(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "La Santa Biblia, que contiene los sagrados libros del antiguo y nuevo ..."

Google 



This is a digital copy of a book that was prcscrvod for gcncrations on library shclvcs bcforc it was carcfully scannod by Google as parí of a projcct 

to make the world's books discoverablc onlinc. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 

to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 

are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. 

Marks, notations and other maiginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journcy from the 

publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with libraries to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prcvcnt abuse by commercial parties, including placing lechnical restrictions on automated querying. 
We also ask that you: 

+ Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrainfivm automated querying Do nol send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other áreas where access to a laige amount of text is helpful, picase contact us. We encouragc the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attributionTht GoogXt "watermark" you see on each file is essential for informingpcoplcabout this projcct and hclping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remove it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are lesponsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can'l offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liabili^ can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organizc the world's information and to make it univcrsally accessible and uscful. Google Book Search hclps rcadcrs 
discover the world's books while hclping authors and publishers rcach ncw audicnccs. You can search through the full icxi of this book on the web 

at |http: //books. google .com/l 



Google 



Acerca de este libro 

Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 

cscancarlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de 

dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es 

posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embaigo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras 

puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta difícil de descubrir. 

Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como 

tesümonio del laigo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas. 
Asimismo, le pedimos que: 

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares: 
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales. 

+ No envíe solicitudes automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a 
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos 
propósitos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Conserve la atribución La filigrana de Google que verá en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de 
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La l^islación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no 
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en 
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Búsqueda de libros de Google 



El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de 
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas 
audiencias. Podrá realizar búsquedas en el texto completo de este libro en la web, en la página |http : / /books . google . com| 



S3. a.. /O 



_¿y^£^-e o-i^e-^ 







LA 

SANTA BIBLIA, 

QnK COHTIBKB 

LOS SAGEADOS LIBROS 
DEL 

ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO. 

ANTtaiTA TXBfflOH DE CIFBtAKO DB VALEBA, 
COTEJADA CON SIVEBSAB TB ADUCCIÓN E8, 

T pEyraADA 

CON AKRBOLO i LOS ORIGINALES EEBBÉO T GBIEOa 



OXFORD: 

IMPEBNTA DE LA UNTVIRSmAD. 












i 



■ 



^-Ut 



U 



:>/. 






' 'I.. 



• «*-'■, 



f* 



-■ / 



TABLA 



DE LOS 



LIBBOS DEL ANTIGUO Y DEL NUEVO TESTAMENTO, 

CON EL NÚMERO DE LOS CAPÍTULOS DE CADA UNO. 



LIBBOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO. 



Cap. 

OENESIS 60 

Éxodo 40 

Levitk» 27 

Ñámenos 36 

Deoteronomio 9A 

JosDé 2á 

Jueces 21 

Eut 4 

lo de Samuel 31 

2» de Samuel 24 

lo de los Beyes 22 

a» de loe Beyes 26 

lo de las Crónicas 29 

2o de las Crónicas 36 

Esdraa 10 

Ndwmias 13 

Ealher 10 

Job 42 

Salmee 160 

Proverbios 31 



Cap. 

Ecciedastéa 12 

El Cantar de los Cantaros de Salo- 
món 8 

Isaias 66 

Jeremías 52 

Lamentaciones 5 

Ezequiel 48 

Daniel 12 

Oseas 14 

Joél 3 

Am6s 9 

Abdias 1 

Jonás 4 

Michdas 7 

Nahum 3 

Habacuc 3 

Sophonios 3 

Haggéo 2 

Zacaiias 14 

Malaquias 4 



LIBBOS DEL NUEVO TESTAMENTO. 



Cap. 

aXATEO 28 

amaróos 16 

aLncas 24 

8. Juan 21 

Hechos de los Apóstoles 28 

Epístola k los Bomanos 16 

1» & loe Corintios 16 

2i& loe Corintios 13 

AksGUatas 6 

AlosEfedos 6 

A los FOlpenses 4 

A los Colosenses 4 

1* & los Tesalonioenses 5 

di & los Tesalonicenses 3 



Cap. 

lab Timoteo 6 

2a & Timoteo 4 

A Tito 3 

AFilémon 1 

A los Hebreos 13 

Epístola de Santiago 5 

la de S. Pedro 5 

2adeS. Pedro 3 

la de S. Juan 5 

2a de S. Juan 1 

3a de S. Juan 1 

Epístola de S. Judas 1 

ElApocalipsi 22 



LIBRO PRIMERO BE MOISÉS, 

OOMUKMENTi; UAMADO 

EL GÉNESIS. 



A.C. 4MM. 



>1>io.8.SS. 
Heb. 1.1)01. 

tU.8. 
iS«L8.a. 

la. 40. 98. 

Jer. SL U. 

Zac.IS.1. 

H«cluUl& 

Boía.1.90. 

CoLLUL 
< Jer. 4. SS. 
' Job -26. U. 

8*L104.aO. 
«8«1. 88.S. 
/ S Oor. 4. «. 
rls.4&7. 
»JobS7.18. 

Jer. 10. 19L 
> ProT. 8. S8. 

8*LUB.8. 



» Job 38. 8. 
itel. 1M.9. 
J«. 5. 22. 
SF«d.8.& 



'8al.l9(L7. 
"8*LIOU9l 



•BftLU6.& 
Jer.SLSai 



CAPITULO I. 
Cr*aeitm del mtmia. Forma Dio» «I tUUt, l« 
tierra^ lo* astro*, latyHamtaa y airfuiaiM, f 
orptHmmml» oí Ammmv^ al «mI t^/Ma todo 
loeWodo. 

EN «d principio crió &IMot Ig* oiekM, 
jr la tiáink. 
9 1 Y la tienra estaba edewrdenada 7 
vacia, Y la» tinieblas tttaban sobre la haz 
del abismo, ij ei Esiiírltn de Dios se 
moTia sobie la has de las aguas. 

S^Yd^Dios: •Sealabutt/yftiéla 
lux. 

4 Y tío Dios que la Iva no buena : 7 
aportó Dios la luz de laa tinieblas. 

5 Y llanut Dios á la hiz DU, 97 á las 
tinieblas llamó Noche: 7 ftié la tavde y 
la maflana un dia. 

S ^ Y dijo Dios: Haya ezpttnsion en 
medio fie laa aguas, 7 separe las aguas 
de las aguas. 

7 E lüzo Dios vna espandon *, 7 apavtd 
las aguas que ettan debajo de la expan. 
sion, de las aguas que iutan sobre la 
expóoiion : 7 ñié asi. 

8 Y llamó Dios á U expansión, Cielos: 
7 fn^ la tarde 7 la maflana el dia se. 
gando. 

9 ^ Y d^ Dios, It Jtintanse las aguas 
que citei» debajo de los oídos en un lu* 
gar, y deaedbnue la seoa: 7 fué así. 

10 Y Uamó DkM & la seca. Tierra, y ¿ 
la reunión de las aguas llanió Mares : 7 
«ió Dios que eifo «ra bueno. 

11 Y d(Jo Dios s Pmduica la tierra 7er- 
ba verde, 7erba que dó simiente; árbol 
de firuto que dé ñuto tsgun su género, 
que su ainiiente e«<éen él, sobre la tierra : 
7 fué así. 

19 Y predv^ la tierra yerba verde, yer- 
ba que dá simiente según su naturaleía, 
y árbol que d4 firuto, cuya simiente tttü 
en él, según su género : y vio Dios que 
estoem bueno. 

18 Y fué la tarde y la maflana d dia 
tercero. 

14 ^ Y dijo Dios, Sean 'lumbreras en 
la ezpoiBion de los cielos para apartar 
d dia y la noche: y sean por seflaleB, y 
para las estaeion»", y para dias y afkos. 

15 Y sean por himbraras en la czpan. 
aion de los eieloi para alnmbiar soIrv la 
tierra: y ftiéasL 

10 E hizo Dios dos grandes lumbreras : 
la lumbrera mayor para que seflorease 
el dia, y la lumbrera menor para que 
in la noche: *Aúo tamuen 
laaestrdias. 

17 Y pdsolas Dios en la espansion de 
les délos, para alumbrar sobre la tiem, 

18 Y para sefiorear en d dia y en la 
noche, y pan apartar la luz y las tinie- 
blas : y vio Dios que ato era bueno. 

19 Y finé la tarde y la maflana d dia 



90 Y d^o Dios, Produzcan laa aguas 
réptü de anima viviente, y aves que vu- 
elca sobre la tíarra, en la abierta expaa- 
sion de loa delos^ 

. 91 Y erió Dios las grandes ballenas» y 
leda oosa viva que anda anrastsando, que 
laa aguas pmdujeroa segua su género, 
y toda ave alada según su espedet y vio 
Olea qpn aafe ara bueno. 



99 Y Dios les bendUo dloiendo, Fruc. 
tiüead y midtipliead, y henchid las a* 
guas en las mares, y laa aTcs se multi^- 
quen en la tienra. 

98 Y fbé la tarde y la maflana d dia 
quinto. 

94 ^ Y d^o IMos, Produzoa la tierra 
seres vivientes s^un su género, bestias, 
y serpientes, y animdes de la tíerra se- 
gún su eapeoie : y fué así. 

96 E hizo Dios anlrodes de la tíenni 
segua su aénero, y ganado según su gé- 
ñera, y todo animal que anda arrastran* 
do sobre la tierra según su espeoie: y 
vio Dios que «do tra bueno. 

aSJl Y dJ|]o Dios, • Hasamos d hombre 
á nuestra imagen, conrorme á nuestra 
semtganza : y seftúee en los peces de la 
mar, y en las aves de loa deloe, y en laa 
bestias, y en toda la tierra, y en todo 
Atimd que anda arrastrando aobte la 
tiennu 

97 Y crió Dios d hombre ft su imagen, 
á imagen de Dios lo crió : maoho y tim- 
bra los ciló. 

98 Y los bendijo Dios, y díMes Dios, 
Fructificad y multiplicad, y neneUd la 
tierra, y sqjuzgadla, y sefioread en los 
peces de la mar, y en las aves de los 
oidos, y en todas las bestias que se mu- 
even sobre la tierra. 

99 Y dijo Dios, He aquí que os he 
dado toda yertia que dá atañiente, que 
edA sobre la haz de teda la tierra, y todo 
ártwl en que Aey fruto de árbol que dá 
simiente; ^ ser os ha para comer. 

80 Y á toda bestia de la tierra, y á 
todas las aves de los cielos, y á todo lo 
que sp mueve sobre la tierra, en que hay 
vida, toda yerba verde iet terá para co- 
mer: yftiéagí. 

81 Y vio Dios todo lo que habla hecho, 
y he aquí que «ni bueno en gran mane- 
ra. Y fué la tarde y la maflana d dia 
sexto. 

CAPITULO II. 
Atabado* ta$ obra* d* la ereaeion «n tot tti* 
Ha», á—eamta IHo» «n d itptimo, y «<m<^ 
ea *tU dia. Oclooa ai komfrr» on *Í Famiaoi 
fvrma á Sva, t intUittlt» «I natriwíonio. 

Y FUERON acabados los cidos y U 
tierra, y todo m ornamento. 

8 Y acabó Dios en d dia séptimo «n 
obra que hizo, y «reposó d día séptimo 
de toda su obñ que lúibia hecho. 

8 Y bend^ Dios d dia séptimo, y san- 
tificólo, porque en él repoaó de tolda su 
obra qneJiabia Dios eriaoo y heebo. 

4 ^ Estos wn los orígenes de tos cielos 
y de la tiem cuando nieron criados^ d 
dia que Jéhová Dioa hiao la tiem y lea 
«ddos, 

ft Y toda planta del campo antes que 
ftiescen la Üena, y teda yerba dd campo 
aalas que naeiese : porque aun no habla 
Jdiovi Dios liecho llover sobre la tienra, 
ni habia hombre para que labrase la ti- 
erra. 

6 Mas subia de la tierra un vaper, que 
regaba toda la fhz de la tierra. 

7 \ Formó pues Jdtová Dioa d hom- 
bre dd bpolvo de la tiem, y alentó «en 
su nariz «soplo de vida; y rae d hombre 
en alma viviente*. 



Á.C. 400i 



o Id. 7. 99. 
ir. 4.M. 
Od. 8. 10. 
lOBr.U.7. 



i'Ov-9.8. 



• Iz.SO.1. 
]Sb(t6.18. 
Vat.lS.& 
Od.S.16. 
IT. 
Beb.4.4.9. 



* Osp. Ü. O. 

I«.64.8. 

■ Job 88. 4. 
'IS.8.SS. 
'10or.U.4S. 



A. G. 4001 



GÉNESIS, III, IV. 



A. C. 4001 



/Bi.SL8,9. 



Pro. 8.18. 
Apoe.S.7. 



AC»p.ZS.18. 

tHeb.OHA. 
»I>ui.l0.4. 



tt«M«3. 



(lOar.11.9. 
lTIm.S.U. 

"8ia.8.6. 



"Cap. U. 12. 



• Bf. 8. 80. 

'Mu. 10. 7. 
<10ar.«.16. 



•Apoe.lXl. 
» tOot.il. S. 



"Cftp.8.17. 

'J1UB8.44. 



8 Y habla Jehovft Dios plantado un 
huerto en Edén al oriente, y puso allí 
al hombre que habla formado. 

9/Y habla JehoV& Dios hecho nacer 
de la tierra todo árbol delicioso 6 la tís* 
ta, 7 bueno para comer ; también tí 4a' 
bol de xiday en medio del huertOj y éi 
árbol de ciencia del bien y del mal. 

10 Y salla de Edén «n fio para legarel 
huerto, y de ^ se repartía en cuatro 
ramales. 

11 n noinbn del uno era Pisan i este 
« el que oaroa toda la ticna de Havi- 
Uh A, donde hay oro : 

18 Y el oro de aqudla tierra «i bueno : 
i% aUl tomNcii bdelio y piedra oomerina. 

18 El nombre del seáundo rio e* 01- 
hon: este m «1 qoe rodea toda la Kenra 
de Etiopia f. 

14 Y 61 nombre del tercer rio es Hidde. 
kel i : este e« el que ir& delante de Asi- 
rla. Y «1 onarto rio ce el Eufrates. 

16 Tomó pues Jehová Dios al hombre. 

Lie puso en el huerto de Edén, para que 
labrara y lo oaardase. 
16 ^ Y mao^ JehoTá Dios al hombre 
dictendo» De todo árbol del huart|^«o- 



17 Mas del árbol de eienoia del bien y 
del nal no comerás de él*; porque Á 
día que de él comieces, morirás. 

18 <T Y düo Jehov& Dios, No m buen» 

?ne el hombre esté solo ; haréle ayuda 
idónea para él. 

18 Formé mies J^ov& Dios de la tieita 
toda bestia áá campo, v toda ave de les 
cieloB, 7 triólas & Adam** para que 
viese omno les habla de llamar : y todo 
lo que Adam llamó & los animales tM* 
entes, ese «• su nombre. 

80 Y puso Adam nomines i toda bes* 
tia, y ave de los cielos, .y k todo animal 
del campo : mas para Adam no halló 
ayuda que MfvviMe delante de él. 

81 Y JAov& Dios hizo caer sueBo* 
sobre Adam, y se quedó dormido: en- 
tonces tomó una de sus oostiUas, y cerró 
la oarne en su lufar. 

83 Y de la costilla que Jehová Dios 
tomó del hombw, hizo tma oM^er, 7 
tricot* "1 hombre. 

83 Y dijo Adam, Esto e» ahora hueso 
«de mis huesos, y oame de mi iínne : 
Esta será llamada Varona, porque del 
Varón filé tomada. 

84 Por tanto d^ará j> el hombre á su 
padre y á su madre, y allegarse ha á su 
mujer, y serán una sola camef. 

85 Y estaban ambos desnudos, Adam y 
su m«U«r, y no se avergonzaban. 

CAPITULO III. 
MtoA la terpttnté i Svat jpwnM nttetiirt» 
prímw/t» pád»M, y a«arrMMi »obn tf ynu 
áuetiuUmtM ía maUUeion. divi$M. rro- 
niéta éd Metioá. 

EMPERO «la Krpiento era astuta 
hxsM que todos los animales del 
«ampo que Jdievá Dios habla hecho ; la 
cual dUo á la mi;^er, ¿ Con que Dios os 
ha dicho. No comáis de tado árbol del 
huerto? 

8 V la mxáet respondió i la serpiente. 
Del firuto de los Arboles del huerto eo- 
memos» 

8 Maa éá. fruto del árbcd que etlA en 
medio del huerto dlJo Dios«, No come- 
réis de él, ni le tocaréis, porque no mu- 
ráis. 

4 Entonces la serpiente ¿ d^o 4 la mu- 
jer'. No moxiríis. 

6 Mas sabe Dios q«e el dia que comi- 
ereis de él, s«rAa abiertos vuestros «jos, 
y seréis «orno lUoses sabiendo el bien y 
•Imal. 

Y vio la mt^er que el árbol «ra bucao 



para «omer, y que era agradable ft los 
ojos, y árbol cowciable para alcanzar la 
UUdtfíA :, y tdmó de ttf Mitoi y comió, 
7 dio 'también á su ttarno, el cual co- 
mió a^ como ella. 
i VftacMn líblertos los ojos de entram- 
bos, y conocieron que utaban desnudos/: 
erftonc4s cositrcte^hqjas de higuera, y se 
hicieron delaAtaM. 

8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que 
se pascaba en el huerto al aire del día : 
y escondióse el holtfbre 7 su mi^er de la 
iiinwinia de Jahavi Dkw «noe les ár> 
bolea del huerto. 

9 Y llamó Jehová Dios al homibre, 7 le 
d^o, ¿ Dónde estás td ? 

10 Y él reapondlé, OC th -Muí «n el hu- 
erto, y tuve miedo ir, porqae estaba de- 
nudo ) resoondíma. 

11 Y d(|ole, Quién te ensefió que esta- 
bas denudo ? ¿ Haa comido del árbol de 
que yo te mandé ao «omiesea? 

18 y el hombre Mspoadló, A La mu)er 

2ue me diste por compañera me dio- bd 
rboUyyoooñki.' 

18 Entonóos Jehová Dios dijo 4 la mu- 
Jar, i Qué «I lo que has hacho ? Y dijo la 
BHÓer, La asvulente me engalló, 7 eolmf. 

14 Y Jehová Dios d^ á la serpiento. 
Por cuanto esto hiciste, maldita setas 
entre todas las bestiaa, 7 eiitte todos loa 
animales del campo ; sobre ta peoho an- 
darás, 7 'polvo oomecás todos los dlbs 
de tu vida. 

1& Y enemistad pondré entre tí 7 la 
mi\jer, 7 entre tu i^aimiente 7 la simi- 
ente BUva^ ; eata te herirá en fat cábela «, 
7 tü le herirás en el calcañal. 

16 A la mujer d^o, Multiplicaré en 
gran manera tus dowrea 7 tus preñeces ; 
con dolor parirÚJi losh^ossj&tuaaaiido 
eerá tu deseo, 7 él se ehseñoreará de ti. - 

17 Y al hombre dijo, Por onanto obe- 
deciste á la voz de tu mujer, 7 comiste 
del árbol de que te mandé (Uoiendo> Ne 
comerá* de él, maldita eerá la tiena por 
amor de tí ; con dolor • comerás de eUa 
todos los días de tu vida ; 

18 Espinos^ j caídos te ptoduetrá» 7 
comerás 7erba del campo ; 

19 En el andior de tu nxua eomerás el 
pan haste que vudvas á la tiana, poti}ae 
de ella fuiste tomado : pues poiito es«Sk 
7 al polvo serte tonudo. 

80 ^ Y llamó el hombre ti nombre de 
su mujer Bvaf, por «tanto ella era ala- 
dre de todos los vivientes. 

81 Y Jehová Dios Uzb al hambre -7 á 
su mqjer túnicas de píelas, 7 vbtióloaY. 

88 ^ Y dije Jehová Dios, He aqnf r el 
hombre es como uno de nos sabiendo d 
bien y el mal: ahora pues, porque no 
alanoe su mano, 7 tome también dd 
árbol de la vida*, 7 coma, 7 Viva para 
siempre; 

88 Y sacólo Jehová del huerto de Edén» 
pata que lábrate la tierra de que fue 
tomado. 

84 Echó pues fuera al hombr^ 7 paao 
al oriente del huerto de Bden Quem- 
bines (, 7 una » «nada cnoendida que M 
tevolvia á todos lados, para «aardar él 
caMfno del árbol de la vida. 

CAPITULO IV. 
NoM Cain y AbtL Coi» tUno de 

mata 4 «u á«m^ea* 
go, $ d t a i ea dn tna. 

Y CONOCIÓ Adam á tu mujer Eva, 
la cual concibió, 7 parló a Calnf , 
7 ^lo, AdquMdo-lie váron por Jehová. 
8 Ydas p ate parió áau hermana Abelf t 

Lflié Abel MUer de ov^)as> .7 Cal» ftié 
tirador da la tiemu 
8 ^ Y aconteció andando «1 tlempo> 



<a «MiMMion, eoiM- 



/ Cap. 2. 85. 



'UnaaSJO. 



kiro.a8.13. 



<Is.6S.9S. 
Ule 7. 17. 

kMat.U.a8. 

Jnaa8.44. 

1 Juan 8. 8. 
lia.?. 14. 

Mío. 6. 3. 

Uat.l.a8. 

Loe. 1. 88. 

* BoiB. 16. 

80. 

"ITim.*:.!! 



*>Bmi.8.20. 
' Ib. 86. 13. 



tHeb. 
viviente. 

9 Is. 61. 10. 
Fa.S.9. 
r^«r.s. 



•Apoca. 7. 



< Xz. 88. 18, 

ao. 

Bd.80.1. 

788.1. 
•1CI0.81. 

16. 



tHeb. 
adquirido. 

tHeb. 
vanidad. 



Á.C'nm. 



01BK1S8ÍE8, y. 



.C.4NH. 



< HekU. i. 






qu Oain txido del ftnio de )*tkra» no» 
obcnda A J«|iováu 

4 Y Abel tin^o también «le k» primo- 

'Dlto« de uu oit^at, y de tu oxesun. 
■airó JdioT4 oon adiado & Aoel« jr ¿ 
aaoAeada: 

£ Mas iu> miró propicio k Cain y A la 
o&enda saya. Y cnM&óae Caia en gran 
manaca, y decayó su semblante. 

6 Entonces Jdiová d^o á Cain, Parqué 
Ce bas — twfiade ? y porqué m m ionv- 
tadstaswlro? 

3 Si bien liieiei«s,¿no ae«áe ensaltad» ? 
y si no bicieres bien, el pecado está A la 
puerta. Coa toda «ato, 6 ti sai su deseo» 
y tii te cnaeñoreaxAs de éL 

8 ^ Y habló Cain A su harvuuoo Abel : 
y aooateoió que estando ellos en el cam- 
po, Cain se levantó coniz» su hennaao 
Abel, y le b mató. 

9 T JsboTA dUo A Cain, Dónde «stA 
Abel tu hermano ? Y él reapondió* Ko 
sé : ¿ Soy ye gualda de mi hermano ? 

10 Y á le dijo. Qué has hecho ? La 
TOK de la sangre de tu heiinano clama A 
nUl desda la. ticna. 

11 Ahora p«es maUüto tea» tú de la 
tícnra qoe ando m boca para noibir la 
sangre de tu hermano de m mano. 

18 Cuando labrares la tienra, no te val' 
▼eE&A dar su faetnt: enante y extXBn- 
jen> sesAs en la tierra» 

15 Y dijo Csin A JehovA, Grande «« 
mi iniquidad para ser perdonada. 

14 Me aquí me echas hoy de la iba de 
Ja 4sna, y de tu presencia me eacon- 
y sñé eiraata y extni\jero en la 
y sncedeíA que cualquiera que 
me hallare, me matarA. 

IC y respondióle JdiovA, Cierto que 
eoalqniara que matare A Cain, siete 
▼cees serA castigado. Entoaoes JebcrrA 
poso sefisl en Oain. para que no le hiri- 
eseenalanjeca ente le hallaes* 

16 4 V salió Cain de delante de Jeho- 
▼A,y habitó en tiarra de Nod al oriente 
de fideo. 

)7 Y ccnoeió Cain A su naxitr, la cual 
lilvió y parió A Henoch: y edificó 
dudad, y llamó el nom^ de la 
ciudad del nombre de m hiio, Henoch. 

18 Y A Henoch naoió Irsd, é Jred en- 
gendró A MehHJael, y MehHJael engea- 
dtó A JMiethuaael, y Uetfausacl engen- 
dró A Lamech. 

18 Y Y temó pa» ai Lameqh dos mu- 
Jcrei ; el nombre de la una /bá Ada, y 
el nombre de la otra Zilla. 

88 Y Ada parló A Jabal, el oual fué 
padre de tos que habitan en tiendas, y 



n YoBombre de su hermano lué Ju- 
bal, el cfiMl filé padne de todos los que 
manrian htnrpa y cnpao. 

SS V zula tamUen parió A Tubal- 
CaiD, aekaladmr de toda obra de metal 
7 de Meno; y su hcnsana de Tubal- 
Cato Aé 'JN«aaa. 

88 Y d^o Lamech A sus mvjeres Ada 
9 Zilta:; cid ni tos, raHJeres de La- 
mech, e w u e had mi dicho : que TBien 
malaié por mi herida, y mancebo por 
nalfoliie. 

M Bt líete Teoes seíA Terrado Cato, 
Lamech «i verdad setento veces siete Jo 
serie. 

86 if Y ooBooló de nueee Adam A tu 
■nitar, le onal 9*^ «* 14K>, 1 Uamó 
M nombreSeth : Porque Otos («jja tila) 
me ha sustitiifde otra simiente en logar 
4e Abel, 4«iiai mató Cato. 

86 Y A Sett tamUen to nació un h^o, 
« ItomA «» wnntaM ]$aes. üntonees ioa 
hm^tm «SBMMAceD A llamuie del oom- 
«MdeaelMffA. 



CAPITULO V. 
thatalogia d« . ^ ¿bi, y df mu d mc t m M t mt— 
hasta Kotporltt K«m d» Sdk, utirm át 1m 
l'airiartaf f vrggmtívru M Méitas, puf 
m H tiíjtto ém loáoM loi JfscrtitarM. 

ESTE M el libro de las generadones 
de Adara. El dto en que crió IHos 
al liomtore, A la aemgansa^i de Dioe lo 
hiae. 

8 Maohok y hembra los ovlói y tos 
bend^o, y llamó el nombre de aOos A- 
dam el dia en que fueron criados. 

8 ^ Y vivió Adam ciento y treinta 
afios, y engendnó u» hijo A su leme- 
janzac, conforme A su imagen, y llamó 
stt nombre Seth. 

4 Y fueron los dias de Adam, dmues 
que engendró A Seth^ ochocientos afios : 
y enoendró h^os é h^as. 

5 Y fiíexon todos los dias que vivió 
Adam novecientas y tretota aflos, «^y 
murió. 

6 Y vivió Seth dento y cinco afios, y 
engendró A Enos. 

7 Y vivió Seth, después que engendró 
A Enos, ochocientos y siete altos, y en- 
gendró li^os é hüas. 

8 Y fueron todos los días de Seth no- 
védenlos y doce años, y murió. 

8 ^ Y vivió Enos noventa aikis, y en- 
gendró A Calnan. 

10 Y vivió Enos, después que engendró 
A Chinan, ochooientoa y quince aBos, y 
engendró l^jes é h^as. 

11 Y fueren todos los dto* de Enos no- 
vecientos y cinco años, y murió. 

18 f Y vivió Cainan tetenta afios, y 
engoidró A Mahalaleel. 

18 V vivió Cainan, desfioes que en- 
gendró A Mahalaleel. ochodentes y eu- 
arenta afios, y ensendió hijos é hijas. 

14 Y fuen» todos los dias de Cainan 
novedentos y diez afios, y murió. 

\b^Y vivió Mahalaleel sesenta y ctooo 



, y engendró A Jarad. 

16 Y vivió Mahalaleel, después que 
engendró A Jazad. ochocientos y treinta 
>Aos> 7 engendré n^ é hijas. 

17 Y fueron todos tos días de Maha- 
laled ochodentos y noventa y dnoo 
aflos, V murió. 

18 if Y vivió Jared ciento y sesenta 
y dos afios, y engendró A HeB0<m> 

19 Y vivió Jaxed, después eme engen- 
dró ft Henoch, ochodentos aftoa, y en- 
gexidió h(jos é hijas. 

90 Y fueron todos los dias de Jared no- 
vecientos y sesenta y des afios, y murió. 

81 1[ Y vivió Henoch sesenta y dnco 
afios, V engendró A Mathusalaro. 

99 Y camino • Henoch con Dios, des- 
pués que engendró A MatbusaUm, tses- 
oientos afios, y engendró hijos 6 hUas. 

98 Y filaron todos los dias de Henoch 
tresdentos y sesenta/ cinco afios. 

94 Caminó pues Henoch con Dios, y 
desaparedó, porque/ to llevó Dios. 

85 í Y vivió Bíatbusalam dentó y 
oohenta y sleto afios, y «ngendró A La- 
mech. 

96 Y vivió Mathvsalam, deqpnes que 
engendró A Lamech, aetedcntea y ochen- 
ta y dos afios, y engendró hj^os é htJM. 

97 Fueron pues todos los dias de Ma- 
thusalam novecientos y sesenta y nveve 
tifjfftfj murió. 

98 ^Y vivió Lamech dento y ochepta 
y dos afios, y engendró un hijo : 

99 Y llamo su nombre Noé, f diciendo. 
Este nos aJiviaxA de nuestras obras, y 
del trs^i^o de nuestras manos, A causa 
de la ticnea# que JebovA maldijo. 

80 Y vivió Lamech, después que en- 
gendró A Noé, quinientos y noventa y 
«iaoo Aftot, y engendró Mi oséhtfes. 

A8 



• Cap. 1. 27. 

lOor.U.7. 

Ool. 8. 10. 
» Mal. 3. U. 



*J<»l>9k4. 
Jnaa8.6. 
IOor.U.48. 



tfBHb.a'Sr. 



n. 
ylf.l. 
DeiiitlS.4. 
S Bey. 90. 8. 
8al.l«.8. 
Am. 8.8. 
Mal. 2. 6. 
/ Hsb. 11. b. 



fHcb. 
rtfoto. 

9 Cap. 8. 17. 
y 4. 11. 



OENESIS, VI, VII. 



SV dliá'jSwSlíomUfoSert n 









A Y jfl, h* ftqui qo* JO Ira!. 



J¿. »!._.. ,.^« 












»tmtf Ch&m. j Jiplwl, 1il)o« de NÓ/, 






á.C3M0. 



GIENESI3, YUI, IX. 



A.C.SM8. 



/Job 23. 15, 

U. 



«Cap.8.S. 



,*Cki».19.». 
I Ei.zai. 

' JoBM4.IL 
'lt.lt 2L 



'Ch{h6.ia. 



/(h(bl.2L 



anda arrastrando aobre la tíiftn, y todo 
hombre/. 

22 Todo lo que tenia aliento de espíritu 
de vida en sus narices, de todo lo que 
habia en la tierra, murió. 

23 Asi fué destruida toda sustancia que 
vivia sobce la ftt de la tierra, desde el 
hombre hasta la bestia, y los reptiles, y 
las aves del cielo : y fueron raidos de la 
tierra, y quedó solamente Noé, y lo que 
con él tstaba en el arca. 

S4 Y preralecleron las aguas sobre la 
tienra ciento y cincuenta días 0; 

CAPITULO VIII. 

Ditmimuida» la$ agnaa dd dijuvio, dttputn da 
habar Nof «nvtado el euérvo y la polama, 
Btde del arca, y qfreM á IHo$ taerifleio 
tigradMe. 

Y ACORDÓSE* Dios de Noé, yh 
de todos los animales, y de toiías 
las bestias que ettaban con él en el arca : 
é hizo pasar Dios un Tiento* sobre la 
tierra, y disminuyeron las aguas. 

9 Y se cerraron las fuentes ^del abismo, 
7 las cataratas de los cielos, y la lluvia 
de los cielos fué detenida. 

8 Y tomáronse las aguas de sobre la 
tierra, yendo y volviendo: y descreci- 
eron las aguas al cabo de ciento y cin- 
cuenta dias. 

4 Y V reposó el arca en el mes sép- 
timo, & diez y siete dias del mes, sobre 
los montes de Armenia. 

6 Y las a^as fueron descreciendo hasta 
d mes décimo : en el décimo, al primero 
del mes se descubrieron las cimas de los 
montes. 

6 ^ Y sucedió que al cabo de cuarenta 
dias abrió Noé la ventar « del arca' que 
habi& hecho : 

7 Y envió al cuervo, el cual salió, y 
uhtvo yendo y tomando basta que las 
aguas se secaron de sobre la tierra. 

8 Envió también de si 4 la paloma, para 
ver si las aguas se hablan retirado de 
sobre la fiíz de la tierra. 

9 Y no halló la paloma donde sentar la 
planta de su pie, y volvióse & él al arca, 
porque las aguas ettaban aun sobre la faz 
de toda la tierra : entonces él extendió 
su mano, y cogiéndola hizola entrar con- 
sigo en el arca. 

10 Y esperó aun otros siete dias, y vol- 
vió á enviar la paloma fuera del arca. 

11 Y la paloma volvió & él á la hora de 
la tarde, y he aqui que traía una hcna de 
oliva tomada en su pico ; y entendió Noé 
que las aguas se hablan retirado de sobre 
la tierra. 

13 Y esperó aun otros siete dias, y en- 
vió la paloma, la cual no volvió \a mas 
&él. 

13 Y Y sucedió que en él aflo seisci- 
entos y mío de Noé, en el me» primero, 
al primero del mes, las aguas se en- 
jugaron de sobre la tierra ; y quitó Noé 
la cubierta del arca, y miró, y^ he aqui 
qoe la fez de la tierra estaba ex^uta. 

14 Y en el mes segundo, á los veinte y 
siete dias del mes se secó la tierra. 

15 5 Y hablo Dios á Noé diciendo, 

16 Sal del arca tii, y tu mi^er, y tus 
hijos, y Ifu miyeres de tus higos contigo. 

17 Todos los animales que ettan con- 
tigo de toda carne f de aves, y de bestias, 
7 de todo réptU que anda arrastrando 
sobro la tierra, sacarts contigo : y vayan 
por la tierra, y ihicüíiquen/, j mulü- 
plíqnense sobre la tierra. 

18 Entonces salió Noé, y sus hijos, y 
ftt mi^er, y las mujeres de sus h^os 
eanéU 

19 Todos Ips animales, y todo reptil, 
7 toda ave, todo lo .^e ^e mueve sobre 



la tierra scgon sus espedes, salieron del 
arca. 

ao Y Y ediñcó Noé un altar i JehovA, 
y tomó de todo animal limpio^, y de 
toda ave limpia, y ofisoió holocausto en 
el altar. 

81 Y percibió JehovA oler de suavi- 
dad A i y dijo Jel^ov& en su corazón. No 
tornaré mas á maldecir •' la tiena por 
causa del hombre ; porque el intento del 
ooraxon^ del hombre es malo desde su 
juventud: nL volveré mas & destruir' 
todo viviente, como he hecho. 

83 Todavía eerám todos los tiempos de 
la tierra ¡ la sementera y la siega, y el 
firio y calor, verano é invierno,' y dú y 
noche, no cesarán ■». 

CAPITULO IX. 
BmmUm JMoa d Koé fdiua hffottfU» renu- 
eva la dtmdeion me le» habia keemo de toda» 
toa eaeaa ; pero iei prohibe «1 eomer la tan' 
are. Ptuto dtl Btíior eon Noi. Smbriague» 
de tete. 

Y BENDIJO Dios A Noé y á sus 
hijos, y dijoles. Fructificada, y 
multiplicad, y henchid la tierra, 

8 Y vuestro temerá y vuestro pavor 
será sobre todo animal de la tierra, y 
sobre toda ave de los cielos, en todo lo 
que se moverá en la tierra, y en todos 
los peces del mar : en vuestra mano son 
entrespdos. 

8 Todo lo c que se muera y Kíve os será 
para mantenimiento: asi como las le- 
gumbres y yerbas os lo he dado todo d. 

4 Empero carne « con su vida, qu* te 
su sangre, no eomerfls. 

5 Poroue ciertamente demandaré la 
sangre oe vuestras vidas ¡ de mano de 
todo animal la demandaré, y de mano 
del hombre/; de mano del varón su her- 
mano demándala la vida del hombre. 

6 El que derramare sangre de hombre. 

Sor el hombre su sangre será derrania- 
ay : porque á imagen de Dios A es liecho 
el hombre. 

7 Mas vosotros fiructifícad, y multi- 
plicaos ; procread abundam^nte en la 
tierra, y multiplicaos en ella. 

8 ^Y habló Dios & Noé, y á sus h^os 
con el, diciendo : 

9 Yo, he aquí que yo establezco mi 
paoto* con vosotros, y con vuestra si- 
miente después de vosotros, 

10 Y con toda alma viviente ^ que está 
con vosotros, de aves, de animales, y de 
toda bestia de la tierra que está con vos- 
otros ; desde todos los que salieron del 
arca hasta todo animal die la tierra. 

11 Estableceré mi pacto con vosotros, 
y no fenecerá ya mas toda carne con 
aguas de diluvio ; ni habrá mas diluvio' 
para destruir la tierra. 

18 Y dijo Dios, Esta será la seiial m del 
pacto que yo establezco entre mi y vo- 
sotros, y toda alma viviente que está con 
vosotros, por siglos perpetuos : 

13 Mi arco «pondré ei^ las nubes, el 
cual será por señal de convenio enjtre mi 
y la tierra. 

14 Y será que cuando haré venir nubes 
sobre la tierra, se d^ará ver entonces mi 
arco en las nubes, 

15 Y acordarme hé9 del pacto mió, que 
hay entre mí y vosotros, y toda alma vi- 
viente de toda carne; y no serán ma^ 
las aguas por diluvio para destruir toda 
carne. 

16 Y estará el arco en las nubes, y verle 
hé para acordarme del pacto perpetuo 
entre Dios y toda alma viviente, con 
toda carne que hay sobre la tierra. 

17 Dijo pues Dios á Noé, EsU será la 
señal del pacto que he establecido ent re 
mi y ^a cajrne que está sobre la tierra. 



' Lev. 1-11. 


ALsv. 1.9. 


i Osp. S. 17. 
y 6. 17. 


* Gap. 6. 5. 
Job IS. li. 
Jsr. 17. 9. 
Rom. 1. SI 


' Cap. 9. 11. 
U. 


• Ib. 51 9. 
Jer.SS.20. 



• vw. 7, 19. 
Cbkp 10. 88. 

»8aL8.& 
es»t\ 8. 7. 



«Dea. 18. 15. 

&14. 4. 
ccb-ia 

12,14. 

lTiiii.4. 

8,4. 

d Osp. 1. 20. 
•Lev. 17. 10, 

14. 

y 19. 2». 

I>ea. 18.2S. 

18MD.14. 

34. 
/Es. 21. 12. 

28. 
f Lev. 21. 17. 

Bom. 13. 4. 
AjOftpl.37. 



>VCT,U,17. 

Cap. 6. 18. 
i Gap. 8. L 

fiál. 146. 9. 



I2Ped.8.7. 
"C»p.l7.11. 



" Es. 1. 28. 
An.4.3. 

y mi. 



« Pen. 7. 9. 
Neh.9. 82. 



A. c. vm. 



OESTBSIS, X, XL 



A.C.elr. SStL& 



PO»p.l0.1A 

9Gbp.l0.n. 
1 Or. 1. 4. 



•■ Pío. 20. t, 
LU&S21.81. 
10l9r.10.12. 



,' OftI. «. 1. 
lPed.4.8. 



(Dea. ir.ia. 
2 Or. 8.7,8. 



»lCr.l.5. 



6Sopti.?.ll. 



«ICr.l. 8. 
<<M.7S.10. 



« Uic. 6. 6. 



/Amaa6.2. 



«lCr.l.n. 



* C«p. 15. 
18.21. 
Toa. 13.7,8. 



19 Y Y Im hijos d0 N<oó> «pi« «lltei<on 
del arca, ftieron Sem, Ch&m, y Ja- 
pbet '.p y Cltfltn ta el padre de Cnánaaa. 

19 Estos tres q ten k» hijos de Noé ; y 
de ellos ftaé llena teda la tierra. 

80 Y comenzó Noé á labrar la tierra, 
y plantó una vifia. 

Si Y bebió del vino «*, y ae embriagó, 
y estaba descubierto en medio de su 
tienda. 

88 Y Chám, padre de Chánaan, tío la 
desnudez de su pacb%, y dQolo & sus dot 
hermanos á la parte de efViiera. 

88 Entonces eem y Japhet tomaron la 
ropa; y la pusieron sobre suS proteos 
hombros,* y andando hada atrás, cu- 
brieron la desnudez de su padre, tieni> 
endo vueltos «as rostros, y asi no vieron 
la desnudez de su padre. 

84 Y despertó Noé de su vino, y supo 
lo que haUa hecho con él su h^o d mas 
joven, 

86 Y dHo, Maldito tea Chánaan ' ; si- 
ervo de ñervos ser& i sus hetmanos. 

86 IMjo mas. Bendito Jehová el Dios 
de Sem, y séale ChAnasn siervo. 

97 Engrandezca Dios á Japhet, y ha- 
bite en las tiendas de 8em, y séale Chi- 
nean siervo. 

88 Y vivió Noé después del diluvio 
trescientos y cincuenta allos. 

29 Y fueron todos los dias de Nbó no- 
vecientos y>cincuenta afios, y nnixió. 

CAPITULO X. 

Oentidoi6u dt ia$ tns Mfoa de JVof , g jro» 

pagaeion dd Unofe Aninano. 

ESTAS so» las generaciones de los 
higos de Noé, Sem, Chám, y Japhet, 
á los cuales nacieron h^os después del 
diluvio. 

8 Los hQoe de Japhet « ,/kerim Oomer, 
y Magog, y Madai, y Javan, y Tubal, 
y M eshech, y Tiras. 

8 Y les ^os de Gomer, Ashkenaz, y 
Riphat, y Togorma. 

4 Y los hijos de Javan, Elisa, y Torsis, 
KltÜm, y Dodanim. 

5 Por estos fueron repartidas las Islas & 
de las Gentes en sus tierras, cada cual 
según su lengua, conforme & sus fiímUias 
en sus naciones. 

9 ^ Los h^os de Cbftm fuenm e Cuih, 
y Mizrain), y Phut, y Chánaan. 

7 Y los h^os de Cush, Seba<<, H&vila, 
y Sabta, y Raama, y Sabtechá. Y los 
hijos de Raama, Sheba, y Dedan. 

%^Y Cush engendró á Nimrod «: este 
comenzó & ser poderoso en la tierra. 

9 Este fué vigoroso cazador delante de 
Jéhovi: por lo cual se dice, Asi como 
Nimrod, vigoroso cazador delante de 
Jehová. 

10 Y fué la cabecera de su reino Babel, 
y Eveeh, y Acoad, y / Calneh, en la 
tleml de Shinar. 

11 De aqueste tierra salió á Assor, 

Í edificó á Nüiive, y á Rehoboth, y 
Calah. 

18 Y á Resen entre Nínive y Calah, la 
cual e» ciudad grande. 

18 Y Y M Iznüm engendró á Ludim, y 
Anamim, y & Lehabim, y á Naphtuhim, 

14 Y á Pathruslm^, y á Caslulm, de 
donde salieron los Filisteos, y á Caph- 
tofim. 

15 Y Y Chánaan engendró á Sidon su 
primoKénito, y á Heth, 

1« Y al JebttSéo, y al Amorrhéo, y al 
Oergeséo, 

17 Y al Hevéo, v al Araoéo, y al Sinéo, 

18 Y al Aradio, al Samaréo, y al 
Amathéo; y después se derramaron las 
ftimlUas de los ChánanóosA. 

19 Y filé el término de los Cananéos 



desde Sidon, viniendo á Getrar, hasta 
Gaza, hasta entrar en Sodonut y G«* 
mena, Adma, y Zebaim hasta Lasa. 

80 Estos 4en los fa^os de Chám por sus 
familias, por sus lenguas, en bus tierras, 
en sus naciones. 

91 Y También le nacieron Atfo* & Sem, 
padre de todos los li^o» de Heber, y her- 
mano mayor de Japhet. 

88 Y los h^os de SemV fwemn Blam, y 
Assur, y Arphaxad, y L«d, y Aiam. 

88 Y los h(|os de Aram, Úz, y Huí, y 
Gether, y Mas. 

84 Y Arphaxad engendxó & Sala, y Sala 
engendró á Heber. 

95 Y á Heber nacieron dos h^os: el 
nomhre del vxiofué Pel^f, poarque en 
sus dias fué repartida la' tiersa ; y d 
nombre de su hermano. Joctan. 

88 Y Joctan engendró & Almodad, j Í 
Sheleph, y á HazdMnweth, y & Jera, 

97 Y i Hadorara, y á Uzal, y á Dlcla, 

98 Y & Obal, y & Abimaél, y & Seba, 

89 Y á OpUr, y á Havila, y á Jobad : 
todos estos ./Vienm h^os de Joctan. 

80 Y filé su habitación desde Mesa, 
viniendo de Sephar, monte á la parte de 
oriente. 

31 Eetos fuértm los h^os de Sem por 
sus femittas, pw sus leiqpias, en sus ti- 
erras, en sus naciones. 

88 Estas $tm las fittniUiss de Noé por sus 
desocndenoias, en sus naciones { y de 
estos fíieron divididas las gentes en la 
tierra después del diluvio. 

CAPITULO XL 

Torre de Babel; desee» dientet de Sem por ta 
Urna d* Atfhútml hatta jAram. 

ERA entonceJNoda la tierra de una 
lengua, y unas mismas palabras. 
8 Y aconteció que, como se partieron 
de oriente, hallaron una vetea en la ti- 
erra de Shinaií, y asentaron auí. 

8 Y dieron los unos á los otros. Vaya, 
hagamos ladrillo, y cozámoslo con fuego. 
Y fnéles el ladrillo en lugar de piedra, 
y el betún en lugar de mezcla. 

4 Y dijeron. Vamos, edifiquémonos 
una ciudad y una torre, cuya ctlspidea 
ZZdgtM al cielo; y hagámonos un nom- 
bre b, por si fiíeremos esparcidos é sobre 
la &z de toda la tierra. 

5 Y descendió Jehová para rerd la 
ciudad y la torre que edificaban los hijos 
de los hombres. 

6 Y dijo Johová, Hé aquí el pueblo er 
uno, y todos estos tienen un lenguage ; 
y han comenzado á obrar, y nada les 
retraerá ahora de lo que han pensado 
hacer. 

7 Ahora pues, descendamos, y 'con- 
fundamos allí sus lenguas, para que 
ninguno entienda él hab» de su compa- 
ñero. 

8 Asi los esparció Jehová desde allí 
sobre la fiíz de toda la tierra, y dejaron- 
de edificar la ciudad. 

9 Por esto ftaé llamado d nomhre de 
ella Babel f, porque allí eonfíindió Je- 
hová el lenguage de toda la tierra, y 
desde allí los esparció sobre la faz de 
todíi la tierlra. 

10 ^ Estas tan las generaciones de 
Sem/: Sem de edad de cien años en- 
gencbó á Arphaxad, dos años después 
del diluvio. 

11 Y vivió Sem, después que engendró 
á Arphasad, quinientos años, y engen- 
dró hUos é hijas. 

18 Y Arphaxad vivió treinta j cinco 
afins, y engendró á áala. 

18 Y vivió Arphaxad, después que en- 
gendró á Sala, cuatrocientos y tres años, 
y engendró hijos é hijas. 



i 1 0. 1.17. 



f Heb. 
partición. 



" Dbu. 1. 28. 

6 SaL 49. 11. 

Pro. 10. 7. 

Dan. 4. 80. 
' ver. 9. 

Luc. 1. 51. 

<< Cap. 18. 21. 



« Sal. 65. 9. 
Hech.a.6. 



tHeb. 
eoitfnrion. 



/Cap. 10. 14. 
lCr.1.17. 



xc 



QNffm»^ XII. xxp. 



A.ai9tt 



ICt.h». 



I 



• Cap. -i?. 20. 
7.4. IS. 



54.9.7. 
HHlT.4. 



flc(L7.«. 
Ub.lL». 

'Cn.lS.1& 
7S.4. 



'Dm.I1.I0l 



14 Y «ivM Siüa trdnt» a&m» ; «ii«fii- 

15 Y títíó Sala, detpae» qiM eagmiátó 
i HflbaiL o«atr<ic<«iitM y trw «Am, y «v- 

18 Y vi«w Heber tninU y «oatr» aikoa. 

17 Y Tivki Il«berj dMpue* que «mw- 
dro 4Pd«a, cuatMoientot y txfonta «noa» 
y «aaendro hl|Q« é hQas. 

18 Y TÍTfa} FíQteg trvinu aflos, y engsn- 
dróilUu. 

19 Y vivió Pdeg» dwpiiw qn» eogc». 
Aró k Rew, dMotsntos y Mwve a&ot, x 

SO Y R«a viril} tnista y don tJk»» y 
•ngOMlnS á S«rag. 

81 Y vivió Bctti, d«apucB que engendró 
i 9vt9g, de«si«iit«>t j «itte aflm, y en- 
gendró n^os e hUat. 

W Y vivi^ antvg tniata afiot. y en- 
gendró á NaehA^ 

S3 Y vivió Satug, después que engen« 
dró 4 NM»bdx» doecientoa afloe« y engeo- 
dRShUoaóhüa*. 

M Y vivió Nacfate veinte y nueve afloi, 
y «n«ndió 4 Tbare» 

85 Y vivió Nachór, después que aoMn- 
dnS 4 Tbaie» eieato dle» y nueve ainos, 
y «naeodió hitos ó 14}as. 

88 Y vivió Thaie setenta aflos» v en- 
gwidió 4 Abram, y a Haehñitg, y 4 Ha- 



87 Y Y estas ton las genanoiones de 
Thflse t Tkare engendió 4 Abram, y 4 
NaoMr* y 4 Havaa» y Harán angeíadxó 

áliOt. 

88 Y maxló Haraa antes de sa pa¿bre 
Tbafe en la tiaara de sa natutaleía, ea 
Ur de los Caldeos. 

80 Y tomaron Abram v NaohAt para 
Ú asugeves ; el nombra de la mugex de 
Atntaa» ytaá Sarai,* 7 «I nombra de la 
moger de NachAr, Milca', IxUa de H»< 
na« padre da M iloa, y de Isoa. 

80 Mas Saiai fuá estéril*» y ao ütéa 
hfio. 

81 Y tomó Thare 4 Abeam au htfo, y 
4 Let b^jo da Haraa^ hOo de su bi}o, y 
4 Saial su ouem, mujer de Abxaaa sd 
bUot y «alió «oa «lloa de Ür de los Gal- 
déos^ para ir 4 la tienta de Ch^sami: y 
vinieron hasta Harán, v asentaron allí. 

as Y fueron los dias de Thare doscien> 
toa y efaMo aAosi y mulló Thaie en Ha- 



'JSSS'l 



CAPITULO XII. 
JDü üs «Maefoa d» Abrwm, 4» mu 
dpmu, f da (» (H# Mont 
JSMpto. 

EMPERO Jehová haUa dkho* 4 
Abram, Vete de tu tierra, y da tu 
|iv«n«ila»y da la «aia da tu pedífe, 4 la 
tienn. que te mostraré i 

8 Y haié de tí una nadan srande^, y 
bendecirte he, y «ngrandaoare tu nom^ 
ba«, / < sat4s hqadiclon. 

8 Y baadeoiré 4 lea < qaa ta bendUenn, 
y 4 los que te maldUecen maldeofré: y 
aeiéa benditas en tí todas las fbmili«s de 

4 Ynwva Abram* como Jdt9T4 le dUa« 
y flió con él Lot : y era Abram de edad 
da «teola y elnea afioa onando salió de 



i 



• Y tomé Alvam 4 Saial su mujar, y 
4 Lot h^o de su hermano, y toda to 
kasindaquA hablan gnado, y las afanas 
que hablan adquirido en Harán, y aatl- 

tam para ir 4 tienta da Cbánaan j y 4 

lena da ChAnaan Uegnon. 

8 Y Y jpasó Abram pot aquella ticsra 

asta al loiar da Sicbém, hasta el valle « 
da Meiah t y al Cananéa estaba entooaas 
anla 



7 Y epavaoió Jéhttwé/ 4 AbiM». y h 
dUo. A «« simi«niw davó eala« iNnra* 

Y edineó allí un altar A 4 /ehova, qua la 
habla apoecidok 

8 Y Y pasóse da afli 4 un monte al 
orienta de Bethd, v tendió su tienda, 
ienim4« 4 Bethal' al oocUcnte. y Hal al 
oitentei y edificó alU altar 4 •rabav4, é 
invocó el nombre de Jehov4. 

9 Y movió Abram de aUi caminando y 
yendo -h4oia el mediodía. 

10 Y Y hubo baaobre en la tieraa* y 
descendió Abram 4 Egipto para pera- 
grloar al14 i porque em grande el nanin 
bie «:^ la tisCTa. 

11 Y aconteció que. cuando estaba pata 
eat^ws en S^p^ dyo 4 Sara! su wxajfit : 
Hé aquí ahwa» coooiqo qua eaea maje* 
hermosa de vista ; 

18 Y ter4 qua ovando te habrán visto 
loa Edpolos, dii^, Su mv^em es : v ma 
matar&n 4 mí, y 4 ti ta rusunaiau la 
vida. 

18 Ahora- pues d( oua ares mi har'« 
manaA, pain «ua yo oava bien par ca- 
usa tuya, y viva mi alma por amoa 
de ti. 

14 Y aoonteoió qua, ecsao entró Abram 
en Egipto, kM Egipcloe vieron la mt^ 
que era hermosa en gran manara. 

15 VióiNMtla tanabien los príaolpes de 
Faraón, y s^ la alabaran i y fbó llevada 
la mujer 4 casa de Faraón. 

16 JS hiao Mea 4 Abiam per cansa da 
ella, y tuvo ovejas, y vacas, y asnos» y 
siervos, y oriadas, y asnas, y oamaUas. 

17 Mas JehoT4 hirió' 4 Faraón y 4 
su casa con grandes plagas, por causa 
de Sarai n>^i|)cgr da Alnamt 

la Eatonees Faraón llamó 4 Abram^ 
y le dyb, ¿ ^ué es esto que has itaoho 
conmigo ?» ¿ Por qué no ma declaraste 
que ara tu mujer ? 

19 ¿Por que d^Ute, Es mi beimana, 
poniendoma en oMsion da tomarla paaa 
mi por mujer ? Aboxa pues, ba aquí ía 
mtuer, toma^ y vete. 

SO Entonces Faraón dio orden • 4 «m« 
gentes acerca de Abram; y le acom- 
paSaxon, y 4 su mujer, con todo lo qua 
teaia. 

CAPITULO XIII. 
Sep^Mue Abram 9 Lot a eauaa da m grande 
«ipuleneia.por M frica de ta pea. Lot eteoge 
•H territorio etrea del Jordán, y Abram 
kqbUa M la tierra de Caaaamt doada Libe 
le remueva iapromeea. 

SUBIÓ pues Abram del Egipto b4oi4 
el mediodía, él» i su mujer» con todo 
lo que tenia, y con el Lot. 

8 Y Abram era riquísimo en ganado» 
en plata y oro. 

9 Y volvió por sus jomadas ie la parle 
del mediodía hacia Bethel, hasta el lu- 
gar donde habla estado antes su tienda 
entre Bethel v Hai, 

4 Al lugar ael altara que habla hacho 
allí antes : é invocó aUi Abram el nom- 
bre de Jéhováu • 

5 5 Y asimismo Lot, que andaba coh 
Abram, tenia ovqas, y ▼«Vcas* y tiendas. 

6 Y la tierra no podik darlesb para 
que babitasan juntos :. parque su haci- 
enda era niucha, y no podían morar ea 
un mismo lugar. 

7 Y hubo contienda entre los pastores 
del ganado de Abram y los pastores dal 
ganado da Lot: y d Cananeo y el Pbe- 
rezóo habltatwn entonces en la tieira. 

8 Entonces Abram dijo 4 Lot: Ifo 
haya abora altcroado« entre mi y tí» 
entre mis pastorw y loa tuyos» porque 
somos hermanos. 

9 (! No eetá toda la tierra debmta da 
ti ? Ya ta rasgo qua ta «saetas de nií. 



/Cap. 17. L 

yllL 
'Cap.l&Ub 

7ILI8. 

y 17. 8. 



OA«.'l& 

* Osp. IS. 4. 

18. 

yM.SB. 

y 88. SO. 
<0»p.l8.U. 



»cap.so.t. 
y Sil 7. 



IIOMS. 
91. 
Sal. 106. 14. 



■•Ch).;o.io. 

yS&lO. 



*PniT.si.i. 



• Gap. IS. 7, 
8. 



» Gap. ae. 7. 



•ni. 114. 

H0lbU.14 



A. a dr. 1918. 



OENEStS, XIV, XV. 



A.C.«tap.in8. 



•Oap.19.3t. 
fii.19.49. 
/lÉ.a.8. 
' Oftp. li. I 



'1(^.18.20. 

a ñi. i. 7. 

8. 



• C»p. 19. 7. 
k C»p. I£. 9. 

7 2^. 17. 

7 «.14. 

Svu S3. 10. 

Den. 1. 10. 

lBay.4.90. 

Jer. 88.32. 



<Cm.l8.1. 
y 87. 14. 



81 fiítm á la taaao iuiBlerdft, yo Iré 
k la derecha ; v •! td á 1» derecha, yo 
Iré & la iaquierda. 

10 Y alxó Lot sus ojee, y vló toda la 
Ilaaim del Joidan, qne toda ella era de 
rieco» antes ave de¿üruyese« Jehová á 
Sodoma y á domom, como un huerto/ 
de Jehoi^, como la tiara de Egipto en- 
trando en Zoar ff. 

11 Entonces Lot escogió para sí toda 
la llanura del Jordán : j partióse Lot de 
Oliente, y apartáronse el ano del otro. 

19 Abram asentó en la tierra de Ca- 
naan, y I<ot asentó en las ciudades de la 
llanura, y ftié poniendo sus tiendas hasta 
Sodoma. 

18 Mas los hombres de Sodoma eran 
malos y pecadores^ para con Jehová en 
gran manera. 

14 Y Y JehoT& dtio á Abram, después 
que Lot se apartó oe él, Alza úiora tus 
cgofl, y mira desde á lugar donde estén 
hacia el aquilón, y al mediodía, y al 
oriente, y al ocoidente : 

16 Porque toda la tierra que ves, la 
daré & tí y á tu simiente • para siempre. 

16 Y haré tu simiente como á polvo & 
de la tierra ; qne si alguno podrá contar 
el polvo de la tierra, también tu simiente 
sera contada. 

17 Levántate, vé por la tierra á lo 
largo de ella, y & su ancho, parque & t( 
la tengo de dar. 

18 Abram, pues, removiendo su ti- 
enda, vino y moró en el alcornocal de 
Maniré', que et en Hebron, y edificó 
allí altar á Jehová. 

CAPITULO XIV. 

Abram, habiendo derrotado í Chadarlaomar y 
demoM reyee iSiadoe, libra del emttíverio á 
Loíi f recibe ¡a bendición del rey y eaeerdoU 
Mdehttedeeh, al e*ud o/reee d diemno de todo 
el botín. 

Y ACONTECIÓ en los dias de Am- 
raphel rey de Shinar, Arloch rey 
de Elasar, Chedorlaomer rey de Elá, y 
Tidal rey de naciones, 

9 Que ettot hicieron guerra contra Bera 
rey de Sodoma, y contra Birsha rey de 
Oomcna, y contra Shinab rey de Adma, 
y contra Shemeber rey de Zeboim, y 
contra él rey de Bela, la cual es Zoar. 

3 Todos estos se jimtaron en el valle 
de Siddim, que es el mar salado. 

4 Doce aikís hablan servido á Chedor- 
laomer, y al decimotercio año se rebe- 
laron. 

5 Y en el afio decimocuarto vino Che- 
dorlaomer, y los reyes que estaban de su 
parte, y derrotaron á los Kaphaitas en 
Ashteroth - camaim, & los Zuzitas en 
Ham, y i los Emitas en Shave-Kiri- 
athaim, 

8 Y á los Horéos en el monte de Sdr. 
hasta la llanura de Phatan, que eetá 
Junto al desierto. 

7 Y volvieron, y vinieron á Enmisphat, 
que e« Cades, y devastaron todas las 
haciendas de los Amalecitas, y también 
ai Amorrhéo, que habitaba en Hazezon> 
tomar. 

8 Y salió d rey de Sddoma, y el rey de 
Gomorra, y el rey de Adma, y el rey de 
Zeboim, y el rey de Bela, que e» Zoar, y 
ordenaron contra dios batalla en el valle 
de Siddim ; 

9 Se á eabtr contra Chedorlaomer rey 
de Elam, y Tidal rey de naciones, y 
Amraphel rey de Shinar, y Ariooh rey 
de Elasar, cuatro reyes contra cinco. 

10 Y el valle de Siddim eitaba lleno de 
pozos de betún: y huyeron el rey de 
Bodoma y el de Gomorra, y cayeron 
allí ; y los demás htiyeron al monte. 



11 Y tomaron teda la rlqtteca de Sodo- 
ma y de Gomorra: y todas ras vitua- 
llas, y se fuéfon. 

19 Tomaron también á Lot, h^o del 
hermano de Abram, que moratw* en 
Sodoma, y su hacienib, y se fueron. 

18 ^ Y vino uno de los que encapó, y 
denundólo á Abram el Hebreo, que 
habitaba en* el valle de Mamre Amor- 
rhéo, hermano de EschOl y hermano de 
Aner, los cuales estaban confederados 
con Abram. 

14 Y oyó Abnm que m hermano es- 
taba prisionero, y armó sus criados, loe 
criados de su casa, treedentoe diez y 
ocho, y slgviiHoa hasta Dan. 

15 Y derramóse sobre ellos de noche A 
y sus siervos, é hiriólos, y nieles siguien- 
do hasta Hobah, que «ttá & la iaquierda 
de Damasco. 

10 Y recobró todos los bienes, y tam- 
bién á Lot su hermano, y su hacienda» 
y también las mujeres y gente. 

17 Y Y saUÓ d rey de Sodoma 4 red- 
birlo, cuando volvía de la derrota de 
Chedorlaomer y de los reyes que con él 
estaban, al valle de Shave, que es d valle 
del Bffe. 

18 Entoneet Melchlsedech ', rey de 
Salem, sacó pan y vino, d cual era sa- 
cerdote* dd Dios alto. 

10 Y bendQolo, y dijo. Bendito sea A- 
bram del Dios alto, poseedor/ de loa 
oídos y de la tierra: 

90 Y bendito sea d Dios alto, qne en- 
tragó tus enemigos en tu maso. Y dióle 
Abram los dieunos^ de todo. 

91 ^ Entonces d rey de Sodoma dfjo 
á Alñam ; Dame las personas, y toma 
para ti la hacienda. 

99 Y respondió Abram al rey de So- 
doma: He alaadoA mi mano a JehovA 
IHos alto, poseedor < de los délos y de 
latienra, 

88 Que desde un hilo hasta la eonea 
de im cdzado nada tomaré de todo lo 
que es tuyo, porque no digas. Yo enri- 
quecí ik Abfam : 

94 Sacando solamente lo que ownl er o n 
los mancebos, y la pordon oe los varones 

Se ñieron conmigo, Aner, Eecol, y 
amve ; los ouales tomarán ra parte. 

CAPITULO XV. 
JR Señor promete d Abram mi htío heredero 
de ene Avinat promeeae. Me JusHfleodo por 
su/ét y Dios hoMeo» Htm solemne paelo. 

DESPUÉS de esta* cosas Aló la Pala- 
bra de Jehová á Abram en visión, 
didendo* : No temas Abram, yo sojf tu 
escudo ft, j/ tu galardón sobremanera 
grande. 
9 Y respondió Abram, Seflor Jdievá, 
¿ qué me ñas de dar, siendo mti que ando 
sin 14}oe, y el mavordomo de mi casa es 
ese Damasoeno, Eiiecer ? 

3 D^ mas Abram : Mtra qoe no me 
has dado prole; v he aquí que es mi 
heredero uno nacido en mi casa. 

4 Y hKgo U Pahd>ra de Jdiová JM A 
él, diciendo. No te heredará este, sino 
el que saldrá de tns entraflaa stfá d que 
te herede. 

5 Y sacólo Alera, y dijo: Mira ahora 
á los cielos, y cuenta las estrellas', si 
las puedes contar. Y le diJo«, Así será 
tu simiente. 

6 Y creyó á Jehová, y oontóselo/ pov 
justicia. 

7 5 Y dijole. Yo soy Jdiová, que te 
saqué 9 de Ur de los Cddéos, pan darle 
á heredar esta tierra. 

8 Y él respondió, Sefior JdiOvá, i «n 
qué* oonocéré qne la tengo de heredar ? 

9 Y le dijo. Apártame una becerra de 



•Om.18.1?. 
1 lim. 6. 9. 



tCap.18.18. 



« a Bam. 18. 

18. 

d Heb. 7. 1. 
• 8d. 110. 4. 

Bsb.ft.e. 

y7.8,U. 
/ver. 22. 



F Heb. 7. 1, 

10. 



Ik Bz. 6. 8. 
«ver. 19. 



• Gap. 46. 2. 
Kan. 19. 6. 
I>ui.l0.1. 

ftDen.88.aB. 
Bd.84.U. 
7 91.4. 
y U». 114. 
Pro. 80. & 

• Bech. 7. 5. 



d Dsn. 1. 10. 

BeKU.ia. 

•Bom.4.18. 

/Bom.4.3,6. 

Gal. 8.ft. 

Bant<>.2.23. 
V Cap. 12.1. 

fcJaec.6.17. 
8Be7.a>.8. 
Lao; 1. 18. 



AG«lB.l»U. 



GHüfissDS,' XVI, xyn. 



,c.in] 



•'JeE.M.18, 
1». 



: 13. 



íBz. 1X401. 
Hedí. 7. C. 



<Sx.tt.S0L 



t 



I 



, I,». 



'1M.118. 



una tortols 



aflo*, y ana oolira de 
m ciaiiw.iu ds tío a&oSf 
también, y un palomiiio. 

10 Y tomó & todas estas cosas, y ' par- 
tidlas por la mitad, y puso oada minad 
una en frente de otm : mas no pattió las 
aves. 

11 T dcseendian a«ea sobie loa cueipos 
muertos, y oie&t>alas Abrsm. 

19 Mas i la calda del sol sobracogliS)/ 
el snefio á Abram, y hé aquí que el 

Kor de ana grande oscnridad c«yó so- 
él. 
IB Entonces d^o á Abnun, Ten por 
cierto que tu simiente será ptñregrina en 
tierra no cuya, y serTir& á loaA d» afi4, 
y s«án f>^ €Um afligidos oaatrooientos 
afios. 

14 Mas también k la gente á quien ser- 
Tiién, Jnxgaré f o ; y después de esto sal* 
dr&n con grande' riqueza. 

15 Y td vendíes i tu» padres en paz»y 
serás sepultado en buena T^e*«. 

16 Y en la cuarta generación volverán 
acá: porque aun no ettá eumpUda la 
maldad del Amoirhéo haaU aquí •. 

17 Y sucedió que puesto el sol, y ya 
eaenrecido, d^óse ver un homo bome- 
ando, y una antorcha de fiíeco que pasó 
por entre loa animales dividióos. 

18 En aquel dia hizo Jebová un pacto 
con Abcam diciendo, A tu simiente 
daré esta tierra desde el rio de Egipto 
hasta A rio grande, él rio Eufrates i 

19 iios Ctnéos, y los Céneseos, y los 
CednMmóos, 

90 Y los Hethéos, y los Fhereaéos, y 
los Raphaltas, 

91 Y los Amorrháos, v los Cananáos, 
y loa Geigesáos, y los Jebuséos. 

CAPITULO XVI. 
Jkttoaa Paral del emmpUmlenio it tai mró' 
metas de Dice, rve^a á Abrem fw tome 
por mufer tí em eedaoa Agar. Coneüieeela, 
m porta mol ooa a« ama, íffin<amente pare 
éfemaeL 

YSARAI mi^ de Abnun no le 
parias y eBa tenia una sierva £• 
gipcia, que se llamaba Agar*. 

9 Dijo pues Saral á Abram, Ya ves que 
Jehová me ha heoho estáill! ruégate 
que entres ^ & mi sierva ; quizá tendré 
b^os de tíia. Y atendió Abram al dicho 
deSaiBi. 

8 Y Saral, miOer de Abram, tomó á 
Agar su sierva Egipcia, al cabo de diez 
a&a que habla habitado Abram en la 
tiena de Canean, y dióla á Abram su 
marido por mt^er. 

4 Y A cohabitó con Agar, la cual con- 
cibió : j cnauído vló que habla ooncebido, 
miraba con desprecio á su sefiora. 

Entonces Saral di|}o á Abram : Mi 
afrenta eea sobre tí : yo puse mi siorva 
en tn seno, y viéndose embarazada, me 
mira oon desprecio : juzgue Jehová en< 
tie mi y ti. 

« Y respondió Ahram á Saral, H¿ ahí 
tu sierva en tu mano ; haz con ella lo 
qpe bfen te pareciere. Y oomo Saral la 
«eígiese, huyóse de su presencia. 

7Y baUóla d ángel de Jehová Junto á 
una fuente de agua en el deaieito. Jun- 
to á la fuente que está en el camino del 
Sur. 

8 Y /« dJi}o : Agar, sierva de Saral, ¿ de 
donde viene» tu, 7 á donde vas ? Y ella 
respondió. Huyo de delante de Sarai mi 
aelk>nu 

9 Y dfiola el ángel de Jehová, Vuélvete 
4 tu saflova, y ponte sumisa* b^|o de su 
mano. 

10 llQola también el ángtí de Jehová, 
MuMpliearé tanto tu limQe, que no será 
contado á causa de la muchedumbre. 



II DUola «un el ánael d» Jdiová^ H< 
aquí que has eoncebádo, y parirás un 
h\jo, y llamarás su nombre Ismael fi 
porque oido ha Jehová ta afliedon. 

18 Y él será hombre fiero' ; su mano 
oontra todos, y las manoS' de todos con- 
tra él, y delaáte» d» todo» sus hermanoa 
habitará. 

' 13 Entonces llamó di nombre de Jdio» 
vá que con ella hablaba, Tü rrte el Dloa 
de la vista; poique dl}o, ¿no he visto 
también aquí/ al que me ve ? 

14 Por lo cual llamó al poso. Poro del 
Viviente, y que me vé. Hé aquí «ed 
entre Cades y Bered. 

It Y parió Aoar á Abram un hUo, y 
llamó Abiam el nombre de su Ujo, que 
le parió Agar, Ismael. 

18 Y era Abram de edad de ochenta y 
seis afios, cuando parió Agar á Ismari. 

CAPITULO XVII. 
Renmeva <l SeUor mae partíevlarmeate ras 
promeeat al pairiena Abram, dándote la 
tejfde le etrtvneieúm, V m i idatidob «I «0»- 
bre d a 9 d BaraL 

Y SIENDO Abram de edad de no- 
venta V nueve afios, «parecióle Je- 
hová, y le dijo. Yo «oy el ÍMos* Todo- 
pederoto ; andai delante de mi, y sé 
perfieoto. 

9 Y pondré mi pacto entrc mí y tí, y 
mulüpllearte be mucho en gran manera. 
8 Entonoes Abrank cayó sobre sn n»> 
tro, y Dios habló con él diciendo, 

4 Yo, he aquí mi pacto contigo. Serás 
padre de muchedumbre* de gentes. 

5 Y no se llamará mas tu nombre A- 
bnunf , sino que será tu nombre<< Abnu 
ham t> porque te he puesto por padre « 
de mucnedumbre de gentes. 

6 Y multiplicarte be mucho en gran 
manera, y te pondré en gentes/, y reyes 
saldrán de tí. 

7 Y estableceré mi pacto entre mí y tí, 
y tu simiente después de tí en sus gene- 
raciones, por alianza y perpetua, para 
serte á tí por Dios, y á tn simiente des- 
pués de tí. 

8 Y te daré á tí, y á tu simiente de«- 
pues de tí, la tierra de tus peregrina- 
dones, toda la tierra de Canean en he. 
redad perpetua* : y seré el IMos de dios. 

9 Dijo de nuevo Dios á Abraham, Tü 
empero guardarás mi pacto, td y tu si- 
mleme después de tí por sus genera» 
clones. 

10 Este eerá nú pacto, que guardaréis 
entre mi y vosotros, y tu simiiente des- 

Sues de tí ; Será circuncidado todo varón 
e entre vosotros. 

11 jCixennddaréis pues la oame de vu- 
estro prepucio, y será por< seüal dd pac- 
to entre mí y vosotros. 

19 Y de edad de ocho diaa será oircun- 
ddado todo varón entre vosotros por 
vuestras gencradones, d nacido en casa, 
y el comprado á dinero de cualquier ex- 
traqjeio, que no (bere de tu dmlente. 

13 Debe ser drcuneidado d naddo en 
tu casa y d comprado por tu dinero : y 
estará mi pacto en vuestra cante para 
alianza perpetua. 

14 Y el vaxon incircunoiso que no ha- 
biere circuncidado la oazne de su pi». 
pudo, aqudla persona aera borrada de 
su piieblq ; ha violado mi pacto. 

15 ^ Dijo también Dios á Abraham, A 
Sarai tu mujer no la llamarás Saxai, mas 
Sam t será su nombre. 

18 Y bendecirla he, y también te daré 
da ella hijo ; sí, la bendedré, y vendrá 
á ser madre de naciones I reyes de pueblos 
soándeella. 

17 Entonoes Abraham oayó sobre sn 
rostro, y rióse, y dUo en au eocanm. 



f Heb.oMi 
de Dior. 

dCap.SL.n 
*Osp. 25.18 



/GBP.S2.80. 
Jaec. 6. 2S, 

as. 

y 13. as. 



«Bz. 6.S. 

Dan. 4. 35. 
6Csp.4S.15. 

8Be7.a0.3. 



•Cap. 13. 16. 
y ai 17. 

fHeb. 
ptidre ttUo. 

d Séh. 9. 7. 

fHeb. 
padre de 
midiitud. 

«Bom.4.17. 
/ver. 16. 90. 

Gsp. 35. 11. 
9 Lev. 26. 12. 

Heb.11.16. 



A Cap. 48. 4. 



> Hecb. 7. 8. 
Rom. 4. 11. 
Col. 2. 11. 
18. 



fHeb. 
Prinoeea. 



. 



JL.CÍUM. 



CffiSTBSIS, XVHL 



A.CL ISM 



t Otp. 21. 3. 



o Cap. 13. 18. 
y 14. 18. 
¿Clip.19.1. 



« H«b. 18. 2. 
<'Gkp.i8.a4. 



<Jaae.ft.9S. 



/ver. 14. 
Gbd. 17. U. 

yái.a. 

aB0]r.4.1«. 
B4iin. 9. 9. 
OflL4.a8. 



¿■A homln» dto oten aftoc ha de tiae«r 
h^t i Y San ;• de aoventa «ftoa ba 
de parir? 

18 Y dijo Abnham á Dk», Ojalá Is- 
nael Tiva delante de ti. 

I» Y retpondló Dios : Ciertamente Son, 
ta mujer te peefaA «n Ihjo, y Uamaráa 
•u nomine Isaac ; y confiTmaré mi pac- 
to con 41 por alianza perpetua para su 
simiente después de A. 

50 Y en cuanto á Ismael lambítn te he 
oido: Hó aquí que le bendeoiré, y le 
haié fructificar y muitiplioar mudio en 
gran manera : doce prucipes engendra- 
rá, y ponerlo he por gran gente. 

51 Mas yo estableceré mi paoto con 
Isaac, al cual te parirá Sera por este 
tiempo el afio siguiente*.' 

SS Y acabó de hablar con él> y subió 
Dios de coa Abraham. 

S8 Y Entonces tfnaó Abnham á Is- 
mael su hUo, y á todos loe Hervat naofc* 
dos ea sn casa, y á todos los comprados 
por bu dinero, á todo raron entre los 
domésticos de la ca-a de Abraham, y 
eircuncldd' la carne del prepucio ds ell^s 
ea aquel mismo dia, como Dios le haUa 
dicte. 

t4 En- Abraham de edad de noventa 
y nueve aflos, cuando circuncidó la ear< 
ae de su prepaelo^ 

as E Ismael ta hijo era de treoe a&oe, 
etiando fbé oireuncüdada la carae de su 
prepucio. 

9o En el mismo cUa ftiá cfarcunoidado 
Abraham á Ismael su hijo : 

87 Y todo» los varones de ta easa, el 
Hemo nacido en oasa y el comprado por 
dinero del estm^Jers ftieron ciwunci* 
dados con él. 

CAPITULO XVIIL 
Tres (fli^rk* «n trage de pereipritUM, hotpedih- 
dM t ofouifaéoe de Ai^akam^ U prometen 
tmk\fod«B»a. Q|M«A>lft mIo, m rfe, y m 
reprendida por loe dn^Ou. Predicen <r ^ 
braham ¡a ruina de Bodonta, por la cual 
iniereede repetida» V«m<. 

Y APARECIÓLE Jehová en el vaHe 
de Mamrea, estando sentado á la 
paerta de se tienda en el oalor del dia : 

• Y alzó sus ojos, y miró, y he aquíA 
tres varones ^ue estaban junto á él : y 
cuando los vió, salió corriendo de lá 
puerta de su tienda á recibirles, é incli- 
nóse hacia la tierra. 

8 Y d^o. Señor, si aihem he hallado 
oraoia en tas qjos, ruégote que no pascs« 
de tu- siervo. 

4 Que se traiga ahon un poco de a- 
Kua^ y lavad vuestros pies, y recostaos 
aeiia|o de un ártwl, 

5 Y traeré un bocado de pan, y susten- 
tad vuestro oorason ; después pasaréis : 
poique por eso habéis pasado cerca de 
vuestro siervo. Y ellos acerca. Has así 
come hü diclw. 

6 Bntoaoes Abraham foé de priesa á 
te tienda á Sara, y le dijo : Toma presto 
tres medidas de flor de harina, amasa' y 
has panes cocidos debajo del rescoldo. 

7 Y corrió Abraham á las vacas, y tomó 
an bacenro tierno y bueno, y diólo al 
moio, y diese este priesa á aoóczarlo. 

8 T^ó tamt>len manteca* y leahe, y 
el becerro que, habia aderezado, y pdsolo 
delante de ellos { y él estaba Juxíto a ellos 
debido ^ árbol, y comieron, 

9 Y le dijeron. Donde está Sara tu mu- 
jer? Y él respondió: aquí en la tienda. 

10 Entonces d^o. De cierto volveré/ 
á tí a«gnn «1 tiempo de la vida, y hé 
equl tendrá un hlio San tu mitjñ. Y 
Sanaiauehabaálapaeru de la tienda, 
qaessteia detras d« el. 



11 Y Abnham r fian «roa vli^Jcef , e». 
tmdos en dias : á San habia ce sa do ya 
la costumbre de las mt^jeres*. 

15 Hióse pues San eiitve si' dieiendo, 
i Deraues que Iw envejecido tendrá d»^ 
ueitee, siendo también misefior «m vi*. 
^oí? 

18 Entonces Jehová d|jo á Abtaham, 
¿ Porqué se ha teido San didendo. 
Será cierto que he de parir siendo ya 
vi^aP 

14 ¿Hay pan Dios alnna cosa difl- 
cil «• p Al tiempo sellalado volveré á tí 
según el tiempo de la vida, y San tendrá 
anhifó. 

16 Entonces San necó dioiendo. No 
me reí : porque tuvo miedo. Y éi di^o. 
No ea a«i, sino que te has reído *•. 

10 Y Y los varones sé levantaron de 
allí, y mtiánm hada Sedan» : y Abn- 
ham Iba con ellos aoompaftandolos. 

17 Y Jehová dijo, a Encubriré* yo á 
Abrabam lo que voy á hacer, 

18 Habiendo de ser Ainahara en aaa 
nación nande y fherte, y hsWendo de 
ser benditas ^ «n él tedas las gentes de la 
tierra? 

19 Porque yo lo he conocido, «á que 
mandará á sus hijosf, y á sn casa án- 
pues de il, que guarden el camino d« 
Jehotiráy hectendo justicia v Jqleio, para 
que haga venir Jehová sebie Abtanam 
lo que ha hablado acema de él. 

80 Entonces Jehová le d^. Por cuan- 
to el alamor de Sodoraa y Goraerr* se 
aumenta mas y mas, y el pecado de ellos 
se ha agnvado en estranao, 

81 Descenderé'' ahora, y veré si han 
consumado sn obra aegun el clamor que 
ha venido hasta mí ; y si no, saberlo he.. 

98 Y apartáronse de aUí los varones, y 
fueron oácia Sodoma : mas Abraham 
estaba aun delante de Jehová. 

88 Y Y aoeroó-e Abraham y d^o, 
¿Deatruiíás también al Justo con el 
impío? 

84 Quizá hay dneaenta Justos dentro 
de la oindad i ¿ destruirás también, y %o 
perdonarás al higar por cincuenta justoa 
que estén dentro de el ? 
. 8S Lejos de tí el hacer tal, qne hagas 
morir al justo con el impío, y que sea el 
justo tvttImJo como el impío ; aunca tal 
hagas. El juez de toda la tiem«, ¿ m» 
ha de hacer lo que es justo ? 
'96 Entonces respondió Jehová, St faa< 
liare en Sodoma cincuenta justoa * den- 
tro de la. ciudad, perdonare á todo este 
lugar por amor de ellos. 

87 Y Abraham replicó y dUo: Hé aquí 
ahora qne he comenzado á hablar á tai 
Seftor, aunque sov polvo y ceniza « : 

88 Quizá nltarán de ctnoueata Justos 
cinco : ¿ destruirás por aqudloa cinoe 
toda la ciudad ? Y dijo. No la destru- 
iré, si hallare allí cuarenta y dnoo. 

89 Y voMó á hablarie, y d^. Quizá 
ae hallasen allí coaicnta. Y icqionditf, 
Nol0 haré por amor de los cuarenta. 

80 Y di)o. No se enoje ahora mi Seiloiij 
si hablare: Quizá se hallarán allí tre- 
inu. Y respondió. No lo haré si ha- 
llan alU tretaMa. 

81 Y d^, Hé aquí ahon one he em- 
prendido el halilar á mi Señor : Quizá 
se hallarán allí veinte. No la destruiré, 
respondió, por amor de los vdnte. 

88 Y volvió á decir. No se enoje ahon 
mi Señor, si hablare solamente una 
vez« t Quizá se hallarán allí dlsa. No la 
destruiré, respondió» por amor de loa 
diez. 

88 Y fílese Jehová hi0go qne acabó de 
hablar á Abraham t y Abraham sé vol. 
vió á tu lugar. 



' Boas. 4. 18. 

Heb.lLU, 

18. 

«^Oap.S1.8i. 
• Cap. SI. é. 
ic Lne. 1. 18. 
(IPed. 8.8. 



*J«.82.17. 
liuc 1. 87. 



"Sal. 44. 81. 



«8al. 25.14. 
Amos a. 7. 
Juan IS. ló. 

'Cayuca. 



í Deu. 4. 9. 
10. 

Bsl.78.fi.8. 
se 6. 4. 



••Cap.ll.fi. 
Bz.8. 8. 



< Job 8. S. 

LS4.17. 
ti. 68. 11. 
Bom. 8. 6. 

< Jer. 6. 1. 



•Job 4. 19. 



*Jnec.8.89. 



i.a 



QEnasn ziz. 



A.<L 



•Ckp-u-as. 



>J«eJ».i 



'lm.U.n. 
IVii.aB.1T. 
BM.1.M. 
I Cor. «.9. 
I U. 
Jm1m7. 






/C^. 18.30. 



•«H 



CAPITULO XIZ. 

N'ffamda éltobuiom dt lo$ SodomMaB, Im em 
ala atm iadm$ atfwriM ftl^fnefu M eMo : 
dtaUUrUHkéLaUméotéugtíuimkmí*- 
pean. Gatttg» A b na^ 4» JUotí t im- 
auto da ata con jui do» Av<u. 

LLEGARON pues Im do» Aogriw 
á8odMMátec«ld«delat«rde: y 
Lok Miaba smtado 4 U imnrta de So- 
donuu Y Tianloft* Lot, leTant<ÍM 4 
recibirlos, é inolinóce hada el twio, 

9 Y d^o, Akera pmn, mia i«AQr«f> «• 
niego que ▼angaU & «aia de mcstro si- 
ervo, j os hospedéis* j lamuéis vuatroe. 
pias: y poc La maflana os levantaréis, y 
aqguiítéia vnesHrQ eamiiio. Y ellos Tes> 
pondléron, No, Que tu la pUaa nm 
qpiedaefmea eala neche. 

8 Mm éi porfió «on ellas mueho» y ta 
«InláraB oea A, y «ntnron en mí oaea, 
é hízoles banquete, y cooió panas iha 
lavadura, y eoñléroo. 

4 *f Y aaiBi <iue se aeostasan, «ana» 
ron la can loe hombres de la ciudad» 
loa TaroaBs da Sodoma^ todo el pueblo 
Junte, desde ti mas j<W«n hasta el anas 
vi^o: 

5 Y llamaron á Lot, y le d^enm, 
/ Donde uioi» loa varanes, qpie Tinieroo 
i tí esta* ae che ? sácanoslos, para que 
loa «anoacamoa< 

8 Entonces Lot salió á ellos á la puerta, 
y eeoró laa poertaa tns a(, 

7 Y diioi Os mam. hermanos mios» 
qne no iiagaia tal maldad •. 

8 Hé tqai aham yo lenao dos hijas que 
no haa eonoeldi»» varonil es las saoaxó 
afuera, y haeed da días como Uen oa 
paieeMBe: solamente 4 celos varones 90 
hagáis nada, pues qae vinieron 4 la 
aosnfaia de mi t^ado. 

9 T ellos respondieran. Quita aU4: y 
afladlenm. Vino, esle aquí paia habátat 
camo «n cztnfto» y habt4de origine en 
Jnea ? Ahora te haremos mas nal qae 
4 eUes. Y hadatt gran vidanaia al va- 
nm, 4 Lot, y se aoerGanm pora lemper 
lenpoeitaa. 

10 Entoacea los varones alargaron la 
mano, y metienm 4 Lot en casa oon 
cUoa, 7 cfknaen las puertea. 

11 Y 4 loa boeabces que «ttaUm 4 la 
puerta de la casa, desde d menor hasta 
d meyor, htaderon* con o eg u eni } mas 
eüoe sníhMgwban por hallar la pneita. 

19 Y dUenm los varones 4 Lot, ¿ TI- 
enes aquí alguno maa ? Yemoe, j loa 
hüos, y «08 UJaa, y tod» lo qae tienes 
en la ciudad, sacado de este lugar : 

18 Porque vamos 4 destruir este higer, 
per cnanto d demnrdles ha subido de 
mata/ delante de Jehov4; por tanto 
Jehov4 nos ha enviado para dMtruirlo. 

M BatcMes sitio Lot, y habló 4 sus 
yernos, los que hablan «he tomar ene 
h^aa, y lee dJj<y, Levantaos, salid de 
este lugar t poiqa» Jehov4 v4 4 destruir 
ciudad: mas pareció 4 sus yamoe 
o que se borlaba. 

1* ^ V al rayar «1 alb«, los 4ngeles da» 

an priaa 4 Let diciendo. Levántate, 
toma tn mcóc» 3 *tie dos hUas que se 
hallan o^kí, porque no perecees en d 
caaUflo da la oiudalL 

18 Y dnfridawhwn él« loa varonee asi- 
anm da su mano, y de la mano de su 
o^Jier, y de las manea da eos dos l^Jaa, 
»egun la misericordia de Jehov4 para 
oda á i y fe saoaron, y le pusieron nwra 
dabidimad. 

17 T fa¿ que cuando les hubo sacado 
Ibera, d^o: Escapa; por tu vida no 
§ tns tí, ni pases en tbda esta Ua- 
d mottte, no sea que pe. 



M Y Let les d^o, Mo^ yo os lueg» 
eaftorce netos i 

19 HÓ tqiií ahora ha hallado tu siervo 
graoia en tns ^0%» y has engrandecido 
ta misevioordia que has hecho conmi^ 
dándome la vida : mas yo no podrá es* 
capar d monte, no sea eaeo que me d- 
eanee d md, v muera. 

JO Bé aqni ahora esta dudad míA cerca 
para huir dl4, taeud ■• pequeflas esca* 
paré ahora aU4, (¿no'Sf día pequefia?) 
y vinr4 mi alma. 

21 Y le respondió, H¿ aquí he redbido 
también tu sií|>ttiia sobre este, y no des- 
truiró la dudad de qoe haa hablado. 

99 Date priesa, escápate all4; porque 
nada podré haoer hasta que dli luuraa 
llsgedo. I^r ceto ftié llamado d nom- 
bre de la ciudad Zoarf. 

93 El sol salía sobM la tierra, coando 
Lot llegó 4 Zoar. 

84 Entonces UotíóA Jehov4 sobra So» 
doma y sobre Oomona azufra j fticgo 
de parte de JehoT4 desde los délos ; 

Sft Y destruyó las dodades, y toda a. 

Suella llanura, con todos los moradores 
e aquellas ciudades, y d finito de la 
tierra. 

96 Entonces la mij^ de Lot miró a- 
txas á ttpaUat de él, y se vdvió estatua' 
de sal. 

97 Y subió Abraham por la — \n**T" 
d lagar donde habla estado A ddaafee de 
Jebov4, 

98 Y misó h4da Sodcana y Oomorra, 
y háoia toda la tierra de equella Uanura 
miró ; y há aqui que el humo subia da la 
tierm como el humo de un homo. 

98 Asi ftié que, cuando destvwó Dios 
las ciudades de la llanura, acordóse Dios 
de Abraham, y envió fuera 4 Lot de en 
medio ' de la destrucción, d asolar las 
dudadas donde Lot estaba. 

80 ^ Empero Lot subió de Zoer, y 
asentó en el monte f, y sus dos h^tas 
con él I porque tuvo miedo de quedar en 
Zoar, y se alojó en una oueva él y sus 
dosÚJas. 

81 Entonoes la mayor d^o 4 la menor. 
Nuestro padre e» vieijo, y no queda va- 
rón en la tierra que entre 4 nosotras 
confonne 4 la costumbre de toda la ti- 
erra. 

89 Ven, demos 4 beber vino 4 nuestra 
padre, y durmamos con él, y oonserva- 
r^mos de nuestro padre geneñdon* 

88 Y dieron 4 beber vino 4 su padre* 
aquella noche : y entró la mayor, y 
durmió con su psioie; mas él no sintió 
citando se acostó día, ni cuando se ht- 
vantó. , , 

84 £1 día siguiente d^o la mayor 4 la 
menor, Hé aquí yo dormí la noche pa- 
sada oon mi pedre; démosle 4 bmer 
vino también esta noche, y entra .y du- 
erme con él, para que conservemos de 
nuestro padre generación. 

86 Y dieron 4 beber vino 4 su padre 
también aquelU noche: y levantase la 
menor, y durmió con él ; pero no eobó 
de ver cuando se acostó ella, ni cuando 
solevantó. 

86 Y oondblaron la» dos h^M d» Lot 
da sa padre*. 

87 Y psorió la mayor un h^, y Hamo 
su nombre Moab i, d cual et padre de 
los Mosbitas* hasta hoy. 

88 La menor también parió un byo, y 
llamó su nombre Ben-ammíf, el cnd 
e« padre de los Ammonitas hasta hoy^. 

CAPITULO XX. 

Abrákam pata € Ornar: etuUg» y ^HMMsa 
dtl BeHor at reyAMmthth por lo «iM 4e- 



fHeb. 



A Dea. 99.38. 
la. 13. 19. 
Jar. 40. 18. 

ieiii.4.4 

JMIS46.9. 

XatU.lB. 

Lao. 17. », 

». 

aped.9.e. 

jvdttir. 

Apoo.90.9. 
<lim.l7.38. 
»Osp.l8.a2. 



'ver. 17, 19. 



* Pro. 98.81, 
88. 



"Lev.18.8.7. 
tHflb. 
Umageie 



• Den. 8. 9, 

1». 
f Beb. 

dkiíodt 

l>B0Fb.&9. 



A. case. 1896. 



OEKESIS, XX, XXL 



▲. C. dir. 1886. 



«Okp.13.18. 

* Job ss. u. 
M.105.14. 



• Ski. 51. 4. 



<(ia»m.7.S. 
Job 43. 8. 
Suto.&lS. 



• Pr. 8. í. 



/Gap. 13. 16. 



+ Hebw por 
dadiva d» 
pos. 



'ISsm.}. 

21. 

1AK.L68. 
«Heb. 11.11. 



«Oap.17.19. 
tHeb.r<Mi. 



DE allí partid Atarahflin á la tienra 
del McÑilcNlia, j asentó entre Cades 
j Sur, V haUtó como fbiasteiro en Oerar. 

9 Y dijo Abxaham de Sara su mi^er. 
Mi « hermana es. Y Abimeleoh, rey de 
Gemr, envió, j tomó & Sara. 

8 Empero Dios vino á Abimelech en 
sueños de noche b, y le dijo, fik$ aquí 
muerto eres á causa de la m^Jer que has 
tomado, la cual es casada con marido. 

4 Mas Abimelech no habla llegado ¿ 
ella, y dijo. Señor, ¿ matarás también 
la gente Justa ? 

6 ¿ No me dijo él. Mi hermana es, y 
ella también dijo, Es mi hermano ? Con 
sencillex de mi corazón, y con limpieza 
de mis manos he hecho esto. 

6 Y díjoie IMos en sueños. Yo también 
s¿ que con integridad de tu corazón has 
hecho esto : y yo también te detuve de 
pecar contra mi<!, y así no te permití 
que la tocases. 

7 Ahora pues Tuelve la mujer & su 
marido ; porque es profeta, y orari por 
tí^, y vivirás. Y si td no la vol vieres, 
sabe que de cierto morirás, con todo lo 
que fuere tuyo. 

8 Entonces Abimelech se levantó de 
mañana, y llamó á todos sus siervos, y 
dijo todas estas palabras en los oídos de 
ellos; y temieron los hombre^ en gran 
tpanera. 

9 Después Uamó Abimelech & Abra- 
ham, y le dijo: Quó nos has hecho? 
y en qué pequé yo contra tí, que has 
ativido sobre mí, y sobre mi reino tan 
gran pecado ? Lo que no debiste hacer 
Has hecho conmigo. 

10 Y dijo mas Abimeleoh á Abraham : 
Qué viste, para que hicieses esto ? 

11 Y Abraham respondió, Porque dije 
para mí * : Cierto no hay temor de Dios 
en este lugar, y me matarán por causa 
de mi mi^er. 

18 Y á la verdad también es mi her- 
mana, hija de mi padre, mas no h^a de 
mi madre, y tómela por mi:^er. 

18 Y fué que, cuando Dios me hizo 
salir errante de la casa de mi padre, yo 
la dije: Esta es la merced que td me 
harás, que en todos los lugares donde 
llegáremos, digas de mí. Mi hermano es. 

14 Entonces Abimelech tomó ov^as/ 
y vacas, y siervos y dervas, y let dio á 
Abraham, y devolvióle á Sara su mujer. 

15 Y d^o Abimelech, Hé anuí mi ti- 
erra ettá delante de tí, habita donde 
bien te pareciere. 

16 Y ^ Sara d^o, Hé aquí he dado mil 
monedas de plata á tu hermano : mira 
que él te es por velo f de qjos para todos 
los que Ulan contigo, y ¡Mura con todos : 
así fué reprendida. 

17 Entonces Abraham oró á Dios; y 
Dios sanó á Abimelech y á su mv^er, y 
á sus síervas, y parieron. 

18 Porque lúUa del todo cerrado Je- 
hová toda matriz de la casa de Abi- 
melech, á causa de Sara mtger de 
Abraham. 

CAPITULO XXI. 
NaHmiento de liaae, y <« etreuntitio». A- 
hirakam €eAa dé cata 4 Atar i Jamad. 
jMmelteh kaee aUoma «m AUrahaní. 

Y VISITO « Jehová á Sara, como 
habia dicho, é hizo Jehová con 
Sara como habla hablado. 

8 Y concibió b y parió Sara á Abraham 
un hijo en su ve,iez, en d. tiempo que 
Dios le habia dicho. 

3 Y llamó Abraham el nombre de su 
lUJo que le nadó, que le parió Sara, 

Isaae't- 

4 Y circuncidó Abraham á su h^o 



Isaac de ooho dias, como Dios le habia 
mandado rf. 

5 Y era Abraham de cien afios cuando 
le nació Isaac su hijo. 

6 Entonces dijo Sara, Dios me ha 
hecho reír, y cualquiera que lo oyere^ 
se reirá conmigo. 

7 Y añadió, ,> Quien dHera & Abra- 
ham, que Sara habia de dar de mamar 
á h^os ? pues que le he parido xm hiijo 
á su vejez. 

8 Y creció el niflo, y Alé destetado; 
é lüzo Abraham eran banquete el dia 
que fué destetado Isaac. 

9 Y Y vio Sara al h^ de Agar la E- 

Íipoia, ti cual habia uta parido á Abia- 
am, que se burlaba*. 

10 Por tanto dijo á Abraham : Echa á 
esta slerva/ y á su hijo, que el h^o de 
esta sierva no ha de heredar oon mi 
h^o, oon Isaac. 

11 Este dicho pareció grave en gran 
manera á Abraham á causa de su 
hHo. 

18 Entonces d^o Dios á Abraham, No 
te parezca grave á causa del muchacho 
y de tu sierva ; en todo lo que te d^o 
Sara, oye su voz, porque en t Isaac Ce 
será llamada descendencia. 

18 Y también al hijo* de la sierva 
pondré en gente, porque m tu simi- 
ente. 

14 Entonces Abraham se levantó muy 
de maflaitt, y tomó pan, y un odre de 
agua, y diólo & Agar poniéndolo sobre 
s» hombro, y entregóte él muchacho, y 
despidióla : y ella partió, y andaba er- 
rantepor el desierto de Beerseba. 

15 Y V íkltóle el agua del odre» y echó 
01 muchacho -debajo de un árbol, 

16 Y ftiése y sentóse enfrente, aleján- 
dose (jomo un tiro de arco ; porque 
deeia. No veré cuando el muchadio 
morirá: v sentése eniirente, y alzó su 
voz y lloro. 

17 Y oyó Dios la voz del muchodio; y 
«A ángel de Dios Uamó á Agar desde el 
cielo, y le dijo. Qué tienes Agar ? no 
temas, porque Dios ha oído la voz del 
muchacho en donde está. 

18 Levántate, alza el muohaidto, y 
ásele de tu mano, porque en gran • gente 
lo tengo de poner. 

10 Élntonoes* abrió Dios sus ojos, y 
vio una ftiente de agua ; v flié, y llenó 
el odre de agua, y «fió de beber al ma- 
ehocho. 

90 Y ftié Dios oon el muchacho; y 
creció, V habitó en el desierto, y ñié 
tirador oe arco. 

91 Y habitó en el desierto de Paran I, 
y su madre le tomó mi^^er de la tierra 
de Egipto. 

98 'T Y acontenció en aquel mismo 
tiempo, que habló Abimelech y Phicol 
príncipe de su ejército á Abraham di- 
ciendo : Dios es contigo •• en todo cnanto 
hoocs. 

93 Ahora pues jiirame aquí por Dios, 
que no fidtuás A mí, ni á mi nno, ni á 
mi nieto ; sino que oonfbvme á la bondad 
que yo hice contigo, harás til conmigo, 
y con la tierra dotule has peregrinado. 

94 Y respondió Abraham, Yo Jurará. 
85 Y Abnham reconvino á Ammelaeh 

á causa de un pozo de agua, que loa 
siervos de Abimelech le babian qui- 
tado». 

96 Y respondió Abimeleoh, No sé qui- 
en haya hecho esto, ni tampoco td me 
lo hiciste saber, ni yo lo he oído hasta 
hoy. 

87 Y tomó Abraham ovejas y vacas, 
y dio á Abimelech, é hioieran ambos 
alianza. 



d Lev. 12. 8. 
H«:h. 7. 8. 



* Gal. 4. 29. 
/Gal. 4. 80. 



«Bom. 9.7.8. 
Heb.11.18. 

A ver. 18. 
Cap. 16. 10. 



<ver. IS. 

ÍN1IOL98.81. 
SB9.6.I7, 
90. 

Ia&3«.16, 
8L 



<Nam. 10.12. 



"Cap. 28.38. 
790:2. 



«Osp.S6.15, 
28. 



OEHBie, XZn, XZIIL 






m AiiiúdtnB ÉUtnn « B«n4«lH 






tonollK 1 !•* af^^n v» n« '. 












""m^ <» n^»^^ 



ndfel, j 10 dí7 iWtdoi U mera qw 

pidilo J» Im Um. Kñnj. Anu •! 
M piloto dn!%¿!í^*UiiiU>'¿'iD(, T 



■r.fci»i»IBitM,aMliatoa 
Baliiicl.liBii oh aídsi, m^B • 



\9t,ilJ'!ííPí!lltH^l riMt. 









■íSicr'^ 






T«n «I liQo 4« mlRlÍK, 



tendlK i Jtkert Mo dt mi kIW* Abíi 
A •iXd »ni tonu li lí<Uói\ h« 



E-ü3=iS 






¡ir¿__ _„..._ 



07 E CifrfHhIJqU lUK i 1l UHd« <TC 

B Y Jflhúi nRnlTÓ A [Ivhar, j á 
DHan ' ^ 6 hQot da DvdAU ftition Aa- 

Aur Égtpi^, íkT*t de K 

11 HBdsrr*''Jaiii, i 'jilui. r AipUi, 
10 EjUi n la MJoa de loniel, j 



A.G.18». 



Q£NfiSI8,XXVL 



A. C. (de 1801 



I Birio. 



"18am.llL 

Loe. 1. 18. 
«100.5.90. 

ÜGro.SSJS. 

Sed. a 90. 

Pro. 10. ai. 



/■Mal. 1.2, 4. 
Bom. 9. 10, 
12. 



iPeioto. 

9 0a. 12. 8. 
H Suplantar 
dor. 



»" Hob. 11. 9. 



B btrm^ 



•Cap. 37. 36. 
Heb.12.18. 



«Gap. 13. 10. 
t Gap. 90. 2. 



«OapL 18.15. 
y IS. 18. 
y 32. 10. 



4Cap.22.18. 
6aL7a.l7. 



S 



«Cap. 13. 18. 

7 90w3.18. 

/Pro. 29.25. 



SO Y era Isaac de cuarenta afioa cuando 
tomó por mvier k Rebeca, l^Ja de 
Bethuel AraméoJI de Padan-Aram, her- 
mana de Laban Araméo. 

81 Y oró Isaac á Jehov& por su mi:^er, 
que" era estéril; y aceptólo Jdiová», j 
concibió Rebeca su mujer. 

28 Y los h^os se combatían dentro de 
ella ; j d^o, Si así habia de ser, ¿ para 

^ué vtvo yo? Y fúó á consultar a Je- 

0T&. 

28 Y respondióle Jehovát Dos sentes 
hay en tu seno, y dos puebloa seran di- 
Tlmdos desde tus entrañas: y el «n 
pueblo tera mas fuerte que el otro po* 
eblo, 7 el mayor servirá tu menorp. 

24 Y como se cumplieron sus dias paza 
parir, hé aauí mellizos en su vientre. 

86 Y salió el primero rubio, y todo ól 
velludo como una pelliza; y llamaron 
su nombre Bsaü ||. , 

80 Y dMpues salió su hermano, tra- 
bada su mano al calcafiar? de Esaii: 
y fué llamado su nombre Jacob |. Y 
era Isaac de edad de sesenta a&os cu- 
ando Rebeca los parió. 

87 Y crecieron los niños ; v EsatL ftié 
diestro en la caza, hombre del campo: 
Jacob empero era varón quieto que ha- 
bitaba en tiendas **. 

88 Y amó Isaac á Esad, porque comia 
de su caza ; mas Rebeca amaba & Jacob. 

89 ^ Y guisó Jacob ua potage : y vol- 
viendo Esaii del campo cansado, 

80 Dijo 4 Jacob, Ruógote que me des 

6 comer de eso bermejo, pues estoy 
muy cansado. Por tanto fué llamado su 
nombre Edom ||. 

81 Y Jacob respondió. Véndeme en 
este dia tu primcwenitura. 

32 Entonces dijo Esad, Hé equl yo me 
voy á morir, ¿ para qué pues me servirá 
la primoeenitura ? 

88 Y dyo Jacob, Jiírameío en este dia. 
Y él le juró, y vendió* & Jacob su pri- 
mogenitura. 

84 Entonces Jacob dio á Esaü pan y 
del guisado de las lent^as : y él comió, 
y bebió, v levantóse, y fuese. Así me- 
nospreció^ Esaü la primogenitura. 

CAPITULO XXVI. 

Se treulada Itaae d Otrar eon motivo de ea- 
rteUa Bendieionea dd StSlor á Iiaae, y en- 
vidiaedeloeFiKtUoi, CatamielUo de Mtau. 

Y HUBO hambre en la tierra, ademas 
de la* primera hambre que fué en 
los dias de Abraham: y ftiéae Isaac i 
Abimeiechb rey de los Filisteos en 
Gerar. 

8 Y apareciósele Jehová, y d^ole. No 
desciendas á Egipto : habita en la tierra 
que yo te diré ; 
8 Habita en esta tierra, y seré contigo, 

7 te bendeciré ; porque & tí y á tu simi- 
ente daré todas estas tierras «, y conñr- 
maré el Juramento que juré á Abraham 
tu padre. 

4 Y QiultipUcaré tu simiente como las 
estrellas del cielo, y daré & tu simiente 
todas estas tierras ; y todas las gentes de 
la tierra serán benditas en tu simiente'' : 

5 Poc cuanto oyó Abraham mi voz, y 
guudó mi precepto, mis mandamientos^ 
mis estatutos, y mis leyes. 

Habitó pues Isaac en Qerar. 

7 Y los hombres de aquel lugar le pre- 
guntaron acerca de su mv^er ; y él res- 
pondió. Es nü hermana*: porque tuvo 
miedo/ de decir, Es mi mujer ; que tai 
vez, d\foy los hombres del lugar me 
matarían por causa de Rebeca, porque 
era de hermoso aspecto. 

8 Y sucedió que, despiues aue él estuvo 
allí muchos dias, Abimdecnf rey de los 



Filisteos, mirando por una ventana, 
vio á Isaac que Jugaba oon Rebeca sil 
muienc. 

9 Y llamó Abimelech á Isaac, y dijo, 
Hé aquí ella es de cierto tu mv^er : ¿ có- 
mo pues d^iste. Es mi hermana? E 
Isaac le respondió, porque dije, Quiaá 
moriré por causa de cula. 

10 Y Abimelech dijo. Por qnég nos has 
hecho esto ? Por poco hubiera dormido 
alguno del pueblo oon tu mqjer, y hubi- 
eras traído sobre nosotros el pecado. 

11 Entonces Abimelech mandó á todo 
el pueblo diciendo, El que tocare á este 
hombre, ó á su mt^jer, de cierto morirá. 

13 Y sembró Isaac en aquella tierra, y 
halló aquel afio ciento por «no : y bendi- 
Jólo Jehové. 

13 Y el varón se ensrandeció, 7 fhó 
adelantando' y engrandeciéndose, hasta 
hacerse muy poderoso. 

14 Y tuvo nato de ovejas, y hato de 
vacas, y grande apero ; y los Füistéoa le 
tuvieron envidia A. 

16 Y todos los pozos que hablan abier- 
to los criados de Abrutam su padre en 
sus dias, los Filisteos los hablan cegado, 
y llenado de tierra. 

16 Y dUo Abimelech á Isaac, Apártate 
de noso^os, porque mucho mas podero» 
so que nosotros te has hecho. 

17 Y E Isaac se fué de allí, y asentó stu 
tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí. 

18 Y volvió á abrir Isaac los pozos de 
agua, que hablan abierto en los dStu de 
Abraham su padre, y que los Filisteos 
habían o^ado muerto Abraham: y lla- 
mólos por los nombres que su padre los 
bahía llamado. 

19 Y los siervos de Isaac cavaron en el 
valle, y hallaron allí un pozo de aguas 
vivas. 

80 Y los pastores de Gerar ri&eron con 
los pastores de Isaac, diciendo. El agua 
es nuestra : por eso llamó el nombre del 
pozo Esek|, porque habian altercacdo 
con él. 

81 Y abrieron otro pozo, 7 también ri- 
ñeron sobre él: y llamó su nombre Sit- 
nah||. 

88 Y apartóse de allí, 7 abrió otro pon>, 
7 no riñeron sobre él : 7 llamó su nombn 
Rehoboth ||, y di)o. Porque abora nos ha 
hecho en&anchar Jehová, 7 fructificaxé- 
mos en la tierra. 

83 Y de allí subió á Becrsheba. 

84 Y apareciósele Jehová aqudla noche, 
7 dijo : Yo el Dios de Abraham tu padre ; 
no temas •', que yo tojf contigo, y yo te 
bendeciré, y multiplicaré tu simiente por 
amor de Abraham mi siervo. 

86 Y edilicó allí un altar, é invocó el 
oombre de Jehová, y tendió allí su tien> 
da: y abrieron allí los siervos de Isaac 
un pozo. 

86 ^ Y Abimelech vino á él desde Ge- 
rar, y Ahuzzath amigo suyo, y Phiool, 
capitán de su ejército. 

87 Y díJoles Isaac, ¿ Porqué venís á mí, 
pues que me habéis aborrecido, y m* 
echastelB A de entre vosotros ? 

88 Y dios respondieron. Hemos visto 
que Jehová es contigo ; y dQimos, Haya 
ahora juramento i entre nosotros, entre 
nosotros y ti, y haremos aUanza contigo : 

89 Que no nos hagas mal, como 'noso- 
tros no te hemos tocado, y «orno sola- 
mente te hemos hecho bien, y te envia- 
mos en paz ; tü ahora bendito de Jdtová. 

80 Entonces él les hizo banqueteas J 
comieron, v bebieron. 

81 Y se levantaron de madrugada, 7 
Juraron el uno al otro; é Jsaac les des- 
pidió, 7 ellos se partieron de él en paz. 

38 Y en aquel dia sucedió que unieron 



'Gap. 20. 9. 



ABcdee.4.4. 



teonUenda. 



Icdfo. 



iMMneha- 

miento. 



t'BsL 27.1,8. 
la.8L12. 



Anr.lA. 



«Gap. 31.28. 



'OV^SLM. 



i i.CL«ir.lMi. 



GSNfiBis, zxvn. 



A.afllr.llW. 



Jm r amt n t o, 
CBp.tl.SL 

"Oitias.1. 

•0V.V.4Í. 



'm.%. 



lOi^S.» 



MBM.S. 



'tu. 7. 



1m criadM de Inae, y dléronle nueva* 
aoen» dri pozo qne haUan aUevto, y le 
dieron. Agua heñaot hallado. 

88 Y llanadlo Shefaa | : por cuya causa 
d nombre de aquella enidad e$ Beér- 
dictMjl baita este día. 

84 5^y ouando Enü ñté de cuarenta 
afk», tomó por mi^er á Juditfi, h^a de 
Becrl Hethéo, j á« BaMmat, hija de 
Elon HeChóo. 

85 Y fberon amargura» de espíritu á 
Isaaeyá Rebeca. 

CAPITULO XXVII. 
Haae ate «mUmdtrio, btH át ea 4 Jatab por JT. 
taé. Irritado Mtn, tmutuma d» mttmtattm 
ksTMODo, ti cual m ivWra d Harán, 

Y ACONTECIÓ que cuando hubo 
Isaac env^eddo, j sus i^os se oftis- 
carón quedando sin vista, Uamó & Eaaii 
su hQo ^ niMor, j dí|ole. Mi 14}o : y 4i 
lespondld, Heboe aquí. 

t Y él dgo, Hé aquí ya soy vkdo, no s4 
d dia de mi muerte : 

ft Toma pues ahora tus armas, tu al* 
jaba y tu arco, y sal al campo, y cógeme 
aigmnacBZí; 

4 V hazme un guisado, como yo gusto, 
y txAemelo, y comeré, para que te ben* 
digaa mi alma antes que muera. 

5 Y B«beca esteta oyendo, cuando 
hablid» Isaac á Bsad su hyo: y ftiése 
Eiad al campo para coger 'la cata que 
habla de traer. 

d Entonces Rebeca habló & Jacob su 
hQo diciendo, Hé equl 3ro he oido A tu 
padre qne hablaba con EÍatf tu hermano. 



7 Traeme casa, y hacme un guisado, 
pan que coma, y te bendiga dtíiuite de 
JehorA antes que yo muera. 

8 Ahora pues, 14}o mío, obedece á mi 
▼OK en lo que te nuñdo. 

9 Vé ahora al ganado, y trasme de allí 
dos buenos cabritas de las cabras, y haré 
de dios viandas paca tu padre, como & 

10 Y td les llevarás & tu podra, y come* 
ri, para que te bendiga ante* de so mu< 
erte. 

11 Y Jaoob dijo A Rebeca su madre, 
Hé aquí, Esad mi hermano es hombre 
velloeo *, V yo lamplik». 

U QnizA me tentaiA mi padre, y me 
tcndtA por burlador, j traeré sobre mi 
maldición, y no ben^clon. 

18 Y sn madre respondió, H^o mloe, 
sobre mí ««a tu maldición t solamente 
obedece A mi tos, y vé, y tráemele*. 

14 Entonces él tUé, y temó, y tr&fole* A 
su madre: y m madre hizo guisado* oo> 
mo Am que su padi« gustaba. 

16 Y tomó Rebeca los vestidos de Ikad 
n 14)0 mayor, los preciosos, que ellk 
tenia en casa, y vistió A Jaoob su hijo 



18 E hízole Testir sobre sus manos, y 
•obre la earvfac donde no tenia vdlo, las 
píeles de los cabrito* de las cabras ; 

17 Y entregó lo* guisado* y el nan, que 
habla adereudo ella, en mano oe Jacob 
su hilo. 

18 Y él Alé A sn padre, y d^o. Padre 
nrie : 7 él respondió. Heme aquí, ¿ quién 
«res, biío mió ? 

19 Y Jacob d^o Asu padre. Yo soy Esad 
tn primogénito ; he hecho como me di- 
jiste : levAntate ahora, y siéntate, y oome 
de mi eaxa, para que me bendiga tn 
alma. 

80 Entonces Isaac dijo A sn h^o, ¿ Có- 
mo ev que le hallaste tan psesto. hUo 
mió ? Y él respondió. Porque Jehova^ 
tu Dio* hlae que se encontrase delante 
de mí. 



SI E Isaao d^ A Jaoob. Acércate a* 
hen, y te pelpaié, hUo mió, pom tater 
si eres mi 14)o Esail, ó no. 

98 Y llegóse Jaoob A su padre Isaac ; y 
él le palpó, y d^. La vea a la vos die 
Jacob, mas las manos, las mano* de 
EÉad. 

88 Y no le oonodó, porque sus manoe 
eran* vdloeas como las manos de Esad, 
y lebendQo. 

84 Y d^o, ¿ Bies td mi h^ Esad ? Y 
A remondió, yo «jy/. 

96 Y dijo, Acéroamela, y comeré de 
la caza de mi hijo, pan que te bendiga 
mi alma ; y él se w acercó, y comió : 
trájole también vino, y bebió. 

96 Y dfiole Isaao su padre. Acércate 
ahora, y bésame, hijo mío. 

97 Y él se lUgó, y te besó: y oUó Isaao 
el olor de sus v«sádo*, y le bendijo, jf 
d^o, Mba, el olor de nd hijo «• como el 
olor del campo que JehovA ha bende* 
oido : 

98 Dio* pnc* te dé del rodoA del cido, 
y de las greenras de la tlenra, y abundan* 
ola de ti^ y de mosto : 

90 Sfrvante pueblos, y naelona* ae in* 
eUnen A ti: sé sefior de tus hermanos, 
é* inclínense A tí los hijo* de tu madret 
maldko* lo* que te maldijeren, y bendi- 
tos lo* que te bendijeren. 

80 Y aconteció, luego que hubo Isaao 
acabado de bendecir A Jacob, y apenas 
habla salidA Jaoob de ddante de Isaao 
su padre, que Esail su hermano vino de 
ni can. 

81 E hizo él también guisados, y tn^ 
A sn padre, y dejóle : Le^nteae mi padre, 
y coma de la caza de su 14jo, pan que 
me bendiga tu alma. 

88 Entonces Isaac sn padre le dUo, 
Quién erst td? y él dijo. Yo «cqr tu hijo, 
tn primogénito Esad. 

88 Y estremecióse Isaac con grande es* 
treme<!Ímlento, y dUo, ¿ Quién e« el qne 
vHto aquí, que cogió caza, y me tn^o, y 
comí de todo antes que vinieses ? yo le 
bendije, y serA bendito. 

84 Como Esad oyó las palabras de su 
padre, clamó con «na muy grande y muy 
amarga exclamación, y le dijo: Bendí- 
ceme* también A mí, padre mió. 

85 Y él dijo, Vino tu hermano con en- 
gallo, y tomó tu bendición. 

86 \ él reniondió: Bien llamaron su 
nombre Jaoon I, que ya me ha engallado 
dos veces ; alzóse con mi primogenltura, 
y hé aquí ahon ha tomado mi boidiclon. 
V d^o, ¿No has guardado bendición 
pan roí ? 

87 Isaac respondió, y dijo A Esad, Hé 
aquí yo le he puesto por sefior tnyo«, y 
le he dado por siervos A todos sus her* 
manos : de trigo y de vino le he previsto, 
¿ qué pues te haré A tí ahora h^o mío ? 

88 Y Esad respon^Uó A su padre, ¿ No 
tienes mas que una sola bendición, pa- 
dre mió ? Bendíceme también A mí, 
padre mió. Y aleó Bsaü su voz, y lloró. 

89 Entonces Isaac su padre habló, y 
d^ole, Hé aquí' será tu haUtacion en 
grosuras de la tlem, y dd rocío de los 
eielos de arriba ; 

40 Y por tu espada virirás, y A tu her- 
mano servirAs : y sucederA cuando te en* 
sefiorees, que descargarAs su yugo de tu 
cerviz*. 

41 '^ Y aborreció Esad A Jaoob por la 
bendición con que le habla bendecido, y 
d^o en su corazón: llegarán los días dd 
luto de mi padre, y yo mataré A Jacob 
mi hermano. 

49 Y fticron dichas A Rebeca las pala- 
bras de Esad su hijo mayor; y ella eb- 
rio, y Uamó A Jaoob su hijo menor, y 



•ver.U. 
/■r.4.9B. 



'Heli.U.90. 



iDsa.a8.tl, 



<Osp.9l.aB. 



tBeKU.17. 



/Gap. as. 96. 
84. 



88aas.8J4. 



»3B*vA90. 

3a.n.8. 



A^Q,úthtt«K 



GENB8I9, XXVni, XZIX 



JL G oís. iy«a 



•01V.U.S1. 



l>CH».9e.86. 



• Cftp. 34. 8. 
& Os. 13. 12. 
*Oi».3|.3D. 



•Oh>^1S.3. 
/Cap. 17. 8. 

tairio. 
'OKp.V.88. 



JkJvtDl.Sl. 
HÉIkl.14. 



«oap^aisi. 

IOftp.aB.18. 

•8É1.18L 
6,8. 
»QVba8.& 



dOolAi H¿ aquí, Ec«d tu beimuaio te 
oonwid» acsre» de tí eon Ja idea de ma- 
tarte. 

49 Ahflva pnea, hi)o miOb obedece á mi 
Toc, lerAntate, y hqjete á Labaa mi her- 
manoáüann*: 

44 Y mora con él algunos dias, hasts 
una el cmáo de tu bermano te mitigue; 
naata que ae ^plaque 1* ira de tu berma- 
no contra ti, y le olvide de lo goe le bas 
hecbo t yo enviase entonces, y te traeré 
de allá: ¿ por qué wré privada de voso- 
tros «mboB en un dia ? 

45 Y d^o Rebeca 4 Isaac: Fastidio 
tengoj» de mi vida á oauaa de la» h^as 
de Reth. Si Jacob toma mujer de las 
14faa de Hetb, oomo estas de las h^aa de 
esta tierra, ¿ para qué quiero la vida ? 

CAPITULO XXVIII. 
Oomjtrma Jtaae m btmiteUm 4 Jaaab al «imI- 
am t MetopaUmmia. Fl mU m MHflM iHia 
«Male »i((ÍMi, f Dioa la remiMa los ftamb- 
$ai htAa» a nu padtu. J)»$perteaido$e,lMeé 
un voto oí StSor. 

ENTONCES Isaac llamó á Jacob» y 
bendíMolo. y 'mandóle diciendo. No 
tomes mujer de las bijas de Canean «. 

8 Levántate» vé 6 Padan-aramb & oaia 
de e Bethuel, padre de tu madre, y toma 
alU m«\jer de las hijas de Labanrf, her> 
mano de tu madre. 

8 Y el Dios Omnipotente te bendiga, 
y te baga flniotificar, y te multiplique» 
hasta venir á ser congregación de pae- 
blos: 

4 Y te dé la bendición • de Abraham, y 
i tu simiente contigo, para que heredes 
la tierra de tus perepinadones/, que 
Dios dio á Abraham. 

6 Así envió Isaac 6, Jacob» éL cual ftié á 
Padan-aram, & Laban hUo de Bethud 
Araméoll, bermano de Hebeoa» madre 
de Jacob y de Esad. 

6 W Y vió Eaad como Isaac haUa ben- 
deciao0 á Jacob, y le habla enviado A 
Padan<«zam» para tomar pare si mwer de 
allí ; y que cuando le bmd^o» le habia 
mandado diciendo. No tomarás miUer 
de las hijas de Canaan ; 

7 Y que Jacob habla obedecido & su 
padre y & su madre, y se habia ido A 
Padan-aram. 

8 Vio asimismo Esaü que las hUas de 
Canaan parecían mal i Isaac su padre j 

9 Y fiíóM Esad á Ismael» y tomó piura 
si por mi^er á Mahaleth bíja de Ismael» 
hyb de Abraham» hermana de Nabaioth» 
aoienias de sus ctrat mHJeres. 

10 5 Y salió Jaoob de Beeneba» y fué 
á Harán: 

11 Y encontró con un lugar, y durmió 
allí, porque ja él sol se hiuiia puesto : y 
tomó de las piedras de aqud. pan^e, y 
puso á su cabecera, y aooiStóse en aquu 
lugar. 

12 Y sofió, y hé aquí una escala que 
estaba ofoüada en tierra, y su oabesa 
tocaba en el cielo : y hé aquí ángelesA de 
Dios que subían v dssoendian por ella. 

18 Y» hé aquí, JehovA estaba en lo 
alto de ella» el cual dUo» Yo toy Jehová, 
•1 Dios de Abraham tu pam«<» y á 
Dios de Isaac: la tierra en que estás 
acostado te la daré á ti y á tn simiente. 

14 Y será tn simiente como el polvoA 
de la tierra, y te extenderás al occi- 
dente» y al oriente» v al aquilón» y al 
mediodía: y todas las fiunilias 
tierra aeran benditas en tí» y en 
miente'. 

16 Y hé aquí. Yo sot contigo^ y te 
guardaré"» por donde quiera que íueres» 
j te volveré* á esta aerra; porque no 
te dejaré hasta tanto que haya hecho lo 
que te he dicho. 



de la 
tu si 



18 Y despertó Jaoob de su eucfio, y 
dijo. Ciertamente Jéhová está «n este 
lugar, y yo no lo sabia. 

17 Y tuvo miedo, v dijo» Cuan estu- 
pendo es efte logar ! No es otra cosa que 
casa de Dios, y puerta áÁ oiek». 

10 Y levantóse Jacob de maflaaa» y 
tomó la piedra 00» que habia puesto sv 
cabecera, y dióla por titulo, y demmó 
aceite encima de ella. 

19 Y llamó d nombve de aquel tugar 
Bethel |, bien que Luz era el nombre de 
la ciudad primero. 

80 E biso Jaoob voto diciendo. Si fh- 
ere Dios conmigo*, y me guardare en 
este viage que voy, y me dioe pan para 
comer, y vertido para vestir, 

81 Y ¿ tomare en pac á casa de mi 
padre, Jehová sorá mi Dios. 

88 Y esta piedra que he puesto por 
titulo, será oasaj» de Dios: y de todo lo 
que me dieres, el ^esmo lo he de apar» 
tarpán ti. 

CAPITULO XXIX. 
Jteok tteBbtáo d» Labtm imUo,U $lrvé iMe 
oüsf por lUuIMfptro Lábrnn k ongáia dam- 
doU primero d Lea. Sirve otro» Helé aáo» 
JNW RaelUl, la cual « eeUril, al gato fM 
Xm pare enatro Jtifoe. 

Y8IOUIO Jacob su oamlno» y fué 
á la tierra de los orientales, 
a Y miró, y vio un pozo en el campo : 
y hé aquí tras rebaños de ovcijas que 
yacían cerca de él ; porque de aquel 
pozo abrevaban los ganados: y AeMa 
nna gran piedra sobre la boca del pozo. 

3 Y jumábanse allí todos los rebalios, 
y revolvían la piedra de sobre la boca 
del pozo, y abrevaban las ovejas, y v(4- 
vian la piedra sobre la boca del pozo 
á su lugar. 

4 Y d^oles Jacob, Hermanos mies ¿ de 
donde sois ? y ellos respondieron» de Ha> 
lan somos* 

6 Y él les dijo, ¿ Conocéis á Labaa, 
b^o de Nachór ? y dios dijeran. Sí, I* 
conocemos. 

« Y él les düjo, i Tiene paz ? y ellos 
dijeron. Pac: y hé aquí Bachál sn h^a 
viene con el ganado. 

7 Y el dtfo» Hé aquí el dia es aun 
grande : no es tiempo todavía de recoger 
el gansido ; abrevad las ovejas, é id á 
apacentarlos. 

8 Y ellos respondieron» No podemos, 
hasta que se Junten todos los ganados» 
y remuevan la piedra de sobre la boca 
dd pozo» para que abrevemos las ove. 
Jas. 

9 Estando aun él hablando con dios» 
Rachél vino con d ganado de su padre, 
porque ella «ni la pastora. 

10 Y suoedió que, oomo Jaoob vio á 
Rachél hUa de Laban, hennano de sv 
madre, y a las ov^as de Laban d her- 
mano de su madre» llegóse Jaoob, y 
removió la piedra de sobre la boca dd 

zo«, y abrevó el ganado de Laban 
ermano de su madre. 

11 Y Jacob besó 4 Rachél, y dió su 
vos, y lloró. 

18 Y Jaoob dijo á Rachél como él era 
hermano'» de su padre, y oomo era hijo « 
de Rebeca : y día coñió» y dió las nn- 
evas á su padre. 

18 Y así que oyó Labaa las nuevas de 
Jacob, hijo de su hermana, corrió á re- 
dbirlo ; y abrasólo, v besólo, y tnOóle á 
su casa : y él contó a I^ban todas ostaa 
cosas. 

14 Y Laban le d^o. Ciertamente hu- 
eso<' mió» y carne mia eres. Y estuvo 
con él d tiempo de un mes. 

15 5 Bntonces dijo Labaa á Jaeob, 
¿ Por ser td mi hennano, me has da 



£02 
ei 



I cosa «fe 

Dioo. 

• 3 Bam. Ifi. 
8. 



rCmp. 86.7. 



« Kz. 2. 17. 



h cap. 13. 8. 
y 1414.16. 

« Gbp. 86. 6. 



il Jase. 9.x 
3fieB.6.1. 
y 19. 13. 



ÍLT^*l^^}-J.1»''Y.' 



Jay^Stbiit RwtiH n u 









nHdi, IH )ii J»ao linUí 



1 YSK 

1 tel^lS?(£ 



m oji! ni m, fSinM un hijg. 



issaiiT ,-«, 






tr¿t,ul¡í Lea í a.jlKUJi>.¿liiI 






,' JttaovA U lu budadda nqi 



A. Cebe. ir4& 



GÉNESIS, ZXXI. 



A.GLmSL 



• Cftp. XL 8. 



k C«p. 81. 9, 
12. 



«Be. 4.4. 



6 Cap. 38. 15. 



cNnmJ.4.2a. 

Neh. 4. 12. 

Job 19. 8. 

Zm. 8. S8. 
<< Job 1.10. 

W. 87. 38. 

y 105. 14. 



de oolor Monro entre 1m ovejas, y las 
manchadas j de ceiat raxio entte las 
cabras ; y esto será mi salario '. 

88 Asi responderá por mi mi jnsti<da 
mañana, cuando me Tiniere mi salario 
delante de ti : toda la que no ftiere pin- 
tada ni manchada en las cabras, y de 
oolor oscuro eil las ov«>)as «nos, se me 
ha de tener por de hurto. 

84 Y dijo Laban, Mira, q)al& fuese 
como td dices. 

86 Y apartó aquel dia los machos de 
cabrio rayados y manchados, y todas las 
cabras manchadas y de oolor vario, y 
toda res que tenia en sí algo de blanco, 
y todas las de color oscuro entre las 
OTfgas, y púsoles en mano de sus h^os. 

86 Y puso tres dias de camino entre sí 
y Jacob { y Jacob apacentaba las otras 
OT^as de Laban. 

87 Y Y tomóse Jacob varas de &Iamo 
verdes, y de avellano, y de castaño, y 
descortezó en ellas unas mondaduras 
blancas, descubriendo asi lo blanco de 
las varas: 

88 Y puso las varas que habla mon- 
dado en las pÜas, delante del ganado, en 
los abrevaderos del agua donde venían 
á beber las ovejas, las cuales se recalen- 
taban viniendo á beber. 

89 Y concebían Iqs ovejas delante de 
las varas, y parlan borregos listados, 
pintados, y salpicados de diversos co- 
lores A. 

40 Y apartaba Jacob los corderos, y 
poníalos con su rebaño, los listados, y 
todo lo que era oscuro en el hato de 
Laban. Y ponía su hato aparte, y no lo 
ponía con las ov^as de Laban. 

41 Y sucedía que cuantas veces se re- 
calentaban las tempranas, Jacob ponía 
las varas delante oe las ovejas ea las 
pilas, para que concibiesen & vista de 
las varas. 

4S Y cuando venían las ov^as tardías, 
no leu ponía: así eran las tardías para 
Laban, y las tempranas para Jacob. 

48 Y acreció el varón muy mucho, 
y tuvo muchas ovejas, y siervas, y si- 
ervos, y camellos, y asnos. 

CAPITULO XXXI. 
fiwM Jaeob da cata dé Laban, y eMe U per- 
n(pte V aloanaa/ moa dapuei de haber al- 
tereaao entre tf, hecha áuanea, vate eada 
unoáeu eaea. 

Y oía él las palabras de los hijos de 
Laban, que decían, Jacob ha to- 
mado todo lo que era de nuestro padre ; 
y de lo que era de nuestro padre ha 
adquirido toda esta grandeza*. 

2 Miraba también Jacob el semblante 
de Laban, y vela que no era para con él 
como ayer y antes de ayer. 

8 También J^ov& cUjo á Jacob, Vu- 
élvete á la tierra de tus padres, y á tu 
parentela, que yo seré contigo b. 

4 Y envió Jacob, y Uamó a Rachél y á 
Lea al campo & sus ov^as, 

5 Y d^oles. Veo que el semblante de 
vuestro padre no es para conmigo como 
ayer y antes de ayer : mas el Dios de mi 
padre ha sido conmigo. 

6 Y vosotras sabéis que con todas mis 
fuerzas he servido á vuestro padre : 

7 Y vuestro padre me ha engañado, y 
me ha mudado el salario diez veces e : 

Ero Dios no le ha permitido que me 
cíese mal d. 

8 Sí él decía asi. Los pintados serán 
tu salario, entonces todas las ov<$|as pa- 
lian pintados : y si decía así. Los lis- 
tados serán tu salario, entonces todas 
las ovejas parían listados. 

9 Astqiutó Dios éi ganado de vuestro 
mdTe„y diómelo á mí. 



10 Y sucedió que al tiempo que las 
ov^as se recalentaban, alzé yo mis otos, 
y vi en sueiVos, y hé aquí los machos 
que cubrían á las hembras eran listados, 
pintados, y abigarrados •. 

11 Y d^ome el ángel de Dios/ en 
sueños, Jaeob ? y yo d^e. Heme aquí. 

12 Y él dijo. Alza e^ora tus cyos, y 
verás todos los machos que cubren á las 
ovejas listados, pintados, y abigarrados, 
porque yo hey visto todo lo que Laban 
te ha hecho. 

18 Yo 90!f el Dios de Bethd A, donde 
tú ungiste el título, y donde me hiciste 
un votoj levántate ahora, y sal de esta 
tierra, y vueivete* á la tierra de tu 
naturaleza. 

14 Y respondió Rachél, y Lea, y di- 
Jéronie, ¿ Tenemos ya parte ni heredad 
en la casa de nuestro padre ? 

15 ¿ No nos tiene ya como por estta- 
ñas, pues que nos vendió *, y aun se ha 
comido del todo nuestro precio ? 

16 Porque toda la riqueza que Dios ha 

auitado á nuestro padre, nuestra es, y 
e nuestros hijos : ahora pues haz todo 
lo que Dios te ha dicho. 

17 Entonces se levantó Jacob, y subió 
sus h^os y sus mojetes sobre los ca- 
mellos; 

18 Y puso en camino todo su ganado, 
y toda su hacienda que había adquirido, 
á ganado de su ganancia que babla ob- 
tenido en Padan-Aram, para volverse á 
I Isaac su padre en la tierra de Canean. 

19 Y Laban había ido á trasquilar sus 
ovejas: y Rachél hurtó los ídolos f de 
su padre. 

20 Y recató Jacob tu corazón de La- 
ban Araméo H en no hacerle saber que 
se huía. 

81 Huyó pues con todo lo que tenia ; 
y levantóse y pasó él rio m, y puso su 
rostro al monte de Galaad. 

S2 ^ Y fué dicho á Laban al teroero 
dia como Jacob se había huido. 

28 Entonces tomó á sus hermanos con- 
sigo, y fué tras él camino de siete dias, 
y alcanzóle en el monte de Galaad. 
. 24 Y vino Dios á Laban Araméo en 
sueños aquella noche», y le dijo. Guár- 
date que no hables á Jacob descomedi- 
damente. 

25 Alcanzó pues Laban á Jacob, y 
este habia f^ado su tienda os el monte : 
y Laban ulantófo con sus hermanos en 
el monte oe Galaad. 

26 Y dijo Laban á Jacob, Qué has 
hecho, que aaí me hurtaste el c<xazon, 
y has traído á mis Ujas como jnisio- 
neras de guerra ? 

27 i Porqué te escondiste para huir, y 
me hurtaste, y no me diste noticia, para 
que yo te enviara con alegría, y con 
cantares, con tamborín y vihuela ? 

28 Que aun no me d^aste besar mis 
h^os y mis hijas. Ahora locamente has 
hecho. 

88 Poder hay en mi mano para haceros 
mal ; mas el Dios de vuestro padre me 
habló anoche diciendo. Guárdate que no 
hables á Jacob descomedidamente. 

80 Y ya que te ibas, porque tenias 
deseo de la casa de tu padre, ¿ por qué 
me hurtaste mis dioses • ? 

31 Y Jacob respondió, y dijo á Laban ; 
Beeatéme porque tuve nuedo ; pues d^Je 

Sra mi, que quizá me quitarlas por 
erza tus hijas. 

82 En quien hallares tus dioses, no 
viva : delante de nuestros hermanos re- 
conoce lo que yo tuviere tuyo, y lléva- 
telo. Jacob no sabia que Rachél los 
había hurtado. 

88 Y entró Laban en la tienda dfe- 



«OHk.80.3». 
/Cap. 48. 16. 



'BcdeB.5.8. 

JLOap.a&ia 



i Oh». 82. 9. 



ifcCap.a8.U. 
27. 



IGap.28.21.i 

tHeb. Tera^ 

ah*m. 

Jnec 17. 5. 

1 aAm.19. 

18. 

Ob.8.4. 
I Sirio. 
"Cap. 15.18. 



"0sp.90. 8. 
Job 38. 15. 



• Juec. 18. 
34. 



A-ainn 



OBNS6IB, ZZXn. 



A.o.in». 



•w.U. 
'tth«.9tL 



¡,j.au^ 



atk 

•wr.7. 



I 









iSMÉok 
tH«h. 

MÍMMfo. 

>Jn.ttSr. 






'QlUlU. 



Jacobj 7 en la ttanda de Lea, j en la 
tienda de las do* sierras, j no to halM : 
7 saUÓ de la tienda de Lea, y vino á la 
tienda de Raehél. 

M T tomó • Raehél los ídolos, y pilao. 
ka en una albaida de un camnlo, y 
•cnuite sobre dios : y tentó Laban toda 
la tienda, y no /m hafió. 

85 Y ella d^ á su padre. No se enq)e 
mi sefior «nqoe no me puedo levantar 
delante* de ti, pues estoy eon la oos- 
tomtne de las mujeres. Y él buscó, 
pero no halló los ídolos. 

88 Entonces Jacob se enojó;», y re* 
cafló con Lában : y respondió Jacob, y 
dUo á Labaa, ¿ Qné pnnrailoacian es la 
nua ? ¿ cual «• mi pecado, que con tanto 
ardor has venido en seguimiento mió ? 

87 Pues que has tentado todos mis 
muebles, ¿ que has hallado de todas las 
alhi^ de tu casa ? Ponió aqni ddante 
de mis hermanos y tuyos, y juxguen 
entre nosotros ambos. 

88 Bstos veinte aHos he estado con- 
tigo; tus ovejas y tus cabras nunca 
abo na ron, ni yo comi camero de tus 
ovejas. 

89 Nunca te tnde lo arrebatado por 
lat fiera» ; yo pegabaf el dafio : lo hur- 
tado así de dia como de noche, de mi 
mano lo requerías. 

40 De d¿ me consumía él calor, y 
de noche la helada, y el snefio se huía 
de mis ojos. 

41 Así he estado veinte aBos en tu 
case: 'catorce afios te serví por tus dos 
l^Jas, y seis alios por tu ganado, y has 
nndado mi salario' diex veces. 

48 Si el Dios de mi padre, el DkM 
de Abraham, y el temor de Isaac' no 
lucra conmigo, de cierto me enviarles 
ahora vacío : mas vló Dios mi aflicción 
y d trabiOo de mis manos, y reprefaen- 
didf* anoche. 

48 Y respondió Laban y dijo & Jacob, 
Latí h^jaa ton hi}as mlú, y los h^os, 
hijos mioB ton, y las ovejas ton mis 
oví^asf y todo lo que tá ves es mió: 
¿ y qué puedo vo hacer hoy 4 estas mis 
h()as, ó a sos hlíjos que días han pairtdo ? 

44 Ven pues aban, y hagamos allansa» 
7» y til, y sea en testimonio entre mí y 
entre tL 

45 Entonces Jacob tomó una piedra*, 
y levantóla por titulo. 

46 Y dijo Jacob & sos hermanos. Co- 
ged piedras* Y tomaron piedras, é hi- 
cieran un mi^jano, y comieran allí sobre 
aqnelm^ano. 

47 Y llamólo Laban Jegar-Sahadutha fl : 
y Jacob lo llamó Oalaadf. 

48 Parque Labaa d^o. Este m^ano 
«erd tertúrajr hoy entre mí y entre tí: 

eso naé flañíado sn nombre 6a- 



por I 

laad: 



49 Y Mizpa I, por cuanto d^o. Atalaye 
Jdiovfc entre mi y entre tí, dundo nos 
apartáremos d uno del otro. 

60 81 afligeres mis hUas, ó st tomares 
otras mvjcres ademas de mis h^as, na- 
die uta con nosotros ; pero mira. Dios» 
es testiao entre mi y entre tí. 

61 Dgo mas Laban á Jacob. Hé aoní 
esto majano, y hé aquí este título que he 
erigido entre mi y tí. 

as Testigo sea este majano, y testigo 
san este tftulo, que ni yo pasaré contra ti 
este majano, ni td pasarás contra mí 
este m^fano ni este título para mal. 

BB El Dios de Abraham, y el Dios de 
Nacbte Juzgue entre nosotros, el Dios 
de aas padrea. Y Jaoob juró por él te- 
mor de Isaae su padre*. 

M Entonces Jaoob inmoló víctimas en 
él mente, y Damó á sus hennanos á 



comer pan t y comieron pan» y dorai- 
eran aquella noehe en d mente. 

6S Y levantóse Laban de mafiaaai y 
besó sus hUos y sus h^as, y les bendijo ; 
y retrocedió y volvióse 4 su lugar. 

CAPITULO XXXII. 

Jaecib oWm m Otgaáa á Smú, » U afUita. 
iMtIta miwteriota ooa m« tf'ef«t d eual U 
muda «I momtn 4« Jmeob 



Kaae.» 

a átMl, 

MMW 



t$ra§L 

Y JACOB se ftaé m camino, y salié- 
ronle al encuentro ángdes de Dios «. 

8 Y dijo Jacob cuando los vio. El 
campo de Dios u este : y Uamó d nom- 
bre de aquel logar Mahúiaím |. 

8 ^ Y envió Jacob mensagcros ddante 
de si á Esaii su hermaiM á la tiesra de 
Seir, campo de Edom. 

4 Y mandóles diciendo. Así diréU á 
mi sefior Esaüb ; Asi dice tu siervo Ja- 
cob : Con Laban he morado, y detení- 
dorae hasta ahora. 

6 Y tengo vacas, y asnos, v ov^as, v 
siervos, y sierras; y envió a decirlo a 
mi sefior, por hallar grada en tus oíos. 

6 Y los mensageros volvieran 4 Jacob, 
diciendo I Vinimos 4 tu hermano Esaü, 
y él también viene 4 recibirte, y cuatro- 
cientos hombres con él. 

7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y 
angustióse : y partió d paeblo que tenia 
ccnslao, y las ovejas, y las vacas, y los 
camellos, en dos cuadrillas ; 

8 Y d^. Si vhüere Esaii 4 la una oua- 
diilla, y la hiriere, la otra cuadrilla ea- 
capar4. 

9 Y d^oe Jacob, Dios de mi padre 
Abraham, y Dios de mi padre Isaac. 
Jebov4, que me d^lste', Vndvete 4 
tu tierra, y 4 tu parentela, y yo te haré 
bien: 

10 Menor soy que todas las miserecor- 
días, y que toda la verdad que has usado 
para con tu siervo ; que «w con mi bor- 
dón pasé este Jordán, y ahora estoy so- 
bre dos cuadrillas •. 

11 Líbrame ahora de la mano de mi 
hermano, de la mano de Esad, porque 
le temo ; no venga aniz4, y me hiera la 
madre con los Yüjotf. 

12 Y td has dicho, Yo te haré Men;. 
y pondré tú simiente como la arena del 
mar, que no se puede contar por la mul- 
titud. 

18 Y dormló allí aquella noche, y tomó 
de lo que le vino 4 la mano un presente A 
para su hermano Esad : 

14 Doscientas cabras, y vdnte machos 
de cabrío, doscientas ov^as, y veinte car- 
neros, 

15 Trdnta camellas paridas con sus 
hijos, cuarenta vacas, y diei novillos, 
vdnte asnas, v diez borricos. 

16 Y entrególo en mano de sus siervos, 
cada manada de por si ; y d^o 4 sus sier- 
vos. Pasad delante de mí, y poned espa- 
cio entre manada y manada. 

17 Y mandó al primero didendo, 81 
Esad mi hermano te encontrare, y te 
prrauntare diciendo, ¿ De quien eres ? ó 
adonde vas ? Y para quiw es esto que 
lUva» ddante de tí ? 

18 Entonces dirás. Presente es de tu 
siervo Jacob, que envía 4 mi sefior Esad : 
y hé aquí también él viene tras nosotros. 

19 Y mandó también al segundo, y al 
tercero, y 4 todos los que iban tras a- 
qudlas manadas, diciendo, Confbrme 4 
esto hablarais 4 Esaii, cuando le hall4- 
reU. 

80 Y diréis también, Hé aoní tu siervo 
Jacob viene tras nosotros. Porque d^fo, 
Apaciguaré' su ira con el presente que 
v4 ddante de mi, y después veré su ros- 
tro: quiz4 le ier4 acepto. 



• 8aLU.U. 
Heb. 1. 14. 

|Jo«dM 



» Vm. 15. 1. 



« Sal. 60. 15. 

rfC»p.Sl.S, 
18. 



«8*1. 18.S5. 



/Os. 10. 14. 

fOs^a8.ls, 

15. 



kPn>.18.K. 



» Pro. 81.14. 



A.(Lti>.UM. OENBBiet XZXVI, ZXZrn. ^ca.iwl 












níns'ír'::;^*;:?^^ 
















YWc^S'-'S.S!?"*™'* 








"«"vwíjwi.' tai'hijí.'^SfSi. = 










tOMlH 




r-™""- - 








B. ¡^ 






^^^JSSÍ'bbH k Eltobu'; , 


1» 








a 












ni.'ín. 1. .»d^ « taíuir?<k*¿ 








Z!srüs:.%'M^'!i; 


"> E- 






Hi'HSlsi.Si 


Mu 






Si u™ d. d-™ d. )»*'~ l-r- 


a y^nmid B^ 1 moi o n bii» 






!..»»>. 


S^ i^^fj^nig- «^ 












£;¿Ers;,íS55,Oi.°i¿ 














T7l2íí^"i.'3ÍÍS.*B,^.: 


ífiiS^i'lf^^J^TlS 




¡-.tLÍ 


BuiI.BdDm. 








ITíLÍ^AiSfi «í*^ ntad 








K«>l>.d.M_ncL ^^ 






íKaSsES;-^ 






«xniTc- 




.■^E.. 


riéiár^?Mil 




leioiidl 




|4> Ada, 
[iNUMh, 


S1r];f£.7Sf°í~ 
















p¡'S|3„..ld.,„T-c„, 








^^t: 






paOnm, 






V- 


jjij-u^W™. — 1 mlm» E»ip.d« 




'^■°^ 


/o«rl ■■■iiU.ds t -«lUc pgr lubnn». 




^jJX 


-¡~h.UD wm < <mÚ. > mdÜ^ 




P«tí«. ^'^ 






Zn, » duqu, gunmh i 1 duque 


YíU^.S^.liríd^.'ilrsiírí: 






Mi™, mo. ». I« doqua d. talñ™ 


■■t!""" 










WJg. Db.^ 'i,"Si¿l¿^¿'i:J,í^ 




tóii.í, 






cob ^ Jiaeph, ^sida dr idjid di d!a I 






















^i^íil: 


ÍSj'dl di Sibi; í ^ ™tÚÍÍdi°Si¿ÍI 






i?^^ig"S 




'StiSí: 


2*~-1-^í:j--«-; 




"■ 


•SíiS&ía-,-.-^ 






■ ■ -M-.UJadegdr.a 




■MS 


a; Ln^ftKT» Hod 




(¿■^1 








;E£^TJr¿SS.?s^:"™- 






' T ^"Zif°' ™ "^ *" "^ 




x-i^M^tüT^-te^ii 


Hd«.ra^pí;rní: 







OENBBIS, XXXVHL 















r IDOCdM qU«» «UDdo ll«Bd Jd- 






^Z 






TTACOPiTECTOmi^od tjtvpo, qot 



hhrzlb «UMudc Lo pariü. 

Id í I« ^atdTJ^TÁ, > uvix&M J«- 

qoB hKll, T Eunb^ «lid á A !■ TbU. 
m m^ £dí S*l«i i^^ dttii, 

IKHfi c i truquUdT tuiordJ». 



a. 0. ob. rm. GÉNESIS, XÜIJIll, XL. A. o. iw. 


'te-Si. 
'?""■■ 

■SKI-5 
•i"-'' 


ss."— •'-—»— '• 

:,.-=■, ?ffl'.r>í=: as 3 
¿íS.fS-ÍS.'saf 


ria^» «W di prtocipal d. la oaa d. 

'íBíwwrííía.-;í 


11 



lC.dr.S73e. 



QBVISIS, XLL 



c»n«. 



IT. 



'Om.4.8. 






r. 

! J«r.9B.SL 












'M1SL14, 



'Gm.11. 



4 Y «1 craiUn de lo* de lA mardiA dio 
cargo de dtoe á Joacph, j éllm aervit; 
j estuTienm diaa en la onalon. 

5 Y T amboa á daa. « ooparo j él pa. 
nadexo del ngr de BgLpto que ettaban 
aRwtadfw en la prlalonj Tieran un tu- 
«fio» oada ono« «tt suefto en una misma 
noene, cada uno conforme 4 la decUra- 
doB de Hi loejk). 

Y Tino á ^o* Joecph per la mafiana, 
y miróloa, y hé aguí que «¡ttaban Utistea^ 

7 Y él pvmnnto á aquello* eunueo* de 
Pharaai, qve tttalmm con él «n la pri- 
sión de la casa de su se&or, diciendo, 
c Por qaé pmitmm. h<9 mal Tuestro* scm- 



8 Y dio* le dieron, Hemos tenido un 
snefio» y no ha/t quien lo declare •. EUi' 
toooes lea dijo JoaepIi, ¿ No «om de Dios/ 
las declaraciones ? Contádmelo ahora. 

Entonces d ¡«rlndpal de los coperas 
enató su sueflo á Joamh, y dí^de» Ye 
sofiaba que veia una vid delante de mi, 

10 Y «B la vid tM* sarmientos ; y día 
como que luotaba, y arrojaba su flor, 
vinicnd» á madurar su* racimos de u- 
vas: 

11 Y fw la copa de Fharaon estaba en 
mi mano, j tomaba yo las uva*, y la* 
esprimia en la copa de Pbaraon, y daba 
yo la ocna en mano de P b a r aon» 

19 Y d()ole Joseph, Esta u su declara- 
don : Los tres ««rmientos son tres dias : 

18 Al cabo de tres dias Pharaon te 
hará levantar^ cabesa, y te restituirá á 
tn puesto : y darás la oifpt á Pharaon en 
sa mano, como aoliaa cuando ara* su 
oopeío. 

14 Acuérdate pue* de mí para oontifo 
cuando tuviere* ae bien, y ru^te que 
uses conmigo de misericordia, y ha^ 
mendon de mi á Pharaon, y me saques 
de esta casa: 

lA Porque hurtado he sido de la tierra 
de lo* Uiebróo* ; y tampoco ' he hecho 
aquí porque me hubiesen de poner en 

16 Y viendo el prlndpd de los panadero* 
one haUa declarado para blói, dijo á 
Joseph, También yo soQaba que veía tres 
canastillo* blancos fl sobra mi cabeza ; 

17 Y en d canastillo mas alto habia de 
todas las viandas de Pbaraon, obra de 
panailero ; y que la* aves las comiandel 
canastillo de sobre mi cabeza. 

18 Entonces respondió Joseph, y d^o. 
Esta et su declaración. Lo* tres canas- 
tillo* tre* dias son : 

19 Al cabo de tres dias* quitará Pha- 
raon tu cabeza de sobre tí, y te hará col- 
gar en la horca, y las aves < comerán tu 
carne de sobre tí. 

ao Y lüé al tercero día el dJa del nad- 
miento de Pharaon, é hizo banquete á 
todos su* *irvjlente* : y alzó la cabeza del 
prindpal de lo* copera*, y la cabeza del 
prindpal de lo* panaderos entre sus ser- 
vidoras. 

81 E hizo vdvsr á su oficio d prindpal 
de los copera* ; y dl6 él la copa en mano 
dePharaosi. 

89 Mea hizo ahorcar d prlndpd de 
Iw panadero*, como le habla declarado 
Joacnh. 

88 V d piincbwd de lo* coperos no so 
acordó de Joa*ph> *ino que le dvidé ». 

CAPITULO XLI. 
Jom¡k ttáirfr^a «nm« tutSÍM d» Pharaon t W 
emai h haet gobtrnador tuprtmo dt iodo a 
M^la, y I» coKi con Aieimth, d» la eaal 
Uomtut doa k</M Mama$$U y ÉgkraíM. 

Y ACONTECIÓ que pasado* dos 
afio* tuvo Fharaon « un sueflo. Pa- 
recíale qna «ataba Junto d rio ; 



8 Y qua dd rio rabian siete vaca* her- 
mosas á la vista, y muy gordas, y padaa 
eo d prado : 

8 Y que otra* siete vacas subían tiaa 
días dd rio, de fea vista, j enjuta» de 
carne, y te pararon carca de la* vaca* 
htnmooat 4 la orilla dd rio : 

4 Y que las vacas de fin vista y eií\}tttaa 
de carne devoraban á las siete vacas her- 
mosa* y muy gordas. Y desperté Pha- 
raon. 

5 Durmióse de nuevo, y soIkS la sqpin* 
da vez, Que «iete espigas llenas y hermo- 
sas subían de una sola oafia : 

6 Y que otras siete espigas menudas, y 
abatida» del Sdano, sallan despue* die 
ellas: 

7 Y la* déte espigas menudas devora- 
ban á las dtte espigaa grue*as y Uena*. 
Y despertófle Pharaon, y hé aquí gu« era 
sueño. 

8 Y aeaedé que á la mañana estaba 
agitado * su espíritu ; y envió é hizo Ua> 
mar á todos lo* magos e de Egipto, y á 
todos sus sabios ; y contóles Pharaon sus 
sueño*, mas no habia quien á Pharaon 
lo* declarase. 

9 <f Entonces d prindnd de loa cope» 
roa habló á Phara<m diciendo. Acuer- 
dóme hoy de mis fdtaa : 

10 Pharaon se encajó ' contra «u* der« 
vos, y á mí me echó á la prisión de la 
casa del capitán de los de la guardia, á 
raí y d principd de lo* panadños : 

11 Y yo y él vimo* un sueflo una misma 
noche; cada uno soñó conforme* á la 
declaración de su sueflo. 

12 Y ataba dlí con nosotros un mozo 
Hebreo, sirviente del capitán de lo* de 
4* guardia; y se lo contamos, y él no* 
declaró nuestros sueños, y declaró á cada 
uno conforme á su sueflo. 

13 Y aconteció que oomo él nos da» 
claró, así fué : á mí me hizo volver á mi 
puerto, é hizo oolnr d otro. 

14 í Entonces Pharaon envió, y llamé 
á Joseph ; é hiciéronle salir corriendo de 
la/ cárcel, y le cortaron el pdo, y mu- 
daran sus vestido*, y vino á Pharaon. 

Ifi Y dijo Pharaon á Jowphfl : Yo he 
tenido un sueik>, y no hav quien lo de- 
clare ; mas he oido dedr ae tí, que oye* 
sueños para declararloc. 

16 Y respondió Jo6«ih á Pharaon, di- 
dendo. No tUá en mí ; IMo* atrá el qm 
responda paz á Pharaon. 

17 Entonces Pharaon d^io á Joseph, 
En mi sueflo paredame que eataba á la 
orilla del rio A, 

18 Y que del rio subían siete vaoaa dé 
gruesas carnes y hermosa aparienoia* 
que pacían en el prado > 

19 Y que otra^ siete vacas subían dea* 
pues de ellas, flacas y de muy fea traza i 
tan extenuadas, om no he visto otras 
sem^antes en toaa la tierra de Egipto 
en fealdad: 

90 Y las vaeas flacas y feas devoraban 
á las siete primeras vacas gruesa* ¡ 

81 Y entñjMn en su* entraflas, mas no 
se conocía que hubiesen entrado en ella*, 
poique su parecer era aun mdo, ooaio 
de primero. Y yo desp^té. 

si Vi también soflando, que siete espi- 

Es subían en una misma caite llena* y 
rmusa*; 

88 Y que otras déte espiga* mennda*, 
marchitas, abatida* dd adano, subían 
despue* de ella*: 

84 Y las en>igaa menuda* devoraban á 
las siete espiga* herma*** : y halo dicho 
á los magos •, mas no kt^/ quien me lo 
declare. 

S& Entonces respondió Joseph á Pha- 
raon, El sueflo de Pharaon es uno mi*- 



(San. 4. 1, 

19. y 7. 98. 

7 8.97. 
«XX.T.U, 

IS.9B. 14. 

0*0.9.8. 



*0af.1P.% 



•Cap. 40. S. 



/1Sm».%8. 
, Bd-lOtCaO. 

' V 8d. 98. 14. 
Daa.8.10. 



i^ver. L 



' i ver. 8. 

4.7. 



A. €.1715. 



GÉNESIS, XUL 



A. C «ir. 1715. 



k Du. 2. a». 
45. 



( 3 Uoy. 8. 1. 

" ver. 47. 

"ver. 64. 
•Otp.47.18. 



J» Ckp. 87. 7, 
9. 

«Nina. as. 
19. 
It. 46. 10. 



•"Pro. 6. 6, 8. 
722.S. 



•Hecii.7.10. 



(8ia.105.21. 



«Dm.5.7, 

a». 

I hoeed pro- 
funda re- 
verencia/ 6 
benigno 
padre, 

' Gap. 46. 8. 

96u 

H«di.7.10. 
f revelador 

dd/uturo, 
y Bs. a. 16. 



mo: Dios ha mostrado & Fbanon lo 
qxieTáá hacer*. 

S6 Las siete Tacas hermosas siete años 
son; y las espigas hermosas son siete 
afioB : el sueik> es uno mismo. 

87 También las siete Tacas flacas 7 
feas, que nublan tras éUas, son siete afios ; 
y las siete espigas menudas, y marchitas 
del solano, siete aik» ser&n de hambre'. 

S8 Esto e» lo ane respondo á Phaxaon : 
Lo que Dios vá á hacer» hato mostrado 
á Pharaon. 

29 Hé aquí Tienen siete aik» de grande » 
hartura en toda la tierra de Egipto : 

80 Y lerantane han tras ellos siete 
8ÍI108 de hambre»; 7 toda la hartura 
ser& olTidada en la tierra de Egipto ; 7 
el hambre consumir& la tierra «. 

31 Y aquella abundancia no se echará 
de Ter á causa del hambre sigiiiente, la 
cual seta graTisima. 

82 Y el suceder el sueño & Pharaon;> 
dos veces, 9ign\fl4xi que la cosa es firme 
de parte de I^os, 9 y que Dios se apresura 
á hacerla. 

38 Por tanto proveaM ahora Pharaon 
de un varón prudente 7 sabio, 7 póngalo 
sobre la Uerra de Egipto. 

84 Haga esto Pharaon, 7 ponga gober- 
nadores sobre el país, 7 quinte la tierra 
de Egipto en los siete años de la hartura r. 

85 Y junten toda la provisión de estos 
buenos afios que vienen, 7 alleguen él trigo 
b^jo la mano de Pharaon para manteni- 
miento de las ciudades ; 7 guárdenlo. 

86 Y esté aquella provisión en deposito 
para el pais, para los siete afios del ham- 
bre que serán en la tierra de Egipto j 7 
el pids no perecerá de hambre. 

87 ^ Y el negocio pareció bien á Pha- 
raon*^ 7 á sus siervos. 

88 Y alio Pharaon á sus siervos, ¿ He- 
mos de hallar otro hombre como e6te> 
en quien hava Espíritu de IMos ? 

89 Y dijo Pharaon á^oseph. Pues que 
Dios te ha hecho saber todo esto, no hay 
entendido ni sabio como tii : 

40 Tü serás sobre mi casa', 7 por tu 
dicho se gobernará todo mi pueblo : so- 
lamente en la silla seré 70 ma7or que ttl. 

41 Dijo mas Pharaon á Joseph; Hé 
aquí 70 te he puesto sobre toda la tierra 
de Egipto. 

48 Entonces Pharaon quitó su anillo 
de su mano, 7 pdsolo en la mano de 
Joseph, é hízole vestir de ropas de Uno 
finísimo, 7 puso un collar de oro en su 
cuello «. 

. 48 E hízolo subir en su segundo carro, 
7 pregonaron delante de él, Abrech || ; 7 
púsolo sobre toda la tierra de Egipto '. 

44 Y d^o Pharaon á Joseph. Yo Pha- 
raon ; 7 sin tí ninguno alzará su mano 
ni suple en toda la tierra de Egipto '. 

46 Y llamó Pharaon el nombre de Jo- 
seph | Zaphnath-paaneah; 7 dióle por 
mujer á Asenath, h^a de Potipherahjr, 
sacerdote de On : 7 salió Joseph por la 
tierra de Egipto. 

46 ^ Y era Joseph de edad de treinta 
afios cuando fué presentado delante de 
Pharaon, xev de £gipto : 7 salió Joseph 
de delante de Pharaon, 7 transitó por 
toda la tierra de Egipto. 

47 E hizo la tierra en aquellos siete 
afios de hartura á montones. 

48 Y él juntó todo el mantenimiento 
de los siete afios, que fueron en la tierra 
de Egipto, 7 guardó mantenimioito en 
las ciudades, poniendo en cada ciudad 
el mantenimiento del campo de sus al 
rededores. 

49 Y acopió Joseph trigo como arena 
de la mar, mucho en extremo, hasta no 
poderse oontar, porque no Unüt niimero. 



60 ^ Y nacieron á Joseph dos hijos 
antes aue viniese el primer afio del ham- 
bre*. Tos cuales le parló Asenath, h^a 
de Potipherah, saceidote de On. 

61 Y llamó Joseph el nombre del pri- 
mogénito tt Manassé ; porque Dios (a(^) 
me hizo olvidar todo ná trabi^o, 7 toda 
la casa de mi padre. 

62 Y el nombre de) s^^ndo llamófo 
Ephraim I ; porque Dtos {d\jo) me hizo* 
fértil en la tierra de mi aflicción. 

68 ^ Y cumpliéronse los siete aSkm de 
la hartura, que hubo en la tierra de 
Egipto, 

64 Y comenzaron á venir los siete afios 
del hambre, como Joseph habia dicho ; 
7 hubo hambre en todos los países, mas 
en toda la tierra de Egipto habla pan. 

66 Y cuando se sintió el hambre en 
toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó 
á Pharaon por pan. Y dijo Pharaon á 
todos los Egipcios, Id á Joseph, 7 haced 
lo que él os d\{ere< 

60 Y el hambre estaba ya por toda la 
extensión del pais. Entonces abrió Jo- 
seph todo granero donde habla', 7 ven- 
día b á los Egipcios ; porque habia cre- 
cido el hambre en la tierra de Egipto. ' 

KY de toda tierra «e venia á Egipto 
para comprar de Joseph, porque por 
toda la tierra habia crecido el hambre. 

CAPITULO xm. 

Loe Turmanoa de Jotefh acuden é Sgipto á 
comprar trigo. C6wm loe trató JoM^ft, a 
euyoe piea m arrodiUaron. Queda Btmeon 
en la ofred, y loaran loe demae volver á e» 
paiet eon la conaleion de traer t Bemjamin. 

Y VIENDO Jacob que en Egipto* 
habia alimentos, d^o á sus hijos, 
i Por qué os estáis mirando ? 

8 Y d^o, Hé aquí 70 he oido que ha7 
víveres en Egl|rtó; descended allá, 7 
comprad de allí para nosotros, para que 
podamos vivir, 7 no nos muramos. 

8 Y descendieron los diez hermanos de 
Joseph á comprar trigo á Egipto. 

4 Mas Jacob no envió á Bei^amin, 
hermano de Joseph, con sus hermanos ; 
porque d^o. No sea caso que le acon- 
tezca algyin desastre b. 

6 Y vinieron los hijos de Israel á com- 
prar entre los que venían : porque habia 
hambre en la tierra de Canaan. 

6 *ir Y Josqph era ele sefior de la ticara, 
que vendía d trigo á todo el pueblo de 
la tierra: 7 llegaron los hermanos de 
Joseph, é inclináronse á él rostro por 
tierra. 

7 Y Joseph como vio á sus hermanos, 
conociólos, mas hizo que no los conocía, 
7 hablóles ásperamente, 7 les dijo, ¿ De 
donde habéis venido ? Ellos respondi- 
eron. De la tierra de Canaan á comprar 
alimentos. 

8 Joseph pues conoció á sus hermanos ; 
pero ellos no le conocieron. 

9 Entonces se acordó Joseph de lo8<i 
sueños que habia tenido de ellos, 7 dl- 
joles, En>ias sois ; por ver lo descubierto 
del pais habéis venido. 

