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Full text of "La Santa Biblia: Traducida al español de la Vulgata Latina y anotada ..."

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CAMBRIDGE, MASSACHUSETTS 



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CAMBRIDGE, MASSACHUSETTS 



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ADVERTENCIA 

SOBRE 



EL EVANGELIO DE SAN MATHEO. 



Apbnas se hallará ona persona medianamenle ins- 
truida en la Historia Sagrada, qne ignore, que el Salva- 
dor llamó ¿ San Matheo á seauirle , cuando se hallaba 
en el ejercicio de publicano. Y aunque esle empleo, que 
ejercían los que cobraban los tributos públicos , fuese 
licito en si mismo , por cuanto los que se ocupaban en 
él eran unos oficíales puestos por los principes para di- 
cho fin : esto no obstante , era tenido entre los Hebreos 
por ilícito é infame ; porque lo miraban como un fo- 
mento de la avaricia , y espoesto á acometer muchas 
injusticias y violencias *. Por esta razón los Judíos die- 
ron tantas veces en rostro á los discípulos del Señor, 
de que conversaba familiarmente , y aun comia con pu- 
hllcanos, y con hombres de mal vivir *. Tal era la^ con- 
dición de San Matheo , cuando Jesucristo, por un efecto 
de aquella gracia, queiriunfa de todas laá resistencias 
del corazón humano, le convirtió en un momento en 
apóstol suyo: y no solamente esto , sino que le destinó 
á que como (estiga*ocular de todas sus acciones, diese 
un testimonio público de lo que habla visto, poniéndolo 
por escrito en el Evangelio, o buena nueva de la salud, 
que nos dejó. Ck>mo San Matheo era judio, y se hallaba 
en Judea , y por otra parte era poco conocido entonces 
el misterio de la vocación ó conversión de los gentiles, 
lo escribió en hebreo , ó en la lengua , que era común 
en aquel tiempo en la Palestina , mezclada de syriaco y 
caldalco , 4 instancias se cree de los Judíos converti- 
dos >, y como seis años después de la muerte del Se- 
ñor ^ , con el fin sin duda de comunicar á los de su na • 

I Gregor. Ilb. ii, in Evanc. Hom. xxiv, 1.— « Mar. n, 16.- 
ixv,— 4 Epiph. Heres. i\, 4.— 1( Cbrysost. ubi supr. 



cíon la luz de la verdad. No se sabe, quien fue, el que 
le trasladó á la lengua griega, y de esta h la latina ; pero 
consta ciertamente , que una y otra traslación son muy 
antiguas : y estando canonizadas con la decisión y uso 
de la Iglesia católica y esto solo debe bastar , para que 
no se ponga duda en la autenticidad, y autoridad que 
tienen. 

Jesucristo , como hemos dicho , escogió á San Matheo, 
para que nos dejase escrito un público testimonio de la 
vida , predicación, muerte, y resurrección del Salvador, 
esto es , del cumplimiento de las promesas hechas al 
género humano , de su libertad y rescate á precio de la 
sangre del divino Redentor. Y siendo tan autorizado , y 
con tales circunstancias, el que dio este santo Apóstol, 
no parece que era necesario el de otros, para apoyo de 
una verdad tan reconocida y asentada. Ésta objeción, 

alie se hace San Juan Crysóstomo ^ , la desata él mismo 
iciendo ; que habiendo sido todos cuatro evangelistas 
unos órganos, de que se valló el Espíritu Santo, para 
comunicar á los hombres la verdad del Evangelio, el 
testimonio de uno solo de ellos hubiera sido mas que 
suficiente , para establecerla y asesurarla ; pero que el 
Señor quiso , que esta verdad quedase confirmada con 
la declaración de muchos testigos, no tanto por la ver- 
dad en si misma, cuanto para mayor confusión de los 
que tuviesen osadía de combatirla. Cuando cuatro hom- 
bres escriben sobre un mismo argumento en tiempo y 
lugares diferentes , sin comunicarse ni tratar los unos 
con los otros, y que parece que todos hablan poruña 

3 Cbrysost. Pr»f. ín Matth. Origen, ap. Eíosfb., Hist. Éreles. líb. vi, cap. 

i 



i 



ADVERTENCIA. 



misma boca, se puede ésto tiiirftr como una prueba 
eonTincente de la verdad de lo que escriben. Y aunque 
parezca , que en algunos lugares varían entre si , esto 
mismo sinre de mayor prueba , para confirmar que es 
verdad lo que dicen. Porque si no se bailase alguna di • 
ferencia en sus espresiones, ó en los tiempos y lugares 
en que bubiesen escrito ; no babria razón con aue poder 

eersnadir á los enemigos de la verdad evangélica , que 
abian dejado de unirse, y de comunicar unos con otros, 
para escribir como de concierto unas mismas cosas. 

Pero lo admirable es, que estas diferencias que se no- 
tan e» estos cuatro sagrados escritores, no tanto se ba- 
ilan en las mismas cosas, cuanto en la manera de refe • 
rirlas; siendo por otra parte tan constante la uniformidad 
que guardan en las cosas substanciales, que miran i la 
verdad de la religión, á la salud de las almas, y al arre « 
glo de las costumbres , aue solo se oye como una voz ' 
comanicada por cuatro diferentes órganos ó instrumen- 
tos. T en efecto, si bubieran escrito cosas contrarias los 
moa á los otros, ¿cómo su predicación y doctrina bu- 
bieran podido ser tiin aniversalmente recibidas en la 
fierra? ¿Cómo hubieran podido avasallar , y sujetar al 
Mee y suave yugo del Evangelio i unas naciones tan 
bárbaras y tin feroces, combatiendo sus errores con 
máximas tan contrarias, y repugnantes i la naturaleza, 
k la corrupción, i los bibttos viciosos en que se ba- 
bian criado , y a las tradiciones , que constantemente 
bablan recibido los unos de los oíros? ¿Cómo bubieran 
podido iiersuadirlas , á que derribasen sus ídolos, que 



despreciasen los bienes perecederos de la tierra, que 
aspirasen á los eternos del cielo, que reconociesen la es- 
clavitud y ceguedad en que se bailaban, y que abrazasen 
la verdadera libertad y claridad que les ofrecían? Cosas 
todas tan nuevas, tan nunca oidas, y tan sobre las fuerzas 
naturales no bubieran podido producir un efecto tan ad- 
mirable > como la conversión de todo el mundo, si su 
verdad desde los principios no hubiera sido mirada, 
como incontestable, y como apoyada sobre testimonios 
de la mayor es'cepdon y en todo conformes. Y esta es la 
prueba mas sólida, que San Juan Cbrysóstomo, y otros 
Fadres reconocen de la perfecta uniformidad de los 
cuatro evangelistas, en lo que nos dejaron escrito de 
Jesucristo, de su doctrina, y de su Evangelio. 

Después de la ascensión del Señor, algunos escritores 
antiguos dicen , que San Matheo fae i predicar i la 
Etbiopir, y otros que i la Persia. Eusebio afirma * , que 
era voz común en su tiempo, que Panthenes, filósofo 
estoico, habiendo abrazado la Religión Cristiana, pasó á 
las Indias á fines del segundo siglo i predicar la fe de 
Jesucristo , y que allí halló el Evangelio de San Matheo 
escrito en hebreo, á donde se cree haberlo llevado San 
Bartolomé , uno de los doce apóstoles , que predicó en 
aquellas regiones. También se refiere, que habiéndose 
descubierto el cuerpo de San Bernabé á fines del siglo 
quinto, se halló sobre su pecho el mismo Evangelio es- 
crito en griego ; lo que prueba , que aun en el tieinpo de 
los apóstoles habla ya una versión auténtica del Gfvan- 
gelio de San Matheo en lengua griega. 



• RUI. lib. V, cap. X, 



SL SAxnro sv4voixio os xEsvrcnssro 

SE6ÜN SüN HATHEO. 



Gflnealogfa deüJMoerifito segm b eam. El tegel reveh i JoMph el modo cob w kitiia oonctbido la Tlfgen. Ñaeimieiito «tí Selor. ' 




iber generationis Jesticfarístí fí^ 
,lü David*, fiüiAbraham. 

2 Abraham ^ genuit Isaac. 
Isaac * autem genuit Jacob. Ja- 
cob ^ autem genuit Judam, et 
fratres ejus. 

3 Judas " autem genuit Pha- 
'res, et Zaram de Thamar; Pila- 
res f autem genuit Esron. Esron 
autem genuit Aram. 

4 Arara autem genuit Ami- 
nadab. Aminabab « autem genuit Naason. Naason au- 
tem genuit Salmón. 

5 Salmón autem genuit Booz de Rahab. Booz autem 
genuit Obed ex Ruth. Obed autem genuit Jesse. Jesse»> 
autem genuit David regem. 

6 David * autem rex genuit Salomonem ex ea quae 
fuit üriaB. 

7 Salomón i autem genuit Roboam. Roboam ' au- 
tem genuit Abiam. Abias i autem genuit Asa. 

8 Aaa autem genuit JosaphaL Joaaphat autem ge- 
nuit Joram. Joram autem genuit Oziam. 

9 Ozias I» autem genuit Joathami Joatham n autem 
genuit Achaz. Achaz autem genuit Ezechiam. 

iO Ezechias <> autem genuit Manassen. Manasses ^ 
autem genuit Amon. Amon autem genuit Josiam. 

il Josias * autem ffenuit Jechoniam, et íratres ejus 
in transmigratione Baoylonis. 

12 EX post transmiorationem Babylonis : Jechonias 
genuit Salathiel. Salatniel autem genuit Zorobabel. 

id Zorobabel autem genuit Abiud. Abind autem ge- 
nuit EBadm. Eüacim autem genuit Azor. 

i 4 Azor autem genuit Sadoc. Sadoc autem genuit 
Achim. Achim tuiem genuit Ellud. 



i Libro de la generación de Jesucristo hijo de Da- 
vid ^ , hijo de Abraham. 

2 Abraham engendró á Isaac. T Isaac eDgen4r4á 
Jacob. Y Jacob engendró á Judas y ¿ sus berrmnaa. 

3 Y Judas engendró de Thamár * á Pbarés» y ¿ 
Zara. Y Pharés engendró á Esrón. Y Esrón eoMenara 
á Arám. 

4 Y Arám engendró á Aminadáb. Y Aminadál^en* 
gendró á Naassón. Y Naassón engendró 4 $almÓD. 

5 Y Salmón engendró de Raháb á Booz. Y Booz 
engendró de Ruth a Obéd. YObód engendró á Jessé^ 
Y Jessé engendró á David el rey. 

6 Y David el rey engendró á Salomón de MueBt. 
que fue » de Drías. 

7 Y Salomón engendró á Roboam. Y Robottn en- 
gendró á Abías. Y Abías engendró á Asá. 

8 Y Asá encendió á Joaapfaát. Y Joeaphát mgendré 
á Jorám *, Y Jorám engendró á Ozias. 

9 Y Ozías engendró á loathám. Y Joethám eqgeiMM 
á Achaz. Y Achaz engendró á Ezecliías. 

i O Y Ezechias encendró á Manasses. Y Manas8é9 
engendró á Amóo. Y Anión engendró áj<^«». 

u I Josias 1^ engendró á JeOionías y y sus hermtvr 
nos en la tranemioracion de Babflooii *. 

42 Y después de la transmigración de BabüoBía't 
Jeehonias engendró á Salathiel. Y Salathiét engeiMM 
á Zorobabel. 

13 Y Zorobabel engendró á Abíúd. Y Abiúd engen- 
dró á Eüacim. Y Eliacim engendró á Azor. 

i4 Y Azor engendró á Sadóc. Y Sadóc engendró i 
Achim. Y Achim engendró á Eliúd. 



* Esto es , descendiente de David y de Abraham seguí la 
carne, como se ve por el árbol genealógico» que «quise pone. 

* De Tt^mii' su BU'ra , y por tanto de un incesto ; porque 
como Cristo vino á redimir pecadores, no rebusó nacer de 
pecadores. Por esta misma rMon quiso, que se nombraaeo 
también Bersabé adúltera, v Babáb y Ruth, que fueron exr 
tiaiúeraa y de humilde condición. 

«Mujer. 

■* Jorám DO foe padre -iiMaediato de Oxias , roo tercer 
abuelo; porque Jorám engendró á Ochosias; Ochozfas á Joae; 
Joas á Amasias: y Amasias á Ozías i Paraiip. m, 19. Kl 
profeta Elias babia anunciado á AcMb rey de Israel e) es- 
termiaio de toda su descendenoia. Y el Evangelista al pare- 
cer quiso ejecutar esta sentencia par una especie de muerte 
civil , á lo menos hasta la coarta generación , en ia gaaaav 
logia de Jesucristo ; porque Jorám estuvo casado con Atbalia 
hija de Acháb, de la cual tuvo á^Ochozias padre de Joas. 
que lo fue de Amasias , y éste de Ozlas , que también se llamo 
Azartas. n Paralip. m. 

B Á Mchanias: se debe entender no inmediatttmént€^ 
sino por medio de Joachim padre de Jechonias. i Paralicé- 

t Lac m, 31.— J> Geo, xxi, 3.— « Gen. xxv. 
,Y. 18.— a Nom. VII, lí.— *» Ruth, rr; 10.- ' 
XXVI, S3.— a nParalip. uvu, 9. nParaUp. 
aPanlip.zzxvi,l,2. 



mm$i ni , i5 , 46. Bala Joaoliini bo meieeié tener Ing w as 
la sepultura de loa reyei de Jada. Jcacn. zxn» •. Y por esta 



raxon S. Matbeo creyó, que Umpoeo debía' peMráe aula 

' . X atw A^rmoaat : oBiart deeár, f 

,M,0 8itiveotroe, 



genealogia de Jesacriato. t mu hermanét 
« au hemana Sedeciaa: i Far&lip. ni» M ^ - - 
DO kw flonabra ia Eserituia hebrea. En el tieni 



DO Mw wnsera la Ksentuia Hebrea. Kn el tienpo, o 
éi iismpo de la trúfumégraáom^ porque Joaiaa le 
muerto, cuando aveediO esU ; la cual coaaeoiéea el r 



XXV. «.— d Gen. XXIX, 38.— « Gen. xxxvm,29. i 
.-I nRe|. xn, Í4,-J m Reg. xi, 4S.-k m Reg 
p. xxvm, Í7 .-* B PantUp. xxxn, 33.— f n Paraiip. 



da Joachim aa h^o : se oontinuó en el de Jechonias. iv B$g. 
KXtv« i5^ y II Pmraiip. zixvi, i, 9. Ba alguaoa aun»* 

mtOS se lea: c«o^ a¿ «>Vn|M r^SajiW^ i«M^ a¿ ¿y«^^ v^ 

«xoiri*», JoHoi €u§enáré é Jacimí Meim emgtñéré é 
Mekonia$^ €tc,y con la cual adidoo aecoaplelao lu veíate 

Locho generacáones que eueoU S. üathee deade DavM 
ita Jesucnato ; pues sin ella quedan deCsctuoaaa : á no seiw 
que conteauta en esta genealogia á liaría Saatiaima , hoeía^ 
que por haber concebido á Jesucristo sin eoBaíMPdo de vansn 
le hacen muchos, no obstante que las miyerea no toilaA 
hiaar en laa genealogfas. 

■ * US. £n «I irú^atmmieíao i§BtínfhniB. Ba la ci»» 
iividad. 
^ Verificada ya la transmigración , y durante eUa. 



I Paraiip. b. 4.-^ i Paraiip. o, S. Mt|L 

í- nv, a.— í m Reg. xv, a.— « nftim» 

Paraiip. xxxm,80a5.-^ n Paraiip. xxx^ 90^ m 




SAN MATHEO. 



i 5 Eliud autem genuit Eleazar. Eleazar autem ge- 
nuit Mathan. Mathan autem genuit Jacob. 

i 6 Jacob autem ^auitJosepb mua^Mam, daqva 
natus est Jesús, (fá ^oeaiur Giirátas. 

17 Onones i taque generationes ab Abraham usque 
ad David, generationes quatuordecim: et k David -Msque 
ad transmigrationem Babylonis, generationes qúatuor- 
decim: etá transmigratione Babylonis usque ad Gbris- 
tum, generationes quatuordecim. 

i 8 Chrísti autem generatio sic erat: Güm essét «les^ 
ponsata * mater ejus María Josebp, ante(]uam conve- 
nirent» inventa est in ut§ro habens de Spuitu Sancto.. 

i 9 Joseph autem vir ejus cüm esset justus, et nollet 
eam traducere : voluit occulté dimittere eam. 

20 Hsc autem eo cogitante, ecce ángelus pbmini 
tpparuit in somois ei. dicens: Joseph uli David, no-- 
nñtííim áócipereflaríám'conjügero tuam: quod enim 
in ea natum est, dé Spiritti Siancto est. 

2i Parie^ autem fílium ^ : et vocabis nomep ejus 
Je^h! ipsi 'enini ^alvum fabiet populúm suupi á peor 
éatíseorum. 

22 Hoc autem totum factum est, ut adimpleretur 
auod dictum est k Domino per prophetam diceptem. 

^Z Kcce ''vii^o in útero liabebít, et pariet nliuin: 
et vócáhunt nonien ejus Emmaiiuel,' quod est inter- 
prelatum, NobiscumDeus. 
' 74 Exurgefis auten? Joseph k somno , fecU sicut 
práecépit el ángelus Dolnini , et accepit qonjugcm 

'^i ^' nen cognoscebat eam doñee peperit filiuní 
supm primog^tum: et vocavit nomen ejus Jesux. 



i 5 Y Eliúd engendró á Eleazar. Y Eleazk engen- 
dró á Mathan. Y Mathan engendró á Jacob. 

16 Y Jacob engendró ú Joseph esposo de María ^ 
de h cual nació Jesús , que es llamado el Cristo *: 

17 De manera que todas las generaciones desde 
Abraham basta David , catorce generaciones : y desde 
David hasta la transmigración de Bubylonia , catorce 
generaciones: y desde la transmigración de Babylonia 
hasta Cristo , catorce generaciones. 

. 18 Y la generación de Jesucristo fue de esta ma- 
nera : Que siendo ' María su madre desposada con Jo- 
senb , anti^ que viviesen juntos ^ , se halló haber con- 
cebido en el vientre , de Espíritu Santo ^. 

19 Y Joseph su esposo *'j como era justo ', y no 
qui£ie^ infamarla * quiso dejarla secretamente. 

20 Y estando él pensando en esto, he aquí que el 
ánge\ del Señor lo apareció en sueños, diciendo : Jo- 
seph hijo de David, no temas de recibir á María tu 
mujer ^ : porque lo que en ella ha nacido *• , de Espí- 
ritu Santo es. 

21 Y parirá un hijo: y Uamarás su nombre Jesús ^^ 
porque el salvará á su pueblo de los pecados de eHos. 

22 Mas todo esto fue hecho para que se cumplidle 
lo que habló el Señor por el Profeta " , que dice : '/ 

23 He aquí la Virgen concubirá **, y parirá hijo: 
y llamarán su nombre Enimanuel , que quiere decir. 
Con nosotros Dios. 

21 Y despertando Joseph del sueno, hizo como el 
ángel del Señor le nabia mandado , y recibió á su 
mujer. 

2o Y no la conoció hasta que parió " á su hijo pri- 
mogénito *^ ; y llamó su nombre Jesús. 



M^Jwtt^it en €8^0 y frerdadeto marido de María, tíon 
eoncubüu, ted affeetu: nán cammixtUmecorporum, mtd 
i^ifPluUUwiiilrfflfU e$t carita ^animorum, dice S. Aoostin 
contra Fatuto , íib, xxiii , Cap, vui» y esta et Ja senteo* 
cia mas ^luda délos Padres. Mandaba Diosa los Israelitas, 
qué no empafeotásen sino coa personas de la misma tribu y 
familia. aúfk&, xixvi, e, 7, 8. Y por esto el árbol genca- 
I4ifl^d0 S. Jrnteph ^ que pooe aqni el Evafigelistff , es el 
mismo que el de 'Mana ; por lo que siendo verdadera Madro 
dé itiumios M prueba evidentemente» q«e este Señor era 
fOfg^ero deacendieote^e üavKl. Demás de esto , Jefivcristo 
había sido prometido, como hijo de la mujer, y como hijo 
daMwid: eato es, como hombre y como rey. Para que se 
viése^el óiimpfímVnto de esta doble promesa , S. Lucas en 
su genealoeía; hace subir basta Adam sú linea materna, de 
ili cuál nació hombree ;'y S. Mathko eo este lugar, para mos- 
trar que era de la familia real de «David, la trae ttesd^ este 
rey liasta Joseph, que era tenido por su padre. 
^ Cristo f nombre griego, que corresponde al hebreo 
' f «y quiere decir el (/fl^ícfo. Davi0 eo %l PsaimoiMf^ 



9; dioe: gia fkt junada coa óleo mas abundante y grueso 
(|a6>loéMlOft,olnoB>; de isaaera, que solo él es reconocido 
^r el ooabrfrde Cristo, cuando no se aiíade otro. Siendo 
Dios V ss' Mae hoitbre para ser angído : y «ra de tal suerte 
boflüíre, qae ai mismo tiempo.era Dios. Fue mgido como 
neyi coobo profeta y.oomo sacerdote, quedando en su eoear- 
•MiOB samo ponttíice do ia ie j oneva. PtaiiM oii , 4. 
«.•a£sto es, prometida , aegun la loable antiquíBími oos» 
tosbr* de iaterponér un cierto espacio de tiempo entre la 
pioDsesa ó esponsales , y la celebración ó consuiiiacit)n del 
■atriflwiyow Gáne$. xii, i4. benttr, zz, 7, xxii , i3. 
•24 £i evangelista nos refiere lo que sucedió en verdad; 
lato es, que Marta eoncibió en su Hno virginal, antes que 
Joseph. la eooociese. Mas de aoui no se ba de inferir, que la 
sMoeiese después; porgue la iglesia tavo siempre por here- 
j0S<á ios que afirman esto. S. Gehóüimo. 
( s. gato. es-, por virtud y operación mila^sa y sobrenati»* 
ral del Espíritu Santo. La concepción del Verbo , axiootte 
eoaaoi tddas tres divinars personas, se atribuye- especial- 
mente al Espíritu Santo; porque asi como se atribuye al 
Padre el podei*, y si Hijo la sabiduría , del mismo modo se 
atribuyen al Espíritu Saute las obras de caridad y de san-' 
tf0atf;.y entré estas la .prineipal y ia mayor fue la encarna- 
ción d¿l Yerbo ^tecno. 

• I.8S. I, r.-b La^ I, M. Actor, vi, ll-.« l8al,vn, 14. 



^ La palabra latina rór como la griega o»^, esoemon al 
prometido, ó que tiene dados esponsales, y al casado, como 
la voz esposo entre nosotros. 

7 Se hallaba perplejo, sin saber que partido tomar. Por 
una parte au rectitud, viendo ia preiíez de la Virgen « le 
inclinaba á no vivir en su compañía : ppr otra , la estimación 
y concepto en que la tenia , no le permitían esponerJa al 
rigor de la ley ; y asi se determinó á dejarla secretamente. 

« El Griego : -x^^ijitArtoai significa : Hacer un ejétn*- 
piar; ó un escarmiento , acusándola en juicio como adúl- 
tera , ó repudiándola públicamente , como mandaba Dios en 
e\ Dentar, xxiv, 1. 

• Llevándola por la primera ves á su casa , ó continuando 
en vivir con eiia , según los diversos pareceres de los intér^ 
pretes. ^ 

«> Lo que ha concebido en su purísimo vientre. 

<< Salvador ó salud. Este es el nombre, que propiamente 
convenía al Hijo de Dios en su encarnación; porque venia i 
merecer, y dar á su pueblo la salud eterna. 

^* Para mostrar la conformidad del cumplimiento con la 
predicción. La predicción no fue ocasión del cumplimiento, 
aino que el Profeta anunció lo que había de suceder, y es- 
taba ya eternamente decretado. Es una de las mas insignes 
profecías del Antiguo Testamento. 

** La Virgen» En el originalencíerra particular énfasis el 
artículo n «ap<Vo«,. la Virgen, como si dijera , aquella 
virgen ó doncella, señalada y privilegiada, que Dios escogió 
atf ftterno^ para que concibiese y pariese al Redentor del 
género humano. 

«« Véase lo que dejamos dicho en la noU (v. i8, 1.) Bs 
frase de ia Escritora decir ha»ta que , por ;afnds. Isaías 
ixii , 14. Este pecado no os será perdonado hasta la 
muerto; esto es , jamao. 

" De llamar el Evangelio hijo primogénito á Jesucristo, 
no 86 infiere que María tuviese dcípues otros, sino que no 
los tuvo antes. La ley ordenaba á los Judíos ofrecer á Dios 
%\i% primogénitos. Para esto, luego que nacía el primero, 
se llamaba primogénito, naciesen ó no después otros. De 
manera que en rAt ispovxnwvf, el artículo tA» denota rela- 
ción i aquel , de quien antes habia hablado el ángel , y no 
distinción , como si después de Jesucristo hubiera tenido 
Qtrosbijos. 



(TapÍtülo o. 



ۖvittd0 D. 



Los Magos vienen de Oriente i Betbiehem: adoran al Sefior, y le oft*6cen sos presentes. Graeldad de Herodes en hacer matar á todos los 
niflos menores de dos a&os en Btiblebem y «n tod» su eomarpa. Uaid^ de Cristo á Egipto : so vuelta 4 la tierra de Israel. 

i Cum ergo naius ' esset Jesús in Betlileliem Juda 
in diebusHerodis regís, ecce Magi ab Oriente venerunt 
Jerosolymam, 

2 Dicen tes : ¿Ubi estqui natus est rex JudaBorum? 
vidimus enim stellam ejus in Oriente, et venimus ado- 
rare eum. 

3. Audiens autem Herodes rex, turbatus est, et orh 
nis lerosolyma cum illo. 

4 fit congregans omnes príncipes sacerdotum , et 
scribas popuu, scisciUbatur ab eis ubi Christus n«s- 
cerelur. 

5 At iUidixeruntei: In BetUebem Jud»: sio enim 
scriptum est per prophetam. 

6 Et Cu ^ Bethiehem térra Juda, nequáquam mini- 
ma es in principibus Juda ex te enim cxietdux, qui 
regat popuium raeum Israel. 

7 Tuncderodes clam vocatis Majáis diligenter didi- 
cít ab eis tempus stellas, qu» apparnU eis: 



8 Et mittens illos in Bethleliem , dixit : Ite, et in- 
terrógate diligenter de puero; et cum inveneritis , re- 
DUntiate mibi, utetegoveniens adoremeum. 

9 Qui cían audissent regem, abierunt. Et ecce sta- 
Ua» quam viderantin Oriente, antecedebat eos, usque 
4um veniens staret supra, ubi erat puer. 

10 Videntes autem stellam, gavisi sun gaudio mag- 
no valde. 

1 1 Et intrantes domum, invenerunt puerum cum 
llana maire ejus, et procidenles adoraverunt euro: 
et ' apertts tbesauris suis obtulerunt ei muñera , au^ 
rura, thus, et myrrbam. 

ii Et respon^ acoepto in somnis ne Tedirent ad 
Herodem,per aliam viam reversi sunt in regionem 
suam. 

13 Qui cum recessissent, ecce ángelus Domini ap- 



1 Pues cuando bubo nacido Jesús en Betbiehem de 
Judá ^ en tiempo de Herodes el rey, he aquí unos m^- 
gos vinieron del Oriente ' a Jerusa1ém« .... 

2 Diciendo : ¿ Dónde está el rey de lof Judíos, que 
ba nacido ^1 porque vimos su estrella en el Oriente, 
y venimos á adorarle *. 

. 3 Y el rev Herodes, cuando io,oy¿, se tuH)4', 7, 
toda Jerusalém con él. 

4 Y convocando todos los príncipes de los sacerdo- 
tes ^ v los escribas del pueblo ^, les preguntabp, é^n- 
de baoia de nacer el Cristo. 

5 Y ellos le dijeron : En Betbiehem de Judá : por- 
que asi está escrito por el Profeta ^. 

6 Y tú , Betbiehem, tierra de Judá , no eres la me- 
nor entre las principales de iidá : porque de ti saldrá 
el caudillo , que gabemará ^ mi pueblo de learaól. 

7 Entonces Herodes, llamando en secreta i los 
magos , se informó de ellos cuidadosamente del ti^mr 
po , en que les apareció la estrella ^ : 

8 Y encaminándolos á Betbiehem, les djjo : Id, é 
informaos bien del niño : y cuando le hubiereij^ halla- 
do , hacédmelo saber ^ , pwfi que yo también vaya á 
adorarle. 

9 Ellos, luego que esto oyeron del rey, se fueron. 
Y he aquí la estrella que habían visto en el Oriente, 
iba delante de ellos ^* , basta que llegando se páróy 
sobre donde estaba el niño. . ^ . ... 

10 Y cuando vieron la estrella , se regocijaron en 
gran manera. 

' 11 Y entrando en la casa **, hallaron al niño con 
María su madre , v postrándose le adoraron : y abierw 
tos sus tesoros **, le ofrecieron dcMies, oro , indenao y 
mirra. 

42 Y habida regosta, en saenos ^^, que no volvie- 
sen á Herodes, se volvieron á su tierra por otro cot 
mino. , 

13 Después que ellos se fueron , he aquí un ángel 



* Esto es, de la tfibu de Judá, porque btUa otra ciodid 
del mismo nombre , que pertenecía á Ja tribu de Zaboloo. 
iosim XIX , 15. 

> Estos Magos, de qae habla aqui el Evangelista eran 
según el sentimiento de S. Gerónimo , hombres sabios y fi** 
lót(Dro6, aplieados al coaoeimiento de las cosas naturales, 
in Dan. Cap. n. Entre los Persas eran llamados Magos ^j 
tenidos en el mayor respeto los minisiros de It reügioa ,quc 
atendían al culto de la divinidad < y se aplicaba a al conocí* 
miento de ella. Por el Oriente entienden algnnoe la Persia, 
y otros la Arabia ; y esto parece mas conforme á lo que dice 
ttAvift en ei Psaimo lixi^íO. Qtte los reyes de he Árabes 
y 4e Sabáofreeerian presentes. De aqui han creído algufioe 
intérpretes^ que ftieron reyes ; ó por lo menos de los princr* 
pales y mas nobles del país. A estos Magos escogió Dios entre 
otros muchos y para llenarlos de luz y hacerles conocer el 
misterio de nuestra redención. 

s El Grieffo : o ▼u^'lc, aquel que nación el nacido: aquí 
el articulo o es enfático. 

^ Algunos esplican este Jugar de esta manera : Estañáis 
en el Oriente^ vimos su estrelia^ suponiendo que.se dejó 
ver sobre Jerusalém : pero esta esposiaon parece contraria á 
loque se dice en el v. 9. Todo lo que se noe refiere aquí 
ocerea de estos Magoe, es estraordinario y milagroso. Bate 
fenómeno, que apareció á Jos Magos, no era una estrella 
propiamente, sino un fuego encendido estraordinariamente 
por el poder divino , bajóla figura de una grande y resplan- 
deciente estrella , destinada para alumbrará los Magos, y 
servirles de guia, y que aparecía y desaparecía según la 
voluntad del soberano artífice que ia había formado. Los 
Higoe, Dor divina revelación, supieron loque esta nueva 
estrella fes anunciaba. 

■ Loe, n, 7.— b Mieb. v,3. Joan, m, iS.--<^ Psaha. uxi, 10. 



^ Una nueva , que le aseguraba el nacimiento de un nuevo 
wy de los Judíos, no podía menos de turbarle, temiendo que 
le despojaría de un reiilo, que él había usurpado. ., 

* Las cabezas de las veinte y cuatro familias sacerdotaleái 
que servían en el templo por su torno, i Paralip. xziv^ . 

7 Los doctores de la ley : porgue estos eran los depositag 
ríos délos Libros Santos, y los mtérpretes de' las Escrituras 
Divinu: y por esto Jos Jkma, para que le espliquen v loqM 
decían la» profecías sobre ei nacimiento del Cristo ó del 
Mesias. . 

* En MiCHEAs se llama BelMehem Ephrata. 

V Les apareció; esto es , se les comeotó á aparecer, ó la 
vieren la primera vez. 

«o L.0 que pretendía Herodes, era saber, donde se hiliiba 
el rey recien nacido , no para pasar á adorarle^ como deeta.; 
sino para hacerle morir cniei mente , como se vio por lo que 
hizo después, cuando se víó borlado por les Magos. Pero 
contra el consejo de Dios nada pueden todos los hombres y 
reyes juntos. 

f < Sirviéndoles de guia en el camino hasta Jerusalém. 

** Ei Griego : ti€ulM¿wT4t ¿q r^y MMor, iíBov to vaiÜor , ff 

llegando á la easa^ vieron al niño. Esta casa, se^un San 
GEKÓNiHoy otros, era un establo. En este rinconcito de la 
tierra nació el Criador de los cielos. En él fue envuelto en 
pobres pañales, visitado de los pastores, mostrado perla 
estrella, adorado por los Magos y reoonocídopor Dios. 

^s Esto es, los cofres, en donde llevaban sus tesoros y 
alhajas. Lee Padres advierten , que le ofrecieron oro como i 
rey, incienso como á Dios , y mirra como á hombre. 

^ El Griego: /p«mít»«0««t«. Esta palabra, de que usa el 
testo griego , espiica , que fueron avisados por un ángel. 



1* 



SAN IIATHEO. 



paruit in somnis Joseph, dicens: Sur^e, et accípe puc- 
ruin, et matrem ejus, et fuge in iEgyptum , et esto 
ib¡ usque duro dicartí tibí. Futunim est enimut ffenh 
des quaerat puerum ad perdendum eum. 

1 4 Qui consur^ns acoepit puenim , et matrem ejuB 
nocte, et secessítm iOgyptum: 

i5 Et erat ibi usque ad obitum Herodis : ut adim- 
pieretur quod dictum est á Domino per prophetam di- 
centem: Ex * Mejfío vocavi filium meum. 

i 6 Tune Herodes videns quoniam iliusus esset k Ma- 
gis, iratus est nüde, et mittens occidit orones pue- 
ros, GTui erant in Bethlehem , et in ómnibus fínibus 
ejus a bimatu etinfra secundúm tempus, quod éxqui- 
sierat á Magis. 

f 7 Tune adimpletum est quod dictum est per Je- 
remiam prophetam dicentem: 

i8 Vox ^ in Rama audita est, ploratus , et ulnlatus 
midtos: Rachei piorans filios suos, et noluit consolari, 
qma non sunt. 

19 DeAincto autem Herode , eoce ángelus Doroini 
appaniit iii somnis ioseph in iOgypto. 

20 Dicens : Surge, et accipe puerum, et matrem 
cJQSy et vade in terram Israel : aefuneti sunl enim, 
qui gusrebant animam puerí. 

t( Qui consurgens , accepit puerum, et matrem 
ejus, et Tenil in terram Israel. 

22 Audiens autem qa6á Archelaüs regnaret in 
Judaea pro Herode patre suo, timuit illo iré: et admo- 
nitus in somnis, secessit in partes Galilaeae. 

23 Et Teniens habitavit in civitate, qu» yocatur Na- 
xareth : ut adimpleretur quod dictum est per propbe- 
tas : Quoniam Ñazaneus vocabitur. 



del Señor apareció en sueños á Joseph , y le dijo : Le- 
vántate * , y toma al niño, y á su madre, y huye á 
Egyplo , y estáte aUí liasta que yo te lo diga. Porque 
ha de acontecer, que Herodes busque al niño para ma- 
tarle*. 

U Levantándose Joseph, tomó al niño , y á su ma- 
dre de noche , y se retiró á Egypto : 

i 5 Y permaneció allí hasta la muerte de Herodes: 
para que se cumpliese lo que habia hablado el Señor 
por ei Profeta , que dice : De Egypto llamé á mi Hijo *. 

16 Entonces Herodes, cuando vio ^, que habia 
sido burlado por ios magos , se irritó mucno v en- 
viando hizo matar todos los niños , que había en 
Betlilehem v en toda su comarca de dos años yalMgo *, 
conforme al tiempo, que habla averiguado de los 
magos. 

17 Entonces fue cumplido lo que se había dicho 
por Jeremías el profeta, que dice : 

18 Voz fíie oída en Hamá *, lloro, y mucho faimen- 
to : Rachél llorando sus hijos , y no quiso ser conso- 
lada , porque no son ^ 

49 Y habiendo muerto Herodes, he aquí el áng^ 
del Señor apareció en sueños á Joseph en Egypto. 

20 Diciendo : Levántate, y toma al niño, y á su 
roadre , y vete á tierra de Israel : porque muertos son 
los que querian matar al niño *. 

2 i Levantándose Joseph, tomó al niño, y á su ma- 
dre , y se vino para tierra de Israel. 

22 Mas oyendo que Archelao reinaba en la Judea en 
lugar de Herodes su padre , temió de ir allá : y avisa- 
do en sueños * , se retiró á las tierras de Galilea. 

23 Y vino á morar en una ciudad , que se llama 
Nazareth : para que se cumpliese lo que habían diclio 
los profetas : Que será llamado Nazareno ". 



Capttnl0 III. 

Sao JmQ Btitistft. pteearsor de Jesncriito, pndtea peniteicii en el desierto, eoofome á lo ove habita Yatteinado los profetaa. Re- 
vntét á loa fhariaooa y aaddoceos. Itaqttia A Cristo, aobre ei «aal desciende el EspiíUii Santo; y se oye del délo la yoi del 
Padre. 

f la diebo9 autem ittÍB venit Joannes Baptista pre- i i Y en aquellos dias ^* vino Juan el Bautista ^ pre- 
dkáns in deslio JodMB , ^ dicando en el desierto de la Judea , 



« gl Griego : ¡r^f^ún Despertando: y lo mismo repite 
poio nai afiyo. 

t iPeio el libertador del moodo debía temer la cólera y 
el faror de Heredes, y salvarse de sus maoos por medio de 
la halda ¥ ¿No pareee eosa poco decorosa , é indiirna del Seüor 
«ttlversal ie todas las eosas, atender ala seguridad desa 
Hgo por uboí a«dio8 que tienen todo el aire de temer y de 
iaqveu? Pera esta misma pregunta se puede hacer acerca 
de todde lea abatimientos qoe tuvo el Señor desde el punto 
■lamo en que desde el seno del Padre descendió d encarnarse 
en el seno de María. Véase S. Joan CHavsósToiio Memil viii, 
As Matth, Viniendo al mundo, quiso mostrar de luego á 
luego « que él era el que venia á ser deuchado y deipre- 
ciado entre loe hombree ^ el varón de dohree, que eabe 
|0 9H« et /fafMM. kAi^ uui 3* 

' El testo de Osías u, i« habla del pueblo de Israel, k 
quien Dios sacó de Egypto bajo la conducta deMoysés; pero 
aquellA figuraba i Cristo, que es cabesa de la Iglesia, en 
quien le cumple principalmente la profecía. 

A Después qae la Virgen y & Joseph habían buido á Egypto. 

* MS« üe doi anno9 atiuo. 

* Rama estaba en loa confines de la tribu de Benjamín, 
V cerca de Bethlehem. S. Gerónimo siente, que Rama no se 
debe tovar aqui por nombre propio: y que asi el verdadero 
sentido de estas palabras es este : Un grande ruido se dejó 
•ir bien lejei, y se lefantó hasta el cielo Mas es de notar, 
que el sepulcro de RMhé) estaba cerca de esto lugar. Géa^ 
«íaxziv,i9. 

' Rl Griego: íípí»«s, ««i jmUw^^iíí , mu ¿avf>yi¿« »oX¿í: 
üari, y ia m entaeíon , y pemido grande : Jek. zxxi , i5. 
Lo que el Prafeta había dlcio antes del tiempo del cautiverio 
de Babylonia, lo apNoó tonririen el Evangelista al tiempo de 
la mortandad de los inocentes. Jeremías, para dar una idea 
del dolor , que eautana el cautiverio de las diei tribus, io- 
tioduee á RMhél , como salieado de su seputero, para llorar 

n Ose» XI, i.— a Jcreni.xxxi, 15. 



á la vista de tan triste espectáculo. Las lágrimas de los vfvos 
no bastaban para llorar esta desgracia tan terrible; y así 
era necesario juntar las de los muertos , y sobre todo de Ra- 
chél, cuyo sepulcro estaba sobre el camino por donde debían 
pasar los cautivos. Los gemidos y gritos penetrantes de estos 
la hicieron , por decirio asi, salir del sepulcro^ y denaDiaf 
lágrimas, temiendo que no volverían mas á ver se patria. 
Esta bella imagen la aplica el Evangelista á la cnefdadde 
Heredes con los inocentes. 
^Loeque ínucabanla vida, ó querian maíar : el ptoral 

Er el sioguiar; esto es, Herodes que buscaba. Puede Um» 
m esto entenderse de los cortesanea de Herodes, que por 
lisonjearle, aprobarían su barbara resolución. Cesa muy 
común en loe palacios. 

* MS. E por amoséraimienío del dngel en suennae. 

M Nazareno quiere decir ««mu, separado^ p coneapnda 
ai Señar* Los Judíos le llamaban asi por deaprecio, per ha- 
berse criado en Nazareth , ciudad para elloe despradaUa» 
Pero en el sentido en que hablaren de él los prontas, ftm 
por singular consagración, porque la palabra bebtea ^ 
Noaár significa ser puro, consagrado, como lo es el Santo 
de los santos. Las profecías á que alude el teato, pueden ser 
la del Genes, luz, ^, y la ae\ Deuter» zxxni, 46, en laa 
que se da el nombre de Naxareno á Joseph hije de Jacob, 
oue fue la figura mu espresa de Jesuensto. & Gunónuí» 
«ce : que a<|uí se hace aiosion al Cap. xi , i de IsAua, «I 
fUm de radtee ejus aseenáet, y en este caso se eaenbe 
Natsar por Tsade , y no Kazár por Zain^ 

«« Veinte aios pasaron desde que volvió Jesús de Bgypto 
á Nazareth , hasta la predicación de S. Joan ; de la qoe se 
habla en este capítulo. Así qoe eatks palabras en amieHee 
dias , no quieren decir que esto sucedió , hiego que voinenn 
de Egypto , sino eu general , en aquel tiempo que vivieroa 

ii Se le ¿ó eatosobreaombroy en ateaeioa al i 



tkftñJLÚ iii. 



2 Et dicens: Panitentianí * agite : appropinqtiavit 
enjm regnumcoiloram. 

3 Híc est eiiim, qui dictas est iier Isalam prophe- 
tam diceütem: Vos ^ clamantis in deserto : Párate viam 
Domini : rectas facite semitas ejos. 

4 [pse autem Joaunes habebat yestímentuní depilis 
eamelonim, etzonampelliceamcírcalumbos suos: es- 
ta autem ejus erat locusta», et mel silvestre. 

5 Tune " ezibat ad euro Jerosolyma, et omnis Ju- 
dsa, et omnis ^egio circa Jordanem; 

6 Et baptííabantuf ab eo in Jordane, confitentes 
peocatasua. 

7 Videns autem multos pharissorum , et saddu- 
cnorum Tenientes ad baptismum suum , dixit eis: Pro- 
genies vipeninim » ¿quis demonstravit vobis fugere á 
▼entura ira? 

8 Facite er^ fiructum dignum pCBnitentiae. 

9 Et oe vehtis dicere intrá tos: Patrem ' habemus 
Abraham. Dico enim vobis quoniam potens est Deus 
de lapidibus istis suscitare filios Abrahs. 

iO iam ením securís ad radicem arborum posita 
est. Ómms ergo arbor, quae non facit fructum bonum, 
eicidetur, et in ignem mittetur. 

11 £§^ "quidem baptizo vos in aqua in poeniten- 
tiam: qui autem post me venturus est, fortior me est, 
cujus non suro dignus calceamenta portare : ipse vos 
baptizabit in Spiritu Sancto^ et igni. 

12 Cujus ventilabrum in manu sua : et permunda- 
bit aream suam: etcongregabit tríticum suum in hor- 
reum, pateas autem comburet igni inextinguibüi. 

13 Tune ' venít Jesús & Galilaea in Jordanem ad 
Joannem, at baptizaretur ab eo. 



2 Y dicietído : Haced penitencia^ porque se ha 
acercado el reino de los cielos. 

3 Pues este es * , de guien habló el profeta Isafais, 
diciendo : Voz del que clama en el desierto : Aparejad 
el camino del Señor : haced derechas sus vere^. 

4 Y el mismo Juan tenia un vestido da pek» dé ca- 
mellos *, y un ceñidor de cuero ahvdedor de sus lo^ 
mos: y su comida eran langostas y miel sil^^estre *. 

5 Entonces salia á él Jerusalém, y toda la Judea , y 
toda la tierra de la comarca del loroán ; 

6 Y eran bautizados por 61 ^, en el Jordán , oonfe^ 
sando sus pecados. 

7 Mas viendo, que muchos de los phariseos * » y de 
los sadduceos venían á su bautismo, les dijo : Raza de 
víboras , ¿quién oe ha easedade i huir déla ira vení^ 
doa? 

8 Haced pues fruto difftio de penitencia. 

9 Yno queráis decir aentrodevosotros*: A Abra 
ham tenemos por padre. Porque oa digo oue poderoao 
es Dios para levantar hijea á Abraham de estaa pie- 
dras '. 

10 Porque ya está puesU kt segur á la raiz de los 
árboles. Pues todo árbol que no hace bueo fruto, cor- 
tado será, y echado enel niego*. 

11 Yo en verdad os bautizo en agua para pren- 
da : mas el que ha de venir ^ en pos de mí, mas fue^ 
te es que yo , cuyo calzado no soy digno de llevar **: 
él 06 bautizará en Espíritu Santo^S y en fue^. 

12 Su bieldo ^* en su mano está : y limpiará bien 
su era: y recogerá su trigoen el granero; mas quemará 
las pajas en fuego, que no se podrá anM»r jamás. 

13 Entonces ^' vino Jesús de la Gaiuea at Jordán á 
Juan , para ser bautizado por él. 



qtte ^arda. Este ara dtr un btutismo de preparación y pe- 
ütenda , i loa ene querían diipoBerse para recibir el de Je- 
Bverísto. Este bautiaaio, que recibian, do quitaba por al 
Hiiamo loa peeadoa, aino aolo en cuanto miraba al verdadero 
bautiamo del Meaiaa , que era el que los había de purificar 
perfectamente. 

* Porque de Joan es de quien dijo el profeta laaias : Se hm 
Mo la vo%: ó tita et ía voz.wom xi. 3. La letra del 
leato de laaias mira á la libertad de Jos Judíos delcautiferio 
da Babilonia. Y aquella figuraba, la que el Salvador había 
de dar al hombre. 

* Ün veatido áspero tijido de pelos de camello , apretado 
y igustado coa un ceuidor de cuero. 

> MS. £ m vianda era de laf/otta^ efe miel iolvagina. 
Por el trije v vianda se muestra que hacia una vida austera 
y penitente. Para quenopareaca estraño^ que el Bautista 
se pudiese alimentar con Jangostu, véanse las sotas sobre 
úíevU, Cap. XI, 22. 

^ MS. £ baptizdbaloi. En otros muchos lugares mas fre- 
eaentemente se lee batear, 

B Los phariseos y los saduceos eran dos sectas célebres 
entre los Judíos. Los primeros afectaban mayor regularidad 
aa su vida , y se habían adquirido un grande concepto entre 
el pueblo ; por manera , que eran mirados como los maestres 
da la piedad , aunque estuviesen llenos de soberbia y de 



hipocresía. Los saduceos neffaban la resurrección de los 
aMiert06,y tenían otros muchos sentimientos contrarios á 
los de los Judíos : y asi muchos de ellos venían al bautismo 



e orgullo , y por una especie de política y 
curiosidad. Dios descuorió al santo Precursor el fondo de sus 
corazones ; y por esto los llama lirutfe ó ra%a de vibarat; 
esto es, hombres llenos de veneno y de malicia , y dignos 
Hijos de sus padres: hijos del diablo , que en muchos lugares 
es Qamado víbora; porque su veneno es el mas nocivo de 
todos. JOAIfR. viu, 44. 
• No 08 lisonjeéis diciendo : A Abraham ienemas , ele 
^ Este lugar se puede entender literalmente, porque para 
Dios no hay cosa imposible, S. Geróního in Matth, y otros 
intérpretes. Puede también entenderse en sentido metafó* 
rico , como lo csplican otros Padres, significando, que Dios 
podía hacer hyos dignos de Abraham, á los que tenían co- 
razones tan duros como las piedras : esto es, á los mismos 
gentiles; lo que en efecto decfaraba su conversión A la fe de 



Jesucristo. Abrafia; está en dativo , como se reconoce en el 
testo griego r¿. 

* Testo friego : ÍHa¿Jcmai^ etc. íoMavm ; ee eártaaoj t9ó» 
ei arrojado. Como si dijera : el que viene en pos de mt , va 
A destruir con sus obras toda vaaatra filsa a loria , y toda ésa 
vana confianza, que tenéis en la aobleta de vuestro origeo. 
BloscorUrá, como Arboles íafruetoosos, para ar r y wasal 
(taegoetamo, si noprocurais llevar buenos flrntos poraiediode 
la peniteacía , y si no os hacéis hijos dignos de Ábrabam , no 
según la carne , sino segnn la fe. Porque k dignidad de aues- 
tro origen consiste en imitar los (jempins de virtod , qaeaos 
dejaron nuestros padres; y la gloría de noastios anteusa- 
dos no llega hasU nosotros, sino eoando va acompafiada de 
80 fe, y de sus virtudes. San Bilakio. In Matih. Canon, ii. 

» El Griego: ípx^iunK^ el que viene, 

*o Otros trasladan : cuyo calzado no soy yo digno da ser- 
virle, 6 de llevar. 

«« Én EefiírUu Sanío;i(ne wa^fiíepatímUMtíf eieei» 
derá y porifiearA vuestros corazones. 

** Sn bieldo en su mano, para separar el trigo de la paja. 
El trtKO , que son los buenos frutos y obras, die los que son 
sus fieles servidores, lo recogerá para ponerlo en sus eternos 
graneros; pero la paja de vuestra vanidad y ligerett servirá 
de alimento al fuego eterno del infierno. El templo des- 
truido , la república arruinada , la nación esparcida por toda 
la tierra, son un monumento eterno de la venganza de Dios 
contra los que quitaron la vida A su Hijo. 

MS. El aventadero. 

«> Después de haber exhorUdoS. Juan A loa Jodiaa A hacer 
penitencia , preparAndolos para recibir el üesias, este Sefior, 
que hasta entonces había estado oculto, viviendo una vida 
común con la Virgen su madre, y con S. Joaepk en Naureth, 
ciudad de Galilea, pasó al lugar donde bantisaba 8. Juan; 
esto es, A la ribera del Jordán. Treinta altos de ana vida 
oculta de un Dios hecho hombre, y el sileocie del Verbo y 
de la vos del Padre Eterno en todo este tieitipo, oooftinden 
de una manera asombrosa la vana precipitación de aquellos 
hombres inquietos, que se presentan en pábfieo sia espe-* 
cial precación de Dios ,' para hacer brillar A k» ojee de los pue- 
blos sus talentos, sirviendo mas bien para su propia eoofü* 
sion delante de Dios, que para U salud y aproveobanianto 
de los prójimos. 



• Mare. i, 4. Lacra, 3.- 
-f Mare. i.S.Lnctt, fl. 



» isai. XL, 3.—* Mare. i, 3. Lac. m, 4.—' Joaa. viii, 39.-*^ Mare. i, S. Lae. m, i6< loan, i, ao. Acl.i. S 



» 



SAN MATBflO. 



14 Joaones autem prolübebat eum, diceus : ¿Ego h 
te debeo baptizan, et tu venís ad me? 

i5 Eespondeiis autem Jesús , dixít el : Sine modo: 
sic euim depet nos implere omnem justUiam. Tune 
dimisit eum. 

i 6 Baptjzatus autem Jesús, confestim ascendit de 
aqua. Et ecce aperti sunt ei cqbIí : et vidit Spiritum 
Dei de^^dentem sicut columbam, et venientem su- 
per se. 

17 Et ' ecce .vox de ccelisdicens: Hic est filius raeus 
dilectus, in (juo mihi complacui. 



14 Mas Juan se lo estorbaba , díciando : ¿ Y4).ddbo 
ser bautizado por tí , y tú vienes á mí * ? 

15 Y respondiendo Jesás, le d¡io:.Deja aliora: por- 
que así nos conviene cumplir toda justicia. Entonóos 
le dejó «. 

16 Y después que Jesús fue bautizado , subió iue^ 
del agua. Y ne aquí se le abrieron los cielos : y vió 
al Espíritu de Dios >, que descendía como paloma, y 
que venia sobre él. 

17 Y he aquí una voz de los cielos quedocia : Este 
es mi Hijo el amado , en quien me be complacido ^. 



Capítulo IV. 

Cristo se reUra al desierto despnes de sa bautisuo; y habiendo ayanado cuarenta días y cuarenu noches, venee lad ^^taeioiies del de- 
monio. Oyendo que habian puesto en la cárcel al Bautista, ee retira ¿ Capharnaum, y da principio á su predicación. Llama a Pedro , á 
Andrés, í Santiago y á Juan. Anuncia el Evangelio á los .GalUeos, y cura diversas enfermedades. 



1 TÚnc Jesús ^ ductus est in desertum h spiritu, 
ul téntarelur k diabolo. 

2 Et cura jejunassetfquadraginla diebus, et quadra- 
ginta noctibus, postea esuriit. 

3 E{ accedens tentator dixit ei : Si fllius Dei es, dio 
ut lapides isti panes fiant. 

4 Qui responden^ dixit : Scrrptum est ^ : Non in 
solo pane vívu libmo, sed in omni verbo, quod proce- 
dit fie ore Dei. 

5 Tune assümpsit eum diabolus in sanctam civita- 
tem, etstatni eum super pinnaculum tempH; 

6 Et dixit ei: Si filius ílei es, mitte te deorsum. 
Scriplum est enim ^ : Quia angelis suis mandavit de 
te, et iñ manibus tollent te, ne forte ofTendas ad lapi- 
dem pedero tuum. 

7 Ait illi Jesús: Rursum scriptum est*: Non tenta- 
bis Domiaum Deum tuum. 

8 Iterum assumpsit eum diabolus in montem oxcel- 
sum vald'e : et ostendit ei omnia regna mundi, et glo- 
riaqn eoürum, 



1 Entonces Jesús fue llevado al desierto por el es- 
píritu * , para ser tentado del diablo. 

2 Y babiendo ayunado cuarenta dias y cuarenta 
noches , después tuvo hambre ®. 

3 Y llegándose á él el tentador , le dijo : Si eres 
Hijo de Dios , di que estas piedras se hagan panes. 

4 El cual le respondió y dijo : Escrito está : No de 
solo pan vive el hombre, mas de toda palabra , qu^ 
sale de la boca de Dios '. 

5 Entonces le tomó él diablo , y le llevó á la santa 
ciudad •, y le puso sobre la almena* del templo , 

6 Y le dijo : Si eres Hijo de Dios, échate de aquí 
abajo , porque escrito está ** : Que mandó á sus ánge- 
les acerca de tí , y te tomarán en palmas, porque no 
tropieces en piedra con tu pié. 

7 Jesús le dijo : También está escrito : No tentarás 
al Señor tu Dios **. 

8 De nuevo le subió el diablo á un monte muy alto: 
y le mostró todos los reinos del mundo , y la gloria 
de ellos, 



* SiQ Jaaa Heno de espanto-, viendo venir á su bautismo 
V acercarle á ser ba otilado con los pepadores, á aouel oiismo 
la qiMB araba>ba de dar od testimonio un auté0tieo , se 
nñatia á bautizar al SeSor; pero se hornillo y obedeció, 
luego que le oyó decir, que era necesario cumplir todas las 
órdenes del Padre eterno. Estas pedían que el Señor se ano- 
nadase , por decirlo asi , bajo la forma de hombre , para re- 
parar el ultraje que el hombre había hecho á Dios , eleváis- 
doie su orgullo mas allá de lo que era. 

* Le dejó hacer lo que quería ; esto e», no se resistió mas 
i bautizar al Señor. La Vulgata antigna : Entonceí íe han- 
Hxé. 

* No solamente el Señor , sino tambif'n S. Joan y todos los 
Jo^oe que le acomp^joajien , vieron la figura de uoa paloma, 
bajo la cual el Espíritu Santo descendió del cielo y descansó 
sobre Ja cabeza de Jesucristo. Gl Gspiritu Santo apareció en 
esta forma ; porque romo Jice S. Juan Crisóstomo , siendo 
la paloma dulce y pura , quiso aquel divino Espíritu , que lo 
es de dulzura, dje pureza y de paz, elegir esta figura , que 
representaba en alguna manera lo que él es , y lo que deben 
ser aquellos, en quienes desciende por el bautismo. El mis- 
terio de la Trinidad, como observa S. Gerónimo, se descu- 
bre en el bautismo de Jesucristo : Gl Hijo, que es el mi«mo 
bautizado; el Espíritu Santo que desciende sobre él en figura 
de paloma; y la voz del Padre que da un ilustre testimonio 

. de la persona de eu.Hijo. 
. * MS. Can ^ue é mi plegó, 

* Este espíritu que condujo al Señor al desierto , fue el 
Espirito 6anto, según el sentimiento de los santos padres 
Gerónimo, Crisóstomo, Hilario, Gregorio y otros. Jesucristo 
nos di oe en 80 Evangelio , om erenw» para no entrar en 
teníacion, Matth. xxví, If , mostrándonos con esto que 
no hemos de entrar por nosotros mismos en las tentaciones, 
sino prepararnos con oraciones y ayuoos, para combatirlas 
cuando lae padetramos. 

f En memoria de este ayuno , y para que los discípulos 
imitasen el ejemplo de su <nvino Maestro, ha consagrado la 
Iglesia el de la cuaresma , qne es mirado como de tradición 
apostólica. Un hombre naturalmente no podía pasar sin co- 



mer cuarenta dias y cuarenta noches , y en esto se dejó vet 
su virtud divina ; pero suspendiéndola después voluntaria- 
mente , por lo que miraba á su naturaleza pasible y mortal, 
dio muestras de ser hombre, y licencia al tentador ; esto e«, 
al demonio para que le tentase, dice S. Hiuaio. Estaba 
agitado este maligno espíritu y perplejo, viendo por uní 
parte los ilustres testimonios que de él habla dado el Bau* 
tista , y por otra el hambre qne padecía; y no podiendo con- 
certar esto que parecía efecto de la flaqueza de nuestra oa- 
tnratezá, con la virtud omnipotente de aquel de quien se 
decía ser Hijo de Dios, se le presentó bajo nna forma cor- 
poral y probablemente humana ; y le habló de la manera qué 
creyó mas propia , ó para seducirle , si no era mas que puro 
hombre , ó para descubrir , sí podía , el secreto que qnerit 
conocer. ET nHRTSóSTOMo. 

^ Son palabras del Deuter. vnl , 5. El Señor que habla 
pasado tanto tiempo sin comer, prueba con su ejempld que 
no es solo el pan el que mantiene al hombre, sino todo aque- 
llo , con que quisiere Dios sustentarle. De este modo alimentó 
á so pueblo en el desierto con el maná. 

* k Jerusa?ém , santa por el templo. 

* Testo griego : r¿ irrtpvpov , como si dijéramos en el alero 
del tejado. Avala Pict. Christ. Lib. iii, Cap, x, n. 6, 
traslada : Y le puso sobre el corredor y la barandtiln 6 el 
balamtre. En la Palestina los tejados eran unos terrados, 
con antepecho al contomo. El que reflexionare, dice San 
Grigokio in Evang, Cap. i. Hom, xvi, núm, i , como per- 
mitió el Señor que tratasen los Judíos su santa humanidad, 
no estrañará que permitiese también al demonio traerle y 
llevarle como quiso. 

10 El demonio alega un testimonio de la Escritura, aunque 
en contrario sentido de lo que el Espíritu Santo lo pronun- 
ció; pero el Señoreen otro testimonio del Deuteronómio abate 
su orgullo y mortifica so curiosidad , dándole á entender que 
es tentar á Dios el esponerse á un peligro sin necesidad y sin 
motivo. Theodoreto in Deuter. quast. v. 

i< Tentar á Dios es opuesto á con/lar en IHos. Sapient. 
1,2,3. Tentar á Dios es pedir pruebas de su providencia 
por motivos de duda y de incredulidad; es querer probar, si 



a Lucix, 35t u. íelr. i, 17.— b Marc. i, 12. Luc. iv, l.^« Dculer. vni, S.— i Psalm. xc, 11.—* Deuter. vi, i$. 



GAHWLO IT, 



9 £t dixit ei: Hsbc oomia Ubi daba, si codeos ado- 
raverisnie. 

10 Tune dixit ei Jesús: VadeSataua : Scriptum est 
eniaa *:Doininum Deum tuum adorabis, et lili solí ser- 
vies. 

1 1 Tune reliquit eum diabolus: et ecce angeM ao« 
cesserunt, et minístrabant ei. 

42 Cum autem audisset Jesús quod Joannes tradi- 
tas esset •>, seces«it in Galilaeam: 

13 Et relicta civitate Nazareth , venit, et habitavil 
in Capharnaum marítima, in finibus Zabufon, et !^e()h- 
thalim: 

14 Ut adimpleretur quod dícturo est per Isaiam 
prophetam : 

ISí Terra Zabulón, ' et térra Nephtbalím, vía mari^ 
trans Jordanem , Galilaea gen tium 

16 Populus, qui sedebat in tenebris, tidit lucera 
magnam: et sedentibusio reg^Híe umbrs niortis,fux 
orta est eis. 

17 Exinde d ca»pit Jesús praedicare, et dicére: P¿b- 
nitentiam agiten: appropinquavit enim regnum cado- 
ram. 

18 Ambulans autem Jesús ^uxta mare Gaíiteae *, ▼!- 
dit dúos fratres, Siraonem, quiTocaturPetrus, et An- 
dream fratrera ejus, mittentes rete in mare (erant 
eoimpiscatores), 

19 Et ait ilüs ; Vcnite post me , et faciam vps fteri 
piscatores homimim. 

20 At jili continuó relictis retibus secuti sunt euro. 

21 Etprocedens indé, viditalios dúos fratres, Ja- 
cobum Zebedffii, et Joannem fratrem ejus in navi cum 
ZebedaBo patre eorum , reficientes retia sua: et Tocavit 
eos. 

22 lili autem statim relictis retibus et patre, secuti 
sunt eum. 

23 Et circuibat Jesús tótam Galilaeam, docens in 
Synagogis eorum, et pradicans Evangelíum regni : et 
sanans omnem languurem , et omnem infirmitatem in 
populo. 

24 Et abiit opinio ejus in tütam Syriam, et obtule- 
ruut ei omnes malé babentes, variislanguoribus, et 
tormentis comprebensos , et qui dsmonia babebant, 
ei lunáticos, etparalyticos, et curayit eos: 



,9 Y ie dijo : Todo «ato.tn daté, si ety«i4o me 

adorares *. • ,» . " mi*'* 

10 Entonces le dijo Jesús: Vete * , Satanás ? : p«iV 
que escrito está : Al Señor tu Dios adorarás, y á él solo 
servirás. 

1 1 Pintonees le dijo el diablo : y he aquí los ánge- 
les llegaron y le servían *. • 

' 12 Y cúiuido oyó Jesús que Juan e^Ka (ireso , fié 
retiró á la Galilea ° : 

13 Y dejando la ciudad de Nazareth , fue á piorar 
á Capharnaum, ciudad marítima, en Jos conflrte^de 
Zabulón, y de Nephthalim : 

14 Para que se cumpliese lo que dijo Isaia^ el 
profeta: ' i 

15 Tierra de Zabulón, y tierra de Nephthalim , ca- 
mino de la mar , de la otra parte del Jordán , Cianea 
de los gentiles *' ^ 

16 Pueblo ^ , que estaba sentado en tiniebla^,.vió 
una grande luz : y á los que moraban en tierra' de 
sombra de muerte, luz les nació. , u * rt 

17 Desde entonces comenzó Jesús á'preaica!r'j|4 
decir : Haced penitencia porque se ha acercado ^1 rei- 
no de los cielos. ' '. , ' 

18 Y yendo Jesús por la ribera de la maf de^^ 
lea, vio dos hermanos ', Simón, que es llamado Pe-^ 
dro, y Andrés su hermano q[ue echaban la.^dje^la 
mar ,*(pués eran pescadores), 

, 19 Y les dijo : Venid en pos de .mí^ j.baifé^gue 

vosotros seáis pescadores de hombres *.. ' . ., 

20 Y ellos al instante dejadas las redes, lé siguieron; 

. 21 Y pasando de allí, vio otros dos hermanos, ^-* 
tíago de Zebedeo ® , y Juan su hermano , en uñ hw^, 
con Zébedeo su padre, que remendaban sus redes ; ;^ 
los.Uamó. . » ' 

22 Y ellos al punto dejada$ jas redes y el padr9« 
le siguieron. , ,. 

23 Y andaba Jesús rodeando toda la Galilea x' ense- 
ñando ''^en las Synágogas dé ellos ^*^ y prqdicaadQ.fil, 
Evancelio del reino ": y sanando toda eufprmedad^ y, 
toda dolencia en el pueblo. 

24 Y corrió su fama por todala Syria ** , y le tn^e- 
ron todos los que lo pasaban mal. , ^eidos Í9. v 
achaques y dolores, y los endemoniados., .y losl 
ticos ** , y los paralíticos, y los sanó : 



puede hacer lo ({ue nosotros deseamos. Y ssí el Señor cou- 
ninde al demooio diciéodole : Que no dudando de ia protec*. 
eioD de Dios su Padre, no necesitaba de hacer la esperien- 
cía , ni de pedirle nuevas pruebas, porque esto seria tentarle: 
lo cual estaba prohibido. 

< Si dejándote eaer ó postrándote en tierra. Ei demonio, 
dice admirtUeflaente S. Gerduinao, sin peuarlo hace ver 
dará mente en la maiíera misma con que habia á Jesucristo, 
que no se le puede adorar ni seguir , sin dar antes una caída 
muy funesta. Esta tentación que es aqui Ja tercera, en Sait 
Lucas Cap. iv, 9, es la segunda. Esta ligera diferencia haee 
ver que uno de los dos evangelistas no copió al otro. El 
árdea que refiere S. Matheo, parece que debe preferirse: 
lo que se infiere de las palabras con que e) Señor echó de si 
al tentador dicióndole : Vete^ retírate , Satanás. 

* MS. Ve turna ^ Satanás, En aquella palabra vete , con 
que Jesucristo indignado lanzó al demonio, se sobrentiende 
según S. GERÓifiMo , al fuego eterna, 

' Satanás quiere decir enemigo^ Contrario, Y en este 
último sentido llamó Cristo á S. Pedro Satanás, V3r«7« ^<<^ 
fM»/Mv,<rav««á, retiróte de mi, Satanás; porque el escesivo 
amor que tenia al Señor, le hacia que se opusiese á su pa« 
sioo. Éste nombre se da también en las Escritoras al ángel 
prevaricador. 

* Los ángeles se le mostraron visiblemente, y le sirvieron 
de comer. No puede el hombre vencer sin pelear, ni ser co- 
ronado sin haber vencido. 

^ Lo que no acaeció inmediatamente después de la ten- 
tación , sioo pasado algún tiempo. Esta se llamaba la Galilea 
soperior ó alta , que fue habitada ñor gentiles desde el tiempo 
en que Salomón cedió veinte duaades á Hirám rey de Tyro, 



La otra en que estaba NaKai^etb, ypertenéda airéitóde 
Herodes, se llamaba inferior ó baja. La Galilea á ddndéié* 
retiró- Jesús, perteueoia á Philipo el Tetrtirca que el^ paci- 
fico , Vno á Henodesque era perseguidor, é hizo plnendéír áP 
Bautista. '"[''' 

^ Estos pueblos que estaban sepultados ea !ad ttniebln M' 
la idolatría, taeron los dichosos que vieron una grande lus: 
los primeros que oyeron Ja predicación de Jfesucrísto, v'lf 
quienes nació el sol de justicia para alumbrartosí , disipaado' 
sos tinieblaa y dándoles con Ift lux la vida. \ 

• T El Señor antes ife este Itamamtento eonocia á Pedro f i^ 
Afidrés, coriM) se puede ver en et Cap. i, 35 de S. Jdifar 

eem DO los h8bia> llamado con aquella vez eüeac que dé))ia* 
acerles abandonar todas las cosas para seguirle y ser'sás 
disQíptilos. 

^ El divino Redentor les dió el ejemplo dé esto mlsmd; 
pues fUe el que los pescó á ellos mismos con las redes de su 
palabra y doctrina celestial. 

9 Hijo de Zebedeo. 

^}AS,Amústrando. 

<« En las Synapogas se juntaban los Judíos para orar t 
para otros ejercicios de reliéion. En Jerasaiém habia ISO. 

^ Evanrelio quiere decir ra^na nueva; y asi lo qtie Jesu- 
cristo predicaba , eran buenas y felices nuevas de! reino ce-'- 
lestial que les prometía^ enseñándoles el camino que debían 
tomar para llegar á él sin trooiezo. ' 

<' Que confinaba con aquellos loMirés. 

** }iS. Alunados. Los que padecían accidentes epilépt|cóÍBÍ 
esto es, mal caduco ó gota coral, que seguía JaupTmoa 
del vulgo , depende de los crecientes y menguantes de la • 
luna. Otros se persuaden que los lunáticos eran obsaat" J 



« Denter. vi, 13.^b Mare. i, 14. Loe. iv, 14. Jt>anD. nr, 43.— <^ I^«i,ix, 1. 1— d Mare. i, 15.— « Maro, t, IS.Lae. v, 1. 



SAN MATHBO. 



25 fit^secat» smi eotn torbn ihuIUb de Galilea, 
et DecaJMli, et de Jerosolymis, et de Judasa, et de trans 



) 25 T le fueron siguiendo muchas tropas de Gali- 
I lea, y de Decápolis ^. y de Jerusalém , y de Judea, y 
I de la otra ribera del lordin. 



Capttnb V. 



De IM odMi Manaventoranias. Llima el Sefior i raí apóstoles ni y Inz, deduindoles enal debia ser su oOcto. La ley de Dioi es la sal y 
la tak, eOD qne quiere qne salen y alámbrete al mondo, declarándoles qne no ba venido á destruirla, sino 1 cumpliru y perfeccionarla: 
y para esto empieza á esplicarla por sos parles prineipales. 



i Yidens autem Jesús turbas, ascendit ¡n montem, 
et cum sedisset, accesserunt ad cum discipuli ejus^ 

2 Éi apeHens os suum, docebat eos, dicens. 
. 3 Beati ^ pauperes apititu : quontam ipsorum est 
reodum coelorum.. 

4 Beati * mites : quoníam ipsi possidebunt terram. 

5 Beati , qui lugent ^ : quoníam ipsi oonsolabuntur. 

6 Beati , qui esuríunt, et sítiuntjustitíam: quoníam 
ifA teturabuntur. 

i Beati miseríeordes : quoniam ipsi nüserícordiam 
oonaequentur. 

i tfsati ^ mundo corde : quoniam ipsi Deum vide- 
fiíttii. 

ií Beati paclflci: quoniam fílii Dei vocabuntur. 

10 Béáti f, qui persecutionem patiuntur propter 
ju^tiam: quoniam ipsorum est regnum c<Blorum. 

1 1 Beati estis cüm maledixerint vobis , et persecu- 
ti Vos ftierint, et dixerínt omne malum adversüm vos^ 
mentientes, propter me: 

i2 Gaudete . et exáltate, quoniam merces vestra co- 
piosa est incoBlis. Síc enim persecuti sunt prophetas, 
qui ftierunt an^e vos. 

f 3 Vos estis sal terr® *. Quod si sal evanuerít , ¿in 
ápo sabeturt ad nihilum valet ultra, nisi ut mittatur 
iSnSy et conculcetur ab hominibus. 



i Y viendo Jesús las gentes , subió á un mmte *, 
y después de liaberse sentado , se llegaron á él sus 
discípulos I 

2 Y abriendo su boca, los enseñaba, diciendo ' : 

3 Bienaventurados los pobres de espíritu ^: porque 
de ellos es el reino de los cielos. 

4 Bienaventurados los mansos ' : porque ellos po- 
seerán la tierra ^. 

5 Bienaventurados los que lloran^ porque ellos 
serán consolados. 

6 Bienaventurados los oue han hambre , y sed de 
justicia * ) porque ellos serán hartos. 

7 Bienaventurados los misericordiosos*: porque 
ellos alcanzarán misericordia. 

8 Bienaventurados los de limpio corazón *^: pop- 
que ellos verán á Dios. 

9 Bienaventurados los pacíficos **: porque hijos de 
Dios serán llamados. 

10 Bienaventurados los que padecen persecución 
por la justicia '* : porque de ellos es el reino de los 
cielos. 

i 1 Bienaventurados sois , cuando os maldijeren , y 
os persiguieren , y dieren todo mal ^' contra vosotros 
mintiendo , por mi causa. 

12 Gózaos y alegraos, porque vuestro galardón 
muy grande es en los cielos. Pues asi también persi- 
guieron á los profetas , que fueron antes de vosotros. 

13 Yosotros sois la sal de la tierra *K Y si la sal se 
desvaneciere, ¿con qué será salada? no vale ya para 
nada, sino para ser echada fuera, y pisada por los 
hombres. 



Thabor ó algvn otro 



aNMMáM^ dé loi «mititUs malignM en dertos periodos. 
LvÜMHo «r qoe kty «iendu que «saen los movimientos 
da te lona. 

* Era una provincia qne comprendía diez ciudades, y la 
isajor tfe estas se llamaba Scytbópolis. 

« Sar Gebóiiiiio cree que esle fue el 
■oate de te Galilea. 

^ Ba este aennoB, qae hiio el Sefior al pueblo . que iba 
muk legaimiento, se tocierra toda te perfección de te vida 
cnstiana. No convienen los intérpretes sobre el tiempo en 
que JSiiAs pronuici^ esU admirable doctrina. 

^ Esto eS| los que son hunuides en su pobreu: los que 
sao pobres de oorason y de voluntad : los que se humillan 
detente de Dios, mirándose como verdaderos pobres en su 
presencte : los que todo lo esperan de su bondad , y oyen oon 
tenor respetuoso sus palabras. De te berencte que toca á 
estos, son esclnidos los que alimentan ua espíritu orgulloso* 
y ua eoraxon llenode soberbte , que tienen puesto únicamente 
enteseosisdetetierra. 

^ * Por mmuoi se entienden aquí, los que con humilde pa* 
daQcia, sufren las pcrsecncioncs injustM ; ios que no tienen 
rtocUtes ai contiendas con otros por cosas temporales ; ultjh 
mámente aquellos, en quienes habita el Seikir por te dukura 
y unción de su espíritu. 

f La tierra que el Señer promete, este délos vivientes, como 
diee David en el PMimo xxvi , 13. Es aquella ciudad sanu 
y di^SM , cuyo fundidor y arquitecto es el mismo Dios. 

