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Full text of "La Gazeta de Guatemala"

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3 



1^ 'p §^4e^^^Mm¥ 



EX LIBRIS 




c w. 
elmeÑhÓrst 



^^afV^-.W- '■ 



^ SE PROHIBE 

fiiyrayar y/o marginar este lihto, 

om caso dr-vc', •.;.!'> ■^;^^--ivodo. 



A-M 



>-#*«?ri 



Digitized by the Internet Archive 

in 2010 with funding from 
Universidad Francisco IVIarroquín 



http://www.archive.org/details/lagazetadguateOObeteguat 



\ 1 



. GAZETA DE GUATEMALA 



■é)^ 



TOMO VIL 



mi::.T^- 



Tfesde Tj, Je Enero de j8->3. 
basta g. át tmrt 4t a»»4. 



Por D. Ignacio Betcta, 




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072310 »^ 



aí/BSBLíOTECA\Oi 
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I y. £^1...^, índice del 

^^Agricultura v Artes. 

Codsicuccioa de tiogcs, ó silos , y 
medios de ccosei^ai los gianos. p. 
I. y 313. 

Natícias de langosta, y estado de 
las síembias. 6. á 8- 31 73 87 y 
88. 96 84^ y 43 3 '8 359- 349* 
380.3383 390 4f>5' 4'4 444' 

Cosecbi Ue A&ü, y sus piecios. 

43 í. 

i^puatamientos estadísticos del Br. 
T^Icamábida sobie la agticultuta, 
ioduitfia y comercio de éiie leyno. 
393 301. 330. 337. 337. T sig. 

Pfogiesos de ia agsicuUuta en 
Tiugillo. 4<9, 

Repartimieoeo de tieiias leftleo- 
gas. 9. 

Pao de patatas, 10. 

Cultivo y beneficio de la Tuea dul 
cey y sus ventajas sobxe la ágii». 17 
á 19. 

Caita sobre li ccnstruccton de 
Pósitos. Paí el Lie. Zorrilla SS' 

Pcopsgacioo ds vaiias pláatas 
exóticas. 39 y 46* 

Método de cuitivat la yeiva de 
Guinea. 4$. 

Aotigu j y ptesente estado de los 
Cacaos en Jas costas del Sui. $4 á 
56. 

Sobre la tasa de comestibles. 68. 

AbuDdasciade ganados en lo anti 
guOj eo el valle de Guatemala y sus 
coctornos. 70. 

PcopagacÍQu del Añil eo Ahueva 
Esp2ña 79. 

ladfces de algunos tomos del Se- 
manario de agcicuituia. 15 y to3« 

Premios de la Scciedad econcmica 
de Msdrid. S03 á 4. 

Cochioilla silve&tie de Sto. Do- 
mirgo, 317. 

Tegidcs de algcdcú. s$i. 

Cátedras de ¡«grixultuca y eccco 
a:iia civil fundadas en Vallado- 



TOMO VIL 

lid efe Cístíl/a. 373. 
Goma eiastJCi, ó aibol del ule 339 
Memoiia sfbre la jilea de huesos, 
y sus uses. 34 í y 4í(. 

Comercio y Eooncmh. 

E tridas 7 salidas de bsrcos ca 
los puejíos de éite reyso, y netas 
de sus caigameatos, Pig 6 34 31. 
6$ y 64. 95. ao4, acá. 3;8 336. 
47.344. 260» 376. Q91. 399 317, 
333 350 365. 39^ 4^6 413 4*^. 
437 44? 4f3 ^61, y 4ÍÍJ. 

Exportaciones de T¿ugiilo ea 
todo el £fio úitimo. 358. 

Apuntamientos del Bt. Talcamti- 
bida sobie el comercio &c^ de éste 
ley 00, 393. y siguientes á 330. 

Estado de los f tuto: y metsles de 
ladias introducidos en Cád.'z despu* 
es de U paz 364, 

fjabilítacicnss de pueriot. Del Feí« 
lól. 13. De la nueva Bicceloua 14 

D^\ Maczanilio, U Goleta y Z2a- 
tacoa de la isla de Cuba. 478* 

De Sonsonate y el Reakja p«ra 
el comercio diredo con España 484, 

Puerto nuevo eo lugar de la Coa* 
cbagua 30. 

Naufragio 34. 

Carta del Impaiclal y buen pt« 
triota sobie el comercio de giaoos 
36 á 38. 

Precios del afiil. 33 398. 

S( bre est£blecimiento de una com- 
pañía de sentiros en «^ste rey no. Por 
D. Juan Bautista Irisarry. 89, 313 
331 haita 334, 

Reducción de les zurroces de añil 

97- 

Balarza del cot»etcío de Vera 
Ctuz eo el sño de 8c3,iOfV3G9. 

Ccmetcio de Negros eo la Hava- 
na 3cj. . 

Estado de los dei ce hcs Rtalc s co^ 



hnños y debidos cobra? en It ad 
mmístrícion general de U Hivaoa 
CD el (fi) de ¿02, aao. 

Real Ce<?ula de 16^7. scbíe el 
'Comcííio del Í5ur de ésie leytio. 239 

Oua da 699 sobie construcción 
de ecnbizcectoQes en ios mismos pu- 
ertos. 350. 

ifíaUnza de Comercio , y regla- 
mentos indu&tsiales. De ia gazeta de 
Biycna. aói á 266. 

Escaelas de Comercio, id. apa y 

Real Cédula de 1627. sobre loa 
puertos de Caballos y Sto. Tomas 
de Castilia. 290* 

Expousciones dir^fías de Indias 
par3 el fxtraogero. $!$• 

Cnttas del Impasci&l y buen pa- 

"triüti scbte tegidos de aigcdoo, y 

Oíros puDtos de Ecooomia política, 

33?» 377» 39'* 

id. iobre los deberes de las co- 
loDÍas eco su Metrópoli. 450. 455. 

Critica y Literatura. 

Exaor^eoes de filcscfia eo el cole- 
gio de León , teoidos por lodios. 

Variedades literarias- 14 á i^. 

Kicuela de primeras letras «o S. 
Vicente, rp. 

Tirjñ teológica de D Francisco de 
üiíutsa. 30. 

Del estado de la educacioa ea 
Yucatán. 36 Á 38. 

Últimos sentimieotos de UD padie 
de familias. 49 á 53. 

Sobre el orígéa del m&l vetéreo. 
$7 á 61. 

Auio^z de la fí!oscfía en Guate* 
mala é^ á 68. 

Disputas é colssticas. 76. 

IVIcdeio de critica. 77 á 79, 

Obras soQ atnores. 84 ^^, y 102* 



Soü tres di?eras cifrtas sobre ciitíct 
de ca^umb^es. 

Jfufticia seca Sobre las madre 
que criao á ¡>m hi¡os, y I25 que gq io 
hacen sia ju^ta causa. 98 á 100. 

A la mala costumbre ccitarla iiat 
pierna. 206. 

Coatra los celibatos. a<8. ^^ 

Couclu^ion dti tratado sobre Or^ 
togeafíá. «37 y 249. 

De los ludios. Ff agmeuto de ua 
informe del limo. Sr. Mooroy. 239. 

£f rores en el Derecbo civil. Poi 
el Dr Abril 249 y 2H* 

Nuevas adiciones al tratado de 
Ottogr^ífia. 253 a66 303. <- 

Reparos ctiticos de uo Oaxaqoe- 
fio, y su satisftfcioQ pos los Editores* 
28; á spj. 

8cb;e ios Indios. Por El 6r. TsíU 
camabida. 30 1^ 

Su dfcfen:a por el Indio Llap. 3 1^» 

De la Limpieza. 311, >^ 

Sobre las lenguas de Americi. 

3««» y 3^9- 

La Oítcgtzfia de Justo Preciso 
JV masoimenos. 330, 

Vicios de la pionunciacion ciio- 
Jla, andaluza, y valeociaca. 343. 

Noticias, ó descripcioo de li tita 
de Nutkif ó de M zarredo, po« D. 
José Míriaoo Mczño. 3^» y con- 
fifiáa ea varios numei os ¿asta el fia 
del tomo* 

El Cimbanillo 38;. y sig. 

De íes Co^heí. Por el Lie. Zoitl* 
lia 407. 

Amor á los libros. 412. ,' ^ 

Apología del autor de U tnétilO** 
tía sobre Yucatao, y por el bello 
seso de aquella psovircia. 418. 

Esamenes de iatiDtdad y de filo- 
sofía eo é.ti Universidad 479 y 438* 

Una Criolla iscogoitay á los b.S. 
Ed!tot>;S 433 '\ ' ^ 

Ado de Leyes de D. Juan Saia- 



w'^-'': 



#li eo tstt VülmúMfUtíian 
'fastelliooi y rcíRcxioDei lobtt U leo- 
gua htitia. 459. 

£xAtnf ees de Gecmetita j A}g9* 
hn eo eJ Scminaiio de LeoD. 44 1. 

Sducaciet) de las muge tes. 4^9. 

PuncioD lite II lia en el Colegio 
jienioaiio. 462. 

Lo que dá mas faccoi ti siglo 
XVIH. 467. 

Coctttbucioa pata londcs de la 
Uc iycisidad, pie movida {^01 su Rec 
toi Dr. D. 8itnec D de Ceña» 469. 

Qúeaioo^ís liteíaija»^ poi T'tiiiaa 
4cKi^uo«^7i 

UiViñcionet f descübrimUntot. 

Cuiacioo de las a^fiziaSt ^o 

£i n0ti$ihp 4 bateo pata sumergir 
«e. 46. 

ijzjtictieocias eco el GalTaai^oo* 
i^y a 16, #73, 

8cbie el mégneiismOf if 
^ lostitutode ios ciegos í6 
' Foiiíicaciao üc la biea y al^ul 
iirap 64. 

Vanas ioveociooes y cipeiiipeo* 
los fisicos 107 y 8 

QbHivtcioDes fubte el layo. ay. 

Modo de ciaiificaí el agua, pcf • 

Puentes de hieito. «34 

Palma de 4|ue se ÍAbticaa cables^ 

Nuevas iovencioces eo Fiaccla. 

Mixto pata piesetvaf del fjiegp 
las mate lias combustibles. 873, 

Batciz pata la loza romiiUt 373. 
- jNucvo Teiegtafo, 3^9, 

Mtdicing» 

Epidemia de caieoturas en Cbl- 
jfuimula^ y lef^zioces acetca de tll^ 
poc el Dt. Catratza. Pág. a. 

Rtmts&s áéste sejoo del fluido 
ir'cttno. f» 



des de las tieitas calientes. 8. 

? a lias leticias scbít^ Yacuna^ 
II á 13. a3$. 975. a8i. 

Questiones medicas, espedalmetH 
te tobie el veoeco de la viYCia. a a 

Descubtfmiecto ¡mpoitante paig 
las atfixias. 30. 

Scbte la éigahá 6 iotillaf llamada 
en Mez'co yerká da la cunara 38. 

Del oifgeu tiei maiTeoéieo» 57* 

Pla&tas mediciutles 4e Kicaí*^ 
gua. 7i« 

Szj(;etinentos hecbps eo JLeoo coa 
ai|;ttoos cci^ttaYeaeiios. 73. á 76» 

Medios de f^iesetfavie da eofeii 
fttdadea to las Ulés, 79, 

Üpiaemia de iebte» eo Ciiida4 
Keal 81 i 84. 

Rtmedio pata l«s iotsbiizesi y al 
gosaoo solttatio» a8« 

fd« paca el CaibuDCo» »tj» 

HtrmafrtéitMi^ iDÉoime del Citii4 
jaoo oc Camata D. ^iatcíso Aspaa 
aiagosa scbíe uca sopueaa Htima^n 
ficdita, ac9 y 377. 

Vil tiid de las aguas de Tegnacaa 
de las guDadas pata cuiax eá anal 
(kU piedra. 379 y 4^0» 

Bdbia coostt uccíoo de Siles. Pág. u 
Repaitimiento giaiuito áe tiei tas 

lealeDgas. 9. 

tíabiiitaciooes de puertos. T* Om 

Bacdo sobre Juegos ptchibidoa 
y sus penas. 41. 

id. scbre Ptocesiooes y peniteoi 
tes. él. 

Real oiden scbíe que puedan cc« 
mf tciat los AcJmioistiadoiea de coi* 
leos que siivan al tacto poi ciento, 
y ro los que tecgso suelde fijo 63. 

Bando sobre te duccion 4^1 tima" 



^ í 6r> de los su? roces de * fíil 97* 
hM cfdea scfcre generes de al- 
gcd&o , de 23. de ScpíJembie de 
804., 2S4, id. de »4. de Stfpnem» 
bíe dü 79- citada en l« acrecioi aóy. 
Re«.l dec/ssstciia scbte la misma 
Real crdea. tBi. 

ÜQ^lei Cédulas antiguas scbre el 

ccmcKcio del mu áii Stic S39. y 330 

Olías id. scbre el aatigua co 

meicio de Hcrdíipaí» 374 y 290. 

Retí Qtátú H bta los geoecos que 

se de^uclvto por invtodíb?e$, ají. 

OtfS, scbíe decomisar Ío que se 
tegi!>ue eo cabeza de eiti^argeros, 

«33- 

Otra»-" liberUd de derechos á ia$ 
carnes saladas 7 sebo. »33 

OuBf sobre remáoente de sueldos 
de ios individuos de M&tina. 333, 

OtfS"- que no se pagine avena de 
130 pu«|to á otto de éste teyriO .S34. 
IrduUc á lo$ deseetcres. 940. 
id, á los mihuies casados sin 
Real licencia. 341. 

Real orden acbre extraogetos no 
habilitados piij!| el comefcío de In 
díias. 299v i / 

Libertad de derechos á ^^ cera 
de Ksp&fia. 299. 

Real Cédula sobre plantíos de 
vi^as ín Amerita. 306. 

Real orden stbte m.átmoIes y jas-^ 
pe . 333. 
^; . B^ndo sobre empadrados de ésta 
^5, .capital 385. 

Real ctdeo sobre tiatsmiento á los 
o SS.Ofíciales délas Secretarias de 

Estado 333, 
3- L^beiti^d de ¿cícthos á los cue» 

IOS de cafc;iiló, 340. 

Real Decrcro de 10. de Abril de 
8r3. scbíe matíiaioDÍos. 30-, 

Declárase icocerte á D. T; tibio 
del IVI^zo, acuiado del asesinato del 
Capitán Geceral de Yucatán D. Lu 
.. ,, ^as G&iviz. 443* 
"ife;!*,! Segíss accidsdss por 1» Real 
Audiencia para que se den híbiHta- 
KUi^i 4 ks icdios de los fuL^ca de 



sm Comuoidgdes, 4^^ 

Reglamento parala ?CDta y a^4 
minhtiacion del aguaidieott dt ca^ 
ft^' 474-7 479 

Real aprovacion de la poblar 
cion del puerto de Sonsonate 6 Aca<* 
jutla. 484 

Noticias, 
Prompciooc» y a* censos. Pag 5. 
95. 40. 64. «04, 338 335 y 36 36^. 
275 318,3*6. 337,406. 437. 
Ptof lúoo de Curólos. 446 y 46^9 
E.^ecciones de Alcaides Oidinati-. 
o», i 6. 

R^z.o de las cantidades de oto j 
plata acuñadas eo 809 en la casa de 
Moneda de Méjico 3». 

AouDcios. 3 a 48 304. 938. 37 S« 
9f » 3'<^» Sr^ 374 438 446 46a. 
B tadhtica de I giat^^rfa. 46.-^ 
Sus fuerzas de tieirra y mif. ro3 

Ti mbk res de tierra eo Tuiquia, 
y en r tras partes 84 á 86 

Nuevos descubumi'^ntos y viáges 
en ei mas del Sur 86. 

Ca tigo de hechiveros en el Ia« 
dcstóiTj 99 

Precios de los víveres ti variaa 
partes del fe)f no. 9( y 96. 
Eeccionesdel Consulado, «li. 
Kmpleo de def^osor de la Raligi« 
oOy fundado en Inglaterra. 317. 

, listado gene tal de los tiibiitaiíos 
de é te rey no. 343. 

Consumos de M^ x*co en 1 778 3 $ a. 
Neutralidad armada. 331. 
Plaza de teros, arbitrio pata el 
Hospital. 366^ 

Eruccboes del volcan do Isalco. 
383, 

Estado de la población de la Re- 
pública fraacesa por departamentos» 

397 

Resumen estadiaico de la Gsaa 
Bfeta6a. 403, 

PstTíctísmo de un buen Curl de 
N. Eípafia. 423 

EkrrfoQ deRrdor y Ccosiíiuios 
de lí üí^iversidsd 430 

£i hombre iocombu^tible» 43 4t 



Kum. aSp Tom. VIL . Fol. i 

i^a,¿ GAZETA DE GUATEMALA 

rtfSi pgjr, LUNES XI. DB ENERO de 1803. 

^ ^1 í .' j I - — —- " ' " ' ■" ■' ■■■; 

; Medios de eonservdr ¡os granos. (N. 275.) 

Por el Superior Gobierno se pasó á la Real Audiencia en 
%6. de Agosro una representación de I05 Alcaldes ordinarios de 
Sacacecoluca, remitida coa su informe por el Intendente y Corre-» 
gídur interinos de b. Salvador, coosaltando si podrían echar ma-« 
Bo de los fondos de comtanidades para construir rroges 6 silos; i 
fin de que se hiciese en el asunto una declaratoria general, cxten-t 
$iva á las demás provincias del reyno.-H En su vista, y de lo pedí- 
do por el Sr. Fiscal, se proveyó por el expresado supremo triba-! 
oal el auto figuientecon fecha de 15. de oftabre ultimo: 

„ Vistos, Concédese á los Alcaldes ordinarios del pueblo 
de Saeatecoluca, y demás que lo necesiten, el dinero necesario 
del fondo de comunidades para la construcción de silos, ó gra-* 
ñeros, precediendo valúo déla obra, y llevando cuenta exaCta de 
lo gastadpeneUa,enlaque se depositaran asi tos maízes de co-« 
inunidad, como de ios particulares Indios que loquhiesen, y así 
iDismo de los ladinos, pagando estos medio real por cada fanega: 
dando oportu lamente cuenta el Corregidor de lospucblps en qu^ 
$e establezcan^ y de las cat>t!dades que $e ganasen. ,9 

-«Sobreesté mismo asuntóse nos dirigió no ha muchos 
dias la siguiente carta. "^ 

i „ Señor Editor. Enia provincia de Sonsonate, y demás de 

la costa del Sur de éste reynó, hay un modo muy scnciHo y poco 
costoso para conservar el grano de maíz dos, quatro, diez ó mas 
años, desgranado ^eti mazorca. Se reduce ¿ asolearlo bien,inmeH 
í'iatameate ó á los pocos dias de cosechado en perfeñá sazcn, api^ 
Jarlo después en ejgrospr de una tercia ó media vara, y echarle 
por c ma una capa de arena del mar , también asoleada, en tcrrpi-^ 
nos que quede bieti cubierto el oíalz por arriba y por Ips ladQS^ 
cuidando que el apilado se cmpicze con arena, y que se sitúe en 
Hna altura competctue para preservado de la humedad del suelo,. 

„ Ef te método es seguíí?, y la mlHna arena que sirve una 
vez puede servir otra y otras. En las cestas del Perú se encuentran 
g uacjisñú dempo de la^gentiüdad (1% unas de cal y canto hechas 

(1) Hí^^i^M llamaban los Peiuanos qualquiei cosa sagrada, ó coosagia- 



2 

"á roacha costa, y otras de iitias como tinajas de utia cablJad asonoíál 
brosa. Efí unas 7 c tras se han encontrado y se encuentran á cada 
paso mómhs de Indios e Indias con porciones de maíz y otros co^ 
mcuiblcs cubi;rtos de arena del mar? y sin embarga del tisfnpo' 
que ha corrido, desde antes, sin dada, del descubtimíento y pací-i 
ficacion de aquellos paires, los iadlifiduos de nuestra cspecis se 
hallan enteros, con sus cabelleras íntegras, y denotando por sa& 
semblantes la edad que tenianquando los embalsamaron de aqueí 
modo durable, cuyo secreto $e ha perdido. El maíz no ha faltada 
CQ ninguna de éitas guacas, y en todas ellas se halla tan entero y 
tan fresco como si se acabara de cosechar. Son tan comunes estos 
hallazgos en la costa corrida de Guayaquil á Ltma, que muchos 
viageros se entretienen en jugar con los muertos, ya poniéndolos 
acostados al lado del camino, ya sentados, y ya en pie, con el fia 
de chasquear á los que les siguen en la misma caminata, la mayor 
parte de la qual se hace de noche ; y siendo bastante despoblada^ 
y en parages 00 poco temerosa, suélenlas i2\cs momias causar cs^ 
pantos de no muy buen olor á los mas guapetones. 

„ Mo és pues dudable que la arena del mar es un preser-^ 
vativo de corrupción muy eficaz pata el grano dd maíz; y aun"* 
que ya en una gszetaanteiior (N. 2^1.) se dio esta misma noti-< 
cia , no es fuera de proposito que se repita otra y otras muchas 
veces , ni que ahora la dé yo aqui con el agregado de las guacat 
del Pciü, el jugueteo con los muertos, los espantos que enos cau-» 
«an,y el maíz incorrupto que en ellas se encuentra después de 
mas de 500. años, sin eoíbargo de ser aquel clima tan hüíiicdoy 
íálido como el de Sonsonate , Escuinta , Nicaragua , S. Salvador, 
&c. &C.Í3 Servidor de Um.=; Un hacendado. 



Epidemia de calenturas en Cbiquimula, 

El Dr. en Medicina D. Vicente Carranza , comisionado por el 
Superior Gobierno en los pueblos de Jocotan y Camotan , infor^ 
ma coniecha de i8. de Diciembre ultimo que se habla ya coa-* 

se- 



da , ú ofrecida á la Divinidad. Tambiea llamaban asi qualquier templo 
gíaadc 6 chico, y los sepulcros qu5 t«tiiaa eo ío* campos, y otias mucha» 
cosas. GucihsQ, Comsnf arios Reahs ds hs Incas^ Lib. i. Cap, 3 O^ 4» 



seguido sacar de los montes a quantos enfermos se habfan encon-í 
irado dispersos ó escondidos en ellos : Que el numero de los per-» 
tenecicDtcs á Jocotan ascendía á 187., y i 7}. los de Climotari : 
que de los primeros habían perecido }6., y los demás se halla-< 
bao en csrado de convalecencia: de los dcCamotan hablan mucc< 
jtp ^^, estaban CDfcrmps 7, y conva.ecicntcs tos dem?is. 

„ La mayor paite (dice el mi^mo profesor; de los que han 
perecido, se hubician librado déla muerte si se hubieran con- 
ducido con un Oiécodo arreglado y racional ; pero este ordea 
es absolutamente imposible , y solo un hospital Real cop todas 
sus formalidades podría contener la temeridad de los Indios, y so4 
correr con oportunidad y aprovechamiento sus indigencias, 

„No es posible (continua) hacer una cnumeration precisa 
Se los muertos de ambos putblos, respecto á que en los libros de 
entierros lolamente se han sentado las partidas de aquellos que 
por raxoD de alguna hermandad , ó de pagar dobles ó cxaquias , 
han dado noticia del fallecimiento parala toma de razcn, pero 
ya se vé que estos deben ser los^cnbs. Es mayor el núineio de 
los enterrados en silencio , no solo en losccroentcrioi y lugares 
públicos , sino también en los montes y caff^Inos. Me ha sucedido 
repetidas veces encontraren los ranchos de btos pueblos cadav«-t 
res ya corrompidos , colgados jde las bigas, sip hallar quien diese 
fasson de sus nombres ni familias. 

„La necesidad de precaver íl éstos pueblos de otra mortan^ 
dad semejante ala que acaban de sufrir ,me ha hecho indagar 
las causas remotas produftoras de éstas ñf bres , y para cense** 
guíelo me he valido áz todos los arbitrios posibles. PcrsonalmenH 
te he registrado lo$ montes vecinos , los regadíos ^ las tomas de 
aguas , loi pozos termales, y Vas vegas délos rios. De este es- 
crutinio resulta que los Indios , al tiempo de rozar los campos y; 
rastrojos para hacer sus siembras, en vez de quemar las jraiiiazo^ 
nes y yerbas las arrojan á los rios inmediatos para que las ar4 
rastre la corriente. Por falta de curiosidad, y suma pereza, arriman 
alas paredes de las casas las basuras é iomundicias , que á mas 
de tapar los desagües se pudren coa facilidad. Dejan enramar 
los arboles de los patios , de donde proviene .mucho sombiio y 
humedad debajo deellos. Coruo a distancia de una milla de éste 
pucblo( Jocotan) por la parte del Sur, está oculta entre muchos 
arboles una iagcneta de agua caliente, qu^ se origina de una 

ver- 



vertiente pétenné, lá qué aíiménctn los vecinos para el uso de! 
ganadle^ 

Los vkjosdc estCíS pueblos, de quienes he procurado no- 
ticias, me aseguran que nunca se había cxperimeniado en ell&s 
s fnejatite mortandad, ni la especie de fiebres tan agudas, y peí 
Igr sasj pU!s aunque los que vuelven deíos puertos vienen ea-< 
fer ñas de intermitentes, las sufren oiueho tiempo, y de ellas a>uc^ 
r Q los menos. Aseguran los mismos qoc en las Cftacioncs de éste 
año se advirtió un trastorao muy notable : que las lluvias se an- 
tcfp ron desde Marzo , que se continuaron desde Junio con 
gran es intermisiones >y que en los meses de Julio , AgosjEo, y 
• Setic^nbre, no hubo masque unas pequeñas lluvias: que el es* 
lio € anticipó, y fue extremadamente caloroso , y que en todo 
€ te tiempo se padeció una calma insoportable. Dicen que las 
cosechas de maíz del año pasado fueron sumamente escasas, cotí 
cuyo motivo los Indios se hallaron en la necesidad de valerse 
de frutastiernas , raizes» y yerbas, tomando basta las no usadas 
pata mantenerse. 

Fundado en éstos principios presumo que los vegetales 
arrojados á los rxos, y detenidos en sus ribttas por falta de cor-» 
ricnte que los arrastrase , se pudrieron y fermentaron , y el calor 
del estío tan excesivo hizo kbantar los vapores y miasmas de 
éstos cuerpos. Las aguas de la lagunera, que no se renovaron por 
la escasez ds lluvias, y consumidas por el ganado, con el tragiti 
continuo de las bestias , formaron un cieno expuesto al contaáo 
de la atmosfera, capaz de producir vapores perniciosos á la salud, 
pues et calor y la humedad puestos en acción son el origen de 
los mia mas. 

.,Las substancias roscas, h indigestas de que han usado los 
naturales desde principios de éste año, lejos de concederles la nu-4 
tricion necesaria , les ha producido un quilo de muy mala cali- 
dad, que mezclado con el resto de la sangre habrá depravada 
los humores , y dejádolos con disposición á producir una virtió 
lencia singular. Esta teoría parece conforme con los mismos he-» 
chos, y por los cfcíJos se pueden deducir las causas. Los afec-í 
tos comatosos, los ccpticos, y los anómalos con que generalaacnn 
te perecen los febricitantes de estos territorios, no corresponden i 
las terminaciones de toda clase de intermitentes, y á mas de la reí 
lajaclon dd sólido, y defcüo ds energía en la poteacia nerviosa, 

prucí 



5 

prncba tambiea la dlsoladan, y tendían cía de loe bamores ala 
putrefacción, dquc se agrega la natural d:blli4ad, y ptbrcza de 
t*pLitü tan propia del temvicrainenia de \oi Indios. 

„El concurso de todas e^tas causas , las vicisitudes del 
tiempo y y de la atoiosfera, y la faita de piopotcioncs, mz parece 
que han dado origen á la produccioa de las consabidas fiebres, 
mas bien que las ventilaciones de las montañas del Golfo , la de 
el Gallinero, y otros lugares fangosos que se hallan distaotcs ; 
por que no es de creer que los miasmas se mantengan mucho ti- 
empo disueltos en la atmosfera , y que se propaguen á grandes 
distancias, pues en éste caso siempre estarla cargada la atmosfera 
de cKas emmaciunes, y de las que &e icbantan de innumerables 
substancias que incesantemente se mantienen en fermentación, y; 
la especie humana se destruiría por continuas epidemias. 

. „Todas las causas antedichas se han procurado destruir, y é$^ 
ti recomendado á los Justicias y Preventivos que cuiden del aseo 
y limpieza en losuccesivo , avisando en tiempo qnantas noveda- 
des ocurran de ésta naturaleza, y sean interesantes á la salud y 
conservación de los pueblos, 8c€.„ 

^ . fieticUs de Diciembre. --^ I i Í,i 

•- El correo de Oaxaca lle^o en la noche del i6, conda- 
4CÍendo la cotícspondencia de España del mes de Agosto, y algu- 
nas Cartas particulares de Setiembre. 

.- El mismo correo condujo t) fluido vacunoy rebutido de 
Madrid a\ Sr. Oidor D. Jacobode Villa ürrútia. Con él vacuno 
Inmediatamente el Dr. Esparragóla á un hijo del mismo Sr., d tres 
del Sr. Contador de Cuentas D. Tomas Wading, y a otrosí peto 
«o produjo el menor efc¿l3, comprobándose que llego pasaio di- 
cho fluido, lo mismo que el que se recibió antetiormeoJtepor Vcm 
ta cruz de Nueva Orlcans* . ^ ; v' . 4 v"^ 

Emple$í.^ S. M. se ha dignado nombrar para Scccecarfo de Ca^ 
fnara de esta Presidencia, Gobierno y Capitanía General, á D. 
A exandro Ramírez» y para Oficiales primero y segundo de 4a 
onisma Secretatia á D. Miguel Talavera y D. Ramón Barberena. 
^ «- Asi^mismo se ha dignado S. M. conferir á D. Félix 
B^urman ei empleo de Administrador general de la renta de poU 
vota y naypes de éste reyno, vacante por faltecimienco de D» 
Ciací Becengucr, que estaba clcflto. v ^. -^ ■ 



Entradas y safíjas de barcos. 

^ Al Realejo en 5. de Diciembre la fragata Barbara , de 
Sonsomt0, con zz w'ú peso» cd plata , 3 cajones de cacao, 30. 
barciies harina ñ>tf v algunos efc£|;j$ astáticos. 

^ A íjíonsonate en 14 i i. el bergmtín S* Rafael, capitán D, 
Fiaacisco Pazde Figaetoa f del C^//j9 deUmt, coa ój. dias de 
navegación, conduciendo í»9j^i fanegas de tri^o^ y 4. cajo3^§ coa 
14.000 pesos fuertes. 

^ Al n^ismo puerto en 2j. de Diciembre la fragata .^ca^ 
jutla, capitán D. Miguel del Camino, de Qmyaquif^ con j 857 car-? 
gas 56 libras de cacao. 

^ A Omoa en 5. de Dicienibre una goleta y una balan- 
dra, nombradas ambas Ntra. Sra. de los Dolores, su capitán y 
dueño D. José de Calvez, del puerto déla Ascensión en la pro^ 
yiacía de Yucatán, con 600. cargas de maíz, y otros coroesdbles. 

— , Di Ooioa para Cádiz, en 47. de Noviembre, la fragata 
Metis, Capitán D. ]uan Montero de Espinosa, con cargamento d(( 
frutos de euc reyno. 

^ De Truxillo ^zt^ la llavana en U. de Diciembre U 
goleta Sta Rosa de Lim^» conduciendo 4. tablones de caoba ^ 
tió. zurrones de tinta 147. zarrones cacao da Guayaquil^ 197 ^t* 
tobzs zarzaparrilla, 150. dozcnas w^r^^x depspdillo, ¡\^, cueros z\ 
pelo, doce marcos de plata labrada, y }3* oí^^- pesos 3. reales en 
dinero. - 






Noticias de Langosta^ y estado de las siembras. 
Según inf írmes contestes, de fechas del mes de Diciem-í 
bre anterior, recibidos por varios condados, no ha quedado ya 
mancha alguna de langosta en toda la provincia de Suchitepc- 
ques5 y lo mismo ha sucedido en la de Escuinta, donde expresa 
el Jaez presentivo D. José Ponze" que no se encuentra absolu^ 
tamente mbapuíín volador ni saltón, ni menos «e ha hallado para-< 
ge en que habiese dcshovado, sin embargo de los registros que 
se han hecho, pues dos manchas cortas que se asomaron, una ea 
el parage de los Chícales, y otra en el trapiche de D. Mariano 
JPeynado, se ariquilaron sin que quedase uno por los miamos duc^ 
Ipos de las siembras. „ T 

S. Salvador 28. de Diciembre. hj 

Las siembras de regadío empezaián desde luego i tgt^ 

cu- 



. 7 

ctitarsc en el partWo it Xaestccolucdi aoníc el Presbítero Dotí 
Domingo Cañas ha fraf>que;édo para e¿te fin las tierras quf posee 
sobre el río de Nunualco, mediante una moderada conttlbucipa 
que le pagarán los que se aprovechen de ellas. —El mismo Pié's- 
bitero ha resuelto comprar algunos maizes , ocunieodo á otros 
partidos en su solicitud, con el fin de remediar la necesidad de que 
esta amenazado aquel distrito, vendiéndolos con la posible cqui^ 
dad, y socorriendo de limosna á los que no puedan costearlos. 

— En el partido de Gotera se sembraron en todo el año pa-» 
sado 568. fanegas y tres medios de maiz, y se cosecharon j.áip 
faaegas con i^, medios, excluyendo qoatro pueblos que no han 
dado la relación prevenida de sus siembras y cosechas. Las de 
arroz, frijol, yucas &c., han sido tan cortas, que no merecen ex- 
presarse.^ Ya en la a£tua)iJad hay muy poca langosta en éite 
partida, y se está tratando de aniquilar la poca saltadora que (la 
quedado. , 

— . Por circular del Corregidor interino de esta provincia D. 
■José Rosi, fecha 14. conicnte, se ha prevenido a todos los Jue- 
zes de ella que redoblen su vigilancia para perseguir la langona 
en los parages roas montuosos, y quebrado?, á donde ha acredita- 
do la experiencia que se esconde en el verano para salir después 
con nueva fuerza scb*2 los sembrados tiernos > encargándole 
busquen con toda diligencia las manchas, y que se procure su 
aniquilación por mzáio del fuego, ó en zanjas si éi el saltón, re- 
partiendo la gente por quatias partes pata que todos logren tus 
remanas de descanso. 

Guadal tocara |. de Novhmhre. 
En las quatro jurisdicciones sigoi^nrcs hay las fanegas 
sobrantes de maíz y frijol, que se expresarán con sus precios, pata 
poderse extraer de é^te distrito. 

Jurtsdicionsf, Faneg. Maíz, Su Precio. Fan, frijol. Su prech, 

Tuxcacucsco. /^ , 5000. 

Autlan 21. )2^. 

Zapotlan el grande. 5 0.000. 
Ahuacatlan. . •-•.,,< 500. 

Total, ;>t^ 75.825. 600. 



I. peso. 
ídem, 
ídem. 
Ídem, 


400. 

200. 


• 
4. pesos. 
1 2. reales 
idtrrff 

idiVf, 



t 

Los puertos ptt aondc se pueden extraer dlcho! granos 
son: para Tüxcacucsco la Navidad, y Santiago: para Autlan 7 
Ahnacatlan, San B/^/: paraZapotlao el grande, la ensenada de 
iS. TelmOi mar de la Quagoayana. 

De Ahuacatlan es el flete j. pesos cada carga de dos fa- 
negas hasta S, Blas» y de las dornas jnrisaicciones hasta sus tcpi 
|pc¿livos puettos expresados, 4. pesos id. 

En las Subddcgac iones de la nueva Galicia, que se hallaa 
en distancias proporcionadas paca extraer por mar sus frutos, no 
se cosechan en abundancia mas que los dos géaeros de semillas 
deque va hecha mención. 

Preservativo para las enfermedades de ¡as Islas, 

Con motivo del contagio padecido csica^o (1802.^ ea 
la colonia de Sto. Domingo, se han publicado varios métodos 
de precaución á favor da los europeos que pasan a aquella isla. 
Ahora el ciudadano Malufgrc, de h biblioteca nacional, publi- 
ca el siguiente remedio contra las enfermedades que pueden acó-* 
meter á los quí llegan á las Antillas, ó durante su navegación. 
Consiste en el uso de a^ua de dfquitrany dispuesta de este modo. 

Para una azumbre de alquitrán liquida se echan quatro 
azumbres de agua fcia: se menea por espacio de cinco 6 seis mi- 
nutos, se espuma, y luego se tapa bien la basíja, y se df ja reposar 
uno ó dos días hasta que el licor que declaro como vino de Champad 
^8a, y después se trasiega como se hace con loi vinos que han de 
guardarse. Bébcnse dos ó tres vasos en ayunas, y otos tantos de 
noche antes de recogerse. Si está nauy cargada, y es muy desa- 
gradable al paladar, puede aiíadirse agua con azúcar. Esta bsbi-* 
da, que no produce náuseas, es cordial, diurética, y aperitiva. 

Conviene escoger el alqiHtran mas puro que se encuentre^ 
y de! mejor. olpr. E^ta composición es uq poderoso especifico 
contra el contagio y t\ escorbuto. El sabio Jorjc Betkley, 
ha escrito sobre el agua de alquitrán una obra intitulada Si* 
' rhy sumamente elogiada por profesores de nota : en ella puc-^ 
* den verse las varias enfermedades fque ha corado con este re-! 
meiio, al qual no dada llamar panacea ó remedio universal. 
Etoios del agua de alquitrán es muy semejante al del éter.,, • 

{Gazetaie Mai,) 



Nutn. tgo Tom. VIL Pol. g 

GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES f. DE FEBRERO dt iSo^. * 

■■ I ■ I I III I, IB 

Repartimiento de tierras realengat. 

El Corregidor de Qaesaltcnango representó al Supcrloí 
Gobierno que en las aí^uaies circunstancias , en que taotas pro*) 
videncias se estaban dictando para el aumento de úembias,coaH 
vendiía qucá los Indios y ladinos que no tienen tierras propias,^ 
seles concediese que pudiesen desmontar y cultivar las rcalen^t 
gas, por termino de un año para que costeasen la pámcra rotuia« 

Dada vista al Sr. Fiscal , manifestó entre otras cosas que 
no hallaba reparo en que se otorgase la facultad y licencia de 
hacer nuevos barbechos y siembras en tierras heiíales realengas, 
sin pagar canon alguno por éste aprovechamiento, porque al 
cabo de ios cinco años de bentñcio resultaría uno bien conside^ 
rabie al erario con el aumento de valor de su propiedad > dictaa<4 
dose las reglas convenientes para precaber el peligro de usur^ 
pación. 

Llevado el asunto á Junta Superior de Real Hacienda, se 
proveyó el siguiente auto en 27. de OÓubre próximo pasado, que 
se comunicó por despachos de i i. de Noviembre á todos los Juci 
ees del rey no. éí- tr 

„ Vistos, digcron : Dá^e facultad al Corregidor de Qar^ 
saltcoango pata que pueda repartir en pequeSas suertes, y por el 
termino de cinco años , á los Indios y ladinos que las quisieren ^ 
las tierras realengas y baldías de aquel partido, obligándose a 
mantenerlas cultivadas y amojonadas para la debida separación , 
llevándose cuenta exafta del numero de cuerdas , poiiwioo y ca-i 
lidad de ellas, y el nombre de los sugetos a quienes se repartiesen^ 
la que se guardacá en aquel archivo, remitiéndose copia al Juz-» 
gado general de eta capitales haclct^dose ssber á los poseeóores 
que si al fin de los cinco años quiúeseo tomarlas en f ropiedad , 
se les dará por una compoiicion muy moderada: Cuya providen-i 
cia se comunicará gualmente á los S.S. Intendentes , Alcalde* 
mayores y Corregidores del rey no, para que con arreglo á tWt 
puedan usar de la misma facultad, con prevención al Ccrregidoc 
de Quesaltenargo que para el indicado repartimiento se acompa*i 
ñe coa el agrlmcpsor P. Domingo Hidalgo, y los denia^ Jueces 



ton el q'ic Hubiese en su territorio.,, 

*' Asi lo proveyeron mandaron y firmaron los S. S. de la 
R«al Janta,deque cercifico.=2 González^ Cerdaa^Robledo;^ 
'*'*Pítoña;:: Wádiog=: Arg,üsllo=: Ignacio Guerra. • 

Pan de patatas. (^) 

9,. Habla yo leído en una gazeta q'jc el Rey de Inglaterra 
hizo poner en su mesa pan de patatas con el deseo da introda^ 
cirle en sus estados para alivio de los pobres en los años de caí 
rcstía; y deseando proporcionar el mismo beneficio a mis felígre-» 
scs quise también tenerlo en mi mesa y hacerlo conocer en mí 
parroquia, cuyo terreno aburada mucho en patatas y poco cu 
trigo. Para ésto (después de haberme informado ) hice una prue- 
ba con s«is libras de patatas blancas bien sazonadas, que lave 7 
puse á cocer hasta que se les abrió el pellejo, que es quando e&taaí 
cocidas lo bastante. Entonces las quité el agua, y después de es- 
curridas las monde y pase en una artesilla, en la qual las desms- 
\ naze y deshice en quanto pude con una paleta fuerte, sin machan 
carias para que quedasen esponjadas. Luega las eché tres libras 
de harina d« trigo, y al mismo tiempo un poco de lebadiira eu 
íjCpsa de €|aatro onias de agua con la sal sufioiente, porque las 
l^atatas son por si sosas. Lo amasé bien todo, para q'ie se mezcla-* 
sen e incorporaren entre si énas substancias, y formé una masa 
dura que no se diferenciaba á la vista de la harina de trigo solo, que 
se esponja mucho mas, y se sazona para llevarla al horno tan 
pronto com^ la del mismo trigo. El horno ha de estar algo mas 
caliente que para el oan regular. En suma me salió un pan espon^ 
jado, sabroso, y de fácil digestión, que di á probar á mis feligrés 
ses, y á varios párrocas deénas inmediaciones, y le tubicron por 
pan de trig'i El <lia que le comi por la primera vez (porque yo 
nunca U habla visto hasta ahr>ra) confieso i Ums. Señores Edí-* 
teres qíu fie el mis akgr'* oira mi dequaotoshc tenido en mi 
vida ^ porque me parec'ó qac veía desaparecí;! de sobre la tierra 
el hambre y la misiiria, y que con el auxilio de ésta excelente 
raíz oiígiin f ucblo se debería quejar en adelante de falta de subn 
sístencia,pU5S \i^ patutas se crían c^i todas partes , su cultivo és 
facilisicno 1 pocos los riesgos de sus cosechas » y nuuca se pierde 

del 

m ■ ■■ 11 I ■ II— , . ,11. m I ^11 - am ^ m « ■ na ■ ■ * ■ '-■■■! »— i m ^ m mí 

(•) Citti áil Citt ñ». Unnffitf e»! el Obi«t)tdo de Sal«tnttica,á los 
Sduous d«l Semninmo ie agrhulturag Uz]x% s« d: FebteKO de ijp/. 



M todo. La patata ío!a cocida con sal es póf sí un paft natural , 
que la inefable Piovidsncia nos ofrece, y qwe basta para nijesiro 
alimento. f,;S^/. 

Siempre me ha disgustado mucho el oír hablar con poco 
aprecio de ésta benéfica raíz, que desprecian solo aquellas perso-í 
ñas inconsideradas que noaclettan a estimar sino loque les cuej* 
ta mucho y viene de muy lejos. Si tragesen las patatas de la cos-i 
tade Bengala navios ingleses,quelasinirodügesen decontraban-* 
do, á buen seguro que se tendrían por la cosa mas delicada, y no . 
habría mesa de poderoso en que no se prescntascnj pero hallan'* í 
dose en todas partes, las desprecian como comida vil de gente 
pobre. ¡Insensatos! Allá os avengáis con vuestros estudiados guisos 
y adobos , y recibid en pago de vuestra glotoneiia humores cra-i ; 
sos, obstrucciones , melancolías, cólicos y gota, roicütras mis fe*; 
ligreses concomidas sencillas y frugales conservan alegría , toi 
bústéz, y vida larga. Les. he enseñado á hacer el pan de patatas; 
le sacan mejor que yo, y le comen con gusto, y no cambiarla ¿ 
el placer que roe resulta de haberles dado á conocer este medio de 
chitar el hambre por toda la gloria de Alexandro, ni por quanta > 
sabía su maestro. ^ 

Quando se hace el pan con las patatas que aqui llamad i 
finas, y son las encarnadas, que intetiormente participan de éste i 
CQlor , y son pagizas, no sale tan bueno, sino pegajaso y parecido i 
ai ^e centeno. 

6¡ Ums. creen que mi método de hacer pan de patatas* 
«^recc publicarse, publiquenlo enhorabuena. Si no, les ruego que 
publiquen otro mejor, y que no dejen de repetir siempre que pue4^ 
dan la excelencia de tan preciosa raíz que nos ha dado la America, 
y que por ella sola se pueden ¿ar por bien empleadas todas Ufl 
íatigas de sus conquistadores.,, - . -^ 

■%ii.u r^i m > • ■- : VACUNA. (N. 2I i.) *¿d wituq nít^Cnl 
or el correo i* Dlcie mbre recibimos otro s ios tratVdftbs^ J 
too duplicados de los que nos hablan venido antcrioraiente. Los, 
nuevos para Guatemala son: 1. Enrayas &c. escritos tn francés, 
por el Dr. Colon^ y traducidos por el Dr. Francisco Pigutlhm, de 
la Academia de Medicina de Barcelona.^ i. Origen y descubrid 
miento de la Vacckia ?>:c.Kzmhién traducido del fráncei por el Dr 
E>, tidro Hernández^ medico de Madrid^ con las ultimas obscr 
^u ^aci©( 



daciones Hechas hasta mayo de Sor, y varias notas; Segunda 
edkíorr de i8oi., con quatro laminas bastaetc finas que repre- 
sentan I. la vacuna en las vacas, i. el baton ó püsrula en sus 
diferentes tamaños desde el día quatco hasta el undécimo: ^. una 
madre vacunando á su hija: 4. ua niño vacunado de los dos 
brazos. 

SI estos dos quadernos añadiesen alguna cosa digna de ^ 
tenerse prcsemc, se extrañarán en nuestro periódico; pero sospe-* ^ 
chamos que ya no hemos menester mas explicaciones teóricas. 
Lo que nos falta és el fluiio para proceder ¡nmediatamcnte á va^ 
cunar todo el reyno. 

^ El Dr. Jennerj por voto del Parlamento de su patria, ha ^ 
sido premiado coa diez mil libras euerlioas, b cerca de 48 mil pe'i -, 
sos fuertes. 

^ La vacuna se ha propágalo felizmente éntrelos turcoSg' ' 
Cjueá favor de ellas han desistido de iMKismett/o sistema dslá 
predestinación. 

^ En Prusía ha hecho los mayoras progresos en corto ti- 
eapo.^ 71. médicos y j6. cirujanos se han ocupado de orden del 
Gcbieruo en recoger sus observaciones, todas las quales convic-^*^ 
cea con las pracVicadas al medio- día y en los demás estados det>.^ 
norte de Earopa, sobre serla vacuna un preservativo de las vi*^ 
suelas tan eficaz como la antigua inoculación , y que causa una ' 
Indisposición muy leve , cuyas resultas no son peligrosas aun qu-^ 
ando se complique con otras enfermedades. 

^ Apenas hay gazeta de Madrid que no contenga uno o •• 
mas artículos i favor de lavacunacion, extendida ya en casi to^ 
das las provincias y lui^ares de España. En la corte y Sitios Rea*» ' 
lesy habiéndose dignado 5. S. M. M. proteger ésra beneficiosa 
operacic>n, e insinuar á varias personas de las que tienen la hoQ-< 
la de servirles á su inmediación, que debían permitirla y aun so^ 
licitarla para sus hijos, se ha pradicado en varios de los de la prin 
tnera Grandeza, y en otros muchos sugetos de todas clases.-.* 
Los facultativos de Madrid que mis se han señalado en acoger 
la vacuna y propagarla son; el célebre D. Ignacio LuzurU^a, 
bien conocido como profesor, quizá de los mas sobresalientes de 
Europa, y com3 literato de primer orier. D. l^nzcio Lacaba, 
Cirujano de S, M. ; D. Ignacio Jaureguii M¿dUo de familiar x 
mioi varios* 



-1 Algunos" ^fne3tcos prusianos, aniíiiaios de un zelo ácma- 
ílado vivo por des<:ub:ir, aseguran qie U vacuna bace dycretos 
a ¡os niños que eran tontos ^ El Dr. tígrnmdez expresa por una 
nota co su tratadito mencionaio arriba, que si el niño padece 
alguna enferaaedad, h vacuna wsjora su constitución^ ,ipues se 
ha visto en Madrid que habiendo vacunado á un niño co tieoa-» 
po de la dentición con diarrea y otros síntomas, y á otro que de 
resultas de una caida de bastante altura no podia menos de te- 
ner muy alterada su constitución, ambos curaron pcrfeálamente 

sin experimentar la onas leve novedad. ,, 

*■' <■ 

Estudios, 
Hemos dado una idea ventajosa en otros números de és- 
te periódico detestado dala cnseñinza en el Colegio seminario 
de León de Nicaragua. Como un nuevo coraprovante del mismo 
concepto , insertamos la siguiente turja^ en que es de advertir 
que el Catedrático substituto de filosofía D. Tomas Ruiz, y D. 
Juan de los Santos Zuazo^ uno de los sustentantes, son ambos 
Indios puros de aquella provincia, el primero bien conocido eo 
esta capital como familiar que fue del Illra3. Sr* Arzobispo di-! 
fttuto D. Juan Félix de Villegas. 
^- ^iExamen de filosofi(%> 

D. Félix Pedro Aviles, D. Juan de los Santo<5 Znazo, D. 
^Jotc Dolores Calvo, y D. Desiderio Qaadra, presididos por el 
Bachiller D. Tomas Ruiz, Catedrático sustituto de la facivltad, 
proponen defender 

Df Lógica, 
Los Elementos del Arte de pensar de Condíllac* 
^ /^ ^ , " De Metaficica general. 

'*^ Su naturaleza, su división, y las laatctias de que trata* 
^' " De la especial. 

^'^ '■:' La existencia de Dios; exponiendo y tefutaado los cari- 
es sistemas délos Ateístas. 

La incorporeidad del alma: explicando el origen de sm 
ideas, y las opioioncs que hay sobr e su mutuo comercio.,,. 

Habilitaciones de puertos. 

Reales Ordenes.^ 1. „E1 Rey se ha servido h?.biíitar el 
^Wtio del Ferrol «a Galicia para el comercio de América, coma 



14 

lo escan el de Víg3 y la Cornña en la misma costa> conforme al 
Reglamento de 42. de Odubrc de 1778. y Reales ordenes posi* 
teriores, en cuya conscqücncia podían hacerse desde dicho pu-» 
erto las expediciones y retornos en el modo y forma que se ege-. 
cutan desde ios demás habilitados para este comercio. De oraen [ 
de 5.M. lo participo á U.i.para su cumplimiento. Dios guarde a ¡ 
U.5. machos años. Madrid i. de Julio de 1802.=: 5oIce — bcñot ' 
Presidente de Ciuatemala,,, * 

il. ,,Enterado el Rey de la ventajosa situación del puerto ^ 
de la nueva Barcelonay en la Int^niencii de Caracas, para el co» 
cnercio coa la luetrüpoli y colunias españolas, no solo de dicha 
provincia, sino de otras confinantes con eUa, se ha dignado SM* 
aabiiitatle en clase de menor, con todos los privilegian y fianquí-» 
;ias que gozan ios de ésta c^ase, conforme al RegUnento de 12* ^ 
de OttuDre de 1778. y posteriores Reales Decretos de 4, de ^ 
Agoito de 85. y 2b. de Febrero de 89. Lo que panicipo á U.S. > 
de oruen de b. M. para su inteligencia. Dios guarde á U.S. mu-f , 
ches Años. Madrid 22. de Julio de líJoi.iz: buiers icñor Preií- 
dqnte de Guatemala.,, 

' Uso de escarapelas y sables. 

Real Orden circular^ de 10. tíe Julio de i8o2..-.„Notlcioso 
el Bey de -que algunos suge tos, particularmente de las clases á 
quienes por sus empleos y dcLtiaos está señalado uniforme, osaa 
con él de escarapela encarnada en el sombrero, y de sable en \xx^ 
gar de espadín, equivocándose eo muchos casos con los indlvH 
dúos de la Real Casa de S. M. y los verdaderos militares, en per-< 
juicio del buen orden y policÍ2> se ha dignado resolver que á ex-* 
cepcion de los expresados individuos de la Casa Real , y de los 
eftciales y rropa del egercító y armada, ninguna otra persona 
pueda usat de las mencionadas prendas de escarapela roja y de 
sable, aunque gocen del faero militar» ó cstea empleados e(i 
oficinas. " v^ 

«.>S5sh- varudada 

^Fn!a Janta pública trienal de la Real Academia <ie la 
Historia, celebrada el 24. de Julio último, ley© el Capitán de na-» 
vio D. Manió Navarrete , académico supernumerario, undis- 
c\>r so se bre' varios vlages hechos por españoles á la Costa del 
jMor ueste de America bascando el paso de cooaunicacion entre ei 

mar 



^*'warTtl^ury el occearto átUntho^ v refutando los del griego jFí/¿t^ 
4e fúlica , y. el del Alíiílcante S^irtolofr.é do Fonte.-^ El última vis- 
^'^' ge deVancouveryCñ qac serrata por menor éna qüestion, ilustraa- 
^^'üola con nuevos descubrimientos muy importantes ,aun no sabe-! 
•" íDos que se haya traducido en castellano. 
f ' ^ Entre los asuntos de premios propuestos por el instituto 
j * nacional de Francia en lunta pública de 6 de Julio ptOKlmo pa^ 
' - sado, se hallan los siguientes: ^ Sobre la morahy Hana qué pün« 
*^^ to interesa á la moral publica el modo inhumano de tratará los 
"'^'.animales , y si convendría cstr>bl€cer leyes sobre este punto,,^ 
'"*^' Economía polttica.ff Cómd ha ir>fluiio en el aumento de las luíes 
^' yde las riquezas de las naciones la aboacion progresiva déla sér^ 

tidumbrc.,, . ^ .. » . /''^í^ . ' ^ 

^'\.. ^ En el numero 15.* de los Amles de clencids naturales^ obra 
{periódica, de venta en Madrid en el despacho de la Imprenta lieal, 
se trata entre otras cosas de la Anagaliie encarnada como reme-i 
(dio contra la mordedura del perro rabiéso. — V. el num. 180. ' 
^ -M Las nuevas experiencias del cuidado Ceulomb, repetidas 

á presencia del instituto de Patis, pruebm que todos los cuerpos, 
de qualquier naturaleza que sean , ovedecen á h fuerza wagneti -t 
ta y y que puede medirse su influjo en las diferentes especies de 
cuerpos. Según ésto puede creerse que la acción del magnetisma^sz 
«xriende sobre toda la naturaleza, supuesto que de todos Iqs cu- 
erpos ensayados hasta ahora ninguno se ha librado del influjo ds 
las barras magnetizadas. 

-* El tomo XI. del ^emanarlo áe agrUulturay artcs,que toda-! 
vfa 00 ha llegado i GaatcmaU, ni llegará probaWccticrité en aU 
gu^os meses , trata déla necesidad y medios de hacer eorrsr ea 
ta instrucción publica la cjosenanza de la agricultura; dct m5di 
de hacer vinagre de la leche de los contravenenos 5 de los m. dios 
fáciles para mejorar t^do establecimiento de estudias ; del mcdo 
de exdn^uir la mendiguez ; de las ventajas det comercio ingles 
en España 5 y de otras muchas materias , todas lifiles. Contiene la 
segunda parte del compendio de la Qaimica aconodadoi la ins- 
trucción délas mugeres; un compendio de lección^ elementales 
de agricultura, &c. fcc. * 1 , , .C '' 4 ^ " 

^ El abate Fontaine Ka -dado á luz su euho encíclopedicQ y 
elemental de matemáticas y fisUa\ obi% qüedeb: correr con e;raQ-* 

d¿á cceiicos , pues el emperador de Rusia ha regalado i su a atoe 

ewí.*^»^.. f v«"»í#ji^'j[ .\é »i'^ ^ "Una 



(j 



i6 

una magnífica sortija güamecila de díamaofcs Cótí ana carta 
muy IJiongera y honorífica. 

^ En Viena se siguen haciendo las experiencias del galva^ 
nismo con el mayor fruto. Como remedio se pradica con los 
sordos mudos y y %t nota que quando ía operación dura i6. tnU 
ñutos se sienten desazonados, y entonces empiezan á oir ; pero 
no produce efeflo en aquellos que nada sienten al cabo de 25 
minutos. Se emplea también con buen suceso en la curación de 
la ceguera, de la ronquera, y perdida de la vos. Los profesores 
alemanes se valen de la inñuencia del galbanismo.para asegurar-^ 
se de la certeza de los signos de muerte a¿iual quando son dudon 
sos, y para todos los casos en que se nota debilidad nacida de la 
relajación de los músculos. 

^El instituto- de ks ciegos Áz París, deque es direñor el 
ciudadano Bertrán, tuvo su sesión publica el 21 de Marzo últi- 
mo. En ella se explico el método de ¡nstrucion que se observa 
con aquellos infelices. Dos de ello?, de edad de siete á diez años, 
ciegos de nacimiento, leyeron una llana escrita por uno de sus 
compañeros igualmente ciego. Las demosttacicnes hechas por 
Oíros varios sobre las cartas geográficas que se les presentaron 
altado, excitaron la admiración de los concurrentes, y se oy6 
con un vivo interés y g^sto particular la música que otros 
ciegos egecutaron. 

Elecciones de /Icaldes Ordinarios^ I 

i 

r r / j )i. D Buena vcDtuia Viteti. 
S. Salvador, j^ ¡^ j^^^ ^^^^^^ RosaUs. 

^ -^. , )E.D Ramón de SaUsar. 
J. mtgtíef. jj u Beoigao Beccnil. 

^ -^. )i. D. Fiandíco Meiiao. 

S. frícente. ^^ j^ Manuel Qjsíios. • 

^ , )f, D Fernando de la Cotera. :>«%'«. 

Sacat,coluca. ^^ jj jos MiáJai VilUcofta. ^ ^^ ' 

^, , )i. D Jo.é Gaveta Machón, 

Cba^at^nango. ^ F.aDcúco Velasco 

^.^ ^ ^ )i D Ffáncísco Aatónio Mendeí, 

9/a dna- ^^ j^ Nl^i^no CaUto, ^^ 

„*, ^ )i Dv J nef Gx¿|:oiio López. ^ 



fi^' 



%0S 

iXttm. ípo tom. Vil. Fol. w 

é GAZETA DE GUATEMALA 



*^a 



DEL LUNES 14. Dfí FEBRERO de 1803, 



< ; í ¿í:í .C'-<í£ itCultho y beneficio de la Tuca dulce | 
í¿> v^ : V y stíf vfnt^jas sobre ¡a á^ria, 

íM^ 4<L Con noticia de que los llamados Caiibcs de Trugillo hacen 
1^ el pan cazabe dttzKx buena ¿ iTiCJor calidad que el de nuestras 
I Islas de Cuba y Puerto-rico, se pidió informe al Comandante de 
aquella colonia sobre la especie de^^r^ que cultivan para el inten^ 
to, beneficio que la dan, ínitrumentos de que usan para hacer el 
cazabe &c. £1 Comandante por medio de oficio solicitó luzes sp-« 
bre éítos puotos del CoiDisario honorario de guerra D. José Rosi 
y Rubí, encargado del arreglo y repartimiento de tierras en la 
Qaisma colonia , quien le contestó en los términos siguientes. 

„La Yuca, ó Manioc, que cultivan y comen estos caribeSt 
h la dulce unidamente. Si á vezes plantan algunos bástagos de 
la amarga, es como una curiosidad y rareza. La prtftiencia ck-» 
elusiva que dan ala primera, no nace de capricho, sino de razo<< 
nes de utilidad muy grandes y positivas. Por de contado la co- 
men cocida, asada, desleída, y de mil modos. El 9gua que de ellt 
esprimen, después de rallar el meollo de la raiz, les sirve para guin 
?ar todas sus comidas, para salsa, para bebida, para engordar sus 
animales &c. El cazabe sale muy blanco y jugoso, con 'poco fue* 
go se cuece, y el sol basta para abizcocharlo. La Yuca agria no 
permite nada de esto. Su zumo es un veneno potente: es mencstct 
extraerlo por repetidas y violentas presiones, ó neutralizarlo á fu^ 
erza de fuego, sea por rarefacción, ó sea por ebullición, lo que 
desustancia enteramenre la masa* Por esto su casabe sale tan as- 
pero, estoposo, árido é indigesto. De aqui ha nacido el proloquio 
del bajo pueblo de la H ivana, que para designar el uUiíi > termi- 
no del hipérbole en lo despreciable, dice: es m^s ruin que pan de 
iazabe. El que se hace en U Havana, es todo de yuca agria. Esta 
tiene también el defcílo de no poderse comer en ningún guiso sia 
preparaciones que la quiten la ponzoña. Es verdad que adquiere 
mayor corpulencia, por su mas dilatada resisrencia en la tierra; 
pero la suma de su produflo no es mas abundante que el de la 
dulce. £q una áreadada^ si cabeo mil pies de Yuca a|ria, cabrea 

4a|í 



dos ^11 de la dulce, porque htx no tequíete látcrvilos tan espa-» 
ciosós ds pis á pie como la ©tra. Há aquí pues cühí pensado el ta-* 
maño de aquella por la cantidad de festa. 

i, Los caribes p<aocan ésta misma por ramitas trozadas , ó 
tdngres de á tercia de largo, del grueso de un dedo poco mas ó 
meoo : caban y remueven bien la riera, y ciaban y cubren el ral 
cangre,noperpendicularmente,$¡po en dirección obliqua, foiman- 
do un ángulo de 45. ó 50. grados? en los rerrcnos pinjiües dan 
una vara de distancia de pié á pie: en los escasos dan vara y mé-^ 
dia. A los seis ú ocho meses ésta yuca llega á maturidad, y se 
puede arrancar y comer. Pero si se deja en tierra un año, ó año y 
medio, 00 se pierde. Siempre sigue engruesando, aunque pierde 
algo de su fciabiádad y suavidad. La manipulación del cazabe 
ei sencilla; con un par de vezes que la presencie el sugeto que 
Um. destine áeíta enseñanza, sald»á maestro: lo que tal vez ño 
se confeguiíia con la mas exaüa descripción, en que por preci&Ibn 
deberían currar termino^ técnicos, ininteligibles para el pueblo. .— 
' Los instrumentos se reducen á un rallo, una batea, un cedazo, 
una manga, y un comal, ó platina, ó burel. Presento d üm. dos 
mangas y dos cedazos: lo demás se halla en rodas partes. Aunque 
el rallo de los caribes es una tabla con piedras clavadas, mejor 
fervirda los ruesrros de hoja de lata, pues en falta de ella in ventaupa 
y adoptaron ei otro. Es quanto puedo exponer en contestación 
al oficio de Um. de 10- del corrientf.^s Dios guarde á Um. mu- 
chos años. Trugilio í8. de Diciembre de 1802. =2 José Rosi y 
Rubir: Señor Comandante D. Manuel Fernando Dambritie^" 

^ El expresado Comandante certificó por sí la preferencia 
que merece la yuca da'ce sobre la agria, tanto pirsu suavi4 
dad, y sencillez de su bencfi:io , com3 por no presentar riesgo 
alguno, al paso que, respecto de la agria ó amarga, al mas sira-< 
pie descai io peligran con el a^ua las criaturas, aves, y animales; 
y añadió en comprobación d- la bondad de ladalce, que varios 
capitanes de buques han llevado de ella para la Havana. 

^ Aprovechando la llegada del Sargento condiftor de los 
reos destinados á aquel presidio, dispuso el mismo Comaadantc 
que se instruyese, con uno ó dos hombres mas de los de su pár- 
rida, en el beneficio de la yuca hasta convertirla en cazabe, á 
fía de que i^su ucom^^ pudiesea iastruir á las pueblos del tran^ 

sito 



«íto , y en esta capital ; cntreganade dos cedazos y dos roangas 
mandadas hacer al propio efedo. > 

Asi se practica, y el Corregiior interino de S. Salvador^ 
D» Buenaventura Viteci , en oficio de 29. de Enero último, avli 
sa quer'cíbió el un par de dichos instrumentos: que con ellos 
y la pra£li:a del Sargento dispuso que en su casa se egecutase 
iotnediatamente la operación: que de qoatro reales de yuca, no 
co oiuy buena sazón , resultaron once ibras de excelente caza-^ 
he hecho de dos inodos, el uno en racHor de hoja de lata, y el 
otro en piedra ccmun de n>pler mnz , saliendo en ^nrbos 
de igual calidad; y que ademas, las hczcs que dejó el cedazo , ' 
remolidas en la misma piedra , rindieron otras dos libras de la 
misma condición 5 cuyos sobrantes , según informa dicho Sar** 
gentOy solo lo^ aprovechan los caribes para I05 animales ; con-» 
ciuyendo el referido Corregidor qtic fonñaría el asunto con el 
debíío zclo para extender en aquella jurisdicion un súpleme'nta 
tan útil y barato de los comestibles cdtfiuties , recomendable en 
iodo tiempo , y particularmente en el de escasez de semillas, 

— El Sargento ha llegado ya á ésta capital, y entregado el 
otro par de dichos utensilios, de los qualcs , y de la instrucion 
que tomó en Trisgillo sobre el particular, se hará el uso convcnii 
cbtc en beneficio de todo el rcyno , y ptincipa'rnenie de los par- 
tidos que todavía están amenazados de carestía ce víveres pari^ 
€t próximo hibierno , á causa de la plaga de langostas \% i^i.:-:^ 

Nueva escuela de primfras letras* < 

ár. Editor. .;\ 

■ : i íj-r- £¿ :^nií)»^* ^- Vicente li. de Diciembre de i8ói; 
Movido ¿stc vecindario del laudable zclo dri bien f ú-* 
buco, ha adoptado como uno de los medios iivas frirxípa'e^ la 
educación ¿ instrucción de la juventud en las primeras Uii^s, y 
se ha suscrito voluntariamente con 400. pesos, con los que eortif- 
buiti al preceptor anualmente en el di curso de ties afip^ 4 
mas de esta cantidad fija, scdebetá corlar con la cvcriual que ^dé 
padres han acostumbrado connibulr á los maestros á proporción 
del mayor esmero que ponen en la enseñanza. St dificulta en cs^ 
t^ provincia un sugeto que conforme á las ideas del vecindarid 
pueda llenar el otjeto, y por lo mismo lo participamos á \Jmé 
para que se sltva noticiarlo al público^ á fin de proporcionar poc 



ene medb el fio inaícado, omitiendo ^señalar ksqiíaliíadej , y 
caljfic^icioa qusd:ba tener la persona que ha de manejar éste 
grande a unio, por que U en. loegecutará como corresponde &c. 
Manuel Xitrencz Sasarto ?=José María Zevallos. 

iV¿íí¿2 — En carta de 26. de Enero ú timo, recordando festc 
encargo el aítial Alcalde ordinario de S. Vicente D Francisco 
atonto Merinoyzñd^ác que por los suscritores para ésta útil emprssa 
se ha cometido clcxanaen de la persona, en quien concurran las 
calidades necesarias , al Dr. D. Jo^é Simeón Cañas, Refior de és- 
ta (leal Uoiversidadi y se nos ruega que también lo anunciemos 
al público.^ Es de desear que las demás poblaciones del rey no , 
donde hay uncocnpetente núnero de vecinos españoles acauda-» 

lados, imiten el laudable egemplode lade S. Vicente. I;; 

' ■ — ' ■'■ " - "■ i- * 

Píigrto nuevo en lugar de la Conebagua. 

Sr. Editor, 5. Miguel y Enere i6, de íSíJ^ 

May Sr. raiJiEncl día mí h^Uo 01 ai puerto auevamsote 
abi:rto, distante de mi hacienda de Siraf^a com3 tres qaadras «I 
qual es seguramente de mucha mas conveniencia para el comercio 
que el de Conchagua. Su primera ventaja consiste en evitar el co€to 
que caasan la* tres leguas que median éntrela misma hacienda, y 
el puerto deConchagaa, agregándose que en tiempo de agua es« 
éste el mas íj^fr«/&/^ ruin, m:ser»be)qic se quiera dar. Lase-'r 
gúnda , y mas priocipal ventaba, cí que cnla referida mi casa se y 
asgurarán muy probabkmenti lo? intereses del comercio > 
precabíendolos del robo, y fuego, á cuyos peligros están expu* 
estos en Conchagua por hallarse aquellos alojamientos abiertos», 
y techados con paja. 

*^ Ademas, en mi casa se tiene destinada una pieza propor-* 

Clonada para que ios comerciantes ó pasageros se puedan romo-* 
damcnte hospedar , Ínterin el expresado puerto comienza á fre-t 
cucntar^e, y se les puede hacer habitación por separado. 

Irem, en mi hacienda hallarán, asi los de ésta banda coc- 
ino los de Nicaragua , 50. ó 40. muías corrientes para la conda-* 
don da sus intereses i la ciudid de S. Miguel , y de ésta al nuc-* 
vo puerto de Sirama^ en donde se halla provisión de víveres 
comunes para aprietos, y todo yente y vioícate. ■^' 

También me ha parecido conveniente participar á \3^ 



r 



-^uc siempre que el comercio me asegure el cargamento del rey • 
V3,f»bncai:é uq gaayro , 6 paquebot, para que con mai se* 
gariiad se puedan hacer las transportes i los puertos de Son* 
sonare , Realejo , Nicoya &c. , y para la construcion del buque 
rne han dado nodcia de que en Guastatoya se halla un buen 
inteliger.re. 

Todo lo pongo en noticia de Vm. para que si lo tiene á 
bfeíi se sirva darla al publico, con ¡aserción déla razón del 
dicho constructor, y advertencia de que si á mas de i indi* 
cado hubiese algún otro á proposito , y que quiera encargarse 
de éste trabajo , podrá escribirme á ésta ciudad , á ñn de que nos 
ajustemos, y según sus propuestas pueda yo hacer las mías al 
Real Consulado para ver si logro que el cargamento que pa*taá 
la provincia de León vaya en detechura al Realc jo, evitando las 
incomodidades del puerro del Viejo. 

Dios &c. ^Joíé María de tbfa^f 

*^#c*íi^c Quest iones médicas. 

^^ S. S. Editores. ; 

^ S.Salvador Diciembre ^^.deí2oi. * 

„De la gazeta num. 287. en que la bondad de Uins. <ne hon«*' 
ra, quiero tomar materia para escrioirles, y ha de ser de la carta 
inserra del Sr. Cuca Vicario de Granada. De nada menos rrato 
qoc de dar receta para prolongar la vida , conservar la salud , y 
aumentarla hermosura , si damos crédito d tos patronos.,» 

— Ai se inrroducc en una nueva carta el corresponsal de 
que dimos noticia en el rúmero citado. Entonces se firi 6 el 
Medico intruso , y ahora se firma el Medico tapa blancay pero íd«» 
vierta en posdata qie se tengan por sino i^na*í é»tas dos apelan . 
dones I porque usará de una y otra según la materia que trate>. 
t yea que se pr^pone¡a. 

.0 iV^ Trata pues ahora de la vlvora, y de la cilHad y condici* 
ón de su vencnoi donde le tiene, y cómo obra sobre la masa de 
los humores. 

■ ^^ ' Empieza citando á Farealio^ qu^ en el año le ^4. dtfetií' 
ato fas dos siguientes proposiciorjcs: i. La vlvora ni viva nimm 
erra tiene veneno alguno. 2. Solo su mordedura es venenosa, y^ 
en qué consiste. "* 

HibU dclos colmillos, délas vegigiilas que tienen cerca 

de 



M 

2e ellos, y de su sueo salival, en el qual como en la e!ttDñitr^ 
de dicCios colmillos dice que consiste el veneno de que la vívora 
por 4Í c«?cce. 

Cita en comprovacion a vatios autores de nota, como ] 
^abi Moysesy Redi Xhardsi y el doñisiíDO Musitano que afirma 
ser totalmente vacuo de naturaleza venenosa el expresado Itcorj^a- 
vescente sino és en el caso de níiorder la vivora, y qtse se aplLa a y 
los sanos para confortarlos el corazón y demás partes principes, 
ytXvino Viperino lo usan lasdaoi^sen Inglaterra con aarpcato 
de su salud y hermosura. 

La erudición que amontcna el autor sobreestá materia' 
es mucha , y toda sclcSta y oportuna^ No se le escapa ni á Plinto ^ 
con sus cieibosde los coVUresde oro, echados al monjce en tiem* . 
pode AlC3tandto el magno, y cazados después de cien anís, cooi 
la peregrina especie de que éstos aninialcs no padecen calentura 
porque bascan las*cüfbas de las vivoras para cotríenelas, " con 
cuyo alimeoto prolongan la vida y se preservan de enfermedades.** 
También cita al mismo Pareadlo ( de quien arriba se hizo men- 
ción) que testifica por el las que los cerdos se nutren con el propia 
viperino alimento : y añade que todo el secreto d¿ los saltimban^ 
q lis, que en las plazas pregonan las virtudes desús parches y dro^^j 
g?i$ contra todo veneno, y se meten las vivoras en el pecho, mano* « 
sajándolas, y oprimiéndolas sin que les hagan lesión, con lo qiíal , 
embelesan al vulgo idiota, consiste en que las han sacado de antc-^ 
fiiano los colmillos, y no pueden ni tienen con que morder 6 hacer 
daña, j 

Asi mismo cin^ al doSiisimo Etmuleroj y de montón 
a otro? modernos, para probar que la vivora solo muerde siendp; 
írrltadaj todo lo qaal leñrve para hacer una transición ázia los, 
experlmerttos que se estarán haciendo á ésta sazón en la provinciaj 
de Nicacagua, supo iendo (dice) como indubitable que el Dr. D. 
francisco Quiñones , para la averiguación de los hechos del mcs^^ 
tizo Rafael (N. 287.) usaiá la precaución de que las vivoras qu€f 
haya de manejar no sean traídas por el mi^mo** y si lo son ob^ 
servará si lesfa'tanlos colmillos, en cuyas cncias están Usvegigi-^ 
lias llanas áz aquel suco de qac coa las concausas expresada^:, 
tesülf a el veneno. ** i u^ 

Oitaá se dciieae en probar, aunque expresa pareccrlc'stH 



■SUp*^' 



í^pcifitío, que tampoto muerta la vkora rienc venena a'guno: y so- 
br¿ ésto vuelve á acogerse á sus libres , que se conoce tiene bi- 
en nianoscados, y de oucvo cha con sus propias palabras en la* 
tin d Plioio , Galeno, y Etmulcro,que re^pc£tiv^tnente ase- 
guran haber habido y haber n^uchas caclcnes que han u^ado 
las vUoraspor alimento, y a^ con hodo sus carnés, ya bebiendo 
sus cades Con gran ^beneficio de la 5a\ud y dilütacion de la vida: 
, añadiecdo- Ettnukro que las grandes fcñcras en Irania y Frarcia 
las usan para conservar la salud y la bermosuia, y que en qtraip-! 
to á medicatBento no es asi c;cmo quiera , sino que se aplica cp- 
. tno antidoto , ó contraveneno : y Pünio dice que las carnes de 
vivora preservan de fiebres al que las come. 

Los siguientes párrafos son Uttra\e$ del autor. 
„ Antes del conodaiiento y extensión del excelente arti- 
cspasmodico de la Algalia , socorría yo á los mordidos ccn ot|;ps 
iRedicamentos de igual naturaleza , como el opio, alcaiior &c. 
y en su falta con limonadas oías ó menos cargada'^ de línion^ se- 
gún el estrago que el virus había hecho en el calido innato \y 
húmedo radical f poniendo algodón ralamente en la morríidura 
para darle fuego por varias ocasiones 5 en otras acordandon^e .de 
los baños de tierra que el gran iiolano Luquc aplicaba á los efi- 
:.cos, hacía enterrar el brazo ó pierna mordidos, con lo qual 
y una dieta .regular no se me ha desgraciado alguno, 

„ El Sr. D. Jjsé del Castillo, Cura de ^an Jacinto, que 
por su literarura y aplicacirn á la Medicinada vetó en eWa, me 
ha asegurado que le consra por ocular experiencia que quitando 
^ á los alacranes dosaletillas que rienen enrre los brazuelos ro pi-* 
can, y aurquc piquen no dañan. Se movió ésta conversación 
por la cita del mestizo Rafael. ,, 

Concluye diciendo que tal vez hablará de otras cienci- 
as , ó a lo menos de un purtito imporrante de jurisprudencia , 
en cuyo caso usará de distinta firma, ,, y mucho mas si no pu- 
diese resistir la tertacion de escribir en verso „ 5 pero que siem- 
pre será proponiendo á su parecer cosas útiles. 

Uitimamente promete que desde surttiro remitirá una 
'disertación regional y sercilla que ha trabajado stbre hccula^ 
cion y viruelas, después de veinte años de teórica y prsdica ca 
la Medicina, para que de ella se tome lo que se haie provechoso. 
— Escriba xijisanto quieta el Sr. Médico himmio, y remira 
todas las diiertaciorxs que gusre. tQ\o u le ruega que para üq 

tener 



14 

ttnti^l síüsabor de omitir sus láfgo^teycós latinos, cscase tamot 
lenia de copiarlos, oíos dé traducidos en castellano, porque hen 
mos resuelto ser muy económicos de latín, siendo nosotros pura- 
mente legos, y suponiendo que lo son muchos de los lectores de 
este pcnodico, 

Entradas y salidas ie barcas. 

„ Resumen de las embarcaciones que del puerto de Omof 
han salido en todo el sfio pasado de 1802. con registros expedid 
dos por aquel Miníttctia de Real Hacienda. 

Paylebot Isabela, capitán D. Juaquin Echeverría, en 3, 
ide febrero, con 157. arrobas zarzaparrilla, y 4. 600 pesos plat^ 
fuette, parala Havana. 

Paylebot Rosaia, capitán D. Juan de Lsx', en 6* de F^-* 
brero, con 15. zurrones de añil, para el Bitabanó. 

Goleta Carlota, capitán D. José Gonzakz de la Vega, «nt 
aé. de Marzo, con -3. tercios afífl, 12. castellanas de baUaoio, 
y 350. pesos en plata , para Trinidad de Cuba. 

Go'eta Sta. Rosa, capitán D. Nicolás López de Castro, 
en 31. de Agosto, con 156. tercios zarzaparrilla y 267 j. libra» 
tinta añil, para la Havaoa. 

Goleta Dolores, capitán D. Francisco Nobo, en 17. do 
Noviembre, con 40. pieles de ees, para Campeche* 

El bergantín Rosarito, capitán D. Manuel Matías, pro-r 
cedentc de Guayaquil, llegó á principios de Enero al Realejo, 
conduciendo 85. cargas cacao, 225. sombreros de Jipijapa , 16^ 
hamacan, y 25. arrobas 20. libras cominos. El mismo buque h3«4 
bia estado antes co Sonsona te, dond e dejó parte de su carga. 

Noufragh.^ frugillo 19. de Entro. El 4. del corriente 
per la noclie llegaron á ésta plaza dos caribe» marineros de 
lagotera Mosca con la noticia de habsr é te buqae dado al través 
contra la co>ta el jí. de Diciembcc ultimo, haciéndose variai 
piezas Inmediatamente se enviaron los socorros que se pudieron 
aprontar ? y el 1 2. del mi mo se presentaron en dicha plaza el Ca^ 
pitan y marinccos, dando pane de no hab:r sucedido desgracia 
alguna ci la gent^, y de haber librado dos mil pesos de la pcr^ 
tenencia de D, Saatügo Gv)taya y D. Aatonio Marin | del con 
merci^de éste puerto. 



*^'»'í>» Tom. Vil. -— poj 4^ 

p. GAZETA DE GUATEMALA * 

^ícSr íís .S »EL LUNES SI. DE FEBREROit 1803. * 

., ?^ -.^^ "'•''"' '^^ O''/"" '»''■'' '>» /" wá^áBa del dominio li 
rfí/ tórnente, tondmiendo la correspondencia de España del mes 
áe Setiembre , y cartas particulares y gazetas de todo Oíiubre 

Ha conducido también el duplicado deí fluido vacuno, rr- 

mtldoal mtsmo Sr. Ministro, Q. f acabo de Villa UrrtUia por et 

propio sujeto de Madrid que te hizo la primera remesa en el correa 

de Agosto. Inmediatamente, se harán experimentos , v se avisarl 

^resultado. ■ • 

^* " PROMOCIONES» >".ü«xí i 

. . . Con d plausible motivo de los augustos matrimonios &é 
Ffincipc de Astutus Ntto. Sr. coa la Sra. Princesa de Napoleí 
Dofia Mana Antonia, y de la Sra. Doña María habel (ahork 
Frmccsa de Ñapóles , con el Principe hsccdero de las dos Siciliaí, 
se han servido el Rey y Reyna Ntros. Sres. hacer diferente* 
§"fi'j^l^'*4 deOaubrc ultimo, que constan delaseazeta* 
de Madrid de ij y 1 5 del mismo mes. Las tcspraivas á cstfc 
teyno son las siguicnces. ■ , 

» "J B'-'^áá/Vr, el Sr. Coronel D. tioque de Avarca , SuW"- 
rospeaor, y segundo Comandante general ds éste reyno '■ 

También á Brigadier, el Sr. Coroíicl D. José SalvadoA 
Ooberoador Intendente de la provincia de Nicaragua. - 

M tt ^'f*l"htes Coroneles, los Opitanes D. Pedro Salcedd. 
D. Manuel Fernando Dambtíae, D. Francisco feíez Brito, * 
p. Juan José Cano, el ultímd ya difunto; '* ' ^ 

'wir « ^"'f supernumeraria de la Real orden española de Carié 
«/., a D. José Rossi y Rubí, comisionado par? el arréelo * 
repartimiento de tierras en la colonia de Truxillo.,, 

-En el Real Cuerpo de Artillcria, S. M, se ha servido 
|romorer á Capitanes primeros a los segundos D. Csrlos Pinzoft 

fe^rí-^^v 1, 'V ^ Capitanes segundos, á,l9S Tenientes Di 
«arcos Valí, y D. Jusn Vidaror, ° "*'*♦" »'* ;-f cf 

B«,^« -Anteriormente con fecha deliftW'ae' Julio proximé 
ff . i ^'"'^ ^' ^' P'O'nover á Brigadier, y conferir el 
empleo de Dnettor Sub-inspeaor del Real cueroo de Ingenieros, 
a br. Coronel O, -José Maria Ahfcandre, Comacdinte del .mismd 
CUfrpo en ene t yno. 

Propiedad de !a Biblioteca 
Ihwersidad Francisco Marroauín 



Comercio de granos^ 
Sres< Editores de la 
Cizttz de Guatemala. Oaxaca y Noviembre t. de iSoí, 

1. Muy Srcs. míos: Desde el principio de Noviembre del 
año pasado , que sali de México para residir en ésta ciudad el 
tiempo que Dios fuere servido, no ne leído mas gazetas de Gua- 
temiia que las del ultimo envió. Se mecntregaroa el mismo dia 
que se dirigiao á 300. leguas de distancia, y annque las leí rá- 
pi Jamante, me complací de las cosas buenas que contenían. 
Dos fueron especialmente las que por el pronto rae lleva- 
jr^n la atención; és á saber, I05 artículos del comercio de gra- 
nos cotí N. E., y la amplitud de el de nuestras costas del Sur coa 
las Filipinas. De ambos objetos se trata en la gazeta dcl27.de 
Setiembre num. 2785 y sobre ellos aventuraré una ú otra re^ 
ílcxion. 

2. Por noticias privada», comunicadas por los amantes del 
mérito, sabía las providencias dictadas en é>e reyno para pre* 
caber el hambre de que estaban amenazadas sus provincias por los 
estragos que iba haciendo en los campos la lango.^ta. La cons- 
tancia con qac se repitieron las siembras, aprovechando la vatic-< 
dad de climas que producen el maíz co todo el año , parece que 
en mucha parte correspondió alas esperanzas. Como éste socor-^ 
ro se miraba contingente y tardío, vi lleno de satisfacción qtic las 
solicitudes se extendían fuera del distrito de ésa Capitanía G^nei^ 
ral. La misma gazeta nos anuncia la grata acogida que encon- 
traron en este Exmo Sr. Virrey, y su Junta Superior de Real Ha-* 
cieoda. Ignoro sus efectos? y este és el fundamento de mi convecü 
lacion* fj; 

5. En ésa gazeta num. 72, y en otros papeles públicos y 
privados, se ha demostrado la facilidad de reunir los intereses de la 
JRelígioncon losd:l Estado, de la metrópoli con sus Americas, y 
en todas partes del Real fisco, con solo habilitar para el comercio, 
xon la amplitud concedida á S. Blas, quantos puertos y ríos ad- 
mitan baques de 200. toneladas, en las 2500. leguas pobladas 
jdc esta costa del Sur. Uno de sus objetos mas importantes (por 
io que interesa i la humanidad) sería el socorio oportuno de las 
necesidades de los vasallos de nuestro amado Rey , con el auxilio 
del comerciante. El hecho de que voy tratando es una de lasmu-^ 
chas pruebas que pueden producirse. 

4. £i roas ilustrado y aftívo Gobierno, consultando la| 

pia-, 



piadosísimas intenciones de nucstío amable Monarca, no puediíP 
redimir totalmente á estos vasallos de los efedos lasti noso* de 
una plaga, como la de qae se trata? quando la especulación mec< 
cantil, sin obstrucción de trabas, á los quatro meses de asomar la 
Cabeza en esas provincias la devoradora langosta, hubiera pues-i 
to en sus puertos quantos granos se necesitasen para la abundan-^ 
da, sin ocurrir fuera de los domiDÍos de S. M. .^Doy la prueba. 

f . Mediante la habilitación de puertos, y libertad del co-^ 
fiíercío (según las reglas de c\ de S, Blas ) en pocos sños se muUi^ 
pilcarían ha<ta lo iacreible los botes, lanchas, barcos pescador es^^ 
goletas, balandras, bergantines, fragatas, y aun navios de linca: J 
que abrigasen é tas co-tas y las de Fiíi^ñnas, y que infundiesen tc^^ 
mor á la compañia oriental ing esa. Las importaciones y exporta*' 
cío ics dá tantos puertos serian asombrosas, y entre ellas ocupa-»^ 
ria un lagar muy distinguido el articulo de granos. Como e\d^ 
cotas tan dilátalas se cnconttaíu al mismo tiempo la abandan*^ 
cia con «a escasez, era consiguiente que é^ta fuese socorrida por^ 
el comerciante , que haria animar la agricultura tn el pab de la 
abundancia , sabiendo que con la extracción segura se eniique-» 
cería el cuiíicador. Lo que sucede en todos los objetos co-< 
msrciablcs que gozan libertad, no podría faltar en el de granos ; 
y tnaí quando la policía del pais neceeítado animuU este comer-* 
Cío á tolo costo, aunque no seria necesario que Ío hiciese. Ea 
las costa? de é ta Intendencia corre á §. reales ía fanega de maíz, 
ycn quatrodias de navegación se podía trasladar una ^cari por-^ 
cion deéí á las provincias mas necesitadas de ésa Capitanía genc^ 
ral. Pero ya que de aqoi no puede por ahora contarse con gráa* 
des extracciones por f4ia de buques, dsqaos ua s|ilpi Cbile^qu^ ' 
es el paisdela abundancia. ,¡ . ? ^ii.. 4Ír . ).| 

6. Stgun mis cálculos se conducen para el abasto de la ca«4 '] 
pital dd Perú 400.000 fanegas de trigo, con peso de 6. y rotdia ' 
arroban. V íiU costo de 7. d i o. reales cada una. Los navieros las * 
venden de 20 á 24. reales^ de suerte que el pueblo de Lima H'/ 
gravado enormemente por los vicios de aquel comercio. Pero va-i 'i¿ 
mos á nuestro intento. ^'*> 

7. Los labradores de Chile, asegurados de la extracción '^ 
anual, siembran para ella, y para el abasto del reyno) y como c§^? 
regular que alteren las buenas y malas cosechas, es preciso que '^ 

^ conserven en almacenes todo el tepueito neccíario de un año pa;* • 
raotco. Ahora pues, si eo el Virrey natp, y en esa Capitanía ge^r ^' 



neral, hubkrala propotclon de buques, era precisa qué el co-? 
mcrciante por sí, 6 exigido de laSiaperioridad, despachase á Chilc¿ 
los que fueran necesarios luego que advirtiese el progreso déla? 
Uogosta. Mediante esta especulación del comercio, é providen^ 
da superior, á los quatro ó cinco me^es se hubieran logrado gra^> 
DOS que repusiesen todo el daño causado por la plaga. 

"8. Supongamos que fuesen i oo.ooo fanegas, y que en Chi-^ 
le costasen éoo.ooo pesos, cuyo desembolso, sunque fuera efec- 
tivo, sería despreciable, respe¿lp i que por tt^s me^cs serian so^ 
Gprridos 4e pan 250.000 individuos, expuestos i perecer de hafn-*' 
brc si tuviesen menos constancia en la teptticion de sus siem- 
tías. Fórnao así mi calculo. Las 100.000 fanegas de trigo chile*, 
tío ascienden á 650.000 arrobas, que hacen libras 16.500.000:. 
otras tantas pódennos graduar de pan cocido ccmun, querepar-j 
t^as entre 250.000 individuos de la pleve tocarían á cada uno , 
i5s libras, ó 22. escasas en cada mes de los tres del calculo. E te ^ 
socorro en pan, /O en harina, para los atoles tan usados en el puc- ^ 
bjo, bastaría p/raic entreteniendo al nececirado, mientras vioie- . 
sen las nuevas cosechas ó socorrosultramarioos, que esi lo que . 
aspira en tales angustias la sabiduría dt I gobierno. Me haré c^t- 1 
^(^ délas obíecciones, que aioa í)uena crítica puede hacer á i 
il plan, V laslre suponiendo ¿n el mismo hecho de irlas MM^i 
ajicicndo para acortar la conversación. . 1^ ?% | 

^ g. Se calcula en esa Capitanía G ueral un millón de ha^í^i : I 
- antes; y tío haciendo mención en mi socorro mas que de ¿^o.ooq, 7 I 
carece que dé jo abandonados al hambre los 750.000 restantes. » | 
Noévasi por cierto, pu^s desde el principio tuve presente que no ? | 
en todas las provincias entraría la langosta^ y que también los > 
podientes , y la policía, tendrían el repuesto connderable de gra- j 
«íasw Y sobretodo, con el comercio libre log;rarian las costas del 
Narre ie;iJá\íís socorros de los fecun jos graneros de Buí'nos-ay^ ? 
f es, y Virreynato de Santa Fé. Lo segunda, se dirá que fupon-» 
go muy bajo el desembolso de 100.000 pesos, que huirla Gua- 
temaU para acopiarlas 100,000, fanegas de trigo supuestas, 
<^inio i todo costo, y con la honesta ganancia del comerciante, 
fio^bajaria en los puertos de ésa Capitanía general de 300 mil pe- 
sos ^.e^ponio que entablado el comercio libre, extraerla e^e co** - | 
«lercio para el re y no de Chile, en sos buques, mayores canti- ■ | 
«daies de frutos, tintas, breas &c. &c., y entonces iflclínaría la ^ | 
Síalaazaá favor deesa Capitania ¿eaeral. Teniendo en propis-í ¿ . 

iad i 



^9 
rtfad ese 'conaffciobs buques, con sus faftorcscn Chile que opor- 
rtunamente hiciesen los abastos, solo pagarla el valor iottínsc/o del 
.trigo en el puerto de Valparaíso, v el asccniicme restante queda- 
ría á beneficio del comercio de Guatemala, y se reparúciaen las 
xlemas clases que le facilitan el f jna^nto de su regalo, comodidad, 
y necesidad. Lo tercero, que no es exceso el dar por cada \\hi% 
de trigo una libra de pan cocido coman, pues si la quarta parte 
lesuitade afrecho, tatttbico en una arroba de harina hay el au- 
mento de siete libras de pao. Otras objeciones ocnito, pues pa- 
ra primera conversación basta de tentativa, y mas quando estoy 

I pronto á satisfacer las que opongan los que no sc enamoran de 

pensamientos ágenos. * 

JO. De todo lo dicho, y de mucho mas que Uns. no fg< 

coran, se inferirá que las mayores necesidades y carestías del Sur 

h ¿^ fácil á la especulación del comercio eludirlas, siempre que sea 

I . libre, y extensivo ato ios los puertos miles. 

I íi. Ni encuentro razón en lo religioso, ni en lo político, que 
resista esta libertad de conercio, y habilitación de pujctos,^ 
y aunque scíj e el particular me extendere <i la critica lo coü^ 
tradlce, ahora me ceñiré á una n otra prevención. £1 permiso^ 

Íque logran los costcSos de Sarlovento de iraslaiix^e i lat-Jsv 
. las cxtrangeras á conprar Negros^ herramienta • &c., sue'e ser*'' 
1^ vír de pretesto oara encubrir el comeado dande^dno, que -des4 
truye las fabricas naciona-es, y extraer nucí^rros meta es y fru- 
tos. Nada de ésto tenemos que cernerán el comercio del So^ 
tan distante de las colonias extrangetas. ... " 

Baña por ahora , para dar lu^ar d htc papel en ia gagetsr, 
y saber si en ella se han explicad) los Sres. contendores sóbrela 
qüí^tion iatetesante de si conviene ó r,ó ampliar el comercio 
(Je Filipinas con nuestras costas del Sur. En el caso de la afiíma-i 
t¡\ra cfrece cdir su pincelada <obre el particular 

El Impardal y butn fatriata» >* 

■^'^' "'^ ■•,?■ ■' 

Bitudlos. .- 

La sigaleotctar)!, según se repartió en castellano á fines^ 
'del mes d^ Enero anterior, ha parecido digna de insertarse en e3«í 
te periódico, ..^ 

—., Materias que analizará D. Francisco ürrutia para cfecenflc. 
el grado de Bachiller en Teología, baJ3 U ¿irectíon del D.i. £U 
losé Ignacio Irungatay, íái|^ 



X 



30 

„ Ej la Teología una ciencia en que se comprende todo !o que 
se sííbe por revelación , lo qual se reduce á tres clases: i. lo que 
pertenece á Dios como es en sí. 2. loque á varias obras suyas, 
como la creación del mundo, del hombre, &c. 3. lo que á nosotros 
en quanto nos dirigimos acia él, que son nuestras buenas obras , 
divinos aaxilios, bienaventuranzas y ademas las leyes á qaede^ 
bemos obedecer., SíCo ,^ 

„ De tres fuentes dimanan los fundamentos de la Teología : f . 
de la palabra de Dios escrita, que se contiene en ambos Testamen- 
tos. 2. de la tradición , ó palabra de Dios no escrita , que s^ 
comunicó en voz, y d¡vii amenté se conservo hasta nuestros ti- 
empo^: 3, de la razan natural, qae prueba y conficmi machas co- 
sas que fueron tamoien reveladas. Estas tres producen otros lu* 
gares teológicos: de la primera , resulta la autoridad de la Iglesia 
unis/ersal dispersa 1 y junta en Cóndilo: de la segunda la de fos 
Santo? Padres Romano Pontífice , y Teólogos que snccedierotí 
á los Padres. De la razón natural nace la autoridad de los fiioso-* 
fos , é historiadores. Los que se dedocen de la Escritura y tra- 
dición son propios de la Teología : los que de la razón no, y 
so o sirven para confirmar lo que han dimostrado ya los prin^ros, 

), Oiiémos qué método se deberá seguir para estuliar coa ftin-i 
dameoto la Teología, dando al mi^mo tiempo una breve histo^ 
ría de c&tfi ciencia &c.„ ?¥ 

WM I I w i « m il»» ■ 

Descubrimiento importante. o* 

En la Junta publica déla Academia d»^ Dijon del á, d#' 
Setiembre se dio cuenta ic un descubrí misoto, debido como 
otros mochos al acafo, y de la mayor Importancia para la huma-* 
nidad. El diario de París y otros papeles püb icos refieren el he- 
cho en é tos tertmnos.,, Hallábase en su laborar^ rio el ciudadano 
Pote! , qoe ha esíabkcldo una fabrica para blar^quear lo , li*< 
enzos con el gas á cido amriatico oxigenado, quando trageron 
unas ratas que hablan sacado cel sgna ahogadas ^y las dejaron 
sobre la mgsa en que estaba el gas. Un instante después desa- 
parecieron las ratas, excepto una que aunque también cnaba 
viva tenía las piernas rotas, y no piidohtrlr como las otras qns 
se hablan acogido aun úncon de aquel qaarto. Llamó estola 
atención del ciud, Potel ; cogió las ratas , volvió á ponerlas en 
estado ds verdadera asfixia, repitió la expcíiencía del gas, y vio 
qus volvían por decirlo asi á resucitar. Con igtaal ekctohizoei 



31 

-if-xf enmento con unos gatos ; pero no convencido todavía (y 

i egemplo deStorch,que probó en sí noUcno los efcftos de la 
cicuta) se expuso y sometió t2:mbien á la tficacla de su cf^^scu^ 
britFiiento , y las resultas coronaron su arrojo — . La Academia de 
Díjon ha nombraio comisionados que naedíante nuevas cxpeci- 
I encías y observaciones comprueben de un raodo seguro la vir- 
tud y propiedad de dicho gas para los casos de asñxia que s3n 
tau fccqüuenics.,, 



Larjjiost^ i y precios de seranos» 

u Séftjonatef. de Febrero. ^í>c continúa en el exerminio del 

r chapulín saltón, y á ésta fecha se ha conseguiio ya cnmucha 

paite: solo no se ha podido hacer en algunos^ parages de 
I monte espeso , donde no hay otro arbittio qtie el del fuego , 
I el qual causaría mucho daño á las tnaderas, y á los pastos en 
I bta estación de seca , en que no hay otros que se conserven fces-í 

eos que los de los mismos montes espesos* 

El maíz cuestos pueblos corre áqüatro pesos y quatro V 
^ medio fanega , y en h vlUa cabecera de cinco d cinco y medip. 

Bltri^o del Perú c%xii trespeior, y sin embargo de una equidad 

tao considerable , la mayor parte déla gente se acomódame^ 

jorcon el maíz. 

LtonS de Eehrero. En esta ciudad y sus pueblos citcun. 

vecinos corre gcueralmente el maiz á dos pesos fanega. 

m I .j, Entradas y salidas de barcoss 

I Nota déla carga que con registro de León despachado cg 

^ %g, de Enero ultimo ha exportado la fragata nueva Barbara , 
alias la Bastanesa , del Realejo para el Callao ds Lima, al cai- 
go de su Capitán y Maestre D. José Azcarate* 

266. tercios tinta añil con 38.^55 libias. .^^^J^:^;..^ 
1. aderezo de plata y diamaates, ^^ ^ . 

66 j. tablones de caoba y cedro, 
^ ' S^i. quartonesdc id. . .id. 
40. ligazones id. , . Id. 

12. curbas. id. . . id. 

245. qaintales gi, libras Brasil. 
6 tercios petates de Majaya. 
9^. dozcnas mechas de papelillo. 
2. cajones y un tercio de cacaos y uno Id. de libros. 



?i 



México 7 de Enero. 

R azon de ¡as cantidades de oro y plata acubadas en la Heal Cas0 

de Moneda de México desde lo de Enere hasta ^i de Di^ 

ciembre de i 802, con distinción de lo labrado 

en cada mes* 



EN ORO 
Pesos, 



EN FLAtA. 
Pesos 



j 



roTAL. 
Pesos, Bs» 



Enero 

Febrero... 
Marzo,,.., 

Abril 

Mayo 

^unio 

Julio 

Agosto \ 

Setiembre..: 
Oaubre....! 
NovicmbrCf 
Diciembre. í 



OOQ 
000 
000 

000 

000 
000 

000 
3^8.562. 

000 

000 
2é8 864. 



1.234485. 5, 

1.141,094. o. 
1.081.7Í9. 4 
1.456.158. 
1.200.739. 

1.302.499. 
1.756.473. 

1.335.480. 
1.549.689. o. 
2.120 957» 1. 
1.884.588. 2. 

1.9«4'^7^ 



;:í 



1.234.483. 

1. 141.094. 

1.081.739. 
1.456.158. 
1.1000739. 
1.3 o 2049 y. 

1.7360173. 

1.7:550042. 
1.7220385. <J. 

2.1100957. !• 
I.884C688 i, 
2.i8;o6í9. a. 



o. 

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4r 
6. 

i. 

5/ 

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' -.. ■ *• l itAm-u ! \Jm.m ■'■ " * ■ ' .". " I » ' - 

Preciüs del Añit» 
E! 31 de Agosto último en Cádiz, Flor I9 libra de 28.4 
2^ reales plata, sobresaliente At 22. á 2$| Cor^tf de 15. i 2i. 
Dicho de Caracas, de 20. á i2t 

^ En todo el expresado mes de Agosto se extrageron de Ca-^ 
diz para el ioietior, y puertos de !a península, ^4 8*2 libras añil, y^ 
para el cjctrangero 323.676. , que conaponcn 358.498 libras. 



Anuneio^ En fa imprenta de D. Marue! d« A re va lo se veode Ja Prtf<?. 
íha para andar e¡ Sanio ^^ercicio de la Via Sacra, escilra poi el P. Fp^u 
Pí^difo de ía CoDcepcioo üfíjaga dei Orden de S Ftaachco: y redini* 
cada poiel P Fe- Fíaneisco R^ygid^, del CaJegio de Chii>to, L €toi 
JmtUáo , y Dcdoi €0 Sagrada Tcoiogia. Vdie ua letl cada exémpiai, , 



Ito«i?, IM ^om. Vil. to!. 3? 

ÜA2ETA DE GUATEMALA 

^' ' DEL lí/xVfií a8. DE FJBB/«EüO de 1803. 



PÓSITOS. 

Señores Editores de la gazeta de Guatetnali. 

May Señores mios: Las noticias que hati esparcido Ums. 
eti sus gazetas con motivo de los estragos que por ésas regiones 
ha hecho el Cbapulin en las mlpas de oíaiz» nos han refrescado 
las tristes memorias que permanecen aun en este reyno por igusíl 
infortunio provenido de las heladas extemporáneas del año de 
11^$. Desde esta infeliz época se advierte con efefto en toda 
cla$e de gente un cuidadoso sobresalto en las precisas temporadas 
que se asoma el frío, hasta ver completamente alzadas las cose^ 
chas corrientes del campo. Porque aunque és cierto que las ca^t 
iamidades publicas caen siempre á plomo sobre los mas menester 
rosos del pueblo, no dejan de participar de ellas sin embargo los 
epulones ( digámoslo asi) de que abunda el mundo; como que en 
tiempo de hambre notoriamente se disminuye el comercio , se 
atrasa la minería, se amortigua la industria, se aniquila la arrieila, 
se arruina la labranza, y se empobrece el erario; pues és obset«« 
vacion acreditada por la mas constante experiencia que á pro«< 
porción que se encarecen los alimentos de primera necesidad, se 
le imposibilita á cada uno su forzosa existencia. Los daños que 
acarrea un mal año, tarde ó nunca llega á resarcirlos el publico. 
Vamos averio. 

Es el maíz una planta tan agradecida al beneñcio que ta 

;ibe en su cultivo, que ordinariamente suele rendir dos á tres ci^ 

^ptos granos por uno. Si no és esta la causa única, para mi es de 

jas principales que inñuyen en la equidad ó carestía de los de** 

|nas alimentos > porque veo, y vemos todos, que la gente at-í 

Resana para sus elotes, tamahs, atoles ^ y tortillas, prefiere ésta se- 

• «Hila indígena , á quantas trasladaron de Europa á America 

pucstros mayores. Un cgemplo casero simplificará este argumen- 

fOf El uso general que hacemos de la manteca, por falta 6 esca<4 

%ez de azeyte, suele experimentar freqüentes alteraciones, sin que 

intervenga otra causa que la dtl precio del maiz, con que engor-. 

^an los cerdos los tratantes. De donde vengo á concluir que ja- 

(Bas logrará el rico de mayores conveniencias, que quando no le 

fal 



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"m 



falten al pobre las iodlspensables para mantener Honradamente sus 
eriscianas obligaciones. De esta verdad colegid qualquiera otras 
muchas. Porque si de la baratura del aiaiz pende la del resto de 
los comestibles, y2L se vé que cada qual se aprovechará del fruto 
de su trabajo (repitámoslo) á correspondencia de loque le cues- 
ta la adquisición de su necesatio sustento. En esta coaseqüencia 
está embebida otra no menos evidente ; conviene á saber, que 
quantas mas apuraciot^es tenga él poderoso, tantas menos limos* 
ñas repartirá al desvalido. ^*^ 

No comprendo en éste numero á los que dcsentcndieo- 
üose de los sentlmienros naturales, seregodém á su placer en las 
cxórvitantes ganancias que direfta ó indircflamente procuran de 
la venta morosa de sus agorgojados granos? porque semejantes 
padrastos merecen, dn que yo lo diga ,no solo el desden, sino el 
Sesprecio, y la coloración de toda su patria. La carestía es fecuQ^ ' 
da madre del monopolio. El que no me negase este prircipio, ha 
de confesarme de piano que el hambre (amontonemos de ura vez 
j:a2one5 sobre razones ) el hambre maliiptica los mendigos, en^k 
J^ia la caridad, aumenta las enfermedades, desampara los hoga- ^ 
íes, desmembra la población, perpetua la ociosidad, incita al la- 
trocinio , provoca áia prostitución, trastorna el orden de la $o*§ 
ciedad, y en fin acongoja al gobierno, que de grado ó por fuet-^ j 
za exige su pronto remedio. "^ | 

Ya me hago cargo que alguno querrá interrampirme, dP^ | 
ciendo que si el hambre ocasionara tantas lastimas, de)atían hzp^ | 
tos socorros los muertos i los vivos. No sé qué responder de re- ^ | 
pcntc á este reparo, quando yo mismo enoy notando (lo confit- í 
so) que aun los hombres mas concienzudos siguen á ciegas la ru- 
ta, ó sea ruiinay de sus predecesorefj mayormente si de paso re- 
flexiono que el bien que recae en el particular, rara vez alcanza 
al común, y el que se hace al común se extiende siempre al par^ 
licular. Pero ya que conocemos poquísimos que imiten el egem^ 
pío del patriarca José, de hacer provisión de granos en aSoí 
abundantes para los estériles, ha querido la inefable providencia 
de Dios Padre darnos é<te amoroso, c irrefragable documento , 
que nos debe servir de pauta para enderezar nuestras generosas, 
oportunas y misericordiosas obras. Yo por lo menos apenas en<« 
cuentro ramo de poUcn que s£a más recomendable que el de loi 
fóihasy ni dinero ma$ bien empleado que el que se invierte en 
favor de quantos babitaDtcs tleoen los pueblos. Asi me lo peco 

sut- 



sodde fa con$!clartcl6n que sa!tá alosólos, ffuequátsdlo do antes, 
al mismo tiempo que se trata de fundar un pucbloi se picíjsa en 
la colección de los medios conducentes para la permanencia de 
sus moradores. ¿ Puede haber cfe¿iivamente objeto d« mas im^ 
j»Qr|^itCia? 

-: '^ i Si se me insta que no hay en el mundo sugctos tan gat-» 
fiosos que presten caudales para realizar mi idea: dirfe sobre It 
iní».rcha que tampoco hay mayorazgo qac produzca tan florida 
lenta como la que pueden sacar las ciudades de acopiar granos 
para su subsistencia. No importa que la proposición tenga visos 
deparadojd) como ella esencialmente sea lisa y llana. DesenvoU 
vá nosla. Supongo (verbigracia en México) que se consuman al 
año cien mil cargas de maiz , que puestas en su Albóndiga cues-* 
ten trescientos mil pesos, cuyo rédito a cinco por ciento ascienda 
á quinze mil pesos. Doy de barata que en su venta no se utilice 
mas de un real en cada peso, ó doce y medio por ciento , que ci 
tomismo. No quiero desmenuzar roas el calculo , porque qual- 
quiera con e^tos datos podrá graduar la cuenta para quando la 
cosecha sea mediana , ó escasa; resultando de lo dicho veinte y 
d38 mil y quinientos pesos de ganancia, después de precaver loa 
imponderables daños que he insinuado en esta carta. Lo que aca-^ 
ba de ratificarme en este concepto és que si los pueblos pudieran 
traspasar á los patticulares ésta singular regalía, sobratun perso<« 
ñas abonadas que se constituyeran en la obligación c)e abasten 
cerlos con superabundancia, dándoles encima muchas gracias y| 
" recompensas por la renuncia. ¿ Pues cómo no se generaliza uha 
economía tan justa ? Para mi lo que no tiene duda és, que asi coh 
mo las fabricas nunca tendrán mayor fomento que quando dea 
sus géneros mas cómodos para vestirse, la labranza igualmente 
jamas logrará mayor incremento que quando venda sus granos 
á precios moderados para mantenerse. Fundado en este ración* 
cinio me aventuro á decir, que si la riqueza pública no tiene otro 
origen que el de la industria popular , es absolutamente ímposi^ 
ble que puedan prosperar las artes, donde estén caros losalimenii 
; tos de primera necesidad. En esta máxima capital cifra Arrtqt^* 
W la felicidad de España. A Dios Señores. ^: 

J44kIco 14-^ dfc Isovicmbre de \%o%. -^ 

i -^-^T.:^f.me#nt^;- UzencíaioMaUú Zorrilla. . '^Ñ' 






5» 

De la educación &c, en Tucatan. (^ 
""^ ¿9. Los buenos libros contribuirían poderosamente á ha«> 
eer olvidar y aun abominar el ridiculo afeytc, que tanto dcsacrc- j 
dita al bello sexo de Yucatán. Oygan nuestras paysaoas al amig9 ^^ Í 
de las mugeres. ,,Nada de este naundo (dice en la pagina 40 ) ci^>S| 
comparable á la compañía de una muger mas zelosa de hermosé^W V| 
ar su entendimiento que de engalanarse con vestidos costosos. 
En la sociedad de semejantes mugeres todo es importante y pro* 
vechoso , y lo mas esqaisito y primoroso recibe unos ciertos rc-^ 
toques que solo á ellas se ha concedido el darlos. El arte encan- 
tador de hablar bien , y decir con pureza cosas ingeniosas , és 
particular de las mugeres : ellas hacen que salga de sus casillas 
el ingenio de los hombres, y les comunican una elegante facili- 
dad que nunca tienen en su estudio ni rodeados de libros,,. 

70. Quando una muger llegue á conocer lo que vale el ta- 
lento, ella misma arrojará con desprecio por la ventana a la ca« 
lie las drogas, con que pretendiendo disfrazar sa cuerpo, maniñes* 
ta la pequenez de su alma* 

Si á una muger ilustrada le cabe en suerte un marido 
que también lo sea, no pueden explicárselas dulzuras con que 
éstos dos consortes pasarán su vida. Si le toca un marido necio, 
á ella no le faltará prudencia para sobrellevarlo, y aun desasnar •« 
lo, y logrará ademas sobre su marido toda la superioridad á que 
diese lugar su ventajoso talento , que acompañado de la virtud 

labra- 

(*) — En eJ Correo mercantil se hi iosettado la primert paite de és« 
ta memoria, sñadieodose poi vía de nota, eo el nnm 68. de 26, de A(;os< 
to ultimo, que el autor dice cosas huertas sobre los vicios de la educación 
de Tucatan, las quaies se omiten, porque feguo el plao de aquel pesiodi- 
co, sus editores solo te bat)iao propuesto extitdaí las ooticias cooceinf- 
eotes á Ja indostdt y cometcto de la misma proviacia, ''.«Empezó ésta 
tnsmccia eo el oumeco 343 de q$. de Eoero de Sea,, y cootiouó eo todo 
el temo VI. con divetsas íntecmisioLes basta el oum 28$. iocIuiÍTe«.i« 
Coocliiye coa éstos párrafos, y la 6rma aaagtamitica de su autot.^ 
Aates de comeozag ia apología de que se áié ooticia ea el nun. 387. , 
úoua que se oos promete enviar de ia propia petiíasula yucateca, ha 
parecido poner ña á ésta obra, pie^eot^odola eo su integridad. Después 
entiafán biea qualquieca objeciones de /as que se la han hecho, ó se li 
hagau. Como ellas rueden sobre m«tesias útiles, estén escritas con decoro 
y urbanidad, y se considere que a^ui y eo Yucatán pueden prodiscir al- 
gún beneficio, nunca nos oegsrétBos í inserta rrts eo oucstto periodicO| 
tantas veces hooiado con escrito» de respetables conespoosales de fuera 
de éae leyoo. 



*'■'■'-•" 

l: , ^''i ,-. ^M ú aV ' ■ %^ 

íalfltio su fctíéilál. Por el coctrarí ? ¿na muger mentecata , fa-» 

cilmente exaspera á un roatiio que le falte algo para Job : lífc'fc- 

• flexiones y consejos de su esposólos graduará de extravagancias 

loapertinentes. Por enamorado que ua hombre este de una m\X4 

í^cc ignorante, pasado el bimestre abre los ojos : ya no cncucn-' 

tra aquella brillantez y hermosura que poco tiempo antes le dcs^ 

Ittmbró ; se halla condenado á vivir perpetuamente con una mu- 

ger sin luces, sin entendimiento, y esta sola reflexión le llena 

de tedio , y derrama un jarro de agua scbrc aquel amor que in^ 

ñamaron causas transeúntes y sugetas á continuos accidentes. \ 

^ 7 1. Si se juntan dos necios, no es menester ponderar á qtt- 

' antas desgracias está expuesta una unión semejante; peto és dig- 
no de compasión tal matrimonio , y mucho mas los hijos desgra<^ 
ciados que produgcse» No es de extrañar que haya tantos caca- 
dos iofelizes, y tantos hijos mal educados, en un pueblo en que 

I se mira la instrucción con tanta indiferencia. 

71. Algunas madres, tan instruidas como quieren que lo 
csteo sus hijas , defienden que no es conveniente que las niñas 
sepan leer ni escribir , porque se valdrán de esta habilidad para 
comunicarse con sus cortejas. Para convencerlas de su necia opl-* 
nion^ no es menester mis de decirlas que den ellas mismas una 
ojeada á sus quince años, y después que hayan examinado su 

^ conciencia en ésta edad , que nos digan de buena fe si ellas de^ 
jaron de comunicarse con &US amantes porqus no sabían lees oi 
escribir. 

I 73. Nadie que renga un poco de experiencia se persuadirá 

^ que ésta ignorancia ha hecho á las raugeres ser roas contenidas: 

i antes z\ contrario roas expuestas, asi porque sin saber leer tíe^ 
nen mas ratos ociosos en que hacen su oficio las pasiones, coma 
porque es menos malo seguir por si una correspondencia amoro- 
sa que valerse para ella de tercera persona, que es el recurso ou 
dinario de las que no saben leer ni escribirá siendo esto en Yuca^ 
tan mas fácil que en otras partes, pues en aquella provincia h 
muy familiar, como está ya insinuado, el trato de los domésticos 
con sus amos , contra lo que aconseja el Sr. Ganganelli diciendo 
en una de sus cartas: „Tened cuidado délos domésticos que andan 
al rededor de vuestros hilos: siempre se cortorope la iubeatu4 
-por ellos.,r'^^ -^^ ^":-f:-' 'r' . • ■^.-.í.^--H-f : - ■ -.^^'>. 

Protestamos que en quanto hemos dicho nonos ha tno* 
yido otta cosa que el bien de la patria^ á la que deseamos sec 



^8 

latUes en alguna c«$^. ConfesamDS qoe hemos hablado con %U 
guftt rapidez; pero una memoria, que aun dudamos si tendrá la- 
gar entre otros papeles, hijos legítimos de Guateafiala , y para 
Guatemsla, do debía alargarse mucho. Ya el Marques Caraccio-. 
lo ha csctuo, de jindo que suplir a los iedorss lo que le ha faltado, 
y aunque penetrar lo que no ha declarado bien. -f 

Adjunta, - He aqui, amigo mío, las noticias interesantes a ta 
pindad de Méridaque dije á Um. diashá : ya verá Um. que lo 
800 no solo á Merida , liao á toda la provincia. Recomiéndelas 
Ufc. al Sr. Editor, encargándole que no las sepulte bajo del 
polvo de la carpeta. Soy de Um. su mas apa.^ionado capellán 

^^_^^ Suimundo, ? 

Contravenenos (N. 287.) 
En gazeta de México num. 26. de 30. de Diciembre uí-i 

^timo se lee lo siguiente. 

„Don Domingo Antonio Valcarccl, residente en esta cor-* 
te y radicado en Acayucan, dice que habiendo vi&to ei reanc-^ 
dio déla picadura de la culebra, deque trata la gyzaade 2^. 
de Oaubrc Num. ai. no puede menos que notar lo ^\\q se ian 

_ posibilita su operación a la gente del campo, particolarmenre 
las de tierras calientes, que son quienes experimentan mas los ií« 
gorcs de todo animal ponzoñoso; y como para dicha operación 
era necesario que cada individuo anduviese con su geringa, lan- 
ceta y espíritu, y con un facultativo al lado>e: imposibilitándose 

.esto por dichas causas, le parece preferible el uso de la semilla 
déla yerbA de h culebra , como lo propuso el Illmo. Señor D. 

^Fcrmin Fuero, Obispo que fue de Chiapa» y pra¿i¡can en la 

, provincia de Tabasco y Acayucan. 

„Aunque la yerba de U culebra es generalmente conQ« 
cída en aquellos parages donde se cria, por semillas que reml-* 
tió dicho Señor Illmo., se advierte a los habitantes de otros tcrrn 
torios del reyno que es un arboUto que puede llegar a crecer 
del alto de dos varas , ramas y hojas peludas , y é>tas se parecen 
á las del algodón : echa una flor amarilla muy vistosa, lin olor: 
cria uíi coyol de seh gajos, y tn él produce la semilla , que es 
del tamaño de una lenteja, color atabacado, y despide un he^ 
dor lo mismo que la culebra , y 00 se veriñca que haya alguna 

. CQ los contornos de esta planta > y se cria 6 ftu¿t¡ñca la semilla 

en 



^n todos temperamentos 9 y que ¿s reguiat que los botáiycos 
tengan conocimiento de esta yerba. 

RECETA, 
t : „Se mue^e la semilla en polvo sutil , se echa en agna tU 
bit , ó hecbifla, y ya que se haya asentado se le da a beber al 
paciente » y el asiento que queda blanquizco se le pone á la pi^ 
cada f y al día siguiente sana, como se ha veriñcado conTat!^ 
os , y en particular con uno que llevó veiiUC y cinco piquetazos 
de culebra de cascabel, que lo llevaron cargado á su casa. El 
ini€mo beneficio se sigue á los perros y caballos dándoles la por-» '^ 
cion rcspediva; y si al caballo le pícala tarántula en la pezuña, 
conocida en este rey no por /fr&¿i, moliendo la dicha semilla en 
polvo, y batida cón dos ó tres claras de huevo, se le aplica en ua '^ 
pedazi de bramante ú otro lienzo, y queda sano á los dos dias.,, 

NO t A,^ La planta qusel vecino de Acayucan {hm^fer^^ 
hs de la culebra é^slñ dúdala que en é-te rey no tiene el nombre 
de. Algalia) y en otras partes de Cotilla^ de qoe se ha tratado tan-» 
tas veces en este periódico : conviene puntualmente en su des» 
cripcion , y en sus usos y virtuies : el haberla dado á conocer en ' 
Nt^eva Fspaña el Illmo. Sr. Obi >po difunto de Chiapa D. FcN 
min Jjsé Fuero , comprueba también que es la mis.»a pltnta. 
Qitn prinero U trajo á esta capital , y la extendió por varios 
pueblas desde cila hasta las provincias de Oaxaca y Tabasco, se 
hadiclio que fue el Illmo. Sr. Obispo de Nicaragua D. Loren«« 
zj Trisran -- Níos complacem:>s de que procure extenderse co el ^ 
reynods México^ Siendo ya ea esteran conocila, y habísndose 
d^do al público una colección de hechos que acreditan su eficaz 
ela contra la uKJtdsdara de toda suerte de reptiles ponzoñosos, - 
leda de la mayor utill-lad que de Naeva España «e nos comu-< ^ 
Dicasen las observaciones, que alli se vayan haciendo, rearhien- 
dolas autorizadas en debida forma con el testimonio de personas 
dignas de fe. Asi «c petfecciooaria ua descubrimiento, que puc«* 
de colocarse entre los mas útiles que se deben ala America, y se 
conseguiría su rápida psopagaci^n en beneficie de la humaaidad - 
ée ambos mundos» t 

^. .* -'- P/jfjf^x f;tro^/V¿i/. (Nüfi!. l'7J.) 

El Ministro principal de Real Hacienda de Truxíllo D. ^ 
Juan Ortrz de Letona, y D. José Rossi y Rubi , comisionada 
pa^ai el arreglo y repartimiento de tierras de aijuella colonia, por % 



4^ 

encargo del M. lütre. Sr. Presidente ha« dirigido i sus sQpettores ::^ 
nsanoS un fra?iquito de seoaiíía de yerba de Guinea^ parte nacva^ * . 
mente traüa á aquel puerco, parte tomada de U huerta át\ exi 
presado Ministro, y parte recogida por Rossi entre varios de los 
Negros franceses qae la cultivan, y en las tierras de punta de ■* 
Quemara donde se halla ya extendida— Con ella haa acoropaña-i f 
do una pequeña Instrucción sobre el método d« cultivarla , que 
se impri(riirá en la gazcta siguiente; evitando, dicenj todos los 
términos técnicos para que la pueda entender qualquiera labra-* 
dor, y se propague fácilmente un vegetal tan útil y dcscooo-J 
ciio. 

As! mismo han remitido semillas en el propio cajoncito 
del árbol del sebd ó de candela de la India, y de la planta movU | 
ente ^ con una lista de otras varias plantas que expresan tene|:| 
preparadas, y que ñolas remiten desde luego por no habereo^- 
contradosygeto capaz de hacerse cargo de tan delicada comi-í i 
sion 5 concluyendo que por ahora, si no se les previene otra cosa, 
las conservarán en aquel terreno, cuyo temperamento está pro^ 
Vado serles tan aeálogo. 

^ La semilla átyerbp. de Guinea se ha distribuido por el 
M. Illtre. Sr. Presidente entre varias personas de esta capital , y 
entre hacendados de la costa del Sur, donde será muy útil por 
escasearlos pastos en ciertas temporadas. 

La misma distribución se ha hecho de las semillas del 
iíM y de la planta moviente. Del primer árbol se dio una lige- 
ra noticia en el num. ig%. de este periódico. Si se consigue s(j % 
propagación será también de la mayor utilidad, para cconomW '> 
z^r el sebo de las teses, y el consumo del pestífero ocatt , subs-» ^ 
tituyendocnsu lugar otro de semejante servidumbre, cuyo taso n 
no manchará las paredes, haciendo como hace aquel asquetosi-i ^ 
aimas líis habitaciones, {S. C) * 

Promoción.^ A CoronelytX Teniente Coronel D.Tadco Munic4 ^ 
sa Sargento mayor d:l regimiento fijo de este reyno.^^ Se omitiór ^ 
por olvido esta noticia en el Numero anterior. :5i 

Errataf ^ Ei Numcfo spi. coifio con el cúm, 290. duplicado Los que 
qui^iao eí.quaderDar el tomo bíiáo bien ea cnmeodas desde luego éste ye«« 
ío con la pluma, para que co el índice no cause coofusion. f 

-M El estado de las cantidades acufiadas en ia casa de Moneda de Méxi- > 
cí», que se ínseitó en ej nün. apa, sacó dos eiiatas tnuj cotibles, ptJO^ fá^ ¿ 
ciles de eomsodaí poi las somas. 



j 



^^,,,,^ GAZETA DE GUATEMALA 

Uí:\; y Dfit LUNES 7. DJS /ííí/ílRZO de 1803. * 

J ^. . BANDO SBRB JUEGOS PROHIBIDOS. 

D* Antonio González Sarávisó'c. é^r. 

Pata evitar los gravísimos inconvenientes que resultas 
üi los excesos del juego, se han publicado en todos tiempos m«4 
chas y may sabias Leyes» insertas en la Recopilación de estol 
rey nos. Las prohibiciones y penas se han renovado y reagravado 
por posteriores Reales Cédulas y Bandos, según se ha expcri-^ 
rocotado la existencia del mal y la necesidad de su remedio.— 
Pero como el transcurso del tiempo produce muchas veces ó el 
olvido de la Ley» ó la relajación en su debida observancia, sio 
eoibaigo de que jamas puede prescribir, y de ser sicoipte obliga4 
toria: enardo por lo mismo mandad» que se repita la publicacH 
on de £ ta tspecie de providencias, y conviniendo hacerlo á m€4 
dida que se observa la facilidad ó propensión i delinquir, qué 
luele ser maycr ó menor según los tiempos y costumbres: hallan^ 
dome en el día informado de que algunas personas en ¿sta ca^ 
pital, y en otras partes del rcyno, se entregan á los juegos justl4 
^mímente prohibido?, con ofensa del buen orden, y ruina suys 
propia y de sus familias: á ñn de que el descuido y tolerancia 
que sobre un punto de tanta entidad pueda haber habido antC4 
riormenteno sirva de pretenroal vicio, ni de escuda á los viciosot 
convencidos de tales: habiendo meditada el asunto con la nece< 
caria reí xión, y de conformidad coi la» expresadas Leyes y Ce^ 
dulas, reuniendo sus disposiciones baJ3 un contexto en quanto 
son adaptables á las pre«>ente5 circunstancias, he venido co resoU 
v^r y mandar lo siguiente. 
:í;?f4 h Por juegos prohibidos se entenderán todos los de sufrfé¿ 
tmikt^ y apuesta^ como los Dados, el Monté, la Banca, los Alba* 
res ó el Paro, el bacanete, la Flor, el Cacho, y los demás de la 
misma ó semejante especie, qualquicra que sea su nombre, y toi 
dos aquellos en qtie ademas de los tai|tos ordinarios se para ó 
apuesta otra u otras cantidades á algún lance. 

a. Las tifas particulareis, sean dé dinero ó de alhajas, que 
por punto general son un^s estafas dijimuládas, se entienden conn-» 
prendida^ en ésia prohibición, á menos que^ preceda permiso dd 



42 . . 

Gobierno, aa^iq le ?e higan con pretexto de sacar limosna para 
h:íSj:ícÍ2s, ó pata otras obras píadjsas, bajo la$ mismas penas 
q le sz 4:cUraiáa para los juegos pcdhíbidos. 

^. En los juegos licitas, ds pura divcrsioa y entretenimiento, 
no podrá exccdííc de cincuíata pesos la cantidad total que se 
juegue ó aventure coire personas pudientes: No se podrán hacer 
apuestas de ninguna clase, ni jtigatse á cceáito, a! fiado, ó sobre 
palabra eo mucha ni en poca carrtidad, ni sobía prendas, alhajas, ó 
bienes mu bles ó raizcs: Ni s« podrá asar de tantos ó señales de 
yalor arbitrario para disimular la verdadera cantidad que se jugare, 
todo bajo las mismas penas declaradas para los juegos prohibidos. 

4. Toda especie de jaego, aun óc los lícitos y en muy mo^ 
derada cantidad, se entieade prohibido bajo iguales penas siem-^ 
prc que se jugare en dias y horas de trabajo : comprendiendo 
pri.icipalmentfi esta prohibición a los oficiales menestrales y jor^* 
paleros, con quienes no se usará en hca parte de la menor induU 
gencia. 

5. Qaalquieu persona convencida de habérsela encontrar 
do jugando , ó ea concurrencia de juego prohibido , á mis de 
perder el dioeco que la pertenezca en lo que se aprehendiere so-< 
|>re la mesa , será multada , si fuese de calidad español, por pri'^ 
(ñera vez en doscientos pesos , por segunda en doble cantidad, y; 
por teccera se le formará causa de jugador incorregible para pron 
cedsr á la mas seria demostración que corresponda según las cir< 
cutsstancias.^ La multa será por primera vez, al que 00 fuese cs-^ 
pañol, de dacuenta pesos, y en igual proporcioa por la segunda 
y tercera 

6. Para el dueño de la casa donde se hiciere la aprehensión 
4^1 juego serin dobladas dichas multas tespedivaaaente, según su 
calidad, y circunstancias. 

7. Las mismas multas de doscientos ó de cincuenta pesos, coa 
Igual distinción de clases, le impondrán irremisiblemente á quaU 
quiera persona que haga dados, los mande hacer, 6 los venda; do<i 
blandose por la segunda vez, y reservándose por la tercera el ma^ 
yor canigo á que haya lugar conforme á los casos. 

/ 8. A los que no tubieren con que pagar las penas pecuniarias, 
se aplicará por primera vez un mes de cárcel si fuere español, y si 
de otra clase igual tieoipo de obras publicas: por la segunda el do- 
fcl:de'e^t?t canigo: y por la tercera el, de destierro por un aSo k 
I js jugadores; y por dosá I09 daenos de las ctsas de juego, para 



4T 
los quales siempre se entenderán dobladas las penas, sean pecuuU^ 

lias ó de otra clase. , 

9. Si los contraven totes fueren tahúres de profesión, entregan 

*^ 'ios habitualmcntc á juegos, gatiterosjó fuUcros, que cometen ó 

' acostumbraren cosieter dolos, engaños ó fraudes, ademas de lai 
penas pecuniarias, incurrirán en la de cinco años de servicio en las 
armas, y lo mismo los dueños de casas donde se justlñcaten loi 
tales juegos fraudulentos, ó se consintiere á los tahúres conocidos 
poi tales*, y si 00 fueren i proposito para dicho servicióse destloa^^ 
fin i presidio, 6 se destetratán a distancia correspondiente po| 
'otro canto tiempo. 

" 10* Los que perdieren á juegos prohibidos, ó por evidente yi 
conocido exceso en les peirritidos,y los que jugaren alhajas , ó 
al fiado, no están obligados al pago: por consiguiccte los que ga«4 
narcn no hacen tuya la ganancia. £n éita vlitud sedeclarzn rulas 
las obligacloues, csctituras ó paga. es que por tales débitos se 
otorgaren; y las Justicias, lejos de proceder contra los deudotes al 
pagodel crédito que se demande, previa justiñcacion de su oifgen. 
Impondrán las penas detalladas tanto á los mismos deudores como 
á sus acreedores; i men9s que aquellos pidan la restitución d¿4 
nunciando la pérdida, en cuyo caso se les releva de pena pos tg 
▼ex que asi lo hicieren. ^ ^^ ; , J, í .:^"\. ^ 

II. En las tabcrots, mesones, y otras casas públicas, se ^xo4 
"hibc todo juego, aun de los permitidos, uno es el de chaquete, da-t 

^ mas, villar, ó trucos, y estos con las limitaciones y excepción 
nes prevenidas eo el articulo 3. , bajo las mismas penas respeíJi^ 
vamente. 

^ II. Los Jaezcs y Jonicias, tanto en ésta capital, como ea 

' las provincias, con noticia positiva de las casas donde se tengan 

• juegos prohibidos, las visitatán y reconocerán de dia 6 de nochr» 
como lo juzgtscn mas conveniente, é según la hora en que se les 
dé el aviso 6 denuncia; bien entendido que no han de proccdet 
^e ligero á estas averiguaciones, por el respeto debido á lacaSa 
de qua^quler vasallo oaientras no hay justo motivo para creerle 

^VJelioqüente, y que de no hacerse la aprehensión real de la mesa 
de iiifgo y de los jügadores> ó de aquella sin estos, se ha de siís« 
pender todo procedimiento estrepitoso, sin perjuicio de instruir la 

'correspondiente sumaria si lo requiriese el caso, y de dar cuenta 

Í^OQ ella i la Superioridad á qnien corresponda. 

