueda mudar y alterar como fuere 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVIA 169 

SU voluntad y más fuere combiniente al seruÍ9Ío de Dios 
Nuestro Señor y suyo, y con esta condÍ9Íón hayan de 
tomar y tomen la possesión los dichos Obispos y Preuen- 
dados y no de otra manera. Y mandó se embíe vn traslado 
autorizado á S. M. en su Eeal Consejo de las Yndias; y 
que en el ínterin, se acuda con las dichas rentas como de 
suso va declarado á los dichos Ar9obispo, Obispos, ygle- 
sias, hospitales, seminarios, Preuendados y á todos aque- 
llos que han y pueden auer interés y derecho en ellas. De 
todo lo qual se despachen treslados autorizados, y se em- 
bíe vno á cada yglesia para que lo tenga en su archiuo, y 
otro quede en el de esta Real Audien9Ía, para honrra 
y gloria de Dios Nuestro Señor y ensal9amiento de su 
Sancta Fe Católica y buen gouierno de las dichas prouin- 
cias. 

El Mabqués db Montesclabos. 

Ante mí, Gaspar Rodríguez de Castro. 

Sacado y corregido con el original. 

Gaspar Rodríguez de Castro. 



^Del Arch. de Ind. — Est. 70. — Caj. í.— Leg. 36.) 



INFORME del Obispo de La Paz sobre el 
valor de los diezmos de su dióce- 
sis, y á quiénes y cómo pertene- 
cen, y en qué cantidad. 



10 de Enero de 1627. 



Señoe: 

Por Cédula de V. M., su data en Madrid á onze de Julio 
de mil y seiscientos y veinte y cinco años, me ordena y 
manda embíe memoria de lo que valen en cada un año los 
frutos y rrentas de este Obispado de La Paz (de que V. M. 
fué servido hazer merced), y qué cantidad me pertenece y 
á las Dignidades y Canongías, y á los demás interesados, y 
lo que vale á los Curas y Beneficiados de las doctrinas de 
yndios de todo este Obispado. 

Y para que con más claridad se entienda lo que valen, 
pondré por mayor la quenta, conforme al rremate de los 
diezmos y veintenas del año pasado de mili y seiscientos 
y veinte y seis, porque según ésta, se podrán regular los 
años de atrás quinientos á mil pesos más ó menos; y luego 
pondré por menor lo que á cada uno de los interesados se 
nos reparte, como dispone la erección de esta iglessia, y el 
último arrendamiento que de ellos se hizo el dicho año se- 
gún el rremate y quenta; de todo lo que mandé sacar tes- 
timonio authorizado del Administrador, Contador y Escri- 
vano; es á la letra como se sigue: 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLTVIA 171 

Quenta y razón de lo que vale la rrenta de los diezmos 
de este Obispado de la ciudad de La Paz y de lo que della 
pertenece al Obispo del, Prevendados de la Sancta Yglesia 
y demás effectos, de la manera siguiente: 

Parece por la memoria firmada 
del Administrador General de los 
dichos diezmos de las escrituras y 
rremates fechos del año passado de 
seiscientos y veinte y seis, a ver va- 
lido los diezmos y veintenas doze 
mili y noventa y ocho pesos y seis 
tomines de plata ensayada que es lo 
que todos los años suelen valer, qui- 
nientos á mil pesos, más ó menos 
conforme suben y vaxan los rrema- 
tes 12.098 ps. 6 ts. 

De los quales se sacan para gas- Gastos y es- 

tosy espensas, de Letrado, Procura- 
dor, saca de papel y Contador , ciento 
y veinte y cinco pesos ensayados. . 126 ps. 

Y quedan de gruesa neta onze 
mil novecientos y setenta y tres pe- 
sos y seis tomines ensayados. . . 11.973 ps. 6 ts. 

De los quales se sacan para el Seminario. 

Seminario de esta ciudad, á razón 
de tres por ciento, trescientos y se- 
senta y dos pesos, siete tomines y 
ocho granos ensayados 362 ps. 7 ts. 8 gr. 

Y quedan de gruesa líquida par- 
tibie, onze mil y seiscientos y diez 
pesos y seis tomines y quatro gra- 
nos ensayados 11.610 ps. 6 ts. 4 gr. 

que se distribuyen y rreparten en la manera siguiente: 



172 JUICIO DB LÍMITES 



DlSTBIBUCIÓN 



Obispo. — Al Obispo, por suquar- 
ta dezimaljle caben y pertenecen dos 
mili novecientos y dos pesos, cinco 
tomines y siete granos ensayados. 2.902 ps. 5 ts. 7 gr. 

Sancta Yglesia. — A la fábrica 
de la sancta yglesia de esta ciudad, 
por su noveno y medio, le pertene- 
cen novecientos y sesenta y siete 
pesos, quatro tomines y seis granos. 967 ps. 4 ts. 6 gr. 

Hospital. — Al hospital de esta 
ciudad, por su noveno y medio, le 
pertenecen novecientos y sesenta y 
siete pesos, quatro tomines y seis 
granos ensayados 967 ps. 4 ts. 6 gr. 

A Su Magestad. — AS. M.. por 
los dos novenos que entran en su 
Real Caxa, un mil y ducientos y no- 
venta pesos y ocho granos ensaya- 
dos 1.290 ps. 8gr. 

Prevendados» — A los Prevenda- 
dos en la sancta yglesia por su 
quarta dezimal, dos mil y novecien- 
tos y dos pesos , cinco tomines y sie- 
te granos ensayados. ... . 2.902 ps. B ts. 7 gr. 

A los dichos. — A los dichos Pre- 
vendados, por las quatro novenos 
restantes de los cinco que se dan á 
la fábrica de la sancta yglesia, hos- 
pital y Caxa de S. M., dos mil y 
quinientos y ochenta pesos, un to- 
mín y quatro granos ensayados; los 
quales se aplican por bula Apostó- 
lica, que llaman el rresidtio . . . 2.B80 ps. 1 ts. 4 gr. 



ENTRE Eli PERÚ Y SOLIVIA 173 

Con que se ajustan los onze mil 
y seiscientos y diez pesos, seis to- 
mines y quatro granos de la gruesa, 
partibles 11.610 ps. 6 ts. 4 gr. 

Distribución de los pesos pertenecientes á Prevendados 

Parece por la distribución arri- Orueea de 

ba fecha, pertenecer á los Preven- 
dados de esta sancta yglessia, por 
las partidas de quarta dezimal, y 
quatro novenos cinco mil y quatro- 
cientos y ochenta y dos pesos, seis 
tomines y onze granos ensayados. . 5.482 ps. 6 ts. 11 gr. 

Los quales dichos pesos se han distribuido estos años 
en tres Dignidades y quatro Canónigos que a ávido en esta 
sancta yglessia, y les ha cabido á cada dignidad á razón 
de novecientos y sesenta y siete pesos y quatro tomines 
ensayados, y á cada Canónigo á razón de seiscientos y 
quarenta y cinco pesos y nueve granos, porque aunque 
asimismo ay un Racionero, por no poder sustentarse le 
tiene el Obispo ocupado en un Beneficio de yndios, y la 
rrenta que le pertenece se incorpora y distribuye en los 
Prevendados que sirven. Y á causa de aver vacado dos de 
las dichas Canongías, una por dexación en el Canónigo 
Domingo de Ortega, y otra por muerte del Canónigo Luis 
Thaisis de Ocampo, ay de presente tres Dignidades y dos 
Canónigos. Y distribuidos los dichos cinco mil y quatro- 
cientos y ochenta y dos pesos, seis tomines y onze granos 
entre los susodichos, les cabe y pertenece en la manera 
siguiente : 

Deán. — Al Deán, Doctor Don 
Juan Q-onzález de Vargas, un mil y 
ducientos y sesenta y cinco pesos, 
dos tomines y tres granos ensayados. 1.2(35 ps. 2 ts. 3 gr. 



174 JUICIO DE LÍMITES 

Arcediano. — Al Arcediano Doc- 
tor Don Pedro de las Quetas Val- 
verde, un mil ducientos y sesenta y 
cinco pesos, dos tomines y tres gra- 
nos ensayados 1.266 ps. 2 ts. 3 gr. 

Chantre, — Al Chantre Don Die- 
go Ortiz de Velasco, un mil y du- 
cientos y sesenta y cinco pesos, dos 
tomines y tres granos ensayados. . 1.265 ps. 2 ts. 3 gr. 

Canónigo Raya. — El Canónigo 
Doctor Don Francisco Salido de 
Baya, ochocientos y quarenta y tres 
pesos, quatro tomines y un grano 
ensayados 843 ps. 4 ts. 1 gr. 

Canónigo Gómez de Rivera. — Al 
Canónigo Gómez de Rivera, ocho- 
cientos y quarenta y tres pesos, qua- 
tro tomines y un grano ensayados . 843 ps. 4 ts. 1 gr. 

Con que ajustan los dichos cinco 
mil y quatrocientos y ochenta y dos 
pesos, seis tomines y onze granos en- 
sayados, pertenecientes á Preven- 
dados 6.482 ps. 6 ts. 11 gr. 

La qual dicha quenta está fecha conforme á la erección 
y partición de este Obispado, sacando de la. gruesa bruta 
las costas de gastos y expensas, y de la gruesa neta el tres 
por ciento para el colegio seminario, y de la gruesa líquida 
partible, la quarta parte para el Obispo, y otra quarta parte 
para los Prevendados; y de la mitad restante se hacen 
nueve partes, que son los novenos, de los quales se da á la 
fábrica de la yglessia el noveno y medio, y otro noveno y 
medio al hospital de esta ciudad, y dos novenos que entran 
en la Real Caxa de S. M., y las quatro rr estantes se apli- 
can á los Prevendados con la quarta parte arriba rrefe- 
rida. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 175 

Como consta de la dicha memoria, escriptura y rre- Teatimonio. 
mates que quedan en el oficio eclesiástico de este Obis- 
pado, y los más de los rregistros de las dichas escripturas, 
en los míos, que pasaron ante mí el presente Escrivano, 
y esta dicha quenta por mano de Marcos Ponze de León, 
Contador nombrado deste Cavildo; en las quales dichas 
escripturas y rremates no consta aver otra más cantidad 
de la rreferida en esta quenta. La qual se hizo y firmó 
en presencia y con asistencia de Gómez de Rivera, Canó- 
nigo de esta Sancta Yglessia y Juez administrador de las 
rrentas diézmales de este Obispado, que lo firmó junta- 
mente con el dicho Contador, de que doy fee. 

Y para que de ello conste, de mandamiento del Señor 
Doctor Don Pedro de Valencia, Obispo de esta ciudad, del 
Consejo de 8. M., y en exeoución de una Real Cédula en 
que manda se le embie rrazón é claridad de lo que montan 
las rrentas de este Obispado y la distribución de ellas, se 
acabó en la forma que dicha es. En la ciudad de La Paz 
en cinco días del mes de Henero de mili y seiscientos y 
veinte y siete años. = El Canónigo Gómez de Riveba. 
= Mabcos Ponce de León. 

Y en fe de ello fice mi signo en testimonio de verdad. 
Pedro de Manzaneda, Escrivano público. 

Demás de los dichos Prevendados ay en esta yglesia 
dos Curas y un sacristán que gozan de las primicias y 
obenciones, dando la quarta parte al dicho sacristán; ay 
un Sochantre que sirve en el coro, con salario; ay quatro 
yndios cantores, que tocan chirimías y cornetas, con salario; 
ay un organista y un pertiguero, con salarios. Ay un cole- 
gio seminario, con un Rector y número de colegiales, que 
llevan tres por ciento, para su sustento, de toda la gruesa 
de los diezmos, como está dicho, y de todos los sígnodos y 
salarios de todas las doctrinas de este Obispado; que lo 
uno y lo otro montarán mil y quinientos y sesenta y dos 
pesos ensayados; y los colegiales sirven al altar y al coro 



176 JUICIO DE LÍMITKS 

en todos los días festivos, porque en los de travajo vaa al 
estudio; con que está suficientemente servida esta yglesia 
oathedral. Tienen templo con título de Nuestra Señora de 
La Paz, á medio acabar, bien trapado, porque aunque V. M. 
a mandado al Virrey que se le ayude para esta fábrica y 
otra con diez mil pesos, no a sido posible el negociarlo con 
los Virreyes. La sacristía está muy pobre de ornamentos, 
y los que tiene mui viejos; y el coro muy falto de libros, á 
que he y do procurando suplir de mi hazienda; de campa- 
nas está bastantemente probeída. 

Esto es en quanto á la yglesia cathedral. 



Ay en esta ciudad un Curato, que di- 
zen de las piezas, con dos pueblos de 
yndios, anejo el uno del otro, llamados 
Sancta Bárbara y San Sevastián. Tiene 
este Curato quatrocientos pesos ensaya- 
dos de sínodo y salario 400 ps. ensays. 

Ay otra Parroquia, que se dize de 
San Pedro, y la sirve un frayle de San 
Francisco, con seiscientos pesos ensaya- 
dos de sínodo 600 ps. ensays. 

Y ésta estuviera mejor en un clérigo cantor para que 
sirviera en la Cathedral, como está ordenado y V. M. tiene 
mandado por su Real Provisióa, y el Presidente de los 
Charcas á quien vino remitida, no ha querido executar, 
por aplaudir á los frayles. 

Ay en esta ciudad cinco conventos 
de religiosos, el uno de Santo Domingo, 
que, por no poderse sustentar, nunca lle- 
ga á tener quatro frayles. Tiene de rren- 
ta setecientos pesos corrientes, con más 
las limosnas que juntan 700 ps. corts. 



BNTBE EL PERÚ Y SOLIVIA 177 

Ay otro de San Francisco que tiene 
hasta ocho ó diez fray les; viven de li- 
mosnas » > 

Ay otro de San Agustín que nunca 
llega á quatro ó seis frayles. Tiene de 
rrenta mil pesos corrientes, más las li- 
mosnas que juntan 1.000 ps. corts. 

Ay otro de la Merced que nunca lle- 
ga á quatro frayles. Tiene de rrenta mil 
pesos corrientes, con más las dichas li- 
mosnas 1.000 ps. corts 

Ay un colegio de la Compafiia de 
Jesús, donde ay quince ó diez y seis pa- 
dres y hermanos, donde se lee una li- 
ción de gramática y todos los domingos 
y fiestas se predica y dize la doctrina 
cristiana á los yndios y negros. Tiene de 
rrenta siete mil pesos corrientes . . . 7.000 ps. corts. 

Ay un Curato de yndios, que llaman 
yanaconas, que sirven los padres de San 
Francisco, con perjuicio de el Curato de 
las piezas, sobre que cada día tenemos 
pleitos y contradicciones; y, así, que no 
tienen salario más de las obenciones; ad- 
ministran los Santos Sacramentos á los 
dichos indios yanaconas, sin tener pre- 
sentación, conforme al Patronazgo Real, 
ni colación del Prelado, ni comisión del 
ordinario para administrarles los Sacra- 
mentos, más de llamarse á una posse- 
sión antigua intrusa que no podemos re- 
mediarla, por llamarse á sus privilegios: 
negocio escrupoloso por administrar no 
siendo curas legítimos » » 

Ay un hospital de yndios, cuyo pa- 
trón es el Cavildo de la ciudad, muy mal 



178 JUICIO DE LfMITBS 

governado y mal regido, porque está en 
muchas cavezas y cada una trata de su 
negocio; y aunque yo lo he procurado 
rremediar, no soy poderoso por los pri- 
vilegios que tienen ganados de Roma en 
su favor. Y consta de esto, pues de cien 
yndios que entran á curarse por año, 
casi los más mueren: cosa lastimosa. 
Tiene de rrenta demás de el noveno y 
medio de los diezmos arriba dichos, 
ochocientos y cincuenta pesos corrien- 
tes , 8B0 ps. corts. 

En la iglesia mayor y en las demás de las otras parro* 
quias y conventos, ay número de cofradías de españoles, 
yndios y negros que se sustentan de cera, y otros gastos 
de estas limosnas, sin tener ninguna dotación propia, ni 
otra rrenta. 

Esto es lo que toca á la Catedral de esta ciudad. Con- 
ventos y doctrinas de ella. 

En todo este Obispado y diócesis ay setenta y dos doc- 
trinas de yndios, las catorze de frayles y padres de la Com- 
pañía, y las cinquenta y ocho restantes de clérigos (como 
se señalará abajo) en seis corregimientos , cuyos nombres 
con los de las doctrinas, títulos de sus yglesias, sínodos y 
salarios de los Curas, así de Clérigos como de Frayles, son 
como se siguen: 



SNTKB EL PBBÚ Y SOLIVIA 



m 



Pueblos 



Corregimiento de Pacaxbs 



Advocación 



Viache. . 
Caquingora 
Calacoto . 
Machaca . 
Machaca . 
Machaca f . 
Caqtdauiri. 

Guaqui. . 
Tiaguanaco 



San Agustín 

Santa Bárbara . • . . 

Santiago 

Santiago 

San Andrés 

Nombre Jesús . . . . 
La Concepción, dos doc- 
trinas 

Santiago 

San Salvador • • • • 



Ensayado 
iar§. ymedioi 

800 ps. 
700 ps. 
700 ps. 
700 ps. 
700 ps. 
700 ps. 

1.400 ps. 
700 ps. 
700 ps. 

7.100 ps. 



En este Corregimiento ay otras tres doctrinas de los 
pueblos de Cayapa, Julloma, y Curaguara, que se les qui- 
taron á este Obispado, al tiempo de la división, contra toda 
justicia, por ser de los Corregimientos del distrito de esta 
ciudad, sobre que se trata pleito en el Consejo. 



Corregimiento de Car acollo 
Lo que toca al Obispado de La Paz 

Pueblo* Advooaoión 



Bignodo 
ensayado 



Calamarca. . . 
Hayohayo . . . 
Jalea .... 

Cogoni y Collana 
Yanacachi. . . 
Capaqui . . . 
Lassa .... 
Zuri y Circuata . 



Santiago 

San Salvador .... 
Asunción de Nuestra Se- 
ñora 

San Bartolomé .... 
Santa Bárbara .... 

San Joseph 

San Pedro 

Santiago 



700 


ps. 


700 


ps. 


700 


ps. 


700 


ps. 


BOO 


ps. 


BOO 


ps. 


BOO 


ps. 


700 


ps. 



5.000 ps. 



180 



JXnCIO DE LÍMITES 



El valle de Caracato sirve un capellán á quien pagan 
lo8 hazendados. De este Corregimiento se le quitaron á 
este Obispado, en la divissión, á Lurinay, Mohosa, Cicaoica 
y CaracoUo, sobre que trae pleito ansimismo de la jurisdi- 
ción de esta ciudad. 



Paeblos 



No pavan se- Achaca che 

minarlo ni ^ 

Quarta. Copacavana 



Carabuco 



No paffan se- Guarina 

minario ni 
Quarta. 

Ancoraymes 
"Guaycho . 

No paffan ae- Jucarani . 

minario ni 

quarta. 



Laxa 



Corregimiento de Omasuyo 



AdyooAoión 



Sign^odo 
ensayado 



SanPedro (dos doctrinas). 1.400 ps. 

Donde ay una imagen y 
Santuario de Nuestra 
Señora, de gran vene- 
ración y milagros; sír- 
venla frayles de San 
Agustín 700 ps. 

Santiago, donde ay una 

de muchos milagros . 700 ps. 

Nuestra Señora de las 
Mercedes, sír venia dos 
frayles mercenarios. . 1.400 ps. 

Santiago 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

Nuestra Señora de la En- 
carnación, ay una ima- 
gen de muchos mila- 
gros, sírvenla frayles 
Agustinos .... 

San Pedro .... 



1.400 ps. 
700 ps. 

7.700 ps. 



ENTBE EL PEBÚ Y BOLIVIA 



181 



PaebloB 



Zorata . 

Hilahuaya 

Cumbaya 

Quianaya 

Ambana 

Ytalaque 

Chuma . 

Charazani 
Camata 
Songo . 
Challana 
Mocomoco 



Corregimiento de Larecaxa 

Signodo 
Adyocaoién ensayado 

La Magdalena .... 700 ps. 

San Francisco .... 700 ps. 

San Francisco .... 700 ps. 

San Pedro 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

San Miguel 700 ps. 

Asunción de Nuestra Se- 
ñora 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

La Candelaria .... 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

San Pedro . . . . . 700 ps. 



8.400 ps. 



Pueblos 



Corregimiento de Paucarcolla 



Advocación 



Moho . . 
Vilque . . 
Guancane . 
Paucarcolla 
Tiquillaca . 
Yebo y Puno 
Coata y Capa 
cbica . . 



Signodo 
ensayado 



San Pedro 700 ps. 

San Miguel 700 ps. 

Santiago 700 ps. 

San Pedro 700 ps. 

San Francisco .... 700 ps. 

San Juan 700 ps. 

Dos doctrinas, que sir- 
ven frayles mercena- 
rios, con mil y cuatro- 
cientos pesos ensaya- 
dos ...... . 1.400 ps. 

6.600 ps. 



No paffaa se- 
minarlo ni 
quarta. 



182 



JUIGIO DE LÍMITES 



GOBERNACIÓK DB ChUCUITO 



Paeblot 



Pueblo de Chucuito (cuatro doctrinas) 

Adyooaoión Slgnodo 



Chucuito, la 

mayor. . . San Pedro 1.000 pa. 

Chucuito . . San Pablo 780 ps. 

Chucuito . . Santo Domingo 780 pa. 

Chucuito • . Los Eeyes 780 ps. 



Acora 
Acora 
Acora 



Hilaui 
Hilaui 
Hilaui 



Juli. 

Juli. 
Juil. 
Juli. 



Pomata. 

Pomata. 
Pomata. 



Pueblo de Acora (tres doctrinas) 

San Pedro 770 ps. 

San Juan 770 ps. 

La Concepción de Nuestra Se- 
ñora 770 ps. 

Pueblo de Hilaui (tres doctrinas) 

San Miguel 770 ps. 

Santa Bárbara 770 ps. 

La Concepción 770 ps. 

Pueblo de Juli (cuatro doctrinas) 

San Pedro, doctrina de PP. 

de la Compañía .... 770 ps. 

San Juan Baptista, ibídem . 770 ps. 

La Asunción, ibídem . . . 770 ps. 

Santa Cruz, ibidem .... 770 ps. 

Pueblo de Pomata (tres doctrinas) 

Santiago, doctrina de los frai- 
les de Sto. Domingo . . . 770 ps. 
San Martín, ibídem. . . . 770 ps. 
San Miguel, ibídem .... 770 pe. 

18.360 ps. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 



183 



Pueblo de Yunguyo (dos doctrinas) 

PnebloB Advocación Slgnodo 

Del frente. . . 13.350 ps. 

Yunguyo. . Santiago 770 ps. 

Yunguyo. . La Magdalena 770 ps. 

Pueblo de Zepita (tres doctrinas) 

Zepita . . . San Pedro 770 ps. 

Zepita , . . Santa Cruz 770 ps. 

Zepita . . . San Seyastián 770 ps. 

17,200 ps. 



De todas las cinquenta y ocho doctrinas de clérigos, se 
me pagan siete mil pesos ensayados de la quarta funeral y 
ofrendas, porque de las catorce de los religiosos no se me 
paga quarta, ni Seminario ni otra cosa alguna, porque las 
gozan y llevan enteramente, assí de sus sígnodos y sala- 
rios, como de las ofrendas y obenciones. 

Esto es, Sacra Magestad, todo lo que vale este dicho 
Obispado de La Paz, assí de rrentas decimales, como de 
los salarios y sígnodos de las doctrinas y conventos, hecho 
con diligencia puntual y infalible certidumbre, conforme á 
lo que V. M. me encarga, por su Cédula, cuya Real Persona 
nos guarde Dios muchos y felicísimos años, con acrecenta- 
miento de mayores Eeynos y señoríos. 

Fecha en La Paz del Pirú, á diez de Henero de mili seis- 
cientos y veintisiete años. 

Humilde Capellán de V. M. 

El Obispo de La Paz. 



(Del Arch. de Ind, — Est. 74. — Caj, 6. — Leg, 47.) 



DESCRIPCIÓN del Obispado de la Paz, 
hecha, de orden de S. M., por el 
limo. Sn D. Antonio de Castro y 
del Castillo para la obra de D. Gil 
González Dáuila, titulada "Teatro 
Eclesiástico de las Iglesias del Perú 
y Nueva España.,, 

Año 1651 



Señob: 

La relación que manda V. M. se le haga á pedimento 
del Maestro Gil González Dávila, Cronista Mayor de los 
Reynos de Castilla y Yndias, por Cédula de 8 de Noviem- 
bre del año pasado de 648, remito con ésta por lo que toca 
á este Obispado de La Paz de los Reynos del Perú, hecha 
con el mayor ajustamiento que ha sido posible, guardando 
las advertencias particulares que da el Cronista Mayor. 

Deseo en todo acertar en el servicio de V. M. , que guarde 
Nuestro Señor para bien de sus Reynos. 

Paz 2 de Mayo de 651 años. 

Antonio, Obispo de Nuestra Señora de la Paz. 



El Rey = Por quanto me ha representado el Maestro 
Gil Gon9ález Dávila mi Cronista Mayor destos mis Reinos 
de Castilla y los de las Yndias, que para poder acabar de 
perficionar la obra que está haziendo del primero y se- 
gundo tomo del «Teatro -Eclesiástico de las Yglesias del 



ENTRK EL PERÚ Y BOLIVTA 185 

Pirú y Nueva España,» con las ciertas, y particulares no- 
ticias que conviene de las vidas do los Ar9obispos y Obis- 
pos dellas, y cosas memorables de sus Sedes, era necesario 
que por los dichos Prelados se remitiese todo lo que conte- 
nían las advertencias que presentava; ha viéndose visto por 
los de mi Consejo de las Yndias, he tenido por bien de dar 
la presente. 

Por la qual ordeno y mando á mis Virreyes, Presiden- 
tes, Audiencias y Governadores de las mis Yndias y Islas 
á ellas adyacentes, y ruego y encargo á los muy reveren- 
dos y reverendos en Cristo, padres Ar9obispos y Obispos 
de las yglesias metropolitanas y catedrales dellas, y en- 
cargo á sus Cabildos eclesiásticos, Universidades y Supe- 
riores de las religiones de las dichas provincias, que cada 
uno por su parte cometa á personas particulares, doctas ó 
inteligentes, recojan todos los papeles y relaciones que se 
pudieren hallar, de que se pueda tomar la luz y not'icias 
de los sucesos y cosas que han pasado desde su descubrí-^ 
miento hasta ahora, con tanto ajustamiento y claridad 
como es menester para tan importante materia, que ha 
de llegar á tantas manos. 

Y para que todos lo puedan hazer, y cada uno en la 
parte que le toca, con menos trabajo, van con ésta mi Cé- 
dula las advertencias particulares que ha hecho el Cro- 
nista, firmadas de mi infrascripto Secretario, por donde 
se podrán guiar para el mejor acierto de lo que se pre- 
tende. Todo lo qual encargo á los unos y á los otros, pro- 
curen se execute con la brevedad que es menester para 
que la obra se pueda acabar con la que se desea; y que 
las relaciones y papeles vengan auténticos, que en ello me 
daré por bien servido, y de que cada uno me dé luego aviso 
del recibo deste despacho y de lo que en su conformidad se 
hiciere. 

En Madrid á ocho de Noviembre de mil seiscientos y 
quarenta y ocho años. = Yo el Rey. = Por mandado del 
Rey nuestro Señor, Gabriel de Ocaíia y Alarcón. 

T. XI. — 24 



186 JUICIO DE LÍMITES 

Para que en las Yndías se saquen relaciones de lo su- 
cedido en ellas desde su descubrimiento, y de lo demás 
contenido en las advertencias que se remiten con ella, para 
la Historia Eclesiástica, que se está escribiendo; 

Los Reverendísimos Arzobispos y Obispos del Pirú, y 
de la Nueva España han de remitir, para poner la última 
mano en la Historia de sus santas yglesias y de sí mismos, 
lo siguiente: 

De 8i mismos. 

Nombres de la patria y padres. 

En qué parrochia fueron bautizados. 

En qué universidad formaron sus estudios mayores, y 
en qué Facultad, y en qué Universidad se graduaron. 

Si han sido colegiales, en qué colegios. 

Si han obtenido cátedras, en qué Universidades. 

Si han escrito algunos libros, sobre qué materias. 

En qué yglesias fueron Prebendados; y si son religio- 
sos, en qué conventos tomaron el hábito, en manos de que 
Abad ó Prior profesaron, en qué día, mes y año, y qué ho- 
nores tuvieron en la religión. 

En qué día, mes y año pasó Su Santidad la gracia de 
su iglesia, y por muerte ó promoción de quién vaca. 

Qué Obispo le consagró, en qué iglesia y qué ciudad. 

En qué mes y día entró en su iglesia, y dixo la primera 
missa. 

Si ha celebrado Synodos, en qué años, y embiarlos. 

Si ha visitado su Obispado, y quántas veces, y el nú- 
mero de los confirmados, y limosnas más señaladas que ha 
dado á personas pobres, ó en reparo de iglesias, hospita- 
les ó ermitas. 

Si en su iglesia, ó en otra de su Obispado, ha fundado 
alguna obra pía ó capellanía, en qué cantidad, ó qué dona- 
tivos le ha dado. 

Qué conversiones se han hecho en su tiempo. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 187 



De 8u i 



A qué Misterio ó Santo está dedicada, y en qué día se 
reza de su dedicación, y qué Obispo puso la primera 
piedra. 

Qué capillas tiene, á qué Santos están dedicadas, y si 
están dotadas, por quién. 

Si tiene alguna reliquia notable, de qué Santo. 

Qué Obispos están sepultados en ella, y si dejaron 
algunas dotaciones ó hizieron alguna cosa digna de me- 
moria. 

Qué número de Prebendados y Capellanes tiene y qué 
varones insignes ha tenido en letras, y santidad, ó que ha- 
yan sido Obispos. 

De la ciudad . 

Qué número de parrochias, á qué Santos están dedica- 
das, qué número de conventos de religiosos y monjas, de 
qué Ordenes, en ella y en todo el Obispado; hospitales y 
hermitas, quién los fundó, con qué rentas. 

El Arzobispado y Obispado. 

Su descripción, con todos los lugares que tiene. 

Qué número de doctrinas, quántas de clérigos y quán- 
tas de religiosos. 

Qué número de cristianos ay en él. 

Qué número de conventos, y de qué Ordenes. 

Qué seminarios, para la enseñanza de los yndios. 

Qué imágenes de devoción, y casos milagrosos que ha- 
yan sucedido. 

Qué ríos, fuentes, lagunas, bolcanes y cosas nota- 
bles. 

Qué frutos más señalados, y qué yerbas medicinales 
tiene. 

Y qué clérigos y religiosos han padecido por la fe, 
criollos y naturales de España, y lo más que pareciere á los 



188 JUICIO DE LÍMITES 

reverendísimos Arzobispos y Obispos; y, con ello, han de 
remitir las armas de la ciudad cabe9a de Arzobispado y 
Obispado, y número de clérigos y religiosos que hay en 
todo él. 

Doctor Gabriel de Ocaña y Al argón. 



Obispado de Nuestra Sefíora de la Paz 

Relación de las cosas notables del Obispado de Nuestra 
Señora de la Paz, en conformidad de lo mandado por S. M. 
(Dios le guarde) por Cédula, su fecha en Madrid á ocho de 
Noviembre del año passado de mil y seis sientes y quaren- 
ta y ocho, según los capítulos que con ella enbió el Maestro 
Xil Gonsáles Dávila, Coronista Mayor de los Reynos de 
Castilla y Yndias. 

Por lo que toca al Prelado. 

Eslo el día de oy el Licenciado Don Antonio de Castro 
y del Castillo, natural de la villa de Castroxerís, en Castilla 
la Vieja; hijo del Licenciado Alonso de Castro, Consultor 
del Santo Oficio y de Doña Inés de Padilla, sus padres le- 
gítimos; huviéronle en la ciudad de Alcalá la Real, admi- 
nistrando en ella el dicho su padre justicia, y bautisóse en 
la Iglesia Mayor de la dicha ciudad. 

Comensó sus estudios mayores de Cánones en la Univer- 
sidad de Alcalá de Henares, y acavólos en la Universidad 
de Salamanca, donde se graduó de Bachiller en dichos Cá- 
nones, el año de 601; y en la Universidad de Lima se gra- 
duó de Licenciado en dicha Facultad. 

Fué Cura de la iglesia mayor de Potosí, por presenta- 
ción de S. M., y Vicario Juez eclesiástico en ella, y Gover- 
nador del Arzobispado de los Charcas. 

Por Febrero del año G21 se le hizo merced y tomó pos- 
sesión de plassa de Inquisidor Apostólico de la Inquisisión 
de Lima, la qual sirvió más de 21 años; y entre otros autos 



ENTRE EL PERÚ Y B OLIVIA 189 

de la fee que en su tiempo se celebraron, fué uno el que or- 
dinariamente se llama el grande, en el día de San Ildefonso, 
23 de Enero de 639. 

Presentóle S. M. (Dios le guarde) al Obispado de Gua- 
manga el año de 645, que no aceptó por causas justas que 
le presentó á S. M. en su !Beal Consejo de las Yndias, que 
se le admitieron. 

En trece de Septiembre de 647 se sirvió de presentalle 
al Obispado de Nuestra Señora de la Paz, que acetó, y 
despachó la Santidad de Inosensio désimo de las Bulas del 
dicho Obispado, en 12 de Enero de 648, por muerte de Don 
Fray Francisco de la Serna, religioso agustino, Obispo de 
dicho Obispado. Consagróle, en su iglesia Catedral de la 
dicha ciudad de La Paz, el Señor Obispo de Santa Cruz 
de la Sierra, Don Fray Juan de Arquinao, de la Orden de 
Santo Domingo, en la dominica del Buen Pastor, 18 de 
Abril de 649; y en el mesmo año, por Santa Lucía, dijo la 
primera misa de Pontifical. 

A visitado parte de su Obispado, y confirmado trece 
mil personas. A dado de limosnas seis mil pesos para la 
fábrica de su iglesia, de que se tratan en su lugar, y dos 
mil pesos para el convento que trata edificar en la dicha 
ciudad de La Paz; y lo demás de su renta, sacado lo nece- 
sario para el sustento de su casa, conforme á la autoridad 
de la dignidad que tiene, lo reparte á los pobres y á un 
hospital, que está en la dicha ciudad sin rrenta, y á los 
conventos de religiosos de ella, sin reservar nada. 

Lo tocante á su Iglesia > 

La que es hoy cathedral tiene la vocasión de la Nativi- 
dad de la Virgen, Nuestra Señora, fué primero parroquial, 
y entonces se edificaron las dos partes della, que son de 
muy buena arquitectura, para lo qual contribuyeron los 
conquistadores y vecinos encomenderos de la dicha ciudad 
de La Paz. Tiene seis capillas, tres por banda, sin dotasión 
particular; la ymagen titular de la Virgen es de mucha de- 



190 JUICIO DE LÍMITES 

voción, y está colocada en el altar mayor. Ase enterrado 
en dicha iglesia dos Prelados, y otros dos en el colexio de 
la Compañía de Jesús, y uno de ellos, ques el Señor Obispo 
Don Pedro de Valencia, dejó 600 pesos de renta á la fá- 
brica; los demás no hicieron cosa digna de memoria. 

Fué Obispo de la dicha iglesia, fuera de los quatro re- 
feridos, el Señor Don Feliciano de Vega, ynsigne en letras 
y promovido al Arzobispado de México, donde murió antes 
de tomar posesión del. 

Tiene de erección tres Dignidades, Deán, Arcediano y 
Chantre, quatro Canónigos y dos Racioneros; y ay un co- 
lexio ceminario dónde asisten seis colexiales, y un Rector 
para el servicio de la iglesia, y se sustentan del tres por 
siento de la gruessa de los diezmos. 

Desmembróse este Obispado del Arzobispado de los 
Charcas, por ser muy dilatado, el año de 16..., y desde en- 
tonces nunca se edificó cosa de ymportancia en la iglesia 
catedral, hasta que, agora, el Prelado que tiene, ha solici- 
tado con toda ynstancia se acabe la tercera parte que falta, 
y sean sacados [sic] los cimientos tan profundos y fuertes, 
que an costado, hasta ponellos en el plan del suelo, más 
de diez mil pesos; y se continúa la obra, que, con el favor 
de Dios, se le dará fin antes de mucho tiempo. 

Lo tocante á la Ciudad. 

Tiene ésta, de Nuestra Señora de la Paz, la iglesia ma- 
yor cathedral, y en ella, la parroquia de los españoles sola, 
y otras tres parroquias de yndios, cuyas vocasiones son: 
San Pedro, que la sirven religiosos de San Francisco, 
Santa Bárbara, patrona del Obispado, y San Sebastián, que 
ambas las sirve un cura clérigo secular, y se practica en 
ellas la lengua quichua y aymará. 

Ay sinco conventos de Santo Domingo, San Francisco, 
San Agustín, Nuestra Señora de las Mercedes y la Compa- 
ñía de Jesús, en cada uno de los quales suele ha ver hasta 
una docena de relixiosos. Ay un ospital, donde se curan 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 



191 



yndios y españoles, en el qual áfixó otros quinientos pesos 
de renta el Obispo Don Pedro de Valencia, fuera de la que 
tiene de los novenos desimales. No hay convento de mon- 
jas en todo el Obispado; y al presente se a suplicado á 
S. M. dé licencia para que se funde uno en esta ciudad, 
por ser muy necesario para* el bien común, y para él se 
han hecho algunas mandas cuantiosas. 

Gobiérnase esta dicha ciudad por un Correxidor y dos 
Alcaldes hordinarios, y tiene Alguacil Mayor y Rexidores. 



Discripción de la ciudad de Nuestra Señora de la Paz, 
por otro nombre Chuquiábo . 

La ciudad de La Paz, nombrada Chuquiábo, que en el 
ydioma de los yndios quiere decir tierra de oro, según tra- 
diciones antiguas, era donde los yndios cogían más oro que 
en otras partes, y que los ríos que la sercan traían canti- 
dad del; si bien en nuestros tiempos, aunque se ha visto 
algo desto en el un río que llaman Lacoya (que también 
quiere decir criadero de oro), ha sido poco; y en los años 
pasados, hasta el de 630, quando caya un aguasero grande 
de los arroyos que entravan en la ciudad, de las vertientes 
que limpiava el agua, cogían los muchachos en las calles 
algunas pepitas, que aunque pocas, repartidas entre mu- 
chos, venía á ser cantidad razonable, como se tanteaba por 
los mercaderes y plateros que lo rescataban; de suerte que 
de veinte años á esta parte no se ve ya esto, y se colige que, 
como el curso de las aguas corren por otra parte, las que 
entraban en la ciudad de las dichas vertientes, no traen ya 
este oro. 

Es esta ciudad de las más antiguas, y que por antono-^ 
masia la llamaban la ciudad noble, porque parece que se 
acomodaron mejor en ella los más nobles de los conquista- 
dores del Pirú, y casi todos tenían encomiendas de yndios 
por merced de S. M., y que, con tan pingües rentas como 
gozaban, la tenían lucida, bien poblada y con suntuosos 



Lo que toca á 
todo el resto 
del Obispado, 
del qual es la 
oavessa la 
ciudad de 
Nuestra Se- 
ñora de la 
Paz, cuia re- 
1 ación es la 
primera. 



102 JUrCIO DE LÍMITES 

edificios; hasta que, acabados estos encomenderos (porque 
fueron por vidas señaladas sus rentas, que ya oy están en 
Condes y Marqueses de España), fueron descaesiendo sus 
desendientes, y, faltándoles estas rentas, se fueron aplican- 
do á ser clérigos para obtener beneficios y curatos en que 
sustentarse, y así destas familias se acavaron en las líneas 
déstos, y quedaron pocas, por que son ya pocos los feuda- 
tarios destas encomiendas. 

Es esta ciudad de buen temperamento, que ni es fría ni 
calurosa, muy regalada de frutas de todos géneros, porque 
tiene abundancia de valles, á tres, quatro y cinco leguas, 
de donde la traen muy fresca; y en la mesma ciudad se dan 
durasnos, sirgúelas, almendras, peras y manzanas, aunque 
no muy sazonadas, frutilla de Chille; ay cantidad de alfal- 
fares y todo género de legumbres, porque los más de los 
vecinos tienen sus güertas, y los yndios en particular por el 
interés que tienen dellos; y de las flores, clavellinas, alelíes, 
azucenas, retamas y otros géneros de flores y yervas olo- 
rosas y medicinales, en que se señalan sus virtudes la sal- 
via, apio, llantén, el lirio, y, sobre todas, la que llaman 
chanceroma, que es asemejada al cardo santo, y también 
la romata, que siendo estas dos últimas de mayor virtud en 
lo de tierra más fría, se ponen en las descripciones de otras 
provincias, donde se verán más largamente en orden á la 
relación que se pide de yervas. 

Críanse, asimismo, muchos páxaros de diversas especies, 
y de los que hay de mayor cantidad, son xilgeros, que unos 
son negros y amarillos, de color fino; éstos cantan con dul- 
9ura, y los tienen los curiosos en jaulas; otros hay, todos 
amarillos, en mayor cantidad, y éstos cantan también, aun- 
que no con la dulsura de los primeros. 

Ay crías de palomas de Castilla, que en los pichones que 
venden también tienen interés, otras muchas aves, tórtolas 
de diferentes jaeses, que se casan para comer, perdices en 
abundancia en los altos y cerros que cercan la ciudad. 

Tiene una cordillera que divide loa temples, porque asia 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 193 

la parte que es del oriente, de hazia donde sale el sol, es tierra 
caliente, que, empezando de templado, va corriendo la tie- 
rra adentro lo cálido y calidísimo; y donde es el estremo 
del calor, es tierra de yndios ynfieles que llaman Chunchos, 
cuyo modo de vivir y costumbres bárvaras se dirá en la 
descripción de las provincias á quien toca esta narración, 
por la cercanía y comunicasión de ellos; y sólo se dize que 
ésta es la cordillera que atraviesa todo el mundo y la que 
corre por los Alpes, según la opinión común. Está siempre 
nevada, y quando entra el ynvierno no se comunican los de 
la una y otra parte, aunque esto dura poco tiempo y con- 
forme es el año de aguas y nieves; es también común opi- 
nión de que en esta cordillera ay criaderos y vetas de plata 
en abundancia, pero con el ympedimento de los grandes 
fríos no pueden probar á buscarlas. Divísase, pues, en la 
continuación desta cordillera un cerro de ella que llaman 
Hillimani, que quiere decir el mayor y más hermoso; es al- 
tísimo, y siempre tan nevado y blanco, que jamás varía el 
color. Y es cosa de admirasión, que siendo esta cordillera 
de tan rriguroso frío, y que forzosamente a de participar la 
cercanía de ella deste frío, al pie mismo deste Hillimani 
viene á ser el temple tan lindo que se da mays, trigo y todo 
género de frutas, y es temple caliente, y que los hazendados 
allí media ora antes de comer enbían á traer nieve del di- 
cho cerro, porque subiendo -poco trecho la coxen; y no se ve 
esto en todo lo demás de esta cordillera, siendo tan dila- 
tada, sino que, por una parte, con distancia de tierra va 
cresiendo el calor, y, por esta otra del Poniente, el frío, 
hasta llegar á estremo lo uno y otro. 

No se a dejado de temer que este cerro Hillimani re- 
viente y despida alguna materia de elementos que en sí 
tenga encerrado, porque aora tres años, que fué el de qua- 
renta y siete, por una parte del reventó, y con tanta furia, 
que con ser poca la cantidad de nieve helada y tierra que 
despidió, corrió casi una milla, que es poco más que un 
quarto de legua, mató á los yndios que estaban en el come- 

T. XI. — S5 



194 



JUICIO DE LÍMITES 



BiodeLaPaz. 



PUa. 



Conventos. 



Iglesias ca- 
thedrales. 



Prevendados. 



dyo y hizo daño en algunas sementeras, y el rruydo se oyó 
en la ciudad, que hay catorce leguas. 

Desta cordillera tiene principio el rrío que pasa por me- 
dio de la ciudad, que dicen los naturales es el que reooxe los 
demás y viene á ser el del Marañón, y ya sabida cosa que 
es el mayor del mundo y más nombrado que el rrío Nilo de 
Boma [sic]. 

Está en la plassa desta ciudad una pila de piedra muy 
bien labrada, de tres vasas, mayor, mediana y menor, de 
donde se sustenta la ciudad de agua, que es muy buena y se 
trae del rrío que atraviesa por medio de ella, como ya queda 
dicho. Ay en la Compañía de Jesús y en el convento de San 
Francisco dos pilas de piedra, como de jaspe, blancas y 
cristalina, y que se ve subir el agua por los pilares; tráese 
del mineral de Berenguela, de la provincia de Pacaxes, don- 
de se dirá la hermosura de ella y como la crió naturalesa 
á modo de minas, porque son betas y criaderos destas pie- 
dras, y que por ser tan vistosas se han llevado á la ciudad 
de Lima, donde también ay pilas della. 

Tiene esta ciudad cinco conventos de rreligiosos domi- 
nicos, franciscos, agustinos, mercenarios, la Compañía de 
Jesús, todos de buenos templos, bien adornados, y lucido el 
culto divino; susténtase de limosnas y capellanías que tie- 
nen, aunque la Compañía de Jesús no las tiene ni se vale 
de limosnas. Y conforme corren los años en buenos ó malos, 
de frutos y sementeras, corren también en pasarlo mejor ó 
peor los religiosos, porque las limosnas sueltas y de oben- 
ciones de misas crecen y menguan conforme al posible de 
los ciudadanos y sus cosechas. 

La yglesia cathedral es de buen edificio, por ser toda 
de bóveda, en lo que está acabado, que es la mitad, y lo que 
se va obrando al presente se dirá luego, por ser obra to- 
cante al Prelado que oy la gobierna. 

Tiene siete Prevendados conforme á la creación de ella, 
que son tres Dignidades, Deán, Arcediano y Chantre y 
cuatro Canónigos, fuera de la Canonxía señalada á S. M. que 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 



195 



es en toda la de este Reyno; y aunque también están seña- 
lados por dicha creación dos Basioneros y se an proveído 
muchas veces, no ha habido quien los acete, por no ser renta 
la que tienen bastante para sustentarse, porque no llega á 
ochosientos pesos de á ocho rreales, que es la mitad de lo 
que tiene una Dignidad, que es lo ordinario 1,600 pesos y 
una Canonxía 1,200 pesos, más ó menos los unos y los 
otros; y, así, no hay Eacioneros en esta yglesia. 

Tiene Cabildo secular, cuyo Corregidor se provee por 
S. M.; ay en él dosey oatorse Eexidores que nombran dos 
Alcaldes ordinarios, y aunque nombraban á otros dos Al- 
caldes, provinciales que llaman de la Hermandad, se supri- 
mió el uno, y lo otro es ya oficio que se vende por Cédulas 
Keales; y entre estos Regidores ay un Alférez Real, que pre- 
fiere á los demás en lugar, y tiene voto activo y pasivo, y 
éste saca el estandarte el día de la fiesta de la ciudad, que 
es la de la Natividad de la Virgen, 8 de Septiembre, día 
en que se conquistó; y, así, se llama la ciudad, de Nuestra 
Señora de la Paz. 

En tiempos pasados, la ciudad de La Plata llamada Chu- 
quisaca (donde está el Presidente y Audiencia destas pro- 
vincias), que esta ciudad de Chuquiabo y Misque era todo 
un Obispado, dividióse en Arzobispado y dos Obispados, 
siendo Presidente el Señor Maldonado de Torres, que fué 
promovido al Consejo Real de Yndias, á quien cometió 
S. M. la divissión, y encargó tantease las rrentas, á razón 
de á veinte mil pesos el Ar9obispado, doce mili este Obis- 
pado y ocho mili el de Misque, subiendo ó bajando las can- 
tidades conforme la gruesa de todo; y como en aquel tiem- 
po las doctrinas de este Obispado eran las más pingües, y 
conforme á esto lo eran también las quartas que pagaban 
los dotrinantes á sus Prelados, el dicho Presidente, con 
esta atención, aunque al parecer no fué muy acertada, 
partió dos provincias, que son Pacaxes y Sicasica, al Arzo- 
bispado y este Obispado, siendo como son Corregimientos 
inclusos á la Real Caxa desta dicha ciudad; con que quedó 



CavUdo secu- 
lar. 



DiTisión de 
Obispados. 



196 JUIOIO DE LfMITBS 

tenue la renta Capitular, y es la rrazón porque como la fuer- 
sa de los yndios sale de este distrito para la mita de Po- 
tosí, por esta carga que es la que temen tanto y huyen de 
ella los yndios, fueron disminuyéndose las provincias y ba- 
jando estas quartas, de manera que siendo antes la renta 
episcopal de este Obispado veinte mili pesos, más ó menos, 
oy no llegan á quinse mili, y el Ar9obÍ8pado tiene de sin- 
quenta á sesenta mil pesos; y aunque esta demanda fué 
puesta desde sus principios en el Consejo Real de Yndias, 
así por hacer bueno lo que obró el dicho Señor Maldonado 
de Torres, como por no haberse confirmado la dicha de- 
manda, se está pendiente. 
LoB Obispos Fué el primer Obispo de este Obispado el reberendísi- 

?a oiudad?^^° mo Señor Don Francisco Domingo de Balderrama, fraile 
dominico, que antes había sido Ar9obispo de la Isla Espa- 
ñola, persona de mucha virtud, letras, gran predicador y 
de estremado gobierno. 

El segundo Obispo fué el Señor Don Pedro Valencia, 
clérigo, que había sido Chantre de la ciudad de Lima; éste 
dejó una renta al ospital desta ciudad de quinientos pesos 
en cada un año, que fué veinte mili de principal, de que 
gozan los pobres enfermos, y muy importante para la con- 
servación de este ospital. 

El tercer Obispo fué el Señor Don Feliciano de Vega, 
que siendo promovido al Ar9obispado de México, murió en 
el camino, y puerto de Acapulco; fué gran letrado jurista, 
cuyas obras andan impresas, y en la ciudad de Lima donde 
fué Chantre, continuamente hizo oficio de Provisor y Ase- 
sor de Virreyes, y siendo electo de Popayán, vino por Per- 
lado de esta dicha ciudad. 

El quarto Obispo fué el Señor Don Alonso Franco de 
Luna, clérigo, que fué promovido de los Obispados de la 
Nueva Vizcaya; vivió solo seis meses, después de haver 
tomado posesión, porque era muy viexo, persona de muy 
buenas partes, afable y muy entendido. 

El quinto, que hoy gobierna, es el ilustríssimo Señor 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 197 

Don Antonio de Castro y del Castillo, que antes hera In- 
quisidor destos Reynos, limosnero, y venerado de todo el 
Pirú, y seloso del culto divino; de manera que, hoy día, con 
ser menos su renta y ser mayores sus gastos de limosnas, 
está edificando la cathedral de su yglesia, y obrando en 
ella con toda fuerza, porque no está acabada más de las 
dos tercias partes de ella, obra que no se atrevieron sus 
antecesores; y demás désta, trata también de hazer un 
convento de monjas, por ser tan necesario para las hijas de 
los vecinos, que como no están sobrados de caudal, sino, 
antes, pobres, lo passan mal las mugeres y sin estado con- 
forme á sus cabidades; con que si se ajusta este intento será 
de gran servicio á Dios Nuestro Señor y al provecho de 
esta república, en cuyas disposiciones está el día de hoy 
muy vijilante este Prelado. 

Ay en este Obispado al pie de sesenta doctrinas, que Cnratos del 
aunque eran más, por la tenuidad de algunos pueblos que a 
ydo en disminución, y donde había dos y tres Curas, se han 
ydo y van suprimiendo por Cédula de S. M. en que manda 
que conforme los yndios que han quedado se tantee la ad- 
ministración de los Curas que basten. 

Ay entre estos curatos algunos de religiosos dominicos, 
agustinos y Mercenarios, y un pueblo que llaman Juli, en 
la provincia de Chucuito, (cuyo Gobernador en lo secular 
provee S. M.) tienen los Padres de la Compañía. Eí este el 
mejor pueblo del Obispado, más bien gobernado y más au- 
mentado en el culto divino, porque los Padres de la Compa- 
ñía de Jesús se aventaxan en esto á todos los demás. 

Relación de la Gobernación y provincia de Chucuito 
y de 8U gran laguna y comarca. 

La segunda ciudad, después de La Paz, es la de Chu- 
cuito, y no hay otra en el Obispado. Tiene Gobernador que 
asiste en ella y es á provisión de S. M.; es cabeza de la pro- 
vincia del mesmo nombre y de la Corona Real. Los yndios, 
que asisten en siete pueblos, cuyos nombres son: la dicha 



198 JUICIO DE LÍMITES 

t3Íudad, la qual tiene dos Curas clérigos en dos yglesias, 
una, la mayor, que es el Vicario de la provincia, la otra de 
Santo Domingo; el segundo es el pueblo de Acora, que tiene 
otros dos Curas, clérigos, en dos yglesias, la una se yntitula 
San Pedro y la otra San Juan Evangelista; el tercero pueblo 
se llama Hilavi, tiene otras dos yglesias, San Miguel y Santa 
Bárvara, con otros dos Curas, clérigos; el cuarto pueblo se 
llama Cepita, tiene otras dos yglesias, San Pedro y Santa 
Cruz, con otros dos Curas, clérigos; el quinto pueblo, Yon- 
guio, con otras dos yglesias, que son la Asunción de Nues- 
tra Señora y la Magdalena, con otros dos Curas, clérigos; el 
sesto pueblo es el de Juli y de los más populosos de la pro- 
vincia: ay en él un convento de los Padres de la Compañía, 
del qual se ponen quatro Curas en quatro parroquias, la 
mayor de ella, donde está el convento ó colegio, se llama 
San Pedro, la segunda es la limpia Concepción de Nuestra 
Señora, la tercera, San Juan Bautista, la cuarta, Santa 
Cruz: son todas parroquias muy ricas en adornos del culto 
divino y el pueblo muy populoso y muy bien doctrinado 
por el cuydado y asistencia de los Padres de la Compañía; 
el sétimo pueblo es el de Pomata: ay en él un convento de 
religiosos de Santo Domingo, del qual asisten tres Curas en 
tres iglesias, que son, Santiago, donde está el convento, la 
segunda es San Miguel y la tercera San Martín. Por manera 
que son los siete pueblos, diecisiete parroquias; las diez, de 
clérigos, tres, de frayles dominicos, y quatro, de la Com- 
pañía de Jesús. 

Tiene asimesmo, en su distrito esta Gobernación, un 
mineral de plata con nueve yngenios de moler metales 
y mucha cantidad de yndios que asisten en él para el be- 
neficio de ellos, y un cura Vicario, clérigo, que los doctrina 
y dice misa en dos parroquias del dicho mineral, del qual 
de algunos años á esta parte se ha sacado mucha suma de 
pinas de plata, por ser las minas ricas. 