, ' En el testo in'iego precede esta bienaveotonoza á te que 
aóbamos de esplicSr. Son bienaventurados, ios qne Uenos 
de amargura y tristea lloran sus pecados ó ios de los otros; 
y de estos será el consolador el espíritu de Dios aun en este 
mundo, y después participarán de te plenitad de su alegría 
y de su ¿loria. 

■No nasta, dice S. Ginóioao, desear simplemente U 
justicia; es necesario tener hambre y sed de ella ; esto es, 



amar y bascar con el ardor posible todo aquello, qae hace 
jnsto al hombre delante de Dtos. No se comprenden aquí, los 
que olvidados de su propia justificación , muestran un grande 
celo y ardor de hacer justos á sus prójimos: los que tienen 
dos pesos y dos medidas , la una para sí mismos , y la otra 
para loe otros, Prov. xx , 10, sino aquellos que al paso que 
trabajan en te justificación de los otros , procuran mas y mas 
arreglar BUS costumbres y vida á la tey eterna é inviolable 
del Señor: pues estos lograrán una hartura cumplida en te 
mesa del Esposo celestial. 

* EsU misericordte no solamente se estieads á hacer h- 
mosnas á los pobres, sino también é sobrellevar los defectos 
de loe otros para cumplir iaiev de Jetucruto, como diee 
S. Pablo Gotol. vi , 3, á perdonar á nuestros hermanos, 
como queremos que Dios nos perdone, y á socorrerlos en 
todas sus necesidades de alma y cuerpo.- 

*o Los que tienen un coraion sencillo; los que por medio 
de te oración y humilde confesión de sus fiílUs purifican los 
QQOs de su conion , estos son los que verán A Dios. 

«< MS. Los paeUttiM. Los que trabajan primeramente en 
mantener te pai en su corazón , y después en procurar que 
se conserve entre sus hermanos ; y sobre todo en reconciliar» 
los con Dios , cuando han pecado. 

^s For causa de justicia 6 por defender la justicia. La per- 
toccion «onsiste no sotemente en padecer , sino en padecer 
iqjttstamente , y por el nombre de Jesucristo ; y eu que cuando 
se nos persigue de este modo, suframos no solo con pacien- 
Oia, sino con alegría. Es cosa muy rara, dice S. Ganóifom, 
ver á un hombre que le despedazan en la reputación , ale* 
gnrse al mismo tiempo en el Señor. Y S. Bcmiaudo añade, 
que esta octava bienaventunntt en como te prerogativa 
particular de los santos mártires. 

** Testo griego : «ó» iwi^ /«m, todo (/enero ée maUu 
piMfroM' 

«A La naturaleza de te sal es preservar de corrupción y dar 

M«. m, rLt*i% fVi-*.*Uffc-n,tO.— « Psaim. xxxvi, li.-d Isai. lxi, S.-« Psalm. xxm, á.— ' i Petr. ir, ÍO. et m, 4. et 
14.— s Marc. a , 49. Luc. jn , 34. 



CAPÍTULO V. 



li 



14 Vosestislaxmundi. Non potest ciTitas abscoa- 
di supra montem posita. 

15 Nécpie ' accendunt lucernam, et ponunt eam 
sub modioy sed super candelabrum, ut luceat ómni- 
bus, qui in domo simt. 

16 Sic ^ luceat lux vestra coram hominibus: ut vi- 
deant opera vestra bona, ct glorüicent patrem ves- 
tnim, qui in ccelis est. 

17 Nolite putarc (¡uoniam veni solvere legem, aut 
prophetas : non veni solvere, sed adimplere. 

18 Amen ^ quippe dico vobis, doñee transeat coe- 
lum et térra, jota unum, aut unus apex non pneteri- 
bit k lege, doñee omnia fíant. 

19 Qui d ergo solverit unum de mandatis istia mi- 
nimis, etdocuerit sic bomines, minimusvocabiturin 
regno ccelorum : qui autem fecerit et docuerít, hic 
magnus vocabitur in regno coelorum. 

20 Dico enim vobis, quia nisi abuadaverlt justitia 
vestra <> plus qu&m scribarum , et pharissorum , non 
iiitrabítis in regnum ccelorum. 

21 Audistis quia dictum est antiguis : Non occr- 
des^• qui autem occiderit, reus erit judido. 

22 ligo autem dico vobis: quia oronis, qui irascitur 
fratri suo , reus erit judicio. Qui autem aixerit fratri 
suo, raca: reus erit concilio. Qui autem dixerít, fatue: 
reus erit gelienn® ignis. 



14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudadi 
que está puesta sobre un monte, no se puede es- 
conder. 

15 Ni encienden una antorcha, y la ponen debajo 
del celemín, sino sobre el candelero, para que alunhr 
bre á todos los que están en la casa. 

16 A este modo ba de brillar * vuestra luz delante 
de los hombres: para que vean vuestras buenas 
obras *, y den gloria á vuestro Padre, que está en los 
cielos. 

17 No penséis, que he venido á abrogar ^ la ley , ó 
los profetas : no he venido á abrogarlos, sino á darles 
cumplimiento. 

18 Porque en verdad os digo, que hasta que pase ^ 
el cielo V la tierra , no pasará de la ley ni un punto, 
ni un tilde , sin que todo sea cumplido, 

19 Por lo cual quien quebrantare uno de estos man-^ 
damientos muy pequ^os ^, y enseñare así * á los hom« 
bres , muy pequeño será llamado en el reino de los 
cielos ^ : mas quien hiciere y enseñare *, este será lia* 
mado grande en el reino de los cielos. 

20 Porque os digo , que si vuestra justicia no íiiere 
mayor (¡ue la de los escribas ^ v de los pharíseos ^^, no 
entrareis en el reino de los cielos. 

21 Oísteis que fue dicho á los antiguos : No mata* 
ras , y quien matare , obligado quedará á juicio. 

22 Mas yo os digo , que todo aquel qiie se enoja 
con su hermano *^, obli^do será ajuicio. Y quien dh- 
jcre á su hermano raca ^*, oblieado será á concilio. 
Y quien dijere insensato ", queaará obligado á la ge- 
henna del fuego *K 



gusto á Jos manjares : y este es el oficio de aquellos que Dios 
elige para su apostolado, preservar á los fieles de la corrup- 
ción del pecado, y hacerles gustar y desear los bienes de la 
gracia. So desvaneciere, esto es, perdiere su actividad y 
quedare insípida. 

* Puede también trasladarse: de tal suerte ba de brillar 
vuestra luz delante de los hombres que vean , etc. , huyendo 
de toda vanidad y amor de gloria : el fin único que bemos de 
tener, cuando presentamos nuestras buenas obras á los ojos 
de ios bombres, ba de ser para que por ellas glorifiquen al 
eterno Padre. 

> MS. A aflojar. La letra. Desatar, 

^ Modo proverbial de hablar. Lo que el Señor quiso dar á 
entender aquí , es, que antes que sea destruido este mundo, 
tendrán prfccto cumplimiento las menores cosas que per- 
tenecen a la moral 6 á las predicciones que miran á Jesu- 
cristo, y i su Iglesia, ya sea en la ley, ya en los profetas. 

^ Quiere decir el mas pequeño de estos mandamientos. 
Aquel que habiendo guardado toda la leyóla violare en 
, un solo punto , se hace culpable , como si la hubiera vtd- 
iado toda, dice el apóstol Santiago u , 10. Arguye el Señor 
la falsa doctrina de los pbariseos, que ponían diferencias 
entre los mandamientos, como si unos fueran grandes y otros 
pequraos, cuya transgresión fuese de poco momento; Math. 
XXII , 36 , mostrando que todos tienen un mismo carácter de 
autoridad divina , y que todos obligan igualmente, bien que 
los grados de la materia sean diversos. 

^ Esto es , y que con su mal ejemplo 6 doctrina enseñare á 
los bombres á quebrantarlos. ^ 

' Será esduido del reino de los deles. Asi esplica estas 
palabras S. Agustín. 

* El que observare y predicare la verdad del Evangdio. 
Diferente recompensa tendrá aqud, que solo atiende á su 
salud, de la que corresponde al que cuida también de ia de 
ios otros. Y así es necesario después de aplicamos á enmen- 
dar nuestros vidos y defectos, estender también nuestra 
caridad y vigilancia a nuestros hermanos. Chrtsóstoho in 
MaUh. Hom. xvi. 

^US>, De ¡os escribanos, 
. <<^ La justicia ó la santidad de los pharíseos consistía en no 
cometer ningún delito que los desbonrase esteriormente. Mas 
la justicia de los que deben entrar en el reino de los cielos, 
se estiende hasta reprimir los movimientos desarreglados del 
corazón. Aquel que refrena su ira , está mas distante de co- 
meter un homiciaío. 



11 El testo griego añade aqui ¿»fisin razón, sin causa. 
Esta adidon no se bailaba en los códices antiguos, y de 
buena nota en tiempo de S. Gerónimo, que por esta razón 
quería gue se borrase. Mas no todos fueron oe este parecer. 

** MS. Desmeollado. Baka, sef un S. Gerónimo , es un 
término de despredo , y quiere decir alguna injuria pesada. 
Est) palabra siriaca del Hebreo t^l*) Rik^vano, sin Juicio, 

13 Esto es, alguna injuria mas grave conforme al sentido 
que daban los Hebreos á aquella dicción. Hace alusión el Se- 
ñor á dos suertes de tribunales que tenían ios Judíos, como 
puestos de mayor ó menor número da jueces , y en los que 
se juzgaban diversas calidades de delitos. El principa] era, 
el que aquí se llama concilio. Este constaba de setenta y dos 
jueces ó de veinte y tres, seirun la calidad de las causas oue 
condenaban á pena capital. El segundo que aquf se nombra 
/utcio, era un tribunal subalterno , compuesto de tres jue* 
ees , del cual se apelaba al concilio ó Synedrlo. 
• ** Dan ^a Cehinnom, esto es, Valle de Hinnom. Tam- 
bién se llamaba q;i n "ti ^3 Gevenhinnom , Valle del hjio 
Ae Hinnom, Era un sitio , según S. Gerónimo in Mattk, 
X, 28, cerca de Jerusalém; al pió del monte Mória. En él 
había un ídolo de Moloc, á quien sacrificaban los Israelitas 
sus propios hijos , quemándolo^Isstimosamente; y de aquf 
se aplica este nombre al fuego y lugar del infierno. Puede 
entenderse la sentencia del grande anatema, por la cual 
además de la muerte temporal, el culpado mona cargado de 
las execraciones y maldiciones de todo el pueblo. 

De lo dicho se puede ilustrar este lugar, qne al parecer es 
bastante oscuro: y para esto seguiremos á S. Agustín, de 
Serm, Dom. in monU Lib, ii, Cap, ix , númer. 22, et seq. 
Se deben observar, dice el Ssnto, tres grados de foltas y 
de castigos. El primero es , entrar en cólera por un movi- 
miento interno del corazón; pero sin producirla fuera. El 
segundo, decir alguna palabra de desprecio, que manifieste 
la alteración y movimiento interior. El tercero, cuando cie- 
gos ya de la ira, prorumpimos en palabras injuriosas contra 
nuestros hermanos. A estos tres grados diferentes de peca- 
dos, corresponden otros tres géneros de castiuos. El prime- 
ro en el juicio f en donde aun queda lugar al reo para de- 
fenderee. El segundo en el concilio, en el que se delibera 
solamente del género de castigo que se ha de dar al delin- 
cuente. El tercero tiene ya cierta la condenación, y deter- 
minado el castigo, y sin apelación, puesto que el culpado 
es condenado al fuego del infierno. De todo lo cual hemos de 
concluir, cpánto nos conviene refrenar los primeros movi- 
mientos de la ira. 



• Marc. IV, 21. Lnc. vni, 16. et xi, 33.— b i, Petr. o, H.— « Lnc. xvi, 17.— d Jacob, u, 10.— • Lnc. xi, 
Deuter. v, 17. 



K— f Exod. u, 15, 



12 



SAN MATHEO. 



23 Si ergo offers munus tuumad altare , et ibi re- 
cordatus fueris , quia frater tuus habet aliquid adver- 
si^m te : 

24 Relinque ibi munus tuum ante altare , et vade 
prius reconcilian fratri luo : et tune veniens offeres 
munus tuum. 

25 Esto * consentiens adversario tuo citó dum esin 
vía cum eo : ne forte tradat te adversarius judici , et 
judex tradat te ministro : et in carcerem mittaris. 

26 Amen dico tibí , non eides indé, doñee reddas 
novissimum quadrantem. 



23 Por tanto si fueres á ofrecer tu ofrenda al altar, 
y allí te acordares , que tu hermano tiene alguna 
cosa * contra tí : 

24 Deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve pri- 
meramente á reconciliarte * con tu hermano : y enton- 
ces ven á ofrecer tu ofrenda *. 

25 Acomódate luego con tu contrario*, mientras 
que estás con él en el camino : no sea que tu contra- 
rio te entregue al iuez , y el juez te entregue al minis- 
tro : y seas echado en la cárcel. 

26 ' En verdad te digo , que no saldrás de allí , hasta 
que pagues el último cuadrante ^. 




NACfMIRNTO DE JESÚS. 



27 Audistis quia dictum est antiquisb : Non moe- 
chaberis. 

28 Ego autera dico vobis : quia omnis qui viderit 
mullere ad concupiscendum eam , jam moechalus est 
eam in corde suo. 



27 Oísteis que fue dicho á los antiguos : No adul- 
terarás. 

28 Pues yo os digo , que todo aquel , que pusiere 
los ojos en una mujer para codiciarla ^ , ya cometió 
adulterio en su corazón con ella. 



* La partícula vi aliquid, es enrálica. Los Judíos la res* 
triDgian á la restitución de los danos recibidos en dinero; 
Jetucristo muestra que se esiiende á todo género de daños y 
de ofensas, recomendando la caridad, y la sincera y perfecta 
reconciliación. 

* MS. ii emie nda de ío ermano, 

' No hay duda alguna , que tenemos obligación de ejecu- 
tar á la letra este mandamiento del Hijo ds Dios , cuando 
se puede; porque si no uos es permitido airarnos contra 
nuestro hermano, desprec iarle, é injuriarle, mucho menos 
nos será conservar en nuestro corazón algún resentimiento 
contra él; de manera que nuestra primera indignación se 
convierta en odio. D August. Ibid. Cap. ix , yúm. 26. 

^ Es confirmación de la doctrina que precede : Ei Seüor 
hace aqui ahisioo á dos que pleitean, á quienes es mas útil 
componerse amigablemente, que esperar la sentencia del 
juez; porgue este hará uoner en prisión al deudor hasta que 
pague el ultimo maravedí. El Señor nos exhorta eficazmente 

• Luo. xu, I>8.— b Exotl. XX, 14. 



á la unión y concordia. Este contrario es nuestro prójimo, 
á quien hemos ofendido, ó de quien hemos sido ofeadidos; 
y con este nos manda el Hijo de Dios , acomodarnos pron- 
tamente mientras estamos con él en el camino. Esto es, 
mientras estamos aun en esta vida; porque el tiempo pre- 
sente es el de la reconciliación; y no podrá encontrar paz 
delante de Dios en la otra , el que no puso todos los medios 
posibles para tenerla con su hermano , mientras vivió sobre 
la tierra. 

^Moneda pequeña; la menor en sus divisiones, como 
nuestro maravedí, ó antiguo cornado. Este es un modo pro- 
verbial , para esplicar el rigor con que se obliga á alguno á 
pagar cuanto debe, sin perdonarle nada. 

^ MS. Ya fornegó. El que mirare á una mujer , consin- 
tiendo en su mal deseo, y no cuidando de reprimirle, es 
adúltero en su corazón. Este adulterio se debe entender de 
todo deseo carnal, que es contrario ala ley de Dios. Acgcst. 
¡bid. Cap. XII , iViím. 33. 



29 Qu6d ' síocu)ustuusdexterscandali2alte,erue 
eum , et projíce abs te : expedít ením tibí ut pereat 
unum membrorum tuorum , quhm totum corpus tuuin 
inittatur in geliennani. 

30 Et si dextra manus tua scandalízat te, abscide 
eam, et projice abs te : expedit enim tibi ut pereat 
unum membrorum tuorum , quám totum corpus tuum 
eat in gehennam. 

31 Dictum est autem >> : Quicumque dimiserít uxo- 
rem suam, det ei libellum repudii. 



CAPÍTULO V. 13 

29 Y si tu ojo derecho te sirve de escándalo * , sá- 
cale , y échale de tí : porque te conviene perder uno 
de tus miembros , antes que todo tu cuerpo sea arro- 
jado al fuego del infierno. 

30 Y si tu mano derecha te sirve de escándalo, cór- 
tala y échala de tí : porque te conviene perder uno de 
tus miembros , antes que todo tu cuerpo vaya al 
fuego del infierno. 

31 También fue dicho : Cualquiera que repudiare 
á su mujer , déle carta de repudio *. 




ADORACIÓN DE LOS SANTOS BEYES. 



32 Ego autem dico vobis : quia oranis , qui dimi- 
serít uxorem suam , excepta fornicationis causa , facit 
eam moecharí : et qui dimissam duxerit , adulterat. 

33 Iterum audisti$ quia dictum est antiquis *^ : Non 
perjurabis : reddes autem Domino juramenta tua. 

# 

34 Ego autem dico vobis , non jurare omnino, ñe- 
que per coBlum , quia thronus Dei est : 



32 Mas yo os digo , que el que repudiare á su mu- 
jer , á no ser por causa de fornicación ' la hace ser 
adúltera ^ : y el que tomare la repudiada ^, comete 
adulterio. 

33 Además oísteis que fue dicho á los anti^os: 
No perjurarás : mas cumplirás al Señor tus jura- 
mentos •. 

34 Pero yo os digo, que de nincun modo juréis % 
ni por el cielo , porque es el trono de Dios : 



< Te es ocasión de ruina ó de caer. Por ojo derecho , y 
por mano derecha^ se entiende todo lo que mas amamos y 
nos es mas necesario, sea lo que fuere. Si esto es causa, o 
puede serlo» de qne perdamos nuestra alma , lo hemos de 
separar de nosotros con generosidad de corazón. 

* Por estt \ej no había aprobado Dios el repudio ó sepa- 
ración , antes bien habia ordenado que precedieien muchas 
formalidades para dar lugar y tiempo á la reflexión ; y que 
asi fuesen menos frecuentes estas separaciones, que solo se 
permitían por la dureza de los Judíos. 



' MS. De fornicio. El caso de adulterio era el principal 
en que entonces se permitía el repudio ó divorcio. 

* La espondrá á caer en este pecado , abandonándola de 
esta suerte ; esto es, cuando ella no 1« haya merecido por so 
mala conduela. 

^ Aunque fuese por causa de adulterio. 

<^ MS. No tepreiures: torna á Dm tus iuras. Esto es, 
io que con juramento le hubieres prometido. 

7 Que sea licito jurar á los cristianos, cuando la razón ó 



■ Infra. xviii, 9. Blarc. rx, 46.— b Deut. xxiv, 1. Infr. xix, 7. Marc. x, il. Luf. xvi, íK rCorinlh. vii, 10.— ** I.evir xix, 12- 
Exod. XX, 7. Dcuter. V, 11. 



14 



SAN MATHIO. 



35 Ñeque per teiram , quia scabéllum est pedum 
ejus: ñeque per Jerosolymam , quia civitas est magni 



36 Ñeque per caput tuum juraverís , quia non po- 
tes unum capillum álbum (ácere , aut nigrum. 

37 Sit * autem sermo vester, est , est : non , non : 
quod autem bis abundantius est , h, malo est. 

38 Audistisquia dictum est ^ : Oculum pro oculo, 
et dentem pro dente. , 

39 Ego autem dico vobis . non resistere malo ° :sed 
si quis te percusserit in aexteram maxillam tuam, 
praebe illi et alteram. 

40 Et "* ei , qui Tult tecum judicio contendere, et 
tunicam tuam toUere , dimitte ei et pallium. 

41 Et ouicumque te angariaverit mille passus, va- 
de cum ilio et alia dúo. 

42 Qtti ' petit á te , da ei : et Yolenti mutuarí k te, 
ne avertaris. , 

43 Audistis quia dictum est ' : Diliges proiimum 
tuum, et odiohabebis inimicum tuum. 

44 Ego autem dico vobis ' : Diligite inimicos ves- 
tros : bencfacite bis, oui oderunt vos ^ : et orate pro 
persequentibus, et catumniantibus vos : 

45 Ut sitis íilii Patris vestri , qui in c<b1ís est : qui 
solem suum uriri facit super bonos, et malos : etpluit 
super justos et injustos. 

46 ¿Si enim dili^itis eos, qui vos dili^nt , ¿quam 
mercedem habebitis ? ¿Nonne et publicani hoc fa- 
ciunt? 

47 ¿Et si saiutaverítis fratres vestros tantúm,quid 
ampliús facitis ? ¿Nonne et ethnici hoc faciunt? 

48 Estote ergo vos perfecti, sicut et Pater vester 
coelestis perfectus est. 



35 Ni por la tierra, porque es la peana ^ de sus 

Siés : ni por Jerusalém, porque es la ciudad del gian- 
erey : 

36 Ni iures por tu cabeza *, porque no puedes ha- 
cer un caoello olanco 6 negro. 

37 Mas vuestro hablar sea , si, sí : no^ no : porque 
lo que escede de esto , de mal procede ». 

38 Habéis oído que fue dicho : Ojo por ojo , y 
diente per diente *. 

30 Has yo os digo , que no resistáis al mal *^ : antes 
si alguno te hiriere en la mejilla derecha, párale tam- 
bién la otra *. 

40 Y á aquel que quiere ponerte á pleito, y toma^ 
te la túnica, déjale también la capa. 

41 Y al que te precisare á ir cargado ' mil pasos, ve 
con el otros dos mil mas. 

42 Da al que te pidiere *: y al que te quiera pedir 
prestado . no le vuelvas la espalda. 

43 Habéis oido que fue dicho : Amarás á tu próji- 
mo , y aborrecerás á tu enemigo •. 

44 Mas yo os digo : Amad á vuestros enemigos ^^: 
haced bien á los que os aborrecen : y rogad por los 
que os persiguen y calumnian *^ : 

45 Para que seáis hijos de vuestro Padre , que está 
en los cielos : el cual hace nacer su sol sobre buenos 
y malos : y llueve sobre justos y pecadores. 

46 Porque si amáis á los que os aman, ¿que re- 
compensa tendréis **? No hacen también lo mismo los 
publícanos^'? 

47 Y si saludareis *^ tan solamente á vuestros her- 
manos, ¿qué hacéis de mas? ¿No hacen esto mismo 
los gentiles**? 

48 Sed pues vosotros perfectos, así como vuestro 
Padre celestial ** es perfecto. 



la necesidad lo pidiere, lo ensena la práctica de la Iglesia. 
El uso del juramento, dice S. Hilario in Matth. can, iv, 
no C8 necesario i los que viven en la simplicidad de la fe; 
porque estos se contentan con el si ó no sencillo gue nos 
dice Cristo en su Kvangelio. Los pharíseos habian falsificado 
el sentido de esta ley, restringiéndola á solos los juramen- 
tos falsos hechos en daíío de tercero, y p«r el nombre propio 
de Dios: asi que no comprendían en ella los vanos.) frivo- 
los, y reputalian por indiferentes, ó de nonada, los que se 
hncian por las criaturas. Matth. xxiii , 16 , 18. 
1 ^%. Sostenimiento. 

* Tú no eres dueño de tu cabeza, para sujetarla por tus 
caprichosos jaramen tos á todos los males que te puedan ve- 
nir. 

3 De mal procede. Esto es , de mal principio, que es, ó 
la desconfianza de los unos, 6 la mala fe de los otros. Se 
puede interpretar, del maligno procede: estoes, del es- 
píritu maligno que intenta haceros perjuros; jr que de este 
modo ultrajéis ei nombre de Dios , que también debe ser 
respetado en todas sus criaturas. 

^ Un grado de justicia considerable entre los phariseos era 
no esceder la justa medida de la venganza. Y asi Moysés 
habia ordenado LevU, xix, 18 et xxiv, 20, que se arran- 
cara solamente ojo por ojo y y diente por diente; esto es, 
que la venganza fuese proporcionada á la injuria ; pero la 
paz perfecta que el Hijo de Dion vino i enseñarnos, consiste 
en no querer vengarse de ningún modo. Y á esto aluden los 
ejemplos que propone en los versículos siguientes. 

8 Que se 08 quiera hacer. 

* Esto es, debes estar aparejado para recibir nueva inju- 
ria , antes que corresponder con otra al que te injurió. £1 
sentido figurado de estas palabras, ser herido en el rostro^ 
Quiere decir, ser tratado con el mayor desprecio. La mejiüa 
ierecha significa loque hay de mayor honra entre nosotros, 
que es la cualidad de cristianos; y la mejilla ixqmerdayXo 
que es de menor aprecio y estimación, esto es, la nobleza 
según el siglo. Y asi , cuando nos veamos perseguidos por la 
piedad y por la fe, hebios de estar dispuestos á perder to- 
das las honras y conveniencias del mundo. 

^ Hace alusión á los Persas, que acostumbraban hacer esto 
frecuentemente. Todos estos son ejemplos con que el Se&or 
nos exhorta á sufrir con paciencia todo el mal que nos quie- 
ran hacer. 

» • Jacob. V , 2.— b Exod. xxi, ti. Dcuíer. xix, 21. Levit. xxiv. 20.— <= Luc. vi, 29.- 
vit. XIX, 18.-8 Luc. VI.— h Román, xii, !20. Actor yu,59. Luc. xxm, o\. 



8 Acostumbrémonos á hacer bien i nuestros hermanos, 
siempre que pudiéremos, y cuando no podamos, hagamos 
ver nuestra imposibilidad con buenas razones, y con sem- 
blante risueño y apacible, 

o Esta era una de las máximas torcidas de los falsos in- 
térpretes de la ley, los cuales entendían por préjimot, i 
solos los parientes, amigos y conocidos. 

*^ El que reflexionare la conducta, que tuvo el Señor coa 
los mismos que le crucificaron , y la que tiene todos los días 
con los pecadores qoe le crucifican y persiguen , no tendrá 
por duro este precepto. Dios no nos manda cosas imposibles, 
diceS. Gebónimo, sino perfectas; v que bagamos lo que 
hizo David con Saúl y con Absalon; S. Esteban con los que 
le apedreaban; y después S. Pablo, que por un esceso de 
caridad , deseaba ser anatema por los mismos Judios que le 
perseguían. En el testo griei^o, después de estas palabras 
están las siguientes, que faltan en la Vulgata, •vX^ún 
Tovs «ara/w^évovc v/iaq , bendecid ú los que oi maldicen, 

'< MS. £ faut bien á nuestros malquerientes ^ é rogat 
por nuestros segudadores^ é por nuestros acalonnadoret. 

** El Griego : tx'^* ; / tenéis ? 

*' Eran los quecuidaSan de los tributos y alcabalas. Pom- 
peyo, habiendo subyuglido á los Judios, como unos sesen- 
ta años antes del nacimiento de Cristo, los hizo tributarios. 
Los caballeros romanos, y otras personas considerables ar- 
rendaban estos impuestos en las provincias, y para cobrar- 
los nombraban comisionados de los mismos del país. Y estos 
comisionados nombraban otros, que eran sus sobalteroos, 
y les* estaban subordinados. Del número de los primeros pa- 
rece que fue Zacheo, Luc, v, 3, y S. Matheo de los se- 
gundos Cap. IX, 9. Estaban en mucho honor entre los Ro- 
manos, como se ve en la oración pro lege Matdlia de 
Cicerón ; pero se tenían por infames entre Ips Judíos. 

** El verbo griego ac-xáf^fuu , significa saludar, y tam- 
bién abrazar. 

<^MS.¿LosEnnicosf 

El Griego xa» vtKifoi , y los publícanos , se repite en el 
testo griego. 

*^ Imitad en cuanto os sea posible la perfección del amor, 
que vuestro Padre celestial moestra á sus criaturas, col- ' 
mandolas de bienes en todos los momentos, sin que deten- 
gan sus misericordias la ingratitud y dureza con que le 
corresponden. 

1 1 Corinth. vi, 7.— « Dentar, xv, 7.— f Le- 



umoLO VI. 



IB 



«oiittnl* VI. 



De fsé nanera sed«be haeer la limosoa. De la oraaioii y étí ayuno. Qne aose ba de atesorar en la tierra aiiio en el cielo; ni servirá doi 
aefiores. Que no nos hemos de acongojar denusiado por lo que mira á la comida y al vestido , puesto que nuestro Padre celestial tiene 
tomado sobre sí este cuidado. 



1 Attendite ne justítiam vestram faciatis coram 
bominibus , ut videamini ab eis : alioquin roercedem 
non habebitis apud Patrem vestrum, qui in eoBlisest. 

2 Cúm ergo facis eleemosynam , noli tuba canere 
ante te, sicut hypocritSB faciunt in synagogis, et in 
▼icis, ut honorífícentur ab homlnibus : Amen dico 
vobis y receperunt mercedem suam. 

3 Te autem faciente eleeinosynam, nesciatsinistra 
toa, ouid facial deitera tua : 

4 Ut sit eleemospa tua in abscondito , et Pater 
tuus, qui videt in abscondito , reddet tibi. 

5 Et cum oratis , non erítis sicut hypocritse , qui 
amantin synagogis, et in ancutis platearum stantes 
orare , ut videantur ab bominibus : Amen dico vobis, 
receperunt mercedem suam. 

6 Tuautem cúm oraverísjintraincubiculumtuum, 
et clauso ostio. ora Patrem tuum in abscondito : et 
Pater tuus , qui vldet in abscondito , reddet tibí . 

7 Orantes autem, nolite multum loqui, sicut eth- 
nici. Putant enim quódm multiloquio suoexaudian- 
tur. 

8 Nolite ergo assimilarí eis : scit enim Pater vester, 
quid opus sit vobis , antequam petatis eum. 

9 Sic ergo vos orabítis * : Pater noster» qui es in 
ccbUs : sanctificetur nomen tuum. 

40 Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut 
incGBlo, etin térra. 



i Mirad , que no hagáis vuestra justicia * delante 
de ios hombres , ¡lara ser vistos de ellos : de otra ma- 
nera, no tendréis * galardón de vuestro Padre, que 
está en los cielos. 

2 Y así cuando haces limosna . no hagas tocar la 
trompeta delante de tí , como los hipócritas hacen en 
las svnagogas, y en las calles, para ser honrados de k» 
hombres ' : En verdad os digo, recibi^on su galar- 
dón*. 

3 Ifas tú, cuando haces limosna, no sepa tu jz» 
quierda , lo que hace tu derecha ^ : 

4 Para que tu limosna sea en oculto , y tu Padre, 
que ve en lo oculto, te premiará •. 

5 Y cuando oráis , no seréis como los hipócritas, 
que aman el orar en pié en las synagogas , y en los 
cantones de las plazas, para ser vistos de ios hombrea ': 
En verdad os digo , recibieron su galardón. 

6 Mas tú cuando orares , entra en tu aposento , y 
cerrada la puerta, ora á tu Padre en secreto ^ry tu 
Padre que ve en lo secreto , te recompensará. 

7 Y cuando orareis, no habléis mucho '. como los 
gentiles. Pues piensan , que por mucho hablar serán 



8 Pues no queráis asemejaros á ellos : porque vues* 
tro Pa(b*e sabe lo que habéis menester , antes que se lo 



9 Vosotros pues asi habéis de orar ^h Padre núes* 
tro ** , que estás en los cielos **: santificado sea el tn 
nombre **. 

10 Venga el tu reino **, Há^se tu voluntad, como 
en el cielo, así también en la tierra *'. 



« Estoes, vuestras buenas obras. El Griego: lÁ^n^iMnmif 

s El Griego: ov»«¿«r«, no tenéis. El Señor, que al prin- 
cipio de este sermón había dicho á aus apóstoles: Vuestra 
ku MUe dé tal manera deUmte 4e ¡os hambres , que 
vean vuestras buenas obras, y glorifiquen por ellas á 
vuestro Padre, que está en los cielos ¡IAjítte. v. 16, en 
este lugar condena solamente el fin perverso que se proponen 
las bipScritas y hombres vanos * cuando eaponiendo sus obras 
á k nsU de los hombres, solo buscan en esta ausalabanzaSf 
y BO la gloria da Dios , como debieran. 

s Los phtríseos hadan tocar una trompeta para juntar los 
pobres, y ganarse la reputación de hombres caritativos. El 
sé&or, condenando esta hipocresia , nos manda hacer limos- 
la; pero de tal manera , que si es poaible, no lo sepan las 
iMsmas manos, de que nos servimos para hacerla. S. Joar 
CmvsósT. m Matth. Homü, xix. 

• El Griego : ¿miiovah , reciben , y lo mismo en los ver- 
sielUoBK, 16. 

s Manera proverbial , para significar un secreto muy es- 
trecho. 

• El Griego : «V vi famp^ , en lo público; y lo mismo en 
losvv. 6, 18. Kn la lu* dora de la resurreeeio» de los 
justos. Loa. XIV, 14. 

? Confirma el Señor la doctrina oreeedente condenando las 
prácticas de ios phariseos, y ensenándonos Ja numera de te- 
lar oración. 

• El Griego : t¿ Í9 vf «fvtrr^, que esté en lo escondido. 
Qnieie el Señor que para orar nos retiremos á nuestros apo- 
sitos, y cerremos la puerta para evitar ser vistos de los 
hombres: lo cual pudiera entonce» sernos motivo de tenta- 
eiOB : ó como lo esplican S. Hilario y S. Agustín, quiere 
gue entremos dentro de nosotros mismos, y que cerremos 
He» la puerta para orar al Padre celestial en lo secre- 
te. Esto es , que nuestra oración debe hacerse en la presencia 
de Dios, y en el olvido de todas las cosas esteriores, cerran- 
do la puerta para no dar entrada á otros pensamientos que 
los que nos hagan conocer la bondad inmensa de Dios , núes* 

• Loe. XI, £ 



Iras miserias, el precio infinito de los bienes que pedi- 
mos , etc. Y asi en el testo griego, en ves de erar que usa 
la Vulgata, se lee el verbo iKpootvx9p^^ que significa orar 
con tfM/ancia, espresando el sumo respeto , reco^iento y 
fervor con que nos hemos de poner en la presencia de Oioa 
para dirigirle nuestros ruegos y oraciones. 

' El Griego: p>^ SarrwAioTiia^t, no habléis inútil ó w- 
pérftuamente. Este era un error de los aentiles. crear, que 
asi como loa jueces se dqan persuadir á mena de discursos 
adornados y elegantes, podrían ellos del mismo modo ganar 
á Dios á fuersa de palabras. 

«o Esta oración , dice S. Agustín, es tan perfecta y tan 
fecunda, que comprende en pocas palabras todo lo que se 
puede pedir á Dios, para adquirir k)s bienes, para evitar los 
males, y P^ra conseguir et perdón de los pecados. 

** ¡Qué consuelo tan grande para los verdaderos hijos de 
Dios, el poderío llamar Padre á boca llena ! Se dice nuestro 
y no mió , porque la oración de los cristianos es en general 
por todo el cuerpo de la Iglesia. 

^* Porque aunque está Dios en todas partes, es el cielo en 
donde ha fijado eí trono de su gloría. 

^s La perfección de un cristiano, dice S. Juan Ghktsósto- 
MO , consiste en ser irreprensible en todas sus acciones : por 
manera , que los que las vean, den á Dios la gloria que le es 
debida. 

** Pedimos á Dios que reine generalmente en todo él mun- 
do; y por consiguiente que sea esterminado el reino del de- 
monio. Debemos también , según el pensamiento de San Ci- 
priano, pedir sin cesar á Dios en nuestras oraciones, que 
no seamos escluidos del reino celestial, como lo fueron los 
Judíos. 

*^ Como la voluntad de Dios se cumple perfectamente en 
el cielo, donde los ángeles y bienaventurados con la mayor 
sumisión y fervor están siempre rendidos ante el trono dd 
Señor de la magostad ; de la misma manera pedimos á Dios 
que nos conceda la gracia de hacer su voluntad , no en par- 
te, sino de cumpliría enteramente y de todo corazón. 



16 



SAN MAtBEO. 



11 Panem uostrum supci\subsluntialeni da nobis 
hodie. 

12 Et dimitte nobis debita nostra , sicut et nos d^ 
mittimiis debitoríbus nostris. 

13 Kt ne nos inducas in tentationem. Sed libera 
DOS h malo. Amen. 

14 Si* enim dimiserítis hominibus peccata eorum: 
dimittet et vobis Pater vester ccelestis delicia veslra. 

15 Si autem non dimiseritis iiominibus: uec Pater 
vester dimittet vobis peccata Vestra. 

16 Cúm autem jejunatis, nolite fien sicut hypo- 
crit» tristes. Exterminant enim facies suas, ut áppa- 
reant hominibus jejunantes. Amen dico vobis , quia 
receperunt mercedem suam. 

17 Tu autem cúmjejunas, unge caput tuum, et 
faciem tuam lava , 

18 Ne videaris hominibus jejunans, sedPatrituo, 
qui est in abscondilo : et Pater tuus, qui videt in abs- 
eondito, reddet tibí. 

19 Nolite thesaurizare vobis thesauros in térra: ubi 
«rugo , et tinea demolitur : et ubi fures effodiunt , et 
íurantur. 

20 Thesaurizate ^ autem vobis the.sauros in coelo : 
uhi noque srugo , ñeque ünea demolitur : et ubi fu- 
les non eflodiunt, nec furantur. 

21 Ubi enim est thesaurus tuus, ibi est et cor 

tUUIQ. 

22 Lucerna ^ corporis tui est oculüs luus. Si ocu- 
lus tuus fuerit simpiex : totiun corpus tuum lucidam 
erít. 

23 Si autem oculus tuus fuerit nequam : totum 
Corpus tuum tenebrosum erit. Si ergo lumen , quod 
inte est, tenebrs sunt : ¿ipss^ tenebrs quantsB 
eront? 



i 1 Danos iioy nuestro pan sobrcsustancial ^ 

42 Y penlónanos nuestras deudas , así como nos- 
otros perdonamos á nuestros deudores *. 

13 Y no nos dejes caer en la tentación. Mas Hb^a^^ 
nos de mal '. Amen *, 

14 Porque si perdonareis á los hombres sus peca- 
dos ^ : os perdonará también vuestro Padre uolestial 
vuestros pecados. 

15 Mas si no perdonareis á los hombres : tampoco 
vuestro Padre os perdonará vuestros pecados. 

16 Y cuando ayunéis , no os pongáis tristes cínuo 
los lüpócritas. Porque desfiguran ^ sus rostros , para 
hacer ver á los hombres que ayunan. En verdad os 
digo, que recibieron su galardón. 

17 Mas tú , cuando ayunas, unge tu cabeza, y lava 
tu cara ' , 

18 Para no parecer á los hombres que ayunas, sint 
solamente á tu Padre, que está en lo escondido : y tu 
Padre , que ve en lo escondido ^, te galardonará. 

19 No queráis atesorar para vosotros tesoros en la 
tierra : donde orín y polilla los consume : y en donde 
ladrones los desentierran , y roban. 

20 Mas atesorad para vosotros tesoros- en el cielo; 
ea donde ni los consume crin ni polilla : y en donde 
ladrones no los desentierran , ni roban. 

21 Porque en donde está tu tesoro, allí está tam- 
bién tu corazón ^. 

22 La antorcha de tu cuerpo es tu ojo. Si tu oj« 
fuere sencillo : todo tu cuerpo será luminoso. 

23 Mas si tu ojo fuere malo : todo tu cuerpo será 
tenebroso. Pues si la lumbre, que hay en tí, son tinie- 
blas , ¿cuan grandes serán las mismas tinieblas^?' 



1 Todos los Padres han entendido por ertc pan , d alimento 
que cada dia necesitamos para sustentar nuestro cuerpo; y 

6 divino de la Eucaristia , sin el cual no puede vivir nuestro 
espirita. En este lugar, v en S. Locas xi, 2, en que se 
aauDcia esta oración, se lee constantemente en los origina* 
les griegos : r^ aptor n/tm» r¿9 iituy&tnov. Pero el testo latino 
eo §. Matheo dice supersubetaneialem, sobresubttancialy 

7 en S. Logas traslada la misma palabra quotidianum , 4e 
éodü dia. Por tanto la Iglesia recibe los dos sentidos oue 
contiene la voz griega ««covatoy. Porque si esta palabra 
viene de la rais tifu^ «W, signi&ca el pan cotidioM, el de 
mañana, el que basta para hoy, y sucede de dia en día. 
Pero si 86 deriva de weía , Bubstanda^ quiere decir sobre- 
tobatandal, sobre todas las substancias; esto es, sobre- 
natural y divino, lo que comprende el pan de la EucarUtia^ 

L también el pan de la gracia, que es la vida del alma. 
» que trasladan el pan venidero, y el pao después del 
presente, no van fuera de camino, si no se opoaen ¿ la 
traslación que se halla en este lugar de S. Matreo , la que 
yt eipresó el primer poeta cristiano, nuestro Juvenco en 
este modo: Vitaliaque hodie sancti subttantia pañis Pro- 
venial nobit. lAb. i, Hist. Evang, Decimos nti^í^ro porque 
ha de ser pan ganado con el sudor de nuestro rostro, y no 
fruto de alguna i^justieia; y le pedimos para «at/a dia, por- 
que seria contradecirnos en eíerta manera, pensar vivir lar- 
go tiempo en el siglo, y pedir á Dios que su reino venga 
prontamente. 

* Un juicio, dice S. Cipruno, pronunciamos contra nos- 
otros mismos siempre que pedimos á Dios que nos perdone 
como perdonamos ¿ los otros, si no queremos perdonar á los 
que nos han ofendido. 

' En el testo griego se hallan las simientes palabras: ort 

trov tarit i| ^jur(X«ia, mu ñ ^úva/tl^, mu v ¡ti^%iq rola aZeyof* 

S^Mr. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria por 
los siglos, Amen;qne se creen no ser del testo , sino intro- 
ducidas en él. Ninguno puede ser tentado sin ser probado, 
dice S. Agustín, y la tentación es la que produce la prueba, 
7 la prueba nos pone en ocasión de esperar en la divina mi- 
sericordia. Y así no pedimos á Dios en esta oración , que no 
seamos tentados; sino que no nos abandone y entregue á la 
tentación por un efecto de su cólera é indignación contra 
nosotros. 



Este mal, á\ccS. Cipriatío, comprende todo aquello 
que nuestro enemigo hace contra nosot4t}S' para perdernos; 
y no podremos librarnos de él, si Dios «o nos libra , conce- 
diendo á nuestros ruegos su asistencia. S. Juan ChrvsÓsto- 
Mo esplica estas palabras : ¿vo ro» «onjpov , del malo , ó del 
maligno: esto es, del demonio y de todas sus asechanzas y 
tiros. 

4 Asi sea. Palabra hebrea, para manifestar el ardiente 
deseo de conseguir lo que se pide, ó la sinceridad y verdad 
con que se habla. 

s Las injurias 7 ofensas que os hiñeren. Eeto se refiere 
al V. 12. 

<^ A la limosna y á la oración de que el Seiíor ha hablado 
antes, junta ahora el ayuno, que según el Evangelio Maec» 
IX, 18, es una de las armas mas poderosas que tenejBoa 
para vencer ai demonio. Y prosigue condeoaiido la hípoore- 
sia de los pberiseos, que con sus esteriohdades solamente 
buscaban las alabanzas de los hombres. 

7 No se ha de entender esto á la letra , como lo observa 
S. Juan Chrysóstomo. El sentido verdadero de estas palai 
bras es, que asi como los antiguos se perfumaban y lavaban 
la cara en los dias de alegría y de festejo, de la misma ma- 
nera debemos hacer brillar en nuestro rostro una santa ale- 
gria el dia que ayunamos, para esconder nuestro tesono, 7 
estorbar que la vanidad nos arrebate el mérito de nuestro 
a7nno. 

* El Griego: ¿r ▼• ^f*p^, en lo público; añade el teato 
griego- 

o Un corazón apegado á las coeas 7 riquezas de acá abajo, 
dice S. Joan Chrysóstomo, es incapaz de entender las vei^ 
dades que tocan al reino de los cielos: está sordo á iasvoees 
del Sef^or , que declara que son bienaventurados los pobres 
de corazón 7 de espíritu. Lo que se dice de las riquezas, se 
debe entender de todas las otras cosas, cuyo amor sefiorea 
el óorazon de los hombres; porque todas ellas están conh» 
prendidas bajo de este nombre de tesoro , en donde está 
nuestro corazón. 

*o Tu ojo es respecto de tu cuerpo, cono una ¡ampara 
que lo ahimbra. Si este ojo es sencillo y esto es, eitá hmpio 
7 sano, todo tu cuerpo será alumbrado , esto es, tu ojo 
servirá de luz á todos los miembros de tu cuerpo ; pero ú 
es malOf esto es, defectuoso 7 que no puede Ver, todo tu 



• InfTa xvni, 33. Marc. zi, 25. Eccl. xivm, 3, 4. S.—b tuc. ui, 33. i, Hmonth. vi, 19.— <^ Lnc. xi, 34. 



capítvu) vil. 

24 Nemo * potest duobus doioinis «arvire : aut 
enini unum odiohabebit , et altenimdlUgct; autunum 
suslinebit, et alterum contemnet. Non poteslis Deo 
serviré , et mammonae. 

25 Ideo b dico vobis, nesolIicitisUis anima; vcstra 
quid manducetis, ñeque corpori vestro quid in dua- 
mini. ¿ Nonne anima plus est quam cso4i : et corpus 
plusqukm vestimentum? 

26 Respicite volatília cccli, quoniamnon serunt, 
ñeque metunt , ñeque congregant iu liorrea : et Pa« 
ler vesler oelestis pascit iUa. ¿ Noanc vos niagis pluí 
ris estis lilis ? 



27 ¿Quis autam vestrúm cogitaos potest adjioere 
ad staturam suam cubitum unum ? 

28 ; Et de vestirocnto quid solliciti estis ? Considé- 
rale lilia agrí quomodocrescunt: non laborant, ñeque 
nent. 

29 Dico autem Tobis, quoniam ncc Salomón ínom- 
ni i^loría sua coopertus est sícut unum ex istis. 

30 Si autem foenum agri , quod liodic est, et eras 
in clibanum mittitur , Deus sic vcstit: ¿quant6 mogis 
Tosmodicsüdei? 

3 1 Nolite ergo solliciti csse , dicentes : ¿ Quid man^- 
ducabimus , aut quid bibomus , aut quo oporicmur? 

>32 HaBC enim omaia gentes , inquirunt. ScU enim 
Pater vester , quia bis ómnibus indigetis. 

33 Qusritc er^o priniüm regnum Dci , el ju^titiam 
ejus ; etba^comnia adjioienlur vobis. 

34 Nolite ergo solliciti esse in crastínum. Ciastir 
ñus eni» dies sollicitus erit sibi ipsi. Sufücit dioi ipa- 
Uüa sua. 



IT 

24 Ninguno puade servir á doa umn»; pomieó 
aborrecerá al uno, y amará al otro : ó al iwík sunrirái 
val otro despreciarán No podéis servir á Oioa^y á 
fas riquezas '. 

25 Por tanto os digo, no andéis afanados para vues- 
tra alma, que comeréis*, ni para vuestro cuerpo, 
que vestiréis. ¿No es mas el alma, que la ooioida : y 
ei cuerpo mas que el vestido? 

26 Mirad las aves del cíelo * que no sienüiran ni 
siegan , ni allegan en trojes ; y vuestro Padre celea^r 
tiat las alimenta. ¿Pues no sois vosotros mucho mas 
que ellas ^? 

27 ¿ Y quién de vosotros disourríendo puede * aña- 
dir un codo á su estatura? 

28 Á Y por qué andáis acongojados por el vestido? 
Considerad como crecen los lirios del campo : no Ira* 
bajan , ni hilan. 

29 Ya digo , que ni Salomón en toda su gloría fue 
cubierto como uno de estos \ 

30 Pues si al heno del campo, que hoyes, y mana» 
na es ecliado en el homo , Dios viste así : ¿ cuánto mas 
á vosotros , hombres de poca fe ' ? . . 

31 No os acongojéis pues , diciende : ¿Qué oeroere- 
mos , ó qué beberemos , ó con qué nos cubriremos? 

32 Porque los gentiles se afanan por eataa cosas. 
Y \\\fis\vo Padre sabe, que tenéis necesidad de todaa 
ellas. 

33 Buscad pues primeramente el reino de Dios, y 
su justicia : y todas estas cosas os serán añadidas. 

34 Y así no andéis cuidadosos por el día de mana^ 
na. Porque el día da mañana á sí mismo se traerá su 
cuidado 0. Le vasta al día su propio afán. 



Capitulo VIL 

Prosigue el Sefior sa doctrina, condeuaudu los Juicios temenirips,*}- diciendo ap» do se ban de dar ¿ los perros las cosas santas. Exhorta 
i la oración, y á hacer con nuestro prójimo lo qnc quprcnios qae se haga con nosotros. Dice, que es estrecha la puerta por donde se 
entra á la vida; y como se han de distinguir los prolptas falsss de los verdaderos y el Árbol bueno del malo. Simi! ó eomparaelon de un 
hombre que fabrica ana caj»a, con ei qao eseiicha la-doctnna del SeOor* 

i Nolite * judicare, ut non judícemini. 1 No queráis juzgar, para que no seáis juzgados. 

2 In quo enim judicio judicaverítis, judicabiminid: 2 Pues con el juicio, conque juzgareis, seréis iuz- 

et in qua mensura mensí fueritis, reraeüetur vobis. gados : y con ia medida con que midiereis, os rare- 

rán á medir. 



cuerpo Miará en Unieblai y espueslo á mil caídas. Y si la 
tai que hay en tí , si este ojo, que debe ser como la luz , se 
osearece y se hace tenebroiOy ¿cuáo frrandes serán aquellas 
tinieblas? esto es, ¿en cuanta oscuridad y en qué peligro 
de golpearse estará todo ef resto de tu cuerpo , que por si 
mismo Boet sino tiaíeblas, habiendo perdido toda su luz? 
S. JuAif Chrtsóstomo. Asi <v)mo en el cuerpo, prosif^ne el 
Santo, cuando se apaga la luz de los ojos, los otros miem- 
bros quedan privados del mayor socorro que tenían para sus 
operaciones; del mismo modo, cnandc queda oscurecida la 
luz del alma , se halla necesariamente sumergida en una in- 
in6nidadde males. De estas palabras del Salvador debemos 
aprender, dice S. Agustín, que nuestras obras soo puras y 
agradables a Dios coando se nacen con un coracon sencHIo. 
Por este ú¡o entiende el Santo la rectitud y pureca de inten- 
ción aue debe acompañar todas nuestras obras. 

^ Bl uno de estos se&ores dice S. Juan Cbrtsóstomo, te 
manda que robes los bienes ajenos: el otro, que des los tu- 
yos. Bl nno qniere que seas casto; y el otro, que te entre- 
gues á la disolución. El uno te conduce á la glotonería , y el 
otro te ordena la abstinencia. El nao te inspira §1 amor de 
las cosas presentes, y el otro te manda que las desprecies, 
¿ Cómo podrás unir dos cosas tan opuestas ? 

s US. £ d nutnumoM. Es palabra syriaca. 

» El Griego: sal vi «¿tr<; ¿y que betertitT Áhna en 
este logar, y en otros muchos se tona por la vida. 

4 MS. Tenei máentee alas uoiatUias del dele, 

*^ Con este ejemplo de las aves, no nos prohibe el Sefior 
que sembremos y que seguemos, sino que quiere que lo ha« 
gamos sin deseottfianza, sin inqnietud y sin turbación. Lo 



contrario proeede de nuestra poca fe. Dios nos puso este tra* 
bajo eomo pena del peeado , y que ^ede flerrimos de sMis- 
facción y de penitencia ; pero do quiere que eenvirtaaos en 
pomofia lo que ha destinno, para que sea remedio de nne»* 
tros pecados. S. Juan CnarsósTovo. 

* Vosotros, dice el Salvador, per ñas que lo procoreis no 
podréis hacer que cresea ó se aumeate vuestro «nerpo; pues 
del mismo flK>do con todas vuestras inquietodes no podéis 
asegurar vuestras cosechas ni vuestro alimento; de donde 
se ve, aftade el mismo Sanio, quo no son nuestros cui- 
dadee particulares, sino ia provideneia de Dios, la que 
baee todas las cosas, aun aquellas en oue parece que nos» 
•tros hemos puesto mayor atención y diiígencia. Bl Griego 
fLM^/Míf , sigiadflca , por mas que lo soticile y medite eon el 
mayor cuidado. 

^ Se entiende lirios, ó demás flores del campo. 
s Toda esU doctrina y la que se sigue, en la que el Sefior 
nos manda buscar principalmente el reino de los cielos , y 

a'ercttaroos en obras de justicia y santidad, es oonflrmaeion 
I ia que precede. Dejad, nos dice el Sefior. á los gentiles 
el afliB y amor de las cosas de este siglo: boseadme á mf 
primeramente, que todo esto se os dará por añadidvra; 
esto es, no como un bien en que debáis 4jar vuestra aten- 
ción, sino'como un medio por el que podáis llegar al su- 
mo y verdadero bien. S. Aogdst. ttf mp. Cap, zvii, Ifé^ 
Mero 50. 

* Como si dijera: basU esperar el día de mafiana para 
pensar en él. Cada día trae al hombre bastante trabajo y 
afán , sin que anticipe los días con sus inquietudes y cuida* 
dos instiles. Era locución proverbial entre los Hebreos. 



• Lüc. XVI , 3.—»» Luc. xu, Í2. 
dMare. iv,U. 



I, Petr. V, 7. Psalm. liv, 25. Philip, iv, 16. i, Timoüi. vi, 8.— « Luc. Vi, 97. Itom. Pi i 



IS 8AH MAmO. 

3 ¿Qfúd antein lides festncam üi ocqIo fratris tui: 
et truM» in oculo too non lides? 

4 Aut quoroodo dícis fratrí tuo : Sne ejidam festu- 
cam de oculo tuo : ¿et ecce trabs est in oculo tuo? 

5 ÜTpocríta , ejice prímúm trabem de oculo tuo, et 
tune vmbiñ ejioere festucam de ocuio fratis tui. 

6 Nollte daré fianctum cambus, ñeque mittatis 
margaritas vestras ante poroos : ne forte conculcent 
eas pedibas suis, «t conversidirumpant vos. 

7 Petíté*, et dabitur vobis : quanite , et invenietis: 
púlsate , et aperíetur Tobis. 

8 Omnisenim, gui petít, aocipit: et qui quasrít, 
mvenit : et pulsanti apcníetur. 

9 ¿Aut quis est ex vobis homo, quem si petierit fi- 
lius 8UUS panem , numquid lapidem porriget ei ? 

10 ¿Aut si piscem petierit, numquid serpentem 
porriget ei? 

11 Si ergo TOS, cám sitis mali , nostis bona data 
daré filiis vestrís: ¿quantd magis Pater vester , qui in 
eoBÜs eat, dlabit bona petentüms se? 

12 Omnia ^ ergo quaBcomqae vultis ut fecíant vo- 
bfa^homines, et vos lacite illis. fiec est enim lez , et 
prophetBB. 

13 Intrate* per angustamportamrquia lata porta, 
et spatioaa vía est, qu» ducit adperditionem, et mul- 
ti sunt, qui intrant per eara. 

U iQuámangusta porta, etarctavia est, que di>- 
dt ad vitam : et paoei sunt , qui inveniunt eaml 

1 5 Attendite k falsis pro|>hetis , qui veniunt ad vos 
in vestimentis ovium , mtrínsecus autem sunt lupi 
rapaces: 

16 A fructibus eorum' oognoscetis eos. ¿Numquid 
coliigunt de s|unis uvas, aut de tríbuüsficus? 

1 7 Sic omnis arbor bona fructus bonos facit : mala 
autem arbór malos fructus fiícit. 



3 ¿Por qué pues ves la pajita en el ojo de tu her- 
mano : y no ves la vica en tu ojo * ? 

4 ¿O como dices a tu hermano *: Deja, sacaré la 
pajita de tu ojo : y se está viendo una viga en el 

5 Hipócrita , saca primero la vica de tu ojo, y en- 
tonces Terás para sacar la mota del ojo de tu her- 
mano. 

6 No deis lo santo á los perros , ni echéis vuestras 
perlas delante de los puercos : no sea que las huellen 
con sus i^és , y revolviéndose contra vosotros os des- 
pedacen '. 

7 Pedid, y seosdará : buscad, y hallareis : llamad, 
y se os abnra *. 

8 Porque todo el que pide , recibe : y el que busca, 
halla : y al gue llama se te abrirá. 

9 ¿O quién de vosotros es el hombre*, á quien si 
su hijo pidiere pan , le dará una piedra? 

10 ¿O si le pidiere un pez , por ventura le dará una 
serpiente •? 

11 Pues si vosotros, siendo malos ^ , sabéis dar 
buenas dádivas " á vuestros hijos : ¿ cuánto roas vues- 
tro I^dre , que está en los cielos , dará bienes á los 
qüese los pidan? 

12 Y asi todo lo que queráis que los hombres ha- 
gan con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos. 
Porque esta es la ley y los profetas •. 

13 Entrad por la puerta estrecha : porque ancha es 
la puerta, y espacioso el camino, que lleva á la per- 
dición , V muchos son los que entran por él **. 

14 tQne angosta es la puerta, y que estrecho el 
cammo, que lleva á la vida: y pocos son, los que atinan 
con él «« ! 

15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen á 
vosotros con vestidos de ovejas, y dentro son lobos 
robadores *'. 

* 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Por ventura co- 
gen uvas de los espinos, ó higos de los abrojos? 

17 Así todo árbol bueno lleva buenos frutos : y el 
mal árbol ** lleva malos fritos. 



< lesDcristo 00 quita aqvi la potestad de niigar en Josqie 
están establecidos para corregir y castigar i los oue pecan. 
Condena si el juicio qae hacemos temerariamente de nuestros 
hermanos, cuando por ligereza, por preocupación, ó por 
mahgnidad, jiiigamos de su conducta, de sus sentimientos 
y de sus intenciones. Condena también el orgullo que oes 



su coDtraiiu á vuestro verdadero bien. S. Juaii Cnv*- 

SÓSTOHO. 

' Pecadores y estando llenos de defectos. 

* No les dais cosas nocivas en lugar de buenas y saluda- 
bles. Bona daia: se puede interpretar los bienes que os ban 
iumm .«•- *A «A.»»^ft.i.. r.i».. *.i.^« M*. «....-.k..!». "<l^ dados, que no son vuestros , ni criados por vosotros, 
S^^y'S^^^^ídriS^Sríi"^^ gjoqj.eo¿3¡*n«.de.q«el.,ae..l. fc«.te1. todo. lo. 



ñores defectos de nuestros préjimos. Bit este un proverbio 
entre los Hebreos. 

«Ei Griego: «>•;(, éMs. 

' Les pastores de almas deben cuidar mucho de no esmer 
la palabra de Dios, y los misterios divinos ai desprecio de 
los impios y libertinos. Estos , ó combaten los mismos mis* 
terios, ladrando y aullando como perros, ó los arrojan á los 
pies para bollarlos como puercos anegados en el cieno de 
sus inCimes placeres; y ya que no pueden vomitar su cólera 
contra la palabra de la misma verdad, se convierten furiosos 
oontra sus predicadores. Véase la primera carta de San ?»» 

»R0, IV, 15. 

^ Sies verdad, dice S. GBadMno, que se da al que pide, 
que el que busca baila, y que se abre al que llama ála puer- 
ta, como lo afirma aqui el uijo de Dios, se concluye nece- 
sariamente, aue aquel á quien no se da, que no halla , y á 
quien no se abre la puerta , es porque no ba pedido como 
debía, ni buscado coa diligeneia , ni iiasoado á b puerta con 
perseverancia. 

> Jesucristo pasa aquí á otro género de argumentación 
para confirmar de nueve aquel precepto: Pádtdy i/ $6 m 
ámrá, Bl primero es tomado de la naturaleía de Dios, de 
quien todo el que le pide, recibe ^ porque es la misma 
bondad: el segundo de la naturaleu y condición de los hom- 
bres; ó ii etío ne lo etUondeii, eonrideiad lo que patm 
entre voeotroe, etc. 

* Si vosotros no sois oídos de Dios en vuestras oraciones, 
es porque en vez de pan le pedis una piedra; esto es, co- 



* Esta es la suma de la ley v de los profetas, y en esto se 
comprende todo lo que mándala ley y los profetas en orden 
i la caridad y al amor de los prÓjinu>s. 

^^ Porque es sin cuenta el número d« los necios. Sedee. 
1,15. 

f * Los placeres del sido, que desean los hombres camales, 
son el comino ancho, de que babla aqui el Salvador: y el 
camino eUrecho es el de los ayunos y trabajo de la peoiteu'* 
da. S. GesÓniho. No busauemos, continua el Santo, el ca- 
mino ancho, que él por si mismo se presenta sin buscarle; 
Ípor lo que hace al camino estrecho, no todos atinan con 
1, y aun aquellos mismos que le bailan, suelen no seguirle 
constantemente : porgue embelesados de nuevo con los de- 
leites del siglo, le dejan fácilmente y vuelven á tomar el de 
la perdición. De aaui es, que es muy corto el número de los 
buenos en el mundo. Lmc. xui , 3S. 

<s S. AfiosnN y S. Ganóiiino, por estes ftíaoa piofetude 
qns habla aqui el Seikv , entienden los herejes, que revio» 
tiéndose de un hábito esterior de piedad y de relbrma, tie- 
nen el eoraion lleno de veneno. S. Juan CnTsóSTono lo 
aplica á los que aparentan virtudes que no tienen, y con 
esta apariencia engañan á los que no los conocen. Ei Señor 
nos exhorta á guardamos de ellos y á eonooerlos por sus 
obras , que indnbitablemente nos descubrirán la oorrupcioa 
de su corazón. 

<> El Griego: «avfov, caroomiáo; y lo mismo en el verso 
siguiente. 



• Marczzi^iS. Marc.ii, SlLac.xi, S. Joan, iiv, 13. Jacob, i, S.— ^ Lac. vi, 31. Tob. iv, IS.— ^ Lncxui, li,^^ Lae.vi^U. 



CAMTtJtO tUt. 



I S Nonpotest arbor bona iodos fruclas faceré: ñe- 
que arbor mala bonos fructusbcere. 

19 Omnis* arbor, quae non facit fructum bonum, 
excidetur , et in ignem mittetur . 

20 Igitur ex íractibus eorum cognoscetis eos. 

21 Non I* omnis, qui dicKmihi, Domine , Domine, 
iDtrabit in re^am c(Blorum : sed qui facit volunta- 
tena Patris md , qui in coelis est, ipse intrabit in reg- 
niun ccelonim. 

22 Multi dicent mihi in Illa die : Domine^ Domine, 
Xnonne in nomine tuo prophetavimus, et ° m nomine 
tilo dsmonia eiecimus , et in nomine tuo virtutes 
maltas fecimusf 

23 Et tune confitebor illis : Quia numquam noTÍ 
ros : discedite k me, <][ui ooeramini iniquitatem. 

24 Omnis d ergo qui audit verba mea hsBC , et facit 
ea, assimilabitur viro sapienti, qui aedificavit domum 
suam supra petram, 

25 Et descendit pluvia , et venerunt flumina , et 
fiaverunt venti , et irruerant in domum illam, et non 
cecidit : ñmdata enim erat super petram. 

26 Et omnis, qui audit verba mea haec , et non facit 
ea , amilis erít viro stulto , qui aedificavit domum 
soam super aienam : 

27 Et descendit pluvia, et venerunt ilumina, et 
flaverunt venti, etirruerunt in domum illam, et ce- 
cidit, et foit minaillius magna. 

^ Et factum est : cüm consummasset Jesús verba 
haec, admirabantur turbas super doctrina ejus. 

¿9 Erat * enim docens eossicut potestatem babens, 
et non sicut scribs corum, et pharisaei. 



M 



18 No puede el árbol bueno llevar malos frutos : ni 
el árbol malo llevar buenos frutos. 

19 Todo árbol , que no lleva buen fruto, será cor- 
tado * , y metido en el fuego. 

20 Asi pues, por los frutos de elloa los conoceréis. 

21 No todo el que me dice, S^mnt. Señor, entitrá 
en el reino de los cielos : sino el que nace la voluntad 
de mi Padre, <iue está en ios cielos, ese entrará en el 
reino de los cielos *. 

22 Muchos medirán en aquel dia ': S^or , S^or, 
¿pues no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre 
lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mndiOB 
milagros ? 

23 Y entonces yo les diré claramente : Nunca os 
conocí * : apartaos de mí los que obráis la iniouidad. 

24 Pues todo aquel que oye estas mis palaoras, y 
las cumple , comparado será á un varón ^ sabio , que 
edificó su casa soore la pena , 

2i> Que descendió lluvia, y viniéronnos, v soplaron 
vientos, y dieron impetuosamente en aquella casa, y 
no cayó: porque estaba cimentada sobre peña. 

26 Y todo el (}ue oye estas mismas paleras, y no 
las cumple, semejante será á un hombre loco, que edi- 
ficó su casa sobre arena: 

27 Que descendió lluvia, y viniéronnos, y soplaron 
vientos, y dieron impetuosamente sob^ aquella casa, 
y cavó, y fue su ruina grande *• 

28 Y fue : que cuando Jesús hubo acabado estoa 
discursos, se maravillaban las gentes de su doctrina ^. 

29 Porque los enseñaba como quien tiene autori-* 
dad, y no como los escribas * de ellos, y los phari- 
seos. 



Coyftttb VIU. 

Ima Jesneristo ft nn teproso, al siervo del Genturh», á la suegra de S. Pedro, y i otros nachos enfermos. No quiere admitir i u es- 
criba qoe deseaba sepirie: y manda i otro de sus discipnloe» que le siga iin dilacloo. Sosiega ana teimwstad en el mar, y cora dos 



en la tierra de los Gerasem». 

1 Cum autem deecendiaset de monte, secut» sont 
aom turbas muH» : 

2 Et ' eoce leprosus veniens, adorabat eum, dicens: 
Domine , si vis , potes me mundare. 

3 Et extendens Jesús manum , tetigit eum, dicens: 
Yolo. Mundare. Et confestim mundata est le{H:a ejus. 



1 Yooinode8cendiódelmoDte,le8Ígaien)nimiciia8 
gentes: 

2 Y vino nn leproso •, y le adoraba, diciendo : Se- 
ñor, si quieres^ puedes limpiarme *^ 

3 Y estendiendo Jesús la mano le tocó^^ diciendo: 
Quiero. Sé limpio, Y luego su lepra fue limpiada ^K 



* SI Griego: iMmrn»*, etc. ««UJUrM, e$ cortado ^ éte. 
€9 orrtiado, 

* El reino de los cielos no es precio de solas palabras. 
9iio6 00 dejará de ser Seuor de todo el aniven», aanque dos* 
olroe DO difaaMM que lo es. Para hacenios dignos de hallar 
el camiao del dalo, es aeeesarío eamplir eo todo la voluntad 
del Señor guardando sas preceptos. 8. HiL4a. 

' En el día del jaióo final , 6 iamlñea en el de su muerte. 
LaajNMraa solas 00 basUa para salvarni». Los milagros y 
nredigios qn< se baeen ea el oombre de Jesucristo, son se^ 
nales equivocasg pot las que no se puede asegurar que está 
eo candad el qae los hace. S. Pabu> lo declara espresameo* 
te I CorintH. iiu, 2, diciendo: quo cuando tuotora toda 
lo fe hasta podor ^aoladar todot hi «Misa, do nada 
to serviría si no tenia caridad, Y asi el Señor eo el dia 
grande del juicio hará ver quienes fueron aquettos qoe obra- 
ren é hicieroa lo misoio que enaeaaron. 

^ Por míos, y por o?^8 de mi rebaño. • 

>E1 Griega: i fmitm mJvvip, le compararé. Esta es la 
conclusión » dice $. ik^usTm, de todo lo que Jesucristo d^o 
en el seraum qoe hixo sobre el monte, en el que se com- 
prende toda la perfección de loa divines pveceptea «uc pae^ 
den servir para formar un verdadero erístíanó. fil Señor 
compara d un hombre sabio que fabricó sobro piedra y 
no sd^e arena , al que escucha sus palabras, no con los 
oidoadel cuerj^, atoo del corason, y que practica ao una 
pártesela de estas verdades, sino todas. Este edificio no 
podrá ser derribado ni por las lluvias de los placeres, ni 
por los ríos de las pasiones violeatas, ni por los impetuosos 



fdMifa de nneslros enemigos que buscan nuestra perdición. 
Mu loe que fabríeaa sobre arena , este es , sobre oire funda* 
mentó que el de la verdad de la palabra del Señor y de sa 
amor , estos oyen el Santo Bvangeiie, saas no Jo practícsn, 
contentándose con dedr: S^or, Señor; esto es, con ado- 
rarlo como cristianos; pero no enidáadoee de cumplir su vo- 
luntad. Estos faibriean sobre arena , y están espuestos á 
ana §rando ruina» ¿Y qué ruina mayor, dice S. Juan Caav- 
sósTOHO, que la pérdida de su alma y la privadoa de los 
bienes eternos? 

• MS. E /W prand derrudkmionto, 

1 Se maraviliabaa oyendo una doctrina tan pora, y una 
BMral taa4aHiesta á todos los sentidos, y a) modo de pensar 
de les hombres. Les hablaba no soUmeate ooaoo de parte de 
Dios, sino como que ál mismo era Dios, haciéndoles couooer 
el espíntn de la ley y su perfeocioo, y acompañando las 
palabras con milagros, y eon una interior uneieii que pe^• 
suadia , ablandaba y eeaveaeia á los que le eiaa. 

s En el testo griego filtaa las éltimas palabras : y pba- 
riseos^ 

s MS. ün Malaio, 

M Si llegamos al Salvador coa fe igual ala de oste leproso, 
podenaos esperar stf urameate, que aiará del mismo poder 
para curar la lepra oe nuestras almas. 

«« La ley prohibía tocar á ks leprosos ; pero el Señor que 
era el arbitro de la ley, y la misma pureía y santidad , no 
solamente no quedó impuro con este contacto, sino que pn* 
riftcé con él al que lo esUba. 

«s MS. E fue luego olimpiada su gafedat. 



• toe. w , la— b Infr. »v , 11.— « Actor, xa. i}.-^ Pwtai Vi, 9. 
I, ».-• Marc. I, ».LBe. n, SL-f Mait. i, 40. Luc. v, 11 



Intr. ai»áL Lacm* S7. I#nfi, n, 48. Ron. n» 13. iaeeb. 



20 SAN MATDKO. 

4 Etait illi Jasas : Vide , Demini dixeris : sed va- 
de' , ostende te sacerdoti^ et ofTer munus, quodprae- 
cepilMeyses, in festimonmm illis. 

5 Cúm autem introisset Capharnaum, accessit ad 
ernn Centurío , rogans eum , 

6 Et dicens : Domine , puer meus jacet ¡n domo 
paralyticus , et malé torquetur. 

7 Et ait illi Jesús : Ego veníam , et curabo eum. 

8 Et >> respondens Centurío, ait : Domine , nonsum 
dlgnus ut intres sub tectum meum : sed tantúm dic 
verbo , et sanabitur puer meus. 

9 Nam et ego homo sum sub potestate constitu- 
tus , babens sub me milites , et dico huic : Vade , et 
▼adit : et alii : Veni , et venit : et servo meo : Fac 
hoc , et facit. 

iO Audiens autem Jesús miratus est , et sequenti- 
büB se dixít : Amen dico vobis , non inveni tantam fi- 
dem in Israel. 

\ \ Dico autem vobis , qudd multi ^ ab Oriente, et 
Occidente venient , et recumbent eum Abraham , et 
Isaac , et Jacob in rcgno ccelorum : 
*' ii Pilii autem regni ejicientur in tenebras exterio- 
res : ibi erít fletus , et stridor dentium. 



i3 Et dixit Jesús Centuríoni : Vade, et sícut ere* 
didisU , ñat tibí. Et sanatus est puer in illa hora. 

i 4 Et cúm venisset Jesusin domum Petri, vidit 
socrum ejns jacentem , et febríciUmtem : 

i 5 Et tetigit manum ejus, et dimisit eam- febris, 
et .surrexit , et ministrabat eis. 

i 6 Vespere' autem facto, obtulcrunt ei multos 



4 Y le dijo Jesús : Mira, que no lo digas á nadie *; 
roas ve , muéstrate al sacerdote , j ofrece la ofrenda, 
que mandó Moysés *, en testimonio á ellos '. 

5 Y habiendo entrado en Capharnaum, se llegó á él 
un centurión, rogándole *, 

6 Y diciendo : Señor, mi siervo paralitico está pos- 
trado en casa, y es reciamente atormentado ^. 

7 Y le dijo Jesús : Yo iré, y lo sanaré. 

8 Y respondiendo el Centurión, dijo: ^ñor^ no soy 
diffno de que entres en mi casa : mas mándalo con tu 
palabra , y será sano mi siervo •. 

9 Pues también yo soy hombre sujeto á otro , que 
tengo soldados á mis órdenes, y digo á este: Ye, y va: 
y al otro : Ven y viene : y á mi siervo : Haz esto , y lo 
nace'. 

10 Cuando esto oyó Jesús, se maravilló, y dijo i 
los que le següian : Verdaderamente os digo, que no 
be hallado fe tan grande en Israel ". 

1 i Y os digo, que vendrán muchos de Oriente , y da 
Occidente ^ , y se asentarán con Abraham , y Isaac , y 
Jacob en el reino de los cielos: 

12 Mas los hijos del reino *o serán echados en las ti- 
nieblas esteriores : allí será el llanto y el crugir de 
dientes ". 

13 Y dijo Jesús al Centurión : Ve, y como creíste, 
así te sea hecho. Y fue sano el siervo en aauella hora. 

14 Y habiendo llegado Jesús á la casa ae Podro ^*, 
vio á su suegra que yacia en cama, y con fiebre: ' . 

15 Y le tocó la mano , y la dejó la fiebre, y se le- 
vantó, y los servia. 

16 Y siendo ya tarde ", le presentaron muchos en- 



4 Porque Jesucristo quería que los hombres atendiesen 
mas á su doctrina que á sus milagros, los cuales ea ja iia- . 
yor parte no producían sino vanos efectos de adoñraclon, 
quedándose los mismos, i Cor, xiv , 2S!. 

* Los ricos ofrecían dos corderos, liariha y aceite: los 
pobres un r^rdero y dos tórtolas ó palomas. 

* Para que les constase v no tuviesen escusa , dice S. Ge- 
RÓRiHO, 81 no se rendían i un testinonio tan daro 'de la 
verdad : y ai mismo tiempo fuesen convencidos de la injusti- 
cia con que frecuentemente le acusaban de oponerse á k ley. 
líébese observar aqni, que aunque el Salvador (¡uíso que 
quedase oculta al sacerdote ia manera estraordinaria con 
que aquel habia sido curado, esto no obstante le mandó que 
se preseatase al ueerdote, para que le pagase la ofrenda 
que se acostumbraba hacer en Jas curaciones ordinarias de 
la lepra: y esto cuando el sacerdocio habia ya degenerado 
mucho do su ioititueion y de su oficio. La corrupción puede 
poaer maocUla á la institución divina , pero de ningún modo 
abroga rJa. 