'^ 1 3. Verileada la aprehensión real ic.dari por . per44do tod^ 



44 

el dinero que se cftcuetnre en la mesa dejuego.^ Si hubiere Ü&i 
^puncia^dor, se le adjudicará uoa tercera pacte: otra tercera se dis^ 
^ribuirá entre los aprchcnsores que acompañen al Juez: y la res-» 
flanee se aplicará á penas de Cámara y gastos de justiciaj á n^enos 
,qu: el dueño de la casa donde se haga la aprehensión sea militar, 
^CG cuyo Cv4$0 5e observará lo prevenido en el articulo 17. ^ Si no 
hi>bieíe denunciador, la tercera parte que te vd asignada sepon- 
,drá á disposición de éste Superior Gobierno para invertirla cti 
►[•Igun objeto de utilidad publica. 

14. La aplicación de las multas, en no siendo las que se inn^ 
j^ongan á individuos militares, se hará también por terceras par* 
^C8, entendiéndose para la Cámara, Juez y denunciador, ó d dis- 
^jposlcion del Gobierno la parte correspondiente i este, qaand» 
^no le hubiese conocido. 

^, 15. Para la imposición de dichas multas y penas, se proce-^ 

jiScri por los respedivos Jaezes breve y sumaríamentcí es decir, 

•e instruirá el correspondiente sumario, y se oirán sus excepcio- 

^nes á los que tuvieren que darlas , pero sin invertir ea esto mas 

tiempo que el preciso de ocho dias, dentro del qual ka de que-* 

^jiSar concluí io el juicio e impuesta la pena, ó absuelto el que lo 

'deba ser, sin admitir otro recurso que el de apelación, el qual no 

^$e negará d ninguno que le interponga, ptévia consignacian de 

^|a multa impuesta, Vff! !*' 

I lé. De lo que resulte de los sumarios contra personas 

*^acl fuero militar se pasará testimonio á su respeñivo Superior 

^h juez de primera instancia , por quien se procederá en los 

términos prevenidos por los artículos anteriores. Y ademas los 

^Jueces ordinarios que hagan la aprehensión, é instruyan di^ 

\chos sumarios, darán parte direQamente á ésta Superioridad de 

l}p que de ellos conste contra dichas personas privilegiadas, y de 

lliaber remitido el expresada testimonio á su respetiva jurisdie^ 

j clon, para que se tenga presente y obre los efedos que corres** 

pondan. 

17. Si la aprehensión de la mesa de juego le hiciere en la 
'casa de individuo militar, las dos terceras partes del dinero que 
se aprehenda pertenecerán según el articulo 13. al denunciante 
y aprehensores, y la etra tercera al Fisco militar, á quien se apli« 
sarán también por el Gefe ó Juzgado respetivo las multas que 
#e impongan á todos los que estén sugetos á lu )urisdiceion C0114 
forme i la RealCeduU de 17. defi^breso de íÍ(qx..«Sí whm 



bicce denuaclador en el caso de este articulo, qücdarii disR' 
slcioo de la CapitaDla General la taccra parte que le vá Ssígna 
¿a» para destinarla al vestuario de Milicias» ú otro objeto del Re^l 
servicio. .¿?'í^^'^> *^<^ 

i8. La poblkacion de este bando se repetirá cada año, asi 
en ésta capital co(f)o en las demás ciudades» villas y pU(;blos 
numerosos de españoles y ladinos. Se procederá con la mayor 
severidad contra los Jaezes que se acredite hüber sido pnnfsos en 
la exsda observancia de ésras disposiciones. Y para que desde 
luego se proceda á la primera pubiicacion y fijación de carteles 
por todas partes, se imprinnirá y cif^uiari en la forma ordinaria» 
pasándose egemplares á todos los Magistrados, Gefes de Caerpo% 
y Jaezes ordinarios á quienes competa. - ' 

Dado en el Real Palacio á 4 de Marzo de 1803 . I d 

Antonio Gonzalezr: Por mandado de iS. S. :=í Ignacio Guetti^ 

^^^^^/MitoÍ9 de cultivar la yerba de Guinea, (N. 295) ^o^g 

Preparada la tierra bien menuda y fíoja, lo bastíate part 

hacer almacigo, según la cantidad de grano que se ha de sem^ 

brar» se regará este por encima de la tierra, y luego se le echará 

y cubrirá muy ligeramente, de modo que no se ahogue, ni quede 

tampoco deienterrada la semilla: se le regará con mucha suavi^ 

^ad, tomando el agua con la mano y esparcieodola encima de U 

tierra, de manera que la semilla no se desentierre, y cuidando que 

se mantenga húmedo el almacigo. A los cinco dias comienza á 

salir, y se conoce que es la yerba en que el tronquito es parecido 

i la grama y de color morado: crece muy de priesa, y quando 

ya está á la altura de un palmo, 6 tercia, se van arrancando las 

.matas para trasplantarlas, y de cada una se sacan tres ó quatro 

según és de mas 6 mrnos pujanza la macolla. En el lugar donde 

se hade hacer la semeateta estará bien volteada la tierra, y se van 

poniéndolas matitas á distancia de una tercia, y no es menester 

ya regarlas mucho: luego que semilla, y se recoge el grano, se 

va segando» dejándola de poco mas de tercia de alto : entonces 

^ya las macollas son mas grandes, y sepuedeo trasplantar de cada 

;.ttna cincuenta ó sesenta matas nuevas. t.i¿t vi : - ;a 

i Es muy fácil éste cultivos y esta yerba es el eaefor past» 

ipnt el ganado, y bestias, y de muy poco costo» pues no nece- 

lita de limpiarse muctus veces la tiectai porque no deja criac 

otra yerbío 



4« 

NOTA ie hf árhíis exótico» qm D Jtián Orifi& i§ 
tetona, y D. Jdié Rosi y Rubí tienen en trunllh eoheados en 
quatri cajoncitos para remitir en primers $easi<nt al Jí, /• S. Pre'^ 
eidenft.i 

3. arbolitos de Canela. 

s. Mangos de la India. 

3. matitas de Pimenta negra de Jaba^ 

1. Planta tnoyieote. 

2. arboles dt Sebo. 
2. dichos de Pan. 

14. de cardos y aleachofaf. 

q^ 

* ., Ettáthtíca de Ingál aterra* 

„Acaba de publicarse uoa obra sobre la Estathtlea de 
la Inglaterra. Su autor ha reunido en ella varias noticias precio-* 
sas sobre la historia de su comercio desde 1697. D/ce que en 
aquella época habla en circulación 512 fnll libs. esterl. Un %u 
glo después ya ascendía esta sucnaá ii.^fo. mil libi. esterl. (mas 
de veinte veces mas.) Desde el año de 1714.a 1718. seaumen-^ 
toen 6. millones. Desde 1783. hasta 1788. en ai. millones y 
después el aumento ha sido mas rápido. En el reynado de la Rey« 
oa Isabel pagaba el comecrioun 25. por 100. de derechos. En 
tiempo de Guilleroio 111. las entradas anuales del erario af^cen-* 
dian á 4. milloaei: en el de la Reyna Ana a 5. millones: en el 
de Jorge I. á 7 millones y medio: en el de Jorge II d 1 1. mi^ 
llones y tees quattos? y en el de Jorge III. i 6^.768.701. libs. 
esterl. Se han desmontado y reducido á cultivo en el reynado 
aélual 2.804.000. fanegas de tierra ; y hay todavía hcrialfi 
51. 178.627. La población anual de los tres rey nos es, según el 
nuevo censo , de 15.291.49^. almas: ha tenido 5. millones ds 
aumento en todo el siglo diez y ocho, y los seis siglos anteriores 
no se aumentó noas que 4 millones y medio.,, (Correo mercantil.) 

Descubrimiento náutica 
^, Mr. FuUSít está construyendo un nsmtile^ ó barco para SU4 
mtrgirse , semejante en grande al en que acaba de hacer expe-* 
tiencías tan curiosa como interesantes en los puertos de Habré 
y dcBccst.^Podra contener 8. hombres con provisiones para 
20. dias, y tendrá un volumen y fuerza suficiente para hacerle 
bajar en caso necesario i íoo. pies de profundidad, con un rcccfN- 

taculo 4 



tfculo parad ayte que estando Wcno bastará pata que los mW-í 
m:3sí^. hjjabfcs puedan ptcíoanec^r :fcba)3 del a^^ua ochoTioras 
seguí ia$,-i En las expcricDcias hechas por Mr. Faltón, no solp 
ha peroaaneciio una hora entera debajo del agua con tres compa*' 
fieros, sino que ha sosieoldo su barco paralelo al crizoDte eo 
qualqakra cireccbn que se le señaló; cxpcñmentando que la 
brújula úlrige baio del agua del n^ufino modo que fuera de elU^ 
y que su barco andaba media kg'ía por hora. 

Y para que puede ser útil semejante descubrimiento ?^ ^ 
Para llevar ordenes ^ecfetas, para socorrer á un puerro bloquea-' 
éo, para exami.^ar la fuerza y posición de una escuadra ene-^^ 
miga que csié al ancla en sus pcoplo* pticrtos* . ..... Qjiien puc* 

de preveer todas sus conseqü.ncias posibles, luego que adquiera 
toda la perfección de qoe c.^ capaz ? **^ ^Ar 

Ya ha añadido el autor una máquina á su barco, coii 
que ha hecho volar una gran chalupa en el puerto de Brest; y si 
mas adelante se consiguiese el mismo efcfto en una fragata, ó un 
iiaviJ de linea, qué sería entonces de toda U guerra maritlcna? Qué 
marineros querrían montar un navio con la certeza ñsica de ser 
aniquilados por uno de éstos nautilos , del que no podria Ube(« 
tarlos ninguna fuerza ni previsión humana ? ^;, ,5^1 .; ' 

iCBfreo mercamíl.) . i^m^lA^ 

Entradas y salidas de háre$s* 
A trugillo^ en 9. de Febrero, el bergarntín ác S. M. el Rt< 
posa, de la Havana, al mando del Teniente de fragata D. Joaqulo- 
de la Coeba, paca cruzar sobre la costa. 

— Eo II. de id. la goleta Santa Catalina, capitán D, 
¡José Fandiflo, de la Havana, con registro para Omoa. Solicitó 
descargaren TrugiUo parte de sns cfeños; y hasta el dis 17. no 
habia podido vetificario á causa del temporal que se cxperi<« 
mentaba. 

^ A punta ii Afinas en i6, de Enero la canoa Ktra. Sra« 
délos Angeles, stt patrón D. Carlos Bolio, de Panamá, con f$- 
gistco de efectos. 

— Al rio di San Juan^ i prlociplos de Febrero, la goleta 
payiebot Ntra. Sra. dclt O., capitán D. Juan Antonio Gonza^ 
tez, di la Havana^ con i^. quintales fíerro planchuela, 4. id. 
ascro de Vizcay«i 50. id. dabos de ;• á 4. pulgadas» 3. cajones 

merce- 



4 

fiiercecía y mañúitñtitif So. hittWti vido it Matiza, porción ic 
ínstmiiDentos de carpiatecia y ferretería, 54. garrafoDes aguara 
tfientede España» 5 piezas tafetán isleño» 4. id. rasos, 2. id. paño 
español, ija.id. cintas de glo» 20. id. id de otras clases, 7. do«« 
zeoas tnedias de hilo, 14 tercios y cajocies con 49. piezas paños 
de Be)ar, fo.id. platillas, 50. id. ruanes contrahechos, 50. ida 
brabantes crudos , 14. dozcnas vasos y otras piezas de cristal, 4, 
áozenas calcetas, 8. piezas listados, 37. libras seda torcida, i- 
churlas canela fina» y ^o. botijas aecy te: S. tercios y cajotiei 
con 2. piezas terciopelo, 2. Id. damasco, 48. dozenas abanicost 
98. piezas cintas, 3 1. resmas papel cotpuo, y otras aienudcnc 135,1 
350. bdiháSt 300. azadones f 400. roachete^^: ot^os 4. quintales) 
atzero: 4. latas aceyte de almendras: 15. dozenas medias de seda; 
S7. mantones de id. &c. &c. . 

^ A S$ns9naUi en 27. de Febrero, el paquebot Gviarandér 
su maestre D. Martin Isaguirre, con 1^62. cargas cacao de <^ua<^ 

Íaquit, de donde es procedente, 3. cajones de vasos, uno de som^^ 
teros de Gipijapaj y dos quiotalcs de garbanzos,^ E*te barca 
padtcio un temporal entre Panamá y punta de Arenas, que le 
obligo aechar al mar las botijas del aguada, y parte de la carga! 
de cacao. ^ 

^ Al mismo puerto en 27. de id. la corbeta Lue^nls, del 
Realejo, para regresar á Cablee lo mas breve qu^ pueda. 



Avis0. En la Oficina de este periódico se hayarin de ventá^ 
Ibs libros siguientes. ^1^ 

Cabades ¡nsclcutiones Theologicae i(uatro tomoi en quarto mt< 

Íor á 8. pesos en pcrgaqaioo, y 9. en Pasta. j 

nrretcnlínientos de Phocion sebee la stmejmza, y conformidad 
déla Moral con la Política un torneen quarto pastad 10. rs»; 
Historia Romana 7. tomos en quarto menor en pasta á^^p jpfcSS||* 
fábulas d& Samao^egp á 6. reaUí., .t. ...,.,^^ *"" * ' * , 



•st f? 



^ "^% 



,¿ :¿i¿ i. ^^..^ ,k.'i «w^ . ■ 2^ 



GAZETA DE GUATEMALA 

pEL LUNES 14. D£ MARZO de 1803. 



ir í o{í Últimos sentimientos de un Padre de familias, {^) 

*1 Esposa roía, yo estoy malo: d Medico tcofic: la noche, qt3j^ 
iarga! El bt>chorno , la fatiga, el desvelo. ¡ O pensamientos tris* 
tes, qu¿ guerra tan cruel hacéis á nr>i corazón ! Imagen tetri"« 
Jble de la muerte, aumenta tus espesas sombras! Dulces ietr^<i 
tos de mi esposa amada y de mis tiernos hijos , avivad vuestros 
graciosos coloridos ! Unios todos , y acavad con mi vida , que 
^empieza ya á ser muerte. 

' Valor ! fortaieza, constancia, me abandonáis en el cocnbate? 

Fuerte es el enemigo, y yo muy dévíl: socorredme. Vetiid de par-í 

te dei Dios de los exercitos. Venceré eUenáz ^mor de la vida, y el 

ae rvo pesar de separarme de mis amadas prendas. Romperé éstas 

^cadeii^s tan fuertes como gratas, que ligan mi corazón á la tierra. 

Paciencia , conformidad, tesignacion! amables hermanas, 

apacibles consoladoras del hombre adolorido, bajad del alto ciei 

Aoh ocupad mi alma ; desaloiad los tormentos con que en estos 

instantes ^paga el pérfido mundo los tributos continuos que che 

.ofrecido i su fatal imperio: someted dulcemente mi voluntad 

levclde á*los sabios , é irresistibles decretos del Rey grande. Des-» 

pertád en mi alma la dormida esperanza de una vida Inmortal ; ñ, 

(♦) Plata ao de Junio de i8os- ¿s U fechi con que ha llegado ár^u^ 
'Cstras manos ésta obtita. Los conocedofes de estilos , fecoidaodo la íf}i;o- 
€ ación al Sueño ttnpi«sa eo Jos oumeros dsa. y ^33 ,00 tendiáo difículifad 
CB ro^icaít ambas producciones pot de utia inisina pluma. Losasurtos 
rsoa muy diveisos , y \o és tsmbieo laexpiesioo: aquí es«l coiazoo el 
,que h^bla , 7 alli es la fantasía ; pete eo una y ccia le j^irtta ua 
alraa noble^ ,y eré^gica , acostumbrada á pensat con precisico , y 4 <x- 
plicar sus $et3timieatos eo uo tooo pecuHai.de quefexcei^tuadaia paite 
didáctica) fpí>cas h?y modelos eo ru^stra lergua. Se había xteido -éta ¡)o- 
co propia para semejante géoero de ccmposicioces, porque fiohemo teoido 
«atores origiiia'les qur se hayan egercitadoeo él. D« aiguo tiempo á esta 
.parte se ha ido inticducieodo , por el guito que se cmpúzaá extender ázia 
los librov y escritores ingle^s 4 pero los eosajos que hasta ahojta se haa 
dado á Juz son como los piimeros de Bt sean en la pcesia lyrica. Meht;dez 
imitando á Pope ? á Toung , á pesar de S4is arcaismc-s , y de ia dulzura d$ 
macha? de ?u versos , tío pa^a de imitador. Valdiia mas que éítos etjsayoj 
se hiciesea en psoia. La proia ca«tcilat?a, bien motejada , admite tcday las 
belkzas y tnuchas mas que les versos scFtcctricnales, ya seao sueltos como 
los d£ Miiíoa , ó ya tiiLadc» ctmo les de Pepe, 



■ -1^ - . ■ ^\ 

a rmidaetitrelos arruuos traydofes de U tierra. Entregada éfi-: 
ta tranquilaoienteel fiágii cuerpo que la pertenece , y ekvád m I 
cspkitu á los pies del Eterno que lo formó á su imagen. 

; Santas Virtudes !,con venid eo ssctlfício expiatorio de 
mis ycíros el dolor inmenso que destroza mi pecho. Ceñidlo , al 
menos, á los justos límites que el autor de la naturaleza señaló al 
f recepto y á las impresiones de amor, que él mismo quiso qu(5 
réynasc entre Ici hombres. 

Si, Dios de la luz, y de la gloría , tu fundaste la cseii4 
r?9 d? tu adorable ley en las basas santas del amor. Exiges para 
|í , pot iofii^ltos tirulos , el primero y el mas puro del corazón ; ptt^ 
f o quieres, y mandas el subalterno y reciproco entre los hora-* 
bres, y estrechas con mas eficacia éste dulce virxulo, según las rc^ 
iac ones del ser que recibimos, uniones que formamos, y otras co^ 
tiéxiones razonablf s que contraemos. 

¿Quien estableció el sagrado, é indisoluble lazo del ma-» 
trimonio? Quien dio la alta dignidad de Sacramento á la unioa 
dedos sexos de la especie humana? ;No hid?>tetüd€ los dó$ 
una carne? ¿ No ñ jaste en ésta unidad el principio de la repro^ 
ducion? 

4 As! éf ¡ ó Sabiduría infinita ! como fundaste lat leyes , f. 

las impresiones del amor conyuga^, paternal y fraterno. 

¿Os ofenderá, pues, el amor ¡nocente conque n?i corazón 
Smad la compañera, á los hijos, y á los hermanos que vos me 
disteis? 

¿Agraviará vuestros derechos supremos el sentimiento ia* 
tenso de separarme de mipropria carne, délos renuevos de mi 
mismo, y de unos hermanos que por sus virrudes llevan digna- 
mente el nombre y honran la memoria de un Padre? 

No, Dios grande, tu quieres y mandas que sigamos estos 
Impulsos tan nobles tan agradables, y tan necesarios. En esta 
fé, y amenazado del despop universal de todo lo terreno, y de 
una partida sin regreso, me despido de lo que tengo mas amado,. 
Queridos hermanos, veinte y tres años han corrido des*^ 
idc que. recibicr do la bendición de nuestro buen padre me sepa-» 
té de su lado, y del vuestro. El largo tiempo, ni la inmensa dis- 
tancia, nada han Hmado mi fraterno afeito; antes bien ha creci- 
do por la constancia del vuestro, y oor otras virtudes que veo 
copiadas en vuestras cartas , lazo único que ha unido nuestro 
trato cariñoso y sencillo por tantos años. |,»« 

La (naeite cortará estos lazoS; pero no nuestro amor. Yo 



is amar!: siempre, derramando i tos píes del Excefso mis ruegos 
humildes por vuestra fe^cidad. Vosotros tne amareis, aprecij^ndo 
mis yertas cenizas, la mitad de mi carne, que os dé)o en m! es«4 
posa, y mi sangre mezclada con la vuestra corriendo por las ve^ 
|9l^,de mis hijos. 

/^ói Amad éstas porciones de mi ser, que os recomiendo caí 
mo mías, y canijo vuestras. Entre todos formamos un cuerpo 
mpral^ animado por el amor. 

<i^w:^^- 5' ^^^^ unp de SUS miembros falta mi existencia, sctít 
como un brazo que falte al cuerpo humano, continuando la vi^ 
49 CR las partes que restan. 

' "^ Faltará mi cuerpo, y mi amor se reunirá al vuestro. Per^ 
¡Sonarán un esposo, y un padre, y hallaráa muchos en vuestros 
i^fíi^soncs. 

Si, esposa, si hijos míos. Vivid con fcstc consuelo; con* 
fiad en ellos, 3in olvidar jamas que tenéis tíempre un Padre uni*« 
Versal, do como yo pobre, miserable, y mortal, smo de caudal 
infinito, de gloria inefable, y de duración eterna. 

Amad, y temed d éste Padre supremo; hallareis la ít\lú4 
Jad en la tierra, y participareis de la herencia de los santos. 

Gravad ^us leyes en vuestros corazones; meditadlas en 
casa y caminando; atadlas en vuestras manos como divisa, y es^ 
Ciibidlas en los umbrales de vuestras puertas. 

No olvidéis, hijos mios, que desde muy tiernos años pro# 
curé alimentaron, y nutriros con la enseñanza y amor á ,estat 
santas leyes, que ahora os renuevo^ y tecp«iendo cómodos loi 
afeaos de mis entrañas. \ 

Si los frutos corresponden á las semillas, os habré dejado 
la mejor y mas copiosa de las herencias. 

Gozareis en la tierra toda la felicidad verdadera queca^ 
We en el polyo de la humanidad, y caminareis dulcemente i la 
Patria. 

Yo parto á ella, con el consuelo de haber oteervado en voso-* 
tros bastante comprchension, y docilidad, para conocer, y parJl 
practicarlas virrudes; pero tiemblo, y se eriza mi cabello con* 
slderando ios lazos innumerables, que tiende el mundo á la dé vil 
^ventud para pervertir su inocencia, y abismarla en la corrupción» 

j Tristes pensamientos! No rae representéis a mis hijos úU 
yidados de ^n Padre , del verdadero honor , y en fin de un Dios. 

Esperanza alhagueñaj figurádmelos fieles observantes de 



51 

la virtud , y triunfantes de tos vicios. 

c ¡Qoe vallado pondría yo á vuestros corazones para tzU 
guardados de los ataques demasiado fuertes de tantos enemí-í 
gos que intentarán su conquista! Bien sabds que si Dios no gu-^ 
arda la ciudad, en vano velan sus cenuíielas; poned pues en su^ 
toaao invencible la custod a de vuestras almas. Rodsadlás de to-^ 
das las virtudes, y cultivad éstas coa los medios abundantes y. 
eficaces que ofreze la Religión. 

Eíla os presenta una madre tierniñnsa, y poderosa Reyna 
idelos Cíelos, y NAadrc de Dios hombre, juradla por vuestra es-* 
pecial tutora. Consagradla vuestros afcüos, y hallareis el abriga 
de su amparo, defensa, y dirección. 

Leed, meditad, y esculpid en vuestros corazones las pr€-> 
ciosas letras de ése libro divino, que tiene por autor al de cieloaf 
y tierra. Habcls vino en estampas multitud de ias maravillas que 
contiene, oyendo de mi boca la explicaciou que de cada una pu*t 
do daros mi insuñclencia. 

Perfeccionad vosotros éstos diseño?^ y reglad vuestrot 
pensamientos, palabras y acciones sobre la moral pura y sant^ 
de las Sagradas Escrituras. 

Tendréis entonces una condufia Irreprehensible, y seren 
ii objetos de complacencia á los ops de Dios y de los- hombres. 

Vuestras virtudes serán los mausoleos, y los epitafios mal 
magníficos que podáis consagrar á la memoria de vuestro padre,^ 
y que honren igualmente la vuestra, y la de vuestros hijos. 

Hibreis observado en mí conduftá mucho mas de rei 
prensible que de imitables pero tened presente quecl mal egenaii 
pío jamas autoriza para la imitación , y que de perversos Saulesi 
hati cacido virtuosos Jonatases. 

Si quctcii egemplos que Sfguir, los hallareis abundantes 
y excelentes en los libros sagrados , en las historias de los Sau^ 
tos, y en la vida de las personas virtuosas. Repasad también ésa 
preciosa obrita déla Escuela de las costumbresy en que hab?is leída 
basrante » v visto cgemplos , y lecciones admirables para formato 
se la mepr conducta cii^tiana y civiL 

Presida siempre en vuestra leélura la intención si^^cera 
de adelantar en las virtudes. Alejad las ideas de una estéril y 
orguilosa ilustración ,y en vuestras tareas proponeos siempre el 
servicio de Dios ^ 6 U utilidad di nuesccos sc(Dejantc$«^ 



i^ ' Yo no dudo , hijof? m!os , qtíí í)rocafatels esculpir en vu- 
eltos corazones estos uUi.^os consejes qoc os da vucsuo Paatc , 
al partir , como lo espera , paca el reyno de Dios. 

Bascad este lo primero , para que todo ós sobre en la tic-i. 
ira f y volvamos á vernos en el iomenso seno del Excelso. 

g , Ruego a su bondad se digne bendecir mis paUbras, para 

I que se artaygaen, y prevalezcan en vuestras almas. 

iw uj Tenga clamor ázía vuestta madre todo el lugar que 
Dl6's ós manda, y á que és acreedora por éste titulo tan sagrado^ 
y por los innumerables cuidados , incomodidades , inquietudfS, 
que debéis á su amor desde vuestra concepción hasta este instan^ 
te, y que contiaaara toda su viia. 

Satisfaced estas preciosas deudas con todo el amor, con4 
Sideraciones respeto, y veneracien de que son tan dignas. Rcdo-< 
blad los esfuerzos de vuestro amor fiiial á proporción que se au^ 
menten los días de vuestra madre. Sed sus consoladores en su viu-» 
ded, y vivid todos bajo su sombra en la unión mas dulce y 
agradable. 

A Dios, hijos raros, echad vuestros brazos sobre mi cuello: 
corran por nuestras megi las mezcladas mis lagunas con Us vu-» 

I cstras: paguemos ctre ultimo tributo de dolor á la naturaleza ca 

^ la separación de un amante Padre, y de lioos buenos hijos. 

Esposa mía, mirad de mi mism , acmble compañera de ^ « ^ 

tantos años , llega, completa éste triste grupo de amargura y /^ ^^^¿ 
desolación. Qaanto te hé amado en el tiempo, para mi tan feliz^ trrúJ^^^S 
de nuestra unión; tú lo sab*s. Vuelve los ojos a ni alma sensible; " " 

Comprende tu el mar de aflicción en qíir zozobra. Acerca tu pe* 
cho para depositar en el mis últimos su piros. Fxá'e mi sima su 
postrer aliento entre tus brazc s: acabe el oesar lo que há comea-< 
zado la muerte. Potencias, y sentido^ avivad el tumulto con qne 
destrozáis mi pobre corazón. Corazón .mlul redóblalos latiaos 
con que intentas franquear las barreras que te oprimen. 

Raudales de mis ojos» romped lo« diques: inumdaím^. 



I 



Lavfos balbuciente^ enmad ced: hábie solo el dolor, v óorim^ 

mi ser Hijos, amad á vuestra Madre.... Esposa, ama á cjíí hi 

^«....Hermanos , amaos mutua Bcnte. Pordjncs intimas de mi 
carne y sangre, objetos prer io<r $'de mís <^i d )s, delicias inocua- 
Us de mi amor, y ternura: A Oíog, hiua rí'uníraos en iU augusta 
presencia coa ta viaa iaiSJortal de los justos. 



CACAOS. (#5 

Es bien publico y notorio que en las qúatro provincias 
áe la costa , á saber , Soconusco , SuchUcpeques , Escuinta, y 
Sonsonate , el fruto del cacao se ha ido perdiendo progresiva y; 
sensiblemente. Todavía cxístírn (Bonuoientos, de quando los bar-^ 
eos del Perú y Panamá fceqüentaban el puerto de Sonsonate , yj 
extraían anualmente los lo. y los iz mil zurrones, Como 4. ó ^» 
noil salían por tierra en atajos paraOaxaea, y otras partes de 
America y Europa , y otros tantos sallan en cabszas de Indios 
para el resto de éste rcyno. Toda la extracción en el dia se halla 
reducida casi á zero. El término proporcional de ésta decaden^ 
cia, ó pormtjor decr ruina total del cacao en las quatro pro-* 
vincias designadas, és el siguiente.^ Sea 11. 110. la cantidad ab-< 
soluta de dicha decadencia ó ruina : en ella Sonsonate tendrl 
üo.ooo.Escuiota 100. Soconusco 100», y Suchitcpeques 10. 

En ésta suposición resulta que la provincia de Suchite^í 
peques és la que proporcionalmeote ha padecido menos en la 
pérdida general del cacao. Esto és verdad al pie de la letra; Son- 
sonate no produce ya ni 5. cargas. Escuinta 00 pasará de 50. 
Soconusco puede dar en el dia , un año coa otro , 500.5 y Suchn 
tcfpeques apenas empieza á pasar de 5000. > á saber. 

iyCaUulo de aproximación del Cacao que se extrajo de la pro^ 
vincia de S. Antonio Suchitepeques en el aña de 179^*^ y de*4 
ducion del produSio total de dUho ramo. 

Consta por ios registros de alcabalas que los cspanolet 
y ladinos vendieron el valor de 18.987. pesos 4. reales Cargan 
de cacao , qije corresponden aproximaxlamcnte á . . xooO| 

Consta a^i mismo haberse extraído en especie, 
ya con guia por ser de comercio , ya con pase por 
ser de consumo , con inclusión de lo pertctiecientc 
^\ diezma ,.......•• ^5^» 

Por lo qíje no habrá entrado en los registros de 
alcabalas, ya por la pequeñfz de sus cantidades, ya 
por olvido ó mala fé de los contribuyentes , se compu- 
tan por un presupuesto muy bajo ^T<^ * 

"T*} j$pp^ntamientof 4e I?. í* R* y R^eícritosen el año de 1800, 



iiié^-í Total que resulta cogiio y vendido pot es- ^ 

pañoles y ladinos. . , , • • / l»4Q^' 

^ Para regular lo ccgldo y vendllo por Indios és 
preciso guiarse por la proporción de cacaguatales. Los ^ 

de españoles y ladinos Golcülvamente son á los de In* ^ 

dios como 4 á 17 , y rebajando a'g > de éstos por su ene- 
fior cultivo, reduciremos la razoo antedicha de 4. á 1 5. 
Por coníigüicntc los Indios cogerán y extraerán. 5*TO* 

a^0i¿i^-.!r' 'total. 6.650. 

Én esta cantidad no se Incluye el consunao de la aaisma pro-» 
Vincia ,que no deja de ser crecido por el ga^to grande que en ella 
se hace de puzunques , macbitos , batidos , tibias , atoles , chianes » 
pinoles^ quebrantadost tixtest y bulbuches,t^ cuyas bebidas la base 
principal es el cacao. Dando media libra de consumo mensual por 
cada cabeza á las i8ooo« de que se compone la población de esta 
provincia, resulta un total de i8oo. cargas» que agregadas alas 
antecedentes forman el de 8.400. . ./ 

También se debn considerar como pr.odaftos de cacaguá»< 
tales el pataxte y s^poyuh , porque pacen y se cultivan en ellos. 
Calculando ^oIq una calida diana de 10. reales por cada uno de 
CHtos 16. pusbios en r^zoo de ambos frutos (cuya suputación es 
extremamente baja) resulta un produjo de 7.200. pesos. 

Rcdocienda pues á produjo pecuniario el total del de 
los cacaguatales de Suchitepcques resulta: 

Por las 6 650. cargas de venta y extracción á 20. ps. I j 5.000. 

Por 1800. del consumo interior id. 36.000. 

Por el pataxte y sapoyuU ut supra. 7.200. 

pesos. 176.200. 

Según la cuenta antecedente, girada $obrc los datos mas 
diminutos, los cacagaatilesde Suchittpeqiíes. asi pobres v mal 
^Mídádos como están, proiugeron en 79^ el liquido de r ^ ¿00. 
pesos, de los que los 140 zoo. fueíoo de puro comercio aüivo, y 
cxtracci. OÍS verificadas. 

Pero aunque el quociente de ventas y extracciones es de 

^^50' carga?, lo reduzco á 5000, para la proporción de que he 

hablado arriba. Así se v^íá i^ue discuno por los términos m^s 



5^ 

dlmíniiiio?, no se me tachara de exagecadof, y se evitara el cm^ 
barázo de las fracciones. 

De todos modos bien se echa de ver quan grande baja 
resulta, comparando ésta extracción y produfto total con el que 
ahora 50. y ahora 100. años ofrecía éita sola provincia de 6a- 
chitepeques.^ Por mis cálculos aproximados deduzco que su es*^ 
tado prodaíiivo de cacao se halla en cldia reducido á una tercer 
ra parte poco mas ó menos de lo que fue en dichas «f^ocas ^ &U 
guiendo pues la proporción arriba señalada para las otras tres 
provincias^ sale que Soconusco produce ahora una 30. wa, parte 
de lo que produciai Escuinta una 300. ma.f y Sonsoñate una 
3000. ma. — Esta suputación , qu: és cierta y demostrada en lo 
perteneciente á esta provincia, llegs á ser casi cierta también pa-» 
xa las otras tres, comparando los produd js que ofrece era hipa-i 
tesis con la extracción que había un siglo há, le la que exísteti 
aun memorias publicas y fidedignas. En la razón connpuesta ya 
establecida de 3— jo^30o--« 3000.::= con 5t5^Í5^^t5^oO' í^?" 
suUa éste produapp 

3.x 5000. que ahora produce Suchitepeques supone paralo 

anccrior. • • . 15.009* 

V 30.x 500. de Soconusco. •...•.... 1500Q, 

300.x 50. de Escuinta 15.000^ 

3000.x 5, de Sonsoñate . . , i5.ood!¿^ 

Cargas. 6o.ooOi» 

I" ' -"■■|W » ! _ 

He 4icjui los 10. mil zurrones de cacao, de i tres^ cargaj| 
cada uno,, que $c extraían de este reyno ahora cien añosj sfi: 
gun dige, y dicen todos, * n^ 

Ahora ya no hay nada de esto, tos opulentos jcacaguatí§ 
íes de León, V las pactiias de cacao que entran de ios hiiol 
Hicaqucs por Yoco, Comayagua, y Carama, no bastan ni autl 
psra solo el consamo del reyno.' Es preciso que Tabasco nos en* 
víe los frutos de sus cosechas. 

Una ruina tan grsmde es preciso haya tenido unas causas 
fgua\meme grandes. A^i ésen eftdo. Escudriñar el origen, pró^ 
gtesos y produdos de éstas causales, es obra que no puedo em-« 
|í£eadec. &c. ■ 



mm. 298 fotn. til Fol. J7 

1^ ^f &2i,GAZETA DE GUATEMALA 

^"; *^1 PSL LUNB.^ 21.DE MdRZOáe 1803. 

. . . ..^ - Origen del mal venéreo, 

' ■ '^^s^o hecho formalmente averiguado qnc c! mal vcne-^ 
feo se eosocló en Europa muchos años antes del primer vlage 
¿c Colon, 

Lo confiesan todos los extrangcros que son de buena féf 
En los mismos países donde sostuvieron io contrario Astrue , 
Paw, y Robcrtson , se han recogido teiíimonios en gran nümeií 
io que deciden la qüestion en favor de la America. - ^ , 

Muchj'S de cstps testimonios están recopilados cri la ÍI-í 
icrtacion sobre el asunto que en 1781. escribió en ital'ano el 
abate Clavigero^ y tradujo al castellano en 1785. con varias 
adiciones el prcsbitcro D. Antonio ¡Sancbiz Valverie. 

Últimamente un escritor alemán haañaoido otras ptu64 
feas, que dan mayor luz á bste punto hinorico , y le elevan al 
^grad^ de evidencia posible.^ Aquí se ¡ndlcatán las principales; 
jís á saber, las de Clavigero , las de Valverde , las de el erudito 
de Alemania , y las que se compr^pden en otro libro bien i:^<4 
nocido, que suena impreso en Boston año de 1788. tn dos tp^ 
Inos en oétavo , con el titulo de cartas americanas. 

1. Los aujtore^ tnas antiguos, asi sagrados como profanos, 
describieron ^^c mal con diferentes nombres. Calmet se empeñó 
en probar que fue pno de los que padeció Job. Algunos inte* 
ligentes del hebreo afirman que está caraacrizado con la pala- 
bra rir^ de<|U€ usa el sagrado escritor en diferentes lugares del 
íentateucp. 

2. Boerhavc se inclinó i que el gálico es la lepra alte- 
»ada , que fue variando de síntomas y de cfcftos , asi como 
'écspucs del siglo XV. el mismo gálico se ha dejado sentir coa 
nicnos crueldad , y advenido en ambos íéxos con muchas mas 
diferencias que en su principio. 

3. En la época de Ips Cesares era conocida ésta epidemia 
. ^cn la corte de Roma y en toda la Italia. Sus historiadores y poe- 
v.tas la describen con señas nada equivocas, atribuyéndola siem- 
bre á los excesos de la venus. Lucrecia la pintó vivamente eo 
\t\ libio í. desde el verso 1203. al izoo. miniQ el ¡oven en una 



$8 .;^;. 

át sus cartas refiere cíe faB labrador y d$ su cnuger que per te*» 
ncr 'ulceradas las partss puiíoias se arrojacon al agua, y se 
ahogaron. Marcial hab a de una daoaa que teria tan ulcerada 
taparte sexual, que no poiia sentarse sia hacer una especie de 
almohadón con sus sayas. 

4. Pal adío , escritor del siglo V, refiere dos cge^nplares 
cié galicosos 9 describiendo menudamente su enfermedad , uno á 
quien de resultas de ella se le cayó el miembro viril, y orrd 
flue padeció una ulcera que le rojo la glándula y los testícu- 
los. (Historia Lmsiacaj pag. %i.i ^3., edición de Meursius, 
Leyden 16 i6. en qaarto.) 

5- El testlítioaio á^ Celso e? de mucha autoridad: á ét 
recurre diferentes veces el citado escritor alemán, ínsertandd 
trozos enti^ros de sus obras , que si están fielmente traducido^ 
no admiten replica. 

6. Los soldados dé Atila , según una crónica muy anti^ 
gua di Aiiin^aj citada en lo^ comentarios de L^i/?j/r , iofcstarotí 
en Alemania de males venéreos á las mugeres con quienes co^ 
municaron; de suerte que murieron todas ellas. 

7, Gtrario de Car mona escritor francés del siglo X. al Xl.f 
habla de bubas, cánceres, supuraciones purulentas, y ulceras 
q e rolan las parres gcnir^les. 

8, De las mism« úlceras rrataron Gay de Chaullae|f 
Bruwius, B^rtapalia, Hugo, H:nrique de Hermondaville , At* 
iialdo de Víll^neuv? , y otross escritores franceses y alemanes 
de los siglos X(., y Xíl. cuyas obras se conservan ya impresas , 
ya manuscritas en diferentes bibliotecas públicas de Francia 7 
^lemaña. 

9. Ui O'ix^oi ii París llama Jo GuUíawne , de ázía les 
mismos siglos, en ui trata iito que escribió Sobre la penitencia f 
en firma ic consejos para los confesore?; „ Esto es, dice , lo 
que se ha de pre^uitar sobre el articulo de la incontinencia eñ 
el Confesonario : Habéis tenido comunicación con alguna mu* 
ger? Ala-nas de la pérdida dilalma, oí cxooneis á coger en-t 
fírmedaiís terribles,,: y las nombía , describiéndolas al modo y 
con la naturalidad de su tiempo. . 

10 theoioric9 de Servia , médico hábil del sig^o XII., ew 
crib'ó cinco recetas de iingü:nto mercurial para tratar btas 
cnferm<*diÍ5S por Va salivación , y los medios de contenerla qú* 
ando es maj; abaadaatc, í-Uoaa sa ungüento Saracenicum 5 y. 

ea 



íttn tk&o los drabcs íc ícfvlau ya de h\ en el sígU IX.-- Uo cS^ 
idebrc aiédico español llamado Fhto^ó Pintar y cuió conteste 
¿^isnao ungüento á vailos galicosos co 14QI. y 1493« 
cw¿ II. El rey Ladislao de Poheroia murió de mal venéreo 
9fn 1414..^ Lo mismo le sucedió á un cabaUero francés 1 debs 

Guc acompañaron á Luis Xll. á Italia. 
e#^ í 12. pn tiempos bien anteriores a Coto» se formaron rc-< 
í^glaracntos de po.icia en Inglaterra , que e^tre otras prevención 
riiDCs ordenaban que ds quando en quando se viúta^n y reco^ 
fiociescn las mugeres en los burdeles públicos , y qac sé echase 
és^ntiz de ellos á las que estuviesen tocadas de estés lítales, para 
^*^que se curasen en lugar determinado, pena de una multa cqidí 
rif etente. 

13. Los versos de Tacifie9 Máximo ad Prlapum , y 4d 

*íWenfulams estilles izii el año de 1430., son muy obscenos; pe 

' \£to no dejan duda de que su libertino autor padeció la gonorrea- 

t^ituknta y ulceras venéreas, de que tuvo la fortuna de curar: lo 

; fiique obligo á los autores ic\ diccionario histórico de hombres ilus^^ 

I fres i incíinatse á la opinión de los que miran la introducion de 

í *.^ista enfermedad como una epidemia que reyró en aquel tiempo, 

HiConfesando que está tan bien pintada en dichas poesías que no 

aideja lugar á la duda de que la Europa «tuviese ya infestada de 

^ 44,é&tc veneno antes del ptlcpcr viage de Colon en 1493. 

,*- 14. Por los mismos años se ímprinDíó en Francia otro poe-í 

^íipia latino, cuyo original existia integro en la biblioteca roassarn 

i^xiia, en que pintando el mismo mal se dice: „ Por qué pues esta 

fh^tní^XfXitázá ( hoe genus morbi eommune Gallis & Iberis ) común 

1 1. en Francia y Espafía, ha de pausar actualmente tantos estragos^ 

.ífluando antes no habia sido tan cruel? „ 

^. ly. Últimamente la cbriía del Dr. Hibero SaneheZy que 

^110 alcanzaran á ver Clavigéro ni Valvcrdc ^ prueba bastante bin 

é >cn que se extendieron por Europa e^tos maks corno reliquias de 

■una epidernla terrible. El expresado autor akroan, que 6 de este 

mismo sentir , añí^de en su apoyo , con yarios testimonios de mai 

í4nuscritos y bibliotecas , que sus piiocipios deben fijarse en el si-i 

glo VI. , época en que se encuentran los mismos ma^es en Lóm-« 

bardia, en la baja Bretaña, y tu las orillas del Danubio* Y i bte 

proposito cita uno de los diarios de Medicina que se publican ea 

í-iSuecia, donde dicese demuestra que Asuuc tuvo muy poca 

^^Instrucción en el asunto, y que procedió de mala fe, pues truncó 



6o 
é alteró memorias auteDtkas qtüe contradecían la opiñldo de Gdá^ 
j^tío Fernandez de Oviedo, el primer español que atribuyo el 
origen de la$ bubas i la isla de Santo Domingo, porque fue de 
los priíBcros que trageron á ella ésta enfctmeáad , y por que na 
hace ^060 quien su md echs a otroy coti cuyas palabras concluye 
su disertación Sánchez Valverde. 

^ Después de estos testimonios, suponiendo que aquí solo 
se Indican unos pocos de los infinitos que hay acopiados sotec 
la materia, ¿quien se atreverá todavía á defender que la lüe ve« 
©era tuvo su nacimiento en el nuevo mundo? 

Ya se ha dicho que los extrangeros mas Instruidos, ó ca-^ 
lian, ó refutan á Paw y Astruc. En conseqüencia los españoles, 
siquiera por bien parecer» debieran dar por decidida la questipa 
del lado mas favorable. • 

Sin embargo notamos con admiración que se han segtif4 

do las pisadas de Asttuc, y aun se le han querido añadir funda-^ 

: mentos, en una obra nacional Impresa en Madril por el año de 

1792., es decir, quando toda la Europa sensata era ya de sentir 

coatrarlo. 

Capmanyt buen escritor, economista Jaicloso, literato eu 
timablc, invenigador diligente de las antigüedades de su patrU 
en los ramos mas útiles y menos conocidos, en el tomo HI. de sua 
Memorias btítoricas soniene que el mal venéreo llegó á Europa 
con los descubridores de America á la vuelta de su primer víag«^ 

Que los Enciclopedistas franceses renueven étta ©pinion, 

^ envuelta entre declamaciones, sin prueba alguna, no causa er* 

trañeza— Que los traduélercs españoles de la Geografía de la mis*. 

tpa obra la hayan dejadocerrer, tampoco es extraño. Los unos tic* 

nen bien sentado su crédito át supctficia es, y los otros de torpes. 

Pero al Sr. Secretario perpetuo de la Real Academia de I» 
Historia no se le puede disimular este descuido, que serh taa 
poco reparable en qualquicr otro escritor extranjero 6 nacional, 
sin exceptuar i Cladera, nlá E/f^/^> ni al erudito Hervas, oral 
compendiador de Baffbn. ^ 

Las razones puramente negativas» que añade á las de 
Astruc, se reducen á que sí no hubiese sido una enfermedad n^c^ 
va en Europa, no hubiera carecido tanto tiempo de un nombre 
particular y caraa^nsticc; y á que no se hallan fra$«s ni figuras 
alusivas a ella en los autores satiricos ni dramáticos déla antU 
eu^dadjrSieSaladamcBte en Juvenalj Propercio, Marcial, y Ausanío^ | 



<5t 

Creemos que d todo se respon Je con istas apuntaciones. 
Cas hemos sacado de les citados libra?, movidos de un bjeg dc«^ 
feo, y de puro araor de la verdad, ^in rebajar un ápice el justo 
concepto que el Sr» Capmany nos merece.^ Si hu'dicsc puesto el 
inistDo cuidado y diligencia en el examen de ésta quesüon, que 
en las demás que trata eo su obra, ya en lo principal de su plan> 
ya en los bellos cpísoííios y digresiones con que ha sabido hacer- 
la mas útil, seguramente nadie le hiibtera poJido sobrepujar, ni 
en erudición oportuna y seU£ta de la media edad, en que losaa"* 
ciquarios hasta shora pocos años habian desdeñado ocuparse, ni 
en la fuerza y nervio de los pensamientos, ni en el arte de presenn 
tatlos con la gala y dignidad del siglo de oro de nuestra lengaa. 

— }9l ^tztís-^ 



V - BANDO jobn proctsioms y penitentef. 

'' O. Antonio González &c. &c. 

Habiéndose tomado repetidas providencias en años ivL^ 
tcriorcs con diñamen del Real Acuerdo para precaver incon-* 
venientes y excesos que suelen experimentarse en ésta capital 
én tiempo de Quaresma, y conviniendo reiterar su publicación en 
el presente para que se lleven á debido efc£lo , en lo qual se 
han notado algunas infracciones ; con vista de los baldos pun 
biícados sobre esta materia , y habida consideración á las cic-! 
cunstancias y costumbres del país, he tenido a bien ordenar y. 
mandar lo siguiente. 
|^«y • I. Las estaciones del Calvario , que hacen hombres y mst-» 
: g^rcs en los viernes de Q laresma , solo se perm-tiíái deide las 
cinco y media de la raiañana en adelante.— En los propios ter4 
«linos $c entenderá prohibida la concurrencia al patio de la I;glc-< 
sia de Santo Domingo en la madrugada del primer día de Pas-« 
qua de Re^ureccion , pues nadie podrá asistir á dicho lugar ún<^ 
á la expresada hora de las cinco y media de la mañana ó des«i 
pues deelÍ2;todo bajo las penas establecidas en el banco, de 
diez de Marzo del año próximo pasado , que son las de 25, pe-^ 
sos de multa, ó un mes de servicio de enfermeros en el Real hos» 
pital de b. Juan de Dios, y las demás á que hubiere lugar según 
las circunstancias. 

a. Los que en las procesiones de Qauesma salgan vestidos 
4c lúaicas no podían llevar U cara cuDíerta > peto se les pet«? 

i., -o' ■ *" f '¿ 'v ■•*,■■: •' '-■ ■ 'V*-' ' • 



é% 

mitlrá que lleven en la icabcza el capirote. 

5^. No podrán salir en las expresadas procesiones penitentes 
üe sangre, ni con grillos ó cilicios en los pies» aspados y niem^ 
palados; entendiéndose prohibidas esras penirencias , y qualquíera 
otras expuestas á un accidente desgraciado» ó perniciosas á It 
salud. 

4. Los que salieren egercitando algún otro género dej^e^ 
nitencia , que rosea de los prohibidos en el arriculo anterior | | 
podtán llevar cubierta la caira dentro de las mismas procesiones 
Qoicamente» pero si alguna procesión duiár^ hasta el epttar de 

la noche» rodo penitente deberá letit^rse desde las seis déla 

tarde » y no podrán andar por las calles fuera de procesión dcs^ j 

pues de las oraciones, 1 

5. Les iikfrai^ores de qualquiera de los tres aiticulos preces? 
identes, en quanto sean aprehendidos por los Jueces y JustíciaSt J 
sufrirán irremisibletneDte la multa de veinte y cin(;o pesos» q I 

, jerán condenades por un mes al servicio del hospital. 

^ ' ;, , Ppr tanto ^ y para que nadie alege ignorancia , mando 
sé |)ublique por bando» y se comunique á todos los J leccs %■■ 
<|uienes corresponda para que zelen su puntual observancia» 
Dado en Gaatemala á 14. de Marzo de i^oj. 

CORREO S. 

Seal Orden de 2^, de Setiembre de l8oi, ^ >* 

fcmunicada for el Ministerio de Estada* 

„ Noticioso el Rey de cierto expediente promovido en 
ta Subdelegacion de México por Don Melchor de Barandia!;áa 
vecino y del comercio del Real de minas de Tasco» sobre que 
el Admiñstrador de aquella estafeta D. Antonio Clavijo na {| 
pueda trabajar minas , ni ser elegido para los empleos de éste * ^ 
ramo, ni tfner comisiones propias , ni emplearse en qiialquiera 
otra especia de tráficos; cuyo expediente fué apoyado por el I 
Fiscal y Asesor de Minería , fundados en la Real crien de 29. 3 
de Julio de 179^ por la qu^ se sirvió S. M. declarar que los ¿ 
individuos de Correos no comerciasen son caudal propio ó 
agcnp, ni tomasen géneros, efedos 9 comisiones bsjo otro ti- | 
tulo que pudiese originar qutja^i y hecho cargo S. M. de qac I 
ésta determinación jastiiina e?í los casos y pefsaqas a que s( 
ctjniíáe, no d:be tener lugar, ri extenderse á aquellos á qu I 
ahora se quiere aplicar > se ha dignado resolver que todo Ad % 

mi- - 



; Alftístradbí ais' Correos que en los dominios dé América siiva 
al tanto por tienta, ó por las prerrogativas y exíndones^ne 
coacede la Ordenanza , pueda libremente ocupasse en aquellos 
tratos y graogetias licitas q -e le ayudea á mantener sus obli^ 
gaoonesssin que por -esto puedan ser molestados en sus pi-rso-. 

i Das por otra jurisdicción que por la de los Subielegados de la 
Renta, en los casos que por derecho les corresponde : peto que 
sus haberes pod.áa ser perseguidos en 'a fcrma que prescribe 

í el capitulo 4. titulo 25. de la Ordenanza, y los juicios entablar- 
se ante las justicias peculiares al ramo á que pertenezcan los 
negocios de que se trate, como se hace eo etta pcniníüla. „ 

r 

-- I I II 

entradas y talidas de hartos. 

»««, A Y "' '* SP'^" ^*"" '^"^s"» «apitan D. Nicolás 
*.opcz de Castro, conduciendo con registro de la Havana: ».' 
barriles vino tinro cat,Un: 5 }<í. piezas cintas de varias clisev. 
400- Id id. : i? docenas camisas hechas: 8. c» jones con 72?. 

Snh?.* ^'^"" ^.^ ^='"'='- 7?'- id. de ala grande: i. piezas 
^Ipc de lana: 14- P>?as agaardicnte decaíía: f. barriles carne; 
»o. pitzas bramante ctudo: 25. tercios cera blanca: «o. barti-. 
les hanoa: 30. piezas crehuelas: 2$. id. lona-: .17. caminas de 
Stetana: 1575 varas brabante : (5o. pkzas listados: 12. bartU 
i les frijoles, arroz &c. 

TnK^r ^' ""."'° ^"i." *" ^' '^«'^^«o >a gokra Prudencia 
fon V l^^T ^' ^'1^'*"° ^'""'^'' "'"l'^-n de la Havana, 
*^ énJZ;. ,k^"""' *''='"" • '4 id. quebrada: it. Id. café 
» ín grano: 30. borijas aceyte: á>. an-lotes aguardiente de caña- 
ío atrobas pasas : .0. id. lentejas: « id abas: .6 Id. lúas s^»; 
das :6o. piezas brnams: u Id. estopilla,: ^4 cortes de zapatos-, 
\o írrr "í'"°' ?"'^""= '^- y •"«'^i^ barriles de hírlna^ 
S;h^n?., ^ •""'*' **^""?- «-buriles vino seco: 6. arroba* 
i n-?!««'*'"'"y^' ''.'"'^^^ «»'='<1^: ii.libras.é: 

R.S , !f;-?í''*" «ra blanca: .5. quintales arroz: 6. piezas 
Rnsii : 4. quintales azero de Milán: 28. arrobas vino tinto: va. 
íhL.^ ?""k""* Í' "fPintctia, y otras menudencias: 200 roa. 
chetfcs. lo^bouiuelas accyte: 10. barriles vino de Malaga : 10. 
piezas brabantes: 2^ id. estopillas datiaes , uo cajón de íoza 
|- í,°" f a^eytun.s: ,0, tercios papel español de á .0. resmas: 
Dei^;*'' «^«'as «d. de cartas: ,9. millares de plumas: 20. es. 

jaíD y u, JoíC Ignacio A^Ufíi, 



?4 

^ Di artibicla al mismo puerto la goleta el Volador, pro4 
etic^iiz d2 Nueva Orleans , y con dcstiao á Santiago de Cuba , 
$u capican D. Andrés Ardoin, , 

NOtA. El correo de Oaxaca cntió el dia 17, por la mai . 
Sana, $ia correspondencia de España, ^ 

Bmphof.^$. M, $c ha dignado promover á Fiscal del crlV 
meo dq la Real Audiencia de México al Sr. P. Francisco Re< 
hiedo de Abarqucrque , Oiior Decano de la de e.te rey no. ^r 
hú misíTio se ha dignado S. M, coofeclr la Alcaldía üia«^ ' 
yor de la provincia de Vetapaz, vacante por muirte de D. Pe- 
dro Antonio Alvarez , á D. Lorenzo Mant ufar y aftiial Alcalde 
mayor de Amatíi'¿nes y Zacatepeqaes (fiazeta de Madrid de 7. 
de Diciembre.) 

— Para la plaza vacante de Alcalíe dclcfimto de la expresada 
Beal Audiencia de México se ha dignado S, M. no.iabrar ^\ br. D. 
Francisco Xavier Alvarez de Mendinueta^ Oilor Decano de la de"' 
Manila, según la citadi gazcta de 7. d^ Dicienibre, —Se inserta 
esta noticia para que por la corbeta Luconii, próxima á dar la 
vela de Sonsonate para Cabíie , llegue i Manila tal vez antes 
^ac por el condudo directo de España, ó por Acapulco. 

Descubrimiento, -^ Burdeos 27. de Oótubre, 
Entre los varios modernos adelantamientos que se haní 
ftccho por lo respetivo á nuestra marina, puede considerarse 
til siguiente como de la mayor utilidad. Mucho tiempo hacc^ 
que los mas experimentados constructores han observado quc^ 
e aplicar las resinas tales C3m3 la brea, alquitrán y trcnaeniina 
en su estado natural de crudeza sobre la madera ó hierro es per-í^ 
judicial en todos ca^os, porqjue el exígeno obra con macha fu4 
cza sdbce las partículas aqü osas de que abundan. Estaado esto 
plenam^'nte probado por las recientes experiencias de los prin-t 
C'paks qui iiicos de Francia , se propuso extraer las particalas 
aoü>sas y oleosas de éstas rcMÍnas por la destilación, y asegurar 
en ellas mediante esta opcracÍ3n química la virtud y la eficacia de 
rcisiir completamente á los ácidos atmosféricos , de que no soa 
capaces de íjíngan modo en su estado natural.— Conseq&^nte á 
tbio se h^n establecido diferentes alambiques en varios puertos 
d€ mar por dispo icion del Gobierno, en donde dichas resina^.. 
se ^mpz^m químicamente pata el gasto de la Armada. 

{Aurora de la Havma.y 



Nutp. 2p7 Tom. Vil W. ie^ 

:^^,^y GAZETA DE GUATEMALA 

Z>fi¿ UJNBt s8.Z>£ MARZO át 1803. 

Wmmmmmmm II II ... . , , .,——1,—— 

Aurora de la fiUsofia m GuaUmaU, 

Tienen derecho a nuestra atención lat primeras ideas , 
qtic son como la base de los conocinr)ientos útiles, y la merecerá 
shi duda el tíguleote extrt£lo de unas fcnclusionts dadas á luz y 
defendidas en e$ta Real Universidad el año del Señor de mihg'^ 
teetentos sestntay nueve. Para apreciarle en su )usto valor se ha 
de tener presente que en el mismo añ» át sesenta y nueve ñit 
quando se escribió en España cierto plan de estudios, que sin 
embargo de haber merecido la aprobación del Supremo C0Q4 
sejo de Castilla , no l-egó a ponerse en egecucion , tal vez por 
que de un solo pasó se quiso avanzar un espacio demasiado gran^ 
de: qu« aun no Uabia podido llegar a Guatemala aquel plan , 
ni los espíritus estaban preparados para adoptarle , como todavía 
no lo estaban en muchas Uoiveisidades de España y sus Indias, ' 
wi en el todo ni en las mas de sus partes, aunque bien defcftuo-» 
sas algunas de ellas : que en general dominaba en las aulas, con 
•I nombre de ñlosofía , aquel espíritu que en el citado plan se 
denomina justamente de error y dt tinieblas: y que „micntras 
otras naciones buscaban con orden prádico y progresivo lot 
conocimientos útiles y sólidos , de que es capaz el Ingenio hu«- 
inano » traubao de determinar la figura del mundo , ó descubrían^ 
en el cielo nuevos luminares para asegurar la navegación, no^' 
sotros cansumiamos el tiempo , como se consume todavía en 
ftlgunas casas de estudios desde Salamanca hasta la Sonoras en 
vocear las quididades del ente > ó el principio fuod de la genera^ 
cíon del verbo.,, 

El autor de estas conclusiones fue el R. P. Mtro. Dr. Fr. 
José Antonio Goycoecheaf Le£^or de Filosofía, hoy Catedratics 
jubilado de prima de Teología , y actual Provincial del orden 
de S. Francisco de esta provincia de Guatemala. 

^ La Lógica, la Fisica y la Metafísica son los tres ramos qut 
abraza. Algunas de sus proposiciones son dignas de la generación 
prí senté: en otras se conoce que él fue quien dio los primeros pasos; 
sea que el hombre que abre una nueva senda no pueda de un salto 
llegar al termino propuesto: j:a que de intento quisiese pres^ 
''", '-' 'y^ ^^* ^'^■^^^^^*^^ í^jfr^i't*^ ^^* Zy^^riii*^'^ C4,-¿í **vi» tarsc-' * 



?8 

tacsc ^en algunas cx;; ál gér.fo <)? sqad tiempo , para latroduck 
otras con mayor facilidad. Porque en la naturaleza todo guarda un 
curso connance. El espicitu comr> el cuerpo tienen sus modos de 
obrar , siempre lentos y gradúale?. Qaerer precipitar sus pasos es 
violentarle: es disgustarle en medio de la carrera. 

Dt Lógica sienta , entre otras , estas proposiciones. En la 
simple percepciou de un objeto no cabe falsedad. Los jaicio , ó 
aquellos a£tjs con qas el espíritu percibe las relaciones de dos ó 
mas idea^, sieoipre son añrn^ativos. 

Trata de la Fisica con ma? extensión. Los ssrcs sensibles, 
objeto exclusití^o de esta ciencia, sen unos coaapuestos, que se 
presentan á los sentidos variados con diferentes formas: c tos du-^ 
ros, aquellos Baldos: unos densos, otros raros, sonoros^ luminosos 
ice. Explicar estas propiedades, y los elementos que compone» 
los cuerpos, y concluido ésto hablar de aquellos seres que como 
la tierra, el agua, el ayre &c. llaman la atención del filosofo cotí 
preferencia á otros objetos, es el orden con que se trata de la cii 
CQcia de la naturaleza. 

„Ni el agua, dicc> como creía Thales, ni la tierra, como 
parcela á Pherccides, ni el ayre, como juzgaba Anaximenes, ni 
el fuego, según la opinión de H/pase, ni todos estos cuerpos jun^ 
tos son los elementos de los seres fiscos. Toios los compuestos 
sensibles se resuelven en agua, tierra, sal, aceytc, y mercurio. Es- 
tos son los simples elementales de les cuerpos. Los seres físicos 
ebran en el órgano sensitivo: el movimiento se propaga por las 
fibras nerviosas que le componen: á éste movimiento sigue la per- 
cepción del alma: he aqui la sensación. El objeto que se nos pre« 
senta en ésta no es la misma cosa sensible, ñno el movimiento de 
loi nervios sensitivos. Luego ningún acciientc es sensible por 
si misno, ni necesario para que los cuerpos sean sensibles. Y por 
consiguiente las propiedades sensibles no son accidentes absolutos» 

„La peifcila dureza de un cuerpo c&nsi te en el enlace 
¡de sus partículas travadas y encadenadas» de suerte que no dejen 
ningún vacio. No se encuentra en los cuerpos esta concatenaci* 
on perfedia. T<»dos son porosos La flaiies no es otra cosa que 1t 
unión leve de las parteciUa* que apenas se tocaa en un punto. El 
movimiento trémulo y acelerado de las partículas sulfúreas pro« 
duceel calor; la quietud, la carencia de f legí, y cierta ¡mpene- 
trabiiiad de las partículas salinas, constituyen el frío. El oUrcs 
aquella sensación q«e causao los efluvios que cxilan las sustanci-» 

as 



«7 
as sulfúreas ; y el saber es prododio por las partículas salinas 

que Qbran en ei órgano del gusto.... £1 sonido no es otra cosa 
que el movimiento vibratorio de las partes minutisianas de o% cuh 
erpo, comunicado al ayre que circunda a este, y llevado en 11^ 
nca re£i:a al órgano del oido. Del numero de vibraciones nayoc 
ó menor en igual espacio de tiempo resulta el sonido agudo é 
grave. De la correspondencia de vibraciones que comienzan y 
acaban en un mlsíiio tiempo nace la consonancia. Y el eco no es 
mas que la reñexlon del sonido, que siempre retrocede formando 
un ángulo igual al que hizo en su incidencia. Esta misma ley 
obedece la luz reflíxa, cayendo en un plano; pero quando pasa 
de un medio raro á otro denso* se quiebra acercándose á la pct^ 
pendicttlar, y apartándose de ésta en el caso contrallo. La luz re^ 
ñexa de distinto modo según la escabrosidad, porosidad Síc.dc 
las superficies. Y en esta reflexión consiste el color. „ 

„La rlerra se presenta redonda á los lentldos; pero aun 
to se ha descubierto si tiene la ñgura de una esfera elevada en el 
cquador, y aplanada en los polos. Tocapte á la formación de los 
montes, unos se formaron quando Dies mandó que las aguas se 
reuniesen en un lugar^ y otros después del diluvio. La inñama-t 
clon de las materias vitumioosas y sulfúreas es la causa de los 
temblores.... El agua es del todo iocompresib'e. Las lluvias y no 
fl mar dan nacimiento á las fuentes. Ni el sistema de Galileo, ni 
d de Descartes, ni el de Newton explican el prodigioso fenómeno 
(del fluxo y refluxo del mar.... El ayre es nn fluido elástico, coai«« 
presible, grave, que con su peso eleva las exalaciones de los ca?* 
crpos; proposición muy sabida en estos tiempos, pero cuyo descu- 
brimiento costó mil penas á Galileo, Torriceli y Pascal en sus 
celebres experiencias sobre el Pui de Déme. A este proposito se 
promete dar una explicación precisa de todos los meteoros va-^ 
liados, que espantan á la plebe, y hadan temblar i nuestros ma** 
yores.— Y luego pasando á tratar del alma sensitiva: en todos los 
animales, dice, se encuentra una sustancia fluida y sutil, que se 
forma en el celebro de la sangre que circtila por las arterias, y 
que propagada por todos los nervios es el origen de las funciones 
animales y natutales. Los movimientos voluntaiios se egecutan 
con los nervios 'que traen su origen del celebro; y los necesarios 
por medio de aquellos que nacen del cerebelo. En el cuerpo hu-i 
mano solo los nervios son capaces de sentimiento. 

Subs-í 



Subscribiendo ai sistema de Descartes asienta que el alma de 
losl^rutos C5 corpórea, (*) Refuta la opinión de los Escohsticos, 
que por un dedcio propio de hombres quí abaadanan la adiara-! 
Icza por perderse en abstracciones inaiUcs , creen que la podre- 
duaibís la és madre de los insrftos. Concluye la Física, y entra 
en la Metafísica. 

Descartes decia que Dios , el alma , y los principios gc«i 
tjcrales de las ciencias , debían ser los objetos de e^ta patte de 
la Filosofía , la obra mas sublinac de aquellos espíritus extensos, 
que abrazan todo el sistema de la sabiduría, y descubren cela^ 
clones que se escapan al vulgo de la sociedad de las letras. No 
se trata de éste ultimo punto ; pero se habla dsl alma racional y^ 
sus potencias, asentando que es un ser indivisible , espiritual, in^ 
mortal, y refutando los sistemas antiguos. Se exponen algunas 
proposiciones sobre la causa y el ente en general, y se concluye 
con otras asecciuncí sobre la exinencia y atributos de Dios, 



Tasá de comestibles» 

„jQíJC diré á Umd. del espíritu de tasacioa sobre loscé^ 
flacstiblci? Qje no hay delirio que no se halle autorizada por los 
gobiernos; asi cono nj hay disparate qic no haya sido dcffin-< 
Sido por algún filósofo. Es cosa de reventar de risa el reflexión 
Dar la variedad de costumbres que hay en lo que mira al aforo 
de los comestibles: en uia pártese pone tasa á las petas, y no 
i las manzanas : en otra alas manzanas, y no a las petas: en 
etra á los poli s , y nn i los pichones : en otra á los limones, y; 
no á los ráb}*nos. No es menos gracioso ver á un Regidor , co-* 
«o el que tuvimos los años pasados en esta villa , encapricha-* 
do en que habíamos de comer el pescado fresco al precio qu« 
se le antojaba , pero que no era del gusto de los vendedores : 
¿que resultaba? que nos privábamos del placer de comer buen 

Pcs 

i^) Eíta y otras proposiciones, propias todavía del tienpo, Dece- 
sit- bao notas; pero lo? Bditores por ahora oo han tenido á bien pooei- 
selas. Lo hirán mas adelante , si alf 4a coKcespoasalf de tantos c>p«zes 
4t baceilo^ ao se les anticipa. 






pescado, potque los arrieros haiaa de la vLta del Regidor, co-í 
mo un piloto de los escollos. Esu odísibo aforador hubo dift ea 
que nos dejó i las gentes delicadas sin pan, por erDptñatscea 
que el panadero habia de dar e\ e.\q ii^iro al cdísoio precio que 
el basto 5 pero al fio se coinpadec'6 de nuestros paladares , y 
p, volvió ct panadero á llevarnos el precio que le parecía. 
I) Amigo mió, dejetaonos de cuentos; no hay mejor ta-* 

If^sa ni Regidor que la concurrencia: ésta es el juez imparclal 
que decide soberanamente del precio i que se ha de venier y 
comprar. De nada servirá que un B^cgüot se obstine en poner 
|i¡iin precio bajd á los géneros: scmejanre empeño es una qul- 
ir^inera; pues todas las cosas tienen un valor real, independieote 
f 4t\ capricho de los hombres, y este valor se forma de la nc«* 
cesidad de un genero , de los deseos de lograrlo , de los medios 
de satisfacer esta inclinación, y de su escasez ó abundancia: ai 
^ oo hay mas que dejar á la libertad y á la concurrencia que 
!>' . leaa los aforadores, y todo irá á las mil maravillas. 
:^j ■ Para que el Regidor pudiera imponer el precio con aU 

^ guna apariencia de razón , era menester que estuviera instruido 
¿€D una infinidad de menudencias, que es imposible saberlas. 
' Pongamos for egemplo las peras: para aforarlas de^ 

^ biera saber dicho tasador de que distancia vienen, si están buc- 
^., . eos ó malos los caminos , quanta carga ha traído el arriero , si 
€»tc ha Ido por ellas expresamente ó las nae de retorno , quan- 
; j|o le hin costado, en que género de tierra se ha criado el peral, 
15^ «¡ es regadío ó secano , el coste del cultivo del árbol , el tiem- 
I ;|io que ha dejado de proiacir, el valor del shio en qwz está 
.plantado, tas variaciones ñúcz^ á que están sujetos los frutos 
,por las inconstancias de las estaciones y la vicisitud de los tem^^ 
,{)ori!es, y otra multitud de cosas incalculables , que dejo de ia4 
sinuar por no incurrir en la nota de un pelmiizo: de aqiai resul- 
ta la imposibilidad ác que el Regidor tase justamente el precio 
de los frutos, y la precisión de ser injusto; pues siempre les ha 
de señalar un valor superior ó inferí ^r al que d'^reccn : si es su^ 
pcrior, queda perjudicado el que compra ; y ^i i f^rrior, el que 
vende; con qac de todos modos se verifica una injusticia. 
, jHn que embrollos nos me emos por separarnos de los 

; -elementos sencillos que he hecho á Umd. pref¡f ntes en los giiai 
i i cipios de nuestra correspondencia! „ ^Foronda) 



7° 

- Abundancia de ganados tn lo antiguo, 

^ Señores Editores. 

Alguna vez se ha dicho en conversaciones que estas 
provincias tavkcon un tiempo en que por su abaadancia de ga- 
nados , y baratura de sus carnes, pedia equipararse con las de 
Buenos- Áy res > pero se ha encontrado*diñcultad en creerlo , cs-4 
peciai mente tratándose de los territorios inoacdiatos á la capital. 
b'm embargo no solo no és dificil suponerlo asi , aun quando 
no hubiese documentos que lo acreditasen, sino que s^si debió 
ser por el orden natural de las cosas , y por la naturaleza de 
éstos terrenos. Todo pueblo es pastor antes que cultivador. La 
cria de ganados fue lo que primero se extendió en nuestras co-* 
lonias , y creció en todas ellas sin roas limite que el de la feraci^ 
dad desús inagotables pastos. La agricultura) ceñida á los con ^ 
sumos de*los habitantes , necesitaba muy pocas tierras , y estas 
en los contornos de las poblaciones : rodas las demás no tcniati 
otro destino que el de la expresada cria , aumentada en razotí 
de la misma feracidad y extensión de los montes y sabinas, sin 
requerir cuidado ni trabajo. Después fueron tomando valor las 
tierras , á mecida que se fue tomando inclinación á ciertos 
ramos de agricultura exportables? y quanto se fomentaron estos, 
otro tanto se debió disminuir el numero de ganados , que por 
su muchedumbre no tcndia utilidad al colono, ni en la mayor 
parte reconocía dueño.^ Pero me he salido de mi proposito. 
Quise únicamente probar la proposición con que empeze esta 
carta, y para ello no basta lacongctura y el raciocinio. Bastará 
si no me engaño el siguiente documento autentico , en que se 
acredita que algún tiempo , en éstas provincias , ir daban qua-i 
renta libras de vaca por un real^ y que mas adelante se creyó muy; 
grande la escasez y miseria por que no se daban mas de catorce» 
Ocasión vendri en que discurriendo sobre la materia pueda ser 
de alguna utilidad el conocimiento de éste hecho histórico , 
que ahora solo servirá para enrretencr un momento la curios 
sidad indeliberada de los que lo lean.— Hace algunos años que 
VI ótiglní^l el expresado documento. Es una Real Cédula ¿¿^ iz 
de Dhiembre de mil seiscientos cinco^ dirigida al Presidente y OI-* 
dores de ésta Audiencia. Siento no haberla copiado integra , 
aunque nadacmltide lo conducente para el punto de qus it 
traía. Lo que copié dice asi:— 



i 



% ^ ■-. ■ -• . 71 • 

^,E1 Rey.-. Presidente y OlJcres de mi Real Audkocia^de 
las prcvÍQCus de Gaatemala, He CDteniidQ que el trato roas 
giüeso y principal fiuto de ella?, y de que los Indios y los (Bas 
CDCotnenderos se syisteotan , es el cacao^y que poc ser de tanto 
ptovecho, rouchos españoles mercaderes, mulatos, y negros li* 
brcs hin entrado y entran á vivir en los pueblos de lo^dics, y 
que con cosas que les venden de poca consideración y no nccesa- 
fias para ellos, les quitan el cacao antes que este sazonado.. ..i.Y; 
que aunque por Cédulas Reales cstd proveído y mandado que 
no habiten en pueblos de Indios los dichos espaííoles , mestizos, 

iiTiulatos , y negros, no se ha puesto rccnedio Y asi mismo he 

entendido que la gente de e-a provincia e^j muy pobre en gtne^ 
ral 9 y que su necesidad , quando quarenta libras de Vaca se 
daban por un realy que ha muy pocos años , no la sentían tanto 
como ahora que no se dan mas de catorce ^pot traerse como se trae 
lo mas del año á esa provincia el ganado de fuera parte, por 
la falta q«e al presente hay en ella, de que se tiene por cierto 
ser la principal causa el mucho ganado que se ha jarretado y 
jarreta para el sebo y corambre, y no vaquear, ri herrar , ni 
capar las dueñas el ganado como debrian, y que todo e te da-* 
ño se sigue de los muchos negros y mulatos libres que andan 
por el campo en rocines y yeguas jarretando el que pueden, 
para sustentarse como lo hacen con el cuero y corambre, y que 
hay muy pocos de énos que puedan servir. , &c. —Conclu- 
ya ordenando qac se informe sobre todos estos particulares, y 
qtic se observen las Cédulas reales y ordenes psra que en los 
pueblos de Indios no haya españoles , mulatos, mestizos , ni uc* 
gros.^ techa ea Valladolid á 22. de Dicitmbrc de 1605. 

El Copista. 

j Plantas medicinales de Nicaragua, 

j- : Con ocasión délas plantas antivcn:no?a$ di noticia fl 
Cura de Granada de otras varías muy úcíies que se conocen ea 
aquella provincia. 

r „De Quina (dice) podemos asf^urar que tenemos las 

quatro espacies desctiptas por el Dr Mutis, aurque la^ baatiza-* 
ip>s con otros nombres. Una seda en ia co^t^ác Managua, cu* 
ya fibras tieneo amargor , estipticidad , y alguna tal quai acú- 
tud También abunda la asearrilla^ alias sasafras, copakbiy ó cas- 
iarrilla blanca , como la nombra el P. Camilla co su Orhoco 



7^ .- 

utra ^.w atbol hay que denominan Almendro ^y $e c 
pofcl csistliio de S. Juan, que por su sicniutad ca U cascara, aun 
que mas gruesa, ms parece és especie de quina perfefla. Una drag^ 
caá de ésta cascara, marta)aia, y echada en infusión ca agua , se 
di de bebír de mañana á los muchachas que padecen de loaibrixe?, 
y se tas Bice arrojar, con inclusión de las bolsas en que está su 
ojadriguera; de lo qaa\ tengo varias exoeriencias. 

,; Aq ñ hay una yerba (continua) excelente para curar la 
iterhia. Es un arboUro de menos de media vara, gtasii en el tado, 
lashojitas piqueaüfasen laorilla, y la ñor amarilla, qae tendrl 
como ocho hojas. Es la sanguinaria asas especifica que hay ea 
los arboles.)» 

Estado de hs siembras &e. 

-. Sonsonate l/^,de Marz9.^ En veinte y un pueblos de éiN 
la provincia , qa« comprchcn 4.442 Indios tributarios , y 140» 
ladinos, se han sembrado 829. fanegas y 25. almudes de maiz: 
de ellas se han perdido totalmente 495. fanegas y $. almudes, y 
las restantes hm producido fancgíis liquiias 13.4^0.— De frijolet 
sCfhan cosechado 6.381. fanegas 3, almudes De arroz se hatt 
sembrado y cosechado 301. fanegas 16. almudes 6 lay^arrobaSr 
Uítímamcntc hay sembradas 1.500. tareas de yuca^ y 788. de 
camote.— Los produftos d: las siembras no han sido eqakalentcf 
á lo que por lo general rinden escos terrenos , á causa de las ccni# 
zas que continuamente ha' estado arrojando el volcan de ¡sAlea 
durante las agua?.^ Mo se incluye en ésta razón la cosecha del 
común de ladinos y demás hacendados de Ahuachafa, que según 
se asegura, respedo á lo coleftado de dicznio, aicicnde á unas. 
siete mil fanegas de tnaiz'^ También se puede asegurar que en to-í 
dos ios referiios pueblos se ha cosechado algo mas dalo que se ex# 
presa en éíta razón, porque oor lo común alegan los Indios unai 
tercera parte , y muchos ladinos aun no han dado no^cia 4^ sus 
siembras. 

Lihrof En el despacho de éste periódico daria razo» de 

ios siguientes. 

Nurni Pomptlio , segundo-rey de Boma y poema del Caballero 
Florlin, puesto en caítellano por el traduftor de las Veladas di 

¡a q'ilntct 2. tom. en 8. 

Cor}.? ;nt arlos de la guerra^ por el Marques de San Felipe/ 
4. £o«3VJ5 co pergamino. -^ 



w 



íi¡uw.t$2 Tam. Vtl. Sol 75 

GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES 4. DE ABRIL de 1803. * 



CONTRAVENENOS (Num. 293.) 

Continuando con empeño en las diligencias sobre descubrir 
cl v^juce del guaco i el U'cdo. Sr. Obispo de Nicaragua hadan 
éo noticia de otras dos raízes de que se iiaee uso en aquella 
provincia como antidoto eücaz para las mordeduras de rcpd-i 
les ponzoñosos.— Llámase la una Aketan , y la otra Estella. 

De la pnmcra expresa S. 1. que si no es el verdadero ¿r^/^irí?, 
es á lo menos de igual virtud pieseivativa contra la mordediit 
ra de culebra. 

Lo mismo asegura el Cura de Managua D. Alcxandro 
Antonio de Secada , añadiendo que no solo en los efe dos, sino 
también en la figura de las hojas conviene el guac9 con el alcotán^ 
y que no remite desde luego flores por no tenerlas ala sazón, 
pere que está cqidindo dos de e^tps vejucos^ que ya tienen raí 
miilcres de botoncirlos , y las enviará en quanto logre cogerlas, 
para que se pueda decir con seguridad : este es el guaco» 

Sobre los efectos y virtudes de la expresada planta ín<i 

'cluyeS. I, dos certificaciones del Padre Fr. Juan Gcmez , del 
orden de S. Juan de Dios, conventual co León , religioso dota-i 
do de un zelo ardiente en el cumpiimiento de su instituto , y 
de macha práaica en Medicina y Ciruj¡a.^Ha pateado copiar 
sus palabras en la sencillez de su estilo. 

„Certificó (dice) que conocí z Manuel Diazy curandera 
en ésta ciudad 9 de quien quise aprender á conocer hs yttbas 
con que medicinaba á los enfermos , y en mas de dos años q ge 

• le comunique solamente, conocí la raíz del alcoUny que en Hop^ 
duras llaman cotan^ y yí su^ buenos eftüos contra las morn 

'dcduras de vivoras. Dos personas se curaren sin haberse sabido 
que casta ác vivora fue la que los mordió, y otra con conoci- 
«liento de haber sido Tsm^gaz. El a ctodp curativo qre secb^rvó 
fue el siguiente. —El primero , á los tres d!a$ de mordido, vinosa 

'este hospital de León casi sincopizado , el pulso muy pequeño 
y acelerado , la pierna y muslo del pie mordido muy abulta-» 
dos por la inílamaclon erisipclosa > con manchas negras env» 



na& 



^Í'M«* 



rías partes de la m!«;ma pierna y mu:4o. Llegábala inflamación 
ha'^Ja las costillas fahas » en donde prlndoiaban las vegigas, qus 
en la pierna y pi- se habían ya reventado y vertían susto ama-» 
tillo. En éite estado se dio al enfermo una onza del polvo de 
Alcotán y y al cabo de una Kira poco m?s órnenos se precipi-^ 
tó en vómitos y evacuaciones generales, que le angustiaron de 
modo que parecía se njoría. Todo esto calmó con hacerle be^ 
ber agaa fría, y derraínacle á pausas un cántaro de ella en la 
boca del estomago que le bañaba todo el vientre, dejándole 
tan[)bien las colchas empapadas en la misma agua. A las once 
horas se k volvió á dar el aUotsin en dosis de media onza , la 
qual hizo el mismo cfc£lo que la primera , y calmaron las eva*^ 
cuaciones con el agua fría irtterior y exteriormente. A las otras 
doce horas tomó dos dragonas de dcotan , que le hicieron los 
fcismcs efeftos, pero mas suaves.^ El alimento del enfermo 
era Aíol de m^iz frió en los intermedios de las dos primeras do-i 
Í\K en el de la tercera ya coo^ió algo sólido con apetito.^ Los fe- 
nómenos que se observaron en la pierna, muslo, y costillas fuen 

roo los sig^iientes Desde los primeros vómitos cesó el progre-^ 

so de la inflamación , y el enfermo recobró algo las fuerzas. A 
la mañana siguiente se le arrugaba yací cutis, y hacian cir-^ 
culo de separación las manchas gangrenosas, y desaparecía por 
grados el color lojd ds las costillas. En el intermedio de la sc-i 
gunda dosis con la tercera fueron mas decididamente favorat 
bles todos los síntomas , y de la tercera en adelante se maní-* 
festó una buena supuradon, conque cayeron a'gunos peque-» 
Sos p dazos de carne, y las ulceras cicatrizaron con prontitud, 
dejando al eníermo algo inpedido el movimiento del pie.—. 
Toda c ta operación la dirigió el negro Manuel Díaz ^ á quien 
ocurrí pareciendome que mis socorros no ba&tarian para libertar 
de la muerte al paciente. 

„ El segufido enfermo vino á este hospital á las veinte 
feoras de mordido. La facete ligadura que se le aplicó , casi 
se le ocultó con la hinchazón, que llegiba á la rodilla. Se le 
qui'ó la ligadura, y le apiiqaé media onza ác alcotán y qú^hU 
'^zo los mismos tü&os qie una onza en el ptiner enfermo, y^ 
*fuc preciso calmar las evacuaciones con el mismo remedio del 
agua fíia. A las diíK y scií» h^ras se le repitió otra media on-< 
21 de ahitan , por que aunque ceíó la iañamacion con la pri-4 
laera, D9 se dismlouiA^ y cqq la seguada comeozó á minorar. 



7% 
^Se rcpíti5 tercera dosis de tína qnarta , que hlxo poco efec-» 

to » pero calmaron rodos los slacoiDas , y se manifestó la Apa** 

rarion en el pie en tres pattes > en donde las manchas fueron 

las priiDcras. 

„ El tercer enfermo» en Coroayagua, á ^a media hora de 
haberle picado el Tamagazj romo el peso de un real de aUotnn^ 
y se le aplicó éste machacado en la picadura. Era un muchas 
cho cocno de catorce atíos: se durmió > sudo, y oriro mucho 
en la nocHe , y amaneció bueno , de modo qtie trabajó en el 
cultivo de verduras en que se ocupaba. ,» 

^ La segunda certificación está concebida en éstos términos. 

„Fr. Juan Gómez &c. Certifico que conocí á Manuel 
Díaz, curandero de ésta ciudad, el qual descosté la boca de una 
vivora de cascabel, la manejó de varios modos , y se la echó 
(dentro de la camisa, sin que la vivora se intentase mover, pues 
se mostraba tan amortiguada que no kacla mas que enroscarse. 
Esta operación la hizo dicho Manuel Diaz delante de mi y de 
otros, diciendome que se habla curado con la raiz de alcotán en 
©w(?¿i, en donde estuvo preso , y que alU se cuió también otro^ 
fiegro haciéndole dos incisiones encada palma de las manos, dos. 
en cada pierna y muslos, dos en cada lado del pecho, y dos en, 
cada brazo. En estas incisiones , que no Interesaron mas de el 
cutís, le introdujo eícurandcro ó Incculador el zumo de la raiz , 
fresca de alcotán, y despees If hizo b¿ber agua de la misma raíz 
y hojas por tres días seguidos que le tuvo en cama; y con ésta^ 
curación se preservó de las mordidas de animales ponzoñosos, r 
y se quitó de la molestia de tomar todos los dias un poco dezuí^ 
mo de dicho vegetal, que para estarlo toman los que no quieren 
stogetarsc á la expresada cüracion/--Ef ftivamente el negro tenía 
las cicatrices de las incisiones bien vi Ibiés en ti pecho, brazos, , 
y piernas; las de las manos se le cono ian poco.-* La raiz de alco' 
tan amarga muchísimo..-. Y para que pbr^ los efe£tos que coui . 
vengan doy la presente &c. j 

— El expresado Sr. lUmo. haWa de la abundancia con que i 
se produce ésta planta en aquella provincia. „Los mulatos (dice), 
queme la condugeron de Segovta, cpn las raízcs y las hojas se- 
cas, me aseguraron que para ir Ubres dá mordeduras de culebras 
al trabajo de sus labores en la montana, beben un poco del jug3 
de la raíz, ó del zumo de la hoja: y que conocieron á un negro, 
que huataodose las manos con el mismo zumo, cogía las culebras 



7^ 
sin qwc U morJkrsa. También me expresaron que echando son 

brcí':na culebra ó alacrán el misoiO zumo ó )ugo de la r?iz, se 

muere; y efcüivameote lo hicieron tinos famiíiaí es nr»ios con un 

a'acran, que poniéndole un pedacito de la raíz medio martajada. 

en la boca no se movía, ni se entiesaj>a, y quitándosela hacíi á 

poco unos movionientos convulsivos con que iba desentorpeciéa-, 

do sus mletnbros y empc2aba á andar. Por últínao me noticiaron 

que murió? pero después se hizo con otro alacrán, quitada la. 

ponzoña, y no murió, aunque le causó los mismos efeoos." 

— De la otra raiz llamada Estilla solo diceS. L que es 

3e las varias que se le han remitido, y á que se atribuye ia pro- 

:)ia viítuá, justificándola observación hecha deque eo aquella 

^)oyincIa abundan tanto los reptiles ponzoñozos como los anti-í 

dctos de sus diferentes venenos. 



Disputas escolásticas, 

„Hay hombres en este país que tienen per oficio el dis^ 
putar. Asistí últimamente aunas Juntas de sabios , que llaman 
cbnclusiones. Lo que son , no lo se, oHo que dígeron; ni si $t 
cntfendieron j xñti se reconciliaron después , ó si se quedaron ea. 
el rencor qtae se mat^ifestaron deiaotc de una infinidad de gen^, 
tes , de las <iuales ni un hombre se isbantó para apaciguarlos , 
no obstante el peligro en que estaban de darse puñaladas, segua 
los gestos que hacían , y las injurias que se decían: antes los ia^ 
diferentes estaban mirando con mucho sosiego , y aun congus^ 
to, la quimera de los dos adversarios. Uno de ellos, que tenia 
«as de dos varas de alto, casi otras tantas de grueso, fuertes 
pulmones, voz de gigante y ademanes de frenético, defcndip 
por la mañana que una cota era negra » y á la tarde que era 
blanca. 

Lo celebre infinito pareciendome esto od efeño de do^ 
cSlidad poco común entre los sabios ; pero desengáñeme quan* 
do vi que los mismos que por la mañana se hablan opuesto coa 
todo su biio , que no era corto , á que la tal cosa fuese negra, ; 
se oponían igualmente por la tarde á que la misma fuese blan- 
ca> y un hombre grave que se sentó d mí lado, me dijo que 
esto se llamaba defender una cosa problemáticamente; que el 
sugeto que estaba luciendo su ingenio problemático , era un mo-- 
^a de machas prendas , y grandes esperanzas? peso que era coi 

sao 



mo si digiramos su ptlmcra campaña, y que los que k com*- 
batían eran hombres ya hechos á estas contiendas, con dn cuen- 
ta años de ¡guales fatigas, so'dados veteranos, acuchí lados y 
«gaerrl'iost-i 70. años, me dljo,hs gastado^ y he criado e5;tas ca«* 
tifas, añaüo quitándose una especk de turbante pequeño y ne- 
gro, aústiendo á estas tareas, pero en ningún': vez de las mu- 
chas que se han su^cistado estas qüestlonss, la he visto tratar 
con el empeño que hoy. 

Nada entendí de todo esto. No puedo comprender qufe 
utilidad pueda sacarse de disputar 70. años una misma cosa slo 
d gasto, ni aun siquiera la esperanza , de aclarada; y coma- 
Tiicando este lance á Ñuño , me dijo que en su vida babia dis-" 
|>utado des minutos seguidos, porque en aquellas cosas huma-^ 
Das en que no cabe la demostración, es inútil la controversia:* 
pues en \a vanidad del hombre, su ignorancia y preocupación, 
todo argumento permanece indeciso, quedando cada srgumen- 
tante en la persuasión de que su antagonista no entiende la 
íjüestioa, ó no quiere confesarse vencido. Soy del dictamen de 
l^Jüño , y no dudo que tú lo fueras si oyeras las disputas litera^' 
tias de España.,, {Cartas meirrHscas) 

■^iMm^mW^^^^*'^:'^ Modela ^d^ 

Sf. EditÓtrUm. y todos sus paniaguados son unos ver- 
daderos pobretes, escricores fríos, que parecen nacidos bajo los 
eternos yelos de la Zelandia. Ahi nos están dando unas ensaladas 
insulsas, sin condimento alguno, y lo qi:ie es mas sensible, sía 
calor, sin picante, que avive nuestro paladar sonsoty de^abrído^ 
^ ^?K' ¿Qac gusto le parece habremos tenido en ver motejadaí 
esas qmddidades dgl ente^ eses escrupulillos de la razón acendrada, 
que tanto resplandeció en los autores ds nuestro bello siglo? e>e 
ptincío quoi^ palanca indesttudlble déla generación del vcrbo^ 
capaz de levantar los mundos, y jugar con ellos d la pala, ya de 
vuelo, ya de revés, ya de sobaquillo, ya por entre la pierna? Vi^ 
ve Christo que Arquimldes, si la hubiese tenido á mano, no sq 
habría detenido en hacer las pruebas de esta verdad; y ha- 
bría asombrado al mundo, harto mejor que esos modernos bar- 
í>lponientes, que nos llevan el dinero, y nos roban el tiempo coa 
sus inventos, que leemos mui boquiabiertos, sin hacer prueva 
lalguna de ellos. 

Pues ^o digo nada de aq^dla oita eijiecieciila tirada de 



acaso, y tan fríamente como otras que tío me vienen i las mkr i.r; 
tes, x>q'3e por sa grande entidad d bian haberse espUcado ce T 
una grande y agigantada elocuencia. Hablo del hallazgo del nue^í 
vo arte de cultivar la yerva de Guinea'^ digo arte nueyo, por te- 
ner Gooio tleoe sus voces técnicas, esto es propias de la facultad. 
de preparar la tierra, aplicarla el riego, corte, redeaabra, y demás 
operaciones, que nos han flanqueado algunos, bien intencionan, 
dos en comunicarnos dicha yerba, pero que nos engulleron to-i^ 
das las voces de dicha facultad, quedándonos en profundas tioieí 
bias. (¿Es esto envidia q caridaü? entre paréntesis ) 

La ultima virtud es oai favorit?^ y en prueva le remito 
ese granito de fuego para que se cleíiíize, y acalore sus proda- 
ciones, las vigorice y aliente ¡Ay que no es nada! Es tanto, que 
corre parejas, diré mejor, que se echa á sus pies.... jmire que 
trastada! Um. perdone; es un rasgo de eloquencia fogosa, altiso-* 
nance, de mas encumbrados vaslos que aquella otra que nos con-» 
servó de cierto orador el Padre Isla: y de esta remisión carita-»; 
ti7a iba yo hablando j pero es cuento • á lo mejor se va el hilo», 
ó se rompe, y dice uno oail impertinencias que no eran deUi^io,:. 

Es pues el mío remitirle dicho rasgo con el fin insiniiadOi 
en mi preámbulo; no hay mas diferencia de el al de su compara-^ 
cion , que el del P. Isla es de un sermón, y éste de una novena: 
el. objeto , el mismísimo 5 porque sermón y novena eran de 
Dolores de la Vicgeti en su especifica fiesta ; mas son tales las > 
ventajas del uno al otro, que no acierto á dejar de savorearme con ) 
él antes de escupirlo. Dice el P. Isla que su orador, todo eam 
bebido, ó ernpapado en lo patético de su asunto, como si sintie^. 
se sobre su corazón ioio el peso del dolor, y amarga pena que 
oprÍDÍa á tan Divina Madre, saliendo fuera de si, y formando eb 
empeño de hacer lo prorío con sus oyentes exclamo de esta ma«> 
ñera iQuenis ver una expresión que os indique^ una expresión pa-^ i 
tetíca de esta pena, y delor'i pues oid como la expresó la boca de » 
oro de S. Juan Chrisostomo, Títere tu patule, ncuhans suh teg^- 
mine fügi. 

Ala ver(3ad, yo confieso tenerme aturdiio ente rasgo c!o-» 
cuence, pero na vale un ardite con el de mi pic^ente historie: di-* í 
go, sostengo, y sostendré á puñadas si fuere menester, que han 
hecho mas que bkn en repetirlo, y cantarlo dia á dia de la no- 
vena en el presente año de 1805. ad perpgtuam rei mermriam'y ^ 
usíiuein seneptam, a semum\ utqus fiH filiorumnostrersim. Pregua** 

t€P, 



<lf55> 



-.- ^ ...^_ .^tr 



' ' " ^79 

'ten, ínqüknñ qUien fücel actor de c«tc soliloquio, ó llámese 

'consuelo hecho ala Virgen, capaz de quitar como por eftanto 

su amarga pena, y hacer reír en medio de tanacetba desolación: 

oygan, atiendan, escuchen, atentos me estén, que lo voy á escu^ 

pir...lo escupo, lo suelto, diciendo con todo el coro de música... 

'triste Filomena^ llorosa Artemisal Llorosa Artemisa^ triste Filomena\ 

^ Esto es decir, esto es pensar j aprenda , aprenda Señor Edicorcillo, 

* y enseñe á cantar co heroyco verso á sus fríos discipulos. Amen^ 



r»íí^^^ AcapuUo Septiembre i6, 

^'^^^^pi^^ En gazcta de México del martes 7. de Mayo de 179J. 

í se dio al publico la noticia que sigue: '"'- '- 

^ «Montercy Abíil í^z:! Habiendo encontrado en las inmc- 

diacionen de esta ciudad el Contador Real de Diezmos D. José 

- Maria Giral de Crame muchas plantas silvestres del vegetable de 
que se extrae el Añil, premeditó facilitar aquí el beneficio de es- 

^ te precioso fruto; á cuyo fin suplicó en carta de 19 de Enero dcí 

impropia año al Señor Marques de Sierra-nevada D. Joaquín Ra- 
tnirez, Gobernador del Estado y Marquesado del Valle, le minis- 
trase nna instrucción del modo d? sembrar, cultivar y cosechar 
aquel arbusto» y de las oficinat, útiles y operaciones necesarias 
para extraer ha^ta su po^ib'c grado de perfección d flpr, sobren 

* saliente, corte &c, con la idea dcdistribairla á todos los qie qui-* 
siesen aprovecharse de ella.ri En efedo, deseoso el Sr M?>tqae$ 
de coadyuvar á los aumentos que es vero imU re^bltcn á estas 
provincias facilitándose y extenñendose en el^as este remo de 

'agricultura y comercio, envío al Contador con fecha d 27 d^ 
Febrero último la indicada not'c'a muy clara, individual y com-» 
pleta; y Giral de Crame ha cornen^zsdo a di tribuirla, y e^tá 
pronto á darla á los sugetos de rstosf ú otros parages que, conci-» 
biendo pueda serles útil, se la pidan. „ 

Medios de preserv&rse de enfermedades 
•*'-', '\ en las Islas de Amerlea, 

cocí Monitor de Patís se? ha publicado el extraído de 
ana ihenñiria, que se está imprimiendo , en la que se indican 
ios medios de precaverse de las enfermedades que afligen á los 
Europeos que llegan nuevamente i la Isla de Santo Domingo , y 
demás paires de Aaierlca baxo la zbaa toaida. El autor de la 

me- 



8o 
üjcnnotia recoínicnda los baños fríos coím> el medio was saíaía-? 
blc(5; mrts propio pata evitatias. Se ha obierrado , dice, en todos 
tiempos ea Santo Domingo qae á los que no hacen excesos les va 
raobien como en Europa. Asi , las causas principales de las fic^ 
bres son el desarreglo en las pasionss , las grandes fatigas, el no 
dorcBir « los disgustos , la tristeza , la intecnperaneia , al oso de li^ 
cores fuertes , la falta dc^ cgerci^io por estarse algunos tendidos i 
duraí^te el calor del dia , y las picaduras de los raosquitps ^ 
que encienden mucho la sangre. Si á estas se junta la respis 
ración del ayre corronnpiio que exhalan las lagunas y sitios 
pantanosos, se hacen entonces hs frebres muy peligrosas. 

El ipedio mas fácil de refrescarse el cuerpo para las per-» 
sonas que oo tienen las comodidades necesarias para bañarse 
es el de mojarse los ríñones, las caderas y los muslos cocí 
una esponja ó lienzo, paseándose después al ayre de la pieza 
para que se evapore \a humedad, la que llev?i consigo uo^ 
porcioa del calor del cuerpo. 

Son útiles Vas sangrías abundantes quanáo no hay indi-í 
gestiones ó iucootinencia , y muy peligiosas las roediciívas : las 
purgas prp4.pcea malos efeéto^ ante$ ael quloto dia. 



Entradas y salidas de barcos, 
A Truxtfh en lo. de Marzo la goleta Catalioa, capltati 
Fandiño, de regreso de Omoa y el Golfo, conduciendo ciocu-» 
enea sacos de harina por cucot^ de la Real Hacienda y algtan 
^rroz ác particulares. 

-. Del mismo puerto parad de \2iHawana en xg. de Mar^ 
ZQ ia goleta Sta. Rosa de Lima , caphan D. Nicolás López dc 
Castro, conducí-náo en 35. partidas dc registro lo siguiente. 

40. quiatales cobre en bruto: i. id. coco burilado de Nica-» 
faa;ua: lo id. pastas de chocolate: i. oo;za hilo morado: 5. ya,^ 
ras muselina: 6 pares medias de seda ; 4 id. de algodón: 784 
pesos oro a^uiíado: 60. castellanas id. ea alhajas; 6. varas oían: 
6Í.590. p^scs 5. reales plata acuñada: 171. marcos dc p^ata en 
alhaip^s y bajilla: zo. arrobas pimienta del paí?: 15. pañuelos: 
4 varas piñcn 4gí8. libras tinta corte: 5. Yaras truc: 670. ajji 
robas zarzapaniila. * • 

MOTA. Todo éste caigamcnto , según los avalúos hecfe<* 
para la «Kacdoi ds la averia; importa 83.851. pesos }• reales, 



, GAZETA DE GUATEMALA 






DfiL WNB5 iB. DE AB&IL de 1803. 



I : Epidemia dt fiebrts tn Ciudad Reah 

Con fecha de 8 de Marzo ültiaio dio cuenta d Sr. Go-» j 
bernador InteadcDte de Chlapa de que «a ici baccb ds Sta Lu^ 
cía de Ciudad Real Khai)ia desciibietto una especie de fitbiñ'} 

: que iba haciéndose pestiieo£l4: que de ella habían fallecido diez / 
y seis petsonas, casi toda» de una facnilia» transcendiendo de unas 
á otras el contagio; é incVuvó un informe del aficionado á la ine-» ^ 
dicina D. Cristóbal BaUinas, que á la letra dice asi: C 

„Stis son los enfermos que visito diariamente de fiebres 
p^tqulalts^ dos en el barrio del Cerrillo , tres en el de S^ma Lu" 

V cia» y uno en el de San Antonio. Aunque eran siete ^ murió et 
«QOdelbaiclo déla Merced, y délos seis dos están para espirar. 
Los síntomas con que los he encontrado son : abundante pinta i 
foja muy menuda, especialmente á la cara, pecho y espalda: en 
otros manchas grandes de color tmresco: en unos gran dolor de ^ 
pecho, especialmente ala tetilla izquierda, faltándoles la respis 
ración al tomar los alimentos, de modo que parece que se aho^ l 

fan: todos con abundante evacuación por ^cámara, y vómitos de3 
umor amarillos no obstante lo qual tienen continuo dolor á la ^ 
parte superior del estómago, y dureza en toda esta región, y por j 
levemente que se les toque son acerbos los dolores que sienten: j 
sed continua los primeros dias, pero después abominan el aguar 
y los alimentos; todos padecen tremulación en las articulación ; 
nes de brazos y piernas: á uno le ha acometido copiosa y con^i 
; tiznada hemorragia de nariz: el pulso en todos bs parvo, y ea 
algunos uno dos días IntermitetKe, y conticua después tan pe^ ; 
queño y tardo que apenas se percibe: el que se murió fue deli-f .* 
rando, sin otra seña de morir que la de la pequenez del pulso. 
En quanto al método curativo se les ha recetado, á proporción 
de sus fuerzas y evacuación, en los que la han tenido muy co« '¿ 
piosa, el antífloxistlcoj prefiriendo á esto la tisana nitrada. A los * 
que no les ha dado tan grande evacuación, y han tenido algu- 
na mas tolerancia, la mistura de Masdeval-, i todos ellos en el 
tttpqiago losjBAMiUi^l^c^. ^r^MIno^ co J^U 



^i 



82 

tígav el continuo dolor de estomago, y han coDseguíd3 el alivio. 
^ Ilifc tres días qae llegué: en ellos oo se ha enfecmado ningu- 
no, ni los actuales dan razón positiva de los días que llevan de 
cafwtraedad, ni yo puedo hacer una relación mas circan ranciada.*' 
^ Eo quanto se recibieron éstas noticias por el Superior 
Gobierno, se pasaron á informe del Real Protomedirato, por qui- 
ta se dió el siguiente en 74 de dicho raes d: Marzo. 

„M. I. Sr. La fiebre de que da pane a U. S. el Sr. Inten^ 
dente de Ciudad Real es la misma que apareció en esta capital 
por los meses de Abril y Mayo d«l año pasado, qvc suele obser- 
varse en las estaciones catarrosas , como espurio produflo del 
mal régimen é indolente modo de vivir del ínfimo pueblo. Tam- 
bién se suele observar en el tiempo de viruelas epiicmícas y 
aun la carafterlzan los Médicos con el nombre de fiebre vario-» 
losa^ y corresponde tanto i esta, corno á las demás que dejo ín-^ 
dicadas, la pintura que hace el aficionado de Ciudad Real de U 
que se padece actualmente en aquel vecindario, y de quien jas** 
tamente rezela su ze oso Gefe se propague. 

I Siempre se ha estimado por contagiosa dicha fiebre por 
la tendencia que tiene á hacerse pútrida; pero para que exija las 
serias providencias del Gobierno debe ser extensiva, y acompa^i 
nada de aquella truculencia de síntomas que la hace las ma» ve** 
ees mortal, pues de otro modo se emplearían indebidamente» por 
egemplo quando se observan en las estaciones catarrosas, de cn^ 
ya linea no dista mucho á mi parecer la fiebre de que trato; pu-i 
es aunque se dice qae una sola familia devoto 16. personas, se-« 
ría tal vez por vivir en mucha estrechez , y no haber tomado 
las providencias dom^sricas al Intenta, qae bastan las mas oca-i 
clones para sofocar el contagio. ^ < 

Como quiera que sea, és muy convenietitc se empleen 
en dicho mal, si aun existe, los arbitrios mas oportunos coca-* 
prendidos en la instrucción que sigue. 

DÍET^. 

Primeramente se les retirará desde el principio i los cn-í 
fermos todo alimenro soUJo, y se lej dará solamente caldos de 
gallina óvaca, y atoluos de maíz, trigo, ü arroz, bien cocidos 
y delgados. 

En los tres primeros días bastsrin tres ó quatro tonaas de 
estas substancias cndiaynochs, y en los succssivos se leste-i 
peciráa de tres eu tres horas. 

'Btif 



En los intermedios se les dará Htnonada, naranjada, vh 
Vagtadaí ó agua dulce si están acostucDbiados á ella. « 

MB'TODO. 

Luego qucdecaygaa las fuerzas se substituirá á dichas 
bebidas el cocimiento de coDtrayecva> que $c coacÍQuai:á basta 
abanzat la convalecencia. * \ 

El primero ó segundo dia de la enfermedad se adminis* 
Irará á los enfermos un vomitorio de hipecacuana de la tierra, a 
de agua tivla con sal, ú otro que sea conocido y usado en aque^ 
lia provincia, y se avivará haciéndolos tomar mucha agua tivU 
encima; y concluida ésta función seguirá con su caldo y beb¡« 
das acídulas ha^ta el punto que queda expuesto de comenzar á 
decaer el puho y fuerzas. 

En éste estado, á mas del cocimiento de contrayerva, se les 
comenzará á dar qaatro tomas al dia de polvo de quina, empleaa^ 
doen cada una uo ochavo disuelto en medio pozuelo de naranjada. 

Se les pondrán plantillas de levadura, mostaza y vlna'i 
gre$ y si se advirtiere delirio se aplicarán veglgatorios en los bra^ 
zos, y aun en les costados, si se quejaren de dolor en ellos. . 

A falta de emplasto vegigatorio se podrá usar de la le4 
che de yetva mala, ó del jabón mezclado con cal viva, o lo que 
és mas suave el ajo y mostaza unidos con levadura. ^ >¿ 

M los enfermos no pueden pasar la quina, se les darán 
sus pequeños sorvos de vino, y se les administrará una ayuda 
de tres en tres horas, compuesta de ca*do de vaca sin sal, una 
quarta de polvo de quina, y una cucharada de vinagre bien de^ 
purado aunque sea de la tierra. Tan>bicn convendrán, en el pri(M 
cipio del mal» algenas labatibas de agua y azúcar» siempre que 
no haya cursos. 

Se procurará que «o «c apiñen los f;:bricitantes: que se 
ventilen con frecuencia sus habitaciones: que se queme en ellas 
Vinagre de la tierra continuamente y de quando en quando ua 
poco ae pólvora: que solo se les acerquen los indispensables á sa 
servicio y socorro: y que por ningún (norivo se permita concur- 
so de gentes en su pieza, ni en sus inmediaciones, que servirán 
solamente de sofocarles, contagiarse, y propagar la enfermedad. 

Es quanto me parece cor^venicnte, y que se sirva US. 
prever ir á la oficina despache copia de esta instruccigo al Gefc 
de Ciudad Real recomendándole su observancia. Real Ti ibanal 
del Pcotomedicato y Marzo 24. de iSo3.=3M. Y. S.^Dr. José 
Antonio Cordova. « . ,. ¿: _ . . . • 



.^«4 . 

*^^¿^^-^:Dcl anterior informe se paíó copia al expresado Sr. Go- 
bcriíSdos Itittndct^te por el ultiano correo: y ha parecida inser- 
tarle considerando que puede ser ütil en algunos otros partidos 
del reyno, donde en iguales circunstancias se carezca igualmen-í 

^H de facultativos.. 

'ik'.um&- ', '' robras son amoreu 

Sr. Editor. Enunacatta, que me rentició días pasados uti 
letrado, felicita á los habitantes de Guatemala por las buenas y 
cristianas costumbres que les aiornan^ al paso que se lamenta del 
lujo y libert-nage que vio en ckrta capital de este misma contí- 
'Bcntc , eo donde , dice» na habla estado diez afíos antes. Este elo<* 
gio me parece justo , pues veo la diaria asistencia á las quarenta 
horas » la freqüencia en las comuniones, y otros muchos ac^os de 
devoción exterior en toda clase de gentes , que en ésto cumplen 
•fielmente con los deberes de la Religión r y también con los 
preceptos eclesiásticos , sin que sea necesaria ponerles en tabli^ 
lias después de pasqua. Por lo mismo que se les hace justicia en lo 
que ta tienen, parece que se les debe indicar ciertos defedos, ó bien 
seaulunaresg^que se les advierten^ ^ nunca se enn^endarian si nunca 
se repaftsetr. Entre ellos hallo una algo notable, y que na puedo 
liienos de mai^fenar destosa de que se corrija, y és que habiendo 
tanta gente española en la capital concurran alas procesiones de 
q'iaresma solo los indias y mulatos. Esto me chocó quando lo vi, 
fcflexíonando qual podría ser el motivo, M principio me ocurrió 
si podría ser por vergüenza; pero dige na , porque los verdaderos 
cristianos no es pasible que se avergüenzen de asistir a losados, y, 
tales ados,de su religión. Después pense si sería por vanidad^ 7; 
por las antedichas razones eché aun lado tal pensamiento. Cét 
«o en gentes tan cristianas habla de tener entrada el espiritu de 
vanidad, en tal tfempo, y para tales cosas, siendo el mas opuesto 
Ú nuestra divina religión , con el qual no puede haber a¿%o de vir^ 
tud que valga un comino I— Por ultimo he hecho varias rcfl.'xb-^ 
ees , V hasta ahora no he atinado con el osoti vo. Seria de desear 
que Um. que es mas ladino, y tiene mas pra£tica en el país, me 
descifrase este enigma, para que no me vuelva i hacer novcdai 
en el aSo que viene*. Observador. 

^ "* Temblores de tierra* 

Londres S. de Diciembre, -r- Por la ma'a de Francia hemos 
recibii^ ^ta m^aoa una notlciai que ñ fuese electa cu todos ms 



I 



w 



.,. .- «'s 

• «xtrcmos haría despreciables fe Indignas de con?iclcracIott todas la 
'de negocios terrenos— Las mudanzas políticas pueden ücfít j 

^ 'deptimíc los estadistas y los estados, iiasia que dejen de ser objete 
.déla curiosidad del observador filosofo; pero quando leemos qcíe 
'^ ^ía capital de un poderoso imperio, visitada por la Pro\/ideocia, ha 
^Sidoenun instante reducida i ruinas, la magnitud del lucceso fes 
tal que absorve toda la atención.^ Temblando á los pies de ta 
Divinidadi puede sernos permitido esperar qac el temblor de tierra 
del día 20. de Oítobre, de que hemos fecibido noticias por varias 
. apartes, no haya producido unos cfeños tan fatales como los que 
> *ac refieren en cartas de las fronteras de Turquía, insertas en pape*» 
les públicos de trancia de 4. dc^ corríerte, por las quales se dá á 
^entender que cau toda la ciudad de Constantínopta ha sido dcs< 
^fruida.— Las nori las recibidas éita mañana por la mala de Ho^ 
, landa , de Viena, Pcesburgo &c aunque no tan recientes corob' 
■ «ias de los papeles franceses, dicen que se han padecido daños ha** 
*ta en Bucharestr pero no hacen mención de Constantioopla , siti 
^dttda por que no hablan Uegado cartas de aquella ciudad posterid- 
'^iCi al 2é de Q£lubre» En Sucharest parece qoe fue muy recio A 
^temblor, y que tambicose había sentida cu Petersburgo y eH 
MoscoMr. 

• Viena^ NovUmhre to\ En el naomcnro de !a salida del cor^ 
. tco acabamos de saber que Constantinopia, el día 26. de Gdubrt 

'-á medio dia fue casi enteramente destruida por uu vioknto terre* 

/iBoto, que también ha causado mucho daño en otroi paises del 

dominio de la Puerta Otomana , particularmente en Walachía y 

Cornelia. Las ciudades de Bucharestr Adriaóopolí &c. han sido 

en parte destruidas. 

í;^-^ — Otra carta de Viena de ía misma fecha diccr '^ 

„ El correo de Hangria, que ha llegado hoy , ha traído cartas 
'tíc Temesirar, Semlin , Belgrado &c. , que anuncian la ruina enf- 
tera de Connantinopla por un terremoto el 26. de Oílubre 5 pero 
esperamos que sea exagerada esta noticia. ,, - .*;* 4 ^:iS:' 

— Lofue en efcdo, según los papeles de París ddii. i€ 
"Diciembre , que contienen cartas posteriores de Viena. En ellas 
;^ se asegura sin embarga quefiic muy considerable el emago en la 
'capital de Turquía: qi\t muchas casas, cerca del Serrallo, se vinie- 
ron abajo: que se destruyó una gran parre del arrabal de Calata » 
comprenciendo diferentes mosquea*: y que el Gran Señor turo 
, que tcfugia^rse en la mezquitas de Santa Sophía. 



85 

-EI7.de Novknmbrese sintieron diferentes temblores 
en 4rge5: uno de ellos destrayó enteramente una aldea, seis le- 
guas dístaate de aquella ciudad, sepultando á todos sus habitantes 
en sus ruina?. 

En cartas de Lisboa de 30. de Noviembre se dice que el 
8. de| mismo se sintió un ligero temblor en la costa meridional de 
España} pero que no causó á2íñodi^^\ino,^^^{Gazetas inglesas.) 



Nuevos descubrimientos en el ntar del Sur, 
i- „ El capitán Ray , de la fragata anglo americana Hope 
(Esperanza ) el día 12. de Diciembre de i^ou díscubíió una isla 
como de siete leguas de largo en los ly gradas de latitud merid o- 
nal , y 166. 21. de longitud oriental— La isla parecía estar bien 
cubierta de a«:bolcs , pero no ic acercó bastante para disüogair si 
CMaba 6 no habitada, 

— .Quatro dias después, en los y. 45. latitud Norte, y 163.41. 
de longitud, vio otra isla como de quatro leguai^ de \arg05 pero 
por falta de botes competentes no pudo hacer las ober naciones 
necesarias. Ninguna de éstas dos is'as está marcada ea o pianos 
ó cartas que contienen los últimos descubrimientos , con ínclusi^ 
on de los hechos por el capitán Vaocouvcr. 

El capitán Ray , d $u salida de America, se dirigió ^ la isla 
de Falkland en donde estuvo seis meses, y fue muy feúzenla ai-. 
quisicionds pieles. Deallifueála isla de South Georgia, ó Gcor-* 
gla dei Sur, y le detuvo en ella tres meses. Al cabo de éste tiem- 
po emprendió la navegación á China doblando e\ cabD de H jrnosj 
pero después de estar dando vueltas por sesenta dias, tuvo que 
abandonar la cmpiesa, y arribar á Port— Dedre, eo la costa Pata* 
gonica, desde donde volvió al rio de la Piata, y alli se mantuvo tres 
meses seriando íus pieles.— Después tocó en Puerto Jackion, y 
€ñ su viage desde el i China ( en donde vendió sus pieles coa 
mucha utilidad ) hizo los doi expresados descubflmientoi.." ( Ga-i 
zetas de Londres de 16. de Diciembre ultimo.) 

^ Se \^^x\ recibido noticias en París de las embarcaciones 
quesa^efon i viage de descubrimientos bajo el mando del capitau 
Baudh. El día 19 de Mayo uUimo arrivó á Puctto Jack^on, en 
la Nueva Holanda, el N^turalistat mandjido por el capitán Ha* 
melin habiéndose separada del Geógrafo en una tempestad Parece 
sin embargo que á poco tiempo se encontró el Geógrafo con el 
navio de Guerra ingles d /w^ií/fí»¿<<?^ al extremo septentíional 



' r'^W 



Se la Nücva Hoíanda, y que iba í juntan ¿ con 'su cotnpañoo ch 
fl lugar convenido, sin haber padecido daño. 



> fí* 



Nctkia de los precios de víveres en la provhch di 

S, Salvador i ¿fines de Marzo último. 
El maiz, está co la cabczcta de ttcs á tres y medio reales 
elalmud— en 5. Miguela uno y mediorícn S.Vicente ádos rs. 
=r en Olocuilta, Sacatccoluca, Cojutcpequc, y Tcxutla a dos y 
rofdío— eo Chalatenaogo á qaatro ts.rscn Mctapas á do5s:;cn 
Santa Ana á dos y mediosa y en Opico á cinco rs. 

Trigo, ^ En la cabczera á quatto y seis rs. c\ almudes en S. 
Vicente de fíete á ocho=: en Olocuilta y Sacatecoluca á ocho;?: en 
Cojutepeqoe y Texut'a ii:::^ en Cha\atenango á sictc=3 en Metapa 
y Opico i ocho— y en Santa Ani de quatro á seis. 

Frijol.^ En la cabezcra i seii fs.^en S. Miguel y Olocuiltat 
áires= en S. Vicente y Sacatecoluca á dos y medio=2 en Cojutc- 
pequc y Ttxotla á tfes=:cn Chalatensngo á cioco=:en Metapai 
i dos rs.— y en Santa Ana y Opico á quatro rs. 

Arroz.^ En la cabezcraisels rs. arrobássen S. Vicente y 
Cojutepeqae á lo mismoíícn O octi ta á qchors.rsen Sacate-^ 
educa, Chalaten^ngo, Santa Ana, y O^ico á -oze. 

NOTAS. ^ I. De yuca, plátanos , y carne hay abundancia eti 
los roas parages de esta provincia. 

2. El almud sellado de csre cabildo e5 mayor que el de 
otras provincias, v i e\ va arreg\ado el precio de cada especie de 
granos. Dos fanegas ds maiz regular en mazorca no rind*n mas 
que una desgranado, y una muía no carga mas que i6. n>edio^ 

:j. Aunque los partidos de S. Alejo, Gotera , Sensunte-í 
peque y Usulutan no han dido hasta la fecha las razones q'-^c se 
les han pedido, no debe^ estar escasot de maíz, por que en U<u^ 
lütan, S. Miguel, y S. Vicente hay mucha abandancia, de doa-^ 
dése han de surtir, caso que no lo tengan, verificándole que solo 
en el partido de Opico hay poco, ó ningún maiz, pero riere las 
^ipas de regadío que se hallan en buen estado, y se cosecharán de 
Mayo á junio. 

4. Del partido de Metapas se está extrayendo el maíz 
parala provincia de Sonsonate, y por c»ta causa podrá llegar i 
cscaicaf en los últimos roesfsde Junio y Julio. 

. 5. Las rozas preparadas para milpas en roda é^ra provln-- 
cia son tan qumtiasas, qu^ si hubieran de lograrse todas las que 
50 haade sembrar, habrii que abandonar U mitad del producido' 



y la de yuca qae se Hará €ti Mayo y co Janlo scri igual, de 
suer^ que suplirá lafaUa del maíz qae pueda resultar en c\ año, 
como se vcíifica en el día por la abundancia que hay, si llegase 
á faltar totalmente. 

Sons9náte lo. de Marz$, 
Ei precio corriente del miiz en el dia es de seis pesos fa^ 
pega, que corresponde á razón de dos reales el almud« Suele uno. 
ú otro dia escasear, y C(»i¿^e mollero se compra á dos y medio 
teales ó á dos y un quartlllo ^cotüsado; pero 00 $e ha txperi^ 
cpeotado hasta ahora mayor escasez. 

^' El trigo del Perú que se halla en esta villa se ha vendí-* 

4o antes á tres pesos fanega. En el dia se euá venálendo á qua-^ 
tro y medio pesos , y en el puerto se ha vendido á doce tea< 
Ifitf que fale á medio xeal el alm.ud. 

— La plaga dú ck^puih ha dejado libre bsta provincia, y 
fl Dios es servido de que ya no vuelva, y se logran todas las 
mirpas de las rozas que hay hechas, y (as que se harán, no se ^ 
experimentará escasez en el presente ano. 

,:-..•■■■-■ »,- V 

Quftahenango tí. de Marz9» : ^ ^ 
^^ ; — En 8 de Enero ultimo nabta existentes en poder de los 
fiVadores deeyts partido ti.^oi. fanegas de maíz y i>i^9* 
de trigo, no incluyendo algunos labradores de consideración yr 
ios mas de los poquiteros, xjue no hablan presentado sus relación 
ties— En la misma fecha existían en los panaderos de la cabece- 
ra 48^. fanegas de trigo; y ti;ibian entrado en la misma cabecea 
ra, desde 5. de Diciembre hasta dicho dia S dz Enero, 1.34;. 
fanegas del propio grano, legua la planilla del Preceptor de 
Alcabalas. 

— Desde 1 j. de Febrero tiasta 12 de Marzo se consumieron 
en la plaza de Qaesaltenango 656 fanegas de trigo , existían ^ 
en los panaderos ,871., y habiao salido parala copital ^14.^ 
ilMBdia. 

''*' .^En poder de los labradores era la existencia en dicha fc^ . 
cha como sigue:— De maíz ij.$9}. y media fanegas..- Dettin 
go 2.092. ; siendo lo consumido en el mes anterior ^3. y tDcdj[^ , 
fanegas de ttigo; y 291. id. dcmaiz. ^ ^¿ 

" NOTA. El correo de Oaxaca entró en esta fapitat iljutves. 

14., sin correspondeneh de PspaÜa, ; . v^ 



Num. loo Tom. VIL v , Fol. 85; 

^ , GAZETA DE GUATEMALA 

^ - DEL LUNES %$. DE ABRIL de i8o|. 



Compañía dt Seguros» 
Se indicó en el Número 264. que por el año de 1798. se 
hábli pensado ene ta capital en el establecimiento de una cotn^ 
pañíade seguros. Hay pahesen que es tamo a»érlto pensar ci- 
ertas cosas como en otros egecutárlas.— Se prometió volver á 
tmti del asunto, injertando alguno de los papeles que seescilbie- 
ron sobre él en dicho ,año. Jal vez no jbi ahora el mejor tiempo; 
pero tampoco es malo para jcumpnt aquella promesa. Por die 
pron^to no hay fundamento paca creer que produzca grande uti. 
lidad..«« Alguna sin enibargo podrá producir mas adelante, aunn 
que solo sea la de que, quando Guatemala tenga un Capwany que 
ciscriba la'historia de su industria y comercio, lo que podrá sec! 
ázia el año del Señor de 897 c, se encuentre éste documento que 
acredite el buen deseo de ^u autor, y las tales quales Ideas que 
tuvo para tisongearse de que en su tiempo y circunstancias po< 
día ser pca£licable.p.i« Mecho éste precambulo, que pudiera muy, 
bien haberse omitido^ sigue á continuación por ahora y sin mai 
reflexiones ^l papel de que se trata, según se leyó en la Junta de 
gobierno del Real Consulado de éste rey no el 11 de Abiil det^i 

Senwei. ;í 1 '• :;:A-;:^^; -C^-.ác' : ^ ' '' .P. '!^. ^^ ' ^ 

Renovando fi propieáá que hize en la |unta anterior 
SQíbre el establecimiento de una compañía de seguros, el interés 
público c$el agente poderoso que me anima. V.b. hizo justicia 
á mis intenciones , aprovando un pensamiento que mirado á bue- 
oa loz ofrece conocidas ventajas , y no presenta riesgo alguno 
que deba retraer de su egecucion. Resta solo que se realice; y 
para ello me ha parecido dirigir éstas teñexiones. ala Junta. 

Las gracias que S. M. acaba de concedernos para la co4 
municacion entre nuestros puertos y el de S. Blas, son de una 
importancia que ningún comerciaste puede desconocer. Ya están 
abiertos los conduños por donde éste reyno puede aspirar á en** 
grandecerse sobre lo$ mas opulentos de America. La pequenez de 
su tranco, que hasta ahora era un efecto necesaxio de no tener 
sus ticas producciones mas que una sola salida» y ésa difícil , y 

CO$i 



costosa, debe cesar desí e esta feliz época en que el Rey nos allana 
los c©DÍaos, combidandinos y aun inJiicicndonos á que los fre- 
qüentecnos. ElUbrecornírdo del Sú^ está abiertoj y éstecomcr- 
c o es el que ha de baceta Guatemala floreciente, si algún diajp 
ha de llegar á ser, como sus grandes propotciones se lo prometed. 

Por el lado del Norte nunca los progresos que podemos 
hacer serán muy considerables, aun quando figuremos habilitado] 
el Motagua, ó allanada la horrorosa montaña del Golfo. Qaal-»* 
quiera de nuestros frutos tiene tantos competidores quantas soa^ 
las numerosas colonias de éste continente 5 y aunqie alguaos de . 
ellos y como el añil y el cacao sean superiores en calidad, tam-^ 
bien nos llevan incomparables ventajas en la comodidad de sus 
puertos, y en la facilidad de la exportación-, ventajas á que solo 
podríamos aspirar quando Omoa fuese tan frcqüentado de bar-* 
ees como la Goayra, tuviésemos pobladas las iomedíaciones djS^ 
aquel puerto, y en ellas, y á orilla del agua se nos diesen los 
frutos, como sucede en Caracas y en las Islas. 

Pero el comercio del Sur és nuesrro. La naturaleza ac)$; 
le ha concedido: la poúsion de este reytio reiiie todas las pro^* 
porciones imaginables: sus puertos en ¿ua dilatada costa son t^ 
celentes: las maderas de construcción abundantísimas: solo falxaf 
ba que se tíos quitasen las travas y restricciones, con las qiiales 
tíos es compatible la felicidad común; y ya nuestro Motiarca s¿! 
ha dignado hacerlo, dándonos la plena y absoluta libertad q^p 
necesita el comercio para hi^cer prosperar al esradb/de qué el 
una de las principales columnas. 

No hw temox > tenores ,d?;.q^e 4«tc^ c^qitpcw^^^ 
iábierto pueda decaer por la competencia de algún rival, ó ppic> 
otras circunstancias adversas. Mi^nt)ras Gaatefpala te^gasiis prpt 
duccionesy sus puertos, será arbitra de abastecer á la Nqevf 
Galicia, Sonora , y d la vieja y nueva Califí^rnia. Qaien podr^ 
detener nuestros progresos, ó causarnos suelos en el ipar pacifico | 
Por ventura loi Peruanos , ó los Chilenos que para enviar cacao 
de Guayaquil i Acapulco vienen i nuestro astillero del Reaiejdi 
á construir sui barcos (*) y tienen de ida y vuelta qije hacer esf 

(•) Y« en ésts parle je cambió la esfcna. E^ Guayaquil hiy ao a?tiw 
lleio, eo que %e travaja coq bastante adividad Es veidadque el del Reili 
lejü» le lleva muchas ventafas natut «Us; peto en aquel ha^ poblaciooi é itii 
inum, j eQ éste poi ahoia todo falta» -^ 

. .. ^ -j^ 



9^\ 

/stálacri Soosonatc? No son tncjotcs nuestros cabaos, y jjo se 
daBlosmas exquisitos del mundo en las abismas costas del Sur» 
y ala lengua del agua como puede decirle si se cesublece el aa<i 
tiguo puerto de Ystapa? ^ 

S. Blas no dista de Guadalaxara mas de 70. leguas, caml^ 
no todo de ruedas» exceptuándola quebrada en que murió el ' 
famoso Alvatado. Su situación le facilita, ademas de la comu^ 1 
nicacion de las Californias la de los obispados de Sonora, Duran-i^^ 
go, y parte de Valladolid; provincias riquirinías por la natural*^ 
fertilidad de su suelo , pero infelizes por no conocer hasta ahora ' 
ningún comercio de importación ni exportación. Nosotros vamof ^ 
i darlas la existencia, y ellas prosperarán si logramos que Gua«» ' 
témala prospere per medio de un comercio de permuta » en ^ue, 
DO puede menos de inclinar á nuestro lado la balanza. ;' ' ^j'^ 
¡ Quan pronta salida tendrán en S. Blas las primeras rcmesaf? 
que hagamos, y con quanta ansia deben aquellos habitadores esV^ 
petarlas si han sabido las gracias que se nos acaban de concebí" 
der ! Por los costosos fletes terrestres les sucede frcqmntemente ;' 
no encontrar vino puro para celebrar el santo sacrificio. Entre ' 
los átticulos que les van de Vera Cruz, en una distancia de mas.^ 
dé 400. leguas , es preciso que tesulten muy subidos todos los^ 
volumosos y de^corto valor , gravando á los consumidores ea ^ 
el precio. Pm Real Orden de i. de Ofiubtc de 93. se faavilita'^ 
aquel puerto para el comercio dire¿)o con España; pero desde ^ 
áquel'a fecha hasta la presente solo la fragata Neptuno se apro-^"* 
vechó del permiso, llegó á S. Blas después de a«a navegación^ 
de II. meses, en 8. de Febrero de ^6, y no quedaron sus car -i> 
gadores con áni(n:> de repetir la segunda tentativa. Las utili- 
dades no pueden compensar los riesgos y accidentes de e^ta 
penosa navegación. Quando llegó á hacerse la descarga en S. 
Blas, ya al comerciante de Cádiz podia haber girado su caudat^ 
basta Vera Cruz por dos vcces^ ? 

i^n í Nosotros podemos con la mayor comodidad y sin nirnj 
gftf^ riesgo hacer éste comercio por escala , del modo que nos ' 
lo ha concedido el Rey. Podemos aiemas enviar nuej^trosbir- 
cés al Caltao con carga de diferentes artículos, que se sabe' 
ion en el Perú de buena venta , y traer en retotno los aguar-i^ 
dientes y vinos de Lima y Chile para S. Blas, donde una botíjii 
de cinco arrobas netas de aquel licor no puede tener de cosné 
arriba de ¿o. pesos , quando las de quatro y media que condujo 

el 



92. , 

elN^ptuno no se vcndicroo a nacn(58 de loo. pesos según los 
pápele? pí blkos. 

El vino pu:s,el aguardiente , y demás licores espirituo-^ 
50S, el vinagre, el azeyte, la pasa, la almendra , asacar, saV, y 
csíjecialmentfi el cacao, el hierro, toda suerte de articules volui- 
mijQosos y. de poco piÍQcipal,y las ropasdc la tierra, son ren^ 
glones que podemos desde luego abrazar, fuera de otros muchos 
queirá dando á conocer la experiencia, y proveer de ellos á los 
quatro obispados , en donde scgurisimafnente lograrán una ven- 
ta pronta, que enriquecerá, de una vez á los que hagan las 
primeras expediciones, y quedará abierto éste inagotable tesoro 
paralo sucesiva 

Qaanto va á ñorecec el rey no dé Guatemala con ^sta 
rica y abundante mina! A vuelta de pocos añosmultiplicarán sus 
recursos y sa población :: tas costas se llenarán por una parte 
de agricultores indusciiosos , y por otra de marineros hábiles: en 
el interior la abundancia de medios dará ocupación á mas de 
cien mil brazos ociosos: se psrféccionarin las fabricas de la útu 
ra , y se. aumentará el numero de operarios :. los mismos lugan 
lesj,, mansión; ahora de la miseria^ resultado de la ociosidad, y^ 
de sur. vicios: consiguientes, serán un vivero de gentes laboriosas 
y felices 9 que trabajarán á porña en mil nuevos ramos de agri« 
cultura y de industria , sostenidos por la afJivldad del comercio,, 
y darán al estado una opulencia de. que la imaginación mas 
^iva no puede formarse iieaqueno sea pequeña y defeduosa« 

Pero si Us ventajas de nuestra situación son ciertas, ¿ne^ 
gabies y conocidas , los medios de sacar partido de ellas se dU 
ficultan. No me detendré á hacer nna pintura del estado de bte 
reyno y de su comcrcío,^poc que U. S. na ignora lo que yo 
puáiera decir. Que no tenemos barcos : que con el único cons^ 
tru£tor , residente en el Realejo,:no se puede tratar porque esti^ 
ma su travajo en un preció exorvitantc : que la ¿istancia de 
los puerros hace que ninguno de la capital se anime á éstas em^ 
presas con aquel' empeño á que incitala vista del mar y de sus 
proporciones: fínalmente que la a£tuai indolencia de nuestros ia^ 
dios y ladinos desalienta también , como desmaya qualquiera de 
emprender uoacbra si no encuentra operarios a£tivos y de corn 
fianza: : : Todo esto es notorio á U. S. , y lo es tarobicn queé&i 
y^ causas sgnl as que retraen de abrirse desde luego ia navega^ 



cw^ 



c!o«vdcl Sur, caya itnpoitancía no hay ubo qücuo confiesCí 

fíe-! £;-d.i!'-<:r^í'í;'^ 

V .O-fe ^'!í^^á Obras son amortt. (N. app) 

Stííor Editor; 

El observador dtí r; i^^f. ha propuesto fUói. una duda 
travajosa , y traviesa. Por si acaso trata scriameoic en la respu- 
esta , conviene que tenga presentes lo& hechos siguientes , que; 
son muy del caso. 