10 Y ellos le respondieron. No, señor 
mió ; mas tus siertos han vráido á 
comprar alimentos. 

11 Todos nosotros somos hijos de un 
varón; somos hombres de verdad: tus 
siervos nunca fueron espías. 

18 Y él les dijo, No: á ver lo des- 
cubierto del país habtís venido. 

13 Y ellos respondieron. Tus dervos 
somos doce hermanos, h^os de un varón 
en la tierra de Canaan : 7 .hé aquí el 
menor «<At ho7 con nuestro padre, 7 
otro no parece*. 

14 Y Joseph les dijo. Eso es lo que os 
he dicho alirmaado que sois espías. 



'Cap. 46.20. 
748.5. 

I olvido. 



I fertilidad. 
«Cap. 49. 23. 



i Gap. 42. 6. 



"Hedí. 7.12. 



6 ver. 



«Cap. 41. 41. 



•iCap. 87. 5, 
9. 



•Osp.S7.80. 



A. a 1707. 



GBinBIS^ XTiTTT. 



A.arm. 



9S. 



V.». 



&. 



6.1S. 



; fL0T.SS.4S. 
!(«k.5.1& 

iw.u.a. 



I iOtp.48.& 



Okl.U. 



IBcjr.&aaL 
9Cr.M.a2. 



"XM.5.44. 

WLL% 



•wr.T.U. 



15 Sn Mto Mrdla piwbadoa : Vire Pha- 
laen/ que no saUváif de aquí, dnó 
cnaodo Ynertro hormano moior aquí 
TlnlaK. 

16 fisTiad uno da Tosotnw, j traiga á 
▼ncatro iMnnaoo; y Toeotxoa quedad 
pnaoa, y vueatns píüabna terán pro- 
badas, Á hay verdad oon ToaotroB: y 
sino, Tlve Pharaon que sois espías. 

17 T Juntólos en la cáioel por ties 
dias. 

18 T al tercero día d(}olcs Joseph, 
Haeed esto, y Tlvid : Yo temo^ á Dios : 

19 Si sois hombres de Terdad, quede 
preso en la oasa de Tuestn -circel uno 
de Tuc an os hennanos ¡ y Toaotns id, 
llevad el alimento para el hambre de 
vuestra casal 

90 Pero habéis* de txaenne á vuestro 
hermano menor, y serán verificadas vu- 
estras palabras, y no moiixéis. Y ellos 
lo hicieron así. 

SI Y decian el uno al otro. Verdade- 
ramente hemos pecado * oontn nuestro 
hermano ; que vimos el agustia de su 
•hna cuando noe rogaba, y no Ir olmos : 
por eso ha venido sobre nosotros esu 
angustia. 

Si Entonces Rubén les respondió di- 
ciendo, ¿ No os hablé yoil y dije. No 
pequéis contra A mozo ; y no escuchas- 
teis ? Hó aquí también su sangre' es 
requerida. 

S8 Y eiloa no sabían que ht entendía 
Joaeph, porque kmbia intérprete entre 
ellos. 

84 Y apartóse él de ellos, y lloró : des- 

Sea volvió 4 elloe, y les habló, y tomó 
entre etica & Simeón, y aprisionóle & 
vista de rilos. 

26 Y mandó Joseph que llenaran sus 
saeos de trigo, y devolviesen el dinero 
de cada uno de ellos poníeiuivlo en su 
saoo, y les diesen coñuda para d ca- 
minon: é hizose así con ellos. 

96 ^ Y ellos pusieron su trigo sobro 
sus asnos, v fbéronse de allí. 

87 Y abriendo uno de ellos au saco* 
para dar de comer á su asno en el me- 
són, vio BU dinero que estaba en la boca 
de su costal. 

88 Y dii}o 4 sus hennanos. Mi dinero 
se Mc ha derodto, y aun hék> aquí en 
ml saco. Sobittsaltóseles entonces «i eo- 
Tsxon, y espantados dieron el uno al 
otxo» c Que et esto que nos ha hecho 
Dios? 

80 Y venidos & Jacob su padro en ti- 
erra de Canean, contáronle todo lo que 
les hidña acaecido, diciendo, 

ao Aquel varón, señor de la tierra, nos 
habló ásperamente o, y nos trató como á 
sepias de la tierra : 

81 Y nosotros le dJlJlmoB, Somos hom- 
bves de verdad, nunoa fíümos espías. 

39 Somos doce hermanos, hijos de 
nnestro padre ; uno no parece, y el me- 
nor ettA hoy con nuestro padre en la 
tleira de Canean. 

88 Y aquel varon, señor de la tierra, 
nos di¡o. En esto conoceré que sois 
hombres de verdad; d^ad conmigo 
ano de vuestros hermanas, y tomad 
para d hambre de vuestras casas, y 



'Oi».«.n. 



84 Y traadme á vuestro hermano el 
moBor, para que yo sepa que no sois 
espías. Sino hombres de ventad : a*i os 
dará 4 vuestro hermano, y negociaréis 
en la tierra. 

85 Y aconteció que vaciando ellos sus 
an eos , hé aquí que en el saco de cada 
uno «itote el atuo de su dinero tj» y vi- 
endo ellos y su padre los atados de su 
dlnaro^ tuvieron temor. 



86 Entónese su padi* Jacob les dUo tt 
Htfiélsnie privado de mis hUos ; Joieph 
no parece, ni Simeón t a m p oco, y 4 
Benjamín le llevaréis: contra xni son 
todas estas cosas. 

87 Y Rubén habló 4 su padre diciendo. 
Harás morir á mil dos huos, si no te lo 
volviero : entrégalo en mi mano, que yo 
lo volveré 4 tí. 

88 Y él d^o. No dcwwnderá ml h^o 
oon vosotros ; que su hermano es mu- 
erto, y él solo ha quedado : y si le acon- 
tedóre obnn desastre en el camino fot 
donde vus, haréis descender mis oanaa 
oon dolor 4 la sepulturar. 

CAPITULO XLIII. 

Fuefvm los ktnmmM <b Jot^ dSfipéo eoM 
BtM/osHU. JieorMM Joáa/k «m «Hwhe 
afamUdadf %Uaádmn Uunfi^a*. 

Y EL hambre era grande en la ti- 
erra*. 

8 Y aconteció que como acabaron de 
comer el trigo que trsgeron de Egipto, 
dudes BU padre. Volved, y comprad 
para nosotros un poco de alimento. 

8 Y respondióle Jud4 diciendo. Aquel 
varon nos protestó con 4nlmo resuelto, 
diciendo. No veréis mi rostro sin vu- 
estro hermano oon voaotros. 

4 Si enviares á nuestro hermano con 
nosotros, descenderemos, y te compra- 
remos alimento: 

6 Pero si no lo enviares, no descen- 
deremos ; porque aquel varon nos dijo, 
No veréíi mi rostro sin vuestro her- 
mano oon vosotros. 

Y d^o Israel, ¿ Por qué me hicisteis 
ionto mial, declarando al varon que te- 
níais mas hermano ? 

7 Y ellos respondieron. Aquel varon 
nos preguntó espreaamente por nos- 
otros, y por nuestra parentela, diciendo, 
i Vive aun vuestro padre 7 f Tenéis 
mas hermano ? y deolarámosle con- 
forme 4 estas palabras : ¿ podíamos 
nosotros saber que habia de decir, Ha- 
ced venir 4 vuestro hermano ? 

8 Entonces Jud4 d4)o 4 Israd su pa- 
dre: Itevla al moco conmigo, y nos 
levantaremos é iremos, 4 fin que vi- 
vamos y no muramos nosotros, y tü, y 
nuestros nifios. 

9 Yo lo fio ; b 4 mí me pedirás cuenta 
de él : ti yo no te lo volviere, y lo pu- 
siere delante de ti, seré para ti el cul- 
pante todos los dias : 

10 Que si no nos hubiéramos detenido, 
cierto ahora hubiéramos ya vuelto dos 
veces. 

11 Entonces Israel su padre les res- 
pondió. Pues que asi es, hacedlo: to- 
mad de lo mejor de la tierra en vuestros 
vasos, y Uevad 4 aquel varon un pre- 
sente e, un poco de talsarao ', y un poco 
de miel, aromas, y mirra, nueces, y 
almendras. 

18 Y tomad en vuestras manos doblado 
dinero, y llevad en vuestra mano el 
dinero vuelto en las bocas de vuestras 
costales*; quiz4ftié yerro. 

18 Tomad también 4 vuestro hermano, 
y levantaos, y volved 4 aquel varón. 

14 Y el Dios Omnipotente os dé ml- 
lericordlaa/ delante de aquel varon, y 
os suelte al otro vuestro hermano, y 4 
este Bei\}amin. Y si he de ser privado 
de mis hi[jos, aéalo. 

Ift % Eaitonoes tomaron aquellos va- 
rones el presente, y tomaron en su 
mane doblado dinero, y 4 Bei^amin ; y 
se levantaron, y descendieron 4 Egipto, 
y presentáronse delante de Joseph. 

16 Y vló Joseph 4 Beiúamin con ellos, 
y dUo al mayordomof de su oaaa. Mete 



<C^M.U. 



'O^M.a». 



•OapL41.M. 



»Oqpk44.38. 



•Pro.18.ia. 
<< Cap. 87. 35. 



'Gap. 48.85. 



/ Kéh. 1. U. 
8SLS7.S. 



f Cap. 44.1. 



aE>nsK,xijv. 






..«i^^ii^ 









Jl« di 11, hijo mfo. ^*' 



«. 3^¡Oi VonÁ pan. 



|MX°ÍMS^|?5 



iuda «1 d muí de Bmjamlm. 






üí°43í£ÍÍ'i3¡l£¡5ff*"' '"'*' 



OENBUE^ ZLT, XLTL 






dijD, VihUv* ipbtii ai» d« 101 















Ja^tt vmb¿i tt^^ataá^^ Ftr- ^] 



.tJ-sim: 



3,s 






Ad dio tg 1^ JanSrWcia ma bi 
fmtKa por lebr de Eadú SgLpu> ¡ t« t 



SS ' 



n^>',ldl>>.Jiiiob.jKii>l>í Tíln- "^ 
'íYiSuo, Vo'ÍS'd», d Día d> u 
pidn; üDUmm^dlMIIiliriEfll-U, ^ 









•n • ^ ilM.. ^ .p. tM •!«> n nuil, 




■&lm;S2E^ 








cu. de n.1 p.d'c, que eM.t~. « 1. lio. 












jT' 


jJÍÍSKgSSÍ.'lS'S 


SHsfSHS 




'líí.St 


'iai^5»^¿Jl: 






J».H.t, 


"S y cu^ Plu»» e. Uuun. X dl- 




ir^Bii 














íipí?^ " ""^"^ "^ """^ * ^ 




•fsr' 




¿Y;S"=SgS: 


de do¡:«., p«q»; M E«>|icl« it-»!- 


tH^i 




nlDdtjKob. '^ ^ 


niii< udD puoí Ae oMjS 




ii&.ii 


íU,u'r,Kis™'r,'Ss'"'™*-' 






'ICr.t.ai. 


.¡iE.'-,í!S.!'/ñ^';/l3,í:í 


'í2tr^c^¿^¿Sí¿;;.'^ 






Wí1í3.'ÍÍ^.,g™„,, 








^Mlbl' , M ^¡¡¡¿nÜ '4." A/~ 'ib 








--^ '"'^ > »•" !™*"^^^r- 






J'lí''"."^'rí^;.'^-J2^; 








Y'»;;",ri,!Xr.íK: 




'ÍTS""'' 'i 




™™, j «u Í.ÍM», j lui nw, «D 






iíí.s.r ''"^•^■¿•i.stííi,*!: 












.C.P.4S.1S. 




















¿ 


¿^Sátijí'E^ 










'fSl'Jl"Ti^-r^ 












1 d> Ahi'; Jim.., 4 


lui^ .r^u u.,^ )>«»« »i.'id,, ^ 






lil leile, I Se», tinmiiii 


que DD W pulo [«X I» oKj» d, nu 


sírióí;». 




<« k.aíB«i.,H.I»>,, 


ilíTs.'^fln'iiru.i^'c^l; 




Til"- 


r 'llir^f 






d.(«i«en. 














di' i^ci^ ^iü?r><>^^^.¿c^^ 












.o*«.«. 


I ¿^^Sí 


¿íÍÍf.S£=is 


























JICB. 




s "' ' "''""°' ' ""'" 


¿Ski''S£.¡«"ife"í¿í;.S^' ím¿ 














g« ™»¿ í Jiojb , „ MU. Mlmi 






TvAoob'íÜíi&^ñmi^, L« 




■iCT.a ihiM, 






iíhhb 


!S?i:íass;arei.-js 


•fs^'* 


jloiVt 


ixs.-ssts^.VA 




o. 




zr 


lív^K™». b^U° * Plunm. j HUd. 




^'; 


^'¿"SS^Ui'^'sfí: 




., . ._„ .„,„„ 


sr?>í^i:°ás^?^.is> 






ETu™ TÍ 'íí'f ™ ¿TIS*" JE°Sí 












mren ^ Eílpio^™. «mii,. 




















U^^H^^^r. 


13 r no'teíb pu. o. M. I> Itoi^g. 






iMíe|.s^sí»air 


SI. 




H minlItaU^ " , «».«.-*«'« 
















lííiiis; íS?i dií;ij.¡;síM"u. 


le bilU m U aa,A i. K(lF», j ~ 1> 





^BMSaiB, XLTnL 






V dlj,> í Jd»Ii, El DW Om 



WS55r^ 


















Síiá ■" 



A. Clin*:. 



COBNESIS, ZLIX, L. 



A. C. l«88t 



• Den. 88.1. 

»NiiiB.M. 
14. 
II.3.S. 

«Oto. SI. 17. 



I (5. 4. 1. 

'Cap.a9.8S. 
84. 

/Gap. 84. 25. 



«Jos. a. 
8.7. 

A 1 Cr. 6. 3. 



iNmü. S8. 
31. 
Apoe.S.6. 

iíNim. 34. 
17. 

'Sal. 00. 7. 

LKW.S. 
.88.22. 

«nvtodo. 
" Ib. 9. 8. 6. 

Liie.l.ÚI, 

88. 
"Dea. 88.18. 

Jos. 19. 10. 



fD0ii.8t.17. grandef que él» j m siiiilcntc aeiá pie- 
nitud de gentes. 
90 T bendUolos aqnél dia diciendo, 
•'Boté. 11, En ti bendeoLrá Imel' diciendo, Pdn- 
13. sate Dios como á Ephnim y como & 

Manasse. Y puso á Ephralm delante 
de Manasse. 
81 Y d^o Inrael á Josepb : Hé aquí, yo 
*0^p. 80.34. nraero, mas Dios seíA oon Tosotros*, y 
Job33.14. os haii Tolver á la tierra de vuestros 
padres. 
SS Y yo te he dado & ti una parte sobre 
t Jos. a. 83. tus ' hermanos, la cual tomé yo de mano 
Juan 4. A. del Amonréo con mi espada y oon mi 
aroc 

CAPITULO XLIX. 
Sttatido Jacob para morir, Undiee ti mu Ufo» 
<HM por «Mo, aunque mpaeio de tdiguno» la 
bemdtelon «• «fM repreniUn teverat y mt- 
tMna lo m* habia da tucedir a tu» detetn- 
dientM. Dadora el lugar doud» quire mr 
ipfdtaáoí jf aeaba la earrwra de mt vida. 

Y LLAMO* Jaoob & sus hUos, y djjo. 
Juntaos y os declarará lo que os na 
de acontecer en los postreros diásA. 

S Juntaos y oid, h\ios de Jaoob ; y es- 
cuchad á vuestro padre Israel. 

8 ^ Ruhen, tü erea mi primogénito, mi 
fiortalesa, y el principio de mi vigore; 
principal en dignidad, principal en po- 
der: 

4 Corriente como las aguas ; no seas el 
principal, por cuanto subiste al lecho de 
tu padre 4: entonces le envileciste subi- 
endo á mi estrado. 

5 ^ Simeón y Leví hermanos ; « armas 
de iniquidad sus armas/. 

6 En su secreto no entre mi alma, ni 
mi honra ee Junte en su compafila ; que 
en su ftiror mataron varon« y en su vo- 
luntad arrancaron muro. 

7 Maldito su furor, que fiíé fiero ; y 
su ira, que fila dura: yo los apartará en 
Jacob, y los esparciré en Israel;. 

8 ^ Judá, alabarte han tus hermanos : 
tu mano en la cerviz de tus enemigos : 
los hyos de tu padre se indinarán á ni. 

9 Cachorro de león Judá : de la presa 
subiste, 14)0 mió : encórvese, eehése co- 
mo león ip asi como león vi^o ; ¿ quien 
lo despertará 7 

10 No será quitado el cetro i^ de Judá, 
y el legislador < de entre sus pies, hasta 
que venga Shiloh O ; y á él se congrega- 
rán los pueblas ■*, 

11 Atando á la vid su pollino, y & la 
cepa el hQo de su asna, lavó en el vino 
BU vestido, y en la sangre de uvas su 
manto: 

12 Sus ojos bermejos del vino, y los 
dientes blancos de la leche. 

18 ^ Zabulón* en puertos de mar ha- 
bitara, y terá para puerto de navios ; y 
su térñolno hasta Sioon. 

14 5 Inachár, asno huesudo echado 
entre dos tercios : 

15 Y vié que él descanso era bueno, y 
que la tierra era delritosa; y bigó su 
nombro para llevar, y sirvió en tributo. 

16 ^ Dan Juzgará á su pueblo, como 
una 4ie las tribus de Israel. 

17 Será Dan serpiente junto al camino, 
cecasta Junto á la wnda, que muerde los 
talones de los caballos, y hace caer por 
detras al cabalgador de ellos. 

18 Tu salud esperó, ó JAová*. 

19 ^ Oad, ^férdto lo acometerá : mas 
él acometeriLf al fin. 

90 ^ El pan de Aser será grueso, y él 
dará deleites de rey. 

81 ^ Nephihali, cierva dedada, que 
dará dichos hermosos. 

89 ^ Ramo fiructlfero Joseph, ramo 
fruetinro Junto á fuente, cuyos vastagos 
se estlenden sobre ti muro: 



•IB.SS.». 

l>tGr.6.18. 



88 Y oausánmle amarramf, y 
ronlo, y aborreciéronle los aroheros : 

84 Mas su arco quedó en fortaleza» y 
loa' brazos de sus manos se corrobon- 
ron por* las manos dd Fuerte de Ja- 
cob; (de allí el pastor< y la piedra» de 
Israel:) 

8A Del Dios de tu padre, el cual te 
ayudará, y del Omnipotente, el cual te 
bendecirá con bendiciones de los cielos 
de arriba, oon bendiciones del abismo 
que est& ab^Jo, con bendicionies del seno 
y de la matriz. 

88 Las bendiciones de tu padre fueron 
mayores que las bendiciones de mis pro- 
genitores : y hasta el término de los col- 
lados eternos serán sobre la cabeza de 
Jeaeph, y sobre la mollera del Nazareo 
de sus hermanos. 

97 ^ Ber\Jamin, lobo arrebatador: á 
la« mañana comerá la presa, y á la tarde 
repartirá los despegos. 

88 ^ Os todos estos fiíenm las doce tri- 
bus de Israel : y esto fui lo que su padre 
les dijo ; y bend(jolos : á cada uno por 
su bendición los bend^fo. 

89 Mandóles luego, y dejóles. Yo voy á 
ser reunido con mi pueblo : sepultadnoe 
con mis padres en la cueva que está en 
el campo de Ephron el Hethéo' ; 

80 En la cueva que eelá en el campo de 
Macpela, que eatá delante de Mamre en 
la tierra de Canean, la cual compró A- 
Inraham con el mismo campo de Ephron 
el Hethéo para heredad de sepultura 9. 

31 Allí sepultaron & Abraham y á Sara 
so mi^er ; allí sepultaron 4 Isaac, y A 
Rebecca su mujer; allí también sepulté 
yoá Lea. 

88 La compn del campo y de la cueva 
que eetá en él, fité de los hijos de Heth. 

83 Y como acabó Jaoob die dar órdenes 
A sus hijos, encogió sus pies en la cama, 
y espiró : y fué reunido con sus pacbces. 

CAPITULO L. 
S»tpti4t$ de Jatob, derpue* de bu euatea Jo- 
aeph abraia y eoumiaa d eu» kemume». Ul- 
Umamente muere/ habiendo diepueeto nue 
team Unadoa tmt kue$o$ í la tierra de C»- 
uaan. 

ENTONCES se echó Joseph sobre el 
rostro de su padre, y lloró sobre él, 
y besólo. 

8 Y mandó Joseph á sus médicos fioni- 
liares oue embalumasen á su padre : y 
los médicos embalsamaron 4 Israel. 

3 Y cumpliéronle cuarenta dias, porque 
así cumplían los dias de los embalsama- 
dos, y lloráronlo los Egipcios setenta 
dias. 

4 Y pasados los dias de su luto, habló 
Joseph á los de la casa de Pharaon dici- 
endo. Si he hallado ahora gracia en vu- 
estros ojos, os ruego que habléis en oídos 
de Pharaon diciendo, 

6 Mi padre me coi\}uró • diciendo, Hé 
aquí yo muero ; en mi sepulcro que yo 
cavé para mí en la tierra de Canean, allí 
me sepultarás : ruego pues que vaya yo 
ahora, y sepultaré 4 mi padre, y volveré. 

Y Pharaon d]jo. Ve, y sepulta 4 tu 
padre, como él te conjuró. 

7 ^ Entonces Joseiüh subió 4 sepultar 
4 su padre ; y subieron oon él todos los 
siervos de Pharaon, los ancianos de su 
casa, y todos los ancianos de la tierra de 
Egipto, 

8 Y toda la casa de Joseph, y sus her- 
manos, y la casa de su padre : solamente 
dejaron en la tierra de Gossen sus niftos, 
y sus ovejas, y sus vacas. 

9 Y subieron también c<m él carros y 
senté de 4 caballo, é hízose un escua- 
drón muy grande, 

10 Y llegaron hasta la era de Atad, que 



f Gap. 37. 
4, etc. 
y 89. 30. 

'JobssLao. 

• M. 18. 83, 
84. 

(Cap. 46. 10. 
11. y 80. 31. 
•la. 38. 10. 



• Jnec ». 
21,35. 



'Oap.47.30. 



'Cap. 38. 
8, ele 



•Gap. 47. 28. 



I 



Ltim 



BXODO, L 



Á. C. l«8f. 



IBtutoii 
tCkfbtt.». 






1Í7U-3Í. 
loe. 17. 



A-CinM. 



*0ci.lB.8. 



!ln.lOitt. 



'Ga.4fct. 

ÍiLUt.a4. 
I»h.7.17. 



IK*A.7.]». 



?M.7. 



está & J& otxa porte del Jordán, y ende- 
charon allí con grande y muT grave la- 
mentación: y Joseph hizo a su padre 
dnelo'por siete días. 

11 T Tiendo los moradores de la tierra, 
h» Caxiaoéos, el llanto en la era de Atad, 
dieron, Llanto grande et este de los 
Egipcios : por eso fué llamado su nom- 
bre Abd-mízralmfl, que está á la otra 
parte del Jordán. 

12 Hicieron pues sns hijos con él segnn 
les habla mandado h ; 

13 Pnes lleváronlo sus hijos á la tierra 
de Canaan, y le sepultaron en la cueva 
del campo de Macpela, la que habla 
com p r a do Abraham con d mismo cam- 
po, para heredad de sepultura, de Eph- 
ron ed Hethéo, delante de Mamrec 

14 V tomdse Joseph á Egipto, él y sus 
hermanos, y todos los que subieron con 
él á sepultar & su padre, deH>ueB que le 
hubo sepultado. 

15 ^ Y Tiendo los hermanos de Joseph 
que su padre era muerto, dijeron, Quizá 
nos aborreoer& Joseph, y nos da» el 
pago de todo el mal que le hicimos. 

10 T enviaron ¿ deeir & Joseph, Tu 
padre mandó antes de su muerte, dici- 
endo, 

17 Así divAs & Joseph, Ruégote que 
perdones'' ahora la maldad de tus her- 
manos, y su pecado, porque mal te tra- 
taron : por tanto ahora te rogamos que 
perdones la maldad de los uervos del 



Dios de tu padre. Y Joseph lloró mien- 
tras hablaban. 

18 Y vinieron también sus hermanos, 
y postráxonse delante de él, y dijeron. 
Henos aquí por tus siervos. 

19 Y respondióles Joseph, No temáis : 
¿ utcn yo en lugar de Dios* ? 

80 vosotros pensasteis mal sobre mí, 
moa Dios lo enoaminó á bien, para hacer 
lo que vemos hoy, para mantener en vida 
á mucho pueblo/. 

21 Ahora pues no tengáis miedo ; yo os 
sustentaré i Tosotros y a vuestros hJ|jos g. 
Así los consoló, y les habló al coraxon. 

S3 ^ Y estuvo Joseph en Egipto, él y 
la casa de su padre : y vivió Joseph dnnto 
y diez aflos. 

S3 Y vio Joseph los h^os de Ephraim 
hasta la tercera generación : A tamUen 
los hijos de Machlrs hijo de Manasse, 
fueron criados sobre las rodillas de Jo- 
seph. 

34 Y Joseph dijo & sus hermanos. Yo 
me muero ; mas Dios ciertamente os 
vlsitaréi*, y os har& subir de aquesta ti- 
erra 4 la tierra que juró & Abnham, á 
Isaac, y á Jacob <. 

95 "• Y conjuró Joseph á los hijos de 
Israel diciendo, Dios ciertamente os vi- 
sitará, y haréis Uevar de aquí mis hu- 
esos. 

S6 Y murió Joseph de edad de ciento 
y diez años; y embalsamáronlo, y iué 
puesto en un ataúd en Egipto. 



EL SEGUNDO LIBRO DE MOISÉS, 

LLAMADO 

ÉXODO. 



CAPITULO I. 
BeplUae H número de 1o$ k^fos de ItraH qtte 
cafraro» en Eyiplo. Tiranta» de un rey 
■iMvo, á fim de aeabar eon tUoi. Piedad 
de toe partenu eo» Im reeü» naeidoe. 

ESTOS «on los nombres de los h^os 
de Israel, que entraron en Egipto <> 
con Jacob ; cada uno entró con su &- 
nüUa. 
S Rubén, Simeón, Leví, y Judá, 
8 Isaaehár, Zabulón, y Benjamín, 

4 Dan, y Nephthali, Oad, y Aser. 

5 Y todas las idmas de loe que salieron 
áA mmlo de Jacob fiteroa setenta b. Y 
Joseph estaba en Egipto. 

6 Y murió Joseph e, y todos sus her- 
manos, y toda aquella generación. 

7 Y los hijos de Israel crecieron, y 
multiplicaron, y Aieron aumentados y 
f»rroborados en extremo; y llenóse la 
tierra de ellos <{. 

8 ^ Levantóse entretanto un nuevo rey 
sobre Egipto, que no conocía á Joseph, 
el enal ^jo á su pueblo, 

9 Hé aquí, el pueblo de los hijos de 
Israel es mayor y mas ftierte que nos- 
cArus ! 

10 Ahora pues, seamos sabios* para 
eon él, porque no se multiplique ; y a- 
Gontezc» que, viniendo guerra, él tam- 
bién se Junte eon nuestros enemigos, y 
pdee contra nosotros, y se Taya de la 
tierra. 

11 Entonoes pusieron sobre él oomisa- 
xtos de tributos que los molestasen/ con 
sos caigas: y eaiflcaron á Phsraon las 
dudadas de los bastimentos, Phlthom y 
Rameses^. 

18 Empero enanto mas los oprimían. 



tanto mas se multiplicaban y crecían: 
así que estaban ellos fastidiados de los 
hijos de Israel. 

13 Y los E{^pcios hicieron servir á los 
hijos de Israel con dureza : 

14 Y amargaron su vida con dura ser- 
vidumbre*, en hacer barro y ladrillo, y 
en toda labor del campo, y en todo su 
servicio, al cual les obligaban con rigor- 
ismo. 

15 Y Y habló el rey de Egipto á las 
parteras de las Hebreas, una de las cu- 
ales se llamaba Sipbra, y otra Phua, y 
díjoles : 

16 Cuando parteareis á las Hebreas, y 
mirareis los asientos, si fuere hijo ma- 
tadlo ; y si fuere hija, entonces vtA'a. 

17 Mas las parteras temieron á Dios^ 
y no hicieron como les mandó el rtey de 
Egipto, sino que reservaban la vida á 
los nifios. 

18 Y el rey de Egipto hizo llamar á 
las parteras, y díjoles : ¿ por qué habéis 
heoho esto, que habéis reservado la vida 
á los niSos ? 

19 Y- las parteras respondieron á Pha* 
raoii: Porque las muyeres Hebreas no 
son como las Egipcias ; porque son ro- 
bustas, y paren antes que la partera 
venga á ellas. 

90 Y Dios hizo bienk á las parteras: 
y el pueblo se multiplicó, y sq corro- 
boraron en gran manera. 

91 Y por haber las parteras temido á 
Dios, él les hizo casase 

98 % Entonces Pharaon mandó á todo 
su pueblo diciendo: Echad en el rio 
todo hijo que naciere, y á toda hija re- 
servad la rala. 

_ ¿7--^ 



Job 34. 29. 



/Heeli.2.38. 
7 8.18. 

VMst. S.44. 



* Job 42. 16. 
i Mam. 83. 



'Gap. 15. 18. 

yas.s. 

yS&lS. 
■Bx.18.19. 
Jos. 24. 82. 
Heb.11.22. 



A. C. 1635. 



AGap.X28. 
y 6. 9. 



•' Dan. S. W. 

y 6. 18. 
Becb. 5.29. 



i Pro. 11. 18. 

Bo.8. 14L 

Ii.S.ia 

Heb. fi. V). 
1 1 Sam. 3. 

35. 

2 Saín. 7. 

U. 

lBey.9i9i. 

Bal. 137.1. 



JLCim. 



ÉXODO, II, ni. 



A.&inL 



•Cap. 6.». 



EeI>.U.a8. 



«M.]0&tf. 



d6ti.VI.iO. 



y aaeadoáé 
la$ aguoi. 



•Heeb.7.as. 
34. 
H6b.ll.94, 



/Hech.r.a8. 



l'HMk.T.a». 



ACap,18.S. 



CAPITULO II. 

No£imU»ie dt Moün, «I ctmI m cdMeaiio m 
<l palatio da Pkaraon. B» kmUa/ f$UM- 
tamttpto eo» Blphora. 

UN vanm de la fiunilia de« Lerí ftió, 
y tomó por «nifcr una hija de Leví, 
9 La cual concibió, y parió un hijo ; 
y viéndolo que era hcnnaeoi, tuvolé 
eacondido tres mesei. 

3 Pero no pudiendo oeultaile mas 
tiempo, tomó una arquilla de juncos, 
y calafateóla con pez y betún, y colocó 
en ella al niño, y plisólo en un cañizal 
á la orilla del rio. 

4 Y paróse una hermana tuya á lo 
Ic^Jofl. para ver lo que le acontecería. 

5 Y la hija de Fbaraon descendió á 
lavarse al rio, y paseándose sus donce- 
llas por la ribem del rio, vio ella el 
arquilla en el carrizal, y envió una ori< 
ada suya á que la tomase. 

Y como la abrió, vio el niño ; y hé 
aquí que el niño lloraba: y teniendo 
comnasion de ól«, dijo : De los niños de 
los Hebreos e* este. 

7 Entonces su hermana d^o & la hija 
de Pharaon: ¿ Iré 4 llamarte un ama 
de las Hebreas, para que te crie este 
niño? 

8 Y la hija de Pharaon respondió: 
Vé. Entonces ftié la doncella, y llamó 
á la madre del niño ; 

9 A la cual dUo la h^a de Pharaon : 
Lleva este niño, y críamelo)', y yo te 
lo pagaré. Y la mi^er tomó el niño, y 
criólo. 

10 Y como credo el niño, ella lo tn^o 
á la hija de Pharaon, la cual lo ptohUÓ, 
y plisóle por nombre Moisés |, diciendo. 
Porque de las aguas lo saqué. 

11 ^ Y en aquellos dias acaeció que, 
creciao ya Moisés, salió á sus hermanos, 
y vio sus cargas*: y observó á tm S- 
gipcio que hería & uno de los Hebreos, 
sus hermanos. 

19 Y miró á todas partes, y viendo que 
no parecía nadie, mató al Egipcio, y es- 
condiólo en la arena. 

18 Y salió ai siguiente dia, y viendo á 
dos Hebreos que reftian/, dUo al que 
hacia la iiyuria : i Por qué taiezes & tu 
pn^imo ? 

14 Y él respondió : ¿ quien te ha pu- 
esto á tí por principe y juez sobre nos- 
otros ? ¿piensas matarme, como ma- 
taste al Egipcio ? Entonces Moisés tuvo 
miedo, y dijo : Ciertamente esta cosa es 
descubierta. 

15 Y oyendo Pharaon este negocio, 
proearó matar á Moisés: mas Moisés 
huyó de delante de Pharaon, v habitó 
en la tierra de Median ; y senUMe junto 
á un Tpmof, 

10 1 Tenia; el sacerdote de Madian 
siete h^as, tas cuales vinieron á sacar 
agua, para llenar las pOas, y dar de 
beber á las orejas de su padre. 

17 Mas los pastores vinieron, y echá- 
ronlas : entonces Moisés se levantó, y 
defendiólas, y abrevó sus ov^as. 

18 Y volviendo ellas á Ragttel su pa- 
dre, d^oles él : ¿ Por qué habéis hoy 
venido tan preeto I* 

■ 19 T éUss respondieron i un varón 
Egfpeio nos delendió de mano de los 
pastores^ y también nos saeó el agua, y 
abrevó las ev^JM. 

90 Y d^o á sus hijas : ¿ Y donde está ? 
por qué habds diñado ese hombre ? lla- 
madle para que coma pan. 

91 Y Moisés acordó en morar con 
amtel varón; y él dio á Moisés á sn 
hQa SéphoraA. 

99 La cual le parió un hUo, y él I» 



puso por nombre Genom n ; porqued^, 
Permino soy en tierra aniña. 

93 1 Y aconteció que después de mu- 
chos dias murió el rey de Egipto, y los 
hijos de Israel suspiraron á causa de la 
servidumbre', y clamaron: y subió á 
Dios* el clamor de ellos oon motivo de 
tu servidumbre. 

94 Y oyó Dios el gemido de ellos, y 
acordóse de su pacto' oon Abzaham, 
Isaac, y Jacob. 

95 Y miró Dios á los fa^os de Israel, y 
reconociólos Dios. 

CAPITULO III. 
Agarfeut Dio$ i Moiaea tn una tana fU» 
ardía «'w guamarteí y U envía 4 Ubtrim d 
<« fuéAo del poder a» Pharaon, 

Y APACENTANDO Moisés las ove- 
jas de Jethro bu suegro, sacerdote 
de Madian, llevó las ov^as detras del 
desierto, y vino á Horeb, monte de 
Diosa, 

9 Y aMUredóaele el Ángel de Jdiová 
en una llama de faego en medio de una 
zarza: y él miró, v vio que la zarzal 
ardía en ftiego, y la zana no se con- 
sumía. 
8 Entonces Moisés dijo : Iré yo ahora, 

?' veré esta grande visión, porque causa 
a zarza no se queme. 

4 Y viendo Jehová que Iba á ver, lla- 
mólo Dios de en medio de la aarza, y 
diio, Moisés, M<dses: y él sespondió: 
Heme aquí. 

5 Y dijo ; No te llegues acá ; quita tus 
zapatos « de tus pies, porque el lugar en 
que tii estás tierra santa es. 

Y d^: Yo «ii!y él Dloft de tu padre'. 
Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios 
de Jacob. Entonces Moisés cubrió su 
rostro, porque tuvo miedo de mlnur á 
Dios. 

7 Y d^o Jdiová : Bien he visto la aflic- 
ción de mi pueblo «, que eatá en Egipto, 
y he oido su clamor 6 causa de sus ex- 
actores; pues tengo conocidas sus an- 
gustias/: 

8 Y he descendido para librarlos de 
mano de los Egipcios, y sacarlos de a- 
quella tierra á una tierra tnienaf y an- 
cha, á tierra que íluve leche y mid, á 
los lugares del Cananéo. del Hethéo. dri 
Amorrhéo, del Phereseo, del Hevéo, y 
del Jebuséo. 

9 El clamor, pues, de los Mjos de Is- 
rael ha venido delante de mí, y tamUen 
he visto la opresión con que los Egipdos 
los oprimen. 

10 ven por tanto ahora, y enviarte he 
á Pharaon *, para que ssques mi pueblo, 
los h^os de Israel, de Egipto. 

11 Entonces Moisés respondió á Dios: 
i Quien Mjy yo>, para que vaya á Pha- 
raon, y saifue de Egipto á los h^os de 
Israd? 

19 Y él le respondió: Ké, porque yo 
seré contigo ; y esto te terA por señal de 
que yo te he enviado : Lu«ro que hubie- 
res sacado este pueblo de Egipto, servi- 
réis á Dios solne este monte. 

18 Y dUo Moisés á Dios t Hé aquí que 
llego yo á los hijos de Israel, y les digo : 
£1 Dios de vuestros padres me ha envi- 
ado á vosotros: ii ellos me pcegnntaren. 
Cual «• BU nombre, ¿ qué les respon- 
deré? 

14 Y respondió Dios á Moisés t Yo sor 
SL Qua SOY * t y d^o : Así dirás á los hi- 
jos de Israel: Yo sor me ha enviado á 
vosotros. 

10 Y dijo mas Dios á Moiies : Así di- 
rás á los h^os de Israel: Jehová, lA. 
Dios de vuestros padres, el Dios de A- 
braham» Dioa de Isaae» y Dios de Jacob, 



I Peregrino. 



<Naia.90.lS. 

Den. 96. 7. 

Bal. 13. 6. 
h Gap. 8. ». 

<Osn.lK.14. 

7 28.8. 

146.4. 
ud. n, 

76. 



•Cap. 18. S. 
1 Bey. 19 J. 

» Den. 88. 16. 
Is.68.8. 
Hflcfa. 7.801 



« Jos. 6. 15. 

'Gen. 38.18. 
Mat.33.3S. 

«NA. 9. 9. 

/8aL14a.8. 

'I>Ba.L9S. 



AlUo.6.4. 
• Jer. L 8. 



ti Osp. «. 8; 
Jaaa8.C8. 



j^-j'^^í^^lrisrí 






rtbSjlInO pew IBUID Aba», Bppw, inn ^V >l -un tjvbi, j -íc 












£j iUJd : U mi í» ^no m» iñt- 






«d"^ ■' '"i"' *"■ ~ 












!• tUwSo t<* WhÍii 1^ '• 



I ÉmSíSd ny íTSpío lo dijo i 
MoU» I Anón, / poiquTbLioU oew •] 
5 D^ UmbfBi Fhimon^ üé oqof ol 






litj« de ImM h Yloraa en iflli 
■-.biendoKlu dlctio : No le dUn 

II D(J4nnIs I Úbt Jet»T4 lot; 






Sr- 



YW 






g^^SÍ'ít'í.a-r 









■an ■[ niiijH ^ lu hl]n dt thiillM. 






YJKHOVA dUillMMHai KM,) 



JBffl-j^---- 






Víahnn pon Hglia j Ainn t 



■IpiHifi&dicbaJahOTi: Ba«H 






Í¿^. 












I «Jslai Ondl & Jriwrl 



A,o.im. 



J30D0, IX. 



A.Q'l«L 






'Dan. U. 10, 



■0.8.11. 
/CKP.7.Í. 



»1 



A Cap. 9. 4. 
«te. 
710.28. 

yii.«,r. 

7I3.IS. 



7«0.8i. 



*CHk8.X8. 



•blo ; y 90 da{aré Ir d pueblo, pan qoe 
nerffiouc 4 jaioyL 

9 T aS¡o Moiaet á Phanum : Gloiiatc 
aobK mi : ¿ cuando oraré por ti, 7 por 
Cus tisTTM, 7 por tu pueblo, púa que 
las ranas sean quitadas de ti, 7 de tus 
easas, 7 que sobünente se queden en d 
rio? 

10 T él dUo : Mallana. Y MaUei r«ñ- 
pondió : 8t nará oonforme á tu palabra, 
para que conozcas que no kajf atn como 
JehoT& nuestro Dios * : 

11 Y las ranas se irán de ti, 7 de tos 
casas, 7 de tus sierros, 7 de tu pueblo, y 
solamente se quedarán en ei lio. 

19 Entonces salieron Moisés 7 Aaron 
de con Pbaraon ; 7 clamó Moisés á Je- 
hoy& sobre el negocio de las ranas que 
haUapuesto 4 Pharaon. 

18 ir hizo Jehová conforme 4 la pa. 
labra de Moisés, 7' murieron las ranas 
de las casaa, de los cortJ|}ae, 7 de los 
campos. 

14 Y laa Juntaron en montones, 7 
apestaba la tierra. 

15 Y viendo Pharaon que le haUan 
dado reposo, agravó su corazón*, 7 no 
loa escuchó, como Jehová lo habla 
dicho/*. 

16 f Entonces Jehová diUo á Moisés : 
Di 4 Aaron : Extiende tu van, 7 hiere 
el polvo de la tierra, para que se vndva 
piejos por todo el piús de I%ipto. 

17 Y ellos lo hicieron au; 7 Aaxon 
extendió su mano con su vara, é hirió 
d polvo de la tierra, el cual se volvió 

eojos así en los hombres como en las 
stias : todo el polvo de la tierra se vol- 
vió piojos en todo el país de Esipto. 

18 Y los encantaoores hicieran así 
también para sacar piojos con sus en- 
cantamentos, mas no pudieron. Y habla 
piejos así en los hombres como en las 
bestias. 

19 Entonces los magos dijenm A Pba- 
raon: Dedo de Dios •$ etHeg. Mas el 
corazón de Pharaon se endureció, 7 no 
los escuchó, como Jehov& lo habla dicho. 

90 ^ Y Jehová dQo á Moisés : Levan- 
tate de maiVana, v ponte delante de 
Pharaon, hé aquí éí sale á las asuas, 7 
düe. Jehová ha dicho asi : D^a ir á mi 
pueblo para que me sirva : 

81 Porque si no dejares ir mi pueblo, 
hé aquí yo enviaré sobre ti, 7 sobre tus 
dervos, v sobre tu pueblo, 7 sobre tus 
casas toda suerte de moscas ; 7 las casas 
de los Egipcios se henchirán de toda 
suerte de moscas, 7 asimismo la tiem 
donde ellos estuvieren. 

89 Y aquel día 70 apartará la tierra de 
Gossen*, en la cual mi pueblo habita, 
para que ninguna suerte de moscas haya 
en ella ; á fin de que sepas que 70 aojf 
Jiehová en medio de la tierra. 

98 Y 70 pondré redención entre mi pu- 
eblo 7 el tu70. Mañana será esta sehal. 

94 Y Jdiová lo hizo así : que vino to- 
da suerte de moscas molestísimas sobre 
la oasa de Pharaon, 7 sobre las casas de 
sus siervos, 7 sobre todo el pais de 
Egipto i 7 la tierra fué corrompida á 
oansa de ellas. 

86 Entonces Pharaon llamó á Moisés 7 
á Aaron, 7 dQoIes : Andad, sacrificad 
á vuestra Dios en la tierra. 

96 Y Moisés respondió: No conTiene 

2ne hagamos asi, porque sacrificariamcs 
Jehová nuestro Dios la abominación ' 
de los Egipcios. Hé aquí, d sacrificára- 
mos la abominación de los Egipcios de- 
lante de ellos, ¿ no nos apedrearían ? 

97 Camino de tres días iremos* por 
el desierto, 7 sacrificaremos á Jehová 
nuestro Dios, como él nos dirá. 



98 Y dijo Plianu» : Yo os de)«r¿ !r 

Kra que sacrifiquéis á Jdiová vuestro 
os en d desierto, con td qoe no 
va7ai8 mas l^os : orad por mí '. 

89 Y reflp<mdió Moisés: Hé aquí en 
saliendo 70 de contigo rogaré á Jdiová 
que laa diveraas suertes de moscas k 
va7an de Pharaon, 7 de sus siervo^, 7 
de su pueblo mañana, con tal que Pha- 
raon no falte mas"* no d«gando ir al 
pueblo á sacrificar á Jehová. 

80 Entonces Moisés salió de con Fha- 
raon, 7 oró á Jehová. 

81 Y Jehová hizo conforme á la palB> 
bra de Moisés; 7 quitó todas squellas 
moscas de Pharaon, 7 de sus dervos, 7 
de su pueblo, dn que quedara una. 

89 Mas Pharaon a^vó aun esta ves 
su corazón «•, 7 no dejó ir el pueUo. 

CAPITULO IX. 
Flagat 4é fmte, d« íletnu,y áé grmniao: min- 
guna d$ tttat toca d lo* Btkréo». Pharaom 
ftomtk d^jar aatír él jnMÑo/ jmtd /stta 
XamUen ámipatabm. 

ENTONCES Jehová dijo á Moisés: 
Entra á Pharaon, 7 dilc : Jehová d 
Dios de los Hebreos dice asi: D«ga ir mi 
pueblo, para que me drvan. 

8 Poique si no lo quieres d^ar ir, 7 loa 
detuvieres aun, 

8 Hé aquí la mano de Jdiová será so- 
bre tus ganados que ufan en el campo, 
cabdlos, asnos, camellos, vacas, 7 ove- 
jas, con pestilencia gravidma. 

4 Y Jehová hará separación entre los 
ganados de Israd 7 los de Egipto, de 
modo que nada muera de todo lo de los 
hijos de Israel. 

5 Y Jdiová sefidó tiempo diciendo: 
Maitana hará Jehová esta cosa en la 
tierra. 

6 Y d dia siguiente Jehová hizo a- 
quello, 7 murió* todo el ganado de E- 

fipto ; mas dd ganado de los h^os de 
srael no murió uno. 

7 Entonces Pharaon envió A vfr, 7 lié 
aquí que del ganado de los hijos de Is- 
rael no habla muerto uno. Mas d co- 
razón de Pharaon se agravó, y no d^ó 
ir d pudilo. 

8 ^ Y Jehová dUo á Moisés y á Aaron : 
Tomad puñados de ceniza de un homo, 
y espárzda Moisés hacia d ddo delante 
de Pharaon: 

9 Y vendrá á ser polvo sobre toda la 
tierra de Egipto, d cud originará sar- 
pullido ^ que cause tumores apostemados 
en los hombres, y en las bestias, por 
todo d país de Egipto. 

10 Y tomaron la ceniza del homo, y 
pudéronse delante de Pharaon, y espar- 
cióla Moisés hacia el délo ; y vino un 
sarpullido que causaba tumores apos- 
temados mí en los hombres como en las 
bestias. 

11 Y los magos no podían estar delante 
de Moisés á causa de los tumores ; por- 
que hubo sarpullido en los magos, y en 
todos los Egipcios. 

19 Y Jehová endureció el corazón de 
Pharaon, y no los oyó, como Jehová lo 
habia dicho á Moisés «. 

13 5 Entonces Jehová dijo á Moisés : 
Levántate de mañana, y ponte ddante 
de Pharaon, y dfle : Jehová el Dios de 
los Hebreos dice así : Deja ir mi pueblo, 
para aue me sirva. 

14 Porque dt otra manera yo enviaré 
esta vez todas mis plagas*' á tu corazón, 
y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, 
para que entiendas que no hay otro como 
yo en toda la tierra. 

15 Porque ahora yo extenderé mi mano 
para herirte á tí v á tu pueblo de pesti. 
lencia, 7 serás quitado de la tierra. 



"Bal. 78. Si I 

J«r. 48.90» 
8L 



» ver. 15. 
Oap.4.3L 

B<n.X5. 



•Sal. 78. 50. 



«Seo. 38.37. 
Job 2. 7. 
A|>.16.3. 



«Oap. 4.XI. 



418am.4.8. 



ÍL61ML 



ÉXODO, X 



tm.9.U. 






yniA 
kaaoL 

II.S&3S. 

Afot8.r. 



i'cVfl'a 



.tSCt.llfl. 



'SiLILL 

I 



10 Y & la 'vodad yo te he pa«sto« pan 
dedanr en tí nd potencia, y que mi 
Nombre sea contado en toda la tierra. 

17 ¿ Todavía te ennlzas td contra mi 
pueblo, paia no d^Jarloa ftr ? 

18 Fútt bé aquí que mallana á eitai 
boTM JO haré llover nanizo muy grave, 
«nal nunca fué en agtpto deide el dia 
que le fundó hasta ahora. 

19 Envia pues 4 recoger tu ganado, y 
todo lo que tienes en el campo ; porque 
todo hombre 6 animal que se hallare en 
ti campo, 7 no fiwre recogido 4 casa, «1 
granizo descenderá sobre fi, j morirá. 

50 De los siervos de Pharana ti que 
temió la palabra de Jehová, hizo huir 
sus criados j su ganado á casa : 

51 Mas el que ne puso en su corazón 
la palabra de Jehová, d^ó sus criados y 
sus amados en d campo. 

99^ Jehová d^o á Moisés: Extiende 
tn mano hacia el cielo, para que venga 
granizo en toda la tierra de E^^pto sotee 
los btmibies, j sobre las bestias, y sobre 
toda la yerbs del campo en el pais de 






•J^T-M. 



S8 Y Moisés extendió su vara hacia el 
cielo, 7 Jehová hizo tronar y granizar/, 
y el niego discurría por la tienra: y Uo- 
vio JelMvá granizo sobre la tierra de 
Kgirtft 

84 Hubo pues granizo, y taen mes- 
dado oon el gnmizo, tan granoe, cual 
nunca hubo en toda la tierra de Egipto 
desde que ^té habitada. 

85 Y aquel granizo hirió en toda la 
tierra de £gipto todo lo que «timba en el 
campo, asi hombres como bestias: asi- 
mismo hirió d panizo toda la yerba del 
canqpo, y dcsgsjó todos los árboles del 
pais» 

as Solamente en la tierra de Oosseo jr, 
donde los faUos de Israel estaban, no 
hubo granizo. 

97 mtónoes Pharaon envió á llamar á 
Moisés y á Aaron, y les dijo : He pecado 
esta vec. Jehová es justo, y yo y mi 
pveblo impíos*. 

98 Orad á Jehová, y cesen los truenos 
de Dios y el granizo ; y yo os diñaré ir, 
y no os detencuróis mas. 

g9 Y respondióle Moisés : en saliendo 

Jo de la mudad, estenderé mis manos á 
'eitová, ^ los tmenos cesarán, y no ha- 
brá mas granizo ; para que sepas que de 
Jdtová c* la tierra*. 

80 Mas yo sé que ni td ni tus siervos 
temeréis todavía la presencia del Dios 
Jehová A. 

31 £1 lino pues y la cebada fueron he- 
ildoa, porque la cebada ettúba ya enli- 
gada, y el Tino en cafla. 

89 Mas el trigo y «1 centeno no fhenni 
heridos, porque eran tardíos. 

88 Y saUdo Moisés de con Pharaon de 
la ciudad, extendió sus manos ¿ Jehová, 
V cesaron los truenos y el graniso ; y la 
Uavla no cavó mas sobre la tierra. 

84 Y viendo Pharaon que la lluvia ha- 
bla cesado, y d granizo, y los truenos, 
perseveró en pecar', y agravó su cora- 
zón él y «US siervos. 

86 Y el corazón de Pharaon se endu- 
veoió, y no á^ ir los hijos de Israel, 
eosno Jehová lo habla dicho por medio 
de Moisés. 

CAPITULO X. 
PloMw éé lamgodat, * át ünitUas tipantotOB. 
Ém viata da uta úUimajdaaa «muto Pka- 
raom la talída M nuS* de itraeL Pero 
no aet p ta MtÍM$ la t/erta por no utar 
tampnmdi d ou lo» gatuulót. 

Y JEHOVÁ dijo á Motees: Entra á 
Pharaon, porque yo he agravado • 
BU corazón, y d corazón de 



vos, para dar entre elles estas mis ■»• 
fieles: 

9 Y para que cuentes á tus hijesb y á 
tus nietos las cosas que vo hioe en Egip- 
to, y mis sefiales que oí entre ellos, y 
púa que sepáis que yo «qy Jeiwvá. 

8 Entónoes vinlenm Moisés y Aaron á 
Pharaon, j le dijeran s Jehová el Dios 
de los Hebreos na dicho así: ¿Hasta 
cuando no querrás humillarte • delante 
de mí ? Di()a ir mi pueblo, para que me 
sirvan. 

4 Y si aun rehusas diario ir, hé aquí 
que vo traeré mafiana langosta' en tus 
términos, 

6 La cual cubrirá la fia de la tierra, de 
modo que no pueda verse la tierra; y 
ella comerá lo que quedó salvo, lo que 
os ha quedado del granizo : • comerá mí- 
mismo todo árbol que os produce/Hito 
en el campo. 

6 Y llenarse han tas casas, y las casas 
de todos tus siervos, y las casas de todos 
los Egipcios, cual nunca vieron t^ pa- 
dres, ni tus abuelos desde que ellos fue- 
ron sobre la tierra hasta hoy. Y volviese, 
y salió de oon Pharaon. 

7 Entonces los siervos de Pharaon le 
dijeron : ¿ Hasta cuando nos ha de ser 
este por lazo/? d«ga ir estos hombres, 
para que sirvan á Jehová su Dios : ¿ ann 
no sabes que Egipto está destruido ? 

8 Y Moisés y Aaron volvieron á ser 
llamados á Pharaon, el cual les dijo : 
Andad, servid á Jehová vuestro IMÍos. 
Quien y quien son loe que han de ir ? 

9 Y Moisés respondió: Hemos de ir 
oon nuestros niflos, y oon nuestros vie- 

Íos, con nuestros h(jos y con nuestras 
lijas : oon nuestras ov^as y con nuestras 
vacas hemos de ir ; porque tenemos so- 
lemnidad de Jehová. 

10 Y él les dijo : Así sea Jehová con 
vosotros como yo os d^aré ir á vosotros 
y á vuestros niños: mJiad como el mal 
está delante de vuestro rostro. 

11 No aerA así: id ahora vosotros los 
varones, y servid á Jehová ; pues esto es 
lo que vosotros dema n das t eis. Y echá- 
ronlos de delante de Pharaon. 

18 Entonces Jehová dijo á Moisés: 
Extiende tu mano sobre la tienra de E- 
gipto para langosta, á fin de que suba 
sobre el paU de E^pto, y consuma todo 
lo que el granizo d^ó. 

13 Y extendió Moisés su vara sobre la 
tierra de Egipto, 7 Jehová tr^Jo un vien- 
to oriental sobre el país todo aquel dia, 
7 toda aquella noche: y á la maltona él 
viento oriental tr^ la langosta. 

14 Y subió la.9 langosta sobre toda la 
tierra de Egipto, y asentóse en todos los 
términos de Egipto, túado en gran ma- 
nera grave : antes de ella no hubo lan- 

Sta semcjjante, ni después de ella ven- 
otra tal. 

15 Y cubrió la &z de tode el país, y 
oscurecióse la tierra; y consumió toda 
la yerba de la tierra, 7 todo el finito de 
los árboles oue habla d^ado el nanizo, 
que no queoó cosa verde en árooles ni 
en la yeroa del campo por toda la tierra 
de Egipto. 

18 Entonces Pharaon hizo llamar á- 
priesa á Motees 7 á Aaron, y dijo : He 
pecado contra Jehová vuestro Dios, y 
coittra vosotros*. 

17 Mas ru^o ahora qne perdones mi 
pecado solamente esta vez, y que órete á 
Jehová vuestro. Dios que quite de mí 
solamente esta muerte*. 

18 Y salió de con Pharaon, y oró á Je- 
hová. 

19 Y Jehová volvió un viento occiden- 
tal fbrtísimo, y quitó la langosta, y azn»- 



»Ds«.4.9. 
0SL44.1. 



'lBsy.91. 

29. 

3 Cr. 7. 14. 

y 88.19,19. 

Job «La. 

8eat*.4a0. 
'Pro.90LST. 



•Osp.9.aS. 



/Jos. 38.18. 



,'BsL 78.46. 
ylu&34. 



A Osp. 9. 17. 
a Bey. 13. «. 



ÉXODO, ZI, ZIl. 






y JEHOVA dUo &HoU«:lini 



fía qot huí» ditCnoHa jéfaoij (imi 
L lo» Eftpctm j Iv ItTvUutr^ 

■Ani ^ m, 3 lodo oí pHbla mt ffffc 
InJoditL VanpuBdiuojo^dM 






I nSET^IÜ^ itlK W^ •! hi«o ;' 



BdtM 9 ■■ Fuña de Jp&o*i. 

lAiHo i^ 1i%^il> E>lílo,ui«i loi 



Jado «I prlmrr & Iwb ol lépUinDr j 



S^^id^^a Um iTIiaÍ»! 



A. a 1401. 



ÉXODO, xm. 



A.C.1«L 



U. 
781 U. 



■1015.10. 
SBey.tt. 

a. 

lUt.a8.18. 

*fietai.a8. 



1 lt.9L4,& 
1 ApotT.8. 



hL78.fi. 



'(^4 31. 



'!rn.3.tt. 
7S.4. 
EsL7S.fiL 

rus. 8. 

tU«.10. 

H«b.ii.as. 



i'O^lLflL 






'Cat.U.% 



•XVB.L 

JILSL 
>Xn.lLi. 



19 Por ■lele dlaa no te halIoA levadu- 
ra « en ▼oestras casas, porque cualqui- 
era que comiere leudado, así estrangero 
como natural del país, aquella alma será 
cortada de la congregación de Israel. 

90 Ninguna cosa leudada comeréis ; en 
todas ▼uestiBS habitaciones comeréis 
panes sfai levadnra. 

91 5 Y Molses convocó á todos los aa^ 
danos de Israel, y dQoies : Sacad, y to- 
maos corderos por vuestras familias, y 
sacrificad la Pascua*. 

99 Y tomad un manejo de hisopo, y 
mamadle en la sangre que ettará en una 
jofaina, y untad el dintel y los dos pos- 
tes con la sangre que eiterá en la jofii- 
ina ; • y ninguno de ▼esotros salga de las 
pneítns de su casa hasta la mafiana. 

98 Porque JdioTA pasar& hiriendo 4 
los Egipcios ; y como verA la sangre en 
d dintel y en los dos postes, pasará Je- 
hoT¿ aquella puerta, y no d^ará entrar 
al beridor;» en vuestras casas para herir. 

94 Y guardareis esto por estatuto para 
vosotros y para vuestros hijos para ^- 
entpre. 

95 Y seiá, cuando habrás entrado en 
la tieira que Jehová os dar&, como Cieñe 
hablado, que guardaréis este rito. 

96 Y cuando os dieren vuestros h^os : 
¿ Que rito e» este vuestro f ? 

97 Vosotros responderéis: Esta «« la 
victima de la Pascua de JehovA, el cual 
PMm5 las casas de los h^os de Israel en 
Egipto, cuando hirió 4 los Egipcios, y 
libro nuestras casas. Entonces el pu> 
eblo se inclinó y adoró'. 

98 Y los hijos de Israel se fberon, é 
hiclenm puntualmente así como Jc^ová 
haUa mandado 4 Moisés y 4 Aaron. 

99 5 Y aconteció que 4 la media noche 
Jehová hirió á todo primogénito en la 
tierra de Egipto*, desde el inrlmogáaito 
de Pharaon, que se sentaba sobre su 
trono, hasta el primogénito del cautivo 
que alaba en la cárod, y todo primogé- 
nito de los animales. 

80 5 Y levantóse aquella noohe Pha- 
raon, éí y todos sus uarros, y todos los 
Egipcios; y habla un oran clamor en 
Egipto, I porque no habla oasa donde no 
hmiUae muerto : 

31 E hiso llamar á Moisés y á Aaron 
de noche, y díjoles : Salid de en medio 
de mi pueblo vosotros y los hijos de Is- 
rad ; ó id, servid á Jehová, como habéis 
dicho. 

89 Tomad también vuestras ovfjas y 
vuestras vacas, como habéis dicho, é 
idos ; y bendecidme también á mi. 

88 Y los Egipcios apremÍAban « al pu- 
eblo dándose priesa á echarlos de la 
tierra ; porque decían. Todos somos mu- 
ertos. 

84 Y llevó el pueblo su masa antes que 
se leudase, sus masas envueltas en sus 
sabanas sobre sus hombros. 

86 B hicieron los l^jos de Israel con- 
forme al mandamiento de Moisés, de- 
mandando 4 los Egipcios vasos de plata, 
y vasos de oro, y vestidos'. 

85 Y Jdiová dio graoia al pueblo de- 
lante de los Egipcios^ prestá r onles ; y 
elks despegaron á los iTgipaiosy. 

87 5 ^ partieron los h^os de Israel de 
Rameaes * á Succoth, como seiscientos 
mil hombres* de á pie, sin contar los 
niBos. 

88 Y también subió oon ellos grande 
multitod de h diversa suerte de gentes, y 
ov^t», y ganados muy muchos. 

30 Y cocieron tortas sin levadura de 
la masa que hablan sacado de Egipto, 
porque no habda leudado, ñor cuanto 
echándolos los Egipcios no nablan po- 



dido detenene, ni aun prepararse oo- 
mida. 

40 5 Bi tienapo que los hijos de Israel 
habitaron en Egipto, ftié onatroelenlos 
y treinta aflos«. 

41 Y pasados cuatrocientos y treinta 
aflos, en el mismo dia salieron todos los 
c;}érritos de Jehová de la tierra de X- 
glpto. 

4S Esta es noche de guardar 4 Jdiová, 
por haberlos sacado em tüa de la tierra 
de Egipto. Esta noche deben guardar á 
Jehová todos los h^os de Israel en sus 
generaciones "*, 

43 5 Y Jdiová d^o á Moisés y á 
Aaron: Esta wrd la ordenanxa de la 
Pascua. Ningún astraflo comerá de 
ella • : 

44 Mas todo siervo humano, comprado 
\tat dinero, comerá de ella diespues que 
lo hubieres circuncidado/. 

45 El estrangero y el asalariado no 
comerán de ella 9. 

46 En una oasa se comerá, y no lleva- 
rás de aquella carne ftiera de casa, ni 
quebraréis hueso suyo A. 

47 Toda la congregación de Israel le 
sacrificará. 

48 Mas d algún estrangero peregrinare 
contigo, y quisiere hacer la Pascua 4 
JehnT4, seale oireunddado todo varón. 
y entonces se llenr4 4 hacerla, y sem 
como el natural de la tierra ; pero nin- 
gún incircunciso eomer4 de ella. 

40 La misma ley será para el natural 
y para el estrangero que peregrinare 
entre vosotros •'. 

50 Así lo hicieron todos los hUos de 
Israel ; como mandó Jehov4 4 Moisés 
y 4 Aaron, así lo hicieron. 

51 Y Y en aquel mismo* dia sacó Je- 
hoT4 á los hijos de Israel de la tierra de 
Egipto por sus esciuulrones <. 

CAPITULO XIII. 
Ordena A Btl^ la oblaeüm é» lo» nrimofl- 
nitot «n memoria dt lo ntttáido «n la temda 
de Egipto. Columna de nvAe y JvegOt fo» 
Im mrve de gwa por d camino. 

Y JEHOVA habló á Molses, dici- 
endo: 

9 Suitiflcamc todo primogénito*, cu- 
alquiera que abre matriz entre los h^os 
de Israel, asi de los hombres como de 
los animales : porou* mió es. 

8 Y Moisés d^o al pueblo: Tened 
memoria de aqueste día i, en el cual 
habéis salido de Egipto, de la casa de 
servidumbre ; pues Jehová os ha sacado 
de aquí con mano f\ierte:.por tanto no 
comeréis leudado. 

4 Vosotros salís hoy en el mes de 
Abib«. 

5 Y cuando Jehová te hubiere metido 
en la tierra del Cananéo, y del Hethéo, 
y del Amorrhéo, y del Hevéo, y del 
Jebutéo, la cual juró á tus padres que 
te darla, tierra a que destila leche y 
miel, harás este servicio en aqueste 
mes: 

6 Siete dias* comerás por leudar, y el 
séptimo dia será fiesta á Jehová. 

7 Por los fciete días se comerán los 
panes sin levadura; y no se verá con- 
tigo leudado, ni levadura en todo tu 
t&mino. 

8 Y contarás en aquel día 4 tu hijo 
diciendo/ 1 Háeese uto con motivo de 
lo que Jehov4 hiao conmigo cuando me 
saco de Egipto. 

9 Y serte ha como una sefiat^ sobre 
tu mano, y como una memoria delante 
de tus ojos, para que la ley de Jehov4 
esté en tu boca ; por cuanto con mano 
ftierte te sac($ Jehová de Egipto. 



'0CB.1&IS. 

CM. S. 17. 



«'Dsn.U. 



'Xf.2.U. 



f ¥0.9.9. 

V Lev. 23. 10. 
VLi.13. 

A5V1B.9. 

la. 

Jasa 19. 86. 



«Kan. 9. 14 
OaLS.». 
OqL3.11. 

«ver. 41. 
10ap.fi.!». 



•CSftp.SXI9. 
LS4.19. 
Kan. 8. 13. 
Den. 15. 19. 
£ae. 3. SÍ. 

» cap. 19.48. 



•Cap. 33. 16. 



'Gea.17.8. 

yaa.u. 

•0kp.l3.U. 



/Cap. 13. 36. 
vor. 4. 



'ver. 16. 
Den. 6. 8. 
y U. 18. 
Pro. A. 31. 
0Bat.8.fi. 



A.C.14M. 



ÉXODO, XIT. 



aiiflL 



* Dm. 8. 90. 



<Deii.aS.8. 



ftOKII.l<.U. 

K«m. 14.1. 
4. 



"•GflB.fio.as. 
J(M.2i8a. 

BmIi.7.16. 
•Niim.B.U, 

710.84. 

714.14. 

I)ra.l.tt. 

KdLS.U, 

19. 

8^78.11 

y». 7. 

ylOft.». 

Ii.4.ft. 

lUor.lO.S. 



•N« 



1.7. 



» 0»I>. 4. 21. 



10 Por tanto tii gataátxi» ote xito en 
lu dempo de aAo en aflo. 

11 T enauáo JchoTá te faabiere me- 
tido en la tierca dd Cananéo, como te 
ba Jurado ¿ tí y & tiu padrea, y cuando 
te la buUece dado, 

19 Hará* pasar & Jeherá todo lo que 
abriere la matriz; asimlimo todo pri. 
merizo que abriere la matriz de tux 
animales s lo» machos terán de Jtbová. 

13 Mas todo primoaánito de asno re- 
dimiiés con un eoxdero; y si no lo 
redimieres, le degollarás : asimismo re- 
dimirás toido humano primogénito de 
tushUos. 

14 T cuando mafiana te prqpintare tu 
h^o diolendoA : Qaé es esto ? deeixle 
has : JehoTá nos sacó con mano fuerte 
de Eclpto, de casa de serridumbie : 

16 Y endureeiendoee Pharaon en no 
d^amos ir, Jehová mató en la tierra de 
Egipto 4 tcdo primogénito, desde el pri- 
mogénito humano hasta d primogénito 
déla bestia: y por esta cansa yo sacrifico 
4 JchoT4 todo primogénito nucho, y re- 
dimo todo prim<^áiilto de mis hijos. 

16 Serte na pues como iwa sefial sobre 
tu mano, y por una memoria delante 
de tos q}oa, ya que JehoT4 nos sacó de 
Egipto con mano itaerte'. 

17 ^ Y luqjo que Phaxaon dcdó ir 
al pueblo. Dice no los llevó por el ca- 
miiio de la tierra de los Phiiiuiéos, que 
estaba cerca; porque dijo Dios: Qoe 
qttiz4 no se arrepiento el pueblo cuando 
vieren la guerxa, y se vndvan 4 E- 
glpto*. 

18 Mas hizo Dios al pueblo que' ro- 
dease por el eanUno del desierto dd mar 
Berm^o : y subieron loe l^jos de Israd 
de B|dpto armado*. 

18 Tomó también consigo Moisés los 
huesos de Joseph, el cual habla jura- 
mentado 4 los h^os de Israel diciendo : 
Dios ciertamente os ▼isitar4, y haréis 
subir mis huesos de aquí con vosotros <•. 

80 f Y partidos de Suceoth, asentaxx>n 
eampo en Ethan 4 la entrada del de- 
sierto*. 

91 Y Jehová Iba delante de ellos «, de 
dia en una columna de nube para gui- 
arles por el camino, y de noche en una 
columna de ftiego para alvmibrarles ; 4 
fin que anduviesen de dia y de noclie. 

89 Nunca se partió de delante del 
pueblo la columna de nube de dia, ni 
de noche la columna de fuego. 

CAPITULO XIV. 

Ptnt^me Phsraon é loi ItraéUtat. JHoiáe 
Moiatt eon la tara la» agua» del tmar 
Rniot lo» ttradUai U pcuan d pU enjuto, 
y qfttedan en tt anefodoe Uu Egipcio». 

Y HABLO JehoT4;4 Moisés dici- 
endo: 

9 Habla 4 los h^ de Israel que den 
la vuelta, y asienten su campo delante 
de Pihalúroth', entre Migdol y la mar 
h4cia Baalzephon : delante de él asen- 
taréis el campo Junto 4 la mar. 

S Porque Pnaraon dirá de los hijos de 
Israel t Encerrados e»tan en la tierra, el 
desierto los ha encerrado. 

4 Y yo endureceré b el corazón de Pha- 
raon para que los siga; y seré gloriñ- 
cado en Pharaon y en iodo su ejército, 
y sabrán los Egipcios que yo aoy Jdiová. 
X ellae lo hicieron así. 

fi 5 Y Alé dado aviso al rey de Egipto ' 
como el pueblo se huia : y el corazón de 
Pharaon y de sus siervos se volvió con- 
tra ti pueblo, y dijeron : ¿ Como hemos 
hecho esto de haber d^)ado ir 4 Israel, 
para que no nos sirva ? 



Y unció au oano, y tomó ooniigo in 
pueblo t 

7 Y tomó eeisoientos canos ese<^ldos«, 
y todos los carros de Egipto, y los «api- 
tañes sobre ellos. 

6 Y endureció Jehová el ooracon de 
Pharaon, rey de Egipto, y siguió 4 los 
h^os de Israel ; pero los hUos de Israd 
hidiian salido con mano poderosa*'. 

9 Siguiéndolos pues ios Egipcios, oon 
toda la caballería y carros oe Pharaon, 
su gente de 4 caballo, y todo su ^érdto, 
alcanzáronlos asentando el campo junto 
á la mar, al lado de Pihahiroth, delante 
de Baalzephon. 

10 5 Y cuando Pharaon se hubo acer- 
cado, los hijos de Ivari alzaron sus 
qjos, y hé aquí los Egipcios que venían 
tras ellos ; por lo que temieron en gran 
manera, y clamaron los hi)os de Israel 4 
Jehová*. 

11 Y dieron á Moisés : ¿ No káUa 
sepulcros en Egipto, que nos has sa- 
cado para que muramos en el desierto ? 
¿ Porqué lo has hecho así oon nosotros, 
que nos has sacado de Egipto ? 

19 ¿ No es esto lo que te hablábamos 
en Egipto/, diciendo : Díanos servir 4 
los Egipcios ? Que m^jcr nos JWra -ser- 
vir 4 los Egipcios, que morir nosotros en 
el desierto. 

18 Y Moisés d^ al pueblo : No te- 
máis ;9 estaos quedos, y ved la salud de 
Jehov4, que él has4 hoy oon vosotros : 
poique los Egipcios que hoy habéis victo, 
nunca mas para siempre los veréis. 

14 Jehová pelear4* por vosotros, y 
vosotros estaréis quedos. 

16 Entonces Jehová d^o 4 Moisés: 
¿ Por qué clamas 4 mí ? di 4 los h^os 
de Israel que mardien. 

10 Y tú alza tu vara, v extiende tu 
mano sobre el mar, y divídele, y entren 
los hijos de Israel por medio de la mar 
en seco. 

17 Y yo, hé aauí yo endureceré él 
corazón de los Egipcios para que los 
sigan : y yo me glorificaré en Pharaon, 
y en todo su ejército, y en sus carros, y 
en su oaballerüu 

18 Y sabrán los Egipcios que yo toy 
Jehová, cuando me glorifican en Pha- 
raon, en sus carros, y en so gente de á 
caballo. 

10 Y el ángel' de Dios, que iba de- 
lante del campo de Israel, se apartó, é 
iba en pos de ellos ; y asimismo la co- 
lumna de nube, que iba delante de ellos, 
se apartó, y púsose á sus espaldas: 

90 E iba entre el campo de los E- 
gipoios y el campo de Israd; y era 
nube y tinieblas pora ocimUm, y alum- 
braba á ¡erad de nocne: y en toda 
aquella noche nunca llegaron los unos 
álos otros. 

91 5 Y extendió Moisés su mano sobre 
la mar, é hizo Jehová que la mar se 
retirase por un recio viento oriental to- 
da aquella noche, y tomó la mar en 
seco, y las aguas quedaron divididas ik. 

98 Entonces los hijos de Israd en- 
traron por medio de la mar en seco ', 
teniendo las aguas como un muro 4 su 
diestra y 4 su siniestra. 

93 Y siguiéndolos los Egipdos entra- 
ron tras ellos hasta ri medio de la mar, 
toda la caballería de Pharaon, sus car- 
ros, y su gente de 4 caballo. 

94 Y aconteció 4 la vela de la maftana, 
que Jdiov4 miró al campo de los Egip- 
cios desde la columna de fliego y nube, 
y perturbó el campe de los Einpcios, 

95 Y quitóles las ruedas de sus carros, 

I trastornólos gravemente. Entonces loe 
gipcios dijeron : Huyamos de delante 



< Oap. 16. 4 



rfNnm.8S.8. 
Dea. 36. 8. 



« Jos. 24. 7. 
N«b. 9. 9. 



/Osp. 6. a. 
y6wO. 



9 Dm. 90. 8. 
3 Bey. e.16. 
2 Cr. 90.15, 
17. 
8sL27.1,3. 

t4B.l,8. 
^41.10, 
14. 

i Dni. 1. 80. 
T20.4. 
Job. 28. 8. 
10. 
18.80.16. 



tKunuaOAfi. 
Is.63.9. 



t Jos. 4. 28. 

8al.0e.«. 
a Cor. 10. 1. 

Heb 11.99. 



I 



jLCiua. 



ÉXODO, XY, XTL 



A.ai«L 






'•8d. 11814. 
U1S.S. 

|tU.M.8. 
I rtf.S. 
' A]i.U.lL 



tBMt.4 

tdtjumeoa. 
'M.IL1L 
'StLlU. 

U,ll 



r«i4 

/SflMLflL 
11 

Mil. 



14 



'bau 






de Inad» Ppniwc Jehorá petaa por eDos 

86 T Jehov¿ (UJo & Moiaes : Xztiendc 
tn mano Mine U mar, mn que la« 
»gaaM te melTan tobi* Im Egipcio*, 
•obre vu caorroe, 7 •obre tu cabaUciria. 

97 Y Moiie* extendiiS au mano •obre 
la mar, 7 la mar ae volvió en tu fliena 
cuando amanecía, v los Egipcio* iban 
hada ella : y Jehova derribo a loe Egip- 
cios en medio de la mar. 

88 Y volvieron las aguas, 7 cubrieron 
los carros 7 la caballería, 7 todo el 
^rcito de Pharaon que había entrado 
tna ellos en la.mar ; no quedó de ellos 
ni uno. 

88 Y loe l^}oe de Israel Ataron por 
medio de la mar en seco, teniendo las 
a^uas pov muro 4 su diestra 7 4 su si- 



80 Así salvó Jehová aquel dia ¿ larari 
de mano de los Egipcios: é Israel vio 
á loa Egipcios mnectoa á la orilla de la 



81 Y vio Israel aquel grande hecho 
que Jehov4 ejecutó contra los Egipcias : 

Íel pueblo temió á JehoWt, 7 cre7enniM 
Jcnov4, 7 á Moisés tn tferro. 

CAPITULO XV. 

4e gracúu al BtHar, demme$ d» potado d 
miar. LUgam Im ImratUuu d Mora, donde 
eomMtrU Moima Im agmaa amar^t» t» 
dtiem. 

-riNTONCBg oantó Moisés. 7 los h^os 
-Ci de Israel, este cántico a Jehovi^ 7 
dieron: Cantará 70 á Jehov4, porque 
se ha magnificado grandemente, ectian- 
do en la mar al caballo 7 al que en él 
tuMa. 

8 Jehová ea mi fortaleza, 7 mi can- 
ción*, 7 hame sido por salud: este e# 
mi Dios, 7 á ette engrandeceré : Dios de 
mi padre, 7 á ette ensaliaró. 

S Jehová, Varón de guerra ; h Jehová 
tt su Nombre. 

4 Los carros de Pharaon 7 á su ^fér- 
eito echó en la mar, 7 sus escogidos 
príncipes fueron hundidos en el mar 
Bermsjof. 

5 Los abismos los onbrlcron; como 
mma piedra descendieron á los pro- 
ftindosi. 

O Tn diestra', ó Jdwvá, ha sido ma- 

eifieada en fortalesa ; tu diestra, ó Je- 
vá, ha quebrantado al enemigo. 

7 Y con la crandeta de tu poder has 
trastornado á los que se levantaron con- 
tn tí : enviaste tn furor, el oisi los tragó 
oaao á hojantca «. 

8 Con el soplo de tus narioes/ se amon- 
tonaron las aguas, paráronse las corri- 
entes como en un montón ¡ los abismos 
se cuajaron en medio de la mar. 

9 El enemioD diio : Pencguiró, pien> 
deré, repartiré diespojos, mi alma se 
henehirá de ellos; sacaré mi espada, 
destruirlos ha mi mano. 

10 Soplaste con tu viento, eubrióloe 
la mar s hundiéronse como plomo en las 
impetuosas aguas. 

11 ¿ Quien como tii, Jehová, entre los 
dioses í ? qidén como til magnífico en 
santidad, tenible en loores, twcedor de 
maraviUas? 

19 Extendiste tu diestra, la tierra los 
tragó. 

18 Condujiste en tu misericordia; á 
este paeblo ai cual salvaste ; Uevástelo 
eon tu fortaleaa á la habitación de tu 
smluBiio. 

14 Oiránlo * los pueblos, 7 temblarán ; 
noderane ha dolor de loe morailorss de 
PalsaHna. 



15 Entonces loe pvfneipcs de Edom se 
turbarán ; á los rohuatos de Moab loa 
ocupará temblor; abatlne han todos loa 
moradores de Canean '. 

16 Caiga sobre eUos* temblor 7 espan- 
to; á la grandeaa de tn braso enmu- 
deican como una piedra, hasta que tuqr* 
pasado tu pueblo, ó Jehová, lusta que 
na7a pasado este pueblo fw tii 



17 Til los Introducirás v los plantarás m 
en d monte de tu heredad, en el lugar 
de tu morada, que td has aparejado, ó 
Jehová" ; en el Santuario del Seuor, que 
han afirmado tus manos. 

18 Jehová reinará* por los ai^os de los 
siglos. 

19 % Parque Pharaon entró cabalgando 
con sus carros 7 su gente de á cabulo en 
la mar, 7 Jehová volvió á traer las aguas 
de ia mar sobre eDoa ; mas los hHos de 
Israel fueron en seco por medio áA mar. 

90 5 Y María la pro^htisa, hermana 
de Aaoon, tomó un pandero en su mano, 
7 todas las mtgeres salieron en pos de 
ella con panderos 7 danzas. 

81 Y María les respondía : Cantad á 
Jehová, porque en extremo se ha en- 
grandecido, echando en la mar al ca- 
ballo, 7 al que en él subía. 

ss 1 E hizo Moisés que partiese Israel 
del mar Bermno, 7 salieron al desierto 
del 8ur;^ 7 anduvieron tres días por d 
desierto dn hallar agua. 

528 Y llegaron á Mará, f 7 no pudieron 
beber las aguas de Mam porque eran 
amargas : por eso la pusieron él nombra 
de Marán. 

84 Entonces el pueblo murmuró contra 
Moiies, 7 dQo : Qué hemos de beber ? 

86 Y Moiaet clamó á Jehová ; v Jdiová 
le mostró un árbol, el cual metidolo que 
hubo dentro de las aguas, las aguas le 
endulzaron •*. Allí les dio estatutos 7 or- 
denanzas, 7 allí les probó, 

88 Y átío: Si <>7eres atentamente ia 
voz de Jehová tu IMos, é hicieres lo recto 
delante de sus ogos, 7 dieres oído á sus 
mandamientos, 7 guardares todos sus 
estatutos, ninguna enfermedad de las 
que envié á los Egipcios te enviaré á tí : 
• poroue 70 S07 Jehová tu tíanador '. 

87 5 Y llegaron á KUm«, donde habla 
doce fuentes de aguas, 7 setenta palmas: 
7 asentaron allí junto á las aguas. 

CAPITULO XVL 

Smia ti Beuor codorniem y pan éd eUto t 
m pmMo ingrato. Le reeomUitda la ob- 
atrvaneia dm Sábado, y ya« eomtrvo tn d 
tabenndetUo una poreiom dd mtmd, para 
nuwt or ia do la ponoridad. 

Y PARTIENDO de Elim« toda la 
congregación de los h^os de Israel, 
vino al dedcrto de 8in, que ettá entre 
Elim 7 8inai, á los quince dias del se- 
gundo mes después que salieron de ia 
tierra de Eg^to. 

9 Y toda la congregación de los h^os 
de Israel b murmuró contra Moisés 7 
Aaron en el desierto. 

3 Y decíanles los h^os de Israel : 
Ojalá hubiéramos muerto por mano de 
Jehová en la tierra de B^pto, cuando 
nos sentábamos á las ollas de las carnes, 
cuando comíamos pan en hartura « ; pues 
nos habéis sacado á este desierto, para 
matar de hambre toda eata multitud. 

4 Y Jehová d^o á Moins : Hé aquí 
70 os haré llover pan del délo j ' 7 el 
pueblo saldrá, 7 cogerá para cada un dia, 
para que 70 le pruebe* si anda en mi 
Le7, ó no. 

5 Mas al sexto dia aparriaxán lo que 
han de eneeszar, que aeiá el dobla de lo 
que solían .coger cada dia/. 



<J«s.<.L 
*I)M.8.8S. 

711. as. 



'BaL7i.9. 
*" 8^.41 8,8. 

"88178.64. 

•8d.l4U0. 
Dan. 4.8. 
7 7.87. 



' Osa. la^ 7. 
fH«m.8S.8. 

loauayara. 



74.41 



•Oapb9S.aB. 
(BaL108.8. 



■ITanLlb. 
la 



»Osp. 18.84. 



•Knm. U. 
4,6. 



4SSL78.94. 
Josa 6. 81. 
83. 
lOv.10.8. 

/vtr.98. 



A.c.im.. 



ÉXODO, xvn. 



A.GI49I.; 



'18UI.8.7. 



k Knm. 14 

10. 
< wr. 7. . 



l! Nnm. 11. 
U. 
B«1.10S.40. 



fHeb. 



ISCor.8.15. 



••Mat.flL84. 



"OeB.S.8. 
Cu. 20. 8. 
ra.M. 
le?, 38.8. 



•^.SO. 



6 Entonce» d^ Moisés y A*ron á todos 
los hijos de Israel : Á la tarde sabréis 
que JdMvá os ha sacado de la tierra de 
Egipto, 

7 V á la mafiana Teréis la gloria de 
JehoT¿; porque él ha oído vuestras 
mnrmuraotones contra Jehovi : que nos- 
otros ¿ qué mmtot, para crae vosotros mur- 
muréis contra nosotros ? 

8 Y dijo Moisés : Jehová os dará á la 
tarde carne pera comer, y 4 la maltona 
pan en hartura; por cuanto Jehová ha 
oido vuestras murmuraciones con que 
habéis murmurado contra ál : que nos- 
otros qué tamot t vuestras murmura- 
ciones no ton contra nosotros, sino con- 
tra Jehová^. 

9 Y d^o Moisés á Aaron : Di á toda 
la congregación de los hiios de Israel: 
Acercaos en la presencia m Jehová, que 
él ha oído vuestras murmuraciones. 

10 Y hablando Aaron á toda la con- 
oregacion de los hijos de Israel, miraron 
háoia el desierto, y hé aquí la gloria de 
Jehová que apareció en la nube «. 

11 Y Jehová hablé á Moisés diciendo : 
13 Yo he oido las murmuraciones • de 

los h^os de Israel : habíales diciendo : 
Bntre las do» tardes comeréis carne, y 
por la mahana os hartaréis de pan, y 
sabréis que yo m>y Jehová vuestro Dios. 

13 Y venida la tarde, subieron ik codor- 
nices que cubrieron el real; y á la ma- 
fiana detoendió roció en derredor del 
real. 

14 Y como el rocío cesé de descender, 
hé aquí sobre la haa del desierto una 
cosa menuda, redonda, menuda como 
una helada sobre la tierra. 

16 Y viéndolo los hJ|jos de Israel, se 
dieron unos á otros : ¿ Qué es esto f ? 
porque no sabían que era. Enténoüs 
Moisés les di^o : Este ei el pan que Je- 
hová os dá para comer. 

16 Esto e» lo que Jehová ha mandado : 
Ciñereis de él cada uno según pudiere 
comer, un somer por cabnca em^firrme 
al numero de vuestras personas: toma- 
réis cada imo para ios que están en su 
tienda. 

17 Y los hijos de Israd lo hicieron así ; 
y recogieron unos mas, otros menos. 

18 Y despue» medíanlo por comer, y no 
sobraba al que habla recogido mucho, 
ni 'faltaba al que habla recogido poco : 
cada uno recogió conforme á lo que 
habia de comer. 

19 Y d^oles Moisés: Ninguno d^e 
nada de ello para mañana m. 

90 M a ellos no obedecieron á Moisés, 
sino que algunos dejaron de ello para 
otro dia, y crió gusanos, y pudrióse : y 
enqfóse contra ellos Moisés. 

91 Y recogíanlo cada mafiana, cada 
uno según lo que habia de comer : y lue- 
go que el sol calentaba, derretíase. 

92 £n el sexto dia recogieron doblada 
comida, dos gomeres para cada uno: y 
todos los príncipes de la congregación 
vinieron á Moisés, y se lo hicieron saber. 

98 Y él les dtío : Esto e» lo que ha dicho 
Jehová : « mafiana es el santo sábado del 
repaso de Jehová : lo que hubiereis de 
cocer, cocedlo Atw, y lo que hubiereis de 
cocinar, cocinadlo; y todo lo que os so- 
brare, guardadlo para mafiana. 

94 Y ellos lo guardaron hasta la ma- 
fiana, según que Moisés habia mandado, 
y no se pudrió, ni hubo en él gusano «. 

96 Y o^o Moisés : Comedio hoy, por- 
que hoy t$ sábado de Jehová : hoy no lo 
hallaréis en el campo. 

96 En los seis dias lo recogeréis ; mas 
el séptime dia es sábado, en el cual no 
se bailará. 



97 Y aconteeió que algunot del pueblo 
salieron en el séptimo dia á recoger, y 
no hallanm. 

98 Y Jehová d^o á Moiaes: ¿Hasta 
cuando no querréis guardar mis manda- 
mientos y mis l^esj» ? 

99 Mirad que Jehová oa dio el sábado, 
y por eso os dá en el sexto dia pan para 
dos dias. Estése pues cada uno en su 
estancia, y nadie salga de su lugar en el 
séptimo día. 

80 Así el pueblo reposó éL séptimo dia. 

81 Y la casa de Israel le llamó Maná v ; 
y era como simiente de culantro'*, blan- 
co, y su sabor como de hcjudas con 
miel. 

88 Y d^o Moisés : Esto e« lo que Je- 
hová ha mandado : Henchirás un omer 
de él para que se guarde para vuestros 
deseendieotes. á fin de que vean el pan 
que yo os di á comer en el desierto, cu- 
ando yo os saaué de la tierra de Egipto. 

83 Y d^o Aloises á Aaron : Toma un 
vaso*, y pon en él un omer lleno de 
maná, y ponió delante de Jehová, para 
que sea guardado para vuestros descen- 
oientes. 

84 Y Aaron lo puso delante del Testi- 
monio < para guardarlo, como Jehová lo 
mandó á Moisés. 

36 Así comieron los hfjos de Israel ma- 
ná cuarenta afios*, hasta que entraron 
«n la tierra habitada: maná comieron 
hasta que llegaron al término de la tierra 
de Canaan«. 

86 Y un omer' «» la decima forte dd 
epha. 

CAPITULO XVII. 

Mwrmwrattdo lo» Itra/tUta» porfaUa i» agua, 
ti Señor la hae» brotar müagrotamení» d» 
la peíla de Hortb. f^ietoria eontra lo» A- 
maieeHa», eombatUndo JotiU y orando 
Maita. 

Y TODA U congregacioo de los h^os 
de Israel partió del desierto de Sin « 
por sus jomadas al mandamiento de Je- 
nová, y asentaron el campo en Rephl- 
dim : y no Aa6ta agua para que el pueblo 
bebiese. 

9 Y altercó el pueblo con Moisés &, y 
dUeron: Danos agua que bebamos. Y 
Síoises les dijo : ¿ por qué altercáis con- 
migo ? i por qué tentáis á Jehová « ? 

8 Así que el pueblo tuvo allí sed de 
agua, y murmuró contra Moisés, y dijo : 
¿Por qué nos luciste subir de Egipto, 
pora matamos de sed á nosotros y á nu- 
estros hijos, y á nuestros ganados ? 

4 Entonces clamó Moisés á Jehová di- 
ciendo : Qué haré con este pueblo ? De 
aquí á un poco me apedrearán'. 

6 Y Jehová dijo á Moisés: Pasa delante 
del pueblo, y toma contigo de los ancia- 
nos de Israel, y toma también en tu 
mano tu vaxá, con que heriste d rio«, 
y vé: 

6 Hé aquí que yo estoy delante de ti 
allí sobre la pefia en Horeb ; y herirás la 
pefia, y saldrán de ella afuas/, y beberá 
el pueblo. Y Moisés lo hizo así en pre- 
sencia de los ancianos de Israel. 

7 Y llamó el nombre de aqnd lugar 
Massahll, y Meribah||, por la renollla 
de los hilos de Israel, y porque tentaron 
á Jehová diciendo, i Está pues Jehová 
entre nosotros, ó no P 

8 5 Y vtoo Amalee^, y peleó con Is> 
rael en Rephidim. 

9 Y dijo Moisés á Josué : Escógenos 
varonei, y sal. pelea con Amalee : ma- 
fiana yo estare sobre la cumbre del oo- 
liado, y la vara de Dios A «i mi mano. 

10 E hizo Josué como le dijo Moisés 
peleando con Amalee ; y Moisés, y Aa- 



J> Kus. 14. 
11. 



«ver.U. 
'Kiiia.ll. 

7,8. 



'Heb.9.4 
Apo& 2.17. 



(Gap.S5.I& 

N'um.l7.iai 
1 Rey. & 9. 

«I>íu.8.2^ 
Keb.9.2L 
Juau 0. 81i 

«JOSL&ll. 

y ver. 16,32, 



• Oap. 16. 1. 
Kam. 38. 
12,14. 



»KniB 
3,4. 



ao. 



<I>sn.6.16. 
8aL7S.lS, 
41.796. 
8,9. 

18.7.12. 
Mat. 4.7. 
lOor. las. 



418ain.aa6. 
Juan 8. 60. 



•Cap. 7.20. 
Nmn. 20. 8, 
11. 

/BaL78.1S. 
T106.4L 
1 Cor. 10. 4. 



lUmtaeiom. 
\renciUa. 



$ nmn. 
90i 



24. 



kQip.4.20. 



ÉXODO, zvni, ZIZ. 



j pMlfamUdáH^o dclfjw tn 






iblÍAlBian dJd^jD dU uUÍo™ 



W íhMhftbIt hKh? »□ Mnilkffl, 



¡r^_" 



jrr>f*l&tni«i^ trt»r eltHjutfi ' 



¡™ln.«ni 



dií^^° ' ' ' ^Io'h ÍS^imlJ!^^ 



DHtfk. B1 DU<^ <<* ™' J^drt nr &JU4 
3 me Ubt4 del «utitllú de Fhirua : 






im »ii II lu^n d< M«lw il>. 



^nabb, dUa : ¿Qaí 



1 5 ¿MdiiDn iltuBdU! i' 



JSi.'SS'uiiídeISKi.'*"! Is-!»» 






■^*^^>«^ 



A.cim. 



ÉXODO, XX, XXt 



A. a 1401. 



«Gen. 86.2. 
i ver. 10, 18. 



l!Heb.l3J0. 



<18«a.ai. 
4,6. 



«•H»b.ia. 
18, U. 



» Don. 4. 10. 



o Den. 38. 3. 
Jaec. 6.6. 
Sftl.68.8. 
Hsb.3.8. 

PHeb. 12.86. 



< Keh. 9. 18. 



•Dro.5.4, 
ate. 

iSftLSLlO. 



o 3 Bey. 17. 

36. 

Jar. 36. 6. 
4 Lev. 38. L 

Dra.4.18. 
•Gqp.S4.14. 
/Sm. 6.16. 

Jcik9i.l9. 



que el pueblo oiga mientras 70 liablo 
contigo, y también para que te crean 
para siempre. Y Moisés denunció las 
palabras del pueblo & JehoT&. 

10 5 Y Jehová dijo á Moisés: Vé al 
pueblo, y santificalos ho^ y mañana, 7 
laben sus vestidos A • 

11 Y etten apercibidos para el tercero 
dia, porque al tercero día Jehovi descen- 
derá á ojos de todo • el pueblo sobre el 
monte de Slnai. 

18 Y señalar&s término al pueblo en 
derredor, diciendo. Guardaos no subáis 
al monte, ni toquéis á su término : cual- 
quiera que tocare el monte, de seguro 
morirá. 

18 No le tocará mano, mas será ape> 
dreado, ó asaeteado ; A sea animal ó sea 
bombre, no vivirá. En htdiiendo so- 
nado targamenie él cuerno, subirán al 
monte. 

14 Y descendió Moisés del monte al 
pueblo, 7 santificó al pueblo, 7 lavaron 
sus vestidos. 

Ifi Y dijo al pueblo: Estad apercibidos 
para el tercero dia ; no lleguéis á m^jer'. 

16 ^ Y aconteció al tercero dia cuando 
vino la mañana, que vinieron truenos 7 
relámpagos, 7 espesa nube sobre el mon- 
te, 7 un sonido de bocina mu7 fuerte ; 
ym estremecióse todo el pueblo que et- 
taba en el real. 

17 Y Moisés sacó del real al pueblo á 
recibir á Dios, 7 pusiéronse á lo haio del 
monte ". 

18 Y todo el monte de Slnai humeaba, 
porque Jehová habia descendido sobre 
él en taego'.o y el humo de él subía 
como el humo de un homo, 7 todo el 
monte se estremeció en gran manera;». 

19 Y el sonido de la bocina iba esfor- 
icandose en extremo : Moisés hablaba, 7 
Dios le respondía en voz. 

SO Y descendió Jehpvá sobre el monte 
de Slnai 9, sobre la cumbre del monte : 
7 llamó Jehová á Moisés á la cumbre 
del monte, 7 Moisés subió. 

21 Y Jehová d^o á Moisés : Desciende, 
requiere al pueblo que no traspasen á 
témtino por ver á J^ová, porque caerá 
multitud de ellos. 

8S Y también los sacerdotes, que se 
llegan á Jehová, se santifiquen, porque 
Jehová no haga en ellos estnigo. 

23 Y Moisés d^o á Jehová : El pueblo 
no podrá subir al monte de Sinai, por- 
que tií nos has requerido diciendo. Se- 
ñala términos al monte, 7 santifícalo. 

24 Y Jehová le d^o : Vé, desciende, 7 
subirás tú y Aaron contigo : mas los sa- 
cerdotes 7 el pueblo no traspasen el tór- 
mino por subir á Jehová, porque no 
haga en ellos estrago. 

85 Entonces Moisés descendió al pue- 
blo, 7 habló con ellos. 

CAPITULO XX. 
Promuaaleio» de la ley a Deeálono. AUmo- 
ruado» lot ItraeUta», piden ote te let inti- 
nun la» Ordene» por medio a» Moiee». Or- 
dena Dio» 4 e»te qne le hana eonetruir tm 
áttar. 

Y HABLO Dios todas estas palabras^ 
diciendo: 
9 Yo «ov Jehová tu Dios, que te saqué 
de la tierra de Egipto 6, de casa de sier- 
vos. 

8 No tendrás diotes ágenos delante de 
mí«. 

4 No te harás baégend, ni ninguna se- 
mejanza de eoea que eiU anrlba en el 
<rielo, ni ab^to en la tierra, ni en lai a- 
guas debido ^^ ^ tierra : 

5 No te inclinarás á ellas, ni las hon- 
rarás ; « porque 70 «ory Jehová tu Dios, 
fuerte, zeloso/, que visito la maldad de 



los padset aobre los h^, sobR lot ter- 
ceros 7 sobre lot cuartos, á los que me 
aborrecen y, 

8 Y que hago misericordia en mllIaresA 
á los que me aman, 7 guardan mis man- 
damientos. 

7 No tomará* el nombre de Jehová tu 
Dios en vano ; porque* no dará por in- 
ocente Jehová al que tomare su nombre 
en vano. 

8 Acordarte has del dia del sábado, pa- 
ra santificarlo. 

9 Seis dlat tralMOaiás, 7 harás toda tu 
obra; 

10 Mas el séptimo dia* aera sábado pa- 
ra Jehová tu Dios ; no hagas en él obra 
alguna, tü, ni tu h^o, ni tu hija, ni tu 
siervo, ni tu orlada, ni tu bestia, ni tu 
eztrangero que ettá dentro de tus puer- 
tas': 

11 Porque en seis dias hizo Jehová lot 
cielos 7 la tierra, la mar 7 todas las cosas 
que en dios hay, y reposó en el sépti- 
mo dia:» por tanto Jehová hendió el 
dia del sábado, 7 lo santificó*. 

18 Honra á tu podre 7 á tu madre,* 
porque tus dias se alarguen en la tierra 
que Jehová tu Dios te &. 

13 No matarás;). 

14 No cometerás adulterio f . 
16 No hurtarás ^ 

16 No hablarás contra tu prójimo iklso 
testimonio. 

17 No codiciarás* la casa de tu pró- 
jimo, no codiciarás la mc^er de tu pró- 
jimo, ni su siervo, iii su criada, ni su 
buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu 
prójimo*. 

18 ^ Todo el pueblo consideraba las 
voces, 7 las llamas, 7 el sonido de la 
bocina, 7 el monte que humeaba : v vi- 
éndolo el pueblo, temblaron, 7 pusiéron- 
se de lejos, 

19 Y dijeron á Moisés : Habla tü con 
nosotros, que nosotros oiremos ; mas no 
hable Dios con nosotros, porque no mu- 
ramos*. 

20 Y Moisés respondió al pueblo : No 
temáis, que por probaros vino Dios, 7 
porque su temor esté en vuestra presen- 
cia, para que no pequéis. 

81 ^ Entonces el pueblo se puso de 
léJos, 7 Moisés se llegó á la obscuridad, 
en la cual utaba Dios. 

88 5 Y Jehová dno á Moisés : Así di- 
tas á los hijos de Israel : Vosotros ha- 
béis visto que he hablado desde el cielo 
cpn vosotros. 

83 No hagáis conmigo dioses de plata, 
ni dioses de oro os haréis. 

84 Altar de tierra harás para mí, 7 sa- 
crificarás sobre él tus holocaustos, 7 tus 
pacíficos, tus ov^as, 7 tus vacas : en 
cualquier lugar donde 70 hiciere que esté 
la memoria de mi nombre, vendré á tí, 
7 te bendeciré. 

86 Y si me hicieres altar de {ledras, no 
las labres de cantería : » porque si alza- 
res tii pico sobre él, ttt lo profanarás. 

86 Y no subirás por grada-i á mi altar, 

Jorque tu desnudez no sea Junto á él 
escubierta. 

CAPITULO XXI. 

Dd d Eeñor d m pníblo alguna» leye»juáiei- 
ale» »obre lo» e»elavo», hurlo, homicidio, y 
otra» materia». 

Y ESTOS am los derechos que let 
propondrás. 
8 ^ Si comprares siervo Hebreo, seis 
años servirá;' mas al séptimo saldrá 
horro de balde. 

8 Bi entró solo, solo saldrá: si tenia 
mujer, saldrá él 7 su mvjer con él. 

4 Bi su amo le hubiere dado mujer, 7 
ella le hubiere parido hUos ó lUjas, la 



8 Knin. 14. 

18. 

Job 2L 19. 

Jar. 38. 18. 
k Den. 7. 9. 
{Lev. 19. 13. 



iCi«>.81.I3. 
14. 
Is.58. 13. 



i Lev. 28. 3. 
Bi. 70. 13. 



"•Gen.a.2,3. 

"Noh, 18.15, 
19. 
Mai.18.1, 

la. 

•Jer.35.18, 
19. 
lfat.U.4, 

6. 

Sf.6.a. 

' Mat. 5. 21. 

íM»t. 6.27, 
88. 

•■Ef.4.28. 
• Bom. 7. 7. 

lOer. 6.10. 

G0LS.5. 



(Deu.18.l6. 



"Dbu. 37.5. 
Jos. 8. 31. 



•Deu. 15.12. 
Jer. 84. 8, 



ÉXODO, TTIT 






Sffi.TiíS 






HS*i tMh wr Tilla, 
« (Uo p<* ¡¿al, ¿ehU tu* 



bW IClA'apcdnBÚfr, J LBIDlllm mDTM 






7 ^ CuABda tinao lUflH í n pn^^oia 
ihpnJwiarüItaiHtidaL. ...,. 



It Úrm de S^o. 









¡U? iíJÍtaf-KS.'IííSÍ 



'"dT^é^Íj; m ^»& 















h-om. 



ÉXODO, xxrr, xxv. 



A. C 14»1. 



SOkIU. 

/JM.1S. 



as No baiác aUana con dios, ni con 
msdiaaci«. 
n Rn tti tícm no haUtaián, no tea 

!ae te hagan pecar contra mi ilrrloMlo 
•os dioaet : porque te aoáde tropleio/. 



CAPITULO XXIV. 
JMm* AiUma at puMo hu hym ftw IHo$ le 
Jtabio dado ¡ él evat m oUíoa ifnt obtervoH- 
eia. SMoUfMM una tmcmta mttr» Dio» 
fafimeWo. 5h(« Jfo<«t tf 2a <<iao del wm- 
If fora neíbir ia$ loMoa d« la ky/ y jmt* 
«MMMM oBf cvorrata lUot. 

Y DIJO á MoiMK : Sobe & Jehová, 
tú, 7 Aaxon, Nadab. y AUa, y te- 
•5aJii«. • tema de loa anoianoa* de Israel ; y oa 
indinaiéU deade l^oe. 

S Mas Moina aoio m U«gaxi á Jehová, 
y dloa no ae lleguen cerea> ai raba oon 
élc|pueblo. 

8 y Moisés vino y contó al pueblo to- 
das las palabras de Jehorá, y todos loa 
, doBcfaos : y todo el pueblo respondió á 
>ftt.l. 27. ana voz, y dijeron, Eljecutarámosi todas 
las palabras que Jehová ha dicho. 
I 4 Y Moisea eaoribló todas las palabras 
¡de Jehov^ y levantándose de maftana 
¡ edificó on altar al pié dd monte, y doee 
eolumnaa, a«gun las doce tribus de li- 
tad. 

i 5 Y envió & los mancebos de loa hijos 
de Israel, loa cuales ofredezon holocaus- 
tos, 7 sacriñoaron pacíficos 4 Jehová, 
ibecenros. 

I C Y Mfdtes tomó la mitad de la sangre, 
y pibola en taaones, y esparció la otra 
mitad de la sangre sobre M altar. 



'Htk.tLl9. 



'Kl. 



'Dn.S.a 



íCfX.Vi. 









7 Y tomó d libro de la aliansa, y leyó 
á oidos del pueblo, el cual d^o : Haro- 
BM» todas las cosas que Jehová ha di- 
cho^ obedeoerómos. 

8 Entonces Moiaea tomó la sangre, y 
rodó sobre el pueblo, y dijo : Hé aquí 
la sangre de la dianxa, que Jehov6 na 
hecho con vosotros sobre todas estas 
oosaii«. 

9 Y subieron Moisés y Aaron, Nadad, 
y Abta, y setenta de los ancianos de 
, Israel. 

i 10 Y vicn» al Dios de Israd : y kaUa 
débalo de sus pies como un embaldosado 
de zafiro', teBujaate al délo cuando 
esta sereno. 

' 11 Mas no extendió su mano sobre los 
wlneipes de los hijos de Isiad : y vieron 
a Dios, y comieron y bebieron. 

U Y Entonces Jdiová dijo 4 Moisés : 
Sube á mi al monte, y espera allá, y te 
daré imat tablas de piedra*, y la 1^, y 
mandamientos que he escrito para en- 
sefiarlos. 

13 Y levantóse Moisés, y Josué su mi- 
nóstro, y Moisés subió d monte de Dios. 

14 T ay} & Jos ancianos : Esperadnos 
aquí hasta que volvamos & vosotros : y 
bé aqni Aaron y Hur/ eiteit oon vos- 
ocroa : d que tuviere ncgodos, llegúese 
áeUos. 

15 5 Entonces Mdses subió d monte, 
7 WM nube cubrió d monte. 

16 Y la gloria de Jehov& reposó sobre 
d monte Snd, 7 la nube lo cubrió ñor 
seis dias : 7 al séutímo dia llamó 4 Moi- 
sés de en medio oe la nube. 

17 Y d parecer de la gloria de Jehov& 
era como un ftiego abrasador; en la 
cumbre dd monte, á ojos de los hijos de 
Israd. 

18 Y entró Moisés en medio de la 
nube, 7 snUÓ al monte : v estuvo Mdses 
en d monte cuarenta olas y cuarenta 
noches A. 

CAPITULO XXV. 
Dmtripiioa dd iabtnáémUt i Mmtmari» <M 
Mor para eiiya eomttrwteion manda Diot 



( de tajones, v madeía de Slttlm; 

Ite para la nunlnaiia, especias 

acate de la undon, y para d 



YJXHOVA haUó ft Mdses didendo : 
9 Di 4 los h^jos da lerad que tomen 
para mi oftcnda : de todo varm que la 
diere de su vdvntad, de ootaion, toma- 
réis mi oftcnda*. 

8 Y esta terá Ja oAenda que tomaréis 
de ellos : Oro, y phrta, 7 cobre, 

4 Y Jacinto, y plfarpura, 7 carmed, 7 
lino fino, y fáo de oal»as„ 

6 Y cueros de cameros teUdoa de roijo, 
y eneros de tajones, 7 madera de Slttlm; 

6 Acdte 
para el 
sahumerio axomátloo ; 

7 Piedras de onis, y piedras de 
para d Bphod, y para d Raeiond. 

8 f' Y hacerme han un saotnaatlo, 7 70 
habitaré entre diosft. 

9 Confinrme 4 todo lo que 70 te mos- 
traré, «* á saber, el diselio dd tabem4- 
culo, 7 el diiefio de todos sus vusos, ad 
/ohúéise. 

10 5 Harán también un arcad de mu- 
den de atUm, cuTU longitud ttrú de 
dos codos 7 medio, y su anchara de codo 
7 medio, 7 su altura de codo 7 medio. 

11 Y la cubrliis de oro puro; por 
dentro 7 por fliera la cnbrMs ; 7 hans 
sobre ella una comisa de on> d rededor. 

15 Y para día haiás de Audición cu- 
atro anillos de oro, que pondrás á sus 
cuatro esquinas ; dos anillos d un lado 
de ella, 7 los otro» dos anillos d otro 
lado. 

18 Y harás hihm varas de madera de 
Sittim, las ondas cubrirás de oro : 

14 Y meterás laa varas por los anillos 
4 los lados dd arca, para llevar el aros 
con ellas. 

16 Las varas se esteran en los anillos 
del arca ; no m quitarán de dla«. 

10 Y pondrás en el arca d Testimonio/ 
que 70 te daré. I 

17 5 ^ harás una cubierta; de oro ' 
fino, cu7a longitud «erd de dos codos 7 , 
medio, 7 su anchura de codo 7 medio. 

18 Hairás también dos querubines A de 
oro, labrados 4 martillo les harás, en los 
dos cabos de la cuMerta. 

18 Harás pues d un quenUn d ex- 
tremo de un lado, 7 d otio querubín d 
otro extremo del lado opuesto: éi lo 
calidad de la cubierte harás los queru- 
bines en sus dos extremidades. 

80 Y ios querubines ex te nd e rán «' por 
encima las das, cubriendo con sus alas 
la cubierta : sus oaras la una en ftente 
de la otra, jwro mirando á la enUette las 
caras de los querubines. 

81 Y pondns la eufaderte encima del 
arca, 7 en d arca pondrás el Testimonio 
que yo te daré. 

89 Y de dli me declararé á ti, 7 ha. 
blará contigo de sobre la cubierta, A de 
entre los dos querabines que «atordw 
sobre el arca del Testimonio, todo lo 

lUe yo te mandaré para los l^jos de 



•Ospb8B.fi. 
SOor. 8.13. 
79.7. 



»Om>.9».«6. 
IH^.flbU. 
30W.6.18. 
Ap.Sl.8. 

•HefeL8.8. 
dBelk9.4. 



88 5 Haiáa asimismo una mesa' de 
madcn de Ittttlm : su longitud será de 
dos codos, 7 de un codo su anchura, 7 
su dtura de codo 7 medio. 

84 Y la cubrirás de oro puro, 7 le has 
de hacer una comisa de oro d rededor. 

85 Hacerle has también tma moldura 
d rededor, dd ancho de una mano, á 
la eud mddiua harás una cornija de 
oro en circunfierenda. 

flS Y le harás cuatro anillos de oro, 
los cudea pondrás á las cnotn» esquinas 
que eorre » foadtn á sus cuatro pta. 

97 Los anillos estarán antes de la mol- 
dura por lugares de las varas pera llevar 
la mcña. 

88 Y harás bu varas de madera de 



* 8 cr. s. 9. 

/Osi).Sl.I8. 

Peo. 10. U. 

1 Soy. 8.1. 
' Ospb V. ^ 

Iban. 8. as. 

Heb.9L& 

K Gen. S. 84. 



f2Cr.8.10. 



ib Lev. 16. 2. 
Knm. 7. 88. 
18am.4.4. 
a]layJ8.16. 

ad.8aL 
790.L 

/lHey.7.48. 
Heb. 9. 2. 



ÉXODO, XXVL 









íiotÁüít ln mm «mlu tU 






nT I« buia {(ti UBdfa'ivni pe 



-Süí 



KsoDO, zzvn, zxTin. 









todM l« TlAYoa lUl urfa «réB ^ I 






■nbuiA m ellu !« DudbTK ár Íh 









A.C.14M. 



ÉXODO, XXTX. 



C.141I 



t Ap. n. IX 



19 Km rt teceer ADdeaon rabí, un ágata, 
7 vn amcticto. 

90 T en el cuarto ótAeo. un berilo, un 
onis, 7 un Jaspe : citazán engastadas en 
oro en sus encajes. 

91 T serán aquellas piedras según los 
nombres de los hUos de Israel, doce 
s^un sus nombres ; y como grabaduras 
de selloy cada una con su nombre. Ten» 
dián á ser según las doce tribus. 

98 Harás también en el racional oa- 
denitas de hechura de tremas de oro 
fino. 

98 Y harás en el nwional dos anillos 
de oro, los cuales dos anillos pondrás á 
las dos puntas del mUmo racional. 

94 Y pondrás las dos trenzas de mo en 
los dos anillos á las puntas del raoional. 

25 Y los dos cabos de las dos trenzas 
sobre los dos engastes, 7 las pondrás á 
les lados del ephód en la parte delan- 
tera. 

96 Harás también ofrw dos anillos de 
oro, los cuales pondrás á las dos puntas 
del racional en su orilla, que tala al lado 
del ephód de la parta de dentro. 

97 Harás asimismo otro» dos anillos de 
oro, los cuales pondrás á loa dos lados 
del ephód ab^io en la parte delantera, 
delante de su juntura sobre el cinto del 
eph<5d. 

in Y juntarán el racional con sus ani- 

. Has á los anillos del epluSd oon un cor- 

i don de jacinto, para que esté sobre el 

I cinto del eph<5d, 7 no se aparte el ra> 

cional del ephiSd. 

99 Y llera» Aaron los nombres de los 
hijos de Israel en el incional del juicio 
sobre su oorazm, cuando entrare en el 
santuario, para memoria* delante de 
Jehorá continiiamente. 

80 Y pondrás en el racional del juicio 
Urim 7 Thummim >', para que estén so- 
bre el corazón de Aaron, cuando entrare 
delante de JehoWl: 7 lleraiá siempre 
Aaron el juicio de los hUos de Israel 
sobre su corazón & delante de Jehová. 

81 ^ Harás el manto del ephód todo 
dejacmto^ 

89 Y en medio de él por arriba habrá 
una abertura, la cual tendrá un borde 
al rededor de obra de t^edor, como el 
curilo de un coselete, fora que no se 
rompa. 

88 X a6q;o en sus orillas harás grana- 
das de jacinto, 7 purpura, 7 cannesí; 
por sus bordes al rededor; 7 entre ellas 
campanillas de oro al rededor. 

84 Una campanilla de oro 7 una gra- 
nada, otra campanilla de oro 7 otra gra- 
nada^or las orillas del mcmto al rededor. 

35 Y estará sobre Aaron si manto cu- 
ando ministrare ; 7 oiráse su sonido 
cuando ál entrare en el santuario de- 
lante de Jdiová, 7 cuando saliere, por- 
que no muera. 
1 Gap. 30. 90. 86 ^ Harás ademas una plancha' de 
£*^ i^^ ovo ^'oo, 7 grabarás en ella, como graba- 
HeKT.» dura de aeiro, SANTIDAD A JB- 
HOVA. 

37 Y la pondrás con un cordón de Ja- 
cinto, 7 estará .«obre la mitra ¡ por el 
frente anterior de la mitra estará. 

88 Y estará sobre la fitente de Aaron : 
"Lar. 10.17. 7 llevará Aaron m el pecado de las cosas 

Neni. 18. 1. santas que los l^jos de Israel hubieren 

HeK 7. 35, ' consagrado en todas sus santas ofrendas ; 

^ i 7 sobre su ftente estará continuamente 

"lPed.9.S. cto ptaneha, para que ha7an gracia» 

delante de Jdiová. 

89 ^ Y bordarás una ttlnica de lino, 

ÍhMrás una mitra de lino ; harás tam- 
len un cinto de obra de recamador. 
40 5 Y para los hijos de Aaron harás 
tdnicas ; también les harás cintos, 7 les 



* wr. 12. 



> Ler. 8. 8. 

Kimi. 37.21. 

DbilSS. 8. 

18«B.38.6. 

IU.X68. 

Nsfa.7.65. 
AHeb.9.81. 



fimnarás chapeos, para honra 7 hermo- 
sura*. 

41 Y oon esos onnnunlot vestirás á 
Aanm tu hcamano, 7 á sus h^os oon 
él : 7 los ungixási», 7 los eonsagraiáar, 
7 santificarás, pasa que sean mis sacer- 
dotes. 

48 ^ Y les harás pa&etes de Unor por» 
cubrir la carne Tergonzosa ; serán desde 
los lomos hasta los muslos : 

48 Y estarán sobre Aaron 7 sobre «us 
hi^os cuando entraren en el tabernáculo 
del testimonio, ó cuando se llegaren al 
altar para servir en d santuario, porque 
no lleven pecado', 7 mueran. Estatuto 
perpetuo para él, 7 para su^simiente des- 
pués de él. 

CAPITULO XXIX. 

Oermumiai «1 la eoH$agranoa tU mmo m- 
etrdoié Aaron, y de nu htío». De to* do» 
corderos «rinuiea fue deman $aariflearae 
todoi loe oía*. 

Y ESTO es lo que les harás para oon- 
sagrarios, para que sean mis sacer- 
dotes*. Toma un becerro de la vacada, 
7 dos camero* sin tacha, 

9 Y panes sin levadura^, 7 tortas un 
levadura amasadas con aceite, 7 hojal- 
dres sin levadura untadas con aceite; 
las coales cosas harás de flor de harina 
de trigo: 

8 Y las pon<lrás en un canastillo, y 
en el canastillo les ofrecerás, con el 
becerro 7 los dos cameros. 

4 Y harás llegar á Aaron 7 á sus hgos 
á la puerta del tabernáculo del testimo- 
nio, 7 les lavarás oon agtta«. 

6 Y tomarás las vestiduras, 7 vesUiás 
á Aaron la tdnica 7 el manto del ephód, 
7 el ephód, 7 el racional, 7 lo oeOirás 
oon el cinto del ephód. 

6 Y pondrás la mitra sobre su cabeza, 
7 sobre la mitra pondrás la diadema 
santa. 

7 Y tomarás el aceite de la uiusion, 7 
derramarás sobre su cabeza, 7 le un- 
girás <<. 

8 Y hará* llegar sus h^os, 7 les vesti- 
rás las tünicas. 

9 y les ceñirás el cinto, á Aaron 7 á 
sus hijos, 7 les atarás los chapeos, 7 
tendrán el sacerdocio por ftiero perpe- 
tuo • : 7 henchirás las manos f de Aaron 
7 de sus h^os. 

10 ^ Y harás llegar el becerro ddante 
del tabernáculo del testimonio, 7 Aaron 
7 sus hiios pondrán sus mano* sobre la 
oabezadel becerro/. 

11 Y matarás él becerro delante de Je- 
hová á la puerta del tabernáculo del 
testimonio. 

19 Y tomarás de la sangre del becerro/, 
7 pondrás sobre ios cuernos del altar 
oon tu dedo, 7 derramarás toda la otra 
sangre al pié del altar. 

18 Tomarás también todo el sebo que 
cubre los intestinos, 7 el redaik» de sc^re 
el hígado, 7 los dos fiOones, 7 el sebo 
oue está sobre ellos, y les quemarás sobre 
A altar. 

14 Empero & consumirás á fUego fuera 
del campo la carne del becerro, 7 su 
pell^o, 7 su estiércol : Ss expiación. 

15 Asimismo tomarás él un camero, 
7 Aaroa 7 sus hijos pondrán sus mano* 
sobre la cabeza del cantero •'. 

18 Y matarás el camero, 7 tomarás su 
sangre, 7 rociarás sobre el altar al ie< 
dedor. 

17 Y cortarás el camero en pedaxo*, y 
lavarás sus intestinos, 7 sus piernas, 7 
las pondrás sobre siu trozos 7 sobre su 
cabeza. 

18 Y quemarás todo él camero sobre 



wr. 3L 



P Cép. 3». i 

786. SOL 
SLer. 8. 

Heb. &. 4 
•• Ley. 16. i 

Sx. 44.18 



•IieT.S.lJ 
1 722. 0. 
Mnm.lgJ 



•Lev, 

eio. 

ftLer. 



S.-i 



6.91 



'C»n.t0.t 
H«b.lO.Í 
lPed.S.Z 



<<Ler.lO.T 
8*1.133.3 



• Num-lS.: 
f ver. 34. 



/Lar. 8.14 
' Is.68.6. 
. aODr.5.21 



VLsT.S.lS 



k hn. 4. 11 
13. 
Heb. 13. 13 



• wr. 10. 



A.c.vtafi. 



ÉXODO, XXX. 



A. C. 14»L 



iQta.8. SL 
EtCX 
T3.4.1& 



(C»p.3aa5. 



I«r.7.90L 



I& 



i «^ Ler. 8. IBl 



: '501.18. 
D«.l&3. 



<Ur>.8.] 






I^ 22.1a 



•wia 



el altar : Bt liolooanato á Jdwvá, olor 
grato*, es ofienda qacmada & JdioWu 

19 TomaiAa luego el otro eamexo, y 
Aaron j cas b^oe pondráa mis manos 
sobre la cabeza del carnero : 

90 -Y matarás el camero, y tomarás de 
■a sangre, 7 pondrts sobre la ternilla 
de la <ñ^a derecha de Auon, y lotore 
la tentílla de las or^as de sus hijos, j 
aobre el dedo pulgar de las manos de- 
rechas de ellos, 7 sobre el dedo pulgar 
de los i4es doeohos de ellos, y espar- 
cirás la cangre sobre tí altar al rededor. 

SI Y tomarás de la ssngte qae A/ifrrd 
sobre el altar, y del aceite de la unción l» 
y esparcirás sobre Aaron, y sobre sus 
Testiduras, y sobre sus Mjos, y sobre 
sos -veitimentas con Im d»él¡ y él será 
santificado, y sus vestiduras, y sus h^os, 
y las restímentas de sus hijos con tat 
deél. 

S8 I/Uego tomarás del eamero el sebe, 
y la cola, y el sebo que cubre los intes- 
cfaioa, y el redafio del hígado, y los dos 
rifkmes, y el sebo que eald sobre ellos, 
y la espaldilla derecha ; porque es car- 
nero de consagraciones : 

23 También una torta de pan, y un 
hqjaldie amasado con aceite, y una la- 
saña del canastillo de los ázimos presen- 
tado á Jéhorá. 

M Y lo has de poner todo en las manoi 
de Aaron, y en las manos de sus hijos, 
7 lo mecerás agitando/o ■• delmte de Je- 

SS Después lo tomarás de sus manos» 
7 lo haiás arder sobre ti altar en holo- 
eausAo, por <^or agradable** delante de 
JéhoTá. Es ofrenda encendida á Je- 
bová. 

86 Y tomarás el pecho* del eamero 
de las eonsagraciones, que ftaé inmobtéo 
para la de Aaron, y lo mecerás por <¡/V«a- 
éa agitada delante de Jehova; y sexá 
porcioo tuya* 

97 Y apartarás^» el pecho de la qfivrida 
mecida, 7 la esiMúdilla de la santifica- 
ción, lo que fué mecido 7 lo que fué 
santificado del camero de fas consagra- 
dones de Aaron 7 de sus hijos : 

>8 Y será para Aaron 7 para sus h^Jos 

Íor estatuto perpetuo de los hijos de 
Biael, porque es porción elevada; 7 
icr& tomada de los hijos de Israel de 
sus sacrificios pacíficos, «orno porción de 
dios aue ha de ter elevada en ofrenda á 
Jehová. 

£9 Y las vestimentas santas, que mm 
de Aaron, serán de 8us< Ujos después 
de él, para ser ungidos con ellas, 7 para 
ser con ellas consagrados. 

ao Por Mete diasf las vestirá el gaoer- 
dote de sus hijos, que en su lugar vi- 
niere al tabernáculo del testimonio á 
servir en el santuario. 

81 Y tomarás el camero de las consa- 
graciones, 7 eocerás su carne en el lugar 
dd santuario. 

as Y Aaron 7 sus h^os comerán la 
eame del camero, 7 el pan que eiiá en 
d canastillo r, 4 la puerta del taberná- 
culo dd testimonio. 

88 Y co m erán* aquellas cosas con las 
cuales se hizo expiación, para henchir 
sus ro anos para ser santificados : mas el 
eit t a n gero no comerá, 'porque es cosa 
santa. 

84 Y si sobrar» algo de la carne de las 
oontagncioncs, 7 dd pan, hasta la ma- 
Sana, quemarás « al ftiego lo que hubiere 
sobrado : ao se comerá, porque es cosa 
santa. 

85 Asi pues harás á Aaron 7 á sus hijos 
cen fonu e á «odas las cosas que yo te he 
mandado: por siete dias los ooosagrarás. 



■BLiLar. 

Het>.10.U. 



i'Gap.ao.ae, 

29. 



■ XoiB. as. 
8,4. 

ICr. 18.40. 
a Cr. 3. 4. 
7 81,8. 
EwL8.8. 
Jasa 1. 29. 
^0.9. 



"Csp.3s.as. 

yancas. 



tcsp.as.8. 
SSL68.18. 
zse.aia 

SOiir.e.l«. 
ApbSl.3. 



88 5 Y sacrifleaiás d becerro ' de la 
expiación en cada dia para las expia- 
ciones ; 7 purificarás d altar en na- 
hiendo hecho expiación por él, 7 lo UQ- 
g^rás^ para santineatlo. 

87 Por siete dias expiarás el altar. 7 lo 
santificarás, 7 será un altar santísimo : 
cualquiera oosa que tocare al altar, será 
santificada. 

88 ^ Y esto es lo que ofrecerás sobte 
el altar : *dos corderos de un alio cada 
día, sin intermisión. 

89 Ofrecerás d un cordero á la ma- 
fiana, 7 el otro cordero ofrecerás á la 
caida de la tarde. 

40 Ademas una decima parte de «n 
epM de flor de harina amasada con la 
coarta parte de un hhi de acdte molido : 
7 la libación aera la cuarta parte de un 
hin de vino con cada cordero. 

41 Y ofrecerás el otro cordero á la 
calda de la tarde, haciendo conforme 
á la ofrenda de la ma&ana, 7 conforme 
á su libación, en olor de suavidad : será 
ofrenda encendida á Jehová. 

42 Beto terá holocausto continuo por 
vuestras generaciones á la puerta del 
tabernáculo del testimonio delante de 
Jehová, en el cual me concertaré con 
vosotros, para hablaros alH'. 

48 Y ani testiñcaré de mí á los hijos d* 
Israd, 7 será santificado con mi gloria. 

44 ^ Y santificaré el tabernáculo del 
testimonio 7 el altar: santificaré asi- 
mismo á Aaron 7 á sus hijos para que 
sean mis sacerdotes. 

4fl Y habitaré b entre los hijos de Is- 
rael, 7 seré BU Dios. 

46 Y conocerán que 70 «oy Jehová su 
Dios, que los saqué de la tierra de B- 
ffipto, para habitar en medio de dios : 
Yo Jehová su Dios. 

CAPITULO XXX. 

Del altar de loe perfume» i dd medio eielo t 
pOa de broneetbOtamo eof/rad» i iMiemeo, 
y otro* eoeae perteneeUntee al taberndevlo. 

HARÁS asimismo tm altar* de sa- 
hiunerio de perfume: de madera 
de Sittim lo harás. 

Su longitud eerá de un codo, 7 su 
anchura de un codo ; será cuadrado : 7 
su altura de dos codos ; 7 sus cuernos 
serán de lo mismo. 

8 Y cubrirlo has de oro puro^, su te- 
chado, 7 sus paredes en derredor, 7 sus 
cuernos : 7 le harás en dettedor una co- 
rona de oro. 

4 Le harás también dos ajrillQS de oro 
debajo de su corona á sus dos esquinas 
en ambos lados SU70S, pata meter los 
varales con que será llevado. 

6 Y harás los varales» de madem de 
Sittim, 7 los cubrirás de oro. 

6 Y le pondrás delante del Tdo<( que 
ettá Junto al arca del testimonio, de- 
lante de la cubierta* que está sobre 
el testimonio, donde 70 te testificaré 
de mi. 

7 Y quonará sobre H Aaron sahume- 
rio/ de aromas cada noafiana : cuando 
aderezare las lámparas lo quemará. 

8 Y cuando Aaron eneenderA las lám- 
paras al anochecer, quemará también el 
sahumerio ; riio pópetuo delante de Je- 
hov& por vuestras eoades. 

9 No ofreceréis sobre él sahumerio 
extrafio, ni holocausto, ni presente, ni 
tampoco derramaréis sobre él libación. 

10 Y sottre sos cuernos hará Aaron 
expiación una vez en d aflo con la san- 
gre de la expiadon para las reconcilia- 
ciones : 9 una vez en el aik> hará expía- 'Lev. 1&18. 
clon sobre & en vuestras edades, será Hsk 9.asi 
«vto mtt7 santo 4 Jdiová. 



•Csp.37.25. 



*Gsp.36.1L 



o Cap. 35. 18. 

<f Cap. as. 81. 

746.S. 

nat 27.51. 

HeK9.8. 
•Cap. 25.31. 

/vBr.84. 
lSun.2.28. 
Ln. 1. 9. 



A. CUBIL 



EX(H)0, XXZL 



A.C.ltfL 



i Nnm. L & 
736.2. 



*'afl«in.M. 

T».e,a8. 

XiBB. 17. 4. 



itC»iK88.2S. 



fOM.88.8. 
lBqr.7.88. 



Caot.i.11 



"8il.89.ao. 

•Oftp.40.». 
Lev. 8. 10. 



'wr.aa. 
icr.a.a 

30. 



11 5 Y haUÓ JAová & Moiiet dici- 
endo: 

19 Cuando tomares el ntfmero* de los 
hi|o« de Israel conforme á la cuenta de 
dios» cada uno darA A Jebová el rescate 
de su persona, cuando los contares, j no 
babiá en ellos mortandad' por haberlos 
contado. 

13 Esto dará cualquiera que pasare por 
la cuenta, medio sido conxbxme al siclo 
del santuario. El sido e« de veinte 
óbolos : la mitad de un sido terá la 
ofrenda ¿ Jebová. 

14 Cualquiera que pasare por la cuenta, 
de veinte aikw «urriba, dará la ofrenda & 
Jehová. 

15 Ni el rico aumentari, ni el pobre 
disminuirá de medio siclo, cuando die- 
ren la ofrenda á JdioTá para hacer ex- 
piación por vuestras personas. 

16 Y tomarás de los h^os de Israel 
el dinero de las expiaciones, j lo darás & 
para la obra del tabernáculo del testi> 
monio : y será por memoria á los I4|os 
de Israel, delante de Jdiová» para ex- 
piar vuestras personas. 

17 5 Habló mas Jehová á Moisés di- 
ciendo : 

18 Harás también una fuente ' de me- 
tal, con su basa de metal, para lavar ; 
y la has de poner entre el tabemáoulo 
del testimonio j el altar, y pondrás en 
ella asua. 

19 Y de ella se lavarán Aaron j sus 
14)os sus manos y sus pies. 

50 Cuando entrarán en el tabernáculo 
del testimonio, se lum de l^var con 
agua, y no morirán : y cuando se lle- 
garen al altar para ministrar, para en- 
cender á Jehová la ofrenda que se ha 
de consumir al friego, 

51 También se lavaran las manos y los 
pies, y no morirán. Y tendrán uto por 
estatuto perpetuo ól y su simiente por 
sus generaciones. 

as 5 Habló mas Jehová á Moisés di- 
dendo: 

53 Y td has de tomar de las prindpales 
drogas ; de mirra excelente • quinientos 
tidot, y de canela aromática la mitad de 
esto, es á taber, doscientos y cincuenta, 
y de cálamo aromátioo doscientos y cin> 
cuenta, 

54 Y de casia quinientos al peso del 
santuario, y de aceite de olivas un hin : 

S6 Y harás de ello d aceite de la santa 
unción, superior ungüento, obra de per- 
frimador, el cual será el aceite de la 
undon o sagrada. 

88 Con él ungirás el tabemáciüo del 
testimonio, y el arca del testimonio*, 

87 Y la mesa, y todos sus vasos, y el 
candelero, y todos sus vasos, y el altar 
del perfrime, 

88 Y el altar del hdocansto y todos sus 
vasos, y la fuente y su basa, 

89 Así los consagrarás, y serán cosas 
santísimas : todo lo que tocare en ellos, 
será santificado. 

90 Ungirás también á Aaron y á sus 
hqos, y les consagrarás para que sean 
mis sacerdotes. 

81 Y hablarás á los hijos de Israel di- 
ciendo : Este sorá mi aceite de la santo 
unción por vuestras edades. 

88 Sobre carne de bomlwe no será -un- 
tado, ni haréis otro sem^ante, conforme 
á su composición : santo es ; por santo 
habéis de tenerlo vosotros. 

83 Cualquiera que compusiere ungU. 
ento serenante, y que pusiere de él 
sobre algún extralio, será cortado de sus 
pueblas. 

34 5 I>Uo «un Jehová á Moisés : To- 
mate aromas;», es á tabttt estacte, y 



u&a olorosa, y gtlbann onnnitioo, é in- 
cienso limpio ; oe todo en igaal pe¿> : 

85 Y haias de ello una confección aro- 
mática de obra de perfumador, Mm 
mezclada, pura, y santa. 

86 Y molerás aigma de ella pubrerl- 
sandofe, y la pcmdrás delante oel testl» 
monio en d tabernáculo del testimonio, 
donde yo te testificaré de míf. Os se» 
cosa santísima. 

87 Como la confieocion que harás, no 
os haréis ctra según su composición : te 
seiá cosa sagrada para Jehová. 

88 Cualquiera que hiciere ctra como 
ella para olería, será cortado de sus 
pueblos*-. 

CAPITULO XXXI. 
i>* Im arUfiMt BtwtOM y jOnMah^ Moopidos 
por Dio» para Ul eaiukrueciim dil tóbeme- 
culo. Dt la fimta dd Bííbaioi it ^ la» ta. 
Ua$ dé la leff. 

Y HABLO Jehová á Moisés dioindo : 
8 Mira, yo he llamado por *u nom- 
bre á Beuüeél', hijo de Úxi, hijo de 
Hux, de la tribu de Judá, 

8 Y lo he henchido b de espíritu de 
Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y 
en dencia, y en todo artificio, 

4 Para inventar diseños, para trab^}ar 
en oro, y en plata, y en metal ; 

5 Y en artincio de piedras para engas- 
tar/», y en artificio de madera; pan 
obrar en toda suerte de labor. 

6 Y hé aquí que yo he puesto con él 
á Aholiabe, htjo de Ahuamec, de la 
tribu de Dan : y be puesto saUduría d 
en d ánimo de todo sabio de oorason, 
para que hagan todo lo q,ue te he man* 
dado; 

7 El tabernáculo del testimonio, y d 
arca del testimonio, y la cubierta qne 
estará sobre ella, y todos los vasos dd 
tabernáculo : 

8 Y la mesa, y sus vasos, y el candelero 
limpio, y todos sus vasos, y el altar del 
perfiune, 

9 Y el altar del holocausto, y todos sus 
vasos, y la fuente, y su basa j 

10 Y los vestidos del servido*, y las 
santas vestiduras para Aaron d sacer. 
dote, y las vestiduras de sus hi^os, para 
que ferian el sacerdodo ; 

11 Y el aceite de la undpn, y el per- 
fume aromático para el santuario: lo 
cual harán conforme á todo lo que te he 
mandado. 

18 ^ Habló ademas Jehová á Moisés 
diciendo : 

18 Y til hablar&s á los hijos de Israd 
diciendo : Con todo eso vosotras guar- 
daréis mis sábados: /porque es sefial 
entre mi y vosotros por vuestras edades, 
para que sepáis que yo soy Jehová qne 
os santifioo. 

14 Así que guardaréis el sábado, 5 por- 
oue santo e« á vosotros : el que lo pro- 
ranare, de cierto morirá; porque cud- 
quiera que hiciere obra algima en él, 
aquella alma será cortada de en medio 
de sus pueblos A. 

15 Seis dias se hará obra, mas el dia sép- 
timo aera sábado de reposo conswrado 
á Jehová : cudqniera que hidere obra d 
dia del sábado, morirá ciertamente. 

16 Guardarán pues d sábado los hijos 
de Israel, cdebrandolo por sus edades 
como pacto perpetuo : 

17 Betld • tt para siempre entre mi y 
los hijos de Israel : porque en sds dias 
hizo Jdiová los ddos y la tierra, y en 
el séptimo dia cesó, y reposó *. 

18 ^ Y dio á Moisés, como acabó de 
hablar coa él en d monto de Sind, dos 
tablas del testimonio^ tablas de piedra 
escritas 000 d dedo de moa. 



fOapu 20.41 
I«v. l&X 



38. 



• 1 Cr. 2. ». 

»Osp.S&81. 
lB^.7.1t. 



«Cap.S&.3i 
rfPro. 2.«. 



•Cap. 35. U. 
ya». 1.41. 



/Lev. W. 3. 

ao. 

y 26.1 

i2s.ao.u 
ao. 

'Osp. ao. R. 

I>30. 5.U. 

U.68.1S. 

£s. 44. Si. 
ACap. 85.2. 
96, 



»■ ver. 13. 
iGoB. 2.2. 

Heb.4.3,4. 
10. 

< Cap. 34. 12. 
y& 15,14. 
184.28,28. 
1)60.4.13. 
y5.23. 
y 9. 9. u. 
a Cor. 8. 3. 



EZODO, nxD, xmtL 



íta£2"t^ 












cetras; 

ido. ' ' lertor ; tiEcoiuKH d pib 






ÍÍS&i.,. 






bis qn< idul», dljD ( H 



I* Egipto, Do I^ID 



bS f!lio*c ÍSvlltt I 



32SS;2i?-'"'" 



' Que petifiaa ÁLora fa pecudat ; 






X It ^.1, Id , .1 pueblo D» 
de la Ucna da Bdlpcp, i, la üan 

rbAo, J al UvthA^J aj pt«f«<éBj J aJ 



«.«,«. 


SSODO, IXXIV, i. t IM. 






























s^™írt"¿'¿ss,'::,sjSi: 








~...JD«W.. 






lUj™ df Imri ■ v™«™ «fc ¿«IJo de 


YÍJÍ.mIÍÍ'wÍm^ ii'rtt 












PH ¿^ m «li¿S.™S^' i2bí?íí 














quut-IDdehiar. 


Tíll^SSíS;.^™^,»*. 






■ EDijnm» hdot de Isul H d.I«. 








pe, 1. ™,í™ rt OBO- dt Hm¡; , ei. 






T TT Md« u»i ti ubmíMlo , 








wt~Udk> hi^ d.1 «mp., I^i» iil 




•aw 




i¥^M^| 


^YkJTsJSÍ'S 
















«m» !•■ pibder.. ; , te.«ndK poTll 








¡•■SSS?-"= 






üíTSsíar'S'Kffs! 










m,s»¡:3í.".,e£ 








¿s'S""-"^'^'™' 






nLIl^T^ "''^S^'díííSí'" 


,"2rK:«,'i!rí5x,s;: 




.«..,- 


10 T Indo ud> ti p»Uo 1. CDT.miu. 




'S^ 






ji»' 




11 I hui.b. Jiho.i 1 Mrf» «n « 






o™, o™, habla CDiüquIe» 1 n. »m- 


1» la™.>w/. 






íi:;sriij°;:'^¿.rsrdeXí: 


riCTSii.. 


'Stf 










bítMcuH. 


[ii 'V -l^' <l S<l>" 
















E SL'SrTí 


• Oft-l 












blllldo umblen iniclii tn mU Dju. 


i SJSa 
;"..^,..,„r.-:s."i7ij 


Mi 














'£■■•" 


'íí'V-s^nEr'^'"^-^. 






|t.h>ríd.;^z^. 






'Sf; 


llYÍI™p™JI4: Blmrntcomh. 


.qdi qut jc «ÍD ¿ dH»>lt de u ^■ 




a. Ir ™ ™o(™. „o ™, „,„„ de i^uí. 










H«hO«. T al rhtrnAi, j il Hi T«e, ; il 
















loi' ''°ri^1£'l"iiS?^^hL'Z 






¡^ !0 , « FQcblK »«no. .pM^„"j, 






















17 t J^rt di» t KMm: Ta..>blB. 


¡^¿¡¿"•^^utan '"u^mítiü' n. 




¡«...T. 


Iu.4 eno que ba^dle)». (« cuuu bu 




3t_,_ 


lull»lo gncla en nU mS, r U )« ce. 






iSs 


™idppe.í.™1,r.. ™ 






IS El eiUihin dljg : Raigov que mi 


s££"ár.-.--"-"- 


sr,i 


í&l»». 




1>I^UdU»,IUTÍ..>IV».e»IO. 




1,;. 


h¿¿risi^jáv"^^^ 
















-á-pr^^Ke'í-U*,,..,™- 














Iro-^ penju. n» n^ .ert tveíom, , 






iSn.'iS 




fcéíi-s'iss.,. 


S,v,. 




jTJ í^íri^"™ fmÚíiuT.'jT'j'j 




'^'á."^ 










E!*«."p^'f™ °" """ 






«ís^rríií^'^ 


"!."«,. ,...^™«,_„: 


&ti 



i. a 1491. 



ÉXODO, XXXV. 



A.ai«M. 



«5VB.18. 

lá. 

•-Gip.aO.9. 

ras. 2. 



•Ch>-S.16. 



14, 17. 



< « Job L la 



I . 



Caf-AlS. 



'DtmALH, 



14 

Dea.4.U. 
y 10. 2, 4, 
20ar.S.7. 

20or.3.7, 



'SOir.tU, 
16. 



'Ln.XS.S. 



•XBB.U. 



T de ta ganado todo primeii») de vaa* ó 
de oveja que fiíere macho. 

90 Empero redimizis con oerdero el 
pximeviao dd amo ; 7 si no lo xedlmi- 
eres, le has de cortar la cabeza. Redi* 
miras todo primogénito de tos 14)ofl q, y 
no aerfta vistoa Tacfoa delante de mí. 

SI Seta días trabajará*, maa en el aAp< 
timo día cesarás*", cesarás aun en la 
arada 7 en la siega. 

as Y te tuuiá* la fiesta de las semanas 
á los principios de la siega del trigo $ y 
la fiesta de la cosecha á la vuelta del 
afio*. 

83 Tres veces en el aSo será visto todo 
varón tuyo delante del Señoreador Je- 
hováy JMos de Israel *. 

84 Porque yo airoijaré las gentes de tu 
presencia» y ensancharé tu término: y 
ninynno coaiciar& tu tierra, cuando id 
subieres para ser visto delante de Jdio- 
vá tu Dios tres veces en el afio ••. 

85 No oftecerás con leudo la sangre de 
mi sacrificio; ni quedará de la noche 

Sara la mañana el sacrificio de la fiesta 
ela Pascua «. 

96 La primicia de los primeros frutos 
de tu tierra meterás en la casa de Jeho- 
vA tu Dios. No cocerás el cabrito en 
la leche de sn madre'. 

87 Y JehovA d^o á Moisés r Escribe td 
estas palabras ; norque oonfinrme á estas 
palabras he hecho la aUanza contigo, y 
con Israel. 

88 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta 
dias y cuarenta noches : no «omid pan, 
ni bebió aguají : y escribió * en tablas las 
palabras de la alianza, las diex palabras. 

89 Y Y aconteció, oue descendiendo 
Moisés d^ monte de Binai con las do* 
tablas del testimonio en su mano, mien- 
tras descendía del monte, no sabia él 

3 ue la tes de su rostro resplandecía a, 
eqtues que hubo con él hablado. 

90 Y miró Aaron, y todos los hijos de 
Israel, á Moisés, y hé aquí que la tes 
de su rostro era resplandeciente ; y tuvi. 
eron miedo de llegarse á él. 

SI Y llamólos Moisés ; y Aaron y todos 
los príncipes de la congregación volvi- 
eron á él : y Moisés les habló. 

32 Y después se llegaron todos los hijos 
de Israel, á los cnues mandó todas las 
ooaaa que Jefaov& le habla dicho en el 
monte de Sinai. 

33 Y cuando hubo acabado Meases de 
hablar con ellos, puso un vrio sobre su 
rastro b. 

84 Y cuando venia Moisés delante de 
Jehová para hablar con él, quitábase el 
velo hasta que salla ; y saliendo, habla- 
ba con los mjos de Israd lo que le era 
mandado. 

85 Y velan los hijos de Israel el rostro 
de Moisés, que la tez de su rostro era 
res pl andeciente ; y volvía Moisés á poner 
el velo sobre su rostro, hasta que entra- 
ba á hablar con él. 

CAPITULO XXXV. 
ObmnoHcia dd Sübado, Cfnndat generoaOB 
á* loa larcuHtaa para ia eomtnueion del 
ta^tmOetito. 

Y MOISÉS hizo Juntar toda la con- 
gregación de los hijos de Israel, y 
dijoles : Estas ton las cosas que Jehová 
ha mandado que hagáis. 

8 8ei» dias se ham obra», mas el dia 
I séptimo os será santo, sábado de reposo 
á Jehová: cualquiera que en. él hioiere 
I obra, morirá. 

a No encenderéis fuqro en todas vues- 
, tras moradas en el dia del sábado b. 

4 5 Y habló Moisés á toda la oongre- 
gadon de los h^os de Israel, dlciemlo : 



Esto M lo que Jdiová ha mandado di- 
ciendo: 

Tomad de entre voaotros ofrenda pa- 
ra Jehová : todo liberal de corasoo « la 
traeiá á J«^ová 1 oro, plata, metal, 

6 Y cárdeno, y pdróura, y «armesí, y 
lino fino, y peL de cabras, 

7 Y cuems rojos de oamens, y «meios 
de tejones, y madera de Sittim ; 

8 Y aceite para la luaolnaria, y espe- 
cias aromátioas para el aceite de la un» 
cion, y para el perfume aromático ; 

9 Y piedras de ónix, y demás pedrería 
para el Ephod, y para el Aacional. 

10 Y todo sabio de ooraaon^, que A«- 
brá entre vosotros, vendrá y hará todas 
las cosas que Jehová ha mandado : 

11 El tabernáculo, su tienda, y su cu- 
bierta, y sus anillos, y sus tablas, sus 
barras, sus columnas, y sus basas ; 

18 El arcar, y sus varas, la oubiecta, y 
el velo de la tienda ; 

13 La mesa, y sus varas, y todos sus 
vasos, y el pan de la proposición/; 

14 El candelero de la luminaria, y sus 
vasos, y sus candilejas, y el aceite paim 
la luminaria; 

15 Y el altar del perfume;, y sus varas, 
y el aceite de la undon, y el perfume 
aromático, y el pabellón de la puerta, 
para la entrada del tabonáoulo ; 

16 £1 altar del holocausto, y su enre- 
jado de metal, y sus varas, y todos sus 
vasos, y la fuente con su basa ; 

17 haa cortinas* del atiio, sus colum- 
nas, y sus basas, y el pabelloa de la pu- 
erta del atrio ; 

18 Las estacas del tabernáculo, y las 
estacas del atrio, y sus o\ierdas ; 

19 Las vestiduras del servido •' para 
ministrar en el santuario, w á taber, las 
sagradas vestiduras de Aaron d sacer- 
dote, y las vestiduras de sus h^os para 
servir en el sacerdocio. 

20 <f Y salió toda la congregación de 
los hños de Israel de ddante de Moisés. 

81 x vino todo varón á quien sn ooia- 
zon estimuló *, y todo squel á quien su 
espíritu le dio vduntad, y tngeron o- 
frenda á Jehová para la obra diel tabeor- 
náculo del testimonio, y para toda sa 
fábrica, y para las sagradas vestiduras. 

82 Y vmieron así hombtes como mu- 
jeres, todo voluntario de corazón, y tra- 
jeron cidenas, y zarcillos, sorteas, y 
brazdetes, y toda joya de oro ; y eud- 
quiera ofrecía ofrenda de oro á Jdiová. 

28 Todo hombre que se hallaba con 
jacinto, ó pdrpura, ó carmesí, ó lino 
fino, ó peto de cabras, ó cueros rqjos da 
cameros, ó cueros de tejones, lo tnda. 

24 Cualquiera que oáreda ofiwnda de 
plata ó de metal, trda á Jehová la 
ofrenda: y todo el que se hallaba 000 
madera de Sittim, traída para toda la 
obra del servido. 

85 Ademas todas las nmjeres sabias de 
corazón/ hilaban de sus manos, y traían 
lo que habían hilado, cárdeno, ó purpu- 
ra, ó carmesí, ó lino fino. 

86 Y todas las mujeres, cuyo corazón 
las levantó en sabiduría, hilaron p«U>t 
de cabras. 

87 Y los príncipes m trajeron piedras 
de oniz«, y las piedras de los engastes 
para el Ephód y el Racional ; 

28 Y la especia arowHUJce*, y acdte 
para la lumiiuuria, y para d acdte de la 
unción, y para el peinune aromático. 

29 De los I4J0S- de Israel, así hombres 
como mujeres, todos los que tuvieron 
corazón voluntario para traer para toda 
la obra que Jehová había mandado por 
medio de Moisés que hidesen, tn^con 
drenda voluntaria á Jehová/». 



•Cap. 85. a. 
Mar. 12. 41. 
44. 

a Cor. S. 11. 
12. 

y».r. 



d Osp. SI. 6. 



'Gap. 35. 

lu.eto. 

/Lmr. Si. 

6.8. 



rosp.ao. 

1. etc. 



A Capt 87. 9. 
3 Sara. 7. 2. 



tGap.Sl.10. 
y 39. 1, 41. 



k Cap. 86. 3. 
lOr. a». 9. 



ta Bey. as. 7. 
Pro. 8L 19. 



»]tBd.3.«8. 

• 1 Cr. 39. 
6,8. 

• cap. 80. 38. 



P ver. 31. 



A.aiá0L 



ÉXODO, ZZXVL 



1 



A.C1«L 



«GqkSLa, 



tT.Íí. 
2Cr.2.1i. 



y SL 6. 
r3& 10.86. 

1 Cr. 29. 8. 



'aOn:.& 
2.8. 



<<2Cr.Z1.10. 



* 0»p. 28. 1, 
«te. 



/Oftp.9S.A. 



f T d^ M«ÉMi ¿ iM hijw de I». 
Mimly JcDOTa hs iMmilwJili> & 
Bcsalcdr, Mío de Uii, h^o de Hw, de 
tettOadeJiidá: 

81 Y lo ha hcndrido de Bip&xtD de 
Vüokt CD « i h i d u riij en hirrHgmcáa, y en 
rienri», y en todo aitifieio, 

as púa jf K u jti Jüa faiTCnlos pera tacaba- 
jar en oso, y en plata, j en metal, 

as T en oina de pedicria poia engas- 
tar, j en otn de noaden, pan trabajar 
en toda ioToick» ingeniosa. 

a« T ha poefto en wa coman el qne 
pueda cnaeAar, míí él como Aholiab, 
I^jo de Ahhinach, de la tribo de Dan. 

as Y loe ha henchido de sabtdnriarde 
corazón, para qne hagan toda obta de 
artificio, j de invención, y de recamado 
en jacinto, y en prfrpnxa, y en caxueti, 
y en lino fino, y en telar; para qne ha- 
gan toda labor, é inventen todo diseik». 

CAPITULO XXXVJ. 

PAicM m ^ft€»eio» laUbriea dd UtbertUaOo 

t Umjlo dd Dio» verdadero. 

HIZO pnea Bexaleel, y Aholiab, y 
todo hombre aabio de oocazon, á 
quien Jchová did «abidniía ¿ intriigen- 
eia paia qne tupicKn hacer toda la obra 
del icrricio del «antnario, todas las cosas 
qoe habla mandado JehoWL 

a Y Moisés llamó & Beialed y 4 Aho- 
liab, y á todo varan sabio de ooiaxon •, 
en cn^o corazón liabia dado JAorá sa- 
bidnna, y á todo hamtbrt k quien su co- 
razón le movió* á Ucgaxw á la obra, 
para trab^ar en día : 

8 Y tomaron de delante de Moisés 
toda la ofrenda que los h^jos de Israd 
haUan traído para la obra del servido 
del santuario, á fin de hacerla. Y ellos 
le traían aun oficen<la voluntaria cada 
mafiana: 




a la 
y eiraa eiacnenta lazadas en U 
orilla de la olía oontoa en la Juntura. 

18 Hiao tamhiim g-jfr fw^a oofclielas 
de metal para juntar la tienda, de modo 
que fuese una. 

IS B Uao una eufaicMa para la tienda 
de eneros rqjoa de camoo, yA térm en- 

bierta encima de cncios de tóctM*. 

90 Ademas hiao las tablas pan el ta- 
bernáculo de madera de 8ittim, pan 



SI 



La lonptnd de cada tabla de dicn 
, y de codo y medio la andiora. 



4 Vinieron por tanto todos los maes- 
tros qne hadan toda la obra del santua- 
rio, ráda uno de la obra qne hada, 

A Y hablaron & Moisés diciendo : El 
pueblo trae mucho mas de lo qne es 
menestere pan la atendon de hacer la 
obn, que JdiovA ha mandado que se 
haga. 

6 Entonces Moisés mandó pregonar 
por el campo didendo : Ningún hombre 
ni mujer naga mas obra para ofírecer 
pan el santuario. Y así fué el pueblo 
impedido de ofrecer ¡ 

7 Foes tenían material abundante pan 
hacer toda la obn, y sobnba^. 

8 ^ Y todos los sabios de corazón entre 
loa que hadan la obn, hideron el ta- 
bernáculo de diez cortinas de lino tor- 
cido, y de jadnto, v de piirpura, y car- 
mesí, las cuales hicieron de obn prima > 
eon querubines. 

9 La longitud de la una cortina era de 
veinte y ocho codos, y la anchun de 
cuatro codos : todas las cortinas tenían 
una misma medida. 

10 Y Juntó las dneo cortfaias la una 
con la otra: asimismo unió las otras 
dnco cortinas la una con la oin. 

11 E hizo las lazadas de color de ja- 
dnto en la orilla de la una corüna, en 
el bonle, ¿ la Jnntun ; y asi hizo en la 
orilla al borde de la segunda cortina, en 
la juntura. 

18 Cincuenta lazadas/ hizo en la una 
cortina, y otras cincuenta en la segunda 
cortina, en el borde, en la Juntun ; las 
uxuM laxadas en frente de las otras. 

18 Hizo también cincuenta corchetes 
da «ro, con los cuales Juntó las cortinas 
la una con la otn, é hízose un taber- 
náculo. 

14 Hizo atímlsmo cortinas de pefe de 



S Cada tabla tenia dos quicios 
v^ados d uno ddatte del otra : asllüzo 
todas las tablas dd tabernáculo. 

as Hizo pues las tabUs pan ct taber- 
náculo : veinte tabte* al lado dd Austro, 
almediodia. 

24 Hizo también las cuarenta basas de 
plata para deb^ de las veinte tablas ; 
dos basas detago de la nna tabla pan 
sus dos qnidos, y afros dos basas dcfa^io 
de la otra tabla para sus dos quides. 

86 Y pan el otro lado dd labemáenlo, 
& la parte dd Aquilón, hiao atrm» veinte 
tablas, 

90 Con sus cuarenta basas de plata; 
dos basas debajo de la nna tabla, y otroM 
doa basas debiüo de la otra tabla. 

87 Y pan el lado ooddental dd ta- 
bernáculo hizo seis tablas. 

88 Pan las eiiquinas dd tabernáculo 
en los dos lados hizo dos tablas, 

89 Las cuales se juntaban por alMjo, y 
asimismo por arriba á un gozne : y tal 
hizo á la una y á la otn en los dos lados. 

80 Eran pues ocho tablas, y sus basas 
de plata diez y seis ; dos basas debajo de 
cada tabla. 

31 Hizo también las bams de madem 
de Sittim ; cinco para las tablas del un 
ladodd tabernáculo, 

32 Y otra» cinco bñxas • para las tablas 
del otro lado dd tabernáculo, y «tro» 
cinco barras para las tablas dd lado dd 
tabemáoulo á la parte occidental. 

33 E hizo que la barra del medio pasase 
por n\alio de las tablas dd un cabo al 
otro. 

84 Y cubrió las tablas de oro, é hizo 
de oro los anillos de ellas por donde 
pasasen las barras: cubrió también de 
oro las bañas. 

85 Hizo asimismo d velo A de color 
cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino 
torcido, el cual hizo con querubines de 
delicada obn. 

86 Y para él hizo cuatro columnas de 
maden de Sittim, y cubriólas de oro, 
los capiteles de las cuales eran de oro ; 
é hizo pan ellas cuatro basas de plata 
de fundición. 

37 Hizo también el velo' pan lapnerts 
del tabernáculo de jacinto, y pdrpun, 
y carmesí, y Uno torcido, obn de reca- 
mador, 

88 Y sns dnco columnas ooo sus capi- 
tdes : y cubrió las cabezas de días y sus 
molduras de oro ; pero sos cinco basas 
üu Amo de metal. 

CAPITULO XXXVIL 

Dtocribmuo A arta, el frofitiaUírio, la mesa, 

d eantddmn, y d altar dd intimuo. 



to^ac; 



I 



AO^LacH. 



Cap.SS.26. 



iOap. 28.81. 
yS&.6. 
Hat. 27.51. 
Btib.10.tJ. 



<OBp.26.88. 



A. C 1491. 



ÉXODO, XXXVH, XXXVIII. 



A. G. Ittl. 



•Cten.aS.10. 
Sínn.IOL 
S,35. 



tCap. 35^17. 



<1 Bey. 6138. 

Sal. 80. 1. 



• »«.4,aa. 



HIZO también Bcialed el aroa* de 
madera de Stttan : su longitod era 
de dos codos y medio, 5 de codo y medio 
SQ anchura, y so aitoxa de otro codo y 
medio. 

9 Y cubrióla de oro ¡raro por de dentro 
y por de ftiera, é hízole una comisa de 
oiro en dcnedor. 

S Hizole ademas de fundición cuatro 
anillos de oro á sus cuatro esquinas ; en 
el un lado dos anillos, y en el otro lado 
d^rw dos anllk». 

4 Hizo también las Taras de madera de 
Sittim, y cubrliflas de oro. 

5 Y metió las Taras por los anilles á 
los lados del arca, para Uerar el arca. 

6 'í Hizo asimismo la cubierta & de oro 
pnro : su longitud de dos codos y medio, 
y su anchura de codo y medio. 

7 Hizo también los dos querubines c de 
oro, hizolos labrados á martillo, á los 
dos cabos de la cubierta : 

8 El un querubin de esta parte al un 
cabo, y el otro querubín de la otra parte 
al otro cabo de la cubierta : hizo los que- 
rubines & sus dos cabos. 

9 Y los querubines extendían sus alas 
por encima cubriendo con tus alas la 
cubierta : y sus rostros el uno ea ftente 
del otro, pero hacia la cubierta los ros- 
troa de los querubines. 

10 ^ Hizo también la mesa ^ de madera 
de Sittim : su longitud de dos codos, y 
su anchura de un codo, y de codo y me- 
dio su altura : 

11 Y cubrióla de oro puro, é hizole una 
comisa de oro en derredor. 

18 Hízole también una moldura al re- 
dedor del ancho de una mano, & la cual 
moldura hixo la cornea de oro en cir- 
cunferencia. 

13 Hízole asimismo de fundición cuatro 
anillos de oro, y plisóles á las cuatro es- 
quinas que eorretpondian á los cuatro 
pies de ella. 

14 Delante de la moldura estaban los 
anillos, por los cuales se metiesen las 
Tazas para llevar la mesa. 

15 E nizo las Taras de madera de Sittim 
para llevar la mesa, y cubriólas de oro. 

16 También hizo los vasos que habían 
de tetar sobre la mesa, sus platos, y sus 
cucharas, y sus cubiertas, y sus tazones 
con que se habia de libar, de oro fíno. 

17 1 Hizo asimismo el candelero de 
oro puro, é hizolo labrado & martillo : ' 
su pie, y su ca&a, sus copas, sus manza- 
nas, y sus flores eran de lo mismo. 

18 De sus lados sallan seis brazos ; tres 
brazos del un lado del candelero, y los 
otros tres brazos éf\ otro lado del can- 
delero. 

19 En el un brazo hahia tres copas fi- 
sura de almendras, una manzana, y una 
flor; y en el otro brazo atrae tres copes 
flgoza de almendras, otra manzana y 
otra flor : y así en los seis brazos que 
sallan del cstndelero. 

90 Y en el tronco dd candelero hiúña 
cuatro copas figura de almendras, sus 
manaanas, y sus flores : 

n Y una manzana debajo de los dos 
bnaos de lo mismo, y otra manzana 
delnjo de los atroe dos brazos de lo mis- 
mo, y otra manzana debajo de los otroe 
dos bracos de lo mismo, conforme á los 
seis brazos que sallan de él. 

88 Sus manxanas y sus brazo* eran de 
lo mismo ! todo era una pieza labrada & 
martillo, de oro puro. 

83 Hizo asimismo sus siete candil^as, 
y sus despabiladeras, y sus platillos, de 
on puiOa 

84 De un talento de oro puro lo hizo, 
con todoe tos vaso*. 



86 5 Hizo también el altar del per- 
ñune de madera de Sittim : un cedo su 
longitud, y otro codo su anchura; era 
cuubrado ; y su altura de dos codos, y 
sus cuernos de la misma pieza. 

86 Y cubriólo de oro puro, su mesa y 
sus paredes al rededor, y sus cuernos i 
é hízole una corona de oro al rededor. 

27 Hízole también dos anillos de oro 
debE^o de la corona en las dos esquinas 
á los dos lados, para pasar por ellos las 
varas con que habla de ser conducido. 

88 E hizo las Taras de madera de Sit- 
tlm, y cubriólas de oro. 

89 Hizo asimismo el aceite santo de la 
unción*, y el fino/ perfume aromático 
de obra de perfumador. 

CAPITULO XXXVIII. 
DA áUar de toe MaerifMo*, dtl batió de hroaee, 
¡f dtl atrio. Suma dd valor de lae tffitrtae 
qae ee Meterá». 

IGUALMENTE hizo el altar del ho- 
locausto • de madera de 8ittim : su 
longitud de cinco codos, y su anchura 
de otros cinco codos, cuadrado, y de tres 
codos su altura. 

8 B hízole sus cuernos á sus cuatro 
esquinas, los cuales eran de la misma 
pieza, y cubriólo de metal. 

3 Hizo asimismo todos los tssos del 
altar, calderas, y tenazas, y tazones, y 
garfios, y palas : todos sus vasos hizo de 
metal. 

4 E hizo para el altar el enriado de 
metal de hechura de red, oue pt*eo en 
su cerco por debajo hasta el medio del 
altar mietno. 

5 Hizo también cuatro anillos de ftin- 
dicion k los cuatro cabos del enrejado de 
metal, para meter las Taras. 

6 E hizo las varas de madera de Sit- 
tim, y cubriólas de metal. 

7 Y metió las varas por los anillos á 
los lados del altar, para llevarlo con 
ellas ; hueco lo hizo, de tablas. 

8 TamMen hizo la fuente 2* de metal, 
con su basa de metal, de los espejos de 
las que Telaban & la puerta del taberná- 
culo del testimonio. 

9 ^ Hizo asimismo el atrio : á la partee 
austral del Mediodía las cortinas del 
atrio eran de cien codos, de Uno torcido : 

10 Sus columnas Teinte, con sus Telnte 
basas de metal : los capiteles de las co- 
lumnas, y sus molduras, de plata. 

U Y & la parte del Aquilón cortinae de 
cien codos : sus columnas Teinte, con 
sus Teinte basas de metal. Los capi- 
teles de las columnas, y sus molduras, 
de plata. 

19 A la parte del occidente cortinas de 
cincuenta codos: sus columnas diez, y 
sus diez basas ; los capiteles de las co- 
lumnas, y sus molduras, de plata. 

18 Y & la parte oriental, al Levante, 
cortinas de cincuenta codos. 

14 Al un lado cortinas de quince codos, 
sus tres columnas, y sus tres basas. 

15 Ai otro lado, de la una parte y de 
la otra de la puerta del atrio, cortinas de 
á quince codos, sus tres columnas, y sus 
tres basas. 

16 Todas las cortinas del atrio al re- 
dedor, eran de lino torcido. 

17 Y las basas de las colxunnas eran 
de metal ; los capiteles de las columnas, 
y sus molduras, de plata ; asimismo las 
cubiertas de las cabezas de ellas, de pla- 
ta : y todas las columnas del atrio tenían 
molduras de plata. 

18 Y el pabellón de la puerta del atrio 
fieé de obra de recamado, de Jacinto, y 
purpura, y carmesí, v lino torcido : la 
longitud de vefaite codos, y la altura en 



«Osp. 90.91 

/Cap. 80.94. 



• Cap. 27. 1. 



h Cap. 80. 18. 
Tlt.3.6. 



' Cap. 27. 9. 
y 40. 8. 38. 
lBev.6.eA. 
8aL»i.2ao. 



9 y Qmlceli, hpe de 1;tI, mo da 
> Vnn « -ulu AhglUh>. 



3?" dt laH, aan Jibort li> bibla i 
O En cvaditdo [ doblada htdÉTon i 






V «tn da I4idnjtoi0 di jHliB, 



f^rSj!^r¡rjj^, 



A. a 1490. 



ÉXODO, XL. 



A. C. 14»1. 



Im. 14.30. 



IteD.12.8L 

ia.aii9. 



?CiV.SL10. 






•HT.P. 



tI««.M.8. 



diadema santa de oro poro, t ewrniie- 
Ton en ella eomo grabadura de «ello el 
riHiilo, Sajctidílo a Jbbova •. 

81 Y pusieron en rila un o<nd«n de 
JacintOi para colocarla en alto aobre la 
mitra, como Jehová lo habia mandado 
& Itfotiw. 

as 5 T fué acabada toda la obra del 
tabernáculo, del tabemáonlo del leatt- 
monio: é hicieron los h^oe de btael 
como JchoYá lo haUa mandado á Mol- 
•es ; ad lo hicieron;». 

