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Full text of "La Corona de Aragón y Granada: Historia de las relaciones entre ambos Reinos"

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GIFT OF 

HELEN BIGELOVV MERRIMAN 



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Andrés Giménez Soler 



I,A CORONA DE ARAGÓN 
Y GRANADA 



Barcelona - 1908 



LA CORONA DE ARAGÓN Y GRANADA 



LA 



CORONA DE ARAGÓN 



GRANADA 



HISTORIA DB LAS RELACIONES ENTRE AMBOS REINOS 



POR 



ANDRÉS giAÉNEZ SOLER 

OATBDKÁTICO DB HtSTOBIA. ES LJL ÜVITXB8IDAD DR ZABAOOSÁ. IBDITIDUO QDK VUA 

DBrj Gctbbpo DX Abchiveros 



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BARCELONA 



inPRENTA DE LA CASA PROVINCIAL DE CARIDAD 

CALLB DB AVONTEALeQRB. NÚ/A. S 

1908 



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Bdldóa de den ejemplar** 

>• 51 



INTRODUCCIÓN 



GoinGÍdió la fundación del reino de Oranada con las grandes con- 
quistas de Fernando III y Jaime I. El instinto de conservación agrupó 
á los musulmanes espaftoles alrededor del caudillo de m&s alientos y 
este caudillo pasó por todo, incluso el declararse vasallo de sus enemi- 
gos los cristianos y el ayudarles con sus propias fuerzas á conquistar 
ciudades musulmanas, no sujetas á su señorío, & fin de conservar su po- 
der y no privarse de la sombra de independencia de que gozaban él y 
sus vasallos. 

Entonces fué cuando más comprometida se vio la existencia del 
nuevo reino y moros y cristianos creían facilísimo acabar con él; el 
progreso de las armas cristianas, merced al empuje de solos dos hom- 
bres, había sido enorme y nada hacía temer que el empuje cesara y 
nadie creía á los moros capaces de resistirlo; los que habían bajado 
por levante, desde las escabrosidades del Maestrazgo & las sonrientes 
vegas del Júcar y placenteras huertas de Játiva y se habían extendi- 
do por las fértiles comarcas de Andalucía, no deberían detenerse ante 
el rincón en que se habían ruf ogiado los restos del imperio almohade; 
al aumento de fuerzas y recursos de los cristianos correspondía una 
disminución de igual importancia en las fuerzas y recursos de los mu- 
sulmanes; con cuanta fuerza menos contaban éstos, con tanta más con- 
taban aquéllos. 

Sentían, además, castellanos y aragoneses la confianza que da el 
triunfo y el entusiasmo que inspira un monarca triunfador; estaban 
prontos para el ataque y avezados á la victoria, mientras los granadi- 
nos ni podían sentir entusiasmo, ni su nuevo rey Benalhamar inspi- 
rarles la confianza que Fernando y Jaime inspiraban á los suyos, ni 
formaban una verdadera nación, ni siquiera Estado, porque los unos, 
los que vivían allí de antiguo, presa de las rivalidades de los aspiran- 
tes á reyes, no sabían quien seria mafiana su rey ó cual su capital, y 
los otros, los que en ese país habían buscado un asilo al echarlos de 



-( 8 )- 

sns domicilios- ó abandonarlos elloa volantariamente para do caer en 
manos cristianas, eran advenedizos y gente desmoralizada por los re- 
veses, aventureros ó fanáticos, y todos ellos impotentes, por esto mis- 
mo, para detener los ejércitos cristianos, si los inmediatos sucesores de 
San Fernando y el Conquistador los hubieran echado con el mismo 
brío y dirigido con el mismo talento sobre aquel pedazo de tierra es- 
pañola, todavía musulmana. 

Por sentir así se mostró tan sumiso con San Femando Mohamed el 
Viejo y por lo mismo obraron como obraron los contemporáneos de 
aquel rey-, tal era también la creencia de loe de Fernando IV y 
Jaime II, si bien éstos con menos fundamento; ellos precisamente con- 
tribuyeron más que nadie á dar estabilidad al nuevo reino, porque aun- 
que apenas había transcurrido medio si^lo desde sus antecesores de 
los mismos nombres, en ese medio siglo había tenido tiempo de afian- 
zarse la dinastía nasarí, el reino para constituirse y el pueblo para di- 
sipar sus temores de una próxima absorción y adquirir confianza en 
sí mismo. 

Que ese concepto de la debilidad de Granada era un tanto equivo- 
cado lo demuestra su historia, su conquista principalmente y las dos 
sublevaciones de moriscos que la siguieron; pero los hombres del si- 
glo XIII no aleccionados por esos sucesos, juzgando por lo que veían, 
esto es, por la relativa facilidad con que se habían enseñoreado de 
tantos y tan renombrados territorios y ciud¿ides, ni escarmentados por 
reveses de monta, juzgaban así, al paso que nosotros miramos más á lo 
mucho que costó acabar con aquel reino y pacificar su territorio que á 
sus principios y modo de formarse. 

Tres causas coadyuvaron á sostener el reino de Oranada y á pro- 
longar su existencia: la constante tutela de los marroquíes, la partiei- 
paoión que los cristianos le dieron en sus asuntos interiores y el haber- 
le declorado de la conquista exclusiva de Castilla. 

Los alahmares siguieron con los benimerines una política muy di- 
ferente de la seguida con almorávides y almohades por los principes 
andaluces de aquellos tiempos; el recuerdo de Almotamid de Sevilla 
no se apartó nunca do su memoria y si procuraron tener propicios á 
los sultanes, quisiéronlos siempre á respetable distancia y si echaron 
mano de ellos contra los cristianos, también de éstos se valieron con- 
tra ellos cuando demostraron demasiado apego á la tierra de España. 
Querían de África favor y ayuda, mas no dominio, y solventaron la di- 
ficultad creando aquellos cuerpos de zenetes, base y nervio de sus 
ejércitos, que llama Ben jaldán voluntarios de la fe, los cuales supieron 
sin embargo manejar tan diestramente que no degeneraron en preto- 
rianos ni nunca su jefe suplantó en sus funciones al verdadero rey. 

La intervención que se dio á los moros en las discordias internas 
de los cristianos de la península fué fatal para la Reconquista: y pre- 
cisamente apenas nacido el reino de Oranada sobrevino uno de los pe- 



-I 9 )- 

riodos más calamitosos, durante el cnal sos fuerzas se .vieron solicita- 
das candemente con ofertas, como es de suponer, de concesiones de 
todos los órdenes, lo que por de pronto contribuyó & darle importancia 
y á que se creyera fuerte, y como en aquellas circunstancias lograron 
los granadinos algunos triunfos, el Estado fué ganando cohesión y con 
ella pujanza, al mismo tiempo que conciencia de su propio valer y res- 
peto de sus enemigos. 

Pero el hecho más decisivo en contra de la reconstitución de Espa- 
fia, ideal político de la Edad Media, fué sin disputa el haber declarado 
A Granada conquista de Castilla, por efecto de aquella creencia de no 
ser difícil realizarla; con ello se apartó de aquel fln nacional un poder 
no despreciable, que había coadyuvado briosamente y con éxito á la 
restauración del poder cristiano en la península; segregóse del capital 
nacional una importante partida, cuya falta se dejó sentir en lo sucesi- 
vo; el gravamen de acabar lo comenzado en Covadonga debió pesar en 
adelante sobre una de las tres regiones, en que se dividía la Espafia 
restaurada, y esa región sólo con mucha pena pudo soportarlo en 
circunstancias normales y en las anómalas debió reconocer su impo- 
tencia, llamando en su socorro á sus hermanas. Las fuerzas se equili- 
braron y este equilibrio prolongó la lucha de tal modo que ^no se tiene 
noticia por ninguna hUtoria de tan continuada guerra de nadonee tan 
vecimxe y contrarias* é hizo que los moros anduvieran •siempre igua* 
les con el poder cristiano haziendo que la Corona de CcutiUa (en su ma- 
yor prosperidad) se contentasse con pequeños parias* (1); no fueron ex- 
clusivamente €las guerras civiles de los castellanos ó la poca afición 
que los grandes de este reino tuvieron de que él de los moros se acábasse 
6 d mismo tiempo que tiene su curso*, como dice el propio autor, las 
causas de aquella secular lucha, sino aquel hecho de apartar la Coro- 
na de Aragón de la Reconquista, causa á su vez de las guerras civiles 
de los castellanos y de la poca afición mostrada per los grandes de 
Castilla á terminar en Espafia la dominación mahometana. 

Segura desde entonces Castilla^ por el apartamiento de la recon- 
quista que impuso á la Corona de Aragón, de que nadie se le adelan- 
taría en ganar aquellos territorios, olvidó la obligación de ganarlos; 
tranquila también, sobre todo después de la victoria del Salado, res- 
pecto á las consecuencias que pudiera traer á su vida la existencia de 
un Estado musulmán vecino y persuadida de que no se renovarían 
antiguos desastres, no se mantuvo siempre alerta y siempre apercibi- 
da y esto produjo dos efectos contrarios entre sí pero igualmente per- 
niciosos. 

Cesó el temor á los moros y desapareció el estímulo: precisamente 
los celos de los Reyes cristianos anteriores al siglo xiii por poner sus 



(1) Arootb db Molina. Nohlesa de Andalueia, pág. 100. 



-(10)- 

tronteras más aquí ó más allá fueron causa de algunos ayances de las 
armas cristianas: las correrías de Fernando I y Alfonso VI hada le« 
▼ante no tenían otro objeto que el de cerrar á navarros, aragoneses y 
catalanes toda salida hacia el 8.; Ramón Berenguer III y Alfonso I de 
Aragón encaminaba cada uno sus operaciones en la comarca de Léri- 
da á que no fuera el otro el que se apoderara de esta ciudad; la con- 
quista de Cuenca por Alfonso VUI fué consecuencia de la de Teruel 
por el segundo de los Alfonsos de Aragón, á quien se le echó así hacia 
el mar, imposibilitándole todo acrecentamiento en el interior; Alfonso 
el Sabio, todavía infante, se metió por tierras de Murcia y fué cerce* 
nando cuanto pudo las adquisiciones de Jaime I hasta lograr detener 
definitivamente sus pasos y dejar para Castilla sola la reconquista de 
todo el país musulmán de este lado del Estrecho. Al cesar el estímulo 
vino la inercia y cesaron las operaciones militares contra Granada, 
que se redujeron á rápidas correrías ó al sitio de algunk fortaleza, todo 
ello más aparatoso y brillante que de verdadera finalidad en la obra 
de expulsión de los musulmanes. 

En las regiones central y extremas se olvidó del todo aquel deber 
nacional y las consecuencias de la lucha permanente entre cristia- 
nos y musulmanes hubieron de pesar sobre solos los andaluces, porque 
la vecindad les imponía aquel deber como una necesidad de su exis- 
tencia; el particularismo y la falta de cohesión de la Espafia medio* 
eval, aun dentro de Castilla, hacía que no se considerase como des- 
gracia propia la que pesaba sobre una sola comarca, y el poder real, 
único común y único lazo entre éstas, se satisfacía al organizar un 
ejército con que le siguieran los nobles y los pueblos dieran dinero 
para levantar tropas; de este modo, los que por vivir lejos de la fron- 
tera no padecían los males de los fronterizos, se fueron acostumbrando 
á ver en las empresas contra Granada una calamidad para ellos, un 
gravamen y un impuesto extraordinario, y las empresas, naciendo 
muertas por no vivificarlas el espíritu popular, se redujeron cuando 
más á la toma de Antequera ó á la batalla de Higueruela, todo de 
muchísima menos importancia que cualquiera de aquellas correrías 
de los reyes del siglo xn, que asolaban el país y ponían á sus habitan- 
tes en el trance de rendirse ó emigrar, enriqueciendo al propio tiempo 
á los invasores, de donde el adagio cá más moros más ganancia>. 

Contribuyó no poco también á ese enmohecimiento de las armas 
castellanas la situación de África: si los moros granadinos no daban 
miedo y casi inspiraban desprecio á los cristianos, los africanos en 
cambio causaban verdadero pavor y espanto por el número de solda- 
dos dea pie y de á caballo que podían poner en el campo de ba* 
talla, entonces que un ejército de diez mil combatientes era casi un 
ejército imaginario y fantástico. Esto pavor mantuvo el espíritu militar 
en los reinados de Sancho el Bravo y do su hijo y nieto, pero recha- 
zada por óste la última invasión africana, ese temor desapareció y 



qnedaron las acometidas contra los moros como un recurso, utili- 
zado por casi todos los reyes al principio de su reinado, para ganarse 
popularidad ó sacar dinero, que luego consumían atenciones muy 
diferentes. 

Pero Castilla, nacida en la guerra y organizada para la guerra» lo 
mismo que Aragón, no podían vivir en paz y sobrevinieron en la pri- 
mera las luchas entre el rey y los nobles, que agitaron el reino desde 
mediados del siglo xiii á las postrimerías del xv, el tiempo en que es- 
tuvo abandonada la Reconquista, y Aragón se salió de su cauce natu- 
ral y luchó en lejanas tierras en empresas heroicas pero estériles ó por 
ganar territorios nunca bien asimilados y cuyo sostenimiento en la 
obediencia costó ríos de sangre y oro. 

T es que los monarcas de Castilla, por creerse los legítimos y úni- 
cos sucesores de los reyes visigodos, mostraron aficiones al imperio de 
toda Espafia y consideraron su derecho á ocupar el país dominado por 
los musulmanes preferente al de los monarcas de Aragón; la idea era 
sin embargo popular: Castilla quería para sí sola el reino entero de 
Granada y la rectificación de aquella política que intentó imponer 
Fernando IV á sus subditos, fué mal vista y hubo de fracasar. 

Pero la eliminación no podía ser total y absoluta; es verdad que la 
situación de derecho creada privaba á la Coronta de Aragón de toda 
eomunicación directa con Granada^ pero ni los moros se avenían & 
ello, ni á tratar á los aragoneses sino de igual á igual y no por media- 
ción de Castilla, ni k considerarlos como neutrales cuando luchaban 
con los castellanos, ni éstos disponían de fuerzas suficientes para im- 
ponerse y obligar á sus vasallos nominales & serlo de hecho, respetando 
las personas y bienes de sus amigos. 

La vecindad entre los tres los ponía en íntimo y constante con- 
tacto y en una época en que el estado normal entre cristianos y 
musulmanes era la guerra de exterminio, mientras no se pactara lo 
contrario, era imposible evitar que de ese contacto surgieran com- 
plicaciones que los mezclaran en contiendas de mayor ó menor im- 
portancia, ni solucionar siempre esas contiendas por los rodeos que 
imponía la situación de vasallaje de Granada respecto de Castilla. 

Alguna vez fueron los moros, cuya diplomacia siempre ha sido 
igual, los que se sintieron ofendidos de que los aragoneses se les vi- 
nieran encima, considerando que su pleito debía tener por parte con- 
traria Castilla únicamente; los reyes castellanos en tiempos normales» 
en los cuales su supremacía sobre los granadinos era indiscutible, 
mantuvieron con altivez sus derechos y quisieron ser solos, pero en 
los de peligro, cuando no era sólo el poder granadino el que debía 
combatirse sino el africano también, solicitaron el concurso de sus 
compatriotas, que nunca les fué negado, porque nunca olvidaron que 
tanto les iba & ellos como A Castilla en la gran obra nacional, y que no 
por haber ésta tomado para sí lo que debía ser obra común, se vería 



-(12)- 

libre de peligros si peligros sobrevenfan, ni de glorias si glorias se al- 
oaiusaban. 

Fué aqael propósito de Castilla un propósito de engrandeeimiento 
y ana manifestación de la tendencia á la unidad, pero irrealizable, y 
así resultó que de los descendientes de San Femando sólo pudo dar 
cima & la obra empezada en el siglo viii aquel que, nacido en Aragón, 
ocupó este trono por herencia y el de Castilla por matrimonio, re- 
uniendo así las fuerzas de los dos reinos para echarlas sobre Granada. 



CAPITULO PEIMERO 
Desde la fundación del Reino de Granada á 1291 



En marzo de 1244, hallándose en los alrededores de Játiva Don 
Jaime I de Aragón y el infante Don Alfonso de Castilla, primogénito 
de San Fernando, mediaron entre ambos negociaciones nn tanto fuertes 
por la posesión de aquella plaza, resolviéndose el conflicto en un tra- 
tado, que marcó el fin de la expansión aragonesa á costa de los musul- 
manes y dejó para Castilla toda la tierra del otro lado de la frontera 
determinada en el mismo. Ese tratado, que se firmó en Almizra al 26 
de marzo de 1244, es el punto de partida del estudio de las relaciones 
entre Granada y la Corona de Aragón (1). 



(1) Conocida cosa sea a todos los omnes que esta carta vieren 
como yo don Jaymes por la ^acia de dios Rey de Aragón e de Ma- 
yorga e de Valencia e Conde de Barcilona e de Urgel e sennor de 
Montpesler. Et yo infant don Alfonso fijo del Rey don Ferrando Rey 
de Castiella de Toledo de León de Galicia de Córdoba e de Murcia fa* 
cemos atal pleito entre nos que nos amemos e que nos a3nidemos sobre 
todos los omnes del mundo sacado el cuerpo del rey don Ferrando que 
nos amemos nos e todas las nuestras cosas e que nos guardemos e que 
nos ayudemos como sobredicho es contra todos los omnes del mundo a 
buena fe sin mal enganno. Et de mays si algún vasallo fígiere cosa por- 
que amor del rey e de don Alfonso aya de perder que non se tomen los 
vasallos el uno al otro. Et porque este pleito sea mas firme et mas es- 
table mandamos faQer dos cartas partidas por A. B. C. tal la una como 
la otra et que ponga don Jaimes rey daragon su seello de plomo en la 
una et en la otra. Et otrosí el infante don Alfonso en la una ec en la 
otra. Desto son testigos que lo vieron e que lo oyeron del rey daragon 
don Guillem de Moneada don ximen de Fo^es don Amalt obispo de 
Valencia don Nucq de Folcarquer maestre del Ospital de Sant Johan 
don Guillem de Cardona Maestre del Temple. De Castiella don Diago 
López de Faro. Don Alfonso Tellez. Don G. Obispo de Cuenca. Don 
Pelayo Pérez Maestre de Ucles. Don Martin Martínez Maestre del 



No se fijaron limites naturales, y ni la historia ni la geografía jus- 
tificaban tal reparto, ni los montes ni los ríos sefialados eran mojone» 



Temple. -Facta carta entre Villena et Almiztra quando havieron sus 
vistas el Rey de Aragón et el infant don Alfonso. Era mil CCLXXX 
secunda. 

Super particione conqueste hispanie que facta fuit inter illustrem 
Jacobum Regrem Aragonis Maioricarum et Valencie, Comitis Bar- 
chinone et Urgelli et domini Montispesulani et infantem dominum 
Alfonsum Primogenitum domini Ferdinandi illustrís Regis Castelle 
Toleti, Legionis Galecie Cordube et Murcie fuit amicabiliter inter eos 
compositum in hunc modum. 

Quod Rex Jacobus predictus per se et suos successores laudat con- 
cedit atque diffinit predicto infanti domino Alfonso et suis successori- 
bus in perpetuum castrum et yillam de Alicant cum ómnibus suis 
terminis et Aguas cum ómnibus suis terminis et Busot cum ómnibus 
suis terminis secundum quod térra vadit et exit ad portum de Biar. Et 
castrum et villam de Billena cum ómnibus suis terminis et omnia alia, 
que sunt ultra terminum de Biar sicut vadunt ad portum de Biar inter 
terminum de Biar et terminum de Bilena et versus partem Murcie et 
Castelle salvo utroque istorum termino suoab integro et omnia alia sicut 
vadunt inter terminum de Almanta (?) et de Bogarra salvo utroque isto- 
rum termino suo ab integro et sicut vadunt versus principium serré de la 
Rúa quod est supra Ayora prout aque verttmt de dicta serra de la Rúa 
ex parte Castelle et fínis dicte serré de la Rúa quod est ubi cadit Ca- 
briel in xucarum. Similiter infans domínus Alfonsus primogenitus do- 
mini Ferdinandi illustrís Regis Castelle laudat concedit atque diffinit 
per se et omnes suos successores iam dicto Jacobo Regi Aragonum et 
suis successoríbus in perpetuum castrum de Caztalla cum ómnibus suis 
terminis et castrum de Biar cum ómnibus suis terminis et castrum de 
Almiztra cum ómnibus suis terminis et omnia que sunt dicta castra de 
Alacant et de Anguas et de Bussot salvis ómnibus ab integro utroque 
istorum castrorum suis terminis ut superíus est expressum et omnia 
que sunt infra portum de Biar versus Xativam deniam et versus aliam 
terram regni Valencie et omnia alia sicut vadunt inter términos su- 
perius assignatus citra prout aque vertunt ex parte Valencie. Hec 
autem divisio procedit usque in xucarum ubi Cabríel intrat in xucarum 
et a xucaro usque in mare prout dictum est supra. Cum unusquisqu^* 
igitur de parte et porcione sibi superius assignata sit contentus plena- 
ríe promittunt bona fide sibi ad invicem et sine uUa fraude et enganno 
quod neuter in predicta portione sibi assignata nuUum impedimentum 
vel contrarium faciat vel precipiat aut consentiat aliquatenus fieri 
immo predicta divisio habeat et teneat perpetuam firmitatem et ut 
predicta semper robur obtineat firmitatis dictus Rex et infans fecerunt 
suorum sigillorum munimine roborarí. Data Almigrano cum ibi habe- 
rent colloquium séptimo k. ap. anno MCCXL quarto era MCCLXXX 
secunda. Testes sunt. Amaldus Episcopus Valencie. Frater Guill, de 
Cardona Magister Templi Aragonis. Frater Ugo de Folcalquer castelk 



indiscatibles, y lo mismo que fueron ellos pudieron ser otros sitúa* 
dos un poco más allá ó un poco m&s acá; se trataba únicamente de 
transigir intereses opuestos y de conciliar aspiraciones encontradas, 
conservando Jaime Játira y Alfonso Enguera, y por esto hizose pasar 
la frontera entro esas dos villas, bajándola de la confluencia del Júcar 
y Cabriel y continuándola hasta Denla por el puerto de Biar. 

Desde ese momento quedó la Corona de Aragón eliminada de la 
Beconquista y como además el Bey de Granada se había declarado 
vasallo del de Castilla, debía cesar entre los monarcas de aquella Co* 
roña y los granadinos toda relación oficial y directa por formar 
Granada, en cuanto á las relaciones diplomáticas, parte integrante de 
Castilla. 

Así lo entendió el monarca aragonés y á esa norma ajustó su con- 
ducta: sólo dos veces, segdn los documentos de su tiempo, se dirigió al 
rey de Granada y las dos haciendo constar la participación que el de 
Castilla tuvo en el asunto: fué la primera conceder treguas á Moha- 
jned II y al azafí, señor de Ceuta (1268) y la segunda autorizar á Ber- 
nardo de Lorach, ciudadano de Tarragona, para usar de represalias 
joon los moros de Granada, que habían robado un lefio de su propie- 
dad, valorado en seis mil besantes (1). 



Emp. Guil. de Moneada. Exim. de Fo^es. Exim. Petrí tenens locum. 
«dom. Regís in Valencia. Magister Martinus Archidiaconus val. Cun- 
dís. Episc. Conquensis, Martinus Martini Magister Templi in tribus 
regnis yspanie, Pelagius Petrí. Corrigia Magister milicie Sancti Jaco- 
bi. Didacus Lupi de Faro. Alfonsus Tellez Petrus Nuni de Guzman. 
Signum Guillelmi Scribe qui mandato domini Regís et infantis domini 
Alfonsi predíctorum hec scripsit loco die et anno atque era prefixis. 
(Zurita (lib. IH, cap. 44) habla de este tratado reñriéndolo el afio 1248). 

(1) Nos Jacobus etc. Damus licentiam et plenam potestatem tibí 
Bernardo de Lorach civi Terracone quod possis pignorare et lacere 
pignoran per mare e per terram tot de bonis Regís Granate et homi- 
nessuejurisdictionis et tot de bonis eorum ubicumque eas poteritis 
.invenire que valeant VI millia bisantiorum argenti ratione raubarie 
quam homines Regís predícte Granate cum galeis tibi fecerunt in 
<:apite de País capiendo lignum tuum cum personis et ómnibus bonis 
-que ibi erant. Pro tanto ením jurasti in posse nostro quod valebat illud 
quod ibi fuit amissum excepto ligno quod recuperasti. Ita tamen quod 
tu pignora ipsa possis tornare in quocumque loco terre nostre voluerís 
et ea teneas de manifestó per tres menses continuos et transactis ipsis 
tribus mensibus nisi antedicta peccunia tibi solvatur possis ipsa libere 
venderé quibuscumque personis voluerís et inde tuas libere faceré 
voluntates; hanc enim concessionem tibi facimus quia licet super hoc 
pluríes scripserimus illi|d Regi Cascelle et Regi Granate nunquam 
.tamen potuisti justiciam jtronsequí super premissis. Concedimus etiam 
tibi quod propter hoc pojssis in civitate Terracone armare. Mandamus 
igitur bajuUs vicaríis jud... et universis aliis officialibus nostris ad 



-(16)- 

Esta clase de reclamaciones debía repetirse indefinidamente, por- 
que á la práctica del corso, tan arraijc^da en la Edad Media, al tratar- 
se de musulmanes se aftadía el considerar la guerra, tal como entonces 
se entendía la guerra, estado normal entre ellos y los cristianos, mien- 
tras no se pactara una tregua, casi siempre comprada por aquéllos y 
nunca rigurosamente cumplida. 

Conforme & los usos diplomáticos el Lorach entabló la correspon- 
diente reclamación ante Don Jaime y éste la trasmitió á su yerno Al- 
fonso el Sabio, quien no dio respuesta; por esto requirió el aragonés 
al granadino, que hizo lo mismo que su señor y entonces Don Jaime 
autorizó á su vasallo para indemnizarse de los seis mil besantes, to- 
mando bienes del rey de Granada ó de subditos suyos, sin más restric- 
ción, que la de tener esos bienes de manifiesto durante tres meses, por 
si en ese plazo^ querían recobrarlos sus duefios satisfaciendo el valor 
del lefio (1257). 

Otro caso análogo producido por la piratería de los cristianos con- 
tra los moros, así como el anterior fué de los moros contra los cristia- 
nos, hubo de resolver el Conquistador: un mallorquín, llamado Hugoli- 
no Pelos, cruzando por las costas de Málaga, hizo mal á moros de esta 
ciudad y en represalias embargó el arráez de la misma bienes de 
mercaderes catalanes, los cuales se querellaron contra el pirata, exi- 
giendo que fuera en persona á dar cuenta y razón al arráez; mas como 
éste había dicho que lo retendría, el Pelos tuvo miedo y ofreció estar á 
derecho ante su rey y no ante el moro: Don Jaime buscó una fórmula 
que contentase á los damnificados y salvara la persona de su subdito, 
señalando un plazo, durante el cual él juzgaría la cuestión, remitién- 
dola, pasado éste, al baile de Mallorca (1). 



quos presentes pervenerint quod super predictis pignoribus faciendis 
nullomodo tibí vel tuis impedimentum faciant vel contrarietatem. 
Immo donent tibi et lilis qui pro te pignoraban t ad ipsa pignora fa- 
cienda ausilium et {uvamen et te cum ipsis pignoribus in villis et loéis 
nostris recipiant et permittaht esse libere et secure. Data Terra- 
cona XVK. febroarii anno Domini M*CC^L** séptimo. (R. 9, f. 16, v.). 

(1) Jacobus Dei gratia Rex etc. fideli suo Petro de Calidis baiulo 
Maiorice sal. et grat. Noveritis quod Hugolinus Pelos civis Maiorice 
comparuit ante nostram presentiam offerens se paratum reddere com- 
potum al arrays domino Malice ad cognitionem proborum hominum 
super hoc electorum qui in facto maris fuerint usitati. Cumque aliqui 
omnes (homines ?) Barch. et etiam Maiorice se in contrarium oppone- 
rent dicentes quod ob culpam dicti hugolini Pelos fuerant pignorati 
propter quod petebant ipsum fore ad dominum Malice pro redditione 
dicti compoti remittendum dictus hugolinus asseruit coram nobis se 
propter justas causas non deberé remitti ad dominum Malice supradic- 
tum cum hoc non esset jus et dictus (dominus) Malice minatus fuerit 
quod si contingeret dictum hugolinum illuc iré eundem in persona 



-( 17 )- 

Igualmente f aeron casi nulas las relaciones entre Don Jaime y los 
sultanes de Marruecos: coincidió su reinado con la destrucción del im- 
perio almohade y fundación del de los benimerines y éstos tenían que 
hacer bastante en su propia casa para pensar en salir fuera, con todo 
de tratarse del porvenir de su religión. Abenjucef, el más ilustre de 
los sultanes de esta raza y el verdadero fundador del imperio, acabó la 
reconstitución de éstOi sometiendo las ciudades que no reconocían aún 
su autoridad, y uno de esos incidentes le hizo acudir al rey de Aragón 
en demanda de socorro; trataba de anexionar Ceuta y Tánger á sus 
dominios y necesitando barcos y hombres los pidió á Don Jaime^ ofre- 
ciendo mantenerlos á su costa y dar á éste una fuerte suma. 

El tratado no se llevó á la práctica, no porque el moro quisiera usar 
de esa astucia por disimular la guerra que pensaba hacer contra los 
reinos de Castilla, en favor del rey de Granada, como dice Zurita (1), 
sino por causas más naturales y menos rebuscadas: el sultán creía que 
Ceuta, por su mayor fortaleza, resistiría más que Tánger, que le había 
entretenido tres meses; mas contra sus previsiones se rindió casi sin 



ratione dicti compoti retineret ad invicem contendissent fuit per nos 

taliter ordinatum quod vos reciperetis ydoneos fideiussores 
hugol... cum foret requisitus a nobis in civitate Valencia usque 

ad festum primum Nativitatis eiusdem ad cognitionem 

proborum hominum super hoc electorum super facto maris usitatorura 
. Itavidelicet quod si infra predictum tempus dictus 
procurator non veniret vel aliquis nomine dicti arrays habentis man- 
datum a dicto arrays recipiendi dictum compotum et faciendi id quod 
dictus arrays cum eodem hugolino facera tanaratur ex tune dictus 
hugolinus dabeat computare intus Maioricam cum cartis hominibus 
par vos alactis at super facto maris axarcitatis da teto lucro at axpen- 
sis dicte navis at intarim dum compotum fíat post predictum tempus 
tamen dicta navis ponatur ad licitationam siva encant; qua licitatione 
facta illud quod suparfuarit da parte dicti arrays da lucro at precio 
dicta navis deductis axpansisat missionibus dicta navis ad cognitionem 
dictorum proborum hominum sequestretur per vos in aliqua tabula 
fidadigni campsoris val in alio loco tuto prout vos malius cognovaritis 
faciandum quod dititur (girar) procuratori dicti arrays cum dictara 
peccuniam voluarit acceptare. Et si forte veniret dictus procurator at 
noUet vanire ad licitationam dicta navis vos nichilominus ponatis aam 
ad encant. Ita quod dictus hugolinus non tanaatur invitus cum dicto 
arrays in comtmiona aliqua remanara. ítem, volumus quod dictus Hu* 
golinus Pelos inposse vastro assacuret cum eisdem fídejussoribus vel 
cum alus quod raspondeant aidem arrays si valít de ao comquari apud 
Maioricam at faciat id quod da jura val da usu maris facera tenaantur... 
Data Barch. K. octobris auno Domini MCCLXX quarto. (Registro 19, 
folio 174). 

(1) Anales m, 84 y 98. 



combate y no hubo necesidad de poner en Juej^o, para tomarla, los me- 
dios acnmoladoB, entre los cuales estaban las naves y caballeros de 
Aragón (1). 

Quiso en sus últimos tiempos luchar con los moros de Granada, 
aliados de los ricos hombres, rebeldes al rey Sabio, para impedir el 
desheredamiento de su yerno y nietos (2), pero la vejez le imposibilitó 
de tomar parte en aquellas luchas, en que sólo salieron ganando los 



(1) Publicó este tratado Capmany y lo reprodujo Mas-Latrie, consig- 
nando en el epígrafe una inexactitud, esto es, que Abenjucef se halló per- 
sonalmente en Barcelona al tiempo de estipularlo; esta equivocación debió 
producirla el no haber examinado detenidamente el texto del mismo; empie- 
za efectivamente: «Manifesta cosa sia k tots qomo nos Abenjuceff miramolli 
senyor de Marroch8> y acaba: «Data Barchinone XIIIl K. decembris anuo 
Domini M^CC^LXX® quarto»: de modo que relacionando la cabecera y el 
pie, Abenjucef se hallaba en ese tiempo en Barcelona; pero el tratado tiene 
dos partes; una, la primera, las proposiciones del marroquí y otra, la última 
6 inmediata & la fecha, la aceptación por Don Jaime de esas proposiciones; 
á ésta y no á la primera se refiere el «Data Barchinone»; el propio docu- 
mento da la prueba: al hablar del canje^ no dice Don Jaime u$ doncLm j no$ 
doneti, como habría dicho de estar los dos juntos, sino «e da^o enviam uosen 
nostra carta ab nostra bulla segellada e vos enviatz nosen vostra carta se- 
gellada e fermada» y el verbo enviar no se ha usado nunca entre presen- 
tes; se sabe, además, que el sult&n estaba entonces en el sitio de T&nger y 
consta, por eso mismo documento, que no tenia marina ¿y es de creer que 
se aventurara & pasar la mar sin el séquito de una escuadra capaz de in- 
fundir, más que respeto, temor á los corsarios, que ansiaran tomar la tan ape- 
titosa presa de todo un sultán, cuyo rescate habría valido todo un imperio? 
Además, del tiempo de Don Jaime se conservan, aparte de la crónica, que 
corre con su nombre, la de Desclot y la de Muntaner y ninguna de las tres 
y ningún historiador árabe da cuenta de tal venida á Barcelona y la presen- 
cia de im tal personaje no habria sido olvidada por aquéllos, ni por los Re- 
gistros de Cancillería, en los cuales se habrían consignado siquiera los pa- 
garés firmados por el aragonés para obtener el dinero con qué obsequiar á 
su huésped. 

(2) Jacobus Dei gratia etc. Raymundo de Cardona ben sabetz vos 
que pus nos partim de Montpesler lan qu¡ passat es vos enviam a pre- 
gar e manar per nostres letres queus apparellassets de seguir nos e de 
servir nos la honor els feus que tenietz per nos en lo viatge que vu- 
liem fer en ajuda del rey de Castella contra sarrayns e contrals cres- 
tians qui ab los sarrayns seren levats contra el e nos noi pudiem fallir 
a son deshereíament. E encara car aquella cosa era tan fort que venia 
contra deus e contra el dit Rey de Castella qui tant avia ab nos que 
la sua térra tenim per nostra car nostres netz la deven heretar no pu- 
«diem mudar que no aemprassen nostres homens... majorment encara 
^om en aquel viatge a peril de nostra persona car esperavem daver 
bataylla... Data Terrachone VII idus marcií anno Domini MCCLXX 
tercio. (R. 22, f. 3), 



moros 7 la muerte le libró del disgusto de contemplar los desastres de 
los últimos tiempos del reinado de Alfonso X. 

La situación revuelta en que se encontró Espalia en tiempo de Pe- 
dro III impuso á castellanos, aragoneses y granadinos un cambio de 
política; la ineptitud del Rey Sabio para el gobierno y las consecuen- 
cias de la cuestión dinástica, planteada por la muerte del infante Don 
Femando, llevaron & su hijo Sancho al lado de los nasaríes en busca 
de apoyo en sus pretensiones al trono. La enemistad del Papado y la 
enemiga de Francia obligaron á Pedro III á buscar ayuda en Elspafia 
contra sus enemigos de fuera y al aliarse con su sobrino se halló aliado 
también con Mohamed II. £1 Rey de Granada, cuyos parientes los Be- 
nixquilulas habían proclamado al sultán Abenjucef seftor de Málaga, 
en la cual como en Tarifa, en Ronda y en Algeciras había guarnición 
marroquí, recordaba la suerte del sevillano Almotamid, y no que- 
riendo ser camellero en África sino rey en España, buscó los medios 
de ser esto último y no lo primero (1)/ y entre ellos el auxilio cristiano 
y á la enemistad ó indiferencia de los aragoneses respecto de él y de 
él hacia ellos, sucedió la paz y concordia y así se hallaron estrecha- 
mente unidos el infante don Sancho, Pedro III y Mohamed II, porque 
los tres, por distinto motivo, necesitaban amigos y auxiliares. 

A los cristianos los forzaba también otra causa, menos especial» 
pero no menos decisiva, á declararse aliados del Rey de Granada y 
era que tanto les iba á ellos como á éste mismo en impedir que Aben- 
jucef renovara los tiempos en que África y la EspaHa musulmana re- 
conocían un mismo sefior, á lo cual tendía, según todas las probabili- 
dades, el sultán benimerín, haciendo vivir en continuo sobresalto á 
Mohamed I y su inmediato sucesor. Los episodios del largo incidente 
de los benixquilula (2), los desaires al rey de Granada, precursores de 



«Y cuando Dios hizo al sultán gracia y merced sin igual y se hubo 
apoderado de Málaga, que era de los benixquilula, entró en recelos 
Benalahmar de si se repetiría lo que Yusuf ben Taxefín hizo con Al- 
motamid ben abad y otros reyes de Taifas.» (Annasiri. Quitab alictiBá» 
tomo II, pág. 24.) En otro lugar dice el mismo autor: 

€Y temía Benalhmar que el Sultán le quitara la tierra.» (Id. pág. 85). 

(2) £1 capitulo que el Sr. Guillen Robles dedica á estos personajes en 

8U libro «Málaga musulmana» es una excelente recopilación de cuanto se 



-(SO)- 

mayores males, su empeño en que se le cedieran Tarifa, Ronda y Al* 
geciras con el pretexto de asegurar el desembarco y la retirada; el 
enseñorearse de Málaga á la primera insinuación, sus cuatro viajes á 
la península en son de guerra, sus entradas por Castilla y la que rea- 
lizaron por Valencia zenetes y moros de Granada al mando todos de 
un benimcrín, sobrino del Sultán, el cual firmó la tregua que terminó 
la sublevación de los moros de Valencia (2), pusieron bien de mani- 



sabe á propósito de los benizquilulas, parientes por sangre y afinidad de los 
nasaries granadinos: únicamente dejó de citar la Ijata de Benaljatib, cuya 
biografía de Mohamed II da algunas noticias que pueden interesar á la bls- 
toría: desde luego se nota gran divergencia entre los autores árabes y los 
españoles acerca de los auxiliares que los arráeces buscaron en su revuelta: 
segmn los cristianos losixquilulas se apoyaron en ellos y fueron enemigos de 
los marroquíes; según los moros no tuvieron trato alguno con Alfonso X y 
en cambio fueron sumisos y fióles al sultán, á quien reconocieron por sefior. 
Como no es incompatible una opinión con otra y es muy propio de aquellos 
tiempos y do aquellas gentes, que á la vez recurrieran á moros y á cris- 
tianos, pueden todos tener razón. Sin embargo^ sus tratos con el musulmán 
debieron ser más fuertes que con el Sabio: al primero le sirvieron en sus 
entradas por Andalucía y le cedieron M álaga para que no cajera en poder 
de los cristianos ni en el de los granadinos, y cuando apoderado Benalah- 
mar de aquella ciudad por traición del gobernador marroquí, y sitiados 
en Gnadix los jefes de la familia, consideraron perdida su causa en España, 
pasaron al África, presentándose en Saló al sultán Abenjacob, que les dio 
el gobierno de Alcazarquivir y su comarca, del cual disfrutaron mientras 
subsistió el imperio de los benimerines. 

(2) Esta es carta de treuga e de paramento que es feta entre! 
senyor enfant don P. fijo primero del muy noble don Jayme Rey dara- 
go aqui deus perdone e entre el veillo noble Abenedriz hyale Abena- 
yech ev el cavero noble Abenzumayr Abenzaqui meran el alguazir 
abul faratx asbac aixi qucl dito senyor inf'ant atorgue á todos los cas- 
tellos que son aleados e las pennas contra ell dito senyor infant en 
todo lo regne de Valencia e de su termino e de Exativa e de su termi- 
no sino es Alfandech de Meriyen e Alarch e Aguilar e Alaguar e 
Ataya e Salyec e gurtx e serra dalascat e serra de unfndes e verdra e 
uxola e alyubayal e alotayba e pop e relien qu¡ no son en esta tregua 
mas quel senyor enfant ne pueda fer su voluntad. E atorga el senyor 
infant avandito esta tregua por tres meses del día que esta carta sera 
feyta adelant assi quel senyor infant ni ell ni homne neguno de su 
tierra no faga mal a los ditos castellos e pennas que son puestas en la 
tregua antes vayan todos los moros daquelos casticllos c pennas den- 
tro el tiempo de la tregua salvos e seguros con todo el lur assi como 
fan los otros de la senyoria suya qui son en paz. E los ditos Abuydriz 
y hall abenhayec e Abenzumer e Abulfaratx otrossi a toda la térra del 
regno de Valencia e de toda la senyuria e los lugares del dito senyor 
infant doquiere que sean por ellos e por todos lures parentes e los 
jenetes e otros caveros de moros qui sean aqui en esta tierra e en 



fiesto las intenciones marroquíes á los ojos de los cristianos y de los 
granadinos y los llevó á ser amigos y aliados ante un invasor igual* 
mente peligroso para todos. 

Se desconocen los pactos que unían á los tres: quizá no se escri- 
bieron ó quizá se han perdido: en los archivos de Castilla no se con- 
servan y tampoco en el de la Corona de Aragón, pero en éste existen 
dos cartas de Pedro III á Mohamed II, en las cuales habla categórica- 
mente de nuestras paces y le promete en nombre propio y en el de su 
sobrino el infante don Sancho, ayudarle contra Abenjucef (i). De la 
data de las mismas se deduce haber sido esos pactos anteriores al viaje 
del Bey de Aragón al África y Sicilia. Como en tiempo de su padre 
hubo en el de Pedro III reclamaciones por piraterías de unos y de 
otros, esta vez directamente ya del cristiano al moro, sin mediación 



Granada e de qualque lu^ar otro que ninguno dallos no fagan danyo 
en el regno de Valencia ne en neguno otro lugar de senyoria del 
infant dentro este tiempo. E si por aventura danyo recebian nengunos 
lugares de la senyuría del senyor infant avantdito dentro esti tiempo 
que ellos que lo emenden a vista del senyor infant. Empero si nengun 
lugar daquellos que se son aleados no quería teñir esta tregua quel se* 
nyor infant pueda venir contra ellos a su voluntat e queno les sea tenudo 
de la tregua quanto a aqueles que no toviessen la tregua. E desta tre- 
gua ganaran carta e atorgamiento del Rey de Granada e todas estas 
casas prometen de cumplir e de tener a buena fe e senes engaño. Dat. 
xat. III dias a la exida dagost en loyn de M. CC. LXX VL (B. 38, f. 27) . 
(1) Al noble e honrat Rey de Granada. De nos en Pere per la gra- 
cia de Dios Rey darago e de Sicilia salut e amor, fem vos saber queus 
tramet per Andreu Calderer hom nostre tots quants sarrayns pogem 
trobar en nostra senyoria que fossen estats de vostre regne e agem 
vos los enans tramesos mas nos no erem de^a en la térra ans erem en 
lo regne nostre de Sicilia mas tantost com iom de^ manam que hom 
vos los men e som en volentat de guardar e de vedar que negun de 
nostra térra no fa^a mal á negu deis vostres e ssaber ho podem que 
facen contra, nos ho castigarem en tal guisa que vos ne serets pagat. 
Del fet del infant don Sanxo nostre nabot vos fem saber que el era en 
volentat de anar ves vos e en vostra aiuda mas per rao de nostra ven- 
guda e cor nos aviem a anar a les batalles ques devien fer entre nos e 
el Rey Caries e encara per ordenar la frontera de^a hac a remanir. E 
axi pregam vos quel ayats per escusat que sapiats en volentat som el 
e nos dañar ves vos e en vostra a3*uda e tota via pregam vos que siats 
amic seu axi com avets custumat per qo cor ell e nos som tot una cosa 
e podets fer comte de nos axi com damics. Pregam vos encara que 
siats euros de guardar e de defendre nostres homens e nostra térra e 
si tant sera que Abojuceff o altre hi tramesesen armada o companya 
per mal a fer quens ho feessets saber per 90 cor nos nos tenim per ten- 
i2:uts de guardar e de defendre les vostres coses e la vostra térra. Data 
Tirasone XII k. iulii anno Domini MCCLXXX tercio. (B. 47, f. 119, v.) 



-(22)- 

del de Castilla, lo cual hizo el moro primeramente (1), y hasta em- 
bajadas entre el aragonés y el granadino á espaldas del castellano. 

La pmdencia de Pedro III y el sigilo en qne envolvía sus actos le 
impidió tal vez registrar en sn cancillería las instmcciones dadas á 
los embajadores, cuando debían ser secretas en absoluto, pues era ya 
estilo de la curia registrarlas y hay algunas registradas, pero de estas 
de Granada no hay nada, fuera de la credencial del embajador y no 
puede saberse qué iba á tratar (2). 



(i) Al molt alt Alamlr Abuacdele amir amu<;lemin fyll del... amir 
amuglemin Abuacdele Abenna^ar e seynor de Granada. De nos en 
Pere... arago e de Sicilia Rey... fem vos saber que en Jacme Farfay 
alphaque per cartes vostres e nostres nos áix que vos dintre les paus 
nostres e vostres avetz feyt aturar homens nostres qui venien en una 
pinada ab mercaderies lurs e del dit Jacme e encara daltres molts 
homens nostres avetz aturatz dien que alio feytz ho manatz fer per 
penyora de moros qui son estats levats en vostra térra dintre les dites 
paus, on vos fem saber que tots aquels moros que nos avem pogut 
trobar en nostra senyoria de vostra térra qui presos ayen estats dintre 
les dites paus avem feyts cerquar els vos avem tramesos e tota via 
puynam que sin trobarem negu quel vos tramessem e no sostendríem 
que negu de nostra térra f ees negu mal en la vostra contra nostres paus 
perquens es semblant que vos no deguessets íer aturar neguns homens 
nostres pus que en nos ne en offícials nostres íadiga no ayatz trobado 
ne trobatz. Perqueus pregam que vos los dits homens nostres qui ve- 
nien en la dita pinasa fa^ats deliurar ab totes lurs mercaderies e altre- 
si totz altres homens nostres qui preses ajen estatz per vostres 
homens dintre les dites paus e quels nos trametatz per lo dit Jacme 
Farfay e no sostingatz que durant aqueles paus sia negu nostre hom 
gravat. E nos trametrem daqui a pochs dies Abrahim Abengalel jueu 
nostre que sobrado e sobre altres coses vos dirá alcunes coses de nos- 
tra part.— Quizá á consecuencia de las paces, á que se alude en esta 
carta, aunque en los pactos del Campillo entre Pedro III y Alfonso el 
Sabio se estipuló que aquel ayudará á este ccontra omnes zanos et sa* 
rracenos de mundo> en documento aparte fué absuelto de aquella obli-^ 
gación «contra sarracenos nisi quatemus de vostra processerit volún- 
tate». (E. 47, í. 105 y 122). 

(2) Super Jegatione quam nobilis Conradus Lancee de mandato do- 
mini Regis fecit apud Regem Granate fuit facta sibi littera de creden- 
tia apud dictum regem Granate. Data Tirasone V K. novembris (1284>. 

ítem, fecimus eidem procurationem in hunc modum. Conoscida cosa 
sea a todos quantos esta carta vieren como nos don Pedro etc. Esta- 
blecemos e ordenamos procurador nuestro cierto e especial a vos don 
Corral langa portero maior de nuestra casa e maestro racional mostra- 
dor desta carta en fecho de la messatgería que por nos avedes a desir 
e mostrar al molt noble Rey de Granada. Prometendo nos aver por 
firme e por valedero todo aquelo que por vos en aquel a messatgería 
sera fetcho e encara ordenado assi como si por nos personalmente 



Quizá desconfiando ya el rey de Aragón de su sobrino Sancho» que 
interpretaba los tratados como á él únicamente convenían, quería po- 
nerse de acuerdo con Mohamed II, con quien hay presunciones de 
que el nuevo rey de Castilla no se portaba muy lealmente. Los moros 
hablan de un tratado, demasiado humillante, si realmente se celebró, 
entre él y Ábenjucef (1) y él mismo en 1284 hablaba & su tío de la paz 
de Granada y cde fecho de Abenjucef»; es temerario relacionar aquel 
tratado con esta frase y con la respuesta, que dio el de Aragón, pero 
el proceder del Bravo no debió ser en esto muy formal ni correcto, 
por cuanto su tío le acusó de incorrección no sólo por lo hecho con él, 
sino con otros, en lo cual veo aludido á Mohamed 11^ único á quien se 
nombra (2). Quien sabe si Conrado Lanza fué á la corte de Benalah- 



fnesse fetcho otorgado o ditcho. E porque las cosas damunt ditchas 
non vingan en dubda e ayan maior fermatat mandamos esta carta 
sielar con nuestro siello mayor colgado. Data ut supra. 

ítem fecimus ei cartas credentie iníeríus nominatis. 

Abzultan hadeni alguazir del Rey de Granada. 

Muza abencroch. 

G. Nebot consol dalmería. 

Rayg abuabdilie abenhudeyr seynor de Crivilen. 

Ad 19a abenadríz catiu del Rey. 

Raymundo de Santo Licerio. 

Petro Morello quod traderet Raymundo de Santo Licerio super 
custodia Ice supradicti. (B. 47, f. 18üj. 

(1) Ei Cartas, Benjaldún y Annaslri lo traen en extracto. 

(2) Al Rey de Castiella. Recibiemos vuestra carta en que nos 
fiziestes saber de como vinieron a vuestra merced el infante don Juan 
vuestro hermano e don Albaro e don Ferrant Pérez Pons e los otros 
Ricos homnes e la otra gente que fueran con vuestro padre e desi 
como trobastes en buen estado tierras de Sevilla: otrosí de lo que fisie- 
rades con el Rey de Granada e de fecho de Abenjucef..... Data in ob- 
sidione Albarrazini II idus august (1284). 

Remembranza sia a Lope Garcia de Salarzal que diga al Rey de 
Castella don Sancho de parte del Rey de Aragón su tío. Primeramente 
en qual estado fayllo pleito de alvarrazín 

desende quel diga como el Rey de Aragón ovo por muy grand mal 
el ruego quel Rey de Castella le fasia sobresto e seynal adamiente por- 
quel camiava las páranlas que avian ávidas con el en Ucles e porquel 
jsemeíava que por pro nin por honrra de don Johan non devia querer 
su deshonrra. 

Dessi quel diga de como dize el Rey de Aragón que el maior pesar 
^ue ell desto a es por esta razón porque sabe quel Rey de Castiella usa 
con otros esto que agora comento a ell en poner un fecho duna guisa 
e desende como quier que cuyda el Rey de Aragón que lo non faz a 
adaquel entendimiento mas pero o por cosseillo o por cualquier otra 
manera ques mudan todavía los fechos en otra manera que puestos no 
^on o por paraula o por carta. (R. 47, f. 129). 



mar con credencial de embajador y poder bastante para hacer y 
deshacer como si fuese el rey en persona, con encargo de ajnstar 
algún arreglo con Granada en contra de Castilla; pero como no se co- 
nocen las instrucciones, sólo se pueden formular conjeturas, pues de 
Arme no hay más que esa y otra procuración al mismo para pactar 
con los jefes de los zenetes al servicio de Granada y con Otsmen hijo 
de Tagmorasen, rey de Tremecén. 

La enemistad con Castilla y la amistad con Granada las heredó 
Alfonso UI, que en su corto y agitado reinado no pudo deseuTolver 
sus planes si los tenia; su disgusto con Sancho IV, cuya política 
egoísta no se corrigió, le llevó á proclamar en contra suya rey de 
Castilla á Don Alfonso de la Cerda; y este pretendiente, siguiendo la 
corriente de los tiempos, se alió con Granada; tampoco se conocen es- 
tos primeros pactos entre el de la Cerda y el granadino, pero se sabe 
que el rey de Aragón salió fiador de las promesas del primero (1) y 
que él mismo contrajo compromisos de amistad con el mahometano (2); 
al sorprenderle la muerte pendían tratos entre él y dos enviados de 
Mohamed II, Mahomad Abenadalilt y Abraim Abenahamir, los cuales 
continuaron en país cristiano, esperando al nuevo monarca. 



(1) Sepan todos quantos esta carta vieren como nos don Alfonso 
por la gracia de Dios rey daragon aseguramos e prometierr.os a vos 
mucho onrrado alamir siervo de Dios don Mahomat Abenna^ar Rey 
de Granada e amir almuzlemin que el amor que el rey don Alfonso de 
Castella nuestro sobrino ha puesto e firmado convusco que fagamos 
siempre nuesto poder en como vos lo tenga e vos lo guarde e vos 
ame e vos ayude bien e derechamente segund dize la su carta que 
vos tenedes del en esta misma ra^on. E porque en esto seades scierto 
mandamos vos dar esta nuestra carta abierta seellada con nuestro 
seello colgado en testimonio de verdat. Data in Calatayud primero 
dia de junio era de mil e trecientos e XX e VII anuos. (R. 77, f. 24, v.) 

(2) Sepan todos quantos esta present carta verán en como nos Don 
Alfonso por la gracia de Dios rey etc. atorgamos e damos con esta 
present carta pleno poder al fidel nostre Jabuda Abenfa^en de dar 
treuguas e seguredat al muyt alto e honrado Amir amuzlemin Aboadi- 
lie Mahomat filio de amir amuzlemin abenna^ar Rey de Granada e a 
toda su tierra e a sus vassayllos e de recibir e de fermar tregua en 
vos e nompne nuestro. E prometemos en buena fe e sienes enganno 
observar e tener e fer tener e observar por todo aquel tiempo que por 
el dito Jabuda sera dada e firmada. E apres desta carta fisiemos escri- 
vir en esta misma otra carta en esta misma tenor de letra morisca. E 
en testimonio desto fisiemos en esta a nuestra carta seer siellada con el 
nuestro siello colgado. Data en Jacha quinto nonas octobris (1288). 
(R. 77, f. 9). 



CAPITULO SEGUNDO 



De 1291 á 1295 



Todas las cuestiones peninsnlares y continentales, que agitaron la 
Corona de Aragón en los reinados de Pedro III y de su hijo Alfonso^ 
quedaron resueltas en el de Jaime II, en cuyo reinado decayó en Eu- 
ropa la importancia de Aragón, que en cambio se enalteció en todos 
los países musulmanes; ningún otro rey de los aragoneses celebró tan- 
tos tratados ni gozó de tanto prestigio en el mundo mahometano y sin 
la malhadada transformación en cuestión de Córcega y Cerdeña de la 
cuestión de Sicilia, en la cual consumió sin provecho alguno los recur- 
sos de su reino, probablemente habría alcanzado en África la hegemo- 
nía política y mercantil, que ambicionaba y hasta la soberanía direc* 
ta, que por tratado con Sancho IV se había reservado (1). 

Venía á ocupar el trono de Aragón libre de todo compromiso con 
los príncipes que entonces imperaban ó pretendían imperar en Espa- 
ña, haciendo de la península campo de sus luchas: era una fuerza 
que podía inclinar la victoria allá á donde se inclinase y Sancho IV 
para no temer á los de la Cerda, que en el estado de indisciplina de 
la nobleza castellana, podían, apoyados por Aragón, ser temibles; 
Hohamed, para tener un auxiliar más contra el benimerín, y Abenja- 
cob para tenerlo contra el de Castilla y el de Granada, trataron de 
atraérselo enviándole mensajeros antes de que pisara el continente. 

Su propósito era, sin embargo, á juzgar por lo que hizo, hacer paces 
con CastiUa, y por la afición que mostró toda su vida á la guerra con 
los moros, proseguir la Reconquista; los embajadores de Granada, que 
habían venido con credenciales y regalos para Alfonso III, pasaron á 
Mallorca á presentar unas y otros y felicitarle por su exaltación al 
solio; su embajada consistía en saber si continuaría la política amisto- 
sa de Alfonso III con Granada y si se avendría á que Mohamed II si- 



(1) Este tratado fué impreso en el Memorial Histórico Espafiol, tomo III, 
última parte. 



-( 26 )- 

galera tratando de concordar los dos reyes cristianos más poderosos 
do la península; Jaime II los despidió, rogándoles qae volvieran con 
instmcclones sobre aquellos y otros puntos y que entonces haría «quod 
dccens fuerit» (1); el embajador marroquí, Isaac Alxerrhi, que no vino 
directamente del sultán, sino de otros embajadores acreditados cerca 
de Alfonso UI, Isa Benidris y Mahomod Bcnalhaig, pretendía saber úni- 
camente si Jaime II quería vivir en paz con Abenjacob; la respuesta 
fué casi la misma, que el sultán enviara los capítulos concordados con 
Alfonso y teniéndolos á la vista, acordaría también cquod decens fue- 
rit» (2); en cambio de estas ambiguas respuestas fuese acercando hacia 
Castilla, con cuyo rey se puso de acuerdo inmediatamente y por con- 
secuencia con el de Granada; de parte de éste vino un nuevo embaja- 
dor, Hasan el toledano (Atboleitolí), que llevó á su rey una carta mu- 
cho más expresiva, que la que llevaron Mahomed Abenadalil y Abra- 
him Abenamir y cuya frase quod decens fuerit significaba al deiúr de 
esta, encomendada al toledano que ele plafía aver amor con vos (el 
rey de Granada) e otrossi que nos placía de vos tractar en avinenoia 
de nos e del rey de Castielia» (8). 



(1) Magnifico et egregio principi Mahomet Abennager Regi Gra- 
nate etalmir amuslemin. Jacobus etc. Magnifícentie vestre presentibus 
intimamus quod Mahometus Abenadalid et Abrahim Abenahamirnun- 
ciis vestris aliter ad strenuum et magnificum príncipem dominum Re- 
gem Alfonsum per vos missis (sic) ad nostram celsitudinem pervene* 
runt et nobis exposuerunt omnia et singula tractata et ordinata ínter 
dictum dominum fratrem nostrum et vos super conventione amoris que 
ínter ipsum et vos erat et super tractatu pacis Castelle necnon et super 
adiutorio per vos et per ipsunfi vobis faciendo et cum intencio nostra 
sit ut amoris conjunctío inter vos et nos prout decens fuerit ordinetur 
laudamus et pro bono habemus ut super predictis et alus que dicti nun- 
cii vobis dicent vestre voluntatis intentíonem declaretís. Scientes quod 
predicti vestri nuncii nobis jocalia que dicto domino fracri nostro mit- 
tebatis in nostrís manibus assignarunt. Data ut supra. V. k. septem- 
bris. (28 de agosto-1291). (Beg. 90, f. 18). 

(2) Nobilibus et prudentibus viris Ice Abenadris et Mahometus 
Abenalhaig agnitionem veré fidei cum salute litteras vestras sarrace- 
nice scríptas quas nobis per Issachum Alxerrhi trasmisistis recepimus 
gratiose et super his que per nobis scripsistis si erat intentio et voluntas 
nostra habere pacem cum magnifico et potenti viro rege Abenjacob 
amir amuslamin vobis duximus taliter respondendum quod placet nobis 
et volumus ut ipse rex ad nos suos nuncios mittat cum capitulis et alus 
per vos tractatis inter illustrem dominum Regem Alfonsum etc. et vos 
quibus habltis delibcratione et consilio super ipsis quod decens fuerit 
faciemus. Data V. k. septembris (28 de agosto (1291) en Barcelona) 
(R. 90, f. 180). 

(3) Esta carta fué publicada en el tomo III del Memorial Histórico Es- 
pañol, pero la signatura del Registro en donde se halla es tal, que seria 



-( 27 )- 

Jaime II hizo en esta ocasión lo que debía hacer, oponerse á las in- 
vasiones africanas y á la snpremacia de los sultanes marroquíes en 
Granada, que es á lo qne aspiraban Sancho y Mohamed; por eso el de- 
cens de la respuesta dada al embajador marroquí 6 no signiflcó nada ó 
significó lo contrario del decena puesto en la de los granadinos. 

La situación interna del reino musulmán de Espafia había mejora- 
do notablemente: había logrado el nasarí que sus inquietos parientes 
los benixquilulas abandonaran sus posesiones de Gomares, Guadix y 
Málaga, y que se trasladaran al África al servicio de Abenjacob; con 
esto todo el territorio quedó bajo su obediencia y cesaron las intrigas 
unas veces con los cristianos, otras con les musulmanes benimerines* 
Pero el peligro marroquí no por esto había desaparecido: todavía el 
sultán, dueño de Tarifa, Ronda y Algeciras y por tanto del Estrecho, 
podía entrar y salir de Espafia, y convenía á la seguridad de Granada 
y de Castilla, cerrarle aquella puerta. Pero los granadinos queríanla 
para ellos y lo mismo los castellanos^ porque á los primeros convenía 
poder franquear el paso á sus correligionarios en momentos de apuro 
y á los segundos era de necesidad guardarlo cuidadosamente. Aben- 
jacob, por el contrario, deseaba conservar sus posesiones de acá y te- 
ner acceso libre á la península y por prever que la oposición á sus de- 
seos vendría de Granada y Castilla, buscó en el poder aragonés un 
auxiliar y un contrapeso al poder castellano. Pero si al de Aragón no 
interesaba tan directamente como á los reyes de Castilla y Granada el 
expulsar definitivamente de España á los africanos^ por no temer ni 
que lo destronaran ni que le talaran la tierra con tanta intensidad ni 
con tanta frecuencia como Andalucía, su reino de Valencia no estaba 
libre de algaras y rebatos y eran los benimerines vecinos más moles- 
tos y peligrosos que los moros granadinos. 

Arreglóse pues entre los tres un pacto según el cual Sancho IV to- 
maría abiertamente la ofensiva contra el sultán, sitiando Tarifa; 
Jaime II cooperaría al sitio con una escuadra de diez galeras y Moha* 
med, permaneciendo al parecer neutral, para salvar las apariencias, 
se situaría en Málaga como en observación y desde allí avituallaría el 
campo sitiador y le proporcionaría otros recursos. Los tres cumplie- 
ron sus compromisos: Sancho se puso delante de Tarifa en la prima* 
vera de 1292, Jaime envió las galeras al mando del vice-almirante 
Berenguer de Montoliu y mantúvolas á sus expensas (1); Mohamed 



imposible encontrarla; en ningún Índice consta un Promiscuum Alfonsi II 
et Jacobi II; la verdadera cita es B. 55, f . 54. 

(1) Al Rey de Castella. De nos Don JaymeFacemos vos saber que 
nos luego que fuemos venidos de Mayorgas filiemos armar un ^aleot 
en Barcelona en el qual el día que esta carta fue feyta enbiamos la paga 
por a las nuestras galeas por dos meses. E rey si por ventura por for- 
tuna ó mal tiempo o por otro embargo el dito galeot alia luego plegar 



desde Málaga faé socorriendo al sitiador en vez de hostilizarle y hos- 
tilizando en cambio otras plazas del sultán, como Estepona (1). El 



no podía asi com sería mester. Rog^amos vos quanto mas podemos qne 
por defalliment de la dita pas^a non consintiessedes nin lezassedes 
que las ditas galeas nuestras se partiessen de nuestro servicio ante las 
retuviessedes en vuestro servicio bistrayendo e manllevando de lo 
vuestro entro que alia sea plegado el dito galeot con la paga porque 
aquello que y bístrasseyedes e y oviessedes a manllevar recobraredes 
quando el dito galeot sea plegado alia con la dita paga. Et sabet Rey 
que nos por nuestras cartas enbiamos de^ir e mandar fuertment e ex- 
pressa a Belenguer de Montoliu vicealmirant nuestro e a los comités 
e a todos los otros de las ditas nuestras galeas que ellos en ninguna 
manera non se partan del vuestro servicio sines vuestra voluntad e 
mandamiento. Dada en Barcelona XVII días andados del mes de octu- 
bre—iba en el galeot Francisco del Pin. (R. 252 f. 44 r. y v ) 

Al... Rey de Castiella... Don Jayme Rey de Arago... ya por otras le- 
tras vos fazemos saber de como embiavamos la pa<i;a para las nuestras 
galeas por dos meses con Francesch dez pin... e la paga que vos filies- 
tes a las ditas galeas nuestras de los otros dos meses vos pagaremos á 
vuestra voluntad. E Rey fazemos vos saber que depues que las ditas 
letras nuestras vos enbiamos soplemos que aviadas preso Tarifa la 
qual cosa nos plaze muy de coraron e end avernos muy grand alegría. 
E loado sea Dios del honor que en esti feito vos fizo porque Rey vec- 
inos e conoscemos que Dios fizo por voz e quiere exaltar el vuestro es- 
tado. Et fiamos por Dios que tota via acabaredes vuestro entendimien- 
to de lo que cobdicíades... muyto nos plapria que sienes danyo vuestro 
vos podiades acercar entaca por que nos avemos muy grand deseo de 
veemos con vos e los nuestros f eytos con la vuestra presencia send en- 
dressaran meíor e mas ayna... Et Rey porque nos querríamos que los 
vuestros feytos se fe^iessen complidamente e en aquellos no oviesse 
ningún minguamiento fazemos vos saber que ya por otras letras nues- 
tras enbiamos mandar a Berenguer de Montoliu vicealmirant nuestro 
e a los comités e a todos los otros de las nuestras galeas que alia son 
que ellos non se partiessen del vuestro servicio sienes vuestra voluntad 
e que vos serviessen quanto vos quisiessedes e encara agora por nues- 
tras letras les enbiamos mandar e dezir que vos síervan muy bien e que 
non se partan dalla sienes la vuestra voluntad e mandamiento.... Dada 
en Barcelona XXIIII dias andados del mes de octubre (1292). misse fue- 
runt littere iste per Franciscum de Pinu. (R. 262 f. 45 v.). 

(AnnaBÍri, II, 35). ^^y^\ ^^^^«^ 

«Y se situó Benalahmar en Málaga, cerca del ejército enemigo y le 
envió auxilios de hombres y armas y sobre todo víveres en gran canti* 
dad, y mandó su ejército á sitiar el castillo de Estepona». 



-(29)- 

sitio duró próximamente seis mesesi de mayo á octabre, cayendo en 
poder de los cristianos por capitulación, qae salvó la vida y bie- 
nes de los defensores» aunque dice la Crónica que fueron pasados á 
cuchillo. 

En aquel pacto sólo Jaime II quedaba sin recompensa territorial, 
sólo él buscó la exaltación del poder cristiano por estímulos elevados, 
aunque de ello resultara mayor seguridad á sus tierras, que fué lo que 
indudablemente le movió; los otros dos además de obtener de la vic- 
toria idénticos resultados, ensancharon sus fronteras ó permutaron 
unas plazas por otras & ellos más convenientes. Según los autores ara* 
bes (los cristianos y los documentos nada dicen, pero indirectamente 
lo confirman), Mohamed obró de aquella manera por la promesa que le 
hizo Sancho de entregarle Tarifa, dando él á Sancho otras fortalezas; 
pero ganada esta plaza, el rey de Castilla, que comprendía el valor de 
su nueva conquista y lo que significaba entregarla á los musulmanes 
de acá, se resistió á cumplir lo pactado, quedándose con ella, más con 
lo que Mohamed le había dado en recompensa (1). 

Esto, que el Nasarl nunca olvidó, fué causa de grandes trastornos 
y de activas negociaciones antes de romperse la paz. Sancho IV per- 
maneció en Andalucía parte de lo que restaba de afio, probablemente 
negociando con la Alhambra (2) y á fines del mismo fué á Quadalaja- 
ra á verse con su aliado Jaime II; la cuestión de Tarifa fué ya objeto 
de las conferencias, y el rey de Aragón se encargó de sondear el ánimo 
de Mohamed y de reducirlo á la antigua amistad; para esto le comu- 
nicó el resultado satisfactorio, que se había obtenido en la reunión, 
respecto á las diferencias existentes entre él, la Iglesia y los france- 
ses: como cfiando en el amor e en la verdat del Rey don Sancho... pu- 
siemos todo nuestro feyto en su mano» y como esperaba que en nuevas 
conferencias, que debían celebrarse en Logroño en la Pascua de Be- 
surrección, quedaría todo expedito y arreglado. Al parecer esto nada 
importaba al de Granada, pero era un aviso de que fuera el aragonés 
de aquellas preocupaciones, podría disponer de sus fuerzas libremente 
y echarlas contra quien bien le pareciere y ese quien podría ser él, el 
propio rey de Granada, pues si entre don Sancho y su vasallo surgía 
algún conflicto ó discordia ctenemos nos, decía, que nos caye é deve- 



(Annasiri, II, 35). U^ U^ 

€y requirió Benalahmar ai cristiano para que saliera de Tarifa, se- 
gún lo convenido, y rehusó hacerlo y se quedó en ella, no obstante 
haberse apoderado de seis de los castillos dados en compensación». 
(2) B.252, f. 480. 



-(so- 
mos tolierla end por noB» (1). ISeta intención b6 trasparenta en toda la 
carta y no cuidó Jaime II de ocultarla ó hacerla obicnra, sino que re- 
lacionó los dos asuntos, el del arreglo de las cuestiones aragonesas con 
Roma y Francia y el de li^ diferencias entre los reyes de Castilla y 
Granada^ si bien para no herir la delicadeza del último atribuyó aque- 
llas diferencias, no á la iniciatiTa del granadino, sino al influjo de un 
tercero, de algún mal hombre, como más extensamente llevaba encar- 
go de explicar de su parte & Mohamed el Judío alfaquí don Samuel. 

Este tercero y ese mal hombre era el sultán de Marruec(»s, Aben- 
jacob, con el cual tenían todos asuntos pendientes de resolución, que 
el despechado rey de Oranada se proponía resolver en cuanto á él to- 
caban por sí solo, sin anuencia ni siquiera conocimiento de sus aliados 
cristianos, porque la solución que él buscaba iba derechamente con- 
tra ellos. 

El caso es que todos volvieron ahora sus ojos al África, de donde 
podía venir la paz y la gueiTa, Sancho y Jaime con un propósito y 
Mohamed con el opuesto. 

Aquella embajada marroquí^ que esperó á Jaime II en Mallorca, ini- 
ció unas negociaciones que las circunstancias en que se halló el rey de 
Aragón respecto de Abenjacob con motivo de su alianza con San- 
cho IV, hicieron sumamente lentas y difíciles; la situación del arago- 
nés era comprometida, no podía tratar con el sultán y ayudar á quien 
pretendía tomarle una plaza, ni podía llamarse amigo del rey de Cas- 
tilla y andar en tratos con quien éste andaba en guerra. Por esto, 
mostrando una vez más sus deseos de ser ñel á los pactos firmados y 
de ayudar á sus correligionarios en contra de los moros, según la po- 
lítica tradicional espafiola^ encargó á su embajador, Alberto de Me- 
diona, que partiera con las diez galeras destinadas al bloqueo de Ta- 
rifa y no con una sola, y que antes de arribar al imperio de Marruecos 
se avistara con el rey de Castilla (por lo visto estaba ya en el campa- 
mento delante de Tarifa), y que acomodándose á su voluntad conti- 
nuara su camino ó lo diera por terminado (2). 



(1) E nos Rey viendo el amor que vos oviestes al Rey don Pedro 
nuestro padre e al Rey don Alfonso nuestro hermano e agora el que 
demostrades a nos queríamos que en el nuestro bien oviessedes vos 
vuestra part e que á tal tiempo como este que entre vos e el Rey don 
Sancho... no pudiesse ningún mal omne meter estranneza ni arredra- 
miento de amor sino assi como deve seer entre sennor e vassallo muy 
bueno e mu}^ honrado que el a en vos e quando esta estranneza fuesse 
hi entrada por otri tenemos nos que nos caye e devemos tolierla end 
por nos. E sobresto por tal que mas cumplidamente sepades toda nues- 
tra voluntad enviamos vos con nuestro mandado á don Samuel nues- 
tro alfaquin... Dada en Guadalhayara VI días del mes de Febrero en 
el anyo de M.CC.XC.II (1292). R. 252, f. 49. 

(2) Arberto de Mediona. Noveritis ad nos noviter venisse nuncium 



-( 31 )- 

Probablemente se le ordenó no pasar adelante; no era buena oca- 
sión de enviar mandaderos aquella en que se apretaba de firme la 
plaza m&s importante, que tenía en Espafia el que debía recibirloSi 
pero volvió el Mediona al año siguiente y trajo respuesta del todo 
conforme con lo que había ido á solicitar; sus peticiones se reducían & 
pedir que las diferencias entre el sultán y el rey de Castilla, no se dice 
á propósito de qué, pero esto indica que la guerra de la Reconquista 
no era ya guerra de religión, sino motivada por algo más terrestre, se 
sometieran al arbitraje del rey de Aragón^ contando con la conformi- 
dad del de Castilla, que desde diciembre de 1291 había puesto el asunto 
en manos de su aliado (1); también Abenjacob puso su confianza en 
Jaime II. pero el papel del arbitro era imposible de llenar á satisfac- 
ción de todos, más después de la toma de Tarifa^ porque ni el uno 
querría devolverla, ni el otro se contentaría con cualquiera otra solu- 
ción: por esto tardó casi medio afio en dar el primer paso en la vía del 
arreglo (del 16 de diciembre de 1291 al 9 de mayo del afio siguiente) y 
más de ano en obtener el consentimiento de Abenjacob. (2) 



ex parte íllustrissimi domini Sancii Regís Castelle propter quod delibe- 
ra vimus quod cum ordinatum esset vos deberé iré apud regem Abenja- 
cob ex legatione nostra cum una galea tri (trirreme ?)ex illis decem ga- 
leis quas ad dictum regem Castelle mittere debemus quod non solum 
cum dicta galea immo insimulcum ómnibus dictis X galeis ad díctam 
legationen accederé debeatis. Qaare volumus... quatenus non receda- 
tis inde cum dicta galea immo alias galeas expectetis et cum ibi fuerint 
cum ómnibus insimul recedatis. Preterea volumus quod recedendo de 
Valencia priusquam ad terram dicti Regís Abenjacob transfretetis seu 
etíam accedatis faciatis transitum per dictum regem Castelle quem 
in frontaria invenietis et hostendatis sibi legationem quam portatis et 
si dictas Rex Castelle voluerit voz iré in dicta legatione eatis si autem 
voluerit vos a dicta legatione remanere remaneatis secundum volun- 
tatem suam et faciatis quicquid ipse vobis duxerit iniungendum et pre- 
dicta autem vobis precipiendo mandamus et per vos fieri volumus sub 
pena nostre gracie et mercedis. Data Barchinone Vil idus madii anno 
Domini M^^CC^XC* secundo. (R. 252, f . 80). 

(1) Sepan quantos esta carta vieren como Nos don Sancho .. Rey 
de Castiella .. por el verdadero amor et bien querencia que es puesta e 
firmada para en todo tiempo entre nos et vos... Don Jaymes... Rey de 
Aragón... damos vos nuestro poder cumplido de fablar et tractar et 
acabar pas entre Nos et Abenyacob Rey de Marruecos, sobre quales- 
quier querellas et demandas que sean entre Nos et el et qualquier pas 
et amor que vos tractedes et acabedes en el pleyto nuestro et suyo 
prometemos et obliyamos de lo cumplir et de lo tener en todo tiem- 
po... Dado en Calatayud dies et seys días de Diciembre era de mille 
CCC et XXIX anuos. (Pergamino n ® G8 de Jaime II). 

(2) lilustri et egregio Principi Abuyacob Regí Marrochitano Almi* 
ramamonin.... Jacobus etc. Recepimus litteras vestirás de credencia 



.- ( 32 )- 

£1 rey de Granada faé más diligente: primero envió bu primo Abn 
Baid Farach ben Ismael y su aluacir Aba Sultán Aziz el de Denla 
á sondear el ánimo de Abenjacob respecto de él. y viendo que no le 
era contrario pasó el mismo á Tánger en octubre de 1293, mereciendo 
muy cordial acogida del Sultán, á quien hizo ricos y preciosos rega. 
loSy entre estos un Alcorán del califa Otsmen ben Hifan, que Abenja- 
cob tuvo en mucha estima y por lo cual ó por política le cedió Algeci* 
ras, Ronda, la Garbia y veinte fortalezas, que aun eran suyas y ha- 
bían sido de su padre, dándole^ además un cuerpo de cinco mil beni- 
merines, mandados por Omar ben Assud ben Barbas el Hosmí, para el 
rescate de Tarifa. Mientras se preparaba esta expedición arribó con* 
tra su voluntad á Tánger el infante Don Juan, á quien había expulsa- 
do de sus dominios el rey de Portugal á instancias del de Castilla y se 
agregó á ella; de modo que no fué él quien la propuso; quizá sea esto 
lo único en que se pueda rehabilitar su negra memoria. 

Seguro del auxilio africano rompió la tregua pactada con San- 
cho ly y corrió diversas partes de Andalucía, mostrándose franca- 
mente hostil. Jaime II intentó interponerse para que la paz no se alte- 
rase ó la guerra no tomara mayores vuelos, pero su carta al de Gra- 
nada, aunque escrita con mayor viveza que la de 1291, no tenía ni con 
mucho la misma energía de fondo, no obstante contener las mismas 
amenazas; limitábase á lamentar la precipitación con que se había 
lanzado al camino de 4a violencia sin esperar el término del plazo, 
dentro del cual debía cumplir sus promesas el rey de Castilla y á ofre* 
cer nuevamente su mediación, atribuyendo la causa del enojo del gra- 
nadino al incumplimiento de un embajador y no á perfidia de Don 
Sancho. 

Este, á lo que se ve en la correspondencia de Jaime II con el de 
Granada, inspirada por aquél, fiaba al tiempo el sosegar al de Grana- 
da, y primero fijó un plazo, y luego otro, y llegado éste, Juan Garcés, 
que debía ir á la Alhambra, no fué, incurriendo en el enojo del rey, 
que quiso matarlo, no haciéndolo á ruegos de la reina y de Don Juan 
Núfiez; pero es problemático si el Garcés dejó de ir por su propia 
voluntad, lo cual no es creíble, ó si fué todo un ardid diplomático de 
Don Sancho, á lo cual me inclino; no estaba muy seguro el Rey de 



quasnobis misistis per dilectum nostrum Albertum de Medíona et inte- 
lleximus ea que dictus Arbertus pro parte vestra nobis exposuit seilliet 
quod placebat vobis quod tractaretur de pace per nos ínter vos et...« 
Regem Castelle.... vobis presentibus duximus entimandum quod placet 
nobis quod mittatis ad nos nuniumo vestrum sollempnem qui a vobis 
habeat potestatem et licentiam tractandi de pace predicta et nos tune 
tractabimus et procurabimus pacem ipsam taliter quod cedat ad hono« 
rem et comodum dicto Regis Castelle ae vestrí. Dat. Barchne. II k. 
lunii anno Domini MCCXCIU. (B. 263, f. 54). 



-( 33 )« 

Aragón de que durante el plazo asignado hnbiera querido cumplir bu 
futuro suegro los compromisos contraídos con Granada, pues, aceptan- 
do la hipótesis, decía que aun en este caso debía Mohahed haberle en- 
viado alguna persona para que él interpusiera sus buenos oficios y no 
pasar al África á tratar daño de Don Sancho (1). 

La correspondencia diplomática entre Aragón y Granada no se in- 
terrumpió ya y se reanudó entre Aragón y Marruecos; á la carta ante- 



(1) Al muyt noble e muyt honrado don Mahomat Aboabdille Aben - 
na^ar Rey de Granada e amir amoz lemin Don Jayme etc.... Rey ia sa- 
bedes como todol dia vos embiamos don Samuel alfaqui nostro con man- 
dadería nuestra e como oviemos aconseyado al muyt noble padre nues- 
tro Rey de Castiella que vos cumpla la postara que avedes con ell e 
destos días vino a nos don Samuel nuestro alfaqui e contó a nos como 
passo todo el fecho entre vos e don ferrant Pérez conseylero del dito 
Rey de Castiella e consellero del seelo suyo de la puridat. Rey sabe 
dios que es verdadero seynor como conseyamos al muyt noble Rey 
nuestro padre sobredicho de cumplir aquell feito e todo esto fue por 
yerra de Johan Garcez porque non lego a vos segunt el mandamiento 
de su seynor e por esta raQon quiso lo matar el Rey de Castiela salvo 
por la reyna e por don Johan nufiez qui eran delant quil pidieron mer- 
ce muy afincadament quel perdonase e por esta rason estorcio. Rey físo 
nos entender el Rey de Castiella nuestro padre que dentrol tiempo del 
plaso tomado por don ferrant pere^ de part del Rey de Castiella con 
vos de complirvos la postura que oviestes corríestes e fezientes correr 
por muytas partes la tierra de nuestro padre el Rey de Castiella e es- 
tragastes su gent e su tierra. Endemas que daylen mar passastes e trac- 
tastes dayno del nuestro padre el Rey de Castiella. E este peso nos de 
coraron si asi fue porque non atendiestes aquel plaso porque feziestes 
gran yerra contra del dicho Rey e contra nos e contra vos mismo de* 
mas que passado el plaso si la postura non fues complida deviades en 
(viar a nos) con el nuestro alfaqui mandado vuestro o por otro vuestro 
mandadero quel dicho (Rey de Castiella) que vos cumpla dicha postura 
e después nos procuraremos que vos cumpliesse el dicho Rey de Cas- 
tiella lo que vos fues tenido de complir. Otrossi nos peso de coraron 
porque la honra el profeyto de nuestro padre el Rey de Castiella teñe* 
mos por nuestro el danyo e la deshonrra exo mismo e por esto que no 
nos podríamos escusar de aiudar li contra todo homne del mundo por- 
que quisiéremos que en esto fossedes meylior conseyllado de atender 
quel plasso passasse porque catando e pensando lamor que con el muyt 
noble Rey don P. padre nuestro el muyt noble Rey don Alfonso nues- 
tro hermano oviestes e la que con nos avedes enbiamos vos don Samuel 
Alfaqui nostro por desir vos que nos quisiéremos seer meaneros e par- 
ladores de todo bien entre nuestro padre el Rey de Castiella e vos que 
si dalgima cosa luno al otro tiene tuerto que fagamos por guisa que sa- 
dobe e finque en buen estado porque no es cosa nueva de contender 
seynor con vassallo e uno rey con otro que siempre vediemos que 
viene adobo e fincan amigos.... Dada en Barcelona. (R. S52, f. 88). 



-(34)- 

rior contestó el granadino haciendo hincapié en la falta de campli- 
miento de lo prometido por el Bey de CaatiUa, y le replicó el arago* 
nés que todavía era tiempo, que tal era este qne haría lo que hacer 
debiera y así se lo aconsejaría (1); de las negociaciones posteriores no 
qnedan vestigios durante un afto, pero debieron llevarse muy activa- 
mente, aunque con gran sigilo. 

Las negociaciones con Marruecos las inició el propio Abenjacob, 
moviendo pleitesía & Sancho IV por medio de un cristiano llamado 
Francisco del Clergue; el desastre de la expedición de Tarifa, gracias 
al heroísmo de Guzmán el Bueno, el único bueno de su tiempo, aun no 
siendo verdad lo del hijo, hizo tal vez comprender al sult&n que los 
tiempos habían cambiado, y que en vez de llevar 61 la guerra á tierra 
extraña, debería temer qué do esa tierra la llevasen á la suya, dema- 
siado revuelta ya y en estado de disolución. Sancho IV remitió la em- 
bajada & Jaime II, dejando á su arbitrio la resolución del negocio (2) 
y aceptado por éste el arbitraje preparó una embajada á Marruecos, 
siendo embajador el citado judío Don Samuel. 

Mas por los mismos días exactamente (3) había recibido el rey de 
Aragón otra carta de Abenjacob, que trajo A^ach, otro judío, y era, á 



(1) Al... Rey de Granada... Don Jaymes... Rey de Aragón... Reci- 
biemos vuestra carta la qual agora nos enbiastes con Qahat Ibenmaho* 
mat athabibilli e aquella leyemos e entendiemos muy bien todo lo que 
en ella y era contenido. E respondemos vos que nos tenemos por tal el 
Rey de Castella que todavía fara a vos cumplidamente lo que fazer vos 
deva nln vos aya prometido e esso mismo tenemos nos por tal que fa- 
redes al Rey de Castiella complidamente lo que fazer devades nin le 
ayades prometido. E sí entre ell e vos ha alguna discordancia por 
alguna razón pesa nos mucho de coraron e nos enviar le emos nuestro 
mandadero con quien le enbíareroos a rogar e a conseíar que el que se 
Heve bien con vos e que vos cumpla todo aquello que vos ha de cum- 
plir. E esso mismo rogamos a vos Data en Barcelona XXV días an- 
dados del mes de abril MCCXCIIII anyos. (R. 252, f. 79). 

(2) Al Rey de Castella de nos don Jaymes etc. Rey recíbiemos 
vuestra carta de respuesta... sobre fecho de la pleitesía que el rey 
Abeniacob nos envía mover con Francisco del clergue de Mayorcas 
por la qual.-. nos embiastes de^ir que también esto como las otras co- 
sas que vuestro fecho tanxieren todas las deza vades vos en nos que 
fiziessemos y aquello que por bien tovíessemos.... E nos faremos vos 
saber que maguer que vos segurament vos podadesfíar en nos.... nos 
embiaremos al dicho Rey Abeniacob al dicho Francisco del clérigo con 
nuestra mandaderia e procuraremos quanto mas pediéremos de fazer 
entre nos e vos e ell aquell adobo que nos veamos que sea a mayor 

honra e pro nuestro e vuestro Dada en Barcelona el primero día 

del mes de julio en el anno de mil CCXC quatro. (B. 252, p. 84). 

(8) La carta de respuesta al Rey de Castilla (vide la nota anterior), es 
de 1.® do jallo y la dirigida al Sultán del 8, (vide la nota sig^iiente). 



-(36)- 

justar por la excepción qne se hizo con ella, tan interesante, que la 
tradacción ó copia le fué remitida por Don Samael para que si en 
efecto tal era el contenido de la misma» lo ratificara. Nada de lo que 
contenia la del marroquí se trasluce en la del aragonés; recuerda éste 
la buena amistad que unió á los antecesores de ambos, hace votos por 
que la paz y concordia unan de nuevo á ellos y á Don Sancho y re- 
mítese ÉL las instrucciones dadas al judío (1); pero creo que esta es la 
parte externa de las negociaciones y que la interna era muy dis- 
tinta. 

Jaime II no estaba satisfecho de Sancho el Bravo y sus entusias- 
mos se amortiguaban: la embajada anterior no quiso pagarla. Don 
Samuel fué á Granada, de donde salió al mismo tiempo que Qahat 
hiben Mahomat AtaybUli, que trajo respuesta sobre «fecho de la paz 
de Gástela» (2), pero el viaje á Marruecos quiso que lo organizara el 
castellano, puesto que «se faze a gran dreta e pro del rey de Castie- 
lla>; Don Samuel no debió pasar entonces á Marruecos ó si pasó volvió 
de nuevo en noviembre de aquel mismo afto, dando un rodeo para ir 
antes á Granada (3); de aquí vino & Jaime II Qayt Alfexulli y de acá 
marchó á Granada Francisco Despí, con encargo de ajustar un tratado 
de paz y amistad entre Granada y Aragón. Esa era la causa de tanto ir 



(1) De nos don Jayme etc. Al muy honrado Abeniacob. Rey fazemos 
vos saber que recibiemos una carta vuestra que nos aduxo A^ac el 
iudjo e entendiemos todo lo que en la dita carta vuestra era contenido 
el translat de la quel carta vuestra vos enviamos dentro esta nuestra 
carta por saber la vuestra voluntad si era tal como en la dita carta 
vuestra era contenido. E Rey nos guardantes que entrel casal vuestro 
e nuestro fué siempre con cordia e amor e se buscaron bien los vuestros 
antecesores con los nuestros toviemos por bien de enbiar a vos sobre 
esto el fiel alfaquin nuestro don Samuel porque nos plazera muyto de 
cora^n que entre vos e... don Sancho... Rey de Castilla... e nos oviesse 
pa9 concordia e bien querencia avernos acomendado al dito alfaquin 
algunas cosas que vos diga de part nuestra sobre este fecho... Dada 
en Barcelona . VIII . dias andados del mes de julio ... de Mil . CC . XC. 
quatro. Otras semejantes «al noble Abdulhac alguacir del Rey Aben- 
jacob=alamado Alfonso Diaz=al Rey de Granada. (B. 252, f. 92). 

(2) 81 de julio de 1294. (R. 254, f . 55.) 

(3) A dona M. Ferrandiz... nos embiamos don Samuel fiel alfaquin 
del Rey de Castiella e nuestro con nuestra mandaderia al Rey Aben- 
Jacob e al Rey de Granada por enderezar los fechos del Rey de Cas- 
tilla. £ tenemos por bien... que vaya... enl leny... el qual nos por defa- 
llimiento de dineros non podiemos armar el tiemps de agora... por- 
que vos rogamos que manllevedes con que este leny se pueda armar... 
que esto se faze a grand dreta e pro del rey de Castiella... (8 julio 1294.) 
Una nueva credencial se dio al mismo Don Samuel en 18 de noviembre y 
cartas credenciales dirigidas al Bey de Granada y & «Botain domino de 
Cepta». (B. 225, p. 92, v. y 110). 



-(36)- 

y venir cartas y embajadores; sin embargOi Jaime II tardó ocho me- 
ses (del 6 de abril al 12 de diciembre) en responder á una carta del de 
Granada (1): era que la tisis había consumido las energías y la rida 
de Sancho el Bravo y al rey de Aragón convenía saber el mmbo qne 
tomaban los sucesos para seguir el m&s provechoso & su interés: la 
anarquía que se entronizó en el reino castellano le aconsejó unirse á 
los de la Cerda y & Granada, celebrando con los dos tratados, por los 
cuales ganaba de los primeros el reino de Murcia y apretaba con el 
segundo los lazos de amistad, que por mediación del padre de quien 
ahora quería combatir, había contraído con Mohamed II. 

Ese tratado, cuyo interós histórico no hay que ponderar, se re* 



(1) Al muy noble e mucho alto Rey don Jayme por la gracia de Dios 
Rey de Aragón de Mayorcas de valencia Comte de Varcelna De nos 
Alamir siervo de Dios Mahomat Abien Na^ar Rey de Granada yamir 
almuglemin salut como a Rey que mucho amamos de nuestro coraron 
y avernos voluntad del su amor e de querer el su bien e la su onrra por 
el amor bona e verdadere que siempre oviemos con lus vuestros ante- 
scQores e queremos aver convusco. Rey facemos vos saber que lego 
aqui a nos el vuestro mandadero íracisco espin con la vuestra carta de 
creencia e fablo con nuco de vuestra part en muchas cosas e nos guar- 
dando el vuestro amor verdadero toviemos por bien de ordenar con él 
esta paQ en esta guisa que vos el dirá entendiendo que sera mucho a 
vuestra pro e vuestra onrra e la nuestra e que sera muy bien guardada 
de amas partes e sobre todo esto avemos íablado con el muchas cosas 
que vos el dirá porque vos rogamos mucho que vos quel creades át 
nuestra part de todo quanto vos el dixier en esta rra9on. fecha en 
Gmda VI días del mes» de Abril hera de mille e CCC e trenta e quatro 
annos. 

De nos Don Jayme al Rey de Granada, etc. Rey reclbiemos la 
carta vuestra que nos enviastes con Qtyt AlfexuUi mandadero vuestro 
e entendido complidament assi lo que en la dita carta era contenido 
como aquello quel dito Cayt de parte vuestra nos dixo tuviemos por 
bien de enviar a vos a Francisco despin fiel homne e escrivano nuestro 
al cual avemos acomendado algunas cosas.... Dada en FigueresXXVI 
dias andados del mes de marico del anyo de nuestro senyor de MCCXCV 
(B. 252, p. 15) 

£n 12 de diciembre del mismo año Jaime II acusaba recibo á Maho- 
mad Aboabdille Abennasar de la carta que «nos aduxo el fiel homne 
nuestro francés despin» y se excusaba de no haber podido «tan ayna 
guisar ni liurar lo vostre feito e nuestro.... por ra^on de enfermedat 
que oviemos e por los grandes afferes en que oviemos á entender e a 
fer»; en igual sentido escribió á «Don Mahomad Abennasar fijo maior 
del muy noble don Mahomad Aboabdille Abenna9ar Rey de Granada.» 
(B. 252, p. 120. V.) Francisco Despí volvió á marchar á Granada con 
credenciales para el Rey de Granada y su hijo y el algua^ir AbuQultan 
addini y 9ahem abenmetine (?). (ibidem.) 



daotó en ár&be y en eastellaiio y tranaoribo & oontiniiación los textos 
respeotiyos. 

Texto castellano: 

Sepan quantos esta carta verán que nos don Jayme por la gracia 
de Dios Rey de Aragón etc. Esguardantes e sabientes pa^ e amor de 
luengo tiempo aver seydo e durado entre los Reyes de Aragón antece- 
ssores nuestros e vos muy noble e muy hondrado don Mahomat Aboab- 
dille abena^ar Rey de Granada e amir almu^lemin e vuestros ante- 
cessores siguientes e querientes seguir las carreras de los ditos ante- 
cessores nuestros facemos paQ com vos dito Rey de Granada e con 
vos muy noble alamir don Mahomat Abena^ar fijo suyo raaior en toda 
vuestra vida e de qualquier de vos qui mas viviere. E prometemos e 
convenimos en buena fe que nos de toda nuestra vida la dita paQ ten- 
remos observaremos e observar faremos en toda vuestra vida a vos 
dito Rey de Granada e a vos dito Alamir don Mahomat e cada uno de 
vos qui mas viviere e non faremos nin fer faremos nin lexaremos por 
ningunos nin consentiremos que a vos dito Rey de Granada ni a vos 
dito Alamir don Mahomat ni a las tierras gentes e sotzmesos vuestros 
ni a los bienes ni cosas daquellos por mar ni por tierra fagan algún mal 
o danyo. E queremos e nos place que todos los ¡mercaderos gentes e 
sotzmesos vuestros vengan e puedan venir a las tierras e lugares de 
la nuestra senyoría assi por mar como por tierra con lures mercade- 
rías e otras cosas que aduran e allí seer e estar e dalli tornar salva- 
ment e segura. Aquellos empero mercaderes de la tierra vuestra 
pagantes lerdas peatges e otros dreytos acostumpnados de pagar en 
las nuestras tierras por las mercaderías e cosas que alli aduran e dalli 
sacaran. E otrosi que todos los mercaderos gentes e sotsmesos nuestros 
vayan e puedan ir á las tierras e lugares de vos dito Rey de Granada 
e de vos dito alamir assi por mar como por tierra con lures cosas e mer- 
caderías e seere estar e dalli tornar salvament e segura ellos empero 
pagando las duanas e los otros dreytos que acostumnados son de pa- 
gar en vuestra tierra por las cosas e mercaderías que alia aduran e 
dalli sacaran. E si por ventura se aviniere que alguno o algunos de nues- 
tras tierras e de nuestra senyoría f eciessen algún danyo a v(os dit)o Rey 
de Granada e a vos dito Alamir ni a las tierras gentes e sotzmeses 
vuestros o a las cosas de aquellos por tierra o por mar en toda vuestra 
vida e de vos dito alamir o de qualquier de vos nos tomaremos e resti- 
tujrremos o tomar e restituyr faremos a vos dito Rey de Granada e a 
vos alamir su fijo e a lajs gentes e subditos vuestros todo el danyo que 
a vos e a ellos fuesse feito por las gentes e sotzmesos nuestros. E otrossi 
si se aviniesse que alguno o algunos de vuestras tierras ni de vuestra 
senyoría fe^iessen mal ni danyo a nos ne a las tierras gentes e sotsme- 
sos nostres o a las cosas de aquellos por tierra o por mar de vida 
nuestra que vos dito Rey de Granada e vos alamir su fijo o qualquier 
de vos que mas viviere después del otro tomedes e restituades e tornar 
e restituyr fagades anos e a las gentes e subditos nuestros todo el 
danyo que a nos ne a ellos fuese feyto por las gentes e sotzmeses vues- 



-(86)- 

tros. Encara vos prometemos qae demientre qae esta pac chmre entre 
vos o luno de vos que mas viviere e nos e qnerredes armar en nuestra 
tierra g^aleras nos daremos a vos licencia e poder cadannanyo de 
armar en nuestra tierra con vuestros dineros e espensas de una galea 
fasta die^ empero contra moros e no contra xpianos en tal manera qne 
de la ganancia que federen las ditas galeas ayamos nos la quinta sa- 
cado de personas e de villas e castiellos o de tierras e el almirayl e los 
homnes de las galeas que ayan los dreytos de la ganancia según que 
acostumpaado es. E otrosí si nos cavaleros genetes avemos menester 
que vos dito Rey de Granada e vos alamir su fijo o cualquier de vos 
después dias del otro liuredes e enviedes a nos de die^ fasta ^incientos 
ca valleros genetes cada un anyo que mester los ayamos empero contra 
xpianos e no e no contra moros assi que después que fueren en nuestra 
tierra les demos del nuestro o les fagamos dar lures espensas e quiu- 
ciones convenientes segunt que vos les avedes acustumpnado de dar. 
E otrosí la gamancia que finieren los ditos genetes sea toda dellos 
sacado personas villas castiellos o tierras e sacado la quinta de la ga- 
nancia la qual sean tenidos de dar a vos assí como nos la deviamos 
prender dellos. E vos dito Rey de Granada e vos alamir su fijo o qual- 
quier de vos qui mas viviere enpues del otro dedes á nos cada anyo 
por amor e por placer pora joyas tres mil doblas doro. E en testimonio 
de las sobredichas cosas femos vos ende aquesta carta siellada con 
nuestro siello. Esto fue feito en Barcelona XVm dias andados del mes 
de novembre anyo de MCCXCV.* 

Sig no de nos don Jaime por la gracia de dios Rey de Aragón 

de Mayorehcs e de Valencia e Conté de Barcelona. 

Testimonios son desto: Don GuiUem DangleoU.— I>on Per de Mun- 
cada.— En Bergr. de Pulgvert.-Los nobles don Pero Comel.— Don 
Sane Dantillon.— Don Pero Martínez deLuna.— EnGueraude Cervello. 

Slg no de mi Gil de Jacca escrívano del dito seynor Rey e noto- 
rio publico por toda la tierra e senyoría suya qui demandamiento del 
dito senyor Rey aquesta carta scrivir fi^ e la cerré en el anyo e dia 
sobrescriptos. 

Semblant carta daquesta fo feita de 11 mille dobles si lo dit Fran- 
cesch Despi no o podia acabar a tria millia dobles. (R. SS2, f. 121). 



Toxto árabe: 



-(39)- 

^J^ j^l ¿M p4i;íV,W j -W í p4,J\y.\ Á^^ ^^^^j ¿ "^ J ^* ¿ ^^'-i ^ 
i\^\ ¿ t-JU^* j ^» J» ^V*» Ui-lí,> 1¿A,\ Jl ^j\ Ja»^ <^^W 

S3^ r^ '^^'^i V** fA-^^V y^^^S üij'y fr^J" J^ ¿ 

y <»J^>¿ U Jí ^ Y^ <^-\,l*5 ^ y_, ^1^, ^ Y_, ^ Uo.1 ^ ^^^ 







(1) £n el nombre de Dios clemente y misericordioso. La salvación do 
Dios sobre Mahoma, nuestro señor, y los suyos y sus compañeros y salva- 
ción cumplida. =Sepan cuantos vieren esta nuestra escritura como el emir 
Abdala Mohamed hijo de amir almoslemin, hijo de Naser, sultán de Grana- 
da y Malaga y sus pertenencias y emir de los musulmanes otorgamos á vos 
don Jaime^ sultán de Aragón, de Mallorca y de Valencia y Conde de Bar- 
celona que haya entre nos y vos paz buena y cumplida mientras vos y nos 
vivamos y prometemos observarla y hacerla observar y no venir contra ella 
ni permitir que nadie venga ni consentir que se haga daño á vuestra tierra 
y señorio en bienes ó mercaderías por mar ó por tierra en ninguna manera 
y no ayudar contra vos á ninguno que trate de haceros mal por mar ó por 
tierra. Y asimismo vos, Don Jayme, habéis de guardarnos esta paz mientras 
vos y nos viviéremos y no hacer nada contra ella ni peimitír á nadie que 
la viole ni consentir que se haga daño en nuestra tierra y señorío ni en bie- 
nes ni en mercaderías por mar ó por tierra ni debéis ayudar contra nos á 
nadie que quiera perjudicamos en algún modo por mar ó por tierra. =A8¡- 
mismo otorgamos á vos que vengan vuestras gentes y mercaderes á nuestra 
tierra por mar y por tierra á comprar y vender y sacar toda clase de cosas 
iin poner obstáculo alguno á las personas ni á los bienes ni á las mercancías 
ni á nada que saquen de nuestra tierra, con tal que paguen los derechos es- 



(1) Arch. de la Corona de Aragón. Doc. árabe^ n.® 1. Perg. de 0,49 X 
0,29 y caja 0,46 X 0,15; contiene doce lincas de letra granadina bastante 
mal hecha y borrosa. 



tableeidoft sobre todo lo que sacaren, según los usos de las aduanas. T asi- 
mismo les prometemos dar albóndigas y que tengan cónsules en todo lugar 
de aduanas y que paguen los derechos establecidos sin exigirles nada fuera 
de lo corriente; y vos Don Jaime nos otorgáis lo mismo, esto es, que nues- 
tras gentes y nuestros mercaderes vayan á yuestrá tierra y señorío por mar 
y por tierra & comprar y Tender y sacar de alli para nos toda clase de mer- 
caderías y comestibles y traerlo A nuestra tierra sin obstáculo alguno ni en 
las personas ni en los bienes ni en las mercaderías, que exportaren, sin pagar 
más derechos que los establecidos sobre las cosas exportadas. ssConvenimos 
también que si, riyiendo ambos, de nuestra tierra ó seftorio ó de alguno de 
nuestros lugares se hiciere daño por mar ó por tierra á vuestros dominios, 
08 indemnizaremos del daño causado ó haremos que se indemnice á vos ó al 
cristiano que hubiere sufrido el despojo, una vez conocida la verdad del 
hecho y reciprocamente si de vuestra tierra se causare daño á la nuestra 
por mar ó por tierra, durante el tiempo dicho, nos indemnizareis ó haréis 
que indemnicen á nos ó al moro despojado después de averiguada la verdad. 
T para que sea esto firme y cumplido os hicimos escribir esta escritura, co- 
rrespondiente á otra vuestra, que nos escribió vuestro enviado en letra 
extrangera. Fué escrita en esta letra el 11 del mes de Racheb del año 095 
(16 de mayo de 1296). Se escribió en esa fecha (1). 

Eete tratado que debe ser el patrón ó norma de los tratados que 
ajustaban moros y cristianos cuando querían acallar por algún tiempo 
BUS querellas, porqué bastantes de los ajustados posteriormente son 
una reproducción del mismo y es casi seguro que este lo es, á su vez, 
de anteriores, lo ratificó Jaime II en Orihuela, el 14 de mayo, y fué 
remitida una copia á la Alhambra firmada por algunos ricos-hombres 
como testigos y autorizada por el notario O. de Solanas, al propio 
tiempo que se acusaba recibo del redactado en árabe á Mohamed, á 
Qahen Abenmequer y al alua9ir Abu Sultán Addini; no obstante tan- 
tas ratificaciones, no se consignó todo lo estipulado y seguramente 
había por lo menos una cláusula secreta, referente á parías, que fué 
cuatro afios después causa de discusiones por negarse el de Granada 
á satisfacer las mil quinientas doblas á que quedaron reducidas las 
tres mil ó dos mil exigidas por el de Aragón, cláusula que consta en el 
primer tratado cristiano y que da á éste más valor histórico que á to- 
dos los musulmanes (2). Todo el interés de este convenio radica en dos 
afirmaciones: el respeto á las personas y á los bienes de los subditos de 
una parte por los de la otra y á la declaración de neutral de cada Estado 
si el otro estuviere en guerra con una potencia no contratante. Por la 
primera se hace extensivo el derecho de gentes á moros y cristianos y 



(1) En el blanco de la pág. 09 ha de leerse J>*a^ y la palabra \y^j^ 
ha de substituirse por \yy^» 

(2) Esta nueva redacción aragonesa, concuerda enteramente con la 
árabe. (Archivo de la Corona de Aragón. Registro 3i0, f, 68). 



el estado de paz pasaba á ser el normal entre aragoneses y granadinos, 
si bien continuaba siendo el de guerra entre todos los dem&s musulma- 
nes y los aragoneses y entre todos los demás cristianos y los granadi- 
nos; aunque pasajero este estado y no reconocido por humanidad sino 
por política, no deja de tener importancia esa cl&usula; la declaración 
de neutralidad del uno en caso de guerra del otro venia involucrada en 
ese reconocimiento de iguales derechos á la vida y & la propiedad de los 
subditos do Aragón y de Granada, no obstante su diferente religión: 
estipulado que no permitiría Jaime II que se hiciese dafio & los subdi- 
tos de Mohamed II ni éste & los de aquél, el acuerdo regía en tiempo 
de paz y en tiempo de guerra, y era contra él declararse en pro de un 
enemigo de Jaime ó de Mohamed y darle ayuda en sus actos hostiles; 
pero no consignó esto el granadino, ya que no consta en los textos 
aragoneses, por una redundancia ni como tal fué aceptado, sino para 
quedar libres en las respectivas fronteras y no temerse mutuamente, 
A fin do lanzar sus fuerzas contra quien más conviniera, según los pro 
pósitos de cada cual; el de Aragón con esa libertad tenia tiempo de 
resolver los asuntos de Italia sin complicaciones en España de parte 
de los moros, aunque á su vuelta cayera sobre Castilla; el de Granada 
para medir sus fuerzas con este reino y tener la seguridad de que no 
vendría á distraerle otro enemigo cristiano. Para concretar más sus 
aspiraciones necesitaban uno y otro un auxiliar en el propio Castilla 
y los infantes de la Cerda vinieron á satisfacer esa necesidad. 

Bsto llenaba las ambiciones de cada uno en aquel momento, es- 
pecialmente las de Mohamed que comprendía que para recuperar 
ciertas plazas de que se creía injustamente despojado, Tarifa, Veger, 
Alcalá, Medina y Cazalla, estas cuatro dadas al Rey Sabio á cambio 
de su neutralidad entre los alahmares y los Beniescayuelas (1) y la 



(1) La falta de vocales en la escritura árabe hace imposible (a transcrip- 
ción exacta de ios nombres no muy comunes, cuando en algún códice no se 
hallan vocalizados; esto ocurre con el nombre Ixquiliula, que cada cual 
pronuncia á su manera y le asigna etimología más extravagante, pronun- 
ciándolo Ixquiliulas, Axquiliulas, Chequilolas, Escallolas, Escayolas, Esca- 
yuelas, creyendo alguien que significa chica lola, por haber sido su abue 
la una esclava cristiana de nombre Lola (Dolores) y no faltando quien lo 
hace diminutivo de esquila; en cuanto á la etimología es tan inútil discutir 
como sentar afirmaciones; pero en cuanto á la pronunciación hay un elemen- 
to, casi siempre despreciado por los arabistas, pero de capital importancia en 
estas cuestiones, los documentos cristianos, que no dan la ortografía ni tal 
ves el verdadero sonido de las consonantes pero sí el de las vocales, que es 
el desconocido: tengo noticia de dos documentos de autoridad indiscutible, 
en los cuales se llama á los arrayaces de la Crónica de Alfonso X loi hijoA 
de EicayuekL y eMcayólaM, el tratado entre los Cerdas y el Bey de Granada, 
y el de 1278 entre Genova y Granada, que publicó Sacy; proceden los dos 
de la Alhambra, en donde no podian ignorar las vocales de aquel nombre, y 



-(43)- 

primera retenida injustamente, según los moros, por Sancho el Bravo, 
era por completo impotente la alianza de Aragón, de la cual no habla 
de sacar otra ventaja que la negativa de la neutralidad; por eso aque- 
llos artícxdos del texto aragonés, en los que se estipulaban auxilios po- 
sitivos, terrestres para Aragón y marítimos para Granada, fueron 
substituidos por esa declaración de no prestar auxilio el uno & ningún 
enemigo del otro. 

Las cláusulas referentes al comercio, márS formularias que de apli- 
ción, se repiten en todos los tratados, excepto las referentes á la con- 
cesión de albóndigas y cónsules y aunque se hubiesen observado, los 
\privilegios de que gozaban los genoveses desde 1278 (2), hubieran 



concordando además con el de Escallolas, que les da Argote de Molina, que 
indudablemente vio otros documentos, paréceme seguro ser esa la verda- 
dera pronunciación. 

(2) £1 único tratado entre Genova y Granada conocido es el de 1278 
que publicó Sacy en Notices et Extraits de$ M$.^ tomo XI, pág 26. La ex- 
tensión del mismo no me permite reproducirlo in extenso y solo doy en 
extracto algunas cláusulas, que ofrecen además de su carácter mercantil 
cierta importancia política; la copia me la ha proporcionado mi amigo 
Mr. Foulché Delbosch de París. 

In primis promiserunt et convenerunt dictus dominus Rex Granate 
et eius fílius alemur pro se et universis hominibus suis et distnctus 
ejus salvare, cusiodire et defenderé in toto regimine et districtu suo in 
mari et in térra quas nunc habet et pro tempore acquiret et in toto Gar- 
bo, Barbaria, Ispania (sic) et ubique in térra et mari in portibus insulis 
universos januenses et qui januenses dícxmtur seu qui pro januense se 
distingunt et qui essent in servicio januensium et in lignis eorum et 
ipsos salvos habere et defenderé ubique in personís et rebus sanos et 
náufragos. It. si acciderit... quod aliquod lignum in quo essent januen- 
ses seu januensís esset naufragium passus fuerit in toto districtu dio- 
tí... regís... debet adjuvare januenses qui in ipso lingo essent vel fue- 
rint... et res et lignum ipsorum salvare debent salve essent et restituí 
ettradi... januensibus... ítem, januenses debent habere cónsules Ja- 
nue in terris suis dicti domini Regís... Sí forte aliquis januensís... in 
toto regimine dicti domini Regis... obient onmía bona et res ipsius ... 
poní debeant et dari in vertutem íllius persone quam ordinaverit de- 
functus et si aliquem non ordinaverint poni debeant et dari in virtutum 
consulum Janue . et si cónsul ibi non esset accipíantur percuriam... 
Fundicum habere debent januenses in ómnibus terris dicti domini Re- 
gis... in quibus utentur pro mercancía íacienda... et dictos íundícos ha- 
bere ecclesias, balneum et furnum cum magasinis... et reaptentur dicti 
magasseni ad expensas curie..; pro dríctu... solvere debent januen- 
ses... demercibus quas vendiderínt pro dríctu per centum bísantiomm 
bisancios sex et si... merces non vendiderínt vel venderé noluerint po- 
ssant (sic) ipsas licenter extrahere... Daré debent januenses torcímanís 



hecho impoBíble el comercio catalán^ que nunca fué tan pujante en 
Qranada como en Tdnez. 



tam pro compara quam pro yendita milliaria quinqué per centum 
bisamtiorum... Non prohibebit dictus dominus Rez... hominíbus Ja- 
nue .. eos iré et nayi^^are .. et iré et reddire atque uti cum mercibus et 
▼ictualibus .. in totum Garbum... et in tota Hispania... et in Sibilia... 
salvo quod per terram non possint iré in térra inimicorum suorum 
scajole (*)• Nullum usum novum, nullam cabellam novam nullam no- 
vam consuetudinem in lesionem vel dampnum Januensium íaciet... 
possint lícenter januenses... iré... cum eorum peccunia per terram a 
terris dicti domini Regáis... ad térras respis Castelle sine aliquo dríctu 
reí molestia... januenses debeant emere et venderé et drictum solvere 
ad unam monetam et unius condicionis et U{i:e (Silvbstrb db Saot. No- 
tiee$ 9t etiraiti de$ MMb„ tomo XI, pig. 96. 

(*) J'ignord tout a fait le sena de cet mot (nota de Sacy). 



CAPITULO TERCERO 
De 1295 á 1305 



Con el tratado de 1296 inan^ró Jaime II una política nnevaí con* 
traria á la seguida hasta entonces, contribuyendo á que la minoría de 
Femando IV fuese la más calamitosa de todas y uno de los períodos 
en que sufrió más desastres la Corona de Castilla; cesó su amistad con 
la familia reinante castellana, á la cual negó derecho á la Corona y 
hasta legitimidad á los hijos de D. Sancho y D.* María de Molina, re^ 
conociendo como soberano de aquel reino al nieto de Alfonso el Sabio, 
D. Alfonso de la Cerda; sustituyó á su cooperación en la Reconquista 
una firme alianza con Granada aceptando, como buenas todas las con- 
quistas de los moros y procuró la desmembración de Castilla, quedán- 
dose él con Murcia, é intentó dividir en dos este reino para que 
reinara en uno el pretendiente y en otro el monarca legítimo. 

Tal vez cambio tan radical fué motivado por el deseo de compen- 
sar la pérdida de Sicilia con adquisiciones territoriales en Espafia y 
la disminución de la influencia aragonesa en Italia haciendo de Ara- 
gón el Estado preponderante en la península ibérica; al ir á Roma 
llevaba ya seg^amente la idea de concluir el tratado aquel, por el 
eual, renegando de la política de su padre, abandonaba á los fieles si- 
cilianos y se inhibía de entender en lo sucesivo en los negocios de esta 
isla, sino era para declararse amigo de sus enemigos, enemigos á la 
vez de su casa y de su nombre, porque su reconocimiento de los de la 
Cerda y su aceptación de Murcia, que estos le cedieron, confirmando 
á su favor la donación hecha á su antecesor, llevaba como secuela la 
guerra con Femando IV y era de necesidad renunciar á una de las dos 
empresas. 

El almirante Bernardo de Sarria, cuya infiuencia había sustituido 
en el ánimo de Jaime 11 la que antes ejercía Sancho el Bravo, decidió 
el abandono de Sicilia, con el propósito nada noble de sacar de Italia 
á su rey, á fin de privar de nuevos triunfos á Boger de Lauria, contra 
quien sentía odio feroz, y anular los ya obtenidos, haciéndolos estén- 



-(46)- 

les; todo se dispuso para esto: el tratado de 1296 entre Arag6n j Gra- 
nada tnvo por fin único y exclnsivo asegurar la paz en los Estados 
peninsulares de la Corona de Aragón por el tiempo al menos que el 
soberano estuviera ausente de los mismos, por ser los granadinos los 
únicos que podían venir & turbarla y por tanto ser ellos solos los úni- 
cos á quienes convenía tener por amigos; el granadino por su parte 
solo podía temer de los aragoneses, si de algún lado debían venir 
trabas á sus afanes de reivindicación de ciertas plazas y fué fácil por 
esto & uno y & otro llegar á un acuerdo sin tener en cuenta los dere- 
chos del Pretendiente á la corona, que entonces cefiía Femando IV, 
]»orque el estado más que de indisciplina, de anarquía, en que se ha- 
llaba el reino castellano lo convertía en auxiliar indirecto, pero pode- 
roso, de sus propios enemigos. 

Por esta causa Jaime II entró ya en 1296 por el reino de Murcia, 
decidido á unirlo á sus dominios, cosa que logró en gran parte, y por 
bien parecer y por contentar al de la Cerda escribió al de Granada, 
cuando aun Francisco Despí no había vuelto de la Alhambra con la 
ratificación del tratado, rogándole que pactara con el titulado Rey de 
Castilla como lo había hecho con 61, entendiéndose con el mismo emba- 
jador (1); no se jiegó el moro, pero las condiciones por él propuestas 
eran muy grandes y creyendo Jaime II que su discusión sería larga y 
diñcil aplazó el negocio hasta su regreso de Boma (2); nuevamente 
quiso reanudar esas negociaciones en 1297, invocando razones de or- 
den puramente moral, pero las hizo fracasar Mohamed, que, teniendo 
puestos los ojos en ciertas plazas de Andalucía, de las cuales se creía 
injustamente desposeído desde los tiempos de Alfonso el Sabio, y en 
Tarifa, en cuya devolución sofiaba, no desconocía que solo ganán- 
dolas por fuerza de armas habría de incorporarlas á sus dominios, 
cualquiera que fuese el verdadero rey de Castilla (3). 

T así como Jaime II se apoderó de Murcia, él corrió Andalucía, si 
bien de sus correrías y victorias solo sabemos lo que quiso decir Ben* 
aljatib, único historiador verídico dé los árabes que corren impresos, 
y alguna que otra noticia de las crónicas cristianas; fueron con todo 
sus campañas más desastrosas de lo que unos y otros dan á entender, 
aunque no más fructíferas de lo que todos dicen; como en los tiempos 
de Sancho el Bravo convergieron las armas y la diplomacia en Tarifa, 
combatida por los moros con tesón igual á la energía puesta en defen- 
derla por don Alfonso Pérez de Guzmán, que por su bravura en mante- 



(1) Publicado por Benavidbs. Memorias del reinado de /). Fernando IV 
de CoétilUif tomo II, pág. 74.— La fecha está equivocada en la equivalencia, 
no es el 2 de marzo sino el 30; la signatura es la antigua, la moderna es 
E. 262, f . 146. 

(2) Publicado por Bbna vides, tomo II, pág. 98 (B. 262, f. 165). 
(S) Publicado por Bbnavidids, tomo II, pág. 124 (B. 262, f.l62 v.). 



-{ 47 )« 

ner y conservar para el rey don Fernando la tíerra, que le dejó en 
«guarda el rey don Sancho, merece el dictado de Bueno, con que la 
posteridad honra su memoria; él fué el único que mantuvo enhiesta la 
bandera de la Reconquista, que simbolizaba la verdadera política es- 
pañola y él el único de los hombres de su tiempo que no pospuso al 
suyo los intereses de la patria, á pesar de las grandes ofertas de los 
enemigos y no obstante el abandono en que le dejaron sus compatrio« 
tas: él salvó Andalucía de ser nuevamente musulmana y él sólo sos- 
tuvo el empuje de todo el poder granadino, reforzado por moros 
africanos, sin que del centro ni de las regiones extremas de Espafia 
vinieran en su socorro, antes al contrario^ le excitaron á claudicar y á 
vender su fidelidad. 

cSennor, decía en 1298 á Jaime II, vi nuestra carta en que fué la 
nuestra mersed de me embiar desir que veyendo las grandes guerras 
en que yo esto e todos los del Andalucía contra los enemigos de la fé 
de ihu xpo...» y en 1301 cSennor^ bien cuydo que sabedes que depues 
que el rey D. Sancho, que Dios perdone, finó acá la muy gran guerra 
que avemos ávido en esta tierra con los moros. Sennor por esta ra- 
sen ove de mantener mucna gente siempre de cada dia por guardar 
esta tierra para el rey don Ferrando mió sennor que el rey don Sancho 
su padre me dexó en guar Ja»: ni las historias Árabes ni las crónicas 
cristianas permiten sospechar esa muy gran guerra que indudable- 
mente sostuvo Ouzmáu, cuya palabra es digna de entero crédito, y no 
es posible que de haber limitado sus hazañas el rey de Oranada á lo 
que dice Benaljatib y afiaden los cristianos, las calificara el Bueno 
de aquel modo. 

Según el primero todo lo emprendido por Mohamed se redujo & las 
conquistas de Quesada y Aicaudete (1), mencionando sin añadir por* 
menor alguno (2) una batalla, que llama del arzobispo, aquella en 
que murió Don Sancho de Aragón, si bien es posible sea la misma en 
donde, al decir de los cristianos, fueron vencidas las tropas de Casti- 
lla, que mandaba el infante Don Enrique, ó aquella en la cual, según 
Bernardo de Sarria, perecieron cerca de cuatro mil hombres entre ellos 
el arzobispo de Sevilla (8); á esto añaden los cristianos el desasti-e del 
arrabal de Jaén, pero todo junto no justifica el dictado de muy gran 
guerra que da Guzmán á la de este tiempo, ni habría dado pretexto 
el infante Don Enr|que para proponer la cesión de Tarifa como medio 
de poner fin á males mayores, (pues aun movido por el dinero que se 
«e ofreció, necesitaba un pretexto legítimo) ni la reina doña María ha- 
bría llegado & pensar si realmente convenía más perder aquella plaza 
que sufrir, por conservarla, tantos desastres. 



(1) En la historia de los nasariea en Casiri. 

(2) En la Ijata, edición del Cairo de 1901. Tome II, p&g. 371. 
{H) El sLüo de A 'meria en 1309; pág. 7& 



T bÍ los cronistas é historiadores callan ó por ignorancia ó por con* 
Teniencias de plan, (esto último en cnanto al moro), ó por no merecer 
los honores de ser mencionados, según ellos, otros hechos, qne los qne 
citan, los documentos son muy escasos y muy poco expresivos. Sábese 
por ellos, sin embargo, algo más que por las crónicas é historias, aan« 
qne sus noticias vienen en revuelta confusión y es diñcil sobre todo 
sentar una cronología exacta, por la cual puedan presentarse los suce- 
sos encadenados y tal como ocurrieron. 

Parece haber comenzado la campaña con la toma de Quesada á 
fines del afio 1295, (mes de moharram del afio 696) (1), y que á de- 
tener estos avances salió el Maestre de Calatrava, que fué derro- 
tado Junto á Iznalloz; quisieron vengar esta derrota los andaluces, re* 
forzados con las huestes, que pudieron reunir los prelados de Sevilla 
y Oirdoba y los arcedianos de Toledo, Valladolid y Burgos^ y solos 
ó mandados por el infante Don Enrique, fueron al encuentro del ene- 
migo, sufriendo uno de los mayores desastres que experimentaron los 
cristianos en la larga lucha de la Reconquista; la batalla se dio cerca 
de Sevilla y parte del ejército vencido, acaudillada por Don Alfonso 
Pérez de Guzmán corrió á encerrarse en Tarifa, siguiéndole los moros, 
que inmediatamente la pusieron sitio, creyendo que tras el desastre su- 
frido por las armas castellanas, dado el estado de indisciplina en que 
se hallaba el reino de Fernando IV. la fortaleza, privada de todo so« 
corro exterior, estaba irremediablemente perdida; la victoria de los 
musulmanes ocurrió en Junio y el sitio de Tarifa por los moros victo- 
riosos duró por lo menos dos meses y medio. 

Ese revés, que en época normal y tranquila hubiera sido un mero 
incidente de la campafla, en aquella tan revuelta tenia colosal im- 
portancia y hada temer que no pararan en él las calamidades: 
D/ Haría de Molina consintió en mermar por aquella frontera la 
herencia de su hijo y Don Enrique y el Maestre de Santiago en repre- 
sentación del rey de Castilla, pactaron con el de Granada el fin de las 
hostilidades, mediante la entrega de Tarifa, que defendía Guzmán, á 
quien se absolvió de su Juramento de fidelidad; á firmar el convenio y 
á dar y recibir los rehenes, fueron á Sevilla aquellos dos personajes (2). 

Pero estos pactos no llegaron á realizarse por no querer cumplirlos 
el que tenía en su mano entregar ó guardar la plaza, y tanto empefio 
mostró en esto último al verse asi abandonado de los suyos y en cierto 
modo perseguido, que prefirió á consentir en lo pactado, buscar am- 
paro en el Rey de Aragón, en la esperanza de que por haber éste 
coadyuvado á ganar de los moros, lo que ahora se les quería devolver» 
no le negaría los auxilios necesarios. 



(1) Ijata, tomo II, pág. 371. El nombre de Quesada está equivocado* 

(2) mSUio de Almería en 1309; ^ág. IB. 



-( 49 )- 

Eran sus ofrecimientos, según Zarita (1), que de ponerle sitio los 
moros dnrante más de tres meses por no querer entregarles Tarifa, le 
socorrerían las naves catalanas y que de intentar privarle de recursos, 
embargándole las rentas, le prestaría Jaime II una cantidad igual á la 
embargada, haciéndole desde este momento homenaje por aquella for- 
taleza, sin que se tuviera por libre del mismo en tanto que por el rey 
Don Fernando, ó quien reinase en Castilla, no se hubiere reconocido 
aquella deuda y si el monarca castellano, no reconociéndolai se negaba 
á satisfacerla, Don Alfonso entregaría la villa y castillo al Rey de 
Aragón. 

Apreció éste como cumplía la nobleza, lealtad y patriotismo del 
Bueno, que antes que entregar á los musulmanes una fortaleza cris- 
tiana y española buscaba un rey cristiano y español que la defen- 
diera y si menester fuera, entregársela, pero su condición de aliado 
del rey de Granada le impidió prometer socorro alguno, mientras el 
granadino, guardando su palabra, no hiciera paces con el de Castilla, 
y viniere contra él, según decía Ouzmán que trataba (2); pero cve- 
yendo las grandes guerras» en que Ouzmán estaba empeñando y cnon 
queriendo parar mientes» á la que sostenían aragoneses y castellanos, 
mandó á todos los corsarios de su tierra que no hiciesen mal á los 
barcos andaluces ni á las costas andaluzas, y á su vez el Bueno y 
D.* María de Molina prohibieron á sus subditos de esta región causar 
daño á las tierras y vasallos aragoneses; la situación de Tarifa me- 
joraba notablemente con esta merced y tenía seguro el abastecimiento 
por mar (3). 



(1) Anales, libro Y, cap. 24. 

(2) No he podido hallar estas proposiciones y respuestas de Ouzmán y 
de Jaime II, sin duda por deñciencias de investigación, pues Zurita lo vio 
todo y vale tanto como el documento mismo; la carta de despedida de 
Alvar Btdz de Colsantos, embajador de Ousmán, la publica Bbnavidbs, 
tomo II, pág. d9 (B. 252, f. 156). 

(3) Al Rey de Aragón yo Alfonso Peres de Gusman Sennor vi 

vuestra carta en que fué la vuestra merced de me enbiar decir que 
veyendo las grandes guerras en que yo esto et todos los del andalu- 
QÍa contra los enemigos de la fe de ihu zpo que por faserme merced a 
mi e a todos los desta tierra non queriendo parar mientes a la guerra 
que auedes con el rey don Ferrando mío sennor que auedes fecho 
mandamiento a todas las nuestras gentes e a los cosarios de nuestra 

tierra que non Asiesen mal ni guerra a nos nin a esta tierra Sennor 

sabedes en verdat que quando la uuestra carta me llego mostrela al 
Rey e a la Reyna et enbiaron sus cartas e su mandado e yo las mías 
acá a Seuilla e a toda la frontera en que enviaron mandar e defender 
que non fuese osado ningún cosario de armar contra los vuestros 

Reynos so pena de los cuerpos e de quanto ouicsen Et por fablar 

estas cosas conuusco e otras que uos non puedo enbiar desir por carta 



-(60)- 

Entretanto se logró nn peiíodo de relativa tranqnilidad y fué qni* 
zas ahora cuando á instancias del defensor de Tarifa concedieron los 
moros nna tregua de tres meses 7 el mismo Ouzmán fué á la Corte i 
visitar al Rey. Lo que pasó en esa ida del Bueno & la residencia de 
Don Femando y en los dos años siguientes se desconoce, pero que la 
situación no había mejorado y sí quizá recrudecido su gravedad, lo 
demuestra que otra vez recurriera el defensor de la discutida plaza al 
Bey de Aragón con peticiones análogas á las anteriores mas otras nue- 
vas encaminadas á poner fin á la lucha entre los cristianos, que tanto 
favorecía á los musulmanes. 

No había sido del todo satisfactorio el resultado de la misión enco- 
mendada á Ruíz de Colsantos, pero algo debió de ver don Alfonso en 
la respuesta del Rey de Aragón cuando volvió á solicitar de él no so- 
corros, sino una entrevista en mar ó en tierra para buscar un arreglo 
á las diferencias que separaban á ios dos príncipes cristianos más po- 
derosos de la península y á esta petición es casi seguro que no era 
extraña D.* María de Molina; prueba del gran prestigio de que gozaba 
D. Alfonso en Aragón y en Castilla. 

Con aquella solicitud vino ahora á la corte aragonesa Ped^ de San 
Martín, que, Juntamente con la del Bueno, traía la representación del 
concejo sevillano. De sus peticiones (1) tienden unas á disminuir los 



enbio alia a Pero de San Martin este cauallero mío a uos. Porque uos 
pido merced que vos que lo creades.... fecha la carta en Seuilla uejmte 
e seys días Enero era de mili e CCC XXX et seys annos. 

(1) Ofrecen sus instrucciones la particularidad de estar redactadas en 
catalán y escritas en la letra usada en esta época en Castilla; la ortografía y 
la ef critura revela que quien escribía, escribía de oído lo que otro dictaba; 
no llevan fecha ni firma; unas veces la oración es impersonal, otras lleva el 
verbo en primera persona; ó por creer el que dictaba que así debía hacerse 
ó por precaución por si acaso caían en manos enemigas, se oculta siempre 
al rey de Aragón bajo la frase «el muy noble»; helas aquí: 

En Pere senmarti direts al molt noble que liven^i^a ement que 
tarif el la ayda a guaanyar per a servey de Deus e de la crestiantat. 
E si yo volia levar ma e atorgar la volentat deis mayorals de Gástela 
en lo fet de Tarif darmien pus de. IIL contes e faríen los moros per el 
tot quant nos manassem.Bque est any que yo quis consentir que anas 
a casa del Rey a veerma con el septa nos deren treves de. VI. meses 
quens tengren molt be en guisa que nos culim tots los pans en sau 
como quer que avien a nos dit que avie ab lo molt noble pustura 
que no faes ninguna treva ab nostre senyor el Rey.asAvets á dir que 
sia la su merse que les jens nostres que sien en tot lo seu senyoriu 
saluus e segurs e quen fassa manament ans que vos salgats de casa 
sua.asAy tambe quels seus corsaris e els nostres que si sencontren so- 
bre mar deliure ne en negu port ques guarden e samen.ssAjrtambe 
que si els seus corsaris troben negu mercader nostre en mar ne en 



rigores de la guerra entre castellanos y aragoneses en beneficio de los 
andaluces: tales son el no considerar & estos como enemigos dentro dé 
los dominios del Rey do Aragón ó al crnzarse nno de sus barcos en alta 
mar con otro catalán 6 arribar & un mismo puerto; otras dan noticias 
de la marcha de los sucesos y de los propósitos de Guzmán, cuyo pres- 
tigio y poder en Andalucía ensalzan; ó recuerdan & Jaime II la 
ayuda que prestó al rey Bravo en la toma de Tarifa, enviando la es- 
cuadra de Montoliu ó afirman ser D. Alfonso el que más verdadera- 
mente desea la concordia entre aragoneses y castellanos y el más po- 
deroso contra los moros. Explícita y categóricamente^ usando el yo, 
dicen que de querer levantar mano en lo de Tarifa accediendo á las 
instancias de los primates castellanos le darían los moros tres millones, 
cantidad fabulosa en aquellos tiempos, y harían cuanto 61 les pidiera, 
que una vez que solicitó una tregua se la concedieron de tres meses, 
guardándola tan bien, que fueron recogidas todas las cosechas, afia- 
diendo, con cierto maquiavelismo, que hicieron esto no obstante ser 
fama que por los tratados con Aragón no podían dar tregua al Bey de 
Castilla; se le notificaba que en aquel entonces el hermano de la reina, 
Don AlfonsOí aguardaba en Sevilla embajadores castellanos, que ha^ 



térra qucl dejen guardar e manparar=quels nostres corsaris ajan ma- 
nament quels guarden els manparen axi com dit essAytambe don Al- 
fonso Perhis que volria tractar que totes les carreres quels nostres 
enamichs serquen per dése., a los crestians que quería endergar (en* 
derzar: g silbante) con la grasia de Deus pau entréis crestians be e 
vertaderament a egualtat de les parts e sobraso ques vería ab lo se- 
nyor dia ase(n;yelat si el ovol quens endes una carta feta en pla—Ay- 
tambe diu don Alfonso Perhis que negun vasal noes be servidor de 
senyor si tot ho quer per a so senyor ne ay tambe si consela a son se- 
nyor que desempar re en que aia demanda si donchs non a maresi- 
mentó e que laltra part remanga com pot e asso pot safer que les parts 
romandran pagades e que venga tot sobre los enamichs de la fe e so* 
brasso sia la vista.=porets dir que no es negu hom el mon que pus 
vertaderament quira parlar en est fet com fa don Alfonso Perhis ne 
qui mes poder baja per quant á la nostra part ne aquí mateix qui mes 
poder tenga per asesegar lo fet deis moros=E direts axi com es ver 
com don Alfonso jerma de la rebina es en xibilia e que son missatges 
anats al Rey de Granada e aytambe a buyacop mas que sia el molt 
noble segur quels missatges de toma no partirán de xibilia ne sia fina- 
ra re fins que vos en P. vengats de la casa del molt noble e que sobre 
tots aquets tractats que desa sa moven que sien les vistes de mi al se* 
nyor si ael plau o per mar o per terra=Atresi vos membre que don 
Alfonso Perhis hobra cases en la sua vila de Sent luquer e a3'tambe 
en xibilia lo seu alberch e aytambe lo monestir que fa asenta pons fora 
de Xibilia e que si ios su merce quens des I carta que poguessem sa- 
car de valensia . CCC . o . CCCC • fustes de pi que aquests e mes aura 
mester per sa lavor. 