Primeror que sifendb los Satamcvs tan adií^s y devotos^ 
á' su celebre procesión de Anitcas, en quer echavan el resto, yí 
triunfaban sobre todas las procesiones con la bdlcza de susimai^J 
gener, ricos, y costosos adornos, han renunciado pacificamente- 
día gran satisfáccfon que Ifes d«ba su rriunfo decidido, y á la{. 
conveniencia que á todos traía el abundante repartimiento dt^ 
cajetas, desde que se les prohivíó salir en eUa encapirotados y' 
cubiertos. Apenas se aicucrdan de taVprocciion en el intervalo di 
tan coitD tiempo;^ 

Segundor que cirel presente aífo fian dadb por huli y dé 
oingan valor su semana santa los A'maiitAnfeasyf á mi eniendecíC 
con muy justas causas. litrsttabaaUi este nempcr santo, y haituS'*: ' 
ttado siempre, la gallarda y. bmria psresencía át\ Centurión, que' 
los alegrava, divertia,.y encantaba al mismo tiempo de un modo 
dificit de ponderar; Por mal dé sus pecador, y; pata naengua sem-»,^ 
pitérna de Amatitan, enttó a desempeñar ene cargo un Wsonoy ' 
un boquiabierto presumido, cpae de palafrcneto del Sr. (íí»/m¿», 
ó Centúmphm por onro nombre, se alzó di* repente áf mayorcs^^ 
úñ vocación algunai ni aun de les miamos Amatitanecos. 

Creyóse este miserable sobradamente capaz para vestir 
lá cota de malla , calarse el morrión , y montado en ün fogoso 
cabailb pasear lar calles blandiendo la lanza con sorpresa yi 
asombro dé los espe6ladoi;cs. Los Amatitanecos barruntaban Iqf í 
que sucedió -.repugnaban conceder éste cargo de la antigua yj/ '. 
noble caballéria á uno que en ligor no pasaba de mozo dt'mu*i| 
lasrpcro en el confliftbde verte privados át^vL^x^n cmtum^ 
pí^no f y de Bo recordar ó refrescar su m? moría con la dcraos-^ 
tf ación délas acciones caballerescas, de aqnellas valentías y cs*»;^ 
fue rzos conque de un bote de lanza dcnibabánun castillo , óí\ 
lo hacian volat por el ay^re, asintieren ala pretcnsión del pa¿' 
lafreneroa 

M'ks 



94 

Mas qaíen tal creyera! Este rapazuelo en nada siip^ iOs-» 
ten¿f^1a alta persona de su Centumplano: la afeó, la desonró, la 
redujo á un estado, de que creen puot j menos que imposible Ici 
baniarla. Lloran pues, y Uoraián amargamente é te desastre, y; 
á efeüo de prevenir sus fatales conseqüencias han dado por ñuta 
su semana santa , y tienen por cierto que no ios liberta éste 
conjuro. 

En conclusión Señor mió, nuestras cosas van y se dele-* 
trean por t\ p e r por. Lo poco bueno que nos restaba, desapa<H 
leze, y se acabará , si no se le pone algún puntal. Los españoles 
que á titulo de tales se desdeñan de asistir á nuestras procesiones, 
los Batanéeos , que olvidados de su decoro han dado de mano á 
la suya, y los de Amantan que miran tan desñgurado á stt 
Centumplanoy dan materia bastante sobre que discurrir á un espin 
ritu ñlosoñco , que de un solo trastorno deduce otros muchos y;^ 
Tías graves. 

Tenga Una. pues en consideración todos éstos hechos, si ' 
>;e resuelve á dar una solución completa á la duda propuesta, y, 
q^e sea cap^z de meter en camino de salvación á los españoles, 
revolver sob^e sus pasos á los famosos Batanéeos, y hallándoles 
un Centumplano á medida de su deseo consolar a los añlgidos 
vecinos de Amatltan. 

De Um, servidor. B, t. 

P. D. El br. Observador supone mas de lo que hay. No es tan 
general que los españoles resistan las procesiones ó las abandonen 
á Indios. Suyas y muy suyas son las que dicen de Caballerosyy Sto^, 
Entierro: por mas señas que en el presente año anduvieron mu/j 
desgraciadas con las llttvias nunca vistas, y menos esperadas, qae 
las desordenaron, quedando la una como cortada y cautiva, y; 
la orra, para evitar é:te apremia, tuvo que apresurar el pasopcr< 
4ienio su lucimiento. Con mas, que la mejor de todas y por la 
misma cau<a no salió á iluininacla oscura y triste noche, á pesar 
de todas las plegarias e inoportunas y porñadas deprecaciones de 
nuestro pu:blo reunido, que d fuerza de esperar se imaginaba 
espantar el agua, ó remover la que ya parecía d terminación del 
Cielo. 

0*:ra cosa supone que es una mentira tamaña como el 
Centurión ó Centumplano de Amatitan, incluso caballo y arma^ 
dura. Con los ad^s exteriores de devoción da por provada la vic** 
tttd, y sentando en su epígrafe aqueUo de obras son amores &c. 

re-, 



95 

reduce 6 confunde aquellos con ^st'os, alendo en realidad los di- 
chos z^o%las meras razones de buen partzer , ó quando nW in* 
¿icios, y los amores verdaderos las obras efcftivas de amor de 
j[)ios en nuestros próglmoS) socorriendo su Decesidad> consolando 
S»i,i desanr^paio,^ ijcc. &c. ^ 

Castigo de hechiceros. 

En P^í«^, población del Hindostán, poco tiempo hace 
fueron acusadas cinco mugeres de hechiceras, y $)robado su 
^elitose las condenó á muerte por los Jueces del país.^ El G3'« 
Remador ingles, informado del hecho, ordecoquc todos los que 
habían compuesto el tribunal en que se pronuncio tal sentencia 
fuesen arrestados, y juzgados por la corte del circuito de Patua 
fcomo aseónos de las expresadas mugeres. La corté los juz^ó en 
^fecto, y los condenó á la pena del taüon.— Pero se provó que la 
costumbre de quemar á las hechiceras y brujas había sido in- 
tncmorial. Diferentes t^nlgos rtfiíierpn egemplares de personas 
a quienes los Bracmines habían condenado alas llamas por sc- 

giejante causa 5 y uno de ellos prova que fu propia madre ha- 
la sido sentenciada y quemada por bruja— El Gobierno ingles ^ 
en vista de todo, perdonó á los i^fensores; pero á fin de impedir 
iguales ocurrencias expidió un edífto declarando qiie los que for- 
jmcn tribunal contra perdonas acu-adas de hechicería, oque ayu- 
|den, contribuyan ó concurran i^ue á las tales personas se las qu^ 
Xc la vida, s^rán considerados como asesinosi y sufrirán la pena 
^ms^poBdiente á este éetito. 
{fiazeta deCakuta.) 

P'ggí ^^ ^^'•^^• 

En la estación presente se vende el m?íz en cna pl?2a de 
4. á 5. pesos fanega, por ser el tiempo mas favorable, en qur se 
acaba de cosechar .^ Las gallinas, oue se conducer de la iuri«di- 
cion de Sula, ic verden aqui ordinarifmerte d 8. rs.. La ha- 
'lina en el dia corre á veinte y seis ^e^o^. El vino de Mal?ga á 4, 
rs, botella quando lo hay. Elarnízá tres ps. aircba. Los fiiioles 
i 4. es. almud. El azúcar á f . rs. übra. La panela ó rapadura á 
1^^ !$• ^i atado. La carne á tres libras y media por un real. 



ilbiqulmuta 30. de MarzA. 
*^ En d pueblo 4c S. Agustín s€ halla U fanega de maíz de 
4 á 4. y medio pesos, y la de frijol á 6. id€n,con alguna escasez. 
En los demás pueblos de ésta provincia el precio de la {v% 
negí de maíz y la de frijol é» en el día á 3 pesos, sin que se toi 
ma escasez por haber muchas milpas y frijolares que llagan de 
apmtfy y se cogerán dentro de tres meses. 

León 9. de Abril, 

El precio del maíz en el día es el dgtílente: en é<ta ciudad i 
2. ps. fanega: en Tclica, Viejo y Ohioaodcgaá 10 rs: en Masay^ 
y Granada á 12. id; siendo éítos los pueblos ^a donde las cose-? 
^has son mas abundantes^ 
< Sonsenate id. 

Ha fondeado cq é?tc puttto un falucho del Realejo coa 
quattocicntas fanegas de maíz, y pacece qaecn el puerto mismo 
se pensaba vender ¿4. y 5. pesos.— El trigo del Perú en esta ca- 
becera se vende a 6. ps. fanega , y el ma)z desde 0. iiasca 7, 
y medio íi. 

Prosiguen las rozas con la mayor aftividad, y las siembras 
en sus respe¿livos climas. Si se logran todas las hechas y las que 
se trata de hacer, habrá sobrada abundancia^) pero estamos coa 
el recelo de algun;| avenida de ebapulin después que snnfieeea 
las aguas, pues según dicen no dejará de renacer de la mucha sc-< 
milla que bay en la co^ta del Balsamo. A ptevencion se están 
tomando la! conducentes mecHdas para fomientar las siembras de 
apantes en las tierras de tiego , que pueden ser muchas quandó 
se vcriñque h necesaria extracc}ou de agutsdelos varios rios que 
cruzan ¿>icH5 terrenos, y se dirijan y distribuyan según se réquiem 
re ; cuya operación ncce4ca acunas observaciones que no 
coaviene pradicat hasta odubre ó noviembre^ que es ln jeitiSi 
don ei| que cesim l|s lluvias en éste país.. ^ ^ 

Entradas f salidas de barcos, 

•-Oe Ouoa pata el pueitode la Ascenuoo, provincia de Yucatán^ 
la^ala&dra Ntra. Sf a. de los Dolores , capitao D. Juaa JoséGalvcz, 
conducieado 946 pesos plata fuert«, y diez y ocho arrobas dezarzapaKrilla. 

^ Del mi. mo paia Campeche la goleta Caridad, capitán D. Francisco 
Jeret, ca 7 de Fsbreco ultimo, conduciendo 105. arrob|is zarzaparrilla^ 
s8 teiks arriba, 6. dózenas pañuelos de seda, á 34 pesos dozena, y aob 
dozenas mechís de pQpelJllo en vaíor de lao peses. 

*-De T:UgiMoá Omoa en ai. de Marzo dos piraguas, al cargo 
át\ pateen Mmueí Gómez, coa sr. barriles harina, 34. id. agusrdienle 
de caga, 9. ai robas fideos, la. docenas tigeias, y media aiioba de pí»i- 
cnta iaa. 



GAZETA DE GUATEMALA ^ 

-.% DEL LUNES»' DE MATO de i8oj. 



tim Kiducchn de ¡os zurrones de añiL^ MANDO. 
I V ; D. Antonio Conaalcz MolUocdo y Saravla &c. 

Considerándolos inconvenientes y per juicios que se si- 
túen del excesivo tamaño de los zurrones de anil de peso dc 
doscientas catorce libras netas : Que esta es una de las camas de 
flue no proptcse la arriería del rcyno, del tecargode los flercs, y 
de la dilación de los ttansportcs de tierra: Que para igualar o 
completar los zurrones hay muchas veces que mezclar unas con 
otras las diversas clases del fruto, en lo qual se per)udica el co- 
•ectwro por la praftíca corriente de sentenciar y pagar como cor- 
te- el tercio de sobrcsaUcnte que contiene algunos granos de la 
tercera calidad: Y que no menos perjuicio recibe el comerciante 
que compra de primera roano á los cosecheros \\fitüzáo% poquiteras, 
porque necej^ita unir y mezclar mas numero de porciones para 
hacer uo tercio regalar de dicho numero de libras; á fi n de pro- 
I porcionar en esta parte el posible alivio á la agricultura y comee- 
cío, pasé el conveniente oficio en siete de Enero próximo ijntq- 
rior al Pxcal Consulado de ésta capital: Y con lo informado larn 4 
-«en de mi orden por el Dircaor del Monte pió de cosecheros 
D. Juan Martínez Truxillo en trece del propio mes, habiendo 
tratado dicho cuerpo del aáunto en su ]unta de gobi?ro^3, ha 
acordado por punto general que todos los zurrones de añil dc-i 
bcn quedar con el peso neto de ciento cincuenta libras en vez de 
hs doscientas catorce á que antes se arreglaban: Que para 11«-» 
yarloá cfefto desde la próxima venidera cosecha ss comuni:|UC 
á tai Diputaciones consulares, que lo harán sabeieo sus respec- 
tivos distritos: Y que «e noticie igualmente á los Consulados de 
Cádiz, la Havana, México, Guadalax^iay Vera- Cruz, manifes- 
tándoles los justos motivos en que se Ha apoyado.. - . > 

En sn corvscqüencia, de corfforcííidad con el referido acu- 
cVloVv con lo^üriies-obietos que e^ta Supcrloíidad se pto?»iiío 
ai promover er apunto; para asegurar la debida obsurv a ocia de 
Jo determinadlo , v qae no por ello se alu^rcn ni dUmli>uyíin t^a^ 
contrlbaclonts ó exacciones que se hacen- per zurren cerrado 



ic los que hai %\Í9 rgn^ares hasta el presente, He yealdo en oc^ 
detfar y tuandac lo que sigue. 

I. Desde la próxima venidera cosecha nó se adnoitira en tai 
Adaanan ntogan zjrron de añil, perteoccieotc á la luisraa cosecha» 
que exceda de cierno cincuenta libras netas, sobifi lo qual zela-* 
láa lai respetivos Administradores. 

a. La conttibaclon que se exige para el Monte pío de coseche^ 
ros de qaatro pesos por cada tercio, se enteadeiá por caia dosclcci'» 
tas cator.c libras, como se platica con los destinados al Pera 
que son desiguales en sapeso» conaunicandose asi por el Diredot, 
de diclio Monte á los departamentos á que corresponda. 

3. Eq tos mismos términos se enteoderin tos derechos de Bo^ 
lie^áge y Eslingage, que hasta aqui han sido de un peso por 
ziiccon el pcimero> y otro el segundo, pues se cobrarán los mls^ 
iñbs dos pesos por cada doscientas catorce libras; de cuyo arre« 
glo y observancia cuidará el Amioistrador general de Alcabalas. 

4. Por las mismas razones de utilidad de la arriería, y co4 
roodfd d de los transportes, desde el año próximo venidero de 
01 1 ochocientos quatro atreguará el Comercio todos los tercios 
para de adosen carga, y ulaguno se admitirá ea las Aduanas 
que exceda de las expresadas ciento cirvcuenta libras netas, bien 
sea parala circulación por el ioterijr del reyoo, o bien de los 
efeáos y frutos que entren y salgan de él por mar ó ríerra; co^ 
niuaicandose ésta resolución i Vas Admiaistracíones fronterizas, 
y á las de los puertos, pata que cuiden de su puntual obiervao-i 
cia desde principios de diycho año. 

Por tanto, y para que llegue d noticia de todos, be dís»* 
pu:'Sco ic publique por bando en la forma de estilo, fijándose e» 
les piragcs públicos de c^ta capital; y circulándose pata el misma 
efeftjálas provincias. Fecho en Gaatcmila á veinte y cinco 
de Abril ds mil ochocientos trcs.=í Antonio Gonzale».s3 Par 
nandado de S.^ia.?:^ Ignacio Guerra. 

Justhia seea. 
Sr. Editor. 

Presumo de fusto; y por lo tanto, la misma razoa que me 
obliga en la alavanza de sus cosas buenas , me urge á que le r€< 
prenda en las malas. Entremos en cuentas, y vengamos en derc^ 
chura al asperges que le prepara mi buena voluntad. 

Preceda, no ostante la prisa con que me gusta caminar r, 

ua 



WPi" ' [^ ■ 



«n pretmbuHto, que es este, tñ qw pf otcsto seguir «n rumbo 
diverso del carretero en las acusaciones judiciales. En ésm^sc 
empieza anteponiendo el hccHo de la querella al derecho con que 
se reclama la satisfacción. Yo trueco los frenos en la mía, y he 
de fundar mi derecho antes de soplarle i Una.^ el hecho de mi 
queja. Cada uno es dueftodc obrar i su antojo, y confieso que 
II el Olio es tan indepedientc y Ubre, que á nada se rinde sino t 
-' sus misoios caprichos. 

Quisiera no haber perdido el tiempo, pero el preámbulo 
ya es hecho. Digo pues, y he aquí que voy á sentar mi derecho, 
fut no es menos digné de alabanza una virtud , que el contraria 
vicio ¡o es de vituperio, Si dudase Um. de este axioma, se lo pro- 
varía de mil maneras, zpriori^^ iposteriori^ de frente, por la cs-^ 
palda, y también por ambjs costados. Se lo cncajaria á Um. ea 
' la coronilla de su cabeza , y se lo sacarla por la «fia del dedo 
mayor del pie derecho. Pero conozco su providad, y que no 
es U(ii. de aquellos peripatfos que sostienen su qui^ico5a contra 
la misma demostración, ó neta evidencia. Por lo.quc tambi-a 
me persuado que convenga en el siguiente: que es dun más acre'* 
idora la virtud k sus merecidos elogios ^ que el victo a sus justas 
reprensiones La una gana muchj terreno con su recompensa; y 
tanto quantq ella gane, otro tanto avanz^ la humana y pública 
felicidad. El otro quando roas puede ser refrenado, ó abailio sí 
asi se quiere dentro de sus propias trinchera?, y en este estado, 
su cfefto á favor de la humanidad es negativo , desenvarazantc 
de los estorvos que su hediondez oponía , y dejando por este 
medio el campo libre para la pradica de la virtui. 

B¿ jo e ta salvaguardia, y bajo todos los supuestos que se 
pufdan hacer, y que rtclama para mi defensa, paso á exponer el 
hecho de qac (ji nana mi queja, y aiper|»es correspondiente. 

Úm. sf accrdari, qncei hombre de buena memoria, que 
tjnxiz t\ ehichiguazgo^ vicio ir f^sme, inhummo, á veces homi- 
eida de la ino éaái, y algunas suicida de Us autoras de él, des- 
vCaroó Ucn ¡y los qjjc le ayudaron una granizada de sátiras , de 
barapalos , que sí no la"« dejó er^trujadas, por lo menos bien mo- 
^ lid as. Lo gracioso era que como lo^ caizanudoí hallaban en el!o 
^.su satisfacción ó venganza, las recibían con pslroetadas , provo- 
cando asi i la repetición de la comedia ; Qiicn lo creyera! 
^ Los mííüiot ce íDatoTS quí no gustan de muger, sino en 
I preitama, alquiler, ó ariiecdo, y que no se casarán en sü vi3a 

por 






por miíagfds qae hiciesen las que aspirasen á ser sus oovfasi 
maKrlfestaron mas ínteres que los pobres maridoi co esta mea- 
cióos da zarra oíugesil. 

E^to aumentaba el furor del fí'xo precioso, y solo cansa-i 
do Urn.y suspaccialcs de tanto látigo pudieron abandonar tait 
d:£afar3da contienda. Suspendióse por fin, y después de nnicho 
tiempo no se ha vuelto á tocar el particular 5 sin duda porque 
no hallaron que decir, ó porque vieron con sorpresa que nues- 
tras señoras, mas atentas á su conciencia que á repetir contra 
sus maridos ta fatal escena que se les habia puesto tan de bulto, 
y bajo semblantes tan feo?, enmendaron la plana , concediendo 
á Um, y sus partidarios una completa vidoria. 

El hecho es cierto, y Unn. pudítra certificarse de él con 
sus propios ojüs ú lo dudase. Ya nuestras damas se honran de 
trJrar á los hijos colgados de sus pechos; los estrechan tierna*' 
nr^ente en su seno, los acarician con toia la satlbfacioc y com«i 
p acencia que da de suyo la maternidad rcaliíada con la lac-« 
t ación. Si este no es el mayor de nuestros triunfos, es á lo menos 
£1 mas util al estado social. 

Aqui encaja el asperges con sus iotarrogatorios. ¿ Como 
pues ha podido Um. omitir las alavanzas tan merecidas por nu*^ 
cstras damas ? Ha sido olvid , li faUa de caridad ? Conque po«i 
drá Justificar tao perjudicial silencio ? Cabe en su conciencia tan 
grande descuido? Baitarán sus pésames para conseguir ei perdón 
de tamaño pecado ? Supongo que si; y sus malas resaltas , mas 
claro, sus fatales cooseqüencias, de que alguna otra no haya m-» 
trado per este camino de salud eterna y temporal, por no haber 
de: em peñado Um. esta obligación ¿conque lo repone Um? Sino 
temkra ser machaca !e había de estar interrogando por un siglo, 
y cotundkndole el alma con cargos, que do es capaz de satis^ 

facer. 

Revuelva pues de su sueño, olvido, omisión, ó colpa; y 
en pena cante su víftoria, y el triunfo tan debido a unas Señoras, 
que superiores á su misma debilidad, á la instigación porfiada y 
rtlamera de sus mayores , al pumlUo de honor y sobervia que 
sostenían su vicio, han sabido verxcr, y atropellarpcr tcdcs los 
reparos , p^ra darnos el placer de mitsrlas cumpliendo con el mas 
fsgradoy graclo«io de todos sus deberes. Son ya verdaderas nia-i 
dref, y de consfgoicr.te tienen fundado su derecho para que Dios 
las premie con hijo| tiernos que las gloilfiqaea. Amen.^ 



/'v.. . . ^ tul 

BALif^ZA ¡el hófuercU deVt¥íi€mz corftiponiUnU ái aHo di 
1802. fermada por $1 Cor.suhdo tn tumplimienfo Í9^ 
¡as Ordents dd UfT, 

""" IMPORTACIÓN 

D« Espsña, 
Agr'cuUtirA i IninstrianscionaL 

Artículos. L'anttuud s Valof en Fetos, 



GENERAL, 
de America. 



%* 



Agutidicnte 29 69 J B .. i 383 9 4 
Vioo biloco. 40'33S B. 683 079 
Vino tinto. . 21.657 B. 33 ^88* 
Id. eoboiell. 13 «$9 8. 864» 

Víaagie . . 1 374 *- 48. 49 
Pasas. . . a $01 qq. 474 7 
Aímecdias . ^^9^ qq- 8» 545 
Aceitunas . 9^9^otij. 32205 
Aceite. . 32.099 arr, 9<5.7^5 
Azcfsao. . 5.187. hb. 99.7<55. 
Alhucema .185. qq. 2009. 

Alcapasia . aoa, B. 8-7 «4 

Avellantí . aa?. qq* 3* «4^^ 

Higos. - . 320. qq^ 8491. 

Orégano .2450.//^. 306 

Comino, . £4'». arr, 199a 

Uvas fieicas. 1.170. />orr 3 5 'o 
Sdtdioas . 93. B. t'347 

50 



Baúles de id. 899. 
C^xon. toscos 3 4>5« 



606. I 3* 

fao.iSt 



Aecbcas 



10. arr» 



Papel blaccc. S74.91 i. rí/fw C85 884 
ídem eitisia. 
Hilo ecaireio 
Tajodeccích 

Fia:>quecas. • 
JatEOfies. • 
Lic( tes. • 
Xfbon. 
Loza, 

Ceiveza. , 
CidsA. 
Choiizos. 
Brasas. 
Ptedi deatncl 
Ojisde \tiz. 

Filó. platSf). 47 440. qq. 

I i. hbcadü. 479 a. ti. 

Acero. , 7.030, rí¿. 

X^Tcsa. . 459.fi. 

T 61. deíopa 5.651, 

Caxon de id. 3.293, 



7.9^ id* 
37<5 qq. 

699Í/*. 
492' 

14». arr, 
853 id, 
\ 9 fí 

304 ¡ dof. 

'jiS^Chotell 

1.920. íi. 

3 |68' //^. 

333. ^^. 

5 «3*. 
2^9. camón* 



4 577 
II 451 

5 177 
30.583 

1,380 

11,766 

1785 

4<^5J 

45 779 

968 

1684 

4623 

I.S83 

10, 1 15 



Kacion^L . . . P#xa/. . . n.f 39»a'» 

Agricultura i industria Bsttrangtra. 
Maotect. •15.884./!*. 4.678 
Queso. . . 359. qq. 10344 
Vino ec bote. 16 92c, 13^.690 

Papel blanco. 87 665re/»» 3»? 7 '4 
Aceto. . 7 ©50. qp* dTi6 60^ 

Loaa. « 9' 23 4 f^^* ©3x85; 

Ojas de lata. 996 (7#x. 33.400 
Ff arqueras, • is. 39a 

Lena. • 50, a.ooo 

Ceta labisda, 337*^"'^. ajy 

B caUo. , 340 f-j', 8*500 
Clavo especia 14737.//*- 47 204 
Pitniecta, . 37 4^5. ié.^ 33,657 
Canela. , 199965 éd. 661,569 
Ttosdefopa, (8539 6573109 
Csxooesdeid. 501» 394 43? 
Baúles idem, S4. ^«533 

Csxon. toscos 5. acó* 595 4$8 

Exirapfgero, • • . Vesos, • 8.85 1 640 

Agricultura é indurtria eoío^iial. 
Ariicuhsu Gmttdades Valor en Ps, 



38í.48o 

73 882 

i3a'a93 

6 449 
3 3*0 5^3 
3-8S9891 



Cesa 
Cafe 

Cacao cafsc 
Ideni maiac 
i'i. Tabaico , 

AlmidoD . 



a©. 57» arr. 

384 qq, 
1.984 /;«. 
18.709/i 
6.953 id, 

1.746 arr. 



Psío de lióte. sBoip qq» 
áñ\}, , 4.910 //¿. 

P«íca salado, 6 58Ó írr. 
C«f«y. . 570 /j>. 



3t3.359 
6 063 
r6 334 
687 948 
315.902 

3 550 

58.950 

4910 

í5 í85 
a 954 



Sacas y eos* 

tales. • 130,800 4a'38S 
ScDibKec. de 

paja. . ^084 do0, 794S 

Hiio de heoiq 1^96^ arr% 6 c6; 

X^tcia. • %S9 P^at, 2841 

Tiburoneit, , 1.057 <irr, a. 379 

Coichas. • 'Ji6 «.199 

Hamacas. • 32^ 846 

Cascatillá, • 1.030 /f¿. j;<t^o 

Zapatos. • 6a <^0c. 303 
Meaudeociasy valoi de. • ... 1,334 



Cohniak • • • P#/0X. • . • t . 1.607.729 



(S.C.) 



Obras son amores, (Nütn. 299.) 

.Señores Editores.^ El reparo que ha hecho el Sr Obsetn 
vador» acerca de que <* habiendo tanta gente española en la ca-> 
pital, concurran á las procesiones de quareiuia solo los Indios 
y mulatos, " me parece muy racional , y c^ú casi vergonzoso 
ipara nosotros, si se reflexiona que los primeros asiétcn en 
clase de alquilones, y los segundos se presentan con laridiculca 
ó indecencia que les causa su pobreza..^ Que en el tiempo mas 
devoto, solo sean los españoles unos espectadores de la pivdsd 
falsa ó verdadera de los de la Ínfima plebe, (i) no parece confof» 
me al fervor con que se les ve aústital jubileo y otros ados de 
religión:— luego en cito hay algún secrete?— Si, Señores, y voy, 
á dcscubiirlo en defensa del buen concepto de mis paisanos. 

be cree vulgarmente ( jy qte ignorancia !) que el íaüt 
los españoles en las procesiones de quaresroa es una posesioa 
dfl gf ze de hidalguía, y queco no teniendo paípel de convite, y 
un buen venido que ir a lucir en la procesión, está todo crinia- 
no excluido y muy excluido de la participación de é.^tos aQos 
tan ptopios de nuestra religión.-. Qüke&e este errado sistema, y 
concunliá una porción de hombre» decentes á quienes retrae el 



(i) Esteno díb? entenderse tao á la Jetit. H^y muchas españoles, 
y son e! tnayoí tüneso, á qaieoes no comprende oí io aboiuco der é it 
proposicioo j Df m?i :s !a ceda vaoidsd oíi que quiere ^tobarse. Pero 
exista el vicio eí p^qusño o ea gtaaJe, uaa v^z qus exista, siempie éf 
útil ccrab^tiiie. 



temor de violar tan itnaglnatb privilegio. Aca^o no ü^jgfi 
algún Domine Lucas que renga por agravio á la nablcxa que 
esta se mezcle en setnefantes zdios con las deoias clases del pue- 
blo.^ Yo le preguntaría al oíio^¿ Se desennoblczc Um , Sr. 
oiiü, quando aúsitc al icniplo confundiio éntrelos demás ? ¿ Se 
fnvilezc Um. por ventnra quanio de esta misma suerte acom- 
paña al SflQO, Sacramento en los viáticos á que asiste? — Y pof 
que Ums, Señares Editores, no se queden t;5^ortblen sin preguntas^ 
les haré en despedida las siguientes: j En qt e consiste que la vi^ 
sita annual que hace S. M. á los enfer nos, sale de las parroquias 
con tan numeroso y lucido acompañamiento ? ¿ Salea floas de^ 
icentes nuestras procesiones de quaresma ? ^ 

^___ £1 Incógnito^ 



Variedades, 

^ Se ha publicado un estado de las fuerzas de mar y ticrrt 
de la Gran Bretaña, y de su distribacion en las diferentes partes 
del mundj. De él resulta que tiene j6. esquadrones df caballería^ 
127. batal'oncs de infantería de línea , 5. de fensibles ^ y 59* 
compañías de inválidos en servicio a¿laaly de los qualcs la mitad 
están en Europa, y lo restante en las otras partes del mundo. 
La marina real con istcen i /(í. navios de linca, de los qualcs hay 
j8. en comisión? 1%. navios de á 50. cañones, y de ellos 1%, ea 
comisión; 218. fragatas, inclusas 107. en comislom y 120. bu^ 
ques menores de guerra, dcio^ quales I4^.estan armados. 

*-* El tomo XII. del Semanario de agrhultura^ publicado Ctt 
Madttd en Enero ultimo, trata entre otras cosas del ^i tema que 
conviene seguir para promover la agricultura en general: de la 
planea medicinal llamada algaltay explicando sus virtudes; del me^ 
dio de quitar el gorgojo a ios granos &c. Contiene el arte de 
hacer el jabón en frió: el de hacer cordobanes y rafiletcs de cue- 
ro de cerck): los nuevos descubriarí; ntos de ios Ingleses en el arte 
de curtir: unos elementos de botánica acomodados á la instrucción 
de las mugercs: reglas para la conservación de los niños modo de 
precaverse de las enfermedades que suelen padecer los Europeos 
en la zona trórida; el de curar las tercianas y la gota; habla del 
Bso y virtudes del agua de brea; de los medios de procurar ocu<* 
pación al puebb &c. &c. &c. 

— Entre tos premios ofrecidos por la Sociedad económica de 
Madrid f de que se dá noticia en Suplemento á la gazeta de 

aquc- 



104 
a^fUa eoftc de iS. ¿t Enero ü'tlmo > ¿e ñoUn tos stgakDtéS» 

^ ,»Una roedaUa de oro de 4. onzas al <[út esctlbkre y prc^i 
sentare la mejor mcmotla iob¡:e el modo de establecer suecesiva^ 
mente el lisUmá de ¿agricultura mas conveniente á España, !a« 
duyendo en el los caseríos, aldeas, lugares, posadas y caminos 
necesarios, y empezando esta verdadera conquista de paz desdf 
el centro á la clrcunfcreneia, estoes, desde Madrid hasta las froQ* 
teras del reyno. « 

„Ocro igual al que mejor escriba sobre qoal es el estada 
afiual de la industria entre los españoles, y q ^sks son los rangos 
de ella que deben fomentarse ó excluirse catre nosotros. 

„Otro id. al que presentare la mejor memoria sobre el 
estado aftual cxa¿ío y bien €lrcunstanciado dtl comercio inte- 
rior y exteiior de España, balanza puntual de el con las de-^ 
naás naciones, indicando^ sistema mercantil mas propio, ccn^ 
ivenientc y provechoso d nuc&tra oariort. 

„Oiro id. al que mejor escriba unas instítucimes r<?#-í 
pomiso P^civiUs acomodadas para una aula de comercio. << 

Sai: Jas de Barcos. 
De Tru^iih para la Havana ¡a goleta Pfudtncía Cubana , eo 17 
de Abril ultimo, al cargo de su o-pnao D. Fráncuco Gcaudi, coadu. 
cícodo en regbtio 397. afrobis Zarzaparrilla ^ 8300 libras añil corte' 
50 cueros al pelo, ij, muUs , 37373 pesos fuertes plati coerieme, 
é. tozas chicas de graaaáiílo, a. cattes, y alguaas piezas de plata la* 
fceada y quintada. 

.-De Sonsonete para Manila ^ ep 4 de Abiil ultimo, U Corbe- 
ta LucoDÍs ds Í2 Re2l Compañía de Filipioas, al ca;go de su segundo 
pitóte D DioDÍíio MícmoD , corducieodo eo regUtío 90.300 /«xo/ya- 
#r/e/, 373 quÍDtalPS cacso de Gu»y»quil , 15 id \á de la ticria, 9 
quintales Sal del Volcan de Tsaleo, 3 castellaois de balsamo, 14$ libias 
pepita de id, 3. fanegas nacascciote , y 3= cajorcs de libios. 

Empho, El Rey se ha sci?ido urrobfSf para el empleo de Teniente íe- 
trado As25o« del gcbieino de S, Salvador en é te «yoo , vacante pot ic- 
Guncia ds D. Manuel Císvijo, á D Pedro Bítrritre, Catedrático que fue 
ds Ciaoací en h ucivercidad de í» ciudad de Sto Domiogo. 

Anuncio -» Ei U imprenta ¿e D, Msouet de Afcvalo se vende uo 
qu'^deícrito qne contieae quatro piezas poéticas, c©tBpuestas poi D. S^mtf 

Bsrgano y Vi II s gas: á des te a les. 



^J«!»;..'W|" 



T^m. 30X Tom. Vil Fol. 205 

GAZETA DE GUATEMALA ^ 

' 7 V^ 2>£¿ LUNES 9. DE MATO de 1803. 

.aii-r%ii -■ ~ __— 



'r-^ Comercio de Negros. 

En la Havána, con fecha 15, de Encto próximo pasado^ 
-e publicó el siguiente aviso ül publico. -' 

REAL CONSULADO. 

Empcííada la Junta Consular, no solo por sU Instituto, 
lino por los reiterados encargos que le tiene hechos el Soberano, 
en solicitar los medios de focuentar el comercio dircfio de Ns-^ 
gros por nacionales, es preciso que publique y reconniendc al 
público el muy útil pensamiento de establecer en esta ciudad 
uca Compañía africana^ que al paso que cnrJngun tiempo pu^-i 
da aspirar á exclusivos privilegios, cuente para su prosperidad ccti 
un buen plan de operaciones, con dirc£tores inteligentes que scn 
pan egecutarlo, y con fondos que por una parte sean bastantes 
para tan giande empresa, y por otra se comporga de accionas 
que por su corta laiportancia a nadie puedan gravar y á todos 
interesar. ^ 

La esperanza de minorar ó de impedir quizá la extracci(|il 
clel numerario: la de atender sin agena dependencia á la grande 
necesidad de brazos en qiie nos ha puesto la repentina extensión 
de nuestras ^bpres: la de convencer á nucios émulos que pre- 
ferimos los eolaces nacionales á los extrangeroc; la de manifestar 
al Soberano y ala Nación entera nuestra pronta dispocision á 
buscar á nuestra costa estos bienes: y la de entorpecer por ú\tU 
ano con generosos arbitrios las maniobras del monopolio, siempre 
ocupado en especular sobre nuestras necesidades, son sin disputa 
alguna las bases de este proyeílo, y los mejores padrinos conque 
puede presentarse al ilustrado patriotismo de este vecindario. 

El que lo tenga, el que conozca y estime los verdaderos 
intereses del país que nos sustenta, no se detendrá por cierto en 
examinar y calcular particulares provechosí verá en grande los 
que á la Colonia promete, y satisfará con ellos todas sus miras 
y deseos. 

Habrá quien pueda decir que esta compañía ofrece á sus 
accionistas perdidas y no ganancias.-^ Mas ía experiencia que 
4cnemos de lai enormes utilidades que (on e.te ramo de cerner-* 

cío 



N 



-.is,. 



CIO «acan de nu-?tro nois las niciones extrangerasV y la feliz ten- 

tatf^' de h goleta Dolores que repenti^ameote despachada de 

Cádiz al Senegal aseguró 75. por 100. sobre íUcaDÍtal empleado, 

DOS prueban convlnceníemeote q'iC con poca iñtelig€nc!a qae 

haya en ios Dircñcres de TiUeftco eítab^ecupiento han de ser 

.considerables las garaneías que se saquer; almenes micnttas «ob- 

sista el aftual precio de los re^ro'j y en caso que vsrie? ñcm- 

pre nos hallaremos con el siguiente dilecna: ó. les negros se í5s- 

ticnen.dbuen predó en é ta plaza, ó por la concurrencia que 

atrayga el mismo establecimiento baxan en 75 por ico. Si es lo 

^'primero, no tenemos caso, y silo seguido claro está que no' se 

/puede llímar pérdida la que nos vá á procurar un beneficio tan 

grande para nuestra agricultura e industria. 

La Junta, qac solo busca el fcmento de estos rsmos, p!-» 

cnsa quede ninguna manera puede publicar mejor su opioícn 

sobre el proyc£to¿ ni hacer á los hacendados y comerciantes de 

esta plaza mas eficaces exortos , que fuícribiendose cerno lo tía 

«hecho en el a£lo por cincuenta acciones, ncmbrardo una Dipu- 

^ taclcn que enterada menudamente del plan de operaciones que 

¿proponen los autores del pcnsstnicrto, los ayude á rt£tlficar'o y 

porga á la Junra en estado de d?r cuenta á S. M. de este importan-* 

te asunto, y solicitar con calor su Real aptcvacion y pattocicio. 



A ía mala costumbre cortarla una pierna. 
Señor Editor. La primer cosa que movió mi curiosidad 
luego que puse los pies en estos dominios, fie el ver los ginetcs 
Coa unos estribos tamaños y de semejínza Je mitra. No pude 
contener mi genio inquiridcr. Pregur té al instante á una siñ^^ 
preciada de sabida y escribida , >qué significaba aquella figura 
tan rara ? Lueguito me respondió con mucha sal y pimienta , 
qué en tiempos rasados algunos p:ógimos 9\^o retcvados >, pbr 
motivos nada piadosos inventaron y extendieron los tales muc«< 
bles: que se tienen en grande aprecio, v que no se contempla por 
buen caballero americano el que no los u^a. Vime un poco sor-» 
prendido con tal respuesta , y mudb de conversación; pero me 
quedaron grandes deseos de apurar la verdad.^ En todas las dé- 
n)as poblaciones considerables donde después estuve hiz: la pro«< 
pia observación y la mismi pregunta; y tuve la desgracia de oir 
ig^ual resf'Uesta. Eotré por ña en esta capitaU y he hallado el 



1 mismo omayoí apego a los tales estribos. De nuevo he vuelto 
á imponerme, y de nuevo he llegado á entender que clUf^fn, 
aunque con algunas variaciones, ha sido el mifmo que me dí|o 
U j/^¿: que el apego es sin igual: y que un gincte, ademas de 
lucir su talante con los estribas mitrares, cree que va mas afian^í 
zado y seguro en ellos que en ningunos otros.— También se me 
ha dicho que jamas se han mirado con mucha aceptación por 
los chapetones amantes de su país, y que en otros tiempos sufrie^ 
ron una persecución vespasiana; la qual obligaba á los Niños Licot 
( que se aflígian en lo íntimo de su corazón, ) á cargar sus estri-i 
bos faboritos para ponérselos en el campo, ya que no podían en 
las cades y e^q linas. 

Díccse que no son enteramente como eran en su pria-^ 
cipio, ó como salieron de entre las manos poco pias de susatre-4 
vidos inventores. Lo cierto es que se conserva la semejanza^ y 
que traen á la memoria un tiempo y unos hechos que dcbcriai 
nos si fuese posible borrar de los anales en que latamente se 
contienen. Pequeña consideración será ésta paia las gentes rus-» 
ticas que no sabiendo lo que mas les interesa, menos sabíanlo 
quepai^ó á joo. y mas leguas de aqui, cerno 170. añoshace; 
En quanio á los que se precian de instruidos , y de amantes de 
su patria, quiero contener mis reflexiones por no abochornarlos. 
'Z^í^ p/: En icsoluci^n, deberían quitarse de eomedio unos mo^í 
numentosde tan poco honor para toda esta parte de America; y 
asi como se inventaron en una especie de mascara ó farsa inde-* 
centisima , asi el mejor medio de acabar con ellos setíael de la 
ridiculez, la befa, y el escarnio. 

Este és rol sentir. --Unís, que sehandado tan buena matía 
€n otros asuntos, y particularmente en el de chichiguas^ podrán 
dlscurtir si quieten el modo mas ditefto y eficaz pgta que se nos 
quiten de la vista semejantes espantajos, que por su hechura no 
trias, prescindiendo de íu origen , setíin la mayor rareza y cutio- 
sidad para el* gabinete de PetersburgOi á donde en primera oca4 
!íion pienso enviar un par de ellos si antes no se acaban. -¿.í 

El amigo Je todo lo bumiü^''^^ 

tl-hüñr7 t¿^lti. Invenciones y descubrimientos, ifc* ?:i h : ^tíl u 
Mr. Balitoro ha publicc-do últimamente en la Decada/tfis^^ 
soffa una observación que ha hecho sobre el r^^yO) yk^ que ja» 
i.:l ^: al 



mas hiere en la parte He los campa?>arios, torres 6 casas que cae 
a' rjfKit ó al nordeste. Si ésta observación es ckrta, merece teda 
la atención de los fisicos. Por sí 6 por nó los que tienen roiedo i 
los truenos harán bien CQ rcfugiaise en qualquier tempestad al 
norte de sm habitaciones. 

— Para clarificar el agua roas sucia, mas fangosa , y mas 
cargada de cuerpos extrafios, se ha descubierto en Nantes poc 
el ciud. Darbefeuille el siguiente método.^ Se toma carbón de 
leña machacado en granos pequeños como la cabeza de un alfilet 
gordo: se lava hasta que desaparezca enteramente el polvo, de 
manera que el residuo no pueda teñir los dedos que le tocan ni el 
agua en que se echa. Se coge después igual cantidad de tierra 
calcárea, ó tarba, de la mas dura y mas compaña, y se prepara 
del mismo modo que el carbón, con el qual se mezcla.^ Esta 
materia se pone en un barril lleno de agua para que se vaya ñU 
trando por entre ella , y se egecuta con tal celeridad que és pre« 
ciso haberlo visto para creerlo. La llave, ó espita^ por donde 
sale el agua ya filtrada, se coloca en lo mas bajo del barril, y 
á tres ó quatro pulgadas ao mas de alto sobre el fondo se pone 
una regilla pequeña ó celosía de madera que sostiene un cedazo 
muy fino, donde se detienen los cuerpos extraños que pudieran 
escurtirse en la filtración. La materia filtrante se encierra en et 
barril desde el parage donde está colocado el cedazo hasta tres 
pulgadas roas abajodel borde suptrior. Puede hacerse que el agua 
salga mas clara y mas hermosa filtrándola segunda vez.^ De 
este descubrimiento, utllisimo para la navegación , y para los 
usos domésticos en muchos parages, se han hecho varias expe< 
riencias decisivas en Nantes y tn otras partes. ^ 



^ París I a» ái Diciembre. La sociedad académica de 
las ciencias acaba de recibir de la isla de la Reunión, alias Bor*^ 
bon, por medio del Vice almirante Tbcvenard, una caja de di- 
versas preparaciones de leche de carica papaya , que se tiene en 
las coleólas por el remedio mas eficaz para curar las lombrices , 
y aun también la tenia ó gusano solitario. Quatro facultativos 
han sido nombrados para examinar éste medicamento, y deter* 
minar el grado de confianza que se puede teocc en las virtudes 
gue se le atrlbayen, 

■ ... Bisf 



BALANZA. Del Comer (tío de Verasruz correspondiente al_aih de 
*' l^Qi, formada por el Consulado en cumplimiento 

t las Ordenes ddíKtY. 



V EXPOaTACION 

Pata España. 

' Agricultura é h4^stfia de N 
'Artfcuhf, Cantidades Valor en 



Ps. 



/ _ ^ GENERAL. 
Para América. 

Agritulfura é Industria de N B« 
Arti:uhs, Cantidades. Vahr en Pf 



Giant fina. 43 a??*»*" 3 303.470 
GfanilU. 3 3;$ /i. $3473 

Poív. degraa. i 33a li. i4)<^iS 
Afii!. 1.480/5 7e//¿ 3 239 796 

Baycilla. 1-793 ¿Z" 65076 

Azucat. 431.867 ar, 1*454.340 



Achiote. 195 'd, 

A'godoo. 8.338 li. 

Pmieu de tay. s 930 ^^. 
Palo de tinte. 17. 389 í/q. 
Cacao &0C00US I *7 34 //3« 
Café. . • 
Zarzapaiilla. . 
Pucg. de Xpa. 
Bálsamo. • • 
Quioa . • • 
Peletería^ valoi de 
Carei 439/'^* 

Menudeocias ?aIot de 
Cob. eo plaoc. 670 qq. 
Oro labi. 7 acufi., valoi de 
P^ati labrada • id. 



373 qq, 

461 id» 

2 931 id, 

48 ar. 
'JQti ¡ib* 



I 419 
s8 644 
15.633 
33 116 

1.078 
4360 
3.988 
68.760 
1. 300 

6l3 

14 636 

3.390 

35 6 

3.390 

63 Ó63 

53.633 



Plata aciifíida 



05449.389 



Harioa. 33.858 /ro/. 404 051 

Azucaí: ' 7 «65 arr. 33.195 
Cacao Guayaq* 63; y^fi. 15831 
Cera . . • . 368 i^rr. 6.436 
Palodetint. 6,21^ qq* 7 773 
Cuer. al pelo. 3 300 s>403 

Sebo. . .. i675tfrr.^ 6.711 
Víveres de coDsutno. 100.461 

Fabride laoa^ valer de ^ l6^ 
Alquitrao. • . 4^3 B. i ci3 
Costales. 7690 3419 

Lcza cidisaria. 21^ caam s.oip 
Libros de oto 7.550 7*e4f 

Xi^b o 1.946 55833 

Fita íl xa. • 1*335 arr, 9 504 
Curtiduría, valor de 83.353 
Meoudeocías. . id» 66.9x2 
Ccb. en planch 895 qq 30.543 
Id. labrado. 13 947 líb. 5 84» 
Plomo. 330 fí* 2779 

Plata labrada valor de V5 4/7 
Piala acuñada 3730. iyt 

Oro acuñado. . • • 4 4^90 



fara España^ Pesos. 33. 86^.2 ?9 . Para America, Pesos. 4.581.148 



Resultados, 









fropottadon de IspaSaf^^ ^ "^'^•^- • "E^^r^l 20.309^856. 
^ '^ $ Eo Extraogeto. 8,851 640 § ^ ^^ ^"^* 

Exportación para España. . . . . • . • 3^866^ 119. 
uiferetida en favor de 4a exportación. • . . I3'475y^^9^ 
Comercio de la Metrópoli. % ^^^ • 4v*;>.gfe# it « 54;M7jlJ^v^' 



lio 

Importación de Amerka. ? * s s . , í . LlSo^jf^jr^ 
ExpiKScioa para Amecica , , 4 58 ij^ 148, 

Diferencia en favor de la exportación 2.97:íj[J419. 

Cooierdo de la America 6.i88j^^77. 

fríriip'^tlcton general ......... 11.998^^588. 

Exportación general 3^'447J^i^7* 

Comercio total ,^^# ^j^esos fuertes, 6o.445¿}:>5^» 

Hecho en 558 Baques, á saber. >i "^ "i<f^K 
Dé España. . . 148 Para España. . 112 
De América. . 143 Para America. . 15J i^pM^ív- 



S' NOTAS. 

' El Consulado de Vcracruz , que \í2l dispuesto la fmprc-i 

s!on de este Estado para que se generalice su conocimiento , y 
se aprovéchenlas luces que pueda subministrar, observa que 
no satisfará el deseo de todos porque no comprehende el por 
cnenot de manufacturas nacionales y; cxtrargeras de que consta 
el rico cooíieicio de N» E., pues reducidas al r^ümero y valor 
6e ic^s tercios, cajones y baúles en que vi^^nen, no basta para 
girar los^ cálcale s que quieran hacer los curiosoí.5 pero esta ope* 
ración por iropoxtantey licil qiie5ea,,no cabe en la aítualidad^ 
baít^nio í;oo io cxecutado para Ufg?ir á los conocimientos que, 
el Ministerio quiere, re^ptdodc este departamento. 
i. :JtK Nadase incluye en esta Balanza que pertenezca á lá' 
Real Hacienda, lo que la hatla subir veinte uno y medio roi^ 
llones oe pesos mas, por haber- entrado sobre io^y resmas de pa- 
pel para las fábricas de cigarros, 349' quintales de azogue para 
las tisioas, y otros aniculos que pueden r gafarse sobre dos mi- 
llbriés de pesos, y haber Salida diez y nueve y oiedlo millones 
de pesos en plata artiñada y barras, los doce y medio para Es-? 
pana, y los 7. para hracím, - ^ • . ^ - " . \ ' 

IIÍ. Comparado el Comercio de 1802 con e\ de un añ^ co.^, 
man de tleaipo eortiírfte depaz^te^aUan de mas én la impcrir^ 
tac ion de España 9 jocy pesos: en la exporraclon para España 
vantedos y- m'edid íóiiidnel; tn ia Iiiv^ottaiiooí de Aaséacá 



-ÍJ VP,ppWif(l|| 



4tT 

'^^cgóesos: Vn lia exportación para Amerh-a 2>75ry ijjsqs: de 
«•oíodj, qae ha hibldo un tia^co de :^<; tnUlones de pesos mas 
'que en lo ordinario ; oóvedaJ que cau ó ^a liUinns guerra, y si 
no hubiera $ido por la stttpa ef'cascz de azogues que se expcri» 
menó en cUafetian mayores los felices resultados, por que el 
laboíio d¿ las minas y consiguiente amonedación ios hubícrafn 
proporcionado por los medios de que el f üb ico comcrcianíc 
está instruido. - ^^ ^^u->..:it..ú,,i ■:::.^'í.p c-^n^y \f. 

IV. Las manufadhifás rfacionales tienen veiitajdía saliíaiín 
é^tc rey no y escasean, loque debe servir de importante aviso á 
fabricantes y comerciantes. ^'^■^'- ''''^- 

V. El consumo del aguardiente es mucho máyór snualm^-* 
, te que lo que ha entrados pero el no haberse consumido esie,y 
^cl ínfimo precio á que está, procede de la concurrencia del de 

caña que se fabrica en el rcyno. 

VI. Los vinos de buena calidad experimentan mas consumo 
que antiguamente. El Xeréz entre los blancos , y el de Riaja 
éntrelos tintos son aprecidb\c$; pero importa que se tenga a^eo 
en su embase y conducion , y lo mismo respedo de los acry- 
tes, licores y otras aprcciables produciones de la agricultura 
española en que se puede adelantar mucho. 

VIL La misma advertencia debe hicetse respedo át vatios 
artículos de la industria, que el desorden de sju empaque la per- 
judica; a excepción de la plaza de Cadiz^ donde se entérela -y 
cose con pnrf'ccijn, proporcianando, por medio de la prensa, el 
V lum:a y peso de la pii:za para su conducion por tie.tra, y hcr- 
ínosura en su vista. En todos los demás puertos se observa sum^ 
descuido. Siendo el comercio de America de tanto interés debe 
tirarse á perfeccionarlo por quantos medios dí^en la rfonion 
de las luces, y la protección del gobierno. ^>-^^^^^^^^.*^^^ 

VIH Era protección va manifestando sus ventrpVos cfeé-» 
tos en los progresos qne hacen los ramos de agricuUura de 
las Colonias , cuyas cantidades y valores presertan motir^s 
'para i iv.!stigacione^ ü iles advirtiendose que la crecida extracción 
de añil procede quede las reme-^as de Guatemala se han hecho 
"por tierra á VeraCruz con motivo de laguetr3,á mueha costa; 
p?ro havilitado el Rio de Goazacoalcc; puede cortiíÜAr el giro 
de este y demás articules con grandes ventajas. 

IX. No consta que haya tenido el comercio ní^ufraglos, ni 
•tros acontecimientos^ funestos en d mar. El numero magrsiiui y 



^^ .a •ai;4.*Í>:V t>^¡^.y .0 íJifii^iü^^ \ 



piomcdades de los buques de ta Metrópoli Ha sido qual corres-^ 
potre?¿ ia ííiipoítancia del trance; pero eo ésta tierra há habiio 
desgracias. La mortal eofcrmedad del vómito negro, que desde 
Abril hasta Odtubre inclusive reyt^ó con extraordinaria violen^ 
cía nos ha rovado sobre igjoo. hombres délos ultramarinos y; 
de la tiena adentro, que han concurrido á esra plaza* La quie*« 
bra de la casa condudiora de caudales en Mcxico tirulada Oteyza 
y VertiZy que estaba considerada como un banco de suma coa-» 
fíanza y de muchas ventaits para el publico , obstruyó el giro 
por algunos meses, no solo por el capital que se desapareciói y 
consiguiente perjuicio á sus legítimos dueños, sino todavía mas 
por el que causó en la confianza publica. Y la arriería ha escasea* 
do por las enfermedades, por los embargos, y por el mal camino. 

X. No deben coosldierarse del comercio de America todos 
l«s baques que se le señalan, pues algunos de la Metrópoli salea 
con plata i cargar frutos á ta H$vaoa y i Caracas para mayoc 
beneficio de sus expediciones. 

XI. El numero de expedientes juzgados , sentenciados y, 
concluidos en el Tribunal del Consulado en el año de 1802. haW 
sido 66. f de los quales se han apelado 6. al Juzgado de Alzadas 
y concluido en el. Y el numero de juicios verbales y tambiea 
concluidos ha sido 130; de modo que solo queda un expedien^ 
te pendiente en poder de Arvitros. Veracruz ip. ¿e Fsbcerodc 
1803, José D9nat9 de Austria* 

Entradas de bareos. 

A Trugillocn 9. de Abril ultino la goleta Veloz \\oñ4 
dureña, capitán D. Joan Peoli y Tanco,dc Santiago de Cuba^coa-* 
duciendo en registro: 20. pipas aguardiente de caña, cinco y me-» 
da id. vino tinco catalán : cien ristras de ajos: 8. cajones de ta-t 
baco con quatro y medi^ libras de peso cada uno. 

— Al mismo puerco, en 19. de Abril, la corbeta de guer^ 
ra ArdflUf al mando del Tet>iente de navio D. Joié Ignacio de 
la Torre, procedente de la Hayaoa, en comisión de Guardaco^a. 

Hoy 4¡a de la fechaba celebrado este Real Comfilad0 syi 
elección y es la siguiente, c '^ q 

Teoieotes. ^^ tiü* 

Príoí D. GregQíio Urmek D. Jjsé A&tonio Buces, /"^ f; 

Coo5üI El Sr. Maiques de Ayzincna D. Luis Batiutia. "'*^*^^^ktfl 

Consiu&sío D. Fiaacisco Agairte J> Sebastian Meloo, ' >t i^ 

Cocáíliar D. Miguel Ignacio Asturias D» Lorenzo X'menez. 
CoDúiifino D. Pedio Víd^Uíte. D. Pedto A«!villaga, 



lí«f»,J05 Tom.ni Fotiii 

♦¿t^* ■: GAZETA DE GUATEMALA -^ 

^v , ^¥.^ ^r^y DEL LUNES i6. DE ¡MATO de 1803. 






'*^ ^ty ^^^^^^ ^^ conservar ¡os granos* (N. iSj»..) 

iStfior Editor. 

3So hay duda que el mctodo propuesto en la gaz?ta minji. 
t. del tbrpo 7. por un hacendado para conservar el maíz con la 
arena del osar es sencillo, y poco costoso para los que tienen ha-« 
bitacionenla provincia de Sonsonate, y dcn>as de la costa del 
Sur de cjte reyno, y en las haciendas situadas á las orillas de 
tios caudalosos, como el de Lempa y otros, que la pueden tomar 

jin el trabajo de hacer su conducipn á mayor distancia, por que 
la arena de las riveras de éstos produce el mismo cfcáo que (a 
éel mar, según estoy informado de personas veraces. El que yo 
propondré es mas sencillo, sin coito, y bastantemente expcri- 
ipentado por algunos itidlvlduos de éste tciriiorio, que se puecíc 
praákarcn la extensión del rey no, y sé reduce á meter el maíz 
en mazorca por una noche, ó doce horas del día, en un hortuí 
calentado con la tusa, ó doblador que se le haya quitaic: és^ 
operación preserva el maiz del gorgojo , de tal manera que auii-i 
que se mezcle con el que está picado, nole perjudica. Algunos 
hacendados hacen tostar en comales t\ maiz desgranado, pero 
es operación menos simple, costosa, y que di mal sabor á l^s 
tortillas. at .fí^¡?n 

Abril 28. de 1803. en S. A. S. A G. '^^k:^ 

LausM rdo Buñltoca. a"W íx^^ 

^^'^? Compela di seguro.. (N. ,00^^^^^?^^^^ 
^ ¿Lo habremos de dejar asi.? ¿Habremos de decir á S, IV^. 
que Inútilmente nos ha dispensado sus gracias, porque no tcnq- 
inos valor para aprovecharnos de ellas? ¿Que no sabemos vet^- 
cer las primeras dificultadcj? Que no queremos siquiera acoroq^ 
terlas? Valiera mas. Señores, que nunca yo hubiera prop^-esto 
é?te plan de comercio, ni que el Consulado apoyándolo h bicsp 
pietendido tales gracias, si no han de ser de ningún prorto tfvdo. 
¡Valiera ma$, y digolo resueltamente, que S.M. ro hubiese en- 
comendado á esta Junta coípo cargo principal cV fomento y prq* 
tención del comercio, y en suma quanto parezca conducente al 
' ma- 



n^Ayor aun7enfoy extensión de todos los fAmos dn cultivo y traffUy 
qu(i2^n palabras líteíales dct articulo 22. déla cédula de er€C«» 
clon de este Cuerpo: : ; Si Señores. Este infeliz reyno está ex-i 
puesto á una inevitable desgra Jada suerte, que le amenaza mu/ 
de cerca. La tinta añil sabemos quactos y quaa poderosos cne-^ 
snigos ó competidores tiene. Caracas. Santo Domingo, Manila, 
la, india, se alzarán con el comercio de este precioso fruto. No 
xs menester qae le abracen exclusivamente. Basta que nos cer-» 
cenen el nuestro, ó que disminuyan la masa de nuestra riqueza, 
para que esta, que es bien escasa, se desbaga por sí misma. '\^ 

Si hay en U.S. algún presentimiento de ésta desgracia, 
que yo creo muy próxima: Si el reyno entero le merece algu-* 
nos cuidados: Si nos mueve el amor de nuestra propia conser«« 
va ion y la de nuestros hijos: Si no queremos que abandonados 
éstos á su futura desgracia, desgracia cierta, que debe hacernos 
estremecer, se vean eo la dura necesidad de mendigar su sustenta 
alejándose de una patria que se le niega: Si por ultimo son ver- 
daderas estas y otras muchas rcñexiones que pudiera hacer; yo 
suplico á U. S. que medite bien la utilidad, y la nesesidad de 
poner quanto antes corriente la navegación del Sur como el mejor, 
el naas poderoso medio para que Guatemala no solo sostenga 
5U nombre , sino que lo amplíe y engrandezca hasta un punto 
Igual con el de los estados mas florecientes. 

Se ha propuesto en ena Junta el recurso de una subscrip«4 
^tion ó compañía para facilitar las primeras expediciones 5 pcr6 
nadie ignota que tales compaSias son muy perezosas y Icntai. 
Después de coleftar por subscripción los fondos nescsarios, ca 
que se gastará mucho tiempo, es nesesario proceder á la cons^ 
truccion de buques, es nesesario nombrar direíiores y consilía* 
ríos, és nesesario cekbrar muchas juntas de accionistas, es ín-» 
dispensable que todos sus pasos sean morosos. Y por ultimo una 
compama de esta naturaleza se haría exclusiva por su propia 
virtud, sin otra de seguros que és la mejor y mas sencilla. So-* 
bre éste particular, sin enbargo d: que mi pensamiento estará 
explicado con bastante claridad en el a£la, quiero ext'n^erme, 
si U. S. me lo permite , para hacerlo tan claro y perceptible 
comoloéseo si, sin obscuridad ni complicación alguna. 

Una compañii de seguros hace que cada comerciante en 
á sea una de accionistas: que reúna todas las fuociones, y que 

ten-í 



tenga embebidas' toáas Us fépféfeñbciotíes 3i ' á^uct establecí^ 
miento. El sera el dircíkor, el consiliario, el administradá!?*y el 
superintendente de todas sus empresas: meditará y convinari 
por si solo: á la sencillez de sus proycftos, que siempre de un 
particular son menos complicados que de un cuerpo, se seguirá 
la prontitud y la rapidez de la egecucion. Idear un plan, y ver su 
cumplimiento seta todo una cosa. Qualquieta se animará, aun 
d las expediciones mas arrojadas, comparando que si le ayuda la 
fortuna va a ganar mucho , y si le abandona no queda totaU 
mente perdido, porque la compañía de segaros, és decir el Co-» 
4n reto le ayuda á lebantarse, impide su ruina, y se echa sobre 
81 una carga que repartida entre todos no és ninguna , y que 
para uno solo seria una total desolación. La compama de accio- 
nistas nada haria en muchos años: los particulares pueden hacer<4 
lo todo en poco tiempo. Otra ventaja de mucha consideración 
se sigue de aquí, y és que se dará un impulso poderoso á cada 
comerciante de por si para que haga un uso feliz de sus poten-n 
cias , avive su imaginación, discurra, adelante, perfeccione, y se 
acostumbre á las convinaciones útiles, sin las quales no puede 
darse comercio extendido ni opuletíto. 

Un gran teatro 5e ofrece á nuestra vista, y nos presenta 
mil objetos á qual mas placenteros. Todos los pucrtof* habl^ta- 
dosdc la mar del Sur, vicji y nueva California, San Blas, Aca^ 
p ilco, Guayaquil , Fa/ta, Callao &c. &c. , están abiertos á nu« 
^csttas especulaciones. ¿Quien con ésta alhagueña perspeftiva no 
se sentirá movido del deseo de gozar de ella, y de las ucilida-^ 
4es con que cqnvidat sia otra ^aha jo qije 9I de ,quf re? jJisíf in 
^tSktlas?. _'.^,^..^^ ^>.^-,i;..^r)¡.. ^,fc *•..«....- ^■■'': . vj .^/•,.. .,1/^ >. í .,.,,'?j 

Las compañías de segaros son tan antiguas como la exis-» 
tencia del verdadero comercio, y son por decirlo asi el alma de 
las negociaciones, y de las grandes empresas. El asegurado, coa 
Ja certidumbre de que su pérdida, si la experimenta , es de poca 
consideración, se atreve á todo. El asegurador con la fundada 
provabüidad de que el interés de muchos compensará la perdida 
de uno, corre el riesgo, lucra por de pronto , y sí en un casa 
desesperado llega á perder, el curso succesivo de los negocios U 
indemniza con usuras de las pérdidas. 

^1^, Son déla mayor sencillez estos establecimientos mercaa- 

tÜcs. El asegurador se hace cargo de los riesgos de una navega- 
ción 



^i»# 



:n0 



%l6 

clon maritíma, oblígandoSe 5 sus perdidas, y danos, mediante It 
conftiíríícion de un tanto por ciento, que es mas ó menos, según 
el riesgo que hay que correr. Se apronta ésta suma en el mismo 
afto de firmarse la póliza del seguro; y queda concluido el coa^ 
trato, ó convenio, sin necesidad de mas formalidades. 
i> No es menester que el fondo de seguros este en ser, por 

que sus desembolsos son eventuales, y por el contrario las per-* 
cepcionesson efeftivaS) sino que las acciones deben ser y son i 
crédito. Todo hombre de conocido caudal se puede subscribir, 
y entra desde luego á la parte de las utiúdades con proporción arl 
mayor ó menor numero de acciones por las quales ha dado sa 
j3ombre, y afianzado con su caudal. 

Se logrará por medio de ésta compañía que todos sus ao* 
clonístas, es decir, todo el cuerpo de hacendados y comerciantes. 
Comen interés en la empresa, coadyuben, y se empeñen por sú 
4)ropio bien , y por el del publico. El asegurado §erá á un mis-^ 
oío tiempo asegurador, y no habrá ninguno que mh^e con indefei 
rencia una negociación en la qual ganan todos si se gana, y pÍ4 

crdea todos si se pierde» ^ ^ (S. C.) 

■'ka 

invenciones y descubrimientos. 

Parts 17. de Diciembre,^ En la ultima junta déla socic* 
azi galvánica t\ci\id^á, Robertson ha rrpctido los cxperimen* 
tos sobre la combustión del fósforo y de los metales por media 
de una pila formada con planchas de cobre y zirkde mucho día< 
metro. El ciud. Gaotherot ha anunciado que la platina es mc-< 
nos cpoduflor del ñmáo^ galvánico que el hierro^ Las aolica*» 
clones del galvanismo han presentado algunos resultados útiles, 
como son la curación de una gota serena^ la de una ceática^ y la 
xle una parálisis del brazo.^ La sociedad ha nombrado seis da 
sus individuos para hacer pruebas en los ciegos de nacimiento;. 

24 /á.— La comisión nombrada por la sociedad galvánica^ 
para hacer pruebas con los ríV^ox ha dado su informe sobreestá 
materia. Después de cKponer extensamente lo que ha observada 
en los experiuentos hechos sobre vatios individuos, concluye 
^tíiciendo. „ Debemos limitarnos á aconsejar a los que aplican eL 
galvanismo z\víWÍtt\Mzt que pongan la mayor circunspcccioa 
en el uso de este nuevo descubrimiento, cuyos efeftos curati^ 
TOS son tan poco conocidos que no se puede recomendar coa 

tOf 



117 
tpc?a seguridad^ e insístinaas en ello con tanto mas f«otivo, quan* 
to puede haber algún peligro en exponer indistintannentejx>da5 
Jas personas á las conmociones galvánicas. Las que son roDustas, 
qomo las de constitución delicada y pueden padecer alguna incO' 
modidad. Los míscnos que deseamos y procuramos que éste nue^' 
vo medio se extienda en la medicina, no queremos experimcntat 
sus cfeftos.— Temamos pues entregarnos al entusiasmo; y sobre 
todo no perdamos de, vista que la naturaleza rara vez se acornó- 
da á los movimientos violentos c inesperados. Finalmente pon- 
gamos toda nuestro cuidado en reducir el galvanismo á su 
justo valor, " 

7/ /i.^ Enel Ateneo áeUs artesse ha leído un informe del 
klud. Dizier sobre la escarlata teñida con la eochlnilU silvestre 
de Sto. Domingo. Esta nueva cochinilla en igual cantidíd dá á 
los tegidos un color que parece mas hermoso que el que prodiH 
te la que hasta ahora se ha usado> ademas de que siendo mas 
barata iiñairá en la baratura d« los tegidos. Los experimento* 
hechos han presentado también el descubrimiento de un ^rado 
de color nuevo y hermosísimo » que suministrara un nuevo ra<« 
IDO de comercio á nuettrot paños ñnos» 

Wi^4 ^j^¿r,%aU Y í^^V^emeih pAra el Carbunco. :^u^;r\ tf^O-z %í^^ 
— Se ^t piiblicsd^ uhimameate cerno poderoso an lemedio contiía 
el ai'thrax ó catbuQclo.^CofcsUte en cubrir coa lao emplasto de opio U 
{)ü cuia caibiiocfosa en el monseoto eo que apatece. Con é&to sé pieca- 
ve la gsogreaa, se coasigue la supucacioa, y se cfcatiiza la llaga- Pue* 
de salvarse la vida del eoíeimo aplicaodo é&te remedio antes del segua-* 
idk^d tercer dia,^^ ^^t'^ • ■•• -•- ■-.-^o. ^«:» 

■imiP} Variedades, 

^-Ha fallecilo en Inglaterra un eclesiástico llamado Juan 
Hall. Deja á la universidad de Cambridge una renta ^nual de 
45. steerlinas para que se dote un empleo de defensor de la re* 
ligion natural y revelada, que sea teólogo en dicha universidad, 
y mayor de treinra años. Su obligación consiste en responder 
de un nvodo convincente á quaoras obras se den i luz contra la 
revelación y la religión natural ,e imprimir todos los 2 ños $U5 
respuestas en ingles. El titulo de este empleo será el de abogado 
del cristianismo , y le nombrarán el Vice- Canciller y demás su- 
periores de la universidad de Cambridge. No egercctá su cmpko 
Blas que cinco ó seis años. En bj:&ve se hatá por oposición el 

aom-í 



2!8 

nombramletito del primer abogado del ctlstUoIsmo. (Londres ^2Jf. 
de Setiembre.) . 

Jl''Ld. Venus de Medicis , y el Apolo de Belvedere , las obras 
mas peí fictas que ha producido ciarte, están ya eu París. Tata-» 
bien lo está la Palas de Vektri. 

A los celibatos. 

Muy Señores «ios: Tengo contra Ucns. cierta tirrU , ó vint 
g'í/ f«M, que me hace toricito en ver cobijo les casco aigun lapo. 
El mal rato que pueda prepararles es para mi el mayor placer. 
Ums. se reirán, porque á tanto Ikgasu descoco? pero esa su risa 
sardónica no me arredra. ¡ Picaraia ! reírse de lo rrisroo que la 
Indignación publica condena , y hacer gala del San Benito I 
A bien que los Señores casados ms vengarán celebrando las zu- 
rras que les pegue. Tienen el mismo interés queá ai mcarima, 
porque en Ums. cstao siempre viendo los ladrones de *u honor. — 
Y nosotras pobrccitas solteras, mártires de la caJLtidad á pesar vu-í 
ejtro , y por voluntad de éitos solitatios cb poblado ¿por que np 
habéis de ayudarme? 

Cuento pues con vuestro unánime voto. ¡ Ah ! que no 
pudierais hacerme legislador! os protesto que os las habían de pa- 
gar todas juntas, y de contado.. . álos treinta y sin casar, pen-* 
$100 segura para vosotras y no asi como quiera , porque habia 
de meterles en cuenta la manutención de vuestros hijos, aunque 
áfilos no tuvíeseri parte. ; 

[; El loco por la pena es cuerdo, y la que yo habla de im- 

ponerles á estos Señores en vuestro favor, les habia de tornar el 
juicio á su lugar. Dicen que el Emperador Augusto viendo sa 
excesivo numero, y temiendo la despoblación de Rorpa, quiso 
rasarlos á todos con privilegios, y gracias, que dispensó en favor 
del matrimonio. Perdóneme dicho gran Señor, que anduvo en es-* 
to muy desatinado. Alivio de conciencia, y evacuaciotí de boN 
sillo era el mejor remedio páralos que entre ellos hay acaudal 
lados ; y para los que lo son por egoísmo y ociosidad, la prc-^ 
cUiou de trabajar y aprontar la pensión. 

bin sabsr cómo se mete uno en rsciocinios, que son cscusados 
con gentes de la estofa de Ums., Señores celibatos. MI intento no 
es otro que darles un mal rato, y ya casi me olvidaba de ello. 



119 

lyudvo pues el faso ütras ; y vcy 3 pchsrlcs mi tcckda jy 
. qua\ pktiían Uros que e^? .. é5 un saUrJto, que en contrapSicioa 
al que ccmpuEo el Real profeta David en loor de los casados, 
he forjado yo contra la tnemoiia de Ums. El uno es todo ben- 
diciones , el otío todo anaicoías 5 pero^ap ical^$y cfeflivasies- 
tas como aquellas. 

.^¿í'j: Bendición de Casados. Maldición de célibes, 

PsalrtJ. iiy. i. Dcfdichado el célibe que 

1. Bienaventurado el que olvidado de Dios , no camina 

temé al Su y anda sus cacsinos. por la senda que le trazó su sa-< 

^ >Vv*^.^. . v^^¿»^- -' ' bldum. "X ..^v.^^.^,,^;^- 

' ' 2.' Porque cótnerí' tranqui i. Privado del gíisto , qué 

lo el fruro del trabajo de sus rehuye , y entregado vilíüentc 

Enanos. Será úichosó, y en todo al infame ocio, sera desgracia-" 

té iiá bien. * ^ [ ■. ^ , do con sus riquezas, y en mcn 

dio de sus placeres. 

3. Su esposa le dará hijos , 3. Solo y sin obgeto , que 

Jqual parra que circufubala \\s arrebate su amor , no gozará }a-< 

paredes de su casa produce ra- mas la complacencia de tener 

cimos en abun^aoicla, ... sobre quien difundir sus tieroas 

■ \^j , . - . • miradas. . ?*' ntrii^/ 

4.* Tan hermosos éuos co-. - 4. Rodcadp ¿c esclavbís vi^ 

mo los pimpollos de la oliva j les, ó criados infieles, moriiá 

asi parecerán sus hijos en torno con el desconsuelo de 00 dcjac 

de su mesa. quien lecueide su ncoibre. 

5. Asi castiga Dios al que 

^ 5, He aqui el modo en que no le teme , ni quiere honrarn 

el Señor bendecirá al hombre le con una posteridad nunie«< 
que le iCiOe. 

6. Sí Bendígalo desde su 



alcázar de Sion , para que dis- 
frute colmados los bienes de 
Jerusalen por los dias de su 
vida. 

7. Y para que asi logre ver 
á los hijos de sus hijos , y con 
ellos la paz sempiterna de Is 
raeU 



rosa 

6. Qual atbol seco, y mar-» 
chito de la helada , nunca pern 
civirá los bienes de una socie-i 
dad , que le mira conhorror. 

7. Su vida será corta, auti- 
que en años larga por no dejar 
quien la ptrpeiúc : la f atria 
ofendida execrará el ncí^brc 
de quien le hizo tan cruda guci 
na. S. jT. 



^-,ri^í*^^^{ 



Tlavans T. de Marti, 



Estado general de los derechos Reales cobraios y dcbi-^ 
dos cobrar en la administración general de Rentas de mar; de 
las cantidades procedentes de comisos; délas exigidas para el 
vestuario de Milicias; del medio por ciento del Consulado; de los 
licores , harinas , y negros introducidos ; de las cajas de azúcar 
extraidiás ; y de los buques de guerta, correos ,7 mercantes en-) 

trados y salidos en 180 1. 

""" ' " ■ ' ' ■' > ' " I I ■— ^«i—i — III I I li l i . II I 1 ■ ■ ■■ " "jj' - -.J ti ii ^i ' 

PEsOS. . 

Produaos Reales. ^^t£\¿br». '^^.V^il '• ^^^-^^ ^ 

^ICorrcspondicntcs a comisos, ,•.... 53.588. % 

'"^A vestuario de milicias. ....... iouo8¿. 2. 

^^A Consulado . . . • • io'i.43 0. áu 

Pfoduft^ total. , , . , 1.815.704. "i^ 

T. Bañiles de vino de á 4. y m arr. 45.678 

# de vinagre. ^-944 

Entrada. .^ de aguardiente ^«^«J* 

\ óc harina ..'..., 8¿.o45. "^^ 

Negros bozales de ambos sexos. 13.832. * 

i,$alida .., Cajas de azúcar. . „ . , 204.403^ - 

Buques. ' í^- «^ 
; Entrados. * balidos. Tot^I. 



'% 

.IJ 



Guerra. . , . 45« 54* 99' f* 

Correos. ... 25. . 17. 4«- ^í -Í^P 

Mercantes, . . 578. 
Extraogeros. . . 372. 



54. 


99 


?7- 


41. 


581. 


1.15:9, 


339' 


711, 



Totales. 1.020. 9^1. 2.01 1. f r: ^ 

■il - M — I ^ "I* 

Havana 2. de Enero de i8oj. j0¡ 

AdcBÍoistracion gral. de reptas Reates de tierra. U 

Cobrado. . . . 482.^52.6. (^r» --^. *. i; 
,:- Par cobrar . . . éÍMi. 5. C^''^^r^ h 
¿ ' Comisos. . . . • 35 802 . 19, 

587.217. 4- 



ítofí?. 304 Tom» Vil. Fol. 21 1 

íGAZETA de GUATEMALA -• 



•r^¿;^ 



,l>fíL LC/ATfiy as. D£ MATO de 1803. 



Compañía de Stgur9s, (N. 303.) 

Se data con este establecimiento un estimulo poderoso 
para allanac las dificultades que ahora se agolpan , y parecen 
insuperables. Bien sea que la empresa se quiera irtentac por 
compañías 9 ó por paiticulares, aquellas y e^tos eotiaián coa 
desconfianza ó con frialdad, porque aunque se palpan las uti-^ 
lidadcs , también el medio abulta, y pondera riesgos que no 
hay , ni moralmenie puede haber, porque la navegación á San 
Blas es conocida, los barcos de Guayaquil la hacen, y están mar-* 
cados y sabidos los diversos puntos de la costa. Con los segu^* 
tos todos se animarán , porqué se va á perder poco , y mal dQ 
muchos pronto se subsana, como suele decirse* 

5c dará un cgemplo glorioso á todo este continente , don-í 
de no hay ningún establecimiento de cna naturaleza, quan-^ 
do en las colonias extrangeras abundan de diferentes especies , 
y por este medio sostienen su opulencia , y nunca la pierdeo 
por reveses que les sobrevengan. En la Gran Bretaña se aseguran 
las casas , las cosechas , las vidas , las posesiones raízes, y todo 
genero de tratos aunque solo sean para pasar las mercancías ác 
unas manos á otras. En Madrid se estableció en 1784, la Com^ 
pañia de seguros terrestres y marítimos , que en el diá se haVa ea 
un pie floreciente. En todas las plazas mercantiles debe habcr-j 
las 5 y el comercio de America , especialmente el de unas colo^ 
i)ias con otras, nunca prosperará si entre ellas mismas no hay 
esta unión, que es indispensable para consolidarlos intereses 
particulares, y los del publico que resultan de estar bien dirigí-^ 
¿ps aquellos. 

\.¿ Se lograra ral vez que el comercio de Nueva España a5C^ 
gürc en parte sus negociaciones en Guatemala, asi las que hace 
con la Metrópoli como con las Islas. Lo mismo puede verificar-i 
se respeto del Perú; y quaodo esto no suceda, quiza á imitan 
cion nuestra se formarán compañías en Lima y México, donde 
posotros podremos asegurar nuestros intereses. 

Se cxteuderá la compañía de Guatemala á sisegurar su 



-<QU 



221 

nierc^2c tíorte, y Sur, en todo o en parte. Lí|S ganancias y 
las féfclidas quedaran en el reyno. Qaalquíera desgracia será de 
celta conñderadon compartida entre todos. De ningunos ase- 
guradores, que hayan sabido manejarse bien, se cuenta que ha- 
yan sufrido un total descalabro*, y quando no tuviéramos otro 
egecnplar que el de los infií/uos establecimientos idénticos en^ 
tre los extrangcros, y en nuestra nación, que prosperan y hacen 
prosperar el comercio , esto solo debiera bastar para persuadir-i 
nos de su conocida utilidad , y de su poco ó ningún peligro. ' 
Con atención á todo , paso á proponer las reglas que me 
parecen mas sencillas y conducentes. 

i. La Compañía se titúlala de seguros delreyno de Guate'* 
mala , y su fondo seiá todo el que se pueda juntar. 

2. Cada acción será de dos mil pesos. 
; í¡. Tendrá un solo DireQor, hombre de caudal conocido, 
f détntcligencia en el comercio , que tenga quatro acciones lo 
ícenos en la compañía , y rejüa de asiento en esta capital 

4. Todo comerciante ó hacendado podrá subscribirse coa 
las acciones que guste, si es comerciante por su crédito, y sí 
es hacendado por sus bienes caízes, sin ningún gravamen ni 
conitibuciop, y sin avcíiguaciencs de si tiene 6 no el caudal co- 
irespondiente para la subsciipcion, sobre lo qual se estará al con«n 
^epto público sentado en e\ comercio. 

5. Se abrirá una escritura publica, donde se vayan subsn 
firibiendo los accionistas, con especificación del interés que to-» 
fnan en ia compañía, y será de cargo del Direftor el dcnomí-t 
narlo inmediatamente en Us notas que sfi deben dar al publico, 
precediendo Va noticia ó aviso correspondiente al Tribunal de( 
(Consulado. ^ '. 7; • 

6. berá cargo del Dircítor firmar las p o'.izas de seguros, lie** 
vando cuenta y razón de etlás en un libro que tendrá al efcdp,, 
con especificación, de sugetos , cantidades , y barcos. 

/. 7. Antes de hacer ningún contrato se informí^rá de la ca-í 
Uáád, ca'ibrf, y circunstancias del barco, su cquipage, esta-» 
¿ion en que navega, y puerto donde ha de hacer viage , para 
fonrar Idea de tos riesgos que ha de correr, y exigir el premio 
con consideración á todo. 

, 8. Llevará con individualidad un libro délos gastos me- 
nudas que ocasione la compañía tn-corte^pondencias, gratifica- 

cío- 



.ciSfi' 



12? 

dones, ü otras qu* puc.Jan ocurrir, los quales debca soportarse 
de su misma masa. ^^ 

^ 9. Al fin de cada año, ó antes sí pareciere nece^iWifcom-' 
bocara el D¡re£tor Junta de occionistas : en ella da¡:a cuenta del 
estado de la compañía y de sus ingresos : se prorratearán estos: 
y se propondrá quantp* parezca conducente para la mejoie di** 
rcccioa y manejo, 

xo. Todo accionista tendrá voto en estas Juntas por sp ó 
por apoderado qac dcputc: y los votos se contarán, no por ac- 
ciones , sino por el pu9^e|p de accionista^ ^ ya cpacurrcmps ó ya 
podcthábíenteS,^Ó V^^lr t^ 4 tc^íin^i vit^/ii--' -'H'k 

11, De qualqulera asunto judicial que sobrevenga Cfltcn* 
'derá el Consulado. 

12, El Director será perpetuo cti su empleo , i menos que no 
dé causa suficiente para removerle; tirará de gratificación pos 
jsu trabajo lo que sea de uso y co.^iurobre en senr.ejantes estable-» 
cimientos , ó lo que acordare la junta de accionistas. 

13, El premio ds las cantüades que se aseguren sera cxí-^ 
gible al plazo que se señale por la misma junta de accioninas, 
con respe¿io a la mayor ó cneaor distancia del viagCi cooiq se 

^praíJica «o Cádiz. ^ --v^'v-^-Vv :-l--.jí;á 

14, Con las acciones por qué 8C subscriban los seRores vo- 
] cales de esta Janta de gobierno , y las demás que se agreguen 
'cnla Junra general de comercio acordada cirar, se había dcs'i 
,áe luego por foriiada la compañía, y sus accionistas scñalaií 
;;i;ÍQ dia para celebrar su primera sesión, 

^ jj. En ella se procederá prltpcramente i nombrar Direc-» 

jtor por pluralidad de votos : y en seguida se tratari de la apro-* 
vacion de é^tas reglas, ó de añadir ó substituir ctras , en cuyo 

jcaso se nombrará uno 6 dos diputados de inteligencia y confia 

janza enue los oásmos accionistas. 

16, Estos diputados formaran también una instrucción 
particular, á la qual deba superarse ej Dircftor en elgobicr^no 
y manejo económico de su empleo, En ella setxpcrdiá ^icsó 
no adaprable admitir en las pólizas la condición de valgan mas 

'<f menos lof tfe¿ios ó arttcftlps que se aseguren, 
¿ ^ 17. Concluido que sea su trabajo ccmbocarán Junta , en 

|)a^qual Iceráu las reglas qua hayan establecido^ y^aprovadas 



224 

que sean se observaran invlolabíctnente. 

18. Consolidada la compañía , bajo hs reglas generales 
qu€*íaK^£ben gobernar, se dará noticia de todo , bien sea por 
medio de las Diputaciones consulares , ó bien por el periódico , 
para quepurcdan subscribirse los que gusten, añ de las provincias 
de este rey no conao de el de N. E. , 'á cuyo cf; fto se comuni-i 
cara también de oficio á los Consulados de México, VeraCruz, 
Guada!a}ara, y la Havana. Nueva Gaatenaala y Abril ii. de 
(1798.=: Juan Bautista ds Irtsarrh 

Sobre géneros de algedon Real Orden (j^) l 

^**Ha llegado á noticia del Rey que con infracción délas leyes 
se hacen en el reyno quantiosas introducciones de nr\anufac«^ 
turas de algodan; y deseando S. M. evitar los males quede 
cUo resultan al Estado, con presencia de las mismas leyes 
y posteriores Reales resoluciones acordadas en el particular, 
«e ha servido oíandar por punto general lo siguiente. 

I. El algodón en rama procedente de nuestras Ameri-i 
cas será libre de todos^los derechos reales y municipales Je 
qua^esquiera denominación , á su safída de las Americas , á 
su entrada en España , y á su extracción del reyno. 

II. Los algodones en rama que la Compañía de Filipn 
ñas , en conformidad de los artículos 57 y 58. de la Cédula de 
su erección, tragere á España de las posesiones de Asia, go-# 
zarán como hasta aquí déla libertad de derechos á su salida 
de Filipinas; pagarán á su entrada en la península el 5. pdr 
loo. de su valor, y á la extracción de ella se devolverá á la com- 
pañía el 3. y medio por 100. siendo buque cxtrangero, y el 
5. por 100. quando se cxccute en bandera española. 

IIL El algodón de Iviza, y de los dominios de S. M. en 
Europa , gozará en su introducción en Espña y en su extrae^ 
don del reyno de las mismas exenciones que quedan señala^i 
das en el articulo i. á el de nuestras Arocricas. 

IV. Se permitirá la entrada en España del algodón en ts^ 
ma de la isla de Malta, pagando pof Rentas generales el 2j. 
por 100 de su valor ^ el j. por 100 de internadon, los derechos 

de 

» ■■ "I " ■ ■ ■ ■ —. 111 J " I WW ■ '■ ' ■ " ' ■ ■ *■ 'I I' '■ 

" (^; Cotzeo meicantil N. 88* de 4. de Noviembre de i8ds. 



de Consulados , y los demás qu» se acosturi;bren exíeír eú los 
pueitos; y se guardarán en su hutoduccionlas precauciMWW^aU 
er.tts: i , qae trayan de venir tos algodones eropadactados v con 
una cubierta cosida y sellada, sobre la qual se pondiá ctra'tambw 
en sel!alac»>i la costura encontrada á la primera; y j., que ha* 
yan de traer testimonio ó certificación con V. B. del Cónsul de 
a. M. que acredite la cantidad de que consta cada paqu-te v 
íu procedencia de cosecha de la Ma. ^' 

,.rh Y" -^fK ^^ 'S°?'" condiciones ', y cotí el pago de los íc- 
lechos senalados^cn el articulo anterior, se pertftitirá la intro- 
Señol°° " £spa«a «icios algodones délos dotníniosdd Grao 

j ^L. ^'^^^^ i'bsolutameme prohibida h eatrada del al- 
godón hilado que verga del extraogero, 

VI!. El algodón hilado en laj provincias de EspaSá, pro- 
ceda denutstrss Atrecicas, de las pOse; iones de S. M. en 'a la- 
día, de las der Europa, de Nfa'.ta o Levante, gomará de I-b-itad 
de deiecoos reales y mudct ales en la círcuiacion y CoitKrcio 
«iteiior del reyno y en su salida al exttangao. 
^n V. -' ^'^^!;g'J<'sy manufatínras de atgodcn fabricados 
en Eípana serán lib.es de rodos los derechos reales y munk?. 
paks en .u venta iotetbr, en h salida del tiyDO , y en la entí*. 
da en las Atnerícas. ' cuh** 

.n,„í^ Continuará con et mayor rigor la prohíbician de h 
entrada en todos los dominios de S. M. en España, Islas adyj! 
eentes,jenlas Americas.de todas las rnanufaduras de algodón. 
de fabrica extrangera, sea la que se qtiiera su denominación, 

A. f ara evitar rodo motivo de dudas se declaran comora- 
hendtdos en la prchlbicionlos lienzo, blanco., p n kdos ó^ 
t meados con mezcla de algodón, lino y seda; las coton^dS. 
bUbletes, btones en blanco 6 azul , las muselinas y estopillas, los 

ET'' ^flT-''.'"'^"^' '"'"""' f^'^'^y 'halecls hecho I ii 
aguja o a tfelat; los fijeos , galone-, cintas, felpülas, borlas, ali- 
gares, delantares, sobrecamas, franelas de algodón y laóa v 
ctrosqua!e;quÍ£ta geierossercepntes-, ^■-.* ""' * 

' .. ..■^'; í-a CcniFañfáde Fiiipínas contrnuara^ gozando del 
privilegio que le conceden les capítulos „, 58. 39 y 40 de la Có 



xir. 



ii6 

XIL Para cvkar los fraudiss que pueáan cometerse en la 
r»m|i|^ America de los tegldos y manafadaras de algodón de 
fabricas de EspsFn, se observará la preyeoído en Real Oiden 4e 
24.de Sepilen b.e de 1779. 

XÍII. Los tegiios y tnanafadaras de algodón que tra«» 
geren en sus equípales los cxuangeros, si declararen ser de sa 
uso, se depcsltaran en las Aduanas para devolvérselas á la salida; 
V si son nuevos hún usarse dccomisataii, procedIendo3S coa- 
forme alo que se dirá en el artículo 15. 

XIV. Para excusar mokstlas á los Embajadores y MJnís-' 
tros délas Cortes extrargecas, y evitar arbltradedades en laj 

"Aduanas se observara lo que se manda en la Real O. den de 3,0 
de Enero de 1787, 

XV. Todos los géneros cxtrangeros de algodón que se 
introduzcan en el reyno caerán en conDi^o con los dema^ con 
«que se hallen mezclaio% a:joque sean de licita coinercio, y can 
los carruages ó acémilas en que se condugeren: á los iatrodac- 
íores se Íes impondrán las penas que previenen las leyes, prag- 
máticas y ordenes de la materia, y se exigirá por vía de muirá 
el JO. por ipo. áz\ iíD porte de los géneros apreaeniidos, lleván- 
dose ^ efc.CtD la Real Ce Jala de 17 de Dicieiub^c de i7'5o. sobre 

'ti conociiTiicnto , modo de substanciar las causas , y aplicación 
del comiso, 

XVI. No solo los Intendertcs y Subdelegados de Rentas, 
íino también las justicias ordínatias conocerán á prevención en 
los síiirros de denuncias, cauías y contravenciones á lo prevc-» 

'nido en estos attkulos, sin implicarse en competencias? sóbrelo 
qtial hace S. M, á tcdos el encargo mas cxtrecbo. 

XVII. A ios dependientes de Rentas que auxillaten ó t(>- 
leraren á los introduttores, ó se ccmpUcaseo eo el contrabando 
de géneros de algodón, selesprivaiá de empleo, idesiioandolos 
f pr seis anos á uno de los prjeiidios de África. 

XVIII. En quanto á lostfgidos y .cfcílos extrangcros de 
algodón que ráiíalmente hay en el i^yro, es la voluntad de 
S. M.que los comerciantes y dueños de ellos presenten á los 

.Irtcndertes y Subdelegados de Rentas, en el perertcrio término 

'de un mes cortado desde el recibo de ésta, una razón cxácla de 

la canidad y calidad ce los que exísiieren en su poder, ce la 

'quai se rea itítá copia á la Secutaría de Estado y éú Dcipachp 

de Hacienda. 



■, t . ■ : \ 

XIX. -Inmediatamente harán los Irtcndentes y ^j^gj^le. 
los scilac toJas las p'ieza«, poniéndola marca en los oiillosde> 

'los tegldos á caia vara de distancia, y á los deiras geoeros co la^ 
patie que meóos les dan:, sin exigir derechos por esta operación. 

XX. Se concede á los dueños el preciso término de uu 
año, contado desde t\ recivo de ésta, para despachar los tf:c^ 
tos que habksen sellado. 

XXÍ. Durante este ptaiio los Intendentes y Subdelegado» 
en días y épocas imprevistas harán dar razón á los comercian-» 
tes de los €fe¿í:as que hübfiescn despa Jiaio, á fin de conocer la 
cantidad que hablíTecn su poder, y asegurarse contra los fraudes.* 

XXll. Pasado el ano los comerciantes depotítarán en ías 
Aduanas, ó en las casas que señalaren los Intendentes y Subde-» 
legidos, los géneros que í:s hayan quedado, bajo formal itiven^ 
tarío y avaluó que hagan los mi^rDos dueños (del que $e ferriu4 
ti copia á la Secretaría del Despacho de Hacienda), y se proce- 
derá á su venta por los dependientes de Rentas, según se hace 
Con los efíftos comisados, siempre que los dueños cose nfrezcati 
ísaGarios desde laego del reyno, lo que se les permitirá conlai 
precauciones correspondientes á asegurar la salida y cfeftivacat 
trada en el extrar.gcro. 

XXIÍL Er importe de estas ventas se etitregará con la ma- 
yor exactitud álos dueñis de los géneros, sin mas deducion que 
la de un quartillo por ciento que se distribuirá entre los depcn** 
dientes que entiendan en las c na ge nación es. 

XXlV. Contra tos que dentro del año vendieren géneros 
de algodcn sin sello, y cotitra aquellos á quienes se hallare inc- 
xSaos en la razón de existencias prevenida en el articulo i8 y 
2 2, se procederá con todo el rigor que establecen las leye$ para 
ios defraudadores ycortrabandistas. 

.^^i'XXV. Los Intendentes y Subdelegados de Rentas darán á 
'«tos acticulos la mayor publicidad, a fio de que nadie alegue 
ignorancia 5 y cuidarán muy particularmente de su puntual cum- 
plimieríto, en el supuesto de que S M. mirará con desagrado ta 
menor falta y descuido en la egecucion de una providencia tan 
Intettsante al Estado. 

I *'Y de Real órderi lo comuDÍco^ &c. Barcelona 20. de 
IScptiembte de 1802. 

-- fVñ ^ ." ■ - ^ - ^"^^ " 

.fifia 15^3 tMt- ■'^' 



«5 

'Notíciits partieuía^elm 

«Pi^^ El correó ds 02s:\ca ettsócn é ta capital el lunes i6. del 
eoiriente, conduckodo <]ustío c« nesptridenciís de E:psña de los meses 
de Cdubie, Ncvioribít, Dkieíí¿bie y Eofioú times, 

^En^^ko'i*S Wt sehadgcsdo conceder el empleo de Capkan efcc- 
t;ve en ei regimií dio de icfíf.u ría ¿e Valencia el Teniette Cofonel Dt 
Pedro Salcedo, fcí ei (?iciito que ha ccqíiaido ea caliisd de Ayudante 
del Sr. Subinípt¿>si: gfr<f8l dfe Us trcpasdeéíte i3|do. 

— Asj tnisnro ^e fes dif oadc S. M. ^picvas los ccmljianíísntos iote- 
finos becha» pct q\M Y Sr. PresLierte pasa diversas subcíeifgscieEiCS 
de éite icjno , á tabsr : Para la de Tuxtia lotendtncía dx Ciudad Real, 
^n D José pitit» : pasa ia?; de Te^ucigaf^ j S F^irí? Síí'íj , 1< rí>adefic?a de 
Ccms5fíígii& , €0 D Rítíibaíi Eneía y D. Pedro Aguiiüz ; Para las de 
iyctfra.Tquíía t'j Ui.uíutan i Ijíendencja de S. Salvadojc. ea D. José 
ífiatiiiia, D. Juan JoséCocUo,y D. Maiiaco Wandin. 

— También Sí hi dignado S M. ccmbiaf psia MJr»¡stíoCoal2do8 
ele las Cajis priccípaíes d? Cotnsjagua á D, Qavpir Pikfia, que servia 
iaterinameaie ^1 mí tsio cmpfeo. 

— Iguaimeaíe í^e ha dignado S. M. apsovaí los nombraflaíeotos it3- 
t2í!no$ hechos por ej M íiltie, Sr. Preiidcnte en D Franchco Pardo 
de Piado púa ¡a piíai de OBciai mayor de la Adoiioií-íracíoo principal 
de Alcabalas de S. Salvador , y en O. Juan Cacho Garata para el de 
Cocudoí de Diezmes del Obispado de jCotnayzgua. 



Entradas de Barcos. 
►^ A SdOícsMe ien 5>- deM^yo la cciíbita Santa Ana , Capitán D. 
/Antonio ,Ardífide, piccedeotc de ^a^cra/'/o, conducieado iré/ mil íres-^ 
íiiniai sésenía y tres fanegas de trigo , tTélos d? rancho, y utensilios del- 
luque, shi ccvedad ea 5u nayegacíja, c^us ha síio de §5 días á causa 
de ks cíílsi?ií, . 

A Úrn-ia etj ib y i j. del misario ios piraguis, di Tru^ilh, uaa del patroa 
LutsPa^eo, f otra del pobja^ior Manu'.l Gomfz, conduciendo 38 barrild» 
^guaxáierite de cafáa, 3 id vino de Malaga, i, garufoo de aoisetei i» 
cuñete de manle^uilla^ a. piezas maselinai y oirás mecudencias. 

Precios dd añil en Cádiz» 

En 26, de O&uhr e.ñ.iU libsa da 28 á 30. reaies plata. Sobre- 

«&lJ€Cte d«e 24 á s6 id Ccttede 16 á aa. Di ho Oe Caracas de ai, á 33. 

«. Ea 6 de Noviembre fñn la libí?i de 37 á 28 peales plata. Sobre-í 

jsaliente de ga á 24. C' tte de 44, i ao, Dicfco de Cancar de 17. á 20» 

«. En 7, ig Diciemhret ñot de 26 i 37. id. Sobresaliente de fia» 

ú 24. Corte de 14 á 30 De Caracas ele l3 á 30. 

— Eo 4 de Enero, flor de 37 á 38» Sobr«sa¡ieDte de «4. á 3ft 
Ccitede 14 i se. De Caracas de i^. á so, .; 

fia ía junta de Relies Altnoucdas están para rematafse 45. cat^ 
gas de cacao de ia costa, valuadas á 38, ^jesos cada una. Quien quisiere 
fc&cer postura ocurra, que se le airoiiiiá la que hiciese siempre que no sea 
^ pos {neacs de su valuó* 



Kum. 305 Tom. Vil. Pol tif 

:vu I GAZETA DE GUATEMALA 

DEL mERCOLES i. DE JUNIO de iBos. '^^^^ 

KtalCJduls de 27. de Noviembre de 1697. S9bre elfomemn 
$0 del eomerch de los puertos del Sur de éste reym. 

^ El Hey.s: Mi Gcbernador y Capitán Genctal de las prS^ 
ttndas de Guatemala y Presidente decni Audiencia de la ciudad 
da Santiago. El Conde de Gal ve, siendo Virrey de las de Nueva 
España, en carta de diez de Mayo de onil seiscientos y noventa 7 
quatro reñríó que D. Kodrigo Felipe de Medina y Cabanas be<« 
ctno de esa ciudad le habia representado que en atención á que 
D. Lope de Sierra y Osorio de tni Consejo, Cámara y junta de 
Guerra de Indias , egerciendo esos cargos por el afio de mil se!s< 
cientos y ochenta, permício d Gerónimo de Valerino pudiese con^ 
ducir por el mar del Sur á la Nueva Espafña y sus puertos frutof 
Y géneros propios de la tierra, y que en is^ta consecuencia el mis« 
mo D. Rodrigo habia pedido en esa Audiencia se le concediese la 
propia gracia, y que habiéndose hecho ocurrió al Conde para que 
cambien se la diese por lo tocante a su gobierno: Y dice que ea 
junta general de treinta de 0¿iubre de mil seiscientos y noventa 
y tres se resolvió concederle pudiese trancar desale los puertos 
de Iztapa y Mkbatoya a los de Guatuko, ó 4capuleo los géneros y 
fruto; permitidos: cumpliendo con las condiciones propuestas el 
a&o de mit seiscientos y ochenta, y las contenidas eo la citada 
junta, de que me dabacuetita con los autos hechof, constando 
de su contenido haberse participado esta resolución áese G bier^ 
no , y dado ordenes á los Oficiales Reales de los puertos para qqc 
scrpicsenlo que habian de egccutar en las entradas y salidas que 
hiciese la embarcación, dándose instrucción de loque se ha de 
observar para asegurar no hubiese fraudes, y que se ponga ccbro 
en los derechos que se debieron pagar. Visto en mi Consejo de las 
Indias , con lo pediio por el mi Fiscal : y conñderando los mo- 
tivos de congruencia que obiigaron á conceder 2:>te permi:>o , he 
tenido por bien aprobirlo según y en la forma que por el Coa«« 
de de Gal ve y ese Gobierno se concedió á D. Rodrigo Felipe 
de Medina y Cavañas , y como se expre^ta en la Junta de ha^ 
cieoda celebrada en treinta de Oüubve de mil seiscientos y no* 
fCQta y ueS| que cono vá dicho se os c^tnitiQ} y fot lo que 



no 

convi ene se continíís este comsrcio por? mar, por lai grandes utilí^ 
daie^'^a^íe sc¿;uiran, encargo i mi Virrey de la Nueva España 
lo solicite y fomente, con qae solo se pasen de unas á otras partes 
lo» géneros y frutos propias ds las oiiscnas provincias, y no otros 
algunos delo5 prohibidos, frecuentan Jo y manteniendo embarcan 
Clones que naveguen de unos á otros puertos, con las condicio-i 
nes y calidades concedidas al comercio por mar, y arreglado en 
todo á ellas, y pae;ando los derechos que se debieren, atendiendo 
con todo cuidido d que se eviten fraudes, y que siempre que se 
ofrezca conceder qualesquicra licencias para este trafico $e hagan 
las prevenciones necesarias para que los Oficiales Reales y justici- 
as délos puertos donde llegaren las cmbarcai-iones, sepan lo quá 
conforme á su obügacioii deben observar ; de que os doy noticia, 
con especial encargo de q le por vuestra parte fomentéis este trá-» 
fico,zelando mucho no haya fraudes, ni ocultaciones, arreglan*» 
dose en todo á los despachos expedidos por el Conde en el t xpre^ 
sado permiso concedido á D Rodrigo Felipe de Meáina. Fecha 
co Madrid ávr inte y siete de Noviembre de mil seiscientos y 
noventa y sietes: YO EL REY^ Por mandado del Rey Nuestro 
S^ñor ;=:D. Manuel de Sierra Aha. 

Real Cédula de 15. de Junio de \ 6 9g, concediendo varias 
gracias a los que construyesen embarcaciones en los puertos del 
Sur de este reyno ^ 

El Rey. Por quanto teniéndose presente en m! Consejo 
'de las Indias la falta de embarcaciones miyores que se experi-* 
menta en los mas puertos de ellas, asi para poder resistir las in-» 
Vasiones de los piratas, y enemigos de la Corona (que con tan« 
ta frecuencia acostumbran invadirlos) cerno para que los veci- 
nos y naturales pu^idao traficar sus frutos de unos á otros pucr-^ 
tos, sobre consulta de los del referido Consejo he venido en con-» 
ceder á los vecinos y naturales ds la provincia de Guatemala la 
Ucencia Ccomo por la presente les concedo ) para que los que 
quisieren fabricar vajeles que su porte no exceda ni baje de tres- 
cientas toneladas , lo puedan hacer , y en ellos traficar sus fru-i 
tos V metcaderias de unos á otros puertos; y deseando alentar-* 
les i estas fabricas, y que tengan algún alivio y recompensa de 
los gastos que hicieren, les concedo privilegio para que por ti-i 
empo de diez años no paguen derechos de los frutos y mercadc-í 
(¡as que tr aginaren en eüostcon advertencia que su fabrica ha 



^ ae ser de calidad que quando haya rezclos de enemigos se puedan 
'poner de guerra paia &a\hles al oposito: y t\ tiem^giiB qoc 
• permito se hagan éstas fabricas ha de ser en el termino de un 
año » contado desde el dia que en cada parte se publicare éitc 
despacho , entendiéndose de forma que no impida al dicho fa-< 
bricador el que se dilate el tiempo que hubiere menester para 
finalizar la que tuviete principiada en éste termino , sino que 
pasado el año de la publicación no se pueda dar principio á 
otra que goze déla relevación de derecho^: Y es mi voluntad 
^que hasta que con efefto estén las en barcaciones en estado 
éc poder navegar, se mantengan y conserven qualesquiera gu^ 
ardacostas que al presente hubiere en aquellos puertos; en 
cuya conformidad mando á mi Presidente Gobernador y Ca- 
pitán General de las provincias de Guatemala que luego que 
reciba éste despacho le haga publicar en las partes y puertos 
que por bien tuviere , zclando el , y los que le sucedieren, so-» 
bre la puntual observancia y cumplimiento-de su contenido, y 
que en tales embarcaciones no se carguen frutos ni mcrcaoe^ 
-rías de aquellos que su trato y comercio CJ^tu viere prohibido, 
sino solo las que por ordenes é instrucciones se permite trafi- 
« car de unos á otros puertos, guardando las ordenes conveni-» 
; enres los Oñciales de mi Real Hacienda de las paites donde se 
sacaren y llevaren los ñutos y mercaderías, que asi debieren 
cargar, para que no les pidsn ni cobren derechos algunos poc 
V tazón de ellas, pues por la presente, y* por tiempo de los di-» 
cz anos se les remito y perdono á rodas las personas que se 
aplicaren á la dicha fabrica, y áe\ recibo de este despacho to- 
., ©aran razón los Oficiales de mi Real Hacienda de Guatemala, 
, y se roe dará aviso en la primera ocasión , y en las subseqü-* 
, cotes de rodo lo que en virtud de el se fuere egccutando. Fe- 
cha en Madrid a quince de Junio de mil seiscientos y noventa 
y nueve ;;^ YO EL REY:rPor mandado del Rey nucstto Se^ 
► ñoi:zD. Martin de Merra Alta. ;^ I 

'me^á f> Reales Ordenes en materias de Comerch, f ^) 

En i8. de Setiembre ultimóse expido la Real Orden 
siguiente. 

„ A fio de proporcionar al Comercio todos los auxilios y 

'•']: - - ■ .1.21_ fran-' ^ 

*(•) Publicadas poi bando en éaa capital el sábado a8. del coitieD/e. 



«51 

ír^nq^idas que exige su fomento, $e há férvido el Rey resolver 
por ^^¿o general que á los frato^ y cfcdís de la Península 
que se vuelvan á introducir en ella por falta de despacho en el 
país cxtrangero no solo no se les cobren conno hasta aqui los 
derechos de Rentas generaUs, y deiias , como si fueran de pro- 
cedencia de ene, sino que se tes devuelvan los que por quaU 
quiera t'tulo se les hubiesen exigido al tienipo de la cx^raccl-^ 
•D del R^yno, derogando para el cfe£ko lo dispuesto en las or^ 
dencs de 30, de Noviembre de i'jói. y 7. de Febrero de 1791. 

Mas para evitar los fraudes á q^e pu üera dar lugar esta 
gracia és la voluntad de su Mage^tad que dichos genero^ traigan 
un certificado de los Cónsules 6 Vice Cónsules de España, con 
que se acredite ser procedentes de ena, y su falta de salida en las 
respetivas Potencias, y que la introducion se egecute precisa- 
mente por los miamos puercos de España por donde se haya 
hecho la extracción, á fin de que en las Aduanas respedtvas se 
"pueda tomiar por sus notas conocimiento de la identidad de los 
géneros y efedos.,, 

„En viitud de esta resolución de S» M. se d^nó maa^ac 
y expidió en lé del corriente la qut sigue. ^^ "^^^^ 

„Con«iguiente i lo dispuesto en la Real ordenóle iS. 3e 
Septiembre ptoxíono pasado, se ha servido el Rey resolveí pot 
punto general » que i los frutos y cfiños de la Península que 
conducidos alas Americat sevolvieren a introducir en la mh^ 
ma por falta de dcspach >, no solo ne se les cobren derechos eü 
su introducíon en los puettoi de España y á la salida de los de 
America, sino que fC devuelvan lasque se hubieren exigido al 
tienspo de la extracción de España, y de la introducción en las 
Ameticas: y que se devuelvan tan bien todos los derechos que 
por qualqtiaá razón se hubieren cebrado al tiempo de !a salida 
de España de los tf^í^os de estast v los quales conducidos á pa« 
cttos extrangeros en buques españoles, y con tas dos terceras 
partes al n^enos de tripulación española , se reexportaren por 
carecer de d apacho: guardándose en embos casos las precau^ 
crones préyénidas en la mencionada Real orden de 18. de Sep^ 
tii^mbre.,, 

Todo lo qual participo á V S» de orden de S. M. para 
que las dos insertas tengan su debido cumplimiento en el dis<4 
ttito de su mandoi y se hagan saber a ese Comercio para su in^ 

téll- 



•r*^ * J 



^«1?. 



<:tc1ígcncia y gobierno. Dios goarc^c i U?. mu Itis zño^f^njenré 
30 de Noviecui^ce de Soi.;=: 5oUr^ ScñüC Ptcsidcnu^ d^ua- 

M A comaira det Consejo d? Indias de 22.de Julio i}|- 
^ dmo>con motis^o de iin decomiso de una partida de grana he- 
cho á la casa de MHano en Barcelona pot venir consignada á 
la de Oncto de Cádiz: ha resuelto el ílcy queU. S. haga sa-< 
ber á todos los vecinos , y residentes en el distrito de su mati^ 
do y con especialidad en los puertos» que se deco^oi^arán t(H 
das las sunnas de dinero ó cantüades de frutos que vengan díe 
ésos dominios consignadas á cxtrangeros , aunque pertenezcan 
á Españoles, y se acreiite. Lo participo á Ü. S. de orden 
de S. M. para su cutnplimíento.!=: Di©s guarde á U. S. mi^i 
chos años. Barcelona 22. de SeptkcLbtc de iSo2.;=:Solcr»;=i$r» 
Residente de Guatemala.,, _^C^^^^^^^^^ 

Libfrtad de dirtiUs Sl^^'t^^t^^^ t ^) 
í torneas saladas f sgbo>. 

„íl Rey se Im scfvHo renovar ta I^etfaí de dcrecKo$ 
8e internación y ejitracck>n, ioclmo el de Alcabala de primera 
venta, concedida en Real Orden de 10. de Abril de t?^}. a l^ 
caíais saladas 6 en tasajo y alsebc^ de buenos Aytes, y desisas 
países de América, asi para el ciomercio con la \feiropolL ©f^ma 
para el interior de onas provincias a otras ó de puerto á puerco 
de Indias ; y quiere S. M. que U. S. coadyube por su parte 
con todo esfuerzo al logro délos benéficos cimporran tes fines 
á que se dirige esta gracia, avisando U. S. á este Mloiiterio si 
se necesitan otras providencias para vencer los obstáculos que 
acüso se oporgan á ella. Lo que participo a V S. de Real of-« 
den para su ¡nteli^r cia, y que expida las convenientes á sa 
cumplimicnto.ss Dios guarde á U. S. muchos años. Orihutla lo* 
deDicl^o^brc de iSoa.^:: Solerzs Sr. Presiente de Guatemala»' 

, - Otra Real Orim. 

ít^ V „Et Rey se ha férvido resol^r que seobcrvc puntual^ 
Éienté el articulo 5 ^.tital^ 7 trataJ) 6. de lasulíimas ordenafi- 
%%% dcla Aroaada^ea (|uese coaccdiá Ubciud de derechos asi 

a 



334 
á la salida de e^o$ dominios como a la entrada tñ énos á las 
partWK^uc registren los individuos de Marina por remanente 
de sus sueldos. Lo que participo á U. S. de Real Orden para su 
inteligencia y] cumplimiento Dios guarde á U. muchos años. 
Valencia 12. de Diciembre de 4802.;=: Soler;:: Sr. Presidente de; 
Cuatemala, 

Consulado — . Real orden* 

Enterado el Rey de lo que U. S. expone en su reprcseii4 
tacion de ^. de Jaoío del año próximo pagado num. zij, y de 
lo que resulta del expediente que acompaña, se tía servido aproi 
var el acuerda de la Junta de gobierno en que declaró que ^l 
trafico de un puerto a otro del distato de ese Rcyno, no e<tá$a- 
gcto al pago del derecho de avedí. Lo que participo á U. S de 
Real orden para su inteli:^enci3, y que lo haga notofio al Co- 
mercio. Dios guarde d U. S. muchos años. Aranjuv'z .7 d<5 
Enero de 18^^.12 Solera Señores Prior y Cónsules del Consu,a-f 
do de Guatemala. 

Puentes de hierro. 

Si la grande y útil invención de los puentes de \\ktT9f 
por la qual tiene privilegio exclusivo Mr. Burclon,no ha sido 
generalmente adoptada en la patria del autor , puede servir á éste 
de gran satisfacción ei saber que en los demás países no solo 
se la dan los mayores elogios, sino que se repiten los esfuer- 
zos para ponerla en planta. En un parage déla isla de Jamayca, 
en donde se habian comrruido diferentes puentes de piedra , y 
todos se los habia llevado en pocos años la rapidez de los tori 
reates de las montañas, en lo qual se habia sufrido una pérdida 
de mas de 700.000 pesos , se ha substituido ahora un puente 
de hierro , del mismo plan que el de Sunderland , á muy poca 
costo , y sin d menor recelo de qae falte ó cayga en las mas re* 
cias avenidas.^ Qtro puente igual se está tratando de poner %q^ 
bre el rio Schuyl^ill (un brazo del Dclaware entre Ba timore y 
Fi'adclfia) suficiente para que pasen embarcaciones cargadas por 
<]eba|o de su arco. (Artic. deunagazcta Ingles^ de l^ncaster^ 
fecha 4. de Diciembre i^himo.) \ "'' 



; >*»..■.. 1»*.* I» #S 



Vacuna» 
El ciudadano Colon, Dr. en Medicina é individuo de la ¿gají de 

Ja vacuna de ésta capital, [París) ha publicado el siguiente aviso. 

^n Quando se ha recibido el contagio de las viruelas antes de la 
inoculación de la vacuna, se advierte á veces que se maniñ< 
esta una erupción variolosa dutantc el curso de la vacunación. 
Ea la estación adtaal en que hay muchas viruelas que causan 
estragos en todos los barrios de Patis, son mas frcqücntes es- 
tos casos. Basta la reflexión para conocer que no se puede 
«jcígit que la vacuna liberte de una enfermedad cuya infecci- 
ón se ha introducido ya en la sangre, y que se deja ver án?^ 
tes qué el preservativo pueda producir su tdüo. Pero convie- 
ne repetir al público que aun en estos casos es la vacuna un 
beneñcio, pues modifica de un modo que admira la erupcioa 
de las viruelas: observación que se ha hecho por todos los 
facultativos que han vacunado en ocasión de contagio de vi-* 
rucias , y de lo qual tengo en el día dos cgcmplos singulares., ^ 
La misma Junta de la vacuna en un testimonio de su sesión del 
dia I i de c^it mes ^OSiuhre ult.) refiere que de 140 personas que 
murieron en el di«cucso del mes último en el décimo quartel de 
Paris , las ¿4 perdieron la vida de resultas de las viruelas. Ha 
decretado la juita encargar á los Maltes de los 12 quartcles de 
Paris le c®aauniqaen qoantas noticias se necesiten para aveii-i 
guar la mortandad que han causado en esta capital las virue-< 
las durante los ú timos tres meses, añadiendo quantas circuns" 
itandias contribuyan á ilustrar al pueblo sobre la necesidad de ha-* 
cer US© de la vacuna para librarse de los estragos que causan 
Jas epidemias variolosas.,, 

^ l.€ ^'- EMPLEOS. -::-:■: ■■-■■-. -::;^ 

, ,. S. M. se ha dignado nombrar para la Fiscalíi del Supftf-^' 
fiao Consejo de Indias por lo perteneciente al Perú, vacante 
por jubilación del Illmo. St. D. José Cistue , al Sr. D. Ami 
brosioCerdan de Landa Simón Pontere, Caballero de la Re-^ 
al y distinguida Ordea de Carlos III., Regente de ésta Real Au« 
diencia. 

Asi mi^mo ha nombrado S. M. parala plaza de OÍ4 
'ioc de esta Real Audiencia que resulta vacante por promo- 
ción 



D. Juan Ramón Faxardo» 


^■^ytm 


D. Mmon Padin. 


. 1 


Subtenienttt. 


. > 


D Antonio H rr ra. 


^- i 


D, Manuel Uceda. 


■1 1 


D. Esceban Duran. 


- i 


D. Antonio Guinea» 


> 



cion del Sr. D. Francisco Roblcdoral Sr. D. Oncsimo Duna 
Oiior^onóratio de la Real Auiicnciadc Gaadaiaxara , Tcoi^ 
cntcTLctrad) y Asesor otdiaacio del Gobierno c Ir tendencia 
de Valladolid de Mechoacan- 

.-En el esquadron de Dragones de Milicias discipUnadas 
de nueva creación de la provincia de Sonsonate se ha d^g^ado 
S.M. nombrar para Capitanes» Tenientes y Subtenientes» á sabcr% 

Capitanet. 
D. Jacinto ViUaviceftcío 
D. Andrés Mencia. 
D. Santiago Barrena. 
D. José Tomas de Guebara. 
^ Tenientis. 

D. José Zapata. 
D. Manuel de Ypiña. 

Entradas de hartos. 

El bergantín Sta. Teresa de Jesús (alias) el Recurso» que 
procedente de Cádiz , ha fondeado en el Go\(<y con 40. dias de 
navegieíon á cargo de su capitán y Maestre D. Josc Garciadcl 
Barco > conduce el cargamento siguiente: 

ys^ ttrcios de ropa y crudos. 9S cajoaes arpillados. 
356 toscos. 24 churlos de canela. 238 tercios de papel. 12 mar- 
quetas de cera. 70 caxones de azcro. 646 botijuelas de azeitftri 
lio dichas de aceitunas. 12 barrilitos de idem. 502 botijas de 
vino tinto y de Malaga. 62 caxas (fe pasas, é seretes de higos. 
120 barriles de harina. 60 quintales de ñerro. 3 sacos de alhucema^ 
S cuñetes de varios comestibles. 4 ooorteretes de bronce. 4 
llaves de fierro para dicbos. 3 empaques de empleitas. 95 fac-i 

dos de Balas. 

^ A Sonsonate ha llegado an bergantín del Realejo coa 
maizes y algodones. 

^ A Ttuxillo dos embarcaciones, una de UHavana y otra 
de Trinidad de Cuba. En el oumcco siguiente se dará ootím 
desús carga tnentoiit .".üza^l^ 



Kíw». joí Tom. Vil Fol 147 

1^* - GAZETA DE GUATEMALA^ 

,^,y. ./ ^ |>fí^ ICWiSí Ü. DJ^ÍUmo de i8o|. 



* -'^ ^ ^ ^^ Ortografía. (N. 241.) (*) 

tn ño 9 éste aitabctoaila la ortografía mas facióla pro-^ 
titinclacioo mas cómodas y acia también cesar las quejas de los 
que altan tantas contrariedades entre nuestra pronunciaciop y^' 
nuestra escritura vque muchas beces presenta á los ojoi^ signos 
diferentes délos que debia pre^ent^c t según. la, primera destina-t 
cion de estos mismos signos,;^ - ''- , ^^, ^ ' ^¿ '^ ^ 

ir Se opone á esto, que tos reformadores de ia ortografía, ]t<^ 

ñas se han echo seguir. A lo que respondo. 

Lo primero» que tal reforma no es obra para un part 
ficular. 

Lo segundo, que el gran numero de tales rcformadoies 
inanUiesta que nuestra ortografía tiene necesidad de reforma. 
^ Lo tercero, que nuestra ortografía estáatto reformada de 

algunos años acá. 

r > Lo quartpique el alfabeto que propongo sería un simple 
^afabeto de mas, que yo quisiera qjue se ipiese, y se autpjrizase 
por quien corresponde: que se enseñase á leer per e-^tc alfabeto ; 
y ubicse algunos libros escritos conforme á él: lo que no produ-* 
dría mayor difícultad para leer los demás libros que la que ei 
cara&er itálico produce para leer el cara¿ler romano. 

En el artic;alo compnanti, 4icf el propio autor (Du 14^< 

* „Enquañt6al numero de nuestras (letras) consonantes, sf 
noSt cuentan mas de los sonidos, sin detenerle en los c^ra^íeres^ 
de nuestro alfabeto, ni en el uso, muchas beces Irracional, que se 
áce de estos caraderes, se aliará, desde luego , que tenemos iS. 
consonantes con sonidos bien distintos, á las goales t^a se disputa 
lá calidad de tales consonantes. - 

^> Se insertó casi todo é te tratadito eo e) trmo V. ^ y eo el VI. n« 
941. se comenzó la adición, que ahoia se cootirúi pf t sec justo acabar lo 
tmpezado, y poi, mereceilo la obta j su autof^ de quien teoemos alguna 
«tiatobseivaciones útiles f cuiiosas sobte el mismo asunto, que veiáo i^ 
to^ pública succesivameote# 



Deberíamos dar un ^ara^fr propio, df terminado, único, 
e imüT^jle ácada uno de estos sonido^; lo que bs griegos icie- 
ron ecsañamenie conforme á las luces naturales. En efecto, jes 
cosa racional que un fi>ismo signo tenga diber^os destinos en el 
mismj Jeneto, y que el mismo objeto sea indicado , unas beccs 
por un signo, y otras por otro?*' 

Pasde bersc también lo que dice cuando esplica los so4 
nidos de las letras G y Z, de la G, de la J, de la X, de la H y de 
la 2, ^ 

Luf gi añade <* Asi es como en griego el cappa , si- 
empre es eappr, el sigma^ siempre h%ilgma\ de suerte que si,ca 

griegí, llegí á mudar la pronunciación de una palabra la 

ortografii dccsta palabra secoifocmaal mismo sonido q'ic se le 
da. En gricj;3 solo se atiende al moÍ3 de pronunciar las palabras, 
y no seace al^ui casod.^l otiien que tienen, cuantió este cuna- 
da i 'fl lie sobre la pro lanciacion, que es el único fin de la orto- 
gr;fii. Laortogrifii no debe acermas de pintar la palabra, qae 
es su orijinal: no debe doblar los signoi; no debe darle los que no 
tiene; no d.'be o!tinarse en pintarla al presente tal como era en 
tiempos pasados." 

D¿spues cita i otros dos autores que dicen, que siempre 
es loabhy en la ortografía el dejar un mal abito por contraer otro 
msjor\ esto es, añ de Dumartais^ otro abito mas conforme á la| 
luces naturales y al ñn del ate. 

El mismo Mr. duMuñs, enel Articulo E, dice. 

*'La pronunciación de nucuras palabras (francesas pero 
lo mism 3 dibe entenderse de las carelianas) á bariado. La esn 
ccitura no se inbentó mas de para indicar la pronunciación*, pero 
00 puede seguir todos su^ cstcabios; esto es, todas sus mudanzas» 
Los i jos insenñblcmente se alejan déla pronunciación de sus pa- 
dres. Asi, la ortografía no puede conformirse á su destinación 
mas qae de tiem30 en tiempo Ella, en los libros , desde luego 
se adaptó a placer de los primeros imbentorcs. Entonces cadi 
carácter no significaba mas de el sonido para el cual se imbentó. 

Desde la infancia se acouumbrao nuestros ojos al modo 
en que nuestros padres escribían las biccs conforme á su pro- 
nunciacím. Pero llegando á mudarse ésta, la bista, acostumbra- 
da á la manera de escribir de nuestros antepasados, sea opuesto 

al 



^19 

al concierto que ta tazoñ quiere aya éntrela pronunciación y 

la escritura según )a primeía destinación de ios cara£^!ffif. Coa 
esto se an beniao á formar dos lenguas? la una que abla al oido, 
y es la sola berdadera lengua; y la otra que abla a los ojos, no 
tal como la articulamos » sisólo tal como la pronunciaban mt$^ 
tros abuelos: de suerte que, asi, tenemos que reconocer á un 
moderno bestido en traje antiguo. En e!to incurrimos en una 
doble falta; escribiendo, por una parte, en modo diberso del que 
pronunciamos, y por otra, pronunciando después en modo dli 
verso del que escribimos, (5. CQ 

De los Indios. 

En un informe, que parece firmado por el lUmo, Sr. 
D. Cayetano Francos y Monrroy Arzopispo que fue de ésta 
¿atita Iglesia con fecha de 15. de Agesto de 1784. , se lee la 
siguiente: 

„Es opinión entre algunos que al Indio basta quitarle el 
dinero y el pellejo. Lo peor no és que se digí , ^ino que se egc-> 
cute ; :< .. He aqui por que dice el Sr. Palafox que el juicio de 
los Indios ha de ser rerrible y temible. Sin embargo no txtra-» 
ñaré que haya quien diga que es preciso tratarlos ae é>ta su*» 
crte para sugetarlos y que no se subleven. Tampoco me hará fu- 
erza que se asegure que el Indio es por naturaleza incapaz , 
idiota , V poco menos que irracional. Lo primero , á mas de sec 
por decirlo asi una heregia po\iii:a, é> un error enorme, y ésto 
solo se puede decir por qaien no los ha tratado, oído, ni visitado 
como ^ adre y como pastor, que como dice el Pr Palafcx es 
donde únicamente se les conoce. Lo que á mi me ha enseñado 
la experiencia sobreesté punto és á la verdad todo lo contra-^ 
rio , y por lo mi mo afirmaré que por lo común se vive muy 
equivocado, pues el Indio és por naturaleza h amilde, ag^adec «i 
do, garboso, fiel y capaz para qualquier oficio, y aun también 
para el estudio, pues no ha f ^ tado algún otro, aunque muy raro, 
que habi ndose dccricado alas letras se ha graduado en la ü/iver- 
sidad de Salamanca, y ascendiendo alas sagradas ordenes ha de« 
sempcñado con acierto el oficio de Pairoco et^cl puwbio de 
Ocosocoutla del obispado de Chiapa.^i^ - 



»i|6 

' Iniüho ¿ios ifsertores. RealOrien. 

I «^j Rgy se ha servido dirigircne co este día el Real DC4: 
«reto del tenor siguiente: 

„En celebridad del feliz deiposorio del Príncipe de \i< 
turías mi muy caro y amado hijo, h? venido en conceder uti 
indulto ?;cncral á todo? los desertores de mis tropas que hallan-* 
-dose prófugas se aprovecharen deéua gracia en el tenniao de 
• dos meses contados desde su publicación si residieren dentro 
de mis dominios , y en el de seis si estuviercn^en países extraa- 
geros 5 á cuyo fin , presentándose á los X^fes miürarcs tú 
éstos plazos, los destiíaíái sin detención a los Regimientos 
roas inrnedíatos de su resp€¿iíva arma , entregando á cada uno 
para su* seguridad el correspondiente salvo-cónduÉlo con seña-» 
lamiento de los dias precisos para su incorporación, y exprcí 
sion de las señas del interesado, y el cu'rpo de que hubiere du 
sertaio. Los de simple deserción cumplirán el tiempo que les 
faltaba para cumplir su empeño; pero los de reincidencia su^ 
frirán ademas un año de recarga. Los que hubieren cometido 
este delito con alguna circunstancia agravante que no tenga 
señalada p^na de la vida , servirán también el tiempo que les 
restaba para concluir su ejn^zño , y ademas un año de recarga 
los de primera vez , y dos los de se^uodi. A los que se hayan 
pasado á los Moros , y enemigos , ó lue de otro modo hubieren 
xxecutado su deserción con alguna circunnancia grave, sujeta 
^a pena de muerte , les pcr^^ono , y es mi voluntad que vayan i 
Krvir en' el Regimiento de infantcria fijo de Ceuta, ochoañoa 
los de primera vez, y nueve los de segunda. Qaeriendo exten*» 
der este indulto con un m )tivo tan gr^to á los reos de si npls 
deserción que se hallan actualmente presos en los Cuerpos , y 
^n las cárceles de los pueblos, aunque estén sentenciados á pre^ 
S'dio ü obi-as públicas , con tal de que no hayan lle<»ado á las 
ICaxas de su destino : mando se les ponga en libertad á la publi^ 
f ación de esta gracia , para que los de primera vez sirvan en 
sus propios Cuerpos seis años 5 pero si fuere mayor el tiem- 
po que les faltaba , lo cumplirán , y los de segunda deserción 
ocho años. Lis Junicias librarla su salvo-conduSo á los que 
cstca en las cárceles para que vayan á presentarse á los Xe-. 
fes militares mas in-nediatos , y éstos les expedirán el suyo 
en la focma prevenida para que se dirijan á sus Cuerpos. Ten-^ 

drci 



*4^ 
arclslo cntfndida, y !o comunicareis á quica corrcsponic pa- 

^1^ su publicación y <iumpHmicnto.** - <r^!»« 

Y lo traslado á V. S. de orden de S. M. para su cunar 
plimiento en la parte que le toca. Dios guarde á V, S. rauchos 
años. Barcelona s. dsOdabrc de iSoi.ss Caballeros: Sr. Capi- 
tán General de Guatemala. ^^^^ 

.- ♦ - 7i. *alos rrítllt^rei cisados íiif Rf^l Ihmch» .1 • 

' ; Efkcy en celebrliiti ^e) fcliiS' desposorio del Principt 
Se Astucias, se ha dignado conceder indulto de la pena de prU 
vacioo de etnpleo á todos los oficiales de sus tropas qae se hubie- 
ren casado sin su Real permiso , siempre que en las mugercs 
concurran las circunstaticias correspondientes, y con ca liad de 
que hayan de delatarse á sus respectivos Xcfes á la publicación 
de esta gracia. 