85 Y tiidexon d tabernáculo & Moiies, 
el tabernáculo y todo* lui vaiot; wu 
eondietes, sus tablas, sus barras, y sus 
columnas, y sus basas ; 

M Y la cubierta de pieles rojas de car. 
ñeros, y la cuhlerta de pieles de tienes, 
y el Tdo del pabdlon ; 

86 £1 arca del testimonio, y sus «aras, 
y la cubierta; 

88 La mesa, todos sus vasos, y el pui 
de lamoposici o o ; 

87 £1 eandelero limpie, sus candilejas. 



'»r.«. 



<Ctii.aQ.36. 



'U».ll, 



las lámparas que deUan 

<bden, y todos sus vasos ; y él aceite para 

la Inmlnaxia : 

88 Y el altar de oro, y el aceite de la 
unción, y el perftime aromático, y el 
pab^km pan U puerta del tabernáculo; 

88 £1 altar de metal, con su env^fado 
de metal, sus vanuí, y todos sus vasos; 
y la fuente, y su basa : 

40 Laa eortliias del atrio, y sus colnm> 
naa y sna basas, y el pabellón pan la 
puerta del atrio, y sus cuerdas, v sus 
eacaeas, y todoa los vaso* del servicio áA 
tabernáculo, del tabernáculo dri testi« 
monio: 

41 Las vestimentas del servicio f pan 
ministrar en el santuario, las sagradas 
vestiduras mura Aaion el sacerdote, y las 
vestiduras de sus hUos pan ministrar en 
el saceidoeio. 

48 £n ounfunu idad á todas las cosas que 
Jehová habia mandado á Moisés, asi 
hicieron los h^os de Israel toda la obra. 
43 Y Tió Motees toda la obra, y hé aqui 
que la habian hecho como Jehová habia 
mandado ; y bend()olos r. 

CAPITULO XL. 
Mneetem f eonmgraeto» dd tábemttetilo t 
wumtftUtaat en tí ¡a ^oria tU SeiUtr, y 
fwda embierlo eon mma «ute. 

YJ£HOVA hablo á Moisés diciendo : 
a En el primer dia • del mes pri- 
men» harás levantar el tabernáculo, el 
tabernáculo del testimonio. 

8 Y pondrás en él el arca del testimo* 
nio, y la cubrirás con él velo. 

4 Y meterás la mesa, y la pondrás en 
dtden: meteíAii también el eandelero, 
y encenderás sus lámparas. 

Y pondrás el altar de oro pan el per* 
fmne delante del arca dd tótímonio, y 
pomlrás d pabrilon de la puerta del ta- 
bcamáculo. 

6 Después pondrás el altar del holo- 
emsto diente de la puerta úA taberná- 
culo, del tabernáculo del testimonio» 

7 Lue^o pondrás la fuente* entre el 
tabernáculo del testimonio y «i altar ; y 
pondrás agua en ella. 

8 Finalmente pondrás él atrio en der- 
redor, y el pabellón de la puerta del atrio. 

Y tomaras él aoeke de la unción, y 
imgiráa d*' tabernáculo» y todo lo que 
tttarú en ¿1 ; y le saatificaTás c(» todos 
■BS vaaoa, y será santo. 

10 Ungfans tamUen el altar dd holo- 
causto, y todos sus vasos : y santificarás 
el altar, j será un altar tantírimo^. 

11 Asimismo ungirás la ftaente y su 
basa, y la santificaras» 

U Y harás llegar á Aaron/ y á sus 14Jos 



á la puerta dd tabernáculo del testimo- 
nio, V les lavarás eon agua. 

18 Y harás vestir á Aaron las vestidu- 
ras «agradas, y lo ungirás y, v lo consa- 
grarás, pan oue sea mi saMsoote. 

14 Después narás ll^ar sus h^os, y les 
vestirás las tdnioas : 

15 Y los ungirás como ungiste á su pa- 
dre, y serán mis sacerdotes : y será que 
so undon ks servirá por saoenlocio per. 
petno por sus generaciones. 

16 5 « Moisés hjao conJbrme á todo lo 
que Jdiová le mandó ¡ así lo hizo. 

17 Y así en d dia primero del primer 
mes A, en el segundo alio, el tabernáculo 
fué erigido. 

18 Y Moisés biso levantar el taberná- 
culo, y asentd sus basas, y odocó sus 
tablas, y puso sus barras, é biso alsar 
sus columnas. 

18 Y extendió lá tienda sobre d taber- 
náculo, y puio la sobrecubierta endma 
dd mismo, como Jehová haUa manda- 
do á Moisñ. 

80 Y tomó y puso el Testimonio • den- 
tro del aroa, y colocó las varas en d 
arca, y encima la cubierta sobre d arca 

mi^llUI 'e 

91 Y metió el arca en el tabernáculo, 
y puso' d velo de la tienda, y cubrió el 
arca dd testimonio, oomo J Aova habia 
mandado á Moisés. 

88 Y puso la mesa en el tabernáculo 
del testimonio, al lado septentriond • 
dd pabellón, fuera del velo : 

83 T sobre ella puso por orden los panes 
delante de Jébová, como Jéhorá oaUa 
mandado á Moisés. 

94 Y puso el oanddoo en el taberná- 
culo del testimonio en frente de la mesa, 
d lado meridional del pabellón. 

86 Y encendió las lámparas» delante 
de Jehová, como Jdiová haMa manda- 
do á Moisés. 

96 Puso también el dtar de oro en elta- 
bemáculo dd testimonio, ddante del vdo : 

87 Y encendió sobra ól el perfume aro- 
mático», oomo Jehová habia mandado 
á Moisés. 

98 Puso asimismo la cortina de la pu- 
erta del tabernáculo. 

99 Y colocó el altar del holocausto^ á 
la puerta del tabernáculo, del taberná- 
culo dd testimonio; y oneció sobre él 
holocausto y presente, como Jehová ha- 
bla mandado a Moisés. 

80 Y puso la fuentes entre el taberná- 
culo del testimonio y d dtar; y puso en 
día agua pan lavar. 

31 Y Moisés, y Aaron, y sus h^jos la- 
vaban en ella sus manos y sus pies. 

89 Cuando entraban en el tabernáculo 
dd testimonio, y cuando se llegaban d 
dtar, se levaban r, como Jdiová liabia 
mandado á Moisés. 

88 Findmente erigió el atrio* en der- 
redor del tabernáculo y del dtar, y Ptiso 
la cortina de la puerta dd atrio. Y así 
acabó Moisés la obra. 

84 ^ Entonces una nube cubrió el ta- 
bernáculo dd testimonio, y la gloda de 
Jehová hinchió el tabernáculo. 

85 Y no podia Moisés entrar en el ta- 
bernáculo dd testimonio, porque la nube 
estaba sobre él, y la glonía de Jehová lo 
tenia lleno. 

36 Y cuando la nube se dxaba del ta- 
bernáculo, los h^os de Israd se movian 
en todas sus jornadas ' : 

87 Pero si la nube no se daaba, no se 
partían hasta el dia que ella se dzaba. 

88 Poique la nube de Jehová eetoto de 
dia sobre el tabernáculo, y el fiíego es- 
taba de noche en él, á vista de toda la 
casa de Israd, en todas sus Jomadas*. 



»1Jub2. 
•JO. 



A««r. I 
JSvn. 7. 1. 



• C«p. 36.16. 

k Cap. S7. 
«.9. 

I Cap. 20. 3S. 
<" C^a6.S6. 



•Csp.a6.S7. 



•Cap. 30. 7. 



P Csp. 3". 
1.2. 



«Cap. 90. 16. 



'-8d.7S.18. 

•C•^27. 9, 
16. 



« Neh. 9. U. 



«8sJ.78.14. 
T1U6.S9. 
Ij. 4.6. 



A-aUMl 



usvinoo, m, iy. 



A.0.1ÍMI 



•(>p.T. 11, 
». 

11UX&14. 

IFM.1.19. 
*0n. I. 4. 

TliS.lL. 

IlSlIO. 



Ex.». IS, 



'C*p.&lS. 

I 



lz.44.7. 



18W.1JS. 
Í&.7.7. 
•Ga.9.4. 

a, a. 



si.u.n. 



> 0^11.6. 



YBI m oA«nda ftun» Moiifieio de 
«kccc, «1 hubiera d* oAraecrli d* 
ganiino Taeuno, tea macho ó hembiB, 
da dcCBOtot lo ofinoaA deianto de Je- 
hofA. 

2 T pondxá m mano* lobre la oabeca 
de so ofrenda, y la degoUaiá & la puerta 
dd tahenáculo del tatUmonio ; ▼ loa 
■acevdotei, h^os de Aanm, xociazun an 
sangre lolae él altar en denedor. 

8 Xuego uft ecerá del ncvifido de las 
paces, por ofrenda enoendida á Jehori, 
el sebo que enbxe los Intestinos', y todo 
el sebo que e»tá Sobre laa entraflas, 

4 Y loa dos sUones, y el sebo que «ttá 
soine ellos, y sobre los Qares, y oon los 
Tifiones qoitaxA d redafio que tttá sobre 
él legado. 

5 T los hijoa de Aaron halan arder 
esto en el altar, sobre el holooausto * que 
fliAefid sobic la leüa oue Aa¿rd encima 
dd ftaego s jcrd oficenda de olor snaTe á 

9 ^ Has si de or^as/bere su ofrenda 
para sacrificio de paces & Jehová, «w 
macho ó hembra, ooreoeaálo sin tacha/. 

7 SI ofreciere cordero por su ofrenda, 
ha de ofrecerlo delante de JdioWL 

8 Y pmubá su manof sobre la cabera 
de su oftcnda, y después la degollará 
'^flwp*'^ del tabeni&eulo del testimonio ; 
y los h^os de Aaron rodarán su sangre 
sotare el altar en derredor. 

O Y del sacrificio de las paces ofrecerá 

Kr ofrñida encen d ida á Jeborá su se- 
A, y la cola entera, la cual quitará á 
tais del esplüaxo, y el sebo que cubre 
los intestinos, y tMo el sebo que uta 
sobre las entraflas : 

10 Astanismo los dos riflones, y el sebo 
que está sobre ellos, y el que eatá sobre 
loe iiazes, y con los rifiones quitará el 
redaao de sobre d higado. 

11 Y d sacerdote hará arder esto sobre 
d altar ; ¡f terá* Tienda de ofrenda ea- 
oendida á Jehová. 

U Y Y ñ futre cabra su ofrenda, ofre- 
oerála ddanle de Jehorá. 

13 Y pondrá su mano sobre la cabera 
de ella, y la degollará delante del taber- 
náonlo dd testimonio; y los 14jos de 
Aaron rociarán su sangre sobre el dtar 
en derredor. 

14 Después ofrecerá de ella su ofrenda 
cncendloa á Jehová; el sebo que cubre 
los intestinos, jr todo el sebo que eetA 
sobre las entrains, 

16 Y los dos rl&ñies, y d sebo que e«Ai 
sobre elloa, y d que eítá sobre los liares, 
y ctm los rl&ones quitará el redaño de 
sobre el higado. 

10 Y d sacerdote hará arder esto sobre 
d altar, y eerá Tienda de ofrenda que se 
oucma en olor de suavidad á JdioWL 
£1 sebo todo e$ de Jebová *. 

17 Carnto estatuto perpetuo por roestras 
y en todas Tueitras moradas, 
sebo ni ninguna saogrei co- 



CAPITULO IV. 
BUe pata loe eaaifixioe por Im peeadae del 
eaetrdoU, por ice dd pueblo, por loe de mm 
parUetdar, eom et tdo e por ignoraneta ent* 
pcMt. 

Y HABLÓ Jduná á Moisés, dici- 
endo : 
S Habla á loa hijoa de Israd diciendo : 
Cuando alguna persona pecare por yerro • 
en algnao de los mandamientos de Je- 
hoTá «ofrrv eoeas que no se han de hacer, 
y obnoe «Ollera alguno de dios ; 
8 8i sacerdote ungido pecare según d 



pecado dd pueblo, ofrecerá á Jehová. 
por so pecado que habrá cometido, un» 
Dcoecxo sin tacha para expiación. 



4 Y tnerá d baoeno á la puerta dd 
tabernáculo dd testimonio* adante de 
JehoTá, y pondrá so mano sobre la oa. 
beca dd becerro, y lo degollará delante 
de JehoTá. 

6 Y d saeerdote ungido tomará de la 
sangre dd beoenm, y la traerá d taber. 
nácnlo del testimonio. 

6 Y moteará d sacerdote su dedo en la 
sangre, y rociará de aquella sangre siete 
Teces ddante de Jehová, hacia d relo 
dd Santuario. 

7 Y pondrá d sacerdote de la tnisma 
sanare sobre loe cuernos' del dtar del 
perAuíe aromátioo, que teta en el ta- 
Dcraáculo dd testimoaio, ddante de Je. 
hora : y echará* toda la otra sangre dd 
becerro d pié dd dtar del holocausto, 
que eetá á la puerta dd tabemáculo del 
testimonio. 

8 Y tomará del becerro para la ex- 
piación todo su sebo, d sebo que cubra 
los intestinos, y todo el sebo que «dd 
sobre las entra&as ; 

O Y los dos riflones, y el sebo que eetá 
sobra dios, y d que e¿á sotase los Uares, 
y con los nikMMS quitará d redaiko de 
sobre el hígado, 

10 De la manera que m quita dd buey 
dd sacrificio de las paces : y el sacar- 
dote lo hará arder/ todo sobre d dtar 
del holooausto. 

11 Y el cuero del becerro, y toda su 
carne, con su cabexa y sus piernas, y 
sos intestinos, y so estióool, 

15 En fin todo el becerro sacará fiíeía 
del campos á un lugar limpio, donde 
se echan las cenicas, y lo quemará d 
friego sobra la lefia : en donde se eehanA 
las eenlias será quemado. 

18 ^ Y d toda la« congregación de 
Israel hubiere errado, y el n^godo es- 
tUTiere oculto á los ojos dd pueblo, y 
hubieren hecho algo eoatra alguno die 
los mandamientos de JdioTá en eotae 
que no se han de hacer, y frieren cul- 
pables, 

14 Lui^o que friere entendido d pecado 
sobre que delinquieron, la congregación 
ofrecen un becerro por expiación, y lo 
traerán delante dd tabemáculo dd tes- 
timonio. 

16 Y los ancianos de la congregación 
pondrán A sus manos sobre la cabexa 
dd iMceiro delante de Jehová; y en 
presencia de Jehová degollarán aqud 
becerro. 

16 Y d sacerdote ungido' meterá de 
hi sangra dd becerro en el tabemáculo 
del testimcmio. 

17 Y mojará d sacerdote su dedo en 
la misma sangra, y rociará siete Teces 
delante de Jdiorá hacia el Telo. 

18 Y de aquella sangra pondrá sobre • 
los cuernos del dtar que «iid delante 
de JefaoTá en el tabemáculo del testi- 
monio, y derramará toda la otra sangre 
d pié del dtar del holocausto, que está 
á la puerta dd tabemáculo dd testi- 
monio. 

10 Y le quitará todo el sebo, y har&¿o 
arder sobra d altar. 

80 Y hará de aqud becerro como hizo 
oon do becerro de la expiación; lo mis- 
mo hará de él : así hará el sacerdote ex- 
piadon* por ellos, y obtendrán perdón. 

91 Y sacará d becerro friera dd campo, 
V lo quemará como quemó el primer/» 
Deceno : y edo eerá expiación de la con- 
gre^don. 

88 ^ Y cuando pecare el príncipe, é 
hidere por yerro algo contra alguno de 
todos kis mandamientos de Jehová su 
Dios, eobre cosos que no se han de haoer, 
ypecara; 



* Bz. a». U», 
U. 



<fOw.8.1&. 

y 18. 18. 

Bx. SO. 1. 

10. 
«Osp^S.». 



/Osp. S.8. 



9 Ex. ». 14. 
NoB. 19.5. 
Beb.lS.U. 

& Oap. 8. U. 

•'17nioa5.a4. 
Jos. 7. 11. 
ITlai.l.U. 



k Osp. 1. 4. 
fvar.S,*. 

"fsr. 7. 



"vw. 8. 

«I}aa.9L94. 

B00L6.U. 

Heb. i. 17. 

y 10. 10, 12. 

i Josa 1.7. 

ySLS. 

ApocLC, 
Pvcr.U,lS. 



E 



A.C.14M. 



LEvrnoo, V, vl 



A.CUX. 



9Gftp.5.4. 



•-11.53.6. 



' Nnin. 15. 
38. 



' Gap. 8. 8, 
14. 
• Oftp. L 9. 

*tOT. 28. 



' Oap. 3. 6. 
* wr. 26.81. 



• 1 Bey. 8, 

SL 

Pro. 29. 24. 

Hat2&«8. 
i Cap. 11. 24, 

28, etc. 



' Cap. XII, 
XIII, XT. 



'8*1. 106.38. 

«Jnec. 11.81. 
18am.26. 
22. 
Mar. 6.28. 



fi8 Ln«go qne le fiíere oanoeidor tu 
pecado en que ha delinqnido, praen- 
tará por su ofirenda un macho cabrio lin 
defecto: 

84 T pondr6 au manor «obre la cabeza 
del macho cabrío, y lo degollará en el 
lugar donde ae d^^ella él holocausto 
delante de JehoT¿ ; y uto terá expiación. 

25 T tomará el aaoeniote con au dedo 
de la aangre de la «tcfíma para ezpl- 
adon, y pondrá iobre los cuernos del 
altar del holocausto, y derramará la 
d«ma$ sangre al pié del altar del ho- 
locausto. 

96 Y quemará todo tu sebo sobre el 
altar, como el sebo ¿lA sacrificio de las 
paces : asi hará el sacerdote por él la« 
expiación de su pecado, y tendrá perdón. 

27 ir Y si alguna persona del común 
del pueblo pecare por yerro, haciendo 
atgo contra alguno de loa mandamientos 
de Jehová en cotat qne no se han de 
hacer, y delinquiere ; 

28 Luego que le ftiere conocido su pe- 
cado que cometió, traerá por su ofrenda 
una hembra de las cabras, una cabra 
sin defecto, por su pecado que habrá 
cometido : 

29 Y pondrá su mano sobre la cabeza 
de la vieUma para expiación, y la de- 
gollará en el lugar del holocausto. 

30 Lu^o tomará el sacerdote en su 
dedo de su sangre, y pondrá sobre los 
cuernos del altar del holocausto, y der- 
ramará toda la otra sangre al pié del 
altar. 

81 Y le quitará todo su sebo, de la 
manera que fué quitado el sebo áél sa- 
crificio de las paces; y el sacerdote lo 
haráf arder sobre el altar* en olor de 
suavidad á Jéhová : así hará el sacer- 
dote expiación por él, y será perdonado. 

82 Y si trajere cordero para su ofren- 
da por el pecado, hembra « sin drfecto 
traerá. 

83 Y pondrá su mano sobre la cabeza 
de la víctima para exidacion, y la de- 
gollará por expiación en el lugar donde 
se degüella el nolocausto. 

34 Después tomará el sacerdote con 
su dedo de la sangre de la víctima para 
expiación, y pondrá sobre los cuernos 
del altar del holocausto ; ▼ derramará 
toda la dema* sangre al pié del altar. 

85 Y le quitará todo su sebo, como fué 
quitado el sebo del sacrificio de las pa- 
ces, y harálo el sacerdote arder en el 
altar sobre lay ofrenda encendida á Je- 
hoTá: y «i le hará el sacerdote ex- 
piación* de su pecado que habrá co- 
metido, y será perdonado. 

CAPITULO V. 

De alguno» otro» »aerifieio» por varias adpa». 

Y CUANDO alguna persona pecare, 
que hubiere oido la voz del que 
juró o, y él fuere testigo que vló, ó supo, 
si no lo denunciare, él llevará su pecado. 
9 Asimismo la persona que hubiere 
tocado en cualquiera cosa inmunda b, 
sea cuerpo muerto de bestia inmunda, 
ó cuerpo muerto de animal inmundo, o 
cuorpo muerto de reptil inmundo, bien 

Sue no lo supiere, se» inmunda y habrá 
elinquido. 

8 O si tocare á hombre e inmundo en 
cuidquiera inmundicia suya de que es 
inmundo, y no lo echare de ver, mas 
deapue» 11^ á saberlo, será culpable. 

4 También la persona que jurare pro- 
nunciando d con «tu labios hacer mal, ó 
bien, en cualesquiera cosas que el hom- 
bre profiere con juramento, y él no lo 
conociere*, bien que detpuet lo entienda, 
será culpado en una de estas cota». 



5 Y será qne, cuando alguno pecare en 
alguna de estas cosas, confesará/ aquello 
en qne pecó : 

6 Y para su expiación traerá á Jehová 
por su pecado que ha cometido, una 
hembra de los rebaños, una oordera ó 
una cabra como ofrenda de expiación ; y 
el sacerdote hará expiación por él de nt 
pecado. 

7 Y si no le alcanzare para un cordero, 
traerá en expiación por su pecado qne 
cometió, dos tórtolas, ó dos jr palominos 
á Jehová; el uno para expiación, y el 
otro para holocausto. 

8 Y ha de traerlos al sacerdote, el cual 
ofrecerá xnimero el que es para expia- 
ción, y desunirá su cabeza de su cuello, 
mas no la apartará del todo *. 

9 Y rociará de la sangre de la vícUtna 
para expiación sobre la pared del altar ; 
y lo que sobrare de la sangre lo ex- 
primirá al pié del altar: y etío aera 
expiación. 

10 Y dd otro hará holocausto conforme 
al rito ; y atí hará por él el sacerdote 
expiación de su pecado que cometió, y 
le será perdonado. 

11 Mas si su posibilidad no alcanzare 
para dos tórtolas, ó dos palominos, ti 
que pecó traerá por su ofrenda la dé- 
cima parte de un epha de flor de harina 
por expiación. No pondrá solne ella 
aceite, ni sobre ella pondrá incienso*, 
porque es expiación. 

12 Traerála pues al sacerdote, y el sa- 
cerdote tomará de ella su pufio lleno, 
en memoria suya, y le hsxék arder en el 
altar sobre las otrae ofrendas encendidas 
á Jdiová : .y eeto será expiación. 

13 Y (Mi hará el sacerdote expiación 
por él de su pecado que cometió en 
alguna de estas cosas, y le será perdo- 
nado : y el eobranie será del sacerdote, 
como el presente de vianda. 

14 ^ Habló mas Jehová á Moisés, di- 
ciendo : 

16 Cuando alguna persona cometiere 
£eüta, y pecare por verro en las cosas 
santificadas á Jehová, txaexá por su ex- 

SiadonA á Jehová' un camero sin tacha 
e los rebaños, tMitor, conforme á tu 
estimadon, de do» sidos de plata deí 
siclo dd santuario"), en tffrenda por el 
pecado: 

16 Y pagará aquello de las cosas santas 
en que hubiere pecado, y añadirá á ello 
el quinto », y lo dará al sacerdote : y el 
sacerdote h»á eniiacion por él con el 
camero dd sacrindo por el pecado, y 
será perdonado. 

17 Finalmente, si una persona pecare, 
é hiciere alguna de todas aquellas cosas 
que por mandamiento de Jehoi^ no se 
han de hacer, aun sin hacerlo á sabien- 
das es culpable,* y llevará su pecado. 

18 Traerá pues al sacerdote por expia- 
ción, según td lo estimes, un camero 
sin tacha de los rebaños : y d sacerdote 
hará expiación por él de su yerro que co- 
metió por inorancia, y será perdonado. 

19 Es infiacdon, y dertamente delin- 
quió contra Jdiová. 

CAPITULO VI. 
De lo» tacrifteio» por pecado» dé nuiicia. Ce- 
ref/umia» en el holoeatulo diario del cordero. 
SI fiugo perpetuo ¡ ofrenda» en la eontaara- 
ciondelo» tumo» »aeerdote»,y en general por 
lo» pecado». 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, di- 
dendo : 
9 Cuando una persona pecare, é hi- 
ciere prevaricación contra Jehová, y« 
negare á su prójimo lo encomendado b, 
ó dejado en su mano, ó bien robare, ó 
calumniare á su prójimo ; 



KnBL 5* 7- 
Ibd.IO.n. 
Bal. 315. 
I)hl9.4. 



»Oap.llt 
yli2L 



* Op. 1 Uj 



• Kam. 5- 1 



i Cap. 23. 1« 

IBsd.lO.II 

■»Ex-S0.1l 



»Ckp.22.1j 



«Sal. 19- U 
Lnc-12-il 



«Cap. 19.1! 
Col. 3. 8. 

10. 



Ltim. 



LEvmoo, vn. 



A.C.14M. 



'i!M.a. 

J.Í. 

litS.4. 



ln.$.7. 

llM.lS.6. 
IiK.U.8. 



b&n. 
«, 

fc.4il7, 



i'ftflH. 



•W.11. 



•'«.«Ja 



tita. 

'tiS.1,2. 



8 O tea qne luúlaiido lo perdMoc, dc«- 
pnes lo negare, y jurare en ñdio,^ Jbi' 
tanda «i en al¿ima de todas aquellas 

oua en qoe raele pecar el hombre : 

4 EatóaitB Kiá que* puesto habiA pe- 
cado 7 ofeiidido, restltuiíi aquello aue 
tobó, 6 por el dsÁo de la caltunnia, o él 
deposito que se le encomendó, ó lo per- 
dido qoe bailó, 

6 O todo aquello sobre que hubiere ju- 
ndo fiüsamente. Lo restituirá pues por 
entero*, y a&aiürá á ello la quinta parte, 
que ba de pagar á a<inel á quien perte- 
nece en el ola de su expiación. 

6 T por su expiación traerá á Jehorá 
an camero sin tacha de los rebafk», 
eonfrnne & tu estimación, e/ fue dará al 
sacerdote para la expiación : 

7 T d sacerdote hiná expiación por él 
ddante de Jehová, y obtendrá perdón 
de enalquiera de todas las cosas en que 
sude ofender el lumbre. 

8 Y Habló aun Jehorá 4 Moisés di- 
denoo: 

9 Manda á Aaron y á sus h^jos dici- 
endo : Esta e> la ley del holocausto. Es 
holocausto, porque se quema sobre el 
ahsr toda la noche basta la ma&ana, y 
el JueoD del altar arderá en él. 

10 £1 sacerdote se pondrá su vetti- 
mcau de Uno/, y se restira pafletcs de 
Uno aobie su cañie ; y cuanoo el fuego 
buUere consumido d holocausto, apár- 
tala él las cenizas de sobre el altar, y 
pondiilaa Junto al altar ndamo. 

11 Deqpues se desnudará de sus Tes- 
tímentas, y se pondrá otras Testiduras, 
7 tacará las cenizas ftwra dd real al lu- 
gar Itanpiof. 

li Y el ftiego encendido sobre el altar 
no ba de apagarse, sino que el sacerdote 
pondrá en él lefia cada maflana, y aco- 
modará sobre él el holocaiuto, y qne- 
nmá Mtne & los sebos de las paces. 

18 El ñicgo ha de arder conunnamente 
en d altar; no se apagará. 

14 ^ Y esta e« la ley del presente* : 
Hsn ce ofrecerle los hijos de Aaron de- 
lame de JdioTá, delante del altar. 

15 Y tomará de él un puiUido, de la 
fiar de harina del presente, y de su 
acdte, y todo el incienso que etlará so- 
iae d presente, y bará/o arder sotnre el 
dtar por memoria, en olor snavislmo á 
•ehoiá. 

18 Y d sobrante de ella le comerán 
Aaron y sus hijos*: sin levadura se 
comeiá en el lugar santo; en el atrio 
del tabernáculo del testimonio le co- 
merto. 

17 Mo se cocerá con levadura: helo 
,dado d eüaa par su porción de mis ofrm- 
I das eneendiua ; et cosa santísima, como 
i b exirfsdon por d pecado, y como la 

expiación por la culpa. 

18 Todos los varones de los hijos de 
Aaion comerán de ella. Estatuto per- 
pgtno será para vuestras generaciones 
tocarte á las ofrendas enceMidas de Je- 
"oWk: toda cosa que tocare en ellas será 
ttntifioadaJ^. 

U ^ Y habló Jehová á MoUes di- 
ciendo: 

80 Esta será la ofrenda' de Aaron y 
« tus hijos, que ofkecerán á Jehová el 
^ qne serán ungidos ; la décima parte 
y an e pha de flor de harina, (presente 
I|"[Pdao), la mitad á la mafiana, y la 
■««dala tarde. 

'I £n sartén se aderezará con aceite ; 
«n» k teleras, y los pedazos cocidos del 
Vmoe ofrecerás á Jehová en olor de 
naiidad. 

^^^tactadc^ qpe en lugar de Aa- 
n» niere ungido de entre sus bi^oa, hará 



la oArenda, por ser estatuto p er p e tu o de 
Jehová m : toda eUa será quemada. 

83 Y todo presente de sacerdote será 
enteramente quemado ; no se comerá. 

84 5 Y habló Jehová á Moisés dici- 
endo: 

86 Habla á Aaron, y á sos hQos, di- 
ciando : Esta será la ley* de la expia- 
ción dd petado : En el lugar donde será 
degollado d holocausto, será degollada 
la victima cii expiación por el pecado de- 
lante de Jdiová, porque es cosa santi- 
aima. 

96 El sacenlote que la ofreciere por 
expiación, la comen : en d lugar santo 
seiá comida», en d atrio dd taberná- 
culo dd testimonio. 

87 Todo lo que en su carne tocare, será 
santificado j» ; y d cayere de an sangre 
sobre d vestido, lavarás aquello sobre 
que cayere en d lugar santo. 

88 Y la vasija de barro en que fuere 
cocida, será quebrada : y si ftoere cocida 
en vasya de metal, será fregada y lavada 
con agua. 

89 Todo varón de entre los sacerdotes 
la comerá : es cosa santislma. 

80 Mas no se comerá victima de ex- 
piación alguna, de cuva sangre se me- 
tiere en d tabemáoulo del testimonio 
para reconciliar en el santuario : al frie- 
go será quemada v. 

CAPITULO VII. 

2>rMi0M« los dtvtno» ritos me m kam dt 

obatrvar a» loe aaerijleioe. 

ASIMISMO esU será la ley de la 
erpiacion de la culpa* : es cosa muy 
santa. 

8 En el lugar donde degollaren d ho- 
locausto, degollarán la victima por la 
culpa ¡ jb rociará su sangre en derredor 
sobre d altar. 

8 Y de día ofrecerá todo su sebo*, la 
cola, y el sebo que cubre los intestinos, 

4 Y loa dos ríñones, y d sebo que eátá 
sobre dios, y el que está sobre los hi- 
jares; y con loa riflones quitará d re- 
daflo de sobre el h^ado. 

6 Y el sacerdote u> hará arder sobre el 
altar m ofrenda encendida á Jdiová : y 
está será expiación de la culpa. 

6 Todo varón de entre los sacerdotes 
la comerá*': será comida en el lugar 
santo, mtrque es oosa muy santa. 

7 % Como la expiación por el pecado 
así será la expiación de la culpa « : una 
misma \ej tendrán : será del sacerdote 
que habrá hecho la reconciliación con 

8 Y el sacerdote que ofiíccleve holo- 
oausto de alguno, el cuero dd holo- 
causto que ofreciere, será para él. 

8 Asimismo todo presente que se oo- 
dere en homo, y todo el que fuere ade- 
rezado en sartén, ó en cazuela, será del 
sacerdote que lo ofreciere. 

10 Y todo presente amasado con acdte, 
y seco, será de todos los hijos de Aaron ; 
tanto d uno como d otro. 

11 ^ Y esU «ent la 1^ del sacrificio de 
las paces/ que se ofrecerá á Jehová. 

18 Si se ofreciere en hadmiento de 
gradas, ofrecerá por sacrificio de haci- 
miento de gracias tortas sin levadura 
amasadas con acdte 9, y hojaldres dn 
levadura untados con acdte, y flor de ha- 
rina frita en tortas amasadas con acdte. 

18 Con tortas de pan leudo ofrecerá 
su ofrenda en d sacrificio de hadmiento 
de gracias de sus paces. 

14 Y de toda la ofrenda presentará una 
parte por A ofrenda elevada á Jehová, n 
será del sacerdote que rociare la sangre 
de loa pacíficos. 

E8 



"Bz.9B.98. 
96. 



" Cap. 4. 8, 

«te. 



• Ca& 10. 
17.18. 
KaiB.U.10. 
Sb.44.9». 

r VST. 18. 



9 Cap. la 18. 
ylé.27. 
Heb. 9. 18. 



•C5U.V. 



'y^. 



» Cap. 6. 9&. 

«Cap. 4.8.9. 
Ez.20. 18. 



•i Gap. «. 16. 

18. 

Niun.18.9, 

10. 
•Cap. 8. 35. 

96. 



/Cap. 8.1. 
EX.45.1&. 



t Cap. 9. 4. 



* Nma. 18. 
8, 11. 19. 



L C. 1490. 



LEvmoo, vm. 



A. 0.14911 



Cap. 23.90. 



Cap.l»JJ. 



Ge&.17.1i. 

• Ckd. XII, 
yXfil.T 
XV. 

*C«p. 11.34. 

S8 

EK.4.U. 

HMb.10. 

14. 



C»p. 3. 17. 



PC*p.l7.1«. 
Den.14.2L 
Es. 4«.S1. 



7 Gen. 9. 4. 
y 17. 10. 14. 
1 Búa. 14. 
34. 

Joan&'fiS. 
Hadi.l& 
ao,9B. 



' Ct9' III. 



•Ex.». 37. 



(C^kiai4. 
Nnin. 18.18. 
Dmi. 18. 8. 



15 Y la carne del saetiiieio de tot pa- 
cíficos, en hadmiento de gracias, w co- 
iner& en el día que ftwre oftvcida : ' no 
dl^)arán de ella nada para otro dia. 

16 Y Mas si el sactifido de sa ofrenda 
fliere voto, ó voluntario, el dia que ofie- 
eiere su saolñcio sexA comido, j lo que 
de él quedare, oomene bá d dia sigui- 
ente* : 

17 Y lo que quedare para el tercer dia 
de la carne del saciifieio, será quemado 
en d fuego. 

18 Y si se comiere algo de la carne del 
taciificio de sus paces el teivero dia, el 
que lo ofreciere no seíA acepto, ni le 
será imputado : abominación serA, j la 
persona que de él comiere, llevan su 
pecado. 

19 Y la carne que tocase 6 alguna cosa 
inmunda, no se comerá ; al raego será 
quemada: mas cualquiera Hmpo co- 
merá de aquesta carne. 

90 Y la persona que comiere la carne 
del sacrificio de paces, el cual et de 
Jehová, estando inmundo, aquella per- 
sona será cortada de sus pueblos'. 

SI Ademas, la persona que tocare al- 
guna cosa inmunda*, en inmundicia 
de hombre, ó en» anünal inmundo, ó 
en cualquiera abominación inmunda, j 
comiere la carne del sacrificio de las 
paces, el cual u de Jdiová, aqudla per- 
sona será cortada de sus pueblos. 

2S Y Habló aun Jehová á Moisés, di- 
ciendo : 

28 Habla á los hitos de Israel diciendo : 
Ningún* sebo de buey, ni de ocwdero, ni 
de cabra, comeréis. 

S4 El sebo de animal mortecino, j el 
sebo del que fué arrebatado defieras, se 
apandará para cualquier otro uso, mas 
no lo comeréis/». 

85 Porque cualquiera que comiere sebo 
de animal, del cual se ofrece á Jehová 
ofrenda encendida, la persona que lo 
comiere, será cortada de sus pueblos. 

98 Ademas, ninguna sangre comeréis 
en todas vuestras habitaciones, así de 
aves como de bestias ?. 

97 Cualquiera persona que comiere al- 
guna sangre, la tal persona será cortada 
de sus pueblos. 

98 Y Habló mas Jdiová á Mdsea, di- 
ciendo : 

99 Habla á los h^os de Israel, did- 
endo : El que ofreciere sacrifido de sus 
paces r á Jehová, traerá su ofrenda del 
sacrifido de sus paces á Jdiová. 

80 Sus manos traerán las ofrendas que 
se han de quemar á Jehová : traerá d 
sebo con el pecho ; d pecho para que 
este sea agitado, como sacrifioo agita- 
do*, delante de Jehová : 

81 Y d sebo lo hará arder d sacerdote 
en el altar ; mas el pecho será de Aaron 
j de sus hijos. 

89 Y daiéis d sacerdote, para ser de- 
vada en ofrenda, la espddóla derecha de 
los sacrifido* de vuestras paces. 

88 El que de los hijos oe Aaron ofl«- 
dere la sangre de las paces, j d sebo, 
de él será en porción la espaldilla de- 
recha. 

84 Parque he tomado de los íájM de 
Israel, de los sacrifidos de sus paces, el 
pecho que se agita, y la cspaloilla ele- 
vada en ofrenda, y lo he dado á Aaron 
d sacerdote, y á sus h^os, por estatuto 
perpetuo de los l^jos de Israel '. 

85 Esta ee, atendida la undon de Aa- 
ron, y la unción de sus hi^s, la parle 
de eUoe en las ofrendas enccndiaas á 
Jehová, desde el dia qué él loa allegó 
para ser sacerdotes de Jdtová ; 

86 Lo cud mandó Jdiová que Ici die- 



sen, desde d dia que él lo* ungió» de 
entre los h^os de Israel, por estatuto 
perpetuo en sus generaciones. 

37 Esta M la ley del holocausto, del 
presente, de la expiadon por d pecado, 
j de la eccpiaeion de la culpa, y de laa 
consagradones, y dd sacrifido de laa 
paces: 

88 La cud intimó Jehová á Moisés, 
en el monte de Sind, el dia que mandó 
á los hijos de Israel que ofredesen sua 
ofrendas á Jehová en el desierto de Sinal. 

CAPITULO VIIL 
MaUet eomtagra ponMt$ á Aaron, y «oesr- 
dofas á mu kííoe. AI Ubmtáevío y i$ mu 
wtwiifflui. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo : 
9 Toma á Aaron y á sus h^os con 
él, y« las vestimentas, yi el aedte de 
la undon, y« d becerro de la expiadon, 
y los dos cameros, y el canastillo de kw 
ázimos; 

Y reúne toda la oongngacion á la 
puerta dd tabernáculo del testimonio. 

4 Híko pues Moisés como Jehová le 
mandó, y juntóse la oongregadon á la 
puerta del tabernáculo del testimonio. 

6 Y dijo Moisés á la congiegacion : 
Esto u lo que Jehová ha mandado 
hacer. 

6 Entonces Mdses hizo llegar á Aanm, 
y á sus hijos, y lavólos con agua'. 

7 Y puso sobre él la tifnioa, y dfliólo 
con el cinto ; vistióle después el manto, 
y puso sobre él d ephod, y ciliiólo con 
d dnto dd ephod, y ajustólo con él. 

8 Pdtole luego encima el radond, y en 
él puso el Urim y Thumim*. 

9 Después puso la mitra sobre m ca- 
heza, y/ sobre la mitra en su frente 
delantero puso la plancha de oro, la 
diadema santa, como Jdiová habla man- 
dado á Moisés^. 

10 Y tomó Moisés el acdte de la un- 
don A, y ungió el tabernáculo, y todas 
las cosas que ettaban en él, y santificólas. 

11 T roció de él sobre el dtar siete 
veces, y ungió el dtar y todos sus vasos, 
y la fuente y su basa, para santificarles. 

19 Y derramó dd acdte de la unción 
sobre la cábexa de Aanm, y> ungiólo 
para santificarlo. 

13 Después Mdses hizo llegar los h^ 
de Aaron, y vistióles las túnicas*, y d- 
iUólos con cintos, y dustifles los cha- 
peos, como Jehová lo habla m andado á 
MoiBes. 

14 Hizo luego llegar el beoerro de la 
expiación, y Aaron y tus lúJM pnderon 
sus manos sobre la cabeza del becerro 
de la expriadon : 

15 Y dqroUólo ; y Moisés tomó la 
sangre, y puso con su dedo cobre los 
cuernos del dtar al rededor, y purificó 
el dtar, y< echó la otra sangre d pié 
del dtar, y santificólo para reoonduar 
sobre él ">. 

16 Después tomó todo el sebo que et- 
taba sobre los intestinos, y el redafto dd 
hígado, y los dos ríñones, y el sebo de 
ellos, é hizoto Moisés arder sobre d 
dtar. 

17 Mas d becerro, y su cuero, y su 
carne, y su estierod, quemólo d fuego 
fuera dd real, oomo Jdiová lo faabta 
mandado á Moisés •. 

18 Después Uzo llegar d camero del 
holooansto*, y Aaron y sus h^os pu- 
sieron sus manos sobre la cabeza dd 
camero. 

19 Y degoUófo ; y rodó Moisés la san- 
gre sobre d dtar en derredor. 

90 Y cortó d camero en trozos; y 
Moisés hizo aidcr la cabeza» y los troaos, 
y d sebo. 



•OBp.8.a 

80. 

Sz.4ais. 
u. 



«Bx.a9.U 
tSx. 28.3,4 
•Ex. 80l34 
2Sl 



<<Bx.29.4. 



«£x. 28.15, 
80. 


/Bx.39.6. 

Zac.3.5. 


'Kz.28.SI 
etc. 


ABz.S0.3fl 



>0ap.2Ll< 
12. 
Bz.2». 7. 

vsaso. 

B*l. US.S, 

ikBz.29.8.S 



'Ex. 29. 89 
Es. 43. 30; 
Heb. ». 18 
88. 

">Gsp.l«.9l 
2Cr.29.9l 
Dsiu». M 
30or.S.ll 
3L 

Col. L 21. 
28.. 
Heb. 2. 17 

•C^i.4.1 

13. 

Ex. 3». 14 

Heb.13.1: 

13. 
•Bz.3».U 



LEnnoo, iz. 



ss 

L« !■ UDfn Hfa» U I* 



íiA lakiir da n iM dmiAiir. 

»HluliM(ona«: 
^pB» ÜAliHdalati 



^S^l,£!¡^tmibtm¿'ii 






hcta, T ofrBOflb dctanu da JM 
a? 1 k> !««■ d. tepl hl 



T dI}o Udia^uin t LU(n il 






^,C. 



r^j^ 



a' M ■• pm dd ubnloDlEí d 



^^'?S^'*^'^^| 






A. C. 1400. 



LBVITICO, X, XL 



A.C.1«X 



í wr. 6. 
Nmn. 14.10. 
y U. 19, 43. 

tU. 19.20. 

acr.7.1,8. 



• Sz. 6. 23. 



»Okp.l6.13. 

'Knm.l&S5. 
3 Bey. 1.10, 
12. 

' Nom. S. 
S. 4. 

« Cap. 8. SS. 

lCr.l£.12. 

13. 

Hab. 12.88, 

29. 
/Sal. 88. 9. 
» Ex. 6. 18. 



i Hooh. 5. 6, 
10. 



• Cap. a. 4S. 
y 21. 10. 
feí. 24. 17. 

k Jm. 7. 1. 

y 22. 18,20. 

2Sam. 24. 

1,15. 
( Cap. 21. 12. 

"Ez.28.4L 
740. U. 
Ijiua2.27. 

» I». 28. 7. 
Ex. 44. 21. 



• Cap. 11.47. 

y 20.26,28. 

El. 44.23. 
I>!feb.8.2,8. 

Mal. 2.7. 



«Nnm.lSlO. 



'Cap. 7. 31, 
84. 



J 



y bend^eron al pneblo : y la gloria de 
Jéboyk M apareció á todo d pumlot. 

S4 Y ■alió'- fu^ de delante de Je- 
hoTá, y consumió el holocausto y los 
sebos jtu sobre el altar htdiia : y vien* 
dolo todo él pueblo alabaron, y cayeron 
sobre sus rostros. 

CAPITULO X. 

yaidbjf Abté, por haber qfrteido tí ineimua 
eo» fuego eo«««, mm abraeadoe «o* fitego 
M eielo. El SeUór prohñe él vino i ue ea- 
eerdotei euando ha» de entraren el templo: 
y ordena que eoman eUoe loe eamet de loe 
oflrendat. 

Y LOS hijos de Aaron* Nadab y 
Abid tomaron cada uno su incen- 
sado, y pusieron fuef(o en eUos, sobre 
el cual pusieron perfume, y ofrecieron 
ddante de Jehova fuego estrafiob, que 
él nunca les mandó. 
S T salió fíx^fío e de delante de Jáioy&, 

Jue los quemó, y murieron delante de 
ehová''. 

8 Entonces dijo Moisés 6 Aaron : Esto 
e» lo que habló JehoTá, diciendo: En 
mis allegados me santificaré*, y en pre- 
sencia de todo el pueblo seré gloriíioado. 
Y Aaron calló/. 

4 Y llamó Moisés A Misad, y & El- 
laphan, h^os de Uzziel^, tio de Aaron, 
T dOoles : Llegaos y sacad á vuestros 
hermanos de delante del santuario fuera 
del campo. 

5 Y ellos llegaron, y sacáronlos* con 
sus túnicas fuera áÁ campo, como d^o 
Moisés. 

6 5 Entonces Moisés dijo 6 Aaron, y 
á Eleasar, y & Ithamar, sus h^os: No 
deseutirais vuestras cablas, ni rasguéis 
▼uestros vestidos •', porque no muráis, 
ni se levante la ira sobre toda la congre- 
gación : empero vuestros hermanos, toda 
la casa de Israel A, lamentarán el incen- 
dio que Jehov& ha hecho. 

7 Ni< saldréis de la puerta del taber- 
náculo del testimonio, porque moriréis : 
por cuanto d acete de la unción de Je- 
nová eetá sobre vosotros"». Y ellos hi- 
deron conforme al dicho de Moisés. 

8 5. Y JefaovA habló & Aaron, didendo : 

9 Td, y tus hijos contigo, no beberes 
vino n ni sidra, cuando hubiereis de en- 
trar en d taiiemAculo dd testimonio, 
porque no muráis; estatuto perpetuo 
eerá por vuestras generaciones. 

10 Y eeto para poder discernir entre 
lo santo y lo profano », y entre lo inmun- 
do y io limpio, 

11 Y para ensefiar/» á los hUos de Is- 
rad toaos los estatutos que Jehová les 
ha dicho por medio de Moisés. 

IS Y Y Moisés dijo 6 Aaron, y á Ele- 
azar y á Ithamar, sus hijos que hablan 
Jufidado : Tomad d presente que queda 
e las ofrendas encendidas a Jebová, 
y comedio sin levadura junto al altar, 
porque es cosa muy santa. 

13 Habds pues de comerle en d lugar 
santo ff ; porque esto será filero para tí, 
y fuero para tus hijos, de las ofrendas 
encendidas á Jehovi, pues que asi me 
lia sido mandado. 

14 Comeréis asimismo en lagar limpio 
tü y tus hUos, y tus hijas contigo, el 
pecDor de ¡a qfrenda. mecida, y la es- 
paldilla en qfrenda elevada ; porque por 
meto para tí, y fuero para tus hijos, son 
dados de los sacrificios délas paces de los 
hijosMe Israd. 

15 Con las of)rendas de los sebos que 
se han de encender, traerán la espaldilla 
que se ha de elevar, y d pecho que será 
mecido, para que lo mezas por oftenda 
agitada delante de JdiovA : y será por 



*Gap.9.S, 



t Cap. 6. S 
30. 



« H» 9. 4 



«DeiLlü 
etc. 

Ex. 4. 14. 
Dui.1.8. 
Hat 15. 11 
Hedi. 10. 
12,15. 
Bo. 14. It 
Heb. 9. 19 
y 18. 9. 



fuero p er p e tu o tino, y de tus hlios con- 
tigo, como Jehová lo na mamlaao. 

16 ^ Y Moisés demandó el macho ca- 
brio oe la ezpiadoo ', y hallóse que era 

fuemado : y enojóse contra Eleazar é 
thamar, los hijos de Aaron que hablan 
quedado, diciendo : 

17 i Fot qué no comisteis la expiación 
en el lugar santo ? porque es eo$o moy 
santa, y dlóla d Sraor á vosotros para 
llevar la iniquidad de la consvegadon, 

Sara que sean reconciliados delaiate de 
ehova. 

18 Veis que sn sangre no fué metida 
dentro del santuario : habláis de comer 
la víctima en el lugar santo, como yo 
mandé'. 

10 Y respondió Aaron á Moisés : Hé 
aquí hoy han oftecldo su exdadon y su 
holocausto delante de Jehová ; pero me 
han acontecido estas cosas : pues ti co- 
miera yo hoy del taerifieio de la expiación, 
hubiera sido acento á Jehová •• ? 

90 Y cuando Moisés oyó ecto, dióse por 
satisfecho. 

CAPITULO XI. 
Qiu animaleí eon puroe y te pueden eomer, f 

eutdee «o. £a> hifot de Itrael deben eer 

eaeUot^ á imiiaeion dd SeUor. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, y Aa- 
ron, dfdendoles : 
a Hablad á los hijos de Israel diciendo : 
Estos ton los ardiñales* que comeréis de 
todos los animales que utan sobre la 
tierra. 

3 De entre los animales, todo d de 
pesu fia y que tiene las pesufias hendidas, 
y que rumia, este comeréis. 

4 Estos empero no comeréiB de los que 
rumian, y de los que tienen pesufla : El 
camello, porque rumia, mas no tiene 
pesufia hendida, habéis de tenerlo por 
inmundo. 

5 También d coim^, poique rumia, 
mas no tiene pesufia, tendréíslo por in- 
mundo. 

6 Asimismo la liebre, porque rumia, 
mas no tiene pesufia, tendréisla por ia- 
munda. 

7 También el puerco b, poique tíene 
pesufia, y es de pesufias hendidas, mas 
no rumia, tendréíslo por inmundo. 

8 De la carne de ellos no comeréis, ni 
tocaréis e su cuerpo muerto : tendréislos 
por inmundos. 

9 ^ Esto comeréis de todas las cosas 
que tetan en las aguas d : Todas las co- 
sas que tienen aletas y escamas en las 
aguas de la mar, y en los ilos, aqudlas 
comeréis. 

10 Mas todas las cosas que no tienen 
aletas, ni escamas, en la mar y en kw 
rios, asi de todo reptil de agua como de 
toda cosa viviente que ettá en las aguas, 
las tendréis en alMminacion. 

11 Os serán pues en abominación: de 
su carne no comeréis» y abominaaéis sus 
cuerpos muertos. 

18 Todo lo que no tuviere aletas y es. 
camas en las aguas, tendréislo en abo- 
minadon. 

18 Y Y de las aves, estas tendréis en 
abominación e ; no se comerán, serán 
atjominacion : El águila, d quebranta- 
huesos, el esmerc;jon, 

14 El milano, y el buitre según sn es- 
pede/; 

15 Todo cuervo según su especie ; 

16 El avestruz 9, y la lechuza, y d laro, 
y el nvilan según su espede, 

17 Y el buho *, y el somormtOo, y el 
ibis, 

18 Y el calamón, y d cisne, y d ono- 
crótalo, *S»LlfAl 

19 Y el herodion, y el oaradrion según I "•j 



» Ib. 65. 4. 

y6&8,17 



8Car.fcl| 
Col.aLlL. 

«IDeu-li! 



'Ovo. 14.1 

! 
/Job98.l| 

« Job 90LJ 
Is.13. 
yS4.1&, 
y4S.90.J 
Jer. fl0.f 
HicLf 



A.citfa 



LEVinOO, XQ, TTTT. 



A.ei4M. 



er. 8. 

ia«Ln.s,7. 

be. 13.1. 

BedbS. 

U. 

Heb.9Lia 

lFel.S.aL 

Ai)l7.14. 



'ler.S. 
Hac-2.iaL 



'Cifi&S. 



•C*fcü 



17.11. 



m capéele, j la abubina, y «1 murcié- 
lago. 

90 Y Todo lAntil de are que andoviece 
•oble cnatio fu» tendxéia en abomina- 
doa. 

21 Empero eito oomeváis de todo reptil 
de ares oue anda lobre cuatro pi*», que 
toTiere puma* ademai de tos {de», para 
saltar oon ellas sobre la tienra ; 

8S Ettoi comeréia de dios : La langorta 
Mgim >n especie, y el langostín según su 
eepeeie, y u haregol aegnn su especie, y 
ri nahgah s^nn su especie. 

S8 Todo otro reptil de aves, que tenga 
enatro pies, tendrais en aboininacioD. 

84 T por estas cosas seráls inmundos : 
Cualquiera que tocare & sus cuerpos 
nmertos*, sen inmundo basta la tarde. 

26 Y cualquiera que Iterare algo de 
sos cuerpos muertos*, lavaiA sns TCsti. 
dos, y sem inmundo basta la tarde. 

96 Todo animal de pesufla, pero que 
no tiene pesafla bendioa, ni rumia, ten- 
dréis por inmundo : cualquiera que los 
tocare, ser& inmundo. 

97 T de todos los animales que andan 
á cuatro pie», tendréis por Inmundo cual- 
qniem que asida sobre sns garras : cual- 
quícea que tocare sus cuerpea muotos, 
se ti t hm HBTwli? hasta la tarde. 

98 T d que llevare sus cuerpos muer- 
toe, lavaiA sus Testidos, y sera inmundo 

la tarde : habéis de tenerlos por 



99 ^ T estos tendréis por inmundos 
de los reptiles que van arrastrando sobre 
la tierra : La comadreja, y él ratón, y la 
rana según su especie, 

ao T el erizo, y el lagarto, y el caracol, 
y la babosa, y él topo. * 

81 Estos tendréis por inmundos de to- 
doa los reptiles : cualquiera que los to- 
care, cuando est u vieren muertos i, ser& 
Inmundo hasta la tarde. 

99 Y todo aquéllo sobre que cayere al- 
guna cosa de dios después de muertos, 
ser& inmundo, asi vaso de madera, como 
vestido, ó piel, ó saoo : cualquier instru- 
mento oon que se hace obota, serft me- 
tido en agua, v será inmundo hasta la 
tarde, y aíí seis Umiiio. 

aa T todo Ta^a de barro dentro de la 
cual ciñere al^ de ellos, todo lo que 
eatnvlere en ella será imnundo, y que- 
baazifis m la vaaiia. 

94 Toda vianda que se come, sobre la 
cual viniere el agua de talee vaé^fatf será 
inmunda : y toda bebida que se bebiere, 
será en todas eeae vasijas inmunda. 

85 T todo aquello, sobre que cayere 
algo dd cnenio muerto de dios, será 
immmdo : d homo ii hornillos se derri- 
barán ; son inmundos, y por ixunundos 
les tendréis. 

88 Con todo, la fuente y la cisterna 
donde se recogen aguas, serán limpias : 
mas lo que hubiere tocado en sus cuer- 
pos muertos será inmundo. 

87 T si cayere oigo de sus cuerpos mu- 
ertos sobre alguna simiente que se haya 
de semblar, soáUmpla. 

98 Mas si se hubiere puesto agua en la 
simiente, y cayere (ügo de sus cuerpos 
muertos aofara éUa, tendréisla por in- 



b-4.14. 
1*LZL 

icv.iaa. 



99 5 Y si algún animal que tuviereis 
para oomcr, se muriere, el que tocare 
su cuerpo muerto será inmundo hasta la 
taide. 

40 T d que comiere» de su cuerpo 
muerto, lavaiá sus vestidos, y será In- 
mondo hasta la tarde : asimismo el que 
sacare sn cuerpo muerto, lavará sus ves- 
tíáoijj será inmundo hasta la tarde. 

41 ^ Y todo reptil que vá arrastrando 



sobre la tierra, as abomlnaolon ; no se 
comerá. 

48 Todo lo que anda sotare el peche, y 
todo lo que anda sobre cuatro, ó mas 
pies, de todo reptil que anda aivaatrando 
sobre la tierra, no lo comeréis, porque es 
abominación. 

48 No ensuciéis* vuestras personas en 
ningún reptil que anda arrastrando, ni 
os contaminds en ellos, ni seáis iimiun- 
dos por ellos. 

44 Y Pues que yo soy Jdiová vuestro 
Dios, vosotros por tanto os santiflosréis. 
y seréis santos^, poique yo eoy santo : asi 
que no ensuciéis vuestras personas en 
ningún reptil que anduviere arrastrando 
sobre la tiena. 

46 Porque yo «qy Jdiová, que os hago 
subir de la tierra de Egipto? para seros 
por Dios : seréis pues santos, porque yo 
«oy santo. 

40 Esta es la ley de los animales, y de 
las aves, y de todo ser viviente que se 
mueve en las aguas, y de todo animd 
que anda arrastrando sobre la tierra : 

47 Para hacer diferencia entre inmun- 
do y limpio, y r entre los animdes que se 
pueden comer, y los animales que no se 
pueden comer. 

CAPITULO XII. 

Certmomia» eo» gttt ha d» mirifieane la 

wmier ncítm fortaa, 

Y HABLÓ Jéhová á Moisés, dieiendo : 
9 Habla á los hUos de Israel, dici- 
endo : La mujer cuando concibiere, y 
pariere vanm •, serfc inmunda siete días ; 
confinrme á los dias que está separada 
por su menstruo^ será inmunda : 

8 Y al octavo dia« circuncidará la 
carne de sn prepucio. 

4 Mas ella permanecerá treinta y tres 
días en la sangre de su purgación : nin- 
guna cosa santa tocará, ni vendr& al san- 
tuario, hasta que sean cumplidos los días 
de sn purgación. 

5 Y si pariere hembra, sssá inmunda 
dos semanas, conforme a su separación, 
y sesenta y sds dias estaiá purificándose 
de sn sangre. 

e Y cuando los dias de su purgación 
fueren cumplidos, por hijo, ó por hija, 
traerá un cordero ae un afk> para holo- 
causto, V un palomino, 6 una tórtola 
para expiación, á la puerta del taberná- 
culo del testimonio, d sacerdote. 

7 Y é/ lo oflrecerá delante de Jehová, 
y hará expiación por ella, y será limpia 
del ñv^ ae sn sangre. Esta m la ley de 
la que pariere varón ó hembra. 

8 X si no alcanzare su mano lo sufi- 
ciente pera un cordero, tomará entonces 
dos tórtolas, 6 dos palominos, uno para 
holocausto, y otro para expiación : y el 
sacerdote húá expiación por ella, y será 
limpia. 

CAPITULO XIII. 

Leyee de poUeta tobr» ti diteemimUetUo de la 

lepra/ deualpiiieHeeedloetaeerdotee. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, y Aaron, 
diciendo: 

8 Cuando el hombre tuviere en la piel 
de su carne hindiazon, 6 postilla, 6 
mancha blanca, y hubiote en la pld de 
su carne como llaga de lepra, será traído 
á Aaron d saoer^bte, 6 á uno de loe sa- 
oordotes sus hijos • : 

8 Y el sacerdote mirará la llaga en la 
pld de la carne : si el pdo en la llaga 
se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga 
mas hundida que la tez de la carne, llaga 
de lepra es; y d sacerdote le raoonocoá, 
y le dará por inmwido. 

4 Y si en la {riel de sn carne hubiere 
m^'K'h* blanca, pero no paradere mas 



•Os^aoL». 



rctaki».! 

lPBd.l.U, 
16. 



«IX.90.S. 
Has.U.L 



*-cs^lo.lo. 

BB.M.9S. 

lld.8.18. 



" Job 14. 4. 
8sL51.fi. 

La.a.sa. 

kClap.U.19. 
<0«a.l7. 13. 

Ln.2.aL 

Josa?. S3, 

28. 

Bom. 8. 19. 

OsL&S. 

FU. 8. 8. 



•Dea. 17. 
8.9. 
y94.8. 
Hd.a.7. 
Laal7.14. 



AiaXMft 



LEvmoo, zm. 



LG.14MI 



iNiuD.ia.io. 
aBer.&ar. 

2Gr. 26.30. 



•IS.M.& 

]IUt9.U. 



< ler. i fi. 



fanndidaqac la ta, ni an pelo se hubiere 
Torito blanoo, entónoet el sacerdote en- 
eennueá al Uagtdo por siete días ; 

5 T al s^mtimo dia el saoecdote lo mi- 
XBxA : 7 si w Haga 6 sn parecer se faubi. 
en estancado» no habiéndose extendido 
en la piel, entonces el sacerdote le toI» 
yetk & enoenrar por otros déte dias. 

6 Y al séptimo dia el sacerdote le re- 
conooetá de nuero : j ú parece haberse 
oecorecido la lUnsa, y que no ha cundido 
en la piel, entdnocs el sacerdote lo dar& 
por limpio : era postilla ; y Israrft sus 
vestidos, y seiá limpio. 

7 Mas sí hubiere rao creciendo la pos- 
tilla en la piel, después que fiíé mostrado 
al sacerdote para ser limpio, ser& visto 
otra vez del sacerdote. 

8 Y si reconociéndolo «d sacerdote, vé 
que la postilla ha crecido en la piel, él 
sacerdote lo dax& por inmundo, pue» es 
lepra. 

9 Y Cuando hubiere llaga de lepra^ en 
el hombre, ser& traído al sacerdote ; 

10 Y el Sacerdote mirará, y si pareciere 
tumor blanco en la piel, él cual haya 
mudado el odor del pelo, y se descutñre 
asimismo la carne viva, 

11 Lepra es envejecida en la piel de su 
carne : y le dará por iimiundo el sacer- 
dote, y no lo encerrará, porque es in- 
munáio. 

IS ^ Mas si brotare la lepra cundiendo 
por c» cutis, y día cubriere toda la piel 
del llagado desde su cabeza basta, sus 
pies, á toda vista de ojos del sacerdote, 

18 EntiSnces el sacerdote le reconocerá ; 
y si la lepra hubiere cubierto toda su 
carne, dará por limpio al llagado e : hase 
vuelto toda ella blanca, y él es limpio. 

14 Mas el día que apareciere en él la 
carne viva, será inmundo» 

15 Y el sacerdote mirará la carne viva, 
y lo dará por inmundo. Es inmunda la 
carne viva, es lepra. 

16 Mas cuando la carne viva se mu- 
daie y volviere blanca, entonces vendrá 
al sacerdote; 

17 Y él sacerdote mirará, y si la Uaga 
se hubiere vuelto blanca, d sacerdote 
dará por limpio o/ que tenia la llaga, y 
será limpio. 

18 *f Y cuando en la carne de aJgtmOf 
en su piel, hubiere apostema, y se sanare, 

19 Y sucediere en el lugar de la apos- 
tema tumor blanco, ó mancha blanca 
emberm^ecida, será mostrado al sacer- 
dote: 

90 Yel sacerdote mirará; y si poredere 
estar aquella mas baja que su piel inme- 
diata, y su pelo se hubiere vuelto blanco, 
darálo el sacerdote por inmundo: es 
llaga de lepra que se originó en la a- 
postema. 

91 Y si el sacerdote la considerare, y 
no pareciere en día pelo blanco, ni es- 
tuviere mas bi^a que la otra piel, sino 
que eetá oscura, entonces el sacerdote le 
encerrará por siete dias '. 

99 Y si se fuere extendiendo por la 
piel, entonces el sacerdote lo dará por 
inmundo : es llaga. 

93 Empero si la mancha blanca se 
estuviere en su lugar, que no haya cun- 
dido, es la costra de la apostema ; y d 
sacerdote lo dará por limpio. 

94 Y Asimismo cuando la carne tu- 
viere en su piel quemadura de fuego, 
y hubiere en lo ya sanado dd fií^o 
mancha blanquecina, berm^iza, 6 eolo 
blanca, 

95 £1 sacerdote la mirará, y si el pelo 
se hubiere vuelto blanoo en la mancha, 
y pareciere estar mas hundida que la 
etra piel, es lepra que sallé en ia quema- 



dma ; j A saoe«dete deotanrá d aajeto 
inmnado, por ser llaga de lepra. 

96 Mas d d saeetonte la mirare, y no 
paredere en la mandia pdo blanoo, ni 
estuviere mas baja que la eirá tea, sino 
que está oscura, le etioencaiá d saecxdote 
por siete diaa«; 

97 Y d séptimo dia d sacerdote la «e- 
conoocrá : si se hubiese ido extendiendo 
por la pid, d sacerdo te lo dará por in- 
mundo; es llaga de lepra. 

98 Empero d la mancha se estuviere 
en su lugar, y no se hubiere extendido 
en la pid, sino que está oscura, hincha- 
zón es de la quñnaduxa : daxálo pues el 
sacerdote por limpio, que seBd de la 
quemadura es. 

90 5 Y ^ hombre ó m^jer que le sa- 
liere uaga en la cabeza, ó en la barba, 

80 El sacerdote mirúá la llaga ; y al 
pareciere estar mas profunda que la tes, 
y d pdo en ella fuere rubio y addga- 
zado, enténoes d sacerdote lo dará por 
inmundo : ea tilla, es lepra de la cabeza 
ó de la barba. 

81 Mas cuando d sacerdote hubiere 
mirado la llaga de la tifia, y no pared- 
ere estar mas profunda que la tez, ni 
fuere en ella el pelo negro, el sacerdote 
encerrará d llagado de la tifia por siete 
dias/: 

88 Y d séptimo dia d saoerdote mirará 
la llaga ; y d la tifia no paredere ha- 
berse extendido, ni hubiere en ella pelo 
rubio, ni pareciere la tifia mas profunda 
que la tez, 

88 Entonces lo trasquilarán, mas no 
traaqqUarán d lugar de la tilla: y en- 
cerrará d sacerdote al que tiene la tifia 
por otros déte dias g. 

84 Y d séptimo dia mirará d sacerdote 
la tifia : y SI la tifia no hubiere cundido 
en la pid, ni paredere estar mas pro- 
ftmda que la tez, el sacerdote lo dará 

K limpio ; y lavará sus vestidos, y será 
pió. 

85 Empero d la tifia se hubiere ido 
extendiendo en la pid & después de su 
purlficadon, 

86 Entonces d sacerdote la mirará ; y 
d la ti&i hubiere cundido en la pid, no 
busque el sacerdote d pelo rabio, es 
inmundo. 

87 Mas d le paredere que la tifia está 
detenida, y que ha salido en día el pelo 
tuegto, la tími está sanada ; él eetá Um- 
pio, ypor limpio lo daiá d sacerdote. 

88 ^Asimismo el hombre ó mujer, 
cuando en la pid de su carne tuviere 
manchas, manchas blancas, 

80 El sacerdote mirará ; y d en la pid 
de su carne parecieren manchas blancaa 
algo oscureddas, es empeine que brotó 
en la piel, está limpia la tal persona. 

40 ^ Y d hombre, cuando se le pelare 
la cabeza, es cdvo, mae limpio. 

41 Y d á la parte de su rostro te le 
pelare la cabeza, es cdvo por delante, 
pero limpio. 

48 Mas cuando en la edva ó en la 
antecdva hubiere llaga blanca rojiza, 
lepra es que brote en sn cdva ó en su 
antecalva. 

48 Entonces el sacerdote lo mirará, y 
d pareciere la hinchazón de la llaga 
blaxica rojiza, en sn cdva ó ea su ante- 
cdva, como el parecer de la lepra de ia 
tez de la carne, 

44 Leproso es, es inmundo ; el sacer- 
dote lo dará luego por inmundo : en tu 
cabeza tiene su llaga. 

45 Y Y d leproso en quien hubiere ttU 
llaga, siu vestidos seián deshechos, y su 
cabeza descubierta*, y embozado pre- 
gonará, Inmundo, inmundo *. 



.«.5.36. 



96. 



» wr. SL 



h ytx. 7. Sr. I 
9Tlm.9.17.! 
yS. 18. 



i Ev ai. 17, 
S3. 

Mie.&7. 
> 8sL 51. 3. 

Is.8.5. 
y 64.6. 
Baiii.8. aaL 
10or.fi. 11. 



A.CMML 



LEviTico, znr. 



A. O. UM. 



l5nB.C3. 

;]«.&. 

lGr.at.lL 

hacn.H. 

Apor-g.g. 

7£lt 



r.ai»aa. 



■Obp.1141 
• Dbo. 7. S, 

Hidt.U. 
U.3II 



tU.U.VL 

iiu.iao. 



' M«.L44. 

ri7. 14. 



¡'Id. o. 7. 



.M. 



48 Tod» «1 tfMoape que la Haga 
'Viere eu il, mtk inmundo, eettiá im- 
pofo : hebtaiA tolo» flieni dei imát uuk 

47 5 Y onando en el Testido hnUere 
plaga de lepra» en vertido de lana, ó en 
veetklodelbo, 

48 O en eatambse, 6 en tnuna de Uno ó 
de lana, ó eu {lid, ó en cualquiera otara 
de piel; 

40 Y que la plaga aea verde, 6 benneja, 
en vcctido 6 en piel, ó en esUmabre, 6 en 
tiama, 6 en oualqulcni otara de piel, 
plaga ea de lepia, y se ha de moatnr al 



SO Y el sacerdote mlmA la plaga, y cn- 
eenaiá la oosa plaada por siete días •». 

61 Y al séptimo ola minaá la plaga : 
y si Imbieve cundido la plaga en el ves- 
tido, 6 estambre, ó en la trama, 6 en 
niel, ó en onalqulera obra que se hace 
de pides, lepra roedora es lata/ plaga»; 
inmunda sen. 

OS Bert quemado* el vestido, 6 es- 
tambae, ó trama de lana ó de Uno, ó 
enalqulen obra de pieles en ane hubiere 
tal plega^ porque lepra roeoora es : al 
fti^RO seis quemada. 

S8 T si él saoerdote ndrare, y no pare- 
eiere que la plaga se luna ezlendlao eu 
él Testido, ó estambre, ó en la trama, 6 
en oualqníera obra de púes, 

64 Entonces el sacerdote mandará que 
laíven donde está la plaga, y lo e ncerr ar á 
otra Tez j> por siete días. 

66 Y d saceidoCe minaá deafiues que 
la plaga fliere lavada ; y si pareciere que 
la plaga no ha mudado su aspecto «, bien 
que no haya cundido la plaga, inmunda 
es; la quemarás al fuego: corrosión es 
penetrante, «ftf lo fxiido en la haz ó en 
él revés de aquella cosa. 

66 Mas si tf sacerdote la viere, y pare- 
ciere que la plaga se ha oscurecido des- 
pués que fbé lavada, la cortará del ves- 
tido, o de la piel, ó del eatambra, ó de 
la trama. 

67 Y si a pareciere maa en él vestido, ó 
eetamlme, ó trama, ó en cualquiera coea 
de pMcs, rever d ec i endo en ella, que- 
mañie r al ftwgo aqnéUo donde estuviere 
la placa. 

68 Empero el vestido, 6 estambra, ó 
trama, 6 cualquiía eoia de piel que la- 
vares, y que se le quitare la plaga, la- 
varse ha segunda vez, y entonces será 
limpia. 

SB Esta e« la ley de la plaga de la lepra 
áák vestido de lana 6 de Ihio, ó del cs- 
tamlire, ó de la trama, 6 de cualquiera 
cosa de piel, pan que sea dada pnr lim- 
pia 6 por inmunda. 

CAPITULO XIV. 

Dt la$ tm moni €tt y tatrifieioB para la jmri- 

flead<m de la lepra. 

\r HABL6 Jcfaová á Moisea did- 



S Esta será la ley del leproeo cuando se 
limpiare: Será traído al sacerdote «: 

8 Y el saoardote saldrá ftura del real : 
y miíaiá el sacerdote, y viendo que está 
sana la plaga de la lepm dd leproso, 

4 El saoardote mandará luego que se 



1 para d que se purifica dos ave- 
cillas vivas, limitas, y palo de cedrob, y 



,,é hisopo*: 
6 Y mandará d sacerdote matar la una 
avedlla en un vaso de barro sobre aguas 
vivase 

6 Después tomarft el avecilla viva, y d 
pdo de cedro, y la grana, y el hisopo, y 
lo mqjará, oon d avecilla viva, en la 
da la avedlla muerta sobre las 



7 T lodaiá* sitie veces sobre d que se 
purifica de la lepra, y le dará por lim- 
pie : y soltará al avedlla viva sobre la 
aaadeleampo. 

8 Y el que se purifica, lavará sus ves- 
tidos, y/ raerá todos sus pelos, y se ha 
de lavar oon agua, y; sóá limpie: y 
después entrará en el red, y morará Ib- 
era de su tienda A siete dias. 

9 Y será, que al séptimo dlai raerá to- 
dos sus pelos, su cabeza, y su barba, y 
las e^as de sus oíos; flndmente, racM 
todo su pdo, y lavaiá sus vestidos, y 
lavará su carne en aguas, y será limpio. 

10 Y d día octavo tomará dos coroeroe 
shi defiteto, y «na coedem de un afto sin 
tacha, y tres dédmas de flor de harina 
para Presente, amasada con aodte, y 
un* log de aeelCe. 

11 Y el sacerdote que h purifica, pre- 
sentará con aquellas cosas d que se ha 
de limpiar delante de Jdwvá, á la pu- 
erta dd tabemáeulo dd testimonio. 

18 Y tomará d sacerdote el un cordero, 
y oAeeerálo por ceptacioM de la culpa', 
con d log de aoelbe, y lo mecerá todo 
como oftenda agitada delante de Je- 
hová. 

18 Y degollará d eordcn> en d lugar 
donde dagttdlan to victima por d pecado 
y d holocausto, en d lugar dd santu- 
ario: porque oomo la víctima por el 
pecado, ad tamMen la víctima por la 
culpa es dd saoardote: es cosa muy 
sagrada. 

14 Y tomará d sacerdote de la sangre 
de la vicÜNM por la culpa, y pondrá el 
sacerdote sobre la temflla de la ore> 
deredia dd que se purifica, y sobre el 
pulgar de su mano derecha, y sobre d 
pulgar de su pié derecho ■>. 

16 Asimismo temará d sacerdote del 
log de acdte, y echará sobre la palma de 
■u mano IzqnieRla ; 

16 Y mqjará su dedo derecho en el 
acdte que tiene en su mano izquierda, 
y espaiübá dd acdte con su dedo siete 
veces delante de Jehová. 

17 Y de lo que quedare dd acdte que 
tiene en su mano, pondrá d sacerdote 
sobre la ternilla de la oreja derecha dd 
que se purifica, y sobre el pulgar de su 
mano deredia, y sobre d pulgar de su 
pió derecho», sobre la sangre de la ex- 
piación por la culpa. 

18 Y lo que quedare dd acdte que 
tiene en su mano, pondrá sotare la ca- 
beza dd que se pnnfica; t aeí hará d 
sacerdote ezpiacum* por él ddante de 
Jehová. 

18 Ofirecerá luego d saoerdote d aaeri- 
ficio por H pecado, y hará expiación por 
el que se ha de purificar de su inmun- 
dicia, y después o^ioUará el holocausto : 

90 Y hará subir el sacerdote el holo- 
oausto y d Preeente sobre d dtar. Así 
hará d saoerdote expiadon por él, y será 
limpio. 

81 Y Ma» ú ftiere pobre, que no alcan- 
zare su mano 4 tanto, entimces tomará 
un cordero para wr ofrecido oomo ofren- 
da agi t ada por la culpa, para reconcili- 
arse, y una décima de flor de harina 
amasada con acdte para Presente, y un 
log de acdte:. 

88 Y dos tórtolas, 6 dos palominos, lo 
que dcanzare su mano : y el uno será 
para expiadon por el pecado, y el otro 
para hdocausto. 

88 Las oudes cosas traerá al octave dia 
de su purificación d sacerdote, á la pu- 
erta dd tabernáculo dd testimonio de- 
lante de Jehová. 

84 Y el sacerdote tomará el cordero de 
la expUdon por la culpa, y el log de 



«lfm.1». 
18.18. 
is.aab 3&, 

HSKU.8Í. 

/OBP.U.& 

f K£6.a6. 
Heb.10.2L 
lF«d.&tL 

ANun.12. 
U. 

i Non. & 7. 



tCsp.S.L 



<Csp.6.6. 



• ■z>9».ao. 

Cftp. 8.». 



"vnr. 11 



•0^1.426. 



A. a 1400. 



LEvrnoo, XV. 



A.C.14ML 



P ver. 12. 



9 fer. 14, ir. 



•-Oeiul2.7. 
y 18. 17. 
y 17. 8. 



'Cap. 18. 60. 



tCaii.18.61. 



aceite, j meoerálo d aacerdote c<Hno o- 
frenda agitada delante de Jeharrhp. 

25 Luego degollará el cordero de la ex- 
piación por la culpa, j tomará el sacer- 
dote de la sangre de la expiación por la 
culpa, 7 pondrá sobre la ternilla de la 
OT^a derecha del que le purifica, y so- 
bre el pulgar de su mano derecha, y so- 
bre el puliar de su pié derecho 9. 

S6 Y el sacerdote echuá del aceite 
sobre la palma de su mano izquierda ; 

87 Y con su dedo derecho rociará el 
sacerdote del aceite que tiene en su mano 
izquierda siete veces delante de JehoTá. 

28 También pondrá el sacerdote del 
aceite que tiene en su mano sobre la 
ternilla de la or^a derecha del que se 

Surifica, y sobre el pulgar de su mano 
erecha, y sobre el pulgar de «m pié de- 
recho, en el lugar de la sangre de la 
expiación por la culpa. 

29 Y lo que sobrare del aceite que el 
sacerdote tiene en su mano, pondiálo 
sobre la cabeza del que se purifica, para 
reconciliarlo delante de Jehová. 

ao Asimismo ofrecerá la una de las 
tórtolas, ó de los palominos, lo que al- 
canzare su mano : 

31 Bl uno de lo que alcanzare su mano 
en expiación por el pecado, y el otro en 
holocausto, ademas del Presente : y hará 
el sacerdote expiación por el que se ha 
de purificar delante de Jehová. 

32 Esta e» la ley del que hubiere tenido 
plaga de lepra, cuya mano no alcanzare 
á todo lomreacriptojaaxa, purificarse. 

83 Y Y habló Jehová á Moisés y á 
Aaron, diciendo : 

34 Cuando hubiereis entrado en la ti- 
erra de Canaan, la cual yo os doy en 
posesión, y pusiere*- yo plaga de lepra 
en alpma casa de la tierra de vuestra 
posesión, 

35 Vendrá aquel cuja fuere la casa, y 
dará aviso al sacerdote diciendo : Como 
plaga ha aparecido en mi casa. 

86 Entonces mandará el sacerdote, y 
despejarán la casa antes que el sacerdote 
entre á mirar la plaga, porque no sea 
contaminado todo lo que estuviere en 
la casa : y después el sacerdote entrará á 
reconocer la casa. 

37 Y mirará la plaga : y si se vieren 
manchas en las paredes de la casa, ca- 
vemillas verdosas ó rqjas, las cuales pa- 
recieren mas hundidas que la superficie 
de to pared, 

38 El sacerdote saldrá de la casa á la 
puerta de ella, y oenaxá la casa por siete 
dias*. 

38 Y al séptimo dia volverá el sacer- 
dote, y mirará : y si la plaga hubiere cre- 
cido en las paredes de la casa, 

40 Entónres mandará el sacerdote, y 
arrancarán las piedras en que estuviere 
la plaga, y las echarán fuera de la ciudad 
en lugar mmundo : 

41 Y hará descostrar la casa por de 
dentro al rededor, y derramarázw polvo 
que descostraren fuera de la ciudad, en 
lugar inmundo. 

42 Y tomarán otras piedras, y las pon- 
drán en el lugar de las piedras quitadas ; 
y tomarán otro barro, y encostrarán la 
casa. 

48 Y si la plaga volviere á reverdecer 
en aquella casa, después que hizo arran- 
car las piedras, y descostrar la casa, y 
después que fiíé encostrada, 

44 Entonces el sacerdote entrará, y mi- 
rará; 7 si pareciere haberse extendido 
la plaga en la casa, lepra roedora* está 
en la tal casa, inmunda es. 

45 Derribante por tanto la tal casa, 
sus piedras, y sus maderos, y toda la 



mezcla de la casa; y aaoaráse todo fiíesa 
de la ciudad á lugar inmundo. 

46 Y cualquiera que entrare en aquella 
casa en todos los dias que la mando cer- 
rar, será inmundo hasta la tarde. 

47 Y el que durmiere en aquella casa, 
lavará sus vestidos : también el que co- 
miere ea\a tal casa lavará sus vestidos. 

48 Mas si entrare el sacerdote, y mi- 
rare, y viere que la plaga no se bia ex- 
tendido en la casa después que fué en- 
costrada, el sacerdote dará la casa por 
limpia, porque la plaga ha sanado. 

49 Entonces tomará pera limpiar la 
casa dos avecillas, y palo de cedro, é 
hisopo K. 

50 Y dallará la una avecilla en una 
vaaya de barro sobre aguas vivas : 

61 Y tomará el palo de cedro, y el 
hisopo, y la grana, y el avecilla vira, y 
mpjaralo todo en la sangre de la avecilla 
muerta, y en las aguas vivas, y rociará la 
casa siete veces. 

52 Y purificará la casa con la sangre de 
la avecilla, y con las aguas vivas, y con 
el avecilla viva, y el palo de cedro, j el 
hisopo, y la grüía. 

53 Luego soltará la avecilla viva fuera 
de la ciudad sobre la haz del campo : 
así hará expiación por la casa, y será 
limpia. 

54 5 Bsta es la ley acerca de toda 
plaga de lepra, y de tina, 

55 Y de la lepra del vestidof, y de la 
casas, 

56 Y acerca de la hinchazón*, y de la 
postilla, y de la mancha blanca : 

57 Para enseñar cuando algo es inmun- 
do, y cuando limpio &. Aquesta m la 1^ 
tocante á la lepra. 

CAPITULO XV. 

Como debe hacerte la expiación y purifteaeion 

de varioB impuretM légale» invobmiairiaa. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés y á 
Aaron, diciendo : 

2 Hablad á los li^os de Israel, y de- 
cidles: Cualquier varón, cuando su si- 
miente manare de su carne •, será in- 
mundo. 

8 Y esta será su inmundicia en su 
fli^o : sea que su carne destiló por causa 
de su flujo, ó que su carne se obstruyó á 
causa de su fli:go, él será inmimdo. 

4 Toda cama en que se acostare el qiie 
tuviere flujo, será inmunda ; y toda cosa 
sobre que se sentare, inmunda swá. 

5 Y cualquiera que tocare á su cama, 
lavará sus vestidos » ; lavaráse también á 
sí mismo con agua, y será inmundo hasta 
la tarde. 

6 Y el que se sentare sobre aquello en 
que se hubiere sentado el que tiene fii\jo, 
lavará sus vestidos, se lavará c también á 
sí mismo con agua, y será inmundo hasta 
la tarde. 

7 Asimismo el que tocare la carne áA 
que tiene fluV>, lavará sus vestidos, y á 
SI mismo se lavará con agua, y será in- 
mundo hasta la tarde. 

8 Y si el que tiene flujo escupiere so- 
bre el limpio, este lavará sus vestidos, y 
después de haberse lavado con agua, será 
inmundo hasta la tarde. 

9 Y todo apartijo sobre que cabalgare 
el que tuviere fl^jo, será inmundo. 

10 Y cualquiera que tocare cualquiera 
cosa que haya estado debajo de él, será 
inmundo hasta la tarde; y el que la 
llevare, lavará sus vestidos, y despies de 
lavarse oon agua, será inmundo hasta la 
tarde. 

11 Y todo aquel á quien tocare el que 
tiene fli;yo, y no lavare con agua sus 
manos, lavaiA sus vestidos, y á u mismo 



ver. t 



' Den. ». 8. 

rCsp.l8.4T. 
■ ver. 84. 
o Gap. IS. 2. 1 

6Bx. 44.23. 



<> Cap. 23. 4. 
Nun. 5.2. 
2Sain.S.33. 
Mat. 9. ao. 
Mar. 7. 20, 
28. 



»Cap.ll.SS. 
y 17. 14. 



• Is. 1. 16. 
Saat». 4. 8. 



A. C 1490. 



LEVITICO, XVI. 



A. C 1490. 



'Cap.U.3S. 



'icr. 38. 
Cap. li. 8. 
Kiiai.l»Jl, 
12. 

/Cap. 14. 2a, 
SI. 



,»Den.23.19. 



IfiHklU. 



tCiV-X>-18. 
Kx-U.fc 






'm.U,l& 



'BL4L3S. 



se lavaxá con agas, y sezá üunmido has- 
ta la taxde. 

IS Y la -ras^a de iMurro en que tocare el 
qne tiene flino, aeiá quebrada «fj j toda 
Tas^a de madera será lavada con agua. 

13 ^ Y cuando se hubiere limpiado de 
su üujo el que tiene flajo, se ha de con- 
tar siete dias * desde su puiiñoacion, y 
lavará sus vestidos, y lavará su carne en 
aguas vivas, y será limpio. 

14 Y el octavo dia tomará dos t&riolu, 
6 dos palominos/, y vendrá delante de 
Jébová á la puerta del tabernáculo del 
testimonio, y los dará al sacerdote. 

15 Y harálos el sacerdote, el uno oflren- 
da por el pecado, y el otro holocausto : 
y a«i le purificará el sacerdote de su 
fli^o delante de Jehová. 

16 Y el hombre, cuando de A saliere 
derramamiento de sémeny, lavará en 
aguas toda su carne, y será inmundo 
hasta la tarde. 

17 Y toda vestimenta, ó toda piel sobre 
la cual hubiere del derranuuxiento del 
semen, lavaráse oon agua, y s^á inmun- 
da haÁa la taxde. 

18 Y la miyer con quien el raxon tu- 
viere ayuntamiento de semen, amlnt se 
lavarán con agua, y seriui inmundos has- 
ta la tarde &. 

19 Y Y cuando la mvi¿et tuviere fli;^o • 
de sangre, y su fli^o fuere en su carne, 
siete días estará apartada; y cualquiera 
que tocare en ella, será inmundo hasta 
la tarde. 

SO Y todo aquéUo sobre que ella se 
acostare mientras su separación, será 
inmundo: también todo aquello sobre 
que se sentare, será inmundo. 

21 Y cualqiiiera que tocare á su cama, 
lavará sus vestidos, y después de lavarse 
con agua, será inmundo hasta la tarde. 

32 También cualquiera que tocare cu- 
alquier mueble sobre que eUa se hubiere 
sentado, lavará sus vestidos; lavaráse 
luego á si mismo con agua, y será in- 
mundo hasta la tarde. 

83 Y si aiguna cota estuviere sobre la 
cama, ó sobre la silla en que ella se hu- 
biere sentado, el que tocare en ella, será 
inmundo hasta la tarde. 

24 Y si alguno durmiere con ella, y su 
menstruo fuere sobre él *, será inmundo 
por siete dias; y toda cama sobre que 
durmiere será inmunda. 

25 Y la mujer, cuando siguiere él fligo 
de su sangre por muchos ^as, fuera del 
tiempo de su costumbre', ó cuando tu- 
viere üa¡o de sangre mas de su costum- 
bre, todo el tiempo del fli^o de su in- 
mundicia será inmunda, como en los 
dias de su oostumbre. 

86 Toda cama en que durmiere todo 
él tiempo de su íl^jo, le será como la 
cama «n lo$ dia* de su costumbre : y todo 
mueble sobre que se sentare seiá in- 
mundo, como cuando en la inmundicia 
de su costumbre. 

97 Cualquiera que tocare en esas cosas 
será inmundo ; y lavará sus vestidos, y 
á sí mismo se lavará con agua, y será in- 
mundo basta la tarde. 

88 Y cuando fuere libre de su flujo •», 
se ha de contar siete dias, y después será 
limpia. 

89 Y él octavo dia tomará consigo dos 
tórtolas, ó dos palominos, y les traerá al 
sacerdote á la puerta del tabernáculo del 
testimonio: 

30 Y el sacerdote hará el uno ofrenda 
por él pecado, y ^ otro holocausto: y 
aei la purificará el sacerdote delante de 
Jehová del ñv^o de su inmundicia. 

31 5 Así apartaréis los hijos de Israel 
de sos inmundicias», á fin que no mu- 



eran por sus imnundicias, ensuciando mi 
tabernáculo qne está entre ellos*. 

88 Esta es la ley del que tiene fliúo de 
tément 7 del que sale derramamiento de 
semen, viniendo á ser inmundo á causa 
de ella ; 

3S Y de la que padece su costumbre, y 
acerca del oue tuviere flujo, sea varón o 
hembra, y del hombre que durmiere oon 
mujer inmunda. 

CAPITULO XVI. 
Saeri/Mot «we debe qfreeer el wmo eaeerdoU 
en d dia tolemnitimo de la ccptacMM f per- 
dón general de toe peeadoe. 

Y HABLÓ Jehová á Moise» después • 
que murieran los dos hijos de Aaron, 
cuando se llegaron delante de Jehová, 
y murieron. * 

8 Y Jehová d^o á Moisés : Di á Aaron 
tu hermano, que no en todo tiempo entre 
ei»ei santuario b del velo adentro delante 
de la cubierta, que ettá sobre el arca, 
para que no muera ; porque yo apare- 
ceré en la nube sobre la cubierta c. 

3 Con esto entrará Aaron en el santu- 
ario: con un becerro por expiación rf, y 
un camero en holocausto. 

4 La ttínica santa de lino se vestirá*, 
y sobre su carne tendrá pafletes de lino, 
y cefUráse el cinto de lino, y con la mitra 
de lino se cubrirá, qve son las santas ves- 
tiduras : con ellas, después de lavar tu 
carne con agua/, se ha de vestír. 

5 Y de la coiur^acion de los hijos de 
Israel tomata dos machos de cabrio para 
expiación, y un cámaro para holocausto. 

6 Y hará allegar Aaron el becerro de 
la expiación, que era suyo, y hará la re- 
conciliación por sí^ y por su casa. 

7 Y Después tomará los dos machos de 
cabrío, y los presentará delante de Je- 
hová á la puerta del tabernáculo del tes- 
timonio. 

8 Y echará suertes Aaron sobre los dos 
machos de cabrío ; la una suerte por 
Jehová, y la otra suorte por Azazel ||. 

9 Y hará allegar Aaron el macho ca- 
brío sobre el cual cayere la suerte por 
Jehová, y ofreceralé por expiación. 

10 Mas el macho cabrio, sobre el cual 
cayere la suerte por Azazel, lo presen- 
tará vivo delante de Jehová, para hacer 
la reconciliación sobre él A, y enviarlo á 
Azazel al desierto. 

11 ^ Y hará llagar Aaron el becerro 
que era suyo para expiación, y hará la 
reconciliación por sí y por su casa, y de- 
gollará por expiación ed becerro que era 
suyo. 

18 Después tomará el incensario lleno 
de brasas de fuego del altar de delante 
de Jehová, y sus pufk» llenos del per- 
fume aromático molido, y • meterálo del 
velo adentro : 

18 Y pondrá el perfume sobre el fuego 
delante de Jehová, y la nube del por- 
flime cubrirá la cubierta que está sobre 
el testimonio, y no morirá. 

14 Tomará luego de la sangre del be- 
cerro, y rociará con su dedo hada la 
cubierta al lado oriental * : hacia la cu- 
bierta esparcirá siete veces de aquella 
sangre oon su dedo. 

15 Después degollará paní expiación el 
macho cabrio, que era del pueblo, y me- 
terá la sangre de él del velo adentro/: y 
hará de su sangre como hizo déla sangre 
del becerro, y esparcirá sobre la cubierta, 
y delante de la cubierta. 

16 Y limpiará el santuario »> de las in- 
mundicias de los h^os de Israel, y de 
sus rebeliones, y de todos stis pecados : 
de la misma manera hará también al 
tabernáculo del testimonio, el cual reside 
entre ellos en medio de sus inmundicias. 



«Cap. SI. 33. 

Xs. 6. 11. 

y 98. 88. 

1*4.5,7. 

iOor.S.17. 



« Gsp. 10. 1, 

a. 



6 Ex SO. 10. 

Halke.7,6. 

yiai9. 
' Bz. 95. 23. 

11107.8.10. 

d Cap. 4. 8. 

• xz. aa. 39. 

48. 
Bs.44.17. 



/Cap.8.<^ 

Ex. sa ao. 



í cap. 9. 7. 
Heb.6.a,S. 
y 7. 37, 881 
y 9. 7. 



inaehoea- 
brfo envi- 
ado. 



A Ib. 58. 5^6. 
3 Cor. 5. 21. 
Heb. 7. 87. 
y». 30. 



i Ex. 80. 84, 
88. 
Ap.8.8.^ 



i Heb. 9. 13, 
25. 



/ ver. 2. 
Heb. 9. 8, 7, 

la. 

«El. 45. 18. 
Heb. 9. 23, 



JLai4»0. 



LEVITICO, XVn, XVIIL 



A.CM90. 



« Heb. 9. 7. 



« Sx. 80l 10. 



)>SbLS3.6. 
Pro.a8.1& 

7la.fi3.6. 



•-la. 88.11, 
Jiun 1. 89. 

B»K 9. as. 

lPed.3.34. 
'8ftl.108.12. 



( Ckp. 4. 8, 

10. 



** yvT. 28. 

Csp.lfi.S. 
'Cap. 4. 12. 

21. 

y 6.801 

Bebil&Il. 



■Cap. 28. 27. 

Sai 80. 10. 

Nnm. 29. 7. 
«Ib. 68. 8, 5. 

Du. 10. 8, 

12. 



«Cap. 28. 82. 

««p.4 8,íi 
16. 



•< Xx. 80. 10. 
HeK 9. 7, 
2S. 



17 Y« ningnn hombre estaiá en el ta- 
beniAculo del tettimonió cuando él en> 
tare 4 hacer la recondUadon en el san- 
tuario, haata que él salga, y haya hecho 
la reoonciliaeion por si j por su casa, j 
por toda la congregación de Israel. 

18 Y saldrfr al altar, que ettá delante de 
J^ová, y lo expiara* ; y tomará de la 
sangre del becerro, y de la sangre del 
macho cabrío, y pondrá sobre Tos cu- 
ernos del altar al rededor. 

19 Y esparcir& sobre él de la sangre con 
su dedo siete veces, y lo Ifaniria», y lo 
santiñcará de las inmundicias de los 
h^jos de Israel. 

flO Y Y cuando hubiere acabado de ex- 
piar el santuario, y el tabernáculo del 
testimonio, y el altar, haiá llegar el ma- 
cho cabrío títo : 

SI Y pondrá Aaron ambas manos suyas 
sobre la cabesa del macho cabrío títo, 
jp oonfiesará sobre él todas las iniquida- 
des de los h^os de Israel, y todas sus 
rebeliones, y todos sus pecados, poni- 
éndolos así sobre? la cabeza del ma- 
cho cainio, y lo enviaxá al desierto por 
mano de un hombre destinado para 
esto. 

2S Y aquel macho cabrío llevará sobre 
sí r todas las iniquidades de ellos á tierra 
inhabitada: y atti dejará ir al macho 
cabrío por el desierto*. 

28 ^ Después vendrá Aaron al taber- 
náculo del testimonio, y se desnudará 
las vestimentas de lino, que habla ves- 
tido para entrar en el santuario, y pon- 
drálasalll. 

S4 Lavurá luego su carne con agua en 
el lugar del santuario, y después de po- 
nerse sus vestidos, saldrá y hará su ho- 
locausto, y el holocausto del pueblo, y 
hará la reconciliación por si y por el 
pueblo. 

86 Y quemará el sebo' de la expiación 
sobre el altar. 

96 Y Y el que hubiere llevado el ma- 
cho cabrío á Azazel, lavará sus vestidos, 
lavará también con agua su carne, y 
después entrará en el xealN. 

S7 ^ Y sacará fuera del real* el be- 
ceno de la eaepiaeion por el pecado, y el 
macho cabrío de la expioHonvor la cul- 
pa, la sangre de los cuales fué metida 
para hacer la expiación en el santuario ; 
y quemarán en el fuego sus pellegos, y 
sus carnes, y su estiércol. 

88 Y el que los quemare, lavará sus 
vestidos, lavará también su carne con 
aguajF, y después entrará en el real. 

89 ^ Btto tendréis por estatuto per- 
petuo : En d mes séptimos, á los diez 
del mes, afliidxéis vuestras almas, y 
ninguna obra haréis*, ni el natural, ni 
el estranjero que peregrina entre vos- 
otros: 

80 Porque en este dia $e os reconciliará 
pera limpiaros ; y seréis limpios de todos 
vuestros pecados delante de Jehová. 

31 Sábado de reposo aera para vos- 
otros, jh afligiréis vuestras almas, por 
estatuto perpetuo. 

88 Y hará la reconciliación « el sacer- 
dote que fuere ungido, y cqya mano hu- 
biere sido llena para ser sacerdote en 
lugar de su padre ; y se vestirá las ves- 
timentas de lino, las vestiduras sagradas. 

88 Y expiará el santuario santo, y el 
tabernáculo del testimonio : expiará tam- 
bién el altar, y los sacerdotes, y á todo el 
pueblo de la congreeacion. 

34 Y *to tendréis por estatuto per- 
petuo, para expiar á los hijos de Israel 
de todos sus pecados una vez en el 
aBo d. Y Moisés lo hizo como Jehová le 
mandó. 



CAPITULO XVII. 
Manda «I Señor á lo» Hebrioi qtie no efrttean 
aaarifitU» tino íttmHo/ y f»» no w ofrm- 
eanȤtotfiumddttAeriidemlo. Ltt p roMb a 
ti «mor Jama» Mmgroáoamináh». 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

8 Habla á Aaron, y á sus h^os, y á 
todos los hijos de Israel, y dfles. Esto e* 
lo que ha mandado Jehoro diciendo : 

8 Cudquier varón de la casa de Israel 
que degollare buey, ó oofdero, ó cabra, 
en el r«d ■, 6 fuera del real, 

4 Y no le trajere á la puerta del ta- 
bernáculo del testímonio, para oñrecet 
ofbrenda á Jehová delante del taberná- 
culo de Jehová, sangre será imputada 
al tal varón : sangre derramó ; cortado 
será el tal varón de entre su pueblo : 

6 A fin de que traigan los hijos de 
Israel sus sacñScios, los que sacrifican 
sobre la haz del campo b, para que los 
tzaigan á Jehová á la puerta del taber- 
náculo dd testimonio al sacerdote, y 
sacrifiquen ellos sacrifidos de paces a 
Jehová. 

6 Y el sacerdote esparcirá* la sangre 
sobre el altar de Jehová á la puerta del 
tabernáculo del testimonio, y quemará 
el sebo en olor de suavidad a Jehová d. 

7 Y nunca mas sacrificarán sus sacrifi- 
cios á los demonios «, tras los cuales han 
fbnücado/: tendrán esto por estatuto 
perpetuo por sus edades. 

8 Les dirás también : Cualquier varón 
de la casa de Israd, ó de los estrai^eros 
que peregrinan entre vosotros, que of^- 
ciere holocausto, ó sacrifido, 

9 Y no lo tri^ere á la puerta del taber- 
náculo del testimonio, para hacerlo á 
Jehová, d tal varón será igualmente 
cortado de sus pueblos. 

10 ^ Y cualquier varón de la casa de 
Israel, ó de los estrai^eros que peregri- 
nan entre ellos, que comiere alguna San- 
grey, yo pondré mi rostro contra la per- 
sona que comiere sangre, y le cortaré de 
entre su pueblo. 

11 Porque la vida de la carne en la 
sangre ettá : y yo os la he dado para ex- 
piar* vuestras personas sobre el altar: 
por lo end la misma sangre expiará la 
persona*. 

18 Por tanto he dicho á tos hijos de 
Israel : Ningima persona de vosotros co- 
merá sangre, ni el estrellero que pere- 
grina entre vosotros comerá sangre. 

13 Y cudquier varón de los nijos de 
Israel, ó de los estrai^en» que peregri- 
nan entre dios, que cogiere caza de 
animal ó ave que sea de comer, derrama- 
rá su sangre *, y cubrirála con tierra : 

14 Porque d alma de toda carne, su 
vida I, está en su sangre : por tanto he 
dicho á los h^oa de Israel, No comeres 
la sangre de ninguna carne ; porque la 
vida oe toda carne e» su sangre : cual- 
quiera que la comiere, será cortado. 

15 ^ X cualquiera persona que comi- 
ere cota mortecina, ó despedazada* por 
Jiera, así de los naturales como de los 
estraiiúeros, lavará sus vestidos, y á sí 
mismo se lavará con agua, y será in- 
mundo hasta la tarde ; y ati se limpiará. 

16 Y d no for lavare, ni lavare su car- 
ne, llevará su iniquidad. 

CAPITULO XVIII. 
Orado» de «ormfewo dentro de lo» ««ala •■ 
pnMboM matrimonio. Sobre kmir él advUe- 
rio, y otro» vido» eommut entre lo»Oe»tilet. 

Y HABLO Jehová á Mofaes, did- 
endo : 
8 HaMa á los h^os de Israd, y díles : 
Yo to¡f Jehová vuestro Dios ■. 



•Den. 12. S. 
6, 2L 



*aCr. 8B.4. 
Bb. 39.28. 



' Cap. S. 3. 



•«Oapi S. & 

•9Cr.ll.15. 

ICor.lO^. 

Apoe.9.3a 

/Oap^aO-S. 



« Cap. 7. 26, 

27. 

Gen. 9. 4. 

Dbu.12.16. 

2S. 

Bt. 44.7. 

Hedí. 15. 

20,29. 
41Iat.96.28. 

Bom. & 9. 

Bí.1.7. 

Heb. 13. 12. 

Apoe. 1. &. 
• Heb. 9. 22. 



kDm. U.23. 

I ver. 11. 



"•Cap. 22. 8. 
Bx.20. 14. 
Pro. 6. 29. 
Mal 6. 27. 



■1:6.7. 



A^CtáM. 



LisviTioo, xa. 



A-auM. 



ISd.l<MU5. 



u 

«C*PlUl11, 

etc. 

lOw.&l. 
>CM.Sk.l7. 

sáoLU. 

i ii.3a.li. 



*OiMlL»i 



KM. 14. i. 
*3iaÉ. 

iCkp.».14. 



"CainlUfl. 
Ii.U.6. 
7 a 10. 

Iz. 10. 14. 

IatS.r. 
D^U.10. 
te.7.aL 

IM.L17. 

1 te. & 9. 

?CipL9a.U. 



'VCLlllX 



8 No haváU como háoen en la tiem de 
Egipto^, en U oual moneteis ; ni haféb 
oomo haoen en la tf«m de Canaan, 4 la 
cual yo o« condnxooj ni andiéis en «u 

4 Mis derechos pondváli por obm> j 
Rds estatvUos guardarais axklando en 
dloe«: Yo totf Jéhork yveHro Dice. 

5 Por tanto mis estatutos y mis dote- 
cbos guaidaiéis» loe cuales haciendo el 
hombre, títíiA en dloe' : Yo Jehová. 

6 ^ Ningún varan se allegue & nin- 
guna cercana de su carne, para desou- 
bijr tu desnudez : Yo Jebora. 

7 lia desnudei de tu padre*, ó la des- 
nmdez de tu noadre, no descubrirás : tu 
madre es, no descubrirás su desnudes. 

8 La denndez de la miüer de tn padre 
no descubiiráa/; es la «iesnude» de tu 
paMlre. 

9 La desnudez de tu hennana 9, hUa 
de tu padre, ó hija de tu madre, nacida 
en casa 6 nacida fíiera, su desnudez no 
descubrirás. 

10 La desnudez de la 14ja de tn l^jo, 6 
de la hija de tu h^a, su desnudez no 
descubrirás, porque es la desnudez tuya. 

11 lia desnudez de la h^a de la mvijer 
de tu padre, engendrada de tu padre, 
tn hermana es, su desnudez no descu- 
brirás. 

18 La desnudez de la hermana de tu 
padre no descubrirás : es parlenta de tu 
padre. 

18 La desnudez de la hermana de tu 
madre no descubrirás, porque pailenta 
de tn madre es. 

14 La desnudez dfl hermano de tu 
podre no descubrirás* : no llegarAs 4 su 
mi^er: es mujer del hermano de 'tu 
padre. 

16 La desnudez de tu nuera no deseu- 
fairirás • : mt^er es de tu I4J0, no descu- 
brirás su desnudez. 

16 La desnudez de la mt^er de tu her- 
mano no descubrirás * ; es la desnudez 
de tu hermano. 

17 La desnudez de la mi^er y de su 
Idj» no descubrirás <: no tomarás la h^a 
de su hjjo, ni la h^a de su ma, para 
descubrir su desnudez: son parientas, 
es maldad. 

18 No tomarás majet juntamente con 
su hermana, para nacerla su ríTat des- 
cubriendo su d e snud e z delante de ella 
ensn vida. 

19 ^ T no llesarásat á la mi^er en el 
apartamiento de sn inmundicia, para 
descubrir su desnudez. 

90 Ademas, no tendrás acto camal con 
la mvijet de tu prójimo ■, contaminan - 
dote <úi en ella. 

SI T 00 des de tu simiente para ha- 
eeria pasar por ai fuego 4 Moloch • ; ni 
contamines el nombre de tu Dios. To 
Jéturrk. 

SS No te echarás con macho oomo con 
mt^jer^ : es abominación. 

88 Ni con ningún animal tendrás ayun- 
tamiento amancillándote con élv: ni 
muicr alguna se pondr4 delante de ani- 
mal pan ayuntarse con él : es coníu- 

94 ^ En ninguna de estas cosas os a- 
mancillardis : porque en todas estas co- 
sas se han ensuciado las gentes que yo 
echo de delante de Tosotros. 

S5 Y la tierra fiíó contaminada ; y yo 
Tistté sn maldad sobre ella r, y la tierra 
▼omito sas moradores. 

iS Guardad pues vosotros mis estatu- 
tos, y mis derechas, 1 no hagáis «iiwwna 
de todas estas abominaoiones, nj el na- 
tural ni el estraqjero que peregrina entre 



87 (Perqué todas estas abominaciones 
hicieron los hombres de la tierra, que 
fuenm antes de Tosocros, y la tiem fuá 
contaminada:) 

88 Y la tierra no os vomitará*, por ha- 
berla oontaminado, oomo vomitó 4 la 
gente que ftié antes de vosotros. 

88 Porque cualquiera que hiciere al- 
guna de todas estas abominaciones, las 
personas que tal hicieren, ser4n cortadas 
de entre su pueblo. 

80 Guardad pues mi ordenanza, no ha- 
ciendo oigo 4e las prácticas abominables 
que tuvieron lugar antes de vosotros*, 
y no os ensuciéis en ellas : Yo Jehová 
▼uestioDias. 

CAPITULO XIX. 

Se tarabea «oriot feí» y anemioif Morolw y 

eermoNJoto, y m aHaA» otro» muvot. 

Y HABLÓ Jehov4 4 Moisés, di- 
ciendo: 
8 Habla 4 toda la oongregadon de los 
hijos de Israel, y diles : &ntos aeráis, 
porque Santo toy yo Jehov4 vuestro 
Dios*. 

3 h Cada uno temerá 4 su madre, y 4 
su padre, y mis ttoados guardaréU* : Yo 
Jehov4 vuestro Dios. 

4 No os volveréis 4 los Ídolos', ni ha- 
réis para vosotros dioeei de fundición : 
Yo Jehová vuestro Dios. 

5 Y Y cuando sacrificara sacrificio 
de paces 4 Jehov4, de vuestra voluntad 
lo sacrificaréis*. 

6 Será comido el dia que lo saciifloa- 
reis, y el siguiente dia : y lo que quedare 
nara el tercer dia, seK4 quemado en el 
fuego. 

7 Y si se comiere d dia tercero, ser4 
abominación ; no ser4 acepto. 

8 Y el que lo comiere, llevar4 su de- 
lito, por cuanto profanó lo santo de Je. 
hov4 ; y la tal persona ser4 cortada de 
sus pueblas. 

9 7 Coando segareis la mies de vuestra 
tierra/, no jusabarás de segar el rincón 
de tu haza, ni espigarás tu titrra segada. 

10 Y no rebuscaürás tu villa, ni reco- 
gerás los granos caidoi de tu viña ; para 
el pobre 3 van él estrai^ero los d<(ju4s : 
Yo Jehová vuestro Dios. 

11 Y No hurtaréisy, y no engafiaréls*, 
ni mentiréis ninguno 4 su prójimo. 

18 Y no Juraréis en mi nombre con 
mentira •', ni profiuiar4B el nombre de tu 
Dios: YoJehov4. 

13 No oprimirás 4 tu prójimo, ni le 
robarás. No se detendrá el trabajo del 
Jornalero en tu casa hasta la maflana *. 

14 No maldigas al sordo, y delante del 
ciego no pongas tropiezo <, mas tendrás 
temor de tu Dios : Yo Jehová. 

15 No hu4s agravio en el Juicio»: no 
tendr4s respecto al pobre, ni honrarás 
la cara del grande : con Justicia juzgarás 
4 tu prójimo. 

16 No andarás chismeando en tus pue- 
blos». No te pondrás contra la sangre 
detu Ti«!|jimo«: YoJehov4. 

17 No aborrecerásj» 4 tu hermano en 
tu corazón: ingenuamente refnenderáa 
4 tu nrógimor, J no consentirás sotase él 
pecador. 

18 No te vencerás*, ni guardarás rm- 
eor 4 los h^os cte tu pueblo ; mas amarás 
4 tu prójimo como 4 tí mismof : Yo 
Jehoiná. 

19 Y Mis estatutos guardaréis. A tu 
animal no harás ayuntar nara mistu- 
xas«; tu haza no sembraras con mis- 
tura de tmáUtu, y no te pondrás vestido 
con mezcla de diversas cosas. 

80 Y cuando un hombre tuviere eopula 
oon mn(Jer, y eUa fuere sienra desposada 



'Gap. 90. SI. 
m.9B. 



t Des. IB. 9. 



•Oap.ll. 44. 

y «5. 7. 

ÍP«L1.16. 
»Bz.80l18. 
• Ix. 90. 8. 

LU.U. 
.68.18. 
ib. 90. 4. 



' Gap. 7. 18, 
17. 



/Cap. as. 92. 
Daa. 81 19, 
81. 

Bnt a. U, 
17. 



'lb.90.U. 
Col. 8. 9. 

t Kz. ao. 7. 
DBa.fi.11. 



iDen.94Jfi. 

1UL8.S. 

8«i«*.&4. 
'Dan. 87.18. 



•D«.1.17. 
18. 19. 
8188. 



Pro. 



"SSL15.8. 

7 00.80. 

P10.ILI8. 

y 80. 19. 
•Iz.9a.7. 
P 1 Josa. 8. 

0,11. 

7 8.18. 
«Mat.18.18. 

Lv&n.S. 

■tS.!!. 
•-lOor. 8.8. 
*Bom.l8Ll7, 

19. 
(Mal 38. 89, 

40. 

•DBa.aa.9, 
U. 



A. a 1490. 



LEvrnco, XX 



A. C 14M. 



'Cftp.&«. 



'Dan. 12.33. 
•lfcu.18. 
10,14. 

'Oh>.31.S. 



& Csp. as. a. 

•I». 8. 19. 



•'Job 32. 4. 6. 
' Bx. 22. 21. 



«Caii.l&21. 

»o»iiiir.ia 

Bit 14. & 



coQ Blgnao, y no estuTiere rescatada, ni 
le hnUere sido dada libertad, ambot te- 
tin azotados : no morir&n, por cuanto 
ella no es libre. 

ai Y él tratará á JdioT&, i la pnerta 
del tabernáculo del testimonio, un car- 
nero en eziriaeion' por su culpa. 

S9 Y con el camero de la expiación 
lo Reonciliar& el sacerdote delante de 
Jéhori, por su pecado que cometió : j 
se le pesdonará su pecado que ha co- 
metido. 

S8 Y Y cuando hubiereis ¿itrado en la 
tierra, y plantareis todo Árbol de comer, 
quitareis su prepucio, ¡o primero de su 
ñuto : tres afios os será incircunciso : su 
fruto no se comerá. 

84 Y al cuarto aflo todo su fruto ser& 
santidad de loores á Jehová. 

25 Mas al quinto año comeréis el fruto 
de él, para que os haga crecer su mimo 
fruto : Yo Jehová vuestro Dios. 

9ft Y No comeréis eo$a algttna con 
sanare y. No seréis agoreros, ni adivi- 
naréis *. 

97 No cortaréis en redondo las extre- 
midades del pdo de v u es tr as cabezas a, 
ni daitatás la punta de tu barba. 

88 Y no haréis rasgufios en vuestra 
carne por un muerto, ni impriminSis 
en vosotros sefial alguna. Yo JehoTá. 

89 No contaminaras tu h^a haciéndola 
fbmicar; porque no se prostituya la 
tierra, y se hincha de maldad. 

80 Mis sábados guardaréis, y mi san- 
tuario h tendréis en reverencia : Yo Je- 
hová. 

81 No os volváis á los encantadores y 
á los adivinos ; no los consultéis « ensu- 
ciándoos en ellos : Yo Jehová vuestro 
Dios. 

88 Y Delante de las canas te levanta- 
rás, y honrarás el rostro del anciano, y 
de tu Dios tendrás temor ¿: Yo Jehová. 

83 Y cuando el estranjero morare con- 
tigo en vuestra tierra, no lo oprimiréis*. 

84 Como á un natural de vosotros ten- 
dréis al estraujero que peregrinare entre 
vosotros, y ámalo como á ti mismo ; por- 
que peregrinos fuisteis en la tierra de E- 
gipto : Yo Jehová vuestro Dios. 

85 5 No hagáis agravio en Juicio, en 
medida de tierra, ni en peso, ni en dtra 
medida. 

80 Balanzas Justas, pesns Justas, epha 
Justo, é hin Justo tendréis : Yo Jehová 
vuestro Dios, que os saqué de la tienra 
de Ef^pto. 

87 Guardad pues todos mis estatutos, 
y todos mis oerechos, y ponedlos por 
obra : Yo Jehová. 

CAPITULO XX. 
Pena» de mverU contra loe ^ue afreten a«> 
hifoB al ídolo MfUfeh. Contra loe dm^km, 
eentra loe qme maltratan i eu» padre», y 
eontra lo» reo» de otra» nuMaáee eomune» 
entr» lo» Cananioe. 

YHABL(3 Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

8 Dirás asimismo á los hHos de Israel : 
Cualquier varón de los hijos de Israel, 
6 de los estranjeros que peregrinan en 
Israel, que diere de su simiente á Mo- 
lóch, de seguro morirá : el pueblo de la 
tierra lo apedreará con piedras a : 

8 Y yo pondré mi rostro contra el tal 
varón, y lo cortaré de entre su pueblo & ; 
por cuanto dio de su simiente á Molóch 
contaminando mi santuario, y amanci- 
llando mi santo nombre. 

4 Que si escondiere el pueblo de la 
tierra sus cjo» de aquel varón, que hu- 
biere dado de su simiente á Molóch, 
para no matarle, 

5 Entonces yo pondré mi rostro contra 



aquel varón, y contra su fiuniUac, y le 
cortaré de entre su pueblo, con todos 
los que fornicaren en pos de él ^prosti- 
tuyéndose con Molóch. 

6 Y la persona que atendiere á encan- 
tadores*, ó adivinos, pan prostituirte 
tras ellos, yo pondrá mi rostro contra 
la tal persona, y cortaréla de entre su 
pueblo. 

7 Santificaos pues, y sed santos, porque 
Yo Jehová eoy vuestro Dios/. 

8 Y guardad mis estatutos, y ponadlos 
por obra : Yo Jehová que os santifico^. 

9 5 Porque cualquier varón que mal- 
dyere á su padre* ó á su madre, de 
cierto morirá : ¿ á su padre ó á su madre 
maldUo ? su sangre eerA sobre él. 

10 Y él hombre que adulterare con la 
mujer de otro, d que cometiere adul- 
terio con la mujer de su prójimo. In- 
defectiblemente se hará morir al adiil- 
tero y ala adultera <. 

11 Y cualquiera que se echare con la 
mt^er de su padre*, la desnudez de 
tu padre descubrió : ambos han de ser 
muertos ; eea su sangre «obre ellos. 

18 Y cualquiera que durmiere con su 
nuera/, ambos han de morir: hicieron 
confusión ; su sangre ««a sobre dios. 

18 Y cualquiera que tuviere ayunta- 
miento con varón como con mii^er"», 
abominación hicieron : entrambos han 
de ser muertos, sobre ellos eea su sangre. 

14 Y el que tomare alguna por mnjer 
y á la madre de ella, comete vileza» : 
quemarán en fuego á él y á ellas, porque 
no ha^a vileza entre vosotros. 

15 X cualquiera que tuviere cópula con 
bestia*, ha de ser muerto, y mataráia 
ala bestia. 

18 Y la mujer que se allegare á algún 
animal, para tener ayuntamiento con 
él, á la mi^er y al animal matarás : mo- 
rirán in&liblemente, urá su sangre so- 
bre ellos. 

17 Y cualquiera que tomare á su her- 
mana/», hya de su padre, ó hija de su 
madre, y viere su desnudez, y ella viere 
la suya, cosa es execrable; por tanto 
serán muertos á ojos de los hgos de su 
pueblo; ¿descubrió ia desnudez de su 
hermana ? su pecado llevará. 
, 18 Y cualquiera que durmiere con mu- 
jer menstruosa9, y descubriere su des- 
nudez, su fuente descubrió, y ella descu- 
brió la fílente de su sangre : ambos serán 
cortadas de entre su pueblo. 

19 La desnudez de la hermana de tu 
madre, ó de la hermana de tu padre, no 
descubrirás r: por cuanto descubrió su 
parienta, su iniquidad llevarán. 

80 Y cualquiera que durmiere con la 
mi^er del hermano de su padre, la des- 
nudez del hermano de su padre deaen- 
brió : su pecado llevarán * ; morirán sin 
h^os. 

81 Y el que tomare la mxtjet de su 
hermano, eeo es suciedad * ¡ la desnudez 
de su hermano descubrió, sin hiios serán. 

88 Y Guardad pues todos mu estatu- 
tos, y todos mis dereohoa, v poRRsdlos 
por obra ; y* no os vomitíirá la tierra, 
en la cual yo os introduzco para que ha- 
bitéis en ella'. 

83 Y no andéis en las práctioas de la 
gente que yo echará de delante de vos- 
otros : porque ellos hicieron todas estas 
oosas, y los tuve en abominación jr. 

84 Empero á vosotros os he dichos: 
Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y 

Í o os la daré para que la poseáis por 
icredad, tierra que fluye leche y miel : 
Yo Jehová vuestro Dios, que os he apar- 
tado de los pueblos «. 

85 Por tanto vosotros haréis dlferenoia 



<Kz.20. & 
* Cap. 17. 7. 

•Cap. 19. n. 



/Oa{iLl9.aL 

'OapL2l.8. 
EZ.3L1S. 
Bs. 87. 28. 

Pr. ao. ao. 

Mat. 15.4. 



• 1)80.22. 22. 

luán 8. i. 

«Den. 27.20. 



/Cap. 18. 15. 
•Cap. 18.22. 

•Cap. 18.17. 



•GkpLl&St 
Den. 27. 21. 



i>Dev.27.22. 



9Cap.IS. 1». 
Bs. 18. 16. 



'Cap. 18.12. 
13. 


•Jer. 22.30. 


' Cap. 18. !«. 


«Osp. 19.37. 


■ Cap. 18. 
85.28. 


» Den. 9. 5. 
■ Kk. S. 17. 

y 6. 8. 


•«1.19.5. 
7 38.16. 
IBey.e.SS. 



jlcum. 



LEYínOO, XXI, XXIL 



A.C1«« 



tOifL 11.47. 
DwXlV. 



«wf.7. 
Ctm.lS.% 

18UI.9B. 
1 



■Ii.4i.SSi 



I* 



I3M.U.L 

fiLéLSO. 

'ۥ^19.11 

'l«.a:ii. 



/CmJO.7.8. 



b-aL«.7. 
<b.419L 



I M Ifll 



'Brtirai 



entre animal Umpio é inmundo k, y an- 
tre ave inmunda y limpia ; y no enmi- 
eieis Tootras pononaa an loa animalea, 
ni en las aTcs, ni en nlngima eoaa que 
rá axrastnmdo por la tienta, laa caaws 
os he apartado por inmundas. 

96 Habéis pnea de aenne santos, porqine 
yo JAovk tay Santo «, y os he apartado 
de ios puebloa, para aue seáis míos. 

97 Y Y d hombre o la mi^er, en guie- 
nea hubiere espíritu pith<)nioo, ó* de 
adivinación, han de ssr muertos: les 
apedrearan con piedras ; su sangre ««rd 
sobre dios. 

CAPITULO XXI. 
Variat lena tábn lo* ancenlotea. 

YJEHOVA dUo 6 Moisés : HabU 6 
los sacerdotes 14}os de Aaxon, y 
diles fue no se contaminen por un mu- 
oto en sus pueblos*. 

9 Mas por su pariente cercano á tí 
wtúntOf COMO por su madre, ó por su 
padre, ó por su hUo, ó por su nija, ó 
por su hermano, 

8 O por su hermana virgen, A ái cer- 
cana, la cual no haya tenido marido, 
por ella se contamlnarfc. 

4 No se contaminará por el | principe 
en sos pueblas, haciéndose inmundo. 

5 No naián óilTa en su cabeía, ni rae- 
rán la punta de su barba, ni en su carne 
harán rasguíkMb. 

6 Santos aesán á su Dios, y no proft- 
narán A nombre de su Dios*; porque 
los itaegos de Jehováy el pan die su IMos 
ofrecen : por tanto smn santos'. 

7 Mt^CT nonera ó infame no tomarán ; 
ni tomarán miger repudiada de su ma- 
rido* : porque m santo á su Dios. 

8 Lo santificarás por tanto, pues el pan 
de tu Dios ofrece: santo sñá para tí, 
pocque santo «oy yo Jehová vuestro san- 
tiflcador/. 

9 Y la hUa del varón sacerdote, si co- 
menzare á fornicar, á su padre aman- 
cilla : quemada será al fuegos. 

10 ^ Y d sumo sacerdote entre sus 
bennanos, sobre cuya cabeza fuá derra- 
mado d aceite de la unción, y yue hin- 
chió su mano para vestir Lu vestimen- 
tas, no descubrirá su cabeza, ni rom- 
peiá sua vestidos* ; 

11 Ni entrará donde haya alguna per- 
sona muerta, ni por su padre 6 por su 
madre se contaminará: 

19 Ni saldrá del santuario, ni conta- 
minará el santuario de su Dios ; porque 
la corona del aceite de la unción de su 
Dios está sobre él •'. Yo Jehová. 

18 Y tomará ¿1 mujer con su virgini- 
dad*. 

14 Viuda, ó repudiada, ó infiune, 6 
ramera, estas no tomará: mas tomará 
virgen de sus pueblos por mtOer. 

15 Y no amancillará su nmiente en 
sos pueblos i : porque yo Jtüuyitk toy el 
que lo santifico. 

10 Y Y Jehová habló á Moisés dici- 
endo: 

17 Habla á Aaron, y dfle : El varón 
de tu simiente en &us generaciones, en 
d cnal hubiere &lta">, no se allegará 
para oficeoer el pan de su Dios. 

18 Poiiaue ningún varón, en el cual 
hubiere nlta, se allegará : varan ci^go, 
6 cc^o, ó Caito, ó sobraído ; 

19 O varón en el cual hubiere quebra- 
dora de pie, 6 rotura de mano, 

90 O corcovado, ó lagaítoso, ó que tn- 
viere nube en el q)o, o que tenga sama, 
ó empeine, ó compañón religado. 

91 Ningún varón de la simiente de 
Aaion sacerdote, en el cual hubiere 
fislta, se aligará para ofrecer las ofren- 



¿MayiUtUí 
él pan 



das encendidas de Jehová. 
en él ? no se allegará á 
de su Dios. 

99 El pan de su Dios", de lo muy santo, 
y <l( las cosas santificadas comerá. 

98 Empero no cntrazá del velo adentro, 
ni se allegará al altar, por cuanto luqr 
falta en él : y no proAmará mi santuario, 
porque yo Jehová *o¡f el que los santifico. 

94 Y Moisés habló uto á Aaron, y á 
sus hijos, y á todos los h^os de Israel. 

CAPITULO XXI I. 
Difnmtet Imm aotiv loe tfnmdut y mmtM- 
«Im, y iefeeto» d$ que dttUm eetreotr la» 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, di- 
ciendo : 

9 Di á Aaron, y á sus hijos, que se 
abstengan de las santiflcadones de los 
h^os oe Israel, y que no profenen mi 
santo nombra en lo que* ellos me san- 
tifican : Yo Jehová. 

8 DQes, Todo varón de toda vuestra 
simiente en vuestras generaciones, que 
llegare á las cosas sagradas, que los hQoe 
de Israd consagran á Jehová, teniendo 
inmundicia solwe sí*, de delante de mí 
será cortada su alma : Yo Jehová. 

4 Cualquier varón de la simiente de 
Aaron que ftiere leproso, ó padeciere 
gonorrea, no comerá de las cosas sagra- 
aas hasta que está limpio*: v el que to- 
care cualquiera cosa Inmunda de mor- 
tecino', ó el varón del oual hubiere 
salido derramamiento de semen* ; 

6 O el varón que hubiere tooado cual- 

anier reptil, por d cual será inmundo/, 
i hombre, por el cual venga á ser in- 
mundo, oooifbnne á cualquiera inmun- 
dicia suya ; 

6 La persona que lo tocare, lerá in- 
munda nasta la tude, y no comerá de 
las cosas sagradas antes que hi^a lavado 
su carne con agua;. 

7 Y cuando el sol se pusiere, será 
limpio, y después comerá de las cosas 
sagradas, porque su pan es*. 

8 Mortecino, ni despedazado par fiera, 
no comerá, para contaminarse» en ello : 
Yo Jehová. 

9 Guarden pues mi ordenanza, y no 
lleven pecado por ello, no sea que así 
mueran cnwodo la profimaren : Vo Je- 
hová, que los santifico. 

10 ^ Ningún estrafio comerá cosa sa- 
grada: el huésped del sacerdote, ni d 
jornalero, no comerá cosa sagrada. 

11 Mas el sacerdote, cuando comprare 
persona de su dinero, esta comerá de 
ella, y d naddo en su casa: estos co- 
merán de su pan. 

19 Empero la hUa del sacerdote, cu- 
ando se casare con varón estrafio, ella 
no comerá de la oflrenda de las cosas sa- 
gradas. 

13 Pero si la hija del sacerdote ftiere 
viuda, ó repudiada, y no tuviere prole, 
y se hnbi«re vuelto á la casa de su pa- 
dre, como en su mocedad, comerá del 
pan de su padre; mas ningún estaraño 
coma de él. 

14 *[ Y el que por yerro comiere cosa 
sagrada*, afiadixá á ella su quinto, y 
darálo al sacerdote con la cosa sagrada. 

15 No profanarán' pues las cosas santas 
de los h(}os de Israd, las cuales apartan 
para Jehová. 

16 Y no les harán llevar la iniquidad 
del •" pecado comiendo las cosas santas 
de ellos : porque yo Jehová mfy d que 
los santifico. 

17 5 Y habló Jdiová á Moisés, di- 
dendo: 

IB Habla á Aaron, y á sus hijos, y á 
todos los h^os de Israel, y diles. Cual- 



" Gsp. a 8, 
la 
y & 17. ». 



• Kx. 38. 88. 

Knm. 1& 



i Os|k 7. 90. 



«Cap U. 18. 

i Kvm. 19. 

11.12. 
•Caín 15.16. 
/Osp. 11. 2(. 

48. 



f Cap. 15. 6. 
Heb.ia2S. 

kCsp.21.22. 

Knm. 18. 

11.13. 
< Cap. 17. 15 

Kz.a2.31. 

Ss. 44. 31. 



h Cwp, 5 15. 
16. 
(Kom. 18.32. 



«•ler. 9. 



LEVITICO. XZlll. 









iS£ 












l> OftiLiTlL» iteDH m míe 



w undriU^Klii, úu isiinnun 



A.CL14MI 



LEvnroo, xznr» xxv. 



1.CL11M1 



•fe a. 16. 




■id.S.4. 


>'th. a. 14. 


lM.U.16, 


19L 


liaa.7.& 


tVllIK M ff 


ÍCr.7.9. 


Sek.ft.U. 


jMB-.ir. 






Af.7.9,UL 
•ftM.U.li, 
13. 

•Sa&Siia. 



«SaLTS-CA 



ZL 



WllOl. 

A».Laa. 



80 T coalqulen panona mw lil«ieN 
obn alguna en este mismo dia, jo dea» 
tnteé la tal penona de entre va pueblo. 

81 Ninguna obra harél» ; otatnto per< 
petuo atr& por Tucstras edades en todas 
Tocstras haUtaeiones. 

85 Sábado de reposo será á vosotros, 7 
aflJgérAs vuestras almas, emntHMando á 
loa nueve det mes en la tarde : de tarde 
á tarde hoUpunéis vuestro sábado. 

88 5 Y habló JéfaovA á Moisés, dlol- 

84 Habla á los hijos de Israel, y dfles : 
A los qninoe de este mes séptimo será la 
solemnidad de las Cabaflas* á Jehová 
por siete dias. 

86 Bl primer día habrá santa convoca- 
ción : wingwt»» obra servil haréis. 

88 Siete dias ofireceréls oftenda encen- 
dida á Jehová ' : el octavo dia tendréis 
santa convocación, j o ft eceréis ofrenda 
encendida á Jehová: es fiesta ; ninguna 
obra servil haréis. 

87 Estas son las solemnidades de Je- 
hová, á las que convocarais santas re- 
uniones, para ofrecer ofrenda encendida 
á Jeiiová, hoiooausto y presente, sacri- 
ñiño 7 libaciones, caán cosa en su ti- 
empo: 

88 Ademas de los sábados de Jehová, 
y ademas de vue str o s dones, y á mas de 
todos vuestros votos, y ademas de todas 
Tuestras ofrendas voluntarlas, que daréis 
á Jehová*. 

88 Empero á los quince del mes sép- 
timo, cuando hubiereis allwado tf fruto 
de la tlenra«, haréis fiesta á Jehová por 
riete dias: Á primer dia será sábado; 
sábado wrA también el octavo día. 

40 T tomaréis el primer dia gi^os con 
fruto de algún árbol hermoso, ramos de 
joLÍTntn, y ramas de árboles espesos, y 
sauces de los arroyos, y y os regoc^aréls 
delante de Jehová vuestro Dios por siete 
diass. 

41 T le haréis etta fiesta á Jehová por 
déte dias* cada un año ; 7 strá estatuto 
perpetuo pw Tuestias edades : en el mes 
nümliiMi la haréis. 

48 En caballas habitarélB siete dias: 
todo natural de Israel habitará en ca- 



43 Para que sepan vuestros desoendi- 
entesk que en caliaAas hice yo habitar á 
loa hijos de Israel, cuando los saqué de 
la tierra de Egipto : Yo Jehová vuestro 
Dios. 

44 Así habló Moisés á loa htios de 
Israd sobre las solemnidades de Je- 
hová. 

CAPITULO XXIV. 
2M aetiU para loa l^mpara$, $d»lm e tdU a i 
de le* vamet éé la prtMorieto»t ^ I* pama 
édUn^mo^jfdtlaMtaUom, 

Y HABLO Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

5 Manda á los hijos de Israd« que 
te traigan aceite de olivas claro, da mo- 
lido, para la luminaria, para hacer arder 
laa lámparas de continuo. 

8 Fuen del velo del Testimonio, en tA 
tabernáculo del testimonio, las aderezará 
Aaron dode la tarde hasta la mafiana 
delante de Jehová, de oontinno : estatu- 
to perpetuo t€rá por vuestras edades. 

4 Sobre el candelero limpio pondrá 
steinpre en orden laa lámpamsb oslante 
de Jehová. 

6 ^ Y tomarás flor de harina, y co- 
cerás de ella doce tortas « : cada torta 
scsá de dos décimas. 

6 Y has de ponerlas en dos órdenes, 
seis en coda ónwn, sobra la mesa limpia << 
delante de Jrtiová. 

7 Pondrás también sobre ooda orden 



incienso limpio, y sar4 para el p«n por 
petfbme, ofrenda encendida á Jdiovi. 

8 Cada dia de sábado* lo pondrá de 
continuo en orden driante de Jehová, 
AMNado de los hijos de Israel por paoto 
sempitemo. 

9 Y será de Aaron y de sus hijos, loa 
cuales/ lo eomcréa en el lugar santo i 
porque es cosa muy santa para él de las 
ofrendas encendidas á Jehová por friero 
perpetuo. 

10 ^ En aqudla san» el hijo de una 
vaaia Israelita, «1 cual en hUo de un 
Egipcio, salió entre los hijos de Israel ; 
y el hijo de la Israelita y un hombre de 
Israel rifteron en A real: 

11 Y el hUo de U mi^er Israelita pro- 
nunció él nombre de Jehová, y maldijo. 
Entonces le llevaron á Moisés 5: (y su 
madre se llamaba Relomith, hija de Di- 
bri, de la tribu de Dan :) 

15 Y pusiéronlo en la cámal^ haata 
que les Aiese declarado si Jirfcio por pala- 
bra de Jehová *. 

13 Y Jehová habló á Moisés, diciendo : 

14 Saca al blasfemo friera del real, y 
todos los que le oyeron pongan sus ma- 
nos sobre* la eabesa de él, y apedréelo 
toda la con g regación. 

lA Y á los hi^ de Israel hablarás, di- 
ciendo : Cualquiora que maldijere á su 
Dios, llevará su iniquidad. 

16 Y el que blasfemare él nombre de 
Jehová, ha de ser muerto' ; toda la con- 
grcf^on lo apedreará: asi el extran- 
UKo como el natural, si blasfimiare él 
Nombre, que muera. 

17 Asimismo el hombre que hiriere de 
muerU á cualquiera persona, que sufht 
la muerte*. 

18 Y d que hiriere á algún animal, ha 
de lestitttirlo i animal por animal. 

19 Y el que causare lesión en su pró- 
jimo, según hizo, así le sea hecho ; 

90 Rotura por rotura, qjo por ojo, di- 
ente por diente»: según la lesión que 
habrá heclio á otro, tal se hará á él. 

91 El que hiriere o^gwt animal, ha de 
restituirlo : mas el que hiriere de mn> 
erte á un hombre, que muera. 

89 Un mismo derecho tendréis : oomo 
el extrai^ero, asi será el natural : porque 
Yo Jehová vuestro Dios. 

98 Y habló Moisés á los hijos de Israd, 
y ellos sacaron al blasfiemo raerá del real, 
y apedreáronlo oon piedras. Y los h^os 
de Israel hicieron según que Jdiová ha- 
bla mandado á Moisés. 

CAPITULO XXV. 

Uite Bctre «I año uiMiee t OpUmo: V dd 
oAo qtUmeuagMmo, SddfiMfo. 

Y JEHOVÁ habló á Moisés en el 
monte de Sinai, diciendo : 
9 Habla á los hijos de Israel, y dlles : 
Cuando hubiereis entrado en la tierra 

}ue yo os doy, la tierra hará sábado á 
ébová. 

8 Seiso afios sembrarás tu tierra, y 
Mis afios podarás tu viña, y cogerás sus 
frutos; 

4 Y el séptimo aAo la tiem tendrá sá- 
bado de holganza, sábado áJdiová: no 
sembrarás tu tierra, ni podarás tu villa. 

6 Lo que de suyo se naciere en tu 
tierra segada, no lo segarás &. y las uvaa 
de tu iwoedo no vendnmiarás: alio de 
holganza será á la tierra. 

6 Mas el sábado de la tierra os será 
para comer, á ti, y á tu sie rro, y á tu 
sierra, y á tu criado, y á tu estanjeto 
que morare contigo : 

•7 Y á tu animal^ 7 á la bestia que hu- 
biere en tu Üenta, será todo el fruto de 
ella 



«i(k.».a. 



/ISaaLSlA 
llaiU.4. 



Uram.lU«. 

«Non. V.5. 



tDra.U.9. 
y 17.7. 



10. 1¿ 
lfat.lS.SL 



•Iz.fI.U. 
Kain.8Ml. 
D«a. 19.11. 
12. 



••■z.ai.94. 
]Cat.«.8e. 



• 8». as. 10. 

2ür.W.ia. 



iSasy.M. 
99. 



A^aUííL 



XiBTlTIOO, XXV. 



A. a 149L 



•Oh». 98. SI, 

768.4 
Jer. Si. U. 
17. 

Lae.4.18, 
21. 
' MuD. 8&4. 



9i. 



«0»frU.18. 
1CW.A.& 



ADra.28.8. 



< 3 Bey. 19. 
99. 



kSiu.S8.12. 



{Ra.2.a0. 
Jer. 89.7, 8. 



"iw.Mrfil. 



•fflr.]A 



a 5 Y te bas da contar aiate wuauaa» 
deanM»ilat*Taoa»aieteaaM; demodp 
que Im dkM da laa ticCe acmanas «le afioa 
Tcndieáa 4 lefta onarenta 7 nueve afioa. 

9 Bntóncea hará* pasar I4 trompeta de 
Jubilación en el roes aéptimo, 6 lo* diez 
del mea, el dia de la expiación « haráit 
pasarla trompeta por toda vuestra táeira. 

10 Y lantifícar^ el año cincuenta, y i 
pregonaréia libertad en la tierra 6 todoa 
sus moradoret : este os 8er& jubUóo ; 7 
TolTor^ cada uno 6 su pocasion> 7 cada 
enal volvoá 6 su familia «. 

11 El año de loa cincuenta a&M os será 
JttbUáo! no sembraréis, ni segaréis lo 
que naciere de suyo en la tierra, ni ven- 
cumiara sus vilkedot. 

U Porque es Jubileo ; santo será á vos- 
otros : el producto de la tierra comeréis. 

18 En este ailo de Jubileo volveréis 
cada uno á su posesión/. 

14 Y cuando vendiereia algo á vuestro 
prújimo, ó comprareis de mano de vu- 
estro prójimo, no engafie ninguno á su 
hannanoy. 

15 Conforme al numero de los ajlos 
deapnes del Jubileo oomnrar&s de tu 
préjimo; coxubrme al numero de los 
aflos de los frutos te venderá él 6 ti. 

16 Coaftnrme 6 la multitud de los ajkw 
aumentarás el precio, 7 conforme á la 
diminución de los aflos disminuirás el 
pre<do ; porque mgun el ndmero de los 
roadlmientos te ha de vender él. 

17 Y no engafie nánsono á so prójimo ; 
mas tendrás temor de tu Dios» poique 
70 «ou Jehová vuestro Dios. 

18 *f j^eeutad pues mis estatutos, 7 
guardiad mis derechas, 7 ponedlos por 
obra, 7 habitaréis en la tierra seguros ; 

19 Y la tierra dará su firuto, y comeréis 
hasta hartura, 7 habitaréis en ella con 
seguridad. 

80 Y si dUerels, Qué comeremos el 
séptimo afio f hé tuiulno hemos de sem- 
bnur, ni hemos de coger nuestros frutos : 

91 Entonces jro os enviase mi ben- 
dición i el aiko sexto, 7 hará firuto por 
tses altos. 

88 Y sembraréis el afio octavo, 7 co- 
meréis del fruto afielo hasta él afio no- 
veno i i hasta que venga su fruto come- 
réis del afi^o. 

SB 5 Y la tierra no se venderá rema- 
tadamente, porque la tierra mia es ; que 
vosotros paneonnaa 7 eztrai\)ero« tai* 
para conmigo*. 

84 Por tanto en toda la tiena de vu- 
estra posesión, otorgaréis redención á la 
tierra. 

96 Cuando tu hermano empobiecte», 
7 vendiere algo de su posesión, vendrá el 
rescatador', su parienie meu cercano, 7 
rescatará lo que su hermano hubiere 
vendido. 

98 Y cuando el hombre no tuviere res- 
eatador, si alcanzare detpuei su mano, 7 
hallare lo que basta para su rescate, 

87 Entonces contará los afios»* de su 
venta, 7 pagará lo que quedare al yaxaa 
á quiñi vendió, 7 volverá á su posesión. 

88 Mas si no alcanaare su mano lo que 
basta para que vuelva á él, lo que vendió 
estará en poder dd que lo compró hasta 
el afio dd Jubileo ; 7 al Jubileo saldrá, 7 
él volverá á su pcéesion «. 

80 ^ Y el varón que vendiere casa de 
morada en ciudad oereada, tendrá fit- 
cuitad de redimirla hasu acabarse el 
afio de su venta: un afio será el térndHo 
lie poderse redimir. 

80 Y si no fuere redimida dentro de 
un afio entero, la casa aue estuviere en 
dadad murada quedará para siempre 
por de aquri que la comparo» ¡f pan ana 



descendientes : no saldrá de «h jwdfr en 
eljuUléo. 

81 Mas las casas de las aldeas, que no 
tienen muro al rededor, serán estimadas 
como una haza de tierra: t endr á n re- 
dención, 7 saldrán en el Jubileo. 

88 Pero .en cuanto á las ciudades de 
los Levitas*, siempre podrán redimir 
loa Levitas las casas de las ciudades que 
poseveren. 

88 V el que comprare de los Levitas, 
saldrá de la casa vendida, ó de la ciudad 
de su posesión, en el Jubileo ; por cuanto 
la casa de las ciudades de los Levitas ea 
la posesión de ellos entre los hi^os de 
Israel. 

84 Mas la tierra del ^do de su» ciu- 
dades no se vendeíA, porque es perpetua 
posesión de ellos. 

88 1[ Y cuando tu hermano empobre- 
ciere, 7 se acogiere á tí, tü lo ampara- 
rás^p: como peregrino 7 extrai^ero vi- 
virá contigo. 

86 No tomarás usura f de él, ni au- 
mento : mas tendrás temor de tu Dtoa, 
7 tu hermano vivirá contigo r. 

87 No le darás tu dinero á usura, ni tu 
vitualla á ganancia : 

88 Yo Jehová vuestro Dios, que oa 
saqué de la tiena de Egipto para daros 
la tiena de Canean, para ser vuestro 
Dios*. 

80 5 Y cuando tu hermano empobre- 
ciere, utando contigo, 7 se vendiere á tí« 
no le harás servir como siervo. 

40 Como criado, como extrai\}ero ca- 
tará conügo : hasta el afio del Jubileo te 
servirá*. 

41 Entonces saldrá de contigo, él 7 sua 
hiios consigo, 7 volverá á su famitta, 7 
á u posesión de sus padres se restituirá ; 

42 Porque son mis siervos n, los cuales 
saqué 70 de la tierra de Egipto : no se- 
rán vendidos á manera de siervos. 

48 No te ensefioreaiás de él con du- 
reza ', mas tendrás temor de tu Dios y. 

44 Así tu siervo oomo tu sierva, que 
tuvieres, aeráa de las gentes que están 
en vuestro al rededor : de ellos compra- 
réis siervos 7 siervas. 

46 Taratatoa compraréis de ios hijos de 
los forasteros que viven entre vosotros, 
7 de los que del Unage de ellos son na- 
cidos en vuestra tieñra, que etton cao 
vosotros; los cuales tondiéis por pose- 
sión. 

46 Y los poseeréis por juro de heredad 
para vuestros hUos después de voeotnis, 
como posesión* hereditaria; para siem- 
pre os serviréis de ellos : empero en vu- 
estros heraianoa, los hi|)os de Israel, no 
os enseftereaxéis cada uno sobre an her- 
mano coa dureza •. 

47 1[ Y si el peregrino ó extranjero, 
que está contigo, adquiriese medios, 7 
tu hermano que está con él empobre- 
eieiie, 7 se vóidiere al peregrino ó ez- 
tm^ero que está contigo, ó á la raza de 
la £uniUa del extranjero, 

48 Después que se hubiere vendido, 
podrá ser rescatado : uno de sus her- 
nunos lo rescatará; 

40 O su tio, 6 el hUo de su tio lo res- 
catará, ó el ceroano de su carne, de su 
linage, lo rescatará; ó si sus medios al« 
cansaren, él mismo se redimirá. 

60 Y omitará con el que le compró 
desde el afk> que se vendió á ñ hasta d 
año del Jubilao : 7 ha de ^preciarse tí 
dinero de su venta conforme al ndmera 
de los afios, 7 se hará con él eonfonne 
al tiempo de un -criado bcaiariodo. 

51 8i ann fuercst mu^oa afios, oost- 
forme á ellos volverá para su resoate dd 
diñe» por ti cual se «cndló. 



Jo&XLl, 



8. 

IJuanS.17. 
«Bx.23.29. 

Den. 23. 1». 

SaL 1&& 
*■ Keb. 5. 9, 

1&. 



•Cap. 32.33, 
38. 



(Ex. 21. 2, S. 
Dten. 1& la. 



'>ver. 65. 



vor. 46- 
VMaLS.S. 



'la. 14. Z 



ver. 48. 



» Job 7.1. 
la 16. 14. 



A.GLMSL 



]JCyiTKX>, XXVI 



Jk» V» MS&« 



•ix.aoi4. 



*SM.U.tt, 

TaB.i.ii. 
iB-ai3i 

/Ámimt.JX 



U3S.». 

S2.&17. 



«SeLaLSO. 



•d.W7.t8. 



Ap.9.1 

|»í«.ijol 






'**aL 



M Y •! ooedan poco tltmpo baita él 
afio del jubileo, eatÓDce» contarA con él. 
y devolTOá for m geaca to donfbcma a 
MU nÜxMMrviáoi. 

fia Como OM tomado & adaiio anuid- 
mente haiá oon él : no le enieflenurá 
en él con upevna delante de tai ^a«. 

M Mas ti no le Mdimiere en e«» aflof , 
en el aik> del jahOéo nOdiá él, j nu hi- 
jos «00 él mtraw. 

66 Porque mis siervos ion los h^oa de 
lanel ; ton derrof mioi«, 4 los cuales 
saqué de la tien» de Elgipto : Yo Jehová 
▼nestro Dios. 

CAPITULO XXVI. 

Pfcmmat htehoM alo» ftw otetrvoren lo» num- 

damiemUm : amenami d ío$ traMurtaore». 

NO haréis para Tosotros ídolos**, ni 
eseoltura, ni os levantaréis estafaa, 
nL pondréis en vuestra tierra piedra pin- 
tada paxa inclinaros i éUa: porque jo 
Jehová soy vuestro Dios. 

5 Guaroad mis a&badosk, j tened en 
reverencia mi santuario : Yo Jtímyh, 

8 5 SI anduviereis en mis decretos, 7 
gnaidaueis mis mandamientos, j los pu- 
sicareis por obm «, 

4 Yo daié vuestra lluvia en su tiempo, 
y ^ la tierra rendirá sus producciones, y « 
el Árbol del campo dart su fhito. 

6 Y la trilla os alcansará á la vendi- 
mia, y la vendimia/ alcansaié á la se- 
mmrtera, y comeréis vuestro pan en 
hartara, y habi t ar é is seguros en vuestra 
tkna. 

Y yo daré pazf en la tienra ; y dor- 
mizéis, y no habrá quien os espafite : y 
haré quitar A las malas bestias de vues- 
tra tierra, y no pasará por vuestro pais 
la espada. 

7 X perseguiréis á vuestros enemigos, 
y caerán á cuchillo delante de vosotros. 

a Y cinco de vosotros perseguirán á 
dentó, y • ciento de vosotros perseguirán 
á diez mil, y vuestros enemigos osarán 
á cuchillo delante de vosotros. 

Porque yo me volveré á vosotros, y 
os haré crecer, y os multiplicaré*, y 
afirmaré mi patato con vosotros. 

10 Y comeréis lo añ^o de mucho 
tiempo, y sacaréis fuera lo afl^o á cansa 
de lo nuevo. 

11 Y pondré' mi morada en medio de 
vosotros, y mi alma no os abominará «. 

18 Y ands^ entre vosotros», y yo 
aeoé vuestro Dios, y vosotros sertis mi 
pueblo. 

13 Yd Jehová vuestro Dios», que os 
saqué de la tierra de Egipto, pan que 
no fueseis sus ñervos ; y rompí las 
coyundan de vuestro yugo^» y os he 
hecho andar el rostro alto. 

14 ^ Empelo si no me oyereis?, ni 
hiciereis todos estos mis mandamientos, 

15 Y si abominarsls mis decretos, y 
vuestra alma menMiffeciare mis deee- 
ehos, no Secutando todos mis manda- 
mientos, é invalidando mi pacto, 

19 Yo tamMen haré con vosotras esto : 
Enviaré sobre vosotros tecror, extenua- 
ción y calentura, que consuman los qjoi, 
y atormenten el alna : y sembraréis en 
balde vuestra simiente r, porque vuestros 
enemigos la comerán. 

17 Y pondré mi ira sobre vosotros, y 
seníis heridos delante de vuestros ene- 
nrfoDs; V los que os aborrecen se en- 
senóreaBáa de vosotros, y huiréis sin que 
baya quien os persiga*. 

18 Y si aun con estas cosas no me 
oyereis, yo tomaré á castisaros siete ve- 
ces mas por vuestros pecados. 

19 Y quebrantaré la soberbia de vu- 
estra ftnrtaieza, y tomaré vuestro cielo 



oomo hiefVDy y 
metal: 

90 Y vuestra ftiorxa se consumirá en 
vanot; que vuestra tierra no dará su 
esquilmo, y los árboles de la tiflna no 
dwánauíiuto. 

Si Y si anduviereis conmigo en opotA- 
oion, y no me quisioeis oir, yo aftadixé 
sobre vosotros siete veoes mas plagM se- 
gún vuestros pecados. 

99 Enviaré también eontra veaotres 
bestias fleias« que os anafaaten los hi- 
jos, y destruyan vuestros animales, y os 
apoquen, y vuestros oaaoinos sean de- 
siettoa*. 

95 Y si con eetas cosaa no me Ikereis 
corregidos, sino que anduviereis oon> 
migo en oposición, 

94 Yo también procedsrc con vosotros 
en oposición, y jr os heriré aun siete veoes 
por vuestros pecados. 

96 Y traeré sobre vosotros espada ven- 
gadora, en vindiceoioot^ del pacto mió.* y 
os recocéis á vuestras ciudades 1 mas 
yo enviaré pestUenoía* cntve vosotros, y 
seréis enfriados en mano dri enemigo. 

96 Cuando yo os quebrantaré el arrimo 
del pan», oocarán diea mitotes vuesixo 
pan en un homo, y ot devolverán vu- 
estro pan por peso ; y comeréis, y no os 
hartaréis 1». 

97 Y si oon esto no me oyereis, mas to- 
iaoia proeadieveiaooiuBigoan oposición, 

98 Yo procederé con vosotros en contra 
y con ira, y os oaatigaré aun siete veces 
por vuestros peoados. 

99 Y comeréis las carnes de vuestros 
hijos, y comeréis las carnes de vuestras 
hijas «. 

80 Y destruiré vuestras altoa', y talaré 
vuestras imagines, y pondré 'vuestras cu- 
erpos muertos sobre los cuerpos muer- 
tos de vuestme ídolos, y asi alma os 
abominará. 

81 Y pondré vueatna oindades en desi- 
erto, y asolaré vuestros santuarios*, y 
no oióé la ftaganda de vuestra suwre 
perAime. 

88 Yo asolaré también la tiena, y se 
pasmarán de ella vuestros enemigos que 
en ella moran. 

88 Y á vosotros os esparciré por las 
gentes/, y desenvainaré espada en pos 
de vosotros : y vuestra tienra estará aso- 
lada, y yennas vucstna oiudades. 

84 SxttCmsm la tiena holgará sui sá- 
bados todos los días que ettuviere aso- 
lada, y vosotros en la tierra de vuestros 
eneinjgos; la tienta descansará entdnoes, 
y gozará sus sábados j. 

8fi Todo d tiempo que estará asolada, 
holgará lo que no holgé en vuestras sá- 
bados mientras haUtabais en ella. 

86 Y á los que quedaren de vosotros 
infundiré en sus ooraxcnes tal cobardía, 
en la tiena de sus enemigos, que el so. 
nido de una hqfa movida los perseguirá, 
y huirán como de cnchülo*, y caerán 
sin que nadie los persiga. 

87 Y tronezarán los unos en los otros, 
como ai huyeran delante de cuchillo, 
aunque nadie les persiga ; y no podréis 
resistir delante de vuestros enendgos i. 

38 Y pereceaiéis entre las gentes» y la 
tienra de vuestros enemigos oa consu- 
mirá. 

89 ^ Y los que quedaren de vosotros* 
decañán en las tierras de vuestros ene* 
misos por su iniquidad; y por l&lniqui> 
dad de sus padres deeaenun con ellos : 

40 Y coiubsaxán' su iniquidad, y la 
iniquidad de sus padres, por su prevari- 
cación con que prevaricaron contra mi : 
y también porque anduvieron oonmlgo 
en oposición, 

F9 



• Eal.W.1. 



«Dea. 9191. 
Bs. 6. 17. 

' Jmc. ft. «. 
L4. 



' Sal. la 9S. 
U6S.M. 



•J«r.9t.l0. 



"8al.10K.ie. 

Ib.S.1. 

Xb.4.18. 

y 14. 18. 
»Hag.L8. 



•S1lay.«.». 

Jer. 19. 9. 

Lam.2.20. 

y4.10. 

Bs. S. 10. 
rfBs.6.9,13. 

«90r.a6.19. 
Sal. 74. 7. 



/ Dea. 4. 97. 
y 38. «4 
SaL4i.ll. 



'2Cr.36.31. 



i Job 1& SI. 



• Jase. 3. IV 



k Lam. 4. 9. 
Bs.4.17. 



1 5sb. 9. S. 
etc. 

Pro. 98. 18. 
J«r. S. 95. 
Loe. 16.18. 
1 Joaa 1. 9. 



A.C.14M. 



LEVITKX), XXVII. 



A.ai4a 



Hecfa.7.5L 

Bom. 3.39. 
•BftLV.fl. 

y 61. 8, 4. 

Dan. 9. 7. 
o 8aL 106.45. 

Bs. !«. 60. 
i> W.84.U. 



«SGr. 86.16. 



<■ 8*1.94. 14. 
hae. 8. 3L 
Jtom. 11. 2. 



I ' Loe. L 72, 
! 73. 



I «ISmb. 1. 

11.28. 
I Xoclaa.6.4, 

i 6. 
frKvn.U.16. 



Bx.80.)S. 



d C»p. &. 7. 



' r«r. U,19. 



41 Yo tunUan hsbrj andado con ellos 
ea oontn, y Io« habrá metido en la ti- 
erxB de mi enemigo* t y cntdnoet le 
humillatA sa oonucon indnwnelao", y 
veoonooeíAn ra peoado«. 

42 Y yo me acoidax<é» de mi pacto eon 
Jaoob, y aidmitmo de mi pacto «n Isaac, 
y también de mi pacto am Abnham me 
aooidaré ; y han memotla de la tierra. 

43 5 Que ^ tteira estaiá desamparada 
de dios, y ¡Migará sos sábades;> estando 
yerma á causa de ellos. Mas entietanto 
se someterán al castigo de sus iniqui- 
dades, por cnanto menospredaxon mis 
derechos, y tnvo éL alma die dios fiutidio 
de mis estatuto* t. 

44 Y aun con todo esto, estando ellos 
en tierra de sus enemigos, yo no los 
deseché, ni losr abominé para consu- 
mirlos, invalidando mi pacto con ellos : 
porque yo Jehová «oy ni Dios : 

46 Antes me aooroaté de ellos por el 
pacto antiguo*, guando los saqué de la 
tlem de ^pto 4 ojos de las gentes, 
para ser su Dios : Yo JehoTá. 

40 Estos son los decretos, derechos, y 
leyes que estableció JehorA entre si y 
los h|}os de Israel en el monte de Sinai 
por mano de Moisés. 

CAPITULO XXVII. 
X«y» $oir« lo» V0to$ y dittmoi. 

Y HABLÓ JchovA A Moisés, dld- 
endo: 

2 Habla á los h^os de Israel, y dfles • : 
Cuando alguno hieiere especial voto á 
JehovA, según la estimación de las per- 
sonas mu te hayan de exñiur, 

8 Asi ser& tu estimación b : en cuanto 
al Taron de ^dute afios hasta sesenta, tu 
estimación será cincuenta sidos de plata, 
según el sido dd santuario «. 

4 T si fueK hembra, la estimación será 
trdnta sidos. 

6 Y si fuere de dnoo alio* hasta Tdnte, 
tu estimadon será, respecto al Taron re- 
inte sidos, y la hembra diez sidos. 

Y si fuere de un mes Ixasta cinco 
años, tu estimadon será, en orden al 
▼aron, dnco sidos de plata; y por la 
hembra será tu estimación tres sidos de 
plata. 

7 Mas si fbere de sesenta afios arriba, 
por el varón tu estimadon será quince 
sidos, y por la hembra diez sidos. 

8 Pero si fliere mas pobre que tu esti- 
mación, enténce* oompanoerá ante el 
sacerdote, v d sacerdote le pondrá tasa : 
conforme a la Aicnltad ^ dd votante le 
impondrá tasa el sacerdote. 

9 Y Y tlfiíere animal de que se ofrece 
ofrenda á Jelwvá, todo lo que se diere 
de él á Jehová sem santo. 

10 No será mudado ni trocado bueno 
por malo, ni malo por bueno: y si se 
permutare un animal por otro, él y el 
dado por él en cambio serán sagrados. 

11 Y si finere algún animal inmundo, 
de que no se o&eoe oñrmda á Jehová, 
entonces d animal seíA puesto ddante 
del sacerdote: 

12 Y el sacerdote lo apndará, sea 
bueno ó sea malo ; conforme á la esti- 
mación dd sacerdote asi sehi. 

18 Y silo hubieren de redimir*, afia- 
dir&n su quinto sobre tu valuación. 

14 5 Y cuando alnno santificare su 
casa consagrándola a Jehová. la apreci- 
ará d sacerdote, sea buena O sea mala : 



segon la apiceiaie el saeenlole, así qae- 
dui. 

16 Mas d d santificante redimiere sa 
casa, afladirá á tu valuación d quinto 
dd dinero de ella, y será suya. 

10 ^ Y d alguno santUcare de la ti- 
erra de sn posesión á Jdiová, tu esCi-' 
madon será conforme á lo preíñeo nata 
su sembradura: un homer de sembra- 
dura de cebada se qpredará en cincu- 
enta sidos de plata. 

17 Y d santificare sn tierra desde d 
año dd Jubileo^ conforme á tu estima- 
ción quedará. 

18 Mas sí deqmes dd Jubileo/ santlfi. 
care su tierra, entonces el sacerdote hará 
la cuenta dd dinero conforme á los afios 
que quedaren hasta el afio dd Jubileo, y 
se reuvjará de tu estimación. 

19 Y si el que santificó la tíerra qui- 
siere redimirla?, afiadirá á tu estima- 
don el quinto del dinero de día, y 
quedaráse para él. 

20 Mas si él no tedimiere la tierra, y 
la tierra se vendiere á otro, no la re- 
dimirá mas: 

81 Sino qne cuando saliere d Jubileo, 
la tierra A será santa á Jehová^ como 
tierra consagrada : .y la posedoa* de ella 
será dd sacerdote*. 

22 5 V si santificare oJ^umo á Jehová 
la tierra que él compró, que no era de la 
tierra de sn herencia, 

88 Entonces d sacódote cdculará oca 
él la suma de tu estimadon hasta d afio 
del Jubileo t, y aquel dia dará tu señalado 
precio, como cosa consagrada á Jehová. 

24 En el año dd Jubileo vdverá U 
tierra á aquel de quien él la compró, 
cuya era la herenda de la tierra >". 

26 Y todo lo que apreciares será con- 
forme al sido del santuario: el siclo 
tiene vdnte óbolos «. 

26 Empero el primogénito de loe ani- 
males, que por la primogaütura es de 
Jehová, nadie lo santifica]» o : sea bn^, 
ú oveja, de Jehová es. 

87 Mas d fitere de lo* animales in- 
mundos, lo redimirán conforme á tn 
estimación, v añadirán sobre ella su 

Suinto;» : y sí no lo redimieren, se ven- 
era conforme á tu estimadon. 

28 5 Veto ninguna cosa consagrada. 

Sue alruno hubiere santificado á Jehová 
e todo lo que tuviere, de hombres, y 
animdes, y ae las tierras de sn posesión, 
no se venderá, ni se redimirá. Todo lo 
consagrado será cosa santísima á Je- 
hová. 

29 Cualquier anatema de hombres que 
ae consagrare, no será redimido : inde- 
fectiblemente ha de ser muerto r. 

80 ^ Y todas las décimas r de la tierra, 
ofi de la simiente de la tierra amo dd 
fhito de los árboles, de Jehová son : m 
cosa consagrada á Jehová. 

81 Y si alguno quidere redimir algo de 
sus dédmas, añadirá sn quinto á dfo'. 

82 Y toda décima de vacas, ó de ove- 

Ss, de todo lo que pasa ei» cuenta bajo 
van*, la décima será oonsagrada á 
Jdiová. 

83 No mirará si es bueno ó mdo, ni 
lo trocará: y si lo trocare*, ello y su 
trueque serán cosa sagrada; no se re- 
dimtíá. 

84 Estos eoH los mandamientos oue 
ordenó Jehová á Moisés ', para los ni- 
Jos de Israel;, en d monte oe Stnai. 



/OBP.SS.U 



f ver. U. 



AOÉpiS&li 
S8. 

• -nt. 3S. 
A3(iim.1U^ 
BX.4Í.» 



,18. 



"C»p.2SJ| 



»Kx.ao.i' 

Niim.3.4 
SS.Ü.U 

•Bx.U.2, 
12. 

T32.Sa 
«91.19. 

Kim.8.11 
y 8. 17. 
I)en.l5-V 
P wr. U, U 



i Kam. 3l< 

3,8. 

ISam-lft 

18.33. 
•■Gen.2?.2 

Knin.lS.2 

34. 

3Cr.SLJ 

6, IX 

KelLlS-li 

H«L3.8.» 
'ver. 13. 
( Jer. 33. n 

]ti.»).lffi 

Mia 7. 14 
• ver. 10. 

«Hd.4.4 

yBx.i9.s; 



EL CÜAKTO LIBEO DE MOISÉS, 

COVDSMESrrE LLAMADO 

LOS NÚMEROS. 



ACLltta 



fOMLiau. 



lCr.2La. 



'GqL&lO, 

He. 

T7.an>,ete. 

/BiL4.aa. 

MM.l.4. 
Loe. 2.31 



lCr.27.1C 
•le. 

:íBl 18.31, 



CAPITULO I. 

J\r«Mr0df |aMirt«deanii(u lomar fw k«Wa 
oi lu frOiM de ivaaL 

Y HABLÓ Jehová á Moisés en el 
desierto de Sinai «, en el taberná- 
culo del testimonio, en el primero del 
mes sesundo, en el segundo aik) de su 
salida de la tierra de Egipto, diciendo : 

8 Tomad b el encabezamiento de toda 
la congregación de los hijos de Israel 
por sus mnilias, por las casas de sus 
padres, con la cuenta de los nombres, 
todos los varones por sus cabezas : 

3 De veinte afios y arriba c todos los 
me pueden salir k la guerra en Israel : 
UM contara td y Aaron por sus cua- 
drülas. 

4 Y estaiá con vosotros un varón de 
cada tribu, cada uno que tea cabeza de 
la casa de sus padres*'. 

5 5 Y estos ton los nombres de los 
varones que estarán con vosotros. De 
ta tribu de Rubén, Elisurc, h^o de Se- 
duer. 

6 De Simeón, Selumiel> hUo de ZutÍ- 
saddai. 

7 De JudA, Nahsón/, lujo de Ami. 
nadab. 

8 De Isach&r, Nathanael, h^o de Suar. 

9 De Zabulón, Eliab, h^o ^^ Helon. 

10 De ios h^oe dé Joseph ; de Eph- 
raím, Elisama, hijo de Ammiud: de 
Manasse, Gamaliel> hi^o de Fhadassur. 

11 De Benjamín, Abidan, h^jo de 
Gedeon. 

IS De Dan, Ahiezer, h^jo de Ammi- 
saddai. 

13 De Aser, Fhei^el, hijo de Ocran. 

14 De 6ad, Eliasaph, h\}o de Dehuel. 

15 De Nephthali, Ahira, h^o de Enan. 
10 Estos eran los nombrados de la^r 

congregación, principes de las tribus de 
sos paores, capitanes de los millares de 
Israel A. 

17 f Tomó pues Moisés y Aaron á 
estos varones que fueron declarados por 
nw nombres: 

18 Y juntaron toda la consregacion en 
él psimero del mes segundo, y fueron 
xeiuddos por sus linages, por las casas 
de sus padres según la cuenta de los 
nombres, de veinte aitos y arriba, por 
sos cabezas, 

19 Como Jehová lo habla mandado á 
M oiaes : y contólos en el desierto de 
Sinai. 

90 Y Y los h^os de Rubén, primo- 
génito de Israel, por sus generaciones, 
por sus familias, por las casas de sus 
padres, conforme á la cuenta de los 
nombres por sus cabezas, todos los va- 
rones de veinte años y arriba, todos los 
que podían salir á la guerra, 

SI Los contados de ellos de la tribu de 
Bnben, fueron cuaventa y seis mil y 
qidnientoB. 