* Este era un oficial de ejérdtb, ó capitán de cien solda- 
dos. Las legiones romanas eran mandadas por tribunos que 
corresponden á nuestros coroneles, y repartidas en compa- 
ñías de cien boiobres: de donde se dio el noitibre de ceotu- 
rioiies á sus capitanes. Aunque Herodes Antipas era telrarca 
déla Galilea, esto no obstante los Romanos, como propios 
y verdaderos soberanos , mantenían allí sus tropas. Los Pa- 
dres han creído que este centurión era gentil, lo que realia 
Qiiicho mas el anior de su fe. S. Lucas vii, 5, dice que en- 
vió sus amigos, y que no fue en persona » por contemplarse 
indigno de ponerse ea la presencia del Señor; lo que parece 
ser contrano i lo que diee aqui S. Matheo. Pero este santo 
fivangelistase sirvió de una manera de hablar muy usads, di- 
ciendo que fue i buscar á Jesucristo; esto es, enviando 
para esto sus amigos , y los principales de los indios. Véase 
en el Cgp. xi, 3, otra manera de hablar seminante á esta: 
Y le dijo: esto es, le hizo decir por sus discípulos. 

s MS. E es maltrecho. Vean este ejemplo aquellos seño- 
res inhumanos que maltratan á sus siervos, no se cuidan 
de ellos , y ea sos mayores necesidades no acuden á socor- 
rerlos. 

^ Jesucristo solamente con acercarse á la casa del centu- 
rión encendió su corazón , le descubrió su divinidad , que 
ocultaban los velos de un cuerpo mortal , y le hizo decir es- 
tas esceientes palabras, que han merecido ponerse en la boca 
de todos los crlstiaaos, cuando reciben el adorable cuerpo 
de Jesucristo. 

f Como si dijera: Si no obstanteque yo estoy subordinado 



y sometido á otros, los que lo están á mi, me obedecen 
.propiamente cuando les mando alguna cosa: ¿cuanto mas 
bien seréis vos obedecido, siendo un Dios todopoderoso ó 
independiente, luego que mandareis y ordenareis alguna 
cosa? 

^ Cuando Jesucristo se maravilló de la respuesta del cen- 
turión , ninguna cosa admirable encontraba en ella , sino lo 
que él mismo había inspirado en el corazón de este ofitial 
por su gracia ; pero maravillándose de esta gran fe en tu 
gentil , queria que; la admirasen no solamente todos sus 
di<;cípuIos; y Judíos que le seguían, sino también toda la 
posteridad. 

' A semejanza de este gentil, vendrán otros muchos con 
igual fe de todas las partes del mundo, y merecerán el pre- 
mio que está destinado para los verdaderos hyos de Abrar 
ham, de Isaac v de Jacob. 

*^ Mas los hijos del reino; esto es, los herederos natu- 
rales, los Hfbreos, en quienes ha estado la verdadera reli* 
gion . ei templlo , ei sacerdocio, la ley del verdadero Dios, v 
á quienes principalmente perteneeenlas promesas de la saina 
} del reino eterno , serán escluidos de él por su culpa , y ar- 
rojados en Us tinieblas esteriores del infierno. Esto bace 
alusión á los festines que se celebraban de noche. La sala 
del festín estaba toda iluminada , mientras que fuera no rei- 
naban sino tinieblas: y así este lugar se puede traducir:' 
Mas los lujos del reino serán echados fuera en ¡as tinie' 
bias: todo lo cual es figurado. Véase S. Matbeo xzv , 1 , 41, 
seqq. y S. Lucas xiii, 24. 

f « AI cumplimiento de este suceso mira también lo que 
anunció SopbOrias i, 15. Véase S. Matbko xxi, xxiv, 8, 
31. Luc. XXI, 25 , 26, xxiii, 30. 

<* En la misma ciudad deChaparnaum. 

f s Era sábado, y basta ponerse el sol no querían los Judies 
hacer cosa alguna. Entonces presentaron los enfermos á Jesús. 
Véase S. Marcos i, 32, y S. Lucas iv, 40. Esta espresion, 
ó como se lee en S. Marcos i, 32. ^^a^ yvoiUv^^ Sn (9« 
o iiitof ; Vespere facto , eum ocddisset sol , ó como en el 
Hebreo, XOÜWTy nSPI WiriK lOT «» vespera , poit oe- 
ca«im«o/ú, que señala el tiempo en que traían al Señor 
los enfermos, es enfática, y que no sin gravísima causa 
añade aquí el sagrado Evangelista. Véase THEOPmLAcr. in 
Marg. Cap. t^etin Matth. Cap. vni, et in Loe. Cap. iv. 
Chrtsóstoho homü, xxvii, in Matth. viii. Dejando á un 
lado la religión del sábado, del que era Señor Jesucristo, y 
en que sin faltar á ella podía curar , como él midmo dio en 
rostro á los Judíos ; parece que la razón principal era , por- 
que en aquella nson era cuando los enfermos eran, mas ator- 



* Levit. XIV, 1 Lúe. vn, 1.— l» Loe. vn, 5.—® Malaeh. t, 1i.— d Marc. i,32. 



tioamonia habentes : et cjiddxat spiritus yerbo : et 
omnes malé bebentes curavit : 

i7 üt adiropleretur quod dictum est per *Isa!am 
prophetam , dicentem : Ipse iníirmilates riostras ac- 
cefHt : et sgrotationes nostras portavit. 

18 Videns autem Jesús turbas multas circum se, 
jussit iré trans fretucn. 

40 Et accedens unus acriba, ait illi : Magister,se- 
guar te , quocumque ieris. 

20 Et dicít ei Jesús ^ : Yulpesfoveas habent , et to-, 
lucres cgbU nidos: Filius autem hominis non habet ubi 
caput reclinet. 

2 i Alius autem de discipulis ejus ait illi : Domine, 
permittemeprimum iré, et sepeliré patrem meum. 

22 Jesús autem ait illi : Sequere me, et dimitte 
mortuos sepeliré mortuos suos. 

23 Et '^ ascendente eo in naviculam , secuti sunt. 
eum discipuli ejus : 

24 Et ecce motus magnus factus est in mari, ita ut 
navieuta operiretur fluctibus; ipse vero dormiebat. 

25 Et accesserunt ad eum discipuli ejus, et susci- 
taverunteum, dicentes: Domine, sálvanos, peri- 
mus. 

20 Et dicit ais Jesús : ¿Quid timidi estis, modics 
íidei? Tune surgons, imperavit ventis, et mari,et 
facta est trnnquilltas magna. 

27 PóiTo iiominos miíali sunt , dicentes : ¿ Qualis 
est liic , quia yenú el mcire obediunt ei? 

28 Et <^ eum venisset trans frctum in regionem 
Gcrasenorum , occurrerunt ei dúo bal)entes daemonia, 
de n\onuroen[is ezeuntes, ssevi nimis, ita ut nemo 
posset transiré per vianí illam. 

^9 Etecce clama verunt, dicentes: ¿Quidnobis, 



CAPÍTULO vni. 21 

demoniados : y lanzaba con su palabra los espíritus: 
y sanó todos los enfermos : 

i 7 Para que se cumpliera lo que fue dicho por el 
profeta Isaías, que dijo : El mismo tomó nuestras eiH 
fermedades: y car^ con nuestras dolencias *. 

18 Mas como viese Jesús muchas gentes al rededor 
de sí, mandó pasar á la otra parte dellago *. 

19 Y llegándose á él un escriba, le dijo : Maestro, 
te seguiré a donde quiera que fueres '. 

20 Y Jesús le dice: Las raposas tienen cuevas, y las 
aves del cielo nidos *: mas el Hijo del hombre no üene 
en donde recueste la cabeza. 

21 Y otro de sus discípulos le dijo : Señor, déjame 
ir primero, y enterrar ámi padre'. 

22 Mas Jesús le dice: Sigúeme, y deja qoelos muer- 
tos en tierren á sus muertos^ 

23 Y entrando él en un barco, le siguieron sus dis- 
cípulos: 

24 Y sobrevino luego un grande alboroto en la mar, 
de modo que en las ondas cubrían el barco; mas él 
dormía. 

25 Y se llegaron á él sus discípulos, y ledespeitaeon 
diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. 

26 Y Jesús les dice : ¿Qué teméis hombres de poca 
fe ^? Y levantándose al punto, mandó á los vientos y á 
la mar, y se siguió una grande bonanza *. 

Si7 Y los hombrease maravillarofl, y dedan:¿ Quién 
es este, que los vientos y la mar le obedecen? 

28 Y cuando Jesús hubo pasado de la otra parte 
del lago á tierra de los Córasenos, le vinieron al ex^ 
cuentro dos endemoniados , que sallan de los sepul- 
cros ^, fieros en tal manera, que ninguno podía pasar 
por aquel camino. 

29 Y Empezaron luego á decir á gritos: ¿Qué teñe* 



meaUdos, como que era la hora en que como la esperiencia 
muestra, se agravan mas los eDÍermos: por manera que por 
aguí podemos inferir que el Señor para descubrir mas su 
virtud omnipotente, los curaba en aquel tiempo en que es- 
taban mas agravados, desahuciados y sin esperanza. Esto 
se confirma con otra espresion no menos enfática que se lee: 
xax¿>< TxofTit , que conviene á fos mismos, perdxU et des- 
peróte (egrotmtes , immo morti ipsi proximi. Véase San 
Lüc. Cap. vil, 2 , en que hablando del siervo del Centurión 
dice : xax¿< 'íxt^T *fitX}.t rtXtwat , pessime habens , jamjatn 
tnoriturus erat: en donde por una especie r^í fxc^r^*oi, 
añade : «>«XA< rtltvr^v , que significa Jo mismo. San Lucas 
Cap. VIII, 8, refiriendo el mismo suceso escribe : Sttvig 
€aoan^6firoi , (jiie con la misma énfasis corresponde perfec- 
tamente T»itaxo{ T^nv^yS. MatHEOXVII, 15: xo«í? -JTacj^ii. 

y S. Marcos lo mismo vi, 55, y en otros lugares: y asi 
«ojtíí «'^«n', equivale á *<r;jar»s «^«i», tn extremis esse. 

MARC. V» 23. Ka»¿s ÍZ''^*9 es , KanÍQi/^ ó xámczo ijgíir : eS 

cosa sabida que los grados de la comparación se substituyea 
unos por otros en los escritores sagrados y profanos. Véase 
sobre todo esto la docta disertación de Damel Guillelho 
Taunell. T>e vespertina morttwrum curatione divina, 

< Este lugar de Isaías luí, 4, que cita aquí S. Mathco, 
se entiende principalmente, según S. Juan Chrysóstomo de 
las enrermeaades espirituales de nuestra alma , que eJ Señor 
haciéndose hombre se dignó tomar sobre si, ofreciéndose 
como una víctima á la justicia de su Padre para satisfacer 
por nosotros. El Evangelista habla también de las enferme- 
dades corporales, porque son efectos del pecado. Y además 
de esto por las curaciones del cuerpo se indican las que hizo 
el médico divino en las almas. 

* De Genesarelh. O huyendo de la vanacloria , para dar- 
nos ejemplo de humildad ; ó para evitar la envidia de los 
Sacerdotes, phariseos y doctores déla ley; ó para ejercer 
una grande misericordia. S. Juan Chrtsóstomo. 

3 Kstas palabras podían hacernos creer que este hombre 
era de gran virtud ; pero la respuesta del SaJvador nos da á 
conocer que sus miras eran muy viles, y parecidas tal ves 
¿ las de Simón el Maco. Le da , pues , á entender el Seuor, 
que es muy necio , el que quiere seguirle , poniendo la mira 



en grandezas humanas; puesto que el migmo Se^or oo tiene 
ni casa ni lecho , en donde pueda recostar so cabeza. 

* MS. Nios. 

B Este era ya del número de los discípulos del Señor; pero 
para seguirle', le pide que le permita ir antes á hacer los úl- 
timos oficios con su padre, de asistirle en su vejez, y de 
enterrarle después de muerto : cosa que en si misma era 
loable, dice S. Juan Chrtsóstomo , pero que el Señor se la 
niega ; porque habiendo otros que podían enterrar á sus pa- 
dres, queria darnos á entender que cuando qos llama debe* 
mos seguirle, atropellando con todos los estorbos que puedao 
detenernos ; y que para nosotros no debe haber negocio de 
mayor importancia que el de nuestra salvación. 

A Como si dijera: Tu padre ha muerto, no solo para la 
vida del cuerpo , sino también para la vida de la fe. Deja, 
pues , e) cuidado de enterrar sus muertos, i los que son in- 
fieles, y están verdaderamente muertos delante de Dios. 
Asi S. Juan CuRvsósTOHe , S. Agustín y S. Gerónimo. 

7 Ei Señor los reprende , como á hombres de poca fe; 
porque el temor que los turbaba , no procedia tanto del ne- 
figro en que se veían , como de que no tenían todavía la idea 
que debían de Jesucristo, y por esto Henos de admiración, 
preguntan después: ¿quién es este, á quien los vientos y 
el mar obedecen? El Chrtsóstomo. Hom, zxix. 

^ MS. E ouieron grand seguranza, 

^ Eran muy espaciosos y como unas grandes grutas ó ca- 
vernas ; como se ve en muchos lugares de la Escritura y de 
la Historia Sagrada. Distaban de las ciudades y pobladas; 
porque los cadáveres no inficiona.sen el aire con su corrup- 
ción, y porque los que se acercaban á ellos* Quedaban im- 
puros, según la ley. Númer. xix, 11. En S. Marcos v. 1, 
y en S. Lucas vui. 23, se habla de un solo endemoniado 
(que sin duda era el mas furioso; que declaró , que estaba 
poseído de una legión de demonios, y que después quiso se- 
guir á Jesucristo: lo cual no habiendo conseguido, se hizo 
muy recomendable, esparciendo y divulgando el milagro que 
el Señor había obrado en su favor. El personaje principafde 
una acción suele llamar toda la atención de un historiador, 
y le hace olvidar á los otros, en quienes no concurren igua- 
les circunstancias. 



• Isai. Liu, 4. i Pelr. ii, 24.— b Luc. rx, ii.—c Mare. iv, 30. Luc. vni, 22.— d Marc.v, i, Luc. VM,26. 



n <;aK MATfiEO. 

el tibí , Jesuíili Dei? ¿ Venisli huc ante tempus tor- 
quere nos? 

30 Erant * autem non longé ab illis grex multorum 
porcorum pasceos. 

3 i Dsmones autem ro^abant eum, dicentes: Si 
ejicisnos hinc , mitte nos m gregem porcorum. 

32 Et ait illis Ite. At lili eieuntesabieruntinpor- 
coSy et ecce ímpetu abiit totus grex per pneceps in 
mare : et mortuí sunt in a^uis. 

33 Pastores autem fugerunt : et venientes in civi- 
tatem, nuntiaverunt omnia, et de eis» qui daamonía 
habuerant. 

34 Et ecce tota civitas exiit obviám Jesu : et ^ viso 
eo rogabant, ut transiret k finibiB eorum. 



mos nosotros contigo, Jesús Riio de Dios? ¿Has veni* 
do acá á atormentarnos antes de tiempo '? 

30 Y no lejos de ellos* andaba una piara de muchos 
puercos paciendo. 

3 i Y los demonios le rocaban, diciendo : Si nos 
echas de aquí , envíanos ' á n piara de puercos. . 

32 Y lesdijorld. Y ellos saueroo , y se fueron A loa 
puercos ^ y en el mismo punto toda Ja piara oor- 
rió impetuosamente, y por un despeñadero jse precipi- 
tó en la mar : y murieron en las aguasa 

33 Y los pastorea huyeron : y venidos A la dudad, 
lo contaron todo, y el suceso de los endemoniados. 

34 Y salió toda ciudad á encontrará Jesús: y cuaii^ 
dolé vieron le rogaban, que saliese de sus términos *. 



Capitulo IX. 



Sftiu el Seflor i un panMtico. Mormoradoo de los eseribas. Vocarion de Matbeo el Dublicano. Responde á los phariseos que le ca- 
lumnian. Libra i una mujer .de un ñvio de sani^re. Resucita i «na niia, y da vista á dos ciegos. Sana i no endemoniado mudo » y obra 
otros milagros. Parábola de la mies y de los trabajadores. 

1 Et^ascendens in naviculam, transfretavit, et 
venit in civitatem suam. 

2 Et ecce ofíerebant ei paralyticum jacentem in 
leeto. Et videns Jesús fidem lUorum , dixit paralytico: 
Gonfide fili , remittuntur tibí peccata tua. 



3 Et ecoe quídam de Scribis dixenmt intra se : Hic 
blasphemat. 

4 Et cám vidisset Jesús coflitationes eorum, dixit: 
¿üt quid cogitatis mala in cordibus vestrís? 

5 ¿ Quid est fadlius dicere : Dimittuntur tibi pec- 
cata tua : an dicere : Snr^ , et ambula ? 

6 Ut autem sciatis , quia Glius hominis habet po- 
testatemin térra dimittendi peccata , tune ait paraly- 
tico : Surge , tolle lectum tuum , et vade in domum 
tuam. 

7 Et surrexit , et abiit in domum suam. 



i Y entrando en un barco, pasó ¿ la otra ribera, y 
fue á su ciudad '. 

2 Y líe aqui le presentaron un paralitico postrado 
en un lecho. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al para- 
litico : Hijo, ten confiania, que perdonados te son tus 
pecados •. 

3 Y lueso algunos de los escribas dijeron dentro de 
sí : Este blasfema *. 

4 Y como viese Jesús los pensamientos de ellos, di- 
jo: ¿Por aué pensáis mal en vuestros corazones? 

5 ¿Que cosa es mas fácil, decir : Perdonados tesón 
tus pecados : ó decir : Levántate y anda **? 

6 Pues para que sepáis, oue el Hijo del hombre tie¿ 
ne potestad sobre la tierra ae perdonar pecados, dijo 
entonces al paralítico : Levántate, toma tu lecho , y 
vete á tu casa. 

7 Y levantóse, y fuese á su casa. 



* Antes del dia del juicio, eo el que serán jusgadospor 
el Hijo del Hombre , Daniel vn , i3 , v condenados á eternas 
penas , juntamente con todos los bomSres que bubieren ar- 
rastrado á ser compañeros de su desgracia. S. Agustín. 

* El Griego : li* 3i fMtpav e^' avvmv , y hübta Uiios de 
ellos. 

3 El Griego : iVrpt^o* jj/Mv ¿•KtJuOiU , déjanos ir. Dios 
permite et mal, no lo manda. 

* El Griego : «*c tj»» ¿/iX^ir rZf x^'p»^ á la piara de los 
puercos. Bs probable que estos fuesen de algún gentil, pues 
habitaba un gran número de ellos en Gesara, y en todo aquel 
país, que por esta razón se llamó Galilea de los' gentiles. 
Puede ser también que los criasen los mismos Hebreos para 
venderlos á los gentiles, y particularmente á los Romanos. 
Se ve y resplandece un justo castigo en esta permisión del 
Señor: Silos puercos eran de los Judíos, porque ejercían 
UD comercio ilícito, escandaloso y muy odioso ¿ la nación; 
si sus dueños eran gentiles , quiso castigar los escarnios que 
estos hacían ¿ los Judios, insultándolos porque se abstenían 
de comer carne de puerco. 

> Cuando el demonio no puede hacer á los hombres todo 
el mal que quiere , les hace todo el que puede ó se le permite. 

^ En vez de adorar al Señor y admirar su infinito poder, 
son tan ciegos, que apartan de si á su Salvador, negándose 
á recibir la luí del Evangelio. T la muerte de algunos ani- 
males hizo mayor impresión en su corazón, que el milagro 
de haber librado dos endemoniados tan conocidos por toda 
aquella tierra. Alejando de sí al autor de la vida y de la sa- 
lua , y alejándose ellos de él , guedaron mas esclavos de aque- 
llos mismos demonios, cuyo luror temían. Chrtsóstomo. 

7 Caphamaum ; porque, como dice Tbeophilacto , Cristo 
nació en Bethiehem , se crió en Nanreth , y habitó en Ca- 
phamaum. 

9 Los otros Evangelistas , Marcos ii , 2. Lqcas v , 18, 
añaden otras circunstancias á este prodigio. Dicen que no 
pudiendo acercarse al Señor, los que llevaban al paralitico, 
por la grande multitud de gente que llenaba la casa y que 
estudiando sus palabras , teaia tomada la entrada , subteroa 



al tejado , descubrieron una parte de él , y por la abertura 
descolgaron la cama y al paralítico en ella, y le presentaron 
al Señor : lo que prueba una fe muy viva que les inspiró an 
medio tan estraordinarío para salir con su intento. Esto k) 
pudieron hacer fácilmente, porque las casas de los orienta- 
les por la mayor parte no eran , y aun ahora no son sino 
bajas, y sin divisiones de altos. Tenían terrados , adonde se 
subía por una escalera para tomar el fresco á horas compe- 
tentes en el estío. Calmet, in Marc. n , 4 , observa que en 
medio de la plataforma haoia una abertura . cerrada con una 
trampa, y alrededor de ésta una balaustrada: que se habría 
esta trampa para dar luz y aire al aposento que estaba de- 
bajo : y que se cerraba , cuando ei sol era muy ardiente » ó 
para impedir que cayese la lluvia ó la nieve. 

' Como los doctores de la ley le tenian por un puro hom- 
bre, y sabían por otra parte, que el perdonar los pecados 
pertenecía solamente á Dios , le acusaron en su interior de 
blasfemo y de que se usurpaba un poder que era propio de 
Dios. Pero el Señor penetrando sus mas ocultos pensamien- 
tos, les dio bien claro á entender que era Dios, descu- 
briéodoies lo que pensaban en el secreto de sus corazones, 
lo que también es propio de Dios. 

*^ Cual de estas dos cosas es mas fácil: ¿sanar el cnerpe 
de un paralitico ó perdonar los pecados del alma? No hay 
áuái, que el curar un paralítico; porque cuanto el alma el 
mas escelente que el cuerpo , otro tanto son mayores sus 
enfermedades, v mas diricfles de curar. Esto no obstante, por 
cuanto la curación del alma es oculta , y la del cuerpo visi- 
ble y manifiesta, quiero haceros conocer la verdad de lo que 
no está patente á vuestros ojos , por lo mismo que Veis con 
ellos. San Gerónimo. Fuera de esto , los Judíos creían que 
todas las enfermedades son consecuencias y efectos de los 
pecados gue cometen los hombres. Oyendo por otra parte al 
Señor decir al paralítico: 1\ts pecados te son perdonadeif 
hacían en su interior este argumento : Dios solo es el que 
puede perdonar los pecados: Locas v. 21, este dice que 
tiene potestad de perdonarlos; lu^o este se usurpa una po- 
testad que solamente pertenece á Dios, y pw oonsiguiente 



■ Maie. V» 11. Loe. vm, 32.-^ Marc. v, 17. Loe. vn> 37.--« Marc. n, 3. Lac v, la. 



CAPÍTULO IX. 



23 



8 Videntes autem turbas timuerunt, et gloriflca- 
verunt Deum, qui dedil polestalem talemliomini- 
bus. 

9 Et ■ cúm transiret indé Jesús , vidit hominem 
sedentem in telonio , MatthaBum nomine. Et ait illi : 
Sequero me. Et surgens, secutus est eum. 

10 Et factura est discumbenle eo in domo, ecce 
multi publicani , et peccatores venientes discumbebant 
cum Jesu, et discipuüs ejus. 

11 Et videntes Pharísaei, dicebantdiscipulisejus: 
¿ Quare cum publicanis , et peccatoribus manducat 
Ilagister vester? 

12 At Jesús audienis, ait : Non est opus valentibus 
medicus , sed malé habentibus. 

13 Euntes autem discite quid est b : Miserícordiam 
voló , et non sacrificium : Non enim veni vocare jus- 
tos, sed peccatores. 

14 Tune accesserunt ad euro discipuli Joannis, di- 
centes * : ¿Quare nos, et Pharissei jejunamusfrequen- 
ter, discipuli autem tui non jejunant ? 

15 Et ait iliis Jesús : i Numquid possunt filii spon- 
si lugerc , ^uamdiu cum fliis est sponsus ? Venient au- 
tem dies cum auferetur ab eis sponsus : et tune jeju- 
nabunt. 

16 Neroo autem immittitcommissurampannirudis 
in vestimentum vetus : tollit enim plenitudinem ejus 
& vestimento , et pejor scissura fit. 

17 Ñeque mittunt vinum novum in utres veteres. 
Alioquin rumpunlur utres , et vinum effunditur, et 
utres pereunt. Sed vinum novum in utres novos mit- 
tunt , et ambo conservantur. 



8 Y cuando esto vieron las gentes, temieron, y loa- 
ron á Dios, que dio tal potestad á los hombres ^ 

9 Y pasando Jesús de allí, vio á un hombre, que es- 
taba sentado al banco, llamado Matbeo *. Y le dijo: Si- 
gúeme. Y levantándose le siguió. 

10 Y acaeció que estando Jesús sentado á la mesa 
en la casa », vinieron muchos publícanos y pecadores, 
y se sentaron á comer con él, y con sus discípulos. 

11 Y viendo esto los phariseos , decian á sus discí- 
pulos; ¿Porqué come vuestro Maestro con los publíca- 
nos y pecadoras? 

12 Y oyéndolo Jesús, dijo: Los sanos no tienen ne- 
cesidad de médico, sino los enfermos *. 

13 Id pues, y aprended qué cosa es : Misericordia 
quiero, y no sacrificio ': Porque no he venido á llamar 
justos, sino pecadores. 

14 A esta sazón se llegaron á él los discípulos de 
Juan , y le dijeron: ¿ Por qué nosotros y los phariseos 
ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? 

1 5 Y Jesús les dijo : ¿Por ventura pueden estar tris- 
tes los hijos del esposo, mientras que está con ellos el 
esposo? Mas vendrán días, en que les será quitado el 
esposo: y entonces ayunarán. 

16 Y ninguno echa remiendo de paño recio en ves- 
tido viejo*: porque se lleva cuanto alcanza del vestido, 
y se hace peor la rotura '. 

17 Ni echan vino nuevo en odres viejos. De otra 
manera, se rompen los odres, y se vierte el vino , y se 
pierden los odres. Mas echan vino nuevo en odres 
nuevos, y así se conserva lo uno y lo otro K 



es UQ blasfemo. El Seaor los convence por sus mismos prin- 
cipios , y curando al paralitico con sola su palabra , les hace 
ver^ qoe pues tiene potestad pira curar los efectos del pe- 
cado, según ellos creían, la tenia también para curarla 
causa , y por consiguiente también , que era Dios, que podía 
perdonarlos. 

^ No se dice el efecto que hizo la evidencia de este mila- 
gro en el espíritu de los escribas; pero es de presumir, que 
quedaron tan obstinados , como lo eran antes de verle. La 
evidencia de la verdad en corazones corrompidos no hace 
otro efecto ordinariamente , que escitar la envidia , la cólera, 
)a desesperación. Cuando los phariseos no podían mirar los 
milagros del Salvador, los atribuían á artes diabólicas, y á 
secretos de magia : y no tenemos cosa que nos persuada, que 
estos escribas fuesen mas humildes, mas religiosos y mas 
dóciles que los phariseos. Las gentes sencillas del común del 
pueblo^ fueron las que viendo el prodiaio, temieron y loa- 
ron á Dios , por haber dado tal potestad á los hombres. Por 
tal tenían si Señor, por no estar todavía persuadidos de su 
divinidad, bien que esta era una buena disposición para 
creerlo. 

< Los otros Evangelistas le llaman Levi, porque era me- 
nos conocido por este nombre ; pero él á si mismo se nombra 
Matheo v publicano, sin temer declarar el empleo en que se 
hallaba de cobrar los tributos públicos, que era tenioo por 
infame entre los Judíos. Véase el v. 4o del Cap, v. Se lla- 
maba tel&tUo, el banco, la mesa y lugar, en donde se co- 
braban las rentas públicas. 

s (Como consta del Evangelio de S. Lucas v , y de San 
Marcos ii.) De Matheo, el cual siguió al punto al Salvador; 
V para manifestar su reconocimiento é interior regocijo, ce- 
lebró un gran festín, al que convidó al Señor a sus discí- 
pulos y a muchos publícanos y compañeros suyos. Jesucristo 
quiso asistir á este convite, y hallarse en medio de estos 
publícanos y pecadores , como un módico lleno de caridad, 
que no puede curar á sus enfermos , sino sufriendo su hedor 
y molestia. S. Gregorio Nazurzeno. 

^ Quiso el Señor hacer conocer á los phariseos la malicia 
de su acusación, diciéndoles que por los pecadores habia 
venido al mundo; esto es, por aquellos pecadores aue reco- 
nociendo humildemente sus pecados, los deslestaoan y se 
enmendaban; y no por los sanos; esto es , por aquellos que 
teniéndose por sanos y justos , aunque en su corazón ali- 
mentasen la corrupción , el orffuUo y la hipocresía , seme- 
jantes á los frenéticos , parecían fuertes ; pero su fuerza 



consistía en lo violento y grande de la fiebre que loa consu- 
mía. S. Agustín. 

^ Este es un testo de Oseas vi , 6, que los Judíos no que- 
rían entender. El Griego añade «« turáwoutv^ á penitencia; 
y asi lo cita también S. Locas , contando este míemo suceso. 
V. 35, como si dijera : yo estimo mas el sacrificio interior del 
corazón que el esteríor y carnal. Los llamó Justos irónica- 
mente, y en el mismo sentido en que Dios dijo á Adam : Hé 
aquiAdam, aue es como uno de nosotros, Gen, ni , 22, 
porque estos falsos justos se hacían indignos de la miseri- 
cordia de Jesucristo , pretendiendo que la nevase á los pe- 
cadores, y escluyéndose ellos de este número. S. Juan Chry- 

SÓSTOMO. 

fi San Lucas, Cap, v, da á entender que los phariseos 
hicieron esta nueva tentativa ó insulto á Jesucristo por si 
mismos. Mas en el estilo de la Escritura , y aun en el uso 
común suele atribuirse una cosa á aquel, por cuyo mandato, 
consejo ó instigación se hace. Confundidos, pues, los pha- 
riseos con las respuestas del Salvador, se valieron de los 
discípulos de S. Juan para atacarle de nuevo. Y en vez de 
imitar la profunda humildad de su maestro, llegaron estos 
á preguntar al Señor de un modo tan orgulloso, que merecía 
una severa reprensión. Pero el Hgo de Dios se contentó con 
instruirlos , usando de la mayor dulzura y diciéndoles : Que 
los hijos del esposo no podian estar tristes , mientras 
que el esposo estaba en su compañía. Esta es una frase 
hebrea; y así los hijos del esposo, no quiere decir otra 
cosa , qutf sus amigos ó compañeros ; haciendo alusión á la 
costumbre que habia antiguamente, de dar á los que se 
casaban , algunos jóvenes que los acompañasen en todas las 
ceremonias de su boda , y estos se llamaban los hijos del 
esposo. 

MS. En uestidura uiedra. 

7 La versión antigua : QuUa su fortaleza del vestido 
viejo, y es mayor la rotura, 

8 Los odres y el vino. Con todas estas comparaciones quiso 
dar á en tender el Salvador, que sus discípulos, como todavía 
no habían sido renovados por el Espíritu Santo , no debían 
ser cargados con escesivas obras de penitencia. Pero luego 

3ue les fue quitado el esposo; esto es, después de la muerte 
e Jesucristo , su vida fue una continua mortificación. En- 
seña también con esto , que no se ha de atender tanto á la 
mortificación, que se crea estribar en ella precisamente la 
sustancia de la ley, ó que por esta faltemos á los deberes 
esenciales de nuestro propio estado. 



• Marc. n, 14. Lne. v, Í7.— b Thimoth. i, 15.— » Marc. n, 18. Luc. v, 32, 



24 



SAN UATREO. 



18 Hffic * illo loquente ad.eos, ecce princeps unus 
accessit, ct adorabat eum, dicens : Domine , uliámea 
nxMld defuncta est : sed veni, impone manumtuam 
super eam , et vivet. 

i 9 Et surgens Jesús, sequebatur eum, et discipu- 
liejus. 

20 Et ^ ecce mulier , quae sanguinis fluxum patie- 
batur duodecim annis, accessit retro, et tetigit fim- 
briara vestimenti ejus. 

2 i Dicebat enim intii se : Si tetigero tantúm ves- 
timentum ejus : salva ero. 

32 At Jesús conversus, et videns eam, dixit: Con- 
fide filia , íides tua te salvam fecit. Et salva facta est 
mulier ex illa hora. 

23 Et cúm venisset Jesús in domum principis , et 
vidísset tibicineset turbam tumultuantem, dicebat : 

24 Recedite: non est enim mortua puella,-sed 
dormit. Et deridebant eum. 

25 Et cúm ejecta esset turba , intravit : et tenuit 
manum ejus. Et surrexit puella. 

26 Et exiit fama ha;c in universam terram illam. 

27 Et transeúnte ¡ndé Jesu , sccuti sunt eum dúo 
caeci. clamantes, et dicentcs : Miserere nostrí,liii 
David. 

28 Cüm autem venisset domum , accesserunt ad 
eum caíci. Et dicit eis Jesús : ¿ Creditis quia hoc pos- 
sum faceré vobis ? Dicunt ei : ütique , Domine. 

29 Tune tetigit oculos eorum , dicens : Secundüm 
fídem vestram uat vobis. 

30 Et aperti smit ocuii eorum : et connninatus est 
illis Jesús , dicens : Vídete ne quis sciat. 

31 lili autera exeuntcs , diframaverunt eum in tota 
térra illa. 

32 Egressis autem illis "" , ecce obtulerunt ei homi- 
nem routum, daemonium habentem. 

33 Et ejecto daemonio , locutus est mutus , et mira- 
tse sunt turban , dicentes : Numquam apparuit sic in 
Israel. 

34 Pliarisffii autem dicebant : In principe dasmo- 
niorum ejecit dsmones. 

35 Et ' circuibat Jesús omues civitates, et castella 
docens in synagogis eorum, et praedicansEvangelium 
re^i, et curans omnem languorem , et omnem infir- 
mitatem. 



18 Diciéndoles él estas cosas, he aquí un príncipe 
se llegó á él, ;jf le adoró, diciendo: Señor, ahora acaba 
de morir mi hija * : mas ven pon tu mano sobre ella, 
y vivirá *. 

19 Y levantándose Jesús, le fue siguiendo con sus 
discípulos. 

20 Y he aquí unamuíer, que padecía flujo de san- 
gre doce años había, y llegándose por detrás , tocó la 
orla de su vestido. 

21 Porque decia dentro de sí: Si tocare tan sola- 
mente su vestido : seré sana. 

22 Y jolvíéndose Jesús, y viéndola, dijo: Ten con- 
fianza, luja, tu fe te ha sanado. Y quedó sana la mujer 
desde aquella hora >. 

23 Y cuando vino Jesús á la casa de aquel principe, 

; y vio los tañedores de flautas ^, y una tropa de gente,. 
I quehacia ruido, dijo: 

24 Retirnos*^: pues la muchacha no es muerta, si- 
no que duerme *. Y se mofaban de él. 

25 Y cuando fue echada fuera la gente, entró : y la 
tomó por la mano. Y se levanta la muchacha ^. 

26 Y corrió cfeta fama por toda aquella tierra. 

27 Y pasando Jesús de aquel lugar, le siguieron dos 
ciegos gritando, y diciendo *: Ten misericordia de no- 
sotros, hijo de David. 

28 Y llegado á la casa ^, vinieron á él los ciegos. Y 
les dice Jesús : ¿Creis, que puedo hacer esto á voso- 
tros ? Ellos dijeron : Si Señor. 

29 Entonces tocó sus ojos, diciendo : Según vues- 
tra fe os sea hecho. 

30 Y fueron abiertos sus ojos : y Jesús les amena- 
zó diciendo: Mirad, que nadie lo sepa. 

31 Mas ellos, saliendo de allí, lo publicaron por to- 
da aquella tierra *®. 

32 Y luego que salieron, le presentaron un hom- 
bre mudo, poseído del demonio **, 

33 Y cuando hubo lanzado el demonio, habló el 
mudo, y maravilladas las gentes decían: Nunca se vio 
tal cosa en Israel. 

34 Mas los phariseos decían : en virtud del príncipe 
de los demonios, lanza los demonios. 

35 Y rodeaba Jesús por todas las ciudades, y vi- 
llas, enseñando en las synagogasde ellos, y pr^ican- 
do el Evangelio del reino, y sanando toda doienda, y 

1 toda enfermedad ". 



1 MS. Sennor, mi fia es finada, 

* ün principe: Unos lo eran de familia ; oíros por sus 
empleos : este era principe ó jefe de la Synagoga, y se lla- 
maba Jajro. Su hija , j)ara quien pedia Ja salud , era única, 
y de edad de doce anos. Lucas viii, 41. Y en el mismo 
evangelista se ve que aun no babia muerto , solo sí que 
estaba muy á ios últimos; pero le habló asi al Señor, ere- 
vendo sin duda que habria ya muerto al tiempo que le 
hablaba. 

> De está mujer se habla en el Cap. v, de S. Marcos v. 33. 
Easta notar aquí para nuestra enseñanza, que penetrada de 
reconocimiento hacia el Salvador, le hizo levantar una es* 
tátaa delante de su propia casa en la ciudad de Paneades ó 
Clarea de Philippo , de donde era. Representaba esta un 
hombre en acto de estender la mano ¿ una mujer que estaba 
arrodillada delante de él. Y Edsebio Histor, Ecdes, Lib, vii, 
Cap, xviu, testifica haberla visto él mismo. 

* Acostumbraban en tiempo de las mayores aflicciones 
llamar Uoronas 6 plañideras y y estas con voces tristes y 
desentonadas , y dándose muchos golpes , escitaban la com- 
pasión y lágrimas de los asistentes. Para el mismo efecto 
nacían venir en tiempo de luto tañedores de flautas , para 
que formando un concierto fúnebre , moviesen el llanto de 
los que asistían á tan triste espectáculo. Siguieron la misma 
costumbre los Griegos y los Romanos. 

BMS. Viadaqul 

* Sait Lucas vui , 40 , dice : que aun no habla acabado el 
Señor de decir las últimas palabras en la curación de la be- 
morroisa, cuando llegó uno de la casa de Jayro para avisarle, 



que habia muerto su hija. Si esto es así ¿cómo dice el SaN 
vador, que no habia muerto, sino que dormía? Peros! 
atendemos á lo que ejecutó con ella el Señor, su muerte, 
aunque verdadera , se pareció á un breve sueno. 

7 Solamente el po({cr de Dios puede resucitar de muerte á 
vida. Los que hemos recibido heridas mortales en nuestras 
almas, pidámosle que nos tome por su mano, y nos resti- 
tuya á la vida de su gracia. 

" Así le llamaban siguiendo el uso común de los Hebreos. 
Entre los milagros que según Isaías xxxv, 5, debía hacer 
el Hijo de David, era uno el dar vista á los ciegos. Y asi se 
prueba la fe de estos dos ciegos , pues le reconocían por el 
verdadero Mesías, llamándole Hijo de David, y pidiéndole la 
vista. 

9 San Geró?u»o cree que fue la casa de la suegra de San 
Pedro , en donde solía hospedarse el Señor , cuando estaba 
en Capharnaum. 

<o El que hace un beneficio á olro , debe guardarlo en si- 
lencio, para poner asi su humildad á cubierto; pero el que 
lo recibe, queda en oblii^acíon de mostrarse agradecido, y 
esto le pone en la precisión de publicarlo. Por esta razón 
ninguno de los Padres ha reprendido á estos ciegos, por no 
haber hecho lo que Jesucristo les habia mandado , publi- 
cando el milagro. 

<< No era mudo por naturaleza, sino por la malicia del 
demonio. Y asi luego que el Señor lanzó el demonio , em- 
pezó á hablar. * 

" El Griego: ifv£ Aa5, en el pueMo, y gentes que le 
seguían. 



» Mare. v, 22. Luc. Yiu, 41.— ^ Maro, v, 25. Luc. viii, 43.— « infr. xn, 22. Luc. xi, 14.— d Marc. vi, 6. 



CAPÍTULO X» 



28 



i i In quamcumque autem ciYitatem, aut castellum 
intraveritis y interrógate , quis in ea dignus sit : etibi 
manete doñee exeatis. 

it Intrantes autem in domum , salutate eam, di- 
ceníes : Pax huic domui. 

i3 Etsi quidem fuerít donras illa digna, veniet 
pax vestra super eam : si autem non fuerít digna, pax 
vestrajreverteturad vos: 

i 4 El quicumque non receperit vos, ñeque andie- 



ii Y en cualquier ciudad ó aldaa en que entrareis, 
preguntad quien hay en ella digno * y estaos allí has* 
ta que salgáis. 

12 Y cuando entréis en la casa, saludadla, dicien- 
do: Paz sea en esta casa *. 

i3 Y si aquella casa fuere digna ', vendrá ^ sobre 
ella vuestra paz ^ : mas si no fuere digna, vuestra paz 
se *vol verá* a vosotros. 

14 Y todo el que no os recibiere, ni oyere vuestras 




EL ANOfiL AiamClA Á SAN JOSÉ LA EKCAHIIACION DEL HIJO DE DIOS. 



rít sermones vestros : cxeuutes foras de domo , vcl ci- 
vítate , excutite pulverem de pedibas vestris. 

15 Amen dico vobis : Tolerabilius crit temp Sodo- 
morum , et Gomorrlia^orum in dio judícii , quhm illi 
civititi. 

16 Eccc " ego mitto vos sicut oves in medio lupo- 



pulabras, al salir fuera de la casa, ó de la ciudad ^, sa- 
cudí" I el polvo de vuestros pies. 

15 En verdad os digo: Que será mas tolerable • á 
la tierra de los de Sodoma , y de Gomorrha en el día 
(\(ñ juicio, que ú aquella ciudad. 

1 C Vetl que yo os envió como ovejas en medio de 



80 trabajo , sioo como un apoyo de la vida presente. Augus. 

* Hombre de piedad y religión que reciba en su casa á los 
huéspedes y peregrinos, y que muestre solicitud por su sal- 
vación y por /a de sus prójimos. 

^Asi como los latinos para saladar usan de esia fórmula: 
ave ó talve^ y los Griegos de xi^p», del mismo modo los 
Hebreos y Syros usaban de esta 3 So^SuT Schalón lách; 
paz á ti; y con estas palabras se deseaban todo género de 
prosperidades. 

3 De la paz evangélica que le anunciareis. 

* El Griego: tletXjdtrm, etc., ixiovpeufnr»^ en imperativo 
ambos verbos. A la letra : Que vuestra paz venga sobre 
elia , etc, , que vuestra paz vuelva sobre vosotros. 

^ No la del mundo; no aquella ^ue grita paz , paz, no 
habiendo paz; no aquella que yo vine á destruir, sino la del 

' Loe. X , 3. 



cielo, que viene de lo alto: et interra pax haminibus^ 
bonos voluntatis. 

o Y por consiguiente esta paz celestial y divina se ausen- 
tará de aquella casa. 

7 Aunque sea de Israel, tenedla por profana, impura y 
abominable, como si fuera de gentHes. Creían que solo el 
contacto de la tierra de los gentiles los hacia inmundos. 

^ El castigo. Será tratada con menos rigor la tierra de los 
de Sodoma. El que no escuchare vuestra doctrina , tendrá 
dos castigos : el primero , quedar privado de la paz que Ic 
anunciareis: el segundo, ser tratado en el juicio de Dios 
con mayor rigor que las ciudades de Sodoma y de Gomorrha. 
Fue menor el pecado que estas cometieron , dice S. Hilario, 
porque no conocían á Jesucristo; pero es un delito que no 
merece remisión , el no recibir la verdad , cuando se predica; 



26 



.UN MATHBO. 



rum. Estote ergo prudentes sícut serpéntes , et sim- 
plices sicut columos. 

i 7 Gaveta autem ab hominibus. Tradent enim vos 
ÍQ conciiiís, et in synagogis suis flagellabunt vos : 

i 8 fitad pnesides^etad reges ducemini propter 
me, in testimooiuin iliis, et gentibus. 

i9 Cüm * autem tradent vos, nolite cogitare quo- 
modo , autquid loquamini : dabitur enim vobis ¡n il- 
la hora , quid loquamini. 

20 Non enim vos estis qui loquimini , sed spiritus 
Patris vestri , qui loquitur in vobis. 

2i Tradet autem trater fratrem in mortem , et pa- 
ter filium : et ínsurgent filii in parentes , et morte eos 
aflicient : 

22 Et eritis odio ómnibus propter nomen meum : 
qui autem perseveraverit usque in finem , hic salvus 
erít. 

23 Cüm autem persequentur vos in civitate ista 
fu^te in aliam. Amen dico vobis , non consumma- 
bitis civitate^ Israel , doñee veniat Filius hominis. 

24 Non^^estdiscipulussuper magistrum, nec ser- 
vus super dominum snum. 

25 Sufílcit discípulo^ ut sit sicut magister ejus : et 
servo , sicut dominus ejus. Si patrem familias Beelze- 
bub vocaverunt : ¿quanto magís domésticos ejus ? 

'26 Ne ergo timueritis eos ^ : nihil enim cst oper- 
tum , quod non revelabitur : et occultum, quod n^n 
sdetur. 

27 Quod dico vobis in tenebris , dicite in lumine : 
et quod in aure auditis, predícate super tecta. 

28 Et nolite timere eos, qui occidunt corpus, ani- 
mam autem non possunt occidere : sed potiús tímete 
cum , qui potest et animam, ct corpus perderé in ge- 
hennam. 

29 ¿Nonne ^ dúo passeres asse veneunt: et unus ex 
illis non cadet super terram sine patre vcstro ? 

30 Vestri autem capilli capitis omnes numerati 
sunt. 

3i Nolite ergo timere : muUis passeribus meliores 
estis vos. 



lobos. Sed pues prudentes como serpientes, y senci- 
llos como palomas ^ 

i7 Y guardaos de los hombres *. Porque os harán 
comparecer en sus audiencias, y os azotarán en sus 
synagogas: 

18 Y seréis llevados ante los gobernadores, y los re- 
yes por causa de mí , en testimonio á ellos, y á los 
gentiles ». 

19 Y cuando os entregaren, no penséis cómo ó qué 
habéis de hablar: porque en aquella hora os será dado 
lo que hayáis de hablar K 

20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el 
Espíritu de vuestro Padre, que habla en vosotros. 

21 Y el hermano entregará á muerte al hermano, 
y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los 
padbres, y los harán morir: 

22 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: 
mas el que perseverare hasta la fin, este será salvo. 

23 Y cuando os persiguieren en esta ciudad, huid 
á la otra ^. fin verdad os digo, que no acabareis ' las 
ciudades de Israel , hasta que venga el Hijo del hom- 
bre ^ 

24 No es el discípulo mas que su maestro ^ , ni el 
siervo mas oue su señor. 

2o Bastóle al discípulo ser como su maestro : y al 
siervo como su señor. Si llamaron Beelzebub ^ al pa- 
dre de familias : ¿ cuánto mas á sus domésticos ? 

26 Pues no los temáis : porque nada hay encubier- 
to, que no se haya de descubrir : ni oculto , que lio 
se naya de saber. 

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz : y 
lo que oís á la oreja, predicadlo sobre los tejados *^. 

28 Y no temáis a los que matan el cuerpo , y no 
pueden matar el alma : temed antes al que puede 
echar el alma y el cuerpo en el infierno. 

29 ¿Por ventura no se venden dos paiarillos por 
un cuarto: y uno de ellos no caerá sobro la tierra sin 
vuestro padre? 

30 Aun los cabellos de vuestra cabeza están todos 
contados. 

31 No temáis pues : porque mejores sois vosotros 
que muchos pájaros ". 



ó corrompería y alterarla maliciosa meóte después de haberla 
recibido. Los versículos 20, 21 , 22, 23 y 24 del capitulo 
sigfuiente pueden servir de esposicion á este. 

4 Así como la serpiente cubre su cabeza, y espone todo el 
cuerpo, por guardar lo que es el principio de su vida : del 
mismo modo nosotros debemos conservar nuestra cabeza, 
que es Jesucristo , esponiendo todo lo demás. S. Gerónimo. 

* Tened por sospechosos y no os fiéis en cuanto vuestra 
conciencia y vocación lo permitiere, de hombres contraríos 
al Evangeho: porque el odio que le tendrán, prevaleceiá á 
todos los respetos naturales ó civiles. 

s En el dia del juicio , los Judíos que os entregaron , y los 
ffentiles ¿ quienes fuisteú entregados, no tendrán Ja menor 
disculpa. La libre confesión de mi nombre y de mí verdad 
los convencerá , y conocerán que perecieron por su culpa y 
ceguedad ; porque habiendo recibido tantos benefioios , visto 
tan grandes milagros y oído una doctrina tan saludable y 
celestial , rehusaron admitir la salud que se les ofrecía. 

^ El ejemplo de tantos mártires prueba claramente esta 
verdad, y que ellos nt eran mas que unos órganos del Espí- 
ritu soberano que hablaba por sus bocas. 

» Por el ejemplo de Jesucristo y de otros sanios se ve, 
que en algunas ocasiones no solamente se puede , sino qne 
se debe huir del furor de los perseguidores. 

^ De transitar ó evangelizar. 

'^ San Hilario esplica esto diciendo que después que haya 
entrado en la Iglesia la multitud do las naciones, los Judies 



que estén destinados para llenar el número de los santos, 
serán llamados i la misma Iglesia , cuando se acerque la se- 
gunda venida del HHo de Dios. Y así les anuncia en cierto 
mo^o por estas palabras su incredulidad y dureza presente, 
y por último su conversión á Ja fe. 

^ Quiso el Seuor advertir á sus discípulos j que no debían 
esperar ser tratados mejor que él Jo había sido , si le mira- 
ban y respetaban como a su Sefior y maestro. 

3 i'Q'PSyi Baal-xebúb, vulgarmente Beelzebub, que 
quiere decir seriar de ¡a* moscas; porque se creía que ahu- 
yentaba Jas moscas. Y en S. Lucas xi , 15 , se llama BttX- 
iiSovÁ.^ Beeizebul; esto es, señor del estiércol ; porque 
Siat zebál, en chaJdeo y syríaco significa estiércol. Asi 
llamaban al ídolo de Accaron , y en detestación de él fue 
puesto este nombre al demonio. Los Judíos acusaban á Cristo 
que lanzaba Jos demonios en virtud de Beelzebub principe 
de Jos demonios. 

<o L,o que os he enseñado en particular y en un rincón de 
la Judea , predicadlo con libertad por tonas las ciudades y 
por todo el mundo. S. Hilario. Esto hace alusión á lo que 
el doctor ó escriba acostumbraba hacer , pues desde su cá- 
tedra ó asiento decía al oído del intérprete , lo que este re- 
petía después en voz clara y sonora á toda la escuela. Y 
también á que la víspera del sábado desde el tejado ó ter- 
rado de una casa muy alta avisaba al pueblo que se prepa- 
rase, porque iba ¿ entrar el sábado. 

^* Si dos pajaríllos que son de tan vil precio, no dejan de 



• Luc. tu, H.— b Lar. vi, 10. Joan. Xm, \0. Pt xv. 20.— <" Marc. iv, -22. Lur. vm, i7. cf xir, 2.— <' Actor, xxvif, Síí. 
II Reg. xnr. 11. 



CApftDLd I. 



n 



32 Omnifi * ergo, auS confitébttur me coram homi- 
mbus, confitebor et cgo eum coram Paire m'eo , qtii 
in coelis cst. 

33 Qui autem negavefil me Coram homihibüs, n'e- 
gabo et ego eum coram Patre meo , qui in coelis est. 

34 NoUte arbitran quia pacem yenerim mittere in 
terram : non veni pacem mittere , sed gladium. 

35 \cn¡ •» enim separare hominem adversas patrem 
sunm, et filiam adversus matrem suam, et nurum 
adversus socrum suam : 

36 Et ^ inimici hominis , domestici ejus. 

37 Qui <* amat patrem , aut matrem pías qnto me, 
non est me dignus. Et qui amat filium, aut niiam su- 
per me , non est me di^us. 

38 Et « qui non accipit crucem suam , el sequitur 
me , non est me dígnus. 

39 Qui in?enit animam suam, perdet itlam : et 
qui ' perdiderít animam suam propter me , inveniet 
eam. 

40 Qui recipit vos, me recipit : et qui me redpit^ 
redpit eum , qui me misit. 

41 Qui recipit propbetam ha nomine prophets, 
¿lercedem prophet» accipiet : et qui recipit justom 
m nomine justi, mercedem justi accipiet. 

42 Et V quicumque ¡Mtum dedcrit uni ex minimis 
istis calicem aquae fri^d» tantüm in nomine disci- 
puli : amen dico vobis, non perdet mercedem suam. 



32 T6do aquel pQes ^Qé me confesare delante de 
los hombrea, lo confesaré yo también defante de mi 
Padre , que está en los cielos. . 

33 Y el querme negare delante de los hombres, lo 
negaré yo también delante de mi Padre , que está efi 
los cielos. 

34 No penséis ,'que vine á meter paz * sobre h 
tierra : no vine á meter paz , sino espada •. 

35 Porque vine i separar al hombre contra su pa- 
dre , y á la hija contra su madre , y la iiuera contra' 
su suegra : 

36 Y los enemigos del hombre ', los de su casa. 

37 El que ama ápadre , ó á madre mas que á mí, 
no es disno de mí. y el que ama á hijo , ó á nlja mas 
que á mi , lio es digno de mí. 

38 Y el que no toma su cruz * , y me sigue , no es 
digno de mí. 

3d El que halla su alma ', la perderá : y el que per- 
diere su alma por mí , la hallara. 

40 El que á vosotros recibe , á mí recibe : y eí que 
á mí recibe, recibe á aqud que me envió •. 

4 1 El que recibe á un profeta en nombre de profe- 
ta , galardón de profeta recibirá : y et qué recibe á un 
justo en nombre de justo, galardón de justo recibirá ^. 

42 Y todo el que diere á beber á uno de aquellos 
pequeñitos * un vaso de agua fria tan solamente en 
nombre de discípulo ^ : en verdad os digo, que no 
perderá su galardón. 



Capítulo XI. 



Enfia el BaatisU dos de sos discípulos á pregonUr al Sefior,'si era él el Mesías; f el Seffor les manda que consideren sus obras, y que 
bagan relación de ellas al Bantísta. Testimonio qne da el SeQor de su Precursor. Adora la providencia de su Padre , que negándose á 
los soberbios, se descubre y comunica á los humildes. Exborta i todos i qne le imiten y sigan. 



i Et fKtum est. cüm conmimmasset Jesns, pne- 
cipiensduodecimdiscipulís suis, transiitindé'utdo- 
ceret , et praedicaret in civitatibus eorum. 

2 Joannes b autem cúm audisset in vinculis opera 
Cbrísti, miUens dúos de ^iscipulis suis , 

3 Ail ilU : ¿Tu es , qui veniurus es, an alium ex- 
peetamus? 

4 Et fespondens Jesus ait illis : Enntes renuntkte 
loanni qus audistis, et vidistis. 



1 Y acaeció, que cuando Jesús acabó de dai^ estas 
instrucciones á sus doce discípulos , pasó de allí á en- 
señar y predicar en las ciudades de ellos *^. 

2 Y como Juan estando en la cárcel oyese las obras 
de Cristo , envió dos de sus discipulos , 

3 Y le dijo: ¿Eres tü el que ha de venir " , ó espe* 
ramos á otro "7 

4 Y respondiendo Jesús , les dijo : Id y contad á 
Juan lo que habéis oido, y visto *'. 



«star b^o de ana partieuUr previdencia y cuidado de Dios: 
¿como vosotros que por la naturaleza de vuestra alma sois 
eternos, podréis temer que neos mire con particular cuidado 
aquel , á quien respetáis como á vuestro Padre? Sah Gz- 

BÓNIHO. 

< La paz que el mundo desea , la paz terrena y falsa. 

^ La palabra del Señor, es llamada en la Escritura una 
espada espiritual, ad Uebr. iv , 12, trna espada de dos 
fUos , que alcanza hasta dividir el alma , las coyunturas 
y tuétanos; y que discierne los pensamientos y las in^ 
tenciones del corazón. Esta es la espada y dice S; Hilario 
que el Uíjo de Dios vino á traer sobre la tierra cuando por 
su palabra viva y eficaz ^ como la llama S. Pablo, produjo 
estas grandes separaciones, deque se habla aquí; permi- 
tiendo que en las mismas familias, los que abrazaban la fe, 
tuviesen oor enemigos á aquellos de su propia casa , qne re- 
sistían ála palabra de la verdad. Y se cumplid en estola 
profecía de Micheas vii , 6. 

> Esto es, del hombre que me querrá seguir, serán ene- 
mieos loe mismos de su casa , sus mas cercanos parientes. 

* Quien no redbe, quien no lleva de buen grado su erui 
1 sufre los trabajoa por amor mió. Cristo ei el príjner maes- 
tro que enseñó la doctrina de la cruz. 

B El que al tiempo de la confesión de mi nombre en pre- 



sencia de los tiranos, me niega por salvar su vida, perderá 
su alma; y al contrario. 

• A mi Padre celestial. 

^ Recibirá la recomjpensa que merece el que recibe á no 
justo , á un profeta, o á un ministro de mi palabra, porque, 
recibe i aquel que habita en el justo ó en el profeta, j se 
hace digno de una recompensa proporcionada á su fe. S. Juan 
Chrtsóstoiio. 

' De los mas despreciables de mi Iglesia , que no sea reco« 
mendable por las calidades esteriores. 

^ Por la consideracioQ y respeto de ser discípulo mió. 

<o De ellos; esto es, de los discipulos , que eran las ciu- 
dades de Galilea , puesto que arababa de instruir á sus dis- 
cipulos en el monte entre Capbarnaum y Bethsaída. 

<i El Griego: «>;eó|Mro«, el que viene. £1 que ba de venir, 
y todos esperamos el Mesías prometido á nuestros padre8« 
Y todo esto comprendían los Judíos bajo aquella palabra. 

^< ¿Eres tá el Mesías? Bien sabía Juan que lo era, cuando 
dijo : Este es el Cordero de Dios , que quita los pecados 
del mundo; pero para que los demás lo supiesen, toma 
ocasión de enviar sus discípulos al Seüor, para qne viesen y. 
oyesen sus milagros; y por ellos conociesen como teatigoa 
oculares que era el verdadero Mesías. 

AS El Griego: ¿ó»ov«ri, nal SU-mn*, lo que oisy veis. 



•Mare. 
laba vn, 



tul, Sd. Loe. iz, te. et xn, e. u Timoth. n, 11— b Lne.zn, SI 
i4.LQc.n,i4.et»y,Í7.-f Joan.xn, SS.— « Loca, 16. Joan. 



.— « Mich. vil, e.— d Luc. XIV, te.—» Éktc vn, U¿ 
vn, ÍO. Marc. a, 40.— ^ Lac. vn, 19* 



M 



SAK MiTAiO- 



5 GaBci * vídeíA, daudi ambainBt , leprosimundan- 
tur y 9urdi aodiunt , mortui reaurgiUit , pauperes evao- 
gelízantur : 

6 El beatus est, qui non fuerít seaiMlalizatus in 
rae. 

7 lilis b autem a^euntibus ccepit Jesús dicere ad 
turbas de Joanne: ¿Quid fiístism desertum videre? 
¿aruodinem vento agitatam ? 

8 ¿Sed quid eiistis videre? ¿hominem mollibus 
vestitum? Ecce qui aioUibus vestiuntur, ia domibus 
regum sunt. 

9 ¿Sed quid existis videro? ¿propbetam? Etiam 
dico vobis, et plus quam propbetam. 

10 Hic est eniro , de quo scríptum est "" : Ecce ego 
mitto angelum meum ante faciem tuam , qui pnepa- 
rabit viam tuam ante te, 

i i Amen dico vobis : non surrexit inter natos mu<^ 
lienun miyor Joanne Baptista : qui autem minor est 
in regno coelorum , ma^or est illo. 

12 A diebus autem Joannis Baptist® usque nunc, 
reflnum ccelorum vim patitur, et violenti rapiunt il- 

13 Omnes enira propbet»^ et lex usque ad Joan- 
nem propbetaverunt : 

14 Et si vultisrecipere ^ ipse est Elias, qui ventu- 
rus est. 

15 Qui babetauresaudiendi, audiat. 

16 ¿Cui autem simiiem aestimabo generationem i&- 
tam? Similis est puerís sedentibus in foro : qui cla- 
mantes coaequalibus , 

17 Dicunt : Gecinimus vobis , et non saltastis: la- 
mentavifflus, et non planxistis. 



5 Los ciegos ven, los cojos andan , los leprosos 
aon limpiados, ks sordos 0][en, los muertos resucitan^ 
y á los pobres les es anunciado el Evangelio * : 

6 Y bienaventurado, el que no fuece escandalixado 
en mí*. 

7 Y luego que ellos se fueron , comenzó Jesús á 
baUar de Juan á las gentes : i Qué salisteis á ver a! 
desierto? ¿ una caña movida del viento *? 

8 ¿lias qué salisteis á ver? ¿ un hombre vestido de 
ropas delicadas ^? Cierto los que visten ropas delica- 
das , en casas de reyes están ^ 

i^ ¿Mas qué salisteis á ver? ¿un profeta? Cierta- 
mente os digo, y aun masque profeta*. ^ 

10 Porque este es , de auien está escrito : He aguí 
yo envío mi ángel ante tu faz, que aparejará tu cammo 
delante de tí ^ 

1 1 En verdad os digo : que entre los nacidos de 
mujeres no se levantó mayor que Juan el Bautista ^ 
mas et que menor es en el reino de los cielos , mayor 
es que él •. 

12 Y desde los dias de Juan el Bautista hasU abara, 
el reino de los cielos padece fuerza , y los que se la 
hacen *^ , lo arrebatan. 

13 Porque todos los profetas, y la ley hasta Juan 
profetizaron **. 

14 Y si queréis recübv, él es aquel Elias, que ha 
de venir ". 

15 El que tiene orejas para oir , oiga *'. 

16 ¿Mas á quién diré que es semejante esta genera- 
ción? Semejante es á unos muchachos que están sen- 
tados en la plaza : y gritando á sus iffuaJes, 

17 Dicen : Os cantamos, y no bailasteis : lloramos, 
y no placisteis *^. 



* Parece qne en estas palabras les da á entender, que re- 
flexionen y vean el cumplimiento de las profecías, Isaías 
ZUT, 5, i*xi , 1 , ¡raes en eUas eftaba a prometidas á la Igle- 
sia Urna estas gracias en la venida del Meiias. 

* Viéndole morir en una eras, qne s^gun S. Pablo i C^- 
tintítíú 1, ^ pieria un eteániqlo páralos Jud%o$ , y una 
loeura para ioi geniilés. 

s Un bombre inconstante y mudable , que comenzase i 
dudar de la venida del Mesías, después de luiberla anunciado 
tan claramente. 

*ns.¿neblanduratr 

s ¿No es Juan este, que se coatenta para vestirse con pelo 
de camellos, y qne para su alimento se sirve de langostas y 
de miel silvestre? Los que vistea delicadamente, habitan en 
los palacios : y Juan como predicador de la verdad, mora en 
el desierto. 

* Quiere esto decir, que sobrepujaría á los profetas, que 
babian vaticinado la venida del Máias, puesto que le mos- 
traría con el dedo, diciendo : E$ie es el Cordero , ete, 

f Son palabras del profeta BIalachias iu, 1 , que el Hijo 
de Dios aplica «1 Bautista. Allf se lee ante íaden meam: 
pero el sentido es el mismo ; porque el Paire apareció al 
mondo en la persona de su Hijo. 

s San Juan es preferido , dice S. GEaón iifo , á Ioi que ba- 
bian nacido naturalmente de mujeres, no á aquel que nació 
de la Virgen por operación del Espíritu Santo; y esto no 
obstante, cuando babla Jesucristo del Bautista de esta suerte, 
aunque no le prefiere absolutamente á todos los profetas, 

Iiatnareas y demás hombres que vivieron en el mundo , por 
o menos le iguala á los mas grandes que hubo entre ellos. 

* Todo aquel que está gozando de Dios, es mayor qne el 
qne se halla todavía empeñado en el combate; porque es una 
cosa muy difSerente gozar ya del f^uto de la victona, ócom* 
batir por ella. S. Gcaómiio. Otros intérpretes por reino de 
los etehs entienden la Iclesia , y quieren que la compara- 
eioB sea entre la ley de Moysés y la de Jesucristo. Un sim* 
pie fiel en el estado de h Iglesia renovada por el Mesías^ ten- 
M la ventaja sobre el Bautista ; porque verá cumplido en 
mi persona el misterio de la redención del mundo, y gozará 



de su fruto coa mayor virtud y abundancia, que derramará 
sobre ella mi divino Espíritu. 

^^ Porfíe han de hacerse una grande (oersa , los me ha- 
biendo nacido sobre la tierra , aspiran á las cosas del cielo, 
debiendo trab^ar con el mayor empeño para adquirir por 
fueru y virtud, lo que no poseen por naturaleza. S. Ge- 
rónimo. , 

*i Todas las profecías qne habla en les libre» de lee pre» 
fetas y de Ui ley, mimhea á la pecaoaa leí Mesías; y asi 
todas ellas tuvieron so cumplimiento en el tiempo, ea ^Mr 
S. Jaaa Bautista dedaré, que habia ya venido: y en esto 
consiste la prerogativa del Bautista sobre ios otros profeta^ 
que le precedieron. Aquellos anunciaron las cosas que esta- 
ban por venir : el Bautista seüaló y declaró la salud presente: 
en él comenzó el ministerio evangélico, cesando el figurativo 
y legal. S. Geróniiio. 

** Si queréis reeiMr^ lo que os digo, si lo qoereis enten- 
der, él es Elias: porqoe tendrá el mismo espíritu y virtud 
que Ellas. La primera parte del periodo se puede también 
trasladar : Y si queréis comprenderlo, Elias y el Bautista 
fueron muy semeiautes en la austeridad de vida, y en la 
virtud y fuerza del espíritu : los dos vivieron en el desierto: 
los dos usaban un ceñidor de piel. Ellas tuvo que huir por 
haber reprendido á Achab y á Jczabél por su impiedad. El 
Bautista perdió la cabeza por haln^r hablado contra el ma- 
trimonio incestuoso de Herodias con Herodes. Algunos con 
S. Gerónimo son de sentir oue el Señor dio al Bautista el 
nombre de Elias : porque asi como este en la segunda venida 
de Jesucristo vendrá á anunciar, que este Señor ha de venir 
como Juez; del mismo modo en la primera S. Juan fne el 
precursor, que anunció, que debía venir en calidad de Re- 
dentor. Véase la profecía de Malach. iv , S , 6. 

<s Las palabras del Señor eran misteriosas, y se necesi- 
taba de particular luz para entenderlas en el sentido, que 
llevamos esplicado, no en el estra vagante y ridículo délos 
filósofos y herejes, que pretenden la meteinpsicosis ó trans- 
migración de las almas en otros cuerpos. BiERorr. {ji hmne 
locum. 

** Esto parece tener alusión á alguna caacíon popular, A 
juego de muchachos, que se osase entonces. 



" ■ — -» • O'— ■ « — a~ » "» " — —- "- 

• M. auv, S.^et vu I U^ Inc. v», Sl.-^^ Nalacb* qi, U Narp. i, t lii«. vp, 27.-d Haladi. iv« $. 



OMÉMDI^ 



48' Veiál 6itfiii loániíéB-iitqiia «m»'^^"^*^ , nequB 
bibens. et dicant : Dnmonhnli hib«t. 

i9 VeiiAti^IíiMlioiBiiiMiiianéMoai») «Ibttiene, et 
dicunt : Ecce homo voraz, et potator vini , publica- 
nonirn, et peccatoram amicus. Et justificata est sa- 
pientia á fiiiis suis. 

20 Tune ccepít ezprobrare civitatibus, in.cpúbus 
factffi sunt plurímae virtutes ejus, quia non ei|iAeiftI 
pcenitentiam. 

21 j Yae * tibí Corozaln! ] Vas tibí B^thsaidal quia 
siin Tyio» et Sidoüeíactsessent vihutes , qu» iact» 
Mnlmvebis, oUm ib ciKciOy et dnere pcenitentíam 



i9 Vú» el Hijo (M booihitt,.qnefiome y bebe , y 
dicen : He aqui un hombre glotón \ y bebedor 4l 
Tino, amico de publícanos, y de pecadores*. Masía 
sabiduría na sido justificada por sus hijos. 

20; Entonces comenzó á reconvenir á las ciudad^, 
ittl;^ fueron hechas muy muchas de sus maraviUas, 



22 Yerurntamendioa vobis : T][rj99Qt^Sídoniren|ii8- 
sius erit ia die judicii^ qvíhm vobi^. 

^3 ¿ Et tu.Capbarnaum , Qumquid usqae ia coelum 
exAltaberis ? usque in iafernum aescendes. Qui^ si in 
Sodoinis kc\» tuísseat virtutes, quje f^\¡e. sunt in te^ 
forte mansissent usque in hanc diem. 

. 24 Yerurotamen dico vobis^ qvija ten:^ SodonMjiruiq 
rcmíssius erit in dic judicií , quam Ubi. 

25 in illo tempore respondems J^sus di^ : Conñ- 
|aor tibiy Pater, Domine cobü etieme , quia abacon- 
dkti hsc i sapientibus , et ji^udentibus , et revélasti 
ea parvulis. 

26 Ita Pator : ifuopíaAi sic fqit plapitum ante te. 

27 Omnia mihi tracUta suut Íl Paire meo ^. j^t liemo 
novit Filium , nisí Pater : nejue Patrem quis nuvit, 
qilH ^i\im> , et qui^ Toliiarit Filitis re yehuro. 

, 28 Venite ad me omnes, qui.labetratts, et coerati 
estis , et egoreficiam vos. 
29 Tollite ' jugum meum super vos, et discite á 



i8 Boiiqve vim Mm, i]ae ni eonia , ni 
dicen * : Demonio tiene. 








de ti, Bethsaidal 
- dieran hecho las lAi- 
raviUaSy oueháñ sido hechas on vosotras, ya muoho 
ha * que mifaiéran hecho peidteada en cincio y en 
cenizal 

,22 Por tanto os digo : Que habrá menos rigof para 
Tyro y Sidon \ que para vosotras eñ el día del juicio •. 

23 ¿Y tú, Gaphamaum , por ventura te ahearás 
hasta d cielo ? ha&ta el infierno descenderás. Porqué 
si en Sodoma se hubieran hecho los prodigios , que 
han sido hechos en tí, tal vez hubieran permanecido 
hasta este día ', 

24 Por tanto os di^o, que eQ etdia del juicio habrá 
menos rigor parala tierra de Sodoma , que para ti. 

25 En aquel tiempo respondiendo Jesús, dijo : Doy 
gloria á tí, Padre. Señor del cielo y de la tierra, pór- 

3ue escondiste estas cosas *^ á los' sabios y enteikK-^ 
os ** , y ías has descubierto á los párvulos**. 

26 Asi es, Padre : porque así fue de tu agrado. 

27 Mi Padre puso en mis mano« todas las cosaá ^', 
Y nadie conoce al Hijo , sino el Padre : ni conoce lifii* 
guo^ al Padre j sino el Hijo, y aquel á quien lo quiíie- 
re revelar el Hijo **. ' i * 

28 Yenid á mí todos los que estáis trabiyados , y 
cargados ** , y yo os aliviaré. , 

29 Traed mi yugo sobre vosotros ** , y apiiended dd 



* Lm escribas y phariseos príocipalmeiUe. Luc. vu . 80. 
« Ms. Úargantero. 

' Eitaé dos propotfieloaes son tina e^íetdoa, de !• ifua 
antes Jes había dicho por lúedM de uaa plrAMt. lies .da A 
coteoder qiie no había omitido medio alfi:uno para atraerlos 
ád, y hacerles conocer que él era el verdadero Medias. ¿Qué 
dibia hacer yú por mí viña quw no iohapa heeho^^ ísat. 
V. 4- Juan y yo hemos venido por dos Caminos diferentes. Si 
la autfxidad y el ayuno oa parecen dignos de adqüracion, 
ipor qnéno creéis ¿ Joan ae una vida' tan austera, v aue da 
testimonio, de mi » diciendo que yo soy el Mesías f Y si el 
tyunoas parece una cosa muy austera, ¿porqué no me 
creía á mí , que hago una vida comon eotre vosotros? Pero 
la ecooomia que ha usado la divina sabiduría y su admirable 
doo trina, han s'ulo reconocidas por los que son verdadera- 
meóte del uúmero de los hijos de la Sabiduría , por los após-. 
Coles y discípulos, que siendo los hijos de Dios, están con- 
vencidos de ¿justicia, con que yo me he portado coa vosotros. 

$. GEaONIMO. 

* El Griego; ¿•p««», Charazin. 
«MS.Ptópflá. 

* Eran señales de penitencia, usadas entre los Jadfos y los 

5 entiles. El cilicio era un vestido dé teU ó paño grosero, y 
e color oscuro, estrecho y sin priegues: per lo cual los né- 
breesle llaman saco, y asi se llama en los ori^nales del' 
Yiejo Testamento. Lo usaban los Hebreos en tiempo de Into 
y, de calamidades públicas^ y para muestra de maydr sentí- 
miento, ponían ceni7.a en la cabeza- ' , 

7 MS. Quemaií aftoxo áeuen auer fyrú é Sidón, 
.* Sise pregunta por qué el Evangelio no había sido pre-^ 
dicado, y ni se habían obrado todos estos milagros en rptt 
y en Sidón , puesto que Jesucristo declara que hubieran 
oreMlo y hecho penitencia, S. Acnsti?! responde, que lesu- 
cristo Nuestro Señor nos descubrió en estas palabras, que 
son de la misma verdad, la profundidad del misterio de la 
predestinación. Y S. Gkhónimo nos dice, que los juidiosde 
Dios nos son desconocidos : y que los misterios de la con- 
ducta , que guarda coi^ ,<¡aaa uoq ((e los hombres , son ver- 



' dadeitmente impenetrables á nuestra corta y limitada eaj^<¿ 
' cTdad; S. PiiiftL4, lablindo de estos praAinM aieanos ea sv 
darla é lot Romanos eselana, y dice: ¡Oh aUsai da ks rn 
quezas de la sabiduría y ciencia de Dios! jCuániAeoüMoa^Jbíéfi 
son sus juicios , é inapeables sus cammosl ¿No serateme- 
ridad y presunción querer nosotros escadrífiarlos y com- 
preBQerios T - ..— ..^^. 

' En el testo griego se lee : •/u^wow Siv lux^i' r^a «ní/Mpo», 
kuMeran permanecido hasta esie dia. La partícula tw 
forte » es de afirmar y no de dudar ; y así nraeims veees se 
traslada en la Yolgata por utique. Por manera que enando 
se haHa trasladada fOrfé áforsüan, se de^ entender en el 
mismo sentido. Por esta raion en nmebaís traslaciones as 
omite enteramente , y se dice absoíata 6 itrmattvameoté: 
hubieran permaneetOo, 6 huMerun Hn duda permam* 
cido haHa el dia de hoff, 

«^ Los misterios celestiales. 