Queriendo S. M. ampliarla con tan agradable motivoy 
declara á lay mugeres, y á los hrios de los Oficiales comprchendi-» 
dos en ella, que al tiempo de celebrar el matrimonio se hallaban 
con lagraduácidn de Capita A ó superior,, <l derecho dios be-r 
ntficios del tilinte pío militar (observándose en ene caso lo 
prevenido en' el articuló 19: del capitulo 8. del Reglamcntp qqc 
anualmente tige); pero nó así i las de aquellos que lo hiibicreb 
efeduadoenla ¿lase de Subalternos , á no morir sus Maridos 
en función dcí guerra:. * 

Es rambifen la Voltínta'd de S; Nf; que p^ra formaUzarcj% 
te indulto, remitan los Inspeñores generales , y definas Xtfes mi- 
litares, á esta via reservada de ía guerra, procurando la brevedad, 
relaciones duplicadis, con distinción de Cuerpos, de los Oficia- 
les a quienes alcance esta gracia especial , expresando en clUs 
los nombr-s de los contrayentes , la graduación que aíiualmen-. 
te tienen los maridos, la que tenían quando se casaron, y las 
círcunsrancias de las mugeres; y :»compañarln con una de di- 
chas relaciones las ff es di casamiento debidamente legalizadas, 
y copias de los Despachos con iguales requisitos de los empleos 
ó grados que tenían los Oficiales al tiempo de contraer los ma- 
ttimoMos. Todo lo que comunico á V. S. de orden de S. M. 
para su cumplimiento en la parte que le toca. Dios guarde á V. S, 
muchos años. Barcelona s- deOaubtcds l8oz.=: Caballerosa 
Sr. Capitán G^^necal dc Guatemala*. 



2^1 

IpdtQs arios. 

^ff^í^ado General que demuestra el numero de tributos 
que hay ca ia comprctiemion del rcyao de Guatemala cotí 
iadíviáuaüJad ds Inccadcncias , Corregimientos, y Alcaldías 
mayores, conforme á las ultimas numeraciones. * 

es. Salvador . * . . . 

Intendencias. JJ:^^" • • 

)Comayagua 

(Ciudad Real 



(Qaesaltenango . , . 

Corregimientos. )Chiquimula, yZicapa . 

(Chimaltcnango , . . 



8.075. 

7.190. 

15.465. 



4J.107. 

^,14?. 
7.578. 
8.315. 






Escuinta. 



^Amatitanes y Zacatepeques 
/" Suchiíepeques. 
Alcaldías mayores ^ Sonsonrte . . 
^Vera paz . . 

JTotonicapan. . 
¿olola ... 



Intendencias. 4J.107. 
Corregía) icntos 21,042, 
Alcaldías may. 49. 195. 



Total. 115.344, 



•• m»\^i^it. 


> 


2.oyT. 




10.0S4» 

2.558- 
4.558. 


^■9 


ii.jif. 


>> 


ii.8o}. 
5.85o. 


^$ 


49.1PJ. 





-I- -i 

K - - 

■¥ 



Sonsonate 20. de Mayo» 

El chapulín í;<?/¿ííí?^ que ha resultada en C!ta provincia^ 

procedente de las de^. íalvalor, é< sin numero, y no ha deja ió 

de hacer alana daño alas milpas ds ios partidos de Guavmjca 



% 



y 

e Isakos , aunque se han defendí Jo todo lo posible. LajgAyor 
parte de él ha tomado el rumba del poniente, que es ti de la 
provincia de Chiquimula, dejando mucha hueva, scbre que se 
está á la «lira para providenciar su exterminio en zanjas luego 
que resulte el saltón.-^ Las siembras de maíz de los demás partí 
dos están muy buenas, en particular las de tierra fria. Las de 
apantes de las tierras bajas están ya fuera de riesgo, en elote sazón, 
algunas en jilotej y otras en perla, 

^* S. Salvador í8. de Mayo» 

En esta ciudad y su jurisdicion está el maíz á 5. reales 
almud: en Olocuiltay Sacatecoluca á dos y medio: en CoJGtc- 
peque á tres y medio: en Mttapas á dos rs. y en Sta. Ana á tres. 
De los demás partidos de esta Intendencia no se ha dada razón. 
El trigo está a seis rs. en esta cabecera y en Sta. Ana, y á p-so 
en las otras jurisdicioncs que se han indicado. El arroz escasea, 
y corte á medio la libra. El frijol está á tres rs. D * plátanos hay 
abundancia , y sedan 12. grandes por medio. Membras de regi- 
dlo hay ya algunas logradas. El renglón de carnes és abundante 
CD toda la p ovincJa. 

Las rozas qae se sembraron al princioio de las aguas estati 
generalmente muy buenas, habiéndose sembrado segunda vez al- 
gunas que devoió la langosra voladora; v aunque al presente 
empiezan a nacer varias manchas de é te i"fc£lo, se están dando 
providencias de matarla en zanjas, especialmente en las sámente-' 
ras y en sus inmediaciones antes qu? tome cuerpo. 

El partido de Opico, que ha sido el mas escaso dí maíz, 
se halla abastecido en el dia por hab'rss libertado de langosta la 
mayor parte délas milpas de regadío queeitan en elote en punto 
de aprovecharse. / * 

Es tan grande la abundancia dt yuca, que se halla i trein- 
ta por medio en esta plaza, en lugar de tres á quatfo a qus estu- 
vo el año pagado, sin que por ello se haya dejado de mandar que 
se aumente la siembra de esta planta en los terrenos que se han' 
desocupado, y en otros. 

Se halla porción de trigo en Sonsonate del que vino de 
Chile en la corbeta Sta. Ana, mucha parte del qual esik desilna- 
dQ á esta ciudad» 



244 

iw»S4^^4^(? %g. de Abril. ^ La canoa de D. Pedro Sálate?, del 
icomercio de ésta pioviocia , condujo en registro de Panamá 6y ^„.,^ 
libras hilo morado , y lo hamacas de paja: Y la canoa N. S. de ^11 
los Angeies, patrón Jacinto Enríqucz , del mismo Panamá, dos ^ 
piezas platillas , 20 id» bretañas ,1. id. listado, 8 bultos esto^ 
pilla , 2 piezas borlón , t id. muselinetat 2 dozenas pañuelos de « 
Bayona, 450 varas bayeta de la tierra» iooid.gerga, y 1x4 
b-ítíjuelas de vino. ^ 

— , De Cartagena , con escala en la isla de S. Andrés , ha íti-i 
troducido D. Gerónimo Escarpeta en esta provincia, por íu pu^ 
erro de Matina , en la goleta Mgrcurioy i saber: 5 dozenas maH. 
chftes , 12 piezas platillas, 10 ii. bretañas, 18 il. sarasas, % lU] 
brábmtc crudo ,12 Id. listado de Flandcs, 2^ calderos de fierro^ 
36 bar» lies aguardiente de España, y aa cajjíi cor 116 libran. 
ji^boQ de castilla. 

^ El Jjcz de Esparza ha dado aviso con fecha de 25 de 
Abril , de haberse perdido en aquella costa el faiucho S. Rafael^, 
que de Panami hacía viagc al Rcalcjj en Uurc , habiéndose, 
salvado su tripulación. 

Trugilla 20 deMay9,^E\ 15 del corriente fondeó en 
éste puerta la goleta 5f¿í. T^r*/^ , caphanD. Agustín Richards, 
conduciendo en registro de Trinidad de Cuba y z6 barriles ha- 
rina extrangera : 2 dozenas calderitos de hierro : 2 garcafas agu-» 
ardiente de islas; 6 panes de azocar : dos dozenas cajas de dulce, 
y un garrafón de Ucor del pa'h. 

^ El 19 del mismo llegó á dicho puerto la goleta 5f^. n9sá 
de Lima , capitán D. Nicolás López de Castro, de la Havan^^, 
conduciendo 5 tercios 78 piezas brabante crudo : 6 barriles pa- 
pas de Florida , 58 machetes catalanes ; 5 piezas ciinal dclana;^ 
20 cargas, y 17 pipas aguardiente de caña en anclotes, 42 quin-» 
tales azero de Milán: 2 id. almendra: wo botijas de azcytcdc 
media arroba: 21 arrobas cafe molido: 2 quaiterolas vino tinta, 
catalán: un quintal de Wgos: 20 piezas cstopiilas: 156 id. 
phtillas reales : 6 arrobas lentejas : 1 ií. canela curbana : r 
quarterolas 4 p'pisy <1'^>5 barriles aguardiente de caña: 6 ca-» 
Ms , y un barril de vino blanco: i barriles de carga de ü: tfo 
tí^tf js d- aj>€ y cebollas : <s6 hai:has vízcaynas : una pí^a y,^ | 
qiiaireroh^s viao tinto catalán, con otras cosas. | 



i^m. 307 Tom. VIL ^ Fol. 24? 

:^^ ^f GAZETA DE GU ATEMALA 

t .r^i•^•¿'f^ ^i>fíii LÜNEí 13. DE JUNIO de 1803. 




^"1í^^ E^^ores en el Derecho civil. l^) 

El Derecho civil tiene el solo masque enmendar que tb-* 

3as las demás dodtinas, tanto que según son muchos los vicios y 

defeftos que tiene, muchos han sido de parecer que sería cosa 

ütil consumir todo el Derecho escrito, y reducirse á gobierno de 

buen uso de razón, con que se gobernó el mundo por rouchoi 

millares de años, y el reyno de los Lacedemonios por muchos 

siglos, y se gobiernan hoy muy bien muchas partes del mundo ^ 

s|a us^r de leyes escritas, ni de declaraciones de ellas. 

twr^^ con todo eso, el Derecho crcrito es tanto mejor ma-í 

^iicrade gobierno que el del arbitrio de la buena razón, quanto 

^aquel se estatuye con mayor acuerdo, y madureza de prudencia 

^ que el arbitrario: y también porque está mas libre de pasión, 

^ como dice sabiamente Aristóteles en suslibros de Raor!ca, por 

" determinar de cosas por venir, y que no han caldo en persona 

* ninguna, por cuyo amor, temor, odio, ni amistad el Icgisladoc 

* quiera hacer fuerza á la razón. 

^ De manera que sin duda ninguna el Derecho escrito es 

tnuy conveniente manera de gobierno, 5i le leroediasen los vicios 

.^presentes, que del todo lo tienen destruido, y estragado. Pxiníict 

* ramente ponerlo en lengua común y popular de la nación, para 

* quien se hace, y quitano de lenguas ya perdidas y dificultosas de 
'^ entender. Porque si el fin del Derecho civil e$ dar orden que los 
^ hombres vivan honestamente, y ^in hacerse los unos á los otros 

"^ perjuicio, cómo podrán los hmbrcs alcanzar este fin, 00 entcn- 
^^diendolo que las leyes les mandan hagan, y lo que les prch'bén? 




^ la doílrina legal la tomase de otra nación, la dejase de poner tn 
el uso de su lengua popular. 



"^mm^.^"^ 



'^i (•) Poi el Dx. Abiii. (Num. «54) 



í" 



54S 

, J Q^ fJíimeros que se saBe ^e u?aron áe kyes cscrTtas 
fueron los hebreos, á quien Moyses ks dio las Ityes que Dios 
le dispuso que ks diese esctitas eñ la (tilsma lengua hebrea. De 
estos las tomaron sus vecinos los fcnices , y los gitanos, y la$ 
pusieron en sus propias lenguas. De los feniccs y gitanos 
vimeronalos Españales, y mucho tiempo después á los griegos, 
donde el primer legiíilador de kycs escritas fue Minos, Rey de 
Candia, y después Licurgo rey de Tos Lacedemooios , y Dra-» 
con y Solón en la rep^iblica de Athenas. Pero cada uñólas escrn 
bió en su lengua: ni jamáf un pueblo se gobernó por leves e$cri-i 
tas en lenguage de otro pueblo, como lo han usadoen estos iiem-< 
pos con grave daño déla república, y de los que se han de go-» 
bcrnar por ellas» 

Bien lo entendieron esto tos reyes antepasados de España,!. 
y particularroentc el Rey D. Alonso, de gloriosa inemoiia, el 
qual viendo á /¿> r/¿tr¿í este daño tan notorio, y entendiendo que 
convenia dar al pueblo leyes con que se gobernase, escritas en 
knguaque las entendiese, Juntólos roas graves letrados ea la £a-i 
cuitad de kyes que se hallaron en sm tkmpos,y de parecer de 
ellos hiñese Derecho civil, qoellanaanlasteyesde partida, tama 
mejor dispuesto que ct que lustíoiano hizo de pe lazos de do£krí- 
na de consultos , quanto la entereza del uno, y las faltas dtt ott©^ 
lo muestran claramente á quien quisiere conferirlos sin pasión^ 

Este pió zelo de los pasados reyes lo han escurccido los 
iáoflores , que parecfcndoles que ks era mas honra escribir bar-' 
baramcnte en latín, que elegante en castellano, ks han hecho 
comentarios, 6 declaraciones en knguagc cstraño, haciendo quan-* 
to es de su parte inútil al puebla aquel derecha, y yendo contra 
el santísimo intento de los buenos legisladores* Porque el intento 
de los legisladores fue que el pueblo supiese las kyes por donde 
se ha de gobernar, para que las pusiese en práílica: y el de tos g!o4 
sadores fue que los hombres no las entendiesen, porque acudíe-* 
sen á ellos como á oráculos a preguntar el emendiinienta de la 
ky. Porque si aquellas sus declaraciones ton de momento para 
el entendimiento déla ley, por qué no las hacen de manera que 
el pueblo se pueda servir de ellas, para naejor entender las leyes,, 
conforme alas qualeshade vivir? Y?l na sirven de nada para 
esto , para qiie hacen mas costosos loi libros con jsus vanas dec}a-< 

■v¿. ,,,:.,, ta?i 



I 



F- ■ ... HJ 

facioTics? No lo hldcrott as! aquellos consultos rotuanos; sino 

que las leyes escritas en lengua romana para uso dCr^^ebto 

, fomaoo , las declararon en lengua ronnana, y no en griega, para 

1"^ que mejor pudiesen entenderlas los romanos. A cuyo cgemplo 
ellos las leyes castellanas las habían de declarar en lengnacas-* 
teVlana , y no en launa , para que las entendiese mcjar el pueblo 

I castellano. 

I ^ Convendría también, mandar que en las escuelas públ-< 

cas y Universidades se leyese por texto d derecho y leyes de 
los rey nos deEspatía que son las verdaderas leyes, hechas coa 
«aduro acuerdo, y pubvica autoridad : y no aquellos pedazos 
de escrituras tomadas ó rasgadas de los libros que escrlbieroa 
los dolores romanos larga y cstcndidamente en declaración 
d«l derecho civil de los romanos, que falsaoiente llaman Diges-* 
tos : pues no se pudo formar en derecho cosa mas indigesta , y 
mas confusa , por las razones que diré luego. Y si algo se 
puede tomar de aquellos pedazos de razones quebradas , ha4 
bria de servir de declaración para mejor entendimiento de lo 
que realmente es ley y derecho en éstos reynos. Pero ea 
las cátedras donde se pretende criar personas para el buen go^ 
bierno delosrevnos de España hacer cabeza de un derecho estra-* 
ño , y con las faltas que luego mostraré que tiene , y dejar do 
hacerla de un derecho tan bien ordenado y dispuesto como el 
que U. M. tiene , y sus pasados dexaron , no solamente es un gra«* 
ve daño de toda la nación castellana , pero aún grave desacato 
4e la autoridad, y magestad real, como si ella no huviese sido 
bañante para hacer leyes convenltntes en sus reynos sin irlas 
á mendigar á un derecho tan oscuro y tan confuso , como quedó 
el romano despuet que el emperador Justiniano, y sus dolores lo 
quitaron de la luz y claridad que tenia, y lo echaron en la esea<i 
fidad y tinieblas que ahora tiene. 

Pero para que esto mejor y mas fácilmente se entienda 
declararé i V. M. brevemente la disposieion que el derecho ci«* 
vil de los romanos tuvo desde su principio hasta el tiempo de 
Justiniano, y la que él y sus dodotes le dieron, con que lo des** 
Cfuyeron y pusieron qual está. imí ü*? i^ , «*/. * ,3li( 

El pueblo romano primero se gdberní por reyes, y Icycif 
tfules^ hasta ^ueiaudad^ el j|obiei:ao dQ ina|^q;ado perpetuo en 



#4% 

temporal, abrogaron las leyes reales^ i introdageron otra roatic-e 
ra dg i iujj cho, que llamaron las leyes de las doce tablas, porque 
las hicieron gravar en doce tablas de cobre , y las puüeroa eti 
el capitolio para que las padiesea leerlos que quisiesea. Desn *" 
pues el mismo pueblo añadió mas leyes, scgiáa los casos se ofrc4. 
pao , hasta que tornándose á reducir el gobierno á monarquh, y« 
tomando en lugar de reyes emperadores , los emperadores ea 
nombre del pueblo hacían las leyes que convenia hacer, las 
quales se llamaron constituciones imperiales. 

Eran pues las partes del derecho ciiñl de los romanos es^ 
tas: las leyes, qae el pueblo romano hacia proponiéndolas el 
fconsul: los plebiscitos, que la coonunidad establecía, proponien^ 
dolas el tribuno: los edidos que haci^ los pretores, que eran 
como alcaldes de corte , los quales no duraban mas de un ano ^ 
hana que se hizo una forma de edldo perpetuo, por no and¿f 
cada año variando: los estatutos que hacia el Senado, que era el^ 
consejo particular de la república , tocantes á la manera y ley de 
|>uen gobierno. Uitimamenie las constituciones imperiales, que 
ÍUi^ieron fuerza y vigor de leyes, porque el pueblo dio iu podec 
|r autoridad al emperador pata hacerlas, por no andar juntando 
tanta multitud ie pueblo para ello. Estas fueron las partes sus^ 
fauciales del derectij civil de los romanos. {S. C.) 

Ortografia (i^um 506.) 
Mr. Bcauzfc , en el ariicuio equiboco , dicc....¿'* Nd 
is igualmente traí^tornar la naturaleza de las cosas el escribir 
las jpalabras de 'manea que no se sepa como pronunciaríaf? 
Nuestra lengua ( la francesa) que se tiene por declarada ene** 
miga de los equibocos , por que se glorU de ser mas amiga 
de la claridad qu?t qualquiera otra , á admitido sin embargo 
en la ortografía una ir^finidad de equibocos, por una malcn^ 
tendila diferencia para con el uso , lejislador lejitimo en cu-* 
anto á ^a f>rmaclon y a la pronunciación de l?s pala-^ 
bras; pero tirano y usurpador desde quí pretende fijar ar^ 
bitrariamente ta Ortografia de ellas. Qie el uso, en ora bue^ 
na, daciiaU f )rma , el numero, el empleo de los carafl-res. 
Este es' derecho siiyo. Pero^ que después deje d los literatos 
la libertad ds aplicar estos caraftercs conforme a su primitíií 
ba desdnaci^a > y que ao los constriña mas de en cuanto coa-^ 

dus^ 



H9 

aasca a fijarlos ó> á atraerlos acne misma principio. Enton- 
ces facilisiíiiatnence podrán disclnguirsc, por la ortog:2¿fll^ las 
baces.... y una inñnidai de oteas semejantes. Bease orto- 

^ grafía. 

La remisión que Mr. Beauzec ace al articulo ortogra* 
fia» (en el cual > como en su mas propio lugar , debe tratar^ 
se con extensión c^tc asunto) no nos puede aprobcchar po^ 
aóra , por que no emos bisto , ni creemos se á publicado to4 
dabiaj el tomo que a de contener este articulo. 
'. .i^.|> El mismo autor dice en el articulo DeUtrear. 
V* \¡.. . „Todabla quedaron demasiadas dificultades fcn el 
arte de leer) nacidas délas estrabsgancias , de los equibocos, 
y también de las coottadiclones de nuestra oftogra^a.......La 

iodíbldaacioa de todas nuestras inconsecuencias, seiia inmen* 
«a ... y las dificultades del arte de deletrear serán todabla ed 
gran numero aun en el método mas simplificado, si al fin, 
no TÍOS acemos bastante racionales pata admitir, sin pc^ 
dantismo, sin adcsiotí á rutina, despreciando reclamaciones mal 
funiadis , las correccijncs de que nuestra ortogtafia tientf 
oeceuiad ^ las que » ciertamente , no son tan dlfiies , ni tan est 
traordinarias como se piensa,, ,-, 

Sí, no obstante la dificultad incomparablemente ma-^ 
yor que los franceses tienen para reformar su ortogtafia, no 
dejan de persuadirla los ombres mas ilustrados de aquella na- 
^on, ¿con cuanta mas fuerza debemos insistir nosotros so** 
bte lo mismo? Nosotros somos tanto mas reprecnsib'es en na 
acer la reforma, cuanto son menores las oificuUades que te^ 
Demos que allanar. Estamos en un caso contrario al de lo^ frao^ 
ceses. Ellos tienen mas sonidos que carañeres pata escribir^ 
los > y nosotros tenemos mas carafteres que sonidos : lo qu , 
^scusandonos la necesidad de crear nada ,, pos dá una gran^ 
bcntaja para la reforma.^ J ^.|.¿.,^^,>5^5,,:*iy3 . ^.m-ii^y^^i^mn^^ » 
Adbertimos que ala csccpcion conter^Ma en aquellas 
palabras á mmos que un uso bien censtante no ordene h 
contraria i d\ tt^xo ác Qúntiliano , aun citado por Domar- 
sais, oo debe darse algan balor> pues , como lo emos prpj? 
hado, aui con toda la autoridad de la academia española 
el uso debe eorrejirse cumdo es contrario d la pronunciación^ 
No puede lencK mayor bíc¡§, .^. üi*¿5]^iWÍ^iff lo ¿; s 
. . ■.. ..>■ Eq 



E q el articulo analojia (ic M. Marmoritel) se Síct 
tatnWífif 

. / . . . ««Meatrcbo d afirmar que las jcotcs de le** 
tras deben l^^aalmcntc faborecccla (á la analogía), y ticncrt fun* 
áhminio para esperar ci mismo suceso en lo concerniente ala 
crtografia.Los irregulares procederes de la nuestra, scintrodu^ 
geroa per la ignorancia, ó por el peiantlsoao , y se an man-- 
tenido por las mismas causas, ó por la ínatenctoni, y ia incuria 
de lo> qie abrían podiáo reclamar. |Por qué nosc á deacec 
contra una pratlica abusíba,orijcn fecundo de Inconsecuencias, 
y de embarazos? Es fácil justificar por razonamiet>to la cor^ 
rcccion que aconseja la analogía; y el ejemplo de las jentes 
de letras que tubi:sen baior para seguirla, á pesar de los 
clamores de las jíates respetuosamente aiiáas á su rutina ;> 
bastará para cstender la luz , y establecer el orden.** 

Mr. Dalembetc , eo el articulo Dicionario de lenguasJ 
•di^e¿« r -^ 

^ v....„Es de desear que esta diferencia (entre la escritura y 
la pronunáicion) se prescribiese en todas las lenguas. Pero 
para cko ocurren muchas dificultades. La primera consiste 
en que algunas botes que significando cosas raui dibcrsas / 
le ^pronuncian, poco mas ó meros , ó absolutamente , del mis^^ 
«30 modo, se escribirán sin alguna diferencia; lo que podría 
'ocasionar obscuridad.... Aloqúese puede responder, que 
cuando la proi^iunciadon de boces, es idéntica significando 
cosas dib^rsas , noay que temer se confundan en la combec^ 
sacien , donde oo se confundco jamas. <* 

No se traducen las otras dificultades que se opone MJ 
Dalerabert , por ser respr ftíbas ctú solo á la lengua y escrita*' 
ra francesa. Lo copiado se acomoda mui bien á nuestro caso. 

En bcrdad que la conformidad de lo que acerca de la 
ortografia, dicen estos caciclopedifta^, con lo que nosotros dc^ 
jarnos espuesto, es bien ccsafta; io que no debe adrolrn. 
El asurto es tal qiae , sobre el , no es fácil discrepen los díc«4' 
tamenes de las personas en quienes se alien los requisitos nd- 
cesar ios para juzgar sanamente ; 

Los pasajíis que ban copiados de 1^ cnciclopedJa , Y 
otros que de eUa se an dejado de copiar, relatibos á la tnísma 
materia (por que lo copiado es roas que suficienrp) po pacece 



I 



lino qAse escribieron con conocimiento y crt oposición de las 
ideas tan desconcertadas que sobre esto tubo D. }ú^Kjüáá Iri- 
arte. Pero tannbicn por allá an tenido sus hiartcs. La csprcsion 
de qaemar todos los libios , echa por algunos contradidlores 
de la reforma de Va onografia , en Francia , es equiba'cDte á 
U pintura mas que gigantesca , y aun roas que colosal , que 
Iriarte izo de los incombcnientes que tetultanasi de la correen 
cioQ de nuestra Ortografiar 



f^^v. ;;^i .aiv >»-i Textdos de aJgodom 

f "En élCerrto mersantH num Si. d« f I. de 0£hibtc proM 

xlmo pasado.se dice de los lienzos de algodón de la tierra de 
Buenos Ayres lo mismo que ha sucedido, y no puede menos de 
suceder siempre con los de nuestro reynode Guatemala; és á $a« 
ber» que han decaido de su estimación con la paz, y que ape'^ 
Ras se pueden vender por su costo principal desde que hubo 
abundancia y bija de precios en ía lencería de Europa. Y cotí 
este motivo, los Editora del expresado periódico hacen tas rc-^ 
flexiones siguientes: 

n Desgraciado el país que necesita de ía guerra para que 

* florezcan sus manufafturas, y tengan despacho algunos de su* 

frutos. Preciso es que en Buenos Ayres experimente gcandcs 

' cobsrácuíos la industria, pues ácndo cosecha del paí> el algodata 

■ de que se hacen los lienzos, y atjundando tanto las carnes , los 

' granos y toda clase de alimentos no pueden darse aquttlos á loa 

precios de los de Europa, cuya primera materia tiene primero^ 

que venir de América , después texerse aquí, y después trans- 

-portarse allá rcxidacon tantos recargos y disperdíos. Y lo mis- 

V'Bnoque en Buenos Ayres es muy probable que haya sucedido 

en Nueva España, donde rambier^ha tomado mucho ir.ctfmen- 

^ to, durante la guerra, la fatnicacion de lierzos de algodón. O los 

telares y los fabricantes son malos ó carecen de l\iS roaquicas 

de limpiar, cardar e hilar el algodón y deroas instromcntos coa 

que se economiza tanto en las fábricas de Europa, ó el icfluxí> 

de las miaas, que con la abundancia del numerario rodo lo eo- 

earcccn, es la cau^a principal del mal; y si asi futse, aunque 

llovieran aili máquinas y fabricantes inteligentes, nunca podráa 

_ establecerse las manr.fiáurai íólidamenre> y se carereri de la 

población y riqueza qae produce la Industria en los países doik* 

d: florece. ,^ 



— Serh de desear que unas observaciones, en loge-* 
nerq^n justas y sólidas, se contragesen mas particular mea 4 
te á este país: que se digescn las verdaderas causas por 
qus la mano de obra es tan cara entre nosotros, lo mismo 
tfí la capital que en \as provincias proporcionalraente : los me^ 
dios de abaratarla , sencillos y rficaces , que sí los hay , áU 
gase lo que se quiera en contrario , aunque se prcsetiten al-« 
gunos obnaculos para su aplicación: y el partido que podría 
y debería sacarse á favor de la industria colonial, en sus ic-« 
gidos de algodón , de la Real orden circular de 20. de Se-i 
tjembre ultiíno inserta en el numero :504. de ésta' gazeta, 
con grandes ventajas y ningún per jaicio de la industria y co-* 
mcrcio de la metrópoli. No dudamos que alguno de nuestros 
liáblles corresponsales tendrá á bien emplear en estas demosi 
rracioaes su patriotismo y luces. 

Consumos de México en 1778, 
„ 2 774 59? arrobas de pulque. 494.184. fanegas de harina 4c 
trigo. 288.191 fanegas de mah. 75.58^5 fanegas de cebada. 
3 48.8 ^l carneros. 48.035 cerdos. 24 8 jo toros. 4.000 terneras. 
272 640 arrobas de azúcar. 101. 59S arrobas de pimientos chiles. 
116.051 arrobas de sebo para velas.,, 

M//í;<j.— Sres. Editores: Entre mis curiosidades me be 
encontta io la nota anterior, que tengo por de buena tinta. Mucho 
habrán variado en 25. años los consumos de una ciudad como 
'Mcgico, yes regalar qae hayan ido amas, si és cierto que 
ha tenida aumento su población , no siendo de dudar qnc le ha 
tenido su comercio. Yo quisiera que en la gazcta de Medico se 
nos diese una noticia, semejante á ésta , de los consumos del año 
próximo anterior en iguales artículos, y que i su continuación ^ 
publicasen Ums. otra de los de ésta capital por el mismo ano; 
lo que decidirla la qü:stion que se hace muchas veces sobre 
la diferencia mtA entre las dos ciudades , y daiía también nr^u-i 
cha luz para la historia de sus respetivas costumbres, cstilps^ 
alimentos, y demás cosas que de cerca ó de lfj)S se dan la 
mano con éstas.^ Cuya vida gue. Dios muchos años. Su servidoK 

Bl Curios; .[ 

Erratas muy notables En el numero ?o6. pág. 242. Un. I 

áíct Indios arios. Léa^e Indios tribut Arios. ^licta cnU pig. ?• 
dice tributos» Léase también tributarios» 



K»w. 508 Tot». VIL Fol. así 

(i^y-: 0AZETA DE GUATEMALA 



!■;■> 



:p^J)EL LUNES 30. DE JUNIO de 1803. 



,>,,: ^ . Nutvas adiciones al tratado de Ortografía. 

t' * Méjico 9. de marzo de 1801. Sr. D. Joie Mocifio. 

Muy qetido amigo y Sr. bobrc las netas puestas por 
C Farruco al papel de ortografía qe U. le remitió (1 J se puede 
esponer á su consideración lo qc sigue. r 

* La macsima de preferir ¡a razón d ¡a autoridad es yd utt 

Tugar comucen qe no podemos dcscombenir. Conforme á cUa, 
D. Farruco dice, qe << do se fatiga en buscar autoridades cuando 
su razón le es suñciente: ,, sobre lo cual obscrbo, qe e^to, cuan^ 
do mas, seiía bastante para persuadirse así mismo una cosa; pe<# 
ro qe no es lo mismo cuando se trata de persuadirla al publico; 
por qe si acaso nuestra razón contrastase con la de otros, qeda- 
da la dada de cual sería la qe prefcrlrian los demás. Por eso, 
por bien probada qe a uno le parezca su opinión , es oportuno 
el qe, si puede , la apoye con las de autores de buena neta, qe 
ayan ecsaminado de intento y fundado bien el asunto. Esto pet-^ 
suadirá siempre mas á la multitud, incapaz de meditaciones qtí 
demanden cierto grado de ateBcion, qe el parecer aislado deuii 
indibiduo por ebidcotes qe á éste le parezcan sus raotibos; pues 
no puede ecsijir la sujeción de todos á su juicio particular, cuatH 
do no es cuestión de alguna rigurosa demostración matemática» 
La razón qe combcnce á uno, no debe lison)earsc de qe aga 
igual eíedioen ios demás: pero el boto unánime de muchos sa^ 
feios acreditados úempre, acc y debe accr, una iíppresion mas po^; 
derosa para sojuzgar el ascnfo común. 

Los principios de D. Farruco sobre la ortografía, qe, díce^ 
*' se estienden á mas de loqe indican,,, no sufren oposición ra- 
tional. Ellos se cotDprcendcn en lasóla reg'a de conformar, en 
todo, la escritura ala pronunciicion. La dificultad está en acec 
la reforma de la ortografía de modo, qe corresponda tan ccsac^ 
tamécte á esta única regla nuestra e.critura , qe su praflica scat 
fdcil , ce roodaí y clara. , 

D. Paupipo dicei qe/< 3u plan abiaza solamente la refor-* 

(i) Veaose los núraeíos igüj 193. ea el tomo IV- * '** ^**^ 



^H4 
roa de los qe cree abuso?; „ y la obrlta de nuestro amigo, (2) 

tamfBSo sale de estos limites; pues no ay otra cosa qc accr; y 

parece qe, eñ esta obrita , no se díBitc punto alguno relativo át 
-este ifT>9artante objsco; como es de esperar lo conocerá el mismo 

aprecíabk patriota, cuando su baen juicio, gasto y «üscetnimi- 

enro, aya meditado mas de espacio el contenido de dicho ma-« 

nuscrito; pudiéndose creer, también, qe entonces adoptará todas 
'i sus ideas, bariando acaso en algunas menudencias, puramente 
^í materiales, qe dejen ¡nta£ta la sustancia , en lo cual tampoco dls-i 

cordaiia del espíritu de nuestro amigo* 

Silos balotes atribuidos á algunas de nucstrar letras , no 

corresponden á una practica rií5;urosamcnte arreglada á dicho 
^ principio, noay algún incombeniente en alterarlos en lo preciso 

para q^ se ajusten cabalmente ; antes es de mucha importancia el 

ejecutarlo. 
< Él trastorno qe, en el concepto de nuestro amigo, ay qe 

acer en nuestro alfabeto pata el indicado fin, es, en realidad, de 

• »ui poca difiicultad, sé^unse manifiesta en su obra, la qe Cantes 
de la adición) terminaron las siguientes palabras . . . ." El cui-i 
dado de la academia se abria empleado mucho mejor en suprimir 
las letras qc todabia sobran en nuestro alfabeto, y en alterar lo 

-necesario el uso di otras pocas, qe en estender reglas, distincioi 
*Des ,esplicacione5, escepcioms, qe, infaliblemente, se frustrarán 
^por la mayor parte en la praCllca, especialmente cuando toda la 
-niutacion qees necesaria para qe nuestra ortografia llegue, de 

• una vez, á su mas alto grado de perfección, es mucho mas ficil 
^de ejecütari qe solo el superfl,^, y aún perjudicial, rcftableciml-* 

ento, qe deséala academia, de los distintos sonidos qe, cree, tu-* 
''bieron en lo antiguo la b y h v ^^ 

Pero aun cuando esta refirma debiera ser mucho mayor^ 
i¿por qéno scabi? de acer para lograr una tal ventaja? El alfá-í 

beto frince? está necesitado , para el mismo intento, de un trasvi 
4orno incomparablemente mayor qe el nuestro; lo qc no emba-» 

r?za para qe esforzadamente persuadan su ejecución los autores 
-nacionales mas ilustrados. 
^ " La reducción de los caraderes com^uenos á simples, ^* 

qe propone D. Facruco, no se si deberá entenderse de acer seui 

ci- 



ca) Es el tnisoio tiatado que acabt de impiimirse en el oám, 307*^ 



I 



"turas ks Tetrao de figara doble 5 ó de uniformar los sonidos de 
todas las letras en todas las combinaciones: peto» resp^o á 
qe lo piimcro, es de poqísíma entidad , y de ninguna coníectt4 
cnciajpara la ccsafta pionunciacion ; me patcce que significará 
lo segundo? y éste es todo el asunto de la cbrita de nuestro 
amigo, qe propone el modo de.efcQuarlo completamente. > 
Nuestro amigo está acorde con D. Farruco en cuanta 

iá sustituirla z: á la ^ en las silabas eecij pues qe el primera 
preténdela total supresión de la í?: pero, debiendo consetbaric 
la ^, , corresponde precisamente , el qe se omita la « , qe aota 
se pone después de aqella , cuando no suena, y está absoluta^ 
mente ociosa, 

> \Tambien nuestro autor está acordccon el benemérito D. 
IParruco , y con la praftíca del P. Terreros en su diccionario, 
en balcrse solamente de la ; en las silabas en qe se introduce ta 
gj y también \zXi con el sonido eqibalente al siempre unifoc<v 

winc déla /• . 

Tampoco ay diferencia entre ambo« celosos patriotaf*í 
en el uso qe qieren se aga de la g, limitado precisamente , en 
todos casos , á su sonido fuabc. *^ 

i i Cual es, pues, la diferencia qe, sobre e«to, ay entre Di 

c Farruco y nuestro amig< ? A la berdad,yo no lo percibo; antes 
me parece qe no hay alguna en la parte esencia': por lo qe, 
rcflecsionando mas de espacia sobre la materia O, Farruca , es 
probable adoptará en toda su e^^^tcnsion el proycña de nuestro 

; amigo , que parece aberlo pensado bien. No será tan fácil el 
qe lo abrace la academia española : pero podríamos consolarnos 
de su desden , con qe, desde luego, mereciese la aceptación del 
publico, del cual, en tal ca50,la academia recibirá la l¿y,cn lu«* 
gar de dársela cotí mayor gloria. 

i pe U. como s iempre.s: T. 

^¡^: :: '■ s" .:.t¡^ rí-r ^"T^ ^ .^ii' : <- ' ■ ' ' 

C¿¡3 ¿. 7 1 i iPrrores en el Derecho cwíi (N ^oj^i ^ ::a 

*^ Pero^t>ot quanto cosas hechas por hombres, y dívüt-» 

.gadas por palabras humanas, no se pueden decir con tanta clá^ 
tidad, que no se ofrezcan muchas veces du3« acerca del en- 
'^ tendimiento de ellas, determinóle que hubiese hombres sabios 
' €Q materia de justicia > á cuyo cñcio tocase el responder ¿n 
^''' De 



15* 
Derecho , y Scdaraií 'las dü3ai que acerca de la dificultad de! 
sentií!J*'dc las leyes se ofreciesen. Estos se llamaron jurisconsuli 
tos, y sus declaraciones , respuestas de prudetites. \ 

Esta dignidad no se daba tan fácilmente como hoy se da: 
puei qualquier Bachiller, por ignorante quesea, tiene autoridad 
de responder en Derecho; sino que por quanto entonces no ha-^ 
vía euas insignias , que ahora llaman grados , solo aquel podia 
responder en Derecho , á quien el Emperador , informado biea 
de su habilidad y doQ: ina, le daba facultad y licencia para ello. 
Estos pues escribían libros doflrinal, y nolegalmente so-* 
bre aquellas partes del Derecho , unos sobre tal ley, otros sobre 
tal estatuto , y ottos sobre el edi£to perpetuo , y otros respucs^ 
tas por manera de cartas á dudas que se le proponían: y comen-^ 
zó de hiber diversidad de seíiis y pareceres entre ellos, como 
entre los filósofos , y dieronse a esciibir tantos libros, que casi 
Jlegó el negocio a tanto mal , como está ahora en éitós tiempos 
por la multitud d: los escritores. Porque como diio sabiamente 
"Un poeta : Bl mucho altere ar^ escureee y destruye la verdad. 

Crecieron tanto con e ta ambición dil mucho escribir los 
íibros escritos en materia de Derecho , que ya no solo no pare- 
cía qje bistaba la edad para leerlos, pero ni aun la memoria 
para acordarse délos nombres de sus escritores. Lo qual viendo 
jcI Emperador Justiniano , movido con mas piídoso zt:lo que dis-* 
creto , quiso dar remedio á un mal tan grande , y pencándolo re-» 
niediar lo destruvó del todo. Porque de consejo de su Doílor Tcí-» 
baniano abrogó todo aquel buen Derecho antiguo, digo las 
leyes, los plebiscitos, los ediClos, los estatutos: y dividica"í 
do el Derecho por titubs y materias comunes, en cada tita-! 
do puso por leyes pedazos d¿ doÉtrinas tomadas de aquc* 
líos consu'tos, y de las obras, que ellos larga y difusas 
mente habian escrito en declaración de aquellas partes del 
Derecho, tomando de uno quatro renglones, que le parecían 
hacer al proposito de aquel título, y del otro seis, y del otro 
lo que le pareció: y esto dejó por leyes, y quiso que tun 
viesen fuerza y valor de tales. 

Con esto no solamente no remedió Justiniano la doctri^ 
tía legal, sino que la destruyó del todo. Porque como los 
libros de aquellos consultos no eran leyes, sino declaraciones de 

ellas 



157 
clfas , iJcstrtiycndo el texto , destruyó también lo? que craa 

como comentarios, ó declaraciones de las leyes. Y CoSto en 
la escritura larga y continuada de lo antecedente, y de lo 
que después se sigue, depende muchas veces el conocimien- 
to de las palabras , entresacando aquellos renglones quebrar 
dos délas doéirinas , y libros de los consultos, escritos al lar- 
go, y por estilo de doctrina , los hizo muy dificultosos de en- 
tender, por depender su sentido, ó de las palabras antecedeaf 
tes y ó délas que se seguían. 

«'- . Este daño, que Justioiano h'zo al Derecho civil, fue 
'«orno si , lo que Dios no permita , se perdiesen los libros sagran 
dos, y los comentarios, qu? los Santos Doftires han cscrJioso^ 
bre ellos , y nos quedasen por doílfina sagrada aquellos pcda^ 
zos, que de ellos entresacó y recopióel Maestro Pedro Lom-í 
bardo, llamado por esto vulgarmente el Maestro de Us senten- 
cias ó cora^ aquel libro que los Judíos llagan el Talmud, 
recopilado de pedazos de doftrinas de sus rabinos. '<:ji¡:^ 

Puso este hecho de justiniano tanta escuridad en U 
Adoctrina legal, que aunque él en su coiigo puso graves pe- 
nas á quien escribiese en materia de Derecho ínzrtk d« doj 
breves maneras de esciíbir, que él llamó en griego paratliljij 
y catapodasi no pudo librarnos de tanta multiíud de libri>s, 
como han crecido, y van creciendo de cada día sin termino 
ni ipuno, por la mucha escuridad que en el Derecho KoDaao 
quedó con aquella mala dísposici >n, que le dio Justiniano: raato 
que es cifra lo que en su tiempo habla escrito, con lo que ha 
divulgado hasta hoy, y divulga de cada dia el ambición de va- 
nos escritores. 

Lo que Justiniano debía hacer, y U, M. podría , sí se sir- 
viese, para remedio de tanta confusión, es juntar algún nuncro 
de personas muy graves y sabias en materia de Derecíios, esco- 
gidas en todos sus rcynos, los quales tomasen á su cargo hacer 
un nuevo cuerpo de Derechos, no de pedazos de agenas dodriaas 
como el que mal dispusieron los Dolores de Justiniano , ni es- 
crito por estilo ddftrinal, sino por legal, que es mandando , ó ve-i 
dando, con la mayor brevedad de palabras que fuese posible , 
sin preámbulos ni retoricas, que son cosas indignas de la grave- 
dad y autoridad del legislador, como están escritas las leycis d-» 
,5 ■ Viles 



%^t 



Viles , qiíe dio IVÍoyses á los Hebreos , ó las que los Romanos hn 
c!€rd!f?,?avar en aquellas doce tablas. 

Estos habriaa de tcpank las materias del Derecho, las quaí* * 
les tieneo cictto y detceminado numero , por sus géneros y cspe^ 
cíes, y estas distribuirlas por su orden discreta y elegante, y¡ 
por aquella misma orden en cada especie de negocio poner sa 
numero de títulos, y debajo de cada titulo sus leyes, clara y; 
llanamente escutas, quanto le fuere posible al humano cnten-i 
ditpicnto : y lo que en cada especie de negocio ya está estatuid 
do por ley determinarlo Icgalmente; y lo que no está deter-í 
minado, sino que anda en opiniones de Doctores, sí tuere nef^-i 
gocío de momento, tomar de hs dos partes de la contradicioft 
la que les pareciere mas conforme á la buena razón, y aquella 
determinarla por ley , poniendo perpetuo alendo á la parte con-i 
tratía: y sino fuere de momento, dejarlo como cosa Inútil : y, 
ésto en lengua castellana , pues es el derecho y leyes para la nat-^ 
cíoo castellana, y no en lengua que el pueblo no sepa qué ds 
loque por ellas se le manda , y qué lo que se le prohibe. 

Con ésto no tendrían las leyes necesiiai de comentario^: 
antes se debria determinar, so graves penas, que ninguno se 
atreviese á declarar ni glosar ley ninguna: y que si alguna áu 
ficultad se ofreciese sobre el cntendimiet)to de íilgunaley, aciÍH 
diesen al Principe, que por tiempo reynase^para que él decla- 
rase como se debe entender aquella dificultad : v lo que el ác^^ 
clarase , fuese ley de allí adelante , conforme á una muy áhctt-^ 
ta regla de Derecho, que dice: Que á quien toca el hacerla ley, 
d. aquel mismo toca el declarar!^. 

Con ésto cesarían tantos libros como hay de comunes 
opiniones , en que no hacen mas de citar los unos lo que dícea 
los otros : cesarían los grandes gastos de tanto numero de libros, 
que ya no hay hacienJas que basten á comprarlos, pues éste 
cuerpo <?e derecho bastaría para decidir por él las causan , ún 
'adi^itir gl">sas, ni interpretaciones. Quedaría el Derecho civil 
claro V ú^ confusión , y los hombres mas enseñados en lo qiíc 
tocase á h m? t.ria de justicia. 

Para é ta manera de obra no bastan personas , que scpaa 
solamente leyes, aunque las sepan por el cabo, sino que coíi< 
viene que sean juctamefite n>uy sabiys filoscfos, y muy pru-s 
• - dcntes 



^5f 
aentes jatlsconsultos, para que como ¡ati^tonsuUos entiendan 

Ja justicia y materias legales, y como filósofos las pong^ por 
elegante orden y concierto, por\ienio cada materia en su propio 
Jugar, y no mczdanda cosas agenas de la profesión , ni tratan- 
do en diversos lugares una misaba materia: lo qual no puede ha ♦ 
cer quien por método lógico no sabe como se ha de disponer 
una dodrina con luz y claridad. 

Conviene también mandares á los que hacen escritos, 
defendiendo causas, que en el alegar no salgan de los tres limi^ 
tes que los sabios antiguos dieron al Derecho, alegando sola^. 
mente ley escrita , ó costumbre no mala usada y recibida , ó 
razón que muestre ser cosa justa la que el dice. Porque coci 
ésto cesarla ranta alegación de Dolores, como hoy usan los aboH 
gados , cortando con ella el hilo y corrictxtc al entendimiento, 
que va en ella siguiendo á do le lleva .la razón, 
, , Conviene asi mismo, que asi como al teólogo nolead- 
iiíiiteti cursos , ni tampoco al medico, si no prueba primero ha«< 
ber cursado en la filosofía , por ser ella buen medio para alcan- 
zar aquellas ciencias , asi tampoco admitiesen á la doflciaa de 
las leyes oyentes con $o'q conocimiento de una mala gramáti- 
ca, sino que tuviesen cursos d • filosofía , y particularmente d^ 
la parte moral, en cuyos priacipios cstriva la razón, que justi- 
fica ala ley, la qual dicen muy bien los juristas que es ¿{ 
a'raade la ley : ía qual no sc puede entender con sola rroticiá 
de gramática. 

'"*-:' Con estos remedios quedaría la doaána ^gil mas ^ran-r 
ac V masilume que escura, ni difi:ulto«a •, y los consejos de 
U. M. tendrían menos dificultad en el admioisít^cioa del pa< 
blíco gobierno. f^^cK ^' í •♦ 

mt^.i V Palma dz que 'se fabrican cables* 
* „ElLord Stdfprd ha distribuido por todas las Islas de los 

Caribes las semillas de la palma que dá las fibras con que se fa«i 
bricao los cables v cabos á que en la India Oriental dan el 
nombre de Gomutu , los quales pasan por los mejores que se co«» 
nocen , por ser su fuerza igual ó mejor que la de los cables de 
i)ue se hace uso comunmente. El Caballero José Bar ks dice que 
t:* increíble la elasticidad de un cabo de esta clase. También 
trenca la propiedad de resistirá la putrefaccion^por muchos añcs, 

aua-. 



aúneme estén constantemente mojados de agua salada ó dulce. 
El miscno árbol produce también el mejor vino de palma que 
se conoce en el Orknte. Tan bien ha procurado el Lord Sta-* 
ford introducir el cultivo de una especie de camamum^ que di 
un aceyte semejante al mejor de aceytunas. 

Esta noticia es tomada del Correo wercmtll de 27 de Dí4 
cicmbrc ultimo. La palma de qne se trata es sin duda la misma 
de que se trajo semilla á ésta capital en el año de iSdi. , co«< 
mo puede verse ea el oúmcro 196. de éíte periódico: era re-i 
roitida de Sumatra á Europa por el botánico Carf.phelU traslada-í 
da de Europa alas Antillas, y de una de éstas á Guatemala?; 
pero aunque se repartió en distintos terrenos, no tenemos noi 
ticia de que haya prendido en ningupo. 



Noticias p articulan s, 
.-mEI corteo de Oajaca cotvó en é ta capital el 16. de! 
corriente , con la correspondencia de España del mes de Fe- 
br<;io, y cartas sueltas y ga^cta^ de Madrid hiUa de priací-* 
pios de Ab il. 

— S. M. se ha dignado conf^-rlr el empleo de Alcayde de 
la Real Aduana de bta capital á D. AntoDio Ángel de Ta«i 
ledo , O.fidal tercero de la Contaduría general de Alcabalas » 
concediendo jubilación á su hermano D. Ljís Ángel de TqIc| 
do que le cbtcnia, y ya es difunto. 

^ En las Ccmpañias de Gastadores de nueva creación de 
la provincia de Vcrapaz , se ha dignado S. M. nombrar pars^ 
Capitanes primero y scguoio i D. Cándido pighero , y Doa 
José de Soria. 

— Asi mismo se ha dignado S. M. aprovar el nombrami** 
cnto intetino hecho por el Mi. S. Presidente en D. José Jau^ 
rlgai parala iubdelegation del partido de Cojatcpeque en la^ 
Intcndcacia de S. iaiyadpr. %»**;>• 

S M UÍ II» III 1^ 

Sahdaí de barcos, . , 

^ Di Tfügillo psít la Havaoa , eo is noche ¿ú 96 al 37 de Má« 

yo tsUimo , la fítgata Ü^Jon Capitán D J ) é Sarsia , y msestie D. Fiaa- 

asco Saifíí^do, cod i=»gt;{ío ue plata y fiutoi pait Saatander, deque 

¡se* dará r>oí?cía $n otio rumero. 

— Del mUítio puerto psia el de Qtioa ^a 3 ds! corneóte Ja golel^ 
^Su llosa di Ltm?, tapitxn D Nieblas L-pez de Csstío ,"ct)ri ptfte de si^' 
j:egUrr6 de ia H ivs^í» de que ss é\6 o.:íicía ctj el '■úiieto 3' 6 

«. Os ii, ptia la H<vana e?i 26 de Ma^o la Coíbst^ de It Real Aima< 
da ia áídlila , $« Gomindante D. jocé í^-sado á^c .^^ Tcsse, 



35&ÍWI. jop Tom. Vil. Fól. 2S1 

GAZETA DE GUATEMALA -^ 

DEL LUNES ay. D£ ^l/IV/O De 1803. 



Balanza de comercio 9 y leyes reglamentarias para 
. f fomento de la industria^ K los Rcdaftorcs de la 
« gazcta de Bayona. (*) 

ítcmc aquí puntual á mi promesa. Voy pues á hablarlos 
y Ums. en ésta carta de la balanza i^/ ^(77»^rf/¿^, pues con tanto 
como senos ha balanzeado en éste siglo y el pasado, aun está.^ 
por dctermíoarcl sentido propio de ésta palabra, y no es fácil 
tampoco determinarle , mediante queliay una muchedumbre de 
obstáculos que lo impiden. ¿Basta cor>ocer las resultas de las 
importaciones y exportaciones para juzgar de los progrrsos | 
de la industria ó de su decadencia ? ¿Lps medios empleados hasta 
a¿)Ui pueden dar nociones suficientes de la balanza del comercio? ^^ 
¿Qae es lo que piensan Ums.? Las tablas voluminosas de ios tegis^r 
tros de las aduanas nada nos enselíian de lo que es necesario saber, ^ 
ni pueden decirnos que especie de manufafiuTas han abastecido > 
mas á la suma de exportaciooes, y por que grados se van acrecen-? , 
tando ó disminuyendo» atcndMo i que no pueden valuarse las ia-* j 
troducciooes fraudulentas ni tas exportaciones prohibidas. €1 curf^, 
so délos cambios es también un medio inútil, y aun quando de Ia4 
convinacion de los cambios pudieran sacarse en limpio una cuenta 
cxada , que fruto se sacaría ác este conocimiento? Me parece á roí,, 
que no es la suma debida o recibida lo que va á buscarsi: el dinergir| 
que la balanza hace entrar ó salir , siempre irá i buscar las mat^j 
ltfpntajosa$ |:ompcnsac1ones , y siempre se escapará $i 00 se ecrple^ . 
,'J. ' . r' ~<.f^ '' an . 

(*) Gazeta de ficmercio , literatura , y política de Bayona de Francia^^ 
Han llegado á Guatemaia unos seis tütnercs de éste papel peticdico, que^^ 
empezó segon paie^e á pubJicafse poi el mes de noviembie último co- 
la expresada ciudad de Baycna en castei/ano , por ttn aventurero español. > 
Su plan és muy setrí j?*me al de é la gtztta : la pírte iicecsria, y 1»$ ^ 
qüestícnes }obie matetias de eccucmi^ pciitica y cerner rio , ocúpate ma^,'^ 
lijgac que las noticias de gabinete , á que hsy dedicados tantos ctios. } 
papeies fübJicos.— Es e aiticuío , ▼ a'guros mas que entiesacatemof ' 
denlos expresados i limíros , B?odificando una ú c tía txptesioo , ba pa- 
recido que sio embargo, ds estar im^ireíos er.Bayooa, pueden reimpfi* ■ 
mitee y Jeeise con guuo eo Guatemala , aucque solo iiivao para una 
,i ^edia dcz¿aa de personas. 



t6i^ 

an lofmedlos de atraerle por algunas riquezas q'is !c repgesentenr 
«■^as averiguaciones sóbrela balanza del comercio debieran 
tener por fin el conocer los progresos ó decadencia dclaindus-í 
tr^a y de cerciorarse si es esracionatia ó progresiva , y para ésro 
no puede bascar el conocimienro délas importaciones ó expor-^ 
raciones, siendo constaare que e?ta noticia no es mas que accc-< 
Soria alas investigaciones mas cstensas que se deben hacer» 

U«DS. hablan á tontas y i ciegasy de prohibiciones Pero en esto 

misqfio dan á conocer sus pocos conocimientos de cocnerelo* 
¡T.as prohibiciones! Este funesto sistema es el quede un sigla 
á éota parte ha sido la causa ó el prétesto de todas las guerras 
que han desolado la Europa e inutilizado todos los cálculos. Yo 
no pienso pues que las prohibiciones sean un medio segura 
para destruir la concurrencia cxtrangcra , y solamente el fo-^ 
mentó déla industria ,los premios , las recompensas y las buenas 
instituciones pueden echarla fuera. 

El sistema de comercio se reduce á dos cosas , la una i 
hacer mej )r q'ie los otros, y la otra á vender con mas equidad. 
Trátese pues de trabajar mejor que nuestros rivales, y véndanse 
nuestros géneros mas baratos que los suyos, y se logrará lo que 
se desea 5 pero ésto ya ven Umds que por ahora no puede ser , a 
menos qae no quieran suponer á nuestra península en un estado 
tan floreciente de industria como la Francia , lo que seria d^ su 
parte una hipótesis tan absurda como quimérica. Umds. hab-aa 
con elogio de los paños de S. Fernando, de Avila, de Segovia, &c. 
Pero cnrendamonos : Q e es lo que quieren Umds. decir en ésto? 
¿Piensan Umds. acaso que aquellas fabricas sean suficientes para 
abastecer á roda la España y ásus Americas? Creen que el me* 
dio para hacerlas prosperar , es recargar ó impedir la introduce 
clon de los paños cxtrangeros ? Y d quien deben su cxí tencia 
aquellas manuf adiaras sino á los excranger/)s ? No Señores: viven 
Umds. muy equivocados si es verdad que piensan que en ninn 
guna nación asientan tan bien las prohibiciones como en España. 
Pónganse Umds. un par de meses en una oficina de algún comerá 
ciante español , y este solo expediente bastará para hacerlos rc-í 
nunciar á su iofundada opinión. Los Españoles dicen Umds., se 
inclinan a tolo lo qus tiene ayre ds extrangero ..,•* Y qual es 
la nación que no peca por éste deft^fto? Los Franceses bien pro-* 
vistos di manufaíiaras aprecian mas las inglesas que las nació-» 
nales, y basta que una mercancía este prohibida en su terrirctia 
. i../' para- 



para que la busquen cou ahinco. Los Ingleses mismos , tan^tu-i 
síastas de todas sus cosas , no pierden la ocasión de hacer introdm 
cir en conttavando las mercancías de Francia . El uso y la cos-< 
tiimbre nos han multiplicado mil necesidades que vienen á sernos 
rouchomas imperiosas, si la ley nos priva de ellas. La fuerza 
puede sin duda suspender por algún tiempo su ete£to, pero como 
están profundamente arraygadas, jamás puede obtenerse el des-i 
truirlas. A$i que las prohibiciones son siempre impolUicas, y le^^ 
jos de causar el menor bien> irritan las pasiones por I03 obstáculos 
que las oponen » sofocan la emulación destruyendo la compe-i 
tencia, dan motivo al odi( si comercio del contrabando, mantie-i 
nen entre los ciudadanos un odio mortal ázia aquella clase 
de hombres encargados déla vigilancia y egecucion,y ci fitj' 
elias solas son las que pueden epccnd^r la guerra de unas nacio^; 
oes con otras. 

Las pendencias mas sangrientas , dice un autor celebre |( 
no eran en otros tiempos mas que un enallido pasagero , des-i 
pues delqual cada pueblo se retiraba tranquilamente con sus 
armas destrozadas ó triunfantes. En tiempo de paz habla paz^ 
en lugar que ahora la paz es una guerra sorda. Todas lasnacioi 
nes desechan las producciones extrangeras,ó bien prohlbiendon 
las absolutamente , ó bien poniendo mil ob^^taculos que equiva<4 
leo á las prohibiciones. El ardor de hacerse mutuamente el mal, 
se extiende de polo á polo. Se oponen artiñcios a artiñcios, pros-t 
cripcioncs á proscripciones , fraudes á fraudes , y tocias las nan 
clones se han perdido al querer perder á sus rivales. Las córrelas ^ 
ciones de comercio están todas Intimamente unidas, y si una de 
sus ramas experimenta algún contratiempo , todas las demás se 
resienten del golpe. Tales son los inconvenientes de las prohi'< 
biciones. Pero no por eso crean Umds. que soy de parecer de 
que en el comercio es menester una libertad ilimitada : nada me-t 
nos que eso. En otra carta preséntate á Umds. con mas cxreasíoa 
ri)! opinión en éite amnto , y verán que no sov tan injusto co-s 
mo todo eso. Entretanto queda de Uns. TI M S. 

Respuesta de los UedaBores,. 
jj^H-^'^ Muy señor mió y mi dueño. El razonamiento que ha-^/^ 
ce Vmd. sobre las prohibiciones está reducido á decir que el 
mejor sistema que puede adoptar un Gobierno para aumentar ^ 
lá/fiqueza nacional, es el dejar á los consumidores y á la ia«^ 



Austria una entera líbertaíj eael comercio, y el confiarse en 
el ÍQi^es natural que tienen los comerciaritcs de no extraer sino 
lo qieei inútil en la nación , y no inrroducir sino lo que no 
hallan, en su propio país al mismo precio que en el extrangcro. 

Este principio en general es muy verdadero , pero tiene 
sus excepciones determinadas por algunas circunstancias, coi 
iho por egemplo quando el interés de los comerciantes es de 
introducir en el país lo que encuentran en el tan barato, quaan 
do el gusto nacional se inclina á todo lo que tiene ayre ex-* 
trangcro, quando en la nación no hay aquel orgullo loable 
que caracteriza los pueblos mercantiles, y quando por fin el 
lujo ó la mania. de Ist opulencia dá ocasión a un comercio de 
la mayor importancia;. -^^ ^ 

Para que pudiera timd. aplicar aquel principio á la Es-* 
paña, seria menester ó hacer mudar las circunstancias, ó fa\si-< 
ficarnoslas enteranpentc , y sin eso seremos sordos á todas sus 
vivas declamaciones. Lx condu£ta de las naciones en eV comec-^ 
cío , dice Anderson, no puede ser uniforme , y los piincipiós 
generales de la Economía mas sabia, son aveces quimeras qui 
ando, la administración qaiere hacer una aplicación; cxafta. 

En^ materia de administraiibn^ nada hay seguro , dice 
d; autor del elogio deColbcit, y todo depende de las circuns-t 
tandas» Estas son las únicas que deben servir de norma á los 
Gobiernos , y quando no hacen caso de ellas , van errantes de 
prindpio en principio , de teoría en teoría, sin atinar jamas con 
U ftenda por donde dtben echar; y así vemos que a pesar de 
las ideas cari generales de les economistas ingleses y fcancc** 
scs contra las prohibiciones, ni uno ni otro Gobierno han quCíí 
lido. hasta ahora adoptarlar; 

Si hubiéramos declamado en nuesro extrado con-í 
m el autor de las Consideracionss ^ si hubiéramos impugnado 
sus principios , entonces podria Und. reconvenirnos j istamen-» 
te y hacernos entrar en sus discusiones i^txo bien lejos de eso , 
los hemos dado por asentados creyéndolos aplicables a las na-* 
clones ya mercantiles , e inaplicables a la España ; cuyas fa-^ 
bricas esnn aun en la infancia , cuyos capitales por negligencia 
ú btros mocivos no se emplean en el comercio, cuya industria 
es apenas ninguna en comparación déla de Francia é Ibglátcrra, 
cuyn lujo es la causa de su decadencia , y cuyos naturales en. 
ña tieaea formada una baja idea desús cosas. 

Umd 



i6$ 
'Uíbd. no$ reconviene por que hablamos con elogio de 
las fabcicas de S. Fernando , Guadalajara , Scgovla y As;?!a, y 
en esto no hacemos mas que lo que debemos , pues ni en Frau' 
cía ni en Inglaterra se fabtica un paño tan bueno como el de 
Vicuña, y los oaismos viageros franceses que han comparado 
cqucllos paños con los que se hacen en Patú, convienen en 
que los de Francia tienen mejor apariencia , y los de España 
^as solidez. > 

Una prueba de que los españoles con especialidad gus- 
tan de todo lo que tiene ayre extrangero , es que ha habido tU 
Cmpoenque los dice£tores de las reales fabricas de Guadalaja- 
ra se han hallado embarazados en sus almazenes con el valor 
de 200,000 duros de paños qne no ieniansalidav(») siendo asi 
que los precios eran iguales ó mas equitativos que los de Fran- 
cia e Inglaterra 5 y en el mismo hecho de elogiar dichas hbxU 
cas, queremos decir que es menester protegerlas y fomentadas 
para evitar la concurrencia cxtrangcra, y nos d:bc importar 
muy poco que ellas deban su existencia á quien quiera que seai. 
supuesto qMC se hzlhn y z n^attíraitzadar* v ^o ? 

Vmái dice que los Ingleses* y Franceses gtrstaii recrprocamentr 
'de las mercancías que no son naclonaks > pero jama? extienden 
sus gustos á comprar etr el país cxtrangera laque tienen tan 
bueno y barato en el suyo , quando por el contrarío los espaa 
ñoles están dominados de ésta loca manía , cfedb de la emula- 
ción que hay alli por los gastos, emuhclon déla qué ha dad(>^ 
egemplo la clase opulenta, y que se halla propagada en todar 
las demás, emulación en fin que si no ton^a otro piro mas na- 
cional, vendrá á acabar con las fabricas y manufaflüras. Se ha^ 
declamado mucho en España contra el Inp , y Jamas se de*» 
clamará bastante , pero dcbia haber sido contra el lufo de ma- 
terias extrangeras; porque por lo dürmas el de las nacionales es- 
el unjco medio de hacer florecer las manufadluras , y cniiqucn 
cer á la nacioni 

¿Que importa qqe en la oficina dé un partfcularse mur* 

j (i) Ka 1788: aor mas se fías que btbfeocfo obteoído dé su S. 1^ á I«. 
aazoo los Diieélofes uo decreto que pcchibta la expoitacioo de psfios 
¿xtfangeffos pata las Atneiicas ^ eí Gobierno ingles y el fcancc? hi* 
cieton vivas fecl«m«cioiries en viftud de las quales se mod fi ó desruer 
dicha Cédula;— . iVtf/úí de ht mtimos Ré<3a&ore% de Bayvna*^ Los dé Gua* 
Ucuala: adviettea que 00 lespoaden de la ceaeza d& éae becha» 



muie cootta las prohibiciones, quando el Interís de la Nailon 
cntsMp4as está pidkado sin intetmision? Yo sé bien que en las 
aftuales ciccunstancias el cocnercío español dcpeode del cxtraa-. 
gero pata sus capitales, peto esto mismo caadyava á su ruina, 
porque ea vez de quedarse en casa iodo et lucro, tienc^. 
que dividirse y extraerse, ' 

Para remediar este abuso sería tnenestec que la clase 
opulenta suspendiera por un instante el lujo, que prestara 
sus capitales para favorecer los estabiecicnientos que subsisten 
y lebaniar otros, y que el Gobierno con esta ayuda pu- 
diera prodigar honores al que tenia dinero , y recompensar al 
que lo necesitara. He aquí como se ha elevado aquél inmenso 
coloso de la Inglaterra. Si vamos á averiguar la causa de nu-* 
estra prosperidad en el comercio, dice Andcrson , veremos que 
aunque el Gobierno ha tenido mucha paite en ella , casi toda 
se debe al zelo de los particulares. ^ 

En cfefto, las fabricas y manufafturas por cuenta del 
Gobierno jamas pueden prosperar tanto como las de los parti- 
culares , porque ocupado aquel en mil negocios de la mayot 
entidad, se ve obligado d ponerse entre las manos de Diredo-* 
res que no siempte son fieles y cuidadosos, en vez de qu® 
los particulares mas añivos é interesados no pierden de vista 
ni UQ solo instante su provecho. Y asi estamos viendo que las 
fabricas de Ezcaralz prosperan mas en su genero que las de S, 
Femando y Segovía en el suyo, y que trabajando mucho y; 
bien por ísÍ gusto de las de Elboeuf de Francia , las han causa-i 
do un gran per juicio> Mas como nos veremos en la necesidad 
de hablar largamente varias veces de este asunto, dejaremos 
para entonces el describñr el mal y su origen. Vengamos aua 
á las prohibiciones. &c. #^ 

Ortografié* (Num. Jo8.) 

Méjico 9. de marzo. 

Sr. D. Jasé Modño 

Muí qciiJo amigo y Sr. Dice á Ufted el caballero corres-? 
pondienre suyo de Guatemala, que no se resuelbe á suprimir la 
o?; por qe piensa qe no siempre eqibale á c j: sobre lo cual si U. 
gasta puede acerle presente, qe eo el manuscrito qe U. le embio se 
aübierte, qe en distintos casos , la a? ace los oficios de otras 6. 
lenas; de lo qc justamente biene el grande estorbo qe hac,e ca 
íiucstra escricura j por io qa debe escluirse absolutamente de ellag 



^ 1(57 
manda en su lagar, cuando oacs cqlbalentede la jota , cí, ^j , 
ó ^/„ y las mas bcces solamente s: á lo qc yo añado , qc^n la, 
gar de es , podría también servk ¿/, por qc en las boccs en qe se 
injicr^ la x, tienen estas dos combinaciones de letras un sonido 
aprjcsimantc , ó casi el mismo. 

Para el intento de nuestro autor , qc es el de dc$terrar¿la 
X , tan oportuno sería suplir su falta de un modo qe de otro: pero 
es preferible el sustltatde a, por qe la ^ se forma con mas facilidad 
qela g,la ^, ola k* 

Pero es cierto qe frecuentemente se pone fuera de propon 
sito la X en bcces en qc casi nadie la acc sonar mas de como 
una simple /. Algunar becesnosc puede escusar el setbitse áccs. 
en lugar de lax, por qí aqcUas dos letras se perciben en la pro- 
nunciación, como en las palabras ecsorto y eesamen,ecsardtOy ^r- 
sito > mas no es asi en otras , en qe á las personas qe tienen 
un lenguaje corrcdo ^ natural , sin afcAacion, no se les adb!^ 
erte e\ sonido de la r, como en esenta^ estre^n&y esmero ^ ^/h 
preso y esquisitoy espuesto i ^as que estarán pura y limpiamente escri-í 
tas de é ta roansra , según yo lo praáico. 

Asi, es ebidenie, qe la x puede subtrogarsc siempre 
ccsaflisimamente , con unas letras ó con otras, y ordlnariamcn-» 
te con una sola; y qc, por eso, es muy importante el deseí 
charla en la reforma de nuestra crtografia. 

De U. como útw^tc ^Tbargoyen, 

Meal Orden de 2¿\de Septiembre de ij^^ sobre los lienzos pintíidos 

que se extraen d America , citada en la de 20 de Septiembre ultiH 

mo inserta en este periódico^ Numero 304. 

Coa motivo de habesse mandado erj Real Otden de 22 de Ju-^lo de 177?» 
entre otras cesas ,que los lienzos en bltoco fabricados en é^tos reynos 6 
en los extraagero5^ que se bubieien de pintai en nuestras fabricas, se pre- 
sentasen en la Aduana respeéttva para que al piincipio de cada piízt 
se pusiese el sello o maicbamo de elks, ban hecbs recurso los fa- 
bricantes de indianas de Barcelona j otros, maLlfe^t&ndo lo perjudicial 
que es al adelantamiento de ías fabricas esta formalidad, porque 
siendo casi imposible que en la» diferentes preparaciones que piden los lieo' 
zos basta darles fa última m^no á lospiotados^ pueda conservarse el sello 
de la Aduana^ era consiguiente que hallándose sin él cayesen en las penas 
que impone dicha Orden; y ademái ha? el inconveniente de que los se- 
llos desgraciarán los rabos de las piezas, é inutüizatán niuchas de ellas 
por los agujeros que harán ea ift parte que cojan quacdo se egecutep las 
operaciones. 

Enterado el Re j de los perjuicios ^ue produce li precisión d» 



26% 
aell&ten las Adusaas los Heñios en blacco destsnsclos pita el pintado^ 
7 la de ponetse al priadpio y nade cada pieza la matea j sello del 
fabíicaote , como se previno eo ia expresada Real OrdeOj ha venido, 
conformándose con lo que Ü. SS. expusieron en iofvrme de ao del coa^ 
tiente» eo que se suspenda su egecucion^ y á fía de precaver que á la sombra 
de los pintados délas fabricas de é'tos leynos se vendan en ellos , y 
embarquen para la América ios pintades extrangeros, ha resuelto S. M. 
que se observen las foimalidades prevenidas en los artículos 27, sB, 29 
y 30 del Reglamento del libre comercio de 1 3 de Oélubte de 4778,7 
las provideocia? expedidas posteriormente para su cumplimiento: que en 
su conseqü^ncia se piesenten en las Aduanas los lienzos piatados de las 
fábricas establecidas en los pueblos en que se hallen situadas , y se poa< 
ga eo cada pieza ej sello de p]omo sin coste alguno : que los lienzos 
pintados délas f^bucas situadas en loí pueblos donde no b^y A:!uan?9QÍ 
establecido sello de plomo, se hayan de traficar en estos reyoos , y con- 
ducirse á los puertos habilitados para el comercio libre de America coq 
despachos del Administrador de Rectas , que para su expedición esta vie<« 
te nombrado pot la Dirección general de ellaf^y sino le hubiere , de las 
Justicias con atestacioa de Bsctibano : que en cada pieza de éucs lien- 
zos pimadcs que Jliegaren con despachos á ca^da puerto habilitado deJ li- 
bre comercio de América » se pot^^a eo la Aduana el sello de piorno sia; 
coito alguno t que los lierrsos pintados que se eacsseotieo eo ia Amé ica 
sin la marca dsl fabricante, y nombre del pu blo de m embarco eo gspafía^ 
ae declaren por decomiso : que encada Aduana de las habilitadas para 
ti comercio de la AiTtética haya uQ quaderDof aliado y rubüicado per el 
Admiaiitradca genetal,en que por diario se sienie la .cantidad de piezas 
de cada fabrica en que te ha pue;to el sello de plomo : que por estos asi- 
entos , y por la visita de fábricas que los Admini^ttadoses pr&^iquec ea 
tiempos opottunos ,ó por noticias que adquieran , comprueben si el nu-r 
mero de piezas selladas corresponde á la entidad de la í&brica de que 
se supoogarj ,y procedan á la cocfrontacion de los pintados con los mol" 
d^s que exi can en las fabricas , y á las demás diligencias que corres- 
pondan para el desculM^ieoto délos fraudes que ioteryer^gan , dando 
Cü^ota á la Dirección general de Reotas de las comprobaciones que 
convengan pra¿l»carsc c^ Us £ibi:ica$ deios pueblos .eo^ue cohay Adua- 
nas t que el comerciaste remiíeote de los lieozos piruados de l>s fabri- 
cas de é.tos teycos que ínterrte su embarco á la America , presente 
pap^l ficaiado en que se exprese la cíntidsd de piezas, el pueblo déla 
fábrica , ja marca que tienen asi fibiicar>te , y estar sellado en la Adua- 
na : qu3 por el Administrador se expresen todas estas circuastaDcias 
ej el resgvüo de la cai^a del caví*) j y que se observe todo lo de- 
tr.as pseveoidü eo el RegUmeato del libre comercio á Arneii cade la, de 
Céíübie de 1778 , y se irapcagao já los contraventores las penas que 
eo éí pstán señaladas. Lo que participo á V. SS- de ordeo de S. M. pa- 
ra qu2 dis:pcngaa su purtual rumpiímieoto ea la parte que les toca ; 
en ínteligeocii de que he dado aviso de éita resolución al Sr. D Joseph 
Giívez. IbiQs .^^máe 'k V. SS. mucho afios S. Xidef;o^o 34 de Septi- 
en.bie de 1799. :sJ5. Miguel de Míizquiz.s? Señores piíc^ioics ^soeía- 
ks dé Reotás. 



Ifií^^llO Tom. Vil Fol. i?5^ 

r ^ GAZETA DE GUATEMALA - 

IDEL LUNB5 4. DE JULIO De i8o> 

>f :? HERMAFRODITAS. 

^ fnforms ¿el Ciru]an9 ffenormo de Cámara Dr, D. Nirc¡i0 

Esparragosa , ibííi&í? i la Real Audiencia en 3. de Febrero 
,^^ ^^ ¿j/tf año por orden del ProtomtdicatOf sobn 

^ ' ana supuesta Hermafrodita, 

^ t ,4: M. P. S. 

Desde que la Mitología colocó entre sus fábulas al bcllé 
Hermafrodita , que unido con la Ninfa balma:t¡s se convirderoa 
CQ una idéntica persona con dos sexos , parece que tuvo origen 
la existencia real y física de aquel monstruo de la tyaturalcza , ^ 

que no solo se hizo lugar entre las gentes vulgares, que faciU 
mente dispensan su credulidad á todo lo que se tes presenta coa 
ayre de misterioso y fuera de la esfera de la naturaleza, sino que 
tiemblen ocupó el cerebro de algunos ñiosofos anatómicos y me-^ 
dkos, que ennoblecieron aquel ñngi o fantasma sosteniendo con 
el realce de la demostración lo que creyeron deslumhrados poc 
la opinión prevaledctJte : y aquel poderoso it flujo ara^tió tras 
si casi á todos los filósofos de los siglos pasados. De ésta suerte 
hao representado los Ándrógenos un papel muy distinguido entre 
los seres del universo ,y constituyendo un dogma fiico incon-* 
cuso , han dado ocasión no solo á que la ciencia sagrada los to^ 
mñ por objeto de algunas disputas, sino que también se han 
grangeado lugar en los códigos de los mas sabios legisladores. 
P^ro se opone la experiencia , recaman las leyes invati&bles de 
la naturaleza, y con armas tan invencibles combaten contra aquel 
monstruo , entre una multitud de físicos y anatómicos , dos sa-» 
bios del siglo que acaba de espirar , el Conde Buffon y el Abate 
Hervas ^éftt sos profundos conocimientos, sd respetable autora ^ 'zuM^ 
dad , erigida sobre el trono incontrastable de la observación y; ^ 
del roas concluycnte raciocinio, me cbigan á seguir sui huellas,* 
00 teniendo hecho positivo que desmienta si aserción. Pero á pe«i 
sar de que aquel ente quimérico ha recibido uA golpe tsn mortal, 
que á su existencia solo se le ha concedido lugar en el campo 
ímmenso de la posibilidad , prevalece aun la preocupación vuU 
gac , tan propensa á crece , como difícil en desimpresionarse. 

DesH 



Desde luego que el caso presente de Juana la larga, oh^ 
Jeto dcn^ls bvestigaciones y de éste ioformc , se hubiera citado 
en ^o sucesivo por un hecho cierto, comprobante irrefragable 
del Hermafroditismo en las edades futuras, si por el exceso ctimi^ 
noso que se la imputa , no se hubiera sujetado al juicio del tr¡4 
bunal de U. A. , que acordó el medio mas prudente y único pai 
ra desenmascarar aquel fencmeno , cuya €xi5tencia se halla 
comprobada, sostenida, y apoyada en los autos con varias decía 
raciones y repetidos conocimientos. Pero quanto es capaz dc-< 
equivocarse un entendimiento alucinado! ¡Y quantas extrava-* 
gánelas puede suponer ó fingir la ignorancia ? ^Juana la larga no 
solo no reúne los dos sexos, sino que faltándole los organo$ pro-» 
pios de varón, también la ha negado la naturaleza los ncce-^ 
«arios para cmstituir lanuger. Raro fenomcnol 

Al demostrar esta verdad dU. A., hija de lamas escru-» 
pu!osa y &íl observación , se me hace indispensable describir 
abreviadamente los crgaros exteriores sexuales, como se reco- 
rocen en las rorgerescoala simple vina en ju cstído natural, 
para que descendiendo al análisis de los de la Juana , te advierta 
por un resultado exadode confrontación la deferencia de unos i 
otros , y la deformidad ocígínáV de los últimos^ asi por lo que res* 
ptda al exceso como al dtfcdo. 

X Aquella región que en la parte inferior del viertre se 

iiejaver poblada de pe' o éntrelas dos ingles, es llamada vulgar^ 
caentc pubis, b empeyreí inmediatamente dt bajo dí éste se ad vi-» 
c>ten dos eminencias oblongas, ura al lado de la otra, que des*» 
cienden hasta cerca del ano» mas abuiísdas en su parte superior 
que en la irferior, separadas de alto á bajo por una gran fisura, 
y éstas partes se han bautizado por los Anatómicos con el nom-» 
bce de ala«,ó labios: los quales separados se reconoce entre 
c ;l( s en su parte superior un pequeño cuerpo algo prominente, 
muy pareti *o al miembro viril, llamado Clytoris ; cuyas círcuns-» 
tancias sp me hace indispensable describirlas mas j^articular^ 
3(«5^^ mente, por que és> elíirganoque representa en esta^fttílMP^n papel 
Vi Cí^uy distinguida y admirable. Su parte «uperior y lateral esti 
cubierta con una especie de prepucio , resutantc del repliegue 
de una porción interior de los labios, érte repliegue bajando dzia 
la part? inferiar , y haciéndose mas ancho cerca del conduílo de 
la vag^laa , forma las Ninfar. No solo la configuración exterior 
del Clytoris es muy pareciia al miembro viril, sino también su 
cxuu&au iaiecoa ^ de modo qoe segua el uniforme cansenüi»^ i 



ento délos mas celebres Anatómicos, solo le falta la unirá , o 
€l condudo por donde sale la orina , para que no se verifique 
diferencia alguna entre estos órganos en los dos sexos. Asi lo 
ha demostrado coa laminas muy exactas Rf gncro de Graaf , quiea 
después de multitud de disecaciones compuso su excelente obra 
sobreestá mátala. £1 Clytoris tiene también sus musjcuios intetiotes 
y sus ligamentos , como el mieoibro viril , y éita circunstancia le 
hace capaz de «reccion connoestc. La magnitod del Clytoris va^ 
ria de tal muerte que no excediendo regularmente 4e Aicjdia pul4 
gada , se ha observado con demasiada fieqüencia de un tstnaño 
te xcraordinario, como lo testifican varioi Cirujanos y Anatorri-^ 
:Cos : de modo que es tan familiar aquel exceso entre los egipcios 
y otras naciones orientales , que es necesario sufran sos muge res 
la combustión ó amputación á fin de que queden aptas para el 
matrimonio: siendo e ta parte de la Cirujia muy freqüerte en 
<^quellas naciones, así por necesidad como por decoro según el 
itestimonio de Bclonio. *- •^--' ^^ ^^- - 

* Al órgano que ^cábó dé describir han cbtffced!do los fi-« 

^ologistas la propiedad de excitar la concupiscencia 5 por que 
ninguna parte recibe en el coito mayor delectación , y asi es que 
4c han nombrado por antonomasia amoris dulcede , otstrum ve* 
veris libídines sedes J^emejante prerrogat\ba, con la de entonarse, 
y el exceso de magnitud , ha contribuido mucho al reprehen- 
sible abuso que han comedio algunas mugeres con saciar ca< 
prichosamentc sulascibia, difraudando lo q e álos varones tie- 
ne concedido la naturaleza, como lo admiió y criticó el poeta 
Marcial elegantemente. ' 

? Del indicado exceso dfc Magnitud fib ífsnltado el error 

del Herntafroditismoj ^cj^Mti se explica el Conde Bu ffbn , pues los 
Anatómicos poco exaftos y menos cauros en las ¿isecacibnci, 
creyeron ser reunión de dos sexo? loque no eractra C05a qiic 
los órganos de una mugcr con el Clytoris demasiado creddo. As! 
lo han confirmado las tbervaciones de Mí. Ferrein, y Rcgcero 
de Graaf. 

Debajo ác\ Clytoris j y en eí intervalo íe Jas .Kfrfas;, 
íse encuentra una peiforacion-, que es clcordiílode la orina , 
y debajo de c tese ha la otro bastante amp i-, que es el ciificib 
déla vagina, por donde se insinúa el miembro viril para^ I* g^ 
neracion. Dcboprescin iir de erras circunstancias exteriores de Icf 
orgaoos femeninos ^ que aunque tienen sus uses particulares. 



'destinados por la naturaleza , no Hace por ahora al iatento m 
f ootl^a. ' 

Paso ya ¿exponer lo que he observado en fes partes sc^ 

xuales ¡exteriores áe Juana la larga-, y por consiguietíte á demos^ 
. trar la causa del error, y de la ilusión que han padecido todo 

aquellos á quienes se confió el reconocimiento, antes que la 

causa se dirigiese al ttibunal del Píotomedlcato»^ (.9. C.J^ 

Adelantamientos en las artrs y ciencias. 

—En Francia el gobierno ha concedido privilegio por Ty. 
años al ciudí^ouglas pata unas maquinas que ha peifeccio* 
nado para lüf fabricación y perchado de todo genero de paños, 
casímires&c: otro aun nuevo arado para. el cultivo de las ca^ 
ñas de azúcar: otro para un papel pintado que imita el raso y: 
la p^h: otro para unos métodos relativos á la fabricación de te-t 
gidos nuevos para colgaduras y otros objetos: otro para la^ 
importación y perfcccíoa del método de imprimir sobre vidrio, 
porcelana, loza ^ madera barnizada , y sobre otras^ matcriasi 
otro pata unas cueros impenetrables al agua? otr© para uo venb^ 
tiíaáor propio para lasscia^cruias, paxa las sedas tenidas, y reno-n 
var el ayrc en los hospitales, cárceles &c.; y otro para ua nuevo 
inctododercfinar el azufre 

^Los dos viagrios Mrs. Cripps y Clarke han vuelto i 
Inglaterra , concluido su largo viage que comprende desde lot 
69. grados de latitud septentrional hasta la Circasia y las ori< 
Jlas del Nilo, regresando por la Laponia y el Norte de Sucí 
cia^Han llevado consigo 18^. cajones llenos de lo que hati 
recogido. Las mi.aas de blberia les han suministrado minerales 
preciosos. El cé ebre Pallas les ha dado un herbario comple- 
ro en que se encuentran machas plantas que no conoció Linneo» 
Hin traído medalla;» griegas , manuscritos, vasos y piedras, y 
sobre todo monumentos egipcios encontrados cabando en la 
parte de la Delta que en otro tiempo ocupaba la ciudad 4?. 
Sais. &c. ' '¿lif- 

^La Real Sociedad económica de ValladoUd (Castilla^ 
la vieja) deseando proporcionar al publico una ¡ostruccioa 
que coitribuyese á los adelantamientos de la agricultura, las 
artss Y el comercio^ solicitó y logió Real peinaiso para estable^ 



^7? 

ccr dos cátedraSj^una de Efonomíd civlJ, y.otu 3e agricultura) y 
el 7 de noviembre ultimo hizo ía abertura solemne de dich^ cá- 
tedras en el palacio del R. Obispo de aquella diócesis su primer 
director. Empezó el Secretario leyendo las Reales Ordenes de la 
concesión, y lo resuelto por el Cuerpo para organizar diches es-' 
tudios: á contiunacion leyeron los catedráticos discursos en que 
manifestaron la utilidad é importancia de sus respectivas enseñan- 
zas: y siguiendo el Se. primer director con unenergicorazonamicn-! 
to, CKortando á la Juventud á tan importantes estudios , que me-j 
recen la ptotcccion del Soberano y de su ilustrada ministerio , 
concluya el Sr. Intendente de la propia ciudad yj)tovincia ma«« 
Bifcstaodo los mismos sentimientos. 






^ El Dr. Curarslerg dinamarqués bata un ^gcá costa 
del estado para visitar todos los institutos de sordo mudas qtfc 
existen en Europa, e imponerse en ios experimentos y aojtó-i 
Clones del galvanismo á la sordera. A su vuelta se fundará crHc<>i 
pcnhague un instituto para este objeto» 

— El profesor Palmer, en Frajrícfort, ha descubierto vtt^.^ 
mixt& para pres^r'uar del fuego las ínaf erras combustibles como la^ 
madera, el papel, los lienzos 62c., é igualmente sirve para cxtiu- 
guirlo quando ya se ha manifestada. Su receta consiste en foronar 
unos-polvos r mezclando una onza de azufre r ^tta de os^rf rojo^ 
y seis de vitriolo. Di^s onzas de é tos polvos pueden detener ío^s 
prcgre^os del fu go sobre un pie quadrado. Se ha hecho lapiueba 
de éteiavento con el mejor exko. Este profesor,, que na hace 
mi tcrio de su descubrimiento, se propone pub icario citcunstan* 
Cudamcnte, exponiendo los medios de usarlo, en particular para 
sacar de entre las Haroaj las personas y cosas preciosas» - 

^ Mr. Wdgn^r , de Magdeburgo, ha descubierto y pir^ 
b^ifado geneto amenté uraccmposicion para dar á la loza cff4 
mun un barniz que no es dañoso como el oráitíario en que cntr» 
plomo. La pieparacion se reduce i mcler juntos y en igual cant^ 
dad vidrio y ák^li mineral, pasanda por urr tacríz el polvo que 
ba rfc ser lo mas fino que se pueda , y hacienda que quede biea 
mezchdo. Luego $c pone en el horno hasta que está muy seco > 
y después se echa en vasos que no estén recocidos^ En fundí-»' 
endose está hecho el barniz y ^e puede emplear como el comut^ 
'" ^-' ^- l^ <r/i2:. de Madrid.) ,. 



274 

S^a¡ Cédula de tt^deüiclemhre de 16%'j, sobre el 

^' ^míígm comento de Honduras, 

EL REY. D. Diego de Acuña , Caballero 4c la Orden de 
Alcántara, mi Oobernadar y Capitán Gral. de Guatemala, y 
Presidente de mi Audiencia Jlsal que en ella rcdde, ó á la 
persona ó personas i cuyo cargo fuere su gobierno. La Cá« 
$a de la contratación de Sevilla , y el Prior y Cónsules de la 
Universidad de ios Cargadores de ella, roe escribieron en cartas 
de veinte y seis y diez y nueve de Oáubre que las de^g^aciás 
sucedidas á las naos de Honduras eran tan grandes como se ha-i 
bia cxpetimerHtado poi las perdidas pasadas que de ellas ha habi-í 
4I0 , particularmente la del Almiranta quede aquella provincia 
venia é:te año,laqual cogió el enemigo doce leguas antes de 
llegar á laHivana, y me suplicaron proveyese del remedio que 
patcciíse convenir pata que lasque están en aquella provincia 
rengan con la «eguciiad queconviene por correr el ml^rno ríei- 
go,,ysef las mas l^^^tcrcsaias quchan ido á ella, y hablan iosc 
visteen mi j^:inía de guerra de las Indias/iantameote con algunoSi 
Informes de personas practicasen la navega Joij para cvicar los la-* 
convenientes quede lo pasado se ban expetiin^otada , ha pare- 
jCido que pues los dichos eneqí^igos aguardan ordinati^-meritc á las 
idichas naos en el Cabo de S. Antón , y cojta de la Havana , ih 
.arrimarse á las de Campeche , vayan al puerto de la Vera crut 
resguardando i éste parage por la di^hacosta deCaoípeche, d jun- 
^arss con laáota de nueva España que está en aquel puerto, y 
;^n 5u conserva vengan a U dicha ciudad de la Havana , y an os 
mando qiie luego como recibai: ¿ tadcjs orden á los mercaderes 
y demás jínteresados en dichas naos vayan cargándolas de las 
inercadlmias y demás géneros que aconumbran con roda breve- 
dad , advltdendo al |aez aíicial que estuviere al despacho dé 
jcllas q«e se acomoden de manera que la artillería se pueda jugar 
libremente , v^íniendo eo ius bicas , y las naos las mas cafas que 
^uerc pos}i>lc , para en ca?o de poder pelear ,iiaciendo para ésto 
|odas Iss prevenciones que fueren necesarias , y :|ue d O. Alvaro 
de la Cerda, cabo y capitán de días , esrrivo en éna ' 'na con4 
formid^d, y qae sagan del puerto itTruxillo para el c ^*ra- 
crus al tkmpo qu^ pareciere necesario, 4e manera que en i # 
M^yo estiba m h\ para ?enU^D conserva de dicha flata^ porque 



^f^^rmrv'TW'r^WW' 



$cgun la orden que mi Virrey de laouevaí España tíeo; ki ds 
despacharla ea todftí el dictio mes de Miyo , y porqa; vengan^ 
cóiv alguna mas defensa por lo que pudiere suceder procm.arci* 
se metan en las dichas naos hasta cincuenta soldados repartldoi 
en ellas como mejor pareciere , y que el gasto qu^ en ésto sé 
hiciere se reparta por los interesados pues es en beneficio de sus 
haciendas. Todo lo qaal os encargo lo egccuteis y hagáis cge-^ 
cutar precisa y puntualmente cotnode vos fio, pues veis l^ 
que Importa que estala naos lleguen á EspaSa en salvamento, que 
el servicio que en ésto aae hicicredes^ le tendré por pattkalati 
Fecha en Madrid á veinte y ocho de Diciembre de mil seísci'^ 
entes y veinte y siete afios.íi YO EL REY íit Por mandado del 
Rey nuestra Sr.::: D. Eecnando Ruiz de Lent.- - ^f— 

.... - V,:,v.,»,. -v 

3t; ti Empleoí^.^S.M.schs^ dignado aprovar Vos? nombraml4 
eniíos interinos hechos por el !Vt. llltre. br. Hesidtnte en el ^ñá 
pfoximo anterior ^ para la Sub4elegacion de Masaya, provincia 
de Nicaragua, ea D,. Jüaquin Vigil, y para! la de Oplco, Iñttiií 
dcucla. de' 5. Salvadoc ea D; Alberio.* Eernandei^de Ucha..^; ^ 

¿' Aviso:. Se vende la* casa^ (\m ftsc de DSzí. Lui^a Lorérw 
zana^sitaen la calle Real de la Merced, en 2532 pesos Quien l^ 
q^uisiere ocurra al Licenciado P\ Isidro Marin, que es el a^lbacca^ 

:|p^p Vacuna', 

- ^Deordén^ del Exncipa. Sr. D. Pedro Cevallos se han hen 
ctio diferentes vacunaciones en el Real sixio de Arau|uez, i^oip 
el primer Girujano interino^ t>. Felipe Miguel Lloren«is todas com 
el mejor succeso, E^tc profesor ^ conociendo las ventaja* qne hayf 
de la^^ inoculación de la vacuna á la de mateiia de yliuelas natu^ 
tales ,, avisa i los padrea de familia que no ccngari cl^ mlni'íio rc^ 
celo en sugetar d sus hijos á ¿taui tima opcracüon,* pues lcgra«f 
idn^ asegurar su vida , y huií de loí estragos y ré<ulias q.ue caii'? 
san cada dia las^ viruelas^ naturales^- ademas de que nadie dtberai 
inocular é.tas asm hijos teniendo tt preservativo de ellas en \% 
vacuna que no es contagiosa, quandode la inoculacioa de aque** 
lia puede resultar el contagio á toda un pueWo con dolor de 
sus padres, y per|Qlcio de la goblacioa» {^Gáuta-diMairiá d» 
Zi ii Márza)) 



Bntrddas y salidas de barcos» 

*-.De Trugiilo para la Havana cq i 8. de Jnnio ixhU 
mo lo goleta Santa Teresa , capitán D Agastin Richards, 
conduciendo en registro 15.0 '4 pesos en plata fuerte, 9 rau^ 
las, ^o. zurrones tinta corte de á 5 arrobas netas» ^o arro-« 
bas Zarzaparrilta, 1. cajonclto de juguetes; 12.000 cocos de 
comer, 47«?, onzas de plata labrada. 

.-De Sonsonate para el Realejo en 22. del mismo la 
corbeta Santa Ana, á cumplir su registro, y tomar algunas 
maderas de consttucion y brasil, para regresar á dicho pu^ii 
erto de Sonsonate y completar su cargamento con añiles. 

.-Del Reajejo á Sonsonate en 12. de dicho una lan-í 
cha con cien fanegas de maís, quatto tercios de algidoay; 
seis de jabón, al cargo de D. José Montero y para entcegat 
á D. Ramón Bórica. 

M-Del mismo al mismo, en 13. de id. mi bongo coa 
55. fanegas de mzís. 

*-En 25. del propio mt% estaba á la vista de Sooso^^ 
líate una embarcación, que el Guarda del puerto avisó le pa* 
recia bergaistin. Después se ha sabido por cartas particulares 
<jue eraen efedo el bergantín S. Benito , también del Realejo, 
con oteas 150 fanegas de maís, y que fondeó el 26. en Acotj^ 
jutla. j 

^ A Omoa en 15^ de Junio el JDergantin Ntxa. Srü 
^ad Rosario , procedente de Cádiz de donde salió el dia^ 40# 
de Abril, su capitán D. Blas Vicente Cast añino, conducien-» 
éo en registro para d Golfo 751. tercios de ropas, loj. caí 
jones arpillados, 211. id. toscos, 8í. tercios crudos, 73. cajo-» 
oes dcazero, 74. tercios papel, 51. churlas de canela, y4» 
cajones de cera , 9. barriles de loza y li:ores , 52. botijas ac 
vino, I JO bptijuelas de azeytCi 34a. barras de ííierco enplan*^ 
chuela. 






iünm. 31 f Tom VIL Fot. 177 

^0; t; ' GAZETA D£ GUATEMALA 

^^'[ " ;.DHL lí/Nfíí II. DE JULIO de 1803, 



'O.; 



HERMAFRODITAS. 
é Infirme delCirtíjano de Cámara honorario &c. (N. 310.) 

•i ív f 1 ^ la primera vista se observan en la Juana los ^randcj? 
labios, lo mismo que en qualquicra q[),ugcc , con ia dlf>'ien¿ia* 
que el Clytoris sale entre aquellos poco mas de media pul^adaj' 
loque no es muy estraño, pues en algunas mugcres se advierte 
igaal prominencia. Separados los dos labios , y reconocido el 
Clytoris desdfe sa taiz, ya su longitud se advíeitc coma de pnU 
gáda y media, su grueso como ti dedo auricular ó pequen j de' 
uha mano de hombre, su configuración extctiit perfedamente 
parecida a la del miembro visil, con su cabeza glande y pre-* 
ptrcio; pero 4e falta el coridu£to de la orina, con el que esrá per-i< 
forado longitudinalmente el miembro del hombre. La ccnis- 
téncia de aquel Clytoris és tan flija , que por su.propio peso estk* 
caldo sobre las demás partes, sin que en los diferentes reconocí 
cimientos y manoseos le haya notado la mas ligera ce cccionr De^ * 
bajo de bte orgatto se advierten las ninfas, aunque muy desva-í ^ 
necidas. También se vé el conduüo de la orina, au? qae mas es-» 
trí'cho qué io regular, y este canal no solo ha servido parala* 
espulsion de la orina, sino, como asegura la mitma Juanas le han ' 
vertido por ellas menstruaciones de una sangre aguada. Peco' 
enteramente se halla cenado, ó por mejor drclr no aparece ni el ^ 
más ligero vestigio del orificio de la vagina; o gano de los ex-^ * 
ternos ,cl mas esencial en las mugeres, pues sir> él es impodble^^ 
!a generación: y adelantando el escrutiiáo por asegurarme si>o^o * 
el 'pellejo servia de cubierta i la vagina, para en ene caso pjdtrr ^ 
predicar la operación conveniente , y f anqucar la entradla • 
aquel síno; roe pareció muy jaiciosa la n flexión que el Dc¿tar ^ 
D.í Je c María Guerra ha estampado en su intormc precedente, 
conseqüente al difamen de Mr. Levrct , que asegura que las 
iDUgeres que se hallan con el condujo exterior de la va-» 
gina tapado, carecen en todo p en parte de este órgano, ninio * 
puftrualmente lo que yo be observado en la Juana, por que las 
partes que fe hallan detrás de la piel, en aquella región, donde-" 
debe estar la vagina, están adherénies, y fitmes, sin tCiquicio 



278 

alguno de pcrforacionj por consiguiente esta contralodkaáa to- 
da (i-pe rae ion ó abertura exterior, sin que permita ningún otro 
recurro dcV arte \z viciosa conformación de aquellos organoi?. 

Psro lo que he observado de raro y singular en la expresada 
Juana ^on dos cuerpos glandulosos, de figura oval, del tamarix 
como de un grano de cacao, colocados cnirfc los graades labios ea 
su parte superior, y casi enfrente del Clytorisy los qualss están do-, 
tados de esquisíta sensibilidad, y pendientes de unos cordone 
que salen por los anillos ó aberturas que se hallan en las ingles, 
y dan pa?.o á los vasos cspermaticos en los hombres, y á los li^ 
gamentí 8 redondos en las mügere«: ultiovamente presentan aquew 
líos aos cuerpos glandulosos la nnas txsfta analogía, por no de-* 
cir identidad, con los testículos de los honabres, y sus vasos cs-i 
permaticos de donde se hallan pendientes, sin otra diferencia al 
parecer, sino que descendiendo los testículos tnucho mas abajo, 
y alargándose el pellejo que los cubre, se forma lo que vulgar-^ 
mente llaman escroto, 6 bolsas. 

Esta observación presenta un fenómeno tan raro, que 
splo el cuchillo anatómico sería capaz de poner al descubierto 
si eran verdaderos testículos varoniles, ó si acaso eran ciertos 
órganos que se nombran ovarios en las mugeres, que con el tras-* 
torno y confusión que padecieron en su orig-n, debiendo que-» 
dar dentro del vientre, la naturaleza los colocó en lugar dífercnw 
te é inf;írior, sacándolos por los anillos ó aberturas por donde 
salen los resiiculo^ del hombre, en los últimos meses antes de su 
nacimiento. No es extravagante éste modj de raciocinar, antes 
bien muy conforme á los descubrimientos anatómicos, y á U 
Uniformidad que se ha observado entre las partes de la genera-» 
cion de ambos stxo?; uniformidad de la qual aseveró el Conde 
BufFon ser ran singuar, que pareciendo en lo exterior tan dife-i 
rentes los órganos sexuales del hombre y de la m«>ger, no sotí 
sunancialmente otra cosa que unos miamos, mas ó menos desa-* 
rrollados. Esta idea, adoptada por los antiguos, ha sido ilunrada 
con reflexiones ingeniosas de Mr. de Daubenron, fundadas so- 
bre las mas recientes observaciones de que no tuvieron noticia 
las épocas antecedentes. Si esto es tan cierto, no renemos porque 
dudar sea el ca^o presente cfefto de aquellas travesuras con que 
la naturaleza suele-aparcntar trastornadas sus leyes; de donde 
rcsaltaa vivientes de sexo tan equivoco^ que seaa ua metamn^ 

fo5te 



279 
fo!is á la vista de los observaJore?, Jazganáose ya hombres, ya 
mugetes, ya ambas cosas, sin ser pcifedamcntc uno ni ott^j se* 
tnejantes á la neutralidad de ciertas avejas. En este caso de equi- 
^vocación ó neutralidad sexual, estoy firmemente convencido se 
halla comprendida la supuesta hcrmafrodíta Juana^ y este es 
puntualmente el juicio que hace Valmont de Bomare^ pues en su 
diccionario de histotia naturai asegura que ios &u)ttos que se 
califican con aquel nombre , lejos de ser aun mismo tiempo 
hombres y mugercs, no son ordinaríamcnre ni uno ni oteo, y 
jque semejantes individuos no deben su conformación singular, 
mas que á un tuc^o de la naturaleza, con el qual la cperacioo 
ordinaria ha sido interrumpida. Este es, vuelvo á decir, el caso eo 
¿que se halla la Juana por el estravio y confusión que por cau-* 
sas ocultas padecieron sus órganos sexuales en el origen primi-* 
tivo de su desarrollo, resultando una pcrjiona verdadcramentis 
infeliz, poi bab^-'ílc negado la naturalista los órganos de laict 

producioo .» 

Por qualquier aspedo que se registren los órganos de la Jun< 
,pay se encuentran insuficientes para los dejtinos, no d^go de gc-« 
xicracion, pero ni aun por lo relativo al deleytc. Ella es iocapa? 
delaílo venéreo como muger, seguí se evidencia de las c b er- 
yaciones expuestas; y lo es también como hombre, porque ¿^u^ 
complacencia se le pcdrá suponer con la irtroduclon de sa C/y- 
f&rts, sicrdo tan pequeño, tan de'g^do, y tan fl jo? Y aun con-» 
cediéndole que eo el z(ko del corto adqoiiese quanta erecciotí 
^ucse posible, no pasarla aquel delcyte mucho mas allá de lo 
flue proporcionaría la ot)scena confricación que se suele acos- 
tumbrar entre dos mugeres, pues le falta la polución sen inal , 
que siendo circursstancia lamas eficaz y determinante del del;y* 
|c, no podía verificarse supuesto que carece de las vias por don-» 
de se debe verter aquel licor, considérese a la Juana como hora* 
bre, ó mircse como muger. De todo lo qual podrá tener U. A, 

fma idea mas cabal, si estima por conveniente traer á la vista 
os dibujos que se han trabajado por uno de los mejores maes^ 
tros de ésta capital , copiados de dos maneras y á presencia del 
original; los qualcs reservo en mi poder, a^i porque represen^ 
tan intuitivamente un fenómeno raro de la naturaleza, como pot 
^ue intento con su publicación el desengaño de un error que 
(antQ se ha vulgarizado. 



tío 

Paesta ya aV descubierto con la mas escrupulosa exaSI- 
tudja ojganízackn sexual de la Juma^ se adviccte claram^nre 
quarto debe disminuir el exceso criminoso de que se la acusa, y; 
quan infundadamente se ha reputado éste exceso por nefando', 
pues oobiendola luana hombre, ni muger, mal puede incurrir 
en un delito que necesariamente exige la existencia de uno de 
los dos I xos. PorconOigaicnte veo este caso excluido de todo lo 
que las leyes han sancionado sobre la materia. Y si consulta¡í 
nios los efectos d que propende nuestra propia naturaleza , pot 
la qual srmosc^si compelí Jos á su cumplimiento, j que haría 
aquella supuesta hermafrodita llegando á la edad en que las 
pasiones sensiaaíes tocaron el arma de sus continuos y vehs^ 
fuentes combates ? Ella se sentiría excitada, y determinada, coa 
impulsos caM irresistibles , d ün afto carnal: seguiría el capiiw 
cho que le sugería su investidura exterior de muger, se sotuer 
tería al a£to como tal , y no encontrando mas que mortlñcact* 
on c incomodidad, como le sucedió repetidas veces y lo confie*» 
saela misma de bucnafé, despreciaría aquel modo, y trataría 
del otro» aunque en lo ultimo se halla absoiucamente negativa} 
pero aunque asi fuese, aunque hubiese cometido el exceso que 
íc supone en la acusabion , tiene mucha rebaja su criminalidad 
re^peftodel pecado nefando; pues noresultandole sati f¿ccioa 
alguna como muger, ames bien conociéndose imposibilitada i 
era necesario que continuándolos mismos estímulos, y sintieai 
do las vibraciones que le suscitaba el fuego.de la concupiscencia ] 
buscase el arbitrio de apagarlas por medio de aquel instrumento 
que para el cfefto equivocadamente cre^iia se lo había concc^ 
dido la naturaleza; por medio digo di aquel clytoris^cti donde 
ientiria los estímulos venéreo^, supuesto que c« donde la nata-» 
raleza ha depositado la sexualidad, que dcfdc luego se debe 
considerar mas viva si se juzga tenia alteración como el m¡ecn« 
bro viril. 

He figurado el delito de la Juana aun por aquel aspeíló 
mas execrable: ¿ y habrá quien pueda afirm r con presencia de 
lo expuesto , que incurrió en el abominable nefando ? No si-^ 
cndo hombre, no siendo muger, estaría muy violenta la ley, 
que la fiagía ser de alguno de los dos sexos , para graduar la 
criminalidad y aplicar el castigo ? £ ea tal caso me atrevería 4r 



i8i 

decir que no se verificaba infiaccion coatca la ley, sino cqptra 
una suposición 'arbitraria* , 

Parece que habré saltado viblentaoientc los limites d que 
ms circunscribe la facultad Medica, con aventurar aquellas re- 
flexiones en favor de la causa de la Juana, y en vindicación de 
tan fatal impostura; pero no he hecho otra cosa que deducir co,4 
rao físico una conclusión legitiíoa, fiel*, y natural, resultad<> 
de las mas exaílas obsctvacioaes, que desvanecen aquellas €ltf 
cunstancias que han vuelto tan mostruoso si| delito; por consij^ 
guiente quedan á mi ver disipadas á la brillante juz de la expedí 
tienda las den<;as tinieblas del capricho y de ía ignorancia coq 
que se han conducido, asi las que declararon el ad3 carnal con? 
sumado como hombre, como las parteras , y cirujanos que poc 
el reconocimiento creyeron y afirmaron que era hermafroditai 
dando lugar semejante, error á que aquella infeUz sufriese por lo 
menos algún castigo igual al que los Atenienses y Romanos ^ 
por un ekCto de su ignorante superstición y de su falsa fi^sofia* 
hablan acordado contra los supuestos Hírraafroditas, desterran** 
dolos á una Isla desierta por que los creían d: mal presagio; pe^ 
ro nos encontramos en un siglo de mas ilustración paia dí^prc-? 
ciar semejantes patrañas, y la causa de la Juana ha corrido ia 
buena suerte de ser juzgada por el. sabio y prudente Tribunal 
de V. A. que ha sabido didar las masoportunaá providencias 
para aclarar este* asunto, que ha preocupado cxtraotdinariamcan 
te á todo el rey no; interesanda mucho á la sociedad, tanto por 
lo físico, como por lo moral y político , romper el velo ccíg* 
matico de un ente que por su extravagante disfraz se ha hecho 
tan escandaloso , y tiene á todos en espeítativa de sus resultas. 
¥ el quanto me ha parecido oportuno informar i V. A. baja 
ta religí jn del íuramcnto. Pueblo de Escuinta , Febrero j, de 
£1803. :=M.^J^,2 Narciso Esparragosa y Gallardo. ) 

■ j 

Vaeuna, (Ñ. '^lo.) 
^ Los profesores de Medicina y Cirugía de la villa de Olfag 
del Rey , provincia de Toledo , Dr. D. Vicente Enrique Rodrl^' 
guez , V D. Pedro Barrientos , anuncian al publico que de Ja^ 
lio á Oáíibrcdc 802. vacunaron 360. desde la infancia «hasta la* 
<<)ad d$ 40. años 2 sia bab^isc {potado cu ninguno de ellos ia^ 

dis^ 



¿líposíciop considerable, y que han hecho diferentes pruebas 
€íi^sugeto5 que han padecido la viruela oaiural, y todas concluí 
yen qus el fluido vacuno, ó no influye en ellos, ó les pro^. 
dnce la vacuna falsa* Son muchos los cgemplarcs aquí ocui;-^ 
ridos (dicen los niisraos profesores) que prueban que el fliii^ 
do vacuno no solo abraza la preservación de la viruela naí¿ 
rural, sino que igualmente egcrcc la virtud curativa de áU 
ferentes efeoos , como la purpura , erus$a la^ea , úlceras in^ 
veteradas &; mereciendo la roas particular atención las cura^ 
clones de un ni5o y una ciña: la de aquel que padeciendo 
niuy á menudo insultos epilépticos no los ha vuelto á tener 
desde que se vacunó: y la de ésta que agravada desde si| 
nacimiento de una difpnea íalculosa^ ha qaedado enteramente 
libre de tal molestia. Tales y tan admirables son los efcQo^ 
de la vacuna , bastantes para inclinar á todos á tan salud^rí 
ble praüica, y suficiente* para confundir á algunos que for? 
iRan empeño en no promoverla, con grave ppr juicio de lai 
haaiaoiiad, Gaz de Mad. de \, de Abril uh. ) 

,-Los Médicos del hospital de niño^ exponeos de París 
anunciaron en Setiembre ú limo por un cicrito piiolico que 
un numero muy crecido de Cítos niño?, inoculados el año anttri'^ 
or con la vacuna, se habían inoculado en aqpel año con la vlrue-i 
Is , y que en ninguno de ellos hizo efcftoel pus virolento. Esté 
hecho lo atestiguan las firmas oas respetables, y del modo rí)a¿ 
autentico. 

SS. MM. II. el Emperador y Emperatriz de Alemania du^ 
rante su mandón en Bade hicieron inocular con la vscuna áSS, 
AA. RR bs Archiduquesas Maria Clemencia, v Carlota. Esta 
inoculación tuvo ei^ as feliz cxito, y bS. A A. RR. gozan de 

peifc da salud . Este cgemplo de nuestro bAor)dicdí(diee¡agazeta 

de Vierta] dtberá en fin disipar todas las dudas délos que todavía 
están renuemes en hacer que sus bíioí, ó sus subotdirvados, pani- 
cipen del beneficio de un dercubrimienro que ciertamente es el 
cjas apieciable de cjtantos jamas se han hecho en la mcdlcioa, 
.* ^ElaSo próximo pasado se inocularon ccn la zfacunasQ¡fi 
mi\ quatrocientas ochenta y nueve perdonas en Dinamarca : y íc 
hiceron sesenta y dos remesas del flaido vacuno á las colonias 
¿Eaatparqaesas y á otros países cxtraogeros. " (Aur, de la Hav.} 



* Rf¿i/ Orden e>cpfiii%por el Ministerio de ítxcienda^ 

Enterado el Rey de las duJa» propuestas cor algunos 
Subdelegados del Rcyno sobre la cgccucion de la Real Orden 
de 20 de Septiembre próximo pasado, (*) en la qual se ptohioc 
la entrada y venta en el Reyno de las manufacturas extranjeras 
de algodón, y con presencia de lo representado por algunas ca-i 
sas de comercio, se ha serviJo declarar lo siguiente: 

I. Qie la libertad de derechos concedida por el articulo 
primero ácl algodón de Anerica en su entrada en el Reyno, no 
comprchende al derecho de consolidación de Vales, ni -al que 
sé exige en los Consulados para reintegro de las cantidades que 
han anticipado á la Real Hacienda, los quales se continuarán 
cobrando por la calidad privilegiada de su destino, y por ser 
temporales: mas no se exigirá otro alguno, tenga la denomina- 
ción que tuviere, incluso el de marchamo. 

II. Que los algo iones en rama quetragerela Compañia de 
filipinas , siendo producción de estas Islas, gocen de la mis-* 
ma exéi cion de derechos que el algodón de nuestras Ameticas. 

III. Se habilita la entrada en la Península é Islas adyacen- 
tes del algodón en rama de Ferñarobuco, acreditando su proce-» 
dcncia con las certificaciones correspondientes de los Có i?ule?, 
según por punto general se halla prevenido en la Real Orden de 
19. de Noviembre de 1802 ; siendo la voluntad de S. M. que se 
Ic cobre á la entrada en el Rcyno 8 maravedís en libra p^r Ren-^ 
tas generales. 2 por 100 por razón del derecho de internación, 
y ^\ % por 100 para consolidación. 

IV. El algodón hilado en España gozará de la libertad de 
todos derechos que previene ti articulo 7. de la Real Orden de 
26 de Septiembre último, inclusos los de puertas ds Bar <: clona, y^ 
qüalesquiera otros que se hallaren establecidos. 

V. La exención de derechos Reales y Municipales, con4 
cedida por el articulo 8. á las manufíduras españolas de algodón^ 
es absoluta; y comprehende hasta los recargos y alcabalas que 
«chayan establecido en el interior del Rcyno ó en sus pu<*nos, 
con qualquiera motivo , sin cxceptuac el subsidio de los 3 00 
millones, 

VI. La multa de 30 por loo impuesta en el articulo ly. 
!í los algodones que se decomisen en lo sucesivo, es la única que 

([*) Qazeta num. 304. 



^?4 . , . 

se j^ébc exigir, quedando abolida con ella la de 20 reales en vara 
quc.geñalabáa las ordenes anteriores. 

VIL El referido jo por too se cobrará del importe que 
dieren los Vistas de hs Aduanas á los géneros, y no del qu« 
wsuliare en la venta pnblca de los naismos. 

VIH. En el conocieiitnto, modo de substanciar las cau- 
sa?, y aplicación de conaisos en los géneros de algodón, se obser-» 
vara lo dispuesto en la Real Cédula de 17. de. Diciembre de 
V7Ó0. y en las Reales Ordenes de 2 de Enero y 7 de Diciembre 
de 180 í. misniras no se prevenga otra cosa* 

IX. Para evitar a los dueños de los géneros dealgodojí^ 
Sí^¿laala>ente existentes en e\ Reyno el gravácnen que les resulta* 
lia, pasado el añ >, de que se les vendiesen por los empleados de 
i^duanas según sediisponcco el articulo 21.5 se ha servido 5>. 
M. lerolver que dichos Interesados los vendan á U Ccflnpañia 
de Filipinas a^lte^ ó después de pasado el plazo á precios conven^'' 
cíooalesj y en el taso de no concertarse entre si, se les hará ex- 
traerlos del Rcyno á pai-es cxtrangetos, dentro del precisip téí4' 
naino de uro naess acreditando compctcotcnrjente la extracción stí^'^ 
te los Subdelegados de Rentis, 

X. A fin de no perjudicar á las fabricas de algodones del 
Rey no, mientras se csiabecen las filaduras, viene S. M, en set ^ 
miar el plazo icnprorogable dcquatro meses, dentro ddqual 
$^ pertnlufán entrar los algodones hilados ó teñidos iel extraa-- 
[»ero que se acreditare coínoetentemeote venir destinados i iarf 
fabricas, bijo el pago de derechos que hubieren satisfecho^' 
hasta aqui. 

XI. Fiaalmentc los Jueces ó Justicias ordinarias solo dc4 ^ 
ben conocer a prevención con ios Subd legados de Rentas, ^ 
quando las aprehen iones de los géneros de a'godoíi, de que ss 
trataenelarticuloiódelaCircularde 20 de Septiembre próximo, • 
se hagínpbr ¡ellos ó par tos dependientes de sus Juzgados, con-* 
fojrme alo dispuesto en la Real resom-rlon de 24 de Enero de 1S02. ^^ 

:Y de Real orden lo comunicó á U. S. para su cumplimiento, 
y Je encarp;o miíy estrechamente el de la refetiía de 20 d« 
Setiembrd ultimo, potser if>tcresante su^egecucloñ al bien del 
Reyno , cuidando U. S. de remitirme las rclajcioaes que se prest 
cribcti en los artículos í8 y H. " > 

Dios gus. á U. S.oiuchosanos. Aranjuezj ds Febrero de xSoj.. "' 

4 -a ín:3 '¿íssAÍÍ'^-i*?" 



fíítm.uf Tornan,; folit% 

>^ DE GUATEMALA . 

r . BEL LUNE$ i8. DE JVLIO de 1803. 

Eiparüs crithosé 

i * Señores Editores. 

Oaxaca , Maye) 51. de 180 jí 

Muy Señores tnlost Como uno de los mas apasionados 
Stíscritorcs á las gazetUlas de UU., y quizad de no menos 
delicado paladar para tomarles el sabor que su sazón por lo te^ 
guiar rraeo consigOy y en fín como el quémenos puede poddt 
cada co su pecho, porque parece que ^fcaípxe abunda de crac-* 
íícos que le hacen voa^ltajr, me he lesueUo á decir á UU. la 
.jque quizá alguaos de mis consut)sciiptos 00 han hecho anresn 
no por que dejen de pcqsar como yo , iiino ó por flojos pa^ 
ra tomar la pluma, ó par menos descarados; y es que por Dios 
no pierdan UU de vista el norte ó punto céntrico i ^m debe 
f educirse un papel púb-icp de dar en e'i unas noticias que quan<< 
dó no á todos y en todqs lugares deíen de ser interesantes , al 
menos no sean molestamente fi*>ticÍio5as. Váun v. g. La proli'» 
gidad con que algunas meses ha pos están UU. dando razón de 
los precios de ccalzes en esas provincias, suponiendo (de barato) 
que i$eaa utües en Guatemala, y e^n las mismas provincias ¿de 
Ijuenos sirven en Oaxáca? Qaé interesan en Puebla? ¿Paraque 
valen en México, y en otras pa;tcs? Denada«,oide juna simple 
¿iverñaii, que en ¥ilas solemos buscar, y conseguiri y nos da<« 
cnos por plenamente satisfecifio^ quando la percollamos como en 
lat ultimas del mes de Abril. 

Si, en 4os prectosoí pafraf3i que en ellas nos Insertats 
VU, con tanta gracia, como vivera y sátira, hablando de aque« 
líos meramente Q.ñ jotes, y Españolazos que viven en pueblos 
de Indios, y qué no se quieren incorporar con estos en las pro^ 
cesiones, desdeñándose por su fantástica grandeza y dii^tincicq 
de parecer christianos entte los chrlstianos en los a^os mas lU 
ccaos y sagrados de nu? str a Religión : Señores míos ¡Gh! y qu< 
amo podtia yo decir á UU. en esta materia» ccntraycndome á 
estas provincias de Oaxaca, donde como testigo de vista puedo 
tfedr» y asegurar que no solo las de Guatemala padecen de tal 
^tl. He obici;vado poc cazón de mi desuno en varias partes^ 



y logares de este Obispado que es general esta omisión poco 
piadoía en los Españoles, y no Españoles, que viven en pue-i 
blos de Indios, sin que el zclo délos Curas haya sido capaz dc 
exterminarla Úénennos UU. de est»s chuscadítas sus periódico^ 
y csíarenios con ellos Uenps de la mayor satisfacción^ pues no se 
DOS esconde que tales cosicositas son bastante útiles al publica, 
y muy sgradables 4 todos, menos á los adoloridos. ¿Y' como po- 
drán UÜ. desempeñar mejor la obligación rn qt^e se hallan 
constituidos, que mezclándonos en sus noticias lo mi! con lo- 
dolce y agradable? Arrimen UU .á estas provincias algo de aquc-^ 
lio tan salado como gustoso y significativo del Centurión, 6 Cm4 , 
twnplano de Amatitan, ó procesión de Animas de los J?¿if¿i»fírí7!f, ^ 
y quando no lo quieran hacer asi, por que sean UU tan escrui|| 
ptilosos que digan entre si {De ijs quaforis sunty quid mbis ifh;,j 
tertst ;«á/tf4r^? si quiera continúio haolando en e^te particular^ 
con alguna mas extensión y generalidad, en el supuesto que les . 
viene á muchos dc por acá ése venido aunque no se lo acornó-» 
den, y en el bien entendido de que también en éstas nuestras, 
provincias nuestras cosas se deletrean por el mismo p, Oy r, por 
de Guatemala, y no digo que quizá con un algo mas por no 
(enojar á mis paysanos. ^ 

Me siento ya mas desahogado, y de consiguiente ma%, ; 
hábil para á voz en grito preciarme del mas apasionado i UUjf p 
quallo es co OaxacassB/ Ztloso intruso. -^n^rn 

& ^ ^* ^^ satisf ación a la antecedente. 

^^® ''No habiendo culpa es fácil el descargo. Esto decimos at 
¿elosó de Oaxica, que acusa dé impertinente nuestro capitúlela 1 
Tclativo al precio de granos. Sin duda no consideró bien el pc^ 
ligro de que nos hemos visto amenazados , y lo remoto de.mMÜ 
tstros recursos para salir del mal paso. am '^ 1 

D? quatro ó cinco años á esta parte se hallan infcstaías 
nuestras provincias del Chapulin^ dcvorador de quanto sirve á 
nuestro sustento. El gobierno se ha creido en la cbligadon dc 
prevenir sus terribles consecuencia*, tomando medidas \^s mas ^ 
eficaces, promoviendo siembras , y re$íen?bras , iñtroducieniOí 
otras nuevas de aqudlas raices á que no puede tocar la corta^^te '.-^ 
güadafit de c^te infernal inseftp, y CQ fia haciendo otías CQSii; -^ 
Ijue sería largo de contar^ , :icq iv^i*^^ 




*' «i ^í? 

f ^ Para racdir bien fas resultas 3c sus providencias, y acór^ 

Harías con las que la urgente necesidad pudiese recavar di nuc-í 

Vo , ha exigido correo á correo una razón exaáa del precio 

tcorriente dque tn las provincias se venden los granos, y demás 

útiles producciones para la vida humana. 

r: í^íf Nosotros no podíamos menos de concurrir al mismo 

objeto, publicando estos valores á fin de que los que tratan, ^ 

quieren tratar en éste ramo, supiesen sus precios respetivos, y¡ 

ocurriendo á donde están mas baratos, se interesasen en condi^ 

itírlos para abastecer los lugares mas escasos de ellos. 

Pudiéramos justificar nuestra condufla con el cgcmptó 

fláe otros periódicos , como el Correo mercmtil, que dos vecci 

. y la semana publica éstos precios, sí pudiese ser por demás ninji 

guna advertencia en ocurrencias tales como la en que se halla 

'el rey no de Guatemala. Si el trafico por el mar del Sur lo 

*|uviescmos cotriente: si entt€ nuestras provincias , las d^ 

'SMexico, y el Perú hubiese una comunicación direfta, y aftiva^ 

bo seria ciertamente tan temible nuestra plaga. Mas todo falta; 

*«1 hambre no sufre dilaciones ni esperas. Por lo que es forzosQ 

prevenida de todos los modos posibles, excitando los resortes 

del Ínteres, en unos para aumentar las siembras con la fu nda,^ 

Ida eiperanza del buen mercado, en otros para animarlos á sa 

Itafico. 

^ Nuestro gran negocio es que no nos aflija el hambre, f- 

fique no nos suceda, ose nosactibuya , loque á cierto galauíi 

ícete de estos del nuevo cufio, criado según la ultima moda de 

la Corte, que siendo todo él una flor tersa, limpia y sin arru-j 

pas, la misma dulzura alambicada de las damas, el dige de los 

Iovcncs, tan resuelto para el uítrage de los hombres machuchosg, 
:bmo cobarde para acometer un desempeño honroso, volvía de 
lépente á su lugar, llamado por la muerte de un tío clérigo que 
le dejó heredado en una muy buena hacienda de campo, don^ 
tfe todo andaba con abundancia , menos las ñvñdas ligerezas 
Quc el traia muy arraigadas en sus cascos. 
■^:f *rÉ$tc tal señorito, áp un tci 

(Ifotí ctt toáá sü vida, presua/ia de gran labrador, por que había 
t>ido hablar mucho de agricuUúca á los ociosos cortesanos , del 
mcdo de mejorarla, hermoseando los campos, poniéndolos tlsue^f 
há%(;^r¡an$s }con arboledas^ y bosques para pasear, empatta-« 

dos 
- I • ■' • -- ■■ ■ '•■• ' ^ 



i8S 

dos para tomaf el fresco, con cascadas de agua nara divertir coa 
su ruido una Imaginación tíiste, coa jardín botánico en favor de 
la huDanidil, caltí/aado sa él las plantas exóticas de la India^ 
de Ocaici , de la nueva Zecnbla, que dan al traste coa todas 
las enfermedades, y son un prodigio. 

Empapado en esta, y otras semejantes id'sas entró en sa 
ttacienda nuestro labrador, haciendo y diciendo • ahora veráa 
%uos salvages aldeanos, misántropos, y tristes , hermoseado un 
campo á las mil maravillas, y cultivado por un estilo que alcí^ 
Jando de él la hediondez, y suciedad, lo convierta en una ptH 
cnavera sempiterna, y siempre variada. 

]^ Dicho, y hecho: arboladas por aquí, bosques por acuUíij 

jardines por acá: todo era plantío de flores, de frutales, de aM 
bustos recortados con primor. Echo por tierra caballerizas k 
aplanó estercoleros, rodeo la casa de galerías, vendió los aoima-^ 
les de labor, y todas las obejas. En una palabra hÍ2o de s« cam^^i 
po un jardín de recreo; pero lo que mas llenó sus medidas fue 
el pensamiento de hacer una toma de agua, y conducir ésta poc 
una colina, para formar cascadas, y funtús de vistA^ ÍQUtilizati« 
do asi las tierras de regadío. 

Atónito estaba con el logro desús empresas nuestro llo4 
tldo labrador, quando etelc aquí que las ruines, cortas, y mal 
(preparadas labores, que habla reservado para granos, se argeña^ 
ron y casi nada produgeron. Su falta no pedia ya suplirse con 
las antiguas de riego, que habían desaparecido. El hambre se ea^i 
tro de rondón por su casa; los granos se encarecieron en la ve^ 
cindad, por que la cosecha fue mala. Se neccs'taba mucho áU 
ñero para todos los suplementos de un articulo urgente, y ^ 
tío tenia ninguno, por haberlo empleado en sus jardinerías. \ 

El mavordomo, que ala inteligencia labrantíl, unía un 
genio festivo, y burlesco, vengándose ahora de las loft^mas y¡ 
desprecios que había sufrido de su amo, le decía muy i su sa^ 
^otx „ Toma, cóg« tus flires , pa^éue por tus jardines, apró»^ 
vecha el sombrío de tus bosques, y emparrados; come cascadas^ 
y puntos bellos de vista, que no dejariu de hacerte buen esto^ 
mago coa la sazonada salsa de las flores , aromas, sombríos, bo4 
taníquezes, tusatcoS| aiucaiaUoSi x ^^^PJc&dUloi docmiloaes do 
las aguai.^^^ , 



\^^i:/;t% ^|¿5 queno'ctros esxA-^iCnndos hemos reputado , muy 
jésto y t3CÍonA\n3 aba''cfonat lo iuil poc lo gracioso, nilo^nccc- 
•a;¿o> n^<:25arh';mo, oor t j puramente divertida. , , , 

Bltn qttC á decir verdad en coio , ha de tener entc'ndlio 
CUCf tro acusador que \o% Cent utnpl ano s^ ejusiemqut furfurU Mar-^ 

^ garita de por acá, aunque grandes ea nuíBCro> medida, ^z%o^y, 
tamañ'>,no siempre se presentan fáciles de coger al vuelo, coma 
ti célebre de Amatitan, para medirlos, compasearlos, y descrl< 
birlos como conviene, y co ton^ que llame la atención de dt-» 
choSeñor, y de otros muchos, que gustan de demasiada sal y 
picante en los condimentos. 

No obstante nos prometíamos abundante caza en las procC"* 
liones delCorpus,y dar con ella algún pasto sensual á los Scñori-^ 
tos desazonados e insulsos; sedprob doíor\ Nada; nada hubo quede 
contar sea: todo fue seriedad , y silencie; tanto que una anciana, 
de éstas que empiezan y autorizan una tradición, se explicó asi 
lastimada con una joven tierna, que por un rato estuvo colgada 
de su labio. „ Con todo lo bueno acaban los hombres de este ti- 
empo. ¡ Ay vida mia! Los años atrás eran una gloria éstos días 
de Corpus. Apenas le quedaban á una deseos de vivir, siró para 
ver los del año venidero. ¡ Que de bayles ! Que de fitros, y ano-» 
gigangas A docenas se conraban en el de Sto. ... y de San . . que 
se disputaban la palma, y la preferencia. Aquel buen Señor Z...! 
Se moriría de pena si viviese. \ Que bien hizo en morirse ant^s 
de ver el luto de los de ahora ! Tu no los verás ya nunca, y así 

|v 'Oo comprenderás quanto nos divertían aquellos fieros^ en e^pc-^ 
cial quaodo remedaban aciertas personas con sus ad: manes rldf<i 
culos: todos, todas nos dábamos de carcajadas de verlos solamen- 
te. Unos entre ellos hacían de cortejantes, otros de damas corteía- 
das; aquellos con sus paraguas desquebrajados, y hechos añicos» 
estas con unas posturas y ropages del tiempo de marícasrana, 
llenos de relumbrones y agugeros, que daban paso á la luz pata 
hacer mil vísages, todos alusivos, y de mucha gracia. Baylaban, 
y remedaban al vivo mil cosas de ésas malas que suelen baccc 
SÍQ testigos los malos cristianos. 

„ Sobre todo los muchachos tenían nn contento indecible 
con los bayles de partideHoSf i quienes imitaban tan bien, que 
líos creíamos oírles á ellos mismos quando vienen arreando 
AQVÍUos poc esos mundos dc-DioS; dando gritos descompasados, 



y broncos , con aquellas sus toscas esplicaderas , y aicHara<t 
chos graciosos que causan risa á los mas antas ticos. 

^> „Pües no te digo nada de la algazara, estruendo, y molote^ 
que solía armatse de repente, quando alguno de estos bayles soU 
taba en lo mejor de la procesión Uo ahisper» de verdad. \ Que 
risotadas ! Al ver correr á unos p®r aquí, á óteos por alli, saca-i 
diendose las abispai: todos se atropellaban, unos caían, otros se 
lebantaban , algunos se daban en el encuentro de mojicones, y 
en medio de ésta zambra seguían baylando los abispadores su 
graciosa ocurrencia. 

„ ¡ Ay niña! esto sí era cosa de ver ! Ahora apenas han dé^ 
jado un triste cacnpanario, con qae los rapazuelos se divierten ^ 
quebrándonosla cabeza á badajadas, porque son incansables; yj 
es lo único bueno, porque los gigantones^ ya tan viejos, y usan 
dos, tan desaliñados, y sin gracia, apenas Üaman la atención» 
Los gigantillos, b cabezones^ pase, que algo nos divertían la tr¡$¿i 
tezapor mas nuevos, no por otra cosa. 

,. Ello es en resumen que los hombres de cada dia son 
líjas malos; ya ni señas quedan de las buenas coít;umbres ai^^ 
tiguas. No les resta mas qas dar p:>r tierra con todidititas 
las procesiones , para que los buenos cristianos se queden sin 
diversión alguna. Dios se lo pague, y en premio les de uq 
torozón, «* _ 

El discurso de esta anciana dá bastante que pensaae 
& los que gastan el tiempo en quUatear hasta las palabras. 
Por lo que podrá nuestro acusador entretenerse en lo mism% 
y refcurnos algo de lo que por allá pasai que do dejará dp 
ser muy digno de saberse, y celebrarse. 

■■ II ■ ■ ■ " ■ > 

Ueal Cédula de \g. de Junte de i67j\ robre los 
puertos de Sto, Tomas de Castilla y Caballos. 