SS Y De los h^os de Simeón, por sus 
generaciones, por sus fiunllias, por las 
casas de sus padres, los contados de ellos 
confomae á la cuenta de los nombres por 
sn« cabezas, todos los varones de veinte 
afios arriba, todos los que podian salir 
Alasnenra, 

Los contados de ellos, de la tribu 



nueve 



de Simeón, fiíeron cincuenta y 
mil y trescientos. 

24 ^ De los h^os de Gad, por sus ge- 
neraciones, por sus familias, por las 
casas de sus padres, conforme á la cu- 
enta de los nombres, de veinte afios 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

SS Los contados de ellos, de la tribu 
de Gad, ^Vieron cuarenta y cinco mil y 
seiscientos y cincuenta. 

se ^ De los h^os de Judá, por sus 
generaciones, por sus familias, por las 
casas de sus padres, conforme á la cu' 
enta de los nombres, de veinte años 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

97 Los contados de ellos, de la tribu 
de Judá, Jiuron setenta y cuatro mil y 
seiscientos •'. 

98 ^ De los h^Joa de Isaeh&r, por sus 
generaciones, por sus familias, por las 
casas de sus padres, conforme á la cu- 
enta de los nombres, de veinte años 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

29 Los contados de ellos, de la tribu 
de Isachár, fueron cincuenta y cuatro 
mil y cuatrocientos. 

80 5 !}« los hijos de Zabulón, por sus 
generaciones, por sus familias, por las 
casas de sus iñdres, conforme á la cu- 
enta 4c sus nombres, de veinte años 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

81 Los contados de ellos, de la tribu 
de Zabulón, fVieron cincuenta y siete mil 
y cuatrocientos. 

38 ^ De los hijos de Joseph >, de los 
hijos de tu hyo Ephraim, por sus ge- 
neraciones, por sus famUias, por las ca- 
sas de sus padres, conforme á la cuenta 
de los nombres, de veinte años arriba 
todos los que podian salir á la guerra, 

33 Los contados de ellos, de la tribu 
de Ephraim, fueron cuarenta mil y qui- 
nientos. 

34 ^ De los hyos de Manasse, por sus 
generaciones, por sus ñimilias, por las 
casas de sus padres, conforme á la cu- 
enta de los nombres, de veinte años 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

85 Los contados de ellos, de la tribu 
de ManaSse, fiteron treinta y dos mil y 
doscientos. 

36 Y De los hijos de Benjamín, por 
sus generaciones, por sus familias, por 
las casas de sus padres, conforme á la 
cuenta de los nombres, de vdnte años 
arriba todos los que podian salir á la 
guerra, 

37 Los contados de ellos, de la tribu 
de Benjamín, Jiteron treinta y cinco mil 
y cuatrocientos. 

88 ^ De los hijos de Dan, por sus ge- 
neraciones, por sus familias, por las ca- 
sas de sus padres, conforme a la cuenta 
de los nombres, de veinte años arriba 
todos los que podian salir á la guerra, 

89 Los contados de ellos, de la tribu de 
Dan, fueron sesenta y dos mil y seteci- 
oitos. 

40 Y De los hi^os de Aser, por sus gene- 
raciones, por sus femlllaa, por las casas 



A. a 1490. 



• 9Cr. 17.14. 



tItoa.8S.17. 



A. C. 1490. 



IHTMEBOS, IL 



{G»p.a6.0i. 



CapiS 



7 X. SL 
£>. 12. 37. 

L3á. 2A. 
sa. 10. 22: 
* Cap. S. K, 
y ni. T IV, 
1 Cr. VL 
yil. «. 



• C»p. 8. «, 
etc. 
Bx.38.2L 



l'Cap.lO.lT, 
SL 



9Cap.18.32. 



'-Caía 3.3. 
yM.2. 

'Cap. 8. 19. 
y 18. 46. 
ylS. & 
18am.&19. 

tCap.S.7.8. 
ySL8t»,47. 
lOr. 28.83. 
SCr.lS.lO. 



« Cap. 1. 53. 



» Cap. 1. 7, 
etc. 

7 10. 14 
i Ur. Z la 
Hat 1.4. 
Iiiic.8.33, 
38. 



de sus padres, oonforme k la cuenta 
de los noaboes, de vdnte a&n arriba 
todos los que podian salir i la guerra, 

41 Los contados de ellos, de la tribu 
de Aser, fiuran cuarenta y un ndl j 
quinientos. 

48 5 De los h^os de NephChali, por 
sus generaciones, por nis familias, por 
las casas de tus padres, confinrme a la 
cuenta de los nombres, de veinte años 
arriba todos los que podían salir & la 
guerra, 

48 Los contados de ellosi de la tribu 
de Nephthali, fiterxm cincuenta j tres 
mil j cuatrocientos. 

44 ^ Estos fueron los contados', los 
cuales contaron Moisés j Aaron, con 
los príncipes de Israel, jue eran doce, 
uno por cada casa de sus padres. 

45 V fueron todos los contados de los 
hyos de Israel por las casas de sus pa- 
dres, de veinte anos arriba, todos los que 
podían salir á la guerra en Israel, 

48 Fueron todos los contados sdsclen- 
tos y tres mil quinientos y chicuenta ». 

47 5 Pero los Levitas no fueron con- 
tados entre ellos s^gun la tribu de sus 
padres». 

48 Porque habló Jehová & Moisés, di- 
ciendo, 

49 Solamente no contarás la tribu de 
Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre 
los h^oB de Israel : 

50 Mas td pondrás k los Levitas en el 
tabernáculo del testimonio, y sobre to- 
dos sus vasos, y sobre todas las cosas 
que le pertenecen o : ellos llevarán el 
tabernáculo y todos sus vasos, y ellos 
servóla en él, v asentarán sus tiendas 
al rededor del tabemácnio. 

51 T cuando el tabernáculo partiere, 
los Levitas/» lo desarmarán; y cuando 
el tabernáculo parare, los Levitas lo 
armarán: y el estraño que se llegare, 
morirá 7. 

53 *f Y los h^os de Israel asentarán 
sus riendas cada uno en su escuadran, 
y cada uno junto á su bandera por sus 
cuadrillas'-. 

68 Mas los Levitas asentarán las suyas 
al rededor del tabernáculo del testimo- 
nio, y no habrá* ira sobre la congrega- 
ción de los hijos de Israel : y los Levitas 
tendrán la guarda dd tabernáculo del 
testimonio *. 

54 E hicieron los hijos de Israel con- 
forme á todas las cosas que mandó Je- 
hová k Moisés : así lo hicieron. 

CAPITULO II. 
Dttpofíeton di l<w atatro eampanuntot vara 
Uu tHbaa, al rtdtdor del tabenu^úio, hOeia 
los etMtro puntos cardinales (M mioido. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aa- 
ron, diciendo : 

3 Los hijos de Israel acamparán cada 
uno junto « á su bandera, según las en- 
señas de las casas de sus padres : des- 
viados al rededor del tabernáculo del 
testimonio acamparán. 

8 ^ Estos acamparán al Levante, al 
oriente : La bandera del ^éreito de 
Judá, disMbuido por sus escuadrones. 
T el jefe de los hi^os de Judá será Nah- 
son b, t^jo de Aminadab. 

4 Su hueste, con los contados de ellos, 
son setenta y cuatro mil y seiscientos. 

5 Junto A ¿I acamparán los de la tribu 
de Isach&r : y el Jefe de los hijos de Isa- 
ch&r nrá Nathanael, h^o de Suar. 

9 Y su hueste, con sus contados, jon 
cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos. 

7 £m^ la tribu de Zabulón : y el jefe 
de los hijos de Zabulón »erá Ehab^ hijo 
I de Helon. 



8 Y su hueste, con sus contados, ton 
ciiiciients y deta mil y cn^trodeotM. 

9 Todos los contados en el ejéitílto de 
Judá ton eionto ochenta y seis mil y 
cuatrocientos, rtpartidot por sus escua- 
drones : estos irán dalante*. 

10 La baadera del ejército de Raben 
ettará al Mediodía por sus escuadrones : 
y el jefe de los hUos de Bnben terá £U- 
sur, hijo de Sedeur. 

11 Y su htMste, sus oontailos, ton cua- 
renta V seis nll y quinientos. 

13 Y acamparán junto á ÓI los de la 
tribu de Simeón : y el Jefe de los h^Jos 
de Simeón terá Selumlei, hi^o de Zuri- 
saddai. 

18 Y su hueste, con los contados de 
ellos, ton cincuenta y nueve y mil y 
trescientos. 

14 Después la tribu de Oad. Y él Jefe 
de los hijos de Qaá terá EUaaaph, h^o 
de Rehuel. 

15 Y su hueste, con los contados de 
ellos, ton cuarenta y cinco mü seiscien- 
tos y dncuenta. 

10 Todos los contados en ^ ^ércHo de 
Rubén son ciento cincuenta y un mil 
cuatrocientos y cincuenta, repartídoi por 
sus escuadrones : etiot irán los segundos il. . 

17 T Luego irá el tabernáculo dd tes- 
timonio*, el campo de los Levitas en 
medio de los ejércitos : de la manera 
que asientan el campo, asi caminarais, 
cada uno en su lugar, junto á sus ban- 
deras. 

18 La bandera del ej^cito de Bphraim 
por sus escuadrones, ettará al Occidente : 
y el jefb de los h^os de Ephraim terá 
Elisama, h^o de Ammlud. 

19 Y su hueste, con los contados de 
ellos, ton cuarenta mil y quinientos. 

30 Junto á ¿1 estará la tribu de Ma- 
nasse : y el Jefe de los h^os de Manasse 
terá Qamalieúi, hijo de Pedasur. 

31 Y su hueste, 6on los contados de 
ellos, ton treinta y dos mil y doscientos. 

ÉS Luego la tribu de Beí^amin. Y el 
jefe de los hijos de Beqjamin terá Abi- 
dan, h^o de Oedeon. 

33 Y su hueste, con los contados de 
ello<i, ton treinta y cinco mil y cuatro- 
cientos. 

34 Todos los contados en el ejército 
de Ephraim ton dentó ocho mil y ciento, 
reparftdos por sus escuadrones: estos irán 
los terceros/. 

36 5 I'A bandera del cjérdto de Dan 
estará al Aquilón por sus escuadrones : 
y el Jelfe de los hijos de Dan terá Ahi- 
ezer, h^ de Ammisaddai. 

38 Y su hueste, con los contados de 
ellos, ton sesenta y dos mil y setecientos. 

37 Junto á él acamparán los déla tribu 
de Aser : y el jefe oe los hijos de Aser 
terá Phcglel, hijo de Ocran. 

38 Y su hueste, con los contados de 
ellos, son cuarenta y un mil y quinientos. 

39 Luego la tribu de NephthaU. Y el 
jefe de los hijos de NephthaU terá Ahi- 
ra, htjo de Enan. 

80 x su hueste, con los contados de 
ellos, ton cincuenta y tres mil y cuatro- 
cientos. 

31 Todos los contados en el ejército de 
Dan «on dentó cincuenta y siete mil y 
seisdentos : ettotf Irán los postreros tras 
sus banderas. 

83 "f Estos son los contados de los h^os 
de Israel por las casas de sus padres : 
todos los contados por ^érdtos, por sus 
escuadrones, ton seisdentos y tres mil 
quinientos y cincuenta*. 

88 Mas lo Leritas no ftaferon contados 
entre los hijos de Israel, como JtfioTá 
lo mandó A Moisés. I 



JL Cliso; 



I^MEBOS, tít. 



A.'e.iuk 






>Sx.&! 



etc. 
lGr.lLa. 



I 3ULZ4. 
• 'ICr.K.», 



jli«,7. 



, Heh.ia.19. 

I . 

I • «r. 41. 

■ Gi^8.lft. 






<C»pLKflt 



1z.6.Ul 

lO.CI. 



84 S Uderan Im I^Jm de Israel con. 
ibrme á todas la> coaas qne Jehovi 
mandó á M oiies : así asentaron el cam> 
po por ana banderas, f asi marcharon 
cada ano por sos fkndliasj scgnn las ca> 
aas de sus padres '. 

CAPITULO III. 
JMtUma Diet para m tervMo á ¡a» Léniaa 
«I tttfor ib (M príwtogénilo*. Mtmda fiw 
•« mórfcN; y <¡*m m meuteN ton «na •Mina 
ib dfiMTo Im primoatnitot ftu aobrtpitfeH 
ai turnen de toe Levitae. 

Y ESTAS mm las generaciones de 
Aaron y de Moisesi desde que Je- 
hoTá habló á Moisés en el monte de 
Slnal. 

ir Y estos ton los nombres de los hfjo» 
de Aaron : Nadab • el primogénito ¡ ; 
Abiil, Ele«tzar, é Itharoar. 

8 Sstos «pn los nombres de los h^os 
de Aaron sacerdotes unsldos, cuyas 
manos él hinchió para administrar el 
sacerdocio h. 

4 Mas Nadab y Abill murieron « de> 
laxite de Jehová, cuando ofirecleron 
fneso entraño delante de Jehová, en el 
desierto de Sinai : y no tuTieron h^os : 
y Eleazar é Ithamar ^ercieron el sacer- 
docio d^ante de Aaron su padre. 

5 TV JAoTá habló á Bfolses, diciendo : 

6 Haz llegar & la tribu de Leví', y 
hazla estar delante del sacerdote Aaron, 
para qne le administren. 

7 T desempeiten in cargo « y él cargo 
de toda la congregación delante del ta- 
bernáculo del testimonio, para servir en 
d ministerio del tabernáculo/: 

8 Y guarden todas las albinas del ta- 
bernáculo del testimonio, y lo encargado 
á éOoa de los hUos de Israel, y adminis- 
tren en el serrleio del tabenu'iculo. 



9 Y darás los Levitas á Aaron, y á sus 
: - id< 

entre los 14]os de Israel 



UlJos n : le son enteramente dados de 



10 Y constituirás á Aaron y & sus h^os^ 
para que f>)erzan su sacerdocio : y el es- 
traflo que se llegaré, morirá A. 

11 5 Y habló JdioTá á Moisés, di- 
ciendo : 

12 Y bé aquí yo he tomado los Levitas i 
de entre los h(jos de Israel en lugar de 
todos los primogénitos que abren la ma- 
triz entre los hijos de Israel : serán pues 
mios los Levitas, 

13 Porqde mió es todo primogénito k; 
desde el día que yo maté todoí los pri- 
mogéidtos en la tierra de Egipto, yo 
santifiqué á mí todos los primogénitos 
en Israd, así de hombres como de ani- 
males ; míos serán : Yo Jehová. 

14 5 Y Jehová habló á Moiies en el 
desierto de Sinai, diciendo : 

15 Cuenta los hijos de Leví por las 
casas de sus padres, por sus familias : 
contarás todos los varones de un mes 
aniba^ 

10 Y Moisés los contó conibrme á la 
palabna de Jehová, como le fué man- 
dado. 

17 Y los hUos de Leví >" foeron estos 

Kr sos nombres : Gerson, y Coath, y 
enuri. 

18 Y los nombres de les h^os de Oer- 
son, por sus fkmüias, «m estos : Libni, 
y Simel. 

19 Y los hijos de Coath por sus &- 
millas, Amram, é Izhar, y Hebron, y 
Uzzid. 

80 Y los hUos de Merari por sus fa- 
milias, Mahali, v Musi. Estas eon las 
fsmillas de Levi por las casas de sus 
tndres* 

91 T De Genon ^ la bmilia de 
Libnl, y la de Sime!. Estas eon las 
CunOlBS deOerson. 



89 Los contados de ellos eo n fcrme i 
la cuenta de todos los varones de un 
mes arriba, los contados de ellos fatnm 
siete mil y quinientos. 

88 Las fkmüias de Gerson asentarán 
RUS tiendas á espaldas del tabernáculo, 
al Occidente. 

94 Y el Jefe de la casa del mdie de los 
Oersonltas etrá Sliasaph, hUo de Lael. 

85 A cargo de los h^os de Oersen*. 
en el tabernáculo del testimonio, tetara 
el tabernáculo •, v la^ tienda, y su cu- 
bierta, y el pabellón de la pneita del 
tabernáculo ael testimonio, 

86 Y las cortinas del atrio r, y él pa- 
bellon de la puerta del atrio que ettá 
junto al tabernáculo, y junto al altar 
al rededor ; asimismo sus cuerdas para 
todo su lerrieio. 

87 5 Y de Coath «-yuá la Annllia Am. 
ramifica, y la fkmilia Iteharltica, y la 
familia Hebronitlca, y la fkmilia Ozfel- 
itica. Estas eon las ftmiHas Coathttas. 

88 Por la cuenta de todos los varones 
de un mes arriba, tran ocho mil y seis- 
cientos, que tenían la guarda del san- 
tuario. 

89 Las IkmiUas de los h^es de Coath 
acampurán al lado del tabemáealo», al 
Mediodía. 

30 Y el Jefe de la casa del padre de las 
fiímilias de Coath, Mrd Eiisaphan, hijo 
de Uzziei. 

81 Y á cargo de ellos e$tafá él aroa*, y 
la mesa *, y el candclero, y los altaras *, 
y los vasos del santuario con que mlnls- 
tican, y el velo y, con todo su servicio. 

38 Y el principal de los Jefes de los 
Levitas eerá Eneazar, t^jo de Aaron al 
sacerdote, prepósito de los que tienen la 
guarda del santuario. 

83 ^ De Merari * fui la fiunllia Maha- 
litica, y la familia Musitloa. Estas /di- 
eron las familias de Merari. 

84 Y los contados de ellos, conforme á 
la cuenta de todos los varones de un 
mes wriba,iberaii seis mil y doscientos. 

85 Y el iefe de la casa del padre de las 
femilias de Merari eerá Sunél, hQo de 
Abihail: ettoe acamparán al lado dd 
tabernáculo •, al Aquilón. 

36 Y á cargo de los h^os de^ Merari 
tetará la custodia de las tablas del ta- 
bernáculo, y sus barras, y sus columnas, 
y sus basas, y todos sus talu enseres, con 
todo su servicio : 

37 Y las columnas en derredor del 
atrio, y sus basas, y sus estacas, y sus 
cuerdas. 

38 5 V los que acamparán delante del 
tabernáculo al Oriente, delante del ta- 
bernáculo del testimonio al lavante, 
eerán Moisés, y Aaron, y sus hijos, te- 
niendo la guarda del santuario < en lu- 
gar de los nljús de Israel : y el éstraSo 
que se acercare, morirá*'. 

39 Todos los contados de los Levitas, 
que Moisés y Aaroq, conforme á la pa- 
labra de Jehová, contaron por sus &- 
millas, todos los varones de un mes 
arriba /i<rron veinte y dos mil *. 

40 ^ Y Jehová dijo á Moisés : Cuenta 
todos los primogénitos varones de los 
hijos de Israel de un raes arriba, y toma 
la cuenta de Tos nombres de éllos/. 

41 Y tomarás los Levitas para mí. Yo 
Jehová, en lusar de todos los primogé- 
nitos de los hijos de Israel : y^ los ani- 
males de los Levitas en lugar de todos 
los primt^enitos de los animales de los 
hyos de Israel. 

48 Y contó Moisés, como Jehová le 
mandó, todos los primogénitos de los 
h^os de Israel. 

43 Y todos los primogénitos -varones. 



•Cap. i. 81, 
98. 


•1Z.9S.8. 
P la. 96. 1. 
•ta 
tBx.8r.9. 

Stc 


•■IGr. 90.98. 



'C«p.Lfi8. 



t Kz. 96. 10. 
•Ix.a8w98, 

8L 
• Bz. 97. 1. 

y80.1. 
rBz.9eL8X 



«lCr.e.18. 



'CapLS. 
» Cap. 4. SU 



« ver. 7, 8. 
'ver. 10. 

«Gap 98. «a. 
/ver. 1& 



A.<ai4M. 



NVM£BOS,rV^ 



A.C1^0. 



^■WK.tL 



• Capu 18.11!. 
BZ.18.1& 



Lev. 27. & 

<Bx.80.18. 
JjOT. 27. 25. 
X>. iS. 12. 



o Oaiv 8. 24. 
1 Gr. 23. 8( 
34.87. 



» Bx. 26. 81. 
Heb.9.& 
7 10.20. 

«BX.2&1J0. 
16. 

7,8.' 
«Bx.25.28, 
80. 
liOT.31.S,8. 



/Bz.36.81. 
S8. 



«Bx.30.1.5. 






eonfonne á la cueita de lo* nombres, 
de un me* arriba, los contados de ellos 
foeron veinte y dos mil doscientos y 
setenta y tres. 

44 Y habló JehoT& á Moisés, diciendo : 

45 Toma los Levitas en lugar de todos 
los primogénitos de los hijos de Israel *, 
y ios animales de los Levitas en lugar 
de sus animales; y los Levitas serán 
mios: YoJehov&. 

46 Y por los rescates» de los dosci- 
entos y setenta y tres, que sobreptúan á 
los Levitas los pzimogtmitos de los h^os 
de Israel, 

47 Tomarás cinco slclos por cabeza A; 
conforme al siclo del santuario tomarás : 
el siclo Htne veinte óbolos 1. 

48 Y dar&s á Aaron y á sus hijos el 
dinero por los rescates de los que de 
ellos sobran. 

49 Tomó pues Moisés el dinero del 
rescate de los que resultaron de mas de 
los redimidos por los Levitas. 

60 Y recibió de los primogénitos de 
los hijos de Israel en dinero, mil tres- 
cientos 7 sesenta y cinco ticUu, conforme 
al siclo del santuario. 

fil Y Moisés dio el dinero de los res- 
cates á Aoron y á sus hijos, conforme al 
dicho de Jehová, según que Jehova ha- 
bia mandado á Moisés. 

CAPITULO IV. 

DütríbuHon de lo$ eargos ú ofieio» dA táber- 
fldrenlo «níra la» iré» familia» de io» Levita». 

Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aa- 
ron, diciendo : 

2 Toma la cuenta de los hijos de Coath 
de entre los h^os de Le vi, por sus fami- 
lias, por las casas de sus padres : 

3 De edad de treinta añosa y arriba 
hasta cincuenta años, todos los que en- 
tran en compañía para hacer servicio en 
el tabernáculo del testimonio. 

4 ^ Este »erá él oficio de ios hijos de 
Coath en el tabemáctilo del testimonio, 
en el lugar santísimo : 

5 Cuando se hubiere de mudar el 
campo, vendrá Aaron, y sus hijos, y 
desarmarán el velob de la tienda, y 
cubrirán con él el arca del testimonio «: 

6 Y pondrán sobre ella la cubierta de 
pdos de tejones, y extenderán encima 
el paño todo de cárdeno, y la pondrán 
sus varas d. 

7 Y sobre la mesa« de la proposición 
extenderán el paño cárdeno, y pondrán 
sobre ella las escudillas, y las cucharas, 
y las copas, y los tazones para libar : y 
d pan continuo estará sobre ella. 

8 Y extenderán sobre ello el paño de 
carmesí colorado, y lo cubrirán con la 

' cubierta de pieles de tejones ; y la pon- 
drán sus varas. 

O Y tomarán un paño cárdeno, y cu- 
brirán el caudelero/ de la luminaria, y 
sus candilejas, y sus despabiladerds, y 
sus platillos, y todos sus vasos del aceite 
con que se sirve : 

10 Y lo pondrán con todos sus vasos en 
una cubierta de pieles de tejones, y lo 
colocarán sobre unas parihuelas. 

11 Y sobre el altar de oro extenderán 
el paño cárdeno;, y le cubrirán con la 
cubierta de pieles de tejones, y le pon- 
drán sus varales. 

IS Y tomarán todos los vasos del ser- 
vicio A, de que hacen uso en el santuario, 
y los pondrán en un paño cárdeno, y los 
cubrirán con una cubierta de pieles de 
t^ones, y los colocarán sobre unas pari- 
huelas. 

18 Y quitarán la ceniza del altar, y ex- 
tenderán sobre él un paño de pdipura: 

14 Y pondrán sobré él todos sus in- 



strumentos! de que se sirve; las paletas, 
los garfios, los braseros, y los tazones, 
todos los vasos del altar : y extenderán 
sobre él la cubierta de pieles de t^ones, 
y le pondrán ademas las varas. 

15 Y en acabando Aaron y sus h^os de 
cubrir el santuario, y todos los vasos del 
santuario, cuando el campo se hubiere 
de mudar, vendrán después de ello los 
h^os de Coath * para conducir : mas no' 
tocarán alguna cosa santa, que morirán, 
m Estas aeran las carnts de los h^jos de 
Coath en el tabernáculo del testimonio. 

16 Empero al cargo de Eleazar, hijo 
de Aaron el sacerdote, ufará el aceite « 
de la luminaria, y el perfume aromá- 
tico «, y el Presente continuo j>, y .el 
aceite de la unción ; el cargo de todo f 
el tabernáculo, y de todo lo que está en 
él, en el santuario, y en sus vasos. 

17 Y habló Jehová á Moisés y á A- 
aron, diciendo : 

18 No cortaréis la tribu de las familias 
de Coath de entre los Levitas : 

19 Mas esto haréis con ellos, para que 
vivan, y no mueran cuando llegaren al 
lugar santísimo : Aaron y sus hijos ven- 
dnn, y les pondrán á cada uno en su 
oficio, y en su cargo. 

90 No entrarán para ver, cuando cu- 
brieren las cosas santas, que morirán r. 

21 «[ Y habló Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

22 Toma también la cuenta de los 
h^os dé Gerson por las casas de sus 
padres, por sus familias. 

23 De edad de treinta aflos arriba hasta 
cincuenta años los contarás ; todos los 
que entran en compañía para hacer ser- 
vicio en el tabernáculo del testimonio. 

24 Este será el oficio de las fiuxülias de 
Qerson, para ministrar, y para llevar*. 

S5 Lievariiin las cortinas del taberná- 
culo <, y el tabernáculo del testimonio, 
su cubierta, y la cubierta de pieles de 
t^ones, que ettá sobre él encuna, y el 

Sahellon de la puerta del tabernáculo 
el testimonio «, 

26 Y las cortinas del atrio*, y el pa- 
bellón de la puerta del atrio y, que ettá 
cerca del tabernáculo y cerca del altar 
al rededor, y sus cuerdas, y todos los in- 
strumentos de su servicio, y todo lo que 
será hecho para ellos : así servirán. 

27 S^gun la orden de Aaron y de sus 
hijos será todo el ministerio de los hijos 
de Gerson en todas sus cargas, y en 
todo su servicio: y les encomendaréis 
en guarda todas sus cargas. 

88 Este es el servicio de las fiunilias de 
los hijos de Gerson en el tabernáculo 
del testimonio: y el cargo de ellos e«- 
tara haio la mano de Ithamar >, h^o de 
Aaron ei sacerdote. 

89 f Contarás adema* los h^os de Me- 
rari por sus familias, por las casas de 
sus padres. 

80 Desde el de edad de treinta años y 
arriba, hasta el de cincuenta años, los 
contarás «; todos los que entran en com- 
pañía para hacer servicio en el taberná- 
culo del testimonio. 

31 Y este «era el deber de su cargob 

Sara todo su servicio en el tabernáculo 
el testimonio : llevarán las tabltts del 
tabernáculo «, y sus barras, y sus colum- 
nas, y sus basas, 

82 Y las columnas del atrio al rededor, 
y BUS basas, y sus estacas, y sus cuerdas, 
con todos sus instrumentos, y todo su 
servicio: y contaréis por sus nombres 
todos los vasos de la guarda de su cargo. 

33 Este aera el servicio de las fiuniUas 
de los hijos de Merari pan todo su mi- 
nisterio en el tabernáculo del testimo- 



f Ex. 88. 3. 



fcCap.7. 9. 

yia21. 

itir.l&S. 

1& 
/3Sam.6. 

6,7. 

■*Capb3.81. 
«Sx.35.6. 

Iiev.ai.2. 
«Bz.80.84. 
fSx.89. 4a 
SBx.9a23. 



'16wDa.6.19.' 



' Cap. S. 25. 1 
26. 

(Bx.aB.1,7.: 



«Bz.36.36. 
"Bx.37.9. 
VBz.37. 16. 



ver. 88. 



ver. 8. 



» Cap. 3. 86.Í 
87. 

«Bx.aG.]&.| 



NUtfEBOB, y. 



A.C1«& 



nio, 1nv}o Is mano de Ithsmsr, h^ de 
Aaron el sacerdote. 

84 5 Molset pues, y Aaron, y los Jefies 
de la congregación, contaron los h^os 
de Coatfa por sus familia*, ; por las ca- 
sas de sus padres, 

35 Desde el de edad de trdnta años 
arriba hasta el de edad de cincuenta 
aflos'; todos los que entran en com* 
naflía para ministrar en el tabernáculo 
del testimonio. 

38 Y ftieron los contados de ellos por 
sos fiunilias dos mil setecientos y cin- 
cuenta. 

37 EttotfiíeroH los contados de las &• 
múias de Coath, todos los que ministran 
en d tabonáculo del testimonio, los 
«ules contaron Moisés y Aaron, como 
lo mandó Jehová por mano de Moisés. 

38 Y los contados de los hijos de Oer- 
son por sus üsmilias, y por las casas de 
sus padres, 

89 Desde el de edad de treinta aflos 
axiiba hasta el de edad de cincuenta 
«ños, todos los que entran en compañía 
para ministrar en el tabemácolo del 
testinumio; 

40 Los contados de ellos por sus fií- 
milias, por las casas de sus padres, fa- 
ena dos mil y seiscientos y treinta. 

41 Estos jon los contados de las fií- 
milias de los h^os de Gerson, todos los 
que ministran en el tabem&culo del 
testimonio, los cuales contaron Moisés 
y Aaron por mandado de JehoT&. 

48 Y los contados de las fiunilias de 
los hijos de Merari, por sus fiunilias, 
por las casas de sus padres, 

48 Desde el de eoad de treinta aflos 
arriba hasta el de edad de cincuenta 
aflos, todos los que entran en compa&ía 
¡Nua ministrar en el tabem&culo del tes- 
timonio j 

44 Los contados de ellos por sus ftmi» 
lias fueron tres mil y doscientos. 

46 Estos fitenn los contados de las 
familias de los h\)os de Merari, los cu- 
ales contaron Moisés y Aaron según lo 
mandó Jéhová por mano de Moisés. 

40 Todos los contados de loa LeTitas, 
que Moisés y Aaron, y los jefes de Is- 
rael contaron por sns familias, y por las 
casas de sus padres, 

47 Desde á de edad de treinta afios 
arriba hasta el de edad de cincuenta 
aflos*, todos los que entraban para mi- 
nistrar en el sexTicio, y tener cargo de 
obia en el tabemAculo del testimonio, 

48 Loa contados de ellos fueron ocho 
mil quinientos y ochenta. 

40 Como U» muido JehoTá por mano 
de Moisés fueron contados; cada uno 
según su oficio, y s^gun su cargo, los 
cuales contó él como le ftié mandado. 

CAPITULO V. 
Im imnmn* ha» de talar fvura áA campa- 
mntío: leyes «obra la re$tUueüm y tolire 
loe etUte» 

YJEHOVA habló & Moisés, dici- 
endo: 

8 Manda & los hijos de Israel que 
echen del campo & todo leproso*, y & 
todos los que padecen flt^o de sémenb, 
y & todo contaminado sobre muerto «. 

8 Así hombres como mujeres echa. 
léts: ñiera del campo los echaréis', 
poique no contaminen el campo de 
agnellot entre los cuales yo habito «. 

4 E hieiéronlo así los hijos de Israel, 
qne loa echuon fuera del campo : como 
Jehorá dijo Moisés, así lo hicieron los 
liQes de Israel. 

5 5 Ademas háUÓ Jehofá & Moisés, 

6 Habla & los hijos de Israel, y diUe: 



El hombre ó la mi^er qne cometieren 
alguno de todos los pecaoos de los hom • 
bMs. haciendo prerturicaclon contra Je- 
hova, y delinquieie aquella persona/, 

7 Confissar&n g su pecado que cometi- 
eron, y A compesarán su ofensa entera- 
mente, T aflaairán su quinto sobre ello, 
y lo daian á aquel contra quien pecaron. 

8 Y si aquel hombre no turiere pari- 
ente, al cual sea resarcida la ofensa, 
daráae la indemnización del agravio a 
JehoTá, al sacerdote, á mas deTcamero 
de las expiaciones, con el cual hará ex- 
piación por el delineueaie. 

9 f Y toda ofrenda de todas las cosas 
santas que los hijos de Israel presenta- 
ren al sacerdote', suya será. 

10 Y lo santificado de cualquiera será 
suyo : asimismo lo que cualquiera diere 
al sacerdote, suyo aorá. 

1 1 ) Y JehoTá habló á Molses^didendo : 
19 Habla á los hHos de Israel, y díles: 
Cuando la nu^er de alguno se desman- 
dare, é hiciere traición contra él, 

18 Qne alguno se hubiere echado * oon 
ella en carnal avuntamicnto, y su ma- 
rido no lo hubiere visto, por haberse 
ella contaminado ocultamente, ni hu- 
biere testigo contra ella, ni ella hubiere 
sido cogida e» d aebn 

14 Si viniere sobre él espíritu de celo', 
y tuviere celos de su mujer, habiéndose 
ella contaminado ; ó viniere sobre él es- 

Ítíritu de celo, y tuviere celos de su mu- 
er, no habiéndose ella contaminado ; 

15 Entonces d marido traerá su mt^er 
al sacerdote, y traeré su oftwada oon 
ella, la décima parte de un epha de 
harbaa de cebada : no <» echará sobre 
ella aceite, ni pondrá sobre ella inci- 
enso ; porque es presente de celos, pre- 
sente de recordación, que trae en me- 
moria pecado*. 

16 Y el sacerdote la hará acercarse, y 
la hará poner delante de Jehová. 

17 Luego tomará el sacerdote del agua 
santa en un vaso de barro ; tomará tam- 
bién el sacerdote del polvo que hubiere 
en el suelo del tabernáculo, y echarálo 
en el agua. 

18 Y hará el sacerdote estar en pié á la 
mvjet delante de Jehová, y» descubrirá 
la cabeca de la m^jer, y pondrá sobre 
sus manos el presente de la rdcordacion, 

2ue u el presente de celos ; y el sacer- 
ote tendrá en la mano las aguas amar- 
gas que acarrean maldición. 

li^ y el sacerdote la conjurará, y le 
dirá : Si ninguno hubiere dormido con- 
tigo, V si no te has apartado de tu ma- 
rido a inmundicia, libre seas de estas 
aguas amargas que traen maldición : 

90 Mas si te has descarriado de tu 
marido, y te has amancillado, y alguno 
hubiere tenido coito contigo mera oe tu 
marido, 

SI (El sacerdote coQJurará á la mi^er 
con^ juramento de maldición, y dita á 
la mujer mUmaf) Jdbová te dé en mal- 
dición, y en conjuración en medio de tu 
pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que 
c^<ii y á tu vientre que se te hinche ; 

88 Y estas aguas que dan maldición 
entren; en tus entrólas, y hagan hin- 
char tu vientre, y caer tu mudo. Y la 
miger dirá. Amen, Amenr. 

88 Y el sacerdote escribirá estas mal- 
diciones en un libro, y las borrará con 
las aguas amargas : 

84 Y dará á beber á la tau^er las aguas 
amargas que traen maldición, y las aguas 
qu9 obran maldición entrarán en ella por 

85 Después tomará á sacerdote de la 
mano de la mv^er el presente de los 



/Iisv.6.a. 
'Lev. S.5. 

7 88.40. 

Jos. 7. 19. 

Jot & 87. 

Bd.89.S. 

Pro. 88.18. 

lJvaBl.9. 
AI«v.8.S,7. 

y 7. 7. 



•'Gm.IS.8. 

I.9B.9B. 
Lev. 7. e, 
14. 

Xi.44.aR, 
80. 

lOor.a.18. 
il Lev. 18.80. 



lpM.e.84. 
Sft. 

CaDi8.«. 



•Lev. S. 11. 



•1 Bey. 17. 
18. 

Bi.a».l«. 
Beb.10.3. 



«Beb.13.4. 



y Jos. 8. 86. 
Neh.l&a»i 
1 Baos. 11. 
34, 



<8b1.1O0J8. 
r Dea. 3746. 



A.C1400. 



KUlíEBOS, VI, vn. 



A.CL14ML- 



* Lev. 8. 87. 
(L9T.2.S,9. 



«Dea. 88.87. 

Ja. Vi. IB. 

Jar. 34. 9. 

y 39. 18, 23. 

7 42.18. 

Zac. 8. 18. 
« Sd. 118.9. 



<>Jaec.l8.5. 

Hech.21. 

28,24. 
i Aia.9.ia. 

Lac. L Ifi. 



«Jnoc. 16.17, 
19. 

ISmíi.1. 
11. 

d Ctm. 9. 9. 

Ltí. 11, 16. 
)T. 21. 1, 
2.U. 



«2 Cor. 6. 17, 
18. 



/Hech.18. 
18. 

' LeT. 6. 7. 
y 14. 22. 
y 15. 14, 39. 



A Lev. 5. 6. 


f Hech.SL 
26. 


l! Lev. 4. 8, 
38,82. 
BilBl.1.18, 
14. 
lPed.1.19. 



celos, 7 » mecer&lo delante de JehoT&, y 
lo ofrecerá delante del altar. 

38 Y tomari el sacerdote un poftado 
del presente en memoria de ellat, y lo 
quemará sobre el altar, y después dará á 
beber las aguas á la mujer. 

íTDarále pues á beberías guas; Tserá, 
que si fuere inmunda, t hubiere hecho 
traición contra su marido, las aguas que 
obran maldición entrarán en ella en a- 
margura, y su vientre se hinchará» y 
caerá su muslo : y la tal mujer será por 
maldición en medio de su pueblo «. 

28 Mas si la majer no ftiere inmunda, 
sino que estuTlere limpia, ella será Ubre, 
y será fecunda'. 

29 Esta es la ley de los celos, cuando la 
mujer hiciere traición á su marido, y se 
amancillare; 

30 O del marido, sobre el cual pasare 
espíritu de celo, y tuviere celos de su 
mujer : presentarla entonces delante de 
Jehová, y el sacerdote Secutará en ella 
toda esta ley. 

81 T aquel varón será libre de iniqui- 
dad, y ]». mujer llevará su pecado. 

CAPITULO VI. 

/inM(tte<oii y ooMograeiom de Jos Nauario». 
Fármula que debia vtar A $aeerdote al bm- 
dutr tUfvMo. 

Y HABLÓ Jehová á Moisés, dici- 
endo: 
S Habla á los hijos de Israel, y díles : 
£1 hombre, ó la mtger, cuando se apar- 
tare haciendo voto de Nazareo a, para 
dedicarse á Jehová, 

3 Se abstendrá de vino, yb de sidra: 
vinagre de vino, ni vinagre de sidra no 
beberá ; ni beberá algún licor de uvas ; 
ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. 

4 Todo el tiempo de su Nazareato, de 
todo lo que se hace de vid de vino, desde 
los mnülos hasta el hollejo, no comerá. 

5 Todo el tiempo del voto de su Na- 
zareato no pasará navaja sobre su ca- 
beza, hasta que sean cumplidos los dias 
de su apartamiento á Jehová e: santo 
será, y dejüá crecer las gued^as del 
cabello de su cabeza. 

6 Todo el tiempo que se apartare á Je- 
hová, no entrará á persona muerta <(. 

7 Por su padre, ni por su madre, por 
su hermano, ni por su hermana, no se 
contaminará con ellos cuando murie- 
ren : porque consagración de su Dios 
tiene sobre su cabeza. 

8 Todo« el tiempo de su Nazareato será 
santo á Jehová. 

9 Y si alguno muriere muy de repente 
junto á él, contaminará la cabeza de su 
Nazareato : por tanto el dia de su puri- 
ficación/ raerá su cabeza; al séptimo 
dia la raerá. 

10 Y el dia octavo traerá dos tértolas, 
ó dos palominos; al sacerdote, á la pu- 
erta del tabernáculo del testimonio : 

11 Y el sacerdote hará el uno en ex- 
piación, y el otro en holocausto: y ex- 
piarálo de lo que pecó sobre el muerto, 
y santificará su cabeza en aauel dia. 

12 Y consagrará á Jehová los dias de 
su Nazareato, y traerá un cordero de un 
aflo en expiación por la culpa ; y los dias 
primeros* serán anulados, por cuanto 
filé contaminado su Nazareato. 

13 Esta es pues la ley del Nazareo : El 
dia que se cumpliere el tiempo de su 
Nazareato •', venará á la puerta del ta- 
bernáculo del testimonio, 

14 Y ofrecerá por su ofrenda á Jehová 
un cordero de un afiok án tacha en ho- 
locausto, y una cordera de un aflo sin 
defecto en expiación, y un camero sin 



16 Ademas un canastillo de eenoeflBi«, 
tortas de flor de harina amasadas con 
aceite, y hojaldres cencefias untadas eon 
acdte», y su presente, y sus libaciones". 

18 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de 
Jehová, y hará su expiación y su holo- 
causto. 

17 Y ofipeeerá el camero en sacrificio 
de paces á J^ová, con el canastillo de 
las cenceñas: ofrecerá asimismo el sa- 
cerdote su presente, y sus libaciones. 

18 Entonces el Nazareo/* raerá á la 
puerta del tabernáculo del testimonio la 
cabeza de su Nazareato, y tomará los 
cabellos de la cabeza de su N&zareato, 
y los pondrá sobre el taego que etiá de- 
bajo del sacrificio de las paces. 

19 Después tomará él sacerdote la es* 
paldilla cocida del camero 9, y una torta 
sin levadura del canastillo, y una hojal- 
dre sin levadura r, y pendíalo todo sobre 
las manos del Nazareo, después que fu- 
ere raido su Nazareato. 

80 Y el sacerdote mecerá aquello por 
ofírenda agitada delante de Jehová; lo 
cual será cosa santa perteneciente al sa- 
cerdote, á mas del pecho mecido, y de 
la espaldilla separada : y después podrá 
beber vino el Nazareo. 

21 Esta et la ley del Nazareo que hi- 
ciere voto de su ofrenda á Jehová por 
su Nazareato, á mas de lo que su mano 
alcanzare : según el voto que hiciere, aaí 
huá conforme á la ley de su Nazareato. 

22 ^ Y Jehová hablé á Moisés, dici- 
endo: 

23 Habla á Aaron, y á sus hijos, y 
díles : Así* bendeciréis á los h^os de 
Israel, diclendoles, 

24 JehO'^á te bendiga', y te gaarde« : 

25 Haga resplandecer Jehová su ros- 
tro * sobre tí, y haya de tí misericordia jr : 

26 Jehová alze á tí su rostro, y ponga 
en tí paz. 

27 Y pondrán mi Nombre sobre los 
hi^os de Israel, y yo los bendeciré «. 

CAPITULO VII. 
Ofrendoi d» lo» prúndpea de leu doce trüma 
de lerael en la dedicación dtl tabemtíeulo y 
del altar. Dio» haUa a Moitet deade d pro- 
piciatorio. ^ 

Y ACONTECIÓ, que cuando Moisés 
hubo acabado de levantar el taber- 
náculo, yo ungídolo, >y santificádolo, 
con todos sus vasos; y asimismo un> 
gldo y santificado el altar, con todos sus 
vasos, 

2 Entonces los príncipes de Israel e, 
las cabezas de las casas de sus padres, 
los cuales eran los príncipes de las tri- 
bus, que estaban sobre los contados, 
ofrecieron, 

8 Y trajeron sus ofrendas delante de 
Jehová; seis carros cubiertos, y doce 
bueyes ; por cada dos príncipes un carro, 
y cada uno un buey, lo cual ofrecieron 
delante del tabernáculo. 

4 Y Jehová habló á Moisés, diciendo : 

5 Tómab de ellos, y será para el ser- 
vicio del tabernáculo del testimonio ; y 
lo darás á los Levitas, á cada uno con- 
forme á su ministerio. 

Entonces Moisés recibió los canos y 
los bueyes, y diólo á los Levitas. 

7 Dos carros y cuatro bueyes dio á los 
h(jos de Gerson conforme á su minis- 
terio'': 

8 Y á los hijos de Mérari dio los cuatro 
carros y ocho bueyes conforme á su mi- 
nisterio ', bajo la mano de Ithamar, h^o 
de Aaron el sacerdote. 

9 Y á los hyos de Coath no dio nada/, 
porque llevaban sobre sí en los hombros 
el servicio del santuario. 



>Lev.a.4w 



Ex. 39. 2. 
7 7.10. 



P Hedí. 21. 
24. 



«ISwn. 
1& 

«'Xx.as, 
28. 



2% 



* Lev. 9. 22.1 
Dea. 10. 8.1 
T2L6. 
Jos. 8. 83. 
ICt.28.13^ 

(8*1.184.8-1 

••Bal. 121.7 
JUMI 17.11 

«Itel. 8L16, 
y 67. 1. 
780.8, 7. 19J 
▼ 119. LiS.] 
Du. 9. 17.1 

V 8áL 29. U. 
la. 36. 8, 12 
Juan 14.27. 
FU. 4.7. 
27^.8.16 

■Cap. 33. 20) 
8aL 67. 7. 
T115.124S 
Hecli.8.26 
ET. 1.8. 

i 



' Bx. 40. 17i 
ftLev.8.10|j 

n. 

•Cap. 1. 4, 
etc. 



•<Caik4.21« 
38. 

/Oap.4.4» 
16. 






-^có «amera, tíoa> mta¿« di 



n Un tecno, ID «nKK, un corten 






~/.í™ 



u VJW tu afrndi hd plib d 



K«i >J Im oOudí da EUiui. hUo dá ib 
JB i* n miüito db qAwíA Sihunkl r, h 
U>> da ZoTfnddilj prúuliH di Loi hQ» 4 






A. a 1490. 



NUtfEB08,ynL 



A. c. 149a 



•Chi.1.13. 
/m.U.eto. 



8 0»p. L 18. 
7 a. 37. 
^ for.l8f 080. 



»' 0*1». 1.15. 
7l9». 
*Tar.U.ale. 



64 Un macho de cabrío paxa expiación : 
85 V para lacriñcio de paces» dos 

Meyea, cinco cameros, dnoo machos 

de cabrio, cinco corderos de un aik>. 

Esta/ué la ofrenda de AUdaa, ^jo de 

Gedeon. 
06 5 El décimo dia qf\nei6 d príncipe 

de los hUos de Dan, Aliiezer«, hijo de 

Ammisaddai: 

67 Y fué su ofrenda/ nn plato de plata 
de ciento y treinta Hdoi de peso, un 
Jarro de plata de setenta sidos, al sido 
del santuario ; ambos llenos de flor de 
harina amasada con aceite para pre- 
sente: 

68 Una cachara de oro de diez 9Íclo»t 
llena de perfume : 

69 Un becerro, un camero, nn cordero 
de un a&o para holocausto : 

70 Un macho de cabrio paxa expi> 
ación: 

71 Y para sacrifído de paces, dos 
bueyes, cinco cameros, cinco machos 
de cabrío, cinco corderos de un aBo. 
Esta fué la ofrenda de Ahiezer, h^jo de 
Ammisaddai. 

78 5 El undédmo dia <tfrtei6 el prín- 
cipe de los hijos de Aser, Pagiel^, hijo 
de Ochran : 

73 Y fué su ofrenda* un plato de plata 
de dentó y treinta Helo» de peso, un 
Jarro de plata de setenta sidos, al sido 
del santuario ; amtxM llenas de flor de 
harina amasada con aceite para pre- 
sente: 

74 Una cuchara de oro de dies «tcAw, 
llena deperftmie: 

75 Un becerro, un camero, un cordero 
de un aSo para holocausto : 

76 Un macho de cabrío para expiación : 

77 Y pan sacrificio de paces, dos 
bueyes, cinco cameros, cinco machos 
de cabrío, dneo corderos de un año. 
Bsta/i(4 la ofrenda de Fagiel, hijo de 
Ochran. 

78 ^ El duodécimo dia qfireeió el prfn- 
dpe de ios hijos de Nephthali, Ahirsi, 
hijo de Enan : 

79 Y fué su ofrenda* un plato de plata 
de ciento y treinta Helos de peso, un 
Jarro de plata de setenta sidos, al sido 
del santuario ; ambos llenos de flor de 
harina amasada con aceite para pre- 
sente: 

80 Una cuchara de oro de diez Hcío», 
llena de perfume ; 

81 Un becerro, un camero, un cordero 
de un aik» para holocausto : 

82 Un macho de cabrío para expiación : 
88 Y para sacrifído de paces, dos 

bueyes, cinco cameros, cinco machos 
de cabrío, dnco corderos de un afio. 
Esta fué la ofrenda de Ahin, hijo de 
Enan. 

84 5 Esta f)té la dedicación del altar, 
el dia que fué un^do, por los príncipes 
de Israel: doce platos de plata, doce 
Jarros de plata, doce cucharas de oro. 

85 Cada plato de ciento y treinta nc/of , 
cada jarro de setenta ; toda la plata de 
los vasos fué dos mil y cuatrocientos 
sidos, al sido del santuario. 

86 Las doce cucharas de oro llenas de 
perfrune, de diez Helot cada cuchara, al 
sido del santuario: todo el oro de las 
cucharas /ii4 dentó y Tdnte «tdor. 

87 Todos los bueyes para holocausto 
fueron doce becerros, doce los cameros, 
doce los corderos de un afio, con su pre- 
sente; y doce noachos de cabrío para 
expiación. 

88 Y todos los bueyes del saerifido de 
las paoes./li«rm vdnte y cuatro novillos, 
sesenta los cameros, sesenta los machos 
de cabrío, sesenta los corderos de un 



a&o. Esta toé la dedieaeion del altur 
después gue toé ungido. 

89 ^ Y cuando entraba Moisés en él 
tabernáculo del testimonio para' hablar 
con él, ola la toz del que le hablaba de 
encima de la cuUerta que estaba sobre « 
el arca del testimonio, de entre loa dos 
querubioes ; y hablaba con él. 

CAPITULO vm. 

DelaeoloeaeionáHem»ádero,%demmaUria 
Sf hechura. Oertnoniai m la couMuraeiom 
de iM LtviUu. 

Y HABLÓ JehoTá 4 Moisés, dici- 
endo: 
8 Habla á Aaron, y dfle : Cuando en- 
cendieres las lámparas, las siete lám- 
paras alimibrarán> fíente 4 firente del 
candelero. 

8 Y Aaron lo hizo así ; que encendió 
enfrente del candelero sus lámparas, co- 
mo JehoTá lo mandó á Mdses. 

4 Y esta era la hechura del oandelemb : 
de oro labrado á martillo ; desde su pié 
hasta sus flores era labrado á martillo : 
conforme al modelo que Jeho?á mostró e 
á Moisés, así hizo el candelero. 

5 5 Y JefaoTá habló 4 Mdses, dici- 
endo: 

6 Toma 4 los Levitas de entre loa hyos 
de Israd, y expíalos. 

7 Y así les harás para expiarlos : Rocía 
sobre ellos el agua de la expiación 4, y 
haz pasar navaja sobre toda su carne «, 
y lavarán sus vestidos, y serán ezpiadoa. 

8 iMtgf» tomarán un novillo, con an 
presente/ de flor de harina amasada con 
acdte ; y tomarás otro novillo para ex- 
piadon. 

9 Y harás llegar los Levitas delante del 
tabernáculo del testimonio;, y Juntarás 
toda la congregación de los hijos de 
Israel. 

10 Y cuando habrás ^echo llegar los 
Levitas delante de Jehová, pondrán los 
hijos de Israd sus manos sobro los Le> 
vitas; 

11 Y ofineoerá Aaron los Levitas de- 
lante de Jehová en ofrenda de los hijos 
de Israel A, y servirán en el minJMerio 
de Jdiová. 

18 Y los Levitas pondrán sus manos 
sobro las cabezas de los novillos : y 
ofirecerás el uno por expiación, y el otro 
en holocausto á Jehová, para expiar 
los Levitas. 

18 Y harás presentar los Levitas de- 
lante de Aaron, y delante de sus hijos, 
y los ofrecerás en ofrenda á Jehová. 

14 Así apartarás • los Levitas de entre 
los hijos de Israel, y serán mios los 
Levitas h. 

15 Y después de eso vendr4n los Le- 
vitas 4 ministrar en el tabernáculo dd 
testimonio. Los expiarás pues, y los 
ofrecerás en ofrenda < : 

16 Porque enteramente me son 4 mí 
dados los Levitas de entro los hijos de 
Israel, en lugar de todo aquel que abro 
matriz ; helos tomado para mí en lusar 
de los primogénitos!* de todos los hQos 
de Israel. 

17 Porque mió es todo primogénito" 
en los hvfos de Israd, asi de Iwmbres 
como de animales : desde el dia que yo 
herí todo primogénito en la tieñra de 
Egipto, los santifiqué para mí : 

18 Y he tomado los Levitas en lugar 
de todos los primogénitos en los lidjos de 
Israel. 

19 Y yo he dado en don* los Levitas 4 
Aaron y 4 sus hijos de entro los hijos 
de Israel, para que sirvan el ministerio 
de los hijos de israd en el tabem4oulo 
del testimonio, y reoondllen 4 los hijos 



fOBa.lS.& 

Sx.SS.9Jl. 

•■I.SS.S2. 



■Sx.35.37. 
y40.8S. 



*Bx.36.ai. 
« Bx. 25. 40. 



' Oapk 19. 9, 1 
17. ele. ' 
•Lev.14.8,^ 

/ Lev. Z 1. 



VBx.29.4, 
etc. 

7 40.12. 



* ver. 15. 



i Cap. 16. 9. 
*Cap.3.4S. 

i ver. U. U. 



■•csap.a.ia, 

"Oap.S.13. 
Xx. 13. 2, 
12.15. 
LncS-SS. 



• Oap. 8. 9. 



i. 



A.G149«. 



NÚMEROS, IX, X. 



A.ai4M. 



'C>p.L5t. 

;18.5. 



fter.lLlS, 



' w». 5, etei 






'0W.LS8. 
lCr.a.>l. 



bM-HL 

•2Cr.aoLa, 



'¿«•.L10. 



• J 13.11,1». 
a. 



/ici.aa. 



da Imd ; fotqju no h^y» plas*^ *n 
los hijos do IstmI, lleguido los hgos de 
Israel al «antiiarto. 

90 Y Moisés, j Aann, y toda la oon- 
crMaoian de los hHos de Israel, hioienm 
de u» Levitas conloniie 4 todas las oosas 
qne mandó Jehová á Moisés acerca de 
los Ltevitas; asi hicieron de ellos los 
h^os de Isrád. 

Si Y los Leritas se parifieanm, y Ia- 
Tanm sus vestidos : y Aarcm los oraéelfjf 
en ofirenda delante de Jehová, é hizo 
Aanm eipéaoioik por tilos para purifi- 
carlos. 

SS Y asi vinieron después los Levitas 
para servir en tn ministerio, en ti ta- 
oemAculo del taatímonio, delante de 
Aaron y delante de sas hijos: de la 
que mandó Jtiiová á Mtises 
de los Levitas, asi hicieron con 
ellos r. 

83 5 Y haUó Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

94 Esto cuanto á los Levitas : de ve- 
inte y cinco años aniba* entrarán á 
haoer su oficio en ti servitio dti tatier- 
nácnlo del testímonio. 

85 Mas desde los dnonenta aJios vol- 
verán del oficio de su ministerio, y 
nunca mas servirán : 

96 Pero servirán con sus hermanos en 
ti tabemáoulo dti testimonio, para ha- 
r la guarda, bien que< no servirán en 
ministerio. Así harás de los Levitas 
enanto á sos ofitios. 

CAPITULO IX. 
Sebn la cdebraeion i» la ptutna el pii de 
Biuai! deterípeíom d» la eSktwnmade ««te y 
d* fuego que ¿uif á Itm IvaMlM por aipaeio 
di euamUa año4. 

Y HABLÓ Jtiiová á Mtiaes en ti 
desierto de Bnai, en el seeundo 
año de su salida de la tierra de f^pto, 
en ti mes primero, diciendo : 

S Los hijos de Israel harán la Paseua 
á BU tiempo ». 

3 £1 decimocuarto dia de este mes, 
entre b las dos tardes, la haréis á su 
tiempo t confi>rme á todos sus ritos, y 
co ulbr me á todas sus leyes la haréis. 

4 Y habló Moisés á los hijos de Israel, 
para qne hiciesen la Pascua. 

5 E hicieron la Pascua* en el mes 
primero, á los catorce dias del mes en- 
tre las dos tardes, en ti desierto de 
8inai: conforme á todas las oosas que 
mandó Jehová á Moisés, asi hideron los 
hijos de Israel. 

6 ^ Y hubo algOBoa que estaban In- 
mundos á causa de -muerto'', y no pu- 
dieron hacer la Pascua aqoti dia : y 
Uqpaon delante de Moisés «, y delante 
de Aaron aquel dia, 

7 Y dJjeroole aquellos hombres : Nos- 
otros estamo» inmundos por causa de 
muerto ; ¿ porqué seremos impedidos de 
oficeocr onrenda á Jehová á su tiempo 
entre los hijos de Israti ? 

8 Y Moisés les respondió : Esperad, y 
oiré qué mandará Jtiiová acerca de vos- 
otros. 

9 Y Jehová habló á Moisés, diciendo: 

10 Habla á los h^os de Israel, dici- 
endo : Cualquiera de vosotros, ó de vu- 
estras gene raci o nes , que fuere inmundo 
por causa de muerto, ó estuviere mos 
de vi^e, hará Pascua á Jehová. 

11 En ti mes segundo, á los catorce 
dias dti mes/ entre las dos tardes la 
harán : con oenocfias y gtrbtu amargas^ 
loeomecán. 

19 No dejarán de él oigo para la ma- 
ñana, ni quebrarán hueso en él* : con- 
fivme á todos los ritos de la Pascua la 
baráo. 



18 Mas ti que eataviane limpio, y no 
estuviere de vl^e, si d^re de hacer la 
Pascua, la tti persona será oortada de 
sus pueblos : por onanto no ofketió á su 
tiempo la ol&enda de Jtiiová', ti tal 
hombre llevará su pecado. 

14 Y si morare con vosotros tiigun 
pernpino, é hiciere la paseua á Jehová, 
ooninrme al rito de la pasoua y oonferme 
á sus leyes asi la hará: un mismo rito 
tendréis, así ti peregrino como ti na- 
tural de la tiara*. 

la f Y ti dia que ti tabemáoulo fué 
levantado, la nube cubrió el tabemáoulo 
sobre la tienda dti testimonio: y' á la 
tarde habla sobre ti tabernáculo como 
una apariencia de niego, hasta la ma- 



16 Asi era cantinQamento« : la nube 
lo oubria, y de noche la apariencia de 
ftiego. 

17 Y según oue se tinba la nube dti 
tabernáculo ». los h^os de Israel se par. 
tian ; y en el lugar donde la nube pa- 
mba, tili timaban los hgos de Israel. 

18 Al mandato de Jehová los hilos de 
Israel se partían, y al mandato oie Je- 
hová asentaban el campo : todos los dias 
que la nube estaba* sobre el taberna» 
culo, ellos estaban quedos. 

19 Y cuando la nube se detenJa sobM 
ti tabernáculo muchos dias, entonces 
los 14}os de Israel guardaban la orde- 
nanza de Jehová, y no partían. 

90 Y cuando sucedía oue la nube es- 
taba sobre el tabemábculo pocos dias, al 
dioho de Jtiiová tiqjaban, y ti dicho de 
Jehová partían. 

81 Y cuando era que la nube se dtienia 
desde la tarde hasta la mañana, cuando 
á la mañana la nube te levantaba, tilos 
partían : ó si habia utaáo el dia, y á la 
noche la nube se levantaba, entonces 
partían. 

99 O si dos dias, ó un mes, ó un aflo, 
mientras la nube se detenía sobre ti 
tabernáculo Quedándose sobre él, los 
hijos de Israti se estaban acampados, y 
no movían : mas cuando tila se tizaba, 
ellos movían. 

98 Al dicho de Jehová asentaban/, y 
al dicho de Jtiiová partían, guardando 
la ordenanza de Jehová, oomo lo htiila 
Jehová dicho por medio de Moisés. 

CAPITULO X. 
MtMda el flMIor que ee hagan doe trompeta» 
de ¡data, y que al oirte tu eonido y lévate 
taúdoee la ñlumna de nube, kvauU rl eam- 
pameuio y uuirdte el pmUo de ttrael. 

Y JEHOVÁ habló á Moisés, did- 
endo: 

9 Haxte dos trompetas de plata; de 
obra de martillo las narás, las cuties te 
servirán para convocar la congregación, 
y para hacer mover el campo. 

8 Y cuando las tocaren*, toda la con- 
gr^ation se juntará á tí á la puerta del 
tabernáculo del testimonio. 

4 Mas cuando tocaren m6> la una, en- 
tonces se congregarán á ti los príncipes, 
las cabezas de los millares de Israti b. 

8 Y cuando tocartis alarma, entonces* 
moverá el campo de los que están tio- 
jados ti d oriente. 

6 Y cuando tocartis alarma la segunda 
yez, entonces moverán el campo de los 
que están alojados ti • Mediodía : alarma 
tocarán á sus partidas. 

7 Empero cuando hublertis de juntar 
la congregación, tocaréis, mas no con 
sonido de alarma. 

8 Y los h^os de Aaron, los sacerdotes, 
tocarán/ las trompetas ; y las tendréis 
per estatuto perpetuo por vuestras ge- 
nerationes. 



<lz.U.U. 



A1Z.1S.*. 
I1I.40LM. 

"•DwkLSS. 
•Osp.lftl], 

•lOor.10.1. 



rSaLTT.»). 



•Joti&U. 

» Oap. L 16. 
WotiS.L 

rfOi^S.8. 
'Cap. 1.10. 



/Cap. 81.6. 
Jos. 6. 4. 
lOr.U.94. 
SUr.lS.18. 



Lai4M. 



NÜHJQSOS» n. 



A.C14M. 



2Gr. 18.14. 



Oip. 39.1. 
Lev. 33. 94. 
lCr.l&.94. 

acr.&ia. 

y 7. 6. 
y39.9& 
tu. 8. 10. 
Keh.l2.U. 
8AL81.8. 
:0kp.e.l7, 
SO. 

Ex. 40. 86. 
87. 

i Ex. 19. L 
lCaikia.16. 
"Cftp.2.fi, 
84. 
•Cap. a. 8, 9. 



<>Cap.L6L 

i> Cap. 4. 94. 
y 7. 6, 8. 
9 Cap. a. 10. 

16b 



I* Gap. 4. 4. 
15. 



'G»p.&18, 
94. 



«Oap.&aB, 
81. ■ 



«Bx.a.l& 



"Bi.e.7,8. 



9 Y enando viniArek á la gamtnt en 
Tumtn tiem oontxa d enemigo que os 
molestare, tocaréia alarma oon la» Uom> 
petas ; y serdií en memoria delante de 
Jehov& TUMtro Dios, y seréis salvos de 
vuestros enemigos. 

10 Y en el dia de vneetra alegría, y en 
vuestras solemnidades, y en los prin- 
cipios de vuestros meses, tocaréis las 
trompetas sobre vuestros A holocaustos, 
y sobre los sacrificios de vuestras paces, 
y os ser&n por memoria delante ae vu- 
estro Dios : Yo Jehov& vuestro Dios. 

11 5 Y fué en el a&o seaundo, en ék 
mes segundo, 4 los veinte oel mes, que 
la nube se alzó del tabernáculo del tes- 
timonio'. 

12 Y movieron los hijos de Israel por 
BUS partidas del desierto de Sinai*; y 
paro la nube en el desierto de Fharan 1. 

13 Y movieron la primera vez al dicho 
de Jehová por mano de Moisés «*. 

14 ^ Y la bandera del campo de los 
14JOS de Judá comenzó á marchar pri- 
mero» por sus escuadrones: Naasson, 
14Ío de Aminadab, era sobre su ^ército. 

16 Y sobre el ejército de la tribu de los 
hijos de Issachár era Nathanael, h^o 
de Suar. 

16 Y sobre el ejército de la tribu de 
los hijos de Zabulón, era Eliab, hijo de 
Helon. 

17 Y después que estaba ya desarmado 
el tabernáculo, movieron* los hijos de 
Gerson y los hi|joB de Merail, que lo 
llevaban ji. 

18 Luego comenzó & marchar la ban- 
dera del campo de Rubén « por sus es- 
cuadrones: y Elisur, h^o de Sedeur, 
era sobre su qórcito. 

19 Y sobre á ^éroito de la tribu de 
los h^os de Simeón era Belumlel, 14}o 
de Zurisaddai. 

80 Y sobre el qérdto de la tribu de los 
hiljoe de Gad era EUasaph, hlJo de De- 
huel. 

91 Luego oomenzaxen & marohar los 
Coathitas llevando el santuario r : y en- 
tretanto que ellos llegaban, loe otrve acon- 
dicionaron el tabernáculo. 

99 Después comenzó á marchar la ban- 
dera del campo de los hUosde Ephralm* 
por sus escuadrones : y £llsama, h^o de 
Ammind, era sobre su ejército. 

93 Y sobre el ^ército de la tribu de los 
hüos de Manasse era Qamaliel, h^jo de 
Fnadassur. 

94 Y sobre el ejército de la tribu de 
los h^os de Bei^amin era Abidam, li^o 
de Gedeon. 

95 Luego comenzó á marchar la Imn- 
dera del campo de los hijos de Dan' por 
sus escuadrones, recogiendo todos los 
campos : y Ahiezer, hQo de Ammisad- 
dai, eru sobre su ejército. 

96 Y sobre el ejército de la tribu de 
los h^os de Aier era Fagití, l^jo de 
Ochran. 

97 Y sobre el ^ército de la tribu de 
los I^joB de Nephtali era Ahira, h^o de 
Enan. 

98 Estas «on las partidas de los li^os 
de Israel por su ^ércitos, cuando se 
movían. 

99 5 Entonces düo Moisés á Hobab, 
h^o de RagUcd «, Madianita, su suegro: 
Nosotros nos partimos para el lugar del 
cual Jehová ha dicho, Yo os lo daré : 
ven con nosotros, y te haremos Uen : 

rrque Jehová ha hablado bien respecto 
Israel*. 

SO Y él le respondió : yo no iré, sino 
que me marcharé & mi tiena, y & mi 
parentela. 

81 T él le dyo : mégote que no nos 



dates, porque td sabes nuestros ak|)B- 
miento» en el desierto, y nos serás «n 
lugar de oJos. 

89 Y seca, que si vinieres oon nosotros, 
cuando tuviéremos el bien que Jehov» 
nos ha de haoer, nosotros te haremos 
bien. 

88 Y Así partieran del monte de Je- 
hová ' camino de tres dias ; v él arca de 
la alianza de Jehotik toé delante' de 
ellos oamino de tres dias buscándoles lu- 
gar de descanso. 

84 Y la nube de Jehová iba sobre ellos • 
de dia desde que partieron del campo. 

86 5 Y fbé, que en meiviendo el atoa, 
Moisés decia: Levántate, Jehová, y 
sean disipados tos enemigos, y huyan de 
tu presencia b los que te abonccen. 

86 Y cuando ella asentaba, decia : Vn- 
dve, Jrtutvá, á los mulares de millares 
de Israd. 

CAPITULO XL 

Mumutraeton dt loe leroeUíai f eu eaettgo: 
etíáblecimtenío de toi aeUnta aueianoe. Sit- 
via Dio» eodornieu al eampanunto. 

Y ACONTECIÓ que el pueblo se 
qu^ó á oídos de Jehová; y oyAo 
Jeboirá, y enardecióse su furor, y en- 
cendióse en ellos' friego de Jebovkhf j 
oonsumió el un cabo áa campo. 

9 Entonces el pueblo dio voces á Moi- 
sés, y Moisés oró á Jehová, y sotorósc 
elÁi^o. 

3 Y llamó á aauel lugar Taberahf; 
porque el fnq^o ge Jehová se encendió 
en ellos. 

4 Y el nuMeiaáo vulgo « que haMa en 
medio del puebh, tuvo un vivo deseo, y 
volvieron, v aun lloraron los hUos de 
Israel, y dgeron i i Qiüen nos diera á 
comer carne '1 

6 Nos accHrdamos del pesoado que co- 
miamos en Egipto de balde, de los oo- 
hombros, y oe los melones, y de los 
puerros, y de las cebollas, y de los ajo» : 

6 Y ahora nuestra alma se seoa*; que 
nada sino maná «m nuestros otos. 

7 Y era el maná como semilla de cu- 
lantro, y su color como color de bdello. 

8 Dóiamábase el pueblo, y recogían, 
y molían en molinos, ó miú*ban en 
morteros, y le eodan en ealden, ó ha- 
cían de él tortas : y su sabor era «orno 
sabor de aceite nuevo/. 

9 Y cuando descendía el tocio sobre 
el i«al de noche, el maná descendía d« 
sobre él;. 

10 Y Y oyó Moisés al pueblo que lloraba 
por BUS ftimilias, oada uno á la puerta de 
su tienda : y el iHiror de Jehová se en- 
cendió en gran manera ; también pareció 
mal & Moisés. 

11 Y dijo Moisés á J^ová : ¿Por qué 
has hecho mal á tu siervo ? ¿Y por qué 
no he hallado gracia en tus ojos, que 
has puesto la oavga de todo este pueblo 
sobre mí? 

19 ¿ Concebí yo á todo este pueblo ? 
¿ Engendrólo yo, para que me diigsa, llé- 
valo en tu seno A, como lleva la que cria 
al que mama, á la tierra de la cual Ju- 
raste 6 sus padres* ? 

18 ¿ De donde tengo yo carne para dar 4 
todo este pueblo A f Poique lloran 4 mí, 
diciendo : Danos carne que comamos. 

14 No puedo yo solo soportar 4 todo 
este pueblo^, que me es pesado en de- 
masía. 

15 Y si así lo haces td oonmigo, yo te 
ruego que me des muerte ">, ti. he hallado 
gracia en tus ojos, y que yo no vea mi 
mal. 

16 5 Entonces Jeliov4 d^o 4 Moisés : 
Júntame setenta varones de los «ncianoe 



yEz.3.1. 
■Jos.S.3,6. 



■Bx. 18.31. 

1MU9.12, 
10. 



*8aL«e.l,L 



« Bal. 78. 21. 

» Ler. la 2. 

SBey. L 12. 



fineendio, 
Seo. 9.92. 

«El 12. 38.1 



«I Bal. 78. 18. 
y y». 14. 

1 Cor. 10.6. 
*Oapi.ai.&. 



/Sz. 16.S1. 
' Bx. 10. li 



* la. 40. II 

<G«o.i8.1i 
7^6.8. 



<Ez.l8.l^ 



-iBer.» 
J«aa4.S 



LCLUW. 



NITMSBOS, XI^ XnL 



A. C 1491 



b.M.l,9L{de Imcl» qm tú nbM« qpts son tm- 






«K4.6. 



fld.78.». 



•91^:7.1 

1M4T.». 

•liSf».l 



»iír.i:. 



MBM.1& 



VI*.».* 
tlOk.ll. 

1.Í 



JLft.». 

fUl«L 



*¿ln.|^ 



danos áá. pueblo, j au» pnnoipalw i y 
tndoft á la puecta (M taberniciüo mi 
testimonio, y ttpaea allí oontlgo. 

17 Y JO deaoenderé • y hablar» allí con- 
tijBO ; 7 tomaré del espíritu que tata en 
tí, j pondré en ellos; y ^llevarán oon- 
tiÁo la carga del pueblo^ y no la llerarás 
wsolo. 

1« Empero dirás al poebloi Santifi- 
oaosff para maflana, y ooncréis carne: 
ones qne habéis llorado en oídos da Je- 
novi, diciendo : i Quien nos diera á co- 
nácar carne! r Cierto m^jor nos iba en 
Vgipto. Jehovi pues os dará carne, ; 
ooBierél*. 

19 No comeréis un dia, ni dos dias, ni 
chaco dias, ni die¿ dias, ni veinte dias, 

00 Simo basta un mes de tiempo, hasta 
qne os salsa por las narioes, y o» sea en 
aborrecimiento : • por cuanto menospre- 
ciasteis i JeboT&, que ata en medio de 
vosotros, 7 llorasteis delante de él dicien- 
do, ¿ Para qué salimos ac& de Egipto ? 

81 5 Entonces dj|jo Moisés : Seucien- 
tos mil de 4 pié et el pueblo en medio 
dd cual 70 utout; 7 tü dices, Yo les daré 
carne, 7 comerán «u tiempo de un mes. 

as ¿ Se han de degollar para ellos ove- 
jas 7 bae7es que les basten» ? ó le jun- 
tarfo para ellos todos los ^aoes de la 
mar, para que tengan abasto ? 

S8 Entonces Jehová respondió á Moisés : 
¿Hase acoatado la mano de Jehov&<? 
Ahora verás si te sucede mi dicho ó no. 

M 5 Y sallé Moisés, y d^o al pueblo 
las palabras de Jehová : 7 juntó los se- 
tcmte varone» da los ancianos del pueblo, 
é hizoloa estar al rededor del tabernáoulo. 

SS EnKSnces Jehová deswndióy en la 
nube, 7 hablóle ; 7 tomo del espíritu 
que ceúilia en él, 7 puso en loa setenta 
varones ancianos: 7 fué que, cuando 
poeó en ellos el eqpltitn, profetijsaron, 7 
nos cesaron. 

46 Y habían quedado en el campo dos 
varones, llamado el uno EIdad, v el 
otro Mcdad, sobre los cuales también 
repasó el espíritu : estaban estos entre 
los escritos, mas no- hablan salido al ta- 
bernáculo ; 7 profetizaron en el campo. 

97 Y corrió un mozo, 7 dio aviso á 
Moisés, 7 dijo : Eldad 7 Medad pro- 
ífetizan en el campo. 

88 Entonces respondió Josué, h^o de 
Ifim, aiinistro de Moisés, taw de sus 
mancebo*, 7 d^o: Seitor mío Moisés, 
impídelos «. 

80 T Moisés le respondió: ¿Tienes 
td celos por mí ? Mas ojalá que todo 
el pueblo de Jehová fuesen profetas £, 
qne Jehová pusiem su Espíritu sobre 
dloa. 

80 T xcoogbSse Moisés al campo, él 7 
loe ancianos de Israel. 

81 Y Y wlió un viento de J^ová, 7 
tjt^pc eodomices de la mar, 7 dfjjólas 
sobre tü nsal un dia de camino de la una 
parte, 7 otro dia de camino de la otra, 
OÍ derrcdor del campo, y casi dos codos 
seta ne la haz de la tietra. 

88 Kgtónoes el pueblo estuvo levantado 
todo aquel dia, 7 toda la noche, 7 todo 
«i dia siguiente, 7 recogiéronse codor- 
niees : d que menos, recogió diez mon- 
tones ; 7 las tendieron para sí á lo largo 
en derredor del campo. 

33 Aun estaba la carne entre los dientes 
de dio*', antes que fuese m ascad a , cu- 
ando d nror de Jdiová se encendió en 
d paeÜo, é hirió Jehová d pueblo con 
una mnv grande plaga. 

34 Y luvóaó d nombre de aqnd lugar 
Kibroth-hattaavah |, por cuanto allí se- 
pwltaniin d pueblo codicioso. 



8S 1Í De Kibroth-hattaavah movió el 
pueblo á Haseroth, 7 pararon aa Ua^ 
seroth*. 

CAPITULO XII. 



jffiiraMi9va. Mtúitit^ 8 

MOHO Mata»». Maria m \ $ ríá * i» Iv^nt 
id adud por Ja oroefo» « 



i^ 



Y HABLARON Maria 7 Aaron con- 
tra Moisés á causa da la mt\jer £• 
tlaiopisa que habla tomado: porque él 
hd>ia tojmado muier Ethiopisa* : 

8 Y dieron, ¿ Sdamento por Moisés 
ha hablado Jdová ? ¿ no ha hablado 
ta m bi é n por nosotvoss? Y qjóA» Je- 
hová*. 

8 Y aqud varón Moisés era mu7 man- 
to, mas que todos los hombres que hábia 
sobre la Uena. 

4 t Y luego dijo Jehová á Moisés, 7 
á AaJron, v á Maria : Salid vosotros tres 
d tabernáinilo dd testimonio. Y sali- 
eron dios tres. 

5 Entonces Jehová descendió*' en la 
columna de la nube, y pdsose á la puerta 
del tabernáculo, 7 Uaínó á Aaron 7 á 
Maria : y salieron ellos ambos. 

6 Y él les d^o : Oid ahora mis pala- 
bras : Si tuviereis profieta de Jehová. yo 
le apareceré en vjdon ', en sueños/ ha- 
blaré con él. 

7 No así á mi siervo Moisés, qye es 
fiel en toda mi casa^. 

8 Boca á boca hablaré con élA^.y á 
las claras, y no por figuras ; y verá la 
apariencia de Jehová t ¿ porqué pues 
no tuvistds temor de hablar contra mi 
siervo Moisés ? 

9 Entonces d fUror de Jehová se en- 
cendió en ellos, 7 fueie. 

10 Y la nube se apartó del tebemáculo : 

?' hé aquí que Muía tm leprosa ■ como 
a nieve : y miró Aaron á María, 7 he 
aquí que citaba leprosa. 

11 5 Y dijo Aaron á Moisés: Ah! 
señor mió, no pongas ahora sobre nos- 
otros pecado, porque locamente lo he- 
mos hecho A, y nemos pecado< 

18 No sea día ahora como d que sde 
muerto del vientre de su madre, consu- 
mida ua la mitad de su carne. 

18 £ntónces Moisés clamó á Jehová, 
diciendo: Ruégote, oh Dios, que la 
saiwa ahora'. 

14 Respondió Jdiová á Moiaes : Pues 
d su padre hubiera escupido en su cara, 
4 no se avergonzarla por siete dias ? Sea 
echada fuera dd red por siete días, 7 
después •• se reunirá. 

lA Así Maria ÍHié echada del red siete 
dias ; 7 el pueblo no pasó adelante basta 
que se it reunió Marui. 

CAPITULO XIII. 

De lo» exftorador»» mviado$ p»r Moita á la 
U&rra ae Canaan. Todo» e&M, <f «xMpcMn 
dé Joauf y CaUb, amtdreiUaH al putbto. 



Y DESPUÉS movió d pueblo de Ha- 
seroth, 7 
desierto de Paran, 



seroth, V atentaron eí campo en d 



8 f Y Jehová habló á Moisés, did- 
endo: 

3 Envia td hombres* que reconozcan 
la tteoa de Canaan, la «ud yo doy á 
los hijos de Israel : de cada tribu de 
sus padres enriaréis un varón, cada uno 
principe entre ellos* 

4 Y Moisés los envió desde el desierto 
de Paran confonne á la pdabra de Je- 
hová: 7 todos aqudlos varones eran 
príncipes de los hijos de luad, 

fi Los nombres de los cudes «on estos. 
De la tribu de Rubén, Sammua, hijo de 
Zaccur. 

6 De la tribu de Simeón, Saphat, hijo 
deHuri. 



•0^3S.V 



•Ex. 3. a. 



ISx.16.90l 

Mié. 8. 4. 
« Cap. U. 1. 
8sL 94.7.9 
UST. 4. 
Es. 80.13, 
18. 



rfOa^u.aK 



•0«a.lS.I. 

T4S.2. 
Ss. 1. 1. 

Heeh. 10. 

11,17. 
/Gen. 38.12. 

ySLlL 

i Bey. & fi. 

Job 83.18. 

'Heb.8.2.5. 

A Ex. 33. 11. 
Dea. 34. 10. 



•' Den. 84. 9. 

8807.6.27. 
SCr. 36. 19, 
21. 



4Pi«^8aa2. 



I Santo. 5. 15. 



"Lev.lS.46. 



•Cap. 32. 8. 
Den. 1.32. 



A. C. 14S0. 



NÚMEROS, XIV. 



i me. 17. 



«TW. 9. 

Bz.17.». 



<< Dea. 1.94. 



• Koh. ». as, 

SS. 



/I>aa.aLe, 

7,28. 



' Jo. 1& 1. 
A Job. 19. 28. 



< Joa. IL SL 
715.18,14. 

JoM 1. la 

tja8.ai.ll. 

' Sftl. 78. la. 

Is. 19. 11. 

"Dea.La4 

Ji*l arroyo ó 
voUeáel 
racimo. 



• Cap. 90. 1, 



* Bx. 88. 8. 
r Den. Las, 
etc. 
«Den. 1.28. 



'Jae.147,8. 



7 De la txlba d« JvdA, Cal«b, hUo de 
«Jephone. 

8 De la tribu de iMch&r, Igd, hijo 
de JoBcph. 

9 De la ttlba de Ephralm, Oeeas, b^o 
de Nunb. 

10 De la tribn de Be^amln, Palti, hUo 
de Raphn. 

11 De la triba de Zabulón, Oaddld, 
h^odeSodi. 

19 De la tribu de Joseph, etio n, de la 
tribu de Mañane, Gadoi, hijo de Susi. 

18 De la tribu de Dan, Ammiel, h^o 
de Gemalli. 

14 De la tribu de Aser, Sethur, h^o de 
Miohael. 

16 De la tribu de Nephthall, NahaU, 
h^o de Vapd. 

16 De la tribu de Gad, Geud, hlio de 
Machi. 

17 Esto* ton loe nombres de los Tanmes 
que Moisés enrió & reconocer la tierra : 
y á Oseas*, hi^jo de Nun, le puso Moisés 
d nombre de Josué. 

18 Enviólos pues Moisés á reconocer 
la tierra de Canaan, dloiendoles : Subid 
por aquí, por el Mediodia, ; subid al 
montea. 

19 Y observad la tierra que tal es; j 
el pueblo que la habita, si es fuerte, ó 
débil, si poco ó numeroso : 

90 4ite tal et la tierra habitada, si es« 
buena ó mala : j que tales son ús ciU' 
dades habitadas ; si ton de tiendas, ó de 
fortalezas. 

81 Y cual sea el terreno, si es pingQe ó 
flaco, si en él hav ó no éorboles/. Y es- 
forzaos, y coged del fhito del pais. Y el 
tiempo era el tiempo de las primeras 
uvas. 

99 Y ellos subieron, j reconocieron la 
tierra desde el derierto de Sin^r hasta 
RehobA, entrando en Emath. 

93 Y subieron por el Mediodia, j vi- 
nieron hasta Hetmm: j allí estaban 
Ahiman, j Sesai, y Talmai, hijos de 
Anae'. Hébron* flió edificada siete 
aflos antes de Zoan < la de Egipto. 

94 Y llegaron hasta el arroyo de Es- 
col ■», y de allí cortaron un sarmiento 
con un racimo de uvas, el cual trsgeron 
dos en un palo, y también de las grana- 
das y de ios higos. 

95 Y llamóse aquel lugar Nahal-Es- 
col R, por el racimo que cortaron de allí 
los olios de Israel. 

90 Y Tolrieron de reconocer la tierra 
al cabo de cuarenta dias. 

97 ^ Y andurieron, y rinieron á Moisés 
y k Aaron, y á toda la congregación de 
los hijo* de Israel, en el desierto de Pa- 
ran, en Cades « ; y dieronles la respu- 
esta, y á toda la congregación, y les mos- 
traran el finito de la tierra. 

98 Y le contaron, y dieron : Nosotros 
libamos & la tierra, á la cual nos en- 
yiute, la que ciertamente fluye leche y 
mielo, y este es el fruto de ella;». 

99 Mas el pueblo aue habita aquella 
tiena es ñierte, y fas ciudades muy 
grandes f fuertes?; y también vimos 
aOÍ los hijos de Anac. 

80 Amalee haUta la tíerra del Me- 
diodia ; V el Hethéo, y el Jebuséo, y el 
Amorrheo, habitan en el monte ; y el 
Cananéo habita junto á la mar, y ¿ la 
ribera dd Jordán. 

81 Entonces Caleb hizo callar el pue- 
blo delante de Moisés, y dijo : Subamos 
luego, y poseámosla ; que mas podremos 
que ella«-. 

89 Mas los varones que subieron con 
él, dijeron : No podremos subir contra 
aquel pneUo ; porque es mas fuerte que 
nosotros. 



as Y rit i ipe r aw w entre los fa^os de 
Israel la tierra que hablan reeonoe i do, 
diciendo : La tierra por donde pasamos, 
para reconocerla, et tierra que traga a 
BUS moradores*; y todo el pueblo que 
vimos en medio de ella, son hombres de 
grande estatura *. 

84 También vimos tSM gigantes, fa^ 
de Anac «, de ettirpe de los gigantes : y 
eramos nosotros, á nuestro parecer, como 
langostas '; y así les parecíamos CmnMm 
áeUoa. 

CAPITULO XIV. 
Joniy Caleb froeura» «n vano ofad^mar at 
BMMO. Apaea ¡faite* la indignaeton ád 
iMiori H cual no obttantt lot eondtna d 
todot a morir en d dttiertOt t tteepoton dt 
Jotut V da CaUb. 

ENTONCES toda la congregación al- 
zaron grita, y dieron voces: y el 
pueblo lloró aquella noche. 

9 Y qucy^onse* contra Moisés y eon< 
tra Aaron todos los hijos de Israel, j 
d^oles toda la muUitud: Ujalá muri- 
éramos en la tierra de Egipto, ó en eate 
desierto ; ojalá morieramoB. 

8 ¿ Y porqué nos trae Jébaták ft esta 
tierra para caer á cuchillo, y que nu- 
estras mi^eres y nuestros cUquitos sean 
por presa ? ¿ No nos seria m^or toI- 
vemos á Egipto ? 

4 Y decian el uno al otro : Hagamos 
un capitán, y volv&monos & Egipto i. 

5 Entonces Moisés y Aaron cayeron 
sobre sus rastróse delante de tocia la 
multitud de la oongn^cion de los hijos 
de Israel. 

6 Y Josué, h^o de Nun, y Caleb, h^o 
de Jephone ', qtu eran de los que ha- 
blan reconooldo la tierra, rompieron bub 
vestidos : 

7 Y hablaron & toda la congrwacion 
de los h^oft de Israel, diciendo : La ti- 
erra por donde pasamos, para recono- 
cerla, et tierra en gran manera buena. 

8 Si Jehov& se agradare de nosotros, él 
nos meterá en esta tierra, y nos la entre- 
gará: tierra qtie fluye leche y miel «. 

9 Por tanto no seáis rebeldes contra 
Jehová, ni temáis al pueblo de aquesta 
tierra/, porque nuestro pan son^: sn 
amparo se ha apartado ae ellos, y con 
nosotros et Jehová* ; no los temáis. 

10 Entonces toda la multitud habló de 
apedrearlos con jdedras • ; mas la gloria 
de Jehová se mostró en el tabernáculo 
del testimonio* á todos los hijos de 
Israel. 

11 ^ Y Jehová dUo á Moisés : ¿ Hasta 
cuando me ha de nritar este pueblo/ ? 
¿ Hasta cuando no me ha de creer oon 
todas las se&ales que he hecho en medio 
de ellos "• ? 

19 Yo lo heriré de moattandad, y lo 
destrubré ; y á tí te pondrá sobra gente 
grande y mas fuerte que ellos «. 

18 Y Moisés respondió á Jehová; Oí- 
ránlo luego los Egipcios», porque de en 
medio de ellos sacaste á este pueblo con 
tu fortaleza ; 

14 Y lo dirán á los habitadores de esta 
tierra; lot cualet han oído que td, oh 
JehoTÍá, etttüHU en medio de este pue- 
blo^, que ojo á q}o aparecías td, oh 
Jehová, y que tu nube estaba sobre 
ellos, y que de día ibas delante de éUos 
en columna de nube, y de noche en co- 
lumna de fuego f : 

15 Y que has hecho morir á este pue- 
blo como á un hombre : y las gentes que 
hubieren oido tu fiama, hablarán dici- 
endo, 

16 Porque no pudo Jehová meter r 
este pueblo en la tierra de la oual les 
habla jurado, los mató en el desioto. 



«Bx. 13.21 
SSL 

8*1.78.14 



A.CUM, 



FUUIBOSkZy. 



A.aiML 



•XI 7. U. 



Iva.». 



8m*.&.1S. 
h.8S.l8J» 



*Sti.LSS. 
BcktlJ, 



co> 



T&IL 



'BiL1M.IL 
'lC«r.lfli& 






>ttn. 






17 Abon pvM, JO t» mago mm 
magnificada la fiutalcu dal SsIEnt, 
mo i» bablaatc* dkdcndo : 

18 JdM>T&, tardo de ixm» j giaad* en 
nilaelioordia, que perdona • la tniquldad 
j la rebelión, y auolviendo no abaolvciA 
at jm jmmHe m H ; qne risita la maldad de 
loe padrea Bobre loa hijo* hasta loe ter- 
oefoa y harta loe cuartoe *. 

19 Perdona ahora la iniquidad de eate 
pueblo tegon la grandeza de tu miieii- 
ooidia, j como ñas perdonado á esta 
pueblo desde E^pto hasta aquí «. 

50 Rntáncea Jebovfc dijo : yo lo he per- 
donado ooofiHrme & tu dicho «. 

51 Mas Am ciertamente como títo yo» 
y mi gloria hinche toda la tierrajr» 

SS Qae todos loa que -rieran mi gloria, 
y nda aeflales, que im hecho en Skipto 
y en d desiórto, y me han tenta<fo ya 
diez Tece*, y no han oído mi tos, 

83 No reían la tienax de la cuai Juré 
á sus padres: no, ninguno de los que me 
han iñtitado la roi. 

54 Empero mi sierro Caléb, por cu- 
anto hubo en él otro espíritu, y cumplió 
el ir en pea de mi, yo lo meteré en la 
tierra donde entró, y su simiente la re- 
eibirÁ en heredado. 

55 Ahora bien, el Amalecita y el Ca- 
naneo habitan en el ralle. Volreos ma- 
fiaaa, y partios al desierto c*"T>n" del 
mar Bermdo. 

S8 5 Y Jefaor& habló á MoJaca y 4 
Aann, diciendo: 

>7 ¿ Hasta cuando oiré esta deprarada 
multitud que murmura contra mí, las 
querellas de loa h^os de Israel, que de 
mí seauejan ? 

S8 iMles : Viro yo, dice Jehorá, que 
según habéis hablado & mia oidos, así 
hñé yo con roiotros. 

SO £n este desierto caerán ruestros 
cuerpos : y todos ruestros oontadosb te- 
gun toda vuestra cuenta, de relnte afkis 
arriba, los cuales habéis murmurado 
contra mi, 

ao Vosotioe á la rerdad no entraréis 
en la tierra, por la cual alsé mi mano 
de haceros habitar en ella ; exceptuando 
& Caleb, hijo de Jephone, y á Josué, 
hijo de Nun. 

31 Mas ruestros chiquitos, de los cuales 
dUisteJs que serian por presa, yo los in- 
troduciré^ y ellos conooes&n la üetra que 
roaotros despreciasteis «. 

8S Y e» orden & rosotros, ruestros ouer- 
pos caerán << en este desierto. 

38 Y ruestros hijos andarán pasturando 
en el desierto' cuarenta anos, y dios 
üerarán niestras fornicaciones, /hasta 
que ruestros cuerpos sean consumidos 
en d desierto. 

34 Coníbnne al numero de los dias, 
ie lot cuarenta dias; en que reconocis- 
teis la tierra, Uerazéis ruestras iniqui- 
dades cuarenta años, un aik> por cada 
dia; y conoceréis mi castigo A. 

35 Yo Jehorá he hablado : si esto no 
hiciere á toda esta multitud perversa, 
que se ha juntado contra mí: en este 
desierto soán consumidos, y ahí mo- 
rirán. 

36 Y los Talones' que Moisés enrió 
á reoonocer la tierra, y vueltos hablan 
hecho murmurar contra él á toda la 
congregación, desacreditando aquel pais, 

S7 Aquellos raxones que hablan habla- 
do mal de la tierra, murieron de plaga 
delante de Jehorá. 

38 Mas Josué, hijo de Nun, y Caleb, 
hyo de Jephone, quedaron con rida de 
, entre aquellos hombres que hablan ido 
, á reconocer la tierra^. 



los h^ de I«Ml, y el p«éUo 
mucho ^. 

40 ^ Y kvaatároaae por la .»»»., 
y sumaron á la cumbra del monte, di« 
ciendo : Henos aquí apar^lados para sa- 
Ur al lusar dd cnal ha hablado Jehorá, 
porque hemos pecado <". 

41 Y dUo Meiaes : Paraná quebrantáis 
«1 • dicho de JehovA 9 bko tampooo ea 
sucederá bien. 

4S No sábela, porque Jehorá no «lAl 
en medio de rosotros, no seala heildea 
delante de ruestros enemigos. 

48 Forme el Amalecita y el Cananéo 
Mtoi» allí delante de roaotros, y caeréia 
á cuchillo : pues pev cuanto os habéis 
retraído de seguir á Jdiová, por eao no 
será Jehorá con rosotroe •• 

44 Sin embargo se obstinan» ca sabir 
á la oima del monte : mas el aroa de la 
aliania de Jdaorá, y Moisés, ao se apar» 
taron de en medio dd campo. 

49 Y descendieron el Amalaotta y el 
Cananéo, que habitaban en aquel monte, 
é hiriéronlos y dorrotáronlaa, siguimtdo- 
U* hasta Horma/. 

CAPITULO XV. 



d«<M 



frtmUíta f I fl es f 

mmAm sus fwnete 

la para mu los /•- 



Míe «M aábaio. Ordmt para ftw 
raeUtat traioam «a «I ñ utid o aa rvoHrdD 
ds la fay df JWac. 

Y JEHOVA habló á Moisés, di. 
ciendo : 

5 Habla á los hijos de Israel, y dOcs > 
Cuando hubierds entrado en la tierra 
de ruestras habitaciones, que yo os dov, 

3 E hiciereis ofrenda mcendida á Je- 
horá, holocausto*, ó sacrificio, por es- 
pecial rotob, ó de ruestra voluntad, ó 
para hacer en ruestras solemnidades « 
olor suare á Jehorá de Tacas, ó de 
ordas, 

4 Entonces d que ofreciere su oiVenda 
á Jehorá, traerá por<( presenta una 
dédma d$ un fhi de flor de harina, 
amasada con la cuarta parte de un hin 
deacdte; 

A Y de riño para la libadon ofrecerás* 
la cuarta parte de un hin, ademas dd 
holocausto ó dd sacrificio, por cada un 
cordero. 

6 Y por cada camero harás presente 
de dos decimas de flor de harina, ama- 
sada con el tercio de un hin de aodte. 

7 Y de riño para la libación ofrecerás 
d terdo de un hin, en olor suare á Je- 
horá. 

8 Y cuando ofrecieres norillo en holo- 
causto, ó sacrificio, peor especial roto, ó 
eacriñeio de paces a Jehorá, 

9 Ofirecerás con el novillo un presente 
de tres décimas de flor de harina, ama- 
sada con la mitad de un hin de acdte/ : 

10 Y de riño para la libación ofrecerás 
la mitad de un hin, en oflrenda encen- 
dida de olor suare á Jehorá. 

11 Así se hará con cada un buey, ó 
camero, ó cordero, lo mismo coa aat- 
mal^ de ovejas que de cabras ir. 

12 Conforme d numero así haréis coa 
cada uno, según d numero de ellos. 

18 ^ Todo natural hará estas cosas asi, 
para ofrecer ofrenda encendida de olor 
suare á Jehorá. 

14 Y cuando habitare con rosotros 
extranjero, ó cualquiera que estnriere 
entre rosotros por ruestras edades, si 
hiciere ofrenda encendida de olor suare 
á Jdiorá, como rosotros hidereis, así 
hará él. 

16 Oh congregadon, un mismo esta- 
tuto tendréis vosotros, y el extraiúero 
que em vntotroe mora ; estatuto que será 



'■l8S.4. 

laanu. 



■>DMl1.«L 



•Sa.16.1 



Jase. 1.17. 



"Iisr.I.S.8. 

» Lev. 7. 16. 

jaLU.aL 

• Lev. aa. 8. 
13. M. 

d Mm. ». 40. 
Ur. 38.13. 



•Cbp.ag.8, 
ate. 
Ler. U. 10. 



/Cap. 28. 18, 



'Cap.xxrlii. 



A.C.140a 



ITUlQBBOfl; XVL 



A. a 1490. 



G»Fb 9. 14. 
BK.ia.4». 



I Den. a& 1, 

ale. 



«Pro^S.9, 
10. 

'L«T.a8.10, 
10. 



"LeT.i.2, 
•te. 



•LeT.4.U. 
« ver. 8, 10. 



fHedi.S. 
17.19. 
iTlm.l.lS. 
Bab.0.a. 



VLn.4.S7, 
S8. 



BaJ. 19.18. 



'rra.lS.13. 



*Si.8S.2,S. 



•LflT.Sili. 



'Kb 81.14. 
U. 

y Lev. 34. 14. 
•Jet. 7. as. 



otVM*, aii Mrt el pengrtno detauíta d« 
JehovA. 

10 Una misnuí lejr y un minno dcxeoho 
tendvéis Tmotrot j el pcrqptino que eon 
▼cMotnM monu 

17 <r Y habló JehoH á MoiMt, di- 
ciendo: 

18 Habla á loe t^Jo* de Inad, j dllcc : 
eoando hnbierelt entrado en la tierra á 
la cual yo os llevo •', 

19 Ser& que cuando comenzareis á 
oomer del pan de la tierra, ofreceréis 
ofrenda á Jehová. 

90 De lo primero* que amasareis, ofte> 
ecváis una torta en ofrenda: como la 
ofrenda de la era', así la ofreoeráis. 

91 De las primicias de vuestras masas 
daráis á Jebarh ofrenda por vuestra* 
genciaelones» 

93 5 Y cuando errareis*, y no hicie- 
reis todos estos mandamientos, que Je- 
bovA lia dicho á Moisés, 

28 Todas las cosas que Jehová os ha 
mandado por la mano de Moisés, desde 
el dia que Jehová le mandó, y en ade- 
lante por vuestras edades, 

84 Será que, si et pecado fué hecho por 
yerro eon if^oranda de la ooni^iega- 
eion«, toda la congreg a ción ofte c eiá un 
novillo por holocausto, en olor suave á 
Jdiová, con su presente y su libación» 
cooforme á ia ley ; j un macho cabrío 
en expiación. 

85 Y el sacerdote hará expiación per 
toda la congregndon de los hijos de 
Israel, y les será perdonado, porque; 
yerro es : y ellos traerán sus ofrendas, 
ofrenda encendida á Jehová, y sus ex- 
piaciones delante de Jehová por sus 
yerros. 

80 Y será perdonado á toda la congre- 
gación de lós lujos de Israel, v al ex- 
trai^ero que peregrina entre ellos, por 
cuanto e« yerro de todo el pueblo. 

87 5 Y si una persona pecare por 
yerro f, ofrecerá una cabra de un afio 
por expiación. 

88 Y el sacerdote hará expiación por 
la persona que habrá pecado por yerro, 
cuando pecare por yerro delante de Je- 
hová : y la reconciliará, y le scsá per- 
donado. 

89 El natural, entre los hijos de Israel, 
y el peregrino que habitare entre ellos, 
una misma ley tendréis para el que hi- 
ciere afeo por yerro. 

80 ^ Mas la persona que hiciere algo 
con altiva mano, asi el natural como el 
extrai\jero, á Jehová it\)urió'; y la tal 
persona será cortada de en medio de su 
pueblo. 

81 Por cuanto tuvo en poco la palabra 
de Jehová', y dio por nulo su manda- 
miento, enteramente será cortada la tal 
persona : su iniquidad terá sobfe ella. 

88 5 Y cfttando los hi.H» de Israel en 
el desierto, hallaron un hombre que re- 
cogía lefla en dia de «abado '. 

88 Y los que le hallaron recogiendo 
lefla, tnjiénmlo á Moisés y á Aaron, y á 
toda la congregación. 

84 Y Dusiéronlo en la cárcel», porque 
no estaña declarado que le hablan de 
hacer. 

85 Y Jehová dijo á Moisés: Irre- 
misiblemente muera aquél hombre'; 
apedréelo eon piedras toda la congrega- 
ción friera del campo jr. 

88 Entonces lo sacó la congregación' 
friera del campo, y apedreáronlo oon pi- 
edras, y murió, como Jehová mando á 
Moisés. 

87 5 Y Jebová habló á Moisés, did- 
endo: 



* • _ - •- .« M- 



..1 .. A*%^ 



que se bagm pesados en les remates de 
•os vMtidos*, por sus generadoncs ; y 
pongan en eoJa pesuelo de loa remates 
un cordón de cánleno. 

88 Y serviros ha de peaneio, pan «pe 
cuando lo viereis, os aoordds de toaos 
los mandamientos de Jebová, para po- 
nerlos por obra, v no mireb en pos de 
vuestro corazón S y de vuestros qjoe, 
¡ftudo en pos de los cuales fiímieais : 

40 Para que os acordéis, y hagáis todos 
mis mandamientos, y seáis santos á vu- 
estro Dios*. 

41 Yo Jehová vuestro Dios, que os 
saqué de la tierra de Egipto, para ser 
vuestro Dios : Yo Jdiová vuestro Dios. 

CAPITULO XVI. 

StUeüm dt Con, Dalkan y >MrmB, f dv mu 
tMMWM, r«pKmi(fa y e 
jUaea ta etUra d» Dio». 

YCORE«, h^o de Ishar, h^o de 
Coath, h^o de Leví; v Dathan y 
Abiram, hijos de Eliab ; y Hon, hijo de 
Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron 
gente, 

8 Y levantáronse contra Moisés con 
desdentó* y cincuenta varones de los 
hyos de Israel, principes de la congre- 
gación, de loa del conaijo, varones de 
nombre. 

8 Y se juntaron contra Moisés y Aa- 
ron &, y les dieron: Básteos, porque 
toda la congr^nadon, todos ellos «m 
santos», y en medio de ellos eetá Je- 
hová': porqué pues os levantáis vos- 
otros sobre la congregadon de Jehová ? 

4 Y como lo oyó Moisés, echóse sobre 
su rostro « ¡ 

5 Y habló á Core y á todo so séquito, 
diciendo : Maflana mostrará Jehová qui- 
en et suvo/, y al santo harálo llegar á 
sí ; y al que él escogiere f, él lo allegará 
así*. 

6 Haced esto, tomaos incensarlos. Core 
y todo su séquito } 

7 Y poned fuego en ellos, v poned en 
ellos zahumerio ddante de Jehová ma- 
flana ; y será que el varón á quien JehovA 
escogiere, aquel eerá d santo ' : basteo* 
eHo, hijos de Leví. 

8 D^o mas Mdses á Core: Oíd ahora, 
h^os de liCví, 

9 ¿ Os es poco que d Dio* de Israel o* 
haya apartado de la congregación de Is- 
rael, haciéndoos allegar á sí para que 
ministraseis en el servicio del taberná- 
culo de Jehová, y estuvieads ddante de 
la congregadon xMira ministrarles * ? 

10 ¿Y qué, te hizo acercar á tí, y fc 
todos tus hermanos los hijos de Leví 
contigo, para que ahora procuréis tam- 
bién el sacerdocio ? 

11 Por tanto fá y todo tu séquito sois 
los que os Juntáis contra Jehová : pues 
Aaron, qué es, para que contra él mur- 
murds'? 

18 Y envió Mdses á llamar á Dathan 
y á Abiram, hilos de Eliab ; mas elloa 
íespondleron, No Iremos allá : 

lé ¿Et poco que nos hayas hecho veiür 
de una tierra que destila leche y miel, 
para hacemos morir en el desierto, sino 
que también te ensolkirees de nosotro* 
imperiosamente m ? 

14 Ni tampoco nos has metido tü en 
tierra que fluTa leche y miel «, ni no* 
has dado heredades de tierras y vlflas : 
¿ has de arrancar los ojos de esto* hom- 
bres ? No subiremos. 

15 Entonces Moisés se enojó en gran 
manera, y dijo á Jehová: No mires fc 
su presente : ni aun un asno he tomado 
de ellos», ni áningtmo de dios be hecho 



•Dea.SLia. 
]fat.23.i. 



»])ea.S9.19. 
Job 81. 7. 

Jer. 9. li. 
b.6L9. 

•lev. U. 44, 
4& 



• cap. V,. 9. 

Jad.U. 



»8aLl€6.1fi 

• Ex. 19. 6. 
4Sa.3». tf. 



• cap. 14. & 

yau.& 

fiTlm 2.19 

'Cap. 17. t. 

fcOip. 3.19 

Ex. 44.U^ 



«'Heb.&^ 



» Cap. 8. i 
46. 

y 8. 14. 

UBa.lO.( 



'Kx. 16, 

Ifi 

Hcdi.8. 
lCor.a.i 



I 

i 



•Ifiaakl 

Ret&d 

». 1 



^Ccir.1471. 



NUMEBOfi. XVIL 



A. G dr. 14». 



>C^1410. 



Apocl&i. 

'C»p.l4,5. 
'Om..J:.1«. 

íclll. 
I1.57.U. 
bcUL 
BdiU». 



•Gía.ISJ2, 
II. 

t0ar.&17. 
A^U.4. 



'JcLlLlS. 



'U&a 



fC.l 

Dn-ILC 

U.1M.V, 



•Cif-n-i. 



1« Despoes dUo Moímb á Ceie : Til 7 
lodo ta aéquito ponaM nfWiu delaate 
d* JdioTA; ni 7 ellM, j Awon : 

17 Y tomad cada uno sn inceonrio. j 
Bdoad zahnraciio «a dios, j llegad ae- 
laote de Jefaová cada uno coa ni inoen> 
•ario; doMientoB 7 oittcttcnta inocnaa» 
riot : tú también, 7 Aaron, cada uno 
eonn incensailo. 

18 *f Y tomaron cada uno *a inoen» 
mió, 7 pnaleron en elloa ftiefo, 7 coha> 
MD en «aoa zahumerio, 7 putiérooM A 
la pncKta del tabenáculo del teitimonio 
oon Moieea 7 Aanm. 

IM Y« Core había hecho juntar oontn 
elloa toda la congi«gacion á la puerta 
dd tabemAcuIo del teétimonio: entónoef 
la gloria de Jáunh apareció 4 (oda la 
eangreicacion/>. 

80 5 Y Jdiová habló 4 MoIms 7 4 
Aaion, diciendo : 

n Apartaos de entre 9 esta oongrqga* 
don, 7 consumirlos he en un momento. 

88 Y ellos se echaron sobre sus ros. 
tro**', 7 dijeron : Dios, Dios de los espl* 
ritns de toda carne*, ¿ no m un hombre 
á que pecó ? ¿ 7 airarte has til contra 
toda la oongregacion * ? 

83 Entonces JehoT4 haUó 4 Moisés, 
diciendo: 

84 Habla 4 la congregación, diciendo : 
Apartaos de en derndor de la tienda de 
Coie, Dathan, 7 AUram. 

86 Y Moisés se levantó, 7 fué 4 Da. 
fltan, 7 4 Abiram; 7 los ancianos de 
Israd ftiemm en pos de ¿1. 

88 Y ¿1 habló 4 la congregación, dici* 
codo : Apartaos ahora de las tiendas de 
estos impíos hombres, 7 no toquéis nin. 
guna cosa stt7a, porque no pereceáis en 
todos sus pecados «. 

87 Y arart4ronse de las tiendas de 
Con, de I>atiuin, 7 de Abiram, en der. 
icílor, 7 pnsiénmse 4 las puertas de sus 
tiendas oon sus mi^cres, 7 sus l^jos, 7 
sus dilmiitos. 

88 Y dUo M<Ñses : En esto conoceréis 
qne Jc9iot4 me ha en'viado para que hi- 
ckae todas estas cosas; que no de mi 
eoiaam ¡a» hiet». 

89 Si como mueren todos los hombres 
murieren estos, ó si fueron ellos ri.ii- 
tadoa 4 la manera de todos los hombres, 
JdioTá no me envió. 

80 Mas si JehoT4 hiolers una nueva 
cosa, 7 la tierra abriere su boca, 7 los 
tragare oon todas sus cosas, 7 desoendie. 
ren vinuy al abismo, entonces cono* 
ecréia que estos hombres irritaron 4 
JdiorA. 

81 Y aconteció, que eo acabando él de 
hablar todas estas palabras, ron^)ióse la 
tierra que estaba debido de ellos, 

88 Y abrió la tierra su boca', 7 tragó- 
los 4 dios, 7 4 sus casas, 7 4 todos los 
bombee » de CSore, 7 4 toda su hacienda. 

88 Y dios, con todo lo que tenian, 
descendieron vivos al abismo, y cubrió- 
loa la tierra, 7 perecieron de en medio 
de la eoogr^^acion. 

84 Y todo Israel, los qae estaban en 
dcRcdor de ellos, hujeron al grito de 
elloa: porque decían. No nos trague 
también la tiena. 

86 Y salló fuego de Jehov4*, 7 oon. 
sondó los doscientos 7 cincuenta hom- 
bres que ofiredan d lahuaserio k. 

86 5 Entonces Jdiov4 habló 4 Moisés, 
gicieiido 



37 IM 4 Eleazar, hQo de Aaron sacer- 
dote, que tome los incensa ri os de en 
naedlo cM laceadlo, 7 derrame mas all4 
d fttcgo ) poique s<» santificados. 

88 IxNi incensarios de estos pecadores 
contra sus almas : 7 har4n de ellos plan- 



chas «fitMidldas para cubrir d altar: 

r cnanto ofrecieron oon elloa delante 
JdM»v4. son santificados, 7 serán 
por • se3d 4 los hijos de Israd. 

88 Y d sacerdote Blcasav tomó los in. 
censarlos de metal, con que los quema, 
dos hablan ofiwddo: 7 eztcndiéroiales 
para cubrir d dtar . 

40 En reoueido 4 los h^os de Israel 
que ningún estrafio, que no ta de la 
nmiente de Aaron, llenie 4 ofirecer sa- 
humerio ddante de Jehov4, porque * no 
sea como Core,^ como /oí i» su séquito, 
SMun se lo d^o Jehová por mano de 

41 5 El día slguiante toda la congre- 
gadon de los hQos de lorad murmuró 
contra Moisés 7 Aaron, diciendo : Vos- 
otros habéis muerto al pueblo de Je. 
boT4. 

48 Y acontado que, eomo se juntó la 
oongiegadon contra Moisés 7 Aaxon, 
miraron h4oia d tabem4attlo dd testi- 
monio, 7 hé aquí la nube lo habla cubi- 
erto, V apareció* la gloria de .Tehov4. 

43 Y vinieron Moues 7 Aaron delante 
del tabern4culo del testimonio. 

44 Y Jehov4 habló 4 Mdses diciendo : 

45 Apartaos de en medio/ de esta 
congrcgadon, 7 consnmlrélos en un mo- 
mento. Y dios se eoharon sobre sus 
rostros y. 

46 Y dyo Moisés 4 Aaron: Toma d 
incensario, 7 pon en él fuego dd altar, 
7 sobre ¿1 pon perfuqe, 7 vé presto 4 la 
congregación, 7 has expiadon por elloa ; 
poique d furor ha salido de delante la 
fax de Jehov4A : la moriandad ha 00. 
menzado. 

47 Entonces tomó Aaron ü inettumrío, 
como Mdses dijo, 7 oerrió en medio de 
la congregación ; 7 hé aqui que la mor- 
tandad habla comensado en d pueblo : 
7 él puso perfume, é hiso expiadon por 
dpñeblo. 

48 Y ptbosei entre los muertas 7 los 
vivos, 7 cesó la mortandad *. 

49 Y los que murieran en aqudla mor- 
tandad fueron catorce mU 7 setecientos, 
sin los muevtos por el negocio de Core. 

fio Después se vdvió Aanm 4 Mdses 4 
la puerta dd taben4culo del testimonio, 
cuando la mortandad halúa cesado. 

CAPITULO XVII. 

El taeetdoño umfirmado en Aaron con «i 
prodigio dé ia vara ^luftortet yfinttüfiea. 

Y HABLÓ Jehová 4 Moisés, did- 
endo: 

8 Habla 4 los hijos de Israel, 7 toma 
de elloa una vara por cada casa de los 
padres de todos los príndpes de dios, 
doce varas conflirme 4 las casas de sus 
padres ; 7 escribtr4i el nombre de cada 
■no sobre su vara. 

8 Y escriUrás el nombre de Aaron 
sobre la vara de Leví, porque eaáa ca- 
beza de fiímilia de sus padres tendrá 
una vara. 

4 Y las pondr4s en el tabem4enlo del 
testimonio, delante del testimonio, donde 
70 me dedararé 4 vosotros «. 

6 Y ser4, qu« el varón qu» 70 esoogi. 
ereft, su vara florecer4 i 7 haré cesar de 
sobre mí las quejas de ns h^ de Is- 
rael, oon que murmuran oontn vos- 

6 Y Mdses habló 4 los hiios de Israel, 
7 todos los príndpes de eUos le dieron 
varas; cada prtadpe por las oasas de 
sus padres una vara, en toda» doce va- 
ras : 7 la vara de Aaron ettmbm entre las 
varas de dios. 

7 Y Mdses puso las varas ddante de Je< 
h0T4 en el tal»em4oule del «cstlmanio *. 

— Q^ 



•Osp. 17.10. 



d Cap. S. 10. 
2 0r.36.1S. 



« «sr. 19. 

/ver. 21,34. i 
vwr.Sa. 



«cap. 11.38. 

L1&6. 
fy. 10. 6. 
lCr.27.ai. 



.' Heb. 7. S4, 
tlCr. 21.36, 

8d.io«. ao. 



o Sz. 2S. 3S. 

7 ao. 36. 
i C•^ 16. 5. 

•Cap. 16. 11. 



i Ey. 39. 31. 
BMb.7.44. 



L a dx. UTt. 



KVHEBOS, XVnL 



JL a dr. un. 



Heb. 9. 4. 



8*1. 90. 7. 

la. 67. 16. 

' Cap. 1. fil. 

6S. 

y IS. 4, 7. 

Heb. 10.19, 

22.. 



' Ex. S8. 88. 



»Oen.a9.84. 
e C«p. 8. 10, 
etc. 



•' C«p. i. 10, 
30. 



' Kx. 80. 7, 

etc. 

I.ev. 34. 8. 
/Cap. 16. 46. 



7 Heb. 9. 3.6. 



* C«p. 5. 9. 
Lev. 7. 82. 

• Ex. 40. 18. 
15. 


*LeT.2.2j8. 

y 10. 13, 13. 
' Lev. 6. 95, 

2'.. 
" lev. 7. 7. 

y 14. 13. 

"Lev. 6. 16, 
etc. 


» Daa. 18. 8. 


PLov.as. 



8 T aoontMld que «1 dia luiente vino 
Moiacft al tabernáculo del testimonio ; y 
hé aquí que la van de Aaroo de la caaa 
de Leví habla brotado, j echado floraa, 
y arrojado renueroa, y pmdnoido al- 
mendras. 

9 Entonce* meó Moiaet toda* las -vana 
de delante de Jehová á todos los h^Joa de 
Israel, y ellos lo vieron, y tomaron cada 
uno su vara. 

10 Y Jehová d(Jo á Moisés : Vurive la 
▼ara de Aaron delante del Testimonio*, 
para que se guarde por seilal á los hUos 
rebeldes ; y harás Mi cesar sus quilas de 
sobre mi, porque no mueran. 

11 E Úéolo Moisés: como le mand<5 
Jehová, ui hizo. 

U 5 EntiSnoes los MJot de Israel ha- 
blaron á Mdses, dieloiMio: Hé aquí nos- 
otros somos muertos, perdidos somos, 
todos nosotros somos penlldos/: 

18 Cualquiera que se llegare^, d que 
se aoercare al tabernáculo de Jehová, 
morirá: ¿ acabaremos de perecer todos ? 

CAPITULO XVI 11. 

Em w dé jpo$míomm lurediiariat MÜele IXss á 
Im mimttroi primicia», «tfremda» y M mmti. 
OUigaeionea de $aeerdoU$ y Uvitot. 

YJEHOVA dUo á Aaron : Td y tus 
hijos, y la casa de tu padre contigo, 
llevaréis el pecado del santuario* : y td, 
y tus hj^os oontígo llevarais el pecado de 
vuestro sacerdocio. 

9 Y á tus hermanos tamUen, la tribu 
de Lev!, la tribu de tu padre, hazlos 
llegar á tí, y jdnfeense contlcofc, y ser- 
virte han « : mas trf, y tus hijos contigo, 
aerviréíM delante del tabernáculo del tes- 
timonio. 

8 Y guardarán lo que tli ordenarea, y 
el cargo de todo el tabemáoulo : mas no 
llegarán á loa vasos santos^ ni al altar, 
porque no mueran ellos y vosotros. 

4 8e Juntarán pues contigo, y tendrán 
d cargo del tabernáculo <&1 testimonio 
en todo el servido dd tabernáculo: y 
nincun cstraflo se ha de llegar á vosotras. 

6 V tendréis la guarda dd santuario, y 
la guarda dd altar*, para que no sea 
mas la ira/ sobre los hOos de Israd. 

6 Porque hé aquí yo he tomado á vu- 
estros hermanos los Levitas de entn los 
i^jos de Israd, dados á vosotros en don 
de Jehová, pan que sirvan en el minis- 
terio del tabernáculo del testimonio. 

7 Mas td, y tus h^os contigo, guarda- 
réis vuestro saoerdooio en todo negocio 
dd altara, y dd relo adentro, y minia- 
traréis. Yo ot he dado en don el ser- 
vicio de vuestro saoerdooio t y d estraflo 
que se llegare, morirá. 

8 5 Dijo mas Jehová á Aaron : Hé 
aquí yo te he dado también la guarda de 
mis ofrendas A : todas las oosas consa- 
gradas de los htíos de Israel te he dado 
por razón de la unción •', y á tus h^os, 
por estatuto perpetuo. 

9 Esto será tuyo de la ofrenda de laa 
cosas santas pretervadoM dd fbego : toda 
oflrenda de dios de todo presente J^ ■njo, 
y la de toda expiación por d pecado de 
ellos', y la expiación par la culpa de 
ellos m, que me han de presentar, y ftie 
es cosa muy santa, será para tí y pan 
tus hijos. 

10 Ln el santuario le comerás»; todo 
varón oomerá de día : cosa sanu sesá 
pan tí. 

11 Esto también será tuyo • : la ofrenda 
elevada de sus dones, y todas las ofiren- 
das asiladas de los bi¡oi de Israel be 
dado a tí y á tus h^ os, y á tus hijas con- 
tigo, por estatuto perpetuo: todo lim- 
pio^ en tu caaa comerá de ellas. 



19 De aodte, y de mosto, y de trigo, 
todo lo mas asoogido. laa pnmieiaa de 
ello que praeotaráa á Jdiovár, á tí laa 
he dado. 

18 Laa pclmidas de todaa laa cosas de 
la tierm oe ellos, las euales traerán á Je- 
hová, serán tuyas: todo limpio en tu 
casa comerá' de ellas. 

14 Todo lo consagrado por voto* en 
Israel, será tuyo. 

15 Todo lo que abriere matriz en teda 
carne que on ecerá n á Jehová, así de 
hombres como de animales, será tuyo : 
mas has de hacer redimir d primogé- 
nito del hombre' ; también haráa redi- 
mir el primogénito de animd iiunnndo. 

10 Y de un mes harás efisotuar d res- 
cate de dios, conforme á tu estimación, 
por precio de cinco sidos» al sido dd 
santuario, mu es de vdnte ébolos«. 

17 Mas el primogénito de vaca, y d 
primogénito de ov^a, v d ptlmogérdto 
de oabm no redimirás ; santifloadoa 
sony : la sangre de dios roefarás aolire 
el dtar, y quemarás la grasara de dios 
por oftenda encendida, en olor suave á 
Jdiová. 

18 Y la carne de dios será tuya, como 
el pecho de la meoedun y como la es- 
pddilla derecha * son tuyos tambieii. 

10 Todas las ofiendas elevadas de las 
ocsaa santas, que loa h^ de Israd ofre- 
deren á Jehová, líelas dado pan tí y 
pan tus h^oa, y pan tos h^aa contigo, 
por estatuto perpetuo*: paoto de sal 
perpetuo es delante de Jebov^ pan tí 
y pera tu simiente contigo. 

90 Y Jdiová dijo á Aaron: De la ti- 
em de dios no tendrás heredad, ni 
entren elloa tendrás paite: yo «y tu 
parte y tu heredad en medio de los hi- 
jos de Israel. 

91 «r Y hé aauí vo he dado á loa h^)oa 
de Leví todos los oiezmose en Israel por 
heredad, por su ministerio, por manto 
ellos sirven el ministerio del tabemácolo 
del testimonio. 

98 Y no Uegaiin mas los hQos de 
Israd al tabornáculo dd testimoido, 
porque no lleven pecado, por d oual 
mueran tf. 

88 Mas los Levitas' harán el servicio 
dd tabernáculo del testimonio, y elloa 
llevarán su iniquidad: et estatuto per- 
petuo por vuestras edades ; y no pose- 
erán heredad entre los híjoa de Israd. 

94 Poique á los Levitas he dado por 
heredad los diezmos/ de los hijos de 
Israd, que cAeoerán á Jehová en o- 
firenda ; por lo cud les he dicho. Entre 
los hijos de Israel no poseerán heredad. 

96 1 Y habló Jehová á Moisés, dici- 
endo: 

98 Así hablaráa á los Levitas, y les 
dirás: Cuando tomards de los hgoe de 
Israd los diezmos que os he dado de 
ellos por vuestra heiedad, vosotros pie- 
aentaráis de ellos en tinmda ofitenoa & 
Jdiováy el diezmo de los diezmos. 

87 Y se os oontaiA vuestra ofrenda 
como grano de la era, y como acopio 
dd lagar. 

98 Así ofreceréis también vosotros o- 
fr«nda á Jehová de todos vuestros diez- 
mos, que hubiereis recibido de los hijos 
de Israd ; y daréis de ellos la ofrenda de 
Jehová^ Aaron el sacerdote. 

80 De todos viiestros dones ofreceréis 
toda ofrenda á Jehová ; de todo lo me« 
jor de dios qfreeeríU la porción que ha 
de ser consañada. 

80 Y les dkást Cuando ofreoierds lo 
m^or de dios, será contado á los Le- 
vitaa por froto de la en, y como fruto 
ddla^. 



«DeiLlS.4. 

Keh.I0.35, 
88^ 



*-Kz.S£.». 
•lev. 97.28. 



(Sz.tS.U. 
784.90. 



Lev.87.9j6. 
■Bx.aOLU. 



y Dea. 15. 19. 



'Xz.S9.as. 

as. 

Lev. 7. 84. 

Deu.18.8. 

«9Cr.lS.& 



»Cap.S&01 
Deauía». 
ylS.lS. 
yU.a. 
Jos. 18. 14, 

Sa. 44. S8. 

•Lev. 27. SO, 

sa. 



'Cap. 1.51. 
• Cap. 8. 7. 



/Kdh.10.37. 
y ia.44. 

Mal. 3.5,10. 
Heb.7.&,9. 



'Neh.iaS8. 



i.aeta;i4n. 



NÜMXBOfi^ XIZ» XZ. 



A.Calr.l«n. 



IJfltldLlO. 

Lae. 10. 7. 
lCir.8^13. 

• Lev. 19. 8. 
r2L16. 

IiLL7. 



•kLM. 
ib.ia.5. 
1U.LU, 

IPed-LlSL 
'I>Bi.2Lt 

'I«T.4.12, 
SL 

yinr. 



'I««.14.i, 



*Beb.».]X. 



ni 






w.a.1. 



kGCLlIJSL 

¿■■4.10. 



en enalaotar h»gu, 
fkmiUai; poM M 



n Yio 

■naottoB j TUMtn 

voMtn i«niaiMneltm por yumüto mi- 
niitnio en d tebenAcnfo dd teMlBieato. 
as Y euaado ▼«•otxot faubiereit oft«> 
ddo de ello lo m^jor anjo, no Ueiwráli 
por cDo pecado ' i y no hafaieia de oonu. 
minar ir las oont «antea de loe hlIJe* de 
larari, y no moitlréU. 

CAPITULO XIX. 
tmertfitlo ét la'vat^rtlat rtto porahooerW 
agma liulnri t purifiiatoria/ y iwo d« Mto 



YJEHOVA habló 6, Moisea 7 4 Aa- 
ron, diciendo t 

3 Bata ct la eidenanaa de la lev que 
JehoTá ha p ie a cr Uo , diciendo : Di á loa 
h^oa de iñd qne te tiaigaa una vaoa« 
benncja, pexftotafc, en la onal no haya 
fidta, airim la cnal no ae haja pneato 
yugo*. 

a Y U daiéia á Eleauur el aaoenlote, 7 
él la aacaiA ftMca del campo^* 7 harála 
dqprflar en en w e a e n o ia. 

4 Y tonuoft JSlcezar d aaoerdote de 
ao aangre con an dedo, 7 roelaiá hacia 
la delantera* del tabenáonlo del tetti- 
nunio oon la aangre de ellaelete veoca. 

5 Y haza quemar la vaca ante ana 
ajoa ; en cuero/, 7 an canae^ 7 au aan- 
gre, oon an eatierool, harfc quemar. 

8 liUeno tomar& el aacerdote palo de 
oediD, é hiaopo, 7 eaearlata, jg eeluutA 
cato en medio áA tuega en que aide la 



7 El aacerdote lamA luego ana veati- 
doa, laTHr& también au carne con asua, 
7 dénmea entrari en el real ; 7 aera in- 
mundo él aaoerdote haata la taíde. 

8 Aaimiamo el qne la quemó, laTari 
aaa veetidoa en agua, también lavaiá en 
agua an carne, 7 aer& inmundo haata la 



9 Y m hombre limpio reoogerik laaA 
eenizaa de la ▼acá, 7 laa pondrá flien 
del campo en lugar limpio, 7 laa guar- 
dará la oongregaekB de loa hijoa die la- 
nel para á agna| de aepaniciont ea 
■na expiaolon. 

10 Y él qne reeogió laa oenisaa de la 
Taca, lATanik ana Teatidoa. 7 aera inmun- 
do haata la tarde : 7 aera acto á loa hHoi 
de larari, 7 al eatraq^ero que peregrua 
cntie elloa, por catátate perpetuo. 

11 5 El que tocare mneito* de cual- 
humana, aiete dJaa aeiá 



U Eete ae purificará al tercer día con 
aqueatn d!fiin» 7 al aáptimo dia aera lim- 
pio: 7 al al tercer día no ae parificare, 
no aera limpio al léptlmo dia. 

18 Cualquiera que tocare en muerto, 
en peraona de hombre que eatuvicte 
muerto, 7 no le purificare, el taberná- 
culo de Jehofá contamino t 7 aquella 
rf^yynff aeiá cortada de laniel : por cu 



d agua de la aeparacion no ñié 
rociada arare él, i nm undo acefc, 7 an 
innramUda aera aobre ól. 

14 Beta «t tal Ie7 para ouaado alguno 
muríate en la tienda t oualqutera que 
entrare en la tienda, 7 todo lo que ea- 
tnvlcre en ella, aera inmundo atete dias. 

15 Y todo raao abiarto, aobie el onal 
no hubiere tapadera bian i^Juatada, aecá 
inmundo. 

le Y cualquiera que tocare en muerto 
4 endiillo aobie la has dd eampo, ó en 
anertio de mw», ó en bueao humano, ó 
en amolelo, alete diaa aecá inmundo. 

17 Y para el Inmundo tomarte de la 
eeñisn de la quemada vaca de la exid- 
aeiOB, 7 eohnáa aobre ella agua viva * 
cnnnTaao: 



18 Y un hombn Umiilof tomaeá hl- 

X, 7 núzatelo en d agua, t rodaiá 
e la tienda, 7 aobre tedoa loa mué- 
blea, 7 aobre laa pewonm que allí eatu- 
viercn, 7 aobrt aquel que hubiere tocad» 
el hueao, ó el maiado, ó el muerto, ó el 
aepulcro. 

10 Y ri limpio roolaiá aobie d in- 
mundo al tercero 7 al aéptlmo dia: 7 
cuando lo había pnrifloado al dia aep- 
timo, el (mmnido UTará luego •• ana vea- 
tldoa, y á ai mlamo ae lavará con agua, 
7 aera limpio á la tarde. 

ao Y el que fiíere inmundo, 7 no aa 

Surtficare, la tal peraana aera cortada 
e entre la congregaoien, por cuanto 
contaminó el tabernáoulo «te Jehová: 
d no fué rociada aobre él él agua de ae- 
paracion? ei inmundo. 

81 Y lea aera *Ho por estatuto per- 
petuo : también el que rociare el agua 
de la aapcuncion lavará aua TeatUoa 1 7 
el que tocare al agua de la aeparacion, 
•era inmundo haata la tarde. 

as Y todo lo que el inmundo • tocare, 
será inmundo ; 7 la permna que lo to- 
care, aeaá inmunda haata la tarde. 

CAPITULO XX. 
MvtrU d» Mario. .Agua» i» eoutradUeiom. 
NUga» lat /damlo* d jMiap á lo» ItraditoM. 
Muerte át Aaron. 

Y LLEGARON lea hijea de Iirad, 
toda la congregación, al deaierto de 
Zin en el mea primeio, 7 aaentó el pu- 
eblo en Cadea; 7* alU musió Maiia», 7 
ftié allí aepnltada. 

S 5 Y como no hubleae agua para la 
congregación c. Juntáronte oontxa Moi- 
sés 7 Aaron. 

8 Y r^afió fA ptMblo con Moiaea, 7 
hablaron diciendo : ¡ Ojalá que noaotroa 
hubiéramos muerto cuando perecieron 
nucatxoa hennanoa delante de Jehorá*' ! 

4 ¿ Y por qué hiélate venir la congre- 
gación da JehoTá á esta deaierto, para 

[ue« muramos aqui noaotroa 7 nueatraa 



6 ¿ Y por qué noa haa hecho anbir de 
Egifito, para traeraoa á eate mal lugar ? 
No «t lugar de aementera. de higuana, 
de Tiflaa, ni granados ; ni/aunaguaih^y 
pan beber. 

O Y fuéronae Moiaea 7 Aamn de de- 
lante de la oongtcgaeion á la puerta del 
tabernáculo del teatlnonio, 7 echáronse 
sobre sus rostros 0; 7 la gloria de Je- 
hová ^pareció soiñe elloa A. 

7 Y habló JdioTá á Molsm, diciendo : 

8 Toma la vara* 7 reúne la oongren- 
don • tii 7 Aaron tu hermano, 7 híablad 
á la peña en q)oa de ellos ; 7 ella dará 
su agua, 7 ka aaeaxáa aguaa de la pefia. 
7 dan» de beber á la congregación, 7 á 
aus bestias*. 

9 Entonces Moisés tomó la van de de- 
lante de J^ová, oemo él le mandó. 

10 Y Juntaron Moisés 7 Aaron la oon- 

Sregacion delante de la pe&a, 7 dtiolca t 
id abon, rebeldes <! ¿oa hemos de ha- 
cer salir aguaa de esta pella ? 

11 Entónees alzó Moisés au mano, é 
hirió la pefia con an van doa veoea; 7 
aaüéion muchaa aguaa, 7 bebió* la eon- 
gregacion, 7 «ua bestias. 

18 Y Jehová d^ á Moiaea 7 á Aarottt 
Por cuanto no cieistels en aai«, pan 
aantifioarme en q}aa de loa hijos de Is- 
rael, por tanto no meteiéla eata oongre- 
gadiao en la tierra qne lea he dado. 

18 Estaa jo» laa aguaa de la rencilla, 
por laa onalea contendieron loa hUos de 
larael con Jdiová, 7 él se aantifioó en 
dloa. 

14 «r Y wió Moiaea embaJadoma al 



I gal. a. r. 



"LaT.li.O. 



■•Hh.2-13. 



•Cap.8S.86. 
> Bx. u. ao. 

• Bx. 17. 1, 

etc. 



4Cap.l6.a2. 
78&46. 



« Kx. 17. 8. 



/Csp.lS.14. 



9 Cap. 14. 5. 
7lé.4. 
*Ca^l4.10. 

( Bz. 17. £. 



*Neh.9.16. 

BaL 78. 15, 

18. 

7 105. 41. 

7 114. 8. 

la. 41. 17, 

18. 

7 48.31. 
< Sal. 106.38. 

•Den. 8. 15. 
1 Cor. 10. 4. 

•0^87^4. 
Den. 1. 87. 
78.86. 
7 82.61. 












' qoba MiH Edom d^ir puu t ti 
whilCnnlnai ]<t(]UtdHlirft«L ir 
« ^ r p«T1ld«« d« CtdH ] 









¡¿¿."¡.íí."^ ' 



iruiattoa, xzu 









5'^ 



H V Btium THp«vU4 J dU» 4 I 






■^TíOl^EBON bi Mía d> Ind, 









át U tí«m : DDF JD ij que el qu. 












pand ■! pM d« BiluiB i j d TDlnd 



hJbU «DUoa («n aiMnaiM al á dMHn 



BVd lD(i<ik JdnTilidUd jFti 
qii« luí hiAdD ID >PiD mm m Tt- 



•„"£!?,; 



tri tf pcalM dobiBi* dv Dil < 



A. cu» 



NÚMEROS, xxm, xnv. 



.A.C.14St 



> w. 89l 



t f«r. 14, 80. 



• wr. 18. 
Cap. 81. 8. 
yU.28. 



•IDea.88.28. 
•Geii.18.18. 



/8aL87.87. 
Pro.14.8S. 



Asi BalMín fué «oo 1m príncipe» de 
Bidac. 

96 % Y ojendo Balac qne Balaam 
venia, Mli^ 4 vedUrlo & la ciudad de 
Moab> que ettaba junto al ténniíio de 
Amoiit que e* al caibo de lot oonfinea. 

87 Y Balae dijo 4 Balaam : (> No en- 
vié jo 4 tí 4 llamarte? por qué no 
haa Tenido 4 mi ? ¿no puedo 70 lion- 
rarte? 

88 Y Balaam respondió 4 Balac : Hé 

3 ai 70 he venido 4 ti; ¿mas podré 
on hablar alguna cosa ? La palabra 
qne Dios pusiese en mi boca, esa ha- 
lilaré. 

8i> Y Alé Balaam con Balae, 7 vinienm 
4 la ciudad de Husotb. 

40 Y Balac hizo matar bueyes 7 orejas, 
7 envías 4 Balaam, 7 4 los principes qne 
tíabonotMéL 

41 Y Y el dia siguiente Balac tomó 4 
Balaam, é hizoio subir 4 los altos de 
Baal. 7 desde aUi vié la extmnidad del 
pueblo. 

CAPITULO XXIII. 
Bataam,4etmut da hábm' trífido tUU litara, 
düpomitimompaira muMeetr élctJmnttUtat, 
npU» tcbredust Wn fucnaio, mutkat bmU^ 
eümm, y anmteia «m tdeloríaa. 

Y BALAAM d^o 4 Balac: Edifl- 
eame aquí siete altares, 7 prep4- 
nune aquí siete beoenos 7 sl^« car- 
neros. 

9 Y Balac hizo como le dijo Balaam ; 
7 ofrecieron Balac 7 Balaam un becerro 
7 on carnero en «oiía altar h. 

8 Y Balaam d^o 4 Balac : Ponte junto 
4 tu holocausto, 7 70 iré : quix4 JehoT4 
me vendr4 al encuentxo, 7 cualquiera 
cosa que me mostrare, te la noticiaré. 
Y asi se flié solo. 

4 Y Tino Dios al encuentro de Balaam, 
7 eate le d^ : Siete altares he ordenado, 
7 en e«da altar be ofteoido un Iteoem 7 
un camero. 

5 Y JehoT4 puso palabra en la boca de 
Balaam, 7 dfiole : VudTe 4 Balac, 7 has 
de hablar asi. 

Y TolTió 4 él, 7 bé aqui él estaba 
junto 4 su holocausto, él 7 todos los 
príncipes de Moab. 

7 ^ V él tomo su parábola e. 7 di}o ; 
De Aram me trajo Balac, rey de Moab, 
de los m<mtes del oriente: Ven, d\}o. 
maldíceme 4 Jacob ; j. Ten, execra 4 
IsraeL 

8 ¿ Por qué maldeciré 70 al que Dios 
no maldijo? Y por qué he de esecncr al 
que JéhoT4 no ha execrado ? 

9 Paqne de la cumbre de tas peSas lo 
Tcré, 7 desde los collados lo minré : hé 
aquí un pueblo que habitar4 confiado', 
7 no ser4 contado entre las gentes. 

10 ¿ Quien ooitfar4 el polTo de Jacob*, 
ó el mimen de la cuarta parte de Is- 
rael ? Muera mi persona oe la muerte 
de los rectos, 7 mi postrimería sea como 
lasuja/. 

11 T Enténces Balac d^o 4 Balaam : 
¿ Qué me has hecho ? Hete tomado pa. 
ra Que maldigas 4 mis enemigos, 7 hé 
aquí has profiorido bendiciones. 

Ifl Y el respondió, 7 d^o : ¿ No obser- 
Taré 70 lo que JdiOTá pusiere en mi 
boca para decirlo ? 

18 ^ Y d^ole Balac: Ruégete que 
Tengas conmigo 4 otro lugar desde el 
cual lo Teas: su estianidad solamente 
Terás, que no lo Ter4s todo, 7 desde alU 
me lo maldecirás. 

14 Y llcTÓlo al campo de Sophlm, 4 la 
cumbie de Pisga, 7 edificó siete altares, 
7 ofreció un beoccro 7 un camero en 
cada altar. 

1» Entonces él d^o 4 Balao; Ponte 



aquí junto 4 tu hotoeausco, 7 70 iré 4 
encontrar d Dio* allí. 

16 Y JehoTá saUó al eneuentio de Ba- 
laam, 7 puso palabra en su boca, 7 df- 
jole: VnelTe4Ba]ae,7así hasdedeeir. 

17 Y Tino 4 él, 7 hé aquí que él esteta 
junto 4 su holoeansto, 7 con él los prin- 
cipes de Meabf : 7 d^ole Balac, ¿ Qué 
ha dicho JehoT4 ? 

18 Entonces éi lomó su parábola, 7 
d^o ; Balac, lerántate, 7 07e ; escucha 
mis palabras, hiio de Sephor. 

19 Dios no es hombre, pax* que mien- 
ta A ¡ ni hijo de hombre, para que «e 
arrepienta : él d^o, ¿ 7 no haiá? Hablé, 
¿ 7 no lo ^eeutar4 ? 

•O Hé aquí, 70 lie tañado bendición ; 
7 él bend^, 7 no podré rerocarla. 

81 No ha notado Iniquidad en Jaeob. 
ni ha Tisto pcrrondon en Israel : JehoTft 
su Dios e» con él •', 7 jubilo de rey en él. 

S9 Dios los ha sacado de Egipto ; Itratí 
tiene ftacrzas como de unicornio. 

88 Porque en .Tacob no hay agOero, ni 
adiTinacion en Israel : como ahora, seiá 
dicho de Jaeob 7 de Israel lo que ha 
hecho Dios. 

84 Hé aquí el pueblo, qne como león 
se IcTantúá. 7 como león se eiguir4: 
no se echará hasta que coma la presa, 
7 beba la sangre de los muertos. 

Sd Y Entonces Balao d^o 4 Balaam : 
Ya que no lo maldlees, ni tampoco lo 
bendisas. 

86 Y Balaam lespondló, 7 d^o á Ba- 
lac : ¿ No te he dicho que todo lo que 
JehoTá me di^eie, aquwo tengo de ha- 
cer*? 

87 5 Y dijo Balac 4 Balaam : Ruégete 
que Tengas, te Uevaré 4 oúro logar ; por 
Tentura pareccr4 Uen 4 Dios que desde 
allí me lo maldigas. 

98 Y Balac Ueró 4 Balaam 4 la euntbre 
de Peor, que mira h4eia Jesimon. 

89 Entonces Balaam dijo 4 Balae: 
Ediflcame aquí siete altares, 7 prepA- 
rante aguí siete becerros 7 siete cameroe. 

80 Y Balac hizo eomo Balaam le d^o ; 
7 ofreció un becerro 7 un caxnen» en 
cada altar. 

CAPITUÍO XXIV. 
Baham 9uetv4 á henáteir d Iiraelí y «oM- 
eina al reino veaidero de JImn Crmo, f otrm 
eueeto». 

Y COMO Tió Balaam oue pareeia 
Uen 4 Jdiorá que él bendijese A 
Israel, no ftié, como la prlmcfa 7 se- 
gunda vea, 4 oicnentro de agOeros, sino 
qne puso su rostro h4cia el desierto ; 

9 Y alzando sus ojos, tío 4 Israd alo- 
^o por sus tribus: j el espiritn de 
Dios Tino sobre Si «. 

8 Eotónoes tomó su par4bola, 7 dijo : 
Dijo Balaam, hijo de Beor, 7 dQo éí 
Taron de oi)os abiertos : 

4 Dijo tí que 07o los diohos de DIob, 
el Que Tió la Tlsion del Omnipotente | 
cálao, mas abiertos man los o)) os : 

5 ¡ Cuan hermosas son tus tiendas, oh 
Jaeob, .y tus habitaciones, oh Israel i 

6 Como arroyos están extendidas, como 
huertos junto al rio, como Un4loes plan» 
tados por JdioT4, como h oedros junto 4 
las aguas. 

7 De sus ramos destiUnr4n egnssc, 7 su 
simiente será en muchas aguas : 7 en> 
salzarse ha su re7 mas que* Agag, 7 su 
reino eeiá ensalzado. 

8 Dios lo sacó de Egipto ; tiene fber- 
aas como de unioomu»*: comer4 4 las 
centes sus enemigas, 7 desroenusará sus 
huesos, 7 asaeteará oon sus saetas. 

9 fie encorvará para echarse eomo león, 
7 como groa león: quién le despertará/' r 



'ver. 5. 



1. IS. 



All 

lláLS.6. 

Ron. 11.39. 
Sant". 1.17. 



'Sal. 46.11. 



13. 



•Gen. 13.16. 



tSal.104.lC 

• Sal. 68. ». 
la. 48.1. 

'lBsakl&8. 



«Gap. 94. 8. 
Den. 88. 17. 
8aL93.10.| 

/Cap.8S.9fc 
Gen. 49.9. 



Kinmoa^ XXV, zKTL 






B ^l^lli J Hit- D 

j kiaráía Dum» di Modh I dmi 
M Hdn W hita di Boli . 












Si=r!2ií,ssaa 



iwili diCHM^tM lil rili¿r' di 



fActon d« M t»l>ot d« Jwtd, d*«i£n« 

eíiuhAbHo da !■»•]. 
H>»^d.l 



8 V ha bliiit da Fluñd, EUU. 
> y Li^kiliii da BlUb, NBniHi. > 
DmIiu, ir AUbb. EHa Suluii > 



A.ai4ft. 



KtJMEHOB, XXVL 



A.CLU 



<'lGar.l0.6. 
• Sz. 6. Si. 



/G«a.38. % 
ID. 

1 Cr. 2. 8, 
ele. 



«Cap.S7. 1. 
7d8.lL 



10 <^ la tf«Rm abttó m boe», j tn§6 
A ellot y á Cok, eoando aquella oom- 
pafiia moxió, eaúdo ooiuuiñió el taego 
ootcientoi y cincuenta Taronet, loi cu- 
alea fueron por wftal *. 

11 Mas lot nUoi de Core • no murieron. 
19 5 ^^o* y^ot de Simeón por mt tu- 

mUia* /nerón ; de Nemuel, la fionilia de 
loe Nemuelitat : de Jamin, la fiuaiUa de 
loe Jaminitat : de Jachln, la fiuniUa de 
los Jaehlnitas : 

18 De Zera, la fkmilia de los Zerritas : 
de Saúl, la ftmiUa de los SauUtas. 

14 Estas fueron las Amulas de los 
Simecoitas; veinte y doe mil y dosci- 
entos. 

15 5 Lm 1>Qo* ^ ^*A por sufl fiuni- 
lias: de Zephon, la fiuniUa de ¡os Ze- 
phonitas: de Aggi, la fiunilia de los 
A{(gltas: de Sunl, la familia de los 
Snnitas : 

16 De Ozni, la familia de los Omitas : 
de Eri, la fiamilia de los Eritas : 

17 De Arod. la familia de los Aroditas : 
de Areli, la ramliia de los Arelitas. 

18 Estas fuenn las familias de Oad ; 
por sus contados, cuarenta nül y qui- 
nientos. 

19 Y Los l^jos de Judá, Er y Oaan/: 
y Er y Onan murieron en la tierra de 
Canean. 

ao Y fueron los Itijos de Judá por sus 
fiunilias : de Sela, la finnilia de los Se- 
laitas: de Piíaics, la fiunilia de los 
Pharesitas: de Zcra, la fiunilia de los 
Zeraitas. 

SI Y fueron los h^os de Filares ; de 
Hesron, la fiuniUa de los Hesronitas : de 
Hamul, la familia de los Hamulitas. 

fla Estas fueron las familias de Judá ; 
por sus contados, setenta y seis mil y 
quinientos. 

88 5 Lo* hUps de Issaehár por sus 
fiunilias: de Thola, la fkmilla de los 
Tholaitas: de Fuá, la familia de los 
Puanítas : 

94 De Jasub, la fiunilia de los Jasnbi- 
tas : de Simxon, la fiunilia de los Sim- 
ronitas. 

95 Estas fueron^ las familias de Issa- 
ehár; por sus contados, sesenta y cu- 
atro mil y trescientos. 

99 5 Los hUps de Zabulón por sus 
familias: de sered, la fiímilia de los 
Sereditas: de Elon, la fiuniUa de los 
Elonitas: de Jalel, la fkmliia de los 
Jalelitas. 

97 Estas fueron las fismiUas de los Za- 
iMilonitas ; por sus contados, sesenta mil 
y quinientos. 

98 5 Los hijos de Joseph por sus fii- 
milias, Manasse y Ephraitn. 

99 Los hUoa de Manasse : de HacMr, 
la familia de los Machlritas : y Machlr 
engendró á Oalaad : de Qalaad, la fiuni- 
Ua de los Oilaaditas. 

80 Estos frieron los liijos de Galaad : 
de Jeser, la flimiUa de los Jezeritas : de 
Hélee, la ftunilla de los Heleeitas : 

81 De Asriei. la fkmilia de los Asriel- 
itas : de fiechém, la fismilia de los Se- 
chémitas : 

88 De Semida, la familia de los Semi- 
daitas: de Hepher, la fiamilia de los 
Hepheritas. 

88 Y Salphaad/, h^o de Hepher, no 
tuvo hijos sino liúas : y los noinbres de 
las hijas de Salpbaad JSieron Maala, y 
Noa, y Hogla, y Miloa, y Tirsa. 

84 Estas f\ieron las fiámiUas de Ma- 
nasse ; y sus contados, cincuenta y dos 
mil y setecientos. 

86 5 Estos .fW«n>n los hijos de Ephraim 
por BUS (hmÜias : de Suthala, la ftmflia 
de los Suthalaitas : de Bechér, la fismi- 



lia de los Beeh«rltas: de Tahan, la fli 
milia de los Tahanitas. 

80 Y estos JWnm los hifos de SntltaUi ; 
de Heran, la fiuniUa de Tos Heranitas. 

87 Estas /b«nm las ftoiilias de los hijos 
de Ephndm ; por ras contados, treinta 
y dos mU y qutaüentos. Estos /benm los 
hUos de Joseph por sus fiunilias. 

88 5 I'O* ™JP* de Bei:0<">^^ * POf *bs 
fiunilias : de Bela, la fiuniUa de los Be- 
laltas : de Asbel, la &mlUa de los Aa- 
beUtas : de Achlram, la fimiiUa de loa 
Aeiilramitas : 

80 De Supham, la familia de los Sn- 

K' amitas : de Hupham, la fSuniUa de 
Huphamitas. 

40 Y los I^Jos de Bela fberon Axd y 
Naaman : de Ard, la fiunilia de los Ar- 
ditas: de Naaman, la ftmUia de loa 
Naamanitas. 

41 Estos fUeron los h^os de Benjamín 
por sus familias ; y sus contados, cu- 
arenta y cinco mfl y seiscientos. 

tí ^ Estos ./Wroii los h^os de Dan por 
sus fismiUas : de Suham, la familia de 
los Suhamitas : estas fitenm las fiímiUaa 
de Dan por BUS fámiUas. 

43 Toákt las fiunilias délos Suluunitaa, 
por sus contados, sesesenta y cuatro mil 
y cuatrocientos. 

44 5 Lo* hijos de Aser por sus fiuni- 
lias : de Imna, la fkmilia de los Imna- 
itas : de Issui, la fiuniUa de los Issnitas : 
de Beria, la fltmiUa de los Beriaitaa. 

45 Los luios de Beria: de Heber, la 
familia de los Heberitas : de MalcÚel, 
la fiunilia de los Malchlelltas. 

48 Y el nombre de la h^a de Aser ftté 
Sera. 

47 Estas /i<«nm las fiunilias de los hijos 
de Aser ; por sus contados, cincuenta y 
tres mil y cuatrocientos. 

48 5 ¿o* ^So* de Nepthali por sus 
familias : de Jahzeél, la fiuniUa de loa 
Jahzeelltas : de Guni, la fiamilia de loa 
Ounitas: 

40 De Jeaer, la fiímilta de los Jeserltas 
de RUlem, la famiUa de los SUIemitaa. 

50 Estas^«tw« las fiunilias de Neptha 
U por BUS familias : y sus contados* eU' 
arenta y cinco mil y cuatrocientas. 

51 5 Estos fueron los contados de los 
h^os de Israel, seiscientos y un mil se- 
tecientos y treinta '. 

68 «r Y habló JehoTá á Moisés, dici- 
endo: 

58 A estos se repartirá la tierra en he- 
redad por la cuenta de los nombres*. 

64 A los mas darás mayor heredad, y 
á los menos menor'; á cada uno se le 
dará su heredad conforme á sus con- 
tados. 

55 Empero la tierra será repartida por 
suerte ¡ y por los nombres de las tribus 
de sus padres heredarán. 

58 Confimne á la suerte será repartida 
BU heredad entre el grande y el p«iuefio. 

57 5 V los contados de los Levitas por 
BUS familias fueron estos : de Oerson, la 
fiunilia de los Oersonitas : de Coath, la 
familia de los Coathitas : de Mecari, ia 
fismiUa de los Menuritas ■•. 

58 Estas fSieron las fismiUas de los Le- 
vitas : la fiuniUa de los Libnitas, la fk- 
milia de los Hebronitas, la fhnüUa de 
los Mahalitas, la famiUa de los Musitas, 
la fiunilia de los Coritas. Y Coath en- 
gendró á Amram. 

60 Y la mujer de Amram se llamó 
Joohábed», hija de Zievf, la cual nació 
á Leví en Egipto : esta púrió de Amram 
á Aaron y á Moisés, y á María su her- 
mana. 

60 Y á Aaron naoieroa Nadab, y AUif, 
Blazar, é Ithamar*. 



Lom. 



NüMSBOS, zxvn, zxym. 






61 Xm Nadab y AUú moricnm, ov- 
ando ofredenm ftacgo «ttiaflo dduite de 
Jehorá;». 

6f Y los oontadM de lo* LevitMf fb- 
enn veinte r tres mllf todot Taronet de 
na mea arrini : porque no ftierea con- 
tado» entre loa I^joa de lanelc, por ou- 
snto no lea habla de aer dada heredad 
entra loa hQoa de lareel*. 

88 1[ Eatoa fuero» loe eontadoa por 
MoUea j Eleaxar d «aoecdote, loa cualea 
eoutaroB lo* lii(jo* de larael en loa eam« 
{«* de Moeb junto al Jordán de Jericó*. 

M Y entre estoa ningono hubo de loa 
contado* por Moisca y Aaron el aaoer- 
dote, los cuale* contaron & lo* l^jo* de 
Israel en el deaierto de Sinal *. 

85 Porque Jehová le* dQo : Han de 
morir en el deaterto' : y no qnedó varón 
de ellos, sino Caleb, hijo de Jephonet y 
Josué, hijo de Nun. 

CAPITULO XXVII. 

Lif vibre la» \trtneiiu tn dtfetto d» mtctiiom 
«oroml. Dio» haet ver d Moieet la tierra 
prometida, y elige por tueMor lí Jomuí. 

Y LAS hijas de Salphaad ; h^o de 
Hepber, hifo de Galaad, hijo de 
Machlr, bgo de Itfanaaae, de laa famiUaa 
de Hanaase, hijo de Joceph, lo* nom- 
bre* de las cuales eran Maala, y Noa, y 
Hoela, y Milca, y Tiraa» llegaran, 
% Y presentáronse delanto de MolaeSi y 
delante del aacerdote Eleazar* y delante 
de los principes, y de toda la ooncr^ja- 
don, a la puerta dd tabemáemo del 
testimonio, y dijeron : 

3 NnesHo padre murió en el desierto, 
d cual no estuvo en la tunta que se re- 
nnió contra Jehov4 en la compañía de 
Corei ; sino que en au pecado murió*, y 
no toTO I^jos. 

4 i fot qué aer& quitado el nombre de 
nuestro padre de entre au familia, por 
no haber tenido hijo ? Dánoa heredad 
CBtie lo* heonano* de nuestro padre. 

9 Y Aloiaea lleró su causa delaatc de 
JehoT&4. 

8 Y JchoTá reapondió á Moisés, dici- 
endo: 

7 Bien dicen la* h^as de Salidiaad : 
has de darles poaeaion de heredad entre 
los hennano* de su padre, y traspasarás 
la heredad de su pacbre* á ella*. 

8 Y 4 los h^o* de Israel hablarás, di- 
cicndo : Cuando alguno muriere *in hi- 
jo, traspasaréis *u berenoia 4 su h^a. 

9 Y si no tuviere h^a, daréis su heren- 
cia 4 sus hermano*. 

10 Y si no tuviere hermano*, daréis au 
lierencia 4 lo* hermanos de su padre. 

11 Y ai su padre no tuviere hermano*, 
daréla su herencia 4 su pariente mas 
cenano de su linage, el cual la poseer4 : 
y será eelo 4 los h^oa de Israel por esta- 
tuto/ de derecho, como Jehov4 mandó 
ilfdaes.. 

U Y Y Jebov4 d^o 4 Moisés : Sube 4 
arte monte Abarim g, y verá* U tierra 
qae he dado 4 los 14)o* de Israel. 

U Y despue* que la habrás visto, til 
también serás reunido 4 A tus pueblo*, 
como toé reunido tu hermano' Aaron. 

U Pue* fuisteU lebddesA á mi dicho 
en d desierto de Zin, en la renoilla de 
la oongrupcion, para santifloarme en 
las agua* á qjo* de ello*. Estas «on la* 
a«nas de la rednlla de Cade* en el de- 
liertodeZin. 

15 Entonce* xeapondió Moise* 4 Je- 
hov4,dÍdendo: 

18 Ponga Jehov4, Dios de los espíritus 
da toda oame, vaxon' sobre la congre- 
|tt!Íon, 

17 <tue salga ddante de eUosM, y que 



entre delante de ellos, aue lo* saque y 
lo* inIroduBoa ; porque la oongregadMi 
de Jehová no sea como ov^a* ain pas- 
tor». 

18 Y Jehov4 dijo 4 Moisés : Toma con- 
Hgo 4 Josué, tüjo de Nun, varan en el 
cual hay espíritu, y pondrá* tu mano 
sobre él*. 

19 Y ponerlo has delante de Eleazar 
el sacerdote, y delante de toda la con- 
gregación, y la dará* órdenes en presen- 
cia de ellos. 

SO Y pondrá* de tu dignidad *obre él, 
para que toda la congregación de lo* 
hVJo* ae Israel le obedezcaj». 

81 Y él estará delante de Eleazar d 
sacerdote, v 4 él preguntar4f por el 
juicio del Urim delante de Jehová : por 
el dicho de A saldr4n, y por el dicho de 
él entrarán, él, v todo* los hijos de Is- 
rael con él, y toda la congregación. 

28 Y Moisés hizo como Jehová le ha- 
bla mandado ; que tomó á Josué, y te 
2 so delante de Bleuar el sacerdote, y 
toda la congregación t , 

88 Y puso sobre él sus mano*, y diólt 
órdenes, como Jehová habla mandado 
por mano de Moisés. 

CAPITULO XXVIII. 

Saerifieioa ie coda día, de toda táhedo, de 

eada mu$, y de eada aüo. 

Y HABLÓ Jehová á Moise*, dici- 
endo: 

8 Manda 4 los hljoi de Israel, y díles : 
Mi ofrenda, mi pan con mis onendas 
encendida*, en olor 4 mí agradd>le, gu- 
ardaréi*, oneciéndomelo 4 su tiempo. 

8 Y les dirás : Esta ee la ofrenda en- 
cendida que ofreceréis 4 Jdiov4: dos 
corderos* sin tacha de un afio, cada un 
dia, «era el holocausto continuo. 

4 £1 un cordero ofirecer4B 4 la maflana, 
y el otro cordero ofrecer4s entre las dos 
tardea: 

6 Y la décima parte de un epha de flor 
de harina, amasada con una cuarta parte 
de un hin de aceite de molido, en pre- 
sente k. 

Be holocausto continuo, que ftié he- 
cho en d monte de Sinai en olor de an- 
avldad, cftenda encendida 4 Jdiov4. 

7 Y su libación eerá la cuarta peW« de 
un hin con cada cordero : derramarás 
libación de superior vino 4 Jehová en d 
aantuario. 

8 Y obeoeris el segundo cordero entre 
las dos twdes : conforme 4 la ofrenda 
de la mañana, y conforme 4 su libación 
ofrecer4s, por ofrenda encendida en olor 
de suavidad 4 Jehov4. 

9 5 Mas el dia del sábado dos corderos 
de un año sin defecto, y dos décimas de 
flor de harina amasada con aceite por 
presente, con su libación. 

10 Eete eerá d holocausto dd s4bado 
en cada sábado «, adenaa» del holocausto 
continuo, y su libación. 

11 5 V en lo* principios de vuectro* 
meses ^ ofreconéis en holocausto 4 Je- 
hov4 do* becerro* de la vacada, y un 
camero, y siete corderos de un año sin 
deÜBoto; 

18 Y tres décimas de flor de harina, 
amasada oon acdte, por presente con 
eada becerro, y dos dedmas de flor de 
harina, amaaada con aceite, por preaente 
con cada camero ; 

13 Y una dt^dma de flor de harina, 
amasada con aceite, en oftenda por pre- 
sente con cada coidero : holocausto de 
olor suave, ofrenda encendida 4 Jehov4. 

14 Y aus libaoionea de vino eerdn me- 
dio hin con cada beccntro, y la teroen 
parte de un hin con cada camero, y la 



^ Bey. 82. 
17. 

Zae. 10. a. 
Hat.». S& 

•I>en.S4.9. 
Haoh.6.& 



r Joc 1. 18, 


17. 


«Jvee.90.lB. 


etc. 


18*0.89. 


10. 


y 88. 9. 


y 80^7. 



«lbc.89.». 



»Oap.l8.14. 
Lev.8.L 



,48.4. 



•< Oso. 10.10. 
la. 1.18,14. 
Bz. 4& 17. 
Üd.8.t6. 



A.C.14SL 



KX7MER08, ZXIX: 



«Ctp. 15.84. 



/Cftp.9. 8. 
Bz.ia.6, 
18. 

Lev. as. 5,6. 
Den. 16.1. 
Bs. 46. 21. 



9 ver. 81. 
Cftp. 99. 8. 
Ley. 2a 90. 
]>e«.lS.2L 
BULLU, 
14. 
lPed.1.19. 

A wr. 15. 



t- Bx. 23. 16. 
7 34.22. 
Ler. 28. 10, 
ete. 

Dea. 16. 10. 
Eedi. 2.1. 



k TU. 19. 



•Ley. 28. 34. 
8ftL81.8,4. 



»Cqk38.U. 
•Gap. 88. 8. 



<iLeT.lS.9D. 

7 38.27. 
•8ia.8&18. 

11.58.5. 



euaita parte de im hin oon cada ooidero. 
Eato «era el holocansto de cada mes por 
todoe los meeet del afio. 

15 Y un macho de cabrio en expiación 
M ofpeceiá á J^oTá«, ademas del faolo- 
cauato eontinno, con ra libación. 

10 5 Mas en el mes primero, & K» 
catorce del mes serék la Pascua de Je- 

17 Y A los quince dias de amieste mes 
e« ia solemnidad : por siete dias se co- 
merán panes ázimos. 

18 £1 primer dia habrá santa convoca- 
ción ; ningana obra servil haréis. 

19 Y ofreceiéis por ofrenda encendida 
en holocausto á Jehová dos beoervos de 
la vacada, y un camero, v siete corderos 
de un ajk>; : sin defecto los tomaréis : 

80 Y BU presente de harina amasada 
con aceite: tres décimas con cada iie- 
oerro, y dos décimas oon cada camero 
ofiíeceréis. 

SI Con cada uno de los siete corderos 
ofiraoeréis una décima. 

22 Y un macho cabrio por expiación A 
para reconciliaros. 

83 Esto oflneeeréis ademas del holo- 
causto de la mañana, que et el holo- 
causto continuo. 

84 Conforme á esto ofreceréis cada uno 
de los siete dias por vianda, y por oflren- 
da encendida en olor de suavidad á Je- 
hová; oflrecerse ha, ademas del holo- 
causto continuo, con su libación. 

85 Y el séptimo dia tendréis santa con- 
vocación : ninguna obra servil liaréis. 

90 ^ Ademas, el dia de las primicias •', 
cuando ofreciereis Presente nuevo á Je- 
hová en vuestras semanas, tendréis santa 
convocación: ninguna obra servil haréis. 

87 Y ofreceréis en holocausto, en olor 
de suavidad á Jehová, dos becerros de 
la Tacada, un camero, siete corderos de 
un afio: 

88 Y d Presente de ellos, de flor de 
harina amasada con aceite, tres décimas 
oon cada becerro, dos dédmas coa cada 
camero. 

89 Con cada uno de los siete corderos 
una décima. 

80 Finalmmle, un macho de cabrio 
para hacer expiación por Tosotros. 

81 Let ofreceréis, ademas del holoca- 
usto continuo, c<» sus Presentes, j sus 
libaciones A : sin defecto los tomaréis. 

CAPITULO XXIX. 
FiettoM y $aerifieio$ dd «ne( eíptimo. Fieita 
de la$ trompetai, de ¡a expiación, y de los 
táberntíeuiot, 

Y EL séptimo mes, al primero del 
mes tendréis santa convocación; 
ninguna obra servil haréis : os s^ dia 
de sonar las trompetas >. 

9 Y ofreceréis en holocausto, por olor 
de suavidad á J^ová, un becerro de la 
vacada, un camero, déte corderos de nn 
año sin defecto. 

8 Y el Presente de ellos, de flor de 
harina amasada con aceite, eerá tres 
décimas con cada beoeno, dos décimas 
con cada camero : 

4 Y con cada uno de los siete corderos 
usa décima. 

fi Y un macho de cabrio por expiación 
para reconciliaros ; 

Ademas del holocausto b del mes, y 
su Presente, y el holocausto continuo, y 
■n Presente «, y sus libaciones, conforme 
& su 1^, por ofiwnda encendida á Je- 
hová en olor de suavidad. 

7 *f Y en el dlex de este mes séptimo 
tñidréis santa convocación^, y afligiréis 
vuestras almas: ninguna obra haréis* 



8 Y ofkeoeréls en bolocanst» á Jdiová, 
por olor de suavidad, un becerro de la 
vacada, un camero, siete corderos de un 
aflo : sin defecto/ los tomaréis. 

9 Y sus Presentes, de flor de harina 
amasada con aceite, «eráit tres décimas 
con cada becerro, dos déoinuM con cada 
camero, 

10 Y con cada ano de loa siete cor- 
deros una décima : 

11 Un macho de cabrío por exiiiadon, 
ademas de la ofrenda de las expiaciones 
por d peosdo, yi; del holocausto oonti- 
nuo, y de sus Presentes, y de sus liba- 
ciones. 

18 *f También á los quince dias del 
mes séptimo tendréis santa oonvocaci- 
on A : ninguna obra servil hntéis, y ce- 
lebraréis solemnidad á Jdiová por siete 
dias. 

18 Y ofireceréis en holocansto*, en o- 
f^«nda encendida á Jehová en olor de 
suavidad, trece becerros de la vacada, 
dos cameros, catorce corderos de un 
afio : han de ser sin defiecto. 