BNTBE EL PERt5^ Y BOLIVIA 199 

Relación de la Gobernación y provincia de Chucuito 
y de 8U laguna y comarca. 

Puso Nuestro Señor, con su saber y providensia, este 
gran lago en medio de las más rigurosas puna deste Rey no, 
cuyo riguroso temple de fríos haze estéril de frutos mu- 
chas leguas de panpas y serranías, valiéndose sus morado- 
res para sus sementeras de papas y quinua (sustento común 
de los naturales) de los recodos y abrigos, habiéndose de 
traer de acarreto la mayor parte de las comidas españolas; 
mas porque los días quaresmales tuviesen algún recurso, 
dio pescado abundante esta laguna, y en todas sus tierras 
al rrededor y en yslas que están dentro, tales abrigos, que 
merecen nombres de prósperas las provincias que de su 
trato y fruto participan. 

Dicha laguna se llama comúnmente de Chucuyto por 
tener en sus márgenes gran parte de sus pueblos; corre de 
Poniente á Oriente parte por donde desagua, con sinco Co- 
rreximientos y provincias, situadas en sus márxenes. Son: 
la Gobernación de Chucuyto, cuyos lugares caen á la parte 
meridional desta laguna; de los Pacaxes, que tienen sus pue- 
blos, asimismo, asia esa parte meridional; la 3, es la de 
Omasuyo que está á la setentrional de dicha laguna; la 4 
provincia es la de PaucarcoUa, y están las más de sus pobla- 
ciones asia esa mesma parte setentrional, y otras, al medio- 
día, por la banda de Chucuyto; Asangaro, B provincia del 
Obispado del Cuzco, tiene un solo pueblo á la orilla, al osi- 
dente, como se dirá. Muchos la an rodeado, y el que menos 
le hechan de borde 80 leguas, y por lo más largo tiene 34, y 
el ancho más dilatado es sólo de 15, y, en partes, sondeada 
su profundidad, es de sien brasas. Estiéndese por varias par- 
tes en ensenadas y rinconadas, alargándose y estrechándose 
en varios lugares, con que todo el contorno está poblado de 
pueblos, estancias y pescaderías. 

El agua desta laguna no es del todo salobre como la de 
mar, pero tan gruesa que no es para bever, y su calidad es 



200 JITICIO DE LÍMITES 

tan fría que nadie se baña en ella por temor de tullirse, y 
por ventura es ésta la causa de no darse en ella pescados 
grandes, y los mayores, que llaman suches, llegan á ser de 
media bara, y las bogas, que vienen á ser, en su tamaño, 
como la mitad, son en tanta abundancia que se cargan re- 
quas por todo el Reyno, en especial lo que está más distante 
de puertos de mar; sécanlas y también las yelan frescas, y 
así las cargan á las ciudades. Tiene también otros dos xéne- 
ros de pescados muy regalados, unos llaman omantos, otros 
pexerreyes, los quales se dan en las ensenadas más abriga- 
das, y el mayor será de á quarta; los carachas y chinichallua, 
que son lo más vastos y comida de la gente más ordinaria, 
se da en varias partes con mucha abundancia, y es aderesa- 
do sabroso; lo menudo, que es la chinichallua, se coxe á 
mano, con artificio, lo demás con esquerosonsas de chicha 
[sic], yervas largas y gruesas, y el trato de traxinarlo ha 
hecho á muchos españoles, ricos. Crianse también en los 
totorales y orilla desta laguna muchos géneros de páxaros, 
patos reales verdaderos, aunque de calidad carne muy 
dura, la causa de los fríos y de su tamaño; otros muchos 
jéneros, negros, con las cabezas tan de terciopelo rico que 
admira, y pintados de blanco y negro, y otros grandes, que 
llaman, parinas, á manera de sisnes blancos y encarnados, 
y sus cañones suplen bastantemente por los nuestros. Las 
más destas aves hasen sus nidos en las yervas que predo- 
minan sobre el agua, que son totora ó juncales gruesos, y 
se tiene por pronóstico cierto de año estéril ó abundante 
de aguas el hacer sus nidos más altos ó bajos en las dichas 
totoras, en apoio de lo que diré otra maravilla. 

A vista de un recodo de dicha laguna, en la gran panpa 
heza de Janarico, ban á ber los curiosos que por allí pasan, 
una legua adentro del camino, un ojo de agua que tiene 
ochenta pies de circunferencia, deramada sobre peña viva 
en parte donde no hay ni se halla otro canto ó peña, y al- 
gunos años sube tanto el agua que llega á emparejar con 
el labio ó bordo de la peña en que está como en vaso, y 



KNTRE EL PERÚ Y BOLmA 201 

otras baja de suerte que no alcanza con una vara; y desto 
toman indicio los naturales y prácticos para colexir si el 
año será abundante ó estéril de aguas, porque se ha obser- 
vado que el año que sube y crece el agua, llueve mucho, y el 
año que baxa y se hunde, es seco; y es tanta la profundidad 
de dicho lago y boca que queriendo sondearle no han bas- 
tado para llegar al fondo 900 baras, y se ha observado por 
cosa particular que por más que llueva nunca el agua sube 
tanto que aunque llegue á ygualar en lo alto de la peña no 
revese de suerte que se derrame y haga corriente. En las 
vertientes de agua que á esta gran laguna concurren, son 
ríos caudalosos los siguientes: el de Taraco ó Yaviri Julia 
Conicasio, el de Pucará y el de Ha vi, el de Camana y otros 
dos, llamados Cataviaviri y Quecoaviri con el de Ancoray- 
mes, sin otros muchos de menor nota, si bien, en tiempos de 
agua, es con tanta abundancia que sin alterar extraordina- 
riamente su desagüe, de que luego diré, da lugar en sus pro- 
fundidades á grandes olas, haciendo bancos de arena y le- 
vantando tempestades por los fuertes y continuos aires 
que en ella siempre corren. 

Ay muchas yslas mayores y menores, y, á esse paso, ha- 
bitadas de más ó menos gente, y en algunas de ellas mucha 
apasivilidad de arboledas y sementeras. La mayor de todas 
está junto á Copacavana y se llama Tivicaca: tiene seis le- 
guas de bordos de ancho y dos de largo, de cuyos edificios 
y géneros de recreación me remito á lo que dice el padre 
fray Juan Ramos en su Historia de Copacavana. En térmi- 
nos de Capachica ay otra, de tres leguas, con las mesmas 
calidades de árboles y sementeras; las demás son menores de 
á legua y de menos. Ayslado también es el totoral ó juncal 
que llaman de los Ochosuma, donde, con su espesura, se an 
escondido retirados estos yndios, así llamados, echándose 
con la carga; de los apuramientos que han tenido, viven so- 
bre balsas, sustentándose de pescado y de las raízes de la 
misma totora; la gente de estas yslas y estancias de pescade- 
rías se llaman Urcos, y son como los demás, pero con menos 

T. XI.— 26 



202 JUICIO DE LÍMITES 

cultivo; pescan y andan por la laguna sobre balsas, como 
en canoas mayores ó menores, de las quales se valen para la 
frecuente comunicación de unas provincias con otras, pa- 
sando comidas, maderas, qualesquier xénero de ganados y 
cabalgaduras, por el estrecho que llaman de Tiquina, que es 
un braso de la dicha laguna, muy profundo y como un quar- 
to de legua de ancho. Por aquí es el comercio mayor de la 
Aricaxa, de donde se trae mays y lo demás necesario, tro- 
cando una provincia con otra sus frutos, según sus meneste- 
res. Ay á un lado y otro de este estrecho buenas poblaciones 
para el avío necesario á tan gran comercio. Tienen su Cura, 
religioso de San Agustín, perteneciente á Copacavana, de 
cuyo santuario dista como quatro leguas, y el temple es 
abrigado, y así abunda de comidas. 

Otro estrecho de esta gran laguna es el desaguadero, 
tan estrecho, que no tiene de ancho más que una quadra y 
es el camino Keal y comercio de todo este Eeyno; corre su 
caudal de Oriente á Poniente, y tiene su pasage fixo en 
ur^a puente hecha de balsas de totora ó juncos, y cada año 
se renueva. Corre este desagüe desde términos de Cepita 
hasta otra laguna que llaman de Paria, y tiene treinta 
leguas de box [sic]; camina por la mitad de la provincia 
de Pacaxes, y coje parte de Carangas, y se estiende asta 
las Ulagas; y en dicha laguna se unde este desaguadero 
y otros muchos que la entran sin que se le conozca desagüe 
alguno, si bien corre fama que por las entrañas de la 
tierra corren sus aguas hasta cerca de Arica donde se ven 
varios manantiales y arroyuelos que inmediatamente en- 
tran en el mar á su nacer; y abrá de distancia como qua- 
renta leguas. 

Alrededor y vista desta gran laguna, se hallan los pue- 
blos siguientes: la ciudad de Chucuyto, cavesa de su pro- 
vincia, anle quedado dos Curatos, aviendo sido quatro mu- 
chos años; síguesse Acora, á quien se le a estinguido un 
Curato, de tres que tenía; á quatro leguas de distancia 
está Ylave, donde también suprimieron, de otros tres Cura- 



ENTBB BL PEBÚ Y SOLIVIA 208 

tos, el uno; luego está Juli, á cargo de los Padres de la Com- 
pañía; es paso común para el santuario de Copacavana, don- 
de, fuera de quatro padres, que administran quatro parro- 
quias con su Superior distinto, y otros obreros por ser se- 
minario de lengua, y así hay de ordinario ocho ó dies sa- 
cerdotres; tres leguas de Juli, está Pomata, con tres Curas, 
padres de Santo Domingo; el pueblo de Junguyo conserva 
aun dos Curas que tuvo siempre, y Zepita, que es el último 
pueblo de esta Grobernación, tiene otros dos, havióndose es- 
tinguido el tercero. 

Fué siempre esta provincia muy lucida de yndios y ga- 
nados, y oy de todo está muy apurada á causa de la conti- 
nua saca para las minas de Potosí y continuos traxines por 
provincia de gran grosedad. Estando por S. M., nunca se 
encomendó, y a dado tanta caída que apenas párese la que 
era, pero tiene en su distrito un gran cerro de minas, lla- 
mado San Antonio de Esquilache, muy antiguo, y tan fun- 
dado, que oy en el Rey no no se muelen mejores metales; 
tiene seis ingenios corrientes, y abía dos, y otro se va ha- 
ciendo, y además algunos trapiches, que hoy se muele en 
todos estos molinos. 

Los pueblos que en el contorno se siguen son: Guaqui y 
Tiaguanaco de la provincia de Pacaxes, y en un recodo el 
gran santuario de Nuestra Señora de Copacavana; tiene una 
doctrina, sin la del estrecho, de que se dijo, pero el convento 
siempre muy lleno de religiosos y frequentado de pelegri- 
nos. Este pueblo es de la provincia de Omasuyo, como tam- 
bién los siguientes: Guarina, que es de padres de Nuestra 
Señora de la Merced, son dos Curas en una iglesia; sigúese 
Achacache, que tenía también dos sacerdotes, y oy tiene 
uno solo, aviéndose suprimido, con sínodo; á quatro leguas 
está Ancoraimes, es Curato solo, como también el de Cara- 
buco, que de allí dista cinco leguas, donde se venera aquella 
Cruz milagrosa que da nombre al pueblo, de cuio origen y 
maravillas dise quanto ay, en su Tratado de Misiones, el 
padre Antonio Ruiz de la Compañía de Jesús, del Paraguai. 



204 JUICIO DE LÍMITES 

Sigúese, asimismo, á poco más ó menos distancia Moho, 
Villque, Guancane y el pueblo de Pusic que pertenece al 
Correximiento de Sangaro, por otro nombre Orcosuyo; 
cerca deste pueblo sale un puquio de agua, que teniendo 
su escasa corriente la posa de lo manantial, cría sobre el 
agua un género de lama que, coxida sutilmente y echada en 
la lámpara, sirve de aceite, sin tener otro uso alguno, más 
que sebar el fuego; con él se ha sustentado la lámpara de 
aquella iglesia muchos años, y dísese de su origen que, 
lastimado su Cura de no tener con que sustentar lus al San- 
tíssimo, se aílixió, y preguntada la causa, Deana (á su pa- 
recer india) y díchole la ocasión, le mostró dicha fuente y 
enseñó el efecto, y hasta oy se conserva. Sigúese después, 
PaucarcoUa, á cuyo Corregimiento pertenesen los lugares 
antesedentes y también el de Capachica que doctrinan los 
Padres de Nuestra Señora de la Merced, con un Cura; tam- 
bién pertenece al mismo Corregimiento el pueblo de Puno, 
que dista tres leguas de Chucuito. Con que se concluyen 
los pueblos que tiene en sus rri veras la laguna, con muchas 
estancias de ganados y algunas otras poblaciones de menos 
nombre, y son anexos de los referidos Curatos. 

Al rrededor de la laguna en todo su contorno hay 
también muchas estancias de ganado, perteneciente á las 
referidas jurisdicciones, y arto bacuno y obexuno del que 
vino de España, y, la mayor cantidad, de ganado de la 
tierra, el que es un género de carneros, de los quales hay 
unos poco menores que jumentos, y sirben del traxiii uni- 
versal destas provincias, asi dentro de sí como para comu- 
nicarse con las vecinas y remotas, experimentando su ali- 
vio muy en particular el cerro de Potosí, pues en sus lo- 
mos llevan á lo alto lo necesario para el avío y baxan los 
metales á los yngenios; con que siendo solos los carneros 
los dedicados á estos traxines, se disen que son ynnume- 
rables. Hay otra especie de carneros, que llaman alpaca, 
menores de cuerpo y muy lanudos, cuya lana, casi seda, 
sirve para el vestido común y extraordinario de los yndios, 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 205 

y para frisadas y sobrecamas ricas y otras cosas costosas, 
á los españoles; cría todo este xénero de animales de la 
tierra en estas provincias, que tienen punas, de esta la- 
guna, las piedras besares, antídoto de veneno; pero las de 
más estima son las que crían las vicuñas, especie de ani- 
mal montaraz, que se cría en lo más rígido de la puna, 

^ donde los yndios cojen mucha, así para comer las carnes 

como para vender la lana, que en todas partes y en espe- 
cial en España es de tanta estima. 

No se tocan las rruinas famosas de Tiaguanaco por 
savidas; sólo tocaré la noticia de un cerro que cae sobre la 
laguna, en su jurisdicción de Acora, el qual está lo más del 
labrado á mano siendo peña viva; tiene formados quarteles 
de jardines que, sin duda, por ser el temple bueno se devie- 
ron de cultivar en tiempo del Linga, pues aunque asta tiene 
una ermosa azequia hecha de industria. De aquí se divisa lo 
ancho de la laguna, sirviendo como de galería para descu- 
brir el Ynga, antiguo monarca deste Reyno, la ynmensidad 

^ de ganados que pacen desde la alda del cerro hasta la orilla 

de la laguna. 

Descripción de la provincia de Pacaxes, 
Obispado de La Paz. 

La provincia de Pacajes se compone de dose pueblos, 
doctrinas de clérigos, llamados: Bracha [?] quatro leguas 
de La Paz, cuyos encomenderos son el Señor Marqués de 
Cadereyta y Don Francisco Núñez Vela; segundo, Tiagua- 
naco, su encomendero Don Diego de Teves Manrrique; ter- 
cero, Guaqui, y sus encomenderos el General Don Antonio 
de Barroso y Cárdenas y Don Juan de Quéllar y Llano; 
cuarto, Jesús de Machaca, su encomendero el Señor Mar- 

L qués de Oropesa y Alcañises; quinto, Taquiaviri, y sus en- 

comenderos el dicho Señor Marqués y Don Juan de Herrera 
Montalero; sesto, Calacoto, encomendero la Señora Mar- 
quesa de Villa Hermosa; sétimo Caquingora; octavo, San 

I Andrés de Machaca; noveno, Santiago de Machaca; dé- 



206 JUICIO DE LÍMITES 

cimo, Callapa; undécimo, JuUoma; último, Curaguara. Y 
estos sinoo son de la Eeal Corona. 

Es esta provincia de temperamento muy ríjido, aunque 
unos más que otros pueblos que los que son con extremo; no 
producen comidas, y los de más riguroso temple dan abun- 
dantemente el chuno, que es el común sustento de todos los 
yndios. 

Crianzas de ganados y animales: crianse muchos ga- 
nados de la tierra y asimesmo de Castilla, obexas y bacas, 
por ser muy abundantes de pastos y aguas, todas buenas. 
Crianse en cantidad los animales llamados vicuñas, que 
todas son campestres, y aunque crían algunas en sus casas 
los moradores, coxiéndolas tiernas, en descuydándose con 
ellas, siguiendo su natural, se uyen á buscar las del campo; 
y aunque la carne la comen mal por ser flaca y desabrida, se 
estiman por la lana y por las piedras besares que sacan da- 
llas de las panzas, donde las crian y muchas veceslas despi- 
den ellas mismas cuando llegan á estar grandes, y tienen tal 
distinto que sienten el despedirlas y cavando la tierra las 
entierran, y es de notar que cuando las hallan los yndios ya 
despedidas, enterrándolas en el mismo estiércol, con el calor 
crecen y se ponen de más maduro y perfecto color, aunque 
en largo tiempo y en las partes donde hay salitrales no las 
crían de ninguna manera porque el salitre las desasse; no 
tiene yel este animal, andan en manadas y no se mezclan 
los machos con las hembras sino que están apartes, y sólo 
un macho se ve en cada manada de las hembras, que las ca- 
pitanea, y dicen los naturales que cuando otro macho se en- 
trevera con ellas pelean los dichos machos y el que vence 
se queda con ellas y el vencido se vuelve á la manada de 
los de su sexo; y quando las corren para cogerlas, hecha el 
macho á las hembras por delante y él se va quedando atrás 
como esperando el golpe del cazador, y así es el primero que 
pierde la vida; y quando uno de estos animales enferma del 
mal que llaman caracha, que es como roña, por ser conta- 
gioso, lo despiden á bocados, y éstos andan solos sin mez- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 207 

ciarse más hasta que mueren porque no sanan del, sin cura, 
como los carneros de la tierra, que en no curándolos con 
sebo y azufre, nunca sanan, porque cunde aquella roña 
hasta matarlos. Es este animal ligerísimo y que apenas un 
galgo les da alcance, huyen de donde hay gente; y assí 
pasan en las partes más desiertas y más frías, y es la lana 
frixidísima, y en las tierras calientes estiman mucho las 
yndias bestirse della por el color y suavidad, y los espa- 
ñoles que tratan de regalo hacen pesadas della; sus escre- 
mentos bevidos despiden las piedras los que padecen della, 
y finalmente las virtudes destas piedras besares son mu- 
chas, y por ser común la esperiencia, no se ponen. 

Hay otros animales casi desta especie y, asimismo, cam- 
pestres, y más yndómitos y más crecidos, que llaman gua- 
nacos, aunque dóstos no hay tan gran número; crían tam- 
bién las piedras bezares, que son de la misma virtud y las 
mayores, aunque su lana no es de provecho, y tienen la mis- 
ma ligereza. 

Críanse, asimismo, en esta provincia muchos aleones, y 
son los mayores y de mejor calidad los de partes más frías. 

Críanse también unos páxaros llamados cacaguaicho, cu- 
yos escrementos son de tanta virtud que sólo con ellos, dese- 
chos en sebo, se suelda qualquier quebradura de piernas ó 
brasos aunque sea muy grande, y es el instinto que tiene 
tal que no escrementamás de donde se añida, que es en las 
peñas más altas; y aunque es comida regalada, no los matan 
los yndios y los aman mucho como reconocidos al bien que 
les hazen dándoles aquel escremento medicinal, de suerte 
que si algún muchachuelo sin discurso, coxe alguno, se lo 
quitan los padres y lo sueltan y enseñan á que no le hagan 
mal. Es el sustento desta avecilla gusanillos, moscas y carne, 
si la. hallan, y con ser éste su sustento, es la carne suave y 
gorda, por que tal vez los cazadores españoles las matan, 
cazando otras aves, y esperimentan la suavidad de esta 
carne; dizen los naturales, que viven mucho tiempo; y demás 
de ser sus escrementos medicinas para soldaduras, lo es 



208 JUICIO DE LÍMITES 

también para pasmos y achaques de frialdades, y, desechos 
en enjundia de gallina, puesto sobre los callos, los arranca. 

Críanse también condores, que unos dicen que son bui- 
tres, otros que no, pero son mayores, y tienen el cuello blan- 
co; son dañosos en las crías de los corderos y becerros, que 
matan muchos, y tal vez se juntan en cantidad y cercan una 
vaca de tres ó quatro años y la matan y se la comen, apli- 
can sus buches á estómagos flacos. 

Críanse también, en las peñas, otros anímale jos que lla- 
man biscachas, asemexados a conejos de Castilla, y se dife- 
rencian en tener la cola más larga y siempre arqueada; y 
son tan lixeros que trepan de abajo arriba qualquier peña 
alta y saltan de una parte á otra distancia de ocho ó diez 
pasos de largo; cómenlas españoles é yndios aunque su 
orina y pelos son tan dañosos que cuando las cabalgaduras 
comen la yerva donde se a peado, reventan, y así no se han 
de pastear serca de donde las ay. 

Ay también otros del mismo jaez, que llaman chinchi- 
llas, cuyos pellejuelos son de estima para aforrar ropas, por- 
que son como martas, que así las llaman los españoles, aun- 
que éstas no se comen. 

Críanse también muchos abestruzes, cuyos huevos son de 
tamaño de cabeza de un muchacho, y tampoco se comen, y 
sólo sirven para la apariencia de la vista, y de sus plumas 
hacen quitasoles; corren mucho á bolapié; comen piedras y 
tierra y algunas yervas. 

Las yervas que se crían en esta provincia son muchas, y 
aunque los naturales les aplican muchas virtudes, por no 
ser muy esperimentadas, se dirán las más conocidas: ay una 
que llaman biravira, cuya virtud es preservar de tabardillo 
y dolor de costado, y á los enfermos de estos males les dan 
de veber agua cocida de ella por ser fresca y cordial, prin- 
cipalmente á los que son de naturaleza cálida, como negros 
ó yndios; tienen tanta fe con ella, que en qualquiera enfer- 
medad la beven, y aunque se da en tierra fría y caliente, es 
mexor la de tierra fría; como no crece tanto, se esperimenta 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 209 

que es mayor su virtud. Anla conocido de pocos años á esta 
parte, y assí la llevan á las provincias donde no se coxe, 
principalmente donde hay muchos negros ó muchos frayles 
novicios, que suelen enfermar en cresido número, y no es po- 
sible xaropear á tantos, y dándoles á ve ver esta agua y que 
hagan vómitos con ella, se ataxan estos asidentes, con cuya 
esperiencia la piden de ordinario de la ciudad de Lima. 

Ay otra, que se llama chancoroma, que cosida y puesta 
caliente sobre brazo ó pierna inchada aunque sea con ex- 
tremo, la deja enjuta á dos ó tres curas, y tal vez basta una; 
y por la semejanza que tiene con el cardo santo, disen que 
lo es, pero es cierto que tiene más eficaz virtud; nace en 
partes muy estercoladas, y es tan dilicada que, cuando en- 
tran los fríos, es la primera que se seca. 

Ay otra yerva, si bien es común en todas partes, llamada 
quintoraya, que disen es la rromassa pon su similitud pero 
que lo sea, no es la virtud que tiene, muy experimentada en 
hombres bubáticos, que, cosidas las raice que no ba [sic]] 
pues el agua, dándose baños con ella sobre las llagas, las 
limpia y sana; y se an visto personas que no aprovechándo- 
les xarabes purgas ni medicamentos, y teniendo ya para 
perder narices y campanilla de la garganta, an quedado 
sanos y buenos con esta agua, y es esperiencia muy cono- 
cida. 

Ay otra llamada chuquicanlla, agarrada al suelo, muy 
espinosa y muy cálida, y se sauman con ella las mugeres 
cuando paren, porque preservan de pasmo; y es ésta sobre 
la que de ordinario se forman en las vicuñas, ya dichas, las 
piedras besares, y son las de mayor virtud. 

Y aunque salgamos esto poco de relación de yervas, por 
parecer cosa rara, y aber vuelto á tocar en piedras besares, 
pongamos lo que se a visto tantas veces, que es el formarse 
sobre botones de cobre y alfileres, que, como es camino pa- 
^ saxero, en los toldos que arman los caminantes, después 
de averse ydo, buscan aquellos lugares las vicuñas que son 
en extremo golosas á comer de las migajas que an dexado, 

T. XI. — 27 



210 JtnCIO DE LÍMITES 

y comiéndose semejantes botones ó alfileres de las mugeres, 
han criado, sobre ellas, las dichas piedras besares, que, 
como dicho queda, se an hallado en ocasiones diferentes. 

La leña común desta provincia es la que llaman tola, la 
qual arde verde; acabada de cojer, es cálida y amarga, y 
los carneros de la tierra comiendo de sus hojas engordan 
mucho, y entre ésta se cría otra más débil que llaman noca- 
tola, cálida con más estremo, aceitosa, que se pega en las 
manos; cúranse los naturales con ellas los pasmos de manos 
y piernas que suelen sobrevenirles de travajos en partes 
húmedas, como son minas que están en agua, y es de pro- 
piedad este xénero de lefta, que, puesta al fuego, jamás 
arde sino que en umo se consume: despide un olor tan bee- 
mente que da fastidio. 

Dase también otra, que llaman yareta, tan aparrada al 
suelo que ni con las uñas se puede agarrar; son sus raíces 
espesísimas, dan una florecita blanca que, en madurándose, 
se combierte en un licor oloroso, como de bálsamo, que, co- 
xiéndola, hacen unos panecillos que llaman resínalos espa- 
ñoles, y es medicamento con que se curan llagas y heridas, y 
hacen emplasto para sacar las frialdades reconsentradas en 
cualquiera parte del cuerpo; y como son las raíces tan espe- 
sas y de naturaleza tan cálida, se sirven de ellas en los mi- 
nerales para quemar los metales, porque es mexor que otra 
leña por tener r reciña que haze el fuego más behemente, y 
también de sus senisas se aprovechan para hacer jayón, y 
ay en cantidad así en esta provincia como en otras de tem- 
peramento frío y an enriquesido muchos en el trato de este 
xénero. 
Edificio de Junto al pueblo llamado Tiaguanaco, hay un edificio de 

piedra que por las muestras que an quedado fué insigne y 
de arte sobrenatural; es de piedra que no se ha hallado otra 
semejante en todas estas provincias para desir de qué parte 
las trugiesen, y an dicho personas que an binido de las pro- 
vincias de Quito, que distan más de quinientas leguas de 
mar y tierra, que sólo en aquellas provincias ay destas pie- 



Tiagoianaco. 



BNTBB EL FESÚ Y SOLIVIA 211 

dras, y siendo el dicho edificio tan portentoso y de piedras 
tam bien labradas y de tan grande proporción, que parece 
no podían fuerzas humanas traerlas ni aun de cinquenta le- 
guas. Se ve que el suelo de este edificio que estados [sic] 
está de tierra es del grosor de vara y media, y que la me- 
nor es de más de diez varas de largo. Se ajustaron unas 
con otras sin estrivar sobre pilares ni sobre otra cosa al- 
guna, ni sin estar señidas por de dentro ni por de fuera, y 
que estando así, que parece cosa imposible, quedaron tan 
firtelizadas y firmes por aquellas juntas, que sobre estas 
losas igualmente labradas y nibeladas edificaron de las 
mismas piedras por todas [sic] con pilares ventanas y quar- 
tos como de aposentos, que según parece fueron para re- 
creaciones ó sacrificios. Y aunque en tiempos pasados se 
presumió que había sido obra del Ynga y que ha vía hecho 
para fortaliza de sus guerras, se a conocido que no fué 
sino obra de antes del diluvio, porque haciéndose la puente 
de San Francisco de la ciudad de La Paz, por el peligro 
que en aquel año havía corrido el convento de que se lo 
llevase el rio, que, saliendo de madre, llegó casi á sus 
puertas hicieron la dicha puerta con estas piedras, que 
siendo tan buenas, tan yguales y tam bien labradas las 
llevaron para esta obra, y faltando algunas y no hayándo- 
las, ya aflixidos los religiosos y visinos de la dicha ciudad, 
cavaron en el dicho edificio al rrededor, y desesperados que 
no las había, el día del glorioso Santo, quatro de Octubre del 
año de treinta cinco, dixo un relixioso suyo su misa, pidien- 
do á su Santo les descubriese algunas piedras, para que su 
obra tan importante á su relixión y á la ciudad se acavase, y 
cavando más la tierra, hasta en profundidad de tres estados, 
descubrieron tantas piedras de aquel xaez, que no sólo huvo 
para acabar la puente, sino para hacer otras muchas, y para 
edificar en el mismo pueblo de Tiaguanaco una yglesia que 
es bien grande y está echa desta piedra, quedando mucha 
que se aprovechan de ella cuantos quieren por ser tan linda 
y toda ygualmente labrada y del tamaño de un adobe, aun- 



212 



JUICIO DE LÍMITES 



I<o que vio en 
el pueblo de 
San Andrés 
el Señor Obis- 
po Don fray 
Domingo de 
Valderrama. 



que tan larga como ancha; de donde se colixe que este edi- 
ficio fué de antes del diluvio, porque si fuera como se enten- 
día fortaleza del Ynga y obra suya, estando como está en 
una llanada y por donde no corren ningunas aguas, no ha- 
biendo estas piedras enterradas en tanta profundidad, ni 
los españoles, conquistadores de esta tierra, avían de hacer 
un edificio de tanto primor y tan vistoso, principalmente, 
no siendo en la capacidad tan grande que pudiese servir de 
fortaleza para muchos, y en parte tan descubierta, sin trin- 
cheras ni otras cercas donde la guarnición de jente de gue- 
rra se guareciese, pues cuando mucho podía tener el dicho 
edificio media quadra de lonxitud, y que á un quarto de le- 
gua ay cerros capaces para más segura fortaleza. 

En este edificio, pues, uvo muchas figuras giganteas, de 
la misma piedra labrados y formados, de ambos sexos, ba- 
rones y mugeres, las quales por las sospechas que havía de 
que los yndios si no los adoraban descubiertamente, los be- 
neravan, desicieron las faysiones que tenían, y algunas las 
metieron debajo de tierra, con que cesó la sospecha desta 
suprestisión. De suerte que no importando la averiguación 
do si fué edificio de antes del diluvio ó del Ynga, lo que 
admira es como están aquellas piedras junta una con otra, 
sin estrivar en cosa alguna, tan firmes y tan proporciona- 
das, y que siendo tan grandes y tan pesadas no han caído 
abajo por la parte donde se juntan, y que no habiéndolas en 
ninguna destas provincias se pudieron traer de tan lexos y 
por mar y tierras tan difíciles como se conocen de aquí á 
Quito, y que no pudo ser por medio de fuerzas humanas sino 
por arte diabólico. 

Visitando el reberendísimo Maestro Don fray Domingo 
de Valderrama, primer Obispo de este Obispado, á sus 
Curas, quando llegó á la doctrina de San Andrés de Ma- 
chaca, que abrá treinta y cinco años, entre las danzas 
que sacaron para su rresevimiento los yndios de aquel 
pueblo, salió en una de una parcialidad, que se llama Acha- 
canas levitas, dos muchachos vestidos de unos capotillos 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIYIA 213 

de grana colorada, el corte con puntas por ambas faldas, 
tan finos que parecían un gorborán [?]; y viendo el dicho 
Señor Obispo una grana tan fina y que por no haber experi- 
mentado su fama ni los que la vieron otra ygual y de tal 
hechura, preguntó á los yndios que dónde los avían hallado, 
y no se pudo averiguar más que sus antepasados las tuvie- 
ron y estimaban, y en sus fiestas mayores los sacaban; y 
pidiéndolas el dicho Señor Obispo por interés ó por dádiva, 
aunque contra su voluntad, por el aprecio que hacían de 
ellos, se los presentaron, y S. S. los embió también como 
por presente al Virrey de aquel tiempo, para que viese lo 
que parecía ser tan rraro y de tan atrasados tiempos, sobre 
que unas opiniones [sic] de si aquel traxe era judaico ó yn- 
glés, y por dónde pudieron venir á poder destos yndios, de 
que no puedo dar más razón. Sólo refiero que en este dicho 
pueblo ay dos ayllos, v. g., parcialidades, llamadas Achaca- 
nalevita y Choquelevita, nombres judaicos, y que un Casique 
antiguo tuvo por apellido Machera, nombre, asimismo, ju- 
dayco, y que en una lición de San Agustín del día de los 
Ynosentes, refiriendo el martirio, dixo: como Heredes de- 
senvainó el cuchillo ó alfanje con este nombre, eximitur 
machera y noctabi innocentiun, para cortarles las cabezas; 
de donde se puede discurrir la desendencia de estos yndios 
y de qué trivu decendieron, si bien en la diversidad de opi- 
niones que corren, tras el Padre Joseph de Acosta, de la 
Compañía de Jesús, en el libro que compuso De natura novi 
orhisy por más sierto, que fueron diferentes tribus y que no 
tuvieron Rey hasta que el Ynga, por tiranía, se introduxo 
el serlo; y porque en el dicho libro se puede hallar máí lata- 
mente, si fuere de ymportancia, y porque no tocan á esta 
descripción estos argumentos, se apuntan solamente para 
advertencia debajo de la corrección de quien mejor lo a 
discurrido. 

En esta mesma jurisdicción aunque, doctrina distinta, Minepaies de 
que es en la de Santiago de Machaca, cae el mineral lla- 
mado Berenguela, uno de los más ricos deste Reyno y el que 



214 JUICIO DE LÍMITES 

más ha durado, y que parece que, conociéndolo el Virrey 
Don Francisco de Toledo visitando estas partes, dejó hecha 
ordenanza de que, si yiniese á faltar Potossí, se le aplicasen 
los yndios señalados para el trabaxo de minas. Este mineral 
a diferenciado de otros en que no se hallan metales ricos 
si no es en agua, porque sin ella no la crían; y así vienen á 
ser de tanto costo que no sacando de un caxón, que son 
cincuenta quintales, arriba de sesenta marcos de plata, se 
pierden los mineros en el trabaxo, siendo así que cuando en 
Potossí sacan diez marcos enriquecen, porque para llamar 
el agua ponen unos tornos con baldes de cuero que uno 
baxa y otro sube en continuo mobimiento, de suerte que en 
unas partes se bense, y éstos medran, y en otras que no 
pueden vencer, se pierden. 

Ay, ordinariamente, en este asiento, gran variación de 
metales, porque a cada palmo se han visto y ven ser unos 
muy ricos, y que los ávido de treinta y cuarenta pinas por 
caxón, y otros de poca ó ninguna ley, y que en una mina, 
dividida entre tres, sacan los de los lados metales ricos, y 
el de enmedio sin ley, siendo todo una misma beta y de un 
propio panizo , y así los llaman clavos buenos y clavos ma- 
los, que viene á ser esta variedad del terruño, donde el ca- 
lor de eso halló materia dispuesta para criar ó no criar, y 
con* ser este mineral de tantas betas, no se ha podido ver 
en él lo que en otros, que es una beta ancha, sino de un 
dedo y de menos, hasta tres, que ha sido la más pujante, 
si bien la más angosta es la más rica. 
Piedra» de En este mineral se descubrieron también debaxo de la 

tierra, como betas, muchas piedras blancas y transparentes 
que se han sacado en cantidad, de que se han hecho muchas 
pilas de agua muy preciosas; y en la ciudad de La Paz 
cabessa dcste Obispado ay dos, una en el Convento de San 
Francisco y otra en la Compañía de Jesús, y se han llevado 
á la ciudad de Lima otras que hoy están puestas, y destas 
piedras se hacen muchas aras para las yglesias y bufetes, 
y finalmente son jaspes preciosos. 



Jaspe, 



ENTRE EL PEKÚ Y BOUVIA 



215 



Pasa por medio desta provincia el río llamado el Des- 
aguadero que es el que desagua la gran laguna de Chucuifco, 
cuya descripción se berá en la de la dicha su provincia, 
aunque también ésta de Pacaxes participa de ella por los 
dos pueblos Guaqui y Tiaguanaco, en los quales oojen can- 
tidad de pescado, llamado bogas, sustento común de todas 
las demás provincias y valles del Reyno de Lima paraca, 
y que la providencia de Dios la dispuso enmedio desta 
tierra para común sustento de sus vivientes. Este Desagua- 
dero se pasa con balsas que se hacen de unas como varas, 
que se llaman totora, que se cría á orillas de la misma la- 
guna y donde el río hace rebalsas; crece y mengua por 
tiempos, de manera que en tiempo seco se badea por algu- 
nas partes, pero en tiempo de agua ba muy caudaloso. Este 
se junta con otros del mismo tamaño en creser y menguar, 
llamado el Mavre. 

Y juntos, resibiendo otros muchos ríos en cantidad, ban 
á hacer otra laguna detrás de la villa de Oruro, que llaman 
la laguna de Challacollo, y confina con la provincia de Au- 
Uagas; y es el prodixio de esta dicha laguna muy pon- 
derable porque no tiene otro desagüe y se consume en 
medio, donde hace un remolino, que se ve cuando está 
clara el agua, la cual entra por aquella garganta, con 
tanta violencia, que asercándose á ella an provado echar 
una balsa vieja, y la arrebata y traga en un pensamiento; 
y siendo así entra la ponderación cómo estando esta 
boca en medio desta laguna y entrando tan poca agua 
en ella, en tiempo seco, no la agota, y como entrando 
tanta en el invierno, que es una inmensidad, y no cono- 
ciéndose otro desagüe y estando como está en llanada sin 
cerros ni pefias que la cerquen, no sale de madre ni se 
alarga más de quando mucho un tiro de escopeta, porque 
cuando se discurra en qué puede consumirse por aquellas 
partes por donde crece, parece cosa ymposible que pueda ser 
tan gran cantidad de agua, que, retenida solos ocho días, 
era bastante para inundar muchas provincias comarcanas. 



Bio Besagrua- 
dero de la la- 
guna de Ghu- 
cuito. 



Laffuna de 
ChaUaooUo. 



216 JUICIO DE LÍMITES 

Y aunque por esta consideración se a temido en los 
años de grandes aguas, el desengaño de no haberse visto 
jamás a quitado este recelo, pues esta agua consumida 
por esta boca, siendo tanta como emos dicho y de tanta 
admiración, no se ha podido saber dónde viene á salir, más 
de por unas muestras de unos manantiales que salen á ori- 
llas del mar por la parte de la provincia de Tarapacá ju- 
risdicción del puerto y ciudad de Arica, y que por ellos 
salen estas totoras que lleva el dicho Desaguadero, porque 
no las hay en aquellas partes donde se ven estos manan- 
tialillos; de donde se colixe que estas aguas, corriendo se- 
senta leguas por debajo de la tierra, bienen á salir á la 
misma mar. Y es de notar también, que estando esta la- 
guna de ChallacoUo en llanada y en tierra al parecer mo- 
bedisa, no se agrande esta boca ó tragadero con la conti- 
nuación y fuerza de aguas que por allí enboca; de suerte 
que estos extremos se vienen á reducir á que la providencia 
de Dios lo a dispuesto sin que podamos conxeturarlo con ra- 
zones naturales, y con ser así que la principal laguna de 
donde sale este desaguadero dé tanto pescado de bogas y 
que se pescan en la parte de donde tiene principio, no vemos 
en la segunda de ChallacoUo un tan solo pescado déste sino 
otro que llaman suches, que es mayor y más regalado, pues 
conforme á razón parece que este río avía de sacar con sus 
corrientes estas bogas, y no lo haze ni se ha visto jamás 
este género de pescado. 
Cabezas de Estos suches, pues, tienen la cabeza grande, y cuando le 

comen y apartan cada espina y astilla, de por sí, se hallan 
todas las insignias de la pasión de Cristo, Redentor nues- 
tro, y que compartí en la curiosidad; lo han hecho y hacen 
algunos, y es cierto; como también se hallan las mismas 
impresiones en la ílor de la granadilla. 

Fué esta provincia de Pacaxes una de las más ricas del 
Piró por la fuersa de los carneros de tierra que producía, 
porque en ellos antiguamente se traginaban los azogues 
de Arica á Potossí, y el volumen de hierro para todas las 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 217 

provincias de Lima para arriba; y como los yndios han ido 
faltando por el temor de la mita de l^otossí, han hido tam- 
bién en disminución estos carneros; y faltando los unos y 
los otros, se an reducido estos dos xéneros de traxines á 
muías que salen muchas del Tucumán, si bien el vino y las 
comidas se traxinan lo más en los dichos carneros, y la 
coca, que es mucha la cantidad que se gasta en el Reyno, 
por ser el sustento más esencial y el más apetecido del yn- 
dio, y fuera desto es una yerva de grandes virtudes y pro- 
piedades que dirán los que trataren de las provincias y 
partes donde se coje, que es en tierra muy caliente y 
úmeda. 

Descripción de la famosa provincia de Omasuyo del Perú 
con relación de los milagrosos santuarios que hay en 
ella. 

La provincia de Omasuyo, admirable por sus santuarios 
milagrosos como por la abundancia de sus pastos fértiles, 
alimentos de todo género de ganado, yase en el antartico 
Reyno del Perú, al Poniente en diez y siete grados. Llá- 
mase Omasuyo en lengua de yndios, que es lo mismo que 
parcialidad de aguas, las cuales se aminan por ella desde 
su nacimiento al Occidente y descansan en su laguna pro- 
dixiosa. 

Began en concurso de dos caudalosos ríos, 86 arroyos y 
28 nativas fuentes; sus campos bestidos de menuda grama 
y copioso hicho que imita el esparto de España. Contiene 
en sí ocho pueblos de yndios que son Laxa, Pucarani, Copa- 
vana, Guarina, Ancor aymes. Carabuco, Guacho y Achaca- 
che, asiento y morada del Correximiento que la gobierna. 
Rinde obediencia en lo temporal á la Beal Audiencia de La 
Plata y en lo espiritual á la catedral yglesia de la ciudad 
de La Paz, con quien confina. Su cielo es alegre; su lonxitud 
42 leguas; de latitud, por lo más ancho, 18, y según figura 
geométrica, es la suya, trapesío. Está ceñida por un lado 

T. xi, - 28 



218 JUICIO DE LhUTES 

con la cordillera que atraviesa este Reyno, cuya espantable 
máquina de altos cerros y robustas peñas, coronadas de 
blanca nieve, hace su eminencia agradable vista, y por el 
otro lado, no menos jamás encarecida laguna, que llaman 
de Chucuyto; sus campos son tendidos, y en ellos se levan- 
tan sobervios cerros y anchas lomas, abriendo por sus cos- 
tados la naturaleza, que manifiestan, ya, por sus lados, ma- 
nantiales, y ya, por la corpulencia de sus toscos riscos, mara- 
villosa hermosura. Su temperamento es frío y úmedo, si bien 
no deja de gozar de alguna templanza, pues produce en 
huertos, que la curiosidad cultiva, todas legumbres, plantas 
y flores odoríferas, y en muchas partes ostentan galán 
adorno frondosos alisos, copados quinuales y siempre ver- 
des saúcos, y otros llamados mutuques, su flor, coxida antes 
que abra, es en sabor tan natural á las alcaparras de Es- 
paña que suple el deseo con las de este árbol la falta de 
las otras; y en pequeños bosques de matorrales agrestes se 
agracian florecillas tan de primavera que después de arre- 
batarse los ojos su abundancia y naturales matizes, pueden 
usar lo vivo de sus colores los pinceles flamencos para dar 
alma á la copia de sus ymaginados payses. 

Cría esta provincia malvas, romata, llanta, manzanilla, 
yerva buena, culantrillo, salvia, hinojo, romero, yerva de 
Santa María y otras muchas medicinales, de que se valen 
españoles ó yudios para curación de llagas y dolores; y 
sobretodas, el quinchamali, paresida su oja al rromero, por- 
que suelda los miembros rotos, consolida heridas, cierra 
fracturas, aplaca ynchazones y hace otros efectos milagro- 
sos en favor de la salud humana. La planta llamada macea, 
sus ojas retratan las de los chochos; sus dulces rayces co- 
9Ídas y comidas dan virtud á las mugeres estériles para 
que sean fecundas. El paquipaqui, á manera de junquillo, 
apazentado de reses vacunas, siendo pequeñas hasta los dos 
años, y de obejas de la tierra, hasta uno, y de Castilla, asta 
los seis meses, peligran, tronchándosele las canillas de los 
brazos y pies, por ponerles los huesos tiernos como vidros. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLmA 219 

no opera esta rara calidad en otros animales sino en éstos, 
que en pasando de la edad dicha, los fortalece y engorda. 

Cógense en esta provincia, papas, ocas y chuño y quina, 
que son semillas de la tierra y sustento de sus abitadores, y 
en sitio que resiben abrigo, produce trigo, cebada y mays 
con que pone espanto lo poco estable de temples deste Rey- 
no, pues, en corto espacio, unos se mejoran y otros se 
extrañan, causando su variación el estar la región del Perú 
dentro de los trópicos, que son dos líneas circulares, remate 
y fin del Cuzco, que hace el sol á la parte carrero ó á la de 
Capricornio, apartándose de la equinocial, y en este paraxe 
fulmina el sol con violencia su fuego más riguroso que 
en los valles calientes, respecto de que la frialdad con- 
densada en la medio región de la Cayacha, hacen que se 
esfuersen sus rayos en competencia de su contrario, y assí 
aflixen calurosso. 

En la orilla de esta laguna y sus yslas, que son diez y 
ocho, tocante al distrito y jurisdicción de la provincia, hay 
pobladas da españoles 34 pesquerías; es su matanza pró- 
diga pues no hayan que no socorra (por la distancia que 
hay al mar) las provincias de los Charcas y otras adjesen- 
tes con más de 12.000 arrobas de bogas secas y frescas, 
pescado sano, de buen gusto y de un tamaño que no passan 
de á quarta cala una, y, sin éstas, se pescan suches, que asi- 
milan á langreas ó mantos, especie de bogas, pexerreyes y 
chinichalloa, menores que los pexerreyes, y carachas, casi 
como armadillos, por las escamas que hasta la mitad del 
cuerpo los cubren. 

Y en los páramos, llamados puna, desabrida por ser 
réxida destemplanza, se vien manadas de animales silves- 
tres, que son guanacos, semejantes á los carneros de la 
tierra, y éstos en el modo á los camellos. 

Las vicuñas, que por su lixeresa les dan este nombre, 
paresen en el talle servatillas, es amoroso lo blando de su 
lana de color bermejo, en el pecho blanco, de quello largo 
y cavessa pequeña. Engendran las piedras ve9ares, finas 



220 JUICIO DE LÍMITES 

de darogas como corsos de Castilla; tienen en la naris dos 
agujeros redondos que les sirven de fasilitar el aliento, y 
de benados, tan grandes como siervos. 

Los minerales de platta en esta provincia son muchos, 
no le faltan de a9ogue; no se labran éstos ni los de plata por 
ser pobres sus metales. Ay los de estaño, cobre y plomo, 
y en junturas de peñascos se bailan cristales trasparentes, 
cervelos que tiran amatistas. No es molestada de moscas, 
mosquitos ni sauandixas ponsoñosas. Abunda su laguna de 
aves marinas, y las del ayre son de diferentes géneros, y 
algunas de canto sonoro. 

Floreció con felice pujanza cerca de treinta años, des- 
pués de el de 1672 que Don Francisco de Tol#do, Virrey 
de estos Beynos la rredujo á pueblos. Pagarían sus yndios 
de tributo, cada año, en que stavan tasados 61.900 pesos de 
á ocho rreales; conque se considera lo quantioso que en- 
tonces servían de ellos; y éste de 1.649, que se descrivió 
esta relación, están tan consumidos que aun pueden ente- 
rar los sínodos á sus Curas, y cada día menos, por los 
aprietos en que los am puesto 149 estancias compuestas de 
españoles en provincias tan corta, con que no sólo de las 
tierras de su naturalesas ven desposeydos, sin obligarles ó 
retiros ó cuetos, excogiendo por más acertada fortuna am- 
pararse en ellos, que llorar presentes sus rruinas. Tiene oy 
cristianos naturales y forasteros 6.000 y más de ambos 
cesos, de .todas hedades, grandes y pequeños, y en dos ve- 
ces que el Ilustrísimo Don Feliciano de Vega, Obispo que 
fué deste Obispado el año de 1.634 y 636, confirmó 3.699, 
dejándoles escritos en los libros de sus iglesias, prevención 
no adbertida de sus antesesores que salieron á ello. 

Administran los Santos Sacramentos á sus feligreses 
cinco Curas, clérigos, en otros tantos pueblos: Guaycho, 
cuya Iglesia es dedicada á onor del patrón de las Españas, 
Santiago, en Coraymes, al mismo apóstol, en Carabuco, á 
Santa Cruz, en Achacache, al Príncipe de los Apóstoles 
San Pedro, en Laxa, á la limpia Concepción; Pucarariz es 



ENTRE EL PEBÚ Y BOU VI A 221 

de frailes agustinos, hacen oficio de Curas dos de su rreli- 
gión, su adbocación Nuestra Señora de Gracia; es Copaca- 
vana, deste abito, tiene un Cura y su templo consagrado á 
Nuestra Señora de la Candelaria; Guarina, del Orden de la 
Merced, su título Nuestra Señora de la Concepción, ay en 
él dos Curas, y todos aprovados en la lengua de los yndios 
para la predicación ebanjélica, enseñanza de la dotrina 
cbristiana, y para los casos que se ofrecen del fuero de la 
iglesia tiene esta provincia un Vicario Jues Eclesiástico, 
Cura en ella. 

Esta dotrina de Guarina, que es cossa encomendada de 
su religión, oy sólo asistida de sus dos Curas, tiene, legua y 
media distante del pueblo, una capilla que llaman de Las 
Peñas por estar fundada en la aspereza de una quebrada 
angosta que nace de las entrañas aviertas de un porten- 
toso peñasco; mira al Oriente por dar á visto al Rey de los 
planetas cada ves que asoma entre dorada púrpura, como 
también es cielo, pues en ella amánese la aurora hermosí- 
sima más berdadera que la que repiten yngeniosas plumas, 
á María Virgen, alva esclarecida, que justo la diesen ti 
nombre de las Peñas, siendo tan benigna que blanda, á los 
viejos de los pecadores, los consuela, los ampara, Madre, 
porque siéndolo de Dios, tiene granjeados privilejios de 
piadosa. 

Vien lo publicó Pedro Tincoco, yndio natural de este 
pueblo, de la parcialidad Ananzaya, del ayllo Taraco, año 
de 1600, porque siendo nombrado por sus Casiques para el 
trabajo del serró de la villa de Potosí (que comúnmente 
llaman nita) se halló sin esperanza por ser ynbiolable su 
despacho y su pobressa conosida, tanto que desvalido de 
dinero (seguro alivio de todos afanes) para derrimir su 
pena, que, hecho un caos de confusiones, determinó más 
precipitarse que sufrir una esclavitud rigurosa. Puso en 
execusión su yntento y saliendo á él, olvidado de su omisi- 
dio, se enteró en lo último de la quebrada dicha, y echando, 
ayudado del silencio de la noche y del que le prestava 



222 JUICIO DE LÍMITKS 

aquella soledad muda, un la90 á la garganta y otro á la 
punta de una peña, se dejó caer desesperado: de como la 
Magestad Divina tenía dispuesto que aquel amargo suseso 
fuese sabroso néctar para más gloria suya, plugo por in- 
tercección de su Ynmaculada Madre que quando más pe- 
leava la vida con la muerte del desgraciado sí venturoso 
yndio, se quebrase la soga y dando con el cuerpo en la 
tierra es tubo sin sentido, hasta que buelto en sí, vio que 
una Señora vestida de ropas graves, cuvierta con manto 
asul, le rreprehendió y que le dijo tubiese buen corazón y 
fuese al pueblo de Guarina donde en una casa hallaría un 
bulto de su imagen y que en aquel sitio se colocase. Quedó 
Pedro combertido en lágrimas y arrepentido de su culpa; 
ocurrió luego que se descubrieron los primeros alvores al 
pueblo; se confesó con el Cura de su parcialidad; comuni- 
cóle lo que le havía pasado; buscó el precioso tesoro y lo 
halló en una casa que avía tiempo estaba vasía; dio voses 
el indio, y siendo adlante de tanto sielo aclamó era el mis- 
mo que lo havía librado en su conflito: acudieron los reli- 
giosos y concurso de jentes que la Uebaron á la iglesia, y 
fué adorada de todos dentro de breves días con solemne re- 
gosijo. Colocaron la preciosa reliquia en el lugar señalado, 
que ostenta un gueco, rotura de la peña, en forma de nicho, 
donde estubo con toda decencia 10 años, hasta que el de 
1611 la erijieron la capilla que oy tiene, desaogada y cu- 
riosa, selebrando en ella por el mes de Nobiembre su fiesta, 
á que acuden, y á la fama de sus milagros, de todas partes: 
sirvióla el indio Pedro, reconosido á tan grande beneficio, 
con exemplar vida hasta sus fines, mereciendo sepoltura 
cerca de la peana del altar desta Soberana Señora. 

Divide para pasar al pueblo de Copacabana el término 
de esta provincia un braso de mar de la laguna, que hacen 
promontorio de una parte y otra lebantados serros; su an- 
chura es grande, porque con dificultad se conosen los bul- 
tos de una vanda á la opuesta. Tienen para el pasage los 
yndios, uaicos, de en lo que ellos disen totora, y á los 



ENTRE EL PEUÚ Y BOLIVIA 223 

vajeles, valsas, tan capases que embarcan cabalgaduras, 
ganado, ropa y comidas. Llámase este puerto Tiquino, di- 
vidida su población en dos mitades por ambas orillas, asig- 
nados los yndios del para este ministerio, y dan avío á los 
que caminan á Copacavana por tierra, que son cinco leguas. 