El Rey.:i! Presidente y Oidores de mi Audiencia Real 
¿t\% ciudad de Santiago de la provincia de Guatemala. En ca-» 
pirulo de carta que Andrés de Ogirondo, Tesorero de m! Real 
hacienda de la de Honduras, ms escribió en veíate y tres de 
JüUo del año pasadi de' seíscí€aro3 y veinte y seis, dice que 
desde que se mudo del puerto de Caballos la carga, y descarga 
de las naos ds fljca qae van á aqaeiU provincia al puerto 40 

6tOr 



J • 



^91 

Seo. Tomas de CSst\Uaíhan áado "gtan bajá mis 'derechos Rea* 
le5, por qüe'quando éíto se hacia en c\ de Caballos consta^poc 
rois libros Realas, de la caja de su - cargo va\ian solo los de la 
entrada de las ipercadurias que se Ikvavan de estos mis reynos, 
dp qiiarenta á qüarenta y cinco mil tostones de á quatro reales^ 
y que el dicho afio de seiscientos y veinte y seis no han valí-» 
do mas de ocho'ftltí y quinientos, y los antecedentes á este rcs\ 
pefto, y que ha cesado el trato y comercio de aquella provifi** 
cia por no tener salida los frutos de ella, por estar el puerto de 
Sto. Tomas foera de la ¡utisdicion de ella, y en parte donde 
CD caso de necesidad no hay modo de dar socorro á estas naoi 
por tierra, ni bastimentos sino es por mar por el dicho puerto 
de Caballos, donde por estar cerrado no se halla todas vezes en ; 
que podella- enviar en nueve meses de invernada que están ca 
el puerto de Sto. Tomás, y que las mercaderías que van al di-i ' 
cho puerto corren el mismo riesgo y de ser tomadas del enemigo 
que quaodolasllevavan al de Caballos; de manera que de esta 
mudanza se ha seguido notable daño i mi Real Hacienda, y al ' 
trato y comercio de aquella provincia de Honduras, y que sclo 
ha sido mil y provechoso á los mercaderes de esa ciudad por 
tener mas cerca de ná dichas naos, y que será conveniente al ^ 
aumento de mi Real Hacienda y comercio déla dicha provln** 
cia de Honduras mandasic que la carga y descarga de las naos 
de flota y de las dem^s que van a aquella provincia, se vuel- 
va d hacer como se soUa en el dicho puerto de Cabillos. Y ha- 
biéndose visto en mi Cen<f jo Real de las Indias he tenido poc 
bien de mandar dar esta*m! Crdula, por la qual os mando ngie ion . 
forméis lo que -acefcá délo inferido se os oftece, y $i ós parc-i 
Ciete qoclá-dcscarga de las.riabs dé flotad y las demás que van 
d tá provincia de Hor(^uras/r,o se mudé al puerto de Cabillo j^ 
me avilaréis si con vendrá que los Oficiales de mi Real H^cíenda^ 
dt la dicha provincia de Honduras asistan en el de Sto. Tomas, o 
€0 otro logar mas cercaiao del que hoy <*Man. Feíbó^cn Ma- 
drid á difz y nueve de Jütí'o de mil seiscientos y vcipte y sk^ ' 
teaño*t2 Yo el Reyr: Pot mandado del Rey nuestro ^ieSor» 
Poo peiDaodo Rute deLe^t . _ ' .-.' ' 

'. V,^ ■iIjf't^í*»•''^'i■ 



^9^ 

- ' Escuela de Comireh. (*5 

Pan casi todas las profesiones hay buenos establecimientos en 
Francia) exceptuando pata el comercio. En que puede consistic 
este descuido ? He oído repetic muchas veces que ea una es^ 
cuela de coar.cr¡:!3 no podtiaa formarse buenos comerciantes | 
y que semejante insdtucion debe ser considerada como un sue<i 
iío en la teórica. He visto á muchos hombres por otra par^ 
te recomendables sostener esta absurda opinión. Ya tengo áU 
cho que en el comercio hay ciertos conocimientos que no puci» 
'dea aprenderse sino por la pra¿lica ; pero siempre hay una 
instrucción prcpsratotla, varios conocimientos genírales, y en 
ñn un sistema de contabilidad que en ninguna pacte puede eci'4 
señarse naejor que en las escudas, y lo que me conñrma mas em 
la utilidad de ^stas es el saber qae han exi^tHo d& la misma 
maneta que yo las concibo en Gante, y en algunas ciadaclcí? de 
Flandes. En un Monitor de Francia del año pasado (1800) se ha^ 
lia el pasage siguiente, cuya kíiura me hi en verdad causado» 
uria especie de orgullo, (S. C.) 



Nota, El corteo de Oaxaca entró en é^ta capital el sabal 
do 16. por la mañana, con la correspondencia de España del 
ines de Marzo, y cartas de Ca^iz \itm del iS. de Abril. Eti 
IVcra Cru? las hay de Barcelona del 21 ^ S^ conviene en que 
los rumores siniestros , kbantadov ppr I05 enemigos de la pez,! 
quedaban enteramente ^esvarecidos en las exc>rcsadas fechjs* 
--El coijrco de provincias ent?ó en la tarde del mis^i 
too día 16. coa noticia de haber llegado á Trugitlo un beí- 
gantin guardacosta y una goleta mercante de la Havana, L^ 
fragata Union quedaba ya en aquel puerto; y en carras d0 , 
él se asegura que la corbeta M¿'/4f Ucgp ftiiímcme ^ Ca<i 
diz. 



Avis9, El molino nombrada la Sierra d?! agua, en ta 
jurisdicción de Chimaltenango , se vendt: ú alguna quisiere , 
comprarlo 5 véase, con D. Marianp iz Naxcra. 



(•) Extiaátd de una cbsa ¡atttultda Del influjo ielQohierMenté 
prosperihi del Comercio y poc Vita! Roux >«« Gazeta de Bajooa d« Fiincii 

cum. 8. de 32. de Nov¡ea:ibct: de i^oa. 



Num. 315 Tom VIL ful Ict 

GAZETA DE GUATEMALA • 

DEL LUNES aj. Dfí JfULlO de iBoj. 

''^ , ^ 

Apuntamiento i estaiisticot del Br. Talcamábida , sobre la 
agricultura i industria y comercio de iitereyno, \^) 

las provincias comptendldas bajo la denominación da 
re^no de Guatemala componen una área de cnas de 74- n)il leguat 
geograñcas. De camino de tierra desae les linderos que por 
el O. le separan de Nueva España basta l^^s que le dividen por ¿1 
5. E. del distrito de Veraguas , se cuentan ochocientas. En esta 
vastísima extensión de tiecras» fértiles todas y frondosas como 
despaes se oirá, parece increíble que aprnas senumére un mi.loa 
de habitanres de todas cla«es, y por desgracia és asi , según Ids 
padrones recientemente bechos cn¿ite AíZobi$pado> y «as hcs 
diócesis sufragáneas. .vrj > 

Aunque se conceda que estos padrones no son €x:iCtoif 
y por e>ta !nexa£titud se aumenten algunos millares de almas al 
expresado nü ncro , siempre resultará una prodigiosa despropor- 
ción entre las tierras y sus habitadores En ck&o , exceptuando 
algunos p^rages donde el comercio sostiene , y fomenta \a po** 
blacion 9 en todo el resto del reyno el sol no alumbra mas qud 
campos áridos ; llanura^ dclfclosds, y monrañas si<m )re fljiiua^ 
pero desiertas, bi a población es una de las reglas faci\c$ y scn^ 
cillas para juzgar déla pcosperiJad relativa de ua país» ¿quai se^ 

... . " - - ' >?- H: ti 

y ^ , . ^ ■,.■■■.■•- I <t 

J P "" ' ' I i .' ! ■ !■ J ipi m i n.. - I I I I > _ I I I j ii ■ I I» ii ■ M i M ■ -^ 

(*) Se cscsibieroo poi el tfio de 798 ; con otros pampos que foffv 
nabao un contesto, f tenían uo objeto detertnioado. Aquí se pieseotar 
lán dislocados y sueltos, aunque á lie^go de que alguios no se entíer daq, 6 
pierdan el cotcísimo méiito qurpudieon teoet en ru ctigen. Los dic óuná 
buena iitenct m.en edti en que los de^eos son pu'os, peca la tx^frienciap 
y ao hay di6cultades que letciygan. Ligado el j ;ven autor a htbiat eií 
oooibce ageoo, le fue preciso adoptar peosamieotot que ni aun entonces bu 4 
biera cor fosado como ptopios, haciendo de é tos y los suyos un disonaoti-r 
simo matidage Algo se echará de ver tcd>via aquella mczctii pero se^ 
lá en cosas de poca monta, pot las quales pide perdón , cerno tatnbieQ 
por hftber ac< modado la palabra tsudisticatu é*tos apuntes, traduciendo<> 
la del alemán del Mercurio E>paña , y de ouoa papelea públicos que ser 
dud«:ea. c[tti lengua e^ao esciiios. 



tá \v que go!2c Guatemala , dcdudda de éstos cbrthimos pria^ 
cipios? 

Se dice qnc en oiro tiempo fue mucho mu poblado este 
rcyno. Algunos escritores ponderan la gran multitud de gentes 
deque estaban llenas é^tas provincia:; y es creíble que fuese asi, 
segün la calidad de sus terrenos. Pero contra y endonos á épocas 
roas inmediatas , de las guales hay mas seguras noticias; Ío ci-í 
crtoés que de 50. años á é^ta parte, sin haber decaído la pobla-» 
cion en quanto d los Indios , ha recrecido mucho tespedto de \ó% 
Españoles, y demás castas. En 1740. había de aquellos 9j. mil 
tributarios. En el día hay 1 16. mil. La afl aencia de los Españo4 
les no es necesaria decir que ha sido mayor en éste rcyno, coma 
en todos los de America, después de abierto el comercio libre. ' 

Antes de ésta sabia concesión , que dio nuevo será las 
Colonias estrechando sus vínculos con la Metrópoli, Guatemala 
en el tiempo de los galeones hacía poco comercio dircfto con 
€«ta. En muchos años, cortada por enemigos la navegación de 
Honduras , tuvo que llevar sus fmtos hasta Vera-cruz en distan-^ 
da de mas de 4 ^o. leguas, y traer en otra igual los retornos. Sin 
cmbareo su tráfico interior hubo un tiempo en que fue mucho 
mas adiivo que al presente. Sus costas del Sur estuvieron poblai 
das : hachee la navegación de aquel mar llevando al Petü los 
frutos de e ta« provincias : todavía hay monumentos que acre^ 
ditan !a considerable extracción que se hacia para aquellos rey-- 
nos de azúcar, de hierro, de cacao , y de otros renglones igualW 
mente preciosos. 

De todos ellos el mas principal , el que daba nombre 55 
celebridad á Guatemala y sus provincias , el que hacía su vcr-i 
dadera y só ida riqueza, era c\ cacao» Llevábanse navios carga-» 
desde solo é te fruto, que se consumía en toda Europa. No 
habla entonces quien entrase á la competencia de él con estas 
provincial: ellas fueron las q'ie extendieron el uso, y afición al 
chocolate, que ahora es un alimento de primera necesidad en el 
antiguo como en el nuevo continente. Pudieran alegarse* inumC"* 
rabies testimonios en prueba de la estimación, que todavía coa4 
serva el cacao de Guatemala sobre el de las otras parces donde 
después se ha extendido su cultivo. Los Escritores extrangeros^ 
tua los gue se precian de mas instruidos sobre el comercio de 

AmCí} 



Amerka, f^) todavía están en la Inteligencia de que el cacad 
llamado Caracas se lleva de Guatemala, invkticndo los tiemposf^' 
y los nombres. 

A\ comercio de galeones succedió el de registros. Ea 
^ ísta época debe fijarse la grande alteración que sobrevino á éste 
f comercio , y en especial á el de sus cacaos, if a en otras dlferen-* 
tes partes de America se habla propagado su beneñclo; y la ma^ 
yor facilidad para la extracción, por la comodidad e inmedía-4 
cion de sus puertos, hizo que Guatemala, no pudicndo competir, 
cediese sus derechos. Antes expendía su fruto con grandes ven-* 
tajas, aun recargado deprecio por los penosos transportes, por 
que no tenia concurrentes. Después que los tuvo desmayó, y era 
natural que sucediese aú, según todas las circut^stancias. ¿Como 
hubiera podido luchar con una compañía exclusiva y poderosa, 
según vino á ser la de Caracas que fuera de tener sus cacaos á 
la lengua del agua, reunía todas las ventajas de éste genero de 
establecimientos, á que un particular no puede aspisar por esca^ 
sez de fondos, y de recarsoi? 

Otras causas concurtieron al quasi total exterminio de 
ios cacaos en algunos parages de las costas del sur. Se sabe que 
los Ptlbusthres hicieron en ellas sus entradas, talacon y saqueai-4 
ron sus campos y sus poblaciones , poseídos de aquel frenesí 
que Íes dio osadia para tantas empresas desesperadas, y artójo 
para superar obstáculos superiores á las fucrza^ del común de los 
hombres. Desde entonces la marina del Sur se abandor ó en éu 
te reyno: las gentes que poblaban las orillas del mar se interna'^ 
ronj y aunque éstos accidentes fuesen icmpora'es, y tuviesen 
lemedioy lo cierto es que no se aplicó oportunamente, 6 por iai 
dolencia, ó por falta de previsión. ?? t r: : rc^:;r'" - 
Llegado el tiempo en que b« otras colonias supi-frotí 
aprovecharse de las ventajas de su situación^ y de su ^uclo, ca-i 
yo Guatemala en un mortal parasismo. DejároníC perdidos ea 
el campo los excelente* frutos, cuya extracción, aunque en pe- 
queñas cantidades, aumentaba la masa de la riqueza: y el cacao 
llegó á sufrir Igual jucrtr*. 5>u decadencia fue mas lerta, y por 
grados qua^i insensibles; pero al ñn desapareció totalnpiente de 

nu 

(*) Po2 egeiQpIo, loa Eociclopedhtts franceses. /x-'. 



fVacstro comercio. Lasfettileí provincias que le producen , ati^ 
tes rkas, pobladas, y abundantes, viaicroit al misetable estado ea 
que las vemos. 

f^ ^ Abandonados los cacaoatalcs, se Hcvó todas las atención 
ncs el añil'y fruto noble , que soporta los crecidos fletes de tJerra, 
y que hasta pocos años hace no ha tenido competidores de can 
peño. Desde los principios fufe uno de los ramos considerables 
de la exportación de éste rcvno; pero subordinado , y no excluí 
sivo como en la a£tualldad. Se extraía en grandes porciones pa<4 
ta el Perú y para México , de donde pasaba á España por se4 
gandas y terceras manos, y todavía dejaba mucha utilidad. Las 
Antillas no hablan aun adoptado éste fruto : eran pequeñas las 
(Cantidades que se llevaban délas otras partes de éue continente: 
y tenia mucha estimación, por que llegaba i escasear en términos 
que los t ntoreros se veían precisados á suplir con otros ingredi^ 
fntes, que no daban permanencia á los colores. 
^tt ;En ^74P' «JC regulaba la cosecha annual de la tinta pot qua^ 
tro mil qu! tales. Sub^ó poderosamente en las expresadas circuns^ 
tandas del comercio libre, y en el diase computa por ^.500. 
zurrones de á 150. libras un año con otro. Si por una parte ha 
(ido visible é^te aumento , por otra ha acarreado crecidísimos 
daños. Exaustos de todo, los campos que dan el añil apenas sirven 
para otra cosa. Aun los alimentos de primera necesidad h$ preciso 
ipucbas veces suninistrarselosdeotra parte. Díbiera é>to servir 
para enlazar mutuaiierte unas provincias con otras por mrdio 
de los cambios recíprocos; pero no sucede aM: cada paeWo esti 
^mo aislado drntro de n mismo; apenas tiene relación con los 
que le rolran. En donde se coíecha c\ gtquilite, suele carecerse 
de pan: en donde hay abundancia de granv>«, faltan otros ma-4 
<chos artículos que se adquiritian por medio de ellos, si se allana^ 
sen los i()dicados obstáculos. Ellos cni mos hacen que no se poii« 
ga cuidado en aumentar las cobechas: pifa q le se aumentariati 
si el año que el fruto excede dd consumo regular es indi p^nsa- 
l?Sc abandonarlo á que lo reasuma la tierra, ó irva de pasto á 
las sves? La abundancia en tal caso fes perjudicial, por qü** U 
ocasiona el dcf Ao de circulación, que hace perder el v^lot álos, 
frutos, y ocasiona la miseria. ■''"..''''.''' :^^^^' 

Basta la pintura anteiíor para formar idea del mezquino 
listado de este reyüO} idea que se rectificará mas adelamci y con el 



1>7 

tado de las noticias que w Irán aplicando. De ellas resultará qtitt 
c\ verdadero comercio qac se hace en la aftiiaUiad apcnas'pue- 
de merecer este nombre, estando casi reducido al cambio de las 
tintas por cítaos en el unco mercado de Cádiz: que el tráfico 
interior é\ desmayado, y muerto: de consiguiente que la agti- 
ultura, la pob ación, la faerza publica, t^do Í<íb3 estar externua^ 
do e inerte. Estas co^as son correlativas, y mutuamente se C(y> 
munícan el vigor ó la flaqueza. 

Un reyno de tan vasta cxteaíion: Un reyno que si no i» 
el mejor de quantos posee el Rey en éstos dominios, reúne qu- 
antas proporciones son imaginables para aventajarse sobre los 
mejores: Un reyno donde se dan con profusión los frutos más 
exquisitos de todos los climas, y que por ambos mares tiene co-» 
modos puertos para extraerlos: éste reyno pues, debiendo ser de 
líos mas opulenros, es de los mas miserables de America. Para 
comprovar esra verdad basra tender la vista sobre los objetos 
preciosos que pudieran enriquecerle, y que hollamos con los 
pies„ ó que brota la misma naturaleza en tierras donde la manó 
del hombre no se ha dignado todavía de bajarse á cogerlos. 

Las producciones de festos países , si hubiesen de clasifi-^ 
tarsc, formarían un catalogo impertinente. Las principales las 
que están á la vista de todo el mundo, mezclando las de la na^ 
furaleza con las del arte son el oro, plata, hierro, cobre, añil, 
grana silvestre , caf^, té , achiote , brasil, palo morado, palo de 
campeche, guayacan , mangle , zedro, zarza, pimienta de chiapa, 
cebadilla, cacao, bayniUas, tabaco, corambre, conchas de nácar 
y carey, balsamo , aquidambar , accyte de María, sangre de 
^drago , lacre negro , age para barniz, otro grao numero de go* 
tnas, brea , alquitrán , trementina, lona, azufre , salitre, azúcar» 
cañañstola , contrayrrva , mechoacan , xalapa y otras drogas 
nedicinales , y sobre todo las manuf¿£luras de algodón , de solo 
las guales pudiera hacf rse una quantio^a extracción para los 
seynos de nueva España , y la Nueva Galicia. 

De todas e<tas producciones , á qual mas ricas si una 
tiíano industrióla supiese darlas su jjsto valor, solo la tinta añil 
és quien le tiene. Se le suele agregar algún poco de zarzaparri^ 
Ha , y en menos cantidades el balsamo. Todo lo demás se dci^ 
perdida; v de aqu! la causa de la miseria general. 

¿Pudiera caber en la imatí^iacion qae un reyno que abas^ 
letla de cacao á la Europa ; á Mcxicoi y al Petü, y de un cacao 

ptl^ 



2^8 

privikgíadó por la nataraleza, exquisito sobre quantos pradal 
cm ¿os otros clii^as, hubiese de mendigar este mismo frato, pa^ 
garselá á sus veciv^os á ud precio exorbitante , y carecer ds 
él machis veces ? Esto está sucediendo á Guatemala , donde cm 
i8o leguas de costa del bur , desde la Coachagua áS. Aa-^ 
tonio, no había hace cien años mas que solo haciendas de cacao» 
gruesas pobladas , capaces de abastecer á la mitad del mundo 
coasumidos:. Sus dueños, por lo común Indios, estaban ricos , y^ 
gozaban de todas \n comodidades correspondientes á su clase: 
cti prueba de loqaal hay tradicioa de que muchos de ellos se 
'sfervlan en vagUla de plata} genero de lujo tan raro entre éstas 
gentes , como entre los Españoles del tiempo de Witrza. 

Si se pretendiesen numerar todas las causas, una poi 
una, ya piincioales y ya secan Jarías , que concurren á raan-< 
tener ésta miseria , á aumentarla de dia en día , y hacer que ni 
ella ni sus cf ftos se coiicz:an con aquella intima persuasioQ 
que induce á buscar el remedio, se hacía un volumen abultado 
i impcrtineote ;:; iS.C,) 

Escuela de Comercio. (N. J 1 2.) f * 

« Todos los jóvenes que se destinan en Gante al coweN 
d«>, forman una escuela bajo la dirección délos mas di5.tín< 
guidos comerciantes. Pata entrar en ella, no se requieren otros 
conocimientos mas que saber escribir y contar, ni otro paga-^ 
mentó sino el de tres ó quatroluiscs alano para costearlos 
gastos que exige dicho establecimiento. Los discípulos estda 
distribuidos entre ellos en otras tantas campañias quantas na*^ 
dones b|iy mercantiles, y cada uno según la suerte que le ha 
caido, se reputa como comerci inte Inglés, Americano, Fraa^ 
C€5, Español, Alemán, Italiano, Portugués ó Ruso. Los di«f 
redores de la escuela, que se corresponden con los principales 
banqueros de la Europa» entregan á sus discípulos el arancel de 
todos ios géneros en sus diferentes pla:5as. Cada discípulo exS-» 
tnína qualcs son la^ mercaderías que mas conviene compraré 
vender para la nación que representa , sobce que plaza debe 
traficar , quiles son sus gastos de negociación y transporte, y 
siH avaia^, que es lo que puede esperar en cambio á la vu-í 
C'ta, qué obj-tos son lo^ mas útiles, y en fia en qaé cspeci-* 
es podrá tiaeet sus pagamentos y tecibiplos. No hace este 



cxadisn sla conferenciar primero con d agente de cambias de 
su nación, que és otro discípulo nnas adelantado que los de- 
inaf. Estos agentes de cambios se reúnen tcdcs los días , y 
tknen una junta á imitación de las de la BJsa. h\ú hacen 
las diferentes negociaciones de que están encargados por* los 
de su nación, y se dan unos á otros sus cnembrctes para pof 
der dar cuenta á sus comisionlscas de todas sus cpeíacioncs^ 
y como estas tienen lugar diariamente, no hay un discípulo 
que cada día no pueda aprender por el curso de la Bolsa t y 
en virtud de su propia experiencia, quales son las cperaciones 
que hubieran sido buenas, quales falsas ^ quales aveuturadas, 
que fruto hubiera sacado de sus cálculos 9 ó á que perdidas 
se hubiera expuesto, &c. 

" De este modo no solamente adquieren los discípulos el 
conocimiento de todas las partes roas delicadas del comercio, 
sino qac toman ademas el habito no menos necesario de pro< 
ye£%ar especulaciones exactas, y de calcular con precisión ton 
das sus particularidades y conseqüenclas. .. i . 



Be ales Ordenes. 
,^ •; ^ De 6. de Marzo de 802. •*£! Rey se ha servido decla- 
tar por punto general que los extrangetos que carecieren dis 
habilitación no puedan hacer el comercio de America á íiombre 
TÁ en representación de sus mugcres , ds sus hilos ni de íus 
padies potiiicos españoles. Y de Real Orden 8¿c. (Gaz^ de Mad,) 
^De 13 de Enero uUíoio.m^ El Rey se ha servido decía-» 
rar libre de derechos en su embarque para America á la cera 
de España. Y de Real Orden lo comunico d U. S. para su cum^i 
flimiento y noticia del Comercio. (^Corr. mere.) 

Entradas y salidas de barcos. 
El 28 de Junio ultimo f >ndeó en Trugíllo la goleta Ntra. 
Señora de las Nieves, capitán D. Francisco Fernandes Villa-» 
mil , de la Hávana , conduciendo en registro 6. bañiles con 
60. arrobas vino tinto catalán, ii. Id. con 22. id dulce. ^. 
barriles higos, i. ii con 2 mil sardinas, j. pipas aguardiente 
de caña, 400. tablas de tres y media varas de Nueva Orle-* 
ans , 6. arrobas almendra , 4. miliares tapones de corcho. 24 
quesos de Flandes, 400. piezas mahon. 4. cajones con 8oo, 
machetes. 12. Id, con 8« arrobas pasas. 38. barriles harina exi 
\ tran-^ 



300 
trangcra : IJ5 quíntales fierro de Vizcaya, x. tercio braman* 
te crudo. 2 id. con zo. piezas (Vusía. 16. tercios de ropa que 
contiennen 60 piezas platillas. 140 libras canela curbana. 18. 
piezas bracnante ñ^retc. 4. id. rusias. 55 id. prusianas cátala-* 
ras* 20 id. estopillas bati!»tas. 34 id. id. clarines. 5 id cristal 
blanco. 8 id listados de Flandes. 50 id. bcetañas angostas. 142 
dozenas pañuelos catalanes. := 8 c^jas de jabón de Castilla» 
6 barriles mantequilla de Holanda. J14 arrobas azúcar blanca. 
14 id. id. quebrada. 50 ristras cebollas. 130 botijas azeyte. 3 
pipas vino tinto catalán. 40 ristras ajos. 4 bañiles cafe, 10 
cajas pescado salado. 2 dozenas de limas, ^oé fUz%s breía*^ 
ñas angostas. 100 id. patillas. 50 bultos estopillas batistas, 41» 
id. id. clarines lisos. 2S id. id. labrados. 10 piezas arabias. 12» 
id. bengalas, 4. id. creas, 6. baciiles ñdecs. 16. piezas p!a4 
tados en algcdon. 5 id. sarga negra, iz. id. blondas. 15. csn 
jas cintas de raso. 10 id. id. bordadas de plata y oro. 40. mo* 
dios rercios cera blanca 16. piezas muselinas bordadas de c»-» 
lores. 14. Id. id. listadas. 40. id. prusianas de hilo. 11. dozenstt 
pañuelos de muselina. 4. piezas borlón rayado. 4. id museUne* 
ta labrada. 6 id saramas. 70. arrobas garbanzos > aiercerla, 11$*^ 
coneiía , y otras menudencias. 

—Por éste buque se ha sabido la llegada con felici^i 
dad i la Ha vana de la fragata Union el 10. del mismo mes dé 
Junio y sin aveiíaen su cargamento, el quai se estuba transa 
bordando á otra fragata para seguir á Esp^^rña. 

^ La misma noticia se confirmó por el b^rgantin guardacosta 
cl Bcgoña, que llegó i dicho puertocl propio dia 19. por la tarde, 
^ Extracto del registro cerrado en 12. del corriente por lo| 
S.S. Ministros generales de Real Hacienda de esra capital a^ 
bcrgantin Santa Teresa, alias el Recurso, ca ritan v maei^trc Oi 
Jo^e Gatcia del Barco, que desde el puerto del Golfo hará vlai 
ge al de Cádiz: 

1.021. tercios de añil de i 214. libras. 565. id. id. de i 
1 JO. libras. 64 tercios de Cafi de í 150. id: ^. id, {d. de cacao. 
213, castellanas de báhamo negro. 15. cajones de lo paismó ecí 
frascos con t.ódo. libras. 14 cajones cigarros de tusa. 1. tercio 
de indianas que leiornan por inveniibles. 3. envoltorios con 
unas azeyteras de plata, unas alajas de oro, y otras menudencias 
de poco valor. 1. tercij de petates para íuelo desala. 172. pc«4 
aos en oro acuñado, y 1 13.7^8. pe^os 3. y 3 quattülos reales cs^ 

(lata ÍLciit út cctaop. 



GAZETA DE GUATEMALA 

"\ - Dfil LUNES I. DE AGOSTO de 1803. * 



Vi.: 



timmm» 



Apuntamientos estadistieos de Br. TakamabiÍA()H, jij) 

Hay ciertas causas que son comunes a éste y otros dis^ 
fritos de America, de las quales,como de las particu!ares ó ioi 
cales, conviene hablar con separación. 

Entre las primeras debe contarse como capital la misma 
feracidad de los terrenos. Los escritores juiciosos , que han iq^ 
vcstigado la razón por que hay en é^ta parte del munio tantas n¿4^ 
clones salvages, la han encontrado natural, ó por lo menos vero- 
simil, en la expresada feracidad. La historia de los hombres acre< 
dita que tanto son mas laboriosos, quaoto és mas Ingrata la tierrt^ 
en que viven. El comercio empezó en Estados pobres por sa^ 
suelo, pero con recursos para hacer valer el trabajo de su in-i 
dustria. En el dia las naciones de Europa, que ocupan los tec4^ 
fenos respetivamente roas estériles , son las roas comerciante?, 
y por una conseqüencia precisa las roa* ricas. i>ín saür de Es-* 
paña, la Vizcaya y la Caraluña, donde la naturaleza ñoprodP 
ga sus tesoros tan á manos llenas como en la Andalucía y lar 
dos Castillas, son las provincias mas industriosa5 , mas pobladas^' 
y respeélivamcnre también mas opulentas de todo el rcyno. 1 
3^ La necesidad , que eUa madre de la industria, no tiene' 
tomo cgeicer su poderoso imperio en estos psiscs. En torno de 
tina cho^a de cañas se coge liberalmcnte quaoto conduce para 
mantener la familia que la habita. Las siembras, y las plantai^ 
dones no han menester ningún trabajo. Donde quiera, y com(>^ 
Quiera se dan el plátano, y el maíz , dos artículos que He-* 
Dan y satisfacen todas las necesidades de la gente del puebla.^ 
Isíp hay éstas venta jis en el antiguo continente, donde si la tieip 
ra se dejase algún tiempo sin cultivo, no produciría rofis que 
encinas , y otros arboles estériles. . : *7 í^í,^;¿< 

De éste mismo principio nace la Indolencia, qucTía pa«- 
Bado en proverbio hablando, de lovináios, y por el mi^mty 
scconvence que no es hija déla naturaltzi, sino de las circaos-^ ' 
tancias, que son tales y de tanta fuerza, que d el Esparciata ma$' 
ú^xái le harían iniolente. El Indio lo es, porque tiene pocái* 
itcesidades 1 y medios facllisiaios de ocortir ^ ^Uas. Lo es, por 



301 ^ , 

que no tiene deseos que «o se vean satisfechos al mismo punto que 
los fooGive,— Lo e», por que viviendo bajo un ciclo apacible k 
dond« ni es excesivo el calor , ni los yclos ofenden, la dc$nu4 
dcz le c V tan habitual como á nosotros el vestido. Lo es , pot 
que nacido en una triste cabana vi6 d su padre vegetar y mo-» 
rir , sin percibir en ningún sentido el aguijan de -a codicia ; y él 
iJi taé te cgcmplo patrrnal , á que le indujo el mismo genera 
de vi5a que se le obligó i guardar desde su iofancia. Lo éi fi^^ 
©amenté por que mamó coivla leche la desconfianza ázia las 
otras clascsde hombres con quienes vive : se conoce débil , y 
téne mas que espera de qualquier novedad que se le propone*: 
y en su profuidisima ignorancia, no teniendo idea de un estado 
mas feliz que el que disfruta ,se imagina que es su enemigo 
quien intenta sacarle dtel^y se tiace sordo á las sugestiones 
túAS saludables. \ 

E'.ta pintura de la condición de los Indios no és tad 
universal que no admita muchas excepciones, según la dlfe-^ 
rencia de temperamentos, y d: costumbres, Por no haber hecho 
c ta distinción los que han hablado de ellos, por haber querido 
medir por un mismo nivel á el Peruano quasi autómato , y á 
^\ laborioso habitante de la Verapaz, por haberse intentado han 
ccr sistemas sob e los Indios , como el que hizo Descartes res< 
peño de los animales ; por é o se ha di^pararado tanto á costa 
de é^ta numerosa y desgraciada porción de la esp:cie humana. 

Facra de reglas generales , que siempre la experiencia 
í^alcifíca quando se las dá un sentido demasiado extenso, lo cier'< 
to e» que los Indio> son los que en estas partes llevan todo el pe-* 
so de los trabajos públicos, y en muchas provincias donde hay 
alguna poicia ellos son casi tos únicos encargados de ella, y 
de los abastos, y de todo lo que es para nuestro regalo y cpcnO'^ 
didad, sin que participen de ni' gana de estas ventajas. A > 

A la vista de su condición miserable , que no les di 
necesidades , ni deseos , debe admirar que se dediquen á nin** 
gun genero de trabajos : ¿ para que le emplean , sino les ha 
de rendir ningún provecho , si nc ha de servir para mejorar sit 
suerte , ó para asegurarles una vejez tranquila? El hombre no 
se afana sino por alguno de estos poderosos alicientes, ó por et 
del honor, qie no lo és menos en las almas bien educadas. ISIin<4 
guno de ellos conoce el l-idio, y é^to le hace perezoso, asi para^ 
los egercicios del cuerpo como para los del espíritu. Si su perezi| 

fuer 



30} 

Jucse un rcsultaiJo de las rell''xIonc8 que hiciese sobre su cxíMca^ 
Cia, y la diñcultad de mejorarla, se pudiera decir que su decisión 
M estarse mano sobre mano, y á no irquktarse por nada, era 
muy prudente: probaiia que sabia calcuiai; á la manera que el 
abandono oe una heredad suele probar ^ue su dutño conoce 
sus intereses, por que la experiencia le ha hecho ver que ésta 
heredad cultivada no le recompensarla las anticipaciones que 
iavirtiese en ella, ni su tiempo, ni sus cuidados. 
■ De estas cieiiÍMmas tbservaciorcs se deduce que el lo^ 

liio por si mismo, y mientras no tenga algún estitiuío eficaz, 
.que mueva y aguije sus potencias, do amata el trabajo, y será 
indolente por hábito, como todos los bombes lo son por natu-» 
leza. O es menester darle nuestras necc&idaics, ó dejarle vegetar, 
sin qne haya diferencia esencial entre el que se llama brava^ y 
el que se llama dvilizítdo sino en que aquel vive errante, y no ^ 
paga tributo, y e t: le paga, y e» sedentario. En todo lo demás, 
poiiticamente hablar do, »on iguales las condiciones délos dos, 
'Aquel se mantiene de la caza y la pesca, que Us montan, s y 
las rívetas del mar y de los ríos \e prodigan sin ningún esfuer- 
zo: é.tc hace un agujero esca banda la rierra, iotroduce en el 
un grano de maiz, y é te grano le produce aun mas de lo que 
necesita para saciarse, ña otro b^neñ io ni cuUiv;o. Lo mismQ 
es un día que o^ro para el lidio saWag : lo mismo cs para el el* 
*Vilízado: ni aquel, ri este se impacientan por lo venidero: g04 
zan délo absoutamerte preciso para la vida, y no apetecen 
-mas: Tales hm sido los hooibres por todas paites, y baio to- 
ados los climas, hasta que sus mutuas neceñdades, naciendo pof 
[tú orden' progresivo las unai de las c tras, han producido el cor 
^«lercio, que les ha enlazado con estrechos vinculos, sacudiendo 
%u natural pereza, y uniéndolos y h^rQiaDapdplos á pesar deÍQ| 
'toares y de las distancias;:; (5. C.) " * - f*?^ 

fiiü : k .. r Ortografia. (N. 509.) « 

Sfer* Me jico I. de abril de, ¿80 r. 

HiHi Señor O. José Moziño. * ..5/í>jcc:. i. £ t fti 

Muy qcrido amigo y señor. Sobre loqe, co ga-cta de 
Guatemala de 9 de Febrero, dice nuestro D. Farruco á cerca de x 
}a ortograña, se puede pontr en su consideración lo qe sigue; 



^ Dc'íosTstías pétftétamentc unúonas ca todas tas ront-^ 

bífiacioncs , Ma razón di£ta el qc se suprima una, por iiiatU 
y embarazosa. Pues, (cánfbtnnc a esta reacia, tan senclHa y se- 
gira, ¿cual debe csciaícsc de nuestro alfabeto de la 6 y de 
ta Vi qe se alian en dicho caso ? Precisamente la segunia , pot 
k\t tenernos otra u , coi la cual aqella se cqiboca muchas becesí 
tío abiendo senmejantc riesgo rcspefto de la b. Esto lo ordena, 
con igual claridad , la razón 5 y lo prescribiría tan: bien, aütl 
tfíiando fuera cierto que la v icicse "mas limpia, uniforme v clara 
tá escritura,, ; pues ésta lebisiana combcniencia no compensaría 
4a falta de la otra, qe es de mucha ma^ entidad. Pero tampoco st 
be en qc consigan estas mejoras qc seqieren atribuir á la vy pues 
«lyo no alio en ella la menor bcntaja respefto de la b, ya qe nada 
importa cfqe?u parte superior salga del nibel del renglón, ó del 
tücrpo de las letras, ciiya propiedad tienen , también, otras mxi4 
Chasj lo qe no impíie elqe la b set.vrmc con tanta ó mas facilii^ 
áád, y qe reajuste tan bien, ó mejor qe la v con las demás letras; 
tío aliando alguna diferencia en la limpieza, uniformidad, y ctá"^ 
lidady 

b K^ Para el despoío de una letra, no puede aber cau^a mas uf-í 
fcfntc qe la iidícada. Tan urj^nte ese! qcla v se denietre de nu4 
t^roáifabeto, como elqe sedcséchen de él laC, laH y la X; le-» 
ttas ^e son mucho mas ^crjudicálcs en nuestra escritura qe la K, 
fje tampoco ay alguna razón de coise^barse, mientras retengan 
(¿os la q, ^c es de setbicio mucho mas cómodo. 

Tod J lo qe se pretende en la obrira de noemo amigo , se 
lícduee á ebitar, con la teforma qe propone, "el cambio, mistura, 
ócoofüMon délos balores de las letras,,. A éste intento, dice qé 
**cualqier cosa qe, en el a-fab'^ro, ubiesede csceso,ó de dcf £lo,... 
He "«propiedad, ó de ambigú dad, será siempre ostaculoimbedH 
cib e para uniformar laescriíma y la pronunciación. La escritura^ 
aBade, precisamente se debe disponer de modo, qe, en todas par-< 
tes, se árttcu'en todár hsboces conforme á ella sin cercenar , au-í 
Inertar, ó caTí^biar alguna Itra, como tan frecuentemente esta-* 
inos níce-itaios a ácerloaora, sopeña de errar la lejítiilia pronuan 
dación de la^ib^ccs. Todo lo qu<í necesitamos en cuanto á ésto,; 
asegura, es, q i la escitura nos señale limpiamente, sin amblgüc-i 
dad, con toda prctisión, lo q? emos de oronunciar; y al contrario: 
de suerte qe, escrita cualqicc boz, auaqe sea desconocida, y leída 

des*) 



'ÍSs{)ues,pdr*3ri lírntonoB^p^^ ó por muchos millones, n3 

tengan aibicrio de pronunciarla, úao es con una peifiCtísIcPiL se-f 
mejanza. .•.;^;;,^ ' 

.*< Si la .escritura, prosigue nuestro amigo, no enhena ajuí^ 
tadamcntcaqcllas únicas letras con qc deba pronunciarse toda 
b vz; y al contrario, si la pronunciación sola no dirijc abíolutái 
mente la escritura; si se usasen letras de mas 6 de tnencs; letras 
impropias^ letras qe admitan dib:rsldad de sonidos; letras dibeti 
sasconutt mismo sonido; se perderá, seguramente , cuanto tia^ 
]ba jo se emplease en bascar, por otros medios, lo qc estamos dfe 
acuerdo en solicitar. „ Asta aqi nuestro autor. 

El celoso D. Farruco añade, qc "las reformas , aun las 

>ttas ju'tás, son siempre chocantes; qe para llegar al cabo de ellas, 

•€s preciso irlas proponiendo por panes; y qc qeriendo componeí- 

lo todo de golpe, no se compone nada. „ Pero yo me tomo la H^ 

bcrtaddeacer presente á tan benemérita persona, qz esra macíl«4 

roa suele tener justa apiicacion i mateiias poliricas, economicai^ 

lejisiatíbas &c.," pero qe es rodólo contrario cuando se trata de 

Instrucción publica, ó de nobedades en las ciencias. Sien pre qí, 

en cualquier ramo de enseñanza, se descubran algunas berdaics 

qe se qieran establecer, deben proponerse completamente en cu* 

anto lo alcanzase el autor. Esto, bien lejos de dificultar el sucesd^ 

antes lo facilita mucho. Cuando las inóbaciones en alguna de tá^ 

les materias, son lebcs» insuficientes según su naturaleza, no luté^ 

resan, se de<prccian, seolbidan; lo qe no sucede si las mutaciq4 

:ncsscm grandes, y estensas, supuesto qe se fanden bien/Entonce*, 

atraen la ateacion de todos, y la fijan, estimulando i estudiar dá 

proposito el asunto; y su conocimiento se propaga con rapidez..^ 

^^ - Conforme á e-to si nuestra academia, ca lugar délas lijc«í 

^ifat correcciones qe izoá lacrtografia, la ubiesc, desde luego» re-i 

femado porcntero, alargo tiempo qe estaría en obserbiucía tc-» 

ncral su m todo: pero, como andubo tan escasa en esto, todabia, 

dcspue<? de cerca de un *iglo, los mas de los qc escriben en caste-» 

llano, ignoran, ó descuidan como de poco momenro, sus precep^ 

tos; ^os qe, por otra parte, soo demasiados en numero y poco prO'* 

píos para retí'ner^e, hiendo formados por un residuo del deprabado 

,gu*ro de lo. 6on; gusto enemigo de la sencillez, inclinado á las 

videasemb oUadas. Están poco loqe, sobre jesto, á mobido to^ 

da la autoridad de la academia, qe, como Ud. bé> el a'f bétoi 

QC scimpíime en é^ta cuidad^ y es ei único ds qe se ace oso en toi 

:T ¿as 



cas las escuelas de primeras Ictrai de éste reino, es el antiguo , 
mal dcfcfluoso qe el de la academia 5 el cual se abrá desestimada 
precisamente por la razón dada , de ser tan diminuto en su 
rcforms. 

Si los ilustres autores delanueba nomenclatura de la ñ%U 
ca y qimica, se ubiesen guiado por el di£l:amen de acer por par4 
tes ésta reforma, es de presumir qe abrían pasado 500. anos antes 
qe se adoptase unibersalmente en su totali iad, ú es qe llegaba, al- 
guna bfz, á completaist: pero icieron lo qc debian acer, qe fue 
el refundir á un tiempo t>da la multitud de los impropios , estra-i 
bagantes nombres qe antetijr<nente se daban á los objetos de es<< 
tos estudios: lo qe á tenido el sucedo de qr, sin alguna escepcioa 
seayan aceptado, con aplauso, en todos los paises; uniformándose, 
el lenguaje, en esta parte , aun entre naciones ribales y enrmigasi 
con cuyo grande trastorno 00 es comparable el muí peqcño qc 
nuestro alfabeto ecsije, para colocar nuestra ortografía en el ma<< 
yor grado de perfección. 

Lo mismo, indubitablemente, sucederá, n, como se desea 
por los sabios, y debe esperar se del celo ic algunos de ellos, se 
emprende igual rarca por lo rclatiboálas demás facultades; todas 
las cuales tienen igual necea ad déla qe antes padecían lascita-^ 
das. Los sujetos qe se encargasen de esto se guardarán mui bien 
deproponct reformas parciales, cuando ay rzon igual y urj:ote 
para acerías, á un mi rao tiempo, en el todo. 

Si el inmortal Broun no ubicse echo mas de una lebe no-« 
bedad en los ti temas médicos qe rejian antes de él, es de crece 
qe no abtia salido su obra del recinto de Edia burgo, y qe brebc 
se abría sepultado en, el olbid( : pero, como echó por ti>:rra \og 
principios qe estaban adaptadas en e ti pnfcsían, corren ya sut 
cscrítoi, de tan reciente data, con la mayor celebridad, por todo 
el orbe literario. Esto a sucedido, y sucederá siempre nataraU 
mente , á pesar de la contradicción dz a^gun^ c«»pífitus de mal 
temple, en todos los a untos utileiy bien .probados. La berdad, 
^ mas ó menos tiempo, tomará la superioridad qe le es debidas y^ 
la luz disioa'á las tinieblas mas espesas, ^ , 

Basta y sobra ya de cs^o. D*? U. todo/ ,; ,^^' j^l 

Ybargoy en. 

Planth deViíias.^Keú Ctd\i\z. 
IfL REY. Dan Miguel José ds Ar^nza, siendo VIc-*^- 



tey Se Nuera EspaSa, me dio cuenta ea carta de 27. de Enere 
de iS^o. con dos testimonios de otros tantos expedientes segui<* 
dos en tiempo del Marques de Branclíorte, su antecesor, el unq 
por Don jóse Jaaquln Márquez, vecino de la ciudad de Ce4 
laya, jatlsdiclon déla provincia de Guanaxuato, y el otro por 
Don Fernando Movcllan y Don Ignacio de Celis, que lo era de 
México, sobre que se les concediese licencia para fabricar vi-í 
nos y sguardientes de la uba que cosechaban, el ptlaiero en' 
una viña que planto el año de 1788. en su hacienda llamad^" 
Planearte, en las iamediaciones de dicha ciudad de Celaya, y 
los segundos en las tkcras que compraron en remate á la Reaij 
Hacienda, como realengas y valdias en la biena de Tétela del 
rio, en que habla ya de muy antiguo plantadas mas de 18. mil 
cepa*, alegando los exemplares de iguales Ucencias concedidas 
en los años de 17 s8, 60 y 6c i Don ]osé Joaquín Carabeo, 
Doña Ana de Cea, Don Juan González Guerra y Don Fcrnaa^ 
do Movcllan Linares: que comunicada vista al Fiscal de lo Ci-Í 
vil de las referidas Instancias, con agregación de los exemplares 
citados, y constando que para estas gracias se h^bla tenido pre** 
senté, que si bien por la ley \% . titulo 17. libro 4. de la recq4 
pilacloQ de Indias estaba ptchlbido plantar viñas en aquello» 
reynos, se permite no obstante el goze y cultivo de las yaplan^ 
cadas con calidad de pagar á la Real Hacienda el *2 por too de 
todo el fruto que anualmente se sacare de ellas; y que aunque 
en 1761. habla el Virrey Marques de Crulüas expedido despacha 
por cordillera a todos los Justicias del Rey no, para que no coq# 
sintiesen plantarlas, baxo la pena a los dueños de que se desee-* 
parían, y álos Justicias de que se les haría cargo en sus resí-íi 
dencias, no se habla publicado por bando esta providencia ed 
Celaya, ni en el año de 1788. en que el referido Marque^ plan-» 
tó su viña en las Inmediaciones de aquella ciudad i ciencia de 
sus Justicias, le pusieron éstas embarazo, sleodo por lo mismo 
de creer que procedió de buena fe y en el concepto publico de 
que no estaba prohibido- opinó dicho Ministro que se concediese 
á Márquez la licencia que pedia, con tal de que aumeapse hasta 
500. pesos la cantidad de 100 con que ofrecía servir, y afianzase 
á satisfacion de los Mininros Reales de Guanaxuato la paga de % 
por 100 por relación jurada que deberla presentar del vino y» 
aguardiente que beneficiase cada año; pero el Asesor general 
gue entonces era del yírreyoato Don Rafael Bachiller de Mena 

1^1 






íZñcxlonb !o píS mero, que Habiéndome yo ilfg?iaio establecerle^ 
R€s¿ derecho coaooicío por el titulo del nuevo impuesto sobre 
los caldos del psis parecía que tácitamente aprobaba el bcnci 
ficlo de ellos y el cultivo de viñas: lo segundo, que púbíica-v 
cnerte entraban en México despachados por las Aduanas vi4 
nos y aguardientes de Parras y de otros parages de las provini 
cias internas, en el concepto de permitidos ; y lo tercero, que 
por cuenta del fondo de Temporalidades y de la ocupación d¿ 
Chiguagua se estaban vendiendo entonces porción considerable^ 
(Je viñas , todo lo qual conduela i establecer en el publico lar 
ppinion general de no estar prohibí lo su cultivo, y qic el des'f V 
truir las plantas con posteriordad á las orieaes prohibitivas pjdria/ 
causar una sensación dema>iid3 grave no solo en los dueños sino' 
aun al público, especialmente si las tierras no eran a proposita 
para otros frutos , siendo por todas éstas razones de sentir de que^ 
tío convenía que se admitiese cantidad alguna por vía de serví-* 
c3o por estas gracias 5 pues ademas deque en Iqs exemplare?, 
citados no contribuyeron los interesados mas que con la media an^ 
nata y d 2 por 100 anual , el admitir tales donativos seria un% 
especie de composición que daria á los agraciados un derechos 
yobuito 5 qual es el que presta todo contrato honeroso, y lo qa¿| ^ 
interesaba era que yo admitiese esta clase de servicios, y dlsp^ríi^ 
jase si lo tenia á bien la prohibición, concluyCiido con ique s^' 
oac consultase el punto, á fin de que me dignsisc adoptar las p'O;^ 
Videncias convenientes , sin perjuicio de conceder á Marque^ íaj 
licencia que solicícaba en los términos que se hablan dispensa jpj 
las anteriores. Qie contemplando el Marques de Branciforte que 
e! punto cr^ de gravedad, tuvo i bien oir al Fiscal de i<eal Ha-i^ 
cíeada y al nuevo Asesor Don Pedro Jacinto Valenzuela, quie< 
nes reproduciendo los fundamentos expaestos por Don Rafael 
Bachiller, convinieron en que se librase á Don Juaquín Mar-j 
cíuez el cotrespondlsntc despacho, baxoia obligación dccstac 
á derecho para mi Soberana determinación; con lo que se con-j 
forííó el virrey Brarfcifcr^^ por decreto de 28. de Julio d(; 
1796., y dadas por el interesado las fianzas para la seguridad de^ 
paga de lüs 2, por ico, lo hizo presente con testimonio del ex.-» 
pediente, y del seguido por Don Ferrvando Movdlan y Doí 
Ignacio de Cclis^ determinado en los propios términos por otr^ 

De-' 



509 
Decreto de 4 de Agosto siguiente, afín deque yo me sirviese 
tomar la resolución c^üc fuera de m? Real agrado. Viíio todo lo 
referido en mi Conseio de las Indias pleno de dos Sila?, cfcn lo 
inforcnado por los dos Contadores y Fiscales de el, y habiéndose 
considerado que aunque por la cirada Ley 18. tit. 17. lib. 4. se 
renovó la antigua prohibición de plar.tar viñas de nuevo en 
America , se permitió la conservación de las ya plantadas, im- 
poniendo la contiibucion que pareció piudcnte sobre el vino y 
aguardiente que produxeren, para resarcir d mi Real Hacienda 
los derechos que la correspondían: que Don Joie Juaquía 
Márquez plantó la saya de buena fe y en el concepto de no 
estar prohibido, y D. Fernando Movellao y D. Ignacio de 
Celis compraron á la Real Hacienda co compañía las suertes de 
tierra en que se hallaban ya plantadas vides de muy antiguo: 
que no consta evidentemente que las que hay en Nueva España ^ 
stan en tanto núiicro que puedan abiorver ó perjudicar nota-í » 
blemente el comercio de la Metrópoli, con previsión á los vi- 
nos que esta cosecha, á los que consume co su mismo suelo y tra- 
fica con otros reynos de Europa, i los que la quedan sobrantes 
y comerciables eo sus América*, y i los que sus dilatadas pro- 
vincias necesitan para sus consumos: á que se agrega la atendió ^ 
ble circunstancia de que sino tienen cosecha de ellos quedará» 
expuestas en caso de guerra con potencia marítima, á carecer 
aun del vino indispensable para la celebración del Santo Saciüi ' 
ficiodela Misa y para otros usos saludables y útiles á sus mo^ • 
radores: las quales razones, quando no hubiesen evitado la tole-» 
rancia advertida eo el planteo de viñas, no pudieron menos de 
influir en las providencias expedidas para que se conservasen las 
ya plantadas, asi eo las provincias del Perü como eo las de Nue- 
va España : ha parecido aprobar los citados decretos del Vi- 
rrey Marqués de Brancifoite de 28 de Julio y 4 de Agosto de 
1795. por los que concedió á Don José Juaquio Márquez, 
.y á D. Fertíando Movcllan y D. Ignacio de Celis permiso para 
fabricar vino y aguardiente de la uba de sus respeftivas vi- 
ñasj pagando el 2 por 100, del produdo de estos caldos, dcbíen^ 
dose entender esto sin perjuicio de los demás derechos impucs^ 
tos sobre ellos. Pero al mismo tiempo he tenido á bien dcter-i 
minsrquc ni per el Virrey de Nueva España, ni por el de 
4k Pciü» Saeta Fe y Buenos Aytcs se cooccdan ca adelante 



1 1® 



«em ajantes lícendas^ y q'^* qtittiJíj atgtsn pf>$eeáor de' vmas li 
«olícicare se iastcuya expeileate con audicacia del Sindico g^-oc-j 
ral dé^. pueb'o doaieescii/iercn situadas, de los Mlni^^tms Rei-t 
les, del Consulado, y áz los Fiscales délo Civil y RealHicisti- 
da sobre la necesliai q 12 hay d^ viio y aa;uardi2nte de aba,, 
y sí polfí ciusarpicjaíci^ digno de atención a los áz España, coa 
todo io demás que convenga, y con testiínonio integro de lo que 
se afiaare den cuenta ai refecido ©i Consejo, inforcnando en $% 
razón lo que se les cfíeclire para la resolución que fuere de mi 
Real agrado; sin que por esto se entienda prohibido el plantío de 
viSas en ambas Ái-necicas, ni el conservarlas ya plantadas para 
comer ycxw>ender la aba, como ha^ta ahora se ha pradícado y. 
pradica püolicana:ntc, «mientras que no se reduzca á viio,j 
aguardiente y pasav, y pueda irroj^ac penaicio conñderabu* at^ 
comercio de éstos Reynosvpor no haber razón para que a<^'jellos , 
mis vasallos se vean privados de un dma narmral, criado cona^ , 
todos los demás para uso y regalo de lo i hom^r:^. F.ti su conse- 
cuencia oideno y mando i los expresados mis Virreyes de Nueva , 
España, Perú, Santa Fe y Sueños Ayres, que entcradc^s en lo, 
determinado por esta ral Keal Célula, cada uno en l?i paite que. 
rcspeñivamcate le tocara, lo guarde, cumpla y execute, y haga , 
guardar, cumplir y cxecutar^ pues a<í es mi voluntad, y que de i 
este despacho se tome razón por la Contaduría general. Fecha 
en Madrid á ii. de Julio de 1802.^ YO EL REY.= Por man- . 
dado del Rey nuestro Señor, =2 Antonio Porccl.s: Tres rúbricas. . 

iíc;lí(?. —El Oficio de Escribano de Real Hacienda de la i 
Intendencia de Ciudad Real de Chiapa se halla vacante , y por * 
auto de la Junta superior de lo. del corriente se ha dec^ata-4 
do ser su valoren venta la cantidad de7s. pesos anuales, rc«* • 
ditos de 1.500 pesos por el termino de cinco afios,con la o- : 
bügadcn que deberá imponerse al que lo saque en remate de 
llevar cuenta exacta de sas proventos y de rendirla jurada al ^ 
cunaplimiento del plazo. En conseqüíncia se [han mandado hacer 
los pregones, con advertencia de que ha de teaatasse dich® f 
fido en Ciudad Real, 



¡htm. iiy TVw vn. Fol. jn 

(*íiv¿ . tíAZETA DE GUATEMALA 

DEL LÜSES 8. DE AGOSTO de 1803, 



a? 



D* /^ Limpieza, >, 

Sr. Editor: Una vez, hace quatro afios, $c trató en l« 
gazeta de las utilldaoes morales y ñstcas» y de la inüjcncia qodí' 
fíene sobre el bien estar general, y aun «obre el poder de uif 
imperio, la limpieza y aseo domestico de sus habitantes. Háci-^ 
á6 Alegre fn. 4}.) en su memoria reimpresa en Madrid, se tt%tz^i^ 
vó m peftore este asunto. Ums, digeron dos palabras sobre éb 
en su extravio razonado^ también reimpreso, de la memoria* 
del P. Cordova (n. é8 ); y nunca mas ha vuelto á tocarse. ^{^ 
embargo, merece ser tratado por extenso, y en éste país mas 
cjuc en otro alguno. Yo lo haría si tuviese la moltura epigramas! 
tica de Alegre, ó la concisión lógica de dicho P,, con los conoN> 
dmientos y sobiiedad literaria de ambos. Estoy persuadido dei 
la utilidad de la qüestion, la he dado mil vueltas, me han ocu-* 
rfido cien pensamientos sobre ella, que tengo- por castizos. Esto ^ 
bástath para ponerme describir una larga disertación » si íuesc 
Citrto aquello de Boilcau * r; .¿r. :.¿ . i , üí 

f, Quien bien piensa, escribe daro^y,, ní/5 ím^:. 'il 

•i. .^¿-4^. y Us palabras precisas^^^^^^r^^^ ^^^ 
le ocurren sin embarazo.^ ' ' 

^ ^ Pero e\ mismo Despreaux , si hubiese sido hombre tari 
Ste verdad como fue buen poeta , hubiera abjurado su error ema 
bta regla , ó mas bien nunca la hubiera escritc. En el mundo 
hay muchos hombres llenos de erudición y letras, que saben : 
píñi^át, y no saben escribir : otros que sabiendo escribir nuncit 7 
pftírtsan lo que escriben : unos que brillan co el arie de U p»e,i 
labra-, y otros ctí el de la pluma , sin que ni aquel ni éste prue- 
ben por SI solos jgran rpadurez de ingenio: „ y qtros muchos que 
pensando algo bueno, nidiéboca ni poi escrito puíídcd brillar 
cif bueno ñi en malo. De C5tos ultímoí soy yo, gracias á mi c«--x 
trella. Pero ba*ta de introducion, y de escu^aspa^a loque tengo . 
que decir. Aunque yo sea oficial, no faltan macuros. De una 
d^ellos en el astintolrdlcadodtbcri dfe ser los siguientes apuntcsj^ 
qae remiro i U-ns. para que á falta de otra* fo*i cncjjr les c^ca 
\xí2M én su periódico, aunque solo sea por vía de recuerdo, i fin 
dequtí algún oteo se excite á uatac de Icteoto la qüestion aco<9 

mo<9 



312 

ma42^0dola i las circunstancias y modo de vida de nuestros Im 
áios^ y aun de muchos ladi nos . 

„La limpieza tiene un influjo poderoso en la salud del 
cuerpo, y en su conservación. Por é to algunos de los aniigu-» 
os legisladores la recomendaron, la prescribieron como un deber 
forzoso, y la colocaron entre las virtudes. Las abluciones legaíesp 
las pucifícaciones con aromas &c , traen de aqui su origen. 

„S¡ se busca la causa de un sin numero de incomodida<4 
des, y de enfermedades graves, se encontrará en el poco aseo, 
en la inmundicia de las personas y de las habitaciones, que del 
naismo modo que los alimentos acres ó corrompidos, engendra 
las herpes , sarna , lepra, y tina, fomenta los contagiosos infla-^ 
jos déla peste y calenturas malignas, ocasiona el reumatismo 
imposibilitando la transpiración , cubriendo la piel de la cer la ; sia 
contar la vergonzosa molestia de verse consumido por multitud 
de inse¿io5, asqueroso produjo de la miseria y abacimienro. 

„ Por el contrario la limpieza , tanto en los vestidos com<i^ 
en las casas , destierra las perjudiciales consequencias de la hu^ 
medad, de los olores pestilentes, de las putrefacciones contagia^^ 
iz% que forman todas las cosas abandonadas á la corrupción: fi-> 
nalmente conserva libre la transpiración, renueva el ayrc, re<i 
fresca la sangre, y aun infunde alegria al e5piritu. 

„ La limpieza establece en el régimen domestico ua 
apreciable orden y tranquilidad habitual, que es uno de los prlf ; 
meros medios y elementos de la felicidad de las familias. f 

„Los que se esmeran en el aseo de sus vestidos y hab¡-« | 
taciones se conservan generalmente mas sanos, y menos expuesi . 
tos i enfermedades, que aquellos que viven en medio de la ia*^ ; 
diuadicia y escorial como los Tártaros del Tibet. (^S. C.) 

Ltngüás de America (N. iji.) 

nís tntjy reparable (según observa el P. Charlevofx) ^ 

que quantos se han dedicado á tratar sobre el origen de los In«4 i 

idiós hayan hasta ahora pasado por alto el único medio que > 

nos queda para acercarnos i U yerdad y quiero dccir^ la compás ^^ 



{ftcioaásl^ Icpguan 






; Vi^ 



Ha habido y hay todavía vlagcros y misioneros que 
han hectio colecciones de palabras » y aun vocabularios oasi 
tante completos de muchas de las lenguas del nuevo mundx 
Solo testa perfeccionar éstos ensayos, y hacer comparaciones coa 
las lenguas del emisferio antiguo qac pasan por originales; cosa 
que noés tan diñcil como algunos piensaci. Aun los diferentes 
diale¿%os, á pesar de todas sus alteraciones, conservan basrante de 
la lengua de que proceden, para dar una luz considerable que 
puedan guiarnos i algún descuorimient j feliz. 
•rt:^: En lugar de este método, que hubiera sido el mas sega-* 
ro, 6 el menos equívoco, se han hícho averiguaciones sobre loí 
usos, costumbres, religión, y tradiciones de los americanos, á fín 
dé descubrir su origen. Pero yo estoy persuadido que semejante 
trabajo solo puede producir una luz falsa, para d^slumbrarnos y 
hacernos desviar del camino derecho. Las tradiciones antiguas 
so borran y pierden, quando por espacio de siglos enteros no hay 
auxilios algunos para conservarlas ; y la mitad del mundo ha 
estado en ésta situación. Ocurrencias nuevas , mutaciones , y 
diferencias esenciales en los modos de ver y de sentir, dan naci- 
miento i nuevas tradiciones , que tambian con el tiempo se 
tlisipan , entrando otras en su lugar. Pasados uno, 4os, ó mas si- 
glos, apenas queda rastro cierto que señale distintamente, o nos 
conduzca á encontrar las tradiciones primitivas. 

Los usos degeneran muy pronto por el comercio con extraa«4 
geros, por la unión de naciones diferentes que vienen á formar un 
solo cuerpo, y por la mudanza de un imperio, áque siempre sesit 
gue ana forma nueva de gobierno. Qaanta mas razón hay para 
creer que ocurran alteraciones notabies en la lodole y usos de los 
pueblos salvages, que viven errantes, sin leyes, educación, ó go<4 
bierno civil que los recuerde sus costumbres antiguas ? Un nue«* 
vo modo de vida introduce nuevos usos, y los que una vez S(Q 
han dejado se olvidan a poco tiempo. . ' "* 

Por otra parte, no hay cosa que sufra revoluciones mas 
frecuentes y prodigiosas que la religión. Q lando los hombres lie-» 
gan una vez á abandonar la única verdadera, pronto la plerdea 
totalmente de vista, y se encuentran enredados y como encanta^ 
dos en un laberinto de erroes incoerentes, pues la iaconústencia 
y la contradicion son cara£téres naturales de la falsedad ; de su- 
erte que apenas (^ueda un hib pequeño que guie para retroceder 

so^ 



sobre sus p^sos. En el siglo t7.se vló de bsto un egcmplo palpan 
ble. i^o% Buccmnsers de bto Djmiago, qae ctaa cci¿iianos, pero 
que vivieron coín> por espado de treinta años sin comercio cotí 
otras gentes, por falta de culto religioso, de iostruccioo, y de 
autoridad capaz de retenerlos en su deber , perdieron absoluta-i 
mente todas las señales de cristianos, á excepción del bautismo.. 
Si hubiesen permanecido en tal estado hasta la tercera generación, 
sus tataranietos hubieran venido á ser tan desnudos de criitia^ 
nismo como los habitantes de las tierras australes, ó de la nueva » 
Guinea. Tal vez hubieran conservado algunas ceremonias, sin sa-? 
b,er dar razan de ellas? y ¿ no é> é*to puntualmente lo que ha su-í ? 
cedido con a'g'inas naciones infieles, entre las qualcs se han ob-< , 
servado ceremonias religiosas que parecen conformes coa las 
nuestras? - 

No es lo mismo porlo que respefta a las lenguas, Concci 
diendo que una lergua viva está sugcta a continuas mudanzas, ? 
que todas las han fufddo en mas ó menos proporción, y que nin-4 : 
guna ha conservado su pureza original; no é^ menos cierto que ^ 
á pesar de tolas las alteraciones introduciias por el uso, conser-» 
van sin embargo ciertos cara£l<:rcs fijos que las distinguen unas 
de otras, lo qual es suficiente para nucí tro proposito. Délos dia-* > 
ledos se puede pasar al conocimiento de las lerguas madres^ co-< 
OJO se encuentra el origen de un rio siguiendo ázia arriba la cor-* 
ricjntcdesus brazosó de los riach'ielos que forma desviándose 
por diversos parages. Según las observacicnes de un sabio acade-' < 
mico ^Mr. du Ros) la^ lenguas madres se distinguen por que, : 
cpmo formadas por la naturalezi, son mas ncrviotas que las que? 
derivan de ellas, contienen mayor numfro de palabras imitando * 
las cosas de que son «ligaos, v d ben menos á la casualidad, sin 
tener aquella mezcla q'ie si-mpre priva álos dialedosdealgode 
la energía que dala conexión de los sonidos con las cosas que 
representan. 

De aquí concluyo qie sí se encuentran éstas sen des ca-^ 
raílerinicas en las lenguas americanas, t^o puede razonablemente 
dudarse deque sean originales: y por consij;uientc que 1^< P^S" 
blos que las hablan, pasaron al cmisferio donde habitan poco 
tiem 3o después de la pritncra dispersíoü del genero humano; 
en especial si son, como se cree , enterameaic desconocidas co 
nuestro contmcnte. ,1 (í. G.) 



5V r * * ' Comercié, (*) 

En el DIatIo dt Comercio de Francia se haUa el paiage 
siguiente: 

"Ya habrán visto nuestros leílorcs en el articulo Movi-^ 
munto de puertos que han llegado á los nuestros diversos navios 
españoles cargados de cueros de BuenosAyres. 
c Sin duda que estas importaciones dire¿^as son concesio<« 

nes toomeotaneas y de favor, otorgadas por el gobierno Español 
i algunos particulares, por que las leyes de España^ asi como las 
de los demás estados, requieren ó exigen que los géneros que ven« 
gan de las colonias sean vistos y registrados en los puertos de 
la Metrópoli. 

Un probetvío antiguo dice que por mucho pan nunca mal 
aSo, y bajo é^ta consideración el comercio de Francia ha debí-* 
do hallarse contenta con é «tas cargazones inesperadas. Nosotros 
también nos daríamos por muy sati:.fe€lios sino hubiera rcsul-» 
tado de ¿>fa inmensa introducción de cueros extrangeros una 
gran rebaja en el precio d: los nuestros de buey. 

6ien conocemos que con la preferencia que se debe i los 
cueros frescos de nuestros ganados el precio de \o$ secos cxtran* 
geros no podrá menos de disminuir en una proporción mucho 
roayor, si no quedan sin venderse; pero esta rebaja por mucha' 
que sea , no puede indemnizarnos del daño que hace dicha introf 
duccioná nuestra agricultura, a la cria de nuestro ganado vacu^ 
no, y del perjuicio que causa á nuestra navegación, porqae'naes^ 
tros navios hubieran ido á bascar á España los cueros á proporcioi 
de nuestras necesidades, y nuestros comfrciantes hubieran ganadla 
el fl^te y [as fianzas: de todo lo qual con perjuicio de los nuestros^ 
se aprovecha el comt^rciante español, asi como del precio subiio 
de nuestros cueros.,, 

Un mercader castellano que ha leído con s tención estef 
articulo, después de haber visto en él una buena lección para el 
comercio de su nación , hizo ayer las reflexiones siguientes: 

Bien puede suceder , decía , que el Rey haya concedido 
a algún particular el privilegio de extraer pora^guo tiempo de^ 
las Ameticas en navios de la Nación algunos géneros de meaoc 

ne4 

pr -' _ — ' -'■ 

(*} Gtieu de Bajona de Fitaciti N. 15, de 16. de DicijBmbte de Sai» 



necesidad para nuestra península, díspensaníoícs el registro de 
las ícales Aduanas , pero lo que yo no creo ni podré creer ja^ 
mas es que S. M. haya concedido el misoio privilegio á los Ame«t' 
ricanos Ingleses quienes vienen todos los dias á los puertos de 
Francia cargados ya de grana, ya de añil, ya de azacares y, 
cacaos, ya de pañuelos blancos, ec, ce. corao es fácil ver en los 
Diarias mercantiles áz Ácnberes, BurdeQs,Nantes de los ultimjs 
©eses. 

„Yo quisiera que supieranoos nosotros aprovecharnos 
oíasbien de nuestras colonias, y que el comercio de mi nación 
abriera en fíi los ojos ) y que tratara de sacar de ellas todas las 
ventajas posibles, porque alfil una colonia es un hijo i quien 
ha dado el ser lasupscaijandaacii de la M i ite patria, aú coitio 
se le da á un niño la superabundancia de jigos nutricios át ía 
Madre. La fuerza y la riqueza de una colonia hace parte de la 
fuerza y de las riquezas de la na i m madre. De doide resulta 
que esta debe saber compensarse de los gastos y cuidados q le le 
ha costado aq*4el hijo asi como se compensa délos suyos una- 
madre. Para eso es menester que se aplique á empiear su produce 
to en crear por decirlo asi nuevos manantiales de renta , dando ' 
mayor extensión á los diferentes ramos de comercio, y procurando 
sacar en todo y por todo un buen partido. Aú es comj hace la 
Inglaterra. Ella empica los nuevos fondos qae adquiere anuaU 
mente por el contrapeso de su comercio en crear nuevos ramos 
de industria y nuevos canales de circulación , y solo de este modo 
Ipodia haber llegado á ser el pueblo mas rico , el pueblo en donde 
esta mas adelantada la agricultura, en donde las fabricas y taUci 
rissestia mas bien provistos de maquinas y utencilios los mas 
perfedtos. El pueblo Ingles codicioso y trabajador no piensa sino 
en aumentar sus riquezas á costa de mil sudores y afanes. Allí el 
hombre rico y opulento pone su gloria no en tener muchos crian 
dos y en arrastrar coches, sino en ocupar un gran numero de 
obreros y en perfeccionar algún ramo de Industria. Si hubiera la 
misma emulación en España, tal vez entonces se quexarian coi^ 
mas razón los diaristas e^trangeros. 

Al Señor Bachiller Talcamabida. (N. ) 
Los apuntamientos eitadisiicos de Un. contienen co^a» 
aiuy ci^tas^ pero DO todas $oa agradables. En ellas plnea Um< 



V7 
a los pobres Indios con los colores mas feos i|ue puede, deblcti^ 

do hacerles algún favor, ó á lo menos procurarlo, clogiand<f las 

particularidades de industria 6 aplicación que en algunos pue^ 

blos ha viese visto, $i acaso ha salido de los lugares que le víeW 

ion nacer. Pero no lo hace Um. asi, obrando en esto como Ba-i 

chiller, pues solo se contenta con expresar que hay algunas cx<i 

cepciones. 

Um. y otros Señores hablan por hablar; y lo peor ci 

que presumen tener razón. Vayan Ums. con sus punzantes sa4 

tiras al Perü, que allí tal v:z serán verdadetas las propiedades de 

los Indios: aqui no lo son, y en prueba de ello les diré que la 

industria se advierte en algunos pueblos de éste reyno, situadoy 

á bastante distancia de la provincia de Verapaz, donde la dá 

Um. > Señíjr Bachiller, por supuesta. Tal es San Bartolomé dt 

los Llanos. AUi no solo cultivan los Indios buenas oailpas, sino 

que trabajan el mantey^ y el algodón. Del mamey hacen meca-« 

tes, y otras curiosidades poco comunes. Gon el algodón tegeti 

colchas moteadas muy bonitas, y otras telas qae les sirven para 

su ordinaria decencia , algo parecida á la moruna. Digo Señor 

Bachiller ¿no merece hacerse mención en los Apuntamientos de 

aquel pueb'o? ¿Es posible que solo emplean Ums. su pluma ei| 

sacar faltas? Cuidadito que ya se vdn cansando las gentes de ta« v 

les burlas.' A fé que me huele Um. á Chapetón, por que si bu*. 

hiera nacido en el pais se conducitia de otra suerte. Esto ¿s> 

averiguaría qualquiera particulati Jad para ponderatla, y lo maV 

lo que advirtiese lo procurara cncí brir. Asi pues, los Indios sa-» 

camos la cara pot los Indios, pareciendonos que en nosotros es 

mas de admirar la fabrica de colchas y trages de S. Bartoloméf] 

que las de las telas fupcTñaas que se fabrican en Holanda, don^ 

de la cultura cuenta millares úc años.=; De Um. Bl Indio Üaps 



■., Kí: 



Entradas y salidas de barcos, ]^ 

^ De Trugillo para la Havana en 8, de Julio ultimo U 
foleta Stá. Rosa de Lima , capitán D. Nicolás López de Castro» 
conduciendo en registro 70. tcrciosde tinta con 4075. libras: i8g, 
404 pesos fuertes; zS. onzas de plata eo varias piezas: 20. tercios 
zarzaparrilla con 6j. arrovas: 85. cueros al pelo: i. cajón con 
é.'arrovas hilo de cáñamo: i. cajón cotí ajo- parcas zapatos y¡ 
lú. Id, de botas; i. Id con 17][. ioztn^^s mccbíis de fafclillo. 

Prt 



31» 

^ Del río de S.Jtían de fiicaf^Aguá para StA. Marta la go- 
leta. Stna. Trinidad, capitán D. FrancÍ5Co Mattincz, conduciendo 
en rcgiuro despachado en 18 de Julio uUí(no por la Real Caja 
de Granada: 480. tercios de añil con 60. 8 s 8. libras: 2. cajones 
plata labrada con 228. marcos: i. aderezo de diamantes: aig,: 
710. pesos en plata fuerte: otros 1:^.000 pesos id. id. 

— . A mediados de Junio llegó á Matha la canoa S. hmat 
^io, procedente de Panamá^ conduciendo en registro ty. tercios 
de gerga: 8. piezas muselina blanca: 4. id. id. de colores: IO0 
dozenas pañuelos de Bayaji: lo. id. id. de hilo azul: 10. id. id. 
de muselina: 2. id. id. bordados: 2. piezas irlanda; 2. tercios ái 
azero: 10. piezas de pinoHilo. 



Ter Reales despachos de i» de Enero de este aHo se ha servida 

S. M, conferir empleos en los Regimientos de Milicias 

disciplinadas de éste reyno a los sugetos siguientes. 

Regimiento ptovincial de Granada. 

Coronel. D. Manuel León Molina* 
El Sr. D. Luis Blanco de Sacido D. José de la Vega. 

Capitanes. D. Francisco Marenco, I 

D. Juan Granizo. Subtenientes. ^¿j 

D. Pedro Roblcto. D. José Cornelia GuerrerdJ V 

D. Manuel Solorzaoo* D. Faustino Bermudez. ! 

D. José Barrios. D. Ermenegildo Ugarte. y 

D. José Argüello.^ D. Joaquín Arce. ^ 

Tenientes. D. José Rodríguez. / 

D. Máximo Aviles. D. Francisco de Dios Avilcí^j .. 

IX Ramori Arguello. D. Alejo de Vega. 

D. Justo Abaunza. D. Anastasio Payan. 

D. Joaquin Chamorro. D. José Solorzano. 

DI Andrés Villanueva. D. Juan de la Cerda. .1^ 

D. Juan Bautista^ Pazos* D. Leopoldo Aviles. *^ 

(s. c): ""v? 

Nota. La langosta ha vuelto á extenderse por a!gnn(i^^i^^'*^ 
gcide la provincia de Nicaragua, paiticularsaecte en Cbinande*¿ 



J: : , GA^IM TE GUATEMALA 

j^l DSL tC/Vfií I?, Z>E AGOSTO de 1803. 

¿ ^ , Lenguas de AnrirUa, (N. 3T5.Í 

I 5í '* • Hemos visio íN. ijx.) cctno Mr. Jejferscn opina que 
ton mas en nvVmcro las lenguas originales de America que Ia$ 
de Asi2, infiíieodo de aqui que la población de éna pattc del 
nytindoés mas antigua que la de muchas de aquella; opirion i 
<juc también se acerca la del P. Gharlevoix (b). 31 jO* Veamof 
el íeutír de Clmigtrp sobre este mismo asunto. (. 

„ L js Americanos (dice el etadito autor de k historia' 
de Mexm) descienden de diferentes naciones, 6 de diferentes fa-i 
OQ^ias dispersas después de I a conf ustión de las lenguas. El que* 
tenga algún conocimiento de la multitud y gran diver^dad de las 
leog'jas americanas no puede dndar de ésta verdal. En el reyno 
de México tencíuos quarenta y cinco: en la America meridional 
son aun masías coaoddas. A principios del ultima siglo ( el 
17.) contaron los portugaescs ;Cincueota en el Matañon. Es 
cierto que hay mucha afinidad entre algunas de éstas lenguas, 
loque muestra que proceden de un mismo tronco; en especial^ 
la Euieva, Opata,y Tartahamara en la America septenrrional, y, 
la Mocobiy Toba, y Abipona en la meridional; pero rambicn hay 
otras muchas qac se diferencian tatito una de otra ci>mo lailjria 
de Ja hebrea. Con seguridad podemos afirmar que no hay íen*t 
gu^s vivas ó muerus que se diferencien tanto entre sí comolaj* 
de ^os Mixicano?, Otomics, Tarascas, Mayas, y Minccas, cinco : 
le;ígua* que prevalecen en diversas provincias de Nueva España.^ 
Sería pues un absurdo decir que puedtn todas ellas ser dialedos^ 
de una original. Cómo és posible que una nación aUfere su leo-: 
gua primitiva hista tal grado, ó multiplique con tanta varlcdai * 
sus dialedlos, que aunque sea después dt muchos siglos 00 se ^ 
encuentren, si no palabras comunes á todas, á lo menos alguna ' 
afiaiiaJ entrecrías, ó algíioas huellas de su común origen? 

„ Los Americanos no proceden de pueblo a.guno aftii- 
almcntc cxif'.tente en el mundo antiguo, ó á lo menos no hay 
fundamento para afirmarlo. Esta inferencia se funda en el mis^ 
inó atgaménto q^e la anterior, pues si los Americanos (Jescendíe-» ^ 
sen de algunas de dichas gentes, seria postile descubrir^ su cii- 

- gco 



gen cocnun por alganas setneianzas en sus Icngaas i pesar de la 
anygucdad de su separación^ peio niíguoa de tales semejanzas 
ha podido hasta ahora observarse, aunque muchos autores las 
han buscado con toda diligencia, según parece por el libro dú 
?:Gítgotio Garda, (*) Nosotros heoios compasado despacio 
la lengua mexicana y otras ametkanas, con otras*' muchas vivas 
y muertas» pero no hemos podido percibir la menor añniiadean. 
ire alguna de ellas. La semejanza entre el Teetl de los megica-^ 
nos y el Tbeos (Dios) de los griegos nos ha inducido á compara^ 
particularmente estas dosj pero ninguna conformidad las hcmo| 
encontrado. Este argumento es fuerte respe£to de los Ametica^ 
nof, que han dado prueba de su gran firmeza y constancia en 
ííCiencs sus lenguas* Los megicanos conservan la suya entre loj[^ 
cspafioles, y los otomíes retienen su difícil dialedo éntrelos CS4 
pañoles y megtcanos» después de dos siglos y medio de ccmuí, 
Dicacion con unos y otros, 

„De consiguiente» silos A mfrí canos descienden dcdU; 
fcrcntcs familias dispersas después déla confasion de las lenguas^] 
como lo creemos, y se separaron dfsdc entonces de las otras J 
gcnres que poblaron las tierras di continente aíirigua, en vanc^f' 
srabijarán los autores ^n buscaren las lenguas 6 costumbref; 
d^ los Asiáticos el origen de los pueblos del nuevo mundon^ 

(^-ci ;¡ 

Apuntamunt9$ estadísticos &C.- fn.^i4.> ^"m^.. 

Nota. El autor discurre históricamente sobre las eneomienf''^ 
'¿¿I/, coi la autoridad délos cKritores coítlKo? d? mejor nota^^; 
Háb\a después de los repartimientos , y desciende á cxaminaif« 
el mezquino estado de la agricultura é iadunria, especialmente j 
eñlas provincias habitadas de solos indio!, a donde apenas ha^g:* 
mas españoles que los Jueces mayores y Curas. Trata en seguí-» ^ 
da de los tributos; y por una transición algo forzada eslabona es<'^ 
tas diversas materias con otra que algunos han llanvado entera^ 
iBCnte extraña del asunto; es i saber, con un examen coTiparai '^ 
tivo del espírim colama\ de los españoles, y ci de los ext/ange-'^ 
ros— Di todo esto se tratará por seoacado.— Los If dores dc;^ 
larga vbta juzgarán délo quf sobra ó falta cuestos apuntamí- .; 
cotos, qaepot ahora ha parecido continuar con el párrafo s|f*^ 
guíente» dejando una lacuna de muchiis p'icgos. '^^ 



„Hctnos dicho qüc la íeipoJíUcIoo ^ h ícitUldad ¿e tas 
tierras, la indolencia de sos habitatvtes, «I antiguo ^htcnádc 
repartsmientosf la indplc délos Colonos, ia «$ca^c;z de ios cono- 
cimientos económicos, &c. &c. son causas déla obstrucción de 
é^te comcício. Pero como éstas causas concurren igualnocntc 
en algunos otros reynos de Atnerica , y sin embargo de ellas 
prosperan mas que el de X3aatecn3ia,ei preciso decir con sepa" 
ración guales son las particulares ó locales que obran en este, 
con exclusión délos detpas, par^i descender después á lostc-i 
■ledios de unas y oitas. 

La primera que se presenta natural y sencilla e^ !a po'-i 
sicion topógcañca de la ciudad capital , situada en tierras in-^ 
leriores, y basta el presente sin rio alguno quz la facilite su irá«< 
fíco,f)i con ia metrópoli, ni con otras provincias de lucias. De 
el puerto de Acajutla por el lado del Sur dista 40. leguas, j; 
80. por el Norte dtl en barcadero del Golfo dulce. ^*'l 

jLas empresas marítimas se miran con tlvicza, por qué 
IR> se está á la vista del elemento que las sugiere y perfeccio- 
na. Lt navegación es propia de los costeños, fcíingun pueblo 
Interior ha sido jamas náutico. _^ 

^ Asi como á la orilla del agua se facilita todo, loshod£' 

bres son marineros, la necesidad hace constryfJores , y sobra 
gente para ia mariobra y gobierno de ios buqucj , pcj: que ca 
c^tos cgercicios se amaestran por la praíHca, y no tratan en otra 
cosa dí^sde que nacen , asi por el ccnttario á un pueblo inte- 
rior , que quiere dedicarse ala navegación , todo se le dlficnlraf 
y mucbo mas quando enfucnira los puertos, como sucede ea 
ete rey no, según salieron de las manos de la naturaleza, aban- 
donados, yermos , con esquiaras maderas de comttuccion en to<4 
dps ^us contornos, pero sin un hombre gue sepa hacer uso 
4eellas. 

Br * Hubo qn tiempo en que Guatemala tuvo su marina en 
nn pie regular por d mar pacifico. En la barra de Uzapa^ quince 
Up^uas dictante de la antigua capital) consiruvo el conquistador 
Alvarado dos decentes flotillas , en una de lasquales hizo su 
viage al Perú , y en la otra salió en demanda de las imaginadas 
Islis délas Especerías. Desde la mi*ma capital ha ta aquella 
barca se hizo camino de ruedas, según coaita de los libios de 



\ 



/ 



eí N^ AyaataiMsato. ?m ^'^ipiiei , se* poí h cama indicada 
áritctC^^rmeate , b pot oteas a;ae íakando documentas y noticias 
üo évfíJsible averiguar, \a expresada iDatlna del Sar se deshizo} 
y la qn^ e^ mas extrafio t por uno de aq^aellos accidentes que U 
naturaleza suele obrar con el transcurso de los tiempos quanio 
la tnaoo del hombre no la conti2oc, el expresado puerto de lzt$,- 
pa^ se cegó A lo manos asi se ha creído , ha^ta los últimos añog 
caque se han pradicada dlUgeacias esquiska^ para descubrirle, 
A ladístancu de lai puertos se agrega, como segunda 
causa principal, la aspereza de los caminos que conducen icllos» 
Son talesque imponen pabor á los mismos que todos losdias \o$ 
transitan. De aquí lo subido de los ftetes ^ q.ue no se aiimcntati^ 
en razcn de las dutancias , si lo en razón de la fragosidad, del 
pcíigro a .qac se expone el arriero de perder sus malas, y de 
hacer pe^u^fías jornadas multiplicando el tiempo y los gastos¿= 
Con corta dif ircocia son idénticos los caminos interiores de unas, 
provincias i otras , ó por mejor decif no son caminos , sino scn^ 
das y vereda*^ ,. encrucijadas f ovontañas coya cima se pierde de^ 
?irista,b dtspeSaderoSs, y precipicios horribles en algunos paragcs. 
^ ' Esta esta causa poderosa de ballacse CGtospccido el tra^J 
ficointerior, óoor mejor decíc de que no haya mngiino. Qué 
importa qac las tierras sean Cerriles , si éstos ob ráculos otetra* 
yen o cierran tas salidas, falta la concurrencia de compradores» 
165 transportes son costosos, y los frutos tienen un precio tan bajx» 
iq'ue no puede compensar los gastos hechos p^ra su. beneficio? 

En éfte caso , excediendo el costo i los produílos ^ ef 
cultivador conoce que la abundancia le es ruinosa : abandonase 
cg^rcicio, o le emplea solo para procurarse lo precisaínente nc-* í 
cesarlo; y lastitrras que habiendo trafico y comercio manten-»? 
drian centenaces de almas , apenas proveen de pasto á algunos; 
gaaados» 

Los hombres poco instruidos atribuyen la miscrísi 
píiblica á la despob'acian , y á la indolencia universal. Tal 
vez se equivocan tomando clefeao por la causa, y norc^. 
montando á los verdaderos principios* Ala tierra que da cor» 
que pí»gar» nunca la faltan brazos. La facilidad de la veo^^ 
tayel buen prí'cio seían úsaipre un atrañivo poderoso, que 
cxc'tari á aumentar la cantidad de los írntos , y á hacer nucvos^i 
€$&ur2os para malti^licar Tas proiacciooes. Pero faltando t%i% 



^'■\^f^-^r^, "V^J * 



fádlidaJ et Úfenlo dcTmaya , o se abanJoftan los obietos qije na 
prcftiíten proiíta sa.ida para dedicar toda la atcnríon i los quii 
iá prometen. 

La deliciosa provincia de NTcaragoa ofteccon cgcraplo 
palpable de e^ta verdadi. Era una de la^ que abastecían de cacad 
i la Europa , y de las que mas se enriquecían coñete venta-» 
jmo contcTcio. Al presente su cosecha ^jinual de cue fruta se 
regula en cinco mil tercios, con los quates provee á su conswrao, 
y á el de las provincias de Conoayagua» S. Migu?rl , y S, Salva- 
dor. Sí atgutt ano et producido de las cosechas cx.:edc algo m%% 
del regular con sumo , é:tc excedente se desperdicia, por que no 
tiene salida para ninguna otra parte^ y por el calor del clioja, 
y la calidad del mismo fruto, no puede conservarse mas tito»;*^ 
po En btc caso se hallan todos lo* hbradores de btc reyu^^ 
exceptuando los de añil , de qucd^spacs sehablari. La abuiH 
dancia resulta cu su perjuicio. 

>m r Eu yanopues se cansan tos patricios zdosos en promoí»! 
Ver nuevos ramos de agricultura y de industria, naientras i\i 
ptodudo no se pone a nivel con la extracción,, y antes de air* 
mentar artículos no se piensa en darlos vakr por medio de Uf 
%u%"nas y cómodas salidas. Donde no hay éí;ías> no hay conaetn 
cío: de consiguiente no hay poblacíotv , no hay estado. La pro^í . 
viucia de Nicaragua sem de las mas infclkes , sí atenida i ti! 
corta utilidad desús cacaos , y á mantener sus haciendas enpie^ 
títí poder pensar en aumentarlas, no hubiese dado íncítmcnto 
aV giqun¡te,que por la pronta y segura salida ofrece mtpu^ 
y mas báeo áindadas esperanzas. (S. C) ^ . 

í- EL RET se ha- servido resolver; i . Que Tos ©armoícs y ^ 
pts ¿te España febr^dos eu ella, sean libras de rodos derecho* 
fecales» municipaVe?,^ particulares y otros quatcsqulera en su^ 
transporte por elreynor y en la ejaratcion, siempre que se cgei 
cute en buque español, pagándolos derechos de Consulado^ 
y uno por ciento á Rentas generaUs quando fuere co barco €i«* 
trangero: 2. Que igual libertadde derechos gocen tos ¡«ármeles ^ 
jaspes de España labrados en ella a su faUda del reypo, y á 
ftu CDuada eu América; 3^. gite los mármoles y jaspes cxtratvt 



v^*-- 



•#i. »-.. 



.«^4" 



^ttm 



^os sin labrar pagiifiti solo ea stl tiitroíacdon en Espñí, sf cndo 
en bf^qu5 español y d3 cusata ds españoles, ciento veinte roa- 
rwedh por cada quartaqaa^raia para Rentas generales y los 
dcfccbís da Consulado; y este doscientos quarenta maravedís 
V el derecho de lotetnacíoo qnando se rcaUzíre la entrada en 
buque extranjero y de curnti de cxtrangcrov. 4 Qielosnaac-* 
moles y jaspes exíangeros, quand^-» después de labrados en Esüí, 
paña se extrayganen barco español y d^ Cüeata de cspaüDl^s^ 
paguen i Rentas generales Bno por clínto de su valor^ y tres 
por dentó q^iando en barco cxtrangeco y de cuenta de extran-i, 
geros; y 5. Qjcá los márcDoles y jaspes cxtrangcros lab/adoa 
én países ext avgsros quando se introduzcan en España ea 
buques españoles y de cuenta de españoles ^ se les cobre poc 
Ecntas gífnaales, siendo losas ó tcrbletos, tres giU maravedís ¿ 
citntos y sicPido estatuas, relieves y demás obras iie arqui-, 
tcílura ór^s: atora , el veinte por ciento de «.u valor: y quando* 
la Centrada f^e haga con bateos extrangeros y de cuenta de txcran-T 
geros, se exí;irán por Rentas generales á las losas y tabíctofi^: 
cinco mil m^rtavcdís el ciento; y riendo estatuas , relieves .ó qua-* 
lefqukra oíf^ cbVa de ^rquiteQ:ura y escultura, el trciota pot,. 
^íi^nto de m valor. . 

Se permite la entrada en An^erica de los tráranoles y jas-^ 
pcs cxnangftí os labrados bajo las regias siguíeníes: i. Q^e á tos* 
£náríníi.k5 y jafpes fxcrargerps que se hubieren labrado en Es-^ 
paña «.elen exigirá á la salida para Anriérica un dos por cientdj 
per Rentas geneíalcs, y q^iatro por ciento a la ertrada en ésta}^ 
y :i.Queáiós táiármok^y jaspes ixtrangetos labrados en ctroS' 
tfcVftoSvquese httbieseníntrodacido en Espafi:? per buques e5-*\ 
pañoles y de cuenta d« espafioleSjSC les exija por Rentas gc-^ 
jneraks m quatto por ciento ala salida del reyno, y ocho por , 
cltírtcá la entrada en Aa)éíica; y que a los que se hübiercni 
introd^icido en la ptni suia en buques cxtrangeros y dfi cuenta 
de exttargetcs, seles cobíC por Reatas generales siete por cica^t 
jta a la* 2 Ida , y quince pcf cknto á la entrada en America. 
* Y áe Real ófde^n lo comutico á U. S. para fU cumplí^ 

fníftito y fio Vé que se tesiuelvanal tener de esta resolución iq-^? 
dos los í xpccitnics que ^e hallaxen pendientes en e^a Subdelega* 
clon acerca del pafikuiar. Dios^iaídcá U S. mu hos añoj?^ 
Av^ij'^ef. 10. aí^ ¿^ii2i? d¿ í^jypi iolér í5 k, PícnJemc de . 



í D. Antonio González Mollincdo y Saravla &c. &cT ' % 

Hibiendo llegado á aai noticia qac ic han hecho varios roii 
i^os de losas de los empedrador que se están reparando en \sxik 
capital > á fía de contenerlos con el debido castigo, de qne f o# 
frierecedo.tes Ips que cometen semejante exceso , y de noantencc 
dichos empedrados en buen estado, consaltando a su cnayorr 
dotación; por el presente ordeno y noando: /j 

1. Qaalquicra quesea convencido de hab*r robado losaf 
destinadas para los empedrados seta reducido d t>rtsíon , muha^ 
do en veinte y cinco pesos si tuviese de que pagarloV^ y no tM 
nienddos se le destinará por seis meses á obras públicaf^ 3 

2» El que comprare losas robadas^ sabiendo Que loson^ 
hecha la averiguación como corresponde ,sera multado irremÍ4 
fiblemente en veinte y clncQ pesos , y no teniendo de que pa*'? 
garlos en tbdo ó en parte, sufrirá el ni<nnip castigo de obratí 
publicas ^ ó igual tiempo de pci/ion , ú otra pena arbltuatuiiá 
según las circunstancias. . , ^ í 

3. Al que denunciare robo de losas , 9 compra de las ro^ 
badas, scr'le gratifí^cari con doce pesos por cada vez^ oculum^r 
do su nombre. 

4. Ocasionandbse perjuicio a tos empedrados con tas maír 
aeraos que se arrastran por las calles, se too saber á los Gúar-t 
das de garitas en veinte y 0(:l;v3 d? Abcil prx^l no pasado pre-^ 
viniesen álos coniuíi ?res que las colgasen d^ U^ yuntas , ¡d 4a^ 
intcodujiísen en la ciudad lebaniidisá Ibm^nos d<l un exremor 
En conseqíiencia de é-t3 prevención, á q>a'quÍMtcon<iu¿^ord^ « 
fiaaderas que no hs introdujese por lacUidad en la fuma dt-i 
cha , se le e\L>irao dos pesos de mu'ta en elmí^mo s^íto de eo«i 
contraríe ,<> de ser aprehendido por qualquierMinlito de Jus^ 
ticia faltando á bra orden. 

5. Los Alcaides de barrio de e ta capital, y los comisariof 
&t vara de la Real Audiencia zularán la observancia de los- 
artcrioFés artículos , y en qualquicra de $ui casos darán cuenta 
á los tespf ftívos Gefes de quartel v por quienes se pFocederá suh 
maríslmamente , comunicaiísdo ^1 resultado á C5te Superior G04 
binno para la aplicación de dichas multas, que se hará i bc- 
neñcio dt k)s mismos empedrados, y ücDuncU^tes, en lascarte» 
que les cokícsponda- ^^' .^.' ' 

6. 



é. En adelante ftingun vecino podrá* Hacer poyo? ni gra* 
dcrií^ qjae salgan á \a calle publica exceáieado de medio pía 
de vuelo , por ser ccntta lo prevenido en la ordenanza geineral 
de poHcÍJi. Y en qiiantoá las que ya existen con c te iefeao, s^ 
tendía eníendldo que hade enmendarse precisamente, co fjrtn^ 
le vayan eocnposkndo los empedrados. 

Poríamo y paraqu« llegue á noticia de todo?, mando se 
publique por banílo, fijándole en los parages acost^íribradoSi y¡ 
^ooMinican^ose en la íorma ordinatia. Dado &c* 

Emplees, * 

*-S. M se fea dignado conísric los siguientes cnlas í#|^ 
g!flaIento!( de MiUdas disciplinadas deeste reynd 
Bsquadron de Dragones de S. Salvador. 

Capitanes, D. Juan Palnjas. 

J^?é Rosi. D. Domingo Viterf^ 

^antiígo Rcnteria, D. Julián Gircia. 
Jo^e AguíUf. Alfgrtx.es. 

Benito Cortí '<?aíTÍa. D^ Manuel Novales. 



D 

D 

D 



Tenientes- 
I>. Manuel Delgado, 



D. Lorenzo González. 
P. Juaquin Alarcía, 



é:, 



# ReginDÍenr3 de Milicias 

Caphanes. 
D. Juan A íoifnMarales^ 
D R ra^n ?hAo. 
D. Nicolás "íOiis. 
D. Fr%nvÍ5Co Sanchíacly 
D. ]y<^h Maiiid Pinto. 
P A t nio P:üacios. 
V iií.baincí Vides, 

Tenien$es. 
D. Manuel E irada, 
D. Maaud Riv-ra. 
D Jian Ignacio Rivcr|i. 
D. Aicx^n jro Solis. 
P J-2an Manuc\ Lecn^ 
p. Joíé Máda PiDtO. 



disciplinadas de Chiquinf)ula^.^^jj^ 

D. Juan Ignacio Paiz. " 
P. Joi^é María Mcncndea^; 

Subtenientes. S 

D. Geronirno SoUs. 
D Jo e Esteban Paiz, 
P Francí co Chacón. > 

D. Jiiai Jíib Cordón. j 

P Minucl Trabaniao. 
D, Fermín Azeyruio. *S 

D. Jo é ^a tiago Valle. ^ 

p. J ) é Ma ii Ríos. ^ 

P. Manuel Vicente Argiieta, - 
p. Prudencio Barrena y Lugg . 
P. Gtrpnino Vidal. 



f¡: Ni»»* 317 rom í^ií. J^^'3^7 

I .^ GAZ&TA DE GUATEMALA 

DEL LUNES «a. DE AGOSTO de 1803. 

I I ((rjr')'^Bl Corno de Oaxaca entró en la tarde del 15., ío«- ^ 
'¿ dactendo la correspondencia de España de Abril ygazttas de Ma-i'^ 
■drid basta del 10 de Mayo 9 y cartas particulares de Cadiíckat4 
. ta del 9 iji if di Junio. 

Empleos* 

S. M. se ha dignado nombrar para la Regencia de C5ta 

' Real Audiencia, vacante por promoción del Sr. D. Ambro-i 

sio Ccrdan Pontero á Fiscal del Supremo Consejo por lo per-* 

tciecientc d:l Perú, al Sr. D. Mmael del Ca^.ti loy NegcctCr 

Alcalde del crimen de la Real Audiencia de Mcxico. 

— Asi mismo se ha dignado S. M. nombrar para la AU 
caldia mayor de la provincia de Suchltepequcs, vacante por 
renuncia de D. Tadeo Cerda, al Sr. D. Tomas de MoUínc- 
do y Villaviccncio, Intendente honorario de provincia , Cot^ 
regidor que ha sido de la de Chíquimula y Sacapa. ^ Y pa- 
ra la Comandancia militar del fuerte y presidio del Paen, 
vacante por muerte de D. José de Calvez, á D. Luis Abs- 
lia, Capitán dtl regimiento fijo de é te reyno. 

i— Igualmente se ha dignado S. M. nombrar para una ca^ 

congia de la Santa Iglesia de Ciudad Real de Chiapa, va-* 

^cantí^ por muirte del Presbítero D. Manuel Rafael Porras, i 

D. Manuel Mariano Chacón , Rtftor del Colegio bcminsciio 

de la misma ciudad. 



Apuntamientos estadísticos. (N. %\6) 
El mismo incremento del añil, y la calidad y drcuntaa 
das del cultivo y beneficio áté%u fécula y deben contarse co* 
trc las causas de obstrucción. El fruto es sumamsnti precioso** 
No se inte- ta revajar su utilidad, ni disminuir ^u producto; pero, 
es comtante que las ciertas y conocidas ventajas de éste tra^ 
tiro retrien de emprender otros^ y circunscriben la esfera de las 
conyinadones mercantiles. 



5¿o 



Se puede asegurar rcsüeítamentc que si Istas províncí-i 
as ^0 produgeran el giquiUte , c! cacao , el algodón, y otros fru- 
tos excslentes no estanari como ahora desperdiciados y un 
víílor. La índusttia hubiera hecho mas progresos. El tiempo y 
el tesón habrían allanado los obstáculos que de pronto parecen 
insuperables. No se habíera abandonado el comercio del Sur : 
se hábila facilitado el del Norte ; y en vez de un solo articoio 
escluslvo , teodiiaraos diferentes de igual ó de mayor utílidadv 
que extenderían generalmente la abuniancia, y no como él, qu c 
la limita á ciertos países y por necesidad á un determinado nü-i 
enero de personas. 

Está abundancia, nacida de las causas arriva dichas, au^ 
mcntaria la población , acrecentaría la tuerza , animaría el tra^ 
bajo y ía circulación, y extendiendo la esfera y el movimiento 
del comercio excitaría la aíiividad, y multiplicaría las subsis-» 
tencías. 

El cultivo del añil escluye las tierras , imposibilitando^ 
la^ para otras sifmbras, y para pastos. Queda dicho mis arriba 
ésto misíDo, y ahora debe añiditsc una razón que lodácue-^ 
va fuerza. v;fí,,.:!í0i;^,,^-2Oí|íg.^,^ 

Un obrage de giqui itc atrafe á sus coptornos una pkga 
de insfélos voladores que perdigue, desmeiora, yabiyetita los 
ganados. Por otra parte el á^tñ^y de una de é,ta? haciendas cree* 
tía pcrJtrse srapariase de t\\^^ la menor atención, ó la dividiese 
enera orrosf(utr>s por pequeñas porciones. 

De ésta errónea opinión , que no puede atribuirse sino 
á ignorancia de los primeros principios de la economía ruralv 
proviene la escasez de víveres co las provincias , donde por 
estar el trafico inas floreciente en un articulo tan principal, dc-< 
hiera haber mas abundancia de todas las cosas. 

Agregase á estos vicias el mas considerable, el que por 
51 solo bastaría para que no hiciese nunca rriayores progresos 
este reyno , per mas que todas sus tierras produgesen dgíquiUu 
con Iguales vcrstajas , y para todas ellas fuese el consumo, ó lá 
salida con proporción ala cosecha. El beneficio decstiyerba 
J^quiere oficinas ,.maqüIoa3 , anticipaciones snnuales , y perio-- 
dicas , gastos crtxldos de iodo genera que no son compatibles 
cea la pobreza del putblo. Es preciso ^ pues, que el añil eité eo 

pocas 



pocas irános, y manos pudientes. - 

No hay necesidad de probar que fc^tc C8 un mal en po- 
lítica , y un desorden en cconori;ia , y que es como la raíz de 
otros muchos males y desordenes. Las riquezas son de muy poco 
provecho á la maltiiudl quando es un corto cúmero el que las 
posee. Nadie se persuadirá qae sea mejor acumular cien mil pe^t 
sos en una sola persona que distribuirlos entre loo. familias: co^ 
mo por el contrario toio el mundo conoce que las grandes pro-< 
piedades en tierras son aun mas ruinosas que las que coasistea 
en dinero ó empleos. ^%:y^h^^^í:¡rt^é<::^'mv¡¿:'m0:^ 

Repartidas las propiedades y valores territoriales , la rio« 
ble y santa agricultura multiplica la población con lacomo-* 
didad general i y teniendo buena venta los ñutos 9 se doblan y 
quadciplican las cosechas y los cultivadores^ 

A pesar de é tos vicios anexos áel añil , dtbe merecer 
y merecerá siempre las primeras atenciones en é re reyno. Es 
el fruto favorito de algunos de sus climas, como de otros lo es el 
cacao: ésla columna única que sostiene este edificio, amenaza- 
do de una total ruina; y ú ella viniese i faltar , sin estar antes 
bien apuntalado , caería en tierra sin humano remedio, y no sen 
lía posible con arbitrios comunes volver á kbantatlc. 

Tiene en el dia e'te ramo de comercio infinitas venta- 
jas con proporción á los otros tiempos , y hay afición á él por 
que éstas se conocen, y se ven todavía íus buenos tícdos á 
pesar de la competencia de Caracas y de las Islas. Pero en bre- 
ve tiempo la de Santo Domingo tomará un incremento difícil 
de calcular en toda su extensión, las proporciones de su féítil 
suelo son notorias: y aun quando éste reyno sostenga la con^» 
carrencia , por razones naturales debe decaer su exportacionv y 
tal vez vendrá á ser ninguna cop el tiempo, ú subsiste tj 
entorpecimiento del trafico interior por las distancias y lo frtgo* 
so de los caminos. 

Algunos se imaginan que la naturaleza con la bondad 
3el fruto asegura á Guatemala las utilidades que de presente 
recibe de hi opinión extraña, y desmentida por un egemplo quasi 
en todas sus partes idéntico. Nuestros cacaos soo los mejores. 
dü nundo; y^ sin embargo eitan por los sucios. {S, C) 






3 JO 

Orlograftd, 
Sr. Editor. Cada inacstrito ticac su Hbrlto, y es dífi^ 
cU que todos convengamos enteramente, aun en las materU 
as en que nos gobernemos por unos mismos principios Dí^ 
re pues mi pensamiento en punto á ortografía. Principio ele 4 
mentar. Debe aber los signos necesarios para significar todof 
los sonidos significativos de la voz umana, y no debe abcr mas 
que los prcci os. Esto es , debe aber todas las letras que se 
an menester , y no debe sobrar ninguna. De otro modo. Nin- 
guna letra debe tener dos pronunciaciones, ni dcb¿ aber dos 
letras que tengan una misma pronunciación. 

En este supuesto quitaiii yo de nuestro alfabeto la íj, 
y la z , que para nada nos azen falta , y son espurias é ia-« 
cómodas de azcr por los dibersos movimientos ó giros que re* -^ 
quiere su configuración. La f que se compone de una ^ y un 
palo es mas análoga al carader de las demás letras, y baita 
p«ra suplir por la K pronunciando qa, qe^ qi, qo y qUy aq * 
e<í iqoq uq, como aora pronunciamos el ka, ke, ki, k3, ku, ^ 
^k ck ik ck uk ,ac ec & : y la r serviría por la s, pronuncianv j 
Jo el ca, co, cu, como aora el za, zo, zu, en la forma,, 
que lo azennos con el te ci. 

La ¿, y la V las conservarla sin variación, por que cada ^. 
lina representa su papel, y significan muy diversa modifica-» ; 
clon del aire , como se observa en la boca de los valencia'^ 
nos , y de los pocos que estudian bien ésta materia , y guardan 
la re g^ a de que la ¿ se pronuncia juntando pr/f^j^rí? los labios, 
y la í; con ellos apartados, y plegando un poco c\ inferior con- ,^ 
tra los dientes de arriba. A mas de que muchas palabras solo se 
distinguen por éstas letras : los qac cscr'bcn , y los que ablan co-i 
mo se debe , ujarin de la que corresponde, y para los que n6 ^ 
.poco importa qtie pongan una, ü otra, puesto que ks es indife* ^ 
tente. AíI, sunqne el sentido de la oración asegure el significado 
de las palabras equivocas por una letta, no es bastante razón para 
probar que una de las que se usan como equivalentes por los 
menos ínsiruidos es supcrflaa, y debe q^íitsírse. Entonces dc-i ^ 
beria suprimirse 1^ // , 6 la j^ , y la /, ó la z en America y ea ' 
Andalucía. 

A la i& deberla fijarse el sonrio de cha, cbey chí, ebo» chUt 
sin necesidad de animarle la ei en lo demás no solo es inútil, si-» 

no 



- ??1 

uo pctjudldat, porque sirt ella no pronunciarían truchos jc^ha^ 
sp^ejsnsion f vejeinent0f Abrajan &c. ca lugar de acbay áfuenskn^ 
vtemente^ Ahraan, 

La g quaado precede d la f ó á la i, debería pronunciarse: 
como CD las úv^bz% ga go gu^ dejando el sonido gutural de ; paca 
ésta letra. 

La X nunca se abría de pronunciar como;, sino cocno? 
equivalente á (?í, ó á g5\ v. g. en las palabras, examen, cxpai-í 
encía , exageración , máximo. 

Él Sr. ortógrafo ortográfico, ú ortogtafi ta mejicano iocuc- 
re aqui en el descuido de que en lugar de la oc que destierra , se 
ponga f/j v.g. ensarnen máximo, sin acordarse que también esclu- 
se de su alfabsco \a c, á mas de que ú con una sola letra como 
la ;r significamos una expresión ya conocida déla voz, para 
<jue cmos de emplear dos ? 

La j/ no dtbe usarse sino como consonarvre; v. g. en vayi^ 

Las demás letras las dejarla en quieta y pacifica poseí 
sion de su respcftivo empleo. 

. Con poner en las canillas, que se impriman de nuero, 
el alfabeto reformado y antiguo, poniendo la expresión de el 
fonido que tenían las letras corrcjídas debajo de ellas en aquel, 
y el que se dá á las que se vaiían en este, y colocandolus asi 
en las primeras obras que se publiquen por el nuevo método , 
se allanan todas tas dificultades que te pueden ( tjttar con fun-^ 
damento, y los inconvcniemes que se temen de alguna cntiiad-^ 
Todo lo demás es despreciable , y la variación traerla entre otta. 
utilidades la de que dentro de algún tiempo no se leyesen ibfis 
ritos libros, que no $c reimprimí ían La única verdadera difi- 
cultad que yo encuentro és laque tentmos en apartarnos de lo 
que emos echo siempre, y visto acer á los demás. Mucho podría 
decir en apoyo de ésta proposicior; pero soy fu servidor de Um, 
.<-:r^_^^^í i, , ; 4: ^ . ^ f f- " Justo Príclso Simasnimenos. 

í fíavana 6, de Julh.^ Neutralidad armada. 

Ha entrado en este puerto el dia 2 del corriente h fraga- 
ta inglesa nombrada Amazona, pcocecíente déla costa de Affi«« 
ca con negros bozales, cuyoCapitaa Mr. Hunter ba hecho la 
declaración siguientes El 15 de Junio salló de la MartiDlcc, y 

á 



á las' 6 horas de su saliia se encontró con la fragata dc guerra 
ingles^ nombrada la Esmeralda, de ía qual pasó á sa bordo un 
oficial para reconocer sus pasaportes, que hallándcilos corrientes 
no puso estorbo en que continuase su vlage, tornindole sin em-i 
bar^o cinco hoínbres de su tripulación. Este oficial le d!ó la 
noticia át qae el dia antes (14 de dicho J loio) llegó á la Da-» 
nánica el aviso de que la Inglaterra habla declarado la guerra 
á la Francia y á la Olaoda; y que en su conseqüsncia aquella 
naisma noche intentábanlas fuerzas navales británicas qus cru- 
zaban sobre Martinica, (y se componían de dos navios y otros 
diez buques de guerra entre fragatas y corbetas), forzar el puer- 
to de S. Pedro para sacar todas las embarcaciones francesas que 
en el se hallaban El mlsn:)o oficial mostró al Capitán Hunter un 
plano del referido puerto, en que estaba señalada la respectiva 
poñcion de dichas embarcaciones, según los informes que se 
hablan tonado de varios pescadores, para que le digera si era ' 
exácto-i El Capitán Hanter preguntó al oficial si podia seguir 
con seguridad a este puerto mediante el rompimiento entre Ingla-í 
térra y Francia, en que podía tomar parte la España; y se le 
respondió que no d:bia tener recelo ninguno por este lado, res- ' 
peeto á que tenían orden todos los buqcs ingleses de respetas 
el pabellón español, atendiendo dui tratado de neutralidad ar-^ 
madaquese h^bia firmado y publicado entre la Corte de Madrid 
y la de Pcter^barg). Últimamente añadió el mismo cficial que 
quando salió de la Dominica se euaban ya extendiendo las patean \ 
tes páralos corsarios que se armasen contra los franceses.,, ' 
^ Los Editores de la Aurora de la Havana, insertando éu ' 
ta- declaración del capitán Hunter , se inclinan á qie sus noti«< 
cia« necesitan confirmación, y para persuadirlo hacen varias' 
reflexiones.,, Lo primero (dicen) que se nota és que la declaraci-^ 
on de la guerra se supiese en la Dominica el 14 de Junio, y nd 
en Martinicael 1 5— Lo segundo, es invcrosí iiil que el oficial ian 
gles que fuc a bordo de la A rm zona ir formase con tanta franquea ^ 
za á un Capitán mercante dei meditado ataque al puerto de S. Pe-? 
dro -.Lo tercero, seiii cosa muy extraordinaria que la guerra y^ 
el tratado de ceutralid id armada $e publicasen á un mismo tl-i 
cropo, como seria preciso que hubiese sucedido para que la priH 
mera noticia que tenemos de semejante acaecimiento nos llc-í ' 
gaie por el conducta que ha venido^ Lo quarto, esmuyex*|'^ 

trafio - 



33? :^ 
trano que habiendo tocado en Puertonco el correo extraordina- 
rio e! día 2 j del pasado Junio, no se supiese alli sctriCjantS de- 
claración de guerra, habiendo llegado nueve dias antes el aviso 
á la Dominica 

— Sin embargo de todo, la especie de la neutralidad arma-f 
da entre nuestra Corte, la de Petersburgo y otras, parece se csr» 
cribe de Cádiz: ea las ultimas fechas que tenemos de 2. y J de 
Junio* ■ ^ . ' ^ ;; : 

Con fecha de 14 del corriente me dice el SeSor Don 
Joscí Antonio Caballero lo siguiente: 

„E1 Rey se ha servido expedir en este dia al Sr Gobcrna- 
íor del Consejo el Decreto siguiente: Habiendo entendido qii€ 
en la correspondencia de oficióse ha negado á los Oficiales de 
las Secretarias de Estado y del Despacho , que gozan titulo de 
npis Secretarios con egercicio de Decretos, el tratamiento de Se** 
noria que les corresponde por cíta fcgunda calidad; quiero que 
por tod^s las clases dd Estado se de por escrito y de palabra 
éste tratamiento á todas las personas que tengan el titulo de 
mis Sectetaíios, como les estaba concedido por mi Augusto 
Abuelo el Sr. D. Felipe Qüíí to, y por otros mis gloríe 50S pt^ 
decesores , y confirmado por varias resoluciones mi^s.Tcndrá- 
se entendido en el Consejo y Cámara ,, comunicándolo á quiea 
corresponda para su currpliaiento. De orden de S* M. lo uasn 
lado i U. E.. para su inteligencia." 

Y lo traslado d U.S. de orden de S, M. paca su intell-* 
gencia y cuoaplimiento en la parte que le toca. > v * 

*« * '' ' r' ' ' AfribadAs de hircos» 

i — ATrugillpen 22. de Julio uldmo , el bergantín parti- 
cular el Barcelonés, capitán D. Mareo Mendoza, con 14, disfs 
de navegación déla Havat^a , conduelen lo en registre-: 

5 piezas casimir: líd.criiial: 30 libras hilo ingle<: 50 
id. id. del reyno: 8 piezas muselinas de la compañía de Filipinas: 
4 id. con 97 pañuelos de Labal: 27 id. Id. scbre cj ropillas rij 
id. id. sobre platillas : 85 Id. sobre caseiilíos:: 1 1 id. indianas (k 
Barcelona: 35 resmas />¿?/?f/de Akoy: SoUbras seda de Mtuc» 

flüxa 



^?4 
flcji y torcida ; 4 dozcüas medías de algodón: i pkza raso de 

seda; 25. millares ahujas: 12. doíitnas tígeraj: <5. dozenas naedias 
de seda: 32. patagaas de á jo. pulgadas: 24, iá. de á 25: ! 2. id, 
dea ?4.— Li conerú, cintas, y mercería» todo procedente del 
reghtro de la fragata Gaditana, embarcado ea Cádiz con cali- 
dad de tratisbordo para cite reyno, y destino á Leoa de Nica- 
ragua. 

— 27. piezas indlaaas de Barcelona: 105. pañuelos de 
id: %. dozcnas medías de algodón: 8. piezas casimir: 30. libras 
hilo ingles: 30. ii. iJ, del reyno: 5. piezas flanelas negras: 5. id. 
crhtal: 52. reseñas p/íp^/ de Barcelona: 125. libras pimienta de 
holanda: 6. id, clabo especia: 5. piezas raso de seda: 22, dczc^ 
Das pañuelos de id. » 65. libras seda de Murcia: to dozenas 
acedías de id. de Barcelona: í8. millares ahajas : 8. piezas pa-* 
ño azul: 4. il negro: 3. cajones de Hbros; — Listoneria , y¡ 
mercería; todo procedente dsl mismo barco de Cádiz, coa 
destino á S. Miguel. 

^10 medias re<;mas papel de cartas: 3^. varas Sara-í 
sas catalanas: 16. csquifazones de cañsroa: i. cpjon de quesos 
de Flande^: 2. vcitidos de estopilla: 40. botijas azsytunas: 90 res-» 
mas papel: zoo. varas cañarnazos: 2. barricas y 5. dozenas bo-» 
telUs vioo tinto de Rioja: 31. libras velas de cera: 2. barriles 
harií'a: 6. caj ?ncs jabón: 10. cajas de pasas: varias pi !zas de Ion 
za y cristakría: 7. arrovasclab3S de Vizcaya: 590. sables catai 
lañes: 20 cajones fideos: 4S. medias tesmzs papel de cartas: 2. 
garrafones aguardienre de caña: 2. millares de plumas extraa-^ 
gera?: 2, barriks y 4. y media pipas vino blanco: 32. arrovas 
lenteja: lo. csjonfs decig;arros: 15. tercios de cera blanca con 
p-j. arrova^: ^. barriles vino dulce: i. quarterola y 2. barriles 
a^g^uardirnte de caña: 2^0. botijas de azey tunas: 2. barrilies carne 
salada: 42. tercios cera blanca con 169. arrovas: otros comesti- 
bles, y menudencias, parte con destino á Truxillo, y parte á 
esta capital. ^ 

^ Pasageros en este baque tres re%iososde S. Francisco 
y 40. reclutas para el buallon fijo de éste reyno. 

— Al rh de S.Jttmytn \6 de Julio, la goleta Ntra. 
Sra. de la O, su maestre D. José Antonio Arrese, de Cartagena, 
con caldas y efc^toi. Aun no se ha recitñdo la copia de su re^ 
gistro. 



9¡Mm. 31 J r^m Vil tol 3J5fv 

i '^ GAZETA DE GUATEMALA ^ 

•^ DE£, ¿C/A/fíí fp, 2>B AGOSTO de 1803, 

Tegídos de algodón. 
Stes. Editores de la gazeta de Guatemala. 
' , . Oaxaca y Agosto !• de 1803. * 
^ Muy Señores roios: En la deUms-dcl numero 307. asín 
%Ótati que en el Correo mercantil numero 8i, del ultimo Oc-* 
tubre, se dice: que los lienzos de algodonar la tierra ^dt 
Buenos Aires han decaído de su estimación con la paz; 7 
que aperas se pueden vender por su costo principal» desde jquc 
hubo abundancia y baja de precios en la lenzeria de Euroi 
fa: Que compadecidos de la lastimosa suerte de America^ 
hacen las rt flexiones siguientes.,, ¡ Desgraciado el país que nc^ 
\„cesita de la guerra para que florezcan sus manufafturas, y¡ 
'„tengan despacho algunos de sus fcutobl Preciso es que en Buc«i 
'„nos Aires experimente grandes obstáculos la industria, pues 
%,$iendo cosecha del pais el algodón de que se hacen los ll-i 
%,cnzos , y aíbundando tanto las carnes , granos , y toda clase 
*j,de alimentos, 00 pueden darse aquellos á los precios délos 
^^,de Europa, cuya primera materia reciben de America, y; 
jjdespues de tegcrlos, los trasportan á ella, con tantos recar-* 
>Jjgo5, y dispendios. Lo mismo que en Buenos Aires es muy¡ 
'^jprobable haya sucedido en N. E, donde también ha tomai 
' „do mucho incremento durante la guerra la fabricación de liea-< 
•,,zos de algodón.,, Concluyen:** O los telares, y los fabrican-^ 
rijtes 5on malos, ó carecen de las maquinas de limpiar , car -« 
V^at, chilar el algodón, y demás instrumentos, con que se 
•,,fconomiza tanto en las fabricas de Europa; ó el influjo de 
S^l^s minas, que con la abundancia del numerario todoloenn 
^-^jCarece, es la causa principal del mal 5 y si asi fuese, aunque 
"^ffllovieran alli maquinas, y fabticactes inrcligcntcs, nunca po- 
^„drdn establecerse las manufiñuras sólidamente, y se carecerá 
' jide la población, y riqueza, que produce la industria en los 
^ faiscs dordc florece,, /^ ^ ' 

i *' Ums. con mayores motivos de ^fempasicn, por tener MH^i 

^\ista el objeto, y la desolación de las fabricas de la tierray dése-» 
^-ar^: „que unas cbsctvacícncs, en lo general tan juítas, y solidas, 
"^ contragcseo á e¿te pais ^ explicando las veicla4etas causas dé 

evtar 



estar ^tati cafa la obra ís manos entre nosotros; los medios 
que hay scíicíUos, y eficaces pata abaratarla » aunqtic se presen- 
tea algunos ob^tacolos en su aplicación ; y el partido que po^ 
dria y deberia sacarse , á favor de la industria colonial en sus 
tegidos de algodón, de la Real Orden circular de lo de Septí-* 
cmbrc ultimo, con grandes ventajas y ningún perjuicio de la 
industria y comercio de la metrópoli: no dudando Ums. que 
alguno de sus hábiles corresponsales tendrá á bien emplear en 
^stas demostraciones su patriotismo y luces.,, 

Es quasi á la letra , y he querido tomarme el trabajo 
de copiante, por qne siendo pocos los que pueden teñera mano 
iaquella gizeta de Ums. se queduiala materia muy obscura» 
aun para los mas inteligentes Paso alo principal. 

HiCe tiempo que determine guardar un profundo sílct^^ 
CÍO en la gaz»ta de Guatemala, por ciertas razones que á Ums* 
no se ocultan; pero como mi espiíitu patriótico no se apag6 
pi amortiguó, resulta que interrumpa mi silencio quando se trata 
de los medios d; reunir los intereses de la religiói, y moraj, 
con los del Estado, lamnropoU, su< Americas, y en todas paites 
el real fisco. Este es mi favorito sistema, y no es posible deserii 
tenderme de él tratándose de aclarar el objeto de fabticas, que 
lanto puede influir bien entendido, ^l^^ ^ [ 

Puede que U ns. salgan ahora con la desgraciada cari-^ 
tíñela de ser preciso omitir párrafos enteros de los papeles que 
se les dirigen , ó de reducir á un pliego la resolución de problc-» 
H)as de tanta gravedad, com'i la de este oapel, quando pende de 
su acierto la f^ücidid general. Yo confesare delante de Dios , y 
de toda la nación , que éstas experiencias me han desalentado 
de moioqucapenas mí hallo con fuerzas para tomar la pluma. 
La soíre de la mano qiandoibt á extenderlas refl-xiíoesqae 
,fx'g' el fí/f¿i io que pub'icó el Real Consulado de Vera cruz V 
"sobre las i mporracioacs y exportaciones, que en aquel puerto 
■se hicieron d ^ñ) oasado de i8oi. Pues ala verdad que tanto 
él, como la* Notas , lo necesitan en mucha patte, para que no se 
Incurra en el error de graduar por fericiiad lo q ic realmente ¿s 
muy per) idicial á la Metrópoli, y á N. España. Q^iasi lo misn 
'mo me ha sucedido en el a^u no délas fabricas de algodón de 
;ique ?e trata , oues leiia la gazeta el 6. del antetior mes, no me 
VsoM i txMic^r mi modode pensar hasta las quatro de la tas^ 
^edcl 28. dwl oii^oiOt 



Aotei de principiar suplico a Ucns. tengan presente qoif 
fos papeles públicos de Madrid no se imprimitáa sin la aprobar 
iCion expresa de sujetos de la mayor confianza, e inteligenclii, en-* 
«cargados de su revisión por el Gcbierno. Y pues expresamente se 
promueve en el periódico mercantil la industiia de tegidos de alg04 
don en las AmeiicaSy no hay razón para que Ums. rezelen de ma-) 
|3ifc!»tar las verdadetas cau>as porque no pueden prosperar en ellas 
^n los tiempos paciñco&. Con cna confíarza , ofrezco detallaii-4 
Jas desde el mensal inmediato; y como se trata no menos qué 
de reservar para la matriz los doce millones de pesos que coa 
4\1% regidos de algodón nos llevan de las Amcricas los cxtrangé^ 
«ros, privando de hmtstas ocupaciones i nilllónes de gentes in-t 
'felices, que perecen ociosas en la corrupción y miseiia, (hijas 
de la ociosidad voluntaria, ó involuntaria) cumpliiá su paU<^ 
bra, cofliü Ums. na se secaren de «us c^tbere*, . , ^ ' -^ v^ 
^ ^, ^ Ul imparchl y buen patriota., 



Apuntamientos est^distios ¿^f• ( N. |17.).X V» , 

Asomb a ver unas tu tías f atibes y Cfpaciosaí,^yefÍiílÍ 

'\|)or otra parte y balólas, reas y abüf dantes de buenos pa toi, 

como son todas las que se ce nticncn en é ta proviocía, y sus ad-« 

yacente?, no dar niel ganado preciso vaf a abaMecci á una capí-* 

tal de 25. mil almas, y tener que mendingarlo de largas y peno-» 

fias distancias. Pero todavía asombra mucho mas que Sé hubiese 

^ flucriio i pesar de é 10 trantentt baiata la catre, i cona de los 

^€;riadores, y de las n ivmas provincias que la iuminlstran. 

■ JEn Guatemala no se ha penetrado aun, ni ?e comprénde- 
te en muchos años la ciertisíma máxima de que la baraf^z de los 
^Víveres no es lo que tnas conviene A menudo pueblo. E^ca^ez y 
' icarestia es miseria; abundarcia y cátenla ñt mpre be puericia. 
De ignoraue c tos conocidps ptinclpi^^ dinanabá ti ero^ 
peño de que no se hiciese novedad en la ü ta de carne que 
I Me habia venido dando por un r?al, i pesar de la diversidad de 
** circunstancias que la cxig'an : y del mi^mo empeño nacía la 
* jcscasez que poco hace se e taba Mntienió> por causias que ya 
tío existen , aunque sus cf£l)« duratán todavía algunos años. 
'^ ' <^ 'i^ prioci ioi del sfgto XVl^, quandolas prcvii^cios de $04 
^tonmcoi Suchitepeques, E-cü nila y Guazacapan, con los grsn^ 
Cdcs ptoduüos de sus cacaos estábaí en sus cia^ de gloria» el valle 
^^^^jtc Guatemala y sus coDtotnos rebosaba de ganados^ y dt'haciea^ 
^*'S. das 



'das decr!adore§t!ümerosmmis. Dábans€tStttfeti<pb¿|(ifre!íta IR 
bras ríe vaca por un real , y se creyó que la miseria llegaba i su 
ultimo colmo quando en la expresada época no podían darse 
'mas de catorce. Asi se representó entonces á la Maiestad dt Fe-* 
lips III., quien por su Real Cédula despachada en ValladoHd i 
21. de Diciembre de 1605. se sirvió pedir informe sobre las czm< 
sas de ésta decadencia. í 

Sise pregunta á los criadores anuales, que suelen abáS 
tecer a algunos pueblos de éstas inmediaciones, ¿qual c5 la cau¡^ 
sa por que sus haciendas no prosperan ?,respon Jen á una \ot 
que tos ladrones^ * 

En efefto los campos, están infcsraios de ésta plag»V 
hija natural de todo el conjanto de causas reunidas que conipn 
raña hacer miserable éste rcyno. . 

Ala falta de medios de subsistir se sigue la dcspoblacíó4 
$e sfgüe la infelicidad del pueblo, su abandono, y el desarreglo 
desús costumbres. Las tienen viciadas y corrompidas éstas gcn-i 
tes de color por el antiquísimo habito de vaguear, adquirida 
desde la infancia, y por no tener mucha parte de ellas en que 
cgercitarse», aunque la apetezcan, quando llegan i mayor edad. 

Pudiera hacerse una pintura lastimosa , pero cierta, de 
la rekiacion, del desorden en éste punto. Acaso sobre la $u-< 
perficie de la tierra no hay una plebe peor morigerada que la;, 
nuestra; y asi debe ser, según todas las circunstancias que en 
ella concurren. Es indispensable que donde escasean los mediói 
de subsistir haya gente holgazana y viciosa, pronta para todos lot 
delitos, y sin principios de rubor. En ninguna parte hay mp^ 
tjos desordenes que en donde la plebe está ocupada. La Holanda 
esbuencgcmplo de éita verdad, de la qual asevera un escritor 
juicioso que en once años que vívío en ella no vio égccutar nin^ 
guna pena deü'timo suplicio. Miscow éi un logar de paz desde 
que P¿dro I. hizo industriosos á los M')scovitas. El pueblo que 
encuentra fácilmente como ganar la vida, no rfcne tentación de 
quebrantar las leyes: y como la ociosidad es la raiz de todos toí 
vicios, asi la aplicación al trabaio es la fuente délas virtudes da-* 
cnesticas, y mantiene la sencillez de las costumbres que son w 
, «rigen y principio. .// i .ti^« . 

Ayuda y favorece los robos Je ganado la mfsma c^tensfo» 
. de \3S biaciendas. vastas^ sin resguardo» y cuidadas cor un $m% 

. ^ 'tVícr ^- ' ° ' --r^-ym-.-;- pie ■ 



n9 

pie mayordomo y sitvfentes, ci«e á veces son cómplices. «¿Coi. 
mo no ha dé hzbtt ladrones si brinda la ocasión á comefer los 
hurtos, y la necesidad , ó las malas coscurobrei inducen tambica 
á ellos? - ^ (S. C) . «_ ^^ ; .^^ ^. 

Goma elástica, (*) 

^^ * * A í}0. leguas de Vera Cruz en eí Reyno de México hay 
ona montaña llamada Drizaba, de donde mana continuamente 

-un betún del qac los habitantes de aquella provincia no hacían 
el menor caso. Aquel betún es tan clástico como los de Cayena 
y Guayana, pcrose derrite con la mayor facilidad. Si se frota 
con éi una tela de lienzo ó seda no es posible ei hacerle des* 
pues salir. 

El queda esta noticia ha estado en Vera- Cruz, y com^ 
pro alli por seis pesos un redingote y unas botas de cetonia, 
teñidas con aquella goma, y á pesar de que ha usado mucho de 
las botas , tanto a pie como á caballo, siempre se han conservado 
en su estado primitivo sin que el agua las haya jamas penetrado» 

'Sin duda ésta goma es tan elástica como aquella de que habla 
¿uíFon, y que según el se cria en ttucstra América meridional^ 
apenas comparable por su elasticidad con ninguna délas que 
conocemos. 

- Según el cómputo prudencial que tengo echado, ákc f 

^ roe parece que con el valor de loo. reales vellón, compre hetvdí'* 

^jdoslos gastos de transporte, habría bastante para encerar y eiv 
gomar 5 mil varas de lienza. Como en México rodo el mnndíi 
piensa en las minas de oro y plata na se hace ningon aprecio de 
este ramo ignorado en Europa, y del que d comercia y la íai 

. vdusttia podriaa sacar tantos benefícios.ir: Gazeta de Bayona, r 

líC ., ; ,¿.¿*íi/:. Estado délas síemhrafé j.. -^ ^'.i.r-í.' ,':^ 

Smsonate 6» de -¿í^^jía— Estado que Jcmuesttá el total 

, ijc siembras de los pueblos de ésta provincia, exceptuando el 

,, partido de Ahuachapan de que todavía no se ha daio razón: '-^ 

, MaiZi siembra de apantes^ i 805^ medios, que hacen Ty» 

fanegas 5. medios.^ id, de Chupan, que es la cosecha principtU 

(*) Cocreo mercaatil de 3 1 de Marzo de éitt afio , aiticiilo de Im 
^ gaaeta de Bajooa* 



I5.IJ1S, id^ que tinten 6%^ (ktiegas 6. medfof. 