-(52)- 

bían ido á Granada y á Marruecos á tratar de la paz, pero 86 le daba 
junto con el aviso la seguridad de no acabar nada con los infieles, en 
tanto que se ignorara su pensamiento; seguridad que indica que con 
todo y ser eapout&neo el paso de Guzmán en el camino de la concordia, 
no lo daba sin consentimiento de D/ María. 

Otra Tez la alianza con Mohamed y la pertinacia en mantener las 
pretensiones de los de la Cerda impidieron á Jaime II responder á esas 
proposiciones conforme á sus sentimientos, que no eran otros que opo- 
nerse á los avances de los moros y ayudar contra éstos A los cristianos, 
y salió del paso remitiéndose á los informes verbales dados ai emba- 
jador (1); no negó la entrevibta que se le pedia, pero fué su acepta- 
ción tan poco expresiva y tan fría, que se adivinaba sin esfuerzo la 
repugnancia en tenerla; y efectivamente, no se verificó ó porque Guz- 
m¿n entendiera lo que se le decía ó por no serle posible trasladarse 
á tieiras aragonesas antes de volver á Italia Jaime II (2), perdién« 
dose una ocasión de devolver la tranquilidad á España. 



(1) Don Jaime etc. A los hondrados savios e discretos los alcay- 
des el alguacil e los cavaleros e homnes buenos del Concejo de Sevi- 
lla etc. Recebimos vuestra carta que nos enbiastes agora con Pero de 
Sant Martin cavallero del noble don Alfonso Peri^ de Gugman e en- 
tendido todo lo que en aquella era contenido e lo que nos enbiastes a 
de^ir con el respondemos vos que nos esguardando el servicio de Dios 
entendemos e es naestro proposito de fazer todavía aquello que sea a 
su servicio e a buen estado de la xpiandat. E sobre lo que nos embias- 
tes a dezir en la dita carta vuestra avernos faulado con el dito Pero de 

Sant Martin Dada en Valencia VIII dias andados del mes de mar^o 

en el anyo damuntdito (129B). (B. S52, f . 185). 

(2) Don Jayme... al noble e amado don Alfonso Pere^ de Guzman 
salut etc. Recibiemos vuestras cartas que agora nos enbiastes con el 
homne vuestro portador destas letras. E entendido todo lo que en aque- 
llas era contenido viendo el vuestro buen entendimiento que havedes 

. en exaltamiento de la xpiandat e faser servicio a Dios plogo nos mucho 
de lo que nos enbiastes desir en las dichas cartas vuestras. E respon- 
demos vos que quanto en nos es todavía nos plazeria de coraron e 
daríamos obra en quanto nos buenamente fazer lo podiessemos que 
paz e amor e concordia fuesse entre los xpianos e todavía fué tal e es 
nuestro entendimiento. E assi si vos por esta ra^on queredes venir a 
nos plaser nos ha muylo con vos. E sabido el entendimiento vuestro 
daremos aquel mejor consejo e obra que podamos como sea paz amor 
e concordia entre los xpianos. E si vos ante que no seamos partidos de 
nuestra tierra por ir en servicio de Dios al santo Papa de Roma no 
seredes venido á nos quando seamos delante el dicho padre santo nos 
fablaremos con el de lo que vos nos avedes embiado a de^ir de poner 
en buen estado la xpiandat e procuraremos quando podamos en fa^er 
sobre esto todo aquelo que sea a servicio de Dios e a proveyto 
de la xpiandat e en poner aquella en buen estado. Dada en Bar^e- 



-( 58 )- 

Debía ser cierto lo de las embajadas castellanas á Granada y Ma* 
rraecos, pnes los rumores de nn próximo arreglo entre estos reyes, 
aumentaron y tomaron cuerpo hasta llegar á Cataluña, á donde por la 
distancia y dificultad de las comunicaciones solo llegaban las noticias 
de mucho bulto; ello es que el vizconde de Cardona, Gobernador del 
Principado, se creyó en el deber de indicar al Bey, que por última 
vez había pasado & Italia, que su presencia era más necesaria aquí que 
allá por ser notorio que avenidos la Reina de Castilla, Abenjucet de 
Marruecos y Mohamed de Granada y vencido lo que podía llamarse 
el partido aragonés, capitaneado por D. Juan Núfiez, se disponían 
todos á caer sobre estos reinos (1). 

T como todas las noticias convergían en lo mismo y todas concor- 
daban en apuntar una inteligencia entre todos en contra de Aragón, 
Jaime II apresuró su vuelta decidido á sostener las pretensiones de los 
de la Cerda al trono de Castilla y las suyas al reino de Murcia. No 
bien hubo pisado tierra comunicó su arribo á su aliado de Granada, 
haciéndole toda clase de ofrecimientos; pero de la Alhambra vinieron 
con frases de cortesía otras de queja por las infracciones de los pactos 
existentes cometidas por aragoneses en la ausencia de su rey y se 
pedía que éste condenara aquella conducta é indemnizara los dafios 
citusados (2); aunque esta era la misión aparente y pública de Qayt 



lona VIII días andados del mes de Mayo en anyo de nuestro senyor 
de MCCXC Vm. (B. 262 f . 193). 

(1) Al Rey de Aragón folch vegcompte de Cardona procura- 
dor vostre en Catalimyasapiats senyor per cert que vos fets maior frey- 
tura en vostra térra que nos nous puriem 1er saber per letres ni per 
missatge per so con lo fet de Gástela entre les altres coses es en fort 
dur estament pus lo noble en JohanNonig ío pres. Els castelans aquels 
qui no son vostres amics an pres gran en. .ment daquel tems a enga e 
donen soven gran dan en la vostra térra darago e de Murcia e a hom 
sospita que en molt maior per co cor dien per cert que en 
Ferrando fill qui fo del Rey de Gástela e la Regina sa mare diu hom 
ques son avenguts ab enajucer e ab lo Rey de Granada e dien per cert 
quen Ferrando los cuyda aver tots a sa valenga e cuyda gran dan 
donar a vos ab els ensems els regnes darago e de Valencia e de Murcia 
e nos ne negun de Catalunya no podem acorrer a aquelles terres tant 

nos son luny Data Barchinone angustí amno Do- 

mini Millessimo ducentésimo nonagésimo nono. (Jaime II estaba en 
Ñápeles). 

(2) Al muy noble e muy alto Don Jayme por la gracia de dios Rey 
de Aragón.... de mi Alamír Servo de Dios Mahomet Abenna^ar Rey de 
Granada.... viemos vuestra carta muy amada quenos enbiastes e ple- 
gónos mucho con ella. E sabe Dios verdad que nos place mucho con 
la vuestra venida C) ^ con la vuestra salud e gradecemos vos mucho 

(*} A España, después de su viaje á Roma é Italia. 



-( 64 )- 

Alhacholli la verdadera é importante era el averiguar si el tratado es 
taba todavía ea vigor y bí aquellos hechos habían sido obra de gentes 
amigas de botín ó efecto de una política nueva enemiga de Granada. 
Fué la respuesta de D. Jaime afirmativa en el sentido de continuar el 
estado de cosas existente antes de su marcha á Italia y como para 
demostrar su firme propósito de sostenerlo y de no pactar con el rey 
de Castilla hizo saber al de Oranada su entrada en son de guerra por 
el reino de Murcia y la toma del castillo de Alhama (1). Indudable- 
mente habían llegado A la corte de los alhamares rumores análogos de 
avenencia entre Castilla y Aragón y & confirmarlos ó desmentirlos 
vino Alhachuli; por que eran tan concretos y puntualizaban tanto los 
propósitos de castellanos y granadinos con relación á los aragoneses y 
de castellanos y aragoneses respecto A los granadinos que no parecen 
producto de la fantasía popular ó ardides de política, sino algo real 
y efectivo, que la condición de los hombres de entonces, todos fal- 
sos y todos perjuros, justificaba y daba visos de verosimilitud y de 
verdad; cuanto significaba incumplimiento del deber era muy posible 
y muy probable para Jaime II, tratAndose del rey de Granada, y para 
éste tratándose de aquél y para uno y otro de los nobles castellanos, 
apoderados del gobierno, que no tenían otra ley ni otra norma del 
deber que la propia utilidad. Ni Jaime ni Mohamed ignoraban tam* 



porque nos lio enbiastes decir. E Dios lo faga en ora buena la vuestra 
venida para vos e para toda vuestra gient. £t otrosí a lo que nos en- 
biastes decir que si nos avemos menester alguna cosa de la vuestra 
tierra que vos lio fíciessemos saber e vos que nos lio fariedes complir 
esto vos gradecemos nos mucho quanto decides que ciertos somos nos 
que tal es la vuestra mesura e la vuestra verdad que siempre faredes 
vuestro debdo derecho e verdat e mesura mas la vuestra Rient no lo 
firieron asi como vos mandastes ni nos aguardaron asi como devien e 
avemos muchas querellas dellos de que pudriemos aver derecho dellos 
cada que nos quisiésemos más tal es la nuestra verdat e la nuestra 
mesura e el nuestro leal amor que lo quisiemos sufrir fasta que vos 
viniessedes a vuestra tierra que ciertos eramos nos de vos e del vuestro 
verdadero »»mor que nos faredes derecho porque vos robamos mucho 
como amigo que nos mucho amamos de coraron que nos fagades dar 
derecho e que dedes a entender a vuestra gient que somos amigos e 
que fagades algon escarmiento en aquellos que non quisieron complir 
vuestras cartas ni el vuestro mandamiento. £ por esto vos enbiamos a 
Qaat Ataybelly porque sabe todo como passo e quantos cativos e dan- 
nos nos an fecho los de vuestra tierra qual derecho nos dieron vuestra 
gient porque vos rogamos mucho que lo creades de todo quanto vos 
el dixere de la nuestra part asi como si nos lio dixiessemos. Dada XX 
dies de noembre era de mil e CCC e treynta y siete anuos. Yo lop 
sanches la fíQ por mandado del Rey. 

(1) Publicado por Bbkavidbs, tomo II, pág. 115 (B. 252, f. 182), 



poeo qne su alianza, basada en conyeniencias de momento^ era tran- 
flitoría, y que ellos y sus Estados se repelían y por esto cada uno 
recelaba del otro y sns enemigos aprovechaban estos recelos para 
enemistarlos y convertirlos en aliados suyos trabajando con m&s 
ahinco cerca del rey de Granada que del de Aragón por conocer que 
por aquel lado serían más fructíferas sus gestiones. 

Dada esta situación era posible para Jaime II la verdad de aquello 
'que se decía de estar en la frontera el infante Don Enrique y los maes- 
tres de Santiago y Galatrava, decididos, costase lo que costase, á sacar 
& Mohamed de la alianza de Aragón y á lanzarlo contra Murcia, mien- 
tras las tropas castellanas invadían simultáneamente las fronteras va- 
lenciana y aragonesa (1) y por creerlo posible trató de evitarlo ini • 
ciando las negociaciones de im nuevo tratado más ventajoso que el 
primero para el Bey de Granada y procurando por medio del abad de 
Foix que el Papa tomase parte en la querella entre los hijos de Don 
Femando de la Cerda y los de Don Sancho, reconociendo á los primeros 
•como herederos legítimos de Alfonso el Sabio ó por lo menos, si esto 
parecía excesivo, partiendo el reino para que ambas ramas reinasen. 

Si esta petición era de por sí extraordinaria, pues no contaba al 
formularla ni con la aquiescencia del soberano universalmente reco- 
nocido en Castilla, ni menos con la voluntad de los castellanos, más 
extraordinaria todavía era la razón alagada para justificarla. 

Se atrevió á decir Jaime II que las contiendas entre los cristianoB 
^españoles favorecían solo á los musulmanes: á los de aquí directa- 
mente, dejándoles aumentar su territorio, enriquecerse á costa de los 



(1) En 12 de agosto G. Lull, al parecer ayo de los infantes, decia al Bey: 
que la frontera de Castella e encara lo Regne de Murcia es en gran pe- 
rill per la posa e per ladob que la Reina de Castella que fo enten e cuy- 
da fer pau ab ben Jacob (sin año).— y Gargi Gar^e^ de Ara^ur «amo del 
noble senyor infant don Jaymi» el primero de setiembre escribía también 
al Bey: «Senyor un borne bueno de Castiella me embio un escudero e 
4ital que sabe las fa^iendas de Castella e el consello, que di^e que don 
Endrich e el maestre de Calatrava e el de Ucles son hidos a la frontera 
a fablar con el Rey de Granada e a meter las pa^es e aver los escuen- 
travos si los aver podieren e si mellor pleytesia podieren aver si no 
que todo aquello que los moros demandan que los sia complidae 
<neyda aquel cíertament que veniran con adobo e es homne quel 
pesaría de vuestro danno. Mas no me oso enviar carta sacado un es- 
cudero que me envió que es mi paríent a qui yo creo bien de lo que 
me dixo de las sus partes; e digo vos que an ordenado aquellos con- 
selleros de Ferrando e de la Reyna según el me lo envió a de^ir sil 
4idobo es de los moros que los moros que entren por su cabo en la 
vuestra tierra e los crestiaoos por II cabos e que quemen e estruyan e 
"Crebanten quanto alcanzar podieren en la vuestra tierra e cuydan que 
io pueden farer». 



-(56)- 

crístianos y cobrar faerzas» que harían luego más difícil sa expul- 
sión; y & los de Oriente de nn modo indirecto, restando hombres y 
recursos & los que los combatían ó intentaban combatir en su propio 
territorio (1); convenía por tanto, según 61, en beneficio de los mis- 
mos cristianos y en el de la cristiandad en general, poner término á 
la lucha entre Castilla y Aragón, como si él, el propio solicitante, 
no fuera el que, posponiendo estos intereses más elevados á los suyos 
y á los derechos de un rey de nombre, daba más alientos á los moros 
y contribuía más poderosamente al crecimiento de fuerzas mahometa- 
nas, que proclamaba era preciso restringir. 

Tanto este medio de devolver la paz á Espafia ideado por el rey 
de Aragón como el otro de los castellanos fueron ineficaces; el Papa 
no hizo caso de la petición del aragonés y los tratos de Don Enrique 
y Hohamed fracasaron, ignorándose por qué, por más que ambicio- 
nando los moros Tarifa y no pasando por menos que por poseerla y 
estando Tarifa bajo la custodia de quien lo estaba, en Tarifa y en 
Ouzmán hay que buscar la causa del rompimiento, así como en el 
desengafio y despecho de los moros por el fracaso, el motivo de reanu- 
dar las hostilidades con la toma de Aleándote y del arrabal de Jaén 
y del arrasamiento del término de esta ciudad en tres jomadas á la re- 
donda. 

En las circunstancias que concurrieron en estos hechos de armas 
convienen las noticias de Benaljatib y de Bernardo de Sarria; concuer- 
dan ambos en apuntar en la toma de Aleándote dos sucesos, la toma 
del poblado y la de la fortaleza» afiadiendo el catalán que esta última 
fué entregada al moro por el Comendador de Calatrava, encargado de 
defenderla, en venganza de discordias entre los caballeros de la Or- 
den, pasándose después al ejército de Hohamed. Nada dice el histo- 
riador musulmán del desastre de Jaén, pero la catástrofe está confir- 
mada por varios testimonios, entre otros por Sarria, que llama no 



(1) En 15 de mayo de 1800 volvió á excitar Jaime II á Mohamed 
Aboabdille para que se declarara en pro de Don Alfonso de la Cerda como 
Bey de CastUla ^B. 252, f. 220), y en setiembre enviaba á decir al Papa: 
c£t encara com per rabo de la guerra que es entre los regnes de Cas- 
tella e darago los sarrahins en les parts de spania preñen gran for^a e 
gran vigoria e dampm'fíquen molt fortment los zpians- Encara com 
per raho de la dita guerra gran secors de gens e de viandes qui da- 
questes parts ida en les parts doltramar sen toyle e sen embarga. £ 
supliquen li. .quel Rey de Castella puga aver son dret... e si per aven- 
tura no paría al Papa quel dit Rey de Castella entegrament pogués 
ha ver son dret placiali al menys per esquivar lo dan de la crestiandat 
que per manera de composicio queu adobas, Maiorment en Castelaes 
tant que a tot pot bastar. (B. 252, f 233 v. y 285. Embajador el abad de 
Foix). 



Enrique sino Antonio á Pérez de Arana, que tampoco dice murió 
combatiendo, sino que hecho prisionero, le hizo decapitar el vence- 
dor (1). 



(1) Benaljatib. (Ijata, tomo I^ pág. 371),pone la conquinta de Alcaudete 
en 8 de zaual del año de la hégira 699 (28 de junio de 1300) equivócase al 
decir que fué domingo, siendo martes; el documento en que da todas esas 
noticias Bernardo de Sarria, dice asi: 

Al molt alt e molt poderos senyor en Jaume per la gracia de 
deu Rey darago etc. Bemat de Serrian besan vostres mans me coman 
en vostra gracia. A la vostra alta senyoria fa^ saber que I moro meu 
almotacén que yo avia trames que nos partis del Rey de Granada per 
saber tot 90 que ell faria en aquesta entrada es vengut e am coroptat 
que con lo Rey de Granada ac preses los capdets (Alcaudete) lo qual li 
rete lo comanador quel tenia per qo cor no vol acuylir be .L. frares quey 
avia en la vila e que el que rete lo castel al Rey de Granada e es ro- 
mas ab ell. Puys anaren a Jaén e combate lo raval e preslo a batayla 
e entréis altres pres hi I rich hom qui a nom Anthon PercQ e tochi el 
cap e muyren hi moltes gents e feu correr tota la térra entom be. III. 
jornades e crema e corree grant re de la térra e feu hi gran mal. En 
apres venguerent li misatges de la Rey na de Gástela e de son fiyl e 
de don Johan que volia esser Rey e ara es arfil si que parlaren ab 
el be . V . dies a una ma e diu aquest que fama era que per 90 cor 
ell ha reebuts lurs misatges los quals nuil temps no avia volguts 
reebre que li parlen alguna composicio del fet de Tarif e el dit 
Rey de Granada ay ja trameses sos missatges e aquest fet tracta lin- 
fant don Johan en que ell se fía mes que els altres. Encara diu aquest 
moro que ell era deuant lo Rey de Granada e hoy li dir que per vos- 
tres gents se tenia Lorca asetjada e dix aquesta páranla que ja deus 
no volgues que vos aguessets Lorca que vos bo li erets a amic mas no 
a vehi perqué senyor es obs que vos espeeguetslosfetsdaquexesparts 
aytant com puscats e que entenats en cobrar Lorca e els altres lochs 
que pus vos ho ajats lo Rey de Granada no faria ningún empreniment 
contra vos e mentre que els tt^acten aquels fets sera be que vos ajats 
subiugat lo Regne que be sabets vos senyor que si aquelb lochs roma* 
nien axi e aquels de Gástela e el Rey de Granada eren una cosa quel 
regne de Murcia e aquel de Valencia no serien en bon estament hon se- 
nyor si a deu plau con aqueys fets sien espeegats vos hi pendrets tal 
manera que sera honor e profit de vos e de vostra térra. Encara sapiats 
senyor que aquels de Gástela son en mal estament e an gran pobrea 
en la Cort e mal recapte que per poder que la reyna aia aut noyc a 
poguts trametre neguna companya de caval ne negim socors de vianda 
per 90 cor dien aquests quin venen que sofer la maior pobrea del mon 
e el Rey de Granada entra en Granada el .XVII. dial de juyol e ha le- 
xats en la frontera be .111. mille genets que 11 eren venguts en romería 
de la térra de Aben Jacob. Lo Maestre Dueles era vengut de Munteyl 
e anaren en la frontera e per 90 cor ha cartes que la Reyna li toyl la 
maiordomia es sen romas a Munteyl que no va en la frontera si que 

s 



-(68)- 

Gnco afios de guerra de asolamiento y de exterminio produjeron 
en el país una miseria general tan grande, que dejó memoria y la con- 
signaron los cronistas como caso notable; en Andalucía, sobre todo, 
debió ser espantosa, porque á las calamidades inherentes k tal estado 
de cosas se unieron las inclemencias del tiempo, destruyéndolas co« 
sechas: <et sennor, decía Guzmán el Bueno, como quier que esta tierra 
es muy buena de pan, a bien unos tres anuos que no ovo en ella pan 
sino muy poco en guisa que la tierra esta agora mucho menguada de 
pan» y Bernardo de Sarria confirmaba esto mismo escribiendo que en 
Castilla la Corte padecía la mayor miseria del mundo y estaban en 
muy mala situación, imposibilitados de levantar nuevas tropas, de 
sostener las levantadas y de satisfacer tantas ambiciones, pues por 
entonces mismo el maestre de Santiago abandonaba la frontera y se 
retiraba á Montiel en protesta de haberle quitado el mayordomazgo; 
Don Juan Manuel se desavenía con la reina y sus hijos por no querer 
darle Alarcón, Alcaraz y Huete, y era tentado por Bernardo de Sa- 
rria para que reconociese al de la Cerda; Don Diego de Haro pedía el 
título de Conde; Don Lope, su hijo, la mayordomía y cinco caballe- 
rías; Don Juan Núñez, tres lugares y el adelantamiento de Castilla; 
Don Juan Alfonso rehusaba reconocer los actos de gobierno de la 
regencia y el infante Don Enrique exigía que las Cortes le reconocie- 
ran como tutor del Bey y que sus bienes pudiera heredarlos el hijo ó 
hija que estaba A punto de nacerle; y entretanto el rey de Oranada 
invadía el país con ocho mil hombres & caballo y la infeliz D.* María^ 
harta de sinsabores, amenazaba con retirarse á un convento y aban- 
donar el gobierno á estos revoltosos, para que ellos mismos se destru- 
yeran (1). 



la maior partida de la companya sen es ja partida. Encara senyor me 
conta aquel moro que fama era Ha quel infant don Ferrando hi devia 
anar e el Rey de Granada esperaval per 90 cor aquels castelans quel 
Rey de Granada tenia preses li comptaven que sil infant don Ferrando 
venia daqueles parts que gran partida de Gástela se retria a ell perqué 
senyor seria bo que li conseylassets quey anas que sens dubte entre ell 
e ab i}o quel Rey de Granada li ajudaria ell hi faria molt be sos affers 
e tendrien los castelans de guisa empatxats que nols leuría anar defen* 
dre la frontera de Arago. Encara que yo cuydaria acabar que ab al- 
guns ab que yo ne ja parlat que pus don Ferrando fos ab lo Rey de 
Granada que Aleara^ se retria a ell ho ha son frare e seria gran des- 
torp de Gástela e gran endre^a de vostres fets. Altres noves senyor 
noic ha Scrita en Murcia diumenge derrer dia de juyol (1300). 

(1) Al... Rey darago en Bemat de Sarria... en Johan Manuel ses 
desavengut ab la Reyna de CastelU e ab sos fylls. E a les dites aqües- 
tes páranles que pus els honren aquels quils an deservits els dona térra 
que ell assaiara sils porien desservir. Cor ell lur demanava Alarco e 



«( 59 )- 

T como el remedio A todos estos males sólo se yeía en la paz con 
Granada, cayo rey era el único que combatía, otra vez se intentó 
traerlo á la amistad de Femando IV, separándolo de la de Jaime II, 
en cnyo reino no era mucho mejor que en Castilla la situación interna; 
la mayor parte de los nobles lo habían abandonado pasándose á Cas*- 
tilla y entablando negociaciones con la reina, en el momento mismo 
en que D.* María de Molina trataba con Bernardo de Sarria la paz con 
Aragón y aceptaba casi todas las condiciones. Pero este desnaturali- 
zamiento de los nobles aragoneses la hizo mostrarse más altiva y negar 
algunas cláusulas, esperando que las dificultades con que ahora había 
de luchar su enemigo lo ablandarían y á menos precio compraría su 
amistad (1). T por lo mismo que estos sucesos fueron en Castilla un 
rayo de esperanza^ sembraron en Granada tal desaliento, que llegó 
á tratarse en consejo si había sonado la hora de separarse de Aragón 
y unirse á Castilla, faltando poco para que el acuerdo fuese favora- 



Alcara^ per heretat e opte (Huete) per cambra. E per qo cor ela ne 
sos filis aQO no li an volgut atorgar e per les salines denten^a que li an 
levades ell es se desavengut ab ells. Encara sapiats senyor que don 
Johan ma trames a dir per en Pere Escriba ques vulia veser ab mi. E 
yo he li trames a dir que si el vol teñir la carrera del rey don Alfonso 
que vos acabareis que ell li don aquels lochs per heretat. Encara que 
vos li darets alcuna cosa en diners. E per qo cor ell es de linatge de 
Reyscreu que ho fara per 90 cor tots amen térra. Encara sapiats 
senyor que yo se per cert que la Cort de Gástela no es acabada. Cor 
neguns del conseyls noy son volguts venir ne en Johan Alfonso de 
faro ans ha respost que noy vindra entro quel Rey aia XXV anys. Cor 
tot quant si fa ara se feya a son dan. Nanrrich demana que per ^o cor 
sa muller es prenyada que el pusca heretar de tot ^ que te sia fyll ho 
fillya e que tenga la tudoría entro quel Rey sia de edat de XXV anys 
e que a^o fermen tots los rics homens de Castella e els consells. En 
Diago demana que hom lo fa^a Comte e don Lop son fíll demana que 
hom li do la mayordomia de Gástela e V cavaleries. En Johan nunne^ 
deraana III logars e que siaadelantat de Gástela. Encara que la Reyna 
lur dix en Gort que pus nos podía avenir ab ells ques retria en I orde 
e que lexaria regir la térra a els. E axi senyor tota la térra de Gástela 
es en gran tribulacio e pobrea... lo rey de Granada entra en Gástela 
ab y/Ul^ homens a cavall e encara noy ha anat nuil hom á la frontera... 
Scrita en Murcia dímecres XXIX dias de íuny a hora de tercia. 

(1) E am contat certament que ell a rebut per alguns de la Gort 
de la Reyna de Gástela que ela era de voluntat de fer la pau ab nos e 
datorgar los capitols que yo li auia trameses si que ho aula tot ator- 

gat an Rodrigo Yenyegue^ e puis penedisen E ara per ardit que 

ha haut deis richs omens de vostra térra quis son desauenguts ab nos 
ela esperant temps ha feta aquela resposta que sens dupte aquel fet 
daquels a molt destorbat. (La respuesta á que alude Sarria es no consen- 
tir en la paz sino devolviendo á Castilla el reino de Murcia). 



ble & este cambio, qae, sin embargo, se decidió, aunque aplazando 
un poco BU publicación (1). 

Llevaba entonces las negociaciones con Granada el infante Don 
Juan, que aunque convertido de Rey en átflL^ según pintoresca expre- 
sión de Bernardo de Sarria, gozaba de la confianza del granadino; lo- 
gró por de pronto una suspensión de hostilidades y que Mobamed se 
retirara á su capital, en donde entró triunfalmente el 17 de julio, de- 



(\) Al... Rey darago... Bemat de Sarria. Sapia la vostra altea 
senyor que he entes per I missatge que yo trames en Castella demen 
tre que erem en Valencia e per I letra quel maestre dueles, e encara 
per en Johan Alvarez comanador de Ricothe qui es ara ed Castella e 
es vostre natural que per cert don Ferrando Rey de Castella sen va a 
Xibilia e a la Andaluzia e es ja partit de enamora ensemps ab lo Rey 
de Portugal e es cert que aquells de la Andalucía la avien ja aplacada 
al Rey de Castilla. E per aquesta raho sen va lia per qo cor avien 
pahor de perdre la terra=Encara compten aquests quel missatge quel 
dit Rey de Castella avia trames a] Rey de Granada era tomat e era 
fama que pau se devia fer entre eíls. E creyen les gents que per aques- 
ta raho anava lo Bey de Castella a Xibilia. Encara compten aquests 
que ab la reina de Castella e ab son fill anaven don Anrrich en Johan 
linfant. E en Diago román en la frontera de Murcia e en Johan Nunez 
en aquella de Conca e de Molina e en Johan Manuel e el Maestre du- 
eles a Alcaraz e el cap de Mantel! per que senyor quant a ara entro 
quel rey de Castella sia tornat de^a eils nous an en cor de fer altra 
guerra sino de guardar e defendre les fronteras. Encara senyor sapiats 
que en Castella a gran carestía... Encara sapiats... quel arraya de Crí- 
villen me dix en gran secret que I seu amich era sempre vengut de 
Granada e comptava quel missatge quel rey de Castella avia trames 
al dit Rey de Granada sen era anat e que deuant tots Ii,avia feta res- 
posta no bona mas que eil se devia veer ab lo dit I^ey de Castella. E 
am dit larrai^ per cert quel dit Rey de Granada ac son conseyl sobre 
la pau del Rey de Castella e tots los arraye saul larray^ de Maleca e 
de Basta li consellaren la dita pau mas aquets li consellaren lo contra- 
ri dients a ell que bon li era a amic lo Rey darago que mentre amdos 
fossen amics nuil hom no li podia noure. E a 390 resposeren los altres 
devant lo Rey de Granada quin poder ha lo Rey darago qui ses desa- 
vengut ab sos richs homens darago. E son exits fora sa térra mes de 
M. cavallers e son ab lo Rey de Castella. E els altres dixeren: senyor 
esperats al menys entro a les meses e la donchs veurem en quina ma- 
nera hivan los fets que la donchs ne porets triar qo quens en valla mes 
Perqué senyor sia vostra merce que vos aportets los fets de Catha- 
lunya a pau e bon estament. E yo hire en Arago he fianza en Deu 
quels fets vendrán a vostra honor e a profit de vostra térra si a Deu 
plau. E con lo rey de Granada sia cert que vos vos sots avengut ab 
vostres richs homens cert siats vos senyor que el vos guardara mils tot 
qo quens aia promes eus fara tal ayuda que vos porets molt gran 
mal íer en Castella... Scríta en Elx X dies anats del mes de mar^o. 



-( 61 >- 

jando en obserración tres mil zenetes; mas á pesar de las relaciones 
de amistad personal del infante y del rey de Granada y de la predis* 
posición de éste á salir de la alianza aragonesa no dieron resaltado las 
conferencias celebradas dorante cinco días en la frontera; el mosnl- 
mán pedía como indispensable y necesario para llegar á la concordia 
algo qne no podían los cristianos entregar; y como esto, qne & Fernan- 
do no era posible ni ofrecer siqniera, el de la Cerda y el rey de Aragón 
prometían aumentado, entre nna negación absoluta y una esperanza, 
aunque lejana, optó Mohamed por continuar siendo amigo de Jaime II| 
no obstante el temor que le inspiraba tener por fronterizo un nuevo 
Estado cristiano, que podía convertirse en enemigo y combinar sus 
ataques con los del otro. Recibió, por tanto, al embajador Bernardo de 
Segalars (1), que iba á renovar la alianza de Aragón y no le fué diñeü 
entenderse con él: la única diusula discutida (2) fué aquella en que 



(1) PuUicadas la credencial é instrucciones por Bbkavidbs, ob. cita* 
da, tomo II, pág. 203 (R. 252, f. 216). 

(2) ítem, al feyto de la pa^ dÍQC el Rey de Aragón que la tiene 
por firme de vida suya e del Rey de Granada assi como es firmada 
bien e cumplidamente en las cartas ende feytas ítem, al feyto de las 
mil e ^inQientas doblas doro quel Rey de Granada ha prometidas dar 
at Rey daragon cada anyo con carta de los dreytos de las duanas de 
aquello que aduran los mercaderes en la su tierra Maraveyllase muy- 
to el Rey daragon porque no gelas a embiadas por Bemart de Sega- 
lars del tiempo passado segunt que lo ha prometido por su carta. E a 
lo que dise el Rey de Granada por que no an venidos mercaderes de 
la tierra del Rey daragon a la tierra del Rey de Granada no las a po- 
dido dar. Es cierto al senyor Rey daragon que ya venidos mercaderes 
de la su tierra e del regno de Mayorgas qui se tiene por ell porque el 
dito Rey de Granada no deve estar por esta razón de dar las doblas 
del tiempo passado. Maiorment porque el Rey daragon a querido to- 
davía e mandado a todos de la su tierra que fuessen e pudiessen yr en 
la tierra del Rey de Granada e no lo a vedado a ninguno. £ a aquello 
que dize el Rey de Granada que si plaze al Rey de Aragón que al Rey 
de Granada plazera que las gentes del Rey daragon sean franchas en la 
su tierra en aquella manera que y son francos los jenoveses e que pa- 
guen aqueles dreytos que los jenoveses hi an acostumbrado de pagar. E 
aun que si por aquesta ra^on vienen mercaderes en la tierra del Rey de 
Granada que el Rey de Granada dará al Rey de Aragón cascun anyo 
por joyas segunt que a el semeiara mas que non gelas sea tenido de 
dar por convmencia ni por carta mas por su voluntad segunt que a el 
plazera. Esto plaze al ¿ey daragon que los mercaderes de la tierra 
del dito Rey daragon ayan aquela franquea que los jenoveses an da- 
questos diez anuos e de vida del dito Rey de Granada e que de el Rey 
de Granada aquelas joyas que a el semeiara a sa voluntat e no por con- 
vinencia. Empero del tiempo passado pues lo a prometido con carta 
semeja al Rey daragon quel Rey de Granada que lo deviesse complir. 



-{ 62 )- 

86 le exigía el pago de las parías, A lo cual se negé terminantemente» 
alegando que no habían ido á su tierra mercaderes catalanes, y Jai- 
me II transigió, como transigió también en que no tuvieran los sayoa 
en Granada las mismas ventajas que los genoveses. 

En realidad no era motivo suficiente de desavenencia el que Moha- 
med diera ó negara unas cuantas doblas: el trono de Femando lY s&. 
asentaba sobre terreno firme y dominados ya los enemigos interio- 
res, pensaban sus partidarios en acabar con los de fuera; y siendo los 
mAs débiles los de la Cerda, & quienes únicamente sostenía el prestí* 
gio del rey de Aragón, contra ellos fueron, sitiándoles en AlmazAn, 
su Corte y base de operaciones, en donde hubieran sucumbido de no 
haber puesto Jaime II el levantamiento del sitio como condición ne- 
cesaria para tener la entrevista que los infantes Don Juan y Don En- 
rique le habían solicitado; levantáronlo en efecto los castellanos, 
dando pruebas de querer de veras la paz, pero las conferencias del 
rey y de los infantes no dieron el resultado apetecido, por creer el de 
Aragón que no se daba á'los de la Cerda lo que él creía de justicia (1). 

La guerra, casi hasta entonces latente, entraba en un período de 



E el Rey de Granada faga carta de seguridat de los ditos diez anuos a 
los mercaderes segunt que ellos la querrán. ítem, al fejrto de las coro- 
nas a lo que díze el Rey de Granada que gelas erobie el Rey daragon 
e que es en lur ley que no deven emprestar sobre penyos si antes na 
veen los penyos dize el Rey daragon que gradece muyto al dito Rey 
de Granada su buena voluntat e aquello que ya dito. Mas cuanto a 
agora el dito Rey daragon a ávido recaudo dotras partes assi como 
de las gentes de su tierra que le an feyto gran acorrímiento e de pro-, 
hen^a quel an venido grandes dineros e quanto a agora no ha menester 
el empréstame Mas si adelant lo oviere menester quel embiara las 
coronas por el dito Bn. de Segalars o por otro. (B. 252. í. 224). 

Alo al que decides de la franqueza de nuestras gentes que fue- 
sse assi como de los genoveses que lo otorgavades por un anyo o 
por dos seed cierto que a nos plagia porque las gentes entendiessen e 
conoQiessen la vuestra amor e la nuestra e que las nuestras gentes 
usasen mas en la vuestra tierra que no an feyto entro a aquí e los 
vuestros tan bien en la nuestra tierra £ que era semblant a nos que 
era vuestro pro porque quanto mas yrian de las nuestras gentes en la 
vuestra tierra mas vuestro pro seria. E nos no creemos que por un 
anyo ni por dos que las gentes lo quisiessen comentar. E por esto era 
visto a nos que fuesse mejor por los diez anyos. Empero vos ende feyt 
aquello que mellor vos ende semeíara que a nos no tayne muyto. E 
tenet por cierto que nos daremos a entender que las vuestras gentes 
e las vuestras cosas serán bien aguardadas e defendidas por nos assi 
como las nuestras mismas. Dada en Calatayud el primer dia del mes 
de octubre en el anyo de nuestro senyor de M. CCC. (R. 252, f. 64 j, 

(1) PubUcado por Capmany, tomo IV, f. 26 (Beg. 252, f. 64). 



-(63)- 

actividad, y para prepararla y tal vez combinar un plan de campaña 
que diera más valor & las operaciones, fué SegalA & Granada á pedir 
doscientos 6 trescientos zenetes para los ejércitos aragoneses y á soli- 
citar ana entrevista del granadino ó de su hijo; caso único en todo su 
reinado y tal vez en los posteriores. Volvió el embajador & fines de 
1800 con un pliego de condiciones, bajo las cuales consentiría Moha- 
med en renovar y estrechar su amistad con Jaime II, siendo las m&s 
importantes y las únicas que ofrecen novedad las referentes & Don Al- 
fonso de la Cerda por expresar las aspiraciones del rey de Granada; 
pedía en primer término que se guardasen los pactos firmados por 
Ferrán Pérez de Toledo en nombre del Pretendiente, pactos que se 
desconocen, y en s^undo, que se devolvieran al reino de Granada 
Tarifa, Medina, Alcalá y Veger cporque fueron suyas e las tomaron e 
las tienen sin derecho e sin verdad»; que cuando Don Alfonso de 
la Cerda llegare á reinar en Castilla se reconocieran como de Maho- 
med cuantas villas y fortalezas ganara éste: que las galeras y los 
ejércitos de Aragón fuesen en su auxilio contra Castilla; y por último, 
que no pudiera ninguno por sí y sin consentimiento de los otros firmar 
paces con el enemigo común (1). Jaime II accedió á reconocer como 



(1) Al muy noble e muy honrado don Alfonso por la gfracia de Dios 
Rey de Castilla... Don Jayme por aquella misma gracia Rey de Ara- 
gón. . Rey f asemos uos saber que el fiel nuestro Bernat de Segalar es 
venido á nos con repuesta de la mandaderia que fue por nos al Rey de 
Granada e entre las otras cosas aduxo nos algunos capiteles de algu- 
nas demandas que fase al rey de Granada a vos e a nos según que 
podredes entender en los ditos capítoles de los cuales vos enviamos 
4raslat. Et aun vos enviamos la carta quel Rey de Granada vos envia... 
Data in vila de Lorca quinto kalendas januaríi anno domini M^ trecen- 
tesimo. 

Esta es la forma de los capiteles que fue dada e presentada a nos 
SRey de Aragón. 

3eynor Rey don Jayme por la gracia de dios Rey de Aragón de 
Valencia de Murcia e Conde de Barcelona yo lop sanches torgeman 
^el Rey de Granada e su escrivano me encomiendo en la vuestra gra- 
zna e la vuestra merce, Et vos fago saber quel Rey mió senyor porque 
vos ama e quiere vuestro amor quiere que sea mas firme e mas dura- 
1>le e mas establecida e non falla mellor carrera por se complir e afer- 
mar este fecho e este amor que vos demande ell a vos ajuda e vos a 
ell otra tal qual vos tuvieredes por bien [Respondió el Rey de Aragón 
•que li plaze muyto que sea amor firma e durable entre los ditos Reyes 
e ques faga segunt que de suso en este capítol se contiene [A este ca- 
•pitol no cale responder al Rey don Alfonso porque non toca a ell. 

Estas son las demandas que demanda el Rey de Granada mío 
Hsenyor al Rey de Aragón e al Rey don Alfonso de Castiella porque el 
-su amor se(a) mas firme e mas establecido e meior. 

La primera que sean todos tres amigos de sus 'amigos e enemigos 



-(64)- 

l>aena conquista todos los lugares que ganase el de Granada, ezoqp* 
tnando los del reino de Mnrcia; pero en cuanto & lo de ayudar á su 
aliado con fuerzas de mar y tierra pidió A su vez ser socorrido si lo 
necesitare y que se determinara la cuantía del socorro que cada uno 
debía prestar y en qué condiciones; lo de no hacer paz con Castilla 
sin consentimiento de sus aliados lo aceptó sin restricción ni reeerra. 



de sus enemigos e que ninguno de todos tres no poda fazer paos con 
Castiella ni con ninguno de los de Castiella a menos que sea por con- 
seio e plazer de los otros. [Respondió el Rey de Aragón qael place e 
lo atorga quanto en si [Et semella a ell et conseylla al Rey de Castie- 
lla don Alfonso de Castiella que deva otorgar faga igual repuesta 
misma. 

Otrosi que ayude el Rey de Aragón al Rey de Granada con sus ga- 
leas e el su poder contra los de Castiella cada que ellos venieren con- 
tra ell o a lo suyo e que no faga pacz con el Rey de Castiella a menos 
que sea la pacz por todos tres e por su conseio e su voluntad de todos. 
[Respondió el Rey de Aragón qael plaze segunt que en el dito capitel 
iaze. Mas que sea el feyto yegual assi qael Rey de Granada también 
le sea tenido ayudar con su cavalleria e su poder. Et semeia al Rey de 
Aragón que deva seer la ayuda del uno al otro. Et assi quiere saber 
quanta es la ayuda que el Rey de Aragón deya fazer al Rey de Grana- 
da ni con quales condiciones e a también quanta sera layuda que el 
Rey de Granada deva fazer al Rey de Aragón ni con quales condicio- 
nes. [A este capítol no cale responder al Rey don Alfonso porque no 
toca a ell. 

Otrosi sil dieron los de Castiella al Rey de Granada alguna villa o 
algún castiello que non gelo contr el Rey de Aragón ni la su gent 
por ninguna manera ni al Rey don Alfonso ni la su gent [Respondió el 
Rey de Aragón que pues ell es su amigo nol contrariaría ninguna cosa 
que fuese su honra ni su bien con que no sea de su sen de regno de 
Murcia el castiello o la villa quel f uessen dados. [A este capítol porque 
toca al dit don Alfonso responda hy segimt que a ell meior visto sera. 

Otrosi. si el rey don Alfonso oviere de regnar en Castella o en la 
frontera Tar e medina e alcalah e bugeiyt porque fueron suyas e las 
tomaron e las tienen sin derecho e sin verdat e fagan sus pa^es den- 
de adelant assi como amigos leales e verdaderos. [A este capitel no 
respondió el Rey de Aragón porque no toca a eU [Mas el dito Rey 
don Alfonso haga su deliberación sobre esto e responda hy segunt que 
a ell meior visto sera. 

Otrosi. que el Rey don Alfonso tienga e cumpla todas las posturas 
que por ell pusieron con el Rey de Granada Ferrant Pere^ de Toledo e 
Sancho Pere^ de Morales en ra^on de la costa que non ge la demande 
[A este capítol no respondió el Rey de Aragón [Et conseylla al dito 
Rey don Aifon^ que com el dito Rey de Aragón no sepa que posturas 
son quel dito Rey don Alfon^ hy faga e hy responda aquello que 
meior lí semellara de fer en guisa que finquen amigos como dito es. 
(B. 884, í. 1). 



La Bituaoión del Pretendiente era más embarazosa: no acceder á 
las pretensiones del de Granada equivalía á renunciar A la Corona, y 
consentir en ellas era, hasta en aquellos tiempos, un crimen de lesa 
patria: tampoco era muy suelta la posición de Don Jaime y ni le era 
dable aconsejar á Don Alfonso en el sentido de acceder ni en el de 
negar: si en vez de un moro se hubiera tratado de un correligionario 
las dificultades habrían sido menores, casi nulas: no á otra cosa ten- 
día 61 que & la ruina de Castilla y á su desmembración y como aceptó 
el reino de Murcia no debía ver con malos ojos que otro príncipe se 
apoderara de otro jirón de Castilla, pero no ignoraba que en Espafta 
y en Europa se consideraría vituperable entregar ¿ los sectarios de 
Hahoma plazas en donde se adoraba á Jesucristo y para salvar su 
honra envió aquellas condiciones & Don Alfonso^ absteniéndose de dar 
su parecer en esas cláusulas difíciles, dejando así á su protegido la 
responsabilidad entera del asunto. El de la Cerda no quiso tam- 
poco cargar con ella y después de tomarse mucho tiempo para res- 
ponder (del 28 de diciembre al 3 de febrero), pretextando que no se 
le había entregado la misiva hasta el 22 de enero y que luego una 
cabalgada no le había dado espacio para deliberar y tomar consejo, 
lo dejó todo en manos de su protector para que este hiciera y des- 
hiciera (1;. 

No debió soi^render esta respuesta al rey de Aragón, quien antes 
de consultar al de la Cerda había escrito ya al de Granada, expresán- 
dole, por lo que á él solo se refería, la satisfacción con que había visto 
su conducta y las condiciones por él puestas, comunicándole de paso 
la marcha de Segalars para tratar de este asunto ^2); pero también le 



(1) Al... Rey de Aragón. . Don Alfonso... Rey de Castilla... vi 
vuestra carta en que me enviaste desir como Don Bernal de Segalars 
era venido del Rey de Granada con repuesta de la mandaderia sobre 
quel nos enbiavades e vi los capítulos de las demandas que el Rey de 
Granada fase. Et entendí muy bien quanto me enbiastes desir. £t por 
una cabalgada que agora fago non vos puedo luego enbiar repuesta ni 
recabdo de todo mas luego que fuese tomado vos enviare un caballero 
con mis cartas blancas e con repuesta de todo e vos firmadlo e fazer 
aquello que por bien tovierdes e víeredes por guisado. Dada en Alma- 
^n tres días de Febrero era de mil e CCC e XXX e nueve anuos. £t 
sabed que llego este omne a mi XXíI días de enero e detovel cuidando 
que vos podría enviar el cavallero con recabdo et fincó por esta ca- 
valgada. 

(2) Al muy noble e muy honrado don Mahomad Abenna^ar Rey 
de Granada de Malaga e amiramu^ lemin don Jayrae... Rey de Ara* 
gón... Rey viemos vuestra letra que nos aduxo el fiel nuestro Bn. de 
Segalar... e... aquellos capítoles que nos enbio Lop Sánchez vues- 
tro torgeman de part vostra. A las quales cosas vos fazemos a saber 
que nos plaze muyto de lo que nos enbiasteis adezir en vuestra le* 



comunicó, y con esto daba todo por aceptado, que venía de Francia el 
infante Don Femando y que no pararía hasta llegar á Granada, de 
modo que la situación se presentaba muy halagtLefta y cabía esperar 
que con el auxilio de Francia y el esfuerzo de aragoneses y granadi- 
nos, subiría al trono Don Alfonso y todos llegarían al logro de su 
deseo (1). 

Pero en la corte musulmana la opinión no era ya tan fuerte como 
antes en pro de la alianza de Aragón, contribuyendo á este cambio el 
cansancio de una guerra tan larga como estéril y la poca confianza en 
las armas aragonesas, que en tantos afios no habían realizado ningún 
hecho de armas^ excepto aquellos en que directamente estaba intere- 
sado aquel rey, la conquista de Murcia, y que ahora deberían perma« 
necer inactivas ó reducidas á defenderse por la expatriación de los 
mejores y más poderosos de los nobles; y así continuó, un estado 
de guerra sin operaciones militares de importancia, ni verdadera 
campaña, limitándose todos á guarnecer las plazas fuertes, poner al- 



tra e atambien ovimos muy gran placer de las palauras que nos dixo 
el dito Bn. daquellas cosas que vos aviades faulado con ell, e semeian 
bien palauras de buen amigo e de verdadero que vos sodes. £t a nos 
plaze muyto el vuestro amor e que se firme quanto mas firme pueda 
seer. A lo al de los capítoles que nos enbio el dito Lop Sánchez enbia- 
mos a vos el dito fiel nuestro Bn. de Segalar con respuesta sobre los 
ditos capítoles e a las otras cosas atambien... Dada en la villa de Lor- 
cha el día de Nadal de nuestro senyor en el anyo de nuestro senyor de 
mil e trezientos. (B. 384, f. 6). 

(1) Al muy noble e muy honrado don Mahomad Aboabdille aben- 
na9er amir -amu^lemin Rey de Granada e de Malaga. De nos don Jay* 
me etc. Rey íazemos vos saber que ferrant pere^ de Tholedo vino 
agora a nos de Francia e aduxo nos cartas del muy noble Rey de Cas- 
tiella e del infant don Ferrando su hermano caros cormanos nuestros 
por las quales entendiemos quel dito infant don Ferrando viene de 
Franca e traye ayuda por demandar en Castiella el derecho que han 
en los reynos E este Ferrant Pere^ dixo nos de su part quel dito infant 
seria ayna con vos e plegó nos muyto. Ond vos rogamos Rey assi como 
a leal amigo e verdadero que ayudedes a los ditos Rey don Alfonso e 
infant don Ferrando a demandar e cobrar el derecho que han en los 
regnos de Castiella sobreditos. Et fiamos en Dios que nos de nuestra 
part les ayudaremos e nos metremos reziament en los feytos quanto 
mas podremos. Porque con la ajruda de Dios e con lesfuer^o vuestro 
e nuestro puedan a ver e alcanzar en Castiella lur derecho. E Rey roga- 
mos vos que quando el dito infant sera con vos lo recíbades bien el hon- 
redes quanto podierdes por amor de nos e por el grant e buen deudo 
que ha con nos el ayudedes quanto mas podades. E sabet quel bien e 
la honra ela ayuda que al dito Rey don Alfonso e infant don F.^ fare- 
des tenrremos que a nos mismo la feytes. Data Murcie VIII K. fe- 
broarii anno predicto. (1301). (R. 384, f. 11). 



-( 67 )- 

gana tropa en las fronteras y tíyít arma al brazo, haciendo á lo 
más alguna que otra entrada en país enemigo para robar unas cuan- 
tas cabezas de ganado. T ante esa pasividad Jaime II excitaba & 
Mohamed & qne activase las operaciones militares y Hohamed le re- 
prendía con las mismas palabras, que podían ser dichas á los dos, pero 
más al aragonés (1). En esto el castellano se situó en Huete, amena- 
zando Aragón, Valencia, Murcia y el mismo reino de Granada, y los 
aliados se apercibieron sin razón porque al fin el ejército aquél se 
disolvió y volvieron las cosas á su primitivo estado (2). 

La diplomacia, en tanto, no permaneció ociosa. Segalars había 
vuelto de Granada con Said Alhachulli; pero muerto el representante 
de Mohamed sin terminar la negociación, volvió á la Alhambra el 
Segalars convenientemente instruido (3) y con el texto del tratado 
tal como entendía la cancillería aragonesa, que debía redactarse. 
Prometíanse ambas partes no hacer paz con Don Fernando, que se 
titulaba Rey de Castilla, sin consentimiento el uno del otro; ayudar 



(1) Nos enviastes decir que acuciasscmos muy bien la ^erra da- 
qui adelante.. .mas... vos de viedes- recibir estas palabras e acuciar mas 
la guerra que no ficistes fasta agora que bien sabedes vos que días a 
que la nos tenemos e que la acuciamos quanto podemos e que no 
finca por nos ninguna cosa que de fazer sea. (4 de febrero de 1301). 

(2) Al muy noble e muy honrado Don Mahomat Aboabdille Aben- 
naoer Rey de Granada etc. Don Jayme etc. Rey fazemos ros saber 
que avemos ávido agora ardit por dita de algunos que don Ferran- 
do qui se dize Rey de Castiella es un vuepte e alli aplega quanta gente 
puede de cavallo e de piet e an nos dado a entender que querrá venir 
enta estas partes. Empero porque non somos ciertos si venra a los 
regnos nuestros de Valencia o de Murcia o a las vuestras partes faze- 
mos vos lo asaber porque apercibades vuestras gentes que danyo re- 
cebir non pediesen. £ sabet que si enta las nuestras partes viniere 
nos tenremos apparellado con la ayuda de Dios de defender nuestros 
reynos... Et aquesto vos enbiamos desir porque si por ventura viniere 
a les vuestras partidas e o viessedes mester nuestra ayuda... que vos 
ayudemos e vos a nos si menester nos fuere... Data en Murcia XXIX 
dias andados del mes de janero en el anyo de nuestro sefior de mil tre- 
zientos. (1801). (B. 834, f. 11). 

(3) Al muy noble e honrado don Mahomat Aboabdille Abenna^er 
Rey de Granada etc.. como est otro dia fuese venido Q^yt Ahachulí 
con mandaderia vuestra a nos e sea finado por su enfermedad sabet 
que avemos ordenado denbiar a vos el fiel nuestro Bn. de Segalars 
intructo e informado plenerament de los feytos e con las cartas de los 
nuestros feytos e vuestros e debe partir desta setmana que esta carta 
fue fecha... Data en Valencia dialunes XXIIII dias andados del mes 
de abril en el anyo de nuestro senyor MCCC e uno. (El resto de la 
carta habla de socorros recíprocos si los castellanos invaden Murcia ó Gra- 
nada.) 



«( 68 )- 

el de Arag^ón al de Qranada contra moros y éste al primero contra 
cristianos; que el de Aragón» si era requerido por el de Granada, le 
prestaría de cinco k diez galeras armadas y sostenidas por éste; y el 
de Granada al de Aragón, si éste los pedía, de doscientos á mil gine- 
tes, dándoles el aragonés el sueldo, que ya se fijaba, y las demás ven- 
tajas de costumbre; se afirmaba el respeto de cada parte á las con- 
quistas de la otra, con la salvedad de que lo que el musulmán ganase 
no fuese del reino de Murcia y lo que el cristiano adquiriese no hu 
biera pertenecido al seflorio de Granada; los dafios causados por sub- 
ditos de una de las partes á la otra eran indemnisables por el cau- 
sante de los mismos y se establecía la libertad de comercio entre ambos 
países, concediendo á los mercaderes catalanes el derecho de tener 
albóndigas y cónsules en el reino de Granada. 

Texto del tratado: 

Sepan quantos esta carta vieren Como nos don Jayme por la 
gracia de Dios Rey daragon de Valencia e de Murcia e Conde de Bar- 
celona. E nos don Mahomad Aboabdille Abenna^er Rey de Granada 
e de Malaga amiramuzleniin de buena voluntad e de buen coraron 
fazemos e firmamos entre nos e nuestros regnos buena e verdadera 
pa^ amor e concordia en todos los dias de la nuestra vida duradera e 
valedera en la forma condiciones e posturas deiuso scriptas.ssPrime- 
rament que nos Rey de Aragón sobredicho prometemos e convenimos 
a buena te e sines enganyo a vos dito Rey de Granada qae seremos 
amigo vuestro e que vos valremos e vos aiudaremos esquentra don 
Ferrando que se diu Rey de CastieUa e contra todos sus valedores de 
Castiella e sus gentes e aun contra todos los moros del mundo qui 
ayan o oviessen guerra con vos e que nos non faremos pa^ con el dito 
don Ferrando ni con ninguno de los fijos de Don Sancho qxd se dizia 
Rey de CastieUa menos de consentimiento vuestro=:E nos Rey de 
Granada sobredito atambien prometemos e convenimos a buena fe 
sines enganyo a vos dito Rey daragon que seremos amigo vuestro e 
que vos valremos e vos a3rudaremos esquentra don Ferrando qui se 
dice Rey de Castiella e contra todos sus valedores de Castiella e sus 
genetes (sic) e contra todos los xpianos del mundo qui ayan o oviessen 
guerra con vos e que nos non firmemos pa^ con el dito don Ferrando 
ni con ninguno de los fijos de Don Sancho qui se dizia Rey de Castiella 
menos de consentimiento vuestro.^Aun nos Rey de Aragón sobredito 
prometemos e convenimos a vos dito Rey de Granada que si auredes 
menester ayuda de galeas armadas que vos ayudaremos e vos fare- 
mos ayuda de ^inco a die^ galeas quando vos las demanderedes e las 
querredes contra los ditos enemigos vuestros las quales vos enbiare- 
mos assi empero que vos por fazer armar aquellas devedes dar al 
armamiento de cada una de las ditas galeas mil dozientas e cinquanta 
lluras de reales de Valencia por armamiento de quatro meses e que 
aqueles podades teñir en vuestro servicio tanto quanto menester les 
ayades contra los ditos enemigos vuestros dando les vos al dito sueldo 



-( 69 )- 

segunt la razón del avantdíto tiempo.BE nos otrossi Rey de Granada 
avandicho prometemos e convenimos a vos dicho Rey de Aragón que 
si vos oviessedes menester cavalleros genetes que vos mandaremos e 
vos enviaremos en vuestra ayuda de dozientos entro a mil cava- 

lleros genetes quando vos los demandaredes e los querredes contra 
los sobreditos enemigos vuestros. Assi empero que vos dito Rey dara- 
gon dedes e seades tenido de dar a cada uno de los ditos cavalleros 
que vos enviaremos tres sol. de reales de Valencia por cada dia. E a 
los capdal^s dellos aquella adenantaria que sea convenible depues que 
sean saludos de nuestra tierra por ir en vuestro servicio; los quales 
cavalleros podades teñir en vuestro servicio tanto quanto menester 
los ayades contra los ditos enemigos vuestros dándoles vos la dita 
soldada.s=Aun nos Rey daragón sobredicho prometemos a vos dito 
Rey de Granada que si los de Castiella vos diesen alguna villa o algún 
castiello que pus vos seades nuestro amigo e nos observedes aquesta 
paQ que agora fazemos que no vos lo contrariaremos en ninguna ma- 
nera ni esto ni al que fuese vuestra hondra ne vuestro bien con que la 
villa o el castiello que vos fuessen dados no fuessen de nuestra senyo- 
ria del regno de Murcia.«Otrosi nos rey de Granada avandito prome- 
temos a vos dito Rey daragón que si los de Castiella vos dieren alguna 
villa o algún castiello que pus vos seades nuestro amigo e nos obser- 
vedes aquesta pav que agora fazemos que non vos lo contrariaremos 
en ninguna manera ni esto ni al que fuesse vuestra honra ne vuestro 
bien con que la vila o el castiello que vos fuessen dados non fuessen de 
nuestra senyoria del regno de Granada=:Aun nos sobredito Rey de 
Aragón prometemos a vos dito Rey de Granada que no fagamos ni 
fagamos fazer nin consintamos a ninguno que faga danyo ni mal en 
vuestra tierra ni a la vuestra gente ne en sus averes e sus mercade- 
rías por mar ó por tierra por ninguna manera; antes queremos e otor- 
gamos que venga la vuestra gente e los vuestros moros e los de vues- 
tra tierra a toda nuestra tierra e a los nuestros reynos por mar o por 
tierra a comprar e a vender e a traer e a levar todo lo que quisieren 
assi pan como otras cosas sin contrario ninguno e que non les contra- 
ríen en lurs cuerpos ni en sus averes ni en sus mercaderías ni en quan- 
to que sacaren de nuestra tierra por ninguna manera ellos pagando 
los derechos por todo quanto trayeran e levaran segunt que deben 
pagar=Otrossi nos sobredito Rey de Granada prometemos a vos dito 
Rey darago que no fagamos ni fagamos fazer ni consintamos a ningu- 
no que faga danyo ni mal en vuestra tierra ni a la vuestra gente ni en 
sus averes ni en sus mercaderías por mar o por tierra por ninguna 
manera antes queremos e otorgamos que venga la vuestra gente e los 
vuestros zpianos e los de vuestra tierra a tota nuestra tierra e a nues- 
tros regnos por mar e por tierra a comprar e a vender e a traer e a 
levar todo lo que quisieren assi pan como otras cosas sin contr;irio 
ninguno e que no les contraríen en lures cuerpos ni en sus averes ni 
«n sus mercaderías ni en quanto sacaren de nuestra tierra por ninguna 
manera ellos pagando los derechos por todo quanto trayeran e leva- 
ran según que deven pagar. E otorgamos que hayan sus alfondigas on 
puedan aver sos consoles e otras cosas como fue siempre costumbre^ 



-( 70 )^ 

Aun nos sobredito Rey daragón otorgamos e nos obligamos que cada 
que acaeciere que alguno de nuestra tierra o de nuestros lugares vos 
faga mal o tuerto en vuestra tierra o en vuestra gente o en sus averes 
o en sus mercaderías por mar o por tierra en toda vuestra vida e la 
nuestra que vos lo pechemos e que vos lo fagamos luego pechar a vos 
o a aquell qui perdiese lo suyo sabiendo e provando la verdat.r-sE 
otrosi nos sobredito Rey otorgamos e vos obligamos que cada que 
acaeciere que alguno de la nuestra tierra e de nuestros lugares vos 
faga mal o tuerto en vuestra tierra o en vuestra gente o en sus averes 
o en sus mercaderías por mar o por tierra en toda vuestra vida e la 
nuestra que vos lo pechemos e que vos lo fagamos luego pechar a vos 
o a aquel que perdiere lo suyo. £ porque esto sea mas firme e no ven- 
ga en dubda Nos sobredito Rey darago e de Granada avemos manda* 
do fazer esta carta siellada con nuestros siellos colgados. E fazemos 
testimonio sobre nos de non minguar esta pa^ sobredicha en ninguna 
manera. Scrita fue esta carta e firmada por el Rey de Aragón e man- 
dada siellar con un siello colgado mayor en la ciudad de Valencia 
XXIX dies andados del mes de abril en el anyo del nuestro senyor 
mil trezientos e uno. 

Alie consinilis carta fuit facta et divise ambe per alphabetum. (Re- 
gistro 834, í. 17) (1). 

Nada se estipulaba en nombre de Don Alfonso de la Cerda y nada 
por tanto ganaba el granadino: sin duda Jaime U quería que Moha- 
med y el titulado rey pactaran de igual A igual y que sn alianza 
fuese objeto de nn tratado aparte; pero el de Granada no se avino á 
esto ni á las condiciones y cláusulas de ese convenio y cuando Sega* 
lars volvió de la Alhambra trajo una nueva minuta, que no difería en 
todo de la que él llevó, pero contenía puntos omitidos en ésta, quitaba 
otros y modificaba algunos dándoles más extensión. Por de pronto salta 
á la vista al comparar este texto con el que llevó Segalars en enero, 
el cuidado con que el de Aragón consigna siempre que habla do 
guerra con Castilla que las hostilidades irán contra Don Femando y 
contra los hijos de Don Sancho, mientras que el de Granada omite nom- 
bres y se refiere siempre en abstracto al Rey de Castilla sin mencionar 
contra cual de los dos que se daban ese nombre; suprímese el auxilio de 
galeras, que Jaime II debía dar á Mohamed y el de jinetes que Mohamed 
debía prestar á Jaime II, pero se mantiene el auxilio mutuo por tierra 
sin especificar la cuantía del mismo; se conserva también la libertad de 
comercio de los subditos de Aragón en Granada y de los de Granada en 
Aragón^ pero hay una cláusula por la cual se prohibe á los catalanes 
comerciar en Sevilla so pena de cautiverio y no se consigna la autori» 



(1) Aunque este tratado lo publicó Bbhavidbs fop. cit., pág. 259) to» 
mandólo del perg. núm. 17 de los de Jaime II, lo reproduzco para que sea 
más fácil compararlo con los anteriores y posteriores. 



-( 71 )- 

zación á los mercaderes yasallos de Jaime II para tener albóndigas 
en los dominios de Mohamed: como en el tratado anterior se respetan 
las conquistas de cada uno con la salvedad de que sólo serían devuel- 
tos los lagares que fueron del señorío de Oranada, citándose Alcalá^ 
Veger, Medina y Castel; pídese por último que Don Alfonso y Don 
Femando de la Cerda autoricen con sus sellos este convenio. 

El texto original es como sigue: 

Sepan quantos esta carta vieren como nos don Jayme por la gracia de 
Dios Rey de Aragón et get. otorgamos prometemos e juramos en bue- 
na fe sin mal enganno a vos el mucho onrrado don Mahomat Abienna- 
•^ar Rey de Granada de Malaga e Amir Almu^lemin buena pa^ e firme 
e verdadera amor de ser amigo de vuestros amigos etnemigo de vues- 
tros enemigos e de no mandar ni consentir a ninguno de la nuestra 
^ent ni de los nuestros amigos que fagan danno ni mal en vuestra tie- 
rra ni en vuestros Hogares por mar ni por tierra. E si algún danno o 
mal se y face que lo fagamos llego emendar e pechar sin detenimiento 
ninguno. £t otrossi vos otorgamos que vengan ios vuestros moros con 
rsus mercaderías a comprar e vender por toda nuestra tierra atambien 
pan vestías ganado o otras mercaderías quales quisieren e que anden 
salvos e seguros e sin contrario ningimo en ellos ni en todo lo suyo e 
•que paguen todos sus derechos asi como se costumen e fueron e que 
les fagan fa^er complimiento de derecho por toda nuestra tierra. Et 
otrosí vos otorgamos que vos ayudemos contra los de Castella e el su 
poder et si por ventura el Rey de Castella o el su poder va sobre vos 
o sobre alguno de vuestros logares que nos que seamos tenudos de 
vos accorrer e ayudar con el nuestro cuerpo e el nuestro puder segon 
que lo vos auredes menester e lu vos pudemos fa^er e que non facie- 
mes paQ ni tregua ni otra postura ninguna con el Rey de Castella ni 
con sus gentes sin el vuestro conseío e el vuestro placer e que sea a 
pro e onrra de vos e de nos. E que sea pa^ e guierra por todos. Et 
otrosí vos atorgamos de mandar a toda nuestra gient e nuestros mer- 
caderes que no entren en Sevilla ni en tierra de vuestros enemigos e 
nuestros. Et cada que las vuestras gualeas los fallaren en Sevilla o en 
su termino que sean cativos sin entredicho ninguno. Et otrossi vos 
.atorgamos que quantas villas o castellos o otro logar cualquier que 
vos ganedes de los de Castella que se sea vuestro salvo ende sí el dicho 
lugar fuese del regno de Murcia que nos lio tomedes llogo. Et otrosí 
vos atorgamos que sí nos o el nuestro poder ganásemos tarifa o alcalá 
o veger o medína o castel todas o cualquiera dellas vos las entregue- 
mos llogo sin detenimiento ninguno. Esto todo vos atorgamos e prome- 
•«eraos porque vos sodes e seredes nuestro amigo amigo de nuestros 
amigos enemigo de nuestros enemigos que no mandedes ni consinta- 
des a ninguno de la vuestra tierra ni de la vuestra gient ni de vuestros 
amigos que fagan danno ni mal en nuestra tierra ni en nuestros loga- 
^res por mar ni por tierra e si algún danno o mal sey feciese que nos lo 
AsLfrades llogo emendar e pechar sin detenimiento ninguno. Et otrosí 



-( 72 )- 

que raya la nuestra giente e los nuestros mercaderos a la vuestra tie- 
rra a comprar e vender e sacar todas cosas también armas e cavallos 
e pan como otras mercaderías lo que quisieren traer e levar salvos e 
seguros e sin contraria ninguna que les embargue a ellos ni a todo lo 
suyo e ellos que paguen alia todos sus derechos asi como es costumpne 
e fue siempre por toda vuestra tiem que les fagades siempre cumplir 
de derecho. Et otrosi que nos ayudedes contra los de Castella e el su 
poder e si por aventura el Rey de Castella o el su poder uviese de ve« 
nir sobre nos en el regno de Murcia o sobre algún logar del dicho 
regno que vos que seades tenudo de nos acorrer con el vuestro cuerpo 
e el vuestro puder segon que lo nos abremos menester e nos lo pudre- 
des fa^er. E si oviesemos menester alguna gient de los vuestros que 
nos seades tenudo de enbiar en ayuda al Reyno de Murcia atanta 
companya como ayamos menester e que seamos tenudos de les dar 
vianda de pan carne e nevada quanta les cumple desque ellos salieren 
de vuestro regno fasta que se tomen alia e que les pechemos los cava- 
Uos que se les moeren en el nuestro servicio del dia que salen de la 
vuestra tierra fasta que se y tornen. Et otrosi que non fagades pa^ ni 
tregua ni otra pustura ninguna sin el nuestro consejo ni el nuestro pla- 
cer que sea pro e onrra damas las partes e que sea la pag e la guerra 
por nos e por vos. Et otrosi que nos atorguedes que quantas villas e 
castellos nos ganaremos de los de Castella que todo se sean nuestros 
salvo ende si íueren de los logares que fueron vuestros o aquellos 
lugares que subredichos son que fueron vuestros e vos los tenien Air- 
eados que son estos Alcalá et Veger et Medina castel e porque vos e 
nos seamos certos desta pa^ e sea mas fierme ficiemos vos esta carta 
abierta seellada con el nuestro seello colgado e rogamos al rey Don 
Alfonso de Castiella e a su hermano el infante don Ferrando que pu- 
siesen sus seellos e que fuessen della testimonio Dada 

La escribió Said ben Hazlim en la mitad de Xaguel del afio setedentM 
(28 de junio 1801). 

El cumplimiento de la última condición retrasó la firma del tratado: 
Jaime n celebraba oortes en Lérida á los catalanes y los infantes de la 
Cerda estaban en Castilla; el propio Segalars se había retirado á su 
casa antea de dar explicaciones y no era posible decidir en asunto tan 
importante sin oir al embajador y sin estar juntos los interesados (1); 



(1) Al... Rey de Granada... Don Jayme... Rey de Aragón... Rey 
avernos visto vuestra carta que nos adoxo Bn. de Segalars sobre feyta 
de la paz. Onde vos facemos saber que entendiemos aquellos capiteles 
quel dicho... nos troxo. E por quel noble don Alfonso Rey de Castiella 
nin su hermano el infante don Ferrando qui an a fermar en las ditas 
cartas no son agora aqui con nos. E ahun porqnel dicho Bemat de Se- 
galar se va agora per a sa casa. E atambien por razón de las Cortes 



-( 73 ) • 

más tarde^ cuando ya se habían yisto, redactaron defiDitiyamente el 
texto de tan trabajosa coalición y la enviaron á la Alhambra por 
el propio Segalars (1), pero el 1.^ de octubre éste no había dado 
complimiento á su embajada y el 10 escribía alarmadísimo desde 
Murcia Bernardo de Sarria, que temía que el retraso obedeciera Á in- 
trigas de quienes procuraban asi dar tiempo k que las negociaciones 
que la reina de Castilla seguía con el de Granada llegasen á término 
feliz; y lo mismo temía Mohamed, para el cual el retraso era debido A 
que se andaba en tratos de paz entre Castilla y Aragón (2). Tal era 
la desconfianza con que unos y otros so miraban. 



que agora tenemos con los catalanes por estas razones no avernos po« 
dido fazer cumplimiento tan ayna a aquello que sea hi de fazer. Mas a 
pocos de dias nos debemos ir por al Regno daragon e deben seer hi 
con nos los dichos Rey don Alfonso e el infante don Ferrando e con 
ellos ensemble e otrossi Bemat de Segalar que sera venido a nos a 
Aragón faularemos en el feyto e luego auredes nuestro cierto manda- 
dero con todo ardít... Dada en Lérida VII dias andados entrant en el 
mes de agosto en el anyo de nuestro senyor Dios de mili. CCC. e un 
anno. (R 834, f. 81, v.). 

(1) Al Rey de Granada Don Jaymes etc. Rey fazemos vos saber 
que porque nos entro a agora que viniemos a fazer cortes a la ^iudat 
nuestra de Qarago^a no nos pudlemos ayuntar e veer ensemble con 
los muy nobles don Alfonso Rey de Castiella e linfant don Ferrando 
su hermano atardado Bn. de Segalars fiel nuestro de y alia porque 
las cartas de Jas pazes entro a agora que nos viemos ensemble non se 
pudieron íazer. E assi no vos maravellades de la tardanza del dito en 
Segalas. Mas agora con las cartas de los ditos Rey don Alfonso e in- 
fant don Ferrando e con las nuestras sobre la dita paz feytas vos lo 
enbiamos e en cerca sera con vos con las cartas sobreditas. E Rey co- 
nosceredes e veredes quel dito Rey don Alfonso e nos e el infant 
don F. rendemos e rendremos vuestro deudo enta vos assi como enta 
leal e verdadero amigo que vos tenemos e de quien fiamos assi como 
de nos mismos. Dada en ^rago^a X dias andados del mes de setiem- 
bre en el anyo de nuestro senyor de mil e CCC e uno. (E. 334, f. 85) 

(2) Al... Rey darago. . en Bcrnat de Sarria... [Sapiats quel día que 
aquesta letra fo feta reebi I carta del rey de Granada la qual me tra- 
mes per I moro que yo hi havia trames e aportam II letres quel dit 
Rey de Granada vos tramet les quals vos tramet por lo portador de 
la present. E compta de paraula lo dit moro quel Rey de Granada es 
molt maravellat de vos com no li trametets les cartes de la pau e están 
torbat en son cor e pensas que vos entenats de fer pau ab Castella 
menys dell. Perqué senyor he gran paor que noy siats enganat cor 
segons quejaus ho fet a saber la Reyna de Castela tracta aytant com 
pot de fer pau ab ell e posa sen a gran rabo hon vos clam merce 
senyor que trametats per en Segalars les cartas de la pau e que non 
tardets. E puys som cert e segur que nengun de Castela no pora re 

10 



Todo, sin embarífo, venía preparándose para resolver pacíflcamen* 
te el conflicto y la misma creencia del moro de que Jaime II firmaría 
paces con Fernando IV y del aragonés de que lo haría Mohamed, 
demuestra que uno y otro creían posible y quiz& conveniente que así 
sucediera; los dos tal vez lo deseaban, aunque ninguno tenía el valor 
de declararlo y de mutuo consentimiento poner ñn á un estado de co- 
sas que á todos perjudicaba y & ninguno favorecía, pues los únicos 
que iban á salir perdiendo si todos llegaban á concordia, eran los do 
la Cerda sin fuerzas propias ni agenas, sin arraigo en el país y de to- 
dos abandonados, excepto de Jaime II, que so empeñaba en sostener- 
los, j do alguno que otro noble que los reconocía para intimidar á 
1)/ María y lograr mejor sus propósitos; solo en uno de sus viajes á 
Granada fué Segalars visitado por representantes de Jaén y Baeza, 
que intentaban pasarse & los enemigos de Femando IV, pero falto de 
instrucciones sobre este punto no pudo el catal&n darles respuesta; 
en el viaje que emprendió en septiembre de 1301 llevaba ya poderes 
para tratar con estos concejos en nombre del pretendiente pero las co- 
sns pararon aquí y el asunto no tuvo ulteriores consecuencias (1). 

£sto quizá motivó una nueva petición de entrevista con el rey de 
Aragón de parte de Guzmán el Bueno, que aprovechó la ocasión para 
tratar, á la vez que de esto, de la concordia entre Jaime II y Fernan- 
do IV. Y prueba que los tiempos habían cambiado y que todos anda- 
ban de acuerdo en lo de desear la paz la complacencia con que esta 
vez recibió el rey de Aragón la demanda del Bueno y el desdén con 
que habló de los quo se habían acercado á Segalá, aunque sin decir 



acabar ab lo Rey de Granada de pau ne damistat ans se metra en vos- 
tre serviy el e tot:s ses gens mils que hanc no fou e no dupten sino per 
aqueles cartcs* hon sia vostra merce que les ne trametats. Scrita Mur- 
cia dimars X díes anats de vuytubre. 

(IJ Don Jayme por la gracia de Dios Rey de Aragón de Valencia 
e de Murcia Conde de Barcelona. A vos los homnes buenos et las uni- 
versidades de Jahen e de Bae^a salut e gracia como aquellos que que- 
remos bien Sepades quel fiel nuestro Bernalt de Segalas nos fizo 
entender et nos dixo algunas palauras que el ovo sobre tractamientos 
con algunos mandaderos vuestros et plogo nos mucho. Ond sabet que 
tenemos por bien que el dito Bernalt de Segalas assi por parte del no- 
ble Rey don Alfonso de Castíella et infant don Ferrando su hermano 
como por part nuestra tráete e firme con vos otros todas convinencias 
paramientos et posturas et franquezas que con el pornedes et tractare- 
des guisaremos et procuraremos que los ditos Rey don Alfonso et 
infant don Ferrando vos sean tenidos e observados bien e complída- 
mente. £t en testimonio mandamos et finimos siellar esta carta con 
nuestro siello. Dada en (^aragOQa XVI dias andados del mes de setiem- 
bre en el anyo de nuestro senyor de MCCC e uno. (B. 334, f . 36 v). 



-(75)- 

para qué (1). La entrevista, como aquella otra primera, no se verificó, 
pero animado Don Alfonso por la buena acogida, que su carta y sn in- 
tención tuvieron, se atrevió Á pedir «por sus dineros» cuatro mil cuar- 
teras de trigo con que remediar la mengua de pan que había en la 
tierra (2). 

Al ñn se llegó & un acuerdo en cuanto á las cláusulas que debía 
contener el tratado entre Oranada y Aragón, dominando la tendencia 
granadina y sometiéndose el cristiano Á lo que quiso el musulmán. Poco 
difiere este texto definitivo de la minuta enviada de Oranada: se man- 
tiene el criterio de ir la alianza contra Don Fernando, que se dice rey 



(1) Don Jayme por la gracia de Dios Rey de Aragón etc. Al ama- 
do suyo Alfonso Pérez de Guarnan salud e dilección. Re9ebiemos la 
carta vuestra que agora nos enbiastes e entendido pienament todo 
lo que en aquella era contenido plogo nos muyto de lo que nos fízies- 
tes saber en ela e veemos e conoscemos lo bon entendimiento que 
vos havedes e havedes havido hasta aqui en endre^amiento de los 
fechos de vuestro sennor e nuestros e a bien e a pro de la xpiandad. 
E respondemos vos que fué verdad que algunos della se veeren con 
nos ya tiempo ha e faularon con nos lo que quisieron. E nos res- 
pondiemosles a aquello que nos dixeron segund que pareció a nos que 
ficiesse a responder assi que después que se fueron de los ninguna 
cierta repuesta non ovimos ni nos nonde oviemos grand cura ni nos 
entrometiemos dal Pero porque vos sodes homne que nos mucho ama- 
mos e fiamos de vos assi como de bueno e legal cavallero fazemos vos 
saber que si vos segund que ya fué tractado queredes venir a nos que 
nos plazera mucho e desta razón o dotra poredes faular con nos. E nos 
faular end emos de grado con vos. E poredes saber lo bueno entendi- 
miento nuestro que nos avernos en servir a Dios e en poner en buen 
estado la xpiandat catando toda vez lo que avernos de catar a nuestros 
amigos e a aquellos que han deuda con nos. Fecha la carta en Ley da 
XXVI días andados del mes de Junyo en el anyo de nuestro senyor 
de M. CCC. e uno. (R. 834, f. 28). 

(2) Al... Rey de Aragón et de Valencia et de MurQia... yo Alfonso 
Pere^ de gusman... Sennor bien cuydo que sabedes que depues que el 
rey don Sancho que Dios perdone fino acá la muy grant guerra que 
avernos ávido en esta tierra con los moros. Sennor por esta razón ove 
de mantener mucha gente siempre de cada dia por guardar esta tierra 
para el rey don Ferrando mió sennor que el Rey don Sancho su padre 
me dexó en guarda. Et sennor como quier que esta tierra es muy bona 
de pan a bien unos tres anuos que no ovo en ella pan sino muy poco 
en guisa que la tierra esta agora mucho menguada de pan. Et sennor 
yo atreviéndome en la vuestra merced para mantener la gente e la 
costa que yo tengo por que esta tierra sea guardada e amparada. Pido 
vos mercet que me raandassedes dar en la vuestra tierra por mis di- 
neros faca quatro mil quarteras de trigo que he agora menester .. fecha 
XIII dias de agosto era de Mille e CCC e XXXIX annos. 



-(76 )- 

de Castilla, y contra los que tienen detentado este reino al rey Don Al- 
fonso; los dos reyes contraen la obligación de ayudarse contra el poder 
castellano, pesando sobre el musulmán el deber de enviar en auxilio 
del cristiano tanta gente como éste necesitare, manteniéndola el de 
Aragón y cumpliendo con ella todos los deberes militares desde 
que salieran de los dominios musulmanes basta volver á ellos. Los 
lugares que el granadino ganase, si no habían sido suyos, debería 
devolverlos & Don Alfonso de la Cerda; habiendo sido suyos ó siendo 
uno de los cuatro tantas veces citados, Alcalá, Vcger, Medina y 
Castéi^ quedaban de derecho sometidos á la Jurisdicción del rey de 
Granada; ninguno de los dos podía pactar con Don Fernando sin 
anuencia del otro; se mantenía igual libertad de comercio que en el 
tratado de 1295, sin hablar de albóndigas ni cónsules y se ratificaba la 
prohibición de comerciar los catalanes en Sevilla, pero suprimiendo 
la pena de cautiverio, diciéndose únicamente que los que contravinie- 
ran esa cláusula quedarían abandonados á sí mismos, sin que les 
cupiera recurso á su rey; los daños que causaren subditos aragoneses 
á granadinos y viceversa eran indemnizables, como se estipuló ya 
en 1295. 

Texto definitivo del tratado: 

Sepan todos quantos esta carta vieren. Como nos don Jayme por la 
gracia de Dios Rey de Aragón de Valencia e de Murcia conde de Bar- 
celona, otorgamos e prometemos e juramos en buena fe sin mal enga- 
nyo a vos el mucho honrado don Alamir Mahomad Abenna<^ar Rey de 
Granada de Malasia de Almena de Algazire de Ronda de Guadiex fijo 
de amir amuglemin e nieto de amir amuQlemín buena pa^ e firme e 
verdadera amor e de seer amigo vuestro e enemigo de todos los mo- 
ros qui son e sean enemigos vuestros e ahun contra los fijos de don 
Sancho qui se dizia Rey de Castiella e contra aquellos que tienen su 
bo9 e de no mandar ni consentir a ninguno de la nuestra gente ni de 
los nuestros amigos que fagan danyo ni mal en vuestra tierra ni en 
vuestros lugares por mar ni por tierra. E si algún danyo o mal hi fizies- 
sen que lo fagamos laego emendar e pechar sin detenimiento alguno: 
Et otrossi vos otorgamos que vengan los vuestros moros con sus 
mercaderías a comprar e vender por toda nuestra tierra pan. besties. 
ganado e otras mercaderías quales quisieren e que anden salvos e se- 
guros e sin contrario alguno ellos con todo lo suyo e que paguen todos 
sus derechos assi como es costumbre e fuero e que los fagan fazer 
cumplimiento de drecho por toda nuestra tierra. Et otrossi vos otor- 
gamos que vos ayudemos contra los de Castilla e el su poder. E si por 
aventura don Ferrando qui se dize Rey de Castiella o el su poder 
yvan sobre vos o sobre alguno de vuestros lugares que nos que 
seamos tenudos de vos acorrer e ayudar con el nuestro cuerpo e el 
nuestro poder segunt que lo auredes menester e nos lo podremos fazer 
e que non fagamos pa<} ni treugua ni otra postura alguna con el dito 



-( 77 )- 

don Ferrando qui se dize rey de Castiella ni con sus gentes sin el 
vuestro conseio e el vuestro plazer e que sea a pro e honra de vos e 
de nos qne sea paQ e treugua por todos. £ otrossi vos otorgamos de 
mandar a toda nuestra gent e nuestros mercaderes e vedarles expre- 
samente que no entren en Sivilia ni en tierra de vuestros enemigos e 
nuestros. E les faremos a saber que si recibien danyo sobresto que no 
les end seriamos tenidos. Et otrossi vos otorgamos que quantas villas 
e castiellos o otro lugar cualquier que vos ganedes de los de Castie- 
lla que non vos hi faremos contrario alguno salvo ende si el dicho 
lugar fuere del regno de Murcia que nos lo tornedes luego. Et otrossi 
vos otorgamos que si vos o el nuestro poder ganaremos Tarifa o Al- 
cala o Veger o Medina o Casteyl todos o cualquier dellos que fare- 
mos que vos sean cumplidas las posturas que el Rey de Granada vues- 
tro padre avia con el Rey don Alfonso de Castiella. Esto todo vos 
otorgamos e prometemos porque vos sodes e seredes nuestro amigo e 
enemigo daquellos que tienen Castiella contra el Rey don Alfonso 
sobredicho e el infant don Ferrando su hermano e que no mandedes nin 
consintades a ningupo de la vuestra tierra ni de vuestra gente ni de 
vuestros amigos que fagan danyo ni mal en nuestra tierra ni en nues- 
tros lugares por mar ni por tierra E si algún danyo o mal si fíziere 
que nos lo fagades luego emendare pechar sin detenimiento alguno. Et 
otrossi que vaya la nuestra gente e los nuestros mercaderos a la vues- 
tra tierra a comprar e vender e sacar todas cosas pan como otras 
mercaderías e lo que quisieren traher o levar salvos e seguros e sin 
contrarío alguno que no los embarguen a ellos ni a todo lo suyo. E 
ellos que paguen alia todos sus drechos assi como es costumpne e fue 
siempre por toda nuestra tierra. Et quels fagades siempre com- 
plir de drecho. Et otrossi que nos ayudedes contra los de Castiella e el 
su poder. E si por aventura don Ferrando que se dize Rey de Castiella 
o el su poder oviesse de venir sobre nos en el regno de Murcia o sobre 
algún lugar del dicho Regno que vos que seades tenido de nos acorrer 
con el vuestro cuerpo e el vuestro poder segunt que lo auremos mester 
e vos lo podredes fazer. E si oviesemos menester alguna gent de las 
vuestras que nos seades tenidos de enbiar en ayuda al reyno de Mur- 
cia atanta companya como hayamos menester. Et que seamos tenidos 
de darles vianda de pan carne e cebada quanto les compliere desque 
ellos salieren de vuestro regno fasta que se tornen alia e que les pe- 
chemos los cavallos que se les murieren en el nuestro servicio del dia 
que salieren de la vuestra tierra fasta que sey tornen. Et otrossi que 
non fagades pa^ nin tregua ni otra postura ninguna sin el nuestro con- 
sejo e el nuestro plazer con don Ferrando qui se dize Rey de Castiella 
ni con ninguno que su bo^ tuviere e que sea pro honrra de amas las 
partes e que sea la pap e la treugua por vos e por nos. Et otrossi 
que nos otorguedes que quantas villas o castiellos nos ganaremos de 
los de Castiella que sean nuestros por a darlos al rey don Alfonso 
sobredicho. Salvo ende si fuere de los lugares que fueron nuestros o 
aquellos lugares que sobredichos son que fueron vuestros e vos los 
tienen forjados que son estos. Alcalá. Veger. Medina e Castel. Et por- 
que vos e nos seamos ciertos desta pa9 e sea mas firme fíziemos vos 



.(78)- 

esta carta abierta e siellada con el nuestro siello colgado. Dada en 
9era^09a XVI dias andados del mes de setiembre en !an>o de nuestro 
senyor de. Mil trezientos et uno. (B. 834, f . 36). 

Mohamed no ratificó este convenio hasta el 1.* de enero de 1302» 
(último día del mes de rebla 2/ del afto de la hégira 701) manteniendo 
en él todas las disposiciones y clAusnlas del texto aragonés ein modifi- 
caciones de importancia; sigue hablando del rey de Castilla sin refe- 
rirse directamente & Don Alfonso de la Cerda, afirmando por tanto igual 
condición de éste y de Don Femando^ y se da al rey de Aragón el 
papel de fiador de Don Alfonso, causa por la cual figuran en el tratado» 
entre Jaime n y Mohamed, los capítulos referentes á la deyolución de 
aquellas plazas. 



Texto Árabe. 

j-oS ^^ ^\ Jk^ ¿^ ¿j4t)i<u,U j^\ ¿^ *x^ ^\ JL-^ j^y*^ ^^ v_jU5Ü\ 
^IJJL**J\ U^\ ^ ^j,mJ3 cji^yu\\j^\^ Uw-Jl U^ ÜJU^ CJ^jí o^^^^ 

viJÜJJ ^Uj-M» Jj«^ y ^ LU>^\ ^ U^^ib^^ ^^\ ^ (►Jfe^^^ib ^^ >UJÜ\ ^ 



cr^o f^M^ r^>^ Á c>-^>- 'l^^^^cr» f^=> ^^ li^ ^^^ cr» J-*»^. 

j\ ^2^V^ ÍÜIj»*mJÍ \^<^X*o ¿^.Mij^ (j\ ^^ C5^ O^ (3^^ O^ ^ .j^^** ¿*"('*^ 
¿ ib^\^\ JU.\ ^^yo ^^^Xa. L'Vjul;,^ ^ >CXjt¿.;^ ¿ ^ tol^ V^ Jo>l^ Y^ 

^^ ^\ >ü 5:^^ ^^ j.á=^ ^ é^ ^ J»!/^^ ^ íUuují >^ ¿^ 

<í Ji^-^^ Wti^ _j»^l^ U^^ ^ U-U3 ^^\ J»^^¿, ^^,^ ¿ Ujuo 



-(80)- 

o-^c^>^^ j»^ ^^^^^ o^si W^ f-^ ->^^ J^ 0^3^' 

^ ^r*^ cr:^ ci* ^'-^ r*^^ \>b^\? ^^^ Ij-Vi» o^ o"^ ^ 



El tratado entre Mohamed 7 Don Alfonso de la Cerda, se registró 
en la cancillería aragonesa sin duda por la garantía de cumplimiento 
de los pactos de parte del cristiano dada por Jaime II; pero existiendo 
entre el titulado rey de Castilla y el de Granada compromisos anterio- 
res, que Jaime II aparentaba desconocer y cuya responsabilidad no 
le alcanzaba, esos pactos se dieron por firmes, sin especificarlos, con- 
signándose sólo aquellos nuevamente conyenidos ó que necesitaban, 
por exigencias del moro, ser confirmados por el rey de Aragón. Como 
deberes impuestos á los de la Cerda, est&n: ayudar al rey de Granada 
contra Castilla; reconocer los lugares y castillos, que el moro ganase 
en la frontera, como propios del conquistador, en tanto que Castilla no 
reconociese á Don Alfonso como á rey legítimo y si éste llegase A rei- 
nar devolver al moro, k cambio de éste devolver aquellas conquistas 
al cristiano. Tarifa porqué estaba puesto que se le devolvería y Al- 
calá^ Veger, Medina y Castel (Cazalla?), que los tenia contra derecho 
Castilla desde los tiempos de Alfonso el Sabio, á quien los habían ce- 
dido los Escayuela, aunque sobre ello guarda silencio la crónica de 
este monarca. 

Tratado entre Granada y los Infantes de la Cerda: 

Sepan todos quantos esta carta vieren como nos don Alfonso por 
la gracia de Dios Rey de Castíella de Tholedo de León de Cordova de 
Galicia de Sevilla e de Jahen con el infant don Ferrando nuestro 
hermano otorgamos e conoscemos a vos el muy noble alamir don Ma- 
homat Abenna^ar Rey de Granada e de Malaga e amir amu^lemin to- 
das las posturas e promesas que por nos e por nuestro hermano el 
infante don Ferrando pusieron e prometieron nuestros vasayllos Fe- 
rrant Pérez de Tholedo e Sancho Pérez de Morales délas complir 
bien e lealmente e de aver con vos el dicho rey muy buena pa^ ver- 



(I) Pergamino de 465 X 526 mm. y 414 X aOO de caja y 16 lineas; en 
algunas partes roto; conserva los agujeros de las cintas del sello; letra gra- 
nadina, bien hecha. 



-( 81 )- 

dadera e firme con amor verdadero de seer amigos de vuestros ami- 
gos et enemigo de vuestros enemigos e de querer vuestra honra e 
vuestro pro para siempre jamas sin entredicho ninguno. £ de no fazer 
pa^ ni tregua ni otra postura ninguna con los de Castiella a menos de 
vos e de vuestro conseio. E si alguno de nos fuere alia a la frontera o 
a vuestra tierra que vos ayudemos e vos aguardemos a vos e a la vues- 
tra tierra bien e lealmente con toda nuestra gente e con quanto nos 
alia levareíLos. E que vos non demandemos quitación nin vos seades 
tenudo de nos la dar ni otra costa ninguna. Et que vos que nos mande- 
des dar entrada por vuestra tierra e saluda e que compremos e ven- 
damos en toda vuestra tierra con dinero de la vuestra moneda de plata 
e no con otros ningunos a nos e toda nuestra gente. Et otros! que vos 
el dicho Rey de Granada que nos acorrades con gente de pie e de ca- 
vallo en esta frontera si nos fuer mester. Et otrosi vos otorgamos a 
vos el dicho Rey de Granada que todos aquellos lugares que vos ga* 
nastes de la frontera e vos ganaredes daqui adelant que se sean vues- 
tros fasta el dia que las tierras e las villas de Castiella se tomaren a 
nos assi como deven seer por drecho. E otrossi todas las villas de Cas- 
tiella e lugares que se a nos tomaren en este ende Tarifa que 
vos la avian a dar con postura. E Alcalá e Veger e Medina e Castel 
que vos tenia forjados el Rey don Alfonso nuestro avuello e que gelas 
ovietes dadas porque vos ayudasse contra los nuestros enemigos fijos 
de Escayuela todo lo al que se nos diese que sea nuestro. Et porque el 
rey don Alfonso non vos los tomo vos otorgamos nos de vos los dar 
cada que fueren nuestros sin otra defensión ninguna. £ si por aventura 
se vos alzaren algunos destos logares sobredichos que nos que vos 
seamos tenudos de vos ayudar con todo nuestro poder fasta que los 
hayamos e que vos los demos luego sin otra costa ninguna en quanta 
ayuda nos vos fízieremos e otrosi vos otorgamos que vos prometemos 
que quando el reynado de Castiella fuere nuestro o de nuestro herma- 
no que finque la pa^ con vos e nos para siempre jamas como deven 
seer leales amigos e verdaderos e que vos non demandemos otras pa- 
rias ni otra demanda nenguna ni otras escatimas ni otros achaques de 
los que soliades pechar a los reyes otros que fueron antes de nos de 
Castiella et de León. Et porque esto sea cierto e firme e no venga en 
dupda pora siempre jamas diemos vos esta carta nuestra abierta e sie- 
liada con nuestros siellos pendientes en testimonio. Et rogamos al muy 
alto e noble rey don Jayme daragon que puziesse en ellos su siello col- 
gado e que fuesse ende tesiimonio. Data en la cipdat de 9drago^a 
X días andados del mes de setiembre en el anyo de nuestro senyor 
de M. CCC. e uno. 

A esto nos Don Jayme por la gracia de Dios Rey daragon sobre- 
dicho a rogadas de los ditos rey Don Alfonso e infant Don Ferrando 
caros sobrinos nuestros fiziemos poner nuestro siello colgado en aques- 
ta carta en testimonio de las sobreditas cosas. (R. 334, f. 37). 



Todos estos documentos firmados y ratificados por Mohamed U los 
trajo Bernardo de Segalars de la Alhambra á Valencia el 12 de enero 

11 



-( 52 )- 

de 1802 (1), y aunque parecía que con esto quedaban ligados deflnitiya 
y casi indisolublemente Aragón, Oranada y el partido de los de la Cerda, 
esa unión y alianza era puramente artificial y tenía contados sus días, 
no obstante los pactos anteriores, por ineficaz para su objeto. Jaime II 
y Mohamed II querían colocar en el trono de Castilla un nieto de Al- 
fonso el Sabio, hijo del primogénito Don Femando el de la Cerda, mas 
no por amor al derecho, suponiendo que creyeran preferente el dere- 
cho de los hijos del primogénito del Sabio al de los hijos de Don San- 
cho, sino por haberse obligado el Pretendiente Don Alfonso á recono- 
cer como buena la conquista de Murcia por el Bey de Aragón y á de- 
▼olver al de Granada Tarifa y las otras plazas que de buena ó de 
mala manera, según el moro de mala, habían pasado al poder cristia- 
no en tiempo de su abuelo. Ninguno de los dos, sin embargo, había 
tomado como fin principal el primero sino el segundo, y así Jaime se 
limitó á guardar su nuevo reino y Mohamed A procurar por la fuerza 
la reincorporación & su corona de las plazas disgregadas de la misma. 
Y entretanto hablan pasado cinco años verdaderamente desastrosos 
para Castilla sin lograr que la reina Dofia María intimidada cediese 
á las pretensiones de sus enemigos; al contrario, sobre afianzar el trono 
de su hijo en el interior había logrado en el exterior que Francia, de 
cuya casa real formaban parte los de la Cerda por su madre, reco- 
nociera la legitimidad de nacimiento de sus hijos y la de Femando 
como rey y obtenido el apoyo de Portugal por el matrimonio de Fer- 
nando con Constanza, hija de Don Dionis. 

En vano procuraba Jaime II mermar la importancia de estos avan- 
ces diciendo desdefiosamente al de Granada: evos e nos devemos esto 
muy poco preciar» y afirmando que «cuydan las gentes que aquello 
que pusieron no se cumplirá e que por esto verna entre ellos algnna 
discordia»; el matrimonio del Bey y las vistas de Vitoria tenían real- 
mente gran trascendencia y así lo declaraba indirectamente el rey de 
Aragón al quererlos rebajar; y por comprender todo su alcance creía 
ser conveniente y necesario que «agora seamos más enfortidos vos e 
nos que nunca en esta demanda (2)». 

Y la verdad era que tanto por lo que á él atafiía directamente como 



(1) Al... Rey de Castiella (Don Alfonso)... Don Jayme etc. Faze- 
mos nos saber que vino a nos Bn. de Segalas .. e recabó bien por lo 
que vos e nos lo enbiamos al Rey de Granada e a aducho cartas del 
dito Rey que a firmadas las posturas, e Rey como nos ayamos enten- 
dido quel Rey de Francia a embiado a la Reyna M. e a don Ferrando 
su filio mandaderos sollempnes. Rogamos vos que en todas guisas 
pensedes de saber deltos lo que auran feyto e enviat nos lo dezir lo 
quen podredes saber... Data Valencie II idus januari anno predicto. 
(1302). (fi. 384, f. 46). 

(2) B. .H34, f . 46 ▼. 



-(83)- 

por la ininencia qne en el ánimo del moro, bu amigo, pudieran tener 
aquellos acontecimientos, estaban Justificados todos los recelos; los 
constantes rumores de próxima paz entre Castilla y Granada eran casi 
universales y llegaban de todas partes á oídos de Bernardo de SarriA^ 
que aparentaba no creerlos, al mismo tiempo que proponía al Bey que 
se enviara inmediatamente una embajada al Papa á solicitar cartas di- 
rigidas á la reina de Castilla, prohibiéndole, bajo pena de excomunión, 
devolver á los sarracenos ningún lugar de donde hubiesen sido echa- 
dos (1), como si no fuera tan grave ó más grave pecado que devolver 
alguno de esos lugares para terminar una guerra, en la que los cristia- 
nos llevaban la peor parte, animar á los moros á la guerra y ayudar- 
les moral y materialmente á que ganasen esos mismos lugares, cuya 
devolución se quería impedir A los castellanos bajo pena^ entonces, tan 
severa. 

Los tratos eran ciertos y rodaban alrededor de Tarifa, que» como 
en tiempos anteriores, era el nudo de la cuestión; el canciller del in- 
fante Don Enrique estaba en Oranada gestionando la paz, que debía 
fundarse en la entrega de Tarifa y como su alcaide no la entregaría, 
se había decidido que la reina, A quien los documentos presentan 
dispuesta A ello» la tomara para cumplir después lo acordado (2); 
el resultado de las negociaciones fué como las veces anteriores nega- 
tivo y Mohamed, viendo desvanecidas nuevamente sus ilusiones, se 
glorió ante sus amigos de haber rechazado las proposiciones del can- 



(t) en Bn. de Serria ha ahut ardit de Castella per persones dignes 
de fe que la Reyna de Castella ha tractat ab conseyl del Rey de Porto- 
f»al que fa^a pau ab lo Rey de Granada axi que ella deu auer Tarif 
den Alfonso Peri^ de Gosman e quel ret al Rey de Granada e quel dit 
Rey de Granada deu esser contral senyor Rey. E axi quel dit Rey de 
Granada dona a la Reyna CC mille dobles. 

el dit enBn. de Sarria pensa que ell (Jaime 11) degues trametre al 
Papa... missatgers... que procurassen quel Papa trameta cartes sues 
a la Reyna de Castella e a sos filis que nengun loe que tenguen que 
sien estats de Sarrayns no retra ais dits sarrayns e age que man a ells 
e a totes les gens de la térra en pena del vet e en totes altres maneres 
que mils e pus segurament fer se pusca. 

(2) Al... Rey de Castielta (Alfonso de la Cerda)... Don Jayme... 
etc. fazemos vos saber que recibiemos una carta del Rey de Granada 
en que nos fazia saber de como Alfonso Diag chanceller del infante 
Don Enrique con cartas del dito infant e con su mandaderia avia veni- 
do a demandarle alguna tregua. E que el dito Rey no ende quiso fazer 
ninguna cosa menos de nuestro conseio e plazer. E sobresté enviamos 
le nuestra carta de respuesta en quel enbiamos muyto grade^er de lo 
que ent fizo e a rogarle que persevere en la guerra e fazer mal a Cas- 
tiella que nos si Dios quisiere levaremos los fechos mas enfortidament 
que nunqua. (R. 334, f. 47) 



-(8*)- 

ciller del infante para presentar como mérito lo qne había sido para 
él un fracaso y obtener de todos modos alguna yentaja, siquiera 
moral, de su posición, que lo hacía arbitro, tal como estaban entonces 
las cosas de la península, de la paz 6 de la enerra. 

Dilucidábase por última vez si Murcia debía ser aragonesa ó cas- 
tellana 7 si Granada debía ser del primer ocupante ó sólo de Castilla; 
la cuestión pendía entre Castilla y Aragón, y Granada, por diferentes 
motíYOs, entraba en el asunto; el equilibrio de las fuerzas de una y 
otra parte se rompía por el peso del poder granadino y allí donde éste 
se inclinase, allá iría la victoria; por esto mimaban al monarca musul* 
man el Pretendiente y. el Rey de Aragón; por esto procuraba atraér- 
selo el de Castilla y por esto el de Granada se mantenía firme, con* 
fiando en que al cabo deberían convencerse los gobernantes castella- 
nos de lo ventajoso de cambiar la ciudad del Estrecho por el reino de 
Murcia. T es muy posible que hubiese visto satisfechas sus ambiciones 
sin la firmeza heroica de Guzmán el Bueno, constantemente adverso á 
la entrega de aquella fortaleza, desde la cual se divisaba el África, 
aspiración ya de los españoles del siglo xiii todavía no realizada en 
el XX. 

Sin embargo los recelos de verse abandonados eran en cierto modo 
efecto de suspicacias infundadas: el nuevo monarca apenas reconoci- 
do como rey por las Cortes de Granada (1) emprendióla guerra contra 



(1) Al muy alto e muy noble don Jayme por la gracia de Dios Rey 
daragon de Valencia e de Murcia e Conde de Barcelona De mi alamir 
servo de Dios fijo de amir almulesmin nieto de amir almuslemin Rey 
de Granada de Malaga dalmaria amir Almuslemin salut como a Rey e 
amigo que yo mucho amo e precio e para quien querría tanta uida e 
tanta salut e buena andancia como vos querredes para vos mismo. Rey 
bien sabedes qual era el amor verdadero e las posturas e la pa^ fierme 
e muy buena quel Rey nuestro padre avie com vos. E como el siempre 
aguardó todas vuestras cosas bien e complidamiente Et otrosí en como 
nos fue mas ovidient a la su mercet mas que quantos omnes en el mun- 
do son. Maguer que el nos avia entregado todo el regno e todas las 
fortalezas de gran tiempo acá et agora quisol Dios le voló a su paray- 
so e dessonos todo el Beyno muy bien parado e muy bien assossegado 
et agora ñziemos nuestras cortes et vinieron aqui todos los arrayaces 
e los alcayedes e todos los pueblos de todo nuestro regno e vesaron 
nuestra mano et fízieron rey asi como devien facer a su señor natural 
e asi como facen buenos vasallos aales a buen Sennor. Et agora quan- 
do se tomo todo el regno e el puder a nos tuviemos por bien de vos lo 
fazer saber e de tener todas las pusturas e las paces que el con vos 
avíe puesto de guardar líos todos bien e complidamente e verdadera- 
miente asi como si el vivo fuesse que a vos tenemos como hermano e 
como leal e verdadero amigo e tenemos por derecho de querer el 
vuestro amor e el vuestro bien por el amor bueno e verdadero que vos 



-(85)- 

los cristianos con tanto empaje, que se apoderó de Bedmar, cautivando 
á todos sns habitantes y, entre ellos, la madre del alcaide, éste y un 
hermano suyo, los cuales fueron conducidos á Granada y la infeliz se- 
fiora, al decir de Benaljatib, enterrada luego en el harem de Abenja- 
cob (1) y con tanta celeridad que sólo mediaron 15 días, según la cró- 
nica de Fernando IV, entre la noticia de la muerte de Mohamed y la 
de la toma de Bedmar. 

Como para animarle & perseverar en esta conducta y escusarse él 
de haber llevado tan tibiamente las operaciones de guerra le comunicó 
Jaime II los «grandes afores» ocurridos en sus dominios, que le ha- 
bían «embargado que no avemos aguciado mas la guerra» y libre de 
ios cuales se proponía «fazer mal en Castella aquel que fazer les poda- 
mos e levar la guerra mas enfortidamente que nunca flciemos» (2). En 
efecto, Jaime II, había recibido cartas de sus ricos-hombres desnatu- 
ralizados, proponiéndole volver & su servicio; había reducido á su obe- 
diencia al vizconde de Cardona; y Gastonet, conde de Foix, se había 
reconciliado con él; y todo esto, excepto lo primero, importaba muy 
poco al moro, que ignorante de que hubiese en el mundo condes de 
Foix, lo llamaba en su respuesta «Conde Don Flore9 (3)». 



aviadas con al Rey nuestro padre y por esto vos rogamos mucho como 
amigo que todavía nos fagades saber del vuestro bien e de la vuestra 
salut e de la que alia acayecer e de las nuevas que supierdes de vues- 
tros enemigos e nuestros assi como siempre faciedes gradeceruos lio 
emos mucho. Et otrosí vos rogamos que nos enviedes respuesta de todo 
segon como vos tuvieredes por bien. Dada XI días dabril era de mili 
CCCXL annos. yo lop sanchez la fi^ por mandato del Rey. 

(1) Otrosí vos facemos saber que nos va muy bien con nuestros 
enemigos a loado sea Dios que les avemos tomado por fuerza de com- 
batimiento la villa de Bedmar e tenemos cativos su seflor a su madre a 
quantos avia en la villa (15 de mayo de 1902); concuerdan exactamente 
con este relato el de la Crónica de Femando IV y el de Benaljatib en la Ijata 
(I 163) y en la Historia de los Nasiries (Casfari II, 278); todos convienen en 
que era madre y no mujer del alcaide, pues la frase «mujer que fué» que 
usa la Crónica (cap. X) equivale á viuda; Benaljatib la llamó simplemente 
dLojd\ ¿L^Lo «señora de la villa»; él es quien dice que Mohamed la hizo 
pasear por Granada en im carro triunfal vestida con ricas ropas y acompa- 
ñada de otras esclavas y que la regaló después al sultán, quien la tomó 
para si. 

(2) B. 384. f . 5S. 

(3) Al... Rey de Granada... Rey. Re<;ibiemos vuestra carta de res- 
puesta que agora nos enviastes sobre lo que nos vos enviamos dezír 
de las nuevas de Casttella. E entendido lo que en la dita carta vuestra 
ara contenido gradc^emos vos muyto lo que nos enviastes dezir por 
que veemos e conosceraos que vos mueve buen talant e buena volun- 
tad que avedes en levar e aguziar la guerra de Castiella. On Rey vos 



El de la Cerda no podía oomiuiiear nada favorable ni aiqniera. 
inventado por sa bnena voluntad, pero no satisfecho de tener en Ora- 
nada Forran Pérez de Toledo» como agente, iba él mismo á la capltat 
de los aiahmares á dar mayor actividad A las hostilidades; en Va- 
lencia recibió la nueva de la muerte de Mobamed II, qne le fué co- 
municada en términos análogos A los empleados para el Bey de Ara- 
gón y no sabiendo si continuar el viaje ó suspenderio consultó A su 
protector aunque advirtiéndole que creía conveniente «en todas ma- 
neras levar adelante lo comenzado». Como ese viaje no perjudicaba al 
consultado se le aconsejó seguirlo y marchó camino de la Alhambra» 

Entonces empezaron A manifestarse las intenciones del nuevo so- 
berano musulmAn: A FerrAn Pérez se le fué negando con dilaciones la 
confirmación que solicitaba y A su representado se le prohibió entrar 
en territorio de Oranada; Jaime II, que sabía por conducto fidedig- 
no que se trataba paz entre Mohamed III y Femando IV, envió A. 



fazemos saber que ya sea que entro aqui muytos e grandes ai fere& 
que avernos ávido nos ayan taelto e embargado que no avernos agu- 
ziado mas la guerra. Agora entendemos mediant la gracia de nuestro 
senyor Dios de levar aquella mas enfortidament que nunca fiziemos e 
de prender los feytos en tal manera que los vuestros enemigos e núes* 
tros sientan que lo avernos a cora^^on e que nos venguemos dellos e que 
seamos apercibidos de ayudarvos. Otrossi Rey vos fazemos saber que 
depues que avernos feyto cort en Valencia víniemos a Cathaluenya e 
toviemos cercado un castiello del noble R. Polch vizconde de Cardona 
vassallo nuestro porque no queda jurar lo que nos aviamos ordenado 
en la nuestra cort desi es uenido a nuestra merce e mandamiento e 
liuro e rendio nos el dito Castiello e juro lordenaraiento nuestro Otros- 
si el Conde de Foiz con qui aviamos guerra fino. E su fijo Gastonet 
ase avenido con nos. E Rey vamos nos de camino por Aragón porque 
los Richos homnes que son fuera del Reyno nos an enblado sus manda- 
deros que quieren venir a nuestra merce e mandamiento e abenirse 
con nos. E es nuestro entendimiento de fazer mal en Castiella aquell 
que fazer les podamos e de levar la guerra segund que de suso ave- 
mos dito mas enfortidamente que nunca fiziemos e darlo emos a co- 
noscer si Dios quisiera por obra. Ond vos recamos quanto mas pode- 
mos como a Rey leal e verdadero amigo que vos tenemos que dexa& 
partides fagades a Castiella todo aquel mal que podredres e agu^iedes 
la guerra assi como avedes feytos entro aqui Que por vos de una part. 
e por nos de otra re^ibran vuestros enemigos e nuestros gran danyo 
e menoscabo. £ destobo auredes nuestro ardit ante que podamos E vos 
otrossi feyt nos assaber el vuestro ardit... Dada en la Ciucat de Lérida 
VII dias andados del mes de abril en el anyo de nuestro senyor de 
M. CCC. e dos. (R. 834, f. 52 v.). 

Otrosi nos enbiastes desir de toda vuestra fasienda e del castiello 
que vos tratastes fasta que venieron al vuestro servicio e otrosi de la. 
muerte del Conde Don Flore^. (16 de mayo 1302. C. rs.) 



-( 87 )- 

Bernardo Martín á pedir por su parte lo que Pérez de Toledo pedía 
por el Pretendiente de Castilla; pero su petición obtuvo el mismo 
resultado; los dos emisarios cristianos volvieron sin haber conse^do 
nada y proponiendo á sus respectivos representados que se enviara 
al rey moro copia cen ladino e en aravigo» de los pactos de setiem- 
bre de 1301 con Bernardo de Sagalars ó con otra persona bien abo- 
nada. La causa de esta exigencia la declaró el propio rey de Gra- 
nada escribiendo al de Aragón en Julio de 1302, que «luego de la 
muerte del Rey mió padre mandé buscar los privilegios de la paf que 
aviados enviado al Bey mió padre vos e el Bey don Alíonso de Cas- 
tiella el infante Don Ferrando su hermano e non las pude auer por 
ninfiTuna manera que el turgiman que aula de veer fecho destas cartas 
fuxo se me para tierra de Castiella» (1). 81 el hecho era cierto el truchi- 
mAn aquel Justificaba el significado picaresco actual de esta palabra; 
pero es muy probable que el pobre intérprete cargara con una respon- 
sabilidad ficticia y que todo ello no fuera otra cosa que un modo indi- 
recto de entretener al de Aragón y al de la Cerda mientras se arre- 
glaban las paces con Castilla ó se rompían de nuevo las hostilidades. 

Bernardo de Segalars no pudo ser esta vez el embajador^ A causa 
de haber enfermado al tiempo de partir, y lo sustituyó Jaime Bosquet, 
al cual se dieron dos credenciales y unas instrucciones, que revelan la 
casi convicción de que no se volvería A la alianza, que unía A los ene- 
migos de Fernando IV. Diósele al Bosquet una credencial que le auto- 
rizaba A firmar el convenio de 16 de septiembre de 1301 y una copia 
del mismo autorizada con el seUo del Bey y demAs solemnidades de 
cancillería y otra simple bilingüe (2), en la que alternaban un capítulo 
Árabe y otro aragonés; como medida de precaución se le ordenó dejar 
en Lorca A Bernardo de SarriA la primera copia, la solemne, debiendo 
decir en Oranada, si al pedírsela extrañaban que no la llevase consigo, 
que no la Uevaba por desconfiar de que fuese aceptada (3). Otra ere- 



(1) 11 julio 13(12. 

(2) Doc. Árabe n.^ 2. 

(3) El poder dado A Jaime Bosquet et de 7 de octubre de 1302, y los pá- 
rrafos principales de las instrucciones dicen: 

Com sia ab lo Rey de Granada potli mostrar la forma de la dita car- 
ta de la pan que haura lexada en poder den Bn. de Serria o del alcay t 
de Lorcha per translat que naia pres e portat ab si. E si ell li dehia on 
es loriginal per que no la aportat mantinent dígali que per 90 com na 
era cert si la dita pau li plauria ho no. Mas que si li plau ell la fara ve- 
nir tantost. 

ítem, sil Rey de Granada no volia la dita pau esser entre ells perdu* 
rabie segons que era entrel dit senyor Rey daragon e son pare mas 
acerts anys o a cert temps atorch la lo dit missatger axi que faga su 
punya que sia com a maior temps puga endre^ar. En axi empero que 



dendal le daba poderes para firmar treguas, lo más largas que ser pu* 
diese, procurando conserrar la eseneia del oonTenio, que se érela res- 
cindido; y, sobre todo, se le encargaba inquirir la verdad de los con* 
tinuados rumores de paz entre Castilla y Granada y de ser cierto el 
hecho las condiciones en que se había firmado. 

La denuncia del tratado de 1801 vino como se temía: Bosquet vol» 
rió en marzo de 1903 sin haber obtenido más que una tregua de un 
año sin cláusula alguna militar ofensira ni defensíTa y no tan exten* 
sas las referentes al comercio como las del tratado de 16 de mayo 
de 1296; he aquí la traducción contemporánea (1), cuyo original árabe 
no es eonocido: 

En nom de deu lo piados el piadant pregaríes de den sobre 
Mohamet e sa gent. Es assaber a tots aquells qui aquesta carta per* 
vendrá quel emperador Abdaiia Mohamet Rey de Granada e de Ma* 



la substancia del fet nos mudas sino tan solament lo tempe. E si per 
aventura lo dit Rey de Granada volia res mudar en la substancia del 
fet no enantas mes lo dit Ja. Mas dixes e fees ab aquell Rey que aquel! 
mudament li fees saber per son missatge que trameses al Rey darago 
ab aquest ensemps qui sen vengues ab ell ensems que ell res mudar 
noy gosaria. E si la pau no volia perdurable segons que dit es ne a cert 
temps e volia treves aver ab lo Rey darago preses les e les donas e 
com ^ maior temps pusca faen son poder en bona manera sens que no 
parega que hom ne sia cuytat que pau o treva sia entre ells. 

It. pot mostrar aquesta capitols an Bn. de Sarria e demanar lo de 
conseyl per go com sap molt en los aífers daquelles parts. 

It. si per aventura lo Rey de Granada no li trametia carta de guiat- 
ge tornas sen. E sia que vaia al Rey de Granada o no sia euros de ha- 
ber certinitat de la pau e de les treves que son fetes entrel rey de Gra- 
nada e don Ferrando de Castella e de les altres novelles daquelles 
parts. (Reg. 334, f . 87 v.). 

(1) Sobre estas traduccioneB contemporáneas han lansado su excomu- 
nión arabistas tan ilustres como Sacy, Rinaud y Amari, llegando hasta 
decir este último que <el divario non accadea soltanto nei preamboü e nelle 
frasi, che poco monterebbe, ma si nei patti» j que ctradiscono sovente 11 
testo» (*). Creo que Amar! fué injusto con esas traducciones, pues por más 
que con frecuencia en los preámbulos y las frases formularias de que están 
llenos los árabes, no concuerdan original y traducción latina ó romanceadat 
de eso á decir que traicionan el texto en los pactos hay un abismo que el 
acusador mismo inventó. £1 argumento de Mas Latrie (^) contra esa apre- 

(^) I diploma arabi del R. Archivio florentino.— Firenze 1868, prefa* 
zione V. 

(*•) Traites de paix et de commerce et documenta divers concemantles 
relations des chrétiens avec les árabes de TAfrique septentrionale au moyen 
age.-* Paria 1866, proface YI. 



-(89)- 

lecha e de Almería e de Aljecira de Alhadre e de Ronda e de Guadlex 
e de lurs termens e emperador deis moros fíll del emperador deis mo- 
ros fíll de emperador deis moros benna^ar. Con vench a nos Jacme 
bosquet missatger de part ]o rey alt e honrat Rey daragon ab sa carta 
e ab son privilegi lobert e el segeliat ab son segell pendent en ques 
conten que es donat poder a ell reíermar les treves ab nos lo qnal 
Jacme pres sobre si a complir les coses per ell. E lenas e prega a nos 
a enviar nostre conseyl si li atorgariem a^o. E nos manam a refermar 
a^o ab ell a. I. any complit quis comptara del primer día de mar^ pri- 
mer qui ve segons que prega en ago Perqué sia regonegut lo guiatge 
en ago a tots xpians darago de part de nos per térra e per mar. E que 



dación del arabista la destruye fundamentalmente, ¿se comprende, dice i 
que pudieran existir relaciones mercantiles diarias basadas en una conver- 
sión sinalagmática, cuyos diferentes textos no concordasen ó estuvieran en 
oposición? Claro está que no y es más evidente todavía que de haber habido 
ese desacuerdo, como dice Amari «sovente», algo se sabría de las negocia- 
ciones que habría producido la superchería; y sin embargo, Amari no cita un 
solo caso en que una de las potencias contratantes protestase del engaño; 
y si en Italia no las halló él, tampoco yo, á pesar de que creo haber exa- 
minado la mayor parte de los documentos referentes á las relaciones que 
sostuvieron los reyes de Aragón y los príncipes musulmanes de España, 
África y Asia, he visto que nunca discutieran si un ítem estaba ó no esta- 
ba en el original árabe ó romanceado; si se estipulaba en otro esto ó algo 
diferente; por otra parte, Amari atribuye á esas traducciones un valor que 
no tuvieron: jamás esos traslados pudieron alegarse como documentos ofi- 
ciales: á lo que los cristianos se obligaban, se consignaba en documento 
público y solemne que se entregaba al musulmán, y las obligaciones del 
musulmán constaban igualmente en documento público y solemne también, 
y si el intérprete falseaba un texto el engañado era aquél para quien tradu- 
cía y no el de la lengua traducida, que se atenía siempre al documento 
suyo; por tanto cae por su base la suposición de que los intérpretes quisie- 
sen de ese modo favorecer á su nación ú ocultar el gobierno las condiciones 
favorables al enemigo, que el mismo Amari alega como razón en La Guerra 
del Veépro Siciliano (II, 334, 8.* edición). Y aun en el caso de que realmente 
hubiese divergencias esenciales entre una traducción y un original, ¿obe- 
decería la divergencia á descuido ó á mala fe? £1 caso único citado por 
Amari de supresión de todo un item ¿no parece más lo primero que lo 
segundo? ¿Y no podría ser también que esa traducción infiel al parecer no 
fuera la del texto árabe conocido sino la de otro presentado para su apro- 
bación en el curso de unas negociaciones? De lo que debe acusarse á esas 
traducciones es de ser tan literales que frecuentemente se hace muy difícil 
interpretarlas; pero esto mismo les da un valor filológico, que se pretende 
desconocer, pues lo que no se puede negar á los traductores es conoci- 
miento del árabe> y asi estoy firmemente convencido de que el glosario de 
Amari, que tanto aprovechó Dozy, no seria tan completo sin la copiosa 
colección de traducciones que vio y publicó á pesar de creer cque tradis- 
cono soventa il testo» . 

is 



-( so- 
sien lurs mercaders de tot lar lenguat^e guiats en transportarse a nos- 
tres terres ab tota lur mercadería menys de for^a que nols sia feyta 
sino en pagar lur dret lo qual es sabut axi com es estat acostumat e 
que nols sla fet negun embarcb ne dan en mar ne en térra. E si neguna 
cosa lur sera feta da^ per negnns de nostres gens nos manarem ho 
relevar dallo en contment e fer ho empagar be e complidament si a deu 
plau. £ per que aquest Jacme bosquet pres en si e atorga a nos per son 
poder quel ha segons ques conten en la carta de la sua missatgería del 
rey daragon de refermar aquesta pau per mar e per térra e asegurar 
totes nostres gents e estadants de nostra térra e que sia atresi a tots 
los mercaders que ha en nostra térra que pugnen transportarse a lurs 
terres guiats ab tota lur merca Jeria menys de íor^a que nols sia feyta 
en ne¿(una cosa sino en pagar lur dret del sabut e del acostumat e que 
no sia feta a negu de nostres terres forses ne dan en neguna manera. 
E quant que esdevengues res daQO que sia demanat del adelantat de 
térra de Murcia a satisfer a^o E si sera a^o demanat dell e no ho fara 
satisfer que nostres gents pugnen penyorar tant com pus^uen. E que se 
preñen aquest juhiy per mar e per térra e rel'ermar aquesta treva 
ab ell al terme damunt dit axi com S;: deu fer ben e cumplidament e se- 
gons que ferma ab nos Jacme damunt dit de pan de sa missatgeria be 
e complidament. B sobre nos afírmarli les dites coses ben e complida- 
ment e que sia aQo ben refermat e perqué sien sobre certenitatdaquestes 
coses escrivim en a^o letra de nostra ma testimonial sobre nos e depuys 
que dona a nos Jacme carta enviada del Rey darago ens dona fe sobre 
a^o. E aQO en dia de dijous lo X«n a Rajab (febrer) de DCCIl. E sescri- 
vi en aquest kalendari (28 febrero 1303). 

El texto aragonés diee: 

Sepan todos quantos esta carta vieren Como yo Jayme Bosquet mis 
satgero del muyt alto e rauyt poderoso seynor Rey daragon per pro- 
curación e per poder á mi dado e atorgado del ditxo seynnor Rey con 
una carta suya abierta e con su segelo colgado do e atorgo e prometo 
de buena fe e sin tot engaynno a vos muyt alto e muyt poderoso seynnor 
Rey de Granada tregua buena e firma e valedera por vn ayno complido 
qui comensara lo primero día de mar^o primero quí vien por mar e 
por tierra per lo seynnor Rey daragon e por toda la suya tierra e por 
todas las sus gentes. E que todos los vuestros moros mercaderos e 
otros podan andar e estar e mercadeyar con todas sus mercaderías e 
con todas sus cosas salvos e seguros per toda la tierra del seynnor Rey 
daragon e per toda sa mar e per todo lanyno damunt dito. E si alguno 
de la tierra e de la jurisdicción del seynnor Rey daragon fíziere mal 
ho dayno por mar e por tierra a la vuestra tierra ho a las vuestras jen- 
tes qualquier que sea de part del dit seynnor Rey daragon vos ho 
prometo fazer emendar bien e complidamente sin ninguno detenimien- 
to. Assi seynor con vos sodes tenido per todo laynno sobreditxo de 
tener e de fazer tener a toda la vuestra tierra e a todas las vuestras 
j entes la dita tregua al dito seynnor Rey daragon e a toda su tierra e 
a todas sus jentes a bona fe e sin todo engayno. E que los mercaderes 



-( 91 )- 

e todas las otras jentes de toda la tierra del seynnor Rey daragon po- 
dan andar e estar e mercadeyar con todas sus mercaderías e con todas 
sus cosas per toda la vuestra tierra e per toda la vuestra mar salvos e 
seguros per todo layuno sobreditzo pagando todos los dretxos que son 
acostumbrados de pagar en la vuestra tierra de todas sus mercaderías 
assin con los vuestros moros son tenidos de pagar por sus mercaderías 
todos los dretxos que son acostumbrados de pagar en el seynnorío del 
seynnor Rey daragon. E si algún de la vostra tierra ho de las vostras 
lentes faziere mal ho danyo qualquier que sea por mar ho por tierra 
en la tierra del seynnor Rey daragon o a sus jentes en todo layno so- 
breditxo que vos los fagades emendar bien e complidamente sin nin- 
guno detenimiento. Et seynnor porque esta tregua sea mas ñrma e 
verdadera do vos la carta del seynnor Rey daragon sobreditxa del po- 
der e de la procuración que el mi dio per fazer esta tregua. E escríui 
esta carta desta tregua por mi mano e posu en ela mi segelo. Qui fo 
fetxa en la siutat de Granada XX. VI andados del mes de febrero en 
laynno de nostre seynnor mil e tresentos e dos (1903) (1). 

Jaime Bosqnet entregó á la cancillería el original &rabe del docu* 
mentó anterior, jxmto con el traslado del que había dado al rey de Gra- 
nada, que concuerda exactamente con el Árabe, mas la carta del conve- 
nio sellada con el sello mayor que había dejado en Lorca á Bernardo de 
Sarria (2). Pero esa tregua era sencillamente xm puente para pasar de la 
amistad á la guerra ó á la paz general, y, sin embargo, disimularon 
todos aceptando el nuevo orden de cosas, como transición á otro que se 
encargó de negociar Bernardo de Sarria (8). 

Pero por entonces debía celebrar Jaime II una entrevista en Ariza 
con el infante D. Enrique y otros ricos-hombres de Castilla y acos- 
tumbrado como estaba á pensar con la cabeza de su consejero, no 
pudo desprenderse de él en ocasión tan crítica y lo retuvo, cometiendo 
la imprudencia de hacerle saber el motivo de ese retraso al rey de 
Granada, el cual, viendo objeto de idénticas solicitudes de parte de los 
castellanos de las que él era k su amigo y aliado, considerando que 
ante todo debía mirar por sí como todo él mundo, declaró & Bernardo de 
Sarria que la paz entre Castilla y Granada era un hecho y que la res- 
ponsabilidad no era suya sino de él, á quien había esperado cmeses e 
dies e hores» (4). 



(1) A continuación viene una promesa hecha por el mismo Jaime Bos- 
quet el 28 de febrero de 1202» de que Bernardo de Sarria ó cualquier otro 
Procurador de Murcia enmendara los daños que causaren k los granadinos 
los de Murcia. 

(2) R. 834, f . 88, V. 

(3) R.834, f. 145. 

(4) Translat de la caria quel Rey de Granada ha tramesa an 
Bernat de Sarría.^De nos Servo de Dios Don Mahomat amir amuele- 



-( d2 ) - 

Lo sucedido, aunque esperado^ causó gran emoción en la coi te ara- 
gonesa por temerse que así como antes aragoneses y gpranadinos ha- 
bían bocho causa común contra castellanos, la hicieran ahora granadi- 
nos y castellanos contra aragoneses, pues en el estado de relaciones de 
Femando lY y Jaime II no se podía ser & la vez amigo de los dos (1); 
y como se ignoraban las condiciones de la paz con Castilla, se pre- 
guntó al de Granada si á consecuencia de ésta consideraba rota la 
tregua con Aragón. Mohamed, á lo que se ve, habíase mostrado leal 
con su ex-aliado y no se había comprometido con el de Castilla A nada 



min fin de amir amuQlemin poderes per lo poder de Deu. Al Richom 
molt honrat amat e preat leal e vertader don Bernat de Serria Conse- 
11er del noble Rey darago. Deus per son poder lo cresca en honra e 
en be. 

Fem vos saber que veem vostra carta la qual nos envías per Mu^ja 
Almotavi e vos sabets que nos avem fermada treva per I any ab lo 
noble Rey darago e tots dies venien a nos vostres cartea com nos íej^ts 
certs de la vostra venguda e nos vos avem sperat tota hora. E puys 
nos vos envias carta vostra per Muca Almotavi que vos seriats ab nos 
lo día de Sent Johan de tot en tot. E nos vos speram entro a aquel día. 
E en aquest de miíj lo Rey de Gástela nos trames moltes vegades mol- 
tes pregarles quens plagues quels seus missatgers venguessen denant- 
nos. K depuys que passa lo dia de scnt Johan veien que vos no veniets 
feem manament que si els missatt^ers del rey de Gástela vulien venir 
denant nos que venguessen e depuis que els saberen que nos plahia 
que venguessen denant nos vengren tost sens tardar. E pregaren nos 
que coniermassen pau ab lo Rey de Gástela. E per qo cor vos no ven* 
guets avem contermada la pau ab els a honor e profít e exal^ament de 
nos be e cumplidament e a honor e honra de nos e deis moros. E fem 
gracies a Deus per aquests fets que ha cumplíts a nostra volentat. E 
azi nos no avem colpa en a^o pus vos avem esperat molts meses e dies 
e hores e encara pus vos no veniets ne hom vostre de recapte aguem 
aQO a confermar que mas devem guardar los fets a nostre prou axi com 
fa cascu. E vos sabets que nos avem confermada treva de I any com- 
plit ab lo noble Rey darago. E nos per 90 cor som ab veritat volem 
cumplir la dita treva per aquel temps si vos v... E si volets que reman- 
ga azi fets nos ho saber per qo que remanga la dita treva en sa ver- 
tut e per 90 que ais no se esdevenga. Data en Granada II dies á la en- 
trada dagost 

(1) Al. . Rey darago .. Pere de Montagut... les gents an temor que 
agen guerra ab lo Rey de Granada lo qual pensen que ajen perqué a 
fey ta pau ab lo Rey de Gastella e atressi perqué no si volc veer ab en 
Bn. de Serrian e atressi per que ningún moro de la térra de Granada 
no entra ea regno de Murcia axi com solten jatsesia senyor quels mo- 
ros no an feyt mal en regne de Murcia mas dien que entraran que usan- 
sa es lur que corren ans que la tregua isca tota fora. (Cart. n.) (18 sep- 
tiembre 1303). 



-( 93 )- 

que supusiera hostilidad contra Jaime II, & quien continuaba consider 
rando como amigo aunque no pudiera, ayudarle contra sus enemigos» 
Era creeniúa general que pronto los s^enetes. invadirían Murciai mas 
esa creencia resultó injustificada y los moros se mantuvieron tranquil 
los y no causaron dafios á los subditos de Aragón. I^^ más .rigurosa 
neutralidad fué observada por la corte d^ la Alhambra» y en prueba 
de ello se licenciaron los siete mil africanos hasta entonces & sueldo de 
Granada y unos pasaron á Marruecos, otros vinieron á servir al rey 
de Aragón y los más se alistaron bajo la bandera de Guzmán el 
Bu^o (1). 

T aunque ni de. la fecha en que se firmó la paz con Castilla ni de 
las condiciones en que se firmó ni de quien la firmó se sabe nada, con- 
ceptúo como muy probable que sea el mismo D. Alfonso Pérez de 
Guzmán á quien corresponde la gloria de haber hecho entrar en razón 
al monarca de Granada, haciéndole comprender la inutilidad de sus 
esfuerzos para reconquistar Tarifa y las ventajas de no pensar más en 
eso; loa documentos aragoneses no lo declaran explícitamente pero 
hablan de su permanencia en Granada en el mes de septiembre como 
de algo que se prolonga en demasía; las condiciones debieron ser el 
reconocimiento mutuo de lo ganado, renunciando por tanto el de Gra- 
nada al recobro de Tarifa, Cazalla, Medina, Veger y Alcalá y el de 
Castilla á Quesada, Alcaudete, Bedmar, Locovin y Arenas (2). 

La retirada de los zenetes se interpretó en Aragón como sefial de 
disgusto por la paz ajustada con Castilla y el haber venido algunos á 
servir á Jaime II dio pábulo al rumor (8), que los hechos demostraron 



(1) Al... Rey darago... Bemat de Sarria... Sapia la vostra altea 
quel die que aquesta letra fo feta vench I moro del Arayg de Crivillen 
de Granada e compta que Alfonso Peri^ de Guarnan era encara en 
Granada que sperava M jenets quel Rey de Granada li avia a deiiurar 
aten a donar comiat be a VII mil jenets e els uns sen van en Gástela e 
altres al Rey Abenjacob e altres ne volen venir a vos. Esters es cert 
segons que aquest compta que dit Rey de Granada a trames a dir e 
manar a tots los lochs de la frontera que tenguen la treva entrodaci a 
íener axi que nengun mal no consenten que nuil hom faga a la vostra 
térra entro per tot aquell temps. £ per ^o cor encara no he hauda res- 
posta del dit Rey de Granada del fet de la treva per carta sua jasia 90 
que lin aia moltes vegades escrit yo da^o en Elche tramet hi I moro 
per aquesta rabo... Scrita en Elche X dies de setembre (1303.) (Cartas 
reales). 

(2) El de Granada no reclamó nunca más esas plazas: el de Castilla ex- 
cluyó más tarde de los dominios deMohamed III. € Quesada con sus térmi- 
nos e sus pertenencias; Bebmar con el val e los lugares suyos; Alcau- 
dete, Locovin e Arenas... que fueron nnestros.» 