14 Y los Presentes de ellos, de flor de 
harina amasada con aceite, serán tres 
décimas con cada uno de los trece be- 
cerros, dos décimas oon cada uno de los 
dos cameros, 

16 Y coa cada' uno de los catorce cor- 
deros una décima : 

16 Y un macho de cabrio por expia- 
ción, ademas del holocausto continuo, 
su Presente, y su libación. 

17 Y el segundo dia iffireceréis doce be- 
cerros de la vacada, dos cameros, ca- 
torce corderos de un aflo sin defecto ; 

18 Y sus Presentes y sus libaciones con 
los becerros, con los cameros, y «wn los 
corderos, seí^un el ndmero de eUos, con- 
forme á la ley. 

19 Y un macho de eábrio por exfria- 
oion, ademas del hcAocausto continuo, y 
su Presente y su libación. 

9U Y el dia tercero once becerros, dos 
cameros, catocee corderos de un afio sin 
defecto; 

81 Y sus Presentes y sus libaciones oon 
los becerros, oon los cameros, y con los 
corderos, según el niimero de eUos, con- 
forme á la ley. 

98 Y un macho de cabrio por exi4a- 
cion, ademas del holocausto continuo, y 
su Presente, y su libación A. 

93 Y el cuarto dia diez becerros, dos 
cameros, catorce corderos de un año sin 
defecto; 

94 Sus Presentes y sus libaciones con 
los beoem», con los cameros, y con los 
corderos, según el numero de ellos, con- 
ferme á la I^. 

80 Y nn macho de cabrio por expia- 
ción, ademas del holocausto continuo, 
su Presente y su libación. 

M Y el quinto dia nueve beoerros, dos 
oameros, catorce corderos de un año 
sin defecto ; - 

97 Y sus Presentes, y sus libaciones 
con los becerros, con los cameros, y con 
ios corderos, s^gun él ndmero de ellos, 
oonlbnne á la ley. 

98 Y un macho cabrio por expiación, 
ademas del holocausto continuo, su Pre- 
sento y su libación. 

99 Y el sexto dia ooho beoerros, dos 
oameros, catorce corderos de un a&o 
sin defecto ; 

80 Y sus Presentes y sus IttMCiones 
oon los beoerros, con lo* cameros, y con 
los corderos, según el nlimero de dios, 
conforme á la ley. 

31 Y un macho cabrio por expiación, 
ademas del holocausto continuo, ana 
Presentes y ras Hbaoioaes. 



/Oap.28.IS. 



LCHK 



NXTMEBOS^ XZX, XXXL 



«.a ai 

W7.S7. 




J^M. 



■tu*. 
il&i 

•fas.!. 
■U.S.Q. 

u. 

'ltf.S(l.lt 









S 7 d •óptimo dia lUt» hteeaoh do« 
cnoeros, catoree oaidnrM d* un año afai 
deftcto; 

33 T sw PnMtttM 7 mu UbaeiMiM oon 
iw beeaornt, eon Im eamoniM» 7 000 Uw 
cpide rw, legun el niimcvD de mt», oon» 
fimneálaler. 

M T im macho eabiÍD por expiación» 
adama del liolocansto contlaao* oon su 
{•mente y tu Ubecion. 

36 £1 octavo dia< tendréis lolemnidad : 
ningRaa oioa Mrril huríA*. 

33 Y ofieceráU en bolocautto. «ñ o- 
frenda encendida de olor tuaTe a Jebo* 
vá, vn noTíllo, un camero» alete oor- 
deroB de un aflo sin dc&oto ; 

87 Siu presentes j sus libaciones oon 
el noTÜlo, con él camero, ▼ oon los oor- 
dw», según el niimeiD de ellos, oon- 
ftnneálal«!7. 

38 Y un míwho cabrio por expiación» 
adonas del holocausto continuo, con sn 
FRwnte y su libación. 

30 5 Estas cosas oftcceráU 4 Jétnowé, 
m Tuertias solemnidades», ademas de 
vuestros Totos*, 7 de Tuestcas ofrendas 
Ittnts, para vuestros holocaustos» 7 pan 
▼MBtns peesc otes» 7 para vuestras uba- 
cioaes» 7 para vuestras paoes. 

CAPITULO XXX. 
Mra la tUlgaeitm <b emmfUr Im «otes f 
^nnwatef. Por awímm y eon fw coadf- 
«wMi jxKUaa mudarm. 

Y MOISÉS dijo & los hUoa de Israel 
oonfonne á todo lo que Jehová le 
hsUa mandado» 

2 Y habló Moisés á los príncipes de 
lata tribus de los h^os de Israel, dici- 
endo: Esto es lo que Jehov& ha man- 
dado. 

3 Coando alguno hiciere voto á Je- 
bo?ái, ó hiciere juramento • Usando su 
alma oon oMigacion, no violan su pa- 
Idxa: hará' confióme á todo lo que 
*>Ü6 de tu boca. 

i \ Mas la mujer, cuando hiciere voto 
* Jehová, 7 se ligaíe con obligación en 
Ctta de (u padre en su mocedad» 

5 Si tu psdze oyere su voto, y la obli- 
e*cion con que ligó sn alma, y sn padre 
oblare k ello, todos los votos de eUa se> 
na finnes, 7 toda obligación con que 
Itabiere ligado sn alma, firme será. 

ff Mas si tu padre le vedare el dia que 
ojeie todos sos votos, v sus obligaciones, 
coo que ella hubiere ligado sn alma, no 
teria firmes; 7 Jehová la perdonará, 
por cDsnto su padre le vedó. 

7 \ Empero si fuere casada, é Moleré 
n>UN, ó pronunciare de sus labios cosa 
con qae obligue tu alma, 

8 Si sn mwido lo o7ere, 7 cuando lo 
oyeie, callare á ello, loa votos de ella 
wráa finnes, 7 la obU^^ion con que 
^6 tu alma, firme será. 

9 Pero si cuando au marido lo ovó ', le 
vedó, entiinoes el voto que ella hixo, 7 
loqae pronunció de sus labios con que 
ligo m alma, será nulo ; 7 Jdiová la 
podonaiá. 

10 5 Mas todo voto de viuda» ó re- 
P>diada, eon que ligare su alma, será 

11 Y ti hubiere hecho voto en casa de 
a marido, v hubiere ligado su alma eco 
«nígacicn de juramento, 

12 Si tu marido oyó, 7 calló á dio, 7 
^J* vedó, entonces todos sus votos 
*cm firmes, 7 toda obligación oon que 
bubicre ligado su alma, firme será. 

13 Mas ti su marido los anuló el dia 
P* lot 036, todo lo que salió de sus la- 
bios cuanto á sus votos, 7 cuanto á la 
obligadon de su alma» será nulo ; su 



naaiido/ loa anuló» 7 Jehová la per- 
donaii;. 

14 Todo voto, ó todo Juramento obU. 
gandose á afligir el alma, su marido lo 
confirmará, ó su marido ib anulará. 

15 Empeoro si su noarido callare á ello 
de dia en dia» entonces oonfirmó todos 
sus votos, 7 todas las oblifracionea que 
están sobre ella : confirmólas, por cu- 
anto calló á ello el dia que lo 070. 

10 Mas si las anulare después de ha- 
ber/<M oido» entonces él llevan el pecado 
de ella. 

17 Estas son las ordenanzas que Je- 
hová mandó á Moisés pora entre el 
varón 7 su mHjer, 7 entre el padre 7 
su h^a durante su mocedad en casa die 
su padre. 

CAPITULO XXXI. 

Bom «uUhminaáoi lo* MaáianUa». £cy mbn 

übotin. 

Y JEHOVÁ habló á Molaea» did- 
endo: 

8 Has la vénganla de los hUoa de 
Israel sobre los Ma<lianitas«i oeipues 
serás recogido á tus pueblos i. 

8 Entices Moisés habló al pueblo 
diciando: Armaos algunos de vosotros 
pan U guem, 7 serán contn Median, 
7 harán la venganxa de Jehová en Me- 
dian. 

4 Mil de cada tribu de todas las tribus 
de los 14JOS de Israel enviarais á la 
guem. 

fl Asi ftieton dados de los millares de 
Israel mil por cada tribu» doce mil á 
punto de guerra. 

6 T Moisés los envió á la guem ; mil 
de cada tribu envió : 7 Phinees, h^o de 
Eleazar sacerdote, fué á la guerra con 
los santos instrumentos, oon las trom- 
petas en su mano « para tocar. 

7 Y pelearon contn Median, como 
Jdbová lo mandó á Moisés, 7 mataron 
á todo varón d, 

8 Mataron también entre los muertos 
de ellos á los reyes de Madian Kvi, y 
Recen» y Znr, y Hur, v Keba» cinco 
reyes de Madian « : á Balaam también, 
h^o de Beor/, mataron á cuchillo. 

9 Y llevaron cautivas los hüos de Is- 
rael las rntüei^^ de los Mamanitas, 7 
sus chiquitos, 7 todas sus bestias, y todos 
sus gallados, 7 arrebataron toda su ha- 
cienda. 

10 Y abrasaron con fliego todaa tas 
ciudades g, aldeas v castillos. 

11 Y tomaron todo el despojo A, 7 toda 
la presa, así de hombres como de bestias. 

12 Y tn^eron á Moisés, y á Eleazar el 
sacerdote, 7 á la congregación de los 
h^os de Israel, los cautivos, y la presa, 
y los despojos, al campo en los llanos de 
Moab, que ettan junto al Jordán de 
Jericó •'. 

13 5 Y salieron Moisés y Eleazar el 
sacerdote, y todos los príncipes de la 
congregación, á recibirlos raen del 
campo. 

14 Y enojóse Moisés contn los ca|ri- 
tañes del ^ército, contra los tribunos y 
centuriones que volvían de la guerra; 

15 Y díjoles Moisés : ¿ Todas las mu- 
jeres habías reservado ? 

10 Hé aquí ellas fueron <: á los hijos 
de Israel, por consto de Balaam, para 
causar prevaricación contn Jehová en 
el negocio de Peor; por lo que hubo 
mortandad en la congregación de Je- 
hová i. 

17 Matad pues ahon todos loa va- 
rones entre los niños : matad"* también 
toda mi;ú^ 4^^ htiyn conocido varón . 
camalmente. I 



/10W.11S. 
'ver.*,». 



• Gq>.9S.17. 
>Oap.37.U. 



• Cap. 10. 9. 



•I Den. 90.18. 
JuecSLll. 
1 Bey. 11. 
U,l<>. 

« Jos. 18. n. 
/Jos. 18.23. 



'J0S.6.M. 

ADbo.90.14. 
J(is.S.2. 



< Cap 23. 1. 



t3Fed.S.U. 
Ap.S.14. 



/ osp. as. 0. 

■•JaecSl. 
U. 



A.ai46s: 



KÜMKROS, XZXIL 



•Okp.6.S. 
7l9.U,ete. 

•Capí 19. 13, 
19. 



r C»p. 19. 9, 
17. 

<L0T.1L 25. 



«-Jas. 93. 8. 

I8«ii.8a 

3^ 

8^68.13. 
•Gen. 14. 30. 

Jos. 6. 19. 

3 8UI.& 

11.13. 

Pro.3.9,10. 
(Otp.18.26. 



«lCor.9. 

U,li. 
■ Cftp. a. 7, 

ote. 



V Gap. 18. 8. 
19. 



18 Y todas lai niBas entre IM mujeres, 
que no hajan conocido ayuntamiento de 
▼aron. os reierraréis vlvaa. 

19 ^ Y Toaptroi quedaos ftiera del 
campo « déte dias : y todoa loi que fau- 
Meren matado penona, y cualquiera que 
hubiere tocado muerto, ce purificaréis 
al tercero y al séptimo día «, vosotros y 
vuestros oautiros. 

au Asimismo purificaréis todo vestido, 
y toda prenda ae pieles, y toda obra de 
pelos de cabras, y todo Taso de madera. 

31 Y Eleazar el sacerdote d^o & los 
hombres de guerra, que veniúi de la 
guerra : Esta et la ordenanza de la ley 
que Jehová ha mandado á Moisés : 

88 Ciertamente el oro, y la plsta^ metal, 
hierro, estaño, y plomo ; 

88 Todo lo que resiste el fuego, por 
fuego \o haréis pasar, y será limpió, bien 

3ue en las aguas de purificación habrá 
e puiificarsejí ¡ mas haréis pasar por 
agua todo lo que no aguanta d fuego. 

84 Ademas lavaréis vuestros vestidos f 
el séptimo dia. y así aeréis limpios ; y 
después entrarás en el campo. 

85 Y Y Jehov& habló á Moisés, dici- 
endo : 

se Toma la enenta de la presa que se 
ha hecho, así de las personas como de 
ias bestias, tü y el sacerdote Eleazar, y 
las cabezas de los padres de la congre- 
gación : 

87 Y partirás por mitad r la presa entre 
los que pelearon, tntrt los que salieron 
á la guerra, y toda la congregación. 

88 Y apartarás para .^ovi* el tri- 
buto de los hombres de guerra, que sa- 
lieron á la guerra : de quinientos uno ', 
así de las personas como de los bueyes, 
de los asnos, y de las ov^as. 

89 De la mitad de ellos lo tomaréis, y 
daréis á Eleazar el sacerdote la oficenda 
de Jehovi. 

80 Y de la mitad perteneciente A los 
h^os de Israel tomaras uno de cincuen- 
ta, de las personas, de los bueyes, de los 
asnos, y de las ov(;}as, de toao animal, 
y« le darás á los liCvitas, aue tienen la 
guarda dd tabernáculo de Jehová'. 

81 K hicieron Moisés y Eleazar el sa- 
cerdote como Jehová mandó á Moisés. 

83 ^ Y fué la presa, el resto de la presa 
que tomaron los hombres de guerra, seis- 
cientas y setenta y cinco mil ovigas, 
88 Y setenta y dos mil bueyes, 
M Y sesenta y un mil asnos : 

86 Y en cnanto á las personas, de mu- 
jeres que no hablan conocido ayunta- 
miento de varón Jiieron en todas treinta 
y dos mil. 

86 5 V la mitad, la parte de los que 
hablan salido á la guerra, fué el nu- 
mero de trescientas treinta y siete mil 
y quinientas ovc^jas. 

37 Y el tributo para J^ová de las 
ovijas filé seiscientas v setenta y cinco. 

88 Y e/ número de los bueyes, treinta 
y seis mil : y de ellos el tributo para 
Jehová, setenta y dos. 

89 Y W de los asnos, treinta mil y 

Suinientos: y de ellos el tributo para 
ehová, setenta y uno. 

40 Y e/ de las personas, diez y seis mil : 
y de ellas el tributo para Jehová, treinta 
y dos personas. 

41 Y dio Moisés el tributo, por elevada 
oflf«nda á Jehová, á Eleazar el sacer- 
dote, como Jehová lo mandó á Moisés 51. 

4fi ^ Y de la mitad para los h^os de 
Israel, que apartó Moisés de los hombres 
que hablan ido á la guerra, 

48 (La mitad para la congrnacion ftié, 
de las ov^as, trescientas treinta y siete 
mil y quinientas : 



44 Y de los bueyes, treinta y selt mÜ : 

45 Y de los aaiiof, treinta mil y qul< 
nientos: 

40 Y de las nenonas, diez y seis mil :) 
47 De la mitad pues para los hHos de 
Isñel' tomó Moisés uno de «04» dn- 
cuenta, asi de las personas como de los 
animales, y diólos á los Levitas, ove 
tenían la guarda del tabemáeulo de Je- 
hová, oomo Jehová lo habla mandado 4 
Moisés. 

48.^ Y llesaron á Moisés los Jefies de 
los millares de aquel ^{énrfto, los tribu- 
nos y oenturiones, 

49 Y dieron á Moisés: Tus siervos 
han tomado razón de los hombres de 
guerra que ettan en anestro poder, j 
ninguno ha faltado de nosotros. 

50 Por lo cual hemos oftvcido á Je- 
hová ofrenda, cada uno de lo que ha 
hallado, vasos de oro, brazaletes, mani- 
llas, anillos, zarcillos, y cadenas, para 
hacer estación por nuestras almas de* 
lante de Jehová •. 

51 Y Moisés y él sacerdote Eleazar 
recibieron el oro de ellos, alh^as todas 
elaboradas. 

58 Y todo el oro de la ofk«nda que 
ofirecieron á Jehová de los tribunos y 
centuriones, fué diez y seis mil sete- 
cientos y cincuenta sidos. 

58 Los hombres del ejército hablan 
pillado cada uno para sí. 

54 Hecibieron pues Moisés y el sacer- 
dote Eleazar el oro de los tribunos y 
centuriones, y trtgéronlo al tabernáculo 
del testimonio, por memorial de loa hi- 
jos de Israel delante de Jehová. 

CAPITULO XXXIL 

Coneeston hecha d \a» (ríbiii ds BMht% f de 
Ood, % tía mtdia M\m <<• Uamiuitt, «pn 
moMoo de tu» miMkos yomoilof. 

Y LOS hijos de Rubén y los h^Jos de 
Gad tenían una muy gran muche- 
dumbre de ganado ; los cuales viendo 
la tierra de Jazer* v de Galaadb, pare- 
cióles el país lugar de ganado. 

8 Y vinieron los hi]os de Gad y los 
MJos de Rubén, y hablaron á Moisés, 
y á Eleazar el sacerdote, y á los prbi- 
clpes de la connegaclon, diciendo ; 

8 Ataroth, y Dibone, y Jazer, y Nim- 
rarf, y Hesbon*, y Eleale, y Saban, y 
Nebo/, y Beony, 

4 La tierra que Jehová hirió didante 
de la A congr^acion de Israel, es tierra 
de ganado, y tus siervos tienen ganado : 

5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia 
en tus qjos, dése esta tierra á tus siervos 
en heredad, y no nos hagas pasar el 
Jordán. 

5 Y respondió Moisés á los h^os de 
Gad y á los hijos de Rubén : ¿ Vendrán 
vuestros hermanos á la guerra, y vos- 
otros os quedaréis aquí ? 

7 ¿ Y por qué prevenís el ánimo de los 
hijos de Israel, para que no pasen á la 
tierra que les ha dado Jehová ? 

8 Asi hicieron vuestros padres, cuando 
los envié desde Gades-Bamea para que 
viesen eWa tierra* : 

9 Que subieron hasta la arroyada de 
Escol, y después que vieron la tierra, 
preocuparon el ánimo de los hijos de 
Israel, para que no viniesen á la tierra 
que Jehová les habla dado. 

10 Y el furor de Jehová se encendiú 
entonces *, y Juró diciendo : 

11 Que no verán los varones que sn- 
bieron de Egipto, de veinte afios arriba, 
la tierra por la cual Juré á Abraham, 
Isaac, y Jacob ; por cuanto no fueron 
perfectos en pos de mí < : 

18 Escepto Caleb, h^o de Jephone 



HOHEHOS, ZXXUL 















iiilih^(i4iu|>ilii «time di namn 



■MM nxa di iI^Ht, li^ iIi'jÓhC 









la V puadn <UI dsOnu di sin, Im ' 
LS V piíücbirdé I>D]ibH, tÉ«EU« « 
II V partUo* d* AlD», «niaroii tiiJ 






A.e.l4Mt 



NUMEBOS, lOXnr. 



A.C1I 



r Sen. 10. 6. 



t Den. 10. 7. 



I ¿a 9«(iMi. 
da vet, 
Cftp. 18. 38. 
Den. a. 14. 

'-Oftp.ao.as, 

38. 

Dsn. 10. 6. 



' Cap. n. 1, 
ate. 



' Den. 10. 7. 
Cnp. 31. 4. 
Den. a. 8. 



tone$ds 
j4barim, 
Cttp. 21. U. 



"Cap. 21.80. 
Den. 83. 49. 
t84. L 



'BZ.2S.M. 
88. 

Den. 7. 2, 6. 
y 13. 8. 
Jnee.2.8. 



19 Y p«rtfdm áB Ritma, aaentaron en 
RiiDnioii-pci'M. 

flO T pBitidot de Rimmon-pcres, alen- 
taron en Libna. 

81 T partidos de Liblia» aaentaron en 
Rissa. 

89 T partidM de Rloa, asentaron en 
Ceelatha. 

88 Y partido* de Ceelátlia, aaentaron 
en el monte de Sepher. 

84 Y partidoa del monte de Sepher, 
aaeatanm en Harada. 

85 Y portldoa de Harada, aaentaron en 
Maceloth. 

9S Y partido* de Maceloth, aaentaron 
en Tahath. 

87 Y partidos de Tahath, asentaron en 
Tara. 

88 Y partidos de Tara, aaentaron en 
Mithca. 

88 Y partfdoa de Mithca, asentaron en 
Haamona. 

80 Y partidos de Haamona, asentaron 
en Moseroth^. 

81 Y partidos de Moaexoth, asentaron 
en Bene-jaacan. 

88 Y partidos de Bene.Jaacan, asen- 
taron en d monte de Oldgad?. 

88 Y partidos del monte de Oidgad, 
asentaron en Jotbatha. 

84 Y partidos de Jotbatha, aaentaron 
en Abrona. 

85 Y partidas de Abrona, asentaron en 
Esion-gaber. 

88 Y partidos de Esion-gaber, asenta- 
ron en el desierto de Sin, qne es Cades |. 

87 Y partidos de Gades, asentaron en 
el monte de Hor, en la extremidad del 
pais de Edom. 

88 Y subió Aaron el sacerdote al monte 
de Horr, conforme al dicho del Jebová, 
7 allí murió & los cuarenta aik» de la 
salida de los h^os de Israel de la tierra 
de Egipto, en ei mes quinto, en el pri- 
mero del mes. 

80 Y en Aaron de edad de ciento y 
'veinte y tres afios cuando murió en el 
monte de Hor. 

40 Y el Cananóo rey de Arad«, qne 
habitaba al Mediodía en la tierra de Ca- 
naan, oyó como haUan Tenido los h^os 
de Israel. 

41 Y paxtidosdel monte de Hor', asen- 
taron en Salmona. 

43 Y partidos de Salmona, asentaron 
en Phunon. 

48 Y partidos de Fhimon, asentaron en 
Oboth. 

44 Y partidos de Oboth, aaentaron en 
IJe-abarim |, en el término de Moab. 

46 Y partidos de Ije-abarím, asentaron 
en Dibon-gad. 

40 Y partidos de Dibon-gad, asentaron 
en Almon-diblatbaim. 

47 Y partidos de Almon-diblathaira, 
asentaron en los montes de Abaiim, de- 
lante de Nebo«. 

48 Y partidos de los montes de Aba- 
rim, asentaron en los campos de Moab 
Junto al Jordán de Jericó.* 

49 Finalmente aaentaron jvnto al Jor- 
dán, desde Beth-jesimoth hasta AbeU 
slttkn en los campos de Moab. 

50 1f Y habló Jehorá á Moisés en los 
campos de Moab Junto al Jordán de Je- 
ricó, diciendo : 

61 Habla á los h^os de Israd, t dfles : 
Cuando hubiereis pasado el Jonun á la 
tierra de Canaan, 

08 Echaréis á todos los moradores del 
pais de delante de vosotros, y destmiráis 
todas sus pinturas, y todas sus imágenes 
de fundición, y arruinaréis todos sus 
altos '. 

68 Y echaréis ¡ot moradoreí de la tierra. 



y habitaréis en éOa. : potito* yo oa Ib be 
dado para que la poseáis. 

54 Y heredaréis la tierra por anertes g 
por Tueatras (familias : á los muchos da- 
réis mucho por su heredad, y á loa pocos 
daréis menos por heredad saya : a<mde 
le saliere la suerte, allí la tendift eada 
ttno: por las tribus de vuestros padres 
nereoazeis. 

66 Y ri no echareis los momdoras del 

{lais de delante de Tosotros, sucederá qne 
os que d^aicis de dios aerám por agni- 
Jones en vuestros ojos, jr por espinas en 
vuestros costadas, y aflumis han sotaní 
la tierra en que vosotros naMtaiéis ■. 

66 Ser& ademas, que haré á vosotros 
como yo pensé hacenes á ellos. 

CAPITULO XXXIY. 
/WlMsfoM y eoM^OM <b la Honra da CatMMm. 
gobrv M( npciUeion, y los Mtfútaa fmt debe» 

YJEHOVA habló á Moiaes dbd- 
endo: 
8 Manda 4 los h^os de Israel, y 
dfles ! Cuando hubiereis «ntrado en la 
tierra de Canaan, es á saber, la tierra 

3ue os ha de caer en heredad, la tierra 
e Canaan según sus términos, 

8 Tendréis el lado del Mediodía • desde 
el desierto de Bin hasta los términos de 
Edom ; y os ser&^ el término dri Medio- 
día el extremo dd mar salado hAcia el 
Oriente. 

4 Y este término os irft rodeando desde 
el Mediodía hasta la subida de Aerab- 
Um, y pasará hasta Sin : y sus salidas 
serán del Mediodía* á Cades bamea ; j 
saldrá á Hasar-addar, y pasará balsta 
Asmon. 

6 Y rodeara este término desde Asmon 
hasta el torrente de Egipto', j aas re- 
mates serán al Ocddenta. 

^ Y el término ocddental os será la 
gran mar: este término os será d tér- 
mino occidental. 

7 5 Y el término del Norte os aera 
este ; desde la gran mar os seBalaréis el 
monte de Hor«. 

8 Dd monte de Hor sefialaréis á la 
oitrada de Hamath, y/ serán las salidas 
de aauel término á Sedad. 

9 Y saldrá este término á Zlphion, y 
serán sus remates en Hasar-enan: este 
os será el término del Norte. 

10 ^ Y por término al Oriente os ae- 
flalartts oesde Hasar-enan hasta 8e- 
pham. 

11 T bajará este término desde Bepham 
á Bíblaír, al Oriente de Ain : y descen- 
derá el mümo término, y llegará á la 
costa de la mar de Cinnereui A ta Oriente. 

18 Después descenderá esto término 
al Jordán, y serán sus salidas al mar 
salado : esta será vuestra tierra, ¿hnar- 
cada por sus términos al rededor. 

18 # Y mandó Moisés á los hijos de 
Israel, diciendo: Esta es la tierra que 
heredaréis por suerte <, la cual mandó 
J^ová que diese á las nueve tribus, j 
á la media tribu : 

14 Porque la tribu de los hijos de Rn- 
benfc, según las casas de sus padres, y la 
tribu de los h^os de Gad, conibrnae á 
las casas de sus padres, y la media tribu 
de Manasse, han tomado su herencia. 

16 Dos tribus y media tomaron su he- 
redad de esta parte del Jordán de Jeiicó 
al Oriente, al nacimiento dtí ni. 

18 5 Y habló Jdiová á Moisés dld- 
endo : 

17 Estos ton los nombres de los varones 
que os aposesÍDnarán la tierra: Eleasar 
d sacerdote, v Josué t^jo de Nnn t. 

18 Tomaréis tamUen de cada tribu 



<Joe.lll 
IlBn.S.»l 



ss. 

Jer.a9.5, 
k Den. S.1 
Joa.U. 
Loe. tLI 
Josa: 



•'Joe.U. 



KmsBoe, jzxv. 



'fSKKiíííiS» 



SSt' 



Y HABLJ Jdxnl t Hslw a 



¡^ tribu dr hn UJ« di k>iih. 



■1 la U bljM jr*IirM : I 









"Sffy d^ hmidDlia Hilo* Aun de 

ml3^ nuIíia, i» ■> I> 1>ciUfbí pa 

a Fi» m n dndid da nAgID da. 

pin iHodota: r lU apMi qo* nmln 
ri BVMdma.A buBOolla nhot I 



A.aitfi. 



DEUTEBONOmO, L 



«* Bx. ». 46. 



•Oftp9S.K. 
y)a.64. 
J<M. 17. 8. 

»G»p.a7.17. 



LeT.2S.10. 



A. C. 1451. 



"Man. 21. 
14. 



éMvm. 2L 
24,86. 

•SE.S.L 



' K«m. la 
11. 



habitáis, en medio de la cual yo habito ; 
poraue JO JéhoT& hábito en medio de 
loa n^o« de Itraei «. 

CAPITULO XXXVI. 
Lif adbn ti maMmaiUo dclof liíjtu keniarat. 

Y LLEGA RON loa príncipes de los 
padres de la fimülia de Galaad, 
h^o de Machlr, hUo de Manassé, de 
las Csmilias de los hUos de Joseph, y 
hablaron delante de Moisés, y de los 
príncipes cabezas de padres de los l^jos 
de Israel, 

8 T dieron : JehoT& mandó & mi se- 
fior qne por roerte diese la tierra & los 
hijos de Israel en posesión « : también 
ha mandado Jehova á mi seikir, qne dé 
la poeesion de Salphaad noestro herma- 
no á subías A t 

3 Las cnales si se casaren con algunos 
de los hUos de las oírat tribus oe los 
hUos de Israel, la herencia de ellas será 
asi desfalcada de la herencia de nuestros 
padres, y ser4 afiadida á la herencia de 
la tribu & que serán unUtu : será pues 
quitada de la suerte de nuestra here- 
dad. 

4 T cuando viniere d Jubileo de los 
hijos de Israel «, la heredad de ellas se- 
rá añadida á la heredad de la tribu de 
sus maridos ; y asi la heredad de ellas 
será quitada de la heredad de la tribu de 
nuestros padres. 

5 5 Entonces Moisés mandó á los 
l^Jos de Israel por dicho de Jehová, di- 



ciendo : La tribu de los hlIJoe de Joseph 
habla rectamente. 

6 Esto es lo que ha mandado Jéhová 
acerca de las nij» de Ralphaad, dici- 
endo : Cásense como á ^as les plugui- 
ere; empero en la fimülia de la tribu de 
su padre se casarán, 

7 rara que la herádad de los h^os de 
Israel no sea traspasada de tribu en 
tribu : porque cada uno de los hijos de 
Israel se allegará á la heredad de U 
tribu de sus padres^. 

8 Y cualquiera hija* que poseyere he- 
redad de las tribus de los hijos de Israel, 
con alguno de la fiunilia de la tribu de 
su padre se casará, para que los h^jos de 
Israel posean cada uno la heredad d« 
sus podres, 

9 Y no ande la heredad rodeando de 
una tribu á otra : mas oada una de laa 
tribus de los hijos de Israel se llegue & 
su heredad. 

10 Como Jehorá mandó á Moisés, aai 
hicieron las hfjas de Sal^diaad. 

11 Y Mi MaaU, y Tirsa, y Hoela, y 
MUchá, y Noa, hijas de ^phaad/, se 
casaron con hijos de sus tios : 

18 De la familia de los hijos de Ma- 
nassé, hjjo de Joseph, ftaeron mujeres, 
y la heredad de ellas quedó en la tribu 
de la fiunilia de su padre. 

18 ^ Estos son los mandamientos y loa 
estatutos que mandó JéhoTá por mano 
de Moisés en los campos de Moab, junto 
al Jordán de Jetiaóg. 



EL QUINTO LIBRO DE MOISÉS, 

COMUNMENTE LLAMADO 

DEUTERONOMIO. 



CAPITULO I. 

lUeapUmtaeiom dt lo» prineifalM seeaiM fiM 
amtieeitro» 4 Itraei mt d ittia rto por m- 
paeio át «tortaia oitos. 

ESTAS «m las palabras que habló 
Moisés á todo Israel de esta parte 
del Jordán en A desierto, en el llano, 
delante del mar Berm^o*. entre Pa- 
ran, y Topliei, y Laban, y Baseroth, y 

8 Once Jomadas hay desde Horeb, 
camino del monte 8dr, hasta Cades- 
bamea. 

8 T fiítá, 9«« á loa cuarenta afioa, en 
el mea undécimo, al jpvimero del mes, 
Moisés habló á los hijos de Israel con- 
ftnme á todas laa ooaas qne Jefaová le 
habla mandado acerca de ellos ; 

4 Después que hirió á Sehoni, rejr de 
loa Amorrhéoa, que habitaba en Hea- 
hon, y á Os, rey de Basan, que habitaba 
en Astarom • en Bdrai. 

5 ir De asta parte del Jordán, en tierra 
de Moab, resoMÓ Moisés declarar esta 
ley, diciendo : 

8 JehoTá nuestro Dios nos habló en 
Horeb diciendo : Harto habéis estado en 
este monte; 

7 VoWeoa, partios, é' id al monte dd 
Ainorrbéo, y á todas sus oomaroas en el 
Uano, en Á monte, y en los Talles, y al 
Mediodía, y á la costa de la mar ; á la 
tierra del Cananáo, y d Líbano, hasta el 
gran rio, el rio Eufintes. 

8 Mlníd, yo he dado 'la «Ierra en tu- 
estra presencia; entrad, y poseed la tl- 
aira;qtte JáhoTá Joro 4 Tsaatras padrea. 



Abraham. Isaac, y Jacob, que I«« daria 
á ellos, y á su simiente después de ellos «. 

9 Y Y yo oa hablé entonces diciendo: 
Yo no puedo lleraros sdo/. 

10 JenoTá Tuestro Dios os ha mnlti- 
plioado, y^ aquí itÁ» hoy Tosotros como 
las estrellas dd cielo en multidnd^. 

11 Jehová Dios de Tuestros padres alia- 
da sobre Tosotros como sois mil Teces, y 
os bendiga, como os ha prometido. 

18 i Como UeTará yo solo Tuestraa 
molestias, Tuestras caigas, y Tuestros 
pleitos A? 

18 Dadme de entre Tosotros, de tu- 
estras tribus, Tarones sabios y enten- 
didos, y expertos, para que yo los ponga 
por vuestros Jefes. 

14 Y me respondisteis, y d^isteis: Ba> 
eno e* hacer lo que has dicho. 

16 Y tomé los principales de Tuestraa 
tribus i, Tarones sabios y expertos, y pd- 
selos por Jefes sobre Tosotros, Jefes de 
millares, y Jefes de dentoa, y Jefes de 
cincuenta, y cabos de dies, y gobema» 
dores á vuestras tribus. 

16 Y entonces mandé á Tuestros jueces 
diciendo : Oid laa emuat entre vuestros 
hermanos A, y juzgad Justamente entre 
el hombre y su hermano, ó el que le ea 
extra^jetoi. 

17 No tengáis respec to de personas en 
el juicio : así al peauefio como al grande 
oiréis m : no tendréis temor de ninguno, 
porque el juicie es de Dios : t la causa 
qne os Aiere diflcU», la traerais á mí, y 
yo la oiré. 

18 Os mandé poes csi aqnd tiempo todo 
lo que habláis de hi 



DSCTEBONOmO, D 



Eoíto™ " "jjti I-lígul" h«l" 



« pi tbidí himoi te nU 






íS.^ 






l'S. 



< CnspnriU it «loi poi «uno íu 









r~:^í 









•Sí- joimpii.ciiiiui JdmiMUUaJand>>. 



A.CUS1. 



DEXTTEROKOKIO, DI. 



1 

A.C14ÍLI 



J>gtí.78.S8. 
fllOa9r.l0.5. 



•* Na. 3L as. 



t Qm. 14. 8. 

«w. 10. 



•ow.8&ao. 

•te. 



AmnV. 7. 



'Vv.ai.18, 
14. 

JneclUS, 
21. 



•Kx.15.14, 

1«. 

Jos. 2. 9.10. 

i Nn. ai. 81. 
Jiieo.lU9. 



• Hu. ao. 18. 



<Bx.4.SL 
7U.ia 

joi.ii.9a. 

Ban.9.18. 
32. 



'0k^aB.7. 

/Gip. 20.18. 

fCq;i3.13. 
74.48. 
JoB.U.9. 

iS«L44.S. 



15 Y tanUen la mane de Jchofá fb< 
•obre eñoBj» p«x» dcrtmirlM de en medio 
del campo, nasta acabarlo* f. 

16 ^ Y aconteció, qne cnando w ha> 
Ueron acabado d* morir todos loe liom> 
bre* de guerra de entre d pueblo, 

17 Jdwvá me habló diciendo : 

18 Tü pasarás hoy el tórmlno de Mod), 
4 Aré- 
is Y te acercarás delante de los hijos 

de Ammon : no los molestes, ni te me* 
tas con ellos ; porque no te tcáogo de dar 
posesión de la tierra de los h^os de Am- 
mon ; que á los h^os de Lot la he dado 
por heredad*. 

50 (Por tierra de gigantes fué tamUen 
ella tenida: habitaron en ella gigantes 
en «tro tiempo, 4 los cuales los Am* 
mónitas llamaban Zomcommóos' ; 

51 Pueblo grande, y numeroeo, y alto 
como los Anacóos ; y 4 los cuales» Je- 
hoT4 destruyó de delante de los Am- 
monitas, qulmes les sucedieron, y habi- 
taron en su lugar : 

SS Como hizo «m los ^jos de Esalf, 
que habitaban en Seir, de delante de los 
cuales' destruyó 4 los Horéos; y ellos 
les sucedlenm, y liaUtaron en su tugar 
hasta boy. 

88 Y 4 los Henfos, que habitaban en 
Haserlm hast|i Oaxa, los Caftoréosf que 
salieron de Caftor los destruyeron, y ha- 
bitaron en su lugar.) 

54 ^ Levantaos, partid, y «asad el ar- 
rtyo de Amon * : hé aqm oe dado en 
tu mano á Sehon, rey de Hesbon, Amor- 
rhéo, y 4 su tierra. Comienza 4 tomar 
posesión, y empéllate oon él en guerra. 

55 Hoy comenzaré 4 poner tu miedo 
y tu espanto sobre los pueblos qtu «Han 
debajo de todo el cielo ; los cuales oirán 
tu ^na, y temblarán» y angustiarse han 
delante detí«. 

86 Y envié mensajeros desde el desierto 
de Cademoth 4 Sáion, rey de HeAon, 
con palabras^ de paz, diciendo: 

97 Pasaré por tu tienra ¡ por el camino, 
por el camino iré, sin apartarme 4 dies- 
tra ni 4 siniestra. 

88 La comida me venderás por dinero, 
y comeré; el agua también me darás por 
dinero, y beboré: solamente rasaré 4 {né; 

80 (Gomo lo hicieron oonmigo los hUos 
de Ésad, que habitaban en seir* ; y los 
Moabitas, que habitaban en Ar:) hasta 
que pase el Jordán, 4 la tierra que nos 
d4 JehoT4 nuestro EMos. 

ao Mas Sehon, rey de Hesbon, no 
quiso que pasásemos por el te r r it o rio 
•os/o* porque Jehov4 tu Dios habla en- 
durecido su espíritu <<, y obstinado su 
corazón, paca entrojarlo en tu mano, 
como parece hoy. 

81 Y dijome Jehov4 : Hé affui yo he 
comenzado 4 dar delante de tí 4 Séhon 
y 4 su tierra ; comienza 4 tomar poee- 
sion, para que heredes su tierra. 

88 Y saliónos Sdion al encuentro, él y 
todo su pueblo, para pelear en Jaas. 

88 Mas Jehova nuestro Dios lo entr^ 
delante de nosotros, y herimos 4 él y 4 
sus hiios, y 4 todo su pueblo • : 

84 Y tomamos entmcei todas sus ci- 
udades, y destruimos todas las ciudades, 
hombres, y miyeres, y niilos; no de- 
jamos ninguno/. 

86 Solamente tomamos para nosotros 
las bestias, y los despojos de las ciudades 
que hablamos tomado. 

as Desde' Aroer, que tttá junto 4 la 
ribera del arroyo de Amon, y la dudad 

Íne etHt en el arroyo, hasta Galaad, no 
ubo ciudad que escapase de nosotros : 
todas las entivgó Jéhov4 nuestro Dios 
en nuestro poder A. 



87 Solamente 4 la tienra de los hljoa 
de Ammoa no llMaste, ni 4 todo lo qa« 
está 4 la orilla del arroyo de Jabee ', ni 
4 las dudados del monte, ni 4 /úvr 
alguno que JdiOT4 nuestro Dios hdila 
prohibido*. 

CAPITULO III. 
9(gm» la rdocfon aaltrier: dmrcta M rtm 
Ogt raparUeiom dt ftora ^ lat iribm m 
RtibéH y €hd, y nuáia dt Mamamtt y é» 
eomomigtASmoráMoUm el «airsr sa la 
M«rra df jronMsa. 

Y VOLVIMOS, y subimos oamino 
de Basan, y saUdnes d encuentro 
Og, rey de Baún, para pdear«, €í y 
todo su pueblo, en jEdrd*. 

8 Y dijome Jdiov4 : No tengas temor 
de él, potque en tu mano he entregado 
4 él y 4 todo su pueblo, y su tierra ; y 
'harás oon él come Uoiste oon Sdion, 
rey Amonhéo, que hdiltaba en Hea- 
bon«. 

a Y JdioT4 nuestro Dios entregó tam- 
bién en nuestra mano 4 Og, rey de Ba- 
san, y 4 todo su pueblo, d eud herlmo* 
hasta no quedar de él ninguno. 

4 Y tomamos entonces toda* ms d- 
vdades; no quedó dudad que no les 
tomásemos, sesenta dudados, toda la 
tierra de Argob del retaio de Og en 
Basan rf. 

5 Todas estas eran dudados finrtale- 
ddas con dto muro, con puertas, y 
barras ; sin otras muy muohas dndadca 
sin mulo. 

O Y destruírnoslas*, como hidmoa 4 
Sehon, rey de Hesbon, destruyendo en 
toda ciudad hombres, mi^eres, y nifios. 

7 Y tomamos para nosotros/ todas laa 
bñtias, y los deqpojos de las dudados. 

8 También tomamos en aqud tiempo 
de mano de dos reyes Amorrliéos, que 
estaban de esta parte dd Jordán, la ti- 
erra desde el arroyo de Amon hasta el 
monte de Hermon : 

9 (Los Sidoidos llaman 4 Hormony 
Slrion ; y A los Amorrhéoa Senir *:) 

10 Todas las dudados de la llaznura, 
y todo Galaad, y 4 todo Basan haata 
Salchá y Bdxd*, dudades dd reino de 
Ogen Basan. 

11 Porque solo Og, rey de Basan, ha- 
bia quedado de los gigantes que que- 
daron. Hé aquí su cama, que «ra «na 
cama de hierro, ¿ no eBt4 en RabbnCh 
de los hijos de Ammon' ? La longitud 
de día ee de nueve eodos, y su ansian 
de cuatro codos, d codo de un hombre. 

18 ^ Y esta tierra ftw heredamóa en- 
tonces desde Aroer, que está d arroyo 
de Amon, y la mitad dd monte de 
Cküaad con sus •• dudadas, di 4 los Rq. 
benitas y 4 los Oaditas : 

13 Y d resto de Galaad, y todo Baaaa, 
dd reino de Og», díio 4 la media trllm 
de Manease ; toda la tiena de Argob, 
todo Basan, que se llamaba la tienra de 
los gigantes. 

14 Jair*, hUo de Manease, tomó toda 
la tierra de Arvob hasta el térmixio de 
Gessuri y Mach&tí, y;» llamóla de au 
nombre Basan-Havoth-Jair, oomoae Ka- 
nta hasta hoy. 

15 Y 4 Machlr di 4 Galaadr. 

16 Y 4 los Rubenltas y Gaditas di de 
Galaad hasta el arroyo de Amon, ^ 
medio dd arroyo por término hasta ^ 
arroyo de Jaboc, término de los bMoa 
de Ammonr: 

17 Asimismo la eampafia, y d Jordán- 
y d término, desde Cfainereth haata la 
mar del llano, el mar sdado, las -rcrti. 
entes abajo dd Pisga d Oriente. 

18 Y os mandé entonces dldendo • j«^ 
hov4 vueáfaro Dios os ha dado 



*vee^5,9. 
1». 



Na. 21. B 
«5. ^ 

»Cbpul.4. 



'Ha.tl.aE 



'lBe7.4J3 



Bal.U5.li 
12. 

yia&i»;! 

/"Joe.11.1! 
141. 



•^p. 4. 4 
48- 

*«aLa9.< 

•1 Cr. S. a 

Ks.a7. 5. 

* Jo*. 13: { 



<28i 
36. 



I 



■• Joa.M. 

y la. 9. 
* J0B.13.J 



• Nn. 
41. 
iCt. 



8a. 
a. 



Joa.ia. 

«Ha. S3t 



Joa.ia.S 



A.ai4SL 



DEUTEBONOHIO, Y. 



A.c.im. 



<t Jar. 16. 13. 
•SaL 115.4, 

T. 

yl8A.lS¿7. 

It.44.9. 

y 48. 7. 
r Cap. 80.1, 

eto. 

Ii6T.26.80, 

40. . 

«6ftl.ll6.6. 
JonM41. 



IJob 8. 8. 



•' Sz. 19. 18. 

10. 



k Cap. 7. 19. 
tCftp.8i.13. 



<"Bx.90.22. 
"Cap. 10. 15. 



» Cap. 7. 1. 
y 9. 1,2. 



r Jot. 2. 11. 



s Na. 86. 6, 
14. 



f Cap. 19. 4. 
Mn. 85. U. 
'J(M.30.8. 



t Oap.16.15. 
716.12. 
7&t.l8,9a. 



entxe lu gentes 4 las cuales -os Uerará 
Jehová. 

28 T terTirOs alU & diotes hechos de 
numos de hombres, 4 madera y 4 pie- 
dra', que no ven ni oyen, ni comen, ni 
huelen*. 

89 ^ Mas si desde allí buscares 4 Je- 
hoT4 tu Dios, lo hallai4s, si le buscares 
de todo tu corazón, y de toda tu alma/. 

ao Cuando estuvieres en angustia, y te 
alcanzaren todas estas cosas, «t en los 
postreros dias te Tolvleres 4 Jebov4 tu 
Dios, y oyeres su voz, 

81 Porque Dios míserioordioso e> Je- 
hoT4 tu Dios jv, no te d<;jar4, ni te des- 
truir4, ni se olTidar4 del pacto de tus 
padres que les juró. 

82 Poique pregunta ahora de los ti- 
empos pasados A, que han sido antes de 
tí, desde el dia que crió Dios al hombre 
sobre la tierra, y desde el wa. cabo del 
cielo al otro, si se ha hecho cosa seme- 
jante 4 esta gran cosa, 6 se haya tádo 
otra como ella. 

83 ¿ Ha oido pueblo la toz de Dios, que 
hablase de en medio del fuego •', como 
td la has oido, y vivido ? 

84 ¿ O ha Dios probado 4 venir 4 tomar 
para sí gente de en medio de otra gente, 
con pruebas, con se&ales, con * milagros, 
y con guerra, y mano fuerte, y urazo 
extendido, y grandes/ espantos, según 
todas las cosas que hizo con vosotros 
Jehov4 vuestro Dios en Egipto ante tus 
ojos ? 

85 A tí te fué mostrado^joara que su- 
pieses que Jehov4 él es Dios; no ha¡f 
mas fuera de él. 

88 De los cielos te liizo oir su voz, 
paran ensefiarte; y sobre la tierra te 
mostró su gran fuego, y has oido sus 
palabras de en medio del fuego. 

87 Y por cuanto él amó 4 tus padres», 
escogió su simiente después de ellos : y 
sacóte delante de sí de Egipto con su 
gran poder, 

88 Para echar de delante de tí gentes 

gandes, y mas ftiertea que td • ; y para 
troducirte, y darte su tiara por here- 
dad, como aparece hoy. 

88 Aprende pues hoy, y reduoe 4 tu 
corazón que Jehov4 él es el Dios acriba 
en el cielo, y abaio sobre la tierraj*; no 
hay otro. 

40 Y guarda sus estatutos y tus man- 
damientos, que yo te mando hoy, para 
que te vaya bien 4 tí y 4 tus h^os des- 
pués de ti, y prolongues üu dias sobre 
la tierra que Jehov4 tu Dios te d4 para 
siempre. 

41 ^ Entonces apartó Moisés r tres ci- 
udades de esta parte del Jtnrdan al na- 
cimiento del sol, 

4S Para que huyese allí el homicida, 
que matase 4 su pró)imo por yerro, sin 
haber tenido enemistad con él dasde 
ayer ni de antes de avecr, y que huyendo 
4 una de estas ciudaaes, salvara la vida : 

43 A saber f 4 Beser en el desierto «, en 
tierra de la llanura, de los Rubenitas ; 
y 4 Ramoth en Galaad, de los Gaditas ; 
y 4 Oolan en Basa, de los de Manassé. 

44 ^ Esta pues es la ley que Moisés 
proputo delante de los hijos de Israel. 

45 Estos son los testimonios, y los 

M< 



estatutos, y los derechos que 
notiflcó 4 los h^os de Israel, cuando 
hubieron salido de Egipto, 

46 De esta parte del Jordán, en él 
valle delante oe Beth-peor, en la tiara 
de Sehon, r^ de los Amorrfaéos, que 
habitaba en Hesbon, al cual liirió Moi- 
sés con los hijos de Israel cuando hubi< 
eroh salido de Egipto *, 

47 Y poseyeron su tierra, y hi tierra 



de Og, rey de.Basan i dos reyes de los 
Amorrhéos que estaban de esta pacte 
del Jordán, al nacimiento del sol ; 

48 Desde Aroer», que estA junto 4 la 
ribera del arrojo Amon, hasta el monte 
de Sion, que es Hermon « : 

49 Y toda la llanura de esta parte dd 
Jordán, al Oriente, hasta la mar d^ 
llano, las verUentea de las aguas ab^}o 
del Piagay. 

CAPITULO V. 
BepiU Moiseí los preeepUs del áu^logo, ko- 
eiendo memoria de lo ssuedido «n «i moal* 
Binat. 

Y LLAMÓ Moisés 4 todo Israel, y 
d:Uoles : Oye, Israel, loa estatutos y 
derechos que yo pronuncio hoy en vu- 
estros oidos ; y aprendedioa, y guardad- 
los, para ponerlos por obra. 

8 Jehov4 nuestro Dios hizo pacto con 
nosotros en Horeb«. 

8 No oon nuestros padres hizo Jdu>v4 
este pacto, sino oon nosotros todos los 
que estamos aquí hov vivos i. 

4 Cara 4 cara habló Jehov4 con vos- 
otros en el monte de en medio del fu- 
ego», 

6 (V yo estaba entonces entre J^ov4 
y vosotros <<, para denunciaros la pHsbra 
de Jehov4; porque vosotros tuvisteis te- 
mor del ñi«|go, y no stttxisteis al montea) 
dider^o, 

9 Yo soy Jehov4 tu Dios, que te saqué 
de tienra de Egipto, de casa de siervos • : 

7 No tendr4s dimes ettiaSos delante 
de mí/. 

8 Noharés para tí escultura, m* im4gen 
alguna de cosa que está aniba en loa cie- 
los, ó aba¡o en la tierra, ó en las aguaa 
deb^o de la tierra a : 

9 No te inclinaili 4 ellas, ni les ter- 
vir4B: porque yo soy Jehov4 tu Dios, 
Fuerte, Zeíoso, que a visito la iniquidad 
de los padres sotñre los h\jos, y sobre los 
terceros, y sobre loa cuartos, 4 los que 
me abomoen •', 

10 Y que hago misericordia 4 millares 
4 los que me aman, y guardan mis man- 
damientos. 

11 No tomai4a en vano el nombre de 
tu Dios Jdu>v4A; porque Jehov4 no 
dar4 por inocente al que tomare en va- 
no su nombre. 

18 Ouardar4s el dia del s4bado para 
santificarlo/, como Jehov4 tu Dios te 
ha mandado. 

13 Seis dias trab^}ar4s, y harás toda tu 
obra: 

14 Mas el séptimo es s4bado 4 Jdiová 
tu Dios">: ninguna obra harés tü, ni tu 
h|jo, ni tu h^a, ni tu siervo, ni tu ai- 
erva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún 
animal tuyo, ni tu peregrino que está 
dentro de tus puertas ¡ porque **«'«^*»»tp 
tu siervo y tu sierva como tu •. 

15 Y acuérdate que fuiste siervo en 
tierra de Egipto •, y que JdboT4 tu Dios 
te sacó de aU4 oon mano fuerte, y braco 
extendido : por lo cual Jehov4 tu Dioa 
te ha mandado que guardes éL dia áA 
s4bado. 

16 Honra 4 tu padre y 4 tu madrej», 
como Jehov4 tu Dios te ha mandado, 
para que s^an prolongados tus dias, j 
para que te vaya bien sobre la tierra que 
Jehov4 tu Dios te d4. 

17 No matarás 9. 

18 No adulterar4s«'. 

19 Nu hurtarás*. 

90 No dinls fidso testimonio contra tu 
prójimo'. 

81 No codiciarás la mujer de tu pro- 
jimo, ni desearás la casa de tu prójimo^ 
ni su tierra, ni su siervo, ni su Mervu, 



•C»p.S.a6. 
•0^3.S. 

rOap.8.17. 



•Rs.l9.S,8. 
Heh.8.9. 

»CapL99.10^ 

«Bx.19.9, 
18.19. 

y ao.i8,a 

4Kx.a4.S,& 
Oal. S.19L 



•BZ.90J47. 
/Mat.4.1«L 

&BZ.S4.U 



<Bz.S4. 
Jar. SX 
Mat.23. 
86. 



&Let.l9.U 



<U.68.UL 

1^80.13. 



"»Gea.Lft 
Heb.4.4 



•SX.83.U 

•Oan.15.lj 
y Ift. 18. I 
784.18,21 



Hat. 15.44 
Sf.6.1.Si 

t Mal 5. 21 

aa. 

«•Pn».6.3a 

sa. 

Mat.fi. 37 
28. 

•Rom.l.t.< 

Bf.4.28. 

I Mal. S. & 



xcuo. 


DBüTBBOKOMIOi n, Vtt 


t.<xim. 


.H-.ll 


S.-^ü'p^ci-'^—L^j-'í.'xr*' * - «s'-' r*; 


'íírA'' 


^l\ 










1^11 n. 




•dn,lu-<w>l«ia>(Udlii>l. '1 t V IH «cnUiü n U» p«w «• H 
















IS'SílsSíSS rsíSS^ips 




fc.»U. 












Í2i£ 


p^^pf 


„ V OH. Uu da «^ bM q» M 


w.un.» 




























Síiíf'S'*^'^" 


""^SSF^F^i- 








3SII "¡i'ÍJS.^l^™».^'" "" 






i£rS-S™s3-iI?£ 














óL'iSri^ S°íi «4?^,iSí í, K 






1. dljnt, , m«in. U UiúiH j huí- 


!.>«.<». M fu» d. J^>4 W UM «m. 






m Y oii J.t.011 1> w d. .üaln. 




'l^HIl 




i:í-íisr'».i¡rs-/.t 


i&.'ESSiiía.T- 










'ÍSí'iírí: 


















'S 














'C.Í.1». 


fSaHLim 


n^ ó! SLu £*u,1^'?^i 






ub^u síSiSfíir™^!™ "^ 


hTdiíh,... 


















?j]«£_^ f^^t^r ü^ r 


lí^Sitlf 


.tu.u 


















'ií* 


e^'^TísÉ'^-lS 


WííézrTs'Sí 














■S V HDÚIUH d« nm, pum tr»niD« J 


L"£iV 














^«vioKldíi™ JíHct -I« ^™iM. 






















.q. blo .od«. la. dli./t ru. qu> 


■ST^Ü: 




ss,T ií'=íuíS¿°'.=^'%j; 






°MVMdkn,«jíaíu°.'™™l»<™l- 








dUHi»! d. F°»( P« «t» udpl «u 


EI.^1U.S. 


■fcllll. 












HUÍ DU.., »=» a í» *. i™d.ld.. 






i " 'St" 




























^.tt£; 


ii rSs: 


(wlNDOJ^.i™IH-„h.«™ 










1 iS-H 


*Í LnLtnDM. 


]íírJ:js^£SJits-.¿^ 




S 


í "-«-. 


m^iB^m^ 


•W.tUJ. 




¿jSSssS— 


-^"^á^i^^^Jrh^ 





A.ai4iL 



DBUTERONOMIO, TUL 



A.ai46L 



«j4M.e.i7. 
78.M. 

710.38,40. 
7ll.U,lX 
4Bs.9S.8S. 
7U.I2. 
7U.I& 
.«.l.X 



/Si. as. 34. 
781.1& 

«lP6d.X». 



ÍCIM0.S2. 



<Gema8.1«, 

17. 

XI1Í0.1.7S, 

78. 
ÍBZ.13.S, 

14. 

790.2. 

Dn.9.4. 
«Sx.90.e. 

•»C»p-89Jf. 
b.M.18. 
B0III.LU9. 



«Cip.98.1, 
«to. 
Lev. 96. 8, 

«lo. 



l'Bz.lK.9«. 
798. 9ft. 



«Gaikl9;80. 
Xx.98.8S. 
Jwto.i.ííT. 
M. 108. 88. 

•"Cap. SU 8. 



*Cftp.4.S4. 
79». 8. 



iBx.9S.98. 
J«9il9. 



«09.10117. 



todolBsdMtraÍxát«: no taaiéf oea dloi 
alianai', ni lu tomoié* á meroed. 

8 T no «nparcntaiit eon ello*: no 
darás tu hija a su bíjo, ni tomarái & tu 
hQajNuratnhQo*. 

4 Poique daiTiaiA 4 tn hijo de en poa 
de mí, y aerriián & dioies ageno* ; y él 
ftiror de JehovA w enecndetá •obie vot- 
otiot, y te dettmiii pretto. 

5 Mas así habéis de hacer con eDos : 
Sos altares destniiváis, y quebrarais sus 
estatuas, y cortarais sus bosques, y que- 
marais/ sus eteultnTas en el fti^go. 

6 4 Forgtte tú eres pueblo santo & Je- 
hoWC tu Dios: JÁovA tu Dios te ha 
escogido pan serle un pueblo 7 especial, 
mas que todos loa pueblos que están so- 
bre la haz de la tierra. 

7 No por ser Tosotros mas que todos 
los pueblos os ha querido Jeho^i, y os 
ha escogido; porque ▼osoCros enait los 
mas pocos dé todos los pueblos k : 

8 Sino poique JehoT* os amó, y quiso 
guardar él Juramento que Juró 4 tu- 
estros padres ', os ha sacado JdiovA oon 
mano flierte, y os ha rescatado de casa 
defc sierros, de la mano de Ffaaraon, 
rqrde Egipto. 

9 Conooe pues que Jehorá tu Dios es 
Dios, Dios fiel, que guarda él pacto y/ 
la misericordia a los que le aman, y 
guardan sus mandamientos, hasta las 
mil ceneíaoionesM, 

10 Y que dá el psigo en su cara al que 
le aborrece, destruyéndolo*: ni lo di> 
lataiá al que le odia, en su cara le dai4 
el pago. 

llGnarda por tanto los mandamien- 
tos, y estatutos, y derecho* que yo te 
mando hay que cumplas. 

19 T sen, que por haber oido estos 
derechos, y gua r aad o y puéstoloa por 
obn, Jmork tu Dios guaidarA contigo 
el pacto y la misericordia que ¡vacó 4 tus 
padres •; 

18 T te amar4, y te bendedxft, y te 
muUlplicafá, y baraecirá d fruto de tu 
vientre, t á fruto de tu tiem, v tu 
grano, y tu mosto, j tu aceite, la cru de 
tus vacas, y los rebatios de tas ovejas, 
en la tienra que juró 4 tus padres que te 
daifa. 

14 Bendito serás mas que todo* los 

Sueblos : no habrá en ti vaxon ni hem- 
n estéril, ni en tus bestias. 

16 Y quitará Jehorá de ti toda oifrr- 
medad; y todas las malas plagas de 
Egipto, que td sabes, no las pondrá 
scnire tí^, antes las pondi4 sobre todos 
los que te aborrecieren. 

10 Y Y oonsumlráa á todos los pueblos 
que te dá Jéhov4 tu Dios : no los per- 
aonar4 tu 0|)o ¡ ni serrlrás 4 sus dioses, 
que te será tropiezof. 

17 Cuando dijeres en tu coracon : Es- 
tas gentes son muidlas mas que yo, ¿ có- 
mo las podré desarraigar ? 

18 No tengas temor de ellos r •. acuér- 
date bien de lo que hizo Jéhová tu Dios 
con Fharaon, y con todo Egipto ; 

19 De las grandes pruebas* que vieroa 
tus ojos, y de las séfiales y inilagros, y 
de la mano fuerte y bnzo extendido con 

3ue JéhoT4 tu Dios te sacó: así hará 
Aova tu Dios con todos los pueblos de 
onyapresencia tü temieres. 

90 Y también enviará Jéhová tu Dios 
sobre ellos t abispas, hasta que perecean 
los que quedaren, y los que se nubieren 
eaeondido de ddante de tí. 

91 No desmayes delante de ellos, que 
JdioTá tu Dios ei<A en medio» de tí, 
Dtosjnaade y tenrible. 

98 Y Jéhov4 tu Dios ediará á estas 
gentes de delante de ti poco á poco : no 



las podrás acabar luego, poiqne las bes- 
tias ÓA campo no se aumenten contn 
tí'. 

98 Mas Jehová tu Dios las entregará 
delante de tí, y él las quebrantará oon 
grande destioxo, hasta que sean des- 
truidos. 

84 T él entregará sus reyes en tu ma- 
no jr, y til destruirás el nomtae de dio* 
de detM^o del délo : nadie te hará ícen- 
te ' hasta que los destruyas. 

9S Las esculturas de sos dioses que- 
marás en el fuego*: no oodldarásb 
plata ni oto de sobre ellas para tomarlo 
para tí, porque no tropiezes en ello, 
pues es abominación 4 Jehov4 tu Dio*. 

98 T no meterás abomtaiacion en tu 
casa, porque no seas anatema como ello : 
dd todo lo aborrecerá* y lo abominarás, 
porque es anatema «. 

CAPITULO VIII. 
B Aorta MctMit oleiMUo 4 «im m atmaráa 4» 
Im hmufifeioB réemdoé m tíámtmio, f da Im 
eoií^M eoNlra tot nuáot. 

CUIDAREIS de poner por obra todo 
mandamiento que yo os ordeno hoy, 
porque viváis, y seáis multlplioados, y 
entms y poaeau la tiem, de la oual 
juró Jehová á vuestros padres*. 

9 Y acordarte has de todo el camino 
por donde te ha traído Jdiová tu Dio* 
estos ft cuarenta años en el desierto, pa- 
ra afligirte, por probarte, para saber lo 
que eitota én tu corazón e, ú haUas de 
guardar ó no sos mandamientos. 

8 Y te ailMÓ, é hizote tener hambre, 
y te sustentó con man4, cemiiía ' que no 
oonodas trf, ni tus padres la hablan co- 
nocido, pera hacerte saber que el hom- 
bre no vivirá de solo« pan, mas de toda 
palabra que sde de la boca de Jdiov4 
vivirá d hombre/. 

4 Tu vestido nunca se enveredó sobre 
tí, ni el pié se te ha hinchado por estos 
cuarenta afios g. 

6 Reconoce arimisme en tn ooraaon, 
que como castin el hombre 4 su l^joA, 
ati Jehová tu Kos te castiga. 

6 Guardarás pues los mandamientos d« 
Jehov4 tu Dios andando en sus cami- 
nos, y temiéndolo. 

7 Poique Jdiov4 tu Dios te introduce 
en la buena tienra, tierra de arroyos, de 
aguas, de flientes, de abismo* que brotan 
por vegas y montes : 

8 Tierra de trigo, v cebada, y de vides, 
é higueras, y gxanailos ; tierra de olivas, 
de aodte, y de miel : 

9 Tierra en la cual no comoá* el pan 
con escasez ; no te faltará nada en ella: 
tiara que sus piedras «m hierro, y de 
sus montes cortarás metal. 

10 Y comerás, y te hartarás, y «ben- 
decirás á Jehová tu Dios por la buena 
tierra que te habrá dado. 

11 Guárdate, que no te olvides de Je- 
hová tu Dios, para no observar sus man- 
damientos, y sus derechos, y sus estatu- 
tos, que yo te ordeno Yiaj : 

19 Que quizá no comas y te hartes, y* 
edificado que hayas buenas casas en que 
mores, 

18 Y tus vacas y tus ovinas se aumen- 
ten, y la plata y el oro se te multiplique, 
y todo lo que tuvieres se te aumente, 

14 Se deve luego tu corazón, y < te ol- 
vides de Jehov4 tu Dios, aue te sacó de 
tierra de ÍMpto, de casa de dervos ; 

15 Que te hizo caminar por un dedcrto 
grande y espantoso, de serpientes ardi- 
entes*, y de escorpiones, y« de sed, 
donde ningún agua haMot y fi te saco 
agua de la roca <m1 pedernal • ; 

\6 Que te sustentó con man4 en dde- 



'Xz.98.a. 

80. 



V Jos. 10.91 

49. 

713.1. 
'G*p.lL9& 

•lGr.l4Jl 

» /os. 7. 1. 
21. 



«90S.8.U. 
18. 



«Cap.S.A 
88. 

» Cap. 9. 7. 

7 9er&. 

An.Xia 
•9Gr.8S.Sl. 

<<Bz.l6.1& 



•Mstii 
Lne. 4. i 

/B*L10iS7. 
3». 

9OBp.90k8. 

Kéh.8.Sl. 

&Pn.&ll 
▲p.8.19. 



<8aL 108.1 



ACs^S3.1& 
Tn.90.9. 
Os.18.6L 



(Jer.8.8. 

•Na. 21. 6. 

• Ob.U.í^ 

• Bx. 17. •. 
Kn. 90. 11. 
8d.78.U. 
18. 

V 114. 8. , 



DEDTEBOMOHIO, IZ, X. 






S"*"*.^™™!."' 



inUMili^ iiLMi «• Ib ujiaU ^ 



«4rid . dad* al ddft 



s^zSiTSí'b-t.TS.ns: 



un JtkAí rttta* Dn*: « t¿Ü¿ 









Ás pecqu Jdw<>4 dQÍ i¡am 
t, Jlhñif, dlcUodo: Oh 






£j UbrU doUlii di fUdn codu 



A. C. 1461. 



DEUTEBONOHIO, XL 



A.C.1«L 



«Bz.U.a8. 

¿Bx 90.1,7. 

« 1 Bey. 8. 8. 
/Kn. S8.81, 



9 Kn. 8.6,9. 
h Ka. 4. 15. 
< Cap. 18. fi. 
aC!r.29.U. 

h Kn. 18. ao, 
34. 
Bi.44.28. 

' Ex. 84. 28. 
■•Bz.83.17. 



« Mic 6. 8. 
o 8a1. 84. 9. 
rC»p.6. 6. 
M«t22.87. 



7 Cap. 6. ai. 
•'BaLlU. 

16. 

t8aL148.4. 
iO«0.14.I9. 

eaLa4.1. 

760.12. 



«Otp.80.6. 
Jor. 4. 4. 
Bom.a.28, 
39. 



« Daa. 3. 47. 
Apoo. 17. 

r a Cr. 19. 7. 

Job 84. 19. 

Bom. 3.11. 

£f. 6. 9. 

lFed.1.17. 
■ Bal. 68. 5. 
«LeT.19.3S. 

84. 
» Cap. «.18. 

la. 46. 23. 
• Jer. 17. 14. 



•/Gen. 46. 37. 
Eech.7.14. 



7 labré dos táblu de piedra como las 
primeras, y lubi al oíante con laa dos 
tablas en mi mano. 

4 T es4a:ibió en las tablas, conforme & 
la primera escritura*, las diez palabras 
que Jáiorik os habia hablado en el monte 
de en medio del faM0,el día de la asam- 
blea </, y diómelas Jehorá. 

5 Y volví, y descendí del monte, y puse 
las tablas en el arca que habla hecho ; y 
allí eitan«, como Jdtová me mandó. 

6 ^ Después partieron los hijos de Is> 
rael de Beeroth-bene-jacaan á Moserá/: 
allí murió Aaron, y allí fué sepultado ; y 
en lugar suyo tuvo el sac«rdocio su 14|o 
Eleazar. 

7 De allí partieron & Gudgod; y de 
Gudgod á Jotbath, tierra de arroyos de 
aguas. 

8 ^ En aquel tiempo apartó JdioT& la 
tribu de Leví, para que^ llevase el arca 
del pacto de Jehová, para que estuviese A 
delante de Jehová para servirle, y • pava 
bendecir en sn nombre hasta hoy. 

9 Por lo cual Leví no tuvo parte ni 
heredad con sus hermanos A: Jehová es 
su heredad, como Jehová tu Dios le d^o. 

10 Y yo estuve en el monte, como los 
primeros dias, cuarenta días y cuarenta 
noches/; y Jcdiová me oyó también esta 
vez, V no quiso Jehová destruirte"*. 

11 'í' d^ome Jehová : Levántate, anda 
para que partas delante del pueblo, para 
que entren y posean la tierra, que jiuré á 
sus padres les había de dar. 

13 ^ Ahora pues, Israel, ¿qué pide 
Jehová tu Dios de tí», sino que temas 
á Jehová tu Dioso, que andes en todos 
sus caminos, y que lo ames/», y sirvas 
á Jehová tu Dios con todo tu corazón, 
y con toda tu alma ; 

18 Que guardes los mandamientos de 
Jehová, y sus estatutos, que yo te pres- 
cribo hoy, para que hayas bien« ? 

14 Hé aquí de Jehová tu Dios mnr 
los cielos y los cielos de los ddos *, la 
tierra (, y todas las cosas que Aay en ella. 

16 Solamente de tus padres se agradó 
Jehová para amarlos ; y escogió su si- 
miente después de ellos, á vosotros de 
entre todos los pueblos, como parece en 
estedia. 

16 Circuncidad* pues el prepucio de 
vuestro corazón, y no endurezcáis mas 
vuestra cerviz. 

17 Porque Jehová vuestro Dios es Di- 
os de dioses, y Señor de señores. Dios 
grande', poderoso y terrible, que no 
acepta personas, ni toma cohecho^ : 

18 Que hace Justicia al huér&no y á la 
viuda ; que* ama también al extrai^Jero 
dándole pan y vestido. 

19 Amaréis pues al extrazgeroa : por- 
que eztrai\ieros fuisteis vosotros en 
tierra de Egipto. 

SO A Jehová tu Dios temerás, á él 
servirás, á él te allegarás, y por su nom- 
bre jurarás b. 

21 El eerá tu alabanzac, y él será tu 
Dios, que ha hecho contigo estas grandes 
y terribles cosas, que tus ojos han visto. 

SS Con setenta aJmas descendieron tus 

E adres á Egipto ; y «I ahora Jehová te ha 
echo como las estrellas del cielo en 
multitud. 

CAPITULO XI. 
Bíent» promtUdo» í loe que guarden loe man- 
damienlo», y ealatnidadiee que eobreveiidr4[n 
á loe tranegreeoree. 

AMARAS pues á Jehová tu Dios, y 
guardarás su ordenanza, y sus esta- 
tutos, y S1U derechos, y sus mandamien- 
tos todos los dias. 

9 Y Y comprended hoy: porque no 
habló con vuestros h^jos, que no han 



sabido ni visto d castigo de Jdbová 
vuestro Dios, su grandeza, su mano I 
fuerte, y su brazo extendido, 

8 Y sus señales, y sus obras que hizo 
en medio de Egipto á Fhaxaon, r^ de 
Egipto, y á toda su tierra ; 

4 Y lo que hizo al cgéroito de Egipto, á 
sus caballos, y á sus carros ; como hizo 
ondear las aguas del mar Berm^o sobre 
ellos*, cuando venían tras de vosotros, y 
Jehová los destruyó hasta hoy : 

6 Y lo que ha hecho con vosotros en el 
desierto, nasta qyue habéis llegado á este 
lugar: 

6 Y lo que hizo con Dathan y Abiram, 
h^os de £!liab, hijo de Rubén; como» 
abrió la tierra su boca, y txagóse á ellos 

Lá sus casas, y sus tiendas, y toda la 
idenda que tcáiian en pié en medio de 
todo Israel. 

7 Mas vuestros ojos han visto todos los 
grandes hechos que Jehová ha Secutado. 

8 Guardad pues todos los mandunien^ 
tos que yo os prescribo hoy, para que 
seáis esforzados, y entréis y poseáis la 
tierra, á la cual pasáis para poseerla : 

9 Y para que os sean prolongados loa 
dias sobre la tierra, que juró Jehová & 
vuestros padres habia de dar á ellos y & 
su simiente, tierra que fluye leche j 
miel. 

10 Y Que la tierra á la cual entras para 
poseerla, no es como la tierra de Egipto, 
de donde habéis salido ; donde aembrabaa 
tu simiente, y regabas con tu pie, como 
huerto de hortaliza «. 

11 La tierra á la cual pasáis para po- 
seerla, es tierra de montes y die vegas : 
de la lluvia del cielo has de beber aUi 
las aguas. 

13 Tierra de la cual Jehová tu Dios 
cuida : siempre están sobre ella los ojos 
de Jehová tu Dios</, desde el principio 
del aik> hasta el fin de él. 

18 Y será que si obedeciereis cuidadosa- 
mente mis mandamientos, que« yo os 
prescribo hoy, amando á Jehová vuestro 
Dios, y sirriendolo/ con todo vuestro 
corazón, y con toda vuestra alma, 

14 Yo dar¿ la lluvia de vuestra tierra 
en ai9 tiempo, la temprana y la tardía, 
y A cogerás tu grano, y tu vino, y tu 
aceite. 

16 Daré también yerba en tu campo i 
para tus bestias; y comerás, y te har- 
tarás. 

16 Guardaos pues, que A ruestro cora- 
zón no se infatué, y os apartéis, y sirváis 
á dioses ágenos, y os incUneis á ellos ; 

17 Y así se encienda el furor de Jehová 
sobre vosotros, y I cierre los cielos, y no 
h^ya lluvia, lü la tierra dé su fruto, y 
perezcáis presto de la buena tierra que 
os dá Jehová. 

18 ^ Por tanto pondréis estas mis pala- 
bras en vuestro corazón y en vuestra 
alma "•, y las ataréis por señal en vuestra 
mano, y serán por frontales entre vuestros 
q}os>. 

19 Y las enseñaréis á vuestros h^oso, 
hablando de ellas ora sentado en tu casa, 
ó andando por él camino, cuando te 
acuestes, y cuando te levantes. 

80 Y las esoribixás en los postes de tu 
casa, y en tus portadas : 

21 Para que sean aumentados vuestros 
dias, y los dias de vuestros hijos j>, sobre 
la tierra que Juró Jehová á vuestros 
padres que les habia de dar como los 
dias de los cielos sobre la tierra?. 

28 5 Porque si guardards cuidadosa- 
mente todos estos mandamientos que yo 
os prescribo, para que los cumpláis, oomo 
améis á Jehová vuestro Dios andando en 
todos sus caminos, y á él os allegareis. 



• Bx. 14. 29. 
8L 



4Kq.16.3L 



*Zac.Ii.l3. 



•ver. 32. 

/osp-iaii 



«Lev. 36. 4. 

A joeia.as. 

Bant». S. 7. 
tBaLlM.lLÍ 



iljas. 23. U, 
16. 



{Cap.&U. 



»0»p.6.6.9i 

Fro.8.L 
"Pw.8.1 
• CapL 4. 9. 



r Pro. 4. 1(X 
y 9. U. 

9 Sal. ». SSi 



ílcmo. 



DEUTEBONOMK), XIL 



A. C. liSL 



'JQB.1.IL 

•GeiLUwIS. 
lx.S3.8L 
51I.3Í.S. 

i'Xz. 23.37. 

:*OqiL2B.3, 
18. 

68. 



»cip.2r.A 

I '«.8138. 

I 

I 
cGa.U.«. 



'Ctp.u.a 



■C^CL 



'ti.ta.9L 

IU.U 



SCr.JLL 






IX IL 
''J»e.l7.«. 



28 Jehofá twnUen •oIuuc& todaa eitu 
gentes «te delante de Toeotros ; y mí po- 
■eeráis el pait dt gentes grandes y mas 
fuertes que Tosotros. 

S4 Tooo lugar que pisare la planta de 
▼uestvo f&éy terk vuestro'': de¿de el de- 
aiert» y el Líbano, desde el rio, el rio 
Eufrates» hasta la mar postrera* seiá 
Tuestn» término. 

85 Nadie se sostendrá delante de tos* 
otros * i miedo y temor de ▼osotros pon- 
drá JehoTá Tuestro Dios» sobre la has 
de toda la tieixa que hollareis, como él 
os ha dioho'. 

fl6 5 Hé aquí yo pongo hoy delante de 
▼oaotros la benm o iwi, y la maldición ir : 

87 I<as bendición, si oyereis los man- 
dañoientos de JehoTá vuestro Dios, que 
yo os prescribo hoy : 

88 > la maldición a, si no oyereis los 
mandamientos de Jehová Tuestro Dios, 
y os apartareis del camino oue yo os or- 
deno hoy, para ir en pos de aloses ágenos 
que no habéis conocido. 

88 Y será, que cuando Jehová tu Dios 
te introdujere en la tierra, á la cual vas 
pan poseerla, pondrás la bendición sobre 
ri nwnte Gerizim, y la maldición sobre 
d noonte JBbalb : 

30 Los cuales mtan de la otra parte del 
Jordán, tras él camino del Occidente, en 
la tierra d^ Cananéo que habita en la 
campafia ddante de GÜgal, junto & los 
Uanoa de Moreh*. 

81 Porque vosotros pasáis el Jordán, 

Era ir á poseer la tierra que os dá Je- 
vá vuestro Dios ; y la poseeréis, y ha- 
bituáis en ella. 

88 Cuidaréis pues de poner por obra 
todos kM estatutos, y derechos, que jo 
presento hoy^' delante de vosotros. 

CAPITULO XII. 
FroMbe JHm á Iom Itraditaa «I qfnetr aasri- 
jleios fuera de omuí luifar ote« fl teielaret 
y mtamda que te abetengan de eomer toitgret 
y etTM nuutftaree ituaundoe. 

ESTOS MM los estatutos* y derechos 
que cuidaréis de poner por obra, en 
la tierra que Jehováel Dios de tus paidres 
te ha dado para que la poseas, todos los 
dias que vosotros viviereis sobre la tierra^. 

8 f Destruiréis e enteramente todos los 
bagares donde las gentes, que vosotros 
heredaréis, sirvieron á sus dioses sobre 
los montes altos, y sobre los collados, y 
debajo de todo árbol espeso d : 

8 Y derribaréis sus altares, y quebraréis 
sus imágenes, y sus bosques* consumiréis 
con fuego : y datruiréis las escultiuras de 
sus dioses, y/ extirparéis el nomture de 
rilas de aquel lugar. 

4 ^ No haréis así á Jehová vuestro 
Dios. 

5 Mas el Itigar que Jehová vuestro Dios 
escogiere de todas vuestras tribus, para g 
poner allí su nombre, para su habitación, 
cs« bas c a r éis, y allá iréis : 

6 Y allí llevaréis vuestros holocaustos, 
y vuestros sacrificios, y A vuestros diex- 
moa>, y la oftenda elevada de vuestras 
manos, y vuestros votos, y vuestras o- 
fipmdas voluntarias, y los primerizos de 
vuestras vacas y de vuestras ove^Jas. 

7 Y comeréis alU delante de Jehová 
vuestro Dios, y os alegraréis A, vosotros y 
vuestras fiuniiias, en toda otea de vues- 
tras manos en que Jehová tu Dios te 
hubiere bendecido. 

8 No haréis como todo lo que nosotros 
hacemos aquí ahora, cada uno lo que le 
parece'. 

8 Porque aun hasta ahora no habéis 
entrado al reposo y á la heredad, que os 
dá Jehová vuestro Dios. 

10 Mas p a sa r éi s el Jordán, y habitaréis 



en la tienta que Jdiová vuestra Dios os 
hace heredar, y él os dará reposo de to- 
dos vuestros enemigos al rededor, y habi- 
taréis seguros. 

11 Y «a^óncss, al lugar que Jdiová vues- 
tro Dios escof^ere para nacer habitar en 
él su nombre, allí llevaréis "• todas las 
cosas que yo os mando ; vuestros bolo- 
eaustos, y vuestros sacrificios, vuestros 
dieamos, y las oftendas elevadas de vues- 
tras manos, y todo lo escogido de vues- 
tros votos que huUereis prometido á 
Jehová. 

18 * Y os alegraréis delante de Jehová 
vuestro Dios, vosotros y vuestros hijos, y 
vuestras hijas, y vuestros siervos, y vues- 
tras siervas, y el Levita que eetuviere 
en vuestras poUadones ; por cuanto no 
tieneparte ni heredad con vosotros*. 

18 Guárdate, que no oflrescas tus holo- 
caustos en cualquier lugar que vieres : 

14 Mas en el lugar que Jehová esoogiere 
en una de tus tribus, allí oñ«oeiás tus 
holocaustos;», y allí hsúrás todo lo que yo 
temando. 

lA Con todo podrás matar y comer carne 
en todas tus poblaciones conforme al 
deseo de tu alma, Mgun la bendición de 
Jehová tu Dios que S te habrá dado : el 
inmundo y el limpio la comerá, como f bt 
de corzo o de ciervo : 

16 Salvo que sangre no comeréis; sobre 
la tierra la** derramaréis oomo agua. 

17 Ni podrás comer en tus poblaciones 
el diezmo de tu grano, ó de tu vino, 6 de 
tu aceite, ni los primerizos de tus vacas, 
ni de tus ov^as, ni tus votos que prome- 
tieres, ni tus oftendas voluntarias, ni las 
elevadas ofrendas de tus manos : 

18 Mas delante de Jehová tu Dios* las 
comerás, en el lugar que Jehová tu Dios 
hubiere escogido, td, y tu hijo, y tu h^a, 
y tu siervo, y tu sierva, y el Levita que 
eetít en tus poblaciones : y alegrarte has 
delante de Jehová tu Dios en toda obra 
de tul manos'. 

19 Ten cuidado de no desamparar al 
Levita en « todos tus dias sobre tu tierra. 

20 Cuando Jehová tu Dios ensanchare 
tu término, como él te ha dicho', y td 
dijeres. Comeré carne, parque deseo tu 
alma comerla, conforme á todo el deseo 
de tu alma comerás carne. 

81 Cuando estuviere léios de tí el lugar 
que Jehová tu Dios habrá escogido, para 
poner allí su nombre, matarM de tus 
vacas y de tus ovejas, que Jehová te 
hubiere dado, como te he muidado yo, 
y comerás en tus puertas según todo lo 
que deseare tu alma. 

82 Lo mismo que se come el corzo y el 
ciervo, así las comerás : el inmundo y el 
limpio jf comerán también de ellas. 

88 Solamente que te etifuerzes á no 
comer sangre: parque la sangre es el 
alma> ; y no has de comer el alma jun- 
tamente con su carne. 

24 No la comerás ; en tierra la derra- 
marás como agua. 

85 No comerás de ella, para que te vaya 
bien á tí, y á tus hijos después de ti«, 
cuando hicieres lo recto en qjos de Je- 
hová. 

86 Empero las cosas que tuvieres td 
consagradas, y tus votos, /«fb tomarás, y 
vendías al lugar que Jehová hubiere 
escotfido : 

87 Y ofrecerás tus holocaustos, la carne 
y la sangre, sobre el altar de Jehová tu 
Dios : y la sangre de tus sacrificios será 
derramada sobre el altar de Jehová tu 
Dios, y comerás la carne. 

88 Guarda y escucha todas estas pala- 
bras que yo te mando, porque te vaya 
bien á tí, y á tus hi^jos después de tí para 



■ Jos. 18. 1. 
lEey.8.21. 



13. 



• Csp. 10. 9. 
y 18.1. 



Pver. 11. 



9 ver. 22. 
Cap. 16. 22. 

<* Osa. 9. 4. 
Ley. 7. 26. 
y 17. 10. 



' ver. 11, 13. 
Cap. li. 22, 
2S. 



tlCtor.iaSL 

•Csp. 14. 27. 

'Gen. 28.14. 
Bz.34.24. 



y ver. 19, 16. 



"TW.lft. 

Lev. 17. 11. 
14. 



" Csp. 4. 40. 



> Lev. 22. 18, 
etc. 

lSaiii.1.21, 
81 



H <IUo^ lUdcKlD l-itin Vtmm 



DBÜTEROHOinO. nn,'HT. 






vi iJ, ni ta> paAiw t««ol«lila. 



It *IOnndocTM*d»i]gajMi— -— 
fnbnt. l4oi «I liDplídi 






STSl: 



^,~~u^|^^ln»i^ii<>h 








¿£?ru2ÍSÍSSSif.ÍÍÍ£' 


¡.*S2i'3?usarrS5i'^ 



'!s«^iSSíSl'I 



SiYuAntraUttlmttiBtlfniaB 



A.Ciua. 



DECTEBONOiaO, XV, XYL 



▲.0.14». 



9Dl 



rOkpL 12.21. 



18. 
I f- Ke. 9. 7. 
{•CÍ9.1&1J: 
I lfii.U.90. 
iCapkMLJ& 

•Bz.sa.si. 

M. 

JobSLlff. 
13L 

Iflbl4.]S, 
lá. 

Hek.l9LS. 

•O9.U.10. 

yn.]a. IT. 

]faL3.iaL 



■Bx.SS.10, 
17. 



«Oi^SS.!, 
8, etc. 



'^'"^ 



'lJaMS.17. 



. ti. 
G^S.10. 



I '(b A^ MB 



l£«Ll,SL 

• }S2.«. 

. Bck.U.lS. 

• OatMLll. 



y de tm noadM*. pan que anraadaí 4 
temer 4 JehoT4 tu Dlot todo* lo* diat. 

S4 Y al «I oamlno fti«e taa lai^o que 
td no puedas Oemlo por él, por estar 
l^oa de ti d Ingu que JehoTft tu Dlot 
hubiere escogido pan poner en él sa 
aomlnej^ cnando JélioT4 tu Dloa te 
bendlien, 

25 Entónoea venderlo haa, j atax4a el 
dinero en ta mano, j vendiia al lagar 
que Jéhov4 ta Dioa eaooglere ; 

28 Y danb el dinero por todo lo que 
deaeoie t» alma, por Taeas, ó por oyc- 
jaa, ó por tino, o por sidra, ó por cual- 
qniier oooa qne tu alma te demandare : 
y comeráa allí delante de JAot4 tu Di* 
oar, y te alenaiéa td y tu íkmilla '. 

27 Y no aewmparaxéa al Levita que 
kabUan en tos poblacionet ; porque no 
tiene parte ni heredad contigo*. 

aa ^ Al eabo de cada ttca afloa' aa- 
caráa todo el diezmo de tua productoa 
de aouel aik>, y lo guardarte en toa 
etodadea: 

20 Y Tendx4 A Levita, que no tiene 
parte ni heredad contigo, y el estran- 
j/erof y« el huárihno, y la viuda, que 
hutien en tua poblacionaa, v oomerim y 
aerfia aaciadoa, pan qne JeDov4 tu Dioa 
te bendiga en toda otan de tus mano* 
que liici«ea«. 

CAPITULO XV. 

R epita la ley <le rtmMon para el oRo tlptíno, 

y olta» it miwrfeordto pora «m el pm^Vmo. 

AL cabo de cada siete «Boa har4a re- 
. misiono. 

2 Y esta ei la manen de la ranision : 
Perdonar4 4 su deudor todo aquel que 
hixo empréstito de su mano, oon que 
obligó 4 su prójimo ; no lo demandar4 
mas á su pr^oimo, ó 4 su hermano; por* 
qne la remisión de Jdiov4 es premiada. 

3 Del extraxqero demandaras el rein- 
f^pro.- mas lo que tu hermano tuviexc 
tnyo, lo perdonar4 tu mano i, 

4 Pan que a»i no haja en u mendigo : 
porqne Jéhov4e te beiulecii4 oon abun< 
ftancia en la tienta que Jehov4 tu Dioa 
te dá por heredad, pan que la poseas ; 

6 Si em p ero esouchaxas fielmente la 
vos de Jehov4 tu Dios, pan guardar y 
cumplir todos estos mandamientos que 
yo te intimo hay. 

6 Ya qne JdioT4 tu Dios te habi4 ben- 
decido, oomo te ha dicho, prestarás en- 
tónoea 4 muchas gentes, mas td no 
tomaxis pcestado; jd enseflotearte has 
de muchas gentes, pero de tí no se en- 
aeHorcarán. 

7 ^ Cnando hubiere en tí mene s t e ro s o 
de alguno de tus hermanos en alguna de 
tus eindades, en tu tiem que JaDoy4 tu 
Dioa ted4, no endureoer4s tu corazón, ni 
cenará s tn mano 4 tu hermano pobre «: 

8 Mas abrÍr4B 4 él tu mano liberal» 
mente, y en efiecto le prestai4s lo que 
baste» lo que huUeie menester/. 

O 6n4rdate que no haya en tn ooraion 
peí veno pensamiento, didendoi Cefva 
eBt4 el afio séptimo, el de la remisión ; 
y tu q|o sea maligno sobre tu hermano 
monesterosn pan no darle: que él podt4 
clamar oontn tí 4 Jéhov4, y se te im* 
putasá 4 pecado^. 

10 Sin nlta le darás, y no tea tu oom- 
son maligno enando le dieres A; que 
ptar ello te bendeeir4 Jéhov4 tu Dios en 
todoa tua hechos, 7 en todo lo que pu- 



i. 

11 Porqne no &ltaráa menesterosos de 
en medio de la tienta*, por eso 70 te 
mando diciendo: Abrirás tn mano 4 
tu hermano, 4 tu pobre, y 4 tu menas* 
tntieRa. 



12 ^ Cuando ae vendiere 4 tí tu herma- 
no Hebreo 6 Hebrea, 7 te hubiere aenido 
seis afkw, al séptimo afio lo denpediréa 
Ubre de til. 

18 Y cuando le deqddiens libn de tí, 
no lo enviarás vacio. 

14 Le abastecerte Itberalmente dan^ob 
de tus eveias, de tu en, y de tu lagar ; 
le darte oe aquello en que Jehoil te 
hubiere bcndeddo. 

Ifi Y te acoidar4s que fuiste siervo en 
tiem de Egipto, y que Jefaov4 tu Dios 
te rescaté : por tanto yo te mando esto 
hoy». 

16 Y ser4, que si él tedien; No saldré 
de contigo ; porque te ama 4 tí y 4 tu 
casa, que le v4 bien contigD, 

17 Enténoes tomar4B una lesna», y 
horadaras su oreja Junto 4 la puerta, y 
ser4 tu siervo pan uempre : aai tamUen 
harte 4 tu orlada. 

18 No te nareica duro cuando le envi. 
ares libre oe tí ; que doblado del salarlo 
de moao jornalero te sirrié seis aflos : y 
Jehov4 tu Dios te bendcdr4 en todo 
cuanto hioierea. 

19 t Santificarte 4 Jdiov4tu Dioa todo 
primeriso macho que naoer4 de tus vacas 
y de tus ov^as : no te sirvas del prlme- 
liao de tus vacas, ni trasquiles el prime* 
rixo de tus ov^as. 

90 Delante de Jehov4 tu Dios los co- 
merás cada un alio, til y ta fionilia, en el 
lugar que Jehov4 escogiere*. 

21 Y si hubiera en él tacha, oomo cl^go, 
6 cejo, ó oualquien otra mala ftlta; no 
lo sacrificarás 4 Jeliov4 tu Diosj». 

flS En tus poblaciones lo comerás : el 
Inmiudo lo mismo que el limpio eomerám 
de U como de un cono, é de un ciervo*. 

23 Solamente que no comas su san- 
grer : sobre la tierra la denamaráa oomo 
agua. 

CAPITULO XVI. 
D» la$ tm/lttUu toUmmítinuu é» paaeua, dt 

prnleeoelfe, y de loe tabmdaiíoi. Sottrt 

pontr Jwett neUu, y huir ku ociutont§ dt 



GUARDARAS el • mes de Abib, y 
hax4s pascua 4 Jdiov4 tu Dios; 
poraue en u mes de Abib te sacó Jo- 
nova tu Dios de Egipto de noche i. 

2 Y sacrificarte la pascua 4 Jéhová ta 
Dios de las ov^as y de« las vacas, en d 
lugar que Jehov4 escogiere pan haoer 
habitar allí<l su nombre. 

8 No comerte con ella leudo «¡ siete 
dias comerás con ella ponce por leudar, 
pan de aflicción, porque apriesa saliste 
de tiem de Egipto: para que te acuerdes 
del dia en que saliste de la tietn de E* 
gipto todos los dias de tu vida. 

4 Y no se d4ar4 ver levadun contigo 
en todo tu térinino por siete dias s. y de 
la carne que matares 4 la tude del pri- 
mer dia, no auedar4 hatu la mafiana/. 

6 No podrás saorifioar la pascua en 
ninguna de tua ciudades, que Jéhov4 tu 
Dios te d4; 

6 Sino en el lugar que Jdiov4 tu Dios 
escociere, pan hacer habitar alU su 
nomure, sacrificarte la pascua por la 
tarde 4 puesta del sol, al tiempo que 
saliste de EgiDto. 

7 Y 2a asñas^ y comerás en el lugar 
qne Jehov4 tu Dios hubiere esoagl£>; 
y* por la maflana te volverás y rasti- 
tnixis 4 tu morada. 

8 Seis diaa comerás patiee 4Blmas, y ti 
séptimo dia ««rd solemnidad 4 Jehov4 
tu Dios • : no harás obn en él. 

O ^ Siete semanas te contarte : desde 
que comenxare la hoz en las mieses oo- 
menzaráa 4 contarte las siete semanas A. 

10 Y haráa la solemnidad de las aema- 



1 11.31.3. 
Lev. 21^39. 
41. 
J«r. M. 14. 



"Caá 6. 16. 
yl&lS. 



»sz.ai.s,e. 



P Cap. 17. 1. 

lev. 2&S0. 

HaLL7,8. 
« Capáis.». 

etc. 

*-ch>>i.u. 

16/ 

Í1118. 
Z.18.S5. 
96. 
lGr.914. 

3Cra9.a;a. 



«Xz.SA.18. 



»Sz.l3.81, 

49. 
• Ka. 98. le, 

1». 

<iCap.l&30i 
•Bz.18.6,7. 



/Bz. 13. lOi 
7 84.36. 



92Gr.S6.13. 

i a Bey. 28. 

28. 

JudS. 18, 

33. 

yll.66. 
t Lev. 28. & 
* Bx. 38. 1& 

784.38. 

Lev. 38. 16. 

Hedí. 2. 1. 



A. C. 14SI. 



DEUTEEONOMIO, XVH, XVIIL 



A. C. 1451. 



/ wr, 17. 
lCor.ie.2. 

•c».ia.7, 

12, 18. 



«Cap.U.16. 
.o Ex. 3S. 16. 

Ler. 38.84. 

Na. 9». 12. 
P Neh. 8. 9, 

UL 



9 IieT.23.89. 

40. 



•- Bx. as. 17. 
j84.as. 



' Ex. 2S. 15. 

j84.ao. 

(Mu. 12. 41, 

44. 

S Cor. 8. 12. 
"ter. la 
«C»p.l.l5, 

16. 

ylZ18. 

Bx.18.2S, 

26. 

lOr.as.4. 

3 Gr. 19. 6, 

U. 
íOip. L17. 

Lev. 19. 15. 
« Bx. 38. 8. 

Pro. 17. 33. 
'BUq.6.8. 

Fi.4.8. 

*Bz.l8.5,9. 
" 1 Vaj. 14. 
Ifi. 
•iLer. a&L 



«C!ftp.l6.2L 
Mal. 1.8, 
18.14. 

»Cftp.l&6, 
etc. 



•Ja«c2.aa. 
3 Bey. 18. 
12. 

0B.&1. 

d C«p. 4 19. 



•Cap. 18. 14. 



ñas & JehoTá ta Dios : de la suñciencia 
▼oluntaria de tu mano »erá lo qne dieres, 
s^^on Jdbcfá tu Dios te liubiere ben- 
decido'. 

11 Y te al^rar&sm delante de Jehorá 
tu Dios, td, 7 tu t4jo,jr tu h^a, y tu 
sierro, j tu sierra, y el Levita que ettu- 
vtere en tus ciudades, y el extranjero, y 
el huéifimo, y la viuda, que estuvieren 
en medio de tí, en el lujrar que Jehová 
tu Dios hubiere escogido para hacer 
habitar allí su nombre. 

IS Y acuérdate que fuiste siervo en 
Egipto : por tanto gnardar&s y cumpUrís 
estos estatutos*. 

13 Y La solemnidad de laso eabafias 
harás por siete días, cuando hubieres 
hecho a cosecha de tu era y de tu lagar. 

14 Y te alegrarás^ en tus solemnidades, 
til, y tu hijo, y tu l^ja, y tu siervo, y tu 
sierra, y el Levita, y el extranjero, y el 
huérfano, y ta viuda, que están en tus 
poblaciones. 

15 Siete d^as celebraris solemnidad á 
Jehov& tu Dios? en el lugar que Jehov& 
escogiere: porque te habrá bendecido 
Jehová tu Dios en todos tus frutos, y 
en toda obra de tus manos, y estaíras 
ciertamente alegre. 

16 Tres veces cada un afic parecerá 
todo varón tuyo delante de Jenová tu 
Dios en el lugar que él escogiere ; en la 
solemnidad de los panes ázimos, y en la 
solemnidad de las semanas, y en la 
solemnidad de las cabanas. Y no pare- 
cerá vacío' delante de Jehová: 

17 Cada uno con él don de su mano ', 
conforme á la bendición de J Aova tu 
Dios que te hubiere dado». 

18 ^ Jueces' y alcaldes te pondrás en 
todas tus ciudades que Jehová tu Dios 
te dará, en todas tus tribus, los cuales 
Juzgarán al pueblo con justo juicio. 

19 No tuerzas el doécho; no hagas 
acepción de personas y, ni tomes so- 
borno*; porque el soborno ciega los 
ojos de los sabios, y pervierte las pa- 
labras de los justos. 

90 La justicia, la justicia seguirás», 
poique vivase y heredes la tierra que 
Jehová tu Dios te dá. 

31 ^ No te plantarás bosque c de nin- 

gn árbol cerca del altar de Jehová tu 
os, que tú te habrás hecho. 
89 Ni te levantarás estatua <(; lo cuál 
aborrece Jehová tu Dios. 

CAPITULO XVII. 

Bolbn el eastigo dt ta iddatrüit eonsuUar d 
los saeerdoUs: y steeeion jr comUcmum de 
un rey. 

NO sacrificarás á Jehová tu Dios buey, 
6 cordero, en él cual haya fidta «, ó 
alguna cosa mala ; porque es abomina- 
ción á Jehová tu IMos. 

8 Y Cuando se hallare^ entre tí, en 
alpina de tus ciudades que Jehová tu 
Dios te dá, hombre, ó muder, que haya 
hecho mal en ojos de Jehová tu Dios 
traspasando su paleto*, 

8 Que hubiere ido y servido á dioses 
ágenos, y se hubiere inclinado á ellos, 
ora al sol, ó á la luna, ó á todo el ^ér- 
oito del (délo, lo cual yo rf no he man- 
dado! 

4 Y te fliere dado aviso, y después que 
oyeres y hubieres indagado bien, la cosa 
parece* de verdad cierta, que tal atxmü- 
nacion ha sido hecha en Israel ; 

6 Entonces sacarás al hombre 6 mi^Jer, 
que hubiere hecho esta mala cosa, á tus 
puertas, hombre 6 mcjer, y les apedre- 
arás con piedras, y así morirán. 

6 Por lUoho de dos testigos, ó de tres 
testigos, morirá d que hubiere de mo- 



rir/: no morirá por el dicho de un solo 
testigo. 

7 La mano de los testigos será primero 
sobre él; para matarlo, y después la 
mano de todo el pueblo : aisí quitarás el 
mal de en medio de tí. 

8 ^ Guando alguna cosa te fíiere oculta 
en juicio entre sangre y sangre, entre 
causa y causa, y entre llaga y llaga, «n 
negocios de litigio en tus ciudades, en. 
tónces te levantarás y recurrirás al lu^ar 
que Jehová tu Dios escogiere : 

9 Y vendrás á los sacerdotes Levitas*, 
y al juez • qne fuere en aquellos dias, y 
preguntarás ; y te ensefiarwi la senten- 
cia del juicio. 

10 Y harás según la sentencia que te 
indicaren los del lugar que Jehová es- 
cogiere, y cuidarás díe hacer según todo 
lo que te manifiestaren. 

11 Según la ley que ellos te enseflajen, 
y según el juicio que te dijeren, haiác : 
no te apartarás ni á diestra ni á sinies- 
tra de la sentencia que te mostraren. 

18 Y el hombre que nrocediere con 
soberbia*, no obedeciendo al sacerdote 

Jue está para ministrar allí delante de 
ehová tu Dios, 6 al Juez, el tal varón 
morirá : y í quitarás el mal de Israel. 

13 Y todo tí pueblo oirá, y tem«rá, y 
no se ensoberbecerán mas"». 

14 ^ Cuando hubieres entrado en la 
tierra que Jehová tu Dios te dá, y la 
poseyeres, y habitares en ella, y dieres : 
Pondré rey sobre mí, como todas las 
gentes que están en mis alrededores», 

15 Sin duda pondrás por rey sobre tí 
al que Jehová tu Dios escogiere: de 
entre tus hermanos pondrás rey « sobre 
tí;»': no podrás poner sobre tí hombre 
extre^jero, que no sea tu hermano. 

16 ^ Empero que no se aumente ca- 
ballos?, ni haga volver el pueblo á E- 
gipto para acrecentar caballos r : porque 
Jehonk os ha dicho. No procnraieis vol- 
ver mas por este camino «. 

17 Ni aumentaxA para sí mi^eres, por- 
que su corazón < no se desvie : lü plata 
ni oro acrecentará para sí en gran copia. 

18 5 Y será, cuando se asentare sobre 
el souo de su reino, qne ha de escribir 
pan sí en un libro un traslado de esta 
ley, del original de delante de los sacer- 
dotes Levitas : 

19 Y lo tendrá* consigo, y leerá en 
él todos los dias de su ^da, para que 
aprenda á temer á Jehová su Dios, para 
guardar todas las palabras de aquesta 
ley, y estos estatutos, para ponerlos por 
obra: 

80 Pan que no se eleve su conzon 
sobre sus nermanos, ni se aparte del 
mandamiento á diestra ni á siniestra •*; 
á fin que prolongue su» diasy en su 
reino, él, y sus li^os, en medio de Is- 
rael. 

CAPITULO XVII I. 
Derechos «b los saeerdoUs y Levitas. Prokfbi- 
ekm de toda suerte de sufersUeUmes. Pro- 
mesa del Mesías ¡ y «orno sslusde diteerntv 
M frqfeta «erdotiaro dA falso. 

LOS sacerdotes Levitas, toda la tribu 
de Leví, no tendrán parte ni here- 
dad con Israel : de las ofrendas encen- 
didas á Jehová*, y de la heredad de él 
comerán h, 

8 No tendrán pues heredad entre sus 
hermanos : JAová ct su heredad, como 
él les ha dicho. 

8 Y Y este será d derecho de los sa- 
cerdotes ffue rsttbirán del pueblo, de los 
ane ofrederen m sacrifieio buey, ó cor- 
dero ; daiáa al sacerdote la espalda, y 
las qñ^adas, y él cuajar*. 

4 Las primicias de tu grano, de tn 



/Oap^mii 
Na. 85. tt 

Mat.18.14 
Jnjuí 8. 17. 
3Gor.l.<t.L 
lTliB.a.li 
HaKiaa 
«Hedi.7JS, 
60. 



4 Mal. 3. 7. 



i Ku. 15. % 
08.4.4. 

{Hekia2& 
Cap. U.& 

"•Cl»p.U.U 



»18an.8Ji, 
19.». 

•lBBaL9.15, 

17. 

yl6Ll3. 
PJer. a&2L 
1 1 Bey. la 

36,^ 
•-Is-SLl. 

Bl17. U. 
'Csp.2&6g. 

tlBcT. IL 
3,4. 



«J0S.L8. 



"IBer-l&S- 
» Pro. 10. 27. 



•OBp.1019: 
Nii.18.9aL 

S1C0F.9.U. 
14. 



•lev. 7. 80, 
84. 



DECTEBOMOinO, UX, XZ. 



Y*tÍSE^ 












^Jr^.^lr^^^ 









baAttmatBirjllvMi E 



Snugi» JibaW u í»sB^ pnili 






f« mino, plípói pií-í™ " ' 






A.aitfL 



DEUTEBQNOMIO, 



,G14H. 



•Nah.13.Sr. 



34. 



•Cap. 34.1. 
/Okp. 38.80. 



F Ja««, 7. 1. 
ANn.8S.0. 



• 3 Bara. 30i 
19.3S. 



tL0T.9B.4i. 
48. 



IKn.8L7,». 



"JMa3.8. 



•C»p.7.1,4. 
Kn. 21.3,8, 
88. 
J(M.U.14. 



• Gap. 12. 80, 
8L 

Bx. 38.88. 
8aL10«.84, 
4a 
1ÜWJ&88. 



r J«r. & & 



eonlMÚr, UecnáM el Mecrdute, y ha. 
blaxfc al pueblo, 

8 T lea dliA : ^e, Inad, Toaotvoa oa 
Júntala boj en batalle eontn Tocetna 
enemigoa: no se ablande vueatiD eora- 
xon.no temaia.nooaazoreU,nitairitiooo 
oa acealenteia odante de ellcia ; 

4 Que JdioTá Tucatro Dloa anda con 
▼oaotroa para pdear por Toaotroa oontia 
Tueaferoa enemigoa, para aalvaraa. 

A Y T loa ofidalca hablarán al pncUo, 
diciendo: ¿Quién ha edificado caaa nn. 
eva, 7 no la ha estrenado*? VaTa» j 
yuclTase á au oaaa, poique quln no 
muora en la batalla» y otro alguno la 
estrene. 

¿ T «lolen ha plantado vifia, t no ha 
hecho común uso de día'? Vaya, y 
vudvaae & au eaaa, porque qniaá no mu- 
era en la batalla, y otro alguno la goce. 

7 ¿ Tqnicn se ha desposado con mujer, 
y no la na tomado? V aya, y Tuelvase 4 
su eaaa «, poique quizá no muera en la 
batalla, y algún otro la tome/. 

8 Y tomarán loa ofidalea á hablar al 
pueblo, y dirán: ¿ Quien ea hambre me- 
droso, y tierno de oorason? Vaya y 
▼urivate á su casa#, y no apoque el co- 
rason de sus hermanos como su oorazonA. 

O T será, que cuando loa oficiales aca- 
baren de hablar al pueblo, cntdnees los 
capitanes de los ^érdtos mandatán de- 
lante del pueblo. 

10 ^ Cuando te aoereaxes á una ciudad 
para combatiila, le intimarás la pax •'. 

11 T será fua si te respondiere, Fas, y 
te abriere, todo el pueblo que en día 
fliere hallado te serán tributarios, y te 
servirán*. 

18 Mas si no hiciere pea oontigo, y em- 
prendiere contigo guerra, y la cercares, 

18 Luego que JdtioYá tu Dios la en- 
tregare en tu mano, herirás á todo TBran 
suyo á filo de espada/. 

14 Solamente las mujeres j los nifioa, y 
loa animalea, y todo lo ^ ue hubiere en la 
ciudad, todoa sus deapojoa, tomarás paza 
ti : y oomeráa del despejo de tus enemi- 
gos, los cuales Jdiorá tu Dios te en- 
tregó"». 

16 Asi harás á todas las ciudades que 
estuvieren muy MJos de tí, que no ñieren 
de las ciudades de eitas gentes. 

18 Empero de las ciudades de estos pue- 
blos que JdioTá tu Dios te dá por here- 
dad, niuguna persona dejarás á vida» ; 

17 Antea áA todo loa destruirás: al 
Hetthéo, y al Amorrhéo, y al Cananéo, 
y al Phereiéo, y al Hevéo, y al Jebuséo; 
como Jéhová tu Dios te ha mandado: 

18 Poraue no os enseften* á hacer 
según todas sus abominacioaas, que ellos 
hacen á sus dioses, y pequéis contra Je- 
bová vuestro Dios. 

19 ^ Cuando pusieres oetoo á alguna 
ciudad, pdeando contra ella muchoa dias 
para tonuuria, no deitruyaa su arlwleda 
metiendo en ella hacha, porque de ella 
comerás; y no la talarás, que no es hom- 
bre el árbol del campo para venir contra 
ti en el cerco. 

90 Mas el árlwl que supieres que no es 
árbol para comer, lo dñtruirás y lo ta- 
larás; y construye baluarte contra la^ 
ciudad que pelea contigo, hasta aq}uz- 
garla. 

CAPITULO XXI. 
Ltym tdbn dhomMéUo oetito; tobnlafiMier 
eatMva: tobr» d prím^gíntt», y «I Mfo in- 
tornMUí y nHm lo» «mdáom» át U» ain^ 

CUANDO fuere hallado en la tierra, 
que JehoTá tu Dios te dá para que 
la poseas, aigun muerto echado en tü 
campo, y no se supiere quien lo hirió. 



f Entonces tas aneianos t tos Jueeca 
aaldzán, y medirán haata las otudadea 
que eaUtn al rededor áA muerto : 

8 T será rae los anc i anos da aqodla 
ciudad, de la dudad mas ceroana al 
muerto, tomarán de la vacada una be- 
cerra que no haya servido, que no haya 
traidoyugo; 

4 T los ándanos de aquella ciudad 
traerán la becerra á un vdie áspero, que 
nunca haya sido arado ni sembrado, y 
cortarán d peaeuexo á la becerra allí en 
el Talle. 

6 Entonces vendíanlos sacerdotal h|joa 
de Leví; porque á ellos escogió Jdievá 
tu Dios poca que* le sirvan, v para ben- 
dedr en nombre de Jehovft, yb por d 
dicho de dios se determinará todo pldtD, 
y toda llaga*. 

6 Y todoa los leianoa de aquella el- 
ndad maa cercana d muerto lavarán' 
aua manos sobre la becerra degdlada en 
d valle: 

7 Y pr o t e s t a rán, y dirán: Nnestna 
manos no han derramado esta sangre, 
ni nuestros qjos lo vieron. 

8 Expía á tu nueblo Israd, d ooal 
redimiste, dt Jenová, y no imputes la 
sangre inocente* dsmmada en medio 
de tu pueblo Israd. Y la sangre les 



9 Y tu quitarás la eufae i» uangn ino- 
cente/ de en medio de tí, cundo hi- 
cieres lo que <* reoto en los c^ de 
Jehová. 

10 ^ Cuando saUeves á la guerra con- 
tra tus enemigos, y Jehová tu Dios loe 
entregare en tu mano, y tomares de 
dloa cautivos, 

11 Y vieres entre los caatÍTOs dgwiM 
mv^er harmoaa, y la oodidarea, y la to- 
marea para tí por mi^er, 

18 La meterás en tu caaa ; y día raerá 
su oabeía, y cortaiá sus ufias, 

18 Y se quitará d vestido de su eauti- 
veilo, y quedaráse en tu casa: y llorará 
á su padre v á su madre d tiempo de 
nn mes ¡ y después entrarás á día, y tá 
serás su marido, y día tu mujer. 

14 Y será, d no te agradare, que la 
has de dqaz en su libertad; ynola ven- 
derás por dinero^, ni mercadearás ooo 
día, por cuanto la afligiste. 

16 ^ Cuando un hambre tuviere doe 
na^ae», la una amada*, y la otara abor- 
recida, y la amada> v la aboeredda le 
parieren hijos, y d hgo primogénito fb- 
ere de la aborrcdda, 

16 Será gw d dia que Ugíck heredar 
á sus hijea lo que tuviere, no podrá dar 
d derecho de primogenitnra a los idjpB 
de la amada en p reteenda d hijo de la 
aborrecida, fu« e« el primogénito: 

17 Maa d hijo de la s&orredda re- 
conocerá* por primogénito, para darle 
dos tantea oe todo lo que w hallare que 
tiene : porque aqud es el prindpio de 
su fuerza, el derecho de la primogeni- 
tnra ea suyo iL 

18 ^ Cuando alguno tuviere h^o con- 
tumaz y rebelde, que no obedeciere á 
la voz de su pa^ ni á la vos de su 
madre», v habiéndolo castigado*, no 
les obedeciere, 

19 Entónoes tomarlo han su padre y 
su madre, y lo sacarán á los anctanoe die 
su ciudad, y á la puerta del lugar suyo, 

90 Y dirán á los ándanos* de la d- 
udad ! Este nuestro hijo es oontumas y 
rd>elde, no obedece á nuestra voa j es 
glotoni» y bonacho. 

SI Entonces todos loa hombrea de su 
ciudad lo apedrearán con piedras, y mo- 
rirá; ad quitarás d md de en medio de 
tí, y f todo Israel oirá, y 



• Oan. la I 

loTas.» 

• Ku. 6. f», 
37. 

• Cap. 17. 8 
10. 

<BaLS6.& 
Mat. 27.91 



'aBey.lU 

jon^rn 



/O^klSLll 



31.8. 



*Gen. 30.11 

90L 

• Oes. 38.31 



*lCr.6.1J 



48.8 



■*sz.aok.ii 
ProwSOLU 

•Pm.u.94 
yl9Ll& 

•09. 35.] 

y3B.X9.3l 

C Cap. 13. i 

11. 



I 



33. 3L 
Oor.&U 



Laso. 



i m uTjsK o yoiiio, xxn, xxm. 



iLaitfL 



6aLS.13. 



1MB.1S.& 



IIjev.SXB. 
'Ch|x.4.40L 



ni 

lUfcia.37. 
ILR.19L19. 



kl«*.lSLlSl 



flS Cuando ob ilgono habió* pecado 
de Motondarde mvetto, ^or al que hay» 
de morir, y le habiA* colgado en un 



M Ho eatari m ooexpo par la noche an 
él madero, mas sin filta lo entamráar 
ei mHiPo dia, porque maldición de Diot 
w d colgado: y no' cootamlnaráa tu 
tierrat que Jebo^ tu Dioa te dá po* 
bendad. 

CAPITULO XXII. 

Forüu Inm tobr» la caridad «om d frítale, 

y MMM gáUmrno en ku/amiltaf. 

NO vcKÉe d buey de tu hermano, 6 
so. cordero, pódldoa,; te retirarla 
de eiloa : predcamente lea Tolveráa a tu 
hermano*. 

t Y al tu hermano no ftiere tu Teoino, 
é no 1* GoooeleNt, loa reoogerás en tu 
caaa, yeataxin oonttgo haata que tu her- 
mano loa bnaqua, / te loa devolverat. 

8 Y aaf haria de au asno, asi haiia 
también de iu veatido, y lo miamo haráa 
eon tada cosa perdida de tu hermano 
que ae le perdiere, j t4 la haUarea i no 
podiAa retraerte da eBo. 

4 No TerAa el asno de tu hermano, o 
aa buey, oaidoa en el camino, y te ea- 
ooadcdia de dloak : con él haa de pn>. 
eorar levantarlM. 

A Y No veatirá la mtqerháUtodehem- 
bm, ni el hombre Testli& ropa de mujer i 
poraue abominackm e* k JehovA tu Dioa 
enaJquiera que eeto hace. 

9 ^Cuando toparea en el camino aigum 
nido de ave en cualquier ftrbol, ó sobre 
la tionac, «ai» poUoa ó huerca, y eatuvi- 
ere la- madre echada sobre los pollos, d 
aobre loa huevea, no tomes la madxe con 
h» hijos': 

7 D^aráa ir & la madre, y tomaráa loa 
poUoa para ti ; p«a oue te vaya Uen*, 
y prolonguea tus dlaa/. 

8 Y Cuando editicarea caaa nuera, ba- 
ria pretil á tu terrado, porque no pon- 
g«y aaogie en tu caaa, ai de él cayere 
alguno. 

9 ^ No aembraiAa tu ^fla de varias 
aemillaa*, porque no se deprave la pie- 
■itDd de la semSla que semblaste, y el 
ftttto de la viña. 

10 No azaráa cen buqr y con amo Jun- 
tamente'. 

11 No te veatbrAa de mistura de lana y 
Uno Juntamente *. 

19 Y Hacerte haa fleooa enl loa cuatro 
caboa de tu manto con que te cubrieres. 
13 Y Cuando alguno tomare mt\)er, y 
-- de haber entrado & ella la abor- 



14 Y le pusiere algunas fitltaa, y eapar. 
elere aobre ella mala fama, y dijere : 
Bata tomó por mujer, y llegué & ella, y 
no la hallé yítgm : 

15 Sntónoea éí padre de la roosa y su 
madm tomaxin, y sacarán la* «eilalet d« 
la virginidad de la doñeóla A loa ancl« 
anoa déla ciudad, en la puerta. 

Id Y dirfr éí padre de la moza & loa 
mfl^t ^wu» : Yo <fi mi h^a á este hombre 
por moler, y él la aborrece; 

17 Y né aqui él la pone uehaa de al- 
gunas cosas diciendo : No he hallado tu 
14Ja virgen. Bmpero hé aquí Uu teñalt» 
da la Tiñinidad de mi l^ja : y extende- 
lÉa la aálnina ddante de los ancianos de 
lacindad. 

18 Botteoes loa atidanoe de la dudad 
linn r«-*«t al hombre, y lo eastlgaiAn ; 

18 Y le han de práar en den ft»o$ de 
piata^ loa euales darán al padre de la 
mexn, por evento espardó mala fiuna 
'aohrv vBgen de Israel : y la ha de tener 

Km«4er, y no podxA despedirla en to- 
an* dlaa «. 



10 Maa ai eate Mgodo fué verdad, que 
■o ae httbloe hallado virginidad en la 
mosa, 

ti BMiJnoaa la aaoaain & la puerta de 
teeaaa de su padre, y la apedrearán con 
piedraa loa hombrea de au dudad, y mo* 
lirá ; por cuanto hlao vileaa en Israel» 
fomicwodo* en caaa de au nadre: aat 
qnltaráa el mal de en medio ae tí^. 

88 ^ Cuando ae sorprendiere & alguno 
echada oon mv^Jer caaada con marido, 
cntramboa morirán t, <1 hombre que ae 
aooató oon la mv^, y la mujer mfoma ; 
aai qnitaráa d mal de Israd. 

88 Cuando ftaere mota virgen'* dcapo- 
aada con alguno, y alguno atn la hallare 
en la dudad, y se echare con ella, 

24 Entonces los sacaréis A ambos & la 
puerta de aquella dudad, v les apedre- 
aréis con piedras, y moxlrán ; la moia 
E Dique no dio voces en la dudad, y el 
ombre parque humilló A la mi\jer de 
su nnJgimo: aai quitarás él mal de en 
memo de tí *. 

85 ^ Mas si el hombre halló una moca 
desposada en el campo, y él la agarrare, 
y se echare con ella, morirá sdo d hom- 
bre que oon eUa se habrá echado: 

86 Y A la moza no harás nada } no ti- 
ene la mosa culpa de muerte: porque 
como cuando nlp>"" se levanta contra 
su pnJiJimo, y le quita la vida, asi c« 



87 Porque él la halló en d campo, dio 
Tooes la mora desposada, y ao hubo 
quien la valiese. 

88 5 Cuando alguno hallare mora vir- 
gen, que no fuere desposada, y la tomare 
y se echare oon ella, y ftieren hallados *, 

80 Bntóncea el hombre que se echó 
con ella dará al padre de la mosa cin- 
cuenta panw (|e plata, y ella seíA su mu- 
jer, por cuanto la humilló : no la podrA 
de^>edir en todos aus dias. 

ao 5 No tonuoA alguno la migcr de su 
padreo, ni descubrirá el regazo* de su 
padre. 

CAPITULO XXIII. 
Varia» Imu d* foUHa $o¡>n exelruion da la 
tongregaeton : pnhStUitm d» la Hawa^ f 
tabre eumpUmiefUo de voto». 

NO entraxA en la congregadon de 
JdiovA el que fuere quebrado, ni 
el castrado a. 

8 No entraiA baataidob en la oonsre- 
gacion de JehovA ; ni aun en la décima 
nmaraclon entxazA en.lu congregadon de 

JdWTá. 

8 No entrarA Ammoiüta ni Moabita 
en la coügregacion de JdtovAc; ni aun 
en la décima generación entrará en la 
congregación <w JehovA para siempre : 

4 Por cuanto no os salieron A recibir 
con pan j agua<( al camino, cuando tá« 
liatais de E^pto, y porque dqniló con- 
tra ti A Balaam, hUo de Beor de Pethor 
de MeaepotamU de Sirta, para que te 
mald^ese*. 

5 Mas no quiso JehovA tu Dios dr A 
Bdaam ; y JehovA tu Dioa to volvió la 
maldición en bendición/, porque Jeho- 
vA tu Dios te amaba. 

6 No procurarás la paz de dios ni su 
bien g en todos los dlaa para siempre. 

7 No abominarás al Idiunéo, que tu 
hermano es A. No abominarAs al Egip- 
cio, que extranjero flilsta en su tiena >. 

8 Loa h^os que naderan de eUos, A la 
tercera generación entrarán en la con- 
gregadon de JdMvA*. 

9 Y Cuando salieres A campaaa con- 
tra tos enemigos, guárdate de toda cosa 
mala'. 

10 Cuando hubiere en ti dgune guano 



•Gea.8i.7. 

Jae&a0.6, 

IOl 

98a. 18. 18, 

18. 

• Lev. SL 9. 
'Cap. 18. 8. 
«I«T.80klOb 

37. 

Bs.2S.48, 

4B. 

J«aB8.8. 

Habla. 4. 

•-KatLlS, 

19. 



■vaaSUSL 
ICorT&a. 



18. 



<Bt.82.16, 
17. 



•Cap. 37 J». 

Lev. 18.8. 

TáO.11. 

1 Cor. 8. 1, 

18. 
"Bat.8.9. 

BS.1&8. 



•Lev. 11.17, 

n. 

> Zae. 9. e. 



•Nek.l8J,3. 
Loo. 1. 10. 



ilCBpk8 3li 



•Sit.tt8. 

/Mia6.6. 

fBai.9.1». 
*0«a. 36.84, 

as. 

Ab.10. 18. 

Ual. 1. a. 

<Cap.l0.19. 

x^aa.aL 
vas. 9. 

Ler. 19.84. 
k Bam.8.a9, 

80. 

BC81S. 
t Joa. 8. 18. 



A.C14SL 



DEUTEBONOHIO, XXiV, XXY. 



A.C14SL 









?1B*.W1& 



«3hcSS.Sl. 

fLeT.19.». 

«Gflii.19.4A 
asar. 28.7. 
Bom.l.a7, 

as. 



(Bl.a2.ss. 

Lar. as. 86, 

87. 

Veh. 6.2,7. 

8aL15.6. 

Si. 18. 847. 

T92.ia. 

I<iic.0.8t, 

8S. 

« Cap. 16. 8. 
«C»p.lS.10. 
«50.80.2. 

Be. 6. 4, 6. 



•SikLfl6.18, 
14. 
yU6.U. 



"liat.ia.1. 



flwre limpio por aocideata de neclw, 
nldfáM éei campo, 7 no «ntzará en 
él». 

11 T Miá fM al dedinar de la taidc te 
lavaiá ooD agua, y» coaado ftiere piiaato 
•I lol, entran en el campo. 

18 Y tendrás nn lugar fuen del rcal> y 
saldrás allá fuera. 

18 Tendrás también una estaca entre 
tus armas ; j será, que cuando estuvi- 
eres ain fuera, caTarás con ella, j ltt«go 
al Tolverte cubrirás tu excremento : 

14 Porque Jehová tu Dkw anda por 
medio de tu campo* para librarte, y en- 
tregar tus enemíns delante de tí : por 
tanto será tu real santo ; porque él no 
▼ea en ti cosa inmunda, y se vuelva de 
en pos de tí. 

16 ^ No entregarás á su sefior el sierro 
(|ue se huyere á tí de su amo^. 

16 More contigo, en medio de tí, en ei 
lugar que escogiere en alguna de tus ei- 
Qdades, donde bien le estuviere : no le 
harás fuerza 9. 

17 ^ No habrá ramem de las h^as de 
Israel r, ni habrá sodomítioo de k» h^os 
de Israel'. 

18 No traerás precio de ramera, ni 
precio de perro á la casa de Jehová tu 
Dios por nbgun voto ; poruue abomina- 
ción es á Jdiová tu Dios así lo uno como 
lo otro. 

19 ^ No tomarás de tu hermano t lo- 
gro de dinetD, ni logro de comida, ni 
uigro de cosa alguna de que se suele 
tomar. 

90 Del eatrafio tomarás logro» ; mas 
de tu hermano no lo tomarás, porque te 
bendiga Jehová tu Dios en toda obra de 
tus manos* sobre la tierra á la cual en- 
tras para poseerla. 

81 5 Cuando prometiera voto á Je- 
hová tu Dios, no tardarás en pagarlo y ; 
porque ciertamente lo demandará Je- 
ho^ tu Dios de tí, y habría en tí pe- 
cado. 

88 Mas cuando te abstuvieres de pro- 
meter, no habrá en tí pecado. 

88 Guardarás lo que tus labios pro- 
nunciaren, y harás, como prometiste á 
Jehová tu Dios, lo que de tu voluntad 
hablaste por tu boca •. 

84 5 Guando entrares en la Tifia de tu 

Srójimo, comerás uvas hanta saciar tu 
eseo ; mas no pondrás en tu vaso. 
86 Cuando entrares en la mies de tu 
prójimo, podrás cortar espigas con tu 
mano • ; mas no aplicarás iiox á la mies 
de tu prdjimo. 



•Mi«.6.&, 
82. 
y 10. 7. 



IJv.S.1. 



CAPITULO XXIV. 
ttyti aatrea dd repudio, y otras á» TMnumi. 
dad eon io» deudorea pobrtg, lo» oxtran^trot, 
lo» hutr/ano», y la» vivida». 

CUANDO alguno tomare mi^er y se 
casare con ella, si detpue» no le agra- 
dare por haber hallado en ella alguna 
oosa torpe, le escribirá carta de repudio, 
y se la entregará en su mano*, y des- 
pHi^^"* de su casa. 

8 T salida de su casa, podrá ir y ca- 
sarse con otro hombre. 

8 Y «i la aborreciere aqueste último, y 
le escribiere carta de repudio, y se la 
entn^are en su mano, y la despidiere 
de su casa; 6 si muriere el postrer hom- 
bre eme la tomó para sí por m^er, 

4 No podrá su primer marido, que la 
despidió, volverla á tomar para que sea 
su miqer, después que ñié amancilla- 
da h ; porque e» abominación delante de 
Jdiová, y no has de pervertir la tierra 
que J^ová tu Dios te dá por heredad. 

6 5 Cuando tomare algiuio mi^er nu- 
eva, no saldrá á la guerra, ni en nmgima 



otra ooease le ocupa r á* t Ubre 

su casa por un an>, para almiar «fi á 

SQ miiier que tomA. 

6 ^ No tomarás en prenda la muela de 
molino, ni la de ab^jo ni la de «niba; 
poroue weria prendar la vida. 

7 1 Cuando fuere hallado alonno que 
hi^a hurtado persona de sus beimanoa 
los hijos de Israel, yd hubiere merca- 
deado con ella, ó la nubiere vendido, ti 
tal ladrón morirá, y quitarás el mal de 
en medio de tí «. 

8 % Guárdate de llaga de lepra, obser- 
vando dUigentemcnte, y haciendo scgm 
todo lo que os enaefiaren loa sacerdotes 
Levitas t cuidaréis de hacer/ como les 
he mandado. 

9 Acuérdate de lo que hlio Jehová tu 
Dios á Mariay en el camino, después 
que salisteis de Egipto. 

10 ^ Cuando dieres á tu prójimo al- 
guna oosa emprestada, no entrarás en 
su casa para tomarle prienda: 

11 Fuera estarás, y el hombre á quien 
prestaste te sacará uuera la prenda. 

18 Y si fuere hombre pobre, no ducc- 
mas con su pienda : 

13 Prec i sa m ent e le devolvoás la pren- 
da cuando el sol se ponga*, para que 
duerma en su ropa, y te bendiga: y* 
te será jusüoia* delante de Jehová tu 
Dios. 

14 5 No hagas agravio al jornalero po- 
bre y menesteroso, asi de tus hermanea 
como de tns extraiúeros que eitan en ta 
tierra en tus dndades^ 

16 En BU dia le darás su Jornal, y no ae 
pondrá el sol sin dárselo ; pues es po- 
bre, y con él sustenta su vida : porque 
no clame contra tí á Jehová, y sea en ti 
pecado. 

18 5 Lm padres no morirán por toa 
hijos, ni los nljos por los padres ; cadaw 
imo morirá por su pecado. 

17 5 ^° torcerás el derecho áA pa«- 
grtaio y dd hnerftno; ni tomarás por 
prenda la ropa de la viuda» : 

18 Mas acuérdate que fbiste siervo en 
Egipto •, y de allí te rescató Jehová tu 
Dios : por tanto yo te mando que hagaa 
esto. 

19 5 Cuando segares tu mies en ta 
campo, y olvidares alguna gavilla en «1 
campo, no volverás á tomarla : para el 
extrai^ero, para el huérAuto, y para la 
viuda será^i porque te bendiga JdioTá 
tu Dios en toda obra de tas manos. 

80 Cuando sacudieres tus olivas, no 
recorrerás las ramas qm« Mat tras tí: 
para el extranjero, para d huérfimo, y 
para la viuda será. 

81 Cuando vendimiares tu viña, no 
rebuscarás tras tí: para el extraiuero, 
para el huérfano, y para el la viuda será. 

89 T acuérdate que fuiste siervo en tier- 
ra de Egiptof: por tanto yo te mando 
que bagas esto. 

CAPITULO XXV. 
Le^i» para bi rteta admimUlraeiom dt JutU- 
áat para fot H kcnaaao m eam eo« la 
viuda dt nt Mrmaao; para («e Im wmfrftlee 
»tan/mtta»j y pora {»« aeon «wt»t «ifamlm 
io» ^maléeUa». 

CUANDO hubiere pleito entre algn- 
nos, y vinieren ajuicio, y los Juzga- 
ren, y absolvieran al justo, y condenaroi 
el inicuo*, 

8 Será fue si él ddincuente mereciere 
ser azotado, entonces el Juez lo bazA 
echar en tierra, y haiále azotar delante 
de sí, según su delito, por cuenta^. 

8 Uarále dar cuarenta azotes, y ao 
mase: no sea que, si lo hiriere con 
muchos azotes á mas de estos, se envi- 
lezca tu hermano delante de tv» qjos. 



•Oap. 19.11 



/I«v.XIII 
yXIT. 

'Ha. 12.11 



«a Bey.» 
S.6. 

2 Gr. 36.' 
Jv.Sl.S( 

BB.lB.9a 

••Bz.a2.a 

9(7. 

Jar. Sa. É 

Km. 7.1a 

1ULS.& 

•Gap. 16.1 



JuCLKSl. 



DEUTEROKOMIO. ZXVI, ZXVIL 



A.C.14ÍL 



' 1 Cbr. A. O. 



13.1». 
Iine.90.a8. 

/GeB.8S.& 



hlén.-a.U, 



Ib.4S.10l 
IÍk.«.U. 



17.i^ 



llz.17.14. 
lEa.]i^a. 



i«.uiia. 



4 Y No pondxái bocal «1 Inicgr onando 
trillaxe^. 

A ^ Cuando úlguaot henaaiK» catuvl- 
oen juntot, j muxicfe alguno de aUo», 
7 no toTlere hl¡Ot la migar del muerto 
so aa caaaiA ftiafa con hombre cattrafio : 
su cofiado entraiA á día* t la tomaiá 
por su mi^er, y baiA oon aUa tal paren- 
teeco«. 

8 Taert, fve el nimogéntte «loe pariere 
eltaf te lerantara en nombre de tu her- 
mano el mverto/. porque el nombre de 
cate no sea raido de laraely. 

7 T «i el hombre no qnisiere tomar á 
sa cuñada, irá enttfaioes la euflada su]» 
A la puerta á loa anótanos, j dirá: Mi 
eafiaoo no «lisre saseltar nombre en 
Isnel á su normano ¡ no quiere em- 
patentar oomnigo. 

8 Entonces los ancianoa de aqudla du- 
dad lo harán Tentar, y haUaian oon él : 
y «< él te leramare, y dijere. No quien» 
tomarla, 

9 Ue^uráse cntéooes su callada á él 
delante de los ancianos, y le desealxazá 
el zapato de so pie, y escupiíAle en el 
roatro, y hablará, y din : Ail será hecho 
al Taran que no edificare la casa de su 
hermano* 

10 T su nombre será Ihuooado en Imel, 
I>a easa del descalcad o » 

11 ^ Cuando algunos rlfioren juntos el 
uno con el otro, y llegare la mujer del 
ano pan librar á ca marido de mano 
del que le hiere, y metiera tu mano y 
le trabare de sus Tergüenaas, 

U I<a oortaráa entonces la mano : no 
ia perdonará tu «Jo. 

18 Y No tencbrás en tu boUa pesa 
grande y pesa chioaA. 

14 No tendrás en tu cata epha grande 
y epha peqneiVo. 

lA Fesaa cumplidas y justas tendrás; 
epha eabal y justo tendrás': pan que 
tna días sean prolongadoa sobre la ticna 
que Jdiová tu Dios te dá. 

16 Porque abomlnaoi«m es á JdioTá tu 
moa cnalquien que hace esto, cualqtdera 
que hace agnvlo. 

17 ^ Acuérdate de loqoete hlso Ama- 
lee en el camino, cuiuado salisteis de 
JBgipCe*: 

18 Que ta salid al eamino, y te dasha- 
lató la retaguardia de todos loa flacos 
que lAan detoas de ti, cuando td utahat 
canaado y tnba^ado; y na temió á Dios. 

19 Será pnes, caaádD JdutYá tu Dios 
te hnUere dado reposo de todos tus ene- 
mlaoa al rededor, en la tiem que Jéhorá 
tn IHoa te dá por heredad pan que la 

|Ma raerás la memoria de Amalee 
o del cielo' i no te olvides. 

CAPITULO XXVI. 

^ qm U nm f eámo iébt haetrtt la ifnnda. 4k 
los ai t »m o9 y pritnieia» át ¡ot/mtoéi y ftM 
MhaMd$reiervar para lo$ poltra. 



Y SERA qme cuando hubieres entrado 
en la tiem que Jdiová tu Dios te 
dá por heredad, y la poseyeres, y habi- 
tarcaeiella, 

8 Entdnces tomarás de las primicias* 
de todos los frutos de la tlem, que saca- 
rea de tu tlem que Jefaová tu Dios te 
dáy y lo pondrás en un canastillo, é irás 
al higur que Jehorá tu Dios escogiere 
para nacer habitar allf su nombre. 

8 Y UepKás al sacerdote que ftiere en 
aqndlce dlaa, y le dirás : Beoonosoo hoy 
A Jdková tn Dios que he entrado en la 
tienra que jur6 Jehová á nuestros padres 
qne ik* habla de dar. 

4 Y* el saoerdole tomará d canastillo de 
ta mano, y pondxálo delante del altar de 
JdioTá tu iMoa. 



i Eaténeai haUatás ydllás: Un Stxoh 
á punto de vareoer flié al padre, d end 
descendió a Egipto», y peregrinó dlá 
oon poooi homtina¥, y aUi credo en 
gente «ande, ftierte y numeroaa : 

6 T UM Egipdos nea mdtrataroa, y 
nos afligieron, y pusieron sobre noaotros 
dan servidumbre «. 

7 T damaaioa á Jdkorá Dios de nuea- 
tros padres ; y oyó Jdiová nuestn to^, 
y Tió nueytn aflicción, y nuestro tnUOo, 
y nuestn opresión : 

8 T sacónos Jehová de Egipto^ con 
mano ftierte, y oon braso eatóidldo, y 
con grande eapanto, y con sefldet, y con 
mllasroB*; 

9 Tts^Jeáos áeste lugar. y diónos cata 
tierra, tierra que fluye Tache y mid •'. 

10 X ahon né aquí he traUo las pri- 
miciaa dd fruto de la Üem que me 
diste, ah Jehorá. T lo daiaráa ddante 
de Jehová tu Dio*, é indinarte has de- 
lante de Jdiorá tu Dloa*. 

11 Y te dcgrarási oon todo d bien que 
Jehová tu IMos te hablen dado d M y á 
tu casa ; tii. y el Invita"», y d extran- 
jero que uta en medio de ti. 

19 1 Cuando hublerea aca b ado de-dlei- 
mar todo d« dleamo de tna frutos en d 
afio ternero, d afio del dlecmo*, darás 
también al Levita, d eatnu\jero, al 
fanérfioM», y á la viuda, y coBMiáa en 
tos villas, y se sa e ia rán. 

18 T dirás ddante de Jehová tu Dios : 
To he saoado lo consagrado de mi casa, 
y también lo he dado d Levita, y d 
eattaqjefo. y d hoérftno, y á la viuda, 
conforme á todos tus mandamientos que 
me ordenaste» no hetrasoasado tos man- 
damientos, ni me he dvldado d« tUoa: 

14 No he comido de eBo en mi luto^, 
ni he saoado de dio en Inmnndioia, ni 
de ello he dado pan mortuorio : he obe- 
decido á la Toa de Jehová mi Dios, he 
heeho eo afc ime á todo lo que me has 
mandado. 

15 Mira deade la monda de tu santi- 
dad, desde d ddo, y bendice á tn pue- 
blo Israel, y á la tlem que nos has dado, 
como juraste? á nuestros padres, tierra 
que fluye leche y mid. 

16 ^ Jdiová tu Dios te manda hoy que 
cumplas estos estatutos y dereohos: cui- 
da púas de ponerlos por obra oon todo 
tu oaraion, y con toda tu alma. 

17 A Jdiová has ensaliado hoy pon 
que te sea por Dios, y para andar en sus 
caminos, y pan guaroar sus estatntoa y 
sus mandamientos, y sus doradlos, y 
pon oír su tos i 

18 Y Jehová te ha ensdsado hoy pan 
que le seas tu peculiar pueblo**, como d 
te lo ha dicho, y pan que guardes todos 
sus mandamientos : 

19 Y pan ponerte alto sobre todas las 
gentes que hiso, pan loor, y fiona, y 
gloria; y pan que seas pueblo santo* á 
40MiTá tu Dios, como él na dicho. 

CAPITULO XXVII. 
Ordaaq Mci^m tdfuMoqtte potado W JofiaU 
trifo mm akar ae pudras y ou» en loa ptor 
áriu M meriban lot mamianumk» da laUf. 
Hito para btndeetr á lo» jtw lo$ o bu ro e n, y 
pora wH i rir 4í«t tra»»greaere$. 

Y MANDO Mdses, con los ándanos 
de Israel, al pucMo, diciendo : Guar- 
darfis todos loa mandamientos que yo os 
prescribo hoy. 

9 Y será que el día que pasarela el Jor- 
dán* á la tlem que Jdiová tu Dios te 
dá, te has de levantar piedras grandes, 
laa cudes revocarás con cd s 

8 Y escribirás en días todas las pala- 
bras de esU ley i, cuando hubieres pe- 
sado pan entrar en la tlem qne Jehová 

19 



»aea.S&S. 
Ob.1S.IS. 

*Gea.4ft.lA 



«11:1.1144. 

/Ss.II,IU. 
IV. 

faz.is.sr. 

718.8, 14. 
'kCsfká.Si. 



fcPn.&9. 
iOip.lS.r. 

yl&ll. 
"•10te.SlIJ. 

•I4w.sr.80i 

Na. la. 91 

•G»p.l48E^ 

80. 



^Lsv.r.SOl 
Oa9.4 



U. 



yS8.9. 
Tlt.a.U. 



>JaSL41« 



tJos.&n. 






bovt b DlM* b p»di4 ti 









7 HiUlcii •! T» nih^n « 






Y Ki díSáS.i' "dS ™^ 



^ Kbn r¡ UdBI MtU DUl^claDH, J 



KHSHlrH han bHtaqcfl poncu, 
HIuílÍJdinlfiirlhiMi'i n Uim 



CHil. 



DKUTKHONOMIO, XXVHL 



XG.1IU. 



«ch|iLsa.sa 

>- Jcr. U. 4. 
7M.9L 

«18.4. 
rSz.9.9.XL 

' Jer. 4^ a. 



* Ja. 8. JO. 

• Am. S. 11. 
1IÍC6.1& 



(SO. 



«r. 

Jer. & 17. 



iSBej. 17. 

7M.I3. 

f»7- 

%Cr.S3.]l. 

7SLC.I7. 



&1C. 

ai«.i.ib 



AS Bar- M. 
Ua.1.». 



xn. 



U. 
lf«^12.1S. 






«■.S^Ut. 



de tas encmi^Mf : por oa ouniao «ti. 
drá« á eU(M, 7 por «ete oamiiiM boiiát 
delante de elloi : j tetéñ lacadido 4 lo* 
dos los reinos de la tíamr. 

26 Y seri tu cneipo tnaeito por co- 
mida á toda ave del oido, j bestia de la 
tiexn, 7 no halnú quien Ut* espante. 

97 JehoT& te herüri de la plaga de K- 
gipto<, 7 con almonanas «, 7 oon sama, 
7 con comezón de que no puedas ser 
corado. 

S8 Jdiovi te heriE& con locura, 7 oon 
ceguedad, 7 $on pasmo* de corazón. 

SO Y palparás al medio diajr, como 
palpa el c£ego en la obscuridad, 7 no 
seria proqiarado en tus caminos: 7 
nunca aeras sino opiimido 7 robado to. 
dos los dias, 7 no habrá quien te salve. 

ao Te desposarás con moiac, 7 otro 
▼axon dormirá oon ella : edificázás ca- 
sa*, 7 no habitarás en eUa: plantarás 
Tifia,7 no ]^ Tendimiarás*. 

81 Tu bu« seiá matado delante de 
tos ojos, 7 tu no cómelas de él: tu asoo 
•era antebatado de delante de ti, 7 no 
se te devolverá: tas ovejas serán dadas 
á tus enemigos, 7 no tmdrá9 quien te 
las rescate. 

88 Tus t4)os 7 tos hi}as serán entre. 
gados á otro pueUoi, 7 tus qjoa lo ve- 
rán, 7 desEtlleoerán por ellos todo el 
dia : 7 no habrá fuena en tu roano. 

83 la fruto de to tiena 7 todo tu tra- 
bi^o comerá pueblo que no oonociste; 
7« nunca serás sino oprimido 7 quebran- 
tado todos los días. 

84 Y enloquecerás á causa de lo que 
verás oon tus qjos. 

85 Hetirte lut Jéhová oon maligna 
pdstula en las rodillas 7 en las piernas, 
sin qne puedas ser curado : aun desde la 
planta de tu pié hasta tu monera. 

86 JebovA llevará 4 tí 7 á tu rev, que ^ 
bobéeres puesto sobre ti, á gente que no 
ooDooiste td ni tus padres, 7 allá ser- 
virás á dioses ágenos, al palo 7 4 la 
piedsa<^ 

37 Y s«rás por pasmo, por templo, 7 
por &bttla, á todos los pueblos á loe 
coales te llevará Jehová. 

86 Saoanás mnoba simiente al campo, 
7 cogerás poco/; poique la langosta L» 
conaiuniFáf. 

86 Plantarás vlflas, 7 labrarás ,* mas ao 
beberás vino ni cogerás udm, porque él 
gnsano les cometa. 

40 Tendrán olivas en todo ta término ; 
mas no te nngliás con el aceite, porque 
to aceitona se caerá. 

41 i^jos 6 hilas engendrarás, 7 no se- 
rán para ti, porque ina en cautiverio K 

48 TTeda tu arboleda 7 el fruto de tu 
tierca caasomiiá la langosta. 

48 El eztraqjero que ettará en medio 
de ti sttbir4 sobre tí mu7 alto, 7 tii serás 
pue st o mu7 baioi. 

44 £1 te peesüvá á ti, 7 td no prestarás 
4 él*: él será por cabeza, 7 td seráspmr 



45 Y vendrán sobre tí todas estasl mal> 
dldones, 7 te perseguirán, 7 te alcanza- 
rán basta que penecas •> ; poe cuanto 
no bafarás afennido 4 la ves de JdaeTá 
ta Dk», para gnardar sus maadamien- 
toa 7 sos estatutos, que él te mandé: 

4S Y tetan en ti por selkal v por SL. 
villa. 7 en Cu jrttniaate para si¿iine. 

47 Por enanto no serviste á Jehová tu 
IXoe oon al^gria, 7 oon gozo de cora- 
par la abnadaaaia de todas las 



48 Servirás mnr tanto 4 tus enemigos», 
que attviare Jebov4 conora ti, con bam- 
bcej» y oon sed, 7 oon desnudez, 7 con 
da todaa las cosas: 7 él pondr4 



7Ugo de hiann sobra to endloff, 

destruirte. 

48 Y Jehov4 traerá sotee ti gente de 
lejos •-, dd cabo de la tierra, que vuele 
oomo águila, gente* cu7a lengua ao en- 
tiendas; 

fio Gente fiera de rostro, que no ten. 
drá respeto al anciano, ni perdonará al 
niliof: 

Al Y comerá el firuto de ta bestia 7 él 
Iknto de tu tlerm, basta que perezcas : 7 
no te d^laiá grano, ni mosto, ni aceite, 
ni la cria de tus vacas, ni los rebaflos da 
tus ovciJas, hasta destruirte. 

fiS Y te pondrá cerco en todas tus dn- 
dades u, hasta oue caigan tus mnrok al- 
tos 7 encastÜladoB, en que td confias, en 
toda tu tierra : te cercará pues en todas 
tus «iudades 7 en toda tu tierra, qtie Je- 
hová to Dice te habi4 dado. 

68 Y comerás el fruto de tu vientse, la 
eame« de tus hijos 7 de tus hyas que 
Jehová tu Dios te dio, en el oeeco 7 en 
el apuro con que te aagustlar4 tu ene- 
migo. 

64' Kl hombre tteme en tí, 7 el ma7 
delicado, m q)o seíA maligno para oon 
su hermano, y pan con la mujer de su 
seno, 7 para oon el resto de sus i4|os que 
leqoediven.; 

65 Para no dar á alguno de ellos de la 
oarae de sus hijos, que él comerá, por- 
que nada le habrá quedado en él cerco, 
7 en el apuro con que tu enemigo te 
oprimirá en todas tus ciudades. 

68 La tierna 7 la ddioada entra vca- 
otroa, qne nunca la llanta de su pié 
probó á sentar sobre la tierra, de ter- 
nuiB 7 déUoadeza, su ojo sesá laaUgno 
para con el marido de su seno, 7 para 
con su h^o, 7 para con su 14)a, 

57 Y para een su chiquita que sale de 
entre sus pies, 7 para con sus l^Jos que 
parieref ; pues les cernerá eaecodida- 
mente«, á JEalta de todo, en el cerco 7 en 
«1 «poro e«n que tu enemigo te oprimirá 
en tos ciudades. 

68 81 no cuidares de poner por obra 
todas las palataras de aquesta 1C7, que 
están escruas en este libro, temiendo 
este nombre glorioso 7 terrible*, Ja- 
HOVAh TV Diese, 

60 JdioTá aumentará maravUloaamente 
tos plagas, 7 las plagas de tu simiente; 
plegas grandes v estables, 7 enSermeda- 
des muiffaas 7 anraderas^ 

60 Y hará volver sobre ti todos los 
males de Egipto, delante* de loa cuales 
temiste, 7 se te pegarán. 

61 Aalmismo toda enüermedad, v toda 

Slaga, que no está escrita en el libro 
e esta le7, Jehová la enviará sobre tí, 
hasta qne tu seas destruido. 

68 Y quedaréis en poca gente/, en lo- 
gar de haber sido como las estrella» del 
délo en multitud 7, por cuanto no obe. 
deciste 4 la voz de Jehová tu Dios. 

63 Y será, que oomo Jehová se gocé 
sobre vosotros pera haceros bien, 7* pa- 
ra multtpUearos, asi se gozaná Jehová 
sobre vosotros para arruinaros, 7*' para 
destruiros; 7 sñéis ananoados de sobre 
la ticaa, 4 la cual entráis para po- 
seerla. 

O* Y Jehová te espardrá por todos los 
puebloaA^ desde d un cabo de la tierra 
hasta el otan cabo de ella; 7 allí servirás 
á dioses agenoa que no ctmociste td ni 
tus podres, al lefio 7 4 la piedra. 

66 Y ni ann entre las mismas gentes 
descansarás, ni la planta de tu pié ten- 
drá reposo ; que auí te dará Jmwá oo- 
laaen temeroso, 7 caimiento de ot)ea» y 
tristeza de alma ; 

06 Y tendrás tu vida ooaio colgada de> 



<Jer.».U. 



*- Jer. & 16. 

7t>9i.a> 
'Lan.4.1». 

0S.&1. 

(SCr.aiLlT. 
ls.47. «. 



«aBay.ae. 

1.4. 
la. 1.7. 



"Lav.a&a». 

Jar. 1». ». 

Lsm.Xao. 

74.10. 



ris. 40.16. 



o Bal. m. 9. 

tBz.«.a,s. 

Bal. 8S. 18. 
•Bz.90.a. 

BsLfiar. 

<DBa.».ia: 

• a«i 7. 16. 



/ NelL. 7. 4. 
Ib. 1.0. 



* Cap. 80. 0. 

lar.^41. 
< Fro. 1. 36. 

la. 1.34. 



iliev.96.88. 
Heh.1.8. 
Jer. 1& 18. 

Ieai7. 
1.11.16, 
17. 



A.ai«i. 



DEUTEBONOMIO, XS3X, XSX 



A. C. 1461 



I Job 7. 4. 



•Ot.8.U. 
j9.t. 

«0BP.17.I& 



•o»p.s.a,8. 



y7.M. 

*Is.«8.17. 
Jiuyi8.48. 



4 0ftp>8.4. 
'Bx.16.85. 

64L78.34, 

26. 



/0»l».XS3. 

78.1. 

lfn.2LaS, 
8S. 

rG«p.8.ia. 

Ka. 32. 88. 



A20r.8S.lS. 
▼ 84.29,82. 
Keli.8w2. 

» J(M. 9. 21, 
27. 
iMah.l0.2». 



< Gap. 28. 9. 
■*az.9.7. 

■G6B.17. 7. 
7M-S.4. 
72a.l8.1& 



lama de tí, y ettarte taneroM d« noehe 
7 de dia, y no confieiás de tu vida. 

97 Por la maftana dliái : f^piea dieía 
fliew la tarde! Y 4 la tarde diréa : <^- 
endierafueMlamaflana'l por d miedo 
de tu corazón con que ettaiM amedran- 
tado, y por lo que TeíAn tus ojea. 

68 Y JeboTá te hará tomar á Egipto «• 
en navíoa, por el camino del cuu te ha 
dicho». Nunca mai TOlveréis: y allí le- 
réis Tendido» 4 Tootroa enemíffM por 
«■clavot y por ewlaras, y no habm quien 
M compre. 

CAPITULO XXIX. 
RHmnam loa ItnuUtat «I JurammUo óé M 
aUoNM am Díom, TerrObi onummat etm- 
trato» ftuta g^ubrtrntan. 

ESTÁN jon la* palabra* del pacto, 
que Jehová mandó 4 Moiae* con- 
certara con lo* hUo* de Inrari en la 
tierra de Moab, adema* dd pacto que 
concertó con ello* en Horeb •. 

9 f Molaes pue* llamó 4 todo Iciael, 
y dyole* : Vnotro* babel* visto todo lo 
que JdioT4 ha hecho delante de vuestros 
cío» en la tierra de Egipto 4 Pharaon, y 
4 todo* sus ilarn», ya toda su tierra ; 

8 La* pruebas gnmdfls que vieron tus 
ojos, las seflales, y las grandes mara- 
villas b. 

4 Y Jdiorá no os dio corazón pan 
entender, ni ojos para ver, ni oidoa para 
oir, hasta el dia de hoye. 

5 Y yo os he traído cuarenta afios por 
el desierto : vuestros vestidos no se han 
envc^ido sobre vosotros, ni tu zapato 
se ha env^ecido sobre tu piéif. 

No habéis comido pan *, ni bebisteis 
vino ni sidra, para que supieseis que yo 
aoy Jehová vuestro Dios. 

7 Y llegasteis 4 este luinr, y salió Se- 
bón, rey de Hesbon, y Og, rey de Ba- 
san, delante de nosotros para pelear, y 
herimoslos/: 

8 Y tomamos su tierra, y dímosla por 
heredad 4 Rubén y 4 Oad, y 4 la media 
tribu de Manasséy. 

9 Guardarais pues las palabras de este 
pacto, y las pondréis por obra, para que 
prosperéis en todo lo que hideras. 

10 5 Vosotros todos estáis hoy delante 
de Jehov4 vuestro Dios ; vuestros prín- 
cipes de vuestras tribus, vuestros ao- 
ciaaca, y vuestros oficiales, todos los va- 
rones de IsraelA; 

11 Vuestros niflos, vuestras mi^eres, y 
tus eztrai^Jeros que habitan en medio de 
tu campo, desde el que corta tu lefia 
hasta el que saca tus aguasa: 

18 Para que entres en ei pacto de Je- 
hov4 tu Dios, y en su Juramento*, que 
Jehov4 tu Dios acuerda hoy contigo : 

18 Para confirmarte hoy por su pue- 
blo i, y que él te sea 4 ti por Dios, de la 
manera que él te ha dicho, y ■• como él 
Juró 4 tus padres Absaham, Isaac, y 
Jacob». 

14 Y no con vosotros solos acuerdo yo 
este pacto, y este Juramento, 

U Sino con los que están aquí presen- 
tes hoy con nosotros delante de Jehov4 
nuestro Dios, y con los que no están 
aquí hoy con nosotros. 

18 Porque vosotros sabéis cómo habi- 
tamos en la tierra de Egipto, y cómo 
hemos pasado por medio de las gentes 
que habéis pasaao ; 

. 17 Y habéis visto sus abominaoicHies, y 
sos Ídolos, madera y piedra, plata y oro 
que tUnen consigo. 

18 Quiz4 habr4 entre vosotros varón 
ó mujer, ó fiuniUa ó tribu, cuyo corazón 
se vuelva hoy de con Jehov4 nuestro 
Dios, por andar 4 servir 4 los dioses de 



aquellas gentes: qniz4 habrá en Toa- 
otros raix que eche veneno y a)ef^« : 

19 Y sea, que cuando el tal oyere laa 
palabras de esta maldición, él se ben- 
diga en su corazón diciendo: Tendré 
paz, aunque ande s^^un el pensamiento 
de mi corazón, para afladír la emlni- 
aguez 4 la sed^. 

90 Jehov4 no qnerr4 perdonarle ; an- 
tes t hnm«[r4 luego el ftaror de Jehová 
y su zelc sobre el tal hombre, y asen- 
taráse sobre él toda maldición óórlta en 
este libro, y Jdbová raená su nosnbre de 
delNdodridelo'. 

91 T apartarálo Jdiová de todas laa 
tribus de Israel para mal, conforme á 
todas las maldiciones del pacto escrito 
en este libro de la ley. 

99 Y dirá la generación venidera, vu- 
estros h^os que vendrán después de vos- 
otros, y <d eztnu^ero que vendrá de le- 
janas tierras, cuando vierea las plagas 
de aonesta tierra, y sus enfermedades de 
que Jehová la hizo cnftsmar, 

98 (Aamibe y sal< será, abrasada terá 
toda su tierra; no será sembrada, ni 
prodacir4, ni crecerá en ella verba nin- 
guna*, como en la suversion de Sodoma 
y de Oomorra, de Adma, y de Seboim ', 
que Jdiová subvirtió en su fturor y en 
su ira:) 

24 Dirán oues todas laS gentes : Por 
qué hizo Jenová esto á esta tienta ?* <^ué 
ira es esta de tan gran furory ? 

95 V responderán : Por cuanta dejaron 
él pacto de Jehová el Dios de sus pa- 
dres, que él concertó con ellos cuando 
los sacó de tierra de Egipto, 

98 Y fueron y sirvieron 4 cÚoscs ágenos, 
é inclin4ron8e 4 ellos ; dlose^ que no co- 
nocían, y que ningima cosa les habían 
dado. 

97 Encendióse por tanto el f^imr de 
Jehov4 contra esta tierra, para traer 
sobre día toda* las maldiciones esc rit as 
en este libio*: 

98 Y Jehová los desarraigó de su ti- 
erra con enojo, y con salla, y oon furor 
grande*, y los echó á otra tierra, como 
aparece hoy. 

99 Las cosas secretas perteiueen á Je- 
hová nuestro Dios b : mas las reveladas 
$on para nosotros y para nuestros h4oa 
por siempre e, para que cumplamos to- 
das las palabras de esta ley. 



CAPITULO XXX. 

XI Miar te reeoneOiará aími» día eoe tm 
puMo. ProUatafimddóMoiiee. 

Y 8 ERA que, cuando te sobrevini- 
eren todas estas cosas, la bendición 
y la madicion que he puesto delante de 
tí, y volvieres á tu corazón en medio de 
todas las gentes 4 las cuales JAová tu 
Dios te hubiere echado «, 

9 Y te convirtieres á Jehová tu Dios&, 
y obededeies á su voz eonfbrme 4 todo 
lo que yo te mando hoy, til y tus hi- 
jos, con todo tu corazón y con toda ta 
alma, 

8 Jehov4 también volver4 tus cauti- 
ves, y tendrá misericordia de tí, y tór- 
nala á recogerte de todos los pueblos, 
á los cuales te hubiere esparcido Jehová 
tu Dios e. 

4 81 hubiere* sido arrojado hasta el 
cabo de los cielos, de allí te recogerá 
Jehová tu Dios, y de allá te tomará «. 

A Y volverte ha Jehová tu Dios á la 
tierra que heredaron tu* padres, y la 
poseerás ; y te haza bien, y te mult^- 
cara mas que 4 tus padres. 

6 Y circuncidará Jehová tu Dios ta 
corazón*, y él ooracon de tu simiente, 
para que ames á Jehová tu Dios con 



• Hethiaij 



''IB.S8.19 

Bam.a.& 

«SaL79.I 

•-BaL74.1 



• OapL 9. U 

'Ba.14.7,1 



( Jer.l7.ft 
8oph.S.« 

•BaLlOTJI 

'Oea.l9J| 

Jar. 90. U 



viBey. «. 
^9L 
J«r.S2.B;| 



14. 



9.1 



- 1 Bey. 1^ 

&BBLia;Li 
Dea. a. as 

28. 

1 Cor. 1.1 
«8Tlfli.&l 



•Lev.98L4 

lBe7.8;4 

48. 

Kah.l.|l 

Jer. 98L1 

18. 

XB.6.9L 

ya6.Sl. 

siB.4&r. 

iJoaal. 

• J«r.S9.l 
etc. 
Bs. 86.91 

clHeh.LI 

I 






Y5 ^ 1I^?JmS£7jii¿<, i dg 



IBUn lobliii poi ddbhScM^Í 



J» PrDUaLOM t^' qo* d« cMd ptfB- 



á Ol^ni tBblH 






c tau ¿añado «b» vülv, pumo* no 






A.C.14&1. 



DEUTEBONOMIO, JXXtt, 



A. C. 14A 



•Jaa.1.6. 



•2Be7.23.8. 

eÉB. 






i220r.84.24. 



«Cap. 80. 19. 



i B»L 73. 6. 
Is.S6.1041. 
Hie.fi. 7. 

eBaia8.2,4a. 
li £c 8. 14. 

•4al. 99. Ifi. 



/Bx.4.2a. 



o Hedí. 17. 
29. 
*Oen.ll. & 



•' Bi. 19. 6. 

S«L1S5.4. 
tM. 78.71. 
/ 0»p. 8. 15. 

Jer. 2. 6. 

Oi.18.fi. 
•CM.I7.8. 

Zm.2. 8. 
•Bx.19.4. 
•Gen. L2. 



P la. 68. 14. 
«8aL8Ll«. 



83 Y dM óidte 4 Joaoé, hijo de Nim, 
j dijo: Egfliénate, y anÍ0iate'> quettf 
meliraáa los h^oa de Israel en la tieira 
que les juré, y yo seré contigo. 

84 ^ T como acabó Moisés de escribir 
las palabras de esta l^cn un Ubro, hasta 
concluirle, 

85 Mando et mismo Moisés á los Leritas 
gite llevaban el axoa del pacto de Jeiiovi, 
diciendo: 

98 Tornad este libro de la ley, y ponedlo 
al lado del arca del pacto de JehovA 
Titestro Dios, y esté allí por testigo con* 
tsatí*. 

27 Porque yo conozco tu rebelión, y tu 
eerriz dura : hé aquí que aun TiTiendo 

Ío hoy con Tosotn», sois rebeldes á Je> 
>oT&, ¿y cuanto mas después que yo 
fiíere muerto ? 

fi8 Congregad á mi todos los ancianos 
de vuestras tribus, y á vuestros oficiales, 
y hablaré en sus oidos estas palabras, y 
llamaré por testigos contra ellos los cielos 
ylatieRa&. 

Sft Porque yo sé que después de mi 
muerte ciertamente os eerromperéis, y« 
os apartaréis del camino que os ne man- 
dado ; y que os ha de venir mal en los 
postreros aiaa<', por haber hecho mal en 
ojos de Jehová, enqjandole con la obra 
de vuestras manos. 

80 5 Entonces habló Moisés en oídos 
de toda la congregación de Israel las 
palabras de este cántico, hasta acabarle. 

CAPITULO XXXII. 
COntieo profitieo de ííoite$ anUt» d» morir, 
oué M eomo «» compendio de ia Uy, y de 
toi moHvoM de su oheñvaneia. 

ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga 
la tierra los dichos de mi bocaa. 

5 Goteará como la lluvia mi doctrina, 
destilará como el rocío mi raaonamlento, 
como la llovizna sobre la grama, y como 
las gotas sobre la yerba b. 

a Porque el nombre de Jehová invo- 
caré, engrandeced á nuestro Dios. 

4 El é» la Róeac, cuya obra es per- 
fecta'; porque todos sus caminos eon 
rectitud : Dios de verdad, y ninguna faii- 
quidad en él ; es justo y recto». 

6 La oorxupcion no ei suya : á sus h^os 
la. mancha de ellos, generadon torcida y 
perversa. 

6 ¿ Así pagáis A Jehová, pu^lo loco é 
ignorante ? ¿ No es 01/ tu padre que te 
pos^ó ? El te hizo, y te ha organizado. 

7 Acuérdate de los tiempos antiguos, 
considerad los aüos de generación y 
generación: pregunta á tu padre, que 
el te declaraxá ; á tus vi^os, y dios te 
dirán. 

8 Cuando el Altísimo hizo heredar á 
las y gentes, cuando hizo dividir los li^os 
de los hombres A, estableció los ténninos 
de los pueblos según el niimero de los 
h^os de Israel. 

9 Porque la parte de Jehová et su pue- 
blo ; Jacob • la cuerda de su heredaa ¿. 

10 Hallólo en tierra de desierto, y en 
desierto lioníble y yermo: trájolo al 
rededor^, instruyólo, guardólo como la 
ñifla de su ojo «>. 

11 Como el águila » despierta su nidada, 
revolotea o sobre sus pollos, extiende sus 
alas, los toma, los lleva sobre sus plu- 
mas: 

19 Jehová solo le guió, que no hubo 
oon él dios ageno. 

13 Hízole subir sobre las altivas de la 
tierxaj», y comió los finitas del oampo, é 
h^ que chupase miel de la peñay, y 
aceite del duro pedernal : 

14 Manteca de vacas, y leche de ovq}as, 
con grosura de coxdños, y omeiot de 



Basan ; también naohei de eabif o, coa 
grosura de riflones de trigo : y aaogre de 
uva beiriste, vino puro. 

16 T eagxósd Jeshumn |, y tiró coces ; 
eiuordártete, engrasástete', cubristeCe : 
y dejó al Dios que le hizo, y menospreció 
la Rooa de su salud. 

16 Despettánmle á zelos* con los diosu 
ágenos, ensafláronle con abominacionea. 

17 Saeiifiean» á los diablos', no A 
Dios ; á dioses que no hablan conocido, 
á nuevos dioeet venidos de cerca, que no 
habian temido vuestros piídtes. 

18 De la Rooa que te crió te olvidaste ; 
te has olvidado del Dios tu criador*. 

19 T viófo Jehová, y encendióse en ira 
porel menosprecio de sus hiy» y de ana 

80 T dUo : Esconderé de ellos mi roa- 
tro, veré cual eerú su postrimería : t^ne 
son generación de perversidades, h^os 
staifii. 

81 Ellos me movienm á zelos oon lo qn» 
no e« Dios ; hiciénmme ensafiar oon sos 
vanidades : yo también los moveré á zeloa 
con «npMUofue no e* pueblo, con gente 
insensata los lúué ensaflar*. 

82 Porque fueso se encenderá en mi 
furor, y jr arderá hasta él profundo; y 
devorará la tierra y sus fimtos, y abra» 
saiá los fundamentos de los montes. 

88 Yo allegaré males sobre ellos ; em- 
plearé* en ellos mis saetas. 

84 Consomidos ««rdn de hambre, y 
comidos de fiebre ardiente, y de amarga 
pestilencia: diente de^ bestias enviaM 
también soinre ellos, oon veneno de ser- 
pientes de la tierna. 