^ ÍV//V/, 2.^74 medios, ó 94 fanegas 14 medios.^ 

Trigot 518,, ó 21. fanegai 14 medios. 
Arrozj 728 medios, ó jo. faacgas 8 medloi: ^j^, ¿ 
Tuca^ 1.0^3 tareas. ^^' ' r 

Giv>(?fri, 141. id, 
^ De las siembras del pueblo de Gaayiiioco/ solo urwi 
^natta parte <c ha podido libertar de la langosta. Las de iito» 
Domingo y Guaymsrgo han quedado casi del tt do inútiles por 
los uracanes. Todas ias demás siembras siguen sin ófcñoaIgcH 
DO) y se aumentarán en éste mes orr^s varias en los terrenos m 
proposito. El prodüñotíP los ^p¿a»í« fue escaso por las pocat 
aguas de Mayo y Junio. Por la misma razón lo fue tanabien el 
de los chupc^ner en los pueblos bg Jos. En los a' tos sigaen las 
siemb^a^ en t\ mt j:r c^tado , tarto que nos Usongeamos de po-« 
ftícr socorrer á la provincia de León si 5e haüass necesitada dC' 
fiesultas de la la^go^ra que ha vüciro á perseguirla. 

Faltan incluir en eta razón algunas haciendas ^ dond€ 
le habrán scfrbrado de 25 ajo. fanegas de maiz^ y á propoK-^ 
.Icion de las otras semillas. ?, .\ aí>Ytn'&v'3^ 

Beal Orden. j^r ^^^^^-f.q.. 

El Rey se haserviio resolver por pánt6 general quelof 
CUTOS al pelo <5e caballo sean llores de todos derechas Realeo 
maaicipales, particulares, de Confyulados y demás tengan el nom-» 
bre que se quiera, á su saliia de América, y á la entrada en Es4 
paña: que á la saüia del Reyno en buque español se cobre á ca*í 
da uno cincuenta y un maravedís, y ciento y dos en buque ex-* 
trangero; y que los cueros de caballo adobados 6 curtidos en 
el Reyno sean libres de todos derechos Reales, municipales, de 
Consulados y demás, de qualquicra nombre, quando se saquea 
en barco español, cobi ándese de cada uno véirtte y cinco ma-j 

Hravedis quando se egecutare en extrangcro, Y de Real orden io 
comunico á V. S. para su cumplimiento. Dios guarde á V, S# 

^ muchos años. Ara j aez 20. de Febrero de 1803.:=: &okt:.;;=3 Sff 
ftesiieote de Guatemala. .' 



• r \r . ..illf^ek:: ¡'Wíidal puhlUi. W'*- ^ " ;:"?■> 
„Mettiorfe sobre la Jalea de huesos, y soBte Jti^pll^ 
tacioná la economía a imentaria parcicular y pública, y prin- 
cipalmente á la de los pobres. )- Impresa y repartida por or- 
den del Ministro de lo interior; y se vende en París en (a 
iibrcria de Marchant, calle dts Grandi Augastins ^ t limero i2* 
Esta memoria es una interinante renoion de tcorias cco- 
fiómlcaf^ V de hechos presentados con claridad y con orden. 
Segviitemos al autor en el plan que se ha trazado -^ E^tas son 
Jas proposiciones q ae sienta el ciudadano Cadet Dcvaux : Los 
haesos de los animales contienen una sustancia nuttitiva ^ 
grado eminente. Sin embargo de ser esta un virtud generad 
aliente reconocida nada ha grangcadoel netodo aiimcntaiio, pU^* 
.es 00 por eso dejan de ser los huesos una cosa perdida para 
b economía púbiica y privada. Apliquemos en fin los huescs á 
su verdadero destino que es el de alimentar. Un abanico > uti 
icstuche , un cabo de cuchillo , ur a docena de botones de hueso 
&c. son otras tancas tazas de caldo robadas a la indigencia. 
Dígame le á la economía , que un hueso éí una pastilla de cal^ 
do formada por la misma narura^eza 5 que una libra de huesos 
da tanto caldo como seis libras de carne, y tanta jalea como 
-doce libras de ésta; que el caldo de huesos con rdacion al rén 
.gimen di-tético , es preferible al de carne— Digámosle i rodos 
los ramos de econom'a , que el emplear los huesos ofrece recur-4 
.sos aprcciablcs i las fimiüss pebres; al hombre acomodado; ent 
Jos campo*! , en los hospitales civiles y roilitates , al soldado tti 
campaña y en plazas sitiadas; y á los marinos en los vi^ges 
Jlargos — .Digámosle á la administración pública, que si adopta 
jb te feliz empleo de los huesos duplicara los produdos alímeti-! 
tlcios al mismo tifmpo que econcaiizará los ccnsumos. ..-Díga-í 
moslcála beneficencia y a la caridad verdaderamente cristiana, 
flüc de aqui adelante puede proporcionar al enfermo, al decaido 
y al indigente un caldo sunancial y reparador —Digámosle 
,cn fin a la política, que asociando la jalea de huesos a los alimeñ<4 
tos groseros co^i qae se alimenta la masa del pueblo, se roc-i 
piará la salud de esta clase y se aumentará su longevidad 
. iSe echa de ver {dke el autor ) que unas proposicioties 

fi asea 

^) AusoudeU Hávana oum. i74« 



14* 
sentadas con €5tc tono de síguridaí M pae3cti ser otn c^n 

sidiS el resultado de experiencias decisivas, y de autoridades 

iropottances, 

Ariadáanos lo que el autor parece demuestra en la cont:nua-i 

cionde su obra, y es que el caldo de huesos en la economía par^ 

ticular no cuesta nada absolutamente, ni aun el valor del com^ 

bu&tiblc, paes lo que se gasta en este para sacar el caldo de una,: 

libra de huesos se halla compensado con la grasa que de ¿ti 

se separa, y que puede aplicarse á otros varios usos como cÍ 

de alumbrarse &c., de manera que el costo de los seis ú ocho 

quartillos de caldo que dala libra de huesos es cero. 

Pudiera añadir el ciudadano Cadet Devaux que el quii 

en hibierno cuece su olla en el mismo fuego que le sirve par» 

calentarse tiene un beneficio neto de ocho quartillos de caldo, 

que nada le cuesta y que pueden alimentarle quaito días, por-^ 

que éste caldo se conserva mas que el de carne : y ademas las 

dos ó tres onzas de grasa que de él saca. ¿Hay acaso alguna 

, sutancia quédela materia nutritiva tan piódigamcnte y cotí 
tanta facilidad ? Puede asegurarse que en la cconoaúa es h 

i-unica que nada cuesta. ' s 

e Hibla después el autor de la máquina muy complicad 

da de Papífij que dice no sirve para sacar buen caldo. Pá^ 
pin, dice y inventó su digestor teniendo á la vista su perro. 
Pues el perro , y el instinto de este animal , me han sugerid 
¿o la idea de pulverizar los huesos como el único medio de 
extraer de ellos la jalea. Papín se entretuvo en querer dessÑ 
_ tar el nudo gordiano; lo que se necesitaba era cortarlo. 

SI p^Trata de las propiedades del caldo de huesos, y da 
«US razones para la preferencia que le concede sobre el de car^ 
fie en lo relativo á la parte dietética. 

íf ** Los antiguos (dice) colocaban la economía en el prl-í 

0fn€r orden de las virtudes y por ranto los filósofos la han ptfi 

esto en la clase de las ciencias. Jenofonte introduce á Socrd^ 

Jes hablando del orden en que debia poner su despensa, y Ic^ 

^ensilos de su cocina". tm->o\ > sot 

Todo dá margen para creer que, según la espcrañaii 
el autor, la beneficencia pübiica y la privada harán de é^^ 
ic descubrimiento la ap icacion mas feliz á las tiecesidades d^ 
la hximuiizú.'PíMomtQr.T^^^^ ^.^ ^ .^ _ ^ "v 



tfum. jif Tm. Vil. Tol 34 J ^ 

GAZETA DE GUATEMALA 

T DEL LUNES $. DE SETIEMBRE de 1803. • ^ 

Vicios de la pronumiacíon criolUy andaluza^ y vítlenciana» 

.; Srcs. Editores: Yaque se ha tratado tanto en la ga^ 
«ta de rcforiDar la ottogtafi? , ¿por que no había habido , 
4)Uíen llame la atención ázia otra reforma , en mi entender nsas 
Útil 9 y sobre todo mas nece&aiia en c^tos países? .-.Hablo 
de la cquivQcaciofi y corfusion cpo que suelen pronunciarse y, . . 
escribirse por los naturales de America, lo misnr>o que por los ' 
SHidaluzcs y valencianos, las palabras que contienen / , c, y z^ 
ki jy y ^y dzndoz las tres primeras letras un valer casi igual de^ 
#y y á las tres ultimas una fuerza tambkn casi igual de /• ; — ^^ 
Lo propio digo de las dos /A y de la i' , a las quales dao uíkj 
iftismo sonido de y suave. Ptescindiie del origen de éite resa-* 
blo, que está bien á la viíta, ó no es menester que nos caletM- 
lémos la cabeza en descubi irle. Ba^ta saber que viene prcci-is 
sámente de mala parte, cerno todo lo que €> vicioso ó espurio,^ 
^ Yo conozco algunos criollos, estimables por su ins^\ 

Succión, que a. pesar de ella, y á díespecho de «u sano )uicip^ 
se empeñan en defender que é tes no son dcf^aos, y por taa^^ 
Í9 no hacen diligencia de enmej^darlos. 
f,. . Las razones que les he oido dar son tan pueriles, qii^ 
fiQ merecen una refutación ^eria. La reseivo á Ums. para qa¿ 
ando estén de buen humor; y ^i no la hiciesen como corres^ 
pondc, 6 de un modo que me Ucn^. las medidas, yo la tOft 
paré á .mi cargo, que también se me entiende algo de acha- 
que de burlas. Tratando de veras el apunto, ro se presenta 
jnedio mas fácil y senjüllo de desterrar los indicados abusos 
í> defcftos, que el de formar un dicciorarito de todas las vo- 
^cs castellanas^x}tic vaiian enteramente de sigrificacicn segui^ 
)ic escriben con una ó con ctrade las rntrcií^nadas letras. í" 
i^^-^ Esíc diccjonatito cmiospy ccmpleto, debtiía añadif* 
i€ 1 la cartillat ó al catony y leerse en las escuelas dos veces, í 
jio menos cada semana. Dcbeiía aprenderse por rodos los mu- 
Chachos de menvoria: no les costaría mucho travajo, y les se^ 
tía mas mil que noventa y ciüco de las cíen cotas que co^ - 
Ai;tQiQence se les enseña^ ^„. ., , 

■v-^vO : ^ «^^l**;*.».- M.'W'**»***' v«»¿#'í»'v-»«' á ./ *• '•'••«•^a 

■í 



?4< ': 

Diciendo y Hádenla feti'a yi c^in^^tih m\ obra cotí uti 
buen acopio de palabras alfabnicaaicotc dispuíscas , qaandok 
me acordé de qic el vicj> Yríarce se mz adelantó en éae 
trabijo, aanqie no lo acaoó por pereza, ó por qiclcllcví^" 
ron mis U atención los refranes, las inscdpci3a:s, y las dd-* 
roas b:Uezasfra«?eó\ogl€as, d« qae se componen sus dos gtaQ4 
des toifíos ic obras sh que ni para qué recopilaias. I 

Remito puís á U ns. el libro original de é te acadét^ 
mico, por si no le tuble^cn i mano. En el hallarái , tomo n¿/ 
página 319, la consabida Usía alfabética. Es muy djminu««5 
ta: no contiene ninguno de los yerros que resultan de tornar^ 
la // por f , ni de suprimir cnteraínentc la//, como por" 
cgemplo escribiendo mvh por mvtlht que á la vista cstíí 
que son cosas muy semejantes. Yo supliré después é tas fak. 
tas con el repuesto que tingo heclio. Por ahora reimpti^ 
man Um5. co que les envío, si lo tienen á bien, y servirá co*» 
mo de introduce ion á mi obra; contanda on qae escribiríÉ 
esta quando esté muy ocioso, y la remitirá á Ums, para qucí 
la den lugar en su periódico, i falta de pemamientos estadh'^ 
ticos cartas del patriota imparcial criticas de CentunpUnos 8cc.^ 
tu afcílisimo seguro subscrit or "ZiCeci li» Zenón Vallaianhr-^ ^ 

:^brásador, cf que quema. Abrazador, e^ que ciñe con fos brazor? 

"abrasamiento , la acción de quemar» Abrazamiento , la de ccaí¿3 

" ton tos brazos. ^' -m 

^A ra^ar, qixzm^t. Abrazar t ceñir eon los brazoí*- í 

Acechador^ el que mira y observa con cuidado. Asiíhaiiííf'^^ 

que pone asechar zas. ^' j^^: ^ 

Aeeíhar^ mirar y observar con cuidado. Asechar^f poner ase» 

chanzas. 
'Mermar f salar las carnes para conservarlas. Asesinar f m^kt^ 

alevosamente. ■^"' *^ 

'Arpiado , lo vuelto acedo ó agrio, ásedido , parecido i la scJai 
Acezar, respirar coa difi:alcad Asesar, Ucear á tener seso.v 

luicio. "--^'J ' _ ^ ^ .^ .¡ 

*Ahit9 , la indigeition , ó e! que ta padece. Ajito, ájo prqticSow 
AsS) la parte pnr donde sé ase algín vaso &s. Aza, ó tíaza, cí«t4 

ta porción de tierra ó campo, * ' 



.i? .V. 



yts¿!r f preparar las carnes &e. tneneSndolas ea el asador c¿rca 

del fuego. Azar , caso adverso rcpcniioo. -^^ 
^Aséense, \z subida. i4/ffí/í>, el consentimiento. ' ^-«íp f-v^O 
Asimiento, la acción de asir. HacimientOt acción. .'o$«5i'Sr«i| -; v 
Siiíí//^^<destiuir, arruinar. AzoUr^ desvastar con la azuclaj*> t^r 
Asomar t empezar á mostrarse. Azomar, irritar ó animar. í> -*."^ 
i^¿i¿¿if , calentar con el vaho. Ahaxar^ mcvcr aciabaxo; *^'^«^ 
Jf^'*, el :asieí>to en que estriba la columna. Baza^ la porción dé * 
: cartas que se recoge de una vez en el juego de naypcs^ '^'^^ 
JU/itr, dar bcios. 5fz¿ir, piedra mcdicirral. ^ 

Seso\ el ósculo. Bizo , el labio grueso. F^z^, la costumbre, 
jBésar 3^0 mi^mó que rebosar la vasija ¿ob d licor. Bozar^ aaík 

rar,ó inquirir. 
Brucero , el que da el brazo, l^rásero ^tV vaso destinado para ca^ 
4:" ICtipt-ó quemar. •^. .^.:;í>n,..í? :^'>-- :.\ .: ^ ;...■>;,. .V^ O 

Wrasa , la Uña encendida t^pértfti^d¿;dclfupcgd.'íríi«^^^^ 

4c longitud de los dos brazos. '•' ' ' "^ 

^-^/j habitación. Caza, la acción de perseguir ó matar fieras &d 
Casadero , ptóxiiio á casarse, ó en estado de casarse. Cazadero, 
¿f el sitio que tiene caza, ú oportuno para cazar. 



C^/4f* , tomar el estado oe matrioionio. C^s^r, perseguir ó matac 

Cj/(? , suceso 6 aconteclmictite.<?fl¿# , vaso de cobre ú otro mc^ 
.' tal , perteneciente á rocina. v 

JGtfjofj , casa glande. Cazón, cicito pescado. . ié SiSfi stp í"^ . 
Ol'tf , tp.niíaó alimento. Srfr^> grasa ó gordura. ' - 

tífft^r, prc^DODcii)! ia ^í¡LCQmo,Cé^Sejfar , pronunciar It Q 

• ComoS-' '"^"'r /I'".'.'" •■"":'■':•.■ ■"\rJfr:iíiiíí^ r^ ::^;-r---o 
i^eéo , la pronunciación de la S cómo C. Seiio , la pronunciacioA 

déla CcomoS. . . -^ 

Cig^ir, perder la vivta. Stgar, cortar ia^ micscs. ^ <' rfc£ij&3- 4 
C^»¿t , comida por la noche. Sena^ Ciudad de Italia 9 y tío cte 

trancia. 
Cenado ,cl que ha comido por la noche. Senaio, Tiibunal Sai 
u 4)rtmo entre los Romanos y otras Repúblicas. ' ^^ 
ténador, lugar de Kct^o en los jardines. Stnador, Ministro 
; .ijftSL^cnaao. „_ . ^_ ^ 



14^ 
Censual , pttttnttitiMt I ccftso. Smsaal ^ pttttnttitñtt i Id» 

sentidos. 
Cera , la que trabajaa las abejas. Sera , la que hacen los cs4 

parteros. 
f^rraá^i*xC\ qtic cierta. Serrador r el que asierra, ó corta ma^ 

dera con sierra.. 
Cerradura ♦ la plancha de hierro con amelles que sirve para cet4 
• I rar Us puertas &c. S^r^'/íiíirj, lo roisnoo que la aserradura. . 
Cerrar i asegurar con llave ú otro instrumento alguna puerta 
&c. Serratfio aabmo que aserrar ^ ó cortac con sierra laf. 
madera». ^-) r^ .^^'v'" r 

forü¿i/fc perteneciente á cierva. S^fr^af, árbol que produce lai| 
í serbas. v i 

^i/o»,acta de ceder 5^«foia, la acción de sentarse. Ht ', ri^^ '^?| 
Cesto 6 CfíM, va^otexido de mimbres. Sesto, o Sesta^lo que díci^ 
I riúmerp de sci:: lo mismo que Sexta, ; 

C^/(r, pez grande como ball,cna. S^ra » cercado de palos*» 
Cidra , fruta del árbol Cidro. Sidra , bebida hscha con el ixímé 

de manzanas &c. 
Ciclo y periodo de tiempo. 5fr/j> moneda Hebiafca, . .v# iv¿íí 
Cien y número de ciento. Sien , parte de la cabeza, i , ^%^>j:^ 
,0ervo y G&rt;^ , animal. Siervo j Slerva y hombre y muge| 
esclavos., i^ 

Cí//í»,casaó qnarto destinado pira guardar los frutos de^ iiá 
^itír dkznoos. Sí//¿Ií alien to^de madera &c. : ^-^nJr 

itaiero^ el que guarda lo* f utcs de losdiezmos en la cilla. SíW^r^ 
el que hace siila» ó asientos. V 

Cima, la parte mas elevada. Sima, concavidad profunda;^ -» ^"^^ 
^ttWd, vela grande de cf ra. Sirio, nombre de una estrella lUmac& 

comunmente Carícula. 
'iCira,' nombtc de oh Rey de Fersía. SirOf el natural de la Siria¿^ 
Civil y lo perteneciente al ciudadano. Sibil y qusrto pequeño 

cerrado y separado en las cucvaf * 
Cocer, preparar con el fuego las cosas crudas. O/^n, unir con 
hilo ó seda, y la ahaja un pedazo de tela, li otra materia^^ 
con ótrcí. 
C(?tfrf f<7 , el Ayuntamiento de alguna ciudad ó villa. Conseja % el 

Tribunal Supremo^ 
Cw^,v!ageh-chogar mar. C<?r;54, la hembra del ammallU^ 
. .^. íüado Coizo*. / ' 



Úiriüf la acción de piratear, y el natural detTórccga. Corto, ank 
f ¡ mal, especie de venado. 

F 

Fmk(? , vasija. Ff4JCírí? , diminutivo de Francisco. \' 

Fr^/íwífo» diminutivo de Frasco, cierta vasija. Fr4Z}«/f<> , dM 
minutivo del nombre propio Frazco. " ^ : VJ^ ;' v r> 

farrear y aguijar ó avivar iai bestias. jF^rrf^» sacar ámenu^ 
. vino ó agua con cí jarro. ^ <^6^ ' ^^'^"^ 

H^fc?, rebano. Xato , becerra. 

líaz, ^ manojo. As , punto de dados y naipes. ^ 

Hornada, la cantidad que cabe de una vez en el horno.Jarw^^^l 
*- , camino de un dia, expedición militar ^Sec. 
Hoya , concavidad en la tierra. Joya^ alhaja preciosa. 
tíoz , instrumento para segar. Ox, pronombre abreviado de Vosu 
fíuego , el fuego. Juego^ acción de recreo y entretenimiento. ] 
0u¿9 , nombre propio de tiombre. XugOy la substancia ó suca 
de alguna cofji,^ 

r" ,y^y-:-^c^'l ■ ■ 'Ir- ■ - .. ^4'■-í:V^| ' 

lííw, flojo y blando, taio^ nudo. ^' 

jtteccionblUiony el ado de leer, 6 la lectura. £^i/a»> ó tishnyh^^ 
' t. rida ó daño. 

4t.íí^> ilaca^ igual. £fe<í, cierto pescado, ó el campo de batalla; 
%láo t igual y Hntrapieza. L/í£<?/, los hilos coa que los tcgcdoi 
^^ CCS dividen la seda para que pase la lanzadera* 

Wara , ta mezcla de varíss cosas incorporadas unas con atr^«í 
|« Maza, arma ó instrumenta de madera. 
¡|í/í , plural del pronombre poseñvo de la primera persona M^ 
> voz de que se usa para llamar al gato. , 

|lf«/4 , deidad fabulosa. Muza, nombre propio de Moro^^* i- 

^]Plaeencfa y CÍMá^i de Italia. PÍaserítía , Ciudad de Éstremadu^a,! 
Tozo y deposito de agua- Poso , a^lellto ,ó heces de tos licores» 

T<f 5<7/^r , »Iirs« ct Ifcor dd vaSo. Rebozar , cubrir > ocultar, 
.Mf cocer y volver át>rcparar con el fuego algalia cosa cruda. ^fra-" 

sery volver a unir con hilo a seda, j U a¿uia alguo ¡xdaaso dd 

uU &c. con otro^ 



Sepejar > vocí^ítar» ^evezar^ remudar ó alternar. ' ."^;3 

Khai la accioo de ceirse. Riza^ d residuo del alcacer S de Ig 

paja, y también destrucción, ó estrago. 
Bisa^ flor. Ro'^ , la acción de limpiar la tierra de matas, ó ó$ 
t^ raet aigutija cosa. ,,.r,¿ 

Bojadoi \o de color de rosa , 6 cooopuesto con to$zs.RozÁh% 

lo limpio de matas , ó raido, 

Í¿jg4, hechicera. Z^íj^, la parte trasera. 

Sápito , animal, sapo pequeño. ZapitOt vaso de madera. "^ 

i^ifjí/^ , &¡tlo desde el qual el que juega ha de ¿ag^ 1% C^l^Uk 

^ . • Zaque^ odre pequeño. '■^^^hfr-V:-^'^ -"^ 

Saquear j tobzt. Zaquear, trasegar los licores de unos zaques 

en oíros.- 
Sareoi especie de sayo. Z¿irr(7, de color azul claro. 
Sato , tierra sembrada. Zatoj pedazo de pan. <:) inll 

Sazyizutt Zasy intcijeccioo. " f 

Secaj sequía. Z^rj, lugar reverenciado dc^ los Mpro^ cl 
; Córdova. ^^ -^^ '^ 

Seda^ hebra que labran los 'gdsaínos que Uamain de seda.Z^<{|y' 

nombre de la pítima leerá del Abecedario Castellano. ^ 
5^;?^ , ticnfipo del verbo Saber. Gfpíi, tronco de upa planta. '"*♦;, 
Seta , especie de hongo, Zfta , nombre de la ultima letra d 

Abecedario Castellano, 
¿if^ , situado. C/V<9, priípcra persona del veibo Citar. 
Sor/a , arena gruesa. Zorra , animal. ^ 

Sueco , el nataral de Suecía; Xueco, zapato de palo. 
Stump i lo mas altó. Zumoy el jago 6 substancia de varias cosas^' 
Taia^ d precio jurídico de alguna cosa. Taza, el vaso para beberr 

Vahar , echar vaho 6 vapor. Bajara n^ovcr , óir acia abá)o. 
F*i/'<?^ el vapor ó respiración. ]$a¡o , lo que está en la paríji 
7 inferior. "^ ' - 

^so , pieza có^icava para contener especialmente licores. Bdúéf 

de color íTcreno ,y tambkn parte de la asadura. - ^ .- - ., 
Vocear , dar voces, Vosear, tratar de vos. ., 

V9S , pronombre per>cri2l plural. Vez, cl sonido que se fcrnajl 

jpolaboca del ^cicnal. ' ^^ 



t Á5-5. 



-? *r^' Estado h las slembrat, ^ 

' TotonUápan J.dt Agosto. En la píovloda Je kstc o»ai-í^ 
fcte, y su agregada de Gacguctcnango, que comprende 51. puC4 
bbs,y en ellos 11.790 Indios tributarios , con 1.0:51. familias 
de españoles y ladinos, ^e han secnbraio é>te año 122. 34}^ 
cueriasdc maiz, 17.110. id. de trigo, g.9}5.í*^« ^^ papa?, 5.068, 
id. de frijjL 1.872. id. de chile, y 260: id. de camne , que 
componen un total ds f50.78?5. cuerdas.— Caáa finega de 
maiz sembrada ocupa 80. cuerdas de tierra de 24 varas , 
y cada fanega de trigo 20 cuerdas; deque resulta haber senm' 
btadas 1.519. y media fanegas del prin^ct grano, y 860. y me-i 
dia del segundo : no siendo posibie ampliar mas las sieiibras, 
por que las tierras son malas , y peor el clima en muchos pue-< 
b^os , en qU2 el destemple y los yclos , que ya han empezado 
ái hacer daño, 00 do jan se logren los frutos— Sin embargóse 
cota un aumento de algo mas de una quatta parte en la caaít 
tidad de siembras hechas con respeto á lósanos anteriores.-. 
En ésta Cabecera corte el roaz en el dia á 18 reales fanega f. 
tí trigo á 20. id. . , - . 

Leors'^^de Agosto. Se continua con tá mayot adlvíJad 
tti la aniquilación del chapulín; pero no alcanzan quantas pro- 
l^ídencias y faedios se adoptan para el ef< £to. Las labradores 
desmayan viendo que no recogen el fruto desús trav-jjs, 6 
tjue tienen que emprender otros nuevos. La escasez de a^uas 
es otra calamidad que en el dia nos aflige. Lis milpas y gíqui-i 
lite se han secado , con perjuicio grave de sus dueños. Los es^ 
teros y ojos d? aguas se han minoiado mucho, con lo qual abín-* 
donan sus com*'dfros los ganados. No ptaedtín hacerse ias siem- 
bras hasta que llueva por lo muy árido d^ la tierra 5 y si la's 
lluvias eopi zan ' con temporales será- otra nueva ruí^a, por qu3 
é no se podrá sembrar, 6 los sembcados se agu^chlnaran^ ^eguti 
IC explican éstos cosecheros. /c^^.X V ../ 

^ Consónate 20. de Agosto, El maíz se ésta vendiendo' ea 

c'íta ptsza de it. á s8. reaieis fanega , y en los pueblos de 8. i 
to.,y también á los mismos 12. El trigo ultramarino se mao^ 
tiene á 2. reales el medio, y su expendio es muy escaso.— Las 
siembras siguen bien , aunque en algunos terrenos se han déte-» 
fioudo un poco por la falta del agua, Ahoca vaá comeozacse 
Jbacmbia que llaman de tunalmil. ^ 



10 

Bnfradaf f salidas ie ianer. 
, Nota de los tícüos que ha conducido del puerto 3e 
Cartagena de Indias al de S. jaan de Nicaragua el paylebot ííra^ 
Sta. de la O. (Véase el num. jn.) 

i5. cajones y un barril con i;t4 y inedia dc^^enas de 
piezas loza de pedernal : 15 dozenas 7 botellas de cristal: jj 
dichas vasos de id. : i cajón con 4S dozenas esc^cmenadores: 
«. gruesa de alfileteros: 14 dozenas canuteros: %j cartonea 
con i6i piezas cintas de plata y oro falsas; i cajón con 6a, 
dozenas cuchillos surtidos cacha de hueso: 4 dozenas de can4i 
dado*: 2 cartones con 12 pkzas de cirtascroy plata falsas; 
2 cajones cm 3 y medio qi i tales &zcto de Milán : a id, 
con 450 ht jas de lata : i cajón con 60 limetas rosoli: 100 
be tijas vino dt S. Lucat : ab id, id. tinto catalar: 50 botijuelas 
SiZtyte deccaict:4 letas dcáS libias azcy te 0^ alnr^endras: ) 
^dcceras torbreros á^ copa alta 2. id id. archoj: 6. bultos, 
clan: 8 pantalones de seda: 2 docenas tsiios pomada catalanaj^ 
189 vaiaí» jaños fieos; i% piezas pañetes angostos ordinaiisi-t 
f«os. > 

^ A la nueva población de S. Jofc , provine!^ de Cosh 
tarrica, ha llegado la canoa S. Antonio , patrón Esteban Ma-i^ 
nZf conduciendo por el puerto de Punta de Arenas con regiii 
po de David, reyno de Tiertafirmc, los efcftos siguientes; 

8 piezas muselinas blancas : 4 id. id. de colcreí : 10^ 
idozenas panados de Bayona : 2 quintales szfro platina : 4f 
piezas irlandas: 20 doztras pañuelos deborUUa: 2id. id. bor* 
daios: loiiid. de hilo azules; 10 piezas mahon : 5 dozenajl 
rosarios de leche; 17 tercios gergas con 2.494 y mcdjas Víg:j^| 
ia ver Jadas. ^ ^ ^] 

Aviso <^Lz ca^a que fue de D. Antonio Lene, sita en ^i.^ 
calle que va de la Merced á la Concepción, frente de la áp 
D. Francisco Aguirre, $¿; vende entres mil y quir.ieotos pesos, 
ISaien la quiera cosapiac í^bic coa P. Juan Josc oapay/^^ 
tive en di*. \ 



J 



r GAZÉTA DE GUATEMALA , 

? DBÍ» LÜNBS la. DB SEr/EiWBfiE de 1803. * 

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NOTIGIAS DE NUTK/^. (*) 
Articulo I. Del descubrimiento de Nutf^a^ ó Isla de Maza* 
tredo^ su situación^ temperamento , produciones naturales en ge^ 
meral , ta lia , figura , adornos , trages, y armas de sus havit antes. ^ 

La pequeña Isla , que tú el día conoccnios con ciñóme 
fcrc de Mazarredo, y en cuya costa oriental está el fondcadccq 
4lc Nutka , sin embargo de haber sido vista por el Pi\oto cspa-, 
Sol D luán Pérez en el año de 1774, co comenzó á tencc 
celebridad hasta e\ de 78. en que el infatigable Santiago Ccok l^ 
teconocló, y hai ó en ella abundante peletería, cuyo comercia 
presumió justamente que seiii ventajoso á su nación. Está situa- 
da entre los 49. 35- »<^m V 49- 5<>- o^. de Latitud Nortr,. y 
los 11. II., y 21. 5 1. al Oístcdc S. Blas. Forma una espe- 
cié de trapecio ó trapezoide irregular, cuyo lado mayor corre 
al O N. O. desde la isla de los Pucrccs hasta la bahía de U 
Esperanza por el espacio de cerca de veinte y tres millas y 
media, siendo de 15. laque tiene al E, , de cerca <te ai* U dü 
Jabíioda dellSI.,y de 15. ó 5. leguas la del O. ,..- .;^.v, 
#1:^ V Qaando se ve desde la mar, presenta el golpe de vista 
oías pintoresco, pues sus elevadas montañas cubiertas siempre 
de pinos y cipreses, parece que jamas sufren se marchite su vec-t 
clor! Pero al saltar en tierra no se descubren por todas partes mas 
.que playas arenosas de poca extensión, malezas, precipicios, pc^ 
ñascos vivos, rooícs inmensas de f ledras colocadas con desor- 
den, y aun lavas volcánicas en las orillas de un lago, que dista 
tneoos de un quatto de mit l a del fon dead ero. 

;>hv rv») pot D J^oj^Mir/anoMimo, Botanicé Naturalista de la Real 
expedición de Nueva España y Guatemala, y de ia de iiinites al Noite 

• de Caiifotnia. j 1 • ' 

Se escrib ó ésta telacioo pot el afio de 793 » después del viaga 

-cue su autor hizo á Nutka con el capitán de navio D. Juan Fiaociic o 
de laBí^dega, habiéndole comisionado el Extio. Si Revillagígedo paia te- 
cooocec ios vatios objetos que piesentase la oatuialeía co los ou evos 
jdescuhfítnieotos poi aquella paite, scguo él roiimo lo lefitie co.elsi* 

tículo !L ( • j e T 

Apsaas había quien do terga noticia del crovenio de b Icfcrio 
de 28. de C^utie de 17$%; y tc« icciiguicttc és fscü ii íeiii qu€ él 



Corren scgurameote algunas venas metillcas por íjnal 
serri.iias, y á lo menos discurro no engañatmc en aseguraK 
qiie hay vetas de cobre, de hierro, de plomo, y tal vez algti-* 
na plata; cosa, de que no pude cerciorarme por la falta dé 
auxilios que padecía i pero de que acaso daré razón en otro lU 
cmpo, después de analizadas por personas inteligentes las pie-* 
dras que arranqué I y dejé encargado se me coniugesenl ésta^ 
capital, f/lfmr^) ^ 

Sise puede discurrir del temperamento por la salud ra4 
busta que no solo todos nosotros disfrutamos, sino también 
quantos hallamos alli después de dos invernadas, puede decirse 
que es benigno ,, y mejor incomparablemente que los paises si-* 
tuados ájgoal paralelo en la costa nordeste de la America. Los 
largos dias del verano hacen sentir bastante calor, y es muy¡ 
raro el año en que no caen frecüiotes nevadas por el invierno* 
Puesto el Sol sopla general^nente el norte , y alas nueve de U. 
mañana poco mas 6 menos entra lavirazon del Noroeste, acomü 
panada siempre de la serenidad. El Norte en el invierno és muy; 
tccio, y sti duración casi continua: arranca de raiz los arboles^, 
y pone en sumo peligro á quantos buques tienen echada el ancla. 
€n aquel puerto. En el resta del año el Sur y Suicstc son los. 
vientos mas incó;nodos, pues vienen acom cañudos de espesas, 
nieblas y continuas lluvias que duran lo menos 48 horas cada 
semana. Jamás ci un trueno, ni vi un relampas;o, aun en loi. 
dias que experimenté mas tormentosos y en lo rigoroso del invl-i 

crno. 

dio motivo á«qu8l v'upe por parte nuestra, como al del capitán Vancouvér 
por la de los Ingleses P«ro si alguno ignorase de tal convenio, yahortí 
póf la primara vez vioies^ á oii de Na^ka , y di aqueJU ex^edícioii, hirá 
biea ea notornacse la molestia de leer éste ccatado^ qu^ de poco podiri^ 
sei vicie. 
'■ KI editor, amisto cortüaliiimo del autof, y atiinte de 'su patria, 

* cree muy útil ésta obrita por una porción d^ tabones, que ex:<>re^a«¿^ 
qunado convenga. Hubiera h^cho diligencia algunos afí-^c antes, de darjs. 
i luz, fió había dilatado esperando qui el diario de Fíj3<?o«üír se tia- 
dugese al castellano, para íiamtr la atención sob7« algua )S puntos 99 
que DO esta» de acuerdo los dos vlag^ros. Ya lleva aquel diario com3 
cinco afios de impreso en Londres en dos tomos magiiBsos ea quarto 
m^yofi á mas de uno de laminas y cartas, 7 corre tcsducidc) en diveisas 
lenguas^ pero ea la txví'íííiíí se ttaducea novelas qi^e soa sia 4u4a m%i 
cho mas úúles ; 



1T? 
4tao.7egun'1a tétaclon de los hábitantesi fáti vez dejan setM 

* irse estos horribles meteoros. 

La tierra vegetable tiene tnuy poco grosor, y se cSnoce 

*ilú la menor dlñcultad que no ha muchos siglos que comeni 

^aron á formarla los mufgos y otros tiernos vegetables con sus 

ruinas. Casi es imposible penetrar al interior , pues al mas rCi^ 

f uclto és capaz de contener aquella multitud de barrancas pro-« 

rfundisimas, y espesas embosjtadas de todas las florestas. Los 

íiaturales no habitan mas qui^ las playas , quedando los mon-» 

tes reservados á los osos, los lirt^ifs, los mapaches, las coma-i 

*drejas, las ardillas, los cieibos &c. En lo poco que yo me ca-i 

monté, advertí que se escaseaban las aves^ apenas pude ver un 

¡catpinteroy un gorrión corbo de pico, dos cólibriosié igual nume^ 

io de alandas. Las denlas habitan solamente las orillas del maf, 

>Como que de álli sacan su sustento, y aun aqüi no son muchai las 

especies, tii abundan los individuos de las pocas que hay, como 

el alcen de cabeza blanca , el girofalcon , el spaivcU>4o|S rCi)^ 

^tbos, las garzas, los ánsares, las gaviotas &c.&c.T;i''irr^^:?t 

Nuestras embarcaciones han conducido á aquétlos pan 

ftci incultos una colonia de ratas, y hacen mayor daño en las 

^asas de nuestro establecimiento ,liabiendose propagado prodi-< 

giosamente. Estas se hallan situadas en elmejor terreno que 

comprende el distrito del puerro, i menos de un tiro de ballesta 

del fondeadero , é inmediaras á la pequeña abra en que en el 

v^fio de i'^87. tenia formada su barraca el capiran Ingles J«-i 

'sn Meares. Todo aquél pedazo de rierra está convertido en hu^ 

erras, cuyas hortalizas son del gusto mas esquisito, pero en que 

todas las diligencias del capitán D. Pedro Alberni, que manda-« 

ba alli las tropas, fueron inútiles para hacer pro peros los grano;?, 

que constituyen la base de nuestro sustento. El trigo y el maíz 

/se malograban Sicn^prc. El segundo erecta viciosamente, v d 

primero se criaba con languideza pero ni um ni otro vio jamas 

quajar el grana en sus esfig?^. 4^ ^cbfda j)otxL<m.lía^,cUba 

f algunas esperanzas. A-.>r. , r p. ^ . .. "V . .vJ^^I^ J. ^ 

AcaKO un nuevo ab lOo en aquéllas tierras, xlc1)ílítánao 
r %n poco su fuerza vegetativa en unas partes y aumentando a 
í «n otras, podría proporcionar cerca d** unamíllade seo braduras 
' desde la laguna hastael rio de M»vü na, scbre un f^ndo que 
c^Q bajase qc ^q pies eu s^ m^uot abci^uta $ y salta á los tf^ 



que lograda una cósechá de granos en semejante Scrcíad, ptj^ 
dda^:ta subvenir á la subsistencia de una guarnición rcgulat 
con que se quisiese sostener aqoel establecimiento. ¿ Pero quan< 
«os arboléi era necesario derribar , quantas piedras arrancar, con 
q'jé tesan se debían desenterrar las raizes y consumir por cí 
fitego las semillas de rpuchas plantas montarazss que ocúpate 
éste terreno? Entre ellas se cuentan muchas gramas, diversor 
zarzales , andrómedas y vaccinios , cuya lozanía adlaal me pai 
tecc no puede anunciar desgracia á las mas úciks que qaieraii 
posteriormente cultivarse. 

De los ganados las cabras y cerdos cre3 que probariaü 
bien alli , y podrían multiplicarse dentro de muy pocos añofw 
Para los toros y ovejas son los pastos muy escasos , y nada fa4 
cil el hacer reserva de hojas secat para el invierno si llegaran á 
contarse á lo menos loo. cabezas. 

*"; La pesca es abundante, y los pescados varios, siendo ma^ 

titíos de- ellos de sabor bastante delicado , como los lenguados,i 
los salmones, los bacalaos, las doncellas, las sardinas, los calamM 
res &C.&C. .fíw r 

i 11 Por todas partes se encuentran manantiales de agua do^i 
cVy cllago deque hablamos poco antes la tiene muy delW 
cada y en muchísima abundancia. So extensión no és muy pc-< 
quena , y su profundidad suele pasar de diez brazas. v 

^ Nuestra mansión de mas de qaatro meses en aquella Tsk 

the facilitó el informarme de varias costumbres de sus narurales^ 
de cuya religión y sistema de goWerno crfe3 haber sido el prl-» 
mero que ha recabado las noticias posibles , después de haber 
aprendido de su idioma lo preciso para mantener con ellos zU 
• go ñas conversaciones. 

; \^ La talla de la gente común es mediana; la delof gefei 

' Végütar : proviniendo acaso ésta diferencia de los diversos egcrcl^i 

ciosá que aplican álos primeros casi desde su niñez. Jamas pai 

^ de observar entre ellos un obeso, y aan de los que decimos es« 

tar en buenas carnes vi muy pocos. La cabeza es apllonadi, no 

1 por un vicio de la naturaleza, sino por que desde que nacen los 

*^ colocan en un cajón oblongo que sirve de cuna portátil, en donde 

' con fuertes ligaduras se las amoldan, para que quede siempre 

con Cita disforme configuración. La frente es lebantada, la nariz 

aplastada por la base y^ anch^ de ventanas^ los huesos pómulos 

mas 



mt$ elévalos y Üistafttcs entre sí, 3c doíiác icsulta ser cariati-» 
.chos los maí , áendo carirredondas casi todos. El tamaño d^ los 
ójos varía íguáfcncntc que su ayce natural: es muy frcqütntc en 
ellos uo mirar lánguido, peto pocas veces se encontrará cstu?- 
pídó: antes bien advertí en muchcís ucía vivacidad tan pateti-* 
ca, que pot ella solo pude, sitr onucha equivocación, adivin^t 
varios de sus peníáo^ientos. Los dientes son iguales y tan fun 
crtes, que aun en la suma vejez los he visto cot^scrvat. Tal vez 
la dieta animal que acostumbran generalaiente será la causa 
de que pierdan su blancura, que na deja de mantenerse en algui 
nos. Los cuellos son Corroí y gruesos, y las espaldas anchas res- 
pefiivamctite. Raro es el que no tiene sobresalictites los tobi'los, 
y las puntas de los píes inclinadas ázia adentro: lo que resulta 
probablenente de la incómoda srcuacion con que los atan en la 
cuna todo el tiempo de su inüacía, y la forma con que van scil^ 
tadosenstts canoas. Todoíoqaai ocasiona asinismó el desáy- 
fado modo de andar que se advierte, especialmente en las muge-* 
res, dando pasos entumidos. Bl cabello es largo, lacio y grueso, 
variando su color entre rabio obscuro, castaño y negro. La bat-» 
ba y bello aparecen con la misma regularidad que a les demás 
hombres, y llega a ser tan copada y larga como la de nuestros 
Capuchinos y Belemitas en ios ancianos, que son los ut^lcos qu© 
se la dejan crecer, pues los jóvenes se fas arrancan peto a pelo á 
fuerza de tirones, 6 con los dedos, ó roas comunmente con piti-^ 
«as que hacen de pequeñas conchas, y las rougctés del mismo' 
modo se despojan del velo con que parece haber querido la na- 
turaleza ocultar los órganos del pudor. 

La mucha grasa con que se embarnizan cí cuerpo, y el 
almagre conque lo pintan, no permiten descubrir en ellos t\cO' 
lor primitivo. Con todo éso el ds los niños me habla hecho pre-* 
sumir que era menos obscuro que el de los Mexicanos, y pude 
confirmarme en ésta sospecha por la casualldati de haber encdn- 
trado muy aseada a: la Princesa Iztocotitlemoc en uno de los días 
;i!c ceremonia, que fuimos todos con el Comandante á su ran- 
chería a curopiimentarta, y la vimos el rostro con un tierno 
fosado q^ue inclinaba un poco á pálido, (^. C.} 



:^ 



35* 

IRedJ Decretó sóhre matrlmenlcfii 

' ,31 Sr. Secretario de Estado y del Despacho de Grac&l 
i^ Justicia me dice en oficio de este día lo que %uc: 

„ En vista de quanto han consultado al Rey los ConsOí 
jos de Castilla é Indias sobre la Pragmática de matrimonios 3^' 
demás resoluciones y declaraciones posteiiores átlla, se ha ser^ 
*v¡do S. M. expedir con ésta fecha á los mismos Tribunales €1 
Real Dccrctadc que acompaño á V. E. copia rubricada de mi 
mano para su inteligencia y cumplimiento en los casos que 
ocurran en el Ministerio de GaCfra desu cargo, ya fia de que 
se sirva comunicarlo al Consejo de ela, y d los X¿fes y demás 
Tribunales á quienes corresponda, respcñi á que ha siio It 
voluntad de S. M. comprehender en ésta soberana resolución i|v 
todas las clases del Estado.„ 

Tíeal Decreto. „Con presencia de las consultas que me han bech^ , 
<ríh Come jas de Castilla é Indias sobre la Pragmática de matrimo^ 
nios de 23. de Marzo de 1776, órdenes y resoluciones posterior 
íes, y vatios informes que he teoidod bien tomar, mando que 
ni los hijos de familias menores de 25 años, ni las hijas menores 
de 23, d qualquiera clase del Estado que pertenezcan, puedan 
contraer matrimorio sin licencia de su padre, quien en caso de 
resistir el que sus hijos ó hijas intentaren, no estará obligado á 
dar la razón, ni explicar la causa de su resistencia ó disenso: los 
hijos que havan cumplido 25 5ños,y las hijas que hayan cum^ 
pudo 2;, podrán casarse i su arbitrio sin necesidad de pedir ni 
obtener consejo ni consentimiento de íu padre: en dcfc£to de 

fiéste tendrá la misma autoridad la madre? pero en éste caso los 
hijos y las bijas adquirirán la libertad de casarse á su arb'trio 
un año antes vé to es, los varones á los 24,7 las hembras á los 
22 , tcdos cumpiidos : á falra de padre y madre tendrá la mis-* 
«na autoridad el abuelo paterno, y el materno d falta de csrcj 
pero ^os me^nores adquirirán, la libertad de casarse á fU arbitrio 
dos añüS antes que los que tengan padre 5 é-to es , los varonesa 

c ie^'^ií y las hcobri^^i jo^ ^ ,,,todos cum^^ ú falta de 

jos padres y abuelos paterno y materno, suctderán los rutoies. 
€0 la autoridad fie rcsíf^tú:, les matrimonios de los mtnorer. y 4 
ifaka de los tutores el Juczdtl domicitío, todos sin obligacioa 
de explicar la caiiísa; ptro en c te caso adquirirán la libertad de 
.^asarse i su arbitrio los varones i los 22 años^ y las hembras 4 



557 
fes 4o, todos «umplidot : para tes mattimooios de las personas 
que deben pedirme licencia , ó solicirarla. de la Cámara , Con, 
bernador del Consejo, ó sus respetivos Xefes, es nccesatií»- 
que los menores según las edades señaladas obtengan bita des^ 
pues de las de sus padres, abuelos ó tutores, solicitándola con ^ 
expresión de la causa que estos han tenido para prestarla;!, 
y la misma licencia deberán obtener los que sean mayoreí 
de dichas edades, haciendo expresión quando la soliciten dé 
las circunstancias de la persona cOn quien intenten enlazarse: 
aunque los padres, madres, abuelos y tutores no tengan que 
dar raz3n á los menores de las edades señalad;is de las causa% 
que hayan tenido para negarse á conseíatir en los matrimo*^ 
«los que intentasen, si fueren de la clase que deben soHcitar 
mi Real permiso, podrán los interesados recurrir á MU asw 
como á la Cámara, Gobernador del Consejo, y X:fes rcspeci 
tivos los que tengan esta obligación, para que por medio de^ 
los informes que tuviere Yo á bien tomar , ó la Cámara, 
Gobernador del Consejo, ó Xefíís creyesen convementes en sus 
casos, se conceda 6 niegue el per mi jo ó habilitación coitesponf 
diente, para que estos matrimonios puedan- tener ó no tít&oi 
tn las demás clases del Euado ha áe haber el mismo recata 
80 á los Presidentes de Chancilletías y Audiencias, y al Re-» 
gente de la de Asturias, los quales procederán en lo&- propios 
términos: los Vicarios Eclesiásticos que autorizasen m^trlmo-* 
fiio, para el que no estuvieren habilitados los contrayentes, se* 
gun los requisitos que van expresados, serán expatriados^ y ocu* 
padas todas sus temporalidades, y enla misma pena de expitrlá-* 
clon y en la de confiscación de bienes incurrirán los coritrayen-» 
tes. Enningun Tribunal Eclesiástico ni Secular de mis domirnos 
se admitirán demandas de esponsales, sino que sean celebradas 
por personas habilitadas para contraer por si miomas segan los. 
expresados requisitos, y prom2tidí>s por escritura pública, y en 
bste caso se procederá en ellas, no como asuntos crimínales ^^ 
mixtos, sino como puramente civiles: los Infantes y demás Póím 
sonas Reales en ningún tiempo tendrán ni podrán adquirir la li;* 
bcrtad de casarse á su arbitrio sin licencia mía 6 de los Reyes> 
mis sucesores, que se les concederá ó negará, en los casos que 
ocurran con las leyes y coadiciones que convengan á las cir# 
cumtancias: todos los matnmonios que á la publicación de est^ 
mi Real detetminacioo no estuvieren contcaldos^ se arreglarán a^ 



cwllin glosas, interpretaciones n! Comentarios, y «o I otra \e^ 
ni pragmática aaterior. Tendease entendido en el Cansejo , y 
se dispondrá por el lo correspondiente d su cumpliojícnto.,, 

Lo traslado á V. Si de orden de S.M. para su gobierno y cum4V 
plimicnto en la parte que le toca. Dios guarde á V. S. machos 
anos. Aranjücz lo de Abdl de 1805.=: c-abaUero^ Se . Capitaa 

General de Guatemala. ;: 

^ : " ^ • ^ :/ m 

- Exportaciones de Trugiilo. *^ 

Relación de los efectos y frutos del pais, numerario y 

«letales, que se han exportado para diversos destinos fuera del 

reyno por el puerto de TrugUio en todo el año proxioio pasado 

de 1802., según los registros despachados por 5U Mioisteiio prin-t 

cipal Real Hacienda, ,.,• ^^ 

turrones» hhras:^ 

' ' — -f 

tinta corte ^53- 789174 

Id. sobresaliente ^o^. it.0^0. 

id. Flpr. 389- J^'^^^: 

i.tjt. l ag'B?^ 

• t ■ 

Zarzaparrilla 1.015 arrobas. Sapatos d^ la tierra 4 y mef 
áh dozcjias : sombreros de petate 16: sal amcnoniaco 3 ^ ar- 
roba^- Qiina en cortezas i. qiintah Pimienta d« la tierra 13^ 
arrobas: NoviUos ^o. Mechas de papelillo 740 dozenas: Mu- 
las c4*Oio en difaentes monedas 6.398 pesos: id. cti onzas 
cfeaivas 4¿56: Plata en moneda 265. 5<^s P«os6 reales; Pa-. 
ños de espadín 10. Cueros xgo. Cobre 435. arrobas: Cab^-; 
líos 2. Gaaba, tosas 8. Carey en conchas 11. arrobas: bag«i* 
lias de ii. y ds junquillo 23 pi:za<: Cacao en pasta i.ioo. 
librar, id. en grano 174 zurrones: Balsamo ^^^9'^. libras: Al^ 
bajas de oro, 14. con peso de 24 onzav. id. de plata, 84. 
con peso de loi. id. Aderezos de diamante 2. ^,^ 

' Nota, que ademas se han exportado p^r tetorr^o como ín- 
'Vendibles, ó para el cahot^^gc de O.-noa y el Gysío, 6. pipas 
de aeuardhnte, 140 barriles de harina, 265 machetes, ir. pares 
•medias de algodón, i. bartii de mantequilla, 15. piezas ma- 
•liones, z. dozents maniclesp 54. id medias de seda, 2. doze- 
-ms de pantufa, ^ p»nu^*loi de seda^, 3 id. de KCPrte, 35, ú(^ 
%zxai ícacdcreíj y ctras mcnudsücias,** 



;^ ,,. f GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES 19. DE SETIEMBRE de 1803. * 

NOTIUAS DE NUTKA (Nutn. 320.) 

Acostumbran (foj naturales) desde pequeños abrirse trca 
8 qaatco ahujcios por toda la extenjioo del pulpejo infetioí 
de las orejas» y uno ó dos en la ternilla intet media de lasna-* 
lizes, sin tener éstos últimos otro destino en el dia que el 
recibir algunos alfiletes, que suelen atravesarse, pues ya no 
está en uso entre ellos el zarzillo que aconümbríban quan- 
do los vio el Capitán Coe/^ De los piiniCios cuelgan vaüjj 
hilos ó corteas, que anucan separadamente 3 peco mas de 
una pulgada de la oreja: De éstos sueleo pender algunas plan-» 
chitas de cobre redobladas én f^^rma de cilindro, de pulgada 
y media á dos pulgadas de longiiúJ. Ocros traen ha ta tres 
ó quairo aretes juntos ensartados unos con otjos sin orden ni 
proporción, y sin procurar que sea igual el adorno en am<i 
bos lados. 

Por collar a la garganta traen cosattadlos varios huc - 

•sos de pescado, peas de la concha de Venus, y no pocas ve^ 

. ees algunos abaloiios, después que el trato con los Europeos 

les ha facilitado este articalo. Del mismo modo disponen sus 

brazeletes, y aun por encima de las tabas gustan de ceñirse 

las ^ismas ensartas. 

f ^ .^. Los peynados varían alguna cosa: el común consiste 

en traer el pelo sueho recortado con igualdad por las puntas 

^ otros lo atan en fcrma de una coleta sencilla, que aseguraa 

vpot medio de una correa, en que fiian á manera de pena-* 

"cho unas hojas de ciprés. De la corteza interior de e te aibjl 

sacan por jnaceracion unas cbras que tiñ^n de?pues con ugá 

especie de almagre, y enrollan al rededor en la cabera, figu^ 

rando una corona. En los dies de gala se echan sobre el pe-' 

lo muchas plumas blancas de las mas pequeñas y ñnas que 

. arrancan á los ánades, águilas y garzas sirviendo de pomada 

la grasa de la ballena que ellos, llaman H^-r^t wiz. . 

Con bta se huntan toáo el cueipo, y lo embarrizan 

^ después con la misma mezclada con polvo de almagre tan igu-. 

^ aimcctt que no parece ¿er iqucl un color anlficial úvio nativo. 



^p,.^ El lujo áe los Salvajes cas! en toJo eT mundo consiste, M* 
IDO ob$crva Montcsquícu, en la variedad de colotes con que 
desfiguran su rostro. Nuestro trato ha hecho que no sea tan 
frecusotc este método en aquellos naturales, que lo conser-i 
.yan no obstante en los días que tienen alguna festividad. 
'El extravagante gusto ds cada uno c§ el que dá la ley ca 
esta parte: á unos vi can los rostros mas negros que un etlor^ 

.pef otros los tenían encarna Jos^ otros aplouadn»?, otros biancoí/5 
otros mezclando todos los colores desordenadamente, y procaz 

^tando tener en uti carrillo distintas figuras que en el otro, 
Pero lo di^no de atención que hay sot>te éste particular es 
que los Taises jamas se pintan el rededor de los ojoíí que los 
Príncipes tienen únicamente el privilegio de hacerse figuras 
estrafalarias con la pintura , no pudíendo los pleveyos mas que 
teñirse todo el rostro incluyendo párpados y frente, pero sin dí-i 
seño alguno. 

El vestido es mny sencillo. Consiste comunmente en una 
capa de forma quadradá regida de las cbtas maceradas del ciprés 
y la lana de un quadrupeio que sospecha ser algún cíbolo ó 

' cabra montes , deque se proveen por. cambios con los Muchi'^ 
manes ^ los que tienen tal vez algún comercíocon las tribus del 
continente en donde se encuentran con abundancia é^tos bm-< 
tos. Apenan le» llega é ta i los te bulos , y aun les deja perfec** 
lamente manifiesto todo el lado derecho, que es puntua»menfe 
fl hombro enqie suspenden la correa, la qial forma la abet« 
tura para que énrela cabtza. Este tragc mas se usa prr cos^ 
tumbre, ó por guardarse tal Vfz de las íoclcmcncias dsl frío, 

' que por decencia , pues parece ó no ser natural en ellos , ó te«* 
oer exringu'dn del rodo et sentimiento del pudor , como que 
abandonan frr^cü^otemcntc esta poca ropa y }c presentan de$nu«* 
dos sin cubrir siquier» con las manos las p^tes vergonzosas , 
aunque sea en una concurrencia numerosa de mujeres. Estas 
por el contrario gu-^rdan mas drcoro ,puesá mas de u«ardÓH 
bles las capas , y ceñirse la interior con un cordclito dflgar^o , 
cuelgan debajo de ella desde la cintura un cendal con ñeco lar- 
go , que hacen délas misma.s ebrasdel ciprés beneficiado púa 
teger las telas de sus capas.^íuelen traer asi mi*roo ocultos los 
pechos bajo de una muerta ó esclavit^a cerrada, q le es de la 

' misma materia , y se fabrica de proposito de modo que no sa-^ 
que costura ^U^una. bu gala consiste eolo mas fiao y dJlc^do 

de 



" ??f - 

«e la tela , e« ana orla á3 ptd is nñtth Cda_ que guarncccti 
vjodas sos otUías , y una felpa ó t«dof«lo que hacen , «ivicndo 
de bello ci peto suañilmo del roiitno anioaal , y de ttaiHa y¡ 
urdimbre Vas ebcas y lanas rtfetidas. .... 

También íc visten los hombres de pieles de oso suma-4 
mente negras , grandes y de pelo muy largo. Las nutrias dan un 
traec reservado únicamente á los nobles ae primer orden, qofi 
lo forman de tres bacnas pieles , dos de las quales conseivaa 
enteras, haciendo otras tantas tiras iguales de la tercera, cuyas 
puntas sobresalen después de unidas á un lado y otro, y suelen 
servir de buelta quenodeiade ser ayrosa. El cmbes esta oran 
natiamenre pintado de encarnado con figuras de capricho. Qa. 
ando elrkmpo es caloroso dejan ázia afuera el pelo , que poc 
la inversa les sirve de grande abrigo en el invierno. Para aumen- 
to de so gala procuran sobrecoser, como_uíia especie de franja, 
'lobrepuestas varias colas del mismo anfivio. ^ 

A Macuina le vimos una excelente capa hecha con rofi-t 
chas pieles de manta finísimas , añadidas unas á otras con tanta 
destteza , que era menester mucho cuidado para distinguir por 
el revés las costuras que eran impercepübles azia el pelo. ^ fcsre 
mismo sefcscnos presentó algunas .vecps, con otra de pides de 
comadrqas bañante csquidta , á masde iM queqs,ata.robi?o.fc 
cueto de venado cuttido con mucha suavidad. ?; . 

Pata defendeise del sol advertí en áigunos unos gorros 
rimonreras de piel demapache, ó de tejón colmenero. Pero lo 
-mas usual son dos especies de sombrf ros regidos sobre «iold?s 
de proposito, de tule ó espadaña muy flexible, que acompañan 
a- delgadas laminas sacadas de la ,, coniila de la pluma pa- 
ta formar un campo blanco, en que sobresalgan los dibu]|oí 
con que los adornan, los quales siempre son reptescnrativos del 
«parato con qucp«canla bal ena. La figura de estos es^dc un 
•V¿XtiO tronco mas ó menos «levado , totJie el qual la gente prin- 
cipal sobrepone otro cono mas pequ; ño qot remata en punta 
^aud». Los de los pleveyos son de tcgi o am tosco, y carecen 
i de diseño ; unos y ortos se afianzan con barbiquejos de correas, 
'<> con qoálquiera cordón. • ; ' . 

1:3=3 2¡;pt,a profunda paz que disfrutaron redo el tiempo que de- 
'í-iBoraaíos entre ellos, no wc pern.it:ó observar su verdadero 
«frf RC de guerra; bien que puedo infetir fcr un bayk marcial cdn 
'h\xc nos obsequ iaton , que para ctttbatir usan de unas^ cutiüs 



Í9^ 
ae pides de Bara? aobles y Wen curtTdan, aiferemcs de las (te 
nuestros soldados de provincias internas solamente en ser mat 
largas y tener alg mas malas pintaras por encima Se cucigan de 
la cintura en é tos casos ui tahali hcch j di la mi^ma piel, y q(í¿ 
casi les Uegiá la rodilla ; á éste se hallan ajastadas en quatro 
ó seis lincas paralelas muchas cuerdas, en que están enebra* 
dos huesos dz pescados y cansíes de pluma de agalla, teniendo 
atadas en el remate algunas pez'inas de venado, para intimidat 
probablemente al enemigo con el ruido que éstos colgajos ha-í 
cen al marchar el campeón. M^tculm» se halla ptoveido en eldia. 
de un bello rnorrion y cota de malla de hoja de lata escamada^ 
que le regaló nuestro Comandante. 

Sas armas propias son la lanza y las flechas. El hana de 
aquella tiene cerca de cinco varas, y la lengüeta mas de un ge* 
me ; la primera es de pino ó de ciprés , y la segunda de cobre, 
concha ♦ ó hierro. Sus arcos son pequeños y poco flexibles , y¡ 
sus flechas muy mal aconlicionadas ; van susoensas del hombro 
por la csoalda en un carcax di piel de oso/ Ya en el dia mane-ü 
jan con destreza particuUr todas las armas de chispa, sables, y; 
espadas europeas, que sin embargo de formar un articulo de 
comercio , á que mu hos de ellos tienen singular afición , puede, 
con cltiemDOser fjncstoe^te cambiiálos mUmos qu? los han 
proveído Ya los capitanes Ing'cscs Brown y B^ker probaron ci| 
Flayucat\z% tristes conscqüencias de íio^^cientos íusiles, y no ^fe 
quintas barricas de pólvora i de que hallaron surtido á Hui^íú% 
nanis. 

ARTICULO T!. -} 

Defcrheion de l^t bahttaütonef , muehUí f f 

utensilio í: de sus man] Ares , y bebidas. ' ■ V 

La vista de sui ca^^as anuncia por roías partes la miseria 4 
el dfs^rdí'i, el abandono y la suciedad. Para labrarlas clavadx 
vcrticalment* en el suelo unos s;ruesos troncos de pino con mu-i 
escás oara arriba, en que recibir uia enorme viga rolliza de la 
propia mad-ra, la que puesta orizontalmente sirve de base al te-< 
cho. Las esta -as det medio son mas a' tas con el ñn de que <ístc 
q lede inclinado áz'a los lados* Las murallas se componen de ra-*»^ 
blas, cuyamagnitul e^ fxraordinarla. colocadas paralelamente, 
y de canto aaassobrc otras^ y añanzadas á las estacas con coc-^ 

4eií 



leles hechos 3c ía íórtcza dd nafsmo árbol ó del ciprés. En e*ta 
tóele haber algunos ahujeros quadrados ,á cuya parre superioc 
clavan pequeñas estetas que Icj sirven de coriinas. Macuina ha 
embutido cristales alU mismo , y formado toda su balconeria. La 
puerta se deja abierta desde el principio en el sitio que bucna-i 
mente permiten las tablas déla muralla» y creo que jamas se 
cierra, sino con alguna estera proporcionada á su magnitud. Ef 
techóse cubre de tablas semejantes á las que se han empleado 
por abajo , las quales ni se clavan, ni se enlazan contra las vi- 
gas que las soitienen , sino que quedan movibles para poderse 
separar unas de otras, quando<juiereo los habitantes recibir roas 
luz ó dar salida al humo. Lo único que cuiian és que los 
cantos de la superior descansen peifcáamente sobre dos d« 
tas inferiores , con él mismo orden que nosotros acomodamos las 
tejas, para que de éste modo quede lo interior de la casa dcfea<( 
ididode las lluvias. » . » o 

La viga intermedia está sostenida por unas gruesas co-¡ 
lumnas cilindricas del mismo pino, en que están esculpidos 
fosrros humanos» disformes por la magnitud y f^raldad de sus fac- 
ciones , á las quales dan el nombre de F/^-wi^ Los primeros via< 
geros habían presumido que Cítos figurones fuesen objeto de 
culto supersticioso, y ye también estaba en igual sospecha, has- 
ta que informado por ellos mismos llegué á^saber que no era 
más que un simple adorno, que si 9ca?o tenia alguna significa- 
ción era puramente la del hombre cuyo e^futrzo babia elcva^ 
do aquel árbol hasta el sitio en que se haUaba. Al rededor de U 
casa están interiormente colocadas unas sobre otras una multitud 
de cajas de div?^rsostam'ños ,éomurraente de ur a pieza, cuya 
tapa es una tabla que corre por dos romuras abiertas en la p*r- 
Ce superior c interior de clla«.Qtando se componen de varias 
piezas suencagees basrante firme, endentando una^ con otias 
del mismo modo que las de rueuros carpinteros El exterior suele 
citar adornado con molduras, en que co^buien dientes de distintos 
animales. Aqui guardan sus Capas, sus mascaras, yengenet 
tal todos los n»uí bles que les merecen aprecio. 

Hay aíi mifmo á un lado y otro valias tarimas cubier-« 
tas de esteras, y destinadas p«ra lechos. Cada una de ellas es ua 
departamento que $e separa del que está contiguo por un pc«» 
queño tabique de tabJas que apenas tendrá poco mas de vara de 
alto» De las vigas euaa colgadas» muchas sartas de sardinas , y^ 



3?4 " 
otros variós pfiaei , J matfeío! aestitíaJos pafí t\ tmtéñtQ He Idf 

naturales 5 y de las murallas penden innurocrablt $ vegigas de áU 
fercntes tamaños llenas todas de grasa de ballena. Eo el mejor 
sitio déla casa se halla un cajón oblongo de poco roas dedos 
varas de largo y tnsdla di ancho , en cuyo interior está pintada 
Ijna figura monstruosa con rostro hucnano, aunque feísimo , bra- 
zos sumaíBeote largos, uñas semejantes a las de el aguiia, y pieS 
parecidos á los del oso, el qual esti destinado á los usos ret¡gl0'!| 
sos que refciirfe después. ( S, C) 

Estado del palor de tosffut§Sf oro y plata de América, que bátí^ 
entrado en el puerto de Cdiiz en 191 embarcaciones, desde beibu 
^a paz basta ^i de Diciembre de 1802. 

Cantidades Valores en pes§s, 
de 128 qios. 



Algodón, . . . .quintales, ... 34»^* 

Añil libras. ... 3. 89^^575 

Azúcar arrobas, . . i. 029(513 

Baynillas. ... ^ ...... ^ II. 947000 

Braiiletcrpalo) . quintales. . . 105^ 

Cacao (^^'^^^^V • fanega?. . 33075 

(Guayaq» . fanegas . .. 21552 

Cafe ....... . libras. . . i .799800 

Cáaipeche epato), quintales . . • 22595 
Cascarilla (quina) , .libras. . . gp^ioo 
Cobre. . . • . . quintales. . . 17877 

Cueros 3^9382 

^rana. .... .. arrobas. . . 24514 

Cranílía .... .* arrob. ..... 1396 

Mcrakte fpalo). quintales . . . 3777 

Pímknta ...... libras. . . . 99875 

Síbo ....... quintales. ... \i.ég 

'Xalspa. • . . . . aírcbas . . . 75^7 

^arza- parrilla. . .quintales . . 364 



9. 931087^ 

1* 07523o, 

y 05 9^. 
I. 984)00. 

47807 i.- 

90380. 

Ü. 736200. 

375417. 

I. 517219. 
a. 528007» 

57447* 
7^54- 

4?4S4. 

375350- 
3785^" 



>.^ 



Total valor délos fnnos. . , . 27. o>6gT4. 
Oro y plata. . . 41. 21: 5¿i . pesos fuertes. 54.J74 2033. 4 

Total general. . . 8í. 838847. 4 






- . • - • 3»? 

Entradas y salidas de hartos. 



***^ A Omoa en 27. de Agosto la goleta Nta. Sra. del Ro'- 
satfo , capitán D. Ccftrino Delgado, precedente de Bacalar, 
Conduciendo 60 hamacan pequeñas ordinariaSj, 14 caotaros de 
rnantefa , 3 cargas óc sal, y lid. de pimienta, todos artículos 
úú pais. ¡Ai i 

— t>e Trugillo al roi^rao puerto en 22 de id. la piragua 
de Luis Pulen , de caribes, con 10 barriles de aguardiente, 2 
quarterolas de id , 6 dozenas de acachetes , 4 de zenas de tigeras^ 
¡1 caldero de fierro. 

^ Del miimo alnoismo en 2«; de id. otra piragua de Ca^ 
fibes, con 13 barriles y 4 quarrerola de aguardiente, 2 barriles 
de vino dulce, 1 cajón de fideos, 12 quesos de Flandes, 12 bo- 
tijas de azey tunas, 2 piezas brabante crud0| 7 cajones de taba*) 
co torcido, 

> tr „Extrado del cargamento que del puerto del Golfodal- 
fcc conduce al de Cádiz el bírgantiri Ntra, Sra, del Rosario , 
capitán y maestre D. Blas Vicente Canañino, según el registro 
terrado en n de Agesto ultimo por los S.S. Ministros gtnc tai* 
les de Real Hacier:da de é ta capítai: 

„En ero aciñado 200 pesos. Fn plata futrte de cordctt 
47 68:5 id.. Tercios de añil de á 2íí4 libras 1.^62. Tercios del 
mí'mo fruto de d i^o, llt)ra3 5^^- Castellanas de balsamo negro, 
32. Cajones de id. con 1792 liWas en frascos de lata i6. Cajones 
jdc. cigarros de tusa 2, ct^n 57 libras ¿ctabáco., 

-jsíi ; JV(?f¿í Fl dinero registrado se acor<^ó por I015 cargadores 
<|UC no se embarcase, medíante los recelos de rcroplmlento de 
guerra que se tenían en la expresada fw¿ha. 

—De Trugillo rarab H^vana en *8 d^ Agono el bergan- 
tín Barcelonés , capiran D. M.teo Antonio Mendr ¿a, corr'Uii 
cicndo en regUtro un mil pr^o? fuírt-^s 448 f^rrobas cié Z<ir- 
xaparrUla^ íS^. tí^rcios de cacao de Guayaquil^ i ^g, tosas de 
Caoba de este terrhorhy 28 libias de Chuy de la pejca de 
estas costas, 

..-Al misroo purrto d? TrnpUo m ^o. de Agostóla go- 
leta Sarita Teresa, capitán D. Agustiu Ricardos, proceder t de 

La 



Barana, condtifjcndo en registro para aquel puerto y el Sel 
Golfo-dulce, mucha parte para ésta capital 5 á saber: 

4. cajones con 130. pkzas indianas ó pintados de Bar^ 
cclona, ^j. medias piezas de las mismas, 189. pares cortes de 
zapatos: 80. barriles vino cbacoliy coa 2880 botellas: 26. anclan 
tes aguardiente de caña: 4, barriles vino blanco: 28. arrobas 
manteca de puerco: 12. id. menestra: 38. id. pezcadb salado- 
3i. id. azúcar mitad banca y quebrada: 31. tercios corí 
tjioo. piezas mahones: 107, bairiles harina: 44, dozcnas pa«* 
ñuelos de muselina con orillas de color: 3. id. id. bisncos^^ 
127 piezas prusianas: 3 dozenas y dos pan islojde linó; 14 piezas* 
olán clarin:. 150, dozcnas loia iigissi ea c Vias, piczirproce- 
dcntes del bergantín la Concordia de Santander: 211J, pieza$ 
muselina llamada de Bonaparte: ng. dichas bordadas: ¿52. 
dozenas pañuf los d« ü: 70. dichas id. de Biyons: 76. tercios 
de Cera blanca: 46 dozenas pañuelos de Bayajá: 19. ¡i. id, 
de <r»Uidina^ bordados ordinarios: 5. barrees de higos: i. ca'i 
jon con i. pieza de fileyla negra, i. saya sarga id, i. man^ 
fói de sarga listada, 2. cortes de túnica de muselina, 6. pares 
de mfdias de seda, y 6. pitzas cintas de razo: 2. cajones vina 
chaccH, y 24. bottilas cidj:3: 68. tercios cera blanca: 30. boií^ 
jas ^zevt^: too. biriilitos' de szpytu^as: i. fortepiano: 6. bo-* 
tejías tabaco negiiUo; otros 20. tercios d(e cera: 4 piezas rucias; 
4. id. fcrabai^tt: 2. quintales cafe, y otras menudéelas. 



Aviso. ,>p3ra subvenir á los gastos del hospital General de 
esta capital, íe ha ccíiccdído el Superior Gübierno licencia pai 
ra construir nr^a plaza de Toro'j y en el iotcrin se puede fabri-* 
car el circo forroal «ha dado licencia á la hemiandad de caridad 
para que se juegcn en P aza provisional, ó se arriende la gracia, 
según fcnvlte mas útil al hospital. En cuya virféid se ha resueno 
por la Junta de dkha hermandad verificar par ahora el arriendó 
de qa2tro corridas de á ttes tardes cada una. Quien quisiere han 
cerks postura ocurrirá i los comisionados D. Juan Antonio de, 
AqU'^che, y D. Ansclnrto José de Qulros, quienes. insttuirári 
de las condiciones que cctpprende el superior permiso» 

eb iijfea^aíj ^: 



Ir ' GAZEtA DE GUATEMALA ^ ! 

^ , DEL LUNES «5. DE SETIEMBRE de lío^ 

iVO TICIAS D B NÜTK A. (N. 321.) 

Üentrodelamismagalera de su cabana hacen sus luni<4 
tnadas, destcipan^l pescado, y sacanlos auioiales de las coocbaí 
y caracoles, quedando tirada por elsuelo gran parte de estos deS'^ U 
ppjos, quccotrompidos al li| causan un a&co insoportable á quiea t 
fio se haya criado en medio de tanta hediondez. La inmundicia V' 
es locotnparablemente mayor en casa de los MeZ'cbi ws'^ bien 
que todos en general están tan bien hallados con la sordidez, que 
aun en las rougeres no descubrí el menor vestigio de lo que lla^ 
mámosascc; las vi mil veces espulgarse unas con otr^j y C04 ^ 
merse quantos piojos encontraban. 

£1 menage de cocina todo es de madera, y se reduce i 
poquislcQQS utensilios: unos cubos hacen el oñcio de ollas, y el \ 
de platos unas pequeñas bateas La grande oreja de mar, que se ^ 
conduce desde Monterrey y la Nueva 01anda,c$ la vagUla de : 
mayor lujo que se les conoce. Encienden ti fuego frotandonnos ? 
inaderos con otros, y ya que está hecha la hoguera, ponen á i 
calentaran ella muchas piedras, quesacan con tenazas largas de > 
palo , y apagan dentro de los cubos, en que tienen en remoja 
ios pescados, hasta que éstos están cocidos con semejante ar«i I 
tinelo. Se preparan también asados , revoleándolos en el rescoldo^ 
iá atravesándolos con asador de madera. > 

Del mar sacan su principal sustento, y para los meses en 
que se escasea la pesca h^en provi iooes muy abundantes, que ? 
conservan secando al humo los pezes. Carecen enteramente de ; 
sal, y no les advertí otro condimento (si puede llamarse asi) que 
el azeite de ballena ó de saidina , que mezc1at>an i discreción en 
su$ platos á los manjares asados ó cocidos. Hacen también uso 
de la carne del venado , y presumo que no desdeñen la del oso 
\y nutria marina. Gustan de los catusatesi gabiotas, y demás aves 
^ aquaticas ; mas no he podido saber si dan el mismo destino a Ui 
águilas, ó las cazan solamente por aprovechar sus plumas, t ; 

Refiriéndome el Principe H^mW, el numero de füato» 
que acostun^^b aba /!f4Cíim¿i dar a los otros Ti»/ifi, que venian 
á visitarle, llegué á coatat ha^ta 36. cuyo numero juzgo que 



pr(^ycnga de las dktrsas especies de pescadas, aves, y quadrape4 
dos de que prciinariaincntc se mantienen. No dejan de comer 
también los vegetables que la tierra produce expootancaaicnieea 
el verano. Las jugosas bayas de la Andrómeda son para ellos la 
, fruta mas delicada. Consusaentaiobien con gusto la de tr^s espe*^ 
cica de zarzales que crecen entre sus bosques^ los vacciniots^ 
servas^y pecas silvestres, los madroños, grosellas, y ftesas, las 
flores y fruto de la ro^a, del geo, de la potentUla, los tallos tid^- 
nos de la angélica, las hojas del lUhospermo, la raíz del frijolio 
rastrera, y la escanaosa zt bolla de la azucena de KamschatkiL, 
j5oo loi .v^etablcs que-|>arcce haber destinado la Providencia pa-i 
ra^orccglr la acriteíonia alkarina á que el continuo uso de pes« 
cados y mariscos hace ptopítnder á estos isleños. Dudo qufi 

ÍjUtícn del ap, pues aunque venían á venderlo en sus piraguas j 
€8 causaba gtan fastidio el que vdanen nuestias mesas. 
^ No tienen bebida alguna fermentada, ni hablan saciado 
su.ieda>as que con agua, hasta gucxomenzaTon i tratar con los 
jcuropcos. De entonces acá han tomado bastantp a€cion al vino, 
al aguardiente, y á la cerbeza, a todo lo qual se entregan coa 
demasía, siempre que hay quien los provea libcralmcnte, pues 
itia5taihora no parece 4iaberles ocurridoel pensamiento de prb«- 
curarle por medio del comercio éstos licores. ■ ' 

= ( Ñiiest^acomunlcaolon les hizo conocer el pao, al que 
iiáe maoifcstado particuVátiiímo g^^ A clía deben el que 
rámbien han tomado al chocolate, azúcar , panocha, y todas liís . 
^oDfirara?!. Aman excesivamente el Te, y eV Café/peroles eatf- ^ 
'saiímpondcrablc^fástidio'la leche, la manteca, ti queso, el azcyto 
:de.©Uva,cl vinagre, y toda la especería de que nos sirvirnosór- ■ 
cJioaiiamer/ie. Ya iban superando en gran parte la repugnancia [ 
que les causaban nuestros alimentos, ya se hablan acostumbrado 
';d la sopa, como no fuescdc fideos, tallarines &c.-, ala oHá,cxj ^ 
. cltiyendo unkamentc las colcs> á ios asados de carnero, vaca, ó 
* ccHz >, pc^o no d los de gallina; á las ensaladas de >oÍo lechugas ^ 
¿ b óí( Rs« Los frijoles $o« para ellos el plato mas d lidoso: Tah \ 
/r^yWí> los llamaban, que es decir p/^ía ii Reyes.^ H ibo qnlea^ 
qu úeta tenificar el grande aprecio que le marecia esta semilla, ' 
no4>?rnutlendo ser conociio en adelante con otro nombre (jue 

'^ t\^t frijoles' ,■ ■; /^^:',;':'r"^'"'l 

- Lis constantesínformesque nos han dado los" Eífpafioties ^ 
y BoHoncs parece que prueban de una manera ¡pcontesrablc 
' ha- 



fiatif r íído Antnpopha^es cstoi Salvajes. Vittkfon en tfcOio i 

Vender á bordo «ici paquebot San Callos, que mandaba »í^»Tc- 

Bicnte de Nabla D^. Salvador Fid3lgo,,Va mátiótoclda^de tío iof 

fánte, y otros micnnbcos pcepaipado^ del mismo modo á lasdeoAáf 

embarca vlisics. Desd¿ luego la abomlnaciorv que percibieron de 

'parte de los nue^ros cncl naonnenso^y tas amenazas con que se 

Tes ha pronf^etido ca ttgar tan barbara crueldad han híxho retiras 

de sus me sas^^ esta ¿xecrbie viar^da, óblén la preciosa paz que 

han disfrutado no les ha permitido ptovcersc díc^ prisionero t, que 

eran las desgraciadas viñimas que sepultaban en su« entrañas^ 

Mau iiT mt asegura , que no todos hablan comido carne human»^ 

t)i en todos los tiempos, sino solamente los goerteros mas^anÍ4[3iOr 

sos, quando se preparaban £ salir ala campana. Dudo de 1^ ve« 

«acidad de' esta relación pues este tudib sagaz conochmui biea^ 

quánto detestábanos esta costumbres y ya qpe no podía de$^ 

flientirlla reíaciondc-tamiCKs hombrf8^V€*ace*5, querría alome* 

toos disminuir la gravedad y circunstancial de ua-d^lka c¡^ 

hace cstteníeccr ala Natuiale^^v . ; ^ ;,; 

>r¡;i\.i^T'v ' ARTÍCULO W. sfe?T^€Jtf!^::^5pf^lqJ: 

,.^^ St ítems drgoWerm del Tdst & SúVéH^a^a^ f Su^o S^aeef^ 

#off: ie las ereencÍM relfgiosaiv su^ enltOi f supersticiones^ j? /#r 
ritos Sepuhralesí 

El gobierno de éstas gentes puede rrgurDsanierfttfc tlaitíardsí 
patriatcaU pues el gefe de la nación bace á Un mistno tiempo Iosp 
oficios de paite de fenDiUas^de t^y^yát suma Sacetdbte, qtfcp 
siendo taíi estrechos entre sí los enlaaes ck^estas tteí Dignidades^ 
reciprocamente se sostienen una i otra, y tods% juntar apbyáb 

Ja autoridad Soberana de los Tayjer to« vasallos reciben cfsuií^ 
tentó de mano del Monarca ódel G6bernad6r'qiltlcreptei5entb 

.en las ranchcriás distantes de laque k sltve de ct»rtc, y €tctw 
c|ue deben este strnento ala intercesión d'cl Soberano p¥ra: cott 

.Dio5^ De aquí éa que confandiendose ünos' con ottbS' fos dere«* 
chos poftlcos y reiigibsos, fúndanla' base de un sistema queá 
primera vista parece míis despótico que él de los Califas, V qtíCf 
Jjodcja de serlo baio de ciertos rcspcfltoS, siendo «ióderadissinio 
por otros. No hay gerarqaía intermedia entre principes y escfá-^ 

5 vos. Esta ultima condieion és la de todos aqtieHos que, no soa 

íicr,Tíano«yó parientes muy inmediator del 7*4//, y se cónocei» 

jron ^ nombre de Mestbi-meSi siendo el de lús primeros í^lír^^ 

,>í<í^i; ^ic qjLiietc decir hermanos del íícfe;^ ,^. 



%J6 

La moScracíon consiste co que sin embargo de estar ptu 
tullido el Monarca de la eftcacia de sus oracionesv no deja de 
conocec que éitas le serian infruduosas para sostenerse á sí mis^ 
ir o> y sustentar á sus subdito', si ellos no empleasen también sus 
brazos ttaba|ar)oie$ en la pesca^ la caza, corte de maderas &c. 
&c. Esto le obliga á amarlos como á hijos , i defenderlos de sus 
enemigos i todo riesgo^ y ailviaclet en los modos posibles 
las penalidades de la vida» Sería muy fastidioso, si quisiera ex< 
poner aqui por menor 1>;ís becbos comprobativos de quanto he 
feferid3: basta decii qué ea^^^í^/n/^ observé siempre indecible: 
cscntimicntoj^quandaporla uMierte a la fuga habla perdida al^ 
funoQe sus subditos;: que enos le tratan con fsmilariídad, teni^ 
t dolé al mismo tiempo un inviolable respeto. El T4*/V va st«* 
%mpre acompañado de dos ó trrs Principes de sa sangre, oc\i^ 
pando el centro de las piraguas, d cuyos <rxtremos bogan los 
Mu'chi mes'y. ni se sienun i su lado masque sus parir ntes,. y sus- 
teugeres. Por divertidos que cj ten fetos quando el T^-Zx se retira, 
t corren apresuradamente a acompañarle, sino: es que el ml^mo 
los ocupe en atguna otra cdsa, ó quiera pasearse solo^ El ta-is, 
.juanea. trabaia,,,y aun para^ velar S( bxe los que están^ encomeiv 
.^da'^os de la pesca &c. destina ordinariamente alguno de tos KdC'^ 

> ia ^/. El es el primer ministra de los Sacriftcios,.y el degoSí* 
¿Udopcincipal délos secretos de 'a rcUglonv 

, '^ 6 ;• Encuentra suma difkultad c n dar a ésta uir nombre aéc- 
; iquado, si no ?e roe permite llamarla especie de Mantqueiimo'y 

^.* pues reconociendo los naturales la esistcncia de un Dios criador 
Jy conservador de todas las cosas, aeen, que hay igualmente 
j>tfa maligna deidad, autora délas guerra*, dt las enfcrmedadev 
>|y de lamuertCr Abominaa y detestad esteodioso origen de sus 
' calamidades , alpaso que veneran, y cnsalsan ai Dios bueno que 
los^crio. En ob^quia suya ayuna muchos dms al traspasa el 

, bárbaro Pontificcf se abstiene eanscantcmenre de los placeres 

,, >f¡¡^ amor toda el tiempo que no está la luna lítna; Canta h vm* 

^¡iw^acampañado de su familiíT, celebrando lois beneficios de Quam 
'^^vtX' (que asi Uam^an al Grador ) y en sacrificio arroja á las llii-< 

. ^^|»as grasa de ballena, y esparce plumas por el viento, 

:^ Es bañante gracioso el moda con que refieren haberse 

. h^ho l^ propaeaejon de la espccre humana de«de el Driticipio. 

.Plcen que crió Dío^ una muger , d la crual dejé perfcdameritc 

/|cia calas labrsgas ílpgcsras de Tuemtlj, en c^ue viviao asi misr 



¿10 fos ciervos; $in astas , íes perros fio celas, y Tos ánssrcs sm 
^la • i que a islada \^ potórc mugcjE^ libraba día y noche su <o^&Azéy 
sin eocoRtrar cV menor arbitrio para reíncdtac su trlMC ñtuaciott^ 
hsHita qac condolido (¿«¿J'íííz de sus lagríitias se dejó v«r= cií ta 
mar sobtc una piragua de cobre rtiuy resplandeciente, ctf que cotí 
remos del p< opiló ro^tal venían br gando muchos iovencs gallat» 
^4o9«^ Atónita la h\tm con este espe¿^acul6^ quedó como pasma* 
da álpie de uo árbol, hasta qoe uno de los bogadores le trvíc^ 
tío que era el Todo poderoso el que había tenido la born 
.dad de visitar aquelias playas, y proveerla do laí córpafiiá cuf^ai. 
fclta suspiraba> A c<tas voces redob ó su llaoro la nfeiancoliea. 
solitaria , y havicndoscle^ hurocdecido las narices , lanzó el al-^ 
quecoso humor de el las sobre la arenan in mediata; Mandóle tíi^ 
lonces Q^¿j «fz; que íccon ocíese lo que había' atrojado, y ella^ 
,con alambro encontró palpitando el peque ñito cucspo de un^ 
bombte , que acababa de formarse. Recojíolo por orden del St 
en una concha propoKíonada i siitaaiaño, qtiedando advertía 
-da de Irlo g^jardándoen órras mayoset conforme fui ra crecíen^ 
dd f concluido lo qual volvió i embarcarse Áél Criador, hací^ 
[endo participantes ¿k su liberalidad auní ilmmhvác^bTtkúi^ 
!puc8 desde clmlsino nQotrísnto vio el cierno' cíecer sobre su ffcíiy 
jtc l^ astas comenzó el perro á agasajai, moviendo a untedo v- 
orro lascóla deque se hallaba^ provtídor y las abes? se ^Icvaronr 
Vpor el vienta á ensayar por la prirrifra^ vckc^ beneficio de 1%$^ 
.alas que acababan de secibir. El hombre fue creciendo poco ^ 
>|^coi. ^ pasando* succcslvameme de . ^na$ c unas i omis,' hmi^ 
que coítierrzpá andar. Salió dé? la niñez; y l« prnTi^Ta prueÜ» 
que dio de su juventud fiie fecundar d^su aimrcuyó ptlmogé-t 
^ isitoé* el troncó de los Tatsejx y los decnas hérmuno» son Vi^ 
'del- bajo pueblo», ,:•■,. .;;. t:,.^:,; :.v.i^vtó :^i} a-:„^c^:^:u .í^ 

>V' ^ No sfeque decir de un ^l^í^:«^fbbfenWf^\!Íí^I^^rtSy&^ 
fíqnien* rodo*; tienen un retror imponderable. Figuran su 'ceftpa 
muy mo^truoso^ poblado todo de TÍjidas cerdas ríe gr^r la cabéis 
. «mrjant*' á la burDanar pero con los colmillos ntas grandes, agü^ 
dos, y faettes que los del oso,, larguisimc^ tos brazos, y los de* 
ábsdc piss yni^nof araiadósde taigas y ciicorbadas aSáSi 'ííib^ 
, grito*? solos ( dicfnr eHos ) que derriban por tierra al que tos ¿i- 
cucha, y que hace tnií pedazos el desdichado cuerpo sobce xjuc 
'descarga uoamaüoudá. Pre^amo que la historia de Matloxtea-^ 



jT^ 



%J1 
ga f \ mhmo fandanaentd q«e los ¡Je la creación del Hombre, qac 
acabo de fefetit,óquc desde una &poca aotiquisinQa haya recw 
bid© la tribo, á que debencstos natarales su origen , algunas na-4 
ticias de la cxíncncia d^ \q^ demonios. Creen que la aVnfta es in-* 
ectporcaí y que después de la muercc tiene que pasar á una vi^ 
da etecnay cnastcon esta diferencia, que la de los Taimes y Príncipet 
roas- allegadas va á u<iif se con las de sus ascendientes á la gloria^ 
c»quc recidc Qustlf teniendo suerte contraríalos pleveyos o 
MespQhi mtíy i quienes aguarda el Infierna llarirada Pm^puU, cuh 
yo Principe es Izmitz, Los primeros son los autores de los ra< 
y os y las Ut^viaSf sienda aquellos testimonio de su indignacran, ^ 
ctasdesii sentimiento^ Quandoi qualquiera? Tais de su estic-* 
p,e sobreviene alguna calamidad, tasüubias son las lagrimas qi% 
v^erteudcs(k el' Ciclo sus compasivos amcpasados, y los rayos 
)as armas qiie disparan pata castigar álosmalhtc^res. LosTaÍ4 
ses abandonados á la lascivia, los glotones, tas negligentes ett 
ofrecer sacrificios, los perezosos parala oración tienen" en el fin 
de su vida la miserable suerte de un plcvcyo. La diversidad que 
hay cntte ésta y la de los Principes influye en la distinción quií 
se advierte de sus^ ritos sepulcrales. Los cadáveres dclos !FjI sert 
y demás Principes se colocas en uoa arca dt madera, emt)uelto$? 
en exquisitas nutria*, y se suspenden de algún ramo de pino et? 
las montañas. Todos los dias pasan i reconocerlo' 4. éódc sus 
domésticos , que tienen laobUgacíon de cantar al rededor del ar^ 
bol varioshymnos funerales que escucha todavía el alma, que na^ 
abandona las inmediaciones del cuerpo que animó hasta enac 
iste enteramente destruido. Los Mes- cbi-msf se sepultan en la tier*i 
,Éa para estar mas próximos i la^ morada de Pinapula^. En éite 
sitió no tienen pena alguna qt» suftir,si no se reputa por taf, 
. la de verse pata siempre separador de sus antiguos dueños^ 
c incapaces de elevarse jamas ákdUíio'a altura en que ellos vi^ 
veo. Los Taí/fino. creen injusta %sra retribución, quemas patecc 
íer recompensa destinada a la ciega casualidad det nacimieíitOr 
que al mérito personal de los individuos: por que están pcr^úadi^ 
dos d que pudiendo los 0cvcyos disfrutar en todo tiempo IbSf 
dcleitcs^de la sensualidad, no estando sujetos a la penosa obser^ 
Tancia del ayuno, nial afán de las oraciones, (todo lo qual oblí-< 
ga gravemente álos Gcfes) notan dignos de un galardón, que- 
los aüj^eje en cicKo moda ala deidad. No pude averiguar ta; 



íJgnlficacion 'ác uoa ridicula cfrttrccla, que advettila uliima 
^€z, que estube eü las ranchetias. Una vieja se hallaba tenflida 
spbre ura tatinra , fingicrdoíe luotiburda, y otta sentada á $U 
lado daba gtitos cnelaucollcos* Quai la z^^¿,elfaerfnanode Ni^i 
cuina, nome permitió estar allí, y solamente roe dijo al sacarroü 
por un brazo, que e^to se baéia por un muerto, y que al cabd 
de dos meses se concluiria aquel Itigubre a(»irato. La muerte dit^ 
un Tais se llora cuatro roescs, y toda la insignia del luto se te4 
duce á cortarse el cabello las mugeres hasta cuatro ó seis dedos 
mas abajo de la oreja, CS. d) fw 

^^.^ .^Virtud especifica de las aguas de T^buacan dt • í 

y í ;, ¿ííí: ¡as granadas en el Reyno de N. E. ^ 

Señores Editores. Ruego á Ums. se sirvan insertar en stji 
t^ipel periódico la siguiente noticia » si la contensplasen dignsjf ' 
de alguna atención. 

Se hallaba bastante enferma en esta capital una personf '' 
diB mucho aprecio , y de mi catino. La visité varias veces 5 y ' 
haciendo conversación en una de ellas me cijo se recelaba qu$ 
padecía del mal de picdjta. Condolido <ic su situaciot?, y dcíi ' 
teoso de su alivio, la manifesté que á mi paso por Tebuaca^ 
de lasgranada^s h^biz oído decir cosas prodigíojas de la virtu4 ^ 
de las aguas que comunmente se beben en aquel „ pueblo. ' 
Añadí qué había tenido el honor de tratar con el Sr. Coro-< 
ncl D. Juan Bautista de Echani, Comandante dd Batallón de 
Milicias d^ Oaxaca > quien después de haber gastado muchos 
pesos ala inmediación délos Médicos mas inteligentes sin con-* ^ 
seguir mejoría, se trasfirió al nominado pueblo de Tehuacáti 
lleyado déla fama desus¿dguaS| y estaba ya libre del mal de 
piedra con solo t)aberÍa«^|o á pasto. No se satifizo mt^ 
amigo con e^ta relacioorrcro como al vertí que si se hallase 
convencido de su certeza, emprendería el viage á dicho pucb-o 
de buena gana, escribí á un vecino de el solicitando me iiífoi^ ? 
ma^e con toda espccifícacion quanto le constara de la virtud 
da las aguas de Tehuacao, citando los exemplares que tubiesedc 
personas que bcbiendoias hubiesen cuiado del mal de piedra.? > 
^ ^vt A vuelta de corteo me contestó el amigo lo siguiente. 
^ ' „La$ aguas de é*tc sucio viericn d tener el primer lugar 
entre las conocidas od g^obo terráqueo pa?a disolver !a | le- 
dra aucseciii en los tiñor^es de !o5 vivientes. Ycomcéfite dei 

La* 



^74 
cubtimícDto es díámetralmettte opuesto S las atilldaícs de Icé 
Médicos, ob qiakrcn ^ confetat la especifica virtud que tteoco 
ákrhfs aguas. Pero la Cícpctiencia la ha jastfficado feastaoic-' 
rnente, «icodo yo tcsíjgo ocalar de varios cxeaiplaics, y no*. 
falcando otros muchas que tamhlen vio han sido. — En ou&« 
tve años dt tendencia que tengo aquí, me han venido reco-i 
mcndadas gentes de fúoatt orden, Í3ascando d lenitivo de laf 
aguas. iBlpiimero f :3é el Dirc£lor de la Renta del Tabaco de 
A4exico ; el segundo el Coronel f^artl: ^l tercero el Juez 
de Testamentos de Valladolíd, cD. Manuel Abad: quaito el 
xura de Machacuero en el mismo Obispado; y quinto el cura ^ 
de Sant« María de Lagos, Obispado de Guadalajara. — En el 
mes deFí^rcfiíí de-^^9á> itábl \jti extraordinario del Bxmo. 
Sr. Virrey Macq«es de Brancifortc, que hallándose enfermo dd 
mal de piedra, tne piiió al Mcdüco de é ta villa se le en\^é con 
cantidad de agua: púsose :hue«^ su Excelencia, y se llebó á*» 
España en frasqueras el agua que le sobió. — Pudiera numerata 
otras gentes^; pero me parece bastante Ip tcfctído,, : ; : Concluye 
con dedr que dividida una piedra en mitades; y puesta la mi-i 
tai en i^na vasija de cristal muy fina Iten:^ de ésta agua, y la 
otea mitad en otra lleí^ de agua delgada, tapando las bocas 
para que no rengan resphacion, la AUa4 déla piedta puesto • 
cci la segunda vasiia qieia integro, al paso que la de la ptinaeía ^ 
«c disuelve, sin dejar resultado visible. " 

Es de U«s. con todo respeto. P.F. 

Aviso. En la calle Real dcPalado de esta capital vende 

t\ albac^a del Padre Cura que fue de Atitan D. jise Nicolás i 

Velaico, una casa cubierta de texa y formalmente fabilcada con - 

todo aseo, con balcqneila de fiertoi, que enfrenta y hace csqui- ^ 

m potd poniente con la de D-ManuelPabon, por el sur coa f 

la dcP. Jo^e B3tres,y en la esquina ccntrapucstacon la de D. y 

Fcancisco Pacheco, con agua, pi as y todas oficinas, tiene ve* ' 

inte y ocho varas de Ftcntc al poniente, y treinta y nueve de * 

fondo, y por todas partes csii bien avecindada: apretíada en K 

nueve mil cierno scfenta y un pesos cinco reales, pueden ' 

quedar sobre ella quatro mil pesos afavor de una de tas dispon- í 
sici^aes piadosas del testador, y lo demás ha de darse de cpntaiOr 



^ GAZETA DE GUATEMALA 



DEL LUNES 3, DE OCTUBRE de 1803, 



■ •r 



,;í 



t i» i ii m ii i iii v ii » 



. M NOnciAS DE NUtKA. (N. 322.) 

La creeocia de que el Monarca, que actualmente los go** 

' fcierna, hade llegar con el tiempo á ser uno de los bienaventu:* 

fados , capaz de trastornar á su arbitrio toda la armcinu de los 

elementos , obliga á los subditos á tenerle quaota veneración rc^ 

• putao coK«spoi3dícntc á una persona sagrada. Ni por chanza es 

• permitido poner las roanos en el Soberano. Una vez que en oso 
de la satitfacion que tenia con Macuina el Comandante de la 

I- fragata S^nta G^itrudis, le arrojaba pedrezuelas, conteniéndole 
" la mano el anciano mas diuingutdo de los noMes que estaban 
i presentes: con un Twh (le dijo) no se jerga de c'se modo, 
t A pesar de é$ta suma veneración ,los Mes^chi mes se preser^tan 
« de qualquier modo delante de su gcfe : indistintamente se sien-» 

tan 9 se acuestan , serebuelcan en su presencia , de manera que 
r parece no están vinculadas las señales de sumisión nías que i 
' no hacer ésto a su lado, y obedecer prontamente quantas otde-* 
t nes se les imponen , aoQ dejando la comida, si en aquél instante 

K! les manda algo. 

!/ ARTICULO IV. 

« De la Dignidad del Tais , de los nobles j y sus >^ 

f casamientos : Fecundidad de las mugetes : ceremé-^ P ; t 

^: .^ pias conque celebranius fartoiv NB^ictAMotra^'^^ 

^í'. :l3Í i yfóstumbres extrañase 'rr t'mr^- c'- ^r/r?. >í ■^''U^'^xr'^f ; ';' '' 

^ _^^ La dignidad de Tais es hereditaria de padres á hijos, y 
'^'pm regularmente á éstos luego que están capaces de gobernar, 
^ y que aquellos se sienten avanzad9s en la edad. Tres son los priu'i 

cipales Taises que conocimos en Ñuika , siendo ci superior d^e to- 
^ dos por muchos respetos Macuina, cuyo padre muiió después del 

año de 78. en una guerra con \os Flau- mates 9 nación que no 
V he podido averiguar en que parte reside , pues la etimología in- 
*' dica solamente que están de la otra baiida del m^r, sin expresar 
^ el rumbo. Su hijo y succesor vengó esta muerte , pasando en 
^ persona á las rancherías enemigas, y haciendo en ellas , por ha-^ 
^'ÍKiles cogido de sorpresa y una espantosa catniccria. ¿í/^re^l^t 

masía, 



masía, 7 Tla-pA ffi^mthoú Vdj otros dí>y, ¿113701 {níces víveri sTti 
isfber$€ reservado en la renuncia mas que la dignidad del sacct- 
dodo,óbica por que no la creen cnagenaWe, ó porque con 
k edad crece en ellos la superstición. Los hermanos dsF Ta 1$ 
hacen el segundo orden de la nobleza; mas ésta llega á perderse 
al cabo de dos ó tres generaciones, pues no la participan los pa<« 
tientes , que pasan al tercer gradó, los qualcs prccipitadan^te 
caen á' la clase de Mes cbUmss^ ó pie vey os, que c» la ulii na del 
estado. Las tnugcrcssrguen la condición, de los padres y oaaridoSi^ 
La poligamia está establecida entre los 7^/-m yprinciH 
pes Kat latut que tienen por ana. serial de grandeza, el comprar 
y mantener varias mugeres» Entre ellas advertí siempre que una 
era constantemente lamas privilegiada, y que aun las otrat Im^ 
trataban con bastante comideracion, de modo que ásulado^pa^ 
tecian unas meras concubinas. Su adquisición es muy costosai 
en los Taises, que no pueden recibirlas de la mano de sus padre% 
sino á expensas de muchas planchas de cobre, pieles de nufria,i 
conchas, tela& de corteza de ciprés ^canoas, pescado &c, de ma-( 
ñera que el que tiene quatroó seis hijas de un parecer regular « 

-^rcucnta con otras tantas ala jas , cuyo precio le haga sumamente 
kico. Los Mes chi mes se hallan casi siempre imposibilitados para 
sufrir estos gastos , pues no siendo dueños del fruto de su>tra<4 

*• bajo , sino en una parte muy pequeña, jamas pueden cotcftar el 
dote , y asi muchos de ellos ma?rcn sin casarse, ylos pocos que 

r logran mejor suerte deben contentarse con una jola mugcr^ 

■cjue seciben de mano de sus Principes como premio de sus scti 

vicios. Igfióro quales son lat ceremonias nupciales , por no ha-4 

berse proporcionado matrimonio algunadurante nuestra residen^ 

ciaen aquellos países. 

Discurro que no falte una fecundidad regular á laá mu^ 
gercs, y que festa les dure poco mas ó menos el mismo tiempo 
que á las Europeas, por que siempre vi niños pequeños, y algu- 
nas preñadas, cuya edad me parecía no bajar de 40. años. b3p sé 
si se auxiliarán con comadres al tiempo desús partos; pero cier-í 
lamente carecen de los molestos achaques, á que están expuestas 
nuestras ciudadanas, pues en el momento que arrojan las sccundi^ 
ñas, se lanzaná la mar , y nadan con mucho denuedo^ Lo raro 
^qHS luego que nacccl hijo, ^si el padre es un Taisi tiene, que 

en-í 



Íf7 
tfi^ertarse eti sa csibaña sin ver el sol , ni las olas , rezeloso de 

vGfcnder gravemente áCri^^r/» y que éste, eo castigo de su ciilpat 
4os deje sin vida i el y á su hijo. 

Qaando el iafante tiene mas de un mes ^e convocan todos 
los nobles , y se le impone el primer nombre» cuya imposicioa 
alegotica forma el mismo padre, ú otra persona prudente, á quien 
dá ia comisión. La noeva denominación sefestcjacon banquetes^ 
cantos y bayles, en cada uno de Iqs quales regala el fecundo 
Tais nutrias, cobre, conchas, y quantas alajas puede i los nobles 
que han ve nido i daile la enhocabuena. 

Los nombres se mudan conforma van variando laseda-^ 
4eS| ycada novedad en ésta materia se solemniza con mayoc 
lujo y magniñcencia que la primera. El discreto joven que reco4 
mienda Monsieur Meares con d nombre de Quia'schiconuty en sa 
infancia se llamó Tlu pa-ni^apíiytxi su niñez Nd'nafo'mUZf en 
íu^übcttzá Gu-gu^me-ta-tzamlzt en la jubentud como he dicha 
pocoantes, y ahota u\úvazmctíic Quhcamas hiá f habiéndosele 
anticipado los privilegios de la edad varonil 4esde que entró en 
la posesión de la dignidad de Taisy su postrer noart>re quiere de-« 
cir Principe excesivamente liberak el ÁtiVL^zixtÁna'pe'Tais^ que 
^resale entre los otros, como ua pino grande entre los pequen 
Sos : el de Macuina Tal/ i^/ 5(^/. 

Luego que á la muger apaitce por la primera vez la 
tsangre menstrua ^ se festeja del mismo modo , y se le muda el 
lipmbre también , siendo este mismo dia el de su proclamación , 
si por ventura es hija del Gcfe principal de todos los Taises. No-i 
potros asistimos á dar la enhorabuena i Macuioa por la de su hija 
-Umtocoiptlem^tj que antes de .este periodo se llama A-p enas. 

.. j<. tegidos ie Algodón. (Nom. 318.). v: :r v ^ 

, Oaxaca y Agosto ¿i de 180J. :^* 

fres. Editores de la gazetade Guatemala. 

I. Muy Señores mios: A conscqiicncia de lo que ofrecí S 
Vm%. el primero del corriente paso á explicar las causas que 
Riotivan en nuestras Americas lo cato de la cbia de manos; y 
primero aventuraré aljgunas reflexiones, en que apoyo la utili-» 
i^ad de fomentar la industria úú pais^ sin perjuicio de la qoe 

rcaU 



^-í- r. 



t7« 
rcalmsbtesca dé la Metrópoli. A loícuñoíos y amantes de fe 
pati¿a no les desagradará el papel, y tiempo que en ésto se oca** 
pe, pues ha de serla columna que sostenga mi sistema. ;? í;í 

1. Uno de los argumentos mas fuertes para hacer creer 
que la Gran Bretaña pceñere lo ütll á lo honesto, es el haber 
r^educido á pra£tica la cantinela de su gran conde de Chatan^ 
que no queda que en sus colonias se elaborase un clavo. Pa-< 
ra ésto se valieron de las leyes opresivas, y de las grandes 
ventajas que les concede la extensión de su comercio. No 
contentos los Ingleses con surtir á las colonias de todo quant^ 
produce, y se clavora en su Isla, recorrían infatigables los ma^ 
res, para conducir á ellas lo que les dejase inmensas utíiidadeSf 
mediante el comercio de rcextraccion. Esta máxima, so5tenida 
hasta con la fuerza, no puede negarles el renombre de laboricx 
sos, éntrelas naciones indolentes que se dejan despajar de sus 
riquezas y ocupaciones. Sin embargo, yo sostendré (mientras 
con razones no me persuadan lo contrario) que el rigor coa 
4iue procedieron los Ingleses con sus colonos fue contrario á la 
mejor politica, y á sus mismos intereses bien entendidos. Prué^ 
•bolo, 

j. La Gran Bretaña, en todo estremosa, adopto un pfaní 
de población y fomento de sus colonias, que tas naciones 
Enropeas mas sabVas no se han atrevido a seguir en las suyas res'^ 
pefl;iv3S. Si pgfr los cCefkos se hubiera de jazgar solamcntev 
desde luego confesaremos que é^tas acertaron, y aquella erré 
muy á su costa. No hay duda que el plan fue admirable mira^ 
do solo con respeto at fomento y población; pero sus autores^ 
embriagadas con sus triunfos y poder, parece olvidaron crt-« 
toramente los medios de conservar la dependencia. Esto es claro^ 

4. Franquearon tierras indistintameote á todo europeo (c$^ 
pecialmeate a{e)ñán) que se presentaba en sus puertos de Ams< 
rica, y la confusión de naciones, lenguas, y creencias era natural^ 
Como los nuevos colonos no estaban ligadas con los vínculos 
de sangre y profesión (que son los mas faertes lazos qae sostie^ 
ccn el vasallage) fue como preciso que mirasen con indiferen- 
cia y aun con desafefto la religión y gobierno dominantes. Al 
los sabios Ingleses no se podían ocultar los malos cimientos con 
^^e ^cvjiban el edifi4o,^j«^ |ft'^'^'^^!l X^X^Jlí*^ ^0 pudie-i 



W^ 



fon- cnmcníac las prfndpfos errados quisieron al menos qtitf^r 
se aplicasen ciertos lenitivos que suavizaseo la, suene de los^cot . 
lono!, para que no sacudiesen el yugo. ;i , 

; 5. Este modo de pensar de los prudentes no haró acogida ^ 
en la laboriosa y orgullosa nación británica , empeñada en sacac ^ 
de. sus colonias quaatas utilidades fueran posibles. Para el tícCkOf^ ; 
no solo se íoipidíá diícñaTí^cnte á los colonos la indü>tria> sinof y 
que índlreñamcnie se sofocaban algunos esfuerzos que cncr^ 
ellos se hacían con deseo de establecerla. Al intento les conduit', 
cian los Ingleses de todo el globo quanto podían consumir f yj ? 
vendiendo á precios más baratos, estatua los miserables colonos 
reducidos al cultivo de las tierras, á la construcción, y ih pesN 
caque piden brazos robustos. Esta constitución tan violenta 
avivaba dianamente lo^ deseos de la independencia, que ckÚU 
vamcnte se verificó con el auxilia de la protección exterior, qu<S • 
solicitaron y consiguieron. Hay mas que considerar. , / 

6. Los alemanes robustos, laboriosos^ y ecónomos, no e%4 
trañaban las pesadas fatigas de la cultura yconstruccbn y pesca^ 
que el gobierno les permitía con ciertas limitaciorres 5 pero au-» 
mentaba la indignación el corto fruto que ks rendk , y el ver i 
8i|s familias envueltas en la corrupción y miseria, como tkAof ; 
natural de ta ociosidad forzada por la falta de ocupaciones. Este ^ 
c$ el punto que no debemos perder de vista en nuestras posesio- 
nes españolas , y por ser de la mayor ímpottanck, y el que ba de 
decidir el problema de la industria que pfotnuevo^ le daré alguna 
extensión. 

7. He dicho muchas veces con el barón de Bielfcld, qii« 
en una población de cien habitantes , cinqucnta son mugcceSf: 
3r-.diez y seis niños de hasta dics y seis afíosy y los doce ancianos 
de mas de cinqucnta. El todo ¡compone cerca de las ocho dc-i 
cimas de. lia población,- impoiíbilitadDS por decoro, ó por la falta 
de fuerzas, de los egctcicios que piden brazos robustos. De éste 
calculo prudencial se inferirá el despecho que causaría a los an-< 
glc-americanos el ver a sus familias en el infeliz estado ya dich3 
en el num. 6. —Como según frase de la Escritura, de los SS. PP. y; 
de las historias eclesiásticas , los pecados de los pueblos loscasn 
tiga Dios con guerras, epidemias, hambres, y aun con revolucia-* 
nes de los imperios., era conseqüencia precisa que no se dilatase 

mas 



1f« 

mM la de a<iuellas tbloüias. Sktido el gobierno brltatitco la taiN 
^a inmediata del mal, fue consiguiente el castigo con la separa-t 
cion de unas posesiones que tanto engrandecían su impecio.^ . 
^PiK solo ésta cazoQ «o debió el gobierno Ingles empeñacsetant^ 
en privar á sos colonos délas ocupaciones necesarias paracnan^^ 
tenerlos en costumbres moderadas pero me hago cargo qucyn 
#sto és predicar en dcscicrto. 

Ü. Yo nse atrevo i asegurar que en perdiendo la nación 

Británica la superioridad en la marina ( que no lo miro remo<4 

fto, si España, Francia, y Holanda aplican los oaedios que tienen 

•en sus enanos ) no ks quedara un palmo de tierra en la H. Es«i 

.coeia» en el Canadá ^ni en Us hlas: pues continuando el sistema 

?de opresión , es preciso que se exasperen los pueblos, y se irrit;c 

ila divioa justicia. Esta es una profecía política que nada se pi- 

vCrde en aventurar, y puede inñair mucho para la ietidiad 4^ 

iQUCStras Americas, con cuyo objeto sigo mi discurso, 

t ^ 9. Nuestros pladoiiñmos Monarcas, guiadas del espuiru del 

Xiátolisismoque les aoiona , han dado pruebas continuadas de que 

Iprefietcn lo honesto i lo mil 5 pero yo noto, con D.Bernardo 

doWard, que no se han hecho^iguales esfuerzos para unir y her^ 

llenar lo útil con lo honesto. De aqui resulta la desgracia del 

|)UebÍo americano , y de la mctcopoU, que pudiera ser4a señora 

de las gentes conelauxilio deé^tas ^s posesiones. En lo relativa 

ii España tienen ex olícadas afganas de las causarlos autores na^ ' 

r^^ionales y extrangecos5 e^ospor ridiculizarnos, y aquellos cott 

el mejor ^elo. Pero cocno dejaron un vacio inmenso en núes-* 

tras ÁmciicaVt y rf tocaren algo de ella? fue xon ignorancia de 

les mq res ptinc^ios aplicables, me veo precisado á explicar-* 

f ID5; 50clntamme en el siguiente pliego, reservando para otra 

^ ^fcra cthacerlo con mas extensión. 

^ * ^andenVms. j|l imparcial y ¡kucn Fatriptaf 



; t .f - . £,angosta. 

\ i- - ínel,mc!s de Setiembre ptqximo pasado se^xtcndíó^$ftlf.i 
|3;|ga de la jarisdiccion de Escuinta á la de Zacatepcques, y par^J 
¿ocularmente biza pU en el pueblo de 5. Criscoval Amatitan , a 
4pti4e|ta^4e c&mhioDíido á íiispecci^onariaf qr dispo^doo del 



1»f 

^Supcricr GoBícmo ti Regidor de éste N. A\ D; Miguel Al va»i* 
AstUíias, quien a su regreso informo lo-slguicnte: .# 

„Ha5ta d día 17 eo que yo estuve se hablan cogídd quátrot 
cicntas cincuenta y una arrobas de dicho inscdo, sin otw apata-4 
to de ruidos y concurrencias qiae el haber tomado aquel Gpboc-^ 
fiador (el del mismo pueblo de S. Cristoval) la providencia' :d«r^ 
que cada individuo entregase" dos arrobas de chapulín en la seaia4 
ua, las que se tccibian con la mayor escrupulosidad, hácicnd'ilo' 
después enterrar fuera del pirtblo para^-e vitar roda infección* EfS' 
fatostravajos se contirüa, hasta ver si se logra su- totái exrcrmí^ 
rio, para dar principio á la operación de desenterrar lah^evá ér* 
$emilla> de qae ha quedado mucha; Las scntóntera» de maíz ta^ 
aquel pueblo se hallan cnt<^aroente fuera de riesgo por estar ya^ 
dobladas todas las milpas, á excepción de una que fue la xjue pc*« 
Mgró, y la cosecha ha sido regatar.^ Las de frijol son las que cof4 
Tcn algún riesgo^v y de éstas solo se han perdido hasta ahora iot^ 
ó rres sementeras.^ En Afsiatisan solo se ha experimentado daiío^^ 
en una milpa, y están buenas todas lai^ siembras asi dé maíz coaio^^ 
de garbanzo. La manga de chapalin' que atli está t;$ oíriy gran-^^ 
de ; pero se ha eoccrrado en el Tülar , ó lag«na de lat Agtñs ea^ 
lientet , donde pos su^^situáción no se le ouedé hacer peí juício.»i-# 
A los Alcaldes de- dicho pueblo procuré'cstiroülartós todo lo po^ 
siblcpara que operasen i imicacion del Gí^bcrnador de S, Cris-» 
toral siempre que la permita la situación: que formasen llftsyde^ 
i^fós vecinos^ y q^e icadaunaie iiDpusiese tarea,>cofiíiioath$Cs 
g^edó egecutándo.,|; . . :¿ .;>; ^. ¿ ,, ■ 

r --:--:■;:• ^z— ^.. •■■-• Somonatí Si de Setietnlrii ' f ■"'■ ;f ■" ■, \ '- 

^ Elbtlibífél corriente antes de ponerse el sor aparécf® 

Utta formidable qaancha de chapulín volador; sacarso de orinóte 
á poniente , pasando por los terrenos dé Masagua, S. Fedro y Sto,^ 
Domingo Vperó allí no puede hacei daño ala siembra^ prineipal 
dé maiZ' por estar la mayor parte sazonado. Dañará alas de fríf4 
yoU Y ^ tunalmil, comoá los platanares vicps y nuevos.— r* 

'Afeaba dé noticiarse que entre Juayüa, Sálcuátitah y A^aneca^. 
anda una mancha conssácrable de langosta/ que no<e sabe slcti 

■ parte dé la referida, úotra venida por distinto ruabi. Aquellos^ 
terrenos son frios^ y de su naturaleza tardías las cosechas. Eiy^ 



3*t 
tiA csiaío cri qaralH se Hanari las siembras vvieátn ser devora- 

^as,f por qu? unas están reventado y oaas biloteando, sin ser po- 
sible ahuyentar la plaga sino á fuerza de gente^ para lo qual 
nc han dado las ordenes oportunas y también para sabtr don-i 
de haga la exho /ación, á üo 4c desenterrar si es posible las au"> 
^ ssorquitas ó huevas. 

.--Las erupciones del volcan de Tsaleo (*) sen otro enímigo 
' ídestruÉtor de las siembras. Antes de ayer noche ptííiciplaron, 
i y siguen en tales teraainos que la columna de humo y ceniza co«» 
♦ ^c mas de nueve leguas. Por donde atiaviesa causa tal dañóla 
C'Cenízaque va dejando, que marchita qualquíet sementera si la 
fhaU tierna, y si tiene algún vigor la dejacasi iroposíbilltudade 
i fruaificar, sino cono la mitad délo que pudiera rendir, según üe 
experimentó el añp^wUimo,- •-• - 

^ El precio de los maízes en ^sta plaza en el dia és de tres 
quattillos el almud y por los pueblos de S. á iz. reales fanega, 
t El trigo 4iUramaano sigue 4 i ccales el almud, con muy escasa 
< irenta. 

— Entre el territorio de Ahuachapan, los hacendados de la 
villa de Consónate, y vecinos desús barrios, tienen sembrados 
{^4 medios de maíz Apmte j y 2.693 id ^^ chapan ^ con 100 me^ 
dios át frijol, qu: hacen fanegas de maiz £15, con 27 medios, 
y de frijol 4 con 4. Ademas hay sembradas en los mismos pa« 
' rages 35. tareas de yuca , según las listas presentadas; bien quo 
: se sabe porinformes que ús4^icq&b^&4iC^^ehapaaspa IS(M 
«;feo mas quantiosiajs. f- ^.y fe ^p 



( {P) ' Bste volcan tiene $u f espe^iva celebridad • en leíacioaes de 

/j^liges fea novelas, dí$de que el apóstata F^f/idix Gj^^ le meacipaé 

* fcoacqsame^t? en su líbco, del qual totní sia duda le Stge la cutlosa noti* 

* cía áQ H boca del ir^srM ^ j tuiios subteicaaeos ^ ^ue ÍDjgici^ ep el JS^ 



y/Tr 



3^2»M• 314 Tom vn. TqI itz 

^ GAZETA DE GUATEMALA 



BEL LUNES 10, DE OCTUBRE de 1803, 



0m^ 



NOTICIAS DB NUTKA. (N. 325.) 

-.■■-. . . , ■ - . . '* 

Es digna de cefeiirse la pompa salvage toaxifáéa^ lolürvíí 
dIsó ésta función. En uno de ios ángulos de Uicasaj^qtic e^tíb^ 
t situada á la falda de las frondosas oíoiitañas de Copci» eievaíoa 
I -hasta el nivel del techo un tablado sostenido pot quatro gruesos' 
i orcones en forma de columnas, y formando por arriba uaa -es-i 
pecie de bakon cercado todo de tablas» Tanto éste, como las co4 
t lumnasy estaban pintados de blanco, amarillo, encarnado, azul 
• y negro, con varios figurones de mal diseño, y adornado á mas 
< de esto con espejos de distintos tamaños , y dos bustos en las es^ 
- quinas , con los brazos abiertos, y manos estendidas para slgnífi.^ 
C car la magniñcencia del Monarca. Al pie de las columnas estaba] 
t aplanado el atrio , y rodeado de una baila de madera en fjrnia^ 
de circo. En lo interior de la casa sobre unas esteras nuevas estaba 
la joven Princesa vestida de las telas mas finas del ciprés, y ata-* 
i viada con innumerables ensartas de menudi^s púas de algunas es-* 
pccics de conchas de Venus, que recortadas por las puntas con 
►: igualdad tienen un bdlisitno lustre, y configuración de abalon 
( ríos. El peynado era con el cabello dividido en dos partes igaalcs, 
♦• dejando uaa raya por medio de la cabeza , y asido tenazmente 
♦• por las puntas con muchos cilindros de cobre bien bruñidos, se-* 
•« melantes á los que cuelgan de las orejas, cuyo peso no podia 
I menos que exceder de una libra castellana. > 

i Tomó Macuina á su hija por la mano, condújola hasta 

f el balcón, colocada en su mediania» quedandoél a la derecha, 
i y á la izquierda su hermano Quatlatrape. El concutso nume-* 
í: roso de naturales que ocupaba el atrio y playa se paso cri d 
é mas profundo silencio. Dirigiendo entonces la voz á todoS el 
Gcfe: Ta wi hija A pe nas^ts á\]o)no es niña^ sho mtigervde áqui 
adelante será conocida Cün el nombre de lúocott cle^not^ eit% es la 
gran Taisa df r«^íi¿ií. Respondieron todos á un <^x\xo tíua^cas 
Huaeas Macuina^ tíuacat IztototUclemot: expre&iotvque equival 
le á nuestros vivasy pues el grande etoglo de aquellas ge tss se 
; ; toma siempre de la amista 1 significada por la paabra Huacas. 
\ X Comenzaron luego á tanjary bay ar los Taises y ÚZ4 

\ V -mas nobles, y cada uno recii^ia ana aiaja 4e imporiancia^ que á 



^^ 1S4 



V n9inbrc de Macuíoa y ta Prlticesa arrojaba desde el tablada 
íluatlazape. Uno de los juegos principales de esta soknanldad fue 

^.el de la lucha, sirviendo de palestra el atrio» que se habla apla- 
nado á este ña. Una concha era el premiaque st proponia al 
vencedor, y se presentaban sobre ta marcha io, ó ^o atletas des«i 
n idos á disputarse el honor déla vldoria. Lanzaba sobre ellos 
Quatla zape desde lo alto un pequeño cilindro de madera , que 
a porña querían recibic en sus nna^nos los competí dores, y que 
unos i otros se arrevataban , empleando todas sus fuerzas para 
apoderarse de el, y conservarlo en su posesión, hasta que el oías 

^.esforzado a astuto conseguía el triunfo ñnal , ó bien cansan-i 

' do á sus contrincantes, para cstorvar que te hiciesen rcástencia, 
ó b'en ocultándoles el palo con destreza para inuttllzaf su potña. 

.¿.c Nuestros nsatineros tuvieron pacte en éste combate, y el premio 
que lograton los vencedores fue siempre superior áel de los na-* 
turales, pues á éstos no se les daban mas que conchas , y á los 

, pttos cocientes pieles de nu'tia. Macuina nos agradeció sobre 

^ ^manera el haber asistido i éste festejo, y me testifió siempre la 
complacencia que le habia causado habernos visto danzar auno 
de los capellanes y á aü en presencia y obsequia de su hija 
la Princesa. 

Luego que la ceremonia quccJó concluHa (sin embaw 
go de haberse destinado varios dias á los regorijos püblícos) 

^í mandó Mítcuina que bajase del tablado Iztocoticlemot, y acer-í 
candóla á onode los telares que habia en el mejor sitio de lacan 
sa: j/a eres ntugery bijn mía la dijo) ya no debes ocuparte mas qtif 
en las obligaciones de tu sexo^ Con ésto comenzó desde aquel 
día i hilar y tegcr la tierna joven , dando con su condu£la 
laboriosa una viva reprehensión á todas aquellas scñositaa 
que no reputan por nobleza á laque no encuentra entre sui 
vicios la ociosidad , e imitando por las sanas máximas de sa 
educación a las hermanas del Rey Griego, que conquisto^ 

l' toda el Asia. 

Antes de la época de su menstruación venia rodos los 
dias a visitarnos ésta niña , cantaba , baylaba ,,y pascaba ale^ 

^ grcmcnte: jamas la faltaba la risa del semblante, ni dejaba 

^ de estar asistida de las mas festivas entre todas sus parientas 
y diadas; pero después á todos nos sorprendió la gravedad 

:; con que se manejaba, sin contestar nuestros saludos masque 
mn. una iQnlioacioa de cabeza j» ni poder mas qus i ^oi^di) 



:Wj:¡!M;|w%K<^^^|y|¿5Zi^' 



tUs sonreírse, y Hablar asa ú otra palabra. Nuestro comandan 4 , 
dánte disfrutaba la amistad de Macuinaen el grado mas eg;ii4 
ncntc i que puede llegar la confianza, y con todo éso na , 
basuron jamas sus ruegos para obligar á aquel Gcfe a traec ^ 
á su hija á comer un día siquiera en nueistra compañia , puet 
siempre que se le hablaba sobre el particular , respondía qut!^. 
]ra sa bija era muger^y no podia salir de su casa. 



SI Cimbanillo. (*) 



Que haya en una ciudad , villa, ó pueblo hambres,^ jpMei 4 
ceSy y otras calamidades que Dios envía, vaya en gracia; peto 
que los hombres aumenten las plagas, e incomodidades , solo 
por que quieren , és á quánto puede llegar nuestra barbarie. ^^ 

Qne los hombres tengan que suftir molestias, é Impettk 
oencías unos de otros por el trato social , por interés, ó por carn 
did , ya lo entiendo; pero que hayan de suftir invenciones, prac«t 
ticas , y abusos de pura majadería , y no solo sin objeto, ni pro4 
vecho alguno, sino con positiva y continua incomodidad y pec^ 
juicio de muchas personas, es quaoto cabe en el trastortio de la 
Kazon. 

I Y quien creyera que ésto mismo se ha visto por man 
chisimos años , se vi , y se verá ppx los siglos , jen »na ciudad 
|omoésta? 

V ¡De ti hablo , Cimbanillo atormentador, colocado eti ef 

centro del pueblo, y en lugar tan elevado para que sean oidos poc 
üias » y mejor los agudos ecos de tu dañina lengua! 

Yo te perdonaría las impaciencias , y ravias que medí 
tu pesado lonsoner^ , si ^e hicieras ver que á una criatura 
aoU fuese del mas leve provecho. 

C ¿Donde está éste ? Yo do lo en(CUén|to ni en los campos 

Inmensosde la posibilidad. . ■'^■,^\.i.r^^':^'-^^^^ 

Lo único que puedes decirme «que t«tcniz,'V peííét&fí 
le chfUido , tiene el santo objeto y utilidad de congregar á los 
canónigos en su coro par^ ciimplii aUi las obligaciones princ^>a4 
les de ^u Initituío. 

"Je rcs pon49 q^it cps^s* Q uando fuese ne cesj^rio ó conve^ 

>^ f^) Bsté papeí fia venido dé la otrt Amectct , 7 de ttdt de sus c¡i|« 
^¿ádes mas iúteiioies.^e ha cieido ^ueaq[iii 09 s^iá desa^cadable | ai en* 



laleatc cltafilclo áecampitíá para aquella convocacíotí i parece' 
que bastarla un breve rato de toque » y no horas entecas de mo^ 
1er y moler. 

Por lo general , todo Tribunal , Ayuntamiento, ó cuerpcj 
iqpe se junta diatiamente} ó en dias señalados, y en horas decer^ 
minadas, cuojplen con ésta obligación sin que sus individuos ncH 
cesitcn )a interpelación de uña insofíible campana como tú. :.- 
Es de suponer que tales individuos distinguidos y caraftc-í 
tizados, por su propio honor y conciencia ten itdn el caí Jado de 
ir á las horas señaladas á la tarea ordinaria, sin necesidad del es«t 
tiríiuro de tu obstinado canopanco. 

' I A qué canónigo le f^iltaunbuen par de relojes, ya de' 

tóesa , ó ya de bolsillo para gobernar por ellos su asistencia al 
coro? 

Aunque haya algunos de buen dormir , y de sueño pesa-* 
'do , no les faltará tampoco un par de criados que los despiertea 
«i hora competente, confiando mas bien que estos los saquen del 
sueño, y no tus porfiados gritos. 

Con ellos haces muy poco honor i los señores canoni-^ 
^os , por que das á entender que son tan remolones y pesados 
que necesiten, toda la espuela de tu infatigable tilin tilin para 
duc vayan á la Iglesia. 

^ ¿Aqué é<!en efefto tanto tiempo de campana? Si me dices 

que es para despertar y llamar a los subalternos y sirvientí*s del 
totOj amen dico tíbi nequáquam. Estos se réirian de tus bachii 
, líetías , si no tuviesen otras tantas campanillas quantos tienen 
superiores , cuyoí regaños y bufidos son mas eficaces para el ca-^ 
50 sin ruidos ni moliendas. 

Finalmente qu^indo fuese necesario ó conveniente tu ta-< 
fiido para despertar , ó avivar á los Canónigos, © sirvientes ¿que 
tiene que hicer con cno el vecindario para que incomodas ó 
atormentes á una gran parte de él? 

Pareceme, Cimbanillo, que no te queda recurso para decíc 
' it necesidad , ó utilidad de tu uso, y mucho menos del modo tCH 
caz , fastidioso V P^l^di^i^l con que lo acostumbras. 

Hablemos ahora de esta segunda parte, que es la mas lasi 
í!mo«a. Tu voz es punzante de oídos , y contundente de cabe-» 
zas. ;Q lien faunque sea el Canónigo roas antiguo y envejecido 
€p oí. re ) tendrá el mas leve gusto enoir tan molestoso sonlio? 
I Y 'iue será si se añade al cantar mal| el porfía;? ¿Pera q^a 
poifiaíl 



3% 

ItDpIfra tu fátaV zumbido i la siete y tneíHa tan en pun« 
to , que parece aquel pajaro que en muchos relojes al mfcmri 
tiempo de dar labora se asoma á una ventanilla, y dice ju^ ju, 
repitiendo esta canción al par de las campanadas. 

Duran las tuyas ha«ta las ocho en punto, y descansando 
media hora vuelves á comenzar tu mufica hasta las nueve, sia 
que haya alteración alguna en ti modo y tiempo ni dispensa en 
Dingun día del año, repitiendo lo mismo de dos y media á las tres 
de la tarde. 

Vengan aqul todos los afitionados á orquestras, y dfgan-í 
me de buena fé si no se les acabaría, no digo el gusto, sino la pa^ 
ciencia , si por ocho dias solamente tuviesen que oir por fuersa 
una hermosa sinfonía de Pleyel repetida cada vez un quartode 
ora. Yo creo que darían al diablo la música, la sinfonía, y al 
mismo Pleyel. 

Pues también creo con mayor razón que habraosido-y 
ion, y serán muchisimos los maldicientes de tu chillido pertinaz, 
del campanero ocioso , y de los que pudicndo no destruven ua 
abuso tan sin sustancia, tan necio, tan ridiculo, tan fastidioso, tais 
mortificante , y tan perjudicial para muchos 

Si, perjudicial. Velo aqui.Qüaotos enfermos ó desvefíK 
'dos en las cercanías de tu elevada torre habrán apenan; concillado 
ün apacitilc sucñ>,quando vuelve á despertarlos y á renovar ^s 
fatigas , ó sus delores tu maligno clamóte el ¿Piensas que éstos 
tales te llenarán de bendiciones ? Setii un heroísmo de la paci-< 
encía si alguno te sufáesc con resignación , por que ésta suele 
cgercitatse con cosas qcic vienen , ó se dirigen por la voluntad 
del Criador , pero és muy difícil practicarla en las cosas introdu- 
cidas y perpetuadas por lá necedad , ó la barbaiie , sin amor, ni 
provecho del prógimb. 

¡Qoantoshab á que estén escribiendo, leyendo, rezando^ 
orando , ó haciendo otras cosas de obligación, ó devoción, qti« 
ando se atraviesa tu cencerreo, los perturba , los desconcierta, ios 
irrita » y lo que empezó por un principio honesto, ó Santo, acaba 
por los arranques del furor, y por un teriible.,, maldito sea^! 