(3) Encara que compta per cert que Nalfonso Pereg de Guarnan 
sempara (?) lo castel de Muía e que seu deu venir a Aleara^, per fer mar 



-(94)- 

no tener fundamento alguno; á la pregunta de SarriA si por virtud de 
la paz con Castilla Be consideraba rota la tregua con Aragón, contestó 
el alguacir Aziz Aden! que no era lo uno consecuencia de lo otro y que 
podía Mohamed ser amigo de los dos; en efecto, se guardó escrúpulo» 
sámente por ambas partes, pero el disgusto de Jaime II fué inmenso y 
muy ofendido cuando de Granada le preguntaron si 61 & su yez guarda- 
ría la tregua contestó airadamente, suprimiendo toda expresión de 
afecto, que «nos ni la casa de Aragón nunca minguamos tregua nin 
postura que oviesemos con algún rey ni con otro cualquiera» (1) y exi- 
gió que al espirar sino era deseo del granadino renovarla se le avisara 
antes según uso y costumbre; en el mismo tono se expresó Mohamed 
«que no daríamos en esta raQon aventaja a vos nin A otro rey ninguno 
que en el mundo sea» (2). 



a aquest regne. Encara comta lo dit Mu^ que alguns richs bomens e 
cavallers del Rey de Granada eren molt despagats de les covtnences 
que el dit Rey avia ab los castellans e an me trames a dir que si vos 
los auriets mester a vostre serviy quels puxets aver e son de .CCL. A 
CCC. jenets. (8 agosto ItfOd). 

(1) B. 834, f. 118. 

(2) Al noble e onrrado Don Jayme por la gracia de Dios Rey de 
Aragón de Valencia de Murcia e de Ccrdena c de corcega e Conde 
de Barcelona de Nos don Mohamed Aben Na^r por la gracia de Dios 
Rey de Granada de Malaga de Almaria de Algecira de Ronda de Gua- 
dlex e Amyr Almuslemin fijo de Amyr Almu^lerair nieto de Amyr 
Almu^lemin Salut como a Rey aquifasemos saber que abiniemos Nos 
siempre muy bien en todos nuestros fechos e abememos cab adelante 
fiamos por la merced de Dios, vimos vuestra carta que nos enbiastes e 
entendimos muy bien todo quanto nos enbiastes desir a lo que nos en- 
biastes desir que vos dixiera don Bemalt de Serrian quel enbiaramos 
desir si era vuestra voluntad de tener la tregua que aviades com nos. 
£ que nos respondiedes que vos nin la cassa de Aragón nunca men- 
guarades tregua nin postura que oviessedes con ningún Rey ni con 
otro alguno que oviessedes postura alguna Rey á esto vos decimos que 
no daríamos en esta ra^on aventaja a vos nin a otro Rey ninguno que 
en el mundo sea. Otrossi a lo que nos enbiastes desir que vos finieron 
entender que passada esta tregua que queríamos aver guerra con vos 
e que vos lo figiessemos ante saber como era cosa usada por una nues- 
tra carta Rey facemos vos saber que ante que la tregua salga vos la 
faremos saber qual es la nuestra voluntad e lo que avernos de fa^er 
Otrossi sabed que de que nos oviemos nuestro amor e nuestra pag 
puesta con el Rey don Fernando que esos genetes que se fueron para, 
vos que saltean los caminos e rroban e llevan quanto fallan también 
de la tierra del Rey don Fernando como de la nuestra. Porque vos ro- 
gamos Rey assi como nos fiamos de la vuestra verdad e asi como nos- 
vos enbiastes decir por la vuestra carta que guardariades muy bien la 
tregua e la vuestra verdad quel non querades consentir e que nos fa- 



Tengo, sin embargo, por indudable, que á la paz entre Granada y 
Castilla contribuyeron además del cansancio de ocho años de lucha de 
resultados muy dudosos y el temor de tener fronteros dos Estados 
cristianos, cosa que inquietaba más á los granadinos que el serio sólo 
de Castilla, la complacencia de Jaime II con el Sultán, enemigo de los 
alahmarcs, aunque solapado, como ellos lo eran del sultán y de los 
suyos. 

Jaime II» continuando la política de sus tres inmediatos antecesores, 
no había roto sus relaciones de amistad con Abenjacob y sólo después 
de la toma de Tarifa las había interrumpido por la situación en que 
habían quedado aquel y Sancho lY; pero muerto éste y declarado 
el de Aragón enemigo de su hijo, creyó que la enemiga que los dos 
sentían hacia Femando IV sería un vínculo que los uniera y envió al 
África con el pretexto do pedir la libertad de algunos mercaderes cau- 
tivos y en realidad á tantear el ánimo del sultán al caballero Pedro 
Torroella (1). Vino de África con la respuesta otro cristiano, Francisco 
den Clergue, quien en nombre del Sultán y sin duda por los ofreci- 
mientos de Torroella, pidió una escuadra para combatir á los enemi- 
gos musulmanes del emperador; pero no siendo esto lo que Jaime II 
se proponía, se le negó el solicitado auxilio por acercarse el invierno, 
(la carta lleva fecha de 9 de julio) durante el cual seríanle las naves 
de muy escaso provecho y por no haber todavía entre las dos potencias 
tratado alguno de amistad (2); considerando sin duda que si las galeras 
que solicitó en lo más riguroso del verano se le habían negado por 
miedo al invierno, se le concederían si las solicitaba en la estación 
contraria, hizo en diciembre de aquel mismo año la misma petición y 
también fué su demanda rechazada, si bien no se apeló á razones de 
tiempo sino sencillamente á la de no existir entre el que pedía y el que 
debía dar tratado alguno que autorizara al primero para exigir y al 
otro le obligara á satisfacer la exigencia (3); sin enibargo la respuesta 
esta vez fué más explícita: Jaime II, dispuesto á entrar en tratos, se 
ofrecía á recibir embajadores, si Abenjacob los enviaba, y á buscar 
términos de avenencia sobre aquel y otros puntos, que no podrían tra- 
tarse por cartas, que á veces no van á manos de aquel á quien se en- 
vían y alardeando de independencia hizo saber al marroquí la termi- 
nación de las cuestiones entre Boma, Aragón y Carlos de Anjou, pon- 



gades tornar todo lo nuestro e si non lo al non sería tregua. Dada en 
Granada trece días de octubre era mil e treQÍentos e XL e un anos. 
Don Mahomad Alcayd maior de la cavallería de los ca valleros del Rey 
e su escrívan la mandó faser por su mandado.— Yo Mahomad. 

(1) 26 marzo 1295. R. 252, f. 14. 

(2) El Sitio d'i Almena en 1309, í. 77. 

(3) R. 252, f. 120. 



-( 96 H 

derando así de modo indirecto los beneficios que de su alianza repor- 
taría el qne la disfmtara. 

Siguió & esto nn nue?o período de suspensión de relaciones. Jai- 
me II había emprendido sos viajes á Italia y la conquista de Murcia; 
Abenjacob se había puesto delante de Tremecén, dando principio al 
famoso sitio que por su duración se llamó el largo sitio; pero en 1301, 
en la época misma en que empezaban á ser mAs insistentes los rumo- 
res de paz entre Castilla y Oranada, Jaime II, siempre con el mismo 
pretexto de reclamar la libertad de mercaderes subditos suyos cauti- 
Tos en Marruecos envió á Bonanat Qalom, cuyo hermano Domingo esta* 
ba preso en las partes del Magreb. Qalom, como den Clergue y Torree- 
Ha, expresó á Jaime II la buena voluntad del emperador hacia él y co- 
mo las veces anteriores insistió Jaime II en que no era menos su buena 
voluntad hacia el emperador, y que «le plazeria e le plazera que aqües- 
tes cosas sean entre nos e vengan e sean en acabamiento» (1); no po- 
día decir más claramente que deseaba llegar & una inteligencia con él 
y esta vez parece haber entendido el sultán lo que tantas veces se le 
había dicho: de su parte vinieron, ya no un mercader, sino dos perso- 
najes de viso, Bernardo Seguí, alcaide de los caballeros catalanes al 
servicio del imperio y Mahomad ben Alcamed^ intérprete de la corte, 
los cuales pidieron cuatro galeras y trescientos ó cuatrocientos caballe- 
ros, cincuenta armados de ballesta, ofreciendo por las naves lo que se 
le pidiera y para los hombres caballos^ tiendas y el sueldo de costum- 
bre (2); sus ofrecimientos se reducían á eso á pagar lo que se le diera. 



íl) B-252, f. 190. 

(2) Suprascriptio. Al Rey maior e ciar e honrat e tríat e alt e nomc- 
nat ab bon sen e ab bon consell e ben fortunat e de bona natura e que 

guardares de trebayl. E qui es hom de créenla don Jayme Rey de 

^rago de Cerdenya e de Kartagenia e de tota ¡encontrada que deus 
11 don tot Qo que demana a deu deus lexal^ en tota res que vulle per la 
benedicció de beneyt deus. En nom de deu qui done be en vida e per- 
done ais raorts e perdone a Mahomet e a tots sos amichs e a tots sos 
parents e a sos companyons. del servicial de deu Juceph Rey deis 
serrayns fill de rey de sarrayns abenjacop fill deu abdolhac deus 
li don for^a e poder sobréis serrayns e li ajut mantinent. Al Rey molt 
honrat e ciar e franch e triat entréis xpians e excelent e agraciat de 
les gens e nomenat per tota la térra e sabent e saví e ben aventurat 
e de bona natura e que guarda sas gens de trebayl e de mal. Don 
Jayme Rey daragon e de cerdenya e de kartagenia e de tota laltre 
encontrada deus li don qo que desitja la sua voluntat e par se lo be 
seu maior e la sua bona voluntat. Apres ab la gracia de deu qui per- 
done a Mahomet maior missatge de deu e a tots los seus amichs e 
ais sarrayns qui son passats ab ells qui eren maiors quels altres sa- 
rrayns que nos avem scrit aquesta carta que deus don a tu bon consell 
e ques paregue la tua bona voluntat de bona amcr e de bona amistat 



-( 97 )- 

más al taTor no correspondía con otro, al menos por escrito, por lo 
cnal y por no saber si el rey de Granada vendría en ello» despidió á S^ní 
para qne trasmitiera sn respnesta al snlt&n y retnvo al moro Benalca- 
med para que acompañase al embajador aragonés cnando llegase el 
caso de enviarlo (1). 



del loch on ara estam qui ha nom Trimicem ]a nova den la guart de 
mal e ala la gracia de deus molta ab que la pusca aver ab gracia de 
deus raolta En apres deus don a tu lo teu desig e fem te a saber que 
avem reebut la tua carta bona e honrada e haverala legida entre nos- 
tres mans e sabem nos per la carta la tua sana volentat azi com nos 

avem bona voluntat maior vegades axi com a companyo segons 

que sapies tu aci e la E as..... en la carta algunes páranles de domingo 
cel olm e demanast aquell quel te lexasem. E tot a^o tingues per feyt 
per amor de tu e per amar la tua bona voluntat e la tua bona fe e 
quant te plan la nostra companyia bona e sera bona a totz temps e ja- 
mes no sera tayllada axi com entre bons amichs e sera mils tenguda a 
tu e yo darte tot 90 que tum demans £ tramet te aqüestes páranles per 
bon servicial nostre Abolahabe^ fiU del chamet turgiman e son com* 
panyo lo noble e amat Bn. segui deus los guart de mal abdos per affer 
aquesta resposta e cumplir la tua voluntat E quens trametets I deis 
teus cabdals ab. CCC- o ab. CCCC cavallers e quens sien les. L> ba- 
llesters aparellats ab ses armes e no ab ais. E nos donar los em lur son 
e bons cavalis e tendes e tot lals que obs aien e en. ... de tot be. En 

cara mes que nos los guardarem de dan axi a aquells qui son pro- 

priament en amor ab lo Rey. E que faces manament trameses lili 

galees armades qui sien ab les nostres galees e nospagarem la 

messio daquelles galees axi com tu volras et nos ab los cavallers 

lonrat cavaller lo bon quen es hom de fe e de créenla que preña la- 
ver.... per lonrat cavaller bn. segui e per lo servicial fíll del chemet 
turgiman a qui ja avem dit nostres páranles sobre aquest feyt e creet 

los de la quantitat del aver e son Cmillediners corren éntrenos 

[que valen D (?) sueldos jach ] e val la I. X diners [que valen XII 

jachs](*;E quant tomara Albert enviarem a tu aytals páranles 

que serán de tot be a nos si deus ovol en guisa que seras pagat de la 

ajuda ab quet poras ajudar aquells qui venen contra tu qui son de 

vostra lig segons quet dirán los missatgers nostres habolahabe^ e lon- 
rat cavaller en Bn. Segui si deus o vol. E si vols res en tota la nostra 
térra demana e trametrem alten E vingue almirall en les IIII ga- 
lees sit plan Bartho orses qui he bon hom e fiel E aquesu vila sobre 

que e a^o sabrás per les nostres missatgers si deus o vol. E deus sia 

beneyt que vos don tot be e la sua gracia e la sua bona amor pera tu 
E fo escrita aquesta letra. V. dies de jumehet el derrer en lany de 
DCC e 1. A90 fo escrit el dit kalendari. (sobrepuesto se lee: qui sunt 
111 menses et V dies lapsi). (15 febrero, 1801, no existe en el Archivo de la 
Corona de Aragón el original árabe). 
(1) Dio. 14 de 1301. R. 384, f. 44, v. 

(*) E^tas dos equivalencias est&n sobrepueatas, pero de la misma letra. 

18 



-(08). 

La conaolta al granadino por el Bey de Aragón lo supone sabedor 
de la poca simpatía que se tenían andalnoes y aMcanos; y tanto no 
debía ignorar Jaime II esa poca simpatía, qoe al comnnicar á Moha- 
med III loe propósitos de Abenjacob ponderó las Tentajas que la nnión 
de los tres traería á la cansa común y ann así se mostró dispuesto á 
someterse á la voluntad de su aliado (1); también Don Alfonso de la 
Cerda, como Jaime II amigo en otro tiempo del sultán, creyó conre* 
niente & sus intereses entenderse con él y consultó al Rey de Aragón 
si esto cplazeria al Rey de Oranada», y como él iba á Granada se le 
contestó que él mismo lo preguntase, pero sin hacer nada sin previo 
conocimiento de aquel (2). Que no era del agrado de Mohamed aquella 
unión lo probó su respuesta fría y ceremoniosa aunque satisfactoria. 
cEt otrosí á lo que nos enbiastes degir que el Rey Aboyacob que vos 
enbio sus mandaderos que v(>s e el e nos fuésemos amigos e que nos 
ayudemos unos a otros contra los nuestros enemigos de Castilla Rey 
loado sea adiós nos muy bien estamos con el Rey Aboyacob e él por 
la su nobleza e la su mesura nos ha enbiado prometer mucho bien e 
mucha ayuda» (3), sorteando así la cuestión y no declarándose en pro 
ni en contra de aquella triple alianza, que Jaime II le proponía; insis- 
tió éste diciendo que pensaba enviar allá á su consejero Bernardo de 
Sarria y otra vez insistió Mohamed en afirmar su amistad con Abenja- 
cob, pero sin declarar su opinión favorable ó adversa á la inteligencia 



(1) Al... . Rey de Granada Don Jayme Rey de Aragón 

Rey fazemos vos saber quel Rey Abenjacob nos a enbiado ai^^ora sus 
mandaderos en razón que quiere haver con nos amor e paz et que sea- 
mos amigos et ell e vos e nos seamos unos e nos ayudemos nos a ell 
contra los moros qui son dallent mar qui han guerra con ell. Et ell a 
nos contra los xanos qui han guerra con nos. Et somos cierto que pues 
el dito Rey e vos e nos seamos ensemble los enemigos nuestros end se- 
rán crebantados e nos dubdaran mas e nos temerán assi como que por 
nos todos tres serán dampnificados en lures gentes en lures tierras. E 
sabet Rey que nuestro talant de fazer hi todo nuestro poder e esfuerzo 
guardando a vos todavía la amor pa^ e concordia que avedes con nos 
en las covinencias e posturas que avernos ensemble. Et nos sobre las 
cosas que nos a embiadas a dezir el dito Rey Abenjacob entendemos 
embiar a ell nuestros mandaderos. Et aquello que faran con ell vos lo 
embiaremos dezir. Data Uerde V idus aprilis auno predícto. (iS02, 
B. 834, í. 53). 

(2) B. 334, f . 52. 

(3) A lo que nos enviastes desir que vos ñciessemos saber sí piase- 
ría al Rey de Granada que vos enviassedes vuestro mandado al Rey 
Abenjacob vos respondemos que vos que ides alia a ell lo podredes 
meior saber que nos no enviaremos el dito Rey Abeníacob nuestros 
mandaderos que ante no lo fíciessemos saber al dito Rey de Granada 
ni fariamos cosa que fuese contra las convinencias que aviemos con el 
Rey de Granada su padre e avernos con él. (6 Mayo 1302) R. 334, f 57. 



- ( 99 )• 

aragonesa marroquí (1). La designación de Sarria indicaba el ínteres 
que el rey de Aragón tenia en aquella empresa, pero aunque todo se 
dispuso para esta embajada y hasta se registraron las instrucciones (2) 
la embajada no salió de Bspafta y las cosas quedaron como antes. 

Hallábase Jaime II apuradísimo por la paz entre Castilla y Ora- 
nada cuando se le presentaron sin previo aviso Bernardo Seguí y 
Hahomad Aljayat, también intérprete como Abulabás ben Alcamed, 
con una carta de Abenjacob sumamente hábil en la que pedía un 
cuerpo de caballeros aragoneses, diciendo preferirlos á los castellanos, 
que le había otteoláo Fernando IV^ mandados por el infante Don Pe- 
dro (3>; no reparó ahora el rey de Aragón en si había ó no había en- 



(1) 16 de mayo de 1302. 

(2) Viemos vuestra carta que nos enbiastes en que nos enbiastes 
decir de la mandadería del Rey Aboyacob e de como quederes enbiar 
alia el vuectro leal consejero Don Bernalt de Sarria. A esto vos debi- 
mos que n-: s pla^e muy de coraron del bien e del amor que vos oviese- 
des con el Rey Aboyacob que asi vos fagemos saber que nos que estamos 
con el muy bien loado sea adiós e que nos a enbiado prometer mucho 
bien e mucha ayuda contra los nuestros enemigos e vuestros e que 
avernos lie enbiado nuestros mensaieros. (21 Ma3*o 1302). 

(3) En nom de deu lo piados lo poderos de piatat. Deus aia remem- 
branza del senyor nostra Mahomat e de salvament e paciíkament. Del 
sera de Deu Ju9aff emperador deis serrayns fill del emperador deis 
serrayns Jacob fiU de Abdallac lo qual deus esforg de sa mantinen^ e 
sa defensio e sostenga ab son ayutori. Al Rey lo major e pus honrat 
lo pus espert lo pus ferm e pus segur lo pus diligent lo pus complidor 
lo pus savi lasenyalat el manifest don Jacme fill del Rey lo major el 
pus honrat el pus diligent lasenyalat lo pus manifest lo pus espert lo 
pus ferm e pus segur lo pus complidor don Pedro Rey daragon al qual 
Deus endreg a tots bous enteniments que eyl vuylla los seus tracti- 
ments e faga proseguir a tpt 90 ques conve á bones cogitacions lo seu 
fet el seu desfet. E apres lohar deu e remembrar del senyor nostre Ma- 
homet ciar e seré profeta deyl e la gracia de sos companyons los ase- 
yalats los sacerdots del guiament e del adregament e continuar la 
preguera per aquest alt estament en mantenen aquell per poderosa 
deíensio e per alta conquesta. Acertes nos escrivim les presents a vos 
de la nostra presencia e de la nostra cort benaventurada en telimcem 
la nova la qual deus guart e no es altre noveyl si les bens abundans 
per la merce e la gracia de deu a la conquesta persiguent. a deu ne 
sien moltes gracies e moltes loors e la vostra part esguardada ab hon- 
rament e conservacio de amigtat e es sabut 90 que a de poder lo qual 
basta e consegueix a fi deu faga proseguir e durar daquestes coses 90 
quen sia a plaher deyl. Ara deu endrcQ lo vostres conseyls es cert que 
alguns dies son pasats que us escrivim en raon deis cavallers quens 
deguessen venir deles vostres partides per 90 cor sen endregarla entre 
nos e vos bona paria e bona conservacio damigtat e esdevenchse que 
en aquella sao nons foren trameses alguns daquells cavallers car deu 



-(100). 

tre él 7 Abenjacob tratado de Alianza y diez dfaadeapate de recibida 
la carta y los «mbajadores marchó al África un hermano de Bernardo 
Seguí & decir al sult&n qae su demanda sería satisfecha (1) inmediata- 
mente; la recluta fué autorizada (2) y en marzo salía la expedición, 
que acaudillaban Bernardo Seguí como capitán y Francisco Despí 
como representante del Rey. 

Todas las condiciones de ayuda de costa á los caballeros, de pago 
de cierta suma por las galeras, de libertad de comercio^ de libertad á 
los cautivos, de préstamo de cincuenta mil doblas sobre una corona y 
la declaración de neutralidad de Aragón si Abenjacob tenía guerra 
con Tánez ó Granada, que llevaba encargo de exigir Sarria, se retira • 
ron ahora, quedando sólo la de dar libertad á los cautivos y no como 
exigencia sino como ruego (8), procurándose ante todo dar satisfacción 
al marroquí, en quien se pensaba tener un aliado si Hohamed, inclinán- 
dose más á Castilla, rompía las hostilidades por la parte de Murcia (4). 



no ho volt. E ara vengueren a nos missatgers del rey de Castella per 
afTers de pau e de endre<;ament entre nos e eyl entre les quals coses nos 
trames a dir quens enviaría son frare ab gran companya e bona axi 
com se deu pertanyer al seu honrat afer e lee. E vos sots pus prop a 
nos que aqueyls de Castella e avem vist en nostre conseyl que pus 
covinent e pus raonable cosa es que sia aquella companya de les vos- 
tres partides per tal car vos sodes nostre vey e los afíers els tracta- 
ments se proseguirán entre nos en acarrerament e endre^ament de 
profit. E trametem vos en aquesta rao lalcayt e honrat en bn. seguin 
e el servidor turcimam Mahomet Aljayat queus diguen 90 que nos los 
avem comanat e dit en rao del trametre a nos la companya damuntdi- 
ta ab arnés e aparelyament complit e aci envers nos son los benifets e 
les gracies e les gentilees e reebets 90 que us dirán de nostra part 
creen aquels e trametets los que sen tornen a nos al pus breu que ferse 
pusca ab lajuda de dcu e deus endre^ en ser complits tot los bons en- 
teniments cus faca proseguir 90 en que sia lo profit complit e entegre. 
E en aqueles partides es I home catiu e es nabot de I home qui es de 
bona vida e es apellat Abul Janyari e es y eyl e sa mare e son fiU lo 
qual lo nostre catiu Alfonsso Pérez lo qual estava en tarifflo tray ell 
pres en I leny que parti daljacira luego de la tre va e lo demunt dit ho- 
me en espanya pres lo Alfonsso Pérez e trames lo al seu batiie a 

Mayorca. Éls nostres precs son que manets que sia deliurat eyl e sa 
mare e son fiU quan serán acabades e fetes per vos en aqüestes parti- 
des de majors coses en qo que sia vostra volentat. E nos avem dit ais 
dits alcayt e turciman 90 queus dirán en aquesta raon e sino car es na - 
bot dun home de bona vida nons entremeterem quen parlasseus. 

(1) R. 034, f. 64. 

(2) «Caballeros españoles en África y africanos en España». Reaue Hit- 
panique, t. XII, n.^ 42. 

(3) B. 884, i. 171. 

(4; Regi Maiorice: Scíre vos volumus Regem Granate noviter con- 



-(101)- 

El emperador, por su parte, mostró inmenso re^^ijo al recibir la 
compafifa^ como si aquellos cuarenta caballeros, que no eran más, le 
aseguraran la victoria contra todos sus enemigos; salió & recibirlos le- 
jos del campamento y los acompañó hasta él, haciendo preceder á la 
suya la enselLa del rey de Aragón sin hacer caso de las advertencias de 
algunos de su séquito; entregó las diez mil doblas prometidas y pro* 
metió tanto adem&s, que el embajador se satisfacía con solo se cum- 
pliera una de cada diez promesas. Pero su política tendía, según todos 
los indicios, á mantener en la península la guerra entre aragoneses y 
granadinos de una parte y castellanos de la otra; por esto, al decir del 
embajador, le disgustó sobremanera que se tratase de paz entre los 
cristianos y de que el de Granada se hubiese desavenido con el de 
Aragón; para impedir lo primero se ofreció á valer & Jaime II con to- 
das sus fuerzas, diciendo que no quería que recurriera á nadie sino á 
él y para lo segundo envió á decir á Mohamed, por quien mostró uu 
soberano desprecio, que sino se avenía inmediatamente con su anti* 
guo aliado se preparase á luchar con él (2). Antes y en la contestación 
á la carta, que llevó Amau Segruí, había hablado de una embajada 
castellana, cuya recepción presenció el enviado aragonés y hallándose 
en guerra Aragón y Castilla lo que dijo al enviado de Fernando IV 
no sería muy satisfactorio para éste, cuando permitió que lo oyese el 
representante de su adversario (3); igual diplomacia siguió con Despí, 



venisse et pacis federa fecisse ut pro certo didiscimus cum ínclito Fer- 
diñando qui se dicit Regem Castelle et suspicamur propter^a et pensa- 
mus quod dictus Rez Granate una cum dicto Ferdinando contra nos 
guerrificare velit. Ignorare etiam vos nolumus quod nunc de novo Rex 
abenjacob ad nos suos speciales nuncios cum litterís destina vit qui a 
nobis ut cum ipso rege pacem et amicitiam contrahamus pro parte 
eiusdem petierunt et rogaverunt .... Et quod negocium hoc significare 
per litteras sic diffuse ut convenit non possemus commisimus super 

eo sacriste Maiorice quedam vobis seríosius ezplicanda Data ut 

supre (XI k. sept. 1803.) (B. 334, f. 171 v.). 

(2) El Süio de Almería en 1903, pág 80. 

(3) £1 original de esta carta no lo conosco: la traducción contemporá- 
nea dice: 

En nom de dea donador de gracia e del benahuyrat nostre senyor 
Mahomet e deis beneytz seas amichs e benediccio donada daquel 
ais moros. Nos Abdalla fil de Jucef emperador deis moros fíU del Em- 
perador deis moros Jacob fil de Abdolchach ajut nos deus ens do forQa 
e poder sobre nostres enemichs ab gracia e benediccio de dea Al Rey 
molt alt e molt noble e molt honrat e verdader e complidor de sos pro- 
metiments ab creximent honrador e esser honrat don Jayme fil del 
molt alt e molt noble e molt honrat complidor de sos prometiments ab 
creximent e lo nomenat don Pedro Rey darago que deus sia remem- 
brant deyl e esfor^ vos deus en son be e en sa honor fem vos saber 



-( 102 )- 

con el cual y con los embajadores de Granada que se hallaban en 
m corte trató de qne se diesen ona trtguA por todo el tiempo que 
debían tardar en yolver ¿ sns respectivos países y regresar Inego 
á Tremecén con nnevas instmeciones, que permitieran bnscar un 
arreglo deflnitiyo entre los tres (1); pero afortnnadamente Mohamed y 



Rey queus avem escrit a vos en lo benahuyrat loch de Tirimce lo nou 
guardan lo deus ab la sua ajuda com aqnest sia loch nostre en que som 
astruch e benaventurat e gracíat deus sia membrat deyl a montiplicar- 
lo en tot creximent de be e gracies a deu del be que li ha donat. E be- 
neyga deus a vos e a tot lo be que faretz en aquest mon e nos fem vos 
assaber quens es venguda vostra carta ab vostre missatge Arnau Se- 
guí e comparech denant nos e veem e entesem ^ que en la carta era 
e resposta de la carta que vos nos tramesem de la qual aguem gran 
plaer e gran goig e agües nos ement en ella de molt gran be en a^o 
par la noblea de la bona naturalea de la alta sanch vostra de dir vos 
de nos tant de be. £ avem entes lo gran onrament que fetz a nos e ala 
nostres e a^o vos grahim molt aytant com podem e a^ par deis nobles 
fetz vostres e de la noble natura vostra e nos del honrament quens ve 
per vos som aparellatz de grahir a vos e de honor e de conexer e la 
honrament que vos dos fetz tots temps lo tendrem menbrant en nostre 
cor que nons oblidara. Ans díns nostre cor membrara e crexera la 
amor totz dies. E agües nos ement que son aparellatz dañar los cava- 
Uers queus demanam quens voletz trametre e encara nos fets saber 
que avietz trames a vostre avoncle per raho daquels catius moros que 
el te e sabem que avetz trebayllat per els. E pregam vos que enconti- 
nen que en vostre poder sien quels nos trametatz ab los cavalers quens* 
avetz dit quens tremetrez en a^ avem vist la vostra noblea e la vostra 
bondat e a^ que vos fetz entenem que fetz per honor e per plaer nos- 
tre. E placlaus que nous enuig si en a^o trebayllatz per nos que nos ha 
prenem en nostre cor en gran plaher e nos estam totz dies en bona es* 
peran^ daver a aquels e a^o nos plauría mes de huy que de dema.. 
Encara Rey vos fem saber quel vostre misatge fo present denant nos 
quant lo missatge del Rey de Castella era denant nos e lo dit missatge 
vostre entes qo que nos diguem a aquel missatge de Castella e 90 que 
nos 11 diguem entenatz vos que tenim en nostre cor ab ferma voluntat 
e axi com nos tenim a^ en nostre cor ferm axi entenem que hi tenitz 
vos fermament tot 90 quens trameses a dir. Scrita en Tirimce el nou 
XX dies de la luna pasada del mes doctubre en lany de DCC e ilL 

^\ ¿JíJLs^ S^\jjA «.^.^^Lo ^j ^y^l j»X^1iSs» Ua J^^ Jü» 3 (1) 
j^XJLJÍ ¿^ >yo^ ^^^,1»^^ XSj^i ^^^ ^^\ Je JUüoV^ 0^^=*^ JUJV^ 
(Documento n.® 77) £a papel, letra africana muy poco caligráfica; muy. 



-^( 108 )- 

Jaime II desoyeron aquellas excitaciones y consejos y fracasó aquella 
triple alianza, que no habría sido útil ni al propio Abenjacob, si es 
que al ideaila creía posible renovar en Espafia las inyasiones africa- 
nas. Todo su reinado (24 de febrero de 1285*10 de mayo de 1307) ha- 
bía discurrido, y estaba escrito que discurriría, en una constante gue- 
rra contra enemigos interiores, que amenazaban la existencia de aquel 
imperio, siempre, al parecer, en estado de disolución y nunca disuelto 
y ahora mismo se prepnraba una nueva revuelta para cuya represión 
debía declararse impotente. Todos los españoles, sin distinción de re- 
ligiones, tenían interés en mantener ese estado de indisciplina anto- 
qulca, en que venía viviendo el Magreb, porque á todos convenía que 
no pasaran & BspaHa aquellas tribus semi-bárbaras y fan&ticas, cuyos 
amos se convertían pronto de auxiliares en señores, y tanto por este 
temor como por el cansancio de una guerra de resultados inciertos 
para todos, se fué añrmando la idea de la paz y quedó virtualmente 
ajustada por el infante Don Juan, que fué y vino varias veces de Por- 
tugal á Cataluña y de Cataluña á Portugal, aunando voluntades y 
preparando las vistas de Ariza, que debían poner ñn á la guerra em- 
pezada en 1295 y preparar otra que se confiaba había de expulsar de 
España & los mahometanos. 

Y como estas negociaciones eran simultáneas, y su resultado no 
era seguro que fuese pacífico, aunque todo hacía creer que sí, el rey 
^e Aragón no cortó de golpe sus relaciones con Abenjacob sino que 
les dio largas, aplazando todo para de allí á cuatro meses, durante los 
cuales habrían decidido él y Femando IV firmar la paz ó continuar la 
guerra, y & fin de no hacerle perder toda esperanza intercaló esa frase 
«ntre otras de afecto y de amistad en lo presente y en lo futuro, aun 
en el caso de llegar á concordia con sus actuales enemigos. (1) 



maltratado, de modo que no puede leerse íntegro: el p&rrafo transcrito dice: 
Vuestro referido secretario encontró aqui embajadores del Bey de Gra- 
nada» que Dios guarde, con los cuales se habló delante de él acerca de la 
paz de modo que los hechos todos se encaminen á lograr una situación del 
todo buena y estable y se acordó que haya tregua entre vosotros hasta que 
vuelva de vos este vuestro secretario y se junte aquí con los que vengan 
de Granada. 

(1) Al muy alto don Abdalla fijo de Jucef..... fijo de Jacob fijo 

de Abdelchac. De nos don Jaime etc. fazemos vos assaber que viemos 
e recibiemos la vuestra carta que nos aduxo el fiel escribano nuestro 
FranceQ Despin e entendiemos lo que se contenia en ella. E otrossi en- 
tendiemos lo quel dito Francés e Abdelhuahic caballero del honrado 
Alabbe^ nos díxieron de vuestra parte. £ gradecemos muyto a la vues- 
tra nobleza la honra que feziestes a recebír a la nuestra senya e a los 
caballeros que vos enviamos. E ahun vos gradecemos muyto de la 
ayuda que vos nos prometedes de fazer cuentra nuestros enemigos. E 
somos nos ciertos e firmes que estas noblezas e muyto mayores son en 



-( lOi )- 

Las gestiones del infante Don Joan dieron por resaltado una tre- 
gua, que debía dorar desde Junio hasta el 16 de agosto, en lo cual en- 
tró A Granada ¿ petición del de Castilla (i); pero Abenjacob no oejó en 
8X1 empeño de aislar CastiUa 7 unir de nuevo contra ella ¿ granadinos 
y. aragoneses, y aceptando por tuensa el plaxo de cuatro meses de es- 
pera, que el rey de Aragón le habla dado, se ofreció ¿ mediar entre 
los antiguos aliados para que otra ves fueran amigos, en carta fe- 
chada en Tremecén, el 23 de Junio de 1804 (18 de Dulcada del aflo de 
la hégira 703) (*2), pero estaba todavía en camino la carta anterior 



vos priestes e apareyadas de fazer a nos e ahon a los nuestros honra- 
dos amigos. E por estas razones tenemos nos por muy obligados de fa- 
zer quanto podamos a vuestra honra e a vuestro plazer. E porque nos 
enviastes a dezir que vos enviassemos luego el nuestro mandadero por 
razón que avia de seer agora conousco el mandadero del Rey de Gra- 
nada por endre^ar los feytos cumplidamente e firma sabet Rey que lo 
retoviemos por tal que! rey don Ferrando de Castiella quiera tractar 
pa^ con nos e estamos agora sobre estos tractamientos asin que daqui 
a UII meses deve seer el feyto avenido o destorbado. E qualque cosa 
se fíziere ó se ordenare en aquel feyto fazer vos lo emos luego assaber 
largamientre por el nuestro mandadero. Mas sabet con verdat que 
aviendo nos pa^ o guerra con el Rey de Castiella somos nos de volun- 
tad firma de aver con vos amor buena e leyal para siempre jamas que^ 
por fazer nos pa<; con uno nuestro enemigo no lexamos ni lexariamos 
de aver amor buena e firma con nuestros amigos ni fué manera ni cos- 
tumbre de la casa de arago maiormientre con tal e tan noble Rey como 
vos sodes. E en el feyto de la pa^ del Rey de Granada e ahun en otros 
feytos de que vos agades plazer somos nos de coraron e de voluntad de 
fazer hi por honrra vuestra quanto nos podamos e vos tengades por 

bien Dada en Saracossa el postrimero diadelmesde Abril en el 

anyo de nuestro senyor MCCC e quatro (B. 881, f . 174 v.)- 

(1) Al Rey de Granada fosemos vos saber que el Rey don Fe- 
rrando nos fizo saber e nos demando que tenia por bien que vos fuesse- 
des en la treuga que ha puesto con nos fasta a la fiesta de Santa María 
mediant Agosto E nos esto tanbien tovimos lo e lo tenemos por bueno 
e dende embiamos nuestro mandado sobre elo al procurador nuestro 
del Reyno de Murcia Qui agora nos ha feyto saber que ha rebebido 
vuestra carta e vos pla^e tener la dita treugua mas que nos vos enbias- 
semos nuestra carta hond vos fazemos saber que a nos plaze la dita 

treuga Oada en la ciudad de i^rago^ II dias a la salida del mes de 

junio anuo predicto (1804). (B. 235, f. 103 v.). 

J* ^ j^ UY^ ^ ÜJL^ Je ^\ ,J^ f^^ji\ c,^y \ JJL3\ ^.^ (2) 
j^\ ¿^\ ^¡^ ... UM j^\ Uuo^ é^\ J^ ¿^ Sr U.-JL-*J ^^ ^L*ar«»^ aJ\ 
Sj^yy^ ^ <*^>*^ <*>^^ ^ V**^ ^^ ^ <3^^ *^ Cr?^ s^yk Ol-iJ-^^li^ 



-(106)- 

eoAiido el ralt&n hubo de eseríbir otra pidiendo galeras para eitíar 
Ceuta, que se había sublevado, y cuyo seftor, sobre negarse á pagar 
los tributos de afios pasados, había corrido la tierra y hasta querido 



^\ ^ ^\ ^^b 3Lajj\ i3uv^ $¿4j *UjJ\ Xjlo ^ v,?*^^ ^ *^y^ *-* 

Lüb ¿^ A^^ ^jJ\ (X«3l^» o^ ^ ^V^^ ^-«^^ j^^^ ^;^ i»U^\ jOa 
^> ^Jj^\ ^\3 ^UJÜ\_5 JUXJ\ J* ^15Ü\ ¿^ aJ *LU3Ü\ U 5^^^^ ^>il 
o^ f^^ ^ \Jy^^ ^:-;-*«^ yc«¿J\ U LowxJ (1Í0U3 ¿^ j jJu jJ 3 J[^^l> 

\y5\ 3 ji^:*>V^ c^JJt ^\ ^^\ ¿^^ ^>> ^ J-03 cr» ^-^ s¿»^^ J-->^ 

U>3 ,>*X5\3 ikUyb ^Ua 3 ^Yjl \yfe.y ^\ ^^.X^ ^ V.^^ U^^ 
¿ U ^^ C7-^ f*^Xí^ o-J^^ Cr- ^ J^ bj^ W^ y^ O^ 

^^^^,^jSiJt¿ U ^UJ. yü\3 ^ .tU*V^ ¿^ ^yy ^l^ JUJul 

^joV^ 5^ LU^ ^^.^í*?. ¿^ ^\^ cr* ^-^ J» 1>^' O^ ^ J^ J^ 
^^^ aX}\ J^ XJuUb^^ 3 ijLi\^\ ¿^ LU^ U ^UJ\ ^. ,^^ ^^ 3 



u 



-( 106 )- 

entregar Tremecóc la nueva á los enemigos del benimerfn; 7 como 
éste no tenia marina que coadyuvase al sitio que pensaba poner 
A la ciudad rebelde, envió A que la pidieran prestada al rey de 







En el nombre de Dios clemente y misericordioto la bendición de Dios 
sobre nuestro señor ^I ahorna y sobre los suyos y compañeros y salvación 
cumplida; del siervo do Dios Tusuf, emir de los musulmanes, hijo de Tacub 
ben Abdelhac (ayúdelo Dios con su poder y hágalo durar con su ayuda). AI 
Bey alto, ilustre, honrado, perfecto, famoso y grande Don Jaime Bey de 
Aragón, Dios le abra (el camino de) su fe y de las gracias (que da) A esta 
señoría honrada y (le dé) su convicción. T gracias á Dios la oración bendi- 
ta y completa sobre nuestro señor Mahoma, su enviado honrado y su profe- 
ta escogido y sobre los suyos y sus compañeros, los buenos, los puros, los 
que saben la ley del islam y la vía de salvación; y los beneñcios de la pre- 
garía (vengan) sobre esta alta senyoría con el poder alto y (otorgúele) vic- 
toria ilustre. Os escribimos desde nuestra ciudad de Tremecón la nueva 

y os hacemos saber que recibimos vuestra carta, en la que nos hicisteis 
saber vuestra conformidad en que en todo se cumpla lo que hay entre los 
dos para que los hechos se encaminen A un bien completo y estable. Y 
decíais que hablasteis de hacer paz con los reyes de Castilla y de Granada 
y que el afianzamiento de la misma ó su ruina se manifestarA dentro de 
cuatro meses; y ya vuestro secretario cuando partió de aquí, os referiría 
todo lo que le dijimos de palabra y vos tomadlo con agrado, que sólo el que 
querAis cumplir con nos merece nuestro reconocimiento. Nos hicisteis saber 
también que no haríais paz con el Bey de Granada si nos no la aceptAba- 
mos y A esto vos respondemos que si vos la queréis nos os concordaremos 
con él (y haremos) que cumpla del mejor modo, así que todos estemos en 
paz completa. Ya llegaron aquí los benimerines que estaban en vuestra tie- 
rra, los cuales nos hicieron grandes elogios de vos y nos contaron la honra 
que por nuestra causa les otorgasteis y sabed que dejaron sus mujeres é 
hijos en Granada y queremos que vuelvan allA para que regresen de Es- 
paña con sus familias, ya que todos estamos en paz; por lo cual os rogamos 



-( 107 )- 

Aragón un hermano del alcaide catalAn, Aman, el mismo qne fué 
A Tremecén enviado por Jaime II, y nn moro de la confianza del 
snlt&n (1). 



qne al partir no les pongáis obf íAcnlos y qne enviéis aqni algnlen qne esté 
presente en nnestras conferencias con los andalnces y otros hasta qne sepan 
todos qne estamos en perfecto acnerdo. Y Dios os gnie por sn camino. Fné 
escrita el 18 de Dnlcada del afio setecientos tres. (23 jnnio 1804). 8e escribió 
en esa época. (Docnmento árabe núm. 79: en papel sin marca: bien conser- 
vado: letra magrebi bien hecha. 880 mms. por 966). 

w^:aü\^^jJuA3\^^sUU...^UMj6\..^^... (1) 

^^ U JmM ^> J* tu Sjií\^UJ\ ojo V^ Í3UUJ> u-.^U> ^ Y^ itlS/ 
sXJía i2X13 ^^ M^ ^ jy*^ Ct^ Á '¿aal.ttt.tU ^ ¡üuUb^^ ^^ ^^^^^ ^ ^^^^^ 

^ ÜjüUJ\ ¿^y,>tJ\ sjjb 4^ ¿^JJ\ ^^ yb> <JÜ\ JoU sjJU U3 u^y ¡CL*^ 

o^ ^1>^ e?^^ "^^ é^ W^rf .^^ ^^ Jj^ W* s¿^,>^^^^ e-uj\ ^ 

¿^w«». ^^ l|jLa\ ix;^^ l^ U J$i ^\ «L¿ ^\ CJLxL^ U\ ^ dL3^a.jJÜ ^jj\ ^^ 



( 108;- 



CraáA éste tácfl anpraift haecr enlnr en raate al aaAor de Ceuta, 
que Uaaui él Alhabnee, lobre todo si «na eaeudim, eompleCaade la 
cbra del ejército de tíem» Impedía la entrada de TÍT^wes en U eindad. 



C^ ^UjJI í*>J^ ^ c^-i*^ -Hrí ^^"^ ^^^^ ^-^^ ^ J -li^^^^* ^* 

Vi >^\ >Jo UU^* Ci-i^3 J-^\ >J^o* J^ J'^^F^ O^^ 

Xyi^ ^^ji\ ^ Á v^^^ "^^^^J^ f^*^"^ ^^ "^ U>Ua» ¿ U^£»> u^ 

En nombre de dios el piadoso el pledant benedig^a dios sobre nues- 
tro senyor Mahomat e sobre los suyos con salvación. Del setro de dios 
Jucefíalamir de los moros fíyo de alamir de los moros Jacob fiyo de 
Abdnlbac ature deus su evan^amiento e aplef^olo con bien e con su hon- 
rra. Al Rey mas verdadero e mas complido e mas nombrado e mas 
francho don Jayme Rey daragon metal dios en votuntat e en alinya- 
miento e abiengalo a la cumunale^a que gradecemos a dios lalto e la 
oración complida profitosa sobre nuestro senyor Mahomat el honra- 
do el cogido e sobre los suyos e sus companyas los buenos limpios se- 
nyalados en la ley de los moros e en su... e aplegó deus nuestras pre- 
garlas a este captenimiento honrado con su evangamiento pus nos es- 
crlvimos a vos dios vos sia en guarda en los buenos aferes e tos pliege 
a TOS al vucbtro cuidar de nuestra ciudat la venturosa Tiremce la nova 
deffendata dios con su bendición e con su espacio el mellor e atúrela 
en buena honrra e depues lagradeximiento a dios muyto. En esto vos 
alunye a vos e corra en ello vuestros feytos con salvación e al su que- 
ximiento e atinganse en vuestros feytos todos los bienes aquellos que 
nuncha redran e sempre crexan. Pues nos femos vos saber que adelan- 
tamos a vos nuestra carta enante de esta pochos dias en feytos que es- 
crivistes vos a nos que vos que no faularíades pa^ con lo Rey de Gra- 
nada ne con lo Rey de Castella sacando con nuestro avenimiento 

por razón quels es semblant que ha entre nos e vos de la fermosa paQ 
en todos los aferes e no lo saben aquesto conexer sacando los del bon 
apuntamiento e que saben vuestra bondat E agora por lo que entre 
nos es de la postura en tots los feytos aquelo que ira a todas cosas en 
bien en los affers passados e en lo qui es por venir tazemos vos saber 



-{ 109 )- 

y tal era su confianza de qae no sería menester combato para domi- 
narla, qae de los cien mil dinares de oro & que subían los tributos 
atrasados, prometía dar ai aragonés sólo treinta mil si los cebtis se 
allanaban & pagar aquella suma y cincuenta mil si era preciso em- 
plear la fuerza. Pedía, sobre todo, celeridad on el armamento de las 
naves, á fin de que anclaran delante de Ceuta en el verano, como tiem- 
po más propio para la navegación y hacía esta condición tan esMicial 



que Alahacnech senyor de Cepta nos es tenido de dar a nos. c. mille 
dineros doro en aquestos anyos passados e era esto deudo de sobrel 
pues quando demande a el aquelo torno a defender los nos e a escusar- 
se con escusa^ion que nol deve esser recebida lo que el propone de sua 
ne9idat pues enviemos de nuestro Real e de nuestras hostes de nuestra 
tierra a Cepta que la cercassen la mas fuert cerqua que pogesstn por 
tierra e tascassen los de Cepta estruymiento de lures cases en lo que 
en ela avia e en sus logares e que se aturassen déla todos los provey- 
tos e los bienes daqui que tome e los suyos déla todo estruydo e esto 
se pora fer con poder de dios e con su espacio noy aura revel ninguno 
e aquelo que deus quiere no lo puede ninguno redrar. E viemos de 
nuestro conseyio en que mandedes a partida de vuestros baxelos que 
la serquen por mar pues ela no es de fuertes murs porque sera su en- 
tramiento .. en pocho piaQo. £ los C. mil dineros doro que avernos só- 
brelos quen ayades vos en entrando la a espada los. L. mil e los otros. 
L. mil por a nos que aquelo es mas deute de fer por a vos que por a 
nos e es profeyto gran por razón que siempre masche entre mi e vos 
termas amor e buena costumbre e buena alinyo e sera su presa buen 
feyto que quando fuere cercada por mar e por tierra sera su... pocho 
que cuando noy entrara bivanda luego es liurado si Deus quisiere pues 
quanto en ela oviere e los suyos de todas cosas vos auredes en elo la 
mayor part. E destruyr la emos daqui que noy finque en ela sacan- 
do el muro e tornaran vuestros vaxelos a su lugar salvos e sera a 
nos... senyorio... vuestro feyto... en aquesto seraus gradexido e guabo. 
E si darán los de Cepta el aver enantes de la entraron avet vos en elo. 
XXX. mille dobles epor a nos. LXX. mille. E esti recapdo e su pro- 
veyto es a vos firme e mas complido que no a lugar ninguno dan fues- 
se a vuestros vaxelos. E que dixiemos al alcayt Mahomet e a Bernat 
Seguin alabea hondrel dios lo que ellos vos dirán a complimiento del 
feyto e adre^amiento délo en que sea vuestra venida con los vaxelos 
espeegadament enante ques desfrie lo feyto mientre es tiempo de na- 
ves pues cando se esfriasse lo feyto no seria tan grant... que las hos- 
tes... la an luego pues mientre tiempo sera dandar en la mar no finque 
por vos que quando el tiempo se corre de la calentura no poriem nos 
complir aquelo de que vos avemos nombrado en nuestra carta daqui á 
otro verano pues lavora renovaremos con vos aquesta firmeza si fincas- 
se Cepta por prender pues liurat aquest feyto e escudiat en accorrer 
en elo segunt que esta carta dize por lo profeyto que ha elo si deus 
quisiere fo scrípta el dia ^agero del mes de la quiayda qui ha. XL. 
dies. 



-( lio )- 

que sin ella todo lo aplazaba para el rerano tifiiianle, si entonoat aun 
no había logrado el ejórclto de tierra •ometer la ciudad rebelde. El 
castigo impuesto ¿ los ballesteros eeptls sablerados en Tremeeén foé- 
ejemplarísimo; los cien fueron decapitados, y es de suponer, dadas las- 
oostumbres de aquellas gentes, que sus cabesas se expondrían en al* 
guna muralla^ no era menos ejemplar el castigo re s erv a do 4 Geuta^ 
que pensaba el sult&n arrasar, no dejando más que el muro, saqueando 
las casas y condenando á los habitantes á muerte ó A cautírerio. 

Afortunadamente para los eeptis los pensamientos de Abenjacob 
eran cada vez más irrealizables; el Bey de Aragón lo abandonaba; 
quizá hasta se arrepentía de haber querido tenerlo por aliado; su 
carta del 6 de Julio no mereció respuesta y cuando el marroquí euTió 
antes del 20 de agosto á Bernardo de Claramunt con la misma solici- 
tud se le respondió de una ves á las dos con frases de muy diferente 
estilo, de las que llenaban las cartas anteriores á la paz con Castilla^ 
en cuanto á las galeras pedidas para Ceuta se refería á lo que de pala- 
bra había dicho al embajador, sin hablar de nada de lo que al marro- 
quí tanto importaba y considerando la cuestión como una mera de- 
manda de galeras; «á lo al que nos enbiastes a decir por otra carta 
vuestra que nos presentó Bn. de Claramunt que vos plasia muyto que- 
fuésemos amigos tos respondemos que nos piase muyto que seamoa 
amigos» y por último, para terminar aquella correspondencia, quo no 
tenía ya razón de ser «queremos que sepades, le dijo, que somos ave» 
nidos e avemos feyta paz nos e el Bey de Castiella. E porque nos pro- 
metiestes de enviar a nos caballeros si paz non flciesemos con la casa, 
de Castilla gradecemos vos lo muyto» (1). Después de esto Abenjacob 
no escribió más á Jaime II. 

La tregua estipulada con Castilla, que debía salir el día de la Virgen 
de Agosto, se prorrogó hasta San Miguel^ convirtiéndose al fin en defi- 
nitiva y entrando en ella á petición de Femando IV , Hohamed III; la 
política espafiola, hasta entonces desviada de su verdadero fin, iba 
á entrar en el cauce normal, volviendo á unirse los cristianos contra, 
los musulmanes, con propósitos de aniquilarlos como reino indepen- 
diente. 



(1) R. 384, f. 175. 



CAPITULO CUARTO 
De 1305 á 1310 



Fué considerada por los ^anadinos la paz que paso fin á la gaerra 
como un triunfo de sus armas y de su diplomacia, y los beneficios al- 
canzados, obtenidos no por una transacción de todos en aras del bien 
general, sino por el miedo que inspiraban. Acostumbrados á no ganar 
nada en sus choques con los cristianos, el que ahora se les reconociera 
la legitima posesión de sus conquistas, les hizo concebir de sí mismos 
una idea más elevada de la que tenían y antes de aceptar la prolonga- 
ción de la tregua desde el 15 de agosto al 29 de septiembre, corrieron 
6l reino de Valencia, como en demostración de serles indiferente la paz 
6 la guerra con Aragón, (1) con el cual no les ligaban otros lazos, que 
los mutuos de cada uno con Castilla. 



(1) Al Rey de Castiella. Rey bien sabedes en como vos nos rogas- 
tes que toviessemos por bien que el Rey de Granada fuesse en la pa9 
por que era vuestro vassallo e vuestro amigo e por esto nos otorgá- 
rnoslo a rogarías vuestras... e después no nos catamos del ni filiemos 
catar nuestra tierra ni nuestras gentes. Agora sabet que nos fiantes 
en esta pa^ e ahun en la treugua la qual sabedes que fue alongada de 
Santa María medlant agost entro a la sent Miquel qui viene esoecial- 
mente en el fecho del Rey de Granada e no dubdantes del el avandíco 
Rey no catando a la pa? ni a la treugua ha feyto entrar en el regno 
nuestro de Valencia grant gent de cavalleros genetes e de homes 
a pie qui an feyto e fa^en y quanto mal e danyo pueden. Onde como 
nos esti danyo por el dito Rey de Granada no oviessemos recebido 
sino que no nos catavamos del por feuza que aviamos e avernos de la 
vuestra pa^ e de la vuestra verdat. E jasea quel danyo sea nuestro 
desti fecho la deshonra es vuestra porque es fecho cuentra vuestra pa^ 
e vuestra verdat... Dada en el Monasterío de Santas Cruzes el primero 
dia de Setembre en el anyo de nuestro senyor Mil CCC quarto. 

... E sabet Rey que si no fuesse por honra vuestra e por la pa^ e por 



-( U2)- 

Cesaron estas algaradas merced sin dada á la interrención de Fer- 
nando IV, que había influido en Jaime n y^en Mohamed in, para que 
ambos entraran en la tregna, y no pndiendo los granadinos despren- 
derse de los hábitos gnerreros contraídos en la época anterior ni con- 
tener sn actividad, pnsieron sus ojos en Marruecos, cnya debilidad 
contrastaba con sn pojansa. 

No es posible decidir si la sublevación de Ceuta en 1804 fué un su- 
ceso interior de la historia del imperio magrebí 6 si fué preparada en 
connivencia con los granadinos, deseosos de sacar de aquella revuelta 
ventajas para su patria. La ruptura de relaciones entre Aragón y 
Marruecos, impide probablemente saber más de este asunto sobre el 
cual guardan silencio también los autores árabes que conozco (1); 
pero aunque entre ese hecho y otros posteriores, en los cuales tomaron 
parte principal los granadinos y los africanos al servicio de Granada, 
no haya relación directa de causa, Ceuta fué el origen de todos los 
acontecimientos que ocurrieron en la península entre moros y cristia- 
nos en los cinco aftos siguientes á la guerra ocasionada por la cuestión 
de Tarifa. 



la amor que avernos ensemble vengaríamos nos muy bien e cumplida- 
mente del danyo que nos an leyto... E porque nos estamos en este caso 
con el dito Rey de Granada que no sabemos si querrá seer en la dita 
pa^ e tenerla e vos no nos ende avedes fey to a saber. E en esti passo 
podríamos prender grant danyo e mayor que no avernos recebido en 
feíuca de la pa^ por esto rogamos vos que nos fagades assaber ceneni- 
dat si el dito Rey de Granada quiere seer en la dita pa^ e tenerla por- 
que podamos mellor provehir a nuestros afferes. E luego ayamos desto 
respuesta por carta vuestra. Dada en Tortosa XII dias en la saluda del 
mes de setiembre en el anyo sobredito (B. 807, f. 108 y 119). En esta 
roiima fecha escribió al de Granada preguntándole si aceptaba la tregua ó 
la rechasaba (ibiden). 

(1) Siendo tan pocas las obras que los no arabistas podemos consultar 
referentes de un modo exclusivo á nuestra historia, he tomado como guía la 
nota bibliográfica que D. Francisco Codera inserta en el Prólogo de sus 
Eétudioi eriUeoB de BíBioria árabe eepañola^ (Zaragoza, 1908); y he consul- 
tado: Bhoud El»Karta$^ Hietoire de$ 90U9erain$ du Moghrcb^ traduit de 
l' árabe, par A. Beaumler. Parfs, 1880. 

Ibn-khaldonn.— ^iitof're de§ fíenou-l-Álhamar roi$ de Grenade^ tradulte 
par M. Qaudefroy Demombynes. (Journal aeiatique^ 2 ^ semestre de 1893). 

Hietoire de§ Berbére» et dee dynaeUee mntmlmanee de VAfrique éeptentrio- 
nal^ par Ibn-khaldoun, tradulte de 1' árabe, par M. le Barón de Slane. (Al- 
ger, 18Ó2-1856). 

Las demás obras que allí se citan no tratan de la época que yo procuro 
historiar, pero además de esas qne corren traducidas he aprovechado La 
Ijata (edición del Cairo de 1319 (1901), la Hittoria de loe nasartof, de Beaal- 
jatib, que publicó Casiri, y la Historia de Marrueca^ de Ahmed ben Jalid 
el Naciri, cuyo tomo II está dedicado á la dominación de los benimerines. 



-( 113 )- 

Independientes en Centa los azafles, no es aventurado suponer que 
por consecuencia de esta soberanía efectiva pero ilegítima y de la im- 
potencia del soberano legítimo para imponerse que el país anduviera 
soliviantado y ansioso de salir de aquella situación aclamando á cual- 
quiera que se lo prometiese. 

Los granadinos debían saber esto por su vecindad y relaciones con 
el imperio y por importarles mucho saber lo que aquí pasaba; sus em- 
bajadores Albaquem el rondefio y Abusultan de Denia piidieron i*x)no- 
cer en 1304 y 1305 en Tremecén y & través de las tierras del Magreb 
las aspiraciones de los marroquíes y la situación nada próspera del 
imperio, cuya impotencia había declarado el propio Aben Jacob, pidien- 
do á los musulmanes de Espafla tropas prácticas en sitios y en reba- 
tos (1) y quizá los informes de estos embajadores avivaran los deseos 
de reinar de aquel descendiente del fundador del imperio benimerín, 
Otsmen ben Abilolá, el don Uzmen de las crónicas cristianas, é inflama- 
?*an el espíritu aventurero del arráez de Málaga Abu Said Parach, que 
tal vez soiLaba ya en sentarse él ó sentar á su hijo en el trono de la 
Alhambra y los dos en connivencia con algunos oficiales de los Aza- 
ñes prepararon la expedición que dio por primer resultado el incor- 
porar esta ciudad á los dominios de Granada y que segdn los pro- 
pósitos de los organizadores debía producir el entronizamiento de 
Abulolá y la caída de A ben Jacob. Realizaron loe preparativos pro- 
palando que se dirigían á defender Málaga de un ataque de los cris- 
tianos y se dieron tanta mafia en hacerlo creer que hallaron Ceuta 
desapercibida y la tomaron sin combate el 12 de mayo de 1306 (3), 
haciendo prisioneros á los azafies, los cuales fueron conducidos á 
Granada. 

Abilolá entró por el país de Gomera y la escuadra granadina ata- 
có los puertos magrebíes obligando al Sultán á movilizar las cábilas 
del Eif y de Taza y enviarlas con su hijo Abu Salem Ibrahim á dete- 
ner al pretendiente y á recurrir de nuevo al rey de Aragón pidiéndole 
auxilio de galeras (3). La suerte de las armas fué desfavorable al 



(1) Asi lo dice Annasiri, que sigue á Benjaldún, aunque dando una 
lección más correcta: 

(11,40). jj^yi>;^iin^ 

(9) Esta fecha es la que dá BenjaldAn. Benaljatib en La Ijata^ biografía 
de Mohamed III, indica solo el mes y el afio: xaual del 705, (16 de ahril-U 
de mayo de 706) (1, 188). 

(3) A lo al que nos enbí astes dezir que vos dixera Guillem Palazf n de 
nuestra parte que nos fisieran entender que el Rey Abeacob en que vos 
emblara su mandado en que vos enbiara rrof^ar quel ayudassedes con- 

1» 



-( lU )- 

SnltAn y las galeras solicitadas no le faeron concedidas, ni tal vez ob- 
tuvo respuesta: pero pronto, quizá por la indignación que todos estos 
desastres produjeron en el país ó por una venganza personal ó k causa 
de una intriga de harem, pereció Abenjacob, víctima de un asesino, 
y la situación quedó más favorable á los granadinos por las complica- 
ciones que un cambio de monarca podía ocasionar. 

En tanto que en África ocurría esto no permanecían ociosas en Es- 
paña ni las armas ni la diplomacia granadina; á las cortes de Grana- 
da y de Aragón no los ligaba más lazo que el que á cada una de las 
dos unía con la de Castilla, y ese lazo indirecto, sobre no ser muy 
fuerte, sabía el musulmán que se rompería en cuanto el cristiano ara- 
gonés bailara un modo decoroso de romperlo; en las vistas del Campi- 
llo se había tratado entre los reyes de Aragón, Castilla y Portugal de 
expulsar de Elspafia á los musulmanes y apenas terminadas aquellas 
conferencias comunicó Jaime II ese acuerdo á un gran espía, el arráez 
de Crevillente Mahomed Abenhudell, por medio de un tal Bartolomé de 
Bielsa (1), que á lo que se vé merecía la confianza del Rey y del arráez; 



tra el Rey de Granada e nos que uos regañamos quel non ayudassedes 
pues el Rey de Granada era nuestro vassallo e nuestro amigo £t que 
ante que Guiilem Palacin a nos llegasse que el Rey de Granada que 
vos auie enbiado su carta en esta rason. E vos quel respondiestes que 
todo el mundo sabie e los Reys e principes que la casa de Aragón siem- 
pre fue e es tal que guarda bien e complidamente a todos sus amigos 
toda amistad e pas e tregua .. e que assi lo fariades con el. Rey grade- 
cemos vos mucho lo que enbiastes decir a nos e a el... Dada en Toro 
ocho días de Desíembre era de mille e CCC e XLUII annos. Yo Johan 
Sanches la fís escriuir por mandado del Rey. 

(1) Don Jayme etc. Al amado suyo Mahomat Abenhudell arraíQ 
de Crívillen etc. viemos ante nos Bartholomeu de Bielsa el qual a nos 
con carta de creyen<;a enviastes e entendiemos muy bien aquellas co- 
sas que ell de la vuestra parte a nos dixo. E nos resposiemos le a aque- 
llas segunt que ell vos podra recontar de paraula. Porque vos decimos 
que lo creades de aquello que sobre estas cosas vos dirá de la nostra 
part. Dada en 3¿^rago^a IX. dias exient el mes de agosto en elanyo de 
nuestro senyor dieus de M. CCC e quatro (B. 236, í. 131). 

Bertrando de Canellis... avem reebuda la letra la qual nos avets 
enviada faen nos saber lo dan que les galees del Rey de Granada an 
feyt en lo regne de Valencia (R. 235. f. «JO). 

En 27 de marzo habia escrito el arráez de Crevillente al Roy de Ara- 
gón: a la vostra Real Majestat fas saber senyor que vengueren moros 
debellis a qtivilen e demanielis de noves e dixieronme que Bertolo 
meu de Bielsa fo Almería a rendas! e diz li arrendasi qin hom era e 
dix lo dicto Bartolomeu que venia a el a per servir en sertifícar lo 
Rey de Granada en continen*. lo dit arrendasi donali cavalcadura e di- 
ñes per a missio e trameslo al Rey e dix lo dit Bertomeu que vos se- 



-( 116 )- 

pero sucedió que el Bielsa, dada cuenta de la confidencia al de Crevi- 
líente 6 sin darla, marchó á Granada y refirió cnanto le habían dicho al 
Oobemador de Almería, Arrendasi, el cnal se apresuró á comunic:.rlo 
á su soberano como cosa cierta ya que el denunciador lo garanti- 
zaba con 8U cabeza. Jaime II dio satisfacciones á Mahomed III y des- 
autorizó al Bielsa al propio tiempo que pidió su extradición, pero en 
la Alhambra aparentaron no dar importancia & la denuncia y conti- 
nuaron la política anterior, como si fueran inmejorables las relaciones 
y los propósitos de las dos cancillerías. 

T sin embargo en el fondo no podían ser más enemigas: ni por mar 
ni per tierra se respetaba la tregua en que vivían, y unas veces para 
causar daño en el país contrario, otras para vengar los dafios recibi- 
dos, entraban los unos en el país de los otros, siendo uno de los reba- 
tos de los moros tan importante que Jaime II, que en Valencia espe- 
raba embarcarse al día siguiente, con rumbo á Ñápeles tuvo consejo y 
del consejo salió la suspensión del viaje por tiempo indefinido en la 
creencia de ser inminente la guerra con Granada (1). Y no estalló la 



nyor els altres reys despanya que vos armavatzs per anar a conquerir 
la sua térra. £ si axi no era quey obliga va lo seu cap. (Marzo sin afio). 

Al... Rey darago... F. des cortey. fas vos saber quel moro quel 
arrays de Crivillen trames a térra de moros per lo feyt den Bartomeu 
de Belsa es vengut e conta que es cert quel dít Bertomeu diz lia com 
vos ab altres reys vos ajustavets ab vostres jens per venir contra lo 
rey de Granada segons que yo senyor per ma letra vos envías certifi- 
car e conta quel dit Bertomeu nos troba en negun loe ans se pensa 
hom quel Rey de Granada la feyt matar hol te pros. Encara senyor 
vos fas saber que conta el dit moro quel dit rey de Granada nos apa- 
rellava de res salu que son venguts aquí en la frontera a vera e ais 
velis DC ho DCC cavallers e que hi devia venir ^aen que ja hi era la 
sua companya e per 90 senyor he entes quel noble en R. durg avia 
trames a dir al noble en Gombau denten^a quels jenets feyen gran 
plega vos fas saber senyor que no fan altra plega salvu quels dits je- 
nets son venguts a la dita frontera e no ques moguen... el dit arrays ha 
trames altra vegada un moro a térra de moros per espiar si son en cor 
de moure a neguna part... Scrita en Elche III dies de Maig. 

(1) lo senyor Rey ac letra den Ferrer des Cortey lo derrer día de 
Mar^ per la qual li feu saber quels genets deis quals era cap Qahem avi- 
en corrrguda Murcia e au^ieren hi tro a VII homens. E menaren sen tro 
a VII mille de bestiar menut e CL de gros e els homens de Murcia e 
de Lorcha della Lorcha III legues al port de Michel combateren se ab 
los dits genets e desbarataren los e 09ieren lo dit Qahem e aportaren 
lo seu cap a Murcia e cobraren tot lo bestiar menut. lo día quel senyor 
Rey ac aqüestes letres ac son acort ab los ríchs homens que aci eren e 
ab los altres de son conseyl e jas sea ques degues lendema recollir con- 
seylaren 11 que ell e la senyora reyna romangueren de tot en tot del 



-( 116 )- 

gaerra por lo desprevenidos que se hallaban los cristianos enfrena de 
los ejércitos y escuadras masalmanes rooviliaados y en plena actividad, 
cuyas victorias y prósperos sucesos había tenido buen cuidado de hacer 
saber A Jaime II el monarca granadino, para impedir que de Aragón 
fueran socorros A Marruecos, y advertir que aquellas tropas y aquellas 
escuadras podrían volverse contra cualquiera que osase atacar su 
patria. 

Pero al propio tiempo que convenía A los musulmanes andaluces 
no mostrarse demasiado temerosos de las armas aragonesas, érales ne- 
cesario no aparecer provocadores y de aquí que al comunicar las vic- 
torias obtenidas en Ceuta y en el litoral marroquí (1), mostraran deseo 



viat((c cntenen que guerra sera de^a e aturaran per tot lestiu en aqües- 
tes parts. Scrita en Valencia dimarts II días de abril. 

(1) Al muy noble e mucho onrrado Rey don Jayme por la gracia 
de l)ios Rey daragon de Valencia de Sardenna e de la Santa yglesia 
de Roma capitán general. De nos don Mahomad por esa misma gracia 
Rey de Granada de Malaga dalmatia dalgezira de Ronda de Guadier 
scnnor de Cepta e amyr Almuslemin salut como a Rey mucho onrrado 
para quien querríamos que diesse Dios mucha vida e salut quanta que- 
rríamos para nos mismo. Bien sabedes en como vos oviemos enviado 
nuestra carta agora en estos días pasados en que vos enbiamos rogar 
que tuviesscdcs por bien de mandar vedar á los mercaderes de la vues- 
tra tierra que no fuesen a tierra del Rey Abiacob tanto quanto nos 
guerra ovicssemos con el porque no tomassen algún yerro en la su tie- 
rra. Agora vos facemos saber que las nuestras galeas dalmaria que 

fueron correr un puerto del Rey Abiacob e quebrantaron todos ios 

sus navios e entre los suyos tomaron ... saetías de caulanes e troxie- 
ronlas Almaria e mandárnoslas detener fasta que sopíessemos sí eran 
vuestras o de aquel Conde de Ampurias ca si fuessemos cierto que 
vuestras eran luego las ficieramos soltar porque es menester que en- 
viedes luego algún omne vuestro que los conozca e mandarlos emos 
luego soltar con todo lo suyo. Otrossi vos facemos saber que vino el 
1^0 de Abiacob con muy gran gente sobre Cepta e la nuestra gente 
embarntaronse con el e matáronle muchos de los mejores caballeros 
que el avie en guisa que no ossan fincar y tiendas. Enbiamos vos lo 
dcslr porque tenemos que vos deve plaser de todo mal de nuestro ene- 
migo c plnser del bien nuestro e de nuestros amigos asi como faría a 
nos a buena fe sin mal enganno de todo lo vuestro. Otrossi nos an fe- 
cho entender que vos enbiava den^andar el Rey Abeacob ajuda de ar- 
mada c si el sóplese que eran posturas o buena verdad la que no ha en 
el no vos la cnbiaria demandar sabiendo la pa^ e el buen amor que a 
entre vos e nos. Porque vos rogamos que nos enbiedes desir algunas 
cosas de las sus profertas de las que vos enbia decir. Otrossi vos n^^- 

mos qn«* nos enbiedes a Bernalt Marti con aquellos moros etc Dada 

en Granada dos dias de agosto era de Mille e CCC e XL e quatro afios. 
Don Mahomad Alcayd mayor de la cavalleria de los ballesteros del 



-( 117 )- 

de que las naves catalanas se abstuYÍeran de comerciar en aquellas 
costas para no exponerse & recibir daño y devolvieran unas galeras 
apresadas en cuanto se les dijo pertenecer á subditos del Rey y no al 
Ck)nde de Ampurias. 

De dos batallas en las inmediaciones de Ceuta dio cuenta Moba- 
med III al Bey de Aragón, libradas una & fines de julio, aquella en que 
fué vencido el hijo de Abenjacob, Abu Salem Ibrahim, y otra el jueves 
11 de agosto de 1306» y esta parece haber sido decisiva y haber dejado 
á los vencedores en posesión de su conquista (1); á mediados de sep- 



Rey de Granada e su escrivano la fizo escrlvir por su mandado.... yo 
Mahomad ... 

A esta carta contestó Jaime II en 20 de agosto de 1306 que no podía 
mandar A sus vasallos que se abstuvieran de ir á comerciar <a la tierra del 
dicho Abenjacob que asi es acostumpnado en las partes todas del 
mondo que si algunos de nuestros amigos han guerra entre si non finca 
por ende que los mercaderes de nuestra tierra con sus mercaderiasno 
entren en las tierras daquellos catándose empero que no les fagan 
danyo ni mal ni deservicio» en cuanto & las saetías dice que si han cau- 
sado algún mal se las envié, si no que las suelte pues «depuis que nos 
mandamos enforcar aquellos cursarios que avian armado en la tierra 
del Conde de Ampurias por la pa^ que nos avian crebantada no aya- 
mos ni sapiemos que ninguno hi armasse por andar á ninguna parte 
sino por fazer mal ni danyo a las vuestras gentes ni a la vuestra tierra»; 
á lo de Ceuta «vos respondemos que oviemos e auremos plazer de toda 
vuestra honra assi como de buen amigo»; respecto de socorrer al marro- 
quí «tal somosi dice, que na faríamos ninguna cosa que cuentra la paQ 
fuese que con vos a vemos. (R. 236, f. 239). 

(1) Al Rey de Granada recibiemos una carta vuestra en la qual 

nos enviastes degir que dia jueves XI dias de agosto la vuestra gente de 
Cepta tirieron en la hueste del Rey Abenjacob e desbarataron los en 
guisa que ovieron dellos quinyentas tiendas mayores e cauallos e otras 
muchas cosas. (3 set. 1306. B. 236, f . 234). 

Al muy noble e mucho onrrado don Jayme por la gracia de Dios 
Rey daragon de Valencia de Córcega de Cárdenla e Conde de Bar- 
celona e de la Santa Iglesia de Roma Capitán general. De nos don 
Mahomad por esa misma gracia J^ey de Granada de Malaga dalmaria 
daiiasira de Ronda de Guadiez e sennor de Cepta e amir almuslemin 
salut como a Rey mucho onrrado para quien querríamos que diese 
dios mucha vida e salut quanta querríamos para nos mismo. Vimos 
vuestra carta que nos enbiastes respuesta de la nuestra e entendimos 
lo que en ella disie a lo que dezides que seguro deviamos nos seer pues 
vuestro amor aviades comisco que no fariades ayuda de galeas al Rey 
Abiniacob cierto somos nos e seguro que tal es la vuestra lealtad que 

siempre lo assi faredes guardar verdat que siempre assi lo finieron 

aquellos donde vos venides e en esto nunqua nos tomamos dubda. 

Otrossi a lo que nos desir en fecho de las saetías que avien tomado 

las nuestras galeas dalmaria en tierra del Rey Abinyacob sabet que a 



tfembre cnm doefio» los gnuuidiiMM de todo el psii de Gomen jde loe 
puertos prózlmoe á Ceuta; pero todoe esoe trhmfos, (|«e no podían eer 
duraderos, empobreciaa d pa& 7 laeahan de él laa mejores tropea, 
preparando una cat&strofe. T así lo Tcíaa en el propio Granada en 
donde no «e perdía de Tista d Bej de Arag6n« evya ingerencia indi» 
leeta en la gnerra le temia, pnes en la Alhamtea no podían ignorar 
qne Abatebít, nieto 7 sneeaor de Abenjaeob, no satisfecho eon los 
tríonfos obtenidos en tierra, pretendía recobrar Centa, renorando eon 
Jafane 11 los pactos iniciados por so aboelo. Y sobre no ignorar este 
paso del snltán conocían la mala voluntad qne les tenía éí Bey de Ara- 
gán, en7as respnestas no fnerai nnnca satisfactorias 7 sí sumamente 
frías 7 ceremoniosas. 

Esta frialdad, hija del despecho producido por el abandono de la 
alianza en que habían TÍTido las dos cortes, 7 el conTencimiento de 
ser rerdaderas las denunciaa de Bielsa, hizo que los granadinos toma- 
ran precauciones en la frontera de Murda, 7 estas preeaueiones alar- 
maron á Jaime 11 que, conTcncido de la enemistad de su antiguo alia- 
do, Teía en ellas una prueba clara 7 evidente de no ser vanas sus 
alarmas. T así se fueron amontonando resentimientos 7 odios 7 fué 
preparándose el conflicto, que al cabo estalló, poniendo en conmoción 
1 toda la península. 

El proyecto iniciado por Jaime 11 en las vistas de Tarazona de 
acometer simultáneamente á Granada todos los cristianos españoles, 
volvió á germinar en la mente de aquel monarca; esa idea no era «1 él 
nueva; quien sabe si ella fué el lazo que le unió á Sancho IV 7 si por 
ella fué Montollu á las aguas de Tarifa á cooperar á la toma de esta 
ciudad; lo cierto es que antes de firmarse la paz entre él 7 Femando IV 
7 antes de las vistas de Tarazona, habían ido á Roma de su parte el 
provincial de los predicadores de Aragón 7 Vidal de Vilanova á pedir 
al Papa que devolviese la paz á Espafia, ejerciendo de arbitro entre los 
hijos de Don Femando de la Cerda y los de Don Sancho á fin de que- 
lograda esa paz, aunque no fuera más que por seis ó más aftos todos 
volvieran sus armas contra los musulmanes de Espafia, «los cuales fá- 



la ora q vuestra carta vimos que los mandamos dar luego de..... con 

todo aquello que les avien toma<k> que se íuessen para vos. Otrosi vos 
fazemos saber que nos llego mandado en este dia que esta carta es 
fecha en como son tomados todos los puertos que eran dabinyacob los 
que son cerca cepta a la nuestra mercet e toda tierra de Gomera e en- 
biamos vos lo desír porque somos cierto que vos plasera car assi nos 
plasria a nos de toda buena andancia que Dios vos diesse. Dada en 
Granada XV días de setiembre era de mille e CCC e quarenta e quatre 
anuos Don Mahomad Alcayed mayor de la cavalleria de los valles^ 
teros del Rey de Granada e son escrivan la fi^, scrívir por su man- 
dado—yo Mahoraat 



-( 119 )- 

cilmente podrían ser eehados de la tierra». Lo verdaderamente nota- 
ble de esta pretensión es que la fundamentaba nada menos que en los 
males que á los cristianos españoles traía la existencia de sarracenos, 
enemigos de Dios y de su iglesia, en su propio territorio y en la alian- 
za que por entonces habían hecho esos sarracenos con los castellanos 
para unidos atacar al aragonés; de donde se deduce que Jaime II de- 
ploraba los asolamientos del país cristiano y la muerte y el cautiverio 
de los cristianos sólo cuando se trataba de su reino y de sus subditos; 
justificaba su inacción anterior contra los muslimes en la necesidad de 
tener un aliado ó un enemigo menos contra Castilla, pero afirmaba que 
ahora que el muslim le abandonaba, trabajaría por el ensalzamiento de 
la fo católica y humillación del islamismo^ usando sin embages la pala- 
bra conveniencia en demostración de haber pospuesto los intereses de 
la religión á los suyos propios. 

Se desconoce la contestación que dieron en Roma á esta embajada, 
mas los hechos inducen á creer que fué desatendida; la traición de 
Bielsa revela que en Tarazona propuso Jaime II á Fernando IV lo 
mismo que propusieron aquellos embajadores aragoneses al Papa y que 
la idea fué aceptada revélalo el que Jaime 11 comunicara tal propó- 
sito al arráez de Crevillente; el haberse descubierto desbarató el plan, 
que tal vez fué aplazado indefinidamente hasta que la cuestión de 
Ceuta lo hizo resurgir. 

La fortuna había vuelto las espaldas en África á los granadinos; 
Abutebit apenas sentado en el trono se dirigió contra Abulolá, lo hizo 
retroceder hasta encerrarlo en Ceuta y decidido á devolver esta ciu- 
dad & su imperio fundó Tetu&n (1) como punto avanzado enfrente de 
aquella. Todo auguraba el fin próximo de la guerra civil promovida 
por el pretendiente Abulolá y la desaparición del dominio granadino 
en Marruecos, cuando la muerte de Abutebit vino á darles un respiro 
y á prometerles nuevas prosperidades; pero ni esa muerte ocurrida en 
Tánger en julio de 1808 en el momento en que esperaba en esta ciu- 
dad el regreso de Aben Tahya ben Abu Assaber, á quien había envia- 
do á Granada á pedir el abandono de Ceuta, les fué de alivio y de 
mejora en su situación porque Aburrabe, hermano del sult&n anterior, 
siguió la política de su hermano de salvar la integridad de su imperio. 

Como Abenjacef , Abenjucob y Abutebit (2), Aburrabe acudió en sus 



(1) La alcazaba la construyó Abenjucef en 1285; Abutebit edificó la 
ciudad para asiento de las tropas y amenaza de Ceuta; Annasiri II, 46. 

(2) Otrosí vinieron agora a nos a Valencia mandaderos del Rey 
Abotebar de Marruecos e de part suya demandaron nos que quesie- 
sernos consentir que se armasen en nuestra tierra galeas contra el 
Rey de Granada en su ayuda. E nos respondiemos les que esto no pu- 
díamos fazer ni fariamos por razón que el rey de Granada es en la pa^ 
vuestra e nuestra. (B. 835, f. 830;. 



-( 120 )- 

apuros al Rey de Aragón, y Jaime II concibió el proyecto de senrirse 
de la enemistad de los musnlmantes de allende contra los de aquende 
para destruir estos últimos, limpiando Espafta de mahometanos y ha- 
ciendo pagar á Mohamed la defección de 1308, A la cual atribuía el 
qne Mnrcia no formara parte en la actaalidad de los dominio» arago- 
neses. 

Á la petición de Abenjacob no pndo acceder por oponerse Feman- 
do IV y Mohamed III, qne A una le recordaron sns compromisos del 
Campillo; con Aboteblt la iniciativa partió del mismo rey de Aragón, 
qne solicitó del sultán la venida A Espafta de Bernardo Seguí para re- 
anudar las inteligencias entre el imperio y la Ck>rona (1), pero la muerte 
de Aboteblt puso fin A las negociaciones, que se reanudaron en cuanto 
subió al trono Aburrabe, merced A las gestiones del catalAn Seguí» 
que regresó A Marruecos apenas supo la muerte de Abutebit y habló al 
sucesor de las buenas disposiciones del aragonés para servirle en la 
guerra contra el granadino. 

La actividad dipiomAtica de Jaime II fué desde ahora enormísima; 
sin romper con Granada y comunicAndose al contrario constantemen- 
te con ella, llevó A un tiempo tres negociaciones importantes; con el 
sultAn para convenir las condiciones del arreglo; con Castilla para po* 



3 Jj^j^b «LuaJl;;* (i^^^^^ UJU03 é¿\i ... ^U ¡Li>j<^ \jí3jJ^:^ ^^ 

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U^yj.-^ ¿,U*. yü\ >l^\ ¿^ ^UjJ\ ^\ J^V^ J*-V^ ¿sj-áJ\ 

^^* ¿ 5^U>J\ ^li ¿ U^J »^ía3^ U# tu ^ l^^ U-si 

De Abdala Amir hijo del emir A bu Amir hijo de Jacob, hijo de Tutuf 
hijo de Abdelhac. Al Rey de Aragón y de Valencia Don Jaime. Escribimos 
a voB de nuestra capital la ciudad de Fea y (sabed que) recibimos vuestra 
carta, por la cual supimos vuestro deseo de que vaya A vos Bernardo Seguí 
para que empiece las negociaciones entre nosotros (A la letra: abra las 
puertas de las embajadas entre vos y nos) y confirme nuestra amistad. 
Y enviAmoslo con el intérprete Abulabas ben Alcamed, A los cnales podéis 
creer de cuanto os digan de nuestra parte respecto del asunto de la escua- 
dra. (Papel regularmente conservado, sin marca, letra no muy buena, mi- 
límetros 856 X 255 (20 Dulcada del afio de la héglra 707, 13 mayo 1808. 



-( 121 )- 

nene de aenerdo en lo que cada iino debía poner en la empresa y 
ganar en la misma, y con el Papa á fin de impetrar los anxUios espiri- 
tiialee y materiales de que la Iglesia disponía por tratarse de una 
gierra de religión. 

Para el arreglo con Castilla solicitó de Femando IV una entrevista 
qne se celebró en Ariza, consecuencia de la cual fué el tratado de Al- 
calá de Henares de 19 de diciembre de 1300, por el cnal reconociendo 
ser Granada de la conqnista de Castilla, se daba al de Aragón el reino 
de Almería A cuenta de la sexta parte de todo el reino musulmán y por 
si acaso la parte asignada al aragonés no era la sexta parte ó era más 
se nombraron arbitros que fijaran la frontera, al arzobispo de Toledo 
y al obispo de Valencia; nada se estipulaba referente á las fuerzas que 
cada uno debía poner en campafta entendiéndose que los dos irían 
sobre el enemigo con todo su poder y atacarían la parte que se les ha- 
bía reservado; de común acuerdo se fijó el principio de las hostilidades 
en el mes de junio del afto siguiente (1). 



(1) Sepan quantos esta carta veyeren como nos don Ferrando... 
Rey de Castiella... veyendo que las cosas deste mundo duran muy poco 
e no han firmeza sino las que hombre faze a servicio de Oíos las quales 
son durables... veyendo otrosí que vos muy alto e muy noble Rey da* 
ragon .. feciestes posturas e abenencias connusco que vos con vues- 
tros regnos e con vuestras gentes e con vuestro poder faredes guerra 
por mar e por tierra contra el Rey de Granada e contra su tierra e sos 
gentes poderosos e ayudadores con cierta ayuda que nos faredes e quel 
regno e tieiras del rey de Granada que son de nuestra conquista e de 
nuestros regnos entendemos con la ayuda e la gracia de Dios e conel 
ayuda de vos dicho Rey daragon sacar de poder de los moros e de su 
secta e que Dios e su nombre sea y loado y bendicho a la qual cosa 
veemos e conozemos que vos dicho Rey daragon e vuestra ayuda nos 
seredes muy aprovechosos... de buena e agradable voluntad e de cierta 
sciencia havido sobre aquesto conseyo e acuerdo complido con., mi 
madre e con... mi muller e con el infante don Johan nuestro tio e con el 
infante don Pedro nuestro hermano e con don Johan filio del infante 
don Manuel e con don Diego Señor de Vizcaya e con don Gonsalbo Ar- 
zobispo de Toledo e con don Gonsalbo Obispo de Ramera por nos e por 
todos los nuestros que han después de nos a regnar en nuestros regnos 
damos e atorgamos desde agora a vos el dito Rey daragon e a los vues- 
tros para todos tiempos maguer absenté a vos don Bernalt de Sarrian e 
don Gonsalbo Garsia presentes procuradores e mandaderos del dicho 
Rey daragon... por donación nunqua revocadera entre vivos el Regno 
dalmería en cuenta de la sesena parte de toda la conquesta de Grana- 
da. Et si... non montare tanto como la sesena parte desta conquista que 
vos lo entreguemos de la conquista de los otros lugares mas cercanos 
de aquellos a bien vista del archibispo de Toledo e del Obispo de Va- 
lencia. Et si almaria e su regno mas montara que la sesena parte que 
vos nos lo entreguedes a bien vista de los sobredichos prelados... E en 

16 



1% 



-( IM )- 

Acordes ya castellanos y aragoneses era necesario comprometer 
formalmente al snlt&n y hacerle entrar en la liga contra sos correli- 
gionarios de Espafia; Abnrrabe había escrito en 26 de septiembre da 
1808 aceptando la amistad qne su abnelo y su hermano habían mante* 
nido con el rey de Aragón (1), y Bernardo Segoí, qne había hecho com- 



esa conquista que no entren los castieltos desuso escriptos que fueron 
nuestros los qaales son estos: Quesada con sus términos e sus pertinen- 
cias Betmar con el val e los lugares suyos alcaudete locovin e arenas 
con sus términos E... físiemos seyellar esta carta con nuestra bi'Ua de 
plomo e a mayor firmeza escriviemos y nuestro nombre con nuestra 
propia mano, fecha en Alcalá de fenares jueves XIX dias de Deziem- 
bre era de mil e trezientos e quaranta seys annos. —yo el Rey don Fe- 
rrando. 

Sepan todos quantos esta carta vieren que nos don Ferrando... 
Rey de Castiella .. cobdiciando servir a Dios e seguir la carrera de 
nuestros antecesores et por sacar despanya los descreyentes et porque 
ninguna firmeza ni seguridad en lo que nos prometían nunca avemos 
fallado prometemos a uos Don Bernalt de Sarria... e don Gonsalbo 
Garsia consegeros del... Rey daragon... que nos f aremos guerra por 
mar e por tierra contra el Rey de Granada e su tierra la qual guerra 
comentaremos daqui a la fiesta de Sant Johan Bautista del mes de Ju- 
nio primero que viene et con el nin con sus gentes nunqua faremos paQ 
ni tregua nin pomemos amor sin voluntad e consentimiento del dito 
Rey daragon (Hacen homenaje D. Jnan, D. Pedro« D. Juan Manuel y 
D. Diego y prometen el Arzobispo de Toledo y el Obispo de Zamora.— Fe- 
cha jueves diez y nueve de diciembre era 1346 en Alcalá de Henares.) 

(1) En nom de deu el piados el misericordios piac den sobre nostre 
senyor Mahomet e sa companya e sos companyons e saul salvado 
complida De Abdala (sobrepuesto: que vol dir servu de deu) Solaimen 
amyr deis sarrayns fiU del amir Aboamir fíll del amir del Sarrayns 
Abenjacop fíll del amir deis sarrayns abenjucef fiU de Abdultach ajutlo 
deus alt ab sa empara e mantengal ab sa ajuda e ab sa adressa. Al Rey 
alt lo exelsat lo honrat lo preciat lo noble lo precios lo be custumat don 
Ja. Rey darago exals deu Qa dressa e agraesca la sua senyoría ves 
aquesta partida honrada e sa duretat e sa fermetat. E apres de la lohor 
de deu alt a la horacio complida beneyta sobre nostre senyor Mahomet 
son missatger lo honrat e sa profeta lo triat e sobre sa companya e sos 
companyons los bons los apurats senyeres deis sarrayans. Et adaven- 
tats del adressament e del pasifícament e la horacio a aquesta senyoria 
alta honrada la exalsada ab el emparament honrat e el conquerir exal- 
sat nos scrivim a vos de la nostra presencia la ciucat de Feg guart la 
deu alt e noy ha nesfu novel ab la gracia de deu sol e la benicio da- 
quest estament lo alt lo honrat mantenga deu son emparament e sa 
for^a sino lo be complit e ladressament siguent e gracias a deu sobre 
asso. E apres dasso exals deu la vostra altea. Nos vos fem assaber 
quens plega vostra carta la honrada en companya del alcayt lo bon lo 
ardit en Bn. Segui e reébemla ab bo reebement. E som tenguts a vos 



-( 123 )- 

prender al emperador las yentajas de esa amistad fué el intermediarlo 
entre su sefior natoral y aqnel á quien senrla. Con gran sigilo se armó 
nn lefio que condujo á Pedro Martínez de Huerta, mandadero de Se- 
guí, á presencia de éste con instrucciones reservadas y secretas por 
temerse que de hacerse públicas se concordaran los dos príncipes mu- 
sulmanes, que jugaban en el asunto, y el cristiano perdiera el prove- 
cho que esperaba obtener del uno y ganara el odio del otro; este 



per aquella del grahiment segent e la gracia plegant e declara a nos 
lalcayt en Bn. Seguí davantdit so que manas a ell del pareament com- 
plidament e entegrament e nos creeguemlo daxo. E declara a nos tots 
los fets declaradament bestant e dlx nos que vos romanits sobre asso 
que fo entre vos e entre nostre avi lo piedant &mir deis sarrayns Aben- 
jacop sentifích deu la sua pólvora c meta en peraycs son niu e entre 
nostre irare lo piedant amir deis sarrayns Abetebit deu son es- 

calfament e del acostament el ensenyament e grahimvos azo graiment 
honrat he avets en nos daxo so que sabrets soven mati e vespre. E ay- 
tal com vos deis grans Reys qui mante en son acostament e ajuda en 
son endressament e en son ensenyament per 90 com fos nudrit sobre 
asso en les melors maneres. E entesem de vostra carta ^o queus conse- 
guí de grevia com hois la mort de nostre frare lo piedat amir deis sa- 
rrahins abutebit esguart deus ves ell e asso es ^o que pertany a la altea 
del vostre siti e al publich de lo vostre línatge. E la mort axi cora sa- 
béis es cosa que no ha dupte en aquela. E no pot estorcer neguna cria- 
tura viva de aquella que nos som de deu e nos a el tornam. Empero ja 
sana deu aquela nafra e tolch deis sarrahins aquela falta que jans mes 
deu en son loch ens assech en son seti e aplega a nostra senyoría los 
cors de la gent de ponent de benimarín e deis alaraps e paneta e totes 
les altres cavalleries e companyes e a deu grades del roanteniment de 
sa gracia e sabem que vos aurets plaer dasso. E so que fo entre vos e 
entre nostres antecessors nos seguirem en asso lur carrera. E fíats en 
asso. E feunos saber lalcayt Bn. Seguí devant dit que vos li dixes que 
nostre amic es un e nostre enamic es un... E a^o es vihill del acosta- 
ment quis ferma ab asso be sendressa per asso. E faets nos saber del 
feyt de la mort del nostre ser^ Abulabbes fíl del Cammet el turgiman. 
E que vos que manas matar cel quU mata e qui fo present ab ell. E 
aytal com vos qui fa aquela obre que matar los missatgers no ha estat 
custumat entre los Reys ne plau o conrent en axo negun dells. E axi 
ocies vos ceyl quil o^is e quiy fo present ab ell. E sabes i$o que hi ma- 
na lo dret E ^o que abeleix al seu e a la natura. E deu mantenga lo 
proseguiment de vostre acostament ab 9a dressa e son maoteniment 
sobre vos. fo escrít en lo deen del mes de jamedi lo primer any de 
.DCC. VIII. QO es el mes de octobre a la exída ho a entrant del mes de 
noembre.=fo escrita en lo kalenar. 

Al Rey alt lo preciat lo exalsat lo asenyalat lo ardít lo precio lo 
honrrat lo leyal lo ben custumat lo grahit don Jayme Rey darago ex- 
ais deu son adressament e agraescha la sua senyoría a aquesta parti- 
da e son fírmament ab 9a dressa. 



puto era tan esencial que áfiagni, en garantía del rigOo, m le 4 
r6n en rehenes sos bermanoe. BefiriéDdoee á eonf «nneiae 
Jaime II daba por aceptado el ayudar al snltán en el reeobio de Oeofea, 
enviando galeraa al Eetrecho y haciendo que ens gentes atrareeanuí 
la frontera 6 hicieran gnerra al detentador de aquella ciudad; en este 
punto hablaba por si y por el Rey de Castilla, de quien tenía amplios 
poderes, y por ól y por Fernando IV se comprometía á poner en cam- 
pana en plazo fijo los barcos y los hombres y todo A prometerlo solem- 
nemente si Aborrabe euTíaba mensajeros, A los cuales sólo se les 
pedia dinero; la única cláusula favorable al cristiano, después de ésta, 
era otra en la que se solicitaba el auxilio de Aborrabe después de to- 
mada Ceuta, pero solve esto se ordenó al mediador no insistir, si el 
snltAn ponía en ello algún reparo (I). 



(t) En Jacme etc. Al feel sen Pere Martin dorta fem vos saber que 
nos trametem Guiltem Agusti qui manues sera a Valencia an Bn. Se- 
guí e per 90 enviam an Colomet que faga armar un leny tantost en lo 
qual anets vos e el dit missatge an Seguí e aquest hom porta diñes per 
armar lo leny perqueus manam expresament que totes coses jaquídes 
vos vingats tantost a Valencia e recullits en lo leny e lo dit missatge e 
pensat dañar an Segui. E aQo no tríguets per res. £ no parlets a nuil 
hom sots pena de nostra (cracia (9 enero 1308). 

Esto es lo que el missatge a adecir an Segui. 

Primerament en como ya sabe en qual manera vino a Valencia por 
mandadería del Rey de Marruechos e otrosi sabe lo que el senyor Rey 
le respuso finalmente e sabe otrosí lo que fué tractado de part deí 
senyor Rey entre Don Gongalbo García e el. E assí diga el mesage que 
el senyor Rey queriendo fazer al dicho Rey de Marruecos obra de 
amigo e movido por las razones que el dicho en Segui dixo e depues 
entaca toda ora se ha trabajado el dicho senyor Rey de procurar que 
pudiese complir la voluntad del dicho Rey como de amigo assí que fi- 
nalmente con mucho traballo e con muchas razones ha lo acabado e 
tiene carta e poder del Rey de Castiella que todo quanto el faga e trac- 
te e ponga con el rey de Marruecos que lo aura por firme e lo guar- 
dara para siempre. 

que procure que lo que tractado fue entre don Gongalbo e el que se 
cumpla que el senyor Rey ya ha comentado las galeas e de fazer su 
apareíamiento para la guerra. 

que si el o otros mesages quieren venir sobre esta razón que ven- 
gan luego con recaudo de moneda quel senyor Rey firmara e prometra 
de aver las galeas a dia cierto delante Cepta e de fazer la guerra por 
tierra poderosamente e de yr sobrel Rey de Granada e quiere el sen- 
yor Rey que el dicho en Seguín obligue assi mismo e de rafenas sus 
hermanos e faga todas otras seguridades que a el semellare. 

E estas cosas fase menester que sean secretas que sino sería gran 
danyo e periglo al senyor Rey e el Rey de Marruecos ende iaria sus 
fasiendas que si lo sentía el Rey de Granada faria su avenencia con el 



-( » )- 

■1 16 de enero Be Armaron Im credenciales de Gonzalvo Qaroia^ 
tna á nombre de cada uno de los dos reyes cristianos aliados paca 
eito objeto, autorizándole para «traotar ordenar abenir fazer e firmar 
«mor postaras e convinencias con el Bey de ICarmeoos <^ema Abarra- 
ba e contra el Bey de Oranada e sa tierra e sos gentes e sas valedores 
o con Bernardo Segal mandadero del dito Bey de Marraecos o con 
coalqaiera mandadero o mandaderos del dito Bey qae a aqaesto fazer 
aoran mandamiento» afiadiendo la credencial aragonesa despaés de 
nombrar al Bey de Granada ce contra todos los reyes moros del man* 
do» (1); mas Gonzalvo García no llegó & firmar esas postaras e convi- 
nencias ó porqae él no faé á Marraecos ó porqae Bernardo Segaí ni 
otro enviado de Abarrabe vinieron á España, y Jaime II confirió sa 
representación á Pere Desledo y Artal Dazlor en ana carta dirigida al 
saltan en la caal además de consignar qae los nombrados llevaban ple- 
nos poderes» refería la historia de las negociaciones entre él y los sál- 
tanos Aben Jacob y Abatebit ponderando la amistad qae había anido á 
ios tres y la lealtad recíproca por todos observada (2). 

Tampoco estos naevos representantes libaron á camplir el encar- 
' go qae se les había dado; el 19 de abril (la credencial es de 20 de 
marzo), estaban en Cartagena, en cayo paesto se habían refagiado 
huyendo de ana escaadra granadina qae, según se les había dicho 
crazaba por el cabo de Gata (3); y aanqae el Bey les ordenó enérgica- 
mente qae desechando temores si^raieran sa viaje, no lo sig^nieron y en 
sa lagar despacharon para la Aleadla al patrón Bamón Torró para qae 



Rey de Marraecos e el seynor Rey fincarla con la enemistan^a e sin 
proveyto ninguno. 

Otrosi fase menester qae tráete en Segai que pues el Rey mueve 
guerra por el Rey de Marruecos e le ayuda a quebrantar e destro3nr 
sus enemigos que quando el aura acabado su entendimiento de Cepta 
lo que sera muy ayna que ayude al senyor de galeas e de moneda para 
fazer guerra al Rey de Granada e aquesto comanda el senyor Rey an 
Segui que y faga lo que podra, pero finalmente por este capitel no re- 
manga el fecho. (B. 835| f. 248). 

(1) A Gonzalvo García se le dieron tres eartas blancas dos en pergami- 
no «sigillate sigilo maiorí céreo pendenti in utraque quarum plicatura 
subsignavit dominus episcopus valentinas cancellarius et tertia papí- 
rea in qua in loco ubi imprimícur sigillum subsignavit dictus cancella- 
rius» (9 enero 1809). El 11 de mayo restituyó Gonzalbo esas cartas que «fue- 
runt lacérate et sigilla rupta». Restitait etiam dúo procuratoria pre- 
dicta. (B. 335, f. 251). 

(2) El SUio de Almena en Í309,pág, 90. 

(3) Nartal Dezlor et en P. Desledo los quals anaven ab una galea 
quels fem aparellat tro a Cartagenia. E per ^o com agren andit Qcrt 
que armada del rey de Granada auia en mar no agren de acort que 
passarsen a avant ans sen tomaren a nos. (B. 885, f. 289). 



-(196)- 

comanieáDdo8e con Segal lea diera segiuidades de inmunidad, porqne 
además corrían voces de haberse cerrado A los cristianos los puertos 
marroquíes y el camino de Fez. Torr6 llegó A la Aleadla, escribió á 
Seguí y se informó de la situación, resultando infundados los temores 
de Azlor y Desledo, y falso, al menos en cuanto á ellos, el rumor del 
cierre de los puertos y de haberse prohibido llegar A Fez; al revés, Se- 
guí, de orden del emperador debía ir al puerto A recibir A los enviados 
de Jaime II y acompañarles hasta la corte (1); ni aun asi se decidieron 
los embajadores A seguir hacia Fez y el Bey A toda prisa, porque el 
tiempo urgía» debió nombrar representante suyo A Jasperto de Cas- 
tellnou, que como militar no podía tener miedo y como almirante de 



(1) A Nartol Dtzlor y Pere Desledo de part den R. Torro. 

fas vos saber que arribe en lalcudía a Vlll dies que fon partits de 
vosaltres ab molt de mal que agem en la mar e com fom aquí lalmoxe- 
rif nons volc lexar puxar a FeQ encontínent tramis I racac ab les vos- 
tres letras e les mies a laicayt e tantost lalcayt que ac la letra anasen 
al scnyor Rey e comtali com jo ere ven^j^ut e que vosaltres erets roma* 
ses a cartagenia e que deviades esser aqui encontínent. el rey au:e molt 
gran plaer de vosaltres e de la missatgeria que entenia perqué veniets 
e dix a lalcayt queus degues venir reebre ab un honrad marin (en vez 
de marin dijo Bernat Seguí: ab un honrat hom de la sua casa) e queus fos 
donat tot quant auriets mestcr. E axi lalcayt sera aci dicmenge per ree- 
bre vosaltres. los mercader y fan tot lur pertret queas fazen honor lo- 
moxerit aytambe ses agrat de dar vos tot recapta. los fets venen be e 
finaran ben. de larmada de Granada nous cal duptar de ren que nona 
nengun en mar. E encara que no fa mal a nuyl hom del senyor Rey 
daragon. Devets saber que fo ver que ic ac missatge de Granada al 
quai lo Rey no feu resposta sino de mal E axi tornasen anc dilluns nic 
ha veogut altra Jo qual li profert que li retra Algezira dalfadre e Ron- 
da mas no Cepta e aempral dajuda. sobre les páranles respos lo rey 
ab son conseyl que no volia ren quel Rey de Granada li proferís que 
ben conexia que per so com los xpians li venien damunt o faya. E axi 
ajuda del no auriem de ren ans serie contra els que moltes falsies 
avien fetes a son avi e a son frare botebar. E axi de ren quels dtxeren 
nols creuria. Soma quel Rey a ahut tan gran plaer de vosaltres que no 
pot mayor. La mare aytamben quel que fara tot ^o quel senyor Rey 
daragon vula. (R. 836, f. 298). 

Estas cartas las remitió Jaime II A Castellnou para que viese «en qual 
bou estament eren e son los fets que no poden esser en millor per que 
fa mester que en totes les maneres del mon cuytets vostre viatge que 
nous aturets en Valencia ne en neguna part del mon per neguns aíTers. 
(6 mayo, B 385, f. 293;. 

Encaraus trameten ab aquesta letra una carta de la molt alta Regna 
darago muller nostra que tramet a la mare del Rey Aborrabe sobréis 
fets. 



-(127)- 

la escuadra destinada al bloqueo de Ceuta llevaba medios de im- 
ponerse (1). 

Las negociaciones con la Iglesia fueron más largas y difíciles; en 
la corte pontificia no se miraban las coSas de la península con la soli- 
citud que las de Oriente y atribuían los espaftoles esa especie de des- 
*afecto hacia su patria al desconocimiento de parte de los Papas italia- 
nos de los peligros del convivir musulmanes y cristianos en un mismo 
territorio; por eso la elección de un Papa francés fué saludada aquí 
como providencial por creerse que conocedor de aquellos peligros, pro- 
curaría remediarlos limpiando de musulmanes el único rincón de Eu- 
ropa en que vivían; (1) pero las esperanzas resultaron también vanas: 



(1) La credencial de Don Jaspert es de 8 de mayo. (R. 335, f. 2S7) y lle- 
vaba una especial para cobrar «la quantidat de doblas que se deven dar 
por las galeas que nos fazemos en ayuda del dito Rey de Marruecos e 
a regebir otrosí sueldo para mil cavalleros para mantener la guerra 
contra el Rey de Granada. (B. 335, f . 288). 

(1) Juxta premissa itaque pater sanctissime certo certius infero 
quod inmensa Dei eiementia ex causa ordínatissima sibi vicarium Pe- 
tro successorem et gregi proprio disposuit providere pastorem que 
quidem causa et si ex consideratione persone vestre quam naturalibus 
et gratuitis multipliciter predotavlt donis altissimus patens sit ómnibus 
et aperta ex consideratione tantum loci et temporis aliquid latens ali- 
quidqueadhucincognitumsperatur habere. Quis enim dum conditio- 
nem loci consideret non presumat dívinitus ex causa íüisse provisum 
quod ab Aquitania ex illa videlicet eius parte que hispanis est propin- 
qua romanus assumeretur pontifex assumptusque ibidem cum tota 
sua curia resideret. Quis etiam concordiam ínter fideles hispaniarum 
reges paulo ante habitam fírmatam et solidatam ac conditionem ipsíus 
temporis cause aliquid attulisse huius tamen latet adhuc cause ventas 
quamquam comunis hominum presaget opinio causam ipsam predic- 
torum loci et temporis provisam ¿elitus ad futurum regni Granate et 
infidelium incolarum eius exterminium pertinere. Hoc sanctissime pa- 
ter confídenter fidelium sperat devota religio hoc et infidelium vehe- 
menter superstitio prophana formidat et certe probabiliter dum pre- 
cedentem dictorum regum concordiam recolunt dum vos pater sanctis- 
sime in partibus istis moram trahere conspiciunt dumque illius regni 
quod in hispaniarum est ángulo et solum in tota Europa ab agarenis 
incolitur statum et conditionem perpendun que etsi forte predecessori- 
bus vestris remanís pontificibus qui in ultramontanis partibus reside - 
bant e tam longiquo non ita patuerint vobis tamen e tam vicino ne- 
queunt non patere. Premissum ergo Pater sanctissime verificare pre- 
sagium illamque opinionem ad certitudinem revocare oculos engentes 
cor afigentes et manum insuper apponentes ad eliminandam de toto 
regno illo Granate Mahomati spurticiam et ad verítatem iñibi ortodo- 
che fidei propagandam. Huius enitn negocio prosecutio que si 
potenter assumitis juxta quod alias scripsi facilem et felicem speratur 



-( 188 )- 

el nneTO Papa, como sus anteeesoreb, atendió más A la liberación de loa 
Santos Logares y al peligro turco qne á expulsar de Espafia á los dm- 
rosy y apenas elegido organizó una expedición & Tierra Santa encomen- 
dándola á los hospitalarios, á los cnales entregó toda clase de recnnos; 
este fué el mayor obstáculo en que tropezaron los planes reconquista- 
dores del rey de Aragón, por el temor del Papa á dividir las fuerzas de 
la cristiandad y por la oposidón de la poderosa orden del Hospital, te-^ 
merosa también de perder algo de lo mucho que se le había dado. 

Jaime II no ignoraba esto, pero confiado en La bondad de sus pre- 
pósitos y en el prestigio de su nombre y de su reino, envió á Clemen- 
te V el obispo de Lérida y Bernardo de Fonollar á exponer sus inten* 
clones y á recabar, para realizarlas, los auxilios del Pontificado. La 
última semana de febrero de 1809 estaban sus enviados en Montpeller, 
en donde á la sazón residía Clemente V, é inmediatamente le entrega- 
ron las peticiones de que eran portadores; ni el Papa ni los cardenales 
mostraron la más leve oposición al proyecto, y por de pronto se les 
otorgó que el diezmo concedido para la conquista de Córcega y Cerde- 
fia se transfiriese á esta de Granada; animados por tan buenas dispo- 
siciones dejaron ver todo lo que se proponían pedir, que era el diezmo 
de las iglesias de Castilla y de Aragón durante ocho aflos, sueldo para 
mil caballeros y los gastos de armamento de cinco galeras, amén de 
las indulgencias y beneficios de cruzada (1). 



habere exitum nedum erit fidei ad ampliationem fidelibus ad tuitionem 
eorumque monbus ad reformationem sed et passagio ultramarino cui 
ferventer intenditis erit ad expedltionem quasi semita directiva per 
hoc etiam pater sanctissime non solum Oeo gloriam vobis honorem et 
cunctis exultationem tribuetis fidelibus imo etiam nonnullis quibus for- 
te vos hic remanere nunc dísplicit omnem tune displicentie materiam 
per tam favorabilis prosecutionem negocii subtrahetis eritque nichilo- 
minus hoc ad laudem vestri nominis'in generationibus sempiternum. 

(1) Nos en Pons bisbe de ieida et en fin. dez Fonoülar... ja senyor 
nos escriui quel dcrrer dimars de íebrer fom a Montpesler hont lo Papa 
et aquel dia eleix feemli reuerencia e lí diguem largament nostra mis* 
satgería e benígnament nos reebe ens respes dien gran be de uos... Et 
proposada la nostra missatgeria dtx nos que dessen les peticions lo di* 
mecres mati que ell ne deuia partir. Et el dimecres mati domti les pe- 
ticions et ell personalment raanans quel seguisem que breument nos 
deliuraria e nos senyor continuament seguim lo Papa axi que tots dies 
hi som ans que eii ischa de la sua casa e parlam ab ell e seguim lo 
tro la han deu albergar parlan ab los cardenals axi com nos volem... e 
dilluns primer de mars a remolins lo Papa de sa ma hac escrit... a la 
primera peticio que atorga que la decima que era ajustada per lo viat- 
ge de Cardenya sia mesa e Üurada a nos per lo viatge de Granada... 
ja senyor vos escriuim que demanarem sou a mili caualls armats e 
mesio de V galeas. E azo senyor demanam per consell dalscuns car- 



-( 129 ;-. 

Era muy difícil que tales peticiones fuesen satisfechas ni tal yez 
fué político el hacerlas: sobre todo la de los mil caballeros, que axunen- 
taba considerablemente el presupuesto de la campafla sin traer verda- 
dera utilidad; de aquí tal vez el poco entusiasmo con que secundaron 
en Castilla al rey de Aragón; los mensajeros de Femando IV llegaron 
muy tarde y su apoyo á las proposiciones aragonesas fué muy tibio; 
verdad era que los extranjeros no habían dejado buen recuerdo en 
Castilla; que las mayores batallas y las más brillantes conquistas las 



denals e daltres amichs vostres en la Cort quins degueren que de- 
manassem be et altament quels trobauem quel Papa nosatorgaría 
tot 90 que bonament atorgar ne fer nos pogues. E si el sou deis rail 
cauallers armats dar nons podía ne uolia mils ne vendría la decima a 
donar e a otorgar et a mes temps... El Papa escusa que en nuUa mane- 
ra ell aquell sou no podía dar et quen faria mole volenteros sí fer o po- 
día. E diz que ia deus no li lezas complir res que ell desigas que ell fer 
o podía si non feía volenteros et que aytal lí era com ell deia de no da- 
juda a aquests afers com qui arrancaua la carn de les cuxes. E nos 
clamamli merce. . quens en des a. D. cauallers que vos eran gran 
mester que en aquesta conquesta de Granada vos erats minuat de. CCC. 
cauallers templers de bona gent darmes... per 90 com los templers .. 
eren tenguts de fer guerra ab lurs propias messions ais sarrahins des- 
panya tota ora senyor que vos obs haguessets... El Papa a a^o non dix 
rres mas dixnos que demanassem altres coses couinents que el pogues 
fer... Entre les altres petícions que nos donam 90 es assaber de la prehi- 
cacio de la creu et de les iniuries axí de uíus com de morts et de 

les leixes feites a conexen^a deis marmesors et del perdo et de les in- 
dulgencies et del legat nos respes que ell... segons que la usanza que 
la iglesia hauía acostumada de fer en aytals fets faria.. jasía que dup- 
taua que da^o que fet aula del perdo que dat auia al espital no valgues 
menys .. e nos diguemli que la esgleia auia tan gran poder e tan gran 
era la xpiantat que a tot poria bastar. El Papa dix que nos deian ve- 
rítat e tots los cardenals tengueren o per ben dit. Perqué senyor 
avem bona esperanza... el Papa els cardenals ens dien que no solament 
lesgleia deu ajudar en aquest fet e que negu noy deu esser contra ans 
los amichs e los enemichs nos hí deuen ajudar E nos senyor donam 
petícions demannn la decima de tota la uostra senyoria a. VIII. anys e 
que la paguen a II anys primerament e demanam les dignitats o bene* 
fícis vagants per V anys: quels clergues que irán en lo viatge pusquen 
uendre e obligar lurs rendes a II anys... Nos senyor parlam ab los Ciir- 
denals qui vostres amichs son que perdo a pena e a culpa e els 

dien nos que aital perdo nos dona sino per conquerir la térra santa. 
Pero díxeron nos quels certificasen sis dona anch per la conquesta des- 
panja e axí senyor si vos sabets ne trobats en nul loch que sia dat lo 
dít perdo per la conquesta despanya que tantost senyor vos ho pensets 
de trametre. Data a Mondragon de pasat lo Rose dimecres V dies de 
mar^. 

17 



-( 130 )- 

habían ganado y realizado los cristianoB de ambos reinos con solo 
su esfuerzo y que para todos los mayores auxilios podían ser los espi* 
rituales y los materiales de la propia Eispaña^ que iban á los fondos 
de la Iglesia y esos eran también los que de voluntad más ó menos 
espontánea podían concederles en Ayifión y no los extraordinarios 
que Jaime II solicitaba. 

El sueldo de los mil caballeros se les negó rotundamente apenas 
hecha la demanda; insistieron en que al menos fuesen quinientos en 
compensación de los trescientos templarios que antes servían á su 
costa á los reyes de Aragón, y el Papa rehuyó darles respuesta sobre 
este punco y les pidió que formularan peticiones que pudiera él conce- 
der que así sentía no poder satisfacerles en lo que solicitaban como si 
le rasgaran las carnes; los cardenales animaban también á los emba- 
jadores diciéndoles que se les concedería cuanto buenamente se les 
pudiera conceder, y viendo que el tiempo pasaba y que los embaja- 
dores castellanos no comparecían determinaron el obispo de Lérida y 
Fonollar hacer su proposición en consistorio en nombre de Jaime II y 
de Fernando IV, (1) presentando la cuestión no como en realidad era 
sino relacionada con la expedición de los hospitalarios, para de este 
modo participar de sus gracias; dijeron que el anuncio de un conci- 
lio para lanzar la cristiandad contra el mundo mahometano, había 
conmovido á los musulmanes andaluces, y que los reyes cristianos, sus 
vecinos, siempre amenazados por los sultanes de Marruecos, tan po- 
derosos como los de Alejandría, se habían visto en Santa María de 
Huerta y firmado un tratado de alianza ofensiva y defensiva; para de- 
mostrar no ser vanos sus temores recordaron las incursiones benime- 
rínes del tiempo de Don Jaime I, las realizadas en la época de Alfon- 
so III y las que habían llevado á cabo en el reinado del mismo Jaime II, 
sitiando durante tres días al almirante Roger de Lauria en su lugar de 
Concentaina; ponderaron las fuerzas marroquíes asegurando que el 
sultán había recibido á los enviados de Oranada al frente de veinti- 
cinco mil caballos y la facilidad con que estas tropas podían caer sobre 
los cristianos, comparando los estrechos de Gibraltar y de Mesína y di- 
ciendo que los dos podían pasarse y repasarse varías veces en un día; 
en comprobación de los dafios de la permanencia de musulmanes en 
el suelo de la península, afirmaron que sus algaradas emprobrecían 
el pais y ahuyentaban la población, dejándoles abierto el camino de 



(1) Ai... Rey darago... en Pon^ bisbe de Leída e en Bn. de Fonoy- 
llar... nos senyor com proposam al Papa la míssatgeria digucm de part 
del Rey de Castella e de vos senyor .. e acordam... dentrar denant lo 
Papa per darli a entendre que la proposicio que feta haviem havíem feta 
de part del Rey de Castiella e de vos senyor e que les demandes eren 
generáis el fet haviets acordat e pres ensemps era tot I. e que les gra- 
cies fossen otorgadas asci al Rey de Castiella com a vos (13 Marzo 1309). 



-( 131 )- 

Baevas inoursiones, y para probar la mayor importancia de la cruzada 
de Occidente Bobre la de Oriente, seftalaron el hecho de ser los cristia- 
nos los qne nutrían la población del país habitado por musulmanes, 
afirmando que las cautiyas llenaban los haremes y k los hombres les 
obligaban á renegar de la fe de Cristo hasta el punto de decir, aunque 
muy problablemente ezajerando el hecho, que solo la décima parte de 
la población granadina era musulmana de origen y que de los doscien- 
tos mil habitantes de la ciudad de Oranada no se hallarían quinientos 
de origen puro árabe, siendo los demás hijos ó nietos de renegados ó 
do madre ó abuela cristiana ó renegados ellos mismos, elevando hasta 
cincuenta mil el número de éstos que pululaban por Granada (1)« 

Pero cuanto más dijeron para más obtener tanto más arreció la opo- 
sición á su embajada; dijese que se proponían solo los reyes españoles 
amedrentar al moro para sacarle dinero^ que procuraban sacar la sier- 
pe de su agujero con mano ajena y se pregonó que no se había conce- 
dido lo que ahora solicitaban los cristianos españoles en ninguna de 
las campañas sostenidas contra los musulmanes de su tierra; el mismo 
Clemente V preguntó á los embajadores si en tiempo de Jaime I, cuan- 
do se ganaron Mallorca y Valencia se concedió lo que ellos pedían 
ahora y ni el Obispo ni Bernardo de Fonollar pudieron contestar por- 
que ninguno iba prevenido para responder á tal pregunta; la contes- 
tación del Papa á lo propuesto en consistorio fué una sutileza escolás- 
tica (2); Bertrán del Goth (nombre del Pontífice) creía verdad cuanto 



(1) sepias in invasionibus et alus quas in yspaniam fecerunt homines 
et mulleres infinitos ceperunt et captos secum duxerunt compellentes 
tam mares quam feminas relinquere legem nostram et suam sectarn reci- 
pere et mulleres pro concubinis habere et ñlios ex eisdem procreare et ut 
comuniter fertur vix decima pars sarracenorum in regno Granate com- 
morantium sarraceni naturales existunt quia vel fuerunt Ipsi xpiani vel 
fílii aut nepotes xpianorum (R 835, f. 258).— Fertur a fidedignis quod in 
civitate Granate ubi morantur fere ducenta millia personarum non in- 
venirentur quingenti qui siut sarraceni de natura quin aut ipsi fue- 
runt xpiani vel habuerunt patrem aut matrem aut avum vel aviam vel 
proavum vel proaviam xpianum vel xpianam. Et sunt in regno Grana- 
te bene quinquaginta millia qui fídem catholicam negaverunt et sec- 
tarn mahometicam assumpserunt. (R 35h, f. 67). 

(2> AL. Rey darago... Nos en PonQ bisbe de Leyda e en En. dez 
Fonoyllar... us fem saber que a les peticions que donam nos assígna lo 
Papa dia cert a respondre 90 es assaber dillums primer passat e aquel 
dillums en consistori privat on eren tots los cardenals feunos entrar e 
dixnos aqüestes paraules. Nos crehem be que sia ver 90 que vosaltres 
nos havets dit e proposat de part del Rey darago e creem o be axi com 
a Bertrán mas no o devem creure axi com á Papa nos ne nostres frares 
cardenals per ^o com la conquesta del Regne de Granada sesguarda 
al Rey de Castella e nos so disc lo Papa no vehem que vosaltres ajats 



-( 132 )- 

habían dicho en nombre de Fernando IV, pero Clemente V, el Papa, no 
podía creerlo por no ir aatorizados, y como la conquista de Oranada 
pertenecía, según los tratados, al rey de Castilla y no al de Aragón, 
con aqnél y no con éste debía tratar este asunto; mostr&ronle traslados 
auténticos y solemnes de los pactos de Alcalá de Henares y apelaron 
á la honradez de Jaime II, pero los documentos escritos en lengua 
española y no en la lengua oficial, no merecían fe & Clemente V, 
aunque Bertrán del Gk>th se la diera completa y como echando de sí á 
los embajadores dióles de consejo que yolvieran á su rey, que haría en 



neguns documents ne altres carees ne informacions puxam ne dejam 
veurc que al Rey de Castelia placía ne vula quel Rey daragon aiut a 
fer la conquesta e axi no devem ne podem donar al Rey darago ne a 
altre qo que sesguarda al Rey de Castelia e havem regoneguda la 
carta del Rey de Castelia la qual vosaltres nos presentáis ensemps ab 
aquela del Rey da/ago e no vehem que en aquela se contenga que vo- 
saltres siats procuradors ne hi aja crehen^a de vosaltres e aquela no 
vehem que complescha ais fets. £ dixnos vosaltres vos en podets tor- 
nar al Rey darago e ell fara en tal manera quels missatges del Rey de 
Castelia venguen pus deliure que poran ab pie poder e ab les covinen- 
ces e noyc cal tornar vosaltres sinous volets. Mas lo Rey darago tra- 
metens I sotil clergue o I missatge ab sa letra que nos farem en aquets 
íets tot Qo que fer porem per honor sua e especialment com vehem 
quels af fers son a honor e a servir de Deu e de la santa esgleia e a cre- 
ximent de la Santa Fe catholica. A les quals coses per nos senyor fo 
respost asci: Pare sant be podets creure que el rey darago senyor nos- 
tre no trametria a vos a dir neguna cosa sino es que veritat fos e que 
aqüestes covinen^es no foren fetes solament per els amdos mas per 
molt honrats prelats e barons de Castelia e de la vostra senyoria {del 
rey de Arago) e de assentiment de les senyores mare e muller del Rey 
de Castelia e que haviem trellats autenttichs de les dites covinen9es 
segellats ab segells deis bisbes de Valencia e de Leída ais quals tres- 
lats... E a poch de temps demanarem nos e intram el consístorí e disc 
nos lo Papa si en les conquestes de Valencia e de Mallorca ni en altres 
conquestes per lo Rey darago fetes seren dades indulgencies ne quals 
ne sil ne poríem informar de res. Nos díxemli que nos no erem daquel 
temps que les conquestes se feren mas era cert e aviem oit tots temps 
que les indulgencies ques da ven per la térra santa se da ven en les con- 
questes despanya e la creu £ dit apo feeren nos exír e a cap de gran 
temps feeren nos intrar e dix lo Papa nos havem regonegudas totes 
vostres cartes e son scrites en lenguatge espanyol e nos crehem be 
axi com a Bertrán qo que en aqüestes cartes es mas nou devem creure 
axi com a Papa nos ne nostres frares cardenals e sabs tu evesque que 
nos no podem ne devem de dret portar fe a aqüestes cartes mayorment 
en tans grans affers mes atorgam per lo honor de nostre fiU lo Rty da- 
rago les perdonances axi com al £spítal e la creu a quí la demanara 
mas nons dix en quals terres. (22 Marzo 1809). 



-( 133 )- 

beneficio de este cuanto pudiese y les otorgó las indulgencias como á 
los hospitalarios y los beneficios de la cruz & cuantos lo solicitasen, sin 
decir si en toda Ekiropa ó solo en Eispafia. 

Al fin llegaron los enviados de Castilla, Pay Arias y el obispo de 
Zamora, el 5 de abril; (1) sus colegas aragoneses salieron á recibirlos y 
á informarles de la marcha de los asuntos y aquella misma noche sa- 
ludaron al Papa y hubieran podido hacerle ya las peticiones de llevar 
consigo las cartas credenciales; hubo enseguida algunos disgustos por 
el carácter cachazudo del obispo de Zamora, debiendo intervenir el 
cardenal de Espafia, pero el negocio tomó nuevos derroteros al contes- 
tar Jaime II á una consulta del Papa sobre la expedición del Hos- 
pital. 

Hombre débil é irresoluto el sucesor de Benedicto XI quiso conocer 
lo que el Rey de Aragón pensaba de la expedición contra los turcos y 
Jaime II, asesorado de mercaderes y navegantes que habían hecho la 
carrera de Alejandría, se mostró resueltamente contrario á la misma 
y anunció su fracaso más que por otra causa por carecer la Orden de 
aptitudes navales para seguir el plan de campafia más conveniente, 
el cual debía consistir en molestar al Soldán y entretener sus fuerzas, 
estorbarle todo socorro, talar la costa sin meterse tierra adentro ni si- 
tiar plazas é impedir el ataque de Chipre y Armenia; afirmaba que más 
dafio harían á los musulmanes veinte galeras y mil peones con troscien- 



(1) AL. .Rey darago Nos en Pon^... bisbe de Leyda e en Bn. de Fo- 
noUar. A la vostra altea senyor fem saber que dissabte apres Pascha (*) 
foren los missatges de Castella a avinyo e nos senyor isquemlos a ca- 
rrera e de tot go que nos bonament poguem informamlos; puis fom a 
casa del Papa axi cora ell^ entraren de cami ans que entrassen ne de 
cavalcassen en nuil loch e aquí esteguem molt que no pogrem fer la 
reverencia puis vench nos missatger del Papa que al vespre tomassem 
a eel. Al vespre senyor fom aqui e ells feeren lur reverencia e si ells 
aquela vegada aportassen la carta de crehensa del Rey de Castella ells 
pogren haver feta lur proposicio mas no la aportaren... depuis senyor 
tots enseraps havem visitats cardenals e fetes fer lurs peticions e dema 
senyor entraren ells e nos denant lo Papa... segons que nos veem ne 
conexem lo bisbe es hom que nos dona gran angia ne treball deis fets 
sino que a espau ía los fets mas Pay arias es hom que íaria tota res 
perquels fets fossen deliurats en es fort cuytos si que ell ho ha dit fort 
regreu al bisbe el bisbe denant nos respos lin malament e felona... per- 
qué nos veent aquest lagiu e que molts perills pogra haver en la triga 
entram al kardenal despanya e diguemli aqüestes coses secretament e 
ell axi com a hom qui te fort a cort lo feyt li han dit malament e brava 
al bisbe... 

(*) En 1309 cayó la Pascua en 80 de marzo; el sábado inmediato fuó el 
í> de abril. 



— ( 136 )- 

la inflaenoia de los machos cardenales contrarios al proyecto. El con- 
sistorio concedió el dieasmo de tres años y no más por no perder du- 
rante más tiempo el de Castilla, qne rendía mucho; y los beneficios de 
cruzada desde Salsas al Océano (mar mayor); ccn esto se dio por 
satisfecho Jaime II, que recibió las bulas antes que su aliado (1); los 
embajadores continuaron, sin embargo, en Avfflón, esperando que se 
cumpliesen los trámites de cancillería, tan engorrosos y costosos que 
creo firmemente que fueron una de las causas preparatorias de la 
Reforma (2). 



complit haien lo perdo. Et aqüestes grades e leixes son atorgades al 
Rey de Castalia e crehem fermament que vos hagrets la decima a mes 
temps si no fos per aquests del Rey de Castella al qual han atorgada 
la decima aytant de temps com a uos senyor e cls teñen la decima de 
Castella en gran cosa. (22 abril, 1309). 

Al Rey de Castiella. sabet que los mandaderos nuestros que en- 
viamos al senyor Papa nos han fecho saber por sus cartas en como 
ellos e los vuestros mandaderos propusieron los fechos según nos e vos 
les mandamos e que el senyor Papa lo vuo por muy bueno e sende 
mostró muy pagado e que ha otorgado la cruzada por toda Espanya e 
los perdones de ultramar e el rediezmo por tres anyos a nos en nuestro 
reyno e a vos de los vuestros. 2, Mayo, 1809. (Reg. 238, f. 54). 

(1) sabet por cierto que los mandaderos que fueron por nos al Papa 
por esa misma mandaderia son uenidos a nos e troxieron a nos cartas 
de la cruzada c de las indulgencias por este fecho asi como aquellas 
que son otorgadas a la tierra santa... e ahun cartas del otorgamiento 
de la décima de los clérigos de la tierra nuestra a tres anyos. E de to- 
das estas cartas .. el Papa a otorgadas a vos semblantes en todo... Mas 
por que los vuestros mandaderos fueron ^agüeros non pudieron assi 
ayna recaudar las cartas vuestras maguer que fuessen otorgadas por 
el Papa. 2 Junio 1809. (R. 288, f. 104). 

(2) Al... Rey darago... en Bn. dez fonollar... de la carta de la dis- 
pensa ció e aquela de la decima 90 es assaber que azi com era ordena- 
da en lo viatge e conquesta de Cerdenya sia per la conquesta de Gra- 
nada e daquela carta que durans los afers nuil Rey ne princep ni altre 
no fes mal a res del vostre les quals son a prima demanen los escriuans 
de caseuna. C florins e yo ab lo bisbe ensemps auem feyt parlar an 
R. an daspeit quen parlen ab les escriuans e ab lo vigzanzeller e an 
nos feyt respost que aquest es gran feit e entre grans persones e que 
ben o a ops. Pensats que costaran con les cartes sien en grossa encara 
con la carta de la decima ne les altres gracies sien atorgades quant 
costaran los escriuans... Encara senyor los porters del Papa qui son 
VIII els donzels de la sua cambra qui son Vi han demanat al bisbe e a 
mi e una e II. vegades quels donem e nos passam los ab bclles noues e 
molt des vergonyadament queren nos ho e an nos trameses molts missat- 
ges per Nesplugues procurador vostre que si nols dam quens empaxa- 
ran lentrada de la Cort ens faram uergonya. E jo senyor ans que azo 



-( 187 )- 

Bb indudable que habla demasiada complicación en la trama de 
aquella empresa y qne intervenían más personas de las necesarias 
para que los moros andaluces no vieran lo que se urdía contra ellos y 
se apercibieran para deshacer tantas maquinaciones; pero aun siendo 
el negocio más sencillo y guardando todos la discreción debida, los no* 
bles castellanos de aquella época de deslealtades hubieran venido in- 
directamente en su auxilio. Necesitado de recursos Fernando IV para 
emprender la campaña, llamó á Cortes en Madrid, las cuales se abrie* 
ron el 9 de febrero de 1309 (1) y en las Cortes hubo de hacer público 
para que le concedieran los subsidios solicitados, lo que tanto congenia 
tener secreto. Sabidos los pactos de Alcalá se hizo al proyecto extre- 
mada oposición, no por considerarlo malo sino por causas miserables, 
disfrazadas de otras al parecer patrióticas. El entregar parte de 
Qranada al Rey de Aragón se consideró un crimen y por él se quiso 
condenar á muerte á Diego García, principal promovedor del negocio, 
mas no por eso, sino por ser privado del monarca; se alegó que más 
que sitiar plazas convenía entrar por el reino de Granada, pero se alegó 
no por convenir más ó menos sino porque esas entradas eran más fruc- 
tíferas y de menos riesgo; se acusó al Bey de Aragón de haber puesto 
al de Castilla en aquel trance por mirar sólo á su interés y se envió 
según se decía, un aviso al de Granada para advertirle que el retener 



no soferria nesperaría I día de lagi; son denteniment e creu queu ten- 
drán en poch que entretots do D. tomeses dargent... Siats cert senyor 
que la mayor fedea e mayor descominalea es lo fet de la Cort que ano 
fos per nul temps. £ totes les gentes que hic son ne criden que nuil hom 
noyc pot fer per gran dret que haia ne per mer^e ne per caritat res si 
diners no ha. Tota hora pensa hom que per que estorza lelet de 

Tarragona si li costara entre totes coses XX mille florins jas sia que 
nos per part vostra li aydam aytant com podem e valrem hi poch pus 
diners hi corren e creu senyor que lelet que ans renunciarla al arque- 
bisbat que no vol desfer lesgleia per tots temps ne perdre lamina e be 
hic LXX elets qui tots están a juy de Deu o de diables que de sol labat 
de Clunyech qui es elet en concordia volen hauer CC mille florins. 
(AviñóD, 13 de marzo). 

Nos senyor espehegam los fets tant com podem e havem la car- 
ta en grossa de les mdulgencies per la qual son estats en gran affany 
que 111 vegades son estades en consistori e han les nos adobades mils 
que no eren en minuta e ara son en la vizxanxeleria per bollar e crehem 
les haver dema o laltre. Quant a les altres cartes senyor sapiats que 
les entenem aver Deus aidant daqui a 1111 o V dies en guisa que dijous 
siaDeuplau entenem a partir daci ab tot recapte... Scríta avinyo 
dicmenie apres ascensio- (Mayo 11, 1309). 

(1) ... Sapiats senyor que les corts de Castella deven comentar lo 
segon dicmenge de febrer e serán a Madrit. E placía a Deu ques aca- 
ben a honor de Deu e de vos e de la cristiandat. 

18 



-(1B8)- 

«qnelloB castillos ganados en tiempo de los de la Cerda era la cansa 
de esta gnerra. Al fin se pasó por todo y se concedieron al Bey dnco 
servicios con promesa de darle tres cada uno de los tres años signien- 
tes; y al hacerse público el acuerdo necesariamente se debió invitar 
á D. Dionis suegro y cufiado respectivamente de los reyes de Castilla 
y de Aragón, á que colaborase en aquella obra nacional* encargán- 
dose de ello Jaime II como mAs viejo y de más autoridad. Con este 
motivo dio una nueva versión de los hechos, segdn la cual en las vistas 
de Santa María de Huerta habían hablado 61 y el de Castilla de hacer 
guerra á los moros sin concretar tiempo ni lugar; pero que al inter- 
narse él en 8a reino de Aragón le alcanzó en Calatayud un correo con 
cartas del sultán por las cuales parecía «que ell avia sabor de faser 
postura con nos contra el rey de Granada»; que en vista de la oportu- 
nidad que se presentaba, de servirse de musulmanes contra musulma- 
nes había dado poderes á Gonzalbo García y á Bernardo de Sarria para 
tratar con el de Castilla, encargando á éste que á su vez comunicara 
al de Portugal «estos fechos que son mucho á servicio de Dios e a gran 
pro e honrra de todos nos reyes de Espafia... que grant vergüenza era 
de todos .. que tan poco poder como el Rey de Granada... estovlesse 
delant a grant deshonrra de Ihuxpo e de nos e danyo de toda Es- 
panya» (1). Excusaba á Femando IV de no haber cumplido el encargo 
en haberlo entretenido las Cortes de Madrid más de lo previsto, impi- 
diéndole ir á verse con él (D. Dionis) lo cual parece ser verdad, pero 
decía ser aun tiempo de entrar en la liga y de cooperar al fin propuesto. 
D. Dionis no hizo nada en este sentido. 