*i Estos eran entonces los phariseos y los doctores de la' 
Ipy • que ae creían sAios y prudentes. 

*< A ios humildes, como fueron los apóstoles: J>toz reeiUe 
á loe eoberlfioi , y da su gracia á los humildes, jacob iv, 
6. ¿Y esto por qué ? porque asi fue de su asprado. Y porqnt 
como dice á. Pablo Rom, ix, f8 tf 22. Usa de miserieoraia 
con quien auiere , y endurece al que le place. 

«) Para que cémo Salvador del mondo, reparase las ruinas 
del pecado: como médico soberano, curase los perniciosos 
efectos de la picadura de la serpiente : como vida eseociat, 
resucitase á los que estaban muertos : y como lux y resplan- 
dor del Padre, disípase las tinieblas que reinaban entre los' 
hombres. 

<^ Por(|ue solamente Dios puede conocerse á sí mismo. Lo' 
que aqvd se dice, se deite entender por respeto á tas criatu- 
ras , y no por respeto al Espíritu Santo , que procediendo 
del,fli||n, recibe esencialmente de él toda la plenitud del eo- 
noeimiento del Padre. 

M Del peso de vuestros pecados. 

** El yugo de mir preceptos y de mi emz. 



• Las. X, 13.— fc Joann. yi, 16. et vii. «. ^ct ym, 19. ct.x, 15.— • ierco. vi, 16. 



•V* 



*W MK Hmno. 

toe , ^a mitis snnii et himiilifl Md« : et inv^niétís mf*, qae 

réquiem aniímJ)!» yestrís. 

< 30 Jagam * emm menin suave est , et omwmeam 

leve» 



floj, ybwnilde^ ie;oaruw ; y ha- 
liareis reposo para Tiiestraa almas. . 
30 Porqlw mi yugo suaTe esy y mi cargs ligera*. 



Uot pbiriseos ealiunnian i 1m discípulos porque eogian espins en dia de sábado , y et $e1íor los defiende. Cora en silMdo i inó ne 
tenia nna mano seca, probando qne es licito en el dia de sábado hacer bien al próJinM. Sana i un endemoniad* «iego r oindo. A m 
• qne to pedían fse bicíeea «n milagr» en prueba de su mhiUlerio, responde qae sa resorreeeion flgsndn en lonÉs* aerk la jeSal fM 
. pedian. D^n qne los-qie bidercn la voluntad de su Padre, serin sus hermanos, amigos y parientes. 



' I In ^ íllo tempore ablit lesas per sata sabbato: 
discipuli autem ejus esurientes cceperunt vellere spí- 
cas. et manducare. 

2 PharisaBi autem videntes , díierunt ei : Ecce dis- 
cipuli tul faciunt quod non licet faceré sabbatLs. 

3 At iUe diiit eís : ¿Non legistas '^ quid fecerit Da- 
tid , quando esuiiit , et qui cum eo erant ? 

í ^Quomodo intravít in domum Dei , et panes pro- 
positioqis comedity quosnon licebat ei odere, ñeque 
nis, qui cum eo erant *, nisi solis Sacerdotibus? 

. 5'¿Aut ñónlegistis inlege'', quia sabbatis Sacerdo- 
tfl^ in templo saboatum violant , et sine criminé «unt? 

' '6' Dico autem vobis , quia templo majoT est hic. 

7 Si autem sciretis , (juid est ' : Misericordiám vo- 
la, et npn sacrificium : numquam condemnassetis in- 
nocentes. 

8 Dominus enim est Filius hominis etiam sabbati. 

9 Et cúm indé transisset , venit in Synagogam eo- 
niio. 

. iO Etecee homo naaum habefisarídam, el mter- 
rogabanleam , dfcentes : ¿Si lioet sabbatis curare? ut 
aceasarent eum. 



' i En aquel tíempó andaba lesas un dia de sábado* 
por unos sembrados : y sus discípulos, como tuvie- 
sen hambre , comenzaron á cortar esj^g^s^ y á con^r. 

2 Y los pharíseos, cuando lo vieron, le dijeron! 
Mira que tus discípulos hacen ^ !o qne no es Hcito ha- 
cer en sábado. 

3 Pero ^\ les dijo : ¿ No habéis leido lo que hizo 
David , cuando él tuvo hambre , y los que con él es« 
taban? 

4 ¿ Cómo entró en la casa de Dios , v comió los pa- 
nes de la proposición , que no le era licito comer , ni 
á aquellos que con él estaban, sino á solos los Sacer- 
dotes? 

5 ¿O no habéis leido en la Tey que los Sacerdotes 
los sábados en el templo quebrantan el sábado ', y son 
sin pecado? 

6 Pues dfgoos , que aquí está el que es mayor que 
el templo *. 

7 Y si supieseis qué es : Misericordia qtíicrb, y no 
sacrificio : jamás condenaríais á los inocentes ^. 

8 Porque el Hijo del hombre es Señor aun del sá- 
bado. 

9 Y habiendo pasado de allí , vino á la Synagoga de 
qUos*. 

iO Y he aquí un hombre, que tenia la mano seca, 
y ellos por acusarle , le preguntaron diciendo: ¿Si es 
lioito corar en los sábados *? 



. * Us preceptos de la Uy noe^a y la perfecta loutacioa 
de i^ttoristo , soa una cosa peooea para Ja oaturaleza ; pero 
la gracia de Dios Jo vence todo, y lo ¿ace muy fáciJ y lleva- 
dero. Sobre lo coaJ dice S. Agustín estas admirables palabras: 
Cmlqmcra Btru carga M (n^me y abruma , ma* la carga 
de Criitote alivia el peto. Cualquiera otra carga tiene 
peso . mas la de Cristo tiene alas. Si á una ave quitas 
las alas 9. partee que la alivias del peso ; mas cuanto mas 
ta alivies de este peso , tanto mas quedará cosida con la 
tierra. Ves en tierra á la que quisistes aliviar de su 
pesa: restituyeselo y verás como vueia. 

Ei Griego: iJu^f por , lisa no áspera. 

' Uu (Ua de fiesta. L(w ludios observaban tan e^rupulo- 
samente el día de sábado, que 00 trabajaban iií aun en las 
cosas mas necesarias , como era prepatar la comida. Por 
esto vacíos de caridad , y atendiendo solamente á la letra de 
la iey, calumniaban á los discípulos del Se&or^ porque aco- 
sados de hambre cogían en sábado algunas espigas de trigo, 
3¡ue deshacían entre Jas roaíios para comer sus áranos; pero 
esucristo descubre su malignidad con el ejemplo de David, 
que en su cstrema necesidad confió de los panes que habían 
sido ofrecidos al Señor, y que solamente podran comer ios 
Sacerdotes, i Lib. Reg, Cap. xxi, Deuter. xxiii, 25. 

^ MS. Euas que tus disciplos fazen. 

* Le hacen común ó igual i los otros días, porque tiésen 
que degollar las reses, quitarles Ja piel, llevar ia ieña , en- 
cender fuego, y quemar las victimas, todo lo cual no se po- 
día hacer en dia de sábado sin violar Ja ley en apariencia. 

< H\c en este testo no es pronombre sino adverbio, como 



tó ve por el original griego £9< aquL Bien que el sentido et 
•I mismo. Y diciendo el Se&of á Jos phariseos, aqui eOái 
4 este es mayor que el templo, defiende i sus discfpolos, 
como quien dice: Si yb que soy el Seiíor soberano de todo 
el culto csterno, y de su observancia, no los condeno; ¿có- 
mo tenéis vosotros osadía de hacerlo? Al ibismo tiempo les 
declara su divinidad diciéndoles: Que era mayor que et 
templo j y Señar del sábado: y lo mismo hace después» 
vv. 41 y 43, cuando les dice que es mayor que Jonás y que 
Salomón. Y asi les manda que consideren la fuerza que tie* 
nen aquellas palabras de la Escritura Oseas vi , 6, y otros 
ingim: Misericordia quiero, y no sacrificio; para que 
entiendan y aue asi como Ja piedad que usó Achimeiec con 
David acosado de hambre, hizo qne fuese á Dios agradable 
aquello que en apariencia se hacia contra su ley; del mismo 
modo la necesidad en que se hallaban los discípulos, losdis- 

{>eQsaba de Ja profanación del sábado, que lés imputaban 
os phariseos. 

7 Si esta frase es hebraiarao, como muchos qolereo, se In- 
terpreta : Aprecia mas la misericordia que ei sacrificio. 
Condena la hipocresía de los phariseos, que faltaban á la 
ley de Ja caridad, por mostrarse ceJosos observadores de ua 
acto esterno de disciplina, 
s Esto es , la Synagoga de la ciudad. 
' Esta pregunta de los phariseos csti llena de malignidad 
y de veneno, y solamente buscaban algún pretestopara acu- 
sarle : porque su tradición no permitía el ejercicio de la me- 
dicina artiücial y natural en dia de sábado, %iM en caso de 
estrama necesidad , y ellos la aplicaban á las curaciones ml^ 
Jagrosas. Luc. xui , 14, Joan, u, 19. 



■ I ieaa. v, 3.— b u^ a, ÍS. Loe. vi, 1.— « 1 Reg. xxi 4.— < Numer. wvm, S.— • Levit. xxiv, 8.— ir Oseae vr, 6. ' 



ii lMeaitteiBdiihillit"!¿QaisferHeKToU8lKH 
■lo, <p hibett ovem uaam « el tñ cecideiit bsc lab* 
batís in foveun , nonne tenebit , et le?ab¡t eam ? 

i2 ¿Quantfr ftMgte' melier esC hom&OTef Ita^ie 
ficet sabbtUs benefioere. 

13 Tune ait homini: Bitende mtnuní tnam. El es- 
tmdil, et restitiita tsl saDitátt sScut alten. 

14 Exeonies autem pfiarínrt, oonriUam liMáebail 
advetsns «nm » ^inooÉDd» perdtfcnt enm. 

1$ Jesusaatem seíena reoeasit inde: el séouli aunl 
eoíD multiy et curavit eoB omnes.' 

ifS fit prttc^ eis BemanifestiMi eam bmML 

i7 Ul aAnpleretur quod dictum eat per Isaiam 
propbetam , dkenteaa : 

i8 Ecce ^ puer meas, oaem elegi , dileetu^ meos, 
in quo b^e oomplacoit anniMB me». Potiam spiritam 
memn super eom , et jodieíam gentíbus ittntiabil. 

19 Non Gontendet, De((ue clamatit^ ñeque audiel 
aüquis in plateid tocem é^us : 

20 AnuHUnem «¡nattatam nonconlHnget , etlhrom' 
fumittans non extmguety doñee ejidat ad victorian 
judioiiim : 

21 Et in nomine ej«s gentes aperriMint» 

22 Tune oblatus est eidaBroonium habens, encoa, 
et matus, et eitfafit eum , itá nt bx|tterelnr, et Yide- 
ret. 

23 Et stupebant omnes turbe, et dicebant: ^Nom* 
quid hie est Filias Daiid? 

24 Phannei "" autem audientes , dixenmt : tile non 
cíídt dnmones nist iá Be^ebnb principe dmnonio- 
itim. 

25 Jesús autem sciens cogitationes eorum , diiit 
eis ' : Omne regnum divisam eontra se , desoiábitur : 
et omniseíTitas, Tei domus dinaa contra se, non sta- 
bit. 

26 Et si satanás satanam ejicit, adversüs se divi- 
sas est : ¿quomodoergo stabit regnum ejus? 

27 ¿El sí ego ÍB Beelsebnb ejido dflBmonea , fiiiir 
¥6Strí in quoeiiciant? Ideo ipsi judíeos Teatri wunt. 



li T élles dyo: ¿Qué hombre. babri doTopotpM, 
que tenga una oveja, y ú esta cayere el sáliado '^t 
un oyó , por ventura no echara mano , y la sacara? 
1 42 ¿Puescoáato mas vale un honUNre i|ve upa 
oveja ? Asi que licito es hacer bien en sábados. 

13 Entonces dijo al hombre : Estiende tu mañou ¥> 
étla eatendió, y Ufüe restítinda sana como la otra« 

14 Mas los pharíseos saliendo de allí» ooasulta^n» 
oontca él , ¡oomo le haiian morir * . 

- IS Y iesásaabióndolo, se retiró de aquel lugar ;.]í: 
fueron muchos en pos de él , y los sanó á todos' : .¡i 
iñ Y lesmsndó» que no le desoubrieoeii. ' ' 

17 Para que se cumpliese, lo que íne 4íehp por eli 
profeta Isaías, gue dice ': ,^ 

18 He aqui ^rai siervo * , que escogí, mi amad^. 
en quien se agradó mi alma. Pondré mi espíritu sobre 
él, y anunciará jtfsticia* alas gentes. 

19 Noconumdevá,mvdeesrá^1ltoirá aíagunosiii 
voten^lásphEaa: 

20 No quebrarálaoaiíaque.está cascada*, niiapa 
mi la torcida que humea, hasta que saque á.victJM 
na eljuieSo *: • 

21 Y las gentes esperarán en su nombra.. i 

22 Entonces le trajeron un endemoniado , cie- 
go y mudo, y le sanó , de modoque habló y vló. 

23 Y quedaban pasmadas todas las gentes, y ú^ 
dan r iPor ventura es este el ffijo de David ^®f 

24 Mas los pharíseos, oyéndolo, deciaii : Este nai 
lama los dembqios sino én virtud de Deelnhnb prfn- 
dpe de los demonios. 

25 Y Jesús sabiendo los pensamientos de dios , lea 
dyo : Tbdo rdno dividido contra sf mismo, desolado 
será ^* : y toda ciudad , ó casa dividida conln d nás^ 
ma, no subsistirá. . «i 

26 Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra d 
mismo está dividido: ¿pues cómo sutisistirá su 
rdno**? 

27 Y d JO lanzólos demonios en virtud de Beebe- 
bub, ¿en vntud de quién los lanzan vueatros hlüoa ^f 
Por eso s«rán ellos vuestros jueces. 



< Estos honbres taa edoaos de lis obiemociai legales. 
BO teaiaa escrftpuio de forauír deti^ios de muerte cootrt el 
Sdvador eo día de dMo. Acasaa á los disdpciJos como 
viobdores dd sábado, porqae cogieroB aau espigas de tri- 
go ea la araveoeeeaidad | nambre que padecían;, y cuando 
se trata de condeoar I aa iaoceote, gritan sin escrúpulo; 
fias morir 4 w hambre» crucificóla.: Inc ^zm, 21. 

* Los que padecíao algún achaque. 

s JsAUS ZLU , 1 , cavo testo aun segas la letra pertenece 
á JesQcrisUi. Aqd el Rvaoigi^HÉU lo pone eon alguna diver- 
sidad en cnanto I lai palabras. 

• UB.Añeelmyniérw 

SBlSalvaimr, que hecho honlbretotaólft forttMAssier- 
ve , sia d<^ar de ser ffijo de Dios , y consubstancial al Padre^ 
PMtt0.n,6. 

^ US verdides de la ley nneva y dd Evangelio, y esto 
sin mido de eonliendas y tomultes, pentne Heno de dtüsura 
aa cesará de piedietjr la verdad. 8. AaaasT. 

7 NS. No cníenfmráy rU metra «oces; 

• Por esta caiía caBcad4 entienden los Padrea i los Judíos, 
qae habíai) descaeado , y estaban tan endebles como nna 
ea&i toda quebrantada , y paredéndose á la mecha de una, 
eandeia cuando apagada ao alumbra, ftao aue ?mmea: 
paesaunqoe habían perdido ya la luz del Señor, esto no 
obstaate bdavfa conservaban su rellaion. S. AcusTtif y S. Ga- 
aósuo. Esto puede entenderse de la dltima desolación de 
los Judies por los Romanos, 

* Hasta que la verdad de só ptedicadon y doctrini^ brillé. 
sobn toda la tíerri. S. Gcaéiv^p, HasU que en d ultimo 
jnide triunfe perfectamente dé iodos m enemigos. Sah 
Aotisna. 

^ Bl poddo, qoe «a mu seadDo qoeloi phariseos,y qué 



estaba sin preocupación alguna contra Jesucristo, admirado 
de iu obras que veía, preguntaba ti aquel era el Bija ié 
David; esto es, el Mesías ooe esperaban .y que segua las 
Escrituras debía proceder dis la familia de David. 

«» MS. Derraygado será. 
* <^ Como sí les d^era : No bay cOsa mas fberte que nn rdno 
mhv unido, y lo mismo sucede con unH ciudad y nna casi 
partfcüUr ; pÍRo en entrando la división , cootad coo su rm- 
na inevitable, ^t vo lanío lof demonios en virtud del demo^ 
¿io, se signe qi^elos unOs ton coútrarios i K» otros, y de 
aguí resultará que su poder no podrá subsistir. Sai^ Casfr- 
sosToao. 

4* Algunos entiendes por estos á los mismos apártoíeá,' 
ooe eran indios, y deseendieates de judíos; y asi les dice d 
»eHor: ¿ Por que no acosáis á mis disdpulos, que laniaa los 
demonios, y me acnaiis á mi? ¿Por qué me condenáis , ]m'¿ 
tüflcaodo a mis discípulos , cpe no bacen nada sido por d 
poder aae yo les be dado t s. ArtAiiASio , S. Hiuaio , Saw 
CHatsóSTOHO. Otros entienden á los ezordstas de los mis^' 
nos Judies. Véanse íet Hecha de loe apdeMes xit , i5. 
Salomeo ftie el primero que los instituyó. Jo^bpbo, AiOli: 
Ub. vui, Cm. II, como si dijera el Sefior: ¿Cémodena 
que 'yo lanko los demottios en virtud de) demonio, si reéoncb-. 
ceis eb vuestros bijos, que'esta es obit de virtud di>tnS?Pd 
tanto si ellos los ecban por virtud divina, babeís de confésaif 
necesaríámtnte que lo mismo me sucede á mí , y tonfeéaodo 
esto, babeis de creer, que ba llegado á vosotros el reino do 
Qios, y que yo soy el Mesías qne espérala, puesto que vues- 
tros ^fetas os ban dado por seftal, para que le reeonoá- 
eáis. estos mismos milagros que me vds obrar. Y asi dioif 
eerán 9ue$$rot /uecee , y condenarán vuestra incredp3idiir|f. 
duren; 'J ^' 



zai,4.-ilsii<aull.-> 



.Lai.sii lb.BtfprdB,Mi^ iJm^u, áz. 



Sl2 sAN'iMn 

t8 ffl átttéaegoiiispMtt M ejieíp d«ibim«s, igi- 
tiir ^en^t id vo» regttiim Deí. 

21 ¿AlitmioiiHMlopotestqukiquamiBlnreiniQm^ 
fffltis, et ma 6JQS diiiperé, oidpdás aUÍg&V)«rít 
f(frteni? et tone domum íHmb dii-ípiet 

30 Quf non est meemn, oontra me esti et qmnóík 
eongreMniecum, spárgit. 

31 Ideo'di(X)yobiÉ: (Hnwpeoiuitttm^etblatpfaa*' 
ntía taBÉfttetor hoimdilws^ spinÉiu antaoi bte(te-, 
mía non remittetar. 

32 Et quíniínque dií erit verbpQ tícmtn filiumiio- 
úáokt réaktaltir el : qui autem dixarii contra Sp- 
rítum Sanctum , non remittetur ci n«|Uja iii Iiqg ^hh 
o«lo, iie^ in fetnro. 

is Aut fadtt arlKñem bonam y «t fruetum ejoB lio*- 
num : aut facite trborem malam , et iruetum ejua uxa*- 
mm ; úqMem ex froeta arbor a^wadtur. 

34 Proffenies viperanira. ¿quomodo^ttlestis hooa 
kNfui j cum sitia malí ^ ? ei abttitdaatta eoim oordis os 
loqtiftaf. 

35 Bonusbomodebonotbesauroprofort.koiw.: at 
malus homo de mak tbesaoro j^roferl joaia. 

t6 Dioo autem vobis quoniam omne verbui» oUo^, 
aum , ^od locuti fuerínt bomines, reddent rationem 
/ éeeoindieiiidícii. 

37 Ex Tema enioi tciia juitifícaberia et ei verhla 
IBS oeadeomaberis. 

•Jg Itee 9eit>eiideniiit ei quídam da aoribia et 
pharís»is, dicentes : Magister, voliniiua k te Bignum 
ndere. 

3i Qoi reapondana aít illi»"^ : Generatio aiala , et 
adiHeni aígmim qfutíii : et signo» oon dabitur ei» 
nlsí aignum ^ JonaB propbetae. 



2S Mas ai ya lanaa loa deaaaoiea por al eapiñtude 
Díoa, dartaneme á voeotnoa ba Ut^E^do el reino da> 
Dios. 

W lO eóno puede akuoa entrar en la oasa del 
fuerte *■ , y saquear sus alnajas» si prifloero na bubierfl 
atada ai Marte ? 7 entonees saqvaará au cas^L . 

30 El que no es eeaflaigo , qootí» mi es ; y etqf«9 
da allega oaMiígo , e^paroe K » 

31 Por tanteos idigp: Tod» pecada yjbla&iemia* 
sarán pardeoMliM i los bombres, ipfiís^ la Ua^feipia 

*del espíritu no será perdonada ^ 

38 Y todo. el qne dijere. palabra cpatra el híje del 
banbre » perdonada le . sari ^ : mas el q«e la;d^ere 
contra el Espíritu Santo, no sele.|»erdokiará aí euieat^ 
si^,meBelotro\ 

d3 O baoed el árbol bueno , y su fruto bueoo ; ,< 
baced el ¿ko\ mak» ", y su fruto malp ' ; porque 
árbol por el fruto es oonocido. 

34 Haza de víboras, ¿oémo podeia bablar cosas 
buenaB, siendo nlalos^.porque de.Ja abundancia ^^ del 
oeraion babla la.boca *S 

35 El hombre bueno del buen tesoro saca.bueoaa 
cosas *h maael boinlbra.malo é^ imlH^m^ saca ma- 
laacoaas. 

3ft Y dígooa, que de todapalabra o^sios^ *' , que ba/* 
blaren los nombres , darán cuenta de ella en el dia del 
juioíor. 

37 Porque por tus palabras será^ justidcado, y. por 
tus palabras aenls condenado. . 

38 Entonces le respondieron ciertos escribas y 
phariseos , diciendo : Maestro , queremos ver seo» 
detí", . . . , . 

30 El les respondió diciendo : La generación mala 
y adulterina *' señal pide : mas no le será dada señalf 
sino la señal de Jonás el profeta. 



iU~ 



«ISTfosOlolMi^^aM patat^jeU» « arfeiumígo, y 
4)díUrl#ilpNiaéieitrala8«iBai,detoil raeoDsear 4u' 
soy el Boborano Seoor, poaslo qm ao.luy otra .yie pu«U! 
hacer uaa obra como esta. Asi que teaed por cierto que aa 
llegado á Toeotros el reiao de Dios, puesto qoe Teis al demo- 
aio Teaeido y despojado. Ei fkerte de qniea ae habla aquí, 
as el damoaio, que lo es coatra los pecadores que Tolunta- 
líimaRla se ^^a W ci^cIavos. Los pecadores y los iofleles 
i|ia tu M<^&4 p iM armas de que se vate para engallar y 
faaqp i los hombres. La palabni griega ^In y la oprres- 
pondieote hebrea iSd f^ü* sigoillca armm, muebles^ apé- 
r&tú^ inttrumerUos , etc. Jesucristo por medio de su eacar- 
aafíRn at6 4 este tm^, y le despojé de sos armas y afolas, 
^i^aídoie al poder de opooersa a los fieles que le quería^ 
seguir, y sacandopos i iodps de su esdayituíd. San Caat- 
aósTOvo, 

< Vinguko puede servir a Ím señorfiá, l^os aue no es- 
táp .unidos eon J^ucristo por el espíritu de fe y de caridad» 
ion contra d¿, y por coosiffoiente del partido del demonio 
sil apakario. Y esto es ▼erdadaramenia disipar ó esparcir! 

> Aaoal • que coopciendo claramente las obras de Dios^ y 
aa puoieod» dudar de la diaioa virtud tm las produce » lu 
calitOMiia por ao principio da aoTídía o de maUanidad, no 
pnade aipe^ ni ea esta ñi¡^ ni ea la qtra el perdoa^ S, Ge 
aomno. 

' l^ BUafepMa 4«1 espíritu ; esto ea« contra el Espíritu Santo^ 
eepio «e daclara en el varslculo siguieata. £1 testo griego 
añada ^m i^fifimt é loskamftre^. 

^ Lo que difiíi &^ Pablo áe si mismo en la Epislola 1, i 
ISuaetheo. Cap. i* i$, pqade servir de ilustracipp y po- 
ateaiario a esta lugar. 

7 Los phariseos veían los milaaros de Cristo hechos an 
iK^neficip de los hombres » coaociaa la fuerza de estas gracias 
dfl Espirita $aato» y sip aujibargo contra su propia coocieoT^ 
cía Ips atribuiao ai poder del demonio. La misma tus del sol 
be cegíiba., y m mismo ardor los endurecía. Ciegos pues* 
^batmados y olajifemos contra él Espíritu Santo, no parece 
las quedaban ya medios para su arrepentimiento y perdo^» 



Por esla aladéal Sifiar, fw aiiisi^aaaü^iia aa párdámrá 
,nie»e9íeéipt§ui4Helifíro:m»qakn decir qaeaaaabv 
solutamente irremisible, sino que casi jamás se penlona: 
porque esta misma ceguedad y dureu es por si misma ei 
castigo del orgullo y de la envidia diabólica, que es su ver- 
dadero priocipio; y asi se ve, que empató i castigarlos aei 
abajo , entregándolos á un reprobo sentido. Hubieran podido 
conseguir el perdón, si hubieran hecho penitencia; pero el 
fruto ordinario de su peéado en un espmCd dehapeaftén- 
cia. Lo aue indinó I S. Acüs-rm de Verb. Da». 5anii. tt, 
nov. edít, 71 , Cap. xii, Mm, M, á eateader por esta 
blasfemia contra el Espirito Santo, la impenfteaeia ftoal, 
que va acompañada de la desesperación de la misericordia 
de Dio». Tai es la esplicacion de este testo difteil, eooforma 
á la doctrina de los Padres , en especiaf S. Athaitasio , fiAü 
AoosTizf y Sto, Tomas. 

« Ei Qríega j ^«wrpóf , carcomido. 

* Reconoced y confesad que aquel árbol áS buenp . oué 

K reduce buenos frotas, y al contrario. Por lo cual sí al ma- 
lo as Bialo, f o puede hacer obras huenas. Y sí las obras 
ryo he hecho son buenas, no puede ser ka autor el diar 
„ ; porque lo que es bueno, no puede proceder de un prio<- 
cipio que es malo; y al contfario. $. GKaóamo. 

«aMS.BaiaftMdaMi^alo. 

^* ¿Cómo podéis hablar, teaieado al oorasoataa eorrompv* 
do y lleno de veneno? 

1^ El Griego, tíic Mi>/»a¿a«, del corazón . 

<i MS. Baldera, Palabras ociosas son aquellas, de las ctra- 
lasoinguo provecho saca ni el qué las dice, m et que las 
oye. S. Gaaónmo, 

^^ Bstd es, queramos qhe hagas algún m!la(fra Si estabad 
vÁeodo los que opraba elSeSor continuamente; ^por qné pi- 
den ahora uno nuevo para rreer en élt Es porque boscabau 
aa naevo protesto de calumniarle sin ánimo de reodirsa 1 la 
yerdad. S. Geaór^mo. 

» Adúltera, por haber ab)ihdonado al verdadero esposo «M 
sus almas, por su ínfidellaad pasada, y por su iocreduTidad 
iwepte. 



• Mare. m» SS. Lae. xa, 10.~l> Lis&. m, 4Si-^ liOr. x?ti áAAL m ML I CarlaHk i#ia..-4 Itm» •* t. 



eAMTirtoin. 



.13 



40 Sieut enim fíiit Joñas in ventre ceti tribus die- 
bos , et tribus noctibus; sic erít Fiiius hominis in 
oorde teme tribus diebus , et tribus noctibus. / 

41 Yin * Ninivits surgent in judido cum genera- 
tlone ista , et coiláenmabunt wm : qaia pcenltentiam 
ecerunt inpr<edicatione Jon«. Et ecceplus quilín Joñas 
hic. 

42 Resina Austrí surget in judício cum generatio- 
ne ista , et oondeumtbít éeam * : qnia venit k íinibus 
teme au(fire sapientiamSalomonis. Et eeceplüsqulim 
Salomón hIc. 

43 Gum ** aüteni hnnmndasipiritus exierít ab ho-^ 
mine, ambulat per loca árida, quftrens reqviem , et 
non invenlt. 

44 Timcdieit : Revertar in domum meam , unde 
ffidyi. Et veniens invemt eam ncantem , soopis mun- 
datam , et omatam. 

45 Tune vadit, et assumit septem alios spiritiH se* 
eum nequiores ae, et intrantes habitant ibi« : et finnt 
nonaiíma bomínis ütiiis pejora prioríbin» Sic«rítet 
generationi huic pessimaB. 

46 Adhuc * eo loqueóte ad tvrbas, eoce matereius 
et fratres stabant foris , quiBNQtes loqni ei. 

47 Dixit autem ei quidam : Ecee mater toa, et 
fratrea tuí ferís stant querentes le. 

48 Atipae respondeils dieentt iibi, ait : iQim ast 
mater mea , et aui sunt fratres mei? 

49 Et extamíona manum in discipok» siiob, ditft : 
Efitñ mater mea , et fratres mei. 

50 Quicumque enim fecerít Tolontatem Patria mei, 
qiiiiiaemiíseat; ipie mena frater, et aoror i et mater 
eaL 



40 Porque así como Jonás * estuvo tres días, v tres 
noches en el vientre de la ballena ; así estará el Hiio 
M ii^bre tres dias, y tres noches en el corazón de 
la tierra •. 

41 Los Ninivitas se levantarán en juicio con esta 
generación, y la condenarán : porque hicieron peni- 
tencia por la predicación de Jonás. T he aquí en este 
lugar mas que Jonás '. 

42 La reina del Austro^ se levantará en iuido con 
esta generación , t la condenará : wram vino de los 
fines de la tierra a oir la sabiduría de Salomón. Y 1m 
aquí mas qtse Salomón <. 

43 Guando el espíritu inmundo * ha salido de un 
hombre % anda por lugares secos * , buscando repo» 
so, y no le halla. 

44 Entonces dice : Me volveré á mi oasa , de don** 
de salí. Y cuando viene, hállala desocupada, barrida, 
y alhajada. 

45 Entonces va*, y toma consigo otros siete * espí* 
ritils peores que él, y entnuí dentro, y moran allí: y 
lo postrare de aquel hombre es peor que lo primetw. 
Así también acontecerá agesta genemciea niuy mala. 

46 Guando estaba todavía hablando á las gentes, 
he anuí su madre y hermanos estaban fuera, que lé 
qnenan hablar. 

47 Y le dijo uno : Mira que tu ooadíe, y tuslMr* 
manda *® están fuera y te buscan. 

48 Y él respondiendo al que le hablaba, le d^ot 
¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanea *^? 

49 Y estendiendo la mano hada sus discípulos, 
dijo : Ved aquimi madre , y mis hermanos. 

50 Porque todo aquel que hidere la vduDtad de 
IBÍ Padre queestá en loa ddos; ese es mi hennano^ y 
hermana y y «adre**. 



* Pasados los cual» oú resurrección poadrá ea rnit 6tí- 
dencia indubitable la verdad de mi palabra, fistos tres dias 
y tres noches se deben entender por bt tarde del viernes, 
Iodo el sabido, y la mafia na del domingo. 

* Dentro de la tierra. Modo vulgar de aspliearse, porque 
el sepulcro del Señor, abierto en una roca , mas bien estaba 
sobre la tiarfa. qua ea el eorasoa de ella. Paedo ^mbien 
eateoderse del limbo de los santos padres» Ó seno de Abra- 
ham, adonde baj^ el alma de Jesucristo. 

s Véase la nota al ▼. 6 de este Cap. El original griego 
iat útuestra que el latino Hle es advernío y no pronombre 
demostratifo: y lo mismo en el Terso siguiente. 

* La leiaa da Sabá. Uaos intérpratos poaen sn reiK> «a la 
Arabia Feliz, y otros la haeea reina de Elbiopia r da Bgyi^ 
to. JosBPHO Lüf. il. Ántiq, BsTaABON dice Lib. zf ii , aue 
fue esta la. corte de Bthíopia : im Si vh lUptrTov aUftowtao 

eórté y la dudad mayor de la Ethiopia^ que tiene el 
minno nombre que la isla. Josepho ajíade que el rey Cam- 
byses le mudó el nombre de Sabá ene! de Meroe, en ntemo- 
ná de sn henoana que se llamaba asi. 

* Jonás era el siervo, y la figtira : yo e! SéBor, y la verdad 
figurada: la sabidaria de Salomón era una sombra, una oe- 
quefia centella del que es la eterna sabidoria del Padre, w- 
mAs de esto: Jonás fue á predicar penitencia á los Ninivitas, 
y se convirtieron por su predicación: Salomón no fbe á buS" 
car á la reina de Sabá, sino que por el contrario esta vino 
en busca de Salomón píor oir su saoiduria : ¿pues qué escusa 
podréis alegar, cuando en el día del juicio os proponga estos 
ejemplos, el que viene en busca vuestra para alumbraros y 
convertiros, el mismo que tenéis aquí presente, siendo ia- 
eomparablemettte mayor que Jonás y que Salémónt 

* El demonio. 

^ La opüiloii común de les Judíos era, que los demoaios, 



cuando eran lanudos de loa hombres, se retiraban á lugares 
desiertos y solitarios ; pero que si votvian á hacerse dueños 
de ellos los atormentaban con mayor furor. 

* Bstos lugares secos , según la esposidon de mucáios 
Padres , araa figura da los hílales á donde el demoaia se le» 
tiraba por algún tiempo « cuando k» J«dios pennaDeeiaa fia» 
las á Dm, y se coaverkúa A él de oorazoa. Pero a/^ liaUando 
alli descanso, porque á los infieles los tenia por suyoa^ 
j su furor se dirigía principalmente contra el pueblo ae 
Dios , resolvió volver á su casa; esto es, á la misma en que 
ya antes había habitado, y la encontró vacia. Quiere decir, 
encontró á Ids Judíos vados do espirita y de caridad , i 
asidoa iolaiÉanta á bs esteriorídadaa de svaoeraaMiiias, y a 
la magnificencia de su templo y sacrífidos. Y lomando okaa 
siete demonios peores que d primero, volvieron i habitar 
allí. La estrema ingratitud de los Judíos obligó á la justicia 
de Dios , á une los abandoaasa á ua estado muebo oías te* 
nesto que el primero, pero proporcionado al abuso horrible 

3ue habían hecho de las inmensas gracias que babian red- 
ido; y de aquf provinieron el abandono y calamidad que 
después esperimentaron. S. GsnÓKiao , S. HtLAaio y el Caav- 
sóSTONO. Este mismo estado se puede aplicar al cristiane^ 
que después de haber logrado reconciliarse con Dios, da en- 
trada nuevamente al demonio en su alma , y eae en un es- 
tado mucho mas funesto y deplorable que el que antes teaia. 

9 Gran número de espíritus. MAac. v. 9, xn, 9. 

*^ Los Hebreos llamaban hermanos á todos aquellos qaa 
eran de un mismo linaje y parentela. Véase el Capit, xt, 
S5, 86. 

^* Con estas palabras dio á eutender d Salvador que cuan- 
do se trata de anuudar la verdad del Evangelio, ban de ca- 
fiar todos los respetos de la carne y de la sangre. 

** \ Qué palabras tan llenas da consuelo para los verdade- 
ros servidores dd Señor! 



• lottse m« 8.-A tu Reg. x, i. n Paraüp. a, i.—^ Lac xi, 14. -' u Petr. a, 90.—* Xaiv. «, U. Lae. vm, tO. 



34 



|U9 jlATHfiO, 



Pra|N>]i6 al Sefior diversas paríibotafl: h del senbnHlor; )• de le afrieilten} la del cnno de moelasa ; Je de la levadva ; la del teeofe 
escondldp; la del comerciante que bosca perlas de nacho valor;]a de la red echada en la mar; y el óisDie Seflor por li mayor parte la;^ 
esplica. Pasa á predicar á su ciudad de Nazareth, j los de la ciudad se escandalizan, 7 no le reciben. 



1 in iUodie exiens Jesús de domo, aedebat boous 
mure. 

2 Et * congregáis sunt ad eum turbas multas itaut 
in naviculam aecendeos sederel : et omnis turba stabat 
in litore : 

3 Et locutus est eis multa in pambolis, dicens: 
Bcce exüt qui seminat , seminare. 

4 Et dum seminat , qute^m cecideruntsecusviam 
et yenerunt volucres coeli , et comederunt ea. 

5t Aíia autem ceeiderunt in petrosa , ubi inm Iuh 
bebant lerram multam : et continuó exortasunt, quia 
non habobant altitudinem teme. 

6 Solé autem orto aestuaverunt : et quia non habe- 
bant radicem , arnerunt. 

7 Alia autem ceeiderunt in spinas : et oreyenmt 
spinae y et sufTocaTerunt ea. 

8 Alia autem ceeiderunt in terram bonam : ei da«* 
barit fructum, aliud centesimum, aliud sexagesimum 
aliud trigesiroum. 

9 Quihabet aures audiendi, audiat. 

10 Et accedentes discipuli dixerunt ei : ¿Quare in 
parabólid loqueris eis ? 

i i Qui respondens , ait illis : Quia toMs datum Mt 
nosse mystena regni coBlorum : illis autem non Mt 
datum. 

12 Qui b enim iiabet , dabitur ei , et abundabit: qui 
autem non habet, et quod habet auferetur ab eo. 

13 Ideo in parabolis loquor eis : quia videntes non 
vident, et aumentes non audiunt , ñeque intellig|unti 

14 Ct adimpletur in eis prophetia Isaías dicentis ^ : 
Auditu audietis , et non inteiligetis : et videntes vi^ 
debitis, et non videbitis. 

15 Incrassatum est enim cor popuU bujus, et auri- 
bus graviter audieruDt , et oculos suos clauserunt: ne 
({uando videant oculis, et auríbus audiant, ct corde 
intelligant, et convertantur , et sancm eos. 

16 Vestrí autem beati oculi quia vident , et aures 
vvestrs quia audiunt. 



1 E!n auuel dia saliendo Jesás de la casa S se 64nt4 
á la orilla de la mar, 

2 Y se llegaron á él muchas gentes , por manera 
que entrando en un bartio se sentó : y toda la gente 
estaba en pié ¿ la ribera : 

3 Y les habló muchas cosas por parábolas *, dicien- 
do : He aquí que salió un sembrador á sembrar. 

4 Y cuando sembraba , algunas semillan oayeruii 
junto al camino , y vinieron m aves del cielo 1 y iaa 
comieron. 

& Otras ' caveron en lugares pedregosos , en donde 
no tenian mueoa tierra : y nacieron luego, poique no 
tenian tierra profunda. 

6 Mas ensaüendboliol, se quemaron: y se seca- 
ron , porque no tenian miz. 

7 Y otras cayeron sobre las espinas : y crecieron 
las eaftinas, y las ahogaron. 

8 Y otras cayeron en tierra buena : y rendían fm» 
to, una i ciento, otra á sesenta, y oira á treinta *, 

9 El que tiene orejas para oir , oiga *. 

10 Y negándose los aisclpulos, le dijeron: ¿Pot 
qué les habhs por parábolas * ¥ 

11 El les respondió, y dijo : Por(¡ue á vosotfos-os 
es dado saber los misterios ^ del reino de los cielos: 
mas á ellos no les es dado. 

12 Porque al que tiene , se le dará , y tendrá mas: 
mas al que no tiene, aun lo que tiene *, se le qui- 
tará. 

1 3 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo * 
no ven , y oyendo no oyen , ni entienaen. 

14 Y se cumple en ellos la profecía de Isaías, que 
dice : De oido oiréis , y no entenderéis : y viendo ve- 
réis , y no veréis ••• 

15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosa» 
do ^* , y de las orejas oyeron pesadamente , y cerraron 
sus OJOS : para que no vean ae los ojos , y oi^n de las 
orejas, y del coraron entiendan , y se conviertan , y 
los sane ". 

16 Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven, 
y vuestros orejas , porque oyen. 



^ Como era muy numeroio el pueblo que había concurrido, 
no pedia eatrar todo eo la casa 00 donde estaba Jesús: por 
esto su bondad y n^ísericordia le .mearon fuera de ella hacia 
la orilla del mar de Galilea , pan que todos con mayor liber- 
tad pudiesen acercarse á este hombre Dios, de cuya boca sa- 
Uan palabras de vida eterna. Sa?« Gkbótiiio. 

* Comparaciones 6 semejanzas de cosas naturales. En esto 
te conformaba con el estilo del país; por otra parte queria 
ocultar á los sabios presumidos y soberbios, lo que por su 
misma ceguedad y altanería no podían ó no querían en- 

«nder. 
' US. Lo al : lo mismo en los tv. 7 y 8. 

* No todos tenían el don de la inteligencia neceuria pajra 
descubrir las verdades importantes, que se ocultaban bajo 
el velo de estas figuras ó espresiooes enigmáticas; y por 
esto convidaba el Señor á los que no lo teni^, á que acu- 
diesen á pedirlo aqupJ, que seg4n S. hun 1, 9, ea la ver- 
dadera luí. 

* Por uno. 

> ¿Y no de la manera clara é inteligible que usas con 
nosotros? 



7;MS. ¿a Afutrada. 

* San Lucas dice : aquello que piensa tener. Jesucristo 
osando de un modo proverbial, da á entender, que al que 
tiene lo que debe tener, se le dará mas y mas, ee manera 
que le sobre : y ai que no lo tiene , se le quitará aun aquello 
poco que tiene 6 que parece tener. Y asi a vosotros, les dicd, 
discípulos mios, que tenéis la fe y deseos de aprender sus 
verdades, se os dará un conocimiento mas perfecto de sus 
misterios: mu ¿ los que están fuera, por cuanto por culpa 
suya no creen en mí como debían , ni tieaen deseo de apreo* 
der, se les quitará aua aquello poco que tienen, para que 
cada dia estén mas ciegos y entregados á su réproboaentido. 

^ Teniendo la lus delante para ver, no quieren abrir loa 
ojos. 

^^ Porque aa querréis aiedítar lo qaie veis, y por Vuestra 
culpa no lo entenderéis. 

<< MS. Ca engordtcidú es él caraom de me pueble^ 

" Esta ceguedad y sordera nacían de una voluntad corrom- 
pida, y de la elección de su corasen lleno de malicia. Y este 
es el mayor castigo que el Señor les dio, el que oerrasenWos 
ojos, loe oídos y el corazón á la luz de la misma verdad que 



* Marc. IV. 1, Lac. viu, 4.— b infn. uv. 28.— <^ Isa!, vi, d. Marc. iv , 12. Lac. vm, 10. Joaan. ui, 40. Aeior. uvui, tS. 
Romanar, u, 8. 



CAPÍTULO XIU, 



35 



il Amen • quippc dico vobis, quía multi prophe- 
tiB , et justi cupierunt videre qu» vidotis . et non vi- 
derunt : et auoire quas auditís , et non audienint. 

i 8 Vos ergo audite parabolam seminantis. 

i 9 Omnis qui audit verbum re^, et non ¡ntelligit, 
venit malus, et rapit quod seminatum est in corde 
ejus : hic est qui secus viam seminatus est. 

20 Qui autem super petrosa seminatus est , hic est 
qui verbum audit , et continuó cum gaudio accipit 
illud : 

21 Non habet autem in se radicem , sed est tempo- 
ralis. Facta auteni tribulatione et persecutione prop- 
ter verbum, continuó scandalizatur. 

22 Qui auteni seminatus est in spiniá , hic est, qui 
verbum audit , et solicitudo ssBCuli istius , et fallacia 
divitiarum suffocat verbum , et sine fructu effícitur. 

23 Qui vero in terram bonam seminatus est , hic 
est, qui audit verbum, et intelligit, ét fructum affert: 
et facit aliud quidem centesimum, aliud autem sexa- 
gesimum, aliud verótrigesimum. 

24 Aliam ^ parabolam proposuit illis , dicens : Si- 
mile factum est regnum coelorum homini, qui semi- 
navit bonum semen in a^o suo. 

25 Cum autem dormirent homines, venit inimicus 
eius , et superseminavit zizania in medio tritici , et 
abiit. 

26 Cum autem crevisset herba , et fructum fecLsset, 
tune apparuerunt et zizania. 

27 Accedentes autem servipatrisfamilias, díxerunt 
ei .'.¿Domine, nonne bonum semen seminastiin agro 
tuo? ¿ Unde ergo habet zizania ? 

28 Et ait íHis : Inimicus homo hoe fecit. Servi au- 
tem dixerunt ei : ¿Vis, imus , et colligímus ca? 

29 Et ait : Non : ne forte colligentes zizania , era- 
dicetis simul cum eis et tríticum. 

30 Sinite utraque crescere usque ad messem, et 
in tempere messis dicam messoríbus : Golligite pri- 
múm zizania, etalligate eain fascículos ad comburen- 
dum , tríticum auiem congrégate in horreura meum. 

3{ Aliam ^ parabolam proposuit eis dicens : Simile 
est regnum coelorum grano sinapis, quod accipiens 
homo seminavit in agro suo : 

32 Quod minimum quidem est ómnibus seminibus: 
cum autem creverít, majus est ómnibus oleribus, et 
fit arbor , ita ut volucres coeli veniant, et habitent in 
ramis ejus. 

33 Aliam parabolam locutus est eis ^. Simile est re- 
gum coelorum fermento^ quod acceptum mulierabs- 
conditin fariñas satis tribus, doñee fermentatum est 
totum. 



17 Porque en verdad os digo , que muchos profe- 
tas ^ y justos codiciaron ver lo que veis , y no lo vie- 
ron : y oir lo que oís, y no lo oyeron. 

18 Vosotros pues oid la parábola del que siembra. 

19 Cualquiera que oye la palabra del reino*, y no 
la entiende , viene el malo y arrebata ' lo que se sem- 
bró en su corazón : este es el que fue sembrado junto 
al camino. 

20 Mas el que fue sembrado sobre las piedras , este 
es, el que oye la palabra, y por el pronto la recibüe con 
gozo : 

21 Pero no tiene, en sí raíz, antes es de poca dura- 
ción *. Y cuando le sobreviene tribulación y persecu- 
ción por la palabra , luego se escandaliza. . 

22 Y el que fue sembrado entre las espinas, este es, 
el que oye la palabra, pero los cuidados de este siglo, 
y el engaño de las riquezas ahogan la palabra , y que- 
da infructuosa ^. 

23 Y el que fue sembrado en tierra buena, este es, 
el que oye la palabra , y la entienae, y lleva fruto: 
y uno lleva a ciento , y otro á sesenta , y otro á 
treinta ®. 

24 Otra parábola les propuso , diciendo : Semejan- 
te es el reino de los cielos á un nombre, que sembró 
buena simiente en su campo. 

' 25 Y mientras dormían los hombres, vino su ene- 
migo, y sembró zizaña ^ en medio del trigo , y se fue. 

26 Y después que creció la yerba, é hizo fruto, 
apareció también entonces la zizaña. 

27 Y llegando los siervos del padre de familias, le 
dijeron : ¿Señor , por ventura no sembraste buena si- 
miente en tu campo? ¿pues de donde tiene zizaña? 

28 Y les dijo : Homore enemigo ha hecho esto. Y le 
dijeron los siervos : ¿Quieres que vamos, y la. co- 
jamos? 

29 No, les respondió : no sea que cogiendo la ziza- 
ña , arranquéis también con ella el tngo *. 

30 Dejad crecer lo uno y lo otro hasta la siega , y 
en el tiempo de la úem diré á los segadores : Coged 
primeramente la zizaña , y atadla en manojos para 
quemarla ; mas el trigo recogedlo en mi granero. 

31 Otra parábola les propuso, diciendo : Semejante 
es el reino de los cielos á un grano de mostaza ^, que 
tomó un hombre, y sembró en su campo : 

32 Este en verdad es el menor de todas las simien- 
tes : pero después que crece, es mayor que todas las 
legumbres , y se hace árbol , de modo que las aves 
del cielo vienen á anidar en sus ramas *^, 

33 Les dijo otra parábola. Semejante es el reino de 
los cielos á la levadura que toma una mujer, y la es- 
conde en tres medidas de harina, hasta que todo que« 
da fermentado ^*. 



tenian presente. Las palabras de Isaías vi , 9, están confor- 
mes á la versión de los setenta , j se cumplieron á la letra 
en loa Jadios del tiempo de Jesucristo. 

< Los ]9rofeta8 y j astos de la ley antigua. 

> El misterio del Evangelio, y no pone atención para en- 
tenderlo. 

* El malo^ esto es , el espíritu maligno. Ette es el que 
fue sembrado f quiere decir, la figura' de aquel grano 
que fue tembraao. Pues muchas veces xh ilyo*, esse^ vale 
tanto como significar , representar, 

^ MS. Fuera que es temperoso, 

3 MS. E la fazienda de este sieglo, é el falimiento de 
las riquezas afogan la palabra y é no faze frueto, 

^ Safc Gerónimo y S. Athanasio entienden en estos tres 
frutos diferentes los tres estados de viudedad , virginidad y 
matrimonio. S. Agustín atribuye el ciento por uno, á los 
santos mártires : éí sesenta i las santas vírgenes; y el trein- 
t0 al estado de los casados que viven santamente. 

7 MS. Esobre sembró báltico. El testo griego; W^^o*^ 



zizaña; y así zizania es acusativo plural del griego latini*' 
zado zizaniumf ü, y en latín lolium. Es una yerba seme- 
jante á la avena que se cria junto al trigo, y le es muy no- 
civa. En castellano Joyo y ó vallico* y también avena 
fatua. 

8 MS. Arránquedes el trigo de vuelta, 

^^^.Delasenap. 

<o San Hilario entiende en el grano de mostaza á Jesucris- 
to, que fue entregado á la muerte por cl pueblo judaico, y 
como sembrado en el campo ^ cuando su cuerpo fue sepul- 
tado en -la tierra. Este creció, y después se elevó sobre toda 
la gloria de los profetas que le precedieron. S. Juan Chrt- 
sósToao, y otros muchos intérpretes lo entienden de la pre- 
dicación evangélica , y del establecimiento de la fe, aue de 
unos principios tan pequeños, y desde un rincón de ía tier- 
ra se estenaió por todo el mundo, y conquistó todos los im- 
perios. 

<* US, Es todo lebdado. Asi como la levadura estando es- 
parcida por toda la masa, poco á poco la va mudando y con. 



« liOC X, 24.— b Marc. |v, 20.«c Marcav, i3, Lnc, wi, 19.-^. Luc, xui, Ü, 



sah iutheo. 



34 Haec onmia locutus est. Jesús iu paraboUs ad 
turbas : et siné parabolis non loquebatur eis : 

35 Ut impleretur quod dictum erat per Prophetam 
dicentem ' : Aperiam in parabolis os meum : eructa* 
bo abscondita a constitutione mundi. 

36 Tune , dimissis turbis , venit ia doraum : et ac- 
cesserunt ad eum díscipuli ejus, dicentes : Edissere 
nobis parabolam zizaniorum agrí* 

37 Qui respondens ait iliís : Qui seminat bonum 
semen , est Filius hominis. 

38 Ager autem, est mundus. Bonum vero semen, 
hi sunt fiUi regni. Zizania autem filii sunt nequam. 

39 Inimicus autem , qui seminavit ea , est diabo- 
\nsK Messis vero, consummatio saeculi est. Messores 
áutam. angelí sunt. 

40 dicut er^o colliguntur zizania , et igni combu- 
runtur : sic erit in consummatione saDculi. 

41 Mittet Filius hominis angeles suos, et colUgent 
de regno ejus omnia scandala, et eos, qui faciunt ini- 
quitatem : 

42 Et mittent eos in caminum ignis, Ibi erit fleius 
et strídor dentium. 

43 Tunó ^ justi fulgebunt sicut sol in regno Patrls 
epnun. Qui biabet aures audiendi > audiat. 

44 Simileestrcjgnumccelorumthesauroabscondito 
iñ agro, quem oui invenit homo, abscondit : et prs 
gauoio ilhus vadit , et vendit universa quae habet, et 
emit agrum illum. 

45 Iterum simile est regnum coelorum bomini ne- 
gotiatori , quaBrenti bonas margaritas. 

46 Inventa autem una pretiosa margarita , abiit, et 
vendidit omnia qua) babuit , et emit cam. 

47 Iterum simile est regnum coelorum sagenas mis- 
saB in mare, et ex omiü genere piscium congreganti. 

4S Quam , cum impleta esset^ educentes, et secus 
littus sedentes, elegerunt bonos m vasa, malos autem 
foras miserunt. 

49 Sic erit in consummatione saeculi : exibunt an* 
geli , et separabunt malos de medio justorum , 

50 Et mittent eos in caminum ignis : ibi erit fletus, 
et strídor dentium. 

51 ¿Intellexistis base omnia ?D¡cuntei :Etiam. 

52 Aitillis: Ideo omnls scriba doctus in regno cce- 
lorum , similis est bomini patrifamilias, qui profert de 
thesauro suo nova et vetera. 

53 Et factum est, cum consummasset Jesús para- 
bolas istas, transiit mdé. 



34 Todas estas cosas habló Jesús al pueblo por pa- 
rábolas : y no le hablaba sin parábolas: 

35 Para que se cumpUeée lo que habia dicho ei Pro- 
feta ^^, que dice : Abriré en parabolas mi boca : rebo- 
saré cosas escondidas desde el establecimiento del 
mundo. 

36 Entonces despedidas las gentes^ se vino á casa: 
y lle|;ándose á él sus discípulos , le dijeron : Esplica- 
nos la parábola de la zizana del campo. 

37 El les respondió, y dijo : El que siembra la 
buena simiente , es el Hijo del hombre. 

38 Y el campo es el mundo. Y la buena simiente 
son los hijos del reino. Y la zizaña son los hijos de la 
iniquidad^. 

39 Y el enemigo , gue la sembró , es el diablo. Y la 
siega, es la consumación del siglo. Y los segadores son 
los ánfi»les. 

40 Por manera que asf como es cogida la zizaña , y 
q[uemada al fuego : así será en la consumación del 
siglo. 

41 Enviará el Hijo del hombre sus ángeles , y co- 
gerán de su reino > todos los escándalos ^, y á los que 
obren iniquidad : 

42 Y echarlos han en el homo del fuego. Allí será 
el llanto , y el crujir de dientes. 

43 Entonces los justos resplandecerán como el sol 
en el reino de su Padre. £1 que tiene orejas para oír, 
oiga*. 

44 Semejante es el reino de los ciólos á un tesoro 
escondido en el campo , que cuando lo halla un hom- 
bre, lo esconde: y por el gozo de ello va, y vende 
cuanto tiene , y compra ajuel campo ^. 

45 Asimismo es semejante el reino de los cielos á 
un hombre negociante ^ , que busca buenas perlas *. 

46 Y habiendo hallado una de gran precio ^ , se 
fue , y vendió cuanto tenia . y la compró. 

47 También el reino de los cielos es semejante á 
una red, que echada en la mar , allega todo género de 
peces. 

48 Y cuando está llena, la sacan á la orilla, y sen- 
tados allí, escogen los buenos, y los meten en vasi- 
jas *^, y echan fuera á los malos **, 

49 Asi será en la consumación del siglo : saldrán 
los ángeles , y apartarán á los malos de entre los 
justos, 

50 Y los meterán en el horno del fuego : allí será 
el llanto, v el crujir de dientes. 

51 ¿Habéis** entendido todas estas cosas? Ellos di- 
jeron : Sí. 

52 Y les dijo : Poc eso todo escriba instruido en el 
reino de los cielos , es semejante á un padre de fami- 
lias, que saca de su tesoro *' cosas nuevas y viejas ^*. 

53 Y cuando Jesús hubo acabado estas parábolas, 
se fue de allí. 



virtiendo eo si miaña : del mismo modo la predicación de 
los apóstoles j de sus sanios sucesores mudó y convirtió 
todos los pueblos haciéndoselos semejantes. 

< Psalm, Lxxvn, 2. Manifestaré abiertamente ios miste- 
rios de la salud de los liombres, y demás verdades sobrena- 
inrales y escondidas á la razón. 

* Los malos. FiUi nequam, es frase hebrea pornequüiaí. 
El Griego: rov vonrpov, mali, del maligno ó del demonio. 

3 MS. E codrán de su regno, 

* Los que hacen la iniquidad, en el ▼. 38, se llaman filii 
nequam. Es una metonimia decir escándalos por escanda- 
losos^ ó que dan escándalo. Otros por escándalos entien- 
den á los que apostatan de ia fe; y ñor obradores de la 
iniquidad á los que profanan la profesión cristiana con ia 
corrupción de sus costumbres. 

a Aquel , á quien se ha concedido entender lo que oye , y 
atender á lo que se le dice. 

^ Esta parábola nos enseña , no solamente á despreciarlo 
todo por aplicarnos únicamente á la verdad del Evangelio, 



sino también á dar muestras de estraürdinaría aleóla , figu- 
rada en la que muestra este hombre, cuando hallo el tesoro. 
S. Chrtsóstoho. 

7 MS. Msrcadero. ^ 

* De valor, de la mejor calidad. 

V Estas buenas perlas pueden figurar , según S. Geró- 
nimo, la ley y los profetas, y el conocimiento del Testamen- 
to Yiejo: pero la perla de aran precio es el conocimiento 
del Salvador, y el misterio de su pasión y resurrección, 

<o MS. Sn sus alcoderas, 

*f Todos los que no sicven para comer, ni son de algún uso. 

^* El Griegb : X<>u awoU o Inaovi. Les dice Jesús. La 
Vnlgata las sobrentiende. 

^^ Escriba y ó doctor en el reino de los Cielos^ que es la 
Iglesia, saca de su corazón Heno de tesoros y riquezas la 
doctrina y espJicacion de los misterios del reino del Hijo de 
Dios, V por esta razón es llamado doctor. S. Gerónimo. 

«^ HS. E medras. Las verdades del Nuevo Testamento 
confirmadas por el Viejo. S. Hilario. 



a Psalin. luvi , 2. Marc. iv , 34.— 1» Apocalyps. xiv, 15.— ^^ Sap, ui» 7. Dan. xu, 5. 



CAPITULO XIII. 



37 



54 Et veoiens in patriam suam, docebat eosin sy- 
nacog;is eorum , ita ut mirarentur , 6t diccrenl : ¿lin- 
de nuic sapientia haec , et virlutes ? 

55 ¿Nonne ■ hic est, fabri filius? iNonne maler 
ejus dicilur Maria, et fratres eius, JacoBus, ei Jgs^pb, 
et Simón, et Judas? / ^ r > 



54 Y vino á su patria * , y los instruía en las sina- 
gogas de ellos, de modo que se maravillaban, y de- 
clan : ¿ De dónde á este este saber , y maravillas ? 

55 ¿Por ventura no es este el hijo del artesano *? 
No se llama su madre María, y sus hermanos ' San- 

igo , y Joseph , y Simón , y Judas? 



üai 




HUIDA A EGIPTO. 



56 ¿Et sórores ejus , nonne omnes apud nos sunt? 
¿Un de ergo huie omnia ista? 

57 Et scandalizabantur in eo. Jesús autemdixiteis: 
Non est propheta siné honore , nisi in patria sua, et 
in domo sua. 



56 ¿Y sus hermanas ^ no están todas entre nos 
otros? i Pues de dónde á este todas estas cosas? 

57 Y se escandalizaban en él. Mas les dijo Jesús: 
No hay profeta sin honra , sino en su patria , y en su 
casa''. 



* Jesacrísto nació en Beihlehem, habitaba frecueotemeote 
en Capharnaum, y se crió en Nauretb, por lo cual todas 
estas eran llamadas sus ciudades. Ahora pasó á Naiareih. 

* San Jostino determina la palabra faber aplicándola al 
ejercicio de carpintero, y esta es la opinión mas recibida 
del común de los fíeles. Estaban escandalizados de oir hablar 
á Jesucristo de una manera tan admirable, porque no le mi- 
raban sino como á un puro hombre, teniéndole por hijo de 
un artesano. La envidia que reinaba en el fondo de su cora- 
zón , les hacia interpretar de otro modo que debían sus pa- 
Ubru y sus acciones : y su ceguedad no Jes daba lugar 
para que juzgasen de él por su doctrina celestial , y por sus 
milagroe. 

s I Y DO son parientes suyos? etc. 

* Sus parientas. Santiago el menor y Joseph eran hgos de 
Narüi, que se cree mujer de Cleophis, y prima de María 
Madre da Jesús. Siman Chananeo, j Judas Thadeo. El nom- 



bre de hermano se toma en la Escritura de cuatro modos. 
Primeramente se dice de aquel que lo es por nataraleza^ 
por haber nacido de los mismos padres : á este modo Jacob 
se llama hermano de Esaú. En segundo lugar se dice her- 
mano, el que es del mismo pueblo y reliffioh: y por este 
respecto se nombran hermanos todos los Hebreos, Deuter. 
XV, 12, y los cristianos, Román, ix, 3, i Corinth, v. 11. 
En tercer lugar se Jiaman hermanot los parientes que- 
eran de una misma famiUa : á este modo son llamados bec- 
manos Abraham y Loth en el Genes, xiii, 8. Ultimamen- 
te se da el nombre de hermanos á los que io eran por afecto. 
Así el Señor llamó hermanos á sus apóstoles. Joann. xx, 17. 
En el tercer sentido se toma aquí el nombre de hermanos y 
hermanas, 

s Este era un proverbio común entre los Judíos , y con él 
daban á entender que muy rara vez se hace aprecio de aque- 
llos que se conocieron en los mas tiernos años : porque co- 



• Marc VI, 1. Lnc.iv, f6. 



VI, S4. 




38 



SAN MATH£(). 



58 Et non fecit ibi virtutes multas propter inore- I 58 Y no hizo allí muchos milagros á causa déla in« 
dulitatem illorum. > credulidad * de ellos. 

Capitula XIV. 

Muerte del Bautista. Cristo en el desierto da do comer á una moliitud de pueblo con cinco panes y dos peces. Eit una tormenta de la mar 
va hacia sus discípulos andando sobre las aguas; y S. Pedro, viniendo también üácia él sobre las aguas « se ve en peligro de anegarse 
por faltarle la fe. 



1 In'iUo tempere audivit Herodes Tetrarcha fa- 
ipam Jesu : 

2 Gt ait puerís suis : Hic est Joannes Baptista, ipsc 
surrexit k mortuis, et ideo virtutes operantür in eo. 

*3 Herodes b enim tenuit Joannem , et alligavit eum: 
etposuit in carcercm propter Herodiadem uxorem 
íratris sui, 

4 Dícebat enim illi Joannes : Non licet tibi habere 
eam. 

5 Et volens illum occidei'e, timuit populum ^: quia 
sicut (¡rophetam eum habebant. 

6 Die autem natalis Herodls saltavit filia Heródia^ 
dis in medio ^ et placuit Herodi. 

7 Unde eum juramento pollicitus est ei daré quod- 
cumque postulasset ab eo, 

8 At illa praemonita k matre sua : Da-mihi , inquit, 
hlc in disco caput Joannis BaptisiSB. 

9 Et contristatus est rex : propter juramentum au- 
tem, eteoSy quiparíter recumbeoant, jussit dari. 

10 Misiitque et decollavit Joannem in carcere. 

1 i Et allatum est caput ejus in disco , et datum est 
puellae , et attulit lyatri su». 

i 2 Et accedentes discipuli ejus, tulerunt corpus 
ejus , et sepelierunt illud : et venientes nuntiaverunt 
Jesu. 

i 3 Quod ^ eum audisset Jesús, secessit indé in na- 



lEn aquel tiempo Herodes el tetrarca * oyó la 
fama de Jesús : 

2 Y dijo á sus criados : Este es Juan el Bautista, 

3 ue resucitó de entre los muertos, y por eso virtu- 
es' obran en é\. 

3 Porque Herodes había hecho prender á Juan , y 
atado, ponerle en la cárcel por causa de Herodias mu- 
jer de su hermano *. 

4 Porque le deci^ Juan : Nu te es lícito tenerla ^. 

5 Y queriéndole matar , temió al pueblo : porque 
le miraban como á un profeta ®. 

6 Mas el dia del nacimiento de Herodes la hija de 
Herodias ^ danzó » delante de todos , y agradó á He- 
rodes. 

7 Por lo que prometió conjuramento, que le daría 
todo lo que le pidiese •. 

8 Y ella prevenida por su madre, dijo** -.Dame 
aqui en un plato *' la cabeza de Juan el Bautista. . 

9 Y el rey se entristeció *': mas por el juramento, y 

Sor los que estaban con él á la mesa ", se la man- 
ódar. 

iO YenviÓ, é hizo degollar á Juan en la cárcel. 
1 i Y fue traída su cabeza en un plato , y dada á la 
muchacha , y olla la llevó á su madre. 

i2 Y vinieron sus discípulos, y tomaron su cuer- 
po , y lo enterraron : y fueron á dar la nueva á Jesús. 

i 3 Y cuando lo oyó Jesús se retiró de alli en un 



maomente no se míraa con estimacioo las obras presentes 
de una persona, y acordándose 'de las travesuras de la pri- 
mera edad, se miden por estas, y sa desprecian aquellas. 
Pero esto no tenía Jugaren Jesucristo, en cuya infancia no 
hubo cosa qae no fuese perfectisíma y digna de los mayores 
elogios, 
i MS. Por la descreencia de ellos. 

* Es palabra griega rivpápxns, y significa el gobernador 
ó príncipe de la cuarta parte de un reino. Después se tomó 
por un gobernador ó príncipe de dignidad inferior á la del 
rey. Herodes, segun S. Lugas ni, 1 , era tetrarca de la Ga- 
lilea. 

> Otros trasladan : F por esto se obran por él tantos 
milagros: tomando pasivamente el verbo operantür; pero 
el Griego irtpjownt es activo y significa algo mas que ope- 
rari. Por esto virtudes, esto es, espíritus poderosos, ó 
virtudes angélicas obran en Juan, ó por Juan estos mi- 
lagros, 

* Este se llamaba Philippo, como se espresa en el testo 
griego: era su hermano de padre, aunque de otra madre. 
Véase en Josepho, Antiqutt, Lib. xvni, Cap. 5. 

ii Herodes, habiendo repudiado su legítima mujer, y usan- 
do de medios violentos, tomó la de su hermano, que vivía 
Aun, j había tenido hijos de ella. Por estas razones era ilí- 
cito é incestuoso este matrimonio; lo que movió al Bautista 
á reprenderle con libertad y celo, pero ai mismo tiempo con 
prudencia y circunspección. Los vicios de ios grandes son 
otro tanto mas perniciosos, porque dan el ejemplo á los pe- 
queños para que ios imiten sin escrúpulo. El ministro del 
Evangelio no debe escomulgar públicamente á su principe y 
su rey, ni declamar contra su conducta y desarreglo, antes 
'bien debe ocultarlos y disimularlos cuanto esté de su parte: 
porque es cosa muy peligrosa para la tranquilidad de los Es- 
tados, esponer al odio y desprecio de los subditos á los prín- 
cipes que la Providencia estableció para gobernarlos ; pero 
está obligado á declararles con toda libertad, aue si no se 
arrepienten y corrif^en, no pueden participar del sacramento 
de nuestra reconciliación, sin profanarle y sin agravar su 
propia condenación. Al paso mismo que debe abstenerse en 
público de todo lo que pueda servir para desacreditarlos, en 
secreto, armado de un celo prudente, y de una caridad mag- 



nánima, representarles en su cara, y decirles, como hÍ20 el 
Bautista : m te es licito tener esta mujer. 
' <i Como á verdadero profeta. 

7 Esta se llamaba Salomé, y era hija de Philippo. 

^ La palabra griega opxnoavo. saltó, danzó, esplíca que 
lo hizo con menos modestia de la que convenia á una don- 
cella. 

^ Pocas palabras cuesta á Herodes el sacrificar y dejar á 
la disposición y a q tojo de una danzarina , sin otro mérito 
que e! haber sabido darie g^usto lo aue había costado mucha 
sangre á su padre para adquirirlo o para* conservarlo. No se 
han visto en todos tiempos sino funestos y repetidos ejem- 
plos de principes que concedieron á un lisonjero, á un vil 
ministro de sus deleites, á una danzarina ó cantora, lo que 
negaban á sus mas fieles consejeros y ¿ los que los habuin 
defendido á ellos y ásus Estados con peligro de sus vidas. 

^ Temió esta , que volviendo Herodes sobre sí por la re* 

Erension del Bautista , tomase otra vez su primera mujer, y 
1 desechase á ella. Por esto le tenia un odio implacable , y 
se aprovechó de esta ocasión para hacerie morir. Y no con- 
tenta con esto, cuando le presentó su h^a la cabeza del 
Bautista, le picó la lengua con la aguja que tenia en la ca- 
beza, como queriendo vengarse de aquella lengua que había 
osado decirie la verdad. S Gerónimo. Josepho, AnUq. ¿t¿. 
18, Cap. 7, refiere que Herodes tenia preso á Juan en Ma- 
cherunte , que distaba no poco de Tyberiade , donde el ti- 
rano tenia su palacio. Y asi la cabeza del Bautista no pudo 
ser presentada á la moza, sino algunos días después de cele- 
brado el cumpleaños de Herodes. 

** MS. En un talador. 

** MS. jB fue el rey corroído, 

43 Esta tristeza que muestra Herodes, no nacede haber de 
faltar á la religión de un juramento, á cuyo cumplimiento 
no estaba obligado, por ser de una cosa tan inicua, sino por- 
que lu había hecho aelante de un grande número de testigos 
que en su concepto podrían despreciarie sí faltaba á él como 
a un hombre peijuro, ligero y pusilánime. La honra es en ge- 
neral el ídolo de los hombres, y sobretodo el de los grandes: 
ídolo que el orgullo ha consagrado y puesto en el lugar de la 
virtua y al que frecuentemente , como en el cago que trata- 
mos, se sacrifican la religión y la humanidad: el mismo or^ 



• Marc. VI, 14. Luc. ix, 7.— I» Marc. vi, 17, Luc. ui, 19.— « Inllr. xxi, á6.— d Luc. ix, 10. Marc. vi, 3i. Joan, n, i í. 



CArtraLO aov. 



víeiila, in loeum desertum fieorsum : et com audis- 
sent turbas, secuta sunt eum pedestres de civitatibus. 
i4 Bt exiens vidit turbam multam , et miserlus est 
ds, et oura^it lánguidos eorum. 

15 Yespere autem facto , accesserunt ad eum dis- 
cipuli ejus , dicentes : Desertus est locus , et hora jam 
prasteriit : dimitte turbas, uteunte6ÍnéasteUa,emant 
sibi escás. 

i 6 Jesús autem dixit eis : Non habent necesse iré : 
daté illis vos manducare. 

17 Responderunt ei *: Non babemus liic nisiquin* 
que panes , et dúos piscos. 

i 8 Qui ait eis : Afferte mibi illos buc. 

19 Et cumjussísset turbam discumbere super fcB- 
num j acceptis , quinqué panibus, et duobus piscibus, 
aspiciens in coelum beneaixit , et fregit , et dedit dis* 
cípulis panes, discipuli autem turbis. 

20 Et manducaverunt omoesy et saturati sunt. Et 
tulerunt reliquias, duodecim copbinos fragmentorum 



2 i Maaducantium autem fuitnumerus, quinqué 
jmllia virorum, exceptismulieríbus, et parvulis. 

22 Et ^ statim oompulit Jesús discípulos ascenderé 
in naviculam , et precederé eum trans fretum , doñee 
dimitteret turbas. 

23 Et dimisfiá turba * , asc^it in roontem solus 
orare. Yespere autem facto , solus erat ibi. 

24 Navícula autem in medio mari jactabatur fluc- 
tibus : erat enim contrariris ventus. 

25 QufirtáauteHh vigilia noctis, venitad eos am- 
bulans suj^er mare. 

26 Et videntes eumi super mare ambulantem, tur- 
bati sunt , dicentes : Quja pbantasma est. Et pre ti^^ 
more clainaverunt 

27 Statimque Jesús locutus estéis, dioens: Habete 
fiduciam : e^ sum , nolite timeré. 

28 Respomlens autem Petrus dixit : Domine, si tu 
es , jube me ad te venire super aquas. 

29 Atipse ait : Yeni. Et descenden? Petrus detia- 
.vicuJa y ambulabat super aquamut veniret ad Jesum. 

30 Yidens vero ventura validum, timuit : etcúm 
€(Bpisset fflergi , elamavlt dicens: Domine , salvum me 
fac. 

31 Et continuó Jesús extendens mantim , appre- 
hendit eum, et ait illi : Modicae fidei, ¿quarc dubi- 
tasti? 

32 Et eum ascendissent in naviculam, ces^vit 
ventus. 

33 Qui autem in navícula erant, venerunt, etado* 
ravenint eum , dicentes : Yeré Filius Déí es. 



baroo d un lugar desisto apartado < : y habiendo nido 
las gentes , lo siguieron á pié ' de las ciudades. 

14 Y cuando salió, vio una grande sraltitud.de 
gente, j tuvo de ellos compasión, y sanó los enfer* 
mos de ellos. 

15 Y venida la tarde*, se llegaron á él sus discí- 
pulos , y le dijeron : Desierto es este lugar , y la hora 
ya es pasada : despacha á las gentes , para que pasan- 
do á las aldeas, se compren que comer. 

16 Y les dijo Jesús : No tienen necesidad de irse: 
dadles vosotros de oomer. 

. 17 Le respondieron : No tenemos aquí sino cinco 
panes, y dos peces. 

18 Jesús les dijo : Traédmelos acá. 

19 Y habiendo mandado á la gente , que se recos- 
tase sobre el heno , tomó los cince panes y los dos pe- 
ces, y alzaudo los oíos al cielo, benidijo ^, y partió los 
panes, y los dio á los discípulos, los discípulos á las 



mies. 

20 Y comieron todos , y se saciaron. Y alzaron laa 
sobras * , doce cestos llenos de pedazos. 

2i Y el número de los que comieron fue cinco mi) 
hombres . sin contar mujeres , y niños. 

22 Y J»3Ú6 hizo subir luego á sus discípulos en el 
barco , y que pasasen antes que él á la otra ribera del 
lago <^, mientras despedía la gente. 

23 Y luego que la despidió, subió á un monte solo' 
á orar. Y cuando vino la ñoclie •, estaba él allí solo. 

24 Y el baroo en medio de la mar ^ era combatido 
de las ondas: porque el viento era contrario. 

25 Mas á la coarta vigilia de la noche % vino Jesús 
hacia ellos andando sobre la mar. 

26 Y cuando le vieron andar sobre la mar ,» se tur- 
baron, y decían: Que es fantasma. Y de miedo con 
meji2aron á dar voces. 