Descúbrese desde un alto el pueblo y famoso edificio de 
su templo consagrado. Está adbertido á la Sacra Virgen 
de la Candelaria, María, todo labrado de bóveda: caxa que 
guarda la más ynestimable joya que han bisto en sus heda- 
des estos Reinos, por ser lo que con bentaja muestra glo- 
riosa lo precioso de su mayor encaresimiento. Es su he- 
chura perfectísima; fué su artífise Don Francisco Tito 
Yupanqui, yndio natural de Copacavana, escultor no cen- 
tífico en el arte, pero los deseos de asertar obra tan ilustre 
trabaxaron en él tanto como el entendimiento, abstinencias 
y limosnas, que fueron maestros primorosos, que con selo de 
devoción tubieron suseso dichoso. Comensóla en Potosí á 
4 de Junio de 1682, y acabóla el siguiente de 683, en la 
ciudad de La Paz. Con que, desde aquel día, despidió rayos 
de luz su divino rostro y á comunicar al Perú que las rri- 
quezas de su inmenso poder eran del Potosí admirable de sus 
misericordias y paz de los hombres, para que alcanzaran de 
su macnitud saludes y consuelos que esparce tan á manos 
llenas. Colocóse en la Capilla mayor de su Iglesia á dos de 
Febrero de dicho año 83, siendo Cura en ella el Bachiller 
Antonio Montero y Correxidor de esta provincia Don Jeró- 
nimo Marañón; y el de 1689, día de San Marcelo, Papa, á 
16 de Henero, tomaron posesión de este Santuario religio- 
sos de San Agustín por Real Sédula del Prudente Feliphe 
segundo, gobernando la nave de la Iglesia Gregorio dósimo- 
tercio y este Reyno el Conde del Villar, siendo Provincial 
de tan eminente familia reberendo padre Maestro fray Juan 
de San Pedro, dando á esta cassa Prior y, continuos, dose 
sacerdotes combentuales. 

Entre los dones ricos que le han ofresido los que llegan 
á su milagrosa cassa, y la embían de regiones remotas de- 



224 JUICIO DE LÍMITUS 

votos agradecidos á sus favores, es el que le dio Alonsso 
Escoto de Tobar, natural de Sevilla, que fué una lámpara 
de 1.600 marcos de plata, labrada á cincel con ynjeniosas 
lavores; contiene follajes, lasos, cornicopias y sobrepuestos 
de omidados, [?] con ymbentiva curiosa; tiene de alto sinco 
baras en forma de pirámides, y repartidos por toda ella, 
con agraciada disposición, 112 candeleros que, encendidos 
con otras tantas luzes, es un monte de vistoso fuego; ocupa 
el güeco de enmedio, otra lámpara de plata pequeña (que 
es la primera que tuvo esta Soberana Señora) no porque 
necessita de su compañía sino por memoria del sélebre mi- 
lagro que en ella usó la Virgen, faltando el cuidado de los 
sirvientes de la iglesia, que, olvidados de encenderla y so- 
barla, fué administrada de los ángeles con tanta abun- 
dancia de aseite, que, rebosando de su basso cristalino, 
vanó el suelo y quedó resplandeciente. 

Sustenta su peso de 30 arrobas lebantado del suelo un 
estado gruesso, maroma asida á un fuerte madero que atra- 
viesa la linterna de la bóveda del crusero de la Capilla 
Mayor donde está pendiente siempre en un ser, porque su 
máquina no era posible sino por fuersa de hombres subirla 
y baxarla; guárdala del polvo una como nube, que la co- 
rona costó, de plata y manifactura, 24.000 pesos, conque 
párese yncreíble que el amor de un hombre acudiesse con 
ánimo franco al don, que en su jénero no ay otra mayor < 

en el mundo, poniendo sus bijilias con anciosas dilixencias | 

hasta ponerla en estado tan majestuoso, pues siendo su can- I 

dal sólo atenido á cortos traxines se abentaxó eroyco á los 
Príncipes más soberanos de la tierra, tanto que en todo lo 
que siñe su espacioso orue, no se save aya en otro Santuario 
lámpara que iguale á esta última maravilla, con que ha 
dado tan generoso sevillano ynmortalidad á su nombre yn- 
signe, á su devosión. 

Deste santuario, 15 leguas al Mediodía, está el del pue- 
blo de Pucarani, que, como se ha dicho, es de Nuestra Se- 
ñora de Gracia. Su doctrina es Priorato, que, con su Pre- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 225 

lado, sustenta cinco Religiosos; es de talla esta singular 
imagen, labrada el año de 1.584 por Don Francisco Tito 
Yupanqui, retratando en ella la misma magestad y altura 
que la de Copacayana, que es de bara y quarta. Colocóse 
en esta santa cassa luego que se acabó, para admiración 
de sus infinitos milagros, de que están llenos en lienso de 
pintura los de su curiosa y aseada iglesia, siendo Probin- 
cial el reberendo padre frai Luis López de Solís, catedrá- 
tico de Vísperas de la universidad de la ciudad de Los 
Eeyes, que vino á ser Obispo del Río de la Plata, de la de 
Quito. 

No menos la Santa Cruz del pueblo de Carabuco es en 
esta provincia de menor fama, porque su ssanto madero es 
tradición de los yndios que en tiempo de sus primeros Yu- 
gas lo puso en aquel lugar un hombre no conosido, con bar- 
bas cresidás, alto de cuerpo y ojos asules, el qual les con- 
tradesía la adoración de sus mentidos dioses, y que, avién- 
dolo preso, asotado y hecho ásperos tratamientos pasó la 
laguna sobre sus encrespadas ondas, como si caminara por 
tierra segura; y que los yndios pretendiendo quemar el 
madero de la Cruz y dividirlo en astillas no les fué posible, 
porque ni el fuego ni golpe pudo lastimarla; por lo qual 
la arrojaron en la laguna y se fué á lo ondo por ser ma- 
dera pesada como hierro, donde estubo algunos años. Y se 
atribuye que aquel hombre, según la consideración de tan- 
tos siglos, fué de los discípulos de Christo Nuestro Señor, 
que pasó á estas rregiones, y enseñó á sus idólatras la señal 
imbencible de la Cruz gloriosa, sesando con su benida va- 
ticinio y respuestas del Pachacamac, su más respetado 
ídolo. 

Esta aberiguación hizo Don Alonso Ramírez de Ber- 
gara. Obispo de las Charcas con los yndios más antiguos de 
este pueblo, estándolo visitando, y le mostraron el lugar 
donde, después, sacada del agua, los yndios la enterraron 
cerca de la laguna. Consérvase con esta memoria en ferbo- 
rosa deboción de los fieles; tiene de alto dos baras y media, 

T. XI. — 29 



226 JUICIO DE LhCTTES 

y a obrado Dios Nuestro Señor por ella muchos milagros, los 
quales no se repiten, ni los de las santas imágenes desta 
descripción, en particular, porque sería numerar las flores, 
y más, cuando fama gloriosa, bolando esferas, efi divino nu- 
men de sus excelsas maravillas y grandesa, frecuentada de 
peregrinos escuadrones que diferentes partes y largas dis- 
tancias las visitan, adoran y reberencian humildes, y por 
publicar sus alabanzas y eloxios. El libro ympreso de la Ys- 
toria de Copacavana, dando testimonio de lo admirable de 
estos santuarios, á todas luzes prodijiosos, que hacen eternas 
las memorias en los anales del tiempo, con encomios y ala- 
banzas que tan forsosamente tiene adquiridas esta provin- 
cia de Omasuyo, así, desde que comenzó á dar católicos res- 
plandores Nuestra Santa Fee Católica, en estas partes an- 
tarticas, como por celebrarla con estimación los Yngas, 
Beyes de ellas, llebados del famoso adoratorio que tenían 
en la familia latítica [sic] que dista corta distancia de Co- 
pacavana, donde frecuentaban sus engañosos sacrificios. 

Descripción de la famosa provincia de la Aricaxa 
del Perú 

La famosa provincia de Laricaja, llamada así por dos 
cerros que tiene conjuntos (entre otros muchos á cuyo des- 
aogo la eminencia de los demás no llega á ygualar sus tó- 
rridas cavesas), yace en el Eeyno del Pirú en 18 grados al 
Oriente en distrito del Obispado de la ciudad de Nuestra 
Señora de la Paz, á quien obediente humilla su soberbia má- 
quina. Dan á estos dos cerros al uno nombre de Lari y al 
otro de Cassa, ó, en lengua yndiana, suena lo mismo que por- 
tillo abierto; y corrupta la dición, mudando la S. en X. re- 
pite lo vulgar Caxa, no sin misterio, porque toda ella está 
metida como en una Caxa, pues por la parte que le haze ve- 
sindad la nunca encarecida provincia de Omasuyo, que la 
asegura las espaldas, la guarda la prodixiosa cordillera 
Sinta de Nieve, que en dos mitades divide este Eeyno, y 



ENTBB EL PEBÚ Y SOLIVIA 227 

por otro la no menos espantable montaña que sirve de mu- 
ralla á los yndios Chunchos. 

Su planta en lo geométrico es de figura curva en dis- 
tancia de sesenta leguas, que es lo avitable, y su juridi- 
ssión sumamente dilatada; su cielo es hermoso, aunque el 
pesado ibierno con pardas nieblas tur va su claro orisonte; 
su temperamento seco y húmedo, faborable á la salud hu- 
mana, y alentar su conservación el sano nutrimiento de las 
comidas; sus avitadores se exercitan en labranzas, con que 
coxen un año con otro más de quarenta mil fanegas de 
mays y trigo; cría todo género de frutos de Castilla agrios, 
legumbres, gallinas, flores odoríferas, plantas y yervas 
medicinales en abundancia; no le falta ganado menor y 
mayor, aunque poco, por la incomodidad de pastos por sus 
muchas sementeras; y los montes que comunico, divier- 
ten la vista por estar poblados de frondosos ó lizos se- 
dros, nogales, laureles y árboles preciosos que destilan 
yncienso copa é fragante resinas y gomas; hállanse en el 
güeco de sus troncos copia de abexas, no como las de Uropa 
sino menores, pues casi parezen moscas, labran dulces pa- 
nales colmados de miel, que llaman de Charcas, provechosas 
para el morbo cálido y otras enfermedades, que aprovadas 
tiene la experiencia, con singular acierto. 

Aquesta noble provincia celebrada por su regalado tem- 
ple y por la generosa fama de su nombre, contiene de yndios 
doce pueblos, ylustrados por los españoles que los residen, 
ya por estar asendados en ellos y ya para resistir las iii\ba- 
ciones de los Chunchos, sus fronterizos, por tenerlos tan 
serca que peligrasen sus rrobos algunas chácaras (que son lo 
mismo que heredades). Son los pueblos Challana, consa- 
grada su yglesia á San Juan Bautista; Charasani, al mismo 
precursor glorioso; Songo, á San Antonio Abad; Oamata, al 
patrón Santiago; Ambana, á este Santo Apóstol; Ytalaque, 
á Nuestra Señora de la Encarnación; Chuma, á la Asunción; 
Combaya, á San Francisco; Quiabaya, á San Pedro; Moco- 
moco, á este mismo Apóstol; Hilavaya, á Nuestra Señora de 



228 JUICIO DE LÍMITES 

la Concepción, y Sorata, caveza de esta provincia, morada 
de su Correxidor, á Santa María Magdalena. Adminístranle 
los Santos Sacramentos otros tantos Curas, clérigos, y por 
ser tan grande, tiene dos Vicarios para los casos que se ofre- 
sen del fuero eclesiástico. AUanse en ella yndios naturales 
y forasteros christianos, de ambos sexos, de todas edades, 
trese mili, casi todos confirmados por el ilustrísimo Don 
Feliciano de Vega, de buena memoria, y en dos meses que 
vicitó esta provincia, deste año de 1660, el ilustrísimo Don 
Antonio de Castro y del Castillo, dignísimo Obispo de La 
Paz, y merecedor de más gloriosa fortuna. 

Toda esta provincia se compone de profundas quebradas, 
altos serros, empinados riscos y brutos farellones [?], librán- 
doles la naturaleza agraciada hermosura, porque también 
la trae consigo lo vario como lo perfecto; ostenta una conti- 
nua primabera, deleytoso Abril y Mayo , entretenido con la 
frescura que le ofrecen las aguas del sielo, fuentes ynfínitas 
y arroyos, que, despeñados de las cumbres, parecen brazos 
desnudos que se descuelgan para coger el terso cristal, y 
plateados peses de los rríos que se juntan en uno y corta 
por medio esta provincia caminando al proceloso Mar del 
Norte, tan puxante que desbanecido se juzga el más pode- 
roso que riega los campos de los Cbunchos. Toman nombre 
de Marañen, y antes de salir su rraudal á la majestad de su 
opulencia, se le dan de Ticalloco (por pasar el estrecho de 
dos bárvaros peñascos y quales en la eminencia que corona 
una puente de madera para su pasaxe, de donde mirado, 
apenas se termina su ondura y por lo violento con que se 
desliza su temerosa corriente). 

No son de menos ponderación ocho manantiales peren- 
nes que tiene, de agua caliente, llamados Putina, que es lo 
propio que cálidas; sirben de baños, y sobre todo el del pue- 
blo de Chuma, porque sana yagas, dolores, y apostemas be- 
vida su agua, ó lanadas con ella, 'no perdiendo su virtud aun- 
que la lleven, como lo hazen, á otras partes, para reparo des- 
tas enfermedades y miembros entumidos; y, al contrario, 



ENTBE EL FEBÚ Y SOLIVIA 229 

otro manantial que rebienta cerca del pueblo de Camata, tan 
fogoso, que lebanta humosos vapores, porque beuido se con- 
vierte en piedra y causa fatigas tan biolentas que brevian 
la vida; y es marabillosa la laguna subterránea que, legua y 
media del pueblo de Sorata, se manifiesta en la oquedad de 
un risco, que atraviesa sus entrañas, tan ondable que solici- 
tados de codicia la an manejado españoles en valsas; noti- 
ciados de que á su última distancia hallarían riquessas, rom- 
pieron sus aguas trasparentes asta perder la luz que les 
prestaba su grosera roca, y temerosos de la confusa oscu- 
ridad que se seguía, sim pasar adelante, aunque llebaran 
hachones de paja con que valerse, bolvieron al punto sus 
pasos de la rotura extraña de tan larga gruta. 

Sustenta en sus montañas osos, leones, tigres, gatos 
monteses, puercos, javalíes, sañinos, monos, viveras, cule- 
bras disformes, armadillos y unos animalejos que llaman 
uountojas, como perros pequeños, de color pardo y negro con 
el pecho a vierto á modo de bolsa, lisa y blanca por de den- 
tro, donde cría sus hijos, y cuando están fuera y los recoxe 
abre aquel seno y se entran en él, ajustándolo de modo que 
párese que no le tiene, y, uyendo, con ir tan cargado, tre- 
pan los árboles con lijereza. 

No careze de minerales de plata, estaño, plomo, hierro, 
cobre, cristales y oro; éste se ha labrado en betas ó ven- 
taderos, rríos y arroyos de los valles de Yyane, Tipoane 
y vertientes de la provincia de los Mohos que confina 
con ésta. Están los Mohos al Mediodía, sujetos á este 
Obispado, donde la villa de San Juan de Saagún tiene su 
asiento, si con pocos vesinos, con esperansa de alargar sus 
términos con nueba conquista de las espaciosas rrexiones 
del Gran Paitite y Apolobamba para el reparo de tanto nú- 
mero de almas que no han oydo la vos de la predicasión 
evangélica. 

Tiene una Santa Cruz cuyo título toma la advoca- 
sión de su yglesia, y es tradición la dejó allí el mismo 
Apóstol, que puso en el pueblo de Oarabuco, provincia de 



230 JUICIO DE LÍMITES 

Omasuyo, la que oy enól es adorada con toda benerasión. 
Hallaron este santo madero labrando un abentadero de oro 
los primeros españoles que registraron sus montañas ynace- 
sibles, enterrado entre la malesa y horruras de los árboles. 
Obra Dios Nuestro Señor muchos milagros por su debosión, 
y conserva por ello aquella tierra sin que padesca inquie- 
tudes de los infieles que crecanos desta villa [?] residen. Es 
de largo poco menos de tres baras, redondo y mediano 
grueso. 

Está la villa en una ladera desemfadada; con un fuerte 
que la señora para defensa suya; es fértil de frutas, se- 
millas, algodón, cañas dulces, coca y estremadas aguas. 
Es concurso de arroyos, fuentes, ríos caudalosos y árboles, 
que en sus huecos, porque lo están por su naturalesa, pueden 
vivir dos y tres familias. Tiene un Cura Vicario, clérigo, y 
un Conbento de frayles del orden de San Agustín, Prior y 
quatro religiosos. 

En fin, estos minerales y abentaderos de oro de la Are- 
caxa les a falta de la bentura, como les sobra en la esti- 
mación que ha esparcido con sobradas dichas en lo más 
remoto, Carabaya. 

La planta llamada de coca cultivan los yndios nombra- 
dos yungas, rexión calurosa con exceso; su oja es pequeña, 
delgada y remata en punta; a sido siempre tan apetesida de 
los yndios de este Reyno que la hallan por alimento tra- 
gando el hugo que causa lo que traen en la boca, teniendo 
por cierto los fortalese y anima al trabajo, con ella pagan 
sus tributos, los sínodos á sus Curas, y, como es granxería 
la llevan á diferentes partes en sestos ó abrigada, porque si 
se moja, descáese de su birtud; tiene cada sesto en oja diez 
y ocho libras; y los pueblos que de yungas ay en este partido 
son Challana, Songocharasani y Camata, de los quales y sus 
anexos sacan cada año diez mil sestos y más, que balen se- 
senta mili pesos. 

Estos yndios no tienen más ocupación que beneficiar 
esta planta, porque la fragosidad del monte les impide la 



ENTRE EL PERÚ Y B OLIVIA 231 

siembra de mays y trigo; y, así, se balen para su sustento 
de ella; con que compran ropas y comidas. Danse en estos 
paraxes plátanos, guayabas, lúcumas, paltas, granadillas, 
pápalas y otras frutas de la tierra, todas de regalo, y 
raíces que son de no menor gusto, yucas, camote, patatas 
axipas, racheas, aricomas y maní á manera de piñones de 
Castilla. 

Los Camatas, como están más á los ojos de los Chunchos, 
sus enemigos, tienen el pueblo eminente y prevenido para 
cualquier facción que les pueda sobrebenir, hechas las casas 
á modo de rramadillas á un agua, con un aposento angosto, 
del mismo largo, de puerta pequeña, y dos troneras de ta- 
sada luz quanto pueden descubrir al baivén, y desde allí 
flecharles; están cubiertas de pÍ9arras con linda trassa, de- 
rechas las paredes, hechas de las mismas pisarras, que no 
passa el ancho de cada una de á tercia, y aunque tan an- 
gostas, cargan la pesadumbre del techo y vigas gruesas con 
tal fortalesa que pueden durar muchos siglos; y como por 
la parte que salen los Chunchos sus comarcanos es forsosso 
sea por un camino, respeto de lo ynacessible de sus peñas, 
tienen en él, dos leguas del pueblo, un fuerte con sentinelas, 
de donde los reconosen, con que dan aviso y tocan arma 
para resistirlo (no siendo de paz); sirbe los beranos este 
fuerte porque los detienen el ybierno con las ynundaciones 
de los rríos poderosos. 

Los Songos y Challanas alsaron la obediencia á su Co- 
rrexidor, porque aunque todos los yungas son en calidad de 
menos valor que las demás naciones de América, legados 
por el Ynga como gente desecha é ynútiles en las asperesas 
que viven, no por esso dejan, Uebados de su baxesa, de al- 
terar atrevimientos crueles; pues tomando, revelados, las 
armas estos dos pueblos, y con más espíritu los Songos, que 
están con el de Challana en un paralelo, mataron alevosos 
treinta y dos personas, españoles y criados yndios suyos, 
en sus camas, rendidos al sueño, ajenos de traición tan las- 
timosa, gobernando el Perú el Marqués de Gruadalcásar; 



232 JUICIO DE LÍMITES 

pero la Justicia Divina para exemplo de los unos y castigo 
de los otros fué serbido embiar los Challanas (si bien fué 
particular despachado por el Birrey, fulminándole criminal 
proceso, aorcó y hizo quartos los más renegados) un tigre 
ferossísimo que mató veinte y seis yndios y comió los ca- 
torce; cresió el temor y el procurar remedio para coxerle 
con trampas, lazos y prebenciones, mas no cayó en nin- 
guna, y se presume que, badeando tan orrible bestia algún 
río, sebrepuxó la corriente á sus fuerzas porque nunca más 
pareció. 

No quedaron los Songos sin pena porque sus malhecho- 
res los más de helios murieron miserablemente; y casi en el 
mismo baxo de las terribles montañas del valle de Coroyco, 
juridición de la provincia de CaracoUo, conjunta las chá- 
caras de coca destos yndios, una culebra de dos brazas de 
largo no muy abultado, de color seniciento, ancha de vien- 
tre y angosta de lomo, de arriva abaxo armada de puntas 
agudas tan grandes como el dedo menor de la mano, que 
erisava con violencia la cavesa chata, con dos colmillos de 
xavalí en la voca, y al remate de la cola un huesso duro en 
forma de anzuelo con que se sostenía derecho, monstruo 
jamás conosido en aquellos montes, el qual vandolero salía 
á los que por allí caminavan con ímpetu acelerado, fué 
muerto milagrosamente por un mestisso Capitán de aquella 
frontera, que, acometido deste fiero animal, le sobró el va- 
lor, y el bruto quedó sin vida. 

Anidan en los montes de estos yungas, papagayos, pau- 
xíes, catalnicas y otras aves de preciosos plumaxes, y el 
pajarillo llamado luri que medrosso de los animales que 
pueden ofenderle, fabrica su cassa penáiente de un bexuco, 
que son cuerdas ó hilos de otros árboles, que, prendido de 
la punta de una rama lo enlasa con tales bueltas que la in- 
dustria más atenta no acertara con su aseo, y al extremo 
que cuelga texe una canastilla, de modo que dexándola ca- 
paz hueco para empollar sus huebos los acomoda en cama 
blanda y saca sus hijos, á quienes sirve de cuna que los 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 233 

rregala el movimiento del ayre, columpiándolos de una 
parte á otra. 

¡O, Soberano Hacedor del Universo, quán yncompre- 
hencible son tus obras, pues aun asta los animales que ca- 
rezen de la sabiduría del hombre les diste distinto mara- 
villoso para conservar su naturalessa y esta provincia la 
adornaste de la verdad primorosa que la engrándese, pro- 
di jio, pues para pintarla con los colores resplandecientes 
que an menester sus admiraciones necesitan de más lucido 
yngenio, de entendimiento más ynsigne y de más atinada 
pluma, si bien su suerte felise es estar devajo de la van- 
dera santa del templo militante de tu Yglesia y al vassa- 
Uaxe del más eroyco Monarca que vio el sol desde su alcá- 
zar de oro, y que el mundo reconose no sólo por grande, 
sino por el mayor de todo el orbe ! 

Provincia de Paucar colla. 

La provincia de PaucarcoUa tiene ocho curatos, seis, de 
clérigos, y dos, de rreligiosos de Nuestra Señora de las Mer- 
cedes, que asisten en los pueblos de los nombres siguientes: 
Gruancane, cavesa de esta dicha provincia, donde reside el 
Correxidor de ella; Vilque, Moho, Capachico, ésta es do- 
trina de rreligiosos de la Merced; Coata, que asimismo es de 
los dichos rreligiosos; PaucarcoUa, San Francisco de Ti- 
quillaca y Puno. 

Provincia de Sicasica. 

La provincia de Sicasica está dividida con Ar9obispado 
de La Plata y este Obispado, en cuya jurisdissión tiene diez 
curatos, de clérigos todos, que sus Curas residen en los pue- 
blos de los nombres siguientes: Sicasica, donde reside el 
Correxidor, cuyo curato no pertenesse á este Obispado; pero 
sí los que se siguen: Calamarca, Hayoayo, Sopaqui, Cara- 
cato, Suri y Sircuata, que es todo un curato; Lasso, Yru- 
pana, Janacache, Palca, Cohoiii, YcoUana. 

T XI.--80 



234 JUICIO DE LÍMITES 

Concuerda con las relaciones originales que embiaron 
los Curas de las provincias de este Obispado á quien se co- 
metió el hacer, las que quedan en mi poder, y ba cierto y 
verdadero, corregido y enmendado, y para que de ello 
conste, di el presente, de mandato del ylustrísimo Señor 
Don Antonio de Castro y del Castillo, mi Señor, Obispo de 
esta santa yglesia de La Paz, del Consejo de S. M., que lo 
firmó en la ciudad de Nuestra Señora de La Paz, en tres 
días del mes de Mayo de mil y seiscientos y cinquenta y un 
años; siendo testigos el Bachiller Don Alonso de Sala9ar 
y Solís, Bernardo Pacheco y Baltasar Pérez de Requena- 

Y en fee de ello lo firmo, en testimonio de verdad. = 
Francisco de Salinas, Secretario. 

Los Escri vanos que aquí signamos y firmamos, certifi- 
camos y damos fee que Francisco de Salinas, de quien este 
recaudo ba firmado es tal Secretario de Cámara del ylus- 
trísimo Señor Don Antonio de Castro y del Castillo, Obispo 
de esta ciudad de La Paz, como se nombra, y como tal huza 
y exerce el dicho ofisio, y á sus autos y escritos se ha dado 
y da entera fee y crédito, judicial y extrajudicialmente. Y 
para que de ello conste dimos el presente, en la ciudad de 
Nuestra Señora de la Paz en tres días del mes de Mayo 
de mil y seiscientos y cinquenta y un años, en testimonio 
de verdad. 

Pedro DE Man^anedo, Francisco Pacheco Cerquera, 

Escribano públioo y de Cabildo. Escribano de S. M. 



(Del Arch. de Ind. — K.sf. 74. — Caj. 6, - Leg, 47.) 



CARTA del Obispo de La Paz á 8. M. 
manifestando que en su diócesis 
no hay misioneros ni parajes que 
los necesiten. 

20 de Agosto de 1677. 



Señor: 

Mándame V. M. tenga cuydado con los religiosos que 
con pretexto de misiones vienen de España á estos Reinos 
y se quedan en las provincias que les parecen, dejando en 
la misma necesidad que antes los parajes para donde los 
costeó su largueza de V. M., y que los obligue al cumpli- 
miento. 

Pondré todo conato y esfuer90 quando se ofresca oca- 
sión á que se execute; pero en este Obispado donde V. M. 
me tiene, ni ellos llegan ni ay para qué, porque no ay pa- 
rajes que los necesiten, porque los Curas tienen mucho 
cuydado en su juridición de doctrinarlos, instruirlos y 
enseñarles la Santa Fee Cathólica, porque son doctos, vir- 
tuosos, charitativos y buenos christianos, y merecen que 
V. M. los honre en las dignidades de sus yglesias oathe- 
drales; en especial al Doctor Antonio de Paz, Cura Rector 
desta sancta Yglesia, mi Bisitador general deste Obispado, 
y agora mi Secretario de Cámara, de quien e fiado por 
sus muchas letras, prudenzia, zelo y christi andad el des- 
pacho de los negocios que se ofrezen en mi juzgado, des- 
cargando con él mi conciencia; y en fee de lo que V. M. 
me tiene mandado por Cédulas ante9edentes y nuebamente 
repetidas, le propongo su persona para que, siendo V. M. 



236 JUICIO DE Iií^^TEs 

servido, le hourre y premie en una de sus yglesias, con 
cuia ocupación se premiarán sus servicios y los de sus pa- 
dres, que an sido legalísimos ministros en los puestos que 
an servido; y otros muchos que ay, cuios nombres no ex- 
preso, porque aunque tienen presentados sus papeles en 
ese Beal Consejo de las Yndias, no an tenido suerte de que 
se galardonen sus servicios, para que á su exemplo se ani- 
men todos á adelantarse en servir á V. M., que con tanta 
largueza save premiarlos en sus yglesias, quando ellos, sin 
causar gasto ninguno, como los religiosos, se exersen en 
esta diócesis en las mismas misiones Uebados de su zelo y 
charidad, que aunque yo quisiera hazerlo en nombre de 
V. M., la cortedad deste Obispado no me lo permite. 

Guarde Dios la Keal persona de V. M. en la grandeza 
que le pido y a menester el Reino. 

Paz y Agosto 20 de 1677 años. 

Señor: 
Fray Gabriel, Obispo de La Paz. 



(Del Árch. de Ind.'-Est 76. — Caj, 6. — Leg. 47,) 



CARTA del Arzobispo de La Plata, don 
Juan Queipa de Llano y l/aldés, 
á S. M., acompañando testimonio 
de la tercera visita que, como 
Obispo de La Paz, hizo de su dió- 
cesis, antes de su promoción al 
Arzobispado. 

18 de Mayo de 1698. 



Carta 

Señob: 

En carta de 3 de Septiembre de 1693, se sirve V. R. M. 
de aprovar lo que obró en la segunda visita que hize del 
Obispado de La Paz, dándose por bien servido de todo lo 
que obró en ella en servicio de Dios y del descargo de la 
Eeal conciencia de V. M. y de la mía, según consta por 
testimonio que remití de todo lo obrado en ella, con carta 
de 31 de Jullio del año de 1690, en que ofrecí á V. R. M. 
dar cuenta de todo lo obrado en la tercera vissita (como 
la tengo dada) y remitido testimonio de todo lo que obró 
en ella, de que no he tenido respuesta, por averse perdido 
dos avisos, y no aver llegado á esta ciudad las cartas que 
vinieron en galeones, que hemos savido están ya en Car- 
tagena, en que se abrá servido V. R. M. de mandár- 
mela dar. 

Y por cumplir con mi obligación, repito en ésta á 
V. R. M. que hize la tercer vissita de todo dicho Obispado 
en los años de 90 y 91, como consta del testimonio que 



23ft JUICIO DE LÍMITES 

remito, deseosso de que lo que en ella obré aya sido del 
agrado de Dios y de la mayor satisfacción de V. R. M. 

Guarde Dios la Cathólica y Real Persona de V. M. 
como la christiandad a menester. 

Plata y Mayo 18 de 1696. 

Juan, Arzobispo de La Plata. 

(Al dorso: «A. S. M., el Ar9obispo, 18 de Mayo. Re- 
mite testimonio de la tercera vissita que hizo en el Obis- 
pado de La Paz. Recibida en los Galeones que llegaron el 
año de 1698.» = «Consejo, 26 de Febrero 699. Remítase al 
Señor Fiscal. » Rúbrica. = «Fecho.») 

(De otra letra: «El Fiscal a visto este informe del Arpo- 
bispo de La Plata, con el testimonio de autos de la tercera 
vissita que dize aver executado en el Obispado de La Paz, 
antes de ser promovido, y dize se le deve aprovar y dar 
gracia, encargándole continúe su zelo en aquel Arzobis- 
pado. Madrid y Marzo 16 de 99.» (Rúbrica). = «Consejo, 
29 de Mayo 699. Con el Señor Fiscal.» Rúbrica). 



Testimonio 

Yo el Bachiller Don Francisco de Truxillo y Godoy, 
Presbítero, Secretario de Cámara y Govierno del Yllustrí- 
simo Señor Doctor Don Joan Queypo de Llano y Valdés, 
mi Señor, Obispo de La Paz, del Consejo de S. M. y Nota- 
rio Mayor de todo este Obispado, certifico y doy fee en 
quanto puedo y a lugar de derecho á los que el presente 
vieren, que haviendo S. S. Illma. mandado tercera vez 
publicar Vissita General de todo este dicho Obispado por 
auto de primero Abril del año passado de mil seiscientos 
y noventa, se despacharon edictos generales en el dicho 
día, publicando la de pecados públicos y el ordinario de 
residencia de los Curas y Vicarios, que se leyeron en esta 



ENTRE Eli PERÚ Y B OLIVIA 239 

santa yglesia cathedral el domingo siguiente, dos de dicho 
mes y año. 

Y por auto especial del dicho día primero de Abril, 
mandó que de dichos edictos se despachassen copias á los 
Vicarios de las seis provincias de este dicho Obispado, 
mandando que los hiziessen publicar en todas las doc- 
trinas de sus jurisdiciones para que llegase á noticia de 
todos. 

Y por otro auto, de cinco del dicho mes de Abril, mandó 
que quando se Uegasse á cada doctrina con dicha Vissita, 
los Curas de ellas declarasen los clérigos que tenían en sus 
jurisdiciones, las capellanías que servían y las que avía en 
sus yglesias, sus cofradías, anejos, capillas y oratorios, 
con los despachos que tuviessen de todo; y que diessen ra- 
zón de los testamentos que se habían otorgado, y por 
quiénes, y quáles avían quedado por albaceas desde la úl- 
tima Vissita. 

Y assimismo mandó que para que sólo se tratasse de 
reconocer lo que queda referido y aplicar el remedio á lo 
que lo necessitase para el mayor servicio de Dios Nuestro 
Señor en la corrección de las culpas y enmienda de ellas, y 
el cumplimiento de todo género de obligación, que ningún 
Cura reciviesse á S. S. Illma. en llegando á su doctrina, 
con dicha Vissita, con danzas ni otros festejos, ni que se 
hiziesen en el intermedio de ella, ni acavada; y que sólo 
se diessen tres platos de comida con su ante y postre y 
que no huviesse aparadores, dulces ni vebidas, ni se sobor- 
nasse á los ministros, so graves penas y del quatro tanto, á 
los que diessen y reciviessen dichos sobornos. 

Y después de aver corrido los despachos por las pro- 
vincias de Omasuyo, Larecaxa, Paucarcolla, Chucuyto y 
parte de la de Pacaxes, y buelto con certificaciones de 
quedar publicados en todas las doctrinas de las provincias 
expresadas; a viendo terminado las aguas, dio principio 
S. S. Illma. á la dicha Vissita, saliendo el día tres de 
Junio de dicho año de esta dicha ciudad conmigo, el pre- 



240 JUICIO DE LÍMITES 

senté Secretario; el Licenciado Don Miguel Salas de los 
Ríos, por Contador; Don Francisco Bravo de Sarabia, por 
intérprete, y Don Josseph Erasmo de la Torre, por Fiscal. 

Y las doctrinas que se vissitaron, los Curas dellas, lo 
que dista la una doctrina de otra, y lo que se executó en 
cada uno, es como sigue: 
Laja. El mesmo día tres de Junio se llegó al pueblo de Laja, 

que dista de esta dicha ciudad cinco leguas y media, y es 
el primero de la provincia de Omasuyo, de donde es Cura 
propio el Licenciado Lorenzo Vázquez de Castilla, y su 
Coadjutor, por ser anciano, el Licenciado Pedro Pérez 
Masías Patón. 

Tiene esta doctrina ocho leguas de longitud, en que ay 
dos vice-parrochias: una á las cinco leguas, con la advo- 
cación de Señora Santa Ana, y otra á las quatro, con la 
de Nuestra Señora de la Natividad. La yglesia principal es 
muy pequeña, desadornada y se está cayendo, y al tiempo 
de la Vissita se estava tratando de solicitar medios en el 
gobierno superior de estos Reynos para su reedificación. 

El día quatro de Junio, juntos y convocados los yndios, 
se hizo la vissita de la yglesia, leyéndose el edicto aca- 
vada la missa, que se explicó á los indios en su lengua; y 
luego se principió la causa contra los referidos, notificán- 
doles exibiesen los libros y papeles acostumbrados á pedir 
en semejantes actos, y contra sus ayudantes, y á todos se 
les notificó estuviesen reclusos en las partes que se les se- 
ñaló durante la dicha causa, y que no ympidiessen con 
ofertas, ruegos ni amenazas á los indios ni demás personas 
que declarassen lo que tuviessen que declarar, y que no 
los indujessen para que declarassen á su fabor, por autos 
especiales que en razón de ello se proveyeron, por sí ni 
por interpósitas personas, con las penas contenidas en 
dichos autos; y se prossiguió en la caussa con vista de la 
Vissita antecedente, y de todos los autos que desde ella, 
que fué el año de ochenta y siete, hasta ésta se avían 
hecho, tocantes á dicho pueblo; cuyas diligencias se execu- 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 241 

taron en todas las doctrinas, por cuya causa no se irán 
repitiendo en cada una en este testimonio por no dilatarlo, 
y sólo se dirá lo importante. 

Y conclussa la causa por sus términos, oydas las res- 
puestas de los vissitados, se sentenció mandando que el 
dicho Cura propietario no pudiesse servir por sí el dicho 
Beneficio ni otro en ningún tiempo de su vida, por lo que 
contra él resultó de la caussa; y que Don Agustín Gisbert 
que fué su ayudante no pudiesse por dos messes serlo en 
ningún Curato, por otros defectos menores que de la dicha 
causa resultaron; y el dicho Licenciado Pedro Pérez 
Massía Patón salió absuelto y declarado por buen Cura. 

Y ajustada la cuenta de fábrica, los libros de baptis- 
terio, cassados y difuntos, y assentada la vissita en el de 
fábrica, y dada providencia á los negocios particulares que 
ocurrieron, se salió, el día seis de Junio, de el dicho pue- 
blo de Laja para el de Pucarani. 

El mesmo día seis de Junio se llegó al dicho pueblo de Pucarani. 
Pucarani, que dista tres leguas y media del dicho pueblo 
de Laja de la dicha provincia, donde ay dos Curas, rreli- 
giossos de San Agustín, y al tiempo de la dicha vissita lo 
eran los Padres fray Joan de Aguilar en propiedad y fray 
Joseph Galindo en ínterin, de las dos parcialidades de Ha- 
navaya y Vrinsaya. 

Tienen ambas doctrinas quatro leguas de largo y ocho 
de ancho y quatro anejos: uno, á las siete leguas, con la 
advocación de San Joan de Satatotora; otro, á las quatro, 
con la de Santiago; otro, á otras quatro, con la de La Con- 
cepción, y otro, á otras quatro, con la de San Andrés. 

Vissitóse la Yglesia el día siguiente, siete de dicho 
mes, que es muy capaz y está bien adornada y se hizo in- 
quicissión de el cumplimiento deja obligación de dichos 
Curas y de su modo de proceder como se acostumbra con 
los regulares, y se halló avían servido con puntualidad las 
dichas doctrinas y que procedían religiosamente, de que se 
le dieron las gracias; y asentada la vissita en el libro de 

T. XI. -31 



242 



JUICIO DE LÍMITES 



Peñas. 



Sonffo. 



Challana. 



ella y ajustada la cuenta de la fábrica y los demás libros 
del baptisterio, y dado despacho á lo demás que ocurrió, se 
salió de dicho pueblo el día ocho del mes de Junio. 

Y dicho día, ocho de Junio, se llegó al Santuario de las 
Peñas, que dista quatro leguas del dicho pueblo de Puca- 
rani y es de una imagen milagrosísima de Nuestra Señora 
de la Concepción, anejo del pueblo de Guarina, donde ay dos 
Curatos que sirven rreligiosos Mercenarios, á quien perte- 
nece dicho sanctuario, que está situado entre unos riscos de 
una cordillera; y la capilla, altar y ornamentos, estava con 
todo aseo por la contribución que haze la piedad christiana 
á dicho sanctuario, como lo dixo su S. I.; en el qual se vis- 
sitó la fábrica y bienes de ella, y se puso la vissita en su 
libro. 

A dicho parage salieron á dar vissitas los Curas pre- 
sentes y pasados de las doctrinas de Challana, Songo y Si- 
maco, que están situadas en los iungas, confines con los yn- 
dios infieles, por estar en medio la cordillera de la nieve, y 
no averse podido (por estar cerrada y aver mucha distancia 
y ser caminos de gran peligro de despeños) entrarse á 
muías; los quales salieron con los Caciques ó indios princi- 
pales que á la sazón se hallavan en sus pueblos y algunos 
ordinarios, por estar los demás la tierra adentro en sus se- 
menteras de coca, que es tierra inpenetrable que es necessa- 
rio andarla á pie por ríos, peñascos y barrancos; y trajeron 
los libros de sus iglesias, assí de vissitas como de baptiza- 
dos, cassados y difuntos, los Sanctos Óleos con sus certifi- 
caciones de ser de los que S. I. consagró el mesmo año. 

Y se halló por Cura actual del pueblo de Songo, al Li- 
cenciado Don Andrés de Ca veres Farfán, y que lo avía sido 
en propiedad el Licenciado Christóval Rodríguez de Esco- 
bar, que lo es al pressente de Merengúela de Pacaxes, y que, 
por supromosión, lo fué, en ínterin, Bartholomé de la Ba- 
rreda. 

Y del pueblo de Challana, se halló por Cura propio al 
Licenciado Josseph Ferrán de Sanesta, y que avía sido en 



ENl'RE EL PERÚ Y BOLIVTA 243 

propiedad el Bachiller Joan de Lossa, que alpressente lo es 
de la doctrina de Calamarca, en la provincia de Sicasica y 
por su promoción ¿ ella, lo fué, en ínterin, el Licenciado 
Don Sebastián Fuentes Viscarreto. 

Y del pueblo de Simaco, el Licenciado Thomás de Car- simaco. 
bajal Santander: que dichas doctrinas pertenecen á la pro- 
vincia de Larecaxa. 

Y por ser el paraje de dichas peñas el más propinquo y 
donde más cómodamente pudieron salir dichos Curas á dar 
su vissita, fueron, desde antes de principiarla, citados para 
que saliesen al dicho sitio de las Peñas á darla; y con efecto 
comparecieron en él, assí los presentes como los pasados, 
á el dicho efecto, donde en presencia de sus yndios, se leye- 
ron los edictos y se hizieron con ellos las causas, vissitaron 
los libros, las fábricas, los Sanctos Óleos; y aviéndoseles 
hecho los cargos que resultaron de las sumarias, y oídos 
sus descargos, se sentenciaron las causas, imponiéndoles 
distintas penas á todos los que van referidos, conforme á la 
gravedad de sus excesos, ecepto al dicho Licenciado Joseph 
Ferrán de Lanussa, que salió del todo absuelto y declarado 
por buen Cura, á quien se dio comissión y tantos de las 
sentencias para que, en dichos pueblos de Songo y Cha- 
llana, averiguasse con los yndios de cada uno, lo que le- 
gítimamente se les estuviesse deviendo, por exceso de 
obenciones ó por falta de paga de su trabajo personal; y 
con efecto lo executó, en virtud de dicha comissión, en 
los dichos pueblos de Challana y Songo adonde fueron los 
dichos Curas. 

Y después de aver buelto de dicha vissita á esta ciudad, 
remitió los autos que avía fulminado, y constó por ellos que 
los yndios quedavan contentos, y no tuvieron qué pedir á 
los dichos Curas. 

El curato de Challana tiene un pueblo por anejo, Ha- Chacapa. 
mado Chacapa, ocho leguas distante. En lo poblado y des- 
poblado de los dos pueblos ay treynta y ocho leguas de 
largo y diez y seis de ancho con lo que ay tierra adentro, 



244 JUICIO DE LÍMITES 

confín con los yndios Chunchos infieles. El pueblo de Songo 
tiene doze leguas de largo su jurisdición y quatro de ancho 
hasta el puerto de los Chunchos y lo más de ella son peñas- 
querías. En el pueblo de Simaco ay treynta y cinco leguas 
de largo hasta el río del oro de Tipuani y ocho de ancho, lo 
más de ello serranía y tierra montuossa. 
Ouarina. En onze de dicho mes de Junio, se salió de dicho san- 

tuario de las Peñas para el dicho pueblo de Guarina, que 
dista cerca de tres leguas de dicho sanctuario, donde ay dos 
Curas; y á la sazón se halló serlo de las dos parcialidades 
de Hanamsaya y Vrinsaya los padres maestros fray Joan 
Pinto de Noguera y fray Josseph de los Ríos y San Ramón, 
y que la yglessia estaba nueva y con todo aseo; y avióndose 
hecho la visita el día doze, y averiguádose que dichos pa- 
dres Curas avían sido muy puntuales en la administración 
y cumplimiento de su obligación y vibido conforme á su es- 
tado religiosso y dado buena cuenta de la fábrica de la 
yglesia, se les dio por ello las gracias. 

Tienen ambas doctrinas el anejo llamado Avigache, á las 
cinco leguas; otro, nombrado Chocasive, á las tres leguas; 
otro, á las dos leguas largas, que es el de las Peñas; otro, 
nombrado Yayes, á las cinco leguas; y una ysla, dentro de 
la laguna nombrada Patapatani, que tendrá dos leguas de 
largo; y otra, nombrada Pacu; y otra nombrada, Faquiri; 
donde, y á los anejos, ban los dichos Curas por algunos 
tiempos del año á enseñarles á los yndios la doctrina 
chrisptiana, y á otro anejo nombrado San Pedro de Za- 
casa, y á una capilla demolida del Sancto Christo de las 
Vatallas, que se mandó reedificar por averse hecho á devo- 
ción del Señor Emperador Carlos quinto, de felice recor- 
dación, á que están concedidas por la Sancta Sede Apos- 
tólica innumerables indulgencias. No se pudo averiguar 
efectivamente la longitud y latitud destas doctrinas, por 
ser muchas sus puntas y rodeos. 

Con que se acavó la vissita destas doctrinas, aviándose 
proveydo quanto se ofreció en el tiempo de ella, el día trece 
de dicho mes de Junio. 



ENTRE EL PERÚ Y B OLIVIA 



245 



En dicho día, trece de Junio, se salió de dicho pueblo de Achacache. 
Guarina para el de Hachacache, que está seis leguas dis- 
tante uno de otro, donde se llegó dicho día y se halló en él 
por Cura al Bachiller Luis de Vibero. Y el día catorce se 
hizo la vissita, y se prosiguió hasta el día quince la del dicho 
Cura, sus ayudantes y demás clérigos que residían en la di- 
cha doctrina, y salieron todos absueltos por no aver resul- 
tado cargo alguno contra ellos, y se recivió la cuenta de la 
fábrica en la forma acostumbrada. La yglesia de este pue- 
blo es muy capaz. Tiene de largo esta doctrina cinco leguas 
y media, y de ancho, siete. Tiene dos Viceparrochias: una, á 
la orilla de la laguna, con la advocación de Señor San Jos- 
seph; y otra, á la misma orilla, con la de Santiago. 

Con que se dio fin á la vissita desta doctrina, en diez y 
seis días del dicho mes de Junio. 

Y en el mismo día se salió de dicho pueblo para el de Ancoraimes. 
Ancor aymes, y se hizo noche en la estancia de Chinchay- 
pampa, que está quatro leguas distante del dicho pueblo. Y 
el día siguiente, diez y siete del dicho mes de Junio, se passó 
al dicho pueblo de Ancoraymes, que está tres leguas ade- 
lante de dicha estancia, donde se halló por Cura al Bachiller 
Antonio de Vibero. Y aviéndose hecho la vissita del sagra- 
rio y pila de dicha yglesia, se volvió el mesmo día á la di- 
cha estancia, aviendo citado á los yndios para el segui- 
miento de la caussa de vissita, donde se prosiguió y con- 
cluyó; y por los cargos que resultaron de la sumaria y aver 
pedido el dicho Cura que respecto de hallarse con achaques 
y mucha hedad se le pussiese coadjutor, se le puso al Licen- 
ciado Don Melchor de Salinas; y ajustada la cuenta de 
fábrica, se concluyó esta vissita el día diez y nueve de dicho 
mes de Junio. 

La distancia desta doctrina, por lo largo, tendrá siete 
leguas, y por lo ancho, cinco. Tiene una Viceparrochia, 
nombrada Sancta Luzía, que se mandó trasladar á más 
comerciable sitio. 

En diez y nueve de Junio se passó de este pueblo al de Combaya. 



246 



JUICIO DE LÍMITES 



Hilavaya. 



Zorata. 



Combaya, en la provincia de Larecaja, que dista cinco le- 
guas de dicha estancia, donde se llegó el mesmo día, y se 
halló por Cura ínterin de dicha doctrina al Licenciado 
Don Francisco Miguel Faria Mascarenaa; y el día siguiente, 
veinte de dicho mes de Junio, se hizo la vissita de sagrario 
y pila. Y luego se pasó á averiguar si el Licenciado Don 
Bernardino de Hernani Bonifaz, Cura que fué de dicha 
doctrina, que avía poco más de un mes que avía fallecido, 
devía algunas cantidades á la fábrica por la cuenta que dio 
su albacea, ó á los yndios por su travajo personal ó por 
excesso de obenciones; y se le recaudaron á la yglessia al- 
gunos bienes, con los quales se le mandó hazer, y está ya 
puesta, lámpara de plata que no tenía y retablo para el al- 
tar mayor, de cuya fábrica se está tratando; y se mudaron 
los mayordomos de las chácaras de la yglesia; y se dio pro- 
videncia á otras muchas cossas que ocurrieron en el breve 
término de la vissita, á que se dio fin á veynte y uno de 
dicho mes de Junio. 

La distancia de esta doctrina es de seis leguas, y su 
travesía de quatro y media ó cinco. Tiene quatro anejos, 
que se llaman: Millería, Cuchipata, Surijava, Chillicani, 
con distintas advocaciones de Sanctos. 

En veynte y dos de dicho mes de Junio, se salió de dicho 
pueblo para el de Hilavaya, todo camino de costas, en dis- 
tancia de cinco leguas, donde se halló por Cura al Licen- 
ciado Don Miguel Feliz de Agüero, y que lo avía sido, en 
ínterin, Bartholomé de Salas, ya difunto. Y hecha la vissita 
de yglessia, se reconoció estar con grande aseo de retablos 
dorados en el altar mayor y los altares con muchas alha- 
jas de plata para el servicio del culto divino; y ajustada la 
vissita y la cuenta de fábrica, salió absuelto y declarado 
por buen Cura el de dicha doctrina, la qual tiene de distan- 
cia dos leguas y media de ancho y largo. 

Con que se acavó esta visita en veinte y quatro de dicho 
mes de Junio. 

En veinte y cinco de dicho mes de Junio se salió de di- 



ENTRE EL PEBÚ Y BOUVIA 247 

cho pueblo para el de Zorata, distante uno de otro poco más 
de una legua, por cuestas de subida y bajada, donde se llegó 
el dicho día, y se halló por Cura al Maestro Antonio de 
Agrámente Saldívar, y que lo avía sido antecedentemente 
Don Alvaro López de Soria, que al presente lo es de la doc- 
trina de Yanacache en los yungas Chapes, y su Coadjutor, 
por a ver estado impedido de hedad y achaques, Diego Lo- 
ssano de Ortega. Y después de hecha la vissita de yglesia, 
que se halló ser capaz, aunque con pocos adornos, se passó 
á la de dichos Curas, y por no aver resultado cargo alguno 
contra ellos salieron absueltos y declarados por buenos 
Curas; y al mismo tiempo se hizo la cuenta de la fábrica, 
con que se acabó la dicha vissita. 

Tiene de largo poco más de cinco leguas, y de ancho 
muy poco por tener por un lado á Hilabaya y por otro la 
cordillera Nevada. 

Acabóse en veinte y ocho de dicho mes de Junio, donde 
se detubo S. I. con la vissita tres días para tomar algún 
descanso y despachar el correo y dar expediente á otros 
negocios. 

En dos de Julio se salió de dicho pueblo para el de amabaya. 
Quiabaya, que dista, uno de otro, siete leguas, de muy pe- 
noso camino, todo de cuestas, de subidas y bajadas y ríos, 
donde se llegó el dicho día. Y el siguiente, tres de dicho 
mes, se hizo la vissita de la yglessia que se halló ser muy 
pobre y pequeña, y se inquirió la decencia que tenía la ca- 
pilla viceparrochia de San Francisco de Yiani, en el asiento 
de minas de oro, distante de esta doctrina cinco leguas, 
y se averiguó tener la necesaria para la celebración del 
Sancto Sacrificio de la Misa y administración de los Sane- 
tos Sacramentos. 

Y a viéndose principiado la vissita del Cura, que se 
halló serlo de esta doctrina el Bachiller Don Josseph Fer- 
nández Zapata, y la de la cuenta de fábrica, se salió de 
dicho pueblo á prosseguirla al assiento de minas de oro de 
Coaquilata, donde se llegó el día seis, aviendo hecho noche 



248 JUICIO DE LÍMITES 

en una estancia llamada Chumisa, quatro leguas distante 
del dicho pueblo de Quiabaya, y siete del dicho assiento 
de Coaquilata, todas de cuestas muy empinadas y ríos, 
pantanos y laderas de riesgo. 

Y el día siete de dicho mes se volvió á leer el edicto en 
la yglesia del dicho assiento de Coaquilata, que es de la 
advocación de Nuestra Señora del Rosario, y se erigió 
en viceparrochia por aver concurrido á este mineral más 
de dos mil almas, entre españoles é indios; y se prosiguió 
la vissita del Cura, que salió absuelto y dado por buen 
Cura por no aver resultado contra él cargo alguno, de- 
xando en los dos assientos de minas y en la yglessia prin- 
cipal sacerdotes para la administración de los Sanctos Sa- 
cramentos. 

Esta doctrina tiene más de catorce leguas de largo, y 
de ancho mucha distancia aunque inhabitable por confinar 
con los infieles por el río grande. Tiene cinco anejos para 
la administración de los Sanctos Sacramentos, en buena 
proporción, que son: el de Chumisa, el de Yiani, el de Coa- 
quilata, el Ytulaia, y el de Suamadi. 

Con que se dio fin á esta vissita en ocho de dicho mes 
de Julio, aviendo absuelto, assimismo, á los clérigos que 
sirvieron á este Cura de Coadjutores y ayudantes, en el 
intermedio de una á otra vissita. 
Ayata. El mismo día ocho de JuUio se salió de dicho assiento 

de Coaquilata para la doctrina de Ayata, que dista diez 
leguas del dicho assiento; teniendo, á las seis leguas, por 
anejo, la viceparrochia de la Sancta Rossa, en el assiento 
de minas de oro de Fernambuco, y se hizo noche en un te- 
rreno despoblado, poco más de dos leguas distante de di- 
cho assiento de Coaquilata, por averse de passar el río 
grande de Ticalloco, donde se contrae la enfermedad de 
quartanas, que llaman chuecho los naturales, y opachuecho, 
que esta segunda es mortal, y se a experimentado que por 
las madrugadas es tiempo más apropóssito para preser- 
varse de dicho achaque. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 249 

Y el día nueve se bajó de dicho terreno al dicho río y 
se subió al dicho assiento de Fernambuco, y en las llana- 
das que avía en las playas del dicho río, unas más altas 
que otras, se hallaron gran número de edificios de la anti- 
güedad de los indios, despoblados, porque los dichos acha- 
ques de chuecho y opachuecho consumió á sus habitadores. 

Y el mesmo día nueve se principió la vissita de dicha 
doctrina de Ayata, en el dicho assiento, leyendo en la ca- 
pilla el edicto, y principiando la vissita del dicho Cura, 
que tenía en dicho assiento por su ayudante á Bernardo 
de Larrea Mudarra, á quien se dejó dispossición para que 
reedificasse la dicha capilla, como lo executó, y remitió 
testimonio de ello. Y en este asiento avía al tiempo de la 
vissita, poca gente, por averse pasado los que travajavan 
sus minas al de Coaquilata, del qual salió su S. I. el día 
diez de JuUio para el dicho pueblo de Ayata donde llegó 
el mesmo día por muy penosos caminos de cuestas, ríos y 
barrancos y laderas. 