25 De fuera desolará la espada, y den- 
tro de las cámaras el espanto, aaib al 
mancebo como á la doncella, al que 
mama como al hombre cano. 

86 Dije : eeharialos yo del mundo, haria 
cesar de entre los hombres la memoria 
de ellos, 

87 Si no temiese la iza del enemigo : 
no sea qae se envanezcan sus adversa- 
rios, no sea que digan : Nuestra mano 
alta ha hecho todo esto, no Jehová. 

88 Porque aom gente de perdidos conse- 
jos, y no kau ca ellos entendimiento. 

89 Qjálá nierau sabios, ju« ■compran- 
dieran esto«, y entendieran su postri- 
mería 't 

80 i Como podria perseguir uno á mil, 

Ídos haxisn huir á diez mil«, si su 
oca no los hubiese/ vendido, y Jdtová 
no los hubiera entregado ? 

81 Que la roca de ellos no «v como 
nuestray 'Roca, y nuestros enemigos «esa 
¿««00 Jueces. 

89 Porque de la vM de Sodoma «« la 
vid de ellosA, y de los sarmientos de 
Oomorra: las uvas de ellos «oa uvas 
ponzofiosas, racimos muy amargos tie- 
nen. 

88 Veneno de dragones ei su vino, y 
ponzoña cruel de áspides • . 

34 ¿ No tengo yo esto guardado*, sella- 
do en mis tesoros P 

35 Mia es la venganza i y el pago al 
tiempo que su pié vacilará»: porque el 
^Ua de su aflicdon mM cercano^ y lo qne 
les está preparado se apresura». 

36 Porque Jehová juq^acá 4 su pueblo, 
y por amor de sus siervos se arrepentirá", 
cuando viere que la flwrza pereció, y qna 
no han guardado, mas desamparado. 

87 Y dbát i Donde •tía» sus di oses j», 
la roca en que se guarecían, 

88 Qne oomiaa el sebo demisMBtificios, 
bebían el vine de. sus lükacloaes ? leván- 
tense, que os ayuden, y os defiendan. 

88 Ved ahora que yo, yo soy, y no ikoy 
diosss oonnigoir : yo hago aoorfir, y yo 



I SI rede. 
•-OaiiLSl.1 

•1 Cor. le. 



« r«T.i7.i 

8«LlDflLfl 
IGor.iafl 

▲p.9.asi 



la. 17. Id 



•BomJtill. 

•Bs.&ie. 
•BB.ii.a. 



^Laoii. 1.201 
Xk.7. 1& 



'SsL 81.13. 
* Z«oa. 1. 9. 

<IiSv.a6.8. 

8Gr.S4.9ft. 

IlLaO.17. 
/Is.fiO.1. 
71Sa.2.Z 



ivt. 2. a. 



<BaLC8.4. 

Bom. 3.18. 
AOS.1S.U. 

Bom.S. fi. 
f Bou. 18.19. 

HaKlOiSOL 
"•Jsr. 13.16. 
•SBBd.S.8. 

•jTaeclOJe. 
1er. 3L 90. 

''Joec 10.14. 
#er.a.8&. 



9IS.4&.5. 
18.82L 



DEUTBBOHOUIO, IHJll, XXZIT. 



k 






^^mlulicirf ik •unen . 






_ -ladls dt 1» hija d> Imil « 



>7V dJlo^ JeDqií i^X SlLl-, 






■avs^^ 



■ni Id cqm] chnpUid !• ^Hlodu 
13 '5 T li NepliuU éO^ ■■ Ni 



h. C. 14SL 



JOSUÉ, I, IL 



a 141 



NlV.IS. 



Jaee.l.ie. 
aCr.38.1& 

G«B.ia.7. 



rcftpLS.aB, 

V. 



' Mtt 17. S. 



A.aii5L 



•Dra. 8Í.5. 

»Ez.ai.is. 



«Den. 11.34. 



•iG4D.16.18. 
Ex. as. 81. 
Na. Sé. 2, 

' Sen. 7. 3A. 
/Cftp.8.7. 

7 8.27. 

«Dea.81.M> 
He1>. 13. & 

& Den. SL 7, 
33. 
Si: 6. 10. 

aiiiD.s.1. 



f8ia.i.x 



ifcCM>.S.S. 



bra d« Piíga» qiw cifd enfirante de Je- 
lioó* : j mostróle JAowk toda la tiexn 
de Oalaad harta Dan, 

2 T á todo Nephtali, y lit tierra de 
Ephraim, j de Manaaté, toda la tienra 
de Judá huta la mar pobrera ; 

8 T la parte meridional, j la oampafia, 
la Tegade Jericó, dudad die las palmas^, 
haaUSoar. 

4 Y diy>lt JehoT& : Eeta e* la tierra de 
quee Juré & Abraham, & Isaac, y Jaoob, 
oiciendo : A tu simiente la daré. Hétela 
hecho ver con tos ojos, mas no panrÉs 
allá^. 

5 Y Y murió alli Moisés, stervo de 
Jehorá, en la tierra de Moab, oonftnme 
al dicho de Jdu>v4. 

6 Y enterrólo en el ndle, en tieira de 
Moab, enfirente de Beth -peor ; y ninguno 
supo su sepulcro hasta hoj '. 

7 Y era Moisés de edad de ciento j 
Teinte a&os cuando murió: sus ojos 



w oeeurecienm, ni penJló «a 
▼igor/. 

8 Y Uoraroa los hijos de Israel 4 Molaea 
en los campos de Moab treinta dlas^: y 
así se cumplieron los dias dd Horo del 
Into de Moisés. 

9 Y Y Josué, h»o de Nun, Ji$i lleno 
de espíritu de sabtanría, poique Moiaca 
habla puesto sus manos sobre él : y 
los hHos de Israel le obedecieron *. 
é hicieron como JehorA mandó á 
Moisés. 

10 5 ^ nunca mas se levantó p ro feta 
en Israel como Moisés, & ^nien liaya 
conocido JehorA cara h can *, 

11 En todas las sefiales y prodigioat 
que le cutíó Jébork k hacer en tierra de 
Eeipto h Pharaon, y á todos siu sierros, 
y a toda su tienra, 

18 Y en toda aquella mano esforzada. 
y en todo el espanto grande que canso 
Moisés á ojos de todo IttmAK 



/Jim.U.1 



AH1I.S7.1 



EL LIBRO DE JOSUÉ. 



CAPITULO I. 
jútmUa d Smor a Jomtt d la eonfiMa át la 
tttrra d» promUinm: y Jomif av%iaui pnMo 
qm» le prevenga para potar el Jwéaa. pr^ 
AtHdo d» Uu friXme de BiOen y de Oad, y la 
medía trílm de JlíanaitL 

Y ACONTECIÓ después de la muerte 
dea Moisés, sierro de Jtíutrkm que 
JehoTá habló a Josué, tújo de Nun, 
ministro i de Moisés, diciendo: 

8 Mi lierro Moisés es muerto ; lerin- 
tate pues ahora, y pasa este Jordán td, 
y todo este pneMo, a la tienra que yo les 
doy á los hijos de Israel. 

8 Yo os he entresado, como lo habla* 
dicho á Moisés, todo lugar que pisare la 
planta de vuestro pié : 

4 Desde el desierto, y este libano hasta 
el gran rio de EuArates, toda la tierra de 
los Hethéos hasta la gran mar del poni- 
ente del sol, serA vuestro término'. 

6 Nadie te podrá haoer frente en todos 
los dias de tu vida«: como yo fui con 
Moisés, seré contigo/: no te d^aré, ni 
te desampararé^. 

6 Esfuérzate ptie* y sé valiente : porque 
tü repartirAs a este pueblo por heredad 
la tierra, de la cual Juré á sus padres que 
la daria á ellos. 

7 Solamente jiie te esftierzes, y seas 
muy valiente*, para cuidar de hacer 
conibrme á toda la ley, que mi siervo 
Moisés te mandó : no te apartes de ella 
ni k diestra ni á siniestra, para que seas 
prosperado en todas las cosas que em- 
prendieres. 

8 El libro de aquesta lej nunca se 
apartará de tu boca; antes de día y de 
noche meditarás en él s para que guardes 
y hagas conforme á todo lo que «n él está 
escrito: porque entóncerharás prosperar 
tu camino, y todo te saldrá bien. 

9 Mira que te mando que te esfüerzes, 
y seas valiente: no temas ni desmayes, 

aue J^ová tu Dios eerá contigo en 
le quiera que ftieres. 

10 ^ Y Josué mandó á los oficiales del 
pueblo, diciendo : 

11 Paisad por medio del campo, y man- 
dad al pueblo diciendo : Prevenios de 
comida, porque dentro de tres dias pa> 
saréis el Jordán*, pan que entréis á 
poseer la tierra que Jehová vuestro Dios 
os dá, para que la poseáis. 

18 También habló Josué á los Rubeni- 
tas, y Oaditas, v á la media tribu de 
Manassé, diciendo : 



18 Acordaos de la palabra qne Moiaet, 
siervo de Jehová, os mando* diciendo : 
Jehová vuestro IHos os ha dado reposo, 
y os ha dado esta tierra. 

14 Vuestras mujeres, y vuestros nifios, 
y vuestras bestias, quedarán en la tierra 

3tte Moisés os ha dado de esta parte del 
ordan ; mas vosotros todos los valientes 
y fuertes pasaréis armados delante de 
vuestros hermanos, y les ayudaréis, 

15 Hasta tanto que Jehová haya dado 
reposo á vuestros nermanos como á to- 
BOtros, y que ellos también posean la 
tierra que Jehová vuestro Dios les dA : 
y deepuee volveréis vosotros á la tierra de 
vuestra herenda, la cual Moisés, siervo 
de Jehová. os ha dado de esta parte del 
Jordán hacia donde nace d sol, y la 
poseeréis. 

10 Entonces respondieron á Josué di- 
deudo: Nosotros haremos todas las cosas 
que nos has mandado, ó iremos á donde 
quiera que nos mandares. 

17 'De la manara que obedednus 4 
Moisés en todas las cosas, así te obede- 
ceremos á tí : solamente Jdwvá ta Dioe 
sea contigo, como fué con Moisés "*. 

18 Caa^[tdera que ftiere rebelde á ta 
mandamiento, y no obededere á tes 
palabras en todas las cosas que le man- 
dares, que muera : solamente te esltacr- 
scs, y seas valiente». 



CAPITULO II. 
j;«Wa Joeuí doe eaplaradoreí A Jeried y su 
tetrüorioi loe eñatee meondUoe par Jlo- 
koft, «imímm aoIvM ai aawjMMsaia. 

Y JOSUÉ, h^o de Nun, envió desde 
Sittim dos espías secretamente •, 
didendoles: Andad, reconoced la tierra, 
y á Jericó. Los cuales fHieron, y entrá- 
ronse en casa de una mujer ramera, que 
se llamaba Rahab b, y posaron allí. 

8 Y filé dado aviso al rey de Jericó, 
diciendo: Hé aquí que hombres de loa 
hijos de Israd han venido aquí esta 
noche á espiar la tierra. 

8 Entonces el rey de Jericó envió 4 
decir á Rahab : Saca ftiera los hombree 
que han venido á tí, y han entrado en tu 
casa ; porque han venido á espiar toda 
la tierra. 

4 Mas la mujer habla tomado los doa 
hombres, y los habla* escondido ; y di- 
jo : Verdad fjue hombres vinieron á mi, 
mas no supe de donde eran : 

8 Y al cerrarse la puerta, riendo ym 



Heb.8.8, 
* Cap. 4.1 



«Gap. 7. 1 



A.CU5 

< Gap. 331 
Kii.83.9 



IBey-l-l 



•ver. 8,7 
10Br.l«; 



•irv.u. 



»1Iaft.l. 
Heb.ll. 



«28ikI7. 

ao. 



I- 



lLai46i. 



JOSUÉ, ni. 



A.C.ltfL 



1.15, 



▼ 28. «7. 
Dra. xas. 
711.35. 

rKv.2l.Sl, 

»C^S.l. 
7 7-«- 



4.». 



1& 



'I«v.]9l11. 

13. 

Ste.S.1. 
y* 7. 



'0^.6^1 



>¥niILlB. 



escun»» eacM hombres ie ■alieron, y no 
sé adonde se ban ido : seguidlos apriesa, 
qu« los alcanzarais. 

6 Mas éUa los haUa hecho subir al 
terrado, j habialos escondido entre tas. 
00a de lino qae en aquel terrado tenia 
poestos'. 

7 Y los hombres fueron tías ellos por 
tí. camino del Jordán hasta los vados : 7 
la puerta ñté cerrada después que siúi. 
eron los que tras ellos iban. 

8 Mas antes qoe ellos durmiesen, ella 
cabio á ellos al terrado, y díioles : 

9 8é que Jdiorá os ha dado esta ti- 
erra ; porque el temor de vosotras ha 
caído sobre nosotros, 7 todos los mo- 
radores del país están desmajados por 
cansa de vosotros «. 

10 Porque hemos oido que Jehová hizo 
secar las aguas del mar Berm^o de. 
lante de vosotros, cuando salisteis de 
Bgipto/, y lo que habéis hecho á los 
do* Ttjei de los Amorrhéos, que esta- 
ban de la parte aM del Jordán, Sáxan 
y Ogj, 4 los cuales habéis destruido y. 

11 Oyaido esto, ha desmayado nuestro 
corazón A ; ni ha quedado mas espíritu 
en alguno por causa de vosotros : porgue 
Jdiová vuestro Dios es Dios aznba en 
loa cielos, y abi^o en la tierra '. 

Í9 Ruegoos pues ahora me juréis por 
JéhoTá, que como he hecho mlserloordia 
con -vosotros, así la haréis vosotros con 
la casa de mi padre, de lo cual me da- 
léis una señal cierta A : 

18 Y que salvaréis la vida á mi padre y 
A mi madre, y á mis hermanos y her* 
manaa, y & todo lo que es suyo ; y que 
libraréte nuestras vidas de la muerte. 

14 Y ellos le respondieron : Nuestra 
sdma será ptnr vosotros hasta la muerte, 
si no denunciareis este nuestro negocio : 
y cuando JdiovA nos hubiere dado la 
tíenra, nosotros haremos contigo miseri* 
oordia y venlad. 

15 Entonces ella los hizo descender con 
ana cuerda por la ventana: poique su 
casa estaba a la pared del muro, y ella 
Tívia en el muro : 

16 Y dejóles : Marchaos al monte, por. 
que los que ftieron tras vosotros no os 
cneuentien, y estad escondidos aOÍ tres 
diasa hasta que los que os siguen hayan 
voelto ; y después os iz^ vuestro ca- 
mino. 

17 Y ellos le dijeron : Nosotros seré. 
nioa desobligados de este juramento', 
con que nos has conjurado, ai ttta ma- 



18 Hé aquí, cuando nosotros entrare. 
OKM la tierra, td atar&s este cordón de 
grana á la ventana por la cual nos das- 
cdgaate : y tií Juntarás en tu casa á tu 
pacbre y tu madre, tus hermanos, y toda 
la üunilia de tu padre». 

19 Cualquiera que saliere fuera de las 
puestas de tu casa, su sangre será sobre 
ni cabeza, 7 nosotros terámo» sin culpa. 
Maa cualquiera que se estuviere en casa 
oont^, su sangre terA sobre nuestra 
cabesa, si mano le tocare. 

50 Y si td denunciares» este nuestro 
negocio, nosotros seremos desobligados 
de esto tu juramento con que nos has 
jnramentado, 

51 Y ella respondió : Sea así como ha. 
beia dicho. Luego los despidió, y se fu. 
enm : y ella ató tA cordón de grana á la 
ventana. 

OS ^ Y caminando ellos llegaron al 
monte, y estuvieron allí tres dias, hasta 
qu« los que les seguían se hubiesen vu- 
cito : y los que k» siguieron, buscaron 
por todo el camino, mas no loi hallaron. 

S3 Y tomándose los dos varones des. 



oendleron del monte, y pasaron, y vinl. 
eron & Josué, hijo de Nun, 7 contáronle 
todas las cosas que les hablan aconte, 
ddo; 

94 Y dijeron á Josué : Jehová ha en. 
tragado toda la tierra* en nuestras ma. 
• ; y también todos los moradores del 
pais están desmayados delante de nos- 
otros. 

CAPITULO III. 

JCI puMo de Imratl, pnetdido dd orea, pata 

dJordam. 

Y LEVANTÓSE Josué de maflanft, 
7 partieron de« ffittim, 7 vfaiieron 
hasta el Jordán, él 7 todos los hijos de 
Israel, y reposaron allí antes que pa- 
sasen. 

9 Y pasados tres dias, los oficiales atra^ 
vesaron por medio del campo >, 

8 Y mandaron al puetuo diciendo: 
Guando viereis el arca del pacto de Je- 
hora vuestro DÍos«, 7 los sacerdotes j 
Levitas que la llevan d, Tosotros parti- 
réis de vuestro lugar, 7 marcharéis en 
pos de ella. 

4 Empero entre vosotros 7 ella ha7a 
distancia como de la medida de dos mil 
codos: 7 no os acercaréis á ella, á fin 

Sue sepáis el camino por donde habéis 
e ir : por cuanto vosotros no habéis pa- 
sado antes de ahora por este camino. 

5 Y Josué dUo al pueblo* : Santifícaos, 
porque Jehová ha» mañana entre vos- 
otros maravillas. 

6 ^ Y habló Josué á los sacerdotes 
dioioido : Tomad el arca dd pacto/, 7 
pasad delante dd pueblo. Y ellos toma- 
ron el arca del pacto, 7 ftieron delante 
del pueblo. 

7£nt(faioes Jdiovádi)oáJosué: Desde 
aqtieste día comenzaré á hacerte grande 
delante de los ojos de todo Israel 9, para 
que entiendan que como fUÍ con M<nses, 
así seré contigo*. 

8 Tii pues mandarás á los sacerdotes 

Íue llevan el arca del pacto, diciendo : 
mando hubiereis entrado hasta el borde 
del agua del Jordán, pararéis en el 
Jordán ■'. 

9 Y Josué dijo á los hijos de Israel : 
Libaos acá, 7 escuchad las palabras de 
Jehová vuestro Dios. 

10 Y anadió Josué: En esto oonooerAs 
que el Dios viviente* está en medio de 
vosotros, 7 que él echará de delante de 
vosotros al Oananéo, 7 al Hethéo, 7 al 
Hevéo, 7 al Pherezéo, 7 al Gergeaéo, 7 
al Amorrhéo, 7 al Jebuséo i : 

11 Hé aquí el arca del pacto del Se- 
ñoreador de toda la tierra» pasa el Jor- 
dán delante de vosotros. 

12 Tomad pues ahora doce hombres de 
las tribus de Israel, de cada tribu xmo«, 

18 Y cuando las plantas de los pies 
de los sacerdotes que llevan el arca de 
Jehová, Señoreador de toda la tierra, 
fueren asentadas sobre las aguas del 
Jordán, las aguas del Jordán se parti- 
rán : porque las aguas que vienen de 
arriba se detendrán en un montón ». 

14 ^ Y aconteció que partiendo el pue- 
Uo de sus tiendas, para pasar el Jordán, 
7 los sacerdotes delante del pueblo lle- 
vando el arca del pactoj», 

15 Cuando los que llevaban el arca en- 
txaron en el Joroan, así como los pies de 
los sacerdotes que llevaban el arca fue- 
ron mojados á la orilla del agua, (porque 
el Jordán suele reverter sobre toaos sus 
bordes todo el tiempo de la siega*,) 

16 Las aguas que venían de arriba se 
pararon como en un monten bien lejos 
de la ciudad de Adam, que ettA al lado 
de Sarthanr, 7 las que desoendian á la 
mar de los llanos, al mar salado*, se 



•Csp.n.41 



• Oap.&L 



» Oap. L 10, 

•110.11X88. 

•<Dea.&.9, 
8&. 



'Osfkr.is. 

Bz. 10.10. 
14. 

Kn. 11 18. 
18a.l«.& 
Job 1. 6, 
Joeia.l«. 
Jaaair.l*. 
/K11.4.I& 

' Cap. 4. 14. 
iCr.W.». 
aCr.1.1. 

* Cap. 1. 0. 



i ver. 17. 



il>Ba.8.S8. 
]iUt.l«.U. 

1 Tea. 1.9. 

fBz.8ft.aL 

Den. 7.1. 

8aL44.S. 
•Ib. 64. 6. 

Hie.4.18. 

Zse. 4w 14. 

y&& 



o Sal. 114. 8. 



l>Jsr.&16. 
Beb.0k4. 



91Cr. 11.15. 
Jer. la. «. 
y 4D. 1». 

«-lBeT.4.1S. 
y7.46L 
«Dea.&17. 



A.GL1461. 



JOSUÉ, IV, V. 



A.c.Ma 



( Ex. 14. a». 



*vMr. 21. 
Ex. 18. 14 

DBa.e.aoL 
eBLM.1. 

778. 3, «. 



16. 



• Bx. 34. i. 

IBey.l&SL 



d Cap. 3. 18. 



* ¿Ta. «a. 90, 



/Gkp.8.7. 
f Xx 14. 8L 

18a. 12. 18. 

1 Bey. 8. 28. 

n. 



acabaron j faenm partidas ; j el pueblo 
pa*ó en derecho de Jeiicó. 

17 Mas ios sacerdotes que Ueraban el 
arca del pacto de Jebovi, estuvieron 
en ' seco, firmes en medio del Jofdan, 
hasta que todo el pueblo hubo acabado 
de pasar el Jordán; j todo Israel pasó 
en seco. 

CAPITULO IV. 

Y CUANDO toda la gente hubo aca- 
bado de pasar el Jordán, JehOTÍ 
habló á Josué diciendo : 

2 Tomad dü pueblo doce hombres, de 
cada tribu uno, 

8 T mandadles diciendo : Tomaos de 
aqoi del medio del Jordán, del lugar 
donde están firmes los pies de los sa> 
cexdotes, doce piedras, las cuales pasa- 
rais con Tosotros, y las asentarais en el 
alejamiento donde habéis de tenor la 
noche. 

4 EntÓBKies Josué llamó los doce faom- 
bses, los cuales habla él ordenado de 
entve los hyos de Israel, de cada tribu 
uno, 

5 Y d^lea. Josué: Pasad delante del 
arca de Jebo^ vuestro Dios al medio 
del Jtndaa, j oadi>>qno de vosotros tome 
una jpiedra sobre su hombro, oonfbime 
al muñere de las tribus de los h^s de 
Israel; 

6 Para que esto sea señal ea;tre vos- 
otros. Y cuando vuestros h\}os pnigun- 
taren & sus padres mañana« diciendo : 
Qué os tignifitan estas piednis ? 

7 Les respionderéis : Que las aguas del 
Jordán foeron partidas delante del arca 
del pacto de Jenová ; cuando ella pasó 
el Jordán, las aguáis del Jordán se par- 
tieron b: 7 estas piedras serin por me- 
moria á los h^os de Israel para siempre. 

8 T los hijos de Israel lo hicieron así 
como Josué Ut mandó ; que levantaron 
doce piedras del medio del Jordán, como 
Jebová lo habia dicho á Josué, coi^rme 
al numero de las tribus de los hijos de 
Israel, j pasáronlas consigo al alqjami- 
ento^ 7 laa asentar<m alU. 

9 Josué también levantó doce piedras « 
en medio del Jordán, en el lugar donde 
estuvienm los pies de los sacerdotes que 
llevaban el arca del pacto, y han estado 
alU hasta hoy. 

10 If Y lea sacerdotes que llevaban ti 
arca se pararon en medio del Jordán^, 
hasta tanto que se acabó todo lo que 
Jehov& habia mandado á Josué que ha- 
blase al pueblo, oonfiírme á todas las 
cosas que Moisés habia & J<Mué man- 
dado : y el pueblo se dio priesa y pasó. 

11 Y cuando todo el pueblo aoabó de 
pasar, pasó también el arca de Jehová, y 
los sacerdotes, en presencia del pueblo. 

18 También los Dijoá de Rubén, y los 
hijos de Oad, y la media tribu de Ma- 
nassé, pasaron armados delante de los 
hijos de Israel, según Moisés les habia 
dicho •• 

18 Oomo cuarenta mU hombres arma- 
dos á punto pasaron hacia la campaña 
de Jencó deluite de Jehová, á la guerra. 

14 En aquel dia Jehová engrandeció á 
Josué en ojos de todo Isrady ¡ y temi- 
éronle, como hablan temido a Moisesy, 
todos los diaa de su vida. 

Ifi Y Jehová habló á Josué diciendo: 

10 Manda á los sacerdotes que llevan 
el arca del * testimonio, que suban del 
Jordán. 

17 Y Josué mandó á los sacerdotes di- 
elendo : Subid áeá Jordán. 

18 Y acoiUedó que oomo los sacerdotes 
que Uevabui d arca del pacto de JdM>- 



vá, suUenm del medio del Jordán, y las 
plantas de los pies de los sacerdotes es- 
tuvieron en seco, las aguas del Jordán 
se volvieron á su lugar, corriendo como 
antes sobre todos sus bordes • . 

19 ^ Y el pueblo subió del Jordán el 
dia diez del mes primero, y asentaron él 
campo en Oügalit, al lado oriental de 
Jerieó. 

SO Y Josué erigió en Oilgal las doee pi- 
edras que hablan traído d¡k Jordán ', 

01 Y habló á los hijos de Israel di- 
ciendo : Cuando mafiisna preguntaren 
vuestras hijos á sus padres, y dieren, 
¿ Qué os tignMean estas piedras n> ? 

89 Declarareis á vuestros hijos, dici- 
endo: Israel pasó* en seco por este 
Jordán. 

88 Porque Jehová vuestro Dios secó 
las aguas del Jordán delante de Tos- 
otros, hasta que habláis pasado, á la 
manera que Jehová vuestro Dios lo ha- 
bla hecho en el mar Berm^o, al cual 
secó delante de nosotros hasta que pa- 
samos*: 

84 Para que todos los pueblos de la 
tierra conozcan la mano de Jehová, que 
es fiíecte ; para que temáis á Jdiová -vu- 
estro Dios todos los días. 

CAPITULO V. 
Ciren»eiiiim dd p rn éU o. Cetíbnuio» dt la 
jNueiM. Cna umatA Apaneaat á Joni 
d AngA dd BtSior. 

Y CUANDO todos kw reyes de los 
AmcnAiéos, que criafton de la otra 
parte del Jordán al occidente, y todos 
tos r^es de los Cananéos, que estaban* 
cerca de la mar, oyeron i como Jehová 
habia secado las aguas del Jordán de- 
lante de los higos de Israel, hasta que 
hubieron pasado, desfalleció su corazón, 
y no hubo« mas enaMtu en ellos de- 
lante de los hijos da Israel. - 

8 En aquel tiempo Jehová dijo á Josué : 
Hazte cuchillos afilados, y vuelve á cir- 
ouncidar la segunda vez á los l^jos de 
Israel. 

8 Y Josué se hizo cuchillos afilados <(, 
y circuncidó loa hijos.de Isra^ en el 
monte de los prepucios. 

4 Btta es la causa por la cual Josué 
Ut cíxouncidó : Todo el pueblo que ha- 
bla sdido de Egipto, esto w, los varones, 
todos los hombres de guerra, >"^Han 
muerto en el desierto por el camino, 
d«pues aue salieron de Egipto*. 

fi X todos los del pueblo que hablan 
salido, estaban circuncidados ; mas todo 
el paebk) que habia nacido en tfl desierto 
por el camino, después que salieron de 
jj^pto, no estaban circuncidados. 

6 Porque los lujos de Israel anduvi- 
eron por el desierto cuarenta altos, hasta 
que toda la gente de los hombres de 
guerra, que hablan salido de Egipto, flié 
consumida, por cuanto no obedecieron 
á la voz de Jehová : por lo cual Jebová 
les juró que no les/ dcqaria ver la ti- 
erra, de la cual Jdiová habla Jurado á 
sus padres que nos la darla, tierra que 
fluye leche y miel. 

7 Mas los hijosy de ellos, que él haUa 
hecho sucoeder en au lugar, Josaá los 
circuncidó ; pues eran incircuncisos, 
porque no habían sido circuncidados por 
el camino. 

8 Y cuando hubieron acabado de cir- 
cuncidar toda la gente, quedáronse en 
el mismo lugar en d campo, hasta que 
sanaron. 

9 Y Jehová dUo á Josué : hoy he qui- 
tado de vosoOras* el oprobio de Egipto* : 
por lo cual el nombre de aquel lugar fiíé 
llamado Gilgal hasta he^. 



J06D1; VI, vn. 



A.c.im. 



íc*n. 



.lU. 



'hlOiL 



10 ^ Y IM htífls de Imd aMntaron el 

ri ea.k QOgú, 7 oalebnron la paa- 
loB catotee diu l del me«, por la 
taBde, «D ka Uanoa de Jeiioó. 

11 Y al otro día de la paacna comieran 
dd fiiito de la tienn los panes sin leva- 
dora, 7 ea el mismo dia espigas nueras 
tostadas. 

18 Y al maná* oció el dtat sinlente, 
desde que oomenxanm á comer del fruto 
de Ifi tierra : y los hijos de Israel nanea 
mas tOTleron maná", sino qne oemi- 
de loa frntos de la tieira de Ca- 
acioeiaflo. 

18 <|[ Y estando Jotné cerca de Jerleó, 
alxó sus ojos, y irló un varón* que es- 
taba ddante de él, el onal tenia una 
espada desnuda en su mano. Y Josué 
jendose liácia él, le d^o: ¿ Sms de los 
nuestros, ó de nuestros enemigos ? Y él 
reipondid: 

14 No, mas yo soy el Principe del 
^¿rdto de Jdiová, gve ahora be venido. 
Aiténces Josué postrandese sotwe su 
rastro en tlena lo adoró, y d^le i Qué 
dice mi Be&ir ék su sierro ? 

lA Y él Prlndpedel déreito de Jétkorh 
respondió k Josué : Quita tus zapatos de 
tos pies^; porque el logar donde estis 
es santo. Y Joraé lo hiao así. 

CAPITULO VI. 

A Ib fnmmoia del orea m*m por $( «<*«Mf 
<M sierM d$ JmrUót y la eímad m lommta 
á mtmgre y f*u9oi aofvawioM Mfa««nte 
Babíi) y lo» tmfOK Inpreeaeiom£$ contra 
hu gw vuelvan d tüjUax la HedcuL 

EMPERO Jerleó estaba cerrada, bien 
cenada, & eausa de los l^jos de Is- 
rael : nadie entraba, ni salta. 
t Mas JehorA d\)o A Josué ; Mira, yo 
be entregado en tu mano á Jericó», y á 
m rey con sus varones de guerra K 

3 Cercaréis pues la ciudad todos los 
hombres de guerra, yendo al rededor de 
U ciudad una vea al dia : y esto haréis 
Kisdias. 

4 Y siete sacerdotes llevaráa siete bo- 
cinas de cuernos de carneros delante del 
atea : y al séptimo dia daréis siete tu- 
citas á la dooad, y los saootdotes toca- 
lén las bocinas c, 

6 Y cuando tocaren prolongadamente 
d eaem»de camero, así que oyerds él 
sonido dp la beeina« todo el pueblo gri- 
tari & eran voz, y el muro de la ciudad 
cana debajo de sí : entonces el pueblo 
subirá cada uno en derecho de cí. 

8 Y Y llamando Josué, hjjo de Nun, á 
los sacerdote», les dijo : Llevad el arca 
dd pacto, y siete sacerdotes lleven bo- 
dnas de coemos de cameros delante del 
arca de Jdxová. 

7 Y dijo al pueblo : Pasad, y rodead la 
dudad : y los que están armados pasarán 
delante del arca de Jdiová. 

• 8 Y así que Josué hubo hablado al pue- 
blo, los ^ete sacerdotes llevando las siete 
bocinas de cuernos de cameros, pasaron 
ddaote dd arca de JehovA, y tocaran 
«ab ednas: v d área del paoto de Je- 
■••á los lígula. 

8 Y los aliñados iban delante de los 
■■cerdotes qne tocaban las bocinas, y la 
'(MM Baste reunida iba detras del arca 
*adaado y tocando bocinas. 

UTJasiié mandó al pueblo diciendo : 
*^«**w»MhBÜ»jgrJta, ni se oirá vues- 
tra Toz, ni sáldrA palabra de imaÉiii 
boea, harta d dia qoe yo os diga. Gritad : 
WMQoeidaiéb grita. 

11 El «pea pues de Jehov4 dio una 
^«ciU tí. rededor de la ciudad, y vini- 
íKotm d red, en «1 «nal tuxhmín la 



18 5 ^ Josué se levantó de mafiaaa, 
y loa sacenlotee tomaron d arca de 
Jehovéu 

18 Y déte aaocrdotes, llevando las déte 
bocinas de cuernos de eameros, fueron 
delante del área de Jehová, andando 
siempra y tocando las bocinas: v ios 
armados iban ddunte de dios, y la «Mías 
gente reunida iba detras del arca de Je* 
hovA, andando y tocando las bocinas. 

14 Así dieron otra vuelta A la ciudad 
el segundo dia, v volvieranse al real : de 
esta manera hicieran por seis dias. 

15 f Y al s^imo dia^i tevantánnae 
euando subia el alba, y dieron vudta A 
la ciudad de la misma manera siete 
veces : solamente este dia dieran vudta 
d rededor de día siete veces. 

16 Y como los sacerdotes hubieron to- 
cado las bocinas la séptima vea, Josué 
dijo al pueblo: Dad grita*, porque Je- 
hovA os ha entregado lia dudad. 

17 Mas la dudad serA anatema/ A Je- 
hovA, ella con todas las cosas que están 
en ella : solamente Rahab la ramera vl- 
virA, oon todos los que estuvieren en 
casa con ella, por cuanto escondió loa 
mensageros que enviamos y. 

18 Bmpera guardaos vosotros dd ana- 
tema A, que ni toquéis, ni tomds dguna 
eosa dd anatema, porque no hagds ana- 
tema el campo de Israel, y lo turbds •'. 

19 Mas toda la plata, y el oro, y vasos 
de metal y de hierro, sea consagrado A 
JehovA, « venga al tesoro de JdiovA*. 

80 Entonces el pueblo dio grita, y Am 
tacerdotet tocaron las bocinas: y acon- 
teció que como el pueMo hubo oido el 
sonido de la bocina, dio el pueblo grita 
con gran vocería, y el muro cayó A plo- 
mo^. El pueblo subió luego A la ciudad, 
cada uno en derecho de sí, y tomáronla. 

81 Y destruyeron todo lo qne en la 
ciudad habla ; homtoes y miqeres, mo- 
zos y viejos, hasta los bueyes, y ov^as, y 
asnos, A filo de esnada*. 

88 Mas Josué dijo A los dos hombres 
que haUan reoonoddo la tierra : Entrad 
en oasa de la mi^r ramera, y haced 
salir de allá A la mujer, y todo lo que 
ftiere suyo, como le jurasteis *. 

88 Y los mancebos espías entraron, y 
sacaron A Rahab, y A su padre, y A su 
madre, y A sos hermanos, y todo lo que 
era suyo ; y también sacaron A toda su 
parentela, y pusiéronlos fuera del campo 
de Israel. 

84 Y consumieron con fuego la ciudad •, 
y todo lo que en ella habla : solamente 
pusieron en d tesoro de laj> casa de 
JehovA la nlata, y d oro, y los vasos de 
metal y de nienro. 

85 Mas Josué salvó la vida A Rahab la 
ramerar, y A la casa de su padre, y todo 
lo que ella tenia : y habitó ella entra los 
Israelitas hasta hoy; per cuanto es- 
GOiulió los mensageros, que Josué envió 
A reconocer A Jerioó'. 

Í6 ^ Y en aquel tiempo Josué /et Ju- 
ramentó diolendo: Maldito delante de 
JdiovA el hombro que se levantare y 
leedifleara esta ciudad de Jericó. En su 
primogénito eohe sus dmientos', y en su 
menor k{fo adente sos puertas. 

87 Fué pues JehovA con Josué », y su 
nombra se divulgó por toda la tierra. 

CAPITULO VII. 
CmtUga Dioo á loé IvratUIat pmr d kmrio 
taerOeno de AchAn / d enai mner» oftdro- 
ado for írdán del Britwr. 

EMPERO los h\)os de Israd oometie- 
xon pravasfoadon en d anatema: 
porque AchAn, hgo de Charmi, WId de 
OaMM» im»<Aa Beiii, ds la tribu de JudA, 



iiTCr.4. 



• wr. 5. 

/Lev. 87. 88. 
M10.4.1S. 



« Cap. 1 i. 

k Cap. 7. 1. 

Sea?.». 

y IS. 17. 

i Cor. «.17. 
*'OqpL7.85. 

*l!(u.SL64. 



( ver. 6. 
Hsb.lL 80. 



•Dea. 7. 2, 

16. 

y80iU,17. 

Í8a.U.S, 

18. 

1 Bey. 80. 

43. 

Bd.l87.8> 

9. 

Jer. 48. 10. 
> ü«p. 2. 11 



•Den. 18. 16. 
'ver. U. 

«EsklLSl. 
•-MslL». 

*8aar.s;as. 



1 1 Bey. 16. 
S4. 
••Dea.SL6. 



A.ai«L 



JOSUÉ, YUL 



A.C.14a. 



• Cfto. 6. 18. 
T22.20L 
i Qr. a. 7. 



«18*. 4. 13. 
2 6a. 1.3. 
tU.10. 
It'ek. 9. 1. 
Job Z 13. 

•Bs.ias. 

38^.8.10. 



<Bz.8a,l& 
So. 14. 18. 

• Bs. 80. 33, 
38. 



/CtV.&17. 
1& 
9vet.3L 



k Kn. 14. 4fi. 

Jiiee.3.14. 

i Cap. 8. 18. 
Den. 7. 38. 

tGkp.8.fi. 



<1S«.10.19. 
714.88,43. 

•Pro. 16.88. 
J<«.L7. 



•• Gen. 84. 7. 
Jaec.30.fi. 



il 



tomó del anatagaa*; y U ira de Je- 
bová se enoendió oonlzm loe b^oe de 
Israel. 

8 5 T Jomé envió hombzee desde Je- 
rico & Hai, que ettaba junto á Beth- 
aTen hacia el oriente de Beth-el, y ha- 
blóles diciendo : Subid, y reconoced la 
tierra. Y ellos subieron, y reconocieron 
4Hai. 

8 Y Tolviendo k Josué dUénmle : No 
suba todo el pueblo, mas suban como 
dos mil ó como tres mil hombres, y to- 
marán & Hai : no fiítignes á todo él pue- 
blo alli, parque son pocos. 

4 Y subieron allá oel pueblo como tres 
mil hombres, los cuales huyen» delante 
de los de Hai. 

5 Y los de Hai hirieron de ellos como 
treinta y seis hombres, y sicuieronlos 
desde la puerta hasta Sebaiim, y los 
rompieron en la bajada : por lo que se 
diiolTió el corazón del pueblo, y riño á 
ser como agua. 

O Entonces Josué rompió sus vestidos, 
y postróse en tierra sobre su rostro de- 
lante del arca hasta la tarde, él y los 
ancianos de Israel; y echaron polvo 
sobre sus cabezas &. 

7 Y Josué dUo : ¡ Ah, Sefbr Jehová ! 
Por qué hiciste pasar á este pueblo el 
ordan, para entr^jarxMw en las manos 

de los Amorrhéos, que nos destruyan' ? 
Ojalá nos hubiéramos quedado de la otra 
paite del Jordán .' 

8 Ay Sefior ! ¿ qué diré, ya que Israel 
ha vuelto las espaldas delante de sus 
enemi|{os? 

9 Porque los Cananéos, y todos los 
moradores de la tíem, oirán ettoif y 
nos cercarán, y raerán nuestro nombré 
de sobre la tierra : entonces ¿ qué harás 
tii á tu «rande Nombre « ? 

10 ^ Y Jdiová dUo á Josué : Leván- 
tate ; ¿ por qué te postras así sobre tu 
rostro? 

11 Israel ha pecado, y aun han que- 
brantado mi pacto que yo les habla 
mandado/; pues aun han tomado del 
anatemas, y nasta han hurtado, y tam- 
bién han mentido, y aun lo han guarda- 
do entre sus enseres. 

18 Por esto los h^os de Israel no podrán 
estar delante de sus enemigos A, sino que 
delante de sus enemigos volvenn las es- 
paldas, por cuanto han venido á ser ana- 
tema': ni seré mas con vosotros, si no 
destruyereis el anatema de en medio de 
vosotros. 

18 Levántate, santifica al pueblo >, y 
di : Santificaos para mañana, porque Je- 
hová el Dios de Israel dice así: Anatema 
hay en medio de ti, Israel ; no podrás 
estar delante de tus enemigos, hasta tan- 
to que hayáis quitado d anatema de en 
medio de vosotros. 

14 Os aUesaréis pues mañana por vues- 
tras tribus*; y la tribu que Jehová to- 
mareí», se allemá por tus familias; y 
la familia que Jehová tomare, se alle- 
gará por sus casas ; y la casa que Jehová 
tomare, allegaráse hombre á hombre. 

15 Y el que fuere cogido en el ana- 
tema, será quemado á fuego, él y todo 
lo que tiene, por cuanto ha quebrantado 
el pacto de Jehová, y ha cometido mal- 
dad en Israel ■. 

18 5 Josué pues levantándose de ma- 
ñana, hizo allegar á Israel por sus tribus ; 
y fué tomada la tribu de Judá. 
- 17 Y haciendo allegar la tribu de Judá, 
fué tomada la fiuniUa de los de Zarhi : 
haciendo luego allegar la familia de los 
de Zarhi por los varones, fiíé tomado 
Zabdi: 

18 E hizo allegar su casapor kavanmes. 



y filé tomado Acháa, h|)o de Chaiml, 
hijo de Zabdi, h^ de Zeea, de la tiibu 
de Judá. 

19 Entonces Josué d^o á Adián : H^o 
mió, dá ahoaa gloria á Jdiová el Dios de 
Isiaíd, y* dale alabanM, yj> declárame 
ahora lo que has heoho; no me lo 
cubras. 

90 Y Achán respondió 4 Jone dicl 
endo : Verdaderamente yo he pecado I 
contra Jdiová el Dios de laraei, y he ( 
heoho así y asi: 

81 Que vi entre los despojos un manto 
Babilónioo muy bueno, y doacieutos si- 
dos de plata, y un changote de oro de 
peso de cincuenta sidos: lo cual co- 
didéf, y tomé: y hé aquí que está es- 
condiao debí^ de tierra en el medio de 
mi tienda, y el dinero uta debajo de 
ello. 

82 Josué entonces enrió menaagcraa, 
los cuales ftaeton corriendo á la tienda ; 
y hé aquí ettaba todo escondido en sn ti- 
enda, y el dinero debajo de ello. 

88 Y tomándolo de en medio de la ti- 
enda, traiéronlo á Josué, y á todos loa 
hijos de Israd, y pusiéronlo delante de 
Jehová. 

84 Entonces Josué, y todo Israel coa 
él, tomó á Achán, h^Jo de Zem, y el 
dinero, y el manto, y él changote de 
oro, y sus l^jos, y sus h^as, y sus bue- 
yes, y sus asnos, y sus ov^aa, y aa ti- 
enda, y todo cuanto tenia, y lleviuroiilo 
todo al valle de Achfir. 

35 Y d^o Josué : ¿ Por qué nos I&as 
turbador ? Tdrbete Jehová en este día. 
Y todos ios Israelitas lo apedrearon, y 
los quemaron al fuego*, después de a- 
pednarlos con piedras. 

96 Y levantaron sobre él un gran mon- 
tón de piedras hasta hoy '. Y Jeho'vA ae 
tornó de la ira de su furor. Y por esto 
fué llamado aquel lugar d Valle del 
Achdr, Iiasta hoy. 

CAPITULO VIII. 
Coimtdda df la ciudad <b BmL Bmidiet^m»» 
y maUMoMM fronumMa» «a loa —i ir ato 
Sbal y OaHam. 

Y JEHOVÁ dijo á Josué : No temas, 
ni desmayes : toma oontlgo toda la 
sente de guerra, y levántate y sube á 
Hd. Mira, yo he entregado en tu tnaiko 
d rey de Hay, y á su pueblo, á su ciu- 
dad, y á su tierra. 

9 Y harás á Hd. y á su rey, oomo lii- 
ciste á Jericó « y a sn rey : tolo que aua 
despcdos y sus bestias tomaréis pdra "«tsa- 
otros». Pondrás pues emboscadaa Á \^ 
dudad detras de ella. 

8 Y levantóse Josué, y toda la «ente 
de guerra, para sutdr contra Hai : y ea- 
cog^ó JosuéTtrdnta mil hombres fV&ertes 
los oudes envió de noche, ' 

4 Y mandóles diciendo : Mirad, pon- 
dréis emboscada á la dudad détma de 
ella: no os d^aréis mucho de la ciu- 
dad, y estaréis apercibidos. \ 

6 Y yo, y todo el pueblo que e«M con. 
migo, nos acercaremos á la eludad ; « 
cuando saldrán ellos contra nosotñ>gs 
como hicieron antes «, bullemos delante 
de eUos : 

6 Y dios saldrán tras nosotros, liaata 
que los arranquemos de la ciudad. Por- 
que ellos dirán : Huyen de nosotroa co- 
mo la primera vex. Huiremos pues de- 
lante oe ellos. 

7 Entonces vosotros os levantaréia d* 
la emboscada, v os echaréis sobre lu «i. 
ndad ; pues Jdiová vuestro Dioa la e&I 
tremrá en vuestvas manos. 

8 Y cuando la huMereis tomado. \^ 
prenderéis ftacgo. Haréis confcnne % i^ 



lBa.6.i. 
Juan 9. Si 

IFiriLS.<,r. 
SO. 88.111 
1& 

Bad. 10.14 
U. 
8*L8L6. 

5S1. S. 
•r.aLlS, 

u. 

Du.9.4.' 
lJuaaL« 
10. 
ClTlnL&U 



«•ICr.ll 
HeK13.1 

'DBiLir.f 



(OspL&ll 

SS^l&X 

|d« tarta- 



«Osin&i 

»I>H.3llLl 



«Cap.7.< 



ICIO. 



JOSÜB, IX. 



,C.14»L 









•11*7.1 



paltbra d« Jdwvá. Mind que ot lo he 
maodado. 

9 Entdncea Jomé loe envió ; j ellos, se 
ftienm 4 la emboscada, j pasiéronse en- 
tre Beth-el y Hai, al oooldente de Hal: 
5 Josué se quedó aquella noche en tne> 
dio del pueblo. 

10 Y levantándos e Josué de mafiana 
leviitó el pueblo, j subió él, oon los an* 
daaos de Israel, delante del pueblo oon- 
tiaHaL 

11 Y toda la gente de suena que con 
él estaba, subió, j acercóse, y llegaron 
delante de la ciudad; y asentaron el 
oampo h la parte del Norte de Hal : j el 
Talle eiiaba entre él y HaL 

12 Y tomó como einco mil hombres, j 
püsok» en onboscada entre Beth-el y 
Hal, 4 la parte occidental de la dudad. 

13' Y el pueblo, m á taber, todo el 
campo que edaba 4 la parte del Norte 
de la ciudad, colocado ya cerca, y su 
emboscada al occidente de la ciudad, 
TÍnoie Josué aquella noche al medio ád. 
Talle. 

14 Lo cual como viese el rey de Hai, 
ierantése prestamente de maluína, y sa- 
lió con la gente de la ciudad contra Is- 
rael, él y todo su pueblo, para combatir 

E« el llano al tiempo señalado, no sa- 
odo que le estaba puesta emboscada 
á las espaldas de la ciudad '. 

15 Entonces Josué y todo Israel, ha- 
ciéndole vencidos,, huyeron delante de 
ellos por el camino del desierto. 

18 V todo el pueblo que uiaba en Hai 
ae jante para seguirlos : y siguieron 4 
Joróé, simdo asi arrancados de la du- 
dad. 

17 Y no quedó hombre en Hai, y Beth- 
d, que no saliera tras Israel : y por se- 
guir 4 Israel, d^aron la dudad abierta. 

18 Entonces JehoT4 dijo á Josué: Le- 
Tanta la lanza que tienes en tu mano 
hada Hai, porque yo la entregaré en tu 
piano. Y Josué levantó hacia la dudad 
la Unza que en su mano tenia. 

10 Y levantándose prestamente de su 
lugar los que estaban en la emboscada, 
eonieron luego que él alzó su mano, y 
Tinieron 4 la dudad, y la tomaron, y 
a{«eiar4(onse 4 prenderle fu^o. 
20 Y como los de la dudad miraron 
atos, observaron, y hé aquí d humo de 
la óndad que subía al délo, y no tuvi- 
eron arbitrio para huir 4 una parte ni 4 
otra : y d pueblo que iba huyendo h4da 
d desierto, ae volvió contra los que le 
Hguian. 

n Josué pues y todo Israd, viendo 
qne los de la onboscada hablan tomado 
la dudad, y que d humo de la ciudad 
Milria, tomaron, é hirieron 4 los de Hai. 
S Y los otros salieron de la dudad 4 
ni encuentro ; y así fueron encerrados 
m medio de Israd, teiriendo los unos de 
la una parte, y los otros de la otra. Y 
sii los hirieron hasta que no quedó nin- 
guno de eUoe que escapase «. 
83 Y tomaron vivo al rey de Hai, y 
tnyjéronlo 4 Josué. 

M Y cuando los laraditaa acabaron de 
Butar todos los moradoxes de Hai en el 
ampo, en d doierto donde ellos los 
'^i»a perMKuido, y que todos hablan 
c*ido 4 filo «te espada hasta ser consu- 
ntos, todos los israditas se tomaron 4 
lui, y también la pusieron 4 cuchillo. 
^ Y d número de los que cayeron 
*4nel dia, hombres y muAeres, fué doce 
n>n, todos los de Hai. 
W Y Josué no retn^o su mano/, que 
owia extendido oon la lanza, liaata que 
bibo destruido todos los moradores de 



87 Empen los Israditas toma ro n pan 
sí las bestias y los dcsnoijos de la du- 
dad^, conforme 4 la palabra de Jehov4 
que el habla mandado 4 Josué*. 

SS T Josué quemó 4 Hai ', y reddjola 
4 un montea perpetuo, asolada hasta 
hoy. 

8» Mas al rey de Hai colgó de un ma> 
deroA hasta la tarde : y como el sol ae 
puso, mandó Josué que quitasen del ma- 
dero su cnenpo, y 1 lo echasen 4 la puerta 
de la ciudad: y levantaron sobré él un 
gran montón de piedras hasta hoy ». 

80 5 Entonces Josué edificó un altar 
4 Jdiov4 IMos de Israd en el monte de 
Hebal«, 

81 Como Moisés, siervo de Jehov4, lo 
habla mandado 4 los h^os de Israd, 
como eBt4 csorito en d Ubco de la ley 
de Moisés»; un ahar de piedras en- 
teras, sobre laa cuales nadie alxó hi- 
erro: y oftecieron sobre él holocaustos 
4 Jehov4, y sacrificaron victimas pa- 
cíficas. 

82 También escribió allí en piedras la 
repetidon de la ley de Moisesj», la cual 
él habla escrito ddante de los h^os de 
Israd. 

88 Y todo Israel, y sus ancianos, ofici- 
ales, y Jueces, estaban de la una y de la 
otra parte Junto al arca, delante de los 
saceraotes Levitas que llevan el área del 
pacto de Jehov4 9 ; todot asi extranjeros 
como naturales: la mitad de ellos es- 
taba h4oia d monte de Oerlzim, y la 
otn mitad hécia el monte de Hebal, de 
la manera que Moisés, siervo de Je- 
hov4, lo haUa mandado antear, para 

3ne hendiesen {nlmeramente al pueblo 
e Israd. 

84 Después de esto leyó todas las pala- 
bras de la ley*, las bendiciones y las 
maldiciones', oonforme 4 todo lo que 
est4 escrito en el libro de la ley. 

35 No hubo palabra alguna de todas 
las cosas que mandó Moisés, que Josué 
no hiciese leer delante de toda la con- 
gregadon de Israel, mvgeres y idfios, y 
extranjeros que andaban entre ellos. 

CAPITULO IX. 
Lo» Oábaonitat engañan i lo$ HOtrloa, y tai- 
van «M vidat I mat ouedan dt$piu» obU- 
gadM dperfetua Mrviaumbn, 

Y ACONTECIÓ fue como oyeron ««• 
ttu coéa* todos los reyes que ettaban 
de esta parte del Jordán, así en las mon- 
taflas como en los llanos, y en toda la* 
costa de la gran mar delante del Líba- 
no, los Hethéos, Amorrhéos, Cananéoe, 
Fherezéos, Hevéos, y Jebuséosb, 

8 Junt4ron8e 4 una de un acuerdo, pa- 
ra pelear contra Josué é Israel. 

8 ^ Mas los moradores de Oabaone, 
como oyeron lo que Josué había hecho 
4Jericóy4Hairf, 

4 Ellos usaron también de astucia; 
pues fueron y fingiéronse embi^adores, 
y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, 
y cueros vi^os de viiu>, rotos y remen- 
dados, 

5 T zapatos viqos y reoteldos en sus 
pies, con vestidos viejos sobre sí : y todo 
d pan que traían para d camino, seco y 
mohoso. 

8 Asi vinieron 4 Josué « al campo en 
Oilgal, y dUéronle á 61 y k las óe Is- 
rael: Nosotros venimos de tierra nray 
l^ana ; haced pues ahora con nosotros 
alianza. 



98. 

kvw. a. 



ACap. 10.88, 

87. 
i Dea. SL 88, 

28. 
» Gsp. 7. 88. 

«DsaJ7-4.fi. 



• Xx. 80. 85. 



f Den. 37. 9; 

8.8. 



9 Dsu. SL 9. 
36. 



'Den. 11.98. 
7 87.19,18. 



'Deii.8LU. 

Neh.8.2,8. 

7I8. 1. 
iLeT.98.3, 

eto. 

Dea. 39. 18. 

26^ 

7 XXYUI. 

7ZXIX. 

780.18,80. 




«210.84.6. 



» Bx. 3. 17. 
788.88. 

'Cap. 10. a. 
iDBiL30.ll. 

a cr. a. 17, 

18. 



7 Y los de Israel respondieron 4 los 
Hevéos/: Quizas vosotros habitáis en 
medio de nosotros: ¿cómo pues po- 
dremos nosotros hacer alianza con vos- 
otros;? 



' Gsp. 6. 10. 



/Cap. 11. 19. 
PXz.98.8a. 

Dea. 7. 9. 

Jiwc8.a. 



A. C. 1461. 



JOSÜB, 



jtaiifl 



k]>ra.aOiU>. 



• o»p> a. 10. 

BX.1&14. 



i Na. 21. 24, 
88. 



miu.Vff.2L 
Jnec. 1. 1. 
yao. 18.28. 
18a. 23. 10, 
11. 

530.8. 
B«.a.i. 

y 6. 19. 
»C»p.lL19. 
"a8ft.2LZ 



«Cftp«18.26, 
28. 



P Ski. 16. 4. 



928». 21.1,6. 

Kz. 17. 12, 

21. 

Zac 6. S. 4. 

Mal. 3.6. 
•■Den, 29.11. 

2Cr. 2.17, 

18. 



'Bz.23.82. 
Dea. 7. 1,2. 



8 Y cUot nspondleron & Joraé : Nos- 
otros «oiNM tna sterrot. Y Jocné let 
d^ : Q/aiéa tai» Tosotros, y de donde 
Tenis? 

9 Y ellos respondieron : Tns sierros 
han Tenido A de mny lianas tierras por 
la &ma de Jehová tn Dios : porque he- 
mos oido su &ma, y todas las cosos que 
hizo en Esipto <*, 

10 Y todo lo que hizo & loe dos reyes 
de los Amorrhéos, que ttbútan de la 
otra parte del Jordán ; & Sefaon, xey de 
Hesbon, y á Oe, rey de Basan, que a- 
iaba en Astaroui K 

11 Por lo cual nuestro» ancianos y to- 
dos los moradores de nuestra tierra nos 
dieron : Tomad en Tuestras manos pro- 
Tision para el camino, é id al encuentro 
de dios, y decidles : Nosotros «omos tu- 
estros sierros, y haced ahora con nos- 
otros alianza. 

18 Este nuestro pan tomamos oaliente 
de nuestras casas para él camino el dia 
que salimos para venir á Tosotros ; y helo 
aquí ahora que est¿ seco y mohoso. 

18 Estos cueros de Tino también los 
henchimos nuevos ; helos aqui ya rotos: 
también estos nuestros vestidos y nues- 
tros zapatos están ya Viejos á causa de 
lo muy largo del camino. 

14 Y los hombres de Itraél tomaron de 
su proTision del camino, y no pregan* 
taren la boca de JehoTá /. 

15 Y Josué hizo paz con ellos ">, y con- 
certó con ellos que les dejarla la vida : 
también los principes déla congregación 
les juraron «. 

16 Pasados tres dias después que hici- 
eron con ellos el concierto, oyeron como 
eran sus vecinos, y que habitaban en 
medio de ellos. 

17 Y partiéronse los hijos de Israel, y 
al tercer dia llegaron & sus ciudades: 
y sus ciudades eran Oabaon, Oaphlra, 
Beeroth, y Giriathiearim o. 

18 Y no los hirieron los hijos de Israel, 
por cuanto los principes de la congrega- 
ción les habian jurado por JehoT& el 
Dios de Israelj» : y toda la congregación 
murmuraba contra los jpríncipes. 

19 Mas todos los príncipes respondi- 
eron á toda la congregación : Nosotros 
les hemos jurado por Jehová Dios de 
Israel ; por tanto ahora no les podemos 
tocar. 

20 Esto haremos con ellos ; les dejare- 
mos vivir, porque no venga ira sobre 
nosotros á causa dd juramento que les 
hemos hecho?. 

SI Y los príncipes les dijeron : VlTan ; 
mas sean leñadores y aguadores para 
toda la congregación, como los prínci- 
pes les han oicno. 

SS Y llamándolos Josué, les habló di- 
ciendo : i Par qué nos habds engaflado 
diciendo. Habitamos muy I^os de vos- 
otros, una Tez que moráis en medio de 
nosotros? 

83 Vosotros pues ahora teréi» malditos, 
y no faltará de Tosotros sierro, y quien 
corte la le&a, y saque el agua para la 
casa de mi Dk>s. * 

84 Y ellos respondieron á Josué, y di- 
jeron i Como fué dado á entender á tus 
siervos que Jehová tu Dios habla man- 
dado & Moisés, su siervo, que os habia 
de dar toda la tierra, y que habia de 
destruir todos los moradores de la tierra 
delante de vosotros «, por esto temimos 
en gran manera de vosotros por nuestras 
Tidas, é liidiaos esto. 

85 Ahora pues henos aqui en tn mano : 
lo que te pareciere bueno y recto haoeír 
de nosotros, hazlo. 

86 Y él lo hizo así ; que los libró de la 



mano de los h^os de Israd» pan qoe no 
los matasen. 

97 Y constituyóles Jostté aquel dia per 
letíadotes y agnadoves para la congrega- 
ción, y para el altar de Jehová, en d 
lugar que él escogics»; b> que ton hasta 
hoy. 

CAPrTüLO X. 
Vietoriat prodittotaa i» JotuS, «I tuál haat 

parar élBol: namda fnUar la vida á eimeo 
i y toma varia» dudad»». 



Y COMO Adonisedeo, rey de Jenisa- 
lem, oyó que Josué habia tomado á 
Hal, y que la habia asolado ; {porque co- 
mo habla hecho á Jericó y a su teja, 
así hizo á Hai y á su rey,) y que los mo- 
radores de Gabaon habian hecho paz con 
los Israelitas, y que estaban entre ellos, 

8 Tuvieron muy gran tetaor: porque 
Gabaon era una gran dudad, como una 
de las dudades reales, y mayor tpxe Hai, 
y todos sus hombres fuertes. 

8 Envió pues á decir Adonisedeo, rey 
de Jerusalem, i Oham rey de Hebron, y 
á Piream, rey de Jerimoth, y á Japhia, 
rey de Lachls, y i Debir, rey de Bglon, 

4 Subid á mi, y ayudadme, y combata- 
mos á Oabaon: porque ha hecho paz 
con Josué y con los hijos de Israel. 

6 Y cinco reyes de los Amorrhéos, d 
rey de Jerusalem, el rey de Hebron, el 
rey de Jerimoth, d rey de Lacfals, el 
rey de Eglon, se juntaron y subieron, 
ellos con todos sus ejércitos, y asentaron 
campo sobre Gabaon, y pelearon contra 
ella. ^ 

6 ^ Y los moradores de Gabaon en- 
viaron 4 decir & Josué al campo en 
Gilgal b • No encojas tus manos de tus 
sierros; sube prestamente á nosotros, 
para guardamos y ayudamos: porque 
todos los reyes de los Amorrhéos, que 
habitan en las montañas, se han jtxntado 
contra nosotros. 

7 Y subió Josué de OUcnl, él y todo 
el pueblo de guerra con d, y todos 1m 
valientes hombres. 

8 Y Jehová dijo á Josué : No tengas 
temor de ellos e • porque yo los he en- 
tregado en tu mano, y ninguno de ellos 
parará delante de ti. 

9 Y Josué Tino á ellos de repente, por- 
que toda la noche subió desde Gilgal. 

10 Y Jehová los turbé ddante de Is- 
rad, é hiriólos con gran mortandad en 
Gabaon ^ ¡ y siguiólos por el camino que 
sube á Beth-oron, é hiriólos hasta Aze- 
oa, y Maceda. 

11 Y como iban huyendo de los Israe- 
litas, á la tNó^da de Beth-oron Jebová 
echo sobre dios del délo grandes pie- 
dras* hasta Azeca, y murieron:: mU<^os 
mas murieron de las piedras del granizo, 
que los que los hijos de Israel habian 
muerto á cuchillo. 

12 Entonces Josué hablé á Jehová el 
dia que JehovA entregó al Amorrhéo 
delante de los hijos de Israd, y d^o en 
presencia de los Israelitasj Sol/, detente 
en Gabaon ; y iA, lAina, en el Talle de 
AJalon. 

13 Y el sol se detuvo, y la hina se paró, 
hasta tanto que la gente se hubo vengado 
de sus enemigos. ¿ No está aquesto es- 
crito en el libro de Jasher||f Y d sol se 
paró en medio del délo, y no se apresuró 
a ponerse casi un dia entero ir* 

14 Y nunca fué tal dia antes ni después 
de aquel, habiendo atendido Jehová á la 
voz de un hombre t porque Jehvrk pe- 
leabapor Israel A. 

iE> Y Josué, y todo Israel con él, vol- 
Tiase al campo en Gilgal. 

16 Pero los cinco rey<es huyenm, y se 
escondieron en una cueva en Maceda. 



•Csn.6.1 
28. ^ 



ICSp-ti- 



•Osfkll.l' 



iU.».fi-\ 



«Ex. 9.0. 
28. 

8SL18.W 
14. 

Ap.l«.*[ 
/Habí 8. ai 



llartOUvi 

I 

kDea.1-» 



Í.C.145L 



JOSÜE, XL 



'tu. 7. 






^«^■«.a. 



R' 



a.ii 



Su 



'*r.í. 



17 Y fbá dicbo & Jori4 (pie Io« dueo 
nje» haUan lido hallados en una cuera 
enHaeeda. 

18 Bstdaoet Jomé dito: Rodad gran* 
wi piedra* á la boca de la cuera, y poned 
nombres junto á ella que los guarden : 

19 Y vosotros no os paréis, sino seguid 

6 vuestros enemigos, y heridles la reta- 
Soardia, sin dejólos entrar en sus cin- 
wes; poique Jehorá vuestro Dios los 
na entr^ado en mestra mano. 

90 Y aconteció que como Josué y los 
nijos de Israel hubieron acabado de 
berirlos con mortandad muy grande, 
basta destruirles, los que quedaron de 
ellos se metieron en las ciudades fuertes. 

91 Y todo d pueblo se toMÓ salvo al 
caapo & Josué en Maceda ; que no hut>o 

Jnien moriese su lengua ' contra los h^os 
e Israel. 

29 Entonces d^jo Josué : Abrid la boca 
w la cuera, y sacadme de ella & estos 
cinco reyes. 

93 E hidéronlo así, y sacáxxmle de la 
cuera aquellos cinco reyes, al rey de 
Jemsalem, al rey de Hebron, al rey de 
Jerimotfa, al r^ de Lachls, al rey de 

94 Y cuando hubieron sacado estos 
!«}« & Josué, llamó Josoé á todos los 
piones de Israel, y d^o A los principales 
<u la gente de guerra que hatnan renido 
con &: Llegaa, y poned vuestros pies 
wbre los pescuezo^ de aquestos reyes. 
I ellos se llegaron, y pusieron sus pies 
■nbte los pescuezos de ellos. 

95 Y Josué les dijo: No temáis ft, ni 
M atenunizels ; sed ftaertes r valientes : 
porque así hari Jehorá & todos vuestros 
caeñiigos contra los cuales peleáis l. 

26 Y después de esto Josué los hirió, y 
loa mató, é hizolos colgar"» en cinco 
niaderos: y quedaron colgados en los 
BUideros hasta la tarde •. 

97 Ycnandoel sol se iba Aponer, man- 
dó Josué que los quitasen de los raade> 
iw, y los echasen en la cuera donde se 
baUan escondido; y pusieron grandes 
pieilras A la boca de la cuera, jtu ettan 
basta faoT. 

98 5 En aqnel mismo dia tomó Josué 
a Maceda, y la puso A cuchillo, y mató 
i m rey ; A ellos y A todo lo que en ella 
tenia ridía, sin quedar nada : mas al rey 
de Maceda hizo como habla hecho al 
wyde Jericó». 

99 ^ Y de Maceda pasó Josné. y todo 
Itrael ocm él, A Libna^ ¡ y peleo contra 
Libna: 

S) Y JehovA la entregó también A ella, 

7 & iu rey, en mano de Israel ; y metióla 
a filo de espada con todo lo que en ella 
baUa vivo, sin quedar nada : mas A su 
Ky hizo de la manera que habla hecho 
■JwydeJericó». 

Si 5 Y Josué, y todo Israel con él, 
pande libna A Lachls, y r puso campo 
Mutn eDa, y combatióla. 

99 Y JéhoiA entregó A Lachls en mano 
de Israel, y tomóla el dia siguiente, y 
'netióia A cuchillo con todo lo que en 
^la babia viro, como habla hecho en 
Libna. 

33 ^ Entonces Horam, rey de Gezer, 
nUó en ayuda de Lachls ; mas A él y A 
n pueblo hirió Josué, hasU no quedar 
ninguno de ellos. 

84 ^ De Lachls pasó Josué, y todo 
urael con él, A Églon*; y pusieron 
««B^ contra ella, y combatiéronla : 
^ Y la tomaron el mismo dia, y me- 
ueronia A cuchillo; y aquel dia mató 
todo lo que en ella habia rivo, como 
baWa hecho en Lachls «. 

30 ^ Subió luego Josné, y todo Israel 



con él, de E^km A Hebron», y comba- 
tiéronla: 

87 Y tomándola la metieron A cuchillo, 
A su rey, y A todas sus ciudades, con 
todo lo que en ella habia vivo, sin que- 
dar nada : como hablan hecho A Egion, 
asi la destruyeron con todo lo que en 
ella habia viro. 

88 ^ Y volviéndose Josné, y todo Is- 
rael con él, sobre Debfar, combatióla', 

88 Y tomóla, y A su rey, y A todas sus 
villas ; y meCiéronlDS A cuchillo, y des- 
truyeron todo lo que allí dentro habia 
vivo, sin quedar nada : como habia he- 
cho A Hebron. así hizo A Debir y A su 
rey ; y como habla hecho A Libna y A 
su rey. 

40 *f Hirió núes Josué toda la región 
de las montaflas, y del Mediodía, y de 
los llanos, y de las cuestas, y A todos sus 
revcs sin quedar nada : todo lo que tenia 
vida mato, al modo que JehovA Dios de 
Israel lo habia mawladoj. 

41 E hiriólos Josué desde* Cades-har- 
nea hasta Oaza>, y toda la tierra dei 
Gosen hasta Gabaonc 

49 Todos estos reyes y sus tierras tomó 
Josué de una vez; porque JehorA d 
Dios de Israel peleaba por Israel '. 

43 Y tomóse Josné, y todo Israel con 
él, al campo en Gilgal. 

CAPITULO XI. 

Aíeamaa Joiui ntuveu vittorloi, y ntfda ea$t 
toda la titira dt Oanaan. 

/^YENDO esto Jabin. rey de Kaaor«, 
^ enrió nuntiríe A Jobab, rey de Ma- 
don, y al rey de Simron, y al rey de 
Achsaph, 

8 Y A los reyes que estaban A la parte 
del Norte en las montaflas, y en el llano 
al Mediodía de ChinneroÚib, y en los 
llanos, y en las regiones dec Dor al Oc- 
cidente; 

8 Y al Cananéo ove estaba al Oriente y 
al Occidente, y al Amorrhéo, r al He- 
théo, y al Pherezéo, y al Jebtueo en las 
montaflas, y al Heréo «^ qite estaba debajo 
de Hermon* en tierra de Mispa. 

4 Estos salieron, y con ellos todos sus 
^ércitos, pueblo mucho en gran manera, 
como la arena que está A la orilla del 
mar/, con gran muchedumbre de caba- 
llos y carros. 

5 Todos estos reyes se Juntaron, y vi- 
niendo reunieron los campos Junto A las 
aguas de Merom, para pelear contra 
Israel. 

6 5 Mas JehovA dijo A Josué: No 
tengas temor de elios^, que mafiana A 
esta hora yo entregare A todos estos 
muertos delante de Israel: A sus ca- 
ballos A desJarretarAs, y sus carros que- 
marás al fuego'. 

7 Y vino Josué, y con él todo el pueblo 
de guerra, contra ellos, y dio de repente 
sobre ellos Juntos A las aguas de Merom. 

8 Y entrególos JehovA en mano de 
Israel, los cuales les hirieron, y siguieron 
hasta Bidón la grande, y hasta las Aguas 
calientes, y hasta el llano de Mispa al 
Oriente, Úriendolos hasta que no les 
dejaron ninguno. 

9 Y Josué hizo con ellos como JehovA 
le habla mandado*: de^arretó sus ca- 
ballos, y sus carros quemo al fiíego/. 

10 Y tomándose Josué tomó en el 
mismo tiempo A Asor, é lürió A cuchillo 
A su rey : la cual Asor habla sido antes 
cabeza de todos estos reinos. 

11 E hirieron A cuchillo todo cnanto 
en ella habla vivo, destruyendo y no 
dejando cosa A rida : y A Asor pusieron 
Aniego. 

12 Asimismo tomó Josué todas las ciu- 



A.ail5L 

•■Osn.14.18. 
yU.18. 
Jmc 1. 10. 
I8ik «.!,&. 
y 16. 9, 10. 
iCr.Lt. 88, 
88. 



■Gip.U.U. 
Jase. 1. U. 



yao-Jlf. 

■ Den. 9. ü. 
•GsB.10.10. 

lBa.8.17. 
t D«D. 9. as. 
•rBr.a,ia. 

lEejr. 8.5. 
é ver. 14. 



•Oftp.ljO.3. 



» 5n. 34. 11. 
•CSP.17.U. 

JtMcL 87. 

llley.4.11. 



d Jase. 8. 8- 
«CaikU.lL 



/ Juea 7. 12. 
1 8s. U S. 



' Gap. la 8. 



* 3 8*. 8. 4 
< 8sl. ao. 7. 

T4&9. 

Is.81.1. 

Os. 14. 8. 



irer. 8. 

{Bz.80.9,10. 



A.&U60. 



JOSUÉ) xa, XTTT. 



Den.?. X 



"Cap. 10. a. 
• Q»p. 13. 7. 



l>Ckii.]a.8, 



9Ca|i.9.S,7. 



'DnL&aO. 
1 Bey. 13. 
16. 
Ja. 8. 10. 

Bam.9. 18. 

'Dea. 90. 18. 
17. 



< 18a. 17. 4. 
36*. 21. 22. 
1 Cr. 18. L 

• Xa. M. 3, 
•te 

'Caii.21.44, 

46. 



• Ka. 31. 34. 
Dev.a.8,9. 



» Sao.!. 17. 



• Dea. 4. 49. 
' Nn. IL 88, 

86. 
«Oea.14.8. 

DiBa.S.U. 
/DmuL4. 
«Dm.8.8, 

14. 



dades de aqiteftm «eyea. y & todoa loa 
rejret de ellaa, j los metió & cudidUo, y 
loa áetíxuyó, cacao Moiiea, akarvo die 
Jéborá, lo habla mandado •. 

IB Empero todas las ciadadet qne cata- 
ban en sus cabezos, no las quemo Isradf 
sacando A sola Asor, la cual quemo 
Josué. 

14 T los hHoa de Isnel tomanm pan 
sí todos loa deapojos y bestias de aques- 
tas ciudades : empero 4 todoa los nom- 
bres metieron á cuchillo hasta destruir- 
los, «in d^ar alguno h rida. 

15 De la manera que JehoTá lo habia 
mandado A Moisés su sierro, así Moisés 
lo mandó á Josué; y asi Joaué lo hizo, 
sin quitar palabra de todo lo qne JehoTa 
habla mandado á Meises. 

16 ^ Tomó pues JoWé toda aquella 
tierra, las montafias, t toda la rtgim dd 
Mediodía, y toda la tierra de Uoaen •, y 
loa b^jos y los Hanos, y la montaüa die 
Israel, y sus valles: 

17 Desde el monte de Halak •, que sube 
hasta Seir, hasta Baal-gad en la llanura 
del libano á las raices del monte Her- 
mon: tomó asimismo todoaj» sus reyes, 
los cuales hirió, y mató. 

18 Por muchos dias tuvo guerra Josué 
om estos reyes. 

19 No hubo ciudad que hiciese nu con 
los hijos de Israel, sacados los Heréos, 
que moraban en Oabaonf : todo lo to- 
maron por guerra. 

90 Porque esto vino de JdiOTá, qne 
endurecía el corazón de ellos r, para que 
resistiesen con guerra A Israel, para des- 
truirlos y que no les fuese hecha miseri- 
cordte, antes fliesen desarraiindos, como 
JehorA lo habia mandado A Moisés*. 

91 También en tí. mismo tiempo Tino 
Josué, y destruyó los Anacéos de los 
montes, de Hebron, de Debir, y de A- 
nab, y de todos los montes de JudA, y 
de todos los montes de Israel : Josué los 
destruyó A ellos y A sos ciudades. 

99 Ninguno de los Anacéoa quedó en 
la tierra de los h^ de Israel : sola- 
mente Quedaron en Gaza, en 6ath<, y 
en Ashood. 

98 Tomó pues Josué toda la tierra, con- 
fbrme A todo lo que JehovA habia dicho 
A Moisés • ; y entrególa Josué A los 
Israelitas por herencia conforme A sus 
repartimientos de sus tribus'. Y la 
tiñra reposó de guena. 

CAPITULO XII. 
Rteofitutaelon de la$ eonouúUu jue hito <l 
puiUo d9 Itratl. Ctunfante treinta y tw 
rryti duiniidotpor Motee» y Jottii, 

ESTOS ton los reyes de la tierra que 
los 14)os de Israel hirieron, y cuya 
tierra poseyeron de la otra parte del 
Jordán al nacimiento del sol, dode el 
arroyo de Amon« hasta él monte Her- 
mon, y toda la llanura oriental : 

9 Sehon, rey de los Amorrhéos, qne 
habitaba en Hesbon, y señoreaba desde 
Aroer, que a(á A la ribera del arroyo de 
Amon, y desde el medio del arroyo, y la 
mitad de Oalaad, hasta el arroyo Jaboc, 
fue ee el término de los h^os de Ammon : 

8 Y desde la campafla hasta la mar de 
Ohinnerothb, al oriente; y hasta la mar 
de la llanura, que e$ el mar salado, tam- 
bién al oriente, por el camino de fieth- 
Jesimoth; y desde el Mediodía debajo 
de las vertientes del PIsga«. 

4 Y los términos de Og, rey de Básame, 
que habia quedado de los Raphéos«, el 
cual habitaba en Astaroth y en Edvei/, 

5 Y sefioreaba^ en el monte de Her- 
mon, y en Saloa, y en todo Basan, hasta, 
loa táñninos de Gessiai y de MaacfaAti, 



7 la mitad da Oalaad» fw era téradao 
de Sehon, lev de Bcabon. 

6 A estos hirieron Moisés, aierre de 
JehovA, y loa hUoa de Itmei i y Moisés, 
siervo de JehovA, dio aquella tierra en 
posesión A los Rubenitas, Oaditaa, j A 
la media tribu de ManasséA. 

7 *f Y estos son los reyes de la tierra 
que hirió Josué con los hijos de Israel 
de esta parte del Jordán, al Occidente; 
desde Baalgad, me está en el llano del 
Líbano, hasta el monte de Halac, que 
sube A Sebr ; bi cual tierra dio Joané en 
posesión A las tribus de Israel, confiume 
A sus repartimientos, 

8 En montes, y en valles, en llanos, y 
en vertientes, al desierto, y al Mediodía : 
el Hethéo, y el Amorxhéo, y el Oananéo. 
y el Pherezéo, y el Hevéo, y el Jebuséo i, 

9 El rey de Jericó, unoAr; el rey de 
Hal<, que eetá al lado de Beth-el, otro : 

10 £1 rey de Jerusalem», otro ; el rey 
de Hebron, otro : 

11 El rey de Jaramth, otro; d rey de 
Lacbls, otro : 

19 El rey de Eglon, otro; el rey de 
GezCT,otro: 

18 El rey de Debir, otro; el r«y de 
Oeder, otro : 

14 El rey de Horma, otro; el ley de 
Arad, otro: 

15 El rey de Libna, otro; d rey de 
Adullam, otro : 

16 El rey de Mace^, otro ; d rey de 
Beth-el, otro : 

17 El rey de Tappna, otro ; d rey de 
Hepher, otro : 

18 £1 rey de Aphec, otro; d rey de 
Lasaron, otro : 

10 El rey de Madon, otro ; d rey de 
Baaor, otro: 

90 £1 rey de Simron-meron, otro; d 
rey de Aacaph, otro : 

91 El rey de Taanach, otro ; el r^y de 
Megdddo, otro : 

89 El rey de Ohédes, otro; d rey de 
Jocneam de Carmel, otro : 

98 El rey de Dor, de la provincia de 
Dor, otro ; d rey de las gentes en GJI- 
gd, otro: 

94 El rey de Tixsa, otro: treinta y un 
rey en todos. 

CAPITULO XIII. 

MamdadBeaoréJoeuífiurvartatatienra 
de Ctmatm tnire loe olrae avcm frAw y 
mediat y deeeríbeie la que aniet eofio 4 la» 
4e Rube» y de Oad, y meaiade Mamatet. 

Y SIENDO Josué ya vi^o. entrado 
en dias, JehovA le dijo : Td erea ya 
viejo, de edad avanzada, y qneda aun 
muy mucha tierra por poseer. 

9 Esta es la tierra que queda*: todos 
los términos de los JPhilistéos, y toda 
Gessnri&, 

8 Desde Bihor«, que ettá delante de 
:^pto, hasta el término de Acearon al 
Norte, reputase tierra de los Oananéoa : 
dnco provincias «m de loa Philistéoa': 
la de los Gazéos, Asdodios, Asoalonitaa, 
Gethéoa, y Accaronitas ; y los Bevéos. 

4 Al Mediodía, toda la tierra de loa 
Cananéos, y Mehaxa, que m de loa 8i- 
donioB, hasta Aphecca «, hasta d término 
dd Amorrhéo : 

5 Y la tlcna de loa Gibléoa/, y todo d 
Líbano, hAcia donde sde el sol, desde 
Baalgad; A las raices dd monte Hemum 
hasta entrar en Hamath. 

6 Todoa los que habitan en laa mon- 
tafias desde el Líbano hasta las aguaa 
cdientes, y todos los Sidonlos, yo los 
desarraigaré deUmte de los h^ de Is- 
rael : solamente repartirAs tü por suerte l^ 
el MTM A los Israelitas por heredad, oomo 
teñe mandado. 



|^14ft 



josus; xiy. 



▲ GIM& 



Il&SS. 






KI.2LU, 
hpi23.U, 



k 



HJ. 



Ha», 

puaa 

¡ 

i 

I 



ra.4. 






SI». 



7 Pirte mm ^ ahem aU tlenra en 
heradad á IM naefie tribus» y & Ift media 
tiibn de Manaaaé ; 

JBPofque la ootm media necttkió m here- 
dad con los iUbenttaa J GadHas» la «nal 
les dio Moisés de la otra parte del Jordán 
al Oriente, aegim ^oe te la dio lloiaes, 
tiarvo de Jébová * : 

8 Desde Axoer» que uiá & la orilla del 
tsnojo de Axnon, j la ciudad qja» «tía 
en medio del anoyo, j todo la campafla 
de Medeba** basta Dibon ¡ 

10 T todas lu civdades de Setaon, rey 
de los Amonhéos, el cual reiiui en Hes* 
boa, insta loa términna d» loe 14jot de 
Ammoo: 

11 Y Gaload^ j los témdnes de Oea- 
suii ; de Maacb&ti, y todo el monte de 
Hennon, y toda la tiexra de Basan hasta 
Stlchl: 

li Todo el reino de Oc en Basan, el 
cnal idnó en Astaroth y Sdrel, y ti. cnal 
habia quedado del residuo de les Ra- 
phéos; pues Mdaes los hirió, y echó 
dtiatierram. 

13 Has 4 los de O^ssuri « y de Maachá- 
ti no echaron los Irnos de Israel ; antes 
Gessnr j Maach6t hahitaron entre los 
Israelitas hasta hoy. 

14 Empero á la tribu de Leví no dio 
lundad»: lo sacrificios de Jéboyk Dios 
de Israel ion su heredad, como él les 
había dicho^. 

15 ^ Dio pues Moisés 4 la tribu de loe 
h^ de JLaben conforme & sus fiunl- 
lias: 

10 T fué el término de ellos desde 
Aioerf, q;ne est4 á la orilla del arroyo 
de Amon, j la ciudad, que está en medio 
del anojo, y toda la campaña, haata M e- 
deba: 

17 Hesbon*", ooo todas sos villas que 
tdm en la llanura ; Dibon, y Bamoth* 
baal, 7 Bethbaal-meon : 

18 Y Jasa*, y KedeBOOth, y Mephaath, 

19 T Chiriataim, y Slbma, y Zaxeth- 
sbahar en el monte del valle, 

20 Y Beth-peor, y Asdotb'pisge, y 
Beth-]esimoth; 

81 Y todas las ciudades de la campa- 
iUt, y todo el reino de Sehon, rey de 
los Amorrbéos, que rdnó en Hesbon, 
al cnal hirió Moisés, y á los principes 
de Madian, Hevi, Bieem, y Sur, y 
Hnr, y Bebe, príncipes de Siehon que 
l>abat^Mn en aquella tierra. 

28 También mataron á cuehillo los hi- 
jos de Israel ¿ Balaam adivinow, hijo 
de Beor, cm los deniaa que mataron. 

A Y filaron los términos de los hijos 
de Rubén eí Jordán con su término. 
Esta fué la herencia de los h^os de 
Saben coofimne & sus familias, ciuda- 
des con sos villas. 

M Dié asimismo Moisés á la tribu de 
P>d* i los hüos de Oad, conforme & sus 
femUias. 

25 Y d téimbw de ellos toé Jazer», y 
^pdas las ciudades de Galaad, y la mitad 
w la tienra de loe h^os de Ammon hasta 
Anex, que ettá delante de Rabbay ; 

» Y desde Hesbon hasta B«moth- 
^^,j Bethonim ; y desde Mahanaim 
DtÉU el témüno de Debhr: 

V Y la campa&a de Beth-aram<, y 
«■thainuTB, y Sucooth, y Saphon, resto 
del reino de Séhon, rey en llesbon ; el 
Jotriao y su término huta el cabo de la 
mar de Chinnereth, de la otra parte del 
Jsnlaa, al oriente. 

88 Esta e< la herencia de los h^os de 
uad, pot sos fismilias, ciudades con sus 
ñiflas, 

» Tamblm dio Moisés herencia 4 la 
BMdia tribu, de Manaaeó: y fué de Ja 



media tribu de las h^os áe Bf anasaé, 
conforme 4 sus familias. 

80 £1 término de ellos* f^é desde Ma- 
hanaim, todo Basan, todo el reino de 
Og, vey de Basan : y todas las aldeas 
de Jair5, que eiton en Basan, sesenta 
peblaoioaos. 

81 Dióee ademas la mitad de Galaad, 
y Astaroth, y Edrel, dudadas del reino 
de Og en Basan «, 4 los h]Jos de Machir, 
hijo de Manassé, 4 la mitad de los hijos 
de Machir conforme 4 sus familias. 

82 Beto e« lo que Moisés repartió en 
heredad en los llanos de Moab, de la 
otra pacte del Jordán de Jcrioó, al Ori- 
ente". 

88 Mas 4 la tribu de Levi no dló Moi- 
sés heredad «: J«diov4 Dios de LuuA es 
la heredad de ellos, como él lea haUa 
dicho/. 

CAPITULO XIV. 

Jtphraimj Mamctuf, hijtm áa Jo9iph.formmH 
do» trwu tmaradM. Jiula ftéleiom de 
CaUb otorgada por Jomf. 

ESTO pues ee lo que los h^os de Is- 
rael tomaron por heredad en la ti- 
erra de Oanaan, lo cual les repartieron » 
Sleazar sacerdote, y Josué, hijo de Nun, 

Ílos principales de los padns de las tri- 
us de los hijos de Israel, 
a Por suerte^ éiénU» su heredad, como 
Jehov4 lo luibia mandado por Mdaes, 
que diese 4 las nueve tribus, y 4 la me- 
dia tribu. 

3 Porque 4 las dos tribus, y 4 la media 
tribu, les habia Moisés dado heredad de 
la otra parte del Jordán : mas 4 los Le- 
vitas no dio heredad entre ellos. 

4 Porque los fa^jos de Joseph fueron 
dos tribus», Manassé y Ephralm : y no 
dieron parte 4 los Levitas en la tierra i, 
sino ciudades en que morasen, con sus 
^dos para sus ganados* y reboilos. 

6 De la manera que Jehov4 lo habia 
mandado 4 Moiseij, asi lo hicieron los 
higos de Israel en el repartimiento de la 
tierra. 

6 ^ Y los hijos de Jud4 vinieron 4 
Josué en Gilsal ; y OÁébg, hijo de Je- 

Shone Oenes^, le d^Jo : Tu sabes lo que 
ehov4A dyo 4 Moiaes, varan de Dios, 
en Oades-bamea, tocante 4 mi y 4 ti. 

7 Yo era de edad de cuarenta aQos, 
cuando Moisés, siervo de Jéhov4, me 
envió de Oades-bamea 4 reconocer la 
tienta*'; y yo le refieri el negocio como 
lo tenia en mi corazón*. 

8 Mas mis hermanos, los que hablan 
subido conmigo ', menguaron el corazón 
dd pueblo; raapéxo yo cumplí siguiendo 
4 jáaov4 mi Dios •". 

9 Entonces Moisés juró diciendo : Si 
la tierra que holló tu pié no fliere pora 
ti, y para tos hijos en herencia per- 

ritua : por cuanto cumpliste siguiendo 
Jehov4 mi Dios. 

iO Ahora bien Jehov4 me ha hecho 
vivir», como él dijo, estos cuarenta y 
cinco años, desde el tiempo que Jehov4 
haUó estas palabras 4 Moisés, cuando 
Israel andaba por el desierto : y ahora 
hé aquí soy hoy dia de ochenta y cinco 
años. 

11 Pero aun hoy estoy tan f^Msrte como 
el dia que Moisés me envió : cnal era 
entonces mi fuerza o, tal es ^ora, para 
la guerra, y para salir, y para entrar. 

18 Dame pues ahora este monte, del 
cual habló Jébov4 aquel dia ; porque td 
oíste en aquel dia que los Anaoéos están 
allí, y grandes y fuertes ciudades. Q^- 
z4 Jefaov4 terá conmigo, y loe echaxéi», 
como Jebov4hadi<áu>. 

13 Josué entonces lo alabó, y dio * 

~ Ka 



•Na. a. 89, 
41. 


» 1 Cr. 2. 23. 


«Okp.UL«. 



•< Nn. 22. 1. 
« ver. 14. 
/I>en.l8Ll. 



•Na. «4- ir, 
18. 



* A'n. 28. e& 
78S.&4. 
y 81 18. 



«Geii.48.fi. 
lCr.fi.].S. 


aiCr.«.M. 

81. 


« Un. 35. 8. 


/Su. 33. a. 


¡> K«. 83. 12. 


A Nn. 14. 21. 
Don. L 36. 

8& 


i Ka. 18. «, 
26. 


*NB.iaso. 

y 14 «,8. 
/ Kn. 18. 31, 
82. 
Den. 1. 28. 


»lín.l4.24. 



■irn.14.80. 



o Den. 84. 7. 

Bal. IOS. 5. 
>> 18a. 14. 6. 

SCr. 14.11. 

SaL18.8a, 

84. 

y 27. 1,8. 

y44.8. 

¿«O. IX 

Bom.8.81. 

FÍ1.4.1& 

BehU.88. 






V *TE U •atnt ie la trUní 
I lli>» da lali, inr luí b 



OfuMBUíTlEiV PD9 « Hr4 ti lémiiiD 

■■J UDu de ^'leDKij j ■>]« A la 
Dom, hL^ €l OccUmle, fli ciul 

SíSEísJS.'írí; 

Mr, j pw (1 lado d« iKiDBdr J^m 
MoU •! NoW. OH H ObMim, ; d»- 
iiSUi biin HU ihiri» jl luto di 

ffil» d^ lBdi'!S'(ímdar, por" 



S V &IM. j TAmm^T Ad«dl, 
4ZJpfar. jTcIrn. j BrttoC^, 



U Llbnu, y ElfaBr, j AatB, 



A.C.14M. 



JOSUÉ, XVI, xvn, xvra. 



A.C.MM. 



•Cap. 18. 14. 



118a. 38.28. 



*3nK. 1. 9, 

SL 

afia.5.6;. 



tCbp.l8.U. 
«ka. 28. 1». 

iwe.i.ae. 

i9€r. 8.S. 
>lCr.7.2B. 

tCkp. 17.14. 



^Oap. 17. 9. 



«aB.<UL 
«MU «a 28. 

]ltauS.l& 



'¿■•ai. 28, 



'bit.14.1. 

1». 27. 6,7. 



«riña*, y Rabfaa ; do* dodadci coa nu 

«1 Bn él dedocto, Batfa-«ialw, Mlddtn, 
7 SechAchá, 

08 Y NlbMn, y la ciudad de la tal, y 
Ei^edl : wls/ diidadaa oon nu aldeas. 

83 Maa loa Jebnaéoa que habitaban en 
Jeruaajem, loa h^oa de Judá no loa 
pudieron deiaxTaigar; antea quedó el 
Jebutéo en Jenisalem con los n^oa de 
JudAbaatahojtt. 

CAPITULO XVI. 

Territorio {fw «aiitf por mtuU 4 la trOm i» 

BphrcUm, 

Y LA tuerte de los hUot de Joaeph 
■alió desde el Jordán de Jezicó hasta 
laa aguas de Jericó hacia el Oriente, al 
deaieito que sube de Jerioó «1 monte de 
Betb.el: 

5 T de Beth.el sale & Luz*, j pasa «1 
término de Arehi en Ataxoth. 

8 Y toma i descender hAoia la max al 
término de Japhlet, haats el término de 
Betfa-oron la de abi^o^* 7 hasta Geaer« : 
y aale 4 la mar. 

4 Y Recibienm pues heredad los 14K» 
de Jofcph, Manease y Ephfiüm'. 

6 T fué el término de los hyoe de B- 

Shzaim por sus familias, fué el término 
e su herencia á la parte oriental desde 
Ataroch-addar hasta Betfa.oron la de 
arriba. 

6 Y sale este término 4 la mar, y á 
Michmetbah al Norte, y di vuelu este 
término biela el Oriente & Taanath-siio, 
y de aquí pasa dd Oriente 4 Janoa : 

7 Y de Janoa desciende 4 Ataroth y 4 
Naazalha, y toca en Jeciod, y sale al 
Jordán. 

8 Y de Tappua toma este término 
b4cia la mar al arroyo de Oana«, y sale 
A la mar. Esta ee la heredad de la tribu 
de loe hijos de Ephraim por sus fSuniUas. 

9 Hubo también ciudades que se apar- 
taron páralos hitos de Bphraim en medio 
de la aerencla de los hUos de Manassé, 
todas ciudades con sus aldeas. 

10 Y no echaron al Oanuiéo que habi- 
taba en Geser: antes quedó el Oananéo 
cu medio de ^hraim hasta hoy, y fué 
tributario. 

CAPITULO XVII. 
Territorio fUé toeó 4 la otra mtáia tribm de 
Maneuet, Confírmate la herencia dada é 
toe htíae de Baifitaad. 8e aumenta la por- 
ción ae lo» yjoi de Joifh, 

TUVO también suerte la tribu de 
Manassé, wwque fué pimogénito* 
de Jofeoh. Ittaohlrt, prunogénito de 
Manease, y padre de Oalaad, el cual 
Alé hombre de guerra, tuvo 4 Oalaad « 
7 ABaaan. 

5 Tuvieron tamtiicn euerfe los otros 
h^Jos de Manassé conforme 4 sus faml- 
Uaa, e« á eaberd, los hijos de Abieser, y 
los h^os de Heleo, y los hijos de Esiiel, 
7 los hijos de Siohém, y los l^Jos de 
Bepher, y los hltfos de Sémida: estos 

fiteron los h^os varones de Manassé, 
UJo de Joseph, por sus fiuniUas. 

8 Pero Salphaad, hijo de Hepher, hijo 
de Oalaad, hUo de Maohlr, hijo de Ma. 
naasé» no tuvo hUos sino hijas, loe nom- 
bras de laa onsJcs son estos: Maala, 
Noa, Ho^, MUdift, y Tirsa. 

4 BiltM» vinieron delante de Eleazar« 
aoccrdotc, y de Josué hijo de Nun, y de 
loa principea, y dijeron : Jehov4 nuñdó 
A Moisés que nos diese herencia entre/ 
noestroe hermanos. Y él les dio heren- 
cia entre loe hermanes de ellas, conforme 
al dicho de Jthvwh. 

5 T eaycson 4 Manassé diez suertes 4 



mas de la tlenra de Oalaad y de Basan, 
que eefd de la ota parte dd Jordán ; 

6 Porque las hijas de Manassé poseye- 
ron herencia entre sus hUos : y la tierra 
de Oalaad fué de los otros ^joe de Ma- 
nassé. 

7 Y fVié el término de Manasaé desde 
Aser« Michmeut, la cual «ata ddante 
de Sichém : y v4 este término 4 la mano 
derecha 4 los que habitan Bn-tappua. 

8 Y la tierra de Tappua fué de Ma- 
nassé ; pero Tappua, que ee^d Junto al 
término de Manassé, es de los hijos de 
Ephraim. 

Y desciende ese término al arroyo 
de Gana, hiela el Mediodía del arroyo. 
Estas ciudades de Ephraim «etea entie 
las ciudades de Manassé : y A «1 término 
de Manassé ee desde el Norte del mismo 
arroyo, v sus salidas son 4 la mar. 

10 Ephraim al Mediodía, y Manassé 
al Norte ; y la mar es su término : y en- 
cuéntrense con Aser 4 la parte del 
Norte, y con Issaoar al Oriente. 

11 Tuvo también Manassé en Issaehir 

Íen Aser 4' Beth-san y sus aldeas, é 
bleam y sus aldeas, y loe moradores de 
DoT y sus aldeas, y los moradores de En- 
dor*, y sus aldeas, y los moradores de 
Taanach, y sus aldeas, y los moradores 
de Megiddo y sus aldeas) tres provin- 
cias. 

12 Mas los hijos de Manasaé no pudie- 
ron echar á ioa de aquellas ciudades; 
antes el Oananéo' quito habitar en la 
tierra. 

13 Empero cuando los hijos de Israel 
tomaron fuerzas, hideron tributarlo al 
Oananéo, mas no lo echaron. 

14 ^ Y los hUos de Joseph hablaron 4 
Josué diciendo : ¿ Por qué me has dado 
por heredad una sola suerte y una sola 
parte, siendo yo un pueblo tan grande, 
y que Jehov4 me ha así bendecido hasta 
ahoraw? 

15 Y Josué les respofkdió : 81 eres tan 
grande pueblo, sube td al monte, y corta 
para tí dlí en la tierm del Phernéo y de 
los gígkntes, pues que d monte de Eph- 
raim es angosto pan tf. 

IS Y los hijos de Joseph dieren : No 
nos bastar4 4 nosotros eefe monte: y 
todoe los Oananéos que habitan la ti- 
erra de la campaSa, tienen • carros her- 
rados ; los que están en Beth-san y en 
sos aldeas, y los que eetoi» en d valle 
de JezreeL 

17 Entonces Josué respondió 4 la casa 
de Josedi, 4 Ephraim y Manassé, dici- 
endo : Tu eres gran pueblo, y tienes 
gran fuerza; no tendxis una sola su- 
erte: 

18 Mas aqud monte seri tuyo; que 
bosque es, y td lo cortaris, y serán tuyos 
sus términos : porque td eohar4s al Oa- 
nanéo, aunque tenga carros herrados, y 
aunque sea fuerte. 

CAPITULO XVIII. 
Be fia el UiJbemáeeio <n SOo, territorio de 
Bei^aim'«i, y denMfroaee el territorio qne te 
ha de dar á lat otrat tiele tribnt. 

Y TODA la congregación de los h^Jos 
de Israel se Juntó en a Silo, y asen- 
taron allí el tabem4culo dd h testimonio, 
después que la tierra les flié sujeta. 

a y Mas hablan quedado en los hyos 
de Israel siete tribus, 4 las cuales aun 
no hablan repartido su posesión. 

8 Y Josué dijo 4 loe hijos de Israel : 
¿ Hasta cuando «rráfe negligentes para 
venir 4 poseer la tierra que os ha dado 
Jdu)v4 el Dios de vuestros padres ? 

4 Sefkalad tras varones de cada tribu«, 
para que yo los envíe, y jne ellos se le- 



«0^>. 149.8. 



* Oap. 18. 9. 



< 1 Cr. 7. 29. 



* 1 Ba. 28. 7. 
8aL8S.l& 



i Cap. 16. 10. 



"Gen. 49.22, 
20. 

Ka. 26. S4. 
S7. 

Den. 88. 13, 
17. 



"Jaec.1.19. 
y 4. 3. 



a Cap. 19. 81. 

Jer. 7. 12. 
iJne&lSJa. 

IBa. 1.3^34. 

74.8.4. 



• ver. 8. 



.a 1444. 



JOSITE. XIX. 



e.uá 



J Ctp. 15. 1, 
ete. 

/rer. 10. 
Cap. 14. 2. 



rO»p.1S.8. 



& Xi. 47. S2. 

¿4. 8,9. 
eeh.lS.19. 



>a«n.28.19. 
Joae. 1.23. 



I Cap. U. r. 



fuitcuy y reoonm bt ttetra* y Ia des- 
criban oonfonne & sus heicaaoM, y te 
tontm & ni. 

5 Y la dlTldiiáii en atete partes; j 
Jndá eataiA en su término al Medio- 
dia¿, j bu deltL caaa de Joaeph estaxin 
en el myo al Norte •. 

6 Vocotros pues delinearéis la tierra en 
siete partes, y me traeréis la detcripcion 
aquí ; 7 yo oa echaré laa/ raertea aquí 
delante de Jehová nuestro Dios. 

7 Empero loa Levitas ninguna parte 
tienen entre Tosotros; poraue el sacer- 
docio de JehoTá e» la heredad de tilos : 
Oad tamUen, y Rubén, y la media tribu 
de Manasaé, ya han recibido su heredad 
de la otn parte del Jordán al Oriente, la 
cual les dio Moisés, sierro de Jeiiová^. 

8 Levantándose pues aquellos vavones, 
fiíeron ; y mandó Josué á los que iban 
pan ddinear la tlenra, dioiendoles : Id, 
y recorred la tierra, y dettneadla, y tor- 
nad & mí, para que yo os eche las su- 
ertes aquí delante de JehovA en Silo. 

9 Fueron pues aqndlos varones, y pa- 
sean» la tierra, delineándola p<ñ- ciu- 
dades en siete partes en on libio, y 
tomaron 4 Josué al Campo en GHlo. 

10 Y Josué les echó las suertes* de- 
lante de JtiioTá en Silo : y alli repartió 
Josué la tierra á los hi|ios de Israel por 
sus porciones. 

11 ^ Y sacóse la suerte de la tribu de 
los hijos de Benjamín por sus familias : 
y salió el término de su suerte entre loa 
lUJos de Judá y los I4}o8 de Joaeph. 

19 Y fué el término de éUm al lado 
del Norte desde tí. Jordán ; v sube aquel 
término al lado de Jarico al Norte ; sube 
después al monte hacia el Occidente, y 
▼lene á salir al desierto de Beth-aven. 

18 Y de allí pasa aquel término A Luz, 
por el lado de Luz, (esta es Beth-el') 
hAcia el Mediodía. Y desciende ese tér- 
mino de Ataroth-addar al monte que 
ettá al mediodt» de Beth-oron la de 
alM^. 

14 Y toma este término, y dA vuelta 
al lado de la mar, al mediodía, haste él 
monte que ettá delante de Beth-oron al 
mediedia; y viene A salir A Chlriath- 
baal, que es Ohiriath-Jearim, ciudad de 
los h^os de JndA. Este e$ el lado del 
Occidente. 

15 Y el lado del Mediodía et desde el 
cabo de Chlriath-Jcarim : v sale el tér- 
mino al Occidente, y sale A la fuente de 
laa acuas de Nephtoa : 

16 Y desciende aqueste término al cabo 
del monte que está delante del valle del 
14J0 de Hinnom, que ettá en la campodDa 
de los gigantes hAcia el Norte: desci- 
ende luego al valle de Hinnom, al lado 
del Jebuséo al Mediodía, y de allí des- 
ciende A la fuente de Rogel A. 

17 Y dd Norte toma y sale A En- 
semes, y de allí sale A Geluoth, que eetá 
delante de la subida de Adummim, y 
descendía A la piedra de Bohan, hj^jo de 
Rubén: 

18 Y pasa al lado que eetá delante de 
la eampaSa al Norte, y desciende A los 
llanos. 

18 Y toma A pasar este término por el 
lado de Beth-nogia hAda el Norte, y 
Tiene A salir el término A la lengua del 
nur salado al Norte, al cabo del J ardan 
al Mediodía : este «t él término de hAda 
el Mediodía. 

90 Y el Jordán acaba aqueste término 
al lado del Oriente. Este ee la heredad 
de los hijos de Bei\iamin por sus térmi> 
nos al rededor, coníbrme • sus fiímilias. 

91 ^ Las ciudades de la tribu de los 
hijos de Be^Jarain* por sos fiamiUaa, fti- 



Jetieó, Beth-bogla, y d valle de 
Oasis, 
99 BetlMffaba, Semoralm *, y Betii-tf ; 

93 Y Avim, y Para, y Ophra, 

94 Y Oephar-haammonai, Oplmi, j 
Oaba ; doce ciudades con sus aldeas : 

95 Gabaon, Rama, Beerotb, 

96 Y Mispa, Ohephira, y Moca, 

97 Reoem, Irpeél, y Tárala, 

98 Y 8ela, Bleph, Jébns, que es Je» 
rusalem, Oibeath, y Chlriath; oatorae 
dudadas con lus aldeas. Este et la he- 
redad de los hijos de Benjamín coa- 
forme A sus ñaaUlu. 

CAPITULO XIX. 

TerritoHo di Un oira» teU IrOac, |r parefetk 

áadaéJomti. 

LA segun da suerte salió por Simeón, 
por la tribu de los hijos de Simeón 
conforme A sus dmiftas: y su heredad 
Alé entre la heredad de los hijos de 
JudA«. 

9 Y tuvieron en su hetedad A Beer- 
sebaA, Sdia, y Molada, 
8 Hasar-sual e. Bala, y Esem, 

4 Eltolad, Betul, y Horma, 

5 Oclag, Beth-mandiiboth, y Haacr- 
sosa, 

6 Betfa-lebooth, v Saruhem ; trece efn- 
dades con sus aldeas : 

7 Ain, Rlmmon, Éter, y Asan ; ev- 
atro dndades con sus aldeas : 

8 Y todas las aldeas que «staAen al 
rededor de estas dudades hasta Baalat3i> 
beer, que et Ramat dd Mediodía. Esta 
et la heredad de la tribu de los hijos de 
Simetm según sus fiunllias. 

9 De la suerte de los hilos de JndA 
fué tacada la heredad de los hijos de 
Simeón : por cuanto la parte de los hi- 
jos de JudA era excesiva para ellos i así 
que los hi{os de Simeón tuvieron su he- 
redad en medio de la de ellos'. 

10 ^ La tercera suerte saDÓ por los 
h^oa de Zabulón conforme A sus fluni- 
Haa: y el término de su heredad toé 
hasta Sarid. 

11 Y su término sube hasta la mar* y 
hasta Merala, y llega hasta DabbeseCh, 
y de oUi llega ai am^o que ss/d delante 
de Jocneam/. 

19 Y tomando de Sarid hAda Oriente, 
donde nace el sol, al término de Chis 
loth-tabor, sale A Dabrath^, y sube A 
Japhla : 

18 Y pasando de allí hada d lado ori- 
ental A Oith-hepher y A Itta-kazin, sale 
A Rimnion rodeando A Nea. 

14 Y d* «7114 temía este término al 
Norte A Hanaton, viniendo A salir al 
▼alie de Iphtael ; 

15 Y ábma Oattath, y Nadal*, y 
Simron', y Idéala, y Beth-lehem *} do- 
ce dudados oon sus aldeas. 

16 Esta «» la heredad de los hijos de 
Zabulón por sus familias ; estas duda- 
des con sus aUéas. 

17 ^ La euarta suerte sdió por Issa- 
chir, por loa hijos de Issadutr, oon- 
fbrme A sus fiunillas. 

18 Y ftié su término lased', y Oh» 
sullotfa, y Sunema», 

19 T Haphazaim, y Sion, y Anaarath, 

90 Y Rabbith, y Ghlsion, y Ebes, 

91 T Rameth, y En-gannim, y Bn- 
hadda, y Beth-passes: 

99 Y dega este término hasta Tabor, y 
Sahasim, y BeÜMemes ; y sale sb tái^ 
mino al Jordán: diez y sds dndades 
oon sus aldeas. 

98 Esta «f la heredad de la tribu de ka 
hijos de Issachár conlbrme A sua ftani- 
lias ; estas ciudades oon sus aldeas. 

94 Y Y aa&ó la quinta snorte par la 



lOon-lOLl 



M3«^ZLa 

1 Cr. 4.21 

«Oap.13.2 



*wr.l. 



•Gea.48.u 

/Oi^i9.as 

'ICr.CLTI 



AJwe.I.aS 

i Cap. U. 1. 
iBut]iI.X« 

98A.as.ia 

9ar.U.« 



llIt«y.X14 
••IPa.98.4 

3 Bey. 4. f 

12. 



I.CLt4M. 



JOSCB, XX, XXI. 



A.0.H4Í. 



5.a. 



CbpLll.8. 
Jaecl-Sl. 

Be 27. a, 

IJwe.1.». 
Miel. 14. 
^18^4.1. 

IBay-auO. 

'GeK.49.90. 
Seu.8&a4. 



«JiHe.IB.1. 

7 37.». 



•€ap.MJOL 



Mba de iM t^joi de Amt por na te* 

millas. 

8S Y MttSxnliio ftié Hclehftt, j EhU, j 
Beten, y Axaph, 

90 Y Alammdec, j Amead, y MímoI ; 

llega faasu Oaimei al Oedaeiite, y á 
'libnath : 

97 Y tornando de donda BAoe d mI 
á Beth-danms lien á Zabulón, y al 
valle de IpDtael al Narte. 4 Brth-emee, 
y Ndiiel, y tale á Cabul & la nurao le 
quierda; 

98 Y ofrrvta á Bbron, y Rebob, y Ham - 
mon, y Gana, baila la gran Sidoa*. 

99 Y toma <le otti cite ténnino á Hor. 
ma, y hasta la ftierte dudad de Tlrop t 
y toma este término & Hota : y sale á la 
mar desde el territorio de Achidb f . 

80 Abroga tamháea Umma, y A{4iec*', 
j Rdwb: veinte y doe ciudades om sus 



i ir"* 

: iea.L& 

. >>1.7B.«aL 

11 



81 Esta M la heredad de la tribu de los 
h^jos de* Aser por sus fluailias; estas 
ctadades con sus aldeas. ^ 

89 5 La sexta suerte salló W loa h^os 
de Nephtali, por los h^os de NephtaU 
ooaibnne i sus familias. 

88 Y fué su término desda Hdeph, y 
Alian, á Saananim, y Adaml, Neoeb, y 
Jabneel, hasta Laenm ; y sale al Jordñi. 

84 Y «ornando de ttlH este tánniao h&- 
cia el Ooeidente á Aznoth-tabor, pasa 
de allí á Hncucat y liega hasta Z^ukm 
al Mediodía, y al Oocioente confina con 
Aser, V coa Judá al Jordán hada donde 
nace el sol. 

85 Y las dudadea Aieftea «o« Siddhi, 
Ser, y Hamath, Raocath, y Cfalnneteth, 

8S Y Adama, y Rama, y Hasor, 

87 Y Cedes, y Edrei, y En.hasor, 

88 E Iron, y Migdalel, y Horenij y 
Beth-snath, y Beth-semes : diez y nueve 
dndades con tus aldeas. 

88 Esta ef la heredad de la tribu de los 
l^Joa de NephtaU por sus fam^iua • es- 
caá dndades con sus aldeas. 

40 ^ La séptima suerte salló por la 
tribu de los I^jos de Dan, por sus ft- 
millas. 

41 Y Alé el término de su heredad 
flora, y Estaol, é Ir^emes, 

48 Y SaaiaUn, v Aialon, y leth-la, 
48 Y Elon, y Tlmnatha, y Eeron, 

44 Y Blteché, Oibbethon, y Bsahith, 

45 Y Jéhud, y Bene-berae, y Oath. 
naamon, 

40 Y Me-jarcon, y Raocon, con el téi^ 
mino que Htá delante de Joppa. 

47 Y fitltóles térmfaio 4 los h«os de 
Dan: y' subieron los hJ|ios de l>an y 
eombatieron á Lesem, y tomándola, me- 
tiéronla 4 filo de espada, j la poseyeron, 
y habitaron en ella ; y llamaron 4 Le- 
sem, Dan, del nombre de Dan su padre. 

48 Esta « la heredad de la tribu de 
loa 14}o8 de Dan conforme á sus fiuni* 
lias ; estas ciudades con sus aldeas. 

40 ^ T después que acabaron de re^ 
partir la derra en heredad por sus tér» 
minos, dieron los l^jos de Isrsd here> 
dad 4 Josué, l^jo de Nun, en medio de 
dios. 

50 Según la palabra de Jehov4 le di- 
eron la dudad que él pidió, om fyé 
Timnathsera* en el mente deEphra- 
Im: y éi reedificó la cisdad, y habitó 
en ella. 

51 Estas «on pues las heredades que 
Kleazar sacerdote, y Josué, h^o de Nun, 
y los principales de los padres, entre- 
caron por suerte en posesión 4 las tribus 
de los n^oa de Israel en Silo ', delante 
de JdioVa, 4 la entrada del tabem4culo 
dd testimonio: y asi acabaron de re- 
partir la tierra. 



CAPITULO XX. 

Ia< « i m ia i n it osOo, « m 

lo$ frimltgioé d» lo* r^tlffMdo*. 

Y HABLÓ Jehov4 4 Josué did- 
eado: 
9 HaMa 4 lea h^ea de Israel, didende : 
Sefialaos las ciudades de nfoglo» de las 
cuates yo es hablé por Moisés • : 

8 Para que se acoja allí d hemldda 
que matare 4 alguno por yene, y no 4 
sabiendas; que os sean por acogindente 
del cercano éd muerto. 

4 Y d que se acogiere 4 alanna de 
aquellas ciudades, presentartoe 4 la pu- 
erta de la ciudad, y dlr4 sus causas 
oyéndolo los ándanos de «aquella du- 
dad : y dios le t«dbtr4n oonálgo dentro 
de la dudad, y le darán lugar que ha- 
bite O0B dloa. 

5 Y cuando el cercano dd muerto le 
siguiere, no entregarim en su mano d 
homicida, por cuanto hirió 4 su pró- 
jimo por yerro, ni tuvo con él antes 
enemistad. 

6 Y quedar4 en aqudta dudad hasta 
que perecea en jdoio delante dd ayun- 
tamiento, hasta la muerte dd gran sa« 
eerdete que ftiere en aqud tiempo^: 
entonces el homicida tomar4 y Tendi4 
4 su dudad, y 4 su oasa, 4 la eiudad da 
donde huyó. 

7 ^ Entonces sefialaron 4 Cedes • en 
Galilea en d monte de Nepfatdi, y 4 
Sichém en d monte de Ephraim, y 4 
Ohlriath-arba. que es Hebron, en d 
monte de Judá. 

8 Y de la otn parte dd Jordán de 
Jericó, d Oriente, tefldanm 4 Beser en 
d desierto, en la llanura de la tribu de 
Rubén, y 4 Ramdh en Gdaad de la 
tribu de Oad, y 4 Qaulon en Basan de 
la tribu da Manassé. 

9 Estas ftieron las dudadas tefidadas 
para todos loa hijos de Israd, y para d 
extranjero que morase entre ellos, para 

2ue se acogiese 4 ellas cualquiera que 
iziese hombre por yerro, y no muriese 
por mano dd cercano dd muerto, hasta 
que compareoiese delante dd ayuntami- 
ento. 

CAPITULO XXL 

{Mudadas «•paroMias |Mira Im Ltnitía*. tot 

ItroMoé nvnt t» npom. 

Y LOS ptlndpdes de los padres de 
los Lerltas Tinleron 4 Bleazar sa- 
cerdote «, y 4 Josué, hQo de Nun, y 4 
los prindpales de los padrea de las tri- 
bus de los 14J0S de Israel, 

5 Y habláronles en Siloh en la tierra 
de Oanaan, diciendo: JehoT4 mandó 
por Moisés que nos ftaesen dadas Tillas 
para habitar, con sus ^idos para nues- 
tras bestias «. 

8 Entonces los I4J0S de Israd dlenm 
4 los Levitas de sus posesiones, con- 
forme 4 la pdabra de Jehov4, estas 
villas con sus ejidos. 

4 Y Y salió la suerte por las fiunillas 
de los Ooathitas; y fueron dadas por 
suerte 4 los h^Jos de Aaron' sacerdote, 
otte eran de los Levitas, por la Mbu de 
Jud4, por la de Simeón, y por la de 
Beidamin, trece villas. 

6 V 4 los otros h^os de Ooath* «e 
dieron por suerte diez villas de las fa- 
milias de la tribu de Ephraim, y de la 
tribu de Dan, y de la media tribu de 
Manassé. 

6 Y 4 los h^os de Oerson/, por las 
fiunlUas de la tribu de Issadúlr, y de 
la txlbu de Aser, y de la tribu de Neph- 
taU, y de la media tribu de Manassé 
en Basan,/b<iiim dada» por suerte trece 
vUlas. 



•8Z.91.U. 
Kn.8&8, 
11,14. 
DBB.U49. 



• R«.8fcI2. 
94 



•Os>SLaB. 



■Ob.14.1. 

ylTT*. 

6 Oap. 18. 1. 



« Na. 88. 9. 



li ver. 8, 19. 
Gait.a«.88. 



•ier.90,elB. 



/ver.S7.sts. 



^ClMá. 



josuz;,xxii. 



C14éL 



9 TW. 8é,ete. 



k wr, 8. 



* 1 Cr. (L 56. 



tCftp.li.14. 



iCUbULa. 
' 1 <&. C. S8. 

"Oftp. 16.42. 
ICr. 6.60. 



"Cap. 18. ai. 

«icr.e.ao. 



P ver. 8. 
lUr.«.e6. 



9 ver. 8. 
lGr.8.71. 



•■Oftp.aO.8. 



«Cftp.ao.7. 



7 A los hijos de Menuriff por nu &• 
mOiu M díenm doce Tillas por la tribu, 
de Rubén, 7 por la trtbo de Oad, y por 
la tribn de Zabulón. 

8 Y otí dieron por raerte loi h^os de 
Israel á los Levitas estas villas con sus 
ejidos h, como Jehová lo habia mandado 
por Moisés. 

9 ^ Y de la tribu de los hijos de Jndá, 
y de la tribu de los hiios de Simeón 
dieron estas villas que fueron nombra» 
das: 

10 Y la primera suerte faé de los h^os 
de Aanin, de la fiunilia de Coath> de 
los hUos de Leví ; 

11 i'A los cuales dieron á Ohlriath- 
arba, del padze de Anac, la cual e» 
Hebxon, en el monte de JudA, con sus 
^idos en sus contomos. 

18 Mas el campo de aquesta ciudad y 
sus aldeas dierop á Oaleb, hijo de Je- 
phone, por su posesión K 

18 Y á los hijos de Aanm sacerdote 
dieron la ciudad de refusio para los ho- 
micidas, e« á saber, á Hebron con sus 
^idos ; y & Litma con sus cgldos, 

14 Y 6 Jattir con sus ^idos, y i £ste< 
moa con sus ejidos, 

16 A Helon* con sus.qidos,y á Debír 
con sus cgidos, 

16 Am Ain con sus ^idos, 4 Jutta con 
sus ejidos, y & Beth-semes con sus ^1- 
dos: nueve villas de estas dos tribus. 

17 Y de la tribu de Benjamín, á Gibeon 
con sus ^idos, & Geba « con sus ^idos, 

18 A Anathoth con sus ^idos, á Al- 
mon » con sus ^idos : cuatro villas. 

19 Todas les villas de los sacerdotes, 
hUos de Aaron, ton trece con sus «¡iidos. 

50 5 Mas las familias de los mos de 
Ooathj» Levitas, los que quedaban de los 
hijos de Coath, recibieron por suertes 
villas de la tribu de Ephralm. 

51 Y diéronles A Sichém, villa de re- 
fugio para los homicidas, con sus qidos, 
en el monte de Ephiaim : y á Oeser con 
sus ei^os, 

55 Y & Klbsaim, con sqs ^idos ; y 4 
Beth-oron con sus ejidos : cuatro vúlas. 

23 Y de la tribu de Dan, 4 Eltheco 
con sus gidos, 4 Gibethon con sus 
gidos, 

24 A Ayalon con sus qidos, 4 Gath- 
rimmon con sus qidos : cuatro villas. 

25 Y de la media tribu de Manassé, 4 
Taanach con sus ^idos, y 4 Gath-rim- 
mon con sus ejidos : dos villas. 

56 Todas las villas para el resto de las 
familias de los hijos de Coath fiteron 
diex con sus ejidos. 

27 If A los hijos de Gerson?, de las 
funilias de los Levitas, dieron la villa 
de refugio para los homicidas de la me- 
dia tribu de Manassé, me era Gaulon 
en Basan **, con sus ^iaos; y 4 Bosra 
con sus ^idos : dos villas. 

28 Y de la tribu de Issachár, 4 Cesión 
con sus ^idos; 4 Dabereth con sus 
ejidos, 

29 A Jarmuth con sus ^idos, y 4 En- 
gannim con sus ejidos : cuatro villas. 

30 Y de la tribu de Aser, 4 Miseal con 
sus ^idos, 4 Abdon con sus ejidos, 

' 81 A Helcháth con sus ejidos, y 4 Re- 
hob con sus ejidos : cuatro villas. 

82 Y de la tribu de Nephtali, U vUla 
de refligio para los homicidas, 4 Cedes 
en Gallfóa* con sus ejidos ; 4 Hammoth- 
dor con sus ^idos, y 4 Cartan con sus 
ejidos : tres villas. 

38 Todas las villas de los Gersonitas 
por sus familias fueron trece villas con 
sus ejidos. 

84 Y 4 las familias de los hijos de 
Merarl, Levitas que quedaban, ai^de» 



de la tribu de Zabslon 4 Jocneam cMm 
sus ejidos, Cartba con sus ^idos, 

85 Dimna con sus ejidos, Naalal con 
sus etiidos : cuatro villas. 

86 Y de la tribu de Rubén, 4 Bcser' 
con sus ejidos, 4 Jasa y sus ^ídos, 

87 A Cedemoth con sus ^idos, y Me- 
phaat con sus ^idos : cuatro villas. 

88 De la tribu de Gad, la villa de re- 
fVigio para los homicidas Ramoth en 
Galaad, con sus ejidos ; y Maanaim con 
sus <}idos, 

89 Hesbón con sus ^idos, y Jaxer con 
sus ejidos : cuatro villas. 

40 Todas las villas de los h^os de Me- 
rari por sus fismillas, que restaban de 
las familias de los Levitas, fueron por 
sus suertes doce villas. 

41 5 Y todas las villas de los Levita* 
en medio de la posesión de los hijos de 
Israel, fiteron cuarenta y ocho villas oon 
sus etidcts «. 

42 Y estas ciudades estaban apartadaa 
la una de la otra cada cual oon ana 
ejidos al rebedor de ^la* : lo cual flaé 
en todas estas ciudades. 

48 Y Así did Jehov4 4 Israel toda la 
tierra que había Jurado dar' 4 sus pa- 
dns; y pos^éronla, y habitaron en 
ella. 

44 Y Jehov4 les dio reposo al rede- 
dor y, conforme 4 todo lo que habla 
jurado 4 sus padres : y ninguno de to- 
dos sus enemigos lea paró delante *, sino 
que Jehov4 entregó en mu manos todos 
sus enemigos. 

45 No faltó palabra de todas las bue- 
nas que habló Jehov4 4 la casa de Is- 
rael : todo se cumplió •• 

CAPITULO XXII. 

Betírafue d eui ea$a$ y poteeUnu» lat tribu» 
csuxíttare» de Rubén y de Oad, y la media 
de ManoMsf ; y levamcm Mit áÜar eerea dei 
Jordán, 

ENTONCES Josué llamó 4 lo* Ru. 
benitas, y 4 los Gaditas, y 4 la 
media tribu de Manassé, 

8 Y dQoIes : Vosotros habéis guardado 
todo lo que Moisés, siervo de JehovA, 
os mando •, y habéis obedecido 4 mi vos 
en todo lo que os he mandado b. 

8 No habéis dejado 4 vuestros her- 
manos en estos muchos dias hasta hov, 
antes habéis guardado la observancia de 
los mandamientos de Jehov4 vuestro 
Dios. 

4 Ahora pues que Jehov4 vuestro Dios 
ha dado reposo 4 vuestros hermanas, 
como se lo luAia prometido, volved, y 
tomad 4 vuestras tiendas, 4 la tierra de 
vuestras posesiones, que Moisés siervo 
de Jehov4 os dio de la otra parte del 
Jordán e, 

5 Solamente que con diligencia cui- 
déis d de poner por obra el mandami- 
ento y la ley, que Moisés, siervo de 
Jehov4, os intimó: Que améis 4 Je- 
hov4« vuestro Dios, y andéis en todos 
sus caminos ; que guardéis sus manda- 
mientos, y os alleguéis 4 él y le sirváis 
de todo vuestro oorazon, y de toda vu- 
estra alma/. 

6 Y bendiciendolos Josué los envió : y 
f uéronse 4 sus tiendas. 

7 También 4 la media tribu de Ma- 
nassé habla dado Moisés oMecion en Ba- 
san ; mas 4 la otra media habia Josué 
dado heredad entre sus hermanos de 
estotra parte del Jordán al Occidente: 
y también 4 estos envió Josué 4 sus ti- 
endas después de haberlos bendecido, 

8 Y hablóles diciendo : Volveos 4 vu- 
estras tiendas con grandes riquezas*, y 
con grande copia de ganado ; con plata. 



«f3ap.ao.S. 



•NU.S5. 



• Oca. 12. 7. 
y 18.15. 
y 1&13,ZL 
y 26. 5. 4. 

'C»p.lLSS. 

r 2S.C 
■ rteu. 7. 33. 

24. 



•CapL2S.14. 
lBey.6.5(L 



■ N u. 3SL 20, 

sa. 

Don. 3.16, 

20. 

»Oap.l-li 
18. 



•Wtt.IB.S3. 
Bea. aa.8. 

¿Den. «.«, 
17. 
ylLJQ. 

«Bao. 10.12. 



/Cap. 24.14. 
lSa.ia.». 



'Csp.17. 5. 



* Den. 8. 10, 
It. 



9Y loa li^ da Bubf^r Im bjjoi di 
I^ínii I pmOfniua da im bfln'd^ 
luMI da Sito, vu ntá en la tkrra da 
Oadaaii.panlrálaDaTaibQila^», 

JebüTlpórnuoí dHiSliai.^^'^ 

10 ^ r llegando i loa IfaDlm « 

n>^ £ia*!Ú« ^ Botan. T loa I» 

11 1 T ka bUoa lilñwinai» di 
dr' «u loa ÜJo> da Ruten, itea hU< 

Toidaí, al paan da toa Ulna da Inul: 



dibUi 1^ da líánui«, an fa Uatn 
dn GaUHl>:'liatiUKiBlaidiaaDdo: 
■t Toda la fonff^aelaa do Jaknl 



Adnaa t« hljcd de Rnbm, r 












3SiíS«KfaS;'°>ÍSd'd 



bi «m -rnl, Mnb» ii alod OH» 



A. a dr. 1497. 



90BÜE, XXIT. 



A.O.€Sr.im.\ 



A 



yU.10k 



ffKii.33.A3. 



A Den. 6. 83. 
<Dtn.7.3.8. 



(Ler.a&S. 
Jnee. 7. 19. 
22. 
7U.I8. 

"Xx. 23.27, 

etc. 

«II.L4. 
Boiih.1. e. 

•30or.Cl4. 



l>Jiuie.2.a^ 
ilB47.ll. 4. 



«• 2 Bíj. 17. 
23,23. 



'0Bp.21.tf. 



tLm.36.14, 
etc. 

Don. Sí. U, 
8& 



• Gsp. 3S. 2. 
«liikiaUL 



«G«a.ll.96, 

etc. 

<tG«D.12.1. 
«Gai.a.9» 



4 Hé aquí oe be vepartldo por suerte, 
en berenda ' pw vuestfu tnbuS} estas 
gentes, así las destruidas como las qne 
quedan, desde el Jordán hasta la gran 
mar hacia donde d aol se pone. 

5 Y Jehová Tuestro Dios las ediará de 
delante de Tosotros, y las lanzart de 
vuestra presencia/; y vosotros poseeréis 
sus Üerns, como Jáiorá vuestro dos 
os ha dicho ^. 

6 Esforzaos pues ninefao & guardar y 
hacer todo lo que está escrito en el libro 
de la ley de Moisés, dn apartaros de ello 
ni í la diestra ni á la riniestraA. 

7 Que cuando entrareis á estas gentes 
que nan quedado con vosotros', no ha- 
gáis mención ni juréis por el nombre de 
BUS dioses >, ni los sirvds, ni os inclinéis 
á ellos. 

8 Mas á Jéhovi vuestro Dios os alle- 
garéis, como habéis hecho hasta hoy ; 

Pues ha echado J^ová delante de 
vosotros grandes y fiíertes naciones: y 
hasta hoy nadie ha podido parar delante 
de vuestro rostro. 

10 Un varan de vosotros perseguirá á 
xoñt: porque Jéhová vuestro Dios pdea 
por vosotros, como él os d^o *. 

11 Por tanto cuidad mui»io, por vues- 
tras almas, que amds á Jehova vuestro 
Dlost 

U Porque si os aportareis*, y os alle- 
gareis á 10 que testa de aquestas gentes 
que han quedado con vosotros, y si con- 
oertazeis con ellos matrimonios, y en- 
trareis á ellas, y elbu k vosotros • : 

18 Sabed que Jehovft vuestro Dios no 
echará mas estas gentes deUnte de voso- 
tros/* ; antes os ser&n por Ijuo, yf por 
tropicño, y por azote para vuestros cos- 
tados, y por espinas para vuestros ojos, 
hssta tanto que perezcáis de aquesta 
buena tieira, que Jéhová vuestro Dios 
os ha dador. 

14 T hó aquí que vo estoy para entrar 
hoy por el camino de toda la tierra : re- 
conoced pues con todo vuestro corazón, 
y con tooa vuestra alma, que no se ha 
perdido una palabra de todas las buenas 

Salabras que Jéhová vuestro Dios habla 
icho de vosotros ¡ tedas os han venido, 
no se ha perdido de ellas ni una*. 

16 Mas serA, que como ha venido sobre 
vosotros toda palabra buena que Jéhová 
vuestro Dios os habla dicho, así tamUen 
traerá Jéhová sobre vosotros toda pala- 
bra mala*, hasta destruiros de sobre la 
buena tierra que Jéhová vuestro Dios os 
hadado, 

19 Otuindo traspasareis ti pacto de Jé- 
hová vuestro Dios, que ¿1 os ha man- 
dado, yendo y honnúido dioses ágenos, 
é inclinándoos á ellos. T el furor de 
Jéhová se inflamará contra vosotros, y 
luego persoeréis de aquesta buena tierra 
que él os ha dado. 

CAPITULO XXIV. 

VUtnia ariurtaetoH, y vroUtta A Jatmtg m 
muerto y to ds Ehaaar. 

Y JUNTANDO Josué todas las tribus 
de Israel en Sichfim, llamó á los 
ancianos de Israel, y á sus pifiícipes, á 
sus jueces, y á sus oficiales*, y presen- 
táronse delante de Diost. 

8 Y dijo Josué á todo el pueblo : Así 
dice Jéhová, Dios de Israel. Vuestros 
padres habitaran antiguamente de esotra 
parte del rio, ea á Mber, Thará, padre 
de Abraham y de Nachdrc, y servían á 
dioses estrafiM. 

8 Y yo tomé á vuestro padre Abraham 
de ia otra parte del rio', y tr^do por 
toda la tierra de Canaan, y aumento so 
generación, y díle á Isaac «. 



4 Y á Isaae di á Jueob v á Emíft 7 
á Esalf di d monte de Seir^, que lo 
poseyese; mas Jacob y sus hQos desoen- 
dieroná Egipto*. 

5 Y yo envM á Moisés y á Aaron, j 
herí á IMpto, al modo que lo hice en 
medio de ^ y deqiues os saqué'. 

6 Y saqué á vuestros padres de Egipto : 
y como UMaron á la mar*, los Eppclos 
siguieron á vuestros padres hasta el nur 
Bermqo con carros y caballería. 

7 Y como ellos clamasen á Jéhová, él 
puso obscuridad entre vosotros y los 
Egipcios, é hizo venhr sobre elto» la 
mar, la cual los cubrió : y vuestros ojos 
vieron lo que hice en E^pto. Después 
estuvisteis muchos días en el desierto'. 

8 Y os Introduje en la tierra de los 
Amorrbéos, que habitaban de la otra 
-parte del Jordán, los cuales pelearon 
contra vosotros : mas yo los ents^fué en 
vuestrsa manos, y poseísteis su tierra, 
y los destruí de delante de vosotros. 

9 Levantóse después Balac, hl^o de 
Sepbor, rey de los Moabltas, y peleó 
contra Israd : y envió á llamar á Ba- 
laam, I^Jo de Beor, para que os mddl. 
Jese"^ 

10 Mas yo no qube escuchar á Ba» 
laam ¡ antes os bendijo repetidamentej 
y os Itbré de sus manos». 

11 Y msado el Jordán», vlnistds á Je- 
ricó: y KM moradores de Jericó pelearon 
contra vosotros ; y los Amorrbéos, Pbe- 
rezéos, Oananéos, Hetbéos, Gergeséos, 
Hevéos, y JebuséiM : y yo los entn^gae 
en vuestras manos?. 

12 Y envié tábanos? delante de voso- 
tros, los cuales los echaron de delsnte 
de vosotros, á taber, á los dos reyes de 
los Amorrhéos; nuu no con tu espada, 
ni con tu arco r. I 

18 Y os di la Üerra pot la oual nadA 
tn^^jaateis, y las ciuoades que no edi> 
ficastds, en las cuales moráis ; y de tas 
villas y olivares que no plantasteis *, 
coméis. 

14 Ahora pues temed á Jéhová', y 
servidle con IntHcrldad, y en verdad : y 
quitad de en meoio los dioses á los cuales 
sirvieron vuestros padres de esotra parte 
del rio, y en Egipto ••; y servid á Jéhová. 

16 Y si mal os parece servir á Jehovl, 
escogeos hoy á quien sirváis' ; si á toa 
dioses á quienes sirvieron vuestros pa- 
dres, cuando ettuvieron de esotra parte 
del rio, ó á los dioses de los Amorrhéos, 
en cuya tierra habitáis; que yo y mi 
casa serviremos á Jéhová. 

16 5 Entonces el pueblo respondió, j 
d^ : Nunca tal acontezca, one d^emos 
á Jéhová por servir á otros aloses. 

17 Porque Jéhová nuestro Dios es el 
que nos sacó á nosotros y á nuestros pa- 
dres de la tierra de E^pto, de la casa de 
servidumbre ; el cual delante de nuestros 
ojos ha hecho estas grandes séllales, 7 
nos ha giurdado por todo camino por 
donde hemos andado, y en todos los 
pueblos por entre los cuales pasamos. 

18 Y Jéhová echó de delante de noso- 
tros á todos los pueblos, y al Amonbéo 
que habitaba en la tierra. Por tatito no- 
sotros también serviremos á JAotk^ 
porque él es nuestro Dios. 

19 Entonces Josué dUo al pueblo : No 
podréis servir á Jehovajr : porque él es 
Dios santo', y Dios« zeloso: no sufrirá 
vuestras rebellones, y vuestras pecadosb. 

90 Si dc^Jarcia á Jenová, y sirviereis & 
dioses ágenos, se volvere y os maltra- 
tará, y os consumirá* después que os 
ha hecho bien. 

SI El pueblo entonces d^o á Josué: 
I No, antes á Jéhová serviremos. 



/OeB.2&3t| 

rGeiLaift 

Dav.2.S. 

*Gai.4&l 
7. 

XII. 

tBz.xrr. 



I CSP.S..6L 



••NU.2S.S, 
e*B. 

" Dea. 33.4 

•CiV.S.14. 



«►OaaiTL 

yin. 
'Xx.SS.2S. 

Den. 7. 30i 

•-BeL 44.3,4, 



'Oap.ll.lS 

13. 

(lSa.U.2i 



" l«v. 17. T 
XaecaOJa 
ySB.» 

"Ratlul-lSi 
!«. ■ 

1 Bey. 18. 

ai. 



*!««. 19. t, 
18tt.«.9iL 
la-C*. 

•KX.SO.Í,. 

y «4.7. 

«lOr. 39.1 



ttjfiiiH irMí dota Mb jiBi Mj wM 
muro «m« t Jftuni íkna (blin^ 



rt*»Jii«lp»*tei m 



d mon Oa BpbnU, Íi'n« 



■■ llalli* de e^atap, « !■ pula 

d4 «nliB VI* JlBBb DBtnpt^ da tal 
UJH da ^mor, f«d9* da Blobtm, '■^ 



EL LraBO DE LOS JUECEa 






I •[ Ta ¿bba eanbatillD toi I^faa «a 

r D^pdaa Ih UJdb da Judd riatcft^^ 

10 V ouUó Indi («mlim U Cmiaio, 
^at htíUtbt lia Halma, la cuU Éa lu- 






iuC.«ir.l«K. 



JUECES» II, IIL 



.CLdr.l4U. 



'Job. 19. 91, 



'ver. fi. 



h G«B. 17. 7. 
81L89.8Í. 

•I)ra.7.X 

¿Dea. 19.8. 

•ver. 90. 

Bal. 106.84, 

S6. 
/J(M.9S.18. 
» Bx. 28. 88. 

Den. 7. 16. 



de 



A Jos. 91. 38, 
eto. 



*' Jot. U. fiO. 
79180. 



fl6 T ftiése el hombre 4 la tierra de los 
Hethéos, j edificó una ciudad, & la cual 
llamó Luz : y eete es su nombre hasta 
hoy. 

97 ^ Tampoco Manassé echó klo» de 
Beth-sean, ni á fo* <2e sus aldeas, váklot 
de Taanach y sus aldeas, ni & los de Dor 
y sus aldeas, ni i los habitantes de Ib* 
leem j sus aldeas, ni & los que habitaban 
en Megiddo y en sus aldeas : mas el Ca> 
naneo quiso habitar en esta tierra. 

98 Empero cuando Israel tomó fixer- 
zas, hizo al Oananéo tributario ; mas no 
lo echó. 

99 Tampoco Ephraim echó al Cananéo 

Íue habiuba en Oezer; antes habitó el 
lananéo en medio de ellos en Oezer. 

80 Tampoco Zabulón echó los que ha» 
hitaban en Ghltron, y & los que habita- 
ban en Naalol ; mas el Cananéo habitó 
en medio de él, y le fueron tributarios. 

81 Tampoco Aser echó los que ha- 
Utaban en Achó, y á los que habitaban 
en Bidón, y en Ahlab, y en Achzib, y en 
Heiba, y en Aphec, y en Rehob * : 

39 Antes moró Aser entre los Oana- 
néos que habitaban en la tierra ; pues 
no los echó. 

38 Tampoco Nephtali echó los que 
habitaban Beth-semes, y & los que ha- 
bitaban en Beth-anath, sino que moró 
entre los Oananéos que habitaban en la 
tierra; mas fuéronle tributarios los mo- 
radores de Beth-sones, y los moradcnres 
de Beth<anath. 

84 Los Amorrhóos apretaron á los hi- 
jos de Dan hasta el monte ; que no los 
dejaron descender á la campana. 

86 Y quiso el Amorrhéo habitar en 
el monte de Heres, en Ajalon, y en 
Saalbim ; mas como la mano de la casa 
de Joseph tomó fuerzas, luciéronlos Vñ- 
butarios. 

86 Y el término del Amorrhéo fué 
desde la subida d^ Acrabim, desde la 
Piedra, y arriba. 

CAPITULO II. 
üh énai reprende d loe laraditae su infide- 
Udaa f inffratüud: te curepienten; pero 
hufo caen otra vétenla idoiatrfa. 

Y EL Ángel de JehoT& subió de Gil- 
gal á Bochlm*, y dijo : Yo os saqué 
de iigipto, y os intródige en la tierra de 
la cual habia jurado & vuestros padres, 
y dije : No invalidaré jamase mi pacto 
con vosotros; 

9 Con tal que vosotros no hagáis ali- 
anza* con los moradores de aquesta 
tierra, cuyos altares habláis de deixi- 
hard'. mas vosotros no habéis atendido 
á mi voz*. ¿ Por qué habéis hecho esto ? 

8 Por tanto yo también d^e: No los 
echaré de delante de vosotros, sino que 
os senki por/ eíeoie para vuestros cos- 
tados, y sus dUoses por tropiezo^. 

4 Y como el Ángel de Jehovft habló 
estas palabras á todos los h|}os de Israel, 
el pueblo lloró en vos alta. 

6 Y llamaron por nombre á aquel 
lugar! Bochlm: y sacrificaron alU á 
Jeíiovifu 

6 5 Porque ya Josué habla denpedido 
al pueblo A, y los hijos de Israel se hablan 
ido cada uno 6 su heredad para poseerla. 

7 Y el pueblo habia servido a Jehová 
todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo 
de los ancianos que vivieron largos diiu 
después de Josué; los cuales habían 
visto todas las grandes obras de Jehová, 
que él habia hecho por Israel. 

- 8 Y murió Josué, hijo de Nun, siervo 

de Jehov&, siendo de ciento y diez años : 

Y enterr&ronlo en el téimin^ de su 

heredad en Timnath-sera^, en el monte 



de Ephraim, al Norte del monte de 
Gaas. 

10 Y toda aquella generación fVié tam- 
bién recibida con sus padres : y levan- 
tóse después de ellos otra generación, 
que no conocían á JehovA, ni la obra 
que él habia hecho por Israel. 

11 Y los h^os de Israel hicieron lo 
malo en ojos de Jehová, y sirvieron á 
los Baales: 

19 Y dejaron á Jehová el Dios de sus 
padres A, que los habia sacado de la 
tierra de Egipto, y fuéronse tras otros 
dioses, trae los dioses de los pueblos que 
estaban en sus alrededores, a los cuales 
adoraron I, y provocaron & ira & Jdiov&. 

18 Y d^iuron á Jehovi, y adoraron á 
Baal y & Astaroth. 

14 Y el furor de Jehová se encendió 
contra Israel"», el cual los entregó en 
manos de robadores que los despojaron, 
y los vendió •> en manos de sus enemigo* 
de alrededor; y no pudieron parar mas 
delante de sus enemigos. 

15 Por donde quiera que sallan, la 
mano de Jehová era contra ellos para 
mal, como Jehová habia dicho « ; y como 
Jébová se lo habla jurado, así los afilió 
en gran manera. 

16 Mas Jehová suscitó Jueces^, que 
los librasen de mano de los que los 
despojaban f. 

17 Y tampoco oyeron á sus Jueces, 
sino quer fornicaron tras dioses ágenos, 
á los cuales adoraron : apartáronse bien 
presto del camino en que anduvioron 
sus padres obedeciendo a los mandami- 
enuk de Jehová; mat ellos no hlcieroin 
así. 

18 Y cuando Jehová les suscitaba Jue- 
ces, Jehová era con el Juez, y libréenlos 
de mano de los enemigos todo el ttonpo 
de aquel juez : porque Jehová* ae ar- 
repentía por sus gemidos á causa de los 
que los oprimían y afligían. 

19 Mas en muriendo el juez, ellos se 
tomaban y se corrompían < mas que sus 
padres, siguiendo dioses ágenos para ser- 
virles, é inclinándose delante de ellos : y 
nada disminuan de sus obras, ni de su 
duro camino. 

' 90 Y la ira de Jehová se encendió con- 
tra Israel; y d^o: Pues que esta gente 
traspasa mi pacto que ordené a sus 
padres, y no obedecen mi voz v, 

91 Tampoco yo echaré mas de Joiwntf 
de ellos a ninóuna de aquestas gentes, 
que d^ó Josué cuando murió, 

99 Para que por ellas probara yo á 
Israel, si guardarían ellos el camino de 
Jehová andando por él, como sus padrea 
lo guardaron, ó no. 

93 Por esto dejó Jehová aquéllaa gentes, 
y no las desarraigó luego, ni las entr^ 
en mano de Josué. 

CAPITULO III. 

De loa tru hteeet OlhonM, Aod, y Aini^ar, 
loe eualeaUbran d loe ItraeUtaa de la <gm. 
eion. 

ESTAS pues eon las gentes que d^ 
Jehová para probar con el&s 4 jg. 
rael, á todos aquellos que no hablan co- 
nocido todas las guerras de Canaan ; 

9 Para que al menos el lim^e de los 
14}os de Israel conociese, paia enseQar- 
los en la guerra, siquiera fiie$e á los que 
antes no la hablan conocido : 

8 A eaber, cinco príncipes de loa Phi- 
listéos, y todos los Oananéos, y los Sido- 
nios, y los Hevéos que habiuban en el 
monte Líbano, desde el monte de Baal- 
hermon hasta llegar á Hamath. 

4 Estos pues fueron diñado» para pr«d»r 
por ellos á Israel, para saber si obedece- 



iDra.3LU. 



'Dea.S.1. 



"Osp.8.7A 

y 10. 7. 

&»LlC«.tt, 

42. 
"CSip-it 

8*1.44.11 

I8.fi0.1. 

«Le\.Se.lT. 
Deu.2s.U 

y Hech.U. 

90. 
9Bal.l(16.A 

4& 

•-BX.31.U, 
16. 



» G«n. 6. i- 
Oi-lIS. 

tCsp.4.1. 

y8.SS. 



• Jos.23.K- 



'i.Ceir.l«ML 



JUBOBS^IV. 



A.adr.nM. 






'lSt.119. 



*C»Hlfi. 

/DW.Í8.18. 



»j»ia 



lian á iM maDdamientM de Jehevá, qva 
A haUa prewilpto á tns padiw por mano 
de Molsea. 

fi Y Ad kM b»M de Imd habiuten 
cntxe 1m Cananéos, Hethéot, j Amor- 
iliéM, Pheméos, Hevéoe, y Jebaidos : 

6 Y tomaron de sus h^aa por nrajeres, 
y deron sos h^as & los l^Joa de ellos, j 
drrkfon & ras dioses. 

7 Hicieron pues los hijos de Israel lo 
malo en q|o8 de Jehorá ; J olvidados de 
JdMTá sn Dios, sirrienm 4 los Baales, 
; & los Ídolo» de Iom bosoues. 

8T la saña de JehoT» se encendió con- 
tra Israel , j vendiólos en manos de Ohu- 
san-rasaOiaim, rey de Mesopotemia ; j 
lirvieron los h\)os de Israel A Chnsan- 
tasathaim ocho aik». 

9 ^ T clamaron los hijos de Israel á 
JebOT&«; 7 Jdiová suscitó salvador á 
los h^os de Israel, y librólos, «« á Mber, 
k Othoniel, hijo de Genes, hermano 
menor de Galeb ». 

10 Y el espíritu de Jéhovft ftaó sobro 
¿|c, y fiítgó á Ifrael: y salió & batalla, 
y Jehová entregó en su mano á Ohusan- 
laaathaim, rey de Siria, y prevaleció su 
mano contra Ohnsan-rasathaim. 

11 Y reposó la tiena cuarenta afios ; y 
mnrió Othoniel, hijo de Genes. 

U ^ Y tomaron los hijos de Israel á 
hacer lo malo ante los ojos de Jehová : v 
JebovA esfoRÓ & Eglon, rey de Moab', 
contra Israel, por cuanto hablan hecho 
lo malo ante los ojos de Jehovft. 

18 Y juntó consigo á los hijos de Am- 
moD y de Amalee, y toé, é hirió & Is- 
rael, y tomó la dudad de las palmas*. 

14 Y starvieron/ los h^os de Israel 6 
Eglon, rey de los Moabitas, diez y ocho 
a&s. 

15 5 Y clamaron los h^jos de Israel 6 
JehovA; y JehovA les suscitó salvador, 
á Aod, hijo de Oera, Beqjamita, el 
cual tenia cerrada la mano derecha. 
Y los hijos de Israel enviaron con él 
na presente A Eglon, rev de Moab. 

18 Y Aod se habla hecho un pufial 
de dos filos, de un codo de largo; y 
cifitelo debido de sus vestidos A su 
lado derecho. 

17 Y presentó el presente A Eglon, rey 
de Moab: y tra Eglon hombre muy 
gmeso. 

18 Y luego fue hubo presentado el 
don, despidió A la gente que lo habla 
tnddo. 

19 Mas él se volvió desde los ídolos 
qnc edan en Gilgal j', y dijo : Rey, una 
palabra secreta tengo que decirte. El 
entonces d^o: Calla. Y saliéronse de 
con él todos loe que delante de él es- 
taban. 

SO Y llegóse Aod A él, el cual estaba 
Motado solo en una sala de verano. T 
Aod dijo : Tengo palabra de Dios para 
ti. El entonces se levantó de la sUla. 

II Mas Aod metió sn mano izquierda, 
y temó el puflal de su lado derecho, y 
metliSado por el vientre : 

S De tal manen que la empnfladura 
«tió también tras la hoja ; y la grocura 
noenó la hoja, que él no sacó el puflal 
de «n vientre : y salló el estiércol. 

<3 Y saliendo Aod al patio, oerró tras 
tí las puertas de la sala. 

M Y salido él, vinieron so* siervos, 
los cu ales viendo las puertas de la saU 
'"'radaí, dijeron : sin duda él cubre sus 
fies en la sala de verano. 

UY habiendo espenulo hasta estar 
'^'■i'kuos, pues que él no habría las 
puertas de la sala, tomaron la llave, y 
"tiiicran : y hé aqui su sefior caldo en 
<tena muerto. 



96 Mas cntiv tanto que éUos se data- 
vieron. Aod se esoapo, y pasando los 
ídolos A, salvóse en Mnth. 

S7 Y como hubo entrado, tocó éi eu- 
emo en el monte de Bpiúalm', y loa 
h^os de Israel desoendlenm oon él del 
monte, y él iba delante de ellos. 

88 Entonces él les d|jot Seguldnw, 
poique JehovA ha entregado vuestros 
enemigas los * Moabitas en vuestras ma- 
nos. Y desocndieron en pos de él, y 
tomaron los vados del Jordán A Moab, 
y no d^ron pasar A ninguno. 

S9 Y en aquel tiempo nirieron de los 
MoaMtas como dles mil hombres, todos 
valientes, y todos hombres de guerra ¡ 
no escapo hombre. 

ao Asi quedó Moab sojusgado aquel 
día b4Jo la mano de Israel : y reposo la 
tierra ochenta aitos. 

81 Después de este Aod fué Samgar', 
h^o de Anath, el cual hirió seiscientos 
hombres de los Phillstéos con una agui- 
jada de bueyes*" ; y & también salvó A 
Israel. 

CAPITULO IV. 
Borne, ákmtado fwr iWftara, la fn^eHea, 

derrota 4 SOeara, fetmnd del ^firetto deirep 

Jabití. Binara e$ amerto vor Jael, meefer ée 

UAmt. 

MAS los hQot de Israel tomaron A 
hacer lo malo en ojos de JehovA «, 
después de la muerte de Aod. 

9 Y JehovA los vendió en mano de 
JaUn, rey de Oanaan, el cual reinó en 
Asorb; y d capitán de su ^ército te 
Itemiaba Bisara, y él habitaba en Haro- 
seth de las Gentes c. 

8 Y los h^os de Israel clamaron A Je- 
hovA, porque aquel tenia nueveeientos 
canos heñados''; y habla afligido en 
gran manera A los l^jos de Israel por 
veinte aSos. 

4 5 Y gobernaba en aquel tiempo A 
Israel uno mujer, Débora profetisa, mu- 
jer de Lapidoth : 

6 La cual Débora habitaba debajo de 
una palma entre Rama y Beth-el, en el 
monte de Ephraim : y los h^os de Is- 
rael subían A ella A juicio. 

6 Y ella envió A Uanuur A Barac, l^fo 
de Abinoam de Cedes de Nephtali, y 
dQole : £ No te ha mandado JenovA Di- 
os de Israel diciendo. Vé, y haz gente 
en el monte de Tabor, y toma contigo 
diez mil hombres de los hijos de Neph- 
tali, y de los h^os de Zabulón : 

7 Y yo atraexó A tí al arroyo de Oboa 
A Sisara, capitán del ejército de Jabín, 
con sus carros y su qército, y entre- 
garélo en tus manos ? 

8 Y Barac le respondió : Si tú fueres 
conmigo, yo iié ; pero si no fueres con- 
migo, no iré. 

9 Y ella dijo: Iré contigo; mas no 
serA tu honra en el cammo que vas, 

Eorque en mano de mt^er • vendeíA Je- 
0V& A Sisara. Y levantándose Débora 
ftié con Barac A Cedes, 

10 Y juntó Barac A Zabulón y A Neph- 
tali en Cedes, y subió con diez mil hom- 
bres A su mando : y Débora subió con él. 

11 ^ Y Beber Obiéo/, de los hHos de 
Hobab, suegro de Moisés, se habla a- 
partado de los Cinéos, y puesto su tienda 
hasta el valle de Saanaim, que eetá junto 
A Cedes. 

12 Vinieron vues las nuevas A Sisan 
como Barac, nijo de Abinoam, habla 
subido al monte de Tabor. 

13 Y reunió Sisan todos sus carros, 
nueveeientos carros herrados, con todo 
el pueblo que con él estaba, desde Ha- 
roseth de las Gentes hasta el arroyo de 
Oison» 



Aver.M. 
t-Jas.l7.U. 



AOspLy.t, 
U. 



t Oap. 0. e. 



"Cap. 5. 8. 
7I&.U. 
ÍBa.l7.47. 



•Cap, a. 10. 



IJos. 11. 1. 
10. 
•ter.U.lfi. 



4 Cap. 1. 19. 



18. ao. 



/Cap. l.l«u 



^CcIr^aMb 



JUECES, V. 



ihCtciclM 



PSM.1I.& 



iSBaf.eJS. 



iOftp.&a5, 

28. 



• Ix. 1& 1. 
8ia.l8,tlt. 



»2Ba.a2.8. 
Ib. 61. 8. 
Hab.S.8, 
10. 

•8AL97.6. 
rf Xx. 19. 18. 
•Cap. 8. 81. 
/Gap. 4. 17. 



«Dm. 83117. 



Al Biu 18.19, 
93. 



M 5 IfailAMM I>aortt dtio á Baño: 
Leráatais ; porqne cate m el dJa en que 
Jehová ba entÑgado 4 ^aan ca tu« 
mano*. ¿No ha nlido Jehová delante 
áetif? Y Barac defendió dri monto 
de Tabar, j diei mil hombaet en ¡km 
de él. 

lA Y Jehov* deibaxató i 8íaani&, j á 
tadoa tos canee, j i todo su eiércáto á 
filo de eapada delante de< Barao: y 
Siaaa doiowidfaS del eano» j hayo á 
pM. 

16 Mas Bañe siguió loa cazn» y el 
ejército hasta Haraaeth de las Gentes, 
j todo el eiército de Bisan eayó i filo 
de espada, hasta no quedar ni uno. 

17 Y Sisan se acraió á pié á la tirada 
de Jael, mtúer de Heber Oineo, porqne 
haUa pax entie Jabin, ley de Asor, y la 
casa de Heber Cinéo. 

18 Y saUendo Jael á ncibbr & Bisan, 
digole : Ven, sefior mió, ven á mi ; no 
tengas temor*. Y él vino i ella á la 
tienda, y ella le cubrió oon nns manta. 

19 Y él la d^o: Ruégote me des á 
beber una poca de agaa, q«e tengo sed. 
Y eUa abrió un odre de leche, y díale de 
beber', y tornólo á cubrir. 

SO Y él la d^o; Bstáte á la puerta de 
la tienda, y si alguien viniere, y te pre- 
guntan düei e ndo, ¿ Hay aquí alguno ? 
tü responderás que no. 

91 Y Jael, mujer de Haber, tomó «na 
estaca de la tienda, v ponienao un maso 
en su mano, vino a él calladamente, y 
metióle la estaca por las sienes, y en> 
clavólo en la tíexn, pues él estaba oar> 
gado de suefio y cansado ; y atí murió. 

Si Y siguiendo Barac a Bisara, Jael 
salió á recibirlo, y d^ole: Ven, y te 
mostraré al varón que tü buscas. Y él 
entró donde ella estaba, y hé aquí Si- 
sara yacía muerto con la estaca per la 
sien. 

93 5 Así abatió Dios aquel dU á Ja- 
bin, rey de Canaan, delante de los hijos 
de Israel. 

24 Y la mano de los h^os de Israel 
comenzó á crecer y á fortifioan« contra 
Jabin, rey de Oanaan, hasta que lo des- 
trayenm. 

CAPITULO V. 

OéHtíeo en aeeiom dt graetat dt Dtbera y Ba- 

rae, por la viebtria mar a Jabin. 

Y AQUEL día cantó Débora, oon 
Barac, 14Jo de Abinoam», dici- 
endo: 

9 Porqne ha rengado las ii^urias de 
Israel, porque el pueblo se ha ofrecido 
de su voluntad, load á Jehová. 

5 Oid, reyes ; estad, oh principes, a- 
tentos: yo cantaré á Jehovi; caiúaié 
salmos á Jehová Dios de Israel. 

4 Guando saliste de Seir, oh Jehová, 
coando te apartaste del campo de Edom, 
la tierra tembló, y los cieloe flestilaron, y 
las nubes gotearon aguasa. 

6 Los montes se derritieron* ddante 
de Jehová, aqueste Sinai» delante de Je- 
hová Dios de Israel^. 

6 £n los dias de flamgar*, U|jo de 
Anath, en los dias de Jael cesaron los 
caminos/, y los que andaban por las 
sendas, apartábanse por torcidos sen- 
deros. 

7 Las aldeas hablan cesado en Israel, 
haUaa decaído ; hasta qne yo Débcnra 
me levanté, me levantó eomo madra en 
Israel. 

8 En escogiendo nuevos dioses p, la 
guerra utaba á las puertas: ¿se veia 
escudo ó lanza entre cuarenta mil en 
Israel*? 

8 Mi ooiaxon «íá por los principes de 



Israel, fet los que eon buena voluntad 
se ofredezon antn d paablo. Load á 
Jehová, 

10 Veaetraa los qoe eahalgafai en aanas 
blaneas, h» que presidís en juicio: y 
vosotros les que vi^Oais ya ttguro», ha> 
blad. 

11 Lm Kberiaáoa del ruido de los aielie- 
ros en los abrevaderos, allí repetirán las 
justicias de Jehová, las justicias para 
eon /ot moradare$ die sus villas en Is- 
rael : entonces bajasá el pncUo de Je- 
hová á las puertas. 

19 Despierta, despierU<,Débon; dea- 
picKta, dMúerta, profiere un oáñtico. 
Levántate, Bañe, y lleva tos oautivos, 
hi|}o de Abinoam '. 

18 Entonces ha hecho Jehová que el 
que quedó del pueblo sefloree á los mag- 
níficos : Jehová me biso enaeikirear so- 
bro los fíiertes. 

14 De Ephnira talié su rala contra 
Amalee ; tras tí viuo Benjamín contra 
tus pueblos. De Machlr descendieroo 
prlncijpes, y de Zabulón los que solían 
mangar punxon de escribiente. 

16 Principes también de Issaohár fue- 
ron con Débora; y iambieu Issaobár, 
como Barac, se puso á pié en el valle. 
De las divisiones de Rubén tete grandes 
impresiones del comzon'. 

lo ¿ Por qué te quedaste entre las ma« 
jadas, para oír los balidos de los reba- 
ños ? De las divisiones de Rubén grandes 
Son las dUquisÍGlones del o(»Bzon. 

17 Oalaad se quedó de la otra parte 
del Jordán : y Iwn, ¿por qué se estuvo 
junto á los navÍDS ? Mantúvose Aser á 
la riben de la mar, y quedóse en sus 
puertos. 

18 £1 pueblo de Zabulón expuso su 
vida á la muerte, y Nephtali en laa al- 
tiuras del campo ■». 

19 Vinieron reyes y pelearon : entonces 
pelearon los reyes de Oaaaaa en Taanae 
jtmto á las aguas de Mesiddo, mas no 
llevaron ganancia alguna de dinero. 

90 De los cielcs pelearon»: las es- 
trellas desde sos órbitas pelearon con- 
tra Sisara. 

91 Barriólos el torrente de Clsono, el 
antiguo torrente, el torrente d« Oison. 
Hollaste, oh alma mia, oon fortaleza/». 

89 Despalmáronse entonces las uíias de 
los oabaOIoa por las ariemetidas, por les 
brhicos de bus valientes. 

93 Maldecid á Meroz, dijo el iagá 
de Jehová ; maldecid severamente á sus 
moradores, porque no vinieron en so- 
carro á Jehová, en aocorro & Jehová 
oontn los fuertes. 

94 Bendite sea sobre laa mujeres Jad, 
muyer de Heber Cinéo? ; sobre las mu- 
jeres bendiu sea en la tienda. 

85 El pidió agua, y diofe ella lechen 
en tazón de nobles le presentó manteca. 

96 Su mano tendió á la estaca, y s« 
diestra al mazo de trabajadores, y majó 
á Sisan : hirió su oabem, llagó, y atra- 
vesó sus sienes. 

97 Cayó encorvado entn sns plés, que- 
dó tendido : entre sus plés cayó enoor- 
vado : donde se encorvó, allí cayó mu- 
erto. 

98 La madre de Sisare se asoma á la 
ventaiw, j mirando por entre las celosías, 
á voces dice : ¿ Por qué se detiene su 
carro, que no viene ? ¿ por qué las rue- 
das de sus cama se tardan ? 

99 Las mas avisadas de sns damas le 
respondían ; y ann ella se respondía á sí 
misma: 

80 ¿ No han hallado despejos, y lo» 
están repartiendo ? á cada uno una mo- 
za, ó dos : los despojos de colore» pan 



iflsLsr.i. 

ft6al.68.U 



IB(.8!ILSL 



>Cb]i.iUt 



>Clip.4.U 



•Csjki' 
lBeT.1»^ 

la ' 



fCkp.il7- 

rCsp^ift 
ele. 



UCeitiM 



JUEOESI, YL 



A. C. de. iMft, 



'Ed-ms. 



'CipLiií. 
Mi 7. 

18MJ.6. 



1*28.». 
fe«.Ü3. 



I 



»*ttU 



»>u. 






*■ 57.7 






Sisara, ]o( decpojoi bordado» de colorea : 
¡a npa de color bordada de ambo* lados, 
para los cuelloi de bu fue han tomado loe 
dcqMgos. 

31 Ad perezcan todos tu» enemigos, 
oh Jeho?8: mas loa que le aman, atan 
como el loi cuando nace en au ftiena '. 
Y la tierra leposi^ cuarenta afioa. 

CAPITULO VI. 
^{w Itrarf éC idoiatrar, « <• raiM^o eae 
I mMdírdelo$ Madkmiiai. Dio* tUfft é 
' edumpanmarlt. 

MAS los hyoa de larael hicieron lo 
malo en loa ojo« de JehoTá»; y 
^ehoTá kM entregó en laa manoa de Mm- 
«ant por siete anos. 

2 Y la mano de Madian vreraleció 
contra Israel. Y los hJ(jos de Israel, 
por cauta de los Madtaoitaa, se hicieron 
«tteras en los montes «, j cavernaa, y 
«liann ñiertes. 

'Pues como los de Israel haUan sem- 
nado, miAan los Madianitaa v Amale- 
citaa, j los demos orientalea aubian con- 
tra ellos; 

4 Y asentando campo contra ellos, 
dcstmian loa frutos de la tierra, haata 
Hegar & Gaza, y no dejaban que comer 
ta Israel, ni ov^aa, id bueyes, niasnos<'. 

5 Porque suMan ellos y sua ganados, y 
▼nlan con sus tiendas en grande mul- 
titud como langosta*, que no AaMa nd- 
nwro en ellos ni en sua camelloe: así 
renian k la tierra para devastarla. 

8 Era pues Israel en eran manera em- 
pobrecido por los Madianitas; y los hi- 
jo* de Israel clamaron á JehoTát/. 

7 ^ Y cuando los h^os de Israel hu- 
Meron clamado i Jehová, á causa de loa 
Madianitas, 

8 Jebov& enTl<J un varón profeta á los 
hijos de Israel^ el cual lea dijo : Así ha 
dicho JehoTá Dloa de Israel : Yo oa 
hice taUr de Egipto, y oa aaqué de la 
CMa de servidumbre : 

9 Yo oa libré de mano de los Egipcios, 
7 de mano de todos loa que os afligieron, 
&los cuales eché de delante de vosotros, 
7 08 di su tierra^: 

10 Y dijeos : Yo tmf Jehová vuestro 
^s ; no temáis loe dioses de loe Amor- 
P^, en cuya tierra habitaisA : mas no 
nabels obedecido 6, mi voz. 

11 5 Y vino el Ángel de Jehová, y 
*ffitó¿e debido del alcornoque que ea/d 
«1 Opbra, el cual era de Joaa, Abieze- 
nta; y tu hijo Gedeon •' estaba sacudí- 
endo el trigo en el lagar, para hacerlo 
'^oonder de los Madianitas. 

13 Y el Ángel de Jehová se le apare- 
cid i, y d^ole : Jehová e« contigo, varón 
«■«rzado. 

13 Y Gedeon le respondió : Ah, Sefior 
°^t si Jehová es con nosotros, ¿ por 
qoé nos ha sobrevenido todo esto ? ¿Y 
Bonde eiten todas sus maravillas, que 
nnestroa padres nos han contado ^ dioi- 
co. No nos sacó Jehová de Egipto ? 
Y ahora Jehová nos ha desamparado, y 
^08 ha entregado en mano de los Ma- 
dianitaa. 

H Y mirándole Jehová, d(jole: Vé 
oon esta tu fortaleza, y salvarás á Is- 
nel de la numo de ios Madianitaa. ¿ No 
*e envió yo ? 

\^ Kntonoes le respondió : Ah, Sefior 

^u>, ¿ con qué tengo de salvar á Israel ? 