27 Mas Jesús les habló al mismo tiempo, y díJQ] 
Tened buen ánimo : yo soy , no temáis. • 

28 Y respondió Pedro > y dijo: Señor , si tú pnes, 
mándame venir á tí sobre las aguas. 

29 Y él le dijo : Yen. Y bajando Pedro del barco, 
andaba sobre el agua para Ue^ á Jesús. 

30 Mas viendo el viento recio, tuvo miedo: y. como 
empezase á und^rse ^' , dio voces diciendo : Yuedme, 
Señor. 

31 Y luego estendiendo Jesúis la mano , trabó de él, 
y le dijo: Hombre de poca fe , ¿ por qué dudaste **? • 

32 Y luego que entraron en el barco, cesó el viento. 

33 Y los que estaban en el baroo, vinienND> yJ* 
«loraron , diciendo : Yerdaderaraenle Hijo de Dio» 
eres. 



gnllo ba sabstUaido á la verdadera gloria , la vanidad que 
solamente tiene la apariencia. 

f Huyendo del furor de Herodes , porque su hora no era 
aun llegada. Se retiró á un lucrar cerca do Bethsaida en la 
Galilea superior de la tetrarquia de Philippo. 

s PedettreSi ápié y por tierra, y no en barco, como iba 
Jesús. 

«Loqnesedebe entender de las primeras vísperas, ó 
tres horas después de mediodía. Véase el Cap, xxvii, S7. 

^ Bendecir y dar gracias son espresiones sinónimas en 
la Escritura. Joann. n, ii. Esta bendición santiflca lo que 
comemos , después de haber reconocido que es Dios qoiea 
nos lo da , y de haberle dado gracias por ello. 

> MS. E fincaron de las remásaias, 

* Este era el de Genesareth ; quiere decir, á un lugar algo 
apartado de la otra ribera; esto es, á Bethsaida, como lo 
esplíca S. Marcos vi, 45. 

7 MS. Somero: y mas abajo, selo, 

» Esto se debe entender de las segundas visperas, ó des- 
pués de puesto el sol , cuando ya era obscuro. 

«Del lago. 

■ Joan. VI, 9.-1^ Mare. vi, 4&— * Joan, vi, IS. 



*o Casi al rayar del alba. Dividían la noche en cuatro par- 
tes que llamaban vigilias; porque segun la disciplina militar 
se mudaban las centinelas cuatro veces en el discurso de la 
noche. Estas eran mas largas ó mas cortas, según variaba 
la estación del año. La cuarta vigilia era la última; como si 
dijéramos , al apuntar del día , 6 rayar del alba. Marc, 
xni, 55. Ésta costumbre la tomaron de los Romanos, por- 
que antes de estar bajo de su dominio , la dividían en tres 
vigilias : por esto en los Evangelios se hace mención de la 
cuarta vigilia de la noche , espresion que no se halla en todo 
el Antiguo Testamento. 

«f MS. E quandocompe^o de sumi$rguiar. 

1* Jesucristo concedió á S. Pedro lo que le pedia para ha- 
cerle conocer por propia esperiencia que toda su fortaleza lé 
venia del Señor, siendo flaco y miserable por si mismo- Y 
asi fue, porque aunque caminaba seguramente sobre eí 
a^a por la virtud del que le sostenía, desde el momento" 
mismo en oue empezó á temer y dudar, puesto en las ma- 
nos de su oesconfianza , emoezú también á anegarse. Todo lo 
cual nos representa al vivo la verdadera disposición del es- 
píritu del hombre, y lo que es por sí, si Dios aparta de ñ 
. sus socorras. S. Joiii Gbatsóstoho. 



8A1I MAnnco. 



34 Et*cam trarufrctusent , Tenerunt in terram 
Genesar. 

^K Et cm oognoTiflsent eum virí \oá ilUufi , mi- 
sorant in unifersaro regionem Hlam, etobtnlerunt ei 
omnes malé liabentes : 

36 EtrogabanteQmutTelíunbriamTestímeDti^'us 
tangerent. El quicamque tetigerunt, saín facti sunt 



34 Y habiendo pasado á la o(ra pake del lago, 
fueron á la tierra del Genesar *• 

35 Y después ^e le oonoolenm loe hoinfareB de 
aquel lugar, enviaron por toda afvella tierra, y le 
presentaron todos cuantos padecían algún mal : 

36 Y le rogaban que les permitiese tocar siquíiera 
la orla de su vestido '. Y cuantos la tocaron, queda* 
roD sanos. 



€apxtnlo XV, 

Los escribas y phariseos calumnian i los discípulos del Señor, porqae se jx>nian i comer sin haberse antes lavado las manos: el Sefior 
iM deinide. Cnra i la bija de la «hananea, que da moestras de sa grande fe. Da ( 
de gente con siete panes y algunos peces. 



I otra Tez de comer en ei desierto i na giaade ndniero 



1 Tune b accesserunt ad eum ab Jerosolymis scri- 
am , et pharisaBÍ , dicentes : 

2 ¿Quare^ discipuli tui transgrediuntur traditio- 
nem seniorum? Non enim lavant manus suas eum 
panem manducant. 

3 Ipse autem respondens ait illis : ¿Quare et ros 
transgredimSni mandatum Dei propter traditioncm 
vestram? nam Deus dizit : 

4 Honora ^ patrem , et matrem. Et ' : Qui maledí- 
lerit patri, ve! matri, morte moríatur. 

5 Vos autem dicitis : Quícumque dixerit patri , ve! 
matri : Munus quodcumque estex me, tibiproderit : 

6 Et non honoriílcabit patrem suum , aut matrem 
snam : et irritum fecistis mandatum Dei propter tra- 
ditionem vestram. 

7 Hypocfitae , bene prophetavit de vobis Isaías, di- 
cens : 

8 Populus f hic labiis me honorat: cor autem eorum 
longé est á me. 

O Sine causa autem colunt me, docentes doctrinas 
et mandata hominum. 

iO Et convocatis ad se turbis, dixit eís : Audite, et 
Intelliftíte. 

i 1 Non quod intrai ín os , coinquinat hominem : 
sed quod procedit ex ore , hoc coinquinat bominem. 

{2 Tune accedentes discipuli ejus, dixeruntei : 
¿Seis quia pharíssi audito verbo iioc , scandaHzatí 
sunt? 

13 At me respondens ait * : Omnis plantatio , quam 



i Entonces se lleoiron á él unos esaibas y phari- 
seos de Jerusalém , diciendo : 

2 ¿Porqué tus discípulos traspasan la tradición de 
los ancianos? Pues no se lavan las manos, cuakido co- 
men pan *. 

3 V él respondiendo les dijo : ¿ Y vosotros por qué 
traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra * tradi- 
ción? pues Dios dijo : > 

4 Honra al padre, y á la madre *. Y : Quien maJdi*- 
jeré al padre , ó á la madre , mumti de muerte. 

5 Mas vosotros decis: Cualquiera que dijere alM- 
dre, ó la madre* : Todo don que yo ofreciere, a ti 
aprovechará ' : 

6 Y no honrará á su padre, ó su madre*: y habéis 
hecho vano el mandamiento de Dios por vuestra tra- 
dición. 

7 Hipócritas * , bien profetizó de vosotros Isaías, 
diciendo : 

8 Este pueblo con los labios me honra ** : mas el 
corazón de ellos lejos está de mí ^^ 

9 Y en vano me honran enseñando doctrinas, y 
mandamientos de hombres ^*. 

10 Y habiendo convocado á sí á las gentes, les dijo: 
Oid , y entended. 

il No ensucia al hombre, io q«e entra en hi b<^ 
ca** : mas lo que sale de la boca, eso ensucia al 
hombre. 

12 Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: 
¿Sabes, que los phariseos se hun escandalitada, 
cuando han oído esta palabra ? 

13 Mas él respondiendo dijo: Toda planta ^*, que 



* Ea ei teitosriagD es Uamada Genes^réth^ Su territorio 
le asteadla lo torco del Ja^ que ieoia el mismo nombre. 

* Se descubre la fe de estos pueblos, pues creyeron que 
solo coa tocar U orla del minio de Jesucristo , quedarían sa- 
nos de todas sus enfermedades. 

s Es una frase hebrea, quiere decir: cuando comen ó to- 
iMia aiíaiento. Los ladfos, sigitieado la iradieioa de susan- 
oianos, aooBtumbrahiD lavarse las manos muchas veces 
mientras comían. 

* as. ¿Por uuettra postura? Moysés había prohibido 
espresamentcá ios Judíos, Deuier. iv, 2, que no auadie- 
ten nada á lo que él Jes ordenaba ; y Jos phariseos habían 
violado esta ley introduciendo nuevas tradiciones, que por 
esta razón las llama supoi. Muy celesos de que estas se ob- 
servasen, olvidaban la obediencia que debían á los divinos 

S receptos: por esto el Señor les tapaba Ja boca ar^uyéndoles 
e este modo : Vosotros, que sois tan obedientes en todas las 
cosas i vuestros ancianos^ ¿por qué igualmente no lo sois á 
Oíos? i Y cómo osáis acusar á mis discípulos de violar vues- 
tras tradiciones, no temiendo preferir estas tradic ones que 
son humanas á las leyes que os ha dado et mismo Dios? San 
Chrtsóstomo. 

> Exo4. zx, 12 y xxi, 17. Por honrar no se entiende 
solamente aquella reverencia esterior aue se debe á los pa- 
dres, sino el socorrerlos también en toaas sus necesidades y 
peligros con todos los alivios que se les puedan dar. Este so- 
corro se llama en Hebreo y^^ hadar, 6 TI13 cavad, hon- 
ra- Y S. Pablo j ad Tknolh. v. 17, aürma que los presbí- 
teros que gobiernan bien, son dignos de doble honra; esto 
es, de doble socorro. Esta ley era divina , y los phariseos la 
tnstornaban con oaa doctrina toda contraria. 



* Estas palabras pueden esplicarse de des bmmIos. El pri- 
mero : Si cuando los padres que están necesitados^ pidem 
alguna cosa á sus hijos^ vosotros decis á estos^ que obran 
bien respondiéndoles de este modo: yo he resuelto hacer 
á Dios una ofrenda , ¿quieres que dejando de hacerla á 
Dios se convierta en provecho tuyo f El segundo sin inlef- 
roiracion asi : Todos los dones que ofr edítete fo d IMos te 
aprovecharán también 4 ti, porque las ofreceré eom Id 
intención de que Dios te sea tan propicio á ti como á mi. 
De esto resultaba, que Jos padres, viendo que estas cosas 
eran consagradas á Dios, no osaban abrir su boea ni tocar- 
las, y asi se dejaban morir de hambre temiendo incurrir en 
8acrile;;io; y entretanto la ofrenda de los hyos se convertía 
en provecho de ios Sacerdotes, bajo de un falso protesto de 
piedad hacia Dios, y hacia su templo: y esta era la tradicton 
de ios phariseos. S Geróniho. 

7 MS. A ti terna pro. » 

* Esto es, si con este protesto ya oo socorre i tu padre y 
á su madre. 

^ Porque bajo el pretesto de una falsa piedad bAcia el Se- 
ñor, echiban por tierra un precepto suyo lao formal. Isaías 
zxix«13. 

<0 El Griego: Ifp^h /un S Aa¿« wm rf ^oftan ttvr¿9, 

MU roíc x»^^^ M v»^« acércase ó mi esie pueblo con su 
boea, y con sus labios me honra, 

«« MS. Alongado es de mi. 

** Y por consiguiente opuestas ii las de DIes. 

«3 El Griego : wwai , de «<m«¿; hacer eomtm^ mmuhar, 
contaminar ; y lo mismo en los vv. siguientes. 

«A MS. Todo planmmianlo. 

■ Marc. VI, 53.— b Marc. vii, 1.— « Bbrc.vn,5.— <i Exod. xx, tí. Devttr. v, 17. Ephes.jn, í.— • Exod. xxi, 16. Levlt. xx, 9. Prof. 
XX, ÍO.-^ Isai. xxia; 13. Marc. vu, 6.~s Joan. xv. 2. 



MO plmta^ Mer. roeus caMk , «radtcabitur. 

14 Sinite illos* { csci sant, etéooas cecorum. Cíe- 
cus autem si csco ducatumpnestet , arabo in foveam 
cMima. 

i% Aespondens «iitdin Petras dixít ei : Edissere 
nobis parabolam istam. 

í^ Ki ille diút: ¿Adhuc et vos 8lQe> iatelleetu 

6StÍ6? 

17 ¿Non íMettigitis qnia omne , (|uod In os intrati 
m Tentrem Tadit, etinaeceieuiD emUtitur ? 

li Quft autom Dcoeediipt ds ore » de oorde exennt, 
et ea coinquinant nomnem : 

19 De corde enim excunt oogitationes malae, ho- 
lAiddia, adnhería, foniioationes, furto, folsa testi- 
monia, blaspbenua. 

20 iteosant, qu» coinquinant bominero. Nonlotis 
autem manibus manducare , non coinquinat liomi- 



21 fiíegressus indé Jesús, seeessit in partes Tyn, 
et Sidonís. 

22 Etik «ccttmiilier e^nansB h fínibus illisegres- 
sa olimarnty dicen» eí : Miserece mei Domine fili Dn-* 
vid : filia mea malé k daemonio vexatur. 

23 Qui non respondit ei verbum* fit accedentes 
discipoli ejas rog^bant eam dieentes : Dimitte eam, 
quia clamat post nos. 

24 Ipse autem resj^ndens ait. Non sum missus n¡- 
si ^ ad oves , qu» penerunt , domús Israel. 

2$ At illa venit , et adoravit eum , dicens t Domine 
adjuva me. 

96 Qui respondens ait : Non est bonum sumare 
panera fíliorum , et mittere canibus. 

27 At illa (Úxit : Etiw Domine : nam et catellí 
eáunt de nucis, quae cadunt de mensa dominomm 
suorimi. 

. . 28 Tune respondens Jesús , ait illi : O mulief mae- 
ña est lides tua : fíat tibí sicut vis. fit sanata est filia 
Q¡us ex illa hora. 

29 Et cüin transisset indé lesas, venit secusmare 
GalilflBaB : et ascendensin montera, sedebat ibi. 

3^ Et ""laccesserunt ad eum turb» mults, háben- 



CAifroM XV. 41 

no plantó mi Padre celestial , trancada será de raiz ^ 

14 Dejadlos : ciegos son , y guias de ciegos *. Y si 
un ciego guia á otrc ciego , entrambos caerán en el 
hoyo. 

15 Y respondiendo Pedro le d^o : Esplicanos esa 
parábola. 

Id Y dijo Jes6s : ¿ A«n tombien vosotros sois ' ján 
entendimiento? 

17 ¿No comprendéis, que toda cosa que entra en 
la boca , va al vientre , y es echado en un lugar se* 
creto? 

18 Mas lo oue sale de la boca^d^ corasen sala, y 
esto ensucia al hombre : 

19 Porque del corazón salen los pensamientos ma- 
los, homicidios^, adulterios/ formcaciones, hurtos, 
falsos testimonios, blasfemias. 

20 Estas cosas son l9S()ue easucianal lioqibre. Mas 
el comer con las manos sm lavar, no ensucia alhom* 
bre^ 

2 i Y saliendo Jesús de allí , se fue á las partes de 
Tyro, vdeSidon. 

22 Y he aqui una mujer chananea * ^e había sa- 
lido de aquellos términos , y clamaba diciéndole : Se- 
ñor, bijo de David , ten piedad de mi : mi hija es ma- 
lamente atormentada del demonio. ^. 

23 Y él no le respondió palabra. Y llegándose sus 
discípulos , le rogaban y decían: Despáchala, porqué 
viene gritando en pos de nosotros. . 

24 Y él respondiendo diío : No soy enviado sino á 
1^6 ovttas, que perecieron ■, de la casa de Israel. 

28 Has ella vino , y le adoró , diciendo : Señor , va- 
ledme. 

26 fil respondió, y diio: No es bien tomar el pan 
de los hijos ^, y echarlo á los perros. 

27 Y ella dijo: Así es , Señor *• : mas los perrillos " 
comen de las migajas , que caen de la mesa de sus se- 
ñores. 

28 Entonces respondió Jesús, y le dijo : Oh muíer, 

nde es tu fe : hágase conti^ como quieres. Y aes- 
piefla hora (üe sana su hija. 

29 Y habiendo salidí» Jesús de alh , vino junto a^ 
mar de Galilea **: y subiendo á un monte, se sentó allf . 

30 Y se llegaron á él muchas gentes, que traían 



< Gomo si les dijeni : todos afelios , qae soo eetno plaa^- 
tu en quienes Dios no ha puesto su amor divino, y que no 
ka heebo qve se Éhrraiguen ei la caridad, serla amicados 
y echados al fuego. 

*Stt o^gollolof ci^a j ios bace orear que son justos, y 
que pueden enseñar y ^iar á los otros : pero se [urecipitau 
miserablemente asi mismos, y coaducSB á unaruina Inevi- 
table A kn «e -gulas. Ei testo griego ^trol «iV» rv^W 
9Mmw I fuiof ton ciegos de ciegos, 

> iDespiies de haber estado Unto tiempo recibiende la 
lux eaia doctriaa que os he ensenado » y en Ja que consiste 
la verdadera puresa del hombre? 

* MS. OmetiUos,,, fvnUtíos, 

* 6a toda esta espasicioo que hizo el Señor á sus discípu- 
los « las 4a á entender que lavarse ó no lavarse las manos 
mientras se comia ó antes de comer, no era lo que hacia al 
hombre puro ó impuro, sino su corazón, que es el principio 
de la impureza en el hombre , porque de él, como de una 
fiíenta 60 venenada i salen ios malos deseos y lodas las abo- 
súoaciones 7 delitos. De este lugar se valen ' los herejes de 
estos tieoipos para tachar de supersticiosa la prohibición 
fie hace la Iglesia de ciertas viandas j manjares en algu- 
nos días y tiempos del año« Pero se ve cuan maliciosa es 
esta ealunnia, porque jamás ha pretendido la Iglesia prohi- 
bir estas viandas como si fueran impuras en si mismas, sino 
soiameote quiere que por este medio mortifiquemos nuestra. 
cacae, bagamos peaitencia por nuestros pecados, y nos pon- 
gamos en estado de servir á Dios con mayor nSertad de 
espiritu. La impureca, que contrajeron Adán y Eva comien- 
do de la fruta prohibida, 00 fue porque la fruta fuese mala, 
sino porque d^bedscieron i Dios. Y este mismo Señor en 
su ley prohibía á loa Judíos mucha víandu como impuras; 



pero esta impuren era legal, no perqué ellas le fneseaen 
si mismas, sino porque la ley las prohibía, y por las cosas 
que figuraban. 

* San Marcos la llama Griega Syrofenicia : porque esta 
provincia que estaba entre la Palestma y la Sñia, era en 
aquel tiempo poblada del resto de los antiguos Ghananeos, 
que usaban la lengua y ritos de les Griegos, istrodocMoa 
por los reyes de Syria, sucesores de Alejandro. 

7 MS. £s maltrecha de demonio, 

* Esto es , para reducir y convertir á los Judies cumplien- 
do las promesas hechas por Dios i Abraham y á David. EstQ 
lo decía para probar su fe, y en el mismo sentido habló des- 
pués á la chananea , v. 26. 

^ * Asi eran mirados los Judíos por el particular cuidado con 
que Oíos los gobernaba como Padre; y ios p^entUes al con- 
trario, eran reputados como perros por la impurexa de sus 
oestumbres, y por su idolatría. 

4< Asi es. Señor, como lo decís; pero después que los hijos 
se han saciado del pan que les es debido, ios perrillos que 
andan alrededor de la mesa recogen aquellas migajas que 
se caen ó que sobran á los h|jos. como si dijera : Yo, Señor, 
conocco que los Judíos son ios hijos y los señores ; y yo sien- 
do gentil, soUmente me considero como una vil perrilla. Por 
tanto no pido (a plenitud de gracias que es debida i los hi- 
jos , sino en desperdicio soUmente de vuestra mesa, algunas 
reliquias ó sobras de ios milaeros que podéis obrar eñ favor 
de los Judíos. Estas palabrulleoas de humildad, de modes- 
tia t de fe y de prudencia , movieron al Señor á que alabase 
su fe, y le concediese lo que pedia. 

tt MS. L&s etuUeUee. 

<* Quiere decifijunto al lago de Genesareth. 



tLaetfi;89.^-» Hite, n, «.-^ tapr. Jertas, a, |L-4 Isat xs^^a^ 




tí 

tes secum mutos, c«(»s, ctaudos, áebíleg, et alios 
mullos : el projecerant eos ad podes ejus, ctcuravit 
eos : 

31 Ita ut turbae mirarentur videntes mulos loquen- 
tes, claudos ambulantes, cecos videntes : et magni- 
ficahaut Deum Israel. 

32 Jesús ■ aulem , convócatis discipuüs sois, dixit: 
Misereor turbaj , quia triduo jara perseverant mecum, 
et non habeniquod manducertt : et dimitiere eosje- 
junos nolo, ne defieiant in vía. 

83 Et dicunt eí discípuli : ¿Unde ergo nobis ín de- 
serto panes tantos, utsaturemus turbara tantam ? 

34 Et ait iltís Jesús : ¿Quod habelis panes? Aliüi 
dixerunt : Sepiera, et paucos pisciculos. 

35 Etprajcepit turbae, ut discumberent supcr ler- 
ram. 

36 El accipiens sepiera panes, et piscos, etgratias 
agens,fregit, et dedil díscipuHs suls, et drscfpuli 
dcderunt populo. 

37 El comederunt omncs, et saturatí sunt; Étquod 
supcrfuit de fragraentís , lulerunt sepiera sportas ple- 
nas. 

,38 Erant autem qui manduca verunt , quatuor mfl- 
lia hominum , exl:a párvulos , et mulieres. 

39 Et , dimíssá turba , ascendit in naviculam : et 
yenit in ílnes Magedan. 



SAN VATIKO* 



consigo mudos, de|fo6^ <Mj?<i numoofi^. y otM* 
muclios : y los eebacon á sus pies , j les sanó : 

31 De manera que se maravillaban las gentes^ viett-> 
do hablar los mudos, aodar loa omo», ver tos ciegos: 
y loaban en gran raanera al Dios de Israel. 

32 Mas Jesús Ilamatido á sus discipolos, dijo : Ten- 
go compasión de estas gentes , porque ha ya tres diw. 
que perseveran conroigo, y no tíeneo qtfe comer t y 
no quiero despedirlas en ayunas ^ porque do desfa^ 
llezcan en el camino. 

33 Y lo dijeron los dlseipoh»: ¿ Góino podremos 
hallar en este desierto tantos panes, qne bartemosUm 
grande multitud de jjente? 

34 Y Jesús fes dijo: ¿Caántos panes ten^? Y- 
ellos dijeron : Siete, y unos pocos pecedUoSb 

35 Y mandó á la gente recostarse sobre la tierra. 



ir lomando los siete panes, y los peces, y dasdo 
; los partió, y dio á sus discipakis', y uedisd- 



36 Yt 
gracias 1 
pulos los dieron al pueblo. 

37 Y comieron todos, y se harlaroii. Y de lospe- 
dazos que sobraron , alzaron siete espcMKaSi llems* - 

38 Y los que comieron, fueron cuatro mil hombres, 
sin los niños y mujeres ■. . . , 

39 Y despedida la gente ', enM en un bereo : jf 
pasó á los términos de Magedan *. • 



Capíttib XVI. 

Los phariseos piden otra vez al Señor qae haga nn milagro, j él tes pesponde lo mismo que antes» capitulo xn» 39. Advierte i sos ÜIscl- 
polos, que se guarden de su doctrina. San Pedro hace voa publica confesión de la divinidad de Jespcristo , y en premio de elta le priK 
mete el SaQor que seria la piedra Tandamental de su Iglesia. Bevela el misterio de so muerte, y reprende ¿Ptdro, qae se le opnia. 



Exhorta á todos á que tomen su cruz, j le sigan. 

1 Et t» accessenint ad eum pliarissei , el sadducffii 
tentantes : el rogaverunl eum ut signum de coelo o^ 
tendereteís. 

2 M lile respóndeos , ait illis : Fado vespere dici- 
lis : Sérenum eril , rubicuodum esl eoiro coeluro. 

3 Et mané : Hodie tempestas , rulilat enim triste 
omlum. 

4 Faeiem ergo cosli dijudicare Dostis : ¿si^a au- 
tem lemporum non potestis scire "" ? Generatio mala 
el adultera signum quaerít: el signum non dabilur ei', 
nisf signum Jon» prophetie. Et relictis illis, abiit. 

5 El eum yenissent discipuli ejus Irans fretum, 
oblíli suul panes accipere. 

a Qui duit illis '^ : Inluemini, et cávele ^fermento 
pharisiBorum, et s«dducaBorum. 



1 Y se llegaron á él los pliariseos , y los satílduceos 
para tentarle: y le rogaron , que les mostrase alguna 
señal del cielo. 

2 Y él respondió , y les dijo : Cuando va llegando la 
noche decís : Sereno hará, porque roio está t\ cíehy; 

3 Y por )a mañana : Tempestad haorá hoy» porqué 
el cielo Insté tiene arreboles. 

4 Pues ^ la Caz del cielo sabéis distinffuir : ¿ y las 
señales de los tiempos no godeis saber * f La genon- 
cion perversa y adúltera señal pide : y señal bo le será 
dada , sino la señal de Jooás el profeta '. Y ios dej^i y 
se fué. 

5 Y pesando sus discípulos á la oira ribera * , se 
habian olvidado de tomar panes. * 

6 Jesús les dijo : Mirad , t guardaos de la levadura 
de los phariseos , y de los saaduceos^ ; 



* En vez de dibüeé^ que se baila en la Vulgata , se lee en 
el Griego »v^A^v«, mancos: el coa! nombre no si^iñéa en 
%tntTÍ\ débiles ^ ütiQ el que tiene la mano débil, seca 6 
que 62 manco. T así S. Jüax en el Cap. v. los llama Cty^vc, 
tecos ^ d que tien'iaseea la mino; y^a este sentido m debe 
tpmarla palabra débiles : en cooficmacion de esto se pone 
después et olios mullos, y otros muchos enfermos; las cua- 
les palabras serían snpérauas, interpretándose, débiles, 
estropeados enfermos. 

* Este milagro es semejante al que queda ya espticado en 
el Cap. xiT, con algunas pequeñas diferenciasque se paeden 
observar, cotejando el uno con el otro. 

3 Enseñando á sus discípulos que debían evitar con e) 
mayor cjídado todas las ocasiones de vanagloria, como lo 
hito el Señor después de vn milagro tan portentoso, aun- 
que estaba libre de sentir sus movimientos. S. Marcos vuc, 
10, dice que se retiró bácia Delmtnatba; y asi se debe en* 
tender, qne se retiró hacia los conRnes de estas dos duda-^ 
de.<t, cuyos territorios estaban inmediatos. 

* El Griego : fMjSmXÁ, Magdalá. S. Evsimo y S. Gsaó-* 
Nmo sitúan á Magedan 6 Magdalá cérea de Gertsa á hi otra 
parte del Jordán. 

s En el Griego se kee : wtwpvrcX , MpóerUas: y asi los lla- 
ma también S. Loca^ xu » 56. ^ 
^ El estar el cielo rojo no es causa de serenidad , smo se- 



ñal ; y lo mismo se debe entender ea el v. 3. RpóerHaslai 
dice el Señor , vosotros sabéis eonoeer por his dÉipone^Dmi 
' y señales que veis en el cielo, sí el tiempo será serano 6 
tempestuoso : mas annqne tenéis la ínfalibifídid dalas B»* 
crituras , no podéis, ni os permite vuestra ibalíeia diseeroié 
las señales y prodigios que os han sido anunciados y prome- 
tidos, para entender que se ha compíido ya él tiempo, qne 
os ha venido ya el Mesías , y que este soy yo mismo. S. Ob» 

RÓXIHO. 

^ En el Cap, xit , 38, se puede ver otra ignaf pretensloi 
de los phariseos, y respuesta del Señor. 

" Ecnaron de ver que se habian olvidado Esto soeedió m 
el mismo tiempo en que estaban pasando á la iotra riben; 

5 así se debe entender este lugar como se colige etarameoie 
e S. Marcos viit, 14. Olvidáronse de tomar panes^yné 
tenían sino un pan contigo en el barco. 

* En S. Marcos Cap. vni, 15% les tfieael SefiOf que se 
guarden de la levadura de los phariseos, y déla levadura #a 
Herodes. El sentido eá el mismo : porque esta era una seda 
que atribuía i Herodes el Grande las profecías del trestabl»» 
cimiento del reino de Israel , dichas del lesiis:'ftivoreeia H 
dominación de los Romanos: mezclaba las supemieiones ^ 
idolatrías paganas del judaismo: y sobre todo abrasaba loi 
errores jpróranidad de los saddnceos, dt quienes ena com- 
pañeros inseparables. Esta secta daró aiín algtmoi ales 



• Maro, vui, 1.— •» Marc. viu, 11. Loe. xu, 5i.— « Snpr. xn, 39.-^ JoBon, l.-J* Msfctar^i IS. IAc«i,'1vK 



I- 



7 AtflttoagHibantmMfledteeiitii: QvkpttMi 
non accepinras. 

8 Sciens autem Jesús , dixit : ¿ Quid oogilatis intra 
▼mmodicft fidd , qoia t»ii0» non halMítÍB? 

9 ¿Nondum intelllgítiSy ñeque recordamini * qnuH 
qáe poium in (niinqueinUlía homiaum , et quot cophi- 
DOs 8iintpflá8li9 r 

iO'¿N(kiiw k septedi pannm in fraatnor nnUia ho^ 
roinum . et quot sportas sumpsistisr 

41 ¿Quare non inteltigitís, quia non de pane dizi 
tobis: cávete h fermento phariBaBoruniy etsadducM^ 
rum? 

12 Tune inteltexennt q«a non dixerit cavendum á 
fermento panamo seda doctrina phacissoram, et sad* 
ducsorum. 

13 Venit* autem Jesús in partes Gaesaree Philippi 
etinterroflüAt disdpulos suoe, dicens: ¿Quem di- 
cunt liommes esse Filium hominis? 

14 At illidizcrunt: AliiJoanuem Baptistam, alii 
autem Eliam, aHiverd Jieremiam, aut umrní ex pro- 
pbetifl. 

15 Dicit illis Jesús : Vos autem i quem me esse di- 
dllsf 

16 Respondens Simón Petras dixit < : Tu es Chñs- 
tus,Fil¡usDeivivi. 

n Respondens autem Jesús, dixit ei : Beatuses 
Simón Barjona : quia caro, et sanguis non revélavit 
Ubi y sed Pater meus ^ qui in cobIís est. 

18 Et " ego dico tibi , quia tu es Petrus, et super 
h^c petram aedificabo Ecclesiam meam, et portas m- 
ferí don prasTalebunt adverséis eam. 

19 Et ' tibi dabo claves regni ccelorum. Et quod- 
cumque ligaveris super terram , erít ligatum et in ccb- 
lis: et quodcumque solverissuper^terram, erítsolu- 
tumetmcoetis. 

20 Tune pnecepit discipulis süis, ut nemini ^oe- 
rent quia ipse esset Jesús Christus. 

21 Exinde coepit Jesús ostcndere disciptdis suis, 
quia oporteret eum iré Jerosolymam , et multa pati k 



7 lteBlkMpetttbaQ^ydac¡andent]}Qdeai':Po^ 
que no hemos tomado panes. 

8 Y Jesús conociéndolo, les dijo : Hombres de poca 
fe^ ¿pem.iittó estáis pensando dentro de vosotros, que 
no tenéis panes? 

9 ¿No comprendéis aun. ni os acordáis de los cinco 
pones naracinco mu hombres, y cuantos cestos al- 
aasteisr 

40 ¿Ni de los siete panes paraenalro nil hombres^ 
y cuantas espuertas recogisteis T 

11 ¿Góino no comprendéis, que no por el pan os 
dije : ffttardaos de ia levadura de Jioa pbariseosv y de. 
los saaduceos? 

12 Entonces entendieron '»' que no ; había dicho 
qiie se guardasen de ia levadora de los panes, sino de 
la doctrina ' de los phariseos, y de los sadduceos, 

13 Y vino Jesús á las partes de Cesárea de Philip- 
po >, y preguntaba á siis discípulos, diciendo: ¿Quien 
dtoen los hombres que es e¿ Jiijo del hombre? 

14 Y ellos respondieron : Los unos, que Juan ú 
Bautista , Ips otros que filias, y los litros, que Jere- 
mías ^ é uno de los piúfetas. 

15 Y Jesús les dice : ¿Y vosotros quién decís que 
soy yo? ^ 

16 Respondió Simón Pedro, y diio : Tú eres el 
Cristo , el Hijo del Dios el vivo ^. 

17 Y respondiendo Jesús, le dijo : Bienaventurado 
etes SiQíon nijo^e Juan : porque no te lo reveló carne 
ni sangre, sino mi Padre , que está en los cielos *. 

18 Y yo te digo , que tú ei-es Pedro ^ , y sobre esta 
piedbra edificaré mi Iglesia , y las puertas del mfiemo 
no prevalecerán contra ella. 

19 Y á tf daré las Uaves del reino de los cielos. Y 
todo lo que ligares sobre la tierra , ligado será en loa 
cielos ^ : r todo lo que desatares sobre la tierra^ será 
también desatado en tos cielos. 

20 Entonces mandó á sus discípulos, que no dije^ 
sen á ninguno, que él era Jesús el Cristo. 

21 Desde entonces comenzó Jesús á declarar i Sm 
discípulos , que convenía ir él á Jerusalém , y padecer 



después de It muerte de Herodes. siguiendo y enaeSaudo 
Sus úiiiitaas, celebrando ét(ñt de'^tf'nacimieoto, i ba- 
ciendo mochas ceiat aa hoaor de su memoria. 

/> Se ha ét soplir ó lobreatender aquí: Mito «tu anda lo 
dice porque no tomamos panes. 

^ La repreniíM qoeel Señor dio á sus diseipulos , les abrió 
las ofos |>ara que eotendieseo que hablaba de la doctrina de 
las pbanteos, la coa! siendo en si corrompida, porque sola- 
meoie se fundaba ea máximas j tradicionM humanas, coa- 
ipArias á U verdad de las Escrituras, corrompía é io&ciooaba 
todo io que tocaba. En ei Cap, xuiu, 2, ^, diee Jesucristo 
á sus discípulos: Los doctores de ia ley y los phariseos es- 
tán sentados sobre ia cátedra de Moysés: Oticrvsd pues^ 
f hmoed todo lo que os dieon^ pero no hagau según em 
ohroi. Las cuales palabras parecen contrarias á lo que aqui 
les manda que se guardea de su doctrina : mas no lo son, 
porque en aquel lagar enseña que debían ser creídos , cuan- 
do eoseikibaa la ley de Moysés: pero no imitados» por cuanto 
dios no la observaban. Y en el presente declara que estos 
mismos pbanteos habían ¡aJtarado la ley de Moyses, mez- 
dándola con la perniciosa letmdura de sus tradiciones par- 
ticulareB^ k) cuaí era capat de comunicar á los otros su pro-- 
pía corrupción. Y de esta levadura ea de la que ordena á 
na discípulos que te guarden. 

s MS. Del castigamiento, 

* Esta eindad, segua S. Gaaómno, estaba situada al pió 
dai noate Libano junto al nacimiento del Jordán; se Uama 
Cesárea de Philippo, tetrarca de la Itur^a ó de la Traconir 
tks, é hijo de Heredes el Grande, que ia engrandeció^ y mudó 
el nombre de Paneas , que antes tenia , en el de Cesaréaf 
en boDor de Tiberio. César. lowvmÁntiq. Jud. Lib. xyiii. 
Cap, ni. 

- • Como si dijera: Vos sois el Cristo y el Ungido del Señoi 
pat esceieocia. Vos sois el verdadero Mesías prometido y 
deseado después de tantos siglos. Vos sois ei Hijo verdadero 

• Supr. XIV, 17. Joan, vu, 9.— ^ Supr. xv, S4.— < Marc. Tin, 27. 
loan. XX, iS. 



V único del Dios viviente. Esta es la célebre confesiooque 
Dito 8'. Pedro en nombre de todos los apóstoles: y esto as- 
plica el articulo que en el testo griego se junta a cada uoa 
de laa cuatro palabras : avUt ypuVrof , o v»oc xw $iov rov 
C¿yro«, tú eres et Cristo^ él aijú del Dios el vivo. San 

JdAIC CURTSÓSTOMa 

^ Bienaventurado, porgue este conocimiento lo has teñido 
por solo revelación de mí Padre celestial : no la carne , ni la 
sangre; esto es, no tus padres, ni algún otro hombre te lo 
han enseñado ni persuadido, sino soío mi Padre .es el que 
te io ha revelado. El nombre Bar-Jona consta de dos diccio- 
nes, de las cuales Bar es chaldea v síRniíica hijo; lo mismo 
que Ben en hebreo ,. y Joña por Joahaoam : Juan» 

' Tu eres real y erectívamente una piedra, se^un el nom- 
bre que ya te he dado: Joann. i , 42 et 43, añadiendo al de 
Simón ei de Cephas, quéf quiere decir piedra Ó Pedro: y* 
sobre la firmeza de esta piedra fabricará yo mi Iglesia. Por 
estas palabras, dice S. Juan Chrysóstomo, le anunciaba 
que oiuchos abrazarían la misma Te que acababa de confe- 
sar ; y constituyéndole pasltor de su Ii^lesía, le aseguró gue 
laspusrtas del infierno no prepalecerian contra ella; 
esto es , que aunque todo ei poder del ioQerno se reuniese, 
QO podrían derribarla. Por estas palabras se prueba el prl-: 
m^do de San Pedro, y de todos sus sucesores sobre toda la 
Iglesia. 

> Esta es una locución metafórica , y el sentido es este: 
Dios soio es el que puede perdonar los pecados , y asi te doy 
esta potestad ; y para esto puedes exhortar , corregir y casti-^ 
gara loe rebeldes, usando de toda la autoridad del mismo 
Oíos, para concederles ó neirarles la absolución según las 
regias del Evangelio, y la luz del Espíritu Santo. Y esto es 
io que {^generalmente se entiende por estos términos figura-- 
dos atar y d^atar, Y añade el Seuor, que todo, seria con- 
firmado por ói ,■ qu^ es la cabeza suprema de toda la Iglesia^ 
y está en el cielo sentado á la derecha del Padre. 

Lac. IX, 18.— d Joan, vi, 70.—» /oan. i, 4S.— f W. 






44 



8«n9oribiis , fiím^m, ef priBeipÜNiB^aocirdotoin, et 
occidi , et tertia die resurgere. 

f2 Et ftssuiMM eum Petras, ciepit iacreyareilluiii 
dicens : Absitk te, Domine: non erlt tibi boc. 

23 Qui eoQV^^ua, dixit Petpo * : Vade posl u» 
Satana : scandalum es mihi : quia non sapis ea, mu» 
Dei sunt , sed ea, 40» hominiim. ' 



SiM MfMMI/ 



24 Tone Jasas (Mxít dísdpoHs suís* : Si quis vult 
peat me vemre , abneget semetipsum , et totiaierucem 
suarn , et sequatur me. 

25 QuienirnTolueritanimam suam sal^am fecefe, 
perdet eam. Qui autera p^rdiderit animamsiiam piap- 
terme, inveBÍet eam. 

^ ¿Quid enim prodest bomini,simiinduni aniver- 
soffl lucretur, animae vero su» detrímentum patia"* 
tur? ¿ Aüt qaain dabit homo eommutatioDeKi pro tni** 
iiMtsua? 

27 Filius enim bominis venlorus est in, glotk Pa«- 
tris sui cun angelis suis "" : eC tune reddet unicuique 
seeufidüm opera ejas. 

28 Amen dico vobis «^ , sunt quidam de hic stantH» 
bas, qui non gostabunt mortem , doñee videant Pi- 
lium nominis venientem in regno suo. 



nmeliaacMis de k» aaokiHtt^ y deke eaerfbas^ y de 
los principes de los sacerdotes , y ser muerto , y resur 
citar al tereer dia. 

22 Y tomándale Pedioúerte» comeoaé á iucrqpair 
le * diciendo : Lejos esto de tí *, Señor : no será esto 
contigo. 

23 Y Tuelto hacía Pedro, le dijo : Quítateme 4^ 
delante, Satanás * : estorbo me eres : porq«ie>aaeDf< 
tieadea tea cosas que asa de Dios , iino ias dt ios 
hombres *. 

24 Entoneea d\je Jesús i siB discípulos : Si alguno 
quiere Teñir en pos de mí, lúóguese á s&raism^, j 
tome su cruz , y sígame. 

^ Porque el que so siva quisiere asivar , ia per- 
derá. Mas e& que perdiere ea alma por mí, la hallará. 

26 il*ocqae qué a{Mrorecba al hombre si gnoare 
todo e! mundo, y perdiere su ahoa? ¿O qué easEibip^ 
dará el hombre por su alma? 

27 Porque el Hijo del hombre haí de venir en \^ 
gloría de su Padre con sus ángeles : y entonces dará 
a cada uno según sus obras ^. 

28 En verdad os digo, que hay algunos de los que 
están aquí, que no gustarán la mueite, ha^ que 
vean al Hijo del hombre venir en su reino *. 



Capitulo XVIK 



La TransfiguracioB del Sefior. Gara á un endemoniado. Paga el tributo al César, dando ejeioplo con esto de qoe te debe dar al César M 

que es del Géaar. 



1 Et " post dies sex assumit Jesús Petrum , et Ja- 
oobum,et Joannem fratrem ejjus, et dudt iilos in 
Baontem excelsum seorsum. 

2 Et trans6garaiu8 est ante eos. Et resplenduit £1- 
ciesejus sicut sol : vestimenta autem ejus beta sunt 
alba sieut nix. 

3 Et ecce apparuenmt illis Moyses, et Elias cum 
eoloquentes. 

4 Respóndeos autem Petrus dixil ad Jesum : Do* 
mine , bonum est nos hic esse : si vis faciamus hic 
tría tabemacula, tibí unum, Moysi unum, et Elie 
unum. 

6 Adbuc eo loquente, eoce nubes lucida obumbra- 



1 Y después de seis dias ^ toma Jesús consigo á Per 
dro, y á Santiago, y á Juan su hermano^ y los lleva 
aparte á un monte alto. 

2 Y se transfiguró delante de ellos '. Y respiande* 
ció su rostro como el sol : y sus vestiduras se pararon 
blancas como la nieve '. 

3 Y be aquí les aparecieron ^* Hoysés, y Elias ha- 
blando con él **. 

4 Y tomando Pedro la palabra , dijo á Jesús : Se- 
ñor , bueno es , que nos estemos aquí : si quieres ba«- 
gamios aquí tres tiendas , una para ti, otra para Moy- 
ses ^ jotra para Elias **. 

5 El estaba aun hablando cuando vino una nabe 



< MS. B compelí Pedro de estultar, 

^ Oycndr> esto S. Pedro, le lomó aparte : que esto sfgoi- 
fica el participio icpnaXaíShiuwi , Cómo lo acostombra bacer 
UQ amigo coa otro cuando le quiere advertir alguna cosa im- 
portante; y fe empezó á reprender, do movido de iedigna- 
cíoa sino de afecto, y como quien no tenia corazón para ver 
padecerá aquel, á quien tanto amaba, le dijo: Sea eeto 
lejos de ti. El testo griego con mayor espresion : TXt»i «ro», 
Kvpu, ten piedad Señor de tí, como lo entienden S. Gekó- 
NiNO y S. AGüsrm. 

s Satanás, como dejamos esplicado Cap. iv, iO, sigmiflca 
contrario: y le fiama así, porque se oponía á la volnnlad del 
Padfe, y a la de Jesucristo, que era redimir al hombre por 
medio de su pasión y muerte. Se pueden cotejar estas pala- 
bras del Señor á San Pedro, con las que le oyó cuando con- 
fesó su divinidad ; y se verá la diferencia que hay de un 
hombre dgadoen manos de su eonsejo, al mismo asistido 
de la divina gracia. 

* Esto es, huir de padecer y de sufrir ignominias, tor- 
mentos y )a muerte. 

B No se contentó el Señor con reprender á Pedro, sino 
que quiso enseñar á todos la necesidad que tenían de con- 
formarse con Jesucristo en los trabajos y sufrimientos, si 
habian de llamarse verdaderos discípulos suyos, si querían 
en el día del juicio recibir de su mano el premio y recom- 
pensa de sus trabajos. 

^ Unos intérpretes entienden estas palabras de la transfi- 
guración del Señor. Otros de su gloriosa resurrección , de su 
ascensión á los cielos, y de la venida del Espíritu Santo so- 
bre los apóstoles. 

f San Locas dice que pasaron como ocho dias; lo que 
parece no ser conforme ¿ este lugar: pero S. Ldcas no pone 

' • Mare. vm, 33.- 



absolutamente ocho dkn , sine fert &tt9éiés^ eeitadeodM 
dias, eóm6eonUiido seis dias enteros, y alur^M parta de 
los dos estremos. 

• El Señor, sabiendo el escándalo fse n neerte había de 
cansar en el corazón desús disei putos, qofso anticifMidaflieDie 
fortificar su fe, y prevenir este escándalo. Asi qee no m 
contenió con asegurarles, que después de muerto resaciUi*' 
ría, sino que quiso qne viesen en su transfiguración uanarf 
go de aquella gloría y de aquella magestad que tieae ea et 
cielo. 

* El Gríego: «mt rh^^ hrUlñntBgeom&laiuz.^/slem^D^ 
te, en donde se transfiguró el Señor, Aie el Thabór eomeise 
cree segnn la antigua y constante tradición' de la Iglesia^ 
Dista dos legnas de Naaareth por la parte oríeatal. 

** Sé ien aparecieron, eslo es, vieron ellos á Moysés y A, 
Elias , los cuales representaban la ley y les profetas dando 
testimonio del Evangelio. Sra. Thoiias et de dictamen que 
Moysé& y Elias se d^iroQ ver en sus propias peraoaas y reaK 
mente, haciendo Díosoon su iafiaito poder, que el aima dei 
primero saliera del limbo ó seno de Abraham, y tomara uu 
cuerpo visible; y que el seeoódo vinien ásl paraíso terrenaU 
ó dei lugar reservado donde la providencia 4e Dioi lo eo»» 
serva vivo hasta el fin del mundo. 

«^ 8ai« Ldcas dice y espresa lo que trataban entre si; esto 
es, de la muerte que había de padecer el Señor ea Jenh 
salém. 

*< San Pedro no se había aprovechado de la severa rapren^ 
sien que el Señorío biso, y parece que no tettia aun gusto 
sino de laá cosas humanas, porque no cootaba coa las aaiti* 
ffuas profecías, ni con lo que trataban entre si elSeñor^ 
Moysés y Elias. No osaba oponerse á tas claras á que pade- 
ciese BU Blaestre; parque le había tratado de coatnno an 



> Snpr. X, 38. Luc. u, 23. et xiv, 27.— <> Aet. xvu, 3i.Rom.u, 6.— d Mare. vm, 38. Loe. a, 27.— • Mará, a. 



CAPiWM) 

vit eos *. Kt eece tox de nube , úkem : Bic eat Fitius 
meús dilectus , in quo mihi bene compiacui : ipsum 
audite. 

6 £t audientes discipuli cecideruntia fáciem siiam 
et timuerunt valde. 

7 St accessU Jesús , et tetigit eos : dixitqne as : 
Surgite , et nolite timare. 

8 Lavantes autemoculos suos, neminem viderunt, 
nisi solum Jesum. 

9 Et desceodentibus illis de moate , praBcepit eis 
Jeaus, diceas : Nemioi dizeritis visionem , doñee Fi- 
lius hominüi & mortuis resurgat 

10 Et interrogaverunt eum discipuli , dicentes ^ : 
¿Quid ergo ScribaBdicunt quódEiiamoporteatprimúm 
Teñiré? 

li At i'io rcspondens, ait eis : Elias quidem ven- 
turus est , et restituet omnia. 

12 Dice autcti) vobis ^ , quia Elias jam venit , et 
non cognoverunt eum a , sed fecerunt ia eo quaecum- 
que voluerunt. Sic et Filius hominis passurus est ab 
eis. 

13 Tune intellexerunt discipuli , quia de Joanne 
Baptista dixisset eis. 

14 Et*ctiai veniseet ad tnrbam, accf'smtad eum 
homo genibus provolutus ante eum , diceas : Domine, 
miserere filio meo, quia tunaticus est, et malé pati-- 
tur : nam saspe cadit in ignem , et crebró in aquam. 

15 Et obtuli eum discipulis tuis , et non potuerunt 
curare eum. 

16 Respondens autem Jesús, ait : O generatio 
incrédula, et perversaúquousque ero vobiscum? ¿us- 
quequo patiar tos? Afferte huc iHum ad me. 

17 Et increpa vit illum Jesús , et exiit ab eo d^roo- 
nium, et curatus est puer ex illa hora. 

f8 Tune accesserunt discipuli ad Jesum secretó, 
et dixerunt : ¿ Quare nos non potuimus ejicereülum? 

19 Dixit illis Jesús : Propter incredulitatem ves- 
trnm ^ Amen qutppe dico vobis , si habueritis fldem, 
sicut granum smapis , dicetis monti huic : Transi hinc 
illuc , et transibit ; et nihil impossibiie erít vobis. 



liunioosa que los cubrió. Y heaqiií una YMde lanafce, 

diciendo : Este es mi Hijo el amado , en quien y» m«* 
cbo Bie he compfaicido : á él ^escuchad ^. 

6 Y cuando lo oyeron los discípulos, eayoron mixt 
sus rostros , y tuvieron grande miedo. 

7 Mas Jesusseaceroo^y los tocó: yleadij» : Le- 
vantaos, y no temáis. 

B Y alzando ellos sus ojos, á nadie víeíoq, sino 
solo á Jesús. 

9 Y al bajar ellos del monte, les raandó Jesús „ di- 
ciendo : No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo 
del hombre resucite de entre los muertos *. 

10 Y sus discípulos le preguntaron, y diieron: 
¿ Pues por qué dicen los escribas, que Elias deoe ve- 
nir primero*? 

1 1 Y él les respondió , y dijo: Elias en verdad ba da 
Teñir , v restablecerá * todas las cosas. 

12 Mas os di^, que ya vino Elias , y no ie oono** 
cieron , antes hicieron con él cuanto quisieron. Asi 
también harán ellos padecer al Hijo del hombre. 

13 Entonces entendieron los discípulos , que de 
Juan el Bautista les había hablado. 

14 Y cuando llegó á donde estaba k gente , vino á 
él un bomi)re, é hincadas las rodillas delante de él , le 
dijo : Señor, apiádate de mi hijo, que es lunático ' , y 
padece mucho : pues muchas veces cae en el fuego, y 
muchas en el agua. 

15 Y lo he presentado á tus discípulos, y no le han 
podido sanar. 

1 6 Y respondiendo Jesús , dijo : ¡ Oh generación in- 
crédula * y depravada! ¿hasta cuando estaré coo vos- 
otros? ¿hasta cuando os sufrb*é ? Traédmelo acá ^ 

17 Y Jesús lo increpó, y salió de él el demonio ^, 
y desde aquella hora fue sano el mozo. 

IS Entonces se llegaron á Jesús los discípulos 
aparte , v le dijeron : ¿Por qué nosotros no le puoimos 
lanzar •? 

19 Jesús les dijo: Por vuestra poea fe '*. Porque en 
verdad os digo, que si tuvierais fe, cuanto un grano 
de mostaza *^ , diréis á este monte : Pásate de aquí 
allá , y se pasará *^ ; y nada os será imposible. 



oUa OMiioa que quiso resistirle, pero lo procuraba por ro- 
4eos. S. CiRisóftTOMO. Todo esU> lo hablaba , sm saber lo 
que se decía , como lo esplica S. Marcos ix, y S. Lugas ix, 
33, puesto que de este modo se opoaia á la cedeadon de 
to4o» los hoQsbrest y á la suya propia. 

^ Bala era la misiaa vos del Padre que se dejó oir ea el 
Jordán cuando el Señor (ae bautizado por el Bautista. Supr, 
Cap, ni, i7. Aquí se aüade: Á élescuchad; esto e&^creeá- 
Uj y poned en él toda vuestra confisaza, obedecedle en 
tedo lo que os diga. 

> No qaisoel Señor que los apastóles contasen i un pueblo 
todo carnal lo que habían visto, temiendo que la grandeza 
del prodigio los hiciese mas incrédulos; y que después de 
haber oído esta transfiguración tan gloriosa, sirviese de es- 
cándalo su muerte á unos espíritus tan groseros en la inte* 
ligencia de los secretos de la divina sabiduría. S. Gerónimo. 
S. Lucas ix , 36, dice: que guardaran silencio sabré las 
casai que habían visto, u que entonces no las descubrie- 
ron á ninguno, Pero S. Pedro , después de la resorrecciou 
del Seuor. las publicó ea sus sermones y cartas, ii. Petri 
1, 18, S Marcos ix» 9, dice, que ios apóstoles disputaban 
entre si, preguntándose uno á otro: ¿qué querían decir 
aquellas palabras y resucitar de entre los muertos? Y 
es que no entendían que el Se&or hablaba de su resur- 
rección. 

^ Los escribas d doctores de la ley confundían las dos ve- 
nidas del Sefior: la primera e» cante mortal para redimir 
al boflibre, y la segunda en todo el lleno de su gloria para 
Juagar al mundo; y asi intentaban probar que Jesás no era 
el Cristo 6 el Kesias prometido, porque según la profecía de 
Malachias IV, debia antes venir Blias. Mas el Señor instru- 
yó á sus discfpulos dieióndoles, que Elias debía venir antes de 
au segunda venida á restabheer todas las cosas; esto es , á 
obHgar á lo» Jndioa á qao entrasen en él camino de la verdad 



y de la justicia, y á que reconociesen á su libertador, pero 
que por lo que hacia i su primera venida , ya había vepido 
Elias, esto es, el Bautista, el cual era Elias en la virtud y 
en el espíritu ; aunque los Judíos en vez de reconocerle por 
tal , le habían perseguido hasta quitarle la vida ,' y que lo 
mismo harían con él. 

* MS. E restolará, 

B MS, Que es alunado, é mal trecho. Porque el demo- 
nio le hacia padecer del mismo modo que si lo estuviera. 

^ MS. Descreyente. 

f Estas palabras del Salvador recaían generahnente sobre 
todos los Judíos , y también sobre los apóstoles, como ob- 
serva S. Joan Chbtsóstoio , y principalmente sobre «1 pa- 
dre del muchacho, que como escribe S. Marcos iz, 2i, 
pidió esta gracia al Salvador dudando de su poder. Sí pue' 
des , )e dijo , socárrenos. , 

s Ebraismo , por cuanto el relativo precede á su ante^ 
ceden te. 

* El pronombre relativo del testo latino Ülum apela sobre 
el acusativo dmmonium del verso antecedente, sin embar- 
go de que no concierta con él en género; sin duda porque el 
autor de la versión latina tuvo presente eld«t/A¿no« ¿acu/tiM'y 
que es del género masculino. 

<e La poea fe que mostraron en este caso les apóstoles, 
fue causa de que no curasen á aquel muchacho, y mereció 
la justa reprensión de Jesucristo. 

" Vwa re activa, fervorosa, eficaz, que son las propi»* 
dades que tiene la mostaza después de molida. 

^s No todos los milagros que hicieron los apóstoles, que- 
daron escritos : y es cierto que hubieran podido trasladar 
los montes en fuerza de su oración y de so fe, si la necesi-* 
dad k) hubiera pedido, como leemos que resucitaron muer- 
tos , que es mayor obra que trasladar los montes. S. Cürt- 
8ÓST0II0. Y algunos Santos, como Bosebio cuenta de Su 



• nPeir.!,!?. Sn^r* m» I7.--I» Maia, ii| IO,r^« Sopr.u, 14.-^ Soiv. »v, 10^ Mace, b, 19»-^ i.i6.M,6. 




M 



SAN iTAlMOc 



iO Hocatitémgeiíasnoiiejidtarnisiperoretionem^ 
etjejtinium. 
21 Conversantíbus autem eis in Galílsa, díxit iliis 
; Pilius hominis tradendus est in manus ho- 



minum: 

12 Etoccidcnteum, ettertiadiepesurget. Etcon- 
trístati suntvehementer. 

23 Et cmn Tenissent Gapharnaum , accesserunt qm 
didrachma accipíebant , ad Petrum , et dixerunt ei : 
¿Hámster vester non solvit didrachma? 

24 Ait : Etíam. Et cum intrasset in domum , pre- 
veniteum Jesús, dicéns : ¿Quid libi videtur Simón? 
¿Reges terree k quibus accipiunt tributum vel cen- 
sum? ¿ A filiis suis, an ab alienis? 

25 Et ilie dixit : Ab alienis. Dixit üli Jesús: Ergo 
Hberi snnt filii. 

26 Ut autem non scandalizemus eos , vade ad marc 
et mitte hamum : et eum piscem , qui prinnis ascen- 
derit , tolle : et aperto ore ejüs , invenios staterem : 
illum sumens , da eis pro me , et te. 



20 Mas eíta casta ^ no se lanza sino peroración , y 
ayuno. 

24 Y estando « ellos en la Galilea, les dijo Jesús: 
El Hijo del hombre ha de ser entregado en manos de 
los hombres : 

22 Y lo matarán, y resucitará al tercero día. Y ellos 
se entristecieron en estremo '. 

2a Y como llegaron á Capharnaum, vinieron á Pe- 
dro los que cobraban los didracmas *, y le dijeron: 
¿Vuestro Maestro no paga los didracmas? 

24 Dijo : Si. Y entrando en la casa^ Jesús le habló 
primero diciendo : ¿Qué te parece, Siraon? ¿Los re- 
yes de la tierra de quién cobran el tributo 6 el censo? 
¿ De sus hijos , ó de los estrados * ? 

25 De los estraños , respondió Pedro. Jesús le dijo: 
Luego los hijos* son francos. 

26 Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, 
y echa el anzuelo ' : y el primer pez que viniere, tó- 
malo : y abriéndole la boca , hallarás un estatero : tó- 
malo , y se lo darás por mí , y por tí. 



Capitula XVIIL 



Biuefii el Señor qne la humildad es la llave para entrar en el reino de los cielos. Esplica coin grande mal es» y qué eastigo tan recio 
merece el pecado de escándalo. Propone la parábola del biicn Pastor, que dejando las noventa y nueve ovejas , va en busca de una sola 
que se había descarriado. Dice el orden que se ha de guardar en la corrección fraternal. Da á entender ¿ San Pedro, que hemos de per- 
donar siempre al qne nos injuriare; lo cual ampliflca con una escclente parábola. . ' 



i In í> illa hora accesserunt discipuli ad Jésum, di- 
centes ; ¿ Qüis putas , msyor est in regno coDlorum? 

2 Etadvocans Jesús par vulum» statuít eum in me- 
dio eorum , 

3 Et dixit: Araendico vobis, nisí conversi fueri- 
tis *^ , et eíTiciamini sicut parvuli,non intrabitisinreg- 
num coBlorum. 

4 Quicumque er^ humiliaverit se sicut parvulus 
íste, hic est major m regno co^lorum. 

5 Et qui susce{)erit unum parvulum talem in nomi- 
ne meo, me suscipit. 

' 6 Qui ^^ autem scandalizaverítujium de pus¡llisistis> 



1 En aquella hora se llegaron los discípulos á Jesús, 
diciendo : ¿ Quién piensas que es mayor en el reino de 
los cielos"? 

2 Y llamando Jesús ^ á un niño, lo puso en medio 
de ellos . 

3 Y dujo : En verdad os digo, que si no os volvie- 
seis, é luciereis como niños, no entrareis en el reino 
de los cielos *®. 

4 Cualquiera pues que se humillare como este niño, 
este es el mayor ^* en el reino délos cielos. 

5 Y el querecibiere á un niño tal en mi nombre ", 
á mí recibe. 

6 Y el que escandalizare ^' á uno de estos peque- 



Gregorio obispo de Neocesarea, hicieron iguales ó semejan- 
tes prodigios. 

< De demonios. 

* Conversando» El Griego : anurefn^fUfor B» awór, vol» 
ttiendo ellos :?W9 el Señor tomando el camino de Jerusalém 
atravesó la Galilea. 

' MS. Ellos fueron muy corrozosos i tristes, 

^ El tributo del didracma. Didrachma eu plural de di- 
áraemum, era una moneda que valia dos dracmas, y equi- 
valía á cuatro reales de vellón nuestros. Era igual á la mitad 
de un sido de plata , porque este según Josepho Lib, iii, 
Antiquit, Cap, zxm, era una moneda de los íiebreos, que 
valia cuatro dracmas áticas. Y el sido /alia lo mismo quü el 
stater, como se prueba por el v. 26. Staier se llama asi del 
verbo t<rráir<u , pesar. No consta si fue Pompeyo ó Augusto 
el que puso á los Judíos este tributa* Pero Moysés ya los 
hábia impuesto igual tributo personal por orden del Señor. 
^:cod. xzx, 13. 

B De los vasallos, que no son sus hijos. 

^ Loa hijos que lo son por naturaleza. Y asi yo estoy libre 
de tributos, porque soy hijo del Rey que b es de este reino 
y de todos los del mundo. Fuera de esto Cristo era del linaje 
y casa de David ; y ios aue son de sangre y prosapia real, 
están libres de pagar tributos, como generalmente sucede 
en todos los reinos. Y en este sentido, filiis suis se entien- 
de de &u familia ó descendencia, 

7 Mas para que no demos ocasión de escándalo á los que 
ignoran que yo estoy libre de pagar este tributo; vé, Pedro, 
a la mar, echa tu anzuelo, etc. 

^ Gomólos apóstoles hablan oído déch'al Señor, que den- 
tro de poco tiempo seria entregado i la muerte, y después 
resucitaría, se hablan Ügurado de una manera carnal y gro- 
sera, que estableceriü luego su reino, como los otros prin« 
cipes deia tierra^ para darles las primeras dignidades. Por 
esto se movió entre ellos una disputa sobre esta preferen- 
cia , que cada uno apeteda para si, y los obligó á hacer al 
Señor esta pregmU. Par reino de los cielos ' entendían el 

a Haré, u, 30. Loe. ix, 44. Infr. zx, 18.— b Mar. ix, 33. Lnc. ix, 46.— « i Corintb. xiv , 90.— d Mare. u, 42. Loe xvn, 2« 



reino del Mesías, el cual aoni^ue creían que sería divino y 
celestial, lo esperaban en la tierra. 

9 iNo solamente le tomó , sino que le estredió entre snt 
brazos, dando á entender con esto, cuan agradable le era su 
inocencia. 

<o El Señor les habla de su reino verdadero, que es todo 
celestial; y para reprimir so orgullo, les pone delante «ft 
niño inocente, diciéndoles que si querían entrar en el reino 
de los cielos, habían de ser por voluntad lo que los niños 
eran por la edad. S. Gerónimo. Estos no tienen otro apego 
que á su padre y á su madre ; son incapaces de odie, no se 
cuidan de honores ni de riquezas, se ve en ellos una total 
mocencia , por lo que mira á los vicios, y principalmente al 
orgullo que es el mayor de todos. S. Uilaaio. 

*^ El briego : o p^iíiiov, el mayor; en donde no está ocioso 
el articulo o , que le da fuerza de superlativo, como lo osan 
frecuentemenie los Griegos. 

>* Esto es, el que imitare la inocencia y humildad da un 
niño, semejante á este qne tenéis aquí presente, etc. 

*3 Siéndoles ocasión de ruina, de pecar ó de perderse. La 
yot scandatum , de que usa frecuentemente el intérprete 
lat¿no en la^ Sagradas Escrituras, se esplica en el Griego por 
íwíAkíi», y •Kpwxofkpxk, El primero viene de <rxáC», que sig- 
nifica cojear; y el segundo de 'KpwnUyxxtí^^ que significa 
tropezar. En el Hebreo corresponde á estas dicciones Sw^ 
y Vld'^D niichscól, moqúese, de que ordinariamente usan 
losLxx y S. Gerónimo traslada scaüdalum, aunque mas 
propiamente significa lazo, uy\y\ iagasc^ le puso lazo ó te 
enredó. Y asi scandalum propia meu te significa lo que im' 
pide caminar , ó lo que es ocasión de caer en el camino. 
Mas así como ruina y caida se trasudan á significar la pér- 
dida de la vida corporal , y también la del alma, del misma 
modo scandalum se traslada para significar uno y otro. El 
escándalo activo es la ocasión de ruina que se da ai próji- 
mo. El pasivo , ia misma ruina que se ocasiona. El pWi- 
saico , cuando por pura malicia , y por un corazón corrom- 
pido se tuereen Jas obras boenas del prójimo, y seínteiipretaa 



CAPITULO XVIII. 



47 



quiinme credunt^ cxpedit ei ut su5]^endatur mola 
asinaria in eolio ejus, et demergatur in profundum 
maris. . 

7 ¡VaB mundo Si scandalis! Necesse est enim ut ve- 
niant scandala : verumtamcn vae homini iili, per quem 
scandalum venit. 

8 Si " autem manus tua, yol pes tuus scandalizat 
le , abscide eum, et projice abs te : bonum tibi est ad 
vitam ingredi debilem , yel claudum , (¡uam duas ma- 
nus, vel dúos pedes habentem mitti in ignem aeter- 
num. 

9 Et si oculus tuus scandalizat te , erue eum , et 
projice abs te : bonum tibi estcum unooculo in vitam 
mirare , quám dúos oculos habentem mitti in gehen- 
nam ignis. 

10 Yidetene oontemnalis unumexhispusillis: dico 
enim vobis •», qoia an^eli eorum in coelis semper vi- 
denl faciem Patrís mei , qui in cobIís est. 

1 1 Venll * enim Filius hominis salvare quod peric' 
ral, 

i2 ¿Quid vobis videtur? Si lüerinl alicui ccnlum 
oves , et erraveril una ex eis : ¿nonne relinquit nona- 
ginta novem in montibus, el vadit quaerere eam, quíc 
erravit? 

43 Et si contigerit ut inveniat eam : Amen dico 
vobis, quia gaudet super eam magis quam supcr no- 
naginta novem, quae non erraverunl. 

14 Sic non est voluntas ante Palrem vestrum , qui 
in coelis est, ut percal unus de pusillis istis. 

45 Si «I autem peccavcrit in te fraler tuus, vado, el 
corripe eum intcr te , el ipsum solum. Si te audierit, 
lucralus erisfratrem luum, 

46 Si autem te non audierit, adhibe tecum adhuc 
unum , yel dúos " , ut in ore duorum , vel trium tes- 
tium stel omnc verbum. 

17 Qu6d si non audierit eos, dic Ecclesiá;. Si 'au- 
tem Ecclesiam non audierit, sitlibi sicul ' elbnicus, 
et publicanus. 

18 Amen « dico vobis, quaecumque alHgavoritis 
super terram , erunt ligata et in cíelo: et quajcumque 
solveritis super terram , erunt soluta el in ccbIo. 

19 Iterum dico vobis, quia si dúo ex vobis censen- 
serint super terram , de omni re quamícumque petie- 
rint , Get illis h Paire meo, qui in coelis est. 



ñitos, que en mí creen , mejor le fuera que colgasen 
á su cuello una piedra de molino de asno ^ y le ane- 
gasen en el profundo * de la mar. 

7 ¡ Ay del mundo por los escándalos! Porque ne- 
cesario es ' que ven^n escándalos : mas ay de aqu«l 
hombre, por quien viene el escándalo. 

8 Por tanto si tu mano , ó tu pié te escandaliza *, 
córtale , y échale de tí : porque mas te vale entrar en 
la vida manco 6 cojo , que teniendo dos manos ó dos 
pies, ser echado en el fuego eterno. 

9 Y si tu ojo le escandaliza , sácale , y échale de tí: 
porque mejor te es entrar en la vida con un solo ojo ^, 
que tener dos ojos , y ser echado en la gehenna del 
fiiego. 

10 Mirad que no tengáis en poco á^^uno de estos 
peaueñitos ^ : porque os digo , que sus ángeles en los 
cielos siempre ven ' la cara de mi Padre , que está en 
los cielos. 

1 i Porque el Hijo del hombre vino á salvar lo que 
habia perecido ^. 

12 ¿Qué os parece? Si tuviere alguno cien ovejas, 
y se descarriare una de ellas : ¿por ventura no deja las 
noventa y nueve en los montes, y va á buscar aquella, 
que se eslravió ? - * 

i 3 Y si aconteciere el hallarla: dígoos en verdad, 
que se goza mas con ella , que con las noventa y nue- 
vo , «que no se eslraviaron *. 

14 Así no es la voluntad de vuestro Padre, que 
está en los cielos, que perezca uno do estos peque- 
nitos. 

15 Por tanto si tu hermano pecare contra tí^®, ve, 
y corrígele entre tí , y él solo. Si le oyere, ganado ha- 
brás á tu hermano. 

16 Y si no te oyere, toma aun contigo uno ó dos, 
para que por boca de dos ó tres testigos conste toda 
palabra. 

. 17 Y si no los oyere, dilo á la Iglesia ^ *. Y si no oye- 
re á la Iglesia, lenlo como un gentil **, y un publi- 
cano *'. . * 

18 En verdad os digo, que todo aquello que liga- 
reis sobre la tierra , ligado será también en el cielo : y 
lodo lo que desatareis sobre la tierra , desatado será 
también en el cielo. 

19 Dígoos otrosí , que si dos de vosotros se convi- 
nieren sobre la tierra, de toda cosa que pidieren, los 
será hecho por mi Padre , que está en los cielos. 



en mal sentido , tomando«de ello escándalo, ó.baciéndolo 
tomar á los prójimos , como lo hacían frecuentemente ios 

fthariseos con las obras y palabras del Señor , y por esto se 
lama escándalo de phariseot. Escándalo de pequeños, 
es cuando los que son buenos, pero imperfectos aun en la 
virtud , se mueven fácilmente a escándalo , ó por los dichos 
y hechos de los malos, ó por lo que hacen y dicen lícita- 
mente los buenos, por no entender ni alcanzar la razón ó el 
fin por qué lo hacen. Todo esto hemos querido notar, para 
que se pueda entender el verdadero sentido de esta palabra 
cuando se hallare en las Escrituras. 

* Gruesa , como son las que mueven los asnos ó caballos 
en una tahona. MS. Una muela de acenna. 

* Este género de pena se daba en la Judea , según S. Ge- 
rónimo, y en la Syria, según otros intérpretes, para casti- 
gar los mayores delitos. 

' No absolutamente , sino atendida la malicia del demo- 
nio, y la Qagueza de los hombres y su natural, inclinado á 
toda suerte de mal, y la corrupción general que reina en todo. 

* Te fuere ocasión de caer. 

B Todo esto es un modo de hablar alegórico por el cual 
nos ensena el Señor, que cuando nos son ocasión de ruina 
aun aquellas cosas que mas amamos, las debemos apartar y 
separar de nosotros : y que nos será mas útil entrar solos o 
con pocos amigos en el cielo, que ir al infierno muy acom- 
pañados. Por salvar todo el cuerpo nos dejamos cortar un 
pié, una mano, y sacar un ojo. 



^ Guardaos de creer, que por ser pequeñitos, importa poco 
el escandallarlos. 

7 Tienen estos pequeñitos sus ángeles que los euardan y 
defienden , y que acusaránen el tribunal de Dios i aquellos 
que los hubieren injuriado ó dado ocasión de pecar. 

^ Esto es, al hombre perdido. En lo que no hay diferencia 
de pobre ni de rico. Que es otra razón por la cual deben ser 
honrados los pobres. Véase la carta de Santiago, ii, 5. 

^ MS. Que no se radiaron. 

^^ El Señor habia hablado contra los que escandalizaba! á 
otros ; y ahora se vuelve á dar reglas á los que reciben el 
escándalo, jde cómo se han de portaren este caso, enseñán- 
donos el orden que hemos de guardar en la corrección de 
nuestro hermano, cuando pecare contra nosotros, haciéndo- 
nos alguna injuria, ó contra Dios en presencia nuestra, ó 
con noticia nuestra. Esta corrección se entiende de los es- 
cándalos y pecados secretos ó particulares; Luc. xvii, 5, 
porque la correccioadelos públicos pertenece á los prelados 
ó magistrados. 

<i Esto es, á los prelados ó superiores que son cabeza de 
la Iglesia. 

«^ MS. Ennico. 

^3 Como incorregible, como incurable, como un hombre 
separado de la Iglesia , como un pecador público. Santo 
Thomas. 



■ Su|ir. V, 50. Maro, ix., 42.— »> Psahn. xxxui,8.— «^ Loe. xix, iO. Ibíd. xv. 4.— «i Luc.xvu, 5. Levít. xix. i7.Eccl. xrx, 
Jacob. v,i9.— '•Deuter. xix , lí». ii Corlnlh. xiii, 1. Ilcbr;por. x, 28. Joan. viii,17.— f ii Thossal. ui,i4. i Corinth. v, 9.--« Joan "^ 




48 8AN MATRRA. 

20 Ubi enim sunt dúo , vel tres congregati in no- 
mine meo , ibi sum in medio eorum. 

21 Tmic accedens Petnis ad eum^ dixlt * : ¿Domi- 
ne quoties peccabit inmefrater meus, etdimittam 
ei?¿usauesepties? 

22 Dicitilii Jesús : Non dico Ubi usque septies,sed 
usque septua^es sepUes. 

23 Ideo assimilatum est rcgnum ccBlorum homini 
regí , qui voluit rationem poneré cum ser vis suis. 

24 Et cum cOBpisset ratioliem poneré, oblatus est 
ei unus , qui debebat ei.decem millia talento. 

25 Cum autem non haberct unde rcdderet, jussit 
eumdominus ejus venundari, et uxorem ejus, ct fi- 
líos, etomniaquas habebat, et reddi. 

* 26 Procidens autem servus ille, orabat cum, di- 
cens : Paticntiam habe in me, et omnia reddam tibi. 

27 Misertus autem domínus serví illius, dlmisit 
eum y et debitum dimisit ei. 

28 E^essus autem servus ille, invenit unum de 
conservis suis . qui debebat ei centum denarios : et 
tenens sufTocaDat eum , dicens : Redde quod debes. 

29 Et procidens consérvus ejus, ro^abat eum, di- 
cens : Patientiam habe in me , ct omnia reddam tibi. 

30 Ule autem noluit : sed abiit, et misit eum in 
carcerem , doñee redderet debitum. 

31 Videntes autem conservi ejus qusfíebant,con- 
tristatí sunt valde : et venerunt , et narraverunt do- 
mino suo omnia, guae facta fuerant. 

32 Tune vocavit illum dominus suus , et ait illi : 
Serve' nequam, omne debitum dimisi tibi quoniam 
rogasti me : 

33 ¿Nonne ergo oportuit et te misereri conservi tui 
sicut et e^o tul misertus sum? 