Y el día onze vissitó la yglesia del dicho pueblo, que se 
halló estar con toda decencia, y por Cura de dicha doc- 
trina el Bachiller Tiburcio de Larrea Mudarra, donde se 
prosiguió la vissita de dicho Cura, y por no a ver ávido 
contra él cargo alguno, se setenció la causa, en doze de 
dicho mes, absolviéndolo y declarándolo por buen Cura; 
y acavada la cuenta de fábrica, se dio fin á la vissita. 

Este Curato tiene diez leguas de largo, pobladas, y de 
ancho seis, y confina con los indios infieles por muchas 
partes despobladas, que no se save su distancia. Tiene el 
anejo de Fernambuco, seis leguas distante del pueblo; 
otro, á las quatro leguas, llamado Canicani; otro, á las 
siete leguas, llamado Yanavana; otro, á las tres leguas 
llamado Omanasi; y otro, alas tres leguas, llamado Sorato. 

En dicho día, doze de dicho mes de Jullio, se salió de Chuma, 
dicho pueblo para el de Chuma, distante uno de otro más 
de quatro leguas, de subidas y bajadas, de cuestas muy 
empinadas, donde se llegó el mesmo día, y se halló por 

T. XI.- 82 



250 



JUICIO DB LÍMITES 



Cura de la dicha doctrina al Bachiller Francisco de Ayllón 
Almagner. 

Y el día treze del dicho mes de Julio se hizo la vissita 
de yglesia, que se halló estar con la decencia necesaria, y 
que era capaz, y de buena fábrica, y se prosiguió en la de 
dicho Cura, y por ser hombre anciano se le mandó que tu- 
viesse dos ayudantes, porque no tenía más que uno, y por 
ser el Curato todo de cuestas y barrancos y ríos, y con efec- 
to, se le señaló segundo ayudante. Y hecha la cuenta de 
fábrica, se cerró la vissita en quinze de dicho mes, decla- 
rándolo por buen Cura. 

La distancia de esta doctrina será de diez leguas poco 
más ó menos, y el ancho será de seis ú ocho leguas. 
Uocomoco. El mesmo día quince se salió de esta doctrina para la 

de Mocomoco, en distancia de siete leguas, donde se llegó 
el mesmo día, y se halló por Cura al Doctor Don Thomás 
de Aliaga, y que lo avía sido, en ínterin, el Licenciado 
Diego Phelipe de Prado, por muerte del Bachiller Thomás 
Gutiérrez Torrejón, que lo quedó siendo en la vissita pas- 
sada. 

Y el día diez y seis, se hizo la vissita de la iglesia que 
se halló necesita va de reedificarse, y los paramentos con 
toda decencia; y luego se prosiguió á la de dichos Curas, y 
de la fábrica; y conclusa la causa, fueron declarados por 
buenos Curas por no aver resultado contra ellos cargo 
alguno de la sumaria, y la fábrica se reintegró de sus al-: 
canees; concluiéndose esta vissita en diez y siete de dicho 
mes de Julio. 

Esta doctrina tiene de largo quatro leguas y de ancho 
dos, todo de cerros y quebradas. 
Charasani. En diez y ocho de dicho mes de Julio, se salió de dicho 

pueblo para el de Charasani, que dista, uno de otro, diez 
leguas, saliéndose, para passarlas, del valle á la Puna, por 
penosas cuestas, y volviéndose á entrar á dicho valle y 
pueblo por otras semejantes; donde se halló por Cura al 
padre fray Josseph de Arteaga del Orden de San Fran- 



ENTBE EL PERÚ Y BOLIVIA 251 

cisco, cuyos religiosos sirven la dicha doctrina; la qual 
tiene un anejo, diez y ocho leguas la tierra adentro, por 
muy penosos caminos, que es el de los Mojos y Pelechues, 
y donde ay formado pueblo para la reducción de los indios 
infieles con quienes es confinante. Y á la sazón de dicha 
vissita, estava haziendo oficio de Cura en dicho anejo el 
padre fray Joan Tribiño de Escalante, religiosso de dicho 
Orden, que vino con los Sanctos Óleos y los libros de la 
iglessia y de la fabrica á dar vissita en el dicho pueblo de 
Charasani. Esta doctrina la permutaron los dichos religio- 
sos de San Francisco y su Superior por la de San Pedro 
extramuros de esta ciudad, que antes se servía por religios- 
sos de dicho Orden, aviendo vacado por promoción del Li- 
cenciado Don Pedro de Cañizares Ibarra á la del pueblo 
de Vilque, y servídola, en ínter hasta la permuta, el Licen- 
ciado Francisco de Villarreal. 

Y el día diez y nueve de dicho mes de Julio se hizo la 
vissita de iglessia; y luego, hasta el día veinte, se prosi- 
guió en la de los Curas y de la fábrica, y salieron absueltos 
los dichos Curas por no aver resultado contra ellos cargo 
alguno. 

La doctrina de Charasani tiene de largo treze leguas 
hasta Omabamba, y prosiguiendo desde ay hasta los Mojos, 
y passando hasta lo último que es hasta Apolobamba, son 
cinquenta leguas las que corren desde los Mojos hasta Apolo; 
son de reducciones de indios infieles, donde asisten reli- 
giossos de San Francisco para ellas. 

De ancho tiene nueve leguas Charasani, de muy ásperos 
caminos, en que ay cinco viceparrochias: á las ocho leguas, 
la de Omabamba; á las tres y media, la de Curua; á las dos, 
la de Coata; á las tres, la de ChuUina; á las tres y media, 
la de Amarete. 

Dende la villa de los Mojos hasta la de Apolobamba, ay 
tres pueblos de reducciones, á que asisten religiossos misio- 
neros: el uno, de la Sancta Kossa, en la playa del río de 
Amátala, doze leguas de los Mojos; y diez más adelante, de 



252 JUICIO DE LÍMITES 

San Joan; y más adelante, otras quatro leguas, el de Apo- 
lobamba. En todos ellos ay iglessias; y por ser mucha la 
asperessa de los Mojos, tiene, á deferentes distancias, tres 
viceparrochias con diferentes nombres, y los religiossos del 
primero y demás pueblos andan siempre recorriendo sus 
jurisdiciones para la administración de los Sanctos Sacra- 
mentos. 
Caxnata. El día veinte se dio fin á la vissita, y el mesmo dia se 

passó de este pueblo al de Camata, que dista uno de otro 
ocho leguas, á que se tomó principio bajando desde el dicho 
pueblo de Chara9ani, por una muy penossa cuesta, á un río 
que á poca distancia se estrecha entre peñascos, por donde 
se prosigue el camino hasta dos leguas, poco antes del 
dicho pueblo de Camata; todo el dicho rio despoblado; 
siendo necessario para seguir esta jornada, ir por sus vere- 
das, y subir á diferentes alturas por peñascos, para dere- 
char las estrechuras que impiden el passo, y bajarlos por 
escaleras hechas de piedras portátiles y muchos atollade- 
ros, y passar de una vanda á otra de dicho río, que para 
dicho efecto se hizieron para ello puentes y algunas bar- 
bacoas en partes de despeños, que por todas fueron más de 
veinte; lo qual terminó en una cuesta, por donde se subió, 
como cossa de una legua, al pueblo de Carijana, anejo de 
dicho pueblo de Camata. 

Y aviendo vissitado la iglessia que es pequeña y pobre, 
se prosiguió, bajando del dicho pueblo al río que se passó 
por tres puentes de palos y barbacoas, y se subió por otra 
cuesta al dicho pueblo de Camata, donde se llegó el dicho 
día veinte de Julio, y se halló por Cara al Licenciado Juan 
de Valencia. Y el día veinte y uno se hizo la vissita de igle- 
ssia, que se halló estar con toda decencia, y luego se prosi- 
guió á la del dicho Cura y de la fábrica, y salió absuelto 
por no aver resultado contra él cargo alguno. Con que se 
di ó fin á esta vissita en veinte y dos días del dicho mes de 
Julio. 

Tiene esta doctrina siete leguas do largo y seis de 



ENTRB EL FEBÚ Y DOLIVIA 



253 



ancho hasta el puerto por donde se entra á los cocales de 
los indios feligreses de ella, que confina con los indios in- 
fieles á muy larga distancia, y toda está inhabitable por 
ser tierra infructífera y montuosa. 

El día veinte y tres se salió de dicho pueblo por el itaiague. 
mesmo río y cuestas al de Charasani, donde se llegó el mes- 
mo día. Y el día veinte y quatro se volvió á salir de dicho 
pueblo de Charasani para el de Ytalaque, distante uno de 
otro onze leguas, saliendo del valle á la puna, y volviendo 
á entrar al valle, donde se llegó el dicho día; y el siguiente, 
veinte y cinco de dicho mes de Julio, se hizo la vissita de 
iglessia y se dio principio á la del Cura y fábrica, donde 
se halló por Cura al Licenciado Nicolás de Loaysa. 

Y el día veinte y seis se prosiguió á la estancia de Tun- 
tunani, último término de esta doctrina, que dista tres le- 
guas de ella, por ser su temple más acomodado; donde se 
prosiguió y acavó la dicha vissita el día veinte y nueve de 
dicho mes de Julio, declarando por buen Cpra al dicho 
Nicolás de Loaysa. 

Esta doctrina tiene de largo siete leguas, y de an- 
cho seis, la mayor parte, de punas, y la menor, de valle. 
Tiene dos viceparrochias : la una llamada Yocaraya, y la 
otra Punama. En dicha estancia se detuvo S. S. I. para 
despachar el correo, hasta tres de Agosto. Y el día quatro 
se passó de ella al pueblo de Ambana, que dista tres leguas 
de dicha estancia, donde se llegó dicho día y se halló por 
Cura al Licenciado Don Pedro de Montes de Oca. Y el si- 
guiente, que fué á cinco de dicho mes de Agosto, se hizo la 
vissita de la iglessia; y luego se prosiguió en la de dicho 
Cura y fábrica. Se cerró á siete de dicho mes, declarando 
por buen Cura al dicho Don Pedro de Montes de Oca. 

Tendrá esta doctrina diez leguas de largo y seis de 
ancho, y ay en ella tres vice parrochias. 

En dicho día siete de Agosto, se salió de esta Doctrina, carabuco, 
que fué la última que vissitó en la provincia de Larecaxa, 
y en el mesmo día se llegó al pueblo de Carabuco, de la 



254 JUICIO DE LÍMITES 

provincia de Omasuyo, distante uno de otro siete leguas, 
donde se halló por Cura á Christóval del Salto y Frías; y 
el día ocho se hizo la vissita de iglesia, y se prossiguió á la 
del Cura y fábrica, que se acavó á onze del dicho mes de- 
clarándolo por buen Cura. 

Tiene esta doctrina cinco leguas de largo y dos de 
ancho. 
Ouayoho. El mesmo día onze de Agosto se salió del dicho pueblo 

de Carabuco para el de Guaycho, donde se llegó el mesmo 
día^ y se halló por Cura al Doctor Don Diego Fuentes de 
Aliaga, que al presente lo es de la doctrina de Viacha, y 
que, por su promoción, lo fué, en ínter, el Bachiller Josseph 
Muñoz del Eeal. Y el día doze se hizo la vissita do iglesia, 
que se halló con todo adorno; y luego se empezó la de los 
dichos Curas y la de la fábrica, á que se dio fin en catorce 
de dicho mes, declarándolos por buenos Curas. 

Esta doctrina tiene de largo nueve leguas y de ancho 
seis, y una vice parrochia. 
Moho. El dicho día catorce de Agosto se salió del dicho pue- 

blo de Q-uaycho para el de Moho, que es el primero de la 
provincia de Paucarcolla, y dista uno de otro siete leguas, 
donde se llegó el dicho día; y se halló por Cura al Doctor 
Don Juan Josseph Eamírez Carrasco, y que lo avía sido, 
en ínterin, Don Juan de Vargas y de la Serda. Y el día 
quince de dicho mes se hizo la vissita de la iglesia, que se 
halló ser capaz, y se averiguó el estado de la del pueblo de 
Conima, anejo de dicha doctrina de Moho. Y en diez y siete 
de dicho mes de Agosto se cerró esta dicha vissita, man- 
dando salir del dicho pueblo á dos sacerdotes hermanos 
del dicho Cura, por averse averiguado que los indios avían 
recebido de ellos algunos agravios, de que quedaron satis- 
fechos, y el dicho Cura quedó correxido del cargo que se le 
hizo de averíos consentido, y de otros que resultaron de la 
sumaria. 

Tiene esta doctrina, de largo, diez leguas, y, de ancho, 
siete. 



BNTBE EL PEEÚ Y BOUVIA 



265 



En diez y ocho de dicho mes de Agosto se salió de este 
pueblo para el de Vilque, que dista uno de otro seis leguas, 
donde se llegó el mismo día y se halló por Cura al Licen- 
ciado Don Pedro de Cañizares Ibarra. Y el día diez j^ 
nueve se hizo la vissita de iglesia que se halló ser muy pe- 
queña y estar muy maltratada y pobre; y luego se prosi- 
guió á la vissita de dicho Cura y fábrica, la qual se acavó 
el mesmo día, declarándolo por buen Cura por no aver re- 
sultado contra él cargo alguno de la sumaria. 

Tiene esta doctrina de largo ocho leguas, y de ancho 
cinco; tiene dos parrochias. 

El día veinte de dicho mes de Agosto se salió de dicho 
pueblo para el de Q-uancane, tres leguas distante el uno 
del otro, donde se llegó el mesmo día, y se halló por Cura 
al Licenciado Don Juan de Argote y Valdés. Y el día si- 
guiente se hizo la vissita de la iglesia, que se halló ser 
muy capaz y con muchos adornos para el culto divino; y 
luego se passó á la del dicho Cura y fábrica; y aviendo re- 
sultado contra el dicho Cura diferentes cargos y presen- 
tádose algunas querellas, se le hizo de todo el cargo por 
auto especial, á que satisfizo con toda individualidad, y se 
llamó á los querellantes para que probassen lo que avían 
depuesto al dicho Cura, y no sólo lo hizieron pero quedaron 
convencidos de ser falsas las calumnias y lo confesaron así 
los dichos querellantes, y que avían puéstolas á contempla- 
ción de enemigos suyos, con que fueron mandados castigar 
por falsos querellantes, y el dicho Cura pidió por ellos á 
S. S. I, diziendo que los perdonasse por amor de Dios, que 
como gente incapaz no avían savido lo que se avían hecho, 
haziendo sobre ello muchos ruegos é instancias, y S. S. I. 
los perdonó, y el dicho Cura fué declarado por buen Cura. 
Y quedó cerrada la vissita en veinte y cinco del dicho mes 
de Agosto. 

Esta doctrina tiene de largo doze leguas hasta la es- 
tancia de Snmapalca, y desde ay todo lo que corre hasta 
el mineral de Choquine, que está en pleyto con el Cura 



VUque. 



Guancane. 



256 



JUICIO DE LÍMITBS 



Coat». 



Capaohica. 



PaucarcoUa. 



de Azángaro de el Obispado del Cuzco, sobre á quál de 
las dichas doctrinas pertenesca el dicho mineral. 

Tiene tres vice parrochias, una, en la estancia de To- 
quepani, con el título de la Concepción, quatro leguas 
distante de Guancane; otra, á las siete leguas, en la estan- 
cia de Ynchupalla, con la advocación de Santiago; otra, en 
la estancia de Arcani, distante nueve leguas del pueblo, 
con la advocación de la Candelaria. 

El día veinte y seis de dicho mes de Agosto se salió tle 
dicho pueblo para el de Coata, distante el uno de otro ca- 
torce leguas, aviendo passádolas por un girón del Obispado 
del Cuzco y hecho noche en las doctrinas de Taraco, un 
día, y otro, en Pusi; conque el día veinte y siete se llegó á 
dicho pueblo de Coata, que sirven religiossos de la Merced; 
y se remitió á vissitar el sagrario y pila de la iglesia del 
Curato de Capachica, que asimismo sirven religiosos de di- 
cho Orden de la Merced; y á la sazón estava sirviendo el 
de Coata el padre fray Diego de Acuña, y el de Capa- 
chica el Bachiller Dionisio Provincia, por estar vaco por 
renunciación que de él hizo el padre pressentado fray 
Josseph Segarra, y se halló que la iglesia de Capachica es- 
tava capaz y con el adorno necessario, y la de Coata muy 
pequeña y desadornada, y en mal terreno, porque en el 
tiempo de aguas queda el pueblo aislado por la parte de la 
laguna y del río. Y hecha la averiguación del procedimiento 
de ambos Curas se halló avían procedido como devían, y se 
le concedió licencia al de Coata, por lo que toca á la juris- 
dición eclesiástica, para poder mudar la iglesia á mexor 
sitio, y los pocos vezinos dixeron que también mudarían á 
él sus cassas. 

El pueblo de Coata tiene de largo quatro leguas y tres 
de ancho, el de Capachica' seis leguas de largo y una de 
ancho y tiene un anejo llamado Escallani; á que se dio 
fin el día veinte y nueve de Agosto. 

El mesmo día se salió de dicho pueblo para el de Pau- 
carcoUa, donde se llegó el mesmo día, y se halló por Cura 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 



257 



al Bachiller Don Thomás de Alda Pasamonte. Y el día 
treinta se hizo lo vissita de iglessia, que es muy capaz, y 
se prosiguió á la del Cura y fábrica, que se concluyó el día 
treinta y uno, declarando por buen Cura al dicho Bachiller 
Don Thomás de Alda. 

Esta doctrina tiene de largo tres leguas y media y dos 
y media de ancho; una vice parrochia en la estancia de 
Moro. 

El día treinta y uno de Agosto se salió del dicho pue- Aqumaca. 
blo para el de San Francisco de Aquillaca, distante uno de 
otro tres leguas, donde se llegó el mesmo día, y se halló 
por Cura al Maestro Francisco Muñoz Madueño. Y el si- 
guiente, que fué á primero de Septiembre, se vissitó la 
iglessia, que se halló ser muy pequeña y estar muy mal- 
tratada con necesidad de reedificarse, y se prosiguió en la 
vissita del Cura y de la fábrica, á que se dio fin el día dos 
de dicho mes declarando por buen Cura al dicho Maestro. 
Esta doctrina tiene de largo diez leguas y de an- 
cho dos. 

El mesmo día dos de Septiembre se salió del dicho Puno, 
pueblo para la villa de Puno, quatro leguas distante de 
dicho pueblo, donde se llegó el dicho día, y se halló por 
Cura al Licenciado Don Silvestre de Valdós. Y el día tres 
se hizo la vissita de iglesia, que se halló con todos los 
adornos necesarios para el culto divino, y se prosiguió 
hasta el día ocho en la del Cura y fábrica de la iglessia de 
dicha villa y la del Pueblo Viejo, y salió absuelto y decla- 
rado por buen Cura el dicho Licenciado Don Silvestre 
Valdós, 

Esta doctrina tiene de largo tres leguas y de ancho 
seis; tiene un anejo en el pueblo de Ycho, con la advo- 
cación de San Pedro; dos leguas distante de dicha villa ay 
diferentes ingenios con oratorios y algunos clérigos que 
dicen missa en ellos. 

El día ocho de dicho mes de Septiembre se salió de Chucuyto. 
dicha villa para la ciudad de Chucuyto, que dista tres le- 



-33 



268 JUICIO DE límites 

guas de dicha villa, donde se llegó el mesmo día, y se halló 
por Cura de la iglessia mayor al Bachiller Don Francisco 
de Tur y de la iglessia de Sancto Domingo al Licenciado 
Lorenzo de Espinar Saavedra. Y el día diez se hizo la 
vissita de la iglessia mayor, de donde se administra tam- 
bién del Curato de Sancto Domingo, por estar caída su 
iglessia; y la mayor es muy capaz y está muy adornada, y 
avía sagrario separado y Sanctos Óleos para la dicha 
Iglessia de Sancto Domingo que también se reconoció es- 
tar con toda decencia. Y luego se prosiguió á la vissita de 
los dos Curas, sus ayudantes y demás clérigos de dicha 
ciudad; y el día veinte y seis se acavó y la de la fábrica: 
quedó declarado por buen Cura el dicho Don Francisco de 
Tur por no aver resultado contra él cargo alguno. 

Esta doctrina tiene de largo veinte y dos leguas de pu- 
nas brabas é inhabitables, y dos y media de ancho, en que 
se incluye el distrito de la doctrina de Sancto Domingo, 
sin separación, estando tripuladas las estancias, que perte- 
necen unas al un Curato y otras al otro; y tiene la iglessia 
mayor una vice parrochia, con la advocación de San Se- 
bastián, dos capillas, una seis leguas de la ciudad, en la 
estancia nombrada Nuñomarca, y otra, ocho leguas, en la 
estancia nombrada Guarijo donde se administran los Sanc- 
tos Sacramentos. 

Assimismo, se hizo la vissita de los Curas de Sancto 
Domingo, desde el día diez hasta el día diez y seis, de 
donde lo avía sido el mesmo Don Francisco de Tur y lo 
era el dicho Licenciado Don Lorenzo del Espinar, no sólo 
por lo que mira á la feligressía de dicha ciudad sino tam- 
bién á la del asiento de minas de Pichacani, que dista seis 
leguas de la dicha ciudad y pertenece á dicha doctrina de 
Sancto Domingo y es pueblo formado con buena iglessia 
á la parte de las punas, donde no se pudo ir respecto de que 
desde luego que se llegó á Puno empezó á aver grandes 
nevadas que cerraron todos los caminos por su continua- 
ción de todos los días; y se averiguó que la iglessia.de 



ENTRK EL PEKÚ Y SOLIVIA 



259 



dicho assiento estava con toda decencia y el dicho Cura 
de Santo Domingo, bajo de dicho assiento, donde estava 
administrando los Sanctos Sacramentos á dicha ciudad, 
dejando en dicho assiento clérigo para dicha administra- 
ción, y en dicha ciudad tenía otro para el mesmo efecto, 
y salieron declarados por buenos Curas. 

La distancia de esta doctrina queda ya dicha en la an- 
tecedente; no tiene más capillas que las mesmas de la ma- 
yor, por la tripulación de feligressías. 

Por razón de dichas nevadas no se pudo subir al asiento 
de San Antonio de Esquilache, que dista nueve leguas de 
dicha ciudad, donde más, que en todas partes se dixo aver 
nevado, y estar, por su mucha altura, más cerrados los ca- 
minos, con imposibilidad de llegar á dicho asiento. Por cuya 
causa, desde dicha villa de Puno, se escrivió al Cura de aque- 
lla doctrina y á los demás que lo avían sido y á los Capella- 
nes de los ingenios compareciessen todos en dicha ciudad á 
dar visita, como con efecto lo executaron; y vinieron, assí 
de dicho asiento como de otras partes los que avían sido 
Curas de él: el Doctor Don Tomás de Aliaga, Cura de Mo- 
comoco, que lo fué de dicho asiento, y, por poder, el Doctor 
Miguel de Tapia Anunzibay, Cura de Guaycho, que por 
enfermedad de el antecedente fué su Coadjutor; y Toribio 
de Quesada, que fué Cura ínter, por la promoción del dicho 
Doctor Thomás de Aliaga; y Don Luis de Arce y Guzmán, 
que á la sazón acabava de entrar en propiedad á la dicha 
doctrina; por cuyas declaraciones é información que se re- 
civió, consta que la Yglesia estava con toda decencia. Y se 
prosigiiió desde el mismo día, diez de Septiembre, en la 
vissita de dichos Curas y demás clérigos, y todos salieron 
absueltos por no. aver resultado contra ellos cargo alguno. 

La doctrina de dicho asiento tiene de largo tres leguas 
y de ancho un quarto de legua. Tiene dos vice parrochias 
y algunos oratorios. 

En diez y siete de dicho mes se salió de dicha ciudad 
para el pueblo de Acora, distante, uno de otro, tres leguas; 



San Antoxiio. 



Acora. 



260 



JUICIO DE LÍMITES 



San Pedro. 



San Juan. 



Hilavi. 



San Mlffuel) 



donde se llegó dicho día, y se halló por Curas de las dos 
doctrinas, de la de San Pedro, el Bachiller Josseph Muñoz 
del Real, que acabava de entrar en ella, y que lo avía sido 
el dicho Licenciado Lorenzo del Espinar Saavedra, y en 
ínterin, por su promosión á la doctrina de Santo Domingo 
de la dicha ciudad de Chucuyto, el Licenciado Don Josseph 
Messía Poblete, y el día diez y ocho de Septiembre se hizo 
la vissita de yglessia, que es muy grande, y está muy bien 
adornada y con toda decencia para el culto divino. Y luego 
se prosiguió á la visita de dichos Curas y cuenta de fábrica, 
que se acavó el día veinte y uno, y fueron declarados por 
buenos Curas los referidos. 

Esta doctrina tiene de largo diez leguas y tres de 
ancho; tiene de anejos de los minerales de Cacachara y de 
Ypaveco, y están á la distancia de las diez leguas acia la 
puna brava, en que el Cura tiene dos sacerdotes para la 
administración de los Santos Sacramentos; y, asimismo, 
tiene tres trapiches, con oratorios, en que se muelen me- 
tales de plata. 

El día diez y nueve de dicho mes se hizo la vissita de la 
parrochia de San Joan del dicho pueblo en la yglesia de la 
Concepción, que es pequeña, por estar caída la de San 
Joan, donde se halló por Cura al Licenciado Don Fadrique 
Sarmiento de Sotomayor y de los Ríos, y que dicha yglessia 
estava muy adornada de los vasos sagrados y de los Sane- 
tos Óleos. Y luego se prosiguió á vissita de dicho Cura y fá- 
brica, que se acavó el mesmo día veinte y uno de dicho mes 
de Septiembre, declarándolo por buen Cura y muy celoso 
del culto Divino. 

Esta doctrina [tiene] diez leguas de largo y tres de an- 
cho, y los mismos anejos de Cacachara é Ypaveco, y los 
tres trapiches de plata, con oratorios, que se dijo en la ante- 
cedente, que uno y otro es común á dichos Curatos. 

El día veinte y uno se salió de este pueblo para el de 
Hilavi, distsCfite, uno de otro, cinco leguas, donde se llegó el 
mismo día; y se halló por Cura de la doctrina de San Miguel 






ENTJtE EL PERÚ Y BOLIVIA 



261 



á Augustín de Garicano y Gor. Y el día veinte y dos se vi- 
sitó la yglesia que acavava de hazer el dicho Cura, muy 
fuerte y grande y capaz, con sachristía y baptisterio, y que 
avía principiado un retablo para el altar mayor, de famosa 
architectura, y tenía hecha una custodia muy grande, en 
cuyas obras avía gastado todo quanto tenía; y luego se pro- 
siguió la vissita de dicho Cura, contra el qual no resultó 
ningún cargo sino muchas alabanzas, y fué declarado por 
buen Cura; acabándose su vissita el día veinte y tres de di- 
cho mes. 

Esta doctrina tiene de largo siete leguas y de ancho dos. 

El mesmo día veinte y tres se hizo la vissita de la ygle- 
sia de la doctrina de Sancta Bárbara, que tiene en el mesmo 
pueblo dicha yglesia, y otra de la Purificación, donde se hizo 
la vissita, la cual se halló estar decente. Y luego se prosiguió 
á la vissita de los Curas de dicha doctrina, y que lo havían 
sido el Bachiller Don Josseph de Peñalosa, que avía muerto, 
y el Licenciado Fernando de Vargas Machuca, su Coadjutor 
en su achaque, ínter después de su muerte, y el Bachiller 
Don Andrés de Peñaranda Valverde, que lo era actual; y 
fueron declarados todos por buenos Curas; y se cerró la vi- 
sita el mismo día veinte y tres. 

Esta doctrina tiene de largo siete leguas, y por la parte 
más ancha dos y media, tripuladas las feligresías de ambas 
doctrinas. 

En veinte y cinco días del dicho mes se salió de dicho 
pueblo de Hilavi, para el de Juli, distante uno de otro cinco 
leguas, donde se llegó el mesmo día, y se halló ser Curas de 
las quatro doctrinas los reverendos padres Nicolás Ron- 
dón y Francisco de Quiñones, Diego de Volívar Vgalde y 
Phelipe de Albizuri, rreligiossos de la Compañía de Jesús 
por quienes se sirven las dichas doctrinas, que son la de 
San Pedro, la de la Asumpción, la de Santa Cruz, y la de 
San Juan, todas en el mesmo pueblo, con yglesias muy 
grandes, muy aseadas y con muchos y ricos ornamentos, y 
dichos reverendos padres tienen otros rreligiossos para 



Santa Bár- 
bara. 



Juli. 
S. Pedro. 
Sta. Cruz. 
I^a Asump- 
ción. 
S. Juan. 



262 



JUICIO DE LÍMITES 



Pomata. 



Santiago. 
San Martin. 
San Mlgrael. 



Tongruyo. 



Asumpción. 



que les ayuden a la administración de los Santos Sacra- 
mentos, y consta de público y notorio su gran puntualidad 
en ello. 

El dicho pueblo de Juli tiene de largo diez y nueve le- 
guas, y de ancho quatro, y, por las partes de las punas, algo 
más. Tiene quatro anejos y dos asientos de minas: el de 
Arumpampa y Saacata. 

El mesmo día veinte y seis se salió de dicho pueblo para 
el de Pomata, distante uno de otro tres leguas, donde se lle- 
gó el mesmo día, y se halló por Curas á los reverendos pa- 
dres fray Joan González, fray Pedro de Mansilla y fray 
Juan de la Torre Yanguas, rreligiosos del Orden de Predi- 
cadores, que sirven las tres doctrinas deste pueblo, que son: 
la de Santiago, San Martín y San Miguel. Y al día siguiente 
se hizo la vissita de dichas yglessias, y se halló que la de 
Santiago, que es la principal y donde está el santuario de la 
Virgen Santíssima del Rossario de Pomata, estava muy 
adornada, la de San Martín con decencia y la de San Mi- 
guel cayda, y que lo ha estado algunos años; luego se ave- 
riguó que los dichos reverendos padres avían cumplido 
con grande exacción [?] con el oficio de Curas, y se vio la 
cuenta de las fábricas, y se ajustó esta vissita el día veinte 
y ocho de dicho mes de Septiembre. 

Este pueblo tiene más de veinte leguas de largo, y de 
ancho, por donde más, de dos á tres leguas; y por su dis- 
tancia, tiene algunas viceparrochias y capillas para missio- 
nes y la administración de los Santos Sacramentos en dis- 
tintas estancias. 

En veinte y nueve días de dicho mes de Septiembre se 
salió de dicho pueblo para el de Yonguyo, distante uno de 
otro seis leguas, donde se llegó el mesmo día, y se halló por 
Cura de la doctrina de la Asumpción al Licenciado Don 
Francisco de Velasco y León, por promosión del Doctor 
Don Juan Josseph Ramírez Carrasco, y, en el ínterin que se 
dio en propiedad, el Licenciado Juan Pinto del Valle. Y el 
día treinta de dicho mes se hizo la vissita de dicha yglessia 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 



que se halló muy capaz y bien adornada y con toda decen- 
cia; y luego se pasó á la de dichos Curas, que se acavó en 
dos de Octubre con la de la fábrica, declarándolos por bue- 
nos Curas. Tiene de largo esta doctrina seis leguas, y legua 
y media de ancho, y una isla dentro de la laguna, que ten- 
drá once leguas en contorno y legua y media de latitud, y 
otras tres isletas pequeñas, y seis viceparrochias en distin- 
tas estancias para la más pronta administración de los 
Santos Sacramentos. 

El día primero de Octubre se hizo la vissita de la otra 
yglesia y doctrina de la Magdalena, donde se halló por 
Cura al Bachiller Tomás de Mendia, y que la yglesia estava 
capaz, decente y adornada, por ser sanctuario de un Sancto 
Christo de gran devoción. Y luego se passó á la vissita del 
Cura y fábrica, y salió declarado por buen Cura por no 
a ver resultado contra él cargo alguno, dándose fin á la 
vissita en dicho día dos de Octubre. 

Esta doctrina tiene de largo tres leguas y una de an- 
cho; tiene dos pesquerías, y en ellas dos vice parrochias, 
de San Pedro y San Christóval, y seis leguas del pueblo, 
en unas estancias que pertenecen á esta doctrina, otra* 
viceparrochia, de Santa Bárbara. 

El mesmo día dos de Octubre se salió de dicho pueblo^ 
para el de Copacavana, que dista uno de otro dos leguas, 
donde se llegó el mesmo día, y el siguiente se vissitó el sa- 
grario y pila de la yglessia, que es convento del Señor San 
Augustín y sanctuario de la milagrosísima imagen de Nues- 
tra Señora de Copacavana; la qual yglessia, sus adornos y 
demás aparatos para el culto divino es de los mayores del 
Reyno, donde se halló por Cura de esta doctrina al padre 
fray Ignacio Delgadillo, y constó la gran puntualidad en 
la administración de los Sanctos Sacramentos que se tiene 
assí en la parrochia principal como en su anejo de Tiquina, 
donde hay rreligiosos continuamente destinados para ella, 
que sirve de ayudante de Cura. 

Tiene esta doctrina, de largo, seis leguas, y de an- 
cho, dos. 



Mafirdalena. 



Copacavana. 



264 



JUICIO DE LÍMITES 



Cepita. El día tres se dio fin á la vissita de este Curato, y el 

mesmo día se volvió al dicho pueblo de Yunguyo, de donde 
se salió el día quatro para el de Cepita, distante uno de otro 
siete leguas, donde se llegó el mesmo día; y en dicho pue- 
blo ay dos curatos, uno, de Santa Cruz, y San Sebastián, 
con dos yglessias, la una caída y la otra muy desmantelada 
por averse acavado de hazer, que la avía quemado un rayo 
con todos sus ornamentos imágenes y vassos; y de esta doc- 
trina se halló por Cura al Bachiller Don Alonso de Segura 
Davales y Sotomayor. Y el día cinco se hizo la vissita de 
dicha yglessia de Santa Cruz, que se halló en la forma questá 
referida, y luego se prosiguió á la vissita del dicho Cura y 
de las fábricas de dichas dos yglessias, la qual se cerró en 
siete de dicho mes, declarándolo por buen Cura. 

Tiene esta doctrina cinco leguas de largo y quatro de 
ancho, y en la puente del Desaguadero, dos leguas del dicho 
pueblo, una capilla viceparrochia para decir missa á la 
gente que allí reside. 

San Pedro. El día seis se hizo la vissita de la yglesia de San Pedro, 

que es la otra parrochia de este pueblo, donde se halló por 
Cura al Maestro Juan Ortiz Coloma, y que lo avía sido en 
ínterin el Bachiller Don Alonso de Vargas, la qual se halló 
con la decencia necesaria, y luego se prosiguió á la de di- 
chos Curas y fábrica, y que se dio ñn el mesmo día siete de 
Octubre, declarándolos por buenos Curas. 

Esta doctrina tiene veinte leguas de largo y seis de 
ancho y seis viceparrochias á diferentes distancias para la 
más puntual administración de los Sanctos Sacramentos y 
para hazer misiones entre año. 

Y en este pueblo se acavó la vissita de Chucuyto. 

Ouaqui. En ocho de dicho mes de Octubre se salió de dicho pueblo 

para el de Guaqui, seis leguas distante uno de otro, que per- 
tenece á la provincia de Pacaxes, donde se llegó el mesmo 
día, y el siguiente se hizo la vissita de la yglessia que se es- 
ta va cayendo, y lo tocante á sagrario y pila se halló con toda 
decencia. Y luego se prosiguió á la vissita del Cura, que 



ENTBE EL PERÚ Y BOUVIA 265 

se halló serlo el Licenciado Don Andrés de Iriarte y Prado, 
y que lo avía sido, en ínterin, el Licenciado Don Gabriel de 
Barroeta y Guillestegui, que al presente lo es de la de Tia- 
guanaco, y de la fábrica de dicha yglessia, que se acavó á 
diez de dicho mes, declarándolos por buenos Curas. 

Tiene esta doctrina de largo once leguas y seis de 
ancho, dos viceparrochias, una á la otra parte del des- 
aguadero. 

El mesmo día diez de Octubre se salió del dicho pueblo Tiagnonaoo. 
para el de Tiaguanaco, también de la provincia de Pacajes, 
distante uno de otro tres leguas, donde se halló por Cura al 
Licenciado Don Gabriel de Barroeta y Guillestegui, y que 
lo avía sido el Maestro Juan Ortiz Coloma, y, en ínterin, el 
Licenciado Andrés de Villalobos. Y el día siguiente se hizo 
la vissita de yglessia, que es muy grande y fuerte por ser su 
fábrica de piedra y que tenía mucho asseo y adorno para el 
culto divino, y luego se passó á la de dichos Curas y fábrica, 
que se acavó á doce de dicho mes de Octubre, declarándolos 
por buenos Curas. 

Esta doctrina tiene de largo seis leguas y de ancho 
dos. El día doze se salió de este pueblo para el de Laja, 
distante uno de otro, siete leguas; donde se llegó el mes- 
mo día, y por ser el primero que se vissitó, como consta 
de este testimonio, y amenazar ya las aguas, el día treze de 
dicho mes de Octubre se salió del dicho pueblo de Laxa 
para esta dicha ciudad, donde se entró el mesmo día, dando 
fin á la vissita por las doctrinas que quedan expressadas. 

Y el día veinte y uno de dicho mes de Octubre vissitó 
la sancta yglessia cathedral, sus sagrarios y pilas, la re- 
sidencia de los venerables Deán y Cavildo y de moribus 
et vita, que demás de constar de público y notorio su resi- 
dencia al choro y altar, se averiguó por la sumaria serlo, 
y se hallaron los sagrarios con toda decencia y muy ajus- 
tada la cuenta de la fábrica, ornamentos y bienes de la ygle- 
sia; y assimesmo se vissitaron el Bachiller Don Juan de 
Sardalla Junco y el Licenciado Don Santiago Fernández 

T. XI. - 84 



266 



JOTCIO DE LÍMITES 



San Sebas- 



Santa Bár- 
bara. 



Monjafl. 



San Pedro. 



de Valdós, Curas rectores de dicha sancta yglessia, los sa- 
christanes y demás ministros de ella y á todos los clérigos 
que residen en esta ciudad, y todos salieron absueltos por 
no aver resultado contra ellos culpa ni descuido alguno en 
lo que es de su obligación. 

Y el día veinte y tres de dicho mes de Octubre se vissitó 
la parrochia de San Sebastián de las piessas de esta ciudad , 
de donde es Cura el Doctor Don Pedro de Bustamante, y 
á los que avían sido sus ayudantes, y aunque esta yglessia 
tiene poco adorno, se halló estar decente el necessario para 
el culto divino, y el dicho Cura y ayudantes salieron ab- 
sueltos. 

Y el día veinte y siete de dicho mes de Octubre se hizo 
la vissita de la otra parrochia, que es de Sancta Bárbara , 
también de piessas, y al Cura della, el Bachiller Bartholo- 
mé de Machicao y Zarate, que se halló también decente su 
yglessia, aunque es muy pequeña y salió absuelto el dicho 
Cura por no aver resultado contra él cossa alguna. 

El día treinta se vissitó la yglessia del monasterio de 
monjas que es muy pequeña, y á la tarde los bienes de la 
yglessia y las oficinas interiores, y se hizo escrutinio entre 
las religiosas de su proceder en lo spiritual y ecónomo, y á 
todo se dio la providencia que á S. S. I. pareció conve- 
niente. 

Y el día treinta de Noviembre se vissitó la doctrina de 
San Pedro, extramuros de esta ciudad, y al Doctor Don Ge- 
rónimo de Cañizares Ibarra, Canónigo Doctoral desta 
Sancta Yglessia, que fué Cura de dicha doctrina, y á los que 
lo fueron en ínterin, y se halló la yglessia muy adornada y 
con muchas alhajas de plata para el culto divino, que le 
augmentó el dicho Don Gerónimo de Cañizares, haziendo en 
dicha yglessia muchas obras á costa de su propio caudal. 

Y aviándose ajustado las cuentas de fábrica de estas 
doctrinas, se cerró por este año la vissita, para proseguirla 
en los demás curatos que restan de este Obispado, siendo 
Dios servido, este año, passadas las aguas. 



ENTRIS EL PERÚ Y BOLIVIA 267 

Y en todas las doctrinas que se vissitaron se recono- 
cieron las cofradías de las yglessias, sus capellanías, las 
de los clérigos, los quales fueron examinados en latini- 
dad y ceremonias del sacrosanoto sacrificio de la missa, 
y los confesores en letras morales y en lengua aymará; y 
á los que salieron aprobados, se les refrendaron sus licen- 
cias en la forma que se devió, conforme á sus aproba- 
ciones. 

Vissitáronse los testamentos, y se mandaron cumplir 
las mandas forzosas y legados píos ; separóse á los que vi- 
vían en ilícitas amistades, echando á los que más cómo- 
damente se pudo á otras partes, siendo solteros, y siendo 
cassados, se hizieron las amistades con las mugeres y á las 
mugeres con los maridos. 

Todas las quexas de los yndios quedaron satisfechas, 
siendo sobre malos tratamientos de eclesiásticos ó secula- 
res, corrigiendo á los primeros, y previniendo á los segun- 
dos que se daría providencia para que no les hiciesen agra- 
vios, ó que se daría aviso al govierno superior para que lo 
mandasse, y, siendo sobre interés, se les mandó satisfacer. 

Se castigaron idolatrías y hechicerías de yndios con 
penas corporales, y en todas partes se dio providencia para 
el mexor servicio del culto divino y feligresías en la admi- 
nistración de los Santos Sacramentos y de las fábricas .de 
las yglesias; aviendo reconocido que, mediante lo mandado 
en las dos víssitas generales antecedentes, esta va todo muy 
reparado de lo que se había reconocido en ellas por la vi- 
gilancia que S. S. I. tiene en todas las cossas, aviéndome 
mandado llevar las causas de las vissitas passadas para re- 
conocer si se avía cumplido lo mandado en ellas, y las par- 
ticulares, civiles y criminales, que, desde la vissita antece- 
dente del año de ochenta y siete, se avían ofrecido, siendo 
la primer diligencia, en llegando á cada pueblo, poner pre- 
sentes las caussas de visita y demás que pertenecían á él, 
para remediar lo que se pudiera y de viera. 

Y en todas las doctrinas que fué necesario hizo Confir- 



268 JUICIO DB LÍUTTBS 

maoión, sin permitir que los yndios trajesen velas, ofren- 
das ni vendas, como en las demás vissitas, que avía man- 
dado lo mesmo, para que con este alivio viniesen los yndios 
á confirmarse, donde se les dava todo sin llevarles nada ni 
permitir lo diesen. 

Y no se ha dicho en este testimonio la feligressía de cada 
doctrina por averse remitido los padrones de las confessio- 
nes del año pasado de todas las doctrinas de este Obispado 
al excelentísimo Señor Conde de la Monclova, del Consejo 
y Junta de guerra, Virrey, Governador y Capitán General 
de estos ReynoS; por averme mandado el Obispo mi Señor 
dar este testimonio para remitirlo á S. E. 

Y para que de todo lo referido conste, doy el presente, 
que es fecho en la ciudad de Nuestra Señora de la Paz, en 
tres días del mes de Febrero de mil y seiscientos y noventa 
y un años. 

Este testimonio concuerda con el borrador que hize 
por los autos de la vissita de que en él se haze relación para 
el que se remitió al Govierno superior destos Reynos por el 
tiempo de su fecha; y, después, otro á S. M., en su Real 
Consejo y Cámara de Yhdias, por mandado asimesmo de 
S. S. urna., hallándose Obispo de La Paz. Y al pressente, 
por no averse tenido noticia de su rezibo, hallándose ya 
Arzobispo de este Arzobispado de La Plata, me ha vuelto á 
mandar dar dicho testimonio para despacharlo en los ga- 
leones que están en Cartagena, en cuio testimonio doi el 
presente. 

Que es fecho en la ciudad de La Plata en veinte y tres 
días del mes de Maio de mili seiscientos y noventa y seis 
años. 

Bachiller Francisco de Truxillo y Godoy, Secretario, 
Notario mayor. 

Los Escrivanos de el Rey nuestro Señor que aquí sig- 
namos y firmamos, certificamos y damos fee que el Bachi- 






ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 269 

11er Don Francisco de Truxillo y Godoy, Presvítero, es Se- 
cretario de Cámara y Govierno del Ilustrísimo Señor Doc- 
tor Don Juan Queipo de Llano y Valdós, Ar9obispo de este 
Ar9obÍ8pado de los Charcas, y Notario maior de este Ar9o- 
bispado, y á los testimonios y autos, sentencias y decretos 
que ante él han pasado y pasan se les ha dado y da entera 
fee y crédito en juicio y fuera de él. 

Y para que de ello conste, damos la presente en la ciu- 
dad de La Platta, á veinte y tres días del mes de Mayo de 
mili y seiscientos y noventa y seis años. 

Antonio Domínguez, Pedro Gómez de Silva, 

Escribano público y Cavildo. Escrivano de S. M. 

Agustín Gómez, 
Escribano de S. M. 



(Del Arch. de Ind, — EsL 76. — Caj. 4. Leg. 45,) 



APELACIÓN del Cabildo de La Paz sobre 
el acuerdo del virrey del Perú, que 
le ordenaba restituir á los Corre- 
gidores de Sicasica, Pacajes, Orna" 
suyo y Larecaja la jurisdicción de 
diez leguas en contorno. 

Año 1784. 



Llévese á el 
Beal Acuerdo 
por voto con- 
sultivo. Lima, 
16 de Febrero 
de 1786. 



Apelación 

Yn nomine Dei. Amén. 

En la ciudad de Nuestra Señora de La Paz, á dies y 
siete de Nobiembre de mil setecientos treinta y quatro 
años, los Señores del Ilustre Cavildo, Consejo, Justicia y 
Regimiento desta dicha ciudad, á saver: el General Don 
Diego Quint y Viaño, Corregidor y Justicia Mayor; el 
Maestre de Campo Don Francisco Antonio Guerrero de 
Toro, el Maestre de Campo Don Gerónimo de Ortega, Al- 
caldes ordinarios; Don Gerónimo de Vgalde, Alguazil Ma- 
yor; el Veintequatro Don Nicolás de Salazar, Regidor 
Decano; Don Nicolás de Vera Villa Visensio, Fiel Execu- 
tor, el Veintequatro Don Joseph Ponse de León, Procura- 
dor General, y el Veintequatro Don Mavrisio Morillo, Re- 
gidores y Capitulares, se juntaron en la Sala Capitular de 
su Ayuntamiento á son de campana, tañido según lo an 
de vso y costumbre, para tratar y conferir cosas tocantes 
al servicio de Dios Nuestro Señor y buen Gobierno desta 
república, y acordaron lo siguiente: 

En este Cavildo hizo saver Don Luis Antonio de Fo* 
ronda, vn despacho del Superior Govierno, su fecha á dies 



ENTBB EL PERÚ Y SOLIVIA 271 

de Octubre deste presente año, en que manda S. E. se 
restituía á los Corregidores de las quatro probincias, Sica- 
sica, Pacajes, Omasuyo y Larecaja, la jurisdicción de 
las dies leguas en contorno en que se ballava en poseción 
ésta por Real Cédula de S. M. y repetidos despachos del 
Superior Govierno, por aberse resuelto en el Real Acuerdo 
de Justicia de la ciudad de Los Reyes, por boto consul- 
tibo [roto] sinco de Octubre de dicho año, mandando en 
dicho avto se ponga perpetuo silensio por parte deste Ca- 
vildo, Justicia y Regidores de las dichas dies leguas, nom- 
brando para ella al dicho Don Luis de Foronda, y que se 
asiente dicho despacho en los libros de Probisiones de este 
Cavildo, y que el Escrivano remita sertificasión á dicha 
Real Audiencia de aberse sentado en dichos libros. 

Y todos los dichos Señores obedesieron el dicho despa- 
cho con el respecto y acatamiento devido, como á despacho 
del Superior Govierno, y que se siente en los libros de Pro- 
visiones como S. E. lo mandó, y que apelaban y apelaron 
ante el Rey nuestro Señor y en su Real Consejo de las 
Yndias para representar á S. M. la razón y justicia que 
asiste á esta ciudad sobre el pribilegio de las dichas dies 
leguas, que S. M. se sirvió de conferirle, aprobando y con- 
firmando por dicho Superior Govierno, por cuia razón se 
hallava en poseción esta ciudad de dichas dies leguas en 
contorno de su jurisdisión. 

Y mandaron que el presente Escrivano remita á dicho 
Real Acuerdo de Justicia testimonio del obedesimiento del 
dicho despacho del Real y Superior Gobierno destos Rey- 
nos, con inserción deste Cavildo, para que conste á S. A. 
el devido cumplimiento y la apelasión ynterpuesta para el 
dicho Real Consejo de Yndias. 

Con lo qúal se acabó este Cavildo. Y lo firmaron dichos 
Señores. = Don Diego Quint y Viaño. = Don Fbancisco 
Antonio Güerheeo de Toro. = Don Gerónimo de Ortega 
¥ Mendosa. = Don Gerónimo de Vgalde y Manssana. = 
Don Nicolás de Salasar y Solís. = Don Nicolás de Vera 



272 JUICIO DE LÍMITES 

Villa Visknsio. = Don Joseph Ponse de León. = Don 
Matbisio Mobillo [roto] Cavallebo. = Ante mi, Joseph 
Bernardo de Stdoeta, Escrivano del Bey nuestro Señor. 
Público y Cavildo. 

Así consta y párese del Libro de Cavildo que al pre- 
sente corre aquí; en lo necesario me remito. 

Asimesmo certifico que el dicho despacho del Superior 
Qovierno queda copiado en los libros de Prouisiones deste 
Cavildo. De mandato de dicho Superior Gouierno y de S. A. 
doy el presente en la dicha ciudad de La Paz, en primero 
de Diciembre de mili setesientos treinta y quatro aflos; 
siendo testigos Antonio Vásquez, Procurador de causas, 
y Joseph de Arana, presentes. Y en fee dello lo signo y 
ñrmo en testimonio de verdad. 

Bebnabdo Suloeta, 

Eiorivano d«l Bey, nuMtro Señor, P&bUoo y CaTÜdo 

(Al dorso: «Este testimonio, que bino sin carta y cu- 
bierta para esta Real Audiencia, se eleuó al Superior Go* 
vierno donde se resoluió sobre esta materia.» Hay cuatro 
rúbricas. = «Pro vey do lo desuso decrettado y rubricado 
por los Señores Presidente y Oydores de esta Real Audien- 
cia, en los Reies en sinco de Febrero de mili settesientos 
treynta y sinco a^ños. = Francisco de Escobar y Mendosa*.) 



Acuerdo 

En la ciudad de Los Reyes en cinco de Octubre de mil 
setecientos y treinta y quatro años, estando en Acuerdo 
Real de Justicia el excelentísimo Señor Marqués de Castel- 
fuerte. Virrey, Governador y Capitán General destos Rey- 
nos y provincias del Perú, Tierrafirme y Chile y de los 
reales exércitos de la Corona, y los Señores el Marqués 
de Cassa-Concha, del Orden de Calatrava, Don Alvaro de 
Navia Bolaño y Moscozo, del de Santiago, Don Alvaro 



ENTBE Eli PERÚ Y SOLIVIA 273 

Cavero, Don Alvaro Bernardo de Quirós, el Conde de las 
Torres y Don Gregorio Núñez de Roxas, Presidente y Oy- 
dores de esta Real Audiencia, á que assistió el Señor Don 
Lorenzo Antonio de la Puente, Fiscal de lo civil en ella. 

Se vio, por voto consultivo, la pretensión de la ciudad, 
Cabildo y Corregidor de La Paz sobre que S. E. se sirva 
de aprobar y confirmar la possessión , que á dicha ciudad 
y su Corregidor se le ha dado de diez leguas en contorno 
de jurisdicción, en virtud de la merced hecha por el ex- 
celentísimo Señor Conde del Villar, y de lo mandado por 
el excelentísimo Señor Don Luis de Velazco, y de lo pro- 
veydo por el excelentísimo Señor Marqués de Casteldos- 
rrius, y por la Real Cédula de S. M., su fecha quinze de 
Abril de setecientos y catorze. 

Y visto lo deducido por los Corregidores de las provin- 
cias de Sicasica, Omasuyo, Pacajes y Laricaxa, pidiendo 
que se deniegue la pretensión de dicha ciudad de La Paz 
y se declare no aver tenido derecho de término ni jurisdic- 
ción, y aver sido una merced, amovible ad motum de este 
superior Govierno, la que se concedió, de las referidas diez 
leguas, de que en ningún tiempo ha aprehendido dicha 
ciudad la possessión, y que se debe suspender la referida 
gracia por aver sido supuesta, y aparente la causa que se 
propuso para obtenerla, y que de que se mantenga se si- 
guen gravísimos inconvenientes; como también por aver 
sido los despachos, que ha conseguido dicha ciudad, con el 
vicio de subrepción; que asimesmo intervino en la Real 
Cédula de S. M.; y todo ha sido con la calidad de por aora 
y en el entretanto que otra cosa se manda por este Supe- 
rior Govierno. 

Y visto, últimamente, lo alegado por los Caziques de 
los pueblos comprehendidos en las dichas diez leguas, y lo 
que sobre esta materia informaron por sus cartas á S. E. los 
Curas doctrineros, y lo respondido por el Señor Fiscal á la 
vista que se le dio; y habiendo reconocido que nunca se 
hizo merced al Cabildo y Corregidor de la ciudad de La 

T. XI. — 35 



274 JUICIO DE límites 

Paz de diez leguas de jurisdicción, sino es con la calidad 
de que durasse por el tiempo de la voluntad de este Go- 
vierno Superior. Y conociéndose, al mesmo tiempo, los gra- 
ves inconvenientes que resultarán al buen Govierno, á la 
cobranza de tributos enteros de mitas que se han empezado 
á experimentar por las dilingencias que vienen hechas, y 
por todo lo que representan los Corregidores, vezinos, en 
sus escritos de foxas 43 y foxas 319, pareció: que, siendo 
S. E. servido, podrá declarar que la ciudad y Corregidor 
de La Paz, no debe tener jurisdicción alguna civil ni cri- 
minal en las diez leguas en contorno; y en lo que fueren 
contrarias las resoluciones antecedentes, se revocan, y se 
imponga perpetuo silencio á la dicha ciudad de La Paz, y 
se assiente en los libros de su Cabildo este despacho, y 
enbíe el Escribano de Cabildo testimonio de ello á la Se- 
cretaría de S. E., pena de quinientos pesos. 

Y S. E. se conformó con este parecer, y lo rubricó con 
dichos Señores. 



(Del Arch. de Limites del Perú.) 



PEQUEÑO expediente visto en el Con- 
sejo de indias, relativo al nombra- 
miento hecho por el Virrey del 
Perú, Conde de Superunda, en fa- 
vor del Corregidor de Quispican- 
chis. Marqués de Casajara, como 
Gobernador de los indios Andes de 
esa provincia, de los valles de Mar- 
capata, Cuchoa y cerro Camanti. 

Años 1754-1755. 