Como era natural fué en Granada en donde estas negociaciones 
causaron mayores trastornos. 

Desde 1307 fueron constantes los preparativos militares y se 
aumentaron las guarniciones de los dos Vélez y de Vera, plaza prin- 
cipal de la frontera, en proporciones que no podían obedecer sino á 
propósitos de guerra. Abulolá y sus gentes fueron llamados á la penín- 
sula en parte por estos preparativos, en parte también por cohonestar 
las derrotas de África (1); un espía dijo haber oído al zalmedina de 



(1) 24 abril 1309 (R. 238, í. 74). 

(1) A la muy noble e mucho onrrada dofla Saurina de Castellnou 
de mi Pero Ximenes de Lorca... Bien sabedes en como yo vos dix que 
el Rey daragon me mandara que yo fuese siemore apercibido en vos 
faser saber nuevas de tierra de moros las que sóplese. Et sabet que 
don Johan mió sennor me embía mandar agora nuevamientre esto 
mismo. Et yo era me ende apercebido. Et digo vos que me llego ahora 
una barrunta que embie alia e dize me por cierto que Zahén que viene 
a Vera con. CCCC. cavalleros de ginetes. Et embía traer cavalleros a 
Velez el blanco e a Velez el ruvio e a toda esta frontera. Et otrosí el 
Rey de Granada a embiado a Cepta por a Bolhole e por toda la cava- 



~( 189 )- 

Vera qne el Bey de Granada esperaba que el de Aragón le pidiera 
dinero para envíArselo á Valencia en las pnntas de las azagayas (1) y 
annqne al pedirles explicaciones por estos aprestos las dieron cumpli- 
das y negaron que fuesen consecuencia de las denuncias del Bielsa (2), 
eomo los rumores de próximos rebatos eran constantes y hasta se fijaba 
la fecha en que debían realizarse, se mandaron reforzar los castillos 
de la frontera y poner en ellos yituallas y comenzaron serios prepara* 
tiros de guerra de parte de los cristianos. Se afirmaba también que 
Abutebit había hecho paz con el Rey de Tremecén y llegado á un 
acuerdo con el de Oranada en la cuestión de Ceuta (3), si bien en este 



lleria que pasen a Granada. Pero que aun no eran venidos nin Zahén 
aun no era en Vera quando esta carta fue fecha mas atiendenlo cada 
dia por cierto. Et ellos dizen que no vienen por faser guerra mas digo 
vos que en Vera por guerra que fuese nunca tuvieron de cient e cin- 
quanta cavalleros arriba et agora ponen y .CCCC. non lo tengo por 
buena sennaL Et creet que en dos dias e en dos noches se pueden lle- 
gar mil cavalleros de Guadiex fata en Vera desque Zahén sea y o 
mas... fechas XIX dias andados de abril. 

(1) ... E dix me divenres que un moro li avia dit quels Jenets deyen 
quel Rey de Granada avia volgut matar an Bernalt Marti e que avien 
manament qae correguessen a arago sobte apres pasca lur e puys yo 
no volgui creure demani a I macip que hic es de Valencia de la pri- 
mera setmana de caresma en^a que mo sabes e sabe ab I son amic qui 
li avia dita ja la correguda de Murcia e a I de Lorca no o volgue fer a 
saber e dix me quel ^yt almedina de Vera era vens:ut de Granada lo 
día avans que era dasensio e que deya quet Rey daragon demana va al 
Rey de Granada molts diñes e ell respes que aquell era lo dia que ell 
esperaba que ell li mogues exaquia que deyl volia que mogues e que 
los li enviaría a Valencia ab les puntes de les atzagayes. sobte apres 
la pasca deis seus cavalers. 

(2) Carta del Bey de Granada A D. Oombal de Entenza, procurador 
del Reino de Valencia, diciendo que si envió tropas 4 la frontera de Murcia, 
no fuó por creer verdaderas las denuncias de Bartolomé de BieUa acerca 
de planes de Jaime II, sino porque habiendo llegado de África el «azaym e 
sus parientes e no avien do morar». Respecto A la entrega del denuncian- 
te dice que lo entregarla «si no porque nos no estaría bien de mandar 
iáser mal ningún omne que a nos viniese». Pero que le he mandado salir 
de su reino. (12 de junio, Era 1346). 

(3) Senyor vos fas saber que yo ac una letra del senyor Rey que 
venia a vos la qual me dona un correu de mercaders digmenge XVín 
dies de juny en la qual se conté com lo senyor Rey ha entes que aben 
Jacob es mort e que un nebot seu qui es Rey que ha feyt pau sobre la 
guerra que avia ab Trimicen e Cepta e quels jenets e altres sarrayns 
eren en Hspanya per la qual cosa lo senyor Rey dehia e manava a vos 
expressament que en continent vista la present qne vos diligentment 
veessets los castells de la dita térra e feessets que fos&en establits do- 



^( 140 )- 

panto las noticias eran contradictorias y se decía que en Tremecón, 
de dos hermanos que regían en común el reino, el menor, hijo de ma- 
dre cristiana, había hecho matar al mayor y que el nuevo y único rey 
se preparaba para resistir nn nnevo sitio; en lo de haber llegado á 
un acuerdo el granadino y el marroquí, todos convenían; pero unoe 
basaban la paz en la devolución de Ceuta, y según el parecer de otros 
Abutebit consentía en ella, dejando aquella plaza en poder del grana- 
dino para volver al sitio de Tremecén (1); pero se hiciera de una ma^ 
ñera ó de otra el hecho de que las tropas de Granada, que operaban 
en África, pudieran regresar & España, daba visos de verdad á todos 
los rumores de preparativos militares y de llegada de tropas de Ma- 
rruecos acaudilladas por los jefes berberiscos de m&s renombre, por 
más que todo se daba con incertidumbre por el secreto con que los 
moros procedían (2). 

Asi transcurrió el afto ld07 con frecuentes amenazas de guerra que 



mes de viandes darraes e daltres coses necessaries a aquells e dobra e 
reparacions... (Carta de Alfonso G. á F. deCortej. 24 del mes de junio 
sin año). 

(1) Encara... moros... man contat per cert quel rey de Granada fa 
pau ab Abotebar Rey de Marrochs azi empero que no 11 sia tengut de 
retre Cepta e laltre dlen queu otorga per ^o com dien que vol tornar 
al seti de Tremíssen e atresi lo Rey de Tremisen dien que si en dubta 
que ya ha feyt gran pertreyt que sen defena axi que ha recullit e recuU 
con mes pot viandes e tot 90 que obs li es. Encara senyor vos fas saber 
esters no que jo ho sabia per cert salvu per recontament dalcuns cris- 
tians qui son venguts de Tremissen que dien que de II jermans que 
eren ro mases per senyors quel menor qui es fiU de la cristiana que 
ha mort lo major qui devia esser Rey. Scrita en Elche XXII dias 
de abril. 

(2) Al molt alt e molt poderos senyor en Jaime per la gracia de Deu 
Rey darago etc.. Yo F. des Cortey batle vostre de la vostre térra de^a 
Sexona... senyor la un deis moros del arrays (de Crevillente) que yaus 
fíu saber que eli trames a térra de moros es vengut e conta quel Rey 
de Granada ha trames per Alabes e atressi un fíU de Qaen qui es passat 
della mar per amenar companya qui passen de^a no sab hom senyor 
perqueu fam mas pensas hora que ells vullen comensar alscuns feyts 
ho o tan perqués recelen fortment de vos e del Rey de Gástela. Encara 
senyor conta lo dit moro que ell jahia ab II arracasses de Qaen e que 
li contaren quels Jenets deyen entressi que correrien a la vostra térra 
per Qo com lo missatg^e vostre qui es a Granada demanava alscunes 
coses que no plahien al rey de Granada mas 390 senyor no sap hom 
per cert salvu per aquells dos moros que Hay contaren mas diu que 
creu troters e que no paria que fos veritat perqué no creu homens que 
acó deguessen saber... ja sia 90 senyor quels moros fan tan secreta- 
mente lurs affers que bonament non pot hom espiar... Scrita en Elche 
XXmi dias anats del mes de maig. 



-( 141 )- 

no pasaron de meros truenos (1), pero al empezar el de 1308 yolvieron 
á sonar los truenos más eerca y más amenazadores. Jaime II hizo apa^ 
rejar una escuadra que le acompañase á Italia, y bastó esto para que 
Mohamed III se inquietara y preguntase contra quien pensaba em- 
plearla; la respuesta fué ambigua, como la de quien pretende ocultar 
BUS intenciones, declarando sólo á medias la verdad (2), y sea porque 
la respuesta no les satisficiese ó porque necesitaran tomar prendas que 
les asegurase indemnización de algún dafio recibido, corrieron en el 
mes de marzo las tierras del Rey do Aragón, llegando por mar hasta 
Denia, sin casi hacer daño ni á cosas ni á personas con gran asombro 



(1) Al mucho honrrado don Gongalbo García. De mi don Mahomet 
Abenhudeyll Arrae? de Crlvillen.. fago vos á saber que vi vuestra 
carta Ha quall entendí en razón dellos Genetes bien como vos oyestes 
las nuevas bien asy fueron en truenos mas no fue nada e mas que pues 
que esto roydo fue en la tierra de los genetes vinyeron colarados de la 
tierra del Rey de Granada e dixieronme que no es nada e yo tengo 
alia JI. ombres míos biena .II. meses que en vie por saber nuevas que 
atiendo cada día e asi como serán venidos con las nuevas que traerán 
yo vos las enviare adecir por mi carta... Dada en Crívíllen lunes XXVI 
días andados de juno. (1307). 

(2) Al molt noble e molt bonrat don Jaime Rey darago etc. de nos 
don Mahomet... Rey de Granada... Rey fem vos saber que avem entes 
que vos que apareylats gran armada en vostra térra la qual negu no 
sab ni es cert on ira de la qual cosa Rey som nos muraveylats con vos 
per la amistat e per la covlnensa qui entre nos e vos es e será si a deu 
plau sempre da qui avant non avets fet saber secretament per vostra 
carta on avets en volentat de trametre la dita armada perqueus pre- 
gam axi com a amich quens ho fassats saber per vostra carta e aurem 
vos sempre que grayr que axímeteix fariem nos a vos en totes coses 
que sapiats que les gens nostres parlen en esta cosa en tort cuentra vos 
de que desplau a nos perqueus pregam quens sertifíquets per vostra 
carta. Data en Granada a XXV jorns del mes de febrer en lany 
MCCC VIII. Don Mahomet Alcayt maior de la cavalería deis balesters 
del Rey de Granada e son escriva mana escriure esta carta per son 
manament.— Yo Mahomad. 

Al Rey de Granada... dicmenge XV dies del present mes de marg 
reebem vostra letra en quens fees saber que auíedes entes que nos 
aparellauen gran armada en nostra térra la qual hom no sabia on ira. 
E maravellavets vos com nos nous haríem fet saber secretament hon 
havem voluntat de trametre la dita armada e queus feem saber. £ Rey 
vos daquesta raho nous devets maravellar que segons que vos sabets 
tais affers havem nos e especialment per lo fet del regne de Cerdenya 
que aquesta armada havem mester. E nous devets duptar que a vosne 
a ren del vostre feessem mal que abans nou feesem saber... (15 de 
marzo 1808). (R. 238, f. 47). 



-( 142 )- 

de los eriBtianoB (1). BbU correría caneó tan profunda emodón qne 
fné la que obligó á Jaime II á snapender bu viaje á Italia y le hlio 
creer firmemente qne los granadinos qnerían declararle la gnerra (2), 
cnando en realidad y á Jnagar por ana actos se propnsieron sólo can- 
sar efecto moral sobre el ánimo del aragonés. Por entonces mismo 
estaban en EspaHa Bernardo Segní y Abalabas ben Alcamed tratando 
de parte del sult&n con el Bey de Aragón al propio tiempo qne Benas- 
saber ejercía presión sobre el de Granada de parte del mismo soberano, 
y no es extrafto qne, decididos á resistir al de Marmecos, qnisieran de- 
mostrar al aragonés lo peligroso de la aventura en qne intentábanme- 
terlo. T tal vez esa presión moral con qne ellos pensaban disuadir k 
Jaime II de dar oídos & las pretensiones de Abntebit hizo qne las pro- 
posiciones de éste fueran escuchadas con m&s agrado. La idea de ser 
enemigos suyos los moros de Granada se arraigó más en el ánimo de 
Jaime 11, muy predispuesto á tomar por agravio el más inofensivo in- 
cidente, y la tal correría fué para él una prueba cierta y categórica de 
la guerra que se aproximaba. 

La intranquilidad del país fronterizo era por todo esto muy grande 
y contribuían á que fuera mayor las noticias que constantemente cir- 
culaban; para el día 1.° de junio, víspera de Pentecostés en el calen- 
dario cristiano y Pascua en el mahometano, se anunciaba una verda- 
dera invasión por el número de gentes que debían entrar en Murcia en 
son de guerra, dos mil hombres á caballo y ocho mil á pie (3). Bernar- 
do Martí, enviado á Granada á pedir la libertad de cautivos y la devo- 
lución de presas, anunció formalmente esa invasión, y como los espías 
enviados por el arráez de Crevillente y Ferrer des Cortell, Baile de 
aquella parte de la Corona de Aragón, no habían traído ninguna noti- 



(1) Sennor yo Goncalbo García... ya vos fís saber por otra carta 
mia que los moros qui venyan por mar non fisíeron mal en Oenia ni y 
decendieron saluo un leny e una barca que prisieron en las mares de 
Ezabea e ally descendieron en tierra mas noy fisíeron danyo e luego se 
tornaron. De los ginetes otrosy ya vos fís saber en como se son ydos 
e creyó ciertamente que el día que esta carta se fiso ya eran dentro el 
regno de Granada e es seyda la mayor marauella que yo oy de tal 
gente e tan gran en como an fecho tan poco danyo que en el regno de 
Valencia noy fisíeron sino lo que sabedes et en el Reyno de Murcia no 
an fecho otro danyo sino en talar las íruytas saluo en Alacant que fisíe- 
ron danyo en la vuerta con fuego mas a la villa non se acostaron et 
en Elche les dieron cenada e no les fisieron danyo. 

(8) R. 237, f8. 12 y 36. 

(3) fem nos a saber que huy dijous VI días de juny auem haut sa- 
buderia ^erta per un de les barruntes que es vengut de térra del Rey 
de Granada que en los Velis eren ajustats .II. mille homens a cauall de 
ginets Vin mille homens a peu e que esta nit deuen auer pasatlouado 
del cannaueral (en el Segura) (1808). 



-( 143 )- 

cía, se creyó que su falta era debida á imposibilidad de volver por estar 
tomados los caminos ó haber sido ellos hechos prisioneros (1). Para que 
la situación se aclarase encargó Jaime II á Gombaldo de Bntenza, go- 
bernador de Valencia, que participase al Bey de Granada lo que de pú- 
blico se decía en su capital y en su mismo palacio (2); se le contestó 
desmintiendo categóricamente aquellos dichos y pidiendo castigo para 
sus propagadores (3), pero las negociaciones con Aburrabe empezaron 



(1) A... Ferrer desCortey... Bn Marti... cert siats senyor que di- 
sabte a vespre qui passat es el dicmenge a vespre día de cinquagesima 
deven entrar en la térra del senyor Rey... tro en tria millia homens a 
cavayl. 

Senyor yo ferrer de cortey... fas vos saber que depuys queus tramis 
letra en queus fíu saber quels jenets eren passats al canyaveral aquest 
día meteix a ora del seny del ladre tocant agui una letra den Bn. Marti 
que atresi me feu saber lentrada deis dits jenets e qual companya son... 
e segurament senyor yo tro a ara nols he creguts... Esters senyor vos 
tas saber que nengun deis moros quel arraya e yo tramesem de aques- 
ta raho qui eren IIII no avem cobrat nengun ans creem que sien preses 
e embargats... Elche dilums a ora del seny del ladre tocant 111 días de 
juny. 

(2) Don Jaime al noble e amado don Gombalt dentenca procurador 
del regno de Valencia, fazemos vos saber que avernos acordado que 
vos enviedes al Rey de Granada de vuestra part aquesta carta que vos 
enviamos dictada e tenemos por bien que la lieve Francés OrtiQ... por 
tal que se aper<;iba de los fechos en qual manera están a que sepamos 
pora delant qual es la intención del Rey de Granada. 

Al muy noble Rey de Granada yo don Gombalt dentenca procura- 
dor del reyno de Valencia por el senyor Rey de aragon... fem vos sa- 
ber senyor que en esta térra fué fama que gentes vuestras querían en- 
trar por faser danyo en la tierra de nuestro senyor el Rey e esto se 
dezia mucho de cierto... e Bn. Marti qui vinie de Granada refermo 
aquestas mismas nuevas diziendo que lo avia oydo dezir a muchos pu- 
blicamente e ahun en vuestra casa que la vuestra gente quería entrar 
a correr a la tierra de nuestro senyor el Rey... Dada em OntenyentXI 
días andados del mes de junio en el anyo de Mil e CCC. VIII. (B. 307, 
f. 178, V). 

(3) Al... Rey de Aragón... yo Mahomad alguasíl mayor del Rey de 
Granada vos fago saber que don Gombalt dentenca procurador del 
regno de Valencia enbio aqui su carta al Rey mío sennor en quel enbio 
desir que Bernar ms quando daquí fuera que metiera alboroto en la 
tierra que gente del Rey mío sennor que querie yr alia a correr. Sen- 
nor es maravillosa cosa en creer vos ni cuydar que de casa del Rey 
mío sennor tal cosa nagiesse aviendo el tamanna voluntad de guardar 
el buen amor e la pas que con vos a e los que a la su merced somos 
que avernos a guardar la su fasienda que nunqua le al aconsejaremos. 
Porque a menester sennor que este alboroto que noy ande por la tie- 
rra e que mandedes poner sobre ello escarmiento en aquellos que lo 



-( 144 )^ 

entonces con gran deciBión| y Jaime II por consecnencia de ellas em- 
prendió la campaña diplomAtica que por ser tan grande y complicada 
llevaba anejo el fracaso. 

Después de las declaraciones de Fernando IV en las cortes de Ma* 
drid, era de todo punto inevitable la guerra é inmediatamente se rom- 
pieron las hostilidades en las fronteras andaluzas por las tropas de las 
Ordenes militares y los caballeros y las milicias de la tierra, ayudadas 
por el arráez de Andarax, moro bien emparentado y de la mejor sangre 
de Granada, que por haber caído en desgracia del rey por intrigas del 
aluacir Abdelaquem, había buscado refugio en tierra de cristianos. 

Y todo esto, las noticias alarmantes de Castilla, justificadas ya por 
hechos, los preparativos de Aragón, los desastres de África, que en vez 
de tener fin parecía que habían de continuar y más graves y el mal 
gobierno interior, característico del reinado del nieto de i^Iohamed el 
Viejo, hizo estallar una revolución, la primera de las que minaron la 
existencia del reino granadino y que contribuyeron á su ruina tanto 
como las armas de Castilla. 

De Mohamed todos dicen, moros y cristianos, que padecía una en- 
fermedad que le impedía regir el reino, diciendo unos que era ciego, 
otros que paralítico (1) y todos afirman á una que el gobierno estaba 
en manos del ministro Abdelaquem, que carecía de las condiciones ne- 
cesarias para evitar con sus aciertos las censuras de sus émulos, que 
llevaban tan lejos sus odios que por ellos combatían su propia patria; 
su mala gestión la confirma el hallarse vacíos los almacenes (2) que 
Mohamed II, siempre temeroso de las talas de la vega y de un sitio en 
regla de su propia capital, había dejado llenos, y nada más fácil y ha- 
cedero que una revolución en un país de gobierno débil y dentro de 
una capital populosa habitada por un populacho sin ley y sin patria, 
exaltado por los rumores de próximos desastres y alentado por un par- 
tido aristocrático y militar poderoso y de prestigio, á cuyo frente se ha- 
llaba un hermano del rey joven y vigoroso, ó por lo menos simpatizaba 



levantaron con nemiga e de lo que y fisieredes o por bien tovierdes 
tened por bien de embiar ende vuestra respuesta al Rey mió sennor 
según vos lo el enbia rogar, fecha XXII días de junio. (1808). 

(1) La Crónica de Alfonso XI dice: Et este don Mahomad regno des- 
pués del padre seyendo ciego et fué el tercero Rey de Granada (Capi- 
tulo 53). Artal de Azlor y Pedro Desledo escribieren á Jaime II desde Car- 
tagena por los mismos dias en que Nasar destronaba á su hermano que 
Mahomed estaba afoílat, palabra cuya interpretación más recta es la de 
impolibilitado; la frase de Benaljatib r» '^-i ¿ «aaJLo ¿^^^^ v^U«m yb ^ 
cuya traducción omitió Casiri, dice que Mahomad sufrió una desgracia en 
los ojos, (lo cual quiere decir en lenguaje corriente que estaba ciego) y que 
era paralitico. 

(2) El SUio de AUneria en 1309, Carta de Azlor y Desledo. 



-( 146 )- 

con 108 oonspiradoreB (1). La reTolución estalló el U de marzo de 1809, 
fiesta de la alfltra ó salida del ayimo (2); el aloacir Abdelaquem, objeto 
del odio de los revolucionarios, fué asesinado, y el rey depuesto y substi- 
tuido por su hermano Nasar, hijo de madre cristiana; mas conseguido el 
fin que se proponían los autores del moYimiento» como la salyación del 
país no dependía del cambio de personas, ni Nasar era tampoco hom- 
bre de grandes üiiciatiyas, el país quedó tan indefenso y tan exhausto 
como antes porque el nueyo monarca, si bien sano, Joyen y vigoroso, 
no podía orear soldados ni llenar los almacenes. 

No era el mejor modo de preparar la defensa inaugurarla con una 
reyolución útil sólo & los cristianos, que naturalmente hablan de ver 
en ella y en los sucesos que la precedieron, la mano de Dios dispo- 
niendo las cosas para que la obra empezada viniese ca buen ñu e a 
buen acabamiento» (3); mas afortunadamente para los granadinos la 



(1) La conducta de Nasar con su hermano no aparece clara en los testi- 
monios contemporáneos. Para unos, y aquí entran moros y cristianos, Na- 
sar, hijo de mujer cristiana, fné el autor moral de la muerte del aluacir Ab- 
delaquem y del destronamiento de Mohamed III. (El Sacristán de Tarazona, 
agente de Jaime II en la corte de Castilla: El Sitío de AUneria en 1309 ^ pág. 97. 
^Oóniea de Al/on$o Xly cap. 57.-Benjaldún en la Historia de lo$ beni- 
cUahmar^ traducción de Mr. Oandef roy Demombjnes en el Juamaí Aeiati* 
quey 2.^ semestre de 1898). Para otros/ y también hay musulmanes y cristia- 
nos, el destronamiento fué consecuencia de la revolución contra el aluacir 
pero no un acto de fuerza en el sentido estricto de la frase: Mohamed abdicó 
en su hermano, según el arráez de CreviUente, voluntariamente (El Sitio 
de AUneria en 1309^ pág. 93); según Azlor y Desledo, obligado por los revo- 
lucionarios á causa de su enfermedad {El Sitio de AUneria en 1309^ pág. 99); 
según Beualjatib, la renuneia siguió á la proclamación de Nasar {Ija^ 
ta /| 864); estos últimos por su proximidad al lugar de los sucesos, su inte- 
rés en averiguar como sucedieron y su veracidad en otros puntos merecen 
más crédito que los primeros. 

(2) La concordancia de Beualjatib y del arráez de CreviUente es exac- 
tísima en cuanto á la fecha: ^^La3\ juw« ^^ ^ en el día de la fiesta de Alfltra 
dice el primero (Ijata /, 864) «el dia de la nostra pauseua* el segundo {El 
Sitio de AUneria en 1309, pág. 97). 

(3) re^ibiemos vuestra carta que agora nos enviastes en razón de 
los ardides daquend mar e dallend mar desas partidas e ovemos end 
gran plazer. E semella nos que el nuestro senyor Dios ordena ya en los 
fechos porque son suyos propios e al su servicio lo que menester hi 
faze e mellor que hombre non podría pensar. E assi Rey face menes- 
ter que vos aper^ibades e que vos guisedes según puesto es de manera 
que lo que ordenado es entre nos e vos venga a buen fin e a buen 
acabamiento. Ca seet cierto que nos fazemos enantar cada dia en lo 
que avernos a desembargar en los fechos e no punyamos en al. (8, fe- 
brero, 1809). B. 8SÓ, f . 386). 

19 



-( 146 y- 

actividad humana no correspondió á la providencia divina y tranacu- 
rrió el período de mayor peligro de Oranada antes de que las fuerzas 
anidas se lanzaran sobre el reino de Nasar. 

La marina, que debía ser casi el arma principal de la campafia se 
aprestó muy tardíamente tanto en Castilla como en Cataluña; en abril 
de 1308 había querido Femando IV construir 6 equipar una escuadra 
y tripularla con marinos de la Corona de Aragón pero desistió de ha- 
cerlo á ruegos de Jaime II, que creyó que con ello se alarmarían los mo- 
ros, y se desbaratarían los planes que ya entonces abrigaba y la cons- 
trucción se aplazó para después de la entrevista en proyecto (1); en 
Alcalá, en un tratado adicional convinieron los negociadores que la flota 
castellana se compondría de diez galeras y tres lefios y de igual núme- 
ro de galeras y cinco lefios la de Aragón, las cuales debían operar Jun- 
tamente «en uno» (2), pero uo se sefialó ni el tiempo en que debían es- 
tar reunidas ni el lugar de reunión; posteriormente fué Ibiza el puerto 
sefialado para incorporarse una escuadra á otra y el 30 de abril el día 
en que la castellana, mandada por Diego García, anclaría en aquella 
rada (3); sin embargo el armamento de las naves de Castilla tropezó 



(1) Al... Rey de Castiella... entendido... lo que nos dizo Gon- 
Qalbo Qapata vos facemos saber que nos paresce que auedes bien 
abenido en la fa^er (armada). E quando querredes de la nuestra gente 
que nos pla^e que uos ende podades seruir como de la nuestra gent 
para vuestra armada e para nuestro serui^io que seruiendo a uos teñe- 
raos que a nos sieruen. (II nonas aprilis 1308). (B 287, í. 19). 

Al. . almirante mayor del Rey de Castiella e alguatzir de Siuilia 
(Diego García)... nos entendido lo que nos dixo (Gonzalbo Zapata 
en razón de la armada) vos fazemos saber que quanto a la rason 
dagora no veemos que cumpliese fazer la dita armada porque dariades 
rebelo a los moros que se cuydarian que por ellos se feciesse como 
quier que por esto el dito Rey no lo faga. E si por ganar en otras 
partidas se arman creet que las gentes son reconoscidas tanto que 
a estos tiempos non si troban bien los que arman por ganar como 
fasian en los tiempos passados. E assi enuiamos conseiar al Rey... 
que ñnque larmada quanto a la rason dagora entro quel Rey e nos 
nos veamos que estonce acordaremos lo mellor. (26 de marzo 1308). 
(B. 287. f . 24). 

(2) Sepan quantos esta carta vieren que nos don Ferrando... 
prometemos a vos dicho Rey de Aragón que depues que comentare la 
guerra de nos e de vos e del Rey de Granada tengamos en la mar 
continuadamente por guarda con vuestras galeas en uno die^ galeas 
armadas e tres lennos armados a nuestra costa e misión.. fecha en 
alcalá de henares XX días de deziembre era de mille e CCC e qua- 
renta e seys anyos... (Perg. núms. 2606, 2606, 2607 y 2608 de Jaime II). 

(3) El Rey mió sennor guisa et se apareia porque la su flota sea 
en la ysla de Ebi^a postrimero dia de abril et yo guisóme et apareiome 



-( 1« )- 

<M)n la oposición de los nobles castellanos, no muy entusiasmados con 
esta ^erra, y faé necesario buscar en Valencia las tripulaciones de 
las galeras (1) y encomendar el mando de las mismas al Vizconde de 
Castellnou, quizá para dar unidad en la acción á las escuadras combi- 
nadas; todo esto dio motivo para que comenzasen las operaciones en 
tierra cuando las fuerzas cristianas andaban aún disgregadas y los 
barcos estaban anclados y sin poderse hacer á la mar y en tanto que 
los maestres de las órdenes corrían la frontera granadina por Andalu- 
cía y los ginetes la castellana por Murcia, el gobernador de Almería, 
Arrendasi, zarpaba de su puerto con rumbo al África con tres galeras 
á fin de traer de allá hombres y vituallas con que defender su ciudad 
contra los catalanes» los cuales andaban también tan atrasados en sus 
armamentos marítimos que al saber el viaje del de Almería dieron or- 
den al vicealmirante Aimerioo de Bellvehi de venir á Valencia (pro- 
bablemente desde Ibiza) y desde aquí marchar con cuatro galeras en 
persecución de las de Granada (2), cuando éstas seguramente habrían 



porque yo sea con la nota en la dicha ysla al dicho piaso (Madrid, Diego 
García al Bey de Aragón) 11 de febrero de 1309. 

(1) Al... Rey darago... Bn. de Solsona... A la vostra altea 
senyor fa^ saber que pus vos partis de la vista e fos en Calatayud so 
estat yo ab lo noble Rey de Castella entro a VIII dies ixens del mes de 
jenero. E sapiats senyor que alcuns nobles de Castella volien metre 
destorb en lo feit de larmada quel noble Rey de Castiella havia pro- 
mesa de fer. E jo veen la bona volentat quel noble Rey de Castella 
ha ves vos. E veen la fermetat de cor quen Diago Garcia ha de vos 
servir a gran honor de vos pres manera. E diz al noble Rey e an 
Diago Garcia e a son conseyl que si ells no avien de la vostra gent 
alcuns homens pera caps de lannada quels serien defalits en lur 
armament mas si de la vostra gent podien haver para cobrar la lur 
armada quels sería gran honor. E el Rey de Castella dizme que ja 
daquesta rabo avia el tramesa carta a vos per en Gon^albo zapata e 
vos feyta resposta a ell en la qual vos H envías a dir queus plahia... 
Ara senyor pus quel fesrt de vos e del Rey de Castiella es tot i sabi la 
vostra alta senyoría... que so en Valencia vengut ab la del Rey de 
Castella per pagar CCXX homens pochs mes o menys que hauria me- 
nester la dita armada. 

(2) Senyor vuy que es divendres lendema de la festa de asensio 
vench a Valencia I barquer per nom en R. Roig e venia de Ma^agruni 
e compta me quen arrandagi ab III galees era anat a One e a Huara 
per levar companya. E yo encontinent partim de Valencia en la galea 
den Romeu de Marimon e fiu manament an Eymerích de Belvehi que 
vengues en continent ab tot lestol e an Bn. de Libia quels fees recu- 
llir e es azi ordenat que trametie IIII galees la on man dit que es 
Narranda^i e yo ab tot lestol men vaja a Almería e aquí quel esper... 
Dada en Valencia IX dies anats del mes de maig. 



ya cumplido sa mltite. El 2 de nuyo sarparon da Baieelona laa gala* 
ras á oaya Tigilanoia »e enoomend6 la g^narda del Estrecho, yendo o(»& 
ellas tres castellanas y quedando en aquel puerto dos máSp que al 
mando de Diego Oarcía debían acompafiar en su viaje al rey de Ara* 
gón (1). Las instrucciones que se dieron al almirante de esa eseuadra 
se reducían á ordenarles el bloqueo del Estrecho, cuyos límites se se- 
ÍLalan en África de Ceuta al cabo Bspartel (cabo del Portillo cdes por- 
tell»}yenEuropa de Gibraltar al cabo Tarfaghera (cabo de Tratal* 
gar), y k evitar que acordándose de su oficio de corsarios buscaran su 
provecho en el saqueo de algún lugar costero ó en caiar otras naves, 
dejando el servicio del rey (S). 

Esta lenta organisacidn de las fuersas navales corrió parejas con 
las vacilaciones en cuanto al operar del ejercito de tierra. Jaime n no 
vaciló nunca en sitiar Almería pero su primer propósito fué Hogar has* 
ta ella por tierra atravesando todo el reino de Granada; decidió luego 
ir por mar y aunque esta vía era más segura y más ráfdda, pues atra- 
vesar un país enemigo y de tanta asperesa hubiera sido muy diCícil» y 
el mar, por carecer el enemigo de marina, sólo presentaba los riesgos 
naturales de aquel elemento, el cambio de itinerario motivó una dila- 
ción y fué además perjudicial estratégicamente por que una invasión 
por aquel lado habría distraído las tuerzas granadinas y amenasado 
la propia capital, mientras las tropas castellanas sitiaban Algeciras. 
Preparó pues Don Jaime una escuadra de doscientas velas, no todas 
de barcos de combate, y con ella se hiso á la mar desde cabo de Aljub, 
desembarcando felizmente en Almería á mediados de agosto y con él 



(1) Otrosí Rey uos fazemos saber que las galeas que denen yr al 
passo parten de Barcelona por cierto hoy viernes segundo dia de 
mayo entre las quales ya tf es de las vuestras e Don Diego García jrra 
con las dos con nos quando nos yremos... (B. 838, í. 54). 

(2) Ordonam volem e manam expresament que les galees que van 
primeras al estret de Gibaltar fa^an segons ques segueix. Primera- 
ment estien continuament en les mars de lestret es aasaber de Cepta 
entro al cap des portell e de munt Gibeller entro al cap de Tarfagera 
e que alli sia lar entendió de diligentment guardar que gent ni viandes 
no pusquen pássar de la una part a laltra. It. que per neguna manera 
no consentan nis metan a fer tarra^ania. It. que no combaten for^a 
neguna. It. que nos metan en encala de vexell ni de vezells per que 
saguessen a partir ne lunyar del pas quel es comanat de guardar. 
It. ques guarden be de fer mal en térra ni en mar a negunes coses que 
sien del Rey aborrabe. It. quels lenys sotils trameten en guarda^ de^ 
et déla on a els sera vist a profit de les guardes mas que les galeas 
grossas estian ensemps tota ora que nos partescan. It. que deyen 
cuytar lur viatge com mes poran e que per res que trobassen en la vía 
nos deuiassen ne laguiasen lur viatge. (37 abril. B. 886, f . 885). 



-(149)^ 

aa ejército de mil caballoay cuatro mil infantes, de éstos la mitad ba- 
llesteros 7 la otra mitad escudados (1). 

No se mostró Femando IV más decidido: el acuerdo de Alcalá obli- 
gábale al cerco de Algeciras (2) pero al tiempo de dar principio á la 
campafia no se mostró muy propicio á cumplir aquel acuerdo; en las 
cortes de Madrid se había hecho oposición al tratado precisamente por 
traiarse de un sitio y no de una entrada poderosa, que tal vez se hu- 
biera hecho sin la oposición del Papado á esa clase de guerra no com- 
prendida tuera de Espafla. Ni el Padre Santo ni el colegio de cardena- 
les ni los príncipes europeos veían con buenos ojos que los españoles 
consumieran sus fuerzas en algaradas más propias, según la opinión 
europea, de gentes ávidas de botín, que de guerreros ansiosos de con- 
quistaa, no viendo más consecuencias de aquellas algaradas que el en- 
riquecimiento de los invasores. Ignorantes de las cosas de EspaHa, no 
sabían que á todas las grandes conquistas habían precedido como pre- 
parmeitoy asolamientos del país conquistado, que ponían á los habitantes 
en el trance de emigrar ó someterse y para ellos sólo la guerra formal 
de grandes batallas y asedios de ciudades y fortalezas con grandes 
matanzas de musulmanes era la verdadera guerra y el modo de ex- 
pulsar de la península á los mahometanos* Y como Jaime II por su 
eaueadén, por su permanencia en Italia y sus relaciones con el ex- 
tranjero pensaba equivocadamente, pero á lo europeo, hizo cuanto 
pudo para convencer á Femando IV de la necesidad de ir á un asedio 
para lograr ventajas positivas y acallar las murmuraciones extranje- 



(1) no vidiamos quel fecho pudiesse venir a acabamiento ayr por 

tierra ante era muy imposible cosa... e asi por mejor e por quel fecho I 

se cumpla mas a servicio de Dios e honra e pro nuestro avernos ago- Ü 

ra acordado e provisto que vayamos por mar con mil cavallos arma- 
dos sin otras bestias e cada ca vallo armado que aya mi homnes de | 
pie II ballesteros e U escudados para aquel lugar que sabedes que 

aviamos ordenado de conquerir primeramente (10 abril 1909, B. 238, • 

f oUo 62). 

(2) Guillen Palacin parece seguro que fué á Castilla para inducir al de 
Castilla á que cercase Algeciras.— nos fisiestes saber (habla Jaime II) en 
como Guillen Palacin faulo con vos de los fechos que puestos fueron 

entre uos e nos sobre los cerramientos de Algezira e de Almería e , 

como uos uiendo e recordando los fechos como puestos e acordados 
fueron erades e sodes de entendimiento de complir aquellos (R. 238, 
f. 104). En 4 de junio escribía á D.^ Constanza que aconsejase al Bey tque 
faga esta cerca de Algecira e seet cierta que ell e nos íasiendo las di- 
chas ^rcas todo el fecho con la ayuda de Dios verna a buen cabo e 
buena fin e lo al sería periglo e grant dizienda non buena a ell e a nos 
del padre santo apostoligo e de los principes e de las otras gentes del 
raundo(R. 288,f. 106). 



r . 



-( 160 )— 

ras (1). Oponíase Femando IV alegando los coantiosoa gastos que ese 
cerco ocasionaría y la imposibilidad de atenderlos si en Aviflón no se 
le concedían los diezmos y la cruzada (2) pero la concesión Tino y 
Fernando IV debió ir por f aerza & sitiar Algeciras, convencido de que 
no volvería vencedor. 

El proyecto concebido por Jaime II salía del terreno de la diplo* 
macia y entraba en el de las armas: ana escuadra de Aragón estaba 
delante de Ceuta; Fernando IV delante de Algeciras y él en persona • 
delante de Almería; Europa entera contemplaba A los dos reyes cris- 
tianos más poderosos de EspaHa empeñados en echar de su país á los 
enemigos de la fe de Jesucristo y Jaime 11 estaba convencido de ser 
objeto de aquellas miradas. 

El primer fracaso fué la primera operación llevada & cabo, que fué 
la de Ceuta. 

El vizconde de Castellnou nombrado inesperadamente y á toda pri- 
sa embajador en Fez marchó k Valencia y se detuvo allí una semana 
por no estar las galeras abastecidas; el 8 de mayo de 1309, día de la 
Ascensión, partió para Marruecos enviando por delante & la Alcudia en 
un lefio & Guerao Qatrilla y al Agustín, enviado de Bernardo Seguí, 
para que con éste salieran & recibirlo & T&nger, esperando adelantar 
de este modo su comisión en 15 días (3); el vizconde cuyas instruccio* 
nes contenían frases del Emperador sumamente despreciativas para el 
Bey de Granada, las cuales convenía recordar ahora por los rumores 



(1) A... donna María Reyna de Castella... sen dupdo aquest es su 
bien e su hondra (del Rey de Castilla) que el cerque algún lugar e se- 
nyáladamente Algezira que estos fechos por aturar se an de ganar e 
si assi no se fazia ternian el Papa e los cardenales que la entencion del 
Rey de Castiella no es tan buena ne tan firme como es... fiziestes nos 
saber que uos fincades en la tierra por dar recado a ella e por tener 
justicia... (20 de mayo 1309, R. 238, f. 96). 

(2) A lo que nos enuiastes a dezir que uos no podriades fazer la cer- 
ca de Algazira ni durar en ella si el santo padre apostoligo no otorgaua 
a vos la cruzada e los diezmos que le enuiamos a pedir (2 junio 1309, 
R. 238, f . 104). 

(3) Al... Rey darago... en Jasbert vescomte de Castelnou. Senyor 
dimecres a horade vespres foro a Valencia e trobam aqui les guale- 
res que encara no havien levat gens de pan nln Bn. de Libia no avia 
ahut encara manament quel pan vengues en mar entro que les guale- 
res f oren a Valencia mes crehem que vuy que es dijouslodiade la 
assencio per tot dia sera tot endressat e encontinent senyor partir hic 
em...nostreenteniment es que quan siam en les mars dalmeria que 
trametram en Guerau sa trila en Agusti ab un leny armat a lalcudia 
e que pugen a fes per parlar ab en Seguí e quen Seguí ab els ensemps 
ischa a nos a Tánger el leny que tomo a nos en lestret e fem nostre 
compte que abreuiarem lo viatge ben de XV dias. 



-( 161 )- 

de próximos acuerdos^ permaneció en Fez hasta mediados de julio y 
6Q ese tiempo ajustó un tratado en virtud del cual se concedía al Bey 

. de Aragón el impuesto del tercio que pesaba sobre los mercaderes ara- 
(leoneses residentes en el imperio ó que fueran temporalmente á él; se 
abrían todos los puertos marroquíes al comercio catalán y & las gale- 
ras catalanas para tomar refrescamientos; se daban & Jaime II mil 
azafes de trigo y dos mil de cebada y se le prometían todos los bienes 
muebles de Ceuta cuando la tomasen sus sitiadores (1). £1 vizconde divi- 

. dio Marruecos en tres almojarifazgos para la percepción del impuesto, 



(1) La credencial é instrucciones de Don Jaspert las publicó Cafkant 
y reprodujeron Bbnayidbs Aiemoria$ de D, Fernando IV ^ Mas Latrib, 
Traxté9^ etc. La carta de Aburrabe participando á Jaime II la llegada de 
Castellnou y el ajuste del tratado es de fecha de 6 de Julio de 1S09 y la re- 
cibió el rey de Aragón en el sitio de Almería: no conozco el original árabe. 

Del siervo de Dios (^uleymen amir almu^lemin fí)o del amir abi amir 
fijo de amir almuQlemin ibn yacob fijo de amir almuQlemin abi yussuf 

fijo de abdalhac al rey al..... de aragon.... adelantado por el 

papa e la eglesia de Roma, señalero e almirante de toda la mar de los 
crüstianos*. .. Nos escrivimos a vos esta carta seyendo en la cibdad de 
Fes et llego el vuestro consegero don Gisberto de castil nob vues- 
tro mandadero con carta de la postura que otorgastes de complir e de 
guardar et certificónos del vuestro amor et la vuestra amistad a esta 
nuestra parte.... Etnos fesimosla carta del pleito que nos enviastes 

demandar en como otorgamos de nos ser amigos et enviamos la con 

el vuestro mandadero sobredicho Et demandidonos el vuestro man- 
dadero quel otorgemos las sacas de la mar de todas las villas nuestras 
et que dessasemos en los vuestros mercaderes el tercio del derecho 
que an a dar por el pan e las mercadurías et que ponga fiel por el en 

los puertos de los nuestros lugares que coja este trigo para vos et 

cumplimos en ello su demanda Et otrosí nos fablo del pan que nos 

demandido para vos et nos mandamos gelo et monta tres mille Qahfa 
de pan el un tercio de trigo et los dos tercios de cebada..... Et otrosí 
nos demandido que quando Dios quisiere que conquiera a Cebta que 
sea para vos el aver quey fallaren et los bienes et los ganados et todo 
el mueble salvo lo omnes et que sea para nos mismo la villa et sus om- 
nes et complimos en ello otrosí su demanda cumplidamiente et noi dexi- 
mos de no en ello por cumplir el vuestro derecho et aparejar la vuestra 
voluntad et la vuestra carrera Et lo que queremos de vos la vuestra 
amiganca onrada et de vuestra amor gradecída que mandedes estar 
las vuestras galeas sobre Cebta de parte de la mar mientre sescudiren 
nuestras gentes sobre ella por tierra ct que mostredes en esto la volun- 
tad et el esfuerco et el buen coraron que an tales reyes como vos..'... 
Et el vuestro mandadero dicho se va agora et fablamos con él cosas que 

vos dirá et oyrloedes vos mismo complidamente Dada xxvi días de 

Moharram era de nueve et setecientos anuos. (Biblioteca de la Real Acá. 
demia de la Ulstoria. Colección Salazar, A. 2-f)0). 



-.( 152 )« 

uno que denominó interior, otro de Ceuta y otro la parte eomprendl- 
da entre Ceuta y el Muluya y hecho todo esto partió de Fez para Ceu- 
ta, sitiada ya por barcos aragoneses y las tropas benemerines de Ta- 
xifin ben Tacub el ütasi. Mandaba dentro de la plaza Ornar ben Boho 
ben Abdelhac de la familia imperial marroquí, pero al servicio de Gra- 
nada; era alcaide de la alcazaba Abu Zacaria Tahya ben Malila y Jefe 
de la escuadra Abulhasan ben Comexa (1); la guarnición granadina 
compuesta de mil quinientos hombres, que tenía que defender la pía* 
za contra los invasores y vigilar á los ceptis, que odiaban la domina- 
ción de los andaluces ó deseaban evitarse los males de un asalto, pro- 
curó desembarazarse de este peligro interior enviando á Granada cin- 
cuenta de los notoriamente desafectos á su causa, pero entonces cruza- 
ba ya la escuadra catalana por los mares marroquíes y prefiriendo 
ponerse en manos de Aburrabe & caer en las de cristianos, la galera 
en vez de arribar á M&laga ú otro pueno musulmán de España, arribó 
á Tánger; la situación de la plaza iba siendo desesperada y Taxefln y 
Castellnou acordaron dar el asalto el lunes 21 de julio; tras un breve 
combate capitularon los de la ciudad y los andaluces se acogieron en 
la alcazaba con propósitos al pareoer de resistir pero aquel mismo día 
se rindieron sin condiciones; reclamó Castellnou el cumplimiento de la 
cláusula que le daba los bienes muebles de la ciudad y mostró docu- 
mentos pero si bien Tazefin no negó el derecho^ negóse á concederlo 
sino recibía orden expresa del Sultán; Castellnou envió inmediatamen- 
te á Fez Romeu de Marimón y Pedro de Cornelia á exigir aquella or. 
den más volvieron sin conseguirla y Ceuta no sufrió el saqueo á que 
la habían condenado (2). Para no demostrar tan visiblemente su des- 



(1) Annashrill. 

(2) Sennor yo en Jaspert vescomte de Castellnou me coman en 
vostra gracia, laltre día com era en Peg vos tramis senyor una letra 
per Bn. Cerda en queus fíu saber largament tot 90 que yo hauia endre. 
Qat sobréis aíTers de la missatgeria per vos a mi comanada. E ara se- 
nyor vos fas saber que depuys que la dita letra fo feta partí de Fe^ e 
venguimen a Tánger on fuy disapte de julíol. E he ja ordonats 
vostres moxerit en tota la térra del rey Aburrabe per demanar e ree- 
bre lo vostre dret. (Dice que ha dividido Marruecos en tres partea; una in 
terior: otra del Muluya á Ceuta y otra de Ceuta) (que los mercaderes llevan 
á mal lo del impuesto). Com fuy a Tánger hagui ^ert ardit que a Cepta 
ha gran discordia e bando entre aquels quey son quels uns teñen la 
part del Rey Aborrabe els altres del Rey de Granada e la host del Rey 
Aborrabe hic es ja venguda e aquell quey es maioral per lo Rey de 
Granada es se al^at en la una partida de la ciutat e ha hom esperan- 
za retre. Empero larray? qui es en Cepta per lo Rey de Granada 
ara novellament hauia fets pendre tots aquells de la ciutat que li eren 
semblants que tenguessen la part central Rey de Granada e 11 fosen 



-( 153 )« 

lealtad y no aparecer tan & las ciaras hombree sin fe ee avino & entre- 
gar el trigo, la cebada y el dinero procedente del impneftto del tercio^ 
del cual se habían recaudado ya m&s de dos mü doblas; j eomo éstas 
y el grano eran muy necesarios, Castellnón envió á recogerlos & Onl* 



sospitosos qui eren tro a L e aquests enviaua en I galea e un leny ar- 
mat en Espanya al Rey de Granada quels o quen fees 90 quen 
volgues ab gran hauer que sen portaven. E cora foren exits de Cepta 
per reguart de la vostra armada acordaren se e tornaren sen a la 
part del rey Aborrabe e feeren la vía de Tánger dient que raes se 
amanen raetre en poder de vostres gents de larmada que si aquels rae- 
tien en poder del rey de Granada e preseren tots aquells quey eren 
raayorals per la part del Rey de Granada e son se mesos en Tánger e 
han liurat aquests preses del Rey Aborrabe. El fet de Cepta 

senyor es en tal estament que es raester que tenga hora be a prop per 
raho del moble e per a^o senyor noe aturat ab la vostra armada et 
sper que tost ne veura hom 90 que sen deu fer. Empero senyor noye 
pens que ^o que atorgas uos es del moble de Cepta puscha complida- 
mente pus sia loe en Espanya ne els mellors 11 com Cepta mas 
tota hora ne traura hom bon plet e yo faria hi gran fretura en aquell 
cas poria esser gran minua de Yostre dret. £ azi senyor per a^ 

e per les altres coses queus he ja fetes saber vuU aturar. La vostra ar- 
mada haura cumplits los IIÜ meses que deu servir per tot lo mes da^ 
gost que ve e alguns van parlant de la tomada (aquí habla de un lefio 
que capturó Aymerico de Bellvehi y que Castellnou hizo devolver). Lo 
Rey de Castella exi ab grans gents de xibilia dimarts prop passat per 
venir sobre Algesira e esperara quey sera daquesta setmana. Encara 
senyor vos fas saber que vuy que es dillums XXI dia anats del present 
mes de juliol la host del Rey Aborrabe que era venguda a Cepta per 
térra e la vostra armada per mar combatem la ciutat de Cepta e hauia 
hi tro a M. D. andalu^s e ab consentiment daquells de la ciutat ha^ 
guemla presa ans de hora de tercia levat lalcacer on se alearen los 
andalUQOS e apres ans de reteren lalcacer al Rey Aborrabe los an- 
daluces e meseren a sa raerle. Empero senyor la merce de Deu noy 
hauera perdut nuyll hom de la vostra armada nafrats; alcuns ho- 

mens de la vostra armada la han e cridaren paga e toma. E yo 

veen lo gran dan que sen poria venir e encara la gran iniquitat e 

follia daquests hen fets penjar III. he parlat ab Tezifi qui es cap 

de la host del Rey Aborrabe e demane li per vos tot lo raoble de Cep- 
ta cartea. E ell respes me que ver era axi com jou dehia e que no 
lin calla mostrar cartes que ben era cert e quera pregava raolt 
greu que no se podia be plevir raenys de raanaraent de son senyor que 
jo que lin trameses missacges perqué senyor tramet al Rey Aborrabe 
per a^ en Romeu de Mariraon et en Pere de Cornelia e esperar los he 
ab larmada tro sien tomata... Scripta en mar deuant Ct^ dimecres 
XXIII dies e per <o cor no auia lo raen segell fin segellar esta le- 
tra ab lo sagell den P. de Cornelia. 



so 



•(154)- 

Uén Palactn, el ooal regresó en septiembre de aquel mismo afto con 
una carta de Abnrrabe en la que lejos de Justificar su conducta, se 
mostraba quejoso del proceder de Castellnou, Justificando la queja en 
haber sido Algeciras de su bisabuelo, que allí estaba enterrado, como 
si no fuera cierto que Abenjaoob cediera aquella placa & Mohamed n 
en 1294, y anunciaba con gran desenroltura haber cesado las causas 
de aquella guerra porque entre 61 j el de Oranada reinaba la paz (1). 



^^¿,.Í^JL^I^,^UU« JJJ\ J^¿^ (1) 

...i^\j.<^\ >V^ ¿^ ^\ U^ ^>y viüu ^J5l». oy ...c^^ ...v>^ *^ 
vJir*^. í ^ ux*a^ r-*^ ^ Vi J^. í -í^^^^ cr* V? >j^ Ljr^^ o^'*'^ 

¿ ji*»^Ur^ viJli3\ ¿y ¿^ >y U Ja» ¿ eXi> c^-w^-M^ A-JlU Uíju*,U 
tu ^^J^-a> ,^\ U ^ U. wJlt ^jJ\ g^jJ\ Ik»^ ¿ ^ >V^ ¿^ U U 5^w^ 

ij\J¿\ jL ^ j^>f. ^^ >^ ^,-M>^ ¿^ d^ íjoIjUlJ aJ U ^ A.-^^, U> JAX¿)\ 
U vJÜl^^U^ J3»-V^ Jfa ¿ >íH^\ s^y ^^J^\^ >^3J\ Jio l^ 

l^ ^ Ui C5^ ¿l*^ ^^^*Xi Y^ l^ eJüb o^ V^ ^-^^ ^ *r:J^* 
^ \^^ Y ^ \ Ju^aS l^\/o.\ ¿ UJ J-^fa^Y ^ \j<^\ sáX)3 ¿ tÜ J-iX^ ^ 

V -j *^ o^ ^ W<i^ ^ ^*^ Vi* ¿>» *>-^^.>^ ^^ íM^ o^ <jy^>^ 

y^JÍ^ qI Í>ljJ\ Cj^ Wá» ^ ^<i»i g ^ ■ <' I 4¿)tí-¿i ^^V^ ¿^^ ¿^ ^ ^-*-*<rf 

J^^ 3 Crí^l^^ ^ Cri^^-****^ *-^^ wVJ ^ \3\ ^ j^^XU Ja\ ^^^ ^ ^X^o 
^^\ V^ U5UJt ^ XJ.UJL\ ^ XJU»yL\ v-jUm. \ JJt« ^ iXLoH ^^^ ^j¿\ 



-(166)- 

Este final era esperado en la corte de Aragón; los nunores de un arre- 
glo entre los principes mnsnlmanes de Espafta y África venían corrien- 
do desde la reyolnción qne destronó á Mohamed y ensalzó al trono & 
Nasar; Azlor y Desledo escribieron desde Cartagena que los conspirá- 



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Traslat de la repuesta por el Rey Ab... be feyta al senyor Rey 
sobre la mandadería que fué enviado Guillem Palazy al dito Rey de 
Marmechos. (Este Qnillem Palacin es el mensajero del viaconde de Oas* 
telnou & que alude el Sultán). 



dores habían toardado que el nueyo Bey «ab aoput al (x>yl.qa6e met^t 
en poder del Bey de Marrooha e que 11 dam merce»; la esperanza de I09 
granadinos estaba en Uarmecos porque las guerras de AMca hablan 
agotado los hombres y los recursos y se consideraban vencidos si les 
benlmerines les negaban su auxilio y los cristianos talaban el territo» 
rio; á su vez en Marruecos la opinión pública andaba muy exaltada por 



En nom de.deu e de Mabomet nuestro senyor e nuestro profeta d^ 
servo de dios Solaiman emir amuslemin fiyo del emir abohamer fiyo 
del emir amuslemin Abenjacob fiyo del emir amuslemin ab... abe» 
naldefach que dios le de ayuda e poder al muy noble e ondrado e amí 
go especial don Jayme Rey daragon e de muchas villas de tierra de los 
cristianos que dios le ayude al bien. E sobre esto gradepemos a dio$ 
e a nuestro senyor Mahomet nuestro profeta e rogamos les que nos de 
ayuda e poder e escrivimos vos esta carta de nuestra ciudat de fes la 
nova con todo bien e con toda sanidad que dios nos ha dada. E yo fago 
vos saber quenos vino en Jazbert vuestro missatgero e dixonos de la 
«migan^a e de la amistad e del bpn amor que quenades haver con 
nosco e esto vos gradecemos nos mucho assi ¿orno tan bon Rey e tan 
currado que vos sodes. E posímos nuestras posturas con el missatgero 
de sobredito. Cuydando que aquellas galeas que vino en ellas de 
vuestra part que eran a nuestro servicio que no faría sino lo que nos 
le mandásemos fazer en nuestro servicio assi como le nos havia el dito 
que no nos salria de mandamiento. E pus otorgamosle quañto el 
demandido de la de los mercaderes de vuestra tierra e del for- 

ment e de la civada que nos demandide. £ esto fezimos por fazer 
al vuestra noblesa pus eil en lugar de servir a nos comento a servir el 
Rey de Castiella e cercó con ell Algezira siendo algezira de nuestro 
bisauelo e sa fossa del nuestro bisauelo es hi que hi murió e enviam le 
nuestra carta que se fos en las galeas per a vos e no precio nuestras 
cartas ne nuestro mandamiento en ninguna cosa. Otrosi avia entre 
nos e el Rey de Granada resierta assi como acaessen siempre entre 
moros e moros e xpianos con xpianos e vinieron a nos los homens 
buenos de nuestra ley e los morabits e meteron éntrenos pa^ porque 
son de nuestra ley assi como si vos cpntesies contra vuestros xpianos 
alguna refierta e viniense homens buenos freyres o predicadores e que 
mesen entre vosotros pa^ e aytal cosa no nos cayria a nos en pesar. 
Otrosi gizbert el sobredito envió nos su missatgero a firmar los ter- 
cios de las sacas de los mercaderes de las vuestras villas e a demandar 
lo forment e lordio que nos vos aviemos mandado de dar e fazemos 
nos mucho maravellados porque ell tal cosa demandava pus que no 
fizo nuestro servicio ni aquello que mandamos. E pus que esto es ja 
fecho de la paz de Granada que es certa cosa vuestra amingan^a non 
se perdra ne vuestro amor non se... mas la amigan^a e la amisdat 
assi como se era de primero e los mercaderes de... vinieren a la 
nuestra guardados e onrrados e la costumbre que siempre tuvieren... 
feyta dillums segon dia... (21 de septiembre de 1809 que fué domingo). 



-( IM )- 

^ anonoio de la cruzada y el temor de que fuese aniquilado el único 
reino musulmán aquí existente y los jeques y consejeros del sultán se 
indinaban & un arreglo en cuanto volFiese Ceuta á la soberanía ma- 
rroquL Enviaron pues los granadinos embajadores & Uarruecos y los 
marroquíes los recibieron; rendida ya Ceuta no existían ya motivoa 
reales de queja y el interés del imperio tanto como el de la religión lle- 
varon al Sultán á conceder su amistad al rey Nasar, con cuya hermana 
casó, recibiendo como en dote Ronda y Algeciras. 

Constituía esto un grave contratiempo para la empresa en que se 
habían metido J^ime II y Fernando IV; ya no podían contar con el 
apoyo del marroquí ó al menos con su neutralidad y al contrario la co-^ 
rriente de hombres, que contra la voluntad imperial se había estableci- 
do entre África y Espalla, era seguro que aumentaría en caudal dada 
ja nueva situación; en abril según Dazlor y Desledo habían pasado 
quinientos hombres de á caballo y seg]&n Castellnou temían las gentes 
que estallase la guerra entre Aragón y Marruecos (1); realmente por 
la deslealtad del Sultán y negligencia de los reyes de España el esta- 
do de cosas existentes en abril había cambiado: de enemigo de Nasar 
había pasado Aburrabe á ser su amigo y casi su aliado y los reyes 
cristianos de aliados de Aburrabe se habían convertido en sus enemi- 
gos y el de Castilla le sitiaba una de sus plazas de España. Nasar ya 
no veía venir sobre su reino las fuerzas musulmanas de Marruecos y 
las crÍBtianas.de Castilla y Aragón y por la cesión de Algeciras se ha- 
bía librado de defender esta plaza y puesto al Sultán en la obligacióii 
de defenderla, quedando de este modo desembarazado para sólo aten- 
der á la defensa de Almería. 

Este fin tuvo el negocio de Ceuta; ni Jaime II ni Femando IV ol- 
vidaron aquella conducta desleal de Aburrabe; el de Aragón tardó 
bastantes años en reanudar sus relaciones con los sucesores de aquel 
Sultán; el de Castilla pensó inmediatamente de levantado el sitio de 
Algeciras en hacerle guerra, pero todo quedó en propósitos; pues aparte 
de que el negocio venía mal preparado y peor dispuesto, ellos contri- 
buyeron al fracaso con su negligencia, no enviando las galeras al Es» 
trecho en el tiempo prevenido á pesar de creer que «el más del fecho 
esta en que sea guardado el paso» (2) y que «tot lo feyt va que les ga- 
lees sien al estret» (3). 

Y es que era tal la confianza, más de Jaime II que de Femando IV, 
de salir airoso y vencedor que se atrevió, entre otras manifestaciones 
de confianza, á pensar en la (^ganización ediesiástíca de Almería, 



(1) El Sitio de Almería, págs. 101 y 102. 

(2) R. 288, p. 78 y 86. 

(3) El Sitio de Almería en 1309, pág. 100. 



-( 1B8 )- 

dándola ya como saya y á eayiar con este motivo una embajada & la 
corte pontificia (1), que accedió & sus pretensiones (2). 

Era un sitio en la Edad media tan peligroso para el sitiado como 
para el sitiador: los medios de ataque eran siempre iguales & los de 
defensa y las fortificaciones por su masa ó por los accidentes del te- 
rreno que las sostenía desafiaban al mAs fuerte enemigo. Sólo la falta 
de víveres ó una superioridad numérica extraordinaria eran motivos 
para que una plaza se rindiera si sus defensores tenían el tesón y la 
energía convenientes. T es indudable que después de lo ocurrido Al- 
geciras y Almería se hallaban abastecidas y con una guarnición deci- 
dida á defenderse á todo trance y práctica en la defensa. 

Por esta razón los sitios duraron tanto tiempo y el de Almería tras» 
currió sin más incidentes que la batalla campal, librada ocho días 
después del desembarco y el asalto general dado á la plaza después de 
la batalla; la situación del Bey de Castilla era más espedita que la de 
su aliado: las comunicaciones con su base de operaciones eran seguras 
en el campo castellano, mientras que en el aragonés, dependían del mar, 
mucho más inciertas entonces que hoy; Jaime II colocado entre el mar 
y el enemigo no podía aventurar sus tropas sin fundadas esperanzas de 
éxito; por esto su campo quedó convertido en una verdadera plaza for- 
tificada con fosos, tapias y todos los elementos de combate en uso en- 
tonces; no se distrajo en algaras por los lugares próximos y mantuvo 
siempre la cohesión de sus tropas, sin exponerlas en asaltos de dudoso 
éxito á bajas muy difíciles de llenar. 

En cambio de estos inconvenientes hubo en el de Aragón mayor 
unidad de miras que en el campo de Castilla; las envidias entre los no- 
bles, si las hubo, no trascendieron á las operaciones militares, mien- 
tras que en Castilla esas envidias fueron el mayor auxiliar que los 
moros tuvieron. Todos los informes dados á Jaime II por vasallos suyos 
residentes en la cerca de Algeciras convienen en afirmar el desbara- 
juste reinante en el campo castellano (3), las traiciones de los nobles^ 



(t) quod (Papa) concedat domino Regi ut cum faciente divina gra- 
tia ac quisiverit civitatem Almaríe et ibi erigí ecclesiam cathedralen 
fecerit ipsa eclesia et eius diócesis sint inmediate subiecte romane ec- 
clesie neo alteri cuiquam archiepiscopo metropolitano vel patrlarche 
subsint sicut fuit factum de ínsula Maiorice quam acquisivit dominas 
Rex Jacobus avus istius domini Regís. 

It quod possít ibi creare canónicos qui sibi eligant episcopum. 

Embajada de Ramón Gaisó, canónigo de Valencia. (15 k. angustí 130^, 
R. 8te, f. 264). 

(2) BiBNAViDBS. tMemoriaM de Don Femando IV, Doc CDLXX. 

(3) Al...Rey darago... Yo Pere Ribalta... los feyts vostres ni del 
senyor Rey de Castella... par a mi e a tots aquels qui veure ho volen 
quels feyts van del host del senyor Rey de Castella azi de la mar com 



-( 169 )- 

en oomnnicación constante con les sitiados, á los cuales facilitaban no- 
ticias, y el empeflo de todos en disuadir al Bey de lo comenzadOi sin 
mirar que en ello le iba la honra (1), que era la de Castilla. Sólo dos 



de la térra tanmal quey auria obs tan gran milorament que por me fa 
que en^uany senyor ne guarisquen de la malaltia que an. 

(1) Al... Rey darago. Yo Neimerich de beylvey... fas saber senyor 
a la vostra altea que reebi vostres cartes e manament que vos senyor 
me fes e si a Deu plau jo fare la guarda en lastret ab les galees e ab 
los lenys de gisse que jo y retre ben mon deute si a Deu plau. quant 
al feit de la paga e del pa que voS raescrivis que mauriets enviat per 
tot lo mes de huytubri vos certifich senyor que yo no trop que bast lo 
bescuyt e la fariña que ara menvias a pus de XX dies en huytubri per- 
qué clam merce senyor a la vostra senyoria que vos al pus tost 
que vos porets me enviets pa e paga. E membreus senyor que som en 
y vern e no pot hom navegar axi a volentat dom ne tan ivar^osament 
com taria hom siera destiu e fetzo senyor en tal guisa que les gents 
no magen ades chonexer (desconocer) que ben sabetz vos ab quines 
gents joe a fer que anch senyor no sabi ques fo pene tensia ne cuyta 
sino ara. quant al feyt palesament del rey de Gástela vos fas saber 
questa en fort alestament azi que don Johan linfant e an Johan Manuel 
e don Diego e tots los altres richs homens e prelats e privats son tots 
duna volentat e punyen tot dia com lo rey se leu del síti delgisira e 
negun ardit nos pot fer en lost que non sapien los moros en la víla sal- 
vant Don Johan Juyis qui per sert senyor a pres lo fey be en ajuda 
del Rey axi que tots los richs homens e prelats ne volen gran mal al 
dit Don Johan mas el diu ques pecialment ho fa per lo menament que 
de vos senyor age e diu que nul temps nos partirá del seti dementre el 
Rey j ula e a asso senyor si vostra merce es perdonats vos a mi com 
jo vos enviu a dir tales páranles daquels qui vos amats ne an deute ab 
vos que per nula res senyor jo nom estarla que nous fes saber la veri- 
tat de tais fetz com aquetz que per sert axi es com jous en viu a dir del 
Rey de Gástela sich pora aturar o no nou se mas a mi no mes vigares 
quel fet puxa durar la una quels richs homens noy venen de volentat 
laltra quel Rey nols pot quitar ni acorer de racio. de quanta gent se- 
nyor á en lost del Rey de Gástela de chaval ne de peu ne com son or- 
donats ne algínys com tiren ne quin requapte ja en Rodrigo Gil de 
vostra chasa voso contera tot largament. Atresi de les. IIII . galeas 
quel almiral ichte senyor creu quen aure enviar que ab gran dolor no 
sie dona el rey de Gástela lo pa e la paga perqué la companya no 
me vol soferir per sertificarme senyor mils de tots los fets parli ab eu 
Johan Juyis perqué conec que noyga nulhom que pus lealment vaya 
en servesqua al Rey de Gástela e dixme tota la veritat segons desús 
es escrít ne jo jan sabia. Gomanme senyor en la vostra gracia e en la 
vostra merce. E per sert senyor quen P. Ribalta vos servex asi molt 
ebe e leyalment e quant el pot e cumple molt en tais fets (com) aquests 
perqué senyor es mester que 11 fasats be e merce que homes qui a gran 
mester e en a^o feretz senyor merce e so que bon senyor deu fer. Es- 



H160)-. 

hombres cnmplieron su deber; uno por interés, Don Jnan Núñez, ene- 
mistado con el infante Don Joan y por esto, y no por deber, amigo 
del Bey; otro por patriotismo y lealtad Don Alfonso Pérez de 6nzm¿n 
el Bueno; sólo él y loe marinos de Aragón lacharon contra los moros: 
á él y á los marinos de Aragón se debió la conquista de Oibraltar, 
única ventaja positiva obtenida en esta guerra, así como sólo por la 
presencia de la escuadra de Bellvehf, al decir de sus contemporáneos 
digno sucesor de Roger de Lauria, (1) se debió que Femando IV cum* 
pilera su compromiso de cercar Algeciras. 

La conquista de Gibraltar fué de iniciativa de Don Alfonso y de 
Don Jasperto de Castellnou; como « Algasira e otra vila que es y cerca 
que dizen Oibraltar son un puerto» los dos hablaron k Femando IV 
de su proj'-ecto de explorar por aquel lado á bordo de las galeras y 
aunque hallaron el lugar muy fuerte pidieron gente para ir á comba* 
tirio y se les dio Don Juan Núfiez; los tres, Guzmán y Núfiez por tierra 
y Castellnou por mar, lo atacaron con tanto denuedo que sus defenso* 
res no se atrevieron & esperar otro ataque y prometieron someterse 
sino eran socorridos en cierto plazo, que espiraba el viernes 12 de sep- 
tiembre (2); este día se rindió efectivamente y ya desde Oibraltar co- 
municó este hecho el propio Ouzmán al rey de Aragón (8), A quien 



crita en lo port. delgesira delffadrel lo primer dia de huy tobri. E de 
quantes galeas senyor icha del rey de Gástela ne com aparelades lo 
dit en Rodrigo voso contara e si volets escriure a Johan Juyis si per 
bcu tenits senyor scrivits ne a mi. 

(1) Encaraus fas a saber quen Eymerich de Belvehi es tot ajrtal com 
ios feyts senyor requeren de la ost de la cosería de la mar axi que... 
si en Roger de loria ios ni viu no pona senyor mes fer ais feyts que el 
fa ni pus saviament ni pus díligent .. los moros senyor daborrabe sapa- 
reían grant gent de passar mas no poden per pahor de nos ja sia senyor 
que UII galees ha varades a Malecha ubertes per popa. 

(2) Al... Rey de aragon... Don Diego Lopes de Haro, señor de vfs- 
caya, Alfieres del Rey de Castiella e su maijordomo mayor. Sennor vi 
vuestra carta que me enbiastes... Otrossi bien sabedes en que como 
esta aquí sobre Algasira e tlenela cercada por mar e por tierra. E 
otrosí tiene aplasada a Gibraltal e an gela de entregar este viernes 
primero que viene... Dada en el Real de sobre la ^erca de Algasira IX 
dias de setiembre. 

(3) Al muy noble e mucho onrrado sennor don Jaymes por la gra. 
cía de Dios Rey de Aragon de Valencia e de Córcega e de Serdenna 
e Conde de Barcelona e de la Santa Eglesia de Roma sennalero e al- 
mirante e capitán general. Yo Alfonso Peres de Gorman beso vuestras 
manos e me encomiendo en vuestra gracia assi como a sennor a qui 
he muy grant voluntad de servir, Sennor fago vos saber que el Rey 
don Ferrando que es aqui sobre Algesira e la tiene cercada. Et sennor 
sabet que si las vuestras galeras no llegaran aqui el dia que llegaron 



-( 161 >- 

aiempra le haMa unido un Terdadero ateeto, hasta en las épocas en 
-que debía e(»itetMo. 

T por un destino provideneial el único que di6 motiTos de regocJUo 
á la hneste de Algeeiras, fné víetlma de la guerra; Onamán el Bueiio» 
el Arsobispo de Sevilla, Don Forran Peres Ponee» el eonee}o de SoTllla 
7 otras gentes menudas entraron A correr la tierra de Granada* U^ 
gando hasta diea legnas de la capital; ataeadoa por nn ejérelto grana^t 
dinomnrió allí Don Alícmso y con él otros enatrooabaUeroa; la denota 
de los cristianos toé tan eompleta despnés de esto por <d pAaioo qa» 
enndió en las filas y la desbandada snbslgaiente qne mil hombres de 
A pie y treinta de á caballo sigoieron la snerte de su jefe (!)• No fné de 



que era desfecha la venida de sobre Algasira. Et la ora que el Rey so- 
po qne eran y las galeas movió para alia et cercóla. Et sennor Algasi- 
ra e otra vila qne es y cerca qne dixen Gibralur son un puerto. £ don 
Guisbert vuestro vassallo e yo fablamoscon el Rey que la fuessemos a 
ver qne lugar era. E don Guisbert e yo fuemos en las vuestras galeras 
a veer el lugar qual era Et fallamos que era lugar muy fuerte. Peiro 
que fablamos con el Rey que enviasse y las vuestras galeras con don 
Guisbert e gente de la suya et que lo combateriamos Et sennor el 
Rey envío aquí don Johan Nunes e a mi e otrosí don Guisbert con las 
vuestras galeas vino y. Et sennor de guiza fue combatido una ves qne 
no osaron y después atender otro combatimiento en guisa que loado 
sea Dios que con el esfuerce e la ajnida que don Guisbert con la gente 
de las vuestras galeas y asieron que el lugar que se dio al Rey e es 
uno de los fuertes lugares del mundo segunt don Guisbert vos dira« 
Otrosi sennor vos fago saber que vio el Rey las vuestras cartas en ra^on 
de la buena andanza que vos Dios dio contra el poder del Rey de Gra-. 
nada que venciestes. Et sennor al Rey e a quantos acá son con el ple- 
gó mucho ende ca sennor la vuestra buena andanza es del Rey e nues- 
tra e la andanza buena del Rey es vuestra. Et sennor pido vos yo mer- 
ced que en toda cosa que vos cumpla el mió servicio que me lo envie- 
des mandar e seet cierto que vos serviré y muy de buena mente. Et 
sennor de las nuevas daca non vos enbio desir porque don Guisbert vos 
las contara todas. Fecha en Gibraltar XII dias de setiembre. 

(1) ^nnor sabet que las nuevas que acá acaescieron depnes que 
las otras vos envíe desir que son estas: Don Alfonso Peres de Gusman 
e el argobispo de Sevilla e don Ferrant Peres Ponce e omnes buenos 
de Sevilla e otras gentes entraron correr a tierra de moros en guisa 
que legaron fasta dies leguas de Granada e gentes del Rey de Grana- 
da embarataronse con ellos e mataron y a don Alfonso Peres e quatro 
cavalleros con el e de la otra gente como yvan en algara comencaron 
a derramar a cada part e mataron fasu tréynta de cavallo e mille om- 
nes a pie... el Rey tiene cercada Algasira por mar e por tierra... Dada 
en el Real de sobre la cerca de Algasira XXII dias de setiembre. (Se- 
gún Argote de Molina, que dice copia una nota puesta por Don Alonso 
hijo del Bueno en las espaldas de un privliegiOf murió el viernes 19). 

n 



^( 163 )- 

lamentar la pérdida del Bueno, por perderse solamenjke. un caballero 
modelo de lealtad y de heroísmo^ en on tiempo de deslealtad y cobar- 
día sino porque al desaparecer él de la comitiva regia, el infante Don 
Joan desertó de la hueste y al abandonar su reli|?i6n y su rey, obligó 
A éstd & levantar el campo de Algeciras y al de Aragón el de Almería, 
inutilizando todos los esfuerzos realizados y -deshonrando ante Europa 
el nombre de Espafta, personificada en sus dos más grandes monar- 
quías. Y claro es que la deserción del infante y la de Don Juan Manuel 
por motivos muy fútiles no podía debilitar tanto el ejército sitiador de 
Algeciras que fuera forzoso retirarse; todavía se mantuvieron bastante 
tiempo ante los muros de la ciudad cercada y A pesar de los apuros, 
pecuniarios se hallaron recursos para pagar las chusmas de las gale- 
ras; todavía la marina pudo sin desatender el bloqueo de Algeciras 
vigilar Ceuta para que de allí no vinieran socorros & los sitiados y el 
ejército impedir las salidas de los de dentro; con más tesón se hubiera 
adelantado en algunos aflos la toma de Algeciras; pero la expedición 
se había hecho contra la voluntad de los grandes de Castilla y estando 
allí forzados se lamentaban de los trabajos y publicaban su impotencia 
para alcanzar el triunfo y tanto hicieron que al ñn lograron su pro- 
pósito. 

Fué forzoso firmar la paz y las negociaciones empezaron en Alme- 
ría por ser m&s urgente dadas las condiciones en que se hallaba aquel 
ejército, despejar su situación. Pactóse por de pronto un armisticio 
entre Don Uzmen, jefe de las fuerzas granadinas, situadas fuera de 
Almería y el Rey de Aragón, los cuales se comprometieron á no hosti- 
lizarse con las tropas regulares y dejaron en libertad de hacer algaras 
á los almogávares, quienes se distrajeron de los ocios de la paz corrien- 
do Nijar y Berja (1). Pedro Boyl representó después al Rey de Aragón 



(1) Al Rio homne e honrado leal e vertadero don Pero de Monta- 
gut manténgalo Dios en su honra. La carta de vuestro amigo hamo 
Ibenabdulkac saludes assi com a homne que querría quel diesse Dios 
mucha buena ventura. De nuestro lugar de Marchena guárdela Dios. 
Pago vos a saber que nos plegó la vuestra carta en zpianesco e no 
oviemos que bien nos la supiesse leyr por esto que no pudiemos enten- 
der lo que en ella vinia facet en guisa que la enviedes escripta en ará- 
bigo, que vuestro judío tenedes que la sabe escribir en arábigo. E fa- 
go vos a saber que yxio gran poder de peonada de zpianos de vuestra 
uest e corrieron a Berja e era gran poder. E yo sobresté envié compa- 
nya de cavalleros a los lugares aquellos e encontráronse los unos con 
los otros e alcanzaron algunos de los cativos e del ganado e de las va- 
cas. E los mas de los cativos que los metieron por mar en los lenyos e 
tolliemos les partida de bestiar de lo que fallamos escampado por el 
mont e el romanent metieron por mar en los lenyos e tomamos algu- 
nos de los cristianos e preguntamos les e dexieron nos que su salida era 



-( 163 y^ 

7 avifitado con el marroquí AbnlolA en la rambla de Almería y puesto 
de acuerdo con él en lo sustancial marchó á Granada & que Nasar con- 
firmase lo acordado. Mostróse el granadino muy satisfecho de la paz 



sin voluntat del rey darago. E con todo esto vos sabedes que do salen 
.V. rail peones e tres lenyos que no pueden exir sin mandamiento; e fa- 
^o vos saber que los cativos metieron á la mar a la uest e los almogá- 
vares en la qual fue la f aula no saben nenguno de líos ca este poder que 
corrieron la villa e lalcaria que es cosa que no se puede estender ante 
vosotros. E ya corrieron tierra de Nixar e otros lugares. E nuestro se- 
nyor el Rey que Dios mantenga nos escrivio e nos fizo mandamiento 
que DO moviessemos por ra^on de la faula de nuestro tio huzmen con 
el Rey. e por ra^n del vuestro mesagero el qual faulo y en Granada 
guarde la Dios e nos escribió nuestro sennor e nos fí^o saber de la 
carta la qual vos embiamos que fue de vuestro mesagero quel tomas- 
semos respuesta de ra^on de la faula del vuestro mesagero con el. El 
vuestro mesagero que agora es tomado a la ciudat de Granada. E fey t 
lo saber al muy noble Rey daragon que sabido es que en el no ha sino 
fe e verdat e tornat nos respuesta en arábigo e desto faremos lo saber 
a nuestro sennor el Rey de tot esto. Dios vos mantenga e vos do salut. 
Scripta a X dies del mes desta luna. (Xaban del afio de la hégira 709) 18 
de enero de 1310. 

Al rlch homne e honrado. 

Al muy noble alto e muy honrado leal e verdadero mantenga lo 
Dios en su honrra don Hamo Ibenabdulkac de vuestro amigo Pere de 
Montagut muchas saludes como a aquel a qui yo servirla muy de bue- 
na mente. Fago vos saber que recebi vuestra carta e entendí quanto 
en ella se dizia E a lo que menviastes a decir que vos plegó la mi car- 
ta en xpianesco e no oviestes qui bien la sopiesse leyr e que no podies- 
tes entender lo que en ella vinia e que la enviasse en arábigo escripta 
por el indio vos fago assaber que no lo puedo faser por la razón que 
os dirán vuestros mandaderos. A lo que menviastes decir que salieron 
gran peonada de la huest e que corrieron a Berja e que levaron cati- 
vos e ganado dende vos respondo assi como vos respondí en la otra 
carta en ra^on del ganado que fue preso en Taviemas que vos sabedes 
bien en como yo faule con vos en ra^on del dicho ganado que fue to- 
mado en Taviemas e como fue reconocido por vos e por mi que según 
las pusturas que fueron entre mi senyor el Rey darago e lonrado don 
Huzmen vuestro tio el ganado no se habia porque tomar. E tampoco 
aquesti que agora an tomado ca bien sabedes que según las posturas 
los almogávares pueden correr e vos catar vuestros lugares e defen- 
der. E assi vos lo yo quando me vi con vos. E segunt que yo e en- 
tendido bien defendieron vuestros cavalleros que enviastes alia vues- 
tros lugares. Et don Hamo cierto seet vos e seguro en vuestro coraron 
que las posturas que mi senyor el Rey puso con vuestro tio don Huz- 
men que las ha muy bien catadas e que las cata e las catara cabo ade- 
lante que ninguna cosa noy minguara. A lo que me ñziestes saber de 
la respuesta que vos enviasse de la carta que vos enbiastes la qual el 



concertada y poniendo su mano en la mano 4el erietUno 7 laa doe sa« 
yaa sobre en cabesa prometió onmpUr onanto por él habla prometida 
el moro Abnlolá; Pedro Boyl partió aqnel miamo día de Oranada y foó. 
& pernoctar á Oaria en medio de nn temporal de lluTia, nieve y vien- 
to, qae le hicieron califlcar de vil «et molt forta» aquella tierra; en 
Gavia se le Juntaron Don Hoarl de Oastant y Don Mahomad,aluaair 
mayor» los cuales se lamentaron de la correrla de los almogávares en 
Nijar y exigieron á Boyl que escribiera al rey llamándole sobre eUo la 
atención (1). De Oavia continuó su viaje hasta Málaga y aquí» no pu- 



mensajero del mi seoyor el Rey dataron envío en Granada faule ende 
con mi senyor el Rey e dixo que no era la carta respuesta y sa- 
bíesse. Quanto a lo que me fisiestes saber quel mensajero de mi senyor 
el Rey era tomado en Granada e que lo ficiesse saber al Rey mi se- 
nyor sepades que gelo dixe fio en Dios que entre mi senyor el Rey da- 
ragon el Rey de Granada aura buena paz e buena amor. E si algunas 
cosas queredes que faga por vos feyt me lo saber que apareyllado so 
por Ciimplir lo a mi poder. Scripta en el sitio Dalmeria XIII días an- 
dados del mes de janero en el anyo de nuestro senyor de MCCC e 
nueu. 

(1) Senyor yo Pere Boyl... vos saber que dimarts qui passat es 
fuy en Granada e aquest ora no pogui veer lo Rey e el dimecres se- 
guent fuy deuant ell e doneli la vostra caru e dizli vostres saluts. E ell 
demanam de vos molt curosament e mostras fort desigos de la vostra 
amor e loa molt la vostra casa de veritat e de lealtat e per la lealtat 
que en vostra casa tots temps seré trobada e per molts bens que don 
husmen e aquells cauallers qui deuant vos eren stats li auien dits de la 
vostra persona desigaua hauer pau e bona amistat ab uos mes que al 
Rey del mon e que li playa molt 90 que Don Husmen e aquells caua- 
llers per part sua hauien tractat ab uos e que uulia ques seguís es com- 
plis axi com tractat ne escrít era. E promes a mi per vostra part de Qa 
ma en la mía e sobre seu cap que compliria e faria complir los fets axi 
com tractats ne scrits eren. E que entenia que si a Deu playa que en-, 
tre ell e uos pegues hauer amor e pau de reteñir nos tots temps e de 
fer per vos ^ que bon amich e leyal deuia fer per altre. axi que si ops 
hauiets ajuda de ses gents queus iaria de . M . o de . II . mille cauallers o 
daquells que vos volguessets. E si mester haviets de son tresor 
de .C. mille a .D. dobles que les vos prestaría sobre vostre bona veri- 
tat. E que ara ell enuíaua el rays dendaraix al Rey de Castella per 
fermar e per complir qo que erat stat promes per part sua al Rey de 
Castella. E ago foren presents don hosmen el rays de basta el alguazir 
mayor ell e tot son fe^^t en poder e don Mafomet e aquells 

III cauallers ab qui els fets sa tractaren. E axi senyor pres comiat dell 
e aquell día anemne a II legues de Granada. E yo están al dit loch el 
vespre vench a mi don Moari de Castant qui era partit pus vespre que 
yo de Granada e ab ell don Mahomet e dixme que después mera partit 
de Granada era venguda una letra de la lur ost al Rey quel vostre 



-(166)- 

dittiido marohar por tierra á CA1IM del temporal, que había puesto loe 
ríos inyadeaUos y por la guerra se habían roto loa paeutes y retirado 
las barcas, se embarcó en la galera del arráez de Andaras, que Iba á 
tratar en Algeciras con Femando IV en nombre de Nasar. 

Las conferencias de Algeciras fueron bastante animadas: no se ari* 
nieron inmediatamente el castellano y el granadino; no Tenía Fer» 
nando IV en levantar el cerco inmediatamente y se notó desacuerdo 
entre lo que Buy Pérez de Soto había dicho á Jaime II de parte del rey 
de Castilla y lo que luego dijo haberle dicho; querían los castellanos 
que los rehenes de los moros respondieran sólo de lo prometido á ellos 
y Boyl exigía que igualmente fueran garantía de lo pactado con los 
aragoneses y en esto pasaron dos semanas, que en la situación de las 
tropas sitiadores de Almería eran demasiados días. De Algeciras volvió 
Boyl á Granada y al llegar á Quadiz supo que el Bey estaba ya en 
Alicante y que en Vera le aguardaba á él una barca para llevarle de- 
lante del rey; con esto los moros cambiaron de conducta: sabedores de 
la marcha del Bey^ de la desbandada general iniciada en las filas ara* 
gonesas (1) y del hambre sufrido por los que permanecían todavía en 
el campamento (2)^ creyéronse en salvo y quisieron regatear las con- 
cesiones poniendo reparos á lo convenido con Boyl y procurando voi- 



poder era exit e que haula preses ben . III . mille cabeses de ganado e 
quel alguatzir menviaua a dir que sen marauellaua fort e quem en- 
viaua a pregar que yo senyor daquesta raho uos degues scriure. E yo 
respns Un que yo non creya quel vostre poder hi fos exit ne pendón de 
nengun rich hom ne uostra caualleria saluant algons de la genetia 
o almugauers. E que ja lur hauiets vos dit que defendessen lur térra e 
sen guardassen molt ben mas que pus ells o volien que yous en scriu- 
ria e queus faria saber lo recoUiment bo quem hauien fet e les bones 
paraules quel Rey me hauia dites. E axi senyor scriu vos la vos- 

tra... discrecio conexera qo que si coue a íer. Senyor nous marave- 
llets cor tant auem tardat de venir tro a Granada que Dalmeria tro a 
Granada ha IHI grans jornades e encara senyor que depuis partim de 
Martxena no ha cessat de fer vent e neu e pluga e el cami ha de 
grans ports de neu e molt vil térra e molt forta. Vaig men a Algesira 
e ha de Granada a Algesira .VI. jornades. encontinent senyor que la 
seia uos fare saber per mar e per térra los íets quina carrera tendrán. 
Scrita el dia de Ninou en Gauia. 

(1) Al Rey de Aragón... el Congelo de Lorca.*. Sepades que 
algunas de uuestras gientes de pie se an atreuido et se atreuen de 
venir se por tierra de la hueste que uos tenedes sobre la ^ibdat dalma* 
ria e anse perdido en el camino, la mayor partida dellos que los an 
cativados e muertos gentes del rey de Granada e los matan e los 
catiuan todos dias asi como se vienen, de guisa que los moros toman 
muy grand esfuerzo desta rason et por las nueuas que dellos aprenden. 

(2) El Sitio d€ Almería en 1309, pág. 105. 



yer al $iatu quo anterior & la confirmación por Nasar de lo contenida 
entre Boyl y AbilolA; la misma diplomacia de enredos si^nüeron con 
Castilla y hasta con Marruecos, dando al SnltAn Algeciras con seis eas- 
tillos, con gran sentimiento de. la .tierra y de los cristianos que veían 
por ese camino la vnelu de las hostilidades (1 ), como efectivamente se 
reanudaron entrando en campafta el infante Don Pedro, que sitió el 



(1) Al molt alt e molt poderos senyor en Jacme per la gracia de 
deu Rey darago .• yo en Jagpert... vescomte de casteylnou... 
lo rey de Castella ha feta pau ab los moros e.. ses levat de Algezira 
e ell Rey de Granada 11 deu donar XXIUi castells los quals ten rehenes 
mas encara nol ha entregat deis dits castells Ans han donada Alge- 
zira ab VI dé lurs castells al Rey Burrabe per la qual entrega ses tota 
la térra somoguda per la qual rahon senyor yous fa^ saber queus 
recelets e que fassats ben guardar la vostra térra .. depuys que a^o 
aguem escrit aguem ardit del Rey de Granada que en neguna manera 
no creem que tenga la pau hans lexara encorrer las rehenas per que 
nos bastim ais miyls que podem Gebeltar e Tarifia... Scrita en Sibi- 
lia divenres XXVII die de tebrer. 

(De Femando IV á Jaime II)... Rey fago uos saber que la postura que 
el Rey de Granada puso connusco et conviisco de me entregar las villas 
et los castiellos que me tiene a uos et a mi dello et puso su amor con 
Aborrabe Rey de Allenmar et entregol Algasira con todos sus castie- 
llos et Qierto so que nos querrán faser guerra. Et yo sobresto vue mió 
acuerdo et ricos omnes que eran y conmigo en Sevilla et con 

los otros omnes buenos del Andalucía et entre todas las otras cosas 
conseiaron me que sennaladamente para este fecho punnase en guar- 
dar la mar et si lo físiesse que auria por mi la tierra et la mar (envía 
á Castellnou para pedir el cumplimlen:o de los pactos de Santa Maria de 
Huertft). (Dada en Seyilla 6 de abril era 1348). 

Al... Rey darago yo en Jazperc vescomte de Castellnou... 
Senyor sapia la vostra senyoria quel senyor Rey de Castella trames á 
Granada sobre la pau que era tractada entrel Rey de Granada e 
vosaltres abdosos e especialment sobreldon quel Rey de Granada havia 
donat a vos e a les vostres gens depuys que la pau fo feta. E ell senyor 
Rey de Castella ha tota vegada feta maior for^ en los vostres fets que 
en los seus e ell senyor Rey de Castella hagra blandit un poch del seus 
fets mas per rabo com los vostres no volien fer complidament ni ells 
seus creu e som certs que la guerra que sera de tot en tot. El senyor 
Rey de Castella vos escriu daquesta rabo e pregueus qu2 de tot en tot 
que pressets darmar les covinenses que sabets que son entre vos e ell. 
Mas pregueus que trametatz V galees e II lenys que sien migant may 
en lestret ab les sues que per tot abril hi haura X galees e II lenys 
e despuis per avant armaretz les altres. E ago senyor vos prech que ' 
fa^ats en tal guisa que parega de vos que sia honor vostra... e fets 
senyor per guisa quen les dites V galees quen hi aja I o dues de les 
pus sotiis que sien ubertes per popa... Data V dies de abril. 



-.( 167 )- 

castillo de Templar; vistas estas disposiciones de los cristianos no se 
mostró tan exigente ni tuvo Don Mahomad tanto empefto en dilatar el 
fin de aqnel asunto y se llegó á un acaerdo, firmando el siguiente con- 
venio, cuyo texto árabe no conozco: 



En el nombre de Dios amen. Sepan quantos esta carta vieren. Coma 
nos alamin siervo de Dios don Nagar fijo del alamir abboabdile fijo de 
amir almuzlemin Rey de Granada de Malaga de Almería de Algesira 
de Ronda de Guadiex e amir almoslemin veyendo la voluntad que uos 
el muy noble e mucho honrrado sennor don ferrando por la gracia de 
Dios Rey de Castiella de Toledo de León de Galicia de Sevilla de Cor- 
dova de Murcia de Jaén del Algarbe e sennor de Molina auedes en 
que nos ayamos convusco amor et veyendo la pro complida que nos 
puede ende venir a nos e a los moros que son a nuestro mandamiento 
en auer convusco aquello que siempre ovo entre aquellos onde uos 
venides e los onde nos venimos. Otorgamos de auer convusco amor 
verdadero e de seer amigo de vuestros amigos et enemigo de vuestros 
enemigos también por mar como por tierra también contra moros 
como contra cristianos desdel dia que esta carta es fecha fasta siete 
annos complidos. £t otorgamos que en estos siete annos sobredichos 
que nos embiemos uno de nuestros vassallos de los más allegados 
a nos a vuestra corte si mester fuere una ves al anno vos fasiendo 
nos lo saber et que sea y la su morada del dia que legare fasta veynte 
dias = Otrosi uos otorgamos que si ouierades a faser hueste, del puerto 
de muradal acá o en tierra de Murcia e ouieredes mester nuestra 
ayuda que nos enbiemos uno de nuestros vassallos de los meiores que 
nos ouieremos con nuestro poder al tiempo et a la sazón que lo ouie- 
redes mester tan bien por mar como por tierra por tres meses. Et si 
hueste ouieredes á faser del dicho puerto aqende que nos enbiemos 
quatroc lentos caualleros por otro tanto tiempo pagados. Et porque 
sea entre uos e nos este amor estable e uerdadero otorgamos de uos 
dar para cada anno onse mille dobles de oro et que uos las demos por 
los tercios del anno en cada quatro meses su tercio. Otrosi uos otorga- 
mos que si se uos algare villa de las vuestras o castiello daqui adelante 
que non recibamos nin lo mandemos rrecibir en don nin por compra 
nin por enganno nin por arte nin por otra rason ninguna mas promete- 
mos de uos ayudar con todo nuestro poder a que lo cobredes asi como 
si fuere nuestro mismo et se nos aleare. Otrosi uos otorgamos de non 
coger en nuestra tierra daqui adelante ninguno de vuestros ricos 
onmes nin ninguno de vuestros vasallos nin ningún otro de nuestro 
sennorío de qual manera quier que sea nin le fagamos algo sin nues- 
tro mandado. Otrosi uos otorgamos que vengan daqui adelante á la 
nuestra tierra todos los mercaderes de la nuestra tierra también cris- 
tianos como judies et moros sainos et seguros tanbien por mar como 
por tierra et que puedan vender et comprar en la nuestra tierra tan- 
bien como en la vuestra misma pagando sus derechos aquellos que 
suelen pagar fasta aquí. — Et nos el sobredicho Rey don Femando 
por que uos don Ñapar Rey sobredicho quesiestes nuestro amor et 



iraestra tmistat en aner coimtiaeo aquello qoe siempre onieron aqtie* 
líos onde uos «enides con aquellos onde nos Teñimos. — OCorg^amos 
daqoi adelante de aner comiaaoD aquel mismo amor en estos siete 
annos sobredichos e seer amigo á los Tuestros amigos et enemigo a los 
vuestros enemigos. Et prometemos de uos ayudar contra moros et 
contra cristianos et los que quisieren yr contra uos en estos siete annos 
sobredichos también por mar como por tierra. -* Et prometemos de 
nos non embargar nin rallar ninguna villa nin ningún castiello de 
los que oy tenedes de los que gano nuestro padre o uos quier sea 
poblado o por poblar tan bien los que derribamos en nuestro termino 
que uos los non demandemos por ruego nin por otra rason ninguna 
saino estos que agora nos hauedes a entregar et si algunos moros se 
nos quisieren alsar o se quisieren tomar a otro Rey qualquier sinon 
a uos que lo non consintamos nos a ninguno en ninguna guisa mas que 
uos ayudemos con todo nuestro poder del anda luzía por tres meses 
et que finquedes en nuestro regnado. — Otrosí otorgamos que en estos 
siete annos sobredichos ningún cristiano non entre en la nuestra tierra 
nin en los vuestros lugares que agora tenedes quier que sean poblados 
o por poblar sinon mercaderos o mandaderos sin vuestro mandado. — 
Otrosí otorgamos de nos non renouar ninguna cosa en la nuestra tierra 
de mas de lo que es nuestra costumbre nin de nos demandar la 

nuestra non en la nuestra tierra. Otrosi uos otorgamos que uengan los 
mercaderos de la nuestra tierra a la nuestra con sus mercaderías sal* 
uos et seguros et que puedan vender et comprar e sacar de la nuestra 
tierra todas las cosas asi todas bestias como armas e pannos e ganado 
e pan et todas las otras cosas a la nuestra tierra dando su derecho 
según que fue usado fasta aqui en nuestra tierra sin ninguna puja que 
les pongamos de mas. — Otrosi uos otorgamos que si alguna villa 6 
castiello se uos aleare de los vuestros que lo nos recibamos (sic) nin lo 
mandemos rreQibir por compra nin en don nin por enganno nin por 
arte nin por otra manera ninguna. Mas que nos ayudemos por tres 
meses con todo nuestro poder del andalusia fata que lo cobredes tam- 
bién como si nuestro fuese a nos se aleare et si quier que acaesciesse 
que algún cristiano lo tomase o se alease con el que uos ayude- 
mos por tres meses con todo nuestro poder del andalusia a que uos 
lo tomemos sin costa ninguna que fagades en esta rason e que non 
pongamos escusa de complir esto por eglesia nin por otra rason nin- 
guna. — Otrosi que nos non contrallemos que labredes en la nuestra 
tierra o derribedes en nuestros lugares lo que quisierdes saino en estos 
lugares que nos auedes a entregar et los castiellos derribados que 
se non labren. — Otrosi uos otorgamos de poner en la nuestra tierra 
que mas acerca fuere de la vuestra un homne bono con nuestro poder 
que emiende e faga emendar las querellas que ouiere entre los de la 
nuestra tierra e la vuestra sin otro detenimiento ninguno et si assi non 
lo fesiesse que uos que lo fagades saber a qualquier que fuere por nos 
adelantado en la frontera et el que ponga y otros en su lugar que 
lo fagan faser. — Otrosi uos prometemos a bona fe sin mal enganno 
que si uos fuczere alguno o algunos de la nuestra tierra que uos ayan 
a dar cuenta e rrecabdo de lo que por uos rrecabdaron que nos que los 



^( 169 H 

iBjmdemos rrecaMar et qae los tornemos a vnestro poder et si fuere 
akhe (?) qnier nuestro o de alguno de vuestros uasallos que sea 
nrecabdado todo lo que troziere para uos lo enbiar a uos o a cuyo 
fuere et el que sea pregonado et si quisier ser cristiano que lo sea et 
9Í quisier ser moro que lo non tengamos en nuestra tierra et que vaya 
por do quisier. — Et si algunos caualleros o otros moros cualesquier 
se vinieren de la vuestra tierra a la nuestra que sean puestos en 
rrecabdo fasta que sea sabido por testimonio ^ierto si traen alguna 
cosa vuestra o de otro de vuestro sennorio et sabuda la verdat que lo 
.que troxiere de lo ageno que sea tomado a nos o a cuyo fuere et ende 
adelante que sea suelto et vaya onde quisiere et nos quel non reciba- 
mos nin le fagamos algo sin nuestro plaser et si algún catino fuxiere 
ét la nuestra tierra a la nuestra e alguna cosa troxiere quel cuerpo 
del sea quito et lo que troxiere sea puesto en rrecabdo et tomado 
a aquel cuyo fuere. Et estas cosas todas que sean guardadas también 
de la nuestra tierra á la nuestra. — Otrosí uos otorgamos que si alguna 
carta nos fuere enbiada de algún moro que uos la enbiemos luego 
e uos que fagadés asi de las cartas de los Reyes cristianos o algún rico 
omne o de alguno de nuestros vassallos. — Otrosi uos otorgamos de 
nos dar nuestra carta que tengades de nos paral que fuere adelantado 
por nos en la frontera et para todos los concejos del Anda lusia que 
nos ayuden et fagan por nos en las cosas que fueren nuestro servicio 
e nuestro asi como farian por nuestro cuerpo mismo. Et nos el sobre- 
dicho Rey don Fernando en vno con la Rey na donna Costa nca nuestra 
muger juramos por el Dios verdadero de tener et guardar et complir 
todo quanto sobredicho sin mouimiento ninguno et de nos atener a la 
nerdad según sobredicho es en estos siete annos que ponemos convusco 
de pas et qui desto menguare o falleciere en ninguna postura de quan- 
tas dichas son Dios sea ende testimonio e jues e el de derecho al otro 
de quel tuerto touiere. Et nos don Nácar Rey sobredicho por que uos 
el mucho noble et mucho onrrado sennor Rey don Ferrando seades 
cierto e seguro de todas estas posturas que sobredichas son en esta 
carta juramos por el Dios vno verdadero et por nuestra ley de tener 
et guardar todas estas posturas que sobredichas son en esta carta en 
estos siete annos sobredichos et si las non guardaremos et las non 
cumpliremos que Dios sea ende testimonio e de derecho al otro de qui 
tuerto touiere. Et porque esto sea firme et non venga en dubda man- 
damos faser esta carta en ladino et en arauigo en vn tenor tal la vna 
como la otra- Et nos el sobredicho Rey don Fernando mandamos las 
sellar con nuestro seello de plomo. Dada en Sevilla XXVI dias de Mayo 
era de Uille et CCC et quarenta et ocho annos. 

Sep&rase ese tratado de las fórmulas anteriores ó bien es el modelo 
de los pactos usados entre los reyes de Castilla y de Granada. Por él 
se declara el segundo vasallo del primero y le promete once mil doblas 
anuales de parias; se compromete á darle ayuda desde el puerto de 
Muradal hacia el Sur con todo su poder y hacia el Norte con cuatro- 
cientos hombres solamente y en ambos casos durante tres meses. Cada 



-.( 170 )- 

parte se obliga & no aceptar plazas de la otra si se las ofrece un tral* 
dor y á denunciarse mntnamente los peligros que les amenazasen, so* 
bre todo los del interior de sos reinos: cada ano declara libres de ir y 
de yenir por sos tierras á los mercaderes, vasallos del otro, sin exigir- 
les más impuestos que los de costumbre. Se nombran dos Jueces uno 
cristiano y otro musulm&n para resolver las cuestiones que ocurran en 
la frontera; se dice que el moro que huyese A tierra de cristianos si 
quisiere bautizarse, puede ser bautizado y quedarse en Castilla y si no 
que vaya donde fuese su voluntad. T lo mismo se dice de los cautivos, 
pero A uno y A otro se quitarA lo que trajese, si no fuese suyo y se de« 
volverA A su duefto; una clAusula permite A los dos reyes restaurar loa 
castillos derribados, derribar los que estAn en pie ó levantarlos de 
nuevo y por otra se declaran buena conquista todos los lugares gana^ 
dos por el padre de Nasar, Mohamed II, excepto unos, que no se expre- 
. san, pero que deben ser, sino todos, alguno de los citados en el tratado 
de AlcalA de Henares de 19 de diciembre de 1306, Quesada, Bedmar» 
Alcaudete. Locovin y Arenas, que debían ser devueltos A Castilla (1). 
Pactóse también que Femando IV no consentiría el destronamiento de 
Nasar y se opondría A ello conHodo su poder y aunque es probable que 
por entonces sólo Nasar comprendiera el alcance de esa clAusula y que 
sólo A él conviniera intercalarla, muy pronto en virtud de ella debió 
inmiscuirse Fernando IV en los asuntos de Granada. 



(1) Faeron devueltos tolamente loi dos primeros. 



CAPÍTULO QUINTO 
De 1310 á 1322 



Fué el sitio de Almería el último hecho de armas en que la corona 
de Aragón tomó parte como potencia reconqnistadora y Jaime n el 
último rey, que signió en esto las tradiciones de sus antepasados. Des- 
de entonces las luchas de moros y cristianos fueron para los aragone- 
ses luchas de castellanos y granadinos simplemente, y sólo cuando la 
última invasión africana amenazó al reino de Valencia, se creyó Pe- 
dro IV en el deber de ayudar al rey de Castilla en la expulsión de los 
ijiyasores^ & título de auxiliar, no como aliado y copartícipe en las 
ganancias. 

El pacto de Almizra, que Jaime U había intentado derogar, quedó 
confirmado por los hechos y la corona de Aragón excluida definitiva- 
mente de la obra nacional de la expulsión de los moros. Su impotencia 
para tomar Almería no le permitió quejarse de esta exclusión y Jai- 
me II mismo, á pesar del enorme disgusto que la derrota le produjo, 
no quiso meterse en nuevas aventuras, prefiriendo el olvido de lo pa- 
sado á nuevos desastres, que no vengaran el sufrido y aumentaran su 
desprestigio. 

£sto fué lo que más dolió al rey de Aragón, la pérdida del renom- 
bre de su reino; nadie dudaba más allá de los Pirineos de que los re- 
yes espaftoles darían un gran avance á la Reconquista y que el poder 
de los moros quedaría aquella vez tan quebrantado, que no resistiría 
otro empuje. Estaba fresco el recuerdo de las conquistas de San Fer^ 
nando y de Jaime I: Sancho IV había ganado Tarifa y Pedro UI re- 
sistido á Roma y Francia, los dos más grandes poderes de Europa; las 
campañas navales de Boger de Lauria, eran famosas en todo el mun- 
do y los almogávares triunfaban ya en Oriente, haciendo más famoso 
el nombre de Aragón, ün ataque simultáneo de tantas fuerzas creíase 
necesariamente fructífero, y por esto la decepción fué inmensa y la 
fama del fracaso proporcional á la fama de seguro éxito de que venía 
precedida. 



-( iw )- 

Ck)mprendiéQdolo así Jaime II, al cual se acosaba con más energía 
por haber sido el iniciador del negocio^ antes que de ultimar la paz 
con Granada cuidó de atenuar los efectos de su desgracia, enviando A 
informar al Papa de la verdad de los hechos y de sus circunstancias A 
Vidal de Vilanova. el mismo que había ido á solicitar para la campalLa 
el auxilio de la Iglesia (1) Esta vez el embajador no llevaba encargo 
de desfigurar la verdad, presentando la empresa como efecto del celo 
religioso de Jaime II y Fernando IV, sino como resultado de una in- 
triga diplomática, basada en ofrecimientos del sultán Aburrabe. Debía 
decir como habían venido de parte de éste Bernardo Seguí y un caba- 
llero moro A pedir ayuda contra el rey de Granada, que le tenía ocu 
pada Ceuta; cuan grande, al parecer, era la enemistad entre los dos: 
la cuantía del socorro pedido y el precio á que se pagaba: las cons 
tantes violaciones del granadino de la paz en que vivía con el arago- 
nés y como por ser el entonces rey de Granada cmuy vil y desapo* 
derado del cuerpo», tuvieron él y Fernando IV como obligación de 
conciencia aceptar las propo>iciones del marroquí; pero que falto el 
rey de Castilla del apoyo de muchos de sus ricos hombres, hubo de 
levantar el sitio de Algeciras y por esta causa Jaime II el de Almería; 
pues habiendo faltado á lo prometido el sultán Aburrabe, y libre Na» 
sar del castellano, era su posición insostenible hallándose A merced 
del mar sus comunicaciones, lo cual había puesto muchas T^ces •«■ 
huestes en trance de perecer (2). 

El papa excusó A Jaime II por el mal éxito de la empresa, que no- 
era el primer rey desgraciado en la guerra y haMa dado pruebas de 
valor y talento en muchas y graves empresas; pero le repreudié de 
haber dado crédito A las promesas del sultAn sin prever que no con* 
sentirla, logrado su propósito de recobrar Ceuta, que Granada cayese 
en poder de cristianos, como no hubieran consentido éstos que un es* 
tado católico cayese en poder de infieles. Por tres razones deploraba 
Clemente V el mal fin de la expedición: porque de allí eñ adelante los 
moros vivirían mAs prevenidos; por las enseflanzas tActicas que ha^ 
bían sacado los enemigos de la fe; la tercera razón, y era la principal, 
por el desprestigio de las armas cristianas ante el mundo mahometa^ 
no. En vano procuró Vilanova deshacer esas objeciones y animar al 



(1) It. diga (Pero Oarces de Castellón) quel rey darago pensando que 
daquest partimiento destos fechos las gentes faularan en muchas ma- 
ñanes e senyaladement en la Cort del Papa ha ordenado de enviar un 
mensagero al Papa por escusar al dicho Rey de Castiella e a el e por 
mostrarle las necesidades e las razones que los costrenyera de partirse 
de los afferes e si el sobresto hi quiere enviar sus mandaderos no sera 
sino bien (SO febrero 1810. B. S35, f. 849). 

(2) El ñtio de ALmeria en 1309, pAg. 109. 



-( i7d )— 

Papa habláiidole de oontinoar la guerra, situando una escuadra eu el 
Bstrecho & fln de impedir el paso á los africanos; del etecto moral pro- 
ducido por la campafta en los musulmanes, los cuales habían conocido 
que en campo raso no podían resistir & sus enemigos; en vano dijo 
que las galeras de Aragón talarían la costa berberisca, cuando empe- 
sase la oruzada, para que de aquí no fuesen socorros al Sold&n. El 
Papa, no convencido por estas palabras ni con mucho satisfactorias» 
desoyó todas las peticiones de subsidio, encastillándose en el hecho 
innegable de no ser la primera vez que los espafioles habían vencido 
á loe moros sin la asruda de la Iglesia. 

La situación del rey de Castilla no era tan desairada; además de 
recobrar algunos de los castillos perdidos durante su minoría, Quesa- 
da y Bedmar, había unido á su corona Oibraltar, que por sí solo valía 
la campaña. Nasar se había declarado su vasallo y en concepto de 
indemnización se le había prometido una gruesa suma; pero la cesión 
de Algeciras al marroquí, que de este modo tenía abiertas las puertas 
de Espafia, y la deslealtad con que había procedido éste con él y con 
Jaime II, impidieron á Femando IV pensar en una paz definitiva mien- 
tras aquella situación durase y para obtener los auxilios del Papado 
envió D. Juan Núfiez á la corte pontificia y suplicó al rey de Aragón 
que le diese un colega para que su demanda fuese mejor atendida. Y 
como Jaime II aún confiaba en el éxito de las gestiones de Yilanova, 
se prestó á complacer á su amigo encomendando & Bernardo de Feno* 
llar, tan de su confianza como Vidal de Vilanova, la misión de acom* 
paftar á D. Juan Núfiez y de recabar con éste el apoyo del pontífice 
para la nueva guerra (1). 



(1) It. li diga en qual manera lo dit Rey darago trames a la sna 
Santitat en Vidal de Vilanova les rahons que costrenyeren lo Rey de 
Castella e el dit Rey darago de partir se deis setges. E atresi per ofe-^ 
rir si mateiz que si a ell plahia quels fets se proseguisen que ell era 
aparellat de seguir la sua voluntat. lo dit pare sant donant favor e aju- 
da al dit negfoci segons que en los capitols que! dit en Vidal porta era 
contengnt jaría que fos tractada es tractas pau entréis dits Reys e el 
Rey de Granada. Car ells tots temps entenien e entenen que la sua vo- 
lentat ne fos exceptada 

It. li diga que ara lo dit Rey de Castella hauen gran desig e afeccio 
de servir Deu e la sancta Esgleya en los negocis sobredíts. £ duptan 
que la pau ques tractaua no vengues a acabament ne encara si hi ve- 
nia que no hauria neguna fermetat per raho com lo Rey de Granada 
ha liurada Algesira qui es en lo pas al Rey de Marrochs. Considerant 
encara el mal estament en quel Rey de Granada e tota sa térra es ro* 
mas ordena trametre a la sua sanctitat lo noble don Johan NuníQ qoi 
es en tanta auctoritat e noblea com ell sap. E envía a pregar lo dit 
Rey darago que li degues acompanyar en esta missatgeria alcuna 



-(174)- 

FonoUar debía sobre todo demostrar lo peligróte para Espafta j 
para la cristiandad de pertenecer Algeclras al Imperio marroquí; sin 
embargo, no llegó á presentar al Papa sos credenciales: Jaime U lo 
entretuvo en España con ligeros pretextos hasta qne llegó el embaja- 
dor de Castilla; después hizo Ir éste delante y á FonoUar le mandó no 
Ir deprlsa: entretanto se supo el fracaso total de VüanoTa y FonoUar 
recibió orden de suspender el viaje achacando la causa & cualquier 
accidente de su persona; D. Bernardo dijo que el reuma de una pierna 
le impedía cabalgar y dio fin á su embajada. 

A la negativa del Papa contribuyó el mal éxito de la expedición» 
pero seguramente ese mal éxito sirvió de pretexto para la negativa. 
La opinión europea, era contraria á la cruzada espaftola: lo que no 
fuese rescatar los Santos Lugares, se tenía en poco y lo de acá se con* 
sideraba propio de los espaftoles y ageno á los intereses generales de 
la cristiandad. Por otra parte si Jaime II y sus gentes merecían la 
confianza do la corte pontificia no la merecían las gentes de Castilla; 
hacíase juetida al rey pero en cuanto á la nobleza y principalmente 
al infante Don Juan, calificado de cdiablo», la opinión europea no po* 
día ser m&s denigrante; creíaseles capaces de vender & Dios y 4 la 
cristiandad entera si encontraban comprador y respecto de la recon- 
quista de Granada, era creencia del Papa y bajo secreto así lo dijo k 
Vilanova para que lo comunicase sólo al Bey, que se había perdido 
entonces la ocasión de realizarla y se perdería en lo sucesivo por no 
ser posible que Don Juan no lo estorbase (1). Hablóse de enviar un 
Legado, que asegurase la fidelidad y cooperación de todos, pero no se 



persona honrada de sa térra per 90 car lo negoci es comu entre amdos 
los Reys. On lo dit Rey... ordena de trametre lo dit Bn. de FonoUar a 
la sua sanctedat... suplicant humilment lo gran serviy de Deu e el 
bon estament de crestiandad e senyaladament de tota Espanya placía 
a la sua sanctedat benignament e favorable ohir e atorgar les peticions 
del dit Rey de Castella e otresi que li placia que les gracies que havia 
fetes e atorgades al dit Rey darago sobrel dit negoci remanguen en sa 
íor^a e en sa for^a pus los fets de la guerra se proseguexen. 

It. sil Papa denegaua les peticions o contrastaua al dit fet en Bn. de 
FonoUar replic e respona donant a eritendre al pare sant lo gran dan 
e el gran perill que per aquests afers se poden seguir a tota Espanya e 
encara a tota la crestiandat per les rahons que moltes vegades 11 son 
estades dites (28 mayo 1810). (A Bernardo de FonoUar) vuy divendres 
auem ahut ardit cert per letres del Rey de Castella que pau es feta e 
fermada entrel dit Rey de Castella per si c per nos al dit Rey de Gra • 
nada a Vil anys. Perqué... no ajats cura cañar en lo dit víatge e si per 
aventura en Johan Nune^ es aquí... li dígats que vos avem manat que 
no anets (12 junio 1310. R. 386, f. 10). 

(1) El Sitio de Almería en 1309, pág. 210. 



H 176 )- 

debió ver manera de lograr ese seguro, cuando el Legado no yino; es 
probable sin embargo, que se abandonaran los asuntos de la península 
como cosas de Espafta, para madurar el plan de reducir por las ar- 
mas para la Iglesia católica el Imperio de Oriente y desde allí exten- 
derse hacia Jerusalem, utilizando los almogávares, terror ya de los 
griegos. 

Quedáronse los reyes cristianos de Espafta solos contra los moros (1). 
Jaime II abandonó aquella política reconquistadora, para meditar el 
modo de hacer efectivo su dominio sobre Córcega y Cerdeña. nominal- 
mente suyas desde la malhadada cesión de Bonifacio YIII. Fernan- 
do IV prosiguió las negociacioes de paz con Granada y se preparó á 
una nueva guerra con Aburrabe (2;. 

En las negociaciones de paz también persiguió la desgracia al mo- 
narca aragonés; era menos temible que el castellano y f uéronle negan- 
do los granadinos cuanto le habían prometido ó retrasando su cum- 



(1) nos fago saber quel mío sennor estando sobre la Qerca de Al- 
gesira auiendo mester de se acorrer para quitar las quitaciones a los 
caualleros et a los de las galeas oue le a enbiar las mias coronas et las 
mis joyas para que enpennassen. Et desto dio a don Almerico de Be- 
luy almirante de las vuestras galeras que estauan en el estrecho en 
pennos por la quitación de un mes algunas de las coronas et de las otras 
mis joyas (Envia dinero con Castelnou para desempefiarlas pero no fueron 
á Castilla hasta después de muerta D.^ Constanza, que las reclamó Santa 
Isabel). 

(2) Yo el Rey Don Ferrando mando a vos Don Guisbert vesconde 
de Castellao vo e mi almirante mayor que vos digades de mi Rey 
daragon que de todo en todo cuydo la guerra del Rey de Gra- 
nada. E si por aventura ocaesciesse quel Rey de Granada quissies- 
se dar los castellos e lo que ha prometido a mi e aquello que. pro- 
misso al Rey darago nos somos dentendimiento de aver pas con el 
Mas entendemos a faser guerra con ell Aborrabe porque mentio a nos 
e ell Rey daragon e avernos entendimiento que catemos la mar este 
verano el erno que viene porque vianda ni gent^ no pudiesse pas- 
sar en las partes que el Rey Aborrabe tiene daquen mar. E que al otro 
verano devamos cercar Algesira assi como en aquel escrito mió seella* 
do se contiene. E si el Rey de Granada non la defiende e no sempa- 
ra (?) dello (?) con Dios averemos (?) la muy ayna tomada. E si ell la 
guerra emparar ni deffender sera la guerra del Rey de Granada e de 
nos a culpa del dicho Rey de Granada. E nos hauremos levado del dicho 
Rey de Granada todos los castellos e aquello que nos ha de dar e ell 
rey daragon lo suyo e poremos nos mejor parar a la guerra. E porque 
siempre sea conoscido que yo dicho Rey Don Ferrando mande a vos 
Don Guisberto que estas palabras que son en este escripto escritas di* 
xiessedes al Rey darago escrivi raio nombre de mi mano.^yo el Rey 
Don Ferrando.— (Autógrafo). 



pHmlento. Temiendo ser buriado enyi6 A Seyill* Pedro Oareét de 
Castellón Á exigir que loe rehenes de los moros tanto respondieran d» 
lo prometido & él como de lo prometido al rey de Castilla (1), pero 
Castellón ó poco hábil ó débil, no logró ese reeonocimiento y pé,^ 
só por todo cnanto le propusieron en la Corte castellana, aceptando 
cuarenta mil doblas de indemnización y tres mil de parias, en vez de 
las sesenta y cinco mil y sexta parte de las parias del rey de Castilla, 
prometidas por Abulolá* Conyenido esto, se vino & Cataluña con Die- 
go García, castellano, y en el camino encontróse con Juan del Oay» 
nuevo emisario de Jaime 11^ enviado á toda prisa para deshacer la 
mala obra del primero; conferenciaron secretamMite los dos embaja^ 
dores; del Oay leyó á Oarcés las instrucciones, que él llevaba, y una 
fuerte reprensión para el olvo y cada cual siguió su camino: del Gay 
á Sevilla y Garcés hacia Cataluña (2). Del Gay se presentó á Fernán • 



(1) diga (Pero Garces de Castellón) en como ya sabe que quando Don 
Pero Boyl firmo la paz que se fizo entre el e el Rey de Granada requi- 
rió que los ostatges se tuviessen también por el Rey darago entro que 
le compliessen la quantidat que dar le deve. £ assi como ellos non 
ayan complido ninguna cosa al dicho Rey darago como quiere que dil 
zen que lo íaran ruega e requiere que los dichos ostages no sean suel- 
tos tro tanto quel Rey darago le faya saber quel han complido (B. 3%^ 
f. 849, v.) 

(2) Al... Rey de Arago... Johan del Gay... Senyor la vuestra mer 
ce fue e toviestes por bien que yo viniese al Rey de Castiella e con Pe* 
ro Garcez de Castellón ensemble faulassemos con el dicho Rey de 
Castiella y con el Rey de Granada e con los de su consejo... et senyor 
yo viniendo a Sevilla en un lugar cerca de villa real encontreme con 
Diego Garcia de Toledo e con el dicho Pero Garcez e muyt secreta-- 
ment e de cabal faule con el dicho Pero Garcez e mostrel la repren* 
sion que se concenia en la vuestra información sobrel fecho de las pa* 
rias e de las otras cosas que entramos deviamos fazer e lió toda la ía* 
formación e dil la vuestra carta quel embia vades en como me credies- 
se de la vuestra part en ra^on de los dichos fechos. E el dlzome quel 
fecho aquesti de la paz lexava otorgado e firmado con el Rey de Cas* 
tiella que vos diesse el Rey de Granada quaranta mil doblas e tres mil 
doblas cada anno por las parias e aun que cuydava que faria cumplir 
las parias a quatro mil doblas que las pagasse el rey de Granada por 
sus tercias e que aquesto fincava firmado asi. Et que sobre esta ra^on 
avía travado muyt afincadamente el Rey de Castiella con el dicho l'e- 
ro Garcez que viniese a vos con Diego Garcia ensemble. Et yo sobres- 
to leyl toda la información e mostrel la carta de procuración e la car- 
ta de la paz e todas las otras cosas que yo entendí que cabien de desir 
sobre esti fecho, e todas las otras cosas que de vuestra parte deviemos 
desir al Rey de Castiella e al Rey de Granada e en como le trayemos 
la carta vuestra de la firma de la paz e como el Rey de Granada nos 
devia dar otra tal reellada con su seello mayor e que se contenesse y 



-( ir? )- 

do lY , le habló de sus pretefidiones^ que no eran otras qne consegíiir 
las sesenta y cinco mil doblas y la sexta parte de las parias; que los 
rehenes de Oranada tanto respondieran de esto como de lo del rey de 
Castilla y que en la paz se pusiera nna cláusula, haciendo extensivos 
sus beneficios al rey de Mallorca. £1 de Castilla vino en seguida en 
eonceder la sexta parte de las parias, seguro como estaba de que muy 
pronto serian meramente nominales, pero en lo de las doblas se mos- 
tró más reacio,, arguyendo que de las cuarenta mil, que debía reci- 
bir el rey de Aragón, él pagaba treinta mil y sólo diez mil proce- 
^dian de Granada. £1 enviado aragonés replicó que se había convenido 
que íuesen sesenta y cinco mil las que á Jaime II se debían entregar 
y á lo escrito se atenía (1). En tanto se presentó en Sevilla Mahomad 



la clawksula del Rey de Mayorcas. Et yo dixe al dicho Pero Garcez que 
DO me parecía que el divise venir a vos qtie para esta fecho yo traya 
cartas e recabdo mujt cumplidament mas que amos ensemble punna- 
semos sotilment quanto mas podiessemos que vos faessen complldas 
las .LX. V. mil doblas segunt el atorgamiento que el honrado don Os- 
mel Abenboluli por part del Rey de Granada avia puesto con el hon- 
rado ca vallera vuestro que vos darie luego. Et si el Rey de Castiella 
se quería plevir de algo destas doblas que lo fíziemos segunt la infof-' 
mación. Et ultra desto que avicssedes la seysena part de las parias. 
Et el dicho Pero Garcez dixo que non se tornarle mas que yo que fin- 
casse en villarreal e ell que venria a vos con Diago García a fazer vos 
saber esto como fincava que elli otorgado avia al Rey de Castiella de 
venir con don Diago García. Et yo senyor dixli que fincaría e acorde- 
me de lo que vos e la senyora Reyna e vuestro consejo tractastes 
quando en vuestra presencia míe dieron la hiformacíón... et por esta 
ra^on no me so detenido en Villarreal mai» vame para Sevilla a moa* 
trar al Rey de Castiella bellament el fecho... no dando a entender al 
Rey de Castiella que yo me havía encontrado con Diago García e toú 
Pero Garcez ni avia íaullado con ellos. Et si el Rey de Castiella mé 
dizíese en como era fincado e otorgado el fecho e que yo atendiese trcr 
a que tornasse don Diago García y Pero Garces yo fincasse e ñon ator- 
gase ninguna cosa tro a que haia vuestro mandamiento. Et como cfuie- 
ra que la costa e la carestia es muyt grant en Sevilia atrevime a lá 
vuestra merce . quel mí atender es bueno alia en SevíHa... por tal qué 
si el Rey de Gramada enviasse manaderos al Rey de Castiella a fa- 
blar sobre estos fechos e mudamientos y acaheciessen que enviaban a 
Pero Garcez por que no lo sinties yo seyendo allí podre los sentir so- 
tilment e fazer lo saber a vos con tiempo si tales cosas y acacciossen. 
e por estas rabones fue mi voluntad de yr a Sevilla. . que cinco días es 
mas luefte de llegar el mandadero que me enviaredes que viníesse £C 
mí a Villarreal o a Sevilla... fecha XV días de julio. 

(1) Al Rey daragoo... Johan del Gay... fago vos saber que a Sevi- 
lla e faule con el Rey de Castiella... seyendo en la faula la Reyna e do- 
ña Vata^a... e día al Rey... iodo aquello que vos me mandastes... en 



-( 178 )- 

Ramiro con una snma de doblas, que algranos hacían sabir á ochenta 
mil y otros rebajaban á mucho menos; Femando IV recibió las doblas 
y soltó los rehenes; del Gay preguntó al moro, si de lo que había traí- 



raQon de las LXV mil doblas quel Rey de Granada avia puesto de vos 
dar et en como vos no aviades menguado en ninguna cosa. Otrosi le 
mostré el fecho de las seysenas part que vos devedes aver de las 
parias segunt de las posturas... e quel toga vades que si oviesse algu- 
nos enantamientos de paz entre vos senyor e el rey Aborrabe quel ro- 
gavades que se acordasse que vos entendedes aver e recobrar del di- 
cho Rey Aborrabe todo aquello que vos es tenido segunt las posturas 
que ovo con vos las quales no vos fueron complidas. Et el Rey de Cas- 
tella dizome a esto que assi avia menguado el Rey Aborrabe a el en 
lo que con el avia puesto e que luego entiende fazer guerra contra el 
por mar e por tierra los consejos e va a cercar un lugar quel diz 

en (Templ ) ur que es a tres leguas de Aljazira. Et también le mostré 
quel Rey de Maiorcas vuestro tio que tenia el regno por vos que se 
entendiesse en la paz que vos el rey de Castella aviades con el Rey de 
Granada... Et respondióme al fecho de las LXV mil doblas que el avia 
puesto con Pero Garces que vos diesse XL mil doblas e que se queria 
plevir de vos de las XXV mil doblas et dizie en su verdat que destas 
XL mil que el Rey de Castella pagava de suyo les XXX mil e el Rey 
de Granada las X mil. Et quanto a lo de las parias quel plazie que 
oviessedes la seysena part et que se obligasse el Rey de Granada. Et 
sobrel fecho de las XXV mil doblas que el se plevie e de lo que dizie 
que pagava de suyo en las XL mil doblas ovi muchas ra9ones con el 
diziendole en come no vos devia ser menguada ninguna cosa a vos de 
las LXV mil doblas pues el Rey de Granada avia puesto de las vos 
dar e las rehenes quel Rey de Castella tenie también por esto co- 
mo por lo quel Rey de Granada devie complir a el e aun que no ca- 
bla honra al Rey de Castiella de pagar a vos por el Rey de Granada 
lo que avia puesto de vos dar que pues la postura era assi e rahenas 
tenia por esto la condición se devia mejorar e no empeorar... Et senyor 
sabet quel primer dia dagost vino Mahomad remiro mandadero del 
Rey de Granada a Sevilla e aduxo cartas al Rey de Castiella en como 
le havian entregado Quesada e Avenmar e aduxo le las doblas quel 
Rey de Granada le devia dar mas no puc saber quantas fueron que los 
unos me dírian ochenta mil e los otros dirían que menos, e el Rey de 
Castiella soltó luego los rehenes que tenia e salieron de Sevilla que se 
fueron para Sevilla quatro dias andados dagost. Et yo faule con Maho- 
mad Remiro e dixli que en aquellas doblas que avia traydo al Rey de 
Castiella si avian traydo las que vos senyor deviades aver. Et el dixo- 
me quel Rey de Castiella las avia a pagar quel Rey de Granada no 
avia a dar ninguna cosa e aun que asi era la postura et aquel Mahoma 
a Remiro dixome que avia dicho el Rey de Castiella que el se quería 
recibir las parias del Rey de Granada e fazer obligación a vls de la 
seysena part de las parias. Et yo sabido aquesto faule con el Rey de 
Castiella present dona Vata^a e don Gisbert de Castelnou su almiran- 



-{ 179 )- 

do debía satisfacerse al rey de Aragón y el moro dijo que su rey no 
tenía nada más que dar á nadie; quejóse á Fernando lY, le pidió car- 
tas para el rey de Granada á Un de que éste se obligase á dar al de 
Aragón la sexta parte de parias é incluyese en la paz al de Mallorca; 
Femando IV dilató dar respuesta hasta el regreso de Oarcés de Caste- 
llón y Diego García y del Gay no fué á Granada ni volvió á Cataluña. 
T como en la Alhambra era esperado alguien que fuese á ratificar 
la paz con Aragón, Nasar escribió á Jaime II muy extrafiado de la 
permanencia de Juan del Gay en Sevilla y de que do 6 e le hubiese 
presentado (1); Nasar se refería al tratado hecho entre Fernando lY, 



te e dixli qne pues que las doblas le avia traydo que me diese aquellas 
doblas que vos deviades aver e que diese sus cartas para el Rey de 
Granada que fíziesse obligación de la seysena part de las parias que vos 
pagase por los tercios del anyo e otrosi que diese su carta como endelo 
absolvía et que en la paz se conteniesse el Rey de Maiorcas e sus gen- 
tes e su tierra e el Rey de Granada diesse su carta con su seello por 
raQon de la paz segunt la tenor de la vuestra. Et el Rey de Castiella 
dixome que no se podia fazer ninguna cosa tro a que a vinlesse Diago 
Garcia que era venido a vos. 

(1) Al... Rey de Arago... el Rey de Granada... cert que sien añades 
e vengudes moUes cartes en rabo deis tractaments e nos e sabet 
que vesem e confennam ab lo poderos don Ferrando Rey de Castiella 
hon com sia cosa que nos quen viassem don Mahumet e conseler 

mayor nostre e Xibilia al poderos don Ferrando Rey de Castella 
e per fermar les paus ordenades e posades enfra el e nos e demen- 

tre quel dit don Mahumet apenelayg era en xibilia siy era lonrat en 
P. Garces missaiger vostre e ordenaren en presencia del poderos Rey 
de Castella que de pressent quel dit en Pere Garces ios tomat a vos 
que el ho altre missatge vostre que dages venir asi a nos per fermar 
les paus els tractaments qui son hordenades enfra vos e nos e nos que 
ly daviam fer compliment asy de tot so que promes vos ajam de fer e 
encara depuys o yus avem tramesa I nostra carta per Miquel Martini e 
per Mahumet Abenalbayg de Crivilen vasals vostres daquesta rabo 
matexa que tota vegada que vostre missatge venga a nos per fermar 
nos les paus damuntdites que nos que li farem compliment de tot ^o 
queus ayam promes de fer e axisepats de sert que som aparelats de 
fer e de cumplir encara Rey siy avem entes quel honrat Joban 

Gay missatge vostre que era en Xibilia que devia venir asy a nos per 
les coses damuntdites ara Rey sy veem que el ni altra nons ve de part 
vostre axi com es estat ordenat de la qual cosa no se maravelam 
hon vospregam que si vos avets en volentat de complir les coses da- 
muntdites quens ho fassats a saber e si altres coses aviats en volentat 
per aquexa rabo matexa vos pregam quens ho fassats a saber. E sobra 
aquesta rabo enviam vos aquest mercader per nom Jacme Samarina e 
aquest nostre hom lo qual cregats de tot so quel vos dirá pernos de 
bocha so es lo dit Jacme Samarina. Dada en Granada dilums XXIIII 



-(180)- 

Mahomad Abenalhayg y Pedro Garete dQ Caatelldn y se oioatraba dla« 
puesto & cumplir lo contenido en 61, ignorando ó aparentando ignorar 
que no era del agrado del rey de Aragte. 

No por esto ae moTi6 del Qay de SeyiUa, más para dar satialaooióa 
al granadino, Uey&ronle una carta Pedro Martines, nn vecino de 
BUobe, y un moro yaiallo del arraea de CrevUlente (1). A su llegada 



joms dagost era de MCCC... anys Yo Mahomad consegero mayor del 
Rey la fis escrivir por su mandado. 