34 Et iratus tlominus ejus tradidit eum tortoribus, 
quoadusque redderet univcrsum debitum. 

35 Sic et Pater meus ccelcstis faciet vobis, si non 
remiserítis unusquisque fratri suo de cordibus vcstrís. 



20 Porque donde están dos ó tres congregados en 
mi nombre * , allí estoy en medio de ellos. 

2^ Entonces Pedro llegándose á él , dijo : ¿Señor, 
cuantos veces pecará mi hermano contra mí, y le per- 
donaré ? ¿ basto siete veoes *? 

22 Jesús le dice : No te digo basto siete, sino bas- 
to setento veces siete veces ». 

23 Por esto el reino de los cielos es comparado á 
un hombre rey , que quiso entrar en cuentas con sus 
siervos. 

24 Y habiendo comenzado á tomar las cuentas , le 
fue presentodo uno, que le debía diez mil tolentos *. 

25 Y como no tuviese con que palios , mandó su 
señor que fuese vendido él, y su mujer, y sus hijos, 
y cuanto tenia , y que sé le pagase. 

2Q Entonces el siervo, arrojándose á sus pies, le 
rogaba, diciendo : Señor, espérame, que todo te lo 



17 Y compadecido el señor de aquel siervo ^ le dejó 
libre , y le perdonó la deuda. 

28 ft as luego que «alió aquel siervo , halló á uno dé 
sus consiervos , que le debía cien denarios * : y tra- 
bando de él , le quería ahogar, diciendo : Paga lo qué 
me debes. 

29 Y arnu'ándose á sus pies su compañero, le roga- 
ba, diciendo : Ten un poco de paciencia, y todo te lo 



10 Mas él no quiso : sino que fue, y le hiso poner 
en la cárcel , basto que pagase lo que le debia. 

3 1 Y viendo los otros siervos sus compañeros lo que 
pasaba, se entristecieron mucho: y fueron ácontor á 
su señor todo lo que habia pasado. 

32 Entonces le llamó su señor, y le 4ijo : Siervo 
malo, toda la deuda te perdoné, porque me lo rogóte: 

33 ¿Pues no debías tú tombien tener compasión díe 
tu compañero . así como yo la tuve de tí ? 

34 Y enojado su señor lo hizo entregar á los atorr 
mentodores, liasto que pagase todo lo que debia *. 

35 Del mismo modo hará también con vosotros mí 
Padre celestial , si no perdonareis de vuestros corazo- 
nes cada uno á su hermano ^. 



Capttub XIX. 

Bnsefia el Sefior que es indisoloble ei lazo del matrimonio, y qne solo liay una cansa para la separación ó díTorcio. Otra vez vnelTe i po- 
ner i los nifios por ejemplo, de los que han de enrrar en rl tielo. Ensefia cual os el camino de la perfección y del rielo , y cnán grande 
impedimento son las riquezas para lo uno y para lo otro. Concluye diciendo el premio incomparable que tendrán, los que por su nombre 
dejaren todas las cosas. 



i Et factum est , cüm consummasset Jesús sermo- 
nes istos, migravit h Galilaea, eti> venit in fines Ju- 
daeastrans Jordanem, 

2 Et secutffi sunt cum turbae multas, et cur aviteos 
ibi. 

3 Ef^aoccsseruntad eum pharisaei tentonteseum, 
et dicentes : ¿Si licet homini dimittere uxorem suam, 

. quacumque ex causa ? 



i Y aconteció , que cuande Jesús hubo acabado de 
decir estos palabras, se fue de la Galilea, y pasó á los 
confínes de la Judea de la otra parte del Jordán , 

2 Y le siguieron muchas gentes, y los sanó allí ". 

3 Y se llegaron á él los pharíscos tentándole, y di- 
ciendo: ¿Es lícito á un hombre repudiar á su mujer 
por cualquiera causa *? 



* * Por alguna causa que me toque á mí. Esta unión debe 
ser formada por el Espíritu Santo y por su amor; y por con- 
siguiente lo que se pida ha de ser también conforme á los 
deseos de este mismo es{)frítn divino. 

* Esto es, si pecare mi hermano contra mí, ¿hasta cuan- 
tas veces le perdonaré? ¿Lo haré hasta siete veces? 

> Son cuatrocientas y noventa veces , tomando un número 
determinado por cl inoeterminado, para ensenamos qne ja- 
más nos hemos de cansar de perdonar á los que nos ofenden. 

^ Una suma muy considerable que equivale como á unos 
doscientos y sesenta y dos millones y medio de reales de 
nuestra moneda, según el cómputo mas fundado. 

s Equivalen i unos ciento y veinte reales. 

® Con las penas establecidas por derecho. 

^ El Griego , xa «apar¿.uara avr¿y , SUS COidoS , desltces* 

Estas palabras no se hallan en nuestra Vulgata. l£l mismo 
SoFior esplica el verdadero sentido de esta parábola que pro- 
pone. Vosotros , dice, tenéis contraidas infinitas deudas con 

• Loe. xvu, 4.-Í» Marc, x, 1.—' Marc. x, 2. 



mi Padre celestial, que á manos llenas os ha colmado de 
todas sus gracias y beneficios á que habéis correspondido 
siempre con la mayor ingratitud ; y os pide solamento que 
perdonéis de corazón á vuestros hermanos las pequeñas in- 
jurias y ofensas que os hicieren. Si con este conoctn^ienlo 
no queréis obedecerle y no perdonáis á vuestros prójimos, 
¿cómo esperáis que os tratará en el día terrible de Ja cuen- 
ta? Terrible sentencia, esclama S. Gebóriho; pero ella 
debe estimularnos i que depongamos todo resentimiento y 
memoria de las ofensas que nos hicieren. 

8 Esto es, los enfermos que había entre ellos. 

^ Los phariseos pretendían ha'lar en la respuesta del Se- 
ñor algún achaque para calumniarle. Porque si respondía, 
que se podía dejar Ja propia mujer para tomar otra , podían 
replicarle que cnseu&ba lo contrarío de lo que había ya* en- 
señado ; y si respondía que no se podía , le podían argfíir 
que hablaba contra la doctrina de Moys<¿, que era la del 
mismo Dios; porque Moysés había permitido al marido que 



CAFITOLO XIX. 



49 



4 Qoi respóndeos, ait eis: ¿Nonlegistis, quia" 
guí fecit hominem aD initio inasculum et foBminam 
redteos?etdixit : 

5 Propter ^ hoc dimittet homo patrem, et raatrem, 
et adhaBTebít uxori suae , et erunt dúo in carne una. 

6 Itaque jam non sunt dúo, sed una caro. Quod 
ergo Deus conjunxit , homo non separet. 

7 Dicunt m ^ : ¿Quid ergo Mdyses mandaTit daré 
ibellum repudii, et dimittere ? 



4 El respondió , y les dijo : ¿No habéis leído , que 
el que hizo al hombre desde el principio ^ macho y 
hembra los hizo ' ? v dijo * : 

5 Por esto dejara el hombre padre , y madre , y se 
ayuntará á su mujer , y serán dos en una carne ^. 

6 Así que ya no son dos , sino una carne. Por tanto 
lo que Dios juntó *, el hombre no lo separe. 

7 Dicenle : ¿ Pues por qué mando Moysés dar caria 
de divorcio • , y repudiarla ? 




EL DEMONIO TIBKTA Á JEStíS EN EL DESIERTO. 



8 Ait lilis : Quoniam Moyses ad duritlnm cordís 
vestri permisit vobis dimittere uxores vestras : ab ini- 
tio autem non fuit sic. 

9 Dico ú autem yobis , quia quicumque dimiserit 
uxorem suam , nisi ob fornicationem , et aUam duxe- 
FÍt y mcechatur : et quidimissam duxerit , moochatur. 



8 Les dijo : Porque Moysés por la dureza de vues- 
tros corazones os permitió repudiar á vuestras muje- 
res • : mas al principio no fue así ^ 

9 Y digoos , que todo aquel que repudiare á su mu- 
jer, sino por la fornicación ■ , y tomare otra , comete 
adulterio : y el que se casare con la que otro repudió, 
comete adulterio. 



se disgustase de sa mujer por alguna deformidad que le so* 
breviniese, apartarse oe ella, dándole una escritura de se- 
paración. Deuter, xxiv , 1 , et feqq. 

^ No crió sino un hombre para una mujer , y una mujer 
para un hombre, condenando la poligamia: y ordenó que 
fiíeien una misma carne para reprobar los divorcios. Mala- 
chías ii, 15. 

< MS. MoilOt i fembra loi fizo. Esto no lo dijo Dios sino 
por la boca de Adam , valiéndose de él como de instrumento 
para promulgar esta ley. 

> En las cuales palabras se da á entender, que el lazo ma- 
tiimoníal es mas estrecho y mas inseparable que el que te- 
nemos con nuestros propios padres. 

* El verbo griego avviU^p es de mayor espresion, como 
si dijera : á ios que Dios juntó 6 puso oajo de un tmsmo 
yuffo: de donde <rv^t7i;, conjuges^ los casados ó que están 
bajo de un mismo yugo. Quiere decir, solo Dios que formó 



eáte lazo , tiene potestad para desatarle por la muerte de uno 
de los dos consortes. Las facultades del hombre no te es- 
tienden á tanto. 

B MS. De repoyamiento, 

^ No os lo mandó Moysés cómo vosotros decis , sino que 
os lo permitió ; y en vista de vuestra obstinación y dureza, 
y previendo mayores males , si no lo permitía. 

^ Porque Adam y Eva fueron de tal manera criados, e) 
uno por causa del otro, y unidos tan estrechamente por dis- 
posición de su Criador, que su unión debia ser inseparable, 
V el modelo del lazo indisoluble de los matrimonios de sus 
aescendientes. 

' Estas palabras pertenecen á la oración que precede y no 
á la que se sigue. Lo que da aquí á entender el Señor es, 
que no hay otra causa para la perpetua separación ó divor- 
cio, sino la de adulterio; pero no oue sea lícito tomar otra 
mujer después de haberse divorciado con 1% primera ; porqué 



• Genes, i, 27.— b Genes, n, 24. Epbes. v, 31. i Corinth. vi, i6.-.« Deutcr. xxiv, 1.— d Sapr. v, 32. Marc. x, H. Luc. xvi, i8 
I, Corimh. vii,t0. 

3 




50 



SAN MAnrao. 



iO Dicuat ei discipuli eios : Si ita dst causa homí- 
nis cam uxore , non expeoit nubere. 

i i Quí dizit illis: Non omnes capiunt verbum istad, 
sed qiiibus datum est. 

i 2 Sunt ertim eunuchi, qui de matris útero sic na* 
ti sunt : et sunt eunuchi , qui focti sunt ab homini- 
.bus : et sunt eunuchi, quise ipsoscastraverunt pro[v- 
ter regnum ciBiorum. Qui potest capere , eapiat. 

13 Tune ■ oblati sunt ei parvuU , ut manus eis ira- 
poneret , et oraret. Discipuli autem incrcpabant eos. 

14 Jesús vero ait eis^ : Sinite párvulos, et nolite 
eos prohibere ad me venire : talium est enim regnum 
CGBlorum. 

15 Etcúm imposuisset eis manus, abiit indé. 

16 Et ° ecce unus accedens', ait illi : Magister bo- 
ne, ¿quid boni faciam ut liabeamvitam aeternam? 

17 Qui dixit ei : ¿Quid me interrogas de bono? 
Unus est bonus, Deus. Si autem vis ad vitam ingredi, 
serva mandata. 

18 Dicit illi. ¿Qu»? Jesús aut^m dixit ^ : Npn homi- 
cidium facies : Non adulterabis : Non facies furtumc 
Non falsum testimonium dices: 

19 Honora patrem tuum, et matrem tuam; et di- 
liges proximum tuum sicutte ipsum. 

20 Dicit illi adolescens : Omnia hsc custodivi k 
juventute mea, ¿quid adhuc mihideest? 

21 Ait illi Jesús : Si vis perfectus esse, vade , ven- 
de quiehabes, et da pauperibus, et habebis thesau- 
rum in coeio : et vcni , sequere me. 

22 Cúm audissBt autem adolescens verbum, abiit 
tristis : erat enim liab^ns mullas possessiones. 

23 Jesús autem dixit discipulis suis : Amen dico 
vobis , quia dives difüciié iutrabit in regnum coelo- 
rum. 

24 Et iterum dico vobis : Facilius est cameiumper 
foramen acüs transiré , quam divitem inlrare in reg- 
num coelorum. 

25 Auditis autem bis, discipuli mirabantur valdé, 
dicentes : ¿Quis ergo poteritsalvus esse? 

26 Aspiciens autem Jesús , dixit illis : Apud homi- 
nes hoc impossibile est: apud Deum autem omnia pos- 
sibilia sunt. 



10 Sus discípulos le dijeioa : Sí así es la condición 
del hombre con su mijyer, no coaviene casarse ^ 

1 1 El les d\)o : No todos son capaces de esto * , sino 
aquellos á quien es dado. 

12 Porque hay castrados, que así nacieron del 
vientre de su madre: y hay castrados, que Iq fueron 
por los hombres : y hay castrados , que á sí mismo se 
castraron por amor del reino de los cielos '• El que 
puede ser capaz , séalo *, 

13 Entonces le presentaron unos niños, para que 
pusiese las manos sobre ellos , y orase : mas los discí- 
pulos los reñian '. 

14 Y Jesús les dijo : Dejad á los niños , y no los es- 
torbéis de venir á mí : porque de los tales es el reino 
de los cielos. 

15 Y cuando les hubo impuesto las manos, se fué 
de allí. 

16 Y vino uno, y le dijo : Maestro bueno , ¿qué 
Uen haré para conseguir la vida eterna? 

17 El le dijo : ¿ Por qué n^ preguntas de bien •? 
Solo uno es bueno, que es Dios. Mas si quieres entrar 
en la vida , guarda los mandamientos. 

18 El le dijo : ¿Cuales? Y Jesús le dijo: No matarás: 
No adulterarás : No hurtarás : No dirás falso testi- 
monio. 

id Honra á tu padre , y á tu macke; y amarás á tu 
prójimo como á tí mismo. 

20 El mancebo le dice: Yo he guardado todo eso 
desde mi juventud , ¿({ué me falta aun ? 

21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve, vende 
cuanto tienes, y dalo á los pobres, y tendrás un teso- 
ro en e1 cielo : y ven , y sigúeme. 

22 Y cuando oyó el mancebo estas palabras , se fue 
triste ^ : porque tenía muchas posesiones. 

23 Y dijo Jesús á sus discípulos : En verdad os 
digo, que con díGcultad entrará un rico en ei reino 
de ios cielos *. 

24 Y además os digo: Que mas fácil cosa es pasar 
un camello ¡lor el ojo de una aguja' , que entrar un 
rico en el reino de los cielos. 

25 Los discípylos. cuando oyeron estas palabras, 
se maravillaron mucho , y dijeron : ¿ Pues quién po- 
drá salvarse ? 

26 Y mirándolos Jesús, les dijo : Esto es imposible 
para los hombres : mas para Dios todo es posible. 



el lazo cootraido con esta, permanece indisoluble, y solo lo 
puede rocuperla muerte. Y asiauade después, que el <]ue 
86 casare con la que otro dejó, no coatrae matrimoaio, «no 
que comete adulterio. 

1 Como 8i dijeran : peroné es uua cosa dura para un hom- 
bría, el haber de vivir tooa la vida co^ una mujer llena de 
niMliga , que es lo mismo que ser condenado á vivir siempre 
eacerrado coo una especie de fiera. S. Geróriho. 
^ Aquí la voz verbum se toma en el mismo sentido qae ea 
hebreo ^y; Dabár; que significa res ó verbum. No todos 
son capaces de vivir en el estado de celibato, sino aouellos 
i quienes el Sevor concediere esta gracia , y el don de la con- 
tinencia. 

3 Estos últimos son los que queriendo imitar la pureza de 
los ángeles, se han rastrado á si mismos de una manera es- 
piritqai , no ea su cuecpOy sino en la raiz misma de la con- 
cupiseenqia, que es el corazón. S. Agustín. Orígenes en- 
tendió esto á Ja letra, y lo ejecutó en si mismo, creyendo 
equivocadamente.observar así el Evangelio, como jo refiere 
Edsedio. 

^ Gl que contando en primer lugar con la gracia del Seuor, 
se siente con fuerzas para abrazar este estado , abrácelo : el 
que se siente con fuerzas para pelear, pelee, venza y triun- 
fe. S. Gerónimo. Otra versión: El que pueda comprender 
comprenda; y es Ja mas usada en U^ Escrit|iras. 

i^ MS. Lqs dUcipulos maltrayénlos. 

o ¿ Quid me interrogas de bono? Unus etbonus Deus: 

El Griego .* vi fU ^ym oÍTodóy; ovSút o,j%iBo<x^ ti ¡Jiii <!(, o d<ó( 

¿Por qué me dices bueno? ninguno bueno ^ sino uno, 
»|larc. X, 13. Luc. xvm, IS.— b Sapr. xvni, 5.— cMarc. x, 17. Luc. xvm, l8.-í Exod. xx, 23. 



Dios. Esta lección parece mas conforme á la respuesta. Pero 
ambas lecciones se reducen á un mismo sentido, yes: ^or 
qué mellamos bueno preguntándome? Loe xyiii , 19. Sí 
asi me llamas me reconoces por el Mesías, y que soy Dios y 
hombre juntamente, porque ninguno bay bueno siao Dios. 
^ Aunque este joven deseaba mucho alcanzar la perfec- 
ción , csib no obstante la abundancia y el amor de hs ri- 
quezas une poseía , no le permítieroa atrazar Jo misiao q«* 
2ueria. Y asi triste y lleno de peaa se reliró deia preaei^dft 
e Jesucristo, q[uedando sofocados sus buenos deseos con las 
espinas de las riquezas. 

8 Porque el afecto á las riquezas le será un estorbo, para 
que ame á Dios de todo su corazón : !e serán ocasión de des-^ 
preciar al prójimo; pondrá en ellas su confianza ; aplicará 
toda su atención y conato á guardarlas y acrecentarlas ; y 
últimamente le serán un fomento para la ambicio^ y para 
el deleite. 

9 MS. Por el forado del aguia. Algunos hallando mas 
proporcionada la comparación , entienden por la voz camé" 
/t(5, el cable ó maroma , con que se atan las áncoras en los 
navios; porque estoes lo que también significa »á/itA«s eli 
griego. Otros creen , que era una puerta , que había en Je- 
rusalém llamada el agujero de una aguja ^ por la culi no 
podía entrar on camello, sino es de rodillas, y dejada la 
carga ; y qoe del mismo modo los rico3 no pueden entrar por 
la puerta estrecha, que conduce á la vida , sino depuesta la « 
carga de las riquezas. Pero la interpretación que damos . es 
lamas común, puesto qne para Dios nada hay imposible, 
pndíendo hacer que los ricos guarden los divmos manda- 



ckplrtnjo XX. 



51 



27 TuDC respondens Petras, dixit ei : Ecce nos 
reliquimusomniay et secuti sumaste: ¿quid ergoerít 
nobis ? 

28 Jesús autem dixit illis : Amen dico vobis , quód 
vos, qui secyti estis me, in regeneratíone cúm sede- 
lit Filias hominis in sede majestatís saa), sedebitis et 
TOS saper sedes duodeciro, juaicantesduodecim tribus 
Israel. 

20 Et omnis , qui reliquerít domum , vel fratres, 
aot sórores, aut patrero, aut matrem, autuxorem, 
aut fílíos, aut agros propternomen meum, centoplum 
accipiet , et vitam astemam possidebit. 

30 Muili ' autem erunt primi novissimi , et novis- 
simi primi. 



27 Entonces tomando Pedro la palabra, le dijo : He 
aquí, que nosotros todo lo bemos dejado, y te he* 
mos seffuido : ¿qué es pues, lo que tendremos * ? 

28 Y Jesús les dijo : Kn verdad os digo , que vos- 
otros, que me habéis seguido , cuando en la regenera- 
ción * se sentará el Hijo del hombre en el trono de su 
magestad , os sentareis también vosotros sobre doce 
sillas ,mn juz^r á las doce tribus de Israel '. 

29 Y cualquiera que dejare casa, ó hermanos, 6 
hermanas, ó padre, ó madre , ó mujer, ó hijos , ó 
tierras por mi nombre, recibirá ciento por uno *, f 
poseerá la vida eterna. 

30 Mas muchos primeros , serán postreros; y pos- 
treros , primeros *. 



Capítulo XX. 



Declara el ScOorpor medio de ana parábola lo que dijo en el último versicalo del capltalo preecdcntc. Llegando cerca de Jerasalém e»- 
plica i sos díscipnlos las drconstancias de su muerte y de su resurrección. A la pretensión de la madre de los hijos de Zebedeo 
responde con admirable doctrina, enselUndolos á humillarse, y ¿ que antes bien sirvan que pretendan ser servidos. Cura i dos ciegos 
junto ¿ Jerichó. 



i Simile est regnum coelorum hominipatrifamilias, 
qui exiit primo mané conducero operarios in vineam 
soam. 

2 Conventione autem factá cum operariis ex dena- 
río diurno, misit eos in vineam suam. 

3 Et egressus circa horam tertiam, vldit alios 
stantes in foro otiosos, 

4 Et dixit illis : Ite et vos in vineam meam, et quod 
justum fuerit dabo vobis. 

5 nii autem abierunt. Iterum autem exiit circa sex- 
tam , et nonam horam , et fecit simíliter. 

6 Circa undecimam ver6 exiit , et invenit alios 



i Semejante es el reino de los cielos * á un hombre 
padre de familias que salió muy de mañana á ajus-* 
tar ^ trabajadores para su viña. 

2 Y habiendo concertado * con los trabajadores dar- 
les un denario ' por día , los envió á su viña. 

3 Y saliendo cerca de la hora de teroia *®y vio otro» 
en la plaza, ({ue estaban ociosos *\ 

4 Y les dijo : Id también vosotros á mi viña, y os 
daré lo que fuere justo. 

5 Y ellos fueron. Volvió á salir cerca de la hora de 
sexta y de nona , é hizo lo mismo. 

6 Y salió cerca de la hora de vísperas, y halló 



míentos; que den libertloiente, y con alegria á los pobres 
de loque tienen; que no sean soberbios: y que cuiden de ba- 
cerae ricos en toda suerte de buenas ooras. 0. Paul, i ad 
Tim. VI, i7. 

< Habiendo oido S. Pedro el grave impedimento que eran 
las riquezas para ir al cielo , conoció ooe era un grande bien 
el haberlas abandonado: mas oomo babia también oido lo 
que el Señor dyo á aquel joven , <;ue vendiese Jo que tenia, 
y lo diese á los pobres, y que bactendo esto , tendría un te- 
soro en los cielos; cuidadoso por sí , y por sus compañeros, 
viendo que aunque todo lo habían dejado , todo ello era muy 
poco ; preguntó al Señor , cuai seria la recompensa que ten- 
drían. Y elSeñorno les prometió un premio, que corres- 
pondiese á lo poco que habían dqado, smo á ia voluntad con 
que lo habían hecho , y á li prontitud con que le habían 
seguido. S. Agostir. 

*AI fin del mundo, cuando I)i«)s, según la Escritura. 
Apocalyp. zxi, 1 , 5, hard todas las cmüí nuevas, íor- 
mando un cielo nuevo, y una tierra nueva\ ó mas bien, 
renovándolas por un efecto de su poder. 

s No solamente loe doce apóstoles , sino todos los qué á su 
ejemplo lo hubieran dejado todo perseguir á Jesucristo , juz- 
garán con este Señor alas doce tribus de Israel, y á todo el 
mundo. Sto. Thomas. 

^ Aquí se pone el número determinado por el indetermi- 
nado. Ciento por uno, quiere decir, mucho mas de Jo que 
dejaron ; porque en esta vida les dará Dios consuelos inte- 
riores, tranquilidad de espíritu y otros muchos bienes espi- 
rituales. Y en vei de un padre, hermano, etc. , que dejaron 
muchos padres, hermanos, etc. Asi se verificó en Jos após- 
teles, para quienes estaban abiertas todas las puertas y 
casas de Jos fieJes ; y lo mismo sucede aun el día de hoy con 
todos los que sinceramente lo dejan todo por amor de Je- 
sucristo. 

^ Esta sentencia puede mirar en particular á la reproba- 
don de los Judíos, que fueron los primeros en la vocación; 
y á la conversión de los gentiles , que fueron los iútímos. 
S. CHavsósToao. Puede aplicarse también muy natural- 
mente á los apóstoles , que teniendo el último grado por su 
nacimiento entre los Judíos, feeron elevados por la elección 
de su divino Maestro al primar grado, no solamente de vir- 
tud, sino también de dignidad y autoridad; y últimamente 
puede contemplarse como verificada muchas veces en el corso 

• tofr. zx, 16. Marr. x, 31. Luc. im, 30. 



de todos los siglos: pues en todos ellos se ha Visto, que \09 

3ue eran los primeros , ya por su dignidad , ya por el tiempo 
e su vocación , ya por su piedad , vinieron á ser los últimos 
por una caída deplorable; y que grandes pecadores ocupa- 
ron el lugar de los hijos del reino , Jos cuales serán arrO' 
jados , como dice en otra parte el Hijo de Dios , Cap. vui, 13, 
en las tinieblas esleriores. 

^ El Griego: hi^ua fáp iimt, porque semejante es. La 
conjunción /¿p , que se encuentra en el testo griego da á 
entender que esta parábola es una espo^'cion déla sentencia 
que se halla en ei último versículo oel capítulo precedente. 

7 MS. A logar. 

« MS. Fecha su avenencia, 

^ Que valia una dracma , y era la octava parte de una 
onza. 

«o Los Judío3 dividían el dia natural en ocho partes, de la» 
cuales aplicaban cuatro al día, y otras cuatro á la noche. 
Las de la noche se llamaban vigilias , y las del día horas. 
La hora de prima comenzaba al salir del sol , y continuaba 
basta fas nueve de la mañana. La áñ tercia, desde las nue- 
ve hasta el mediodía. La de sexta, desde el medio dia hasta 
las tres de la tarde: y la de nona , desde las tres de la tarde 
hasta ponerse el sol. bel mismo modo la primera vigilia de 
la noche comenzaba al ponerse el sol . y se concluía á laa 
nueve de la noche La segunda era desae las nueve hasta la 
media noche. La tercera , desde la medía noche hasta las 
tres de la mañana , v la cuarta desde las tres de la mañana 
hasta que salía el sol. Estas horas y vigilias eran desiguales, 
sino es en el tiempo de los equinoccios. Algunas veces se con-» 
taban las horas intermedias, como en este capitulo v. 6, en 
donde se hace mención de la hora undécima. La comparación 
que se hace aquí de dichas horas desiguales con las nuestra» 
iguales y astronómicas , se debe entender de las eauinocíales. 
Por esto la primera hora desigual en el solsticio oel estío no 
comenzaba á las s^ia, sino alas cuatro y medía, que es 
cuando sale el sol. La del solsticio del invierno no daba prin- 
cipio hasta las siete y medía ; y lo mismo se ha de calcular 
respectivamente en las otras estaciones del año que restan, 
á proporción que crecen ó menguan las noehes y los días: 
bien entendido, que al paso que menguaban las horas del día,, 
crecían las vigilias de la noche y al contrario. 

II MS. Estando de vagar. 



3* 




52 SKn HATfiBO. 

stantes, et dícit Ulis «: ¿Quid hic statis tota die 
otiosi? 

7 Dícunt ei : Quía nemo nos conduxit. Dicit illis : 
Itd et TOS in viaeam meam. 

8 Cúm seró autem factum esset , dicit dominas vi- 
nes procuratori suo : Voca operarios, et redde illis 
mercedem, incipiensa novissimis usque ad primos. . 

9 Cüm venissent ergo qui circa undecimam horam 
▼enerant, acccperunt síngalos deuarios. 

10 Venientes autem et primi^ arbitrati sunt quód 
plus essent accepturi : accepvsrunt autem et ipsi sín- 
galos denarios. 

1 i Et accipientes murmufabant adversüs patrem- 
familias, 

12 Dícentes : Hi novissimi una liorá fecerunt, et 
pares illos nobis fecisti, qui porta vimus pondusdiei, 
et sstus. 

13 At ille respondens uní eorum , dixit: Amice non 
fació tibi injuriam : ¿nonne ex dcnario convenisti me- 
cum? 

14 ToUe quod tuum est, et vade : voló autem et 
huie novisslmo daré sicut et tibi. 

15 ¿Aut non licet mihi quod voló, faceré? ¿An 
oculustuus ncquam est, quia egobonus sum? 

16 Sic * erunt novissimi primi et primí novissimi. 
Muí ti enim sunt vocati , pauci vero electi. 

17 Et ^ ascendens Jesús Jerosol^mam , assumpsit 
duodecim discipulos secretó , et ait illis : 

18 Ecce ascendímus Jerosolymam , et Filius homi^ 
nistradetur principibus sacerdotum, et scribis,et 
condemnabunt cum morte , 

.19 Kt tradent eum gentibus ad illudendum, et fia-* 
gellandum , et crucitigendum ; et terlia die resurget. 

20 Tune ^ accessit ad eum mater, íiliorum Zebedaei 
cum filiis suis , adoran.4 et pctens aliqutd ab eo. 

2 1 Qui dixit ei : ¿Quid vis ? Ait illi : Die ut sedeant 
hi dúo lilií mei , unus ad dexteram tuam , et unus ad 
sinistram ín regno tuo. 

22 Respondens autem Jesús , dixit : Nescítis quid 



otros , que se estaban allí « , y les dijo : ¿ Qué haéeis 
aquí todo el día ociosos ? 

7 Y ellos le respondieron : Porque ninguno nos ha 
llamado á jornal*. Oicelee: Id tcmbíen vosotros á 
mi vina '. 

8 Y al venir la noche * dijo el dueño de la viña á su 
mayordomo: Llama los trabajadores, v págales su 
jornal ^ comenzando desde los postreros basta los pri-^ 
meros. 

9 Cuando vinieron los que hablan ido cérea de la 
hora de vísperas , recibió cada uno su denario. 

10 Y cuando llegaron los primeros, creyoron , que 
les darían mas : pero no recibió sino un denario cada 
uno. 

1 1 Y tomándole murmuraban contra el padre de 
familias , 

1 2 Diciendo: Estos postreros solo una hora han 
trabajado, y los has hecho iguales á nosotros, que he-^ 
mos llevado el peso del día , y del calor «. 

13 Mas él respondió á uno de ellos, y le dijo : Ami- 
go , no te hago agravio : ¿no te concertaste conmigo 
por un denario ? 

14 Toma lo que es tuyo : y vete : pues yo quiero 
dar á este postrero tanto como á tí. 

15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero' ? ¿ Acaso 
tu ojo es malo • , porque yo soy oueno? 

16 Así serán los postreros, primeros: y los prime- 
ros, postreros'. Porque muchos son los llamados, 
mas pocos los escogidos *^« 

17 Y subiendo Jesús á Jerusalém, tomó aparte ^* á 
los doce discípulos , y les dijo : 

18 Ved que submios á Jerusalém, y el Hijo del 
hombre será entregado á los príncipes de los sacerdo- 
tes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, 

t9 Y le entregarán á los gentiles «^pura que le es- 
carnezcan , y azoten, y cruciflquen ; mas ai tercer día 
resucitará. 

20 Entonces se acercó á él la madre de los hijos 
del Zebedeo *' con sus hijos, adorándole, y pidién<u>ie 
alguna cosa. 

21 El le dijo : ¿Qué quieres? Ella le dijo : Di que 
estos mis dos hijos se sienten en tu reino, el uno á tu 
derecha , y el otro á tu izquierda. 

22 Y respondiendo Jesús, dijo: No sabéis lo qué 



: ápTovi , ociosos. Bstt palabra no se halla ea 
, nos ha llamado á que traba- 



« El Griego: 
laVulgata. 

* El Griego : ¿fuadóaaro , 

jwnos , dándonos jornal, 

' El Griego : «a* o ¿r ij Símomw A^«rí«, y tomareis lo que 
fuere justo. Falta ea ta Vulgata. 

* A puesta del sol. 
« MS. Su loguer, 

^ MS. La taterifl , é la calentura del dia. 

7 Et Griego : <V toZc <Vo»( « ^ tnés cosas* No se baila en 
la Valgata. 

^ Bsu «8 ana frase hebrea. Suelen los Hebreos decir : ojo 
Imetw , por ua corawn liberal y bené^co ; y ojo malo, 
por im eoraioH apocado, y lleno de envidia; porque los ojos 
deteavidiososonatormeDUdos, cuando vea la felicidad de 
ra prójimo. 

9 fiaremos aquí una breve esposicíoa de esta parábola, 
para que cod facilidad se pueda encender. Ei Padre de fami- 
lias e«ei Padre eterno, que desde el principio del mundo 
envió los obreros á que trabajasen en su vina , prometiéndo- 
les por premio de su (rabajo la felicidad de la vida eterna. 
Jeracristd . como mayordomo del reino del Padre celestial , y 
coofoimeásu voluntad, cuaodo llegare la tarde, esto es,- 
el fin^de este mundo, iitmará ajuicio. á ios trabajadores de 
la vina de su Padre, para dar á todos la debida recompensa. 
Las diversas horas en que fueron llamados, pueden repre- 
sentar las diversas edades del mundo, ó las de la vida. Todos 
los trab^adores recibieron un denario ó moneda de piala en 
la cual se registraba la imagen del soberano. Todos los bien- 
aventurados gozarán de la visU de aquel adorable objeto que 
hace feücea á todos los que lo ven. Mas no todos lo verán 



igualmente; porque el mismo Jesucristo afirma , que en la 
casa de su Padre hay muchas mansiones. Joa>n. xiv % 
YS. Pablo nos declara también i Corinth. xv, 41 , 42 
que asi como la luz del sol es diferente de la luz de lí 
luna y de la de las estrellas^ y que entre las estrellas 
mismas hay diferencia de luz. lo mismo sucederá en la 
resurrección de los muertos. Y para entender todo esto dé 
algún moio, debemos tener presente lo que dice S. Hilario, 
que la gracia del Señor no es una recompensa semejante, 
ala que se debe á un trabajador, sino que es gratuita. 
Y S. AcüSTiN dice, aue lajustieia es obra de Dios, y que 
de ningún modo podemos tener osadía de murmurar son- 
tra el Padre de familias , que ha querido llamarnos para 
que le sirvamos y ir abajemos en su viña. Es verdad que 
cooperamos coU Dios en las obras de justicia ; pero esta misóla 
cooperación es efectoí de su gracia , pues nos da, como dice 
S. Pablo, Philip, ii, 43, el querer y el hacer, 

*^j Quién no trabajará con temor y sobresalto en su 
salud, ad Philip, ii, 12, oyendo pronunciar á Jesús esta 
sentencia , que parece tan terrible á S. Gregorio el Grande^ 
Mochos en efecto, dice este gran padre, abrazan la fe, mas 
pocos son los que llegan al reino de los cíelos. Todo el re- 
cinto de nuestra Ijrlesia está lleno de cristianos; ¿pero quién 
podrá conocer, cuan pocos hay qae sean del número de los 
escogidos? En la boca de todos se oye el nombre de Jesn- 
crisio, mas su vida no rorresponde á lo que creen; y la ma- 
mor parte sigue á Dios solamente con los labios, siendo sus 
obras muy contrarias á la santidad de su profesión. 

" MS. fe»/wrWtfí. 

*• A Pilato y sus ministros que eran romanos y^entilcs, 

" E«to8 dos hijos eran Santiago y S. Juan, y la madre se 
llamaba Salomé. 



• Supr. xu. 30. Marc. x, 3í. Uc. xni, iO.-h Marc. x, 32. Luc. xvm, Ji.-c jiarc. x, 35. 



CANTÓLO IX. 



S3 



¡petatís. ¿Potestis bibere calicera, quem ego bibituras 
•suin? Dicant ei : Possumus. 

23 Ait ilils: Calicem quidem meum bibetis: sedere 
. autem ad dexter^m meam vel smístrajoo » non est meiun 

daré vohis, sed quibus paratum está Paire meo. 

24 Et * audientes deceih , indignati sunt de duobus 
"fratríbus. 

29 Jesús b autem vocavít eos ad se, et ait : Scitis 
-quia príncipes gentium dominantur eorum : et qui 
¿majores sunt potestatem exercent in eos. 

26 Non ita erít inter vos : sed (¡uicumque Yoluerit 
Ínter vos mejor fien , sít vesler miníster : 

27 Etqui voluerít inter vos primusesse, erít ves- 
ter sertu». 

28 Sicut*' Fílíus hominisnon venit ministraría sed 
ministrare , et daré antmam suam , redemptionem pro 
multis. 

29 Et^ egredientibus illis ab Jerícho, secuta est 
eum turba multa , 

30 Et ecce dúo caM^i sedentes secus viam , audie- 
ruot guia Jesús transiret : et clamaverunt , dtcentes : 

J)omine miserere nostrí , Fiii David. 

31 Turba autem increpabat eos ut tacerent. At illi 
'fflagíis clamabant , dicenties : Domine miserere nostri, 
FUI David. 

32 Et stetit Jesús, et vocavit eos , et ait : ¿Quid 
^▼nltís ut faciam vóbís? 

33 Dicuntilli : Domine, ut aperíanturoculi nostri. 

34 Misertut autem eorum Jesús, tetigit oculoseo- 
rum. Etconfestim viderunt , et secuti sunt cum. 



pedis <. ¿Podéis beber el cáliz , que yo he de beber *2 
Dícenle : Podemos ». 

23 Dfjoles : En verdad beberéis mi cáliz * : mas el 
estar sentados á ini derecha 6 á mi izquierda, no me, 
pertenece á mí dado á vosotros ' , sino á los que está 
preparado por mi Padre. 

24 Y cuando los diez oyeron esto, se indignaron 
contra los dos hermanos *, 

25 Mas Jesús los llamó á si , y dijo : ¿Sabéis q«e 
los principes de las gentes avasallan á sus pueblos ': 
y que los que son mayores *, ejercen potestad sobr^ 
ellos •? 

26 No será así entre vosotros : mas entre vosotros 
todo el que quiera ser mayor, sea vueistró criado ^: 

27 V el que entré vosotros quiera ser primero, sea 
vuestro siervo. • 

28 Así comd el. Hijo del hombre no vino para ser 
servido , sino para servir , y para dar su vida eri r^ 
dencion por muchos **. 

29 Y saliendo ellos de Jeríchd , le siguió nmcha 
gente, 

30 YhdaiqQí dos ciegos sentados junto al camino, 
oyeron que Jesús pasaba, y comenzaron á gritar , dl-^ 
ciendo : SpUot , Hijo de David , ten misenoordia de 
nosotroH. * . 

31 Y la gente los reñía ]^ que callasen* Pero eltog 
alzaban mas el gríto, diciendo: Señor, Hijo de Da- 
vid , ten núserícordia de nosotros. 

32 Y Jesús se paró, y los llamó, y dijo : ¿Qué que^ 
reís que os haga? 

33 Señor , , le respondieron : que sean abiei'tosí' 
nuestros ojos. , 1 • 

34 Y Jesús compadecido de ellos , les tocó los ojoé. 
Y vieron en el mismo instaniei y le siguieron ^. 



1 El Señor hace ver á sus discípulos, qne el peostmieolo 
'iodo terreno, qoe teoiao, era íadigoo de su reioo, y ({ue no 
ttibian lo que se pedían. Vosotros me habláis , 139 dijo, de 
digDídades j coroaas; y yo al cootrario osbablo de combates 
y de sufrimientos. No es aquí el lugfar, ni el tiempo de re- 
oompeasas, sino de peligros, de guerra y de muerte. Y a^í 
verdaderamente no saMan ío que te pedían; perqué no 
reeonocian que el reino de Jesucristo era todo espiritual , y 
todo difereolede los de la tierra : oí que el camino para llegar 
i gas primeros puestos, era diverso del que ellos se figura-^ 
baa. S. Cbrtsóstoiio. 

a El testo grieiro añade aquí y el versículo siguiente: »al 

zadoM con el bautismo con que yo soy bautizado; el cáliz 
y el bautismo , de que aqui babla et Señor, soa dos espre- 
•siones metafóricas, que esplican los iufrimientos de so pa-^ 
síOB- y muerte. 

> Kilos sin detenerse respondieron , (me podían ; 6 porque 
DO entendieron de qué cáliz hablaba el Señor , ó silo enten* 
dieron, porque esto les ferriria demérito para conseguir los 
asientos que pretendiaa. Pero. del misoio modo que antes 
hablan pedido neciamente , asi ahora prometen sin reflexioa 
y sio saber lo que se promoten ; y estos mismos son loa que 
poco antes manifestaron tanto temor, cuando el Se&orlet 
declaró que iba á Jemsalém á padecer. 

A Y asi se cumplió, -poniae Herodej hizo quitar la vida i 
Santiago : y S. Jnao fue azotado por hts Judíos, juntamente 
coa ios demás apóslolea; y Domiciaao le bizo echar en Rjma 
en una grande tina de aceite hirviendo, y últimamente fue 
desterrado á la isla de Pathmos. 

^ En el testo gñego falU á vosotros. En esUs palabras 
lesula á entender el Señor, que si ellos le conaiderabaa sola- 
mente como bofflbre , y como pariente suyo según la carne» 
la sangre y el parentesco no podían tener algún derecho en la 
distribución de aquellos puestos honoríñcos, tales como ellos 
se los figuraban : y que así no le tocaba á él, si le contem- 
plaban de esta suerte. Cuando dice, que el dar aquellas sillas 
pertenece á su Padre, no pretende por esto separarse de él 



en cuanto á su divinidad , como si juntamente no tuviesen 
el mismo poder; sino que quería hacer comprender A sus 
apóstoles, que no pertenecía á este hombre, qoe ellos veia» 
y miraban como pariente suyo, distribuir á los justos los di- 
versos grados de gloria y de recompensa , sino á Dios,, que 
de toda eiernláiá le habia predestinado como hombre jMif a 
ser Hijo de Dios, cdmo dice S. Pablo Román, i, 4, y que 
también , como añade el mismo, ibid. viir, 29 , 30, ha pre- 
destinado , llamado, justificado y gloríBcado á aquellos, que 
él ha conocido en su presciencia , y destinado para que sean 
conformes con la imagen de su Hijo^ estableciendo en su 
Iglesia primeramente apóstoles ^ después profetas, etc* 

Oe todos estos lugares se ve cuan imperfectos érah to^ 
davía los apóstoles, y que mudanza hizo en eUos tan grande 
la efusión del espíritu que recibieron después. 

7 Como quien dice : Estos principes infieles miran con or- 
gullo A los pQeblos, que les están sometidos, y losffobiemaa 
con dureza y con fausto ; no rejfistrando en su conducta sino 
el placer- de la dominación. Ei testo griego: xarokv/Hioovny, 
que significa fcaar tiránicamente del dominio p del poder ^ 

* A la palabra mayores corresponde en el testo grieg^z 
tttiyaXot , grandes ; y en el versículo siguiente á mayor^ 
M'Va< % grande. El sentido es el mismo. 

•El Griego: uartlowná^wnr : quo significa ^/crcíf eZ 
imperio oprimiendo á los subditos, 

<* En mi reino serán tenidos por grandes , los que fueroa 
pequeños eu sus ojos; y el camino para Uegar á ser los pri^ 
meros» es ponerse en el Jugar de los ultimes y de los siervos. 

^* El Griego : Kvrpof átvC viXXóv ; precio de rescate por 
muchos. Estoes, por todos. Matth. wvi, 2a Román. 
V. 15, i9. 

^< San Matheo habla aquí de dos ciegos. S. Lucas y Sak 
Mabcos no hablan sino de uno. S. Matheo y S. Marcos 
cuentan aue sucedió esto después de haber salido el Señor 
de Jerichó: y S. Lugas habla de él , como sucedido antes da 
entrar en la ciudad. Y asi son dos casos y milagros diferentes. 
S. Agostm. 



« Marc. X, 41.— b Loe. xxn, 25.— « Pbilipp. ti, 7.— d Marc. x, 46. Lae. xvm, VU 




31 



SAN lUTaiO. 



Capttab XXI. 

Ejotn lesas en triODfo en leiusJléni. Echa del templo i losase estaban n él tendieodo, y csn alli eojos y riegos. Responde i los prín- 
cipes de los sacerdotes y doctores de ta lejr, que se Indignaron de oír las arlaaaaciones qne le daban anos nioos. Se seca ana hifuen» 
i b cual el Sefior echó so maldición. Los samos sacerdotes y el senado de Jerosalém le piden cuenta de sos obras, t poder con qne la» 
hacia; y el Seítor por medio de ana parábola les maestra so rebeldía a Dios con r4>lor de entidad ; y con otra satisnce i so pregusta. 
entenderle — •--'-*— ^- " • *^ ■■ ^-' 



dándoles i eni 



r lo qae hablan de ejecutar con él, y el castigo qne sobre ellos vendría. 



i El ' cám appropioquaaseni Jerosolymis , et re- 
iiiSisent Belliphago ad mootem Olivetí : time Jesús 
iiiisit duosdíscipuios, 

2 Dicens eis : ite in castellum , quod oootra tos est, 
ei statiiD invenietis asioam alligaUm , et pullum cum 
ea : solvite , et adducite mihi : 

3 Et siquís vobis aüquíd dixerít , dicite quia Do- 
minus liis opus babet : et conreUinidimitlet eos. 

4 Hoc autem totum factum est, ut adimpleretiir 
quod dictum est per prophetam dicentem : 

5 Dicile b filias Sion : Ecce rex tuus veoit tibí man- 
suetus f sédeos super asinam, et pullum filium sub- 
jugalis. 

6 Euntes autem disdpuU fecenmt sicut pnecepit 
illis Jesús, 

7 Et adduxerant asinam, et pullum : etimposue- 
nmt super eos vestimenta sua , et eum desuper se- 
dere fecerunt. 

8 Pluriraa autem tuiiía stnverunt yestimenta sua 
in via : alíi autem casdebant ramos de arboribus , et 
stemebant in via : 

9 Turbs autem , quasprascedebant , et qusseque- 
bantur, clamabant, dicentes ^: Hosanna Filio David: 
benedictus , qui venit in nomine Domini : Hosanna ín 
alUssimis. 

10 Et cüm intrasset Jerosolymam , commota est 
universa ci vitas, dicens : ¿ Quis est hic? 

11 Populí autem dicebant: Hic est Jesús propheta 
h Nazareth GalilflB». 

12 Et intravit Jesús in temp\am Dei , et ^ ejicie- 
bat omncs vendentes , et ementes in templo, et men- 
sas numulariorum, et cathedras vendentium colum- 
bas evertit. 

13 Etdiciteis: Scriptumest* : Domusmeado- 



1 Y cuando se acercaron i Jerasalém, y lleganm á 
Bethpbage < al monte del Olivar : envió entonoes Je» 
sus i dos discípulos» 

2 Diciéndoles : Id á esa aldea que está enfrente d^ 
vosotros, y luego bailareis una asna atada, y un polli- 
no con ella : desaladla, y traédmelos : 

3 Y si alguno os dijere alguna cosa, respondadle 
que el Señor* los lia menester : y lue^K) los dejará. 

4 Y esto todo fue hecbo para aue se cumpDese lo 
que babia dicho el profeta * , que oice : 

5 Decid á la hija de Sion ^ : He aqui tu rey viene 
manso para tí * , sentado sobre un asna, y un pollino 
hijo de la que está bajo de yugo. 

6 Y fueron los discipidos , é hicieron como les ha- 
bía mandado Jesús. 

7 Y trajeron la asna, y el pollino : y nosieron sobre 
dios sus vestidos, y le hicieron sentar ^encima ^. 

8 Y una grande multitud de pueblo tendió también 
sus ropas por el camino : y otros cortaban ramos de 
los árboles , y los tendían por el camino *. 

9 Y las gentes que iban delante , y las que iban 
detrás , gritaban , diciendo * : Hosanna al hijo de Da- 
vid : bendito , el que viene en el nombre áá Señor: 
Hosanna en las alturas. 

10 Y cuando entró en Jerusalém, se conmovió toda 
la ciudad , diciendo ¿ Quién es este? 

1 1 Y los pueblos decian : Este es Jesús el profeta 
de Nazareth de Galilea. 

12 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echaba 
fuera todos los que vendian y compraban en el tem- 
plo, y trastornó las mesas de los banqueros, y las sillas 
de los que vendían palomas *^. 

13 1 les dice : Escrito está : Mi casa , casa de ora- 



1 Esta era una aldea ó pueblo , que perteaeeia |á los Sa- 
cerdotes, situado a) pié del monte del Olivar. 

* No lea mandó decir nuestro Maestro ó Jesús, sino ab- 
flolutamente y coa el articulo ó «¿^«c , el que solo y por 
sscelencia es el Señor : el que tiene el dominio de todas 
¡as criaturas, 

s Profeta ea lugar de profetas. 

* Anunciad á Jerusalém bija de Sion , nombrada así por 
el monte de este nombre, la feliz é importante nueva que ie 
traigo. 

5 Los Hebreos leen aquí tX7 A<mi, vulgarmente 737 hani^ 
pobre, y eacrito con *) ^^y hanaUy manso : lo que sustaa- 
cialmente no se diferencia ; porque la pobreza, principal- 
mente de espíritu, va siempre acompaúaaa de mansedumbre. 

^ Gl Griego : mm l-KuÁBian , y se senté, 

7 Sobre las ropas ó vestidos que habian puesto. Es'a era 
señal de honra 7 de reconocimiento de un nuevo rey. iv Reg. 
iz , 13. Otros entienden sobre el asna y sobre el pollino; no 
al mismo tiempo, porque ni esto era posible ni decente, sino 
sobre uno de eilos,ymas bien sobre el pollino, como lo 
creyó S. GerÓí^iimo; y como parece inferirse 'de los otros 
Evangelistas, que solo hablan del pollino, y Zaciiar. ix, 
4. Asi se dice Genes, vm , 4, 9»^ el arca reposó sobre los 
montes de Ararat, esto es, sobre uno de los montes: y en 
los Jueces xii , 7. QueJephté fue enterrado en las duda- 
desde Galaad; quiere decir, en una de las ciudades. Br la 
Vulgata y aun mas espresamcnte en el Griego, /fiá*»o»ri», 
sobre ellos , quiere decir: sobre los dos. La asna que babia 
estado ya bajo dei yugo, Qguraba la Synagogade ios Judies, 
-los que ya de largo tiempo vivian bajo del penoso yugo de 
la lev ; y ei pollino representaba al pueblo de los gentiles, 
que había vivido hasta entonces sin yugo. El Señor se sentó 
sobre los dos , para significar que los que se ie habian de 



sujetar como á divino leftislador de la ooeTa alianza, serían 
tomados de entre los Judíos y de entre los geotiies , y que 
los conduciría á lodos á la ciudad santa y paciQea , figurada 
por Jerusalém , llenándolos de sa dolzara y enseñánifoles la 
verdad de sos caminos. S. Gerórho , S. Agdstkv. 

* Los Judíos en la fiesta de las tiendas acostombraban 
llevar en las manos ramos verdes, y principalmente paJmu 
y olivas, etc. La palm^ era emblema de Ja victoria, y el 
olivo de la paz; gritando al mismo tiempo Hosanna, Esto 
mismo hicieron entonces adamando á Jeioeristo, por un 
movimiento interior de veneracioo y de respeto, que Dios 
escitó en el corazón de estos pueblos. 

' Hosanna , por nj nTnZTI H Hosehigna nah , quiere 
decir. Salvad, yo os ruego: asi la ▼enion de íoslzx. Psal- 
rao cxvn , 25, ot»voi> f^^ Hosanna al Hijo de David, qaiere 
decir: O Dios . salvad á este Jesús, que es el Hijo de David. 
ó el Mesías. Vos, Seuor, que residisen las alturas, baced 
prosperar á vuestro Cristo, á mestro rey. Beadito sea aquel 
que viene en el nombre del Señor. ¡Quá gritos tan diferentes 
son estos ! Bendito sea el que viene en el nombre del SeBor; 
\ y quítale , quítale ; crucifícale ! esclama S. BEaüAKDO. {Qué 
co^as tan contrarias! reconocer á Jesucristo por rey de IS" 
raél, y decir después : Nosotros no tenemos otro rey ^ que 
al César. ¡Qué diferentes son estos ramos y paloau verdes, 
que llevan ahora en las manos , de las espínss con qae pocos 
días después le coronaron , y de la cruz en qne le clavaron! 
¡Qué oposición tan grande, entre despojarse ahora de sos 
propios vestidos , para tenderlos por donde pasaba el Señor, 
y desnudarle después de los suyos de la manera mas ignomi» 
niosa 1 Tal es el caudal que se puede hacer de Ja estimación 
de los hombres , y de todos los vanos aplausos de este siglo. 

<^ Para las ofrendas de la gente pobre, ¿evi/. v. 7, ti. 
Iiíc. n,24. 



■ Marc. XI, i. Luc. xix 29.— k isai.¿xn, H. Sachar, ix, 9. Joan, xir, 15.— « Psalm. cxmi, 2o. Ma;c. xi, 9. Luc. xix, 38.— d Joan, n ti. 
Isai: z;.vi^ 7. Jcrem. s]i, 11. Luc. x!x, 46. 



caHivlo XZf. 



5« 



mus orationis vocabitor : tos autem fecistis illam 
speluDcam latronum. 

14 Et accesserunt ad eum csd, et daudi in tem- 
plo : et sanavit eos. 

15 Videntes autem príncipes sacerdotum, et scrí*- 
bae mirabilia, qua fecit, et pueros clamantes in tem- 
plo y et dicentes : Hosanna Filio David : indignati 
sunt, 

16 Et dixerunt ei : ¿Audis quidistí dicunt? Jesús 
autem dixit eis : Utique. Ñumquam le^stis * : ¿Quia 
ex ore infantium, et lactcntium perfecisti laudem? 

17 Et relictis illis, abiit foras extra civitatem in 
Bethaniam : iínque roansit. 

18 Bfané autem revertens in civitatem , esuríit. 

. 19 Et ^ videns fíci arborem unam secus viam, ve- 
nit ad eam : et nihil invenit in ea nisi folia tantüm, 
et ait ilU : Numguam ex te fructusnascatur in sempi- 
ternum. Et areracta est continuó ficulnea. 

20 Et*^ videntes discipuli,mirati sunt, dicentes: 
¿ Quomodo continuo aruit? 

2i Respondens autem Jesús, ait eis : Amen dioo 
vobis : si nabuerítis fídem,et non haesitaveritis, non 
solum de ficulnea facietis , sed et si monti huic dixe- 
rítis : ToUe, et jacta te in mare , fíet.- 

22 Et*^ omnia qiiaecumque petierítis in orationo 
credentes , aocipietis. 

23 Et cüm venisset in templum , accesserant ad 
eum docentem príncipes saceraotum , et séniores po*- 
puli, dicentes « :¿In qua potestate base iacis?¿Et 
quis tibí dedit banc potestatem? 

24 Respondens Jesús dixit eis : Interro^abo vos et 
ego unum sermonem : quem si dixerítis mihi., et ego 
Tobis dicam in qua potestate hiec fació. 

25 ^Baptismus Joannis unde erat? ¿ é ccelo, anex 
hominibus? At illi «ogitabant inter se , dicentes : 

26 Si dixerímus , é coelo , dicet nobis : ¿Quare er- 
go non credidistis illi? Si autem dixerímus, ex homi- 
nibus . timemusturbam ^* omnes enimhabebant Joan- 
nem sicut prophetam. 

27 Et respondeiites Jesu, dixerunt : Nescímus. Ait 
lilis et ipse : Nec ego dico vobis in qua potestate haec 
íado. 

28 ¿Quid autem vobis videtur? Homo quídam ha- 
bebat dúos filies, et accedensadprímum , dixit : Fili, 
vade hodie , operare in vinea mea. 

29 Ule autem respondens, ait: Nolo. Postea autem 
poenitentia motus, abiit. 



clon será llamada : mas vosotros 1¿ habéis hecho cueva 
de ladrones ^ 

14 Y vinieron á él ciegos , y cojos en el templo : y 
los sanó. 

15 Y cuando los príncipes de los sacerdotes, y 1o^ 
escríbas vieron las maravillas que había hecho, y los 
muchachos en el templo gritando , y diciendo : Ho- 
sanna al hijo de Davia : se indignaron, 

16 Y le dijeron : ¿Oyes lo que dicen estos? Y Jesús 
les dijo : Sí. ¿Nunca leísteis que de la boca de los ni- 
ños , y de los que maman * sacaste perfecta alabanza? 

17 Y dejándolos, se fue fuera de la ciudad á Betha- 
nía : y se estuvo allí >. 

18 Y por la mañana, cuando volvía ala ciudad, 
tuvo hambre. 

19 Y viendo un árbol de higuera junto ¡d camino, 
se acerca á ella : y no hallando en ella sino hojas so- 
lamente , le dijo : Nunca jamás nazca fruto de ti *. Y 
se secó al punto la himiera^ 

20 Y viéndolo los discípulos se maravillaron, y de- 
cían : ¿Cómo se secó al instante? 

21 I respondiendo Jesús, les dijo: En verdad os 
digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no tan sola- 
mente haréis esto de la higuera '^y mas aun si dijereis 
á este monte: Quítate, y échate en la mar, será 
hecho. 

22 Y todas las cosas que pidiereis en la oración, 
creyendo, las tendréis. 

23 Y habiendo ido al templo, los príncipes de los 
sacerdotes y los ancianos del pueblo se llegan á él á 
sazón que estaba enseñando, y le dijeron : ¿Con qué 
autorídad haces estas cosas? ¿Y quién te dio esta 
potestad^? 

24 Respondiendo Jesús les dijo : Quiero'yo también 

Ereguntoros una palabra : y si me ta dijereis, yo tam- 
ien os diré, con qué potestad hago estas cosas. 

25 ¿ El bautismo de Juan de donde era? ¿ del cielo, 
ó de los hombres ^? Y ellos pensaban entre sí ^ , di- 
ciendo : 

26 Si dijéremos, del cielo , nos dirá : ¿Pues por qué 
no le creísteis *? Y si dijéremos , de los hombres , te- 
memos las gentes : porque todos miraban á Juan como 
un profeta. 

27 Y respondieron á Jesús, diciendo: No sabemos. 
Y les dijo él mismo : Pues ni yo os digo, con qué po- 
testad hago estas cosas *^. 

28 ¿Mas qué os parece? Un hombre tenia dos hijos, 
y llegando al primero , le dijo : Hijo , ve hoy , y tra- 
baja en mi viña. 

29 Y respondiendo él, le dijo : No quiero. Mas des- 
pués se arrepintió , y fué. 



* San Gerónimo dice: que los Sacerdotes, haciendo aa 
tráaoo iadi^ao de su miaisterio , vendían al pueblo lo mijmo 
que entele? daba, después de h9berlo comprado para ofre- 
cerlo al Seüor. Otros intérpretes han creído que solamente 
alquilaban el atrio dil templo; y que este comercio, aunque 
de cosas que babian de servir para los sacrificios, y para 
ser ofrecidas al Señor, no se hacia sin justicia, sin mentiras 
y sin fraudes. Y que por c¿to era íadign) da la santidad de 
su ministerio, por la avaricia , mala fe , confusión y alboroto, 
que había en ei lugar destinado únicamente para honrar al 
Señor. Este suceso no se debs mirar, como una cosa ordi- 
naria, sino como un efecto de la omnipotencia de aquel Se- 
fior, que quiso obrar entonces, no como hombre , sino como 
Dios. Un hombre solo, armado de un azote, arroja del tem* 
pío una muüitnd tan grands de personas: echa por tierra 
Jas mesas, los bancos, el dinero, y nadie se le opone. No 
hay quien abra su boca para replicarle una sola palabra. 
S. Gbrórimo. 

< Jesucristo acomoda estas palabras del Psalmo vin, para 
dar á entender á aquellos doctores soberbios é incrédulos, 
<]ue el testimonio de aquellos inocentes que no sabían lo que 
«ra lisonja, mentira, malignidad, ni envidia, condenaba su 
malicia é incredulidad : y que los que eran capaces de recibir 



las divinas espresiones del Espíritu Santo, se formaban eo 
su boca etta perfecta y cumplida alabanza, 

' Aquella noche. 

^ Est3 hecho de Jesucristo es todo misterioso, y una imá* 
gen del rigor con que tratará i todos aquellos, que se pare'> 
cieren á la higuera, si no encontrare frutos diurnos de peni* 
tencia , en cualquiera tiempo en que el Señor viniere á 
visitarlos. San Crrysóstoho. Y figura principalmente á la 
nación judaica, que iba i incurrir ea la maldición del Señor. 

B El Griego: r¿ rii¿ oi»í«; co:no si dijéramos, /^ déla 
higuera, 

^ No pudiendo condenar las admirables obras del Señor, 
le preguntan coa qué autoridad las hacia. 

7 Á De Díes, ó de invención humana? 

* Testo griego : «I 9« Zukojl^ofxo. Lo que significa , que, 
no solamente pensaban entre si , sino que trataban y con- 
sultaban unos con otros, lo que podrían responder. 

tf Cuando dabí testimonio y declaraba que yo era el Mesías. 

^0 Puesto que vosotros no os queréis declarar abiertamente» 
¿cómo me pedís á mi que yo lo haga? Yo tampoco quiero de- 
clararos con qué autoridad bago estas cosas. Vuestra malicia 
hace, que yo no os dé mayor instrucción sobre este punto. 



« Psabn. vnr, 3.— h )lare. xi, i3.— « Marc. xi, M.— i Supr. vii, 7. Joan, wv, 13. Marc. xi, 41.— « Luc. xx, í,— C Sapr. xiy,$. 




W - SAN MATHEO. 

" 3Q Accedens auton ad alterum» dúit siiniliter. At 
Ule respóndeos , áit : Eo . domine ; et non ivit. . 

31 {Quis ex duobus tecit voluntatcm patris? Di- 
cunt ei : Primus. Dicitillis Jesús: Amen dico vobis« 
craia publicani , etmeretrÍGes praBcedent vo&in regnum 

32"" Venit énim ad vqs Joannes in vía justiüse , et 
non credidistis 0¡« Publicani autem , et meretrices 
O'edideruntei : tos autein videntes nec.pOBoitentiam 
Jbabui^s post^y út crederetís eil . 
.33 AjljaQi prat)oIam audit^ '.: Homo erat paterfa- 
jailias, ^úi pl^ntfivit vineam, etsepem.drcunaedit el, 
et fodit m ea torcular , et sedificavit turrim , et loca* 
jit eam agricolis, et peregré prof^tus est. 

34 Cum autem tempus frúctuum appropinquasset, 
Oiisit servos suos ad agrícolas, ut acciperent fructus 
íPJüS, .; . .' : . . 

-i 3$ ^t ágrieoUBy appr^he^sis sérvis ejus , alium ce* 
ciderunt , alíum occiderunt ^ alium vero lapidaverunt. 

36 Iterura misit alios servos plures príoríbus ; et 
lecerunt illis simüit^. 

37 Novissimé autem misit ad eos íilium suum, di- 
jpens : VerebuDtür fi]ijm^,ineum. 

38 Agricól» autém videntes filium, dixerunt intra 
se b: Hic est bsres, venite/occidamus eum, et habe- 
bimusbereditatem ^us. 

' 39 Et apprebensum eum ejecerunt extra vineam,et 
occiderunt. 

40 Cum ergo venerit Dominus vine» , ¿quid fadet 
ftgricoUs lilis? 

w 41 4íunt illi : Malos malé perdet : et vineam suam 
locabit aliis agrícolis , qui readant ei fructum témpo- 
ras suis. 

. 42 Picít illis Jésus: ¿Numquam legístis in Sciiptu- 
ris ^ : Lapidem, quem reprobaverunt aediíicantes, hic 
jbctusest in caput angullr A Domino factum est istud, 
'.et est mirabile in ocuiis nostris. 

43 Ideo dico vobis, quia auferetwá vobis regnum 
Oei , et dabítur genü íacienti ímctus ejus. 



, 30 Y llegando al otro, le dijo del mismo modo : j 
respondiendo él , dijo : Voy , señor ; maa no fué. 

3 1 ÁCuál de los dos hizo la volunud del padre ? Di- 
cen ellos : El primero. Jesús les dice.: .En verdad «s 
digo, que los publícanos S y Ifts rameras os irán de» 
lante af reino ae Dios. ... , ' 

32 I^orque. vino Juan i vosotros en camino de jus-* 
ticia * , y no le creisteis^ Y los publicanos y las rame» 
ras le creyeron : y vosotros, viéndolo , ñi aup hicisteis- 
penitencia después , para creerle *. 

33 Escuchad otra parábola : Había un padre de fa- 
milias , que plantó una vina, y la cercó de vallado \ 
y cavando hizo en ella un lagar , y edificó una torrey. 
y la dio á renta á unos labradores, y se partió lejos. 

34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos , en- 
vió sus siervos á los labradores , para que percibiesen^ 
los frutos de ella. 

35 Mas los labradores , echando mano de los sier- 
vos^ hhierou al uno, mataron al otro, y al otro le* 
apedrearon \ . 

36 De nuevo envió otros siervos en mayor número 
que los primeros; y los tratarpn del mismo modo. 

.37 Por último les envió su hijo, diciendo': Tendrán, 
respeto á mi hijo .. i 

38 Mas los labradores , cuando vieron al hijo , dije- 
ron entre sí : Este es el heredero , venid ', matémosle, 
y tendremos su herencia. . 

39 Y trabando de él , lé echaron fuera de la viña» y 
le mataron. 

40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿ qué- 
hará á aquellos labradores ? 

41 Ellos dijeron : A los malos destruirá malamente: 
y arrendará fu viña á otros labi^dores, que lepagueni 
el fruto á sus tiempos^. 

42 Jesús les.dice ¿Nunca leísteis en las Escrituras: 
La piedra que desecharon los oue edificaban, esta fue 

Euesta por cabeza de esquina? Por el Señor fue esto 
echo , y es cosa maravillosa eii nuestros ojos ^. 

43 Por tanto os digo , que quitado os será el reino 
de Dios , y será dado á un pueblo que haga los frutos 
de él •. 



< Esto es, ios que antes fueron publicanos y se coovirtieroo. 

< Es lo mismo que antes había dicho. Cap. xi, qne ni 
tomia, ni bebía, sino que ayunaba; y que viviendo en el 
desierto , hacia una áspera penitencia. 

> Coa esta parábola les da á entender, que los mayores 
pecadores recurriendo á ia penitencia, entrarían en el reino 
iaJos cielos, y que ellos se verían escluidos de su entrada 
con toda su ciencia y justicia aparente, si no se humillaban 
siguiendo su ejemplo. 

*MS. De satura. 

^ El Griego: tatipav^ ¿-¡cSurt.fat^ «AiAo^óAifffOT : el pri- 
mero significa desoUar, 6 quitar \» piel; lo que se entiende 
del castigo de azotes que usaban. El segundo, de la muerte 
qne se daba por cuchillo, y el tercero á pedradas. A estos 
tres géneros de castigos y ae muertes, si se juotan los de 
quemar vivo al culpado , ó de ahogarle con un lazo, son 
todos los que estaban en práctica, y se señalan en ei San- 
hedrin. Cap. vu, haL 1. 

^ La viña del Señor de tos ejércitos , dice Isaías p. 7, 
es la casa de Israel , y los hombre t de Judú eran la 
planta de sus placeres. Yo he esperado fue hiciesen ac- 
ciones Justas ^ y no lia habido sino fniqutdad en su con- 
duda. Yo espereba de ellos frutos de justicia ^ y no oigo 
sino elamores contra ellos. La torre, cerca ^ vallado, y 
todo lo demás, que podía servir para el adorno y seeuridad 
de esta vüía , significan la protección , auxilios y milagros, 
con que el Señor convidó particularmente á su pueblo, los 
llamo y esperó, dándoles todas las cosas necesarias para que 
l^tNlujesen fruto; pero afempre iúgratos y rebeldes á sus 
voces y á las de sná siervos los proretas, de un L«aías, de 
un Jeremías, de un Ezechiél, de nn 2acharias y de otros 
mochos que íes envió en diverso» tiempos: á naos de estos 
quitaron la vida; á otros maltrataron; á otros apedrearon; 
t i ninguno creyeron. Después de tantos ultrajes hechos á 
bi personas de los' profetas sos siervos, no se vieron jamás 

• Marc. xn, 1. Lnc. xx, 9. Isai, v, 1. et ^ ierea. a ti.- 
Ronanor.-li, SS, iPetr. ii^ 7. 



brillar con tanto resplandor las ri^ezas de la bondad, de 
la paciencia y del largo sufrimiento , Román, ii » 'i , del 
Dios de Israel , como cuando les envió por último á su propio 
Hijo , aquel Hijo único, engendrado de su sustancia , y ves* 
tido de nuestra naturaleza, para empeñarlos mas fuerte- 
mente que nunca , á que se reconociesen y volviesen sobre 
si. Pero! llenando la medida de sos padres, Je quitaron la^ 
vida , crucificándole ron la mayor ignominia y cmeídad. 

^ Ésta piedra angular ó fundamental es Jesucristo^ i 
Petr. ir, 7, á quien los Sacerdotes, los phariseos y los doc- 
tores de la antigua ley desecharon en el edificio de la Syna* 
goga y de la casa del'Seoor, de que eUos eran- los pnnoipa- 
les arquitectos; pero que Dios no obstante eligió y puso 
con honor , habiéndola colocado en Sion , como la piedra 
fundamental, y como la piedra principal del ángulo, la , 
piedra elegiúa y preciosa. Jsai. xviii, ^6 y i Corinth. m, 
ti. La n-.alíeia de los Judío) solo sirvió para hacer brillar 
mas la omnipotencia de la caridad y de la sabiduría de Dios, 
que por su infinita misericordia supo Sácar un tan grande 
bien de un mal tan crecido. 

> A las naciones, en quienes la infidelidad d4 los Judíos 
hizo que se cumpliese el efecto de las antiguas promesas 

3ue Israel había recibido, y que prodtg'esen frutos de cari" 
ad, de alegría, de paz , de. paciencia, de benignidad^ 
de bondad, de fe, de dulzura y de templanza. Ad Galat 
V. S2. Tales han sido en todo tiempo los frutos de ial^tfe/ 
Señor y del reino de Dios , ó de su gracia. Debemos dete- 
nemos aquí para reflexionar no depuso, sino con la mayor 
atención, Jacob i, 23, 24, 25, y de una maüeraftue pueda 
ser útil para nutstra salud, cual es la disposición ae nuestro « 
corazón, reconociendo en esta imagen de los Judíos la de 
nuestra corrupNcíoo y ceguedad , no por lo que mira á la per- 
sona de Jesucristo , sino á las verdades de su Evangelio, 
Jue fueron también el principal motivo del escándalo de loa 
odios. 

Infr, XXVI, 3, el xxvii, 1 Joan, xi, S3.— <^ Psaln. cxvu, 2S. Actor R, iU 



CAPfivLo xn. 



m 



44 Et qui ceciderit super lapiden) istum, eonfri»- 
getur : super quem yero ceciderit, conteret eum. 

45 Et cuno audiasent principes sacerdotum , et 
Dharissi parábolas ejus, cognovenint qudd de ipsis 
üiceret/ 

46 Et «jtuerentes eum tenere , UmueruDt turiías : 
quoniaoifiícut prophetam eum habebant. . 



44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebran* 
tado : y sobre quien ella cayere , lo desmenuzará ^ 

45 Y cuando los príndpes de los sacerdotes, y los 
pbaríseos oyeron sus parábolas , entendieron que de 
ellos hablaba. 

46 Y queriéndole echar mano, temieron al pueblo: 
porque le miraban como un profeta. 



(¡Capitulo XXII. 

Propone «1 SeSor i los ludios otra parábola. Rascan achaques para calumniarle y le preguntan sobre el tributo que se debia pagar al 
César. Prueba i los saddoeeos con testimonios de la fiseritora la resurrección de los mnertos. Por la misma Escritura convence i los pba - 
riseos de la divinidad del Mesías. 



1 Et respondens Jesús , dizit iterum in parabolis eis 
dicens : 

2 Simile* factum est regnum ccBlorum homíni re- 
gí , qui fecit nuptias fllfo suo. 

3 Et misit servos suos vocare invitatos ad nuptias, 
et nolebant venire. 

4 Iterum misit alios servos , dicens : Dicite invita- 
tis : Ecce prandium meum paravi , tauri mei , et alti- 
lia occisa sunt, et omnia parata : venite ad nuptias. 

5 Uli autem neglexerunt , et abierunt, alius in vil- 
lam suam , alius vero ad negotitítionem suam : 

6 Reliqui vero tenuerunt servos ejus, etcontume- 
liis affeclos occiderunt. 

7 Rex autem eum audisset , iratus est : et missis 
exercitibus suis , perdidit homicidas illos, et civitatem 
illorum succendit. ' 

S Tune ait servis suis: Nuptias quidem paratas sunt, 
sed qui invitati emnt , non fuerunt digni. 

9 Ite ergo ad exitus víarum, et quoscumqueinve- 
nerítis , vocate ad nuptias. 

iO Etegressi serví ejus in vías, congregaverunt 
onknes, quos invenerunt, malos et bonos : et impletas 
sunt nuptiac discumbenlium. 

i i Intravlt autem rex ut videret discumbentes, et 



1 Y respondiendo Jesús, les volvió á hablar otra 
vez en parábolas, diciendo : 

2 Semejante es el reino de los cielos á cierto rey \ 
que hizo bodas á su hijo *. 

3 Y envió sus siervos á llamar á los convidados ^ á 
las bodas, mas no quisieron ir. 

4 Envió de nuevo otros siervos ^ , diciendo : Decid 
á los convidados : He aquí he preparado mi banquete, 
mis toros , y los animales cebados están ya muertos *, 
todo esta pronto : venid á las bodas. 

5 Mas ellos le despreciaron, y se fueron, el uno 
á su granja , y el otro á su tráfíco : 

6 Y los otros echaron mano de los siervos ^ y des- 
pués de haberlos ultrajado ' , los mataron. 

7 Y el rey, cuando lo oyó, se irritó: y enviando 
sus ejércitos, acabó con aquellos homiciaas, y puso 
fuego á su ciudad. 

8 Entonces dijo á sus siervos : Las bodas cierta- 
mente^ están aparejadas, mas los que hablan sido 
convidados , no fueron dignos •, 

9 Pues id á las salidas de los caminos *^, y á cuan- 
tos hallareis, llamadlos á las bodas. 

40 Y habiendo salido sus siervos á los caminos, 
congregaron cuantos hallaron ^* , malos y buenos : y 
se llenaron las bodas ** de convidados. 

1 1 Y entró el rey ^' para ver á los que estaban á la 



< Se haee aqof alusión á dos maneras que usaban para 
apedrear á alRunc Sobre lo cual puede verse el Sanhedrin 
Cap» VI, hal, 4. Jestimstc quiso esplicar dos géneros de 
castigos , el uno menor, y el otro mayor, por estas dos dife- 
rentes espresiones : dé la caída de loi Judia tobre la 
piedra ^ y de la caída de la piedra sobre loi Judioe. 
AqueUús caian 9obre la piedra, que viviendo ano Jesu- 
cristo y conversando en medio de ios hombres, se escanda- 
litaban de su pobreza , 4c lu abatimiento esterior, y de su 
doctrina, estrellándose delante de Dios por su orgullo y Por 
•u envidia : Pero la piedra al contrario, caia sobre aque- 
llos que después de la muerte del Salvador, y de su ascen- 
sión á Jos cíekM , obstinadamente ae oponían i la verdad de 
su doctrina y á U virtud de su resurrección , y estos se vie- 
ron coíno reventados, digámoslo así, ó reducidos á polvo, 
baio del peso del mayor riiror de su iusticia Lo que princi- 
palmente se cumplió en el tiempo de Ja ruina de Jerusalém, 
desde Ja cual quedaron envueltos en este cautiverio y horri- 
ble miseria eirqoe siempre han vivido y vivirán hasta el fin 
del mundo. 