Don Joseph Antonio Manso de Velasco, Cavallero del 
Orden de Santiago, Conde de Superunda, de el Consejo 
de S. M., gentilhombre de su Real Cámara con entrada, 
Theniente General de sus Reales Exórcitos, Virrey, Go- 
vernador y Capitán General de estos Reynos, provincias 
de el Perú y Chile, &. 

Por quanto Don Joseph Gallegos, vezino de la ciudad 
de el Cuzco, por sí y en nombre de los demás interesados 
de la compañía celebrada para travajar el mineral de oro 
de el cerro de Camanti, sus vertientes y ríos, que están en 
los Andes de la provincia de Quispicanche, me presenta- 
ron, en este Superior Govierno un memorial sobre este 
asumpto, que su tenor á la letra es como se sigue: 

Excelentísimo Señor: Don Joseph Gallegos, vecino de Memorial, 
la ciudad de el Cuzco, y los demás interesados de la com- 
pañía celebrada para travajar el mineral de oro de el 



276 JUICIO DE LÍMITES 

cerro de Camanti, sus vertientes y ríos que están en los 
Andes de la provincia de Quispicanche, puestos á los pies 
de V. E. con su mayor rendimiento, dizen: 

Que a costa de muchos miles que llevan gastados, se 
hallan para dar principio á las labas de las fuellas forma- 
das en el caño que al presente tienen establecido, para lo 
que ha sido necesario el quantioso gasto de fabricar una 
acequia de dos leguas de distancia, trayéndola de tierra de 
ynfieles, manteniendo jente armada, que resguardase los 
travajadores, y un castillo en que asegurarse y defenderse 
de las imbasiones que pudiesen yntentar; con lo que han 
conseguido, después de dos años de travajo y gasto, tener 
asegurada la frontera y corriente la labor á que destinaron 
la compañía que hicieron, de que esperan ha de lograr la 
Real Hacienda muchos adelantamientos en los quintos, y 
el común el vien de los productos de esta empresa. 

Y siendo el fin de ella, que se halla de conseguir con 
quietud, embarasando alborotos que perturban regular- 
mente esta especie de minerales, ocurren á V. E. para que 
se sirva nombrar un Juez particular que ampare á los supli- 
cantes en las providencias justas que le pidieren, y que sea 
independiente de el Corregidor de la provincia; pues aun- 
que Don Antonio Mendive, el que lo es al presente, a fa- 
vorecido dicha empresa ausiliándola como se ha podido, 
recelan los suplicantes no lo hagan los que le sucedieren 
por aplicarse á sus particulares yntereses ó sus ministros, 
á respecto de la distancia en que se halla dicho zerro de 
Camanti de el pueblo en que tienen la residencia los Co- 
rregidores, que pasan de cinquenta leguas. 

Este nombramiento de Juez, en paraje tan retirado, se 
ha tenido siempre como preciso, y le ha havido con el tí- 
tulo de Capitán de Guerra, con jurisdición civil y crimi- 
nal, como le tuvo Don Miguel Cano, hasta que falleció, 
aora quatro años; comprehendiendo , desde las doctrinas 
de Catea y Marcapata, que son las que dan el frente á los 
Andes, sin que hubiese para ello el motivo que al presente 
ni tau avanzada ynternación. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 277 

Da más lugar á este recurso el que siendo los suplican- 
tes los que costean la jente de armas que ampara el tra- 
vajo, y defiende el castillo que tienen formado en la falda 
de dicho cerro de Camanti, son acreedores a tener un jefe 
particular con toda la jurisdición necesaria para la de- 
fensa, y que atienda los recursos que se le hicieren, liber- 
tándolos de la penalidad de ynterponerlos ante los Corre- 
gidores que pueden moverse de la codicia, y no todos 
tendrán la franqueza que el presente, que si él continuara 
en la provincia, omitieran los suplicantes este pedimento 
por la satisfacción que tienen de su persona. 

En cuios términos, siendo justificado el motivo que 
llevan expuesto, se ha de servir la dignación de V. E. de 
concederles un Juez, como &overnador de aquella fron- 
tera ó Capitán á guerra, como lo fué el dicho Don Miguel 
Cano, con la jurisdición civil y criminal que se le concedió, 
comprehendiendo las doctrinas de Catea y Marcapata y 
Valle de Cuchoa, que es el que da nombre á dichos Andes, 
para que teniendo los suplicantes persona separada de los 
Corregidores que les atienda y defienda, puedan no des- 
mayar en el travajo de aquel mineral, y antes sí, aumen- 
tarlo para el vien universal de la Real Hacienda. Por tanto: 

A V. E. piden y suplican que en atención á lo que lle- 
van referido, se sirva de conceder la gracia de nombrar 
Grovernador y Capitán á guerra de las dichas doctrinas de 
Catea, Marcapata y Valle de Cuchoa, con la jurisdicción 
civil y criminal que siempre se les ha dado y concedió á 
dicho Don Miguel Cano, como lo esperan de la grandeza 
de V. E. = Don Joseph Gallegos. = Don Joseph Gonzá- 
lez PlMENTEL. = D0N MlGUEL DE TORREJÓN. =D0CT0B DON 

Thomás Legaros. = Don Jüachín de Elamo y Züñiga. 

Y por decreto que provey, en primero de Marzo de este 
presente año, mandó que el Corregidor de la referida pro- 
vincia de Quispicanchi me ynformase sobre su contenido; 
y en su execución y cumplimiento el dicho Corregidor me 



27R JinCIO DE LÍMITES 

hizo cierto ynforme, que su tenor á la letra es como se 
sigue : 

Informe. Exelentísimo Señor. = En decreto de primero de Marzo 

de este presente año, provehido al memorial de Don Jo- 
seph Gallegos y los demás interesados de la compañía ce- 
lebrada para travajar en el mineral de oro del cerro de 
Camanti, en los Andes de la provincia de Quispicanchi, me 
manda V. E. ynforme cerca de la pretensión de dichos yn- 
teresados, en que piden se les nombre por V. E. un Juez 
particular que les ampare en las providencias de justicia 
que se les ofrecieren, en dicho cerro de Camanti, por la 
distancia que ay desde donde havitan los Corregidores de 
dicha provincia, con jurisdición civil y criminal, como la 
tuvo Don Miguel Cano de Herrera, hasta que falleció, que 
habrá poco más de quatro años, comprehendiéndose las 
doctrinas de Catea y Marcapata con su valle de Cuchoa, 
que son las que dan el frente á los Andes de dicha provin- 
cia y á los yndios infieles que llaman Chunches. 

Y lo que sobre este asumpto puedo ynformar á V. E. 
es que, desde tiempo ynmemorial, a estado en uso y cos- 
tumbre que en los Andes de dicha provincia haya una 
persona distinguida con título de ese superior Govierno, 
de Governador y Capitán á guerra, como lo fué dicho 
Don Miguel Cano hasta su fallecimiento, así por la distan- 
cia que ay de donde havitan los Corregidores á dichos 
Andes, como para el opósito de las bárvaras y velicosas 
naciones de los yndios infieles, respecto de no ser posible 
que Corregidor alguno pueda auxiliar en todas las ocasio- 
nes que han salido y salieren á estilizar á los yndios que 
travajan en los locales antes de este acertado reparo; pues 
desde que falleció dicho Don Miguel Cano, se insolen- 
taron mucho más por no haver havido persona que qui- 
siese asistir en dicho valle sin el título que obtuvo el 
suso mencionado, por más providencias de Justicia que se 
han dado, hasta que llegó el caso de haverse formado la 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 



279 



compañía para el travajo de el mineral de Camanti, y al 
mismo tiempo lográndose fabricar un castillo, y tener en 
él jente equiparada de armas y municiones, á costa de di- 
cha compañía; havióndose conseguido por este medio con- 
tener las sangrientas yrrupciones, ostilidades que hacían 
en los yndios de las haciendas de coca dichos infieles, lo 
que tengo experimentado desde mi yngreso, sin que las fa- 
cultades de el Corregidor sean capaces de alcanzar á dar 
promptos reparos por la distancia y peligros de los cami- 
nos, y será muy propio de la justificación de V. E. el que 
se sirva de nombrar persona que les auxilie, así á las per- 
sonas de la expresada compañía como á los soldados que 
mantienen á su costa, é yndios del travajo, en la forma que 
pide en su memorial, para que se pueda con más facilidad 
contener la insolencia de dichos infieles, y se mantenga la 
empresa principiada y la jente del travajo en paz y justi- 
cia, pues de ella puede resultar mucha utilidad á S. M. y 
á la causa pública. 

Es quanto se me ofrece informar á V. E., sobre que de- 
terminará lo que fuere de su superior agrado. 

Cuzco y Abril seis de mil setecientos cincuenta y qua- 
tro. = El mabqués de Casaxara. = Ante mí, Thomán de 
Cárdenas, Escrivano de S. M. y provincia. 



De cuias diligencias me hizo presentación el referido 
Don Joseph Gallegos, con un memorial, que su tenor, res- 
puesta del Señor Fiscal á la vista que le di, y lo última- 
mente decretado, con parecer de el Señor Doctor Don 
Francisco de Herboso, Abogado de esta Real Audiencia, 
Dignidad Maestre escuela de esta santa yglesia metropoli- 
tana de esta ciudad de Lima, mi Asesor General, y de la 
certificación y declaración de el Señor Juez privativo de 
el Real derecho de la media annata, es como se sigue: 



Prosigne. 



Exelentísimo Señor: Don Joseph Gallegos y demás in- Memoria, 
teresados en la compañía celebrada para travajar el mi- 



280 JUICIO DE LÍMITES 

neral de oro de el cerro de Camanti, sus bertientes y ríos, 
sito en la provincia de Quispicanche, puestos á los pies de 
V. E., dicen: 

Que por el adjunto memorial suplicaron á V. E. se sir- 
viese de nombrar un Governador y Capitán á guerra, de 
los lugares que en él se previenen, en la misma forma que 
se le dio á Don Miguel Cano de Herrera para que desem- 
barazado de otra ocupación, atendiese sólo á auxiliar á los 
suplicantes en una empresa en que han de consumir cre- 
cido caudal, con sólo la esperanza de lograr alguna rri- 
queza que le sirva de provecho, y á la causa pública; á 
que V. E. se sirvió de mandar informase el Corregidor de 
dicha provincia Marqués de Casajara, quien contesta este 
hecho asegurando que el referido Don Miguel exerció el 
citado cargo. 

Y siendo preciso para aliento de los suplicantes, aya 
quien subrrogue este lugar, enterados de las particulares 
calidades que concurren en dicho Corregidor y de su ynte- 
ligencia y conocimiento de la provincia, y de su respeto, 
ocurren á la justificación de V. E. para que se sirva de 
nombrarle por tal Grovernador y Capitán á guerra, con las 
mismas facidtades que sirvió este cargo el referido Don 
Miguel. 

En cuia atención, á V. E. piden y suplican haia por 
presentado dicho expediente y se sirva de nombrar al di- 
cho Marqués de Casajara, actual Corregidor de Quispican- 
chi, por Grovernador y Capitán á guerra de dichos distri- 
tos, con las mismas facultades que se han apuntado, que 
en ello recivirán merced de la grandeza de V. E. 

Bespuesta. Exelentísimo Señor: = El Fiscal en vista de la repre- 

sentación de Don Joseph Gallegos y demás ynteresados de 
la compañía celebrada para travajar el mineral de oro 
de el cerro de Camanti, sus bertientes y ríos, que están en 
los Andes de la provincia de Quispicanchi, y de lo que so- 
bre el asumpto ha ynformado el Corregidor de ella, dice: 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 



281 



Que constando por dicho informe la necesidad y utili- 
dad de nombrar persona que en aquel distrito atienda no 
sólo á contener las yrrupciones de los yndios infieles, sino 
también al fomento de la compañía que se expresa, hayi- 
litando con sus providencias el travajo de minas, en que 
reporta S. M. el ynterés, y la causa pública conocido ve- 
neficio, será muy conveniente el que siendo V. E. servido, 
nombre por Governador y Capitán á guerra de aquella 
frontera al Marqués de Casajara, en la misma conformidad 
que exerció este empleo Don Miguel Cano de Herrera, con 
las facultades que piden los suplicantes y expresa el Co- 
rregidor en su informe, ó lo que á Y. E. pareciere más 
conveniente. 

Lima y Mayo diez y ocho de mil setecientos cincuenta 
y quatro. = Doctor Loboüela. 



Lima y Mayo veinte y nueve de mil setecientos cin- 
cuenta y quatro. En atención á lo que representan los su- 
plicantes y dice el Señor Fiscal, se nombra al Marqués de 
Casajara por Q-overnador y Capitán á guerra de la fron- 
tera que se refiere, en la misma forma que lo fué Don Mi- 
guel Cano de Herrera, de que se librará el titulo corres- 
pondiente. = Hesles. 



Decreto. 



S. E. por decreto de veinte y nueve de Mayo de este 
año, ha sido servido de nombrar al Marqués de Casajara 
por Grovemador y Capitán á guerra de las fronteras de los 
yndios infieles que están en los Andes de la provincia de 
Quispicanchi, y ha mandado que se le dé el despacho de 
tal Governador y Capitán á guerra que en estos casos se 
acostumbra. Lima y Junio dos de mil setecientos cincuenta 
y quatro. =: Arévalo. 



Certifica ción. 



En atención á que el empleo que se menciona se ha de 
servir en fronteras que se reputan de guerra viva, por ser 
de ynfieles, que están en los Andes de la provincia de Quis- 



Dedaración. 



282 JUICIO DE límites 

picanchi, se declara no deber cosa alguna al derecho de la 
media annata, y se tomará la razón en la Contaduría ge- 
neral de este derecho. Lima, cinco de Junio de mil setecien- 
tos cinquenta y quatro. = Heba.r. 

En cuia conformidad, y en atención á la representa- 
Dsoisión. ción que en el memorial suso yncorporado me ha hecho 

Don Joseph Gallegos, vecino de la ciudad del Cuzco, y de- 
más ynteresados de la compaflia celebrada para travajar 
el mineral de oro de el cerro de Camanti, sus vertientes y 
ríos, de los Andes de la provincia de Quispicanchi, y á lo 
que expresa en su ynforme el Marqués de Casa jara, Corre- 
gidor de dicha provincia, y pide en su respuesta el Señor 
Fiscal á la vista que le di, que asimismo uno y otro va 
ynserto; 

Doy la presente, por la qual nombró al Marqués de 
Casajara por Governador y Capitán á guerra de la fron- 
tera de infieles de los Andes de dicha provincia y Justicia 
Mayor de las doctrinas de Catea y Marcapata, valle de 
Cuchoa y cerro de Camanti, sus vir tientes, ríos y chacras 
de cocal que lo componen, con la misma jurisdición y fa- 
cultades que lo obtuvo Don Miguel Cano de Herrera, y con 
hinivisión de los Corregidores de las provincias ynmedia- 
tas, para que, como tal Governador y Capitán á guerra, y 
confiando de su valor y celo al real servicio, concurra y 
asista á la defensa y mantención de el fuerte que aquí se 
expresa, manteniendo la jente armada que la referida com- 
pañía de dicho cerro de Camanti considerare por conve- 
niente para ynbadir las ostilidades y acometimientos que 
hicieren los dichos yndios infieles; para que por este medio 
pueda con seguridad travajar la dicha compañía el referido 
mineral de oro de el cerro de Camanti, sus vertientes y 
ríos, por el conocido veneficio que de esto ha de resultar 
á la Real Hacienda, en la paga de Reales derechos, y bien 
público. 

En cuia consequencia el referido Marqués de Casajara 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 283 

dará las más promptas y eficaces providencias que como 
tal Governador y Capitán á guerra le tocan y pertenecen 
dar para la manutención y seguridad de dicho fuerte y 
buen arreglamiento de la gente armada que se mantuviere 
en el referido paraje, y todas las demás órdenes, y provi- 
dencias que viere y considerare son necesarias á este fin; 
sin que so las embarazo en manera alguna los Corregido- 
res, Thenientes Generales ú otras qualesquiera Justicias 
que en adelante fueren de la dicha provincia de Quispican- 
chi, ni se las embarazo asimismo los Corregidores circun- 
vecinos. Y que la jente que á este fin se mantuviere para 
la defensa y custodia de dichas bertientes estén sólo á las 
órdenes y mando del referido Marqués de Casajara, á quie-- 
nes mando le obedezcan, respeten y acaten, como á su Go- 
vernador y Capitán á guerra y Cavo Superior, ymponién- 
doles á los ynobedientes las penas que le coi:responden, 
según leies de milicia; y que como á tal se le guarden y 
hagan guardar todas las honras, gracias, mercedes, fran- 
quezas, libertades é ynmunidades, que como á tal le tocan 
y pertenecen, todo bien y cumplidamente, sin que se le 
falte en cosa alguna, y que en virtud de este mi nombra- 
miento y título en forma que le doy, pueda usar y use de 
la insignia que le corresponde. 

Que es dado en Los Beies, en diez y siete días del mes 
de Junio de mil setecientos cincuenta y quatro años. 

El Conde de Süpeeunda. 

Por mandado de S E. = Don Joseph de Agüero, The- 
niente del Mayor de Govierno. 

Concuerda con el título original, de donde se sacó este 
traslado, que para este efecto exivió ante mí el Señor Ge- 
neral Don Antonio Mendive, Marqués de Casajara, Gover- 
nador y Capitán á guerra de las fronteras de infieles de la 
provincia de Quispicanchi, y uno y otro volvió á llevar á 
su poder, á que en lo necessario me remito. Y para que de 



284 JUICIO DE LÍMITES 

ello conste, doy el presente en la gran ciudad del Cuzco 
del Perú, en diez días del mes de Diciembre de mil sete- 
cientos cincuenta y cinco años; siendo testigos, Cayetano 
Dávila, Thomás de Soto y Simón de Miranda, presentes. 
En fee de ello lo signo y firmo, en testimonio de verdad. 
(Hay un signo). = Juan Bauptista Oamarra, Escrivano de 
S, M. público y Cavildo. 

Los Escrivanos que aquí firmamos, damos fee que Juan 
Bauptista Gamarra de quien este testimonio va signado y 
firmado, es tal Escrivano de S. M. público y Cavildo de 
esta gran ciudad del Cuzco del Perú, y á sus semejantes, y 
demás instrumentos y autos que ante él pasan y han pa- 
sado se dan entera fee y crédito, en juicio y fuera de él, por 
ser fiel y legal. Y para que de ello conste donde convenga, 
damos la presente en esta dicha ciudad del Cuzco, en diez 
días de el mes de Diziembre de mil setecientos cinquenta y 
cinco afios. 
Juan Joseph Gamabra, Domingo de Gamabba, 

Eforivano público. Esorivano púbUoo. 

Ambbosio Abias, 

Eiorivano público. 



Señob: 

El Marqués de Casajara, Corregidor de la provincia de 
Quispicanchi en el Reyno del Perú, á los pies de V. M., dice: 

Que ha viéndose presentado al Conde de Superunda, 
Virrey, Governador y Capitán General de él por Don Jo- 
seph Gallegos, vecino de la ciudad del Cuzco, por sí y en 
nombre de los demás interesados de la compañía celebrada 
para travajar el mineral de oro del cerro de Camanti, sus 
vertientes y ríos, que están en los Andes de la provincia 
de Quispicanchi, hallarse para dar principio á las labas de 
las fuellas formadas en el caño que al presente tienen esta- 



ENTBE EL PERÚ Y BOLTVIA 285 

blecido, para lo que han tenido el quantioso gasto de mu- 
chos miles de pesos, y de fabricar una acequia de dos le- 
guas de distancia, traiéndola de tierra de infieles, mante- 
niendo gente armada para el resguardo de los travajadores, 
y un castillo en donde asegurarse y defenderse de las imba- 
siones de éstos, con lo que han conseguido después de dos 
años de travajo y gasto, asegurar la frontera y poner co- 
rriente la labor á que destinaron la compañia que hicieron, 
y de que esperan ha de lograr la Beal Hacienda muchos 
adelantamientos en los quintos, y el común el bien de los 
productos; y que, en esta atención, se sirviese nombrar un 
Juez particular que les amparase en las providencias justas 
que le pidieren, y que fuese independiente del Corregidor 
de la provincia, respecto de distar dicho cerro de Camanti 
del pueblo en que tienen la residencia los Corregidores 
más de 50 leguas, por lo que ha ávido siempre como pre- 
ciso un Juez con el título de Capitán á guerra con jurisdi- 
ción civil y criminal, cuio empleo exerció últimamente 
Don Miguel Cano hasta su fallecimiento que acaeció en el 
año de 752. 

Que havióndose pedido informe de todo por dicho 
Virrey al suplicante, en vista del que hizo nueva ins- 
tancia y proposición de los interesados, y con parecer del 
Fiscal, nombró al suplicante por tal Governador y Capitán 
á guerra de la frontera de infieles de los Andes de dicha 
provincia de Quispicanchi, y Justicia Maior de las doctri- 
nas de Catea y Marcapata, valle de Cuchoa y cerro de Ca- 
manti, sus vertientes, ríos y chacras de cocal que lo com- 
ponen, con la misma jurisdición y facultades que lo obtuvo 
Don Miguel Cano de Herrera, y con inhibición de los Oo- 
rrexidores de las provincias inmediatas; para que como tal 
Governador y Capitán á guerra concurra y asista á la de- 
fensa y manutención del referido fuerte, manteniendo la 
gente armada que la referida compañía de dicho cerro de 
Camanti considerase por combeniente para invadir las 
hostilidades y acometimientos que hicieren los dichos yn- 



286 JUICIO DE liftUTEs 

dios infieles, y para que por este medio puedan con seguri- 
dad travajar el referido mineral de oro del cerro de Ca- 
manti, sus vertientes y ríos, por el conocido beneficio que 
de esto ha de resultar á la Beal Hacienda en la paga de 
Reales derechos y bien público, como todo más latamente 
consta del testimonio que presenta. 

En cuia atención, á Y. M. suplica se sirva mandar se 
le despache su Eeal título y confirmación del nombra- 
miento echo por el mencionado Virrey del Perú, Conde de 
Superunda, de tal Q-overnador y Capitán á guerra de la 
frontera de infieles de los Andes de la provincia de Quis- 
pianchi, con la jurisdición civil y criminal, según y cómo 
lo exerció Don Miguel Cano de Herrera su último pose- 
hedor, comprehendiendo las doctrinas y territorio que se 
expresan en dicho título. En que los suplicantes recivirán 
el singular favor que esperan de la Eeal piedad de Y. M. 

En virtud de poder 

Juan Luenqo. 

(Al dorso del documento: «Consejo de 22 de Noviembre 
de 1756. A el Señor Fiscal». Rúbrica). 

El Fiscal, en vista de este memorial dado á nombre del 
Marqués de Casajara, y supuesto su contenido por el ex- 
tracto de la Secretaría dice: 

Que no se ofrece reparo en el nombramiento que ha he- 
cho el Virrey, y se presenta en testimonio, con insersión 
de los informes y documentos que le justifican, y que su- 
ponen que de tiempo inmemorial ha habido en aquel parage 
una persona nombrada por el Virrey con el título de Q-o- 
vernador y Capitán á guerra de la frontera de yndios in- 
fieles de los Andes, haviendo conferido el Virrey este 
encargo al Marqués de Casajara con la misma jurisdic- 
ción y facultades con que le obtuvo Don Miguel Cano de 
Herrera, que parece murió en el año de 1762. Pero no 
es este oficio de aquellos que necesitan de confirmación, 



BKT&B EL PBBÚ T SOLIVIA 287 

reduciéndose en substancia á una de las comisiones ó en- 
cargos que hacen los Virreyes, usando de sus superiores 
facultades, y que se permiten, concurriendo, como en este 
caso, justas causas que los motiven, sin que por esto se 
deba dar la confirmación que no corresponde, ni tiene 
lugar en empleos de esta clase. Por lo que le parece al 
Fiscal que se debe negar la que se pide. 

Y sobre todo resolverá el Consejo. Madrid y Diciembre 
9 de 1766. (Eúbrica). 

Consejo de 14 de Diziembre de 1766. = «Como lo dice 
el Señor Fiscal» (Rúbrica). 



(Dd Árch. de Ind. — Est, 11, — Caj. 6. — Leg, 34.) 



DOCUMENTOS relativos á una expedi- 
ción hecha, de orden del Virrey 
del Perú y el Corregidor de Quis- 
picanche, al cerro de Camanti y 
rio de Marcapata. 

Años 1775 y 1776. 



Fragmento del testimonio de la causa criminal seguida de oficio á 
D. Juan Antonio Figueroa, y absolución de éste. 

ExcMO. Señor: 

Don Juan Antonio de Figneroa, Sargentto maior de la 
provincia de Chilques y Masques por V. E., natural del 
Reyno de Galicia, puestto á los pies de V. E. por la per- 
sona que tiene su poder, dice: 

Que por reprecenttación que el padre Anttonio Bermu- 
des, expulso de la Compañía, hiso á S. M., manifesttando 
en ella ser savedor de vn venero de oro en los Andes que 
corresponden á la provincia de Quispicanche en el cerro 
de Camanti y rrío de Yanaurco, y por orden de S. M., 
mandó V. E. al Corregidor de dicha, provincia, que lo es 
Don Pedro José Veles, fuesen á rregisttrar dichos lugares. 
Y siendo presiso llevar armas para no aventturar la gentte 
en ttierra que está poblada de yndios ynfieles, hice de mi 
mano dos pedreros con sus cureñas y quince escopettas 
con la pólvora y balas necesarias, todo á mi costta é yn- 
dusttria, más que medianamentte ávil en la facultad de fa- 
bricar esttos pelttrechos; y dejando el travajo de mi ocu- 
pación, fui llevando quinse ombres diesttros en el manejo 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 289 

de armas y vn Capellán, con los víveres correspondieuttes, 
y carruaje, todo á mi costta, sin ha ver pencionado á los 
yndios del pueblo de Marcapatta, última población de 
christtianos, ynttroduje en muías proprias y basttimenttos; 
en lo que gastté cantidad de pesos con el maior gustto por 
ser en servicio de S. M. Y llegado que fui al dicho cerro 
de Camantti lo regesttré y vi que no ofrecía cosa de fun- 
damentto; como asimismo el rrío de Yanaurco, [?] que 
son las aguas que decienden de dicho cerro por la partte 
del Sur. 

Y hauiéndome ymformado de los yndios de la puna, 
porque ttenían notticia que á la partte del Sur, en la ban- 
da del rrío grande, había un río llamado Esrrimaio [sic] y 
que ttenía mucho oro, y conocido riesgo, por ser avitta- 
ción de los yndios cai:ives, luego dispuce ir con mi gentte 
á rregisttrar dicho río; y hauiendo pasado el río gran- 
de, con el agua casi al pesqueso, por un lugar en donde 
su anchura ofrecía menos riesgo, llegamos al dicho rrío 
de Corimaio [sic] que significa en ydioma de yndio, rrío de 
oro, y hallamos que de qualquiera partte que se tomara, 
ó tierra, ó arena, lavándola, se hallavan muchas brisnas 
de oro, mui leves, de muy superior calidad y concide- 
r ación, que los planes de dicho rrío serían depócito de 
oro, más grueso y mayor canttidad, hice alto en vna 
de sus playas, en la que puse trinchera de ramasones y 
puse vn cañón cargado con mettfalla, para el resguar- 
do de la gentte; la que puce en ttravajo, á fin de echar 
el rrío por ottro lado para registtrar sus planes, lo que se 
consiguió á los quattro días de travajo; cuio tiempo llegó 
Don Gabriel Vgartte, con quien fui acompañado y á quien 
dejé el ottro cañón para el resguardo de la gentte de su 
comando, quien se quedó á hacer vn puentte de disformes 
vigas, para pasar, por no haverse attrevido á badear el 
rrío, y luego que llegó donde esttava yo acampado, re- 
gisttramos los planes de dicho rrío, y rreconocimos que el 
oro era superficial, y que en los planes no ttenía nada. 

T. XI.-37 



290 JUICIO DE LÍMITES 

Luego dispuce yrme rrío arriva, con mi gentte, en buena 
orden, dexando vn cañón á dicho Don G-abriel para guardar 
su gentte, que se quedó haciendo barios experimentos; y yo 
llegué rrío arriva, cosa de seis leguas, en las quales pasaría 
descalso, el rrío, más de quinienttas veces. T en las seis le- 
guas, de ninguna partte cojíamos tierra ó arena que no se 
hallase brisnas de oro; y creiendo que serían de algún de- 
rrumbe de las riveras de dicho rrío, hice en quanttos de- 
rrumbes hallé, varios ensaies, y conocí que el oro que trae 
dicho río desciende de la cordillera Real, que disttará cosa 
de veintte leguas de donde yo llegué. Y me volví por ver 
que nececitava más tiempo y más bastimenttos; y asimis- 
mo reconocí que quanto más arriva caminávamos, eran 
maiores las brisnas de oro, y en maior canttidad, aunque 
no para emprender travajo formal; por la poca cuentta 
que tendría lo dexé, y di rasón á dicho Señor Corregidor 
de la diligencia hecha por su orden. Y hauióndole pedido 
el ynforme de estte servicio, no me lo quiere dar diciendo 
que V. E. no respondió á la ynformación que de estta dili- 
gencia se hiso. 

Por todo lo qual, 

A V. E. pido y suplico se digne mandar lo que hallare 
por convenientte, á fin de que en ttodo tiempo constte 
estte servicio, pues en la altta comprehensión de V. E. lle- 
gará alcansar los sumos travajos que padecería en la fra- 
gocidad de las mont tañas, que quasi son ynaccecibles y 
ynpenettrables riscos, por ser de justicia, que espera alcan- 
sar de la poderosa mano de V. E. 

Santiago Christtóval de la Cueva. 

Lima, Diciembre siette de mil settecienttos settentta y 
sinco. Imforme el Corregidor de Quispicanche en virttud 
de estte Decretto que sirva de bastante despacho. = Amat. 
= Pedro Juan Sana, 



ENTBE EL FKBÚ Y BOU VI A 291 

Excelentísimo Señor: En fuersa de lo que V. E. me 
manda por superior decretto de siette de Diciembre del 
año próximo pasado de settecienttos settenta y cinco, 
lo que devo decir es, que por estar sattisfecho de la buena 
conductta del Sargento maior Don Juan Anttonio Figue- 
roa y de su acredittado honor, lo desttiné al cerro de 
Camantti y rrío de Yanavno para que reconociese el 
venero de oro que el padre Antonio Vermudes ymformó 
á S. M. hauía en aquellos lugares, y con prompta obedien- 
cia emprendió su marcha en compañía del Theniente Coro- 
nel Don Gabriel Anttolín de Vgarte; y como sus avenidas 
se ven por lo continuo ynhundadas de yndios ymfieles, dis- 
puso á su costta los peltrechos necesarios para, en caso de 
algún ynsulto manttenerse sobre la defensiva, fundiendo 
dos pedreros con sus cureñas y las demás armas, pólvora y 
munición respecttiva, los víveres correspondienttes para 
quinse hombres que le acompañaron á la empresa, fuera de 
vn sacerdote, que se costteó á expensas del dicho Don Juan 
Antonio; y es evidente que en basttimentos, escopettas y 
ottras prevenciones, errogó alguna cantidad de pesos de 
su peculio, por ceder en servicio del Rey nuestro Señor, 
dando vna cabal prueva de su fiel zelo y amor al Soverano, 
y en las diligencias actuadas, el mayor esclarecimientto de 
su abtittud e ydoneydad para yguales expediciones. 

Que es quantto puedo certtificar é ynformar en el 
asumpto. 

Cusco y Febrero veintte y seis de mil settecienttos 
settentta y seis años. = Pedro José Veles. 

Lima, dies y seis de Abril de mil setecienttos settentta 
y seis. Vistta al Señor Fiscal. = Una rúbrica de S. E. 
= Sáns. 

Exelentísimo Señor: El Fiscal, en vistta de estte ex- 
pedientte, promovido por Don Juan Anttonio Figueroa, 
sobre hacer consttar el servicio que refiere haver hecho. 



292 JUICIO DE LÍMITES 

con su persona y caudal, en la expedición al cerro de Ca- 
mantti y rrío de Yanavno, á efetto de descubrir ciertto 
venero de oro, que se supone ha ver denunciado á S. M. el 
padre Anttonio Bermudes, dice: 

Que dicho servicio se halla comprovado con el ymforme 
que V. E., por decretto de siette de Diciembre próximo, 
pidió al Corregidor de Quispicanche, y evacuó con fecha 
de veintte y seis de Febrero; en cuia yntteligencia y de 
haverse executado dicho servicio por orden ynmediatta y 
á precencia de dicho Corregidor, podrá V. E., siendo ser- 
vido, declararlo por ciertto y consttantte, como pide el yn- 
teresado en los términos que se relaciona en dicho ynfor- 
me; y mandar se le dé la certtificación respecttiva, para 
los fines y efecttos •que le convengan, y que estte expe- 
dientte original, ó su testtimonio, se agregue á el que 
se enuncia hauerse formado y remittido á estte superior 
Oovierno, con las diligencias actuadas sobre dicha expedi- 
ción y descubrimientto, para que ttengan el curso que le 
corresponda según su estado. V. E. resolverá lo que fuere 
de su superior arvittrio. Lima y Abril veintte de mil sette- 
cienttos settentta y seis. = Acevedo. 

Lima y Abril veintte y dos de mil settecienttos settentta 
y seis. 

En conformidad de lo que dice el Señor Fiscal, se le dé 
al suplicantte la certtificación que solicitta para los efect- 
tos que le combengan, y, fecho, poniéndose con los antte- 
cedenttes que refiere, se ttraigan para proveer. = Vna rú- 
brica de S. E. = Sans. 

Concuerda con el expediente original de su conttestto; 
y para que constte, en virttud de lo mandado, doy el pre- 
centte, en Los Reyes en ttreintta de Abril de mil sette- 
cienttos settentta y seis años. = El Marqués de Salinas. 



ENTBB EL PEBÚ Y SOLIVIA 293 

Damos fee que el Marqués de Salinas de quien parece 
firmado estte testtimonio, es Escrivano Maior del oficio de 
la Governación y Guerra de estte Reyno, y á sus semejan- 
ttes siempre se les ha dado y da enttera fee y créditto, 
judicial y extra judicialmente. Fecho en Los Eeyes en dos 
de Mayo de settecienttos settentta y seis. 

Theodoko Ayllón Zalasab, 

Escrivano real. 

Salvado» Jerónimo de Porttalansa, 

Escrivano de provincia. 

Luis Victtoria Medrano, 

Escrivano de S. M. 



(Del Arch, de Simancas.^ Papeles de la Secretaria de 
gíierra. — Leg. 7,//7.j 



OFICIO de D. José Ramos de Figueroa, 
Subdelegado de la Visita y Super- 
intendente de la Real Hacienda del 
Perú, al ministro D. José Gáluez, 
dando noticia de la prisión de Tú- 
pac Amaru y acompañando un 
mapa del Obispado del Cuzco. 

26 de Abril de 1781. 



Excelentísimo Señor: 

Señor: Aunque supongo que el Virrey aprovecharía 
todas las ocasiones que en estos días se presenten para 
participar á V. E. el suceso feliz de la espedición contra 
el iluso Cacique José Gabriel Túpac Amaru, no creo que 
debo yo omitir por mi parte igual paso para precaver con 
estos repetidos avisos las casualidades que suelen retar- 
darlos en todos tiempos y á que hoy están más espuestos 
por la circunstancia de la guerra con ingleses. 

Salieron, pues, por el orden y rumbos convenientes las 
seis columnas en que se dividió nuestro exército, según 
refiere otra carta de oficio número doscientos sesenta y 
siete, y sin embargo de que procuraron los amotinados in- 
comodar el paso siguiéndolo constantemente á las divisio- 
nes que reunió el Inspector Mariscal de Campo Don José 
del Valle, con todo se entró en el país que ocupaban los 
faccionarios del Cacique. Tubo éste la osadía de presen- 
tarse en campaña rasa; y posehido del horror de una opor- 
tuna descarga de la fusilería, fueron desordenados, al pri- 



ENTRE EL PERÚ Y BOLTVIA 295 

mer encuentro, sus infelices escuadrones, escapando su 
malvado gefe al favor de un veloz caballo que no pudo 
alcanzar alguno de los nuestros. 

Pasó precipitadamente un río, cuyo nombre no se da en 
las noticias comunicadas, y cortando el puente para evitar 
que le persiguiesen, fué forzoso buscar un vado para con- 
seguirlo, sin dejarle recobrar de aquel pavor que, aumen- 
tado por el delito, le llevaba indeliberado. Verificóse con 
algún riesgo, y entonces fué arrestado por un tal Santa 
Cruz, Capitán suyo, que con esta acción quiso librar su 
vida, en virtud de la promesa hecha en un edicto que hizo 
publicar y introducir en las provincias el Visitador gene- 
ral, ofreciéndola al que le entregase. 

Su prisión fué en el pueblo de Langui, avisándolo así 
el Ynspector General en carta de seis del corriente, escrita 
desde el campo de la villa -de Tinta. Se le tomaron seis 
cañones, algunos fusiles, una petaca de plata labrada y 
algunas otras cosas de valor. 

Cuando se trataba de esto, iban igualmente felices las 
operaciones de otras columnas, pues al mismo tiempo fué, 
arrestada Micaela Bastidas, muger del Cacique, y dos 
hijos suyos que iban en fuga con Francisco Túpac Amaru, 
tío de José Gabriel, y varios cabezas del motín. Tomá- 
ronse también algunos caudales en moneda de plata la- 
brada y porsión de ropas ó efectos de la tierra con una 
multitud de papeles. 

Todas estas noticias, que he sabido por una carta par- 
ticular del Visitador y por la que he citado del Inspector 
que me fué demostrada por el Virrey, me ha parecido con- 
veniente participarlas á V. E., sin embargo de que ban en 
globo; pero así las he recibido y siempre tendré por sospe- 
chosa ó vulgar toda otra relación mientras que no- se 
comunican las noticias por alguno de los dos mencionados 
gefes. 

También he creído oportuno remitir á V. E. el adjunto 
plan ó mapa de las provincias del Obispado del Cuzco; él 



296 JUIOIO DE LÍMITES 

no será el más perfecto, pero es fiel copia del único que 
corre por el mejor en este Reino, sin embargo de que no 
estando formado por facultativos, es muy prudente el re- 
celo de que sus distancias y proporciones carezcan de toda 
la exactitud geográfica qiie es necesaria para llamarle 
completo; servirá, en fin, para sensibilizar en el modo po- 
sible la idea de nuestras operaciones y las del rebelde en 
aquellas provincias, que considero hoy restablecidas á su 
antiguo orden, y que así como dieron el mal tono para que 
otras imitasen su desconcierto, darán también la señal de 
un tranquilo silencio. 

Si entretanto llegasen á mí otras noticias más circuns- 
tanciadas, cuidaré de participarlas en primera vía, pero 
ahora no podré ni deberé omitir la que últimamente se ha 
tenido de CoUaguas ó Tarapaca, que es lo mismo, porque 
la juzgo interesante y cabe bien en esta carta como conti- 
nuación de su asuuto. 

Sublevados, por imitación, los indios de dicha provin- 
cia, y según se dice algunos también de otras inmediatas, 
y dirigiéndose contra su Gobernador Don Miguel Ernicas, 
pudo el párroco contenerlos, ya con sus amonestaciones 
ya con haberles faltado el motivo ó pretexto, mediante la 
ausencia de aquel Justicia. Sin embargo, pidieron se les en- 
tregasen las armas, y aunque se tomó el temperamento de 
franquearles unas lanzas, reclamaron los fusiles que no 
fueron comprendidos en la entrega; pero habiéndoles 
hecho presente que ellos eran necesarios para defender el 
país, délos ingleses, que se esperaban, cedieron en el em- 
peño, dando por justa la causa. Esto califica que tales mo- 
vimientos no pasan de unos alvorotos populares empren- 
didos por la ignorancia de saberse conducir en sus quejas 
que podemos casi llamar domésticas; pues aun Túpac 
Amaru ha esplicado más de una vez su respeto y venera- 
ción al Soberano y se ha visto exemplar de dejar libre uno 
de los correos mensales que cayó en manos de sus gentes, 
j)or sola la consideración de ser dependiente de una renta 
de S. M. 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 297 

Ya que me entré en este punto, no será fuera del pro- 
pósito participar también á V. E. que Don Ambrosio Hig- 
gins, comandante de La Concepción, en carta particular de 
veinte y siete de Marzo de este año dirigida al Visitatador 
general que reciví y tengo en mi poder, dice lo siguiente: 

«Por esta parte del continente tengo el gusto de poder 
participar á V. S. que en ningún tiempo se han visto estas 
naciones vecinas subordinadas á este mando como en el 
día, no sólo conteniéndose con grande cuidado á no hosti- 
lizar nuestras fronteras con las acostumbradas incursio- 
nes; han acordado auxiliarme, en caso de invasión, de ene- 
migos ingleses, para la defensa común » 

Me he extendido á todo esto por el deseo de que V. E. 
sepa y pueda asegurar á S. M. que, sin embargo de las in- 
quietudes del Cuzco, proyectadas por la ignorancia y sos- 
tenidas por el despecho con que los criminales procuran 
temerosos alargar todo lo posible el plazo de la pena del 
delito, no hay que recelar otras consecuencias, porque 
sobre el punto final que va á poner la prisión de Túpac 
Amaru y su familia, de la cual está ya en el Cuzco el tío y 
un famoso Capitán, se han conservado fieles y tranquilas 
muchas provincias, se han empleado los mismos indios 
contra los amotinados, han sabido ceder estos últimos 
cuando se les ha tratado de resistir á enemigos de la Co- 
rona, y aun los bárbaros y fieros Araucanos reverenciando 
el Augusto nombre del Eey, están dispuestos á unirse á 
sus Reales armas, siempre que ellas deban obrar contra la 
Nación que hoy perturba la Europa, si sus proyectos se 
estienden á estos distantes dominios de S. M. 

Nuestro Señor prospere y guarde á V. E. muchos feli- 
ces años. 

Lima, veinte y seis de Abril de mil setecientos ochenta 
y uno. 

Excelentísimo Señor. José Ramos de Figijeboa. 

Excelentísimo Señor Don José de Oálvez. 



respuesta. 



298 JUICIO DE LÍBOTES 

inut» de Por la carta de Vuestra Merced de veinte y seis de 

Abril de este año, número doscientos setenta y dos, se ha 
enterado el Sey con mucha satisfacción de las noticias 
importantes que comunica relativas á los progresos de la 
espedición contra el rebelde José Gabriel Tiípac Amaro, 
su prisión, la de su muger, hijos y demás aliados suyos 
que se mencionan, y de los otros avisos que da y ha reci- 
bido de lo muy propensos que están los indios del Beino 
de Chile á auxiliar los justos derechos de S. M. contra los 
enemigos de su Corona. 

Dios guarde, &, 

San Lorenzo, quince de Octubre de mil setecientos 
ochenta y uno. 

Señor Don José Ramos de Figueroa, 



(Del Arch, de Ind, — Est. llí, — Caj, 4. —Leg. 16,) 



COPIA certificada de la cuenta de Tri- 
butos y Hospital del Partido de 
Paucartambo. 

Año 1792. 



Cuenta de Tributos 

Cuenta del importe de Tributos y £fospital que deven 
satisfacer los individuos tributarios de los pueblos, aillos, 
haciendas y estancias que comprenden los siete reparti- 
mientos de que se compone el partido de Paucartambo, de 
la Intendencia del Cuzco, según la matrícula últimamente 
practicada en él, por su Subdelegado Don Diego Guerrero 
y el Apoderado Fiscal Don Ventura Roca y Pruna, la qual 
se aprobó por la Junta Superior de Real Hazienda en auto 
de 29 de Agosto del presente año; á concequencia del qual 
se procede á esta liquidación, en la manera siguiente: 

Cabqo pob Tbibütos 
1.^ Repartimiento de Paucartambo 

En el asiento de Paucartambo y aillo de Calle 
se numeraron quarenta y siete indios ori- 
ginarios y forasteros con tierras; de los 
quales, rebaxados 8, dos para Alcaldes, y 
los seis restantes para sirvientes de ygle- 
cia de esta Doctrina, quedan líquidos de 
paga treinta y nueve, que á razón cada 
vno de los siete pesos seis y medio rreales 



800 JUICIO DE LÍMITES 

de su taza, importa lo que deven pagar 
trescientos quatro pesos cinco y medio 
rreales de á 8 al año, que son de los que se 
hablará en toda esta cuenta, formándose 
con separación la respectiva á 

Hospital 304 6 V2 

En dicho asiento se numeraron 
16 forasteros sin tierras, que á 
razón de los 4 pesos 6 rreales 

de su taza, deven pagar. . . 71 2 375 7 V2 

En el aillo Samipampa, diez originarios y 
forasteros con tierras, que, á razón de los 
siete pesos seis y medio rreales de su taza, 
deven satisfacer setenta y ocho pesos y vn 

rreal 78 1 

En el aillo Macaypata, nueve dichos, que al 
propio respecto deven satisfacer setenta 

pesos, dos y medio rreales 70 2 V^ 

En el aillo Mutcahuisa, ocho dichos, que, re- 
gulados por la misma cuota, deven satisfa- 
cer sesenta y dos pesos quatro rreales . . 62 4 
En los de la Soledad, Caimani y Guayna- 
pata, veinte y cinco dichos, que, á razón 
de la misma cuota, deven pagar 195 pesos 

2 V2 rreales 195 2 Va 

En los mismos aillos se numera- 
ron diez forasteros sin tierras, 
que, á razón de los quatro pe- 
sos seis rreales de su taza, de- 
ven pagar quarenta y siete pe- 
sos quatro rreales 47 4 242 6 Vj 

En la hazienda de Parcocalla, cincuenta ori- 
ginarios sin tierras, que, á razón de los 
quatro pesos seis rreales, deven satisfa- 
cer 237 pesos 4 rreales 237 4 

En la estancia de Galgua, diez y siete dichos, 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVTA 301 

que por la misma taza deven pagar 80 pe- 
sos 6 rreales 80 6 

En la hazienda de Payacana, veinte y tres 
dichos, que por la misma taza deven satis- 
facer 109 pesos 2 rreales 109 2 

En la de Ymana se numeraron treinta dichos, 
que, á razón de dicha cuota, deven pagar 
ciento quarenta y dos pesos quatro rreales. 142 4 

En la hazienda de Huaynapata se numeraron 
diez forasteros sin tierras, que, á razón 
cada vno de los quatro pesos seis rreales 
de su taza, de^en pagar 47 pesos 4 rrea- 
les .• . 47 4 

En la de Marcocheu y Sotorani, diez y nueve, 
que al mismo respecto deven satisfacer 90 
pesos 2 rreales 90 2 

En la de Queros, veinte y cinco dichos, que, 
á razón de la dicha taza, deven pagar 118 
pesos 6 rreales 118 6 

En la estancia de Apo y Quico, diez dichos, 
que, á razón de los dichos 4 pesos 6 rreales, 
deven satisfacer 47 pesos 4 rreales ... 47 4 

En la hazienda de Mayomarca, diez y siete, 
que, á razón de los 4 pesos 6 rreales de su 
taza, deven satisfacer 80 pesos 6 rreales . 80 6 

En la de Sisacpata, quince dichos, que, á ra- 
zón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, de- 
ven pagar 71 pesos 2 rreales 71 2 

En la de Vmamarca, seis, que, á razón de 
los 4 pesos 6 rreales de su taza, deven sa- 
tisfacer 28 pesos 4 rreales 28 4 

En la de Cunpata se numeraron diez y siete 
dichos, que, á razón de los 4 pesos 6 rrea- 
les de su taza, deven satisfacer 80 pesos 
6 rreales 80 6 

En la estancia de Quesquay, ocho forasteros 



302 JUICIO DE LÍBflTES 

sin tierras, que, á razón de los 4 pesos 

6 rreales, deven pagar 38 pesos 38 O 

En la de Ycacancha, seis dichos, que, al pro- 
pio respecto, importa lo que deven satisfa- 
cer 28 pesos 4 rreales 28 4 

En la hazienda de Chinchibamba, diez y 
siete dichos, que, á razón de los 4 pesos 
6 rreales, deven pagar 80 pesos 6 rreales . 80 6 

En la de Eunturuntu, trece dichos, que, á 
razón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar 61 pesos 6 rreales .... 61 6 

En la de Pucará, catorce dichos, que, al pro- 
pio respecto, deven satisfacer 66 pesos 
4 rreales 66 4 

En la de Cachupata se numeraron trece fo- 
rasteros sin tierras, que, á razón de los 
4 pesos 6 rreales, deven pagar 61 pesos 
6 rreales 61 6 

En la de Huacaca, diez y nueve, que, á ra- 
zón de los dichos 4 pesos 6 rreales de su 
taza, deven pagar 90 pesos 2 rreales . . 90 2 

En la de Huaicampilla, dos, que, á razón de 
los dichos 4 pesos 6 rreales de su taza, de- 
ven pagar 9 pesos 4 rreales 9 4 

En la de Yspincuni, nueve, que, al respecto 
de los 4 pesos 6 rreales, deven pagar 42 pe- 
sos 6 rreales 42 6 

En la de Huancacocha, diez y nueve dichos, 
que, á razón de la misma taza, deven 
pagar 90 2 

En la de Anobamba y Sotorani, once dichos, 
que, á razón de los 4 pesos 6 rreales de su 
taza, deven pagar B2 2 

En la de Anobamba, quatro ídem, que, regu- 
lados por la misma quota, deven pagar 
19 pesos 19 O 



ENTRE EL TRRÚ Y BOU VI A. 303 

En la de Bayampata, otros quatro dichos, 

que, al propio respecto, deven satisfacer . 19 O 

En la de Mamanopata, diez dichos, que, á 
razón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar 47 pesos 4 rreales .... 47 4 

En la deHuallamuco, siete dichos, que, á razón 

de los 4 pesos 6 rreales, deven satisfacer . 33 2 

En la de Pullucaya, tres dichos, que deven 
satisfacer 14 pesos, 2 rreales regulados por 
la misma taza 14 2 

En la de Sunchubamba, trece dichos, que, á 
razón de los 4 pesos 6 rreales, deven pa- 
gar 61 pesos 6 rreales 61 6 

En la de AguacoUay, quatro dichos, que, al 

mismo respecto, deven satisfacer 19 pesos. 19 O 

En la de Cunpata, otros quatro, que, á razón 
de los dichos 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar otros 19 O 

En la de Hailo, nueve dichos, que, regulados 
por los 4 pesos 6 rreales de su taza, deven 
pagar quarenta y dos pesos seis rreales . 42 6 

En la de Suacpucyo se matricularon quince 
forasteros sin tierras, que, á razón de los 
4 pesos 6 rreales, deven satisfacer ... 71 2 

En la de Quesques, tres dichos, que, á razón 
de los 4 pesos 6 rrealeg.de su taza,. deven 
satisfacer 14 pesos 2 rreales 14 2 

En la de Noccotaca, cinco dichos, que, al mis- 
mo respecto, deven pagar 23 pesos 6 rreales. 23 6 

En la de Cotocota, veinte y siete, que, a ra- 
zón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar 128 pesos 2 rreales .... 128 2 

En la de Masguay, diez y nueve dichos, que, 
á razón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar. 90. pesos 2 rreales .... 902 

En la de Ayre, veinte y quatro, que, á razón 



304 JUICIO DE LÍMITES 

de los 4 pesos y 6 rreales de su taza, deven 

pagar 114 114 O 

En la de Huatocto, doce, que, á razón de los 
4 pesos 6 rreales de su taza, deven pagar 
57 pesos 67 O 

En la de Guallqui, diez y ocho dichos, que, 
á razón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
85 pesos 4 rreales 85 4 

En la de Pichigua, veinte y cinco dichos, 
que, al propio respecto, ciento diez y ocho 
pesos seis rreales 118 6 

En la de Patallacta, doce dichos, que, á ra- 
zón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar 67 pesos 67 O 

En la de Nahuinpucyo, treinta y quatro di- 
chos, que, á razón de los 4 pesos 6 rreales 
de su taza, deven pagar 161 4 

En la de Guallapucyo, diez dichos, que, á 
razón de los 4 pesos 6 rreales de su taza, 
deven pagar 47 4 

En la de ChacUacpuyo, tres dichos, que, á 
razón de los 4 pesos 6 rreales, deven pagar 
14 pesos 2 rreales 14 2 

En la de Pumacagua, otros tres, que, á razón 
de los dichos 4 pesos 6 rreales, deven pa- 
gar otros 14 2 

En la de Laicho, quatro dichos, que deven 

pagar 19 pesos 19 O 

En la de Ayapata, seis forasteros sin tierras, 
que, á razón de los 4 pesos 6 rreales de su 
taza, deven pagar 28 4 

En el ayllo Taray, originarios, con tierras, 
que, á razón de los siete pesos seis y medio 
rreales de su taza, deven pagar cinquenta 
y quatro pesos cinco y medio rreales . . 64 5 Vj 

3.962 3 



1 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 305 



2.^ Repartimiento de Colquepata 

En el aillo Calle y pueblo Colquepata se nu- 
meraron quarenta y cinco indios origina- 
rios y forasteros con tierras, de los quales, 
rebaxados dos para Alcaldes, quedan líqui- 
dos quarenta y tres; los quales, regulados 
por los siete pesos seis y medio rreales que 
tienen de taza todos los originarios con tie- 
rras de este partido, importa trescientos 
treinta y cinco pesos siete y medio rreales. 335 7 V2 

En el aillo Tocahuailla se numeraron seis 
dichos, que deven satisfacer 
46 pesos 7 rreales 46 7 

En el mismo aillo se numeraron 
tres forasteros sin tierras, que, 
á razón de los 4 pesos 6 rreales 
que generalmente pagan todos 
los de esta clase en todo el par- 
tido, deven pagar 14 2 61 1 

En el aillo Aecha, treinta y vn originarios 
con tierras, que, á razón cada vno de los 
siete pesos seis y medio rreales de su taza, 
deven satisfacer doscientos quarenta y dos 
pesos, vno y medio rreales 242 1 Yo 

En el aillo Sonco, treinta y tres dichos, que 

deven satisfacer 267 pesos 6 V2 rreales . . 267 6 V2 

En el de Sispascancha, veinte y tres dichos, 

que deven satisfacer 179 pesos 6 V2 rreales. 179 5 V2 

En el de Micaura, catorce dichos, que deven 

satisfacer ciento nueve pesos tres rreales . 109 3 

En el de Saillapata se numeraron once origi- 
narios con tierras, que deven pagar 86 pe- 
sos siete y medio rreales 86 7 Yg 

En el de Tocra, veinte y nueve dichos, que 



306 JUICIO DE LÍMITES 

deven satisfacer doscientos veinte y seis 
pesos quatro y medio rreales 

En el de Pampacuyo, quarenta y dos dichos, 
que deven pagar 328 pesos 1 rreal . . . 