(1) Ferrer des Cortey baile vostre en partida del regne de Valen- 
cia... fas vos saber que yo reebl una letra yostra en la qual senyor me 
trameses a manar que per aquell crestia qui laltra letra vostra avia 
portada al Rey de Granada e per aquell moro del arrays de Crivillen 
que hi era acostumat de anar trameses altra letra yostra al dít Rey de 
Granada que vos senyor li trametíets sobre a^o que fees retre lo leny 
den Bartomeu sarrat qui era estat pres a Almaria e que la resposta 
que aportarien e los ardits que contarien quen certificas de mantinent 
a vos senyor E yo senyor tramis loi de mantinent Michel Martines vey 
de Elix qui hi era tota era anat per aquest feyt et ana ab ell lo dit 

Oioro del arrays. Ara senyor los dits Michel Martínez e el moro del 
arrays son venguts e foren en Elix el día que aquesta letra fo feyta los 
qoals senyor do an aportada resposta de la dita yostra carta e conten 
que com foren en Granada que no hi era Don Mahomat aben Alhaig 
que al Rey de Castelia era anat per missatge ab requestes que na ven* 
gues sobre Algesira. Etque anaren al Alguazir del Rey de Granada 
qui es larrays de Guadiex e qui li donaren la vostra carta e ell seos 
que ells no veeren ne saberen si la vee lo Rey de Granada dixlos que 
no podien aver resposta tro quel dit Don Mahomad fos vengut al qual 
ageren a esperar XVI dies e en aquell endemig dien que lo dit algua- 
zir quels acuUi molt be e quels feya dar boaa racio cascun dia puys 
com lo dit don Mahomad vench tingueren li a carrera e dixeren li com 
avien aportada carta vostra al Rey de Granada e pregarenlo que la 
vees e quels enfaes resposta e ell dia que ho f .. Esters dien que sopte 
que Don Mahomad fo vengut quels fo tolta la racio. E depuys torna^ 
ren a ell a sa posada e demanarenli la resposta e dix los que no avien 
aportada carta de que resposta de guessen aver e que nols en faria en 
gens. E ells anarense al alguazir e dixeren loy e ell respos que no ho 
deya be que paria que puys I Rey escrivia a altré que de^o que li es- 
crivia que li degues trametre resposta e que ell ne parlaría a Don 
Mahomad e que ho faria fer. pui tornaren al dit Don Mahomad e dixlos 
que ja ho avie manat a I crestia quels fees la resposta e els anaren sen 
al dit crestia e aquell dixlos els desenganía que no lin avien res manat 
ni avien en cor de fer los resposta e ells tornaren a Don Mahomad e 
pregaren lo quels espeegas els manas donar la resposta e ell quels res* 
pos creet vosen que altra resposta no podets aver e digats al Rey da< 
rago que com ell trametra I seu ric hom per missatger al Rey de Gra* 
nada o cavaller honrat qui tráete de la paz o de la guerra del rey de 
Arago e del Rey de Granada que aura resposta. En altra manera 



-(181)- 

desempefinba el cai^o de alnacir el arráez de Guadix y por de pronto 
no se les puso en presencia del rey, ni se les dio respuesta alguna; 
después consideraron descortesía que gente tan pequeña tuese h tratar 



que ells ne semblants dells no anassen ne tomassen per missatgers al 
dit Rey de Granada per aquest feyt ne per altre. £ ells senyor veen 
qae altra resposta no podien aver venyren sen a graos jomades... Los 
ardits senyor quels apreseren dementre que ells esteyren en Granada 
e com lo dit Don Mahomet fo vengut los quals senyor ells compten per 
cert son aquests. Que lo dit Don Mahomet fo al Rey de Castella e pre- 
gal e requeril que fees manament al infant Don Pedro qui era exit 
ab les ost que no anas sobre Algezira e lo Rey de Castiella trames 
a manar de mantinent al infant Don Pedro que no anas sobre Al- 
gezira e lo dit infant Don Pedro respes que no hiría sobre Algezi* 
ra mas pus era exit ab les osts que no sen ternaria tro agües feyt 
algún be. E anassen a Icastell prop de Algezira qui a nom Templur. 
E lo dit Don Mahom^ d dix al Rey de Castilla: senyor yo be entes quel 
infant va sobre Templur lo qual es castell bo e fort fasiets be quel ne 
manasses partir que loe es tan fort que noy pora res acabar e fara 
gran mal a la térra del Rey de Granada e gran messio a tu e perdido 
de les tues gents. E ell dit a^o a pochs de dies agren ardit com Don 
Pedro per cert avia pres lo dit castell e lo rey de Castella dix: Don 
Mahomad no deyes tu que tan fort era Templur pero presla linfant e 
ell respes senyor yo no he deya sino per sal que ne hi anasse ho quela 
ne feessets levar mas no hia fer^a ninguna que no es sino I torre. Es« 
ters senyor conten que lo castell es bo e fort e tal quen pedem donar 
gran dampnatge a Algezira. Atresi conten que lo dit Don Mahemad 
porta meltes debles e joyes al Rey de Castella de part del Rey de Gra- 
nada e quel requerí de la pau e de les postures que eren entre ells. Et 
el Rey de Castella dix li. Le Rey de Granada e vosaltres deyts que 
castellans son traiders yet mostrare que ye vull cumplir tet ^e que lí 
promis axi que en presencia dell feu cridar la pau dell e del Rey de 
Granada. Despuys dixli Don Mahomet ves direts al Rey de Granada 
que ell sap que ye li he complit tet ^e que li promis. E que ell sap que 
es mon vassall e quem deu aiudar de la guerra centra le Rey Aburra* 
be e que sim te les pestures que ha ab mi sino yo enantare en tal ma- 
nera contra ell que ell cenexera que neu fa be. E le dit Den Mahomet 
senyor tomassen ab aquesta resposta. Esters que com ell ne parti sa- 
bia ell per cert quel infant Den felip devia venir daltra part ab grans 
osts per anar a Algezira he a la frontera. E de mantinent que lo dit 
Den Mahomet te en Granada le dit Michel Martínez e le mero del 
arraya veeren que lo Rey de Granada e Den Mahomet ordenaren mi- 
lle jenets e mille ballestes qae tramessesen a Algezira. Atresi veeren 
en tem les cases del dit Den Mahomet be mille homens darmas qui 
eren aseldadats e ordenats de anar a les frenteres per escoltes e ta- 
layes. Atresi veeren quels mores daquesta frontera que lauraven e 
sembraven a Negalt e Apentes termens de Lerca e hi tenien lurs bes- 
tiars que an ieyts tots recullir en lurs feries e conten que era fama 



—(182)— 

negocios tan grandes y los despidieron casi ignominiosamente. Indi- 
nado Jaime II á terminar de una vez aquel negocio, parece que al 
fin pasó por todo y con todo se conformó, con tal de librarse de aque* 
Ha pesadilla y en diciembre de 1310 fueron á buscar la firma de Nasar 
los mismos Juan del Oay y Pedro Oarcés de Castellón (1). 

Las relaciones de Jaime II con los reyes . de Granada entraron en 
una nueva fase; asegurada por aquella frontera la tranquilidad de 
sus Estados, no se mezcló más en las luchas activas y hasta en las 
diplomáticas fué muy parco. Y eso que muy pronto se presentó una 
coyuntura favorabilísima para los intereses cristianos en las luchas 
civiles de Granada. 

La revolución aquella que depuso á Nasar no se había extinguido 
y continuó latente atizada por Abu Said Farach, arráez de Málaga 
cuya actividad y talento habían valido á sus compatriotas la adquisi- 
ción de Ceuta y la conservación de Algeciras^ que contaba con la de- 
▼oción de los africanos al servicio del reino y que á su origen real, 
€011)0 (ioscoudiente de Banalahmar el Viejo» unía el estar casado con 
Fátima, hermana del Destronado y de Nasar á la sazón reinante. Ta 
cuando el destronamiento de Mohamed quiso Abultutlid recoger la co- 
rona que resbalaba y caía sola de la cabeza de su tío; mas proclama- 



entre ells que vos senyor vos aparellas per anar contra ells. Atresi 
conten que tan gran fam ha entre ells que es maravella que civada hi 
val mes de XL sol. lo capÍQ e que no la troben. Encara senyor conten 
que ab lo Rey de Granada avia I missatger del Rey Aborrabe e que 
Don Mahomet era aparellat de anar ab lo dit míssatger del dit Rey 
Aborrabe per tractar e menar a acabament lo feyt del matrimoni de 
que yo senyor vos he nescrit. E atres per re... la pau entre ell e lo Rey 
de Granada e empendres contra lo Rey de Granada .. Encara senyor 
dien que Don Mahomet los conta que vee en casa del Rey Rey de Cas- 
tella Pardo Garces cavaller vostre e que no era pagat del Rey de Cas- 
tella ans díu que 11 deya tot día que lo Rey de Castella e e los cas- 
tellans eren tots traydors. E üqo senyor yo no creu que lo dit Par- 
do Garces ho dixes mas creu que Don Mahomet ho deya per en* 
duyr aquests perquen dixessen tot mal. Nostre senyor vos don vida 
longa e victoria sobre vostres enemíchs. Scrita en Eltx VII días de oc- 
tubre. 

(1) Al... Rey de Aragón... de nos don Na<;ar .. Rey de Grdaaan... 
bien sabedes en como nos enbiastes uuestra carta con Pero Gar^ies et 
don Johan del Gayn uuestros mandaderos et nos uista la uuestra carta 
auemos los librado segunt que ellos uos enbian desir por su carta. Por- 
que uos rogamos que daqui adelante que mandedes pregonar por toda 
nuestra tierra la pas que es entre nos ca si los auemos nos mandado 
pregonar por toda nuestra tierra... £t otrosí uos rogamos que estos 
dos mensageros que uos enbiamos que los libredes lo mas ayna que 
pudieredes et que nos los enbiedes (Granada 29 diciembre, era 1348} 



-(183)- 

do Nasar^ debió salir de Granada y ref u^rse en los dominios de su 
padre (1). Hecha la paz con los cristianos, resucitaron las ambiciones 
del arráez que abiertamente aspiró al trono, inaugurando para conse- 
guirlo la serie de revueltas y guerras civiles que minaron el reino gra« 
nadino basta su destrucción y quo no aceleraron la reconquista por 
estar los castellanos tan divididos como sus enemigos. 

Esta revuelta del arráez, y lo que de ella se siguió, hubiera traído 
sin duda consecuencias beneficiosas para Castilla sin la muerte de 
Femando IV, monarca más leal que su padre, menos inmoral que su 
hijo y como los dos entusiasta de la reconquista, aun sacrificando para 
ello parte de lo que creía ser derecho exclusivo de su reino. Estaba en 
GuéUar y allí le llegaron cartas del Maestre de Santiago, de Ferrando 
Gómez y del propio Nasar relatando como el arráez y los africanos 
Abulolá y Alabas habían levantado pendones contra él pretendiendo 
substituirle por Abulualid Ismael, hijo de Farach, y Fernando IV aten- 
to al fin nacional de Espafia, comunicó todo al rey de Aragón, pensan- 
do que merced á la guerra suscitada tendrían tiempo los dos reyes de 
acabar lo que comenzasen (2). La ocasión era en efecto oportunísima 
para Castilla: la campafia de L309 le había valido Gibraltar, que com- 
pensaba el no haber conquistado Aigeciras; el castillo de Templur lo 
había ganado el infante Don Pedro durante las negociaciones del tra- 
tado por el cual se declaraba vasallo de Castilla el rey de Granada y 
por entonces mismo una escuadra mandada por los sevillanos Ruy 
Gutiérrez Tello y Mendo Rodríguez Tenorio y constituida por nueve 
galeras y cuatro lefios, había destrozado otra granadina y marroquí 
superior en número (3); por todo esto el espíritu público era favora- 



(1) Benaljatib en Casiri. 

(2) Rey fazemos vos saber que oy lunes catorce deste mes de febre- 
ro en Cuellar nos enbío el Rey de Granada e el maestre de Santia^j^o e 
ferrando gomeg nuestro camarero major sus cartas en que nos enbia- 
ron decir que el arraes de Malaga que se avie algado con su fijo e que 
tomara con el V09 de Rey. £t son con el el alabes e usmen e los de Al- 
gesira e los de ronda e de otros lugares. £t de la otra parte son con el 
rey el arraes de Andaras e rroho e hamo e otrossi piega de villas e 
de castiellos que Sun con el. Et el fijo del arraes de Malaga es el que 
se llama Rey. Et esto nos embiaron decir por nuevas ciertas en mane* 
ra que an a^ora entre ellos muy grand guerra e grand discordia en 
guisa que fiamos por dios que tenemos tiempo para acabar lo que qui- 
siéremos... (Era 1850). {Ca^Put r*ialet). Contestó Jaime II en 27 de febre- 
ro de 1311, que es febrero de 1312 por empezar en Aragón el año en 25 de 
marzo (R. 239, f . 220). 

(3) ...somos muy bien sano et con salud de la dolencia que aui* 
mos... et estamos nos guisando para nos yr a la frontera... fasemos nos 
saber que nos llegaron nueuas ciertas de la frontera en que estarido 



-( 184 )- 

bilíslmo ¿ la contínaación de la gaerra y la eonfianza en el triufo 
extraordinaria. Celebraba entonces cortee en Valladolid, y no pn- 
diendo por eeto marchar él en persona 4 la frontera, envió su hermano 
el infante Don Pedro con dos mil cabaileroe para no perder ning^a 
de las ventajas de la situación de los musulmanes (1). 

Esta ingerencia castellana en los asuntos de Granada, completa la 
narración de Benaljatib, que aunque supo la verdad entera no quiso 
decirla: según el historiador Árabe, los malagueftos vencieron el 21 de 
mayo & los granadinos en una alquería, que llama él Atoxa, y contra 
lo natural el vencedor en vez de seguir adelante y llegar hasta Ora- 
nada en persecución de Nasar, que k duras penas se salvó, retrocedió 
A Málaga como si fuera el vencido; sólo el temor de verse amenazado 
por dos enemigos, el ejéreito fiel al rey legítimo formado por Bobo y 
Hamo y el arráez de Andarax y el ejército cristiano de Don Pedro, 
explican esa retirada de Ismael; y la confianza en el auxilio de Castf- 



guisando las nuestras galeas en Seuilla que Ruy Gutierres Teílo nues- 
tro alguacil mayor en Seuilla et Meen Rodrigues Tenorio niio Alcalde 
maior et piega de otros caualleros buenos que yuan en ellos ouieron 
mandado cierto la flota de los moros como estaua muy bien apareiada 
et salieron de Seuilla su camino derecho para ellos en gm'sa qae día 
de Santiago que agora paso se enbarataron las mis galeras con las de 
los moros halgesira a dos leguas de algesira et aeyendo 

las gakas de los moros trese et Qinco Icnnos et las nuestras non 
de nueue et cuatro lennos vencieron las en manera que luego ganaron 
dellas las et tomaron y píega de muchas armas que trayan 

quantos moros en ellas venían et quemaron otras dos et las otras fue- 
ron todas desbaratadas en manera que los mas de los moros que yuhn 
fueron a gados en la mar en guisa que entre los moros que mataron 
e catiuaron en estas dos galeas que ganaron et entre los otros de las 
otras galeas iueron muertos et catiuos mas de sieteQientos moros* 

Et sabed que en estas galeas et ginco lennos que ellos trayan 

eran y ginco que les el Rey de Granada en ayuda porque entenda- 

dés que nos anda muy bien et muy verdaderamente en este pleito. £t 
agora... la su flota de los moros quebrantada para todo este nera- 
no et aon para este otro que uiene. . (Dada en Toro U agosto Era 1«H49> 

(1) ...después que nos enbiamos desir las nueuas de la frontera .. 
que aula agora entre los moros muy grand guerra et muy afincada. £t 
nos enbtamos alia el infante don Pedro nüo hermano con dos mil caua* 
Iteres. Et desque nos partiéremos nos agora destas cortes yrnos emos 
para alia* Dada en Valladolit X días de MarQO era de mili tresientos 
et cinqoeiita annos. 

(Al Rey de Aragón por el infante Don Pedro) ....Et sennor sabed q»e 
el Rey a acordado de me enbiar a la frontera a mi et a míos vasallos 
et a míos amigos por esta guerra que es agora entre los moros. (Valla- 
«•lid 10 marso 13dO). 



lia explica también que Nasar, qne en marzo había visto impasible la 
tala de la vega por sos enemigos, sin osar detenerlos ni qnitarles la 
presa se atreviera en mayo á darles batalla cuando sus fuerzas pro- 
pias eran las mismas y los de Málaga no habían mostrado menos de • 
seos de llegar hasta el fin en su empresa, prendiendo, sin respeto al 
salvoconducto, al aluacir Benalhaig^ enviado con el propósito de poner 
fin k la guerra, y sin temer las represalias del de Granada (1); la in« 
tervenci6n del castellano, sin embargo, no iba contra el arráez sola* 
mente, sino contra todos los musulmanes, pues aunque los dominios 
de Farach no eran fronterizos de Murcia, también por aquí mandó que 
se hiciese guerra á los moros tomándoles si era posible algún ca8tillo(3); 
en agosto estaba ya Femando IV delante de Alcaudete y con él Don 
Mahomad moviéndole pleitesías para concordarlo con Nasar y hacer 
que los esfuerzos del castellano se dirigieran exclusivamente contra el 
arráez, es de suponer, que en tanto que éste persistiese en sus preten- 
siones (8); el 20 de agosto no habían llegado todavía á concordia, pero 
el 9 de septiembre, en que murió el mal llamado Emplazado, estaba ya 



(1) ...Rey hermano facemos vos saber que depues que vos embia- 
mos desir por la otra carta las nuevas de Granada nos llegó mandado 
en como don Mahomad aquell privado que era del Rey de Granada 
que fué al arrayas de Malaga sobre su seguranza con mandado del 
Rey con cartas de los ornes bonos que están con el e presieron lo alia. 
Et el Rey de que vio que! presieron a don Mahomad sobre seguranza 
preso acá en Granada a su hermana que estava y que era muger del 
arrayas. £t después desto vinieron usmen e el alabes correr á Grana- 
da e levaron ende giente presa e salieron a ellos esos ginetes que eran 
en granada e los andaluces e desque vieron que eran los otros bonos 
cavalleros e mas que ellos non se trevieron á embaratarse con ellos e 
levaron toda su presa que gela non osaron toller. Et agora se para 
meior el pleito pues que no se fian unos en otros e andan tan desaveni- 
dos... Dada en Valladolit XV días de mar^o era de mille CCC L 
annos. 

(2) Don Ferrando... a Pero Lopes de Ayala adelantado del Regno 
de Murcia por don Johan fijo del infante don Manuel... bien sabedes 
en como me enbiastes desir que nos fallan muchas pendras et mucha 
mal del reyno de Granada et yo veyendo que se non quieren dello paf* 
tir tengo por bien de les mandar pendrar. Porque uos mando... que va- 
vades con quanta gente pudieredes auer et que en rason de pendras 
que tomedes del regno de Granada todas las cosas del mundo que pu- 
dieredes auer también moros e moras e quanto fallardes. Et esto que 
lo fagades de cada dia por quantas partes entendieredes que les mas 
danno podedes faser. Et faser lo mas cruamente que se faser pudie- 
re... Otrosi si alguna manera pudieredes catar por les furtar algún 
castiello guisat de lo faser en qualquier manera. (Valladolid 27 marz^ 
1312) {QtrtoÉ reale$). 

(3) sabed que el Rey et yo con el estamos sobre alcaudete. De las 

u 



-( 186 )- 

conyenido el arreglo por el caal se comprometía el rey de Castilla & 
defender Á Nasar, aunque no se sabe la recompensa que por esta de- 
fensa se le daba; la repentina muerte de Fernando dejó & su hermano 
Pedro el cuidado de cumplir en nombre de su sobrino lo convenido (1), 
pero las discordias ocurridas en Castilla por la rej^eacia llamaron hacia 
otra parte las fuerzas y energías castellanas y el arráez libre de este su 
mayor enemigo volvió á pretender con las armas la corona de Grana- 
da; Nasar que en Idld había pagado las parias al rey de Aragón y fir- 
mado treguas cou Don Juan Manuel, con el cual había querido con- 
cordar al infante Don Pedro, se vio al afto siguiente abandonado de los 
nobles granadinos, que acusaban de traición al aluacir Benalhaig y 
obligado á dejar la Alhambra y el reino á su cyasallo malo» y retirar- 
se á Ouadix con el título de rey de esta ciudad* 

Ningdn historiador árabe ni ningún cronista castellano menciona 
las condiciones en que Nasar abandonó la Alhambra ni dice si el reino 
de Ouadix se le dio con independencia absoluta ó á modo de feudo; 
sólo una vez en 26 de junio de 1315 habló Nasar al rey de Aragón de 
estos sucesos, dando á entender que la cesión había sido absoluta y 
YÍtalicia; igual silencio guardan acerca de la suerte de Nasar en su 
nuevo reino hasta el punto de sólo nombrarlo una vez Benjaldún en la 
biografía de Abulolá y de aludir también sólo una vez la crónica de 
Alfonso XI á las disensiones entre los reyes de Guadlx y Granada. 
Benaljatib, aunque también calla todo, emplea dos frases que indican 
que calló deliberadamente: una refiriéndose á Nasar ^quoad vixü ín- 
ter arma et inducias consedü* y otra á propósito del aluacir Benalhach 
^chrUtianorum cum ope tum canaüio adjutus factione$ et béUo favU»^ 



nueuas de acá sabed que el Rey de Granada auia al Rey sus 

pleiterias muy buenas e muy que el arrahes de Malaga es 

contra el Rey enbio aquí el alabes un omne mucho onrrado 

con pleitos que faran al Rey mucho. Et aun fasta aqui non an fecho 
ninguna cosa que cierta sea. Mas fio por Dios que mucho ayna se fara. 
(En el sitio de Alcaudete 20 agosto Era 1350). 

(1) Al muy noble e mucho onrrado Don Jayme... Rey de Aragón... 
de nos don Na^ar... Rey de Granada... Rey sabed que nos dimos á Pero 
Garces e a don iohan del gayn vuestros mandaderos quatro mil doblas 
doro en esta ragon las dos mili por el tiempo passado que se cumple... 
el tiempo que el Rey don ferrando nos quebrantó la pas e bolvio la 
guerra connusco e las otras dos mil por los dos tercios que encomen- 
zaron desdel día que nos fegimos la pa^ con el rey don ferrando sobre 
alcabdete la qual confermemos con el Rey don Alonso su... después 
de la su muerte... £t nos embiamos vos ande tres (cautivos) que cada 
uno dellos a trema e cinco afios que son en el nuestro almacén... Dada 
en Granada nueve dias de mayo era de mille trecientos e cinquanta e 
un anno. 



-( 187 )- 

y son tan verdaderas estas frases, que encierran ocho afios de la his- 
toria de Granada. 

Antes de la caída de Nasar habfa intentado ayndarle el infante 
Don Pedro, yendo en bu socorro desde Sevilla «por el pleito qne con 
el ania», pero se abrieron tan pronto al pretendiente las pnertas de 
Granada qne no pndo ser útil al rey legítimo aqaella expedición; un 
afio despnés Abnlualid fué & sitiar en Gnadix á sn tío» pero la snerte 
de las armas le fné adversa y debió retirarse, talando en sn retirada 
los dominios de Nasar; con este motivo se reanudaron las negociacio- 
nes entre éste y Don Pedro y se mezcló en ellas, annqne no de bue- 
na voluntad, el Rey de Aragón. 

£1 fracaso de la empresa de Almería había llegado tan dentro del 
alma de Jaime II que á la carta de Femando IV d&ndole cuenta de 
la situación de Granada, había contestado por mera cortesía; tenía 
resuelto desentenderse del negocio de la expulsión de los moros y sólo 
pretendía vivir en paz con los reyes de Eispafia para dedicarse tran- 
quilamente & los asuntos de Italia. Así su primer acto conocido cerca 
de Ismael fué pedirle seguridad para los mercaderes subditos suyos 
residentes en territorio granadino, pretensión á que satisfizo cumpli- 
damente Ismael, prometiendo respetar las personas y los bienes de los 
catalanes y su derecho á permanecer en el país ó á marcharse de él ó 
á venir de nuevo (1); con esto entraban las dos coronas en un nuevo 



(1) En nom de deu e salvament del nostre senyor Mahomet son 
missatler verdadero e la sua jent. 

Al Rey alt e noble e honrat e poderos e verdader e nomenat lo 
Rey de veritat don Jayme Rey de Aragón e Rey de Valencia e de 
xatiba e de les sues pertinencias e Comte de Barcelona deus cresca sa 

honra per la sua poder e que cresca la sua vida e el sea Del honra* 

dor de la sua altea per la veritat que a en el. Alamir e servu de deus 
ismeil fíl de faraig iben nasar e despuis escrivi a vos a la vostra altea 
esta nostra carta e deus meta en vostre cor de f er axi com avetz acos- 
tumat dentro avii (hoy) per la veritat que es en vos de la Alxambra de 
Garnata deu la guart de mal e no a en ela per la merce de deu sino lo 
seu be complit e la sua merce sobre nos escampada e la sua gracia de 
deu molta e el vostre senyoriu señoría nomenada e lamiganga e la 
veritat que es en vos la carta honrada vostra per feyt deis mercaders 
vostres que son en nostra térra que sien ben guardats e qne sien se- 

g^rs e entenem be la car e sapiats que los mercaders aquels que 

son en nostra térra de la vostra térra depuis que deus nosa feta aques- 
ta merce e nosa dada la sua gracia que son aseguratz de nos deis cosos 
e deis avers en totes coses e per totes be e complidament honrratz e 
amatz aquel que volra remanir en nostra térra que romanya salvo e 
segur e aquel que sen volra anar a la vostra térra quesen vaia salvo 
e segur sobre la fe nostra e sobre la verítat nostra be e complidament 
aseguratz e la nostra fe nos partirá deis e el nostre asegurament valen 



-.( 188 )- 

orden de relaciones pacíficas y Jaime II se mot tro oontenlo de ello (1); 
pero este estado duró poco por ser imposible, dadas las costumbres del 
tiempo en cuanto & las relaciones entre moros y cristianos, que une s y 
otros fueran mucho tiempo amigos. 

Los granadinos entraron por Murcia y llegaron hasta Orihuela lie- 
Y&ndose mucho ganado vacuno, sorprendido fuera de lugares fortifica* 
dos y si bien los de Orihuela, unidos A los de Marcia, rescataron la 
presa de los zenetes, el rescate costó la vida A siete cristianos, de cuya 
muerte reclamó Jaime II (2); la reclamación no fué atendida ni satis- 
techa, pero tampoco rechazada, excusando Ismael A los suyos en la 
Ignorancia de las fronteras de Castilla y Aragón por aquella parte y 
pifomeliendo reiterar las órdenes, que ya tenía dadas, para que nadie 
en lo sucesiYo causara mal ni dafio A los subditos del rey de Aragón, 



se romanir ho anar e totz aquels que vulen venir que vingen salvos e 
seg:ur3 sobre aquest asegurament els e totes lurs coses e corpos e 
avers honratz e a amats e tots aquels quey vulen venir serán guardats 
els e totz aquels qui venen de vostra part e totz aquels qui son sotzme- 
ses de la vostra senyoria e creegatz vos ago de nos e tenitzo en veritat 
e sobre a^o vos enviam aquesta carta nostra e metem nostre sajel en 
a90 escrít e nostre nom per nostra ma e aquesta cart jutjada e testimo- 
nuda sobre nos e tenitz aquesta carta per verdadera e estojatzla per 
aquesta rao e deas vos do salut e compliment de vida a tota vostra 
voluntat. feta la carta lo jom de disapte IIII dies del mes de Moharam 
comen^ament del any de DCC XIIII. e es a saber que fo feta la carta 
a XXIIII días dabril en lany de nostro senyor M CCC XIIII. (Corres* 
pende al 20 de abril y no al 24). 

(1) A Ismael fijo de Parach Abennagar. fazemos vos saber que re- 
cibiemos vuestra carta la qual agora nos enviastes e plugo nos mucho 
con ella. Ca por la dicha carta entendiemos la buena voluntad que ha* 
vedes enta nos e la nuestra casa. A la qual vos respondemos que nos 
también somos de buena voluntad e de buen entendimiento enta vos e 
la vuestra casa. £ á lo que decides que viestes la nuestra carta en ra- 
zón de los mercaderes nuestros que son en vuestra tierra que fuesen 
guardados e seguros e respondiestes nos que son asegurados de vos 
en los cuerpos e en los averes en todas cosas e por todas bien e com<- 
plidament en venir estar e tomar sobre la vuestra fe e la vuestra ver- 
dad gradecemosvoslo mucho... (B. 241, f. 166). 

(2) Carta de Jaime II A Ismael ben Faraig ben Nacer dlciéndole que 
prohiba A sus gentes entrar por las tierras del Bey de Aragón, pues en 
julio de 1314 entraron «a correr el término de Murcia e levaron senda 
muchas vachas de las quales era una gran partida de algunos hombres 
nuestros de oriola. E luego aquellos de qui eran las vachas a V09 de 
apellido sallíron e mesclaronse con los de Murcia e todos ensemble 
tolleron a los genetes las dichas vachas; empero los dichos genetes 
mataron VII personas que hablan cativados». (B. 241, f. 208). 



~( J89 )- 

á pesar de no haber entre ambos soberanos nada que les obligase (1); 
esta última afirmación disgastó profundamente á Jaime II, A quien 
entonces mismo solicitaban para entrar en una coalición contra Ismael 
el rey de Onadix, Nasar y los tutores del rey de Castilla. 

En carta de 25 de junio de 1315 abrió Nasar las negociaciones con 
el rey de Aragón & fin de interesarle en su favor; en ella relataba las 
traiciones del arráez malagueño csu vasallo malo» y como no acatan- 
do los pactos fué á sitiarle en Quadix y debió retirarse vencido; le 
hacía saber que los infantes Don Juan y Don Pedro, regentes de Cas- 
tilla, le habían prometido ir en su socorro hasta reinstalarle en la 



(1) En nom de deo. E la benediccio de dea sobre nostre senyor 
Mahumet son missatge alhonrat e sobre sos companyons saluts com- 
piides. Al Rey alt e honrat e el Rey alt e graciat vertader el exal^at 
Rey daragon e de Valencia e Comte de Barchelona e senyor de Sar- 
denya Don Jayme hónralo deas per la sua merce el aport a qo que ell 
mes demana ell fa^a pagat del honrat son regisme e lagraciat en la 
sua amistat e en la sua amigan^a el amir abdalla ysmael ybnepharaig 
ybenna^er apres de la gracia de deu e la su amor. E oracio sia feta á 
deu e a Mahumet nostre senyor el teñidor de son manament e la gra- 
cia sobre sos companyons los publicadors del seu nom E nos serivim 
a vos deas vos mantenga de la alphambra de Granada Deus la guart 

ab la gracia de deus Al e la vostra amistat a mi molt agradable 

la vostra carta honrada vench á nos en la cual nos feyets saber que 
alguns cavallers deis nostres cavallers correg... de Murcia e corre- 
gueren el terme de aquella e prengueren alguna presa de yaques e 
alguns... deis moros entraren amagadament a correr. E per 90 car no 
conexen los termens fan hi algún dan que toca al vostre terme e de- 
manas á nos que nos degues saber greu e nos vedam ho aquesta 

E fap vos saber Rey honrat de puys que deus per la sua gracia volch 
que nosaltres fossem Reys e heretam aquest Regisme de part de nos- 
tres avis que bon segle agem Manam per cartea nostres e vedam que 
negun no fos ardit ne gosas pasar per la térra vostra ne per les vostres 
parts la... eynat de les nostres dejos nostres guardes e sots nostres asse- 
guracions la vostra carta ezor.... ella e sabem vostra voluntat bona e 
en continent manam ques guardaren que no correguesen la vostra 
térra e depuys que sabem 90 que entesem de vos vedam ais nostres 
cavallers. . reguessen en les vostres terres. E no correrán vuymes deis 
nostres cavallers neguns en la vostra térra e a^o es vedament cumplit 
que no entren amagadament axi com vos nos avet fet saber e per 90 
cor encara entre nos e vos no ha res fermat e ara pus nos aguem vos- 
tra carta tenguem per be de trametre á vos aquest cavaller portador 
daquesta carta nostra e manamli queus diga en aquesta cosa per 90 
queus envías queus tara saber declaradament. E deus vos honra e 
complescha la vostra honor en be. E saluts moltes ab honrament. Scri- 
ta dissapte XI días del mes de jumet AUehuelli en lany de .DCCXHII. 
En lo mes de setembre .III. dies. (23 de agosto de 1314). 



^( IW )- 

Alhambra y que de Tremecén venían para llevar adelante bu pleito 
Abu Almo!, anti^o alnaoir snyo, Abnlabas y Aba Hamo; prometía 
de salir vencedor bacer la voluntad del araiironés (1) pero ni esta 
promesa ni el ir en compañía de castellanos y de moros espafiplee y 
del África contra los moros granadinos decidieron á Jaime II & resn- 
citar la política guerrera contra los musulmanes, que había desarro» 
Hado los aftos anteriores y respondió vaga aunque cortésmente al de 
Guadix sin prometer nada concreto ni dando categóricas negativas. 



(1) Al muy noble e muy onrrado Don Jayme por la gracia de 
Dios Rey de Aragón e de Valencia e Comte de Barcelona. D.e mi doa 
Naper Rey de Guadiex salut como a amigo que amo de coraron para 
quien querría que diesse Dios mucha onrra e bona ventura tanta quan- 
ta yo mismo querría para mi. Fago vos saber de la traycio e de la 
falsidat que me fi^o e me fa^e mi vasalo malo el fijo del arráez de Ma- 
laga a viendo conmigo posturas que en todos sus dias que me non bus* 
case mal agora ajunto toda la andalucia e víeno me cercar en Guadiex 
e tajóme e quemo todos los panes de mi tierra e yo con aquella gente 
que tenia ovi con el grandes torneos por guisa quel fip arreder de la 
villa con gran danno de su gente. Et se conmigo de su gen- 

te muy gran plepa de pie e de cavallo en guisa que el tovo gran pesar 
e yo gran placer. Et otrossi vos fago saber que ovi cartas del infante 
don Pedro vuestro yerno e del infant don Johan su tio e que me envía* 
ron depir como son muy bien avenidos e que son en mi ayuda conCas- 
tiella e con León e con todos sus amigos. Porque vos ruego quanto 
vos puedo rogar que vos que seades en mi ayuda. Et si me Dios daría 
complir lo que yo codicio e so cierto de lo cobrar ayna yo fare con- 
vusco todo lo que vos quesierdes e por bien tovierdes. Et otrossi vos 
fago saber que ovi novas del Rey de Treme^en que es su voluntad 
de me ayudar e que me quiere enviar abulabes e daffamo e aben al* 
mol que fue mi alguacil porque vos ruego como a tan gran rey que 
vos sodes que me querades levar este pleyto adelante... Et pos volon* 
tat es de los de Castilla de me querer ayudar sea la vuestra volunta! 
otro tal. Et si estos mis omes que llevan las cartas del rey de Treme* 
cem aportaren en vuestros lugares rogovos que los mandedes pasar 
luego, fecha en Guadiex otro dia de San Juan. (Sin aflo). 

Al muy noble e muy honrado don Naper Rey de Guadeix de nos 
don Jaime por la gracia de dios Rey daragon etc. Rey fazemos vos sa« 
ber que recibiemos vuestra carta que nos enbíastes en que nos fizies* 
tes saber el desguisado que vos... fecho e faze el fijo del arraya de Ma- 
laga e lo que contecido es entre vos e ell quando vos vino cerquar en 
Guadeix. E avemos entendido bien e complidamente todo lo que en la 
dicha carta vuestra nos enbiastes decir. E fazemos vos saber que nos 
conosciendo la buena voluntat que oviestes e avedes enta nos oviemos 
e avemos plazer de vuestra honra e vuestro bien. E en ello entende- 
mos quanto buenamente podemos dar nuestra favor e endre^a fiando 
de vuestra lealtat quende seredes conoscient. E si aquellos cavalle- 
ros partes de Tremicen (24 de agosto 1816. B. 242, í. 215 v). 



H!n cambio en Castilla los tatores de Alfonso XI, más entusiasma* 
dos que nunoa con la expulsión de los moros, que creían segura y 
próxima, preparaban una expedición en auxilio de Nasar en la apa- 
riencia y de conquista en realidad; pero conocedores de las dificul- 
tades de la empresa y amigos del rey de Aragón creyeron conve- 
niente invitarle á la misma, comisionando para ello al Prior del Hos- 
pital en aquel reino, fray Femando Rodríguez de Valbuena, el cual 
vino á Barcelona á representar al rey la extrañeza con que allá veían 
su indiferencia en asunto de tanto interés para España, siendo él 
quien debía tomar la dirección de la guerra, á lo cual se mostraban 
dispuestos y á la vez le invitaba Don Juan; y como por otro conducto 
se le dio á entender que nunca mejor ocasión que aquella para termi- 
nar la Reconquista por la división de los musulmanes, se dejó tentar 
tanto por estas excitaciones halagadoras de su vanidad, como por la 
promesa de revalidar los pactos de Alcalá de Henares de 1308, en los 
cuales se le prometía el reino de Almería, supremo deseo suyo. Y aun 
así antes de afirmar resueltamente su propósito de intervenir en la lu- 
cha preparada se hizo algo de rogar, achacando su apartamiento de 
la política activa contra Granada á la división hasta entonces reinan- 
te en Castilla, no á mengua de su fervor religioso, pues por aquel en- 
tonces había derrotado su escuadra la de Tremecén y estaba dis- 
puesto á proseguir sin tregua esas campafias mansas pero continuas 
contra los musulmanes de la península y de África, pero que viviendo 
á la sazón los tutores en paz y concordia y pensando como decían 
lanzarse en servicio de Dios contra los mahometanos de Espafia que 
enviaría un caballero á tratar del asunto» cea sabe Dios que es cosa 
que avemos mucho a cora9on» (1). 



(1) (Al infante Don Juan) don fray ferrant Rodríguez de Vallbuena 
prior del hospital de Sant Johan en Castella veno a Barcelona e trayo 
nos carta de creencia de part vuestra e dixonos que auiades fablado 
con el vos et el infante Don Pedro e quel dixerades que vos marave- 
Hado de nos como nos tuviéremos tan gran lugar en ¿spanya e por 
quien vosotros vos guiariades e por quien mucho cata vades que viendo 
la facienda de los moros en quant mal estamiento esta va como no pen- 
savamos por qual ^isa podiessen seer malandantes maiormente pues 
vos erades muy bien concordados e abenidos a todo endre^amiento de 
la tierra e servicio del rey de Castlella de qui sedes tutores. £ corma- 
no aquesto vos respondemos que bien somos ciertos que por vuestra 
mesura catariades por nos en esto e en al. Mas pesando nos mucho no 
vieroos tiempo entro a agora ni tal abinencia entre vos que entendié- 
semos que lugar oviese movernos de tal razón e del acuerdo vuestro 
somos muy pagados. E quanto á lo que nos enviastes dezir de los mo- 
ros nos avemos grant voluntat que por nuestra obra e nuestro tracta- 
miento les viniese danyo e destroymiento e esto provaredes que en 
nos no fincara en quanto pediéremos. Mas porque faria menester que 



-(192)- 

T era verdad que la guerra dispuesta tenía visos de terminar con 
d triunfo completo de las armas cristianas y la destrucción total del 
poderío musulmAn; el arráez de Andarax turo una entrevista en Úbe^ 
da con Don Pedro y allí probablemente había prometido dar A Cas* 
tilla el reino de Ouadix cuando Nasar volviese á ser rey de Granada; 
de las fortalezas de aquel reino se haría guerra á las de éste al mismo 
tiempo que los castellanos desde las suyas (1)^ cosa que primera ves 
sucedía en la historia de Castilla, y aunque es probable que ni el de 
Guadix ni don Pedro prometían de buena fe, lo cierto es que el in* 
fante decía bien al declarar que ó tendría Ouadix que le darían ó ten- 
dría lo que él pudiese tomar, pues más que á colocar á Nasar en el 
trono de sus padres iba á pellizcar los dominios de Ismaeh 



supiésemos vuestra voluntad e conselio avernos de enviar ala un cava» 
Uero nuestro ca sabe Dios que es cosa que nos avernos mucho a cora* 
^on. E ya punyamos en faser les danyo ca por térra lea fazen guerra 
las nuestras gentes e son agora entrados en la tierra de Granada. £ 
avernos otrosi fecho armar galeas por fazerles quanto mal puedan. 
E agora las ditas galeas nuestras trobaronse con la flota del Rey de 
Terin^e e desbaratáronla e ovieron la toda que no ende escapo ningu- 
na e desi faran quanto mal podran al Rey de Granada. (B. 242, f . 206). 
(1) Al Rey de Aragón por Diego García. ... Et a los fechos de los mo* 
ros uos fago saber que nunca los moros touieron su estado e sus 

fasiendas para perder la tierra que agora ni nunca los cristianos 
touieron meior tiempo para la ganar que agora. Et seguro seed sennor 
que redes muy bien de no abrir mano de fecho de los moros. Et 
miembre se uos sennor como auedes parte en la conquista segund las 
posturas que eran entre uos e el Rey don Ferrando que Dios perdone 
et tales son los pleitos que a don Pedro mueuen de tierra de moros e 
en Granada en que yo uos digo por la fe que deuo a Dios e a uos que 
yo tengo que don Pedro va a la frontera sobre cosa cierta e con grant 
recabdo para auer deste viage grant onrra e grant pro porque uos 
deuedes acordar con aquellos que la vuestra voluntad fuere porque 
uos podades faser aquello que fuere mas seruicio de Dios e uuestro et 
yo sennor enbio uos lo desir porque siempre quis vuestro seruicio sabe 
lo Dios. ...Et sennor membrese uos de fecho de los moros segund son 
los fechos e si uos quisierdes que se refirmen los pleitos que son entre 
uos y el Rey don Ferrando en rasen de la conquista de Granada en- 
biad un cauallero a Auila a don Pedro por el día de anno nuevo a el. 
Et el infante don Juan refirmara todos los fechos e las posturas que 
fueron entre uos e el Rey don Ferrando. Et sabed sennor que el Rey 
de Guadiez e el arráez de Andaras que an de venir a hubeda a veerse 
con el infante Don Pedro. Et digo uos sennor que la guerra que los 
xpianos han de faser a los moros que de tales lugares se fara e sera 
bien en medio de la su tierra e bien ^ierca de Granada et en tales lu- 
gares porque sera muy gran seruicio de Dios e muy gran su danno de 
los moros. 



^ 198 )^ 

Bn el plan de eampefia tenía Jaime II dJBtintaB ideas que sn yerno: 
aqnél no era partidario de repetir el sitio de Almería; por su expe- 
riencia de 1309 creía inútU y pernicioso sitiar plazas y pensaba ser 
preferible á ese sistema y más f motífero para él y para Castilla hacer 
guerra en campo abierto, dejando á los castellanos el cuidado de ga* 
nar fortalezas y guarnecerlas; lo que convenía según 61 era invadir 
Granada y discurrir por este reino destruyendo las cosas y matando 6 
reduciendo á cautiverio las personas, género de guerra habitual entre 
moros y cristianos, pero necesitábase para esto un ejército muy gran- 
de y los recursos de su corona no bastaban á mantenerlo. Volvió k 
recurrir al Papa, depositario del fondo común de los fieles, los bienes 
de la Iglesia, ya que se trataba de los intereses generales de la cris- 
tiandad, pero antes de enviar embajadores escribió al cardenal Napo- 
león, gran amigo suyo, planteando la cuestión casi en los mismos tér* 
minos que en 1809: el desprecio á Granada y el miedo á Marruecos* 
Como entonces si era peligrosa la existencia de musulmanes en Espa* 
fta el peligro no estaba en éstos sino en sus correligionarios de África, 
á«los cuales los de aquí facilitaban el desembarco y la entrada; el 
reino de Granada continuaba siendo para Jaime II de fácil conquista, 
pues si en 1809 su rey, Mahomed III, era «muy vil y desapoderado 
del cuerpo» ahora estaba dividido: una guerra civil entre dos reyes, 
de los cuales uno. el más fuerte, había sido subdito del más débil, lo 
asolaba y por consecuencia de las victoriosas embestidas de los cris- 
tianos se hallaba en la mayor miseria; pero esa misma mísera condi- 
ción constituía un peligro para los cristianos sus vecinos, que decíase, 
y se refería al afirmarlo, á noticias de mercaderes catalanes y mallor- 
quines residentes en aquel reino, que viendo uno de aquellos reyes lo 
inminente de la calda de su tierra en poder de los infieles habían pen- 
sado abdicar en el sultán marroquí, para encargarle la defensa de 
aquel pequefio resto del antiguo poderío musulmán en España. T esta 
decisión era lo que amedrentaba á Jaime II y lo que le hacía recurrir 
al Papa para que éste le ayudase á conjurar el peligro, impidiendo 
pasar á los africanos, caso de ser cierto lo que se afirmaba; en su opi-; 
nión bastaba paia lograrlo poner en el Estrecho una escuadra podero- 
sa todo el tiempo que se tardara en reducir Granada á la dominación 
de sus enemigos, pero todo esto con urgencia porque al África habían 
Ido multitud de Jeques á predicar la guerra contra los infieles y po« 
drían repetirse de no atajarlas pronto las invasiones anteriores (1); 



(1) Reverendo in xpo patri domino Neapoleono divina providen- 
tia Sancti Adriani diácono cardinali Jacobus Del gratia Rex Arago* 
num etc.. Scientes aíTectionem intensam quaro pro divinis serviciis ad 
erradicandam maledictam et fetidam sectam abhominabilis Mahometi 
in hi8 yspanie partibus residentem ferventer habetis patemitati vestre 



-(IW)- 

á pesar de la vehemeneia de la carta y de los buencM oficios del car* 
denal Napoleón, gran amigo de Jaime II y su agente en la corte pon- 
tiflcia, la excitación no snrtió efectos inmediatos; no la mala Tolnntad, 
sino la desconfianza en los españoles y el desdén por las cosas de Es- 
pafla se impusieron esta vez, como las anteriores, y aun con más fner- 
za por la fama del diablo de Don Jaan, de cuya lealtad todos duda- 
ban (1), y una vez más se perdió la ocasión de terminar la Beconqoista. 



curavimus referendum nos per lítteras mercatorum illuch agentium 
missas apud Maioricam alus mercatoribus suis consociis ac etiam vive 
vocis ezpositlone abinde venientium noviter habuisse quod Rex Gra- 
nate cui indigne Regís nomen imponitur videns multiplici ratione tam 
famis penuria tam ínter se divisiones ezstantis cum alter sit a regno 
depositus qui iam fuit ad illius recuperationem anelans quam etiam 
quia regnum Granate a quibusdam citra temporibus ut andistis fuit 
per zpíanos yspanie guerrarum anfractibus circunductum sentiensque 
sanctissimum patrem dominum Papam negocium adquisitionis regni 
Granate cordi gerere et suam ad id gerere volnntatem se in casu posi- 
tum ruina de se suisque díffídens misit nunc plures numero sarracenos 
qui Alhaigs sarracenice nominantur qui apud eos ut religiosi apud 
xpianos habentur predicantque suam perfídiam inter illos sicuti predi- 
calores inter catholicos fidem sanctam ad Marrochorum Regem qui 
in partibus Barbarie maximus est et potentinimus aliorum expositu- 
ros eidem malum statum dicti regni Granate et quoraodo in casu per- 
ditionis est nisi ad id per ipsum Marrochorum regem potentius succu- 
rratur offerentesque sibi pro parte dicti Granate Regís quod ipso 
Marrochorum rege cum sua potentia ad has partes yspanie veniente 
regnum Granate in suis manibus tradet malens quod ipse rex Marro- 
chorum ipsum accipiat regnum quam si in xpianorum manibus perve- 
niret; qui etiam sarraceni alhaigs qui inter sarracenos velut magne 
religionis viri et sub magna reverencia reputantur casum predicti 
regís Granate in íUis partibus publíce confestim postquam in Barbe- 
riam fuerunt ad promovendos alios reges et popules barbarie ut om- 
nes ei veniant in succursum effícaciter excítabant. Ut auten á nobis 
et quolíbet rem scíente verosimilitas presumí potest specialíter dictus 
Marrochorum Rex qui vicínam terram habet cum regno Granate mó- 
dico maris stricto intermedio existente pro restauratione et adquisi- 
tione dicti regni Granate quod est defensibíle regni sui et aliorum sa- 
rracenorum barbarie volet coadhunatis undíque sarracenís transiré ad 
partes yspanie vel copiosam sarracenorum multitudinem destinare 
sicut alias preteritis temporibus Marrochorum reges potentialiter hoc 
fecerunt non absque magno dispendio atque periculo xpianorum et 
terrarum yspanie detrimento. Et vehementer et de necessitate expe- 
diat ut in hoc ante tempus remedium apponatur quod unicum est et 
istud videlicet (cerrar el estrecho con escuadras tanto para el peligro pre- 
sente como para conquistar Granada). V nonis marcii 1316. (R. 248, f. 245). 
(1) Dix encara (el Papa) que be vehia ell que a a^o que per les 
gents despanya fos enantat contra los moros de Granada be conexia 



-( 196 )- 

En enero de 1816 yolvió A requerir Nasar al rey de Aragón para 
qne le prestase ayuda contra Ismael, recordándole la buena amistad 
que á su padre y hermano y á él mismo le había unido con la casa de 
Aragón é insistiendo en el prometido socorro de los tutores de Alfon- 
so XI, á fin de que coadyuvase con ellos á su exaltación al trono de 
Oranada (1); recalcaba que tenían decidido empeño en reinstalarle en 



ell qui 90 que si farla de be se auria á fer per vos senyor e per les vos- 
tres gents que quant ais castellans jassia quel Rey de Castella hi hala 
segons que ell ha entes gran volentat estes los Richs homens seus los 
quals nomena tots ó la maior partida especíalment lenfant Don Johan 
son tan malvats e tant de mala condicio que per molt de be que vos 
senyor hi faessets ells ho destruhirien tot e per diners vendríen Deus 
e vos senyor e tota spiandat de la qual cosa nos comana secret en vír- 
tut de obediencia, salvant que ho poguessem dir á vos senyor. Perqué 
no si faria res qo que ell nos cuydava pas en primer segons que dix 
que com a ell fo demanada dispensacio sobrel matrimoni del senyor 
infant Don Jayme e de la senyora infanta filia del Rey de Castella el 
nague gran placer e gran goig axi que com se assehia a menjar es la- 
vaba les mans 11 fo demanada la dispensacio en lex fo la carta bollada 
per la gran volentat que ell hi havia per ^o cor se pensaba que quaix 
per una temor de vos e per la unió qui era feta entre vos el Rey de 
Castella los castellans se refrenassen de lur malvestat perquel fet de 
Granada qui tots temps ses perdut per ells es perdra segons que dix 
vengues a bou acabament e ha vist depuys que con vos fos en los fets 
aytampoch sen son lexats. E com lo bisbe de Valencia e nos li sópli- 
cassem molt sobre a^o e li dixessem les maneres per les quals lo fet 
pedia venir a acabament en aquelles maneres que nos sabem be e som 
be informáis lo senyor Papa atura un poch en a^o e hac una collacio 
ab nos de la manera com se pória fer. E fínalment dix que no vehia ni 
trovaba en neguna manera que tan de be vos senyor noy fariets que 
aquell diable linfant Don Johan nou torbas. Perqué nos veen que ell 
noy havia volentat jassia quey haguessem dit tot ^o que dir si pegues 
e el bisbe de Valencia quius ho podets pensar que noy lexa res a dir 
pus prou nons tenia lexam o estar (Noviembre 13iO). 

(1) Don Jayme por la gracia de dios Rey de Aragón e de Valen- 
cia e de Sardenia e de Córcega e comte de Varcilonia e almirante de 
la Sancta yglesia e sennalero e capitán general. De nos don Na^ar por 
la gracia de dios Rey de Guadiex muchas saluds como a rey noble e 
onrado que vos sodes e que nos siempre mucho preciamos e por quien 
nos fariamos todas las cosas que vuestra onrra fuessen Rey ya sopiés- 
tes de tiempo que nos rccibiemos del fijo del aray^ de málaga que fue- 
ron el e su padre nuestros vasallos en manera que nos levantaron 
muchas trayciones que nos deseredaron del nuestro reyno que ove 
heredado de mi padre e mi abuelo e desto vos enbio rogar que vos pese 
de como quier que somos cierto que vos pesa que ya sabedes qual es 
el debdo que nuestro padre e nos oblemos e abemos conbusco porque 



sa antiguo palacio y que no dejarían la empresa hasta consefiTOirio. y 
en efecto, en ese mismo mes de enero marchó á la frontera Don Pe- 
dro (1) á complir sns compromisos con el de Onadiz y á serrir á sn 
Dios y & su rey. Es más que neguro qne el rey de Granada no desco- 
nocía esos manejos de su tío con castellanos y aragoneses, pero fiado 
de su fuerza, 6 convencido deque no llegarían á entenderse sus ene- 
migos y quién sabe si pensando en último caso llamar al marroquí, lo 
cual parece poco probable, continuó las algaradas contra el país cris* 
tiano y al rebato de Orihuela siguió otro sobre Cartagena, del cual 
fueron víctimas, aunque la tierra pertenecía á D. Juan Manuel, vasa- 
llos del rey de Aragón; volvieron con este motivo las reclamaciones 
del aragonés y las excusas del granadino, algunas de positivo valor, 
otras de poco peso y hasta poco dignas. Tenía razón ai decir que nada 
se había tomado en territorio del reclamante y que de allá á donde 
habían ido los suyos habían venido primero contra su reino; no era 
digno decir que una sencilla carta no le obligaba como un tratado (2) y 



vos enbiamos rogar que nos querades ayudar e que querades tener 
coa el derecho que siempre vuestro padre e vuestros abuelos que pa- 
rayso ayan no quisieron sínon la verdad e asi la ficiestes vos e la fare- 
des e otrosi vos fazemos saber que el infante don Peydr e el infante 
don Johan e la reyna dona M. e quaotos ricos omnes en Castiella e en 
leen que an todos voluntad de nos ayudar e nos lo an prometido que 
nos ayudarían con los cuerpos e con los averes e con quanto an e que 
no se partan daca de la frontera fasta que nos fagan cobrar el nues- 
tro reyno e ellos an de ser acá quando sea acordado este mes de enero 
e si vos por vien tovieredes que quisiessedes salir acá en este tiempo 
sabed que seria mucho de vuestra honrra e de vuestra pro e a nos faria- 
des en esto muy grand ayuda e uos fariamos escontravos todo aquello 
que vos por bien toviessedes e nos agora non vos enbiamos mas de^ir 
por carta porque oviemos de enbiar a este nuestro cavallero que esta 
nuestra carta vos dará e fablamos con el muchas cosas que fable con- 
busco porque vos rogamos mucho quel creades de lo que vos eldiziere 
e grade^er vos lo emos mucho e de vos dios mucha vida con salut e 
nos enbiamos vos nuestra carta sellada con nuestro sello e pusie- 
mos ea ella nuestro nombre. íecha XI dias de enero Era de roille e 
CCC e L e IIII. ^ JJÜl Js^ j-^V^ 

(1) ...Don Pedro se yra luego de camino para la frontera a servi- 
cio de Dios el del Rey... (del infante Don Johan). (14 diciembre de 1315). 

(2) En nom de deu qui es piados e piada e oracions sobre Mafomat 
e sos companyons. 

Al Rey molt noble e molt alt e molt poderos e mol honrat e molt 
leyal don Ja. Rey darago e de Valencia e Comte de Barcelona e se- 
nyor de Roselyo e de Cerdanya mantenga deu son honrament per la 
sua raerce e complesca la sua volontat a son plaer loorador de son re* 
gisme e lohador de ^ ques demostra de la sua amistat. El Rey el sem 



mejor decía Jaime II al replicarle que creía ser «firmeza lo que xta 
rey enyía decir á otro por su carta»; tampoco le excusaba que hubie- 
ran sido los causantes del dafio «ladrones e ropadores que van en 
almogayaría» si, según afirmación del de Aragón, á Ismael se le había 
dado el quinto y diezmo del botín (!)• 

Todo esto contribuía naturalmente á inclinar á Jaime II en contra 
de Ismael, pero de repente y cuando todo parecía pregonar una gue- 
rra decisira entse Castilla y Granada, sorprendió á la diplomacia 
aragonesa la noticia de haberse pactado una tregua entre unos y otros. 



de deu Ezmeel fil de faraig fil de Nazr. Avem scrit a vos de la Alham- 
bra de Granada guartla deu exal^at sia ell e no avem per la gracia de 
deu exal^at sia ell levat be complit e plaer general loors a deu moltes 
e exaltar vostre regisme e honrar e de loar vos totstemps. E axi íem 
vos saber que reebem la vostra carta honrada la qual responia a la 
carta per nos a vos tramesa sobre el fet del bestiar e deis homens els 
quals nos feets saber que íoren presos en la nostra térra e dixes que 
fora raon que anant enfre nos e vos los missatgers e les cartes que fo« 
ren segurades vostras térras de part nostra e les nostras de part vos- 
tra e que 90 que estat pres apres de les míssatgerles e les cartes que 
no es estat pres justamént. E axi sapiats vos rey que 90 que vos avets 
dit deu esser quan sien continuades les cartes e les missati^eries de 
treva o pau en ques pusca hom fermar. Mas en cartes simples e mis- 
satgeríes sens pau ferma no es cosa celada ne amagada de nos que 
a^o no es cosa de que hom sia tengut ne es costumat entro que son 
fetes les cartes e fermada la pau que ladonchs deuen esser tengudes 
les convenences e observades e no es a^o cosa que vos nol deiats saber. 
B 90 que fees saber que fo pres de vostra térra no fo pres de vostras 
▼liles ne de vostra térra mas fo pres en térra de la qual ses seguit a 
nos dany e a nos conve quens defensem dells. Mas a les vostres parti- 
des no es añada ost nostra ne companya nes feu ab sabuda nostra 
(avent) volentat e esperant que venguesen les cartes les quals nos fees 
saber. Mas quan vos esguardarets aquest fet ab dret esguart veurets 
que nos no vos avem exit de covinen^a ne ses seguit a vos de part 
nostra neguna cosa que no sia bona. E fees nos saber que no vos feu 
estar ais de trametre els vostres missatgers a fermar la amistat entre 
nos e vos levat per que nos no aviem fet compliment a aquest fet E 
aquest fet si nos ne fossen tenguts per dret nons trlgariem de ferfai 
compliment. E si vos volets tremetre vostres missatgers serán venguts 
« reebuts honradament e bona axi com pertany a missatgers vostres 
qui vengan a nos e si nols volets trametre sia axi com a vos piada qne 
de nos no ses seguit a vos re que per aQO deia esser e sapiats a90. E 
deu per la sua merce mantenga vostre honrament ab son ajrutori e 
complesca la vostra volontat. E saluts moltes e bones. fo escrit VII 
dies en el mes de Qaffar any de DCC X V 90 es XIII dies en may any 
de M CCC X V. es ferm a90. (18 mayo). 
(1) B.i49,M19.8. 



^ 198 )- 

sólo en la frontera de Murcia» pero en condiciones tales que á la fuer- 
za debieron alarmarla por ser más que ana sospensión de hostilidades 
ó nn tratado de paz, una alianza en contra de Aragón, pues Pedro Ló- 
pez de Ayala Adelantado de aquel reino en nombre de D. Joan ICa* 
nuel, se comprometía á dejar libre el tránsito por el territorio de su 
mando á los moros, á proporcionarles víveres y mantener secreta sn 
marcha y á prohibir á los aragoneses cmzar ese mbmo territorio cuan* 
do fuesen hacia Granada, á negarles medios de vida, y entonces todos 
los ejércitos vivían sobre el país, y dar el alarma á los moros desde 
las atalayas de aquella frontera si alguna tropa iba en son de guerra 
contra ellos. La emoción en la corte aragonesa fué mayor al saberse 
que esa tregua de orden de Don Pedro, se había hecho extensiva á to* 
do el reino é ignorarse si se ajustaba ó no al patrón de la de Mur- 
cia; un judío int-érprete, Suleyman Aben Menixa, (el arráez de Crevi- 
líente había muerto ya) fué, con un pretexto, á enterarse de lo sucedí* 
do, y la impresión del espía fué que no temían los moros la guerra de 
Castilla, si bien deseaban la paz con Aragón, no por otra cosa que por 
no lidiar á la vez con los dos reinos; sorprendió al judío la gran arro- 
gancia, no disimulada, de los moros, y contempló el motivo de este 
orgullo: allá estaba el propio Pero López de Ayala diciendo amén á 
cuanto exigía el granadino para conceder una tregua de tres años y 
en Granada estaban representantes de las villas de Andalucía solici- 
tando paz y amistad, que los moros no concedían para no perder las 
presas de sus entradas (1). A esto atribuía el judío el orgullo musulmán 



(1) Al... Rey darago... Solaimen aben Minixa iueu torsimany hom e 
servidor vostre... fas vos saber com entre en Granada a XXV joms 
anats del mes de maig e de present me feren muntar al senyor Rey de 
Granada e volgueren saber so per que yo venía e axi volguere ver la 
carta quel senyor en Pere Boíl me comena e io contraste ab els que no 
volguesen veure la carta entro quel noble usmen abolula fos vengut 
qui era a Malecha io senyor demene lisensia al rey quem lexas anar 
a Malecha e en neguna manera no mía lexat anar mas an trames mis* 
satge per don usmen quen devia venir asy per declarar los fets 
que vos senyor sabets en moltes devegades senyor manasayat de mol- 
tes rahons per saber la vostra voluntat e io contrastan he retenguda la 
vostra veu... per moltes devegades senyor ha parlat lo rey e los meyos 
seus de vos e lóense de vos senyor sobre los altres Reys de la vostra 
bona leyaltat per que segons yo enten per ells de tot en tot volen la 
vostra pau e la vostra amor las sía quels mostren molt gran erguí e 
gran poder depuys que es aquest rey... e no es maravela. . si deven 
aver gran erguí en si que io senyor trobi asy Pero lopis deyala misat- 
ger per lo noble en Johan Manuel e a fet en tot e per tot quant lo rey 
de Granada a volgut en axó que a feta pau ab el a III anys en tal ma- 
nera que sia amic de son amic e enamich de son enamich... encara que 
molts missatges de les viles de la frontera de Gástela son asy que de- 



-( 199 )- 

y no andaba descaminado; mas afortunadamente para Castilla y Es- 
paila esa gran arrogancia provenía no del valor positivo de los que la 
ostentaban, sino de debilidad pasajera de quienes la sufrían. Era, con 
todo, un peligro por lo que pudiera influir en la moral de los soldados 
musulmanes y Jaime II procuró, por de pronto, librar sus tierras del 
S. de los males consiguientes á la guerra, y aunque se le aseguró que 
su yerno el infante Don Pedro había pactado por él y por su sue- 
gro (1) y el alcaide de Orihuela, Don Arnau Torrellas, había negocia- 
do con su colega moro de Bera una suspensión de hostilidades de 
veinte días (2), Don Acart de Mur, procurador de Valencia, tentó el 



manen pau e no la lur volen dar ans los sarayns coren quescuns ioms 
e fan de grans presons en térra deis cristians per que quescun iorn an 
mes de erguí... don usmen ma tramesa una carta para vos la qual vos 
tramet ab aquesta present per la qual entendrets la sua bona volentat 
quel mostra envés vos e diu e promet que totes les covinenses e les 
coses quel feu ab vos quelles fara complir en tot e per tot... Dada en 
Granada a XXVIIÍ. iorns auts de juny.— (Sin año). 

(1) Don Jayme etc. Al... Comendador de AlcanyÍQ... Recibiemos 
cartas del concello de Oriola en las quales nos finieron saber que ha- 
blan rebebido carta del concello de Murcia en que les fapían saber quel 
rey de Castiella e linfant don Pedro havian dado tregua al Rey de 
Granada entro a por todo el mes de marzo primero que viene e segunt 
que paresce nos noy somos en la tregua ante fincamos en la guerra con 
los moros.— (Contestó el Gobernador que estaba en la tregua). (B. 308, fo- 
lio 139). (20 de agosto, 1316). 

(2) Al muyt hondrado don Arnau Tórrelas Alcayt del Castel Do- 
rióla saludes muytas com complimiento de bona amor de mi Jucef filo 
de Mahomat Aben carnes a del Gástelo de Bera com aquel qui es pre- 
gador a Deus nuestro Senyor que mantengua dieos al Rey como us 
temos a saber que viemos la uestra letra en la qual nos enbiauades a 
desir en el feyto de la treuga femos uos a saber que auemos enbiada al 
Senyor Rey manténgalo Deus a darle a entender el feyto de las pases 
nombradas por que uos ruego muyto et queremos de uos que íagades 
sobreser la guerra et el correr en tanto quanto aspiraran XX. días et 
nos faremos aquelo que uedaremos que ningunos no entren acorrer en 
las nuestras térras ne aser nengun danyo por todob aqueles XX. dies 
he sen este comedio auremos respuesta de nuestro Senyor el Rey et si 
se fisieren las pases fer uos lo emos a saber por carta nuestra et si fore 
gerra aquelo mismo et da^o que nos enbiastes a desir el feyto de Pedro 
Dulerma axea et aqueles crestianos que eran con el que an acabado 
bien et gent lur entendimiento están sueltos et foron se saluos et segu- 
ros por queus priego quem enuiedes a desir... que en... caredes en es- 
tos XX dies. 

Al muyt hondrado don Arnau Torelas Alcayde del Castielo Dorio- 
la suludes muytas de mi Mahomat filo de Mahomat Allafia del Castielo 
de VeliQ manténgalo Dieus Ffemos uos a saber que ouiemos una carta 



-(»0)- 

Animo de Ismael por medio del de Ayala para rer si podrían llegar 
Arai^n y Granada á una paz más firme y duradera. 

Y aquel rey de Granada, que decía Jaime II 8e hallaba en talea 
apuros que había pensado abdicar en favor del de Marruecos, contea» 
td á Pero López con (1) una ciuta, que no revela en nada aquellaa 
angustias que refería Jaime II al cardenal Napoleón. 



nuestra la qual nos enuiauades a desir que a nos fue presentada una 
carta con mandamiento del Senyor Rej manténgalo Deus en el feyto 
de las treugas con los christianos et aquel mandamiento mismo oulemos 
nos de las treugas con los christianos et mas que nos enuiauades á de- 
sir por la nuestra carta que uos que auiedes feyto saber a uuestro 
Senyor el Rey Daragon el feyto aqueste por queus priego que auida 
la respuesta que uos que nos lo fagades saber et sepades que nos aue- 
mos lo feyto saber a nuestro Senyor mantenga lo Deus que nos que 
auiemos anido 1^ carta de la feyto de uuestra et toda hora o sason que 
nos ouieremos del respuesta feruos ]o emos a saber con la nuestra et 
desto set cierto. Scripta dia miércoles XIX. dies andados en el mes de 
íumet anyo de DCC et XVI et si algunes coses auedes menester de nos 
mandat a uuestro plaser.— (Es chumada 8.® equivalente al 8 de sep- 
tiembre miércoles el 9 de agosto es la equivalencia de chumada 1.^ 
lunes). 

£ femos uos a saber que en estos dies sobre ditos de la treuga foron 
presos V. moros los lili, por mar et el uno por tiera et femos uos a 
saber que los priso un adalid de las nuestras tieras el qual nombran 
Comes et que ua a gulyar con una barca por mar por queus rogamos 
que uos que fagades enparar los ditos catinos et en este comedio sera 
uenida la respuesta de nuestro Senyor Rey nosotros auredes tanbien 
respuesta del nuestro en el feyto de las pases en las quales pa^es aera 
todo bien et fet nos a saber del uuestro ardit. 

aJ\ J*^ js*UY^^Uju^J*aJ\ J-o^^5*.yi¿,^\^\<^ (1) 

«>5^ ... iÜ»U^ ^\j^ ^^ ^»5LJl 1 \ ^ "tf-Bi ... JIa>^^^ tjL^^ ^^ ... i^íf^j^ 
j^V^ ¿^ ó^\ <,^Ua5 U JJL ¿ ^íl:^\^ ^jo ^ ^^\ ... ^U^:» U3U>^ 
^ ^ ^5 ¿ ^SX^ yLti ^ ^ ^y^\ >sf^ cr:Á3 ^-^-^ gJ^^ -^ Á 
«Ai JUJ\ \jüb 3 ^iX^m ^y,^^ ^ U ^^U.\ ^a U¿\ kJ^ ^iX^ ^jJ\ Ji 

¿ ^y^ m ^uj\ ty^^ ^ ^íóJu o» <a-J^ dü> ¿ ^.xu¿ yuj ¿^ 

U«^ ^\ 4c^^ J< ^2^ ^ ^^U. ^^y0^\ é^^c^iÁ AÍU JU\ UXA JJU 



-( 201 )- 

T d antes ya snf fia con disgusto las arrogancias granadinas, ahora 
4)ensó seriamente en abatirlas en combinación con los castellanos y 
fermó decidido propósito de asociarse á sn yerno en el empe&o de resta* 



LÜU. ^ l)jsa. XJ.U> l^.-^ Ja Ul¿ Um >U ^li ^V^ \jüb i¿^j\ díCU ^ 



De my Alamir Abdulia Ismeyl fíU de Ffarahag fill de Nasser 
mantengáis Deas. A uos ladelantat de Lorcha et del Regne de Murcia 
loorat et nomenat Don Pero Lopes dayala mantengaus deus en vostra 
honor. Enuiam vos esta carta de lalhambra de Granada Mantengalla 
deas. Ffem vos asaber que agem .1. Carta vostra la qual nos aportaren 
homens vostres en lo feyt de fermar les paus entre nos et el Rey Da- 
ragon per queus auem molt que grair en a^o. et sabet que aqüestes 
páranles manejen si vendrán a acabament que jo veg que en uos no 
román daquesta pau jans en a dat a entendre lioffant don Pedro aguna 
cossa a nos. Mas enpero si uos voletz que a^os fasa per vostra ma 
aurem vosen molt que grair que sabem que aytals honratz homens 
com vos an affer aqetz fetz et apórtenlos a acabament bo et vos dema- 
nas que nos queus trametesem a uos .1. hom de part nostra que acabas 
ct aportas a acabament aquest feyt et nos nons ve que nos trametam 
en aquesta rao dentro que aqüestes raons sien fermes et certes et la- 
^^uores trametrem nos qui les fermara per nos et vos tractat aquest feyt 
ab lo Rey Daragon et si a el plan la nostra pau semblantment que la 
feu costro aui et nostre honcle el Mayor ab el qo es lo Rey Aboabdille 
a qui deus perdo nos fermarem aquella pau que el fea semblantment, 
et si per auentura sera altre son enteniment fetzmo a saber et fernos 
em resposta de part nostra. En lo fet de la presa que prengeren los de 
betlis en lo terme de Orlóla sabet qae moltz dans se segui al moros 
daqni dexa térra delenant en aquell ayn et deis no era lur volentat de 
venir sino a Oriola et en aquel temps que prengeren aquella presa del 



biecer & Nasaren el trono de Granada y de llevar la goerra eon pro- 
pósitos realmente conqoistadorea; pensando en esto, no qniso qne Don 
Acart de Mur Yoiriera á entrar en Granada con nn pnftado de hom- 
bres, que recorrieran á eaoape y siempre huyendo nn trozo de tierra 
fronteriza, y le ordenó no comprometer sus fuerzas en operaciones 
muy expuestas á descalabros é infructuosas completamente en cuanto 
& la finalidad de la lucha; quería ir 61 en persona con un ejército muy 
poderoso; y á fia de reservar las fuerzas de más empuje, & lo más para 
que autorizó á su procurador en el reino valenciano fué á dar favor á 
los almogávares que por su cuenta fuesen á ganar bodín. (1). Él por 
su permanencia en Sicilia, sus viajes á Italia y su constante contacto 
con el extranjero era enemigo de la guerra de guerrillas y soñaba, 
atemperándose á la opinión europea, en grandes núcleos de fuerzas 
que, sin grandes batallas, hicieran grandes conquistas; creía ridículo 
y hasta cierto punto con razón, que el Adelantado de Murcia, el Pro- 
curador de Valencia y el rey de Guadix, no fuesen capaces de resistir 
al rey de Granada que desde Tabernas tenía á los tres en jaque y 
además sitiaba en Balifique un cuarto caudillo enemigo, Abu Hamo, y 



bestiar noy auia entre nos ni el Rey Daragon nenguna pau ni treua ni 
homenatje et a^o que es pres en gerra et derera que a nos a uengut 
gran dan fem nos marauelatz com nos demanatz ques tornem la cosa 
que es pressa ab veritat et Deas queas mantenga en la vostra honra. 
Ffeta a XIL dies de Xauel en layn de OCC. XVI (*). 

(1) Nobili et dilecto Acardo de Muro... Sane nuper per quandam 
lítteram nostram inter alia raandavimus vobis ut quia nos tractabamus 
cun domino Papa et alus modis quibus poteramus quod possemus fa- 
ceré hoc anno bonam intratam in re(2:num Granate vos cessaretis ab 
intratis faciendis in regnum ipsum donech haberetis arditum a nobis sí 
intraremus vel non... per hoc tramen non intendimus per vos prohíberi 
deberé quin almugaverii et alii quicumque possint intrare et mala 
atque dampna iníerre Regno Granate et sarracenis eiusdem. immo hoc 
fieri permíttatis et vestrum etiam favorem impendatis quibuscumque 
intrare et dampna iníerre volentibus regno et sarracenis predÍQtis. 
(II, k. madii 13i7).-(R. 243, f. 284). 

(*) Ara Senyor. jo. P. Bubert Tor^iman vostre vos vuU sertificar que 
aquel bestiar et jens que si preng^ren podeti demanar justament que abaos 
que el bestiar fes pres dan nengu les sues gens no auien preí per les vostres 
ans ofees sesat aytant com pesques tota hora. Vens a^i la I.* questío Laltra 
que con a el leñaren Rey en Granada feu I.* carta jeneral a tots los mer- 
cades et jens altres vostres que els que fosen sauls et segurs entrant et ixent 
et estant en la sua térra ab mercaderies o ab altres coses et daquesta carta 
deuets auer vos 8enyor treslat et els mercados de Valencia nan carta, en- 
cara que no sla sert que el Rey de Granada diga qu^ prenges abans da^ 
dan vos podetz f f er guardar en vostra esériuanla quen donas solta a les vos- 
tres jens que Un fesen dan en la sua térra. ^(Doc. 12 de la Colección árabe). 



.que todo el poder da Oranada» a8Í temido por moros y crlstianosi no 
fuese superior á mil hombres, oifra extraordinaria comparada con 
ia de sus contrarios, qne entre todos no llegarían A trescientos (1); 



(] ) Doi^i Na^r por la surada de Dios Rey de Guadix a vos don Acard 

de Mur procurador en partida del regno de Valencia A lo que nos 

enviastes dizir que el muy noble Rey de Aragón vuestro sennor que 
iia voluntad de fazer guerra contra nuestro enemigo e que uos mando 
que la fiziessedes vos. £t uos toviestes por bien de entrar a correr a 
Vera e a esos castiellos que son cerca della e que feziestes el mayor 

danno que podiestes en ellos sabed que nos place e a lo que nos 

enbiastes decir que toviesseraos por bien de enbiar el alabea Aborraho 
con cavaleria a esa frontera de Vera e que yos que seriades con el con 
la mayor compannia que podiesscdes en lugar sennalado e a día cierto 
que vos nos enbiassemos de^ir e que seriades ambos e dos e que astra- 
garíades esa frontera de Vera e de Veli^ fasta que los lugares se tor- 
nassen en nuestro servicio e que nos conoscan por Rey e por sennor 
asi como lo deviamosseer e que nuestro enemigo que fincaría quebran- 
tado en su curaron sabed don Acard que esto serie muy bona rrazon 
mas agora es el Alabea en aquel castiello que se nos dio con nuestra 
gente e es el poder de Granada cerca del en un castiello quel dicen 
bali fique á tres leguas del nuestro castiello mas si vos por bien tovie- 
redes de ayuntar vuestra gente e vuestro poder todo e que entrasse- 
des con ellos a aquela parte cerca do yazen la gente de Granada a 
facerles el mas danno que podiessedes de vuestra parte e salria el 
AlabCQ con la nuestra gente que tien en aquel lugar a fazerles danno 
de la otra part... que seet cierto e seguro que non pueden legar de 
seyscientos a setecientos omnes a cavallo que sabet que nunca fue tan 
poca ni tan mala ni tan escarmentada la gente de Granada como agora 

es Dada en Guadiex XIX días de mar^o era de mille e CCC e L e V 

annos, 

AL.. Rey darago... Yo Nacart de Mur... fa9 saber senyor á la vos- 
tra senyoria que... en Pere Lope^ Dayala e yo aviem empres que en 
les vuytaves de Pascua deviem entrar en térra de moros per barrejar 
I loch que dien Senes e parten daqui enteniem a fer la tala de Vera 
Lon segurament senyor ha bels blats e jo senyor era ja justat ab les 
vostres jens e el dimars de les vuytaves senyor devia partir doriola 
per anarmen vers Lorqua el dissapte vespre de Pasqua yo agui I letra 
den Pero Lope^ dayala el f raslat de la carta del infant don Pedro de 
la treva que avien largada e axi... hac a romanir la vostra entrada... 
que no erem pus de CL homens a cavall enfre uns e altres e erem certs 
que avien CC homens a cavall en Vera e el poder del Rey de Granada 

que ere a Tavemas a I jomada de Vera Encara fa9 saber senyor 

qne algún temps abans del mes de mars jo tramis II homens al Rey de 
Guadix per ferli saber que jo avia manament de vos que fees guerra 
al Rey de Granada e quel pregava qne ell me des algún endre^ament 
per que jo senyor pegues servir a vos e dar dan a son enemich espe- 
cialment quel pregava que trameses Alabe9 en I loch que fos covinent 



--(»4)- 

y si no pretendía decidir la locha en un combate, por ser Granada 
pais quebrado» de comuaioaoiones dlfíoileSt erisado de tortaleíaa de- 
íendiUes por ef solas, ocupado por gentes bien dispuestas y conrertldo 
en tiempo de guerra en desierto por sus mismos pobladores, por ío 
cual la guerra A la europea, con ejércitos como los de los cruzados, no 
podía hacerse allí^ tampoco creía ser buen medio de acabar con el po- 
derío musulm&n reunir dos mil guerreros, dar una batalia, tomar un 
castillo & cambio tal vez de otro mAs importante que se perdía y reti- 
rarse para volver más tarde á repetir iguales hazaftas. Consideraba 
inútil toda acción militar de grandes masas y sólo una tala general 
y completa, llevada & los riacones del reino, A donde nunca se hubieran 
visto cristianos, podía, según él, dominar A los moros y ganarles co- 
marcas enteras^ en vez de ir ganAndoles uno A uno todos sos re- 
fugios. 

Con estas ideas envió A la corte pontificia Guillen Oulomar y Pe- 
dro Boyl, y entre tanto sin él desearlo, tal vez soiprendido» debió 
romper con Ismael que. Inquieto por lo que se murmuraba de alianzas 
entre Aragón y Castilla y de una acción común de los cristianos, favo- 
recida por el Papa, contra su reino, fiogió que el Judío Suleyman Y 
Diego García le habían hablado de paz de parte del aragonés y escri- 
bió A éste mostrAndose propicio A entrar en negociaciones; Jaime II, 
cuyos sentimientos le eran ya hostiles, negó que aquellos hablaran lo 
que se les atribula autorizados por él, y afirmó que no reanudarla las 
relaciones amistosas en tanto que no le diera satisfacción de los ultra- 
jes recibidos (1). 



hont nos li poguessem exir e que fossem tuyt ensems per ^o que míLs 
poguessem e dar dan a son enemich e el senyor tramesme I letra la 
qual vos tramet. Encara senyor vos fa^ saber que dícmenge XV dies 
de carnal los moros de Crivillen... preseren 1 moro del Rey de Grana- 
da lo qual moro... venie a vos e es ver senyor que aport cartes a vos 
e a mi senyor naportada 1 del Rey de Granada e altra del aicayt de 
Vera... pero venie descaminac e sens companyia e es hom de peu e 
almugaver...e totsaquelsquelconexen son de enteniment... que no 
ve sino por espía per ^o com enfrels moros dien que vos fes gran arma- 
da e fes gran aparellament per térra e de tot a^ han ells gran glay e 
pahor segons que nos trobam en aquesta térra. E axi senyor la on 
vos non fessets 90 que ells se cuyden si es a nos molt e gran be la sos'- 
ptta quells hi han E axi senyor si aquest anave a vos el seyen a Va- 
lencia trobarie moros que li dirien lestament de la térra e els affer» 
e lapereylament sí gens sen hi fa (Jaime 11, sin mes ni afio, núm. 515). 

(i) Al muy noble e honrado don Abdela Azmel filio de Farach 
Rey de Granada Don Jayme por la gracia de Dios etc. Salut como 
aquel! qui querríamos que vinlesse bien. Fazemos vos saber que reci- 
biemos vuestra carta en razón que dezídes que viao.delant vos el pro- 
curador del infante Don Pedro don Diego García e con el Culema 



Volvieron en marzo de 1817 los embajadores oaateUanoB D. Bamto 
de Cardona y el Obispo de Córdoba» los cuales pasaron á la ida por 
Valencia y notificaron & Don Jaime la conquista de Belmez (I)i y & la 
vuelta por Barcelona para conferenciar con él y darle cuenta de lo 
obtenido del Papa y de las condiciones en que lo habían logrado* No 
debió pareceile bien ni lo uno ni lo otro» por cuanto al participar 
A su y^mo la llegada de sus embajadores, rehuyó hablar de ellO| ple- 
gando no haber tenido tiempo de enterarse, no siendo como no era 
absolutamente preciso, que la carta saliera el día mismo en que llega- 
ron el Obispo y Cardona (2), y en realidad no había por qué entusias- 



Aben Manasse e que el dicho Diego Garcia vos fizo saber nuestro en- 
tendimiento que dixo que aviamos enta vos e en renovellar las covi* 
niengas entre nos e vos e que sobresto tuviestes por bien de serivir a 
nos la dicha vuestra carta e que entendimiento e voluntat era vuestra 
que enviassemos a vos de nuestros hombres con que pudiessedes fau- 
lar en esta razón. Et entendido esto e todo lo al que en la dicha vuestra 
carta era contenido respondemos vos que al dicho diego Garcia nos no 
acomendamos las palabras que desides que vos dixo ni ende avia nada 
de nos ni el dicho Culema no fue alia por nos ni de nuestro manda- 
miento ni es nuestro. E quando vos nos ayades enmendado e satisfeyto 
los tuertos que vos e vuestras gentes nos avedes feyto nos labora se- 
$nint veremos que a nos se convienga enviaremos a vos nuestros man- 
daderos e recibremos los vuestros quando los hi querades enviar que 
agora no havemos razón ninguna de enviar mandaderos a vos. Dada 
en Barcelona XXVII dias andados del mes de abril en el anyo de nues- 
tro senyor M CCC XVII. -(B. S43, í. S83 v ). 

(1) Al infante don Pedro de Castella. De nos Don Jayme... et tam- 
bién nos fiziedes saber quel noble Don Ramón de Cardona de manda- 
miento vuestro nos farie saber el bien e la merced que Dios vos ha 
fecho en la presen del castillo de Belmes«.. Dada en Valencia XIII dias 
cntrant dezembre en el anyo... de Mil e CCC e XVII anyos.— (B. 344, 
f . 207 V.). 

(2) Al infante Don Pedro. Infante fazemos vos saber que recibie* 
raos vuestra carta... en la qual entre las otras cosas nos en viastes decir 
que haviades enviado mandar al obispo de Córdoba e a don R. de Car^ 
dona que labora que hoviessen librado con el Papa que se viniesseír 
pora nos e que nos mostrassen las mercedes que el Papa vos avia fe- 
cho e que nos vos enviassemos conseiar sobre todos los fechos aquello 
que a nos semeiasse que vos deviessedes fazer. A la qual infante vos 
respondemos que el día que esta nuestra carta fué fecho legaron a nos 
en Barcelona los dichos obispo e don Ramón viniendo de la cort del 
Papa. E porque ahun no habian fablado con nos de los fechos sobredi- 
chos al non vos podemos enviar aconseiar nin dezir mas cada que ellos 
ayan con nos fablado nos con ellos mesmos vos enviaremos dezir nues- 
tro conseio... Dada en Barcelona XXVI dias andados del mes de mar^o 
en el anyo de nuestro senyor de M CCC XVII. -(B. 248, f. 961). 



marse: la prodigalidad eeleetástica no faé inunde y por todo exigió 
re^sompensa: desconocedores de las cosas de Bspafta, y más intransi- 
gentes que los espafioles, exigieron de Don Pedro que permaneciese en 
la frontera dnrante tres afios al frente de número determinado de ea- 
balleroB y qne tuyiese en el mar número fljo de galeras, doble en Te- 
rano que en Invierno; le obligaron A reducir á cantiyerio todo sarra- 
ceno prisionero ó rendido qne se negara á recibir el bautismo; á oon- 
▼ertir en iglesias las mezquitas y dar A la Iglesia con jurisdicción y 
rentas una de cada diez Tillas ganadas y los diezmos y primicias en 
todas y & no firmar paz ni conceder tregua á los moros sin consenti- 
miento del Papa. A cambio de todo esto es probable que no le conce- 
dieran más que el diezmo de Castilla durante tres afios. 

Con estos precedentes fueron Oulomar y Boyl á solicitar como 
subsidio el diezmo de seis afios en todas las iglesias de la Corona de 
Aragón, para invertirlo en la guerra de Granada, y en la primera en- 
trevista les fué negado rotundamente, porque el diezmo de toda la 
Iglesia en esos seis afios debía emplearse en una cruzada contra los tur- 
cos. Be les indicó que hiciesen la petición en Consistorio, pero antes de 
dárseles respuesta, se quiso saber si todavía estaba en vigor el tratado 
de Alcalá de Henares de 1308 y si entraría el rey de Aragón en aque- 
lla guerra con beneplácito del infante Don Pedro (1). A todo esto con- 



(1) Senyor Pere de Boyl... ns fas a saber que dicmen^e. XII. dies 
de marc fuy en Avinyo e sopte fuy al paiau del sant pare e entre a ell 
a sa cambra e fiuli reverencia... al terce día tome hi... e li dix... que 
vos senyor soplegavets a la sua clemencia que a ell plagues de atorgar 
vos la decima de la vostra térra deis VI anys ab lo qual vos poguessets 
servir Deu e ell e la santa esgleya en lo fet deis sarrahins de Espanya 
en lo qual vos aviets gran affeccio... e ell me respes... que la decima 
deis VI anys era posada per lo feyt doltramar e yo que faes una sopli- 
cacio solament sobrel fet deis moros despanya. B yo senyor fiu la su- 
plicacio... e pays me dix que la retengues que ell volia que proposas 
en consisten lo bon proposit que vos aviets en los aífers de Granada 
e que lavors donas la suplicacio... e el divendres mati yo hoen missa 
en casa deis agustins vench me I porter quel Papa me demana va e que 
tantost anas a Consistori... E lavors (en ma lengua) fiu ma proposicio... 
E demanam si havia procuratori sobre aquest feyt... e lavors me de- 
mana si les covinen^es qui eren entre vos e el Rey de Castella si dura- 
ven encara e yo respus li que hoc mas que linfant don Pedro nel Rey de 
Castella no manaven la guerra segons aquelles condiciona e el me de- 
mana encara si al infant don Pedro planria que vos cabessets en aqnells 
affers e yo li respus que hoc... e que moltes vegades Unían t don Pedro 
vos havia pregat que vos volguessets en aquesta affers... e aquell roa- 
teíx dia en Consistori comana lo dit fet al Cardenal de Penestre e an 
Ja. Gayeta e an P. de la Colonna... e els dixeren me de part del Papa 
que la intencio sua era aquesta que la decima deis VI anys era orde- 



-(M7)- 

testaxoa afirmativamente los emluijadores, mas no cooTenoidos los 
Cardenales ni el Papa, empefiados como estaban en lo de la cruzada 
contra los turcos, volvieron á negarles el diezmo de los seis aftos, que 
de todos modos había de emplearse en la liberación de Jerasalén, y 
les prometieron uno nuevo de tres aflos, adelantando el importe de 
ano para que empezasen en seguida las operaciones; y esto no se pro- 
metió liberalmente, sino preguntando antes qué número de hombres 
alistaría el rey de Aragón y cuántas galeras pensaba armar y por 
cuánto tiempo y qué prometía en recompensa de estas donaciones, 



nada per al passatge doltramar c axi que... entenía a conservarlo a 
asso... mas que vehent la vostra bona intencio quehavia acordatqueus 
acorregues de decima que entenia a posar novellament en vostra térra 
per III anys e queus faria prestar daquelia que coluda es aytant con 
muntas la decima de I any per qo que vos poguessets los affers comen- 
tar ades. £ que volien saber de mi vos ab quants cavallers ne ab quan- 
tes galeas ne ab quant temps ne sots quinyes condicions entenía yo a 
obligar vos de proseguir aquests fets e que volien de tot en tot que yols 
en dixes vostra intencio... per qo cor lo Rey de Castella e linfant don 
Pedro per ell seren obligats entre les altres en aqüestes condicions qo 
es assaber a menar la guerra estant personalment en la frontera per 
III anys e teñir cert nombre de cavalers e teñir certa quantitac de ga- 
leas en la mar tot lany e aquella doblar en lestiu. Encara que en tota 
la térra que guanyara no romanga sarrahi sino era catiu e sis volia 
batiar que fos forro. £ que les mesquites que fossen donades per a es- 
gleyes e que de totes les ciutats vilies ho castells que el pendria de X 
que la iglesia de Roma nagues la I francha ab tota la jurisdiccio pie- 
ñera e que en tots los lochs que pendria agües lesgleya la decima e la 
primicia e que no gosas fer pau ne treva ab los sarrahins sens consen- 
timent de lesgleya de Roma... yo lus respes... que vos enteniets a en- 
trar una vegada lany poderosament en lo regne de Granada per talar 
e combatre ab lo Rey de Granada... e combatre e envahir vilies cas- 
tells e forjes que sens setges vos albirassets que les poguessets pendre 
e a donar dan en fruyts en persones en bens deis dits sarrahins... e 
queus convenia almenys entrar ab .11. mílle homens a cavall e ab 
.XXX. mille homens a peu. £ncara per so cor la vianda a obs de la ost 
hauria anar per mar vosen hi convendrienürmar algunes galees. £ asso 
enteniets a mantenir vos per .II. anys encara tant mes mentre la deci- 
ma vos bastas e encara ab lo vostre mentre vos ho poguessets covi- 
nentment sofferir e en aquests II anys fariets la guerra ab les vostres 
gents en la frontera per mar e per térra e que dins aquest temps no 
hauríets treva ab lo Rey de Granada e que asso enteniets vos que ho 
poguessen ben fiar a vos e a vostra discrecio qui en aquests fets vos 
moviets solament peí servir de Deu e de la santa esgleya de Roma e 
per exalsar la fe catholica e fer vostra honor... sens ficcio neguna e a 
asso a cumplir enteniets que la decima deis .VI. anys... hi fos necesa- 
ria tota. -(Marzo, 1318). 



refiriéndose sin duda á las olántulas castellanas, qae hablaban de 
diezmos y primicias^ de cesión de villas y de las personas de los sa- 
rracenos. 

Oulomar y Boyl dijeron que sn rey se proponía entrar en Grana- 
da nna vez al afto con dos mil de á caballo y tres mil de á pie; que 
para mantener expeditas las comunicaciones y el abastecimiento, que 
necesariamente se habían de hacer por mar, armaría las galeras nece- 
sarias y qne darante dos afios, ó por más tiempo si los recursos basta- 
ban, haría guerra por mar y por tierra á los moros granadinos, sin 
tomar otras fuerzas que las que pudieran ser tomadas sin asedios y 
limitándose & causar los mayores daños posibles en personas y cosas; 
que en esos dos afios no firmaría paz ni daría tregua 4 los moros, y 
que en este punto se diese amplia libertad A su rey» que sólo quería 
servir á Dios y á la Iglesia y no llevaba en este asunto espíritu alguno 
terreno. 

Fué todo inútil; el asunto estaba prejuzgado; no comprendían en 
la corte pontificia que las condiciones aceptadas por el rey de Castilla 
no convinieran al de Aragón, ni que fuera necesario distinto género 
de guerra según se tratara de aragoneses ó castellanos; Jaime II, dig- 
no y formal, no quiso aceptar lo que no podría cumplir y retiró sus 
embajadores (1) y escribió á su yerno que por no darle el Papa más 
que cuatrocientos mil sueldos en tres años y querer que se obligase á 
cuanto él se obligó, pareciéndole mezquino el donativo y muy fuertes 
las condiciones, no tomaría parte en la guerra, de no convencer al 
Papa de la necesidad de mejorar sus ofertas (2); en efecto, al afio 
siguiente y á instancias de Don Pedto, que tal vez comprendía que la 
Reconquista no podría terminarla sólo Castilla, volvió Boyl á soli- 



(1) (A Pero Boyl)— Veent ago (las respuestas del Papa) nons por que 
delam auer esperanza que aquelles ne mayors gracias nos fa^. Per- 
qué nons por quel aturar vostre en la cort sia honor nostra neguna^ 
-(9 mayo 1318). (R. 887 f. 869). 

(2) Al infante Don Pedro. Don Jayme etc.. Agora vino don Pero 
de Boyl e dixonos que no pudiera otra cosa librar con el Paf)a sino que 
respondió que nos daría destros tres anyos quatrosientos mil sueldos 
por cada un anyo por fazer poderosament una entrada en el anyo e que 
nos obli)i:assemos a todas aquellas condiciones a las cuales vuestros 
mandaderos habian obligado al Rey de Castiella e a vos assi como a 
tutor. Ond como la quantla sia muy poca según que a nos convemia 
entrar en tierra de moros poderosament como vos mismo podedes co- 
noscer e las condiciones nos semblen muy tuertes no viernes que quan- 
to a agora estos fechos tengan carrera como seria menester ni los 
prenda bien el Papa segunt deuria. Pero agora enviamos a el nuestros 
mandaderos... e ahun probaremos si lo podremos tener a prender estos 
fechos mejor e a fazernos mayor ayuda. ~(27 de junio 1818). (R. 944, fo- 
lio 315). 



H 209 )- 

citar nuevamente aynda para esta guerra, y sus gestiones resultaron 
igualmente infructuosas; la comisión de tres Cardenales nombrada 
para oir al embajador y dar una solución, ó no decidió nada ó decidió 
en contra de las pretensiones aragonesas y dando por escusa ser más 
conveniente que el rey de Aragón interviniese en la concordia que se 
trataba de Don Fadrique de Sicilia y el rey Roberto de Ñapóles, se 
dio fin al asunto (1) y Jaime II se consoló de su fracaso diplomático 
pecsando que tal vez por él se libró de un desastre material más dolo- 
roso. Le sobrevino además una enfermedad, que le privó de entender 
por mucho tiempo de los asuntos del reino (2) pero su decisión fué fir- 
me y no lo dijo claramente al de Guadix, que continuaba instándole (3) 



(1) Al infante Don Pedro. Don Jayme etc. Infant. sabet que vino a 
nos Pero Garcez de Castellón... e dionos vuestra carta... fazemos vos 
saber que nos plugo muyto bien que el no fuesse en aquella mandade- 
ria que entendemos que no convinia pues nos no pudiamos agfora pren* 
der los fechos. Pero infant no vos desesperedes de nos seer en estos 
fechos. Ca sabet que de tiempo a acá que nunca cessamos de pedir al 
Papa que sea su placer de nos ayudar en este feyto como nos podamos 
y seer... E es verdat que fasta aqui siempre nos lo a escusado diciendo 
que no quería que nos pusiessemos en ditos afferes por el tractamiento 
que entiende fazer entre el Rey Don Robert e el rey Don Frederic her- 
mano nuestro en el qual tractado quiere e ruega que seaUiOS personal- 
ment. Mas agora es alia a la Cort don Pero de Boyl... el qual envia- 
mos al Papa... por este feyto... e fizo nos saber como paresce a butna 
voluntat a aquestos afferes el plaze que nos seamos en ellos e que ha 
ordenado tres cardenales con los cuales tráete el dito Pero Boyl de los 
feytos. sobre aquello que a esto auremos itienester e a la ora que sepa- 
mos en gierto lo que sobresto se alia para luego ende auredes nuestro 
ardit porque vos podades mellor apercibir lo que auredes de fazer» — 
(5 abril 1318). (R. 244, f . 272, ▼.). 

(2) Nos ahu no somos deliurado de la quartana que avernos... mas... 
sentimos nos alleviado e mellorado e a ludicio de los fisigos no have- 
mos pericedo desta enfermedat. (1818. 6. diciembre). (R. 245, f. 61, v ).— 
En 28 de abril de 1319 decía al infante: aun avernos la simple cuartana 
(R. ib. f . 107). 

(3) Al muy noble e muy onrrado Don Jayme por la gracia de Dios 
Rey de Aragón e de Valencia e de Córcega e Comte de Varcelona e 
almirante de la santa yglesia e senallero e capitán general. De nos don 
Na^ar por la gracia de Dios Rey de Guadiex muchas saludes... face- 
mos vos saber que veniendo vos a esta tierra que sera mucho de vues- 
tra onrra e ayuda nuestra que cuydariamos aver derecho de nuestros 
enemigos con la vuestra ayuda porque vos rogamos que no escusedes 
la vuestra salida en este tiempo... que están muy desmayados todos 
los moros de la vuestra salida a esta tierra que faredcs en ello mucho 
de vuestra onrra e de vuestra pro e otrosi vos faremos saber que el 
muy noble infante don P.® que a fecho mucho por nos allegar a núes- 



-( 910 )• 

para no perjudicar iadirectamente los intereses de Castilla (1). Enfer- 
mo todavía en mayo de 1319, continuaba solicitando algún subsidio 



tro estado e no finca por el en quantas maneras que el puede de nos 
ayudar en nuestro fecho e si nos oviessemos vuestra ayuda en este 
tiempo llegaríamos a nuestro estado e siempre fariamos por vos todo 
quanto por bien toviessedes. Agora non vos podemos enbiar dezir mas 
por carta mas mandamos a estos nuestros omnes su hermano fillos 
de Abdala el talaverano mandaderos del Rey de que vos esta nuestra 
carta darán que vos digan muchas cosas de fecho desta tierra que 
abredes en ello gran plazer e creeldes del que vos dirán de nuestra 
parce e rogamos vos que los enviedes con repuesta de lo que por bien 
tovieredes. e de vos dias vida e salut. fecha en Guadix V dias de 
febrero ra de mil e CCCe L e V anuos. - (R. 243, f . 63). 

(1) Al noble... Don Nacer Rey de Guadiex.... De nos Don Jaymc 
Rey facemos vos saber que recibíemos con plazer vuestra carta que 
agora nos enviastes... á la qual vos respondemos... a lo que cubdicia- 
bades saber de la nuestra salut... que somos bien guaridos. A lo al 
que decides que nos enviastes vuestras cartas en como recibedes tuer- 
to e falsidad de aquell qui era vuestro vassallo e que fíades de Dios e 
de la sua meced que con la ayuda nuestra e la del infante Don Pedro 
que tomaredes del dicho enemigo vuestro e de todos los lugares que 
desconexieron vuestro senyorio vos respondemos que bien nos recuer- 
da de las dichas cartas que nos enviastes sobrello e nos si bien vos re- 
cuerda vos respondemos por nuestras cartas en esto senyaladament 
en como los mandaderos del dicho infante Don Pedro eran tornados de 
la Corte del Papa con buen recaudo de su mandaderia e quel Papa le 
fazia muy buena ayuda por tal que los fechos que ha empesados vayan 
cabo adelante e atambien vo"^ fazemos saber quel nuestro mandadero 
que havemos enviado al Papa por este e por otros granados afferes 
nuestros no era estones venido mas que attendiamos su venida con 
recaudo e quando fuesse venido nos enviaríamos nuestro mandado so- 
brello segunt que estas cosas e otras mas complídament vos fízie- 
mos saber. Agora Rey queremos que sepades quel ¡dicho mandadero 
nuestro es tornado a nos del Papa. E porque lo que nos demandamos 
e havemos a desembargar con el Papa en esta raQon e en otros afferes 
son cosas muy granadas e no se son podido tan ahina desembargar ha- 
vemos de nuevo enviado al Papa Don Pero Boyl... E asi Rey con la 
ayuda del dicho infante Don Pedro que vos ha fecha e vos fará facet 
como a tal que vos sodes pertanesce en demandar el gran tuerto e el 
grant senguisa que vos ha seido fecho e por cobrar lo que devedes 
haver e non querades lexar el tiempo pues Dios vos da lugar. (Valencia 
20 de febrero l<Hi8. B. 2l4, í. 232 v.). 

Al muy noble e muy honrado Rey Don Na^ar. Don Jayme etc. salut 
como a Rey para quien querríamos mucha honra e buena ventura. 
Rey recíbiemos la carta que nos enbiastes en que nos ñziestes saber el 
ardit e el estamiento de la tierra de Granada. E entendido lo que se 
contenia en ella e lo que nos dixo de part vuestra el homne que nos 



-( 211 )- 

del Papa en favor del infante Don Alfonso, que hubiera hecho enton- 
ces BUS primeras armas, pero lo que dijo á Don Juan Manuel, que le 
preguntó para seg^uir sus banderas, si él ó su hijo primogénito irían 
contra los moros (1), revelaba descorazonamiento y la certeza de 
no ver logrado el deseo. 

En mayo de 1319 se hallaban en Córdoba los infantes Don Juan y 
Don Pedro, que regían el reino en común como tutores de Alfonso XI 
y acordaban, para que el daño de los moros fuese mayor, ir cada uno 
por su parte y formando dos cuerpos en el territorio enemigo (2); á 
los pocos días tomaba Don Pedro la fortaleza de Tiscar y muy poco 
después los dos infantes morían en ia misma vega de Granada de 
muerte natural y no á consecuencia de la lucha. El infante Don Juan 
fué el primero en sucumbir de un ataque de apoplegía y sus tropas 
desmandadas llevaron el pánico á las de Don Pedro, que iba en la 
vanguardia; los esfuerzos del infante para detener su gente resultaron 
ineficaces; ni las palabras ni el andar espada en mano amenazando y 
golpeando á los fugitivos devolvió la serenidad á los que huían de xm 



aduxo vuestra carta grradescemos vos mucho lo que nos ficjiestes saber. 
E sabet que a nos place vuestro bien e vuestra honra. A los otros fe- 
chos nos cada que ©viéremos ardit de nuestros mandaderos que son 
aun al Papa vos lo faremos saber el mas ante que pudiéremos. E por- 
que a menudo avernos ardit del infant Don Pedro nuestro yerno vos 
facemos saber que son bien avenidos en las cortes que fícíeron. £t 
vasse con grant gent para la frotera. E fiamos en Dios que el fara en 
guisa que sera su servicio e que y auredes vos en el buen buen acco- 
rro e buena ayuda. E sabet que somos sanos por la gracia de Dios e 
enviamos vos lo desir porque sabemos que ende tomaredes placer. 
Dada en Barcelona XIX dias andados del mes dagosto en el anyo de 
nuestro senyor de Mil e CCC e XVIII. (R. 245, f 13. v.). 

(1) Don Jayme etc. A don Johan fijo del infante Don Manuel et... 
A lo otro que nos fiziestes saber que ^i nos o alguno de nuestros fijos 
entrassemos contra los moros que vos lo fiziessemos saber porque hi 
rendriades vuestro deudo vos respondemos que nos por la nuestra en- 
fermedat a agora no podríamos fazer entrada alguna. Mas es verdat 
que linfant don Alfonso nuestro fijo como aquell qui ha buen talant en 
servir a Dios se treballa que pudiesse entrar e por esto demanda ayu- 
da al Papa e que faga la entrada. E vos estonce erades en las partidas 
do la entrada se fiziesse ciertos somos nos quey rendriades vuestro 
deudo enta ell e el infant lo recibra de vos como de hermano.... Dada 
en Barcelona VIII dias andados del mes de mayo anyo de Mil CCC e 
diez nueu. (R. 215, f. 122). 

(2) (Del infante don Juan & Jaime II). —El infante Don Pedro et yo 
auiamos acordado... que para iaser mays danno a los moros que íuese 
el por una parte con los suyos et yo por otra con los mios... Dada en 
Cordoua XIII dias de mayo era de mille et CCC et LVIII anuos, yo 
Aluar yuannes la fis escriuir por mandado del infante. 



-i «12 )- 

peligro aumentado extraordinariamente por el miedo y un cuerpo de 
zenetes, que sobrevino, completó el desorden, alanceando á mansalva 
á gente indefensa; en la huida fueron & dar en un canal, alimentado 
por el rio Genil y allí se ahogaron los que pudieron salyarse de los 
zenetes ó no fueron hechos cautivos. 

£1 desastre aún siendo grande, fué más de sensación que de conse- 
cuencias*, los historiadores castellanos y Benaljatib entre los granadi* 
nos se limitan á consignarlo; Benjaldún^ Almaccarl y Annagiri lo abul- 
tan extraordinariamente y siembran el relato de falsedades enormes, 
que lanzarían el mayor de los descréditos sobre un cronista cristiano 
y que & ellos se les tolera. El cad&ver de Don Juan quedó en el campo 
y fué recogido por los moros, que lo trataron con el honor correspon- 
diente y lo devolvieron á su hijo; en cambio los autores árabes citados 
dicen que fué el de Don Pedro el abandonado por los de Castilla y 
profanado por los granadinos; también afirman que D.^ Maria de 
Aragón esposa del infante y sus hijos cayeron prisioneros y que se 
ofreció por su rescate Tarifa, Oibraltar y dieciocho castillos, que fue- 
ron rechazados; es una falsedad más de las que consignan; D.^ María 
no fué con su marido y Don Pedro sólo dejó una hija, aunque diga 
Benavides que murió sin sucesión (1). 

La única consecuencia que la victoria tuvo })ara los moros fué 
devolverles la tranquilidad y hacer que cesase el estado de alarma 
perpetua en que vivían desde diez aflos antes; hallóse Castilla sin go- 
bierno y los fronterizos debieron pensar ellos mismos en su salvación 
entablando negociaciones de paz con Ismael: los de la frontera de An- 
dalucía fueron los primeros en avenirse con los musulmanes por ser los 
más necesitados de avenencia; eran sus tierras las más expuestas á 
recibir daflo y los más lejanos del centro de Castilla, en donde se había 
de ventilar el pleito de la regencia y así acudieron por sí mismos al 
remedio de los males que amenazaban reuniéndose en Baena procura- 
dores de las villas y ciudades andaluzas para poner término á la gue- 
rra, firmando paz con el de Granada. Entraron en ella Sevilla, Córbo- 
ba y Jaén y sus diócesis respectivas; las tierras de las Ordenes mili- 
tares, Tarifa, Oibraltar y los lugares últimamente ganados por Don 
Pedro, el obispado de Cádiz y las posesiones de los arzobispos de 
Toledo y algunos otros concejos que hoy no se tienen como andaluces; 
llevó la representación de todos, aunque todos firmaron, Pay Arias, 
alcaide del alcázar de Córdoba y alcalde mayor de la misma ciudad, 
y se firmó el tratado por ambas partes en Baena el 18 de junio de 
1320 (2); se estipuló que la paz durase ocho años y que en ese tiem- 



(1) Revista de Archivos, BibliaUeaM y Mussom^ año 1905 «La expedición 
á Oranada de los infantes Don Juan y Don Pedro en 1819». 

(2) Estas son las cosas quel Rey de Granada demando a los con^e- 



-( 218 )- 

po 86 ayadaran moros y cristianos contra sus respectivos enemigos; 
que se permitiría sacar trigo, caballos y todo lo no vedado por los tra- 
tados anteriores sin aumento de derechos: respecto de los cautivos se 



jos la primera pas tierra por ocho annos. Otrosí que sean con 

ell amigos de amigos et enemigos de enemigos e quel fagan ayuda por 
mar e por tierra contra sus enemigos los moros do fuere menester et 
que les fagan la costa a los que y fueren et esse mesmo quel fagan a el 
a los cristianos cada que menester fuere con su gente. Et otrosi que] 
suelten el pan et los ganados e los bestiars e lo al todo segunt que fue 
en las otras pases saluo cauallos et yeguas et que no de mas derechos 
de las cosas que se compraren e leñaren de una parte a otra de quanto 
daban en las otras pases. Et esto mismo que faga el en su tierra a los 
cristianos. Et otrosi que no regiban tutor nin otro omne que los mande 
a menos que no entre en esta pas segunt que la pay arias la firmo con 
el con los de la tierra con esas condiciones que lo guarden todo muy 
bien por el pan que se pone asi que sean seguros del que lo assy enbien 
desir al Rey de Granada ante que lo acojan. Et otrosi si alcuno se qui- 
siere algar e quebrantar esta pag que los de la tierra de los moros que 
sean totos vnos contra el fasta que lo emiende como se deue emendar 
e quel fagan teñir esta pag. Otrosi que non pongan amor con ningún 
Rey moro ni en su consejo nin le den saca de pan nin de ganado nin de 
ninguna cosa. Et otrosi si alcuno se fuzere a tierra de cristianos quel 
non reciban et quel fagan tornar a su tierra saluo ende si viniere á seer 
cristiano este mismo fagan al cristiano en que fuxere a su tierra. Otrosi 
si algún cativo cristiano fuxiere a tierra de xanos e leñase algo quel 
algo que se torne a su duenyo e esso mismo fagan al catino moro que 
fuxiere a su tierra. Et otrosi que non se labre ninguno de los castellos 
que están derribados entre los moros et los xpianos en quanto fuere 
este tiempo desta pag et por guardar aesto que den a cada villa poder 
compiido aquellos que guardan en los caminos que los libren destos 
fechos e les fagan faser emienda. Et otrosi que Alcapdete que entre en 
esta pas. Et otrosi que les de cartas de firme dauer de la Reyna que 
otorge esta pas. E estos son los lugares que son en esta paQ: Sivilla con 
su arzobispado. Cordoua con su obispado. Jahen con su obispado e la 
tierra de la orden de Santiago e de Calatraua e de Sant Johan Tarifa 
e Gibraltar e los castiellos que nueuamente gano don Pedro et el obis- 
pado de Ca (lis) et alearas et la tierra del ar^ebispo pero si don Johan 
fijo del infante don Manuel quisiere entrar en esta pas con toda la su 
tierra et con toda la tierra que tiene del Rey en su guarda que es en 
frontera de moros que el firmándola asi que el Rey de Granada et con 
los dellandalu^ia que sea en esta pas.— Sepan quantos esta carta vie- 
ren como nos el concejo de Ubeda por ra^on que nos et todos los otros 
concejos e del obispado de Johen et del ar^ebispado de Sevilla e del 
obispado de Cordoua e del obispado de Calis rogamos a don Pay Arias 
alcayt del alcázar de Cordoua et alcalde mayor por el Rey en essa 
misma cibdad que fuese por nuestro mandado a uos senyor don ysmel 
por la gracia de Dios Rey de Granada a uos pedir pas entendiendo que 



-.( 214 )- 

convino en qae el cristiano quo huyera á tierra de cristianos faese libre, 
devolviéndose al duefio lo que el cautivo trajere, y lo mismo del cauti- 
vo moro que se refugiase en tierra de moros. Todos debían ser contra 
el que rompiese la paz, y ninguno debía dar ayuda de ninguna clase A 
los enemigos del otro; se prohibía reedificar fortalezas, se incluía en 
la paz Alcaudete, y una cláusula interesante para las dos partes obli- 
gaba & los andaluces á no recibir por tutor sino & quien firmase prime* 
ro guardar la paz firmada. Del adelantado de Murcia Don Juan Ma- 
nuel se hizo mención para tenerlo por comprendido en la misma con 
sólo jurarla pero la paz se impuso en esta frontera de Murcia en cuan- 
to reinó en la de Andalucía para no sufrir allí solo los entusiasmos mu- 
sulmanes: á toda prisa se puso el país en pie de guerra, se fortificaron 
villas y luganos, se recogieron las cosechas y encerraron los ganados 
esperando todo el poder de Granada (1); muy pronto se supo que en 
los Vélez se reunían multitud de zenetes, cundió por esto la alarma y 
el ignorarse á donde caerían hizo mayor el pánico; hasta Játiva llegó 



es seruicio de Dios e de nuestro senyor el Rey e nuestro e uos senyor 
enbiastes nos desir con el dicho don Pay Arias que lo teniedes por bien 
en la manera quel dicho don Pay Arias nos mostrave. Por esto atorga- 
mos a uos el sobredicho Rey de Granada que ponemos con busco pac 
en la manera e so las condiciones que aqui serán dichas la primera 
(siguen las mismas condiciones anteriores con casi las mismas palabras). 

Otrosi ordenaron que de cada concejo que enbíen los mas honrados 
et meyor g^uisados mensageros que pudieron a Baena a ñrmar esta paz 
con los mensageros de Granada. - (18 de junio-era 1858). 

(1) A vos el concejo de lela don Sancho ximene^ de leudares ade- 
lantado mayor por don Johan fijo del infant Don Manuel en la sua térra 
que ha en el regno de Murcia saluts con mucha ventura fago vos a 
saber que todos los concejos del Andalucía e toda la tierra de les or- 
dens de Sant yague e de Calatrava e del hespital e del acantara e el 
concejo dalcara^ an puesto pa^ e treva con el rey de Granada por 
ocho anyos la qual tregua todo el poder de Granada querrán tirar a 
esta partida desta frontera que non es en la treva porque vos mando 
de parte del dicho senyor Don Johan e vos digo de la mía que luego 
sin nengun allongameynto vos envarreredes e fagades vuestras vare- 
ras muy buenas e cerredes todos los porteyllos de. tapia lo mejor que 
podreredes e que cotgades muy ayna los panes com los fueredes co- 
jendo e aquellos trilledes e los pongades luego dentro en la fortaleza 
non querades fa^er faginas porque vos vos podades dellos aprovechar 
e non vos puedan esser talados nin quemados e seer todos muy bien 
apercibidos e poner vuestros ganados en logar salvo e non fagades 
ende al sot pena de la merce del dicho senyor Don Johan sinon sabet 
que con la merce del dicho senyor a los cuerpos e a quanto ovieredes 
me tomada per ello e de mas fa^er vose tomar todo quanto vos falla- 
re de fora la fortaleza. Fecha V dias de julio era de M CCC L VDI 
anuos. 



H 215 )- 

la noticia, acompañada de recomendaciones para que la creyeran (1) 
y el propio D. Juan Mannel, Adelantado de Murcia, r<:icarrió á su sue- 
gro para obtener la paz: y como Ismael no deseaba más que sosiego 
y tal vez las multitudes de Vélez no se reunían sino para contrarrestar 
las acometidas cristianas, accedió inmediatamente á firmar una tregua 
hasta la fiesta de San Juan de 1321 y veinte días deipués, y luego du- 
rante cinco años (2); gracias á esa tregua pudieron los de Murcia re- 



(1) Al molt noble en P. de Queralt... De nos lo justicia jurats e 
prohomens de xatiua fem uos saber nos auer nos auer reebuda en lo 
dia de huy I letra den Bn. Todo la tenor de la qual es aytal Ais molt 
honrats la justicia e els iurats els prohomens de xatiua. De mi en Ber- 
nat Todo... fa^ uos saber que dijous X dies de juliol a ora del seny del 
ladre vench una carta del honrat en Sanxo ximene^ de lant clares de 
fet deis genets la tenor de la qual es asi: al mucho onrado el concejo 
de Villena e de Yecla e de Almansa. De mi Sanxo ximene9 de lauda- 
res... fago uos a saber en como menuio Alfonso Garcia comendador 
de Moratalla una carta la qual carta dice asi: Al mucho onrado San- 
cho ximenes de Lentelares yo Alfonso Garcia Comendador de Mora- 
talla... Sabet que el martes que agora paso en la tarde sopiemos nue- 
uas de Lorca que se fa^ia gran plega en VelÍQ de caualleros e de peo- 
nes e quey se alegan grandes gentes de cada casa uno de Granada acá 
e nos non sabemos si querrán legar á los nuestros lugares que nos 
tenemos assy que irán á esa vuestra tierra o fasta xinxella porque uos 
rruego que fagadcs parar mientes en uuestros lugares e en vuestros 
ganados et non lo metades en oluido. Et sabet que es cosa cierta que 
hoy o eras correrán do quier que fuere et sabet que querría enuiar 
uos dos omnes míos et falle un homne nuestro et enuio uos lo desir por 
el por que uos mando de parte de don Johan e de la mía que vos aper- 
Qibades e fagades parar mientes a vuestros ganados et facet lo saber 
luego a los de Yecla e de Almansa e de Alcapdet e a los otros uues- 
tros vecinos de la senyoria del Rey de Aragón. ítem uos faQ a saber 
senyor que non tingats en vil que per vil teñir se perderen mes de XL 
homnes en fely el primer dia de juliol e an perdut mes de CCCC cafices 
de pa quels cremaren per ?o senyors que donets al portador IIII sol. 
Dat. Xat. V. idus julii anuo Domini W CCC° XX. 

(2) Al Rey honrat el amado e lalsat e Icnrat que es cert en ses pa- 
raules e delluros en sos fets don Jaime Rey daragon de Valencia e de 
Serdenya e senyor de Muntperler e compte de Barcelona e les coses 
que fa que son grahides a deu e que lo leu deus sobre la bona ajuda 
elsado el su acostado e que sia en la su bona voluntat e que aiya el su 
bien molt de fora e present. £1 amir Abdalla E<;miel fiyo de faraig 
ibanna^er la nostra carta a vos del Alfambra de Granada guárdala 
dios de mal e noy ha sino la bona hondra de dios e vuestro lugar entre 
los Reys bons e que nos plago la vostra bona letra honrada e que nos 
demandades que demos paQ a Murcia e a Lorca e que por vuestra ho- 
nor que avernos mandado ques faga la paQ e que la avernos ligada axi 
como vos quisiestes e que anantaron los missatgeros de Murcia ques 



-( 216 )• 

coger BUS cosechas y salvar sns ganados y tanto deseaban quedar li- 
bres de los peligros de la guerra qne accedieron A una exigencia del 
de Granada, alargando á siete afios el plazo de cinco antes conyenido 
y A poner una clAusula por la cual se obligaban A dar alojamiento A 
loe moros en la tierra de paz cuando se dirigiesen A la de cuerra, A no 
dar aviso de su marcha ni al entrar ni al salir y A defenderlos encaso 
necesario. Esta clAusula era repetición de otra puesta en la última tre- 
gua entre Pero López de Ayala é Ismael, que tanto alarmó A la diplo- 
macia aragonesa, y sin duda por esto el citado lugarteniente de D. Juan 
protestó de querer mAs la guerra que consentir en nada que redundase 
en dafio y perjuicio del rey de Aragón y de su tierra (1). En la paz en* 



fi^ la pa9 axi com a vos plugo e nos no estamos sino en fer la vuestra 
hondra e que vos sots hombre de fe e de justicia e que vos sots honra- 
do entre nos el vuestro lugar que es aleado entre nos e quisimos fer la 
carta desta pa^ e que la ligamos con la fe de dios beneyt sia ell e que 
la fiziemos por rao que sia bien entre vos e nos e dios que prenga les 
vostres pregarles e quens quiera mantener en la buena honra. Saludes 
muytes a vos. Certenedad daquesto (19 julio 1320). 

(1) (Al Bey de Aragón). Yo Pero Lopes dayala adelantado del regno 

de Murcia por don Johan fijo del infante don Manuel Sepades que 

por uos e por las cartas que enuiastes al Rey de Granada e por lo que 
uos mandastes a xímen de Touia nuestro mandadero que yua alia a el 
oulemos tregua toda esta tierra con el fasta la saut Johan que agora 
passo e aun XX días después por la qual tregua vino muy grand bien 
e grand saluamiento a toda esta tierra e a las gentes assi que en este 
tiempo segaron e cogieron todos sus panes e bienes los pusieron en 
saluo. Ca sino fuera por la tregua et por lo que uos escriuistes et en- 
biastes decir cierto que fuera toda esta tierra talada quemada et astra- 
gada segund que soplemos por cierto que todo el poder del Rey de 
Granada estaua ya llegado por uenir acá para faser esto. Porque non 
los fí ninguna en el sennorio del Rey con quien ouiessen guerra 

saluo con esta tierra. Et después nos fue atorgada pas por a V anuos 

segimd vos la auiades. Et que esta pas que embias don Johan 

sus mandaderos al Rey de Granada et sobre esto enbio don Johan e 
yo por firmar esta pas por mandaderos al Rey de Granada a Fur- 
tado rruyQ, de Gamarra e Guillen Qclrran e fueron alia e ouieron de 
firmar et poner pas ante que este tiempo de la tregua salliese por a 
VII anuos. Et este mudamiento de tiempo de los dos anaos que fue* 
ron y puestos demás de los V que nos auedes la pas ouieron a po- 
ner e atorgar nuestros mandaderos. Et esto sennor la rason porque 
vino nin la intención porque fue puesto non lo sabemos nin lo enten- 
demos saluo por una clausula que el Rey de Granada físo poner en las 
posturas que los nuestros mandaderos ouieron de otorgar con quexa 
et con mester de la pas. Et sospechamos que non fue tomado este tiem- 
po de los dos annos a buena intención por que el Rey de Granada fiso 
poner esta clausula que si por auentura alguno de aquellos con quien 



-í 817 )- 

traron no obstante esas condiciones porque á D. Juan convenía privarse 
de enemigos que le pusieran obstácnlo, llamándole hacia otra parte. 

La noticia de la muerte de los infantes se supo en la Corte de Ara- 
gón á mediados de julio, y al principio no se le dio crédito porque la 
magnitud de lo sucedido hacía creer que de ser cierto se hubiese sabi- 
do por muchos conductos á la vez; con todo participando de los mis- 
mos temores que andaluces y murcianos de un desbordamiento de en- 
tusiasmo en los moros que los lanzase contra las tierras cristianas) 
aunque solo fuese para causar dafio, se mandó vigilar la frontera y 
abastecer los castillos y se reiteró la orden al confirmarse la nueva (1); 
inmediatamente trató Jaime II de atraerse al granadino; pidió que este 
concediera tregua al reino de Murcia y es de suponer que la pediría 
también para sí y en seguida dieron principio las negociaciones para 
la firma de un tratado más formal y duradero. 



el tenia pas por muerte o por cumplimiento del tiempo de la pas ó por 
otra cosa alguna (*) que nos que demos pasada á los moros por la nues- 
tra tierra de la pas por correr la tierra de la guerra a menos de aper- 
cibir los e de gelo enbiar faser saber assi en la entrada como en la 
saluda e de los acoger e defender si les fuese menester. Et sennor si 
este mudamiento del tiempo de los dos anuos e esta clausula que es y 
puesta entendedes que no es nuestro servÍ9Ío nin de la vuestra tierra 
enbiat me lo de^ir luego. Ca yo fare de guisa porque non sea esta pas 
entre nos e el Rey de Granada. Que antes sennor me pararía yo con 
los de la tierra al danno et a la guerra e periglo que no querer nin 
consentir ninguna cosa que fuese danno ni deseruÍ9Ío de uos nin de la 
nuestra tierra (14 julio 1821). 

(1) Jacobus etc. Nobili Artaldo de Alagone... Recepimus litteram 
vestram quam nobis noviter transmisistis in qua erat inclusa quedam 
littera missa vobis per P. de Boscho... unde licet contentis in litteris 
dicti Petrí de Boscho fídem non adhibeamus cum aliam certificationem 
ab aliquo vel aliquibus alus non habeamus quam arbitramur habuisse 
debuisse si res vera esset... Attamen... nobiles et milites Regni ad de- 
fensionem eius et ut castra diligenter custodíantur et quod vassalH 
vestri parati sint vosque contulistis apud xativam... Artaldo de Ala- 
gone... bis díebusrespondendo vobis ad ea que signifícastis nobis de 
sinistris rumoribus eorum que contigerunt in guerra Granate vobis 
mandavimus ut circa custodia castrorum regni Valencie muniendo- 
rum armis victualibus et custodibus taliter provideritis ne ex eis possit 
aliquod evenire sinistrum... Nunc autem quia certos rumores habui- 
mus Ínclitos infantes P et Johannem Castelle in processu quem facie- 
bant contra sarracenos diem clausisse extremos. Et propterca expe- 
diat nos providere circa tuitionem et defensionem terre nostre et 
specialiter dicti Regni Valencie adversus sarracenicam pravitatem. 
(15 de julio de 1319. R. 908, f. 160). 

(*) Faltan algunas palabras. 



-( 218 )- 

Simón de Totía f aé el agente enviado con este fin á Granada & prin- 
cipios de 18*28 y fué may bien acogido por Ismael, qoien por la facili- 
dad con que se entendió >con cuantos lo requirieron de paz no estaba 
muy preparado para la guerra; la intención de Jaime II era renorar 
sencillamente sus antiguas alianzas con Granada pero Ismael quería 
que se reconociese el derecho de neutrales & los barcos que desde Tre^ 
mecen arribasen á uno de sus puertos y esto motivó una primera dila- 
ción (1) por ser necesario consultar al rey; después y no he podido 



(1) Sobrescrit. Al Rey molt noble e molt alt e molt honrat don Jay- 
me Rey dara^^on de Valencia e de Cerdenya e Comte de Barchinona 
dens ab son poder lo ezalsa. En non de dea piados e misericordtos. 
Oracio de deu sobre Mahomet son misatge e sobre los seus. Al Rey 
molt noble e molt alt e molt honrat don Jayme Rey daragonde Valen- 
cia de Cerdenya e comte de Barchinona deus lo mantenga a son servir 
durablament. lo honrador e matitenidor de sa fe ab la lengua vertade- 
ra et lo cor net valedor de be a ell en present e em terops passat ala- 
mir abdalla igmeahill benfarayg binnacer ta^ vos saber que us havem 
scrit aquesta letra de Granada guarda la deu e altres noves no híc h^ 
sino be complit e gracia de deu molta. E vostre poder ezalsat. E sobre 
aQO havem reebudes vostres cartes de ma de vostres missatges lo ca- 
valler honrat Exemen de thovia e vos que li habets fiada créenla de 
QO quens dirá de parte vostra. E aparech denant nos e foli demanat de 
la sua missatgeria e diz que vos volets npstra amigan^a e nostra pau 
e que volets renovellar la fe que era entre les nostres antecessors e 
vos. E que vostra voluntat es de haver amlgan^a ab nos. E nos queus 
grahim e sabem que a^o ix de vos axi com de Rey de qui es manifesta 
sa fe. E pus que vos volets nostra amigan^a nos havem gran goyg de 
la vostra e de renovellar vostra fe ab nos e apres lo dit vostre missat- 
ge Nexemen empres ab Nos lo comen^ament de la dita pau e de la dita 
amigan^a e foren páranles entre nos e ell sobre lo dit fet. E avenguem 
nos en segons un scrit qui es dins aquesta carta nostra e ab la sua 
letra atorgala lo vostre missatge damuntdit. Mas volch se certificar 
ab vos duna cosa e es que vos assegurassets los lenys qui venen de las 
parts del Rey de Tirimci per venir a la Espanya e havem enviat lo dit 
vostre missatge ab resposta de les dites vostres cartes. E si veets que 
fermets aquesta pau segons que es en lo dit scrit enviats quin ferm 
per vos ab nos en manera que sia ferm e sera be de nos e de vos si 
deus o vol. E Deus mantenga vostre honor. Scrípta en dissapte primer 
dia del mes de la luna que es apelleda almoharram lany de un 
e XX e DCC. vertader es apo. (12 Febrero 1320). -Aqüestes son les con- 
dicios qui foren avengudes ab lo missatge del Rey honrat don Jayme 
Rey darago que la pau sia ferma per les dites condicions.— Qo es que 
sia pau sobre veritat en les ciutats e gens e terres e lenys e per térra 
e per mar.— Los lenys qui son despanya que nuil hom no li gos ter 
mal e sia quis vulla en los dits lenys.— E si nengun sarrahin despanya 
era en alire leny de xpia o de sarrahin que sia deliurat tantost ell e ses 



-( 219 )- 

ayerigoar por qué se suspendieron las negociaciones y yol vieron las 
alarmas y temores y los aprestos militares por el Snr de Valencia, con- 
tribuyendo no poco & ello los capitales de paz concordados entre el 
granadino y los murcianos, que bien decía Jaime U haber sido hechos 
en ignominia del Adelantado, gran deservicio de Dios y favor extraor- 
dinario de los sarracenos (1); estas alarmas y temores llegaron á ser 



coses sien molts o pochs —Los lenys qui ixen de les parts del Rey de 
Tirímci per venir a Espanya que sien saus sia que sien de enamics o de 
amics del Rey dara^o sien de sarrahins o de xpians. -Lo Rey darago 
que sia enamích daquells de Espanya de qui lo Rey de Granada sera 
enamich e que sia amich daquells de Espanya de qui ell sera amich. E 
azi mateix sera lo dit Rey de Granada al Rey daragon.— Los merca- 
ders sarrahins e xpians pusquen anar saus e segurs en térra e en mar 
de amdues les parts e que sien segurs en persones e en haver e que 
venen e que compren e que pusquen trer 90 que compren amdues les 
parts de la una part a la altra e que no sia exceptat neguna cossa e 
que no sia sobremes en preu ne en leudes sino segons que es usat en 
la pau e que les persones sien be defeses on que sien.— Lo Rey darago 
que no sia en aiuda a enamich sarrahin o xpia qui sia contra lo Rey de 
Granada nel rey de Granada aximateix.-Lo Rey darago que no vet a 
nengun sarrahin de sa térra que no sen puscha anar en térra de sa- 
rrahins sis vol. E que nols cost res sino qo ques custumat— En la dita 
pau haia temps sabut. 

(1) Jacobus etc. Jacobo domino de xeiica Cum nos certum habue- 
rimus arditum quod Sarraceni regni Granate in magno posse sen muí- 
titudine equitum et peditum congregati intrare intendunt et invadere 
regnum nostrum Valencie dampna inibi si poterunt illaturi. Et nos 
providerímus infanten Alfonsum ad partes dicti regni cum nobilibus 
militibus ac exercitibus ea causa continuo accessurum . . . Ideo yobis man - 
damus... quod prima die mensis julii instantis sitis in Sarríone aldea 
Turolii... paratus sequi dictun infanten (B. 308, f. 169). Nunc autem vos 
scire volumus. .. quod adelantati illustris regis Castelle in regno Murcie 
cum universitatibus civitatis Murcie et Lorche et alus partium illarum 
treuguam iuierunt cum sarracenis quan ad quatuor vel quinqué annos 
prorrogan procurant que treugua facta est pro parte dictorum ade- 
lantatorum et universitatum in sui confusionem ad magnum Dei deser* 
vicium et ad nimium sarracenorum favorem et ad grande onus atque 
dispendium nostrí. Est enim actum in ipsa treugua quod si sarraceni 
currere voluerint in terram nostram dabitur eis victus et introitus et 
similiter in redditu corun... et si reddirent deshará tati... reciperent 
eos. It si procurator noster vellet intrare currere in terram sarraceno- 
rum dicti adelantati et concilia Murcie et Lorche non recipiant eos nec 
dent eis victualia nec sucursum... et promiserunt sarracenis quod sig- 
nificabunt eis ardita procuratoris nostri et nostrarum gentium et si 
hoc non significaretur tenentur sarracenis emendare dampna... promi- 
serunt etiam quod si ipsi intraverint non faciat aiiqua signa nec fuma- 



-( 220 )- 

tan grandes que se llamó A todos los nobles y á las milicias mamcifia- 
les 6omo si se tratara de un peligro real y etectiyo y como el rey flaco 
todavía de fuerzas y de energías por su pasada dolenoia, no podía po- 
nerse al frente del ejército se poso su hijo el infante Don Alfonso, q«0 
por entonces, por la renuncia de su hermano Jaime, ostentaba el título 
de Primogénito. 