^ >qni que mi familia e« pobre en Ma- 

*!*•••■•» J yo el menor en la oasa de mi 
padre. 

18 Y Jehová le dijo; Porque yo aeré 
^^;^"> y herizús á loa Madianitaa 
•^o á nn „to hombre. 

*' Y él respondió : Yo te mego que, ai 



he hallado gracia delante de ti s ne des 
aefial de que tU haa hablado conmigo. 

18 Ruégete que no te vayas de aquí j», 
basta que á tí vuelva, y aaque mi Pre- 
sente, y lo ponga delante de tí. Y él res- 
pondió : Yo esperaré hasta que vuelvas. 

19 Y entrándose Gedeon aderezó un 
cabrito, y panea ain levadura de un 
epha de harina ; y puso la carne en un 
canastillo, y el caldo en una olla, y sa- 
cándolo pzeaeutóaelo debajo de aquel 
alcornoque. 

SO Y el Anoel de DioB le d^o : Toma 
la carne, y Toa paaea ais levadura, y 
ponió sobre esta pe&a, y vierte el caldo. 
Yéllohiaoasí. 

81 Y extendiendo el Ángel de Jehová 
el bordón que teuia en su mano, tocó 
con Ja punta en la carne y en los panea 
ain levadura ; y subió fuego « de la pcAa, 
el cual consumió la carne y los nanea 
sin levadura. Y el Ángel de Jehová des- 
apareció de delante de él. 

SS Y viendo Gedeon que en d Ángel 
de Jehová, d^o : Ah, Señor Jehová, que 
he visto el Ángel de Jehová cara á cara r. 

sa Y Jehoi^ le dijo: Paa 4 tí; no 
tengaa temor, nomoriráa*. 

54 5 Y edificó allí Gedeon altar á 
Jehov^ al que llamó Jehová4aloro|, 
el cual dura hasta boy en Ophza de lo* 
Abiezeritaa. 

55 5 Y aconteció que la misma noche 
le d^o Jehová ; Toma un toro del hato 
de tu padre, y otro toro de aiete afioa, y 
derriba el altar de Baal que tu padre 
tiene, y coru también el bosque < que 
eeíá junto á él : 

se Y edifica altar á Jehová tu Dios en 
la cumbre de este peñasco en lugar con- 
veniente ; y tomando el segundo toro, 
sacrlflcalo en holocausto sobre la leña 
del bosque que habrás cortado. 

27 Entonces Gedeon tomó diez hom- 
bres de sus siervos, é hizo como Jehová 
le dUo. Mas temiendo hacerlo de dia, 

Eor la fiunilia de su padre, y por loa 
ombrea de la ciudad, hlzolo de noche. 

88 Y á la malsana, cuando loa de la 
ciudad ae levantaron, hé aquí que el 
altar de Baal eaUba derribado, y cor- 
tado el boaque que Junto á él citaba, y 
aacrificado aquel aegundo toro en holo- 
causto sobre el altar reedificado. 

89 Y decíanse unos á otros : Quién ha 
hecho esto ? Y buscando ó inquiriendo, 
d^éronlea ; Gedeon, h^o de Joas, lo ha 
hecho. Entóncea los hombres de la ci- 
udad dijeron á Joas : 

30 Saca fuera tu h^o para que mn« 
era, por cuanto ha derribado el altar de 
Baal, y ha cortado el bosque que junto 
á él eetaba. 

31 Y Joaa respondió á todos loa que 
estaban junto á ól : ¿ Tomaré!» vosotroa 
la dem¿ada por Baal ? ¿ le aalvaréia 
vosotros ? Cualquiera que tomare la de- 
manda por él, que muera mañana. Si 
es dios, oonüenda por sí mismo con el 
que denribó su altar. 

32 Y aquel dia llamó ü á Gedeon 
Jeiobaain, porque dijo: Pleitee Baal 
contra el que derribó su altar. 

38 5 Y todos los Madianitas «, y Ama- 
lecitaa, y orientales, se juntaron á una, 
y pasando asentaron campo en el valle 
de Jezrael. 

34 Y el Espíritu de Jehová se envistió 
en' Gedeon, y como eate hubo tocado el 
cuerno, Abiezer se juntó con él. 

35 Y envió mensiúeroB {wr todo Ma- 
naaaé, el cual también ae juntó con él : 
asimismo envió menasO^'*» á Ascr, y á 
Zabulón, y á Nephtali, los cuales sali- 
eron á encontrarlea. 



• ver. 86, 40. 

8 Bey. 80. 8. 

Ib. 7. 11. 
P Gen. 18. 3. 



« Lev. ?. 34. 
1 Bey.18.b8. 
8 Cr. 7. 1. 



•'0■p.L^28. 

la. 6. 5, 8. 
• Gen. 82. 90. 
I Jehová t» 

pae. 



< Es. 81. 13. 
Sen. 7. 6. 



IPkOee 
BaaL 

•v«r. 3. 



• Cap. 3. 10. 



JUECES, vn; wn. 






*S%fD Otlmmi dUD 1 ¡Km: 



non» Ím UalHd. V Toliljio 
- '-■--*& dijo t OadHD] Cuaiqíii« 



B, U^HdDlaam tiBiaiiDt I 


















"^jt^^^i^i^S^Í^Z: 






BV, j o«D <4k* iD^dtdto de c^ido 






r iR«mM>. e ic lili I» •Hflu 



ifiy^J^Tf^^aí 



a L-^ 5s.?^í,° 



iCm, UmUcn IF pí^ an UjD. I fí- 



•y ÍUESB Atilii»l.di, httj; '*■ 
lodm Ift ftiDlÜk de It euK ^1 ]4dT« da 






ir™iK7fii-.: 






ius «e Jm>m] t ¿1 mt a ZMbI ■■ 
MÜuutl Bcim i l«m« da Hi. 



lav'lA vSdlareapDuUÚ: ¿TAflDtU 



le' eicbém i Ablmd^h, bi|i> i 



■H!£!"HS 



'd± 



Li Y OiJ, hUu dt Eb^ToUil ] 



' Mu Gul Hpmd i luhlu, j dl^ : 
I r QidnLM dduH cb loa '- '— 



• puinxi til ailnilada kruiEiSí 



JÜBCBS. I, XI. 



^it 



10 1 &«» 0)V« «A Hditf iHaiM *i 



1^. T pitáfaMtá Jnm i 1» fañiM, 






*-a J. IM iSLum j ,dal>ñai}«- 









11 y Jabori TMpHidld fc iat bHtv d« 



llV i™ bUot ih Imd H^nr"— 



IB y I« prlwipH j <d jMffaJa í 









?3 



d i Jflpbtí ] Jdwváoáffi «tnnoi- 



11 Fin d«St, IcpKU ht di 
la Ha nliisitli Iinal <Ie E|t 

EX* 






n r loi Mdd di nuUdM» lUMil 






■ai, Iw MiilaitttbU» U tJM 1 



sTWsVíA'íín-dWi' Hi 

TUjt I iltBiiiíA B«f loi aioaMi, v Uu 
■dUoDS d]Jo : Vd. r 4«dU p< 



bcn, diDiraidDl* : JU^fote que a¡e ¿^ 
HlÍAlSÉknDDH &dd*^alpn 



^SiSf^J 



Y n^ndia, puna U>h?^|. 
lii>,yil]«á^^: j Por mil» 






ICAÜIt, 



JUECES» zm, ZIY. 



A. C. dr. lUL 



SUbelcth. Y él decía, BlboleUi, porque 
no podía pronunolar de aquella ■oerte. 
EaUhiees le echatmn mano, y lo de- 
ndlabRD junto á los Tadoa del Jordán. 
I mulleron entonces de los de Bphraim 
cuarenta y dos mil. 

7 5 T Jepbté Juzgó & Israel sets aflos : 
laego muñó JcDhtó Galaadita* y Aló se- 
pultado en las ciudades de Oalaad. 

1 5 Decpues de A juagó á Israel Ibtaa 
de Beth-lehem ; 

9 £1 cual tuvo treinta hijos j treinta 
hijas, las cuales casó ftieía, -y tomó de 
fiMTa treinta h^as para tus hijos: y 
JQtgó i Israel siete anos. 

10 Y murió Ibxan, y Alé sepultado en 
Beth-ldiem. 

11 5 Después de él Junó & Israel 
EloB, Zabnionita, el cual Juigó & Is- 
rael diexaftos. 

15 Y murió Blon, Zabokmita, y fué 
sepultado en AJalon<(, en la tierra de 
Zabulón. 

18 ^ Después de él Juxgó á Israel Ab- 
don, büo de HiUel, Pixatonite. 

14 Este tuve cuarenta hijos, y treinta 
nietas, que catMlpaban sobre setenta 
asnos « : y juzgó á Israel ocho afios. 

16 Y murió Abdon, h^o de HlUel, 
Flratonita, y fué sepultado en Piraton, 
en la tierra de Ephraim, en d monte de 
Amaleob/. 

CAPITULO xiir. 

I4M IratlUa» retam t» la idoloMliu y ton 
dMUsniM por Im PhOitUo*. JVonWeMfo 
di Ammoh, ammneiado por w» éi^tl: tir~ 
OHMtonWa* muy notábUt. 

Y LOS hi}os de Israel tomaron i 
hacer lo malo en los oíos de Je- 
bová* ; y Jehorá los entregó en mano 
de los Fhilistéos b por cuarenta años. 

5 5 ^' había un hombre de Son, de 
la tilba de Dan, el cual se llamaba Ma- 
nca; y su majer era estéril que nunca 
baUa parido. 

3 A uta mi^er' apareció el Ángel de 
Jefaorá, y d(}oie i Hé aquí que tu eres 
estéril, y no has parido; mas concebí- 
rea, y puirás un l^o. 

4 Alioia pues, mira que por ahora no 
bebas Tino, ni sidra, m comas oosa in- 
munda: 

6 Poique td te harás embarazada, y 
parirás un hijo ; y no subirá navi^a d 
sobre su cabeza, porque aquel niilo se- 
li* Nazareo á ínos desde el vientre, y 
¿1 oomenzaxá á salvar á Israel de mano 
delosPhilistéos. 

6 Y la m^Jer vino, j contólo á su 
marido diciendo: Un varón de Dios 
*ino á mi, cuyo aspecto era como el 
upeeto de un áng« de Dios, terrible 
en giaa manera/; y no le praguntá de 
donde ni quien era, ni tampoco él me 
dijo su nombre : 

7 T diJome : Hé aquí que td conee- 
Uiis, y parirás un hijo : por tanto ahora 
ao bebas vino ni sidra, ni comas oosa 
bununda ; porque este nifio desde el vi- 
entre será Naaaxéo á Dios hasta el dia 
d« su muerte. 

8 5 Entonces oró Manoa á Jehová, y 
^< Ah, Scffior mío, yo te ruego que 

2ael vanm de Dios que enviaste, tome 
lora á venir á nosotros, y nos ensefie 
lo que hayamos da haeer con él niño 
que ba de nacer. 

Y Dios oyó te vox de Manoa : y el 
wgel de Dios volvió otra vez á la mu- 
jy es tando ella en el campo ; mas su 
"■•■Ido Manca no eelaba con ella. 

w Y la mujer oonrió prontamente, y 
i»t»iólo á su marido dleiendole : Mira 
Rae se me ha aparaddo aquel varón que 
*taoá mielan dia. 



II Y levantóse Manea, y siguió á su 
mt^er ; y asi que llegó al varón, d^ole : 
i Eres tü aquel varón que hablaste á 
teta mv^er ? Y él dijo : To «oy. 

19 Entonces Manoa dijo : Cúmplase 
puee tu paUhra. <■ Que orden se tendrá 
eon el niño, y qué ha de haeer ? 

18 Y el Ángel de Jehová respondió á 
Manoa : La mujer se guardará de todas 
las oosas que yo le dije. 

14 Ella no oomerá oosa que prooeda de 
vid que dá vino ; no beberá vino ni si- 
dra, y no comerá cosa inmunda : ha de 
guanrdar todo lo que le manden» 

lA Entonces Manoa dijo al Ángel de 
Jehová: Ruégete permUat que te de- 
tengamos*, y aderezaremos un cabrito 
que poner delante de ti. 

16 Y d Ángel de Jdiová respondió á 
Manoa: Aunque me detengas, no co- 
meré de tu pan ; mas si quisieres hacer 
holocausto, sacrifícalo á Jehová. Y no 
sabia Manca que aqud fuete Ángel de 
Jehová. 

17 Entonóos dijo Manoa al Ángel de 
Jehová: í üómo es tu nombre <, para 
que cuando sa cumpliere tu palabra te 
honremos? 

18 Y el Ángel de Jehová respondió : 
i Por qué preguntas por mi nombre, 
que es oculto ? 

19 Y Manoa tomó un cabrito de entre 
las cabras, y un presente, v sacrilicóto 
sobré una pefla* á Jehová: y á ángel 
hizo milagro á vista de Manoa y de su 
mi^er; 

90 Porque aconteció que como te llama 
subte d¿ altar hácte «A délo, el Ángel 
de Jehová subió en llama del altar á 
vista de Manoa y de su mujer, los cu- 
ales se postraron en tierra sobre sus 
rostros^. 

81 Y el Ancel de Jehová no tomó á 
aparecer á Manoa ni á su mujer. En- 
tonces conoció Manoa que era el Ángel 
de Jehová. 

sa Y dijo Manoa á su mujer : CierU- 
mente moriremos, porque á Dios hemos 
visto M. 

88 Y su mv^er le respondió : Si Jehová 
nos quisiera matar, no tomara de nues- 
tras manos el holocausto y el presente, 
ni nos hubtera mostrado todas estas 
oosas, ni en tal tiempo nos habría anun- 
ciado esto. 

84 5 1^ la mujer parió un hijo, y lla- 
móle por nombre Samson«. Y el niilo 
creció, y Jdiová lo bendijo*. 

BA Y el Espíritu de Jehová oomenzó á 
manifestarse en élj> en los campamentos 
de Dan, entre Sera y EsthaoL 
CAPITULO XIV. 
Crftaw &MM01» con una FhilUtía/ enigma 
fue proputo áaut eofafMÜtros* á quietiet to 
dtteifró tu tnotOi. 

Y DESCENDIENDO Samsoná Tim- 
nat«, vio en Tlmnat una mi\jer de 
las hijas de los Fhilistéos. 

8 Y subió, V deehurólo á su padre y á 
BU madre, diciendo: Yo he visto en 
Timnat una mt^er de las hUas de los 
PhiUstéos : ruegoos qua me la torods 
por mujer. 

8 Y su padre y su madre le dijeron : 
¿ No h^y mujer entre tea hijas de tus 
hermanos^, ni en todo mi pueblo, para 
que vayas tu á tomar mnier de los Fhi- 
listéos incircundBos« ? Y Samson res- 
pondió á su padre : Tómamela por mu- 
jer, porque esto agradó á mis qios. 

4 Mas BU padre y su madre no sabían 
que esto vente de Jehová ', y que él 
buscaba ocasión contra los Fhilistéos: 
pevqne en aquel tiemjpo los Fhilistéos 
doGunaban Bowe Israel •. 



'var.4. 



A0a^«.18. 
etc. 



{0«n.S8.S9. 



*0ap.6blS, 

as. 



/ Lev. 9. 24. 
lCr.31.16, 

2CSr. 7.8. 
Ek. 1. 38. 
lUt.l7.& 


••Bz.9S.an, 
Pen.&ao. 



•HebU.S3. 
" 1 8a. 8. 19. 

r Cap. 3. 10. 



•Oea.SS.18. 
J0S.I&IU. 



•Osa. 348,4. 

4 Jos. U. 30. 

lBay.12.15. 

10r.lO.UL 

y 33. 7. 

y 30. 30. 
« Cap. IS. 1. 



A. C. cir. U^. 



Jueces^ zy. 



A.C.elr.ll« 



/CA]xl8.3ft. 
1 Sa. 11. 8. 

'18«.17.H 
84^ 



* El. 17. i. 

• OMk.ifi.22. 



t c»p. u. e. 



< Loo. 11. 8. 
718.4,6. 



••f«r.& 



*JiHw3.98. 



5 Y Sainaon deioeiidliS eon in padre y 
con SQ madre á Timnat; j como !!«• 
garon á las ▼!&» de Timnat, M aqaí 
un cachonro de león que Tenia bramando 
biela él. 

6 Y el Espíritu de Jehová cayó sobre 
él/, j despedasólo como quien despeda, 
xa un cabrito, sin tener nada en su 
maaoy : j no <ü<S 4 entender & su padre 
ni á su níadre lo que haUa hecho. 

7 Vino pues, j nabld 4 la muyer que 
habla agradado á Samson. 

8 5^ Y Tolfiendo después de algunos 
dias para tomarla, apartóse dd eamitto 
para ver el cuerpo muerto del león : y 
fié aquí que kabia en el cuerpo del león 
un fiambre de ab^as, y un panal de 
miel. 

9 Y tomándolo en sus manos, ñiese 
comiéndolo por el camino: y llegado 

Sne hubo 4 su padre y 4 su madre, 
idles tamUen 4 ellos que comiesen; 
mas no les descubrió que habla tomado 
aquella miel del cuerpo del león. 

10 Vino pues su padre 4 la mv^, y 
Samson hizo allí banquete ; porque así 
solían hacer los mancebos. 

11 Y como ellos lo vieron, tomaron 
treinta oompaikxos que estuviesen eon 
él; 

13 A los cuales Samson d^o : Yo os 
propondré ahora un enigma, el cual si 
en los siete dias del banquete vosotros 
me* declarareis y descubriereis, yo os 
daré treinta s4b«»s, y treinta mudas 
de vestidos i. 

13 Mas si no me le supiereis declarar, 
vosotros me daréis las treinta 84banas y 
las treinta mudas de vestidos. Y ellos 
respondieron: Proponnos tu enigma, y 
le oiremos. 

14 Entonces les dijo: Del comedor 
salió comida, y del fuerte salió dulzura. 
Y ellos no pucueron declararle el enigma 
en tres dias. 

15 Y al séptimo dia dijeron 4 la mt\Jer 
de Samson : Induce 4 tu marido 4 que 
nos declare este enigma*, porque no te 
quememos 4 tí y 4 la casa de tu padre. 
¿Habelsnos llamado aquí para poseer- 
nos? 

18 Y lloró la m^jer de Samson delante 
de él, y dijo : Solamente me aborreces, 
y no me amas, pues que no me declaras 
el enigma que propusiste 4 los h^os de 
mi pueblo. Y él le respondió : Hé aquí 

3 ue ni 4 mi padre ni 4 mi madre lo lie 
eclarado ; a y habíalo de declarar 4 ti ? 

17 Y ella lloró delante de él los siete 
dias que ellos tuvieron banquete: mas 
al séptimo dia él ee lo declaró, porque 
le constriñó á eOo'; y ella lo declaro 4 
los hüos de su pueblo. 

18 Y al séptimo dia, antes que el sol 
se pusiese, los de la ciudad le dieron : 
i Qué cosa Hay mas dulce que la miel ? 
¿ y qué cosa mas fuerU que el león ? 

19 Y él les respondió : Si no araseis eon 
mi novilla, nunca hubierais descubierto 
mi enigma. 

80 Y el Espíritu de JehoT4 c^ó sobre 
él"*, y descendió 4 Ascaion, é hirió 
treinta hombres de ellos ; y tomando 
sus despqjos, dló las mudas de vestidos 
4 ios que hablan explicado el enigma : 
y encendido en enojo faése 4 casa de su 
padre. 

91 Y Y la m^jer de Samson fiíé dad* 
4 su compa&ero, con d cual antes se 
acompafiaoa». 

CAPITULO XV. 
Quéma Samion tot Mgo$ d» bu FhOtiUott 
mata mil d» «Om eon la ^nifada d$ un 
Jumento. 



Y ACONTECIÓ después de atgnnoi 
dias, que en el tiempo de la siega 
del trigo Samson visitó 4 su mu)er con 
un cabrito, diciendo : Entrare 4 mi 
mujer 4 la cámara. Mas el padre de 
ella no lo dejó entrar. 

8 Y d^o el padre de día: Persuadíme 
aue la aborrecías, y díla 4 tu compa- 
ñero*. Mas su hermana menor, ¿no 
es mas hermoaa que ella ? Tómala pues 
en su lugar. 

8 5 ^ Samson les respondió : yo será 
ún culpa esta vez para con los Fhilis- 
téos, si mal les hiciere. 

4 Y ftié Samson y cogió trescientas cor» 
ras, y tomando teas, y trabando aque- 
llas por las colas, puso entre cada dos 
colas una tea. 

fi Después encendiendo las teas 6, echó 
las xorra* en los sembrados de loa Phi- 
listóos, y quemó hacinas y mieaes, y 
viJias y olivares. 

6 Y dijeron los Philistéos: Quién hizo 
esto ? Y faéles dicho : Samson el yerno 
del Tlmnatéo, porque le quitó su mi^er, 

Ír la dio 4 su compafiero. Y viniñon 
os Philistéos, y quemaron al fn«go 4 
ella y 4 su padree. 

7 5 Entonces Samson les d^o: ¿ Así 
lo habláis de hacer ? mas yo me Tcnigaré 
de vosotros, y después cesaré. 

8 E hiriólos pierna y muslo coa gran 
mortandad : y descendió, y fijóse en la 
cueva de la pefia de Etam. 

9 5 Y loa Thiliitéos subieron y pusie- 
ron campo en Jud4, y tendiéronse por 
Lehitf. 

10 Y los varones de Jud4 les dieron : 
Por qué habéis subido contra nosotros ? 
Y ellos respondieron: A prender 4 Sam- 
son hemos subido, para hacerle como él 
nos ha hecho. 

11 Y vinieron tres mil hombres de 
Jud4 4 la cueva de la pefia de Etam, 
y dijoon 4 Samson : ¿ No sabes tú que 
loa Philistéos dominan sobre nosotros ? 
Por qué nos has hedió esto* ? Y él les 
respondió : Yo les he hecho como ellos 
me hicieron. 

12 Ellos entónoes le dijeron : Nosotros 
hemos venido para prenderte, y entre- 
garte en mano ae los Philistéos. Y Sam- 
son les respondió: juradme que voaotros 
no me mataréis. 

18 Y ellos le respondieron diciendo: 
No, solamente te prenderémoa, y te 
entr^arémos en sus manos ; maa no te 
mataremos. Entonces le ataron con dos 
cuerdas nuevas, é hidéronlo Teñir de 
la peña. 

14 5^ Y así que vino hasta Léhi, los 
Philistéos le salieron 4 recibir con alga- 
zara : y el espíritu de Jehov4 cayó sobre 
él, y/ las cuerdas que tsiabaH en sus 
brazos se tomaron como lino quemado 
con niego, y las ataduras se cayeron de 
sus manos. 

15 Y hallando á manó una quijada de 
asno flresca aun, extendió la mano y 
tomóla, é hirió con ella mil hombrea. 

16 Entonces Samson dijo : Con b qui- 
jada de un asno, un montón, dea mon- 
tones ; con la quijada de un asno herí 
mil hombres. 

17 Y acabando de hablar, echó de su 
roano la quijada, y llamó 4 aquel lugar 
Ramath-lehil. 

18 5 Y teniendo gran sed, clamó luq^o 
4 Jehov4, y dijo : Td has dado esta gran 
salud por mano de tu siervo^ : i J modié 
yo ahora de sed, y oaeré en mano da los 
incircuncisos ? 

19 Entonces quebró Dios una muda 
que estaba en la qn^ada, y salieron de 
allí aguas, y bebió, y seoobro su espíritu. 



•Csp.lia 



»38s.li.« 



'O^liU 



'm.U. 



•(>H^lil 

SsL 106.a 



/Csp.U» 



nttétU 
»8sLS.7. 



A.acÍr.U46. 



JtJlBCES, XYI. 



A. C. dr. lUO. 



7 icanimów*. Por tanto llamó >q nom- 
bie d» agud bigar En-haccor» 1> el cual 
e* en Lehi basta hoj. 
90 Y juzgó á lanel en diai de los 
Fbfflatéo* veinte aflos. 

CAPITULO XVI. 

fiblt Bamaom de Oata, arrtmeamO» « OfVtM. 
iom lo* pmarta» de ia ciudad. J)netü>re 
Dtdüa él mtrtto da bufturteu d» Bamttm : 
Ua FMúUm U taetm toa ojoa, daatíttüdo ya 
di mu faena», pero hu raaobra, y maara 
autanaa rntüaraa da am«mi{ioa, 

Y FUE Samson á Gaza, y tío allí una 
niHJer ramera, y entro & ella. 
S T filé dicho á los de Gasa : Samson 
es Tenido acá. Y cercáronlo, y pusié- 
ronle espias toda aquella noche á la pu- 
erta de w ciudad ; y estuTieton callados 
toda aquella noche, diciendo : Hasta la 
luz de la mañana ; entonces lo mata- 
TiAnos. 

8 Mas Samson durmió hasta la media 
noche ; y & la media noche se leTantó, y 
tomando las puertas de la ciudad con 
tus dos pilares, v su cerrólo, echóselas 
al hombro, y fué», y subióse con ellas 
á la cumbre del monte que eaíá delante 
deHebxon. 

4 5 Después de esto aconteció oue se 
enamoró de una mujer « en el valle de 
Soreo, la cual se llamaba Delila. 

5 Y vinieron & ella los príncipes de los 
Phülstéos, y d^jeronle: Eng&ñalob, y 
sabe en que coiwisfo su grande fuerza, 
y como lo podríamos Tencer, para que 
b> atemos y k> atormentemos : y cada 
tuto de nosotros te dará mU y den sielos 
de plata. 

6 Y Delila d^o á Samson : Yo te ruMo 
que me declares en que cofM{<fe tu grande 
toerza, y cómo podrás ser atado para ser 
steriuentado. 

7 Y respondióle Samson : Si me ataren 
con siete mimbres verdes, que aun no 
estén ei\jutos, entonces me debilitaré, 

Lieré como cualquiera de los otroa 
mbres* 

8 Y los príncipes de los Philistéos la 
trajeron siete mimbres Terdes, que aun 
no se hablan enjugado, y atole con 
dkM. 

9 Y estaban espias eaeondidot en casa 
de día en una cámara. Entonces ella 
le dijo: Samson, los Philistéos sobre tí. 
Y el rompió los mimbres, como se rompe 
una cuerna de estopa cuando siente el 
fbego : y no se supo en qué canaiatia su 
fiíerza. 

10 Entonces Delila dijo á Samson : Hé 
aquí, td me has enga&ado, y me has 
dteho mentiras : descúbreme pues ahora, 
yo te rtt^;o, cómo podrás ser atado. 

11 Y él la dijo : 81 me ataren fuerte- 
mente con cuordas nuevas, con las cua- 
les ninguna cosa se haya hecho, yo me 
ddiUitaié, y seré como cualquiera de los 
otm hombres. 

IS Y Delila tomó cuerdas nuevas, y 
atólo con ellas, y dijole: Samson, los 
Pbilistéos sobre u. Y loa esidas estaban 
n «na cámara. Mas él las rompió de 
•os brazos como un hilo. 

18 Y Delila d^o á Samson: Hasta 
ahora me engañas, y tratas conmigo con 
mentiras. Deicilbreme pues ahora cómo 
podrás ser atado. El entonces le dijo : 
w tejieras siete guedejas de mi cabeza 
con la tela. 

14 Y éüa, hincó la estaca, y dijole : 
Samson, los Philistéos sobre tí. Mas 
despertando él de su suefto, arrancó la 
Mtaea del telar con la tela. 

15 Y ella le dijo : ¿ Cómo dices, yo te 
•aso «.pues que tu oorazon no eaiá con- 
migo ? Ya me has engañado tres veces. 



y no me has aun descubierto en qué esiá 
tu gran fViena. 

16 Y aoonteció, que apretándole ella 
cada dia con sus ñalabras, é importu- 
nándolo, su alma nié reducida á mortal 
angustia. 

17 Descubrióla pues todo su corazón', 
y d^ole : Nunca á mi cabexa llegó na- 
T^a ; porque aoy Nazareo de Dios desde 
el vientre de mi madre «. Si fuere ra- 
pado, mi fuerza se apartará de mí, y 
seré debilitado, y como todos los otroa 
hombres. 

18 Y viendo Ddíla que & le habla 
descubierto todo su corazón, envió á 
llamar los príncipes de los Philistéos 
diciendo : Venid esta vez, porque él me 
ha descubierto todo su corazón. Y los 
príncipes de los Philistéos vinieron á 
ella, trayendo en su mano el dinero. 

19 Y ella hizo que él se durmiese sobre 
sus rodillas ; y llamado un hombre, ra- 
póle siete gued^as de su cabeza : y co- 
menzó á afligirlo, pues su fuerza se 
apartó de él/. 

90 Y d^ole: Samson, los Philistéos 
sobre tí. Y luego que despertó él de 
su sueño, dUe entre ai: Esta Tez saldré 
como las otras, y me escaparé 9 ; no sa- 
biendo que JdiOTá ya A se habla de él 
apartado. 

ai Mas los Philistéos echaron mano de 
él, y sacáronle los qjos, y lo llevaron á 
Gaza: y le ataron con cadenas •', para 
que móflese en la cárcel. 

8S ^ Y el cabello de su cabeza comenzó 
á crecer después que fué rapado. 

83 Entonces los príncipes de los Phi- 
listéos se iuntaron para (ffrecer sacrificio 
á Dagonx su dios, y para alegrarse^, y 
dijeron: Nuestro dios entrego en nues- 
tras manos á Samson nuestro enemigo. 

S4 Y viéndolo el pueblo, loaron á su 
diosiM diciendo: Nuestro dios entregó 
en nuestras manos á nuestro enemigo, 
y al destruidor de nuestra tierra, el cual 
habla muerto muchos de nosotros. 

JI5 Y aconteció, que yéndose alegrando 
el corazón de ellos, dijeron : Llamad á 
Samson, para que divierta delante de 
nosotros. Y llamaron á Samson de la 
cárcel, y hacia de juguete delante de 
ellos : y pusiéronlo entre las columnas. 

96 Y Samson d^o al mozo que le 
guiaba de la mano : Acércame, y haz- 
me tentar las columnas sobre que se 
sustenta la casa, para que me apoye 
sobre ellas. 

97 Y la casa cataba llena de hombres 
y mt^eres ; y todos los príncipes de ios 
Philistéos eataban allí : y en el alto piso 
habia como tres mil hombres y mi\je- 
res, que estaban mirando el escarnio de 
Samson. 

98 Entonces clamó Samson á Jehová», 
y d^o : Señor Jehová, acuérdate ahora 
de mí, y esfuérzame, te ru^o, sola- 
mente esta vez, oh Dios, i>ara que de 
una vez tome Tenganza de los Philistóos, 
aunque pritxUto de mis dos qjos. 

89 Asió luego Samson las dos columnas 
del medio sobre las cuales se sustentaba 
la casa, y estribó en ellas, la una con la 
mano derecha, y la otra con la izqui- 
erda; 

80 Y en agguida dijo Samson : Muera 
yo con los Philistéos. Y estribando con 
esfVierzo cayó la casa sobre los prín- 
cipes, y sobre todo el pueblo que cataba 
en ella». Y fueron muchos mas los que 
de ellos mató muriendo, que los que 
haMa muerto en su vida. 

81 Y descendieron sus hermanos, y 
toda la casa de su padre, y tomáronlo, 
y lleváronlo, y le sepultaron entre Sora 



<iPro.U.9S. 
•Ca^l8.8. 



/Pro. 7. se. 

SD.r.M. 



y Os. 7. 9. 

*Kll.lir43. 

is. 

18a.3S.U. 
< Jar. 8.191. 



« 1 8a. 5. S. 

etc. 

<Job8a9, 

10. 

Sal. 85. U, 

16. 

Pro. 84. 17. 

18. 
■•DaD.S.4. 



•Lam.8.81( 
83. 

Joña 2.1, 
8.7. 



' Job 90. 5. 
8aL8!l.8. 
JBC9.19. 





iütcm,ia. íattfUiLi 




















nns; 


"íy S" itaBdta ImDUBd».*. 






^.T-ausíSisíi^r? 




Db, •«• 






■r»l>lll- 


fmwtaitMHn^Si^'^''' 






«•,;:s:í!í£:7-''¿ke'«S: 






•■ ■ll«» •! F^ « H W- k «» I 




r^5 


sSfiSlg^ 
















S-iS 


S¿s£-££!£¡rsa 








;».-: 


'S{S3.-í&.,-...u 


Ib 1. 17. 








h«M J»»..-l»m.d»; idUolol^ 






tíjss'jí.-ssi.'ísnJ 




«Ut.al 




'jsas 


wsasi'saí]....»-. 




ÍTS-I 


^H5Í??5E 










«B»h^ 






.doM., 


A^HuüZ 




d. V|«1I> 






r« 












Ul, bUodc 






"dTíta 








.■ÍV"._-l"'.?."™'i'S^Í 




™«d."u 


1 rfíi^ 




'*™"*° 






íil3ií2: 


~ i«iMd.a«h. 












E, »;,p«tll.HU 




l^iK"» 


|^____ U^^'¿ 


•J-lll. 








Bjk-Mbf^ 


.¿ií^íS'ÍSÍ™ ¡SSrTj ™ítíl! 




>^^i^y,i¿,^-Jzí^ 


ís^ss.'-'isr^^'ss 








tSuío? "írísjflS ^' .l?'«!r 






^Jfs^zí^-,,'^*;; 


/(^.o.» 


i 


s-íissiri=r— ^ 






S^^^S^'TL'^ 








omR i n> •>.»• 1 . , tiM •• Iram 






• V •íodUo •! ttltt d> 1. mo», ... 








Zí-s:£Tr^.rsis 








qu lo..lH.I>n. te ^^' «liSl. 
























d teSb^> t« k. ..MÜ'nu »., 




T" 


^^ii^z 




'í-'-- 


1 








•«4".-«.Y,.»,!5?„;,. 


uUfiU<n>>uU>L 





<dD, áSnnt játtami 



t^áMM iMiio Imr i Ainjtinla -^rqn 



'I3'"*""""' 









iihUiad>B«|ualB,: 



Si^fm ri priblo lü* copuda, j i» 
ai4 Jm nll b0Ribi4aclvl« niH vi 



iMvnlapAÓa dt ItlimD«r, TUami. 
14 y nñma «itdiMci le* d* Bn- 



HdíC •< «K dlcR mía t itp» A 
Bní^i, i^ído urinal dXcHniK 



I btlii ic gUo. r « tñS^/om d> 



I k> hljH d> Bmlmta la hlitiM 



EL LIBRO DE RÜTa 















1 1 7 U iirU tú Bu «laa da BU»- 



LClcfv.UJt. 



RUTH, m. 



A. a dr. IS1& 



, 7 d<jo 4 los iMidof i Jehori 
«MoaaTQM«nM«. TeUMmpoodtaron: 
JeborA te bmdin» 

6 Y Boos dQo A «tt criado d tobn» 
ttvatm de iM ifgidoreí : ¿ Onya «• 



BSi.í.1. 



8 Y el erlado, sobrcttaat* de loe Mga. 
dona, respondió, y djjo: Be la mon de 
Mosb, qm toIvm coo Noemi de los 
oaaoMM oe Hoid> ¡ 

7 7 ha diobo, Ra^te que me dc^Jcs 
eoger y juntar ecplgaa tna loa ■egadorea 
entre Im gaTillaat entró puee, y mquí 
eatk dcade por la maflana nasta ahora, 
meno$ un pooooae ae detuvo en casa. 

8 Entáoocs Boos dUo & Ruth : Oye, 
14fa nda, no vayas & capigar A otro oam> 
po, ni pues de aqnl ; y aqoi estarás oon 
mis mozas. 

9 Mira Men al campo que sesaren, y 
djgaelas : porque yo he mandado á los 
mozos que no te toquen. Y d tuvieres 
sed, vé a los vasos, y bebe del agva que 
sacaren los motos. 

10 Ella entonces botando su rostro in- 
dinóse á tierra ', y mjolt : i Por qué he 
hallado gracia en tus igos, para que tü 
me rcoonoxoas, siendo yo eatrai\iera ? 

11 T reqponcucndo £k>ox d^ole: Por 
cierto se me ha deelarado todo lo que 
has hecho con tu suegra después de la 
muerte de tu marido*, y que dqando á 
tu padre y & tu madre, y la tierra donde 
naciste, has venido A pueblo que no oo- 
oodtte antes. 

19 JébovA galardone tu obra/, y tu 
icmnneraoion sea llena por JehovA l)ios 
de Israri, que has venido para cubrirte 
ddiajo de sus alasy. 

18Y ella d^o: Sefior mió, halle yo 
emeia delante de tus q}osA ; porque me 
has consolado, y porque has hablado al 
ooaxon de tu sicrva, no dendo yo m' 
OMH como una de tus criadas. 

14 Y Boos le dijo: A la hora de co- 
mer, alicate aquí, y oonoe del pan, y 
moja tu bocado en el vinagre. Y sen- 
tóse ella Junto A los swadores, y él le 
dio del potaje, y comió hasta que se 
havtó, j le sooro '. 

Ift Levantóse luego para espl|gar. Y 
Booz mandó A sus criados diciendo: 
Ceja tamUen espigas entre las gavillas, 
y no la aveigonoeis : 

16 Antes echaréis A sabiendas de los 
manq)oe, y la dq)aréis que coja, y no 
la reprendáis. 

17 Y eepiíó en el campo hasta la tarde, 
y desgrano lo que había cogido ; y ftw 
eomo un epha de cebada. 

18 5 Y tomólo, y vínose A la ciudad : 
y su sueRra vló lo que habia cogido. 
Sacó también luego lo que le habla so- 
hmdo deapnes de harta, y dióselo. 

19 Y dih>Ie su suegra : Dónde has es- 
pigado hoy? y dónde has traiMdado? 
Bendito acá éí que te ha reoonocido. Y 
ella declaró A su suegra lo que le habia 
aoonseeido con aquelAomArf , y dllo : El 
nombre del varón eon quien hoy he tra- 
bajado, ea BooK. 

a> Y AÜo Noemi A su nuera : Sea él 
bendito de JchovA*, pues que no ha 
lefanaado á los vivos la benevotcnda que 
mvo para con los finados'. DQola des- 
poes Noemi : Nuestro pariente es aquel 
varón, t de nuestros redentoras es. 

81 Y Ruth MoaUta dijo: A mas de 
esto me ha dicho, Jdntate oon mis 
ertadoa, hasta que hayan acabado toda 
nd siega- 

88 Y Noemi respondió A Ruth su nn- 
am ! M^ior «s, hya nda, que salgas con 
ms criadas, que no que te encuentren 
fBotro^oampo. 



88 EstuTo pues Junta con las mocas 
de Boos espigando, hasta que la sim 
de las cebadas y ia de los trigos fué 
acabada; mas con su suegra habitó. 

CAPITULO III. 

itett iiulntida d« Notmi $u «twyro, trata d» 

edMMÍMlo eon Beca, ftth aimtU. 

YDIJOLE su suegra Noemi: H^a 
mia, ¿ no te tengo de buscar des- 
canso, que te sea bueno ? 

8 ¿ No es Boox nuestro pariente, oon 
coyas mosas td has estado • ? Hé aquí 
que él avienta esta noche la parva de 
las cebadas. 

8 Te lavaiAs pues, y te ungirAs, y 
vistiéndote tos vestidos, pasans A la 
era : mas no te darAs A conocer al varón 
hasta que él haya acabado de comer y 
de beber. 

4 Y cuando él se acostare, repara td 
el lugar donde él se aoostarA, e IrAs, y 
descubrirás los pies, y te aoostarAs aúi : 
y él te dirA lo que hayas de hacer. 

5 Y éíla le respondió: Haré todo lo 
que td me mandares. 

6 5 Dascendió pues A la era, é hizo 
todo lo que su suegra le habla mandado. 

7 Y como Booz hubo comido y bebido, 
y su corazón estuvo contento, retiróse 
A dormir A un lado del montón. En- 
tonces ella vino calladamente, y descu- 
brió los pies, y acostóse. 

8 Y aconteció, que A la media noche 
se estremeció aouel hombre, y palpó ; 
y hé aquí la mujer que estaba acostada 
A sus pies. 

9 Entonces él dijo: Quién eres? Y 
ella respondió : Yo toff Ruth tu derva : 
extiende el borde de tu cana sotase tu sier- 
va>, por cuanto eres pariente cercano. 

10 Y él d^o: Bendita seas tii de Je- 
hovA, h^a mia; que has heeho m^or 
tu postren gracia que la primera*, no 
yendo tras los mancebos, se«n pobres 
ó ricos. 

11 Ahora pues no temas, h^a mia: 
yo haré contigo lo que td dijeres, pues 
que toda la puerta de mi pueblo sabe 
que eres mv^^ virtuosa «f. 

18 Y ahora, aunque es cierto que yo 
soy pariente cercano, con todo eso hay 
otro pariente mas cercano que yo «. 

13 Reposa esta noche, y cuando sea 
de dia, si aquel te redimiere/, bien, 
redímate ; mas si él no te quisiere re- 
dimir, yo te redimiré, vive JehovAy. 
Descansa pues hasta la maflana. 

14 5 7 después que reposó A sus pies 
hasta la malsana, levantóse antes que 
nadie pudiese conocer A otro. Y él dUo : 
No se sepa que haya venido mujer A la 
era A. 

15 Después dUo d «üa : Lltta el lienzo 
que traes sobre tí, y ten de él. Y teni- 
éndolo ella, él inidió seis tnedidae de 
cebada, y pdsosela A cuestas: y vüiose 
ella A la ciudad. 

18 Así aue vino A su suegra, éeia le 

So : Que pues, hija mia ? Y declaróle 
a todo lo que oon aquel -varón le 
habia aoonteoido: 

17Ydyo: Estas seis fmdfdiu de cebada 
me dio, diciendome. Porque no vayas 
vacía A tu suegra. 

18 Entonces Noemi dijo : Reposa, h^a 
mia, hasta que sepas como cae la cosa : 
porque aquel hombre no paraxA hasta 
que noy concluya el negocio. 

CAPITULO IV. 
Boos, «artMandoM d parietüe nuu eereano, 
toma por mujer lí RuÜt eom/omu al dtreeko 
de la iey, y de día le naee Obed, ábudo de 
David, eon d etud m eoiUinua lagetue '' 
dd Metüu deede Phoret, hijo de Judá. 



•OspiZS. 
83. 



» Xa. 16. 8. 



•Cap.L8. 



<i Pro. 18. 4. 
y 31. 10. 

« Cap. 4. 1. 

/Gap. 4. 6. 
IVn. 25. S. 
Hat. 82. 84, 

f Jer. 4 8. 



ABoin.14.18. 



tu lu^ dk mf^ di Bli»ti, ••■£! 
t T JO iitiMl Iwfnilo liba, j atara 



¡o mUiii& nir iDt tait*,wintM *v<^^ 






miiJirde Hihika, 



■.'£3fi 



Vd^ávahd» ka d^ poMleq 
HgUB-ui. Jdunllia^áliaB 
4 La/. Ib ohIm doi «dlflwoa u 

"la 5 Bota •patÉ tmú6 t Ruth, t flUa 



— *■!■>* Ulat, M ba pulifr. 
■ Ytaaim ít Hatua •! I4f 



LIBRO PRIMEEO DE SAMUEL. 



■ubu d« hyñr¿a EU, Optml^ I Phl- « 






i!Lih'i¿iU)i>E1í: iE£la mandil 



LaUIUEmL 









^ "S*** f" "íí'T^SSJ 






tk! 






.^p<di-^^"_l^^^^^ 



yi'p^^.^^i'!»^ 






£íritlXi.S^^ 









todo lo qu «u ^ot bAdM í loáfl 



_4 



A.C.clr.llM; 



I. SAlfüEL, m, lY. 



A.C.dr.U« 



/LeT.7.7,8, 
84. 

Nb.5.9,1jO. 
7 18. 8. 19. 



"SX.S9.». 



« Jar. 18. 9. 

10. 

PMaLa.8.9. 



«IBar.a. 
37.85. 
•- 0*p. 1. 8. 



* Cftp. 4. 11. 



•Bx.a7.», 
21. 



y di á la can de ta padre todas las 
ofirendas de ios hijos de Israel'. 

S9 ¿ Por qué habéis hollado mis sacrl- 
fieiosM, y mis presentes, que yo mandé 
qfreetr en el tabernáculo; y has hon- 
rado á tus hijos mas que k mí, engor- 
dándoos de lo principal de todas las 
ofimdas de mi pueblo Israel ? 

80 Por tanto JehoT& el Dios de Israel 
diee: Yo habla dicho» que tu casa, 
y la casa de tu padre andarían delante 
de mí perpetuamente, mas ahora ha 
dicho Jehová: Nunca yo tal haga*; 
porque yo honraré k los que me hon- 
ran, y los que me tuvieren en poco, 
scrin TÜes/i. 

31 Hé aquí vienen días, en que cortaré 
tu brazo, y el brazo de la casa de tu 
padrea» que no haya viejo en tu casa. 

85 Y ver&s competidor r en d taber- 
náculo en todas las cosas en que hiciere 
liien & Israel, y en niiigun tiempo habrá 
viejo en tu casa. 

83 Y no te cortaré del toio varón de mi 
altar, para hacerte marchitar tus ojos, y 
henchir tu ánimo de dolor ; mas toda la 
cria de tu casa morirá en la edad varonil . 

84 Y te terá por señaU esto que acon- 
tecerá á tus dos hijos Ophni y Phinees ; 
ambos morirán en un día. 

35 Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, 
que haga confiarme á mí corazón y k 
aá alma: y yo le edificaré casa firme, 
y andará delante de mi ungido todos los 
días. 

86 Y será que el que hubiere quedado 
en tu casa^ vendrá a postrársele por o6- 
Uner un dineto de plata, y un bocado de 
I>an, diciendole: Ruégete que me cons- 
tituyas en algún ministerio, para que 
coma un bocado de pan. 

CAPITULO III. 

Uamando Dioa d Satuv/A cuatro veeet, U dó- 
tiara el ttutigo d» JBli ; y fl $elo notíflea, 
Samntl t$ tonoeido da pitillo por prt^da. 

Y EL Joven Samuel ministraba á Je- 
hová delante de Eli : y la palatoa 
de Jehová era de estima en aquellos 
dias ; no había visión manifiesta. 

8 Y aconteció un día, que estando Eli 
acostado en su aposento^ cuando sus 
ojos comenzaban ya á oscurecerse que 
no podía ver, 

8 Samuel estaba durmiendo en el tem- 
plo de Jehová, donde el arca de IMos 
estaba ; y antes que la lámpara de Dios « 
fuese apagada, 

4 Jehová llamó á Samuel, y él respon- 
dió: Háneaquí. 

5 Y corriendo luego á Eli, d^o : Heme 
aquí ; ¿ para qué me llamaste ? Y Eli 
le dyo : yo no he llamado ; vuélvete á 
acostar. Y él se volvió, y acostóse. 

6 Y Jehová volvió á llamar otra vez á 
Samuel. Y levantándose Samuel vino á 
Eli, y dijo : Heme aquí ; ¿ para qué me 
has llamado ? Y él d^o : Hijo mió, yo 
no he llamado ; vuelve, y acuéstate. 

7 Y e« otte Samuel no habla oonocido 
aun á Jehová, ni la palabra de Jehová 
le habla sido revelada. 

8 Jehová pues llamó la tercera vez á 
Samuel. Y él levantándose vino á Eli, 
y dj,To : Heme aquí ; ¿ para qué rae has 
llamado ? Entonces entendió Eli que 
Jehová llamaba al Joven. 

9 Y dijo Eli á Samuel : Vé, y acués. 
tate : y si te llamare, dirás : Habla, Je- 
hová, que tu siervo oye. Así se fué 
Samuel, y acostóse en su lugar. 

10 Y vino Jehová, y paróse, y llamó 
como las otras veces, Samuel, Samuel. 
Entonces Samuel d^o : Habla, que tu 
sforvo oye. 



11 Y Jehová d^o á Samuel: Hé aqoí 
haré yo una oosa en Israel, que á qtüen 
la oyere, le retiñirán ambos <ridosK 

18 Aqnrt dia yo despertaré contra EU 
todas las cosas que he dicho lobre tn 
casa*. En comenzando, acabatéfe tam- 
bién: 

13 Y mostxaréle que yo Juzgaré su oasa 
para siempre, por la imqnidad que él 
sabe* porque sus h^os se han envile- 
cido a, y él no los ha estorbado. 

14 Y por tanto yo he Jurado á la casa 
de Eli, que la iniquidad de la casa de 
Eli no sóá expiada jamas ni con sacri- 
ficios, ni con presentes*. 

16 5 Y Samuel estuvo acostado hasta 
la mañana, y abrió las puertas de la 
casa de Jehová. Y Samud temía des- 
cubrir la Vision á Eli. 

16 Llamando pues Eli á Samuel, di- 
Jóle: Hijo mió Samuel. Y él respon- 
dió; Heme aquí. 

17Y tíU dijo : ¿ Qué es la palabra que 
te habló JEHOVÁ? Rulote que no me 
la encubras : así te haga Dios, y así te 
añada/, si me encubrieres paJabra de 
todo lo que habló contigo. 

18 Y Samuel se lo manilbstó todo, sin 
encubrirle nada. Entonces él dijo: Je- 
hová es, haga lo que bien le pareciere ;. 

19 Y Samuel creció, y Jehová fué con 
él, j no d^ó caer á tierra ninguna de 
todas sus palabras A. 

80 Y • conoció todo Israel, desde Dan 
hasta Beer-eebah, que Samud era fiel 
profeta de Jehová. 

81 Así tomó Jehová á aparecer en 
Silo • porque Jehová se manifiesto á Sa- 
muel en Silo con palabra de Jehová. 

CAPITULO IV. 
FmcMM lot ItraeUtat de lo» PMlUUoi, aeu- 
erdan traer al campo «I Área dd Podo, la 
eualfuí tomada por lo» PhilMfo», y a^ 
Bm dafhtfcAo*, y mntrto» lo* do» hifo» d* 
Eli. Llegada la nueva A BOo, BU eatS di 
wu tíOa, y mmrig. La mi^er de Phtueei 
malpare d lehábod, y muen en el parto, 

Y SAMUEL habló á todo Israel. Por 
aquel tiempo salió Israel á encon- 
trar en bataUa á los Philistéoa, y asenté 
campo junto á Eiben-ezer, y los Philis- 
téos asentaron el suyo en Aphcc. 

8 Y los PhlUstéos presentaron la ba- 
talla á Israel : y trabándose el combate, 
Israel fiíó vencido ddanie de los Phl- 
Ustéos ; los cuales hirieron en la batalls 
por el campo como cuatro mil hombres. 

8 Y vuelto que hubo ei pueblo al cam- 
pamento, los ancianos de Israel dijeron : 
¿ Por qué nos ha herido hoy Jehová de- 
lante de los Philistéos ? Traigamos á 
nosotros de Silo el arca del pacto de 
Jehová, para que viniendo entre nos- 
otros, nos salve de la mano de nuestros 
enenügos. 

4 Y envió el pueblo á «le, y trqjeron 
de allá el arca del pacto de Jehová de 
los ejércitos, que estaba asentado entre 
los querubines : y los dos hijos de BU, 
Ophni y Phinees ettaban « allí con el ares 
del pacto de Dios. 

5 Y aconteció, que como el arca del 
paoto de Jehová vino al campo, todo 
Israel dio grita con tan gran jubilo, que 
la tierra tembló. 

6 5 Y cuando los Philistéos oyeron te 
voz del Jdbllo, dijeron : ¿ Qué voz de 
gran jtlbilo e» esta en el campo de los 
Hebreos ? Y supieron que el arca de 
Jehová habla venido al campo. 

7 Y los Philistéos tuvieron miedo, po<r- 
que decían : Ha venido ri Dios al campo- 
Y dijeron : j Ay de nosotros ! pues antes 
de ahora no flié así. 

8 i Ay de nosotros ! ¿ Quien no* ■* 



t a Bey. 9. 
12. 
Jcr.l».t. 

•Cip.3.a! 

etc. 



dCsp.i1] 
23, etc. 



Ii.22.li 



/ltetfci.I 



Í:a«feU4t 



CffAHinS;. 1^ VL 



MCi<tÉití4t 



bmi d* Is aaavD- d» «itdr- dloMi Al- 
erta ? &tos «pw los dloMt q^e Mtieroo 
k tUípUf con- tóOs ptegR en d áeát- 
étift. 

9 lUfóna«« oh FhÍIiBt¿oi, y w^ boñ- 
bim, porque no Bbnrais á lo« Hebreos, 
«•■lo ellM os han serrldo á yoatMma^: 
Md luMnbns> j pelead. 

10 Pétenron tmes los PtdUtttfoe» 4 !•• 
rael fode venefide. ▼ lrajren>n cada-onat' 
&«M-tltoMbM>t j ni heoh» umy Rvaada 
mortandad, pues cajero» de Zarael era» 
iott mil iMmilisttB d« & pléj 

11 Y el a»M dé- Dios toA tomada, 7 
muMtas los: dM imes de Bli, (^taal y 
Pluater*. 

18 Y Y ooniendo de la betall» na- 
boDilm dé BenJatnlB» -vbio aquel día ¿ 
SHo, retos tos vestidae j «ehaJa tloRa 
Mbreía caben*. 

18 Y oaando lUgó» M aqui EU que 
estaba sentado en una silla atalajittdo 
jvatoaloaibiao; poique so eocaaon es- 
taba temblando jir causa' del área dé- 
nos/. Lkfgado paet'aqQd hombre á 
la «ladad, ▼. dota» laar mumw, tdda la 
ciudad grito. 

U Y oemo £tt oyó el esttvendo de la 
crüetla, d^: ¿ Óué estniende de al" 
boroto u este? Y aquel hombre rh» 
apriesa, 7 dU) las iracvas k BU. 

15 Bra ja Eli de edad de noreata 
J odio afloa, y soa ojos se hablan enf 
ttnstecelde, de mado que no pédi» 

10 DHo imes aqad hombre á £11 : Yo 
«engo de la batalla, jo he esoapado hoj 
del combate. Y &. le dijoi ¿ Qué ha 
aeonteeido, lujo nú» ? 

17 Y el menn\}eio respoodld, y d^ : 
Isnel hujó ddante de kw Fhlllstéos, j 
tsmbien nxé hecha oran mortandad en' 
djiaeblo; y también tus dos h^os, 
OpoBi y Flünees> son muertos, y el 
anad» Dios Aiá tocnada. 

18 Y aconteeii) qae oom« él hiio nien> 
elota del arca de Dios, SU oayó hada 
attasde la silla al lado de la puerta, y 
qnebvdtele la «ervia, y moitót potnoe- 
era hombre tí^o y pesado. Y habia 
jtLtgado á Israel cnaventa a&os. 

19 Y Y tu nnera la mi\Jer de Phinees, 
f«e Mttfe preAada, ceKana at' parto, 
oyendo- el rumor (¿a» el área de Dloe 
era tomada, y jsuertft su suegro, y aa 
naiido, enouifluL y pavlé ; poiatte sus' 
dolores se habian ya denamado potf' 

W Y al tíenipe q«e se mMla, dad- 
*ale las que estaban Junto & éük : Nb 
tengM temer?, poscpie haS' patMo un 
h^e. Mas: «Ua no reepoedifl, ni ptleó 



SI Y Uamó al nlfio I<diábod H, dicl< 
«tdD; Traspasada es la gloria de la- 
nrt: (por el área de Dios que íué to> 
"■ada, y pormie ara muerto su suegro, 
ysuniaaldo.f 

82 Dgo pues : Traspasada es la gloria 
d* Israel ; poique el ana d* Dios ftió 



CAPITULO V. 

Ptu^d orea por totPhOiiUMm a templo 
it m <Mm íktffon, en Jtdod, Dagonfui 
düAsdb M m pnMMio. Lo» de Atdoa/Vf 
Mv* ttutado» de Dio», y a»ifni»mo lo» de 
Oafl^ odmcfc la MMOrAn. Traida á Serón, 
lo» Stronita» y lo» prfneip»» de lo» FhUia^ 
tte» aeordtron rettítitMa ántlugar. 

Y LOS Philistéos, tomada el arca de 
Dios, trsiéronla desde Eben-egiers 
áAtdod. 
8 Y tomaron lea Fhilistéos el az«a de 
Hos, y metíéroBla en la cata de Da* 
pn i, y pusiéronla Jimto á Dagon. 



- S V el slMMule'di* 10» dto Aettd aa 

lerantaron de mafiana, y hé aquí Dagon 
ptatnáo' e» tl*na;> d«mt» del aMa de 
Jehovil y temaoNM ár-Dagony y TelvM*^ 
NOle-éia lagar. 

4 Y-temanaose á-Ievaaitar de mafima 
el dia liguiente, hé aqaf que Dagen hft« 
tala ealde postrado en tiem delante del 
área de JdwvA ; y la oabaia de Dadoa 
y las dos pahnas de su* manos etmmt 
sovtadas- sobre el umbval de la vterlat 
habiéndole que dado á Daga» el tnmm 
solamente. 

5 fot «tu eanaa les saeerdetesde Da- 
, y todos los que en' el templo de 

a entran, no pisan d umbiral de 
Dagon en Aadod hasta hoy. 

8 Empero agrayése la mane de Je- 
hov4# sobré los de Aadod, y destruye- 
los, é hirióles eos hemotroldas en Asdod 
y en todos sus témáaatd, 

7 5' Y Tiendo esto los de Aadod, di- 
JeroB: No quede con nosotras él ana 
dd Dkie de Israel ; porqee su mano es 
dtoa sobre noeotna^ j sobre nucstao dlea 
Daym. 

8 Enviaron pues k Juntar 4 sí todas 
los principas de los PhUlatéos, j di- 
Jeno : ¿ Qué haremos del arca del Dios 
de Israel ? Y ellos lespéndieton : Pá- 
sese el arca del Dios de Israel á GMh« 
Y pasaoroB 004 el ana del' IMaa de 
larael. 

9 Y acoAteoió que oome la hubieron 
paaado, la noano de JchorA Alé eontra 
la eisMlad eon grande quetnantamlento t 
é hirió lo» hombres de aquella oiudad 
desde el chico hasta el grande, que se 
□enaidn de hcoaoRoldas. 

10 J¡ Entonóos cnvüuron el arce d* 
Dios á Boron. Y oamo él arca de Dios 
▼Ino á Ecron, los Eoronitas dieron voees 
cBolendo : BLan pasado /fc mí el arca del 
Dios de lanri por matarme 4 mi y á 
Boi pueblo, * 

11 T envlaam á Juntar todos los ptiA' 
cipes de los Fhilistéos, diciendo : Des- 
pachad el anea del Dios de Israel, y 
tdmase A su lugar, y ne mate á mí y 
á mi pueblo: porque haUa quebranta» 
miento de muecte en toda la oiudad-, y 
la mane de Dioe* ae halda allí agra- 
raáo. 

19 Y los que no morían, eran herido* 
de fMmorroidas ; j el olamov de la ciu- 
dad subía al cielo/. 

CAPITULO VI. 
St rteUtmldm el orea dd MIor. 

Y ESTUVO el arca de Jehoy* en 
la tiatie de los PhlUstéos aleta; 
meses. 

9 Entónees los PhlUstéos llamando los 
sacerdotes j adivinos, prwtmtaroñ»: 
¿ Qué haremos áá. aroa de Jehová ? 
Dmlaradnos cómo la honos de tomar 
á enviar & «u lugar. 

8 Y ellos d^erotts Si enviáis iA arca 
del Dios de Israel, no la enviéis yacía ; 
mas le pagaréis la ezpiaeion; jb en- 
tonces seréis sanos, j conoceréis poique 
no le apartó de vosotros su mano «. 

4 Y elloe dieron ; ¿ Y qué ser& la ez- 
plaoion que le pagaremos ? T eUos res- 
pondieron: Coiífiírme al ndmero de loe 
príncipes de loa PhUistéos, cipco ho" 
morroidas de oro, j oinoo ratones de 
oro ; porque la mtama plaga que todo» 
tienen, tienen también vuestros prin- 
cipes. 

5 Haréia pees laa formas de vuestras 
hemorroidas, y las formas de vuestros 
ratones, que destruyen la tierra, y daréis 
gloria al Dios de Israel d : qnixa aliviaiA 
su mano de sobre vosotros, y de sobre 



•wr. 7.U. 

Sz.9.8. 

asi. 38. 4. 

Hech.U.11. 
rfBBn.38,S7. 

8sl.78.a8. 



* vnr. 6, 9. 



/Oapi9.1«. 
ívt. 14. a. 



• G«B. 41. 8, 
Bx.7.11. 
la. 47. 18. 
Dsa.8.8. 
7 6.7. 
Mst,3.4k 

»I«T.S.U, 

«JFob84.31, 



4 Jos. 7. 19. 
BfBl.2.'9L 



A. C. dr. U4S. 



L SAMUEL» VIL 



I 



•BZ.7.U. 
T8.15. 

ji«.i7.n 



/Joi.U.10. 



' vor. 4. 



vuMlfM dioMt, 7 de lotoe viiMtim ti< 



i Xx. 19. n. 

Nn. 4. U. 
20. 

lGr.lS.9, 
10. 

¿a8*.6w7.9. 

8IÜ.78.7. 

HUÍ. 8. 3. 
I Lno. S. 8. 

y8.87. 
■>J<M. 18.14. 

^«00.1803. 

ICr.l&M. 



Mm ¿por qué cndmceeU TUMtro 
oonion* «orno los EsipciM j Pharaon 
•ndnreclenm m oonuon* ? Dcipocaque 
lot hubo att tratado, ¿no Um dejaran 
que le fueten, y le fti«9oo ? 

7 Haced púa* ahora «n cano nuero. 
j tomad l««go dos racas que citen, á 
las cuales no haya sido puesto yugo, 
y uncid las vacas al carro, y haoed tor- 
nar de detrás de ellas sus beowro a 4 



8 Tomaréis Inego d avoa de JdioT&, y 
la pendráis sobre d carro ; y poned en 
una eajñ al lado de ella las alh^as de 
oro que le pagáis «n espiaeion, y la de- 
Jaréis que se Taya. 

9 Y mirad, si sube por el oamino de 
su tármino k Beth-semcs/, él nos ha 
hecho este mal tan grande ; y si no, se- 
remos oiertos que su mano no nos hirió. 
Mino mu nos ha sido accidente. 

10 ^ Y aqudios hombres lo hiderai 
así; pues tomando dos Tacas que cri- 
aban, unciéronlas al carro, y encerraron 
en casa sus beeenros. 

11 Luego puñeron el área de Jdiorá 
sobre d oairo, y la o^a oon los retoñes 
de oro, y oon las fimñas de sus hemor- 
roidas. 

18 Y las vacas se encaminaron por el 
camino de Beth-semes, é iban por un 
mismo camino andando y bramando, 
sin apartarse ni 4 diestra ni 4 siniestra : 
y los principes de los Philistéos fueran 
hasta él término de Beth- 



18 Y los de Beth-semes segaban él 
trigo en d valle; y airando sus ojos 
vieron éí arca, y holgáronse cuando la 
vieron. 

14 Y d carro vino al «ampo de Josué, 
Bethsemita, y paro allí ; poique allí ha 



reoteron las vacas 



¿ja una gnú piedra : y ellos cortaron la 
madera del carro, y otr 
en holocausto 4 Jenov4. 

19 Y los Levitas InOaron el ara de 
Jéhov4, y la eaia que ettaba Junto 4 
ella, en la cual ettahan las alhajas de 
oro, y pusiéronla sobre aquella gran 
piedra: y kis hombres de Beth-semes 
sacrificaron holocaustos, y mataron vío- 
timss 4 JehoT4 en aquel ola ; 

16 Lo eual viendo los cinco príncipes 
de los PhUiatéosy, volviéronse i Bcron* 
el mismo dia. 

17 Estas pues son las hemorroidas de 
oro que pagaron los PhiUatéos 4 Je- 
hov4 en expiación. Por Asdod una, por 
Oaza una. por Asoalon una, por Úadi 
una, por Ectod una : 

18 Y ratones de oro oan'bnm al nu- 
mero de todas las ciudades de los Phi- 
listéos perteneeientet 4 los clnoo prüid- 
pea, desde las ciudades ftMrtes haau las 
aldeas sin muro, y hasta la gran piedra 
sobre la cual pusieron d arca ae Je- 
hov4| piedra que etiá en el campo de 
Josué Beth-a^mita hasta hoy. 

U> 5 Entdnoea hirió 2Mm atewM de los 
de Beth-aeroea, ponjue habun mirado 
d arca de Jehov4'; hirió en ei pueblo 
oincuenu mil y setenta hombres. Y el 
pueblo puso luto, porque Jehov4 le ha- 
bla herido de tan ñan plaga. 

M Y dljeroa los de Beth-semes ; ¿ Qui- 
en podr4 estar ddante de J«hoT4 d 
Dios Santo*? ¿ Y 4 quian saUr4 desde 
nosotros/? 

81 T enTÍanm mensderoa 4 los de* 
Chtrlath.Jearim diciendo: Los PhiUs- 
téos han devuelto d área de Jdio- 
v4: descflodad pues, y llevadla 4 to*- 
otras. 



CAPITULO VII. 

Lo» d« Ohi rtal h i tar í m m Omom ú ana ét 
BM ww. linMl w eoMWari* ala frwV- 
eaetoa i* fis i m i, ti tmti erapartU$$. 0^ 
Mmm Hw/idar vieUHa dt toÍFIMMot. 

Y VINIERON los de Chlxiatfa-Jea. 
rim, y llevaron d aroa de Jdiov4«, 
y metiéranla en casa de AMnadabt, ti- 
toada en el collado; y aantifiearon 4« 
Eleaaar su hUo, para que guardase d 
área de Jdiov4. 

9 ^ Y aconteció que desde d dia que 
11^ d arca 4 Chlriath-Jearim pasaran 
mudios dias, vdnie afioa; y toda la 
casa de Israd lamentaba en pos de Je- 
hoT4. 

8 Y habló 8amud 4 toda la easa de 
Israd diciendo : Si de todo vuestro co- 
ra«m os volvéis 4 Jdiov4', quitad los 
dioses ágenos y* 4 Astaroth de entre 
vosotros, y preparad vuestro oorazon 4 
Jdiov4, y 4 solo él servid, y os Iibiar4 
de mano de los Philistéos. 

4 Entonces los 14)oa de Israd quitaron 
4 los Baales y 4 Astarodi/, y sirvieron 4 
solo Jdiov4. 

8 Y Samad d^o: Juntad 4 todo Is- 
rad en M ispa, y yo oraré por vosotros 4 
Jehov4. 

6 Y Juntándose en Mlspa, sacaron a- 
gna, y derram4ronte ddante de Jeho- 
v40; y ivvnBnn aquel dia, y dUeron 
allí: Contra Jdiov4nemos pendo a. Y 
Jusgó Samud 4 los h^Jos de Israd en 

7 1 Y oyendo los Philistéos que loa 
hijos de Israd estaban reunidas en His- 
pa, subieron los prindpes de loa Philis- 
téos contra Israel: lo cud como hubi- 
eron ddo los hUoB de Israel, tuvieron 
temor de los Philistéos. 

8 Y iMuon los h^os de Israd 4 Sa- 
mud : Ño ceses de clamar por nosotros 
4 Jdiov4 nuestro Dios, que nos guarde 
de mano de los Philimos •'. 

9 Y Samud tomó un cordero de ledte, 
y sacrificólo entero 4 Jd>ov4 en holo- 
causto : y clamó Samud 4 Jdu»v4> por 
Israd, y Jdiov4 le oyó*. 

10 Y aoontedó que estando Samnd 
sacrificando d hdooausto, los PhIUMéos 



llegaron para pelear oon los h^ «le 
Israd. Mas Jehov4 tronó aqud dia 
con grande estruendo a^re los Phllia- 
téoa, y dasbarattSce/, y lw«m vencidoa 
ddante de Israd. 

11 Y saliendo los hijos de Israel de 
M iqpa, siguieron 4 los Philistéos hirién- 
dolos hasta ab^ de Beth-car. 

18 Tomó bi«go Samud una piedra ■», 
y plisóla entre M Iqw y Sen, y púsole 
por nombre Eben-ezer Jj, diciendo tUaata 
aquí nos ayudó Jdiov4. 

18 Fueron pues kis Philistéos huml. 
liados, que no vinieron mas d término 
de laxad: y la mano de JehoT4 ftié 
contra los rhilistéos todo d tiempo de 
Samud. 

14 T fueron restituidas 4 los hUos de 
Israd las ciudades que los PhlUstéoa 
hablan tomado 4 kis Israditas, desde 
Ecnm hasta Oath, con sus tt'nninoa; 
é Israel las libró de mano de los Phi- 
listéos. Y hubo paz entre Israd y d 
Amonhéo. 

lA 5 Y Juagó Samud 4 Israd todo el 
tiempo que vivió. 

16 Y todos los alkis iba v dd» vudta 
4 Beth-d, y 4 Oilsd, y Miq», y Jus. 
gaba 4 Isnd en todos estos lugares. 

17 Volvíase después 4 Rama, potque 
dlí éstate su oasa* : y dlí lomMm Jus- 

aba 4 Israel, y edificó aUÍ dtai 4 Je. 
iov4. 



•Csp.4» 

Bal. mi 

»aBs.8.3,é 

•la. «8.11. 



a 



rfDn.». 
la 
IBer.U 

JoelS.ll. 

«0«B.».i 

JOiL».]i 

n. 



«X6S.1ÍII 
Job 16. SU 
Jer.».L 

ftJnaeJiUft 
SaLlOll, 
JCC3.IÍ 
14. 



ib.Zl.i- 



ABaL9aÍ 
Ssiir.S.li 



<8aLlS.Ui 
14. 



»G«aA« 

U. 



>04^a>^ 



I BAMUIL, Vni, IX. 



Yis: 



dij£ ^HDiHli In lUDMi' d> IirM : 






líSri'í-ji: 



jSm iw»Ho ffaa iliiiiii, iJ í5mj 



fCSLÍ-J' 






la j1«1 ú I^Bto iw H biU^SS 






™l5ipin 















nd mrniiíifTii Ajo 1 1 



didJi 7 niB^ ■■ madki «• )• «>■ 



MhIkE^: »■ JT Jl lá á Mi 



|duu> <k ■lu MMMd. j iJnll 



—Utt, DH hH dl^ OMM Ol lplBa > 



HBlg diliu la ^ sana I P«, 

lAdiMAft M aAfd pflH d «tunda dUi i 
T* ba «MUilo il rttlM.. V Su) 









S Y biiy*» JeUM» a» míToilpl' - 



inoMUDil UtodiOaF jSauu- 
~» T UgB» d> lili fLroBlK, , Uti 






¡no a. Jii. H,l|¿Eirj y»M ü 



(■T U iTiba de Bm^müp 



S-'l 



iCUMb 



X SAHtnSii XI, VBL 



tLClOti. 



llle]r.L9t, 



»CkMLi. 



INmL 
p18t.l.l 






pueblo ? Eldñci «I wmMo «laaMS ant 
iil«pta,«elendft: Vl«««li«y«. 

•5 taaMl wbM IMf» tf poeMo «1 
deradbo del nbMk j leeiNélo en m 
HbiD, el eaal gomíS delante de Jehorá. 

»T eavló SamMl á todo el paetalo 
cada «no á en eeía: j feal «amMan w 
Ibé & m cata en Oabaa«» y lli a a een 
4k algwmi éA eJrfwiiHe, «1 aonMu de loe 
cades Dloe haola toeado» 

S7 Peto fc» taináoet dijeran: ^Cdrao 
Boe ha de aalrar aete ? T tavMnMÜe 
«n poso, y no la ttajonn 
éidiaimvió. 

CAPITULO XI. 



*0i>.l7.1l. 



!sí&.i 



fe'^'^ 



AfbiUM Im i» Jebw d« OahaJ por «I r<* 

df ím jMflweiiat, jiMai mmn 4 Bmd, u 
mol witae y Ut Mra, y «m» mí» «Moria 
«HM «Htoridod «a « jmmUo. ftw wrf y 
itáo el tmMú «oajfnaaM M <ii«e*on «on 



«V'MilO. 






Y SUBIÓ Naaa AaanHnitta«, y atentó 
«anum eonira Jabea de Oalaadb. 
T ttdoa les de -Mbm d^SMn 4 Naas : 
Hai allansa oen noeotne, y le eerTi- 

» T Naas Ammoaita la» Mqioadld: 
Oon aüa oottdiekm basé alianaa oen 
«HotiM, qae á oada uno da todos voa- 
atmiaqiie al <4o doraalio» y ponga eata 
afrenta tobre todo Israel*. 

4 Enlteeea loa aMlaaaa de JalMS le 
d^aron: EMboa aleta dlaa* para qve en- 
«ianes aaaniajena A todas ka t&mloas 
de Israel; y si nadie imbieia qne ñas 
defiMda. saMpámos á tí. 

4 Y Ucgando loa aaenealens á Oabaa 
de8aaI<4f>enn«Btaa palabias en oídos 
dsl padilo: y toda d ipneMo Uo«6 á vas 

SBfltitO. 

A Vbé aqai RMd one venia del «ampo 
toas lea bosyesi. y dijo Saúl: ¿Qué tiene 
tf pueUo. 4ae Heaan? Y aontfionle las 
palabras de loe homtnaa da Jabas. 

e Y el espirita da Dios annbató & 
tel* en ayaado esMa palabras, y en- 
ecaditeen ira en gran maaraa. 

7 Y tom sanio «n par da bnefea, cor< 

Bisen piaaaa, yan^Mlas por todos los 
^fmiaea do Iñaei -por mano de oacn- 
mkumf, diciendo : Onalquieen qne no 
wian ea pea deflanly en pos de 8a. 
BHal, aaí aaafr hacho á ana boayesjf. 
Yenéesmer daJehoaá sobre al peieblo, 
7 ■allawn todas oonao «n aalo iMnabce. 

t Y oeaildios an Beaeo^y flieroa los 
*Upa de laraei treeeientoa rail, y twiata 
dlesinnriwasdeJadá. 

* YiesasiaUaiuii 4 loa raena^larss qne 
ItaUui wnbio : Así dbidis á los de Ja- 
iMs-de flalaad: Maflan» en ealentaado 
«iaal,iendBil8BalTasiMnto. iY «fallieran 
lasBBH^tsros, y Asobuéronlo 4 los de 
JiAss. loa ou aira aa Italgaran. 

10 Y los de Jabes ^eron: MaBana 



*í«e.T.ll 



Ih.il.jl 



4 Toaotma, para a«e hagáis 
•en Bosotroa todo lo qne baan-oa pa> 



U Y al dia aigniasrta disnuo flaol al 
ftoUom tim aaonadroMS-*, y entraran 
«a aeriio del real 4 bi «ala de la ma- 
araa, é hlileven é Ira Ammoitltw hasta 
ad dia ealentaba : y loa queqnedawn 
. n dlspeiBos, tol que no quadaiwti 
das da sitos Jnatra. 
1« 1 £1 paabla anldnara dijo 4 8a. 
I (|MSB«.<e« Iraqna daeian, B«- 
' aisabraBoaotrraVPPadussraes 
), y los matáramos*. 
1* Y leal dUo i 'No araelA boy al. 
^Mii praine hay ha atando JelMiv4 



imoal.pB«Ui>:y«- 



4rid,«ramB 4 
mos alU al reino. 

Ift T ftté teda al pu«ble 4 «ilgal, < hi. 
«istieran-alU 4 Sanl por ttj delante de 
Jebor4 en Oilgal. Y saeitdearan allí 
tkMxmm pacígara drtanto de JahoH ¡ y 
«lentoanra moolio allí 9»ml y todos las 
delsaael. 

CAPITULO XI r. 

aMMS^^osMaa vn MI ofeíAia ceMcflana av 9wNnhi 
tMtifieaia for A fm M it, al ««• t w nmt M éu 
ínmréio pin «m ÍNm JIííUHéíis d wr 
dMM al Mer/ y 1m 
ara ' -" 



1*1 



Y DIJO Samuel 4 todo Israel : Hé 
aquí, yo he oido vuestra rot en 
todm Ira eesM que me habeia dlolio«, 
yosbapaastotey*. 

5 Ahora para, hé aguí vueatra rey t4 
-detento de ▼oaotios. Yo soy ya vlcifo y 
cano ; mas mis hilos están con Tosetroe, 
y yo ha a nd ai i o dratarted» vesaira s daa d e 
mi tnoeadnd hasta este dia. 

8 Aqoí ceteyi atoa^piad eontn mí 
delattM da JahorA, y delante de ra un- 
cido «, ai he tomado el buey da alguno, 
« alba -tomado el asno de alguno, ó si 
he calumniado 4 alguien, ó ai ne agravi- 
ado 4 alguno, ó ai de alguien he tomado 
eoheeho, par et eual h^ cubierto oais 
<l|oa'; yoa aatialbré. 

4 Kntilneto dieren : Nanea noa hra 
calumniado, ni agraviado, ni has toando 
algo da mano da ntaagun hombra. 

6 Y él lea di)o: J^ov4 M taatlgo con- 
tra v a a otra a , y «u ungido también «vtoa- 
tigo en cate dia, que no hab^ hallado 
en mi mano «ora nlagaaa. Y cUoa ras» 
poodiaraai Aaí«. 

6 ^ Enténoes Bannial dijo al pueble : 
Jéhov4, aua hiao 4 'Motara y 4 Aeran, 
y que aaao 4 tumItm padxw de la tiena 
de Bolpto. 

7 Añora para aguardad* y yo os haré 
caqpo deluito de Jéhová de todra las 
justteiM« de Jahov4, que ha heoho con 

8 DeapuM que Jaeob hubo entrado en 
&ipto/, y vuestras padfw clamaron 4 
Jaiov4#, Jehov4 envió 4 Molsra y 4 
AaronA, ios eualra sacaron 4 vuestras 
padrra de Egipto, y los hicieron habitar 

9 y ol^Sjumi 4 Jahov4 su IMm, y «1 
los vendió en la mano de Sisara', ea- 
pitan del düraito de Aera, y en la mano 
de iM PhffialéM*,y an la mas» del rey 
de Moeb^ Ira onatos Ira hioieron guerra. 

10 Y «líos obmuDun 4 Jahav4. y dl- 
jenm: Peaasnra, que hemm ^'O*'" ^ 
Jehov4, y hemoe cérvido é los Saalto 
y 4 Aitsíotl* : Ubvanos pura ahon de 
la nuao de -nuestraa anemigra, y te sar- 
virémoa. 

11 BntóneraJaiiov4 envió 4 J«o>baalw, 

Í4 Bedan, y 4 Japhte, y 4 Samuel, y « 
btó deaomo devuratm anemigM al- 
«ededor, y habitastai» aaguroa. 

18 Y habiendo «visto que Nara, rey de 
1m hijoa da Aitunan, raída contra tos- 
otras«, me d^isteis: Na, sino rey re- 
ina»4 cobra noto to to ; siendo vuestra aey 
JdMv4vuealao IM«. 

•18 Ahora 'para. vad aquí vuestra Tsy 
que habeia wagirta,^ eual<padliteisi yu 
vaia-qne JahavA ha puaato sotan «ra- 
otrrany*. 

14 Si temiereia 4 Jdiov4, y te eirvi- 
aeals, y «vra al a an vos, y no itaarels te* 
beUrai» 4 la :palabra da JAov4, aaí vos' 
otraseomftéiiiy qoeiiciaa'eabra-voeearas 
aeréis en pos.de Jahav4 vuestra IMas. 

13 Mas si no oyevsis- la voa de Je- 
lioié, j si-feeasla rab e M ra 4 tan «ala- 
hiw Js Jeh««4i 4a oano da jAo«4 



•OsaS-S. 
I». 90. 

«can. 10. M. 
ylL14.U. 



• Na. 18. 18. 
10Ur.Ua4 



«SeurlCí». 



•Jaae.8.11. 



/Ora. 48. 8. 
&XX.8.10. 



•'Jaac4S. 



<Juee.S.lS. 



"Jwe.8.14, 
82. 



•C^ILZ 



•OalS.Il. 



rjoa.M.li, 
90. 

Sal. 81. 13, 
U. 



A.C.10W. 



L SAMUEL, Xm» ZIV. 



Lcm. 



i 9 xer. 9. 



'Bul*. 8.10, 



•El. 14. 81. 



tltx.9.». 
lJaui&l& 



•Jer.3.1. 



«Jer.16.19. 

Jon*2.8. 

VSl. 20444 
■I«.8.S1. 
82. 



• aCor.U. 

u. 

CoLl. 9. 
»BodM.ia. 
13. 



«I)M.a8.S6. 



•Cftp.io.a8. 

» Cap. 10. 6. 



«Joa.7.X 



'C«pwl4.11. 



taá oontra Yototrot oomo oontm tvm- 
trMpadTMf. 

16 JBqienid aun abofa, y mirad cita 
gran coca que Jahová hará ddante de 
▼ue>trMq)(M. 

17 ¿ No e« ahora la doga de lo* trigos P 
Yo damaré á Jebera, y ¿1 dará tmenos r 
y aguas, para que contncait y veáis que 
M grande vuestra maldad, que habéis 
hecbo en los ojos de Jéhora pidiéndoos 
rey. 

18 T Samuel clamó á Jehorá ; y Je* 
hová dio truenos y asnas en aquel dia : 

Ítodo á pueblo temió en gran manera 
Jéhová y ér Samuel •. 

19 5 Bntónoe* dUo todo el pueblo & 
Samuel : Ruega por tus sierros á Jé- 
hová tu Dios f, que no muramos : por- 
que & todos nuestros pecados hemos 
aiTadido «tt« mal de pedir rey para nos- 
otras. 

90 Y Samuel respondió al pueblo : No 
temáis : vosotros nabeis cometido todo 
este mal ; mas con todo eso no os apar- 
téis de en pos de Jehová «, sino servid & 
Jehová con todo vuestro corazón. 

Si No os apartéis en pos de las vani- 
dades, que no aprovechan, ni libran *, 
porque son vanidades. 

89 Pues Jehová no desamparará á su 
pueblo' por su grande nombre*: por- 
que Jehová ha querido haceros pueblo 
suyo. 

88 Así que lejos sea de mi que peque 
yo contra Jehová cesando de rogar por 
vosotros*: antes yo os ens^are por el 
camino bueno y derecho: 

84 Solamente temed á Jehová &, y ser- 
vidle de verdad con todo vuestro cora- 
zón: porque eonsidatad cuan grandes 
cosas ha hecho con vosotros. 

86 Mas si persevorareis en hacer mal, 
vosotros y vuestro rey pereceréis*. 

CAPITULO XIII. 

Jonaüum, htío dé SatU, duiktu» ta mumMon 
de lo» FhiUMM 9W habia «» Oobaw. Jim- 
tamdom V» PhiUkioB eonira Awl, ypanei- 
mtdok á tt qv» Satnutl m tardaba, ofrt» 
<l Motauéoi par lo cuál Bamuel U denum- 
eia t¡iu Dio» Ib ha dnueito del reino, y dt- 
gUo Otro mtior fue tí. 

Había ya Saul reinado un alio; y 
reinado que hubo dos ailo* sobre 
Israel, 

9 Escogióse luego tres mil de Israel : 
los dos mil estuvieron con Saúl en Mioh- 
mas y en el monte de Beth-el, y los mil 
cstwderon con Jonathan en Gabaa de 
Benjamín* : v envió á todo el otro pue- 
blo eada uno a sus tiaidas. 

8 *f Y Jonathan hirió la guamioion de 
los Philistéos que habia en el collado^, y 
oyéronlo los Philistéos. B hizo Saul to- 
car trompeta por toda la tierra, dicien- 
do: Oigan los Hebreos. 

4 Y todo Israd oyó que se decia : Saul 
ha herido la guarnición de los Philis- 
téos. y también que Israel olla mal á los 
Philistéos. Y juntóse el pueblo en pos 
de Saul en OilgaL 

5 Entonces los Philistéos se juntaron 
para pelear con Israd, eim treinta mil 
carros, y seis mil caballos, y pueblo co- 
mo la arena que tdA á la orilla de la 
mar en multitud: y subieron, y asen, 
taron campo en Michmas, al oriente de 
Beth -avene. 

Mas los hombres de Israel viéndose 
puestos en estrecho, (porque d pueblo 
estaba en aprieto,) esoondiÓBe d pueblo 
en cuevas, en fosos, en peBascos, en ro- 



, y en cisternas d. 
7 Y átgwno» de los Hebreos pasaron d 
Jordanála tierra de Oad y de Galaad : 



7 Savl se estahft MB en CHlgal, y todo d 
pueblo Iba tras de él temblando. 

8 Y él eneró siete dias, eoaibrme d 
plazo que Samad AdMe d<eáe; pero Sa- 
muel no venia á Oilgd, y d pusblo se 
le desertaba. 

9 Entonces dijo Sanl : Traadme fado- 
oausto, y saoriflolos paeifioos. Yofkedé 
d holoeansto. 

10 Y oomo él acababa de hacer d ho. 
locausto, hé aquí Sanmd que venia ; 7 
Saul lo salió á icdbfar para sdudarle. 

11 Entónocs Samud dijo : ¿ Qué has 
heeho? Y Sanl respondió: Porque vi 
que d pueblo se me iba, y que tii no 
venias d plazo de los dias, y que los 
Philistéos estaban juntos en Michmas, 

18 DUe «■ «d: Los Philistéos deseen- 
deián ahora oontra mí á €Hlgd, y yo no 
he implorado el Ihvor de Jehová. £•- 
foroéme pues, y ofte^ holocausto. 

18 Entonces Samuel d^o á Saul: Lo- 
camente has hecho, mu no guardaste 
d mandamiento de Jwová tu Dios, que 
él te haUa intimado*. Porque diora 
Jehová hnUem ocnficmado tu reino 
eobre Israd para dempve. 

14 Mas ahora tu rdno no será durable. 
Jdiová se ha buseado van» según tu 
oorazon/, d oud Jdiová ha mandado 
que sea capitán sobre su pueblo, por 
cuanto td no has guardado lo que Je- 
hová te mandó. 

IB Y levan t ánd o se Samuel, suMó de 
Oilgd á Gabaa de Benjamto. Y Saul 
contó la gente que ae nallabe con él, 
que enm como sdsdentos hombres f. 

10 Saul pues y Jonathan su hijo, y 
d pueblo que cm dios se hallaba, que- 
dáronse en Oabaa de Benjamín 1 mas 
los Philistéos hablan puesto su campo 
en Michmas. 

17 Y Y saliera! del campo de los 
Philistéos en coneríb tres eaoaadnsies. 
El un escuadrón tiró por d camino de 
Ophra hAda la tiam de Sud ; 

18 El otro escuadrón marchó hada 
Beth-oron*, y d temer escuadran mar- 
chó hada la región que mira d vdle 
de Sebdm i hacia el dederto. 

19 Y Y en toda la tierra de Israd no 
ae hallaba herrero*; porque los Phi- 
listéos haUan dicho : para que loa He- 
breos no hagan espada o lanza. 

90 Y od todos loa de Israd desoendian 
á los Philistéos cada cud á amelar su 
r^a, su aaadon, su haoha, ó su sacho, 

ti Y cuando se hadan booas en las 
n^as, ó en los azadones, ó en las orqui- 
lias, ó en las hachas; harta paia una 
ábsida que se hubiera de componer. 

88 Asi aoonteeió que d dia de la 
batalla no se hallé espada ni lanza en 
la mano de alguno de todo d pneblo, 
que eaktba con Saxd y oon Jo n a th a n , 
esoepto Saul y Jonathan' su hijo que 
las traían. 

88 Y la guarnición de loe FhiUstéos 
sdló d paso de Michmas m. 

CAPITULO XIV. 
JoNoAoN, Orno de «wj/ l e mo «n Dio»* d«*- 

teemdere.d^ftr' 



'oNoAaie, Oeno de soMIama t 
barata, €uompaHaio dé mi eseí 
etto de loe PhOiMees V per 



/MroawHto de eu padre «itaee á ptí^ de 
perderla vida. 

Y UN dia acontado que Jonathan, 
h^o de Saul, dUo á su criado que 
le traía las armas : v en, y psseg w ia á 
la guamidon de los Philistéos, qae «dá 
á aqud lado. Y no io hizo saber á sn 
padre. 

8 Y Sanl estaba en d término de Ga- 
baa, debajo de un gmado que hetim en 
Migron, y el pueblo que csMba oon él 
«ra como aalsdentos bombiese» 



cdt.ísn. 



L'SAlCCSIs ziy. 



A. C ck. IMT. 



%'■'• 



lf.%*. 



^u.a. 



hea.7.4J7. 
ICbliU. 



I Dito Does Jonathan á m orlado qae 
tnu utf anaaa i Ven, paMino* k la 



lte.lL 11 



8 T Aehlat», hUo de Adúlob, Imt. 
mano d« lehAbod, hijo do Vhbammt hijp 
de EU, necfdoce de Jehorá en 811o, 
llevaba el Ephodct y no Mbla el pne- 
Uo «ne Jonallian ae hnUete Ido. 

4 T entre loe poaoa por donde Jona- 
than Tmevraba paiar á la guamiolon 
de hM Fhiliitéot, AeiMa^ «n i»ailaaoo 
agodo de Im una parte, y otro de la 
olla paite: al nao ae llamaba Boaat, 
y d otro Sene» 

5 El un pafiaMo iltnado al Norte 
hada Mlohmat, y d otro al Mediodía 
h4olaQabaa. 

« 
le 

gnandeion de «toe ineirciiiieleot : qul- 
tá hará JdioT& por nowtroe { que no 
ei dÜfeO & JdMvá talvar can mnititiid, 
ó ooB pooo nifancro •• 

7 Y m p^o de annas le xetpondid: 
Has todo lo que tiene* en tu eoiazon; 
Té qpe aquí ettoy contiio & tu voluntad. 

8 T Jonadum d^o : ué aqni, noootroi 
pataréme* 4 ettot homlaree, y nos moa- 
tearánuN & «líos. 

• 81 noe dieren ad: Itperad hasta 
que Ik^gnemos 4 Tototnt ; entdnoes nos 
caturimos en nueatn» lugar, y no su- 
btaéBaos & ellos. 

10 Mas al no* dijeren así: Subid 4 
noaotro*; entdnees sublnémo*, porque 
JdwWk lo* ha entrMado en nuestras 
manos, y esto no* «fra por seflal f. 

11 Mosúrinmse pue* ambos 4 la guar- 
nldoo d* los PUBitáos, y los Philísláos 
dijenm: Hd lo* Hebrte* que salen de 

.. I las eavanas en que ae hablan esoon- 

P%ll.&;dÍll09. 

U T los hombres de la guarnición 
ropondicnm 4 Jonathan y 4 su paje 
de annas, y dijeron : Subid 4 nosotros, 
y os haréÓMM saber nna sosa. Entonces 
Jcnathan dijo 4 su paje de armaa: Sube 
ina mí, que Jéhow lo* ha entregado en 
lauanodelsmd*. 

U T subió Jonathan tr t pami o oon sus 
manas y sus pies, y tras ál su pi^e de 
araiaa ; y lo* que calan delante de Jo- 
naftan, su paje de armas en* iba tras 
Alos mataba'; 

U Esta ftié la primera rota, en la 
(Mal Jonathan con su p^e de armas 
mataron como unos ▼dnte hombres en 
d «^pedo de una media yngadai 

U 5 Y hubo temblor en el real, y 

r' «A. eampo, y entre toda la «ente* de 
guarnición: y los que haUan ido 4 
iHoer eonrerías, tamnen dio* tembla- 
nia, y alborotdae la tlerru: hubo pues 
pan oonstemaeion. 

M Y las eentinelas de Saúl Tieron 
daide Qabaa de Benjamín oomo la mul- 
ftnd «ataba turbada, é Iba ds una parte 
á otn.j era desheoha. 

17 1 Bntónoe* 8aul dQo al pueblo 
4** taaia oonslco: Reconoced luego, 
y adrad quien hagra Ido de los núes- 
tma. Y reoonocldo que hubieron, ha* 
Daron que fldtaba Jonathan y su p^ 
de armaa. 

M Y Saúl dijo 4 Aehlaa : Trae d az«a 
de Dio*'. Porque ei arca de Dio* estaba 
cntfeecs oon los hljes de Israel. 

Ifl Y aoontfpió que estando aun ha- 
Mando Saúl oon el sacerdote», el al- 
bnoto que héUa en el oampo de los 
ndUitéos ae aumentaba, é iba oredendo 
a gian manera. Entúnoea dijo Saúl d 
MMrdote t Deten tu mano. 

10 Y Jontando Saúl todo d pueblo que 

I oon él cataba, vinieron haata et lugar i» 

T.11, la batalla: y hd aqui que la espiSUi de 

**¡li:Mda ano era UMaMe contra su oompa- 

* I '"M, y la mortandad «rw grande*. 



Mh.isi 



»Wli8. 



fj?'^- 






n T lo* Hebreo* que haUaa estado 
oon los Phlllstdo* de tiempo ante*, y 
liablan venido eon dio* de lo* aliede- 
dores al oampo, también e*to* •• «deis- 



eiu ser oon lo* laraalita* que «ateten 
ul y oon Jonathan. 
n Arimlame todo* lo* laraeüta* que 
ae hablan escondido en d monte de 
Bphraim*, oyendo que loe PhUistdo* 



huían, dio* tamMen lo* persiguieron 
en aqudla batalla. 

18 Así salvó Jehov4 4 Israd^ aquel 
día: y Uegó d aloaaoe hasta Beth- 
avenf. 

M 5 Peo lo* hombres de Israel fbe- 
ron puestos en apura aqud día; porone 
Saúl habla oonturado d pueblo did- 
endo': Gualquieía que comiere pen 
hasta la tarde, hasta que haya tomado 
v én ga nl a de mis enemlaos, sea md- 
dito. Y todo d pueblo nonabla gustado 
pan. 

88 Y todo d puaU» étt pala Uegó 4 
un boaone, donde habla , mld en la 
supertlole dd oampo *. 

SV Kitró pues d pueblo en d bosque, 
y hó aquí que la miel eorria, ma* nin- 
guno hubo que libase la mano 4 su 
boca: j^orqne d pueblo temía d jurt' 
mentó. 

87 Empero Jonathan no habla oído 
cuando su padre coi^nró d pueblo, y 
alargó la punta de una vara que tnda 
en su mano, y mqjóla en un pand de 
miel, y llegó su mano 4 su boca ; y aus 
ojos ftieron aclarado* *. 

88 Entonce* habló uno del pueblo 
diciendo: Tu padre ha ooi\)uraao es- 
presamente d pueblo dldendo: Md- 
dito «se d hooibic que comiere hc^ 
manjar alguno: y d pueblo deafkllecia 
iékambn. 

88 Y respondió Jonathan : Mi podre 
ha turbado d país. Ved alunra como 
han sido aclarados mis qlos por haber 
gustado un pooo de esta nud : 

80 i Ouaato mas d d pueblo huMera 
hoy comido del despqjo de sus enem^os 
que hdió ? ¿ No se habría hecho ahora 
mayor estrado en lo* Fhillstéos ? 

81 E hirieron aquel día 4 lo* Fhills- 
téos deade Midimas hasta AJdon : mas 
d pueblo se cansó mucho. 

88 Tomóse por tanto d pueblo d des- 
pajo, y tomaron ovejas y voces, y becer- 
ro*, y mat4ronlo* en tienra ; y el pueblo 
comió con sangre. 

38 Y dandoFe de ello avlao 4 Saúl, 
d^áronle: El pueblo peea oontm Je- 
liov4oomiendooon aangrew. Yáld^e: 
Voaotro* habd* prevaricado. Redadme 
alMira ac4 una grande piedra. 

84 Y Saúl tomó 4 decir : Esparofo* por 
el pueblo, y decidles que me traiga cada 
uno su vaca, y oada cud su ov«;)a, y 
éegoWaálei úuí, y comed, y no peca- 
réis contra Jdiov4 comienoo con san- 
gre. Y tn^o t'K'o ^ pueblo oada cud 
por su mano su yaca aquella noche, y 
degdlaron allí. 

85 Y edlfloó Saúl altar 4 Jdiov4«, el 
cud dtar fkió d primera que edificó 4 
JehoT4. 

88 5 Y d^o Saúl : Descendamos de 
noche contra los Phüistéos, y los saque- 
arémo* hasta la mafiana, y no depara- 
mos de ellos ninguno. Y dios dieron : 
Haz lo que bien te pareciere. IH}o luego 
d aaoeraote : Llcfguemonos aquí 4 Dios. 

87 Y Saúl consultó 4 IMos : ¿ Descen- 
deré tras los FhiUstéos ? ¿Los entre- 
gar4s en mano de Israel ? Mas Jehovd 
no le dló respueata aqud dlay. 

88 Entonce* dijo Saúl: Llegao* ae4 
todo* loa prlndpale* dd {weblo ; y aa- 



•(kp.l8.& 



PBl.14.30. 

8aL44.8,7. 

Os. i. 7. 
tCapblS.0. 



'Jaae.96. 



>Bi.S.8. 
Ka. 18.87. 
Maft.S.4. 



«Oa^80.IS. 
Pn.8kie. 



« Ler. 8. 17. 
y 17. la 
bea.l8.9B, 

ss.flLas. 



"JoaailO. 
Jii«e.flb9l. 
Ix. 80184. 



»0^8B.«. 



i;BAjnncb'XVi 









nqndidJ 14 "• ¿(> 



UjBtdnc ¡ UMU UHb, <nm k 

' mmM u aldnllo, j UiU 

da Im |H<|«, MnCTj ti ¿ U u 



K7á»B 






dUoiBMUiiauUli Jitiiiir: Vd 

JlUH llMlM»wff » Jlillrt M ¿« <t 

tlu tribu dt bnil, ; rriii i* ».lw 






sa 



— ÍSSaíiíS:'!.— 






;síq 



kC.«ir.«0l4 



L sj^n^EL» zvi, xvn. 



AiUth. Né. 



>Xr.2S.9L 

IB.51.1S. 

QaLLlOL 



klBsT.U. 
90, zL 

'CapwSB.17. 



'9ra.3S.I9. 
Bx. M.14. 



ilaecl.7. 



fo-U.17. 



'K.7.1& 

7U.14. 
711 IL 

•W.78.70. 



■.17.U. 



'■1 inMUo, j* ca m a i tl Ala tob de- ellos. 
Teadmiainiei aboa» mi peeado, 

95 Y -nielTe eonaal g o para que atfon 4 
JchwHL 

•6 Y Samocl mpondJÓ á Sanl: No 
■^ro i ^efé eontiflo; poarqne detcehaite }a 
labra de Jehová, 7 Jelvavá te ha 
.pan que no seas 1*7 tobre 



S7 Y TolTiendoM-Saimiel pera ixae, ^ 
«ello inaao -áe te oria de an eqia, y de* 



flS Bncdncce Samad le dijo : JdiofA 
ha deagmado hor de tí el raino de Is- 
rael «, y lo ha dado á «u pr^)ÍB}o vít^ 
qaeciL 

S9 Y también el Veneedor-de larad no 
•ictttitfá', ni ae •nrepentix& : porque no 
«a hnnkliae paca ene se anreplenta. 

80 Y él dijo : Yo he pecrido : raaenté- 
9ete ^pie aae- honres aelanie de lea an- 
■fflianea de ni pueble, y delante de Is- 
rad ; j welve eoBmlgo,^p«ta que adore 
áJtfunAMDIos. 

MY-velTid Saoaueltna'SaBlvyttdeHS 
«aal á JchovA. 

•W -^ Deapuaa tfjo Sennel : .Tiaedme 
á Agáfr, rñ de rfjnalec. Y Agag vino 
4 41 4eycaéamcMle. YdiJoAgag: Gi- 
le paaó la amaagara de la 



-•S-T-Saamel dijo:*Cerao tu eepada 
ót^ laa mi^eres am hljoa, así tu ipacbe 
oaift ate MJo entre las nmjcrea/. En- 
tú mem» Saairael eertó en pedaaoe á Agac 
dclanle de JAo«á en OUgal. 

84 Y Fiiéae luego Samuel á Rama, y 
flaai «niild 4 su cas» en Oabaa de Saúl. 

•as Y- aunoa despaea yi6 Samuel 4 SaUl 
en toda aa vida: y Bamoel lloraba 4 
Saolft; mas Jch0v4 se haUa arrepen- 
tido «te haber puesto 4 ■Saúl por «ey 
8rt|w Xncart. 

CAPITULO XVI. 

Uoramdo Am»imI í BmU, Dio§ b aMtvIa:««w 

«o lo Borv-mof, puet fl toha tltttehado, y 

Mw «opa 4 tmgír á David por r«y ; lo euat 

H taOT. B<ml,d^tU> áA «pCriiuieDiM, 



■áA étmtmAo ¡ jr por xotuiío de 
mu mmrvm b es trmiá» batid. 



mmm mmww wwm •« w «raweav ^rwawvj jpmmrm JIM 

y DIJO JdM«4 4' Samuel: ¿Hasta 
evando has-td de Uoiar á 8aa)«, 
habfciadnln yo daaeebado para que no 
aaia»«Dlnei Israel? Hinche tu euenio 
ém aocite, y Ten, «e enviaré 4 laai de 
- llcü i>lehero : poique de «as h^os me 
he moTtatn de vty*m 

:t Y dQo Samuel : i Cerno iré'? «1 
étanl 1» entendiere, aae matea*. Jeiu>v4 
respondió: Toma contigo una beeem 
de la-vaooda, y-dí: A saetiñoar.4 'Je- 
]io«á:lM«eBld«M(. 

8 Y llama 4 Xaal al aaotlficto, y yo «e 
aparflaWl lo q^ie has de haeer} y «in- 
fivaMihae al que yo4frdljece«. 

éliico unas Samnel «orno le d^o iTe 



: yhiegoqae^ UeeóABcth-ltiwm, 
de la oiudad le aalUroná 



/klflLlOL 

f«.U.U. 

ICkIUBL 
'CH.17.lfc 



4M. 14740. 
Í&.8.». 



C 



neiUr con miedo, y d^lergn : ¿'fia paef- 
4qv tn.' venldaí? 

« Y tfl napoñdiéi M; vcngoé aaerl* 
Aoar 4 Jébe/fk; aantifieaes/, y venid 
«enaBÍ0ii «1 saorlficto. -T santifleando 
él 4 laaí y é aw hijos, llamólea al 'sa- 



■C Y >«caiMei4ó, eemo ellea 'Vialeran, 
que él Tió 4 EUaby, y dyo: Sedeito 
wla«teda JaiurT4*«aM su ungido. 

7 Y JeiwTá respondió 4 tennel: {«o 

«ilrea 4 aapaseccr,<ni 4 lo grande de 

an estatura*, porque yo lo deseoho: 

i penyie ao« loquea nombre' misa ', pues 

qpw «l-hambín aalM-fo f»i»-^tlá driioite 



í 



de sneft ojos, moa Jebo^ mira el eoza- 
aon'. 

8'Enténecs llamé Isef 4 Abinadab«i, 
é hízole posar delante de Samuel, el 
eual d^ : Ni 4 eate ha elegido JéheT4. 

9 Hizo luego pasar Isai a Samma. T 
él dijo : -tampoco 4 eate ha elegido Je* 
hoTá. 

10 E Ideo pasar laftí ans «iete hMos 
ddante de Samuel; mas Samuel mjo 
4 Isai : Jehov4 no ha deoldo 4 estes. 

11 Enténeesd^oSamueTi Isai: ¿ Han» 
seaoebado los mocos ? Y él reapondlé: 
Aun queda el menor que apacienta laa 
ov^faa". Y dijo Samuel 4 laai: Bnvla 
por él, porque no noa sentarémoa 4 la 
mesa hasta que él ▼enea aquí. 

18 Envió pues per tí, e introd^JeHo ; 
el eual eiw rabio, de hermoso paieeer*. 
de bello aspecto. Entonces Jéhe«a 

ijo : Le*4ntaae y dnaelo, que este -es. 

18 Y^amuel tomé el cuerno del aodte, 
y ungiólo de entre sus hermanoe: y 
desde aquel día en adelante el eapfíitn 
de JehoT4 tomó 4 p>aTid'j>. Lvnmtóae 
luego Samuel, y ToMóse 4 Rama. 

14 ^ Y el eaptrltu de Jeho«4 se aiiartó 
de Saulf, y atonnent4balo d espmtai' 
ffido de porte de JehoT4. 

15 Y loa edados de Saúl fas dQeren: 
Hé aqui ahora que el espirita milo de 
peffedt Dios te atormenta. 

16 Diga pues ntwstro seilor 4 tus sier- 
vos fuc tHtm delante de tí, ^ue basquen 
dguno que sepa tocar d arpa ; para que 
cuando fuere sobre .ti el espíritu malo 
por pemúsion de Dios, él tafta con su 
mano, y tengas alivio*. 

17 Y Saúl respondió á ans criados: 
Bnsoadme pues ahora alguno que tafla 
bien,jr traédmelo. 

18 'Enfónces uno de los ' criados res< 

rindió diciendo : Hó aguí yo he visto 
enhilo de Isai, de Beth-ldiem, que 
sabe tocar ; y e» valiente y Tigoniso* y 
hombre de cuerva <, prudiente en sus 
palabras» y nennoso, y Jehot4 <« oon 

10 Y Saúl envió mensajeros 4 tsal 
dielende : Envíame 4 Dam tu Idjo, d 
que tttú con las ovejas. 

90 Y tomó laaí un asno eargaHoúe 
pan, y una vasija de vino, y nn cabrito, 
y anidólo 4 Saúl por mano de David 
su hito. 

SI Y viniendo David. 4 Saúl, .estovo 
ddente de él': aaoMo él mneKo, y'fUé 
heeho su escudero. 

fli Y'Saul enrió 4 deeir'4 laftí: Yo te 
ruego que esté Darid conmigo, porque 
ha hallado gracia en* mis ojos. 

-88 Y euando el espirita wnt/p, mmdet i o 
de Dios, era sobre Sattljr, David tomAba 
el aipa, y tafiia con su mano; y. Saúl 
tenia refr i ger i o, y estaba m^or, -y d 
espíritu mato «e apartaba de él. 

CAPITULO XYII. 
a^ T M .d».|Bt f l tf Ki ii w f t i i i w n liiraii. iflab 
David a ptUar eoñtra «I g<go»««> O aWwO, 
I» ilirf ita , jf>l»^aartg fe^olmB. 

T-S.08 'Fhilisfiáos Juntaren sus ejér- 
citos para la ^enra, y-o6ngreg4- 
ranse en^ Sochó, que e$ de Jad4, y 
asentaron campo entre Soche y Ateca 
en 'Efihes^danunfan. 

9 -Y también -Saul y ios -hctrtbies de 
.Israel se Juntaron, y iM^entanm d campo 
en d valle dd Akomoquei,-? ordena- 
ron la batalla contra los Phllistées. 

8- Y los -ntilistéos estaban sobre d nn 
monte de 'la una, parte, é -Israel .estaba 
sobre el otro monte de la otra .parte, y 
el váHe entre ellos. 

4 Salió entonces un «aron del eampo 



ftaCor.10.7. 
<1 Bey. 8. 89. 

lCr.98.9. 

Jar. 17. 10. 

Apoca. 91 

••ChI'17.U. 



«2fla.7.S. 
8d.78.70. 
79. 

•Oiv. 17.48. 



'OapLiae. 

7 9.10. 
Jase. 11. 99. 
y 14.1 

'-Gap.18.ia 
yl9L9. 



*var. as. 
aBey.8.1& 



< 9 Ba. 17. 8, 

10. 

•Oap. 18.19. 
li. 



••PrD.9S.9». 



y ver. 14. 16. 



•J4M.1&8$. 

aOr. 98.18. 



JitOiSUk. 



A.adr.lMa. 



L BAMUEIi, XVIL 



A.Ccir.1 



»aeft.sL9. 



•1M.4.! 



£5/ 



«aaB.S7.li. 



/i«r.«. 



de 1m Fhillitáof, «w te puto eatn lo* 
dM eamfot, el eoal w llamaba Goliath, 
de Gath, y taoia de altoim aeii oodoa y 
nn raimo. 

5 Y traía on almete de acero en tu 
cabeza, y vttüáo oon conoa de plan- 
chas : y era ri peao de la oonza dooo 
mil dclw de metal. 

6 Y aobie nu picmaa tnia arefaas de 
j y aacudo de acaro á aua nombotos. 

7 El haita de tu lansa era como nn 



hierro, y aacudo ( 



enjillió áeh telar; y tenia el hiorro de 
•u lansa aelacientoa •Icloa de hlenro: ó 
Iba ni ewmdero delante de él. 

8 T paróte, y dio vocea & loa etcna- 
dronei de Itrad didendolet : ¿ Pan qoé 
Mlís 6 dar baUUa ? ¿ No «>y yo el Phi- 
listéo, V vowtzt» loa sierros de Saúl ? 
Escoged de entre Tosotros un hombre 
que vciwa oontra mL 

9 Si élpodiece pelear conmigo, y me 
venderé, nosotros seremos vnestios sier- 
vos: y si yo pudiere mas que A, y lo 
venciere, vosotros seréis nuestros siervos, 
y nos senrlráls. 

10 T afiadió el FbUlstáo : To he hqy 
desafiadir él campo de Itrad; dadme 
un hombre que tmee oonmigo. 

11 T oyendo Saúl y todo Israel estas 
palabras del Philistóo, conturbáronse, 
y tuvieron gran miedo. 

la 5 Y David era bl^ de ajud hom- 
bre j^pfaratéo de Beth-ldiem de Judá, 
onvo nombre em Isaí«, d cual tenia 
ocho hijos : y era este hombre en el 
tiempo de Saúl vli^, y de grande edad 
entre los hombres. 

18 Y los tres hijos mayores de Isai 
hablan ido á seguir á Saúl en la guerra. 
T los nombres de sus tres hilos, que 
hablan ido á la guerra, «rae £liab d 
primogénito, el segundo Abinadab, y 
el tercero Samma. 

14 Y David era d menor. Siguieron 
pues Um tres mayores & Saúl. 

15 Empero David haUa ido y vuelto 
de con daul, para apacentar las ov^as 
de su padre en Beth-Iehem d. 

18 4 Venia pues aquel Phüistéo por 
la mañana y á la tarde, y preséntese «si 
por cuarenta dias. 

17 Y dijo Isaí & David su hijo : Toma 
ahon para tus hermanos un epha de 
este grano tostado,, y estos dies panes, 
y llévalo presto al campo A tus herma- 



18 Llevatts asimismo estoa dlec q 
de ledw al capitán, y cuida de ver si 
tus hermanos están buenos«, y toma 
prendas de dlca. 

19 Y Saúl, y ellos, y todos los de Israel 
estaban en d valle dd Alcornoque pele- 
ando con los PhiUatéoa. 

90 Levant4Sse pues David de maflana, 
y d^}ando las ov^as al cuidado de un 
guarda, fuese con su carga, como Isai 
w habla mandado, y llegó al atrinchera- 
miento dd ejérdto, d cual habla salido 
en ordenanaa, y ya tocaba alarma para 
Updéa. 

81 Porque aaf los Isnditas oomo los 
Philistéos estaban en ordcnania, escua- 
drón oontra escuadrón. 

88 Y David d^ de sobre sí la cana 
en mano del que guardaba d bagaje, 
V corrid al escuadran; y llegado que 
hubo, preguntaba por sna hcnoaanos d 
estaban buenos. 

88 Y estando él hablando con dloa, hé 
aquí aqnd varón que se ponía en medio 
de los dos campo*, que se llamaba Go- 
liath d Phillstéo, de Gath, salió de los 
escuadrones de los Philistéoa, y habló 
las mismas palabras/; las cuales oyó 
David. 



tCsp.lil 
Dea-iü 



U Y todos los varones de Israel que 
vdan aqud hombre, hnian de su pn- 
senda, y tenían gran temor. 

85 Y cada uno de los de Israd dada: 
¿ No habds visto aqud hombre qoe ha 
salido ? él se adelanta para provocar & 
Israd. Al que le venciere, el rey lo 
eniiqueoerA oon grandes liqnexas, y k 
dar& su hijaf, y harA franca la caía fteUl 
de su padre en Israd. 

96 Entonces habló David á los que 
Junto & él estaban, diciendo : ¿ Qué na- 
r&n al hombre que venderé á este FU* 
listéo, y quitare d oprobio de Ivad? 
Porque ¿qui¿n ee este Philiatéo indr- 
cunelaoA, pora que provoque á los es- 
cuadrones dd Dios Viviente'? 

97 Y d pueblo le respondió las mis- 
mas palabras diciendo : Asi se hari d 
hombre que lo venciere. 

88 Y oyéndolo hablar Eliab su her- 
mano mayor con aquellos hombres, Eli- 
ab se encendió en in oontra David, y 
dijo: ¿Para qué has descendido wakf 
¿ V á quien has d^ado aquellas pocas 
ovejas en d dederto ? Yo oonoioo tu 
soberbia v la mallda de tu oorason, que 
para ver la batalla has voddo. 

89 Y David respondió: Qué he heoho 
yo ahora ? ¿ Estas no son palabras t f 

ao Y apartándose de él hiela otros, 
habló lo miamos y respondiéronle los 
dd pueblo como prunero. 

31 Y filen» ddas las pdabras que 
David habla dicho, las cuales oomo 
reñeresen delante de Saúl, él lo hico 
venir. 

89 Y dUo David á Satú: No desmaye 
ninguno * causa de éU : tu siervo In, 
y pdearA con este Fhilistéo. 

33 Y dijo Saúl & David : No podrás 
tii ir oontra aquel Phillstéo, para pdcer 
con él; porque td eree moto, y ^ ee 
hombre de guerra desde su Juvenbid. 

84 Y David respondió á Saúl: Tu 
siervo era pastor en las ov^as de sa 
padre, y venia un león, ó un oso, y 
tomaba algún cordero de la manada : 

85 Y suia yo tras él, y herido» y 
librábale de su boca: y d se levantaba 
oontra mi, yo le echaba mano de la 
quejada, y lo hería y mataba. 

88 Fuese león, fiíese oso, tu siervo lo 
mataba: pues este Phillstéo indrcun- 
ciao será cono uno de ellos, porque ha 
provocado d ^érdto dd Dios Videnta. 

87 Y afiadió David : JdiovA que me 
ha librado de las asnas dd leen, y de 
las garras dd oso, el también me libiará 
de la mano de este Fhilistdo'. Y dito 



tiíí»»^, 



iikB.iiaJ 



Vé, y 



d^o 
Jdievá sea eau' 



Saúl & David: 
tigo. 

88 5 Y Stal vistió A David de sus 
ropas, y puso sobre su cabesa nn almete 
de acero, y armóle de coraxa.. 

88 Y cifió David su espada sobre sus 
vestidos, V probó á andar mí» porque 
nunca habla probado. Y d^o David á 
Saúl: Yo no puedo andar oon esto, 
porque nunca lo praotiqud. Y eohando 
de si David aqndlÍM cosas, 

40 Tomó su cayado en su mano, y 
esoooióse dnoo piedras liías dd arroyo. 
y posólas en d saco pastoril, y en d 
serrón que traía, y oon sa honda en su 
mano váse háoia d PhiUstéo. 

41 Y el Fhilistéo venia andando y 
aoeroandose A David, y su escuden 
delante de A. 

49 Y oomo el Phillstéo miró y vio 
A David, tdvole en pooo«s porque en 
numoebo, y rublo, y de hermoso pa- 



Tía. 17. 

7l4iL 
18. 



43 Y dUo el Phillstéo A David: ¿ Soy 
yo perro* pan que A mi 



•10«.l 

•csM» 



I. BAMDBIs XVIU. 



<>á»t il. toi ^lülMf. <l DM te 



a Ad nSt DaHd •! nillliHii « 






*«fi*« i5t p itofc ii «a ■■• 4^|o«, i 



U ApnAlsiM Bal di ll. 1 lii 



Jjlt, dlm pila, r iIimlBoa t k* 






7 5 I Jlkl Snl i Dim^ lU tqml, 
Iti nit H tnli mí hUnBdiB per 



II f Sol «)a n ■< ^ To H la dail, 



u Y Baúl' dljD : Dadd Md i 



"frvmiimtm'mn 



A.o.«^.vm. 



B«0.idr.1ril 



•3 8a. 3. 14. 






«Csit.18.1. 



4 8fel. 8& 12. 
tío». 6. 
Pro. 17. 18. 



o Gap. 16. 2L 



rfOap. 16.14. 
718.10,11. 



* Bkl. se.tit 



/2 0o«'.ll. 
82.88. 



•elWF'á'SltTU/ca 



Vete* 



96 Y oooo «tu-eriadM dedi 
David Mtes palmbni, pingo la 
los <üp« de I>avid, pan «cr 'Temo del 
rey. Y como d plazo ao 
pUdo, 

t7 Levazitáw David, y 
avnte, é Miió dMH>ientot~hombreB-d« los 
fbiiUtées: y tm^ David 1« pMpa«lOT 
de eUoa, 7 «nts^áranioa «odoa al .ny, 

ra que et fncBe haaho yerno JM mjr. 
Saúl le dié á «u h^ Mldial por 
miijer*. 
28 Pero Sanl, tiendo y conatdaando 

goe Jefaová em'ooa David, 7 •qneso 
ya Miehal k» anaaba, 
89 Temidw «dm de David; yfué San! 
enemigo de David todos lo» dia»i>. 
ao.Y «alian lot .fnrimdpes de los 'Flki- 
liatéos; 7 como ellos sallan, poxtibaee 
¡David tnas jaguden tenaant e que todo» los 
.siervo» 4e oaid : y esa au-aonhíe «siqr 

iilMl». 

CAPITULO XIX. 

Satlt rttuelvé guitwla vid» a.Dtaidt fái- 
ftM <n 9tM vAt M vi6i y cono le tUrande 
Mm Jondtham y Midúi. 

YHABLU Baal 4 Joaathan m iiijo, 
y k «odas sus «fiados, para que ma- 
taaen 4 David : mas Jonathan, fa^ de 
Saúl, amaba & David en atan manen»», 
8 Y dio aviso á David diciendo: Saúl 
mi padve procura matarte: por tanto 
mira ahora por ti hasta la malkana, 7 
esi&te en paraje oculto, 7 cscdadete. 

5 Y 70 saidM 7 .estaró Jonto á mi pa> 
dre en él campo donde estuvieres; 7 
hablarédeti á mi padre, 7 te haré saber 
lo que notase. 

4 Y Jonathan habló bien de David á 
Saúl BU padre, v d^iole: No peque el 
rey contra su siervo David, paes que 
nioyma cesaba cometido contra ti ; an- 
tes sttsobraateAaM«sdomu7b«ena»ft: 

£ Foiqneel pnao sn aloM en au .palma, 
é hirió al Pfauistóo, -7 JdMvá hixo una 
.gran salad & todo Israel. Tú lo viste, 
.7 te holgaste : ¿ por qué pues pecarás 
contra la sangre. inseente mateado á 
David sin cansa ? 

6 Y oyendo Saúl i la voz de Jonathan, 
■Juró asi: Vive JebovájiQue no morirá. 

7 Llamando entonces Jonathan A Da- 
vid, declaróle tedas estas palabras : y. ÓI 
mismo prasentó David-A Saúl, y-estttvo 
delante deóLcomo entese. 

8 Y Y tomó á hacerte guerra : j salió 
JDavid, 7 poleó'centta los Phflistéos, é 
hiriólos oon grande estngo, y huyeran 
delante de él. 

9 Y el .esvüftu malo mor ftmtMon de 
JelMvá filó sobra 8anl« t y estando aen- 
tedo.ctt au oaaa tcttia una lanza A mano, 
miento» David estaba tafiendo con sn 
mano. 

.10 Y Sanl piM«aró enclavar A David 
oan la lanza en la .paied : mas él se 
«parto de delante- de Sanl, el osmI hlxió 
con la:lanEa.en tetpated, y Jlavld'hii^ 
y escapóse aquella noche. 

11 Saúl enviló ]ingo>n<n»i^ems A «na 
de David, para qae lo.guaidBs«n,;y io 
matasen A la maliana*. Mas Michal 
«tt nui^ler.lo daacubiió.A Daivid dieien» 
do : 8i no aalvarea tu Tida 
mnerto. 



JS Y descolgó Michal rA David ¡per 
una ventana/, y él m fué, y huyo, .y 
caoapdse. 

18 Domó luego Mislial una ^estatua, 7 
püfaelaaofaoM la oama, y «eomodóle per 
'«•cea una almaliada.de palas.de:aa« 
>, yienbrlótakaonauukTqpa. 



14 Y amado flanl «avió 

£e tomasen A David, ella reqMadió: 
tAenftrmo. 
16 T tomó Saúl A «aviar 



Sara qoe> viesen á David, diciendo 
rimelo en la oama paca qae lo om 

16 Y como los mensajeres entiaioB, 
héaqai ¡la estatua 91» tttaba en la «ama, 
y una «hnehada de palos -deeabia psr 
•abeocra. 

17 Entonces Satd dijo A Mioiíai : i Por 
qné me has así engañado, y has 'd^Jado' 
escapar A mi enemigo ? Y Mtchal-««ft- 
pondió A Saal : Penque él me dijo : Dé- 
jame ir ; -si no, yo te matate. 

18 % Hayo pues David, y ««eapów, 7 
vino A Samuel en Rama, y «lyole todo 
lo que Sanl habto hecho oon él. T 
ftiéron«e él y Saamel, -y moraron «n^ 
Najoth. 

Id Y Y IW dado aviso A Sanl '(■*!- 
endo: 'Hé'aqiii que David «sM-en Na-. 
Jothen Rama. 

80 Y «avió Sml meosajeras qoe tra- 
jesen A David, los oaaie» vlenm una 
eomnaAfa de proÉsta» qae otefietizábeny, 
y A Samuel que calaba eOi, jf les prs- 
■ridla. Y fué -el espúrltu de Dios sebie 
los BMnsaJeros de aadl, y tfka temUen 
■ praibtisaion' A. 

81 Y heoho que fué saber A 'Saúl, él 
envió otros taisan^eKmt -le« eaalea' tam- 
bién paefietiaarcn. Y Baal «elvió A en-^ 
viar por tercera vez mensi^enw, -y^eHos 
también profetizaren. 

82 Bntónoes él ndsia» -vino A Rama; 
y llegando «1 pozo grande «roe «rlA en 
Sochó, preguntó diciendo 1 Dónde uta» 
Samud y David? Yftiéle'req>ondido: 
Hé aquí «ttan en Naioth en Rama. 

83 Y ftaé allA A I^Jotfa en Rama; 7 
también vino sabie él el espíritu de 
Dios, ó iba profeliaando hasta que Hegó 
á NajotKen Rama. 

•84 Ir él también w de«andó sus ve*- 
tidos, 7 proflítiAS igualmente delante de 
Samuel, y cayó desnudo todo aqud dia 
y toda áquella-noehe. -De aquí -«e di}o : 
i También Saúl entre los pra^Cas ? 

CAPITULO XX. 

J)aoid Saagraeiado. 

Y DAVID fauvó de N^fodi, mmum 
Rama, 7 vuiow delante .de Jena- 
than, 7 d&>: i Q/aé he hecho yo ? ¿ Oaal 
es mi maldad, ó cual aii pecado «entlw 
tu pedie, que él .procura fritarme mi 
■vidaP 

8 Y él le dUo:.-Jln.nlaguna 
ao-moxitAs, n& aquí que. mi padxe 
guna cosa haiA, grande ai peqaefta, qae 
no me.la.dascithra. ¿ Por qué puesine 
encubrirá mi pa&n asteíacgoefo? No 
'sertkesí. 

S Y;Davidvelvió AJnmr dicieadot T« 
padaeeabei rlawm rota <jue yo Iw hallado 
oracia delante de tus ojos, y dirá *■ <i •' 
No tepa-esto Jonathan, porqae no ten- 
ca pesar : y eiertamente, vive JdMná,7 
vive-tn alma, qae apenas ád¡yim pño 
entre mí y la muerte «• 

4 Y Janafhandi}oADavid: ¿J^nTai»- 
ounetu/alnia,.y naiéloportí? 

5 Y David respondió A Jenathaa: .Bé 
aquí que mañana «Oíá nueva inna^, y 
70 jaoostiunbm s a n t nrm e .oon el tey á 
comer : ma« td me dqfarás que me-es- 
canda «a d oampo « -hasta la -taoide éá 
taroenhittii» 

O Si tu padre hiciere mención de aai, 
diiáat -Rogóme nweho que lo diñase >.ir 
piesto á Betta-lehem su dadad, ponine 
todos las de iiM Umife 
fiólo aaiveraariotf. 



i&dnlOCL». 



]L.aJCB|BlX,.2XII 



JLCídKJSm 



r.ll 



IhLLV. 



«CiB.10.7. 



7 Si d d^ere.Bim«itéf pa» leaAtá t«: 
liflrpo; ma» si m «D«daK»>OTb« que la 
malicia « cniál cwMuminhi« 

8 Wwéa pMM> BajtedOMld^ eon tv ti- 
crv», n «1» haa ttaida tU' «itarro ár •!{•■ 
ansa de jVdiová oontí(»> jr* li maldiMl 
haj «n nú, máutam tii> qm no hay aa- 
C8¿dad de Uevanaeihaála ta padre. 

9 Y Jonathan le d^o : Nuiica tal ta 
meada; antes bien-si To-eaAMvUaresar 
ooaaunada la maliefta d* mi padre» para- 
veiúi lebia.ci». ¿ no baMa ;o dedctou* 
biitUio? 

10 Dijo eotüSnoas Sarid á. Jonathaa: 
¿ Quien me dar& aviso ? 6 ¿ qué, ú tu- 
padre ta lespaodiei» asnenunenie f 

11 Y Joaathan dijo á. David: Van, 
«algumí» al- c«q>o. V saUécoaae amboa 
alcaiapo.^ 

li. Entihaces di>> Jonathan á- David -> 
Oh Jebtnék Dio* de-Isncl, euando lia- 
bré yo preguntado á «ni padre maüaaa' 
á esta hora, ó después de naftana, y tí 
apareeire bien pláa con- David, si en- 
toaoea na enviaw ár ti, jr «a lo daani- 
laicre, 

13 Jehová. haga asá á Jdnatbaa, j esto 
aliada/. Mas si á mi padre pareciera 
Uen hacerte nukl, tatnhien te lo daseu- 
bdxé,. j te enviaré, y te.-ixdsen paa: 
y sea JehovA oonúgo, oooio faé eon- 
nipadaaf. 

14 Y si yo viviere, haris ooataigo nii> 
aerieoidia da Jdiová; mas si ftaare 
rauerta,. 

15 No quitar&s perpetuamente tu mi- 
ietioordia> de mi caso. Guando desaf - 

_ 3 Jehová uno por ono loa ene> 
migos de David de la tierra, aun A' 
Jeuafthaa «ite de su casa, ii,téfaUttre¿ 
10 AmL hiao Jonathan álianaa eon la 
casa de David,; «Uclend» : requieran Ja- 
hovA da la mano de loa encmigoaA de 
David. 

17 Y tomó Jonathaa A jurar A David, 
paiqae lo obmU^ porque le amaba como 
isQdnai, 

18 Dfiola lu^o Jonathan.» Mañana es 
nueva lana*, y tú serás eriíado menos, 
poique tu asiento eetaiA vaeío. 

18 EstaiAi pttes tNs dias, y luego 
i Jnwe ad iirá i y vendrás al. lagar donde 
atabas etoondidoi rt dia da trablOo* 
7 «pecBíAi Junto A la piedla da Bael. 

ao V yo tiraré tves' saetas háaia aquel 
lado como ejeiattandome al blanco. 

SI Y iaeg» enviaré ti. criado dieienáoU: 
Vé, basca las saetea^ Y si d^ere ai mo- 
to: Hé aUÍ las saetas mas acá de ti, tó> 
OMlas; tá.vemáiéM, poique paa tienes, y 
Bada hay demai» viva JehoWk"*.' 

98 Mas ai yo d^Jecái ai moio así: Hé 
•lUla» saeta» mai tUk é»*i; vete, por. 
qaa Jehová te ha enviado. 

88 Y cuanto A laa palabns que» yo y 
tá limos hablado, sea JehovA entre nu 
y Apamiianipre. 

M David pues se escondió en el campo, 
y venida qiw fué la nueva luaa, aentoae 
d-rmá comer pon. 

Sft X el rqr se sentó en su silla, como 
wUa, en el asiento Junto A la parad : y 
Joaathan se levanto, y sentón Abner 
al lado de Saúl, y el lugar de David 
tetaba vacio. 

SS Mas aquel dia Saúl no dijo nada, 
l«i V*^p'» deda entre «i: Habrále aoon. 

I ff!- 7< IL tcdao algo, y no estA limpio • ; no estará 
'"•«.«•a puifleacto. 

87 Bl dia siguiente, él segunde dia de 

la nueva luna, aconteció úimUs» que 

A asiento de David esuba vado; Y 

Snü düo A Jonathan su h^jo : ¿ Por 

Wé no ha venido á comee el 14}o de 

uaihoyíáujtx? 



lOq>.SLl. 

íSfc4.7. 

íSLU 

lw.5. 



*(^1Í.X 



'J«.4l 



'*•«.«. 



ss$r 



aa Y Jceíaahatt' fMyíB did A- Saed^ DA> 
vid ma pidié eauafeeidamante la-d^fan 
ir bwta «ath4elieav, 

88 Y d^o: Raégote que. me d^es ir, 
;ua' tenemos aaorificie ioa da nmaetr» 
en la ciudad, y mi bemsane mis- 
mo me lo ha. mandado» per tanto si 
he hal&do. gracia en Mía otos, haré una 
escapada alÑra, y visitaré a mis herma- 
nes.- Por esto pues no^ lia venido- A-la. 
meea del rey. 

88 Sntóacee Saúl se cnaxdeolé oentra 
Jdnathan, y f d^la t Hi^ de-la pawena 
y rebelde, ¿ No sé yo que td haa elogld» 
al hijo de IMé peía- oonAiaion tuya, y 
para oonfiíaion oa la vergttensa. da tu 
mad»? 

8t Pocqua todo el tiempo qna el hijo 
de Isaí vkriera sobre la tierra, ni td 
serás, firma ni tu reino. £nvla pues- 
ahoiak y tráemelo> povqaa ha de moiir. 

88. Y Jonatfian raapondid á sa padrv 
Saúl, y diMe: ¿ Por qué nMüdrá? Qué 
haheiehot> 

33 Entonces Saúl le arrqjó una lana» 
porr herirlo: da deuda entewUé Jona- 
than que su padre- estaba detcnninado 
á matar á. David V. 

34 Y levantóea Jonathan da la- mesa 
con exaltada iza, y no oonió paa el 
segnndo dia -da la nueva luna : poique 
tenia dolor á oausa de David, y pocqua 
sa pad» lo halda afrentado. 

36 Al otro dia de mafiaiui salió Joaa- 
than al campo, al tiempo aplatado o^n 
David, y un moxo peqpieno oon él. 

86 Y dijo A su mon> : Corra y husoa 
las. saetas ana yo-tirareL- Y como el 
mudiasho Iba conriende, él tiraba la 
saeta goe pasara mas allá de él. 

37 X llegando el mnchaedio adonde 
estrila la saeta que Jonathan habla ti« 
rado, Jonathan did veee* Ins. el mucha* 
oho diaienda-i ¿No eatA. la saeta maa 
allá de ti'? 

38 Y temó A grUer Jonaúian tx» el 
natchacho-: Dato niesa, rilgera, no to 
pares. Y el muchacho de Jonathan 
cogió las- saetas, y vinosa A su aeñor. 

88 EmpsDPO nuguna cosa entendió el 
nrachaobo: siriamente Jonathan y Da- 
vid entendían el negocio. 

48 Lvego dio Jonathan sus anuas A su 
muchacho, y d^ola: Veto, y llévalas A 
la ciudad. 

41 T Inego qne el nra<diache se hubo 
ido, se levuÉÓ David de la- parto del 
mediodía, Mnellnósa tías veces pos- 
trándose hasta la tierra : y besándose él 
uno al otro, lloraron el imo con el otro, 
aunque David lloró mas. 

4S T Jonathan dijo á David: Vete en 
paa i que ambos hemos jurado per el 
nombra de JdiovA- diciendo: Jehová 
sea entra mi y ti, entra mi slmlento y 
la simiente tuya para slemiira«. 

43 Y él to levantó y fuese t y Joña* 
thaa se entró en la ciudad. 

CAPITULO XXI. 
David -«taM 4 Nob d JMiMlMh «acardoto, e7 
evol U dá toe «mm* «orím, «o teniínáo 
ctrae, y la —paía. de Oelialk. De eXU te 

viene á ÁéMe, reí/ de Ocák, y «nfondMid» 
que era «womdo, fingiéee loco, y osT eeeaf4 
ÜpeUgro. 

Y VINO David á Nob á Ahimelecb* 
sacerdote ; y sorprendióse Ahfana- 
leeh de su encuentro, y d^oteA : ¿ Como 
vtmss td solo, V nadie oontigo ? 
8 Y respondió David al sacerdote Ahi- 
melech : El rey me encomendó un ne- 
gocio« y me dijo : Nadie sepa cosa al- 
guna de este negocio -á que yo te envió, 
Lque yo te he mandado : y yo señalé A 
■ criados un cierto lugar. 



r.6. 



>Pro.l9.1S. 



'Osp. 18.11. 
•ver. 7. 



t ver. 81, 82. 



•ver. S8. 



«asa. a 17. 

lC^.18.Mk 
t Csp. 16. i. 



LSAiroXI^ T Tfl' 



fl^íHíHffi?*'^ 









"'eSS'S 






Md V4HVD4, han 4H llp* Id qu T>1« 



2í''.'sa--s5:.T"i-l 






liüa pnrUcn, > UmiM l> dld l^m- 
•d> lU GlilUlli •! FhUUUt '. 
kbüaaMvh» hijo dfl AbbBb» j pv 

laVBuilladUli^ Oltllliiim. Mknic 
llütDb. V II d!Í>: Btm aiisl. hAh 






's'^yD im dF lJbÍ)« d« Al 



LCdcUai 



L SAMUXL, XZm, ZXIY. 



A.aaiv.ioei. 



Hiufi. 






s-tt. 



alU aqwl dia Dueg d Ida. 

>. « lo faabte da haoer utMr á 8«Bl •. 

To líe dado veatkn oontn todw 1m par> 

onai de la can de tu padre. 

n Qaédete eoBjateo» no temaa i quien 

Niaene mi vida, muoaiá tambirá la 

ti^; Uen qpm ta ertaiée oonmlgo gn- 



. CikPITULO XXIII. 



iM&ai. 



tHtA%. 



.n.iA 



.n.u, 



Y DIERON afiso á David diciendo: 
B.é eqoi que loe PhlUitéoe comba, 
ten i KeUa, y roban las era*. 

t T David ooualtó á Jéhorá* diet- 
aido: ¿ Iré á heriT á eetoa Phillstéot ? 
Y Jdwrá rnpondió á David: Vé, hiere 
ka FhlliatA», y libra 4 Kella. 

S Mai loe que estaban ooo David la 
d^enm: Hé aqní que neeotne aqni en 
Jada fetamoe oon miedo ; ¿ cnanto mea 
tiftaanmoaá Keila contra el aidreltodc 
kaPhUialéoa? 

4 Eatáncea David volvld á concillar 
4 JdMTáft. Y Jdiová le xemñidM» y 
<^Ío : Levántate» deadende á Keila, ove 
^t Hiliigaié en toa manoa loa Fhillsteot. 

h PaMme poea David con nu hombres 
4 KeUa, j peleó ctmtra lot FhUistéos, y 
tn^o aoteoogldoa nu ganado», é hlrióloa 
ooo gnnde ertiaeo: y libró David á loa 
deKdla. 

tf Y aeonteeió, qne huyendo Abiathar «, 
hQo de Ahimelech, á David á KeUa, 
mo también con él A ephod. 

7 1 Y ftié dichoá Saal que David ha. 
liiavaa]lo4KeUa. Entónoca d^o 8aal : 
IMoa lo ha traído á mis rf manoa; porque 
A aiti encerrado hablendoae nútldo en 
dudad con puertas y cerraduna. 

5 Y convocó 8anl todo ei pueblo á la 
batalla, para deiccnder á Kola, y poner 
ew»i David y á loa suyoa. 

8 Mas entendiendo David que 8anl 
ideaba el mal « contra ól, di|jo & Abl. 
athariaceniote! Trae e> ephod/. 

10 Y d^o David: Jdiová Dios de Is- 
iMl, tn iicrvo tiene entendido que Sao! 
tala de venir contra Keila, & destruir 
h dudad por canea mia y. 

11 i Me entregarán los vecinos de Kei- 
la en tus manoa ? ¿ Descenderá Saúl, 
Miao tu aiervo tiene ddo ? Jehová 
piia de Inad, ruécote qna lo declarea 
4 tn Iicrvo. T Jraová d^o : Si, des. 
Mndciá. 

UDUo luego David: ¿Me 

« vadnos de KeUa á mi y á mis ^ 



los 

bm en manos de Saúl? V Jehová res. 
pondió: 0< entregarán. 
U David entonces se levantó con sus 
Minbies, fiM «nía como A seiscientos, y 
■■iUMoie de Keila, y ftiéronse de una 
fvteáotra. Y vino la nueva á Saúl de 
MBo David te habla eaeapado de Ke- 
H>i vd^ódeaaUro/rA. 

1a7 ^**<* ** o^te *n «1 desierto 
"apenas, y habitaba en un monte en ei 
«dotodeZlpbi: y bascábalo Ranl to. 
k, _ ^ *• Indias, mea iNoa no lo entregó en 
•Lsr.ttL aaaunosi. 

fu, A >> Viendo pues David que Saúl habla 
!»•.«. laiuo en bnaca de su alma, utábau él 
" *> Ixaque en el deaierto de Ziph. 
M Inutaoes ae levantó Jonathaa, l^Jo 
- ^ . zJ"**/ y '•°*> * David en el bosque, y 
P" *• •■'www mano en Dios <: 
bM v«.Li;. T ^<>'* ! No temas, que no te 
&Í M ííf* 1« mano de Saúl mi padre-, 
j«a *-u.¡jttf reinarás aobre Israel, y yo aeró 
laindo deapues de ti: y aun Saúl 
Nn aillo labe*. 



U» Y 7 saUenm loa de Zhih ádedrá 
Saúl en Qahaa: ¿ No está David eacon. 
dido en- nnastia tiana en laa pe&as úA 
bosque, en al collado de Haonlla, qua 
«iM á la mano derecha del desierto ? 

10 Por tanto, lay, descienda ahora 
prasto según todo el deseo de ta alma, 
y noaotros lo entregarémoa en la mano 
dalrey^ 

ai Y Saúl d^: Benditos seáis vos. 
eCroa de Jdiová f, que habéis tenido 
compaalan de mi. 

n Id pues ahora, apercibid aun, oon. 
slderad y ved su lugar donde tiene el 
pió, y ouien lo haya visto alli ; porque 
ae me ha dicho que ól es en gran ma- 
nera astuto. 

S8 ConeiderBd pues, y ved tedoe los 
esoondr^os donde se oculta, y volved á 
mí oca la certidumbre, y yo iró oon 
voeotros: qne si él estaviere en la ti. 
erra, yo le busoaré oon todos los mi. 
llares de Jada**. 

54 Y eUos ae levantaron, y aa fticran á 
Ziph delante da Saúl : mea David y su 
gente ufaban en el desierto de Maon. 
en la Uanura que está á la diestra del 
desierto. 

55 Y partióee Saal con au gente á 
■hnacario : pero ftaó dado aviso á David, 
y deseendió i(e alH á U pe&a, y quedóee 
en el desierto de Maon. Lo cual como 
Saúl oyó, siguió á David al desierto de 



teL&t 

r&u. 



kU'M- 



mi 



18 Y entrambao Uclevon alianaa da. 
lante da Jdiová: y* David se quedó en 
el boequa, y Jonathan aa volvió á aa 



fl6 Y Saúl iba iior d un lado dd monte, 
y David oon los suyos por d cero lado 
dd monte : y dábase priesa David para 
Ir delante de Saúl ) mas Sanl v ios suyos 
hablan encerrado á David y á su gente 
para tomarlos'. 

S7 Entonces vino un inensiO*>v á Saúl 
diciendo: Ven luego, porque los Phi> 
Ustéos han hecho una irmpdon en d 
pais. 

88 Volvióse por tanto Sanl de per- 
seguir á David, y partió contra loe Phl- 
liatóoa. Por esta oausa pusieron á aqnd 
lugar por nombre Sela-hammahlecoth |. 

CAPITULO XXIV. 
AwftijMMfam oea«4oa d> matar á Bamtno 
lo kaee, y proMta á loi «ityM ti kaeerlot por 
«Myo tiioMvo rMoaoes Anrf la »ao«Mi<M d« 
David. 

ENTONCES David subió de allí, y 
habitó etf^s parales Alertes da En. 
gaddl*. 

8 Y como Saúl volvió de los PhUis. 
tóosli.dióronle aviso diciendo: Hó aquí 
que David e^á en el desierto de JE», 
gaddi. 

a Y tomando Saúl trea mil hombrea 
escocidos de todo Israd, fbó en buaoa 
de iMvid y de los sayos por las cumbres 
de loa pefiascos de laa cabraa monteses. 

4 Y como llegó á una nubada de ove. 
jas en d camino, donde AoMa una cueva, 
entró Saúl en ella á cubrir sus pies : y 
David y los suyos estaban á los ladoa de 
la cueva e. 

5 Kntónoes los de David la dUcnm: 
Hó aquí d día de que te ha dicho Je. 
hová, Bé aqní que entr^ á tu ene- 
migo en tua manoa, y harás oon ól como 
te pareciere'. Y levantóae David, y 
caUadamente cortó la orUIa del noanto 
de Sanl. 

6 Deapues de lo cual d coraxon de 
David « le golpeaba, poique habla cor. 
tado la orilla ad manto de Saúl, 

7 Y dijo á loe suyos : Jehová me guarde 



•Cap. 90. 18 
48. 
9Ba.8Lr. 



rBaLM.8. 

f Jase. 17. a. 
Mis. 111. 



•- 1 Bey. 18. 
10. 
Mle.S.1 



f8d.l7.». 
IL 
yUD.1.9. 



SSm 



iéU» 



•aGr.ao.a. 

» Cap. 38. 88. 



•Bd.87,tii 
y 143, tit. 



<ICap.98.B, 
11. 



•38a.Sl.ia 
Unan 8. 
90.21. 



; 1 



1 



•I 



AiCLafeL'UILfv 



LSAicim^.xxy. 



A.(Leir.l 



/38k;kl4 



'8>L7.4. 
Matt.i4. 

E0111.ULI7, 

ai. 



Pro. 18.8. 
y a6.ao. 22. 
T29.ia 

XedM.7. 
21. 



•-8I8.8S.7. 
AC»p.26.2(l. 



ICip.26.90. 

7 48.1. 
T119.151 
Mié. 7. 9. 

"C»p.a&aá. 



•Hat. «.44. 



P 8aL 18.20k 
Pío. 26. 21, 
22. 

<C*p.28.17. 



•-28^2LC3. 
•CBp.28.2B. 



o Cap. 28. 8. 

Ka. 20. 29. 

Den. 84. & 
iGM.21.2L 

Ka. la 12L 

y 18. 8, 20. 
«C«p^2S.24. 



d« haMT tal eam oMHn wú mtltr, el 
ungida, de JdurH^ q«e yo «fttleiid» mi' 
nune eontw A', peaqa» e* el nngida 
de JAoik/. 

a Ad 4|uÁr«ntiA David 4 loe loyo* eon 
patebne, 7 ne les pcmütió que te IcTen- 
taeen oootn SmAg. Y Baal ■ ■ U aade 
de-la cuevtt, ftiáie m ombíoo. 

9 Y También David te levantóideBpuea, 
y Miiendo de la. cueva dio voocí & las 

paldaft de Saúl, dicidtado: Bfi tdkir 
el rey. T aem» Saal vaktá etrat, David 
inclinó m rostro á tiena, é hiio leve» 



10 T d^ David k Sanl: ¿ Por cnié 
oyes bu imlabras de los qne dioen» Mka 
qne DsvU pfoeuia tu mal* ? 

11 Bé aqui han visto hey tus ojea 
oomo Jehová te ha hoy puesto en mié 
manos en stto coeva : y «Ucnuí que to 
matase ; mas te perdoné, povqne d^« 
No exMadevémi maa»contca mi sellar, 
pofqne ungido «t de Jdiová. 

Ifl Y mira, padre mJo, mira aun 1» 
oillla, de tu manto en mi manot pasque 
yo coarté la orilla de tu manto, y no 
te maté. Conoce pues, y vé que no hay 
mal ni traición en mi mano, ni he pe- 
cado oontra tíi: eon todo tú andas á 
caaa de mi vida para quitármela*. 

15 Jugue Jehová entre mi y ti, y 
vengúeme de tí Jehová: empew > mi 
mano no seráoontra t£ 

14 Como dice el ptoverUo de loa aati-' 
guos. De los impíos saldrá la imniedai t 
así que mi mano no será oontia ti< 

L& ¿ Tras quien ha salido el «ey de 
Israel ? ¿A quién persigues ? ¿ A un 
penn» muerto ? á una pui¿s< ? 

16 Jeliová pues será juez, y él Jnigazá 
entne-mí y tí. El vea«, y sustente mi 



qosNaksl 



H-M., y me defienda de tu mano«. 

17 Y aconteeió, que oomo David aeabd 
de decir estas palabras á Saúl, Saúl dÍ)o<: 
i No es esta la voc tuya, hijo mió David ? 
Y alzando Saúl su vos llord. 

18 Y dUo á David : Mas luato ere» tú 
que yo, que me has pagaoo con bien, 
hafaiiéadote yo pagado eon mal*. 

10 Tú has mostrado hoy que has hedió 
oonnigo bien j pues no me has muerto, 
haUeadome Jwová.puesto en tus niai> 
nos. 

80 Poique ¿quien hallaiá á su ene- 
raigD, y lo d^Jaiá ir sano y salvo ? Je- 
hová te pague con bien por lo que en 
este dia has hecho conmigo^. 

91 Y ahora, como yo entiendo que til 
ha» de reinar, y que el tatao de Israel 
ha de ser en tu mano firimy eatoblc 9, 

8S Jdrame luego ahora por Jehová» 
qiw no coitaiAs mi .simiente después de 
mí, ni raerás mi nerntae de la casa da 
mipadrer. 

23 Entonces David Juró á Saúl. Y 
fuese Saúl á su easa, y Da' 



fuese Saúl á su easa. y David y los suyos 
se sintieren al sitio fuerte «. 

CAPITULO XXV. 
JTiMra flasMMi. Nab€adelOamdemttapro- 
vieUm S David, el cmoI vimtmtdo emtra U 
e$ preveaido eom la pndeaeiade jtbigaH^ 
nutferdeNaloL TientNáboltiuUanuierUi 
y IkuMUmapormttfetéAbiifaU. 

Y MURIÓ Samuel, y jilntése todo Is- 
rael, y lo llonwon*, y lo sepultaron 
en su casa en Rama. Y levántese Da<. 
vid^ se fbé al desierto de Fanm*. 

S Y Y en Maan« habla un hombre que 
tenia su hacienda en el Carmelo, el cual 
era muy rico, que tenia tres mil ovqfas, 
y mil cabras. Y aconteció hallane es- 
quilando sus oveias en el Carmelo. 

8 El nombre de aquel varón era Na- 
bal, y el nombra de su mujer, AUgail. 



Y era amada rot^ i 
dlmiaato«, y de buen» 
hembee eim d«m, y de 
y del Un^ de Calcb. 

4 Y oye Itevid en el 
eaquilww «os enrías «. 

A Bmdaoas envld David diea ortadss, 
y díjoics : Subid al Carmelo, é id 4.Na- 
bal, y saludadle en mi nembtfe, 

6 Y daeidle asíi Que vivas, y sea pax 
á tí, y ñas á tu IkunUla, y paa á todo 
enanto nenes. 

7 Ha poeo snpvque tienea cM|iiÍlBdoi«>. 
Ahora, á los pastores tuyos que han 
estado oon nesetros* mmoa loa mdnuí 
faena, ni les flsKd algo estado el tiempo 
que hú estado en el Carmdo. 

8 PrfMtunto á tus oilados, que ellof 
te lo (Uxán. Hallen por tanto attos 
criados grada en tus qjos^ pues oae 
venimos en buen diat m énn to que dss 
la que tuvieras á mano á tua siarras, y 
á tu hijo/ David. 

9 Y coa» llMaron loa eaiadoa de Da- 
vid» dyeton á Ni*ai tddaa estas palabras 

!|probre de David, v callaran, 
■r Nabal respondió á los criados de 
P, y düo'. dOulen m David? ¿Y 
en ee «I h\)o di» Isaif ? Mnahos sier- 
vos hayhoy que se huyen de sos asAoves. 
II ¿ Hl6 de tomar ye ahom mi paa, 

ade 
hom- 



90. 



'0<i.ll| 



mi agaa, y mi vlotlma qne he pcepara 

Kmls esquiladores, y la daré « hoi 
que no sé de donde son ? 



'?" 



/bdo. 
2. 



«Jueci 



19 Y tomándose ios criados de David, 
volviéronse jKHT su camino; y vinieron 
y dyñon á David todas estas püalatans. 

18 Entóneea David dijo á sus hom* 
iMMs: Cí&ase cada uno su espada. Y 
cillése oada uno su espada: ^ambioi 
David cifió su esped a { y subieron teas 
David oomo cuati uuleu toe hombraa, y 
dqaron dosoientaa oon el bagaje*. 

14 Y uno de los criados até avilo á 
AUgaU, nmjar de Nabal, dteicndo: Hé 
aquí David envió mensl^eraa del da* 
sioto qne saludasen á nuestro amo, y 
él los ha caherldo. 

15 Mas aquollos hembras nos han Mo 
muy buenos, y nanea nos han heoho 
fbena, ni ninguna cesa nos ha faltado 
en todo el tleniiio qnahemoa eonrvciaado 
oon ellos, mientras harnea ortado en d 
oampo'.- 

10 Haimoa sido por mura*de dU» y de 
noche todos los aias oue hemos 
oon ellos apacentando las ovejas. 

17 Ahora pues, entienda y mbra lo que 
has de hacer, porque el mal está dd 
todo resuelto contra nuestra amo, y f»n- 
tn toda su cas»: pues él es un hembra 
tan mato I, que no h^r qnien pueda 
hablarle. 

18 Entóneos AUgaU toaaó luego dos- 
olentas panes, y «loe eneros de vino, y 
oinso ovqjas guisadas, y cinoo medidas 
de grano tostado, y alen hilos de uvaa 
pasas, V doseieotos panas de lilgoe saoos, 
y cargólo en asnos i. 

19 Y d^o á sus eiiades: Id delante de 
mí», qne yo oa ssgnlrí luego. Y nada 
deeUÚo á su marido Nabal. 

90 Y sentándose sobra un asno d esea n - 
dio por una parte secreta del monte, y 
hé aquí David y los suyos que venían 
Atente á ella ; y ella les fué al enenontro. 

91 Y David haUa dioho: Ciertamonia 
en vano he guardado todo lo qne este 
tlona en el desierto, sin que nada la 
haya faltado de todo cnasito er «ayo ; 7 
él me ha vuelto mal por bien*. 

99 Asi haga Dios, y así añada á loe 
enemigos de David, que de aquí á ma- 
fiana no tengo de d^ar de todo lo qne 
ftaera suyo tu aun meante á la pared •. 



*C»F« 



ftJobL 



lifaBí 



/Oes.! 
Pía] 
ylL 

"G«a 
2üi 



Pío. 

•IB 

la 

ytt 



A.C.ekt.lM9. 



L SAHTTBL, ZXVH, XXym. 



JuCLdr.UH 



7U.IS. 



A0ip.a4J<. 






A28ft.l4.1& 

ICap.S«.U. 
«Gap.l&SL 



« Sal. 7. 8. 
7 18.30. 



•8ia.l8,tlt. 
78117.18. 

i Cor. 1.9. 
10. 

'Gm.n.38. 
ü M. 17. 
Bam.8.88, 
87. 



•U.1D.9I, 

7a.u. 



mu 



IS Limóte pon David U Imta, 7 la 
botya de agua de la eabeoera de Sánl, 7 
fti éiiiiia e ; qae no hubo nadie qoe Ticáe» 
ni entendiew, ni TclaMt puat todos dor- 
mian : porque un ndoAmdo mefto emb- 
odo de Játawk^ haoia eaido aobie etloa. 

18 Y pauado David de la o«ra parte, 
pdMM decTlado en la camtM» del monte» 
Jtabíemdo grande distancia entie ello» : 

14 Y dio Tooet David al pueblo, 7 4 
Abner, li^o de Ner, dioiendo: a rio 
respondes. Afanar ? Entdnoas Abner 
respondió, 7 d^o : ¿ Qnien eres td jm 
das Toocs al re7 ? 

15 Y dúo David 4 Abner: ¿ No eres 
vamn tn ? ¿ Y oaien kojf eomo td en 
Israel ? ¿ Poique pues no has gua r dad o 
ai re7 tu sefior ? Que 4ia entiáido ano 
del pueUo á matar í tn icfior d rqr. 

16 Esto que. has hecho no eetá bien. 
Vive JehoT& que sods dignos de muerte, 
que no halieis gtvudado JL vuestro seiVor, 
al ungido de Jehová. Mira pues ahora 
donde t$tá la Uuua del rey, 7 la botUa 
del agua que tttaba & su oabec«ra. 

17 X eonoeiendo Saúl la voz de David, 
dijo : ¿ No «« esta tu vos, h^o mió Da- 
vidA ? Y David re^Mmdió: Mi toc et, 
r^ seflor mió. 

18 Y d^o : ¿ Por qué persigue así mi 
sefior á su siervo ? Qué he hecho ? ¿ Que 
mal hay en mi mano ? 

19 Ruego pues que el i«7 mi se&or 
oin ahora las palaibras de su siervo! 8i 
Jdu»vA te incita contra mi', acepte un 
sacrificio : mas si Auren hijos de hom. 
brea, mald it os dice en la piasencia de 
J^ová, que me han echado I107. para 

[ue no me junte en la heredad ac Je- 
vá, diciendo*; Vé 7 sirve & dioses 
ágenos. 

90 No caiga pues ahora mi sangre en 
tierra ddante de JéboHk'. poique ha 
salido d re7 de Isxad it buscar una 
pulga, así como quien persigue una per- 
dis por los montes. 

81 Entonces d^ Saúl: He peeado«: 
vuélvete, UJo mió David, que ningún 
mal te haré mst, pues que mi vida ha 
sido estimada lu>7 en tus ojos. Hé aquí 
70 he hecho neciamente, 7 he enredo 
en gran manera. 

88 Y David respondió, 7 dijo : Hé aquí 
la lanza del re7{ pase acá uno de los 
cxiadoi, 7 tómela. 

88 V Jehová pague á cada uno su 
justicia, 7 su lealtad»: que Jdiová te 
habla entregado ho7 en nú mano, mas 
70 no quise extender mi mano sobre el 
ungido de Jdiová. 

84 Y hé aquí, como tu vida ha sido 
estimada ho7 en mis ojos, así sea mi 
vida estimada en los ojos de Jehová, 7 
me libre de toda aflicción •. 

86 Y SbuI dUo á David: Bendito ertí 
tü, hijo mió David t sin duda ejecutarás 
ttf grandes emnresas, 7 prevaleeeráBj». 
Entonces David se fué su camino, 7 
Saúl se volvió á su lugar. 

CAPITULO XXVII. 
Davtíí, vor huir de tai mamo$ dé 8(nd, ««m 
á AehU, rm dt IM J^OiMfca m Oath, d 
ewU lo rtait kumanammtt, y le dad Bie- 
lag dona» AoMte. JDetde aUC Meia ineuT' 
atinee m la Utrra de lo» mnmAgoa. 

Y DI JO David en su corazón: Al 
fin seré muerto algua dia por la 
mano de 8aul«j nada por tanto me 
será mrior que nigaxme á la tíena de 
los Phiastéos, para que Sanl se d^ de 
mí, 7 no me ande muoando mas por 
todos los términos de Israel, 7 a«i me 
eioaparé de sus manos. . 
8 Levantóse pues David, 7 con los 



seiselcDtos hombres que fcnla eoásigo, 
wóeeá Achlsb, ^)o de Maoeh, i«7 de 

8 Y moró David con Achia en Gath, 
él 7 los SU70S, cada uno con sn fcmllia : 
David een sos dos mujeres', Aliinoam 
Jenedita, 7 Aliigaii, la f w /Wé nwjer 
de Nabal el del Carmelo. 

4 Y vino la nueva á Saúl que David 
se halda huido á Oath, 7 no lo buscó 



6 Y David d^ á AohU : 8i be hallado 
ahora gracia en tus ojos, seame dado 
lugar en alguna de las dndadea de la 
tieba, dondie halilte ; porque « ha de 
morar tu siervo contigo en la cindad 
xsal? 

6 Y AohU le did aquel dU á Sldag< 
Da aquí fué Siclag de los reyes da Jada 
basta I107. 

7 Y filé d nitmero de los dias que 
David habitó en la tierra de los PhUis- 
téos, cuatto m e ses 7 algunos dias. 

8 Ysnbia David oon bw siqrea, 7 hadan 
entradas en los Gcsuréos, 7 en loa 0«r- 
aéos, 7 en los Amaledtas : porque estos 
habitaban de larao tiempo la tiem, 
desde como se vá 4 Sur • iMste la tietxa 
de Egipto. 

9 Y heria David el pais, 7 no delaba 
á vida hombre ni mujer; 7 llevábase 
las ov^as, 7 las vacas, 7 loa asnos, 7 
los camellos, 7 las ropas, y volvía, 7 
veníase á Achís. 

10 Y deda Achls: f Donde hahds cor- 
rido hov ? Y David deda: Al Mediodía 
de Jndá, 7 d Mediodía de Jcranted/, 
ó contra d MediodU de Ceni#. 

11 Ni hombre ni mujer dejaba 4 vida 
David, que viniese á Gath, diciendo 
para iii Poique no den aviso de noso- 
tros diciendo, Esto hizo David. Y esta 
era su costumbre todo el tiempo que 
moró en tierra de los PhlUstéos. 

18 Y Achls crda á David, dioiendo: 
El se haoe abominable en su pueblo de 
Israd, 7 así será siempre mi siervo. 

CAPITULO XXVIII. 
Qmrra i* toe PhOieUoe etmtra lo» ttr^Mutt 
eoiuiMa Sami árnnaPuIhoidta: y b mm- 
rtee Áteme!, «i cual k ommeto «a prgKÍma 
ruina. 

Y ACONTECIÓ que en aquelloadias 
los Fhilistéos Juntaron sus campos 
para pelear contra IsraeL Y dijo A«mts 
á David : Sabe de derto que has de salir 
conmigo á campafia, td 7 los tu7oa. . 

8 Y David respondió 4 Achls: Sabias 
pues lo que hará tu siervo. Y Achls 
dUo á David : Por tanto te haré guarda 
de mi cabeza todos los dias. 

8 Ya Samuel era muerto*, 7 todo Is- 
rael lo haUa lamentado, 7 habíanle 
sepultado en Rama, en su ciudad. Y 
Saúl habla echado de la tierra fr los 
encantadores 7 adivinos. 

4 Pues como los PhiUstéos se Juntaron, 
vinieron 7 asentaron campo en Snnam : 
7 Saúl Juntó 4 todo Israd, 7 asentaron 
campo en Gilboa «. 

5 Y cuando vio Saúl d campo de los 
PhiUstéos, temió, 7 turbóse sa ooraxon 
en eran m a ner a^. 

Y consultó Saúl 4 Jdiov4 ; pero Je- 
hov4 no le respondió*, ni por su e ikis» 
ni por/ Urim, ni oatg profetaa. 

7 Entonces Saúl dijo 4 sus criados: 
Buscedme una m^fer que tenga etaMiu 
dé FTthon, para que 70 va7a 4 ella, 7 
por medio oe ella* pregunte. Y aus 
orlados le reqiancUeron: Hé aquí áoy 
una mujer en Endor que tiene espíritu 
dePython. 

8 Y disflraaóse Saúl, 7 pdsose otros 



LBAinim, xzu,xxz. 



P'í 






rndif Vsnlt He lUgí <lli— q» 



■ qiit nu drfltan* qn* lv^ di 






láisj 



I op to Ih!£<o ocih cu «, Unte •! 41> 






W 



iar:«.-s 



iHBIIB* £ mi Hlbir rl raí í 
ITMib i-fju i lK i tena. ; «Is! 



^r linaUH DnSdi niib 
«I lo! luUBiiK : T>n FU 



X Bmn á BIdI— il Ltm^, _ I 
loa di AuJii liüfan hiniUdí — -' 
UidUdla, ] lOdui 1 lublu < 






A. C. cir. lose. 



LSAttUEL, XXXT. 



A.Q.iit.m 



tCap. 2S. 42. 



« Ex. 17. 4. 

d C»p. 1. 10. 

Jaao.l8.'i5. 

X 8*. 17. 8. 

a Bey. 4. 27. 
« Bikl. 18. 6. 

y M. 1, 8. 

y «0.1, a. 

y 42. ft. 11. 

Lee. 1.4. 
L2S.4. 
Bo. 8. 81. 
a Cor. 1. 6, 
10. 

Heb. 13. S. 
/Up.a3.a.9. 



'ier.21. 



«Chi.14.27. 
Joee. 1&19. 



< a Sa. 8. 18. 
I Bey. 1.38, 

Bi. 35. le. 
Soph. a. 64 



ft^w. 8. 
Gen. 14.14. 
16. 



5 Lai doc mujeres b de Darid, Ahi- 
noam Jezreelita* i Ablgall la jim fué 
mujer de Nabal ael Oarmelo, también 
eran cautivas. 

6 Y David fué muy angustiado, por- 
que el pueblo hablaba de apedxearlo«; 
porque todo el pueblo estaba oaa ánimo 
aimarsorf, oada uno por sus h^os y por 
sus hijas : mas David se esforzó en Je- 
hová su Dios «. 

7 Y dijo David al sacerdote Ablathar, 
hijo de Ahimelech: Yo te ruego que 
me acerques el Ephod/. Y Abiatnar 
aocreó el Ephod á David. 

8 Y David consultó á Jéhová dicien- 
do : ¿ Seguiró esta tropa ? ¿ Podréla al- 
canzar ? Y él le d^o : Sigúela, que de 
cierto la alcanzarás, y sin &Ita Ubracia 
lapreia. 

9 Partióse pues David, él y loa sel»- 
cientos hombres que con él estaban, y 
vinieron hasta el torrente de Bcrár, 
donde se quedaron algunos. 

10 Y David siguió W ateanee oon oua- 
trocientos hombres, porque se quedaron 
atrás doscientos, que cansados no pudie- 
ron pasar el torrente de Besor;. 

IL V hallaron en el campo un hombre 
Egipcio, el cual tr^Jeion á David, y 
dléronle pan que comiese, y á bebec 
agua : 

IS Dléronle también un pedazo de 
masa de higos secos, y dos hilos de pa- 
sas. 7 lueso que comió, volvió en él 
su e^irituA: porque no habla oomido 
pan, ni bebido agua, en tres dias y tres 
noches. 

18 Y díjole David : ¿ De quien «re* td ? 
¿Y de donde eres ? Y respondió el mozo 
Egipcio : Yo soy siervo die un Amaleci- 
ta, y dejóme mi amo hoy ha tres dia», 
pcútiue estaba enfermo. 

14 Pues hicimos una incursión á la 
parié del Mediodía de Cerethi', y á 
Judá. y al Mediodía de Caleb, y pusi- 
mos ruego á Siclag. 

15 Y dUole David: ¿ Me llevarás td 
á esa tropa ? Y él d\io : Hazme Jura- 
mento por Dios, que no me matarás, 
ni me entregarás en las manos de mi 
amo, y yo te Uevaré á esa gente. 

16 Llevólo pues: y hé aquí que es- 
taban derramados sobre la haz de toda 
aquella tierra comiendo y bebiendo, y 
haciendo fiesta, por toda aquella gran 

Sresa que hablan tomado de la tierra 
e los Phllistéos, y de la tierra de Judá. 

17 E hiriólos David desde aquella ma- 
ñana hasta la tarde del dia siguiente : 
y no escapó de ellos ninguno, sino oua- 
trecientos mancebos que hablan suUdo 
en camellos, y huyeron. 

18 Y libró David todo lo que los Ama- 
leeitas hablan tomado: y asimismo li- 
bertó David á sus dea mujeres. 

19 Y no les &ltó cosa chica ni grande, 
asi de hijos como de hijas, del robo, y 
de todas las cosas que les hablan toma- 
do : todo lo recobró David *. 