En el de Cuyo Chico, diez y ocho dichos, que 
deven satisfacer 140 pesos 6 rreales. . . 

En el de Acohuaza, treinta y tres dichos, que 
deven satisfacer 2B7 pesos 6 Vg rreales . . 

En el de Huaranca, veinte y vno dichos, que 
deven pagar 164 pesos Va rreal .... 

En el de Mica y Cotani, doce dichos, que de- 
ven satisfacer 93 pesos 6 rreales .... 

En la hazienda de Horconpucyo, catorce fo- 
rasteros sin tierras, que deven pagar 66 pe- 
sos 4 rreales 

En la de Vmasbamba, catorce dichos, que 
deven satisfacer 66 pesos 4 rreales . . . 

En la de Viscochoni, trece dichos, que deven 
pagar 61 pesos 6 rreales 

En la de CotatocUa, veinte y nueve dichos, 
que deven satisfacer 137 pesos 6 rreales . 

En la de Paucona y sus estaciones, veinte di- 
chos, que deven pagar 95 pesos .... 

En la de San Juan de Buenavista, ocho di- 
chos, que deven satisfacer 38 pesos . . . 



226 4Vj 


328 1 


140 B 


267 6 Va 


164 OV2 


93 6 


66 4 


66 4 


61 6 


137 6 


95 


38 



2.948 4 



3.^ Repartimiento de Ouasac 

En el pueblo de Guasac y aillo Vilcabamba 
se numeraron sesenta y siete originarios, 
con tierras, de los quales, rebaxados dos 
para Alcaldes, quedan líquidos de paga 
sesenta y cinco, los quales deven pagar 
por tributos al año 607 pesos 6 V2 rreales . 607 6 V2 



ENTRE EL PBBÚ Y SOLIVIA 



307 



En el aillo Guancaraní, veinte y quatro di- 
chos, que deven pagar 187 pesos 4 rreales. 

En el de Patallacta, veinte y quatro dichos, 
que deven satisfacer otros 187 pesos 
4 rreales 

En el de Chinchaihuasi, diez dichos, que de- 
ven satisfacer 78 pesos 1 rreal .... 

En la hacienda de Huata, veinte y quatro 
forasteros sin tierras, que deven pagar 
114 pesos 

En la de Churo, trece dichos, que deven sa- 
tisfacer 61 pesos 6 rreales 

En las estancias de Churo y Ninamaroa 
doce, que deven pagar 57 pesos . 

En la hazienda de Huaillapasa, once dichos 
que deven pagar 62 pesos 2 rreales . . 

En la de Huacaicancha, cinco dichos, que 
deven satisfacer 23 pesos 6 rreales . 



187 4 



187 4 


78 1 


114 


61 6 


B7 


62 2 


23 6 



1.269 6 



4,^ Repartimiento de Caicay 

En el pueblo de Caicay se numeraron diez y 
nueve originarios y forasteros con tierras, 
de los quales, rebaxados ocho, dos para 
Alcaldes y seis para sirvientes de esta 
Doctrina, quedan líquidos de paga once, 
que deven satisfacer 86 pesos 7 V2 rreales . 

En el aillo Vtca se numeraron catorce di- 
chos, que deven pagar 109 pesos 3 rreales. 

En el aillo de Atapata se numeraron veinte 
y tres dichos, que deven satisfacer ciento 
setenta y nueve pesos cinco y medio 
rreales 

En el mismo aillo, cinco forasteros sin tie- 
rras, que deven pagar 23 pesos 6 rreales. 



86 7 V2 
109 3 

179 6 V2 
23 6 



308 JUICIO DE LÍMITES 

En el aillo Pumapata se numeraron trece 
originarios con tierras, que deven pagar 
101 pesos 4 V2 rreales 101 4 V2 

En la hazienda de Mollepata, diez y seis fo- 
rasteros sin tierras, que deven satisfacer 
70 pesos 76 O 

En la de Piscohuata, diez y ocho dichos, que 

deven pagar 80 pesos 6 rreales .... 80 6 

En la de Quemia, veinte y cinco dichos, y 

que deven satisfacer 118 pesos 6 rreales. . 118 6 

En la de Sierrabella, siete dichos, que deven 

satisfacer 33 pesos 2 rreales 33 2 

En la de Quisicancha, diez y nueve dichos, 
que deven pagar noventa pesos dos rrea- 
les 90 2 

En la de Huailla, seis dichos, que deven sa- 
tisfacer 28 pesos 4 rreales' 28 4 

927 6 V2 
5.° Repartimiento de Catea 

En el pueblo de Catea se numeraron diez y 
siete indios originarios y forasteros con 
tierras, de los quales, rebaxados ocho, dos 
para Alcaldes y seis para Sirvientes de 
esta Doctrina, los nueve restantes deven 
satisfacer 70 pesos 2 Yj rreales .... 70 2 Vj 

En el aillo Cahuiña, siete dichos, que deven 
satisfacer cinquenta y quatro pesos cinco 
y medio rreales 54 6 V2 

En el aillo CoUamuno y Curi, nueve dichos, 
que deven satisfacer setenta pesos dos y 
medio rreales 70 2 V2 

En dicho aillo, quatro forasteros 
sin tierras, que deven satisfa- 
cer diez y nueve pesos ... 19 89 2 V2 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 309 

En el aillo Cargín, veinte y seis originarios 
con tierras, que deben pagar . 203 1 

En el mismo aillo dos forasteros 
sin tierras, que deben satisfa- 
cer nueve pesos quatro rreales. 9 4 212 5 

En el de Copi, treinta y seis originarios, con 
tierras, que deven pagar 281 pesos 2 rrea- 
les 281 2 

En el mismo aillo, seis forasteros 
sin tierras, que deven pagar 
28 pesos 4 rreales 28 4 309 6 

En el de Huanahuara, once originarios con 
tierras, que deven satisfacer 86 pesos 
7 V2 rreales 86 7 V2 

En dicho aillo, seis forasteros 
con tierras, que deben satis- 
facer 28 pesos 4 rraales ... 28 4 114 3 Va 

En el aillo Carguallo, veinte y dos origina- 
rios con tierras, que deven sa- 
tisfacer 171 7 

En dicho aillo se numeraron ocho 
forasteros sin tierras, que de- 
ven pagar ....... 38 209 7 

En la hazienda de Ansaray y Llachi se nu- 
meraron veinte y siete dichos, que deven 
pagar 128 pesos 2 rreales 128 2 

En la de Chuchapaya, once dichos, que de- 
ven satisfacer cincuenta y dos pesos dos 
rreales 62 2 

En la de Pumaorco, diez y seis dichos, que 

deven pagar 76 pesos 76 O 

En la de Cuyuni, seis dichos, que deven sa- 
tisfacer 28 pesos quatro rreales .... 28 4 

En la hazienda de Quisnisaya se numeraron, 
doce dichos, que deven pagar cinquenta y 
siete pesos 67 O 



310 JUICIO DE LÍiUTES 

En la hacienda de Chinchira, veinte y cinco 
forasteros sin tierras, que deven satisfacer 
118 pesos 6 rreales 

En la de Capana, veinte y cinco dichos, que 
deven satisfacer 118 pesos 6 rreales. . . 

En la estancia de Sumana, veinte y vno, que 
deven pagar noventa y nueve pesos seis 
rreales 

En la de Colla, trece dichos, que deven satis- 
facer 

En la de Andayaque, catorce, que deven sa- 
tisfacer 66 pesos 4 rreales 

En la de Achacalla, quarenta y tres dichos, 
que deven pagar 204 pesos 2 rreales. . 

En la de Ycora, treinta y ocho, que deven 
satisfacer 180 pesos 4 rreales 

En la de Mahuayani, doce dichos, que deven 
pagar cincuenta y siete pesos 

En la de Tayancani, diez y siete, que deven 
satisfacer ochenta pesos seis rreales. . . 

En la hacienda de Querora, nueve dichos, 
que deven pagar 42 pesos 6 rreales . . . 

En la de Paroparo, tres dichos, que deven 
satisfacer 14 pesos 2 rreales 

6\° Repartimiento de Tayabamba 

En el pueblo de Tayabamba y aillo Cedros 
se numeraron diez indios originarios y fo- 
rasteros con tierras, de los quales, rebaja- 
dos ocho, dos para Alcaldes y seis para 
sirvientes de esta doctrina, quedan vti- 
les dos, que deven pagar 16 pesos B rrea- 
les IB 5 

En el mismo pueblo, tres foras- 
teros sin tierras, que deven pa- 
gar catorce pesos dos rreales. 14 2 29 7 



118 6 


118 6 


99 6 


61 6 


66 4 


20á 2 


180 4 


67 


80 6 


42 6 


14 2 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 311 

En la hacienda de Salahuana, once dichos, 
que deven satisfacer 62 pesos 2 rreales . 

En la de CoUpacaca, siete dichos, que deven 
pagar 33 pesos 2 rreales 

En la de Condesuyo, quatro dichos, que de- 
ven pagar 19 pesos 

En la de Collpani, siete dichos, que deven 
satisfacer 33 pesos 2 rreales 

En la de Inquilpara, catorce dichos, que de- 
ven pagar 66 pesos 4 rreales 

En la de Majopata, quince dichos, que deven 
satisfacer 71 pesos 2 rreales 

En la de MecUaypata, diez y siete dichos, 
que deben satisfacer al año 80 pesos 
6 rreales 

En la de Pastopata, quince dichos, que de- 
ven satisfacer al año 71 pesos 2 rreales. . 

En la de Antabamba, siete dichos, que deven 
satisfacer treinta y tres pesos dos rreales. 

En la de Vtcamaroa, ocho dichos, que deven 
satisfacer treinta y ocho pesos 

En la de Sotora, quatro dichos, que deven 
satisfacer diez y nueve pesos 

En la de Puñalada, siete dichos, que deven 
pagar treinta y tres pesos dos rreales . . 

En la de Mandorpuquio, quince dichos, que 
deven pagar setenta y vn pesos dos rreales. 

En la de Acobamba, dos forasteros sin tie- 
rras, que deven satisfacer nueve pesos qua- 
tro rreales 

En la de Chichipaya, ocho dichos que deven 
pagar treinta y ocho pesos 

En la de Chacllabamba, veinte y vno dichos, 
que deven satisfacer 99 pesos 6 rreales. 

En la de Parco, tres dichos, que deven satis- 
facer catorce pesos dos rreales .... 



52 2 


33 2 


19 


33 2 


66 4 


71 2 


80 6 


71 2 


33 2 


38 


19 


33 2 


71 2 


9 4 


38 


99 6 


14 2 



312 JUICIO nm límitis 

En la de Pachamachay, quarenta y cinco di- 
chos, qae deven pagar 213 pesos 6 rreales. 213 6 

En la de Cachuro, diez dichos, qae deven 
satisfacer quarenta y siete pesos qaatro 
rreales 47 -t 

7.° Repartimiento de Amparáez 

En el pueblo de Amparáez se numeraron 
quarenta y nueve yndios originarios y fo- 
rasteros con tierras, de los quales, reba- 
xado vno para Alcalde, quedan vtiles qua- 
renta y ocho, que, á razón cada vno de su 
citada taza, deven satisfacer 375 O 

En el pueblo de Chimor, veinte y quatro di- 
chos, de que, rebaxado vn Alcalde, quedan 
vtiles veinte y tres, que deven pagar 179 
pesos 6 V2 rreales 179 5 V2 

En el aillo Parobamba, diez y nueve dichos, 

que deven satisfacer 148 pesos 3 V2 rreales. 148 3 Vg 

En el de Bonbón, nueve dichos, que deven 

satisfacer 70 pesos 2 Vg rreales .... 70 2 V^ 

Eu la hazienda de Chaguata, doce foraste- 
ros sin tierras, que deven pagar 67 pesos. 67 O 

En la hazienda de Lali, tres forasteros sin 
tierras, que deven satisfacer catorce pesos 
dos rreales 14 2 

En la de Solán, siete dichos, que deven satis- 
facer 33 pesos 2 rreales 33 2 

En la de Pypobamba y Telebán, cinco di- 
chos, que deven pagar 23 pesos 6 rreales. 23 6 

En la de Callanga, cinco dichos, que deven 

satisfacer veinte y tres pesos seis rreales. 23 6 

Importe total de tributos. . . 13.666 6 Vj¡ 



ENTRE El. PERÚ T BOLIVIA 313 

Por manera, que vnido el importe de tributos de los 
siete Repartimientos que comprende el expresado partido 
de Paucartambo, suma trece mil quinientos cinquenta y 
seis pesos, cinco y medio rreales, que se han de recaudar 
anualmente de los contribuyentes de él desde el semestre 
de San Juan del año próximo pasado de 791 inclusive. 
En cuia virtud se pasa á distribuir ó señalar á los intere- 
sados sus respectivas asignftciones, con atención á lo dis- 
puesto en su particular instrucción en la manera siguiente: 

DlSTEIBTTCIÓN 

El Cura de la doctrina de Paucartambo tiene 
de asignación por su synodo, al año, sete- 
cientos ochenta y dos pesos cinco y medio 
rreales; y alcanzando la gruesa de tribu- 
tos á su íntegro pago, se le contribuirá 
dicha cantidad 782 6 V2 

El de la de Caicay, quatrocientos noventa y 
tres pesos seis rreales, por la propria ra- 
zón; los quales se le pagarán por tener 
cavimento en la gruesa de tributos de su 
doctrina 493 6 

El de la de Catea, quinientos quarenta y 
nueve pesos dos rreales, que, por alcanzar 
á su pago, se le contribuirán en cada año. 649 2 

El de la de Challabamba, goza de doscientos 
noventa y vn pesos dos y medio rreales de 
Synodo, los quales se le pagarán en cada 
año, por alcanzar la gruesa de sus corres- 
pondientes tributos 291 2 V2 

Al Subdelegado de dicho Partido se le con- 
tribuirán quinientos cinquenta y nueve 
pesos seis rreales, los mismos que le corres- 
ponden del quatro por ciento de cobranza 
de los trece mil novecientos noventa y dos 

T. XL— 40 



314 JUICIO DB lificmcs 

pesos seis y medio rreales, que importa la 
recaudación annual de los Ramos de Tri- 
butos 7 Hospital, conforme á la asignación 
que goza y le está hecha en la Beal Orde- 
nanza de Intendencias, y á lo preyenido 
en el Capítulo 11 de la 2.* parte de la Ins- 
trucción formada sobre la cobranza de los 
mencionados Bamos, de donde se han de- 
ducido los dichos 659 pesos 2 rreales, se- 
gún lo mandado por la superintendencia 
general de Beal Hazienda en decretos de 
16 de Marzo y 31 de Agosto de 1785. . . 559 6 

Al mismo Subdelegado se le pagarán treinta 
pesos en cada año, que, por autos de la 
Junta Superior de Beal Hazienda de 21 de 
Agosto y 19 de Diciembre de 1787, se le 
mandan avenar para el costo de los portes 
de cartas de oficio 90 O 



Total de pensiones. • . . 2.706 6 

Importan las pensiones que gravan la gruesa de tributos 
del expresado partido de Paucartaxnbo, dos mil setecien- 
tos seis pesos seis rreales; ios quales se distribuyen entre 
los interesados de que se ha hecho mención, según las 
asignaciones que cada uno respectivamente goza. T para 
que puedan conocer los sobrantes que quedan á favor de 
la Beal Hazienda en virtud del cargo y data del referido 
Ramo, se manifiesta en la siguiente 



ENTRE EL PEBÚ Y BOUVIA 31B 



Demostración 



Importa la gruesa de tributos . . . 13.B66 5 V2 
Suman las pensiones 2.706 6 

Sobrante al año á favor de S. M. 10.849 7 V2 

De manera que, deducidas las pensiones del total de la 
gruesa de tributos de este partido de Paucartambo, resul- 
tan líquidos de sobrante al año diez mili ochocientos qua- 
renta y nueve pesos siete y medio rreales; pero se ente- 
rará el total de dicha cantidad en la Real Caja del Cuzco 
desde el semestre de San Juan de 1791, corriendo esta 
Cuenta sin alteración alguna hasta la verificación de otra 
nueva matrícula, cumplido el período que señala el Ar- 
tículo 2.*^ de la vltima instrucción de revisitas, que se ha 
remitido á esta Contaduría general del Ramo para la pun- 
tual observancia de su tenor. 

Cuenta de Hospital 

Contribución que, & más del tributo, deven hacer los tri- 
butarios empadronados en este partido de Paucartambo 
para Hospital, á razón cada vno de rreal y medio al año. 

í.° Repartimiento de Paucartambo 

Los setecientos setenta y vn indios originarios 
y forasteros vtiles del Repartimiento de Pau- 
cartambo, han de pagar ciento quarenta y 
quatro pesos quatro y medio rreales . . , 144 4 V2 

2.° De Colquepata 

Los quatrocientos diez y siete de todas clases 
del dé Colquepata, han de pagar setenta y 
ocho pesos vno y medio rreales 78 1 V2 



316 JUICIO DE iímitbs 



5.** De Ouasac 



Los ciento ochenta y ocho dichos del de 6ua- 
sac, han de satisfacer treinta y cinco pesos 
dos rreales 35 2 

4.° De Caicai 

Los ciento cincuenta y seis del de Caicai, han 

de pagar veinte y nueve pesos dos rreales. . 29 2 

5.^ De Catea 

Los quatrocientos treinta y ocho dichos del de 

Catea, ochenta y dos pesos vn rreal ... 82 1 

6.^ De Chállábcmba 

Los doscientos veinte y cinco dichos del de 
Challabamba, quarenta y dos pesos vno y 
medio rreales 42 1 V? 

7.° De Amparáez 

Los ciento treinta y vno dichos del de Ampa- 
ráez, veinte y quatro pesos quatro y medio 
rreales 24 4 ^/^ 

Importe de Hospital. . . 436 1 



Por manera que, juntas las cantidades que deven satis- 
facer los tributarios de todas clases numerados en los siete 
Repartimientos de que se compone este partido de Paucar- 
tambo, suman quatrocientos treinta y seis pesos vn rreal, 
los quales se han. de satisfacer al Superior ó Mayordomo 



ENTRE EL PEBÚ Y BOUVIA 317 

del Hospital de naturales de la ciudad del Cuzco; cuya 
suma le está aplicada por decretos de este Superior Go- 
vierno, para la curación de los referidos yndios en sus 
enfermedades, corriendo esta liquidación en igualdad 
con la de tributos, desde el semestre de San Juan de 791 
inclusive, sin alteración ni variedad alguna hasta la verifi- 
cación de otra nueva igual diligencia. 

Contaduría General de Tributos de Lima y Septiembre 
catorce de mil setecientos noventa y dos. 

Juan José de Leubo. 

Nota. — Que en oficios de 5 de Mayo vltimo y dos del 
corriente, participan el Señor Presidente del Cuzco y Co- 
misionado de este partido el aumento de veinte y nueve 
tributarios forasteros sin tierras, descubiertos en los valles 
de su comprención; los quales, considerados por los quatro 
pesos siete y medio rreales de su quota annual, importa lo 
que deven satisfacer ciento quarenta y tres pesos vno y 
medio rreales; de que corresponden, los 137 pesos. 6 rrea- 
les á Tributos, y á Hospital 5 pesos 3 % rreales. Cuio 
monto, vnido á los 13.992 pesos 6 V2 rreales que importan 
ambos ramos según la presente Cuenta, hacen ascender su 
total valor á la cantidad de catorce mil ciento treinta y seis 
pesos; de que tocan, al primero 13.694 pesos 3 y V2 rrea- 
les, y al 2.°, 441 pesos 4 V2 rreales; con la prevención de 
que dicho aumento corre desde el semestre de San Juan 
de 1791. = Leubo. 

Es copia de la Cuenta original, librada para dicho par- 
tido en conformidad de la citada Matrícula, la qual se 
nalla á f , del Libro 1.^, donde se sientan las respec- 
tivas á los partidos de la Litendencia del Cuzco. Asi lo 
certifico. 

Lima y Septiembre diez y nueve de mil setecientos no- 
venta y dos años. 

Juan Jph. de Leubo. 



818 



JT7ICIO DK liaaTBS 



Qaeda tomada razón de esta Cuenta en el Tribunal y 
Audiencia Beal de las de Beal Hazienda del Beyno, y con- 
frontada con el extracto que ha de regir la recaudación de 
los Tributos. 

Lima y Noviembre, 7 de 1792. 

El Mabquís de Laba. 



(Del Archivo de Limiles del Perú.) 



COMPENDIO BREVE 

DISCURSOS VARIOS SOBRE DIFERENTES MATERIAS 

Y 

NOTICIAS GEOGRÁFICAS 

COMPRBHBNSIVAS Á BSTB OBISPADO DBL CUZCO 
QUB CLAMAN RBMBDIOS BSPIBITUALB8 

FOBKADO POB 

PABLO JOSÉ OEICAÍN 

Geógrafo ordinario de esta Intendencia, y Porta-gnión, por S. M., del 
Begimiento de Dragones del Partido de Tinta 



Escrito en la villa de AndaguayliUaB del partido de Quiapieanche 
Año de 1790^ 



COMPENDIO breve de discursos varios 
sobre diferentes materias y noti- 
cias geográficas comprehensivas á 
este Obispado del Cuzco, por Pablo 
José Oricaín. 

Año 1790. 



Al limo. Sr. D. Bartolomé Eras del Consejo de S. M., y su dignísimo 
Obispo de esta gran ciudad del Cuzco y su diócesis. 

SeSob: 

No me atrebiera poner en esas aras consagradas tan 
ridículo volumen, si no fuese mediocre en la substancia de 
su contenido. 

Me induce á ello, el que como he profesado la Geogra- 
phía, formo los mapas de este Obispado, y para la perfec- 
ción debida, indago lo mínimo de su situación, el todo de 
su govierno, y lo más material, á fin de que no se me note 
de omizo. 

Por lo que aun, con motibos lebes, y por intereses ni- 
mios, me dirijo á los lugares más remotos de su comprehen- 
ción, por sólo especular, ocularmente, aquellas cosas que 
por noticias barían; de este modo, he logrado formar mis 
planes, con mediana perfección, en quanto á la cituación, 
confines, distancias y cosas que tocan á la ystoria natural; 
pero me quedaban barias cosas, que aunque no eran anexas 
á mis obras, me instimulaban, y assí daba á luz otros exem- 
plares, de govierno, costumbres, etcétera. 

T. XI.— 41 



322 JUICIO DB LÍMITES 

Y aun con todo eso me quedaba cierta aflicción en lo 
interior, al ver tantas nesecidades, que con promtitud se 
podían remediar, y aunque se me proporcionaban ocacio- 
nes para significarlo, mi pusilánime espíritu, me lo im- 
pedía. 

Oy, no sé que impulzo me ha insitado á executarlo; 
¿pero qué impulzo, sino el conocer el talento de V. S. I., 
aquel sólido y recto celo en el santo temor de Dios, cordial 
amor á su rebaño, desinterés de lo temporal, y su consu- 
mada prudencia , en la que, confiado, aunque no compongo 
sombra de caracterisado, pongo en manos de V. S. I. ver- 
dad de layco? 

Si V. S. I., con su alta integridad, conociese ser más 
atentado que realidad que pida remedio, en uno y otro 
caso, suplico guarde el sigilo, castigándome clandestina- 
mente; porque mi obgeto no es adquirir ni indagar alivio 
mío, sino el de muchos centenares, que perecen en el seno 
de la ignorancia; assí viven y assí mueren infinitos corde- 
ros, sin más delito que el aver nacido en páramos * ó haver 
caído en los ciénegos ó médanos, ^ Uebados de su adbersa 
suerte. 

La sencillez de su contenido, con que me explico en este 
compendio, absolverá su prudencia; porque mis precipita- 
dos deseos de tributar á V. S. I. alguna parte de mis dévi- 
les tareas, como signos de omenaxe, á que mi gratitud se 
obliga, no me dieron lugar á reformarlo; pero pongo en el 
crizol de su rectíssima justificación, que le extraerá todos 
sus bicios, quedando yo con el consuelo de haver dedicado 
al más exsimio Mesenas que se ha dado en estos tiempos, á 
cuia protección me azilo, para mi norte, y que el imán de 
su corrección suabe baia ordenando la desarreglada brú- 
jula de mis delirios. 

El mismo autor de sus felicidades, se las continúe á 



Los collailüs. 

Los valles, ó Andes. 



ENTBfi EL. PEBÚ Y SOLIVIA 323 

V. S. I. dilatados años, para alivio de esta diócesis y defen- 
sa de su Religión. Andaguailillas y Diciembre 20 de 1790. 
B. L. P. dé V. S. I. el más mínimo cordero de su re- 
baño. 

Pablo Joseph Obicayn. 



DlSCURZOS QUE COMPBEHENDE 

I. De la cituación, confines y extención del Obis- 
pado. 

II. De los partidos de que se compone, número de su 
vesindario, orfandad de ellos, y motibos por qué. 

III. De las distancias que ay de las capitales de doc- 
trina á sus anexos y límites, y el Govierno espiritual que 
en ellos se exerce. 

IV. De muchas familias de yndios que, con sus ga- 
nados, andan remontados por los confines de los curatos. 

V. De las superticiones, agüeros, y otras sisañas que 
no se han podido destruir. 

VI. Del desorden en las fiestas que se celebran. 
VII. Del estado de la ciudad, y motibos que le atraen 
su miseria. 

VIII. Del partido de Abancay en particular, y exten- 
sión de sus Curatos. 

IX. Del de Urubamba con Vilcabamba. 
X. Del de Calca y Lares. 
XI. Del de Paucartambo y sus Andes. 
XII. Del de Andaguaylas la Chica, (alias) Quispi- 
c anche. 

XIII. Del de Canas y Canches, (alias) Tinta. 

XIV. Del de Chubivilcas y Condesuios del Cuzco. 
XV. Del de Chilques y Mazques, (alias) Paruro. 

XVI. De los Cotabambas. 



324 JUIOIO DE LÍMITES 

XVII. Del de Aymaraes. 
XVIII. Del de Orcosuio ó Lampa. 

XIX. Del de Azángaro. 
XX. Del de Oarabaya y San Juan del Oro. 

XXI. De las castas, govierno y costumbres de los Chun- 
ches ó yndios brabos. 

Introducción 

¿Quién negará que ningún planeta bague insesante en 
la esfera de su carrera, ni menos se ajite y se remueba 
ningún elemento en su región, como igualmente se mueba 
ninguna oja de los bejetales de este globo terráqueo, que 
no sea por la voluntad divina? Y assí, no se me puede nomi- 
nar de adelantado, pues si el autor de la naturaleza no lo 
induxera al ombre, no le era posible á criatura alguna in- 
tentar cosa á bida. Con este seguro, presento esta ridicula 
obrita, como guizo formado de las únicas verzas silbestres 
que se dan en el estéril campo de mi entendimiento rús- 
tico; suplicándoles, que si, por su sencillés no les adapta, 
sin darlo á la censura y usando de prudencia, retiren de su 
presencia, pues sólo lo ofresco á persona que le puede 
aplicar los ingredientes (que depuren los asidos que lo ha- 
cen despreciable), qual es su S. 1., á quien únicamente le 
compete su aprobación, si mi trabajo requieriere, ó su re- 
probación, si diere mérito. 

Por lo que no doy á luz copia alguna, sino sólo éste, en 
que se encierra borrador y original. 

Si me relebo de lo primero, todavía me queda el que 
unos me noten en algunas partes de execibo, y otros en 
otras de omizo, por hallar en él, los primeros, notas que no 
les agraden, y los segundos, por no encontrar las que pre- 
tenden. 

Y visto que me acosan estos dos opuestos estremos, sólo 
les suplico miren la cosa como formada de un sagal, que 
su rustisidad lo releba de la pena, y que, á más de faltarle 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 325 

la instrucción, esta vestido de humana carne, y que ella le 
induse á no ser perfecto (y aunque dice el adagio, que el 
errar es de ombres) es más natural y connexo , en los de 
mi xerarquía. Vale. 

DlSCUBZO I 

De la cituación, confines y extención del Obispado, 

Para la mayor inteligencia, está el Obispado, dividido 
en citerior y ulterior, en el mapa topográphico que ba al fin 
deste Compendio; pero, con todo, espesificaré por extenso. 

Confina por el Oriente, con las naciones de los yndios 
bravos, nombrados Carangues y Somachuanes, y Miciones 
de Apolobamba, cultibadas por los padres de la Orden Se- 
ráfica de la provincia de San Antonio de los Charcas; por 
el Sueste, con el partido de Larecaxa; por el Sur, con el de 
PaucarcoUa ó Puno, ambas del Obispado de La Paz; desde 
este rumbo, al Oeste, con los de Moquegua, Arequipa, Co- 
Uaguas ó Caylloma y Condesuios, del de Arequipa; por el 
Oeste, con el de Parinacochas; por el Norte, con el de An- 
daguaylas la Grande, estos dos del de Guamanga; y por el 
Noreste, con los Andes de Andaguaylas y barias naciones 
de Chunches, que corren hasta el Este. 

Tiene de largo, siento una leguas, que es, desde el río 
de Suches, por donde confina el Curato de Puzi con el de 
Capacheca en Puno, del Obispado de La Paz, hasta el 
puente de Pachachaca, que deslinda el curato de Abancay 
del de Guancarama en Andaguaylas, del Obispado de Gua- 
manga; y á la dirección opuesta, sinquenta leguas, con 
mucha bariedad, siendo desde la cordillera de la costa, 
nombrada Guanzo, que confina con el Obispado de Are- 
quipa, hasta la ceja de la montaña.. 

Es país fragoso, exsepto los partidos de Lampa, 
Azángaro, Tinta, y algo del de Carabaya; por lo demás 
está lleno de cierras altas y nebadas, que forman muchas 



B26 JUIOIO DE LÍMITES 

quebradas, en cuios cortos llanos, y sus faldas, están las 
poblaciones. 

Su terreno produce mucho trigo, mays, sebada, pa- 
pas, frutas de hueso y de montaña, y demás legumbres, 
yerzas, hortalisas y frutos de bailes; abunda el ganado 
mayor, menor, el de la tierra, algún caballar y serduno, 
ay caza quadrúpeda y bolátil. 

Los efectos de comercio, son: la azúcar, coca, baye- 
tas de la tierra, fresadas, galones, bordados, libros de 
oro y de plata batido, algunos curtidos, pellones, pavello- 
nes, lanas de color, grana, alfombras, cumbes, y los frutos 
reducidos, como es el trigo en harinas y las papas en 
chuño; también es parte de comercio el ganado en pie, como 
en sus partes de lanas, cevos, quesos, sesinas y chalonas. 

De sus minerales, se sacan considerables marcos de 
plata y algún oro, de cuios metales están traspasados sus 
cerros, como de los de cobre, plomo, estaño, azogue, cris- 
tal, piedra ymán, salitre, caparrosa y algún azufre, alma- 
gre, pedernal, &*. 

En los Partidos se dará noticia de lo referente á cada 
uno. 

DlSCTTBZO II 

De los Partidos de que se compone^ número de su vecindario, 
orfandad de ellosj y motibos por qué, 

Comprehende catorce Partidos, incluza la jurisdición de 
la ciudad; los demás son: Abancay, Aymaraes, Cotabambas, 
Chumvivilcas, Paruro, Tintas, Andagnaylas la Chica, Pau- 
cartambo, Caxa, Urubamba, Lampa, Azángaro y Cara- 
baya. Estos tres liltimos se nominan del Collado, y se segre- 
garon del Govierno temporal el año de 1776, á 8 de Agosto, 
quando la divición del yirreynato del Perú, en el de Los 
Reyes, y Buenos Ayres; oy están sugetos á la Yntendencia 
de Puno del segundo Virreynato: en todos ellos ay siento 
treinta y tres curatos, de presentación Real, y dos Benefi- 



ENTRE EL PEKÚ Y BOLIVIA 327 

cios. Están fuera de la jurisdición del Diocesano, los de Pa- 
ruro y Pachaconas, que los manejan los religiosos de la 
Merced, y el de Acomayo, por los dominicos. 

Avitan en todo este Obispado setca de ducientas y sin- 
quenta mil almas, de todas edades, castas y sexos, de los 
que la tercia parte son de gente pobre y miserable, y entre 
ésta, los dos tercios, de solemnidad, y, de ellos, las dos par- 
tes de mendigos, entre los que ay muchísimos españoles, 
siendo más duplicados los del sexo femenino, desendientes 
de los primeros conquistadores, pobladores y pasificadores 
de estos Reynos, y aún de los que posteriormente an benido 
á estas Amóricas. 

El motibo para que ayga tanto número de pobres ber- 
gonsantes y de solemnidad, no es otra cosa, en lo substan- 
cial, que la suerte que los atrae á este miserable estado, por 
muchos modos. El primero y principal, porque los antese- 
sores no miraron lo futuro, y para llebar adelante sus ba- 
nidades, después de desperdiciar quanto eredaron de sus 
proxenitores , ocurrieron á asensuar sus fincas, sacando 
cantidades de las religiones, empleándolas en superfluida- 
des y proiectos que no tuvieron efecto; y, assí, quedaron los 
predesesores en la mayor orfandad, de meros administra- 
dores de los sensuatarios, los que por casualidad, ó por mo- 
tibos legales se atrasaron algunos años en pagar los corri- 
dos, y se vieron apremiados y desposeídos de éstos; y 
multiplicando la procreación, se hallan sin tener principa- 
les con que dar principio á exercicio alguno, y en esto, bie- 
nen los años los males y las desbenturas, ve aquí: mendi- 
gos. Lo segundo, por padecer robos en sus bienes. Lo ter- 
cero, por insendios. Lo quarto, por esterilidad. Lo quinto, 
por litigios. Lo sesto, por penciones y otros muchos funda- 
mentos. Y no por esto negaré ayan otros que atraigan su 
miseria, por baños, peresosos y desarreglados. 

Quán oportuna providencia cería el que de los bienes de 
las yglesias, que unas fincan en estancias de ganados, otras 
en aciendas, tierras, &*., después de proveerles las cosas 



328 JUICIO DE LÍMITES 

iiesesarias, del remaniente se partisiparan á estos pródigos 
de lo temporal; ¡quántos están cabando, quántos están 
lampeando y quántos están majando, en oficios liverales y 
mecánicos, sin poder medrar! Esto es, lo que logran de sa- 
lud; y ¡qué será en los que caresen de ella!; y assí, á pesar 
de sus entrañas, no pueden soportar aun á sus padres y 
demás familia presisa, ¡quánto más ya á sus allegados 
abansados de edad ó impididos, de manera que no pueden 
buscar en lo más lebe, ni venir á la ciudad, (en la que 
medianamente ai alguna ospitalidad) por ineptitud, dis- 
tancia é amor á la patria, que es el ymán de la natura- 
leza, y assí están en aquellos remontados lugares, vedados 
de todo azilo y protección ! 

DlSCUBZO III 

De las distancias que ay de las Capitales de doctrina á sus 
anexos, y limites, y el Govierna espiritual que en ellos se 
exerce. 

Entre los Curatos, ay muchos de extención concidera- 
ble, y que sus anexos distan á las ca vezas de doctrina, 
ocho, dies, quinse y beinte leguas, ó se componen de mu- 
chas estancias ó aciendas , por lo que no pueden los Curas, 
abastecer el pasto espiritual, por más solícitos y celozos 
quesean. Y para remediar en parte, si los pueblos anexos 
contribuien alguna cosa conciderable de obenciones y es 
de regular vesindario, ponen un Teniente; si es mui limi- 
tada en uno y otro, los visitan, por ellos ó por sus ayu- 
dantes, dos ó tres veces al año; y si es mui nimia la reser- 
ban hasta un año, al cabo de el que salen á visita, y dan 
una buelta por todas las estancias y aciendas en las que 
ay capillas y se practica lo siguiente : 

Llegado el tiempo en que ha de salir el Cura, su ayu- 
dante, ú otro eclesiástico encomendado, se aprontan los 
indios para celebrar la fiesta, ó fiestas titulares, se dispo- 
nen los que están preparados á matrimoniarse; y el sacris- 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVIA 329 

tan ó régulo, á cuio cuidado está la capilla, sale al rodeo 
de las estancias ó poblaciones sugetas á ella, á recombe- 
nirles, sobre lo que cada uno debe executar. Llegado el sa- 
cerdote, da principio á las confeciones, si es que deben cum- 
plir en ella sus sircumbesinos, y si no, sólo indagan los no 
confesados, en lo que andan muy solícitos; luego hacen las 
fiestas, finados, onrras y casamientos, consecutibamente, y 
recogiendo las limosnas y derechos de lo exercido y de 
los entierros que hubieron aquel año, sea en plata, gana- 
dos ó efectos, siguen el curzo de las demás. 

Estas capillas, unas están aperadas, y otras que no son 
más de unas barracas, las preparan y medio las adornan 
para la visita, y por esto caresen de horn amentos, basos 
sagrados, ara &*; todo lo que Ueba consigo el Sacerdote. 
La mantención de éste, los días que para en cada capilla, 
corre al cuidado de los Casiques, mandones y mayordomos, 
y sólo Ueba lo que le acomoda y no se lo pueden dar; lo 
propio sucede ó se practica en los cantores, sacristanes, 
gente de servicio y bestias que Ueban todos ellos. 

Bien que los Curas los exortan y les obligan á que con- 
curran al pueblo principal dos ó tres veses al año, y que 
recidan en él algunos días, como son, por Corpus, Patrono, 
y Semana Santa, á más de que se releben un domingo los 
hombres, y al otro las mugeres, en ir á oyr Missa, pero no 
es posible aunque los amonase severamente con la ira del 
Señor, ó los exorte en sus pláticas y haga algunos exem- 
plares corrigiendo con unos azotes, porque por no dejar 
sus casas, y ganados, despreciarán aun qualquier otro in- 
terés; y así son raros los que ovedezen; y no vinieran, tal 
vez, si no fuese por comprar los efectos que les faltan, ó 
venden los que ellos traen. 

No impiden los Curas el que se traigan los cadáberes á 
la iglesia parrochial, y assí lo mandan, y para que obedes- 
can, ha de ser el cuerpo de alguno de facultades. Muy po- 
cas veces alcansa el Viático, que lleban á solicitud de las 
partes, porque para hacerlo ha de estar el paciente en los 

T. XI. —42 



330 JUICIO DE LÍMITES 

Últimos períodos, assi mueren miserablemente, sin los auxi- 
lios de los Santos Sacramentos. 

En quanto á las criaturas, corre mucho detrimento, 
pues no es posible se pongan en camino luego que salen de 
los claustros maternales; y assí, ó esperan que aiga propor- 
ción de muger que las traiga alimentándolas con sus pe- 
chos, ó el que se lebante la madre; y si conocen alguna 
fortaleza, la dejan hasta que aiga mejor oportunidad de ir 
al pueblo, ó esperan la visita, si se acerca el tiempo, y en- 
tretanto mueren algunas de golpes, accidentes intrépidos, 
ó en los caminos, aunque no faltan indios que saben las se- 
remonias del Baptíssimo, pero no se puede fiar (en la ins- 
tulticia de ellos) en que cumplan las palabras y hagan 
intención para que se efectúe y sea balido el Sacramento. 

¡Quán útil sería al servicio de Dios el que se preparara 
im remedio nada difícil; y es: que salieran algunos religiosos 
annualmente, turnándoco por meses, por aquellos lugares, 
por vía de micioneros, y corrieran esos collados, cordille- 
ras, quebradas y bailes, en los que hay tantos millares de 
corderos infecundos á la Religión, que por ha ver nacido 
en esos climas, los miran con tanta pación, que cada qual 
piensa ser el meridiano ó sentro del mundo su avitación, 
no molestándose con su austera vida, antes sí teniéndola 
por la más feliz, fincando todo su cocnato en sus ganados 
y sementeras, sin acordarse ni saber los Misterios de nues- 
tra Santa Fee Cathólica que son nesesarios para salvarse, 
pues aunque sus pastores se desvelan en instruirles, sólo se 
aprovecharán los que frequentan, y no estos silbestres, que 
rara bes llegan al Santo templo de Dios á gustar el néc- 
tar de su doctrina. No menos comben iente sería, que así 
como se ordenan á título de Curas de bailes, assí también 
se ordenaran á título de doctrineros desviados, para cul- 
tibar estos campos, que, después de algunos años de esta 
tarea, serían mui beneméritos para las opociciones á Bene- 
ficios curados! 

Ay infinitos próximos para tales ministros, que son 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 331 

muchos seculares idóneos, que, por falta de capellanías, es- 
tán bagando en solicitud dellas, que, por no conseguirlas, 
se casan, y se pierden operarios aviles y sientíficos, aun 
después de ordenados de grados menores; no grabando los 
intereses de los Curas en cosa mayor, sino en una corta par- 
te de su sínodo, que la darían por bien empleada; y con un 
salario regular y sus missas, se contraherían estos doctri- 
neros, con la responsabilidad á los Curas de las ovencio- 
nes que recogieren en dichos lugares. 

DlSCüBZO IV 

De muchas familias de indios que con sus ganados andan 
remontados por los confines de los Curatos, 

No menos doloroso es el que muchos indios anden des- 
viados por las más escarpadas y áridas cerranías, com- 
boiando sus familias y ganados, con el pretesto de mudar 
de pastos. 

Estos van cargando unos cortos palos, y en donde 
encuentran aguada, y rasonable pasto forman su media 
chosa, hasta que los naturales del lugar medio los obliguen 
á qualquier cervicio ó pención; que luego que advierten al- 
guna formalidad desarman la chosa, y se mudan á otra ju- 
risdicción, y assí, se trasponen de un lugar, á otro. Y si los 
obligan á la confeción, responden son de diversas doctri- 
na, que allá irán á cumplir, ó ya fueron; de manera que 
discurren lo más delicado para engañar. Donde gosan al- 
gún desaogo forman sus sementeras, que, por lo regular, 
son de frutos de puna; y los vesinos, porque les aiuden en 
la cultura, los toleran y los señalan tierras, y como á es- 
traños no los incomodan algún tiempo; pero, como digo, 
hasta la primera, que se vean ordenados, pues luego toman 
el rumbo á otro distrito. 

¿Quién negará que estos indios no estén en un concubi- 
nato vitalicio, en una ignorancia natal de los Misterios, 
y en una idolatría radicada, esentos de toda magostad y 



B32 JUICIO DB LhOTES 

servidumbre? No dudo que éstos son los acecinos y desvia- 
dores de los pobres caminantes, imitando en todo á los 
árabes, sin ley, religión ni estavilidad en lugar alguno. 

El remedio cería que los Curas exorten á los Jueses se- 
culares españoles, y en los pueblos que no los hu viese de 
esta casta, á los indios, á que á todos aquellos, que los na- 
turales llaman Quemco [?] ó arrimados, los empadronen y 
los pongan al cuidado de los estables, con orden de que 
dentro de tantos meses, según la distancia de la doctrina 
que señalaron ser natibos de ella, presenten certificación 
de sus Curas, y de no hacerlo, sean sometidos al rebaño de 
su vecindad y residencia actual, y de este modo, se aba- 
sallarían á la religión y estado, muchos corderos mon- 
taraces. 

DlSCÜBZO V 

De las superaciones, agüeros y otras sísanos que no se han 
podido destruir. 

No sólo están recividas entre los naturales, sino que se 
han estendido á los mestisos y españoles poco civilisados, 
entre las que es la primera y más lamentable, la que tie- 
nen con los Sacramentos de la Eucharistía y Estremauíi- 
ción, pues están en que el paciente que recive y se arma 
de estos escudos, se abrevia la muerte, la que se efectuará 
antes de las veinte y quatro horas, pero que si se propasa 
de éstas, es de vida; y assí temen prepararse y pedir estos 
Sacramentos, en el supuesto de que, no haciéndolo, todavía 
lograrán de la vida algún tiempo más, aunque sea en me- 
dio de sus ansias, dolores y penalidades; de lo que resul- 
tan funestas concequencias y mueren sin estos prerrequi- 
sitos, ó, si los reciben, se bician después de las enunciadas 
oras, y entregados al descuido son asaltados de la muerte, 
en infeliz estado. 

El segundo es el que en las estancias de ganados de la 
tierra practican: pacerlos, divididos los sexos, en distintos 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 333 

cerros, y un día señalado, que es una ves al año, ban á los 
lugares más solitarios, ó cimas de los empinados montes, 
en los que tienen tres cercos consecutibos; Ueban los bre- 
bajes del país en abundancia, aguardiente y demás provi- 
dencias; y después de mil superticiosas ceremonias de hin- 
carce, vesar el aire, abrir y cerrar los brazos, sacan una 
figura del carnero ó llama, nombrado assí en su idioma, 
que es de piedra ó de cobre, la colocan en lugar superior, 
y le ofresen ojas de coca, granos de todos colores de maís, 
y mucha chicha, suplicándole, en palabras, ayude á la pro- 
creación de aquellos animales y fomente la fecundidad; 
luego entran los carneros al cerco, de un estremo, y á las 
hembras al otro opuesto, y, en el sentro del de en medio, 
entierran coca, maís y echan chicha; luego introducen en 
él dies ó dose hembras y otros tantos machos, las primeras 
se agachan al suelo, y los segundos se les inclinan, á cuia 
fracción ú operación aiudan los indios con la mano, entre 
tanto están las indias cantando canziones de la gentilidad, 
tocando sus atambores. Acabada la unión de los carneros, 
y divididos como lo estaban, buelben á asomarce á aquel 
ídolo, que llaman Illa, le reproducen sus súplicas y ruegos, 
y luego dan principio á bever los brebajes, mixto con el 
estiércol de aquéllos, siendo presepto infalible éste, como 
el de echar alguna parte de él al suelo, para que la tierra 
guste primero, y siguen embriagándose toda la noche; de 
lo que dimanan muchos insestos, adulterios y estrupos, 
efectos propios de tales desórdenes. Pregunto ¿si es nese- 
saríssima y presisa la interbención del ombre para la con- 
sepción de esta casta, cómo, ciendo de la mesma, los gua- 
nacos, y sus oriundos, las bicuñas, se ven parir cada año 
sin nececidad de tercero? ¿y cómo desde la creación del 
mundo, hasta que los domesticaron los indios? Luego no . 
es esta ceremonia otra cosa que signos de la gentílica ido- 
latría, que la guardan hasta oy. 

Tercero, quando padesen algún robo, y hallan las hue- 
llas del factor en la tierra, ceniza ó cosa en que se impri- 



334 JUICIO DE LÍMITES 

men, la recogen, la tuestan y entierran, creiendo que el 
coperante no se ha de alejar, y que estará por aquellas in- 
mediaciones hasta ser apremiado. 

Quarto, si con aquel medio les parece no consiguen, 
ocurren á otro, que es ensender una luz á un esqueleto hu- 
mano, creiendo que el coperante se ha de ver como aquél y 
ha de morir consumidas sus carnes. 

Quinto, están en la intelixencia de que la muerte es 
imajen de otro estable [««c], y que tiene avitación y vida, á 
la que encomendándole con la intención una criatura para 
el Baptíssimo, les hará buen compadre, y la protejerá en el 
curzo de su vida, siendo tan general esta opinión, que to- 
dos la llaman el compadre. 

Sexto, que los huesos de los gentiles que están en las 
cuebas y otros lugares, reviven por el novilunio, y pleni- 
lunio, y por esto les ofresen en aquellas partes, coca, 
mays y otros comestibles, esperansados de que encontrán- 
dolos, los tomarán, y que, á ley de agradecidos, los eximi- 
rán de robos y desastres. 

Séptimo. Que en las lagunas, quebas, esteros y manan- 
tiales, ay animales, y estos lugares nominan guacas, que 
es, como en la nuestra, adoratorios; que éstos están encan- 
tados por los antiguos, con potestad en los de su clace, con 
los que tienen unión por los aspectos de la luna, y miran 
esos lugares con veneración. Son mui fáciles, y materiales 
en dar crédito á los mudos é insensatos, que á solicitud de 
ellos, hacen mil embustes, con señas significatibas, por 
robos y testimonios que les comunican; los intitulan Guatoc 
ó Soncoyoc, lo propio que adivinador, á los que ocurren 
aun por cosas de poca monta, siendo para ellos una berdad 
mui comprobada, la que consiben de sus misteriosos ade- 
manes. 

Octabo, el grasneo de las lechusas y demás aves noc- 
turnas, dan por cierto es anuncio evidente para la muerte 
de un individuo de la familia, en cuio distrito se oye. 

De manera, que, á más de lo dicho, ay tantas cosas tri- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 336 

biales, que necesitaría largo volumen para espesificarlas; 
como el ponerles ojotas ó alpargatas á los cadáveres ma- 
yores, para que no pisen los abrojos que ay en el tráncito 
de la otra vida; á los de los menores, acomodarles unas 
florecitas en forma de cantaritos, que llaman aantocc, para 
que en ellos carguen agua, y escobas dentro de la túnica 
para que barran el cielo. 

Crían perros negros, fiando en ellos los pasarán un río 
caudaloso que ay en el cielo (lo tienen por tal la Vía láctea, 
que, por su conjunto de luminares, hace como faxa sobre 
nuestro meridiano). 

Atribuien el sumbido que se percibe en los oídos, á la 
combersación que hacen de ellos, que ciendo en la diestra 
es en pro, y en la ciniestra en contra; y á quanto sueñan le 
atribuien misterio, governándoce por ellos, dessifrando 
cada cosa en axiomas signifícatibos, en lo que son eximios. 

Y á este andar, tienen por naturales tanto abuso, que 
sólo se anotarían todos si se ordenara el que se formara un 
catálogo, en que sólo se tratara de lo dicho; y aun assí, no 
sería general, porque en cada pueblo, ay tantos particulares 
y dialectos de los generales ó comunes, que, conforme los 
días, se duplican más. 

DlSCUBZO VI 

Del desorden en las fiestas que se celebran. 

No negaré que por lo que hace á solemnisar las festivi- 
dades, de proceciones y otras funciones, son los indios los 
más celozos bijilantes y debotos, que dan en orma á los es- 
pañoles en quanto al aparato exterior. Bien que ay natu- 
rales que lo hacen con perfecta deboción, pero, general- 
mente, se reduce á una continuada y desenfrenada embria- 
gues, que quanto fuese en agrado de Dios, tanto más es 
en ofensa suia, por varios motibos. 

Primero, porque si buscan quatro pesos para la limosna 
de la iglecia, ó derechos del Cura, se aperan de triplica- 



336 jxnoio de límites 

dos para los brebajes; y si la función de iglecia, pasa en ora 
y media á más tardar, en sus casas no pasa la embriagues 
hasta tres ó quatro días. 

Segundo, siendo en la mayor parte miserables y esca- 
sos de bienes temporables, lo poco que tienen para la pre- 
cisa subsistencia de su casa, lo consumen, y quedan sus 
familias al pereser, porque benden sementeras cultibadas, 
piden dinero adelantado para dar sus granos, y efectos á 
quiebra, en perjuicio de sus hijos. 

Tercero, si no tienen sobre qué pedir ó efecto que hen- 
der, toman dinero de otros indibiduos á quenta de su tra- 
bajo; y no pudiendo soportar satisfacción y manutención, 
ó quedan sumamente déviles é insolbentes, ó se huien a 
otro lugar desamparando sus familias. 

Se pueden remediar estos desórdenes, con que los Curas 
y Jueces celaran, que, pasado el primer día del combite, 
ia no siguieran los otros, ad virtiéndoles al tiempo de la 
elecsión, ó el día en que entran de Pruistes y Alfereses, 
que no se les consintirá más bureo, que el propio día, como 
también no admitiendo más fundaciones de festibidades y 
proceciones que cada año se agregan, sino missas, ú otras 
limosnas, ó presentallas para la yglecia, siguiéndose solas 
las de costitución, y que en éstas no ai nueba elección. 

Porque supongamos, se celebra con proceción y missa 
á San Juan; este día, que se juntan en casa del Pruiste, 
removido del licor ó brebaje, alsa uno la vos y dice: «Seño- 
res, nuestra función a estado buena ó mala, y para solem- 
nisar más al año benidero, muébance á entrar para la ven- 
dición, y que buelba á salir el Santo al otro día.» Como to- 
dos están con el corazón tierno y la cabeza húmeda de los 
brebajes, luego se apronta vino, por resevir parabienes en 
aquel congrezo. Al otro año ya se le agrega otro para la 
víspera. Y assí se ban duplicando para caudillos de bayles, 
imbenciones, &., creciendo con ellas las embriaguezes tan 
iiocibas á la salud temporal, y más á la espiritual. 

No por esto se prohiba, como digo, aumenten el culto 



ENTRE EL PEBÚ Y SOLIVIA 337 

divino con missas solemnes, limosnas y otras preseas á la 
yglecia, pero sin gastos de casa, ni bureos. 

De lo que hasta aquí hemos tratado, lo que más resalta 
á la vista y da más lugar á la pluma, es el que para qual- 
quier paseo público ó execución de Justicia, se despejan 
las plazas y calles, siendo el objeto á que se dirijen los 
hombres con los sinco sentidos, la cosa que se representa 
por materia en aquel acto: ¿pues cómo en los días de Cor- 
pus, no se executa, y se obserba lo propio? Antes sí, que 
aquel aparato no afecta otra cosa, que una forma supuesta 
en la substancia, que con un serco de ipocresía se pone 
.baila al más inrreberente campamento de la embriagues. 
¿Pues de qué sirbe que los costados estén adornados de paz, 
con suntuosísimos altares, arcos y colgaduras para que pase 
por ellos la Magestad Divina, si en el centro están los mon- 
teros y cañones de las basijas de licores que le están ha- 
ciendo cruel batería? Y assí sería mui lícito, el que se pro- 
hiviera esta abominable costumbre, no permitiéndose el 
que estos peltrechos se tragiesen, hasta que se colocara en 
el solio de su lugar la Augusta Real Perzona que está bajo 
de aquel Sacramento de la Eucharistía. 

No menos nocibo es el que la víspera, por la noche, se 
permita el que se bollen aquellos altares (que se preparan 
para la manción del Señor, y lo demás que se le dispone en 
obsequio suio) con el pernicioso abuso de los díceres, en los 
que se divulgan á gritos calidades, conducta y quanta fla- 
queza que aun se ignora, assí de los diputados, como de los 
que transitan por divertirse; no siendo éste, escrúpulo, ni 
aun material, sino realidad; porque determinadamente ban 
allá, y señaladamente le dicen sus defectos en una copla 
quebrada, á la persona á quien pretenden deslusir, siguien- 
do la crítica en general, y retirándose todos hartos de oyr 
y saber mil exesos y disoluciones, que con libertad las pu- 
blican, y que escandalisan aun al mayor pecador que no 
está hecho á oirías ni desirlas. 