A los embajadores catalanes que trataban con el Papa de la cues- 
tión de Córcega y Cerdefta se les enviaron apresuradamente instruc* 
clones nuevas para que dejando aparte y como cosa secundaria la 
que allí les llevó, procuraran inclinar el ánimo del Papa hacia la cues- 
tión granadina, más amenazadora que nunca en sentir del rey de Ara- 
gón y de indiscutible gravedad, según justificaban los últimos sucesos. 
Guerau de Rocaberti y Juan López, arcediano de Calatayud, otra vee 
debían insistir en la buena voluntad de su monarca y declarar que se 
movía por celo religioso y no por el afán de adquirir territorios ó rea- 
lizar ganancias; aftadieron que tomaría por sí solo la empresa á fin de 
vengar el último desastre y refrenar la audacia musulmana después 
de la victoria y otra vez volvieron á solicitar el diezmo de las iglesias 
de la corona en los seis afios siguientes y que de concederlo se con- 
fiase al soberano de Aragón la dirección completa de la guerra (1). 



tas nec alimaras neo facient scirí hoc procuratori nostro neo gentibus 
nostris... et quod gentes nostre non possint tenere talayas nec escoltes 
in termínis Murcie et Lorche vel alus locis (16 junio 1323). (R. 308, f. 173). 
(i) Jacobusetc. Geraido de Rochabertino et Johanni Lupi Archi- 
diácono Calatayubii... volumus a tractatibus recedatis dicendo summo 
pontifíci: Pater sánete nos escripsimus domino nostro Regi Aragonum 
id quod habítum fuit ínter vos et nos super facto Sardinie et Granate 
et dedit nobís responsum quod ex quo factum Sardinie vobis placidum 
non occurrit de eo vobis amplius verba non faciamus. Super facto vero 
Granate nobis imiunxit quod vobis dicere debearaus quod novit Deus 
quod ad prosequtionem eiusdem negocii moveretur pro divino servicio 
et pro impendenda vindicta de dampno et discrimine jam nuper iüato 
xpianis Ispanie per pérfidos sarracenos et ad prostemendam et depri- 
mendam superbiam quam sarraceni ipsi ex obtenta victoria assumpse- 
runt et non ex aliqua ambitione terre adquirende seu alias. Et ideo si 
sanctitati vestre placuerlt daré ei totam decimam sex annorum in 
regnis et terris suis collectam et quod distribuatur per unum duosve 
prelatos terre sue per vos eligendos eodem domino rege nostro negó- 
cium prosequenteet quod ipsi domino regi et provisioni sue comita- 
tur ex toto executío negocii ipse assumet negocio non parcendo per- 
sone sue cum divino muñere plene curatus existat nec fíiiorum magna- 
tum aut aliorum subditorum suorum. Et gerit idem dominus Rex in 
domino plenam fíduciam quod taliter succedant ex negocio ad Deí ser- 
vitium et honorem — Tamen inhibet nobís expresse ne ipsum ad aliquod 
obligemus. Et hec est benigne pater intentio et voluntas Domini Regís 



-(221)^ 

Y otra vez faé negado todo y volvió Jaime II á tratar con lamael 
convencido de que no sería él quien diese fin & la Reconquista: sin nue- 
vas gestiones preliminares volvió á la Alhambra Simón de Tovía y 
trajo el siguiente tratado: 



^^> ,>JL¿-V^ ^yLU\ ^.yüi\ ¿^V^ ¿yL\ víXUl ^JiAÍ\ ^^UJLuJl 1^3 ..^.X^* 
^-^ éJ^\ f^y^j Ua^Uü\ ^^^ ^ «P^^^ o^^^ ^ W^ (^"^ ¿i^Lo ^>Ua« 

^^^ \^ • *^* *. ^ ^^ «ld^\ * aLsK^<o)\ ^^^ Lw^^ ldB¿^ ^t'^^^ l^ ^ LLa^ A^jJkA * 

^»^^.U*JL1 Jjb\ ^^j^ ^ ^ U.**Jo ^J* J^^ -J»^^*^ UjJU jJí U3b s^y¡SX\ 
iiyu^ UjÜ- U:^ S^^^fiajdl ^\y^^ X-m^ ^U^^) L^jLfe» ^JoV^ ^^ 
v-^oLao Y \j|;t^tf^ i&Ux«\ JLj\ \jJb ^;»Xa^ LU^«m\ ^ jJuJl vX^^ Jl^\ 

3 \^ JuJ\ ÜJo* J^ cr^y^^ CJ^ )j^^ ^-^ <J>.<-o 3 UU Ulj UU\ 
UX^^^^ j^U*.\ Y^ >LwU Y^ ^i^\ J*^^ l^^^ \j^ V^ 
0,^>.lu.J\ Jjb\ 5^ Y ^ tUüU J*^. Y ^\ Ufa. JU. ^ Y ^ ¿s^^ 

^>^ J\ U>Vb Jjb\ ^ 2^1*^^ ^^. ¿^ J^ ^>yo ^ l^^Ui ^ J-.JLX» 



nostri et si beatitudíni vestre videtur quod ad ecclesie romane et ves- 
trum cedat servicíum et vos id gratam liabeatis dicatis id nobis, siu 
autem nos cum vestri semper benedictione et gratia ad propria rever- 
temur. (20 - Junio - 1820. B. 888 p. 44.) 



M J» íl^ Y^ jJÜi ^ Y ^ o\5**^* ^^ '*' í J**í '*' J f^*- "^ ^^^ 
_,Xi*i JdUií ^_^\ JUaH j Jo\yO\ Aj Cj;».U 4^ tj^i** fy" ¿ <»» a ** 

Y ¿ ^JJYb ¿, ,..,>..>JL\ íbb JaI ¿^ tüiUo ¿^ \yUj ¿,1 l^-L* ^ • 
^j>US ¿,\ UJU^ ¿,\f ¿^ ¿,»í íj^ \yLjjJ Y_, «5*-4u Yj <.^ a^\ \^^ 
\¿J^ j^^ ¿^ Y j AJUJü Y^ 4..»^ Y^ ji^^ J** cr* -*^*W cr» 
_, ^^U^\ ¿^ Í¿4t U>Uu^\ ^yo o* V^ í » o'í O- 0«í -*í^ 
¿,¿"' " cr« <^^ ^* ^^ J** W o* '!>- )j^ «-f^ V^t Y f*^^ 

\yj^ ^ o^ V^ ^ ^ ^-^^^^ C^ J>^^ J-^^ O^. '^^ J^-? <J^^ 
^^ J>V^V^ í^í^ U>^ ¿,^\ U-b^\ J\ J^^\ ^ ^lo o^ -J (^^^^ 



u^u 






-(228)- 

doU j4a-¿» ¿^^;-*¿^ ^^>LuJ\ JuLft^^^ ^ 




En ñora de Deu piados e salut sobre lo propheta Mahomct missatge 
de Deu e sobréis seus. Sapien tots aquells qui vejen aquest scrit nel 
hou que nos alamir abdella ismaell benfaraíg bennaz Rey de Granada 
e de Malacha e de Almaria e de Ronda e de Algezira e arair deis sa- 
rrahins. Com nos ajam reebut de la vostra part Rey honrat e alt loat 
don Jayme liey darago e de Valencia de Sardenya de Corzega e córa- 
te de Barchinona vostre raissatger et caualler amat Siraeno de Tovía 
ab carta segellada ab vostre segell en la qual se contenia que aviets 
aferraada ab nos pau e araigan^a verdadera e havets novellada 90 que 
era entre vos e els nostres antecessors e havets aferraada ab nos pau 
senceraraent per vos e tots los vostres de raijant raaig del kalenari 
desta carta a V anys. E entenent la vostra bona voluntat e amigan9a 
reebera e atorgara aquella pau volenterosaraent. E nos hauem uos do- 
nada aquesta carta que hauera ferraada per nos e per tots los sarrahins 
de la térra del andalucia tota a V anys daraunt díts pau atorgada e 
aferraada. E que estia la térra deis sarrahins del Andalucia en pau e 
la térra vostre e que si a reraogut tot raal entre aradues les parts aytant 
cora durara la pau en térra e en raar e en secret e en publich. En axi 
que la térra vostra ne les vostres geris ne els vexells daquelles no ajen 
dan ne raal en neguna raanera de part de vos sobre cuvinences que 
tots aquells qui volran anar de la térra nostra a la vostra que sien sa- 
uls e segurs axi per térra cora per raar en presones e en auer e que 
ajen licencia de vendré 90 que volran vendré e coraprar 90 que yolran 
coraprar e 90 que corapraran quen pusquen portar a la nostra térra e 
nols sia vedat neguna raercaderia exceptat caualls o armes e que blats 
ne rauls ne neguna altre bestia nols sia vedat ne neguna altre cosa e 
que Dol sia deraanat ultra preu mas ab aquell preu que valla en 
aquell loch e que nol sia deraanada raajor lauda que no solia sino se- 
gons que era acosturaat en la pau que era entre uos e els nostres ante- 



cessors. £t axi matéis les vostres geos puschen Teñir e vendré e com- 
prar en la nostra térra en aquella manera metexa e que nos e vos de- 
iam gnardar aquells on que sien. Encara que uos que siats enemich 
deis nostres enemichs de la térra deis sarrahins despanya e no dejats 
reebre nengun daquells e que no siats ajudador de nengun enamich 
nostre en contra nos sia quis vuUa. E nos que sían enamichs a aquells 
qui sien enemichs de la vostra térra nens hi acostarem neis reebrem e 
que no siam ajudador de negun vostre enemich en contra uos sia quis 
vulla. Ne los vexells nostres no prenguen mal deis vostres vexeUes ne 
de les vostres gens si quey aja de la gent de la nostra térra o daltra 
gent sarrahins o crestians en neguna manera. E les nostres ports e 
plages que sien segurs deis vostres vexells e de les vostres gens si 
que en aquells aja amichs o enamichs vostres noy degen pendre dan 
ne mal. E si per ventura negun vexell era pres per les vostres gens 
que no sia nostre ne de les nostres gens ey hauia nengun de les nos- 
tres gens que fos deliurat e absolt ab son auer encontinent E axi de 
nos a vos. E que a nengun sarrahi estadant en vostra térra qui vulla 
venir a térra de sarralüns ab sos filis e lurs muUers que pusquen venir 
a la nostra térra salvament e nols sia cost sino axicom era acostumat. 
Aqüestes son les covinences e sobre aqüestes hauem donada nostra 
te e afermada e atorgada pau ha tota la vostra térra e romandra ferma- 
da tro el terme si vos la tenits e segons que es fermat per nos. E me* 
tem Deu en testimoni entre nos e vos. E que nos tenim ferma semblant 
daquesta en crístianesch ab vostre segell segellat. E que sia a^o ferm 
e quen siats cert auem manat aquest scrit e hauem hi mesa la nostra 
ferma ab la nostra ma e hauem hi mes nostre segell per 90 que sia ferm 
feta fo el XVIl«n dia de la luna que es apellada rebe ala^er lany de 
I.XX.DCC. e que era el XVI dia de Maig. la letra grosa escrita per 
ma del rey diu ferm es asso. 

Este tratado fué el punto final de la política granadina de Jaime II. 
Venia desde 1292 sosteniendo relaciones con los nasaríes ó como amigo 
ó como adversario y en aquellos veintinueve afios ninguna ventaja y 
sólo grandes fracasos dipiom&ticos y militares había obtenido. El 
error, base de todos los demás, fué no comprender que sus tiempos no 
eran los de su abuelo y que el tratado de Almizra, no podía ser 
derogado; acertaba al pensar que la Reconquista era y debía ser 
empresa nacional, & la que debían contribuir todos los espafioles 
y todos obtener recompensa, peí o estas ideas chocaban con las 
que reinaban en Castilla, que quería todo para sí; y por otra parte 
tampoco estaba en lo firme al creer f&eil y rápida la conquista de 
Granada; la topografía de aquel país no permitía la entrada de gran- 
des ejércitos y facilitaba extraordinariamente la defensa. Después de 
Jaime II y durante el reinado de su hijo continuaron las tentativas 
reconquistadoras de Aragón, pero sólo por el impulso recibido, no por 
verdadero espíritu religioso ó de expansión; la Corona de Aragón, que 
marchaba desde tiempo atrás hacia su decadencia, dejó de ser poten- 
cia espafiola para la obra de expulsar á los moros. 



CAPITULO SEXTO 
De 1323 á 1335 



Definitivamente reraelto Jaime II & no mezclarse más en las gae- 
rras de religión de la península y llevar sn política internacional al Me- • 
diterráneo de donde nnnca la debía haber sacado, pactó la última pas. 
con Granada para con todo sosiego y sin preocupaciones por el lado 
de sa frontera de Valencia dedicarse A la organización de los ejér* 
citos de mar y tierra que debían hacer efectiva la cesión de las islas de 
Córcega y Cerdefta (1) hecha veintitrés afios antes por Bonifacio VIH: 
Era otro negocio tan malo como todos los anteriores emprendidos por* 
este monarca y de más trascendenciai porque el sostenimiento de 
aquellas islas bajo el dominio aragonés, que sobre todo en Córcega fué 
siempre puramente nominal, costó mucho dinero y mucha sangre á la 
Corona» pero era también cuestión de honor pasar adelante en la con- 
quista y allá fué el infante Don Alfonso á realizarla con una fuerte es- 
cuadra y poderoso ejército. 

Nada distrajo de esta empresa al rey de Aragón á pesar de solici* 
tarlo con empefto D. Juan Manuel, nuevo tutor del rey de Castilla, 
primero para que diese asilo en su reino al arráez Nasar, que según 
parece, vencidos y muertos los dos caudillos castellanos que lo soste- 
nían contra Abulgualid, no pudo conservar su reino de Guadix (2) y 



(1) Es ver quel senyor Rey haven lo cor a ]a dita conquesta de 
Serdenya ja abans que descobris los apareUaments quen feu consentí 
e volch que treva se pres entre ell e el rey de Granada a certs anys 
per tal quel dit Rey de Granada nol embargas faen li guerra deis 
qnals anys romanen daci al mes de raaig qui ve e depuys .1. any lo qual 
temps passat enten lo senyor Rey de enantar e de fer son esforg a gue* 
rra e a dan deis moros (1.^ de octubre 1884, B. 838, f . 154). 

(2) Don Jayme etc. Al muy noble e muy honrado Don Johan filio 
del infante Don Manuel e tutor del muy noble Rey de Castiella. Sa- 



•-( 226 K 

después para castigar al granadino^ qae renovando la guerra, había 
llegado hasta Hartos y causado grandes daftos & los andaluces (1). Ni 
siquiera le conmovió el anuncio de un acuerdo de los reyes de Granada 
y Tremecén y el sefior de Ceuta, los cuales temerosos de los armamen- 
tos de Aragón, cuyo destino ignoraban ó no creían cierto el que se 
decía teneri se habían confederado para defenderse mutuamente st la 
escuadra iba contra uno de ellos ó dar un golpe de mano en tierras de 
Aragón de ir efectivamente A Cerdefta. El rey de Granada^ alma de la 
coDJura, tenía tratos con mudejares valencianos, los cuales debían al- 
zarse contra sus dominadores para favorecer la acción naval de aque- 
llos reyes, que debían sorprender J&bea y Altea y desde estos puertos 
entrar tierra adentro con tal ímpetu, según los informes comunicados 
al rey (2) que creían entrar todos lugares de lo llano al mismo tiempo 



lud etc. Don Johan. recibiemos vuestra carta la qual nos enviastes que 
guiassemos por nuestra tierra el arráez Na^ar. E nos fizierairios lo por 
honra vuestra de grado Mas sería contra la forma de la pa^ que have- 
mos con el Rey de Granada. E assi Don Johan havet nos per escusados 
que non vos deve plazer que fagamos ninguna cosa contra las posturas 
de nuestra paz. Dada en Barcha XIIÍ días andados del mes dagosto en 
el anyo del nuestro senyor MCCCXXIII. (B. 248, f. 4 t.). Si Natar murió 
el 16 de noviembre de 1322 (6 de Dulcada del afio de la hégira 722) según 
Benaljatib (Caairi, II, 2&¿) no era este arráez el destronado Nasar; sea 
verdad ó yerro del historiador ó del manuscrito, que Nasar muriese ese dia 
y afto, la toma de Baza por Abulgualid en 18 de julio de 1324 (24 de Bacheb 
de 723) en cuyo sitio se usó artillería, demuestran existir todavia el reino 
independiente de Quadix. 

(t) Bernardo de Serríano gerenti vices procuratorís in Regno Va- 
lencicidolemusquamplurímus de dampno quod per regem Granate 
in regno Castelle irrogatum est et in futurum inferri timctur verumta* 
men quare cum dicto Rege Granate pacem et treugam habemus nog- 
dum efluxendam non videmus quod super eo per nos seu gentes nos- 
tras absque pacis violacione ocurrí valeat. 

Don Jayme...Rey de Aragón... Al muy honrado don fray Garcia Lo- 
pe^ Maestro de la Cavalleria de la orden de Calatrava salut como a 
aquell que queremos bien e de quien muyto fiamos. Recibiemos vues- 
tra carta que nos embiastes en ra^on de la muert del Rey de Granada 
como avia acaecido e también las otras nuevas como avian venido los 
moros al lugar vuestro de Martos e avian recebido gran danye e en- 
tendido quanto nos enviastes decir plugonos e rogamos vos que cada 
que acaecieren nuevas que entendades'que fagan a enviar dezir nos lo 
fagades saber. I>ada en Tara^ona. VIL días andados del mes de agos- 
to en el anyo de Nuestro senyor de Mil. CCC. XX. e cinquo. (La toma de 
Martos por los moros fué el iO de Junio dé 1325» Abiílgualid entró en Gra- 
nada el 6 de julio y el 8 caía asesinado en uno de los salones de la Alham- 
bra en circunstancias bien dram&ticas.) (B. 249, f . 82). 

(2) El Rey de Granada e el Rey de Tremicen e el senyor de Cepta 



^(227)- 

que el de Granada invadía con buen golpe de gente el reino de Murcia, 
que por las discordias de Castilla estaba poco menos que indefenso y 
abandonado. 

El anuncio no se realizó y el año 1323 y los dos siguientes disfrutó 
Jaime II de paz completa y absoluta en sus reinos de Espafta y deci- 
dido á continuar la misma práctica y en vista de que el plazo de cinco 
aftos acordado en la paz anterior espiraba, procuró prorrogarlo en- 
comendando á Bernardo de Sarria la misión de tratar por él con el 
sucesor de Abulgualid. 



an puesto esta fazienda entre si sobrel fecho de la armada del infante 
darago. El Rey de Granada ha postura con homens ciertos de cada lu- 
gar moros vezinos e moradores de los mejores que hi son de toda la 
tierra que fue del alcayt Aben Abrahim que desdel dia ques moviere 
la flota del iníant fasta X dias e dende adelant fata en XX dias ten- 
gan sus atalayas por veer los senyales que se son a fazer ribamar e a 
la ora que ayan el mandado e quando ovieren el mandado e ovieren 
las senyales que se an de fazer riba la mar están aparejados de se 
al^ar todos quantos moros ha en toda esa tierra es a saber asi como es 
la valí de Cocentayma fasta en la mar e desde la huerta dalacant e 
derredor de la ribera de la mar fasta Oliva e Rebollet e anse a furtar 
estos Castiellos primerament Aygues e el castiello de Calp e el castie- 
11o de Muela e Rebollet e Oliva e dende a derredor todas las fortalezas 
que hi son como roja la valí de Cocentayna faz a la mar fasta alacant 
en que dizen que es la tierra de Bn. de Serrian e mas si mas se pudie- 
ren aver e dizen que bastearan a9eron a pennagila e la serra de Ber- 
dia e la serra de Ifach que dizen que esta cerca de la mar e ay agua. 
Esto es porque estos tres reyes an esta postura que la ora que sepan 
que la flota es movida del infante las galeas e vaxiellos que tienen 
adre^ados muy secretamente es a saber el Rey de Granada en Alme- 
ría e en Malaga e el de Cepta en los sus lugares e el de Treme^en exo 
mesmo den luego en mar con toda la gente e todos estos vaxiellos an 
de seer en lugar cierto e a dia sabido e an a dar la meytat desta flota 
en el puesto de Xabea e la otra meytat en Alteya e entenden que ta- 
manya sera la gent que todos los lugares lanos desta tierra que los en- 
traran todos e que auran la maior parte de las fortalezas e no en- 
tienden que ningunas gentes los puedan saccar dende tamanya sera 
la mengua que yes de los xpianos por ra^on de la armada. 

E a la ora que la flota de en estos lugares dará el Rey de Granada 
con toda su cavalleria en el reyno de Murcia e entienden que tamanyo 
sera el fuego que darán de luna parte e de lotra que apenas se le tema 
lugar por la mucha gente que tendrán de los moros de los suyos e de 
los de la tierra e que poden gran tiempo morar en ella tamanya es la 
discordia que entre los xpianos es e por cumplir mayor esto e que nin- 
guno nol faga embargo agora nuevamente el Rey de Granada a finca 
da meyor su pa^ con el Andalucía. (Fué comunicado esto al Baile de 
Valencia el 23 de abrU de 1823. (B. 247, f. 252.) 



Empezaron las negociaciones á fines de 1825: en 6 de enero de 1326 
escribía líahomed aceptando lo propuesto por Jaime de Calatayud y 
el moro Abulhasin Ali ibennasar, procuradores de SarrU, en nombre 
del rey de Arag^ y enviando para pactar por él y recoger el tratado 
convenido dos moros cuyo apodo de segoviani denota origen cris- 
tiano (1). El 28 de febrero firmaba ya Jaime II el tratado con Gra- 
nada, pero la redacción árabe no se formaliaó hasta el 19 de mayo, 
interrinlendo en el canje Jnan Bnric en ves de Jaime de Gala- 
taynd. 

No contiene este nnevo tratado ninguna cl&nsnla nueva ni desusada: 
libertad de comercio, reconocimiento de neutrales A los subditos dé 
cada parte, aun yendo en barco enemigo; prohibición de dar asilo en 
las tierras de un rey & los enemigos del otro y de favorecer & los que 
le hiciesen guerra; consignase la libertad de los moros residentes en 
tierras cristianas para trasladarse A Oranada, siendo de notar que 
oomo en el de 1821 se les llama ya mudejares (2); entre los títulos que 
se da Mahomed figura el de rey de Ouadix, que su padre omitió, por 
poseer este reino su tío Nasar y salvo estas diferencias en cuanto al 



(1) ....de mi almir Abdala Mahomet fili del rey deis moros Abil- 
hoalit hizrael aben faraig aben na^r a vos lonrat procurador en Ber* 
nat de Serna del regne de Valencia per lo senyor Rey en Jacme fem 
vos saber que nos vos scrívim a^ de la aljambra de Granada avem 
vista vuestra carta onrada en companyia del vostres missatgers onrats 
abilfa^an ali ybennasar e vostre procurador Jacme Calatayu e depues 
que legim vostra carta foren presents a nos los dits vostres missat- 
gers. E ieeren nos entendre la amistat que vos porta vets a nos la qual 
cosa vos grahim molt axi com aquell de quí fiam molt E feerennos 
entendre que vos avets acabat pau entre nos e lalt Rey en Jacme se- 
gons que ere entre nostre pare e ell. E demanes queus tramessesem 
qui acabas aquets fets ab lo nostre poder qui fa^a carta sobre nos 
abohi^ch ybrahim axucubiey xabeniaffar aliaat ybrafim azucubiey 
per drenar los fets e tot qo que aquells faran per nos en los dits fets 

segons entre nostre pare e lalt Rey en Jacme quen aurem per ferm. 

£t aquesta carta nostra compla en aque&ts fets. £ si sacaben aquests 
fets enviat nos ab los dits missatgers vostra carta feita complida se- 
gons que en alio corren les costums. E deis catius quens demanats 
quens digats los noms ais dits missatgers nostres et nos íarem demanar 
aquells de tot nostre poder. E fes nos saber que ja avets acabat del ro- 
mana deis catius moros que eren preses con Abdayday aquells que 
vengueren en Malorcha. E nos voso grahim molt pregantvos que tost 
los iasats deliurar. E quels nos enviets. E Deus vos don vida e honra, 
feita fo la carta el darrer dia del mes de Mohaivam lany de DCCXXVI. 
(6 enero. 13S6.) 

(2) ISn el texto Árabe inierto en la pág. 89, se imprimió por errata 
¿^■yL^jJLl por ¿^■^^Xafc>jJL\ . 



contenido y otros de lenguaje, el valor histórico de uno y otro es^jgtial 
y ios inserto para no interrumpir la serie. 



Texto aragonés. 

Sepan quantos esta carta vieren que entre el muy alto e muy noble 
Don Jayme por la f^acía de Dios Rey de Araj^on etc. e Abu^ach Abru- 
fim oxecoviani e Abujafar Alejac e Abrafím ezecoviani mandaderos e 
avientes poder del muy noble e muy alto alamir Abdille Mahoma fíUo 
dalmir de los moros Abulgualít Azmel filio de Farach filio de Nazar, 
Rey de Granada en nompne del dito Rey con carta suya que presenta- 
ron al dito Rey daragon en la qual les dio poder que lo que ellos firma- 
lian e ligarían con el Rey daragon por el dito Rey de Granada según 
los capítulos de la tregua que del tiempo cerca pasado fue feyta entre 
el dito Rey de Aragón e el dito Rey de Granada padre del dito Rey 
qui agora es el lo faría seguir e se obligo a todo esto e que aquella 
carta fuesse bastant en ello segunt que por aquella parece es ttactada 
e firmada tregua e paz semblant de la que fue feta con el dito Rey de 
Granada su padre es a saber de mediant el mes de mayo que viene en 
que sera finada la dita paz entro a V anyos seguientes en la forma e 
manera que de suso se sigue=Prímerament que sea paz sobre verdad 
entre amos los Reyes e entre las ciudades e gentes e tierras e lenyos 
por tierra e por mar=It. que los lenyos e las gentes de la senyoria del 
Rey de Granada sean salvos e seguros en todo lugar on sean trobados 
e todos aquellos e lures bienes que en aquellos serán do quiere que 
sean de los vaxiellos e de las gentes del Rey de Aragón e ahun dotras 
gentes e vaxiellos de qui quiere que sean dentro los puertos e las 
playas del Rey de Granada. Otrossi que los lenyos e las gentes de la 
senyoría del Rey de Aragón sean salvos e seguros en todo lugar on 
sean trobados e todos aquellos e lures bienes que en aquellos serán do 
quiere que sean de los vaxiellos e de las gentes del Rey de Granada. E 
ahun otras gentes e vaxiellos de quien quiere que sean dentro los puer- 
tos e las playas del Rey de Aragón==Item. que si gentes de la senyoria 
del Rey de Granada era trobadas presas per gentes del Rey de Aragón 
en vaxiellos de otra gente que sean luego rendidos ellos e lures cosas. 
Esto mismo si gentes del Rey de Aragón eran trobadas presas por gen- 
tes del Rey de Granada en vaxiellos de otra gente que sean luego rendi- 
dos ellos e lures cosas=It. que durant la dita paz el dito Rey de Aragón 
no recibra ni sostendrá ningún homne de cualquiere condición que sea 
de la tierra del Rey de Granada que sea contra el dito Rey nil data fa- 
vor ni ayuda ni ayudara a ninguna persona que en guerra sea con ell.» 
It. que durant la dita paz el dito Rey de Granada no recibra ni sosten- 
drá ningún homne de cualquiere condición que sea de la tierra del Rey 
de Aragón que sea central dicho Rey nil dará favor ni ayuda ni ajuda- 
ra a ninguna persona contra ell que eu guerra seu con el dito Rey de 
Aragón. =Otrossi que dentro el tiempo de la dita paz puedan venir a la 
tierra del dito Rey de Aragón todos los mercaderes de la tierra del 
Rey de Granada salvos e seguros assi por mar como por tierra. E que 



-( 290 )- 

puedan vender e comprar en las tierras del dito Rey de Arago e res^- 
nos e sacar todas aquellas mercaderías que acostumpnadas son de sa- 
car salvant las cosas vedadas pagando sus dereytos aquellos que son 
costumpnados de pagar entro aquí. También que dentro el tiempo de 
la dita paz todos los mercaderos de la tierra del dito Rey de Aragón 
puedan venir a la tierra del dito Rey de Granada salvos e seguros assi 
por mar como por tierra e que puedan vender e comprar en las tierras 
del dito Rey de Granada e sacar todas aquellas mercaderías que acos- 
tumpnadas son de sacar salvant las cosas vedadas pagando sus derey- 
tos aquellos que son acostumpnados de pagar entro aqui.=:It. quel dito 
Rey daragon que no sea en ayuda a enemigo del Rey de Grana- 
da xiano o moro contra ell e que el Rey de Granada no sea en ayuda 
a enemigo del Rey de Aragón xiano o moro contra eLslt que el Rey 
daragon dentro el dito tiempo no viede a ningún moro de su tierra que 
non se pueda yr a tierra de moros siquiere pagando los dreytos acos- 
tunipnados»las quales cosas el dito senyor Rey de Aragón por si fír* 
mo e mando fazer esta carta e poner y su seyello colgado. E los ditos 
AbuQach Abrafim execuviani e Abuyafar Alajach e Abrafim execuvia- 
ni mandaderos del dito Rey de Granada en presencia del dito rey da- 
ragon firmaron en nompne e en voz del dito rey de Granada todas las 
cosas de suso ditas e prometieron -quel dito Rey de Granada aquellas 
otorgara e firmara daqui a mediant el mes de mayo primero que viene 
e enbiara su carta tal como esta del Rey de Aragón de palaura a .pa- 
laura siellada con su seyello colgado. Esto íue feyto en la ciudatde 
Barcelona en el palacio del dito senyor Rey día domingo XXIII dias 
lindados del mes de febrero en el anyo de nuestro senyor MCCCXXV. 
Testimonios son desto qui presentes fueron el noble don Amalt Roger 
filio del noble don Ugo de Mataplana conde de Pallars e el noble don 
Ramón Comel Don Miguel de Gurrea consellero e donBernolt de Bo* 
xadors maiordomo e consellero del muy noble senyor infante don Al- 
fonso don Guillem Jafat vicecanciller Don Pedro March tresorero Don 
Felip de Boyl maestre racional Don Arnal Meseguer cambrero ma- 
yor de aquel mismo senyor Rey don Guillen Palazin merino de ^a- 
rago^ e otros muy tos que eran y presentes. Sigi{<no de mi Gil Pérez 
de Buysan scrivano del muy noble senyor infante don Alfonso primo- 
génito del muy alto senyor Rey daragon sobredicho e su procurador ge* 
neral e Conde de Urgel e por autoridat del dito senyor Rey notario 
público por toda su tierra e senyorio qui a las sobreditas cosas presen- 
te fui e de mandamiento de aquel mismo senyor Rey esta carta scrivi 
e cerré en el lugar dia e aflos sobreditos. (B. 5&5, f. 8 v.). 



Texto árabe. 



-(281)^ 

UJ\ *>%^if*-^ ^JJ\ (JuMiKoriq) JJty\ ^^^^y^ ^^\ ^y^^ O^^t 
l^^\ ^^^\ A.*M.»i¿ -*^^\9 a\jL«o1\ ^J« LmL^ l^^ LU^ ^'jJkA ^ j^^^^^ 

^\ V^ Sr J-.JLX3 JL^yt, J*^^ 3 ^\ ¿c^Xa. J^. >^j^^ *J^\ 

5^. ^\ i>UJ\ Cy^ ,^\ ^^-"^ \J^U i>bj j^ ^^ ^jSXí\ JuJ\ ^j» ibUJ\ 

cr* 0-^.r***^ LU>^\ ^\ ¿^ tXfti.1 ^ Or.? o^ ^ crí^-^-^^ cr* ^.4* ci* 
cr* -A^J*^ J-^^ a^ ^^ J^ ^ crít^^ ¿ ríJ\>*^ ^-^^* J*^ c^ íJ¿*.\ 
C7-« o^ c^ ^-:t• o^ ^i-^b^ cr* l^^^j^ \^j^X> Y ^^\ l^»-u ^ ^ ^-^-^^ 

Y ^\ ^ I^.U»JL>\ J\ JUJ\ \ jüb SwX^ JU. ^ Y^ d^33 l^^ ^\J^\ ¿.^y^ Y 
K^ft.^ ¿^^^^^^ Y^^ ^iy^y^\ Y^ o. V*-^ ^^ cr*\5^^*-^^ l^*-í*^ 



-(8»)- 

¿^ U4. Y ^ Vjj» AJ \j^j.^ Y^ ty^^ Vi USíU. ¿^ ^^ Jk^l U*,\ ¿^ 

til»'"*'' " '' ¿ >i«.' ' j^». * -«- H ¿ j «» ! «>■,« 1) t^ wi , *» Y ^^\ l^¿<^ 9 <.??|fc ¿^ ^<ii« 



^ i^ oy^ a^ 3 jübUJ\ 



MJ\ 



\aAlÍi4Jj\ 







Poco más de un afio sobrevivió Jaime II á este tratado, y viejo y 
lleno de desengaños ya no mostró deseos de aprovechar las discor- 
dias de Granada; decidido k vivir en paz el resto de su vida vio indi- 
ferente la conducta de Abalóla y no pensó que la defección de este 
caudillo africano, verdadero salvador de Granada en 1319, pudiera ser 
tktil & los cristianos; ni en atizar la guerra civil, favoreciendo las ambi- 
ciones de aquel su antiguo amigo, que desbaratado su intento de apo- 
derarse de la Alhambra para tener en su mano el gobierno y el reino, 



-C 283 )- 

¿incapaz de sostenerse sublevado contra el rey (1) había recorrido á 
ék para que le proporcionase medios de pasar al África desde Alme- 
ría (2); mantuvo lealmente la neutralidad á que se había obligado y 
no perturbó más la situación de Mahomed IV, sucesor de Abulgualid. 
Su hijo Alfonso IV se vio inmediatamente solicitado por el Rey de 



(1) Los de Murcia escribieron al rey Alfonso XI «que Usmen que cuy* 
dase entrar en el Alhambra e alearse con ella et con Granada contra 
el Rey et que se le non guisara assi como el quisiera porque gelo en- 
tendieron et lo non quisieron acoger. Et agora que esta fuera de la 
villa en sus tiendas dando sueldo a cavalleros et a peones por seer 
contra el Rey» (20 enero, era 1365, afio 1827). Archivo Municipal de Murcia. 
Tomo I de Carta* reales, folio 27.— Al citar por primera vez este Archivo es 
mi deber decir que el Excmo. Ayuntamiento de Murcia, al cual pedi permito 
para estudiar en su Arehiyo me lo concedió sin regateos ni cortapisas; y cuan- 
do me presenté en él se me dieron toda clase de facilidades; el Sr. Martínez 
Tomel, archivero, y el Sr. Frutos, auxiliar, fueron al Archivo hasta en horas 
extraordinarias; no se me ocultó nada; si algo dejé de ver fué por pere- 
za, no por celarlo nadie & mis investigaciones, y como este proceder 
demuestra largueza y amor & la historia, y no es cosa corriente en todos los 
establecimientos de esta clase, aun los m&s obligados, sobre todo cuando el 
investigador es un nacional, me complazco en consignarlo. 

(2) Benaljatib en la Ijata, tomo I, p&g. 861, pone la sublevación de 
Abulolá en el mes de Almoharram del afio de la hégira 727 (mes de novÍem« 
bre de 1326). Respecto de la conducta que £e proponían seguir los vencidos 
estas dos cartas del Primogénito Don Alfonso la ponen bien de manifiesto. 

De nos infant Don Alfonso etc. Al noble honrado e amado nuestro 
Don Uzmen ben idriz abenabdalla salut assin como aquell que muyto 
amamos e por quien muyto fariamos e por quien querriemos mucha 
honra e buena ventura. Recebiemos vuestra carta en que nos faziades 
saber que erades sano e alegre en la cludat de Almpria... También nos 
feziestes saber que era voluntat vuestra de partir de Granada por cora- 
ron e voluntad de pasar en las partidas de Marruecos e que embiava- 
des al senyor Rey nuestro padre suplicar que podiessedes passar en 
las partes de Marruecos en vaxiellos de su senyoria e nostra e qnel 
dito senyor Rey vos embiasse senyal e seguridat suya de fe que po- 
diessedes venir salvo e seguro entro al lugar do vos deviades recoUir... 

... Al noble e honrado Don Abrahim abenedriz salut. Recebiemos 
vuestra carta e avernos havido grant alegría e plazer quando soplemos 
vuestra salut e buen estamiento. £ encara nos fiziestes saber que vos e 
vuestros hermanos e vuestros fijos e los fijos de vuestro tio cosinos 
hermanos vuestros e los melores cavalleros e mas honrados de las 
vuestras partidas erades apareiados de servir a nos e de complir nues- 
tro mandamiento en aquellas cosas que mester vos oviessemos e que si 
mester oviemos a ellos ni a vos que vos lo feziessemos saber e que en 
continent seriedes con nos por complir nuestro mandamiento e por ser^ 
vir a nos. Dada en Calatayud XX días de raar^o anuo predicto (1327). 
-(B. 410, f. 151). -Este don Abrahim se pasó á CastUla. 



-( 884 )- 

Granada para ratificar el estado de cosas existente entre ambos países 
viniendo & la corte aragonesa Abuf ahat el Segoriani y Aboxatar Be- 
nalgiad, los cuales volrieron & Oranada acompañados de Bernardo 
Nadal y Jaime de Calataynd, encargados de presentar el texto del 
convenio de 1326, prorrogado por otros cinco aftos, y de recoger del 
granadino otro análogo en su lengna; el tratado llegó á canjearse des- 
pués de machas peripecias, como si estuviera predestinado & regir por 
poco tiempo: ya los embajadores al llegar á Murcia temiendo que por 
el estado de guerra en que se hallaba la frontera de aquel reino fuesen 
víctimas de algún atentado de parte de los cristianos mismos, cambia- 
ron el itinerario y en vez de ir por tierra se metieron en un barco ma- 
llorquín con rumbo al puerto de Almería; apenas hechos k la mar les 
embistió un corsario de Bayona y huyendo de este peligro fueron á dar 
en un puerto africano, llamado Uaran en donde estuvieron mucho 
tiempo esperando ocasión propicia para cruzar otra vez el mar y dar 
cumplimiento á su misión; por fin A principios de septiembre, y habían 
salido de Zaragoza en abril, se hallaron en Granada (1) y es de supo- 
ner que en este mes y no antes se cumplió la formalidad del canje. 

Pero el empuje con que Alfonso XI hacia la guerra á los moros y 
las desdichas internas del país granadino modificaron los rumbos de la 
política de Aragón, llevándola hacia la guerra: de nuevo los granadi- 
nos habían recurrido en sus apuros al sultán de Marruecos, y ante el 
peligro de invasiones africanas se entendieron inmediatamente los dos 
Alfonsos de Aragón y de Castilla; y como entre ellos se trataban otras 
cuestiones, entre otras la del matrimonio del de Aragón con Leonor, 
hermana del otro, viéronse en Agreda y después en Tarazona para 
dar fin á todas esas cuestiones y allí mismo concertaron un tratado, 
no precisamente de alianza, sino de mutua facilidad en la guerra 
que ambos pensaban emprender. Por consecuencia de la topografía de 
Castilla los aragoneses no podían emplear bien sus fuerzas en las gue- 
rras contra los moros, pues el reino de Murcia los separaba del país 
enemigo y debían atravesar aquél para llegar á éste; por la organiza- 
ción de los ejércitos medioevales eran igualmente temibles para las 
gentes pacíficas los amigos y los adversarios y á unos y á otros se les 
cerraban las puertas de ciudades y poblados y se les negaban víveres 
y contra todos se ponía el país en defensa; por esta causa las fuerzas 
aragonesas no podían entrar en Granada poderosas ni en gran núme- 
ro y este inconveniente del trazado de la frontera se salvó prometien- 
do el de Castilla que las ciudades, villas y lugares fronterizas presta- 
rían juramento y homenaje de acoger dentro de sus muros á las 
fuerzas aragonesas, que fueran contra los moros y les venderían víve- 
res y les ayudarían en su empresa; otro inconveniente con que frecuen- 



(1) Archiüo de la Corona de Aragón, Cartas reales. 



-( 236 ) - 

temante se lachó y que no fué posible desarraigar de las costumbres 
porque los fueros de cada pueblo y la casi independencia en que todos 
viyían respecto del poder central lo vedaba, eran las treguas que una 
ciudad ó una comarca ó una villa para librarse de las talas y saqueos, 
por si y sin consultar á nadie, atenta no más & su incerés, dab.a á los 
musulmanes; de lo cual seguía mayor dafio á los que permanecían 
fieles & la causa nacional por caerles mayor número de fuerzas ene- 
migas y por encontrar estas bases de operaciones en país que debiera 
hostilizarles. Se obvió este inconveniente prometiendo cada rey que 
sus naturales prestarían igualmente pleito y homenaje de no pactar 
con los moros y sin más cláusulas ni condiciones quedó ajustado el 
concierto (1). Si se habló de compensaciones territoriales no se Uevó á 
la escritura; nada tampoco se dijo de la cuestión del contingente militar 
que debía conducir el de Aragón, ni se marcó plan para dar principio 
á la campaña; convinieron en ir á Granada á pelear y cada uno quedó 
en libertad de hacerlo á su manera y cuando creyere oportuno hacer- 
lo. Hay un indicio, sin embargo, de que las intenciones de Alfonso IV 
eran repetir el sitio de Almería; á Jofre Gilabert de GruyUes, su Procu- 



(1) ... Nos don Alfonso... Rey de Castiella... prometemos a vos Rey 
de Aragón sobredicho que nos faremos de aqui adelante guerra por 
mar e por tierra por todo nuestro poder contra el Rey de Granada et 
su tierra et sus gentes. Et con el nin con sus gentes nunca faremos pas 
njn tregua nin pomemos amor sin voluntad nin consentimiento de vos 
el dicho Rey de Aragón nin consentiremos que perlados maestres de 
ordenes ricos omnes nin caualleros nin castiellos nin villas del andalu- 
sia nin del regno de Murcia nin de los otros regnos e tierras nuestras 
nin los abitantes en aquellos alan o puedan aver en general nin en es- 
pecial pas nin tregua con el dicho Rey de Granada nin sus gentes nin su 
tierra nin con alguno dellos. Et porque los lugares de vuestros regnos 
non comarcan con la tierra del dicho Rey de Granada et porque vos 
podades mejor íazer guerra contra los dichos enemigos de la fe cató- 
lica queremos e prometemos a vos dicho Rey que vos et vuestras gen- 
tes con vos et sin vos seredes recebidos en las gibdades villas et luga- 
res nuestros et de nuestro sennorio fronteros de los dichos moros cada 
que vinieredes con las vuestras gentes por fazer guerra contra los di- 
chos moros. Et que los vassallos nuestros et gentes de las dichas cib- 
dades villas et lugares defenderán et aguardaran a vos et a vuestras 
gentes et vos ayudaran a fazer la dicha guerra et vos darán viandas 
por vuestros dineros. Prometemos aun vos dicho Rey que los de las 
dichas fibdades villas et lugares faran de aquesto jura et omenaje de 
aqui a la fiesta de pasqua de la Resurrección de nuestro sennor pri- 
mera que viene a qualquier procurador que vos por la dicha razón em- 
biaredes a lo recibid (sic) por vos et en vuestro nombre. -(El rey de 
Aragón le comprometió á igualei condiciones, salvo la última que no tenia 
razón de ser en su reino). 



rador del reino de Valencia, le pidió itinerario hasta dicha ciudad de 
modo que pudiese llegar A ella sin hacer dafio ni A las tierras de 
Don Juan Manuel ni A las del rey de Castilla y el Cruylles envió el 
cuadro de marcha, que se separaba un tanto del camino ordinario por 
la condición impuesta (1). 



(1) Senyor vos me manas que yous fes a saber per qual part poriets 
passar a Almería ni en quants dies ni en qual manera ni si hi poríets 
per loch que no fessets dan al Rey de Castiella ni a don Johan. 

Senyor es me semblant que vos deguessets anar per térra e partir 
de Oriola podets llevar taleques a sis dies e la primera Jomada sería a 
Sangonera ct seria aytant com de Valencia a Morvedre e porets pas- 
sar per loch que no farets dan a nengun et avets aygua assats e es en 
terme de Murcia. 

La segona jornada seria al Riu de Sangonera endret a Ilibrella e a 
llibreüa et ay aygua assats e son tro a UII legues e podets anar totí^ 
vegada per erm que no farets dan a rres del Rey ni de Don Johan. 

La tercera jornada ses a Totana et ay tro a quatre llegues et ay 
aygua assats e es en terme de Lorca et noy ha rres poblat ni farets dan 
a nengun. 

La quarta jornada si es al forcayo endret de Lorca et ay tro a IIII 
llegues et ay áygua assats et non trobarets poblat nengun ans llexarets 
Lorcha a man dreta tres llegues. 

La quinta jornada sería a la font de la figuera e a la font de Polpic 
e son tro a V llegues et ay aygua assats en qualque loch daquests et 
serets en terme de Vera quatre llegues prop et alli podets ordenat la 
nit corredors e partirán aqui de vos a correrán tot lo Riu dalma^ora e 
lendema serán ab vos a Vera ab qo que Deus los do. 

La VI jomada irets vosen a Vera e al AlmoraiQ qui es prop de mar 
e trobarets aqui lestol en la playa e talarets aqui tot aquell dia e lleva* 
rets del estol taleques pera cinch dies e lestol partirá daqui e irassen 
a Almería e lia esperarvos ha. 

It. la VII jomada partin de vera o del Almorai^ podets anar al Riu 
daygues e aquell dia per lo ríu a amunt pujar vos nets tro a quatre lle- 
gues e talarets tot lo riu e jaurets alli on vos vullats e farets gran tala e 
gran dan ais moros per lo riu a en sus e trobarets a una llegua del Al- 
moraig Moxaquer e a altra llegua de Moxaquer trobarets Cabrera et 
a altra llegua Teresa et a altra llegua aygues e quant a les ortes de 
aquests Uochs no foren talades gran temps ha salvant Moxaquer que 
fo talat enguany quant nosaltres entram e tot apo es dins les quatre 
llegues e tot en cami. 

It. la VIII jornada partin del Riu irets a Sorbes e farets aqui gran 
tala et jaurets aqui et ay molta aygua e son tres llegues que no podets 
pus a avant anar aquell día que no trobaríets aygua on poguessets 
jaure ni lloch poblat que en cami vos fos. 

La IX jomada partin de Sorbes podets anar a Taveraes et ay tro a 
sis llegues et non podets anar menys que no trobaríets poblat ne aygua 
per á les besties tro a Tavernes e axi seria cosa for(;ada dañar jaure 



-( 237 )- 

Alfonso IV deseaba con ansia medir sns armas con los moros des* 
creyentes: el 2 de febrero habíase visto con su cufiado y el 7 nombraba 
ya el procurador que debía recibir los homenajes de Murcia y Lorca (1) 
ccobdiciando» que la conquista tuviese pronto fin; y & incitarlo contri- 
buían las noticias de Oranada y de Marruecos, que presentaban & los 
granadinos triunfantes en Andalucía y en la sierra de Segura, con- 
quistadores de fortalezas, de las cuales unas conservaba y otras des- 
truía, y al Sultán de Marruecos acampado en Ceuta dispuesto á pa^* 
sar á Espafia (2); y la embajada del rey de Polonia pretendiendo 
asociarse á los espafioles para expulsar de Espafia á los musulmanes* 

Caso extrafio: cuando los espafioles habían solicitado la ayuda de 
Europa para echar á los moros, nadie había venido ni dado esperan- 
zas de venir; ahora que la Reconquista iba de vencida y un esfuerzo 
vigoroso pero solo y de mancomún de todos los espafioles podía ter- 
minarla, ahora se ofrecía el rey de Polonia y otros sefiores, el rey de 
Francia entre ellos, como si la lucha sostenida por los habitantes de la 
península fuese cosa nueva ó inaudita ó los peligros mayores que an- 
tes. No puedo atribuir ese pensar en las cosas de Espafia, más que á 
la resonancia que debió tener en el extranjero la muerte de los Inf an« 
tes y las esperanzas de dos reyes jóvenes: el de Aragón, que se había 
distinguido en Cerdefia, y el de Castilla, que demostraba energías y 
espíritu conquistadores. 

Fué el primero en mostrar esos deseos Juan, rey de Polonia y 



Ha e no es gran jomada et serets en lo riu daimeria et farets aquí gran 
tala. 

La X jornada partin de Tavernes avets a anar a Almería et ay tro 
a sis llegues e si no volrets fer tan gran jomada podets jaure en lo Riu 
que molta aygua hi trobarets en qual vos loch vuUats e daqui a avant 
farets 90 que a Deu plaura e a vos tot lals es viene que mes de mal 
aurets feyt ans que siats a Almería que no val Vera.— (Cartas reales). 

(1) B. 620-260. 

(2) It. conten quel rey de Marrochs abmoltgranpoder esdavant cep- 
ta e que ha corregut tro a hubeda e quey ha pres II lochs. It. quel poder 
del Rey de Granada ha corregut en la serra de Segura ey ha preses VI 
lochs deis quals ha establíts los III e los altres III derrocats e sen an 
menats be III mille catius. It. conten quel rey de Marrochs ab molt gran 
poder passara a Granada. It. de Castella no híe ha altres noves mas dien 
que huy dia de Santa María lo Rey e totes les corts devien esser pie- 
gats e quey devia esser don Johan. Scrípta Valencie VIII dies de se- 
tembre anuo Domini M« CCC<> XX*» VIII. -Para disuadir al mismo Al- 
fonso IV de su viaje á Cerdeña le decía: Esguardan encara la guerra e 
tríbulacio ques en Castella et deis moros de Granada que an guerra 
ab Castella e del rey de Marrochs que dien que passa dega ab moltes 
gents.— (10 octubre 1828).— Cortat reale$ de Alforuo III (/K),núnis. 516 
y 568. 



H 238 )- 

Boemia y Ck>nd6 de Luzemburgo, que antes de noviembre de 1828 en* 
Tió embajadores (cayos nombres no copió el escribiente encargado d^ 
Begistro por no entender sin duda los nombres polacos) á ofrecerse al 
rey como compañero en la guerra contra los musulmanes; antes de esa 
fecha le propuso Alfonso IV que aplazase su venida liasta desaparecer 
la discordia entre el Rey de Castilla y un gran sefior llamado Don 
Juan Manuel y se realizara el matrimonio de él (el rey de Aragón) y 
una hermana del de Castilla, prometiendo darle respuesta más amplia 
antes de San Miguel (decía esto el 11 de noviembre); el polaco, pasado 
este plazo, envió un nuevo embajador de nombre Guillermo Pinchón, 
á decir que estaba preparado para venir á España; Alfonso IV, apre- 
miado de este modo, contestó que el 17 de octubre pasado había con* 
traído matrimonio con Leonor de Castilla; que en febrero del afto 
siguiente conferenciaría con su cufiado para tratar de la guerra^ y 
que, convenidos ambos acerca de este punto, le enviaría solemne em- 
bajada para enterarle de lo necesario (1). No se olvidó de esto último: 
el 27 de febrero de 1329, salía Ramón de MelAn en dirección á Polonia 
con un salvoconducto para el rey y su comitiva, en el cual, conforme 
& los deseos del extranjero, se le prometía no ponerle obstáculos en su 
marcha á travos de la (}orona de Aragón desde Salsas á Orihuela; que 
se les venderían víveres por su Justo precio y se les tomaría la mone- 
da en su Justo valor; y concediéndole Jurisdicción ciril y criminal so* 
bre sus gentes dentro del seftorío aragonés (2); la embajada decía en 
sustancia que avenidos los reyes cristianos espaftoles, podía el polaco 
poner en práctica su buen propósito cuando quisiere y antes pudie- 
re (3); pocos días después le instó á que acelerase el viaje, para no 



(1) Embajada de Ramón de Melán al Rey de fioemia.~Primo nam- 
que sibi exprímat qualiter magister Guillermus Pinchón nuncius missus 
ab eo adiit pridem presentiam domini Regís Aragonis... et dixit ei quod 
dlctus dominus Rex Arag. fecerat capitulis sibí ex parte dicti domini 
Regís Boemie dudum oblatis super desiderío et affectttquem...Rex 
Boemia gerit...ad Del servitium... adversas sarracenos occurrerunt 
sibi multum placide et accepte responsiones dicti domini Regis Arago- 
num et contentabatur plurímun ex eisdem. Sicque erat paratus im- 
plere contenta in ipsis capitulis et signifícata sibi per Regem Arago- 
numstatim accederé ad has partes.. .pro guerra facienda fidei hosti* 
bus... Sicque (Rex Aragonum) per suam litteram ipsi Guillermo tradi- 
tam Regi Boemie fecit responsum...continens quod tune sibi non 
poterat certitudinaliter responderé Sed in festo purifícationis Beate 
Marie proxime tune venturo... intendebat celebrare vistas cam rege 
Castelle et tune intendebat tractare et dirigere dicta negocia quodque 
tune mitteret certum responsum.— (R. 620, f. 229). 

(2) R.541,f.8. 

(3) Propter quod nunc sibi signifieat per dietum Raimundum de 
Melano quod Rex Aragonum habuit vistas cun Rege Castelle in quibus 



dar tiempo á los enemigos de recoger sos cosechas, á fin de que la re- 
sistencia fuese menor y reducirlos ó vencerlos no exigiera tanto es- 
fuerzo, y le avisó su resolución de invadir Granada el próximo mes 
de abril (1). 

Y en armonía con esta carta, y para no romper las hostilidades sin 
previa declaración de guerra, desafió al rey de Granada el 26 de mar- 
zo de 1S29 (2); pero al mismo tiempo que él, ateniéndose á lo pacta- 
do, iba camino de la frontera, Pero López de Ayala, sin atenerse A lo 
convenido entre su rey y el de Aragón, daba treguas al de Granada 
y hacia que suspendiera la marcha el ejército expedicionario. Esto no 
se compaginaba bien con su anterior conducta, pues en febrero decía 
Gruylies que el de Ayala se mostraba muy en favor de los aragone- 
ses (3), pero varió de proceder, se negó á pasar revista delante del 
Gruylies á las tropas de su adelantamiento, encargadas de la defensa 



matrimonium tractatum ínter dominum Regem Arag. et sororem Re- 
gís Castelle soUempnizatum extítit et fecerant convenientiam contra re- 
gem et re$]^um Granate... Et hoc (Rex Aragonum) sibi significat ut 
aftectionem bonam quam gerit in animo velit per efficaciam operis du* 
cere ad eífectum et cum gratia Deí curet accederé ad has partes cum 
sibi placuerít et cum citius poterit et cum illa ac tanta gente de qua 
sibi videbitur. Quia Rex Aragonum est paratus serviré exequl et cura 
effectu complere omnia et singula per regen Boemie capitulis suís pe- 
tita et per regem Aragonum in responsío níbus concessa. (B. 541, í. 7.). 

(1) R.641, f. 9. 

(2) Al muy noble e muy honrado almir Abdaila Mahomet filio de 
Amíramuzlemin Abulgalít Azmel filio de Favayg filio de Na9ar Rey de 
Granada. Don Alfonso por la gracia de Dios Rey daragon de Valen- 
cia de Cerdeyna e de Corsega e Conde de Barcelona bien sabedes Rey 
que entrel senyor Rey don Jayme padre nuestro a qui Dios perdone 
por si e por sus gentes e vos e vuestras gentes fue firmada paz e tre- 
gua por V annos la qual después fue confirmada entre nos e vos por 
aquel tiempo mismo. Otrossi sabedes que vuestras gentes una vez e 
muchas han crebantado la dicha paz. £ como quiere que nuestro padre 
e nos vos ayamos requerido algunas ve^es sobre aquello nunqua lo 
avedes querido emendar por hont nos veyendo que con vos nenguna 
firmeza no avemos trobado en lo que a nuestro padre e a nos prome- 
tiestes. Por esto vos fazemos saber que pues non vos somos tenido de 
observar ni tener la dita paz o tregua por la razón sobredita no es volun- 
tad nuestra que nos ni nuestras gentes ni tierras ayamos con vos ni 
con gentes ni tierras vuestras daqui adelant paz ni tregua ni por mar 
ni por tierra antes nos deseximos de toda paz ó tregua que con vos 
ayamos ávido. En testimonio daquesto embíamos a vos esta nuestra 
carta con el nuestro siello siellada. Data en Valencia veynt e seys dias 
andados de MarQO del anyo de nuestro senyor MCCC. veynt e VIIIl. 
(R. 565, f . 7 V.). 

(3) E.620, £. 283. 



-(«OH 

de la frontera, y no sólo did troi^ias á los moros sino que dijo se opon* 
dría á que nadie, dnrante esa tregua, les causara mal ó daño (1). 
Afortunadamente no había venido el rey de Polonia. T, sin embargo, 
en ese mismo mes de abril, había enviado poderes Alfonso XI á dicho 
su Adelantado en Murcia, para recibir los Juramentos y homenajes de 
las ciudades y villas del reino de Valencia, y ordenado á loe de la 
capital de este reino que lo prestasen á Oilabert de Cruylles, recordftn- 
doles que en las posturas con el rey de Aragón era cpnesto e divisa- 
do... que perlados ricos homnes cibdades villas castiellos et lugares 
del legno de Murcia, niu los moradores dellos non ayades nin ponga* 
des en general nin en especial pas nin tregua con el dicho rey de Gra- 
nada nin sus gentes nin su tierra nin con alguno dellos» (2) (Alcalá de 
Sant Justo). T eso mismo recordaba al propio Ayala, sin que éste, 6 
por su propia cuenta ó por recibir en secreto otras órdenes más apre- 
miantes y más en consonancia con las necesidades de la política, qui- 
siere cumplirlo. 

La guerra se presentaba, con todo, imponente y amenazadora: en 
1 .^ de Julio, recibían las ciudades andaluzas orden de acoger como 
compatriotas á los aragoneses y de venderles víveres; en Julio también 
convocó Alfonso IV sus ricos hombres para que le acompañasen á la 
guerra, sabiendo que los moros se preparaban á la defensa (3); Pero 
López de Ayala mostrábase guerrero prudente, y hacía saber al de 



(1) Don Alfonso. . . A. .. Don Pero Lope^ dayala adelantado del reino 
de Murcia... Bien creemos que sabedes en como segunt las posturas fey- 
tas entrel...Rey de Castiella...e nos debemos levar guerra el dito Rey 
e nos contra el Rey de Granada... E segunt avernos entendido vos ma- 
guer requerido por el noble e amado consegero nuestro don Jofre Ge- 
labert de Cruellayas portant veus de precurador en partida del regno 
de Valencia no quisíestes aver vista con ell por reconocer de que hom- 
bres de cavallo podredes fazer conta por defender la frontera dexa 
parte e por dar danyo si menester fuere a la tierra del Rey de Grana- 
da ante... es vuestro entendimiento de no fazer mal ni danyo a las 
gentes del dicho Rey fasta quell tiempo de la tregua por vos dada al 
dito Rey saya complido e si alguno les quería dar o fazer danyo que 
lies fariades saber quanto podlessedes. Ond si assi fuere desto somos 
muy maravellados ca segunt sabedes el rey de Castiella e nos avernos 
desfeado al Rey de Granada e sus gentes... porque vos requerimos e 
vos rogamos que vos recibades bien las nuestras gentes e Jes dedes 
ayuda e favor segunt de vos fiamos e vos fue mandado por el Rey de 
Castiella... e nos sobresto enviaremos a rogar al Rey que quisiese dar 
remedio e somos ciertos quel dito Rey mandara lo que suyo fuere... 
Dada en Valencia viernes XXVIII días de abril anno Domini MCCCXX 
nono«— (B. 521, f. 83). 

(2) Archivo Municipal de Murcia, 1. 1, f. 46 y 46 vto. 

(3) B. 521, f. 123. 



-( MI )- 

Aragón «qnel rey de Oranada embiara á esa tierrm (de Mnivia) todo 
n poder de cavallo et de piet» y le pedía q«e tuvieBe «por bien de 
emblar & esa tierra la mayor giente qne pndiesse» (1); se eabía que 
estaban ancladas en Yera cinco galeras y tres lefios y que ^i tierra 
acampaban buen número de guerreros; era «n hecho qna cuatro de 
esas galeras y tres lefios habían sorprendido en Gnardamar, logar en* 
toncos de Aragón, nna nave y un lefio de carga (2), y se conocían laa 
gnamidones de todas las plazas fuertes fronterizas y las fuerzas tota- 
les propias y extranjeras de que disponía el rey de Oranada. 

Desde Tera hasta Algeciras, una línea de fortalezas bien abasteci- 
das con numerosa guarnición, defendía la entrada del país granadlae, 
y siendo el total de hombres de & caballo puestos en armas cuatro mii« 
sólo mil andaluces y el resto africanos (zenetes), estaba todo el terri- 
torio cercado de defensores y había en Oranada de reserva mil zene* 
tes y seiscientos andahiees; contando, pues, «on que esae gmamioio- 
fies no abandonarían los castillos y plazas cuya custodia se les habla 
encomendado, podía si rej de Aragón recorrer todo el reino ooa «Oo 
dos mil caballos, y al regreso sitiar Vera y ganailo (8). Este pareóla 



a) R. 621, f. 116. 

(2) B 541, f. 21 

(3) Memoria ^a al honrat en Klcolaude Sent Just com lo Rey de 
Granada dona e ha donats son a IIIPi homens a canal dele qtials hi hm, 
Hm genets e mil andalusos qui son compartits per aquesta manera 90 es 
asaber M genets di&s U ciutat de Granada e DC. caualers andalusos; 
deis altres qui departitsson daquest nombre son departits per los cas* 
tels ^u los quals primeramet en Bera. CC. jenets. It. en bellix e en los 
castels aquí frontales .C. jenets en axi que tota vegada quel sen- 
yor de Vera se vol pot fer conta de si mateiz ab los altres O.C. caua- 
lers jenets. 

ítem, en bastaba nestan .OC. jenets e L caualers andaiuasos. 

It. en Godiex nestan CCC Jenets et C caualers andalusos: aqneets 
teñen frontera ab aquests de Bastaha a hubeda e a baessaha e a gahen« 

It. Aldiala ben Sayt stan .C. jenets et a faueüma L jenets aquesta 
teñen frontera a CambO e a belfanays e al 

It. a louxa stan L genets e a hurxelona nestan XXX e a thlba nes- 
tan XXX e aquests teñen frontera a amarchos e alcabdet e saviot. 

It. antequera stan L genets e XX caualers andalusos aquesta teñen 
frontera a Essiga. 

... cha están OGOC caualers genets e .C caualers andalussosaquets 
teñen "frontera a Córdoba* 

ift. en Ro) nda stan C caualers genets e L cauíders andahaos; aqueta 
teñen frontera a More e Audiot e Arxonu. 

(It. a; Algezira alhadra CL. genets e L caualers andalussos. aqueti 
teñen frontera a Alcalá e a Medina e Archus e a Xereiz. 

It. senyor lo molt alt senyor Rey darago pot sercar tota la térra 

81 



ser el plan del aragonés y así se lo propaso al casteUano, pero sea por 
lo qne fuere, no se llevó á la práctica y hasta es mny probable qne no 
se dlscmiese. 

Los extranjeros, en tantOi persistiendo en sa Mnpefto de Teñir á 
Espafia, -pusieron en verdaderos apuros al taeno de Alfonso IV. Ra- 
món de Helán le anunció que los reyes de Franda y de Boemia le pe- 
dirían vistas con propósito de obligarle á decir que sí A lo que le fuera 
propuesto, y el monarca de Aragón, uno de los más débiles é irresolu- 
tos, recomendó eficazmente á su embajador que le librara del compro- 
miso (1); al mismo tiempo, el de Boemia pidió ampliación á los privi- 
l^ios que se le otorgaban en el salvo conducto, esto es, que el rey 
de Castilla le concediese libre tránsito por sus tierras y Jurisdicción 
civil y criminal sobre sus gentes; dijo el de Aragón que no estaba en 
su mano concederlo, pero lo procuraría; que se le dejara venir con 
cuantas tropas quisiera; á esto se opuso enérgicamente y mandó al de 
Melán que indicara no ser procedente venir tanta gente, que dada la 
potencia de Granada, sería gasto inútil y empobrecerían el país por 
donde pasaren; que valdría más que se hiciera seguir solamente de 
doscientos hombres á caballo con yelmos y cuatrocientos con ballestas; 
accedía á que el polaco tuviese su parte en el botín y en los cautivos 
(razón suprema de la venida) y se negaba á confederarse con él, si 
bien prometía tratarlo como á hermano. Terminaba las instrucciones 
mandando que no hablase á ningún otro príncipe, que con sus gen- 
tes le bastaba y de los extraftos podría seguirse á la tierra cdestorb e 
scandel» (2). 

Harto apurado se hallaba el rey con las noticias de Melán cuando 
se le presentó Teobaldo de Barbanzano pidiendo en nombre de los 
sefiores de Lebrot y de Credonio algunas concesiones para venir á to- 



del Rey de Granada de la I cap fins en laUre ab .11.^ homens a cauall 
per so senyor com esser la guerra ab lo senyor Rey de Castella los 
uns caualers no poder aydar els altres com cascun a aguardar los 
lochs qui comanats los es e no gosarien desemparar per res del mon« 

It lo Rey de Granada ha de renda de tota la sua térra comptants 
les duanes e foriscapis e totes les altres coses M. dobles de mihareses 
lo jom donan ell de sou *XXI1U.h dobles lo mes axi ais caualers com a 
les talajes e aquels qui guarden los castells. contant cascuna dobla de 
milareres VII besants e mig e val dobla dor XII besants. 

It. si lo molt alt senyor Rey darago entra a talar la térra del Rey 
de Granada a la torna que fara se poria posar sobre Vera e sia II o .III. 
trabuchs pot la trabucar e segurament ab Deu que laura en breus dies 
e sia cert que si el ha Vera quel aura .VIII. o .X. castells menys de 
colp e asso no tengua en uil. 

(1) R.641,f. 12. 

(2) B. 541, f. 10-12. 



mar parte en la gnem. Era la primera que si el rey entraba el afto 
próximo en tierra de moros y los recibía en su séquito, vendrían. Fné- 
les contestado que la guerra había ya empezado y que podían venir; 
que se les fijase tiempo y logar de rennión, y se les fijó el mes de abril 
siguiente (eet&base tratando esto en agosto de 1329) y la ciudad de Va- 
lencia; se les otorgó seguro; se les dijo que por su dinero hallarían aquí 
ellos y sus gentes víveres, caballos y acémilas sin aumento de precios; 
solicitaron jurisdicción civil y criminal sobre los suyos, y se les con- 
cedió cuando fuesen las partes subditos de ellos^ no si en el litigio for- 
maba como parte un subdito aragonés, y cuando pretendieron seguri- 
dad de que aquí se les prestaría dinero si lo necesitaban, se les dio á 
entender que respondiera por ellos algún mercader de Tolosa, Niurbo- 
na ó Montpeller^ los cuales, todos ó casi todos, eran conocidos en Bar- 
celona y que con esta garantía no les había de faltar quien los soco- 
rriese (1). Ninguno de éstos, después de tantas embajadas y capitula^ 
dones, pasó los Pirineos y en cambio Don Gkilter, seftor de Enghien, 
vino sin previo aviso y haciéndose acompafiar de un portero del rey 
de Aragón pasó A Castilla, en donde se hacía de verdad guerra á los 
moros (2). 

T no podía faltar, tratándose de lucha con los Ínfleles» la corres- 
pondiente embajada al Papa en demanda de auxilios pecuniarios. 
Aunque más aleccionado Alfonso IV, reunió en parlamento á la clere- 
cía de sus reinos «com aquella qui es e deu esser cap e comen^ament 
e exemplar de ajudar e de servir en aquests affers al senyor Bey com 
sien a servir de Deu e utilitat de la xpiandat e del regne e en gran 
dampnatge deis enemichs de la fe» (3) para que le diese subsidio y 
además envió al Papa embajadores que solicitasen otro. Al principio 
cada rey envió los suyos con peticiones distintas; el de Castilla, Al- 
fonso Lope Tenorio; el de Portugal, Lope Fernández Pacheco y el de 
Aragón Don Blasco Maza; pero, á propuesta del primero, se unificaron 
las peticiones por creer así más fácil el logro de las mismas (4). 

Las peticiones reducíanse á dos: á que se les concediera durante 
diez aftos el diezmo de los frutos, rentas y provechos de todas las igle- 
sias y catedrales, monasterios, órdenes, dignidades, personados y de- 
más beneficios eclesiásticos de sus reinos, y en el primer afto de un 
quinquenio las rentas de todos los oficios y beneficios vacantes, y el 
tercio de las mismas en los aflos siguientes; justificando la petición en 
la necesidad de subvenir á los gastos de la guerra cjuxta doctrinam 
Apóstol! qui altarlo servit vivero debet de altari et qui ad onus eligi- 



(1) B641,f. 14. 

(2) B. 541, f. 485. 

(3) B. 529, f. 159. 

(4) B. 522,M96. 



-( M4 )- 

tur repelí! non debet A iMroade».Lft otra petteite no lee proeurelMk 
pera el presente Ingreaoi ni facilidades materialesi pero moralmente 
era de gran necesidad que se concediera y todas las naciones han lu« 
chado hasta eonsegoirlo: referíase á la nacionalidad de los obtentores 
de beneficios eclesiásticos: decían los reyes qne los indígenas cleTados 
á prelaturas y á otros cargos de la Iglesia, moTidos de su celo religio* 
so y del recaerdo de sos antepasados» iban ¿ la guerra contra los in*? 
fieles, mantenían caballeros y peones y prestaban otros serricios 4 los 
reyes; mas ni el celo religioso, ni la devoción, ni otras cansas movían 
á los extranjeros, los cuales sólo procuraban percibir las rentas de sus 
beneficios y guardarse el dinero para llevarlo á extraftas tierras (1); 
por tanto, que se proveyesen todos en naturales. Estas peticiones no 
las formuló Alfonso IV, pero las dio su aprobación, aunque el diesmo 
se redujese á cinco aftos, y aun á cuatro, y con cuanto a la segunda.,., 
de los beneficios que son dados a prelados e a otros derigos de tierras 
agenas cumple mucho a nos et a los otros reyes, escribía k los emba- 
jadores, que al menos por los tiempos esdevenideros no se faga» (2). 
A fines de febrero pasaron por Tarragona (8) los embajadores cas- 
tellano y portugués y mostraron al de Aragón las concesiones pontífi* 
das y las condidones de las mismas, y como siempre, en Avifión no 
se distinguió entre aragoneses, castellanos y portugueses; eran todos 
espaftoles, todos iban contra un mismo enemigo, y por tanto, no podía 
ser malo para el uno lo que fuera bueno para el otro, sin considerar 
que ni el de Aragón ni el de Portugal iban k ganar un palmo de terri- 
torio y que toda su ganancia si había muchos moros se reducía á lo 
que esos moros llevasen consigo. Bn manso volvió al Papa Bernardo 
Jordá 4 pedir, en nombre del rey de Aragón, reforma de las condiclo» 



(1) Ítem, signiñcant ídem reges quod cum prout iam S.V. expo- 
suerunt indigene qul in lilis partibus prelaturis ecclesiis monasterüs 
personatibus allisque beneficiis ecclesiasticis preferri consueverunt 
zelo fidei succensi et efusíone sanguinis progenítorum suomm memo- 
res ad guerram ibant predlctam ibique milites atque plures alias 
gentes manutenebant et multiplidter eisdem regibus magna faciebant 
servicia. Nune istis ecclesiis pariter et contemptis alienigene qui neo 
zelo fidei neo devotione aliqua adpremissa invitantur sed de imburzan- 
da peccunia quam de ipsis beneficiis percipere possunt ad alias trans- 
ferenda partes continuam gerunt sollicitudinem eisdem ecclesiis mo- 
nasterüs personatibus dignitatibus prelati vestre S. supplicant ídem 
reges humiliter et instanter quod premissis aiienigenis ad alia benefi- 
cia in aliis partibus translatis de prelaturis personatibus dignitatibus 
beneficiis per eos detentis indigenis regnorum pi-edictorum dignetur 
eadem S. providere. (3 febrero 1330, B. 592, f. 44). 

(2) R.532, f. 44. 

(3) B.541,f. 40. 



069 en que 8e bii,bfa cooeeAidp el dieymoi que de <|lez aflos que 9n 40U* 
<dtaro]i quedó reducido * tres; ae tasó no oonforme A lo que fmt09ioe|i 
{uroduda, sloo 4 la tasación antigua y exigiendo que el rey eu pcrao** 
na biciese cada uno de eaoa tres a&os una entrada en paÍ9 enepiigO) 
tales eran esas condidonea, que Alfonso IV tenía por mej(ures las que 
impuso Clemente V & Jaime II cuando el sitio de Almería (1). Y e$ 
que en la corte pontiflda, como en tqdos los centros, se juiga de todos 
mal Juagando por sí miamos, y se pensaba que nadie cumplía su deber 
ni se movía por otros impulsos que los materiales de este mundo. Por 
esto se decía que los reyes cristianos aspiraban sólo dar terror A los 
reyes de Granada para aacarles dinero (3) ó sacar la sierpe de au 
agujero con mano ajena, cuando todo un rey de doe reinos, de Polo« 
nia y de Boemia, anunciaba su venida movido por espíritu rdigioso 
y se apresuraba A pedir parte en el botín y en los cautivos. Pedía, por 
último, que se le diesen durante un año las rentas de todos los beucfl** 
cios vacantes en sus dominios, lo cual indica que fué negada esta pe- 
tición. 

Por esta y por otras causas, el rey de Aragón se retrajo de ir A la 
guerra, pero envió A Oribuela al visconde de Cabrera (8) y ordenó aíl 
Maestre de la orden de San Juan de Jerusalem, que procuraba con 
todo su poder estorbar la entrada que saliese de sus Estados en el tér- 
mino de quince días; la orden se dejó sin efecto, pero se dijo al caste- 



(1) ... Esguardada la forma et les condicions (de la concesión de los 
diezmos) veía aquelles esser de gran carrecb e dificíls a ell 4acepta|:... 
que lo senyor Papa la li atorcb>.. segons que vuy valen e no segons la 
taxacio antiga. 

Encara com les condicions sots les quals la concesio de la dita de- 
cima es feu sien molt oneroses e de gran difícuUat al dit senyor Rey 
com si lo senyor Rey hauia a proseguir la guerra personalment en 
cascun deis III anys perqué li es atorgada no ho poria fer guardada la 
su honor e condic^o sens gran poder de caualls et de peu en cascuna 
entrada que faría en la térra deis sarrabins e ab molt grant e importa- 
ble carrecb de mesions e de despeses placía al senyor Papa de tr^moure 
e tolre les dites condicions axi com Papa Climent la atorga al senyor 
Rey en Jacme 

que li atorch totes les rendes de I any deis benifets que vogaran en 
los regnes darago de Valencia de Sardenya e de Corsega e del com^ 
tat de Barcbna.~(B. &41, t 45). 

(2) Sabet otrosí que un cardenal dixo delant el Papa en consistorio 
que uno de los mandaderos que alia eran por vos e por nos (Feman- 
do IV y Jaime II) le bavia dicbo que este emprendimiento que nos e yes 
baviamos fecho no lo haviamos fecho por entendimiento de conquerir 
la tierra ni echar end los moros mas por fazerlos redemir e atréudar.— 
(B. 238. f. 76). 

(3) B.441,f. 50. 



Uán de Ampo»ta, jefe de los hospitalarioB en Aragón, que partiese in- 
mediatamente hacia el miamo pnnto y como éste se negase excns&ndose 
en falta de dinero, Alfonso, revistiéndose de eneigfa por una sola 
vez, le mandó partir inmediatamente y emplear los recursos de su 
instituto en servicio de Dios y del rey sin dar cnenta de ellos al 
Maestre (1); al mismo tiempo, envió al Estrecho cinco galeras al man- 
do del almirante Bernardo Gespnjades (2} para que ayudasen al de 
Gastillai que por este tiempo había movido su ejército y entrado en 
eampafta. 

Fué fructífera la entrada de Alfonso XI: cuatro meses, Junio, Julio, 
agosto y septiembre, hizo la vida de campamento, tomando á los mo- 
ros la villa de Teba y otros castillos y causándoles otros muchos da- 
fios (3), pero por la parte de Murcia no se trabajó con igual ardor: el 
23 de agosto salían de Orihuela Jofre Oilabert de Cruylles, el Maestre 
de Monteaa y el Prior del Hospital camino de Lcrca, y se les Juntaba 



(1) venerabilí et religioso fratri Gauírido Rostany de online hoa- 
pitalis Sancti Jofaannis Hierosolimitani salutem etc Cum imeltexirimus 
quod vos totis viribus perturbatis ac etiam nitimini perturbare viagiun 
quod ad Dei servicium et exaltationem corone nostre faceré intendl- 
mus Deo propicio contra sarracenos fidei catfaolice inimicos in Dei de- 
servicium atque nostrum. Idcirco vobis dicímusetexpresse mandamus 
quatenus infra quindecim dies a presentatione huiusmodi líttere vobis 
facte in antea numerandos a toto dominio et térra nostra totaliter 
exeatis. Data in Montealbo Xini k. junii anno Domini millesi- 
moCCCXXX. 

IITI kalendas junii in Henda anno predicto Dominus Rex mandavit 
Petro Martini scriptori su quod predicta littera abrogaretur in regis- 
tro et quod inserta littera ac si facta non esset.— (B. 541, f . 54, 29 do 
mayo). 

fratri Sancio de Aragone tenenti locum magistri ordinis Sancti Jo- 
hannis hierosolimitani in Castellania Emposte.Nuper vobis per nostram 
litteram tradidisse recolimus... ut ad frontariam Regni Granate acce- 
deretis pro faciendo guerram contra fidei catholice inimicos. Et nunc 
intellexerimus quod vos ad dictam frontariam accederé non curatis 
pretendendo vos non habere in promtu peccuniam pro parando vos et 
faroiliam vestram. Ideireo... vobis dicimus... quatenus in continenti... 
ad dictam frontariam accedatis. Et ne ratione predicta possitis excura- 
tionem aliquam pretendere super eo nolumus quod de responsionibus 
quas faceré debitis magistro dicti ordinis hospitalis curetis eidem in 
aliquo responderé immo eas per vos in Dei atque nostrum servicium 
convertí volumus et jubemus...— (19 mayo, 1380. R. 541, f. 54, v.). 

(2) B 541, f. 58. 

(3) (El Rey de Castilla al de Aragón). ^ Et salliemos agora de tierra 
de moros et sabet que les tomamos la villa de Teba et otros castiellos 
muy buenos et fisieraos les otros muchos danyos et cativos.— (30 sep- 
tiembre, 1380). 



.(247)- 

Don Juan Manael, reintofprado en su adelantamiento de Murcia, y si 
las tropas de tierra se morían tan tardíamente, las de mar estaban á 
ponto de abandonar su fondeadero por falta de pagas, poniendo en 
peligro al rey de Castilla y su ejército y en gran responsabilidad al 
de Aragón (1). No podía el retraso achacarse & culpa de los aragone- 
ses, y Alfonso XI no se quejó de ellos; la causa estaba en el desgo- 
bierno en que vivía el reino de Murcia por las disensiones entre Don 
Juan Manuel y la capital, y negarse los de Lorca, por rencillas y ri- 
validades de vecindad, á recibir dentro de murallas á los del reino de 
Valencia; y si se movieron á fines de agosto no fué de propia voluntad 
sino en virtud de orden del rey, mandándoles seguir al obispo ó al 
adelantado si uno de ellos ó los dos entraba en tierra de moros (2) con 
las compañías de Aragón. 



(1) Al... Rey darago en bn. de Sarria .. us fa^ saber senyor aquel 
senyor Rey de Castella ha mudat son setge Ribamar e que ha pres Ají- 
tiquera e Aloochen. E yo senyor he molt pensat en lo fey t de les vostres 
galeres armades que son al estret que doymes no an pa ne pa^a sino a 
XV dies o a poch mes... quels galiots com son prop del temps que an a 
servir aitantost criden e demanen paga. Esi les galeres per aquesta rabo 
se partien del estret e jaquien lo pas e el serviy en que son e algún si- 
nistre venía al senyor Rey de Castella dirien que per occasio de les vos- 
tres galeres serla entrevengut e no dirien pas que per minua de paga 
ne de pa sen serien vengudes .. Et fa^ vos saber que dijous primer 
passat partiren doriola lo maestre de Montesa el prior del Espital e Jo- 
fre Gilabert e totes les vostres gens dalacant enla e don Johan ques 
partit de Molina e van sen a Lorca per entrar tots ensemps en térra de 
moros. Scrípta Valencie XXVIII de at^ost anno Domini MCCCXXX. 

(2) Don Alfonso por la gracia de Dios Rey de Castiella de Toledo 
de León de Gallisia de Sevilla de Cordoua de Murcia de Jahen del Al- 
garbe et sennor de Viscaya et de Molina. Al concejo et a los alcalles 
et a los Jurados et al alguasil de la cibdad de Murcia salut e gracia. Bien 
sabedes en como he guerra con los moros enemigos de la fe e mios. 
Et agora yo esto sobre Teba bardales et rengóla cercada desde martes 
VII dias deste mes de agosto en que estaraos et tengo que todos los de 
la mi tierra deuen fazer guerra a los moros por quantas partes pedie- 
ren. Et agora ficieronme entender que don Pedro obispo de Cartagena 
et otras compannas de Aragón que están ayuntados para entrar en 
tierra de moros en mió servicio. Porque vos mando vista esta mi carta 
que fagades guerra et mal a los moros et si el obispo et sus compannas 
entrara a tierra de moros en mió servicio que entredes con ellos. Otrosí 
si don Johan fijo del infante don Manuel mió vassallo et mió adelantado 
maiyor en la frontera et en el regno de Murcia fuere a esa tierra et en- 
trare a tierra de moros a les fazer guerra et mal et danno et el obispo 
et esas compannas de Aragón que están y ayuntados entraren con el 
mandovos que vos que entrades con el et con ellos a mió servicio. Et 
non fagades ende al por ninguna manera so pena de la mi merced et 



A. ñnm ée aquel üfto, 1880, anmció AltoiMO lY á sa cvñaAo y Ito* 
mótitiiio de OMtiila, qne andaba preparándose para entrar en campa» 
la eii la primavera próxima, y eomo 8Í eetaviera predestinado á ito 
desenvainar su espada para tefiirla en sangre morisca, sn cufiado y 
homónimo le respevidió eon una carta mny diplomática preparándole 
el ánimo para que sfn menos pesadumbre recibiera la noticia de ha- 
berse hecho la pas. Alfonso XI recordaba sos campafias del afto ante- 
rior, 8«B dispendios y los de sus rasallos, á los que necesariameñfte 
habfa debido lloendar y enviar á sns casas; dejaba traslncir que difl- 
eilmente podría volrer á jnntar sns Tavallos y no Indicaba por qné 
parte Teriflcarfa la invasión ni á qné castillos pondría cerco; al final 
#e la carta decía que ya en el sitio de Teba faé requerido de paz por 
el rey de Granada, qne con el mismo fin había escrito al Maestre de 
Santiago, á Juan Martínez de Leiva y algunos otros, y respecto á este 
punto tan de esencia, nada categórico ni en pro ni en contra consig- 
naba (1), dejando en suspenso la decisión que tomaría, selial eviden- 



de loa cuerpos et de quanto avedcs et de como esta mi carca vos fuere 
mostrada et la complierdes mando a qualqui^ escrlvano publico dey 
de la villa qae para esto fuere llamado que de «nde al homne que edta 
mi catta mostrare testimonio signado con su signo porque yo sea ende 
céefte. Bt non faga ende al so la dicha pena. Dada en el Real de la 
oerca de sobre Tebahardales XV días de agosto era de mili et tresien- 
tos et sesenta et ocho annos. Yo Ruy Sanches de la Cámara la fis escri- 
vlr por mandado del Rey. Alfonso Gonsales. Alfonso y vannes. vkHt 
R.^ rmya. (Archivo Municipal de Murcia. Caria$ retUei^ tome I, (. 60) — ál- 
foate IT »o se quejó nunca de los de Murcia sino de los de Lorca. ~ Mas por 
ra^oB que nuestra tierra es redrada de la tierra de los moros f aria me- 
fiestser que gutsaredes que estos nuestros homes buenos e companyas 
fuesen stgogiúos en Lorca e dalli pudiesen fazer guerra (B. 541, í. 50). 
«non podíamos fazer conta cierta de Lorca como quier que los ovies* 
sernos hecho requerir», (ib. f . §9). 

(i) Al muy noble... don Alfonso... Rey de Aragón... Don Alfonso... 
Rey de Castiella... fiásemos vos saber que vimos vuestra carta que nos 
eübiastescon Andrés Martínez de Peralta... sobre fecho de la guerra 
de los ifioros en la qual carta nos enbiastes desir quel creyessemos de 
lo q[ite nos dixiesse de vuestra parte en estarason. E el por la creencia 
dteoBOs que nos fasiades saber que vos que esta vades apareyado evos 
apareiavades de cada día por entrar a tierra de moros «este mes de 
Mai^ primero que viene en guisa que fuessedes y la primera semana 
de abril <sa, falla vades de coaseio muchas meiorias para faser hueste e 
poner cei^a temprano. Et por esto que nos lo fasledes saber porque e! 
edio e el acuerdo fuese todo uno ca bien cuydabades que eso mismo 
Miaríamos nos por acuerdo. Et que por esto avia fincado la frontera. 
Bt assi que vos ficiessemos saber nuestra voluntad en poridat. Ca mth 
<^o cutuplia a amos a dos que lo que oviessemos a fazer contra los ene^ 
migos que fuesse enporidat que non entendiesen quales lugares at^ 



te de indinarM & to pM* Eto «fecti», el SO 4^ onero, dieoimey^ dia» 
despvés, Tania á tratar de este fl<(iintp eeu el ivey de Arag^ Aidvw 
Bvia de Qraiiada (Juan Sois áéí 0aine le liama un docomeato ara^por 
Bes), Justicia mayor de Álava (1), y la pas sólo peodin de la finaa, 
qae xm mas justo despnés se pcmfa ea Sepila. 

La eondneta del castellaao se ajustó laaterfabneate A las exige»» 
eias de la diplomada: Aiehtin vino antes de la firma del tratado A 
reeabar el consentimiento del aliado de AUonso XI, conforme á los 
pactos de Agreda, pero el corto espacio qne medió entre el annn^ 
indirecto de haber negociaciones en aquel sentido y la venida del 
emisario, y entre la fecha de la credencial de éste y la de la paz de- 
muestran que fué consultado por puro tr&mite: Alfonso de Castilla flr^ 
mó y selló el convenio con los moros el 19 de febrero, y ese día igno' 
raba si Alfonso de Aragón lo aceptaba (;j); era, pues, muy conforme 



mos a cercar. Rey bien sabedes que tiempo a que nos que seguimos la 
guerra de los moros e de que nos e vos fisiemos la postura sobresto 
continuada miente la fisiemos nos siempre. Et oganno viniemos nos y 
por nos con gran hueste e fiziemos la guerra afincada miente segund 
que cuy damos que sabedes. £t avemos morado e moramos después acá 
en la frontera faziendoles guerra de cada dia. £t avernos fecho muy 
gran costa nos a todos los nuestros assy que las nuestras gentes que y 
vinieron y despendieron )o que trayan. E después que ovieron servido 
oviemos a esbiar los mas dellos a sus tierras. E como quier que es 
nuestra voluntat de seguir la guerra lo mas afincadamiente que nos 
pudiéremos no podríamos para aquel tiempo que nos vos envíastesde- 
air tener guisados ni ayuntados los nuestros vasallos e la nuestra gen- 
te como cumplía. Pero que lo ayuntaremos lo más ayna que pudier,er 
mos con la mercet de Dios. Otrossi si lugar viéremos en que ayamos de 
fazer cerca fazer vos lo emos saber la vüla o los castíellos que les ave- 
rnos de cercar que ante non podría seer poridat ca los moros pues sa- 
ben que an aver guerra apercibidos tienen todos sus lugares... Otrossi 
ves faaemos saber que de parte del rey de Granada fue cometido paz 
por muchas vezes desque neniemos cercada Teba acá. Et hm leiÁia* 
do cartas al maestre de Santiago e a Joban Martines de Ley va e a 
0^06 muchos de nuestra casa que lo fablasen con ñusco. Et aun fasta 
aqui nos nunca quiaíemos veer su mandadero ni dar respuesta a ello... 
e si daqui adelant algo se y cometiere en esta razón .enbiarvos lo to- 
rnos fazer saber. Oada en Sevilla dos dias de Enero era de miU e tre^ 
atentos e sesenta e nueve aftos. Yo AJíonso Gómez la fis escrevir á^ 
Mandado del Rey. {Cwia$ Seales de Alfomo UlilV). n.^" lU»), 

(L) Et agora depues que el dicbo Andrés Martínez se partió de 
nos jel Rey de Granada eobi<mos sus mandaderos con su caita 45obre 
esta razón de la paz. Et agora enbiamos a vos sobresté lecho Aichuii 
rroys de Ganua nuestro vasallo e nuestro justicia may<M: en Alaua.** 
Oada en SeviUa.(80 añero, eia laSS-uaid. 

<2) DonAlfoBSoett:. Porque vjíis don Mahc«adr^y4e<H^^ 



-.( 250 )- 

á razón, que este último extrafiase aqael final que inntilisaba sos 
aprestos guerreros, y que se quejara del desaire, cuando entró en la 
guerra por deseo de servir & quien así lo trataba y & instancias suyas, 
pues ningún interés directo ni material tenían en Oranada ni 61 ni sus 
subditos; aquel proceder lo colocaba como inferior al de Oastilia, no 
sólo delante del rey de Oranada, sino del de Francia, con quien anda- 
ba en tratos Ramón de MelAn (1; sobre si venía ó no venía á Espafta 
& combatir ¿ los mahometanos; por esto no se adhirió clara y categó* 
ricamente al convenio de Sevilla (2) y aceptando por fuerza lo hecho. 



Malaga et de Almería et de Guadiex quesiestes la nuestra amistat et el 
nuestro air.or por tomar aquello que tornaron aquellos onde vos veni- 
des et aquellos onde nos venimos rebebimos vos a nuestra amistad et a 
nuestro amor et otorgamos que ponemos pas et amor conuusco el di- 
cho Rey de Granada por nos et por todos los de los nuestros regnos 
del nuestro sennorio por mar et por tierra por quatro anuos complidos 
que se comen9aran en el primero día de mar^o que viene de la era 
desta carta. En esta pas et en este amor ponemos convusco a Don Al- 
fonso Rey de Aragón et a toda la su tierra et sus gentes sy en ella qui- 
sieren seer.^Las clAusulas son análogas ó Idénticag A los tratados anterio- 
res; el granadino se compromete á pagar por trimestres quince mil doblas 
anuales; lleva el tratado la fecha en Sevilla el 19 de febrero de la era 1969. 
(Archivo M. de Murcia. 1. 1, QirtoM Eeale$, f. 77). 

(1) La correspondencia de este embajador es sumamente interesante 
para la historia de Francia más que para la de Espafta. MelAn fuó tras la 
corte de Felipe VI siempre entretenido con buenas palabras durante mu* 
cho tiempo y al fln hubo de volverse A Catalufta sin haber conseguido mAs 
que contraer deudas •din$ Pari$ e enquare fore de Parig per lo regne de 
Fran^ en Picardía e en tformandia e daltrei parte la on ton eetai eigueni lo 
rey de Fran^» las cuales le pusieron ca periU de pendre gran otda edeeer 
mee en preeon.* £i Sr. Miret y Sans publicó una de las cartas de MelAn en 
el Boletín de la B. Ac. de B. L. de Barcelona (afto III, pAg. 192). 

(2) Embajada del infante Don Juan, patriarca de Alejandría, fray Ber* 
nardo Oliver, agustino, y Guillermo Bitzer, arcediano de Sa^ta Engracia al 
Papa.— Primo dícant eidem domino qualíter bene scit per quem modum 
per reges Castelle et Aragonum fuit contra sarracenos guerra con- 
corditer et certis pactionibus incoata et subsequenter Rex Castelle ivit 
personaliter ad frontariam et Rex Aragonum illo tempore fecit gue- 
rram per terram et per mare quam potuit et parabat se cum tota po- 
tentia sua ad intrandum et invadendum terram sarracenorum animo 
loca aliqua obsidendi. Sed quia Rex Castelle coactus necessitate ut 
asseruit habuit treugam cum sarracenis inire Rex Aragonum non va- 
üut quod disposuerat adimplere quia non est opportunum ei potenter 
terram agarenorum ingredi nisi de locis Regís Castelle sarracenis 
conciguis voleat se juvare. 

Nec tamen invenit in suo consilio quod cederet ad servicium Del 
nec ípsius Regis honorem quod treugam poneret cum eisdem set re- 



-(261)^ 

quíBo, al igüAl que sos antepasados, tratar directamente con el musul- 
mán; á dos moros que vinieron á preguntar de parte de Mahomed IV 
si la paz era común & los tres reinos, se les dio análoga respuesta (1), 
7 así quedaron las cosas: Granada y Castilla en paz y sin saber si es- 
taban on paz ó en guerra Granada y Aragón. 

' Más que enérgico, soberbio, en este punto Alfonso XI, y tocado de 
espíritu imperialista, hizo saber á su aliado por el Maestre de Santiago 
que, hecha la paz con los moros, no consentiría que por nadie se les 
molestase, ni toleraiia que los moros hiciesen daño á otros españoles 
aunque no fuesen castellanos, y Alfonso IV que no podía ir á Granada 
sin atravesar parte del reino de Murcia, se avino á lo primero, y fiado 
en lo segundo dejó desguarnecida la frontera. 

Ocurrió poco después un hecho que tiene todos los visos de haber 
sido preparado para que el de Aragón no denunciara los pactos de 
Agreda: los moros sorprendieron la villa de Guardamar, se llevaron 
cautivos sus habitantes, saquearon las casas y las incendiaron, y 
aumentaron el botín veinte mil cahíces de trigo que allí guardaban 
almacenados los mercaderes de Valencia: no satisfecho con esto su 



mansit in guerra specialiter sub spe adjutoríi quod Rex Francie in dicta 
guerra obtulerat se facturum in qua guerra oportuit ipsum regem 
usque modo satis gravia onera sustinere. (9 diciembre 1832. B. 6i4, f. 2). 
(1) En nombre de Dios el piadoso el píadador e la paz sobre lo 
profeta.asEl Rey noble e alto e escogido e grade^ido e puro don Al- 
fonso Rey daragon e de Valencia e Cerdenna e Córcega e Conde de 
Bar^ilona llegue Dios la su onrra por el su poder e del buena ventura 
en el servicio de Dios e en la su voluntad. Del onrrador de la vuestra 
parte e el revelador. El Rey siervo de Dios Mahomat fijo de amir al- 
muQlemin abÑo alualid y^méyl fijo de farach aben naga Rey de Granada 
e de Malaga e Almería e g [uadi] es e lo que se le sigue e amir Almu^le- 
min facemos uos saber que nos escriuiemos esta carta en el Alhambra 
de Granada la que sea guardada de Dios auiendo biencomplido e ale- 
gría loado sea adiós mucho e la vuestra parte e el vuestro estado en- 
tre los reyes de los cristianos escogido e publico e manifiesto e fasta 
agora cuydamos que sabedes lo que fue puesto entre nos et entrel Rey 
onrrado don Alfonso Rey de Castilla en razón de la paz e quando esto 
fue puesto con el condiciono que entraredes vos en la pa^ si quisiere- 
des y entrar e dio plaso en esta rason quanto que uos lo fi^iesse saber 
e el fiso nos saber que nos enbio carta en esta razón e que lo otorgas- 
tes e que to viestes por bien que fuese la pa^ universal para todos e nos 
enbiamos uos esta nuestra carta en que uos lo fazemos saber por que 
sean certificados de nos en esta rason. Pus fazemos saber que tenemos 
en voz en esta ra^on e Dios altu llegue la vuestra onra por el su poder 
e vos de ventura paral su servicio e la su voluntad e la paz retome la 
vuestra paz e que sea mucha e bona. Fue escrita quatro días de xaben 
anno de DCCXXXI. (18 mayo 1881). 



Caudillo el cAid Bedoftti (UJo 6é psiátm eüBámm y oatiural 61 mlMi» 
de lA Calttada) entró hasU Blelio f Orfhnelá, arragsndo todo f deapo* 
blando el país, tnaiafldo y daUtlTando, j ItaaiéndOBO aagpür de grado 
ó pot f netaa de ctiatrocientos morlacos dtf aquella oomarea (i). Tlopa 
tan fuerte había pasado sift ser lista el reino de Hunsia, y qoMn asbo 
ii fué aquello un modo de obligar al de Aragón A seguir ia suerte de 
Castilla, cuando no por odio al infiel, que ni unos ni otros lo sentían, 
ni por esperansas de botín 6 ganancias de territorios para eeirar 
aquel paso de Murcia, expedito al parecer A los tales malhechores; lo 
eierto es que Alfonso XI desoyó las reclamaciones aragonesas sobra 
este astinto y no rió en aquel insulto motlro suficiente para romper 
la paz, continuando todo como si no fuera Guardamar psis amigo. 
' Fué ademAs el hecho de OuAfdamar un hecho aislado, pero desde 
entonces se vivió en las fronteras en completa inseguridad y perpettia 
aoaobra: el 6 de noviembre se dijo en Orihuela que el rey de Oranada 
había pasado el río Segura (S); no era verdad^ pues informes poste* 
riofes y mAs ajustados A los hechos afirmaron que se trataba de un ouer* 
po de Benetes que pasó por Lorca y se retiró al notar que se habís 
sentido su presencia (3); pero no habiendo defensa posible contra 



(i) lo poder del Rey de Granada es tdfftat e ha cfemat e derrocat 
tot lo loch de Guaf dartiar e encara totes les alqueries de Orlóla et de 
£lg e maneren de M. D catius a ensus entre homens e fembf es e ín- 
fants e OCCC. egues o II milte vaques e pus e daltre bestiar menut 
sens compte e irán sen ab ells be CCCC moros de Elg e daltres alque* 
ries les quals les han iiurades atzembles e donada tota ajuda que han 
pogut donar e portensen be XX mille cafíces de biat quey avien aple- 
gat mercaders de Valencia e daltres lochs. (Dada en Alcoy A 98 de os- 
tubre áé 1S81}. 

(2) A los honrados el Justicia et el concejo de Sexona. De mi fe- 
rrando de Naura mutxas saludes fago uos a saber que el martes a 
media noche venieron dos homens a caualto de horiuela metiendo son 
e cridando que el poder del Rey de Granada es passado el rio por 
queus lo fago a ssaber por tal queus apercibades. La letra fi^ cü3rtada* 
mente por tal que ta vuestra altea proveesca en les dites coses ^o que 
li plaura e li sera ben vist esser faedor. Data en Castalia VIII idus no- 
yembris anno Domini MCCCXXXI. 

(3) (Pedro Martines Calvilio al Bey de Aragón). — Ayer domingo co- 
rrieron los moros el campo de lorca de la rambla de Nogalet arriba fasta 
él puerto e leuaron ende picQa de ganado e esto fue fasa la media no- 
che pasada e yo de que vi las almenaras en las torres entre desi luego 
a la villa e fise repicar las campanas e no podía faser creer a las gen- 
tes que era cosa del mundo fasta que vino ya el mandado cierto en 
guisa que quando fuemos yuntados era ya ora de tercia e nos yendo 
nos fasa ellos do el algíbe de los caualgadores fallamos en el camino 
vn omne que ellos levavan preso que se les escapo e dixonos que eraa 



lasalgftims, los mttnielpio» expuestos al peligro erefan todo, lo náe 
abeordo, y se lo coiiiiinical>aii «sos á otros, abultado oada res iaá#, 
sembrando el pánieo por todas partes. 

A principios de enero de 1389 corría la voz de haber muerto el rejr 
de Granada y esperábase con este motiyo la raptara de hostilidades 
con Castilla: la voz resultó falsa (no obstante, se fonda en ana grave 
enfermedad qne tavo Hahomed), y volvieron loe temores y sobresaltos 
más vivos y en mayor escala. Díjose qne, restablecido de sn dolencia, 
tenía el propósito de venir á Vera, pasando por Almería; la noticia no 
era de creer dada la estación, pero en aqndlas goemuí de goerrillaSt 
soipresas y emboscadas, era todo creíble, y Don Jaime de Ibérica, 
ana de las aatoridades militares de entonces, temió qne viniese á to« 
mar posesión de algún castillo, qne le habiesen vendido; Bernardo de 
Sarria tenía por cierta la Invasión y qae se haría «de sabnderta e 
consentiment deis moros de la térra», pero tanto Don Jaime como 
Gonzalo García y Pedro Boil^ poníanlo en dada «aenyaladamente por 
•I tiempo qae no trobarien refrescamiento de fraytas ni de panes elas 
yerbas dagora serian danyosas porqoe son tientas»; todas las preeaa- 
dones se redojeron A poner más faerte goarnición en Játiba y escribir 
ai rey qne fijara sa corte en dcMide la carta lo hallase, para evitar, si 
ooarrían saeesos graves, qae se ignorase sn paradero. Esto, sin embar« 
go, no tranquilizó al país, y la misma cindad de Valencia se hizo eco 
de aquellos ramores que auguraban graves peligros, no por las noti- 
cias procedentes de la frontera, sino por la liga y confederación pac- 
tada entre Genova y Granada para poner sitio á Gibraltar (1); la 



ya en la fuente de Polpic e assi viendo que no nos cumplía mas yr a 
pos ellos por razón que les non podríamos alcanzar nín eopeger pues 
tan lexos eran tornamos nos para Lorca e díxonos este omne que estos 
moros que entraron que eran los de Vera e los de Velez todos en uno 
(10 nov. 133). 

(1) Al... Reydarago... los Jurats e prohomens de la ciutat de Va* 
lencia... Entes havem e fama es... quel Rey de Granada fa grans jus- 
talles de companyes de cavall e de peu e gran pertreyt de viandes 
feites aportar loch de Vera per tal car vol entrar en lo regne 

de Valencia per barrejar e pendre aquells lochs que pora e a^o ab 
assentiment e tractament deis moros del regne Genoveses han 

frita confederacio ab lo dít rey de Granada e deven venir primera-» 
ment ab UIl galees ab scales e aparellaments de combatre e apres a 
breus dies deven ne venir XVI quís acompaayen ab aquellas e jasia 90 
que haien mesa fama que les dites galees venen per (combatre e) ha* 
ver lo munt de Gubaltari empero senyor créenla es nostra que venen 
eontra vos e vostre regne e no contra lo Rey de Castella car lo rey de 
Castella del qual es lo dit munt ha treva ab lo rey de Granada e car 
la astucia deis malvats genoveses e deis moros no agüe mesa ven ne 
fama que vagen ho entenen a anar al munt de Gubaltavi si allí de- 



-( 2W )- 

misma diyalgación del objeto de esa liga era oausa de recelo á' los Ta* 
lenclanos, y» sin embargo, pasó el inviemo y la primayem y el YerBXkO 
sin notarse la presencia de enemigos en nibgana parte de la penínsu- 
la; pero en el mes de noviembre dieron fe de vida los mnsolmanes 
corriendo el campo de Carayaca. 

Semejante acometividad y andada se fundaba en las promesas de 
auxilio que venían de Fez: Alfonso XI no guardó la paz jurada y exi- 
gió que el granadino la cumpliese en todas sus partes; tal iniquidad lo 
sublevó 6 inclinó A la venganza, y como Osmín ben Abulolá, por quien 
en 1319 no habían pasado benimerines & Espafta, no vivía ya, y sus hi* 
jos estaban en desgracia del rey de Oranada, se prefirió en este reino 
caer en manos de los marroquíes & tolerar las injusticias del castella*» 
no; y el propio Mahomed IV pasó el mar y fué & visitar al sultán para 
que no le abandonase (1); Abulhasán le prometió ayudarle, y con esta 
esperanza, antes de volver & su reino mandó hacer guerra al de Cas- 
tilla, & la cual contestó éste del mismo modo. 

Pero Alfonso XI, que tuvo noticia del viaje y por tanto de lo que se 
tramaba contra él, no adivinó hacia qué lado irían los enemigos ni en 
qué tiempo pasarían, y en cambio Mahomed y Abulhasán se pusieron 
de acuerdo para dar en firme un golpe, que había de herir en lo más 
vivo el corazón del castellano. Quizá más enterados que este mismo 
de las condiciones del alcaide de Gibraltar Vasco Pérez de Meira 6 
Neira, comprendieron que no resistiría esta plaza un asedio muy lar* 
go y que por las cuestiones internas de su reino diñcilmente llegaría 
el rey á tiempo de socorrerla, y como el marroquí ambicionaba la po- 
sesión de Gibraltar, el de Granada le incitó á venir sobre esta plaza; 
convienen los documentos y las crónicas en que pasó un hijo del Sul- 
tán llamado Abumelic con cinco mil caballos (la crónica los sube hasta 
siete mil), y aunque siempre la noticia de haber pasado africanos á 
lispafia producía pánico, esta vez fué mucho menor: Alfonso IV apro- 
vechó esa venida para enviar al papa su hermano el Arzobispo de 
Tarragona, con el propósito de siempre; Alfonso XI no supuso que del 
pasaje perdiese él nada; lejos de esto, pensaba que pagarían junta- 



guessen anar mas per disimular se pensa hom ques sia feyt car aytals 
cauteles se acostumen fer entre guerrejants. Pensats vos senyor que 
les galees deis genoveses ab alcunes quel dit rey de Granada ne fa 
armar en la sua térra venen a Alacant o a Denia o a altres locha de la 
marítima e lo dit rey de Granada entre per térra ab son poder ab la 
ajuda e favor deis moros del regne que están tots somoguts e orelles 

al (Marzo 1882). (El documento no es legible de aquí en adelante). 

(1) Pasó al África, según Benaljatib (Ijata I, 351), el 24 de Dulhioha 
del afio de la hegira 732, 17 septiembre 1322; sobre las causas que motiva- 
ron este paso de Mahomed, es explícita é imparcial la Crónica de Ál/onao Xí^ 
cap. XCVIll. 



-(266)-. 

mente lo de Caravaca y Guardamar. En Valencia y Catalnfia, sobre 
todo en Valencia, se temió que ^enoveses y granadinos aliados causis 
ran dafios, pero todo quedó reducido al sitio de Gilnraltar, que resistió 
cinco meses y se rindió & primeros de junio. 

Alfonso XI, que no se dio gran prisa en socorrer á los sitiados» lle- 
gó un día tarde, y no hallando al príncipe marroquí, cercó á su vez el 
castillo rendido, cuyo alcaide se había pasado al moro, pidiendo al de 
Aragón socorro de naves (1); hasta la última decena de agosto perma- 
necio delante de Oibraltar, y en vista de lo inútil de su permanencia en 
el campamento y de la proximidad de las lluvias, lo levantó y se retiró 
& Sevilla después de celebrar cordiales entrevistas con el monarca 
granadino, que á su vez, y para entrar víveres en la plaza si era posi- 
ble y molestar á los castellanos, había puesto su real á orillas del Gua- 
diaro. El 24 de agosto de 1333, salió Alfonso XI en dirección á Sevilla, 
y al día siguiente hizo lo mismo Mahomed hacia M&laga; el primero 
estaba en el camino cuando le dieron la noticia de haber muerto 
asesinado el segundo (2). En su lugar fué proclamado lusuf, con el 
cual pactó una tregua de cuatro meses Alfonso XI, preparatoria de 
otra más larga (3). 



(1) (Al Rey de Aragón el rey de Castilla).— Facemos vos saber que 
por razón que un infante fijo del rey de alien mar paso aquende con 
muchas gentes de pie e de cavallo e cerco a Gibraltar. Et nos por esto 
oviemos de venir desde Castiella por la acorrer. Et seyendo nos en 
Guadalete que es a dos leguas aquende de Xeres llegónos mandadero 
en como Vasco Pérez de Meyta que tenia la villa e el castiello por nos 
que lo avia entregado a los moros. E nos por cuydar que fallaríemos 
y el infante e a sus compannas llegamos al dicho lugar de Gibraltar. 
Et fallamos que era ydo dende. E desque y fuemos fallamos por nues- 
tro servicio de la cercar e tenemos la cercada por tierra e por mar 
porque vos rogamos... que nos enbiedes la vuestra flota para que este 
aqui connusco en esta cerca. Et otrossi que enbiedes mandar a las 
vuestras villas e lugares que son costera de la mar que envíen a ven- 
der aqui a este real viandes porque los que estuvieren aqui connusco 

ayan complimiento de lo que ovieren menester Dada en el Real de 

sobre Gibraltar nueve días de junio era de mili e trezientos e setenta 
e un anuos. 

(2) Los autores de aquel asesinato fueron sin duda los zenetes, teme* 
rosos, como dice un historiador árabe citado por el Naciri (II, 59), que se 
volviera en su dafto la amistad entre granadinos y marroquíes; así lo con<> 
firma la Crónica de Alforuo XI (cap. CXXVI); Benaljatib no menciona los 
Abulolá, pero atribuye el asesinato á ios africanos (Ijata, I, 304); no está 
bien enterado Villaisán al decir que lo mataron en la tienda; el hecho ocu- 
rrió en pleno campo. 

(3) Don Alfonso... Rey de Castiella... A los caualleros et omnes 
buenos de la nuestra villa de Murcia... Sepades que nos otorgamos 



-(•66H 

KftdA se biso por la troalerA de MnmU para diftnMr laa twtra»B 
HmaolnmiiM aeampadM dolanto Oibrahar: «n agosto, después del )#•' 
Tantamiento del asedio pnesto por loa eristiaiios, entraron por Vera y 
corrieron tres ó cuatro pueblos fronteriaos y nada más; Alfonso IV si* 
guió discatiendo con el Papa si por el subsidio qne le ofrecía podría 
permanecer en la frontera tres ó cuatro meses, si con tantos ó más 
bombrss y si durante dos aftos ó más (1), mas escarmentado por lo 
de G«ardamar, cuando Juoef le preguntó si aceptaba la tregua se ^ws* 
snré á decir que sí (2) sin renunciar por ello á tratar directameule 
eenél. 

A fines de marao de 1S84 volvió de Marruecos Gonzalo Oareía, eupi 
bajador castellano, con un tratado de pac por cuatro afios cutre Castilla, 



tregua al Rey de Granada et a todas sus gentes ct sus lugares assy 
por mar como por tierra fasta mediado el mes de desiembre de la era 
desta carta...*. Dada en Sevilla XVI días de Ochubre era de mili 
et CCC LXXI anuos. (Arch. munic. de Murcia, t L Caríoi réale$^ 1 110)« 

(1) B. 544, f. 10. 

(2) En nom de Deu poderos e piados - Oracio e benediccio de Deu 
sia sobre nostre senyor e profeta nostre maiorde créenla nostra 
Mahoma misatger seu lonrat e sobre tota sua regla els hala a via de 
be e de salvacio. 

AL.. Rey darago... Abdella lucef fil de ... Abulgnalit Ismael aben- 
faraig abennagar fem vos saber que scrívim a vos de la halambra de 
Granada... bou fem saber a vos que a nos es cert que nuU tempslo 
bon deute e la bona amor entre la casa de Granada e la vostra... per 
la qual cosa nos regonexem aquella. E ara novellament fo a la nostra 
presencia I carta en la qual se parlava ab lo Rey de Castalia en la 
qual entesem que feya mencio de la uostra pau. £ a nos fo ben vist 
que la sobredita mencio deguessem a vos scriure e trametre aquesta 
preseat carta per declarar la dita rabo en si per aventura en la amia- 
tat e bona companya avets volentat a nos plau molt de esser ab vos 
en aquella en tot ^ que a vos sia pagament bon cove que encontineot 
nos bo fa^ats assaber quen es vostra voluntat e a la vostra presencia 
ira el mercader hoarat en Pasqual Qrera servicial nostre... al quai 
avem comanat que ell deia anantar eu bona amor e amistat segoua 
que ell declarara a vos e longament specificara e a vos sia cert qo que 
ell vos dirá... feta dimecres XVIII días anats del mes de Mobarrem le 
qual es octubre de JX:C XXX IIII (29 septlMabne IftlS). 

AJU.. Rey... de Grauada... de nos don Alfonso... Rey recibiemos 
vuestra carta la qual nos traxo.*. Pascbal Cirera ... E entendimos 
bien e complidamcDl lo que era contenido en la dicha carta vuestra \m 
quttl dito Pascbal nos dizo de palaura... E a esto Rey vos responde* 
osos que bien creyesoos quel Rey de CastieUa f azia mención en el trae' 
tamiento de paz de nos e fazia lo que devia porque eá fecbo suyo e 
nuestro todo es uno. E plage nos e es bien que sea pa^ cutre todos 
UOS.^ i» Bov. 1B3S. R. 4K, í. a.lO> 



-( 267 )- 

Granada y Marraecos, y éstos y Aragón si Alfonso IV consentía en ello 
y Alfonso consintid en cnanto á Marruecos, reservándose lo referente 
á Granada (1). Empezábanse á contar esos cnatro afios el primer día 
de marzo de la era 1372 (1334), y en virtud de poderes otorgados por 
el rey de Granada pactaba por él el de Marruecos; el tratado contenía 
las cláusulas habituales de libertad de comercio, de indemnización de 
dafios, de reconocimiento de libertad al cautivo que huyere á su tierra, 
y dos más de orden puramente militar: una que de África no pasarían 
tropas en esos cuatro afios, sino para mudar guarniciones; otra que no 
■e reedificarían los castillos asolados* £1 benim^n recababa el dere«> 
che de ser auxiliado por el de Castilla y de armar galeras por su cuenta 
en los puertos castellanos, y el de Castilla, reconociendo que siempre 
que los reyes de Granada habían logrado de los de Castilla paz y tre- 
gua habían pagado parias, renunciaba esta vez á ellas por considera- 
ción á quien lo representaba y otorgaba su perdón á Don Gonzalbo de 
x\guilar que se hallaba refugiado en Granada (2). 

£1 Bey de Aragón no se conformó y quiso tener trato directo con el 
de Granada sin intervención del de Castilla; medió en ello un mercader 
catalán, servidor de Jusuf , Pascual Cirera (3), por cuya intervención se 
llegó á un acuerdo puramente formal, pues no se agregó nada ni nada 
se quitó, pero quedó á salvo la independencia de Aragón, y conforme 
con esto el monarca, se firmó en Valencia el tratado el cual dice así: 

En el nombre de Dios. Sepan todos quantos esta carta verán. 
Que como pa^ fuesse tractada e firmada entre el muyt noble e muyt 



(1) Sepan todos quantos esta carta vieren como ante nos don Al- 
fonso por la gracia de Dios Rey de Aragón etc. vino Roy Diag Dean 
de Salamanca mandadero del Rey de Castiella a esto especialmente 
enviado e mostró unas posturas de paz en forma publica fechas entre 
los nobles e altos reyes don Alfonso Rey de Castiella e don Abulhacen 
amir amuzlemin por si e el Rey de Granada en las quales entre otras 
cosas se contenia que nos fuessemos en aquellas posturas si seer y 
queríamos. Et porque el dicho mandadero de parte del dicho Rey de 
Castiella nos requirió que quisiésemos seer en la dicha paz otorgamos 
e decimos que nos place seer en las dichas posturas e paz. E porque 
esto sea mas fírme mandamos fazer esta carta seellada con nuestro 
seello colgado. Dada en Teruel diez días andados del mes de mayo en 
el anyo de nuestro senyor MCCCXXXIIIL— (B. 666, f. 10, v.). 

(2) De este Don Gonzalo de Aguilar habla la Crónica de Alfonso XI 
en el cap. 118, (edición Bivadeneyra). 

(3) Egcribla y le contestaban en cifra, pero tan inocente, que todo el 
secreto se encerraba en no llamar por sus nombres á los reyes de Aragón y 
de Castilla sino el cyostre amich» al primero y el «parent del vostre amich» 
al segundo y camich meu» al de Granada; cambiando los posesivos «meu y 
vostre» si era él á quien se escribía. 

33 



honrado don Alfonso Rey de Castiella e el muyt noble e muyt honrado 
el Rey don Albuha^en e amiramuzlemín por si e por el muyt noble e 
muy honrado don Jucef Rey de Granada por mi anyos con ciertas 
condiciones e posturas contenidas en n cartas publicas de un tenor 
scriptas la una en xpiane^o e la otra en morisco sobre la dita pag 
fechas en la villa de fe^ sábado XXVI dias de febrero era de 
MCCCLXXn anyos. Otrossi como ante nos don AWonso por la gracia 
de Dios Rey de Aragón etc. viniese mandadero del dicho Rey de 
Castiella por aquesto specialmente enviado e fuesse a nos mostrada 
por el una de las dichas n cartas publicas fechas sobre aquella pa^ en 
la qual se contenia que nos fuessemos en la dicha pa^ e en las posturas 
sobredichas si seer y queríamos. E el dicho mandadero de parte del 
dicho Rey de Castiella requeriesse e nos que quesiessemos seer en la 
dicha paQ por esto nos respondiemos al dicho mandadeto que nos pla- 
gia seer en las dichas posturas e pap e daquesto le diemos nuestra 
carta sellada con nuestro siello colgado la qual fué dada en Teruel 
X dias andados del mes de mayo en el anyo de nuestro senyor 
M. CCC. XXX. un. E depues desto fuesse tractado que entre el dicho 
Rey de Granada e nos sia fecha e refermada la dicha pa^ segunt que 
otras vegadas entre nuestros antecessores e los suyos fue costumbrado. 
E agora el sobredicho Rey de Granada aya enviado a nos por esta 
ra^on sus mandaderos el honrado alcayt Albuha^en Abencomissa e 
paschual Cirera servidor suyo e nuestro con cartas de creyen^a e poder 
de fer e fermar con nos la pa^ sobredicha. Por esto nos don Alfonso 
Rey daragon sobredicho porque entrel dicho Rey de Granada e nos 
pa^ e buena amor mas cumplidament sea guardada con aquesta pre- 
sent carta publica reíermamos fazemos e atorgamos con el sobredicho 
muyt noble e muyt el Rey de Granada la pa^ sobredicha por el tiempo 
que finca e es por venir de los ditos mi anyos e con las posturas e con- 
vinencias fechas e puestas entre los dichos reyes segunt que por ellos 
fue fecha e atorgada e en las cartas sobre ello fechas es contenido. 
E prometemos a buena fe e sin enganyo por nos e por nuestros fijos e 
hermanos e por nuestros Richos hombres ca valleros vassallos ciuda- 
danos castiellos e villas que la dicha pa^ e las posturas en aquella con- 
tenidas en tanto quanto a nos e al dicho Rey de Granada pueden e de- 
ven tanyer guardaremos e tememos e guardar e tener faremos bien e 
complidament en tierra e en mar al dicho Rey de Granada e a sus ri- 
chos hombres cavalleros vassallos ciudades castiellos e villas e que 
contra non vernemos ni venir consentiremos publicament ni escondida 
en todo ni en parte. E aquesto prometemos al dicho Rey de Granada e 
por el e vos ditos mandaderos suyos presentes e recibientes por el en 
voQ e en nombre suyo. E nos Abulhacen abencomissa e Paschual Ci* 
rera mandaderos sobreditos por la créenla e poder por el dito senyor 
Rey de Granada a nos sobre aquesto dado e atorgado en sus cartas 
rebebimos en nombre e en persona del dito senyor Rey de Granada de 
vos el dicho senyor Rey daragon el atorgamiento e promission sobre- 
dichas. E refirmamos fazemos e atorgamos con vos la pa^ sobredicha 
e por el tiempo desuso contenido con las posturas e condiciones fechas 
e puestas entre los dichos reyes segunt que por ellos fue fecho e ator- 



-(269)- 

gado e en las cartas sobre ello fechas es contenido. £ prometemos quel 
dicho senyor Rey de Granada a buena fe e sin enp:anyo por si e por 
todos sus Richos hombres caballeros vassallos ciudades castiellos e vi- 
llas la dicha pag e las posturas en aquella contenidas en tanto quanto 
a vos e a el pueden e deven tanyer guardara e terna e guardar e tener 
fara bien e complidament en tierra e en mar a vos el sobredicho senyor 
Rey daragon e a vuestros fijos hermanos e a vuestros richos hombres 
cavalleros vassallos ciudades castiellos e que contra no vendrá ni venir 
consintra publicament ni escondida en todo ni en parte. Otrossi prome- 
temos quel sobredicho senyor Rey de Granada esto que nos de su parte 
atorgamos aura por firme e por agradable e lo refirmara con su carta 
semblant desta e siellada con su síello colgado e la dita carta dará al 
mandadero que vos lenviaredes por esta ra^on. E nos el sobredicho 
Rey daragon e nos los mandaderos sobredichos mandamos de las cosas 
desuso ditas seer fecha esta carta publica por el notario de suso nom- 
brado en testimonio de verdat. E nos el dito Rey darago mandamos la 
seellar con el nuestro sieilo colgado. Dada en Valencia en el Real del 
dito senyor Rey daragon dia sábado JH dias andados del mes de junyo 
en el anyo de nuestro senyor MCCCXXXV. 

Testimonios que presentes fueron don Bn. de Sarria e los honrados 
don Gongalbo García. Don Felip de Boil tresorero. don P de Montpao 
conseyleros e don Arnalt (^morera vicecanciller del dit senyor da- 
ragon. 

Signo de mi Guillen Agustin... notario publico etc. -(R 655, t 25 v.). 

El capítulo en qne prometía el rey de Aragón por él y sos hijos y 
BUS ricos hombres guardar las postaras convenidas se hizo efectivo 
inmediatamente en cnanto al infante Don Pedro, heredero del trono, 
el cnal solemnemente y con todos los requisitos de esta clase de instru- 
mentos confirmó por mandato de sn padre la paz anteriormente trans- 
crita, de un modo general, sin mencionar sns cláusulas y condicio- 
nes (1), el 8 de noviembre de aquel mismo afio 1835. Con este motivo 



(1) «Al muy noble i muy honrado el alamir audella filio de Juce 
filio del alamir de los moros Ezmel i Benfarach i Benmazer Rey de 
Granada. De nos Infante don Pedro primogénito del muy alto i sennor 
don Alfonso por la gracia de Dios Rey de Aragón de Valencia de Cer- 
denya de Córcega i conde de Barcelona i su general Procurador salut 
como a Rey al qual querríamos que diesse Dios muyta de vida con 
honrra como a nos mismo. Ffazemos vos saber Rey que recibiemos 
con grant plazer una cartu vuestra que nos presento el amado conse- 
llero nro. Ramón de boy] i entendiemos complidament lo que nos en- 
uiastes dezir de la buena amiztat que era seyda i es entre la casa de 
Aragón i la casa de Granada i de como es vra. intención de guardar 
aquella a nos. A la qual vos respondemos que nos queriendo guardar 
de coraron i de voluntat la dita amiztat i bien querencia que es seyda 
et es entre las ditas casas de Aragón i de Granada es nra. voluntat de 



»(«0)- 

mediaron ya cartas entr^ el rey de Granada, el aleaid Kodoán y el 
embajador Mí Abenoomexa y el faturo rey de Aragón (1), qne daba 
los primeros pasos en los enmarañados senderos de la diplomacia. 

Se había planteado otra vez el pleito entre ESspafia y África. Bl pri- 
mer incidente había sido favorable á los africanos, pero en Castilla 
reinaba nn rey que no se daba f Acumen te por vencido y al de Aragón, 
aunque el asunto no le interesaba directamente, interesábale que 
no vinieran 6 España musulmanes africanos y ayudó & expulsarlos, 
no obstante los apuros en que se halló en el momento supremo. 



liauer con vos plazer i amiztat et bien queriencia, assi como con Rey 
de la amiztat del qual nos tenemos por muy honrrado i pagado. Et por 
esto Rey rogamos vos que si algunas cosas vos plazen de los regóos e 
tierras del dito sennor Rey padre nro. i nras. nos lo fagades saber que 
nra. voluntat es de coraplir i fazer por vos aquello que plazer vos sea 
i dar vos a entender quanto nos plaze seer por verdat i por vra. ami- 
ganpa. Dada en la Ciudat de Q^rago^ hueyto dias andados del mes 
de Nouiembre. En el anno de nro. senyor de mili Trezientos Trenta 
i cinquo» -(Arch. de la B. Ac. de la H. Col. Salasar. A. III, f. 42;. 

(1) •De nos Infante don Pedro primogénito etc. Al noble i amado 
Rodean benaudella alguazir del muy noble Rey de Granada salut como 
a aquel el qual muyto amamos í a quien querríamos que diesse Dios 
muyta honrra i buena ventura. Recibiemos vra. carta que nos enuias- 
tes de como el dito Rey de Granada nos escriuia por su carta i que don 
Ramón de boyl mensagero del dito sennor Rey padre nro. vos dixo 
quanta era )a amor entre nos i el dito Rey de Granada i que entendía- 
des treballar que la dita amor i amiztat entre el dito Rey i nos se tu?- 
ttlesse i que vos quisiessemos escreuir que perellado erades a com- 
plir nros. plazeres. A las quales cosas vos respondemos que nos que- 
riendo seguir los buenos feytos que fizieron los nros. antecessores 
entendemos amar i querer bien al dito Rey de Granada i fazer por el 
como por amigo i gradecemos a vos la buena protíesta que fazedes a 
nro. seruicio. Por que queremos que hayades por firme que en nos tro- 
baredes cada que aneninleza sea. Gracia i merce en que quiere que 
prouecho i honrra vuestra sea. Dada en la Ciudat de QaragoQa Vm 
dias andados del mes de Nouiembre. En el año de nro. Sennor de Mili. 
Trezientos Trenta i Cinquo». 



CAPÍTULO SÉPTIMO 
De 1335 á 1350 



La paz qvfi tígíúó al último coayenia entre Alfonso IV y Tnmif I 
aMo toé alterada por algnnoa aetoe de pirateria de m<»x)8 y cristianos^ 
tan íreenentes y comunes, qne nwiea fneron cansa de hostilidades. Al 
subir al trono Pedro IV confirmó en 26 de abril de 1336, la pas de 2S 
de febrero de diez aftos antes, riñiendo á Zaragoza en representación 
del rey de Granada el propio Pascual Girera (1) y con esto quedaron 
es paz moros y cristianos pero acumulando unos y otros elementos de 
eombate hasta tener los que sus planes exigían (3). La lucha próxima 
era muy semejante & las anteriores de almorávides y almohadas; 



(1) Insértase este tratado en un documento del Registro 555, t 37, del 
Arch. de la Corona de Aragón, pero la paz se halla en el tomo señalado 
con la letra A, núm. S, f . 84 y. de la Colección Salazar de la Real Academia 
de la Historia. Es un traslado literal de la paz anterior, sin más cambios 
que los de los embajadores moros, sustituidos por Pascual Cirera, y la fecha 
que es: Zaragoza 2tf de marzo de 1836; el granadino debía enriar el docu- 
mento árabe antes de tres meses, pero no lo hizo hasta octubre; en este mes 
mandó Pedro IV pregonar la paz, que no obstante este retraso regla desde 
la firma del aragonés. (Ibidem. f. 84 y 85). 

(3) E jas sia 90 quel Rey de Castiella haia fey to treya a poch tanps 
ab los dits Reys pagans per si e per lo dit senyor Rey darago si la vo- 
lia. E lo dit senyor Rey ho haia atorgat. Empero la dita treva no es 
ferma ni lo senyor Rey deu molt confiar en la duracio daquella car los 
dits infeels no han feyto la dita treva sino per apparellar se milo de 
offendre los xpians. E aquest sguart mateizs han haut lo dit senyor 
Rey darago e el rey de Castella. E car los sarraias segons que expe- 
riencia ha mostrat moltes vegades están en treva com han opportuni- 
ut de fer mal a xpians cercades maneres e coiors alcunes trenqnen la 
treva e donen dan al xpians e trencar la treva e offendre tot es enseraps. 
— (B. 544-68). 



-( 362 ) - 

mas sobre haber aumentado el poder cristiano, no reinaba en Castilla 
un monarca viejo y achacoso como Alfonso VI ni un atolondrado como 
el Vni, sino el más enérgico y grande de los Alfonsos de Castilla y de 
sus reyes, si la historia no hablara de aquélla mcda mujer, frase con 
que designaba el autor del Libro de Patronio á D.* Leonor de 0u2- 
man, y Marruecos, aunque en la cumbre de su poder y de su gloria el 
imperio benimerín, no era ya lo que había sido en aquellos aciagos 
tiempos ni podía lanzar sobre la península tan colosales ejércitos. 

Ton todo, el temor que inspiraba la próxima invasión y los aperci- 
bimientos de los reyes cristianos estaban justificados: el África se dis- 
ponía á venir sobre Espafta á renovar antiguas calamidades y á des- 
hacer, si podía, la obra con tanto esfuerzo y á tanta costa realizada. 
Por rara coincidencia allá y en Castilla se habían sentido idénticas 
convulsiones, por causas diferentes, pero de iguales efectos y durante 
los mismos tiempos, y si el reino castellano desde la muerte de Sancho 
el Bravo sólo había disfrutado de paz en períodos muy breves, el ma- 
rroquí, desde el asesinato de Abenjacob, y aun antes, era víctima de 
la guerra civil, y tan postrado se halló en ocasiones, que el diminuto 
reino de Granada se atrevió y lo consiguió & poner el pie en él y ane- 
xionarse Ceuta. 

A los sultanes Abutebit y Aburrabe, hermanos ambos, nietos de 
Abenjacob y sucesores inmediatos uno después de otro, de su abue- 
lo (1), sucedió Abusaid, hijo menor de Abenjacob, tío de los anteriores, 
quien, acordándose de las empresas de su padre contra Tremecén, las 
reanudó llevando la guerra á la otra parte del río Muluya. Pronto sin 
embargo le distrajo de su empeño una guerra civil promovida por uno 
de sus hijos, el menor Alí, y el más querido, y por tanto heredero, que 
impaciente por ocupar el trono quiso hacer bajar de él á su propio pa- 
dre (2); con este motivo hijo y padre vinieron á las manos, hubo vic- 
torias y derrotas para los dos bandos y períodos en que el hijo dominó 
al padre, mas al fin fué vencido el hijo impaciente y proclamado Abul- 
hasán á la muerte de Abusaid, ocurrida el 80 de agosto de 1381. 

Los dos primeros afios de su reinado no pudo el nuevo sultán des- 
arrol lar sus proyectos por la necesidad de vigilar á su hermano, retirado 
en Suchelmesa, y aun así pensando en Espafia como su abuelo y su bi- 
sabuelo Abenjacob y Abenjucef , á pesar de vivir aún el hermano re- 
belde, envió su hijo Abumelic á la reconquista de Gibraltar, hasta que 



(1) Abutebit murió el 21 de julio de 1308. Aburrabe el 23 de noviembre. 

(2) Los doa hijos de Abusaid se llamaban Abuihasán, el mayor, el cual 
era hijo de abisinia ó negra, y Abu-Alí, hijo de europea (extranjera de la 
raza de Afranch). En esta campafia tomaron parte activa caballeros cátala» 
nes al servicio de Abusaid {Revue HUpanique). «Caballeros espafioles en 
África y africanos en España». 



-( 263 ) - 

Tencido al fin y maerto en sn prisión de Fez Abu-Ali (i), respiró con 
desahog^o. Inmediatamente se dirigió contra Tremeoén, qne tomó por 
asalto el 27 de abril de 1337 y finido este asunto, contra el cual se ha- 
blan estrellado todos los sultanes benimerines, ya no pensó en otra 
cosa que en reducir España á su dominio, soñando en resucitar el im- 
perio almohade. 

Por su parte Alfonso XI, sometidos á su dominio ó muertos los re- 
beldes, no cesó de hacer preparativos para resarcirse con usura de la 
pérdida de Oibraltar, impedir definitivamente la entrada en España & 
los africanos y acabar con Oranada, y lo hubiera conseguido, como di- 
ce Benaljatib, «á no haber Dios mirado con ojos de misericordia á los 
musulmanes, poniendo fin á su vida» (2). 

Los dos monarcas de Castilla y Aragón vivían en paz con Marrue- 
cos y Granada en virtud de la última tregua, que terminaba para el 
primero en el mes de mayo de la era 1380 (1342) y para el segundo en 
abril del mismo año; pero no creyendo ni uno ni otro que llegase al 
plazo prefijado sin romperse, pactaron por sus embajadores Ferrant 
Pérez de Valladolid y Gonzalo Garda (3) un tratado de amistad y alian- 
za, reproducción de los anteriores, pero más concreto y determinado: 
ya no se comprometían & combatir separadamente y cada uno por su 
cuenta y á su manera á los moros granadinos, sin especificar qué clase 
de auxilios debieran prestarse mutuamente, sino que guardando cada 
uno la palabra empeñada á los moros, el de Castilla Juraba no permi- 
tir el paso por sus tierras de Murcia á los zenetes que fueran á Valen- 
cia y á permitirlo en cambio & los aragoneses que fueran á Oranada si 
entre ambos reinos estallaba guerra y para el caso en que la lucha 
fuese general que ninguno pactase tregua por sí solo y sin que el otro 
viniese también incluido en ella. Por último, y esto era lo esencial, el 
de Castilla, si las circunstancias lo aconsejaban, pondría en el Estrecho 
durante los meses de mayo, Junio, Julio, agosto y septiembre veinte 
galeras y en el resto del año ocho, y el de Aragón diez en los cinco 
meses citados y cuatro en los restantes, y si la necesidad obligase al 
castellano á poner más galeras ó no creyese necesarias las veinte ó las 
ocho, el de Aragón aumentaría sobre las que tuviese á razón de la ter- 
cera parte de las que aumentase el de Castilla ó disminuiría en la mis- 
ma proporción. 

Las noticias de Marruecos, recibidas por buen conducto, concorda- 
ban en denunciar los enormes preparativos acumulados en las costas 



(1) Ali murió en Fez, asesinado en octubre de lb33. 

(2) Catiri, II, boa. 