20 Tomó también David todas las ove- 
jas, y ganados mayoro, y trayendolo 
todo delante, decían: Sísta es la presa 
de David. 

81 Y vino David & los doscientos hom- 
bres que hablan quedado cansados, y 
no hablan podido seguir á David, á loa 
cuales hablan hecho quedar en el tor- 
rente de Besor: y ellos salieron á reci- 
bir á David, y al pueblo que con él 
Sitaba. Y como David 11^ a la gente, 
saludólos con paz. 

as Entonces todos los malos y perver- 
sos de entre los que hablan ido con Da- 
vid, respondieron y dieron : Pues que 
no ftieron oon nosotros, no les daremos 



de la presa que hemos quitado, sin» á 
oada uno su mi\}er y sus hyas, lot oaalcí 
tomen y se v«yan. 

S3 Y David dijo: No hágala eso, her- 
manos míos, de lo que xu» ha dada 
Jehová, el cual nos ha guardado, j 
entregado en nuestras manos la caterva 
que vwo sobre nosotros. 

24 ¿ Yquienosescuohaiáenestecaso? 
Porque igual parte ha de ser Is de 
los que vienen á la batsdla, y la de 
los que quedan al bagaje: que partan 
Juntamente'. 

85 Y desde aquel dia en adelante foé 
esto puesto por ley y ordenanza en Israel 
hasta hoy. 

96 Y como David llagó á Siclag, envió 
de la presa á los anoiaaos de Judá, sus 
amigos, diciendo: Hé aquí «na bendi- 
ción para vosotros de la presa de los 
enemigos de Jehová. 

87 Asimimü envió á los que estaban 
en Beth-el, y en Ramoth al Medio- 
día "•, y & los que estaban en Jattir : 

88 Y á los que eittiban en Aroer, y en 
Siphmoth, y á los que estaban en Es- 
themoa : 

S9 Y á los que estelan en Radiil, y á 
los que en las oindades de Jenmeel, y 
& los que en las ciudades del Oinéo : 

00 Y á los que tUabam en Horma, y á 
los que en Chorasen, y & los que en 
Athach: 

81 Y 4 los que estaban en Hebron, y 
en todos los lugares donde David habla 
estado con los suyos. 

CAPITULO XXXL 
Daie la batalla snlre ¡os UrcuiOas y los F%i- 
lislíos, en ¡a que el campo de Itrad ful 
desbaratado, flMMtt» Baut, y sus k^, y im»- 
dtosislos ítroslita», y sus cuerpos v armas 
Oevados e» tn^fo por los Fküisttos é eu 
tierra. Los de Jales de Qalaad \utiast d 
cuerpo de Batd, y los de sus hijos, is ks 
PhitisUos, y los «gHittan en su lierra. 

LOS Phlllatéos pues pelearon oon Is- 
rael* : y los de Israel huyexoa de- 
lante de los Phllistéos, y cayeron muero 
tos en d monte de Gilboab. 

8 Y siguiendo los PhiUstéos á Saol v 
á sus hííos, mataron & Jonathan, y a 
Abinadab, y á Melchlsua, bijas de 
Saul«. 

8 Y agravóte la batalla sobre Sanl<<« 
y le alcanzaron los flecheros t y tuvo 
gran temor de los flecheras. 

4 Entonces dijo Saúl & su eseudcro: 
Saca tu espada, y pásame oon tila», por- 
que no vengan/ estos indrenndsos, y 
me pasen, y me escarnezcan. Mas sa 
escudero no quería, porque tenia gran 
temor. Entonces tomó Saúl la espada, 
y echóse sobre ella. 

5 Y viendo su escudero á Saúl muer» 
tó, él también se echó sobre su eqpada, 
y murió con él. 

6 Así murió Satú en aquel dia, jun- 
tamente oon sus ties hijof ^, y su escu- 
dero, y todos sus varones. 

7 Y los de Israel que eran de la otn 

Jarte del valle, y de la otra parte del 
ordan, viendo que Israel había huido, 
y que Saúl y sus hijos eran muertos, 
dejaron las ciudades, y huyeron ; y lo* 
Phllistéos vinieron, y habitanm en días. 

8 Y aconteció el sigiasvie dia, qne 
viniendo los PhiUstéos á despojar los 
muertos, haUaroin á Saúl y át sus tres 
hijos tendidos en el monte de Oilboa. 

Y cortáronle la cabeza, y desnudá- 
ronle las armas : y enviaron á tíecn de 
los Phllistéos al contorno, para «le I» 
noticiaran en el templo de sus nulas» 
y por el pueblo. 

10 Y pusieron sus armas* eo «1 tanquo 



ijiiee.9.1 
yl7.l6> 




fCd&KM. 



Ui BAjnjXL^ I, n. 



A.aflir.lOM. 



MlU. 
IL2LU. 

■■17.U. 
IM.1.27. 



li'> V BBlfW, m eocvpo en 
•I mn» de BMlk*Ma*. 

11 Mm ojrendoi Icm de Jabea de 6a* 
had aMo que loa PhUlMéoa hleiemn á 
8«nl, 

18 Todoa loa hombcaa valieotes m le- 
▼antaron, j anduvienm toda aquella 



Laioü 



el enano de Baol* 
amoa, M 



> 7 ^sitann 
y los eaerpoa de ma mea, dai mera de 
BcCh.ian: y viniendo á Jabea, qumá* 
mulos altt». 

18 Y tomando sea hvasot*, seiniltá- 
ronlos debajo de un árbol en JaGcs, y 
ayonaxott siete días •• 



SEIGUNDO LffiRO DE SAMUEL 



^«».«U7, 



t' 



.*>ill. 






1t 



13L 

n. 









CAPITULO 1. 
Ftmt la ««Ma d David dt le «nurf* éh SatU 

£i»mt$híío»,fdtlaémTataidpiiM»,p9r 

flMtfer al w wmtf iro f«« d^ koMe «««rfo 
tf flaal, y l« «roto n» tarma. MndMha á 
&■{ y 4 JomaOum eamtamdo mu aiabanmiM. 

Y ACONTECIÓ después de la muer, 
te de Saúl, que vuelto David de la 
denota de los Amaleoitas*» estuvo doi 
diasen Slolag: 

5 Y al tener día acaedd, que vino uno 
dd campo de 8anl, rotos sus vestidos, 
V aparada tiem soblc tu eabexai; y 
ilyndo á David, poatr^Sse en ttenra, é 
biso nvetencia» 

3 Y DBHnmtdle David: De donde vie- 
nes ? V A •respondió : Heme eeoapado 
del eampo de Israel. 

4 T David le dijo : Qué ha aeontecldo ? 
Raégote que me lo digas. Y él respon- 
dió: El pueblo bvyó de la batalla, y 
también mueboa d¿ pueblo cayeron y 
sen muertos : también fiaul y Jonathaa 
sa 1^ muricnin. 

A Y dije David á aquel mancebo que 
le daba las nuevas : ¿ Como sabes que 
Saal es muerto, y Jonathan su lUJo ? 

6 Y d manoebo que le daba las nue- 
vss respondió: Casualmente vine al 
aaonte de OUboa, y hallé á Saúl que 
citaba recostado sobre su lanza, y ve* 
nisa tías él carros y gente de 4 caballee. 

7 T come él miró atrás, vidme y lla- 
móme. Y yo dye : Heme aquí. 

8 Y él me dQo : Quien «res ttf ? Y yo 
le respondí: Boy Amaleoite. 

9 T él me volvió é decir : Yo te rue^ 
que le pongas sobre mí, y me mates, 
poique me toman angustias, y toda mi 
sima nlA ana en mí. 

10 To entonces pdscne sobre él, y má- 
telo, porque sabia que no oodia vivir 
deipves de su calda : y tomé la corona 
qM taija en su oabeea,'y la akarca que 
traía en su braco, y helas traído acá & 
mlieAor. 

11 Entonces David tiubando de sus 
vesüdesrf rom|dóloa, y lo mismo hide- 
nn los homlaes que eetabaa con él. 

U Y Uoraiion, y lamentaran, y ayn* 
Dsnm hasta la tarde, por Saúl y por 
Jonathan su hijo, y por el pueblo de 
JdK>v&, y por la casa de Israel, porque 
haUan eáido á euohiUo. 

IS Y David d^o á aquel manoebo que 
le haUa traído laa nuevas : ¿ De donde 
«Ns té? Y a lespendiót Yo soy hijo 
de un extranjero, Amaleeita. 

U Y d^le David : ¿ Como no tuviste 
temor de estender tu nano penmater 
alM^deJefaová*? 

18 Entonces llamé David uno de los 
«Moeebos, y dijole : Llega, y mátalo. 
Téllohiri«í;vi£nrlé. 

18 Y Dmrid le dijo: Tu sangra ata 
*ilue tu cabeía/, pnee que tu boca 
MMigaó eoetra tí díoicnda : Yo maté 
daoridodeJdiová. 

» J Y endeché David & flanl y á 

'«■tban iu hyooon esta endeeha. 



18 (DUo también que eneeBasen al 
arcoy & loe hijos de Judá. Hé aquí que 
Aii está escrito en el libro del detecho |.) 

10 Pereeid» ha lo ^ria de Israel 
sobre tus oaontafias : ¿ como han caldo 
los valientes ? 

80 No lo denundcis en OathA, no 
deis las nuevas en las plazas de As- 
oalon; jporque no se alegren laa hijas 
de los Fhilistéos, poique no salten de 
gozo las hijas de los inoircaoeisoe. 

81 Montas de Oilboa, ni rodo ni lluvia 
taiga sobre voeotios, ni Mat« tlenraa de 
ofrendas: poique allí fué rteenuhsdu el 
escudo de loa valientes, el escudo de 
Baúl, como si no hubiera sido ungido 
eon aceite '. 

88 Sin sangre de muertoa, sin grosura 
de valientes, el aroo de Jonathan nunca 
volvió atrás, ni la espada de Saúl se 
tomó vada. 

88 8anl y Jonathan, amados y queri- 
dos en su vida, en su muerta tampoco 
fueron apartados*: mas ligeros que á- 
güilas, mas fuertes que leones. 

84 Hijas de Israel, Uorad sobre Saúl, 
que os wstia de escarlata en regodjca, 
que adornaba vuestras ropas con orna- 
mentos de oro. 

86 ¿ Cómo han caldo los valientes en 
medio de la batalla ? Jonathan, muerto 
en tus alturas! 

80 Angustia tengo por tí, hermano 
mió Jonathan, que me fuiste muy dul- 
ce: mas maravilloeo me fué tu amor 
que el amor de las miseree'. 

87 i Cómo han caldo ios valientes, y 
perecieron las armas de guerra^ ? 

CAPITULO II. 
David viene á Hébnm, donde et nmgtdo por 
rey por loe prtneipalee de JudA DJ la» 
gñuiaa é lo» d» fábe* por luim- enterrado 
áBamí Mmer, general dd^féretto de Baui, 
kat i eitdo heého prodamar reg á Itboeetk, 
hifo de Banl, tiene ima eeearomnea eon la 
gente de IkuM, en fOt/ué vemeldo. 

DESPUÉS de esto acontado que 
David consulté á Jdiová*, dicien- 
do: ¿Subiré á alguna de las dudades 
de Judá ? Y Jehová le reqxmdió : 8ube. 
Y David tomé á decir: Adonde su- 
biié? YélledQo: A Hebnnb. 

8 Y David subió allá, y con él sus dos 
mujeres, Ahlnoam Jezieelita, y Ahí- 

Ídl, la fiM >é miOer de Nabal del 
iarmdo«. 

9 Y llevé también David consigo los 
hombres que con él hablan estado', 
oado uno con su familia; los cuales 
moraron en las ciudades de Hetnmi. 

4 Y vinieron los varanes de Judá, y 
ungieron allí á David por rey sobre la 
casa de Judá. Y dieron aviso á David 
diciendo: Loe de Jebes de Oalaad «m 
los que sepultaron á Saúl «. 

6 Y envió David mensajeroe á loe de 
Jabes de Oalaad diciendoles: Benditos 
eeai» voeotros de Jehová, que habéis 
hecho esu misericordia con vueetro 
aeflor Saúl en haberte dado sepultun. 
I Ahora pues Jehová haga con vos. 



■■Am.6.10. 

■S8a.a.4,S. 

721.12,14. 

•6sn.eO.10. 



A. c. ion. 

f wr.S. 

iLOirodr 

JaAer. 

k Ule. 1. 10. 



«- 1 Be. 10. 1. 



i 18a. 81. 1, 

4. 



ilSa. 18.1,8. 
720.17,41. 
7 98.18. 

•K}»p.l9.26. 



• Jase. 1. 1. 
lSa.2S.2. 
4.10. 

»0ap.5.1.& 



«18a. 30. & 

rfl8a.37.2S. 
1 Cr. 18. 1. 

etc. 



«lea. 81.11, 
13. 



A.C.olr.lMSb 



n. SAMUEL, nL 



A.adr.: 



/aTla.1.16. 
18. 



'18*. 14.50. 
A 1 Cr. 8. S8. 



» • Cwp. 5. 6. 
Ifiay.aill. 

tJot. 1(V2,4» 

la. 



( Jar. 41. IS. 



f El campo 
deloB/iur- 

tM. 



"C*p.3.L 

" ICr. % 16. 
• 1 Cr. IX 8. 



7 Cap. 4.0. 
y». 101 



otvM miaofloenUa y vodad : y/ yo tain- 
bien ot haxé btan por cMo tfim hab^ 
heoho. 

7 Esfltéreeiue imn ahora Tuotna ma- 
nm, y aed TaMwitw; pac» qae mnatto 
S«ul mMtro seBor» lo» de la eaaa de 
Jndá me han angido por rey sobre dloa. 

8 ^ Mas Atañer, hijo de Nerf , general 
del ^éreito de Saúl, tomó & Is.boseth*, 
14)0 de Saúl, é hizolo pasar al real : 

9 Y alzólo por rey sobte Galaad, y 
sobre Oeasuri, ▼ sobre Jezred, y sobre 
Ephraira, y sobre Benjamín, y sobre 
todo Israel. 

10 De cuarenta aflos era Is.4MMicth, 
hilo de Sattl, ciumdo comenzó á reinar 
sobre Israel, y reinó dos aflos. Sola le 
casa de Jada seguía á David. 

11 Y fué el ndmero de los dias que 
David reinó en Hebron •', sobre la casa 
de JudA, d de siete afloa y seis meses. 

IS Y Y Abner, hUo de Ner, salló de 
Mahanaim & Oabaon* con loa siervos 
de Is-bosech, hijo de Saúl. 

18 Y Joab, hijo de Sarvia, y los sier- 
vos de David, salieron y encontráronlos 
Junto al estanque de Oíibaon': y como 
se Juntaron, paráronse los anos de la 
una parte del estanque, y los otros de 
la otro. 

14 Y dijo Atañer á Joab : Levántense 
ahora los manoebos, y maniobien de- 
lante de nosotros. Y Joab respondió: 
I^evántense. 

, 15 Entonces se levantaron, y en nd- 
mero de doce pasaron de Benjamín, 
por la perto de Is-hoaeth, hijo de Saúl ; 
y otroi doce de los siervos de David. 

10 Y cada uno edió mano de la ca- 
ben de su compafiero, y ñutióte su 
espada por el costado, cayendo asi á 
una ; por lo que fué llamado aquel lu- 

Sir, Helcath-assurim t, el cual eetíi en 
abaon. 

17 Y hubo aquel día una batalla muy 
recia ; y Abner y los hombres de Israel 
ftieron Tencidos de loe siervos de Da- 
vid •>. 

18 Y esteban allí los tres hijea de 
Servia, Joab, y Abisal, y Asaeli. Este 
Asael era suelto de pies como un* corzo 
del campo. 

19 El cual Asad siguió á Abner, yendo 
tras de él sin aparterse á diestra ni A 
siniestra. 

90 Y Abner miró atrás, y dijo: ¿ No 
eres td Asael ? Y él respondió : Sí. 

91 Entonces Abner le dijo: Apártate 
A la derecha ó á la izquierda, y agárrate 
alguno de los manoebos, y toma para 
ti sus despojos. Pero Asael no quiso 
iqMutane de en pos de él. 

89 Y Abner tomó á decir á Asael : 
Apártate de en pos de mi, poniue te 
horiré derribándote en tierra; y átefuea 

Ícomó levantaré mi rostió 4 tu hermano 
oab? 

98 Y no Queriendo él irse, hiriólo Ab- 
ner con el regaten de la lanza' por la 
quinta eotÜUa, v sallóle la lanza por las 
espaldas, v cayo allí, y murió en aquel 
mismo sitio. Y todos los que venían por 
aquel lugar donde Asael habla caldo, 
y estaba muerto, se paraban. 

94 Mas Joab y Abbai siguieron A Ab- 
ner ¡ y pdsoseles el sol cuando llegaron 
al collado de Amma, que eaiá delante 
de Gia, Junto al oamlno dd desierto de 
Oabaon. 

85 Y Juntáronse los h^os de Benja- 
mín en un escuadrón con Abner, y pa- 
rámnse en la cumbre dd collado. 

96 Y Abner dio vooes A Joab diciendo : 
¿ ConMimirA la espada perpetuamente ? 
4 No sabes tii que d cabo se sigue amar- 



gumf ? ¿ Hasta enaade no has de dedr 

al pueblo que se vadvon de seguirá sas 
heñnaaca? 

97 Y Joab resnondiót Vive Días qes 
si no hubieras nablado, ya desde eitt 
maflana d pueblo haUen diñado de 
seguir A sos hermanos. 

98 Entónoes Joab tocó d cuemo, y 
todo el pud>lo se detuvo, y no siga» 
mas A ios de Israel, ni peleó mas. 

99 Y Abnet y los suyos ca min a r on por 
la oampafia toda aquella noche, y 
sando el Jordán cruzaron por todo 
tron, y llegaron A Mahanaim. 

80 Joab también volvió de segdr á 
Abner, y Juntando todo el pueblo, &>• 
taron de los siervos de David diez y 
nueve hombres, y Asad. 

81 Mas los sierros de David hirieron 
de los de Benjamín, y de los de Abner, 
tresdentos y sesenta hombres, que nra- 
rleron. Tomaron luego A Asael, y sepul- 
táronlo en el sepolcra de su padre, en 
Beth-ldiem. 

82 Y caminaron toda aquella noche 
Joab y loe suyos, y amanecióles en He> 
bvon. 

CAPITULO III. 

Atmer m pora 4 AsWfl v t rwmaü mnie 4 Im 
prfnHpe» de Itratl que « reeiham fcr ref. 
Joab, generet del eaéi|M de JDaríd, meta 4 
Ákmer for Moaiio, ét lo fme Dawid tmee 
grem P—^^t V *• mtierrt eon gramd» 



fPnll.1 



forH. 



y OUMoando, y 



Y HUBO larga guerra entre la casa 
de Saúl v la casa de David : mas 
David se iba wrtificando*, y la casa de 
Saúl iba en diminución. 

9 Y naoleron hiyos á David en He- 
bron *. Su primogénito fué Amnon, de 
Ahlnoam Jezreeltta : 

8 Su segundo fué Ohüeab, de AMgail, 
la mujer de Nabd el del Oarmelo : el 
tercero, Absalom, hijo de Maachá, hija 
de Talmal, rey de Oessur « : 

4 El cuarto, Adonias, h^e de Hag- 
gith^: d quinto, Saphatias, hijo de 
Abital : 

5 El sexto, Jetream, de Bgla mt^er 
de David. Estos nacieron A David en 
Hebion. 

6 ^ V oomo habla guerra entre la cass 
de Saúl y la de David, aoontedó qoe 
Abner se esfinrzaba por la casa de Sanl. 

7 Y hdila Sanl teáiido una concabina 
que se llamaba Rispa», hya de Aja. Y 
dijo le-boaetk A Abner: ¿ Por qué has 
entrado A la concaUna de mi padre ? 

8 Y enojóse Abner en gran manera 
por las pdabras de Is-boseth, y d^o: 

ÍSoy yo cabeza de peiros reqieoto de 
udA/ P Yo he heoho hoy miseiioonUa 
con la casa de Saúl tu podre, con sos 
hermanos, y con sus amigos, y no te he 
entregado en las manos de David : i y 
td me haces hoy caigo dd pecado de 
MW mujer? 

9 Asi haga Dios A Abner, y así le 
afladay, si como ha jurado JehovA á 
David, no hiciere yo aa con él A, 

10 Trasladando d rdno de la easa de 
Saúl ', y eonfirmando d treno de David 
sobre Israd y sobre Judá, desde Dan 
hasta Beersebah*. 

11 Y él no pudo responder palabra á 
Abner, porque le tcmia. 

19 5 Y envió Abner mens^Jens A Da- 
vid de su parte, dioieiido : Cuya es la 
tierra ? Y oim le dijesen: Hoz Éllania 
conmigo, y né aquí que mi mano seíA 
oontlcD para vdver A tí A todo Israd. 

18 Y Dúvid dUo : Bien ; yo haré eoo- 
tigo diania : mas una oosa te pide, y 
es, que no me vangaa A ver, dn qne pri- 



ILSAÍÍOtL, IV. 



A.Cdr.im. 



lCr.IS.& 



H. 



'«Via 



Jfy.io. 



mero migM & Mlebal, 1« h^a d» 8«a^ 
luaido TuiiciH & Timie. 

14 Demuet de esto «nvló David mea- 
«doNM & lB<lHMetft, hMo de 8ul», di. 
dado; RcMltifyene ■ mi mojer Mi> 
cha), la eoal ^ demoeé eoomigo por 
den prepudoa de PUtialte «. 

15 Ent^hioca Is>boaeth envld, y quitóla 
ifninaridoFaltlel*, hOode tais. 

16 Y aa maxido toé toa eOa, tiguten- 
dola T llorando haata Bafaartm;*. Y di- 
joie Abner : Anda, wnSLftíe. Entónoea 
él te toItíó. 

17 Y habló Abner con loa anotanoa de 
Inaal diciendo : Ajer y anMa proonra- 
baii qoe David ñieae rey aobre Toaotroa. 

18 Ahm» puea, baoadlo ; poraue Je> 
bovA ha hablado á David diciendo: Por 
la mano de mi sierTo David libraré A 
mi iwebto lanel de mano de loa Ptii- 
Umot, 3 de mano de todos loa ene- 
migot. 

19 Y habló tamUen Abner A loa de 
Bei^aminy: y ñié también Abner A 
Hriñon A decir A David todo éi parecer 
da lot de Iirad, j de toda la caaa de 
Ba^amin. 

SO Vino puea Abner A David en He< 
bnm, j con él veinte hombres : y Da- 
vid Uso banquete A Abner, y A loa que 
con ál haUan venido. 

81 Y dijo Abner A David: Yo me le- 
vantaré, é iré y juntaré A mi leflor ei 
nyr todo Israel, para que hagan contigo 
slfamm, y tü reines como d«eaa«. Da- 
vid despidió luego A Abner, y él se ftié 
«par. 

38 5 Y hé aquí loa siervos de David y 
Joab que venían del campo, y traian 
consigo gran presa. Mas Abner no es- 
taba con David en Hebron, que va lo 
haUa él despedido, y él se hatada ido en 
paz. 

83 Y iuego que llegó Joab, y todo el 

Íiidto que con él ettaha, ftié dado aviso 
Joab diciendo : Abner, hijo de Ncr, 
lia venido al rey, y él le ha despedido, y 
leftiéenpaz. 

84 Eatóiices Joab vino al rey, y d^ole : 
Qué has hecho? He aquí haÚaaÍB venido 
AboerAtí; ¿por qué pues lo dejaste que 
te fuese? 

85 i Sabes td qu« Abner, h^o de Ner, 
ba Tenido para engañarte, y A saber tu 
aUda y tu entrada, y por entender todo 
V) que tü haces? 

80 Y saliéndose Joab de con David, 
«Bilé nenM^eroe tras Abner, loa cuales 
ie TolTienm desde ei poso de Sira, sin 
«berlo David. 

87 Y como Abner volvió A Hebron, 
apartólo Joab al medio de la puerta ha- 
Mando con él blandamente, v allí le hi- 
rió por la quinta cotülla *, a causa de 
la maerte die Asad su hermano, y mu- 
rió*. 

88 5 Cuando David supo después esto, 
0^0 : Limpio estoy yo y mi reino, por 
JdiovA, para dempre, de la sangre de 
Abner h^ de Ner : 

M Caiga sobre la cabexa de Joab, y 
•dne toda la caaa de su padre*; que 



Banca ftlte de la caaa de Joab quien 



*«*.14.l padeica fluio', ni leproso', ni auien 
ijn.tt.^ I Wde con faAoulo, ni quien muera a eu- 
ddllo, ni quien tenga fiUU de pan. 
90 Joab, pues, y Abisal su hermano 
"Utaron a Abner, ponqué él haUa mu- 
«to 4 Aiael, hermano de ellos, en U 
totalladeGabaon. 




5 Intónoea dijo David A Joab, y A 
^ d iHKblo que con él utahat Rom- 
Pw vnectns vestidos*, y ceflíoa de aa- 
^\, 1 haced duelo delante de Abner. 
X d iqr iba detrás del fiántro. 



' as T sepnltaron A Abner en Hebron : 
y aliando el rey an voz floró hinto al 
sepulcro de Abner ; y lloró tamoien to- 
do d pueblo. 
38 Y endechando el rev al mismo 
Abner, decía : ¿ Murió Abner come 
muere un villano ? 

84 Tus manos no «taftan atadas, ni tus 
pica ligados con grillos : caíste como los 
que caen delante de malos hombres. Y 
todo el pueblo volvió A llorar sobre él. 

85 Y como todo el pueblo viniese A dar 
de comer pan A David «, siendo aun de 
día, David Juró diciendo: Así me haga 
Dios, y así me aliada, si antes que se 
pon^i ei mA niatare yo pan, ü otra cu- 
álqniMr com». 

M fiMpoio asi todo el pueblo, y plugo 
en sus ojo* ; po^ue todo lo que el rey 
hacia parecía bien en ct|aa de todo el 
pueblo. 

87 Y todo el pueblo y todo Israel en- 
tendieron aqnd dia qile no habla vanbto 
del rey que Abner, h^o de Ner, mu- 
riese. 

88 Y el rey dijo A toa siervos : / No 
sabéis que ha cudo hoy en Israel un 
principe, y grande ? 

80 Que yo ahora aun soy tierno rey un- 
gido ; y estos hombres, los hHoa de Ser- 
via, muy duroa me son: JehevA dé el 
pago al que mal hace conform* A su 
maliola'. 

CAPITULO IV. 
Saaim y ¡UAáb, eapüamtt íb /»-&0Na, to 
mcgotk «t» «M «uao, y (roen w mAsm <f Ito- 
vid mmmmIo ganar fraeia con tí: fita$ U 
Ui hita fnitar la vtda por tu traMon, t 
hfo> Mlirrar la eabeaa de It-iotelh. 

LUBOO que oyó el hijo de Saúl que 
Abner habla sido muerto en He- 
bron, las manea se le desooyuntaron, y 
filé atemorizado todo Israel. 

8 Y tenia el hijo de Saúl dos varones, 
los cuales eran capitanes de oompallías : 
Vrnombre del uno era Baana, y el del 
otro Reohib, hUos de Rimmon Beer- 
othita, de los l^jos de Benjamín : por- 
que Beeroth era contada con Bñú*- 
min*. 

8 Estos Beerothitas se hablan huido A 
Oittaim, V hablan sido peregrinos allí 
hasta entonces. 

4 Y Jonathan, h^o de Sanl, tenia un 
hijo lisiado de loa piés5 de edad de dnco 
años : que cuando la noticia de la muerU 
de Saúl y de Jonathan « vino de Jezreel, 
tomóle su ama y huyó t y como iba hu- 
yendo con celeridad, cavo el niño v quedó 
eotjo. SunombreeraMiphiboaetha. 

6 Los hilos pues de Bimmon Beerothi- 
ta, Rech&b y Baana, ftaeron y entraron 
en el mayor calw del dia en oasa de la- 
boseth, el cual estaba durnüendo en su 
cAmara la desta. 

6 Entonces entraron ellos en medio de 
la casa en habito ée mereaderes de grano, 
y le hirieron en la quinta mttíüa *. Es- 
oqpAronse luego ReofaAb, y Baana su 
hermano; 

7 Pues oomo entraron en la oasa, es- 
tando él en su oama en su cámara de 
dormir, lo hirieron y mataron, y cor- 
tAronle la eabeaa : y habiéndola tomado, 
caminaron toda la noche por el camino 
de la campafla. 

8 Y tn^i^ron la cabeza de Is-boaeth A 
David en Hebron, y dijera al rcgr : Hé 
aquí la cabexa de Is-boaeth, hi^o d« 
Saúl tu enemigo, que procuraba ma- 
tarte/ ; y JehovA ha vengado hoy A mi 
seftor el rey de Saúl y de su simiente. 

» Y David respondió A BecUb, y A 
su hermano Baana, |4ios de Rimmoa 



•0BP.UX7. 



<Jne&9D.aSL 



•IXey.&S, 
«.88. 
Bal. 7. 18. 
y 38. 4. 
TAS. 13. 
3Tiak4ai. 



o Jos. 18. as. 



* Cap. 9. 8. 

• 1 8a. 29. 1. 
11. 

<llGr.8.S«. 
y 9. 40. 



•Oap.9La8. 



/I 8a. 18. S. 
10. IL 
yas-lfi. 
735.1». 
8aL 68.9,10. 



Ju<Xodv,l»4a. 



IL8AMUlSi,V,TX 



A.C.dr.ie«. 



PGeB.48.10. 

i8ft.a6.a4. 

1 Bey. 1.39. 
8aL 81. 7. 
y M. 6. 7, 
17. 

* Cév. L S, 
16. 



*Gai.9.S,6. 



«Cap. 3.83. 



•lCr.U.1. 
i Jvee. 9> 1. 



«18*.18.18. 
«i8id.78.70, 
7Í. 



• 2 B«y. U. 
17. 



/lCr.39.27. 



«1 Rey. 8.1. 



Al Bey. 9.15, 
34 

yil.37. 
20r.U.ft. 

• 1 Bey.5.1. 
lCr.14.1. 



tI)iBa.ir.l7. 
10.li.4t. 



BeerotUta, y dUolet: Viva Jehov^, gae 
ha redimido mi alma d« toda angiutía^, 

10 Que cuando uno me dio nuevas di. 
ciendo, Hé aquí Saúl es muerto, inu- 
ginandose que traia buenas nueras, yo lo 
nrendi, y le A maté en Sicla^ en pego de 
la lupuáta buena nuera : 

11 ¿ Cuanto roas á los malos hombres, 
que mataron á un hombre justo en su 
oasa, y sobre su cama? Ahora pues, 
¿ nó tengo yo de demandar su sangre i 
da vuestras manos, y quitaros de la ti* 
ena? 

13 Entonces David mandó á los man* 
cebos, y ellos los mataron, v oortáronleB 
las manos y losjpiés, y oolgánmlos sobre 
ei estanque en Hebron. Luego tomaron 
la cabexa de Is4>oseth, y entonáronla en 
el sepulcro de Abaer, en Hebron^. 

CAPITULO Y. 

David es wngiáo en fiebron por ray $ehn todo 
JmratLmpttia dJtnuatm eon grande éh- 
rio. ZMHi^or/teeraa la/ortetaa d* flM» 
de ¡oa Jebmtie», p k&cda mt morada. XI rey 
dit Turo U envia madera de cedro y artífieee 
■ fue te labren eu eaia. Loe PkiUelíoe vieme» 
emtra tí dot *eu», y ambo* loe vence y 
de^pufa. 

Y VINIERON (odas las tribus de 
Israel á David en Hebron •, y ha> 
hlaron diciendo : Hé aquí, nosotros «o» 
mo« tus huesos y tu carne b. 

5 Y atm ayer y antes, cuando Saúl re> 
inaba sobre nosotros, tü sacabas y vol- 
vías á Israel c. Ademas JehovA te ha 
dicho : Tü apacentarás << á mi pueblo Is- 
rael, y tü sens sobre Israel principe. 

3 Vinieron pues todos los ancianos de 
Israel al r^ en Hebron, y el rey David 
hizo con euos alianza en Hebron de- 
lante de Jéhová« ; y ungieron A David 
por rey sobre Israel. 

4 Era David de treinta afios cuando 
comenzó á reinar, y raisuS cuarenta 
años/. 

6 En Hebron reinó sobre Judá 8Íe|| 
a&os y seis meses ; y en Jerusalem id » 
treinta y tres afios sobre todo Israel y 
Judá. 

6 5 Entonces el r^ y los suyo* flieron 
á Jerusalem al Jebuséo que habitaba en 
la tierra, el cual habló á David dici- 
endo : TÜ no entrarás acA, si no echares 
los ci^os y los cqjos, que dicen : No en* 
traiA Má David. 

7 Empero David tomó la fortaleza de 
Skm, la cual es la ciudad de David ff. 

8 T dijo David aquél dia: ¿ Quien lle- 
gará hasta las canales, y herirá al Je- 
buséo, y ¿ los cojos y ciegos, á los cuales 
el alma de David aboireoe ? Por esto se 
dijo : Ciego ni cojo no entrarA en casa. 

O Y David moro en la fortaleza, y pü- 
sole por ncnabre, la Ciudad de David t 
y edificó idrcdedoif desde Millo para 
adentro A. 

10 Y David iba creciendo y aumen- 
tándose, y JehovA Dios de los ejércitos 
en con él. 

11 Hiram, r^y de Tyiof, envió tam- 
bién emb^adores A David, y madera de 
cedro, y cwpinteros, y canteros para los 
muros, los cuales edificaron la casa de 
David. 

18 Y entendió David que JéhovA le ha- 
bla confirmado por rey sobre Israel, y 
3ue habla ensalzado su reino por amor 
e su pueblo Isnel. 

13 ^ Y tomó David mas concubinas 
y mujeres de Jerusalem*, después que 
vino de Hebron, y naciéronle mas hijos 
éhijei. 

14 Xrtas wn loe nombres de los que le 
naeieron en Jerusalem : Sammna, y So- 
hab, y Nathan, y Salomón, 



IfrB HtlMur, y Elteu» y Nepbcg, 
10 Y JaphU, y Elisama, TEUada, y 
EUphdet. 

17 5 Y oyendo los PhOistéoa que ba. 
bian ungido A David pon rey sowe Is- 
rael, todos los FhUlatéoe subieron A bus- 
car A David : lo cual como David oyó, 
vino A la fortaleza <> 

18 Y vinienm ka PlAistéoB, y extendi- 
éronse por «1 valle de Rnibalm*. 

19 Entónoe» eensiütó David A Jdwvi, 
diciendo* : ¿ Iré oontra los niilistéos? 
¿ Los entregas en mis manos ? Y Je- 
hovA respondió A David: Vé, poique 
ciertamente entrqgaré los Philktéos en 
toa manes. 

SO T vine David A Baal-perasim, v allí 
loe venció David, y dijo : Rompió Je- 
hovA mis enendgos deluite de nu, como 
quien rompe aguas. Y por esto llamó «1 
nombre de aquel higaz Baal-perasim L 

81 Y dejaron allí sus ídcdos, los onues 
quemó David y los suyos. 

88 Y los FhiUsléos tornaroa A venir, y 
extendiéronse en ri vaUe de Rapbalm. 

88 Y consultando David A JehovA, él 
le respondió : No subas ; mas rodéalos, 
y venarás A ellos por delante de los mo- 
rales: 

84 Y cuando oyeres mt estruendo que 
irá por las copas de loe morales, en> 
tónoes te moverás ; porque JdiovA sal- 
drá delante de ti A herir el campo de 
los Philistéos. 

85 Y David lo hizo así, como. JéhovA 
se lo habla mandado; é hirió A los Phi- 
listéos desde Gabaa hasta llegar A Gaza. 

CAPITULO VI. 
David traabda el arta djeruiakmjdtfanáeia 
primero en la eme de Obededom por d ter- 
rttieemeeeo de Vma. OmMya Dioe 4 Miéhát 
pot Aeterse muñido de ta eanta ethgría de 
David. 

Y DAVID tomé A Juntar todos los 
escogidos de Israel, hcuia treinta 
mil«. 

8 Y levantóse David, y fué con todo 
el pueblo que tenia consigo de Baal de 
Judá, para hacer pasar de «lU él arca de 
Dios sobro la cual era invocado el nom- 
bro de JehovA de los i^ércitosy que mora 
en ella entre los querubines. 

8 Y pusieron el aroa de Dioe aobro un 
carro nuevo, y Uevánnla de la casa de 
Abinadab que atiaba en Qabaa : y Una 
y Ahio, hijos de Abinadab, guiaban el 
oarro nuevo. 

4 Y cuando lo llevaben de la easa de 



Abinadab, que estaba en Oabaa con el 
aroa de Diosb, Ahio iba deiaate áA 



6 Y David y toda la casa de Israel dan- 
zaban ddante de JehovA con toda suerte 
de inalrtmuHtoa de madera de haya, con 
harpas, salterios, adufres, flautas, y dm- 
baloe. 

O Y cuando llegaren A la era de Na- 
chón c, Uzaa extendió ta mano al área 
de Dios, y tüvola', porque loa bueyes 
daban sacudidas. 

7 Y el furor de Jehová se encendió oon- 
tra Uzza, é hiriólo allí Dios poraqueUa 
temeridad, y cayó allí muerto Junto al 
ana de Dios. 

8 Y entrtstedóae David por haber he- 
rido JéhovA A Uzza : y ftaé llamado aqwl 
lugar Perez-Uzsa I hasta hoy. 

9 Y temiendo David A JdiovA aqoa 
dia, dije: ¿ Como ha de venir A mí ^ 
aroa de JehovA? 

10 No quiso pues David traer A si el 
aroa de JehovA A la ciudad de David; 
mas llevóla David A casa de Obed'cdom 
Gethéo. 

11 ^ Y cetuvo d área de JcbovA ta 



a.€LlML 



H. SAKUIBE.» Tlt 



A. o. IMt. 



i 

I 

t 






^ 






ÍPr. 14,18. 
|h.l9.M. 






•iLtt,tii 



vMLU, 




eaaa dé OMd<«dam GcA^o tici m — e * ; 
7 bendtio JehoT& á Obed-adom y 4 toda 
n cus. 

U Yfbé dado avtoo al tot David dld- 
endo : Jehová ha bendeeMo la oan ét 
Obcd-«doni» y todo lo que tiene, A cauaa 
dd tiea de Dios. Entonces David iiié, 
y tn^o el aroa de Dios de oasa de Obed- 
edom i la dudad de David oon alegría. 

IS Y. como hM que llevaban • el arca die 
BkM liaMan andado seis pasos, sacrlfica- 
bsn un buey y va camero grueso. 

14 T David saltaba con toda su ftierxa 
delante de JehovA ; y tenia vestido Da- 
vid un ephod de Uno/. 

15 Así David y toda la casa de Isrtel 
llevaban el arca de Jetaovi con JdUlo y 
sonido de trompeta g. 

16 Y como el arca de ^íAutvh Yieai á 
la dudad de David, aconledó que Mi* 
cba), hija de Saúl, miró desde una ven- 
tana, j vló al rey David que saltaba eon 
toda su fuerza delante de Jehová: y 
menospreciólo en su corazón. 

17 Metferon pues el arca de Jéhov&, y 
pusiéronla en su lui^ar en medio de una 
tienda oue David le habla tendido A ; y 
■aerificó David holocaustos y paclfieos 
delante de Jehová •'. 

18 Y como David liubo aeabado de 
ofrecer los holocaustos y pooMoos, ben- 
dijo al pueblo en el nombre de Jehová 
delosejáreitosK 

19 Yrepartió á todo el pueblo, y á toda 
la multitiid de laiuel, oaf á hombres co- 
mo 4 mujeies, á cada uno una torta de 
pan, y un pedaso de carne, y un flrasco 
d* síño. Y tóete todo el pueblo cada uno 
ásneaaa. 

>0 5 Volvió luego David para bendeeir 
«a casa; v saliendo Michal á recibir á 
David, dijo : Ouan honrado ha sido hoy 
ai icy de Israel I desnudándose h(9 de- 
bate de las Orladas de sus siervas, como 
le demudara un Juglar ! 

21 Entonces Dsni reimondió á Mi- 
ehal: Delante de Jehová, que me eli- 
giÓM mas bien que á tu padre, y á toda 
(tt casa, maxi^ndome que fílese prín- 
cipe sobre el pueblo de Jehová, sobre 
ItneL Danzué pues delante de Je- 
hovA, 

SS Y aun me haré mas vil que esta 
*»> y leré bi^o & mis propios ojm : y 
delante de las criadas que d^iste, de- 
lante de ellas seiiS honrado. 

n Y Michali hija de Saúl, nunca tuvo 
Mjoa hasta el dia de su muerte. 

CAPITULO VII. 
OuU Mnfa tdifiear un templo át Bator: 
«pnOak ífalhan aU pm$anmUo: ptro 
H itélara por arden de ¿Xof yue «iaba rt- 
lenaiaílktitmHoná un hijo «uuo. David 
^ traeta» á Dtoo por toe hmujMia not- 

Y ACONTECIÓ, que estando y« el 
rey asentado en su casa*, después 
KJdiov& le babia dado reposo de to- 
*tu enemigos en derredor o, 

> IH}o el rey al profeta Nathan ; Mira 
■llora, yo moro en edffidos de cedro «, y 
•1 vasa, de Dios está entre cortinas^. 

8 T Nathan dyo al rey: Anda, y hia 
todo lo que está en tu ooraaon, que Je- 
<»*á«t contigo. 

4 T scontedó aquella noche, que toé 
palabra de Jehová á Nathan diciendo : 

8 Té, y di á mi niervo David : Así ha 
wcho Jehová : ¿ Td me has de ediflc»r 
«••a en que yo more « ? 

<Olertamente no he habitado en casas 
i"Ma el dia que saqué á los hijos de Is'. 
2^ de Egipto hasta hoy, sino que ait- 
"¡J^en tienda y en tabernáculo. 

' Y en todo cuanto he andado/ eon 



todos los MJes de ísf«et, ¿he hablado 
palabra en alguna de. las tribus de Is- 
iMl, 4 quien haya mandado que apaci- 
ente mi pueblo de Israel, para dedr. 
Por qué no me habela edificado casa de 
cedros? 

8 Ahon pues, dliféa así á mi siervo 
David : Asi ha dicho Jehová de los ejér- 
eHesT To M tomé de la majada, de de- 
tras de las ovf^asy, para que fbeses prín- 
dpe Rob«e mi pueblo, sobre Israel : 

9 T he sido contigo en todo cuanto has 
«idado A ; y delante de tí he talado to- 
dos tus enemigos', y te he hecho nom- 
bre grande^ como el' nombre de los gran- 
des que «on en la tierrii. 

10 Ademas- yo fijaré lugar & mi nueblo 
Israel, y lo idantaré *, para que nabite 
en su lu^ar y nunca nuw sea removido, 
ni los iniquos le aflijan mas, como antes, 

11 Desde el dia que puse Jueces sobre 
mi pueblo Israel. Y yo te daré des- 
canse de todos tus enemigos. Asimismo 
Jehová te hace saber, que él te quiere 
hacer oasn'. 

19 Y cuando tus dlaa foeren cumplidos, 
y durmieres con tus padres, yo estable- 
ces^ tu simiente después de ti m, la cual 
procederá de tus entraliaa, y aseguraré 
su'rdno. 

18 El edifieatá casa á mi nombre, y 
yo afirmaré para dempi« el trono^ sú 
reino*. 

14 To Lt RKK A IL FADItB, V él me 
será á mí hijo*. Y si él hidere mal, yo 
lo caaftlgaré oon vara de hombres, y oon 
aiotes de h^os de hombres ; 

15 Empero mi misericordia no se apar- 
tará de él;>, como la aparté de Saúl, al 
eual quité de delante de tí. 

10 y será afirmada tu casa y tu rdno 
para siempre delante de tu rostro ; y tu 
trono será estable etemalmentey. 

17 Oonfbrme á todas estas palabras, y 
oonfbrme á toda esta visión, así hablo 
Nathan á David. 

18 ^ Y entré el rey David, y ptlsose 
delante de Jehová, y dijo: Sefior Je- 
hová, ¿quien tony yo, y qué es ral casa, 
pera que td me tnigHs*ha8te aquí r ? 

19 Y aun te ha parecido poco esto, 
Seflor Jehová, pues que también has 
hablado de la casa de tu siervo en lo 

Eor venir. ¿ Es ese el modo de obrar del 
ombre, Séfior Jehová ? 

SO ¿Y qué mas puede afladir David 
hablando contigo ? Ttf pues conoces tu 
siervo, Sefior Jehová. 

91 Todas estas grandezas has obrado 
por tu palabra », y confiírme á tu cora- 
zón, haciéndolas saber á tu siervo. 

99 Por tonto td te has engrandecido, 
J^ová Dios, por cuanto no hay otro co- 
mQ ttf, ni hay Dios fuera de tí«, con- 
fiarme á todo lo que hemos oido con 
nuestros oídos. 

98 ¿ Y quien como tu pueblo, como Is- 
rad, en la tierra « ? una gente por amor 
de la cual Dios fuese á redimírsela por 
pddilo, y le pusiese nombre, é hiciese 
por vosotros, oh leraél, grandes y espan- 
tosas obras en tu tierra, por amor de tu 
pueblo, oh IHo», que tü redimiste de E- 
glpto, de lás gentes, y de sus dioses ? 

94 Porque ra te has confirmado á tu 
pueblo Israel ' por pueblo tuyo para d- 
empre : y ttf, oh Jehová, fuiste á ellos 
por Dios. , 

25 Ahora pues, Jehová Dios, la pala- 
bra que has hablado sobre tu siervo, y 
sobre su casa, despiértela para siempre, 
y haz confi>bne á lo que has dicho. 

90 Que sea enmndeddo tu nombre 
para dempre, y dígase : Jehová de los 
ejérdtos es Dioa sobre Israel: y que la 



VI Sa. 16. 11, 

12. 

8«L 78. 70, 

79. 
k Cap. fi. 10. 

1 Bs. 1& 14. 
i Sal 18. 87, 

42. 

I Sal. 44. 2. 
Jar. 24. 6. 



i I Bey. 11. 
88. 

■llley.8.2P. 
Bal. 132. 11, 
12. 



" 1 Bey. 6. ¡í. 
lCr.n.10. 

• Sal. 8». SO, 
»7. 
Heb.L& 

P I Bey. 11. 
13.34. 



9 Ssl. 46. 6. 
Juan 12. 84. 
Heb. 1. 8. 



•-GeB.82.10. 



« Sal. 13S. 2. 
Es. 86. 22, 
3X 

t Den. 3. 24. 
ISa.2.2. 

Ib. 45. 6. 18, 
22. 

« Dro< 4. 7, 
82. 
y 88. 29. 



•I)ea.l6.I8. 



n. auTOBu Tm, o. 



A.&c>r.lM 




CAPITULO VIII. 







^m.14. 



lOr.M.11. 



POm. 37.99. 
Ka. 34.18. 

AgsLiaLtf. 





DESPUÉS ^ Oto 
IDmd UM & lo» 

délo»] 
g^Hiriáti iliriii á 

y 

kN 
. de 
Urtóá 
Souiy 

iut> cilio 

«YtonéOtníd . 

deAeakaIlo,7T< 

de ¿ Bié : j dc^|KÍcl¿ Dbvü te 
4i¿ todo* Im caBiMy cMc^to ' 
de cUm qae dq^. 

5 Y Tintavon la» Sinm de i^ f^ i ir A 
dar ajToda á Hadad-enr, ny de Soba, y 

David Udó de lOT Sin» vetarte j dosina 
bombns. 

PoM hM9» Dnrfd gaanidoa oi Si. 
lia la de Dnoaico, v ínenm ka Sóm 
rierroa da^vid mjetaa fc txibnto. T 
JdaavA naid^ & Inrid donde onicia 
qoefbé^ ^ 

7 Y tomó David loa etendot de oro qae 
traian loa aicrvoa de Hadad-caer, y Ue. 
TÓloa á JenmlcoB. 

8 Aaímismo de Beta, y de Bctoth, 
cindadea de Hadad-«aer, tomiS el n^ 
David jpaa copia de oietaL 

9 5 JBnUSoces oyendo Toi, rey de Ha- 
math, que David habla herido todo el 
ejército de Hadad-ezer, 

10 Envió Tol A Jorun sa hjjo al rey 
David, A Müadarlo pacificamente y A 
bandecMo, potiiae haUa pelaailo con 
Hadad-eser, y lo haUa vencido ; porgue 
Toi era eoee^go de Hadad-ezer. Y Jo- 
rom UevatM en au mano vaioa de plata» 
y vaeoe de ero, y de metal : 

11 Loe coalea el rey David dedicó A 
JriiovA', con la plata y el oro que tanta 
dedicado de todas la* nacionet que habla 
■onicUdo: 

19 De loe Staoe, de loe Moobitas, de 
loe Amnionitas, de los Phllistéo*. de los 
Amaleeitae, y del dcspoio de Hadad- 
ezet, hilo de Rehob, rey de Soba. 

18 Y Y ganó David Cima cnanda vol- 
viendo de la niu de loe Sirca, kiri6 
din y oobo mil hombrtt en el valle de 
Usal/. 

U Y poso guarnición en Zdom, por 
toda Edom miso giuurnlcion; y toaos 
loe Idum^oe fueron eiervoe de Davidy. 
Y JehovA guardó A David por donde 
quiera que ftió*. 

IS ^ Y reinó David sobre todo Israel ; 
y hacia David derecho y Justicia A todo 
su pueblo. 

10 Y Joab, hijo da 8arv|a, era gtntrat 



CAPITCIjO IX. 



4BaidMeBcliC7leéHo: ¿Ta 

i? TSamopoBdióalieT: Hiaqai 

'deAnñel, 



5 T envió d v^ Dsvid, y tamóio de 
de Madlr. hQe de Ancl,de Lo- 



Idíade Jo- 
. A David, pMtrdie 

Tdi- 




«Y 

, hija d e 

■ netnó 
David 
Hóaqoita 

7 Y díjole David: N< 
ponqneyo A la vodad haré 
seffcm dia pee amor de Jonadwn tn pa- 
dse, y le haré volver todas laa tierras de 
Sanl ta padre; y td ouiu e tás si e mpre 
panAmimcaa. 

8 Y él incUnandoae dijo: ¿Quien a 
tn siervo, pata qne mires A ma peno 
muerto' csomo yo soy f 

9 EntÓDces él r^ llamó A SIba. der- 
vDdeSanl, ydíjole: Todo lo qae fué de 
Saúl, y de toda su caea, yo lo he dado al 
hijo de tu se&or/. 

10 Td pues le lafavaiés las tienw, tú 
eon tos hüos, y tus siervos, y cncerraris 
Imjrmk», pan que el hQo de tu señor 
tenga con que mantenerse» Y Mepfai- 
boaeUi, el hijo de tn eeftor, oomerá si- 
empre pan A mi mesa. Y tenia Slba 
quince h^jos, y veinte sierros^. 

11 Y respondió Siba al rey : Confbrme 
A todo lo que ha mandado mi seAor el 

Br A en uenro, as£ lo harA tn siervo, 
ephi-boseth, dijo d rey, oonusA A mi 
mesa como uno de loe h^oe del rev. 

19 Y tenia Mephi-boeeth un húo pe- 
qpiefio,queselbunaba MiehAA. Y toda 
la Cunilia de U casa de Siba eran siervos 
de Mephi-boeeth. 

18 Y moraba Mephi.boseth en Jcaro- 
aalem, poique comía siempre A la mesa 
del rey <: y era cojo de ambos piée. 

CAPITULO X. 

JRmWomIs IkítM emb^adorm á Btanm, reg 
de lof AtumomÜM, para wwtorb dt U 
«MMTte d» w padre, U pinua ftm tom •>- 
Via», y dmpddui l M vmrgo t uMam et Ue. Jkttid 
Im kaee áurra, y lof vne« « deibarato á 
«Bm y ir lo* A'nw, {ttioMe MiVm vM&lo M 
wayiMla. 

DESPUÉS de esto acontado, que 
murió ri rey de los h^os de Am- 
mon, y reinó en lugar sayo Himun so 
hUo. 

9 Y dijo David : Yo haré miserieordU 
con Hráun, h\}o de Naas, como so pa- 



iQv}.V. 



«Ciíill 



fC^kV 



ilOí.i 



iSBíj. 
». 



&cir.lOB7. 



ILSAXÜKL, XL 



A.<Ldtt.tm. 



n <«iiimlgu« Y €uvló Dbtm im 
cwMohno par •« padn. M«a 
o» üCTTiM d* DBTid á la tiena 



k».i 



tLsiaoL 
i. 21. 



Iha.!!. 



<ici.mi 



dielahlio 
■iertmá 
OegidHlaa.. 
dfeWliQosda 

8 Los pi í ne l pa i da loa l^Joa da Am- 
mon di^enn A Hanim su wfior : i T« 
IHnoe que por homar David A tu padre 
te ha enTiado eonaoladoret ? ¿ No ha 
coTiado David tus ■iw^ue A ti por re- 
oonocer é iaqiaccloiiai la dndad para 
deMraiila? 

4 Bnttkwes Hannn tomó loa dervtia da 
David, y npdlea la mitad da la barba, j 
cort^ kM vaatldoa por la mitad haata 
la« nalgas, j • deapachóloa. 

A Lo enal como toó hacho aabar A Da- 
vid, en^ A encontnudaa, poraue dios 
ataban en extremo avatgÍBiuaaoa ; y al 
Kj hizo declF{e« : Eataoa an Jarico hasta 
que os vnaira A nacer la barba, y en- 
tdaces regiresaiéta. 

8 T viendo los hiioa de Ammon que 
K habían hecho ooioaosb A David, en- 
viaron los hyoa de Ammon, y tomaron 
4 sDddo A los Siroa de la oasa de Rehob, 
7 4 los Siros da Soba, Aosta veinte mil 
bonabres de A pié ; y del rey de Maaoa 
mil hombres, y da Is-tob dooe mil hom- 
bues. 

7 Lo cnal eomo oyó David, envió A 
Joab con todo al <)éíaito de loa valien- 
tes. 

8 Y ndiendo loa h^ da Ammon, 
ordenaron sus escuadrones A la entrada 
de la puerta; mas los Slros de Soba, y 
de Rd»b, y de Is-tob, y da Maaoa, 
orátMTM de por sí en el campo. 

9 \^endo pues Joab que habla aacua- 
dxones delante y detras de él, entresacó 
de todos los eseooldos de Israel, y pdsose 
en orden contra los Slros. 

10 Entregó luego lo que quedó del 
pueblo en mano & Abisal su iiermano, 
y plisólo en orden para anoonttw A los 
Ainmonltas. 

11 Y d^jo: Si los Slros me ftieren 
raperiores, tii me avudaria: y si los 
MJoa de Ammon ptimeren mas que td, 
yo te dase ayuda. 

18 JBsfnénate, y eaforoémonoa por 
nuestro pueblo, y por las ciudades de 
ancatro iNost y haga JéhovA lo que 
bien le pareciere «. 

13 Y acercóaa Joab, y el pueblo que 
con él Mfoóa, para pelear con los Siros ; 
aas dios huyeron delante de él. 

14 Entóneos los hijos de Ammon, 
liando que los Slros hablan huido, hu- 
jen» también éüi» delante de Abiáai, y 
(adironse en la ciudad. Y volvió Joab 
de los h^oa de Ammon, y vínoaa A Ja- 
nualem. 

15 5 Mas viendo los Siros que hablan 
caldo delante de Israel, tomúronaa A 
juntar: 

16 Y envió Hadad-eur, y saeó los 
Siros qoc uiabam de la otra parte del 
rio, los cuales vinieron A Helam llevan- 
do pwjeft A Sobaoh, general del «Jército 

, 17 Y como filé dado aviso A David, 
jantó A todo Isnd, y pasando d Jor- 
<i*n Tino A Helam : y los Slros se puai- 
cnai en óndan contra David, y pelearon 
con él. 

18 Mas los Siroa hiñeron ddante de 
laael: é hirió David de loa Siros U 
ffiate di seteoientoa carros, y cuarenta 
mil hombres de A caballo : hirió tam- 
Ite 4 Sobaoh, gemaral del aMreito, y 
BMUtió allírf. 

18 Viendo pue» todoa los reyes que 
•iittian A Hadad-eser oomo haUan eflos 
ddo derrotados delante de Israel, hiol- 
pas con Israel, y sirvléroolís i y de 



aBf adalanie tanlaran loa 
rar A lea h^oa da Ammoei«. 

CAPITULO XI. 
ááMtrlo de Awtf mm Jaft ritita 
marido Vrüt k«« Dmwiá wmir 
•■Mf*. PoMdM Im dios éd 
jnaWdwM 



Y ACONTECIÓ A te vualta da u 
aflo, en tA tiempo que salen lea va- 
yoa d Ja narra, que David envió A Joab 
y A sus ñervos oon él, y A todo Israel*, 
y destruyeron A los Ammonltas, y pusi- 
eron cerco A Rabba : mas David sequedó 
en Jeruaalcm. 

8 5 Y acaeció oue levantándose David 
de su cama A la ñora da la tarde» paaa>. 
Abase por el terrado de la casa raal, 
cuando vio desde ri terrado una mt^ar 
que se estaba lavandok, la oual en muy 
hermosa. 

8 Y envió David A preguntar por aqua» 
lia mujer ; y dljéronle : Aquella ea Bath- 
sbeba, hija de BBam, mujw de Uria 
Heth¿c. 

4 Yenvió David mensajarca, v tomóla: 
y asi oue hubo entrado A él, el durmió 
oon ella 4. Purificóae luego ella de su 
inmundicia, y se volvió A su oaaa. 

6 Y conoihió la mujer, v enviólo A 
hacer saber A David dudendo: Yo taio¡f 
embarazada. 

8 Entónoea David envió A decir A 
Joab: Enviame A Uifa Hethéo. Y en- 
viólo Joab A David. 

7 Y oomo Uria vino A él, preguntóle 
David por la salud de Joab, y por la 
salud del pueblo, y aalmismo de la 
guerra. 

8 Después dijo David A Uria: Des- 
ciende A tu casa, y lava tus pies*. Y 
saliendo Uria de casa del rey, vino tras 
de él comida real. 

O Mas Uria durmió A la puerta de 
la casa del rey con todos los siervos de 
su sefior, y no descendió A su casa. 

10 E hicieron saber esto A David di- 
ciendo: Uria no ha descendido A su 
casa. Y d^o David A Uiia: ¿ No haa 
venido de camino ? ¿ Por qué púas no 
descendiste A tu casa ? 

11 Y Uria rttipondió A David > El 
arca/, é Israel y JndA están debajo da 
tiendas ; y mi seOor Joab, y loa siervoa 
de mi señor sobre la haiz del campo: 
i y habla yo de entrar en mi casa para 
comer y beber, y A dormir oon mi mu- 
jer? Por vida tuya, y por vida de tu 
alma, que yo no húe tal cosa. 

18 Y David dijo A Uria : EstAte aquí 
aun hoy, y mañana te despacharé. Y 
quedóse Una en Jerusalem aquel dia, 
y el silente. 

13 Y^David lo convidó, é hliole comer 
y beber delante de si,, hasta «mbriagarlo. 
Y él salió A la tarde A dormir en su 
cama con los siervos de su se&ort mas 
no descendió A su casa. 

14 Venida la mañana, aaeribió David 
A Joab una carta, la cual envió por 
mano de Uria. 

16 Y eacilbló en la carta didcndo: 
Poned A Uria delante de la ibena de la 
batalla, y desamparadle para que aaa 
herido, y mueca g. 

18 Así filé que cuando Joab oeroó la 
dudad, puso A Uria en d lugar donde 
sabia que estaban loa mas valientaa 
hombres. 

17 Y saliendo luego los de la dudad, 
pelearon con Joab, y cayeron aigunot 
del pueblo de loa siervos de David t y 
muñó también Uria Hethéo. 

18 Entonces envió Joab, é hizo saber 
A David todoa loa negodos de la guwia. 



•BaLlS.», 



«ICr.aOil. 
Jasa. 8. W. 



» Job 81.1. 
Pro.6.SS. 



«Oap.&a.<u 



ilBaLLL 
Baap.LM. 
tí. 



•aaa.l&4. 



/Oapi7.9.ft. 



ffCsf^ia». 



didal primlor^ND ubUU 









u JuiKpS tHtolaSrndilik 

»ld «B jna BU» ODntn wdiÍ 

■ il q» ut hlB •■ dl0B d> memr 
I T qm a drta laan !• «idi 



r.!"í£s,': 



l« H«hto tviMi roHi « rniiiv. 

Jl IH dÜíO jJwTt: H< •qWTD 



Inri. « kijg gu u t» dkÍío mv 
1> •[Y NHtim (t TslTlí 1 n ci 






■' " il£S¡m tu Uimi : i Qsí u 



ÍSS'ijsl»™C"™" '' 



U.aA]fUBL»XIIL 



A. a dr. ion. 



tCt.3).l. 



.S.9. 



cKbca, la cual p«ába un talento de 
oro, y tmi» piedru pneioeai, 5 flié 
punta «obre la cabeza de David : y trej» 
may gnnde deqiqie da laoiitded. 
ai üeoó ademes el paablo qae e$lab» 
en día. y pdtolo deb^o de tlecras, de 
txíllw oe Ubro, y de hachas de hicRo ; 
é Mieloe pasar por homoe de ladrillos : 
T lo mismo hizo á todas las ciudades de 
Iss l^joa de Animen'. VolriiSse luego 
DsTid con todo el pueblo á Jerasalem. 

CAPITULO XIII. 
i1— oe, primtogémito é» jDtovtf, tomé» imeuto 
ttmmkm ■ano Tka m mr, y da§p m m la tdut 
fiuf tk m eank. ^Uwionh «• mmomb «b 
m Wauíea, wuUa 4 «w Wnono Á mm om , y 
m hmf§ dd retno, 

Y ACONTECIÓ después de estanque 
teniendo Absalom, h^Jo de David, 
ana hennana hermosa que se llamaba 
Thamara, enamoróse de ella Amnon, 
hijo de David. 

8 Y estaba Amnon angustiado, hasta 
enfermar por Thamar su nermona : por» 
qae por ser día virgen, peieeia á Am- 
non qoe seria cosa diliottltosa haoerle 
algo. 

a T Amnon tenia un amigo, que se 
llamaba Jonadab, h^o de Sunea, her* 
mano de David : y exa Jonadab homlne 
muy astuto. 

4 Y eite le dijo : Hijo del rejr, i pe* 
qnj de dia en dia vas así ennagueet- 
endo? ¿ No me lo descubriros á nU ? Y 
Amnon le xcspondió: Yo amo & Thamar 
la hennana de Abaalom mi hermano. 

& Y Jonadab le d^o : Acuéstale en tu 
cama, y finge que estas enfÍBrmo$ y cu- 
ando tu paiue viniese á visitarte, dlle : 
Ruégate que venga mi hermana Tha- 
mar, para que me conforte con aigvna 
oomua, y aderece delante de mi alguna 
vianda, para que viendo yo la coma de 
tamaño. 

6 Acostase pues Amnon, y finsió que 
eitsba enfermo, v vino el rey & visitarlo. 
Y dijo Amatm al rey : Yo te ruego que 
vanga mi hennana Thamar, y haga de- 
lante de mi dos hojuelas que coma yo de 



>Q<i-».ii 



a. 

J«.17. 



7 Y David envió á Thamar á su 
didendo: Vé ahora á casa de 
ta hemiano, y hazle de comer. 

8 Y fné Thamar 4 casa de su bemiaao 
Aninon,d cual estaba acostado ; v tomó 
haina, y amasó é hizo hoifuelaa delante 
de él, y aderezólas. 

9 Taino luego la sartén, y sacólas de- 
lante de él ; mas él no quúo comer. Y 
dijo Amnon: Echad Aien de aqui&to- 
dot. 7 todos se salieron de alli. 

10 Entonces Amnon d^o á Thamar : 
Trae la comida á la alcoba, para que 
JO eoma de tu mano. Y tomando Toa- 
Bar las hijuelas que habla aderezado, 
Oerélas i su hermano Amnon á la al- 
coba. 

U Y oomo ella se las puso delante paim 
one comiese, él trabó de ella didendole : 
VaaJhennana mia, acuéstate oonmiso b. 

li EUa entonces le respondió : No, ner- 
nsnomto,!» mehagaaftierzai porque 
H> fe ha de hacer ni en Isiaef*: No 
kapn tal deaacierto. 

IB Pocmie ¿donde Iria yo oon mi des- 
honra ? Y aun tü serias ettimaio oomo 
^uo de los p erv e rsos en Israel. Ruégete 
pnea ahora que habiea al rn, que no me 
naiaiiáti. 

U Mu A no la quiso oir; antes pu- 
dlsnde maa que día la forxó, y echóse 
OQueUa. 

U Abotrsddla luego Amnon de tan 
Snnde aboreeimlento, que él odió oon 
V» la abonado Alé mayor qa» d amor 



oen qoe la hahte amado. Yd^olo Am* 
non : Levántate, y vete. 

10 Y día le leapondld: No es xazon. 
Mayor mal ea esta de echarme que d 
que me has hecho. Mas él no la quiso 
oir: 

17 Antes llamando su criado mu la 
servia, d^ote: Échame eata allá Men, 
y tras ella cierra la puerta. 

18 Y tenia día aobre sí una ropa da 
colores^, traga que las hijas vinines 
de loa reyes vestían*. Echóla pues mera 
su criado, y cerró la pueica tras día. 

19 Entonces Thamar tomó ceniza, y 
Mpardóia sobra su cabeza/, y rasgó la 
ropa de colores de que estaba veailda, 
y puestas sus manos sobre su cabezas 
fume critando. 

SO Y d^ole su hermano Absdom : 
¿ Ha estado oontigo tu hermano Am- 
non ? Pues calla ahora, hermana mlat 
tu hermano es, no pongas tu ooraaon 
en este negocio. Y quedóse Thamar 
desconsolada en eaaa de Absalom su 
hermano. 

gl Y luego que ti ttj Davti ajó todo 
esto, fué muy eactlado. 

22 Mas Absalom no habló 00a Amnoa 
ni malo ni buenoA, faicn qae Absalom 
aboraeda k* Amnon, pasque habla Av- 
iado & Thamar su hañaana. 

88 5 Y aoonteeló paaados dos aikos, 
que Absalom tenia esq|uUadorca* en Ba- 
al-haaor, que «i<d Junto á Ephraim: y 
convidó Abealom i todos loa b^yn del 
rey. 

S4 Y vino Abaalom al rey, y dQoIe: 
Hé aqui, tu aiervo ttene ahora eaqaila- 
dores: yo ruego que venga «1 rey y sus 
siervos con tu siervo. 

85 Y respondió el rey á Absalom : No, 
14)o mío, no vamos todos, porque no te 
hornos costa. Y aunque porfió oon él, 
no quiso ir, mas bendijolo. 

86 Entonces dijo Absalom : 81 no, 
ruégete que venga con nosotros Am- 
non mi hermano. Y d icy le respondió: 
¿ Para qué ha de ir oontigo ? 

87 Y oomo Absalom lo importunase, 
ddó ir con él A Amnon y á todos los 
14>osddrey. 

88 Y haMa Absalom dado óiden á sus 
criados didendo : Ahora bien, mirad cn> 
ando d corazón de Amnon estará deare 
dd viBM>< ; y en didendooa yo, Herid á 
Anuion, entonces metadle, y no temáis, 
que yo os lo he mandado. Eaibrsaoe 
puea, y sed valientes. 

88 Y los criados de Absalom hideron 
con Amnon como Absdom lo haUa 
mandado. Levantáronse luwo todos los 
h^oe dd rey, y subiexon , todos en sus 
mulos, y huyoton. 

80 Y estando aun dios en d camino, 
llegó á David el rumor que deda : Ab- 
salom ha muerto á todos los hUae dd 
rey, que ninguno de ellos ha quedado. 

81 Entonces levantándose David, rasgó 
sus vestidos <*, y echóse en tierra s j to« 
dos sus criados, rasgados aua vestidos» 
estaban delante. 

88 Y Jonadab», hijo de ffimea, her- 
mano de David, haUÓ y d^o : No diga 
mi aefior que han muerto á todos los 
Jóvenes h^oe dd sqr, que solo Amnon 
es mnegtto ; porque en boca de Abealom 
estaba puesto desde d dia que Amnon 
forzó á Thamar su hermana. 

83 Por tanto ahccano ponga mi seAoc 
el r^ en su cansón cas vos que diee. 
Todos los UJos del rey son muertos: 
porque solo Amnnn es muerto: 

84 Absdom huyó • luego. Entre tanto 
alzando sus ai|os d mozo qoe estaba en 
atalaya, miró, y hé aqui nwoho pueblo 



4 Osa. 87-3. 

MsSb&iO. 

•Bd.tf.U. 

li. 
/üsp. 1. 8. 

Jos. 7.6. 

Job 8. 18. 
9 Jer. 8. 87. 



AOsa-SUD. 
yaL8C 

< Lev. 18. 17, 
18. 

*Oea.88.IS. 
U. 



a 8a. 81.88. 
lalLlO. 



•Oap.!.!!. 
•vsr.S. 



•ver. 88. 



A.aiOBO. 



ILSAICUBL, HY. 



»ChtiS.S. 






«Cap.is.1, 
ete. 



4G«B.97.1S. 
18a. 25.34. 

• Cap. S. 28. 
lBa7.2.8S. 



/Kn.8ft.l9. 



«18». 14. 45. 
Jar. 4. 8. 



AQMklS.87, 

<JobS4.U. 
8BLW.8, 
10. 
Beb. ». 97. 



ff)'f«Bia A wmtpaMM por d eamliie 
bácia el monte. 

«5 Y di|o Jonadnb al rey: H« aUÍ loe 
h^ot deTxay que Tienen; es puM ad 
ooino tu aterro ha dioho. 

88 T como él acabó de hablar, há aquí 
k» h^ del rey ({oe vinieron, y altando 
tu vos lloranm. Y también el miimo 
rey y todos nu alcm» Uomon con muy 
gwñdet lamento». 

9t 5 Mas Abtalom huyó, y fuéw á 
Talmai, hi)o de Amind, icy de Ov m nu p. 
T Da»U lloraba por tu hlio todo» los 
dias. 

88 T detpnc» que Absaknn huyó, y te 
ftié & Gessor, estovo allá tves a&o». 

80 Y d rey David deseó ver á Absa- 
lom : porque ya estaba consolado acensa 
de Atñnon, qn« era muerto. 

CAPITULO XIV. 
Joalb em bi agltuia ifa «nm mviftr át Tteoa 
ptt$made al r<y ftw Ahmlom §ta perdonado. 
iPor la Mmreuüm dd mdmito Joab Mira ai 
rey, détpnat de kabmr miado do» oíias m /•- 
nuaitmHn verle. 

Y CONOCIENDO Joab, hijo de Ser- 
via, que el ootaztm del rey estaba 
por Abialom*, 

9 Envió Joab 4 Teeoak, y tomó de 
allá «na mq|er astuta, y dfjole : Yo te 
nie|p> que te enlutes, y te vistas de 
repes de luto, y no te ui^as con óleo, 
antes sé como una mujer que ha mucho 
tiempo que trae luto por iuf(u» muerto ; 

8 Y entrando al r^, habla con él de 
esta manera. Y puso Joab las palabras 
en su boca. 

4 Entró pues aquella mniet de Teooa 
al rey, y postrándose en tierra sobre su 
rostro Üzo reverenda, y di^o : Oh rey, 
salva. 

6 Y al rey le d^o: Qué tienes ? Y ella 
respondió : Yo á la verdad «¡y una mu- 
jer viuda, y mi marido e» muerto e. 

9 Y tu sierra tenia dos hijos, y los 
dos rifieron en el campo ¡ y no habiendo 
quien los despartiese, hirió d uno al 
otro, y matólo. 

7 Y bé aquí toda la parentela se ha 
levantado contra tu sicrva, diciendo: 
Entrega al que mató á su hermano, 
para que le hagamos morir por la vida 
de su nermano á quien A mató; y qui- 
temos también el hereden. Así apaga- 
rán el ascua que me ha quedado, no 
deiando á mi marido nombre ni rdl- 
quia sobre la tierra. 

8 Entonces el rey dijo á la m^Jer: 
Vete á tu casa, que yo mandaré acerca 
de tí. 

9 Y la mv^cr de Teeoa dijo al rey : 
Rey sefW>r mío, la maldad sea sobre 
mí', y sobre la casa de mi padre; mas 
el rñr y su trono sin culpa'. 

10 Y él rey d^o : Al que hablare con- 
tra tí, traélo A mí, que no te tocará 
mas. 

11 DUo ella entonces: Ruégote, oh 
rey, que te acuerde» de Jehová tu Dios, 
que no di^ á lo» cercano» de la san- 
gre/ aumentar el dallo con destruir á 
mi hijo. Y él respondió : Vive Jehová, 

£e no caerá ni un cabello de la cabeía 
tu hijo en tierra^. 

19 Y la mvia dlJo; Ruégote que 
hable tu criada una palabra á mi aAm 
ti rey. Y él d^o : Habla. 

18 Entonces la mqjer dijo : ¿ Por qué 
pues piensas td otro tanto contra el 
pueblo de Dio» ? que hablando el rey 
esta palabra t$ como culpado; por cuan- 
to el rey no hace volver á su nigitlvoA. 

14 Porque de cierto morimos*, y »imio$ 
como aguas derramadas por tima, que 
no pneaen volver á rccogecie : ni iHos 



quiu lutgo la Tida, sino que aiUtia 
medio para que su desviado no sea de 
él CBcluido. 

15 Y que yo he venido áhoim pan 
decir esto al rey mi sefior, «f porque 
el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu 
sierra dUo pora «i; Baldaré ahora al 
rey; qnua él hará lo que su stcrva 
diga. 

18 Pnce el rey otaá para librar á so 
sierra de mano del hombre que me fw- 
ere raer á mí, y á mi l4jo Juntamente, 
de la heredad de Dio». 

17 Tu sierva pue» diee : Que sea ahora 
la respuesta de mi seftar d rey pera 
descanso; pues que mi seftor el vqr es 
como un ángd de Dics^ para escuchar 
lo baeno y lo malo. AJií Jdiová ta 
Dios sea contigo. 

18 Entonces el rey respondió, y ^Jo 
á la mi^er: Yo te ru^go que no me 
encubras nada de lo que yo te pregun- 
tare. Y la mi^er dijo : Hable mi seAor 
el rey. 

1» Y d rqr dijo: ¿ No ha ddo la 
mano de Joab eontigo en todas otas 
cosas? Y la mujer respondió y d^i 
Vive tu afana, rey seBor mi», que no 
hav que apartarse á derecha id á iiqai- 
enia de todo lo que nd seftor el rev 
ha hablado: parque tu siervo Joab, Á 
me mandó, y él puso en boca de ta 
sierva todas estas palabras. 

90 Y que yo trocara la fiwma de las 
palabras, Joab tu siervo lo ha hecho. 
Mas mi seftor es sabio conforme á la 
sabiduría de un ángel de Dio», para 
conocer lo que se haet en la tierra. 

91 Ent<kices el tm dijo á Joab: Hé 
aquí yo hago esto. Vé, y has volver al 
moco AbsaTom. 

99 Y Joab se postró en tierra sobre su 
rostro, é hico reverencia, y después que 
bendijo al rey, dijo : Hoy ha entendido 
tu siervo que he hallado gracia en tus 
oíos, rey snkw mió ; pues que ha hecho 
« rey lo que su dervo ha dicfao. 

98 Levantóse luego Joab, y ftié á 6cs 
sur, y volvió á Absalom á Jemaalem. 

94 Mas el rey d^o : Vayase á su casa, 
V no vea mi rostro. Y volvióse Absa- 
lom á su casa, y no vio el rostro del 
rey. 

95 5 T no haUa en todo Israel bom- 
bre tan hermoso como Absalom, de 
alabar en gran manera : desde la pta 
de su pié hasta la mollera no habla 
él defecto'. 

96 Y cuando se cortaba d cabdlo, (lo 
cual hacia al ftn de cada afto, pues le 
causaba molestia, y por eso se lo coar- 
taba,) pesaba d cabello de su cabeza 
doscientos dolos de peso reaL 

97 Ynadénmle á Absalom ties hyos«, 
y una hlJa que se llamó Thamar, la cual 
era hermosa de ver. 

98 5 Y estuvo Absalom por espado 
de dos afta» en Jenisalem, y no vio la 
cara del rey •. 

99 Y mandó Absalom por Joab pan 
enviarlo al rey ; mas no quiso vewr á 
él: ni aunque envió por segunda ves, 
quiso él venir. 

80 Entonces d^o á sus siervo»: Bien 
sabéis las tierra» de Joab junto á mi 
lugar, donde tiene sus oebiulas. Id, y 
p<iadles ftiego •. Y los siervos de Absa- 
lom pegaron ftiego á las tienaa. 

81 Levantóse por tanto Joab, y vino á 
Absalom á eu casa, y d^det ¿Por qoé 
han puesto ftiego tus siervo» á ni< 
tierras? 

89 Y Absdom respondió á Joab: Hé 
aquí, yo be enviado por tí didendegue 
vinieses aeá> á fin de enviarte yo d ruy 



^100. 



ILSAMXnSs XY. 



A-CIOO. 



IB^.LI 



htt.%.9. 



'Hn.». 



«k. 



}«• 13,14. 



ffl.11,1 



tw.«. 



%tó.9. 



'CmiIIIL 



á qw le dUcHB : ¿ Para qné vIim de 
Gemur? Mtior me (ben estar aun 
all&. Vea jo ahora la eara á^ny; f 
ú hagr en nn pecado, máteme. 
asVioo paae Joab al rey, é hizotcio 
laber. Entdncee llamó á Abtalom, él 
cual Tino al rey» é inollnó in rocero A 
tiexra delante d¿ rejr : y el rey beatf á 
Abcalom. 

CAPITULO XV. 
Ábiáhim, ganadoa prtnuro Ifw átiimoa M 
mmU» 0m ñmftdar ottueiA, m Inamta eem- 
1ra w paán eom el reino. OyendUo Danii, 
hmm de Jtnuaitm afowpeilado éá ^flretto 
fáinuan»igo$. 

ACONTECIÓ después de esto, oue 
. Absalom se hlso de camM y cwa- 
Ik», y dncaenta hombres que conissen 
delante de & «. 

i T levantábase Absalom de maBana, 
j poníase á un lado del camino de la 
pmarta, y á cualquiera que tenia pleito 
7 Toaia al rey á Juiolo, Absalom lo 
llamaba á sí, y decíale : i De qué eiu- 
dad eres? T él respondía: Tu slenro 
M de una de las tribus de Israel. 

8 Entonces Absalom le decía : Mira, 
tu palabras «m buenas y Justas; mas 
no tienes quien te oiga por el rey. 

4 T deda Absalom : { Qnioi me pusi- 
em por juez en la tierra^, para que 
Tinieseí a mi todos loa que tienen pleito 
ó neoocio, que yo les haría justida I 

5 T aoontecia que, cuando alguno se 
llegaba para inclinarse á él, él eirtendia 
la mano, y lo tomaba, y lo besaba. 

6 Y de esta manera hada con todo 
Israel que venia al rey á Juicio : y tui 
robaba Absalom el corazón de los de 

7 T al cabo de cuarenta alloe acon- 
tedé que Absalom dijo al rey : To te 
m^o me fermUat que vaya á Hebron. 
á papff mi ToCo que he prometido a 

8 Porque tu sierro hizo voto cuando 
ertaba en Gessur e, en Siria, diciendo : 
Si Jdiová me volviere á Jerusalem, yo 
lerrtré á Jehová. 

9 T d rey le dijo: Vé en paz. Y él 
•e levantó, y se fué á Hebron. 

10 Empóo envió Absalom espías por 
todas las tribus de Israel, didendo: 
Cnsndo oyereis el sonido da la trom- 
peta, dli«s : Absalom reina en He- 
bioa'. 

11 Y fueron con Absalom doscientos 
hombres de Jerusalem por él convida- 
dos, los cuales iban en su aendUez, sin 
tsberaada. 

15 También envió Absalom por Achlt- 
ophel GUonlta, del conM^o de David «, 
á Gilo su ciudad, mientras hacia sus 
ttciifidos. Y la conjnradon vino á ser 
pande, pues se iba aumentando d pue- 
blo con Absalom/. 

13 Y Y vino el aviso á David didendo : 
El corazón de todo Israel m vá tras 
Absalom y. 

14 Entonces David dl}o A todos sus 
tierros que ettaban con él en Jerusalem : 
Levantaos, y huyamos A, porque no po- 
díamos esoapar delante de Absalom. 
Daos priesa k partir, no sea que apie- 
ioiandose él nos alcance, y arroje el 
mal lobre nosotros, y hicára la ciudad 
4 filo de espada. 

16 Y los siervos del rey dieron al rey : 
Bé aqoi, tus sierroa utan presto» á todo 
lo qoe nuestro seftor el rey eligiere. 

18 El rey entonces salió con toda su 
familia en pos de él : y dejó el r^ diez 
mi^)eies concubinas para que guardasen 
b casal. 

17 Salió pues el rey, con todo el pueblo 



que le ssguia, y paiáronse en un lugar 
«Btante. 

18 Y toaos tus ilervee pasabaí á au 
lado, con todos los Oeretnéos y Pheie- 
théos ; y todos les Oethéos, sdadentos 
hombres que hablan venido á pié desde 
Geth, llMm delante del rey. 

19 Y dijo d rey á Ittai Qethéo : ¿ Para 
qué vienes tii también con nosotros ? 
Vuélvete y quédate con d rn : poraue 
td trea 9xíx¿a¡txo, y desterrado también 
de tu lugar. 

90 Ayer viniste, ¿y téngate de hacer 
hoy que mudes lugar para ir con noso- 
tros? Yo rov como voyj td vuélvete, 
y haz volver a tus hermanos : en ti A«fy 
miserioordla y verdad. 

91 Y respondió Ittai al rey didendo : 
Vive Dios, y vive mi scAor el rey, que, 
ó para muerte á para vida, donde mi 
señor el rey estuviere, allí estará tam- 
bién tu siervo*. 

99 Entónocs David dijo á Ittd: Ven 
piMv, y pasa. Y pasó Ittai Gethéo, y 
todos sus hombres, y toda su fiímilia. 

98 Y todo d piMUo del pais lloró en 
alta voz: pasó luego toda If gente d 
torrente de CedronT; admismo pasó d 
rey, y todo d pueblo pasó d oammo que 
váaldedecto*. 

94 Y hé aqui, también ite Sadoe, y 
oon él, todos los Levitas que llevaban 
d arca del pacte de Dios* ; y asentaron 
el aroa dd pacto de Dios. Y suMó Abia- 
thar después que hubo acabado de salir 
de la dudad todo el pueblo. 

96 Pero dUo el rey á Sadoe: Vndve 
el ama de Dios á la dudad ; que d yo 
haUare grada en los ojos de JdMvá, 
A me volverá, y me hará ver á ella y 
á su tabernáculo». 

96 Y d dijere. No me Mradas : aqui 
estoy, haga de mi lo qiw Uen le pare- 
dere;>. 

97 Dijo aun d rcv á Sadoe sacerdote : 
¿ No eres td el Videntef ? Vuélvete en 
paz á la dudad; y eslm oon vosotros 
vuestros dos hijos, tu hijo Ahimaas, y 
Jonathan, hijo de Abiathar. 

98 Mirad, yo me detendré en los cam- 
pos dd desierto*-, hasta que venga res- 
puesta de vosotros que me dé aviso. 

9» Entonces Sadoe y Abiathar volvie- 
ron el arca de Dios á Jerusalem, y 
estuviéronse dlá. 

80 5 Y David subió la cuesta de las 
olivas; y subióla llorando, llevando la 
cabeza cubierta, y los pies descalzos. 
TamUen todo el pueblo que tenia con- 
dgo cubrió cada uno su cabeza*, y 
subieron llorando ' asi como subisn. 

31 Y dieron aviso á David didendo: 
Achitophelw estA entre los que con- 
spiraron con Absalom. Entonces d^o 
David: Entontece' ahora, oh Jehová, 
el conatjjo de Aohltophd jr. 

89 Y como David llegó á la cumbre 
de/ monte, para adorar alli á Dios, bé 
aqui Hu«u Arachlta que le salió al 
encuentro trayendo rota su ropa, y tier* 
ra sobre su cabeza <. 

88 Y d^ote David: Si pasares con- 
migo, serme has de carga ; 

84 Mas d volvieres á la dudad, y 
dieres á Absalom: lUn, yo seré tu 
siervo o ; como hasta aquí-he ddo dervo 
de tu padre, asi seré ahora siervo tuyo: 
entonces td me didparás d oona«;)o de 
Aohitophdb. 

85 ¿No ettarán álIi contigo Sadoe y 
AUathar sacttdotes? Por tanto todo 
lo que oyeres en casa dd rey, darás 
aviM> de dio á Sadoe y á Abiathar 
sacerdotes'. 

86 Y hé aqui que eetan con ellos sus 



tBatl.ie, 
17. 

Pro. 17. 17. 
718.91. 



iJuealS.!. 
•0ap.l&9. 

•Ka. 4. 18. 



•BaL48.S,4. 
T«8.1,2. 
Is.8&9S> 

'18a. 8.18. 
<18a.9.9. 



'■Cap.17.lS. 



' Gap. 19. 4. 

X6tS.lS. 

Jer.14.8,4. 
<8d.ia6.e. 
•ver. 12. 
'Job 6. 18. 

7lf7l4,28. 



■Cqkl.2. 



•Gap. M. 19. 



» Gapb ir. 6, 
14. 



«Ohp.l7.U. 
16. 



A.O.10tt. 



U. SAMUJEX, XYI. ZYIL 



A.& 



^ 



•IC»Ii.l6.U, 



o C«p. 9. 2. 



il8a.as.18. 



«Cftp.17.». 



i( Cao. 19. 37. 
Pío. 18. 17. 



*Ckp.l9.16, 
«te. 
lBej.a.44, 
6te. 

/Sal. 109.17, 
28. 

Pn>.a8.3. 

EcdeB. 10. 
39. 

■atCU, 
12. 



* Sz. as. as. 



18a.l.U. 

8aLSS.18. 

ir«L4.19L 

*aaiii.8.aB. 



dM hQotm AhtmM» d d* 8a4o^ jr Jona- 
than el a» Abiathar : por mano da Mm 
me enviaiéis amm d« todo lo que oje* 

87 Atí te Tino Hntai, amigo de Da< 
vid<<» 4 la ciudad; y AbMlum «nCr6 en 
Jerusalem. 

CAPITULO XVI. 

Siba, t<arM dt JTcpM-teaitk, <ij^aiiMiMto tf 
tu amo mkmniotammte, gama d* DanUL 

todo» (M NmM* d* Mt OtlM. filMMt MOUtof 

tf DaviéL, «i eiMi¿ (obra mu «MiUMotMi om 
jMK<M«<a miUmUmuIo Mr wemo át Dioa. 
FMtido ^toalom <f /iniMilmi, .«aira <r Im 
«OMaWiMU da «w jN»lr«. delante d§ todo «I 
|NMUo,por «NM^ (k AtkOofkd. 

Y GOMO DaTid pato un poco de la 
cumbre del monte, hé aquí Siba*. 
criado de Mephi-boMth que lo talla a 
recibir oon nn par de asnee enalbar* 
dados, T aobie ellos dosoientos panes, 
y cien hilos de pasas, y den pones d« 
A^^ seooa, y un cuero de vinob. 

S Y dgo el r^ & Siba : Qué «« esto? 
Y Siba respondió: Los asnos «m» para 
la &nülia del icy, en que suban; los 
panes y \fi pasa para los criados que 
coman; y d vino vara que bdMn los 
que se cansaren en d dederto*. 

3 Y dijo el rey : ¿ Donde ettA d h^o 
de «u seflor ? Y Siba respondió al rey : 
Hé aquí él se ha quedado en Jerusalem* 
porque ha dicho: Hoy me devolverá 
la casa de Israd d rdna de mi padrea 

4 Entonces d rey dijo i Siba: Hé 
aqui, sea tuyo todo lo que tiene Mephi* 
boeeth. Y respondió Siba inclinándose : 
Rey scAor mió, halle yo gncia ddante 
de tí. 

5 5 Y vtao d rey David hasu Bahn- 
rim : y hé aqui saUa uno de la familia 
lie la casa a» Saúl, el oud se lUunaba 
Scmei«, h^o de Gera; y salia mddi- 
dendo/, 

Y eehando piedras eent» David, y 
contra todos los siervos dd rey David: 
y todo el pnelito, y todos los valientes 
nombres estaban á su diestra y & su 
siniestra. 

7 Y deda Semd maldioiendole : Sal, 
sd, varón de sangres, y hombre de fielial. 

8 JdiovA te ha dado el pago de toda 
la sangre de la casa de Saúl, en lugar 
dd cud tú has reinado: mas Jehová 
ha entregado el reino en mano de tu 
h^o AbMüom ¡ y hete aqui sorprendido 
en tu mtldad, porque eras varón de 
sangres. 

9 Bntónoes Abisal, hijo de Sarvia, 
dijo d rey : r Fo' qué maldice este 
perro muerto 6 mi seAor d rey; ? Yo 
te ruego que me ds;Jes pasar, y quita- 
léle la cdMsa. 

10 Y d rey respondió : ¿ Qué tengo yo 
eon vosotros, hijos de Sarvia ? £1 mal- 
dice así, porque JéhovA le ha dicho 
que maldiga a David : ¿ milen pues le 
dirá : Por qué lo haoea así? 

11 Y dijo David A Abisd, v á todos 
sus dervos: Hé aquí, mi hijo que ha 
sdido de mis entrafias, asedia A mi 
vida; ¿cnanto mas ahora un hijo de 
Benjamín ? D^adle que maldiga, que 
JduivA se lo ha dicho. 

12 QuizA miraiA JehovA A mi aflle- 
donA, y me darA JehovA bten< por sus 
mddidones de lu>j. 

13 Y oomo David y los suyos iban 

Sr d camino, Semd iba por d lado 
I monte delante de él, andando y md- 
didendo, y arrojando piedras delante de 
él, y esparciendo polvo. 

14 Y d icy y todo el pueblo que con 
él ettabOf llegaron fiuigádos, y deiotn- 
^ allí. 



15 5 Y Abaakim y todo el puAlo, 
los varones de Israd, entraron en Je- 
rusdem, y oon él AcUtopfad. 

16 Acaedó luego, que como Hniai 
Araohlta, amigo de David, hubo lle- 
gado A Absdom, dijola Husd: Viva 
el rey, viva d rey. 

17 Y Absdom d^o A Husd: ¿ Eüe et 
tu agradecimiento para con tu amigo? 
¿ Fot qué no fuiste con tu amigo ? 

18 Y Husai respondió A AbsaloB 
No : Antes d que eligiere Jehov^ y 
este pueblo, y todos los varones de IS' 
lael. de aqnd seré yo, y eon aqnd que 
daré. 

19 ¿Y A quien haUa yo de servir? 
¿No es A su hijo ? Oomo he inniáo 
ddante de tu padre, ad seré delante 
de tí. 

90 n Enténoes d^o Abadon A Aetaifio- 
phel « : Consoitad qué haremos. 

21 Y Aohitophd dJJo A Absdom : En- 
tra A las concubinas de tu padre, que 
él d^ó pera guardar la casa; y todo 
d pueblo de Israd oirA que le has 
hecho abonedble A tu pactase, y así le 
esfbctar&n las manos de todos los qne 
catan contigo/. 

22 Entonces pusieran una tienda i 
Absalom sobre el terrado, y entró Ab- 
sdom A las concubinas de su padre en 
qjoe de todo Israd a». 

23 Y d consejo que daba AcUtophd 
en aqodlos dias, en como d coud-; 
tárnn la palabra de Dios. Td en d 
consto de Aehitophd asi oon David 
oomo con Absdom. 

CAPITULO XVIL 
Por provUmuia de XMo«, Abeatom é» 4 ueg»- 
do déla ffuerra eon «w podrv vn^itn d 
«meefo de ¡tneai ai de AMlophU. Míe 
avieo á David, por to qme paea et Jordm 
eo» tiempo t vAelMophel ee oaolta. Jte*- 
lo« paea tanmm ei Joréom, Tram pneir 
don dDavid eue amigoe. 

ENTONCES Aehitophd dijo A Absa- 
lom : Yo escogeré ahon doce mil 
hombres, y me levaalaré, y seguiré & 
David esta noche. 

2 Y daré sobie él cuando él ertart 
cansado y flaco de manos*: lo atemo- 
rizaré, y todo el pueblo qne «sM con 
él huirA, y heriré al rey solo. 

8 Ad tomaxó A todo d pueblo A tí: 
y cuando ellos hubieran vudto, (pM( 
aqnd hombre es el que tU qulcns,) 
todo d pueblo estarA en paa. 

4 Esta nxon pandó bien A Absalom 
y A todos los ándanos de IsraeL 

5 Y dijo Absdom : Llama también 
ahora A Husd Araohlta, pan que asi- 
mismo oigamos k) que él diíA. 

6 Y emno Husd vino A Absdom, ba> 
Uóle Absdom didendo: Así ha diobo 
Achitepbd : i segal remos su cons^Oi ó 
no? DíttL 

7 Entonces Husd dUo A Absalomi XI 
consto que ha dado esta ves Aohitopbel 
no es bueno. 

8 Y afiadió Husal : Ttf sabes que tn 
padre y los tuyoc son hombses vallan- 
tes, y oue esten oAora con amaigun de 
Anlmoo, como la osa en d campo cuan- 
do le han quitado los h^os. Ademas, 
tu padre u hombn de guerra, y no 
tendrA la noche con d pueblo. 

9 Hé aquí él estarA esoondido en d- 
guna cueva, ó en otra lugar: y al d 
prindpio cayeren dgunos áe loe AQpf, 
oirAlo quien lo oyere, y dIrA: El poe- 
Vo que sigue A Abadom ha sido derro- 
tado. 

10 Ad aun d hoabra vaHcnte, eayo 
corazón eea como corazón de león, ito 
dada deanayaiA: porque fóde load 



kC»f.)ii 



(iSkir- 



ri&ü 



•CI9-*, 



tjosal 
tf. 



ilSakoMl, Xniii 



ir-*"-"' 












íM'!S''jiiil tt Jl uJm! ili «h 



ni» 1 Ati^iU-, w|ii da Hw, jbs- 



i."?^i 









A.4I10M.' 



iLaAjcüim xiz, 



jLCim 



/««r.6. 



fCI»p.l4.U. 



&Je0.7.96L 



iC»p.U.V. 



t2B».9A7. 

ia.aLu, 

W- • - 
Bt.AI,7. 



(IBey.l.ia. 



eontjra el h^o del rcj ; poiv^ domIim 
k> oÍ«aot cuando el icj te mandó á ti, 
y á Afalud, 7 & Ittai, dieiendo/: Mind 
<m0 nJpgppA toptf en d Joven Absalom. 

18 Por otn paste, habsia yo hecho 
tralokm oontzm mi vida: pues que al 
nj nada te le eioonde^; y aun tú m- 
taxias en cootnu 

14 Y respondió Joab: No «* ranm 

Íne yo te niegue. T tomando tres dar. 
os en su mano, hlncóloa en ti corason 
áe Absalom, que aun estaba títo en 
medio del alcornoque. 

Ifi Cercándolo luego diex mancebo*, 
escuderos de Joab, bmeron á Absalom, 
y acah6mnle. 

16 Entonces Joab tocó la cometa, y 
d pueblo se volvió de seguir 4 Israel, 
porque Joab detuvo al vueblo. 

17 Tomando después i Absalom, ech^ 
ronle en un gran hoyo en el bosque, y 
levantaron sobre ól un muy grande mon> 
ton de piedras*: y todo Israel huyó 
cada uno á sus estancias. 

18 T haUa Absalom en su vida to- 
mado y levantádose una columna, la 
eual ettá en el valle del rey; poráue 
habia dicho entre «i.- Yo no te^ hijo* 

Íue conserve la memoria de mi nom- 
re. Y llamó & aquella columna de su 
nombre: y así se llamó hasta hoy, Lu- 
gar de Absalom. 

19 5 Entonces Ahimaas, h^o de 8a> 
doc, dyo: Correrá ahora, y daré las 
nuevas al rey de como JoiovA ha de- 
fendido sn causa de la mano de sus 
enemigos. 

90 x xetpondlóle Joab: Hoy no lle- 
rarfts las nuevas ; las llevarás otro dia: 
no dai^ hoy la nueva, porque el l^Jo 
del rey es muerto. 

81 Y Joab diüo íl Cusí: Vé td, y dí al 
rey lo que has visto. Y Cusi IiíÍbo xeve- 
reneia a Joab, y corrió. 

SS Entonces Ahimaas, hUo de 8adoo, 
tomó á decir á Joab : Sea lo que fuete, 
yo correré ahor& tras Ousi. Y Joab 
dijo : Hijo mió, ¿ para quó has til de 
corker, pues que no hallaxás premio por 
las nueras? 

SS Has a negoadió : Sea lo que ftiere, 
yo correré. Entonces le d^o: Oorre. 
Corrió pues Ahimaas por el camino de 
la llanura, y jwaó delante de Ousi. 

B4 Estaba David á la sazón sentado en- 
tre las dos puertas, y el atalaya & habia 
ido al terrado de sobre la puerta en el 
muro ; y alzando sus cjos, miró y vio 4 
uno que corria solo. 

S5 B atalaya dio luego voces, é hizolo 
»aber al rey. Y d re; d^o : & es solo, 
buenas nuevas trae. £n tanto que él ve- 
nia acetcandoae. 

96 Vio el atalaya otro que corria: y 
dio voces d atalaya al portero diciendo : 
Hé, otro hambre que corre solo. Y el 
rey dito : Este también m menwO^ro. 

97 Y d atalaya volvió A decir : Puré- 
cerne él coner del primer» oomo el cor- 
rer de Ahimaas, hyo de Badoc Y res- 
pondió d ney : Ese es hombre de bien, y 
viene con buena nueva I, 

88 Entonces Ahimaas d^o en alta vos 
al rey : Paz ; ¿ inclinóse 6 tierra delante 
del rey, y dijo : Bendito sea Jehoró Di- 
os tuyo, que ha entregado los hombres 
que hablan' levantado sus manos contra 
mi aei)or el nj. 

99 Y el rev cUJo : El moco Absalom ti- 
ene pax? Y Ahinuws respondió: Vi yo 
un grande alboroto cuando envió Joab 
ni siervo del rey, j A mi tu siervo, mas 
po ló que era. 

80 Y el rey dijo : Pasa, y ponte allí. 
y él p»«ó y paróse. 



81 Y luego vino Ousi» y dUoi 
nueva mi aeihir d rey, que noy JdMvi 
ha dcfendldó<* tu causa de la mane de 
todos los que ae haUaa levantado eoa» 
tntl. 

89 El rey entonces d^o A Oaai: El 
mozo Abaalom tiene imix ? Y Gnai Rs> 
pondió : Como a^tul moco sean los ene- 
migos de rai seBor el ny, y todos los que 
se levantan contra tí para mal •. 

88 Entonces el rey se turbó, y subióse 
A la sala de la puerta* y lloro; y yendo 
deeiaasí: : H^ mió Absalom, hgo mió, 
hQo mió Absalom* ! ¡ Quien me dioa 
que mnien yo en li^pur de Cf , Absateía 
I4J0 mió, hqo mió 1 

CAPITULO XIX. 
JoábrenreK á e é David eom meUvb d» «m Umio 
por Jbtalom. lerael $» eoatürtt al rcv, d 
emat btni^mameiiU forima 4 iMcb JmA,* 
«MMoIm a waír é $C Poiu m iü^nr « 
Joab é Asumí, onMral dU MrcOo de Jh- 
Mlom. Sentei pide perdom é David, y II fa 
perdona. JCgasAoam m eeeuaa tom verdad 
de la eabimaia dé tu eiervo SÁo, nuu d rtf 
«o recibe w cmmo. BartíOai aeompaita 
olrcy. Loa diei tribme edierean eamlmiriba 
de JvddeobreiareetHueio» drf rcjh 

Y DIERON aviso A Joab: Ró aquí 
el r^ llora, y hace duelo por Ab- 
salom. 

9 Y volvióse aquel dia la victoria en 
luto para todo el pueblo; porque oyó 
decir el pueblo aquel día que el rey tenia 
dolor por su h^o. 

8 Entróse por tanto d pueblo aqnd dia 
en la ciudad esoondidamente, como soe- 
íe entrar A escondidas el pueúo avci^n- 
zado que ha huido de la iiatalla. 

4 Mas el rey, cubierto d rostro*, cU' 
maba en alta voz: H^o mió Absalom, 
Absalom hijo mió, hijo mió h \ 

5 Y entrando Joab en casa al rey, di 
Jóle : Hoy has avergonzado d rostro de. 
todos ítu siervos, que han hoy librado tu 
vida, y la vida de tus h^os y de tas hi- 
jas, y la vida de tus miúcxes, y la vida 
de tus concubinas, 

6 Amando A los que te aborrecen, y 
aborreciendo A los que te aman : poique 
hoy has declarado que nada te imporiam 
tu» príncipes y siervos ; pues hoy echo 
de ver que si Absdom viviera, bien que 
nosotros todos estuviéramos hoy muer- 
tos, entonces te contentAras. 

7 Levántate pues ahora y sal fuera, y 
halaga A tus siervos : porque juro por 
JehovA, qne si no sdes, ni aun uno 
quede contigo esta noche ; y de esto te 
pcaiatA mas que de todos lo* nuües que 
te han sobrevenido desde tu mocedad 
hasta ahora. 

8 Entonces se levantó el rey, v sentóse 
A la puerta ; y fué declarado A todo el 
pueblo diciendo: HÓ aauí el rey está 
sentado A la puerta. Y vino todo d pue- 
blo delante dd rey ; mas Israd había 
huido cada ano A sus estancias. 

9 Y todo d pueblo porfiaba en todas 
las tribus de Israd diciendo : El rqr nos 
ha librado de mano de nuestros enemi- 
gos, y él nos ha salvado de mano de lo* 
FhUistéos, y ahora haUa huido de la ti- 
erra por miedo de AbaaIom«: 

10 V Absdom, A quien hablamos un- 

Slo sobre nosotros, es muerto en la 
talla. ¿ Por qué pues os estáis ahora 
quedos so óiden A híwer volver d rey ? 

11 ^ Y el rey David envió á Sadoe y A 
AUathar sacerdotes, diciendo : Hablad 
A los anéjanos de JuoA, y decidles: ¿Peor 
qué ser& vosotros los postreros A volver 
el ny A su casa, ya que la palabra de 
todo Israel ha vaiudo al rey w voloerie A 
su casa? 






•JnM.i.]L 
DmlíIÍ 



• OV.M.Í 






(dlkl&l 



n. BAlCÜELi XJL 



A.c.i«a. 



mfc hemunoé; mlt' 

Mi» : i por qné fnm 

iM poctKTot en TotTcr 



Ll^ 



a; 



I 



17. 



It VCMCTM Mil 
HHH J tai 

méb ToMtnc 
ék Mf ? 

18 Admimo dinéit* á Aman: ¿ No 
CRi tú también hueM mió y carne mía ? 
Aaí ne haga Dios» y a«i me altada, ri 
mflMKt 9«ncral del ^)<riUo delante de 
mí pan ricrape, en lagar de Joab. 

14 Así inelmó el ooraaon de todos loe 
Tnonw de JudA, oomo <f de nn mIo 
hombre/, pan que enriasen A decir al 
ley : Vuelve tá, j todo» tu» «ierro». 

15 VoMd jnie» el nt, y riño hacu el 
Joidan: 7 JndA riño áOQgal^ i recibir 
al icr 7 paearlo el Jeidan. 

16 Y 3«mci, h^o de OenA, hUo de 
Bei^amln, qne tra de Bahnrim, dldae 

Íriem i, renlx oon lo» hombre» de JndA 
TedUr al rer Darld ; 

17 Y con a vemioM mil hombre» de 
Bo^amin: adminno Sba', orlado de 
la c»«a de Saol, con sn» qulDce h^o», 
7 tu reinte sierro», loe ciule» pasaron 
d Jordán delante del rej. 

18 Atraresó den>ues la barca para pa- 
sar la funilia del rej, y para hacer lo 

ríe plognien. Entdnccs Seniel, hi9« 
Oen, w postró delante del rey cu- 
ando ál habla pasado el Jordán, 

10 Td^ al rqy; No me impute mi 
seBor «ri iniquidad *, ni tengas memo- 
iia< de lo» males que tu sierro hizo el 
día que mi sefior el rey saUd"* de Je- 
raialem, para gnardarloe el rey en au 
coraim. 

50 Porgue yo tu sierro oonofoo haber 
pecado, y he renido hoy el peimcr» de 
toda la casa de JoeepK para dwo en d er á 
xeoiUr á mi •«flor el rey. 

51 Y Abisal, hJljo de Sarria, respondió 
y d^o : ¿ No ha de morir por esto 8e- 
nMi,qae nuddUo al ungido oe Jeiiorá** ? 

tt Darid entonces d^ : ¿ Qué tenéis 
motros copmigo, hijos de Sarria, oue 
ne habéis de ser hoy adrenario» ? ¿Ha 
de modr hoy alguno en Israd* ? ¿ No 
oonotw yo que boy soy rey Mine I»- 
na? 

S3 Yd^o el rey & Semel : No morlxla^. 
Y d rey M lo Juró. 

M ^También Mephiboseth v, hijo de 
Saúl, descendió 4 recibir al rey. Doha- 
Ua lavado tus pie», ni habla oortado su 
barba, ni tampoco habla larado sus ros- 
tidos, dasde el dia que el rey salló hasta 
d dte que riño en pac. 

tt Y luego que riño ól á Jemaalem á 
leciUr al nj, el rey le dUo: MenUbo- 
Mth, ¿ por qaé no fuiste conmigo ? 

SSxAdiJot Rey señor mió, mi sierro 
me ha fngafladf> ; pues habla tu sierro 
dicho: Snalbardard «n asno, y subiré 
en fl, é iré al rey : porque tu sierro es 
toja, 

K Bmpero él rerolrló*' k tu sierro de* 
laote de mi seAor el rey. Mas mi sefior 
d ny es oomo un ¿ngel de Dioa* : haz 
pees lo que Men te pareoiere. 

IB Poique toda la easa de mi padre en 
digna de muerte delante de nu sefior di 
ley» y td pudste á tu sierro entre los 
eonrUadoedetn mesa'. ¿Qué derecho 
pees tengo con pava qn^arme mas oon- 
ttadnj? 

a» Y el rey le dijo: ¿ Pan qué hablas 
masMlabeas? Yo he determinado que 
tü y alba partáis las tienes. 

»YMepbtt>o»ethd^alrey: Y aun 
itutim él «odas, pues que mi sefior el 
ley ha mdte en paz A sn oasa. 

U 5 También BarziUai Qalaadxta« 

^we en di é de HogcUm, y paaó d Joedan 

eon d rey, pan aoompuarlo de la otn 

luteddjoidan. 



a8T«f« Binlllal muy rl^o, de ochen- 
ta aftos, el cual habla dado prorlrion al 
rey cuaíido estaba en Mahanaim ', por- 
que era hombre muy rico y. 

88 Y el r^ tffio A bsrdUai : Pasa con- 
migo, y yo te daré de comer conmigo en 
Jeniaaiem. 

84 Mas Banillai dito al rey : ¿ Cuan- 
tos son lo» día» dri tiempo de mi rldi, 
pan que yo «aba con el rey A Jeru- 
salem> 

85 Yo soy hoy dia de edad de ochenta 
aflots, que ya no haré diílnencia entre 
lo bueno y lo malo. ¿TomarA gustp 
ahora tu sierre en lo que comiere ó 
bebiere ? ¿ Oiré m^ la roa de los can- 
tores y de las cantoras*? ¿Pan qué 
poea seria aun tu sierro molesto A mi 
sefior el rer ? 

86 Paaara tu derro un ppieo el Jordán 
con d rey; ¿por qué me ha de dar el 
rey tan gnnde recompensa b ? 

87 Yo te ruego que d^es rolrer A tu 
sierro, y que mnen en mi ciudad Junto 
Id sepulcro de mi podre y de mi niadie. 
Hé aqui tu sierro Chimliam « ; que pase 
A con mi señor el rey, y haále lo que 
bien te paicelere. 

88 Y el rey dijo: Pues pase conmigo 
Ohimhani, y yo haré con él como Uen 
te parezca : y todo lo que td pidieres de 
mí, yo lo haré. 

80 Y todo el pueblo pasó el Jordán : y 
luego que «1 rey hubo tamMen pasado, 
el rey besó A Bardllal, y bendijolo, y él 
w rolrió A su easa. 

40 El rey entonces pasó A Oilgal, y 
oon él pasó Ghlmham : y todo el pue- 
blo de judA, con la mjtad del pueblo 
de Israel, pasaron al rey. 

41 5 Y hé aquí que todos lo» rarones 
de Itrad rlnieron al ler, y le d^enm^ : 
¿ Por qué los hotpbr^ ae J vdA nncstxo» 
hermanos te han llorado, r han hecho 
pasar el Jordán al rey^ i tu fomilia, 
y A todos los rarones de uarid con él ? 

4B Y todo» lo» T*rone» d^ JudA tes* 
pondieron ^ todos los de Ismel: Porque 
el rey e» nuestro pariente*, Maa ¿ñor 
qué os enqjais rosotros de CM ? ¿ He- 
mos nosotros coii;iido algo del rey ? ¿ He- 
mos recibido de él algún don ? 

48 Entonces respondieron lo» rarone» 
de Israel, y ^erpn A los de JudA: Nos- 
otros tenemos en el rey diez partes, y 
en el mismo Darid mas que rosotros: 
¿por qué pues nos habéis tenido en 
poc9 ? ¿ No hablamos noMtros primero 
en rolrer A nuestn> rey ? Y el razona- 
miento de los rarones de JudA toé mas 
fuerte que el de los razones de Israel/. 

CAPITULO XX. 
BtiUüm i» aOM eimtn d ng Daaid, apaet- 

miada eo» I4 «MMrto dd rébeUtt "^ mV* 
uUtrmedio Joab a$t$im(i tdM o it i m m l t d 

Y ACAECIÓ estar alH nn hombre 
perretM que se Itaunaba Soba, hijo 
de Biebri, hombre de Beqjamin, el 
cual tooó la oometa 7 dijoi No tene- 
mos nosotros parte en Darid, ni here- 
dad en el hijo de Is8Í«: Israd, vuélvaat 
cada uno A sus estandas. 

9 Así se fliewn de en pee de Darid 
todos los hombres de Ismd, y seguían 
A Seba, hijo de filohxl; mae lo» de JiidA 
ñieron adheridos A su rey desde d Jor- 
dán liasta Jemaalem. 

8 5 Y hiego que Hhó Darid A su 
C8M en Jerusalem, tomo el rqr las die* 
mn^oes oonoubinask que habla diñado 
para guardar la casa, y pdMlas en una 
casa en guarda, rdlóles de comer; pero 
nunca mas entro A días, sino que qoe- 

^^ oS 



•cap. 17. 37. 
riTim.4. 
17,18. 



■6aL90.10. 
Pso.16.8L 



«Be. 12.8,5. 



t Luc&as. 



•lltc7.X7. 
J«r. il. 17. 



4r»r.ll,15. 



«rer. la. 



/ Jee& & 1. 

Baa**. 8.S, 

la 



«Gap. 18.48. 
1 Bey.lS.16. 



»Can.l&16. 



• 1^ 



A.aeir.una. 



VknAMXJfSLtJJÍ 



A.acfeiift 



«IRay.lJS. 



<iLw.7H7. 



• 1 Bay. & 6. 
/ Gap. 3. 28. 



a*. 

3C1-.1&4. 



13 8^.19. 
33. 



danm eooenrad** hwU qiM muclfroB 
en Tludex de por vida. 

4 Detpact oyó d raj 4 AnuM : Jiln« 
tune loa Taronet de Judá pan dentio 
de txe» dias, 5 hállate tü aqui f/nunte» 

5 Fué pues AmaM & Juntar á Judá; 

Eero detilvose mai del tiempo que le 
aUa sido lefialado. 

6 Y dijo David 4 AbiMi: Seba, hUo 
de Bichxi, noi hará ahora mas mal que 
Absalomc: toma pues td lossierroa de 
tu weSktttj Té tras él. no sea que halle 
las ciudades fwrtifleadas, y se nos vaya 
de delante. 

7 Enténees salleion en pos de él los 
hombres de Joab, 7 los Oerethéos, jr 
Pheletbéos ; 7 todos los Talientes salle* 
ron de Jenisalem para ir tras 8eba« htf o 
de Bichrl. 

8 Y estando éUos eeíoa de la snnde 
peSa que «ttá en Oabaon, saliobs A- 
masa al encuentro. Ahora bien la Tes» 
tiduraoue Joab tenia sobrepuesta, está»- 
bale ooUda, 7 sobte ella el cinto de una 
daga pegada á sus lomos en su Taina, 
de la que, así oomo éi aTanié» oaydee 
aquella. 

9 Entdnees Joab dlJo á Amasa : ¿ Ti> 
enes pas, bennano mió? En seguida 
tomó Joab con la diestra la barba 4e 
Amasa para besarlo' : 

10 Y oomo Amasa no se cuidó de la 
daga que Joab en la mano tenia, hi> 
riOie* este oon ella en la quinta oos- 
tilla/, 7 derramó sus entrafias por tienia» 
7 cajú muerto sin darle s^jundo golpe. 
Después Joab 7 su hermano Abisal fue- 
ron en Bfgulmlffnro de Seba, h^o de 
Bichii. 

11 Y vmo de los orlados de Joab s^ 
paró junto á él, diciendo: Oualquien 
que amare á Joab 7 á David, vq¡fa en 
pos de Joab. 

19 Y Amasa se habla revoloado en 
la sangre en mitad del camino : 7 viendo 
a^uel hombre que todo el pueblo se 
parabí^ apartó 4 Amasa del camino al 
campo, 7 echó sobre él una vestidura, 
porque veia que todos los que venian, 
se paraban Junto á éL 

13 Luego pues que fué apartado dd 
camino, pasaron todos los que seguían 
á Joab, para ir tras Seba, hijo de Bi- 
chri. 

14 5 Y él pasó por todas las tribus 
de Israel hasta Abel^ v BeÚi-maaahA, 
7 todo Barlm: 7 Juntáronse, 7 siguí- 
érojolo también. 

15 Y vinieron 7 oeroánmlo en Abel 
7 Beth-maachi, 7 pusieron baluarte con- 
tra la dudad*; 7 puesto que taé al 
muro, todo el pueblo que estaba con 
Joab trabiúaba por derribar la muralla. 

16 Entonces una mvjer saMa dio voces 
de la ciudad, dtekndo: Oid, oíd; roé- 
goos que disais á Joab se llegue acá, 
para que 70 hable oon él. 

17 Y como él se aoereé á ella, dUo 
la mv^er : ¿ Eres td Joab P Y él respon- 
dio: Yo My. Y ella le dUo: Oje las 
palabras de tu sierra. Y él respondió: 

18 Entdneei tomó día 4 hablar did< 
endo: Antiguamente soUaa hablar di- 
ciendo, Quien preguntare, pragnnte en 
Abel : 7 así conelnTan. 

19 Yo soy de las paolficaa 7 fidfls de 
Israd, 7 ta procuras destruir una du- 
dad que es madre en Israd. ¿ For qué 
de st r ú f^sla heredad de Jdiov4 ? 

90 Y Joab respondió diciendo : Nun- 
ca tal, nqnea tal me aoontezioa, que 70 
destrn7a ni deshaga. 

91 La oosa no es asi: maa na hom- 
bre 4*1 monta de JBphialm» que se lla- 



ma 8d», hUo de BklMi. ha levMtfado 
su mane contra d rey David: eao^ 
gaiM ese solamente, y me iré de la 
dudad. Y la mi^ d^o 4 Joab: Hé 
aquí su eabeaa te será echada desde d 
muro. 

89 La muitT ftié luago 4 todo d pue- 
blo con su sabiduría < ; 7 eUos oortaron 
la cabeía 4 Seba, húo de Biduri, 7 
eeháronla á Joab. Y él tocó la cor- 
nata* 7 etpareiéronse iodos de la etn- 
dad, cada uno á su estancia. Y Joab 
se volvió al rB7 á Jamaalefla. 

88 Y Ad 9U9dó Joab sotoa todo d 
ejérdto de Isradt y Baa^a, faUo de 
Joiada sobre loa CeMtbéos 7 Fhdethé- 

OSi 

94 Y Adonm sobre los tributos J^ t 7 
Josaphat^ h^o de Ahilad, d candller : 

95 Y Seva, escriba; 7 Sadoe 7 Abia. 
thar, saocrdotcs: é Ira Jaiiéo flié un 
Jete prindpal carea da David. 



14,16. 



CAPITULO XXI. 
Oamea y rmudío tb urna aramd» h«mlhrm mm 
tift^ UraM em lümto di Dawid. Qmtrrm 

Y EN los días de David hub» ham- 
bre por • tres aflea conseontivos. 
Y David oonsultó á Jéhová*, 7 Jehová 
le dijo : Be por Saúl, 7 por aqudla ftaaa 
de sangre ; poique mató á los Ciabaoni. 






9 Entónoes d rey llamó á los Oa. 
baonitas, 7 hablóles. Los Oabaonitas 
no «roa de los hijos de Israel h, sino dd 
residuo de loa A m owfaéos, á les cuales 
loa liólos de Israd hablan hecho Jvi». 
mentó : mas Saúl haUa procurado ma- 
tarlos con motivo de sdo por los h^oa 
de Israd y da Judá. 

a Dijo pues David á loa Oabaonitas : 
i Qué os Daré, v oon qué expiaré, para 
que besidigais 4 la heredad de Jehovi ? 

4 Y los Oabaonitas le respondieron 1 
No tenemos nosotros fttfrdla sobie plata, 
ni sobre oro, con Banl 7 oon su oaaa : 
ni quenanos que muera fanmbie de la- 
raef. Y él les d^o: Lo que vosotma 
dierais oa haré. 

5 Y dios respondieron al rey : Aqnd 
hombre que nos destruyó, y que ma- 
quinó contra nosotros, l« extlrpajriamoe 
un d^ar nada d« él en todo el término 
de Israel. 

8 Dénsenos deta varonas de sus faUoa, 
para que los ahor q uemos á J^ová en 
Oabaa de Banl «, d eaoogido de Jéhová. 
YdreydUo: Yefordaré. 

7 Y psBMooó el ray á MepUboeeCh, 
~ o de Saúl, 



hyo de Jonathan, l^Jo 



por 



el juramanto de Jdiová que hubo en. 
tre dios, entra David y Jonathan, b^o 
de Sania : 

8 Mas tomó el rey dos ^jos de Rispa*, 
h^a da Aja, loa cuales ella habia pando 
á Saúl, et á aaber, á Annoni y 4 Me- 

boaeth; y dnoo hyos de Michal» 
a de Saúl, los ouales ella había pa- 
4 Adrld, hijo de BaxxiUai Mola, 
thita: 

9 Y entrególes en mano de loa U«* 
baonitasy y dios loa ahoroaron e n ^ 
monte delante de Jdiová/: y murl eroo 
Juntos aquellos siete, los cuales fíieron 
muertas en d tiempo de la siega» «a 
loa primeros diaa, en d prlnripio de la 
dega de las cebadas. 

10 Tomande lusa» Rispa, hija de Aja» 
un saco, tcsidióselo sobre im peSaaoo, 
desde d piineinio de U «lega hasta 4pi« 
llovió sobra elka agua dd ddo; y 00 
d^ó 4 ninguna ave dd ddo ssanlaran 
sobre dios da día, ni bestias dd oamp» 
de noche. 



■ Sa.sr.ii> 



»te9.UI 



«16a.l<kl 



4l8s.aOLl 
•Cap.a.l' 



yiBikU^ 



n, BAMtlSL, XDt 



m <ta Bnl, > In liun da ' — 
pd» loi FUIM&á, nuBlo i 



I OTíB vaíonda ^j""" J™'^ ^uF° 
Ib loa liljsa dd Olfiii» 
JaSB-Oniriin, da IMbUm, ÜM 






uu alacSlal dtUJoia nu pisi. 















IL *l*1tf fT1W^ YYttT 



jii D>nd- INjs ^nd, b^Tdi luí : 
>Ilo<. fl Qniiaii dil Dlia di J»>b. d 

IBlHa da Inad k> l Ucbti bi tUm 

•lUi, inniH di lian j ik u S 

1 dt «I, Blwu UjD di 

il,iMí, nij di toa H n- 



p H p p lp ^, dihHiidicnrn T Tía 



lón j'BÜánmU i Di^dfliUi «I i 



Bl Bflpdo la Ihiiu di iTmuc», 

lu iMnu' eitiuu, hUD di iwiD. 
H Hila, di tlia : Kin, IdjD d> 



Bltl«rti.' hUo d» BUM, *''J^ 
iDi hLJu di ^(«ÜKinfll 1 
flO Buuía FJjUJlinltlI Vd 



SrS 



ILSiáMinEL, XA1\. 



« igUil, M)i im NHtan, d> Muí 



irdli'l'Óta' 'íuÚ'nl íl kiw «HTÍlM 



ti MidlDdlft (1« Jud^ i Brtí-HtMh- 






M 1. nmn 1. J^ni*. poniH oidT 



IT 5 V DnU dUn > Jibmi, ciud 
fKVlt, JO bIM U nildid I i qiit hlB 

■UJote: S«l>r, j ba n utu * Jdun 
«I Oad, qu JiluTá li biiMi nuBdato. 

n V dlí!" ítor ni ilBa Hl Bli 

•I nr ll n iknc ? y Dini mpmdU 

•ínj. Lmg» da» AuM^i.) ; J». 



PEIMEE IIBEO DI IOS E1TE8. 






< EÜgnl/, cHÉTldl} á UdM ni 















f« UJoa M Ttj, V á Ig* «pm. 

atnáut, j lintata 4 Akübi hb- 



«da il n) iBJ>T%a ni iiBoId 






MEigiM» Bulla. U)s <!• loiía^ 




IS Tbi iqiil •biiii AdinU nUai j Huhu inMa. i BbuIi, UJg i1> iiZ 






;:írírAV«s;T«£s^u 



■ HUÍ lúa idufliB ilw£,^ 
dfd ana Una dv «Buotb*. BU* 



h 



í^¿£rjSK.a.i.-í:5: 



¡«hWUi da BB4a,''Cri|u Ub i 



^kñ^ bDbodD lA mifTv da flwn 



lil>9 di 0<i>, Uli' AiSnjHiIii, di 
iM Mldoa fama <d día 4«a 7a Iba i 
J^haruüro*, Kaa 41 «Umc Jtwwdd «' 

I ru ■FOIIKia ac la sñ^iSi Sm'' 



V al jaj fiatoaun nwanOd j dHo 



• anaMlal^ j 4 Joik UJa da •! 



U BnMnaai al ni Salonun anTM por 
mana da Básala. MH de Jalada, al cual 



A. C. 1014. 



LBETSS, IIL 



ilSB.2.30, 
86. 

<C^1.7. 



"•wr. 5. 

Na. as. as. 

Dea.lA.l& 

7 21. 8. 9. 

«r. 

Sal. 7. 18. 
»a8ft.8.a7. 
I'Ste. 90.10. 



iasa.s.a9. 

•'Pra.ss.6. 
'Bal. 8». su. 

87. 

b. 9. 8, 8. 



( Job S«. 94. 
* wr. 27. 
1SA.S.8S. 

"TBf. 8k 



'SSh.K.as. 
'Jot.2.19. 



«181^37.3. 



»Ee.&9. 



«2 8k 16. 
6,8. 
* El. 17. 1». 



S7 Aii «ehó Saloniao á Abiáthar del 
Mocrdoelo d* Jetaorá, para qiie m enm> 

S'i«M la palalm de Jébork, ame haUa 
oho aobie la eaaa de Heli en sUoA. 

88 Y Y Tino le notáeia haata Joab: 
poraiie tamUcn Joab le hábia adherido 
a Adonia'» il bioi no m haUa adberido 
AAbialoni. Y huvó Joab ai tabemáenlo 
de JdioTá, j ñtkOnB & loa oocnijalea dd 
altar*. 

89 T Alé liccho aaber á Salomón qlw 
Joab habla hvido ai tabenácolo de Je* 
hoT&, j que estaba janCo al altar/. En. 
tdncet envió Salomón & Banaia, hilo de 
Joiada, diciendo: Vé, y dá lobre él. 

80 T entró Banaia al Ubemácuio de 
Jtbo^h, y dQole : El rey ha dicho que 
•alni. Y él dijo : No, sino aqni moriré. 

Y Sánala toItIó con esta respuesta al 
rey dioiendo : Asi liablé Joab, y asi me 
respondió. 

81 Y el rey le d^o : Hax como él ha 
dicho ; mátale, y entiérralo, y quita de 

I mí y de la eaaa de mi padre la sangre 
que Joab ha derramado iiqiutamenteM. 

89 Y Jehovi hará tomar su sangre» 
sobre su cabeía ; que él ha muerto dos 
varones mas Justos y m^ores que él, á 
los cuales mató á cuchillo sin que mi 
padre David supiese nada», es á «ofrer, 
a Abocr, 14)o de Ner, geneial del ejér- 
cito de Israel, v á Amasa, hUo de Je* 
ther j>, general del t^éteito de Judá. 

88 La sangre pues de ellos recaerá so* 
bre la caheu de Joab, y sobre la cabesa 
de su cimiente para slñnpref : mas so- 
bre David y solwe su simiente, y sobie 
su casa, y sobre su trono % habrá per* 
petuamente' pax de parte de Jehová. 

84 Entonces Banaia, hijo de Joiada, 
subió y dio sobre él, y matólo ; y flié se* 
pultaao en su casa «n el desierto. 

86 V Y el rey puso en su lugar á Ba* 
naía, hijo de Joiada, sobre el ^érdto ; y 
á Sadoo puso el rey< por sacerdote en 
lugar de Abiathar ». 

88 Y Después envió el rey, é hizo venir 
á Semei«, y díjolet EiUffeate una casa 
en Jerusalcm, y mora ahi, y no salgas 
de allá á una púte ni á otra. 

87 Porque sabe de cierto que él dia 

2ue salieres, y pasares él torrente de 
ledron', sin duda morirás; y tu san- 
gre será sobre tu cabeza*. 

88 Y Semei dijo al rn : La palabra e$ 
buena ; como el rey mí sefior na dicho, 
así lo hará tu si«rvo. Y habitó Semei en 
Jeruialem mvchos dias. 

88 Per» pasados tres afioe, aconteció 

2ue se le huyeron á Scanei dos siervos 
Achls, hijo de Maach&, rey de Gath*. 

Y dieron aviso á Semei diciendo : Hé 
aquí que tus siervos utan en Gath. 

40 Levantóse entonces Semei, y enal* 
bardó su asno, y ftaé á Oath, á Aebls, á 
procurar sus siervos. Fué pues tleaiei, y 
volrió sus siervos de Oath.. 

41 Díiose luego á Salomón como Semei 
habia ido de Jerusalem basta Gath, y 
que habia vuelto. 

48 Entonces el r^ envió, é hizo venir 
á Semei, y díjole: ¿ No te conjuré yo 

Sr JehoTá, y ta protesté diciendo, £1 
k que salieres, y fueres acá ó «nillái 
sabe de cierto que has de morir ? Y tu 
me dijiste: La palabra «• buena, yo la 
obedezco. 

48 i Por qué pues no guardaste el ju- 
ramento de Jeoová, y d mandamiento 
que yo te impuse ^ f 

44 Dijo adamas el rey á Semei: Td 
sabes todo el mal, él cual tu corazón 
bien sabe, que cometiste contra mi pa- 
dre David «. Jéhová pues ha tomado el 
mal sobre tu cabeza d ; 



46 Y «1 ny Sildinoa tere baadfto*, y 
el trono de David tmk firase perpetua* 
menta/ delante de Jehová. 

48 Entonces el rey mandó á Baaak 
hiUo de Joiada, d cual saUó, é Urióls. 

L murió. Y el reino ftié oonfizmad» es 
mano de Salomón^. 

CAPITULO III. 
SalofluM toma por sMtfir d la kifa dt Pkonoa 
rtjidoSgtffo. IHoiUttpareot,pUpnauU 
MMdmKa y rifotmu $obn todo» tos marta- 



pwrmtseco con 
¡neto. 



umadeelaatrmtk(f6,tmU 

dartítdeJ}io$pumíUro$iata. 

Y SALOMÓN hizo 
Phanon levde 
mó por «nf/er* la hija de rbarson, y 
trájola á la ciudad de Davldi, entie 
tanto que aeababa de edificar su caae, 
y la casa de Jehová', y los muros de 
Jerusalcm al rededor «. 

8 Hasta entonces el pueblo sacrificaba 
en los altos/| porque ow» no haUa easa 
edificada al nombre de Jehová harta 
aquellos tiempos. 

8 Has Salomón amó á JtboTkf, an> 
dando en los estatutos de su pa^ Da- 
vid : solamente sacrificaba y quemaba 
perfumes en los altos. 

4 E iba el rey á Oabacn*, poique aqnd 
era el alto principal ', y sacrificaba aUí: 
mil holocaustos sacrificaba Sabman so- 
bre aquel altar. 

6 Y aparecióse Jéhová á Salomón* en 
Oabaon una noche en snelhis', y áRoU 
Diost Pide lo que amkieret me vo te dé. 

9 Y Salomón dUo : Tú nlcute gran 
misericordia á tu siervo David mi padre, 
según que él anduvo driante de tí en 
verdad, en justicia», y con rectitud de 
corazón «para contigo: y tü le has guar- 
dado esta tu grande misericordia, que le 
diste h^ que se sentase en su trono, co- 
mo fNiree* en este día*. 

7 Ahora pues, Jehová Dios mió, tii 
has puesto á níí tu siervo por rey en 
lugar de Darid mi padre: y yo soy mozo 
pequefio^, que no sé como entrar ni salir. 

8 X tu siervo está en medio de tu pue- 
blo, al cual td escogiste f; un pueUo 
grande, que no se puede contar ni nu- 
merar por su multitud r. 

Dá pues á tu siervo oonKon déell* 
para Juzgar á tu pueblo', para discernir 
entre lo bueno y lo malo: porque é V^- 
en podrá gobernar este tu pueUo tan 
grande? 

10 Y agradó delante de Adonai qae 
Salomón pidiese esto. 

11 Y déjele Dios : Poique has demso* 
dado esto, y no pediste para ti muchos 
dias, ni piediste para tí riquezas, ni pe- 
diste la vida de tus enemigos, roas de- 
mandasta para tí in4e»genci* para oir 
Juicio ; 

18 Hé aq;uí lo he hecho confimne á tus 
palabras*: hé aquí que te he dado eo- 
razón sabio y entendido, antis qae ne 
haya habido antes de tí stfrs como tá, ni 
después de tí se levántala otro como «'. 

18 Y aun tamhifu te he dado' las cosas 
que no pediste ; riquezas y ^lia*: tai 
que entre los rúes ninguno naya ooom 
til en todos tus «fias*. 

14 Y si andttrieras en mis caminos 
guardando mis estatutos y mis manda- 
mientoa, como anduvo David tu padre, 
yo alaigaié tus dlas^. 

16 Y como Salomón despertó, rió que 
era sue&o : y vino á Jerusalem, y pe*- 
sentóle delante del arca del pacto de 
Jehová, y sacrificó holoeaustosy é luso 
pacíficos ; hizo también banquete á to- 
dos sus siervos e. 



iRKyjBH» IV. 



A. a 1014. 



]« Y Bn aqiMna moa viiitoron dot 
mujeñi nmcntt il zaj, y ¡«■Mm áiwi K 
dalant»deél. 

17 Y ü¡i> la una Bn\)ert Ah I mBot 
mió, JO j «ta mtajia moMbaniM m 
una mlama esM ; y yo paii Mtandb oon 
ella «n la «aia. 

18 Y aeouteeió al tarcer día despnm 
qoe JO parí, que otta parió tambicn : y 
moiabainot noMtras Jmitai ¡ ninguno de 
ftiera «ttaba en caaa* lino noeotras doe 

19V una noche el h^ de eeta mujer 
DiniM, porque ella m aooetd Mine A. 

SO Y levantóte á media noche, y tomó 
á mi hijo de Junto & mí, eetaado yo tu 
áerra duimiaiido, y ndsolo á «n lado, y 
pdsonw & mi lado tu n^o muerto. 

n Y oomo yo me levantó por la ma« 
fiana para dar el pecho á mi hijo, hó 
aquí que eaCaba mneno. Mae obaerTÓle 
por la maSana, y fi qae no era mi hijo 
qae yo habla pando. 

SS Bntóneea la otra m^jcr d^ : No ; 
mi hijo <t el que vive, y tu bI¡o ea el 
mncilo. Y la otra toItíó & decir : No ) 
ta 14jo M el mnerto, y mi hilo u el que 
yin. Así hablaban delante dd rey. 

S8 El rey entóneea d^: Bata dice, MI 
M)o ea el que vive, y tu ¡4)0 m el mu- 
erto. Y la otra dice. No, maa el tuyo u 
d muerto, y mi l4)o e« el que viTe. 

M Yd^o el rey : Traedme un euch&lo. 
Y trajanm al rqr un cuchillo. 

SS En a^pilda d rey dito: Partid per 
medio el niüo vivo, y daa la mitad » la 
ana, y la otia mitad á la otra. 

S8 Entóneea la mujer cuyo era el hijo 
vivo, haUÓ al ley, (porque sus entrafiaa 
•a le conmovieron por su hl)o,) y dijo : 
Ah ! lefior mió, dad á esta él nifiio tIvo, 
j no lo matéis. Maa la otra d^o: Ni á 
mi ni á tí, Wn» partidlo. 

27 Entonces m rey retpondló, y d^o : 
Dad á aqudla el hUo títo, y no lo ma- 
téis : ella t$ su madre. 

88 Y todo Israel oyó aquel Juicio que 
Pabia dado el r^y; y temieron al rey, 
parqne vieron que haUa en él aaUdaxia 
de Dice pera Juzfpv'. 

^ CAPITULO IV. 

Buertbtm la diapotieíein de Uu pnvtmetvu de 
Uomom, y tue gobemadoree, y cf eargo ^me 
cada tmo lemia de haeer fnoieto» para «I 
HUknlo y gaiUm de la eaea cU ren. Bitima 
ie la» tgf e uat del ny, m wiMiwrA, y m 
{loria. 

FUE puea el rey Salomón rey aofan 
todolaotal. 

> Y estos Alaron loe pifneipea que tuvo : 
Aatiu, h^o da 8adoc sacerdote. 

8 EUboKph y Ahla, ÜJos de Sisa, Es. 
eiilMU. Josaphad, hijo de AhUud, Can- 
eillCT. 

4 Báñala, hijo de Joiada, era aobre el 
^^Rito: y Sadoo y Abiathar «ro» los 
«toerdotes. 

C Anría.hUo de Nathan, era sobre los 
gabenudoBBs. Zabnd, hUo de Nathan, 
piiaeipal qfleiat, amigo áA rey. 

4 Y Ahisar «ni mayordomo > y Adoni- 
xnu bUo de Abda, era sobre el tributo. 

7 1 Y tania Salomón doce aobomado> 
(Bi sobra todo Israel, los cuaiea manta- 
alan al rey y á su caaa. Gada uno de 
«Has estaba obligado k abaaleoer por un 
■oes en dallo. 

8 Y estos son los nombras de ellos : El 
i^Jo de Hnr, en el monte de Ephraim. 

9 El hyo de Beoar, en Maceas, y en 
Malbim, y en Beth.eames, y en Elon, y 
«iBath-hanan. 

10 El fa^o de Heeed, en Aruboth. 
iwia también á Sootai 



deBpbet. 



8oob6, y toda la tiflBra 



U Bl h Uo de AUnadab Isate todos loa 
tóiiQluoa de Dor. iMe tenia pcv nn^Jor 
á TeíAiat, hija de Salomón. 

IS Baana, hUo de Ahilud, lenta & 
Thaanach y & Mefdddo, y á toda Beth- 
aan, que •• cérea de Zartsan, por b^Je 
de Jened ; desde Beth-san hasta Abel, 
metióla, y haeta de la otra parte de 
Jocmean. 

18 El hito de Oeber, en Ramoth de 
Oalaad. Este tenia también las eluda, 
des de Jaira, 14)0 de Manasae, las cua- 
les eeUban en Oalaad. Tenia también la 
provincia de Argob. que era Basan &, 
aeaenta giandea dudadas oon muro, y 
certaduxas de bronce. 

U Ahlnadab, h^o de Iddo, «ataba en 
Mahanalm: 

15 Ahimaas en Nephthali. Este tomó 
tamUen por mujer á Basmath, h^a de 
Salomón. 

le Baana, h|jo de Huaai, en Aser y en 
Alotfa. 

17 Josqthat, l^jo de Phama, en la. 
sadiir. 

18 Send, hVo de Ela, en Bcnjamfai. 
I» Oeber, hij<r de Uri, en la tierra de 

Oalaad, en la tierra fue JSté de Sdum, 
rey de ios Amorrhóos, y de Og rey de 
Basan : un gobernador en la tierra. 

m^lM d» JudA é larad eran mu- 
ohos, como la arena que edá Junto k la 
mar en multltad, comiendo y bebiendo, 
y alesrandoae*. 

n Y Salomón aetloreaba sobre todos 
los rdnos, desde el rio de la tierra de 
loa Philistéos hasta el tórmlno de B- 
gipto«(: y traían presentes», y sirvieron 
A salomón todos loa dias que vivió. 

88 Y la despensa de Salomón era cada 
día trdnta coros de flor de harina, y 
sesenta coros de harina, 

88 Diec bueyes engordados, y vdnte 
bueyea de mato, y den ovc|)as ; sin les 
ciervos, cabraa, bdüaloa, y aves engor- 
dadas. 

84 Porque ÓI sefioreaba en toda la re* 
glon que estaba de la otra parte dd rio, 
desde Tiphaa hasta Oaza, aobre todoa 
los reyes de la otra parte del rio : y tuvo 
pax por todos lados en derredor sujro/. 

86 Y-JudA é Israd vivían seguros, cada 
uno debajo de su parra ó deb^o de su 
higuera^, desde Dan haata Beeraeba*, 
todos IcM dias de Salomón. 

88 Tenia ademas de esto Salommi cu- 
axento mil caballoa en sus oaballerinu 
para sue carros ', y doce mil para ginetes. 

87 Y estos gobernadores mantenían al 
rey Saloman, y k todos los que A la mesa 
del rey Salomón venían, cada uno su 
mea, y hadan qoe nada Cáltaae. 

88 Hadan también traer oebada v p^fa 
para loa caballos, y para laa bestias de 
cai^, d lugar donde él estaba, cada 
uno oonfbnne al caigo que tenia. 

89 Y Y dio Dtoa A Salomón sabiduría, 
y prudencia muy grande, y anchura de 
comion, oomo la arena que e«M A la 
orilla del mar : 

80 Que filé mayor la «tbiduría de Salo- 
men que la de todoa lea Orientalea*, y 
qn» toda la aaUduxJa de loa Bgipoloa/. 

81 T aun fué mas sabio que todos loa 
hombrea; maa que Ethan« Earahlta, y 

Sue Hernán*, jf Oalohól, y Darda, hUos 
e Mahol : y fué nombrado entro todaa 
laa naeionea de diededor. 

88 Y propuao trae mil parAbolaa : y ana 
vereca nuron mil y oinoo. 

88 También diaertó de loa Arbolea, dea- 
de d cedro dd Líbano haata el hiaopn 
que aaoe en la pared. Aaimiamo disertó 
de loa animales, de loa aves, de loo eép- 
ttles.ydelaa 



»l)ea.li,8. 



•■0.9.81. 



'9Gr.9.98. 
•te. 

8d.79.8. 
U. 

•BaLW.8». 



/lOr.99.9. 

9 Jvr. 98. 0. 
»Jnse.90.L 



«Can. 10. 96. 
9(&.l. 



y». 90. 



li. 



AJoIilLS. 

Ibi 9.1,6. 
'Hedí. 7. 32. 
■»10r.l«.19, 

8áL80.tlt 
" 1 Or. X 6. 

76.88. 

BaL66,tit. 



A^CiOlá. 



I.9EZE8I, Y, VL 



A.C1 



a. 
la. a. as. 



•20r.a.S. 



»2S«.fi.ll. 
ICr.li.1. 
Ain.1.9. 



•lCr.n.8. 
728.8. 



d3Gr.2.4. 
etc. 



•Ead.S.7. 
Bz. 27. ir. 



/Cap.&12. 






M Y venian de todM lot paddM 4 «ir 
la ubiduzi» de Salomoii, j de todos lot 
reyes de la tierra donde babiñ Iksado la 
fiñoa de m aabidaiia*. 

CAPITULO V. 
flibiiwi líiiiii ■imwiilii «diJUar d Ineplo, «n^ 
eltrta eam Biram^ ny áe Aro, mué U di 
«MMiira y arttj^ou gara la cora, b «nal fí 
kae» áUgrememU. 

HIRAM, icjr de Tno«, envió tam- 
bién cas aierroi á Salomón, luego 
que oyó que lo hablan ungido por rey en 
lugar de su padre : porque Htcam faabia 
•iexnjue anudo á David b. 

8 Entónoea Salomón envió & decir & 
Hiram: 

3 TÚ sabe* oomo mi padre David no 
pudo edificar caaa il nombre de JdiovA 
•u Diot« por las guerra» que le cercaron, 
hasta que Jebovi puso mw «memigoi baje 
las plantas de sus pies. 

4 Ahora JehovA mi Dios me ha dado 
reposo por todas partes ; que ni hagr ad- 
versario^ ni ntal encuent r o. 

5 Yo por tanto he ahora determinado 
edificar casa al nombre de Jehová mi 
Dios, oomo Jehovfc lo habló á David mi 
padre diciendo d : Td hUo, que yo pon- 
dré en lugar tujo en tu trono, el ediá- 
cará casaA mi nombre. 

6 Manda pues ahora que me oorten 
oedroe del libano: j mis siervos es- 
tarán con los tuyos, y yo te dará por tus 
siervos el salario que tii dijeres : poique 
td sabes bien que ninguno hay entre 
nosotros que sepa labnurla madera oomo 
los Sidonics. 

7 Y como Hiram oyó las palabras de 
Salomón, holgóse en axaa manera, y 
dijo : Bóulito ita hoy Jehová, que dio 
hgo sabio á David sobre este pueblo taa 
grande. 

8 Y envió Hiram á decir á Salomen : 
He oido lo que me mandaste A dedrs yo 
haré todo lo que te pluguiere acerca de 
la madera de cedro, y la madera de 
haya. 

9 Mis siervos la llevaren desde el Lí- 
bano á la mar, y yo la pondré en balsea 
por la mar lúúta el lugar que tü me 
sefialares, y alU se desaiturá, y tü la to- 
marás : y tü harás mi volimtad en dar 
de comer á mi familia*. 

10 Dio pues Hiram 4 Salomón madera 
de cedro, y madera de baya todo lo que 
quiflOk 

11 Y Salomón daba á Hiram vdnte mil 
coros de trigo para A sustento de su fa- 
milia, y veSite coros de aceite limpio. 
Esto daba Halomon 4 Hiram cada im 
alie. 

12 Y Dio también Jebová 4 Salomón 
sabiduría, como le haUa dicho/: y 
hubo pos entre Hiram y Salomón, é 
hicieron alianza entre arabos. 

13 Y el tey Salomen Impuso tributo 
4 todo Israel ; y el tríbulo Alé treinta 
milhombres: 

U Los cuales enviaba al Líbano de 
diez mil en diez mil cada mes por su 
turne, viniendo asi 4 estar un mes en 
el Líbano, y dos mesas en sus eaaas. 
Y AdnsilTMnJ Miste sobie aquel tri- 
buto. 

15 Tenia tamUen Salonum aetenta mil 
que llevaban las cargas*, y ochosta mil 
oectadons en el monte, 

16 Sin los principales ofldales de Sa- 
lomón que ntabeen paeíAw sobre la obra, 
fu» eram tres mil y trescientoe, los cuales 
tenían eaigo del pueblo que hada la 
obra. 



18 T lea alballUas 4e flaleum y k» 
de Hiram, y los qparqadores', eoet a rea 
y aparejaron la madera y la 
labrarla 



< El. 9.1 




CAPITULO VI. 
ia Anas» « fúrma id tk m jlo , M 
Orátmio tOratoriOfd» loa f «mtfaw. yái] 
iaa mcUmra» « «rnameatM dt todo d «U- 

Y FUE en el aflo caatrodcnlas y 
ochenta, después que los hi)os de 
Israel salieron de Egipto, en d coaxto 
aik» del principio ddT reino de Salomón 
sobre Israel, en el mes de Zlph, ane 
es el mes segundo, que él oomeáao á 
edificar la casa de Jdiová«. 

2 lia oasa que el rey Salomón edificó 
4 Jdaová, tuvo smenta codos de largo, 
y viente de anoho, y treinta codos en 
alto. 

3 Y 61 pórtico ddante dd templo de 
la casa, ae veinte codos de la^o según 
la anchura de la casa; y su anidio «m 
de diez codos delante de la cesa. 

4 £ hizo 4 la casa ventanas aitchas 
por de dtairOf y estrechas for dejittra. 

t Edificó también Junto al muro de 
la casa aposotfos al rededor, eotUra las 
paredes de la casa en derredor del tan- 
plo y del Or4cttlo : é hizo cámaras al 
rededor. 

O El aposento de abdo era de dnco 
codos de ancho, y el oe en medio de 
seis codos de ancho, y el tercero de 
sieto codos de andio: poonne por de 
fíiera háUa hecho diminuciooes 4 la 
casa en derredor, para no trabar ia» 
vigas de las paredes de la casa. 

7 Y la oasa, cuando ae edificó, &bii- 
c4ronla de piedras que traiau ya aoaba- 
dasfc; de tal manera que cuando la 
edificaban, ni martillos ni hachas se 
oyeron en la casa, ni ningún otro Ins- 
trumento de hieiro. 

8 La puerta del aposento de en medio 
esUba al lado derecho de la eaaa: y 
subíase por un earaool al de en medio, 
y del OfKwsnto de en medio ai tercero. 

9 Labró pues la casa y acabóla: y 
cubrió la casa con arteso n ados de cedro. 

10 Y edificó asimismo el aposento en 
derredor de toda la oasa de altura de 
cinco codos, el cual se apoyaba en la 
casa con maderas de cedro. 

11 ^ Y fkié palabra de Jehov4 4 Sa- 
lomón diciendo : 

18 Esta oasa que tü edificas, si andn- 
viaies en mis estatutos, é hicieres mis 
derechos, y guardares todos mis man- 
damientos andando en eUos«, yo tendré 
firme contigo mi palabm que hahlé 4 
David tu padrea: 

18 Y habitaré en medio de los faltos 
de Israel', y no d^garé á mi pueblo 
Israel. 

14 Así que Salomón labró la 
y acabóla. 

15 Y Y «par^ las pandes de te 
por da dentro ecn tablas de cedro, vis- 
tiéndola de madera por 'dentro dcade 
el solado de la casa nasta las paredes 
de la techumbre: cubrió tamnien d 
pavimento con madera de hi^a. 

IS Asimismo hizo al cabo de la casa 
un edificio de veiato codos de tablas 
de cedro, desde el solado hasta lo mas 
alto, y fabricóse en la oasa un Oráevlo, 
91H « el lugar aantístane/. 

17 Y la oasa, 4 saber, el templo de 
dentro, tenia euaiento codos. 

18 Y la oasa ssiete nMerCa dt «edm 
par de dentro, y tenia entalladuras de 
calabazas silvestras, y de betoBea de 
flores. Todo era oeuxo 1 nIagUBA |m* 
dra se vda. 



•20. s. 



IS. 



i.'Biirtiss» Tn< 



a:ü.io<s. 



l»T a i a tB < dOrtkwlo» per J» dentro 
en medio de la cau, pan poner allí 
el ana dd pacto de* JalKrvA. 

90 T al orAeulo «Mala «a la paite 
de adentro, el ««al tenia veinte codoe 
de largo, 7 otroe veinte de anoho, 7 
otvM veinte de altara : 7 Tiatiólo de oro 
paibüno; watfmtamo e^itó el altar de 
oed»». 

ti De tuerte que Tbtló Salomón de 
paro OTO la caaa por de dentro: 7 «erró 
la entrada del Or&cnlo con cadenas de 
WD, 7 Ttotidlo de oro. 

92 Cabrio paes toda la caaa de oro 
tuata d cabo{ 7 aaiminne vistió de oro 
todo el altar que ettaba delante del 
OiicoloA. 

98 Hiao taaaUen en el OrAcnlo dos 
qneniUnes de madera de (diva, cada 
mude titán de dlea codos. 

94 La una ala del im qtwraUn tenia 
daoo codos, 7 la otra ala del mUmo 
queraMn otros elneo codos; así que 
faaUs diea codos desde la punta de la 
DOS da hasta la punta de-la otra. 

2S Atimiamo el otro qneraldn tenia 
diez codos; porqne ambos queruUnes 
enn de on tamaflo 7 de una héchum. 

S6 La altara del ano era de diez codos, 
y Mimiamo el otxo. 

97 T puso estos querubines dentro de 
la caaa de adentro : los cnalea qneru- 
blaes eatendlan sns alas, de modo que 
d ala dd ano toeéba la paared, 7 el 
ala dd otro querabin tocaba la otra 
iwred; 7 las otras dos alas se tocaban 
a una & la otra en la mitad de la 



9B T vlttM de oro los qaerablnea. 

99 5 Y escalplo todas las paredes de 
la casa al rededor de diversas figuras, 
de qoerabines, de pahnas, 7 de botones 
de flores, por de dentro 7 por de 
laeía. 

W Y cubrid^ de oro d piso de la casa, 
de dentro 7 de Aiera. 

81 Y & la entrada dd Oráculo hizo 
pneitas de madera de oliva ; 7 d um- 
ml 7 los postes eran de cinco esquinas. 

88 Las dos puertas énm de madera 
de oliva : 7 entalló en días figuras de 
oaeraMnes, 7 de palmas, 7 de botones 
de floiea, 7 cubriólas de oro ; cubrió 
taaMen los querubines 7 las palmas de 
no. 

98 Igualmente Un> & la puerta del 
teoulo poetes de madera de oliva ena> 

8i Pero las dos puertas' eran de ma- 
dna de ha7a; 7 los dos lados de la 
ana puerta eran redondos, '7 los otros 
dos lados de la otra poerta iambin re* 
dendos. ^ 

35 Y entalló en ellas quernbfaws 7 psd" 
B>as,^ botones de flores^ 7 cubriólea de 
oro mistado á las entalladuras. 

as Y edificó el atrio interior de tres 
2°eaea de piedras labradas, 7 de un 
<>n)en de vigas de cedro. 

>7 5 En d cuarto alio, en d mea de 
«ph le echaron los cimientos de la caaa 
deJdMvi: 

JIB Y en d undedmo alio, en el mes 
¡1^ Bol, qae es el mes octavo, ñié acá- 
Mda la casa con todas sus_uertenendas, 
7 coa todo lo necesario. Eidifioóla pues 
«lieieafies. 

CAPITUtO VII, 
3^d( la MMu rM(, del ¿Mfitf, diC P*Mm 
^"■■M.>iMata,.|r A la mm» cicla n im a * 
¿Anea y /tTma ái U» da» eo bnv ma» d* 
y yw efai, « mu cuieniot. DA mar, dt lu 
^g*"**» , ir M MM laaak; y dt atrot vatot f 
"" fortrntctmita» ai aanrieio dá 




DB8PUBB edificó* gdonon so pro- 
pia casa en trece aflos, 7 acabóla 
toda. 

9 Asimismo edMcó la cosa dd bosque 
dd Líbano, la cual tenia cien codos de 
longitud, 7 dneuenta codos de anchura, 
7 treinta codos de altura, sobre cuatro 
órdjmes de columnas de cedro, con vigas 
de cedro sobre las cdumnas« 

8 Y estaba cnMeita de tablas de cedro 
arriba sobro las vigas que se apoTaban 
en cuarenta 7 dnco cdnmnas: cada 
hflera tenia quince eolutmuu. 

4 Y habia tres órdenes de ventanas, 
una ventana contra la otra en tres 
órdenes. 

5 T todas las puertas 7 postes eran 
cuadrados : 7 las unas ventanas estaban 
firente á las otras en tres órdenes. 

O También hin> un pórtico de colum- 
nas, que tenia de laigo cincuenta codos, 
7 trnnta codos de ancho; 7 aqueste 
pórtico e$taba delante de aquellas o<ra«, 
con sus odumnas 7 maderos correspon- 
dientes. 

7 Hizo asimismo d pórtico del trono 
en que habla de Juzgúr, el pórtico dd 
Juldo,' 7 vistiólo de cedro de sudo á 
suelo. 

8 Y en la casa en que d moraba, 
habla otro atrio debtro del pórtico, de 
obra semejante á esta. Bdiflcó tam- 
bién Salomón una casa para la hija de 
Pharaon, que habia tomado por mi^erk, 
de la misma obra de aquel pórtico. 

9 Todas aquellas óbrtu fueron de pie- 
dnis de precio, cortadas 7 aserradas con 
sierras según las medidas, asi por de 
dentro como por de fbera, desde d d- 
miento hasta los remates, 7 <wfmirmo 
por de ftiera hasta el gran atrio. 

10 El dmiento eta de piedras de precio, 
de piedras grandes, de piedras de diez 
codos, 7 de piedras de ceno codos. 

11 De allí arriba eran también piedras 
de predo, labradas conforme á sus me- 
didas, 7 (¿ira de cedro. 

Iff Y en el gran atrio al rededor hd>i8 
tres órdenes de piedras labradas, 7 un 
orden de vigas de cedro : 7 a*i el atrio 
interior de te casa de Jehová, 7 el otro 
atrio de la casa «. 

18 5 7 envió el re7 Salomón, é hizo 
venir de Tvro & Hiram *, 

14 HUo de una viuda de la txfbtt de 
Nephthall, 7» su padre habla sido de 
Tvro : trabi^ba él en bronce/, lleno de 
sabiduría, 7 de inteligencia 7 saber; en 
toda obra de metal. Este pues vino d 
rev Sdomon, é hizo toda su obra. 

18 Y vado dos columnas A de bronce, 
la dtura de cada cual era de diez 7 ocho 
codos ; 7 rodeaba á una 7 otra colamna 
un hilo de doce codos. 

18 Hizo también dos chiqpiteles de fun- 
dición de bronce, para que ííiesen pues- 
tos sobro las cabezas de Us columnas : 
la dtura del un chapitel era de dnco 
codos, 7 la del otro chapitd de oíros 
dnco codos : 

17 Ademat trenzas á manera de red, 7 
ums cintas- á manera de cadenas púrs 
los chapiteles que u fuMa» de poner so- 
bro las cabezas de las odumnas : siete 
para cada chapitel. 

18 Y cuandolmbo hecho las cdumnas, 
hiro también dos órdenes de granadal al 
rededor en el un enredado, para cubrir 
los chapiteles que estaban en las cabezas 
de leu edumneu con las granadas : 7 de la 
misma forma hizo en d otro chapitd. 

19 Los chapiteles que eetaban sobro las 
dos ooliunnas en el pórtico, tentón labor 
de flores por cuatro codos. 

i» Tdnan también los chapiteles de 



* Cap. 9. 10. 
aCr. 8.L 



I Cap. 3L 1. 
ací.8.11. 



• Jvania 

as. 

Ueéh.8.U. 
•<Ter.4a 
2GT.4.11. 

• S Cr. & 14. 
/aCr. 4.16. 
' Bz. 81. 8. 

7S6.I. 

17. 

20r.8.U. 

«t& 

74. 4% etc. 

Jer.fiS.2l. 

ete. 



A,aiOM.. 



I.«ETBS^yiIL 



4.C1MI 



• wr. 13. 

> 11 aifaUe- 
ti/rt. 



/l2Qr.i.8,S. 



/G«l8.9«. 

Bz.ilft.U. 
• y W. 7. 

Heb.9.S. 

"B1.LU, 
ele. 



■obn 1m do» col 
nadas en do* didcnca al ndador en cada 
chapitel, cnoima del ▼icnln áá. chapi- 
tel, el eval vientre «alaba delante úA 
enxedado« 

SI Efitaacolomnaaerigióenélii&ctieoi 
del templo: jr «nando hubo auado la 
columna de u mano derecha, pdaole 

Kr nombre Jachini : y alzando la eo> 
nna de la mano uquieida, Uamó mi 
nombre Boas H. 

88 Y j>uM en lat cabexai de las c(^ 
lomnas labor en fonna de azucenas: y 
MÍ le aoiübó la obra de las columnas. 

83 Y Hizo aslmUmo un mar de fiin> 
dicion, de diez codos del un labio al 
otro, perfectamente icdondo : su altura 
era de cinco codos, y celUalo todo al re- 
dedor un oosdon de treinta oodoa. 

84 Y cercaban aquel mar por deb^o de 
su labio en derredor unas bolas como 
calabazas, diez en cada codo, que oeiUan 
el mar todo al rededor* en dos drdenes, 
las cuales hablan sido fundidas cuando 
él fué fundido. 

86 Y estaba asentado sobre doce bu- 
eyes, tres de lo» euaUt miraban al Norte, 
9 tres miraban al Poniente, y tres mira. 
ban al Mediodía, y tres miraban al Orí- 
ente. Sobre estos se apoyaba el mar, y 
las traaazas de ellos estaban bicia la 
parte de adentro. 

88 El grueso del mar era de un palmo, 
y su hduo era labrado como el lauüo de 
un cáliz, ó de flor de lis : y cabían en él 
dos mil batos. 

87 ^ Hizo también diez basas de bronce, 
siendo la longitud de cada basa cuatro 
codos, y la sinchura de cuatro codos, y 
de tres codos la altura. 

88 lia obra de las basas en esta : te- 
nían uxuu cintas, las cuales estaban entre 
molduras ; 

80 Y sobre aquellas cintas que ettaba» 
entre las molduras, JL^unM de leones, y 
de bueyes, y de querubines f : j sobre las 
molduras de la basa, asi encmia como 
debajo de los leones y de los bueyes, ha- 
bía unas ailadiduras de bajo relieve. 

80 Oada basa tenia cuatro ruedas >■ de 
bronce con mesas de bronce: y en sus 
cuatro esquinas habia unos hombrillos, 
los cuales nadan de ftindicion á cada un 
lado de aquellas aflaáliduras, para estar 
áebtito de la fuente. 

81 T la boca dd pié de la fuente en- 
traba un codo en el remate que eaUa 
para arriba de la basa: y era su boca 
redonda, de la hechura del miemo re- 
mate, y este de codo y medio. HaUa 
también sobre la boca entalladuras con 
sus cintas, loe cuate» eran cuadradas, no 
redondas. 

88 Las cuatro ruedas ettabau déba^ de 
las otra» cintas, y los ^jes de las ruedas 
mtcian en la misma basa. La altura de 
cada rueda era de un codo y medio. 

88 Y la hechura de las ruaias era como 
la hechura de las ruedas de un carro : 
sus ^es, sus rayos, j sus cubos, y sus 
cinclús, todo era de nindicion ; 

84 Asimismo los cuatro hombrillos 4 
las cuatro esquinas de cada basa : y los 
hombrillos eran de la misma búa. 

86 Y en lo alto de la basa habia medio 
eodo de altura redondo por todas partes : 
y encima de la basa sus molduras y cin- 
tas, ia» euaie» eran de ella misma. 

ae £ hizo en las tablas de las moldu- 
ras, y en las cintas, entalladuras de que- 
rubines, y de leones, y de palmas, con 
proporción en el eqiacio de cada una, y 
al rededor otros adornos. 

37 De esta forma hizo dies basas fun- 
didas de una misma manera» de una 



mlinia medida* y de una ***"'i"» cota* 
lladura. 

88 Hizo también diez focntes* de 
bronoe : cada fbente contenía ouarenla 
batos, y oada una cm de cuatro codos: 

L atento una fliente aobre cada una de 
• diez basas. 

88 Y puso las cinco basas á la mano 
derecha de la casa, y las otras ciqeo i 
la mano Isquioda t y asentó «1 Mar al 
lado derecho de la casa, al Oriente, ha- 
cia el Mediodía. 

40 Y Asimismo hizo Hixam* fuentes, 
y tenazas, y cuenoos ; y acabd toda Is 
obra que hizo á Salomón pan la casa de 
Jehovft: 

41 Be á eaber, dos columnas, y los vasos 
redondos de los capiteles que eetaban en 
lo alto de las dos columnas ; y dos re- 
des^ que cubrían los dos vasos redondos 
de los capiteles, que eetaban sobre las ca- 
bezas de lai columnas ; 

48 Y cuatrocientas granadas pan tas 
dos redes, ee á eaber dos érdienes de 
granadas en cada red, pan cubrir loi 
dos vasos redondos que ettabau sobre las 
cabezas de las columnas: 

48 Y las dies basas, y las diez flientei 
sobre las basas : 

44 Y un Mar, y doce bueyes debajo del 
Mar: 

46 Y calderos, y paletas, y cocnooaf , y 
todos los etree vasos que Hiram hizo ai 
rey Salomón, para la casa de Jefaov¿, de 
metal acloalaao. 

46 Todo lo hizo fundir el rey en la 
llanum del Jordán, en tiem aroülosa 
entre Sucothr y Sarthan*. 

47 Y d^ Salomón sin inquirir d peso 
del metal de todos loe vasos por la grande 
multitud < de dloe, 

48 Y Bnténoes hizo Salomón todos los 
vasos que eran pertenecientee á la casa de 
Jehova : un altar de oro «, y una mesa 
sobre la cual eetaban loe panes de la pro- 
posición «, también de oro : 

40 Y dneo canddocos de oro pnrirfmo 
& la mano derecha, y otros cinco á la 
izquierda, deijate del Oriculo, con las 
flores, y las Ifunparaa, y despabiladeras 
de oro: 

60 Asimismo los cántaros, vasos, ta- 
zas, cucharillas é incensarios de oro pu> 
rísiino. También de oro los quiciales de 
las puertas de la casa de adentro, u á 
eaber, del lugar santísimo, y los de las 
puertas del templo. 

61 Así se acabó toda la obn que dis- 

Suso hacer el Teg Salommi pan la oasa 
e JéhovA. Y metió tialomon lo que 
David su padre haUa dedi c ado, s* A 
eaber 9, plata y oro, y vasos, y pdsolo 
todo en cuarda en las tesorñías de Ja 
casa de JebovA. 

CAPITULO VIII. 
Bálomen haeejtmlar * lodo wopoMo, f con 
gremie edlimieidaá feée 4 oreaiApaáo m 
A teeiMlo, d eual Dio» JMm*« i» ema eeto 
«M teeUimemio de en preteneta. HéU t ndoBa- 
loman rm á U o d Diot i/raeáa» par kakrif 
euneeMio U podar td^loerli temjptOf m ena 
tarifa oración te pida mneitre ta/aeer M- 
hrtlot 9»ten a^uel luyor b imooearto m 
en» neotMadett i deepaet bendice at peMo. 
Jkdíeoeé él templo con fpr^mde/ieáa y ffrea- 
de fRKttttwi de eaertfieiot. 

ENTONCES Juntó Salomón los an- 
cianos de Israel, v A todas las ca- 
bezas de las tribus, y A los príncipes de 
las flunillas de loábaos de Israel, al rsgp 
Salomón en Jerusalem*, pan traa el 
aroafc del pacto de Jehová de la ciudad 
de David, que es Skin«. 

8 Y se juntaron al rey Salomón todo* 
los varones dé Israel en el mes de Etha- 



•aor.t 

ele. I 
188». 11 
<8Ss.S>f 



L.BsnB,iniL 



A. CilOO«. 



tolcmne. 

Z Y ^rinJcfOB todos lot aaeianM de Ii* 
nd, j loa necsdotc» tomanm el ane«: 

4 Y Ueveron d «roa de Jdiová, y el 
tsbeniácalo dd teMimonio/, ; todee lot 
yno» ncFadot que utabtm en el taber> 
véealOf toeoalai UeralMUí loe Moeidotet 
jlieritu. 

6 T el wf Selomon, y toda la eoii' 
f^regaeioB de Inrael qne á él ee habla 
juntado, estaban oon A delante del aroa, 
Morificúido ov^aa j bne^ea f, que por 
naltítud ao ae podUaa contar ni na 



•■Tki, 



it-X 



< Y loa aaecrdotea nietkvon el 

dd pacto de JchovA en au higarA, en 
d Oléenlo de la eaaa> en el liuax aaa- 
tídmo, deb^ de laa ala