Este paseo por la noche es tan desarreglado, que vicián- 

T. XI.— 43 



888 JUICIO DE LÍMITES 

dose en dar bueltas y en gustar de los espíritus que los po- 
nen á la vista, se desvelan toda ella, y, como se rtecogen ya 
con el dia, se quedan sin missa, entregados al letargo del 
suefio artificial, ó ban á padecerlo i las yglesias, siendo 
muchos, por sus efectos, los que recuerdan en la eter- 
nidad. 

Es también muy nosiba la supuesta deboción al glorioso 
San Boque, en el que tienen fee los leprosos y otros que 
padecen con llagas ulceradas, de que, en baylándole nueve 
noches, an de restaurar la salud. No se puede negar que con 
los que licitamente lo exercen, obra su milagro este Santo, 
pero se ha hecho tan desenfrenada la malicia de los hom-^ 
bres, en todas edades, castas y sexos, que no sólo lo ezecu- 
tan los nuebe días, sino que se propasan á más de quinse, 
desfigurándose los rostros con betún negro, el traje en figu- 
ras extrañas y con hatos trocados, que no es posible distin- 
guirlos; y éstos sólo por ciertas contraseftas, de que se anti- 
sipan, se conocen. Y assi executan estas noches los mayores 
atentados, y dándose á la bebida, la que los Ínsita á come- 
ter exesos inesplicables; en ellas salen las más recogidas, y 
los más tiernos, los que en ves de agradar á Dios, por me- 
dio de este saynete hecho á su Santo, le injurian sobrema- 
nera, lejos de alcansar lo que pretenden. 

No puedo dejar en eilencio el que por las noches de Na- 
vidad en lo general, y en particular en los pueblos, pertur- 
ban á los fieles al tiempo del sacrificio de la missa los que 
manejan los ynstrumentos del coro, por no estar versados 
en los compuestos de música concordados á 16 divino, sino 
que, con cuatro ó seis que aun no los exercen con mediana 
perfección, se acomodan; y por diferenciar, introducen los 
profanos de contradanzas, minués y de iarabíes de cancio- 
nes lasibas: pues si uno danzó con su dama ó tubo afición 
de ella al tiempo que la vio bailar ó ció tañer, ó él lo eje- 
cutó, ó á su solicitud lo digeron, ¿no trairá á la memoria el 
que está presenciando en aquel Sacrificio y está en el tem- 
plo, quando se le remuebe la imaginación con aquella to- 



ENTRE EL PERÚ Y BOU VIA 839 

nada que por más que quiera despreciar no es posible con- 
seguir, porque se le continúa al oydo? 

Hasta aqui se ha tratado en general, pasemos á descri- 
bir la extención de los Curatos, anoticiando lo más notable 
de ellos, y las noticias geogrdphicas, dividiendo por el orden 
de sus partidos. 

DisouBzo Vn 
Del estado de la ciudad y motivos que le atraen su miseria. 

La ynsigne, mui noble, leal y fidelísima gran ciudad del 
Cuzco, caveza de este peruano imperio y corte de sus Em- 
peradores, la fundó el primero Ynga, Manco.xapac, en 1043 
de la Era Christiana, en 13 grados 40 minutos de latitud 
austral, y 336 de longitud, puesto su meridiano en la isla 
del Ferro. Se erigió su silla Episcopal el año de 1586, siendo 
su primer Obispo fray Vísente Bal verde, dominico; fué 
sufragánea del Arzobispado de Sevilla; es la Primada de 
esta América Meridional; corrió bajo su yglesia y sus Pre- 
lados todo el Reyno del Perú. Su Cabildo Eclesiástico cons- 
ta de sinco Dignidades, seis Canongías, tres Raciones; entre 
las Canongías ay dos de oficio, y por opocición, la Peniten- 
ciaria y Magistral, ocho capellanes de coro. 

El Cavildo Secular, de dos Alcaldes ordinarios, dos de 
la Ermandad, Jues de naturales, Jues de menores, Jues de 
aguas. Fiel exeoutor, Alcalde provincial. Depositario, Al- 
feres Beal, Alguazil mayor y demás Eegidores, que pre- 
cide un Q-overnador Intendente. 

Su Audiencia Real, erigida el de 1788, se compone de 
un Presidente Regente, quatro Oydores, un Fiscal, Ohan- 
siller. Escribano de Cámara, Relatores y demás subal- 
ternos. 

Su Intendencia, el de 1784, que se despacha por el Go- 
vernador. Teniente de Asezor, Secretario y Oficial mayor. 
Ay Tribunal de Diesmos, Santa Cruzada, Inquisición, TJni- 



340 JUICIO DE LÍMITES 

versidad, Provisionato, Teniente del Protomedicato, Dipu- 
tación de Minas, Caxa Beal, Rentas unidas, Correo, Tem- 
poralidades; y es plaza de armas. 

Ay siete combentos, que son: Santo Domingo, San 
Francisco, La Becolección, San Agustín, La Merced^ San 
Juan de Dios y La Almudena; los de San Francisco y La 
Merced son casas grandes ó cavezas de provincia. Tres mo- 
nasterios, á saver: las Carmelitas, Santa Clara, fundado 
para mestizas y Santa Catharina. Su cathedral es suntuosa; 
tiene contigua la yglesia del Thriumpho, en la que reside el 
Cura de los naturales, y los dos de españoles, en la que fué 
de la Compafiia, los que también poseen la yglesia de Lo- 
reto, que está á mano derecha de la principal; y en la que 
está á la siniestra, que se intituló la universidad ó capilla 
de San Ignacio, se ha hecho sala de armas, y el cómbente 
en el cuartel general. 

Ay sinco colegios, y son: el seminario de San Antonio; 
el Beal de San Bernardo, este tubo Universidad y se extin- 
guió el año de 1767, y sólo sigue la de San Antonio; San 
Borja, de yndios nobles; San Buenaventura, al cuidado 
de los franciscanos, y San Ramón Nonnato, al de los Mer- 
cedarios. Ay casa de recogidas, nombradas las nasarenas, 
que tienen Usencia de Su Santidad, aprobada por el Con- 
sejo, para guardar clausura, y no se ha verificado por no 
tener fondo suficiente; quatro ospitales: el Real para los 
naturales, el de San Bartholomé, de españoles, al cargo de 
los rreligiosos de San Juan de Dios; los Beletmos de gente 
desente, y San Andrés, de españoles; fuera de las yglesias 
que hay en las partes dichas. 

Ay otras separadas, como la de Jesús y María y Santa 
Bárbara; quatro capillas pribadas, dos públicas y ocho 
beateríos, con capillas igualmente, siendo públicas las de 
las carmelitas de San Blas, y recoletas. 

Tuvo casa de moneda, que aún existe. Los rreligiosos 
de la Buena Muerte tienen una casa para fundar un ospi- 
cio, pero no lo han verificado. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 341 

Fué arruinada esta ciudad el día 31 de Marzo del año de 
1660, sin que quedase templo ni edificio que no padeciese 
estrago, y fueron jurados el Señor de los Temblores, mila- 
groso crucifixo que se venera en la catedral, dádiva del 
Señor Carlos V, y San Antolín. El de 1720 padeció una 
mortal epidemia, y fué jurado San Juan de Saagún; y por 
la pasificación de la sublebación que se susitó á fines del de 
1779, fué igualmente jurado el Señor San Miguel, en el día 
de su aparición. 

Comprende once Curatos en las ocho parroquias, que 
son: Belén, Santiago, Santa Ana, San Christóbal, San Blas; 
el del ospital San Sebastián, á la una legua, y San Geró- 
nimo, á las dos; dos de españoles en la yglecia que fué de 
los Padres de la Compañía, y el último, de yndios y more- 
nos, en la del Triunpho, pegada á la Catedral. El resinto 
de la jurisdición de los ocho primeros, es bien limitado, por 
lo que cumplen exactamente la obligación de sus cargos, en 
quanto les es posible, los párrocos que los administran; 
pero se nota, assí en éstos como en los tres de la ciudad, 
que es tan difícil el que se aberigue si todos los feligreses 
cumplen con la Yglecia, como el indagar si están impuestos 
en la doctrina christiana, porque ay tanto número de al- 
mas que no tienen abit ación propia, y por esto están mu- 
dándose de casa en casa, sin tener fixesa en parte alguna, y 
tan presto son domiciliarios de Belén como de San Blas, 
que están en opuestos estremos de la ciudad, y los de ésta 
se ban á aquéllas, y de ellas á ésta. Y aunque se forman 
padrones, sólo resan en ellos los vesinos que moran en sus 
fincas propias, los que están radicados y los de las estan- 
cias sugetas á cada pila; y por esto es tan difícil conseguir 
una certificación de baptíssimos, que por defecto de ellas se 
padesen penosas fatigas. Con todo, todavía se puede tomar 
algún método con los que viben dentro de las casas, menos 
con los que reciden en las tiendas ó chicherías, porque las 
frequentan infinitas plebes que se acó jen como pueden, y 
por lo más lebe se pasan á las otras. 



842 JUICIO DB LhlITES 

Esta ciudad, que en otro tiempo fué el emporio de esta 
América meridional, no solamente en prosperidades, pro- 
porciones, caudales y utilidades bentajosas, sino también 
en virtud y letras, que aunque éstas no han degenerado, 
antes si se fomentan y se hallan en su mayor bigor, aqué- 
llas se han agotado: ¿y quáles serán los fundamentos que 
ocasionan y dan margen para ello? Hablando phísicamente, 
diré que la contumacia en el pecado; y que éste, assi como 
uno solo executado en el pensamiento de Luzvel, causó 
tanto estrago en sus sequaces que con él consintieron en 
aquella república celestial, ¿qué no serán tantos obrados y 
pronunciados, á más de los de aquella especie, en este abis- 
mo terrenal? Por que si respondo, moralisando los funda- 
mentos, diré, que por la decadencia de los probentos, la 
devilidad de los principios en que fincaban las utilidades 
del comercio, la diminución de los minerales, &. , y otros 
meteoros uriundos de estos pretestos fríbolos, tan resividos 
en el bulgo, que cada uno al planeta de su ente le acomoda 
los satélites que le adaptan y que su malicia los acondiciona 
para autorisar su modo de pensar; á esto reproduciré y 
diré, con banagloria, que el mundo, en lo formal y subs- 
tancial, como se estava, se está, y en quanto i lo tempo- 
ral; y que la decadencia no biene por la infecundidad de 
los elementos, sino por la esterilidad de los corazones en 
cultibar el santo temor de Dios. 

Y si me arguieren que también es parte para la orfan- 
dad los muchos impuestos, duplo en los derechos y otras 
musarañas de éstas, no me faltarán boses para contestar- 
les, en brebes razones: y es, que quanta más familia entra 
á una casa, tanto más duplicado es el gasto, y su salida. 
Lo propio biene acer oy con lo profano, porque si antes se 
yestian con recato de pafios umildes, telas y liensos de 
conssistencia, y todo con moderación, como también guar- 
dando templanza en las viandas, y éstas mui inocentes; oy> 
despreciando los efectos de aquellas condiciones, se ban 
á los delicados, déviles y supuestos de maiores costos y 



ENTBB EL PEBÚ Y SOLIVIA 343 

ninguna existencia. Y aunque está visto que cuanto más 
acorta en la cantidad del efecto el hombre, tanto más 
alargan y aumentan superfinamente las mugeres, entrando 
diariamente en modas nuebas, duplicando hechuras á los 
oficiales, y abandonando las cosas que no se puede trasmu- 
tar á la moderna ó porque ya no son del día; y siendo 
para todo, los ocasionados, los hombres por ezercer y con- 
sentir, si antes gastaba uno como para uno, y oy se costea 
en yestirce uno como para dos ó tres, en sola su persona, 
su muger ó su cómplice; satisfaga también, pues, duplicado 
y triduplicado el rédito, si superfinamente se emplea en 
sí ó en ella, el principal se deve producir aquellas partes; 
como igualmente de lo que emplea en los manjares tan bi- 
ciados y reforsados, que de concilios ó inocentes como 
dije, los an combertido en nocibos y omicidas; y este 
último les biene bien por nombre á los que gustan dellos* 

No por esto ni las antedichas, negaré aian infinitos 
fructíferos en la virtud (que sería temerario arrojo decir 
lo contrario); pues ha viéndole preguntado la vienaben tu- 
rada Santa Teresa, á nuestro Bedemptor, si perdonaría la 
frajilidad de una ciudad por un justo que huviese en ella, 
calló el Seftor; replicóle la Santa que si por dos, tampoco 
le contestó; y que si por tres, á esto dixo que sí. Y assí ya 
que sabemos por fee, que por tres justos en un lugar, re- 
prime el Señor su ira en todo él: ¿quién negará que assí 
como ay estos tres, no aian treinta, trescientos y tres mil, 
siendo tan copiosa la misericordia Divina en dar á manos 
llenas auxilios eficaces? Bien los ay; que de lo contrario, 
ya se abrasarían las ciudades y poblaciones, como Sodoma 
y Gomorra; pero que la virtud de éstos no puede relebar 
la orfandad y miseria, que causan los desórdenes de los 
más, sino sólo precaben el castigo sobrenatural de fuego, 
sangre y otros generales anatémicos, que los asolé entera- 
mente. 

Y assí, para que no se vicien en lo futuro los antimo- 
nios de los vicios en el metal tan puro de nuestra chatólica 



344 jxncio de límites 

religión, bien sería que los directores de esta arte, lo pu- 
rifiquen, usando cada uno, de la máquina, instrumento, ó 
remedio que les es de su resorte, y que presisamente pende 
en su tanto de cada qual. 

Estos antimonios que se hacen renitentes á cada descu- 
bierta, sin que la continua predicación de los sacerdotes en 
los pulpitos y confesonarios puedan introducir la menor 
partícula del azogue del escrúpulo en los cuerpos incon- 
trastables de los corazones empedernidos, porque el vicio 
connaturalisado les cierra los poros de la razón, son la 
usura en los contratos, la banidad, lo profano en el hato, 
la prostitución en el traje, el desorden en lo establecido, 
la inhumanidad en los tutores, la renitencia en los alba- 
ceas en suprimir los legados, fundaciones de capellanías, 
legas y colatibas como otras mandas, lo público de los es- 
cándalos, la embriaguez con tanta libertad en los días de 
presepto, la mala fee en toda operación, las enemistades 
notorias, vida separada de casados, y la blasfemia tan re- 
si vida, que para ostentar sus personas, la exercen; siendo 
tan incidentes en las cosas relatadas, que ya las exercen 
como cosas lísitas, sin temor de Dios, ni de las Justicias y 
Jueses de uno y otro; que para purificarlos, se nesecitan 
los Magistrales de las Cartas Pastorales, y para los reni- 
tentes las tinas de infución de las clausuras, para que se 
desengracen, ó el fuego artificial de las censuras; que sólo 
assí se podrán depurar tantos álcalis, y que den siquiera 
parte de su ley, quedando el resto embuelto en el asido 
cauto ó tela que comprima el escándalo, que da abundante 
margen á que con livertad apoyen [?] los eresiascas nues- 
tras buenas costumbres, las que siendo en sí tan puras,* 
se hallan en lo exterior biciadas, que causa pudor el rela- 
tarlas. 

A más de todo lo dicho, que nesesita algún ebento para 
su reparo, ay en esta ciudad otros, que, sin expresar el mal, 
sólo manifestaré la contrariedad de vmores, preparándoles 
únicamente los remedios, que por ellos bien bendrá en co- 



ENTRT? EX, PERÚ Y BOLmA 345 

nocimiento el médico, y sabrá la fiebre por sus indicantes. 
Es, pues, tan nosiba á la luz del día, la oscuridad del 
eclipse, quanto la lobregués de los saguanes á la claridad 
que pueda prestar una luz puesta en un farol hasta ora de 
cerrarlas; es nocibo lo fragoso de una pendería que forma 
grutas ó lozanía de un campo razo, tanto más son los 
paseos de la Chincana, Quenco y Titiccaca á la losanía de 
una cincera diverción; son nocibas las aguas benéreas á 
la cencilles del torrente que soporta una fuente, tanto más 
son los asidos maliciosos con que incorporan las taverne- 
ras el aguardiente, vino y cerbesa del país; son nosibos al 
cazador los abrebaderos, tanto más á los jueses el res- 
peto de las casas de los caracterisados; son nosibos al pas- 
tor, los antiguos sanjones y cavernas de humbes ó aires 
colados, tanto más á los pastores la muchedumbre de chi- 
cherías; es nosiba la educación de los nigrománticos á los 
párbulos innosentes, tanto más es de las damichuelas y 
otras mugercillas mundanas en tener por domésticas mu- 
chachas tiernas; son nosibas las compañías de unos sis- 
máticos, tanto más las de las biejas que frequentan y se 
introducen á las casas de familias recogidas. 

Y lo que ante todas cosas pide más pronto remedio es 
el portal de la Notaría, que estando en lugar sagrado, qual 
es el sementerio de la catedral, no tenga una baranda ó 
puerta de balaustres, que impida muchos sacrilegios. 

DiscuBzo Vin 

Del Partido de Ahancay en particular y extención de sus 

Curatos. 

Tiene de largo Sur, Este, Noroeste 32 leguas y 14 á 16 
de ancho, esto es por elebación, que por las itinerarias son 
muchas más. Sus caminos reales son llanos, exsepto el que 
va para Guanipaca y quebrada de Ybin; sus ríos son el de 
Guarocondo, Limatambo, Apurima, con puente de cris- 

T. XI. —44 



346 JUICIO DB LÍMITEÍI 

nejas, y el de Pachachaca, con otro dicho de cal y piedra, 
pero éste sólo se pasa para salir del Obispado. 

Comprende nueve Curatos: 

1. Abancay, Capital, con sinco capillas públicas, sitas, 
las quatro, en los cañaberales de Patibamba, Yllanya, Pa- 
chachaca y Ninamanca, y la última en el paraje de Gua- 
gracucho, dedicada á San Antonio de Padua; en las ante- 
cedentes ay capellanes, y sus moradores sólo cumplen con 
la iglesia de la Capital. 

2. Guanipaca, con tres dichos, en los de Tambobamba, 
Mandorque, Canguegue, con igual govierno que en las de 
Abancay; en el primero se veneficia la asúcar, que exede á 
la que purifican en Europa. 

3. Canaguasi, con dos dichas, en los de MollemoUe, 
y Lucmos, con igual govierno que el de los anteriores, y 
barios oratorios de nueba erección en los trapiches de mo- 
ler metales, en los que se venefician algunos marcos de 
plata de los cerros de Amallanca y San Christóbal. Tiene 
dos anezsos, que son: los pueblos de Cachara, ocho leguas 
al Noreste, con Teniente de Cura, y Antilla, al Sureste, con 
los labaderos de Tablacruz, distantes otras tantas leguas; 
este último solo se visita por tiempos. El año de setenta se 
desplomó toda una falda de un cerro de la jurisdicción de 
Cachera, á la caxa del rio de Apurima, el que retrocedió 
por espacio de tres días, y perecieron muchos vesinos 
con sus ganados, que moraban en las estancias de dicha 
falda. 

4. Limatambo, con una capilla pública en el cañabe- 
ral de Cacho, y un anexo, nombrado MoUepata, en una 
quebrada nombrada Catamarca; se venera una milagrosa 
imagen de la Purificación. Aquí serca parió, el año 84, una 
baca, un monstruo ensurronado con la forma perfecta de 
un hombre, lleno de vellos, orejas mui grandes y naris 
chata, quedando muerta la madre; y hiendo este espec- 
táculo el indio pastor, se retiró, huido de la Capital. A 



ENTRE BL PEBt^ Y BOUVIA 347 

este anexo ay 4 leguas, y de éste hasta el cañaveral sur- 
to de Acobamba, orillas del río de Apurima, hasta nue- 
ve. De éste no se puede pasar más adelante por impedir 
un médano seco, que, insesante, se está finiendo al río, de 
un alto cerro. Pasado éste, está la ciudad de Choquequi- 
rao, despoblada desde la gentilidad, en la que baciaban y 
labraban los utencilios para los palacios, y, por la con- 
quista, ocultaron cantidades, porque eran de oro y plata. 
Por la parte de la cordillera de Salcantay, traspasada de 
vetas vírgenes de uno y otro, y confina con el curato de 
Yilcabamba, se extiende de 16 á 18 leguas, en los que ay 
estancias de yndios, poco ó nada civilisados; rara ves ba- 
jan á oyr missa á MoUepata, y crían ganado mayor y caba- 
llar; adoran los altos cerros de Salcantay, Umantay y 
Ninantay, atribuiéndoles superioridad en los de sus inme- 
diaciones, y los tienen por guacas. 

6. Suri te, con una capilla pública, en el obraje de Pi- 
chuichuro, de fabricar ropa de la tierra, cuios operarios 
cumplen en ella; y por la parte del Norte, se entiende hasta 
las dilatadas punas de Chillipagua, de mucha indiada y 
ganados. 

6. Guarocondo, de jurisdición mui limitada, y una ca- 
pilla en Marco. 

7. La villa de Anta, con muchos oratorios en las 
aciendas inmediatas; serca de una de ellas nombrada Gruai- 
pón ay una laguna, á la que se le atribule el origen del 
Mar Muerto, por igual pecado; y á la media legua, tiene 
una capilla nombrada Aparquilla, y á la legua un pueblo 
anexo, nombrado Pucyuna, de mucha feligresía. 

8. Chinchaypucyo, con un anexo á las dos leguas, 
nombrado Sumaro. 

9. Pantipata, con tres anexos: Pivit á las 2, Ibin á las 
5, y Chonta á las 7, y 2 capillas públicas en los cañaverales 
de Cocha, en este Partido, y Uopa, en Aymaraes. 



348 jxnoio de límites 

DlSCUBZO IX 

Del Partido de Urúbamha y Vilcábamba. 

Tiene, de largo, 30 leguas, y 16, de ancho, con mucha 
bariedad; el camino real á los sinco primeros caratos es 
llano, y mui fragosos los que ban al último de Vilcabamba 
y Ballegrande, ó de Quillabamba. Sus ríos son: el de Vil- 
canota, con tres puentes; los de Urubamba y Guaillabamba, 
de crisnejas, y el de Tambo, de madera; el de Pachar con 
dicho, de cal y canto; el de Amaybamba, con otro dicho, 
de madera; el de Graz, con quatro dichos, de idem; el de 
Santa Ana; el de Vilcabamba con dos dichos, de madera; el 
de Guadquiña; el de Lucumayo, y otros menores, como son 
los de Silgue y Tambo. 

Comprende seis Curatos: 

1. La villa capital de Urubamba, con barios orato- 
rios; es de regular vesindario, y entre ellos algunos sa- 
cerdotes, que aludan á exercer el pasto espiritual. 

Havióndose caído un gran cerro nombrado Yaguar- 
conca, y llenado la caxa del río, un quarto de legua abajo 
de la villa, por espacio de más de seis días, retrocedió el río 
amenasando inundarla, por lo que juraron por patrona a 
Nuestra Señora del Rosario; y luego que salió de su anda 
y dirigió la vista por aquella parte, rompieron las aguas 
aquel banco y quedó la villa libre de esta ruina. 

2. La villa de Santiago de Yucay, en cuio distrito ay 
un cómbente muy aseado de Señor San José, de recoletos 
franciscanos, y un beaterío de dicha Orden; el Guardián, 
aiuda á sacramentar á los que lo piden, y por la Cuaresma 
confiesan á los feligreses que ban á solicitar de ambas 
villas. 

3. La villa de Manas; á medio quarto de legua de ésta, 
ay un santuario de Nuestra Señora, con el título de la 
Asumción; se apareció á una indiecita tullida, sanándola. 



ENTBE Eli PERÚ Y BOLIVIA 349 

y quedando esculpida en una pared; concurren á su rome- 
ría de todo el Obispado, y ay feria pública los nueve días 
de su novenario. 

4. Q-uayllabamba, con el fértil baile de TJrquillos á un 
quarto de legua, en el que ay cómbente de Nuestra Señora 
de los Angeles, de los religiosos de San Francisco: fué el 
primero que se erigió en el Eeyno, y la milagrosa imagen 
que en ella se venera, que fué traída por los conquista- 
dores, hiso portentosos milagros por la pasificación, y 
continúa hasta oy; se selebra el día 2 de Agosto, con juvileo 
pleníssimo, al que concurre mucha gente, y el Guardián 
administra sacramentos á los de aquel territorio con in- 
terbención del Cura. Estos quatro Curatos son mui redu- 
cidos. 

B. OUantaytambo con la semiparrochia en la aoienda 
de Sulque de los religiosos Belethmitas, éstos pagan al 
Cura sierta cantidad al año y ponen un Capellán indepen- 
diente, quien administra todos los Sacramentos y entierra 
en ella, y los días de presepto dice dos missas, por haver 
otra capilla en la acienda de Pachar, á las dos leguas al 
Sur, sugeta á dicha religión; y se extiende ocho leguas 
hasta sus punas, y más de quince, para el norte, hasta Yn- 
tiquatana. 

La juridición del curato principal sigue por las ori- 
llas del río veinte leguas, de unos caminos sumamente 
montuosos y peligrosos, cuios moradores, los mui internos, 
raros años bienen al Curato, y sólo pasan en balsas al ca- 
ñaveral de Gruadquiña. En éste avía una iniqua y abomi- 
nable costumbre, y era que á todos los que iban á oyr 
missa de esta doctrina, los obligaban á trabajar de balde 
un día, por lo que reusaban pasar allá, pues si assí no lo 
hacían, eran castigados ó maltratados; todavía se practi- 
caba el año de 83, mas no sé si sigue ó se ha debolido. 

Por la parte de la cordillera se extiende asta el puente 
de San Ignacio principio del baile grande ó beneficio de 
Santa Ana, y dista á la capital 18 leguas. Este intermedio 



850 JUICIO DE LÍMITES 

es de barios arriendos, compartidos de la quantiosa estancia 
de Málaga, de ganado bacuno, caballar y frutos de puna; y 
por el Este, pasada la cordillera, después de 7 leguas de 
arriendos cortos, comiensa la quebrada de 6raz, en la que 
ay barias aciendas de coca sugetas á un solo dueño, que en 
otro tiempo fueron cañaberales mui quantiosos y fértiles, 
nombrados Guanobamba, Antibamba y Ocobamba, de 14 
leguas de largo y de 4 á 6 de ancho; los operarios labrado- 
res, mandones y mayordomos, sólo oyen Missa quando se 
les proporciona salir, y se confiesan en igual caso, paes 
nunca piden Sacramentos, ni es posible, ni ba sacerdote á 
visitarlos: assi mueren estos miserables desastradamente, 
quedando sepultados sus cadáveres en los vestigios de las 
capillas, después de una esclavitud y vida penosa, pues á 
los que no tienen familia ó sementeras, no los permiten sa- 
lir por pretesto ó motibo alguno. 

6. La gran ciudad de San Fransisco de la Victoria, 
ciudad populosa en caudales y comercio, quando los por- 
tugueses disfrutaron las dies y ciete vetas de plata en barra, 
cortándolas á cincel á tajo abierto; y siendo expelidos 
por el Seftor Phelipe II, y que ya estaban en los Chiles, las 
dejaron derrumbadas, por lo que oy sin vesindario de me- 
diano lustre, se llama el curato de Yilcabamba, todo él de 
yndios nobles, que gosaron privilegios y esenciones benta- 
josas. Tiene tres anexos: el primero, á la media legua, nom- 
brado San Juan de Lucma, y los otros dos, de nueba erec- 
ción, por el actual Cura, nombrados Mesacancha y Puqiura 
á las veinte ó más leguas; en cuios resintos ay muchos 
arriendos de coca, algodón y demás frutos de baile. Sólo 
son visitados dos ó tres vesos al año. También pertenesen á 
este Curato las estancias de la cordillera que bienen des- 
parramadas asta Salcantay, distantes 10, 16 y 20 leguas, 
por donde confina con el curato de Limatambo en Aban- 
cay; sus moradores son poco ó nada civilisados. no conocen 
moneda, sólo cambian un efecto con otro; crían mucho ga- 
nado bacuno y caballar; siembran papas y demás frutos 




FNTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 351 

de puna. Siguiendo esta cituación, para los altos de Guat- 
quina, está el palacio de Sayritupa, nombrado Choquepal- 
ta, en el que dieron cruelíssima muerte los yndios al venera- 
ble P. F. Diego Ortiz, sacerdote agustiniano, en 1668; 
y atrabesando esta cordillera para el Septentrión, se baja 
la cordillera de Viracocha Orco, á los labaderos del río 
Chapi, que divide este Curato, del Obispado de Guamanga; 
y desde este río hasta el postrero de Santa Ana, avitan los 
yndios gentiles, que huiendo del yugo de los españoles por 
la conquista, se abecindaron en esta parte, y se extienden 
hasta el cerro de Guainaguarco, dos ó tres leguas al norte 
de la ciudad. 

Pertenese á este curato la capilla semiparroquial del 
cañaveral de Guadquiña, cuio Capellán administra Sacra- 
mentos en más de seis leguas en contorno. 

Además de estos seis curatos, huvieron dos beneficios ó 
curatos de bailes, los que no eran de presentación Rea,l ni 
lograban sínodo. En el día sólo sigue uno, con recidencia 
en el cañaveral quantioso de Santa Ana, el que administra 
ocho á dies leguas por esta parte ocsidental del río, y pasa 
en balsas á la oriental, en la que ay barias aciendas de 
caña y coca, que de dicho puerto de las balsas para el Norte 
están hasta ocho leguas, y para el Sur hasta más de veinte, 
por donde confina con el curato de Tambo; y desde este 
rumbo hasta el Norte, está circundado de los Chunches, los 
que no son mui atrebidos, y caribes como en las otras 
cejas, tienen algún comercio con los nuestros, y nos tratan 
de amigos. 

Estos sacerdotes beneficiados se ordenan á título de 
curas de bailes, y sirven en él hasta tiempo determinado, 
pasado el que lo releba otro: para su mantención le seña- 
lan los acendados cierta cantidad; y por los derechos oven- 
cionales y pie de altar, sólo se satisfacen en los efectos 
natibos porque no corre moneda como en la mayor parte 
de Vilcabamba. Se han disipado muchos cañaverales pin- 
gües, en cuyos terrenos y otros nuebamente rosados, se ban 



352 JUICIO DB iímites 

formando con grande empeño pagos de coca, algodón, 
mani y otros frutos y frutas que antes no fueron tan abun- 
dantes. 

DlSCüBZO X 

Del partido de Calca. 

Tiene de largo 3G leguas y 12 á 15 de ancho; los cami- 
nos Beales á los quatro primeros Curatos son llanos, y sólo 
el que ba á Lares é interna á los bailes de Yanatili es fra- 
goso, y por esto es molesto y peligroso. Sus ríos son el de 
Vilcanota, con quatro puentes de chrisnejas, el de Lares, 
con dos dichos de madera, el de Amaparaes y Gualla. 

Comprende cinco Curatos: 

1. La villa Capital de Zamora ó Calca, con barios ora- 
torios en las aciendas inmediatas. 

2. Coya, con un anexo nombrado Lamay y un orato- 
rio en la acienda de Paullo. 

3. Pisac, con los pueblos anexos de Yanay, á la legua, 
y San Salbador, á las sinco, y barios oratorios; á la media 
legua del último pueblo, en una acienda de la religión de 
la Merced, se venera un Christo assido de su túnica, con el 
nombre del Señor de Guanea, gravado en una peña; es san- 
tuario mui devoto al que hacen romería de todo el Obis- 
pado, se selebra á 14 de Septiembre, sin feria de cosa 
alguna, porque los padres de dicha religión celan aun el 
que se bendan licores, y está su yglesia al cuidado de ellos; 
per teñese á este curato la puna de Chaguaytiri, de muchas 
estancias, á las quatro leguas. 

4. Chinchero, con Omasbamba y algunas estancias in- 
mediatas, con capillas. 

5. Lares, á espaldas de la cordillera, con tres anexos, 
Cachin y Choquecancha, mui inmediatos, y Gualla; á las 
ocho leguas del pueblo de Lares corre una quebrada de serca 
de veinte leguas, sembrada de infinitos lugarejos de poco 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVIA 3B3 

vesindario, saibó uno d otro; al fin de ella, por donde con- 
fina con los Chunches, están los ardientes bailes de Yana- 
tili y Quebradahonda, fértiles en algodón, coca, yucas, 
camotes, pápalas, pinas, plátanos, granadillas, ajíes ver- 
des, &*, en cuio cultibo se emplea mucha gente que sólo 
por la visita que la hace el Cura de Lares una ves al año, 
resiben los Sacramentos y oyen missa en la capilla de la 
acienda principal, en la que recide el dueño, que es un par- 
ticular, el que resa el Rosario los días de presepto con los 
que se juntan al toque de campanas; pero si les biene la 
muerte no ay refugio alguno, por la distancia á la cabeza 
de doctrina, bien que á los de la acienda los aludan á bien 
morir; pero á los que están en las quebradas sino los hacen 
los suios, ó llaman al patrón ó mayordomo, ni aun alcan- 
san este requisito: lo propio sucede, y peor, en la quebrada 
del tránsito, las estancias de los altos orientales de ella y 
en el pueblo de Gualla, que cae tras ellos. Abunda en estos 
lugares el ganado mayor y frutos de uno y otro temple. 
Ymmediato al pueblo de Lares ay termas ó baños mui sa- 
ludables para gálicos, cubierto con un rancho cómodo. 

DlSCUHZO XI 

Del Partido de Paucart arribo. 

Tiene de largo 26 leguas y de 16 á 17 de ancho. Los 
caminos Reales que ban á los primeros quatro Curatos, son 
llanos, y sólo el de la bajada á los Andes es mui fragoso, 
que es una cuesta de encañadas y desfiladeros que tiene 
sinco leguas, y sin aguada. Los ríos son el de Paucar- 
tambo con dos puentes, el de la Capital, de cal y piedra, y 
el de Chimor, de crisnejas; el de Caycay con otro dicho, 
de ídem, y los de la Madre de Dios, Ospital, Chaupimayo y 
Vcucancha; en el de Chaupimayo, que también llaman de 
Tono, ay un puente de madera. 

T. XI.— 46 



354 JUICIO DE LÍMITES 

Comprende cuatro Curatos: 

1. Paucartambo, Capital, con el anexo de Colquepata á 
las tres leguas, y muchas estancias, distantes de dies á doce 
leguas, con capillas, las que se visitan al cabo del año, y 
sus moradores cumplen en ellas. Estos yndios y los de las 
aciendas de la quebrada del rrío de la capital se nominan 
yanaconas, á los que no les es permitido pasen de una á 
otra acienda; sólo tienen un día á la semana reserbado para 
atender sus intereses, los restantes emplean en el cultibo 
de las tierras de sus patrones, en pastearles el ganado 
mayor, menor y mular, como también en ir de propios, y 
harrieros á los Andes ó á los partidos del Collado, á hen- 
der los efectos que les encomiendan, y también en servirlos 
de pongos; todo á ración y sin sueldo, sin más interés que 
el de unas tierras, las que cultiban, para con su fruto sus- 
tentarce en todo el tiempo que se emplean en el cer vicio de 
sus patrones. Tubo otro pueblo anexo, nombrado La Calle, 
que antes fué la caveza de doctrina, á las quatro quadras; 
y por aberce retirado todo su vesindario al que es oy Capi- 
tal, por el rrebelión, a quedado yermo, su iglecia destecha- 
da y sus adornos trasportados al dicho, quedando oy su sa- 
grado en galpones trillado de las bestias, y depósito de 
entierros nocturnos de cuerpos mayores y menores. 

2. Challabamba, con los pueblos anexos de Guacanca, 
Sedros y Chimor, quebrada abajo del rrío, en cuia estre- 
midad están los bailes de Callanca, distantes 18 leguas, 
confinantes con los Chunches; y á la parte del Oeste, el 
aciento de minas de Amparaes, como á las 9 leguas. Todos 
estos lugares, exemto los bailes, se visitan cada año, pero 
bienen á cumplir al pueblo principal, haciéndolo en ellos los 
que no vinieron á su capital. Serca de ésta ay una yglecia, 
en la acienda de Chanca, en la que se venera una milagrosa 
ymagen de la Soledad, en cuio día ay juvileo, y concurren 
de los lugares sircumbesinos. Todo este Curato es de jente 
mui pobre, por estar sus pueblos retirados del comercio. 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 355 

3. Caycay, con el anexo de Guasac á las dos leguas, y 
dos oratorios en las aciendas de Sierrabella y Mellomello, 
entro de una legua; tiene barias estancias con capillas, que 
aunque las que más distan sólo están á las 4 ó 5 leguas, 
pero por costumbre se visitan cada año, pero cumplen en 
los pueblos. 

4. Catea, en cuio distrito ay muchas estancias con ca- 
pillas de mucha gente, y en algunas de ellas aun se entie- 
rran, por distar más de 12 leguas. Tiene por anexo el pueblo 
de Ocongate, en el Partido de Quispicanche, á las 8 leguas, 
con Teniente de Cura, en cuia jurisdición ay 8 estancias 
quantiosas con capillas, y distan de 4 á 6 leguas las más 
distantes, todas de mucho vesindario; y assí éstas como las 
antecedentes se visitan cada año, pero todos cumplen en 
sus respectibas yglesias. 

El beneficio es en los Andes de A visca ó Tonotoayma; 
se compone de una quebrada principal, que comiensa desde 
el puerto de Tambo y sigue 16 leguas rrío abajo de la Ma- 
dre de Dios, cuia orilla oriental está incultífera por a vitar 
en sus inmediaciones los Chunches; la orilla ocsidental, y 
las tres quebradas que le tributan al antedicho, nombradas 
Ospital, Tono y Antibamba, están pobladas con 16 acien- 
das de coca, en las que también se cultiban arrós y otros 
frutos y frutas de montaña; avitan en ellas muchos foras- 
teros, .porque los natibos son pocos. A todos éstos adminis- 
tra un eclesiástico titulado Cura de Andes, que se ordena 
con la condición de exercer este ministerio; éste gosa el 
privilegio de que saliendo á oponerce después de haver 
exercido su empleo algunos años, ha de cer preferido á las 
opociciones de los Beneficios curados, por Cédula expresa 
de S. M., en la que los amplía aun para las Canongías de 
opocición. Es país malsano, húmedo, pantanoso y de ayres 
crassos por impedir la ventilación sus espesos bosques, y 
en es tremo cálido; por lo que los peones, que son más del 
sexo femenino, pierden el color y se les tuerce la sangre 
en una materia clara y se devilitan, lo que advertido, que 



356 jmCIO DE LÍMITES 

por lo regular se les corrompe á los tres años; los sacan á 
la combalesencia al pueblo de Paucartambo, en el que im- 
bernan cosa de un año, y sólo assí subsisten algún tiempo, 
pero nunca crían huesos biejos los que repiten en entrar. 
Esta regla ó método no la obserban puntual quando les 
apura el trabajo, por lo que mueren infinitos. 

También son estos Andes connexos á un mal de hucuia, 
que son unas llagas ulceradas de difícil curación que de- 
boran los rostros y miembros: dimana de la picadura de 
ciertos animalitos imperceptibles. Ay muchas víboras, in- 
festos, tigres camiseros y otros animales monteses y cari- 
bes. El sacerdote recide en la acienda de Chaupimayo, en 
la que cumplen con el presepto divino, y de las inmedia- 
tas se juntan á oyr misa, á toque de campana, y ¿ las dis- 
tantes sólo ba el dicho eclesiástico por tiempo de las fiestas 
titulares. 

En las Ordenanzas del Beyno está mandado el que se 
probean estos Andes con tres Sacerdotes, dos á expensas del 
Rey, y otro al de los acendados; pero sólo se fomenta uno 
solo, á expensas de éstos. 

Es país sugeto á las correrías de los Chunches, y para 
contenerlos tienen puestos soldados, con prest, los patro- 
nes, pero no pueden repelerlos formalmente por no tener 
las armas bien ordenadas ni suficientes pertrechos. 

DlSCUBZO XII 

Del Partido de Anda guay las la Chica, (alias) Quispicanche. 

Tiene de largo 35 leguas, y de ancho 30. Los caminos 
Reales á los curatos de la quebrada del río de Vilcanota, y 
á los de Sangarara, Pomacanche, Acomayo y pueblo de 
Ocongate son llanos; y los que se dirigen á los de Quiqua- 
res, Papres, y anexos de Pomacanche son fragosos; pero 
el que ba desde la cordillera para Marcapata, el que sigue 
á los Andes de Cuchoa, y estancias de la cordillera son 
mui peligrosos y escabrosos. Sus rríos son el de Vilcanota, 



ENTRE EL PERÚ Y B OLIVIA 357 

con dos puentes de crisnejas; el de Ocongate, con dos di- 
chos, el uno, de ídem, y el otro de palos; el de Arazá, con 
tres dichos, de vigas atravesadas en el conjunto de los mu- 
chos que lo forman; y en los menores de la cordillera y 
sus quebradas, ay más de treinta, de diferentes costruccio- 
nes, nada útiles para los forasteros tranceuntes, sino sólo 
para sus moradores y pastores ecleciásticos. 

Comprende diez Curatos: 

1. Oropesa con dos capillas públicas en el mismo pue- 
blo; otra, derecha, á la legua, y tres, en los obrajes de 
Lucre á la legua, Paucarpata en ídem y Quispicanche á la 
media; en todas éstas y en los muchos oratorios que ay 
en las aciendas, se dicen missa los días de presepto, y sus 
moradores sólo bienen á cumplir con la Yglesia, á la ca- 
veza, menos los de Lucre, y Quispicanche que lo hacen en 
sus capillas. Este Curato aunque reducido es mui pingüe, 
poblado, y de mucha gente. 

2. La villa capital de Andaguay lillas, con 2 capillas 
públicas entro de ella, que son la de San Roque y la del 
Obraje, en la que sólo cumplen los presos, y los demás, en 
la yglecia; también ay barios oratorios. Es curato mui re- 
ducido y de mui pocas utilidades; á las estancias más dis- 
tantes apenas abrán 22 leguas. 

3. Yrcos, á las orillas de la laguna de su nombre, en 
la que se tiene por cierto está arrojada la cadena del Ynga, 
tiene por anexo el pueblo de Guaro, en cuia jurisdición 
están distantes como sinco leguas las punas de SuUumayo, 
que se visitan por el Bosarío, y se les da misa en la capilla 
de nueva erección por el actual Cura; los vesinos bienen, 
turnándoce, á oir missa y á cumplir, á dicho pueblo; ay 
2 oratorios. 

4. Quiquijana, de muchíssima feligrecía; tiene entro 
del pueblo una yglecia viseparroquial, en la que se venera 
una milagrosa imagen de la Consepción, nombrada del 
Cavildo, por haverla descubierto un rayo en el moginete 



358 JUICIO DE LÍMITES 

de dicha casa, y tiene un beaterío con doce beatas que se 
mantienen de limosna; ay 2 capillas en su jurisdición, y 
muchas estancias, de las que vienen á oyr missa, turnan- 
doce, cada festividad, y de las inmediatas, todos los do- 
mingos. 

6. Sangarara, con los pueblos anexos de Marcaconga, 
y Yananpampa, en los que dicen missa los aiudantes, y el 
de Acopia, á las 4 leguas, con Teniente de Cura; y se jun- 
tan en cada uno á cumplir, por turno, el año que le cave 
hacer la Semana Santa. 

6. Acomayo, con los pueblos de Guaiquc y Acomayo, 
con Teniente de Cura y una capilla en el quantioso Cho- 
rrillo de Quipococha. 

7. La villa de Pomacanche, con los anexos de San 
Juan, Santa Lucía y Saygua, distantes de 4 á 6 leguas, 
con Teniente de Cura, y cumplen con el presepto, por sus 
turnos, y oyen missa igualmente un día de fiesta en uno, y 
á otro en el otro; también ay una capilla en el obraje de 
Pomacanche, inmediato, en el que cumplen. 

8. Pirque, con los anexos de Papres, Sanca y Corma 
mui inmediatos, en los que dice missa el aiudante, un do- 
mingo en uno, y otro en el otro. 

9. El santuario de Quiguar, en el que se venera una 
milagrosa imagen de la Purificación, con Juvileo en su día. 
A éste viene el aiudante á dar missa del pueblo anexo de 
Rondocán, en el que dice missa el Cura por recidir en él, 
y se juntan, de otro pueblo, que está un quarto de legua, 
antes nombrado Cuño Tambo, en el que está una ara de 
piedra trasparente, que llaman Lirpu, sin igual en el 
Rey no. 

10. Marcapata, de muchíssima extención, pues tiene 
de largo 25 leguas, y de ancho 20; está situado á la otra 
parte de la cordillera, en cuias faldas y quebradas ay 8 
capillas, que se visitan cada año, y cumplen en ellas los 
que se quedaron sin hacerlo; la una de ellas, que dista 8 
leguas, nombrada Apo, está en la jurisdicción de Paucar- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 359 

tambo. Siguiendo la quebrada del rrío Arazá, á la direc- 
ción Sureste Noroeste, de 20 leguas de caminos montuosos 
y fragosos, se hallan los Andes de Cuchoa, en los que ay 
9 aciendas de coca, en cuio cultibo se emplea mucha gente, 
que entra de las punas, y otros que avitan de fixo en ellas. 
Los primeros ban turnándoce, y por esto á la salida reciben 
ambos Sacramentos en sus respectibas doctrinas; pero los 
estables, mandones y mayordomos, sólo quando el Cura 
los llama y los exorta ó los fixa, salen, esto es, si son teme- 
rosos de Dios, que los demás están mui quietos muchos 
años, hasta que por algún motibo se les proporciona salir; 
y todos los que mueren caresen de todo auxilio espiritual; 
sólo resan el rrosario, los que lo saben, los días de presepto. 
Corre mucho detrimento de sus vidas por estar rodeados 
de los Chunches, cuios asaltos, ostilidades son mui frequen- 
tes, como también por corrompérseles la sangre, por el 
mal de hucuia, picaduras de víboras, y desangrados de los 
morciélagos. Este justo reselo hace que no se atreban á 
entrar los Curas á visitar estos Andes; y, assí, son los que 
más carecen de pasto espiritual, lo que antes se efectuaba, 
porque los asendados y mineros de Camante ponían gente 
armada para contener y repelir á los Chunchos, lo que oy 
no se practica. 

A las doce leguas de Marcapata hubo, en una quebrada 
cálida, al norte del río Arazá, un pueblo anexo, nombrado 
Huco, cuios moradores, no ciendo neófitos sino christianos 
biejos desde la conquista, ostigados de un Antonio Ribas, 
cobrador de los repartimientos, se revelaron contra ambas 
Magestades, y se retiraron á los bosques, apostatando de 
la Fee, cosa de veinte años há, y siguiendo los ritos gentí- 
licos; y no se ha tomado ningún medio para bol ver los á 
atraer al rebaño, y, assí, todavía están algunos con mues- 
tras ó insignias de christianos. Una parcialidad sita en los 
altos del pueblo principal, nombrada Piaca, se ba despo- 
blando, por estarce retirando su vesindario á las montañas, 
coabtados de su mucha indigencia por el ningún comercio. 



360 JUICIO DE LÍMITES 

DlSCUBZO XIII 
Del Partido de Canas, y Canches^ (alias) Tinta. 

Tiene de largo 30 leguas, y más de 15, de ancho; sus 
caminos reales son llanos. Sus rríos son el de Checacupe, 
con un puente de cal y piedra; el de Combapata. con otro 
dicho, de crisnejas; el de Vilcanota, con dos dichos, de 
ídem; el de Condoroma; el de Ocororo; el de Caylloma, con 
un puente de cal y piedra, y otros considerables sólo por 
tiempo de imbierno. 

Comprende onze Curatos: 

1. Sicuani el mayor de todo el Obispado, llamado por 
antonomasia el Obispado, por su extención, gentío y utili- 
dades, tiene por anexo el pueblo de Marangani. 

2. San Pedro y San Pablo de Cacha. 

3. Tinta, Capital, con el anexo de Combapata. 

4. Checacupe, con el de Pitumarca. 

Estos quatro tienen mucha extención, con quantiosas 
estancias de ganados bacuno, ovejuno y el de la tierra, con 
mucha gente, en las que ay capillas que se visitan cada 
año. En cada anexo ay un Teniente de Cura, y en las cave- 
zas á más de los Curas, uno ó dos ayudantes, y aun assí, y 
duplicándoce y triplicándoce los quaresmeros, no se aban- 
san las confeciones, lo que se remedia en parte por las vi- 
sitas, aviendo estancias tan remotas que sus avitantes más 
acomodados apenas oyen missa una ó dos vezes al año. 

6. Pampamarca, con tres anexos, que son: el santua- 
rio de Tongasuca, á cuia romería y feria pública, que 
dura 8 días, después de la Exaltación, concurren no sólo los 
fieles de todo este Obispado, si también de los de Gua- 
manga, Arequipa y La Paz; el 2.° anexo es Surimana; el 
3.** el del Pueblo Nuebo, en el partido de Quispicanche; en 
todos ellos ay ayudantes. 

6. Yanaoca, con muchas estancias y capillas. Dicen 



ENTRE EL PEBÚ Y BOLIVIA 361 

generalmente que hubo otro pueblo serca del que oy existe, 
el que se hundió con todos sus avitantes antes de la con- 
quista. 

7. Langui, con Layo, con muchas estancias y ca- 
pillas. 

8. Checa, con Queque, y muchas dichas, con capillas; 
en Queque ay un ayudante. 

9. Pichigua. En esta doctrina ay una cruz, que se apa- 
reció en la estancia de Oquebamba, tendida en el suelo, de 
tierra mui diferente á la de su sircunferencia, la que se 
cubrió aora 12 años con una capilla. Tiene por anexos los 
pueblos de Cóndor oma, con Teniente de Cura, y el de 
Ocororo. 

10. Yavre, con 2 capillas públicas en los trapiches 
de moler metales de Guancane, y la Candelaria. Tiene un 
anexo, nombrado Ocororo, y las estancias de Guayllacasa, 
con una capilla, que para ir á ella por tiempo de verano 
se pasa el rrío, y, por el imbierno, se rodean quatro leguas 
más por el puente, atrabesandoce la doctrina de Copo- 
raque. 

11. Coporaque, de muchíssima extención, pues llega su 
jurisdición hasta las dos leguas más acá de Caylloma, y 12 
del pueblo. En esta parte ay una capilla en el mineral de 
Suicutambo, cuios moradores trabajan para los azogueros 
de Caylloma y oyen misa en éste si buenamente quieren, 
porque dicen no son feligreses de ella. Va el Cura una ves 
al año, por San Pedro, quando sale al rodeo; entonces cum- 
plen con el presepto, se casan, y presentan los párbulos 
de aquel año para el baptíssimo, (cuio método se observa 
en estos quatro últimos Curatos). En dicha capilla entierra 
el sacristán á los que mueren dentro de dicho tiempo, y 
aunque estén agonisando, no piden Sacramentos de Cay- 
lloma, por no tener estos Curas combenio para ello. 

En el lugar de Bacche, una legua al Noroeste del pueblo 
de Cacha, se ve un gran templo de la gentilidad; se dice 
fué fabricado en desagravio del cielo, porque los morado- 



362 JUICIO DB límites 

res de ana gran población que esta contigua, martirisaron 
á San Bartholomé que bino á anunciarles la Fee, y luego 
bajo un fuego que abrasó aquel lugar y su comarca, como 
que asta oy se Ten esos lugares como montes de escoria; y 
los sircunvesinos formaron aquel dicho templo, dedicándolo 
al Dios Viracocha ó Pachacamac, que quiere decir hace- 
dor del uniberso. Barían graves autores, si fué San Bar- 
tholome ó San Tomás, pero conformes sienten que fué 
uno de ellos, tanto por las tradiciones que tubieron por la 
conquista, como por la cruz milagrosa que encontraron 
en Carabuco, entro de una cueba, que no havia llegado antes 
español alguno. Se venera en dicho pueblo, partido de Oma- 
suios, del Obispado de La Paz. A lo que se agrega la cueba 
y camino que, en la provincia de Guayra, del Obispado del 
Paraguay, llaman los naturales de Tome, y cuentan sus 
sabios que por noticias de sus antepasados que se comuni- 
caron de padres á hijos, saben vino un hombre á enseñar- 
les nueba Ley, el que les enseñó el uso de la yerba, la 
queba y huellas en Tarija, y otros comprobantes, que por 
no cer de mi intento, omito. 

DiscüBzo XIV 
Del Partido de ChumbiviloM y Coñdesuyos. 

Tiene de largo 65 leguas y 22 de ancho; sus caminos 
reales para entrar en él por toda su sircunferencia son 
ásperos, y, de pueblo á pueblo, regulares, menos el que ba 
á los quatro curatos de Condesuios, por atrabesar la corpu- 
lenta y frígida cordillera de Puanzo [?] de quarenta leguas, 
llena de precipicios y despoblado; los rríos son: el de Sa- 
guasagua, el Chico de Velille, con puente de cal y piedra, 
el Grande, el de Santo Tomás y el de Condesuyos. 

Comprende onze Curatos: 

1. Velille, con Ayacasi, y el asiento de Alcavitoria, 



ENTRE £L PERÚ Y SOLIVIA 363 

en el que ay capilla pública, que tal qual vez tiene cape- 
llán, y otra capilla mui devota. 

2. Santo Tomás, de mucho territorio. 

3. Ohamaca, con el anexo de Quibio. 

4. Livitaca, con tres anexos, que son: Totora, Pata- 
queña y Aleo, con ayudantes; y 2 capillas públicas con 
capellanes; en los obrajes de Ocaroma, y Saguasagua, con 
capellanes, en las que cumplen. 

5. Llovsco, con el anexo de Quifiota, con aiudante. 

6. Colquemarca, con Yanque. 

7. Capacmarca, con Chancaguana. 

Todos estos Curatos son de extención conciderable, 
sembradas de estancias con capillas, que las visitan sus 
Curas ó sus ayudantes. 

A las quarenta leguas de Santo Tomás, para el Noroeste, 
atrabesando la cordillera predicha de Guanzo, sugeta á la 
jurisdición del indicado pueblo, están los Curatos de Con- 
desuios del Cuzco, de extención bien limitados, y son: 

8. Alca, con Puica. 

9. Cotaguasi, con Quillumsa. 

10. Tomepampa. 

11. Toro, con Caspi y Cupe. 

Los tres primeros son regulares, y soportan aiudantes, 
menos el último. 

El año de 1739 se arruinó, y desoló el pueblo de Toro, 
donde sólo escapó el Cura y un yndio: buscando al otro día 
el citio del altar mayor el depócito del Santísimo, se halla- 
ron debajo del ara, quatro ídolos de cobre de figura humana. 
El Pixyde [?] en el cementerio, y la ymagen de Santa 
Chatarina, patrona del pueblo, fuera de él, sobre una peña. 

DisouBzo XV 
Del Partido de Chilques, y Masques, alias Paruro. 