< Esto es el Padre eterno. 

'Jesucristo. Las bodas son, no solamente el banquete 
celestial, en que todos sus amigos serán embriagados 
Psaim, XXXV , 9, de la abundancia de ¡os bienes inefa- 
bles de su casa, y en donde Jos hará beber en el torrente 
de BUS delietm^ sino también todas las gracias, todos Jos 
saenmen*08, todos los dones de la ley nueva, y sobre todo 
el augusto don de su sacratUímo cuerpo y sangre, y la pala- 
bra V la voluntad de Dtós. 

A Los primeros convidados fueron los Judíos llamados por 
fa vos de los profetas. 

s Estos segundos siervos nos figuran los últimos profetas 

?De envió el SeBor, y sefialadamente á S. Joan Bautista. San 
■aTsósroMO. Figura también á los apóstoles y otros varo- 
nes apostólicos, que este gran Padre de amibas, cuya boo- 
dad y paciencia no tiene límites, aun despnes debaber visto 

■ Loe. XIV , 16. Apocalyps. xa, 9. 



que habían quitado inhumanamente la vida á su Hijo y al 
heredero de la viña , les envió nuevamente para llamarlos y 
convidarlos á su celestial banquete; pero anegados en el cui- 
dado de las cosas temporales, desecharon el precio de la 
muerte del Redentor. Y no contentos con esto, persiguieron 
de muerte, miJtrataroo y quitaron la vida á estos siervos 
que Jes había enviado Por lo que irritado este rey celestial, 
envió Jos ejércitos romanos , que dertruyeron é incendiaron 
á Jerusalém, pagando los Judios la pena de su perfidia con 
castigos muy terribles que pueden leerse en Josepho, Bet, 
Jud, Lib, VI . Cap, XLV. 

IMS E mis noblezas, 

^ MS. E flciéronles muchas fontas. 

* Esto es, el banquete y toda la fiesta que acompaña á las 
bodas. 

a De asistir á ellas. Esto tocaba á los Judíos. 

^0 Estos caminos y estas salidas representan los diferentes 
estravios por donde las naciones habían andado, desde que 
empezaron á apartarse del derecho, negándose á admitir la 
verdad , y corrompiendo cada uno su camino. Génesis vi, 
\% Todos los pueblos sin distinción alguna fueron convida- 
dos á U fe de Jesucristo , y al banquete de bus bodas por la 
{predicación del Evangelio, que se publicó y anuncio basta 
as estremidades de la tierra. 

«1 Entre los mismos gentiles hubo algunos naturalmente 
inclinados á todas las acciones de virtud. Mas esta bondad 
natural no Jes podía aprovechar para salvarse sin la fe y sin 
la gracia del Evangelio, figurada en estas bodas del Hgo 
de Dios. 

«« Y la Iglesia , figurada en esU sala , se llenó de un gran 
número -de pueblos y naciones oue ocuparon el lugar de los 
Judíos : cuyo pecado , como dice S. Pablo A^fii. xi , 12, 
pasóá ser una ocasión de salud para los ^efi/tler,far|^« 
caida ha sido las riquexas del mundo. 

M Bita entrada del rey sigoiftea el examen secreto' que 
Dios ya desde eiu vida haee del eerason de loa «soyldaios; 




SS SAN MATHBO. 

vidit ib¡ lionúnem noa vestituoi veste nuptiali. 

12 Et aít illi : Amice, ¿quomodo huc intrasti non 
habens vestcm nuptialem? At iüe obmutuit. 

i 3 Tune dixit rex ministris ' : Ligatis manibus, et 
pedibus ejus , míttite eum in tenebras exteriores : ibi 
eríf flctus, et stridor dentium. 

14 Mullí enim sunt vocati , pauci vero electí. 

i 5 Tune ^ abeuntcs pbarísaei, consilium ínierunt, 
ut caperent euní in sermone. 

16 Et mittunt ei discípulos suos cum Herodianis, 
dicentes : Magister , scímus quia verax es , ct viam 
Dei in veritate doces, et non est tibi cura de allquo : 
non ením respicis personan) hominum : 

17 Dic ergo nobis ¿quid tibi videtur , licet censura 
dareCaesari, annon? 

18 Cognitá autem Jesús nequill&eorum, alt:¿Qu¡d 
roe tentatishypocrítse? 

19 Ostendite mihi numisma ccnsds. At iili obtu- 
lerunt ei denarium. 

20 Et ait illis Jesús : ¿Cujus est iroago ha^c , et su- 
perscriptio? 

21 Dicunt ei : Cssaris. Tune ait illis <^ : Reddite 
ergo qus sunt Osaris, Caesarí : et qus sunt Dcí, 
Deo. 

22 Et audientes mirati sunt, et relicto eo abierunt. 



mesa, y vio allí un hombre, que no estaba vestido 
con vestidura de boda. 

12 Y le dijo : Amigo , ¿ cómo has entrado aquí no 
teniendo vestido de boda? Mas él enmudeció *. 

13 Entonces el rey dijo á sus ministros *: Atado 
'és y manos, arrojadle 

res > : allí será el llorar y el crujir de dientes. 



lie en las tinieblas esterío- 



y el juicio que hará de cada uno á la bora de la muerte , y 
iambien al fin del mundo. 

^ En este hombre que se encontró en el banquete sin el 
vestido de boda, está comprendida la multitud de los malos 
cristianos. S. Gerónimo. S. Aoustin. El teslímonio de la 
conciencia , y el de los sanios ángeles no darán lugar á los 
malos para qne puedan alegar ni una sola palabra en defen- 
sa suya. Este vestido es la caridad , nue se^run el testimonio 
de Sax Pedro Epist. i. Cap. if , 8, culfre á los ojos de 
Dios la muiiUud de nuestrot pecadot. 

* MS. A sus tnnníerúg. 

> Las cadenas de una cárcel tenebrosa representan el ríiror 
£on que sin recurso y sin poderse resistir, serán separados 
los malos para siempre de la presencia de Dios, oue es la 
verdadera luz, y arrojados en un lugar de tinieblas y de 
horror eterno. 

* La palabra griega icaYiStvcotn , es mas cspresiya porque 
significa tender redes , ó armar lazot. 

^ Oficiales públicos puestos por IJerodes para cobrar los 
tributos- Otros esplican esta palabra en ei sentido que he> 
mos espuesto en la nota al r. O del Cap, xvi , y otros de 
otros modos. Fue una malicia consumada de los phariseos, 
hacer que estos oficiales acompañasen á sus discípulos, cuan- 
do enviaron á consultir al Señor sobre el tributo debido á 
los Romanos. Creyeron sorprenderle; porque si respondía 
que se debia pagar , le podian replicar los discípulos de los 
phariseos, que un pueblo libre, cnal era el ae Dios, no 
estaba íujeto á tributos; y si respondía aue no, los Herodia- 
nos porsu profefion debían 8>8tenerel derecho de los Ro- 
manos. S. Gerómmo, el Chrts«)stoiio. O también los pha- 
riseos podían iafamar'e con el pueblo, como que consentía 
con la impiedad y tiranía de los Romanos, tan contraria á 
su libertad. 

<^ Estas palabras llenas en apariencia de i espeto y ala- 
]Minza, eran como un lazo que le armaban para obligarle á 
decir que no se debia pa^ar el tributo aii César, y dar oca- 
AOD con esto á los herodianos á que le acusasen como sedi- 
cioso y traidor á los Romanos. Rabian como si fueran sus 
discípulos: SabemoM. 

^ Su ley y doctrina. 

> Sin respeto á la cualidad de pequeños ó de grandes prin- 
cipes. Esta pregunta llena de milicia miraba á los Romanos 
qne á la sazón tenían el dominio. El Griego, «u -xpoottxov, 
Estn palabra significa la persona^ y también el rostro. El 
sentido es el mismo. La primera significación es mas con- 
forme á la dicción hebrea, de donde se ha tomado esta fra- 
M. Los Hebreos dicen: QT ;üD intDrTKS TaStWa^. Lo- 
ikakkirií phoMim bamméscpat, tihcanocercU rifstrM en 



de pies y manos , arroji 

14 Porque muchos son los 'llamados, y pocos los 
escogidas. 

15 Entonceslos pliariseos se fueron, y consideraron 
entre sí, como le sorprenderían en lo que hablase K 

16 Y le envían sus discípulos juntamente con los 
herodianos ^f diciendo : Maestro **, sabemos que eres 
veraz , y que ensenas el camino de Dios ' en verdad, 
y que no te cuidas de cosa alguna : porque no miras 
á la persona * de los hombres : 

17 Dinos pues, ¿qué te parece, es lícito dar tribu- 
toalCésar,óno»? 

18 Mas Jesús , conociendo la malicia de ellos , dijo: 
¿ Por qué rae tentáis , hipócritas? 

19 Mostradme la moneda del tributo *<^. Y ellos le 
presentaron un denario **, 

20 Y Jesús les dijo : ¿CujTi es esta figura, é ins- 
cripción ? 

21 Dícenle: Del César. Entonces les dijo: Pues 
pagad á César, lo que es de César : y á Dios, lo que 
es de Dios **. 

22 Y cuando esto oyeron y se maraviUaron , y de- 
jándole , se retiraron. 

eljuielo, Deuter. i, 17. Por persona ó rostro se entiende 
todo lo que esteriormente forma la calidad de un hombre. 
Y asi se dice, que un juez mira ó respeta la persona de oa 
hombre^ si sentencia á su favor, atendiendo á sus riquezas, 
á su dignidad , etc. y no á sus méritos. Los Griegos eo una 
sola palabra dicen -¡cpootnrohi^ia^ y de Dios se dice también 
qne no es aceptador de personas; porqne solo atiende á los 
méritos de cada uno para premiarle. El carácter detestable 
de doctores mercenarios, y de maliciosos prevaricadores es 
en lugar de hacer doblar la voluntad humana á la de Dios, 
procurar doblar la ley de Dios para acomodarla á las pasio- 
nes humanas. 

o La pregunta de estos hombres estaba Ueaa de maligni- 
dad y sutileza, ó para hacer confesar al Señor, qoe seguía 
y aprobaba la doctrina y opinión de Judas Gaiileo, que 
abrazaron después aquellos perversísimos turbadores del so- 
siego publico, á quienes Josepho en muchos logares distin- 
gue con el nombre de Zelotas, negando la obediencia y los 
tributos al príncipe romano, y persuadiendo á los suyos que 
de ningún modo les era licito estar sujetos al imperio de un 
pueblo idólatra : Ó si el Señor respondía que era necesario 
pagar el tributo al César para desacreditarle con el pueblo, 
y publicar aue este uo podía ser el Mesías que esperaban, 
puesto que la opinión común que reinaba entre ellos, era 

3ue su Mesías los había de librar de la dominación y yugo 
e los ínGeles. 

<9 No quiere esto decir que pagaban un denario de plata 
por raheza , sino que los Romanos no cobraban los tribatos 
sino en esti moneada. 

*i Era la séptima parte de nnaonza. 

4« Como si les dijera: Puesto que el Señor por vuestras in- 
fidelidades, de un pueblo libre que erais, os ha sujetado al 
imperio de los Romanos, como se ve por el cuño de eu mo- 
neda corriente que uuis, y con lo que reconocéis la sobera- 
nía que tiene sobre vosotros: Llevad con resignación este 
yugo, y pagad ai César el tributo que os pide; aue esto no 
impide que deis á Dios los obsequios que te debéis como 
pueblo suyo. Tiberio reinaba entonces: después de Julio 
César los emperadores que le siguieron tomaron este nombre. 
De estas palabras del Señor resulta una lectfun y doctrina 
muy importante para todos los cristianos. Estos están obli- 
gados á respetar y á honrar las potestades de la tierra , aun- 
que sean de diferente religión : y esta fue la práctica que 
constantemente siguieron Tos primeros cristianos. No resis* 
tieron á la potestad temporal, sino cuando exigía de ellos lo 
que 00 pertenece sino á Dios. No dudéis, dice admirable- 
mente á este propósito S. Joax Chrtsóstoiio Homü, l, que 
eoando Jesucristo ordena dar al César lo qoe perteoece al 



• Sapn. m, 12. et xiu, 41 íatr. xiv, 30.~b Marc. xn, 13. Lac. u, S0.-^« Roa. xa, 7. 



CAÍ>ITULO xbr. 



89 



23 Jnillo die ' accesserunt ad cum sadducaei, qui 
dicuut non esse resurrecUonem: et ihteirogaverunt 
eum, 

24 Dicentes : Ma^ster , Moys6s dixit ^ : Si quis 
mortuus fuerít nontiabens fílium, ut ducat frater 
ejus uxorem illius, et suscitet semen fratrl suo. . 

25 Erant autem apud nos septem fratres : et pri- 
mus , uxore ductá, defunetus est : et non habens se- 
men, reliquit uxorem suam fratri suo. 

26 Similiter secundus, et tertius usque ad septi- 
mum. 

27 Novissim^ autem omnium et mulier defuncta 
est. 

28 ¿In resurrectione ergo cujus erit de septem 
uxor ? omnes enim faabuerunt eam. 

29 Respondens autem Jesús , ait illis: Erratis, nes- 
cientes Scripturas j ñeque Tirtutem Dei. 

30 In resurrectione enim negué nubent , ñeque 
nubentur : sed efunt sicut angelí Oei in ctelo. 

31 De resurrectione autem mortuoíumnon legistis 
quod dictum est k Deo dicente vobis : 

32. lEgo ^ sum Deus Abraham , et Deus Isaac , et 
Oeus Jacob? Non est Detts mortuorum, sed viven- 
tium. 

33 Et audjentes turbsB, mirabantur in doctrina 
ejus. 

34 Pharisffil autem audientes quód sílentíum im- 
posttisset sadducsis, convenerunt in unum : 

3$ tt interrogavit eum unus ex eis legis doctor «i, 
tentaiM eum : 

36 Magister , ¿ quod est mandatum magnum in 
iege? 

37 Ait illi Jesús • : Diliges Dominum Deum tuum 
ex toto corde tuo, et in tota anima tua, et in tota 
mente tna. 

38 Hoc est máximum , et primum mandatum. 

39 Secundum autem simíle est huic ' : Diliges 
proximum tuum, sicut te ipsum. 

40 In bis duoDus mandatis universa lex pendet, et 
propheUe. 

4f Gongregatís autem pbarissis, interrogavit eos 
Jesús, 



%3 En aquel dia se Herrón á él los sadduceos, que 
dicen no haber resurrección * : y le preguntaron , 

24 Diciendo : Maestro , Moysés dijo : Si muriere 
alguno que no tenga hijo , su hermano se case con su 
mujer , y levante linaje á su hermano. 

25 Pues habia entre nosotros siete hermanos : y 
habiéndose casado el primero, murió : y {Mr no haber 
tenido sucesión, dejó su mujer á su hermano. 

26 Y lo mismo el segundo, y el tercero hasta el 
séptimo. 

27 Y después de todos murió también la mujer. 

28 ¿Pues en la resurrección de cual de los siete 
será mujer? porque todos la tuvieron. 

29 Y respondiendo Jesús, les diio : Erráis, no sa- 
biendo las Escrituras , ni el poder de Dios. 

30 Porque en la resurrección ni se casaráft , ni se- 
rán dados en casamiento * : sino que serán como án- 
geles de Dios en el cielo. 

31 Y de la resurrección de los muertos, ¿no ha- 
béis leido las palabras , que Dios os dice : 

32 Yo soy el Dios de Abraham , y el Dios de ísalic, 
y el Dios de Jacob? No es Dios de muertos , sino de 
vivos *. 

33 Y oyendo esto las gentes, se maravillaban de 
su doctrina. 

34 Mas los phariseos, cuando oyeron que habia 
hecho callar * á los sadduceos ■ , se juntaron á con- 
sejo : 

35 Y le preguntó uno de ellos que era doctor de 
la ley , tentándole • : 

36 Maestro, ¿cuál es el grande mandamiento » en 
la ley? 

37 Jesús le dijo : Amarás al Señor tu Dios de todo 
tu corazón, y de toda tu ahna, y de todo tu entendi- 
miento. 

38 Este es el mayor , y el primer mandamiento. 

39 Y el segundo semejante ^ es á este : Amarás á 
tu prójimo, como á ti mismo. 

40 De estos dos mandamientos depende toda la ley, 
y los profetas •. 

4i Y estando juntos los phariseos, les preguntó 
Jesús , • 



César, entieode solamente las cosas que no son contrarias á 
la piedad ni á la religión : porque todo lo que es contrario á 
la fe y á la virtud, no es el tributo que se debe al César, 
esteesel tributo del diablo. El pagarlos tributos no encierra 
en si cosa que se oponga á la ley divina ; y al contrario San 
Pablo Rom. xin, 5, lo ordena como uno de los deberes de 
los Cristianoa respecto de sus principes. Cuando el Señor 
añade éad á Dioi lo que toca d Dios , da á entender la 
obligación que tenían (fe pagar lo que ordenaba la ley to- 
cante á los diexmos, primicias, oblaciones, victimas, etc. 
Y«l eritftiano, según k reflexioa de S. ioAif Crrtsóstomo, 
sin olvidar las obji^ciooes que tiene contraidas con su prín- 
cipe , tía de cafliplir las que pertofieceü á Dios, puesto que 
estas dos obligaciones pueden estar muy hermanadas, y 
ayudarse mutuamente. 

* También negaban la existencia de los espfritos y de los 
ángeles. 

*BI Griego: ¡afa/u^ortai , del verbo yafut» conviene á 
hombres y mujeres ; pero el latino nubo, solo ¿ las mujeres, 
aunque Nonio Makcelo afirma que los antiguos aplicaban 
el verbo nubo indiferentemente á hombres y mujeres. Res- 

Eonde el SeBorá los sadduceos, que no comprendian las 
scrituras ni los efectos que produciría el poder de Dios en el 
cuerpo de k» hombres en el momento de la resurrección; 
porque ignoraban que los cuerpos por la virtud de la rcsur- 
recaon se convertirían en unos como cuerpos espirituales, 
á cansa de la impasibilidad, de la agilidad, de la claridad y 
de la inmortalidad de que se revestirán entonces. Serin los 
mismos cuerpos y la misma carne que tenían antes de bu 
muerte, pero libres de todas las funestas ooaüteueocias del 
pecado, y por consiguiente como ángeles de Dios en et 

* Actor, xxm, 6.— b Marc. 19. Loe. u, 
-f Lent. m, 18. Marc zn, 31. 



cielo, en lo que toca á la inmortalidad, bienaventuranza y 
perfección de pureza ; mas no en lo que mira á la carne. San 
Agustín. Y esto es lo que Jesucristo quiso dar á entender*ft 
los sadduceos. S. Gerónimo. 

' Un hombre se dice que está vivo cuando su alma est^ 
unida con su cuerpo. Y si los cuerpos de Abraham , y de 
Isaac, y de Jacob debían quedar eternamente en el sepulcro^ 
no serian mas que vivos por mitad, porque una parte de 
ellos perecería y sería reducida á ia nada. Y asi debían reitt- 
citar. Theophilact. 

* No les habia dejado que responder: El Griego, «V^mm* 
les tapó la boca. 

^ Para deliberar y ver el partido que habían do tomar, 
buscando medios de sorprenderle. 

^ El Griego, mX kifog; y diciendo. 

7 Está puesto el positivo magnum por el superíativo «a- 
ximum. En el testo griego se halla aqui, y en el v. 58 el 
positivo fUTÓXii y en dicho versículo le traduce el intérprete 
por el superlativo. 

* De igual autoridad y necesidad de obediencia , insepara- 
ble el uno del otro. Jac. ii , 10. 

^ íi amar á Oíos es amar al prójimo, según lo que Jesu» 
cristo dijo á S. Pedro, Joaji. xzi, 17. Si me amas^ apa- 
tienta mis ovejas: y si el amor del prójimo hace que se 
ffuarden los otros mandamientos, según la declaración del 
Apóstol : Que el amor que se tiene al prójimo , no permite 
que se le haga ningún mal; Rom. xiii; 10, se concluye 
de aquí con S. Joan Chrtsóstomo , que Jesucristo dijo justi- 
simamecte, que toda la ley y los profetas se encierran en 
estos dos mandamientos. 

18. Denter. uv,' 5.-« Exod. m, fi.^ Marc. xii, 28. Lac, x, Í5.-* Deoter. vi, 5 




60 



S4N MATHfiO. 



42 Dicens : ¿Qmá vobis videtur de Ghristo? ¿cujus 
íilius est ? Dicunt ei : David. 

43 Ait illis: ¿Quomodo ergo David in spiritu vocat 
eum Dominum , dicens : 

44 Dixit " Dominus Domino meo : sede h, dextris 
meis , doñee ponam inimicos tuos scabellum pedum 
luorum ? 

45 Si ergo David vocat eum Dominum , ¿quomodo 
íilius msesl? 

46 Et nemo poteral ei responderé verbum : ñeque 
ausus fuit quisquam ex illa die eum ampliüs interro- 
gare. 



42 Diciendo: ¿Qué os parece del Cristo •? ¿de 
quien es hijo ? Dicenle : De David *. 

43 Diceles : ¿Pues cómo David en espíritu lo Dama 
Señor , diciendo ' : 

44 Dijo el Señor á mi Señor : siéntate á mi dere- 
cha * hasta que ponga tus enemigos por peana de tus 
pies»-? 

45 Pues si David le llama Señor > ¿cómo es su 
hijo? 

46 Y nadie le podia responder palabra : ni alguno 
desde aquel dia fue osado mas á preguntarle*. 




¡TE:^ misericordia de nosotros, hijo de DAVID..! 

«apttuU XXIII. 

f)a el Sefior en caraeon su hipocresía á los pharíseos y doctores de la ley, baoiéndoles gravísimos cargos, y poniéndoles delante sn mala 
condocta y costumbres corrompidas, |Mr lo cual les amenaza con eternas penas y miserias, que se estendertan también á so ciudad , y 
á toda su nación, por haber seguido su ejemplo. 

*1 Tune Jesús locutus estad turbas, ct ad discípulos | i Entonces ^ Jesús habló á la multitud, y á sus 
suos, I discípulos, 

2 Dicens : Super cathedram Moysi sederunt ^ scri- I 2 Diciendo : Sobre la cátedra de Moysés • se scn- 
bs , et pharísaei. i taron los escribas y los pharíseos. 



* Del Metías, del ungido, del prometido. 
^ Esto es ^ descendiente de David. 

3 ¿Como este profeta animado del tlspiritu de Dios, reco- 
noce por Señor suyo á aquel que es su hijo, puesto que un 
hijo no puede ser llamado señar de su propio padre? Jesu* 
cnsto quiso con esta pregunta ponerlos en un estremo em- 
barazo, dándoles con esto lugar, sí su orgullo no lo hubiera 
estorbado, á reconocer que el era el Cristo, y que como tai, 
era Dios y juntamente hombre. 

* Como Igual que eres á mí. 

' Los pharíseos eran inescusables , porque haciendo alar- 
de de poseer la inteligencia de las Escrituras , y viendo la 
multitud de milagros que hacia aquel que les hablaba , y la 
sublimidad de su doctrina, sostenida por una tan grande 
santidad; debían inferir que era el Cristo, puesto que era 

* Psalm. cix, 1. Lac. xx, 42.— b u Esdr. yiu, 4. 



reconocido de todo el mundo por Hijo de David, y que se 
registraban en él todos los caracteres del Mesías, que espli- 
caoan los oráculos de los antiguos profetas. 

o Tanta fue la confusión de que quedaron cubiertos por k 
evidencia de sus razones; pero de nada les servia para con* 
vertirse y creer en él. 

7 Esto es, después de haber confundido á los pharíseos, 
de modo que no volvieron á inquietarle con sus maliciosas 
preguntas. 

9 Esto es, tienen por razón de su dignidad, autoridad le- 
gítima para ensenar y para interpretar la ley. La palabra 
scriba signiGca propiamente escribano; pero se usa para 
significar un doctor de h ley. Pnede ser que diese ocasión 
para dar este título á los intérpretes de la ley, el que su 
prímer ocupación fuese de escribir los libros de Moysés, y de 



GAriTCLO 

3 Omnia ergo auaecumque dixeriut vobis , sérvate, 
et facite : secandum opera vero corum nolite faceré : 
dicunt enim , et non faciunt. 

4 Alligant ' enim onera gravia , et importabilia, et 
in]i)onunt in humeros hominum : dígito autem suo 
ooíunt ea moveré. 

5 Omnia vero opera sua laciunt ut videantur ab 
honiinibus : düatant enim pbylacteria sua ^ , et mag- 
nificant fimbrias. 

6 Amant autem primos recubitus in coenis*, et 
primas cathedras in synagogis , 

7 Et salutationes in foro, et vocari ab hominibus 
Babbi. 

8 Vos d autem nolite vocari Rabbi : unus est enim 
Magister vester , omues autem vos fratres estis. 

9 Et « patrem nolite vocare vobis super terram : 
unus est enim Pater vester, (¡ui in cobIís est. 

10 Neo vocemini magistrí : quia Magister vester 
unus est 2 Christus. 

1 1 Qm major est vestrüm , erit minister vester. 

12 Qui t autem se exaltaverít, humiliabitur : et 
qui se humiliaverit . exaltabitur. 

13 iVae autem vobis, scrib» et pharissi hipócritas! 
quia clauditis regnum ccelorum ante hommes. Vos 
enim non intratis, nec introéuntes sinitis intrare. 

14 ^Vs vobis, scriba) et pliarisasi hypocritffi '! quia 
comeditis domos viduarum , orationes tongas orantes: 
propter hoc amplios accipietis judíciu'u. 



XXIU. 



61 



3 Guardad pues, y liaced todo lo que os dijeren ': 
mas no hagáis según las obras de ellos : porque dicen, 
y no hacen. 

4 Pues atan cargas pesadas, 6 insoportables, y las 
ponen sobre los hombros de los hombres ; mas ni aun 
con su dedo las quieren mover *. 

5 Y hacen todas sus obras, por ser vistos de los 
hombres : y así ensanchan sus filacterías ', y es- 
tienden sus franjas *. 

6 Y aman los primeros lugares en las cenas , y las 
primeras sillas en las synagogas, 

7 Y ser saludados en la plaza, y que los hombres 
los llamen Aabbi \ 

8 Has vosotros no queráis ser llamados Rabbi : por- 
que uno solo es vuestro maestro ' , y vosotros todos 
sois hermanos. 

9 Y á nadie llaméis nadre vuestro sobre la tierra: 
poroue uno es vuestro Padre , que está en los cielos. 

10 Ni os llaméis maestros : porque uno es vuestro 
maestro el Cristo. 

11 El que es mayor entre vosotros , será vuestro 
siervo. 

12 Porque el que se Bnsahsare, será humillado :'y 
el que se humillare , será ensalzado ^. 

13 ¡Mas ay de vosotros, escribas v phariseos hi- 
pócritas I que cerráis el reino de los cielos * delante de 
IOS hombres. Pues ni vosotros entráis, ni á los que 
entrarían y dejais entrar. 

14 ¡Ay de vosotros, escribas y phariseos hipócri- 
tas! que devoráis las casas de las viudas, haciendo 
largas oraciones *: por esto llevareis un juicio mas ri- 



proveer de ejemplares de ell<» á los que los necesitasea. El 
nombre de phariseo lo era de una secta que pretendía ser la 
mas ilustrada en materia de religión. 

Los doctores leian en pié la ley ó los profetas , y se sen- 
taMn cuando 86 los esplicaban al pueblo. Se llamaba cd/«(fra 
de ñíoffiét, porque estaba destinada para enseñar en ella la 
ley de Moysés. 

^ Peraue siendo legitima su aatoridad, debéis obedecerles 
en todo lo que no fuere contrario á la ley de Dios, aunque 
sean ellos muy perversos, mas ab conformaros con sus obras. 
Esta es una prueba evidente de que la autoridad de enseñar 

Íj definir los dogmas de la religión puede muy bien estar con 
a vida perversa v relajada de los pastores, contra lo que 
afirma Wiclbf. véase el Coil xvi, 6, 12. 

* Ponen sobre los otros un yugo insoportable de preceptos, 
observaneias y tradiciones humanal, y al mismo tiempo 
siendo consigo mismos muy indulgentes, no quieren aplicar 
ni siquiera un dedo para auviárselas á los otros. Otros, aten- 
diendo á que en su esterior mostraban una hipocresía muy 
refinada, esplican esto diciendo, que ai paso que eran muy 
indulgentes por lo que miraba alas leyes divinas y á las 
obligaciones de nna moral ajustada, que procuraban eludir 
con mterpretaciones arbitrarias, y con sutiles distinciones, 
eran inflexibles é inexorables por lo que tocaba i las obser- 
vanclasde su secta, y á las tradiciones de sus antiguos, 
cuyo cumplimiento exigían sin misericordia, sin dispensar 
ni disimular jamás en ellas. 

> El testo griego no dice : lí^tvwwn jap. sino 9<, y en* 
ittnehan; porque esta no es declaración de la primera sen- 
tencia, sino otra razón con que prueba su vanagloria. Babia 
Dios mandado á su pueblo que llevase audos á la mano los 
preceptos de la ley, y que los tuviese continuamente de- 
lante de los ojos; dándole á entender con esto que debia te- 
nerlos dia y noche delante de los oíos de su corazón para 
meditarlos y seguirlos como regla Je su conducta. Mas los 
phariseos, interpretando groseramente este testo, escribían 
el decálogo en cintas ó bandas de pergamino, que llevaban 
en forma de corona sobre su frente , y alrededor de los bra- 
zos, y creían cumplir así lo que Dios ordenaba. Y para dis- 
tinguirse de los otros y parecer mas religiosos y observantes 
las llevaban mas anchas. fvha*v^fna significa conservato^ 
fú>a; porque en dichas listas de pergamino guardaban la 
ley de Dios para no olvidarla. Del mismo modo habia man- 
dado Moysés que los Judíos llevasen en los remates de sus 
capas unas orlas 6 franjas de color de jacinto que los distin- 



guiese de los otros pueblos; y ios ohariseos afectaban lle- 
varlas mas largas que el común de los Judíos. Véase á Gua* 
amo, Gram. Heb. Tem. ii, Cap. 1 . Arí, i, pdg, 528. 

A Él Griego: rir Ifukviow avróv ^ áe 9US vertidos . Estas 
palabras faltan en la Vulgata. 

B Rabbi, maestro. En el testo priego está repetido, pa^^», 
pogtfl: repetición que quiere significar maettro nmp esce- 
lente. No reprende el Señor que tuviesen los primeros asien- 
tos , ni que fuesen saludados con el titulo de maestros; re- 
prende la solicitud y afecto desordenado con que andaban á 
caza de semejantes honras con que fomentaban su ambi- 
ción , vanidad y soberbia. El Señor no condena la subordi- 
nación, que es necesaria para conservar el orden tanto en 
la sociedad civil, como en la eclesiástica. El orden pide que 
los lugares y las distinciones se den s^un la dignidad y 
preeminencia de los empleos y cargos. De lo contrario nace- 
ría una oonfusion inevitable. La humildad cristiana exige, 
que lejos de ir tras los primeros empleos y dignidades , no 
las recibamos sino obligados á ello por los superiores, ni las 
conservemos sino con la mayor modestia , prontos siempre á 
dejarlas, luego que la paz ó la caridad así lo pidan. 

^ El testo griego añade , Xotar¿i el Cristo. Cuando el Se- 
ñor prohibe á sus apóstoles llamarse maestros, doctores, 
padres, no es por respecto á solos los títulos considerados 
en sí mismos, sino á los privilegios que por esto se atri- 
buían, y á los derechos que se usuruMn en la Iglesia (véa- 
se el Cap. XI , 25, y S. Pablo ad Aom. ii , 19, 20) de in- 
terpretar la ley según lis tradiciones de sus padres, y de 
decidir por estas el áentido de los Escrituras, pretendiendo 
que sus decisiones fuesen otros tantos oráculos, y arrogán- 
dose una especie de infalibilidad, por manera, que el pue- 
blo las debiese admitir con la mayor sumisión , y sin la me- 
nor réplica. Jesucristo pues en la persona de sus discípulos 
no reprueba simplemente los títulos de maestros y de doc- 
tores , sino los privilegios que la soberbia de los Judíos habia 
vanamente adjudicado á tales títulos. Solamente son infali- 
bles las dedsioaes y oráculos que vienen de Dios, y por esta 
razón lo son las de la Iglesia. 

7 MS. Enalbado. 

* Porque impedían á los pueblos que reconociesen al ver- 
dadero Mesías ; y asi ellos no entraban en el reino de los cie- 
los: y al mismo tiempo estorbaban que entrasen otros que 
lo deseaban. 

' El Griego : *ai Ttpo^áau ¡umpa xpoatv^¿fU9<n , fingiendo 
orar mucho- El Señor reprende su avaricia y la crueldad 



a Loe. u . 46. Actor, xv , 10.— t» Nnmer. xv, 38.—" Marc. xu, 39. Lnc xi, 43, et xx, 46.— 4 Jac ui, 1.— « Malacb. v, 6.— f Lnc. iiT, 
iij et XTffl, 14.— s Narc. xu, 40. Lnc. xx, 47. 



62 .' SAN 

15 ¡Va3 vobis, scribae et pharisai hypocritae! quia 
circuitis raare , el aridam , ut faciatis unura prosely- 
tum : et cum fiierit factus , facitis eüm filiutn gehen- 
ns duplo quam vos. 

16 j VaB vobis, duces caeci , quí dicitis: Quicumque 
juraverít por templum, nihil est : qui aulem jura ve- 
ril in auro lerapli , debet! 

17 iStulli , et caeci ! ¿Quid enim majus est , aurum, 
an templum , quodsanctitícat aurum? 

18 Et quicumque juraverit in altari, níhii est: qui- 
cumque autem juraverit in dono, quod est super ülud, 
debet. 

19 jCaBci! ¿Quid enim majus est, donum, an alta- 
re, quod sanctlncat donum? 

20 Qui ergó jüratin altari , jurat in eo, et in óm- 
nibus, quae super illud sunt. 

21 Et quicumcjue juraverit in templo, jurat in illo, 
ct in eo , qui habitat in ipso : 

22 Et qui jurat ín ccbIo , jurat rn Ihrono Dei , clin 
eo, qui sedet super cum. 

23 ¡Vffl ■ vobis, scribae et pharisaei hypocritae ! qui 
decimatis mentham , et anetum , ct cvmmum , et re- 
liquistis quae graviora sunt legis , judticium , et mise- 
ricordiam, et fidem. Hsec oportuit faceré, etilla non 
omitiere. 

24 Duces caeci , excolantes culicem, camelum au- 
tem glutientes. 

25 ¡Vae vobis . scribae et pharisaei hypocritae ! qjiia 
mundatis quod aeforis est calicis , et paropsidis : in- 
tus autem pleni estis rapiña , et immunditiá. 

26 Phansaee caece , munda priús quod intus est 
calicis, et paropsidis, ut íiat id, quod deforís est, 
munduro. 

27 ¡Vae vobis, scribae et pharisaei hypocrttae ! quia 
similes estís sepulchrisdealbatis, quae h foris parent 
hominibus speciosa , intus vero plena sunt ossibus 
mortuorum, et omni spurcitia. 

28 Sic et vos k foris quidem paretis hominibus jus- 
ti : intus autem pleni estis hypocrisi , et iniquitate. 

29 Vae vobis, scribae et pharisaei hypocritae, quí 
aediGcatis sepulchra prophetarum, et ornatis monu- 
menta justorum , 



MATHEO. 

15 ¡Ay de vosotros, escribas y phariseos bipóm- 
tas ! porque rodeáis Ja mar y la tierra, por hacer un 
prosélito * : y después de haoerle hecho, le hacéis dos 
veces mas digno ael infierno que vosotros *. 

16 ¡ Ay de vosotros , guias ciegos I que decís : Todo 
el que jurare por el templo ' , nada es * : mas el que 
jurare por el oro del templo , deudor es. 

17 ¡ Necios y ciegos! ¿Qué es mayor, el oíO 6 él 
templo , que santifica al oro ? 

18 Y todo el que jurare por el altar , nada es : mas 
cualquiera , que jurare por la ofrenda ^ que está sobre 
él , deudor es. 

19 iCjegos! ¿Cuál es mayor « la ofrenda ó el altá^ 
que santifica la ofrenda ? 

20 Aquel pues que jura por el altar, jura pot é! , y 
por todo cuanto sobre éi esta. 

21 Y todo el qué jura por el templo, jura por él, 
. y por el que mora en él ; 

22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de 
Dios , y por- aquel que está sentado sobre él. 

23 ¡Ay de vosotros, escribas y phariseos hipócri- 
tas ! que diezmáis ia yerba buena , y el eneldo , y el 
comino *, y habéis dejado las cosas, ^ue son mas im- 
portantes de la ley , la justicia , y la misericordia , y 
la fe. Esto era menester hacer , y no dejar lo otro. 

24 Guias ciegos,. que coláis el mosquito, y os trai- 
gáis el camello *. 

25 ,¡ Ay de vosotros, escribas y phariseos hipócri- 
tas ! que limpiáis lo de mera del vaso y del plato ' : y 
por dentro estáis llenos de rapiña • , y de inmundicia, 

26 Phariseo ciego, limpia primero lo interior del 
vaso, y del plato, para que sea limpio lo que está 
fuera. 

27 I Ay de vosotros , escribas y phariseos hipó- 
critas ! que sois semejantes á los sepulcros blanquea- 
dos, que parecen de mera hermosos á los hombres , y 
dentro están llenos " de huesos de muertos , y de toda 
suciedad. 

28 Así también vosotros, de fuera os mostráis en 
verdad justos á ios hombres : mas de dentro estáis He- 
nos de hipocresía, y de iniquidad. 

29 ¡ Ay de vosotros , escribas y phariseos hipócri- 
tas! oue edificáis los sepulcros de los profetas, y ador- 
náis ^^ los monumentos de los justos, 



con gue despojabaa á las pobres viudas; y al mismo tiempo 
su hipocresía, amenazándoles por esto con mayor inderao. 
Como su principal fia era , oue fueseu tenidos por hombres 
de piedad, aprovechándose ae esta reputación para con per- 
sonas afligidas como eran las viudas ; estas , teniéndolos por 
unos santos, se encomendaban á sus oraciones, creyendo 
que sus ruegos serian oídos, Y ellos , abusando de esta cife- 
autídad , y haciendo un sacrilego tráfico de la piedad , les 
vendían bien caro el tiempo gue empleaban en hacer por 
ellas largas oraciones, despojándolas de los bienes que 
tenían. 

* Prosélito es lo misnfo que el latino adueña, del verbo 
griego «poa«Xcva«i , advenio : en hebreo t;3 ger extranjero. 
§e llamaban asi los idólatras que se convertían á la religión 
de los Judíos. Los phariseos no dejaban piedra por mover á 
trueque de convertir uno de estos. Pero este lo hacían lleva- 
dos de un oculto deseo de que los tuviesen por celosos del 
culto divino; y movidos de ambición y avaricia, cuidaban 
mas de la ganancia y aumento de Jos provechos que les re- 
sultaban de ios sacrificios , que de la salud espiritual de los 
que convertían. 

< Porque los phariseos con su mal ejemplo y perniciosas 
tradiciones corrompían la pureza de la ley y eran causa de 
que estos nuevos convertidos , 6 volviesen de nuevo á la ido- 
latría ; ó si permanecían en la religión judaica , fuesen mas 
corrompidos que los mismos phariseos. Porque un discípulo 

2iie tiene un mal maestro, sale peor que su mismo maestro. 
HRYSÓSTOHO. 

' El Griego: ir rZraZ en el templo. No era , dice S Ge- 
r6?ubco, el temor de Dios, sino ci amor del oro , el q[ue los 
gobernaba en todas las cosas : y asi procuraban inspirar á 

n Luc. U| 42, 



los pueblos un grande respeto al templo , mas por la canti- 
dad de las ofrendas en ^ue ellos tenían su interés , que por 
la santidad del lugar que Dios honraba con su presencia. 

^ Decís que no está obligado al juramento, siguiendo 
vuestras corrompidas v erróneas tradiciones. 

s MS. La mienta^ i el aneldo, liaran muy exactos én pa- 
gar el diezmo de todas estas yerbas, y cosas de poco valor, 
al paso que abandonaban lo que había mas importante en la 
ley de Dios S. Gerónimo traslada este lugar de otro modo 
muy diferente , porque dice : no que pa ganan , sino que exi- 
gían con el mayor rigor el diezmo aun de las cosas mas des- 
preciables , por an erecto de avaricia , y por relación á sos' 
propíos intereses mas bien que á la ley de Dios de que cui- 
daban muy poco. Y esto es propiamente decimatU : exigie 
los diezmos. 

^ Los Orientales colaban los licores antes de beberlo^^ 
por temor de tragarle algún insecto : y de aquí provino este 
proverbio entre los Judíos, con el que el Señor les da á en- 
tender que hacían mucho escrúpulo de cosas de poca impor- 
tancia , atropellaudo con las mas graves. 

^ MS. Que escttllades el cáliz. El uso de un vaso ó de 
un plato no se toma de la parte esterior sino de la interior; 
y así esta es la que principalmente debe estar limpia. Los 
phariseos cuidaban mucho de esterioridades , al paso que te- 
nían el alma llena de abominaciones ; y esto es lo que les 
da á entender el Señor, comparándolos con los sepulcros qne 
por defuera están muy blancos y adornados, y dentro no 
encierran mas que corrupción é inmundicia. 

8 MS. De rapxna. 

« MS. De podredura. 

*« MS. £ afeytades. 



CAPiTOU) 

30 Bt dicitis : Si fuissemas ¡n diebus patrum nos* 
trorum , nou cssemus socíi eormn io saoguioe pro- 
phetarum. 

31 Itaque testimonio estis vobismetípsis , quia filii 
estis eoruní , qui prophetas occiderunt. 

3i Et Yos iinplele mensaram patrum yestroram. 

33 Ser(>eDtes ', genimina Tiperarum,¿quomodo 
fugietis k judicio geíieniue? 

34 Ideo ecce ego mitlo ad vos prophetas , et sa*- 
pientes , et scríbas , et ex ilUs occidetis, et craciQgetis 
et ex eis fla^ellabitis in synagogís vestris, et perse* 
quemini de civitate in civitatem : 

35 Ut veniat super tos omnis sanguis jastus , qui 
efíüsus est super terram **, k sanguine Ahíel justi us- 
que ad sangumem' ZacliaríaB, íiTii Barachi» , quem 
occidístis ínter templum et altare. 

36 A.men dico vobis, veaieot h»c onmia super ^e- 
nerationem ístam. 

37 Jenisalem ', Jenisalem, guas oceidis prophetas, 
et lapidas eos» qui ad te raissi sunt,¿quoties volui 
congregare filios tuos, quemadmodum gallina con- 
gre^t paltos suos sub alas , et noiuisti ? 

38 Eicce relinquetur vobis domus vestra deserta. 

39 Dico enim Tobis , non me vldcbitis amodo , do* 
nec dicatis : Benedictus qui venit in nomine Domini. 



xiiT. 63 

30 Y decís : Si hubiéramos Tívido en los días de 
nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros 
en la sangre de los profetas S 

31 Y aii * dais testimonio á vosotros mismos , de 
que sois hijos de aquellos, que mataron á los profetas. 

32 Y llenad vosotros la medida de vuestros pa- 
dres*. 

33 Serpientes, raza de víboras \ ¿ cómo huiréis del 
juicio de la gehenna *? 

31 Por esto he aquí yo envío á vosotros profetas, y 
sabios, y doctores , y de ellos matareis , y crucifica- 
reis, y de ellos azotareis en vuestras syuagogas, y los 
perseguiréis de ciudad en ciudad * : 

35 IVa que venga sobre vosotros toda la sangre 
inocente , que se ha vertido sobre la tierra , desde la 
sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacharias, 
hijo de Barachías, al cual matasteis entre el templo y 
el altar ^ 

36 En verdad os digo, que todas estas cosas ven* 
drán solKe^esta generación. 

37 Jcrusalém, Jerusalém, que matas los profetas, 
y apedreas á aquellos que á ti son enviados *, ¿ cuán- 
tas veces quise allegar tus hijos , como la gallina alle- 
ga sus pollos debajo de las alas , y no quisiste *V 

38 He aquí , que os quedará desierta vuestra 
casa". 

39 Porque os diffo, que desde ahora no me veréis, 
hasta que digáis ": Bendito el que viene en el nombre 
del Señor. 



Capítulo XXIV, 

Annocia el SeAor la roina del templo. Anuncia á sos discipulos en rompcndio lo que sucrderia en el mundo durante la promulgación del 
Evangelio hasta el fin dd mismo mundo. Avisa lo que deberían hacer los verdaderos fieles, para no ser engañados de los falsos cristos. 
Y les encarga que estén siempre en vela, para que no les coja de sorpresa la segunda venida del Señor. 



1 Et ' egressus Jesús de templo , ibat. Et accesse- 
runt discipulí ejus, ut ostenderent ei sdificationes 
iempH. 

2 Ipse autem rcspondens díxit illís : ¿Videtís hsc 
omnia? Amen dico vobis ', non relinquetur hic lapis 
super iapidem , qui non destruatur. 

3 Scaente autem eo super inontem Olíveti, acces- 



1 Y habiendo salido Jesús del templo, se retiraba. 
Y se llegaron á él sus discípulos **, para mostrarle los 
edificios del templo. 

2 Mas él les respondió , diciendo : ¿Veis todo esto? 
En verdad os digo , que no quedará aquí piedra , so- 
bre piedra, Que no sea derribada *'. 

3 Y estando sentado él en el monte del Olivar , se 



< Como si les dijera: ¡Aj de vosotros desgraciados! pues 
cuando hacéis ostentacioo de estos sepulcros que levantáis á 
los profetas, y os lisonjeáis de que si hubierais vivido eu 
los aias de vuestros padres no hubierais tenido parte en el 
delito que cometieron quitándoles la vida; dais olaramente 
a entender que sois dignos bíjos de tales padres, puesto que 
en el feudo no sois mejores que ellos, habiendo concebido 
ya en vuestro eorason el desiffiíio del mas enorme delito que 
se ha ejecutado y se ejecutara eo todos los siglos, que es el 
Deiddiú. 

* Yasi vasotroi. Esto es: vosotros miiimos dais teitímo* 
nio, etc., ó vosotros contra vosotros mismos, y para vues- 
tra perdición dais testimonio de que sois hijos, etc. 

' Haciendo morir al Justo, y al Santo de los santos, y 
desechando con el áiayor desprecio el reino de este hombre 
Dio4 , que las Escrituras les prometían después de tantos 
siglos, como i su verdadero Rey y Salvador. Escarmienten 
los pecadores, y teman llenar la medida; esto es, aguel nú- 
mero de pecados que el Seitor tiene determinado sufrir, para 
descargar después sobre ellos todo el peso y rigor de su jus- 
ticia. 

^ Porque, como diee S. Gcaó.xi«o , asi como de las vibo- 
Tas nacen otras víboras ; de la misma manera de aquellos 
4»adres matadores hablan nacido estos hijos homicidas. 

s lOe una eterna condenación T Véase el Cap, ? , 22. 

^ Las persecuciones , trabajos, tormentos y muerte que 
padecieron sus apóstoles y discipuloi. 

f San Ganóxi») dice que este era el santo sacerdote, hiio 
del pontífice Joiada, por otro nombre Barachías. Animado 
del Espíritu de Dios reprendió coa grande celo i los Israeli- 
4as la abominación é idolatría que cometían, y por esto le 
oataron á pedradas entre el altar de los holocaustos y el 
templo. Otros se persuaden que es vaticinio de la muerte de 



Sacharías hijo de Baróch, antes que los Romanos tomaran 
á Jerusalém. Véase Joscpho sobre este Barachías. 
s El Griego: «/«c ovrr>, d ella. 

^ Con esta comparación declara el Seuor la ternura del 
amor con que tantas veces los había llamado y abrigado ; y 
su ingratitud y desconocimiento después de tan grande soli- 
citud y paternal afecto. S. Hilario. A O os no oDaviene Ja 
voluntad imperfecta de simple de«eo, pues su decreto es in- 
mutable, y sin la menor oposi'*.ion, Isai. xlvi, 10. Rom, ix, 
19: asi que esto se ha de entender de I.is medios estemos de 
que se valió para atraerlos, sus exhortaciones, doctrina, mi- 
lagros, etc. A que ellos por un efecto de su depravada v re- 
belde voluntad, y por un ocotito juicio y permisión de Dios, 
voluntariamente cerraron los ojos. 

*^ Por el asedio y ruina de Jcrusalém , de que ya hemos 
hablado. 

<i Hasta que en mi segunda venida os veáis forsados é re- 
conocer la verdad de aquellas palabras que cantaron los 
pueblos y los niüos: Bendito tea , eíc. Esto es, hasta que 
digáis que yo soy el Mesías y el soberano Señor á quien de- 
ben sujetarse todos los Judíos y gentiles. 

«* Sut dUcipuSoi ; esto es, uuo de sus discípulos ; Mabc. 
XIII , i , el plural por el singular. 

's Los discípulos del Señor, sorprendidos de las palabru de 
Jesocristo, y sobre todo de la predicción que acababa de ha- 
cer, que Jernulém seria destruida y abandonada, creyeron 
sin duda, que haciéndole observar la magnificencia y nque* 
sa del templo, podría moverse á compasión , y mudar la sen- 
tencia qjue había pronanciado. Mas ni el oro , ai la plata, 
ni el cedro, ni los mirmoles mas preciosos eran capaces de 
mover i aquel que era el Criador de cielos y tierra. Y asi 
les respon lió que no quedaría piedra tabre piedra. 



a Sapr. m, 7.— i» Genes, vi, S. H»br. u, 4.— « n, Partlip*. xxnr.Sl— d Lnc. xni, Zi,-^^ Maie. ui, 1. Lac. xxt, &— f Loe. xn, 44. 




64 



SAK MAimO. 



senint ad eum discipuli secreto , dicentes : Dic no- 
bis, ¿guando hasc erunt? ¿et quod signüm adventos 
tui , ct consummationis saeculi? 

4 Et * nespondens Jesús, dixit eis : Yidete ne quis 
TOS seducat : • 

5 MulU enim venient in nomine meo, dicentes': 
Ego sum Christus : et multes seducent. 

6 Attdituri enim estis praeiia , et opiniones? prslio- 
rum. Videte ne turbemini. Oportetenim haecfíeri, sed 
nondum est finis. 

7 Gonsurget enim ^ens in gcntem , et regnum in 
regnum, et erunt pestilentis, et fames, et terraemo- 
tus per loca. 

8 Haec autem omnia initia sunt dolorum. 

> 9 Tune ^ tradent vos in tiibulationem , et ooddent 
yos : et erítis odio ómnibus gentibus propter nomen 
meum. 

10 Et tune scandalizabuntur muUi , et invicem 
tradent y et odio habebunt invicem. 

1 i Et multi pseudoprophets surgent , et seducent 
multes. 

12 Et quoniam abundabit iniquitas, refrigescet 
diaritas multorum. 

13 Qui autem persoveraverit usque in fincm, bic 
salvus erit 

14 Et praBdicabitur boc evangelium regniin ufti- 
:versoorbe, intestimonium ómnibus gentibus: ettunc 
veniet consummaüo. 

15 Gúm ergo viderítis aborainationem desolationis, 
qu® dicta est^' á Daniele propbeta, stantem in loco 
sancto\ quilegit,intelligat : 

16 Tune qui in Judsasunt , fugiant ad montes : 

17 Et qui in tecto , non descendat toliere aliquid 
de domo sua : 

18 Et qui in agro, non revertalur toliere tunicam 
suam. 



llegaron á él sus discípulos en secreto , y le dijeron: 
Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ^y qué señal ha- 
brá de tu venida S y de la consumación del siglo? 

4 Y respondiendo Jesús j les dijo : Guardaos que no 
os engañe alguno: 

5 Porque ven^kán muchos en mi nombré , y dirán: 
Yo soy el Cristo : y á muchos enguíarán •. 

6 Y también oiroi^ guerras*, y rumores dé guer- 
ras. Mirad que no os turbéis. Poroue conviene que 
esto sucedh ^, mas aun no es el fin ^ 

7 Porque se levantará ^ente contra gente , y reino 
contra remo, y habrá pestilencia , y hambres , y ter- 
remotos por los lugares ^. 

8 Y todas éstas cosas principios son de dolores ^. 

9 Entonces os entregarán á tribulación , y os ma- 
tarán : y seréis aborrecidos de todas las gentes por 
causa de mi nombre *. 

10 Y muclios entonces serán escandalizados *, v 
se entregarán unos á otros; y se aborrecerán entro si. 

11 Y se levantarán muchos falsos profetas, y en- 
gañarán á muchos *^ 

12 Y porque se multiplicará la iniquidad, se res- 
friará la «andad de muchos ". 

13 Mas el que persevere hasta el fin ", este será 
salvo. 

14 Y será predicado este Evangelio del reino *' por 
todo el mundo , en testimonio á todas las gentes ** : y 
entonces vendrá el íin. 

15 Por tanto, cuando vierois que la abominación 
de la desolación , que fue dicha por el profeta Daniel , 
está en el lugar santo, el que lee, entienda ^': 

16 Entonces los que estén en la Judea, huyan á 
los montes ** : 

17 Y el que en el tejado *\ no descienda á tomar 
alguna cosa de su casa : 

18 Y el que en el campo , no vuelva " á tomar su 
túnica. 



* El Griego: riís <nk «»powy¿aí , de tu pres$ncia: y asi 
llama siempre el testo griegit ia venida del Señor. Los di»- 
cipalos creyeron que elmuado se había de- acabar cuando 
Jerusalém fuese destruida: y así preguntan juntameole por 
io uno y por lo otro: y el Señor les responde sobre entram- 
bas cosas, daodo á entender que sucederían no á un mismo 
tiempo, sino en diversos; previnióodolos y forlificándolOB 
contra todos los males que habían de sobrevenir. 

* Del número de estos impostores Tueron Theodas, Simón 
el Mago, y otros que pueden verse en tos Hechos de los 
Apóstoles, y en Josepho Antiquií. Lib. xi. Cap, xi. 

' En el testo griego no se dice lítKXnrtr» fáp, sino 9/; 

r)rqne esto no es declaración de ló que precede, sino pasar 
manifestar otras miserias que habían de sobrevenir. Estas 
guerras, según- aVunos intérpretes , fueron las primeras que 
afligieron á los Judíos bajo del imperio de Cayo. 

^ Para castigar y abatir el or(^uIlo inflexible de un pueblo 
á qnien yo he colmado de mis favores. 

^ De las desgracias que han de padecer,' sino ^lamente 
como el preludio de la ruina de su ciudad , de su templo , y 
de toda su religión. S. Agustín creyó que todo esto se podía 
igualmente aplicar al tiempo de la ruina de Jerusalém , y al 
fio del mundo. 

^ Todo esto se verificó antes de la ruina de los Judíos , y 

se verificará también antes de la segunda venida del Sefior. 

, J De los trabajos que padecerá Jerusalém cuando se viere 

sitiada y en la última desolación, antes de ser enteramente 

destruida. 

* Pío por malos y sino porque sois cristianos, i Petr. 
IV, 13, 16. Por la defensa y gloria do mí nombre, de que os 
gloriareis, dándome con esto claras muestras de vuestro 
amor. Asi se cumplió en S. Esteban, S. Pablo, Santiago y 
otros discípulos del Señor. 

* No solo de los ¿entiles y Judíos , sino aun de los mismos 
fieles á quienes las aflicciones que vean en los cristianos, se- 
rán ocasión de caída , y de abandonar la fe, y de quede her- 
manos se vuelvan enemigos , entregándose anos antros, y 
aborreciéndose mutuamente* 



iO De este número fueron Cerínto, Ebion, los Nicobítas, 
Saturnino, Bdsilides, Ha Gnósticos, Alejandro,' Phileto 7 
otros. 

^1 Cuando S. Pablo estaba prisionero en Roma, y defendió 
la primera vez su causa , no hubo ni siquiera uno que le 
asistiese , sino que todas le abandonaron ; porque no tuvo 
tanta fuerza la caridad , como el temor de los castigos én el 
corazón de los que debían asistir el santo Apóstol, y espo- 
ner su vida , por 00 faltarle en el combate que iba á sostener 
en defensa de la fe. 

^^ Sin ser engañado por las imposturas de los falsos profe- 
tas, sin que los malo^ ejemplos le perviertan, y sin permitir 
que se resfrie en su corazón el ardor de la caridad. 

«> Del reino de los cíelos. 

<* Y vosotros tendréis lugar de predicar mi Gvangeliopor 
todo el mundo; porque todas las naciones condenarán la u- 
fldelidad y dureza de los Judíos cierros, que se negarán á las 
luces de Ja verdad y de vuestra doctrina; y entonces vendré 
el fin; esto es, la entera ruina de este pueblo. S. Gerónimo 
y otros autores anti^Mios han esplicado estas palabras, apli* 
cándelas al fin del mundo, y á la consumación de los siglos. 
Se pueden sin repugnancia aplicar á uno y otro: v Jo que 
pasó en el sitio de aquella desgraciada ciudad, puede damos 
una idea sin comparación mas terríl)le de todas las funes- 
tas desgracias, con que los malos serán acabados iil fln del 
mundo. 

«s Daxiel IX, 27. Cuando viereis que un ejército tiene 
sitiada á Jerusalém, y que una tropa abominable de bom* 
bres malos se hace fuerte en et santo lugar del templo, para 
ejecutar desde allí mil abominaciones y violencias, podréis 
comprender, que entonces se cumple aquello que se lee en 
Daniel, y que mira á la rnina de Jerusalém. 

** Para no ser envueltos en la ruina de los Judíos. 

47 El Griego: ó «VI r«t' 9á/»ar«<, el que está sobre la casa. 

«s El Griego: Oiría», atrás. Todo esto da á entenderla 
necesidad y prontitud de hnir, por el gran petiero i que le 
espondrían, si esperaban Calvarse, cuando hubiese llegado 
ya el ejército de los Romanos. 



'^ Ephet. 'V,6« Cotos. ]tiai--^Joan.'lx, d xvi, I. Sapr. x,17.Uc. xxi, it.-«<> Mare. xm, 14.LtK.xxi,ta. DaniéK ix, t7. 



CAtlTtM XSIf. 



19 ¡YaBgutempmgfiaiiUbusetiitttríentibttsiniJlis 
diebas! 

20 Orate autem , ut bon fíat fuga vestra in hieme ', 
Tel sabbato. 

M 21 Erítéoim tune tríbulatio magna, quülisXloiifiiit 
ab initio mundi usque modo y ñeque uet. ' 

^ ^2 Et nisi breyiati fuissent dies illi , non fieret sal* 
va omnis caro : sed propler electas brei^iabantur dies 
•lili- 

23 Tune** ai qms yobis diierít: Ecce h!c est Chri»- 
4us , aut illic : BoUte credere* 

24 Surgent enim'pdeudoi^hrísti, et pteudopropbe- 
tffi y et dabunt signa magna , et proaigia , ita ut in er- 
rorem inducantur (si ficri potet) etiam eleoti. 

25 Ecce pnedixÍTobis. 

26 Si ergo dixerínt yebis : Ecoe in deserto est, no- 
lite exire : ecce in penetrálibus , nolite credere. 

27 Sicut enim ñilgur exit ab Oriente , et paret us» 
que in Occidentem : ita erít et adventus PiUi homi- 
nis. 

28 Ubicumque ® f uerlt corpns , illic congregaban- 
tur et aquike. 

29 Statim ^ autem post tríbulationem diemm illo- 
rttm sol ¿bscunabitur , et luna nondabit lumen sUum, 
et atellae cadent de cobIo > et Tirtutescceilorttm commo- 
rebuntub : -. 

30 Et tune parcbit sígnum Filii bominis in ocelo : 
et X\rat plangent omnes tribus terne, et Tidebunt Fi- 



i 49 ¡Ifasay de las preñadas ^, y de las que crian 

en aquellos días ! 

20 Rocadpues, que Tuestra huida * no sacada en 
invierno ^, ó m sábado *. 

2i Porquehabráentoncesgrande tribulación, cual 
no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni 
será». '••''• ^ • ¡ •• 

22 Y si no ftiesen abreviados aquellos dias , ningu- 
na carne sería salva : mas por los escogidos aqueíloa 
4ias serán abreviados. 

23 Entonces si alguno ^ os dijere : Mirad, el Cria- 
to está aquí ó alli : no lo creáis. 

24 Porque se levantaíán falsos cristos, y fahns 
profetas, y darán grandes señales, y prodigios ^ de 
modo ( que si puede ser ) caigan en error aun los es- 
cogidos. 

25 Ved que os lo he dicho de antemano» 

26 Por lo cual si os dijeron : He aqui que está en el 
desierto, no salgáis : mirad que está en lo mías retira- 
do de la casa , no lo creáis. 

27 Porque como el relámpago sate del Oriente», 
y se deja ver hasta el Occidente : asi será también la 
venida del Hijo del hombre. 

28 Donde quiera que estuviere el cuerpo, allí se 
juntarán también las águilas *. 

29 Y luego después de la tribulación de aquellos 
dias el sol se oscurecerá , y la luna no dará su lumbre, 
y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes deldeto 
serán conmovidas *^. 

30 Y entonces parecerá la señal " del hijo del hom- 
bro en el cielo : y entonces plimirán todas las tribus 



4 Porque con el peso de U criatura que traian en los bra- 
zos» 6 en el vientre, no podrían huir fácilmente. 
. a MS. Que el uesto segudamienlo, 
. > Porque U huida de aquel tiempo no podía ser tan pronta 
'que los salvase del peligro. 

« Observaban los Judíos el sábado tan escrupulosamente, 
que hubieran creído no poder hacer en él mas camino, que 
el que les era permitido por Ja ley , aunque se viesen en evi- 
dente peligro de perecer. Podían en este día caminar basta 
dos mil eoáúf, lo que se Uamaba iUr sabbati; porque este 
era el espacio que mediaba en el desierto entre el arca y los 
reales de los Israelitas: y el dia de sábado se acercaban al 
arca para orar, y por esto creian, que el caminar eau dis*» 
tancia no se oponia á la quietud y descanso del sábado. 

B San Agostin cree que todo esto mira al pueblo de los 
Judíos, que padeció cajamidades y males tan horribles do- 
rante el sitio de J<*rusalém que no hubo ni se conoció jamás 
naótoo alguna que fuese tratada con tanto rí^r. Otros íotér- 

Í>reftes, apoyados en las palabras del siguiente versículo, 
as entienden de los males que precederán á la consumación 
V ttn del mundo; pero S. Agustín las entiende del tiempo 
ae la ruina de Jerusalém ; y dicte que entonces habiá ya mu- 
ehot Judíos oonveriidoa é la fo de Jesucristo , y que en favor 
deestose^cogidosse abreviarían losdtasdela aflicción y amar- 
gara , para que no cediesen y volviesen atrás á la vista de 
tan arandes calamidades. 

6 uespues de haber inalruido el SeUor á sus discípulos ea 
todo lo que miraba á la ruina de Jerusalém, pasa, segon 
8. Juan Crrtsóstomo y otros inlérpretes , á advertirles de 
so segunda venida , y de las salíales que la precederán. En- 
tonces^ les dice , no en el tiempo de la ruina de Jemsalém, 
aioo en todo el que se seguirá basta el fio del mundo. 

f Y si todo esto se ha verificado ea todoe tiempos hasta 
nuestros días, como puede verse uo los Anales eclesiásticos, 
ae veríHiuirá priocipalmente en la persona del Anteerhto, 
cuyos prodigios harán tal impresión sobre el espírítu y oera- 
200 de los hombres, que serán capaces de porvenir aun á 
ios mismos escogidos, si estos protegidos de una especial 
graeia del Señor, no fueran del núnero de aquellas ovejas, 
que de ningún modo pueJea perecer ni ser arrebatadlas de 
ía mano de su pastor. JoAtrn. -x , i8. 
' s La segunda venida del Hijo def Hombre , dice S. Joan 
^^TSÓSTOHO, no será como la primera : no quedará redo- 
lada á UD pequefia ríneoa de la tierra , ni se dejará ver en un 
desierto, o en lo retirado de una casa*; sino que seme^anteá 

• • • Aeior. ij ii.«->i»1lare>iiir, St. Lnc* ava,^--' Loe. tvir, J7.-^ 
Joel m, 15. Apocalyps. t, 7. 



un relámpago que en un instante pasa , iluminándolo todo 
de Oriente á Poniente, y deslumhrando los ojos de todos: 
del mismo modo el Seíior hará bríllar en uu momento la luz 
de su gloria por toda la tierra , sin que pueda ocultarse ni 
esconderse á ninguno de los mortales. 

o El Tocablo griego, «r¿fia, significa cuerpo muerto , del 
verbo »»»Té», caer y tnorir; pues por la muerte caen y no 
se puedéu mantener en pié los cuerpos. Las águilas por na- 
turaleza perciben á largas distancias el olor de los cuerpos 
muertos , y acuden á ellos para alimentarse con sus carnes. 
Así nosotros debemos acudtr volando hasta llegar á aquel, 
cuya magestad y gloria se maHÍfestarán en un instante de 
Oriente a Poniente. Debemos acudir á Jesucristo muerto por 
nosotros, puesto que todos ios que estén marcados con el 
carácter de su crus, y participen de los méritos de so pa-- 
sion , evitarán la es^pada de la divina justicia , 7 los últimos 
rigores de »u juicio. S. Gerónimo. Los que entienden todo 
esto del eslerminio que padecieron los Judíos de los Roma- 
nos, esplican este lugar, diciendo, que Dios entregó la pri- 
mera ciddad y pueblo de los Judíos, como on cuerpo muerto, 
para que los soldados romanos, como águilas, y con sus 
águilas volasen para echarse sobre él , y le despedazasen 7 
devorasen. 

*^ Después de la aflicción de aquellos dias, que serán po- 
cos por amor de los escogidos , por un efecto de la omnipo» 
tente mano del Señor se obscurecerá el sol, y por consi- 

Suiente la luna, que recibe su luz del sol, dejará también de 
aria ; y las estrellas caerán del cíelo. Estas espresiooes del 
Señor, aun' cuando no se tomen en todo el rigor de la letn 
según et estilo profétiro, manifiestan el horror que causará 
en el áltimo dia la perturbación de toda la naturaleza. Aque- 
llas palabras : Las estrellas caerán , unos las esplican di- 
ciendo que serán unas inflamaciones formadas en el aire, 
que vulgarmente se llaman estrellas: y otros entienden oue 
perderán su claridad como si hubiesen caído. Por virtuaes 
de ios cielos entiende S. Aanaosio y el CRaTsósTOHo á los 
ándeles, á quienes la magestad del juicio llenará de espanto 
y de temor. S. Agdstin en la carta á Hesichio entiende á 
ios justos, de los cuales por la fuerza de las persecuciones y 
aflicciones, unos caerán y otros vacilarán y dudarán. S. Juan 
Crrtsóstomü. 

" Esta señal según S. Joan CaarsóstoHo y otros, será la 
cms dellSa1vador,que llenará de oonfunon y amargura á 
todos los que la hubieren despreciado, pisando el precio 
mestimable de la muerte de Jesucristo^ y servirá principal- 

I lUfe.iuivt4. Lve. stt, IS. Eteéb.xim, 7.lSll.xtq,.l0. 



un HATCaa. 



Mum hominis yeníentem in nubibus ooeli ciim vírtule 
multa , et roajestate. 

31 £t ' mittet angdos suos cum tuba, et Yoce 
magna : etcongregabunt electos ejuskquatuorTeQlis, 
k summis ccBlorum usque ad términos eorum. 

32 Ab arbore autem fici discite parabolam : cüm 
jam ramus ejus tener ftierit , et folia nata , scitis quia 
prope est «estas : 

33 Ita et vos cúm videritis luBC omnia, scitotequia 
prope est injanuis. 

34 Amen dico vobis , quia non pneteribit generatío 
h«c, doñee umnia haec íiant. 

35 Ccelum ", et térra transibont, yerba aulem mea 
non praeteribunt. 

36 De die autem illa , et hora nemo scit , ñeque 
angeli coelorum , nisi solus Pater. 

37 Sicut '^ autem in diebus Noe , ita erít et adyen- 
tus Filii hominis. 

38 Sicut enim erant in diebus ante diluvium oo- 
medentes et bibentes , nubentes et nuptui tradentes, 
usque ad eum diem , quo intravit Noe m arcam , 

39 Et non cognoyerunt doñee yenit diluvium, et 
tulit omnes : ita erit et adventus Filii hominis. 

40 Tune dúo erunt in agro : unus assumetur , et 
unus relinquetur. 

41 Dus molentesin mola : una assumetur , et una 
relinquetur, 

42 Vigilate er^ , quia nescitis quá horl Dominus 
vester vcnturus sit. 

43 lllud autem soltóte d , quoníam si sciret paterfa- 
milias quá hora fur ventunis esset , vigilaret utiqueet 
non sineret perfodi domum suam. 

44 Ideo et vosestote parati : quia quá nescitis hora 
Filius hominis venturus est. 

45 ¿Quis, putas, est fidelis servus , et prudens, 
quom conslitmt dominus suus super familiam suam, 
ut det illis cibum in tempere ? 

40 Beatus® ille servus, quem cüm venerit domi- 
nus ejus , invencrít sic facientem. 



de la tiemí, y verán al Hijo del hombre que vendrá 
en las nubes del cielo con erando poder y magestad. 

31 Y enviará sus ángeles * con trompetas, y con 
grande voz : y allegarán sus escoffidos de los cuatro 
violtos, desde lo sumo de los cieios.hasta los térmi- 
nos de ellos K 

32 Aprendeddelahi^erauna comparación: cuan- 
do sus ramos están ya tiernos, y las hojas han brota- 
do , sabéis que está cerca el estío. 

33 Pues del mismo modo , cuando vosotros viereis 
todo esto , sabed que está cerca á las puertas '. 

34 En verdad os digo, que no pasará esta genera- 
ción ^ , que no sucedan todas estas cosas. 

35 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no 
pasarán *. 

36 Mas de aquel dia , ni de aquella hora nadie sabe, 
ni los ángeles de los cielos , sino solo el Padre *. 

37 Y «^ como en los diú de Noé, asi será también 
la venida dd Hijo del hombre. 

38 Porque así conu) en los dias antes del diluvio 
se estaban comiendo y bebiendo , casándose , y dán- 
dose en casamiento , hasta el dia en que oatró Noé en 
clarea, 

39 Y no lo entendieron hasta que vino el diluvio, y 
los llevó á todos : así será también la venida del Hijo 
del hombre. 

40 Entonces estarán dos en el campo : el uno será 
tomado , y el otro será dejado ^. 

41 Dos mujeres molerán en un molino * : la una 
será tomada , y h otra será dejada. 

42 Velad * pues , porque no sabéis á qué hora ha 
de venir •• vuestro Señor. 

43 Mas sabed, oue si el Padre de familias supiese á 
qué hora *' habia ae venir el ladrón, velarla sin duda, 
y no dejarla minar su casa. 

44 Por tanto estad apercibidos también vosotros: 

E)rque á la hora que menos pensáis , ha de venir el 
ijo del hombre. 

45 ¿Quién , eréis, que es el siervo fiel, y prudente, 
á quien su señor puso sobre su familia, para que les 
dé de comerá tiempo '*? 

46 Bienaventurado aquel siervo, á quien hallare 
su señor asi haciendo, cuando viniere. 



mente para abatir el orgullo de los Judies, y para llenarlos 
de desesperacioa y vergüenza. 

i Que por medio de una voz espantosa, semejante al so- 
nido de una trompeta, harin comparecer en un momento á 
todos los hombres delante del trono de la magestad de este 
Juez soberano, para oirá la vista de todos Jos santos y de 
todos los ángeles la sentencia que corresponda á las obras y 
méritos de cada uno. Por el sonido de la trompeta p'iede 
entenderse también la suprema magestad del Juez, v la 
irresistible fuerza de su palabra , coa que pronunciará la 
sentencia. 

* Esto se dice , acomodándose al uso vulgar, pues al ojo 
parece , á cualquiera parte que nos volvamos , que 1^ tierra 
conOna con el cielo desde el un cabo hasta el otro del 
mundo. 

* Sabed qw el reino de Dios fiíá cerca ^ y como á la 
puerta, esto es, después que hayáis visto todo lo que os he 
dicho sobre la ruina de Jerusalém . de los falsos profetas, de 
la segunda venida , del sonido de la trompeta y de la resur- 
rección de los muertos; sucederá el reino de Dios en toda su 
perfección , y en él estarán todos los santos. 

^ De loi Judiati sino que se perpetuará de familia en fa- 
milia basta el fia del mundo; debiéndose convertir entonces 
OH grande número de ellos, según la piadosa creencia de la 
Iglesia. S. Chrtsóstoho. 

^ Poraue el cielo y la tierra por su misma naturaleza están 
sujetos a mudanzas; mas mi palabra no lo está. S. Hilar. 
?io porque serán destruidos ó aniquilados, sino que pasarán 
de un estado á otro, mudándolos y purificándolos la omni- 
potencia de Oíos, S. GKaémMO. 

^ Es una grande providencia del Seiíory el que los hom- 



• Gorinth. vi, 51, i Tbesstl. nr, 15.— b Xare. xiu,31.~<! Lqc. xvn, M. 
-« Apocal. XVI, i5. 



bres ignoren este día , pues de este modo la ineertidumbre 
oonUnua en que viven de esta terrible hora, les debe hacer 
vivir soücilos y cuidadosos de su salvación. Solo el Padre, 
esto es, üios tan solamente, y ningún puro hombre. Véase 
S. Narcos xiii , 32. 

^ El uno será tomado para ir delante del Seuor, y para 
ser elevado al cíelo en compauia de los santos ; y el otro seiá 
dejado, y quedará cosido con la tierra, para ser sepultado 
en los infiernos como reprobo, y para no tener parte en la 
herencia del Seüor. Por estas dos condiciones y estados que 
el Señor esplica en este versículo y en el siguiente, nos da 
á entender , que la elección de los unos y la reprobación de 
los otros, se hará en todo género y condición de estados y 
de personas. 

* Según el uso de aquellos tiempos, de aplicar los escla* 
vos, hombres y mujeres á dar vueltas á las piedras de los 
molinos. 

* Velad; esto es, empleaos en ayunos, en limosnas, en 
oraciones ^ en todas las otras obras buenas. 

*• El Griego, «px'f-M, viene. 

11 El Griego fvUiM , en qui vela ó vigilia de noche. El 
demonio es comparado á un ladrón que uo pierde momento, 
viendo como puede aprovecharse de nuestros descuidos pan 
entrar y despojarnos de lo mas precioso que tenemos: por 
esto nos encarga el Seuer una continua vigilancia contra sus 
asechanns y malicia. S. Hilario. 