Desengáñate Cimbanillo: festos y acaso otros no mejores que 
tilos son los únicos efeítos de tu incansable tiple. 

Yo te aseguro que lo aborrezco de veras, y que varias vc^ 
tés que me perturbas la ocupación, ó el descanso del sueño, ca-* 



18« 
li me veo en pumo de desear qtie i t! se te cayera el htizjo $ 
se cniprpeciera el brazo al campanero, y á los Señores Canónigos 
desacompañara siempre al tiempo de rezar, ó d€ echarse á dormir^ 
isn oíosquUo de trompetilla que les diese tu acostumbrada TDUsica 
síti poitt cMlacle , ni desviarle un iastante , solamente por otro 
PiSXiQ tiempo como ü que te ocupas en molernos y exasperarnos. 

I jalen 5abe lo que cUraoj y dc.seaiáa ptros gec^ios meao^ 
juftidores que cí mío? 

Acaso me ditas que una costumbre tan antiquísima, co-4 
roo la de tustoques infalíbics, y dilatadas, es preciso que contN 
nú: , y que hasta aora nadie s,e ha quejado de ell^ , 9 pignsado 
en que se suprima. ; ^7^>v:ij* , 

A lo primero replico que e^ta no és costumbre, ni alfor4 
)is, skiQ un abusio qae díbieraha berse extingui io ahora cien años, 
ó mas , si los hombres hiciésemos mas uso de la razón, y no vl- 
\jcsemos tan cotilo máquinas eoquanto po toca i nuestro insa«< 
ckblé .-egoisfti3. 

t:r V A lo segundo digo^que tampoco li^abla habido quejas, n! 
se habla caldo en cuenta de las indecencias, picardías y profana-i 
clones que se cometían en los cementerios abiertos, hasta éstos 
años, despees de muchas, en que un rayo de luz nos ha hecho vec 
la claridad, y apesar deja venerable antigüedad del descaro de 
lois cementerio?, y de gastos precisos, se van cerrando como es d^t 
bido ai hoapr dá^anfiui^rlo, y para , alejar de pl co ppcas lan; 
^dignidades y. excesos. ./'-i- [ ■:r'^-:^}^/) 

Aslcomo nuestros antepasados no cayeron en esta cuenta, 
y.estaban reserva las tan buenas obras á los hombres de éstos ti- 
empoi^ puede.que sufeda lo mismo en qaanto a tí, ladkio cimbas 
fijlp. diUá deberá él paeblo á los Señores Canónigos a3:uale5, 
4 a los que les succcdan el beneficio ( mayor dd que parece ) de 
|mp3neTi:e an perpetuo silencio^ ó al menos de reducirte á uti 
moderado tañido, q'ae no pcrtur^)i el sosiego y tareas de los ve-» 
ci'^^Q», el sueño, alivio, y tal vez la curación de algunos enfirmoSjj 
y que ^p excite |;o los corazones los mcxvimleotos de hiif^yá^ 
|a''vergafíza, ::^^^'\,í^-h'4í" 

c Todo se con ver/irá en bendiciones >»! se decreta uno iji 

otro, y vo seie el primero que Aai desee, y piJa á Dios por talei 
fcen&faaares.' 

í>í no quiete teicerse a$I,Tbueii provecho. í^ciéicse! cad« 
Ipeocon suteíT^i, y yo con el consuelo de haber intentado abrir 



los ojds dcla razón, cf¿ ta Kaitianiclad y de la catlJad, y libertar 
una gran parte del pueblo de la pensión y gravamen de Vir y 
aguantar diariamcn-e hora y media un cencerro agudo, fastidioso» 
atormentador y perjudicial i sin la mcoor utilidad de un solo in- 
dividuo. 

Si no te parece bien el medio de que me valgo para el itt- 
tentó» sabe que desconfió de qualqulcra otro, puesto que el de 
la autoridad soberana del Rey no ha bastado para moderar el 
uso de las campanas » como lo tiene qQandado nada menos c^ 
por una pragmática modetn a, ' i iv^ :íS^ 

" ■ - ■ TELÉGRAFO. fi^)-.*^:^ífe^^A^a:tó;:tl.^ 

i? : : Se ha inventado írtimamente un telégrafo de diferente 
Especie que los comunes, pata transmitir las órdenes del g^bldie<i 
te del Gobierno, de un Ministro &c. desde el despacho á las 
' Secretarías que se hallan distantes. La expcticncla se hizo cu 
.^ Tours,y\a sigaientc es copia det parte que se dio de oficia.' 
[■■ „ Hoy 21. Prairlal aíio lo déla República á las siete de 
la noche^ NOS el Mairc y Adjuntos, de la chidaddc Tourt> 
¿i pedimento del ciudadana Alexatvdra artista físico, nos tra^a- 
damos a la casa del ciudadano VaUat para presenciar la expéti- 
encía pública qu^ el referido ciudadano Ákxandro intentaba 
1^; hacer, del medio de transmitir una órcicn quaTquiera, emplegti- 
■ do para repetidor apáreme de cada palabra una muestra de rebx, 
. en laqual se hallan todas las letras del alfebeto, cotocadaícc» 
uno de los puntos, y otra muestra en el otro punío para corres- 
ponderse reciprocamente ^ En una de las salas bajas del ciüda> 
f daño Vallar estaba una de las muestras de reto jc sobre una 
ti caja cuyo ancho era de metro y rmdta eaquadro (como vafa y 
. i tres quarus en quadro), y del mismo alto. En otra sala del 
«i segundo piso, i la qual se iba por un aposenta pequeño y ua 
cotredorcillo, habia otra muestra semcíante á la primera, cq1o-í 
cada en el suelo que no correspondía al techo de la sala baja* 
' Se hiZQ la cxpetifiocia públicamente á presencia del Genctal-i 
Ptcfefío, quién señaló la siguiente frase para que la muestra de 
; la sala alta la transmitiese á la de la sala baja : Bl ingenio no fie* 
¿ ne limiíesi y esta ultima muestra la repitió ex^üamente á la de 
arriba. Después transmitió la baxa á la alta otra frase, que ¿su 
* '' última repitió con el mismo buen éxito. Se exaiDÍnó con el ma-< 

t*í ilusoia de la Harina de %, de fiSaizo de éste afioa 



3^0 

. yor cuídaiío el lugar tn que cstabaitcoloeaáas las Sof raucítra^^ 

"» y ne quedó la cnenor duda en que no habia nada oculto en sus 

cajas. Qüal s^ea el agente, el motor, ó el mecanismo de esta 

transmisión telegráfica, es un secreto reservado al autor; el 

qual asegura que puede cxtcndcila á cístancia de quatro ó cia^ 

co leguas, aunque haya un rio por medio — El Getisral Pom-í 

^-incteü!, Pgefefti de liidrc ct-Loirc,ci Mairc y Adjuntos de l,^^ 

jXigdadde Taur, fií marón este iclato, (Publidíte) 

* San Salva lor 27. de Setiembre 

Los víveres se haliani ios mismos precios que en 2<?. del 
ultimo Agosto . • En algunos parages se han descubierto rnaa** 
chas de langosta; pero uo han hecho perjuicio de cou^iaeraciotí 
.. en tas siembras. ^ 

Sonsonate 20. del mismo. 
¿ No ht habido alteración de precios en el trigo y maizes— Lasceoi- 

^ Z3S de éitt volcan están causando a/gunos daños en las siembras de tunal* 

mi y frijoles. Sin embargo la cosecha en lo principal se espera sea délas ' 
' nrs abundantes.^ Las manchas de cha pulía volador se han díspetsado sicl 
i^ sabetse el rumbo que tomaron, á excepción de una ú otra de poca corisi* 
clcr^fon* Por lo respetivo al saltón que sesulte no se omite diiigecisifii, 
p&ra procurar su exietoiinio. 

León 93. de id. 
Ss continúan dando las providencias mas s€liva^ para It repecicíoo: 
do $iemb(as de maizes. La langosta en el día uo hace mayor extrs'go«f 
D^sapstsclcron las manchas que habia «n Ssvana gcsode , cerca del Vie- 
j > y Chinandegay dirigiéndose áxia la costa, P¿ro aun no ¿e han entg'* 
blado Í8s iluvias, y su escasez perjudica infinito. -^^ 

1 rugí lio 90. de Setiembre, 
Eo ?a fecha tienen ios víveres en éaa colonia Io$ siguientes píe4 
c!cs — Pao, á real las cufve oczaj.Míizá quatro reales e! medio. Plátanos 
á 9 por medio teal. Hutbos á 3^ por real Manteca á4 reales libEa. Fii- 
jcles á real la libia. Arroz á real y medio id. Carne a 3 libras por el real. 
H¡ barfH de batina á 34. peso?, siendo é»te renglón abundante poiabort 
y d€ buena calidad. 

Entradas y salida f de barcos, 
A Tiugillo en 14* de Setiembie el beigaoiíade guerra el Raposo, 
su Comandante 0« Juaquin de la Cueba, procedeaí^ de U Hivaua, coa 
sB. di-as de navegación. 

»-. Dei mismo puerto pa?a cl de la Hí vaca eri 7 de Setiembre la 
f:ohu Nieve?, Capitán D. Fiaocisco Fernandez ViMamil, con registro de 
plata y frutos del país , caoba , y z^iz^^passílía. 

.^ A Soosonsteeo 8. de Setiembie la goleta Nta Ssa. del Rosario, 
del Riakjoy al mando á^l piloto D» Joíé M\>Qtei05 , con cí£q tesaos de 
^Bi^C'don. 



K»w. Jly Tom.tr u. Folio 

0AZETA PE GUATEMALA 

JOfii» WNB5 íj: DE OCTUBRE de 1803. * 



TEGIDOS DE ALGODÓN. (N, 32}.) 
Señores Editores de la gazeta de Guatemala. ' 

Oaxaca y Agosto 8 de iSoj^ 

Muy Señores tBÍos: En el segundo pliego del 4. dejé 
provado que por haber preferido la nación Británica lo úiU á lo 
honesto, se aceleró la independencia de sos colonias, y que nues« 
tros piadosos Reyes han preferido siempre lo honesto á lo utiíj pc-< 
ro que no se han hscho iguales csf aerzos paca unir y hcraianar lo 
uno con lo otro. Ahora quiero demostrar que las relaciones en-* 
trc la metrópoli y sus colonias jamas llegarán á prosperar , si 
no se adoptan constantemente los medios sencillos para facilitar 
ambas cosas , lo útil y lo honesto reciprocamente. 

2. Mientras al problrma no se le corra el velo , no falta- 
Tan espantadizos que lo dificulten, por lo que han Icido en auto- 
res extrangeros, que resuelven ser el fin de la colonia la utilidad 
de la metrópoli. Mn impugnar tan respetables autoridades , me 
apartaré de los medios violentos que siguieron como axiomas, 
y adoptaré otros mas justos, naturales, y sencillos. Mis prioi 
cipios (Gomo originales ) se publicaron en la memoria sobíe el 
vestido y calzado de los Indics y laoinos, que esa Real Sociedad 
ccctomica me premió é impr^nrió, y en ctros papeles (que ya ni 
consumiendo la polilla); pero diré con un buen cccnomista oe esc 
rcyrio ; „ Q«f se we ha de pgrfrJtir la repetición ^ por qm no se re* 
pite mucho aquello que mucho impcrt a. i^ bicnáo puts la piCscnrc 
materia , bien entendida y egccuiada, la que facilitara mi favo- 
rito sistema , que reúna los intereses de la rcligiin, y iDorai, coa 
los del esrado, metrópoli, sus colonias, y entoaas partes ti Real 
fi*^€o. Cipero la becevoleccia del critico ma^^ delicado. P^&oal 
intento. 

3. Sentaré como infalible en econcmía, que aunque to^ 
dos los haviíantcs de lamciicíoü fueran labiadorcs , y aite^ 
sanos , no podrían proverse á ^í mismos to sus necesiaades rca^ 
les, V de opinión, y de estas ultimas á 12. millones de ftdcs y 
religiosos Tasadlos i^ue DUGsuoRtytieaeco&usy^merlcas,pr(ii 



39^ 
pensos á !a cotnoiliad , regab y lujo. Este conocimiento obll-* 

{50 a Ward á proponer el problema de si seth mejor ocartic por 
os surtinaieaíos que faltasen al extrangero , que algua día po^ 
día ser enemigo , ó á nuestros hermanos los anoerkanos ?La re- 
íoluc'ion fue haciendo juí^tlcla á éstos, pero incurriendo en dos 
supuestos errados, de tan fatales conseqü:ncias que noshancon-^ 
ducidj a la inacción, y nr)i<^cria que lloramos. El primero fue el 
de la numeración de muchos millares de telares, que realmente 
no existían, y el ícganio, que se estancarían en las Americas los 
rDillones de pesos que con el establecimiento de fabticassetraba-^ 
jarían en ellas. Sobre una y orra equivocación me expliqué en la 
referida memoria &c, y como se repetirán los apuntes me iré 
acercando á la qürsilon. 

4. De lo dicho , y según mis principios, se infiere que 
para resolver el problema del modo mas fácil é$ de necesidad ab-» 
soluta la distinción de artículos que la matriz podrá elavorac 
para su surtimiento iotcrior, y rl de sus Americas, de aquellos 
que si no se fabrican en ellas será preciso traerlos siempre y pot 
siempre dei extrangero. En la citada memoria decia que una vez 
hecha e>ta separación por diestra mano, con vista del Almanak 
mercantil , todo correría felizmente y sin tropiezo al glorioso fio 
q le me he propuesto. También indiqué algunos artículos destin 
nados para devorarse en las Americas , y entre ellos los pre- 
ciosos regidos de algodón, lino, y cáñamo. Tomarélospor v. gr., 
y por lo qae expusiere sobre ellos se podrá comprender el todo 
de la idea. 

<;. Por repetidas Reales Cédulas se ha promovido el culti-^ 
vo y beneficio del lino y cáñamo, y los reglamentos para los 
gremios d<: regidos de algodón , que gobiernan tn nuestras ciu-^ 
dades, son prucva nada equivoca de que nuenros católicos Rch 
yes han preferido lohone*toá losüiiL Lo que ahora nos resta 
€5 promover eficazmente lo uril, para que lo honcsro de lasbue-» 
iras costumbres tome posesión de casas y plazas. En mi papel 
piimero dige que al cxtranj^^ero consumíamos en las Americas 
por 12. millones de pesos anuales en estofas de algodón, que nos 
introducían clandestina y licitamente, con inclusión de la Nao 
de Acapulco , y la compañía de filipinas. En orros papeles ten- 
go calculado moderadamente que con los tegidos é hilos de lino 
y cáñamo ascendía la partida á 30 millones. La riqueza, pobla-» 

cíoa 



3^5 
don, marina &c. que facilitamos d los enemigos del estado^ y; 

qua.M siempre de la religión, se comprenderá, por laque la ma-t 

tfiz adquintU con la restauración de los trabajos cquivaletftes* 

6. Las primeras materias de algodón sobrarían con aplin 

cacion hasta para surtir las fabricas de España , y las de lino y 

cáñamo, mas baratas que las del Norte, son produüo de todos 

los obispados. Los millones de brazos que se mantienen en ina-j 

cíon, aplicados con buenas reglas al cultivo y beneficio, cau-i 

telarián los gravísimos inconvenientes de nesesitar nuestras ma^^ 

riñas militar y mercantil de ocurrir al Báltico por tales articu-» 

los. Supuestas tan bellas disposlciores , veamos las utilidades 

que ofrecería el cultivo y elaboración de un millón de pesos, 

para inferir por regla de ws simple jcl^resuludo d^^^^^ 

mi cálculo. ,., í',,. . ..., >.^:ii> .Z;,^-* \v..r; >.. ,,V.^ .■■._.» 'y 

7. Bien pudiéramos dar ocupadas, y con existencia ho- 
nesta , ádiez mil familias por cada millón que cultivasen y cla-« 
vorasen , pues con ioo. pesos tendría una familia lo muy bas** 
tante (según su estado) para socorrer las necesidades reales de co- 
mer, vestir, habitación &c, í^in embargo, para calcular con la de-< 
tención posible , ciño éste numero á 8. mil familias de rigurosa 
industria , asignándoles ¿125 pesos. Cada una de éstas , según 
observaciones de Europa, bien detalladas por nuestro juicioso 
calculista Arriquíbar , arroja 5. á la población general; pero poc 
muchas razones limito yo en nuestras Americas á menos de 4,, y 
en su totalidad á 50 mil tamilias, ó 150 mil individuos que me-f 
diante la creación de un millón de regidos &c. tendrían ser, vida, 
y existencia física y moral. Apuntare otros resultados. 

8 Yadige con Bielfeld quecaáa 100 h^bit^ntes ofrecen ly. 
hombres para el egercito;y los 150 mil facilitarian 22500, 
que rechazasen ó atacasen al enemigo quando el Rey lo man- 
dase. En el estado miserable de licite Virteynato contribuye en 
masa al fisco cada havitante 7 pesos , ó ^5 anuales la familia; 
y aunque adeudarla mucho mas la población acomodada que 
promuevo , me sugeto á lo mismo, por lo q^je solo pas;3rían tes 
30. mil familias por i.o«ío.ooo. L?s refmdas p. milfaoiílias, 
con proporciones tan cómodas, se hallarían con mucho sobran- 
te después de satisfacer las necesidades reales, y por su ian 
clinacion natural , y el estilo del país, lo aplicarían todo para 
coniultac las necesidades de opipion^ ó de regalo ^ y lujo. Oe-^ 



bienio en la miyor parte satisfacerlas la Matria, cakübpot 
lo bajo qac cada individuo consumiría al cornercio naclonat lo^ 
pesos 5 y 50 \a familia, que á los treinta tnil correspondía nada 
nienos que aiillon y medio. Pasemos ahora á el ajuste de todo 
d resultado de la elavoracion de los 50 millones. 

9. bcgun el juicioso calculo que me gobierna ?obrc la po^ 
blacion, milicia, y contribuciones al fisco y al comercio nación 
nal, que resultarían de cultivar las primeras materias, y clavo-» 
rar constantemente por un millón de regidos, era consecuente 
que con el beneficio de los ^o millones se* consiguiese en nucs'* 
ttas Americas el aumento de qoí g familias, ó 4 ^ooy personas, 
que arrojasen 675. mil hombres útiles para las armas, y que 
adeudasen al fisco 31.500000 p?sos, y al comercio oa^'ional 45, 
itiillones. Estos resultados tan brillantes no son ideas platónicas, 
pues se irían experimentando i proporción que prosperare la in-i 
dustria. Coa ella se lograrla la ventaja mas preciosa y aortciablc 
para nuestro piadoso Rey y la nación, qual sería \z moderacloa 
de costumbres del pueblo , como cfcfto natural de las ocupa?! 
Clones constantes, útiles, y honestas. (*) 

10. Los pocos que entre nosotros piensen á la l^i^lesa, olvida-* 
dos de la humanidad caraíleritica de los españoles, y de $u san^í 
tifiraa rí'ligion , aunque no nieguen la partida, qui ieran se me-i 
jbrase la matriz sia embarazarse en la corrupcioi y miseria en 
que vivirían cmbueltos sus hermanos americanos, y para éstoi 
destino lo que resta del pliego. 

11. No necesita depruevala aserción de que las Ameí 

ricas españolas estáii repletas de las ric[uczas de los tres reyaos^ 

' coa ^ 

^>#í (•! Et ei siglo XVI. explicó éíle misino pensatnteato el Mra. 
Ff^^^n^n Pérez de Oliva ea su razonamiento sobre la navegación del rio 
Guítdalqutvir\^pxk>c\k\oq\xt deb? herse con i^speio, HibUbacon la ciu- 
á'^á de Coidova , falta entonces como ahora de IndustiU, y de tneiios 
de €geEcitaíla. Decía que si se abriese aquella ntvea^acio?! irían ács* 
tibh cerré allí mercaderes, que daitili" égempln (son suspilabtas^ y co» 
dícia de algún egercicio á los muchos ocioso? que la abundancia en* 
«lia cria. N , digo de los nobles, cuyos ánimas pira mayores cosas 
joacieron 5 pero á aquellos qus jegui su estad-) débeíi servidumbre 
á la Répub ica , y qiierdn scmijiazi^ dó «efíono. E>tos tales, si 
m teria a!ct^íZJS2(j da bien em^jlsar^ sus' tí áv¿j>$, coa esperanza de 
tsxifoi giiacdaoj todos ss iaqliaaiiaa á algaa egercicio, y desteciaruai 



con inclusión de los artículos navaks; y conao no pueden ni do? 
bcn tener relaciones poUtkas ni de comercio con clcxtrangtro, 
ofrecen un fondo inagotable de felicidad á la Matriz. No hay 
iDCtropoli en el glovo que pueda gloriarse como la española de 
que haciendo fclicidmas á sus colonias, le caniribuitiao con 
ciento ó mas millones annuales en metales, primeras materias, y^ 
ftutos preciosos, para sa consumo y el de las otras naciones. || 
Me contraeré á los 30. millones de mi calculo para deshacer á 
un tiempo la equivocación de Ward, que creyó se csiancaríaa 
en las Auiericaslos millones que da nuevo se elavorascn. 

I a. Como principio elemental de mi sistema tengo scn-< 
tado en la citada memoria impresa, y en en otros papeles, que 
en las Amcricas se debe fomentar con todo cuidado y costos, 
quanta iodustcia nos haya de venir siempre, y por siempre, li- 
cita y claivdiestiiíamenre, del extrangero, y prohibirle la que la 
metrópoli- después de surtida, pueda de«^pacharnos a precios re-» 
guiares. Algunas diaiinciones y «xeepcianes admite éita regla 
general; peto las omito, pues sola sacxpVicacica llenaría alga- 
nos pliegos. 

? 13 Ya queda demostrada la neceslJad de clavorar loj 
treinta millones de algodones, y linos y para que no $íí estan^ 
quen en las América?, como pensaba Ward, le bastarla á ía ma- 
triz destinar de sus fabricas un millón surtido de libras de seda, 
y tres y medio de lana. Sus primeras materias nadie se las dispu-» 
tara en cantidad y bondad; y quando la seda escases^se, pocria 
socorrerse abundantemente con reponer los millorc^ de mora- 
les que los criminosos repania>ientcs de las justicias destra-* 
yeron de so'o éíte obispado. Los subidos precios á que los 
tegidos de nuestras sedas y lanas finas, se despachan en 
las Americas, el publico lo experimenta y siente; pero yo los 
modero á los inñmos de ri pesos la libra de seda en tigidó , ó 
torcida, y a cinco la de lana en paños y telillas finas, ^e puesrda 

el ócioy el qual si de éta tíeiia saliese^ muy limpia quedaría de vicíq^, 
pot que con é! hian iavidías, mu i mu raciones, disccidia-, juégi>5, htc» 
toí, persecución de virgines, ccrrcmpimif.Pto de matiim&rics, y í rtts 
vicios semejantes, tiranos de los puebles dorde el ó io se ar*r eifí; pof 
que cíertíi co5a é<. Señores, que tahf son los comunes pensamientos ^aa" 
les Jar ccupa:ione'i y tales ios hecb-a di hs hombres, qa-ks sus c mu-» 
fies pm amiento t Por lo qual tnanffiíSto parece qu? hí ccut^aviQnu bor 
nest^» son ataduras que á los hombres refrenan de hs vi^ios^^ 



39(5 -- 
tanta gracia podría extraer el comercio nacional les ?o mlüones 
decesos de mi calculo con solo la Introducion de libras de seda 
y lana que quedan expresadas. Recorramos brevemente las utU 
lidades que resultarían d la metrópoli de perfeccionar mi plaa 
poiitíco cconcmíco , sin el sobresalto de rivalidad ni concurreo-í 



cías cxtrangetas. 



14. Las familias de rigurosa industria, que por cada mw 

llon de tegidos , caldos , frutos &c, le consumen las Americas a 

nuestra metrópoli, le man tienen 8 mil ,y aunque por la cons-í 

tiuccion y navegación de exportación seihn mas de 10 mil , 

pero me conformo ccn lo que dige en el num. 7. Eue raiüoni 

de pesos, dísídbuido por familias, le alcan2abaá cada una 4 25. 

pesos de primera mano; que con la ganancia ca America , y lar 

de los retornos preciosos de ella, tal vez pasaría el lucro de otro 

millón de pesos. Dejo también dichoque cada familia industrio^ 

sa produce 5 en la población general, y las 8 mil acrojaiian 4^jg[, 

ó 2ooj^ hatvítantes , con ^o^ útiles para el egercito y marina. 

íEl calculista mas modcradj , que hz leído , úi ác contfibaciotí 

d cada individuo de España, á beneficio del fi. co^ 12 maravedís 

de vellón diarlos 5 y aunque las pensiones y lujo se han zw^ 

mentado, lo liinitaié á 8 y medio por indivijuo, óporiamlUa 

J^^ y medio, con lo qual ascendería el adeudo anual de las ^0^ i 

"t.tié, 666 pesos provinciales. Por éstos cálculos ajustaremos ios 

^resultados de los ^o millones de exportaciones de sedas, y lanas. 

jy S! un millón de tegidos ofrécela población de 4fj^^ 

familias, ó 2oojj personas ,con jojj, soldados ,y la ganancia ac 

otro millón, los jo de mi calculo franqueaiian 1.200JJ familias,. 

ó 6 millones de habitantes , con 900 mil hombres útiles para las 

armas y marina , y 50 n ilíones masdeaumenro cti U masa de 

la riqueza matriz* Las contribuciones según ios mismos prio^ 

cipios , serian de 42.499.998 pesos provinciales, con lo que pa-! 

rece quedan desvanecidos todos los reparos , que la mas seve-* 

fa critica puede hacer. 

10. Quiero prevenir que en dicho impreso deduge varios 

'^axiomas , y de ellos solo tocare dos. El primero , que las Ame* 

jileas no han causado la despoblación de la míttopoii, quandó 

I le faclUtarían d aumento de 20 millones de habitantes, si no 

reuniese el extrangero for los lop. luilloncs de fruto?, caldos^»; 

é 



fei'^r.i 



^^.•K.:^!.» 



197 



e industria, que en meáiana prospitilad le consunakiin jas 
amadas hijas. El segundo que las importaciones y exporta- 
ciones de la matri'S'y de jus colonias nada contribuyesen al fisco, 
hasta su consumo , para facilitar el cultivo é industria recipro- 
ca, con las utilidades expresadas; y no bastaría, pues el co^ 
mercio clandestino continuará desvergonzadamente en las Arae-» 
ricas , mientras el español en sus costa?, en- Curazao, Jamayca, 
Guarico&c logre en el cambio de nuestros preciosos metales 
40. por ciento de ganancias. Ya tengo dirigido el plan á quien 
puede cortar la raíz de éste y otros muchos desordenes que nos 
afligen; y teniendo cumplido lo que ofrecí ai num. i. del papel 
anterior dd dia 4., principiaré á explicar en los pliegos que «c- 
guirán las causas délo cato de nuestra industria , y sus reme-* 
dios , siguiendo el mismo orden que en sus reparos llevaron los 
SS. Editores del periódico mercantil. r:: Manden Umds. confiados 

al Impareial y buen patriota, 

FRANCIA. 
Bstaio de U población de la República francesa por departamen^ 
íí?/. (Extraer, del suplemento al Monitor de 22 FrudJidor año loj 
Septiembre 9 de 1802. ) . 

Departamtenés, Población, Departamentos, Población, 



'Aín. . . iodivid. 284^14^5 
Aisne. é , ,\ , . 43ojj>28 
Allicr. . . . .^ . . ij -2^616 
Alpes (bajos)., i^-^^^m 
Arriege. .. . ; . . . 19 jj59} 
Aube. .... .-. ; . t ^0^^661 

Audc •. ...22633198 

Avcyron. . . . . . 5283^195 

Bocas del Ródano Jípjj^?* 
Calvados...... 480JJ317 

Cantal. 25733224 

Charente, . . . , . 32*33477 
Charente inferior. 40233105 

Cher. . 21833297 

Corcezc ^ 24733654 

Costa de Oro. • • 347jj^42 



Alpes (altos). . . 11 833522 
Alpes (roaritimos) 8733071 
Ardechc. ...... 26-: 33525 

Ardennes. ..... 264330^6 

Loire. ..;.... .29^33588 

Loirc. ( Haute > . 23733901 
Loirc(infcrÍ6ure) 36833506 
Loirct. ; ••• . » . i^ 289JJ728 
Lor. ........ . 3833368:? 

Lot ct Garonnc . . 5 233908 

Lozerc 15 533936 

Lys ...... .47033707 

Maioe et Loire •• 376^03} 
Manche. . ... . . 5 28339 1 2 

Marne i^^3^9i 

Mame. (^Haute) . 22533350 

Ma- 



398 

Departamentos Població n. Departamentos» Población, 



Costas del Norte 
Creuse. . . 
Dordognc • 
Doubs. . . 
DrócDC. • • 
Dylc . . . 
Escalda (Escaut) 
Eure • . • 
EurcctLoire 
Finistére . . 
Forets {Bosques) 
Gard ... 
GaronncrHautc) 
Gcrs . \ • 
Gironde • • 
Golo . . . 
Heiaulc . . 
lUe ct Vílainc 
Indrc . . . 
Indrc ct-Loirc 
Isere . . . 
Jcmroapc . . 
Jjta . . . 
Landes . • 
lÁ^montiCorceg) 
Leman. . • 
LoirctChcr. 
Sarrc • . . 
Satthe. . . 
Seinc (Sena) 
Scíae infer • 
Seioe ec Marns 
Seine et Oise. 
Sevres (Deus) 
Somme • « 



• 4i^jtf?50 

• 2*7Jtf^75 

• 3^3i}95<^ 

• 4*5^574 

• 259JÍ967 

• 474J»j49 

• 225JJZ49 

• 29iJ[fí^45 

• 29íjg957 

• 488j|<5o5 

. 278JJ758 

. 44'J[íeo8 

• 4l^jy*29 

• 28^1^865 
. 228^889 

. ^5ij847 

• ií5jíS84 

. 2nj^is* 

• 2I9JJM9 
. 387J[Jió6 

• ^4^JB773 
. 298^8815 

• 4^<^ÍÍ^^3 

• 242j[í6)8 

• 4^>Jií>34 



Maycnnc (magum) 
Meurthc . . 
h/ítm^^Mosa) • 
Meusc infcrieurc 
MoQt Bianc • 
Mont Toaocrrc 
Mocbihan . . 
Mossellc . . 
Néthss (Dcux) 
Niévre . . . 
Nord. . . * 
Oise. .... 
Orne. .... 
Ourte. . . . 
PaS'dc Calais. 
Puy de Dónc 
Pyréoécs (Basscs) 
Pyrénécs (Hautes) 
Pyrenegs orient . 
Rhin (Bas) . . 
Rhin(Haut)'. , 
Rhin ct-Moscllc • 
Rhéoc {Rhodano) 
Roer. • • • . 
Sambrcct- Meusc 
Saonc (Haute) . 
Saooect Loire • 
Tarn* • • « « « 
Var. . . :«,VV 
Vaudusc. f iiyV 
Vendé; . • .1 
Vienne. .... 
Víennc QHaute) . 
Vosges. .... 
Ifonne. .... 



3%?97 
34ij[^iD7 

27.JJ898 

2^Jy562 

283j[|ic6 

34'^J»^í^ 

4-^5Jl485r 

35^178^ 
249J^^75 

25iifi58 
774il4^^ 

397ÍÍ93Í 

5^%444 
385^^708 
209j^68a 

444jtí8s8 
?82jy28j 

203JJ290 

34iJ^44 

5*^JÍi^7 
16 .y 9* 

287JJ46J 

27ij^i6} 

269jy 4» 
19 Jl 80 

^7 JB*7f 
250JJ807 

308^05]^ 
339ÍI278 



32.59%85i 



Población total en los loi departamentos: j 2 millones, J98 
fóil 8j i individuos. 



> GAZETA DE GUATEMALA 

* DEL LÜNSS 24. DE OCTUBRE de 1803. ^ \ 

■' : NOTICIAS DE NUTKA (N. 324.) ! 

Pude averiguar últimamente que la supcrticion influlé 
Bemasiadatnente en este manejo, pues están creidos que peca 
gravemente contra Quautl la Taisa que habiendo visto la pri-» 
Olera sangre , que dá indicio de su pubertad, no se mantiene eai 
cerrada el tiempo de diez meses, comiendo poco y ésto de man^ 
jares señalados, por que de lo contrario está expuesta á perder la 
vida en castigo de su culpa. Nuestra comunicación relajo algo 
el vigor de ésta disciplina, ccmo que en dos visitas que poste<4 
tiormente la hicimos, nos habló ya con mas desembarazo, y ea 
la ultima salió , á escusas de su padre , acompañada de su 
madrastra Clasiaca, á una pequeña emboscada, que está en la 
orilla del mar, desde donde con señas muy expresivas nos reí 
pitió varias vezes sus adioses. 

ARTICULO V. -Mfj: -rU 

Ciertos sacrificios usados por los Naturales : su ocupación 

en la pesca 'y y traslación de sus rancherías según 

las estaciones* 

f 1?:^ : El Tais no puede hacer uso desús mugcres, siempre que 

UÓ Vea enteramente iluminado el disco de la luna, y aun entona 

ees tiene obligación de abstenerse , si las calamidades publicas 

exigen el ayuno y la oración- En semejantes ocasiones acos-< 

tumbra retirarse a una montaña, acompañado de dos ó tres de sus 

domésticos , que lievan para sí alguna provisión de víveres, 

como que están exentos de la ley de la abstinencia con que vá 

á mortificarse el Sacerdote. Este se tiende boca arriba con los 

brazos unidos delante del pecho, y persevera muchas horas en la 

misma postura: al cabo de ellas se pone en pie, y a gritos im^^ 

plora la piedad divina, dirigiendo freqüentemcnte sus supHcas^á 

los difuntos Taises cuyo origen testifica que no desmiente, y; 

cuya benevolencia desea siempre conservar, pues de su protcc-i 

cion espera que vean per su sangre, y le colmen de felícl-» 

iadcs. De este modo suele mantenerse dos ó tres dia$, sin tomar 

mas aümeaio cada 24. botas que un poco de ycrvas, y otropoi 

co 



09 ^ ' '^í-^^. 

co de agua. Ottas veces Hace dentro de su propia casa ía ora-» 
cíai, para coojiitar por su medio las tempestades que impidea 
á los Mec-iCh!-thes salir ala péscá y demás ttavaíos. Eocerrada 
entonces en el cajón ó aicho, de que hemos hablado antes, gol- 
pea muy reciamente las tsblas^de un lado y otro con las manos,, 
y voz en cuello entona sus preces, una ds las quales pude yo 
fiprendír, y presento aquí traducida á costa de IngciiíiíHlmí^ 
trabajo : Cacatzu-o eo^majah i^ufl , o jmU jlilj-lem-ó 6 jaai 
^lut fiASA Cblmip€9 tzepi tizm&: Naehaa^turtrOf manac tzeptmet 
shuatla-JAbuílf ihmthbtdt ztpquU Ix'-jo'j^quetl cbu atl chatl^ 
ficá'fU'mult'-jey}aquetlclul''iasf nac hunas jaqfásíly. Danos Señoc 
no buen ti€iBpc5>: concédenos la vida; ssonos hagai pececer^vu^ 
dvcá nosotros tuiops: aparta de k tierra las tempestades » y 
4e sus habitantes las «nfermedadcs: interrumpe la freqüencia d¿ 
{as lluvias: Dcjati<}« VQt los días claros, y los cielos sereoos,,^: 
Queda^despocsen el mas profundo silencio, y las mugeres sj& 
acercáis a su tabernáculo, le llaman repetidamente por su nom»* 
brc y le ofrece» de comer j mas el sordo á sus impon;unacione^. 
si por ventura llega a desplegar suslsbbSy.essolo para orar cori 
130 cYueva genero de fervor , arrebatándose cada vez^mas y mai 
coa el ipopetu de su devoto eotmiaimo. 

lío pude averiguar con que motivo se celebraría un bat4 
fe ro mcriñcior cuya egecucion está reservada ai Prin|:ipe mzt 
valeroso. Coniifte en ir éste acompañado de dos MesMmtf. 
tmnd^bí orilla de ua profundo lago de agua dulce, en donde 
id0^^ íacapaal cuidado de sus asistentas, y tomando en ambas 
ipauos dos pedaz<ts de la corteza mas áspera del pino , se precl« 
fita cabeza ab^ jo desde una roca» y sacando al cabo de un pe# 
iqueño rato el rostro de entre las aguas, se frota fuertemente los 
dos caitUlos, la frente, y barba coin las referidas cortezas, se vu«f 
elve á zambullir, y á repetir la misma cer-emonfa cruel, todas 
las vcse^qae quiere desperdiciar mas y mas la sangre que co^ 
liíosameate le brota de las p^^rtes ofendidas. Sus espeftador^^s eti<f 
•trc tasto le lisonjean el oido con sus reiterados aplausos. Quatla» 
S0pe sirvió de viftimt y Sacerdote quaado nos hallábamos eo 
aquella iilai y la aclamación con que se aplaudía su religiosa 
intrepidez eran estas vozts , que sin cesar repetían los 4fm 
K^¿i mes, HdcbMus QuMh-suge^ Q'4atla^sape es un glande b;iai« 



Creo <\}íttú el dJa no wciscnren los sácrlfiifros humanoft 
^bfcti porque han conocido la justa abomioacion que causah á 
ios Españoles, Ingleses, y Bostoncses, ó bien porque woteoH 
cndo para ellos otras viáimas que los desgraciados prisioneros, 
la paz que sin interrupción han gozado desde el año de S^. ncn 
íes ha permitido hicerlos, y de los pocos que les habiaa quc< 
dado, de resultas dt sus guerras anteriores, han sacado la gran-^* 
de utilidad del tranco, vendiéndolos á los Españoles, loi qua^- 
4es han tenido la generosidad de comprarlos , no para perpetu-» 
arlos en la ulste suerte de esclavos, sino para educarlos eotnei 
i hijos, y agregarlos al gremio de la Santa Iglesia GatoUcs^. ' 

Una nación pescadora no puede vincular sus propiedad' 
Hes sino á las playas, y mares que inmediatamente las bañan; ^ 
Sisilos de Tu'Cttatf como todos los demás habitantes de este ar^ 
:^ipielago, se disputan con las armas la facultad de pescar eor 
8|is respetivos distritos, y creen que violan el derecho pablicoi^ 
quandp navegan coniste fin por los ágenos. Como del mar sa^ 
can su principal subsistencia, habitan constantemente sus orlV 
lias , y vacian los domicilios á proporción que el pescado se zsa 
cásea en pnas partes , y abunda en otras, ó las estaciones íes^ 
Tan causando incomodidad. Oesde Cabo* frondoso comienzaoi' 
las rancherías errantes de Maeuina» separadas una de otra lar 
«senos dos ó tres millas. En una está el gobierno a car|odeutr 
hjermano suyo, y en otras al de sus mugeres. lluego que se vi' 
aproximando el invierno van también las raocherias acercan-P 
ápse a litios de mas abrigo. Las de Cabo»ftondoso,i lar inme<4^ 
d|aci^cs de la punta de Macuina: Lasque estaban situadas eit 
e\la, á Macttinai; las deaqui á Copti, y todas las mas ultlobamca;' 
te á Xasis , en donde pasan los rigurosos meses de Diciembre y¿' 
Eoero. Tatis es un parage situado en la grande Isla át Quadra- 
yj VaMeouvfrz\ pie de unas enormes montañas, que sirven de| 
bfirrera para contener la ferocidad dé) Norte , y cuya falda ba-«f 
^^n las aguas de un canal muy abrigado que tepaata en la^ 
0¿S(na serranía. 

Reunidas aquí la mayor pane de las cabanas d&persas, 
se sustentan sus habitantes con las provisiones de pescado seco, 
quedan ido reservando en los mcsfes anteriores. Pasan los /l/tf-»^ ; 
thdf^mes las largas noches cantando y báylando al rededor de lai" 



4^i 

fcogueras que encienden para defenderse del ftio , y abando^ 
mi^ i todos los excesos de la libiandad á escondidas de los Taises^ 
Estos reciben en los mismos sitios las visitas de sus amigos y alia-» 
dos los Nuchimanes, cuyas poblaciones están al lado opuesto 
de la5 montañas i separadas de su falda oriental por tres lagos de 
agua dulce, que comunican entre si por medio de dos canales, 
en el ultimo de losquales es rapidísima la corriente, y hace zo- 
zobrar por ésta razón á muchísimas piraguas. 
i, Para trasladar sus casas de un lugar á otro de los refiridos 

l^oea por medio de las tablas que les sirven de murallas tres 
ó mas canoas , sobre las quales suelen en un solo viage con-a 
áucir todos sus muebles, sin dejar en el terreno que aban-i 
donan mas que las estacas y vigas que componían la zt^ 
mazón del ediñcio. Esta será tal vez la causa de que» aun 
habiendo visto en nuestros establecimientos barracas de mejor 
construcción y mas abrigo, cuyos principales materiales haa 
ministrado ellos mismos, hasta ahora no han caido en la ten^ 
tacion de tomarlas por modelo. 

Muy poco pude saber de su administración civil y ttU 
minal ; pero ésto poco me hizo entender que la primera era pu«í 
tamente económica, y la otra por lo común arbitraria. Con los 
nobles se tiene tanta consideración, que muchas veces no se 
s^trcvc el Tais principal ni d reprenderles de palabra. Los plc^ 
veyos por su constitución son esclavos, y solo por la bondad 
(de su dueño suelen recibir trat^^miento de hijos. Como los vicios 
crecen con las necesidades, y éstas con el lujo de las naciones 
viciadas, nadie dirá que exagero, si afirmo que son pocos los 
¿cestos salvages comparados con los nuestros. No sé vé a U la 
ambición de la hacienda a^ena, porque los artículos de primna 
necesidad son muy reducidos, y comunes todos. A nadieobli^^ 
ga el hambrea saltear en los caminos, ni hacer en las costas la 
piratería. Ama^^leser ellos muy parcos eo la comida, pueden 
todos indistintamente tomar en la casa del Tais con la mayor 
franqueza el pescado ó marisco que necesitan. La uniformidad 
de los vestidos según la diversidad de la condición de cada qual, 
biace que estén seguras las capas délos unos délas manos de 
los otros. El trafico con los luropeos les ha hecho conocer 
«rarias cosas, de que les hubiera sid^ mejor haber carecido sleaa-^ 

pre 



fts, cot^servsftáo la ptlonitiva slmplfciáad de $n« costumbres. El 
.cobre, que tiene cntrfc ellos la estimación que el oto entre «o^ 
sotros, ha comenzado á introducir parte de los males que oca- 
siona sictnpre la codicia. Sin embargo, para contener éste desor* 
den conn)inó Macuír.a la pena de muerte á qualqulera de los 
suyos que se convencitse de robo en las embarcaciones espa- 
ñolas , y el mismo gefc restituyó varias veces las frioleras que 
sus Afes cbftneshibhn hurtado. Sus juegos jamas son de apu- 
esta, sino una simple diversión con que prueban su mayor ha< 
bilidad para bogar ^ su fuerza para la lucha, y su destreza para 
apuntar á la caza. 

Las mugeres son el único objno que puede obligarlos 
ü las transgresiones fíecueotes del orden establecido, y é.te 
delito no sería tan común, si \o% plebeyos enubieran todos casa* 
dos. El de ésta cla^e , que viola el lecho conyugal de un Tais, 
tiene pena déla vida, y la cómplice la de azotes y destierro,! 
«on obligación de suj tarse á todos los trabajos de una Mes-i 
chi mes. Si el adulrero es un Principe, padece solamente el des-» 
tierroy después de haber visto azotar en su presencia al desgra-4 
ciado objeto de sus amores. 

Con las mugeres del bajo pueblo no es Igual el Xigot^ 
Los mismos Taises las pronituyen, especialmente á los extran- 
geros,para aprovecharse de la utilidad de éste trafico. Supe de 
uno de los mas condecorados, que entregaba ásu muger propia 
siempre que el interés que se le ofrecía llegaba i parecerle cx'^ 
traordinario. Pero en lo general excluyen á las Taísas, quando 
quieren emplearse en la tercería , oficio que no reputan ig-* 

nomioioso. C^*^*} 

,.•■'4 • • . , » ■ » '■ ■ 

* 'Ki fumen eítadistho de U Gran 
Bretaña ó IrUnda. 

I-a Gran Bretaña se llanró Britaonia por los Romatios , que la 
invadieron riicuecitay cinco añas antes del nacimiento de Cristo, 
iesdc cuyo tiempo hasta el año de 446 permaneció bajo su yugo. 
Los Daneses, y Saxones la gobernaron aíterniitiramente ha!ta 
la invasión de Guillelrao el Conquistador en 1066. En 1171. 
fue conqilstada lalfl3nda,y cq 12^4 la Gales. En láo;. se 
QQicroa las coconas de laglat^ta y Escocia ca Jaymc I. Sus 

Paríi 



40.4 
^ariámsc^toj scüoUron en 170Í., y los de Inglaterra ^ írknáo 
en i8qo. , de suerte que los tres rey nos tlenea ahora un sola 
Paiíamcnto. 

3La forma de gobierno is monárquica, y su succcsioa 
{lerecHtaila en anibas lineas de la casa de Brunswick. El poier 
legislativo le^tde ca el Rey , los Grandes, y los Comunes , y el 
tgccutivo solo en el Rey y un Consejo dt su elección. 

En comercio y manufaíluras h% aV presente Inglaterra 
la primera nación : és también la mayor potencia n?ivíil. Sus í ca«*. 
fías y gastos son mayores que los de otra alguna. 

El uso de las máquinas se ha extendido tanto, y se conS4^ 
fruyen con tal perfección, que el travajo de mas de tres millones, 
de personas se cgecuta por operari:>s inanimados, si asi pueden 
llamarse, que no requieren jornal ni alimento. El gasto de coa^ 
servar y reparar esta* máquinas, añadido a su primer costo, no 
Importa una vigcsima del salario de un regular mencsttaí »;^ 
de modo que la ganancia diaria que producen no €« menos de^ 
tres millones de libras francesas, ó 567000 pesos fuertes. A és**^ 
ta^ invencioocs se debe principalmente que la nación sea capaz^t 
de sopórtat su ecloraae deuda , y gastos anuales. ^ 

La Inglaterra é$ fértil y bica cultivada, pero de sus 
;prcdaci>nc5 hace muy poca extracción. En los últimos añosí; 
,sus cosechas de trigo no ham alcanzado para sus consumos. ^. 
Extensión en millas qaadradas. . ,• , . 104.000^^. 
Numero de habitantes. . . . • . . 1^ 000.000.^: 

Numero de personas porcada milla quadrada. . . ijí<j 
Extensión en ^í;r^/ (*). ..... .e7.ooo.opoe 

Numero de ncfés de tierra por cada persona. .4. y m*| 

Numero de <icrí/ cultivadas 4o\o6o.ooo. 

Rentasen libras esterlinas. . . . . . 27.000.000.^^; 

ImpotteJc la deuda {mblica. . . . . 4oo.ooo,0oo^t 

Fuerzas de tierra en tiempo de paz. ^ . .45.000^»^,' 
U wFropias regladas y de milicia en la ultima guerra. J50.ooo*í. 
i^ii -i. Numero de mariáeros en tiempo de paz. 18.000** 

.4^ '^^Id. en tiempo de guerra ii^.pop*^ 

r Navios delinea. ÍÍ7. : 

' , i ' l. • • M il 'j II . ., I i'..^ .■-. . i rwir- ..,." ■ " » I W mUII.XItl I lHL ■ ,- . 

^^Á^) Kíí#í» de tíewa de a*j4o. ^ies guadiados. 



fragatas, cotbítas 8¿c. ^ 44 ty 

SLcguas de costa marítima. i.zoo. 

Toneladas de lascmb^rcacíopcraasrcantcí. r.800.000. 

Numero de habitantes en la capital. v<°' r- -^«r i.ioo.ooOr 
Numero 4c parroquias (9>ooo en InglatCKV f.tooo. Cñ 

Escocia , sio ipcluir la Irlanda) lo,ooOé 

Exportaciones detodas partes^ por computo CD cstcr- 
' iinai. '. / 30,000,000. 

Inopoitacíoocs id. ii. 5d. , ,, ^ '-'f'^''^ i j,ooo.ooq¿. 

Gastof para oíant^oei; á lo^polstes*- K'^;— ^":^^ 3.000.000. 
(jistos del Clero; 7>ooo.opq-» 

Gíandas divisiones de toda ta^nacioo, Ibglat:€rta3i.GB^ 
: ' cocía, Gales, é Irlanda; ' ^' ' ' ^ ■ ,.^..^^-^; ^fc;^^^-^^.^;^-^ 
Pequeñas divisiones por partidos, ó condados. ^l^ 

Ciudades príticipales, Londres, Dablio, EdinburgQ^: / 

York , Liverpool, Btístol , Ncwcastlc. 

Longítúi del pURto central i. grado y 5. minmos O^stc^ 't' 
Latitud id. 5?. gtadbf, 40. minutos Norte. ^ 

Longitud de la ciudad capital O grados, mínatOí, pues !(# 
mas de los libros ingle^e^ otlcúlaa desde el metidlano dr 
Londres. 

Lát/tud id. 510. grados, 51. mífautos Norte, 
ínteres, ó premio del dinero, 5. por 100. en Inglaterra y Et« 
cocía, y 6 por íoo. en lílanda. 
Religión, Protttstaiiie, Lut erana, C alvínlica, &c, 

NOftCIAS DB ESm RSTMOi 
í¿em 8. ¿fe OSfubrg. 

Ha seguido la escasez dé aguas en ttrmítios que aquí 
BUnca se habla experimentado ? loque es causa de qu5 -la« siera** 
bras de postrera no puedan hacerse con generalidad^ sobre I9» 
qual no resati de darse providencias. En los pueblos que han \o^ 
grado algunas lluvias, aunque cortas ^ u haa verificado.^ Lor 
tmaizes continúan dios miimos precios,. 
Sonsonete 6. de OStubre. '" ' 

Contamos ya por lograda lá cosecHa principal en lós^ 
terrenos ffios, lo que nos hace continuar nuestra cspcranzi no- 
aolcide qaeno habrá escasez, sino que en el año próximo ve-» 
eidero podremos socorrer con granos á alguna de las provlariai^ 



40Í ^ 
vecinas.^ Las cmpdopes Se Sstc vokanHati scguíío, y sfgitea 
6n<^DUcha cantidad , causando bastante daño en las ¿kmbras de 
frijol de los pueblos ftios, que es por donde comunmente toma 
sa cuezo la manga de cenizas. Ademas de este eneaiigo tienea 
algunos otros pueblos el del chapulín que anda vagueando aunn 
que no en gran DÜmeco con respeto á lo que se ha visto otras vc-^ 
CCS. Varios semblados han padecido por una ó por ambas caun 
sas; pero esto no tendii mayor inluencia en el total de la ex< 
presada cosecha. 
Ciudad Real 8. de OSiubre. ^ ^ 

En los terrenos irlos se han logrado las cosechas de man 
zes con alguna abundancia. En los calidos no ha habido la bo^ 
nanza que se esperaba, por la escasez de las aguas que hicieron 
falta paralas siembras.-^ Son innumerables las mangas de langos<i 
ta que entran en ésta provincia por los partidos de Soconusco^ 
Coneta, y Escuintcnaogo; por cuya razón se ha providenciado 
que en todos los pueblos que el temperamento lo permita se hai 
gan resiembras, y miipas de liego, que puedan auxiliaren caso 
3e necesidad, ^ 

Guatemala 24 de Octuhrej 
El correo de 0:ixaca llego el 17. sin correspondencia de Espa4 
ña, aunque con algunas cartas particulares de Cádiz, y gazeta$ 
de Madrid hasta el 15. de Julio. ,^ 

^ S M. se ha servido nombrar para una plaza de Oidor de 
la Real Audiencia déla isla de Cuba, que recide en Puerto Prin- 
cipe, al Sr. D. Diego Pilona, Fiscal de lo civil de la de este rey no¿ 
y para ésta Fiscalía al Sr. D. Antoaio Morales y Ugalde, Abo.-* 
gadp d^ la Eeal Audiencia de Lima. 

Aviso. Fl bergantín Santa Teresa de Jesús alias, el Rc4 
curso dio la vela del Puerto de Otnoa para el de Cádiz con es^ 
cala en la Havana el 3. de Septleejbse ultimo á cargo de su 
Capitán y Maestre D. Joíé Garcia del Barco; conduciendo i 
su bordo 1769. Zurrones de 2011^:39. ¡d. de cafe z:4 id. de 
cacao: j. de estera^r: 15. caxonts de Balsamo :i: 13. id. de Tu^ 
sas y otras encomiendas: y 113960. pesos 3 quart. reales ca 
plata doble de cordoncillo, siendo de los zurrones de añil 
como 1300. de 214. y los restantes de 150. libias nera$« .[ 

.. / , ■ ' ' ' • ' ' 



IC»jw. 317 tom.'Vn. 7b/. 407 

-f- GAZET A DE GUATEMALA 

< ::^.':,i:DBL LUNES $1, DEOiTUBRE de 1803. ; ' 

DE LOS COCHES. 
Señores Editores de la gazeta de Guatemala. 

/ Muy Señores míos. Hace pocos dias que leí en la empre'^ 
sa política 67 del cultísimo D. Diego de Saavcdra Paxardo, que 
no se han de imponer los tributos €n aquellas cosas que son pre-^ ; 
ciíamente necesarias para la vida^ iino en las que sirven alas de^>. 
tíeiasj i la curiosidad^ al ornato^ y d la pompas con lo qual^ quedan^^l 
do castigado el exceso^ cae el mayor peso sóbrelos ricosy y po*^ > 
derosoSi y quedan aliviados los labradores y oficiales^ que son la 
farte que mas conviene mantener en la República, Esta grao 
naxima de Estado me hizo recordar luego á la memoria lat 
muchas utilidades que podiia sacar la causa pública, si ella 
se apUcáta á tatvtisimos coches que continuamente martirizaa 
la pacieucia mas acrisolada. Por esta sola expcesioo habrán Uiii$« 
yaiaferido, y los demás tardatán poco en hacerse cargo, que 
no es otro mi designio que el de probar en esta carta, que no 
puede presentarse demanda can racional , oportuna, y aun tre^^ 
cesarla, como la de una qüota prudente que de contado pa*» 
gase cada coche, de ios inoumerables que rúan las calles de 
México, para compensar los graves daños qoe ocasionan al nu-4 
meroso vecindario que encierra este hetmo i-imo pueblo. Por 
qae de lo contrario á quien no ocurre al punto ¿que se halla mas 
cargado el que menos debe esrarlo? 

Bien puede suceder que por mi ineptitud tengan scbrada^ 
razón las personas de discernimiento para cor.ñrmarse en el con^ 
cepto deque a veces pierde una buena causa su intrinseco mérito 
por la mala defensa qae hace el abogado de su notorio derech j; 
cuya calificación, quandonolisongé '^á mi amor propio, dejará sa*; 
tisfecha á lo meno5 á mi sinceridad: á mi sinceridad qae no tanto 
$c fia de la valentía de su ingenio, como de su íntimo convencimi- 
ento. En ésta inteligencia el tiempo que hasta ahora hubiere 
desperdiciado, procurare de aquien adelante aprovecharlo, ha« 
ciendo seguidamente una recopilación de los principales moti-^ 
vos que me han deciduo a abífl^zar tan in^P^f unte proyecto. 
Manos ala obra.. 



ilJi.iyj.il!Wi.., 



^08 

El que dcíic cocHc jno es constante que, 6 es rico, 6 quiC4 
re pírecerlo? ¿Qae incomoda al publico? ¿Que maltrata el suc^ 
lo? ¿Qae ocupa á mucha gentt? ¿Que fomenta la ociosidad? ¿(^ue 
promueve el lujo? ¿Qae inflama las pasiones; ?Qae esteriliza la 
cria de caballos? ¿Qae encarece la cebada? ¿Que disminuyelas 
limosnas? ¿Qae adormece el patriotismo? ¿Qae dificulta los ma- 
trimonios? ¿Qac á pesar de su salud está tan aquerenciado de si 
mismo, que parece que se le ha olvidado andar á pie, por el 
ansia de ir metido siempre en cocht?¿Qje por estas ostenta^ 
Clones publicas, quedan impunes muchas infamias ocultas? ¿Y ea 
fin, que no falta uno ü otro de gusto tan descontentadizo, que 
con queja de la industria de su pais, procura sostener la de los 
cxtrangeros, encargando á París y Londres carruages suntuo-^ 
sos para singularizarse de los de su esfera, sin caer en la cuenta 
que quanto mas alarde haga de sus cosas, tanto menos aprecio 
harán otros de ella^? 

Me parecen tan luminosas, argentes, y perentoríis é<ta« 
razones, que al mas ofuscado se le ha de transparentar la eviden- 
cia de ellas. Por que si á proporsion de las que disf; uta cada 
Qual en su patria, está constituido a favorecer todo genero de 
indigencia, yocreoqac 00 padezco equivocación en asegurar 
que en caso de no valer ésta regla sentada, mas^e utiliza el rico 
de lo que paga el pobre, que se aprovecha el pobre de lo que 
contribuye el rico. Vov á ver como puedo corroborar esta ptoi 
posición, alagando en su fávor nuevos fundamentos ki 4.í 

Si alzaran la cabeza los muertos que vivieron aho^ 
ra trescientos años , que faé quando principiaron á usarse 
cu el mundo los coches, se aturdirían de ver, oir y palpar que 
por andar de b'ireo en bureo unos quantos, no se contentan - 
ya con ser molesros de día á sus semejante^ ^inó que fon mu-» 
cho mas gravosos de noche á todos , distrayendo de su estudio 
á los hombres aolicados, espantando el sueño á ios fatiga Jos 
af tésanos, desvelando á los agobiados ancianos, perturbando 
el sosiego necesario á los infelices enfermos , y dando por ul^ 
timo pervcrsois eg^mplosásus inocentes hijos, y desdichados 
domésticos. Yo le diera vuelo á ene pensamiento , Mno me hi- 
ciera cargo que antes que á mi habrá ocurrido á infinitos, que 
A un hombre maniático quisiera ser importuno con alguna ia-* 

^.k,:¡^j.h vem ^-^i 



vención* caprichosa a sa< córtciaáaáanos, toít)« Se roancomaa 
scconjjratíáo luego luego en quitarlo de en medio; pues^quc 
Ci positivo que si lammica mas dulce , armoniosa y patética 
desazona quando no la busca uno para su recreo , necesaria^ 
mente na de descecnplac las cabezas mas bien organizadas el 
icstrepicoso ruido ds los coches, en las privilegiadas horas de des** 
^aqso. Por que cfeaivamcnte ¿que interés particular puede sec 
comparable con el que es rranscisndental i quanios honrados moi 
radores tienen los putb'os? Mn embargo ¿quaptas copias par|5«< 
cuas pudieran sacarse de este retrato? ^ • « ^ • / 

Es cierto (todos lo sabemos) que no hay oiejor asilo que 
^el del coche para el resguardo de las intemperies » y parala co^ 
. imodldád y alivio de las penosas y largas caminatas. Pero no 
/se quien otro que el que disftuta de éstas conveniencias , ha de 
; sanear el queb anto que de ellas redunda á los intereses del pú- 
blico. Aclaremos con unsimil éste punto. No ppede darse prac<* 
tica mas bien egecutoriada que la que observan generalmente 
todas las ciudades ilustradas del mundo , de exigir algún cor<«) 
to reconocimiento a los que transitan los caminos, en trueque de 
los dispendiosos ganos que por delante han erogado encons-i 
fruirlos y conservarlos. Aquí de Dios , y de la equidad. A vis-4 
', ta de ésta experiencia palmaria ¿que contradicion puede armarse 
, en los poblados para pagar la penáon que corrientemente se con«i 
tribuye fuera de ellos? Por que si los que tienen la ventaja 
ele gozar del coche , son Ips que cabalmente participan de la 
composición de los empedrados de calles , plazas, paseos, cañe^ 
¿ tías, y caminos , yo hallo que quanto mas se ponderen éstas 
utilidades, tanta mayor cbügaciun contraen de resarcir á los 
pueblos sus perjuicios. Apuremos un peco mas el argunrerto. 
iO le sobran, ó le taltan facultade* para sostener el ccxHtíHe 
. aqui sondeado todo el fondo á la dificultad M las titre^qpc 
deuda mas real y justificada puede prescntanel? , qix la dcjl- 
gun genero de retribución para el preciso pago del de embalso 
.que anticipadamente ha httho el | ubico enjuprcpio bcnefi- 
tCio? Y sino las tiene j que dcsdcro se le puede seguir dd 
ahorro de un mutbe vano, ruinoso , y supeifiívo, cue to é$ 
$ajpa2 4c costear síqq á duras penasp y^ af;a&p4: c;(p^p>as de 



4^0 
Continuadas est^fis? Y3 nie íncUno r hablemos mis claro) yo 
me fcrsuado firmemente, que muchos pobres mai i los se aco^ 
pfnan á la sombra de é^^ta saladabls proviJeacia, huyendo i^s 
temibles asoleadas que aguantan á menudo de sus íoconsidcra-» 
das mug-rcs5 sin que por otra parte obne é'>ta verdad á qut 
también lo sea que hartas veces se hacen sordos entraño-! 
bos álos gritos de la naturaleza , por darse priesa á malgastar 
alegremente la escasa herencia que pertenece á sus hijos de ri^ 
gurosa iunicia. 

No tendré reparo en que se descarte éua reflíxbn de 
las que he exouesto en abmodcmi causa, como en cambia 
se m* conceda que muchas buenas obras se verían puestas cü 
p'antá, SI ^l desordenado amor del lujo nonos instigara d pos-i 
ter^irla^ hasta el uUlm> mo tiento de pasar de esta vida á la 
eterna. El peso nitural di éita consideración es tan insoportable 
ptíra algunos, qie se arrostran publicamente á defender el lujo 
como conducente á la prosperidad común del Estado. Pero yo 
reniefirofnuv de veras de semsjanre dr»a\na,no solo por séc 
opuesta á la cristiana, sino por que también la regulo chocante 
a nuestra suspirada felicidad csoiñil a; pues noc>i>ieo arca 
industria mas provechosa , que laque g*neral!ziá cada indi- 
viduólos m*iijs adecuados para su forzosa suosistencia ( 6 to 
que es lo mismo) aquella índusrria oficiosa , que pocos ricos 
afia^^zan de comer á muchos pobres, en lugar de la que roui 
chós pobres colman la desmedida codicia de pocos ricos. A de-» 
lanto que para mi no hiy origen mas señalado de la roendic!-* 
dad pública, quí la del hírvidero de holgazanes que abriga una 
casa opulenta, sin que me haga fuerzi, ni deba hacerla d na-» 
díc, que e;ta censura sea aplicable átoda disipación inmo< 
derada, toda la vezqie hemos de tener que confesar de platto 
que quantas mas supecfluíiades tenga que satisfacer el rico, taí)^ 
ta menos beneficencia podri comunicar al pobre. 

* No por ésto tcflio que se me sindique que quiero me^ 
ter la hoz en mies agena, inculcando los sinsabores que or«- 
dinariamentc prueban los amos por la desbaratada condiéla de 
sus criados; pues con particular estudio he omitido éste in-» 
conveniente , entre otros roas, graves que provienen de Uco-m 
me^on de andar siempre en cocbei ^omo advertirá el que da 

pasa 



psrt^ tefl )íbñe c['ie lon^de ést*' cfaseio? que á la vfsta ofre- 
ce la subida y bajada de lai mugeres, los encontrones que 
^ resaltan después de los vayveaes, y el diarlo trabajo ••.. A Dios 

MfXiCO ^4.. 4s^ Setlsf Qbre de i 8 33.^ Uí^, Mateo Z$rrUla^ 

Arholdd üU. 
Otizava 27. de Septieaabte.de, ji 80 j, ,. 

Señor Editor. ■«..•.^f.nfU,?';-. \: jm>" 

En la gazeta de 29. de Agosto det corriente año, nti4 
mero 318. toma séptimo, comunica Um. al publico una notí* 
cia enteramente falsa» y qaecs necesatlo trate de corregir pof 
lo-; perjaicios que atraería en países distantes, donde no es fa^ 
cil aciisolar la certeza de. los hechos. Asegura Um, fiado eti 
la exposición de un sol j Individuo (desde luego nada versada 
en las prodaclones natnra'es de este pais) que el volcan q^ac 
vulgarmente llaman de Orlziva, distante de esta villa en direc4 
cion refta mas de seis leguas , vomita ó arroja de si un betún 
elástico, de qae se hacen botas y capotoncs sobre Hcnzor im-i 
pencrrablcs al agua , y que el individuo que nninistró la noticia 
compró un articulo de cada cosa. Lo primero es absolutamen** 
teiincisrto, y en lo segundo no hay motivo para dudarlo. Es ver-» 
dad que aqai se fabrican manga<5> botas y quatquiera otro 
utensilio que se quiera, cubierto de un betún a que se di el co- 
lor que cada uno gusra. E^ta es una resina que se extrae del 
árbol llamado por los naturales del pais C7/f, y lo producen 
con abunadncii los montes de la costa det Sur de Vera cruz, de 
donde lo conducen á éita hecho bolas grandes y pequeñas > y 
aqai seles da la aplicación insinuada. Es tal la elasticidad de; 
esta resina que una pelota de^. onzas arrojada al suelo con 
algún impulso se eleva 6. y 8. varas, y cada vez que toca 
en el suelo d¿ saltos correspondientes a ta fuerza que le que-* 
da. Quindo se deshace una de estas bolas sin el agente del 
fuego, una tica de i quacta da de sí mas de una vara> y soltan" 
dola después vuelve á su estado antiguo. 

El pico de Oíizaba (vulgo volcan) iamis hemos visto» 

^ Bi sabido, que haya arrojado fuego, cenizas, laba> ni especie 

algítna de betún. Esta montafiá está á la parte del O. reca^ 

la é^ a ^barlovento de Vetaccuz. Se maniñcsta i larga áUtm^ 

cia 



41 1 
(tiíii y no admite equivocación , en forma de un triangulo I^osi-í 
celes, cuyo vértice cná siempre cubierto de nieve: Es su al- 
tura )£94. toesaS) ó éjSS^ varas sobre el nivel del mar: di^ta 
de Vcraccuzi 6i. millas, al O-, 8. y 34. ; y podrá verse su cúi^ 
pide en el orizoftte á 50. leguas de distaacla. 

Mr. de Bufos describiendo piros montes, rio hizo mcn-* 
don de e^ts, quandosl exceptuamos la cordillera délos An^ 
des, los demás son pigmeos en su comparación. La obícrvací- 
on arriba descripta es hecha por el ¡célebre D. José Joaquín 
Ftrrer^ á quien no quieto defraudar el mérito^ f|ue é^a y ptra$ 
muchas le han adquirido. .>^ . ^ C..^^, 

Queda de Um. &c. ¿H/ Amiga de ía verdad» ' 

N, E. —El articulo Goma elástica del número 318. se t04 
mó a l^ letra del Correo mercantil, y los Editores de aquella 
óbrale tom.iton tamalea á la letra de la gazeta de Bayona 
según allisc dij^. ,-41 ianCttadc en ene periódico se tuvieron 
muchos y muy encoíltravlo? peasamicntos, ya de in^jícír por 
vía de apostillas todas sus ouUdaies y dj.f¿áos, ya de dejarle 
correr integro y sin nota alguna para ver ú pasaba en Amen 
rica como pasó crt España y Francia, sin que nadie reftificasc 
la noticia. Prevaleció cno ultimo, y hemos visto su buen efec» 
to. El autor de la carta anterior es digno de alavaoza ; pero 
la materia debe extenderse mucho mas. El árbol del Ule no 
solo se di en los montes de la costa de Vera-Cruz : se dá tam-* 
bien con mucha abundancia en los de éste reyno , donde tiene 
poco mas ó menos los mismos usos , y pudiera rendir infipi-í 
tas utilidades,-- Todavía esperantos qtic en Nueva España, díjni 
de no ha ranchos aSosse trató de él en manuscritos é impresos, 
se repita la descripción científica hecha por los encarg^sdcs de 
aquella Real expedición de Historia natural y Botánica, añadí-i 
endo quanto se haya experimentado desde entonces, y acomo^ 
bandola |í»^fQ^ 

ir , ^ . Amor a los Libros, 

^ \^ Q¿| desgraciado es el qae üotier^e aficiona la ledural 

■?^ ,^f^r mu^ho que se repita, nunca d<:|acá de agradar btc be-» 

ilo^pasagede Cicerón:'* Los libros son bi«mpre nuestros: nos 

fltyea por todas partes? en U sokdacJnos acompañan y cos»8Íanf 

— • -— nos 



ñas allvlatt cipero de ta^tnbjosaociósíaa'á? alejan á los imppr-» 
tunoí5 aaiigaa el dolor, quando na es muy profunde; picstao 
alas al tiempo, y dtjaacn el alma una satisfadon íntima; dan i; 
la juveotud nuevos placeres, á la edad madura ocupación agrada- 
ble, á la vejez catcccenimienio dulce y provechoso; nos apartan . 
ds la agitación delsiglo, ydc li vista de los malvados, llevando^ ' 
nos en medio de los sabios á otro universo sie npre pacifico.** 

Fl estudio tiene por objeto adornarnos el cspiiltu, y 
enriquecerle con los conocimientos variados de cada atce pero 
también debkra tener el de elevarnos el carácter, fortificarnos 
el alma y ponerla, d prueba centra la sdveríidad; per que una 
alma fuerte es preferible alíigenio mas peregrino: y de qvé 
utilidad es éste, quando coacurrc en un alma comim, quando 
la, conducta débil desmiente la pluma audaz, quando la pusi-i 
lanimiiad y el mltd^ dísacreJitan los rasgos de la cioquencía 
mas subliiie, y la exponen al desprecio de la multitud ? 

Asi el estudio debiera ser patrimonio de las almas privi-é 
legiadas, que supiesen dar siempre á sus conocimientos uua dn 
recclon udl al pabüco. Pero el homorc dotado de un alma 
fuerte, superior á la de los demás hombres, c% tan raro cerno 
el que lOá excede en inteligencia. En todo individuo e- laudable 
el deseo de aprender, que anuncia la nobleza de nue tro oigeni. 
y si e\ estudio de las ciencias no á todos eleva y crgrandcce el 
ánimo, por lo menos, quando se le toma uea afición constactc, 
is el ma> verdadero y bólido placer para el mayor numero, c^mo 
lohasido y es para mi.^, ,. .^ , 

í^;© Omoa j. de Ofíubre. 

En as'. de Saiembre llegó á c^te ouertola goleta Na«# 
qtra S::ñora de los Dolores, píocedente de Oa^^ff^r, su capi^ 
fan t). Eugenio de Coso, conduciendo 200 fanegas de sal crl 
henequenes, 9. cajones de sebo con %6, arrobas, y 4. tercios 
bilOjlíj^cnequen grueso coa 24. arroban, *-Al propio puerta 
cri ^14% del mismo, la goleta banta Teresa, capitán Richards 
con la mayor parte del registro que condujo de U Havana i 
TrugiUo, habiendo pasado el 14.a concluir su descarga e a 
Bodegas. 

--En 8. del mismo, el guayro Chicftir^to*^, patrón Jí^ 
cobo Vílá, de Trugillo, con 8 qaarterolas dr api at^kote, 23, 
barriles de id. y algunos efcílos, todo por vaiOí: dt 1^97 pesos 
6f leaU^A 



4M 

^ ^ En 2í. de M. la piragua de O. José María Moreno, 

también de Trugillo, conduciendo aguaraieou, vino de Mala- 

^ g3> y cfedos, su importe if^i. pesos por precios de faftura. 

^Los víveres en esta plaza tienen adualmente los si- 

gQientes precios. La fanega de maíz, con pcio neto de 7.aEro^ 

vas 2. libras y 6. onzas, á 6. pesos. El arroz á x. pesos arrova. 

El frijol a 4. reales almud. El puerco salado á 2 reales liora. La 

carne fresca i tres libras por el real. Vino banco á 5. reales 

botella. Aguardiente á 3. reales id. Azúcar no hay. Harina de 

los Reales almacenes á 27. pesos barril. Sal de piedra de Caai< 

peche á 7. y medio pesos fanega. 

Tútonhapan ii, de Ofíubre. 
Lo muy larga que fie la Canícula; las heladas qucctf 
ella hubo en algunos paragcsi y la intermisión y escasez de las 
aguas hasta principios de e?t2 mes, han causado bastante daño 
á !as siembras^ particularmente alas de ttígo. Las milpas no haa 
padeciio tanto, ni ya están expuestas a otro tirtsRo que el de 
q'4C se retiren d^ pronto la< aguas y caygati heladas, en cuyo 
caso podrá chuparse el maíz que no este ya en sazón y endureció 
do.!=: De trigo hay sembradas en esta provincia 860, y media 
fanega: produce á diez por uro poco mas ó menos y debián 
cosecharse 8.605; pero se considera que no se ccgeiá toda éita 
cantidad por las razones dichas..-^ De maiz están sembradas 
1.529 y media fanegas; y produciendo regularmente á treinta por 
uno, puede regularse lo que se cosechará, aunque el cálculo que- 
de expuesto ala inceriidumbre que es consigientc. — , En toda 
U jurisdicion se preparan tierras para sembrar el año prcxinno, 
y se ovedecen las ordenes dadas para que se adelante la agricul-s 
turaer> todas semillas quanto sea posible.— Al putblo át Guis* 
tai rayano con la Intendencia de Ciudad Real, llegó la langosn 

Ía, y perdió la mayor parte de las siembras, cortas como su po-i 
ilación que solo es de 52. tributarios, que lo mismo ha sucedí-» 
do en dos pueb'os del curato de Soloma que tiento siembras en 
fierra caliente; pero nada de esto es de gran constieracion, pues 
los miamos pueblos tienen otras siembras en tierra fcia, á donde 
.j5p Ueg^ la plaga,^ 



tlum. Jig 7om^ Vil ToL 41$ 

GAZETA DE GUATEMALA 1^^,^ 

^ Y f|^' ;iíWfí5 7. DE NOVIEMBRE de 1803^ . ; 



m 



:.c>D^^ NOTICIAS DE NUTKA (^25) ' 



*^'í Esta' facilidad ha sido seguramente funesta para aquie^ 

"lias cortas poblaciones , que van re^inticndo ya los extragos dt| 

mal vcneteo, el qual dentro de pocos años puede arruinarlos de 

tnojdo qjue perezca cntetamerte su estirpe. En el día creo que 

uniendo la suma de los subditos correspondientes á cada uoo 

de^ los tres Taises , no compongan up total que llegue i 2000» 

individuos. Esterilizados éstos con aqiiél pernicioso cortagio, de^ 

btrán tcoier la infausta suerte de los de la antigua California^ 

ée cuya raza apenas ha quedado uno a otro , consuraidos lof 

dcnnas por el gálico fmioso que se propagó entre ellos délos 

maiioeros de nuestros buqties. 

u^ El pequeño numero de honabres , v la sencillez de vida 

que estos llevan, no pueden prometer muchos artesanos» ni fne«i 

nos la variedad en los oñcios. Los de los hombres socv la caN 

pintería , la pesca , y la caza 5 los de las mugercs d hilado, y jcl 

tegiJo. Todos aprenden á rodo lo concerniente á su sexo. L09 

carpinteros no tienen mas instrumentos que el fuego, conchas, 

: y. pedernales. Para derribar un arbo», lo incendian por abajp^ 

le arrancan después las cortezas, y si quiuen fciaar tobasen 

unas secciones paralelas i su e}f , van encajando cuñas , con el 

mismo artificio que labran los Mexicanos las delgadas tablitas 

que llaman tajamanil. Una viga tiene todo el grosor del pino 

descortezado , y no les dá mas trabajo que derribarlo , limpiarlo 

de la cocreza, conducirlo y colocarlo en el sitio que lo necesi'^ 

tan. La construcción de sus casas y caroases obra que acredita 

su muchísima paciencia. Son ordinariamente de ima pieza , y 

para excabarel aibol de que las hacen, van aplicando fuego 

suavemente por un lado , y separando con cuchillos de concha 

; todas las partes que se han convertido en carbón , y amolai»4o 

«asi la concairiiad , hasta que tiene las dimensiones que han que« 

tido darle. Ya que está concluida vuelven el aibol per el hdo 

, opuesto, y del mismo modo lo v»n dcíbastar donata firmarla 

. guilla. La estampa represéntala^ n^ejot que yo pucco cxflicailo,^ 

■ti:.. la 



4^* 
la graciosa figura que crtas tienen. Ellas son agiüsímas, y los 
bo|;adores igualmente diestros parad remo, que les sirve así 
mismo de gobierno» por carecer todas ellas de timón. Pót dis- 
tante que se vea una canoa, y por uniforme que parezca á la 
-lejos el tragc de ambos stxas, se puede discernir sin t mbargo 
; 11 son hombres ómagcres las que bogan, pues los canaletes de 
linas son obtusos por la punta , y los de aquellos tan agudos^ 
: que se aprovechan de ellos para kerir á sus enemigos, quaa^ 
i do llegan al abocdage en las batallas navales. 

ARTICULO VI. 

í Jdwrnittruhn de Rustida ; algunos oficios^ €om0 

'ci ¡a carpintería. Modo de peicar las ballenas ^ nw 

t$i 'vn i.triat ^c. Bl de cazar Bgerchhs de las muge res, 
y algunas artes que conocen. 

'^ 'La pesca es el ramo de industria i qie la necesidad g««4 
•era! ha ob-igaÍo á aplicarse a énos habitantes que conocen 
"tnuy bien por constgaieot<í las cscaciones en que abunda cada 
^especie de pescado, y el dininto método que d^be cmp1<*arsc 
'para haberlo de atrapar. No tenían antiguamente mas anzuelos, 
' que los que fabrican de las conchas ; pero á ^a presente están 
< istos abandonados , por el grande acopio que han hc^^ de los 
^'de hierro. Sas redes son pequeñas, y no pueden serles udU^SH 
'lio en los p5«cado< mas chicos. - ?^h ? a ? > jf,? rra 
^ Tienen otro instrumento de lo píes de largo» 40 c. pul^ 

^gadas de ancho, y media de grueso, guarnecido de di ntes de 
^^mas de dcjs pulga las en los djrt*rcÍ3S de su longitud, quedan* 
"^^o libre el otro para servir de mango. Los arenques y genc- 
*raimentc quantos peces vienen en cardumen , quedan aprisio- 
*inaios aqui como en su z*pa. La sardina es la que se presenta; 
*■ co^i mas abundancia , y su ocsc« ofrece uíi espectáculo de Igi 
^fnis dlvnddo^. luntansc muchis'mis canaas y cercan, forman- 
^4b un semizircalo desde labica áel pu*tto, todos los parajes 
*p^r don le fetos peces pudieran escaparse. Vibran largos vare jo^ 
^nes debijodfe la^ agías con d fií 1* espantarlo?, y aproxí nm^ 
•'^do succesivam:nte la? piraguas , forman cada vez un cerco mas 
peqaeñj tii<ta haber acorralado el pescado eo uaa ensenada de 
may corta exccasio j , ds doais lo sacan coa prontítai , y ea 

gran-i 



5|t7 
grande copla por medio de las redes» cestlllos y peines, y auD sia 

Víklcnt mas que de las oíanos en los victos que advienen ntayot 
hotmigueo. Concluida la pesca> el Tais, o un comisionado sbyo 
distribuye una porción considerable para cada ranchería. Cla- 
van asi mismo largas estacas en los canales de poco fondo, que 
e^rtjaaos con hojas de espadaña, les sirven de canales para encar*^ 
celar el pescado. Mas entre todas las pescas ninguna causa man 
yór admiración que la de la ballena. Una pcqueñita piragua» 
que apenas tiene 15. pies de quilla y dos y medio de manga » 
gobernada por í^. ó 4. hoa b?es, es' la que s'atc á aprisionar al 
ardmal mas enor oe que prodúcela naturaleza. El %tn\p ioven^i 
tivo del honribrc se descubre siempre con proporción á sus ne^ 
^fe$íiadfS5?y«í de estos salvajes, en la materia de que tratamos, 
fiada.ha nao ififaior al de las; naciones roas liTilizadas. ArrA- 
jau fücttemcfiíe sobre la ballena un agudo arpón unido á una 
ha!:ta bañante latga y pesada , para que se clave más profunda** 
mente : retiran luego é^ta por medio de una cuerda; al pasó qüje 
alargan otra unida por un estremo al harpon, y por el ono unái 
Vegiga leñada, que ñ atando sobre las aguas como boy a les distiii-* 
ga elparage por donde haye el animal herido el poco tíémpo^ qujs 
se le conserva la vida, t^o hay pesca que los jiáturales ícleip^ 
nizen mas, ri de que saquen mayores ventajas. El miímo gñfc 
va á presenciar su disttibucion, y hecha Cita-oá un esplcpdidia 
banquete á todas las lanchetías. 

.fTí'r No vi el modo con que sorprendían á las nutrías del 

mar, por que se han e«ca%eado de tal modoy que es cosa auy rarja 

crcontfar alguna en teda aquella b'<:hí¿5 pero habicrdo cb erv^« 

do que catccian &us pieles de alojeros tn la n a>or ( atte , io%m 

pecho que o las maten á palos, tipiardc para e:iola tensión de 

hallarlas dormidas $(bre lo^ pcñanc»^ ó. ias porgan soga^c^^^ 

cedizas, délas qucfuelen llamar comonmentcrtampas. v 1. 1 

La caza lo^ provee de los animales terrestres, y aves 

liquatícas. No se valen en el dia paia hacerla mai> q c del fu^ 

sil, y c^ bien c^aro qui éno nc ha hecho n.a^ qut ittnp;«ár 

coa ventaja ti antiguo u^o de las flechas. Cerno íu^ baylés 

son nachas veces tepictertítivcsdc Citt gercio de cgcuicios, 

; tn uno de ellos sdvtrti ti a^stato de laj .letíts, y t n bien la 

flnáii^cicii de le» ^Lio^alts i^uci{itadQSá hu íc&o cubierto pos 



encima de delgadas cañas, capaces de quebrarse con el peso 
de íu cuerpo. El haberles visto cabezas enteras de osos y cier- 
vos, bien dispuestas para colocarlas sobre las suyas, rae ha he* 
cho pensar qus sigan el mismo estratagema con que aseguran 
sus tiro? los Californios disfrazándose con la apariencia del bia^ 
to que solicitan matar. {S. C.) ^ 



í^ 'Apología dú autor de h memoria sobre Tucatatk^^.r,^}-^^ 

t; y fot el bello sexo de acuella provincia» H-í-ñ' ;>?• 

^^ Sr. Editor. :^-.^^^f 

' Aunque Um. se ria a carcajadas de mi pusllanfmldaj,' 

te voy á confesar de buena fé que ya tenia hecho un firme 
proposito de no escribirle ni una letra en pro , ni en contra de 
Yucatán , por la chamusquina que me amenazó sobre el aten-* 
tado de haber publicado algunos dcfeftos de la educación &c* 
de aquella provincia, el qual no se quedara sin castigo, si me pi> 
liaran el bulto: En cf:¿J:o, éste temor me hizo arrojir la pluma; 
pero ¡luanro alienta un buen padrino! Apenan vi por la nota de 
la g zíta de Un. num. iq\, que los í^eñores Editores del Correo 
mercantil hicieron caso de mi pap*l, injertando su primera parte 
'en su obra, y elogiando la segunda qaando depuesto el mrcdo¿ 
, volví á tomar la pluma para seguir la correspondencia que 
"tJm, me á hecho el honor de admitir. Y corooalgunos me in- 
mutaron que había ^b altado los d ftctos de mi patria, y dijsroti 
tjue yo no debía producirme conrra ella; me veo en la prcci^iob 
Jde indemnizarme de paso, con lo que acaso lograx persuadir 
^que el amor de la patria me paso la pliima en la mano, con el fil, 
ibo tanto de corregir sus df fictos , quanto de estimular á miis 
sabios compatriotas a emprender la refuma. 
^' No necesito mas de poner á la vl-^ta, entre lo^ capeles 

d<* ta ^azeta de Guatemala, los del Pretendiente Colmillos^ del 
Üiríj Lho , y otros que Ü.n. reñirá mis presentes que yo , y 
los podrá citar si quiere; que con el roi^mo fi i de corregir escti- 
bleron «usautoreSy sin que ninguno haya dicho de ellos que 
escupieron alcido: y en vfriad que éstos, sijno me engañó, son 
roas picantes que el de Sicimundo No fika quien diga que Ho^ 
aclo fue acosado á su gran prat^djr Mecenas de hj^ber escrito 

sa-j 



satirizándole, sin que por éno dejare de sersa mas htioíio y^fa^ 
iniliar amigo. Yo he escrito, moviio de un vctdad<rro patriotismo. 
Qaisietaque Yucatán no faerala üklma co corregir los def<?aos 
que se hao manifístado , y son muy comunes, aunque no tan 
generales que no tengan sus excepciones, como podía verse en 
quanto se ha escrita de Yucatán , siendo de notar que se die¿ 
en estilo serio , y no bufonesco. Pero si las excf pelones no han 
parecido suficientes , declaro que es mi intención que lo searu 
Se muy bien que entre las Señoras Yucatecas hay algu-^ 
ñas que pueden poner cátedra entre las Guatemaltecas , y de-» 
jarlas con tanta boca abierta oyéndolas leer un buen trozo 
del Diario délos sabios ds Parts en su original. No se ms ocul- 
tan otras que saben amenizar compkitamcnte un rato de con^ 
versación bien sostenida , aunque se hable de historia divina y, 
profana , táftica militar, jurisprudencia, y aun moral según el 
prontuario del padre Larraga , que es el conientc. Conozco 
roas de dos que saben autorizar sus sentencias con un par 
de textos latinos, y que de su roano y pluma forjarán 
un escrito como mas haya lugar en derecho, sin que le hU 
se ^u juro en forma, y lo necesario &c., que dará que pensar 
á su contraparte los nueve dias de termino que concede la ley, 
y aun le acusaran revele 11. Tampoco ignora que no falta entre 
.ellas quien esté muy bien impuesta en la aritmética, y otra que 
haga una Ierra arrogante, de la qual hay algunos estados en ta 
.Corte: muchas que saben tocar mtji bien una guitarra, y acompa-* 
ñar con agradable voz v buen estilo c;te instrumento. Finalmente 
sé que casi todas las Señaras ( y las que no lo son) saben desem- 
peñarse muy bien en un sarao de primer orden. Todo ésto «é; pe- 
ro á excepción de e-ta ultima havilidad^el numero es tan corto 
como la fami ia de Noe y de Lot, que no bastaron á libertar » 
la una al mundo del diluvio universal, y la otra á Pcntapolis de 
ser abracada. 

i No puedo ocultar á Um. (en confianza) que desde mies-^ 

condrijo oí decir á cierta dama Yucateca que primera debía 
procurar el Editor de Gaatcma'a que se civilizaran las Señoras 
Guatemaltecas , que aurque no las conocía , havia visto un par 
de retratos ^uyos de éste siglo , que se parecían d los antiguos de 
la Reyna Doña Sancha , y la Infanta Doña Utraca: que también 

U 



4^? 
Uh^tih pjsrlaJo JiJ^gathuptn fehapeten) que había vÍ5to en an $ai 
rao«ashtír á una Señara uc negro, ^oi q ic estaba de luto, y no po-t' 
dia faltar á él poc lázon de estado. (No habia Üegado á su noticia 
el gaiiluto de madarna que sé yO que de tnriquu Wint>. o,;QiC 
por este cnisaio había sabido que eran m jthisi¡nas la^ Señoras q jc 
buiáo de una viísita de nuestro sexo, ptinci^íalm-ote si era 
militar, y que ésta era la mayor incivili-ad del ojund 5 ;*, qje 
las señoras deben apetecer, y aun atraer las visitas de las gentes 
honradas y de bica, y hacer asistir á los Citados y teítulias 
de persogas de esta clase, á las ninas; en el cjncepío de qqe 
entre gente de distinción y crianza no es de esperar que s¿ 
hablen cosas que puedan ofen itr la mis escrupuljia hoaestU 
dad, para lo qual dí^bian las madres e^tar presentes. ' -^ 

V í;r¿^ Todo c?to !o decia á un tiiilita* , catando ella sentada té 
rUn jcanspé, un poco r:íc ínada, v ocaoaia la ma o con uti 
.pañuelo. Crei quí va habia acsbido; prto ürrajándií el pa-* 
/Suílo sobre el canapé, y tomando en su lügir ü a abariico qué 
alli citaba, lo desplegó con tal ligereza, que imhó con ei el 
mido que hace con las alas un gordon; y dándose viento, co^ 
mopara inspirarse aliento, lo cerró con el mismo led ble, y 
después de aliñar con mucha gracia, pero con incrcibií prcs-» 
tfza, con uo cscrcmo del abarjico un colocho que se habia áti- 
compuesto en el calor d^ la coovcrsasion, se enderezó con 
gentil donaire, y dirigiéndose á un eclesiástico que estaba como 
el mistar de visita, accionando con el abanico en gusia de orador 
ra, á imitación de aquella Ocña Isabel de Joyaque predicó en la 
Iglesia de Barcelona, continúo en éstos oresisos términos. r 
„Las Señoras 'habuva de las de Gu t mala )dcb:n cstsff 
. persuadidas que ú bif n esian oblis^adas á apartar a sus hij^s del 
comercio, y trato peligroso, 00 debe ser con aquella austeridad, 
que solp excita murmi^raciones^ sino con aquella prudeticia, que 

gana 

(*) Ko pocos sfíos se lis advertido bsstante mujaazieQ las costuai! 
bies de Duesia ciuda4 $pbíe é te f otros puntos, 

^^Or son canghtl moüy * 

son mutati coitumi ... OvoyfslUi 3 



r 



gioa la conpanza é inspira re?p*to, poniendo S raya al mas líber- 
.lino. Nuestras hijas no serán slnohypocricaSys! \as abrumaihos 
con instruccbnes : al contrario amarán la religión , si con suavl« 
dad , y nuestro cgcmplo , sabemos hacérsela amable. No se go-* 
bleroan las peronas de diez como las de veinte años. Hay trata*^ 
mientos y lecc^nes para las edades, asi como los hay para las con-< 
diciones. Bueno es el gusto de los buenos libros : muy santo y; 
bueno el délos espirituales» las novenas y otras devociones; pe-* 
ro con aquel disceroiaiicnto, que sabe distinguir un claustto de 
una casa secular. Las hijas deben establecerse según su hacienda» 
y su estadoi desimpresionándolas délas preocupaciones de un lujo 
ridiculo y mal entendido , y dcj^ndoUs la libertad de romar esta-n 
do, á menos que quieran aUsrse con personas disipadoras ó vitio-i 
sas ::: Sin amar la mundaiid^d, no es prudencia que las "^eñ ^ras se 
hagantiiiculas en quanio á \os usos d<*l mundo. La piedad con^^ 
roucvc la burla quando se í frece baio apariencias extravagantes: 
la muger prudente evita qie la STñilcn, El que ha nacido para 
llevar ciertos vestidos, debe llevarlos; ocro siempre con la de- 
cencia conveniente al pudor.,— Aqui hizo una breve pausa, toMÓ 
y escupió ^v tomando otro tono mas suave, prosiguió diciendo, 
«Repito qie las Sñoritas deben freqiuntat la sociedad : que la 
' verdadera d vocioo no es áspera ni cruel: que la soledad mai en- 
tendida inita las pasiones; y para los pvcncs por lo regular es 
mas sí'guro qae trsten con sugetos escot^ldas, que permitir estéíi 
solos. Finalmer te á las niñas se las debe inspirar alegría, para qbe 
no den i entender qoc arrastran la piedad.,, ^\\ llegar aquí se le^ 
bantó el militar arrastrando um larguiñmo ^able, dand> fa rtei 
palmotada* , v diciendo, á griros v rifadas :: bravo, bf;^vo, mar^ 
eíalhé marcialhe::: Poco i poco Sr mió \ le interronrp-ó ella It-i 
bantardose del a iento; U 11. no entienda que yo ítpruebo la dc-« 
sen voltura, que pasa con el sobrescrito de marcialidad. . y que en la 
•opinión délos pttimftres formad carífter de una ÍJ^cñora civi< 
. lizada : estoy muy k jos de pensar de este modo : jsé^rouy bíca 
que una muger que hace consistir su civilidad en un desahogo 
; desvergonzado y descubre su ignorancii ( ó liameníiojla tcnteiía ) 
por aparentar aquella cu tura, á que iíppropiamente suelen llamar 
rasgos de Corte. De los dos estremos, q irro cien vcces mas pan 
cecer 6cñora de Guatemala, que dama Glnebiina. 

Coa 



4it 

Con cstDí-tcirando el cfidclal su cimitarra por el medio 

y tfchaodo la punta per delante, coríteító con mucha mcdcfa-i 

don. Oh! si señora, ya se vé, pues de otro mundo ¿donde iva- 

OÍOS á parar ? dí el dcmocicj y á este tenor otras medía? clavii 

suiíUas que ya no tengo presentes. Volvióse á sentar la señara, 

y continuó enderezando la conversación al eclesiástico (mien-i 

tras ti mritar se pascaba, abrázalo ya con su sable, por la sala) 

Si señor: Um. no piense que las máximas que rae acaba de cir, 

son de algún scmífiloscfo délos muchos que anclan en núes-» 

tros días, con un ctirso reducido i diez ó doce hojas: no por cf^ 

cito 5 son con?c}33 deliocomparab e Gangancli, en la carta qüs 

escribió i la Stñota Pigliani, sin quitar ni poaer cai nada: ds 

aquel gran ic hombre, qae supo unir áli pie Jad de un Ponrí-. 

.fice la política de un Pancip?':': Bn es^o eítabaí , quando me 

'retiré picado de la curiosidad de la cita: busqué las cartas d.:l 

, Señor GangancU, y quedé admlraio de ver la oportunidai con 

' qu^ Ufó de la citaia, y oiaíi de U baeoí menoría de mí pay<< 

saaa. Qjeda de Um. su mas apasionado captjhn. 

iSciJtmbiC i8 de íSjj.) Suímundo. '^ 

■f 
P. D. ^ 

En viendo la apología de Yucatán contestaré tal vtti 
acompañando ^1 apolcgísra en lo que oiga de verdad. No pi-í 
cnso perder tiempo en una competencia acaso impcrtincate; yi 
mucho menos en un certamen pOfjtico. La entrada al Parna-i 
so es permitida á miy pocos. Siendo muchacho ya sabia qac 
trabucA es consonante de Tuca. Con esto, y hacer algunos ven 
sos, creía que era un Petrarca: pero Herrando de Herrera, he-* 
cho censor por D. Diego Saavedra,es muy delicado y nada 
indulgente en examíarlos, y no quiero exponerme d su censura» 
En otra OLasion uaiaié de otra cosa. 

N B. Del cargámerto de la uUiíra embarrar Ion que ha 
' llegado á liupil^o, prcitdcrte de la Havara, ^e dará razón ca 
el numero ^¡gLicntf. * 

^El i7. jdc Cftübre quedcb'? á la visra de Acajutta 
una embarcación granee, que se crck íuese la corbeta Sta« 
Aoa, procedente del Realejo. ' 



Num. 31^ Tom. Vil. Fol 423 

GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES 14. DE NOVIEMBRE de 1803. • 
' f 

/. /r Patriotismo ie un buen CurA.^ *" \ 

En la gazeta de México nuai. 39* de 2j. de Julio ds 
Sste ana, y en su suplemento del mismo día num. 40., se halla 
la siguiente carta ó representación del Se. D. Bernabé Simón 
Villar, Cura de Huaxuapan diócesis de Oaxaca, dirigida á su 
lilmo. Prelado.-* Merece reimprimirse á la letra en este perlo-i 
dico, y divulgarle por todas partes, sin necesidad de preámbu- 
los ni de elogios. Qianros la lean, dentro y fuera de America, 
experimentarán la complacencia interior, no menos pura en quí-i 
e« sabe apreciar el mérito de una buena acción, que en quien 
laegecuta? y desearán que en cada obispado á lomónos haya 
un Cura de igual zelo^ beneficencia! y luzcs que el de H«j^ 

limo. Señor. ^Ovedeclendo prontamente el precepto 
tíe V, S. L me cstorzaré con la mayor complacencia á satis-» 
facer su deseo, exponiendo lo? medios y arbitrios de que me 
he valido para conseguir la importante empresa de franquear 
ti paso entre lo? dos numerosos pueblos San Bernabé Ayau- 
tla y San J)é Tenango, ambos de la fucísdiccion lleal de 
Tcutila, y doftdna de San Juan Pvaf^gtlista Haiutla, de mí 
cargo, y jurisdicción de Teatilán del camino. 

Desde el momert :> en que éste se enconacfidó i mi cuh 
dado, 8C roe prescrito el proycáo de acortar la dilatada carrera 
y viage de Ayaut a á Tenango, .como que era de catorce le^ 
guas de malísimo camino, á causa de atravesarse un elevado ce*^ 
iro, áunquanode legua del primero* 

Consideraba que abriendo nuevo, camino podían rcdui 
cirse las catorce leguas á quatro; y estimulado de esta idea cx-< 
hortaba todos los &ñ>sá los hijos del pu^bloá la egecucíba 
de tan ú íi designio. Sin embargo no podía contrastar las difi- 
cultades que me atajaban, hasta que apretándome mucho el 
año pasado de ibo2. hube de sacar fuerzas de ellas mismaí pai, 
ta arrostrarme al ptcyc£to con tocio el brio que demandaba. 

La 



La administración de cstt parroquia necesita Iniispeiw- 
sablQíneote de tres Mioistcos, y yo roe veia sin ninguno, habÍ4 
cnjose retirado el último por varias desazones que tuvo coa 
los hijos de ambos pueblos. Aproveché la ocaúóo de represen^ 
tarbs vivamente que por su causa me veía solo y sin Vicario,, 
y que no me quedaba modo ni camino para acudir á sus necci 
sldadeS) si ellos mismos no me lo franqueaban^. 

Coadyuvaron las exhortaciones del Subdelegado Don^ 
Manuel Antonio Florcz, de modo que alentados los Naturales 
se me ofrecieron todos unánimeJ5 pero bajo-la condición de que 
yohabia de ir por delante y precederles con el egeraplo. 5u 
amor, su ovcdiencia, y lá satisfacción quede ellos tengo, rae 
animaron á responderles , no solo que íril, sino que tambiea 
los acompañatia en d trabajo como el mas robusto jirnalero. 

Hallábame pues á la frente de la empresa, llegaban ^^ 
IBIS oídos las voces de algunos individuos, que me preguntabaa 
|CÓmo habria de subir á pie un monte que esconde su cumbre: 
entre las nubes? Y me fué necesario un esfuerzo extraordinario « 
para no rerroceder acobaidado*. 

Mandé hacer barras desde quatto varas Hasta una y me^^ 
'dia, barretas, barrenos, picos, mazos y cufias de hierro, y de; 
cpraz^jn de un encino muy duro, que aqui llaman Cuno. 

Mi objeto era que saliendo en un mismo dia los Nata<4 
rales délos respetivos pueblos Ayautla y Tenango, se encona 
trasen y conruiriescn á carnet juntos en lá cima del montej: 
pero yo mismo d.bia hallarme en la faena de Ayautla, por cu-í 
yo lado htoia que sot>crar la mayor dificultad. Acopié de mil 
cuenta bí^stimcnto suficiente para mil hombres: di aviso a Ios- 
Indios del dia prefijido, y celebré en él jla fiesta déla Canden 
lariai encomeodanio al Señor el feliz éxito de la etiprcsa. , 

Junté mi ^entc, y bal' é seiscientos hombres bien pr« 
venidos con los referidos instrumentos: llegué con ellos al lugar 
4onde.p;rincipiaba el camiifio, los puse en silencio por medio dc: 
dos pito?, y los dividí en veinte y quatro trozos, cada uno de*- 
veinte mozos y cinco ancianos, á quienes di las convenientes* 
érdcnes para que sujetos á ellas caminasen los veinte jóvenes, 
dexada trozo. 

Alcnié vivamente i los roas animosos a que comenzase»^ 

i: 



a subir, y a las quatro horas 'de caminar serpeando por ci Vnuu 
te con imponderable fatiga, nos hallábamos á la álstanaía de 
veinte varas de la cumbre: yo estaba excesivamente cansado, y 
DO obstante, recobrado con un poco de agua queme presentó 
un Indio, llegue con el primet trozo á pisar la cima de la morí- 
^aña. 

\ '«gAquí esperamos á que llegasen los otros, de los quales 
5icte venían cortando palos y desmentando la maleza, y los de- 
más desencajando y echando i rodar disformes peñascos. De- 
trás de ellos iban mis muías, que sin incomodidad subieron á 
hollar el suelo que jamas habla pisado su especie, y su licita- 
da se celebró por mis Indios con muchos gritos, cocres y ca*» 
maras, dándoles yo para ellas la pólvora que se había destinado 
-para partir y hender los peñascos. 

El primer pensamiento habla sido ponerles fuego coa 
bastante leña, y ya que estuviesen rojos y en estado de incon-i 

' ídescencia, rociarlos de agua con cerbatanas, que tambien.se 
xondugcrou, pues por este medio se abre la piedra sin estrépi-s 
to; pero no llegó el caso de aplicarlo, por que con los giros y 

' i^ucltas que di al cerro fdescriptos en el mapa que formé y 

'acompaño) hallamos paso seguro y fómodo por enmedio de 
unas piedras grandes, que se dejarotí para refuerzo del camino. 
El referido cerro es alti^imo, frondoso y poblado hasta 
la mitad de arboles y plantas, casi todas medidnaks: sin em- 
bargo la mitad superior se halla en la a£lualidad pelada> á caú- 

^«a de una gran qaemazon que sufiió el año de noventa. En 
su eminencia tiene una llanura de un quarto de legua, y. en 

"ella árboles de mirra muy elevados. Los Indios antiguos su^ 
bian á la loisma por dibeisa senda, bien que irmcdiata á la que 
yo trazc5 pero bestias ningunas hablan subido, ni de silla ni de 
carga, antes que las mias« 

Mi gente quería que comiésemos en esta deliciosa llanu^ 
ta, y yo también lo apetecía, por que eran ^a las once y tres^qu- 
artos no había tomj^do roas alimento que chocolate, y había 
caminado una legua á pie y trabajando con mi hachan pero co- 
mo suponia que los deTcnarigo vet)iao por su lado desmontando, 
según las órdenes que dr mi hablan recibido, deseaba diíf utar el 
guuo de que ft cncontra&en los dos puwbicsi y de que ccmlese^ 
mos todos juntos. 



Mande oÜ€f qué contfütiasc el víage por el llano, togratr 
'do ^á la satiifaccion de íc montado en ípí naula. Cacnioamo-' 
sin tropiezo de consideración hasta que al fin de la llanura entta-s 
mo3 en nua barranca, que nos proporcionó el mas cóoiodo pa** 
so. A poco ícecho entramos a tierra caliente^ y descubridos unos 
ocotales elevadisimos. Aqui fué la gritería, laalgazita y conrea- 
to de mil Indios, por haber hallado 8buadancia de ún \r€g:tal tan 
útil y necesario para sus usosj mayormente por que antes careci^^ 
m de é., y se veían obligados a dar medio por dos rajas. 

Dos de estos átboles llamaban con especialidad la aten-» 
cion por su extraordinaria magnitud, y porque la situación en 
que estaban daba á entender que ci uno cargando sobre el otro, 
lo habia agobiado y dérrivado con su peso^ Subieron pronta-* 
mente mis Indios sobre el á quitarle pot cnmedio un trozo pa-i 
' ra que pudlcscatos pasar? pero con atención á su desmedida gto^ 
sura y á la mala dispocision de las hachas, que nos hubiera de-^ 
tenido media hora, llevado del ahinco de que se encontrasea 
los dos Pueblos, mandé lo rozasen mas arriba para pasar proa^ 
tamcntc, y que ellos a la vuelca lo cortasen. 

No obstatitc no pude lograr el ver juntos d los Pueblos, 
porque Tcnango, como su ca i^ino no prestaba dificultad, llego? 
antes; y dudando de que los Ayautecos pudiesen vencer con-i 
migo el monte en un diá, plan ó su cruz y se retiró. Mandé hat 
cer alto allí mismo en donde estaba la cruz, y que mi acompa-« 
fía miento labrase luego otra de fino cedro, que yo mismo fija 
en un hermoso caibo, quedando de esta saertc la una en un^ai 
do, y la otra á su frente en el otrá¿ ¿^r if :^'} ? * 

Siguióse después la comida pobre y rustkav p^ro sazo4 

cada con la sal del apetito y del gusto. Celebraron grandemcn-i 

- te los Indios el buen éxito de la empresa, y me despedí dándo^ 

les las gracias por su obediencia y constancia en el trabajo. Ellos 

me señalaron doce individuos que me conduxeron á T^nango 

4?or el camino nuevamente abierto; y al partir nos hicieron la^ 

salva con doce ciínaras , habiéndome antes dado otras áocc 

cargadas pira saludar áXenan^o, en cu ^ocaTíinp no hallé.di-» 

1 1 ficaltad, sino que por el contrario lo hablan comouesto muy bien. 

j iití5*) Es caU todo de bajada, con una estancia en el medio de 

'-viferra ftja en una tercia parte,, y en las otras dos caliente A las> 

tres 



417 
tres descubrí aquel sepulcro de vivos, pues no puede darse deno- 
fninacioD mas adequada á la situación de Tcnango; Mandé $z^ 
ludarlo con las cámaras, y con el horroroso estruendo que el sci 
nido multiplicado hacía en sus profundas cavernas, se puslcroa 
en movimiento todos sus habitantes. 

No roe será fácil ponderar á V. S. I. la sorpresa, el JLií>Í4 
lo y alegría con que roe recibieron los de Tcnango, ni el empe- 
ño con que se esforzaban a darme la razón de no habsrme es- 
perado, por haber creído que yo no ilcgaria en aquel día al lugar 
en donde pusieron su cruz. Todo lo comprobaron con hibcc 
noandado doce oficiales pasados de República por el camino an- 
tiguo, á que me diesen cuenta de su expedición y obsdeclmknto. 

Estos llegaron á Ayautla por dicho camino de rodeo, sa-« 
Heron de allí, y llegaron al otro dia a Tenango por el nuevo. 
El Gobernador remuneró con una peseta á cada uno de los do^ 
ce Ayautecos que me cordujcron 5 y habiendo salido á las qua- 
tro de la tarde, estaban á la oración á iavi^ta de su Pueblo. Los 
gastos de la expedición fueren poco^; y hubieran sido menos á 
no habernfje yo engañado, creyendo que el ceno era de dura y 
Hiaciza piedra* No hubo desgracia alguna, ni mas lastimado 
que mi rclox de bolsa, que se me saltó y se hizo pedazos. 

La certificación de las dos Repúblicas, que acompaña, 
acredita que por el nuevo camino transito yo con mis muías sin 
la menor dificultad, y que saliendo de Ayautla alas ocho déla 
mañana, entro á las doce en Tcnango. Asi mismo se percibe de ella 
que los gastos de la comida, pólvora, y demás déla faena, 
fueron de mi cuenta. En cfedo,Señot llusirisimo, he gastado y; 
trabajado personalmente con mucho gusto, alcntadb d¿l querer 
cibica V. S. L de que estos habitantes logren en lo sucesivo me- 
jor proporción de que se les administren los Sacramentos, pasto 
espiritual mas abundante, roas pronto socorro en sus necesidades 
espirituales y teo^poraks, y mayor desen' batazo en sus viagcs; 
y comercios ; de todo lo qual resultará mucha utilidad al 
Real Erarlo de nuejtro Augusto Soberano, y roncho aHuio- 
á estos Indios, que clcitamentc lo merecen por su docilidad y; 
buena inclinación. 

A la S5z:n eftoy meditar do otro proyedíb tan ütU évn^ 

portante cerro etrt fétido, fxutándcne la lástima que mcau^^ 

, san estos Indios de mi Curato y ti de Huehüetlan,:prccisa^os ál 

ha» 



^ 



418 , , ' . 

hacer ccn fa mayor fteqüf ncla rn vlsgc ác veinte y qiiatro Ic^ 
guf?, que medían entre ambos. Cedeiia sio dada en beneficio 
de toda la provincia de Chinantlaj y zú pienso reducir dlchaj 
leguas á siete, para que estos pebres moren mas tiempo en sus 
casas, y utillzcn más en la introducción y extracción de sus mer- 
caderías. Tengo consumidos buenos reales en los preparativos, 
pienso aplicar las manos á la obra en principios del inmediato 
Septiembre, y estoy en la esperanza de recoger copiosos frutof, 
que llenen de consuelo el religioso, bcoefico y humano cora-^ 
2CD de V. S. I. 

Estas tarcas nunca me parecerían penosas, como ni tam-» 
poco he repinado tales otras d qne me he dedicado por espacio 
de dies y seis años, estimándolas conducentes al mejor serv^icio 
de Dios, al aumento de los intereses de mi Soberano, y al bica 
de mis feligreses. El pueblo de Santa María Chilchata era uno 
de los mas infclizes de est« Curato, pues desde el mes de Fc-^ 
brero hasta fines de Jur)ío padccia, no escasez, sino total falta 
de agua: sus habitantes se veían obligados á conducirla en pe-» 
quena cantidad desde la distancia de tres leguas; y muchos de 
ellos no pisaban su patrio suelo en todo esc tiempo. 

Condolido de su desgracia recorría toda la montaíía del 
pueblo, con el vivo /deseo de hallar algún manantial, ó hacer 
alguna escavscicn, y sacar agua por medio de alguna máquina. 
Una muger, impuesta en mi pretcnsión, me llevó á la parte ba-i 
ja del pueblo, y en el silencio de la noche me hizo observar y¡ 
oír uo ruido como de un rio subterráneo. 

Animado con éste conocimiento convoqué al pueblo al 
día siguiente, y demarqué enmedio del camino una boca qua-i 
drsda en donde pudiesen trabajar ochohonrbíes comodamentej 
pero habiéndose cscavado quatro vara?, comenzaba á desalen-» 
tarme por no hallar siquiera tierra húmeda. 

Ya disponia yo it en seguimiento del ruido subterráneo 
á buscar el agua mas abajo, qaanio llegiron los trabajadores grí^ 
tando y enseñándome los puñados de arena bien mojada. Volvi 
con ellos, y yá hallamos á los deroas bebiendo. De éste modo 
descubrí un copioso manantial, que descendía con precipitación 
de la mortsña por entre piedras y giiijas blancas. Como al pa-^ 
so que se ahondaba mas se aumentaba la anchura de ios venc< 

ross 




r9 

ros; no cabiendo yi el agua en el pozo> h!zc que lo rompieran 
y por este medio ha quedado el pueblo abastecido. » 

En semejantes proyeaosi'uilcs, y conducentes al servi- 
cio de S. M. y al bien de mis patroquianos, seguiié ocupand3- 
iBC con el mayor esmero, procurando corresponder en lo que 
mis fuerzas alcancen á la inestimable dignación de V. S. I., poc 
cuya preciosa vida pedirá incesantemente á Dios éste su menor 
Subdito y Capellán Q, S. M. B.SiBjcrnabe Simen Villar»^ 
Hü2xuapan Abril 23. de 1803^^^^ 

Real Universidad, 
El día 31. dé Oftubrc ultimo faeronf xaminados en latínf- 
iárad D. Juan Miguel Bcltranena y D. Antonio José Cañas , 
asiftentes á la cátedra de esta lengua, que abrió graciosamente 
el Br. D. Alexandro Tovilla : y habiendo merecido buena ca-^ 
lificacioo, seles adjudicó el primer premio de media onza de 
oroá cada uno, según lo tenia ofrecido el Sr. Reítor De. D. Jo-» 
sebimeon Cañas en cdifko de 3. Abril del presente año. 

Igual premio garó D. Valerio Coronado por la suficieit^- 
cfá qucacrediió en el examen de los ákz títulos del lib. I. de" 
la Imtituta, con las leyes concordantes , y nuevas Reales Ce^ 
dulas de España. 

De las otras facultades no ocurrieron aspihnt«Vit' fiar 
premios oftccidos por el mismo St. Reftcr , acaso por que este 
proycfto no fue recibido con la universal aceptación que cor- 
respondía , habiéndose estimado en las academias mas célebres 
como el mejor incentivo pata excitar cu los jóvenes laaplicai 
cion al estudio,- , . ^^ 

En los diás tf:y7 dír estríente «e publfc^^^^^^ la síguR 
ente tarja, en castellaaocou la lamina que se acompaña, yj^ 
ha parecido dignade inseriarseen este periódico. 

tos CURSANTES DE LA REAL UNIVERSIDAD 

D, IVflGUKL GONZ4LEZ SARAVIA, 
^. JUAN MIGUEL BftLTRANENA Y LLANO' 
D lOSE LüiS IRÜNGARAY Y BüáTO, 
D JUAN BAUTISTA SOLARPiS Y PiNKDA, 
. " * y D. ANTONIO CiÑAS Y QUINTANILLA, 
' RECÜIÍRD AN A GUATEMALA 

LOí> ILUSTRKS NOMBRES 
BEL SEÑOR D. FRANCISCO MARROQÜIN, 
PRIMER OBISFO DK E&TA SANTA IGi-tíbí A, 



•lí.É> k.li, 



xJ *?. 



45^ 

y DEL CAPITÁN D. PEDRO CRESPO SUARB?, 

A CUYA LIBERALIDAD Y PATRlOTIsIVIO 

SE DüBíi HL hSTABLgOIIVIlKNTO ÚNICO 

DE ESTUDIOS GENERALES, 

QUE HAY EN ESTE REYNO: 

y EN su 0B«*.EQÜ10 

DEMOSTRARAN, 

BAJO LA DIRECCIÓN DE D JOSÉ ANTONIO ALCAYAGií^ 

Y LAMBÜRU , 

Los tecTcmss y prcbkroas de Aiitroetica que se contienen erj 
los cinco ptimeros libros del tratado 2. tosn. i. del P. Vicente 
Tosca , y los que uae de Gcotnetda el P. D.Teodoro Almcida 
en el rom. 1. de sus cartas. Asimismo ofrecen explicar el naoda 
de sacar la raiz-quadrada y cubica, y los tratados de Mecánica 
y Estática , ccntcnidos en el tom. 4. de la obra que aló i luz el 
Hlmo. Sr. D. Antonio Malvín de Montazct, Arzobitpo de Leca 
de Francia. 

En los dias8 y 9. se tuvieron los cxamcoej también ei 
careliano: fueron desecnp:ñados con macho luciínlesto , y^ 
cckb aios por el nucnsfoso concurso qus asín'6 i ellos, pria-^ 
cIpalBente pox las pecsoaiúastruiiasen la ñska y matemáticas^ 
A Cita función dio prlacipio D, Mígaei Gjnzilez Colarte 
con el í^pncfo siguicnie 

C.t'ebre quien con rulrjas se divierte 
el impávido pecho, y u^ano atoiada » 
del que con el consejo ó con la espada 
nuestro imperio aumentó, y el de la muerte. 
Yo á los héroc<; no roas, que en otra suerte 
de qiilicia pacifica togada 
¡. abantaron con mano no abreviada 

ese cgercito noble, sabio, y fuerte. 
Contra ciega ignorancia la vi£tor¡a 
*^ de Manoquín y íjuarcz los renombres ? cíJa 

perpetuamente llenará de gloría: 
^ Mienttas en Guatemala se hallen hombresi; ^ ' 
y en ellos gratitud, guste, y memoria, 
serán glorioios sus ilustres nombres. 
«EIdia. lose celebró U elección de Re<fl^r, y sal^ó el#(Slo el Sr. 
Df. D. Bsrnardo Favon, y para rjs Coosiiiaiir)$ el St Or. y Mtto D Juan 
Jo:é Ga&3iaiez BiCtes Dean ds é ta Sta. Ig:'e$ia, el Dt y M'?3 D. 
Bernardo Msftíncr, el R. P. Dt Fr. Luíí G ifcia , el U D Natzro 
E*{atregcs3i, Cirujano de Cámara faooocario de S M el L'ceticiacla Fí. 
Rahe* A^uiíit, y Ic^ Bachiiíeas D Iga&ciü Bates, D. Jv>.é Méria Gal* 
vtz, j D. Fíancisco García, 



GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES ai. DE NOVIEMBRE de 1803. * 

ÉH I ' ■ ^ — ' ' \im r ' 

r\ Cosecha de AñiL 

y . >-Por la regulación hecha con presencia de las taz^ 

¡^ >fnias rciulra cosechado un total de mil doscientos ocho tercios 
3; . íc á doscientas catorce IjJw^ji^ta?,, f;n la. fopa siguigci^. 

Partidos. LÍbras de U. sobma*. id. FUr. Idí de todat 
tinta corte, líente. ,j . ¿ri^SAldadsSd 

I Sta. Aoa¿:;:33SS:rí.'-, ; ^., ;:•,..:•. ' 

Mctapana» » « •6.040, . ^ \^(-- 4^r^.^'^-::r.it' ^ 

. O^ico y Ateos. # j.6co. aoo, ^^■j¿k¡'''-^^'r,4i^ -.-i^^ 400^ 
I S. ^salvador íj t^ .¥ 2.^00,; -. oTji^vpi^^ r^i^i^^^Qto.i'ji^ 
I Olocuilta. . •^^ 0300, i«k *ít|k»«,?if.M ?í4¿¿ír-Xí a' ir 

I Gojatcpequcf^^a. 0000* ....^¿jé^ k * ¿^^íI^^UíÍ^^^ 
I ChaUtcnaogo4iü #13.076* ^^1 n. * v^ 1 i^^l^ff 5: j , üt 
I , Tejütla. . . ■ ■ ^4m9 ; ^ -oooo, ' ■ -ip^» ^é^í :d&:^9t,Qtm}^M$d:M jGup 
j^ Sensuntepcqoe, • oooo» 1 ukivugi i 'ii«^í:ví'¿3| k '^t^J^rji? 
Si Vicente. . • 0000. o ^cíi^ n<i*úntw> í'-s .i m' • fió.'jy}^ 
Sacatecoluca*4./^4ii»-i4.Sochi >^>k4viraií-«cip:y 
Usulutan. * -^«t ii^'v, ■ - . v^sb ^!>ííifc>'i^4ii-7'>q*C!':í'^" '' 
S, Miguel >'^iJ/ ¿ ^^ í i^Q oíJUh 0¿ííÍ3 |j;i:¿;|^^ ü ^8755^ 

.,.,.,,- :|W .:: '.-.. ' ""^..v J^,V.yiWIVc)yí| £Í 5b t ^ ■' • . T 

^\y:i^}¡ wTodolo qual cctn^^onc 258 7 8 hbraS| qioj exptcpí 
faáps I. ao8 tercios y 196 ubia?,dc a^ ai4 netas» *^" 



a 



^ Los partidlos de bu. Ana, Tejutla ^ y Umlutan no han 
'^figati^o $m taz rjas; pero se sabe que han hecho alguaas tintas. 

.- Ccnsideíando lo quí putdc cpgcr^c co c tos tres partv^ 
dos, y loque igual ucn te se Ijappdivlo omitir en las tazmías 
remitidas , conccpíúi el Dií^capr djel Monte O. Juan Marrincz 
Trugillo que Uegaiá la cosecha i mil, y quln cnios teic^os con 
«orta diferencia .-Las cosechas anuales se legulao de qoatro 
a cinco mii ttrcioí^^; lo que acredita la decadencia pícscitc nc{ 
lamoi aunque fipJu sido tanta en ¿5te »ño comocn el prcxh 



41* ^ ^ --^m 

fno anterior , en que al tiempo déla feria se computo que no 
pasa-ia la cosecha de mil tercios , aunque después parece subió 
i w'ú quatrocientos ciocucuta y dos , regulados por el derechoi 
de extracción cobrado en las respetivas Aduanas >á saber: 

k^mt En la Aduana de Guatemala. 
^ En las Cajas Reales de Sonsonatc. 

En la Receptoría de S, Vicente, 

En la de 5, Miguel. 
^"^ En la Tesorería de la Dirección del 

r Monte, 



Peses. 


Realeu 




a.j74. 
559. 
341. 


1. 
6. 




Cl 


I. 


?.■■> 


5,808/ 


> 4. 


. í , i,» 



jt^ «.^Que á razón de «quatro pesos por zurrón cortespondeti 
3 los expresados i«452.<ie á.i 14 libias netas. . 
, ^ La.cauía de ésta cccadencia es la. plaga de langos-^ 
tanque todavía contirüa en las provincias añileras , sobre lo 
qual se bandado noticias succesivas enbtc periódico, reitn-í 
presas en cl Correo ^nercantil de España. 

^El I. del ccrriicote se tuvo la Junta general para sc^ 
fíalamiento de precios en S. Salvador, á que concurrieron qua-< 
tro individuos por 4a Sociedad de cosecheros, dos por ti Ay uní 
jtamiemo de aquella ciudad ,uno por el de S. Vicente, y el DU 
itCíoi del Monte pío de socorros, presidiéndola d Intendente 
accidental de la provincia. 

En vista delata de la Junta , de lo que informaron coa 

separación y por. escrito te dos sus vocales ,ia Janta de gobier^ 

no del Real Consulado, y el Sr. Oidor Decano O. Jatobo de 

iVilla Urtutia , por auto de 12. del mismo mes se ñ-^ló cl hupc* 

%ior Gübierro los siguientes precios, que se publicaron por. 

bando el dia 15. en la forma aco^tunbr^^da, después de haberse 

jlcmunicado a h. Salvador por correo dei propio día doce». 

'^ Flora . . . . » lé. reales libra. * - 

.mnmuh^^ Sobresaliente á . . 14 id. ''^'^% 

m^i^xry-. Corte á , . . . 12. id. : ^^^^ 

^^í^^l^J^É^ son los mismos del año próximo pasado^' *^^^ 



43? 
^If ;■ Una iríella incógnita^ á los Señores Editores. „ J| 



Se habla de las mugcrcs, se escribe contra ella?, y nd 
fiay una que tome la pluma para defender la causa de todas; poc 
que la sin razón de los hombres nos tiene reducidas á exerci^ 
•^^tarnos en oñcios mecánicos (que ellos llaman f;9/(gfri/f/; como 
Isl nuestra alma no fuese capaz del libre uso del discurso de que 
/^an qucriio excluirnos.— Digo ésto Señores por que ahora les 
sorprenderá á Ums« que una criolla guatemalteca se Icbaote de 
so bastidor, suelte la ahuja, y tome la pluma en defensa de sa 
Cau^a y de la de sus paysanas. Rosegada y tranquia estaba ayec 
bordando unos zapatos quando entró cierto petimetre, y coa 
ayre burlesco nos leyó a mi madre y á mi una carta de la ga-« 
zeta de Ums. en que se reñere la conversación de no sé qué 
Señora de Yucatán que nos puso de oto y azul. Acavó deleec< 
la, d!ó dos arranradas de pies a lo marcial, y se salió dando de 
carcajadas. Yo quedé tanto mas picada, quanto aquel provoca-* 
tivo chuscon no me dio lugar á desahogarme. Mi madre procuro 
hacerme rcflrxiones ala antigusj pero yo solo traté de discur-* 
rfr el medio de vindicarme: nirguno me pareció mas seguro 
que el de dirigir á Ums. ena carta, para que en desagravio de 
ntiestra opinión la publiquen en la gazeta. No se sabá que yo 
la escribo, y asi est y libre de que me nombren bachillera. Va^ 
roos al caso. 

/r ^^ La Se ñora Yucatcca dije que nuestros ve<tiios son taa 
antiguos como los de la Reyna Doña Urraca; y yo, ñ mal no 
me acuerdo, he oido decir á un primo mió que fué á España 
que las modas son consecuencia del tranco y de la mucha con-* 
curtencia: con que prcgurto shora ¿qual es la que rcocmos las 
criollas en este remoto país, tan escaso de trancantes como de 
de di?ers!one^? Con todo, iesde que han venido S ñoras Euro^ 
peas hemos procurado imitarlas en su trage, detestando aque<4 
líos galones, corpinos y ropages cuyo uso no habla sido iorec-* 
lumpido desde Doña Btatriz de la Cueva ha »ta nuestros dia*: 
motivo por que mi madre se lamenta tiernamente de tan deseos 
munal despejo, llamándome modista, petimetta, y novelera, ca-í 
da vez que mira abandonada una redecilla verde de mi avuela» 
semejante á las que hé oido decir se usaron en el pais de las mof 
cas ¿Y que diié á Ums. délas costosas alhajas de oto y piedras 



preciosas de que ¡íeBía ir cargada la Dá tria <íoc sáffescll la callet 
jQiie les he de decit! sino que c^te bárbaro sistema dejó á mu-i 
chas niñas sin casarse, por que qualquier hombre de medianas 
proporciones huía de verse precisado á emplear la mitad de sii 
sueldo, ó la qaarta parce de su priacipal en estas caprichosas 8U<# 
jperñuídades. Gracias á Dios que llegarnos á la edad de oro ea 
que serrata de aligerat y nó de hacer mas pesadas las catgaiy 
ücl matrimonio. Pasemos adelante. -^^ "^^ 

Se nos culpa de que huimos de las visitas que vienen i 
puestra casa. ¡Válgame Dios! ¡Que ha de hacer una hija de 
;pvediencia sino cuniplir con el precepto de sus padrea? Salimos 
quando nps lo permiten á guardar silencio en la conversación, 
^or que las primeras vistas de un hombre extraño nos retraen 
de producirnos con aquella amenidad que sabemos quando es-^ 
'tamos solas en nuestro estradcj pero asi como condeso áUms. 
¿e buena fe que bien ít puede conciliar la verdadera virtuá 
con el trato afable de las gentes, asi espeto que Ums. corozcao 
que aquel sistema no es hijo de nuestro capri<;ho^ puesto que 
la docilidad de nuestro sexo es semejante a la cera, que recibe 
^j^cilmente las impresiones que se la dan. 
; :, , ' jpe Ums» atenta servidora. La Crtella incógnita^ 

^. . . ■ . .. . ' ]" .- ^ v.:^ : ,¿í;.^ t^¿ól):;;¿í^-$V' 

'• Bl homhre imomhmttbU (^) j Íí^ti 

ft - -'-'^ príftcípiofe de! uti^znéo fe f reverto encasa de Dé 
^Francisco Arromo Z^a el clud. Robin^cn, baíbil 1iter2to»y pro^ 
'fescr de lenguas inglesa y española en París, acompañado de u» 
hombre que dijo manejaba t^ fuego fin experimentar 8'gun dá«* 
fio, y que ceno cb jeto digno de admiración y cxamtn llcva-i 
ba consigo á aqtyclVa capital. La ptira con que iban no d?ó lu* 
gar á larga* experiercía-í, y sclo se birier* n b Mgufcrtes en 

* preí^^cncia del ^r. D, Cenon Alonso, primer Oficial de la Se«* 
'^fcÉark ét Gracia y Jnstfría dtlSr. D.Juan Melón, pre«bitero> 

• Secrctatia hofcrarto ^c S. M., bien cor reídos y e?r n^?c^os su- 
■getos por su mérito lirerario, y de D, Jo?e María Doran, i^ 

Puso los pk$ *desrudos fobrc un hierro hecho g^scua, y fncc^ 
t^'tivamtRüs sobre otro y otro que se te presentaron en el mi^ma 



gí- 



^ .C) Gaz^ta d« Madüd de 39* de Julio úlriinor 



tttiio. 2. Paso repetidas vfref Tas manos por encima de los 
mismos hierros ardiendo, ha:ra que perüldo el color de fu^go, 
dijo que estaban fríos, sin que nadie se atreviera a tbcarlos. j. 
¡Vueltos a encender se los ap ico muchas veces á la lengua. 4. 
^ Metió los pies y las manos en aceytc hirviendo por el espacio 
7dc algunos minutos, se labó la cara con el, y se enjuagó ta 
Aboca. Se ofreció á hacer otras pruebas semejantes; pero no 
^^dando tiempo para un' examen detenido, se creyó que basta-» 
ba para curiosidad. '^'Partieron luego, y llegando á Pads se 
han hecho asombrosas pruebas de su incombustibilidad en el an^ 
fiteatro de la escuela de medicina en presencia de muchos sa-» 
bios celebres, como Hallé, Guyton Mcrvcau, Hazard, Cha- 
ussier, Perilhc, Desycúx, Pioel, Sabatier, y de una maUítud 
de espcftadore?. Ademas de las pruebas expresadas, hechas con 
grandes planchas de hierro trabajadas al intento, y estardo el 
aceyte á 85. grados de calor, hizo las siguientes: i. Se enjua^ 
gó sucesivamente la boca con ácido muriático, nítrico y sut-* 
'fúrico. 2, Se le pa^ó y repasó una vela encendida por las pi-i 
crnas y pies por el espacio de ca*>i un qoatto de hora. 3. Me* 
tió las manos y los pies en agua recargada de sal , y á 70 gra- 
dos de densidad. No dio en tan varias pruebas la menor sc6ai 
de dolor, ni se le encontró el menor vestigio de queman 
dura, siendo asi que tiene el cutis fino y suave. Se notó so-» 
lamente que el ácido nítrico, que nolchabia hecho la menor 
'in presión en la lengua, le dexó en la palm^4 de la mano una man- 
xha amaiilla , pero sin cauterización ni dolor. Este jovítn ha 
" "Citado metido tn Paris er un horro de vidrio de Mr. Thicn á 
'78 grados por ti espacio de no minutos sin experimentar algún 
^claño. Se espera que los médicos y profesores que asistieron á 
^ f stas pruebas dsráo su informe acerca de tan raro ferómeno. 
' * Las siguientes noticias de éjte íugeto fueron comuricá-^ 

[ das por el mi?roo, y en parte ccnfira ada$ per Robinson, quan* 
do pasaron por esta capital {^) Se Tama Faustino Chacón, v ^» 
hijo de Antonio Chacón y de Maria Avellaneda, nacido en To«» 
ledo, y bautizado en la parroquia de San Isidoro el iño de 8^ 
ó el de 79. tt crió en Talavera de la Reyna, en donde ísdual- 
irente reside su padre, pobre mercader de quincallería en la ca- 
mc de la Enramada. De edad como de ío años salló áz su casa 



4j5 
á ganar su vida de jornaleto , y añ paíó dos afíos en Oropcst^ 
cerca de Extremadura , hasta que viéndose en trucha necehidad, 
se^2ccrdó que su madre le había dUho varias veces que sica-* 
do r/mo de pocos meses había caído en un fogcn sin hacerse 
daño, y temó áver si acaso pedia manejar el fuego impure^i 
merte , para ganar por este medio su vida. Er tfedío ro sinti-K^ 
cndo daño, fué poco á poco atreviéndose í mayores prueba?,^ 
hasta aventurarse á entrar en un horno de pan. De Extremadu< V 
ra pasó á Xerez déla Frontera, y de aVáá Cádiz poco antes 
del bombardeo, en donde dcc qce incendiada una corfiteiia ea 
el barrio de la Viña, sato de entre la?^ llamas á vaiias personas. 
Desde entonce? fijo en Xerez su rc^dcncia, y solo en caso de 
hallarse en necesidad ha hecho uso de tan singular propiedad^. 
En Cádiz oyó Rcbínson hablar de las pruebas que habia hecho 
; en varias ca-as principales, y bujcardolo, acertó á persuadirlo 
/a que se fuese con el a París, con el designio de que se averU. 
g tac d fondo una propiedid, que reconocida verdadera, puede 
conduch á grande? é importantes desci^brimicntos. En tf do, 
tos sabios mas celebres se han dedicado á su examen, y ya se 
"^ anuncia en los papeles públicos una disertación del ilustre Mé** 
díco Pioel , y se tiene noilcia de otras varias. Es muy natural 
que en ellas sedé la historia de éste hombre singular, y no 
sciia extraño, perqué ya hay de ésto egemplos, zahiriese aU 
guno a la nación por la ignorancia de algunos particulares, y. 
por preocupaciones insensatas, que solo son propias del vulgo. 
El único cftfto que produce el fuego en éste fcnóroc-* 
no humano, és , según el cice , una especie de calambre que> 
no le incomoda; pero que es mas órnenos intenso, segua > 
hace masó mcncs tiempo que no egcrcita sus facultades, por 
^ que ha notado que la irtetrupcion las crtoipccc. Como es un 
campesino ñn luces oi rtincirlos, pu^sjque ni sabe leer, no. 
' ha íido fácil temar de é» noticias que pucjictan conducir á al-< :" 
. gunas indagaciones. ElftCéüntc uso dtl tabaco dice que le 
facilita mas el manejo dtl íu«po; pero no tía razón del ii flojo 
que pueden tener algunos aimcnto*, ni de algunas tircunítan-» 
cias de lu vida, por dcnde pudiera deducirse si era una prcpie?i 
dad atíquirioa ó r^tutai. ^u padre, qut es un htmbre de ma-( 
cha lazcn, ccrfiínó á Ribinjcn la roti/ia de varios hechos JJ 
particularidades que el joven le habia referido, ^ . .^¿|^. ^ 



•'.frJr'/^ I7„*;,., ■ ^^^ 



I * S;M. «i Tiá' servido aprovac los nombramientos hec'Aos 

f por el M. I. Sr. Presidente Gobernador y Capitán Genera!, en 

D. Miguel Palomo, Oficial naayor de la Contaiutia general de> 

_ k Renu del Tabico de este rcyno, para el empico de Faftoc 

^ ^cl propio ramo del partido de Qiesaltcnango vacante por mu*^ 

^ ittc de D. Miguel Rivera: para el expresado de Oñcia\ mayor, 

>^^ue resultó vacante por éste ascenso, en el Oficial segando <ic la 

misma Contaduría D. Manuei Vela: para CiCa resulta, en el Ofi-< 

ci al tercero D. Minuei Óirb^reaa: v para la qus éste dejo, en ^ 

el Escribiente de la propia oficina D. Mariaao Letona. 