Tiene de largo 26 leguas, y de ancho 13. Los caminos 
son molestos, por ser de subidas y bajadas, pero no son 



364 TUIOIO DE LfBCTES 

peligrosos, y lo son en partes los que atraviesan por la 
doctrina de Omacha y cerranías de Macpe. Sus rríos son 
el de Cusibamba, con tres puentes; el de Cusibamba, de 
crisnejas, y los de Guacachaca y Churoc, de cables ó ma- 
romas de pita; el rrío de Velille con 4 dichos, de crisnejas; 
el Salado, y otros menores. 

Comprende nuebe Curatos: 

1. Paruro, Capital de mucha gente española, con una 
capilla pública entro del pueblo, dos dichas, fuera de ól, en 
Manqui y Miseá, y otra, con capellán, en el obraje de Cu- 
sibamba, á las 2 leguas, en la que cumplen los operarios; y 
un oratorio en el chorrillo de la Baronía. 

2. Yaurisque, con 2 capillas públicas, la una en el 
obraje de Taray, en la que cumplen, y la segunda, de Nues- 
tra Sefiora de Ghiainacancha, con una imagen mui devota 
de la Purificación. Tiene por anexo el pueblo de Tambo, en 
el que dice missa el ayudante, y el Cura en la capital y 
en el obraje, porque sólo dista una legua. 

3. Guanoquite, con tres anexos, que son, Qnanca- 
guanca y Coror, en los que ay un ayudante, y en el tercero, 
de Corea, un teniente de Cura. También ay una capilla en 
el Chorrillo de MoUemoUe, y otra, en la acienda de Chipia, 
en las que ay capellanes. 

4. Ccapi, con dos anexos, que son, Coyabamba, con Te- 
niente de Cura, y Tucuiache; este pueblo es el más sano 
de todo el Obispado, y así ay hombres de más de sien años, 
muy robustos. 

5. Colcha, con 2 anexos, que son Araypallpa, en el 
que dice missa el ayudante los más de los días de precepto 
por ser de población conciderable, y no iendo, bajan á la 
caveza porque sólo dista legua y media; y San Lorenzo, 
que sólo se visita cada año, pero sus feligreses vienen tur- 
nándose los días de precepto á los dos pueblos principales. 
Este de San Lorenzo estubo cituado á la orilla ocsidental 
del rrío de Velille, y en la doctrina de Ccape; pero el año 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 3G5 

de 1707, á 17 de Setiembre, sucedió el prodigio de que, 
estando todos durmiendo, al punto de la media noche, hubo 
un terremoto, y se pasó á esta parte oriental, con sus 
güertas, casas, avitantes y ganados, sin que lo sintiesen, 
hallándose por la mañana en la jurisdicción de otro Cu- 
rato. 

6. Pampaoucho, con 3 anexos, que son, Cochinguay, al 
quarto de legua, Pacopata y Ccapa; á este último se ba 
atrabesando la doctrina de Agcha. 

7. Agcha Hanansaya, con Parco y Pocoray, en los 
que ay Teniente de Cura. 

8. Agcha Vrinsaya, con Pillpinto y Guaiaconga, con 
teniente de Cura. Ambos curatos están en un solo pueblo, 
dividido el vesindario, con respecto á sus yglecias, y con 
diferentes pueblos anexos. 

9. Omacha con los de Antapallpa, Acca, Quille y 
Vilque; en cada 2 pueblos ay un ayudante, y la capilla 
pública en el Chorrillo de Amancay, con capellán que ad- 
ministra los Sacramentos de presepto. 

DiscuBzo XVI 
Del Partido de los Cotabambas. 

Tiene de largo 25 leguas, y al rrumbo opuesto, 23. Sus 
caminos son mui escabrosos por ser país fragoso. Los rríos 
son el de Apurímag, con tres puentes de cables; el de 
Santo Tomás; el de Challguaguacho; el de Pataguasi, con 
un puente de crisnejas; el de Curasco, con otro dicho de 
ídem; el de Vilcabamba con otra de cal y canto; el de Chu- 
quibamba, el de Salliri, el de Yerbavma, todos tres con 
puentes de crisnejas; el de Guayllate, Vilcaro, Cuyllunque 
con dichos, los tres de palos atrabesados, y el de Ocsa- 
bamba. 

Comprende treze Curatos, 

1. Tambobamba, Capital, con Chacaro. 



866 JUICIO DE límites 

2. Paloaro, con el de Totorguailas. 

3. Pitíc. oon el de Apomarca. 

4. Mará, con muchas estancias. 

5. Llaggna, con Pataguari y Cocha; en éste ay 2 ygle- 
oias, que tubieron sus respectibos Curas, y por ha verse 
agotado su vesindario por la epidemia, que se redujo al 
Curato dicho; oy ya está repuesto. 

6. Haquira, de mucha extención. 

7. El santuario mui devoto de Nuestra Señora de la 
Candelaria de Ayriguanca, con el anexo de Curasco, 

8. Mamara, con Turpay. 

9. Chuquibamba, con Bilcabamba y parte de Corpa- 
guasi. 

10. Guaillate, con los pueblos de Paillpacachi, y Llig- 
chivelca, en los que ay teniente de Cura; y parte de Cor- 
paguasi, en el que ay otro Teniente, éste sirve á ambos 
párrocos en una yglecia con separación de feligreses; dista 
al pueblo de Chuquibamba 2 leguas, y al de Guayllate, 14. 
En su yglecia mencionada se venera una milagrosa imagen 
de la Purificación; y aunque tiene Breve de Su Santidad 
(alcansado por el actual Cura de Vilcabamba, que antes 
fué de Chuquibamba) para gosar juvileo en su día, no se 
ha publicado. También es de este Curato el aciento de 
Cochasaiguas, con capilla pública. Es el maior Curato de 
este Partido por su numeroso vecindario, fertilidad de sus 
campos y estancias de ganado bacuno, mui pobladas, y 
con capillas. 

11. Cuillurque, con una capilla pública en Naquinlla. 

12. San Agustín, que antes de la peste fué la Capital, 
con los anexos de San Juan y Coica, y el oratorio en la 
acienda de Cutuctay. 

13. Pituguanca, con el anexo de CoUpa, en el partido 
de Aymaraes. 

Todos estos Curatos son de extención conciderable, y 
de muchas estancias, pero aunque con muchas fallas ban á 
sus cavezas á oyr missa y á satisfaser el presepto anual. 



BKXBB BL PBBÚ T BOUVIA 367 

DiscuHzo XVII 
Del Partido de los Aymaraes. 

Tiene de largo 40 leguas, y á la dirección contraria 26. 
Los caminos reales son los más escabrosos, peligrosos y 
molestos, por ser el país más fragoso del Bey no. Sus rrios 
son el de Huaguirca, con un puente de crisnejas^ el de 
Challguanca^ con 4 dichos de ídem; el de Pacsica con 3 di- 
chos de igual materia; el de Yaca; y en el conjunto de 
todos estos que se llama Pachachaca, otros dos puentes 
de cables ó cabuia. 

Comprende diez y seis Curatos: 

1. Challguanca, Capital, con parte del pueblo de Ca- 
raybamba. 

2. Pampamarca, con los anexos de Catarosi y Coica 
y parte de Caraybamba; aquí ay teniente de Cura que ad- 
ministra en una yglecia los Sacramentos, con separación 
de yesinos, por ambos Curas, de este, y del antesedente; 
es doctrina de mucho resinto, y estancias con capillas. 

3. Huaquirca, con el anexo de Matara, frente del rrio. 

4. Antabamba, con barias estancias. 

B. Oropesa, con el anexo de Totora inmediato. 

6. MoUebamba, con tres anexos, que son Vito, Silco, 
y Calcauso, patria del célebre doctor Lunarejo, óroe singu- 
lar en virtud y letras, que floreció en el seminario del 
grande San Antón Abad. 

7. Sabayno, con el anexo de Antilla. 

8. Lambrama, con dos dichos, que son el santuario 
de Nuestra Señora de Caype, mui frecuentado, y Atan- 
cama. 

9. Sirca, con 4 dichos, llamados Chacoche, Ghiayra- 
guacho, Challguani y Pichirgua, bien distantes, y la ca- 
pilla pública del cañaveral de Yaca, en el que se plantaron 
las primeras cañas dulces que se trageron al Rey no. 



368 JUICIO DE lihCTTES 

10. Colcabamba, con sinco anexos, que son los pue- 
blos de Chapimarca, en el que recide el Gura, Subcunga, 
Tiaparo, Tapayrigua y Pampallacta y la yglecia de la 
Consepción. 

11. Yanaca, con el anexo de Sorayca, y una capilla 
en el Cañaveral de Pacsica. 

12. Pachaconas, con dos anexos, que son Payaguaya 
y Guancaray. 

13. Pocohuanca, con los anexos de Pichirgua y 
Amoca. 

14. Colcabamba, con los anexos de Lucre, Chagña y 
Caracana. 

15. Soraya, con los anexos de Soraya, Torayca y Ca- 
payca. 

16. Chuquinga, con los anexos Payraca, Mutca y 
Guayllaripa. 

Todos estos Curatos están distribuidos con respecto á 
lo que requiere la fragocidad de la cituación, y sus pueblos 
anexos son de poco vecindario, por lo que sólo ban á hacer 
sus fiestas titulares, como á las estancias de las que bienen 
á sus respectibos pueblos á oyr missa y cumplir con el 
presepto de la Yglecia y a lo demás á que están obligados. 

DisouEZO XVm 

Del Partido de Orcosuyo ó Lampa. 

Tiene de largo 30 leguas, y hasta 20 de trabesía; sus 
caminos Reales son mui llanos, por no ser su terreno que- 
brado. Los rríos son el de Vilcanota de la Plata, (á dife- 
rencia del otro de las Amazonas que baja por el de Tinta), 
el de Lampa, el de Cavana, y el de Suches; por ser sus 
caxas de arena movedisa no permiten puentes, por lo que 
por invierno se pasan en balsas, que en el verano ofresen 
vados esplaiados. 



ENTRE EL PERt Y BOLIVIA 369 

Comprende treze Curatos: 

1. Lampa, Capital, con el anexo de Calapuca y barias 
capillas públicas en los trapiches de los minerales de Po- 
masi y Vmpuco. 

2. Caracote, con Guaca y Llazín. 

3. Juliaca. 

4. Atuncolla, corte que fué del gran Colla, y oy el 
más desengañado Curato. 

6. Cavana. 

6. Cavanilla. 

7. Manazo, con el santuario del Señor de Vilque, á 
cuia rromería y feria pública, por Pentecostés, concurren 
de todo este Obispado, de los de Arequipa, La Paz, y aun 
del Arzobispado de La Plata. Sería mui loable el nume- 
roso concurso, si no tubiera el óbise de que se profana 
tanto con el desatinado y excesibo juego, del que resultan 
destrucciones, muertes y otros atentados, de quiebras no- 
torias que cada año se cuentan, porque con el emboso de 
rromería, es la Troya de quanto facineroso, taur y fora- 
gido exala la tierra. 

8. Pucará, con el aciento de Vilavila. 

9. Aya vire. 

10. Orurillo. 

11. Nuñoa, con Santa Rosa. 

12. Vmacliire, con Ocubire. 

13. Macari, con Lalli y Cupi. 

Estos Curatos en general, son de mucha extención y 
feligrecía, distribuida, á más de las poblaciones concidera- 
bles, en infinitas estancias de ganados de uno y otro, y el 
de la tierra, en las que ay capillas que se visitan cada año 
del día del Patrón; pero todos concurren en los pueblos, 
turnándose los días de presepto, y á cumplir con el pre- 
septo divino; pero no es posible que esto se guarde devi- 
damente por la distancia y el número de pastores que 
están inmóviles con el ganado, el que es en tanto número 

T. XI. — 47 



370 JUICIO DE LÍMITES 

en este partido que puede abasteser otro tanto más vesin- 
dario al del Obispado. 

DiscuBSO XIX 
Del Partido de Azángaro. 

Tiene 20 leguas de largo, y tanto que éste tiene, de 
ancho. Sus caminos Reales son llanos. Los rríos son el 
de Azángaro, Putina y llames; este último conciderable 
por todas estaciones, y los 2 primeros sólo por las aguas, 
los que se manejan con balsas. 

Comprende nueve Curatos: 

1. Azángaro, con el anexo de Muñani y los acientos 
de Poto, en el que huvieron caxas Reales y Ananea. 

2. Azillo, el más conciderable de todo el CoUao. Se 
nesecitan 4 aiudantes y duplicados quaresmeros para des- 
empeñar las confeciones, por su muchíssima feligrecía así 
radicada en el poblasón principal y estancias de tanto 
buque[?] que, formando una yglecia, se puede nombrar pue- 
blo qualquiera de ellas, y más la de Patoni, á las 14 leguas. 

3. Chupa, con el santuario de Putina. 

4. Arapa, con la villa de Vetanzos. 

5. Saman. 

6. Santanaco. 

7. Pussi. 

8. Caminaca, con Achaya, en ésta, y Nicacio en Lampa. 

9. Santiago de Pupuja. 

Estos 9 curatos y los 13 de Lampa son los más pingües 
de todo el Obispado, sus utilidades son bentajosas, su feli- 
grecía mucha, su extención, más ó menos, mui lata; pero 
toda ella cumple con la Yglecia en sus pueblos, y sólo 
salen los Curas al rodeo de las estancias, á celar los no 
confesados, casar los próximos y hacer las fiestas; y con 
todo este orden en el govierno, son muchos los que se 
quedan para los años benideros. 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 371 

DlSCUKZO XX 

Del Partido de San Juan del Oro ó Carábaya, 

Tiene de largo cinquenta leguas, y quarenta por donde 
más. Los caminos rreales son mui fragosos por estar lleno 
de desfiladeros y veredas peligrosas por las muchas ques- 
tas. Sus rríos son el de Yanaguaya, Yananbari y Macusani, 
con barios puentes de madera. 

Comprende seis Curatos: 

1. La ymperial ciudad de San Juan del Oro, que en 
otro tiempo fué mui pingüe y de lucido vesindario, quando 
la boia del famoso lavadero del Yanaguaya en que se en- 
contraron pepitas de á 4 arrobas, con una de ellas que era 
en figura de caveza de ombre, y otras sumas, alcansaron 
grandes honrras y privilegios, con los que se destruieron 
unos á otros, y oy es un desdichado Curato de poco vesin- 
dario. Tiene por anexos los pueblos de Quiaca y Sina. 

2. Sandia, Capital, al presente, con 8 anexos, que son: 
Cuiocuio, Laqueyque, Nacoreque, Queneque, Patambuco, 
Chaquiminas, Paseata y Sayane, todos ellos se goviernan 
como capillas de estancias. 

3. Coasa, con el santuario del Cruzero, en el que se 
venera una milagrosa imagen de Nuestra Señora del Rosa- 
rio: su tamaño apenas es de una tercia, pero toda de oro 
masiso, que assí se apareció; aquí recide el Cura. Tiene por 
anexos los 5 pueblos de Ajoyane, Visicayos, Esequeña, Cun- 
tuiquito y Yanambari; estos últimos distan de 14 á 16 
leguas. 

4. Para, con los anexos de Checani, Limbane, AUpa- 
cato y el asiento de Aporoma con varios bailes de coca, 
que sólo se confiesan por la visita al cabo del año, por es- 
tar á las 12 leguas en unas encañadas montuosas. 

5. Ayapata, con Ollachea é Ytuata, baile adentro, en 
el que ay aciendas de coca. 



B72 JUICIO DB LÍMITES 

fi. Maousani, de nueba erección, con los anexos de 
Azaroma y Corani; estos 2 Caratos se dividieron del pri- 
mero aora 4 años á solicitud del Ilustrísimo Señor Don 
Juan Manuel Moscoso. 

Todos estos Curatos son de muchíssima extención y de 
terreno áspero y fragoso, y por esto más las visitan por des- 
cargar la conciencia; pero, con todo, se quedan muclias que- 
bradas y estancias de algún vesindario, que en no iendo á 
las mayores, no son solicitadas particularmente; pero son 
de conciderables obenciones que se recoge la mayor parte 
en oro, con el que está misturado su suelo. Los Curatos de 
Ay apata, Coasa, Para y San Juan del Oro confinan con los 
Chunchos. 

DiscuBZO XXI 

De los Chunchos ó yndios h rabos de la ceja de todo 
el Obispado. 

No todos estos infieles fronterisos son de una mesma 
nación, costumbres ó idioma, sino que son diferentes y 
opuestos unos de otros, que lejos de guardar aliansa entre 
ellos son enemigos asérrimos de sus vesinos. 

Desde el rrío de Chapi, que es el de Apurímac unido con 
el de Pachachaca, las quebradas de la cordillera de Yilca- 
bamba por donde sólo distan mui poco al pueblo, hasta el 
Potrero de Santa Ana, avitan los Ante-yngas. Estos son 
los yndios que biendo á Sayritupac Ynga retirarse de su 
palacio de Choquepalta, al Marquesado de Oropesa, que le 
adjudicó Don Andrés Hurtado de Mendoza siendo Virrey 
de estos Reynos, se remontaron por no dar ovediencia á los 
españoles. Estos profesan los rritos gentílicos, guardan las 
reglas de los Yugas y mantienen el trage é idioma de los 
del Cuzco; cultiban los campos con orden, y poseen no sólo 
los inmensos tesoros que recogieron quando el lebanta- 
miento general del Reyno y citio del Cuzco por Mango 
Ynga, sí igualmente los que depocitan esos cerros, que si- 



ENTRE EL PERÚ Y BOUVIA 373 

guen encadenados desde Vilcabamba y los arroyos y ríos 
que arrastran sumas de oro en sus arenas, como lo testifi- 
can los lavaderos palpados de Chapi. Ay tradición de haver 
una magnífica población, nombrada Hatun Vilcabamba y 
otras no menos conciderables; y que en el primero recide 
un Régulo de mucho séquito, con dominio general, y en los 
demás, otros Señores de basallos sugetos al primero, delli- 
nage de los principales Casiques del tiempo de los Yncas. 
Sólo ay entrada por las cerranías de Vilcabamba, por una 
quebrada mui larga y angosta, en la que tienen guarnición; 
por aquí salen algunos á comerciar y comprar algunas cosas 
nesesarias, de los yndios que avitan en las estancias de la 
cordillera. 

Pasado el rrío de Santa Ana ó Vcaiale, hasta el baile de 
Graz, orillas del rrío de Yanatili, Conec, Cocabamba, At- 
casama y Chancamayo, havitan los Chunches Guanoca - 
guas. Son idólatras y con idioma distinto al general, usan 
manta, son mui inclinados al comercio, nos tratan de ami- 
gos, y, por la Empalizada, que es una acienda de mucha 
fundación por el Justicia Mayor de aquellos bailes, salen 
sacando loros, guacamayos, monps, poros, aceyte de María, 
incienso, mantas ó paños de algodón que sirben para so- 
brecamas, sobremesas y cortinas y otras cositas; en cambio 
de sal, abalorios, medallas, cuchillos, hachas, machetes y 
otros instrumentos. Tienen contrata hecha con dicho Justi- 
cia Mayor, nombrado Don José del Barrio, á quien le rega- 
lan sus efectos, y él los obsequia con bizcocho, aguardien- 
te y otras cosas. El año de 1714 dieron principio los Padres 
de San Fransisco, á anunciarles el Ebangelio logrando for- 
mar barias reducciones, pero quando fundaban su ferbor 
mayores esperanzas se desbanecieron por haverlos asaltado 
los otros internos, matando muchos neófitos y destruiendo 
las poblaciones. El año de 82, seis de éstos condugeron una 
tina de madera para el uso de baños del Ilustrísimo Señor 
Don Juan Manuel Moscoso por el rrío de Santa Ana 
hasta el puente de Urubamba. El siguiente de 83, un rreli- 



374 JUICIO DE IÍMITE8 

gioso dominico nombrado Fray José Ondini [?] que estubo 
muchos años entre ellos, sacó un Capitán y otros dos indi- 
viduos hasta la ciudad, los que prometieron frequentar sus 
salidas comboiando otros más; pero muerto dicho rreligioso, 
no ha tenido efecto. 

Por ninguna otra parte se pueden entrar á combinarlos 
á la Religión á estos infieles sino por ésta; porque según la 
inclinación que no5 tienen, y la lealtad que nos guar- 
dan, creo están esperando por oras el que les propongan; 
rara vez nos hacen mal, y si lo executan es porque los 
agravian. 

Por las partes de Yanatili, avitan los indios Files y Le - 
gues , también de camisetas. Como los anteriores son idóla- 
tras, y tienen el idioma dialecto del general; sólo tal qual 
se dedica al comercio. Cultivan sus campos y tienen sus po- 
blaciones con algún orden; son inquietos; se extienden hasta 
los bailes de Callanca, que confinan con el Curato de Chulla- 
bamba en el Partido de Paucartambo, por cuia parte no de- 
jan de ostilisar á los labradores, pues en años pasados aso- 
laron las caserías y sementeras, en que se cogía con no poca 
utilidad el agí nombrado callanca. 

Los fronterisos de los Andes de Paucartambo, están en 
carnes; sólo las mugeres tienen cubiertas con un paño 
de algodón las partes verendas; son mui caribes ó incons- 
tantes; no guardan lealtad la más leve; son mui materiales; 
salen á las aciendas de coca de los Andes de Tono con el 
engañoso obsequio de loros, monos y sábalos, sólo por el 
interés de biscocho, cuchillos, tabaco, sal y aguardiente, no 
dándose por satisfechos por más que se les duplique, siendo 
el fin que traen el de especular el estado de la acienda, nú- 
mero de gente y armas, para en vista de ellos salir á sa- 
quearlas y asolarlas con muertes é incendios, llevándose 
quanta herramienta y bíberes enquentran: y pasados algu- 
nos días, regresan mui serenos nombrándonos amigos y dis- 
culpándose, pretendiendo se les regale algo. Si el patrón 
anda liveral con ellos, abusan y quieren estar ebrios dia- 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 375 

riamente y regalarse á costa de él, y entre tanto se ban 
duplicando y andan bagando sin comedirse á cosa alguna; 
y por un regalo que hacen, quieren duplicada recompensa; 
y si esto no lo conciguen y advierten alguna escasés, toman 
por agravio, y se retiran amenasándonos para salir en co- 
piada á ostilisar como acostumbran; para precaber en parte, 
ay soldados con pre, á expensas de los acendados. El año 
de 1767, un rreligioso dominico de la provincia de Quito, 
internó estos países, y sacó acariciándolos 300 yndios que 
daban esperansas de reducirse, pero no se pudo fiar por su 
rudeza, barbaridad é incostancia. 

Los de los Andes de Cuchoa, en el partido de Quispican- 
che, son los Chontas, con idioma propio; son los más cari- 
bes, camiseros y antropófagos de todos los que confinan 
con este Obispado; su contumacia ó iniquidad es incompa- 
rable, no tienen ni aun las agachadas que los antecedentes, 
todo es robar ó insultar á cara descubierta, están á la vela 
atisbando si alguno de los labradores de aquellos cocales se 
desvían para caer sobre ellos y matarlos; por lo que corre 
detrimento penetrar algún monte á cortar los palmitos 
(que es plato regalado); pues, luego que advierten el golpe, 
acometen al lugar, matan á unos, y á otros los Ueban con- 
sigo, despojándolos de sus hactos; no se dedican á cambiar 
herramientas siendo tan inclinados á tenerlas, pretendién- 
dolas sólo á fuerza de muertes. Oy se an apoderado del co- 
cal de Pucuri,» que fué el más conciderable. Entre éstos 
ay muchos apóstatas que boluntariamente se ban á ellos, y 
son comúnmente los reos, foragidos, asesinos y cómplices 
del revelión, que lograron la fuga, y otros que los cogen és- 
tos y los lleban forsadamente. No ha ávido noticia de que 
en ningún tiempo aian dado entrada en sus tierras á ope- 
rario alguno que les instruiese la Fee. 

Si se lograra el reducir á estas fieras, que sólo en la 
forma dan muestras de ser hombres, se lucraría atraer al 
rebaño á infinitos que están á espaldas de éstos, que son 
más domésticos, como se ve por la parte de Apolobamba, 



376 JUICIO DE LÍUITBS 

en que los Padres Micioneros han logrado reducir la nación 
de los Gavinas, 60 le guas para el Norte del último pueblo de 
Ysiaxnas, rio abajo del Veni y a la parte occidental de él; y 
segiin la relación dada del actual Guardián de aquellas lui- 
ciones Fray Bernardino Bustios, en la descripción remitida 
a l Reverendíssimo de la Orden, está el pueblo nuevo de 
Jávinas en 14 'A grados de la titud; (Jamante esta en Jos 
mesmos, que es el cerro mineral en los Andes de Cuclxoa, 
avitado de los yndios que estamos tratando, y en 337 V2 ^® 
longitud, y el de Gavinas en 339 Yj, con que es evidente que 
desde dicho cerro de Camante confín de dichos Andes, al 
lugar de Gavinas, no ay más diferiencia que de dos grados, 
que en leguas españolas son 34, cuio espacio está de muchas 
naciones dóciles, cuios nombres constan en aquel mapa, los 
que están clamando por el Santo Ebangelio y vida social; 
que, franqueándoles por esta parte, si no lo impidieran estos 
contumases renitentes é incestantes de la ceja, que no se 
les puede acariciar ni con el interés ni con el alago, y sólo 
qne se arbitrara algún medio para conseguirlo, se lograría 
plantar la Fee en estas rregiones, y no menos las utilidades 
al Estado, porque se comerciarían con las Miciones de Mo- 
xos del Obispado de Santa Gruz, por el rrío Mamoré, y con 
las de Apolobamba y los Léeos, del Obispado de La Paz, por 
el Veni; disfrutándoce la cascarilla, canela, cacao, cera y 
otros efectos que están sin uso ni aprecio en aquellos bos- 
ques, y lo que es más, los poderosos y abundantísimos lava- 
deros de Gamante, y los que ay no menos pingües en la ce- 
rranía que de él cigue hasta la ciudad de San Juan del Oro, 
que por aquellas partes hasta encontrar estos yndios an 
sacado tantas sumas, como es notorio. 

Los confinantes de Garabaya son los más civilisados, se 
llaman los Garangues y Somachuanes, usan manta, culti- 
van sus campos, son de alguna cordura, y pretenden co- 
merciar, los que los hace abtos á que puedan admitir el 
Ebangelio. Estos yndios an solido hacer sus correrías; en 
una de ellas asolaron la floreciente villa de Sangabán, Ga- 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 377 

pital que fué de una provincia de su nombre, la que se 
agregó á este partido, sin que quede rumor de dicha villa. 
Todos estos yndios usan flechas, chusos y unos grandes 
palos de filo y la punta aguda; traen por adorno muchas 
plumas, vistosas por sus finos colores, en las diademas, pe- 
cho y hombros, y las mugeres, brasaletes de quinquillerías y 
medallas; se mantienen de la caza, pesca y frutos que cul- 
tiban, como son, mays, sapallos, arrós, yucas ó mandiocas, 
camotes, plátanos, pifias, pápalas, &., menos los de Cuchoa, 
que, por olgasanes y bagamundos, sólo se alimentan de la 
caza, pesca, frutas y raíses silbestres. 



(Del Arch. de Limites del Perú.) 



T. XI. -48 



CREACIÓN DE LA AUDIENCIA DEL CUZCO 

Y 

AGREGACIÓN 

DB LA 

INTENDENCIA DE PUNO AL VIRREINATO DEL PERÚ 



EXPEDIENTE sobre el establecimiento 
de la nueua Real Audiencia man- 
dada crear en la muy noble y fi- 
delísima ciudad del Cuzco, antigua 
Metrópoli de estos Reinos. 

Años 1787 á 1788. 



El Rey = Virrey, Gobernador y Capitán General de 
las provincias del Perú, y Presidente de mi Real Audien- 
cia de Lima. 

Para mayor honor y decoro de la ciudad del Cuzco, 
antigua Metrópoli del Imperio del Perú, y evitar los gra- 
ves perjuicios y dispendios que se originan á mis vasallos 
habitantes de ella y sus provincias inmediatas, de recurrir 
en sus negocios, por apelación, á mis Reales Audiencias de 
Lima y Charcas, he venido, por mi Real Decreto de 26 de 
Febrero del corriente año, en crear una nueva en dicha 
ciudad del Cuzco, cuyo distrito ha de comprehender la ex- 
tensión de aquel Obispado (cuyas provincias son las de 
Abancay, Azangar, Aymaraes, Canas y Canches ó Tinta, 
Calca y Lares, Carabaya, Chilques y Masques, Chumbi- 
bilcas, Cotabambas, Cuzco, Lampa, Paucartambo, Quispi- 
canche, Villcabamba, Urubamba), y todas las demás pro- 
vincias y territorios que, con precedente informe de Don 
Jorge Escobedo, Superintendente Subdelegado de mi Real 
Hacienda, señalaréis vos. 

El número de Ministros de la expresada nueva Audíen- 



882 JUICIO DE LÍMITES 

cia ha de ser: un Regente, con el sueldo de nueve mil pe- 
sos anuales, tres Oy dores y un solo Fiscal de lo civil y 
criminal, cada uno con el sueldo de quatro mil y quinien- 
tos pesos, á excepción de los Ministros que vayan de otras 
Audiencias, y tengan mayor dotación, la qual deberán 
conservar. Para la plaza de Regente he nombrado en el 
mismo Real Decreto á Don Joseph de la Portilla, Oydor 
de esa Real Audiencia de Lima; y para las tres de Oydores 
he elegido, por su orden, á Don Joseph Rezabal y Ugarte, 
Alcalde del Crimen de esa propia Audiencia, á Don Pedro 
Cernadas Bermúdez, Oydor de la de Charcas, y á Don Mi- 
guel Sánchez Moscoso, de la de Buenos Ayres; y para la 
Fiscalía á Don Antonio Suárez Rodríguez de Yebra, Abo- 
gado de mis Reales Consejos. 

Los subalternos que ha de haber en la nueva Audiencia 
han de ser un Agente Fiscal, un Relator y un Escribano 
de Cámara, cada uno con el sueldo de quinientos pesos, 
proveyéndose esta Escribanía como oficio vendible y re- 
nunciable; un Capellán, con el sueldo de trescientos pesos 
y la obligación de decir misa y enseñar la Doctrina Chris- 
tiana á los pobres de la cárcel: un Canciller y Registrador, 
cuyo oficio sea vendible como en otras Audiencias; dos 
Receptores, quatro Procuradores, un Tasador y un Repar- 
tidor, cuyos oficios han de ser igualmente vendibles y re- 
nunciables, y no han de gozar sueldo; y también ha de ha- 
ber los de Abogado de pobres, un Procurador para éstos, 
dos porteros y un barrendero, cuyos nombramientos a de 
hacer la Audiencia, con la gratificación que le parezca, so- 
bre el ramo de penas de Cámara. 

Asimismo, he resuelto que establecida la nueva Audien- 
cia, procedan el Regente y Oydores á formar, sin la menor 
dilación, con vuestro acuerdo, las correspondientes Orde- 
nanzas para su buen régimen y gobierno, arreglándose á 
lo dispuesto por Leyes, poniéndolas provisionalmente en 
execución, y remitiéndolas á mi Consejo de las Indias 
para su aprobación. 



ENTRE EL PBBÜ Y SOLIVIA 383 

Todo lo qual os participo para que lo tengáis enten- 
dido, hagáis notorio en donde convenga, y concurráis en 
la parte que os toca á su puntual cumplimiento, en inteli- 
gencia de expedirse con fecha de hoy las correspondientes 
Cédulas á mis Reales Audiencias de Lima y Charcas para 
que les conste el territorio que se segrega de su respectiva 
jurisdicción, y se aplica á la nuevamente establecida; y de 
esta Cédula se tomará razón en la Contaduría general del 
referido mi Consejo. 

Fecha en Aranjuez á tres de Mayo de mil setecientos 
ochenta y siete. 

Yo EL Rey. 

Por mandado del Rey nuestro Señor, Manuel de Nes- 
tares. 



Lima y Marzo 22 de 1788. 

Remito á V. S. el duplicado de la Real Cédula original 
que he recivido con fecha 3 de Mayo del año anterior, so- 
bre el nuevo establecimiento de Audiencia en la ciudad 
del Cuzco; y habiendo dispuesto se guarde y cumpla lo que 
S. M. manda en dicho Real Descripto y que se tome razón 
de su contenido en el Tribunal Mayor de Cuentas, Caxas 
Reales de esa capital y en las de la citada ciudad del 
Cuzco, he venido en encargar á V. S. que con los demás 
Señores Ministros nombrados para aquel Tribunal, que re- 
siden en esta Metrópoli y mediante á que parece suspen- 
den su marcha hasta que pase la presente estación de 
aguas, procedan inmediatamente á formar las correspon- 
dientes Ordenanzas que huvieren de servir para su buen 
régimen y gobierno, y, verificado, me darán cuenta con las 
originales para que en su vista pueda yo disponer lo de- 
más que corresponda, en inteligencia de que queda á mi 
cuidado el que su oportunidad se publique por bando en 
los parages donde convenga la mencionada Real delive- 



3fi4 Jirrcio db límites 

ración, con lo demás que es anexo á su debida y puntual 
observancia en todos los puntos que comprehende. =Dios 
guarde á V. S. muchos años. = Lima, Marzo 12 de 1788. 
= El Cave^. De Croix. 

Señor Don Josef de Icut Portillas, Regente de la nueba 
Real Audiencia de la ciudad del Cuzco, 



(Al margen: «Acúsese el recibo de este oficio y de la 
Real Cédula que á él se acompaña de los que se tomará 
razón en las Reales Cédulas de la ciudad del Cuzco, á mi 
llegada á ella, y se prevendrá desde luego á S. E., en la 
contestación que aora se diere, los reparos que pueden 
ofrecerse en que se suspenda el establecimiento de la nueva 
Real Audiencia hasta la formación de Ordenanzas, como 
también en que éstas se omitan hasta que se verifique di- 
cho establecimiento y el medio que parece podrá adoptarse 
para evitar á unos y otros; agregándose á este expediente 
copia de la citada contestación para que siempre conste. = 
Portilla.) 

Excelentísimo Señor: 

Queda en mi poder el oficio de V. E. de 12 del corrien- 
te con el duplicado de la Real Cédula de 3 de Mayo del 
año anterior, sobre el establecimiento de una nueva Real 
Audiencia en la ciudad del Cuzco, á cuyos documentos 
daré el destino que les corresponde; y ordenándome V. E. 
al propio tiempo que con los demás Señores Ministros nom- 
brados para aquel Tribunal que residen en esta Capital, 
proceda inmediatamente á formar las Ordenanzas que hu- 
vieren de servir para su buen régimen y gobierno, y que 
verificado le dé cuenta con los originales. Tengo pasados 
los avisos oportunos á dichos Señores para que nos junte- 



EKTRE BL PEBÚ Y SOLIVIA 386 

mos á tratar de esta materia, y desde luego no puedo dejar 
de hacer presente á Y. E. quanto sobre ella me ocurre de 
pronto, para que su sabia comprehensión resuelva lo que 
hallare por más conveniente. 

Como antes de recivir la superior orden de Y. E. me 
haUase yo enterado de la soberana disposición del Rey, 
por los Beales Despachos que á mí se me comunicaron, 
procuré instruirme con el mayor cuidado en las Ordenan- 
zas que rigen en las Eeales Audiencias de esta capital, en 
las Charcas y Chile; y últimamente tengo reconocidas las 
que se formaron para la que se estableció de nuevo en la 
ciudad de Buenos Aires; y todas las encuentro iguales, con 
muy corta diferencia en lo substancial, como que todas 
ellas son deducidas de unas mismas Leyes y todas se enca- 
minan á un propio fin, si bien no dejo de advertir que 
según el actual estado de las cosas y el nuevo método ó 
forma que se ha dado al Qobierno de estos Beynos, ai 
bastante que alterar en aquéllas añadiendo, quitando ó 
mudando algunos de sus artículos para que puedan adap- 
tarse al presente sistema. Esta variación es obra de pro- 
ligidad y travajo; y practicándose con el cuidado y dete- 
nida reflección que exige su gravedad, se ha de consumir 
en ella algún tiempo, no corto; durante elqualse manten- 
drá suspenso el nuevo establecimiento, si éste no a detener 
efecto hasta que aquélla se verifique, como indica el oficio 
de Y. E., continuándose en el entretanto los gravísimos 
perjuicios que trata de remediar aquella soberana disposi- 
ción; y si por evitar éstos se omite la formación de Orde- 
nanzas, hasta que la Audiencia se halle establecida, como 
previene la citada Beal Cédula de su erección, damos 
en otro inconveniente no menos atendible, por ser cons- 
tante que para la apertura del Tribunal y para que éste 
tenga sus primeros exercicios en régimen y buen orden, es 
indispensable se le señale una ordenanza que prefina su 
método interior y exterior y las obligaciones de cada uno 
de sus indibidlios en particular, sin cuya regla es de temer 

T. ZI.-49 



386 JtnOIO DB LÍMITBS 

que sean más frecuentes y repetidos los defectos, con espe- 
cialidad en los subalternos que procurarán disculparse con 
aquella falta. 

Para ocurrir á estos reparos me parece sería conve- 
niente que con previo reconocimiento de las Ordenanzas 
que dejo enunciadas, se sirviere Y. E. señalar desde luego 
las que considerase más adaptables á las circunstancias del 
nuevo tribunal, mandando que estas se observen por aora é 
ínterin se forman las que tubieren de regirle como propias, 
y que á este fin se me pase un testimonio ó copia autori- 
zada de las que se eligieren; añadiendo, para mayor clari- 
dad, que las señaladas se guarden en quanto no sean opues- 
tas y contrarias á las Reales Instrucciones de Regentes de 
20 de Junio de 1776, á la de Intendencias de 28 de Enero 
de 1782 y á las posteriores Reales disposiciones; y previ- 
niendo al mismo tiempo que en el día de la lectura de Or- 
denanzas, se omitan por aora la de aquellos artículos que 
se hallen alterados ó expresamente rebocados por dichas 
Instrucciones y Reales Cédulas, señaladamente en los títu- 
los de Govierno y Real Hacienda, hasta que éstos se arre- 
glen según más convenga. 

Esto mismo estoi enterado se practicó por el Excelen- 
tísimo Señor Virrey y Señores Ministros de Buenos Aires, 
para el pronto establecimiento de aquella Audiencia, lo que 
no dudo habrá merecido la soberana aprovación de S. M. 
á quien se ha de dar cuenta de todo quanto se ejecutase en 
este asunto. Y teniendo á la vista este exemplar, me ha 
parecido oportuno proponer á V. E. un medio seguido ya 
por otros, que consulta la brevedad, y en que no encuentro 
el menor reparo; pues con las condiciones expresadas y 
con la calidad interina de por aora queda precavido quanto 
pudiera oponérsele, y se logrará desde luego, sin mayor 
dilación el establecimiento del nuevo tribunal con una re- 
gla segura, por donde pueda y deva gobernarse hAsta que 
se le señale otra; cumpliéndose con mayor exactitud y sin 
tanta demora las justas y piadosas intenciones del Rey, 



ENTRE EL PERÚ Y SOLIVIA 387 

manifestadas en la citada Beal Cédula, en favor de sus 
fíeles vasallos avitantes de las provincias de su compre- 
hensión; cuyo venefício es el que me mueve como único y 
principal objeto á que debe atenderse. 

Si antes de tomar providencia alguna en este asunto, 
quisiera V. E. oir el dictamen de los demás Señores Mi- 
nistros nombrados para dicho Tribunal que reciden en esta 
Capital, me parece sería muy oportuno y conducente á la 
mayor brevedad, que V. E. nos permitiese celebrar algu- 
nas Juntas á su presencia, en las que cada uno expondría 
el suyo; é igualmente podría tratarse en las mismas de al- 
gunos otros puntos relativos al nuevo establecimiento, que 
piden una previa resolución; y en este caso convendría 
que en el supuesto de no haver llegado el Señor Fiscal 
electo para aquél, se nombrase por V. E. á uno de los Se- 
ñores Fiscales de esta Real Audiencia que nos ilustrasen 
con su sabia respuesta; oyéndose sobre todo por escrito y 
de palabra. 

V. E. con su superior discernimiento resolverá, como 
siempre, lo más acertado y se servirá comunicarme las 
órdenes que sean más de su agrado. 

Nuestro Señor guarde á Y. E. muchos años. 

Lima y Marzo 26 de 1788. 

Excelentísimo Señor Don Teodoro de Croixj Virrey Go- 
bernador y Capitán General de estos Reynos. 

Es copia del Oficio original que se pasó á V. E. en el 
mismo día de su fecha. 

Postilla. 



888 



XDIOIO DB liuITES 



0.] 
Sedente. 
lUasUla. 
BlXarqués. 



Xorvno. 
YUei. 



En la ciudad de Los Reyes del Perú, en diez y nueve 
de Junio de mil setecientos y ochenta y ocho. 

Aviéndose visto en Eeal Acuerdo por voto consultivo 
el expediente obrado sobre formación de Ordenanzas para 
el régimen y goviemo de la Beal Audiencia mandada es- 
tablecer en la ciudad del Cuzco en virtud de Beal Cédula 
de 3 de Mayo del aflo próximo pasado de setecientos 
ochenta y siete, con lo que en el particular ha expuesto el 
Señor Don José de la Portilla, Begente de la dicha Au- 
diencia, y el Seflor Fiscal en sus respuestas de once de 
Abril, y veinte y siete de Mayo de este presente año. 

Teniéndose presente las Ordenanzas formadas por el 
Señor Don Pedro Zemadas y Bermúdez, Oydor de dicha 
Beal Audiencia, fueron de parecer que, siendo V. E. ser- 
vido, podría mandar, que las indicadas Ordenanzas se re- 
mitan al referido Señor Begente de aquella Audiencia, 
para que, reconocidas y examinadas allí con los demás Se- 
ñores Ministros que la componen, se pueda aumentar ó al- 
terar aquellas que conceptuaren oportuno y conveniente al 
mejor régimen de aquel Tribunal, de que darán cuenta á 
V. E. para, con su acuerdo, solicitar la Beal Aprovación; 
mandando que, ínterin se ebaquan las diligencias que ban 
prevenidas, se rija y govierne la dicha Beal Audiencia 
con las que se observan y guardan en la de esta Ca- 
pital. 

Con cuyo parecer se conformó S. E., y lo rubricó con 
los Señores del margen. (Siete rúbricas).=EL Mabqués de 
Saxinas. 



Lima, Junio treinta de mil setecientos ochenta y ocho. 
Guárdese y cúmplase el Auto que antecede; saqúese copia 
autorizada de él y de las Ordenanzas que ha formado el 
Señor Don Pedro Zemadas, y remítase al Señor Begente 
del Cuzco para que luego que esté formada aquella Beal Au- 
diencia se vean y examinen en ella, aprobándolas, aumen- 
tándolas y alterándolas en lo que conceptúe conveniente. 



ENTBB EL PEBÚ Y BOUVIA 389 

á fin de que se solicite la aprovación de S. M. con mi 
acuerdo; deviendo, entretanto esto se verifica, registrarse 
aquella Beal Audiencia por las que se observan y rigen á 
la de esta capital. (Una rúbrica de Su Excelencia.) 

Dábbá. 

Es copia de sus originales; asi lo certifico. = Lima y 
Julio 3 de 1788.=Esteban Darea. 



La Real Audiencia desta capital, me dice en oficio de 29 
de Marzo anterior, que no tiene en el concepto de aquel 
Tribunal la instrucción necesaria el expediente formado 
sobre señalar límites á la nueba que se ha mandado crear 
en la ciudad del Cuzco, por varias razones que me mani- 
fiesta, en vista de las quales y de lo expuesto por los Se- 
ñores Fiscales he estimado justo hacer las prevenciones 
oportunas, con copia de su respuesta y del citado oficio, al 
Yntendente de Arequipa, á fin de que haciéndolo todo pre- 
sente á su Cavildo y Ayuntamiento, me informe lo que le 
pareciere y tubiere por combeniente, habiendo cometido 
igual encargo al venerable Deán y Cavildo de aquella 
Santa Yglesia, ad virtiendo á vnos y otros que lo verifiquen 
con la posible brevedad. 

También he ordenado al Cosmógrafo Mayor del Reyno 
y al Beal Tribunal del Consulado que, con reconocimiento 
del mencionado exediente, me informen lo que se les ofrez- 
ca y parezca; y sin perjuicio del más pronto y brebe esta- 
blecimiento de la indicada nueba Beal Audiencia, he dis- 
puesto se proceda á la formación, sin pérdida de tiempo; 
ejecutándose por ahora en el distrito y términos que ex- 
presamente se les señalan en la Beal Cédula de su erec- 
ción, los que se extenderán con mayor conocimiento de 
causa á las demás Provincias, que más combengan al bien 
del Estado, según resulte de las noticias que se minis- 
tren. 



390 JUICIO DE LÍMITES 

Todo lo que participo á V. S. para su inteligencia y 
govierno en la parte que le toca. 
Dios guarde á V. S. muchos años. 
Lima, á 4 de Abril de 1788. 

A. Cavbo. ds Cboix. 

Señor Don José Portilla, Regente Gobernador Ynten- 
dente de la ciudad del Cuzco. 

Tomóse razón de este Expediente en esta Beal Conta- 
duría del Cuzco, á 9 de Julio de 1788. 

ESPINAVETB. 

POBTUBA. 



(Del Árch. de Limites del Perú}, 



REAL CÉDULA á la Audiencia de Lima 
sobre agregación de la intenden- 
cia de Puno al Virreinato del Perú, 
y el todo de su distrito á la juris- 
dicción de la nueva Audiencia del 
Cuzco. 

/.^ de Febrero de 1796, 



El Rey = Virrey, Presidente, Regente y Oydores de 
mi Real Audiencia de Lima. 

Por Real Decreto de 26 de Febrero de 1787 se sirvió 
mi Augusto Padre crear una nueva Audiencia en la ciudad 
del Cuzco, cuyo distrito avía de comprehender toda la ex- 
tensión de aquel Obispado y las demás provincias y terri- 
torios que, con precedente informe de Don Jorge Esco- 
bedo. Superintendente, Subdelegado entonces de mi Real 
Hacienda en ese Reyno, señalase el Virrey, Caballero de 
Croix, á quien se comunicó esta Real resolución en Cédula 
de 3 de Mayo del mismo año de 1787, para que dispusiese 
se llevase á devido efecto. De lo actuado en su conseqüen- 
cia dio cuenta con testimonio esa mi Real Audiencia, en 
carta de 16 de Abril de 1788, solicitando se le conservase 
bajo su primitivo establecimiento, sin segregaría el territo- 
rio de la Intendencia de Arequipa. 



JUICIO DB LÍMITIE8 

En otras diferentes cartas posteriores dieron también 
cuenta, con documentos, el Virrey, Don Francisco Gil Le- 
mos, y el Regente y Oydores de la citada nueva Audien- 
cia del Cuzco de la apertura de aquel Tribunal, su actual 
estado, quejas dadas en él contra el Intendente de Puno, 
su Subdelegado y Oficiales Reales de Caravaya, y lo con- 
veniente que sería para la más pronta y recta administra* 
ción de justicia la agregación de diclia Intendencia de 
Puno á ese Virreynato del Perú, y el todo de su distrito á 
la jurisdición de la propia Audiencia del Cuzco. 

Para fomar resolución en el asunto, se previno, asi al 
citado mi Virrey Don Francisco Gil de Lemos, como á esa 
mi Real Audiencia, á la de Buenos Ayres y al Virrey de 
aquellas provincias, por Cédulas de 7 de Diciembre de 1790 
y 16 de Agosto 1792, informasen sobre el particular quanto 
se les ofreciese; lo que verificaron en cartas de 20 de Fe- 
brero y 26 de Septiembre de 1792, 16 de Enero, 26 de 
Marzo, 23 de Mayo y 19 de Septiembre de 1793, acompa- 
ñando todos los testimonios de los expedientes promovidos 
para executar sus enunciados respectivos informes. 

T aviéndose visto en mi Consejo de las Tndias con lo 
que dijo mi Fiscal, y consultándome sobre ello en 9 de Oc- 
tubre próximo pasado, he venido en que se agregue la ex- 
presada Intendencia de Puno con todo su territorio á ese 
Virreynato del Perú en los rramos de Policía, Hacienda y 
Guerra, y en el de Justicia á la mencionada mi Real Au 
diencia del Cuzco, pero sin hacer novedad en cuanto á la 
Intendencia de Arequipa, cuyo territorio conviene conti- 
núe sugeto á esa mi Real Audiencia de Lima, como lo ha 
estado hasta aqui. 

Y 03 lo participo para que lo tengáis entendido, hagáis 
notorio en donde convenga, y concurráis en la parte que 
os toca á su puntual cumplimiento; á cuyo propio fin se 
expiden con esta fecha las correspondientes Cédulas, así á 
la citada mi Real Audiencia del Cuzco como á la de Char- 
cas, y á mi Virrey y Audiencia de Buenos Ayres. Y de la 



ENTRE EL PERÚ Y BOLIVIA 393 

presente se tomará razón en la Contaduría General del re- 
ferido mi Consejo. 

Fecha en Badajoz á 1.° de Febrero de 1796. 

Yo EL Eey. 
Por mandato del Rey nuestro Señor, Silbestre Collar. 

(Del Arch. de Ind. — Est, ííO.—Caj. l.—Leg. 16.) 



T. TI. — 60 



Índice 



PAOS. 

MemorM del Obispo de Quito al Consejo pidiendo se res- 
pete los límites de Obispados que dio Vaca de Castro y 
que San Miguel de Piura entre en su diócesis. Año 1548 . 1 

Informe del Obispo de Charcas sobre la manera de demarcar 

su diócesis y la del Cuzco (Sin fecha) 9 

Reales Cédulas sobre posesión del primer Obispo de La Plata 
y delimitación de esta diócesis y la del Cuzco. 11 de Fe- 
brero de 1553 14 

Memorial presentado al Consejo por el P. Francisco Churrón, 

exponiendo sus méritos y pidiendo una recotnpensa. 1583. 18 

Instrucción de las Doctrinas de los Obispados de la ciudad del 
Cuzco y ciudad de La Plata, con la distancia á la ciudad 
de cada Doctrina, y salario y provechos de sus Curas 
(Anónimo y sin fecha) 26 

DiWsidn del Obispado de los Charcas. Año 1608 39 

Apuntamientos acerca de la división que se pretende hacer 
del Obispado de los Charcas, Provincia del Perú. 12 de 
Octubre de 1603 42 

Representación dirigida á S. M. por los Cabildos eclesiásti- 
co y civil de la ciudad del Cuzco pidiendo se establez- 
ca en ella el Arzobispado, y no en La Plata. 13 de Enero 
de 1604 51 

Carta del Cabildo de la ciudad de La Paz á S. M. solicitando 
se lleve á efecto la proyectada erección de un Obispado en 
dicha ciudad, y acompañando una información sobre su 
conveniencia. Año 1608 53 

Fragmentos del expediente elevado «1 Consejo de Indias sobre 
la división del Obispado de los Charcas en tres: La Paz, 
La Plata y San Lorenzo de la Barranca. Años 1607-1612. 80 



Carta del Marqués de Montesclaros, Virrey del Perú, á 8. M.: 
da cuenta de que hizo la división de los Obispados de Tru- 
xillo, Arequipa y Guamanga, sujetándose en cuanto le 
fué posible á las Reales Cédulas. Año 1616 129 

Informe del Obispo de La Paz sobre el valor de los diezmos 
de su diócesis, y á quiénes y cómo pertenecen, y en qué 
cantidad. 10 de Enero de 1627 170 

Descripción del Obispado de La Paz, hecha, de orden de S. M., 
por el limo. Sr. D. Antonio de Castro y del Castillo para 
la obra de D. Gil González Dávila, titulada c Teatro 
Eclesiástico de las Iglesias del Perú y Nueva España». 
Año 1651 184 

CuriSL del Obispo de La Paz á S. M. manifestando que en su 
diócesis no hay misioneros ni parajes que los necesiten. 
20 de Agosto de 1677 235 

Carta del Arzobispo de La Plata, D. Juan Queipo de Llano y 
Valdés, á S. M., acompañando testimonio de la tercera vi- 
sita que, como Obispo de La Paz, hizo de su diócesis, an- 
tes de su promoción al Arzobispado. 18 de Mayo 1696 . . 237 

Apelación del Cabildo de La Paz sobre el acuerdo del virrey 
del Perú, que le ordenaba restituir á los Corregidores de 
Sicasica, Pacajes, Omasuyo y Larecaja la jurisdicción 
de diez leguas en contorno. Año 1734 270 

Pequeño expediente visto en el Consejo de Indias, relativo al 
nombramiento hecho por el Virrey del Perú, Conde de Su- 
perunda, en favor del Corregidor de Quispicanchis, Mar- 
qués de Casajara, como Gobernador de los indios Andes 
de esa provincia, de los valles de Marcapata, Cuchoa y 
cerro Camant i. Años 1754-1755 276 

Documentos relativos á una expedición hecha, de orden del 
Virrey del Perú y el Corregidor de Quispicanche, al cerro 
de Camanti y río de Marcapata. Años 1775 y 1776. ... 288 

Oficio de D. José Ramos de Figueroa, Subdelegado de la Visi- 
ta y Superintendente de la Real Hacienda del Perú, al mi- 
nistro D. José Gálvez, dando noticia de la prisión de Tú- 
pac Amaru y acompañando un mapa del Obispado del 
Cuzco. 26 de Abril de 1781 294 

Copia certificada de la cuenta de Tributos y Hospital del Par- 
tido de Paucartambo. Año 1792 299 

Compendio breve de discursos varios sobre diferentes mate- 
rias y noticias geográficas comprehensivas á este Obis- 



Píos. 

pado del Cuzco que claman remedios espirituales, formado 

por Pablo José Oricaín. Año 1790 319 

Expediente sobre el establecimiento de la nueva Real Audien- 
cia mandada crear en la muy noble y fidelísima ciudad 
del Cuzco, antigua Metrópoli de estos Reinos. Años 1787 
41788 381 

Real Cédula á la Audiencia de Lima sobre agregación de la 
Intendencia de Puno al virreinato del Perú, y el todo de 
su distrito é, la jurisdicción de la nueva Audiencia del 
Cuzco. 1.® de Febrero de 1796 891 



ERRATAS MAS NOTABLES 



ENMIENDAS IMPORTANTES 



En la página 1, primer documento de este tomo, el 
título dice: 

Memorial del Obispo de Quito al Consejo pidiendo se respete los 
límites de Obispados que dio Vaca de Castro y que San Miguel de 
Piura entre en su diócesis. 



Debe decir: 

Traslado de una división de los límites de los Obispados destos 
Reinos del Perú, hecha por el Licenciado Vaca de Castro. 



En la página 140, líneas 25 y 26, dice: 
Canana y Cauanillai Asangaro y Asillo... 

Debe leerse: 
Canana y Cauanilla, Canes y Canches, Asangaro y Asillo.