(3) Los poderes de cada uno están fechados en Madrid y Valencia, el 
26 de abril y 2 de abril de 1339; se incluyen en el traUdo que se halla en el 
Registro 137^155. 



de Bspafia y las del otro Udo del Estrecho, desde donde eontinaamen- 
te pasaban A la península hombres y homl»es y se alistaban bareos 
eon el propósito que loe cristianos bien conocían. Vino entonces del 
propio imperio un fraile menor, fray Pedro Comte, postalado en Obispo 
de Marmeeos, el cual confirmó lo que ya era conocido y llevó al Papa 
credenciales de Pedro IV para que el pontífice no menospreciara el 
grande y evidente peligro que amenasaba & la cristiandad. El fraile 
no gosaba, según parece, de muy buena fama ni sus dichos merócian 
gran crédito, y así fueron tenidos en poco sus informes (1). Pero no 



(1) En Pere etc. Al amat conseller nostre en Ramón de Boy!, sa- 
lad etc... A^ que deyts quel senyor Papa se maravella com noa haut 
ardit deis legats qui aci son sobrel fet del passatge del rey de Marrochs 
li podets dir que a90 es esdevengut per 90 com non nic a haut ardit no- 
table entro a ara mas ara limporte ardit assats cert lonrat e religios 

frare Pere Comte postulat en bisbe de Marrochs Encara se porte lo 

dit postulat letras deis dits legats qui aci son pero certament podets dir 
al senyor Papa quel dit Rey de Marrochs nulla hora no ha cessat ni 
cessa de fer passar en les parts despanya cavalleria et gent de peu et 
▼iandes et armes et altres apparellaments de galees que james fos fet 
per moros. E ja galees sues an barrejat un loe en lo regne de Valencia 
en terme de Calp appellat BenahÍQa e preses V lenys de nostres gentes 
e an fet dan en la costa dalacant per la qual rabo nos nos entenem 
anar en continent a Valencia per fer armar alli galees axi que entre 
nos e ell rey de Mallorques ne entenem a darmar com pus tots pu- 

xam XXX per fer resistencia a les armades del dit Rey de Marrochs 

Data Morathe aldee Calatayubii sub nostro sigillo secreto nn idus no* 
vembris anno jam dicto. (1887).=De nos Don Pedro etc. Al amado con- 

sellero nuestro Ramón 803^1 A lo que signiñcastes que vos dubda- 

vades quel padre santo creyesse en res que fra Pere Comte electo de 
Marruecos le demostrasse del gran aparellamiento quel Rey de Ma- 
rruecos faze porque del yera mal iníormado .. queremos. . que de part 
nuestra supliquedes... al padre santo que el quiera guardar e oyr bien 
la raandaderia quel aduze et si trueba aquella seer verdadera o peli- 
grossa puesto quel dito fray Pere sea encolpado de algunas cosas de las 
quales nos por freyres menores ni otras personas alguna ren no ave- 
rnos entendido. Por esto salvando siempre su sanctedad no deve me- 
nospreziar aquello que puede tornar en peligro grant e evident de toda 
zpiandat. Et si oyda su relación el dito padre sancto no vos quiere dar 
cierta respuesta sobrel ayuda por nos demandada suplicat a la su sane- 
tedat que quiera á lo menos prometer e mandar ayuda cierta a nos 
aquella que en bien aura pora en aquel caso do el Rey de Marruecos 
veniesse cuentra Espafia et assy sobre esto como en ayudar en aquello 
que buenament podredes al dito electo feyt hi vuestro poder..... Dada 
en Valencia jus nuestro siello secreto X dias andados del mes de 
deziembre en el anyo de nuestro senyor de MCCC trenta siet.-(B. 1111» 
f. 22 y 56> 



--(385)- 

iMPdó nraeho tiempa en surgir otra nueva fimte de mstódtm tan flraM>. 
eomo la del ObUqp^ y más acrsditada: Bernardo de Caacerch, aloaidaí 
de los eristíanos al serrieio del 8aHto, aproveobó usft ocasión para en» 
Tiar un hombre á Pefdro lY con nna larga oarta de cuatro folios y na 
torocito raAs refiriendo lo que pasaba y dando consejos sobre lo que eoDr 
Tenia hacer; para disiaiular quien escribió la respuesta ai eaia eaa 
manoe enemigas, no se puso encabezamiento ni ningún otro detalle que 
pudiera denunciar la cancillería, ocultamiento muy candido,, pvea la 
carta se re^rta inmadiatamente como de quien era (1). T bastó la car- 
ta de Caneerch, que desgraciadamente no he podido hallar, para q«a el 
taimado r^ de Aragón^ harto temeroso da los aprestos militares y aar 
Tales del marroquí, cuyas nares habáan combatido' um lugar del reina 
de Valencia (se proponía armar XXX. gateas en uméa del rey da M^ 
Iboroa), creyera máa conveniente & sus intereses entablar negodadoiiea 
con Abulhasáot á tener guerra con 61 y por estar ya Jofre Oüabert 4a 
CvuyDes, su almirante, en la mar en basca de escuadras é nayes me^ 
grebfiss, á toda prisa le despachó una sagetia (bareo de remos> que 
podía caminar aún con viento de proa) para ordenarle no hacer mal k 
los naturales de Marruecos (2). Gomo esto no le dio resultado, más Uenfi» 



(1) Hec Ifttera fuít mtsRs Bernardo de Caacerch alca jdo xpíaaoruoi 
de Marrochis et fuit mandatum quod fíeret aob hac forma ne videretur 
mitti ex parte Domíni Regis.=Sipiats sejmer que avem reebuda una 
▼ostra carta la qual nos ha portada Pere Aznar en la qoal 
Avie quatre fullea de paper escrites de totes parts e una ceduleta poca 
en la qual eran escrits los affers fort lon^ament e aquella be entesa 
vos fag saber queus agraim fort 90 que vets et confíam de vos 
que farets daci enant. Perqueus pregam que continuets la bona obra 
per vos empegada car per cert nos observarem vostres bons consens e 
Ja avem comenssat en seguir aquells segons quel dlt Pere vos reconta* 
ra pns largament. Quant alls que nos fets saber deis affers vostres e 
sobre el deliurament entenem que ades nos poria fer en la forma que 
nee avets íet assaber per que poria seyr gran perill al temps danu Mas 
empero ensercam y entenem prender carreres e víes aquelles que nos 
fets saber o altres per que los affers venran a bona fí et degut acaba- 
ment e no duptecs del feyt vostre car com slats dega donar sia bou 
eonsell a proñt e honor vostre e vos sera fet bo sines dublé al- 
cuoa. Ais altres affers del delinramenC deis xpians vos íem saber que 
no entenem ques pegues acabar al temps dará e seria íect perillos mas 
empeñe» entenem hi pensar vies e carreres en lo deliuraraent.... Dada 
en Valencia a O dies del mes de Marg auno Domini MCCCXXX septi- 
mo.-(R. lili, f. 64). 

(2) Al bayle general del regno de VaBencia.. •• fazemos vos saber 
que por razón de algunos tratamientos que se fazen entre nos e el rey 
de Marruechos los quales son a honra e buen estado de los regnos nues- 
tros dubdando que por gentes naturales naeatroe non fuessen feytas al- 



-(266)- 

de miedo aun cuando se le dijo que el sultán ambicionaba sobre todo 
someter el reino de Valencia por ser el último ganado por los re- 
yes de Aragón, que el de Oranada había procurado con regalos ganar 
al de Castilla para que no ayudase á los aragoneses y que cuarenta ga- 
leras genovesas al servicio de Francia en la guerra con Inglaterra, 
procuraba tomarlas el sultán para unirlas á otras tantas suyas ancla- 
das en Oibraltar, protegiendo el paso de las tropas, convocó á los nobles 
y órdenes de Cataiufia (1), pidió dinero & los prelados de sus rei- 
nos (2), escribió al Papa, diciéndole que había pasado de nuevo Abu- 
melic (3) y rogó al de Francia que impidiese de todos modos que las 
galeras genovesas se unieran á las marroquíes. Gomo última me- 
dida pactó con Alfonso XI, que muy probablemente hiso correr la vos 
de haberle querido atraer con regalos el rey de Oranada y de ser Va- 
lencia el objetivo de Abulhasán, con el fin de obligarle á mayores con- 
cesiones en cuanto á número de galeras, que era de lo que más nece- 
sitado se hallaba y lo para 61 más útil; la victoria dependía de las 
escuadras, y comprendiéndolo así el moro y él cristiano, procuraba 
cada uno sobrepujar al otro en fuerzas navales, seguros ambos de que 
sería duefto de la tierra el que lo fuese del mar. 

T como el moro no cesaba en sus aprestos y en todos sus puertos 
de Ceuta á Trípoli se trabajaba en el equipo de barcos y se acumulaban 
víveres y se concentraban tropas, creyó Alfonso XI necesario aumen- 
tar su flota hasta treinta galeras, y agregarle quince naos y diez lefios 
y exigió de su aliado el aumento proporcional á que venía obligado y 
que se aumentasen hasta quince las diez galeras de Aragón ancladas en 
Tarifa desde Junio de 1339; y no satisfecho aún, en vez de reducir su 
escuadra á ocho unidades en los meses que median entre octubre y 
mayo, sostuvo una flota de veinticuatro en vista de los incesantes 
aprestos del marroquí y pagó de su erario el sueldo de los barcos de 
Gilabert de Cruylles, que el 25 de septiembre querían abandonar su fon- 
deadero por falta de paga. Como compensación recabó que en el verano 
inmediato prestasen servicio cinco galeras catalanas más de las que de- 
bían prestarlo y que viniesen en seguida las que con arreglo á los pac- 
tos debían venir (4). Siempre receloso Pedro IV de la buena fe de 



gunas cosas en la mar cuentra las gentes del dito Rey de Marrue- 
chos... vos dezimos que... fagades deliurar al fiel portero nuestro Ar- 
nalt Tarrago una sagetia armada e otro vaxiello sufícíent en el qual... 
pueda ir al dito noble jufre Gilabert de Cruyllas almirant nostre en 
qualquiera partida quel lo trobara. Dada en Ralaguer... a V dias de 
Mayo., de MCCCXXXVffl.-(R. llil,f. i>7 v.) 

(1) R. 1065-126.— R. 13776. 

(2) R. 1377. f. 1 

(3) R.1877, f. 16. 

(4) E que el rrey de Castiella veyendo que la flota que el rrey de 



-(867)- 

loB demáa, pidió A su almirante certificación de las galeras de Castilla 

y de si era de necesidad elevar á veinticnatro las ocho del pacto (1). 

A pesar de tantas precauciones, la escuadra marroquí salió de Geu- 



benamari podía aver era mucho mas que las dichas treinta galeas de 
la postura de los dichos rreyes avian a tener en la guarda de la mar los 
dichos cinco meses que el que puso treinta galeas suyas e quince naves 
e dies lennos. E el Rey de Aragón que envió a enjufre gilaberte su al- 
mirante con dies galeas. E assi segunt la postura que es entre ellos en 
que se contiene que assy como el Rey de Castiella crecerá o menguara 
al Cuento de las veynte o de las ocho galeas que assy el rey de Aragón 
deve crecer o menguar sobre aquel cuento de las dies o de las cuatro 
a ra^on del tercio de las galeras que el Rey de Castiella y toviere que 
el dito Rey de Aragón era tenido de enbiar quinse galeas e pues no 
enbio mas de las dichas dies cinco galeas que sirvan otros cinco meses 
en el verano que viene con las otras que a de enbiar pues en el tiempo 
pasado no las envió. 

Otrosí quel dicho en jufre giriberte que enbio desir que se quería ir 
e que non avia mandamiento del para estar acá mas de fasta veynte y 
cinco días del mes de setiembre e que le dieran paga para mas deste 
dicho tiempo E el rrey de Castiella veyendo que era mester de poner 
recabdo en la guarda de la mar para los dichos siete meses del ynvier- 
no. E porque sapo que el Rey de benamarin se apercebia en muchos 
lugares de su reyno para pasar aquende gentes e viandas. E el conpas 
que se a de guardar en la mar es muy grande que acordó de poner en 
la guarda de la mar para los dichos siete meses veyte y quatro galeas. 
E porque el dicho tiempo es llegado e el detenimiento fuera muy gran- 
de si el Rey de Castiella oviera de enbiar desir al Rey de Aragón que 
enbiasse paga a las galeas que avia acá de tener. E porque entre tanto 
la guarda de la mar desmaparada (sic) que el Rey de Castiella que en- 
bio por el dicho en {ufre giriberto e quel mando que estudíese acá en la 
dicha guarda de la mar con las dichas dies galeas. E quel mando fazer 
paga e dar viscocho para las gentes que en ellos están para quatro me- 
ses e medio que son otubre e noviembre e desiembre e enero e la mey- 
tat de febrero. E el rrey de Castiella que pone y catorse galeas de las 
de la su flota e seis naos e quatro lennos assy son veynte e quatro ga- 
leas. E que según la dicha postura el dicho rrey de Aragón devia tener 
en este dicho tiempo con las dichas veynte e quatro galeas otras dose. 
E quel ruega el rrey que pues el esto fizo por le fazer bona obra assi 
como amigo porque la guarda de la.mar non fincasse desmaparada assi 
como podía fincar si el esta paga non mandara fazer que quiera man- 
dar venir estas dose galeas que agora avia de poner por que sean acá 
a estar en la dicha guarda otros quatro meses e medio los quales co- 
mentaran mediado el dicho mes de febrero e acabaran postrimero día 
de junio e el rrey de Castiella que poma de las suyas con estas e con 
las otras cinco que el a de enbiar y en manera que la mar sea guardada 
assy como cumple. 

(1) quantas galeas lo Rey de Castella ha tengudes en el estiu pas- 



tay pasó el fistasl» y-en «tti oomiMiftd oto la «ipaftoia aalió i 
ja, qpBwdaoáa fa» mocos éoaftM del paso (i). Alfniiiw XI ae líaoM é 
•«MoaiHíoar ia aonim á aa aliaba, ala moalrar deamagnoa ni Attanerías 
improcedentes y como reproche por el incumplimiento de lo prometido 
sólo dijo que desde el dia de San Miguel no había enviado el de Ara- 
gón galera alguna (2). Por cartas de Valencia y por Don Juan hijo de 
Don Alfonso de la Cerda se enteró el aragonés de lo sucedido y como 
easl siempre el orgullo nacional, no queriendo reconocer la inferioridad 
de loa suyoa, siquiera en un momento solamente, atribuyó & incuria y 
traición del almirante primero el que la escuadra mora hubiera entra- 
do em Algeoiras sin ser vista y lu^o la misma derrota^ no aleado dlfi- 
'cU qoe los rumores de lo primero, imprudentemente comunioados al 
ImMíz Jof re Tenorio por su propia mu^, contribuyeran al éeaasfere y 
á su muerte; de aquellas voces ae hicieron eoo lííOrémcadeMfomm U 
y los marinos catalanes y valendaiios, muy injostanicnte, pues daliia 
ser f acflísimo en aquellos tiempos burlar la vigilancia de la escuadra 
mAs poderosa (3). 

una vez aabedor de lo sucedido delante de Tarifa, escribió Don 
Pedro al rey de Castilla (4), mostrándose también muy animado y re- 
auelto A realizar tal esfueiso que «lo acaeecido se enmendarla muy 
pronto», y volvió el rey de Castilla A escribirle pidiéndole galeras jA 
Hdacir que ninguna respuesta se le había dado A la carta suya de que 
etaé portador Diego fiaHiires de Yaidares, ni A las palabras por este ra- 



sat ne quaat de luttys e qoantas na armadaa ara de ^reseat4»ar teoir 
tm la mar en Ids Vn meaes que canien9aran per lo primer dia del mes 
<de octotire e ñntran per tot lo mea de abril. Asi mateix nos fets saber 
ai*eaaquests Vn meaes eren neceasaries 4e teñir ¿antes galees en la 
mar com «obrepugen la fonna de la 4>09tara seigons la qual áo dit Rey 
oe devia teaír Vm galeas enaequatre en los dita VII mesea.-(B. 1066, 
f.63áv,i. 

(1) Segáo ios autoras Arabas la batalla se dio al aAbada, 6 de Xauai 
•dsl afie 740 de la.hógira, cocrespendieMba ai 6 de abril de 1^40; segén un 
•dneamanto criatlaao (Oolaccióa de Doe. del Adrohivo de la Goroaa de Ana- 
^;ito,temo Vil, lltf^ «diesabbati ante Domioioam ramii palmasum», si día 8, 
pttss, en 184/^ cayó la. Pascua en 16 de abrU; ooneordaado todos en que ia 
'bataUa se dié unaAbade» es mAs de cveer el doeoiaento crlstiaaa, .por ser ia 
-tatinidsd aiAs segusa q«a el nAwawcdel dia; la CrAaiea da Alfonso XI no 
•asfOBsa sategáricamBiite el día: sólo dioe que el Bey pavMó de Sevilla A Ja- 
lea paca estar más eeeea del mar y reeibir antas la aotieia, y que •estando 
-aa Oaiieíai de fian Juau^ al sAbaéo, virara de Bamos, le eomuaioaran la 
damitade los suyos. (Cap. GCX). 

(2) (MacG&AndeBocumentosdelAxch. delaC. deA. t. VU, 108. 

(8) Gol. cü. Temo YH, p. 109. Crónica de Álfotuo XL oap. CCVXII y 

covnn. 

m &tll4. 



ierMaB<l>. Y áwla misna carta tardó evafero aaMt 4 dar 

4rfte (2), por baliana eutaacas eateascado en xma da saa mayoees éni- 

^qoldadeSf la ejacaeite contra ei rajr de Malloraa. 

Tsvo ain emtargo alientos y reeariot para eqiüpar doee galeras y 
ma kfio de cien pesaos, que envlá ai Estreelio al rnaado de Don Fadro 
^ Moncsbáa y empecar ei armamento de otrsa qae debía candiiclr 
Maten Meroer (S), y coiao en las gnerms antesioms con los lasianla»- 
«les, fneroa al Papa embajadas de las reyes de Aragón y de Castitla^on 
los yropóBítos que aon de anponer en éste, easras Instraoolones A aas 
vepresentantes «e deeconooen, y eon los que ee declaran rnaaiflaata- 
mente en las de Don fiamón Corael, embajador del de Aragte. Ofiraosn 
•de nue^ao estas instrocciones im párrafo, ae inserto an 4as dejares aso- 
marcaa anterlorea, <pie babla de aniqollanfoDto da ariatla&os, apasta- 
rías altoaidas por la taersa, quema de Iglesias, daetmeoUn da «eliiiaias 
y violación de doncellas, «omo aaies Iniíepeirtes á toda toraslón de 
«anss clebos rabiosos, sedientos da sangre cristiana». El pttmtfa an 
cuestión era un simple recurso para excitar la lástima del pontHoa; ^- 
das sns a)trmac(k>aes aon TsváaAaras y es que Padre IV mas diptamáti- 
*eo y más astuAs que aupadray 'snabuelo pneaenté ase cuadrode sifaeiia 
dalaaite de «otra proposición no menos <rarMioa amque «apaiosa: reaa- 
noelase Taaatlo del Papa por el reino de Oacdaia y dedada deséate 
%aeba, Tetdadero «a cuanto á esftor de esta isla, mas no en enasto rey 
de Aragón, que el él feudatario tiene ^ deber de ayadar d su acfter, 
igmA defber tiene cA aefior de ayudar al íeodatarie; tampoae qniao pao- 
-poner éd lo qué deseaba ni qué grada pedia, sino «que mandéd «a 
4smbajador abstenerse de teda mdieación y de$ar el subsidio d ia 
^soneienoía del Papay de los eardenales; eólo euande sete apnraee para 
'^propGin&r del^a pedir d diecmo de «eis aftoe, per» pagado en les tres 
^^rimeror, y ecnno sólo producia Teinte snil libras baroekoeaas fy 



W Ib. f.t». 

(f) Af...ReydeCa!8t1etta...Don Pedn> Rey de Arai^^en. Faaenoe 
-ves saber que i^aiensn a noe Dtago remárez de guarnan arcidiaqae de 
Valdanes « Alfonso Ccmcalbee de la cámara vuesu^a raandaderos Fues* 
tnas lias iguales enviaates a nos por fecho de la j^eiraide los 

moros e de la armada de las nuestras galeas. E sobre esto los ditos 
mandaderos vuestros como curdos (?) e diligentes han iecbo .bien -e 
cumplidament lo que han podido a desembergamiento de la dita arma- 
da la qual enviamos al Estrecho con nuestro almiranten aquella quan- 
tía e numero que mas pudiemos quanto a ahora. Et en lo que dnca por 
tiempo a venidero entendemos fazer en tal manera que vos ende baure- 
des pflaser segmit que loe ditos mandaderos vuestros ves recontaran 
mas cumplidament. Dada en Bardhna H dias andados del mes de octu- 
bre en el anyo de nuestro senyor de MCCCXL. -<R. W56, f. 197). 

(3) C<ñ. i«t. ▼n,«6yt27. 



-( 970 )- 

cincuenta mil pesetas de naestra moneda) que se aumentase esa canti- 
dad; las rentas de un afio de todos los beneficios eclesiásticos, que 
Tacasen en el tiempo de la guerra; todas las mandas piadosas, cuyo 
destino no fuese concretamente determinado por el testador y las desti- 
nadas á las expediciones á Tierra Santa y por último los beneficios de 
cruzada. Cuidadosamente se le encargaba á Don fiamón Comel, 
rechazar toda condición que obligase al rey en alguna manera, so 
pretexto de que no emprendía la guerra por su capricho, sino en 
Tirtud de necesidad, y que si era cierto que no buscaba más que la 
defensa de la tierra, también saldrían beneficiados los bienes de la 
Iglesia; entre varias súplicas estaba la de prórroga para el pago del 
censo de Cerdefia, alegando como causa esta guerra de los moros. 
No sirvió esta vez la diplomacia al soberano de Aragón: á Cornel se le 
obligó á dar por escrito sus pretensiones y las dio en 7 de diciembre, 
cuando el negocio principal había terminado, ajustándose en todo á las 
instrucciones (1) y la concesión quedó en suspenso por no ser ya ne* 
cesarla. 

Entre tanto Abulhasán había pasado á Espafia en Junio de 1340 y 
puesto sitio á Tarifa unido al rey de Granada Abulhachach Yusuf U 
El sitio fué duro, pero los sitiados resistieron heroicamente y no les 
faltaron víveres, gracias al abundante abastecimiento que les envió el 
rey después de la derrota de la escuadra, previendo lo futuro; unidaa 
después las tropas castellanas y portuguesas y combinado el ataque de 
mar y tierra los reyes de Castilla y de Portugal dispusieron la batalla, 
enviando la noche precedente un cuerpo de caballos á romper las lí- 
neas enemigas y situarse en Tarifa para que atacasen al sitiador 
por retaguardia. La operación se realizó felizmente; las patrullas moras 
por donde pasaron los expedicionarios se dieron cuenta de lo sucedido 
cuando los cristianos estaban ya dentro de la villa y para no descubrir 
BU negligencia ocultaron la verdad al Sultán; en estas condiciones 
empezó la batalla y en lo más recio de ella estaban cuando salieron 
de la fortaleza los que habían entrado en ella la noche anterior y 
atacaron vigorosamente el campamento imperial haciendo huir á los 
que no mataron, degollando las mujeres del harem, excepto unas pocas 
que pudieron salvarse, y poniendo fuego á todo; el ejército musulmán, 
desordenado, huyó, y la victoria fué completa y decisiva (2). El sul-^ 



(1) Col. cit. pág. 129 y 138. 

(2) Es bien de notar que no 8e sepa de un modo cierto j absoluto la 
fecha de batalla tan memorable. A Don Próspero de BofaruU le llamó ya 
la atención que Pedro IV diese la enhorabuena por su triunfo al rey de Cas- 
tilla treinta y ocho días después de obtenido; el Sr. BofaruU se atuvo, para 
fundar su eztrafteza, á la fecha sefialada por el exacto P. Mariana y el histo- 
riador Conde. Realmente no es creíble tal tardanza en monarcas tan inte^ 



. ( 271 ) - 

t&n 86 metió en Algeeiras y de aquí en Gibraltar, y á la noche siguiente 
pasó el Estrecho y desembarcó en Ceuta. Por última vez el África era 
expulsada de Espafia. 

En enero del año siguiente (1341) envió Pedro IV su secretario 
Juan Escrivá al rey de Castilla para preparar, de común acuerdo, las 
armadas que cada uno debía poner en la mar en la primaTera próxi- 



resadoB en aquel asunto; Mariana y Conde, se sirvieron respectivamente de 
la Crónica de Alfonso XI y de la traducción de Benaljatib hecha por Casiri 
en el tomo II de su Biblioteca escuriaiensis; pero así como éste, Conde, no 
hisBO la reducción del cómputo musulmán al cristiano y aun dio el musulm&n 
defectuosamente no indicando si el mes de Chumada era el primero ó el se- 
gundo (al menos se omitió en la nota del t. VII, p. 143, de la Col. de Doc. del 
A. de la C. de A.), el P. Mariana más critico y más cauto cuando leyó en la 
Crónica que la batalla se dio el lunes 28 de octubre de 1310, verificó la data 
y viendo que el 2b de octubre del año en cuestión fué sábado, dando más 
crédito al lunes que al 28, convirtió el 28 en 30. Benaljatib pone la batalla 
del Salado en 7 de Chamada 1 del año 741, 29 de octubre de 1340; £1 Na^iri 
en cambio la retrasa un mes llevándola al lunes 7 de Chumada 11 del mismo 
año de la hégira 7 il, 28 de noviembre de 1340. Como se vé la concordancia 
está en la afirmación de haberse dado un dia 28 y lunes del mes de octubre ó 
del mes de noviembre, por tanto no juzgando más que por estos elementos, 
la razón estará de parte del que dé nna fecha 28 y lunes y no repugne á los 
otros factores de juicio y al contrario los confirme; en este caso sólo está el 
Na^iri, que ha disfiutado de textos más correctos que el dado por Casiri y 
que afirma terminantemente que ocurrió el desastre de los musulmanes al 
amanecer del lunes 7 de Chumada 2.^ del año 741, correspondiente ai 28 de 
noviembre, que fué lunes para él por haber empezado á contar desde la 
puesta del sol del día 27 lunes efectivamente aunque para nosotros el 28 sea 
martes. 

». ^ • 

La conformidad casi completa en los detalles que da la Crónica y este his- 
toriador musulmán y el conocimiento que tuvo Villaisán, autor de la pri- 
mera, de los textos árabes, me hacen pensar que la noticia la tomó de la 
misma fuente de que se ha servido el Na^iri y que tal vez hizo mal la re- 
ducción ó hay errata en el mes. Aceptando la fecha de 28 de noviembre 
desaparece la dificultad apuntada por el 8r. Bofarull de haber retrasado 
Pedro IV 38 dias el dar la enhiTabuena al rey de Castilla, pues del 28 de 
noviembre al 8 de diciembre el tiempo es únicamente el justo dadas las co- 
municaciones de entonces, para que el Bey de Aragón supiese la nueva de 
la victoria; pero hay más: el 6 de diciembre enviaba el Rey de Aragón á su 
embajador Ramón Comel la postulación para el Papa y nada se dice de la 
victoria del rey de Castilla: pudo muy bien querer el soberano aragonés 
ocultar la victoria á fin de obtener mayores concesiones, pero la ocultación 
era difícil siendo el Papa á quien se dirigía. 



- í 272 )-- 

nft 7 n0olv«r la» dada» y diflomltedas rni^idas «n la campafta f aMuia» 
por babcr pagado unas veces el de Castilla ei soeldc^ 4 lea marfane 4» 
Aragón ó retenido otras más del tiempo convenido las gateras catala- 
nas (1). Amnq[a6 lo d^ Salado habla cerrado la puerta de Espala 4 
los nuorroqalesy sabáase qo» Atelhasán osaytfa graiadea ansias de des- 
qajde y estaba presto á rokw^ á la peninsala: era deber de los reyea 
cristianos permanecer armados y continuar la guerra hasta debilitar 
de tal modo al adversario que no pudiera levantarse y Alfonso XI, por 
temperamento y deber siguió esa eondacta» hostíliaamdo el reino de 
Qtaaada, en tanto quie pasaba al de alien mar; creyendo inminente La 
vvelta del beoemería rogó al de Aragón que estuviese persoBalment» 
en la pelea y qoe por de pronto combatiese por tierra á los musulma- 
nes (3) y practicando lo que predicaba sitió el castillo de Alcalá de 
Benzaide que tomó en el mes de }uUo (3); el de Aragón no tomó parto 
personal en la guerra ni rompió la tregua con el de Granada (4) Umt- 



(1) Col. eit. p. 101. Aunque se le asigna fecha de 9 de enero de 1340 e> 
afie no empezaba hasta éí S5 de mayo conforme se advierte en la nota de la 
pág. 77 de la propia Colección. 

(2) Al... Rey de Castíella... Don Pedro Rey de Anig:ott... recibie- 
mos vuestra carta en la qual nos rooravades que creyessemos. Pero 
Martínez Calbiello mandadero vuestro e... vos respondemos que nos 
por servicio de Dios e honra vuestra e por complir la postara que cou 
vos havemos vos entendemos fazer haiuda por mar con galeas en tal 
manera como cumpla a las cosas sobreditas e segunt la manera qne 
nos enviastes rogar con Johan Cscrivan el qual por esta razón íne a 
vos... Quanto a la cruzada nos hi daremos lugar por toda aquella ma- 
nera que cumpla al servicio de Dios. Otrossi a lo que nos dixo que nos 
demandades que fagamos guerra por tierra Rey vos respondemos que 
sobre esto entendemos fazer por nuestro poder a aquello que cumple 
a honra e defendimiento vuestro e nuestro e de los reynos nuestros 
cada que sea saluda la tregua que con el Rey de Granada havemos 
segunt las posturas. A lo que nos dixo que si el Rey de Marruecos pa- 
sara daquen mar que nos hi fuessemos personalment vos respondemos 
que quando lugar sea pora aquesto e vos nos lo Cagades saber por 
tiempo havido acuerdo con maestras gentes faremos en esto por tal 
manera que sia servicio de Dios e hondra vuestra e nuestra. Dada es 
Valmcia primer dia del mes de Mar^o en ri anyo de nuestro senyor 
de mal trescientos quaranta. -(R. 1067, i. «4 v.> 

(8) En Casiri la lección de Benaljatib ^.^^^ ^VaU es errónea; ék Na* 
Qiri la trae eotreeta sK^^muí ^ ¿oOi, como Ío prueba este documento:... e 
agora esundo... en la cerca de sobre Alcalá de ven^ayde que gana- 
mos coB la ayuda de Dios... £>ada en Alcalá de benzaide veynCe e tres 
dies de Julio era 1379. 

(4) ítem, que fassia qud dit Rey de Castella requerís e haia re- 
qtteste moltes vegades lo dit senyor Rey darago qne en la guerra del 
R ey de Marrochs li faes ajuda per térra e per mar empero lo dit senyor 



-( 978 )- 

ttadose á eumplir sns oompromif os en cnanto á galeras y esto con bas* 
tantes apnros por los mnchos y grandes negocios qne trataba; por este 
tiempo estaba en todo sn ange la cnestión de Mallorca» qne annqne no 
debiera, le interesaba mAs qne la de los moros; en el Estrecho mante* 
nía nna escnadra y ann andaba en contestaciones sobre si se alejarían 
de aquellos mares ó permanecerían en ellos, poniendo en constante «>• 
fobra al rey de Castilla» qne las necesitaba por los constantes mmores 
de un próximo paso del sultAn (1), los cuales no procedían únicamen- 
te de Castilla, sino que el propio almirante catalán, Pedro de Moneada, 
escribía que, según voces, aunque no muy seguras, debían venir trein^ 
ta ó treinta y cinco galeras á guarnecer Algeciras, y que se daba por 
cierto que en la primavera próxima vendría el propio sult&n, que ha* 
bía jurado por su ley estar aquí el primero de marzo (2). T sin em- 
bargo las dies galeras se ausentaron con pretexto de perseguir naves 
piratas ó que iban á Berbería contra lo mandado (8) y en febrero no 
habían sido aun reemplazadas por las que tantas veces se había dicho 
que iban. Con mucha moderación le recordaba Alfonso de Castilla 
«que la guerra de los moros no es cosa que devades poner en olvido 
por las cosas que vos entendedes que ende pueden recrecer» (4); «que 
la vuestra flota et el vuestro almirante (son) partidos... et las otras 
dies galeras que desiedes que embiaredes y que no son llegadas» (6)* 
Pedro IV arrebatado y ligero continuó sus asuntos propios desenten- 
diéndose de los ajenos y hasta mayo no hizo volver al Estrecho las 
naves que de aquí habían salido. 

Era este momento sino el más peligroso de la Reconquista el más 
crítico, pues se disputaban moros y cristianos lo que jamás desde el si- 
glo VIII se había puesto en litigio, la libre entrada de los musulmanes 
en la península, África no renunciaba á prolongarse por este lado de 
Europa y Espaüa no quería consentir en ser país africano; cada vez 



Rey ha excusada tota vegada la ajuda faedora per térra per rao com 
era en treva ab lo Rey de Granada tro al primer dia de mar^ primer 
vinent. E axi pus la treva del dit Rey de Granada isca lo dit dia primer 
de marQ lo dit senyor enten a fer guerra ais moros per térra segons 
que nes request per lo dit Rey de Castiella e la covinenpa en que es 
ab ell. Perqué li conve ab temps establir les fronteres del dit Regnede 
Valencia e ordenar frontalers a tot ^o ques cosa á la dita guerra les 
quals coses nos porien fer covinentment sens qael dit senyor Rey no 
ios personalment en lo dit Regué de Valencia.*-(Octubre de 1841. 
R. 1116, f. 139 ▼.)• 

(1) Col. cit. pág. 157. 

(2) Cortos rsa/M. 

(8) Col. cit. pág. 167. 

(4) 1 enero 1848, Carta$ real&t 

(6) 22 febrero 1842. 

85 



-{ 274 )- 

que los españoles habían acosado eficazmente á los moros de aquí ha- 
vían Tenido de allende el Estrecho auxiliares, que á pretexto de la re- 
ligión se habían ensefioreado del territorio, y al pasar esos dominado- 
res, los musulmanes de acá habían recuperado algo y sobretodo el res- 
peto de los enemigos, por los que estaban detrás de ellos. Ahora la 
cuestión se planteaba por última yez, Granada había llamado á Ma* 
rruecos y Marruecos acudido á ese llamamiento; no se trataba de 
echar al cristiano más allá de tal ó cual frontera ni de rescatar esta ó 
la otra ciudad, sino de la existencia ó de la ruina del Islam dentro de 
Espafia. Granada, incapaz de resistir por sí el poderío castellano, sólo 
teniendo accesible el desembarco, para lo cual necesitaba mandar en la 
bahía de Algeciras y por consecuencia ser duefia del Estrecho, asegura- 
ba el apoyo marroquí. Esto se disputaba, y conseguirlo ó evitarlo 
procuraban con igual tesón Abulhasán de Marruecos y Alfonso de Cas- 
tilla, dignos contendientes ambos en esta lucha de más consecuencias 
para la historia do España que las mismas conquistas de los reyes de 
cien años antes, aunque menos aparatosa y brillante. La batalla del 
Salado decidió la duda en favor del rey de Castilla, más que por el 
triunfo por los recursos que puso en sus manos el botín ganado, que 
debió ser inmenso y reservó completamente para sí (1). Así pudo to- 
mar á sueldo una escuadra genovesa fuerte de más de cincuenta gale- 
ras, con la cual dominó en la bahía de Algeciras y dio principio al si- 
tio de esta villa. 

En ningún hecho de armas marítimo preparatorio del sitio de Alge- 
ciras (junio de 1342) tomó parte el almirante catalán Pedro de 



(1) El Rey de Castilla al de Aragón. —Facemos vos saber que nos 
toviemos por bien que todos los del nuestro sennorio que ovíeran algo 
del desbarato de los reyes de benamarin e de Granada que lo dieran a 
nos o a los que lo oviesen a recabdar por nos fata cierto tiempo. -A los 
que no cumplieron se les persiguió dentro y fuera de Castilla según de- 
muestra este otro documento: Al... Rey de Castieila... O. Pedro Rey de 
Aragón... recibiemos vuestra carta en ra^on que Martes Garsia de 
Cordova vecino a la collación de San Pedro que vao muyt gran quantia 
de aver en oro e en plata e en joyas del desbarata de los reyes de Be- 
namarin e de Granada quando fueron vencidos por vos en la batalla 
que oviestes con ellos e que se fuyo con su muger e las ditas cosas en 
nuestra tierra porque nos roga vades quel dito Martes García con su 
muger e las ditas cosas mandassemos dar a Martin López vuestro 
criado. E... havemos dada carta de mandamiento a todos nuestros ofí* 
ciales e vassallos que donde quiera que fallen a los ditos... tomen... 
Data en Terrachona a XXVIII dias de Mayo en el anyo de nuestro 
senyor MCC (síc) XLI. - (B. 1057, f. 165). En la citada Colección y tomo 
p. 149, hay una orden general para persegair en Aragón los detentado- 
res del botín. 



-( 276 )- 

Moneada, que no salió de sus puertos con rumbo al Estrecho hasta 
después de ocurridos aquéllos-, formalizado el sitio, una escuadra cata- 
lana mandada por el Ticealmirante Mateo Mercer, coadyuvó tan efi- 
cazmente ¿ todas las operaciones de mar y tierra, que Pedro IV osó 
afirmar ante el Papa, poi medio de sus embajadores, que sin su ayuda 
calgesira dalfadra james ne fora presa» (1). El retraso lo motivaba la 
ejecución del rey de Mallorca, que absorbía entonces la atención y la 
actividad del rey aragonés y por la cual hubiera sacado de Algeciras 
todas sus naves sin las continuas alarmas de Alfonso XI acerca de los 
peligros que de ello podían sobrevenir, entonces, que según se decía, 
se intentaba un supremo esfuerzo por los reyes moros para venir so- 
bre el sitiador de la villa y ésta se hallaba en situación apuradísi* 
ma (2). No obstante necesitarlas tanto mandó permanecer fondeadas 
á disposición del de Castilla las naves de Mercer y las reemplazó en el 
mes de julio por otras mandadas por Jaime Escriba. 

Vista la decisión del rey de Castilla de arrancar la villa de Algeci- 
ras del poder de los musulmanes, intentaron los reyes de Qranada y de 
Marruecos salvarlas sin combate, entrando en negociaciones con aquél 
en octubre de 1343 (3); rechazadas las proposiciones do paz se deci- 
dieron á tentar la suerte de las armas, y la consecuencia fué la victo- 
ria de Palmónos, menos importante que la del Salado por el número 
de combatientes, pero decisiva también en la Reconquista, y prendase- 
gura de la rendición de Algeciras (4). En febrero volvieron los moros 
á solicitar la paz, siempre con la condición de no apoderarse los cris- 
tianos de aquella villa, que aseguraba Á los musulmanes el paso del 
Estrecho, para lo cual se avenían á pagar á Don Alfonso los gastos he- 
chos durante la guerra y el de Granada las parias que sus antecesores 
habían dado á los anteriores reyes de Castilla, firmándose una tregua 
de veinte afios, pero Alfonso vencedor no quiso perder los frutos de su 
victoria y conformarse con los laureles, y se avino á dar tregua al de 
Granada, prometiendo éste doblar las parias, y la negó al de Marrue- 
cos, de quien era la villa de Algeciras (5). Perdida ya toda espe- 



(J) R. 1128, f. "ÍG. 

(2) Col. cit., págs. 163 y 164. 

(3) Col. cit , pág. 170. 

(4) Col. cit, pág. 171. 

(5) Mateo Mercer al Rey de Aragón. - Apres confección de les le- 
tres per mi a vos derrerament tramases es estat aci Redoan e Garaf 
misatgers de part del Rey de Granada trameses al Rey de Granada 
per tractar pau entre lo Rey de Castella e los Reys benemari e de Gra- 
nada. E lo dít tractament de pau era aquest quel Rey de Castella se 
degues levar del set^e dalgezire e que degues donar treva de XX anys 
ais dits Reys moros e que els dits Reys moros pagar 11 hien totes les 
despeses quel rey de Castella hauia fetes per lo dit setge e lo dit Rey 



-( «6 )- 

ranza de arreglo y deaesperados de ahnjrentar por las armas laa tro- 
pas castellanas se rindió la villa y pactaron los reyes moros, termi- 
nando la campafta principal y más «lórgioa de Alfonso XI, que no 
sólo pnso i prueba su energía personal» sino su talento diplomático y 
militar. 

Bl Tiemes, 26 de mano de 1344, á las nueve de la mañana, entraron 
en la villa nueva de Algedras juntos y A la ves los estandartes de Cas» 
tilla y Aragón, llevadoe respectivamente por Don Juan Manuel y Don 
Pedro de Moneada y segoldos de compaftías castellanas y aragonesas 
que mandaban el almirante de Castilla y Enrique Enriques y el vis- 
conde de Cabrera y Mateo Mercer; el día de antea se había firmado en 
el campamento una pas duradera de diez afiyoa entre todos los conten- 
dientes, y el sábado, 27 de marso, hiao su entrada triunfal y solem- 
ne (1) en la villa conquistada su Conquiatador. 



de Granada dar la hia lo trahut quels seus antecessors han acostumat 

donar al Rey de Castella. Et yo... fui al Rey de Castalia e diguiii 

placia a vos senyor que si tractament aicu se convenia fer que apo vu- 
llats fer saber a... lo Rey darago... E respes me...cert sia a vos que no 
e% tractament nengu que yo fets ab los dita Reys en que yo no metes 
lo Rey darago e loy faria saber per mos missatges si a ell plaura..« la 
resposta quel dit Rey de Castella fea ais dits missatges es aquesta 
que! no faria pau nenguna ab lo rey benamari nes levaría del dit setge 
mas sil dit Rey de Granada volia hauer pau ab ell que be li plahia ell 
dobblant 11 lo trahut quels seus antecessors li havien acostumat de 
fer... lalmirayll del Rey de Castella partí del setge ab XV galees e 
com fo a bedÍQ troba Vm galeas de moros desarmades e sens forní- 
ment nengu les quals esta ven palomera en térra e hac ne VI sens gran 
afany.— Escrita en el sitio de Algeciras, 25 febrero 1348 (1344). 

(1) En Pere etc. Al amat visalmirall nostre en Mathen Mercer. Vos- 
tra letra havem reebuda per la qual nos havets significada la booana- 
velta de la presa de Algezira de la qual cosa havem agnt sobiran 
plaer... Quant es de la treva quel dit Rey de Castella ha offerta de part 
nostra vos fem saber quens plau que la dita ireva sie axi per nos com 
per ell e aquella havem acceptable a la saon dará. Mas nos no escrivim 
al dit Rey per 90 com encara no havem haudes letres sues daquesta 
rao. E...volem e manam que vos mantinent vos acomiadets del dit 
Rey de Castella e que fa^ats vostra via ab les galees... deves Copliu- 
re...Data Barcb VI dies del mes dabril del any...MCCC. XLIHI 
(R. 105», t 109).-La felicitación al Rey de Castilla es de 19 de abrU (id. fo- 
lio 116). La carta del vicealmirante dice asi: Senyor sapia la vostra altea 
que nostre senyor ha feyta gracia al Rey de Castella que divendres 
a XXVI dies de mar« en Kora de tercia los estendarts vostre e del Rey 
de Castíella entraren en la vila nova de Algezira e Don Juan Manuel 
e el vescomte de Cabrera e Anrich enriguez e lalmirall de Castíella 
e jo cascu ab certes companyes entrám en la vila ab los dits estendarts 



Bl tratado tiene dos partee, «na encabesada por el rey de Granada 
7 otra á nombre del rey de Castilla, consignando cada nno en su par* 
te respeetlTa los compromisos y obligaciones que contrae (1); todo él 
es nna repetición de los tratados anteriores, sin más novedad que la 
de elevar hasta diez mil las doblas de las parias, pagaderas por tri* 
mestres á razto de tres mil trescientas treinta y tres y un tercio de do- 
bla por trimestre. A continuación siguióse lo que en el reinado de Al- 
fonso IV se siguió después del convenio de 1834; Alfonso de Castilla 
pactó con Abulhasán y Abulhachach en nombre del rey de Aragón, mas 
éste creyó no ser bastante esa cláusula para su dignidad de rey inde- 
pendiente y considerando lo hecho como de ningún valor, en tanto 
que el de Oranada no pactase con él tan solemnemente como había 
pactado en el campamento de Algeciras con el rey castellano, envió 
sus naves á piratear por las costas de Oranada con el fin de obligar á 
este rey á entrar en negociaciones directas con él; Abulhachach, como 
vasallo del rey de Castilla, se lamentó á su señor, y Alfonso XI tras* 
mitió la queja á su antiguo aliado, siendo el resultado de estas gestio- 
nes y de la entereza con que Pedro IV sostuvo su independencia (2) 



e dema que sera díssapte lo Rey de Castiella ab totes ses companyes 
entrara en la vila major les quals viles senyor se son retudes a pati e 
ab aytals condlcions que tots aquells qui son en les viles ísquen ab tot 
^o del lur saulb e segurs e es estada presa treva entrell Rey de Cas- 
tiella e el Rey Benari e el Rey de Granada a X anys en la qual treva 
senyor lo Rey de Castiella ha mes vos tota vegada si a la vostra altea 
plaura haver la dita treva. Lo Rey de Castiella... ha vul^t e ordenat 
que en lentrar de la víla lo vostre estendart e el seu entren per egual 
la I del altre e totes aquelles honors que serán fetes al sea estendart 
que sien feytes al vostre. -(R. 1069, f. 109). 

(1) En el texto incompleto publicado en la Coleceión citada sólo se 
contiene la de Alfonso XI; por eso no hay dáutula referente á parias. 

(2) Al... Rey de Castiella... Don Pedro... Rey daragon... Recibie- 
mos vuestra carta que nos aduxo Alfonso Sánchez ballestero vuestro. 
E que nos embiastes rogar que como al tiempo que fueron puestas las 
pazes entre vos el Rey de Granada por lamistat que es entre vose nos 
e por la ayuda que vos fiziemos en el sitio de Algezira e por guardar 
que los de nuestro senyorío non recibiessen danyo pusiestes en las con* 
diciones que entrassemos nos e los del nuestro senyorío si hi quería- 
mos seer en las dichas pazes. Et el Rey de Granada nos havies enviado 
a decir que del tiempo de las ditas pazes por vos firmadas acá muytas 
galeas e naves de nuestro senyorio ha vían fechos males e danyos en las 
partes dallen Murcia. Et quel dicho Rey de Granada por esto non quiso 
fazer al sino embiar vos lo a dezir. Porque nos rogastes que si nuestra 
voluntat es de seer en la paz que vos ende enviemos nuestra carta. Et 
sino que tengamos por bien de mandar tornar a los moros lo que les 
fue tomado a las quales cosas e otras que se contenían en la dicha 



-(278)- 

qne yiniera Alí Aben Comexa de parte de Tosuf , autorisado por Abul* 
hasAn á pactar un naeyo oonrenio entre Aragón, Granada y liarme- 
eos, estipulándose nna pac de diez aftos entre los contratantes, sin 
mediar entre ellos nadie qne pareciese tener jurisdicción ó superiori- 
dad sobre alguno. 

El texto árabe del tratado no se conoce: consórranse sólo los pode* 
res del granadino y los que á éste dió el marroquí que dicen: 

'*-*-^^. c^^ ••• C^^ **-í**^ K^^ — C^^ — CfC^ f ^ -"'Jl^ j^ ^ ^\ vW ¿^ 
vjrí^ -'sJ^^J^^ CJ^^ ^^^ ^^"'C^^ E^^ ^^\...O^i*J^— AJ... Ji-» J^ C^t 
...^Üb i^ljJ\ Uj^.-ó^ ^^ ^\ ...*U-J^ 



vuestra carta las quales bienhavemos entendidas vos respondemos que 
maguera en las pazes sobredichas que vos fiziestes sea dito e contenido 
que si nos queríamos seer en ellas que plazia a vos. Pero nos ni los de 
nuestro senyorio por eza razón no fuemos ni somos tenidos de tener 
las pazes ni la tregua que vos diestes al Rey de Granada ni sus gentes 
entro por nos fues otorgada de fer e fues fecha la paz entre nos el dito 
Rey de Granada. E por esto no somos tenidos ni nuestras gentes si 
danyos han fechos al dicho Rey de Granada e sus gentes como conti- 
nuament duras la guerra entre nos et ell entro huviemos fecha e fir- 
mada la paz con ell. Et esta misma razón muestra clarament que no 
en somos tenidos a ser en tregua o restitución o enmienda a los moros 
de lo que les han tomado nuestras gentes daqui al dia que la paz tue 
firmada entre nos et ell. E fue por part nuestra denunciada a todos los 
oficiales e subditos nuestros. Et es verdat quel otro dia el dito Rey de 
Granada nos envió su mandadero mientre teníamos cercada la villa de 
Cochliure con pleno poder de firmar paz entre nos e ell e con aquell 
nos firmamos la dita paz a diez aflos e luego la fiziemos notificar a los 
bailes nuestros generales e a las ciudades e lugares de las marítimas 
de nuestro senyorio por que si dexora encara que la paz fue notificada 
nuestras gentes han dampnificados a las gentes del dito Rey nos somos 
príestos e aparellados de fer lo restituir e emendar bien e complida- 
ment. E sabedes vos muy bien que a mas no somos tenidos. Porque 
vos rogamos como aquell en que fiamos como de hermano muy caro 
al qual cobdiciamos fazer siempre honra e plazer que desto que es muy 
gran razón nos ayades por escusado. Data en el castiello nuestro de 
Perpinyac dius nuestro siello secreto a XVI días de agosto en el anyo 
de M. CCC. XLIffl.-(B. 1122, f. 19). 



-( 279 )- 
w^\ o^ J>^y\ ¿XAS >a^¿, cr-^^ü^\ ^ o¿>M.^ o^ J "^^r^^ c^ 

.^^^ ¿^ duji U ^ JUJ\ ^\^\ ^ ^,^fe»oJH wXi*3\ ^3 Ui-\ o^.^^ 

^U5 toU^^ ^^¿jo ^^\ ^ ^ íUUá:» ^ ^5 ^-¡<H>y c^*^ ^>A*^\ 

(1) AJtUf^-u,^ 



(1) Secunda per regem marrochorum potestatis flrmandi pacem 
concesse Regi Granate curo Rege Aragonum: fíant transumpta in vul- 
garí et in sarranisco— bene custodientur ut dominus Rex eas habere 
valeat cum eas pecierit. 

N.® 93. En Tirtud del fiant anterior se hicieron los traslados in volgari 
de este documento y del de Marruecos: no son estos traslados literales, pero 
consignan substancialmente el contenido del documento y tienen á la vez 
«abor histórico: dicen asi: En el nombre etc.. Del... Rey... filio del 
Rey... Abtt^ayt filio que fue del alamir AbuyuQaf abenabdulfac... 
A la presencia de nuestro filio... el Rey... Abelhageigh yu^af filio 
del rey... Abulgualit ysmehel abenfarache abenna^ar filio que fue del 
arraes... abu^ayt iben abulbualit abenna^r... Et lo que conviene fer a 
saber a vos es aquesto que fue delant la nostra presencia la vuestra 
carta ^ scriptura et entendimos muy bien el vuestro dictado e la vues-* 
tra saludacion e reverencia e estamiento... e aquella creemos declara- 
damente. E entendiemos lo que a nos notastes en feyto del tractado 
que fue entre vos e los genoveses e los catalans sobre feyto de la pas. 
E lo que a vos sobre aquello fue bien visto del grant proveyto que se 
podia seguir a la morisma. Et embiastes a nos traslat del conliga- 
miento del tractado que sobre aquello fue feyto porque nos aquello 
reconociessemos et a nos podiese ser cierto por tal que nos a vos 
diésemos poder de part nuestra que las sobreditas cosas vos por nos 
podiesedes firmar. E aquellas cosas oviesemos por firme. Et sobre 
aquello que vos vos obligariades de tener aquello por firme es a saber 
según las condiciones del tractado de la paz en aquell contenidas. A las 
quales cosas vos significamos e vos dezimos que nos ovimos por firme 
e por valedera la pas que fue firmada con el castellano segunt las con- 
diciones en aquella pas declaradas. Et que los genoveses et los catala- 
nes fueren en aquella dita pas. E si por aventura amas las ditas partes 
quisieren aquello aver por firme e les piase de la dita pas segunt las 
condiciones en el dito tractado declaradas e contenidas. Nos aquella 
avemos por firme e por valedera et aquella compliremos queriendo 
Dios. Et cada que vos querredes de nos que vos embiemos nuestra 
carta por complir la dita licencia de las sobreditas cosas embiarla 



-(280)- 
Aji»i*>i,> ^ ,^^U5ü\ \jJk ^ <^>^ cr^ j »JLii^ It t » j .l rt >J ^^A-^^ ^4*^ 3 ^t 

^3^\ ¿^V^ eiyL\ ^V^ o^J»J^--J^ C/írf 5 ^--^-^ g'^^ '■'^■í^^ ^ cp:, » > ..h. U 

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<jol i^joJl ^^ILJUo ¿,-*-l\ ^^\ ¿;j^,.A..M.U j^\ J^^V^^V^ ^^J*jiJL\ J^\ 



hemos a vos complidamente. Et aquesto por el provecto e salvamiento 
que sen sigue a los moros... feyta letra nueve dias andados del mes de 
jumet alahir anno de DCCXLV. fiat. signado e firmado por mano del 
rey de Benamarin sobredito. 

En el nombre de Dios poderoso e piadoso etc. » Sepan quantos 
aquesta carta verán et oyran que nos el Alamir... yu^f abenamir... 
Abulbualit Ismael Abenfarache Abenna^ar Rey de Granada... porque 
la ora e estamiento que la paz fue firmada entre nos et... Don Pedro 
Rey de Aragón... demandamos de la alteza de nuestro padre el rey... 
Abilfa^en rey dalla mar que el otorgase e que diese Ucencia que 
nos pudiessemos firmar pas con el e por el e sobre suo (regno) e 
tierras segunt que es costumbrado de firmar en la suya pas con el 
dito reyno. B dionos poder de firmar la dita paz. Et fue visto a nos 
sobre las ditas cosas de nos embiar al sobredito Rey don Pedro si 
el quisiere firmar la dita paz con nos por el dito rey Abolhacen por 
todas las tierras e lugares que ha dalla mar e daquen mar sobre las 
cuales cosas embiamos al alcayt... muy fiel secretario nuestro Abolla- 
ren abencomexa... Et mandamos a el con aquesta (nuestra) present 
carta e testimonio sobre nos que todo aquello que «1 ligara e firmara 
en las sobreditas cosas nos aquello auremos por firme et por valedero. 
Et aquello nos obligaremos et al judicio de aquello nos auremos por 
obligado. E a todas aquellas cosas que por las ditas cosas deven seer 
obligados segunt el poder a nos comendado e dado por el dito Rey 
Abolfa^n. E porque esto sea firme e valedero e ningunt dubdo ningu- 
no en aquello non aya mandamos escriuir aquesta present carta sig- 
nada con letra de nuestra mano e sellada con nuestro siello testimo- 
nial sobre nos en valer e tener lo que dito es. Feyta letra X dias de 
Xaben anno de DCCXLV. fiat. -(17 die. 1844). 



-( 281 )- 
JJi^'A Jtw^oV^ c-.'^í^**-^* ^xap-^ ji^V^ ^V^ J^Y. JoUJ\ ^JÓV^ ^ i^OjJb 

J^LL^\ J^ ¿^ S3X33 ¿ UjoL* U> ^ U3 ^\ ¿^ ^í^3 ^^-•^^ f/^ ^ 
\¿jk c^-OSo U^\ ,5C¿, dc^ J:sV.Y 3 U>b \jsA ^yo ^M^ ¿^-*ui.\ ^^\ 
e<l3 ^ é<.^^A. «UmU UJU \jübUp LüoU» ^ Ujo J»:L ^oJU LUla^.^ y^j^^\ 




Certificado Pedro IV de la amputad y legitimidad de los poderes 
pactó con el Comeza el siguiente tratado: 

En nom de Deu sia manifest a tots qui la present carta yenran Com 
]p alcayt Abulfacen Ali Abi Comexa missatger del molt alt e molt no- 



(1) N.« ^6 



-.( 289 )- 

ble e molt honrat Abulfrigis: don Yucaf atmuzlemina Abulgualit Is- 
mael Abenfarig Abenna^ar Rey de Granada de Maleca dalmeria e de 
Guadeix e de les tinences daqaelles haven píen poder a les coses da- 
▼all scrites fer prometer e fermar del dit senyor Rey de Granada per 
nom seu propi e encara del matex per nom del molt alt e molt noble e 
molt honrat lo senyor Almir amuzlemin Bulacen Rey de la mar lo qual 
axi mateiz sobre les coses deios conten^rudes ha dat píen poder al dit 
senyor raeu Rey de Granada esg^ardant lo be el endre^ament com- 
plit quels dits senyors Rey della mar e de Granada e lurs terres e sots- 
meses e tota la morisma han en ha ver amor e pau ab vos molt alt e 
poderos senyor en P. Rey darago de Valencia de Mallorca de Cer- 
denya e de Córcega e Comte de Barchinona de Rossello e de Cer- 
danya per los noms dels*díts senyors Reys déla mar e de Granada e 
per lo poder per ells a mi donat ab aquesta present carta otorch 
e met e convinch pau e amor ab vos dit senyor Rey en Pere per 
los dits senyors Reys déla mar e de Granada e per lurs regnes 
terres ciutats viles e castells e loes e vassalls e gents déla e de^a 
mar per térra e per mar en bona fe leall e sens tot mal enguany 
la qual pau e amor dur X anys del present dia a avant continua- 
ment comptadors axi que per nenguna ciutat vila castell o loch de les 
senyories deis dits senyors Reys de la mar e de Granada de^a e della 
mar ne per neguna persona daquells ne per nengun sotsmes o vassall 
lar palesament o amagada per térra ne per mar no sia feyt alcun mal 
dan invasio o injuria ne en altre manera sia res fet contra la dita pan 
e amor dins lo dit temps contra les ciutats viles castells o lochs de la 
senyoria de vos dit senyor Rey en P. de^a o della mar ne contra alca- 
na persona daquell ne contra alcun sotsmes o vassall vostre o bens 
lurs palesament o amagada per térra ni per mar ans les gents O habi- 
tadors deis regnes terres e senyoria vostres de qualsevol ley o condi- 
ció puxen ab tots lurs bees e qualsevol mercaderies anar e star e mer- 
cadejar dins lo dit temps salvament e segura e sents tot greuge e em- 
barch ells pagant los drets acostumats Qaentras (sic) en temps de 
pau per tots los regnes terres e senyoria de^a e della mar deis dits 
senyors Reys della mar e de Granada.=Encara promet en los noms 
desusdits quels senyors Reys della mar e de Granada serán lo dit 
temps amichs de vostres amichs e de vostres legnes e terres eene- 
michs deis enemichs vostres e de vostres regnes e terres e que los 
dits senyors Reys no faran ne consintran ni soferran alcuna cosa pale- 
sament o amagada per que la dita pau e amor dins \o dit temps sia 
trencada ni minuada en tot o en partida ans aquella per si e per tots lus 
regnes terres lochs e vassalls e sotsmesos guardaran e servaran be e 
complidament e leal sens mal enguany en térra e en mar-^E nos en P. 
per la gracia de Deu Rey darago de Valencia de Mallorca e de Córce- 
ga e Comte de Barchinona de Rossello e de Cerdanya attenents que 
vos noble e honrat Alcayt Abeíacen Ali Abencomexa missatger del 
dit alt Rey de Granada e havent poder dell per nom propri e axi com 
havent loch e poder del alt Rey Bulhacen Rey della mar sobre les co- 
ses dites segons que apart en les cartes deis dits Reys scrites en ara- 
bio les quals nos havets presentades e nos aquelles havem fetes trasla- 



-(888)- 

• 

dar en romana volets e demanats de nos pau e amistat e amor nostre 
en nom e per part deis dits Reys ab aquesta present carta rehebem lo 
dit Rey della mar 90 es de Marrochs e lo Rey de Granada en pau e 
amor nostra axi que dins los díts X anys del present día a avant conti-r 
nuament comptadors atorgam metem e convenim pau e amor ab los 
dits Reys per nos e per nostres regnes terres ciutats viles castells e 
lochs vassalls e gents de^ e della mar per térra e per mar en bona fe 
leyal e sens tot mal engany axi que per nenguna ciutat vila castell o 
loch de la nostra senyoria de^a e della mar ne per nenguna persona 
daquells ne per nengun sotsmes o vassall nostre palesament o amaga- 
da per térra ne per mar no sia fet algún mal dan invasío ó injuria ne 
en altre manera sia res fet contra la dita pau e amor dins lo dit temps 
contra les ciutats viles castells e lochs de les senyories deis díts Reys 
de^a e della mar ne contra alguna persona ne contra algu sotsmes o 
vassall lur o bens lurs palesament o amagada per térra ni per msLV ans 
les gents e habitadors del regnes e terres e senyories deis dits Reys de 
qualsevol ley o condicio puxen ab tots lurs bens e qualsevol merca- 
deries anar e estar e mercadejar dins lo dit temps salvament e segura 
e sens tot greuge e embarch ells pagan los drets acostumats ^aentras 
en temps de pau per tots los regnes Iterres e senyoria nostra de^a e 
della mar haul e exceptat que no puxen treer de nostres terres e sen- 
yoria les coses ja en temps passats vedades en temps de pau. Encara 
prometem que dins lo dit temps serem amichs deis amichs deis dits 
Reys e de lus regnes e terres e enamichs deis enamichs lus e de lus 
regnes e terres. E no farem ni consentirem ni sofferrem alguna cosa 
palesament o amagada perqué la dita pau e amor dins lo dit temps sia 
trencada aminuada o en tot ó en partida ans aquella per nos e per tots 
nostres regnes e terres lochs e vassalls e sotsmeses guardarem e ser- 
varem be e complidament e leal sens mal engan en térra e en mar les 
quals coses totes e sengles per nos dites e promeses faem jurar per 
nom nostre davant nos al noble e amat conseller nostre en Nicholau de 
Jamvilla Comte de Terranova per nostre senyor Deus vertader. 
E prometem de bona fe e sens mal engan teñir e guardar e complir 
dins lo dit temps lealment e vertadera ais dits Reys. E jo alcayt Aba- 
facen Ali Abencomexa missatger dessus dit perqué vos dit senyor Rey 
en P. siats mils segur de les dites coses per mi en los noms dessus dits 
convengudes promeses e posades esser tengudes complldes e observa- 
des jur en nom meu propri e en nom deis dits senyors Reys per nostre 
senyor un e vertader e per nostre senyor e profeta Mahcmet e per lal- 
coran que per ell nos fo enviat e per totes les coses que deven jurar 
los moros de teñir e complir e observar totes les coses dessus dites e 
per mi en los dits noms posades e promeses dins lo dit temps leal- 
ment e vertadera a vos senyor Rey en Pere dessus dit e a mayor fer- 
metat promet quels dits senyors Reys de Marrochs e de Granada con- 
fessaran la dita pau e ab sos missatgers especiáis hauran tramesa a 
vos la dita confirmado daci a la festa de Sent Johan dé Juny ab cartes 
ab segells pendents e per tal que de les dites coses sia pus cert e pus 
ferm foren ne fetes dues cartes semblants publiquas per lescrivan nos- 
tre notari deius scrit segellades ab lo segell de la magestat pendent de 



-^(284)- 

nos en P. Rey darago dessus dit. Peta en lo nostre castell de Perpenya 
divenres XXV dies de Febrer del any de nostre senyor MCCCXLIIII. 
Senyal de Alcajrt Abel fa^en Ali Abencomexa qui aqüestes coses per 
nom dessus dit ferm ejur. 

Senyal den Pere per la ^acia de Deu Rey darago de Valencia 
de Mallorca de Cerdenya e de Corsega Comte de Bar- 
chna de Rossello e de Cerdanya qui aqüestes coses fer- 
mam e juram. 

Testimonis qui presents foren a les coses dessus dites lo Reverent 
pare en Crist írare Sanxo bisbe de Tara^ona los nobles en Nicholau de 
Jamvilla Comte de Terranova en Bn. vescomte de Cabrera en Pere de 
Fonollet canceller Narnau f^amorera vicecanciller en Garcia de LoriQ 
concellers en Matheu Mercer visalmirrall et Haraet Abenava alcadi 
general per tota la térra del dit senyor Rey qui totes les coses dessus- 
dites trasladades per ell darabich legi al dit missatger en lengua mo 
risca e Abrahim Abenaoa Ali Abenxaeix Aben Moetat e Ali Aben 
Mahomet Aben Comexa cavallers moros de Granada. 

Signum Raymundi Sicardi dicti domini Regís scriptor et auctorita- 
te regia notari publici per totam terram et dominacionem suam qui de 
mandato eiusdem hec scribi íecit et clausito. 



Todavía durante el reinado de Pedro IV fueron bastante frecuentes 
las relaciones entre Aragón y Granada, pero no tanto que puedan re- 
ducirse á cuerpo histórico por su continuidad; hasta la muerte de Al- 
fonso XI fueron aquellas relaciones en cierto modo pacíficas y puede 
afirmarse que dados los tiempos lícitas, esto es, no de alianza contra 
cristianos, por mAs que ya en vida del padre de Don Pedro el Cruel 
hubo momentos en que se pensó en la guerra entre loa dos reinos de 
Aragón y de Castilla (1) y en acuerdos entre aquel reino y Grana- 
da (2), mas al fin se resolvieron las dificultades ante las amenazas de 



(1) Primerament que lo senyor Rey dona poder al dit noble en 
Bn. de Cabrera que ell de part del dit senyor puxa donar consentiment 
e auctorltat que les ciutats axi de Barcelona com les altres de Catha- 
lunya puxen metre imposicions per fer armada a guardar les mars ab 
aytal condicio que la meytat de la imposicio deja esser levada e justada 
a part e que si lo senyor Rey havia guerra ab lo Rey de Castella que 
en aquest cas la dita meytat fos convertida es degues convertir en les 
despeses quel senyor Rey hauria a fer en la dita guerra de Castella.— 
(R. 1062, f. 119). 

(2) Aquesta es la manera que par quel senyor Rey deia teñir ab lo 
Rey de Granada. Primerament lo senyor Rey par que no deia trametre 
missatgers al Rey de Granada per aquesta rabo car sil Rey de Granada 
per lagoteior al Rey de Castella li fahia saber quel senyor Rey li ha- 



M 



-(386)- 

nofOTas inyasionas africaiias y los deseos Tehementos de Alfonso XI de 
0(Mitinuar ia guerra de los moros. 

T faé el propio Rey de Aragón el qne Inició las nuevas alianzas» 
más qne renovación de las antiguas por los armamentos navales del rey 
de Marruecos, que él creía dirigidos contra él y su reino de Videncia; 
& solicitar el concurso castellano contra los invasores fué Juan Escri- 
v& en enero de 18^7 (1), y si bien por de pronto la solicitud no tuvo 
consecuencias efectivas, al fin se llegó á un acuerdo sobre este punto y 
otros internos no relacionados con la Reconquista, rehabilitando los 
pactos de Madrid de 1.® de mayo de 13S9 en el mismo campo del aitia^ 
dor de Gibraltar. T sin respeto á lo pactado con el rey de Granada, 
que no había dado motivo para romper la guerra, envió al sitio de 6i>* 
braltar primero cuatro galeras, cuyo almirante Ramón de Villanueva 
se salió del sitio y se vino á Catalufia de su propia voluntad, por lo 
cual fué preso (2) y después dos con cuatrocientos ballesteros de des- 



gues moguts emprehiments contra ell no sería ben fet. Mas par que ay 
aquesta forma si degues teñir. Es a ssaber quen Berenguer dabella qui 
en Castella parla ab lo missatger del Rey de Granada degues trame- 
tre al dit missatge segons que diu que ab ell empres lauors. E qui li 
fees saber que 11 tramases secretament alcuna persona en quil Rey de 
Granada se pogue fiar per tal que ab aqueii pegues tractar alcunea 
coses que enten que serien profit de la casa darago e de la casa de 
Granada. E con aquest fos vengut pona tractar ab aquell ^o quel al 
senyor Rey e a aquells de son consell secref paragues que fos faedor. 
Pero tota vegada enten que en a^s fees (¡o que sens peccat fer se po* 
gues. 

Ab benamari ne ab moros della mar no par quel senyor Rey deia 
entrar en tractament ne trametre car si hqos fa del Rey de Granada 
aquell o tractaria e no par que altre car (así car pero quizá debiera decir 
tan) be o pegues fer. -(R. 1180, f. 7 v.). 

(1) Enero del afto de la Encamación, 1346, Col. eit., 184. 

(2) Al Rey de Castiella... Don Pedro... Rey de Aragón... veniendo 
a la nuestra presencia lonrado Blasco Martínez alcalde vuestro nos 
presento una vuestra carta de creencia por vos a ell comendada sobre 
que Remon de Villanueva capitán de las nuestras cuatro galeas que 
eren en servicio de Dios e en vuestra ayuda en el sitio del mont de Gi- 
braltar con las ditas galeas se era venido sin vuestra voluntad... vos 
respondemos Rey que ha vemos havido gran desplazer de la venida del 
dito capitán e de las ditas galeas e por esta razón fiziemos prender en 
nuestra presA e en aquella el dito capitán e aquell tenemos 
afianzado de grandes quantias de dineros e entendemos punir aquell e 
procedir contra aquell por la errada que sobre aquesto ha feyto. E por- 
que lalto Don Jayme de Montpester... con un filio suyo... e su muUer 
e sus filies presos por nuestras partes vos entendemos mas ayna en- 
viar e en certa Dios queriendo las ditas quatro galeas... Dada en Va- 
lencia.-(3 noviembre, 1349). (B. 1181, f. 1 v.). 



-(286)- 

embarco (enero de IMO); por entonces la peste diezmaba loe Bstadoa 
aragoneses (1) y los reinos de Castilla y haciendo presa en el ejército 
sitiador de Gibraltar fué ana de las Tíctimas Alfonso XI, y con tal 
motivo levantóse el sitio y los moros dieron un snspiro de satisfacción 
por la muerte de uno de sus mayores enemigos. 

Con él acaba la Heconquista, que no se reanuda hasta casi siglo y 
medio después, cuando Granada en virtud de los largos períodos de 
paz en que la dejaron los descendientes de aquel monarca se había re- 
puesto algo, no obstante las luchas internas de que fué teati-o, de los 
quebrantos sufridos. Ninguno de los monarcas sucesores de Alfonso el 
del Salado tuvo las energías de este su antepasado, ni su tesón para 
la guerra; todos intentaron algo contra el reino de Granada, princi- 
palmente al subir al trono, pero ninguno sentía ai'dores bélicos ni te- 
nía el corazón en los labios; eran frases convencionales, sin ningún va* 
lor efectivo ni real, que servían de escusa á la petición de subsidios 6 
de pretexto á una inteligencia de nobles díscolos. T si esto pasó en 
Castilla, la m&s interesada en el aniquilamiento del reino granadino, 
mucho más se sintió en Aragón, en donde la Reconquista estaba del 
todo olvidada hacía muchos afios. 

Claro está que no fué la desaparición de un hombre lo que motivó 
ese estancamiento de la frontera de Castilla en aquel siglo y medio, ó 
los Ugerísimos avances que le dieron hombres del temple de Fernando 
de Antequera ó Don Alvaro de Luna; la causa principal está en el 
decaimiento de los moros de aquí y del África; ya no espantaba su re- 
cuerdo, no inspiraban temor á nadie ni nadie fundaba en ellos espe- 
ranzas; ni eran causa de acallar rebeldías presentando su fantasma, ni 
el traerlos como aliados infundía miedo á los enemigos; así cayeron en 
el olvido hasta que el espíritu unitario de los Beyes Católicos llamó 
hacia ellos la atención de la península y logró echarlos de ella. 



(I) B. 1064, f. 63. 



CAPITULO OCTAVO 



De 1350 á X458 



Después de la yictoria del Salado y de la paralización de las opera- 
ciones de la Reconquista que sigoió á la muerte de Alfonso XI, la po- 
lítica de Castilla no se encaminó como en los tiempos anteriores á 
echar los moros de la península: los escándalos interiores del reinado 
de D. Pedro, la guerra con Aragón y otras menudencias de este Jaez, 
absorvieron por completo las energías castellanas y el fin aquel, pri- 
mario de su vida nacional, quedó relegado & un segundo término hasta 
que los Reyes Católicos volvieron las cosas á su primitivo estado y 
empufiaron las armas con ánimo de no abandonarlas hasta sentarse 
en el trono de la Alhambra. 

T las relaciones de Aragón con el reino de Granada, que siempre 
habían sido episódicas, se debilitaron tanto con ese debilitarse de la 
acción principal, que poco á poco llegaron á ser casi nulas é iguales á 
las mantenidas con imperios entonces muy lejanos. En el reinado de 
Pedro IV por la costumbre adquirida de tratar con musulmanes y de 
mezclarlos en las contiendas entre cristianos, todavía se pactan con- 
venios de alianza y van y vienen de Aragón á Qranada y Marruecos 
embajadas y embajadores á ratificarlos y confirmarlos, pero ninguno 
tiene importancia política ni menos militar. 

Nace este abandono de la Reconquista de la poca estima del po- 
der granadino y del escaso valer en este tiempo de aquel reino 
musulmán: no infundía miedo á los unos ni era de gran provecho 
á los otros: Oranada se tenía en cuenta sólo en consideración á sus 
correligionarios de África, que venían á salvarla en sus grandes apu- 
ros y tomadas Tarifa y Algeciras, llaves principales del Estrecho, la 
puerta de E2spafia, ya que no cerrada á cal y canto á los ejércitos afri- 
canos, se había entornado; además el imperio benimerín, que no al- 
canzó Jamás el poderío del de los almorávides y almohades, se deshizo 
pronto, los sultanes se sucedieron con rapidez vertiginosa, heredan- 
do tíos á sobrinos, hermanos á hermanos, á los abuelos nietos, destro- 



-(288)- 

nando á nnos los uacires, asesinando á otros los mercenarios cristia- 
nos; y en esta situación no era posible qne ninguno de ellos dejase nn 
trono, que debía tener muy sujeto para no perderlo, y viniese á Es- 
paña A ganar laureles, que el ejemplo de AbulhasAn recomendaba 
como muy difíciles de obtener. £1 ánico apoyo prestado por los marro- 
quíes á los benialahmar de Granada, fueron sus parientes: á los cuales 
embarcaron en masa para la península; mas es de suponer que tras 
el fin aparente de enviarlos á la guerra santa se ocultaba el egoísta 
de apartarlos de un país, cuyo trono podía apetecerles. 

Quedan, pues, las relaciones políticas de Aragón con Granada y 
Marruecos desde 1360 reducidas á meras cláusulas sin eficacia ni tras- 
cendencia y lo importante de todos los convenios no está en esas pro- 
mesas de ayuda mutua, que unos á otros se hacen, sino en lo que se 
estipula respecto á la condición personal de los subditos de cada parte 
en los dominios de la otra. 

No cabiendo en los límites de este trabajo el estudio de esa con- 
dición personal, ya naciera de las relaciones mercantiles ó fuera efec- 
to de la existencia del corso y del cautiverio, doy aquí fio á esta 
serie de artículos, en los cuales sólo me propuse completar los Anales 
de Zurita, afladiéoMbles unos capítulos. 

Por la escases de materiales renuncio al método narrativo y publi- 
co sólo los documentos con cuantas aclaraciones me ba permitido para 
su mejor ilustración, la escasez de nuestra bibliografía arábigo-espafio* 
la y marroquí y la pobreza de nuestras bibliotecas^ las dos son muy 
grandes y la última la más fácil de remediar no lleva camino de rem^ 
dio: ni los libros de más manejo en los países cultos existea en nues- 
tras bibliotecas públicas, aun en aquellas de Universidad, que cuentan 
con una Facultad de Historia. 



Recomeadacidn al Sultán en favor de fray Gregorio» obispo de 
Marmecos. 

(A Don Abufer Abdalaziz Rey dalgarbe e de Benamari e del Reg- 
nat de Tremi^en). 

Como el honrado padre Xpo fray Gregorio vispe de Marruecos se 
▼aya por a su vispado e deua fablar con vos de algunas cosas... e nos 
ayamos afección al dito vispe como aquell que es de nuestro conseilo 
e nuestro familiar...— (£. 1389, f. 88, ▼.). 16 septiembre 1871. 



De Jncef U á Pedro IV: recordándole la paz firmada en Algedraa can 
Alfonso XI; la que Inego firmó Abencomexa coa Don Pedro en Perpi- 
ftán y extraftando qae el de Castilla la quebrante y el de Aragón le 
^yade. -{CartaM Realet^ 15 de julio de 1349). 

En nomne de Dios piadoso de la piedat: la ayuda de Dios sia sobre 
su mandadero Mahomat el hondrado.aEl rey hondrado el muyt alto 
poderoso gradexient el maravelloso el complido el apurado Don Pedro 
Rey darago de Valencia e de Cerdenya e de Córcega e de Mallorca 
Comte de Barchna de Rossello e senyor de Cerdanya Aplegué Dios su 
exaltamiento por su piedat e del ventura con su obediencia e paga- 
miento. Del que cata honra de su regisme e honrant el su estado el 
gradexient en sus fechos en cumplimiento e en valor el aguardant a 
su fieldat mantinent su dreyto como... convinimientos. El amir abdalla 
jucef fill damir de los moros habilualit ismahel filio de farach abenapar 
Rey de Granada e de Malecha e dalmeria e de huadiex e de lascomar- 
cas e alamir de los moros. A qnanto después scriviemos aquesto a vos 
de lalhambra de Granada aguard la Dios e noy ha res de nuevo con la 
de Dios sino todo bien e alegría e plazer e loado sea Dios 
muyto e loamiento e honra a vuestro estado e a vuestro entendimiento 
oomplido en catar la fieldat sabida gradexient vuestro estado 

en los regnos acabados e complidos y es sabido e publicado. Et después 
desto sepa la vuestra alteza que... 1 affer paledino e sabido e manifies- 
to en todas las gentes e publicado en el tiempo passado que vuestros 
passados e los nuestros no se partieron en amigtat renovantes e aguar- 
dantes en amor seer aguardantes e mesclantes e vuestro casal e nues- 
tro juntos por razones e en fieldades cumplientes prietament que no 
caescian en aquella menguamiento de ninguna de las partes ni de 
nuestro cabo ni del vuestro. E ha vemos sabido quel Rey el muyt hon- 
rado e maravelloso senyor de Castiella demanda a vos quel ayudedes 

87 



-(990)- 

con galeas. E ya sabedes vos co... rey muyt exaltado e noble que nos 
la sazón que firmamos la paz con el Rey senyor de Castiella a Aljazira 
dalhadra demando que fuesseets vos en la dita paz si por aventura vos 
queriets. E enbiemos vos la sazón nuestro mandadero nuestro siervo 
alcayt AU Abencomexa hónrelo Dios. E vos dixiestele que vos que 
eraes Rey por firmar la paz por vos mismo seg^und que la avian firma- 
do vuestros passados los Reyes a qui Dios perdone sines que non que- 
des entrar en paz que firmasse otrí sin vos. E que vos non tornariades 
aquesto a mandamiento del Rey de Castiella ni dotri. E fiziestes con 
nos paz firme a tiempo cierto. E cumpliese la paz entre nosotros sobre 
convinienpas declaradas en la firma de la dita pa^. E assi lo que nos 
queremos de vos como de Rey muyt alto que queraes catar la paz 
aquella que es firmada entre nos e vos entro a su tiempo segfund que 
han seydo vuestros buenos usos passados de los usos de los reyes ma- 
ravillosos en tener de catar las fieldades e complir e tener las convi- 
nien^as de las cosas que convienen. E sabet que si g^uardasse el Rey 
muyt alto senyor de Castiella la firma de la pag firmada entre nos e el 
e en aquello toviesse mientes que se quíssiesse parar sobre todas sus 
cosas de la e complir aquellos no meng^uar la 

fieldat ni venir contra ningún caso de los casos de la paz antes devia 
complir aquell entro a cumplimiento de los diez nnyos aquellos que 
fueron puestos en la avinen^a e en la paz. E de las cosas aquellas fue 
luno que si por ventura acaescia alcun abenimiento de contrario o ven- 
dicion de lugar o acaescia en aquello alguna falsedat en condición que 
el non recibiesse de aquell alguna cosa antes tornasse el lugar a o... 
era. E que fuesse nuestra mano el poder de Castiella el nuestro sobre 
aquell que fariaren da questo daqui a que fuesse tomado el lugar a 
aquell de qui devia seer. E obliguemos nos el uno al otro sobre aques» 
to. E obliguemos nos todo lo que se acaesciesse de menos- 

cabos e de danyos. £ no son acaescidos danyos ni menoscabos por don 
conviniesse seer minguada la paz antes como convinia de complir 
aquella tro a fin de su tiempo. E si por ventura el Rey muy marave- 
líos huviesse siervos qui declarassen a el los casos de la paz el diessen 
a entender todas las maneras de la paz por ventura nos sauria meso 
en lo que ses metido. E nos non damos carga al Rey de aquesto. Em- 
pero reptamos ne a los sus servidores aquellos que non declararon a el 
la verdad nil fizieron a entender lo que convir.ia fer. E saber e decla- 
rar. E nos attendemos vuestra respuesta honrada en est afer. E Dios 
el muyt alto vos drege en mantener la carrera de la verdat. E vos ayude 
sobre aquello e plegué en honra vuestro exaltamiento por la su merce 
e vos de ventura e gracia en la su obediencia de merce. E saludes re- 
tornades a vuestro salvamiento muyto muyto. Scripto el XXVn dias 
de la luna harabie a laher a DCCL anyos. 

Credencial al portador de la carta anterior, el comerciante P. Amah 

Aplegué Dios vuestro exaltamiento por su merce e de vos ventura 
a su obediencia e a su plazer plegara a vos con nuestra carta en la 
qual es aquest scripto dentro nuestro siervo el mercader honrado 



-( 291 )- 

P. Arnalt hoodre lo Dios. E es aquell que nos hayemos signado a re- 
cebir respuesta de nuestra carta. E assi sea vuestro plazer de dar le 
respuesta de nuestra carta la qual vos presentara porque nos attende- 
mos aquella respuesta. E femos vos a saber aquesto porque sea a vos 
cierto. £ Dios poderoso vos de ventura con su merce e vos enbie aque- 
llas cosas que sean a plazer suyo. £ saludes retornades a la vuestra 
nobleza, feyto fue esto a XVn días de la luna de homet halhule. (Chu- 
mana l.^') anyo DCCL.-(x\gotto, 80, 1349) 



Tr^aa de catorce meses entre Aragón y Marmecos.— Libertad de 
comercio y de residencia á loa súlulitos aragoneses (1) 



(106 de loB Arabas). A¿1 tm;<«»^ ¿> S'****^ ^ ^'^^^^^ ^^ ¿^ ••• o^"'^^ J'f"^ 

Traducción contemporánea dei docomento anterior 

Esta carta o fe mandada fer com fe acordada clarament e entendida 
la provisión de la fe testimoniada mandola fermar e contenir AduUa 
abdalla feri^ filio del alamir almuminin el recomendado al senyor del 
mundo filio del alamir de los moros dabulfa^en filio del alamir Albu^yt 
filio del alamir de los moros et servo en el servicio del senyor del 
mundo AbuyuQuf Jacob filio del servo de la verdat. Dieus el exaltado 
11 de bona ventura con su poder mando firmar con el Rey el grant en- 
tre los de su creen^ e lo exaltado en sus fa9edores e en sus afferes 
don Pedro senyor daragon de Valencia Mallorca Sardenya Dieus li de 
bona ventura firmamos con vos la fe de la pag por todos los que son 
dejus de nuestro poder de las gentes e de las villas que podan ir todos 
do querrán de las villas a cada part de los reyes sobreditos en tierra e 

(1) Faé mía tregua eonMcaonelA de le muerte de Alfoneo XI. 



-(292)- 

en mar sobre la firma salvos e seguros e que non demanden ni embar- 
guen nin que non demanden a ningún renegado ni a nengun merca- 
dero nenguna cosa sino lo que es dretzo pa^ firme testimoniado a com- 
plimiento de Xmi meses de las kalendas de la carta. E convenie en 
aquesto la fe de Dios el exaltado e todas sus juras al cumplimiento de 
la pa^ sobre dita no menguando nenguna cosa de su firma ne de su 
prometimiento. E escriuio Dios lo exalte el signo de su mano la sufi- 
cient testimonio de la carta. Scrita en XXVI dias andados del mes de 
Diciembre era de DCCLI. Signada en el signo sobredito. 

SI Sultán Abufaret, que padó esa tregua con el Bey de Aragón, era UJe 
de Abulhasán, el veaeido en el Salado. 

En la traducción la fecha musulmana no está bien trasladada á nuestro 
cómputo: el 26 de Baiaadán del afto de la hógira 751 corresponde al 26 de 
noviembre de 1850; puede ser errata ó mala reducción. 

Esta fecha no concuerda tampoco con la sefialada por los autores árabes 
á la muerte de Abulhasán. Benaljatib y Benjaldún la ponen en el 28 de Be- 
bía 2.^ del 752 (19 junio 1851); Anna9iri, con referencia á la lápida sepul- 
cral, la lleva al 27 de Bebía 1.^ (24 de mayo del mismo afio); pero según el 
documento anterior Fares era ya sultán en noviembre del afio 850. Sin em- 
bargo son exactas esas fechas y legitimes esos documentos. 

Después de lo del Salado. Abulhasán aunque pensase en volver á Espafta 
no pasó y empleó sus fuersas en ensanchar las fronteras de su imperio hacia 
el Este; envió uoa embajada al Sultán de los turcos Calaun, pues desde que 
había sometido á los benizeyan de Tremecén su fama había crecido ex- 
traordinariamente; pero hallábase en Tunes, siendo ya seflor del África y 
del Mogreb entero, y una sublevación general de todos sus nuevos dominios 
lo puso en grave riesgo, cerrándole el paso y toda comunicación con su 
imperio; sobrevino además una fuerte epidemia, la misma que por este 
tiempo asoló Espafta, y corrió la vos de haber muerto. Su hijo Abuanén, á 
quien su padre había dejado en Tremecén, no quiso esperar la conflrnuu^ión 
de la nueva por miedo á sus hermanos y además porque al marchar el sul- 
tán á Túnez un adivino había pronosticado que no tomarla y que sería 
sultán Abuanén y se proclamó sultán en Rebla 2.^ del 749 (29 junio, 28 julio 
de 1348). ün aflo estuvo sitiado en Túnez Abulhasán y al fin tuvo que salir 
embarcado: tocó en Bugia y antes de entrar en Argel una tempestad hizo 
naufragar muchos de sus barcos en los cuales perecieron más de cuatro- 
cientas personas de las principales del imperio; salvado él casi de milagro 
lo fueron reconociendo las ciudades y al fin recuperó el trono dos afios des- 
pués (1350), no sin haber tenido que reftlr una batalla con su hijo en las 
orillas del Guadiomrebla: en ese intermedio firmó Fares ó Abuanén estos 
documentos árabes. 



Reconoctmlento y conffinnacfóii por el saltan Pares de la paz eatre 
sa imperto y Arajlón á propaesta de Pedro IV 

UJLio^ w>w»^...^\jb jLJjJlU'i^^ifci ^2^...^»5LJ\I '/*<■■ dáU...^#^.\ ¿^U* 
do jJ Li LLjLg ^ íULS ^ ij-íi^ ^ ^ *.- ^ *t 3 ^\ ^j»X.7jo ^,gXI^*üj ^^-í*^ ^^^^l*r< fc 

^j^\ LUXís* ^ JU. J. Y^ ^^ J^\ ^\ J-o^ o^ ^ c^ ^ 

JoUjt.^11 ^ ¿,¿IM»» ^ %X^\ ^U ^2^ J^>*^ ^LmJ\ U. I*^^!'» ^ ... ^/^\J^ 

(N.* 104) 



De Abdala Fares... (Sultán de If arráeces) á Don Pedro rey de Aragón. 
Os escribimos desde Fes (para deciros) que vuestro mensajero Francesco 
Desportell nos entregó vuestra carta la cnal leímos; y por ella nos entera* 
moa de lo que decís de la pas con nuestro imperio por mar y por tierra 
para la cual nos habóis enviado carta firmada de vuestra mano y sellada 
con vuestro Bello. Nos cumpliremos también esta paz y tendremos por firme 
cuanto en ella ee contiene y la bemos becho comunicar i todas las comarcas 
de nuestra tierra... para que acojan á todo cristiano que entre en ellas y 
les guarden el derecbo y nuestro salvoconducto sin escusa alguna. T os 
enviamos esta carta de reconocimiento de esta pas y en firmeza de ella y 
para vuestro conocimiento. Escrita el 8 de diciembre de 1360 (7 de Xaual 
del aflo 761). 

Respecto de la fecba y su concordancia con el principio del reinado de 
Fares bay que observar en este documento lo mismo que en el anterior. 



-(294) 



Tratado de paz dorante dnco aflos entre Aragón y Marmecoa.— Jnstl- 
fficación de eate convenio en In condncta de Don Pedro de Caatilla.- 
Embalador Pedro BoyL Rnptnra de laa relacionea entre ambos paf- 
aea por cnipa de los corsarios. -DnracMn.-Alboffacin benali alfaceyn 
embalador marroquí (i). -Promesa del rey de Aragón de mantenerse 
nentral en las guerras entre Castilla y Marruecos y las que pudieran 
surgir entre el imperio y otro monarca ó pueblo.— Promesa de no em- 
bargar naves de sdbditos del saltan y de respetar las personas y bienes 
de los náufragos. -(20 juUo 1357). 

Conventiones et pacta facta ínter dominum regem et regem Aboha- 
cen (2) et Granate super pace noviter inhita ínter ipsos reges. 

£n el nombre de nuestro senyor Dios e de la su benedíta madre 
Santa María sia manifiesta cosa á todos quantos la present carta verán 
e oyran. Como nos don Pedro por la gracia de Dios Rey daragon etc. 
Pensantes e remembrantes nos el otro día en el mes de jenero mas 
cerca passado del present anyo assi por razón e ocasión de la guerra 
la quai el rey de Castella sin toda justa razón no guardando ni catando 
paz ni tregua que fuese entre nos e el feyta e firmada mientre a nos e 
al dito Rey de Castiella fues la vida del cuerpo corapanyona nos havia 
e ha movido por la qual razón el dito Rey de Castiella havia e ha feyto 
lígan^as muytas e diversas unidades e confederaciones contra nosreg- 
nos e subditos nuestros. £ no solament con reyes e otras personas e 
comunas poderosas de xpianos ante encara con reyes moros e otras 
personas muytas contrarias a la nuestra ley como por otras muytas 
razones queriendo salir a carrera al su malvado inico e desordenado 
propuesto haver movido e requerido de paz e de tregua vos muy alto 
e muy noble don Bohanen rey de Fez de Mequinen^a de Sale de Ma- 
rruecos de la villa de Sus de ^a Gialmessa e de las tierras del alquible 
de Teza de Tretni^en dalger de Bogia de besquerat<le las tierras das- 
zep de Cadis e de las villas dalgerit de Tripol e de Tánger de Cepta de 
Gibaltar de Ronda e de las tierras siguientes de ponent e de levant e 
dafrica e del Andalucía por el amado consellero nuestro Pero Boyl 
cavallero e bayle general del regno de Valencia legitimo procurador 
nuestro a aquesto specialment deputado embiado e ordenado. Consi- 
derant encara vos dicho muy alto e muy noble Rey don Bohanen visto 
e oydo en vuestra presencia el dito procurador e mandadero assi es- 
guardant la buena amistanza amigan^a amor e afección los quats entro 
aquí han seydos e acostumbrado de seyer e de durar entre nos e vos e 
los nuestros e los vuestros predecessores reyes muy altos e muyt ex- 
cellentes e nobles como cobdiciantes e affectantes que la dita paz e 
unidat antiga la qual por culpa de algunos sotsmesos de cada uno de 
vos e de nos por ventura era estada de poco de tiempo entaca rompida 
e trencada fues entre nos e vos ratificada e confirmada e de nuevo re- 



( 1 ) La traoscrlpeión exacta terU Abolcasim benaU AlhAMni. 

(t) Eate nombre en el genérico de los salta nee como antes lo habfasldo el de Ábea- 
Jacob. 



-(aso- 
parada e tomada. Conezientes manífíestament el ^an honor e pro*^ 
veyto que a nos e a vos e a los sotsmesos e tierras nuestras e vuestras 
se speran de la present paz. Et queriendo complazer a la nuestra re- 
questa valenterosament e sin toda difícultat haver feyta e firmada con 
nos e con el dito procurador e mandadero nuestro la dita paz del XVIÜ 
dia del mes de abril mas cerca passado en qíuco anyos daqui adelant 
continuament contaderos seg^unt que aquestas cosas e otras muytas 
clarament se parescen en la present carta desto por vos con seyelo 
nuestro secllada e a la parte siniestra en su arábico scripta son conte- 
nidas specificadas por reformación a corroboración de las quales ha- 
vedes embiado a la nuestra presencia e destinado el honrado e muy 
savio en su ley alca3rt Albofa^in benali alfaceyn xerife qui muy homil- 
ment e con grant instancia ha a nos suplicado que la dita paz devyes- 
sernos de la mano de la nuestra real Mag:estat firmar e loar. Por esto 
inclinado á las suplicaciones desuso ditas. £ queriendo complazer a la 
voluntat de vos muy alto e muy noble Rey e seguir la palaura del sal- 
mista que dize busca paz e sigui aquella. E esquivar e redrar los gran- 
des danyos e irreparables periglos que por ocasión de guerras muytas 
devegadas se esdevenen entre los reyes e principes del mundo e lures 
vassallos e subjectos de grado e de certa sciencia por tenor de las pre- 
sentes firmamos lohamos ratificamose confirmamos en todas cosas e 
por todas la dita paz entre nos e vos dito muyt alto e muy noble don 
Bohanen feyta e nuevament firmada de la qual de suso es feyta men- 
ción e todas otras cosas feytas e firmadas por el procurador e manda- 
dero nuestro de suso dito segunt e en la manera e forma que con la 
presente carta e en la parte siniestra es clarament demostrado e con- 
tenido. E prometemos en nuestra buena fe reyal que si por ventura 
durant el tiempo de la dita paz entre vos dicho muyt alto rey vos e 
vuestras gentes e subditos con el Rey de Castella e con sus gentes era 
movida o empegada guerra discordia o dissension. E Nos en aquel caso 
haviemos pas e tregua con el e con sus gentes prometemos a vos muy 
alto e muy noble Rey don Bohanen dius la dita nuestra fe reyal que 
nos no ayudaremos al dito rey de Castiella ni a sus subditos con gen- 
tes de ca vallo ni de piet ni con galeas naves 'ni otros vasiellos ni con 
armas ni con sueldo o dineros de otro rey armas viandas ni otras cosas 
algunas por las quales pudiesse seyer dito o presumido que fuese ayu- 
da o socorro del dito rey de Castiella ni de sus subditos. Por aquesta 
empero prometen^a no entendemos a crebantar la tregua presa e fejrta 
nuevament entre nos e el dito rey de Castiella ante aquella finque en 
su fuerza e valor assi como data. Prometemos encara dius la dita nos- 
tra fe reyal a vos dito muy alto e muy noble rey que durant el dito 
tiempo de los cinco anyos non ayudaremos ni socorro daremos por 
mar nin por tierra con gentes de ca vallo nin de piet nin con viandas 
dineros nuestros propios nin de otro alguno armas galeas ni otros ve- 
xiellos a algún rey o filio de Rey o Comuna alguna o a otra persona 
alguna que sea o sera en guerra con vos nin sean o serán fuera de 
vuestro amor o sean rebelles o inobedientes a vos. Prometemos encara 
a vos dito muy noble rey dius nuestra fe reyal que durant el dito tiem- 
po no embargaremos alguna ñau o vaxiello alguno nin queremos que 



-(296)~ 

nanfraifi: no sera feyto en nuestras tierras ni mares a vuestras gentes 
ni de Inres vaxieiios nin bienes. Antes si por ventura alguna ñau galea 
o otro vaxiello vuestro nin de subditos vuestros veman o arriba* 
ran en nuestros mares o puertos por mercadeiar o corseiar sea licito 
a los patrones de aquellas las ditas naves galeas o otros raxiellos e los 
navegantes en aquellas subiectos vuestros con lures mercaderías e 
bienes venir seer a tornar por todos nuestros regnos e tierras salva -^ 
ment e segura e aquellos defenderemos e defender mandaremos de 
nuestro poder en caso que por temor de enemigos o de temporal arri- 
bassen o crebassen o tierra prendiesen en qualque puerto ó playa de 
nuestras mares. Et daremos e atorgaremos licencia e pleno poder a 
aquellos de las dita ñau naves o galeas o otros vaxíellos que de las 
fustas mercaderías e bienes que serán en aquellas puedan fazer a to- 
das sus liberas e francas libertades todo embargamiento á part po- 
sado. Et por esta misma manera et dius estas mismas condiciones fa- 
zemos e tomamos paz con el muy alto noble don Mahomet Rey de 
Granada de Malicha e dalmcria e de Godiex por todo el tiempo de 
cinco anyos sobreditos e segunt el dito Rey de Granada mas largament 
hasta pas firmada de su mano propria en otra carta siellada con su 
seyello la qual finca en nos. Et porque las ditas pas e condiciones e las 
otras cosas sobreditas hayan mayor firmeza mandamos quende sea 
feyta la present carta la qual mandamos seyellar con seyello de la 
nuestra magestat e subsignado de nuestra propría mano la qual fue 
feyta en la muy noble cíudat de ^rago^a a XX dias andados de Julio 
en el anyo de la natividad de nuestro senyor MCCCLVII e de nuestro 
regno veint e dos. 

Sig i¡íi no de Nos Don Pedro por la gracia de Dios Rey daragon etc. 
Qui la present paz con todas las otras cosas sobreditas loamos atorga- 
mos e por firmes havemos. Don P. Rey daragon. 

Testimonios qui fueron presentes a las cosas sobreditas los noble 
don Bernalt de Cabrera Pedro de Luna Don Alvaro Pérez de Guzman 
Gilabert de Scentelles Belenguer dabella Conselleros del dito senyor 
Rey don P. por la gracia de Dios Rey de Aragón.— (B. 157-341). 

De predicta pace facta fuerunt dúo publica similia instrumenta in 
duobus pergamenis scrípta et in quolibet eorum in parte dextra con- 
ventiones pacis predicte firmate per dominum regem scripte eranc et 
eius sigillo magestatis sigillate et in altera parte sinistra in qua nichil 
scríptum erat alie siroiles conventiones firmande per reges bohanen et 
Granate in eorum lingua et idiomate seu arábico erant scribende et 
eorum sigilla erant apponenda. Quorum alterum tradítum fuit nuncio 
dicti regis bohanen et alterum Francisco de Portello raercatori Maio* 
rice qui causa reducendi ipsum instrumentum predicto modo scríptum 
firmatum et sigiilatum cum dicto nuncio accederé debebat et fuit clau- 
sum per cundem scriptorem.— ^B. 667, f. 248 v.). 

Kl texto Árabe del tratado anterior no te conserva: eonsta en el docu- 
mento de la misma lengua, insertó más atrás que el sultAn lo ratifloó el 19 
de abril de 1367 y por el documento siguiente que se amplió su duración A 
diez a&os en vez de cinco: 



-( w )r 

Don Pedro etc. A... Don Boanen Rey de Fes... sabet que delant 
nuestra presencia es sehido... Albocacim Mahomet Abenaboli chasen 
con carta de creyencia por vos a ell comenada... e vos respondemos 
que havemos ovido muy por agradable e por firme las pazes... e aque- 
llas pazes delant ell de propria mano emos signado e ieytas senyalar 
con el seyetlo de nuestra magestat reyal. Otrosí Rey firmadas por nos 
las ditas paces havemos entendido por el dito vuestro mandadero que 
a vos plagarla que fuesen firmadas de nuevo por vos e por nos por 
otros cinco anyos depues de los ditos primeros V anyos adelante con* 
taderos e avenideros assi que las ditas paces fuesen entre vos e nos 
por diez aflos e nos... delante el dito vuestro mandadero... por otros 
cinco anyos havemos firmado... segunt parece por las cartas fey tas las 
quales porque fagades en vuestro arábico scrivir en aquellas las ditas 
pazes a vos embiamos... con condición que las... fírmedes e... fagades 
scrivir en vuestro arábico e... seellar e subscrivir de vuestra propria 
mano segunt feciestes en las otras cartas de las pazes primeras de los 
ditos cinquo anyos. E rey... embiamos P... Pericón dez Portel! por 
vaher firmar las ditas pazes e scrivir de aquellas de vuestro mano e... 
aducir aquellas a nos. ~(16 agosto ld57. B. 557-944). 

£1 embajador marroquí Bolicitó la misma prórroga para el rey de Gra- 
nada y eonsintíó igualmente Pedro IV, enviando 4 Orinada, con el mismo 
objeto con que enviaba 4 Marruecos 4 Desportell, 4 otro mallorquín, Ra- 
món GuAl. -(18 agosto 1857. B. 557, t 248). 

£n octubre vino nueva embajada marroquí que se llevó los textos de 
aquel tratado en sendas hojas de pergamino, en las cuales se habla dejado 
espacio suflcleate para escribir el texto 4rabe, y en febrero de 1358 se es- 
cribió este texto, conserv4ndose el ejemplar remitido al de Aragón en la 
sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid. 

Las cartas en que se habla do la venida de esos embajadores y el texto 
4rabe del tratado van 4 continuación. 

Lo Rey darago Car frare. Segons que de cert havem sabut lo Rey 
Boanen tramet a nos sos missatgers 90 es lo xerif e altres honrats 
homens. Perqueus pregam eus manam que fa^ats per manera que sien 
be acullits e que en continent com venguts sien haien bones besties de 
sella e bons arneses e azembles per portar lur rat)a e haiats quils fa^a 
la messio cumplidament apres que hauran presa térra continu2?ment tro 
que serán ab nos per guisa que res del lur no desprenen.-(29 octubre 1857) 

Manam vos quens fagats saber si havets vistes les letres quel rey 
Boanen ha trameses a nos e an Matheu Mercer e si en Bo. de Cabrera 
hi ha manat respondre. 

Reebuda havem vostra letra... ab los trellats de les letres de Boa- 
nen e de les respostes fetes a aquelles. E regonegut diligentment tot 
Qo que en la dita vostra letra e en los trellats sobredits es contengut 
vos responem que tením per bones les dites respostes ab alcuna correc- 
cio que hi havem feta. Perqueus remetem los dits translats Manant 
vos que segons lo transllat fa^ats letra al dit boanen.— (81 de octubre. 
B. 1137, f. 18 y 15). 



^(998)- 

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UÍA«ü\ J^V( JUJ\ JJU ^^U l^j\ AJ\yU ^\3«\ ^ A^\ ^L¿^\ JUal J<^\ 
^iM«,y \ c^lS ^\ ^\^ ^ U Uí-^^^^fc»3^\ SjlJlJ íISjüuú 4JO ^U^\ LU^\ 




-(299)- 

¿^ ^ j,jí»JJ\ ^^j\ U;**-U ^^lkJL«J\ »h ci< liíN^ ¿y» »j3 ¿y» O^^ 

Ul»^ j 9 ^yMJJ» ¿\ •iS^i-y ,^ ¿ ^ j)\ ji_ ¿y» j^ *i\yaJi ^<^ ^ AX» 

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3 ,rt^lfi» Y _, J-OS Y CUU^ ¿^ yü Y _, ^J&=. Y _, f Ut Y j j.^ Y 

^fia¿ c»*^ rVa*^ «^^^ cíí*'*'^ «*^^ cr* l-^^U» c,* ^^ ¿^^ íj^í c«>-*» 

O^ijí *.j*».U oU»»-*Jí v> >-^^ j • Jjo ¿JÜ\ *L¿. ¿,\ ^1 Á* ¡o- 

1 j^ ¿^ jíJi ^ Y _, -1^ Y^ ,UUY_, ^ Y_, JU.^ Y^ j^Uyb 
ó^»j-.c-*j ¿ i-ua A-i-ojo*^tu-o^;j^yo^ Ju. éScua eJX. ¿^y 

S>-'r'.'tti Áj^^j^ji\jjfS^\ o>i,\ oU»l- or--y« cr« yrr* J' »>* 
«^UxX^l J^*._,j^ tíjí. \3\^_,fe»j^í ^_^^í ^liJU ^^U^ ^ ¿^ Lf^v 

^-r^» (^ c^ j a-^ cr« aí^V^> Jsí--*» í^A-r- o^^ r^s-^ 



>^ 4\ >j ^\ ^ío ¿^ ^ o3^ ^ et* ¿ 3 »>^ ¿ 3 ^r-*^-^* cM^ á 

^lUuJJ ta>^ j 9 JUa\ \¿A ¡J09 U>^ s>-^>^ Cr« J«ff^^^yi»J^\ 

^J^ sJ 3 J^^3 7^^ Á i-i-^J^'^ j ^j^^ 3 ^.j^^ ^^ Á ^y* 
iíLLMa4\ I >,;.<*>A. ^^3ib»j^\ ^^\ w^fti-Uo qUJuJ\ i^.^»> o^ o^-^^y^ 

^ U«XaA4«> ^ ^'«^^ ^j^F^ ii>l >ii jii>o * cj^**^' 3 i^jt*»»^ .>iU ^jLmJ\ «íLm> j^-mi 

En ese tratado dice el soltAn que su embajador Abulcasim Alhajen! le 
ha preientado un tratado por el cual el Rey de Aragón pacta con él j con 
el Rey de Granada, á qnien llama hijo, nna pas de diez aftos y se aviene á 
firmarlo con las condiciones y cláusulas contenidas en el que marcaba á esa 
paa un plazo de cinco afioi solamente y que él ratificó el dia 27 de Re- 
bla, 3.^ del año de la hégira 758, que reduce al día 18 de abril sin expresar 
el afio (1); hay tres elAusuIas relativas á Castilla: por dos de ellas se com- 
promete á no dar ayuda do ninguna clase A este rey contra el de Aragón y 
exige la reciprocidad del aragonés, y por la otra é no romper por esta 
cauta la tr^ua firmada con él mismo; como el de Aragón en su texto, al 
nombrar los que pudieran venir contra Don Pedro IV nombran hijo de Rey, 
aludiendo A los infantes Don Femando y Don Juan hijos de Alfonso IV y 
D.* Leonor de Castilla. 

Hasta el 22 de junio de 1359 no llegó 4 Barcelona este convenio (Regis- 
tro 557-254). Abuanén habla sido asesinado en l.^de diciembre del año an* 
terior. 

Anoneataclón de Inocencio VI A Pedro IV por ana allanzaa con in- 
fieles y defensa de este rey 

Innocencius episcopus servus servorum Dei caríssimo in xpo filio 
Regí aragonum... (dice haber sabido que entre él y el Rey de benamarin se 
habla hecho alianza contra el Rey de Castilla y añade): Considera etiam 
fíli carissime quomodo de ipsis ínfídelibus confídere valeas et qualiter 
si cum ipsonim favore belígeras superne gratie tibí deficientis presi- 
dio, sicut veri similiter est credendum poteris triumphare quodque si 
forsitan id superna permitterent infideles ipsi tibí nulla servabunt cum 



(1) El afto es el de 1867; la redacción del mes j del di* es ezacU; pero empenndo el día 
moeolrnáa al ponerse el sol, propiamente eqolTale la feclia mnsiilmana al dia IS naestro, pMS 
del 18 sólo corresponde desde la pnesta del sol hasta las 18 de la noche. 



-(301)- 

fidem non habeant pactionem tuque etiam postmodum cum regáis tuis 
maiori dlscrimini proculdubio subiacebis. ¿Quis autem princeps catoli- 
cus talia cum infidelibus hadenus tractare presumpsit? 

Contestó Pedro IV: 

... si cum dicto benamarini regi ligam seu confederattonem fecisse^ 
mus aut fecerimus ob culpam regis Castelle et non nostram poculdubto 
evenisset se etiam eveniret eo potissime quia ipso nobiscum existente 
in pace juramentis et homagiis roborata facta primitus cum Rege Gra- 
nate confederatione adiunctisque de ipsius regis Granate dicti Castelle 
regis subdítis duobus mille sarraceais in equis regnum nostrum Valen- 
cie fecít invadí per eosdem quorum interveniente incursu castrum de 
Jumiella in regno Valencie situatum idem Rez per raos subditos capí 
fecit... videbitur tamen rationabile atque justum quod vestre sanctita- 
tis providentia nos potuisset et posset ac deberet a talibus confedera- 
ctonibus cum infidelibus faciendis retrahere nostram quam habemus 
contra dictum regem justitiam amplectendo in eademque nobis favo- 
rem justum et benivolum impendendo... Nam mirandum est de Dei 
ecclesia sacrosanta que omni propulso timore zelo justicie retrolabsís 
temporibus... consuevit unius cuiusque merita nominare et imperato- 
res ac reges seu principes condempnandossuis demeritiscondempnare 
nunc in favorem ipsius regis Castelle inobedientis qui non attento qua- 
liter fides premissa servanda sit federa inter nos et ipsum facta bis 
frangere non expavit faciat nostram justiciam claudicare. Nec credi- 
mus quod aliquis princeps vel Rex agarenus quantumcumque infídelis 
plusquam ipse rex fidem infringere non timeret.-(R. 982, f. 103 v.) 

Otras veces con más razón, en la minoría de Fernando IV, pudieron los 
Papas amonestar & ios reyes aragoneses: en el tratado anterior se limita 
Don Pedro á prometer su neutralidad en las gaerras entre moros y entre 
moros y cristianos de Castilla ó de otra nación; y en otras épocas los reyes 
aragoneses dieron auxilio á los musulmanes en sus guerras de conquista. El 
no ayudar á los unos era seguramente ayudar á los otros, pero el escándalo 
no era tan grande ni tan eficaz el socorro. Tampoco es tan justificada como 
parece la defensa de Pedro IV mirada desde el punto de que debía mirarla 
un Papa, sólo atento á los intereses de la cristiandad: los zenetes que ataca- 
ron Jumilla no iban á ganar ésta para Granada y el Islam, sino para otro rey 
cristiano; y esos zenetes no guerreaban por el rey de Castilla en concepto 
de musulmanes, sino de auxiliares, al modo que guerrearon luego en favor 
del de Aragón las compañías de Duguesclín ó guerreaban tropas cristianas 
en pro de los príncipes africanos; á los mercenarios que arriesgaban su vida 
por una causa no se les preguntaba de dónde venian ni cuál era su Dios, 
como ellos no se entrometían en averiguar si lo que defendían era justo. 

Los temores de la invasión benimerín rechazada en el Salado y en Pal- 
mones no se hablan olvidado del todo y el peligro marroquí, más que des- 
aparecido se consideraba sólo suspendido: cuatro años antes de prometer Pe- 
dro IV esta neutralidad se había intentado entregar Algeciras al Rey de 
Allenmar por cierta suma de doblas y que el sultán hiciera eso revelaba en 



él propódtot nada tranqnilisadoret: el documeiifeo en que te da esa notlela 
ra dirigido al Obispo Je Pamplona y encabeaado por un tal Pero Oarcia 
de Camargo: dice asi el párrafo eorretpondiente: 

Otrosí sabed que Algesira que la avien vendida aquellos que la te* 
nian al Rey de Belamarin por una grant quantia de doblas e assi que 
don Johan fiden Loys vuiolo a saber e metióse en la villa con pie^ de 
compannas e vinieron trege galeas cargadas de algo e de caualleros de 
moros e a los que entraron dentro assi como auien fecho la pleytesía 
asi los priso don Johan e mato muchos dellos e tomo presos e ouo muy 
grant algo a las galeas que trayan ellos e priso aquellos que la auien 
vendida e matólos. 

Ignoro quien fuese ese Pero García de Camargo, que tanto interés tenia 
en comunicar noticias de Castilla al Obispo de Pamplona y no he tenido 
valor para leer la Crónica de Ayala en la Biblioteca de autores espafioles, 
falta de Índices, A fin de averiguar si en ella se cita ó no se cita ese nombre. 
Lo que creo es que las noticias son ciertas y si en los tratos á que alude 
Inocencio VI se amenazaba la integridad de Castilla, estos otros eran mAt 
peligrosos para la cristiandad, por cuyos intereses debía mirar el Papa, que 
todos los males que pudiera causar un ejército castellano aunque este ejér- 
cito castellano lo formaran musulmanes. 

La carta no tiene fecha, pero debió escribirse A primeros de octubre 
de 1354 porque casi la primera noticia que da es la de haber muerto 
Don Johan Alfonso de Alburquerque quince días antes, y esa muerte ocu- 
rrió, según Pero Lopes de Ayala, A fines de septiembre de 1854. 

Pedro IV A Mohamed V. Comantcación de haberse recoodliado con %u 
hemano el infante Don Pemando, por lo cnal lo inclafa en la paz con 
araoada.-Qerona, 29 abril 1358. 

Don Pedro etc. A... Don Mahoma. Sabet que lalto infant don Ferran- 
do... es venido e tomado a nuestra merce e servicio e es nuestro sub* 
dito vassallo e servidor e general procurador nuestro en los regnos, 
condados e tierras nuestras... Por aquesta vos rogamos e vos requeri- 
mos que las treguas e pazes que son entre nos e vos e los vassallos e 
subditos nuestros e vuestros guardedes tengades e observedes al dito 
infant.-(R. 557-249). 

Poco explícita la respuesta del granadino, que se limitó A decir que 
guardarla la honra del aragonés; insistió éste en 17 de agosto en pedir quo 
se tuviera su hermano por incluido en la tregua (R. 557, f. 253); y no satis- 
fecho con esto en junio envió A Marruecos Mateo Mercer 

«a dir rahonar proposar e allegar davant lo dit alt Rey Boanen e lo 
seu consell com per rabo de la... pau entre nos e ell a cert temps fer- 
mada e feyta... aquell no pot ne deu valer al rey de Castella ne a sots- 
meses ne a valedors seus contra lalt infant en Ferrando valedor sots- 
mes e car frare nostre». 

Siguen las instrucciones que no tienen importancia histórica. 



- ( 303 )- 

Aeompafiando á Mateo Mercer fué Aman de Francia. El objeto de su 
«mbajada era también solicitar ventajas comerciales para los subditos de 
quien representaba. -(L^ junio 1861. B. 557-250). 

Correspondencia entre Pedro IV y el Snltán Abnanén acerca del In- 
camplinitento de los pactos por el Rey de Granada.- (29 octubre 1358) 

A... Boanen... Reebuda havem vostra letra de resposta per vos feta 
a una letra nostra a vos tramesa per la qual vos feem saber quel rey 
de Granada no gordava la treva que es entre nos e ell ans la contradia 
en totes mañerea. En la qual resposta era contengut entre las altres 
coses que per tal com vos tots temps haviets consellat al dit Rey de 
Oranada havent sguard a^o que profit li era en tall con ell no ha vol- 
gut entendre qo que vos li consellavets ni ses volgut convertir al be 
que vos li demostravets baviets lo lexac e que ell sap que li es profit. 
A la qual lletra... vos responem que nos havent esguart ais tracta- 
ments que foren entre nos e vos el dit Rey de Granada veent quel dit 
Rey de Granada nons observaba la tregua notifícam a vos aQO per tal 
que vos a ell scrívissets sobre a^o lo qual segons en la vostra letra de 
resposta es contengut havets lezat per les rahons en la dita vostra le- 
tra contengudes... -(B. 557, f. 253). 

El Bey de Granada que tan mal se gobernaba era Mohamed Y, el des- 
tronado ai afto siguiente por el rey Bermejo. 

Intento de alianza entre Aragón y Portugal contra Castilla: Pedro IV 
exclaye de los amigos del Cruel al Rey de Granada con qniea se 
llalla en tregua. 

A les condicions e íermetats quel Rey de Portugal demana al Rey ' 
darago respon lo senyor Rey en la forma deval scrípta. 

Primerament al primer capítol qui parla que amistat vertadera sie 
entre los dits Reys e que se ajuden per mar e per térra contra lo Rey 
de Castella e sos valedors. Respon lo senyor Rey que li plau de fer 
guerra contra lo dit Rey de Castella e sos valedors. Exceptat contra 
lo Rey de Granada lo qual es ara valedor del dit Rey de Castella e es 
en treva ab lo dit senyor Rey. E a^o solament durant la treva qui es 
entréis dits Reys darago e de Granada. Empero plau al senyor Rey 
que si per qualque rabo lo dit Rey de Granada li trencava la dita tre- 
va de manera quel dit senyor Rey pogues esser en guerra ab lo dit 
l^ey sens trencament de sa fe o passava lo temps de la dita treva qui 
es entre los dits Reys que en aquell cas e cascun daquells plau al 
senyor Rey de esser contra lo dit rey de Granada mentre que sie va- 
ledor del dit Rey de Castella. 

Proyecto de alianza entre Aragón y Marrnecos contra Castilla (18 de 

junio de ia59) 

Credencial á Pedro Morey enviado ante el Sultán bo^ayt Rey de Ma 
rrochs... a fermar per nos e en lo dit nom vostre ab lo dit Rey Bo^ay 



-(804 )- 

e gfents snes paa ferma duradera per tempsde cinch aaya del día que 
per lo dit rey e per nos sera firmada amunt coroptadona es a saaber 
ab sagraments e homenat^^es a totes aquelles promi&sions obligacioos 
penes caucions e cauteles de les quals e segons que entrel dit rey e vos 
sera concordat... e a tractar ab lo dit Rey... liga o covinences per les 
quals nos e nostres gents e terres per térra com per mar sian en aluda 
e defensio del dit Rey BoQayt e el dit rey Bo^ait semblantment per 
térra e per mar sia en aiuda e defensio nostra... contra lo Rey de Cas- 
tella... axi que nos per térra e per mar fa^am guerra poderosament 
contra el dit rey de Casteila... e el dit rey Bu^ayt... la fa^a semblant- 
ment.- (R. 657-25 4). 

La desaparición de Abnanén hizo temer á Pedro IV qoe en Mam&ecos 
snrgieran peligros para él, y anticipándose á los sucesos, intentó reanudar 
las relaciones con el sucesor, cuyo nombre ignoraba cuando le llama Bo- 
9ayt, Abusaid, como al abuelo de Abnanón. Es muy probable que si el em- 
bajador llegó á Marruecos no supiera á quien decir su embajada^ porque 
contra el hijo de Abuanén, llamado Assaid billah Abubequer se levantó un 
pretendiente, Almanzor, hijo de Suleimán, de la familia reinante también, 
y contra los dos otro Abusalem, hermano del sultán anterior; ante el nuevo 
pretendiente, Almansor se retiró á Badis y fué asesinado: Assaid fué de- 
puesto el 9 de julio de 1359, y asi como Abuanén babia enviado á Espafta á 
todos sus hermanos incluso el que ahora se habla vuelto contra el reinante 
Abubequer, Abusalem embarcó al destronado y á otros sus parientes con el 
mismo rumbo, pereciendo todos victimas de un naufragio. Si el embajador 
aragonés salió inmediatamente de recibida su credencial y llegó á Marrue- 
cos á primeros de julio, se bailó con tres sultanes: uno legitimo, Assaid Abu- 
bequer, hijo del difunto Abuanén Pares; Abusalem, alzado en Gomera con- 
tra su sobrino (era hijo de Abulhasán), y un tercero pariente lejano de los 
dos; el 9 de julio se nermaiiaó la situación, quedando de sultán único Abu- 
salem que habla estado en Granada y en Castilla; no parece baber tenido 
conseeueneias el viaje de Pedro Morey. 

Inetmccloflea á Bonafoiíat de Sent Pella, enviado á Qranada á nego- 
ciar allansaa eatre Aragda S Granada contra Cattilla • (17 de octubre 
de 1363) 

diga e sapia ab lo dit Rey de Granada si haura per ferma e agrea- 
Ue la pau que fo feta derrerament entre lo senyor Rey e lo Rey de 
Granada ne si enten teñir e servar aquella. Et si novellament la volra 
fer. Et eti cas que... bata per ferma la pau dessus dita o la fa9a de no- 
vell k> dit missatger ferm aquella per vigor de un procuratori que sen 
porta. 

En cas que les dites II coses hagen compliment et en epecial si lo 
dit Rey de Granada respon que haia per ferma la dita pau e aquella 
haia confirmada feta de novell. En aquest cas lo dit missatger per aque- 
llas millors vies e maneres que pora ne sabrá a honor tota hora del 
senyor Rey tráete e fa^a ligues e empreniments ab lo dit Rey de Gra- 
nada contra lo Rey de Casteila e sos vaiedors e contra tots altres ene- 



-005)- 

michs del seDjor Rey xpians e aquellas ligues e empreniments ta^ per 
virtud de una altra procurado que sen porta del senyor Rey lo qoal 
parla sobre lo fet de fer ligues e empreniments ab lo Rey de Granada 

En cas que les dites ligues fa^a ab lo Rey de Granada fa^a soa 
poder lo dit missatger quel dit rey garreig e faga guerra de sos reg- 
nes e terres contra lo dit rey de Castella e ses gents e contra tots 
altres enemichs del senyor Rey cristians per mar e per térra e pot in- 
duir lo dit missatger lo dit Rey de Granada a fer guerra de present 
contra lo dit rey de Castella per ^o com de cert lo Rey darago ab 
grans gents de Franca danglaterra e dalemanya li fara guerra de les 
parts de^a les quals gents de fet breument deuen entrar en Castella 
azi quel dit Rey de Granada a son sou pora fer la dita guerra e a gran 
avantatge seu. 

Que sil senyor Rey haver volra companyas de cavall e de peu del 
dit Rey de Granada que les puxa haver a son s^u per dampníficar lo dit 
Rey de Castella e ses gents. Prometent aximateiz lo dit missatger de 
part del dit senyor Rey al dit Rey de Granada que per semblant forma 
puxa haver companyas de cavall e de peu sues a son sou si obs les 
haura. 

Que fa^a lo dit missatger quels grans homens de Granada e les ciu- 
tats e viles notables de aquell firmen les dites pau e ligues prometent 
11 quel senyor Rey per semblant manera les fara fermar ais richs hcH 
mens e ciutats e viles notables de sa térra. 

Ques gart lo dit missatger quen les ligues e covinences que fara 
ab lo dit Rey de Granada no atorch e prometa que lo senyor Rey faca a 
ell ajuda en diners ni áltre socors sino per sos diners e azimateix lo 
senyor Rey haia haver del dit rey diners ni socors altres sino per sos 
diners axi que en aQO agualtat sia servada. 

Quel dit missatger puga otorgar al dit Rey de Granada cert nom* 
bre de galeas tro sus en X galeas en cas que les haia obs lo dit Rey 
pero pagant .M. dobles dor per sou de cascuna galea per cascun mes. 
(B. 1389-39). Cada uno de lo8 Ítem loi autoriza el Becretario Bn. de Palón. 

Demuestra el primor articulo de estas instrucciones ser ciertos los pactos 
entre Moharaed VI de Granada, el Rey Bermejo y Pedro IV, y los propósi- 
tos del intruso de laudar al de Aragón en contra del de Castilla; la dipAo- 
macla hizo callar & Don Pedro el nombre del que habla pactado con él lo 
que ahora quería fuese confirmado ó pactado de nuevo; pero esa diplomacia 
se estrelló ante la propia conyeniencia y la experiencia de lo sucedido em 
el poco tiempo que el Bey de Castilla empleó su eneisria contra los m^ 
ros.=sEn las anota/^iones puestas por Zurita á la Crónica de D. Pedro de 
Pero López de Ayala, insertó una carta de D. Pedro de Castilla á su homó- 
nimo de Aragón, dándole cuenta de la conquista de Isnajar, Cesna, Sagra 
y Bennmejl, y rogándole que en vez de las galeras que debia enviarla le 
auxiliara coa seiscientos hombres á caballo. Habiéndose reproducido este do- 
cumento en el tomo LXVI de la Biblioteca de Autores españoles, tomo I de 
las Crónicas de los Beyes de Castilla, pág. 5 IB, á esa publicación me reitero, 
consignando solamente que el original de que se sirvió Zurita está es la Bi- 
blioteca de la B. Ac. de la Historia. (Colección Salazar, tomo A, 4, pág. 115)* 

S9 



-(306)- 



Paz entre Arag6ii S Maimecos, coacertada por Umberto de PonoIIar. 
Resiateacia de Pedro IV á Hmiarla por la reserva del marroquí, res- 
pecto á so amistad con el Rey de Castilla. ^Barcelona, 1.^ de noviem- 
bre de 1865. 

EnPere... Reydaragoetc. A... don Abdala fill de Abderrahaman 
fin de AbnlfacenfiU de Abu^ahet fíll de Abuiuceff Jacob fill de Abdel- 
fach Rey de Alg^arb... Rey fem vos saber que bavem vistes les cartes 
de la pau fermada entre vos de la una part e.. mossem Numbert de 
Fonollar lo qual vos haviem trames per missatger de laltra part. E es 
a nos molt plasent e agradable que pau e aniistat e bona voluntat sia 
entre vos e nos e quels nostres sostmesos puzen anar franchament 
e solta en vostro senyorio e les vostres en la nostra e que puxen mer- 
cadeiar e negocieiar les nostres della e los vostres de^a azi com fan 
amichs ab amicbs. E sapiats queus agrem tramesa una de les cartes 
fermada per nos e segellada ab nostre segell sino que havem dupte 
per la retencio que vos fets de la pau la qual dehits que havets ab lo 
Rey de Castella per qo com no sabem ni en les cartes vostres se conté 
sots qual forma e condicions es la pau entre vos e lo dit rey de Castella 
car tais condicions hi poria aver que serien contraríes a les condicions 
que son en la nostra pau e vostra... Per ^ous pregam azi com a bon 
amich que vos nos certifiquets per vostra carta de les covinences fetes 
entre vos e lo dit Rey de Castella e ladonchs mils e ab pus ciar ente- 
niment porem firmar.. .^(Primer dia do noviembre 1965. R. 1389-53 v.). 

La resistencia de Pedro IV á firmar esa paz con las reservas puestas por 
el de Marruecos, son fáciles de comprender. Abusalem, sucesor de Abube- 
quer, habla sido asesinado el 22 de septiembre de 1861 y proclamado en su 
lugar Abu Omar Tezufln Almasuza, hijo de Abolhasán, hermano de Abua- 
nén Fares, que habla estado con su padre en el Salado: su refnado sólo duró 
8 meses; el 20 de diciembre de aquel mismo afto lo destronaba un aluacir, 
después de un periodo de anarquía, en el cual le habla disputado el impe- 
rio un Abdelhallm, hijo de aquel Abuall, hermano de Abulhasán, que ya 
en vida de su padre habla pretendido el trono. Abdelhalim fuó también 
vencido por un nuevo pretendiente, venido también de Gspafia y de Sevilla; 
un nieto de Abulhasán, de nombre Abuzayén, hijo de Abderrahmán, 
al cual habla ezpatriado su tío. Su reinado fué más largo, pues duró cuatro 
años, dies meses y un dia, esto es, hasta el 30 de agosto de 1866. Comprén- 
dese pues con estos precedentes que Pedro IV deseara saber que compromi- 
sos tenia este sultán con el rey de Castilla antes de firmar pactos que le 
obligaran á pasar por ellos. 

Tratado de paz por tres afios entre Pedro IV y Mohamet V de Grana- 
da en su sentando reinado, afastado por el embalador Abitelna Qalip 
Alcapelli. 

Hn nombre de Dios e de la sua bendita madre nostra dona Santa 
María. Sia manifesta cosa a todos quantos aquesta carta verán. Como 



-( 807 )- 

nos don Pedro... Rey darago. . Pensantes que vos muy alto e muy no- 
ble Don Mahomet filio del rey Abílfagei^ fiüo de Ibninag, Rey de Gra- 
nada e de Malecha... avedes embiado a nos vuestro mandadero e ser- 
vent alcayt Abiteius Galip Alcapelli con poder bastant de tractar fa- 
cer e firmar pazes e avinencias entre nos e vos e los subditos nuestros 
e vuestros. Por aquesto nos queriendo seer vuestro amigo e haver paz 
e amistat con voz e con el dito vuestro mandadero e procurador se- 
gund la forma e manera contenida en los capitulos siguientess=Príme- 
rament que entre el senyor Rey daragon e el Rey de Granada se faze 
es firma paz e amistanza a m anyos primero vinientes assin que los 
vasallos e subditos de cada uno de los ditos reyes puedan venir ir e es- 
tar salvos e seguros assin por tierra como por mar con todos los lures 
bienes mercaderías e otras cualesquiere cosas e en esto no les sea fey- 
to contrasto ni embargamiento alguno. It. que nenguno de los ditos re- 
yes dentro el tiempo de la dita paz non puedan valer ne ajudar al Rey 
de Castella Don Pedro qui fue ni a otro rey ni a filio de Rey ni a nen- 
gunas otras personas de qualquiere ley o condición sean qui con el uno 
de los ditos reyes sea en guerra o en desamistanga e que a nenguno de 
los ditos enemigos nenguno de los ditos reyes non pueda ajudar por 
tierra nin por mar con cavallos ni con armas ni con pan ni con dinero 
ni con hombres ni en alguna otra manera que ayuda se pueda dezir. 
ítem que si corsarios e otros navegantes por la mar del dito senyor 
Rey daragon venian en los mares puertos e playas e riberas del dito 
rey de Granada puedan alli tanto star como querrán salvament e segu- 
ra e puedan vender a su talante todas mercaderías e. otras cosas qua- 
lesquiere sean e puedan tomar agua e todo otro refrescamiento que 
querrán. E semblantment sera feyto con los corsarios e navegantes 
del dito Rey de Granada quando arribaran en los puertos playas e ma- 
res deldito senyor Rey daragon. It. que si naves galeas e otros vaxiellos 
del dito senyor Rey daragon e de sus vassallos por miedo de enemigos 
o en qualquiere otra manera venían o arribaven en los mares e puertos 
del dito rey de Granada que los sobredítos vasallos del dito rey de 
Granada ajudaran a defender los dessusditos vaxiellos contra sus ene- 
migos e contra todas otras personas que danyo le quesiesen fazer. 
E semblantmeni faran los vassallos del senyor Rey darago a las gentes 
del Rey de Granada. ítem que si alguna galea o otro vaxiello o vaxie- 
llos del senyor Rey daragon e de sus vasallos por miedo de enemigos 
o por fortuna de mar o por qualquiere otra manera venian o arribavan 
en los puertos playas riberas o mares del dito rey de Granada e por 
las ditas rabones el dito vaxiello o vaxiellos crebaven que todas las 
gentes que en los ditos vaxiellos serian e todas las mercaderías e otras 
cosas suyas fuesen salvas e bien catadas e que aquellos daqui las ditas 
cosas serán e otros por ellos las puedan vender e traher salvament e 
segura la do querrán a todo su lalant. C si por adobar los ditos vaxie- 
llos o alguno daquellos havien menester arboles entenas timones velas 
o otras qualesquiere exarcias o sí havien menester algún vaxiello o va- 
xiellos que lo puedan comprar e haver a comptant e que no les sean 
vendidas a mayor precio nengunas ditxas cosas sino segund que serán 
alli costumbradas de vender. £ semblantment sera fecho a los vassa- 



líos del dito Rey de Granada en los puertos o mares del dito senyor 
Rey daraji^on. It qne si los vassallos por tierra o por mar del dito Rey 
de Granada tomavan vassallos del dicho senyor Rey daragon en va- 
ziello o vaxiellos o en tierra o lugares de algún rey o de otra persona 
que con el dicho Rey de Granada foesse en guerra en el dito caso to- 
dos los vassallos del dicho senyor Rey daragon sean sueltos e puestos 
en lugar salvo cada uno en mu tierra e semblantment sea fecho en los 
vassallos del dito Rey de Granada. It. que nengun corsario ni otro na- 
vigant del dicho Rey de Granada non pueda fazer danyo nin tomar 
ninguno vaxiello de puerto alguno del senyor Rey daragon por bien 
que el vaxiello o vaxiellos que serán en los dichos puertos fuesen de 
los enemigos del dito Rey de Granada. B semblant fagan los corsarios 
o otros navegantes vassallos del dito Rey daragon en los puertos del 
dito Rey de Granada si hi fallaren vaxiello o vaxiellos enemigos del dito 
senyor daragon. It. que en estas pazes e dejus las ditas condiciones 
sean entendidos todos los regnos ciudades e tierras del dito senyor Rey 
daragon e de sus vassaltos assi de infantes como de marqueses condes 
vizcondes richos hombres e quales se quiere otros vassallos del dito 
senyor Rey daragon assin por tierra como por mar e de todas las illas 
de Mallorques de Cérdenya de Menorcha e de Evi^a e toda la costera 
de la mar del dito senyor Rey daragon del cabo de Cervere fasta a 
Leocata. E en ditas paces e desús las ditas condicions sean entendidas 
todas las tierras del dito rey de Granada assin por tierra como por 
mar. Entendiendo empero el dito senyor rey daragon catando que ell 
es con ciertas posturas con el rey don Enrich que destas posturas sea 
exceptado el dito rey Don Enrich si en las pazes que ell ha feytas con el 
dito rey de Granada es seydo exceptado el dito senyor Rey daragon 
assi como entiende que haia teyto E porque los ditos capítoles son 
seydos concordados e avenidos entre nos e el dito vuestro Utandadero 
e procurador en nomne vuestro aquellos loamos firmamos e promete* 
mos e juramos por nuestro senyor Dios... En testimonio de la qual cosa 
mandamos fer la present carta seellada con el siello de la nuestra ma- 
gestad empendient. 

E feyta e firmada la dita paz e abinencia por el dito senyor Rey da- 
ragon segund que de part desuso es convenido el dito Galip alcapelli 
mandadero del dito Rey de Granada por auctoridat e por el poder a ell 
dado por el dito Rey con carta suya seyellada con su siello pendient la 
qual fue espuesta e declarada de arábico en catalán pob ^ahat alcafar 
moro de Valencia e fue trobada seet bastant adequesto fizo e firmo en 
nombre e voz del dito Rey de Granada con el dito senyor Rey daragon 
la dita paz e abenencia por la forma e manera que es en los ditos capí- 
toles contenida e prometió en su fe e en su verdad e juro por la jura 
que los moros acostumbran de fazer por lalquible que la dita paz faria 
firmar e jurar al dito Rey de Granada su senyor segand que por el dito 
senyor Rey daragon es seyda firmada e jurada los quales capiteles fue- 
ron de vulgar aragonés espuestos e declarados distinctament de pa- 
laura a palaura al dito mandadero en arábico por el dito ^hat alcata? 
qui era torcimany entre el dito senyor Rey e el dito mandadero. Feyto 
e firmado íue aquesto por el dito senyor Rey daragon e por el dito 



.(809)- 

Galip alcapelli en el nombre que desuso en la ciudad de Lérida en el 
castlello del dito senyor Rey miércoles a diez dias del mes de Marzo 
en el anyo de la natividat de nuestro senyor MCCCLX Vn e del regno 
del dito senyor Rey trenta dos 

Fueron testimonios desto el Rererend padre en xpo. don frey Johan 
Arcevispe de Caller confessor e miser Francesch Roma cavallero e vi 
cecanciller e Jayme Conesa prothonotario conselleros del dito senyor 
Rey dara£:on e el dito ^ahat Alcafa9.-(R. 1889, t 8.) 