•-I Asi mismo se ha dignado S. M. aprovar el nombra nien- 
to de Auiitor de G ierra de esta Capitanía G:ncral, h-cho por 
el M. I. Sr. Presidente, en el Sr. D. Jjsé Tomas de Zrlaya: y» 
loi de Archivero y primer Escribiente de la Secretaria de Cama-í 
la déla misma Capitaaia General , en D. Pablo García y D.*^ 
Manuel Ferrandíz. 

—, Para el empleo de Administrador general de la Real Adu-» 
ana de Gaadalaxara se ha dignado S. M. nombrar i D. Andrés 
Brillante y Ramos, Tesorero de las Reales Cajas de Comayagua, 
conservándole los honores de Ministro de Real Hacienda; y pa*? 
Ka ésta cesttlta á D. José Macia Dominguez. 

Extraño del registro con que l^egó áéstc puerto en 5. dd 
corriente la goleta Sra< Rosa, capitau 0% Nicolás López de Cast 
tro, procedente de la Havana. : / 

f \.:C >i*i* barriles harina aoierieana : 250 pañuelos de Ba-« 
yona: 200. piezas muselinas rayáias: 100. dozenas pañuelos 
de muselina: :{oo viras borlón: 100. id. muselinetas: 20. 
pipas, 5. quartero^as, 30, bañiles y ^6 anclotes aguardiente 
de caña: 3. tercios de brabante con 1505. varas: 4 quartp- 
rolas vino tinto: 6. barriles id. de Malaga: 8. sacos de arroz: 
60. piezas platillas: 300. id. brctañas angostas contrahechas: 
340. bultos estopülas clarines lisas y labradas: 25. id. batistas 
fina pieza de tafetán rosado: tt. piezas de brabante con 4^^. 
vara.: 2^. piezas, listados: 15 arrobas azúcar blanca: 40. id. 
quebrada: 8, quartecous vino tinto catalán; ¿o. barriles de 



45S 
mantcqu^'a: 6. dozenas platos, 1. 11 taza$ chica!, y 5. fuer-* 
t^sl'jzade Valencia: lí^oo. pUzas mahonesj ó mantdanquincs: 
17. mantones de sarga negra de Cataluñí:: 6, sncbasdc cía-* 
bal españoles. 6 400, tachuelas id. 6coo. id. de faocnbs: 29 ii. 
dorsdaf: ny, id. id sunidar, 2. jutgos de papelera?: 13. pitzís 
sarasas cata anas: 77. racnitos de pluonas espafíolaj: 44. piezas^ 
cintas id. de taso: 52. pares necias negras: 2, dczenasicl.de/ 
algodón catalanas: 4*^. plamctos de Nueva O leans: 24 marii-^p. 
neifs extrangeros: un túnico de oían bardado de oto; 3. iú%^ 
nicosid.de muselina , y otras menudencias, :^ 

^ En 14. de Oílubrc entró en éste puerto la goleta Dolores/ 
de Gampectie, con el misrao registro con que había llcgaio po- 
co antes á Omoa, condacicn:io de e ta ü rima plaza jo, baní-* 
les de harina por cucnt^í de «a Real Hacicada. / « " 

^En la fecha(io de Od iDrc) tisoeo los comestibles ctj^f 
esta Colonia los sie^üíentes prcci s. \ 

jvBariil de harirta flor á 28 peso': Pan á seis onzas po|E 
medio rea': Carne, á oiedio tcal la libra. Manteca, la libra á 4. rc^^ 
ales: Gatbarzos ii. á real v meüi^: Arroz id. á real: Frijol, id» 
^ Id. Azacar qucbíado ii. á id. Azúcar blanca la libra i dos jg 
f^edio reales Fanega de maíz a 12. peiQ$* ^ 

— ' — . ■ a 

Real Universidad» 
Los días 15. y 16. fucioa o^amiíados en Lógica D. M3l4 
tlano San hez, y O. ft^incisco GjiUeo. Dcimosrratqa estar bas^ 
tantamente instruidos íobre el origen y f :;rmacion áe ]z4 ideasi 
regias de aígumentacioo, y leyes de m:t>do. La^Tarji, ó qa^ 
adsrao de coclusiones, está fí)rm3do con discernimiento yf 
gusto por su Catedrático tr José Antonio Orellana del Oideq 
de ban Francisco, ^ ;*;r«iY 



Aviso. Se vende la casa de D. Antonio ■ obrevilla, sita 
en la calle Beal del Correa; Ii» da por el O. con casa del Es-» 
^fibaro D. José Díaz Go za^z, y por clN. con la que per-* 
tenece á D. Mariano Jautigui : tiene el dtio 41. y mcn 
•dia vans de S. a N. , v i6, de O. á P. En cantidad de 6.500, 
pesos dando al ¿ontád^ 4^00. pesos 1 y uconocienao 1.600 que 
tiene de censo. ^^^ __ * • ' 



^f .GAZETA DE GUATEMALA ^ 

¿f) :• ^'IgOÜi £C/WfiJ a8. DE mviEMaRE de 1803, 

. ^:^- / :")^^^^ r .. - ■ , . ^ ; 

í J?tf¿i/ Universidad de Guatemala Oóíubn^j. de 180J. 

¿j / En este día tuvo un a¿io mayor de Leyes el Br. D. Ju- 

>^ V" José Saravici, y dcf;ndió el título 34. de la partida scpiH 
-^^a. Por la mañana dio principio a la función con un elogio 
en castellano, celebrando la nobleza, y mérito personal de stt 
Mecenas; sobre cuyo particular le replicarotí tres Doftores, á 
quienes contestó y procuró satisfacer el mencionado aótuante» 
no usando e$te> ni aquellos sino del citado idioma, en el qu*> 
al, y en método socrático se veriñcó después el examen^ ia^ 
cluso el de la tarde. ^r^;ñ#í^y?i?t-'»3 

Esta, que a muchos parecerá novedad, no lo es ya ea * 
este claustro, que cuenta varios egemplates, bien que rcciH 
entes, de egercicios literarios desempeñados en nuestra lengua. 
La misma oración prolusoria con que se hace todos los año¿ 
la apertura de las clases, fue castellana en el presente. Aua-*^ 
que no logramos oiría, la juzga ctíos digna de !U autor, y la 
darianaos lugar cti nuestf o periódico n nos la tranquease, prot 
metiendo esto Oilsmo para las siguientes. 

No nos consta que tas deroas Universidades hayan da^ 
do igual paso. Sin encargo lo crcemoi bastante autoiizado 
con lo que se pradica en los e^tuaios ó academias de Ma^^ 
drid, donde se cftudia y diserta generalmente en lengua cas*» 
I tellana. Si ncs faltase éste apoyo, quedaba siempre el de la ra< 
zoo, que manda con igual soberanía 3obre preocupaciones y 
cgcmplos. 

Nuestro pcricdico conticnic varios papeles, ya serior 
ya burlescos, en qtie sus autoras se proponen demostrar que laft 
ciencias deben enseñarse en el idioma patrio, ü ico que ma-J 
tiejan bien los iniciados en ellas. No examinan os al presente 
la soHdéz de sus pruevas, ni tomamos partido per el hecho 
que motiva e ta t>ora. Tiene mejor garaue en el respctab c 
cuerpo de la Universidad. Nosotros nos at¿ndiemos por ahora 2Í 
las tcflf xiones que de pronto nos ocurren, y que exponemos af 
juicio de nuestros Icdoics, deseando tcbatir un ar^umerto qucy 
suele preocuparlos. ^ ^ 



Su 



440Í ^ 

í. TcmcB algurtos que aSoptaao c^te sl<tema , se quitaría 
la necesidad de la lengua latina, y coa ella irían prosciiptos 
los conocimientos que encierra. Si éste pudiera ser el intcntp, 
lo graduaríamos de insensato; pero estamos muy lejos de cre« 
er atenta io semejante de pattcde los que lo promueven. Su 
cbjeto es vinblemeate el de adelantar, y reponer su nativa 
gua en el lugar que debs tener respc£ko de las extcaogeraí. 
Vi^as, ya muertas. . : i. i ¿ . uí 

H ista aquí és muy loable su intención, aun prescindiendo 
di sus biín^s conseqüíacias. Presenta un leseo, que nace por sí 
mismo en to^as las almas nobles, que quieren para su patria el 
honor, y la gloria en aqaclUs co^as que la ganan y merecen. 
Ruin sea, parece se les ov!?, decir, quien por ruin tiene a su le^^ 
gua, creyéndola indigna del honor délas ciencias. /vin^ 

A decir verdad, la castellana tiene bien acreditada su 
capacilad, y nob'ez^, no taoco para expresar todos los conocí-* 
mientos ciírntificos quanto para darlos un aytc de grandíoMdad 
y magí»ificencia, que nada deja que envidiar a la latina. Tan fií 
D8, V respl ndeciente como c\ oto, (dice cierto autor bien co-» 
Dorido, y nada sospechoso en la materia) de un soniio puro y 
penetrante como el de la plata, solo espera talentos que sepan 
manejarla. 

Eíto és lo que no se consigue, sino con el estudio de las 
lenguas sabias, en especial, la griega, y latíia De C'^ta es hija 
inmediata ia cascclhaa; con aqucUa tiene una afi ñlad muy no^ 
table en el lleno, rom iciJad v alrura ie sus voces, siempre da-* 
ras, siempre sonora?, nunca arra traáas ni p inteagudas. Abunda 
de voces monosílabas, a>'n mas de las de dost ó tres M'abas, coq 
la especiaridad de maní jar mas que otras la a, y la o, que soa 
las mas bellas entre todas, . ^:r ^ 

Es tan evidente esta necesidad, como probada por* un 
hecho que excluye to^a duda Todos nuesrros buenos autores, 
ya poetas, va pro i tas del sigl > XVL, únicos que llevan nuestra 
atención, i quitnes damos el titulo de maestros de la lengua, f 
i quienes es f >rzoíO consultar para hablarla como se mcreccj el 
que menos de el os era aventajado en el conocimiento de las dos, 
citadas, y se prueva por las ¡miraciones tan oportunas, que hací 
sabido hacer en sus escritos de un modo que parecen en todo 
originales las misoias béllwZis que copian, ^¿^.^,^,, 



í *• ■"■■ ^ 

I . . 44t 

Coíiparcse el Itngtiage íc eítog wbtof con el de loa que 

Íes antecedieron, y subsiguicioo, y se concluirá que el coftocí-* 

iDicr.co de las cicaüas lenguas es caii absolutamente necesdrlo 

para hablar dignamente la propia. Esta elevó su tono, se vio 

liermoseada con todas las gracias, luego que la enano diestra 

^srC"^ del Maestro Oliva la hizo resonar en sus discursos con el señoría 

f^--^^ que Supo darla, tomándolo de aquellas. El mismo autor la hizo 

'^ V^í^^zar el alto coturno de la tragedia con el siibime, que indi-i 

can éstos renglones de sw Venganza de Agamenón: ^^^.^0% sotí^ 

i Oresiesy los campos de órecia , do te han traido tus altos des^-j 

í os. Aquella que ves lejos c$ Argos, la antigua ciudad.,, 

I Olivas como el Dominicano Berroüdcz, V otros trágicos 

de aquel siglo, tenían conocimiento de dichas lerf;ua5, qual era 

m^ne^ter para copiar sus perfecciones en la nuest a. Los Lco- 

í nís, Granadas , Marianas, &c, tod:)S las sabian con perfección; 

y á ello es de attivuir la cau>a de sus adelantamientos, que pa^ 

recen repentinos comparados con los del tiglo a tetior. 

Xos del sub ccuentc,.qüC debían haber avan2ado sobre 
tan bellos priocipioi, retrcccdif ron infinito. La causa de su arta* 
so es la misma : que descuidaron aq jcÍ^os idioma^ a cuya ruina 
parrce que estaba vinculada lanue^tia El dcsquit<í fue desde- 
ñar la lengua propia, para hablar, y esciir?i- peor que o ella, un 
latín que excita la basca en el estomago mas valiente. Tcniaa 
razón : la ignorancia no podii eocubiirsc coi^ otro velo mas 
inisterio50. ' tí\ 'fJ^^^mf^m^^^' t^ir:^r^ rt? r -1 ^ :. M 

Estos hechos ya muy notorios habrán tenlio presen-* 
les los que promueven el antiguo pensamiento de Simón /ibri!, 
que asi lo propuso al Monarca. Por io taoto no podemos pee-» 
suadirnos i que su intento sea ei que la malicia ó la contTadÍ£Í*4 
on les a^rivuyc. A alguno de ellos hemos oidtOamcptaisc de 
que no ttnga ésta Universidad un profesor de G if go. Lo qisal 
arguye que quando desean que en las au as resuere nuestra len^i 
gm, es sobre ei prCi opuesto conocimi-t^to de la latina, quando 
menos y tespcÁo de aquellos que se dcdiqueu sf ^u e&tuaio» y. 

pcifeccioo. :^...,.,]^l^t, ^ ' A'ríi.h. 

.' .v;,U--u^r- Seminario de León. 

,. ^ Después del aottiioi anicülo sobre nuestra Univeríídad^ 



lio sera áéíagráSaétc paiáií'Iá\1<tí por !a< dos rfqa!cntes tarjaÉt 
ó cóncloñoncs, que se han remitido de León á esta capital pa-í 
ra imprimirse en castellano, señalando el más de Diciembre pró^ 
ximo para los eximcncs de que tratan. ^Siempre tendremos 
complacencia en indicar los progresos de aquella reciente casa-^ 
de estudios. Para ello no soa matos documentos los que aho- )"^. 
ra damos á luz, entre otros antttiorcs. Si se pusiesen á su la-«j( 
do los de igual clase de otras Universidades, sin exceptuar alA^ 
guras de las n^as acreditadas» no dejarían de resultar sa$ 
ventajas de la comparación. ' 

L «Examen de Geometría elementar, 

dedicado á b. Ramón Nonato 

patrono titular de éste Seminario, .,0 

en donde la juventud aprc;ndc I V 

j^g^j , las virtudes de la religión, I 

y las ciencias del hombre, ¿ 

En él demostraran D. Miguel AUgrUy y D. Framiscg, 
Bennvente el tratado de lineas, el de superficies, y el de sólidos, 
según el compendio del P. Almcyda, anotando los dcfcfkos 
|que padece su npétodo, según la lógica de CondiUac Bajóla 
dirección de D. í^l >rcncio Castillo catedrático de Filosofia subs» 
iituto ep el colegio de León. &c. 

H, Para un examen de elementos de Algebra , ¿ 

D Miguel Alegría y D Francisco Benavente 
ofrecen satisfacer todas las preguntas que fe les hagan sobré 
la naturaleza , objeto y utilidad déla algebran y la diferencia' 
de las cantidades positivas y negativas. 
, j~ Los signos y caradeuí de esta arre , y la analogía que tic-* 
nen con las voces délas lenguas, en qu: consiste la exafticui 
; de aquella , y la confusión de estas. 

J^ „ üeductr, sumAfi restar, multiplicar ^ y partir qualesquiera 
cantidades literales.* ^'^:% 

Practicar las mismas ooeraciones con los quebrados HtTilé^» 
Elevará una potencia dada quaJquií^r f«(?»<?w/í? ó p<?//Ww/í?> 
y extraer d^ los quadrados sus raizes literales. 
' Dar idea délas equacisne^tn general, y el mctado de 

traducirlas á expieñones mas siaiples. 



'Resolver qüaíqulera cquactoo del primer grad^^^Qn 
imai dos ó cnas ificó^oifa^ 

Resolver qualquiera equacion de segundo grado con 
una, dos ó mas incógnitas. .*:^j; t .. - ': v. - *! ^ 

Resolver qualquicr problema eti ntfíhcros, y dát la/of^ 
muía de él. 

Aplicar la algebra á la lógica , y el artificio de las 
cquacíones á un discurso lógico, según el arte de Condiilac. 
Bajóla dirección de^ Daa Florencio Castillo. &c.|» 

Mexíc§ 16 de OSiuhre. •••** \> ^* 
Don Toribio del Mazo, Teniente veterano de los volunta* 
lios blancos de Mferiia, fue indiciado del alevoso y ruidoso 
asesinato del Señor Don Lucas Calves, Gobernador y Capi- 
tán General de la provincia de Yucatán. Se le redujo d rigu- 
rosa prisión en el castillo de San Juan de Ulua de la plaza de 
Vera Ctuz, dondeexistfó estrechamcrte encerrado y con priMo« 
por tiempo de di z años y quatro meses. Al fin ha pern^itido 
la divina Proviiencia que se descubriese el verdadero reo. Y 
para que sea pública por todas partes la inocencia, como lo han 
«ido los largos sufrimientos de este desgraciado oficia!, seda á 
luz la siguiente copia de oficio circular dirigido por el Excelen-í 
tisimo Señor Virrey y Capiran General Don Jo e de Yturri^ 
garay á todos ios Gefes delegercito de Nueva España 

Oficio, „La Real Sala del Criaren, que por especial co4 
oivion del Rey ha entendido en la causa del alevosa s^eMnato 
del Señor Don Lucas Galvfz, Gboernador y Capitán General 
de la provincia de Yucatán, há declarado en 50 de Jurio prcxi- 
mo pasado que se han desvanecido los indicios que motivaron 
los procedimientos contra Don Totibio del Mazo, Teniente de 
cgercito y de la quarta compañía del bataUon de bcluntatlos 
blancos de Metida en dicha provincia: que no h^bia en el día car- 
go algunoque hacerle: que las actuaciones de dicha causa no per- 
judican en naancra alguna al honor, reputación y fama del oicn-í 
clonado D. Tcribio del Mazo en lo respeftivo al indicado ase-» 
sinato, ni le deben obstar para sus ascensos en la carrera mili- 
arj úotra qualquiera á que pueda aspirar? y por uhlmo mandó 
uí que 



'444 
que le \t devuelvan íntegros todos los bienes que %t te «(übafí 

garon, sin ra cálíoad de fianxa que se impuso en auto de i. de 
Diciembre de »8oi.::: Comumcolo dU.S. para los fines preve- 
nidos en el articulo 23. tratado cOlzvo titulo sexto de las Reales 
Ordenanzas í: Dios guarde á U. S. muchos años. México 5» de 

*jJülio de i8oj.rí Yturrígaray. „ < 

Es copia de la circular que se comunicó i todos lo 

?íeuerpos del Excrcito de éste Reyuo. México 5. de Julio de i8o 
XimeneZif " i^ 

Sigue la legalización por tres cscibanos de la media 
fírma del be- D. Jasé Ximenez, a£tual Secretario de Cámara 
del Virrey nato. _____ 

León 8. de Noviembre, 
En algunas partes de é?.ta provincia se ha descubierto 

"últimamente el chapuii con tanta abaaiaodi, qas ha sido lm^ 
posible libertar las mlloas, especia ne^ieci ^am milo, Villar 
nueva, Sauz?, y banta Rosa. También en U^ inmc«iiacioQf?s de ésn 
ta ciudad han aparecido variar maücnas, que Un bmanre cuh 
dado, y travajj diario. Ptro nada de é>to ha ioflaido t >iavia ea 
los precios del maiz, que continúan lo mi^mo que antes. 

^ Sonsonate 6. de Noviembre. 

"* No há dejado de pet jádicar la langona a algunas slem4 

bras del maíz tunalmil, y a las de algo ion; p.ero ha sido la vola- 
dora: la saltona procura ai iquilarsc con todo esfuerzo en quanto 
empieza á nacer. EV maíz en grano al menudeo no tiene pre- 
cio fijo: unos dias se vende á tres quartillos y otros^á r^al el 
medio, según la mas ó menos concurrencia, — Las co^echa^ de 
tierrafría no se lebaotan hasta fines del corriente, ó principios 
de Diciembre.-- Las erupciones del volcan, y ruidos supterra-^ 
neos, han cesado ca*! enteramente. 

Totonicápan 12. de Noviembre 
Ya en ésta f.cha pucíe contarse cjrn ^ positivo que las cose** 
chasíc han logrado. Las aguas siguieron favorables, y no se alza- 
ron hasta el 5 del cortieote, que son como 20. dias después de lo 
que se observa otros 8ñ)s. Ef^ta mayor duración fjc muy fa*^ 
vorabk álos trigos que 5C sembraron tardes y de consiguiente 
será apenas de una quarta parte la perdida de é te grano, ca 
\o que ja DO puede haber novedad, por que en todas partes 

estaa 





tstan «cgando, y se acabó el tiesgá •^^'^Én qoanto al maíz pue-^ 
de r 'guiarse perdido una novena ó décima parte del prod^to 
regular. No solo ce'ó el riesgo de aguas y yelos, sino tambi- 
én ct de !a langosta, pues en los pueblo^ de jacaltenaogo, Cu-* 
chumatane?, y deajas cercano* d Güísta «e tienen noticias ciertas 
e q 12 ya sc^arcm las mi'pas, se tap'ucarin luego, y nada quei 
a que tcoier; no habiéndose ac<írcaiü la plaga á otros puíblos 
é r* di>tcito — . Lií tierras qui fe preparan pata sicnibras 
di añ J pro^xltno son cnuchas mas que en los precedentis, pues 
enlodas pa tes se ven barbechos nuevos en sitios que antes eata-i 
b^n incultos.^ 

'" i Escuinta ]\, de Octubre. 
Esta provincia, y ia de buchitepcquei, son en el día las 
mas perseguidas de la langosta. — D¿«de ci 5. dá éite mes has- 
ta la fecha se han cgerci ado, sin mas excepción que los do-í* 
mingos, ^87. indios, y 494. ladinos en abrir zanjas para en«< 
Cerrar el cnapulin, alternando en los travaps comunes, y asis-^ 
tiendo á ellos ya mas, ya menos numeru de operarios según 
lo. terrenos. Se han abierto ^752. varas de zarja, y enterran 
do en ellas 8^;. parvas de langona, parte de las quaks han tc-^ 
Dido una extensión de mas de 200. varas en largo y ancho. 
y en éta faena, que ha iido común, no se comprende laque 
cada individuo ha hecho en sus propias tierras ó labores. 

^^ ' Entradat y saltdat de barcos, 

Fl 19 del citritnte cióla vtU de Trugilío para la Ha- 
irana el bergantín guardacosta el Raposo, su Comandante el 
Teniente de ravio D. Joaquín de la Cutba: y el 29 del 
Dn mo cntó en dicho puerto el bergantín de !>. M. el Bego^ 
!Í8, tamb!en guardacosta, al aarcocel Teniente de navio D« 
f.iiciauo Malí n \ 

—El expresado brgantin Cegdíaha conducido en re^ 
|istro de la H^vana, por cuenta de particulareí, los efeílos si<« 
guicntcs, 

> ., 70. pares zapatos de cordovan: 25. botijas azeyte; 50» 
Bichas azeytunas: 100. libras orejones: 16. arrobas azucat 
quebrada: z. barriles mant^^quilla: ^o. arroba^ fideos: 100. Iíh 
bus pasas; 40 id. alcauciles; 7. docenas jarros de lata; 12. c^* 



44* 
fcteras U: 70* cortes de zapatos de seda: 12. vcstiios de CítopU 
lia daña para señoras I. pkza brabante erado: i. iJ. ruar.: 2. 
2. íi. piatUlas: 17. id, brctañas contrahechas angoita.^: 4. id. sa-í 
rasas catalanas: 6. túnicos de mosciioa: 150. piesas li ton: 18. 
pares medias de seda negra: i ^ id id. blancas: ^, bartiks Wii 
na\ 6. anclotes vino seco, y otras menudencias. 

Provisión de Curatos. 
^En los dias 19. y 21. del corriente se han provista 
los siguientes Curatos de é^te Arzobispado, precedí ios los 
cdiílos, concurso, propuesta en terna y prfseoiacion del M. I. 
Sr. Vice psirono, en la forma ordinaiia: — El Curato de S. An-* 
tonio Ateos en D. Miguel Herida: el de Santiago Momoste-i 
nango en O. Femando Aguado de Mendoza: el de S. Pedro Pc- 
rnlapam en D. Vicente Ag^:iliai: el de la Candelaria de ésta ca- 
pital en O. Antonio Croquer: el de 5. Pedro Marapas en Don^ 
Manuel J se Escübií:eldc S. Sebastian cel Ttjar y Vican%. 
de los Valles en D.Felipe S^ancb^z: el de Ereguayquia en D.^ 
Joan Miguel de Pay/. el de Sotóá en D. Jojé Kanárcz Arellan 
no: el de Santiago Aiitsn en D. Ucto Montiel: c! de Sra. Lu^ 
cía Suchítoto (tí D. Joíé Marcelo Avl'b: e\ de Sta. Lucía Zai 
Cateco!úca en O Agustín Nova: el de S, Miguel Y obasco en 
D.- Juan José ^ alazar: el de S. Jaan, des(nen>brado oel de C; * 
jinepeque, en D. Nicolás Salazai: eVdc Sta. Lucia Cozn<i-ja!4 
guspa en D. Francisco jo é >de Paz: y el de bta. habéi Xina^ 
catmn en D, Mauricio ügalde. , 

A los Suícritores.^ con el numero 53^, se concluye la Suscrn 
clon al temo Vil» cuyo índice y portada se darán gratis como 
siempre. Los que no gusten continuar al tomo VIII. lo avisarár^^ 
luego que lean esta nota, para borrarlos, en el concepto de 
que no hacienda b se les continuará la remesa de papeles. 
• Para cí Reyno de México estará abierta la Suscricíon en la íh 
hrer'n de la Oficina de Inoprcnta de D. Mariano Jase de Züívga 
y OiJtivírpSi áotidc ocurrirán á pagar la del rom. VIU. Mguicni 
te, óá borrarse: En Oáxaca en la A'dminiittacíon dd Correos^ 
como en los otros parases. ' 

¡:\-: :%]^^m' 

En la easa que abita el Sr. D. Diego Pilona Oydáí de t¿ 
Real Audiencia de Cuba, se venden libros, por m^o de D. Jtf 
an Joié Satavia j desde las diezá las doce del dia. -r^ 




Ham. jji Tom. Vít. Toli 447 

GAZETA DE GUATEMALA 

r I>EL LUNES s* DE DICIEMBRE de i8oj. v 



NOTICIAS DE NUTKA (N.jiS) 

Las atces sedentarias se reducen solamente al "hilado y 
al tegido, y hacen la ocapaclon diarla de las niugeres. N6 
tienen estas mas rueca que sus muslos y dedos para unir las 
hebras dei cipics, lana y pelo de nutria , con que forman pri<* 
meramente el torzal grueso , que después adelgazan y alargan, 
enredándolo en una varita de cerca de un pie de largo, que gU 
tan sobre una pequeña tabla con la mhma destreza , y agiii-i 
dad que acostumbran nuestras Indias en sus malacates. Lostc^ 
lares para sus regidos son muy sencillos. Cuelgan el urdimbre 
de una caña orlzontal á la altura de quatro pies y medio del 
suelo , y con los dedos solamente , moviios con celeridad, va^ 
fiedad , y tino extraordinario , suplen todos los instrumentos que 
les harían menos incomodo éste trabado. Para los sombreros y, 
esclavinas tienen ormas de proposito; uno y otro comienza ate- 
gerse por el centro muy tupido, y deja los extremos de loshl-^ 
jos muy bien embebidos en el contorno. Pata las esteras oo 
gastan mas aparato que nuestros Indios de Xochimilco. Ellas 
son demasiado bastas, ó bien por no permitirles la espadaña ha^ 
Jarlas mas finas, ó bien por que emplean en su regido muy 
poca diligencia. Los curtidos de toda especie son muy buenos: 
quedan las pieles suaviámas, y capacesdedcb'arse coniamis-^ 
fna facilidad que las de los zurradores mas diestros. . 

Muy poco se trabaja con los metales: cortan el cobre 
en las minas de poca anchura, le redoblan los bordes, y lo ar*» 
quean para formar brazeletes&c, ó sin arqucailo hacen los pe-» 
quefios cilindros, que cuelgan i lai orejas y extremidad del ca-* 
bello. Carecen de aguzaderas en que afilar los instrumentos de 
yerro , y asi solo se contentan con hacerles punta á fuerza de 
golpes. Taladran perfeftamentc bien los pequeños caracoles y 
púas despuntadas de las conchas de Venus , de que hacen el 
mismo uso que nuestras damas de las perlas. Su escultura y pió-» 
tura son tosquísimas ; no solo no están en la infarcla estas aitei 
cmtc clloí, siRo para hablar con cxaíiitLd,tii aun en en biion. 



5»4» 



!i 



ARTICULO VIL 

Del idhmSy y su afilnidad con el Mexicano : Discurso 

' ilaqúente del Príncipe Macuina: De la Retorica y 

Poesh de los Nutf^esest y de sus bayles. 

Tí^l; Su idioma es de lo mas áspero y duro que puede 

Ifétse escuchado: casi no se hace la pronunciación mas que 

los dientest articulando á pausas cada silaba. Abundan las con-t 

sonantes en los vocablos, y sus terminaciones suelen ser f/, y f js, 

constando el intermedio y principio de los vocablos de aspiraciones 

muy fuertes, á que no puede un excrangero habituarse, sino coa 

muchísimo trabajo , y después de un largo cgcrcicio. Tengo 

tan olvidado el Mxícano, que no roe hallo capaz de buscar su 

analogía con este de un modo que pueda ser instructivo.— Al 

oído me presentan ambas lenguas la semejanza de las ñnales, 

y aun considerando uno ú otro vocablo suelto, hallo tal quál 

añüidad entre los dos idiomas. Los Mexicanos para decir v*mos 

usan la palabra tlato'^ y los Nutkeses para decir vete , usan esta 

tlatlehuA. Los inteligentes pueden cosultar el pequeño dicciona-' 

rio, qac pongo al fin, en «1 qual he procurado escribir los voca» 

blos con las letras que pronunciadas en español den un sonido 

igual al que en Nutka entraba por mis oídos. Todo el que se 

ponga á considerar lo difícil que es representar por señas las 

distintas acciones de los verbos, conforme son diversos los tierna 

posen que se cgecuta , echará de ver fácilmente la impcrfe^i 

cionde los que he colcáado, dándoles á todos significación Í04 

finítiva , quando tengo entendido que unos tienen la de un prc-< 

"senté perfeíto, otros la de un pretérito, y otros fiíalmeote la de 

an futuro. A esta palabra áuco le doy la significación de ccmer^ 

no teniendo realmente roas que la de aquel come. Enesteveibo 

emprendí coracrzar á conocer el giro de sus conjugaciones pe-» 

ro no tuve orto fiuto de todas mis diligencias que observar las 

terceras personas del tiempo de indicativo presente, las trrs del 

singular de! pretérito pcrf fto, y la segunda de Imperativo. 

i^quel come, Auco: Aquellos comen abuaea, To cornil Auemitz: Tu 

iBomiste^ Auc\ Aquel comió Aucmwz: come tu Aucce. Con esta oca^ 

-sion pude advertir que haciendo unas certas variaciones se con^ 

vicc^ 



ha4 J^ 

con (V^ 



44^ 

vierten en negativos los verbos que crao positivos. Huicmutz 

quiere decir : nocomi To\ Huic mutttz, no comió aquel. Quc^ndo 
I $c ofrece algún interrogativo lo unen á f jrroar un vocablo con la 
I palabra $< bre que recae la pregunta, Poregcmplo: Alcchitz.^ 

áfo\ A chlcbitl mici De quien es estol A quien perteneeel 

cr]:? La copia de éste idioma puede calcularse pot el grado 

^:>f, de civilización á que está tribu ha llegado , pues creo valer en 

0^^ todas las lenguas generalmente la regla de ser tanto roai ricas 

quanto mas sabia es la nación que iai habla. La de Nutka 

par consígaienic es muy pobre, como que no pucle tener mas 

extensión que las ideas que han podido formarse los Nutkeses. 

Su sistema de numeración es por decenas. Todos los 

números desde uno hasta diez tienen su nombre particular. Vei 

inte se expresa entre ellos por dos veces diez, treinta por tre% y; 

asi succesivamente. Creo que jamas se les ha ofrecido contar es-¡ 

cruputosamsntG muchos millares, y que por consiguiente quan-t 

do por una casualidad se ven obligados á hablar de cantidades 

numéricas muy crecidas las representan de un modo indeñnido, 

repitiendo cinco , seis, ó siete veces la palabra a^¿ qu« quiere 

decir diez. 

Los nombres de las medidas no son otros que los de la 
Diano extendida, considerando su magnitud desde la punta del 
dedo meñiqu« hasta la del pulgar, y las mas pequeñas se cx^ 
presan por el numero de dedos atravesados. * • ^ 

Cerno la eloqüencia se ha tenido siempre por hija de 
las pasiones- vivas, y éstas son capaces de acalorar la imaginai 
clon hasta en los mismos salvages , no se extrañará el que yo 
añrme que no carecen de ella los Isleños, y prevenga de pa!0 
la ligereza con que algunos críticos tienen por falsas las harén gas 
que algunos escritores ponen en boca délos salvages, como sí 
para hablar con energía, y hacer uso de las figuras roas patcti-» 
ca?, se ne cciitára frecuentarlas Univcsidades, leer los libros in^ 
titulados de Retorica, y ser unos ridiculos monos de Marco- Ta- 
llo. Basta para ser eloqücnte seguir con libertad el impulso de 
la naturaleza, cuyo magisterio crió á los mas celebres oradores 
de la Grecia. 
^' Jamas olvidaré un discurso tan nervioso como patético 

que 01 á Macuina Coa ocasión de satisfacer á nuestro Coman4 

daa^ 



dantc sobre un crinen de que injustamente le hiblan algunos 
so^píchada autor, Qaatro á cinco dUs antes de salir de aquel 
puerto, se encontró en una pcqasña montaña el cadáver de un 
pajecico traspasado todo a puñaladas, desnudo, y sin carne algu^ 
na ea las pantorrillas: Cerca de él estaba un pañuelo y una na^ 
va ja ingle! a ensangrentada. Discurrieron muchos que los Indi 
os de Macuina babian hecho este asesinato, inducidos tal vez 
por su mismo Gefc, con el ñu de aprovecharse de la topa y cai-^ 
ne$ del desventurado rapaz. Cortio la voz por todos los buques, 
extrangeros, que se hallaban en el mismo fondeadero, y sus res*^ 
pedivos Capitanes prometieron unirse con nosotros para vengar 
Cita atrozidad. El Bostones Ingran airestó con efefto al dia si-* 
guíente á dos criados de Macuina llamados Frijoles y Agustín, 
tíiá parte en el bergantín Aílivo, y pidió soldados para ttasbor-^ 
darlos al zcpo de esta embarcación. Espantados ellos con seme«« 
jante aparato, se lanzaron al agua, donde sin embargo de su desi 
treza en el nadar, se vieron alcanzados de nuestra lancha, en la 
qual fueron conducidos con los brazos atados á la presencia del 
Señor Quadra. Este estaba bien satistccho de m Inocencia, pot 
no haber faltado ni un instante de nuestra casa la noche que 
mataron al Pa j^cUo, y por tanto los deja ir libres, encargando^ 
les solamente, que á su nombre suplicasen i Macuina inquírli 
cse^quica había sido el a gresor. (5. C.^ 

Deheru ^c las Colomas con su MetrapolL 
; f^>«^.v # . Oaxaea y Setiembre í. de i&)|. 

Sres. Editores de la gazeta de Guatemala. i 

i,. I • Muy Sres. mios : después de concluir mis tres pliegos 
Sel pasado Agosta con la prueva de necesitarse absolutamea^ 
te la reunión de lo útil con lo honesto ea toda la extensioa 
de la monarquía española, lei al autor mas sólido, profundo» 
¿ imparcial en todas las materias político económicas sobre 
, que cjctibió. Uno de los bellos rasgos de su pluma es el dis- 
curso de las colonias que los Europeo^ tienen en las Amerícasf 
. y aunque parece que algunos de sus principios generales na 
convienen con los particulares, que yo aplico á nuestras pose4 
síonc^^ procurare demostrar que tsoimoi acordes ca la subs^ 

cia 






tancfa, y qnV •críadc Igual difamen el mismo amor si ha-» 
blara ccn conocimiento, ccñiio i las relaciones de nuestra;» oie- 
tropoli y ^us dependencias. Trí<$ladarc sus paUbr^^ 

2. Dice, pues ira imparciai f anees ,, La Matriz ha Forma-* 
do, y mantenido c tes cst¿becimicntos con tantos ganos, se 
:*/ ha piivado de una parte tai considerable de sushibiíadorcs 
^v solo para procurarles un trabajo mn mil , sin perder de sus 
"7 derechos sobre ellos : a« ,1a prosperidad y la riqueza de csros 
colonos, es para ellos materia de un agradecimiento perpetuo 
ázia la Matriz , y éite agradecimiento , con la comiauacija 
del derecho que conserva scbre ellos , les impone la obliga-» 
cioQ de una dependencia Inmediata , y de un interés subor- 
dinado al su^o. Que el tfcdj de este principio es, primero 
el procurar un mayor consumo de la:s produciones de las tier- 
ras de la Matriz. Lo 2. faci irar los medios de ocuparle el ma^ 
yor numero posible de fabricantes , artesanos , pescadores, 
y marineros. Lr> j, franquearle los géneros necesarios á sus 
menesteres. Y lo 4. aprontarle todo lo supetñao poñble para 
que exporte á las demás naciones. Que la consequencfa de 
la ley de las colonias es no tener cultura , ni artes algunas , 
que se puedan hallar en concurrencia ccn las artes y cultura 
de la Macdz. Que las colonias no pueden sin delito consumit 
los géneros cxtrangeros, cuyo equivalente les subministra la 
Matriz > ni venderles los géneros , que recibe en sus puertos. 
Que una y otra acción (aunque demasiado común) es un hur- 
to hecho a los labradores , artesanos y marineros de la Ma-> 
triz , para entiquecer las mismas clases de hombres en las 
naciones competidoras, que un díase valdrán de éstos medios 
para conquistar á las mismas colonias,, . '- *'' ' 

Omito el traslado deorros principios del áutof , poes 
'necesitando de p'legos para tratar con alguna extensión st^bre 
los copiados, me he impuesto la ley de ceñirme á onosolo. Al 
Intento. 

^. No hay español europeo ni americano , que habite en 
estos países, que no conñese gustoso los deberrs quemiaU'* 
tor les prescribe respeto de la Matriz** digna de eterna alaban^ 
za poc ios desvelos aplicados paca íoaQdacit v dcfcodei la rc^i 



45^ 
lígíon católica, apostólica Romana, y que solóse teeoaociese nn 
bauíssaoo, una fe , y un Rey. SI la gratitud se ha d« nivelar 
por las obras, sin duda que aqudla es singular en su clase, 
pues énas exccien la esfera de lo creíble, pac millares de re-^ 
flexiones q J3 omito. No se hallará provia-:¡a de las coíiiprcen-i 
dida? en la» dos A^ericas , y sus hla'> que no haya dado pruc-^ 
bas brillantes de su üdelüal á Dios, y al Rey , resistiendo 
aiacacdo á costa de viias , y haciendas , á los enemigos 
hs dos Mageitades. No he presenciado tarde de mas confusión, 
coraje, y desespsracioa, que la del u. de Agosto de 17^2. 
por haber traslucido el pueblo de la Havana , que el Gobcr-i 
nadcr ( á cencerros tapados) tenia capitulado su rcodimiento. El 
odio concebido contra el Ingles por la profanación de las can 
pillas , imágenes , y vasos sagrados del campo, le hubiera pre^ 
cipitado al ataque de las trincheras, si hubiera hallado gefe que 
le capitanease. Otros muchos cgemplares pudiera proponer . 
¿Pcío que mas prueba que la guerra de sucesión, que causó do- 
lor de cabeza á rtynos enteros de la península , y no tocó, ni 
á una infeliz choza de éstos dominios , hostilizadas sus costas 
de las armadas Inglesas, y holandesas? Examinemos la segunda 
parte de que nuestros intereses han de estar subordinados á los 
déla Matriz, lecorriendo los quatro objetos por el mismo cr-< 
den que los coloca ti autor. 

4. El primero ,>quc se haga ti consumo mayor posible de 
las producciones terrestres de la Matriz,,. Se ha egecutaio pun- 
tualmente , desde el primer descubfimicnto 5 sin embargo de los 
enormes valores, qae daban á los caldos y frutos los estancos, 
y monopolios de flotas, y galeones , con los subidos detechos, y 
fletes , con que estaban gravados antes y después del proyeílo 
d« 17x1. Verdad es que ésta mala economía causo el gran mal 
de las bebidas fuertes prohibidas, que en N. España no pudo 
contener todo el rigor déla Acordada, la qual , según un orador, 
destruía annualmente 900. familias. Llegó el feliz momento del 
comercio franco, en que los frutos, y caldos de la Matriz, cor- 
rieron á precios mas moderados ( en tiempos pacíficos) perortJ^ 
davia nosc ha proporcionado á los caldos de España 5 todo el 
fomento que necesitan á fin de que se extraygan y consuman 
en America en la mayor cantidad posible. Libertad abso"< 
luta de todo derecho real y municipal é$ mi primer axioma, 
y que el aguardiente navegue lo mas refino que se poed^i 

para 



i de ^^ 



. . ^ 4SJ 

part que tos fletes de mar, y tierra, sean un tercio mas bajos.^ 
Si se logran buenas carreteras, no pasaiía el costo en Me/lco 
del barril de prueba de azeitc de 24. pesos, y en Veracruz 
de 10. Coa solo esta proviJcncia pudiera extinguirse el chln^ 
gairico, y por cada 50 mil barriles de refino, que se aumen-^ 
¿. / tasen en el consuT^o, lograth la Matriz en su riqueza dos mi- 
\^\^ Uones, con 40 mil familias, 30 rail soldados y i»ii6666. pc«^' 
^ ^ sos el fisco. Remito al carioso á mi papel del 8. de Agosto' 
numero 14; pues para ceñirme en el argumento aun píicgo, 
es presiso oopitir muchas c osas. ' -I (5. C.) ' 

ff-^- A Entradas y salidas de barcos. 
« ^ En 12. de 0£tubrc dio la vela de Truxiílo para Campc-4 
che la goleta Dolores, capitán D. Eusebio de Coso, con regis- 
tro de OiDoa, al qual agrego en dicho puerto de Truxiílo 1.600. 
pe os fuertes, y por invendibles 6. cajones de sebo, y 4. tercios 
hilo henequén. 

— De dicho puerto para la Havana en xS. del mismo la 
goleta Sta. Teresa, capitán D. Agastin Richards, con registro 
de Omoa, al qual agregó en Truxiílo 1 18. arrobas de zarzappá 
rrilla, y j.coo. pesos fuertes. ; 

^ Del mismo al mismo en 29. de dicho mes la goleta Sta; 
Rosa t capitán D. Nicolás López de Castro , conduciendo en 
registro: 

72. tablones de caoba: 28^. libras tinta corte: ^00. arrobas 
de zarzaparrilla: 40. tablas de caoba: 15, cueros al pelo: 167. 
marcos de plata, y 8. onzas en alhajas: 2^,6)^6. peso^ 4. reales 
fuertes: 4ÍJ1. dozcnas mechas de papelillo: 18. mazitox de cigar- 
ros de tusa: 1 csclabo..- Y por in^/endibics del cargamenro que 
trajo de la Havana 20 plumstchos, ó martinetes: 4 piezas velillo 
negro: i. id sarga negra : 4 piezas cintas : 4 túnicos hechos: 16 
abanicos: 32 pares medias de seda negras &c, a. ' 

_ A Sonsonate en 27. de Oíiubrela corbeta Stá. Ana, det 
Realejo, con 538 tercios de algodón para vaüas provincias de 
haz reyno , y otros cfcños con destino al Perú. ;;:">, a l:,;|t 
— En 1 1. del Novicmte al mismo puerto lalancha Rosario, 
de D Aotonio Añiles t también del Realejo , con 102 tercios 
de algodón. .e ;: v : : ^, , : *r . -s^^r 

: - — Al Realejo, en í6. de Noviembre, el falucho Roiaríto, 
capitán Juan Rodríguez; de Guayaquil, conduciendo: ^ 26. tem 

cios 



454 : :^ 

cíos pellones ^con ^ ja azules y boberas: 4. botijas de v5d6: ^dw 
S9snbreros de lípijapa: 79. barras de cobre coa 146. quintales 
%5. libra': 700^ cargas de cacao: 59. botijas viao de Coaccpcioa 
ap. dichas dcazeycuoaf: 40. dozcnas pañuelos de Balboa: 15. 
id. ¡d. con guarda: 2. id. id. bordados: j piezas id. blancos 
4p <o. en pieza: lO* id. gazas bordadas ó (naccUnas: 200. som^^^ 
brtros de paja: 10. piezas ^zas ordinarias ó macelinas: 2. id. I 
regido de seda: 18. peynctat de metal: 18. rebozos bordados:^ 
17. ii. id. ordinarios: 6. id. llanos: 47. hamacas; 137. dozenas 
rebozos ordinarios. ^ 

— De Consónate para Guayaquil y el Calho de Lima etl ai* 
de Ncbicmbrc.la corbeta Sta, Ana, capitán D. Antonio Andra-i 
de, cordacitodo ca tegi no: 74<í. zurrones de aM^ con libras 
1 17 9)4: 6t ^. quíniales de brasil: 541. varas de tablones de co^ 
dro: 638. iJ. delgadas de id.: 188. idl. tablones de carba: 6. t^ 
buretcs de palo de Ronrón: 12. baquetas de Guatemala: j^o. 
libras pita floja: 161 qnimales alqaitrar: 2. mulatos csclabos: 
154^. t^ras cotin ordinarlo'de la tierra: 150. gruezas rosarios de 
frutilla: 12. castellanas de balsamo negro: 45. arrovas pimienta 
de Chiapa: 699. varas de petate: 45. dozenas tecomates 277. id. 
sofiibreros de palma: 2. 181. id mechas de papelillo: 3.189. lii 
bras Cacao del pays, 

— Al rio de S. Juarty en 15. de Noviembre la goleta Cott-^ 
cepclon, alias la Esperanza, capitán O. Franci>co Puaehon de 
Cartagena de Indlaiy conduciendo en reafistro:— 7- piezas lista -^ 
Cjilos iibrerci: 60. id. medios listones de Granada: 142. dozenas pa^ 
duelos de Barcelona a la bayonesa: ix, ii. id. blancos: 20. buU 
tos estopilla liss: 150. id. clarín: 24. pintados de Barcelona: 17. 
docenas pañuelos ds seda: 6. piezas mascelioas pintadas de 6at^ 
celnna: 5. id. sarasas id. 17. id. id. anchas: ^g, dozenas pañuelos 
de id, id. : 17. piezas listados guingar. 4, id. íibrerts: 20. id. pla«* 
tulas: 5. id. ruanes: 2. id. toU.^: 3. bultos clan batista: porción 
coi>ñdtrable de í?ierceria , y crinalcria , como vasos y vaseras de 
todos ramaños» tZ2^> copas, limetas, jarros, espejos, alcarrazas, 
floreros, &c. 40. sombreros negros de copa: 4 tercios pa-i 
peí florete: ^ quarterolas vino tinto: 13. botijas blnagte: 88. 
id. azcytunas: un suttldode varios artículos de botica: 50. res-* 
n^s papel blanco de Barcelona: 6. barriles aguardienre de Espa^^ 
ña: 50. botijas vino seco: 50.13. dulce: 50. botijuelas az¿yte: 
&t>. dazcnas sombreros de copa: y otr^ menudeocia$«t^ tt í^^r 



í^^ GAZETA DE GUATEMALA ^ ; 

DEL LUNES 12. DE DICIEMBRE de 1803. 



*>?, Deberes de las Colonias. (Nutn. JJi.) 

^ 1 5. El segando deber de la Colonia és facilit&r los medios de 

~^ «capar en la Matriz el mayor numero posible de fabcicar tes, 
attesaoos ^ pescadores y marmeros ; y por cierto que España 
solo podrá quejarse de á muma por no ser la seSotadetaoN 
tos millones de millones cerno ha extraído de sus colonias. Los 
S^. Reyes Fernando e Isabel , tan católicos como politicos, 
y economistas , establecieron por ley fundamental que ptivati<< 
vameote comerciasen sus vasallos de la península en los nue4 
vos descubrimientos « con exclusión dlre¿\a, e inditeAa» de ge<4 
ñeros y manos extrangeras. Ea los primeros años fue exado f I 
cumplimiento de esta sabia providencia, por estar cultivadas las 
provincias de España » y sus ciudades llenas de fabdcantes , y 
artesanos^ Como las conquistas se extendieron con tanta rapidez 
como la población Española, y de sus hijos, los consumos eran 
inmensos, y ya en el reinado del Sr. Carlos primero, el comerá 

S CIO de la catrera de indias anticipaba el pago de lo que en ciu^ 

^ co años se fabricase deexttaccloo en la península. El estado 

era vloleru lmo> peto el mas oportuno pata repartir la Industr^ 

entre la Metrópoli, y sus Colonial, según el plan que piopongp 

)^ co el papel ultimo del 8. No se ptaálco asi , pues poc el io-^ 
teres mal entendido de aumentar los derechos de mar se pec-4 
mitlo en 1568. la introducción de géneros extrangeros, y s)S 
inundaron de ellos la península, y el comercio de Indias* \ 
6, Era necesario mucho papel para detallar todas las caa4 
sas que influyeron en aquel siglo, y los dossigukntes, a la ruina 
de las fabricas de la Matriz , y por consiguiente de la po- 
blación , agticultur?, marina, y riqueza real; pero basta pa« 
ra mi intento el saber que en nuestros dias , de 10. partcis 
que navegaban á Indias, las 19. eian de artículos eic-t 
trangeros , y por mano de nuestros Españoles sus fadores» 
Mucho hemos mejorado con el comercio libre de 4os puertos 
b bilitados en Va península , y sus Mas; perones filta mucho 
mas (aunque- de fácil egecücion) para lograr la Matiix ta reteo'' 
cioA de las Inmensas riquezas que puede ixpoitat de sus coló- 

Bíaf 



4^?'^ ■" ^ • /^^-" " '^-^•■- ■ '^ 

tiac. Por condasion, oHas franquean gustosas sus ricos tDeta^ 
ksjfiutos, primeras mststlas, artículos navales &c., yh Me- 
trópoli hará e\ neggrcio de la monarquía si fvicitira los msilos 
qus estañen su oáano, para aumncar lo posible el numero de 
fabricantes, arterinos, pescadores, y marineros. - ^ 

7. El tccf r deber de la Colonia es el de franquear a la Ma^^ 
tdz los gcn/ros necesarios á sus menesteres , y segan las ob-*^ 
servacioncs diarias , también han sido , y soa prodigas en csti* 
parte nuestras posesiones. Los papeles públicos nos instruyen de 
jas copiciJas preciosidades exportadas con registro; pero es mucho 
lo qu< sin el se importa en la Matriz. Qiando entre ella y sus 
'posesiones se repartan las manufadaras, y la industria según mi 
/plan , y se tomen las medidas sencillas que tengo representado 
"para extinguir el contrabando extrangero por la costa será inuu"* 
dada la Mitropoli de toda clase de m:ta\es , frutos, primeras 
'materias, y délos artículos navales para sus doí marinas. Los 
artículos que hoy se desconocen , como canela, cla\ro, seda, lino, 
&c. &c. fueran tan comunes ( con corta aplicación ) como ea 
Oylan , las Molucas, Valencia, Rusia &C5 y de todo se dcsprcn-^ 
(derán gustosos éstos havicantes, si $u suerte mejora, y el ca- 
incrcio interior y extcri r se anima, y aparta de si lejos los 
' BDonooolios. Pacemos á otra cosa. -^ 

8. El quarto deber de la Colonia es el de aprontar á la Matriz 
todos lo5 supetñaos posibles , para que los exporte á las demás 
/naciones; y los mismos periódicos de España publican cada se- 
mana los muchos artículos de nucsrras Amciicas, que de sus 
puertos se extraen para el extrangero. Con ellos, y con los me- 
tales , paga la balanza , en los millones annualcs que le perjudia 
ca en el comercio general que hace. Solo coo tejer acá los 
"30 millones de algodón, lino, y cáñamo, que les consumlmoc,, 
'(según mi prudente calculo) otros tantos, sin el duplo de la 
"ganancia, retendría la Matriz. Como ella debe hacer privati-^ 
lamente el comercio aftivo con sus colonias, éstas lo que nc>i 
cesitanés fomento, para ponerse en estado de consumir quan, 
. t'O la Matriz les dirija de sti proprio suelo é industria. Una de 
las providencias m?s naturales v egícutivas es la que apuní 
taré en el numero siguiente, remitiendo al qac quiera roas eje- 
tensión, á la representación tantas vczes citada, por que el plie- 
go se va ya llenando,. 



9. Los Ingleses (Jan pot decomho nucstfos roas precioso^ ^ 
frutos que les llcvccnos dircftacDcnte desde éstas paites á los 
puertos de sus Islas 5 peto los admiten, si en buques ruestroi se 
conducen desde España, y de las Islas Canarias. Mas estos 
miímos Ingleses agasajan al Español contrsbandista, que cn^ 
^' paz ó guerra se los conduce á Janoayca, ú otra lila 5 peto se^ 
i^v imponen la Ley de trasladarlos á Inglaterra en buqoes prcpi<4^ 
05. Parece paradoja ; pero s¡ no faltara papel» yo ptovára que 
la ptaüica envuelve una de Us máximas mas refinadas de ecO'< 
nomia^y que yá es tiempo de hacerla i'usoria. En 1791.se 
concedió á Cuba que pudiese conducir al extrargero vatios 
artículos de su cosecha; y este permiso debe ser extensivo á 
todos nuestros puertos ameticanos , y i quantos frutos so» , 
braotcs concurran en las plazas de Europa en competencia* 
Fondee el v. g^ tn el azúcar, y á dos pesos en la Havana. Con^^ 
ducida á Hamburgo, en buques del comercio, y vendiendo mu^ 
cho mas barato que el Ingíes, lograríamos el duplo de ganaa-^ . 
cia. Per este boquete podríamos mantener las relaciones de' 
comercio diteftas con la mayor parte de Alemania, que cele-, 
braria nuestra concurrencia por la cuenta que la tendiía Mas utÍ4 
lidad nos resultaría á nosotros, pues no interviniendo el Ingles, se 
triplicarían las ganancias , y los ramos de navegación , compran^, 
do los retornos de primera mano. El reparo de que la piara y oro 
en pasta y moneda , la condu. i linios Españoles al cxtiaogero, 
lo tengo sati^f^clao en la indicada representación, por 1j que 
vuelvo á mi autor. 

10. Dice que no debemos tener cultura ni artes que se 
hallen en competencia en éstas partes con la cultura y artes de la 
Matriz: y á la verdad, que sobre éste a xuma diría mucho , y 
bueno, si la ley de un pliego, que me he Impuesto , no me fuera 
á los alcaces. Mi plan, para tejer los 30 millones de lino, cáña- 
mo, y algodón , que consumimos al cxcrangero , por que jamas 
podrá hacer estos envíos de^puesde surtirse i í mi^mala Ma-» 
trfz, no es contraiío á ios principios del autor; pues es con el cb-« 
jeto de retener festos millones, para que la ai^ma Me tropo i los 
extraiga con sus regidos de seda y lana, que puede aumrntar 
hasta lo iofíníto. A lo que el autor se opondría tal vez sería á la 
fabrica, y venta del aguardiente de caña, como contraria á la 



4í8 
cuitara áz la Matrii'; pcro1)íeti1«s'triá3í) de'nuestfa eómtttucíoTí^ 

hari% uoa distinción galana para que no se nos aplicase la faba-^ 
la del pirro. Las poscsÍ3nC5 distantes de la Metrópoli , aun en tí-» I 
CíBpos pacíficos, reciben muy caros sus caldos y frutos, por la | 
que no los consumen, y se entregan á otras bebidas, algunas de '■ 
ellas nocivas. Es la razón por que deberían fomentarse todo la .^j 
posible los plantíos de viñas y olivos calos terrenos análogos de ^Ipí 
las Californias» y provincias internas» como los de Chile» y Perú.. 
Repartidas las tierras de frontera en porciones regulares, se aa<< 
ibentaria comíderablenaente la población contribuyente, y con-4 
sumidora, que con una mano manejase la azada, y con otra la 
lanza. A la Matriz le perjudicada el aspirar á mas cultivo que el 
de su propio consumo, y el del extrangero europeo , con el io^ 
menso que se hatia en la costa del Norte, desde el Oriíioco á SJ 
Augustin de la Florida, inclusas las provincias respeftivas. Lat 
cultivadoras americanas podrían extender su comercio y nave-^ 
gacion á las 2^00. leguas pobladas en la costa del Sur^ sin oml^ 
tir las visitas á las po^eúones rusas , tártaras, y chinas del Nor*^ 
te. SI mi plan ofrecido llegase á quanir, no serla meaos ücil el 
trasladar los caldos, frutos,, y otros infinitos ariiculos de America 
á nuesuas Filipinas, yal AsU» pero no olvidemos á nuestro aa¿i 
tór| que dice: 

/ ' II» Como las Cttanht no pueien sin dflito consumir los gt^ 
néros extrangeros^ cuyo equivalente les subminutr a la Matriz &íc A. 
pero no nos explica los medios para hacer ilusorios los conatoi 
de propios y ext^aüís para e?ctender el comercio clandestino, que 
tan desvcrgonzadameotc se ha hecho, y hace. No nos cansemos. 
ch fulminar pena?, las roas atroces, contra los reos de éste crimen,; 
pues es sobradamente cierto que éstas se nivelan con las utilidad 
dfcs, y quardo c<tas^on crecidas, no está segura la corona, ni la/ 
preciosa vida de los Soberanos. El contagióse ha de cortar por 
tí raíz aplicando los medios para disminuir la« ganancias del con?» 
trabando; y no basta el comercio franco, la libertad de toda pcu^ 
sion sobre lo nad-nál, v el estabkclmieoto de fibrilas de algodón 
5?c. en las Amerícas, mifntr?s las pastas y monedas de oro y: 
píata , corran bíjo del t^gUmínto del día Ter^o ronsulrado ú.' 
gran proyeíli dí var'acíon; y a*í me át%ptá\é de mi autor , 
con un coito análisis sobre su principio de na^g^cipa en laí^* 
colonias* L^. C¿ 



419 

:-f Eiucachndelas. tvmgírtu 

ti organización delicada de las rougcrcs, su gran sensibilidad^ 
su imaginación feliz., y la vivcz.a de sas pasiones, les dan una " 
disposición universal para toda especie de conocituicnto?,, y p^ 
ta todas las virtudes» Si estas felices dispoúcioncs se cuitivai'"' 
i; sen con mas cuidado, serian la felicidad de ambos «cxos y dcfif -^ 
sociedad. Poco conocerian las mugeces sus intereses^ si no quisft^" 
sen concurrir á una mutación tan ventajosa. El tiempo de la )u^ 
ventud, y de la hermosura es muy corto* Pasada esta edad vii*^ 
clvei ser nádala muget, que no tubo oaat mérito que su Ijc-'* 
lleza. Na sosteniéndola yaclfragil apayode alguna pasión, ft-' 
d inciensa de tos hombres, siente un cierto vacio, y fi5ti4ío^ 
que la prcciplfan i la maledicencia, ó i ua obscuro retiro^ 

Por el contrarb, teniendo cuírivalo el eniendimíenro y 
fnctíto, halla recursos en d misma. Por sui caleotos ad(yilerc so*» 
bre los hombres un imperio mas alhagutño que el de su bellc^ 
za, y en una edad mas avanzada sera las delicias de sus amigos^ 
como loíiabia sido de sus amantes, 

SI en la jubentud se halla ilustrada , se cscusard de cuti- 
da dos bastardos, y de correspondencias vergonzosas, que des^ 
honran mas que la pasión misma. Gustará del hombre de meríta 
cuyo trato pascará su curiosidad por países nuevos, y fomen- 
tará agradablemente la vivacidad de su rne^cnio. El fastidio, cruel 
enemigo del sexo, desaparecerá, y conocerá entonces los ver-» 
daderos placeres ,^ de que los cutes fiibolos no ven mas que la. 
sombra. ' ^ 

La muger ilustrada no se vtt^ reducrda íla necesidad 
de elegir á los hombres sobre la fe de su figura, y estará exenta 
dé la sospecha in}urlosade no sacar del. hombre mas que un sold 
partido. 

No se conocen bien las ventajas que resultarían á" la s^* 
cíedad deque rubicrc mejor educación bta mitad del genero ha- 
mano que gobiérnala orta mitad. Los hombres serán siempre 14 • 
que las mugares quieran quesean. Si se apetece pues que estos 
se hag^n grandes , y virtuosos, ense&ese á las mügeces la que ¿i 
grandeza de alma ^ y virtud. 



3Í0' 

'jguas de Tebuacan. (^) 
^ SS. Editores. Mate esqueleto fuese digno d^: su anfite^< 
tro, podran colocarlo en obsequio de la humanidad. 
V T^^fe Para coriibark la opioioa de los antagooiítas, es obscuro 
axioma la natracion que se prescnb^ó de las aguas de Tthua- 
can, cotejando los cfedos exteriores, con la virtud intrioseca que 
se las atribuye. 

No es mi animo kbantar colosos con ruina de otros, ni 
tampoco criticar aun Ccrvante?, 5ese, Moziño 6¿c., $ino discur- 
rir con hechos físicos la poíibiiidad que tiene este liquido para 
disolver, y pcrrificar. 

Por un exafto anáíiiis del mejor Químico del reyno, 

% rcsulíó que el flaido contiene tierra calcárea, leche de tierra, 

acido marino, y algo de álcali; y siendo todas estai matenas 

arialogasá la dilusion ¿podrá dudarse (Je su cfeüj contra el caU 

culo? 

No ad Tilce duda qae la tierra calcárea, y la leche de t¡eria(poc 
cf.ílü de la humedal; se compactan; luego ¿qué imposibilidad 
hay en que unas aguas q«e vienen atacando y cotroyendo des* 
de su origen, desprendan en lo$desptñ>s el excesivo robo que 
hicieron, y que por el impulso compaden aquellas partículas, 
formando enormes nasas por donde transitan? Toio ÑíutonUna 
me dirá que ninguna, y mas ú hubiese hecho ésta experiencia, 
y visto sus cfc£tos. 

Se introdujo una y media libras de agua en una vasija 
de crista', con un calculo de dos y media lineas á los cinco dia$ 
se desprendió d: el una túnica g^tinosa que flotaba, quedando 
pcgala al calculo una capa térrsa un poco roja; diluida ésta al 
ouo diá, siguió el agua atacando el calculo hasta reduchlo (ea 
trcinra y cinco días) á túnicas f otantes, y á atoados imperceptw 
bles á los quarenta. 

Con agua de Zapotitlan se hizo igual experimento, y 
a los quarcnra días resucitó un calculo de dos lineas sin detcri^ 
oro, 

Quando todas estas evidencias no desentusiasmasen á sus 

emü« 

(^) Se da lugar á é,le papel, sin crroienda, según se ha iccíbido 
poí el uiíjmo correo , por ^ue puede inducir á c|tte sobre iU aiuato se 
escribaa otros mej<;res. 



4^t 
b.Tubs de U filosofía q«e siguen, \ovtfcct- 5 dch física debea 
descrgañarlos, atendiendo que U natiualcza (según Fcyjíjó) es 
diaboUca: que oiogun vecino de esta población ha adolecido ni 
adolece de tal accidente, y qae íiinunnctablcs individuos (por 
sus buenos efectos) ha a cegrcsado libres de la dolencia calculosa 
á ¿U5 hogares. 

Q^cda para servirles el Remendón. 

Omoa 12. de Noviembre. 
La goleta Teresa, capitán Rícnard?, sacó de este puerto 
en registro parad dclaHavana 19 tercios de tinta coa peso 
neto de 2199. libras, y 176. tercios de zarzaparrilla, con peso 
igualmente neto de '564. arrobas 10. libras jhabietrdo dicho 
b uque completado su cargamento de retorno en Bodegas alus 
y en TrugiUo. 

•-La goleta Carlota, capitán Ais, extrajo de este puerta 
para el de la Havana, también con escala en Trugillo, 160. arto 
bas de zarzaparrilla en vatios tercios y tamales sueltos: 240. 
arrobas id. en 67. tercio:-: 48. tercios de añil con 5.12:5. libras: 
535. dozenas mechas de papedllo; y otros 8. tercios zarzaparrilla 
con 20. arrobas 

— En los días 24. y 26. de Octubre llegaron dos piraguas íe 
Trugilo á este puerto, conduciendo en regif^tro 9. barrites aguar- 
diente de catí?». 10 garrafones de vino, 4. botijuelas de azsyte,,y 
otros comestibles y efectos. 

— El 20. de Octubre se hizo á lávela de c.te puerto para el de 
la Havana el bergantin Rosario, capitán y maestro Daii^ Blas Vi*»^ 
cente Castañino. 

— El guayro Chkhintor, su parrón J^cobo Vila, entró. 
en este puerto de el deTrugUlo en 2^ de Octubre con 8. quartc- 
rolas y 25. barriles agaariiencc de caña: ii. piezas ro y ales» y 6 li«. 
estopillas, todo por valor de i'}5i. pesos» 



Curatos.. 
^ En los díai 1^. de Noviembre, t^, y ^. Jet corriente se ftati 
provisto los siguientes curatos de ene Arzc-bispadoi ^ San Juat» 
Alotcnango, en D. Nicolás Ugalde.— Santiago Nur^ualco, eiv D. 
Pedro José Yracra.— S. Esteban Tcxistepcqu<*, en D. Antonio la 
Fucnte.-iS. Lorenzo Guaáagazapam, cq D. Jobé Matías Falencia; 

Santa. 



%^ 



— Santí María Jalapa, en D. Jaan José Solls.-. S. Pedro Zacapa, 
eo Cí! Manuel Josfc Castillo. 

S. M. se ha servido conferir la primera compañía de Mil!, 
cías disdpUoadas dd Realejo á D. Ángel PlazaoU: la segunda comn 
pañia de Id. a D. Bernardo Plazaola: el empico de Tcnkntede U 
primera de dichas compañías, á D. Simón Co$í^: el de Subteniente 
de la misma á D. Tomas Aparicio; el de Teniente de la segunda á 
D. Juan Rivaduya: y el de SubtenieDie de la propia á Q. Estebaa 

Baca. 

" ■' ■ ■ " -'i 

j^ IcSfií El Domingo 4. del corriente tomó posesión del Redora-* 

^ 30 del Colegio Semínaiio de ésta capital el Prcsbitero D. Miguel 
Antonio Cañas y Lovato, y en sti obsequio iispu&isron sus aluth^ 
nos una función ritcraiia, que autorízaton las persan^is mas disiifi- 
guídas del lugar, solemnizándola con un decente ítfícsco, musí^ 
ca y juegos. Sustentó írl ado el Br. D. Luis HscmoslUa, Colíc^ 
pial de beca, bajo la dirccchm üe D. Mariaüo Mcadcz y Cordeto 
' Vicc Rtdor del mismo seitim^irio, reiponáieodo á íiaiiifacion del 
concurso los argumentos y preguntas que le propu iéron lóüquía-» 
tro D D. que repÜcaroD , sobre la materia óél tit. Xl. Part. 11. de 
Zcgero Bernardo Van cspen, manifestando la utilidad que resuU 
ta á la Iglesia y al Estado délas escuelas, y establecimiemos litt^ 
raí ios, y exponiendo las leyes á qu« cstao sajaos por derecho 
canoüico, civil , y nuevas reales disposiciones de £spaña. 

Aviso ^ Se halla vacante el empleo de Cirujano de la ph4 
. 2a de S. Fernando de Omoa, que tiene de sueldo mil y doscien- 
tos pesos anuales. Los picfesorcs de éitc reyno, 6 de fuera de 
. cUá quiei^cs acomode el expcthado destino, acudirán alM. LS. 
Prcsiderte Gobernador y Capitán General con los correspondi- 
entes documentos, que acrediten ser tales profesores examinados 
coüfoimc á lat Leyes, y los parsgcs donde hayan cgercido su 
' facultad: a ciiyo efeño se señala el termino de seis meses, coa-4 
tados desde la ftcba de ^^te aviso, que se ruega á los Editor 
res de la gazeta de Mágico, y de la Aurora, y Diario de la Ha«* 
vana, insetten eo sus respectivos papeles. Guatemala i2. de PI- 
'Cicflttfate de iío^. 



Kum. 334 Tom. Vlli Tol. 48$ 

GAZETA DE GUATEMALA 

DEL LUNES 19. DE DICIEMBRE de 1805. ' ? 

■! I 

BegUs que deben observarse en Jas habilitaciones que la Real ^ 

Audiencia de Guatemala ha acordado se den á los Indios ^ 

de su distrito de los fondos 4e sus Comunidades^ , 

*T. Que las habilitacioncí «c hagan con Intervención ó por ' 
medio de los Gcberoadotes y Justicias á los Indios que vo-« * 
luntatianacntc las pidan, ya quienes aquellos abonen, cooio 
que quedan responsables ai reintegro, y encardados del recobro 
de principal , y premios. . •;;"^1 " i'^u V • 1 r^t 

2. Que no se habi lite i cada Indio ihas qrfé iñ áqtieUa itm 
tidad en que le abonen el Gobernador, y Justicias. 

]. Que se puedan distribuir en habilitaciones las dos terce<4 
ras partes del fondo cfcftívo que hubiere , iln perjuicio de los / 
ganos aprobados , y solo en el caso de quedar bastante con la - 
quarta parte pata las urgencias publicas de necesidad , ó utn ^ 
lidad , á que deban concurrir los bienes comunes deles Indios, j 
se amplíe hasta las tres cuarta; partes cqd previa licencia del 
Sefior Juez de censos.' '^ \ :^ ^ ''/''^' ^' ' ' . ^ , 

^ 4 Que antes de la distribución se publique tn los pucWoi 
por edi¿ios y pregones la cartidad que hay pata distrlbuic ^ 
en habilitaciones, con señalamiento del x3ia en que st han de 
hacer , para que acudan con tiempo los que las quieran. , 

< 5 Que los habilitados puedan reintegrar á su arvitrlo ea , 
üincro ó en frutos al precio corriente eti el pueblo al tiempo * 
del pago , satisfaciendo el ocho por ciento de las cantidades coa ,^ 
que hubiesen sido habilitados. 

6 Qic verificándolo en frutos, los beneficie el Juez poc^ 
medio del Gobernador y Justicias , como le parezca mascón-*^ 
veniente para aumento del fondo, y dando parte alSr. Jucs | 
de censos. 

^ y Que cada pueblo de cabezera tenga un libro foliado, 
cdn nota al ptincipio , que exprese el numero de sus fojas , fit«« ^ 
mada aquella y rubricadas éstas por la Coc^taduria general del 
ramo, y en el distrito de las Intendencias por la Contaduría 
ptincipal >^— * .--v '• . 

o* 



^ QiJc desde luego sí forme y remita al Sr. Jaez de cen-4 
sos por cad^ Corregidor, Alcalde mayor y Subdelegado una 
razón autorizada por los Jastkias y Curas del Badodeca^ 
da comunidad , expresando prímsro la cantidad efcfti^a que ^ 
tenga enditiero,y en crédito, y después los renglones en que 
consista su ingresa anual de tierras , potreros , censos , arrenda-! 
mientos , puentes , barcas , salinas , milpas , contribución en gra- 
nos, q en dinero ,Q qnalquiera otro en que pueda consistir , y 
i quanto asciende anualmente, y que se ponga un tanto de i 
ella en el principio de los asientos del libro. 

[9 tX^e se ponga cada año pot primera partida el cau4 ^ 
dal existente , y el repartible , y en seguida las habilitaciones , 
con expresipn. de las petsonas.. habilitadas ,, y délas cantidad^sí 
dadas á cada una.. . :- , 

10. Que firmen elasi?nto el Jufz ,-cl Cu^ra de la cabeze^ 
ral, el Escribano , ó testigos de asistencia , y el Esctibano , y/ ,| 
Jnsticias que sepan del pueblo respeíll^o. ^ 

II.. Qae el termino déla habilitación , y reintegro seac > 
según la costumbre de cada provincia en las de Ccfradias , ó eav f 
las que hacían los Alcaldes mayores 5 pero nunca pase del año.. ^ 
iti Qfje a 'contitiuacibn del asiento de dimlhucion se ; 
pprga el de reintegro de priticipal y, premios contorme fuen 
re'n enterando el Gpberjjador y Justicias , y con la misma ím^ 
«UviJualldad que aquel*. j'r^ 

^3 n fi^- P°^ el libro expresado tome las cuentas el Jucz\ ; 
luego que estén concluidos los cobios, y enterados íntegra- 
roente p-^r los Jufticiás , sentandoíe la liquidación , que firma-, 
rán los mismos" que el a?icnto de la di:>tribucion , y dándose: ^ 
fiáiqpito al Gv b-roa^or y Janicias* ^ 

14^ Qie todas las años cnvie^l Corregidor , Alcalde^ 
niliyor , ó SúbJelegaió al.Sr. Juez de Censos un estado, firma^- 
dp también por d Cura déla cíib zera,,de las habi4taciones, 
feúchas, luego que se verifiquen, y oteo del reintegro, inmediata*^ 
meme que se concluya la liquidación: entcncsicndosc sin pcr-^ 
juicio de la cuenta anuaV que dcbea rendir los mismos Jüc-í^, 
jCej., como está maniaio. 

^'15, Q 13 sí las Indios de algún pueblo pidiaren , ya sur 
jií$tic¡a5 tes patecierc^ coa agrovacian d«l Corregidor,, Alcal? 

., ^ de 



de mayor, 6 Subdelegado, surtir del mlsiro Fon3o de ComutiU 
dad, á los Indios que voluntaiíamente lo solicitasen ,de mul^s, 
bueyes , aperos, insuomencos, granos , linaza, cáñamo, algodón, 
ropas , ó telas propias de su uso para que todos , asi hombres co-< ■ 
fpo mugetes se vistan honestanvente , como esta mandado cea . 
lepeticlon, ü otros cfcdos necesarios ^ útiles, puedan acopiara / 
se i dirección del Juez por el Gobernador , y Justicias , pagana ^ 
doles su travajo según costumbre del pueblo , quando tengaa 
que salir para elío , y dárseles nado con t\ diez por ciento d« 
aumento sobre el coste y costos. 

16. Que para estas habilitaciones se lleven en el libro de 
cuenta y tazón las mismas reglas, apuntes , y formalidades que 
quedan establecidas paia las que se hagan en dinero , remirietH. 
¿ose en las paitidas de coste y costos á los comprobantes, 
que deberán depositar por legajos en las miomas Cajas, iubii-« 
cados de los mismos que deben firmar los asientos ót\ libto. 

17. Que el juez con remisión á este, y aqueUos , cxpi&« 
se en el primero de los dos Estados que ha de dirljlr al Stñof 
Juez de Censos, las cosas con que ^e ba surtido á los Indios, la 
cantidad total de cada especie , parajes e» donde se han coiih 
prado , quando ^ y á que personas , y precios. 

18. Que si a sus debidos tiempos no remitiere el Juez loi 
Estados , ó las cuentas, pueda el Señor Juez de Censos , la Cca- 
taduria del ramo ,c>el Inrendence de la provincia en sus casos 
lespedtivos , comisionar persona , que lo verifique á costa del 
culpado» 

i^. Que tan^to en (A libro conu) en los Estados se Uefe; 
separadamente la razón de cada pueblo del partido. -^ 

ao. Que asi el Cura de la cabezera como los de los otros 
pueblos, y los Indios, puedan informar, ó representar al expresado 
Señor Ministro loque estimen convenientes qualquicr desarre^ 
glo que adviertan en esta importantísima matetia ,tin perjuicio 
de los informes , y justificaciones que el mismo Señor Juez qai^ 
era tomar por si, como especialmente encargado de velar sobre la 
seguridad , y buena inversipa de estos caudales, y de la exa¿^a 
observancia del reglan»ento: y de las facultades, y zelo de los 
Intendentes, que estarán muy á la mira de su puntual cuoh 
plimientai , 

2,1/ 



4S6 
ti. Qie del total aumento anual de los bienes de Comu- 
nidad, ya íca por el tanto por ciento délas habilitaciones, ya del 
ingreso dtl año, ó poc qualquier oteo principio , se abonen al 
Ct5rrcgidot , Alcalde mayor, 6 Subdelegado tres dcdTio8,al 
Gobernador, y Justicias que corran con el cobro de las habilita- 
ciones , otros cinco decimos , por su traba jo , y responsabilidad, 
(según el espíritu de la Ley veinte y nueve ) y los dos decimos 
restantes queden á beneñcio del fondo. 

22. Que por ningún rojiivo ni pretesto dejen de tener 
las llabes de la Caja principal el Jaez , el Cura de la cabezera, 
y el Alcalde ordinario de primer voto, y donde no lo haya, 
los Justicias Indios: y las de las cajuelas , que han de estar den-» 
tro de la grande, ó matriz, se mantengan en poder de sus res4 
pcftivos Justicial. 

¿. • íj. Que todos los Intendentes, Corregidores, Alcaldes 
. mayores, y Subdelegados, auxilien i los Gobernadores, y Jus^ 
Mcias de los pueblos en lo que necesiten de su autoridad , y fat 
cultades, páralos cobros de las habilitaciones. 

34. Que se imprima , y cir^üe este reglamento á todos 

.: los pueblos del Rcyno, se lea en sus Cabildos, y guarde en sus 

^archivos, acreditándose con fé de sus respetivos Escribanos 

haberte recibido, leído y archivado, y se libre el corrcspondi-i 

T ^'ente rueg"» y encargo al M. Rcbercndo Arzobispo, Rebe-» 

'tendos Obispos, y Cabildo Sede vacante, á fín de que dispone 

gann que tenga su debido cumplimiento en la parte que toca á 

ríos Párrocos, co^ remisión del nomero necesario de egempla- 

tes para que todos los Curatos tengan el suyo: Que asi el 

costo de la impresión, como el de los portes de correo se pa-^ 

/gue de los foidos de Comuniiadcs : Clue no se concedan can- 

-^tidades alguias de estos fjudo^á usura pupilar ni de otro modo 

-á ningún Español , ni ladino, ni prórrogas de las que están con-* 

cedidas, sin gravisimow y urgentes motivos, y en caso de 

.^haberlos, sea por tiempo muy limitado, y con las seguridades 

•* neccs^atias: Que desde lueg^ sé restablezca el Juzgado de 

|V Censos en el egercicio de sas funciones , y facultades, pasan-^ 

í^-doseáel tod^s los cxp-tdicntes, que le correspondan, los qualcs 

sustanciados con anuencia del Ministerio fiscal, volverán cnesi 

lado d;: det¿rmiaacion conforma á Us leycs« 



f 4«7 

Debens de las CoUntas (Num, JJJ.) > 

11. Dice, y muy bien, que las Colonias no pueden flore- 
cer si no tienen tres géneros de navegaciones que explica, y que 
parecía conveniente obligarlas á emplear en sus navios un de<« 
terminado numero de esclavos por cada cierto numero de to-< 
celadas, iñn de que la Matriz no perdiese por demasiado tierna 
po de vista una tan gran multitud de matiaeros, y que los sala< 
rios no se encareciesen al exceso &c. Siento haber ya llenado et 
pliego, pues mátetia tan Interesante pedia ser tratada con mucha 
detención, y asi daremos et corte de insinuar algo , reservan-i 
do la extensión necesaria para quando sea tiempo aportuno. Me 
iciño á nuestras Ameticas, que podrdn acelerar su felicidad con 
bna clase de navegación comprensiva délas tres de mi autor. 
Todo puerto, ó tÍQ> en las costas de Sur y Norte, que admita 
buque de zoo. toneladas, dcbs ser habilitado para el reciproco 
comercio de las Colonias, y de la Mattizj y entre muchos bine- 
fiaos no sería el menos aprcciable el de impedir la mortandad, 
y deserción de seis mil matriculados de España, por la sucesión 
de esta matricula en los buques del Ubre comercio. Los negros 
esclavos, como los Indios, no deben tener entre nosotros mas 
ocupación que las labores del campo; aunque á estos últimos 
podría admitirse en la Marina, pues prueban muy bien en Filipi- 
nas, Pctü, y Campeche. Para ella, y la pesca, construcción, y 
las fabricas &c, nos sobra gecte, que por su ociosidad perece caí 
vuelta en corrupción y miseria. 

13. Ums. , Señores Editores, comprenderán luego que toco 
las especies muy á la ligera, y que dejo de reserva un egcrcho 
auxiliar de mis principios, y de sus cohiecuencfas. 

Todo se andará, sio dejar nada por falta de ganas, como 
\!á Ums. no falté papel, y salud y tiempo á su afefto 

El imfartiál y hutn patriota. 



^^'^'■^ Lo que di mus honor ál siglo Xf^IIL 

Señor Editor. 

Aunque e\ siglo ditz y ocho no fuera rao distfaguido, 
y célebre por sus memorables sucesos, y piincipalmente por 
su prodigiosa ilustración ea las ciencias y artes , se hubiera 

fíC" 



468 
hccno. jastamcote famoso por una de las producciones mas 
asooibrosas qac se han ^hto ea sos últimos años. 

¡O prodigio! ¡ó producción dícliosa, honor de la ha-i 
maoidad, admiración de los sabios, maravilla de todas las ctia^ 
tmzs fChef d < auevre de la naturaleza! 

Pciiriitame Um. esta éxpredon francesa, que no tiene 
en nuestro Mioma una equivalente que llene su concepto, y; 
de á enxciidcr él ultimo grado de pcifeccion posible de una 
cusa. 

Tal comidlero yo, y juzgará Um. y todo racional los 
entes mas admirables de xjue quieto hablar; de é^os hom-» 
bres , ó mas que hombres, que si viviéramos en los tiempos del 
Paganismo diriamos que quando menos debían colocarse en la 
clase de MI vano, Pan, y demás semidioses, ó diriamos también 
que .por ellos cantaba Virgilio 

Jamnoffa progenies C<slo demítitur alto» 

En cfífto esta raza de gentes, parto precioso de aquel 
ilustre siglo, es tan singiilar ca su especie, y tan útil á la socie-» 
dad, qac su nombre solo lo dice todo de un golpe, y mas que 
quanto pudiera comprender el mas prolongado panegírico. 

Siglo dichoso! no te gloríes de haber dado á luz un Buoa 
«aparee, ni otros hombres ilustres en armas, letras» y artes; cá-i 
vanéccte, si, de haber abortado los C»rr«f¿2r(?i, entes prlvilcfi 
gtaáos de la naturaleza, como concevidos , organizados, y. 
echados al mundo en el largo espacio de mas de siete mil años. 
* jY seta posible queerta preciosa e interesante casta, por 

desgracia de la humanidadi a quien tanto honor hace, llegue á 
bastardear ó perderse? 

*^- Todos loB gobiernos, todos tos sabios, todos los hombres 

de la antigua conftruction deben emplear todas sus luces y cs-^ 
íuerzos para evitar que lleguen aquellos casos que ferian tan fu^ 
ncstos, como también a cuidar de la cria, propagación, y aumcri'* 
to de éatos nuevos y estupendos habitadores del glovo. Las Le*^ 
yes no se han desdeñado de atender al fomento de la cria y abun-* 
dancia de caballos arrogante?, y és de creer que se esmeren á 
favor de ésta nueva y ventajosa cria. — Um. Señor Editorcon-* 
iribuya por su parte á tan digno objeto ensusobiai, y taieai 
literatiass y mande á v 

, ;" El AnJf^o de los Ciirrutacoi^,\ , 



. Real Unherstdadí 9 

El Jr. I>. Simeón Canas , Re£l ^r que ha sido el año pro- 
xtíTO pasado, en vista del estado deplorable en que se hállala 
Universidad, no solo en su ñbiica material , iino también poc 
lo rcspcftivoála dotación de Cátedras, íírtpettó del M. I. St^, 
Presiicncecl siguiente Despacho,, qae. se dá^lu^ paca que llegtt<l^> 
á noticia de todos. J^^ 

D.Antonio González &c. &«, ^, rr^ fi 

Por quanto el Redor de e^ta ReaVUníVcrsíHad en papel 
de* 5 da Agosto ultimo me hizo presente que la^sunna escasez dfi 
fondos en que se halla \^ expresada casa, de Estudios no permite 
en mancraalguna reedificar su arruinidj edificio, surtir la Capi- 
lia de vasos y demis ornamentos sagrados, ni promiv^r la. ctec-^ . 
cion de las cátedras que faltan de primera nccesiia4 como soa» 
lasde Gramática castellana v^^úia, Retorica, M^temuica^, Ci- 
rugía, y; Sagradi Bkcritu-a: Q;ie para auxilio d: tan útiles estible-^ 
cimientos no hallaba oteo arbicdoque el d¿ qus p)r éta superior » 
ñdad scl¿ concediese Ucencia para abrir una ^ubxtipcion voIuqí», 
taria de todos los vecinos y paáisntes del R;yno, recomcndan- : 
dosc al cfedb el peiisamilrnto á todos los Jueces y M'^gtstradou' • 
Por tanto, habiendo accedido a ésta solicitud por decreto de i^. 
áÚ mismo mes d% Agosto con audiencia del miíniketío- Fhcal y 
didamen de mi Asesor. Ordiiario, y debien Ío cite Sapeiior G>- - 
bícrno prestar toda protección al cstabVecimisato de escu-)ios 
en beneficio de lá educación de la juventud: por el príscnte 
hago el mas especial encargo a todos los vecinos pudlent<*s de.^ 
ésta Capital para que en. consideración ala conocila utilidad 
que les resulta, contribuyan con la cantidad que pudieren sCf > 
gunsus facultades, estimulando á otros á la misma conalbocloni • 
por convenir asi al bien general de todo el Reyno Dado en ct^ 
Real Palacio de Guatemala á dosd¿ Noviembre de. mil ochod«-^ 
cntoa^tres. .. ; 

♦..•'■ti. ,*; II iiiBB .mim '<•■ \ 

?:sliQ: ;- Progresos de Va agricultura en TrugtUói , . ^^r. 

En la hacienda de D. Andrés Salazar y- D. J-Jan de Xa!f r 
y en el nuevo establecimiento de Chapagui, se ha cosechado con 
abundancia el arroz, Díspus de abauecida la colonia ha queda- 
do un sobrante de ciento y cincuenta tercioi, que se han pinsa* 

do 



\- 



470 ut 

doexíraer para la Havana5 peto no se Ha hecho hasta ahora pof 
faltare pilones con que limpiarlo. —A ésta capital han venido 
algunas espigas de éüc grano por muestra de su fecundidad: es 
de buen gasto, y mas fuerte y nutritivo que el zizoz común. 
Aunque no se dice su origen, puesto que se le dá el nombre de 
arroz ííf ífr<«fj^, que no es producion indígena de esta parte de 
America, se puede creer que procede de la semilla de Sumatra, 
que en el año de 8di. se trajo á este reyno, y de que se dio no^ 
tida por menor en el num. 195. tomo V.dc éna gazéta.— Pan 
ra el siguiente año se asegura de Trugillo que será muy abun-» 
dante su cosecha, pues ha producido tan grande porción en éste 
primer ensayo; y que lo mismo succederá con el roaiz y frijol, i 
de que también podrá hacerse extracción después de abastecido , 
el país.-. Cené te motivo se alava mucho de aquel puerto la ¡ 
aplicación é inteligencia en la agticultura de Salazar y Lais, los ^ 
qua-cs empiezan ya a tener imitadores en la colonia, donde las ¡ 
vínt3Jas y utilidades de éstos nuevos ramos excitarán sucesiva-* | 
mente el espíritu de Industria; á lo qual contribuye el Gobierno j 
proporcionando todos los auxilios nece*aiios, como ha manda-i ^ 
do ya se faciliten dichos pilones ó morteros a los cosecheros de % 
arroz, mcdiiote el Plan aprovado por S. M. que expresamente lo > 
previene. . f 

— Los habitantes d:l Campamento, distante una legua de 
Trogiílo, que se hicieron agricultores en el año de 802., plan* , 
tacoñ enelmlfmoaño 32.660. pies de plátano, y sembraron j 
7}. medios de maíz. En el presente han aumentado 10.071. pies ^ 
de plátanos, y tienen sembrados i6 y quartíllo medios de maiz^ j 
^565. ñames, y 500. yucas. ♦ 

_ Las dos reducciones que se han formado en Chapagua, y , 
en el Saladillo, progresan €on mucha rapidez. Según informe»^ 
imparcialcs y contestes, nunca se hin visto los contornos de Tru^^ 
gUlo con tan bellos desmontes, siembras hechas, y preparativos! 
para otras ; de suerte que se espera no «olo que la colonia en cl^ 
año entrante no necesitara socorro ¿Iguno de maizes del intc^ 
rior, sino que podrá, extraer mucha cantidad de éste y oitos 
granos para los pueblos que lo Becesicen. 



'^sk^'^w'' 



GAZETA DE GUATEMALA g 

DEL LUNES i6, DE DICIEMBRE de i8o|. 



* Quest iones littrartai. 

Sr. Editor: Hace tiempo que me eitan rallando las tt( 
pas bsos novadores entremetidos , que tcdo lo quieten rcfoc 
mar» lleTandose de calles las canas respetables, y la venerable aa 
tigúedad Unoi vienen con que se enseñen las ciencias en castc^ 
llano para que todo el ünundo las entienda, y pletdan su cba-4 
cepto mas de quatro que le tienen sentado de sabios: otros 
con que se enseñe á leer por silabas, y no deletreando , co^ 
mo se ha hecho, toda la vida ; que quando no dieron en ello los 
Padres Jesuítas , que discurrieron quanto habla que discurrir, 
ya se deja ver que es una cosa muy arriesgada, y una qul<4 
meta: otros que no se aprenda á escribir imitando las mUes^ 
tras, sino por reglas, como si pudiera ser eso: y otros (por no 
hablar de todas las innovaciones) se han empeñado en que han 
de derribar de su fírme imperio el inmejorable artedeNebtl^ 
ja, que de tantos tiempos á esta parte está en posesión exclu^ 
sivade servir parala enseñanza de la gramática latina con aU 
gunos quaderniUos auxiliares , queriendo sustituirle otros U4 
teclUos de morondanga , que aunque no los he leido, conojZ^ 
co que no pueden valer nada, al verlos tan mezquinos y estra-» 
jados que parecen calzones de currutaco i y por eso dicciilbs 
vancianos respetables de calzas atacadas (i.) que el de Vaolerc 
es la gramática currutaca. 

Los perjuicios que causan estas novedades son incre!<p 
bles; pero lo que mas me corrompe es rl orgullo de los chaj:<4 
latanes, que estudian por esos librejos, qpe.riendo bástalos 
iDUcachuelos apostárselas á los hombres sesudos que tienen en 
la cabeza mas tomos eñ folio que los que mandó quemar en 
cierta biblioteca un Rey de China, ó del Japón, que no me 
ucuerdo bien, ni tengo logar de Ir á vetlo en el Morcri. Pai^a 
que vea Um. adonde llega su altanctia , le contaré un pasa-^ 
ge, que presencié haze pocos dias* -' J i-- ■ 
■ • '_ Dis^ ¿ 

Qm9 imberbes didiscére , senet perdenda, fatéri trubcfcunt , dif» 
ápcÜüft tiempos há el cuimtaco Seoeca. 2V. £• 



47Í 

Diputaban üos cstudtanrillos, el uso Nebrícetise, y el 
^tro Vaniecista, sobre la preferencia de sus rcspeáivos artes ^ 
y acalorados en la cootiedda sia poder convencerse i llegó \if\ su^ 
jeto de la ley antigua , esto es, de los tnios, de los que no sa- 
tén de lo que dijeron nuestros abuelos, por que naas vale la 
experiencia que la ciencia, á tíenapo que el Vanietista pteguaf^ 
^ taba [que es nombre? , y se arma un dislogo entre los rtes, que 
^ disiinguiré por las iniciales, 

^ N. El que se declina por casos , y no significa tieropOi^— 

V. Con que á/V/, memisi annus^ íecuhm &f. no serán nomi 
bres?. 

N. N. E»os no san tiempos dd verbo* 

X Dice bien..— > 

V, Basta que Um. lo diga ¿Y que es tiempo deJ veibo?-. 

N. Eso no Lo dice Nebrija... 

X Nies menester. Sin esas impertinencias salí yo buetl 
graittatico con Nebríja.^ 

V. Es verdad, y poc eso tampoco defí^ae lo qu& es prc-^ 
terito impetf. £k <j, ni . . ,. 

N. Como no ? el que se acaba en ba^ b en ía. ^ 

V. Eso es como si á mi me preguntasen | que és un Doíior? 
y yo respondiese „ el que se pone un capirote sóbrelos hom-t 
bros, y una libra de seda ea la cabeza», que á lo mas darla se** 
ña<5 para conocer que uno es Doñor? pero no lo que es ser 
Do¿}or, por que no es lo mismo ponerse capirote y borla que 
;; ser Doílor. 

X. Las definiciones son muy dificllcs de hazer> y maj5 
superiores á la inceligcncia de los muchachos — 

V. Por eso no se debia estudiar la gramática hasta saber 
filosofit, por que el wecánhtm ic lai lenguas es una cosa muy; 
metafi lea. ^ 

X. Bueno ! bueno! con que hasta la mecánica entra ya en 
el latin, y en la gramática? ¿Con que la gramática será algún 
na arte mecánica^ — 

El Vanierina se quedo absorto y suspenso por mas de 
un minuto, y ro/npto el silencio, echando a andar, v dici* 
cndo Dios guarde á Um. muchos años: Mtlilla 7 dt Marzo* 
¿Se habrá visto cosa semejante? ; ¿oero que había de rc^sponder? 
Aun esto no es nada para lo que me sucedió con un 
sujeto, a qiien yo ju¿;¿aba racioaal. Coatelc el caso, y nna< 



473 
4ra lo hubiera liecHo, pues echó par aquella boca lo que yo 

Bo hubiera querido oír. Por que no es fácil acordársele tan<« 
to como dijo, y por no oaoicstar, diré en rcsumea lo que 
me acuerdo. 

El arte que llaiDan de Nebrija, dijo, no es, n¡ podía 
rser obra suya, sino del Padre la Cerda. Es muy imperfe£to, 
y 1q demostrarla , si ya no estubiese echo por otros , ó fue- 
se tiecesario. Yo estudié por él , por mis pecador; pero hemos ^ 
<íe ceder á la razón. Sus extraaos, ó fundiciones que se han pu- 
blicado en mi tiempo son menos malos, en quanto martirizan me<4 
nos i los muchachos. Con los rudimentos que Khan publicado 
de Vaniere se puede saber mas de latinidad en un mes que con ^f 
aquel en unafíoj y si se sigue la traducción de autores verdadera^ ^i 
mente latinos por un año con su aoaliiis al canto, no se necesita [^ 
mas. El idioma latino no nos h^ce mas falta que el griego, y el 
hebtco. Jodas las ciencias se deben enscfíar en el idioma patrio : 
asi Se sabrán mejor, y mas pronto, y se podrán adelantar. La sa-* ?g 
grad^ Escrituta la tenemos eo los idiocias vivos. Los Santos Pa-4 ^j 
dres y ConciUos convenirá que ^e traduzcan , y asi se estudia^ ^ 
lán m« d« lo que se estudian. : : Pero que digo ', ó para que me 
canso? /^un4a Misa y demás oficibs divinos estaba por asegurar 
qué hablan de ponerse en castellano, si no me contubiese el alto 
respeto de la iglesia santa, que sin duda alguna tiene soberanas 
lazanes para lo contrariíj. Miiscs, y David no supieron latki. 
Nuestros predicadores no han de predicar en latin: nuestros 
Abogados han de alegar en castellano: lote^lcgios fu ubres oue 
tributamos álos Reyc$,y á los Papas deben entenderse por todoj; 
para que pues necesitamos saber hablar latín? Solo los Medi^. ^ 
eos conviene que no se expiquen con claridad á vczes pa« 
ta no er flatarnos , y por que si fupiesemos lo que son muchos 
témed{a5, no los tomatiatnos. En una palabra el latin solo ót* 
bíñz cuúlvarse por los humanistas para consetvarnos unas. ^ 
quaotas obras buenas que hay en el^ como el griego, y el ; 
hebreo. ¿Paca que necesita un Clctigo ni un Fraile saber hacer 
versos latinos? . . ... No roe es fácil. Señor Editor, retener to- 
dos los disparates que aquel hombre ensartó; pero basta lo d!« «^ 
ch¿ para sacar el obillo. Defienda Um. pues como ha empezar jl 
40 ia causa de U latinidad, y como dítsea sti setvldor. 

Tomas Antigüe, 



474 

^ Reglamento, qus se hA de observar para ¡a venta y 
^ admiñistr ación del Aguardiente de eaña, según el 

fjuevo arregle acordado por la Junta superior 
* de real Hacienda de éste reyno en auto di 

nueve de noviembre de mil ocho ". 
cientos tren 
u 
'^ta adínlnlstradon particular de é>tc ramo queda suprimida^ 
y agregada á la general de Alcavalas* 

2. 

"^ Por consiguiente queda también suprimida el estanco y, 
VCtfra de ene licor por cuenta de la Real Hacienda, y dejará de 
vetiderse en la casa de la Administración desde el día que se-t 
Sale la general de Alcavalas para que la puedan hacer los pat-i 
tfcúlares en los términos de bte nuevo arreglo. 

3- 

- Tn cada barrio de los doce de ésta capital se permitirán 

abrir tres puestoi^ 6 tabernas de Aguardiente decaña^ por cuen^ 
ta del vecino ó vecinos á quienes se coaceda para ello el corre&t 
poQfliente permiso. 

4- 

Por cada uno de festos permisos se contribuirá por ahora coii 

<IIe¿ pesos mensuales, y na con menos. 

5- 
Los que quieran abrir puesto ó taberna, sugetandose á la. 
expresada contribución, y alas demás condiciones de é$te Regla-' 
mentó, acudirán á la AdministracioA general de Alcavalas, la: 
qual concederá los permisos, dando documento enque conste at 
que lo obtuviere , y entregándole un egemplar impreso del misi 
mo fteglamearo, para su observancia eñ lo que le corresponda. . 
■ ' '■ «. -%. 

^ Cos permisosque por primera ver se concedan han de scc 
por\Íf mpo de dos años, paiado el qual podrán revalidarse en los 
miamos sugetos, prefiriéndoseles en igualdad de circunstadciaik 

Si hubiese maide un pretendiente al permiso de algún bar-» 
fio, se sacará al pregón por tres dias ca la Aduana, cematandoi0 
al quarto en el mciot postor _^ 



4 



Pasados los dos primeros, año?, según lo que en ellos hubie« "^ 
se acreditado la experiencia, se examinará. en Junta Siperior, prfc- ?- 
vio informe del Admioinrador general de Alcavalas,si convendrá 
aumentar ó rebajar lo qüota de diez pesos mensuales señalada, y 
se publicará por bando loque se acordare enaste punco. 

9. 

En los dóranos del permiso ninguno podrá pretender rebaja ^ 
de la contribución mensual en que sé hubiere convenido, «ea de ** 
dichos diez pesos, ó de mas si hubiese habido remate según e\ ar« ^ 
ticulo septiiío Ni tampoco en el mlsnoio tiempo se podrá hacer m^ 
mentó en dicha qüota, aunque haya quien lo solicite ü ofrezca 
para alguno ó para todos los barrios. Pero el dueño de un permiso 
podrá transferirle á otra persona por el tiempo que le falte para 
concluir el de su concesión, previa licencia y aprovacioo por es^ 
crito del Administrador general de Alcavalas. 

10. 

El pago de las contribuciones diensuales de los puestos se 
bata cada mes, ó adelantado si acomodase á sus dueños, los qua*» 
les acudirán puntualmente á hacerlo en la A luana; y si diesen la^ 
gar á roas de una reconvención por medio del Merino , ó del 
Guarda cobrador que al efedo se destine, satisfarán á éste quatro 
reales tantas veces quantas se les fuere á cobrar después de di- 
cha primera reconvención. 

II. 

Las ventas de Aguardiente de caña en los puestos autora 
2ados serán libres á voluntad de cada vendedor 1 sia que nadie 
tenga que intervenir en razón de sus precios. 
^ ^ 12. --^^*- •- 

Solo podrán fabricar aguardiente Vos que tengan permiso 
para venderlo, ó los que lo hagan por cuenta y re$pon$abi*»iiad 
de los vendedores autorizados; situándose precisamente de Guarí 
das adentro las fabricas que se establcacan en el recinto de esta 
Capital* 

»?• 

Se prohive en lo demás del Reyno fabricar Aguardante , 

aun á los autorizados para «u expendio, en ranchos y cañavera* 
Us ocultos calos montes, oca óuo&parages cicusados y distaa*'. 

tes 



47* 
tes de las pobladoncí; acbieii3ose Hacer coa la posible Inmedií^ 
cioo^5tas,en docide fadltncnte puedan visitarse las fábricas 
qtiando convenga por los Jueces yicsguardos, 

14- 
Todo dueño de puesto ó taberna dacá con anticipación i 
la Administración general una razón del parage en que ha de sI-« 
tuar la fabrica, ó de donde piense surtirse, expresando si es propia 
ó á quien pertenece, y la cantidad de Aguardiente que se haya 
de remitir á su puesto de cada vez, 9 el ajuste que tenga hecho 
por mese?^ ó por años* 

Las exln:ncias y utensilios que en el día tiene la Adminís-^ ^^ 
tracion d:lra(nj» se venderán por sus aftiaUs empicados á justa I 
tasacioa á los particulares que soliciten los permisos, pudiéndose I 
hacer ésta enagsnacion parcialmente , y aplazo de seis meies, ó ^ 
de un año, con Us correspondientes fianzas para facilitarla sin í« 
perjuicio de la Real Hacienda. 

La? penas establecidas contra los fabricantes y vcndedorci ''^ 
claniesíinos qacdan en su fjcrzá y vigor, y se aplicaráa rígui^o- '^;- 
sámente sin excepción decaaos ni personas, conforme al biudo 
de veinte y siete dí Agosto de mil sscedcntos ochmta y qaatro, 
y providencias pos^t^ripres de que se pondrá razón al pie de ene 
Reglamento; sin perjuicio detratar^ie de m^íderar dichas penas -^ 
para lo succesivo, si pareciere convenir, según el mérito de su 
respcñii^o expediente. 

Los ven áedor es autorizados serán rerponsables de ia ca-» ¿i 
lidad del licor que vendieren, penándoles ii estuviere mezclado, 
ó rprvfcccionado, á proporción del exceso que se Its jostlfique, y 
dú perjuicio que se haya causado ó podido causar á la salud coa ^^ 
la cor feiTcion ó mezcla: á cuyo t(tño se declara que no podrá fa-í ^' 
bricarse el Aguardienre sipo de miel priera, ó de puvga, déla que v» 
llaman de g ta, del meladillo, de la panela, rapadura, ó pi onci- u^ 
lio, y del azúcar, según acornó iel cada fibti:satí, sia po-* 
dersemrzclar ab olutamcnte orea coia mas qué agua, haciendo-* 
locbatod>el aseo posible: y que de nirgín modo se le dará f^- 
otro color que el bianco con que naturalmcnre sale del ataca •> >i 



18. ^\ 

Qualqufcr Juez, Minínro, ó empleado del téiguárdojpDdrá 
hacer reconocimiento de las fabricas y délos puestos autoriza^ 
do?, por medio de peritos, precediendo denuncia ó motivo Icgl- 
, timo de sospecha de qjue en la fabrica 6 venta se contcavisne al 
articulo antetior , y procediendo a lo que corresponda según los 
casos y circunstancias. 

Los vendedores autorizados dciiuríclaran las ventas y fabri- 
cas de Aguardiente clandestino; y las aprehensiones que hagaa 
en qualquier parte les corresponderán integramente. 

.^f ■ . Por pumo general todo el Aguardiente clandestino tpíe'ie 
denuncia 6 aprehenda será para el demin^iantc ó aprehensor , .y¡ 
por mitad si fuesen personas distintas, qaalquicra que sea su da^ 

; se o condición, rebajándose únicamente el gasto que en la aprci 
hension se hubiere hecho, siempre que el reo ó reos no lubicsen 
otros bienes deque pagarlo^ y las costas de la actuación, en que 
los mismas reos serán penaios si pudiesen satisfacetlaK 

tu -^/:^:-rj 

Ea todas partes perseguirán los Jueces y Justicias la dan-» 

destinidad de las fábricas y ventas, y lo mismo los Gaardas de 

• Alcavalas y Tabaco, con igual derecho á la adjudicación del to- 

i do de lo que aprehendan , ó déla mitad si hubiere denunciador 

€00 quien partirlo según los casos, ' ^^ j; ^ 

^i Las ventas del Aguardiente decomisado no podrán hacerse 
sino en alguno de los puestos públicos, en los términos que sé 
conviniere entre el dueño ó dueños de éstos, y loa aprchcnsorcs 
y denunciadores á quienes se haya adjudicado. \ , ' ^ * 

Si el licor aprehendido fuese tal, que por su adultcracioio 
y mala calidad no se pudiese consumir , se derramará todo prc< 
cisamente , precedido reconocimiento que harán dos peritos » 
uno nombrado por la parte interesada, y otro por la del ramo, y 
tercero de oficio en caso de discordias sin que por ésto se lihet-^ 
te el contraventor de pagar el valor total del licor aprehendido, 
como si fuese de buena calidad, á bencñcio del aprehensor ü 
denunciante, 



47* 

^. Queda a la prudencia del Administrador gedéral de Alca4 

Valas el sefialar los parages de cada barrio donde hayan de abrirse 

los puestos , cuidando de que sean en las calles mas publicas , 

y evitándose en lo po«iible que se acerquen á tas salidas para los 

. )Ianos que siguen á las Garitas. 

25. 
Los puestos ó tabernas no han de tener mas puertas que» 
ría principal de la calle, sin comunicación alguna » ni escondijo! . 
i^ieapaces de eludir la vigilancia de la Justicia» 

26. 
El mostrador , baila» ú antepecho» se pondrá como á unt| 
vara ó poco mas de la puerta ^ y se mantendrá siempre cerrado^ 
,y sin comunicación i la parte intetior. 
.' 27. 

Se prohiben los almuetzo?, músicas, ü otro aliciente qnt 
provoque a concurso en los mismos puestos ó en sus inmedia* 
clones, pena de quatro reales de multa por la primera vez á ca4 
da uno de los mocores ó causantes^ duplicándose y triplicandosf 
esta multa en las reincidencias. (S. C) 

Real Orden. (*) 

„ Enterado el Rey de una represcDUcion del Gobernadof 

. t#y Capitán general de la l?la de Cuba Marques de Someruelof 

'í, sobre la importancia de habilitar en ella vatios puertos para (sm 

>,ciUrar so comunicación interior, y el comercio con la Metro-* 

,j,polÍ5 se ha servido Su Magestad, teniendo presente el írLrme 

1 1, del Consulado déla Havana sobre este mismo asunto, havHí* 

j!>irar en clase de meBoríiS los del Manzanillo, la Goleta, y Bara-^ 

V,coa, con todas las gracias y franquicias concebidas a los de és^ 

j,ta dase por decreto de >8. de Febrero de 1789. y ordenes pos^ 

>,rerior€s. Participólo á U* S. de orden dt Su Magestad para stt 

ti inteligencia y noticia del comercio. 

Dios guarde á U*S. muchos años, tr Madrid 21. de Julio 
ác lio y :::: Soler :zi^u Presidente <ie Guatemala. -í¿^ -^ 

'jii M i I >i 'i.i. w ^ .. V ... ,,..,. -I II... i B i ■ r m tk, , w >iii . i h' - .■ ■■ . n m ^m ■ ' 

tíit^) Publicada pot bando eo i$ta capital eJ día 18. del cetiientei 



fluui. 33(í. Tom. Vil. Tol 479 

t] í rr^rGAZETA DE GUATEMALA # cS 

'^^^:^;;¡fJ0Uti^WNBS9 DE ENERO dtM%04, "'^^ 

- :_. ■^!- i?;: \' .::.' ^ n 

• - •! 

Reglamento para la venta y administración del Aguardiente 

decapa &c. (N. 33J.^ . ^ - .. * 

A cada una de las petsonas que se encontrateo en ba4 
lia ó zarabanda, causando desasosiego en el battio, y que amo* 
nescadas póc qu'alquier vecino no te hubiesen reiirado ; se pon^ : 
drá un día en el cepo por la primera vez» dos por la segunda, y 
un aicsde encierro, u oJbcas f übUcas» scguo su itxb^ por latec^ 

'< ^!-::!b .■..■..;■ í*. ■ ' f 

^ /. lEnel servido de las tabernas no se emplearán hombret « 
&1 mugeres jóvenes, á no ser hijas, hermanas, ó paricctas in-^ 
mediatas del dueño del puesto, ó del vendedor que le tenga en 
lü nombre; pena de' qüátra pesos por cida vez que iiícomtzn 
venga. '■ ■ , ^ '-a 

f 02 c^ci-^z-'-'^^^S'/i.;-; fíhsr; f-^Ofn li^^^ ni •':^r -' 1 lí ico /• .5 
1 Ninguna taberna se abriri hasta qué haya amanecido ^ 
y te cerrará preciadamente a las ocho de la noche, sin poderse 
abril mas tarde , á no ser por necesidad , para socorro de algún 
herido, üotro motivo urgente»^: ín^^rc ^u 6 ,ici i-r ; *: i., i 

Toda taberna tendrá un rotulo, ó señal sobre la puerta, 
que a primera vista la distinga, r. ; ' : ' : *: "- 'í 

V , " ' Ho se podrá vender al fiado, n! sobre prendas , pena dé 
'devolver éstas inmediatamente que se reclamen , y de perder el 
4erecho á cobrar ó repetir la deuda. 

r ??• 

Quedan en su fuerza y vigor los bandos, y pro viden-* 
cías de buen gobierno promulgadas contra los cbiios, para que 
por sus respetivos Jueces se les impongan ias penas establecidas.' 

" ' Se declara que hit ramo , por el nuevo pie en que se ésta-? 
blece, no deja de ser una Renta ^cal. De consiguiente , en toV 

^ü4i^¿i do 



^^ 



to 1% conteacíosa e«tí s^Jg^ffJal filero 3e Real Hicl€n3a;iía 
Superintendencia general subielegida en el distrito á que se exti^ 
endtsa jirisiicci3a, y á los Ssñircs Intendcnces y su$ Subddc-í 
gados en las suyas; qu^danjo al Al i niniitcaior general de AÜ 
cabalas, en quinto lo es del mi&mo ramo, las facultades eco-< 
nocnlcas y gubernativas que egerccensu Renta por el articula 
ciento quarenta y cinco d^ U O^enaa^a de Intendentet^C 
ifiíeya, España., 

Eti qualquier causa que provenga di ta ttiftacciotí dé: 
lílgun articulo de este Reglamento se instruirá Sascspíiai va $u^ 
maria por el Ministro a Jusz que conozca: preventivamente deit 
hecho, y en el mismo estado de sumaria le pasará a la Supe** 
rintendencia general ; ó í la Intendencia si fuere en el distrita ^ 
de álgutiadeks quatro establecidas, paca q^e se subuancic^ 
ífeutmíjie sQguocprrespQuda. 

Et Administradí^r general de Alcabalas en el recinto de - 
esta Capital, y los Aimimstradores 6 Receptores de los parti4 
dos, podrán instruir tas mismas sumarias preventivamence cotí 
los Jueces ordinarios sóbrelas infracciones que averiguaren e> 
llegaren á su noticia, aguando con Escribano ó tenigos de a^is-í 
t€ncia,y pasándolas en lo& mismos términos que expresa el ar^ 
ticulo anterior , ó á la Sui'^riitendencía general, óá Ja lateiB^ 
aisntíadcl distrito respetivamente. 

Las causas de aprehensión se sustanciarán con una ccr^ 
tificacion del Escribano qae asista, y por su falta con informe 
lutado del Juíz , Administrador, ó Ministro que la hiciere, y^ 
la declaración del delinqüente, que en el afto se le recibirá ao-* 
te Escribano, ó dos testigos en su defcfto Las qae se forme»- 
por delación, se isntruirán con dos ó tres testigos que depongan 
los hechos, y la declaración del dclinquíntc: con cuyas díli^ 
gánelas se dará cuenta para qie recayga sentencia por la Su-* 
perintendencia general, ó la Intendencia en su caso * con á\(k^4 
meo de su Asesor, y se preceda sin demora á la adjudicación > 
délo af>reh2n-lido según el artículo diez y siete, sin perjuicio;^ 
4^ agelacioa a, suplica, sica, tlcoapa y forma se interpusiere. -^ 

Quai3^ 



1?. 

e* -' rQüando haya denuncia ó sospecha fundada de qJfese 
#culta algún fraude de ésta especie cu Iglesias, Conventos, ú 
oteo lugar sagrado , se dará noticia por los Adminhtradoies de 
Aduana, 6 dependientes de los Resguardos según el caso lo p{^ 
da, á su respetivo Párroco, Prelado, ó superior, de la piedvlr 
on del reconocinr>iento, para que advenido ao extrañe ni Ioim 
pida la diligencia de legUifo, prestando todo el auxilio que se 
le pida; pero si lo negare (que no es de presumir) ó rctaidastt 
en términos que la dilación pueda malograr la aprehensión del 
fraude; prececiiendo tres requerimientos, aunque sea en un mis« 
Qio ad:o, y bo: allanándose á dar dicho auxilio, podrán pói: si solos 
proceder al reconocimiento, guardándose siempre al templo, M6« 
nasterio ó persona eclesiástica toda la reverencia que se de be, evi4 
lando en quanto sea posible el escándalo ; con advettendade qut 
si de las diligencias que principal y dire£tamente se praflica^ea 
sobre algún fcaude resultase ser cómplice en el aigun Eciesias-i 
tico, secular ó regular , se sacará testimonio, concluida la tnma^ 
fia ,para remitirlo al Prelado que corresponda por la Sapetinten-^ 
deocia general subdelegada, año deque se le imponga por tiS 
parte la condigna corrección y castigo. 

"En la cuenta de este nuevo ramo fe óbservafin por lo* 
Administradores las mismas reglas que rigen en los demás de 
Real Hacienda en quanto a que los deudores fírmenlas partH 
das de pago.en el Libro Real con roda la expresión necesaria^ 
autorizándolas el Administrador ó Contador, y comprebando^ 
iascn debida forma. dí^h^í^^c 

■; .-40*: ' ' 

Con prcsepcia de la Instrucción que en doce de Agd»4 
to de mil setecientos ochenta y quatro fornó ia Contaduría 
de cuentas pata las que debia rendir de é. te ramo su Adminis^ 
traclon particular ahcra suprimida, formará orra la mi«ma Con- 
faduria, á la qual se arreglarán la Adn iniftiacicr gcrcial de AU 
Cabalas, y las ^dmir i tracicnes y rcccptcdss ícrareas, á fir d€ 
que se maneje con la dtbíoa senciUeí» y cbridad, y que pue- 
da darse tazón de sus producios siempre que la i^ufciictkMd 
4o cxljat . — ■ r^t/^v •■ v;-- - ;^- 



48i 

^ % Desde luego se procedeiá i cstabicccf d rsnio bajo el píe 
j3e éste Reglamento en todas las poblaciones del reyno doodd 
no se halla ni ha podido ponerse en administración, ni en asi-^ 
ento; exceptuando únicamente las de puros Indios, y lo valles 
jéi^ersos , conforme á la Real Orden de catorce de Dicicm^ 
bre ds mil scteckntos ochenta y tres. Y en ellas egcrcerán las 
mismas funciones, que van prevenidas respefto déla Admi-í 
nistracion general de Alcabalas, los Administradores provia^ 
cíales. Receptores, ó Comisarios de guias» 

Precederá para éste entáblela regulación del numeran 
de puestos 6 tabernas que deban permitirse en cada población 
6 partido , y de la qÜJta conque se hayan de pensionar por 
primera vez> i cuyo fin están pedidas las noticias conducentes ^ 
y se comunlcaián en su virtud tas providencias que resulten. 

H En las poblaciones donde está el ramo en arrendamM 
ento continuará por el tiempo de sus remates, tratándose en el 
intaia de uniformar por todas partes su arrregto, y suspendió 
endone la resolución de los expedientes que penden sobre la 
admisión de posturas i ó declat ación del valor del estanco eo^ 
algunos parages^ /-^ 

* 44- 

Formanlosc tina demostración por la Contaduría de cucn^ 

ras de lo mas que en año común ha producido éste ramo á la Re-« 

al Hacienda desde. su establecimiento, todo el excedente que pro««» 

tí uzea por el nuevo método, satisfechos sus gastos y hs pensiones 

que tiene sobre si, se aplicara á los fines de la Real Orden de dos 

de Diciembre de mil ochocientos dos. Y si pasare de los quince i 

diez y seis mil pesos anuales que expresa, se aplicara por ahora 

también e k mayor cxcesoal pago de los mayores gastes que oca"* 

siena el nuevo sistema militar del Reyno conforme á la Real Oci 

den de veinte y siete de Enero de mil setecientos ooventa y quatro* 

^:\ ■-'•/ 45. 

-' ' f^ r A la Administración general de Atcavalas, y suscmplca-^ 
d6s, se asignará la gratificación correspondiente por la Junta Su-» 
perior, pievío su informe, después de habsr tomado conoclmicrH 
to dcltcabajo que este nuevo encargo ofre€Ífice« 



I De éste Reglamento impreso se rcpanirán cgemplarcili los 
♦Tribunales, Oficinas, bcñores Ministrof, Alcaldes ordinarios» y 
Jueces que correspondan segnn se pradlca eo casos icai:¡antesy 
publicándose por bandola parte de que todos deben estar ins- 
ttuidoSy\ para que ninguno alegue ignorancia en los casos de 
contravención. 

^ V Real Palacio 4. de Diciembre de 1S03.::: Antonio González. 
^v f Es copia del Reglacnento aprovadoen Junta Superior de 
^Hacienda de siete del mismo mes y 2íño.;=: Ignacio Cuirra.^ 

# ' Penas contra los fabricantes y vendedores chndestinou 
y Por el bando de 27. de Agosto de 1784. se Icnpiísieron 

Jas si guientes. 

A los Españoles 500 pesos de multa, y perdimiento de 

los instrumentos y materiales de la fábrica, y de la casa en que 

se hallare siendo propia; entendiéndose lo mismo aunque sea age- 

.ca, siempre que se justifique ciencia , tolerancia, ó disimulo de 

.'su propio dueño. , h:;!'; fi* 

200. pesos de multa dios Mestizos, Negros, Mulatos,- y 

3ecnas de color mezclado, con el mismo perdimiento de casa y 

^bienes por la pdmexa vez: y por la segunda la misma pena, con 

^oas 200. azotes , y dos años de presidio. 

A las mugetes de ésta calidad e\ mismo tiempo de recia • 
slon en la Casa nueva, v,,-- :- í '/. -a 

A los indios 50. azotes, y 25. días India?, con perdiíni-» 
CDCodcl rancho, y dos horas dt argolla por %ú% úm, 
,í V- r En las mismas penas incurren los duiíños de las tabernas 
.2c Tinos y aguardiente de España y el Peiú, si vendieren el ^e 
caña, ó se justificare por recoroclmcnto de peritos que mezclan 
aquel con este, especialmente en las mistelas^ y también en per- 
dimiento de todos tos caldos que tengan en la tienda, ptopio;ó 
Hgcnos. 

Por procidencia de la Superintendencia subdelegada de 
<f7.de Julio de 1797. se declaró que los dueños de dichas u^ 
beroasterán responsables en caso de que sus dependientes ó ca- 
jeros vendan el aguardiente de caña puro 6 mixturado, siempre 
iguc seles justifique complicidad en el delito, ó que tengan noti* 

cia 



4** 

cía de el «ir, rsrricaíatto. Y qufi 21óí exprcsaaos cancros y 2kpen< 
dkJíes, y á qualquier otro dí^frauiador que no Unga con que 
^agar la multa de ordenanza^ se le hara sufric ¡nembiDlemente i<^ 
pena de seis meses de cárcel 

«f* HaHlUacion de hs puertos di Smsonátey 'Realejo. 

D. Antonio González &a. , 

É! ExiDO. Sr. D. Miguel Cayetano Soler, Secrctatlo de Ettad«> 

y del Dáspadia universal de Hacienda, con fecha 17. de Ju« 

lio del año proxiono anterior ioe ha comunicado las dos Reales 

ofdenes siguientes: . -V* ^^ 

i. Enterado el Rey de la carta de U. S. dc'^i'iaé^^Sro ^ 

Ti%oi. dando cuenta de haber concedido pcr^iiso á D. Juaii 

Bautista Ymaity para poblar el puerto de Son5onare5de su so-^ 

licitad para que se haibilite en clase de Rienc?, y del estado que 

tenia ya la p^b. ación, lecomendando al mismo tiempo éjte pro^ 

yed ? por sus grandes ventajas, y á so autor por su zclo y ac^ 

íividad con que le ha promovido 5 se.ha dignado t. M. aprovas 

el permiso y todo lo obrado en su consecuencia, habilitandí> 

^Sicho puerto y cí del feealcjo por orden de fsta fetha para el 

tomerdo dircéio con la Metrópoli, y los puertos de la Amciicíi 

Española, conforme al Decreto de 28 de Fcbrcrodc 89. encía** 

se de menores, como 1) están los de Onoa, Trugillo, y í>. Jii^ 

' iín de Nicaragua, debiendo gozar en su concecucneia de tp-* 

das las gracias y franquicias concedidas á los de su clase pot ¿I 

CÚado Real Decreto y ordenes posteviores. 

■.^,,y Asi mismo se ha dignado S M aprobar que parala f^ 

^uciondel proytíiode población haya U. S. faoorccidQ á YxIh 

'sarry, cuya aaividad y jselo han merecido a S. M. ^farticulac 

atención-* "^* *^ * ' ^. 

■^^11- Con<ideránao el'Rcy que la habilitación de puertos efe 

Son'^onaíey Realejo en la costa del Surdééte Bcyno, por la 

Jialubridad de su clima, y por la inmediación a las grandes po^ 

'^%laci-nes yá las provincias en que se culiivael Añil, puc- 

^íáe ínflair en la extensión y pto^pc?!dad del comercio de esc 

íReynOj aun mas quela de los puertoi de Onoa, Trugillo, y 5. 

* Jaan de Niraraguá en la conad-l Norte, se ha servido S. M. 

ftabUitailos como lo cstao éstos, conforme al Decreto de 28 de 



V ^ , '4*5 

febrero He l'7»^^/ y 0r3eTiC8'po5ter/'i¡r^^ to9á$ lai gracir^ y 
ftaoquiclas concedidas á los de su cla&e ., 
/ Pasadas éstas Reales Ordcncí al Mínl t«rIo Fiscal de locít 

til , con lo que f^dló. y di¿i*mio6 nal Asesor ordinario, hereitf«4 
e to por aoto de csic tlia.quc s$ guarden , cumplan y >g;corfn^ 
y se circulen y puqliquen por bando en todo el RcyoOjtomanH 
dosé Us razvines coivveniencess con declaración de que la franqQl4 
cia de derechos que se concede^ álot puertos de Sonsonatc y Rea- 
lejo, debe entenderse <:e5ida al recinto dt las poblaciones de los 
saismos poertos» y que saliendo deellas los ef¿ftos y frutos dcf 
hca adeudar los derechos ordinarios; 

Ebc tanto &c Guacennala 24.. de Diciembre de iSooi! 

,;.^, , .^ n ^ : B¿^^^¿fi¿ jindas de har:(yi: ' ' 'x' \!Í t 
'J* AtKialfjb, en 29. d« Noviembre ultimo, la fragata u^ 
lófcs, capitán D. |>i>sé Maria Nun/25, procedente dd Callao de 
Síúnay conduciendo en registros^ 80. barras c-»n 4*, quintal cs^^ 
i|y. libras cstaSo: ^.283. pellones azules y Chileño^: t.04). Id. 
óberov. 4, id id. blancos, 4. id. del Cuzco; T44. borijoclas de 
azí^ytev toa. idv vino d« Conccpdon:4, sacas con 20. arrobas 
idfi lana: 4^ atrobasde Quina: 22 Jamones: 41. boiijis de azey- 
tunas:v^é75. gruesas cuerdas: iTí^. id. Id. primas: p. petacas de 
pasas con 10* q^iintalís :58'Ubta&: 2t. botijas d^ agaardicnre: 
ivcampatia^: i. piíJdrade destilar: ^972 varasg;rga: 1.352. id. 
fcayeta: 2.200. id- to<:uyo: 500. id. cordíiilate: 16, scrfuchos: 
24. ollas de fierro colado: 200. sacas cacao de Guayaqail coft 
4^2. cargas de 81. libras: 2. zurrones con 10. arroban 7, libran 
cominos; <. id. con 5.^ f msgas 50. libras almendras: 4. rarros dé 
du^ce: 2. cuñetes df id. 4 cajetas id. i. barril de harina: 12* 
mazos de orejones: 18: lenguas de Chile: t, azafate, 9> canasti- 
llas y un zahiimadoj/de filigrana de plata: 91.4^3. pesos 6. si»^ 
en dinero eféSlivo: v 24. betas de jarcia. 

^ La mi^raa fragata llegó al puerto de Acajutlacn 29. de 
Diciembre ultimo, procedente de el de Realejo, conduciendo 
como parte de su registro de Lima: 71. 463. pesos 4^ y medio 
reales en pina acuííada: 13. marcos de plata labrada: 45. quia^ 
ules 4j. libras de estaño: 2. campanas: 24. ollas de fierro cola 4 
.: ^ ... . .-^- do 



¿[%6 
do:j.. á€3tnaáefa: 1.514. pcUoocs 3c Chile: no. botVjaclas de 
azfytc: 10. botijas de vino; 11. id. de aceitunas: 3.0^8. gru. 
«sas de cuerdas: 2, zurrones de cominos: 3. id. de almendra eo 
tf{ítzi%%\ 4. petacas de pasas.— T dtl tomtrth di eúbotáge con* 
guias: 117. y criedia cargas dc algodón: ^zij,; arrobas de quesos ■ J 
y 6. tercios de añil. 

l;]/: ^ ATrugíilo,€n 17. de Diciembre , clbergartinDillgctw 
te, capitán D.Frsnsisco tolano, dc la Havana , conduciendo eir 
rcginro ^31. pipa», 10 quarterolas, 175. anclotes 8. ffasqucrai 
60 bañiles aguardiente de Caña: 13. quintales azero dc Vízcan 
ya . 2C0. sabUs : 4. anclotes 1 barrif vino blanco : é cajones d« 
cigarro. : 12, botijas alc^patroces: 8. dozcnas botellas vino de la 
Rh>ja : K^.dozcngs platos de Sevilla :vaiias piezas dele >za id. y 
de hoja de ¿ata: $ siubas fideos : 6 id. j&vf)n.t>l4ncc ; 6 tneáias ifsmas 
pipel cxcií^ngero 3 id. id. de cftttss: a piezas cíotss r.egi&s: ,8 c»jai de 
filies de pspei espf6c)as; a mfirtiUas de tnuseiita : 68 bairilts c^n 
««3 docenas bctellts vico Chacolí i ao batti*es ▼íno d« Malgüe 
y i arrcbas tztícn biseca: 9 tasuliar; 390 piezas cintas de sgua 
num- 60 i $72 id id. nutñ. 40: 88 id. id rurn 4f: 2184 id, id. cum« f^."^ 
"rji já- dé lajo r um. 40; 176 ¿d id. rum ^ : 17 id decelera ; 3 piezas iar« 
ga ÚQ Seviiia : f 4$ ir.azos de Ch¿{nberguil|as dt GrJinada Dum> 1$ con 
8330 piteas 153 id id« cucreto 90 con 1(30 id : $0 id. cum. 40 eco 3^6 
id : 93 lib^í^s Sida fícja: catiriCíi : 16$ id id : 140 id. joyacite de Mntcia: 
la. Liani;tooe¿ vino cioto : xi id. aguaidiecte de lias: un qair^tai jabeo \ 
de C)stUU: 3 aercbss csfé: a le^tni^^ pf peí cataUn: 40 libras de duice ea 
8 cíjoctj: 40 bt teiífis vino de R»rja: B5 ancbas fijóles: 6 libias canelas 
6 id. chvc; <$ id picri^Lta; 6 ^d. ctn^irAüi^: 3 i { v&fas puntas Degias j blao 
css csífiíanaí; fó psrei thaiauias de oib y piai*: 7 piezas pafiuelcs de 
teügue , ccn 79 ^ifiüelci cxíftrgefos: 3 1 m?ctooes uegics: 33 son^btCH 
tos negíoi de íí>evil!a:43 piexai brcufics ccrittehe.bast 6 »aco$ para paií» 
talcre^de Un»: 5 y^^zas alonanisct: 54 sticbás ceia blarca: ycajones icsH 
CCS de mecctfia juttíds : í<5 piezas fí^nelas regías irg?esas ; uo cajón de li- 
bios 3 cí'JQüCsciuUsU íuiMáa y setis flcjaj ccii ottas met uáer>cias: 9 cajo- 
fies coa 75 dczeafcf i» za iuríida dt rfedKS , juffjos decffé, y 75 dcse- 
"bas i( za espinela suttida: 4 piezas pm ita»i de^'^üo catsljiiías : i8 trajes 
pmsiaoa de eigodon id: 2 chupas de ied?: ¿9 pages medias die id : a do* 
zeoas id. id» dé colores: 6 600 a zuñios : ao dí2«Das giiaotes de arte ^ 
3^ arrobas atroz de Pnestadcc : ¿ tcicics hilo de vele: i.$o pissw*, 
tuah a 5? barriles harjíía ameiicars : íí piezas piatilUs: 33 id. lis- 
tad s de Flandes: 6 id. írrfual bianco : 6 id, maoes ; i id. cieu an^ 
chas: 6 id. caseiilio ¿ y oteas metudeaciast ^ : J 

FIN DEL TOMO VU. 



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