Texto árabe del tratado anterior 

... ^^>^\ dXJu <^ ^y ... ^IU-*J\ l^^ JU^V^ ^,;^X^ 

i-uíbj ^ UX*»»b^ 3 LUJo ^J^ tjki ,j^y . . . ^^UJLmJ\ l^\ JL^\ j^5um UjJU 

oUJuJí uu¿.\ j«^^ itu^ ».^*».u ¿,^t»J^-J* í-ii »>>» e*W j o>-^* 

Oí.^ v^í Cr- >í'««^ C.Uby\^ >V\ JS^ oy^ J*^ ^ J /? ti ^^tí- ^ 
(^^í*^ CiijMs 0>W> 0>^ ^ 0>ít^^ 0.>-*^ crs^ r*^ *.>*^** 



-( 310 )- 
^^ ^yü\ w^U» J^ olU-*JL3 ^ XLUy ^.^.^Ld o^tJUJ\ ;^j^» 

^yü\ w-^u» ^ujuj\ ^í ^ iLUy s..^^u» ^jikJuJí ^ \>ujó ^í o^ </• 

^\ ^^^ f)"^ j<^ cr^ U»a.« ^ Uu^ Ujm ¡^ jJl« Lo ,JJL« \^tf:^ ^ \^ LLm)Ij ^ 
^ s^ji^\ v-^-^U» o^-^^^J^-*^^ iL4^^^<:|,4 ^Ui M^ 5L^ LLm*U ^ Lulj^;. 

^lkUJ\^ iü>U^ i..^^U> oUJuJ\ \4^\ ^|^»>U4^ (»^^^^k^ Ct^^ A \^\£s^ 

a^*^^ ojir^^ o>^^ <^^^^ c>y^ ^ o,r^ vi;^^ »-^^u» 
y^ ¿^ rOM ^ (^ ..-^^ ¿ f^^ o^"^ '^^^ ^"^ ^^ *^^ J>^ 

^ ¿\js¿.^ ¿^^yüj\ ivxjb ^ ^ ^ ^>^^ ^>J\ c^^u» o^^=J^^^ 

.Lo oU»LuJ\ ^^ LU ^\ ^j J>í /> U 




-(811)- 

j^\j¿\ ^ijj ^ ^►fiaj^-^ ^j^^ 3 ^^^^-^ 5j^\>3\ oyy ks^^ x*-*^ 

(N.* '16). íoUjc*-»^ crr^^ ^^' r^ cr* V^^ ^r^y J^V^^^-S^jOJ 

Esta traducción no si^ue palabra á palabra el texto aragonés ni lleya 
la fecha en que lo firmó y selló el rey de Granada, expresando sólo que se 
puso en vigor el 10 de marzo de 1367, que se rednce al 10 de Bacheb del 
afio 768 de la hógira, reducción Inexacta en un día, pues' el 10 de Racheb 
corresponde al 1 1 y 12 de marzo. 

La era cristiana se denomina y^^^ ^^l-> era de la cifra y esta frase 
aunque la trae Dozy en su Sup. aux "biet. árabes la trae en un significado 
que puede originar graves errores en cronología: según el arabista holan- 
dés por era, era dn la ci/ra^ entendían los árabes españoles la era de 
César ó de Espafia, quí eommence tuoiron trente huit ans aoarU la nótt^p; si en 
alguna ciencia no convienen las aproximaciones es en cronología: el envi- 
ron sobra: son treinta y ocho años justos y cabales lo que adelanta la era 
española sobre la cristiana, y ademAs no es exacto que los árabes españoles 
•e refirieran siempre á esa era española al decir tra de la cifra: el docu* 
mentó árabe, al fijar la equivalencia entre los dos calendarios cristiano y 
musulmán, lo niega de un modo absoluto y no presentando Dosy las prue- 
bas de su aserto cada vez que se halle esa frase en autores musulmanes ha 
de verse á cual de las dos se refiere, para lo cual puede servir de gula el 
país cristiano de que se hable. 

Al sultán de Marruecos lo llama el Bey de Qranada hermano, le da el ti- 
tulo de señor de Occidente y al pactar por él, por poder que dice tener, lo 
pone en esta paz con las tierrits que posee en Andalucía y en el adaa: tam- 
poco tiene en Dozy esta palabra el sentido concreto y determinado de tie- 
rras del Mogreb sino eoue ultra^ lo cual puede también originar errores 
geográficos é históricos, pues si un historiador dice que tal personaje pasó 
¡3JoJ\ >>Pb ^\, por el Diccionario de Dozy se entenderá que pasó el mar sin 
decir á qué parte arribó, habiendo sido la intención del historiador decir que 
pasó á Marruecos. Este significado concreto y determinado lo he visto en 
todos los documentos, y los cristianos tradujeron siempre esa palabra por 
allenmar ó benamarl; la traslación del significado es idéntica á la que ha 
sufrido nuestra palabra Ultramar, con la cual nunca entendemos un país 
separado del nuestro por el mar sino América ó Asia y los géneros ingleses 
no son géneros ultramarinos. 

En el texto aragonés se nombra expresamente al rey de Castilla, pero 
en el árabe se omite dando á la frase un sentido más general. 

El poder que dice tener el Bey de Qranada es el documento árabe si- 
guiente: 

J-t* v.^JLl» ¿^^ O^;^ o^^*^ Cr* ¿^^ ^XJÍM,..j^ ^\ O^-tH*^ Cr> »^^^ 



-( 312 )- 

Autorizó el sultán Aba Fares hijo... de Abnlhasin hijo... de Abntaid... 
ben Abdelhac ai Rey de Granada Abnlhachach ben Abnlnalid ben Abnsald 
ben Nazar... á pactar paces con el rey de Aragón y con otros reyes cristia- 
nos que lo deseen y confirmar la existente con el Rey de Castilla (fecha el 
dia de la fiesta de Alfitra del año 768, Si de mayo lB«i7). Esta fecha posterior 
& la del convenio, prueba que la firma del de Qranada no se puso hasta junio 
por lo menos y el agregarse en el texto árabe el sultán, que no se nombra 
en el aragonés, da á esto convenio los caracteres de uno nuevo más que de 
confirmación del anterior. 

Aceptación de negociaciones de alianza entre Aragón, Portugal, Ma- 
rrnecoa y Granada, 4 propuesta del rey de este último reino. Embala- 
dor Badassal de Espfndola.— Valencia, 5 de julio de 1869. 

Don Pedro .. A... DonMahomet (illode... Abifageig filio... de ib-* 
na^... Rey de Granada... e regidor de los moros... Rey sabet que vino 
ante la presencia nuestra badassal de Espindola con letra vuestra de 
creencia por virtud de la qual nos ha explicadas tres cosas... (1). £ la 
tercera que si queríamos haver paz con vos e con el rey de Benamartn 
segunt es feyta e firmada entre vosotros e el rey de Portugal que voa 
plazia fazer e firmarla e catar lo que fuese nuestro servicio e nuestru 
honra... Quanto a la paz plaze nos de fazerla por algún tiempo por 
aquella manera que nos abememos e ja aouesto fuera finado entre npa 
e el dito mandadero vuestro si hoviesse poder bastant adaquesto. 
E otra paz quanto a present no ha lugar de fazer tro hayamos faulado 
con los mandaderos de Portugal e hayamos visto como finaremos con 
ellos los quales no nos han dito la mandaderia que dezirnos deven de 
part del dito rey esperando la infanta su hermana la qual quieren quey 
sea cy sera bien ayna.— (R. I3ri9 80). 

El rey de Granada era Mohamad V, que repuesto en el trono después 
do la muerto del Bermejo, reinó hasta 1891. El sultán de Marruecos Abnía- 
res Abdelaziz hermano de Abuanén, hijo de Abulhasán, que comeoaó á rei- 
nar el 89 de septiembre de 1866 después de Abuzayén hijo de Ábdervahmán 
y murió el 21 de octubre de 187:?. 

Tratado entre Pedro IV de Aragén y Mokamed V de Oraanda en MOikrt 
propio y en el del sultán de Marmecoa.— 17 noviembre 1869. 

En el nombre de dios e de la su bendita madre noscra dona Santa 
Maria. Sea manifiesta cosa a todos quantos aquesta carta verán como 
nos don Pedro etc. Considerantes que vos don Mahomet filio del Rey 



(1) BsflértiiM las doi primerts 4 eanÜTOi. 



-( 818 )- 

Abilfag^eig filio del Rey Abilhualit ibenna^er Rej' de Granada ha vedes 
encado a nos por mandadero Abnchacen filio datzaearia... por tractar 
efazerqne entrenóse... yose... don AMlferix Abdalasterey del Garb..» 
hala bona paQ e amistanza. Por aqaesto nos queriendo pues qne vos- 
otros lo queredes haver paz e amistanza con vos e con ell Por tenor 
de ki' present carta fazemos e firmamos paz e amistat con vos e con el 
dito Rey del Garb segund la forma e manera contenida en ios capítoles 
seguentes.ssPrimerament que entre nos dito Rey de Aragón e vos ditos 
Rey de Granada e Rey del Garb se faga firme paQ e amístania a cinco 
anyos primero venientes contadores del dia ad adelant que los ditos 
reyes de Granada e del Garb o el dito Rey de Granada por ^ o coim» 
a procurador del dito rey hatiran feta e firmada semblant paz e amis- 
tan^a de aquesta assin... que nos el dito Rey daragon dentro tiempo 
de la dita paz no puedamos fazer ninguna hayuda de hombres ni de 
cavallos ni darmas ne de vituallas ne de nengunas otras cosas por mar 
nin por tierra al rey de Castiella cuentra vosotros ditos Reyes de Gra- 
nada e del Garb ni a otros qualesquiere reyes comunidades o personas 
de qualquiere ley sean que ovieren guerra o desamistan^ con vos- 
otros ne otrossi vosotros... podades fazer ayuda de ninguna de las ditas 
cosas por mar nin por tierra al Rey de Castiella cuentra nos ni a otros 
qualesquiere reyes comunidades o persor«asde qualquiere ley sean qve 
llovieren guerra o desamistan^a cuentra nos. 

El r^sto del tratado no habla más que de comeroiantes corsarios y cau* 
tivos.»La palabra comunidades es sinónimo de Oomunes y alude evidente- 
mente á CMnova temible por igual á todos y más que á los moros á los ca- 
talanes. 



Tresna de cnatro meses entre Aragón y Granada 

Ell.^ de febrero de 1875 envió Pedro IV á Granada Pedro de Manresa^ 
mercader de Barcelona, & pactar xm nuevo convenio: tal embajada dio por 
resultado una tregua de cuatro meses, de junio A octubre, que no fué muy 
fielmente observada. £1 embajador volvió A Barcelona en ocasión en que 
D. Pedro andaba fuera de Catalufia y para enterarle de su misión le salió 
ai encuentro en Manresa, en donde le hizo entrega de dos cartas, una de 
aceptación de la tregua y otra reclamando indemnización de las depreda- 
ciones de los corsarios y libertad para sus vasallos cautivos. Los estragos de 
la peste impidieron, al decir de Manresa, hacer las pesquisas necesarias en 
averiguación de la verdad de aquellas demandas del rey de Granada y se 
pidió á óste que consintiese en prorrogar la tregua desde octubre á junio, 
pero no consta quje el de Granada consintiera en esa prórroga. (R. 1889, 
fs. 116 y 118). 



-( 814 )- 



Tratado áe paz por daco aioo ootre Aragéa y Qraaaáa (Podra IV y 
MolMaed V) Rutado por Prandoco Marrodoa, Bailo dol roiao do 
Valoada.— 27 mayo de 1877. 

En el nombre de Dios. Sepan quantos esta carta verán Que nos 
don Pedro por la gracia de Dios Rey daragon de Valencia de Mallor- 
cas de Cerdenya e de Córcega e Conde de Barchna de Rossellon e de 
Cerdafiya. Viemos las dos cartas que vos muy alto e muy noble 
don Mahoroet filio de Abulbagig filio de Ismeel filio de Na^r Rey 
de Granada de Maleca de Almería de Guadiez de Barta de Ronda 
de Algezira e de Gibaltar e de todos sus termines a nos embiastes 
con el fiel consellero nuestro Francés Marrades Bayle general de 
Reyno de Valencia mandadero por nos a vos embiado de la paz que 
feziestes e firmastes el XXmi dia del mes de Mayo mas cerca passado 
con el dito Francés Marrades como a procurador nuestro dins las con 
diciones e maneras contenidas en los capítoles los quales el dito nues- 
tro mandadero presento delante la nuestra magestad reyal quando 
nos fizo relación de la dita missatgeria e los quales capítoles muda- 
dos en nombre nuestro absin como en las vuestras carta» son en 
nombre vuestro son del tenor siguient. 

Primero que entre vos e nos sea buena e firma pa^ por cinco anyos 
los quales empegaron a correr el dia de la fiesta de Sant Johan del 
mes de juny mas cerca passado e que vayan e vengan nuestras gentes 
a las vuestras villas e tierras e las vuestras gentes a las nuestras villas 
e tierras por tierra e por mar segurament con sus algos e mercade- 
rías e todas sus faziendas por manera que no les sea feyto algún 
embargo contrarío por algún de amas las partes Otrosi que nos 
soltemos vint e quatro cativos moros daquellos que fueron tomados 
en la galea dalmeria por dos galeas de Mallorcas los anyos passados 
e que vos soltedes trenta cativos xstianos daquellos que fueron toma- 
dos en la coca den Marques de bellvehi de Mallorcas e en el panfll 
den En. Bego de Barchna Otrosi que no demos nos ni nostras gentes 
ayuda contra vos a vuestros enemigos siquiere al Rey de Castiella o 
a cualquiera otro Rey o conde o otro cualquiera qui se moviere contra 
vos o vuestras gentes o vuestros reynos e tierras por tierra o por mar 
o por otra manera de cavalleros dombres de pie ni de cavallos ni de 
aves ni de otra cosa cualquiere. E esso mismo que no ayudedes vos ni 
vuestras gentes por tierra o por mar contra nos a alguno enemigo 
nuestro siquiere al Rey de Castiella ni a otro cualquiere de todo quanto 
dito es por ninguna figura de las ditas ayudas Otrosi cada que legare 
fusta de nuestras o vuestras fustas o de nuestras o vuestras gentes 
siquiere de corsarios o dotros qualesquiere en las mares de cualquiere 
lugar de nuestras o de vuestras villas e tierras que no les sea defen- 
dido el estar ante estén por los ditos cinco anyos segurament e puedan 
vender lo que quesieren vender de sus mercaderías e otras cosas 
cualesquiere que traxieren e puedan tomar agua e otras cosas que 
ovieren menester por refrescamiento e sean tenudas las nuestras gen- 
tes e las vuestras de ayudar a las gentes de aquellas fustas contra 



-( 816 )- 

Ivrtft 0itttt|g;Qe «^fue íos^empmrea según lur poderssOtrosi cada que 
crebare fasta de vaesMis o de Toestras fastas o de gentes vuestras 
o naestras en ctmiqaiere^Mnito playa o tnaritiraa de las nuestras villas 
e tierras o de las vuestras que las gentes e la fusta e todo quanto 
haya en ella sea guardado complidament e aquellos cuyo sera lo pue- 
dan sacar todo sin pagar atgun dreyto e que puedan mercar todo lo 
quehovieren menester de entenas arboles goviernos velas e todas 
otras cosas que sean necesarias por a la fasta o mercar otra fusta si 
quisieren e que l4>8 delioren sin demandarles precio no convenible e 
que les ayuden a cobrar el precio de las cosas que quesieren vendei = 
Otrosí que fustas vuestras o de vuestras gentes después que en los 
puertos o playas nuestros hayan tomado pan o refrescamiento no 
fagan danyo a ninguna fusta que este en cualesquiere puertos o playas 
nuestras en aquell viage que tomaran el dito refrescamiento E si por 
ventura en viatge que no toniaran el dito refrescamiento fazian o 
querían fazer danyo a las ditas fustas que nuestras gentes ho podies* 
sen defender e esta pa^ por aquell danyo o por el dito defendimiento 
no fuese crebantada e por semblant manera sea feyto de las nuestras 
fustas e de las nuestras gentes en cualesquiere puertos e playas vues- 
tras Otrosí que no defendamos nos ni algunos de nuestras gentes algu- 
nos de los moros moradores en las nuestras villas de ir a la tierra de 
los moros con sus algos e con sus companyas cada que quisieren por 
tierra o por mar sin que no les tomen otros dreytos salvo lo que es 
acostumbrado. Otrosí cada que acaeciere a nos o a vos conquerímien- 
to de algún lugar o lugares de nuestros o vuestros enemigos e esto- 
vieren en ellos algunos de nuestras o vuestras gentes que sean sueltos 
e asegurados los cuerpos e los algcs e que se puedan ir do se querrán. 
E esso mismo si fasta de nuestras fustas o de las vuestras tomare otras 
fustas e hoviere en aquellas alguno o algunos de las nuestra o de las 
vuestras gentes que aquellos sean sueltos e assegurados los cuerpos e 
los algos e que se puedan ir do se querrán. Otrosí cada que acaeciere 
que nuestros o vuestros enemigos tomen cativos de nuestras o vues- 
tras gentes por tierra o por mar e quisieren vender alguno de ellos en 
alguna parte de las playas puertos de mares nuestros o vuestros que 
no sea osado alguno de las gentes vuestras o nuestras mercar aque- 
llos cativos ni mercaderías o otras cosas dellos. Otrosí cada que nos- 
hovieremos menester ayuda contra qualquierde nuestros enemigos 
que vos ayudedes a nos contra ellos de tantos cavalleros como que- 
rremos fasta a quatrozíentos o a quinyentos cavalleros con condición 
que nos les paguemos sueldo de siete doblas doro a cada cavallero e 
a lur alcayde o capitán de quaranta doblas doro por cada mes que 
nos servirán. Empero que nuestro enemigo no sea vuestro amigo e 
que vos no ayades menester los cavalleros por guerra o por otra 
razón. E cada que vos hovieredes menester nuestra ayuda contra 
cualquier de vuestros enemigos que nos vos ayudemos por la mar 
con quatro o cinco galeras con condición que vuestro enemigo no sea 
nuestro amigo e que nos no hayamos menester las galeas por guerra 
o por otra razón. Pero en cada galera ha de haber trenta ballesteros 
e complimíento a doxientos e vint hombres e vos havedes de pagar 



-( 816 )- 

por sñeldo e pAgamiento de cada galea novecientas doblas doro por 
cada mes que vos servirán. E esta convención postremera firmastes 
vos con condición qne por qnanto el dito mandadero nuestro no tenia 
poder por a ello firmar si nos querríamos firmar qne fuese por firmada 
e sino la queríamos firmar que no fuese por firmada«aePorque nos 
entendidas todas las ditas cosas haviendo aquellas por bien feytasr 
segunt que por el dito nuestro procurador a vos dito Rey de Granada 
de nuestra parte fueron firmadas atorgadas e prometidas. E no resme- 
nos haviendo por agradable la convención postremera que faula de 
la dita ayuda. Queriendo haver con vos buena pac e buena amor e 
buena concordia atorgamos firmamos e loamos por nos e por todos 
nuestros vasallos la dita paQ e la dita ayuda por el dito tiempo de 
^inco anyos dius las condiciones e maneras en los ditos capítoles con- 
tenidas. E prometemos en nuestra buena fe reyal en mano e poder 
del notario dius scrípto recebient aquestas cosas por vos e por quales 
quiere otras de quien sea o pueda seer interés que la dita paz e la dita 
ayuda con todas e cadaunas cosas en los ditos capítoles contenidas 
tememos e observaremos e tener e observar faremos e no vememos 
contra ni alguno contravenir dezaremos por alguna razón. E aquesto 
nuestro firmamiento ha vemos mandado poner e continuar en cada una 
de las ditas dos cartas vuestras en el espacio que vos fiziestes dexar 
en aquellas. la una de las quales vos embiamos e la otra nos retene- 
mos porque nos.e vos hayamos las ditas cartas aytal la una como 
lotra en xianisco e en morisco. En testimonio de las quales cosas man- 
damos en la present carta nuestra publica poner el siello de la núes • 
tra magostad en pendient feyto fue aquesto en la ciudat de Barchna 
el saguero dia de Julio en el anyo de la natividad de nuestro senyor 
MCCC setanta siet. £ del reyno nuestro quaranta dos Rex P. 

Sig»ii no de Don Pedro por la gracia de Dios Rey daragon de Va- 
lencia de Mallorcas de Cerdenya e de Córcega e Conde de Barchna de 
Rosellon e de Cerdanya qui aquesto atorgamos prometemos e firma- 
mos e de mano nuestra ponemos aqui nuestro nombre. 

Testimonios fueron daquesto el noble mossen Ramón Alamany de 
Cervellon Camerleng e mossen Manuel denten^ promovedor de los 
negocios de la Cort e el dito Francés Marrades conselleros del dito 
senyor Rey. 

Signo de Francés Castellón escrívano del dito senyor Rey e por 
auctoridat suya notario publico por toda la tierra e senyorío suyo qui 
a las ditas cosas present fue e aquellas de mandamiento del dito 
senyor en publica forma escrivir fizo e cerro. 

Ette tratado está escrito en un pergamino á dos columnas: en la de la is- 
quierda el texto cristiano y en la de la derecha el árabe. El texto aragonés 
se registró Umblém en la caneiUería.-(R. 1389-133). 



-( 817 )- 

3 ^\ ^i^ ^ S^ji\ ^ iüüU^ ¿1>U^ o^^*^ r^ crf *^^^ v^^ cr.r * ^ -*"-J^* 

^J^J^ tj-^ ^ ^\ ^^^ ^3 ^\ U ^ Juü\ J-^ ^ ^J^.>4^ ^ '^j ^ ¿kiMi 
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-( 819 )- 

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-( 091 )- 

Pax Inlta Ínter dominati regen et regen Oraiiate ad q^tínqnt aMon 
qtti loceperant cnrrere die festl Beatl lohannis Babtiste annl a natl- 
fttaie DonittI iVL CCC. LXXX. secaodi de qiia pace fait aiUbaxiator 
pro donlao rege apad regen Granate Galllernaa Terraja acrtptor 
canere donlo! regia. Bt apat ipaun donioan regen pro rege Qra^ 
nate All Abencoinexa.-(29 jtülo 1882). 

El poder dado por el Rey de Oránada á su embajador está fechado en 
Granada á 6 de la luna de Bahebi á^eni del any DCCLXXXIIII» 19 junio 
1382. 

£1 tratado no contiene cláusula alguna nueva regulando la neutralidad, 
ni menciona reyes ó personas determinadas contra los cuales pudieran 
ayudarse los aliados. £1 interés está en la consideración personal de los 
subditos de cada parte. 

En 81 de marzo de 1886 quiso Pedro IV renoyar esta pas y envió Bemat 
de Senesterra á pedir la modificación de algunos artículos — (B. 1389, f. 152 
y 178). 

Juan I á Jncef II de Granada. — Extráftaae de qne no le bableae en- 
viado antea embaladorea á participarle la naerte de an padre y ana 
deaeoa de vivir en paz con Aragón. 

A... don JuQC Rey de Granada de huadiex de Bazta de bayara (Vera) 
dalmería de Maleca de Gebraltar e de Ronda e de sus pertenencias... re- 
cibiemos vuestra carta con la qual nos signifícastes la muerte de vues- 
tro padre e de si ofre^edes cortesamente e amigable vos e vuestro 
regno.— Empero somos maravellados como tales cosas e mayormente, 
en principio de vuestro regimiento no nos enbiastes coa vuestros man- 
daderos asi como los Reyes passados de Granada predecessores vues^ 
tros lo hubieron de costumbre en semblant caso de enviar a nos e a 
nuestros... predecessores.— (B. 1968, f. 178). 

Jnan I regala dos nnloa á Mohaned VII. Pretensldn del granadino de 
qae los nndéfares de Aragón se trasladen á Granada S negativa del 
aragonés á concederlo. 

Com nos deiam trametre al Rey de Granada dosbels muís... havets 
entes quel missatger de Granada qui es aci es vengut per demanar que 
tots los moros de nostra senyoria qui sen vuUan passar ab eil en Gra 
nada ho puxan fer... el dit missatger no es a nos vengut per axo nins 
en a parlat. E com ho fees nos no Un atorgariem per cosa del mon... 
-(R. 19684, f. 184). 

A... Don Mahoraa filio de lucef de abdialdele filio de abilagey filio 
de abilgualit abenna^er Rey de Granada de Malecha dalmeria de Go- 
deix de basta e de Ronda e de Gibaltar e de todos aquellos qui son dins 
ellos... vos enviamos dos muías por Pedro Roig portador de les pre- 
sents en las quales cavalgades por amor e honor nostra...-*(B. 1964, fo- 
lio 7, V. 4; Dic. 1892). 

41 



-(W)- 



Sal^ocofldacto á m cabafador 4e Qrarada S m séqttUo 

Don Juan a todos los oficiales e subditos nuestros.,, sabet que lu^e 
Abencomixa portador de la present mesagero del Rey de Granada con 
los moros de Granada que con ell vinieron fasta en numero de siento 
sende torna... segundquelñel portero nuestro Guillen de la bona el 
qual les diemos que los conduga fasta a las confinias de nuestra senyo- 
ria vos pora dezir...— (B. 1983, í. 8S r.). 

Lo Rey de Granada nos ha trameses dos genets.— (B. 1968, f. 151 
v.;23set 1892). 



Paz entre Aragdií y Granada en tieapo de Doa Jaaa I Hmada par 
Don Joan y na ratitlrada par el atoro d caaaa da kafeer aaerto aataa 
de llegar el embalador aragoaéa. El aaceaor reclama la paz para fir- 
marla; llévala Don Pedro Ladrdn. 

Don Johan etc. Al muy noble e muy honrado Don Mahoma filio de 
Jucef filio de de Abiabdele filio de Abilagey filio de Abig^ualit Abena- 
cer Rey de Granada de Maleca dalmaria e de Godeix e de Bazta de 
Ronda de Gibaltar e de todos aquellos qui son dins ellos... Sabet Rey 
muy noble que lotro dia hiñiendo vuestro padre fue a nos por el envia- 
do Abelha^^ey jucef cauallero como a missatgero e procurador suyo 
por tractar concordar e firmar entre nos e el dito vuestro padre e nues- 
tros e suyos vassallos e sotsmesos paz concordia e buena amor la qual 
el dito vuestro padre asi como buen amigo nuestro desea va por todo 
su poder esser conservada entre nos é ell. Por la qual razón nos que- 
riéndole complazer a ^an instancia del dito missatgero e procurador 
suyo firmemos la dita paz con el dito misagero segunt por nos et ell 
fue concordada. E por tal que asimismo fues firmada e jurada por el 
dito vuestro padre personalmente e sobre otras cosas tocantes la dita 
paz hauiamos deliberado enviar al dito vuestro padre... don Pedro La- 
drón vezcomte de Villanueva con poder e procuracio nuestra bastant 
por finar todas las ditas* cosas. E agora como nos huviesemos desem- 
pachado e deliurado del todo el dito nuestro... misatgero por ir al dito 
vuestro padre ha vemos nuevamente entendido e sabido por letra vues- 
tra la muerte del dito vuestro padre... por la qual letra nos certifícades 
como vos succehides a sus regnos e tierras e asimismo que deseades e 
demandades aquella misma paz quel... misatgero... de vuestro padre 
havia firmado con nos haviendo aquella por firma... Por que rey... en« 
víamos enta vos el dito noble Don Pedro Ladrón... Dada en la ciudad 
de Tortosa dius nuestro siello secreto a dos dias de Noviembre en el 
anyo de la Nat. de N. S. MCCCXCn, R. S.-(B. 1963.179 v.). 

Súplica de Jaan I d los de Larca para qae le aflaea de enal^aler 
intento de loa moros de entrar d correr las tlerraa crlatlaaaa* 

A nos plaze e queremos vos avisides muy t bien e certament sil Rey 
de Granada ó gentes suyas han feytos o fasen algunos apercibimientos 



«(888)- 

contra nosotros e de todas nuevas quende sabredes ciertas nos escri- 
nades luego. Porque pensar podedes que a res que sea de nuestro muy 
caro sobrino el Rey vuestro senyor nos no falleceríamos e por vos en- 
tre los otros qui siempre estades e reg^lades en el servicio de Dios e 
del dito nuestro sobrino faremos nos aquell acorro que faríamos a 
nuestros vasallos mismos.— (B. 1966, f. 26). 

Derrota del Maestre de Alcántara por los inoroa=aanda Don Martín 
qae se reparen las fortificaciones de Orilmela. 

per lo sinistre cas que diu que ses seg^it entrel Maestre dalcantara 
e altres cavallers de xpians de Castella e moros de Granada es ne- 
cesarí que ...nostra vila (de Oríola) sia mesa e reparada de les obres 
quey fan mester.-(R. 1966, f. 167). 

Ramores de nna entrada del re^^ de Granada en el reino de Valencia. 

vostra letra havem reebuda sobre la entrada quel Rey de Granada 
enten a fer segons ques diu en Regne de Valencia.-(B. 1967, f. 46 v). 28 
agosto de 1895. 

Don Martín á MalMned VIL Pídele qne dé Ucencia para qnc en tn rdno 
le fabriquen paftos de seda. 

Al molt alt princep Mahomet fiU de luce Rey de Granada De nos 
en Marti... Com nos haiam menester alcuns draps de seda de diverses 
obres e divisos per a nostre servey. Pregam vos que vullats donar li- 
cencia a qualsevol mestres o obres deis dits draps que aquells nos pu- 
xen fer e fets puzam aquells fer traure e portar a nos.- (B. 2245, f. 162). 

Salvoconducto á los embaladores granadinos qne viniesen á tratar con 
el rey Don Martin la paz ajustada provisionalmente entre el alcaide 
Redoán y el Baile de Valencia Nicolás Pn|adas. 

Al muy alto príncipe don Mahomat Rey de Granada de Malica de 
Guadiex de Ronda e de Gibaltar ...nos seyendo en los dias pasados en 
la nostra ciudat de Valencia fue a nos esplicado por... Nicholau Pujada 
baile general del reyno de Valencia que ell assin por el alcayde vues- 
tro Redoa como por otras personas que entre ellos son entrevenidos 
deseantes segund creemos entre vos e nos todo bien era seydo al dito 
batle movido que entre uos e nos fuese nuevament firmada paz e 
buena concordia. E que si a nos era plazient el dito bayle tractaria de 
la dita paz con el dito alcayde vuestro Rodoa. E nos labora respondie- 
mos al dito baile que a nos plazia que ell ne tractasse e segunt ell nos 
ha escripto de present ell ha continuado de las horas aqua aqueste 
negocio con el dito vuestro alcayde e que yes con el en cierto buen 
apuntamiento de los capítoles que son necesarios al feyto de la dita 
paz porque nos en nuestra buena fe reyal guiamos e aseguramos 
todos e cualesquiere mesageros que enviedes a nos sobre fecho de la 
dita paz.- (B. 2248, f. 70. 80 octubre de 1404). 



Dos Martín al Rej^ de Casulla. -Negociacloflea con Oranada paral9 
flnna de nn tratado de paz» 

. A las otras cosas por el dito Reverend arcevispe (de Sevilla) ex* 
pilcadas a nos de vuestra parte... respondemos primeramente al fecbo 
de la créenla o paz del Rey de Granada e que nos rogades non que- 
ramos firmar aquella con el dito Rey certificamos vos quel dito Rey de 
Granada ha enviado a nos su misatgero con las cartas de la dita treu- 
ga e ya firmadas por el dito rey e selladas con su siello empef o por 
algunas cosas o dubdos que nos ocurrieron no hauemos querido fir- 
mar la dicha treuga antes le hauemos respuesto que nos sobre aquellas 
enviaremos nuestro mensagero, B puesto que la ouiesemos firmado ya 
por aquello no contrastarla anos que no pudiessemos fazer aquello 
que a nos fuesse bien visto. Empero hauriamos hauido plazer qué por 
el dito arcebispe nos hubiessedes notificado claramente en que esta- 
miento son los feytos vuestros con el dito Rey de Granada.— (25 mayo 
1406, B.' 224a-lll). 

Intento de alianza entre Aragón y Castilla contra Granada 

Del fecho déla armada., que placiaa la vuestra merce de nos 
declarar en que manera la dita armada deue seer feta e porque tiempo 
p a cuyas expensas. E que es lo que deuen guardar e en que comar- 
cha deuen andar e como se deue partir lo que ouieren e assin de lo 
que se tomare en la mar quitaran los cristianos qui están cativos en el 
reyno de Granada por quanto la frontera de vuestra tierra cuentra 
los moros es toda por mar e la suya por tierra e mandónos que dixies- 
semos a la vuestra alteza que pues esta guerra se ha de fazer... que 
seria bueno que se ficiesse por mar e por tierra a despensas vuestras 
e suyas... porque assin fuessedes una cosa en persecución de los infie- 
les.*(Capitulo de la embajada de Enrique III & Don Martín. R. 2247, f. ISO). 

Credencial al baile de Valencia, Nicolás Fufadas, para firmar en Gra- 
nada el tratado de paz. 

Al... Rey de Granada de Malica de Godeix dalmeria de Ronda de 
Basta e de Gibaltar... Recuerda a nos los dias passados hauer nos 
scripto e respuesto a las vuestras letras por el alcaide de Almorafa 
Abulcasim filio del alcaide de Malica mesatgero a nos enviado por vos 
sobre fecho de la treug^ua que entre nos e vos se deve fermar e signi- 
ficamos vos por las ditas letras como nos dentro breus dies vos envia- 
remos cierto missatgero nostro con poder bastante de tractar e firmar 
en nombre nuestro con vos la dita treuga pues el dito vuestro missat- 
gero no era venido a nos con poder bastant segund requería el nego- 
cio. Por que nos... enviamos a vos en Nicolau Pujada bayle general 
del regno de Valencia .-(20 julio 1405. B.^" 2248-124). 



-í m )- 

Tr«<a4# lie pai por eliico^aftos Mtre Don Mortfa Rey á% AroJ^n y mi 
. hi|o Don Martin do Sicilia y el «nltin de Granada Motaaned. Vli. 

^y c^V ^^ *^^• >^^ c^-^J^*-i-^ ^ ^X>^ c^^ . c^^ s^^ cr^^^^^l 

,jLukUi> £¿t*^ <j)U>\ ^ UX]l^>«i^ u^AAi-to (Hieolás Pujados) >yaÁ j^ ;^^) 

.AJL.aX^ ll>^ ^ vSo\j ¿^^ UXwU ^ UiüU ^-^ ^ U^Uo ^ LLU> Jj^ 
> í!>>J\ JU> ^. WX^ ^ UJwo ^\ >\juó\ ^ l^>^\ U Ji^ U>^4 

iL|^ (¿X) jwÍB ^r¿^ ^ UXXaU» C.-^^:^ UV^ (^ ,^\ .j^ ^9^ ^ U3Lw4A)\^ 

^^, ^\y^ f\^\ iu**i. ¿^ 5aJ ^t^' ^ j^\ ¿ UX*uU ^ LLmíU p^ ^ 
Ja\ 3 UmiU >:yo ^^\ l^ 3 9 tfír*^^ *^^**^^ ^*^ fi>^ Uj\jJoV 



^5-1 *«i\,^ e*^ 3 A^ijJi 3 as^w 3 *-+> j aJV^ a^^^ A-fc^ jt £^>i 
^^» ¿ ¿;^\ w-A JJí ¿^ |,UJ> cííi»íj* s_>^--«í (^J^^ í ,rt-* J^ «J 

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UJ3U*.» ¿^ c>^ Jü o** PV «> í *^ y i5^ o^ o'^^'»'^ W» 

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LÜ ^ ^ g^l ^.-w^ Ú>Vj ¿^ aA> jl U*«.\;^ ¿^ cr^r» W> J««*3 ux«. 
JyUdl ^1 ^᣻3 Jlci "d^ Aa^ «j>ü> ¿^ ^ <\^ UmU ¿^ j^M t>3 



U.*»^J3 >^y 13^^ >^ C>^ O^ "-^^""^^ fr*W^ C^ ^>« ^^^í*^^^ U^ 
^ A.MJ5 ¿ LU^ rj"^ ^^ tLM>U ^^ %Xft^^ ^\ U5Lmi U ¿^ j^»í.Y a^ oV^^ 

^\^V^ aJ ^1^3 iJÚ^ A^uJo ¿ ^^J^ ^j^^ é^\M UmiU ^^ j^^ 3V U5U»V> 
y uy>3\ UXJüuy U5ÜU ¿ oj^..r^^ J^ ^^ J^.r^«^. ^3 > 

^^ .Lo) JoU> A;ü|^ 3 AJLa\ a5LU¿ jUi 3^ JLo ¿ ij^\ ^\^ «\3^ U^b 
^b e<J> c^ u*^^ ^>^. 3 ^-►^^ ^ ^-^ ^^^^^ ¿ yU-MJ ¿^-^ ^Uw^^ 



-(829)- 

^\ \j^ ^ ^yo o^ > ^ ^^ Jj*^ >^-^^ ^ ^r^^ ^^^ ss^^ 

. ^ *Lu.¿^\ U^^x*üb^ c^ ,j;^yo JtoyJ y cu;*! ^\oJ3 j^ ^^i^ ¿ ^\ 
Ujm sstíiAa. U^\ AiU>A«j U^» ^3^=^ ^^^ j^^ ^U^ U5U4 jva.\^ Jf 

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Luí» tu >>fAj\ ^u> 4^ J^^ o^ ^ 7^^ ^ ^"^ "^^ cyy^^ cr^ )Ua^\^ j^ 



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^ i ».**»» ) ! ^^^ ^^^^ ^-*Hh^ ^.^-►^j^ ^ '^^ ^ cr^ ^,.u:l¿J ,3i\yJ\ 




En el nombre de nuestro senyor Dios. Sea a todos manifiesto qoan- 
tos esta carta verán Que nos don Martin por la gracia de Dios Rey 
daragon .. E nos Don Martin... Rey de Sicilia... e del dito muyt exce- 
llent princep e senyor Don Martin Rey de Aragón Primogénito e en 
todos sus reynos e tierras Governador general. Considerantes que vos 
muyt alto princep Don Mafomat filio del rey Abolageig filio del rey 
Abiabdile Abolageig filio del rey Abilhualit Abennatany rey de Gra- 
nada... ha vedes enviado a nos dito Rey daragon por mandadero vues* 
tro Abalcacim filio del alcayde de Malica cauallero e consellero vues- 
tro por tractar e fazer que entre nos ditos reyes e los vasallos e subdi- 
tos nuestros e de cada uno de nos. E vos dito Rey don Mafomat e los 
vasallos e subditos vuestros haya buena paz e amistanza. Por esto 
querientes pues vos lo queredes haver pas e amistat con vos por tenor 
de la present carta femos e firmamos paz e amistat con vos dito rey de 
Granada segund en la forma e manera concordada entre nos e vos en 
ciertos capítoles del tenor seguient.sPrimerament que entre nos ditos 
reyes daragon e de Sicilia e vos dit rey de Granada e districtuales e 
sotsmesos de cada uno de nos se faga buena paz e firme amistanza du« 
radera por cinco anyos primero vinientes contaderos del dia adelante 
que vos dito Rey de granada hauredes feyta e firmada semblant pas é 
amistanza de aquesta. ítem que todos e cada uno mercaderos e otros 
sotsmesos de nosotros Rey daragon e Rey de Sicilia puedan por todo 
el tiempo de la dita paz e aquella durant entrar e estar comprando 
vendiendo e mercadiando e en otra manera franchament e segura e 
salva sienes contrart o embargo toda vegada que bien visto les sera 
con todas e cada una fustas mercaderies monedas ropas e otras cosas 
e bienes en e por todos cadaunos castiellos ciudades villas e logares e 
senyoria de vos dito Rey de Granada por tierra e por mar e por agua 
dolQ. E daquellas exir e sacarne oro e todas e cadaunas mercaderías 
cosas e bienes suyos e tornar en la senyoria de cada uno de nos ditos 
reyes daragon e de Sicilia. E en aquellas otras partidas ques querrán 
a su francha e libera voluntad. E semblantment puedan fer aquello 
mismo los subditos de vos dito Rey de Granada en e por los castiellos 
ciudades villas lugares e senyorio de nos ditos reyes daragon e de Si- 
cilia, ítem que si vos dito Rey de Granada demandaredes a nos ditos 
Reyes de Aragón e de Sicilia ayuda ni socorro de gentes que nos sea- 
mos tenidos durant la dita paz ayudar per mar a nos dito Rey de Gra- 
nada cuentra vuestros enemigos. Empero que no sian amigos de nos 
ditos Reyes daragon e di Sicilia de quatro o ^inquo gualeras armades 
e exarciadas en cadauna de las quales haya XXX ballesteros e con 
aquellos cumplimiento a docientos vint hombres pagando empero ad 
aquellos vos dito Rey de Granada su sueldo complidament a razón de 
novecientas doblas doro por cada mes a cada una gualera de tanto 
tiempo como servirán. E assin mismo vos dito Rey de Granada siades 
tenido fer ayuda a nos ditos reyes daragon e de Sicilia si la demanda- 
remos cuentra enemigos nuestros. Empero que no sian de vuestros 
amigos de CCCC o Cinchisentos hombres de cavallo pagando ad aque* 
líos su sueldo entregament yes assaber al capitán XXXX doblas doro 
e a cadauno hombre de cavallo VII doblas por cada mes de tanto tiem- 



-(881 )- 

po como servirán. Entendido e declarado empero que la dita ayuda fa- 
jamos nos ditos reyes de Arafi^on e de Sicilia de las ditas gualeras nos 
no haviendo las mester por razón de guerra o de otra necesidad. £ tos 
dito Rey de Granada la farades de los ditos hombres de cavallo no 
haviendo los mester por guerra o por otra razón necessaria o urgent. 
ítem que durant la dita paz nos ditos reyes daragon e de Sicilia o al- 
gunos yassallos o sotsmesos nuestros no fagamos valen^ o ayuda a 
algún rey o princep cuentra vos dito Rey de Granada en alguna mane- 
ra. E semblantment vos dito Rey de Granada no podades fazer valen- 
9a o ayuda a algún Rey o princep en alguna manera cuenira nos ditos 
Reyes de A. y de S. 

ítem que todas fustas de cossarios vassallos de nos qui arribaran en 
las mares puertos o playas de vos dito Rey de Granada sian bien acu- 
lUdas en aquellos e no les sea vedado en alguna manera allí arribar e 
estar. Antes puedan prender hi aguas e comprar vituallas e otras co- 
sas e sien alli emparados mantenidos e defendidos cuentra todos ene- 
migos nuestros e aquesto mismo sia servado a los vassallos e sotsme- 
sos de vos dito Rey de Granada en las mares portos e playas de nos 
ditos Reyes daragon e de Sicilia. ítem que algunas fustas maritimas de 
nos ditos Reyes o de nuestros vassallos o sotsmesos no dampnifiquen 
algunas fustas en algunos puertos playas o maritimas de vos dito Rey 
de Granada. E semblantment sia feyto e servado en los puertos playas 
e maritimas de nos ditos reyes daragon e de Sicilia de las fustas de 
vos dito Rey de Granada e de vassallos , vuestros. ítem que en caso 
que por encala de enemigos o por fortuna de tiempo algunas fustas de 
nos ditos reyes daragon e rey de Cicilia o de cada uno de nos e de 
vasallos e sotsmesos nuestros en cualquiera manera ferissen o crebas- 
sen en qualsequiera playa o puerto o marítima de la senyoria de vos 
dito Rey de Granada sian las ditas fustas com las personas e bienes 
qney serán salvas e segurament guardadas e conservadas e puedan si 
querrán alli vender sus mercaderías e cosas e los de aquella tierra sian 
tenidos darles todo favor a cobrar aquello que perdido íiauran por ere* 
bantamiento de las fustas e los precios de las cosas vendidas e dalli 
sen pueda partir e yo con todo lo suyo salvament e seguro sines pagar 
algún dreyto por la dita razón. E sines otra vexacion. E no resmenos 
puedan alli comprar por precios razonables e levarsen arboles anthe- 
nas gaviemos ancoras velas Ruscones e otras cosas necessarias ad 
aquellas fustas. E las mercaderías e otras cosas que bien visto les será 
franchas e quitias de todos dreytos. E aquestas mismas cosas sien ser- 
vadas a las fustas de vos dito Rey de Granada e de vassallos e sotsme- 
sos vuestros en las playas puertos e maritimas de la senyoria de nos 
ditos reyes daragon e de Sicilia. ítem que si enemigos de vos dito Rey 
de Granada hauran apresonados e querrán vender algunos vassa- 
llos vuestros en algunos puestos playas o marítimos de la nostra 
senyoria que nos o algunos vassallos nuestros no podamos com- 
prar ne fer comprar en alguna manera los ditos cativos robas o 
mercaderías o cosas algunas daquellos. E aquesto mismo sia ser- 
vado en vasallos de nos ditos reyes por vos dito Rey de Grana- 
da e vassallos vuestros. It. que si durant la dita pa^ sesdevendra 



-( S» )- 

que nos o vassallos nuestros conqnistemos alf^ina ciudat castiello 
Tilla o lugar o prengam alguna fusta de Rímos o otra de cualse- 
qulere nació de gentes e en aquella presor e conquesta serán atroba- 
das algunas personas de vos dito Rey de Granada o bienes de aquellos 
que aquellas todas personas e bienes sean e finquen assegurados e sol- 
tos e desliurados e sen puedan hir las personas e seyer levados los 
bienes en qualsequiera lugar salvament e segura. £ aquesto mismo 
sia feyto e servado en las personas de la senyoria de nos ditos reyes 
daragon e de Sicilia en caso de semblant conquesta o presio por vos 
dito Rey de Granada ítem que per mayor tranquillitat de la dita pa^ 
e esquivar toda ocasión de lesión de aquella todos los cativos de la 
tierra e senyoria de nos ditos reyes daragon e de Sicilia de cualquiera 
ley o secta que entra al dia que la dita paz sera firmada con todo aca- 
bamiento serán estados presos o acativados en qualsequiera partidas 
o en cualsequiera manera assin en tiempo de guerra como de pa^ e 
sian e estén presos en qualsequiera manera en poder de vos dito Rey 
de Granada sian en continent e de feyto que demandados serán resti- 
tuidos e liurados a los amigos de aquellos yes a saber cada uno de los 
ditos cativos por .C. doblas. E los que serán presos en poder de vas* 
salios de vos dito Rey de Granada sean encontinent e de feyto que de- 
mandados serán restituidos e liurados á los amigos de cada uno de los 
cativos por el precio que costado bauran a sus senyores sines toda di- 
lación cessantes toda frau e ficción. B aquesto mismo en semblant ma* 
ñera sia feyto e servado por nos ditos reyes daragon e de Sicilia e 
nuestros vassallos e sotsmesos en los ditos cativos suyos vassallos de 
vos dito Rey de Granada. E a fueragitar toda frau coUusion o calump- 
nia que fer o seguir se podiessen sobra U manifestación fazedera de 
cada uno de los ditos cativos e sobre los verdaderos precios de aque* 
líos sia estretament provehido por nos ditos reyes e vos dito Rey de 
Granada yes a saber por cada uno en su tierra e senyoria que alguno 
de los ditos cativos en alguna manera directa o indirecta fícta o ver* 
dadera manifiesta o escondida no sea sacado faera el regno en el cual 
yes de present ne encara vendido o transportado por nos ditos reyes 
daragon e de Sicilia o vassallos o subditos nuestros ne por vos dito 
Rey de Granada o vassallos o subditos vuestros o dalguna persona 
dentro o fuera los regnos por tal que firmada la dita ptz sian trobados 
todos e cada uno de los cativos sobreditos en la manera que son de 
present en poder de aquellos qui los possedecen e tienen. It. que si du- 
rant la dita paz algunos almogaveres o collorados de la senyoria de 
vos dito rey de Granada entraran en la senyoria de nos ditos reyes e 
cativaran algunas personas e aquellas sen levaran en Granada o en 
otro cualsequiera lugar de vuestra senyoria que vos dito Rey de Gra- 
nada siades tenido mandar a los vuestros alcaydes de Vera e de Beliz 
el mayor e a sus lugares tenientes e a cadauno dellos que prengan e 
hayan a su mano e poder aquellos ditos collorados o almogaveres e 
luiren aquellos de continent a muert corporal e restituescan al Gover- 
nador de Oriota o lugarteniente de aquell o aquellos qui diputados hi 
serán por el consello de aquella villa realment e de feyto en continent 
que requeridos ne serán todos los ditos X anos qui sian estados cativa- 



-( 888 )- 

dos con todos sus bienes e cosas. E semblantment sia feyto e firmado 
por nos ditos reyes darag:on e de Sicilia en los vasallos de vos dito Rey 
de Granada. E semblanment sia feyto e servado por nos ditos reyes 
daragón e de Sicilia en los vasallos de vos dito Rey de Granada. Man- 
dando al dito Governador nuestro de Oriola o lugartenient de aquell 
e a los deputaders a aquesto por el consello de Oriola la punición de los 
ditos malfaytores vassallos nuestros a restitución de los cativos e bie- 
nes dellos a los ditos alcaydes de Beliz eí mayor e de V^era. E por tal 
que la dita paz segunt los capitoles preimentos valga e tenga e haya 
toda firmeza eficacia e valor por todo el tiempo de los cinquo anyos 
con la present carta nuestra loamos nos ditos reyes en quanto a nos 
sestiende a afirmamos la dita paz.. En testimonio de la qual cosa man- 
damos seyer ieyta la present carta... siellada con el síello de la mages- 
tat... E no sesmenos mandamos seyer ne feíta otra carta semblant da- 
questa por tal que nos tengamos la una e vos la otra e es tal la una 
como la otra en xpianisco e en morisco. Feyto fue aquesto en la ciudat 
de Barcelona a quatro dias del mes de Mayo en el anyo de la nativitat 
de nuestro senyor mil quatrucientos cinquo... 

Sig itSi no de Don Martin..'. Rey daragon. .. 

Sig \éSi no de Don Martin rey de Sicilia... 

(Hay señales de haber tenido tres sellos, dos en la parte izquierda (cris- 
tiano), y nno en la derecha (musulmán); la cinta de los primeros amarilla 
y encamada; la del segundo encamada muy obscura). 

Una de las cláusulas más discutidas fué la del tiempo que debia durar 
esta paz; de modo que á Nicolás Pujadas se le dieron dos copias, una coa 
un plazo y otra con otro, según consta en las instrucciones que se le dieron. 
—Agosto 1405. B. 2248, f. 131). 



AnxUioa indlrectoa de Don Martin á Eterlqiie III en ana cnpresaa 
contra moros 

Memorial de les coses que mossen Johan de Ripes i Nantboni Cirera 
e miser Johan dabella ambaxadors del senyor Rey han affer en Cas- 
tella 

Mes auant li dirán que per tal com vivintdon Henrícb... erenstades 
fetes certea inhibicions de no entrar los sotsmeaos del Rey de Castella 
en lo Regne darago covench necessariament e per justicia fer ai dít 
senyor semblants inhibicions ais seus vassalls e sotsmeses...; apres 
mort del dit Rey lo dit senyor veent que el Rey de Castella era romas 
en tendré edat e que continuaua la guerra que son pare mentra vivia 
hauia empresa contra lo Rey de Granada. E quel dit infant don Fer- 
nando lo hauia pregat ab diversas letras quel dit senyor voigues per- 
metre ais vassalls e sotsmeses del dit Rey de Castella que traguesen 
armes ameses e victualles de la sua senyoria ha vía per gran benefici 
del dit regne de Castella no solament permes traure de la dita sua sen» 
yoria les dites armes ameses e vitualles ans encara hauia leuades les 
dites inhibicions. 

ítem lus dirán quel senyor Rey ha háut fort gran plaer com ha sabut 



-{«84). 

qoel dit Rey de Castella fa continnar ardeotment e ab gran Toler la 
dita ^erra de Granada comen^da per don Henrích pare seu. E que 
ba haut subirá plaer de la victoria quel sea estol ba bauda de les galees 
del dit Rey de Granada.-(B. S^60, f. 140). 



Agradece Don IWartf n á sn sobrino Don Femando el haberle coninni- 
cado qne el 1.^ de abril romperá las bostilldados contra Granada. 

Muy caro e muy amado sobrino en la dita vuestra carta se contenia 
que queriesemos donar credencia a lo que vuestros missat)i|;eros que 
son aci a los quales vos ne bauiades escripto nos dezirian de vues- 
tra parte sobrel feyto de la guem de Granada E los ditos vuestros 
missatgeros han nos dito que por la tregua que es entre vos e el Rey 
de Granada la qual deue durar tro per todo el mes de Margo primero 
vinient no vos entendedes mouer tro el primero dia de abril apres se- 
guent la qual tregua no entendedes alargar en alguna manera antes 
entendedes a proseguir la guerra continuament si gran necesidad no 
lo embargase. E que en tal caso no entendedes fazer contra el dito Rey 
de Granada alguna cosa fasta que premeramente no lo hayades fazido 
saber a nos de que bañemos anido muy grant plazer e lo vos agrade- 
cemos muyto. E podedes imaginar que nos bi faremos lo que deuemos 
facer. -(B. 2263, t. 183, 17 diciembre 1409). 

Bobalada al Rey de Anifón Don Penando pan tntar de tre|aa entre 
anloneses, castellanos s gnaadlaoa. 

Al alto grande honrado exaltado alabado entre los moros lu^ Rey 
de Granada nuestro muy caro e muy amado hermano e amigo. Nos el 
Rey daragon... facemos nos saber que recebimos las cartas que nos 
enbiastes con Qayde alami vuestro misatgero el qual fablo con nos de 
vuestra parte sobre alargamiento de trena assi de los regnos del Rey 
nuestro... sobrino como por los nuestros sobre lo qual nos fablemos 
largament con Diego Ferrandez de Cordoa contador mayor del maes- 
tre de Santiago nuestro fijo.-(B. 2401, f 47, 17 diciembre 141S). 

Instncdones dadas por el tiltinio Conde de Urgel Don Jalnie á nn en* 
bafador sn^o enflado á Gnnadn. 

Primo qne bala a fer guerra a son aduersarí de tot son poder e qne 
de son tresor de present valega al dit son amicb para soldadar M. ba* 
cinets e M. pillarts pagats per mig any que muntaran CCLXX^idaqnest 
nombre si fer nos pot deuall de pocb en pocb e qne faga guerra ab tot 
son poder e sfoTQ lo Rey de Granada contra lo infant de Castella e tota 
sa térra e lo dit senyor la fara de part deca contra la térra del dit 
infant. 

It. lo dit Rey fa^ daiuda del son tresor lo son per D. bacinets e 
D. pillarts pagats a nn mesos. E lo dit senyor prometra de no fer pan 
ab lo dit infant sens que noy sia compres lo dit Rey ni tan pocb ab lo 



-(886)- 

Rey de Castella si en guerra sera ab ell ni lo dit Rey de Granada la 
puza fer ab los dits Rey e infant sens lo dit senyor don Jayme. 

It. si lo dit Rey demana fustas ne amesos e altres fomiments para 
fustes de mar al dit senyor plan com estara en la posesio pacifica fins 
en nombre de n mille fustes e forniment dameses e altres fomiments 
para mi galeas lo dit Rey fahent les coses demunt dites. 

ítem deman la tasa etc. que genovesos teñen etc 

ítem, si volie fustes per mar lo dit senyor lin haura en nombre 
de X galaes el pagant lo sou segons acostumat per lo general de Ca- 
talunya. 

It. sil dit Rey de Granada no uolia fer guerra ab tot son poder en 
aquell cas fa^ li Tálenla de M. ba^inats e M. piUarts pagatsa lUI me- 
ses e de II" de la gineta E lo dit senyor en aquel cas li haura U^ ho- 
mens darmes pagant lo sou segons es ia dit e fustes aximateix. 

It. ans de rompre com no volgues fer les coses dessus dites hta del 
dit Rey que no puza fer pau ab los dits Rey de Castella e infant sens 
lo dit senyor. £ que en aquest cas li don per gatge de D. bactnets e 
D. pillarts a gatge de IIII meses pagats de L.v al menys de XXX» do- 
bles e M. de la gineta o almenys de D. 

ítem a la fi com altre partit no puza e lo tráete fos ja romput yol 
que abans de rompre finas que lo dit Rey no puza fer pau ne treuga ne 
algu per ell ab lo dit Rey de Castella ni ab linfant ni ab algu de sos 
predecessors sens ezpressa volentat e consentiment del dit senyor. E 
aytal matez dirá de part del dit senyor e abayz se de XXX * XX o fins 
a XV» ans de rompre. 

ítem, que ans de rompre fes lo dit Rey guerra de tot son poder con* 
tra lo Rey de Castella e infant. 

ítem les dites amistats e concordies duren de tota lur vida. 

ítem plau al dit senyor que vaia en tota mesatgería quel dit Rey 
▼ulla acabats empero los affers per los quals es estat trames e que la 
ezequcio de aquells no ees per res 

It. si era feta instancia per mossen Pere de Vilaragut que pregas lo 
dit Rey per les persones e filis de mosen Pere Marrades e de mosen 
A. de Romani plau al dit senyor empero que Tinguen en sa ma. 

It si lo dit Rey dona diners per via de cambi e si lo dit cambi no 
trobaua en aquella pus segura manera que trobara. 

E aporten sen los dits embazadors ietres de créenla a Jucef aben 
comiza e a ali barramoni an Jacme dezpont zipío e procurar bastant. 
—Jayme. - (Autógrafo). 

Tratado de paz por un «flo afasfado entre Don Femando Rey de Ara- 
gón coflio tutor del Rey de Castilla Don Joan 11, losnf III de Qranaáa 
y el Saltan de Mannecos. 

En el nombre de Dios amen. Sepan quantos esta carta vieren como 
nos Don Johan por la gracia de Dios Rey de Castilla de León de Tole- 
do de GalJsia de Sevilla de Cordova de Murcia de Jaben de Algarve 
de Algezira e sennor de viscaya e de Molina. Por qnanto entre el Rey 
don Ferrando Rey daragon e de Secilia nuestro tio e nuestro tutor e 



-(886)- 

regidor de nuestros regnos con poder que para ello tiene de la Reyna 
dona Catalina nuestra senyora e nuestra madre. B esto mesmo nuestra 
tutora e regidora de nuestros regnos por nos e en nuestro nombre. E 
uos el onrado don Yu^f Rey de Granada de Malaga e de Almería e de 
Guadex e de Ronda e de Basta e de Gibakar e de lo que a esto perte« 
nesce e de sus términos que están en vuestro poder sc« tractadas e 
acordadas treguas por nos e por nuestros regnos e sennorios e por las 
gentes dellos e por el andalozia e por ios nuestros lugares de Sahra 
e Antequera con todos sus términos e xelar e conxe e besnalmara 
e ayamonte e cannete e la torre de alhaquem e ortexiquar e pm- 
na con todos sus términos de todo ello. Por ende nos el dicbo Rey 
don Johan otorgamos e conoscemos que damos e atorgamos tre- 
guas buenas ciertas e verdaderas por nos e por nuestros regnos e por 
las gentes de nuestro sennorío e de nuestras cibdades e de nuestras 
villas e de nuestros cantillos e de nuestros lugares e términos que son 
en nuestro poderío e por nuestros servidores los que agora son e serán 
de aqui adelante e por sus auerias e por el andalusia e por los dicbos 
nuestros lugares de Safara e de antequera e con todos sus términos e 
de xabar e de conxe e hesnalmaran e ayamonte e cánsete e la torre del 
Alhaquem e de ortexiquar e pruna e con todos sus términos a uos el 
dicbo Rey onrado reyde Granada e a vuestros regnos e sennorios e a 
las gentes de vuestro regno e sennorio e de vuestras cibdades e de 
vuestras villas e de vuestros castillos e de vuestros lugares e a vuestras 
gentes de vuestros regnos que son en vuestro poderío o serán e sus 
averes segunt que las vos conñrmades con nos por uos e vuestro regno 
e por la gente de vuestro sennorio e de vuestras cibdades e de vuestras 
villas e de vuestros castillos e de vuestros lugares que agora son en 
vuestro poder o serán e por vuestros servidores que son o serán e sus 
averes que non acresca danyo de nuestro rejmo nin de nuestras cibda- 
des nin de nuestras villas nin de nuestros castillos e nuestros lugares e 
términos suso dichos a alguna cosa de vuestro regno nin de vuestras 
cibdades nin de vuestras villas nin de vuestros castillos nin de vuestros 
lugares e términos los que agora son en vuestro poder o serán nin a 
vuestra gente nin a sus averes. E eso mesmo non acresca danyo de 
vuestro regno... a cosa de nuestros regnos... B sera el juyao desu 
tregua de entre nos e uos guardada e compremdiente en la tierra e en 
la mar e en los puertos de la mar. E con que vayan e vengan las alba- 
queques de amas partes seguros a pesquerír los cativos e los quiten 
por su rendición. B conque no vayan nin vengan ni entiien alguno o 
algunos otros afuera de los dichos alhaqueques de vuestro regno en 
Buestno regno nin de nueatro regao a vuestro regno $ia nuestra licenr 
oia e mandado e un vuestra Uoeiicia e mandado. B de lo que coafirma- 
mos con uos e conñrmades uos con nos quan4o sellere a nos enamigo 
vuestro e quisiere ir a vuestra tierra de fora de vuestro regno e qui- 
siere llegar a vuestra tierra por nuestra tierra que seamos temkkis de 
les vedar la pasada por nuestra tierra e de lo eccar della guerreando 
con ell e sinon lo podieremos ecliar que seamos tenudos de vos lo fazer 
saber e que asi nos lo curaplades uos a nos todo esto que dicho es ea 
semejante. Bt de lo que confirmamos con vos el dicho Rey de Granada 



-( 887 )- 

e lo que confirmades tos con nos que si se aleare contra vos o contra 
nos castillo villa o lograr de vuestros castülos o de vuestras villas e de 
vuestros lugares e de nuestros castillos e de nuestras villas e de nues- 
lugares que non sea recebido castillo nin villa nin lugar por compra 
nin por vendida nin por enganno nin por dadiva nin por furto nin por 
otra manera cualquier mas antes que vos ayudemos contra el que lo 
tomare o toviere con nuestro poderío e que nos ayudedes vos con vues- 
tro poderío e lo semejante desto fasta que se tome el castillo o la villa 
o el lugar a cuyo era de una de las dos partes. E de lo que confirma- 
mos con vos el Rey de Granada e de lo que afirmades vos con nos es. 
£ que si íüziera algunt grande o cavallero o servidor de una de las dos 
partes a la otra que lo fagan saber, e que ruegan por ell si fuere su ye* 
rro cosa que lleve ruego e que se toma seguro a la parte que fuyo 
della e si fuere su yerro cosa que non leve ruego, que sea echado del 
regno u del sennorio a otra parte e quando fuzere al moxeríffe coa 
aver que sea el juysio del Almozeríffe en su cuerpo segunt el dicho 
juysio de los cavalleros, pero que le sea tirado el aver de su poder e lo 
tomen a cuyo fuere. Otrosi si fuzere cativo xristiano o moro rendido 
o non rendido e legare a su tierra que non seamos tenudos nin seades 
tenudos de lo tornar pero que sea tomado el aver con que fuyo, eotra 
cosa cualquier si fuere fallada en su poder, e si non fuere fallada en su 
poder que jure el cativo sobredicho que non levo ninguna cosa, otrosí 
que juren los del lugar donde saliere a los de la posada donde poso, 
quel que no fuyo con ninguna cosa e que sea quito el cativo sobredicho 
e comprehenda este juysio a los cativos de amas las partes de los xris- 
tianos e de los moros egualmente en esto. E de lo que confirmamos 
con vos sobre esta tregua e lo confirmades vos con nos que adelante- 
mos nos e vos jueses fieles en paradas de nuestras villas e de nuestros 
sennorios ede vuestras villas e de vuestros sennoríos para que oyan y 
vean las querellas que ayan poder dellos jutgar e délas librar e pagar 
a los querellosos e de lo que se afirma esta tregua de nos e de vos o el 
Rey onrado de Granada que quando acaesciere querella en cualquier 
de amas las partes en las personas e en los averes e otras cualesquier 
cosas de lo que puedan acaescer que sea seguido el rastro de los fe- 
chores e de lo qué fuere tomado e donde se acabare el rastro e se deto- 
viere, sean demandados dello los de la parada donde se parare el ras- 
tro e ellos que sean tenudos de lo recebir e si non quisieren recebir lo 
e oviere tistigos dello que sean tenudos de petxar lo que se perdió f 
ponemos termino pera tomar lo del dia que acaesciere en dies diez que 
sea legada la demanda contra los fechores e que esperen sobre la pa- 
rada donde se parare el rastro plazo de cinquanta dias e si fuere fallj^- 
do aquello que fuere tomado tomem lo a sus duennos. E si non fuere 
fecho complimiento de derecho fasta el dicho plazo que sean tenudos 
los iuezes de las querellas en aquella parada de facer pechar a los que- 
rellosos de lo que se podiere o si se detoviere el juez de las querellas 
de non librar en el dicho plazo que suppliquen para ante nos e ante vos 
o al que lo oviere dever por nos e por vos e que seamos tenudos nos e 
vos de mandar, emendar e fazer emienda dello e que demos pena al 
dicho juez e lo que sea de pagar por lo que dicho es quanto las perso- 



-(838)- 

ñas que sean tornadas ellas mesmas ante del plazo e despees en toda 
manera e que maten a los mal fechores e si toparen con las personas 
después de la muerte de los fechores que sean tomados e si non podie- 
ren ser adidos que pechan por cada persona deltas quarenta doblas doro 
e los (granados e las otras cosas que non podieren ser ávidas e non po* 
dieren ser tomadas ellas mesmas, sea pechado por cada cosa su valor 
seg^unt lo tasaren los juezes e sea esti juysio común a cada parte 
damas las partes xrístianos e moros por e{pial en esto e para que 
sea esta tre^a renovada a la tregua que fue entre nos e vos que se 
acavo a XI dias del mes Dabril. anyo de M. e CCCC<m e Xm anyos al 
nascimiento del nuestro Salvador jhesu Xristo e sea su plazo por un 
anyo complido el quil comencara a XII dias Dabril del dicho anyo 
de M. e CCCC.o* e XIII e sera su acabamiento a XIII dias del mes de 
Abril del any de M. e CCCC.o«e XIIII al nascimiento del nuestro Salva- 
dor jhesu Xristo sobredicho e toda postura vuestra e condición dicha 
eneste contrato sea firme amas partes e sean tenudos los moros dello a 
los que son tenudos los xristianos e sean tenudos los xristianosa los que 
son tenudos los moros por e^al en esto e assi como otorgamos estas 
treguas con las condiciones e capitolos susodichos a vos el dicho hon* 
rado Rey de Granada asi las atorgamos, afirmamos' con el honrado 
Ahalha^an-Ali, el infante vuestro hermano e las otorga e afirma ell 
con nos e otrosi assi como estas dichas treguas afirmamos con vos el 
onrado Rey de Granada assi las afirmamos con el Rey de Benamarín 
por mar e por tierra por todas las nuestras villas que son puerto de mar 
e las que no son puerto de mar por el dicho tiempo e plazo con todas 
las condiciones e posturas sobredichas e que seades tenudos de nos 
embiar poder del Rey de Benamarín sobre dicho a plaso de seys meses 
complidos del dia desta tregua en que otorgo e afirmo esta tregua e 
que la terna e guardara e complira con todas sus condiciones e postu- 
ras sobredichas, segunt que nos el dicho Rey D. Juan Rey de Castilla so- 
bredicho con ell las ponemos e afirmamos e solas posturas e condicio- 
nes e firmesas en esta carta contenidas e por quanto nos el dicho Rey 
don juun somos en edat que no podemos jurar por razón de nuestra pe* 
quenna edat el dicho Rey don Ffemando nuestro tio e nuestro tutor e 
Regidor de nuestros Regnos e con poder de la dicha Reyna grande y 
noble nuestra Sennora e nuestra madre nuestra tutora e regidora de 
nuestros Regnos juro a vos el dicho Rey de Granada por nos por Dios 
verdadero Trenidat e unidat que guardaremos e guardara e complire- 
mos e complira a vos el dicho Rey de Granada estas treguas con todas 
sus condiciones e artículos asi como en este contracto es contenido 
fasta sea complido el dicho plaso. E vos el dicho Rey de Granada so* 
bredicho asi lo jurades por un solo Dios verdadero de tener e guardar 
e complir las dichas tregas sobredichas con todas las ditas posturas e 
condiciones sobredichas por el dicho plaso e qualquier que quebranta- 
re o faliescere articulo de sus aiticulos o condición de sus condicio - 
nes poco o mucho de nos o de vos ponemos á Dios {uez exsecutor que 
demande e comprenda a la parte que non guardare la verdat a la otra 
e otrosi asi como afirmastes vos el onrado Rey Yugaff Rey de los moros 
e nos con vos por el onrado Rey de Castilla nuestro sobrino assi afir- 



-í 889 )- 

mamos nos con tos esta dicha tregua deste un anyo sobredicho por 
nos e por nuestros Regnos Daragon e de Sicilia e por las islas que son 
a nuestro jadgado e por nuestras cibdades e villas e castillos e lugares 
e por nuestras gentes e servidores los que son en nuestro poder o serán 
daqui adelante por tierra e por mar e por los puertos de mar con todos 
los artículos e condiciones e posturas e juramientos contenidos en la 
tregua sobredicha e esso mesmo lo afirmades vos dicho onrado Rey 
Yu^aff Rey de los moros con nos por vos e por vuestros regnos e 
sennorios e por vuestras cibdades e villas e castillos e lugares e por 
vuestras gentes e servidores los que agora son en vuestro poder o se- 
rán de aqui adelante por tierra e por mar e por los puertos de mar se* 
gunt las condiciones e capítulos e posturas e juramientos contenidos 
en la tregua sobredicha e assi como afirmamos estas dichas treguas 
con vos el dicho Rey onrado de Granada e las afirmades vos con nos 
asi las afirmamos con todos los capitolos e condiciones e posturas e 
juramientos sobredichos con el honrado Rey Abilha^an don Ali, el in- 
fante vuestro hermano e las otorga e afirma el con nos e otrosi asi 
como estas dichas treguas afirmamos con vos el honrado don Yucaff 
Rey de los moros asi las afirmamos nos con el alto grande honrado Rey 
de Benamarin por mar e por tierra por todas las nuestras villas las que 
son puerto de mar e por las que no son puerto de mar e las sus villas 
las que son puerto mar e las que no son puerto de mar por el dicho 
tiempo de plaso con todas las condiciones e capitolos e posturas e ju- 
ramientos sobredichos e que seades tenudo vos el dicho onrado Rey 
don Yu^aff de nos embiar poderlo de dicho Rey de Benamarin a plaso 
de seys meses complidos del primero dia desta tregua sobredicha en 
como otorgo e afirmo esta dicha tregua e que la terua e guardara e 
complira con todas sus condiciones e posturas e capitolos u juramien- 
tos sobredichos, segunt que nos el dicho don Ffernando Rey de Ara- 
gón e de Sicilia con ell las ponemos e affirmamos e so las posturas e 
condiciones e firmessas en esta carta contenidas e porque sea e&te con- 
tracto cierto e firme e valedero mandárnoslo scrívir en dos cartas por 
un tenor cada una dellas en castellano e en aravigo e pusimos nos el 
dicho Rey de Aragón e de Sezilia en cada una de lo castellano nuestro 
nombre por nos e por el dicho Rey de Castella, nuestro sobrino e núes* 
tro siello acostumbrado pendiente e puso el dicho Rey de Castella su 
sello acostumbrado pendiente en testimonio de complir esto e sea te- 
nidos e obligados a ello assin como vos el dicho onrado Rey don Yu- 
9aff el infante Abilhagan don ali vuestro hermano en cada una de lo 
aravigo pusistes letras de vuestras manos e vuestro sello acostumbra- 
do pendiente en testimonio de lo complir e de seer tenidos e obligados 
a ello e porque esto sea cierto e firme e valedero stara en vues- 
tro poder el un contracto de castellano e de aravigo e el otro en 
nuestro poder de castellano e de aravigo. Fecha treynta e un dias 
de Mayo del anyo del nasci miento de del nuestro Sennor jhesu Xristo 
de M. CCCC.ose Xm anyos. Yo Alvaro Garcia de Vadillo la fiz scribir 
por mandado del senyor Rey de Aragón tutor de nuestro sennor el 
Rex Ffernandus R^y y regidor de sus Regnos.-(A. Cor. Arag. B. 2899, 
íol. 108.) 



-(840)- 



Mahomed VIII, el Izquierdo, á Don Alfonso Rey de Aragón.— Prelhiil- 
nares de paz entre Aragón y Granada a}natados entre el Baile de Va- 
lencia Berengner Mercader y el alcalde Hayrfn. — Cosas de Granada 
pedidas por el Rey de Aragón. 

Al muy alto et muy ensalmado et muy onrrado don Alfonso Rey de 
Aragón et de Sesillia.=Muy alto et muy ensalmado et muy onrrado 
don Alfon Rey de Aragón et de Sesiilia Nos don Mahomad por la gra- 
cia de Dios Rey de los Moros vos embiamos mucho saludar assy 
commo aquel que mucho amamos et preciamos et para quien quería- 
mos aitanta vida con salut con todos buenos deseos commo vos ama- 
des Muy alto et muy ensalmado et muy onrrado Rey nuestro hermano 
et amigo. Pasemos vos saber que nos llego vuestra carta la que nos 
embiastes con nuestro mensajero Alcayde Hayrin Et entendimos todo 
lo contenido en ella Et a lo que nos embiastes desir que todo lo que fa- 
blo con vos el dicho nuestro mensajero de nuestra part. E que los te- 
chos sobre lo que nos alia lo embiamos que los encomendastes al vues- 
tro badle de Valencia E que el fablo con el dicho nuestro mensajero 
et tractara sobre los dichos negocios E que de lo que acordaron en 
uno sobrello que nos llegaría un memorial por que los nos viésemos et 
sopiesemos E que tomase alia nuestro mensajero por librar el nego- 
cio E que luego embiariades vos acá a nos vuestro mensajero a fene- 
cer et firmar los dichos negocios. Muy alto et muy ensalmado et muy 
onrrado Rey nuestro hermano et amigo sabed que el dito nuestro 
mensajero fablo anen nos bien largamente todo quanto paso en el ne- 
gocio presento ante nos el dicho memorial E nos fí^o relación de la 
onrra et buen recibimiento que le mandastes fa^er por lo qual muy 
alto et muy ensalmado et muy onrrado Rey nuestro hermano et amigo 
nos vos agradesgemos muy mucho todas quantas nobles rasones por 
noblesa vuestra nos embiastes desir assi por el dicho nuestro mensaje- 
ro commo por la dicha vuestra carta. E nos veyendo la vuestra leal 
voluntad et buena enten^ion en amor que entre nos et vos sea puesto 
buen amorío et leal amístat nos mandamos luego faser itornar al dicho 
nuestro mensajero Alcayde Hayrin alia a vos a tractar Qiertos nego- 
cios los quales el mostrara ante vos por un memorial dé ciertos capítu- 
los en el contenidos de la forma et manera que ha de faser creedlo de 
todo lo que vos el díxiere de nuestra parte asy en este negocio commo 
en otras cosas E en la venida de vuestro mensajero. Otrosy muy alto et 
muy ensalmado et muy onrrado Rey nuestro hermano et amigo el di- 
cho vuestro mensajero fablo con nos de nuestra part en rason de algu- 
nas cosas que a vos heran plasientes de las que son en nuestra Casa 

E en nuestro Regno E nos dimos el cargo dellas al Alcayde que 

nuestro alguasil mayor el qual vos escrive sobrellas largamente por su 
carta E vos llegaran con el dicho nuestro mensajero E el qual sea en 
vuestra encomienda. E muy alto et muy ensalmado et muy onrrado Rey 
nuestro hermano et amigo en las cosas que a vos cumpliere de acá 
embiadnos las degir que nos las mandaremos complir et facer degra- 



-(Sen- 
do. E Dios TOS aya e la su santa ^arda et encomienda. Escrita en la 
nuestra cibdat de Granada treynta dias de mayo. 

Las cosat que Alfonso V pidió á Mahomed y que ésto le remitió están 
enumeradas en esta carta: Sennor. Yo alcaide yamin alguasil mayor de 
mi sennor el Rey don Mahomad que Dios mantenga... Sepa la vues- 
tra mer9ed quel Rey mi sennor me dio cargo de algunas joyas que a 
nos fueron plasientes de las que son en la su casa e en el su regno se* 
gund que el alcayde hayrin físo dellas relación al Rey mi sennor de 
vuestra parte las quales el troxo de alia nombradas en un escripto. E 
al Rey mi sennor plogole que nos fuesen enbiadas las quales vos llega- 
ran con el dicho alcayde hayrin. A vos sennor plasera de las mandar 
recebir con vuestra leal voluntad que sed gierto sennor que vos son 
enbiadas de puro cera9on las cuales son estas: una silla labrada con 
filo doro con sus estribos e petrel de oro. E dos femos de oro. E dos 
almatregues de plata la una sobredorada e la otra blanca et una es- 
pada de oro et un par dé espuelas de oro. Et otro par de espuelas 
doradas. Et una adaraga con seys argollas de oro e sus cordones. Et 
un tauardo con capilla de gelebia de oro e una marlota de gelebia de 
oro. Et dos alharemes e dos tocas grandes la una labrada con seda. E 
dos ropas moriscas una aljuba de mohatra colorada con oro e una ge- 
lebia de seda e una alcandora dentro en la dicha aljuba e un albornos. 
E sennor estas joyas son para luego de cannas a la gineta... fecha en 
la ciudad de Granada treynta dias de Mayo.— 80 mayo 1418. 

Credencial á Berengner Mercader, emiaario enviado á Granada á pre» 
senciar la ratificacidn del tratado convenido con el alcaide Hayrin. 

Al muyt alto princep Don Mahomat Rey de Granada nuestro muyt 
caro e muyt amado amigo. Nos el Rey darago e de Sicilia... vuestra 
letra r^cibiemos e las cosas que nos embiastes por Hayren cavallero e 
misatgero vuestro... E entendido lo que... de vuestra parte nos espli- 
co hemos ñrmado la paz por vos a nos demandada... Dada en Qira- 
goga dins nuestro siello secreto a Vn dias de Julio del anyo... 
Mil CCCCXVffl. 

Al Rey de Granada. Nos de una part e Hayren... de la otra have- 
mos firmada la treva que nos enviastes a demandar a tiempo de dos 
anyos segund que en las cartas que de la dita treva se son feytas una 
de las quales fircara a vos e otra a nos poredes largament veyer las 
quales vos mostrara... Berenguer Mercader qui a vos... enviamos por 
tal que sea present a la loacion e aprovacion que vos devedes fazer de 
la dita tregua. 

Dada ut supra.-(B. 2,666, t 3). 

Snapenaidn de las negodadones dtndas en el Docnmento anterior 
por negarse el Rey de Granada á firmar lo convenido por sa repre- 
sentante, el cnal segán parece se atribuyó mayor poder qne el que 
tenia. 

Al muy alto et muy ensalmado et muy esclares^ido don Alfonso 
Rey de Aragón et de Sesülia.=Al muy alto e\ muy ensal9ado et muy 



-(842)- 

esclarecido don Alfonso Rey de Artigan et de Sesillía nos dom Ma- 
hommad por la gracia de Dios Rey los Moros vos enbiamos mucho 
saludar assy commo aquel que de mucho amamos et preciamos et 
para quien quedamos que Dios diese ai tanta vida con acrecentamien- 
to de todos buenos deseos asy commo vos querriades. Muy alto et muy 
ensalmado Rey nuestro hermano et amigo Tasemos vos saber que nos 
llegaron vuestras cartas las que nos embiastes con vuestro mensajero 
Berenguer Mercader et con Hayrin. E entendimos todo lo contenido 
en ellas. E a lo que nos enbiastes desir que enbiavades al dicho vues- 
tro mensajero ante nos sobre los negocios que alia avia tractado Hay- 
rin Muy alto et muy ensalmado Rey nuestro hermano et amigo sabed 
que ante nos fesieron relación et ante los de nuestro Consejo el dicho 
vuestro mensajero et Hayrin cada uno dellos por sy E segund la reía* 
^ion a nos fecha por ellos fallamos que non concordavan los capitolos 
que el dicho vuestro mensajero mostró con los capitolos que nos 
aviamos enbiado con el dicho Hayrin. E muy alto et muy ensacado 
Rey nuestro hermano et amigo nos mandamos pares^er ante los del 
nuestro Consejo los dichos Berenguer Mercader vuestro mensajero et 
Hayrin por que ante los del nuestro Consejo determinasen ellos los ne- 
gocios E segund que pares^e que non concordavan las rasones et capi- 
tolos del uno con el otro E nos veyendo los tales negocios et la discor- 
dia dellos non podimos nos afirmar los tales negocios por quanto non 
heran de la manera et forma que lo nos aviamos mandado al dicho 
Hayrin que los físiese. E muy alto et muy ensalmado Rey nuestro her- 
mano et amigo nos mandamos a ciertos servidores nuestros que fabla- 
sen con el dicho vuestro mensajero sobre ciertos capitolos que nos 
condecenderiamos a ellos por onrra vuestra. E que vos requeriese de- 
llos el dicho vuestro mensajero E el dizo que lo non queria faser que 
non se estendia su poderío que vos lo fisiese saber por lo qual muy 
alto et muy ensalmado Rey nuestro hermano et amigo nos conde^endia 
mos a ellos por quel grand amorío et la amistat que entre nos et vos es 
acrecentada lo qual nos tenemos que sin ellos el grand amor et la bien 
querencia sera entre nos et vos commo siempre fue E sed bien cierto 
que todas las cosas que a vos cumplieren de nuestro Kegno que nos 
buenamente podamos faser que las cumpliremos a onrra vuestra E el 
dicho vuestro mensajero vos fara relación de todo lo que paso E muy 
alto et muy ensalcado Rey nuestro hermano et amigo Dios vos aya en 
la su Santa guarda et encomienda. Escripta en la nuestra pbdat de 
Granada quatre dies de Setiembre. 

Carta de Bereajner Mercader relatando lo sucedido en Grasada ai 
liresentar á la firma del Rey lo CGovenido coa el eabafador Ha^a. 

Molt alt molt excellent e molt poderos senyor.= A vostra senyoria 
certífích com apres que yom fuy presentat davant lo rey de Granada 
e agui jomada de esplicar la créenla per vos senyor a mi acomanada 
fuy en son consell e aqui expliqui la dita creenca e apres los legi los 
capitols concordats entre vostra senyoria e lo alcayt hayrim missatger 
del Rey de dit Granada e de continent lo alcay hiamim dix que aquests 



-( 843 )« 

capitols no estaven segons lo memorial que lo dit hayrim sen avia por- 
tat e que lo Rey de Granada no fermaria la pau ab semblante capitols; 
per mi li fou respost com aquesta pau avia request lo Rey de Granada 
e per aquesta rabo avia trames son missatger ab poder bastant a yos- 
tra senyoria la qual avia ja fermat la pau en la manera que yols deya 
si avia iet 90 que li avien manat o no aguessen guarda de qui hi tra- 
metien que ara no era ora de rahonar res contra 90 queja era finat e 
axi partím aquell fom. 

Lendema els trameteren per mi e agüeren lo missatger y present 
tot lo consell del Rey lalcayt hiamin me dix que present lo dit missat* 
ger yo tomas a legir los capitols que yo deya eren estats concordats car 
ell deya que segons los capitols que sen avia portat era fermada la pan 
e que que fos 90 que ell avia fermat en cas que plagues apres al rey de 
Granada yo li digui com lo dit alcayt hayrim avia fermat la pau ab 
vostra senyoria ab los capitols que jais avia legit los quals los tornia 
legir a ells tots altra vegada e que mes avant avia )urat en anima del 
Rey de Granada que dins XV dies apres que yom fos presentat asi per 
part de vostra senyoria davant lo rey de Granada lo dit rey Uoaria e 
aprovaria la pau ab aquells capitols e que ell avia poder bastant de fer 
totes aqüestes coses lo qual vos senyor vos avien aturat e aqui lo dit 
missatger dix que la pau ell james la ferma sino ab los capitols que li 
eran estats donats e plaent al Rey de Granada per mi li fou respost 
que clarament ab acte publich se mostrava lo contrari lo qual avia re- 
but lo secretan de vos senyor qui era pus creedor que ell e que yo no 
era aci per pus sino ptT esser present a la aprovacio quel rey de Gra- 
nada devia fer daquesta pau ab aquests capitols la qual era tengut 
aprovar dins XV dies si o volia fer sino que de continent yo men tor- 
naría e faria relacio a vostra senyoria de qo que aqui avia vist la qual 
me tenia be per dit hi procehiria segons se rerexia en semblants affers 
e axim parti dells e tantost que fuy partit lo consell del Rey ordona 
que lo missatger fos pres e axi fou fet de continent e an lo mes en una 
ciga davall térra e tots sos bens e la roba de casa an confiscat al Rey 
e han llan^at la muller e sos filis de la Alfambra. 

£ pus senyor molt excellent yo no so estat ab los del consell sino 
que per alguns dells so estat molt request de part del alcayt hiamin 
que daquests affers yo consultas vostra senyoria per mi los es estat 
respost que yo no avia que consultar puys entre vos senyor e llur mis- 
satger era estada ja fermada la pau e sabia certament que com fos fer- 
mada vos senyor no la ferir.arieu en la manera que ella demana ven 
que parlan car la primera vegada que llur missatger era estat a Va- 
lencia no lavia volguda fermar vostra senyoria en aquella manera e 
apres era tornat ab poder bastant e llavos fou concordada en aquesta 
manera que yolslivia mostrat e que daqui avant yo no avia poder de 
passar ney passaria. 

Apres ya passats los XV jorns dins los quals lo Rey de Granada de- 
via aprovar e lloar la pau segons la tenor de la ferma que avia fet son 
missatger veent yo molt excellent senyor ja la cosa rompuda puys que 
lo dit Rey de Granada no avia fermat dins los dits XV dies per sguart 
del catius vassalls vostres que son lo corral los quals en aquesta pau 



-f 844)- 

devien esser presentáis franchs a vostra senyoria e que vos senyor ne 
seguía gran honor que james ais reys passats darago son estats ator- 
gats en les paus passades franchs e per lo merit que seguía a vos sen- 
yor essent molt request per part deis del consell del rey que daquests 
atíers yo consultas vostra senyoría yo darrerament los digui que en 
aquesta pau avía alguna capitols deis quals yo no consultaría per res 
car sabia la intencio de vostra senyoría que no passaria altrament qo 
es sobre lo temps de la pau e sobre lo capítol deis catius e sobre tp dret 
de la seda que es estat imposat novament ais mercades vassalls vos- 
tres dalguns altres capitols en que ells feyen fita qo es sobre lajuda deis 
cavallers e de les galeres e sobre lo capítol deis cossaris e deis almu- 
gavers yo era content de consultar e espérame resposta de vostra 
senyoría e ells senyor molt excellent no han volgut passar a^a sino 
que consultas de tot e especíalment de la pau que fos a mi anys car }9 
Rey de Granada no fermaria en altra manera pau ab vostra senyoría 
perqué senyor yo hi so partit ab dues letres quem an donat perqué 
senyor molt poderos per qo que vostra senyoría sia certificada presta- 
ment daquests affers perqué hi pusca provehír en la manera que lí 
será plaent daci he acordat trametre aquest corren e mes avant vos 
certifich senyor que la pau de Castella ab Granada feneíx en abril 
que ve e apres que so partit he sabut com Caat alami hi és partit tan- 
tost derrere mi e va en Castella per demanar la pau a mes temps e 
cuyta per dubte que vostra senyoría no escriga per fer los destorbar 
aquesta pau e aso es la cosa de que ells a present mes se temen sen- 
yor molt ezcellent lo pus prest.que puza continantmen mon camt seré 
davant vostra senyoría la qual yo informare de tot qo que yo he vist e 
sentit en aqüestes parts... e... senyor nostre senyor per sa merce fa9a 
vencer una e moltes batalles en la vega e per tota la térra de Grana- 
da Scrita de la miama en Alcalá de Bengayt ab mi de setembre 

any MCCC Vm (asi en el original autógrafo). 

Berenguer Mercader. 

Ofertas de auxilio al rey Iziinlerdo» destronado por Ittaaf IV. 

Al muy alto princip Don Mahomat Rey de Granada nuestro caro 
amigo. De nos Don Alfonso ...Rey de Arago e de Sicilia. Salut e amor 
como a Rey pora quien querríamos muyta honor salut e buenaventura. 
Por ezperiencía de lo pasado podeys aver visto la buena afleccion e 
Toluntat que entre vos e vuestra honor e estado havemos havido. 
lo qual bien considerado somos muy maravillados que en caso de ad- 
versídat vuestra mayormente como de presente de vos e vuestro estado 
nos es reportado non nos hayades delta notificado nin hayades cura de 
recorrer por nos. Por quanto empero nos siempre fuemos encunados a 
mantener las grandes senyorías e ayudar qualesquier Reyes e princi- 
pes por malvada tiranía opressos oyendo agora que el que se dezia in- 
fante Abenmahuer cuodicioso de la seynoria dexi vuestro reyno con 
algunos otros malvados a ello adherentes se serian levantados e rebe- 
llados contra vos e haurían puesto vuestro estado e todo el reyno en 
muy grand turbación e periyto e que se hauria ya ocupado la aljambra 



-(846)- 

e ciudad de Gitanada e algunas otras partes del dicho vuestro regno 
en tanto que voi» hauria convenido vcnirvos a Malagua por provedir de 
algún esfuerzo ha vemos deliberado embiarvos spachadamente uno de 
nuestra casa informado largamente de nuestra intención sobre exos 
fechos la (|ual sin dubdo fallareys seyer de buen rey e amigo, Porque 
empero dubdamos que entretanto que aquell yra vos por ventura non 
sentiendo la dicha nuestra voluntad non tomassedes otro partido dése- 
vantaioso a vuestro honor e estado havemos deliberado de vos embiar 
la present nuestra avisaclon. Rogantes vos Rey muy caro amigo que 
por caso e adversidat ninguna non esmayedes antes en este caso vos 
querades mostrar como a rey e caballero animoso nin partades fuera 
vuestro regno fasta ayades oydo el dicho nuestro hombre que nos em- 
biamos. Parece nos empero devades provedir a seguredat e guarda 
fiable de los vuestros castiellos e fortalezas que retener poredes contra 
el dicho vuestro enemigo. Porque haviendo esfuer90 si mester sera de 
«quellas vos podades ayudar como cumpla. E si otras cosas algunas 
Rey muy caro amigo de nuestros reynos e tierras vos son plazientes 
embiarlas nos dezir, Car nos las compliremos de buena voluntat. Dada 
tn la ciudat de Barchna dius nuestro siello secreto a siete dias de Fe- 
brero del anyo de la natividat de nuestro senyor mil CCCC.XXXII. 
Rex Alfonsos. 

Alfonso T supo los sueesos de QrMiada «por relación de Francisco 
uñarles patrón de ñau elqual... viniendo de Flandres seria passado 
por Malegua e con el qual dize que vos (el Rey destronado) favlastes»; 
«1 enviado á que alude se llamaba Bernardo de Biumayor y debía deeir que 
la volmttad del rey era «emprender toda defensión contra el dito vues- 
tro enemigo e los a aquell adherentes... por quanto segunt creemos 
ha vedes sabido tenemos ya en mar toda nuestra armada de naves e 
galeas puesta e apareiada e bien fornida e en punto de muy notable 
¿ente darmas» 

Alfonso estaba reconocido al rey Isquierdo porque «veent la necessitat 
en que la Ínclita infanta donna Caterina muUer del incUt infant Don 
finrich.. sta en lo castell de Segura per causa de la guerra que li fa lo 
Rey de Castella la hauria socorregut de vitualles e altres coses que 
aquella ha demanat e volgut fer traure de son regne e hauria permes 
esser li dutes al dit castell e que hauria ben tractades qualsevol perso- 
nes que de part de aquella sien añades de las parts dalla»; pero influía 
también 6tt éste su deseo de auxiliar al Isquierdo el que fuese su contrario 
favorecido del rey de Castilla; por esto reprendió acremente al Baile ée 
Yalencia que no le comunicó «que lo Rey esquerdo hauria desamparat 
lalfambra e ciutat de Granada es seria mes en Maliqua e que lo Rey 
Benalmer al qual favoreix e ayuda lo Rey de Castella seria ya dins 
Granada»; el enojo de Alfonso se fundaba en «lo gran interés quens va 
en esser lo Rey de Granada amich del Rey de Castella e per altres 
consideracions que a present nons cal explicar».— (B. 2,692, fs. 52 y 172). 

Según Qayangos (Memorial Histórico Español, X, 557), el verdadero nom- 
bre de este infante, nieto del rey Bermejo, era J>L1 ¿^\; nótese que el mis- 
mo Alfonso, en su carta al Baile, lo llama Benalmer, hijo del Bermejo. 

44 



Desafio de do« nobles wUlorq«ims: el rey de Gninda les da 
paleaqne 

Per causa de certa diferencia de vn tro^ de térra de valor de XX 
Aorins poch roes o menys qui era entre mossen Bemat Tagamanent 
cavaller e en Pere Johan Alberti donzell habitadors de la ciutat de 
Maliorques es estada tramesa letra de batalla... e lo proces es vengut 
en punt que lo Rey de Granada los ha atorgada plaga per la qual raho 
lo htt e laltre se son absentats del dit regne de Mallorques... per voler- 
se passar al dit Rey de Granada per complir la dita batalla. E per 
quant attes que la dita batalla pro ve de tan mínima cosa... e perqué 
aquella es asignada dauant judge infel (manda que los prendan si los 
haIUn.-(R. S406, f. 68 v.). 13 octubre, 1468. 

Bxcásase Jasa II de pabllcsr eo sas reíaos la trozada cootra los 
moros graaadiaos 

lUustrissimo principe nuestro muy caro e muy amado sobrino. En 
los días pa&sados nos fue dada una letra vuestra por Diego de Castillo 
vuestro guarda por la qual nos embiavades rogar que nos plu viese 
dar lugar que se pudiesse publicar en estos regnos e usar de ciertas 
bullas de indulgencias por el santo padre atorgadas a los que diessen 
limosna en favor de la cruzada por su santedad indita e publicada con- 
tra los moros del regno de Granada enemigos de la santa fe católica a 
la qual respondiendo de vedes ser cierto que nuestra volundat es de 
vos complazer en todas las cosas que por vuestra contemplación fazer 
podamos. Es la verdat que por la dieta asignada a Mantua por el di- 
cho santo padre a nos cumple consultar con su santedat sobre ciertas 
cosas fazientes por semeiantes indulgencias. E por ende illustrissimo 
principe nuestro muy caro e muy amado sobrino vos rogamos que por 
al presente nos hayays dello por scusado e de lo que acordaremos vos 
responderemos. Dada en la nostra ciutat de Valencia a XXII dias de 
Margo del any MCCCCLVIffl 

Al illustrissimo principe Don Enrique por la gracia de Dios Rey 
de Castilla e de León nuestro muy caro e muy amado sobrino. 

Con Juan II acaban las relaciones políticas de la Corona de Ara- 
gón y Granada, y después de él se inicia el período de la conquista 
que no era mi propósito estudiar. 



■<*»^#«^- 



ÍNDICE DE NO/ABRES PROPIOS 



Abad de Poix, 55. 
Ab^ultan — Abusultan. 
AbáEíydBy, 228. 
Abdelaquem, 144, 145. 
Abdelhalim, 510. 
Abdelhuahid, 1(K^. 
AMerrahmán, 310. 
Abdulhac, 35. 
Abelhageg — Insuf I. 
Abenabrahim, 227. 
Abenadalilt, 24, 26. 
Abenalhayg — Benalhach. 
Abenbolulí — Abulolá. 
Abenedrís Hyale abenayech, 20. 
Abenhudell, 25, 60, 95, 114, 110, 

140, 141, 142, 145, 170, 180, 196, 

204. 
Abenhudeyr — Abenhudell. 
Aben Jacob, 20, 25, 26, 27, 30, 51, 

32, 34, 35, 51, 55, 57, 93, 95, 96, 

96, 99, 100, 101, 105, 104, 106, 110, 

113, 114, 116, 117, 119, 125, 154, 

202. 
Abenjucef, 17, 18, 19, 21, 25, 53, 

119,262. 
Abenmanasse, 205. 
Abemnahuer, 344. 
Abenzumayr abenzaqui Meran, 20. 
Abenzumer — Abenzumayr. 
Abílfageig — Abulhachach. 
Abilfa^en — Abuihaaán. 
Abilfares — Abufares. 
Abiteius Galip AlcapelH, 307. 
Abojucef — Abenjucef. 
Abolhacen — Abulhasán. 
Abotebar — Abutebit. 
Abrafím execoviani, 229, 230. 
Abrahim abenahamir, 24, 26. 
» Abenedrís, 255. 



Abraim Abenaoa, 284. 
» Abengalel, 22. 
» Abenxaeix aben moetat^ 

264. 
Abuatl, 510. 
Abualmol, 190. 
Abuanén — Abufares. 
Abubequer, 310. 
Abu9ahat — Abuzahat. 
Abu^ultan — Abusultán. 
Abufares, 289, 291, 292, 294, 297, 

300, 303, 304, 312, 313. 
Abufer — Abufares. 
Abu Idrís yhalt Abenhayec —Aben 

Idris, etc. 
Abulabas ben alcamed, 97, 142. 
Abulcasim, 324, 330. 
Abulcasim ben ali alha^ni, 294,. 

295,300. 
Abulfacen Ali ben Comexa— Abul- 
hasán, etc. 
Abulfaratx Asbac, 20. 
Abulgualid — Abulualfd. 
Abulhasán, 254, 257, 258, 262, 265, 

266, 272, 274, 278, 280, 282, 288, 

292,294. 
Abulhasán ali, 338, 359. 
Abulhasán ben Comexa, 114, 115, 

147, 152, 282, 284, 321. 
Abulhasán ibennaser, 228. 
Abuljanyari, 100. 
Abulolá, 113, 119, 138, 163, 164, 166, 

176, 177, 183, 186, 196, 232, 235, 

254. 
Abulualid, 182, 183, 187, 226, 228, 

229,233. 
Abumelic, 254, 262. 
Abuomar Texufin Almazuza, 510. 
Aburrabe, 119, 120, 122, 124, 125, 



-(848)- 



126. 151. 152. 155. 155, 156, 157, 

166, 172. 175. 178, 182. 
Abusach-Abrahim Execovlaiii, 290. 
Abusaid. 262, 305, 904. 
Abusaid Parach, 18, 17, 80, US, 

182, 185. 185. 
Abusaletn. 304, 510. 

» Ibrahin, 115, 116, 117. 
Abusultan addeni, 25, 32, 98, 41, 

94. 113. 
Abutebit, 118, 119, 120, 125, 143, 

262. 
Abaxafar benalgiad, 254. 
Abuyafar alaxach — Abuxafar, etc. 
Abuyahya beti abu assaber, 119. 
Abuzacaría Yahya ben Maílla, 182. 
Abuzayen, 510, 512. 
A^ch. 34. 

Acart de Mur. 199, 202, 205. 
Agustín. 150. 

AJdiua Ruiz de Qanua, 248. 
Aimerico de Bellvehf, 147, 155» 175, 

159, 160. 
Alabas. 184. 
Alabbep. 103. 104, 205. 
Alahacaec — Alhabaec. 
Alberto de Medíooa, 90. 31, 92. 
Atbofaoeo - Abuihasán. 
Alfonso I de Aragón, 10. 
» II » 10. 

» m » 24,25,96,90, 

130. 
Alfonso IV de Aragón. 211,220,295, 

255, 254, 255, 257, 258, 299, 242, 

243, 244. 945. 246, 249. 251. 256, 

258. 
Alfonso V de Aragón, 540, 5^ 544, 

545. 
Alfonso VI de Castilla, 10, 292. 
» VIU » 10,282. 

» X » 10, 15, 14, 

18. 20. 22, 42, 80. 
Alfonso XI de Castilla, 186, 191, 

195. 211, 255. 234. 235, 240, 916, 

248, 249. 251. 258, 265, 266, 268, 

272. 273. 274. 275. 276, 277, 284, 

287,289. 
Alfonso de la Cerda, 24, 56, 86, 89, 

64. 65. 70. 80. 81, 82, 86, 87, 98. 



Alfonso Díaz, 85. 

» García, 140, 215. 

» Qómez, 249. 

» González, 269. 

» Lopt TeooKo, 948. 

» de Molina, 51. 

» Pérez de Quzmán — Qiut- 
man el Bueno. 
Alfonso Sánchez, 277. 

» Téllez, 15, 15. 
Alhaquem el Rondefto, 115. 
Ali ben Comeica, 268^ 960, 8711 W, 

282, 284, 289, 290, 991. 
Ali hijo de Abusaid, 965. 
Almaccari, 212. 

Almanzor, hijo de Meteáa, aOÜ. 
Almotamid, 8, 19. 
Alvar Ivannes, 211. 
Alvaro, 23. 

Alvaro García de Vadlllo, 389. 
Alvaro de Luna. 986. 
Alvar Pérez de Quzmán, 998. 
Alvar Ruiz de Colsantos, 48), 88. 
Amarl. 88, 89. 
Aimasirí, 19, 28, 29, 115, 119, 919, 

956, 871. 9B2. 
Antonio Pérez de Arana, 87. 
Apenalhayg — Beoalhach. 
Arcediano de Calatayad — Jas» 

López. 
Araediano de Valdaras — Ditgo 

Ramfrez de Quzmán. 
Arcediano de Valencia — Masolre 

Martín. 
Argote de Molina, 45, 101. 
Amal Qamorera, 299. 984. 

» Messeguer, 290. 
Amrido, Obispo de Valetoii, 13. 
Amait Roger, 230. 
Arnau de Francia, 905. 

» de Romaaí, 595. 

» Seguí, 101, 102, 105. 

» Torrellas, 199. 
Arráez de Andarax, 144, 166, 185, 

184, 192. 
Arráez de Baza, 60. 

» Crevillente — Abenhudail. 

» Quadix, 180. 

» Málaga — Abusaid Parach. 



-(8«)- 



Arreodasi -- Abulhasán be» Co- 
rneja. 

Art^l de M^^n, 317. 
» de Azlor, 125, 123, 144, 145, 
167. 

Arzobispo de Sevilla, 161, 394. 

Aasaidh Mllah, 504. 

Axquiliulas — Beniescayuelas. 

Badassal Espinóla, 512. 
Bartolomé Blels^, 114, 115, 118, 

119, 139. 
B^nalhach, 26, 185, 186. 
Benaljatib, 20, 46, 47, 48, 58, ^T, 
85, 144, 145, 25$, 359, 263, «1, 
272,292. 
Benassaber, 142. 
Beniescayuelas, 19, 20, 27, 42, 45, 

44. 
Benizayen, 292. 

Benjaldún, 8, 112, 145, 186, 21% 9». 
Berengoer de Abella, 285, 296. 
» Mercader, 340, 341, 54ft 
344. 
Berenguer Montoliu, 27, 28» St, U9. 
Berenguer Poigvert, 38. 
Bermejo — Mohamed VI. 
Bernardo Be^o, 314. 

» de Poxadors, 230. 
» de Cabrera, 284, 296, 297. 
» de Caooerch, 265. 
» Cerda, 152. 
» CespttJAdes, ^. 
» de Claramunt, UO. 
» de Fonollar, 130,131,154, 
136, 174. 
Bernardo de Lorach, 15, 16. 
» de Libia, 147, 150. 
» Martin, 87, 116, 139, 142, 
143. 
Bernardo Nadal, 234. 
» Oliver, 259. 
» Palou, 305. 
» de Sarria, 4S, 47, 56, 57, 
58, 59, 60, 83, 87, 88, 91, 92, 91, 
96, 97, 98, 99, 100, 121, 138, 219, 
226, 227, 228, 247, 255. 
Bernardo de Segalars, 61, 62, 65, 
65, 66, 67, 72, 75, 74, §1, 87. 



Bernardo Seguí, 87, 96, 97, 106, 101, 
120, 122, 125. 124, 125, 11», 148, 
150, 17«. 
Bernardo de Senesterra, 321. 

» fioisooa, 147. 

» de Tagamanent, 346. 

» Todo, 215. 
Beltrán de Caftellas, 114. 

» de Goth — Clemente V. 
Blasco Maza, 245. 
Bo^it— Abusaid. 
Bofarull (Próspero), 270. 
Ek>lhole — Abulolá. 
Bonaf onei de San Feliu, 304. 
Bonanat Qalon, 96. 
Bonifacio VIII, 156, 245. 
Botaln, seftor de Ceuta, 96. 

Calaun, 292. 
Capmany, 18, 151. 
Cardenal de Espafla, 135. 

» de Penestre, 206. 
Carlos de Anjou, 21, 95* 
Cartas, 25. 

Casiri, 47, 85, 226, 265, 271, 272. 
Casteilan de Amposta, 246. 
Castejlnou (vizconde de), li», }(27, 

147, 150, 151, 152, 153, 154, t%. 

157, 160, 166, 175, 178. 
Catalina, Reina de Castilla, 93Q,.34S. 
Cerda (infantes de Ja), 25, W, 4$), 

45, 46, 52, 53, 82, 118. 
Clemente V, 127, 12?, 129, }31, )9k 

155, 135, 149, 172, 175, |74, 245. 
Cluny (abad de), 157. 
Colomet, 124. 
Comes, 20Q. 
Conde, 270, ^). 
Conde de Urgel, 230. 
Conrado Lanza, 22, 23. 
Constanza, reina de Cj^tUJa, 92, 

149, J75, 177. 
Corral Lanz^ — Conrado. 
Cr^donio, 242. 

Qaen, 115, 158, 140. 
Qaben abenmeline, 36. 
Qahat alcafac, 308, 309. 

» ibeumBhQiXiñt atbahibiUí, 34, 

35,64. 



-(560)- 



Qahen— Qaen. 

gayde, 534. 

(payt alfexulli (alhachulli), 35, SO, 
54,67. 

Qayt almedina (zalmedina) de Ve- 
ra, 139. 

Chequilolas — Beniescayuelaa. 

Desclot, 18. 

Diego del Castillo, 546. 
» Fernández, 554. 
» García, 137, 146, 147, 148, 
176, 177, 179, 192, 204, 206. 

Diego López de Haro, 15, 15, 56, 
59, 60, 121, 159, 160. 

Diego Ramírez de Qitzmán, Arce- 
diano de Valdares, 268, 269. 

Don Dionis, 82, 138. 

Domingo Qalom, 96. 

Dozy, 89,511. 

Enrique II, 308. 

» III, 324, 355, 554. 

» IV, 546. 

» infante de Castilla, 27, 47, 
48, 55, 56, 58, 59, 60, 62, 82, 85, 91. 
Enrique Enríquez, 276. 

» Pérez de Arana, 57. 
Escayuelas — Beniescayuelas. 
Esplugues, 156. 

Padríque de Sicilia, 209. 

Pátima, 182, 185. 

Felipe Boíl, 200, 259. 
» IV de Francia, 250. 

Femando I de Aragón, 286, 354, 536. 
» III, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 
18, 45,46, 171. 

Femando IV, 8, 11, 45, 46, 47, 48, 
56, 59, 60, 61, 85, 86. 87, 88, 92, 
94, 99, 101, 105, 104, 110, 111, 112, 
118, 120, 121, 124, 126, 129, 130, 
132, 157, 138, 144, 146, 149, 160, 
156, 167, 165, 166, 167, 169, 170, 
172, 173, 178, 179, 185. 185, 186, 
192,301. 

Femando dé Aragón, 300, 302. 
» de la Cerda, 19, 58, 82, 87. 



Femando Qómez, 185. 
y> de Naura, 252. 
» Pérez Ponce, 25, 56, 161. 
a> Pérez de Toledo, 65, 64, 
66, 86, 87. 
Femando Pérez de Valladolid, 265. 
» Rodríguez de ValllMiena, 
191. 
Perrer des Cortey, 115, 140, 142, 

143,180. 
Francés Castellón, 516. 
Francisco den Clergue, 54, 95, 96. 
» Despi, 28, 56, 56, 58, 46, 
100, 101, 105. 
Francisco Desportell, 295, 296. 
» Marrades, 514. 
» Ortiz, 145. 
» Roma, 509. 

Qalip alcapelli, 509. 
Qaraf , 275. 

Qarci Qarce^ de Araqtri, 56. 
García López, 226. 

» de Loriz, 284. 
Gastonet de Foix, 86. 
Gaufrido Rostany, 246. 
Gimeno de Poces, 15, 16. 

» de Tovfa, 216. 
Gisberto de Castellnou — Castell- 

non. 
Gombao de Entenza, 116, 159, 145. 
Gonzalbo García, 121, 124, 125, 158, 

141, 142, 253, 256, 2S9, 265. 
Gonzalbo, obispo de Cuenca, 15^ 

16. 
Gonzalbo, obispo de Zamora, 121. 

» Zapata, 146, 147. 
Gonzalo, arzobispo de Toledo, 121. 

» de Aguilar, 287. 
Gregorio, obispo de Marmecos, 

289. 
Guerao Qatrilla, 150. 

» de Cervelló, 58. 

y> de Rocaberti, 220. 
Guillen Agustí, 124. 259. 

» de Angleola, 58. 

» de Cardona, 15, 14. 

» de Celran, 216. 

» Jafat, 230. 



-(861). 



Guillen Lull, 55. 

» de Moneada, 13, 15. 
» Nebot, 25. 
» Oulomar, 204, 206. 
» Palacin, 115, 114, 140, 154, 
^0. 
Guillermo Pinchón, 238. 
» Ritxer, 250. 
» Terra9a, 321. 
Guzmán el Bueno, 34, 46, 47, 48, 40, 
50, 51, 52, 57, 74, 75, 85, 84, 85» 
100, 159, 161, 162. 

Hamet Abenaya, 284. 

Hamo ibenabdulhac, 162, 163, 184. 

Hasan el Toleitoli, 26. 

Hayrin, 340, 341,342,343. 

Hugo de Forcalquer, 13, 14. 

» de Mataplana, 230. 
Hugolino Pelos, 16, 17. 
Hurtado Ruiz de Guzmán, 216. 

Inocencio VI, 300, 302. 
Isa benedris, 23, 26. 
Isaac Alxerrhi, 26. 
Isabel (Santa), 155. 
Ixquilittlas — Beniescayuelas. 

Jabuda Abenfacen, 24. 

Jaime I, 16, 17, 18, 130, 171. 
» II, 7, 8, 10, 13, 14, 25, 26, 27, 

. 28, 29, 30, 31, 32, 34, 56, 36, 37, 
40, 41, 42, 45, 46, 49, 52, 53, 54, 
56, 59, 82, 85, 86, 91, 92, 93, 95, 
96, 98, 101, 103, 107, 114, 116, 
118, 119, 120, 125, 130, 132, 138, 
139, 141, 142, 143, 144, 146, 148, 
151, 156, 157, 158, 166, 171, 172, 
173, 174, 177, 179, 182, 183, 187, 
188, 189, 190, 193, 194, 195, 196^ 
197, 199, 200, 204, 205, 208, 209, 
210, 218, 221, 225, 224, 225, 228» 
232, 245. 

Jaime, infante de Aragón, 220. 
» Bosqued, 87, 88, 89, 90, 91 . 
y> de Calatayud, 228, 254. 
» Cayetá, 206. 
y> Conesa, 309. 
» Farfay, 22. 



Jaime de Jérica, 219, 253. 

» de Montpeller, 285. 

» Samarina, 179. 
Jofre Gilabert de Cruilles, 255, 236, 

239, 240, 246, 247, 265, 266, 296. 
Jofre Tenorio, 268. 
Juan XXII, 245. 

» Alfonso de Alburquerque, 302. 

» » de Haro, 59. 

» Álvarez, 60. 

» I de Aragón, 321, 322. 

» 11,346. 

» de Aragón, patriarca de Ale- 
jandría, 250. 
Juan, arzobispo de Caller, 309. 

» II de Castilla, 335, 338. 

» infante de. Castilla, 23, 32, 37, 

57, 60, 62, 103, 104, 121, 159, 160, 

162, 174, 189, 190, 191, 194, 195, 

196, 211, 212, 217. 
Juan de la Cerda, 268, 302. 

» Enríe, 228. 

» Escribano, 271, 272, 285. 

» del Gay, 176, 177, 178, 179, 

180, 182, 186. 
Juan Garcés, 32, 33. 

y> López, 220. 

» Manuel, 58, 59, 60, 121, 122, 

138, 159, 162, 185, 186, 196, 198, 

211, 214, 215, 216, 217, 225, 226, 

236, 257, 247, 262, 276. 
Juan Martínez de Leiva, 248, 249. 

» Núflez, 33, 53, 58, 59, 60, 160, 

161, 175, 174. 
Juan Ruiz del Gayne— Aichun, etc. 

Lebret (seflor de), 242. 
Leonor de Castilla, 258. 
» de Guzmán, 262. 
Lope Diaz de Haro, 58, 59. 

» Fernández Pacheco, 243. 

» García de Salarsal, 25. 

» Sánchez, 54, 58, 59, 65, 65, 

66,87. 
Luxemburgo (conde de), 258. 

Maestre de Alcántara, 323. 

» de Calatrava, 48, 55, 226. 
» Martín, 15. 



-(MI)- 



Maestre de Motitesa, &46, M7. ' 
2> de SdntlágOi lX)s 97, 58, 60, 
185,248,249,251. 
Máhomad (Don), 96, 116, 141, 164, 

leo, 185, 188. 
Mahomed ben Alcamed, 96, 109. 
» benAljayat, 99^ 118. 
» ben Mah. Allaffé, 199. 
» Ataibllti, te. 
» Ramiro, 177, 1T8. 
Manuel de Entenza, 516. 
María de Aragón, 212. 
Marqués de Bellvehí, 514. 
María Fernández, 55. 

» de Molina, 47, 48, 49, 60, 66, 
57, 58, 59, 82, 83, 160. 
Martín de Aragón, 514, 594, 390, 

353, 
Martín Martínez, 15, 15. 

» de Sicilia, 350, 335. 
Mas-Utríe, 18,88,151. 
Mateo Mercer, 289, 275, fiM, 284, 

297, 502, 305. 
Mendo Rodríguez Tenorio, 185, 184. 
Miguel de Qurrea, ^. 
Moarí de Castant, 164. 
Mohamed I, 7, 8, 182. 

» !!, 11, 15, 19, 21,22,25, 
24, 25, 27, 29, 30, 32, 35, 34, 36, 
«O, 41, 42, 47, 53, 64, 55, 57, 68, 
59, 60,61, 70, 71, 72, 7Í, 81, 82, 
144, 154, 170. 
MoháAied IH, 36, 37, 84, 85, 88, 92, 
94, 98, 100, 101, 110, 111, 119, 115, 
116, 120, 124, 138, 140, 141, 145, 
144, 145, 155, 172, 201. 
Mohamed IV, 228, 235, 259, 249, 261, 

255,254. 
Mohamed V, 302, 305, 307, 312. 
» VI, 305. 

» VI!, 321,325, 525, 330. 
» Vin, 540, 344, 546. 
Montaner, 18. 
Muza, 94. 

» fibencroch, 23. 
» almotavi, 92. 

NÉp(#eón (cardenal), 195, 194, 
200. 



Namau — Amau. 

Nasar I, 146, 146, 165, 157, 166, 166, 
167, 169, 170, 172, 175, 179, 185, 
184, 186, 186, 187, 190, 192, 196, 
11», dD2, 206, 209, 225, 226, &2B. 

Nesplugues — Esplugues. 

Nlcolau de Janvflle, 265, 284. 

Nicolás Pujades, 325, 324, 535. 

Nucq — Hugo. 

Obispo de Cartagena, 247. 

3» de Córdoba, 205. 

» de Lérida, 128, 150, 151. 

» de Marruecos, 151, 204. 

» de Pamplona, 502. 

» de Valencia, 195. 

» de Zamora, 153. 
Oliva, 227. 
Ornar ben Xsnd ben Harbasel Ht>s- 

mf, 32. 
Omarben Raho, 152. 
Otmen ben Abulotá — Abulolá. 

» ben Hifan, 52. 

» » Yagmorasen, 24. 

Papa, 195, 206. 

Pascual Cfrera, 256, 258, 261. 
» Qayangos, 545. 

Pay Arias, 155, 212, 215, 214. 

Pedro m, 19, 20, 21, 22, 25, 50, ITI. 
» IV, 171, 259, 290, 261, «4, 
265, 206, 268, 272, 275, 277, 260, 
284, 287, 296, 297, 500, 501, 905, 
504, 505, 906, 510, 515, 514, 516, 
921. 

Ptedro Artialt, 2fl0, 291. 

f> Boíl, 162, 164, 165, 166, 198, 
204, 206, 208, 209, 210, 255, 294. 

Pedro de Bosch, 217. 

Ptedro de Castilla, %4, 267, 294, 
!»1,}S05. 

Pedro, infante de Castilla, 99, !!21, 
166, 185, 184, 186, 187, 189, ÜBO, 
191, 196, 169, 201, 204, 205, 206^ 
207,^8,209,211,212,217. 

Pedro Colomia, 206. 
r> Comte (fray), 264. 
» Comel, 38. 
» de Cornelia, 152, 165. 



A «»« )- 



Pedro &oteffM&, IHH. 

» Desledó, l!2d, 126, 144, f45, 

155, 167. 
Pedro Escriba; 60. 

» de Fonollar, 284. 

» Qarcés de Castellón, 172, 

178, 177, 178, 179, 180, 182, 188, 

2Q0. 
Pedro García de Camargo, 302. 

» Juan Albertí, S46. 

y> L^rón, 522. 

» López de Ayala, 185, 198 

200, Itol, 205, 216, 239, 302, 305. 
Pedro de Manresa, 315. 

» Martades, 555. 

» Martín, 194. 

» Martíiíez, 180. 

» • » CáHItto, 252; 272. 

» » dé Htíeita, 125. 

» » de Luiiá, 98. 

» dé Mofleada, 58, 299, 279, 

275, 276. 
Pedro de Montagut, 92, 162, 165. 

» de Montpao, f59. 

» Morell, 23. 

» Morey, 30&, 304. 

» Núñez de GuzíMA, 15. 

» de Queralt, 215. 

X dé Ril>ma, 158^ 159. 

» Roig, 321. 

» Rubert, 202. 

» de San Martín, 50, 58. 

» TóírrOfella, 95. 

» Vilaregut, 355. 

» Ximénez dé Lor«r, 136. 
Pericón Desportell, 297. 
Prior del Hospital, 2», 247. 

Rabo, 184. 

Ramón AleihfiMy de CenteMá, 3Í6. 

» B^eágiier ül 10. 

» Boíl, 2S», 264. 

» de Cardona, 18, 205. 

» Cornel, 270. 

» Despeit, 136. 

» Durg (de ürg), 116. 

» Folch, 86. 

» Qassó, 158. 

» del Goth, 135. 



Ramón de Mefórt, 258, 242, 2^6. 
» Roig, 147. 
» de San Lic'er, 2S. 
» Sicard, 2S4. 
» Torró, 125, 1*. 
» de Vilanova, 285. 
Rebollet, 227. 
Redoán, 252, 260, 275, 323. 
Reinaud, 88. 

Roberto de Ñapóles, 209. 
Rodrigo Qil, 159, 160. 
» Ivannes, 59. 
Roger de Uuria, 45, 160, 171. 
Romeu de Marimón, 147, 152, 

155. 
Ruy Qutiéri-ez Telld, 18!S, 184. 
» Pérez de Soto, 105. 
3» Sánchez, 248. 

Sacy, 25, 42, 43, 44, Sfe. 

Said Alhachulli, S5, 54. 

Safd ben HaxJfm, 72. 

Samuel, 51, 55, 54, 55. 

Sancho de Aragón, 47, Sí^. 

Sancho IV, 10, 19, 21, 2í, 26, 27, 2&, 

30, 31, 32, 33, 36, 47, 5Í, flS, 1^8, 

171. 
Sancho, Obispo de Tarazona, 184. 
» Pérez de Mofales, 64. 
» Giménez de Lanclares, ¿14, 

215. 
Sanz de AntilMn, 58. 
S^rína de Casfelfnou, 138. 
Scajole — Beniescaynelas. 
SufefmánabenMeníxa, 196. 

Taxef fñ bén Yacub el Utasf, 152. 
Teobaldo dé Barbanzano, 242. 

Umberto de Fonollar, 510. 
Uzmen — Abulolá. 

Vasco Pérez de Meyrar, 254. 
Vata^a, 177, 178. 
Vidal de Vihmova, 118, 172, 173. 
Villaisán, 255. 



Vaniín, 341, 343. 



46 



-f »4)- 



Yusuf I, 256, 257, 270, 271,278, 279, 

280. 
Yusuf 11, 280, 321, 322. 

» III, 334, 336, 338, 330. 

» IV, 344. 



Yusuf AI>eticoinei(a, 190, 
» ben Texuf ín, 19. 

Zurita, 15, 17, 49, 305. 



ÍNDICE DE LUGARES 



Adua (Alienar — Marruecos y re- 
gión de Tremccén), 311. 

Alerón (?), 227. 

Agreda, 234-25. 

Aguas (Jijona), 14. 

Aguilar (?), 20. 

Alacant — Alicante. 

Alaguar (Lahuar — Alicante), 20. 

Alarch (?). 20. 

Alarcón, 58. 

Alascat (sierra de) (Alicante ?). 

Atbarracfn, 23. 

Alcalá (del Valle), 20. 42, 63, 76, 77, 
81, 93, 241. 

Alcalá de Benzaide, 241, 272, 344. 
» de Henares, 122, 191, 206. 
» de San Justo (?), 240. 

Alcaraz, 58, 59, 60, 92, 214. 

Alcaudete (Jaén), 47, 56, 57, 95, 
122, 170, 185, 186, 241. 

Alcaudete (cerca de Vil lena), 215. 

Alcoy, 252. 

Alcudia (Marruecos), 125, 150. 

Alfandech (Valencia), 20. 

Algeciras, 19, 20, 27, 89, 126, 148, 
149, 150, 153, 154, 156, 157, 158, 
159, 160, 161, 162, 165, 166, 172, 
173, 174, 175, 178, 180, 182, 183, 
241, 268, 273, 274, 275, 276, 277, 
289, 290, 301, 302. 

Alhama (Murcia), 28, 54. 

Alicante, 14, 142, 165, 227, 247, 254. 

Almansa, 14, 215. 

Almazora (río), 236. 

Almería, 89, 114, 116, 121, 147, 148, 



149, 150, 151, 157, 158, 162, 165, 

171, 172, 180, 187, 191, 227, 255, 

234, 235, 257, 245, 255. 
Almizra (Villena ?), 15, 14, 171, 224. 
Alyubayal (?), 20. 
Almorafa (?), 324. 
Almoraiz — Alnioraig (Alicante), 

236. 
Aloochen (?), 247. 
Alotaiba (?), 20. 
Altea, 226, 227. 
Alvarrasin-Albarracín. 
Anchot(?),241. 
Anguas (?), 14. 
Antequera, 10, 241, 247, 336. 
Antioquía, 134. 
Apontes (Murcia), 181. 
Arcos, 241. 

Arenas (Málaga), 93, 122, 170. 
Argel, 292. 
Ariza,91, 103,311. 
Arjona, 241. 
Atoxa (Granada), 184. 
Ataya (?), 20. 
Ayamonte, 336. 
Ayguas (río Aguas), 236. 
Ayguas (villa). (Aguas), 227. 
Avenmar — (Bednnar). 
Avifión, 130, 133, 136, 137, 150, 206. 
Avila, 192. 

Badis (África), 304. 
Baena, 212, 214. 
Baessaha — Baeza. 
Baeza, 241. 



-(865)- 



Balaguer, 266. 

Barcelona, 148, 205, 211, 226, 250, 

300. 
Bastaha — Baza. 
Bayona, 254. 
Baza, 241. 

Bedmar, 85, 06, 122, 175, 178. 
Be1ma3^ — Beimez. 
Belmez, 206,241. 
Benahi^ — Vinaixa. 
Benamejí, 306. 
Berja, 162, 165. 
Biar, 14. 

Bilena - Villana. 
Bttgfa, 292. 
Biirgoe, 48. 
Busot, 14. 

Cabezas de San Juan, 268. 

Gabriel (rio), 14. 

Cádiz, 212, 213. 

Calatayud, 24, 31, 138, 147, 253. 

Calp, 227, 254. 

Cambil, 241. 

Campillo, 22, 120. 

Cafiaveral (^do del rio Segura), 
142. 

Caftete, 356. 

Capdets (los) — Alcaudete. 

Caravaca, 264, 266. 

Cartagena, 96, 126, 166, 196. 

Castalia, 14, 262. 

Castel — V. Cazalla. 

Cazalla, 42, 81, ^. 

Cerbere (cabo de), 358. 

Cesna, 305. 

Ceuta, 16, 17, 106, 108, 109, 110, 
112, 113, 116, 117, 118, 119, 124, 
126, 127, 138, 159, 140, 148, 160, 
161, 152, 167, 162, 172, 182, 226, 
227, 07, 266. 

Ciudad real, 176, 177. 

Cocentayna, 227. 

Cochliure, 278. 

Contares, 27. 

Conxe (?), 536. 

Córdoba, 48, 21Í, 212, 213, 214. 

Covadonga, 9. 

Cuellar, 185. 



Cuenca, 60. 

^amora — Zamora, 
(¿arago^a — Zaragoza. 

Chinchilla, 215. 

Denla, 14, 141, 142, 254. 

Écija, 241. 

Elche, 60, 95, 140, 143, 180, 182. 

Enguera, 15. 

Essiga — Ecija. 

Espartel (cabo). 

Estepona, 28. 

Estrecho de Gibraltar, 150, 148, 

246, 269, 273, 274, 276, 287. 
Estrecho de Mesina, 150. 
Exabea — Jabea. 

Fez, 120, 122, 160, 151, 152, 254, 

263,296. 
Figueras, 36. 
Forcayo, 236. 

Qahen — Jaén. 

Qarbia, 32. 

Qaia (cabo de), 125. 

Gavia, 164. 

Geni], 212. 

Genova, 42, 43, 253, 313. 

Gibraltar, 148, 160, 161, 166, 173, 

183, 212, 253, 254, 256, 256, 263, 
266,285. 

Granada, 91, 92, 116, 118, 131, 135, 
130, 141, 161, 163, 165, 179, 185, 

184, 186, 198, 199, 254, 241, 504, 
341. 

Guadalajara, 29, 50. 

Guadalete, 255. 

Guadix, 20, 27, 89, 139, 165, 186, 

187, 189, 190, 192, 205, 210, 225, 

226,228,241. 
Guardamar, 241, 251, 252, 255. 
Gurtx (?), 20. 

Hellin, 215. 
Henda (?), 246. 
Hesmalmara (?), 336. 
Migúemela, 10. 



-( m, )- 



Huaran — Oran. 
Huelma, 241. 
Huete, 58, 59, 67. 
Hurxelona(?), 24;1. 

Ibiza, 146, 147, 508. 
Ifach (Sierra de), 227. 
I2aiajar, 305. 
Iznailor, 48. 

Jabea, 142, 226, 227. 
Jaca, 24. 

Jaén, 47, 56, 57, 74, 212, 215. 
Játiba, 13, 14, 15, 20^ 21, 215, 286. 
Jerez, 241, 255, 268. 
Jerusaiem — Tierra Santa. 
Jijona, 252. 
Júcar, 7, 14. 

Lérida, 10, 72, 73, 312. 

LibreIJa, 256. 

Locovín, 93, 122, 170. 

Logroño, 29. 

Lorca, 57, 87, 91, 115, 166, 181, 2D1, 

203, 215, 219, 220, 256, 237, 246, 

247, 248, 252, 322. 

Ma9agrani — Mazagán. 
Madrid, 137, 138, 144, 147, 283. 
Maestrazgo, 7, 
Málpga, 19, 2q, 27, 28, 152, 164, 198, 

227,345. 
Mallorca — Palma. 
Manresa, 513^ 
Mantua, 346. 
Marchiena, 162. 

Marruecos, 51, 52, 55, 136, 151, 233. 
Martos, 226,241. 
Mazagán, 147. 
Medina Sjdonía, 42, 8?, 6^, 76» 77, 

SÍ. 93. 
Menorca, 308. 
Meriyen, 20* 
Michel (puerto de), 1 15. 
Mojacar, 236. 
Molina Seca, 247. 

Monasterio de Santas Cruces, 111. 
Montbianch, 246. 
Montiel, 57, 58. 



MontpeUer, 128, 245. 

MpraíJiWa. m5. 

Morón, 241. 

Muluya (río), 152, ^ 

Muradal (puerto dei), 197^ \^ 

Muela, 227. 

Muía, 95. 

Murcia, 36, 45, ^ 5^ 57, 58. 92, 8*. 
92,95,96,100,11^.119)139, í^ 
147.167,185, 1881 1». ^ »^ 
215, 219. 220. 227. 2^ 234, TSjf, 
246. 247. 248. 251. 2i5. 

Murviedro — Sagunto. 

Ñapóles, 115. 

Narbona, 245. 

Nogalet (Rambla de-LorcQ)| 181^ 

Nfjar, 162, 163, 164. 

One, 147. 

Onteniente, 145. 

Opt^ — Hu^tQ. 

Oran, 147. 

Orihuela, 41, 188, 196, 190, 20), 29§, 

245, 246, 247, 252. 
Orl^exiquar - Oftelicar (AWlftW), 

336. 

Palma deM^ljprqa, 25, IQO. 151. SQ^. 

Palmones (río), 276, 50). 

Palos (cabo d¿>. 16* 

París, 250. 

Peffaguila, 227. 

Perpiflán, 278, 289, 

Polonia, 238. 240. 

Pop, 20. 

Pruna, 336. 

Qsteaa^. 47, 48, 95, lf22, 170, 13S5, 
178. 

Relien, 20. 

Rif, 113. 

Rodas, 134. 

Roja (?), 227. 

Roma, 15, 46, 46, 171. 

Ronda, 19. 20, 27, 32, 89, 128, 157, 

241. 
Rúa (sierra de la), 14. 



-(867). 



Sagra — Zahara. 

Sagunto, 236. 

Sara — Zahara. 

Salado (río), 275, 286, 292, 901, 310. 

Salé, 20. 

Salsas, 136. 

SalyecC?), 20. 

Sangonera (Murcia), 296. 

Sanlúcar, 51. 

Santa María de Huerta, 190, 130, 

166. 
Santiponce, 51. 

Santo Domingo de la Calzada, 252. 
Saviot(?), 241. 
Segura (sierra de), 257. 
Senes, 203. 
Sevilla, 25, 48, 51, 60, 146, 153, 161, 

166, 169, 176, 177, 178, 179, 180, 

184, 187, 212, 215, 249, 250, 256, 

268, 510. 
Sexona — Jijona. 
Sorbas, 236. 

Tabernas, 163, 202, 205, 256, 257. 
Tánger, 17, 18, 52, 119, 150, 152, 155. 
Tarazona, 21, 22, 118, 119, 226, 254. 
Tarfaghera — Trafalgar. 
Tarifa, 15, 19, 20, 27, 28, 29, 30, 51, 

34, 42, 46, 47, 48, 49, 50, 51, 5Q, 

63, 81, 82, 83, 93, 100, 112, 118, 

137, 166, 171, 212, 266, 268, 270, 

287. 
Taza, 113. 
Tebahardales— Teba (Málaga), 241, 

246, 247, 248, 249. 
Templur— Tempul (Cádiz), 167, 178, 

183. 
Teresa, 296. 
Terin^e — Tremecén. 
Teruel, 257. 
Tetuán, 119. 
Thiba — Teba. 
Tierra Santa, 128, 154, 155, 174, 

175, 270. 
Tiscar, 211. 
Toledo, 52 53, 28. 



Tolosa, 245. 

Toro, 184. 

Torre de Alhaquem, 336. 

Torroella, 96. 

Tortosa, 112, 372. 

Totana, 236. 

Trafalgar (cabo), 148. 

Tremecén, 96, 97, 102, 104, 106, 107, 
108, 110, 113, 199, 140, 190, 191, 
192, 218, 226, 227, 262, 265. 

Trípoli, 266. 

Túnez, 100, 292. 

Uaran — Oran. 
Ubeda,219, 241. 
Udés, 25. 
Unfrides (sierra de), 20. 

Valencia, 17, 52, 55, 57, 60, 86, 111, 
115, 124, 151, 159, 147, 150, 171, 
204, 205, 256, 239, 245, 247, 252, 
64, 285. 

Valifique, 202. 

Valladolid, 48, 184, 185. 

Veger, 42, 65, 64, 76, 77, 81, 95. 

Vélez, 158, 142, 199, 205, 215, 241, 
255. 

Vera, 158, 159, 165, 199, 205, 204, 
236, 237, 241, 242, 255. 

Verdra (?), 20. 

Villarreal — Ciudad real. 

Villena, 14, 215. 

Vinaixa, 264. 

Vitoria. 82. 

Xátiba - Játiba. 
Xelar (?), 336. 
Xeres — Jerez. 
Xibilia - Sevilla. 
Xucar — Júcar. 

Yecla, 214, 215. 

Zahara, 305, 336. 

Zamora, 60. 

Zaragoza, 230, 260, 261, 296. 



ADDENDA ET CORRIGENDA 



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