«* Esto mira principalmente áioi pastores, prelados y po- 
derosos, para que empleen bien y hagan buen uso del poder 
y bienes oue el Señor ha puesto en sos manos, y que como 
buenos aamiaistradores los empleen y repartaa entre aqae* 
lios qae están á su cuidado. 



Genes, vn, 7.— ' Mare. xm, 33. Lne. xii, 30. 



CArrruLO »▼. 



«T 



47 Amen djco vobis, quoniain soper omnia liona 
sua constituet mn, 

48 Si autem dixerít malns servas ille in carde suo: 
Moram facit dominus meas venire : 

49 Et coBperit percutere conserves saos , manda- 
cet antera , et bibat cum ebríosis : 

50 Veniet dominas servi illias in die , quá non spe- 
rat , et hora , qud ignorat : 

51 Et dividet eum , partemqae ejas ponet cam hy- 
pocritis \ lUic erit fletas , et strídor dentiam. 



47 En verdad os digo, qae le pondrá sobre todos 
sus bienes *. 

48 Mas si dijere aquel siervo malo en sa corazón: 
Se tarda mi señor ea venir K 

49 Y comenzare á maltratar á sus compañeros , y á 
comer . y beber con los que se embriagan : 

60 Vendrá él señor ae aquel siervo el dia que no 
espera , y á la hora que no sabe : 

5i Y lo separará, y pondrá su parte con los hipó- 
critas *. Allí será el llorar , y el crujir de dientes. 



CajiUnb XXV. 

ConBrma el Señor lo qae ha propuesto CQ el capltnlo precedente eoD la parábola de las vírgenes locas y pmdentes. Propone otraei 
confirmación de lo mismo. Describe sn venida al jaicio, y la separación qae en ¿1 se hará de los baenos y de los malos ; y últinameBte 
las sentencias y destino qoe se darán i nnos y A otros. 



i Tune simile erit regnum coslorum decem virgi* 
nibus , quae accipientes lampados saas exierunt obviam 
sponso , et sponsas. 

2 Quinqué autem ex eis erant fatuaB,et quinqué 
prudentes: 

3 Sed quinqué fatuaB, acceptis lampadibus, non 
sumpserunt oleum secum. 

4 Prudentes ver5 acceperunt oleum in vasis suis, 
cum lampadibus. 

5 Moram autem faciente sponso , dormitaverunt 
omnes et dormierunt. 

6 Media autem nocte clamor factus est: Ecce spon* 
sus venit , exite obviám ei. 

7 Tune surrexerunt omnes virgines ili» , et orna- 
verunt lampades suas. 

8 Fatu® autem sapientibus dixerunt : Date nobis 
de oleo vestro , quia lampades nostrsB extinguuntur. 

9 Responderunt prudentes, dicentes : Ne forte non 
suíficiat nobis, etvobis, itepotiüs ad veodentes, et 
emite vobis. . 

i O Dum autem irent emere , venit sponsus: et qua) 
paratie erant , intraverunt cum eo ad nuptias , et 
clausaest ianua. 

11 Novissimé ver5 veniunt et reliqu» virgines, di- 
centes : Domine , Domine , aperi nobis. 

12 At ilte respondensy ait : Amen dico vobis, nes- 
ció vos. 

13 Vigilate^ itaque, quia oescitis diem, usque 
horam. 



1 Entonces será semejante el reino de los cielos á 
diez vírgenes , que tomando sus lámparas , salieron á 
recibir al esposo y á la esposa K 

2 Mas las cii)co de ellas eran fatuas, y las cinco 
prudentes : 

3 Y las cinco fatuas, habiendo tomados sus lámpa- 
ras , no llevaron consigo aceite. 

4 Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas 
juntamente con las lámparas '. 

5 Y tardándose el esposo * comenzaron á cabecear, 
y se durmieron todas. 

6 Guando á la media noche se oyó gritar ^ : Mirad 
que viene el esposo salid á recibirle. 

7 Entonces se levantaron todas aquellas vírgenes, 
y aderezaron sus lámparas *. 

8 Dijeron las fatuas á las prudentes : Dadnos de 
vuestro aceite , porque nuestras lámparas * se apagan. 

9 Respondieron las prudentes , diciendo : Porque 
tal vez no alcance para nosotras , y para vosotras, id 
antes á los que lo venden, y compradfpara vosotras ^K 

10 Y mientras que ellas fueron á comprarlo **, vino 
el esposo , y las que estaban apercibiaas , entraron 
con el á las bodas , y fue cerrada la puerta. 

11 Al fin vinieron también las otras vírgenes, di- 
ciendo : Señor , Señor . ábrenos. 

12 Mas él respondió, y dijo : En verdad os digo, 
que no os conozco. 

13 Velad, pues, porque no sabéis el dia, ni la 
hora **. 



« Lo llevará á su gloría , que es el colmo de todos los bie- 
nes, en recompensa de su prudente fidelidad. 

* Representa este mal siervo á un pecador, que abusando 
de la paciencia de Dios, que lo esperi y sufre un dia y otro, 
toma ocasión de esta misma paciencia y sufrimiento para 
cometer nuevos pecados , j para caer en mayores y mas abo- 
minables escesos. 

> Lo separará de la suerte y felicidad de sus escondes y 
fieles servidores, y lo destinará á la que corresponde á los 
reprobos ó hipócritas. 

^ El propósito de la presente parábola es probar la misma 
verdad que en los precedentes; esto es, la necesidad de la 
vigilancia qur^abemos tener, para que ao nos sorprenda 
el último día , ya sea el de nuestra vida , va el del mundo: 
estoes, ó e! de nuestro juicio particular, o el del general 
de todos ios hombres. 

^ Estas vírgenes, que tomando sus lámparas salieron á re- 
cibip al esposo, representan loe fieles , que acompaikadoe de 
sus buenas obras esperan la venida de iesucrísto ; pero entre 
estos hay muchos, que semejantes á las vírgenes necias 
viven descuidados, y no se previenen con obras de misen* 
cordia, y de otras virtudes hechas en perfecta caridad para 
recibirle á la hora de la muerte. 

^ Esta tardanaa del esposo sianifiea, según los santos pa- 
dres^ el tiempo que pasará desde la primera venida del Hijo 
de Dios hasta la segunda. 

7 El sonido de la trompeta ó de la voi , qae oirán todos 
los muertos al fin del mundo Joaü. v. 25.. 

* Se dispondrán para dar cuenta de sus obru. S« Agostin. 

* Sapr. soi| 42. loíir. uv, 30.^ Mare. un, 33. 



* Buscarán algún género de consuelo y de esperanu en 
el triste abandono y estado eo que se vean. S. Agdstik. 

*^ Todos temerán juntamente, teniendo qoe responder á 
un Juez en cuya presencia ninguno podrá presumir, que 
comparecerá limpie de todo pecado, si su misericordia no 
templa los rigores de la justicia. Y asi estos hombres locos, 
que hicieron su principal caudal de las alabanzas que saca- 
ron de la boca de aquellos, que las venden ccmo un precioso 
aceite, en vano podrán confiar en ellas, cuando llegue el 
tiempo en que se descubran los secretos de su corazón y su 
conciencia. 

*^ San GEaóRiMO lo esplíca diciendo, que después del dia 
del juicio está cerrada la puerta, y no queda lugar para las 
buenas obras y justicia. Por nombre de lámpara se entien- 
de la /(S . y por el del óleo la caridad» 

** í\ unego: it ñ i ví¿q rov a9$p¿'K»v épx,irat^ til que 
viene el Hijo del hombre. Estas palabras que se hallan en 
el testo griego sirven para unir el sentido del versículo y de 
la parábola siguiente. Porque el Dijo del Hombrera como 
un hombre^ ele. La esposicion de esta parábola de ninguno 
se puede tomar mejor que de S. Pablo en su epístola a los 
de Epheso iv, 8, li , en donde dice: Subiendo á lo alto, 
¡levo cautiva la cautividad, dio dones á los homlfres: y 
él uUsmo dio unos ciertamente apóstoles^ y otros profe- 
tas^ y otros evangelistas, y otros pastores y docto* 
res, ttc. En donde se ve, que por talentos se deben enten- 
der aquellos dones puramente gratuitos que Dios da á los 
unos para utilidad de los otros. Y en la epístola lálos Co- 
rittthios xii, 7, 8, 9, 11. Que los dones del Espíritu 



S4lt HATUO. 



14 SioUt * éíám homo peregpré profldieens, Toct- 
Tit servossuos, et tradidit illis bona sua : 

15 Et uoi dédit quinqué tálenla , alü autem dúo, 
alii vero unum, unicuique seouDdto propríamvirtu- 
tem , et piofectus est Btatkn. 

f6 Abiit autem qui quinqué talenta aeoeperat,et 
operatus est in eis, et lucralus est alia quinqué. 

47 Sitniliter et qui dúo acceperat , lucratus est alia 
dúo. 

i 8 Qui autem unum acceperat, abiens fodit in ter- 
ram , et abscondit pecuniam domini sui. 

i9 Post multum verótemporis venit dominus ser- 
Torum illorum , et posuit rationem cum eis. 

20 Etaccedens qui quinqué talenta acceperat, ob- 
tulitalia quinqué talenta, dicens : Domine, quinqué 
talenta tradidisti mihi , ecce alia quinqué superlucra- 
tus sum. 

21 Ait illi dominus ejus: Euge serve bone, et fidelis; 
quia super pauca fuisli fídelis , super multa te consti- 
tuam , mtra in gaudium domini tui. 

22 Accessit autem et qui dúo talenta acceperat, et 
ait : Domine , dúo talenta tradidisti milii , ecce alia 
dúo lucratus ^cm. 

23 Ait illi dominus ejus : Euse serve bone, et iide* 
lis; qmBL super pauca fuísti (iielis, su[)er multa te 
oonstituam . mu-a in guudium domini tui. 

24 Accedens autem et qui unum talentum accepe- 
rat , ait : Domine , scio quia homo durus es , metis 
ubi non seminasti , et congregas ubi non sparsisti : 

25 Et timens habii , et abscondi talentum tuum in 
térra : ecce habes quod tuum est. 

26 Respondens autem dominus ejus , diiit ei: Ser- 
ve male , et piger , sciebas quia meto ubi non semino 
et congrego ubi non sparsi : 

27 Oportuit ergo te committere pecuniam meam 
nummularíis, et veníens ego recepissem utique quod 
meum est cura usura. 

28 Tólliteitaque ab eo talentum, et date>i, qui 
habet decem talenta : 

29 Omni ^ ením habenti dabitur, et abundabit: et 
autem , aui non habet , et quod videtur babere , au- 
feretur ab eo. 

30 Et ¡nulilem servum ejic'te in tcnebras exterio- 
res : illic erit fletus , et stndor dentium. 

31 Cúm autem venerit Fiiius horainis in majostate 
sua , et omnes angelí cum eo , tune sedebit super se- 
dera majeslatis sus : 



44 Porque as(e8,eomo un hombre^ que al partirle 

lejos, llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes: 

45 Y dio al uno cíboo talentos, y aJ otro dos, y al 
otro dio uno, á cada uno según su capacidad S y se 
partió luego*. 

16 El que habia recibido los cinro talentos *, se fué 
á negociar con ellos, y ganó otros cinco. 

17 Asimismo el que habla recibido dos, gané 
otros dos. 

18 Mas el que habia recibido uno, fue y cavó en k 
tierra , y escondió allí el dinero de su señor. 

19 Después de largo tiempo vino el Señor de aque- 
llos siervos , y los llamó á cuentas. 

20 Y llegando el que habia recibido los cinco ta- 
lentos, presentó otros cinco talentos, diciendo : Se- 
ñor , cinco talentos me entregaste, he aquí otros cinco 
he ganado de mas.' 

21 Su señor le dijo : Muy bien , siervo bueno y fiel; 
porque fuiste fiel en lo poco , te pon(fré sobre lo mu- 
cho , entra en el gozo de tu señor. 

22 Y se negó también el que habia recibido los dos 
talentos, y dijo : Señor , dos talentos me entregaste, 
aquf tienes otros dos que he ganado. 

23 Su señor le dijo : Bien está, siervo bueno v fie!; 
porque fuiste fiel sobre lo poco, te pondré sobre lo 
mucho , entra en el gozo de tu señor. 

2 i Y llegando también el que habia recibido un ta- 
lento, dijo ; Señor, sé * que eres un hombre de recia 
condición , siegas en donde no sembraste , y allegas 
en donde ' no esparciste : 

25 Y temiendo, me fui, y escondí tu talento en 
ttérra : he aquí tienes lo que es tuyo. 

26 Y respondiendo su señor , le dijo : Siervo malo 
y perezoso , sabias que siego en donde no siembro, y 
que allego en donde no he esparcido : 

27 Pues debiste haber dado mi dinero á los ban^ 
queros, y viniendo yo hubiera recibido ciertamente 
con usura lo gue era mió. 

28 Quitadle pues el tolento , y dádselo al que tiene 
diez talentos : 

29 Porque será dado á todo el oue tuviere, y ten- 
drá mas *: mas al que no tuviere , le será quitado aun 
lo que parece que twne. 

30 Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas este- 
riorcs : allí será el llorar y el crujir de dientes. 

31 Y cuando viniere el Hijo del hombre en su ma- 
gestad , y todos ^ los ángeles con él, se sentará enton- 
ces sobre el trono de su magostad ' : 



Santo f que se dejan conocer en lo esíerior^ son dados á 
cada uno para la utilidad de la iglesia. Porque al uno 
et dada por ei Espíritu Santo palabra de sabiduría , al 
. útro palabra de ciencia, según el mismo Espíritu; al 
itro fe por el mitmo Espíritu, y al otro dones de sani- 
dades por el mismo Espíritu, etc. Mas todas estas cosas 
obra una y el mismo Espirita, repartiendo á cada uno 
como quiere. 

* Según la medida de lá fe y de la gracia que cada uno 
haya recibido; porque Dioj no nos manda cosas imposibles, 
ni nos pone una carga que no podamos llevar, avudados de 
so gracia. El talento de plata valia entre los Hebreos como 
unos veinte y seis mil doscientos y cincuenta reales de 
nuestra moneda. 

*'El Hijo de Dios, estando para salir de este mundo, llamó 
á sus siervos; esto e¿, á sus apóstoles y discípulos, y en 
nombre de estos á todos los cri>tianos, y les conñó sus bie- 
nes, para que con ellos, durante su ausencia y hasta su 
vuelta, que será cuando venga á juzgar el muudo, se em- 
pleen en obras que merezcan la vida eterna. 

' Talentos; jas gracias que se dan para utilidad de los 
prójimos. 

* El (jrieiro, «p^v» <rtr, te conozco. En esto se da á en- 
tender que el Señor será un juez severo contra aquellos que 
desperdicien sus gracias. 

K El Giiepo, Sét9, de donde. 

« En el siervo que recibió cinco talentos, y* ganó otros 
cinco, se representan aquellos obreros de primer orden, que 



como un S. Pablo podían gloriarse en iesuerísto de haber 
trabajado mas que los otros, procurando ei acrecentamiento 
de la Iglesia. El que recibió dos talentos, y ganó otros dos, 
simboliza á los otros ministros de Jesucristo que han recibido 
menos que los apóstoles; pero que siendo fieles á sn roini»> 
terío , sirven á la Iglesia á proporción de los bienes y gracias 
que han recibido. El delito del que recibió solo un talento, 
no cundiste en no haber convertido á Jesucristo muchas al- 
mas, sino en no haber trabajado como debia en su conversioa. 
Este mal siervo buscaba escusas para justificarse en sus 
pecados, añadiendo i su pereza un nuevo delito de ortaílo; 
pues en vez de humillarse y solicitar el pardea reeoaociendo 
su fíilla, se vuelve contra su mismo Señor, acusándole de 
dureza y de mal acondicionado ; pero el Scuor le convence 
con sus mismas palabras, que deben fijar en su roraion 
todos los cristianos. Ven acá, mal siervo, le dice, si tú sa- 
bias que yo soy severo en exigir una santa usura de los do- 
nes y talentos que pongo ea las manos de mis siervos, ¿cómo 
has enterrado ese ialentaque te he dado, sin procurar ^anar 
con él? ¿Nodebias, dime, por esta misma razón haberte 
aplicado con mayor tesón á corresponder á mis designios? 
Pues te será quitado este talento, y serás despojado de to- 
das mis gracias, y estas se aumentarán etei que hubieren 
hecho buen uso de mis doaes, y tú entretanto tendrás el 
castigo que merece tu flojedad y soberbia. 

1 El testo griego: d £710» ay^tKa, tos santos ángeles. 

s Hasta aquí usó el Sefior de varías parábolas para signi- 
ficar su venida y el juicio que habia de hacer en ella de to- 



• Luc iix, 12.— b Sopra xni, 11 Marc. iv, 15. Luc. vra, 18. et xn, 26. 



capítolo 

32 Et congre^buntor ante eum omnes gentes, ei 
separabit eos ab mvieeoí , sícut pasUMr segregat oves 
ab hoBdis : 

. 33 Et statuet oves quid^ k dextrís sais, hffiáos 
autem k sinístris. 

34 Tune dicet rex bis , qui k dextris ejus erunt : 
Yenite bencdictí Patris mci , possidete paratum vobis 
re^um k consUtutione mundi : 

35 Esurivi* enim, et dedistis míbi manducare : 
sitivi , et dedistis mibi bibera : bospes eram , et colie- 
gistís me : 

36 Nudus, et oooperuistis me ^ : ínfirmus, et visi- 
tastis me : in carcere eram , et venistis ad me. 

37 Tunq respondebunt ei jasti , diceiites: Domine, 
I quando te vidimus esuríentcm , et pavlmus te : si- 
tientem , et dedimus tibi potum? 

38 ¿Quando autem t4 vidimus bospitem, et coltegi- 
mus te : aut nudum, et cooperuimuste? 

39 ¿Aut quando te vidimus inOrmum, aut in car- 
cere , et venimus ad te? . 

40 Et res^ndens rex, dicet illis: Amen dico vobis, 
quanHÜu feci3ti$ uní ex bis fratríbos meis minimis, 
mibi fecistis. 

41 Tune dicet et bis, qui k ránistris erunt' : Dis- 
cedite k me maledicti ia ignem sternum, qui paratus 
est djabolo, et angelis ejus. 

42 Esurivi enim, et non dedistis mibi manducare : 
sitivi , et non dedistis mibi potum : 

43 Hospes eram , et non collegistis me : nudus , et 
nou cooporuistis me : inGrnms ^ et in carcere , et non 
visitastisme. 

44 Tune respondebunt ei et ipsi, dicentes: ¿Domi- 
De, quando te vidimus esmientem, autsitientem,aut 
hospitem, aut nudum, aut inOrmum, aut in carcere, 
et non mínistravimus tibi? 

45 Tune respondebit illis, dicens: Amen dico vo- 
bis: quamdiunon fecisús uni de minoribus bis, nec 
mibi fecistis. 

46 Et ^ ibunt hi in supplicíum aBternum; justi au- 
tem in vitam asiernam. 



32 Y «;erán todu las gentes ayimtadas ante él , y 
apartará los unos de los otros, como el pastor apárta- 
las ovejas de los cabritos : 

33 Y pondrá las ov?jas * á su derecha , y los cabri- 
tos á la izquierda. 

34 Entonces dirá el rey á los que estarán á su de^ 
recha : Venid benditos de mi Padre , poseed el reino 
que os está preparado desde el establecimiento del 
mundo: 

35 Porque tuve bambre, y me disteis de comer: 
tuve sed ; j me disteis de beber : era huésped y me 
hospedasteis : 

36 Desnudo, y me cubristeis : enfermo, y me visi- 
tasteis : estaba en la cárcel , y me venisteis a ver *. 

37 Entonces le responderán los justos, y dirán: Se* 
¡íor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de 
comer : ó sediento , y te dimos de beber? 

38 ¿ Y cuando te vimos huésped, y te hospedamos: 
ó desnudo, y te vestimos? 

39 ¿O cuando te vimos enfermo, ó en la cárcel, y 
te fuimos á ver? 

40 Y respondiendo el Rev , les dirá : En verdad 09 
digo, que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis 
hermanos pequeñitos , á mí lo hicisteis '. 

41 Entonces dirá también á los que estarán á la iz- 
quierda : Apartaos de mí malditos ^ al fuego eterno, 
que está aparejado nara«t diablo ^ y para sus ángeles. 

42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer: 
tuve sed , y no me disteis de beber : < 

43 Era huésped , y no me hospedasteis : desnudo, 
y no me cubristeis : enfermo , y «i la cárcel , y no me 
visitasteis. 

44 Entonces ellos también le responderán, dicien- 
do : Séfior : ¿ cuando te vimos hambriento , ó sedien- 
to, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cár- 
cel , y no te servimos ? 

45 Entonces les responderá , diciendo : En verdad 
os digo : que en cuanto no lo hicisteis á uno de estos 
pequeñitos , ni á mí lo hicisteis \ 

46 E irán estos al suplicio eterno ; .y los justos á la 
vida eterna. 



Capítulo XXVI. 



CoDsalta qne tuvieron últimamente los escrilKis j phariseos contra el Sefion Defiende á la mqjcr qne le unidlo. Judas le Tende. Institote 
el sacramento de la Eucaristía. Advierte á sus dlscípntosel escándalo que padecerían, y su poca fe, cuando le vieren preso, arrastrado 
ú los tribunales, etc. Ora en el huerto tres veces ai Padre eterno, y exhorta á sus discípulos á que velen , y i que oren. Judas le en* 
trega, y después de haberle prendido, le conducen á la casa del pontiflce Caipbis , en donde es preguntado é injuriado. San Pedro le 
niega tres veces: llora su ptcado. 

i Él factum est cúm consuromasset Jesús serme- i i Y aconteció qjie cuando hubo Jesús acabado to- 
nes hos omnes , dixit disdpulis sois : I dos estos razonanueatos ' , dijo á sus discípulos : 



doi los hombres: pero ahora habla claramente , y sin pará- 
bolas de eite roismo juicio. 

* Pondrá á su derecha á los que recenocerá por ovejas 
snyss, que habrán oído sa toi como la de au pastor ; y á su 
ixquieráa á los reprobos, que ha querido figurarnos en los 
eaoritoSy por la ilipureza de estos animales, y por el mal 
olor que arrojan de ti. La mano derecha ó la izquierda sig- 
niiaa particularmente la salvación de ios unos, y la conde* 
nación de los otros. 

s Trabajad con ardor ^ dice S. Pedro Epigí. ir, Cap, i, 
10, en aseguraros vwestra vocación y vuestra elección 
por lasbuenas obras. Porque asi nogdaró Dios con abun- 
dancia todos los medios para entrar en el reino eterno 
de nuestro Señor. 

s iQué motivo tan poderoso para que los ricos den limosna 
á aquellos que sonjLdesprecio del mundo! Por esta decía- 
ración- de Jesucrisll^eden TÍTír asegurados, de que es el 
mismo Señor el que padece la sed y et bambre en sus miem- 
bios, cuando ven á los pobres hambrientos y sedientos; y 

Íue por coosiguieote es él mismo á quien desechan y despiden 
!e si, cuando les piáe por la boca 4e estos niismos pobres 
el pan qne necesitan para poder vivir y alimentarse. 



I 



* MSi Mitíitos. 

B De este lugar y de otros mochos se ve qne hay una ca« 
beza, ó como caodilJo de los espíritus apóstatas y malignos.' 
Cap. XII. 24. 

« ¿Quién no temblará , considerando qne los pecados qne 
atraen sabré estos reprobos la maldición eterna de Dios, 
no son robos y homicidios, ni adulterios, ni todos los otros 
grandes y enormes delitos, queescinyen patentemente del 
reino de Jesucristo, á los que los cometen? Son solamente 
pecados de omisión y descuido. No cuidamos de asistir á los 
pobres en sus necesidades : de visitar los enfermos y encar* 
celados, para consolarlos según pddamos; los vemos des- 
nudos, sin creernos obligados á cubrirlos; y entretanto no 
pensamos én Jesucristo > que se esconde bajo de este estertor 
tan despreciable de sus miembros , para probar nuestra fe, 
V para sondear nuestra caridad. Y sin pensarlo, es el mismo 
lesueristo á quien despreciamos en la persona de ios pobres, 
y por esto vengará y contat-á las injurias hechas á estos, 
como ejecutadas contra su misma persona. 

^ Sóbrela ruina de Jerusalém , el fin del mundo, las pará- 
bolas de las vírgenes, y délos talentos, y la separación de 
los boeoos y de los malos. 



a Isai Lvui, 7. Ezech. zvín, 7.— b Bccl. vn, 39.— « Psafan. vi, 9. Sopr. vu, 23. Lac. xm, 87.-^ Joan. v,19. DenM. )üt,2. 




70 



8AIV HATBEO. 



2 Sdtís ' quia post bidoum Pascha Get, et Filias 
hominis tradetur ut crucifigatur. 

3 Tune Gongregati suitt príncipes sacerdotum » et 
séniores popal! in atríum principis saoerdotam , qui 
dicebatur Caiphas : 

4 et consiliuin feceruot at Jesam dolo tenerent, et 
occiderent. 

5 Dicebant autero : Non in die festo, ne forlé tu- 
multus fíeret in populo. 

6 Güm ^ autem Jesús esset in Bethania in domo 
Simonisieprosiy 

7 Accessit ad euro roulier babens alabastrum un- 
guentí pretiosi , et efTudit super caput ipsius recum- 
oentis. 

8 Videntes autem discipuli , indigoati sunt dicen- 
tes : ¿Ut quid perditio haec ? 

9 Potuit enun btud venundarí multó , etdarí pau- 
períbus. 

10 Sciens autem Jesús, ait illis: ¿Quid molesti 
estis huic muUerí? opus enim bonum operata estin 
me. 

i i Nam semper paui)eres habetis Yobiscum : me 
autem non semper babetis. 

12 Mittens enim h»c unguentum boc in corpus 
meum, ad sepeiicndum me fecit. 

13 Amen aleo vobis, ubicumque praedicatum fue- 
rít boc evangelium in toto mundo, dicetur et quod 
haec fecit in memoñam ejus. 

14 Tune ° abiit un*is de duodecim , qui dicebatur 
Judas Iscariotes, ad principes sacerdotum : 

15 Et ait illis : ¿Quid vultis mibi daré, et ego to- 
biseum tradam? At üli constituerunt ei trigifita ar- 



1 6 Et exinde quaerebat opportunitatem ut eum tra- 
deret. 



2 Sabéis que de aquf á dos días será * la Pascua , y 
el Hijo del bombre será entregado * para ser cruciG- 
cado. 

3 Entonces se juntaron los príncipes de los sacer- 
dotes >, y los magistrados del pueblo en el atrio del 
principe de los sacerdotes, quesellamalNi Caiphás: 

4 Y tuvieron consejo para prender á iesás con en- 
gaño , y bacerle morir. 

5 Mas decian : No en el dia de la fiesta , porque 
acaso no sucediese alboroto en el pueblo. 

6 Y estando Jesús en Bethania * en casa de Simón 
el leproso *, 

7 Se llegó á él una muíer * que traía un vaso de ala- 
bastro de ungüento precioso , y lo derramó sobre la 
cabeza de él . estando recostado á la mesa ^. 

8 Y cuando lo vieron sus discípulos * , se indigna- 
ron diciendo : ¿ A qué fin este desperdicio? 

9 Porque podía esto venderse en mucbo precio , y 
darse á los pobres. 

10 Mas entendiéndolo Jesús; les dijo : ¿P<x> qué 
sois molestos á esta mujer? pues ha hecho conmigo 
una buena obra. 

11 Porque siempre tenéis pobrea con vosotros: 
mas á mi uo siempre me tenéis *. 

12 Porque derramando esta este ungüento sobre mi 
cuerpo, para sepultarme lo hizo**. 

13 En vetáBiá os digo, que en todo lugar, donde 
fuere predicado este Evangelio en todo el mundo , se 
cantara también lo que esta ha hecho, para memoria 
de ella. 

1 4 Entonces ** so fae uno de los doce, llamado Ju- 
das Iscariotes á los príncipes de los sacerdotes : 

15 Y les dijo : ¿ Qué me queréis dar , y yo os lo en- 
tregaré? Y ellos le señalaron treinta monedas de 
plau «<. 

16 Y desde entonces buscaba oportunidad para en- 
tregario*'. 



« El Grictro : jiptrai , e$ La voz Pascha no se deriva del 
verbo griego «á<r^, padecer, de modo que signiflqae pa- 
fi0R,siQO del Hebreo nOS Péiahh, írtfRMto,y enCbaldeo 
nnOS Pétahhy de donde se deriva Pascha; porque los 
intérpretes griegos esplicao comuomente eJ n por /• S. Ge- 
rónimo le llama Phase^ y significa el cordero paseutl, y la 
fiesta que se celebraba en memoria de baber pasado el ángel 
estermmador por las puertas de los Hebreos, one vio rocia- 
das con sangre de cordero, sin causarles el menor daño, 
después de haber hecho morir ¿ todos los primogénitos de 
los Egypcios. NoQOs detenemos aqui en eiamioar la grande 
dificultad qne ocurre sobre la celebración de la Pascua , ni 
las razones que alegan unos para probar, que Jesucristo 
comió el cordero pascual en diferente día que los Judíos: ni 
las que proponen otros , pretendiendo que le comió en el 
mismo, bobre lo cual véase Maloo^iado y otros intérpretes. 
El Señor dijo ¿ los apóstoles el coartes que precedió á su 
pasión : Sabéis que dentro de dos dios será la Pascua; 
esto es» después del miércoles y el jueves , porque al caer 
de la tarde del jueves se debía sacrificar el cordero pascual, 
y la mañana siguiente celebrar la grande fiesta de Pascua 
que caía en viernes. 

< El Griego : -Kapo^SiZoroi ^ es entregade, 

s El Griego: nal m rpafi/Mni^j y ios escribas. Se tovo 
el miércoles este consejo , y antiguamente se ayunaba en la 
Iglesia los miércoles por este motivo. El Griego: ««« rn* »u^r, 
que era una píeía espaciosa y descubierta para celebrar jun- 
tas y tratar los negocios públicos. 

4 Por el Evangelio de S. Juan xii, parece inferirse , que 
esta historia no se cuenta aqui según el orden del tiempo 
r del logar que le correspooae, por haber sucedido algunos 
Jas antea, cuando Jesucristo estaba en Bethania. Mas San 
Mathbo la cuenta aqui para darnos á entender, que la ver- 
dadera causa que movió á Judas para vender á su Maestro, 
tue la avaricia, que se dejó ver en él, coando murmuró 
viendo derramar el bálsamo sobre la cabeza de Jesucristo. 

a MS. El malatc Se llama asi , ó porque babia padecido 
esta enfermedad , ó por haber heredado este sobrenombre 
de al^uuo de sus iíi:iYores. Del Evangelio de S, Juan pareae 



li 



inferirse , qne Simón, María , Martha y Lauro habían con- 
certado entre si dar esta cena á Jesucristo. 

* Esta, según S. Juan, era Maria hermana de Lázaro. 

7 Acostumbraban los Orientales , hacer este género de p*it>- 
fusiones en los grandes conviles. 

s San Juan atribuye solamente á Judas estos sentimientos; 
y añade, que hablaba ui , no porque le diese mucha pena al 
alivio de los pobres , sino porgue era ladrón , y el que lle- 
vaba la bolsa. Joan, zii, 0. Esto aconteció antes de entrar 
Jesús en Jerusalém , y S. Matheo sin duda lo refiere aqui, 
para seguir continuadamente el hilo de. la narración déla 
traición de Judas después de la primera oeasloa que tooió 
de ver perdido ei precio de este aceite, de donde esperaba 
ganancia. 

* El misal romano lea : tendréis, 

^* Este bálsamo que ha derramado sobre mi cuerpo , os 
debe ser eomo una predicción de mi muerte: y debéis mi- 
rarlo como una preparación para mi sepultura. S. Genóniso. 

ii Esto es, después de haberse juntado en casa de Caiphás 
los principes de loa sacerdotes, los escribas v los ándanos, 
para deliberar sobre loa medios que habían de tomar para 
prender al Señor. 

«> O treinta sidos de plata. Dos sicloa corresponden á siete 
octavos de una onu nuestra ; y por consiguiente treinta si- 
dos eqoíTaleo á treee onzas y un octavo. Cada uno puede 
con esto reducir este peso á moneda corriente del dia ; paro 
8ÍD perder de vista la diferencia de la liga ó la calidad del 
metal. Ya hemos hablado particularmente de esta mataría 
en el Testamento Viqo. Causa eonfusioo el eooaíderar con 
cuan poco se contentó la avaricia de Judas , cuando llegó á 
tratar la venta de au Maestro por un precio, igual al que se 
daba por un esclavo. Éxodo zzi , 33. Pero mayor confusión 
debe causarnos» s*i reflexionamos, que esta venta de Jodu 
es una terrible figura, de la que hacemoa nosotros muchas 
veces dd mismo Señor por un vil interés, (lor un infame 
deleite , por una pequeña veoganu, por un punto de honra 
y muchas veces aun por menos. 

«3 Sin duda, qne halbia perdido toda la idea, que antes 
tenia de Jesocriato, no obstante que habla oído á S. Pedro 



* Majt. xn j 1. Loo. xxu, l.-J» Joan, xi, 1 et xn, 3. Mare. zrr, 8.— <^ Man. xit,10. Loe. un, 3. 



cArimp x^ 



ii 



17 Prima * atttoo) Aía ^^oskrííBü á^des^unt di9ci- 
pulí ad Jesum , dícantes : ¿Ubi vis parerous tibí co* 
medere Pasolia ? 

18 At Jesús dixit : Ite in civitatem ad quemdam, 
et dicite ei: Magister dicit : Tempus meum propeest, 
apud te fació Pascha cum discipulis naejs. 

ib Et (eceruDt di^clpuli» $lcut constituit illi8 lesus, 
ct paraverunt Pascha. 

20 Ves{>ere i> autem facto» ^iscuoibebat cumdup- 
decim (UscipulU suis. 

21 Et edeotibus illís , dixit: Amen dicp vobia, quia 
UBUS vestrum me traditurus ef t. 

22 Et contristati valde , coeperunt singuU dicere : 
¿ Numquid ego sum Domioe ? 

23 At ipse re^MmdenSy ait : Qui iatingit mecum 
manumin paropside. hic me tradet. 

24 Filius quidem uominis vadit ^ sieut scnptum est 
de iilq : vaB autem homini illi , per quem Filius borní- 
oís tradetur : bonum erat eí , sí natus oon fuisset ho- 
mo ille. 

25 Hespondens autem Judas , qui tradidit eum, 
dixit : ¿rnumqKid ego sum, Kabbi? Ait illi ; Tu di- 
jdsti. 

26 Cosnantibus ^ autem eís, acccpit Jesús panem, 
et beoedixít, ac fregit, deditque discipulis suis, et 
ait : Acdpite» et comedite : lioc est corpus meum. 

27 Et accipiens calicem gratías egit , et dedit illis, 
dioebs : Blbite ex hoc omnes. 

28 V\c est enim saoguismeus novi testament¡,qui 
pro multis effundetur in remissionem peccatorum* 

29 Dtoo autem vobis: non bibam amodode hoc geni* 
mine vitis, usque m diem illum, cum illud bibam vo- 
biscumnoTumm regno Palris mei. 

30 Et bymoo dicto , exieruntin montem OUveti. 



lispongamos para que comas la Pa^ua ? 
Y dijo Jesús : Id á la ciudad á casa c 



de cierta 
, Y decidle : £1 Maestro dice : Mi tiempo 
> ' en tu casa hago la Pascua con mis dis-< 



17 Y el primer día de los ázimos f se llegaron los 
discípulos á Jesús, y le dijeron : ^En dónde quieres, 
que (lisp 

18 Y 
persona *, 
está cerca ' 
Gípulos, 

19 Y los discípulos hicieron, como Jesús les había 
mandado, y dispusieron la Pascua. 

20 Y cuando vino la tarde ^, se sentó á la mesa 
con sus doce discípulos. 

21 Y cuando ellos estaban comiendo, diio : En rer- 
dad os dip;o , que uno de vosotros me ha de entregar. 



ligo 
ell( 



22 Y ellos muy llenos de tristeza " , cada uno co* 
raenzó á decir ; ¿ Por ventura soy yo , Señor ? 

23 Y él respondió , y dijo : El que mete conmigo 
la mano en el plato ^ , ese es el que me entregará. 

24 El Híío del hombro va ciertamente ', como está 
escrito de el : pero av de aauel hombre por quien será 
entregado el Hijo del homiore : mas le valiera á aquel 
hombre no haber nacido. 

25 Y respondiendo Judas, que lo entregó,* dijo: 
¿Soy YO por ventura , Maestro ? Dicele : Tú lo has 
dicho*. . 

26 Y cenando ellos ^ tomó Jesús el pan , y lo ben- 
dijo , y lo partió , y lo dio á sus discípulos , diciendo: 
ToUiad , y comed : este es mi cuerpo. 

27 Y tomando el cáliz, dio gracias, y se les dio, 
diciendo : Bebed de este todos ^^, 

28 Porque esta es mi sangre ** del Nuevo Testa- 
mento, que será derramada por muchos " para remi- 
sión de pecados. 

29 Y dígoos, que desde hoy mas no beberé de este 
fruto de vid, hasta aquel dia, cuando le beba nuevo 
con vosotros en el reino de mi Padre *'. 

30 Y dicho el himno ^* , salieron al monte del 
Olivar. 



dar nn tesliroonio tan autéatico de sn divinidad « y así en- 
cargó <^pues á ios ministros, que le asegurasen y llevasen 
cao preeancioo: llevadlo con cautela, 

< La palabra griega a^vfi^k significa propiamente. pa8d« 
cenceños, ó sin levadura; pero se traisiada muchas veces 
isiffoiaear aquella fieiU, en que por espacio de siete dias 
debían eomer los Judíos panes sin levadura. Este dia primerp 
de Jos ázimoe era el catorce déla luna del primer mes, que 
corresponde i la de marzo. Asi que este ano se det>ia comer 
el cordero pascual el dia dos de abril, jueves ñor la tarde 
al ponerse el sol. £sta es la opinión común de los latUios. 
Los Gnegoá se persuaden que Jesucristo celebró este año la 
Pascua a^ dia antes; y an esto fundaii la costumbre de 
consagrar eji pan fermentado. Véase Stq. Thoiias. Parí. 
ui, Qmct» ^lYi, ÁrL u, Qf^o»/. l^íhv, ArL iv, y la di- 
sertación de CAI4IIKT. 

< O de una cierta persona , sjn decirles otra cosa ; y para 
ana la pudiesen bailar sin dificultad , It» dijo Iq que babian 
de bacer , comq se oeüere en S.. Marcos xiv , 13, U, y eo 
S. LocAá zxii, 10. Este seria sin duda alguno de sus discí- 
p«l«i. AJir>H)W creen que estas palabras de Jesucristo iban 
acompañadas de aquella autoridad divitia, conque maodajba 
¿ los bcünbrfs , ¿lofi demonioa y i los elementos, como dueño 
súberano / qf e e/9 de la naturaleza. La espresion griega 
wfpi vpr^flfvifAuede espUcaruna persona determinada, que 
00 es nm\)Tt, V im hebreo se dice i:>Sb ^^dSm ÁJmoni y 
Pelonif y de aquí fuUmia ea español , euanuo no se esplica 
el nombre de las personas ni de lo» luaares; pero se entien- 
den determinados lugares y personas:. lo que pvede también 
teybet sacetfido a4ui> habiando el Sieñor declarado i sus dis- 
cipalos ea particular y qnióa era aquella persona. 

* El tiempo de mi pasión , y d^ salir yo de este mundo, 
^ Esto es, después de pueeAo el soK 

* MS. Muu oorroGosos, 

« Sin duda al oitmo tiempo q^ie Judas, debió meter algún 
otro la mano ea el plato; y con eeto quedó aun incierta la 
cosa: ó floeyeroa4odo9 aquella respuesta del Señor. 

' fisto es , Tueive á eu Padre y moriri para volver ; y esto 

«Man 



naas bien por un efecto de su voluntad , que por la violencia 
de sus enemigos , y de la malicia del que le na de entregar 
Bn cumplimiento de la profecía de Isaías luí, 7. 

B Esto es , asi es como lo dices. Ai principio de eate verso 
se señala Judas, el que le entregó, porque entre los após- 
toles habia otro Judas, que tenia el sobrenombré de tbadeo. 
Es de suponer que el Señor le respondió, sin que los otros 
discípulos percibiesen, lo que le decía. 

» Cuando estaban aun en la mesa, y. al fin de la cena. 
S. Gerónimo dice: que después xie baber cumplido ei Hijo 
de Dios ia ceremonia de la Pascua figurativa» comiendo con 
5US apóstoles la carne del cordero pascual, pasó á ia verdad 
del sacramento de ia Pascua, y, les dio su verdadero cuerpo 
y sangre. Sto. Thomas. 

10 El uso ordinario era beber el vino mezclado con agua, 
V asi estaba el cáliz que tomó el Señor en sus maños ; lo cual 
Bfuraba de una manera, espiritual ia unión de Jesucristo. con 
la Iglesia. 

ii £1 Gjfiego T¿, la del Nuevo Teata mente. 

^' Por muchos; esto ñtí^para bien de muchos. 

13 Parece por el Evangelio de S. LoeAs xin^ i7, 18^ 19 
y 20, a ue el Señor tomó y distribuyó dos veces el cáíñ á 
sus apóstoles; la primera con vino cotnim^ después de haber 
comido ei cordero pascual ; y ia segunda con su sangre , des- 
pués de haberle consagrado po^la virtud desús divina? pa* 
¡abras; y así parece que fue después de. haber presentadoel 
pria^er c4liz á sus discípulos» ciando dijo; No beheré ya 
masdeesie fruto de vid , etc. , esto es, del tfino oomun, etc. 
Pero acuque se entienda del céiit, que les presentó la se*- 
Kunda vez I cuando contenía realmente su propia sangre, ae 
descubre siempre la vetM de sus palabras, Y asi les dice: 
Que no lo bebería hasta aquel dia^ en que lo bebiese 
nuevo juntamenle con ellos en el reino de su Padre; 
eato CF , l)aHa qqe juntamente con él fnesea embriagados en 
el banquete celestial del torrente de aquellas delicias divi- 
nas , queentoacea comenzaban á gustar , recibiendo su cuerpo 
y su síangre. 

i* Es probable que este himno fueaeel Psalmo cziu y los 



W,.l3i U; Lnp. wi, 40^* Maro, nv^ 17» L«c xxn>U. lean, xm, 24.-*« P^alnt. xl, 40.-d i Corinjh. xi, íi. 



i 



7a 



»AN Mvmso. 



31 Tune dicít illis Jesús ^ : Omnes vos scandalum 
patiemini in me , in ista nocte. Scríptum est enim : 
Percutiam pastorem , et dispergentur oyes gregís. 

32 Postquam autem resurrexero"», praBcedam vos 
in Galilaeam. 

33 Rospondens autem Petrus, aitilli : Et si omnes 
scandalizati fuerínt ín te, ego numquam scandaliza- 
bor. 

34 Ait illi Jesús : Amen dico tib!^, quia in hac 
nocte antequam gallus cantet , ter me ne^abis. 

35 Ait illi Petras «* : Etiamsi oportuent me morí 
tecum f non te negabo. Similiter et omnes discipuH 
dixerunt. 

36 Tune venit Jesús cum illis in villam , qu8B dici- 
tur Gethsemani , et dixit discipulis suis : Sédete b!c, 
doñee vadam illue , et orem. 

37 Et assumpto Petro , et duobus Gliis Zebedsi, 
ccepit contristari et mcestus essc. 

38 Tune ait illis : Trístis est anima mea usque ad 
mortem : sustinete hic, et vigilate mecum. 

. 39 Et progressus pusillum , procidit in faeicm 
suam , orans, et dicens : Pater mi, si possibile est, 
iranseat k me calix iste. Verumtamen non-sicut ego 
voló , sed sicut tu. 

40 Et venit ad diseipulos suós, et invenit eos dor- 
mientes , et dicit Petro: ¿Sic non potuistis una hórá 
vigilare mecum? 

41 Vigilate, et orate ul non inlretisin tentationem. 
Spirítus quidem proraptus est , caro autem infirma. 



31 Entonces Jesús les dijo : Todos vosoiros pade- 
ceréis escándalo en mí esta noche *. Porque escrito 
está: Heriré al pastor, y se descarriarán las ovejas 
del rebaño. 

32 Mas después que resucitare, iré delante de vos- 
otros á la Galilea. 

33 Respondió Pedro, y le dijo : Aunque iodos se 
escandalizaren en tf , yo nuiÍQ^ me escandalizaré *. 

34 Jesús le dijo : En verdad te digo, que esta no- 
che antes que cante ' el gallo, me negarás tres veces. 

35 Pedro le dijo r Aunque sea menester morir yo 
contigo , no te negaré. Y todos tos otros discípulos di- 
jeron lo mismo. 

36 Entonces * fue Jesús con ellos á una granja, 
llamada Gethsemací ^, y dijo á sus discípulos : Sen- 
taos aquí , mientras que yo voy allí, y hago oración. 

■ 37 Y tomando consigo á Pedro , y á los dos hijos 
de Zebedeo, empezó á entristecerse y angustiarse *. 

38 Y entonces les dijo : Triste está' mi alma hasta 
la muerte: esperad aquí, y velad conmigo. 

39 Y habiendo dado algunos pasos , se postró sobre 
su rostro , é hizo oración , y dijo : Padre mío, si es 
posible, pase de mi este cáliz ^. Mas no como yo quie- 
ro , sino como tú. 

40 Y vino á sus discípulos , y los halló dormidos, 
y dijo á Pedro : ¿Así, no habéis podido velar una Iwra 
conmigo*? . . 

41 Velad, y orad para que no entréis en tenta- 
ción '. El espíritu en verdad pronto está , mas la car- 
ne enferma ". 



siguientes, que los Judies acostumbraban rezar en acción de 
{,'racias. 

* Por estas palabras da á entender el Señor á sus após- 
toles, que serian tan fuertemente tentados viéndole padecer, 
que desrallecerian en la fe, y que andarían como ovejas des- 
ramadas, y sin pastor que Jas gobernase; pero al mismo 
tiempo los consuela asegurándolos , que no solamente resu- 
citaría , sino que no los abandonaría , prometiéndoles ir i 
f speraríosen Galilea « á donde sabia que se habian de retirar 
por el temor de los Judíos. 

s San Pedro, dice S. Agdstin, creia poder , lo que co- 
nocía que quería. Mas esta voluntad no iba acompañada de 
una ardiente candad; y asi el temor le liizo negar tres veces 
á so Maestro, que permitid su caída para humillarle, por la 
falta que cometió, resistiendo á lo que el Hijo de Diosle 
decia, ensalzándose sobre los o(ros, y fiéndolo iodo asas 
propias fuerzas y virtud. Sro. Thomas. 

3 Acabe de dar los tres cantos que acostumbra. 

^Jesucristo después de haber instituido la agrada Euca- 
ristía, permaneció aun algún tiempo á la mesa con sus dis- 
cipulos , y les hizo el discurso que refiere San Juan en el 
Cap. XIII, desde el v. 31, y en todo el xiv. Véase la nota 
que alli ponemos á dicho verso. 

^ Llamada así por la fertilidad del terreno. S, Gekónimo 
le interpreta Vatíis pinguistima. Este era un huerto ó jar- 
dín al pié del monte de Jas Olivas , v como á mü pasos dis- 
lante ae la cindad á la parte oriental. AI «ntrir en él mandó 
á sus díscipuios, que le esperasen allí, mientras que él pa- 
saba mas adelante á orar, como tenia de costumbre. 

« El Señor escogió á estos tres, como los mas señalados, 
y distinguidos por sa gracia : i estos habla mudado el nom- 
bre, dando á Simón el de O^has ó Piedra , y el de Boanér" 
jfCi y ó hgos del trueno á Santiago y á Juan , sin duda para 
dar á entender, míe los destinaba para ser los principales 
ministros de su Evangelio : y asi fueron mirados después, 
como las primeras columnas de la Iglesia , Gaiat, n, 9. A 
estos tamoien había escogido , para que fuesen testigos de 
su transfiguración en el Thabor. El uríego : «o* ¿^ijywvi;*, 
y á anguiUarse tohre manera ^ á estar en una estrema 
agonía. 

MS. E eompeQó á teer triite i marrido» Parece que el 
Señor quiso como abandonarse á si mismo , dando lugar á la 
mayor tristeza y aflicción, que se ha conocido jamás. Consi- 
deraba por una parte Ja traición de Judas, la negación de 
S. Pedro, el escándalo de los apóstoles, la reprobación del 



pueblo de los Judíos, y la funesta ruina de Jerusalém ; y por 
otra veía, que iba á entrar en un mar de penas y dolores, 
en donde registraba una profundidad y ostensión casi infi- 
nita. Se le representaron vivamente todos Jos pecados de 
todos los hombres, y sobre todo la ingratitud de aquel pue- 
blo, que había escogido entre todas fas naciones; y los st- 
criiegios aun mas sensibles de una infinidad de cristianos, 
queproflínando la santidad de su profesión, no.seaprove- 
cnarian del precio inestimable de su sangre. Esta tristeza 
fue tan profunda, que hubiera acabado con su vida , si el 
mismo Señor lo hubiera permitido. S. Rosario, S. Cinnr- 
sósTOHO y S. Gehónimo. 

^ El Señor pidiendo , que este cáliz poMMé de él si era 
posible t quiso representar la flaqueza de Ja naturaleza d^ 
hombre; j añadiendo : Mas no sea como yo lo quiero , 
sino como tú, nos dio ejemplo de aquella fortaleza con que 
hemos de seguir á Dios, aun cuando la naturaleza se oponga 
y haga esfuerzos en contrario. S. Chrtsóstomo. Jesacristo 
para consuelo de sus miembit» flacos , y enfermos sintió en- 
tonces la voluntad de la naturaleza humana , de que estaba 
revestido, y que le inclinaba á desear, qne este c¿Hz de su 
pasión , pasase , si era posible ^ sin que él lo bebiese: mas 
al mismo tiempo hizo ver, que aun en medio de esta repug- 
nancia, que esperímentó de la vohiatad hsmana» estaba 
en una perfecta sumisión al querer de su Padre; porqne 
siendo verdadero Hfjo de Dios , quería todo fc) qne quería sv 
Padre. 

* De aoni se ve , que su oradon había durado nna hora 
con poca oifereacia. 

9 Esto es . para que no caigáis en la tentación ; porque es 
imposible , dice S. Gerónimo, que el alma del hombre no sea 
tentada. Y por esto pedimos en la oración , que el Señor nos 
enseñó ^ que no nos abanáene á una tentación , de la cual 
no podamos salir victoriosos. Asf que lo que pedimos á Dios, 
no es , que no. seamos tentados , sino que nos dé fuerzas para 
resistir i la tentación. 

*^ Esto es , como loesplica S. Joan Chrtsóstoho, anatfiíe 
queráis despreciarla muerte, no lo podréis hacer, si Dios 
no os alarga sn mano para sosteneros , por la oposición na- 
tural, que hay entre ei espíritu , y la carne del hombre. El 
espíritu fácilmente forma buenas resoluciones; pero cuando, 
se trata de ponerlas en ejecución, halla mil obstáculos en las 
pasiones y afectos de la carne, que prevalecen contra el es- 
píritu , si no son fortificadas con Ja vígíhincia y con la ora- 
ción , para que el Señor no nos abandone. Loo diseípnJos del 



• Mar. XIV, 27. Joan, xvi, 32. Zaehar. xni, 7.- 
Lnc. xxii, 35. 



Ufare, xvi, 7.— « Joan, xm , 38. Mare. xit , 80.— d Ufare, xiv , SI. 



CAPrnAiO ZXTí. 



73 



42 Iterom secundó abiit , el oravit , dicens : Pater 
mi , si non potest hic calix transiré nisi bibam illum, 
fiat voluntas tua. 

43 Et venit iterum , et invenit eos dornüentes 
erant jenim oculi eoruní gravati. 

> 44 Et relictis iUis, iterum abiit, et oravit tertió, 
eumdem sermonem dicens. 

43 Tune venit ad discii>uios suos, et dicit illis 
Dormite jam, et requiescite : ecce appropinquavit 
hora , et Filius horoinia tradetur in manus peocato- 
rum. 

46 Surgite, eamus : ecce appropinquavit qui me 
tradet. 

47 Adhuc ' eo loquente , ecce Judas unus de duo- 
decim venit , et cum eo turl)a multa cum giadiis , et 
fustibus, missi h principibus sacerdotum , et seniori- 
bus pqpuli. 

48 Qui autem tradidit eum , dedit illis signum , di- 
cens: Quemcumque osculatus fuero , ipse est, tenete 
eum. 

49 Et confestim accedens ad Jesum , dixit : Ave 
Rabbi. Et osculatus est eum. 

50 Dixitque illi Jesús : ¿Amice , ad quid venisti? 
Tune accesserunt , et manus injecerunt m Jesum , et 
tenuerunt eum. 

5i Et ecce unus ex bis, qui erant cum Jesu, ox- 
tcndénsmanum exemitgladium suum, etpercutiens 
servum principís sacerdotum , amputavit auriculam 
ejus. 

52 Tune ait illi Jesús : C!onverte gladium tuum in 
locum suum ^ : omnes enim, qui acceperint gladium, 
gladio peribunt. 

53 ¿An pulas, quia non possum rogare Patrem 
meum , et exliibebit mihi modo plusqtiam duodecim 
legiones angelorum? 

. 54 ¿ Quomodo *^ ergo implebuntur Scríptura;, quia 
sic oportet fieri ? 

55 In illa hora dixit Jesús turbis : Tamquam ad la- 
troncm cxistis cum giadiis, et fustibus comprehende- 
re me : quolidie apud vos sédebam docens in templo, 
«t non me tenuistis. 

56 Hoc autem totum factum est <> ut adimplerentur . 
Scríptura) prophetarum. Tune discipuli omnes°, re- 
licto co , fugerunt. 

57 At ' ilíi tenentes Jesum, duxerunt ad Gaipham 
principem sacerdotum, ubi scribs et séniores conve- 
nerant. 



42 Se fue de nuevo segunda vez , y oró , diciendo: 
Padre mió , si no puede pasar este cÁuz sin que yo lo 
beba , hádase tu voluntad. 

43 Y vmo otra vez, y los halló dormidos : porque 
estaban cargados ' los ojos de ellos. 

44 Y los dejó, y de nuevo fue á orar tercera vez, 
diciendo las mismas palabras. 

45 Entonces vino á sus discípulos, y les dijo : Dor- 
mid ya * . y reposad , ved aqui llegada la hoja, y el 
Hijo del nombre será entregado en manos de peca- 
dores. 

46 Levantaos ', vamos: ved que ha llegado el que 
me entregará ^. 

47 Y estando él aun hablando he aquí lleoó Judas 
uno de los doce, y con él una grande tropa de gente 
con espadas, y con nales, que habian enviado los 
principes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo '. 

48 Y el que lo entre^, les dio señal, diciendo: 
El que yo besare , él mismo es, prendedlo. 

49 Y se llegó luego á Jesús , y dijo : Dios te guar^ 
de , Maestro. Y lo besó. 

50 Y Jesús le dijo : ¿Amigo . á qué has venido *? 
Al mismo tiempo llegaron, y echaron mano de Jesús, 
y le prendieron. 

51 Y uno ^ de los que estaban con Jesús, alargan- 
do la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo 
del pontífice *, le cortó la oreja. 

52 Entonces lediío Jesús: Vuelve tu espada á su 
lugar : porque todos los que tomaren espada, á espada 
morirán •. 

53 ¿Por ventura piensas^ que no puedo rogar á mi 
Padre , y me dará auora mismo mas de doce legiones 
de ángeles"? 

54 ¿Pues cómo se cumplirán las Escrituras de que 
asi conviene qne se haga **? 

55 En aquella hora dijo Jesús á aquel tropel de 
gente : Gomo á ladrón habéis salido con espadas y con 
palos á prenderme : cada dia estaba sentado en el 
templo con vosotros enseñando , y no me prendisteis. 

56 Mas esto todo fue hecho para que se cumpliesen 
las Escrituras de los profetas. Entonces le desampara- 
ron todos los discípulos, y huyeron ••. 

57 Mas los que tenían preso á Jesús, le llevaron *' á 
casa de Caíphás el principe de los sacerdotes, en don* 
de se habian juntaao los escribas y los ancianos. 



SeBor iprendieron bien pronto esto mi«mo por su propia, 
esperiencia; pues contri lodts las protestas, que habían 
hecho, le abandonaron y huyeron, y Pedro le ne^ó tres 
veces. 
« MS. Ápesgaéoi. 

* Estas no son palabras de uno que manda ó aconseja, 
sino del que reprende con enojo; como si dijera : No es ahora 
tiempo de dormir, sino de velar ; mas puesto que os empe- 
ñáis en dormir, dormid en hora buena. Es una concesión 
IJena de ironia. 

s El Griego : h^fwtdé , detperiaos, 

* El Griego: ¿ ««^iMc tn el que me entrega. 
B San Lucas nos dice Cap. ixu, 83, qne acompa&aban 

también i esta vil tropa algunos sacerdotes. Judas iba de- 
lante, algo apartado del resto de la gente» para dar sin duda 
meoM que sospechar á Jesucristo y á sus apóstoles de su 
mala voluntad; j por esta' misma razón llegó a saludarle y á 
besarle como amigo, siguiendo la costumbre de los Judíos. 

« Las palabras llenas de suavidad , amor y dulzura aue 
dijo el Señor á Judas, le hubieran podido hacer volver sobre 
si , si hubiera habido cosa que pudiese tocar ó mover su co- 
razón. Al mismo tiempo nos ensenan á amar á nuestros ene- 
migos, aun á aquellos mismos que sabemos, que tienen 
voluntad de emplear todo su furor contra nosotros. San 
Hilario. 

7 San Pedro. 

8 Este se llamaba Maleo. 

* Mare. zit«43. Lac, zxii,47. Joan, xym, 3.— J> QeDes.a, 6. Appcalyps. mi, 10.- 
ziV , 80.— f Loe. wn* 54. Joan, ztu , 24, 



* Merecen 'perecer á espada: y cuando no paguen la pena 
por mano de los hombres, Dios los castigará con muerte 
violenta. 

*^ Un solo ángel quitó la vida en una noche sola iv Rea. 
XIX, 35, á ciento y ochenta mil hombres del (gército oe 
Sennacherlb, rey de los Assyáos. ¿Qué hubieran hecho doce 
legiones, que componían mas de setenta y dos mil áogeles? 
¿Mas para qué esto? si el Señor por si mismo , y sin nece- 
sitar del socorro de los áoeeles , hubiera podido acabar con 
todos en un momento ^ así como con una sola palabra loe 
derribó en tierra , dejándolos aturdidos y asombrados. Esto 
fue como observa 8. Joan Chktsóstoho, queriendo acomo- 
darse á la flaqueza de los apóstoles , que no tenían aun de él 
toda la idea que debían ; y habiéndoles mas bien como Hijo 
del hombre , que como Hijo de Dios. Lqs apóstoles no acá* 
baban de comprender y concordar nna tristeza tan terrible, 
como la que habian visto poco antes en el Señor, con U 
omnipotencia de su divina naturaleza. 

** El se ofreció en sacrificio porque quiso, y sin abrir su 
'boca. El será conducido como una oveja para ser crucificado. 
Isaías luí, 7. 

^* He aqui en lo qne paró toda la valentía de ios apóstoles 
que 86 ofrecieron á monr con' el Señor. Aquí se vio cumplida 
la profecía de Zacharus xiu , 7, que se halla en el v. 31 
de este mismo capitulo. 

<s Esto fue poco antes de la media noche , porque el galio 
cantó la primera vez, cuando el Señor estaba ya en casa de 



* (sai, MD, 7f— d Thren. nr , W.— * Blare. 



74 



SAH MATIUO. 



58 Petras antem sequebatur eam k longe usque in 
atríum principis "^acerdotum. Et ingressus intro , s&« 
debat cum mmistris, ut videret ünem. 

59 PríDcipesautemsacerdotum, etomneconcilüim 
quaerebant ralsum testimonium contra Jesuní, ut eum 
morti traderent : 

60 Et non invenerunt , cúm multi falsi testes ac- 
cessissent. Novissimé autem venerunt dúo falsi tes- 
tes, ' 

61 Et diierunt : Hic dixít * : Possum destniere 
templum Dei , et post triduum resdtfícare illud. 

62 Et surgens princeps sacerdotum , ait illi: ¿Nihil 
respondes ad ea, qu» isti adversum te testifícantur? 

63 Jesús autem tacebat. Et princeps sacerdotum 
ait illi : Adjuro te per Deum vivum , ut dicas nobis, 
si tu es Chnstus Filius Dei. 

64 Dicit illi Jesús : Tu dizisti. Yerumtamen dico 
Yobis ^f amodo videbitis Filium honünis sedentemSi 
dextris yirtutis Dei, et venientem in nubibus coeli» 

65 Tune princepssacerdptumscidit vestimentasua. 
dicens : Blaspberoavit : ¿quid adbuc egemustestibus? 
ecce nunc audistis blasphemiam : 

66 ¿ Quid vobis videtur? At illi respondentes dixe- 
runt : Reus est mortis. 

67 Tune ^ expuerunt in faciem ejus , et colaphis 
eum cedderunt , alii autem palmas in faciem ejus de- 
derunt, 

68 Dicentes : ¿ Propbetiza nobis , Ghríste, quisest 
qui te percussit? 

69 Petrus*^ vero sedebat foris in atrio, et accessit 
adeum una ancilla, dicens : Et tucumJesuGalilado 
eras. 



58 YPedro le seguia de k|os hasta el palacio * del 
príncipe de los sacerdotes. Y habiendo entrado den- 
tro, se estaba sentado con los sirvientes, para ver 
el fin. 

59 Mas los principes de los sacerdotes *, y todo el 
concilio buscaban algún falso testimonia contra Jesús, 
para entregado á la muerte : 

60 Y no le hallaron, aunque se hablan presentado 
muchos falsos testigos \ Mas por último ^ llegaron 
dos testiffos falsos , 

61 Y dijeron : Este dijo : Puedo destruir el templo 
de Dios , y reedificarlo en tresdlas " : 

62 Y levantándose el príncipe de los sacerdotes, le 
dijo : ¿No respondes nada á ío que estos deponen ' 
contra tí? 

63 Y Jesús callaba. Y el principe de los sacerdotes 
le dijo : Te conjuro por el Dios vivo, que nos digas, 
si tú eres el Cristo el Hijo de Dios. 

64 Jesús le dice : Tú lo has dicho ^. Y aun os digo, 
que veréis desde aquí á poco al Hijo del hombre sen- 
tado á la derecha de la virtud de Dios, y venir en las 
nubes del cielo. 

65 Entonces el príncipe de los sacerdotes rasgó sus 
vestiduras , y dijo : Ha Blasfemado ; ¿qué necesidad 
tenemos ya de testigos? He aquí ahora acabáis de oir 
la blasfemia * : 

'66 ¿Qué os parece? Y ellos respondiendo dyenm: 
Reo es de muerte. 

67 Entonces le escupieron en la cara, y le maltra* 
taron á puñadas, y otros le dieron bofetadlis * en el 
rostro, 

68 Diciendo : Adivínanos , Cristo , ¿ quién es el que 
te ha herido ? 

69 Pedro entretanto estaba sentado fuera en el 
atrio , y se llegó á él una criada , diciendo : Tú tam- 
bién estabas con Jesús el galileo. 



Caiphág. Este había comprado á Herodes por unt ffrande 
suma de dinero el pontificado de aquel año. S. Gerónimo. 
Por la narración mas estensa qué se halla eo San Juan al 
Cap. XVIII , 13. se conoce por lo claro , que ]le?aron á Jesús 
primero á casa ae Anas, sueg^ro de Caipbás, y en seguida á 
casa de Caiphás. Sto. Thomas dice, que ambos á dos se 
juntaron en el palacio de Anas. 

' San Pedro huyó primero como los otros; pero volviendo 
un poco sobre si, v acordándose sin duda de sus protestas, 
avergonzado volvió pasos atrás, y comenzó á segair á Jesús, 
bien que de tejos, como afirman los evangelistas, y perqué 
su corazón , dice S. Gerónimo, se iba apartando de su Maes- 
tro, estando ya muy cerca de negarle. Mas fuese por efecto 
de alguna centellita de amor, que ardia todavía en su cora- 
zón j o por curiosidad de ver eJ paradero de toda esta escena, 
tuvo valor para seguirle, para entrar en el mismo palacio de 
Caiphás, y aun para estarse allí muy de asiento. 

< Algunos pretenden que fue Caiphás el que le preguntó 
también acerca de sus discípulos y doctrina , como se lee en 
S. Juan rvfii, i9 y sig. Véase la nota á este lugar. El Griego: 
*aX oí ir^o^vrfpci , y los ancianos Ó senadores. 

' Aquí se verificó lo del Psalmo lxiii, 7. Serutati sunt 
iniquiiates; defecentfU scrutantes seruiinio. Y le del 
Psalmo XXVI : ínsurrexerunt in me testes iniqni^ et 
mentita est iniquitas sibi. 

* MS. A la postremeria. 

^ Está mas determinada esta espresion en el testo griego 
que dice : »al 9ia vptSv iS/m/wv, et per tres dies. Jesucristo 
hablando de su propio cuerpo , á quien llamaba templo, 
después de haber dicho á los Judíos: Destruid este templOj 
anadió: Y yo lo restableceré : ó según la fuerza del Testo 
Sagrado, yo lo levantaré^ ó también yo lo resucitaré. Mas 
los Jodios alteraron las palabras, y apUcándolas á su templo 
material , declararon que habia dicho , gue en tres dias lo 
volveria á fabricar. De este modo , añadiendo y mudando- 
alguna cosa, procAiraban dar algún color de verdad v de jus- 
ticia á la injusta acusación que formaban contra el Salvador. 
S. Gerónimo , el Cbrtsóstomo y Sto. Thomas. 

^ MS. ¿Testemunnan centra ti f 

7 T6 lo dijiste i Quiere decir, como lo esplict S. Maioos 



XIV , 63. Yo soy , el que tú dices. Pero ya que no me creéis, 
cuando os declaro que yo soy el Cristo, por el estado hu- 
milde y despreciabOs en que me veis: esto no obstante, os 
digo ciertamente, que seréis algún día convencidos de esta 
verdad, cuando sentado en el trono de mi gloría y sobre las 
nubes del cielo , vendré á jaxgar á tqdo el mundo. Les dice, 
que esto será bien pronto , porque mil anos para Dios son 
como el día de ayer, qae pasó. Aunque el S^or no bahía 
dado reapuesta á otras preguntas impertinentes, 9. 82, al 
oir estas palabras, responde sin balancear, como fiel obser- 
vador de la ley de Bios , porque esta ordenaba á todo ísrae- 
lista , declarar sinceramente la verdad , cuando fuese reque- 
rido ^or el magistrado de parte de Dios. Vóase el LevU. v. i. 
Aunque Caiphás fuese intruso, esto no obstante ocupaba el 
lugar de sumo sacerdote, y de primer magistrado de la 
nación. 

*Los Judíos, como dice S. Gerónimo, acostumbraban 
rasgar sus vestiduras en señal deuamn dolor, y también para 
manifestar el horror que les cansaba el oir una blasfemia. Y 
esto fue le que hizo Caiphás, faltando en ello á lo que pro- 
hibía espresamente la ley de Moysés al Sumo Sacaifote, 
LevH. xzi , 10. Pero aunque con estaa demostraciones este- 
riores dio á entender una grande indignación y pena . esto 
no obstante manifestó bien en las siguientes palabras el con- 
tento que recibía por haber sacado por último de la boca del 
Seüor una confesión , por la cual según su opinión podía de- 
clarar que moreda la muerte. 

* Se vio entonces, come los Sacerdotes del Dios vivo cu- 
brieron de salivas aquel rostro adorable , que será algún día 
el terror de todo el universo : aquel rostro , que apareció i 
los apóstoles tan brillante cemoel sol eo el día de su trans- 
figuración : se vio , cómo unos viles siervos y soldados des- 
cargaban bofetadas sobre el sagrado rostro del supremo Se- 
ñor de los hombres y de los ángeles: se vtó en fin, come 
todo lo ooe habia mas grande y respetable en el ministerio 
de la religión y en el gobierno del Estado; estaba eonfuodido 
y mezclado con el pueblo mas bajo para conspirar á una , y 
animados del mismo furor tratar con ios mas horribles des- 
precios á aquel de quien solo habían recibido beoefieios. Y 
por cuanto el Salvador habia declarado, que él era el Cristo, 



• Joan.ü,19.— i>'Sapr.xvi,27. 1 Ttaessal. iv, t5.RoflMU.xiv, 10.— <*' Isai.!., S.Narcxiv, 05.^4 Las. uui,S5. ioaa. xvot, 17 



CAflTUiO XXTII. 



75 



70 At Uk negatít coram omnilras, dioens : Nescio 
quid dicis. 

7i Ejteunte autem illo januam, vidit eumalia aR* 
ciila » et ait his , qui erant ibi : Et hic erat cum Jesu 
Nazareno. 

72 Et iterum negavit cum juramento : Quia non 
aoTÍ liooiinem. 

73 Et post pusillum accesserunt qui stabant, etdi- 
xerunt Petro: Veré et tu ex illis es, nam et logúela tua 
aianifestum te facit. 

74 Tune CQBpit detestan , et jurare quia non novifr- 
set lipminem. Et continuó gallus cantavit. 

75 Et recordatus est Petrus verbi Jesu , quod dize- 
rat : Priúsqu&m gallus cantet, ter me negabis. Et 
egressus foras , flevit amare. 



70 Mas él lo negó delanto de todos, didendo : No 
sé lo que dices. 

71 \ saliendo él á la puerta, le vio otra criada, y 
dijo á los que estaban aUí : Este estaba también con 
Jesús Nazareno ^ 

72 Y negó olea vez con juramento, diciendo : No 
conozco tal hombre. 

73 Y de allí á un poco se acercaron los que estaban 
allí, * y dijeron á Pearo: Seguramente tú también eres 
de ellos : porque aun tu habla teda bien á conocer. 

74 Entonces comenzó á hacer imprecaciones , y á 
jurar que no conocía á tal hombre. V cantó luego el 
gallo. 

75 Y Pedro se acordó de la palabra , que le había 
dicho Jesús: Antes que cante el gallo, me negarás 
tres veces. Y habiendo salido fuera, lloró amargi- 
meiite '* 



Capitula XXVII. 

Arrcpentiniteiitoy desesperación de Jndns. El Seflor es presentado á Pilato. El pueblo pide la libertad de Barrabás, y ia muerte de Jesa- 
cnsto. Pilato le condena contra el testimonio de su propia conciencia; t el pueblo toma sobre si j sobre toda su posteridad, la culpa de 
aquella sentencia. Después de haber sido azotado el Señor y sentenciado ú muerte» le toman los soldados y le escarnecen en diversas 
maneras, le cruciflcan entre dos ladrones, v reparten sus ropas, y aun en la cruz le llenan de oprobios. En su muerte se obscurece ei 
sol, resucitan los muertos, etc. Joseph de Arlmathea le baja de la cruz, y le da honrosa sepultura. 



i Mane autem facto, consilium inierunt orones 
principes sacerdotum, et séniores populi adyersús Je- 
sum , ut eum morti traderent. 

2 Et'vinctum adduxerunt eum, et tradiderunt 
Poatio Pilato pncsidi. 

3 Tune videns Judas, qui eum tradidit, qudd dam> 
natus esset {MBoitentiA ductus , retulit tri^ta argén- 
teos principibtts sacerdotum , et senioríbus , 

4 Dicens : Peccavi , tradens sano^iiuem justum: At 
ilii dixerunt : ¿ Quid ad nos? tu viderís. 

5 Et projectis argentéis in templo, recessit », et 
ahiens laqueo se suspendit. 

6 Príncipes autem sacerdotum, acceptis argentéis, 
dixerunt : Non licet eos mittere in corbonam , quia 
pretium sanguinis est. 



1 Y venida la mañana, todos los príncipes de los 
sacerdotes , y los ancianos del pueblo entraron en con- 
sto contra Jesús, para entregarle á la muerte. 

2 Y lo llevaron atado, y lo entregaron al presidente 
Poncio Pilato *. 

3 Entonces Judas '^, que le habla entregado , cuan* 
do vio que había sido condenado , movido de arrq)en- 
timiento , volvió las treinta monedas de plata a los 
principes de los sacerdotes , y á los ancianos, 

4 Diciendo : He pecado , entre^ndo la sangre ino- 
cente. Mas ellos dijeron ¿Qué nos importa á nosotros? 
viéraslo tú. 

5 Y arrojando las monedas de plata en el templo, 
se retiró , y fue, y se ahorcó con un lazo. 

6 Y los príncipes de los sacerdotes tomando las 
monedas de plata , dijeron : No es licito meterlas en 
el tesoro, porque es precio de sangre <^. 



y por consiguiente aquel Profeta por escelencia, que el Se- 
óor co otro tiempo habia prometido Jevanlar en medio de su 
pueblo, para que escuchasen su voz: Deuter. xvii, i5, 18, 
le insultaron por este doble motivo; y vendándole los ojos, 
á cada golpe que le daban, le decian: Cristo , adivinónos, 
¿quién es el que le ha herido? 

1 Esta criada fue la que asistía á la puerta , y habia in- 
tioducido á Pedro y viéudole á la lumbre, Je preguntó como 
de paso , se^^un consta de S. Locas : ¿Por ventura tú tam^ 
bien eres de los discípulos de este hombre? Lo que des- 
pués confirmó y diio , como parece de S. Matheo y S. Marcos: 
Tú también estabas con Jesús el Galileo. Pedro neeó prl^ 
nferamente , y dijo que no le conocía, y luego se salió del 
atrio , mas no de la casa. 

s Otros de los que allí estaban, y uno de ellos pariente 
de Maleo, conocieron que Pedro era galileo ; porgue la lengua 
de esta provincia tenia muchas palabras propias del idioma 
samaritano y Fyríaco» la^ cuales eran disonantes al oido de los 
Jerosolimitanos. Esto mismo se esperímeota en casi todas las 
provincias de un reino, en que aunque todos hablen un idio- 
ma común , cada una tiene ó pronunciación diferente , ó 
idiotismos peculiares. 

' Sak Locas dice Cap. xxxiii , 61 , que el Señor volvió 
la cara para mirar ¿ Pedro. Esta mirada del Seuor le atra- 
vesó el corazón . y le hizo conocer el abismo en que habia 
caído. Por lo cual tocado de una particular gracia suya, salió 
fuera y lloró su pecado amargamente. S. Agdstin. 

* MS. A pilato el merino, Poncio Pilato no era propia- 
mente sino un procurador de Judea . Así llamaban los Romanos 
á los que estañan encargados de recoger Jas rentas del im- 
perio. Dio Cassids, Lib. luí. Tácito, Anual. Lib, xt. Los 
que eran enviados á provincias grandes gobernadas por un 
presidente, solamente tenian la superintendencia de las 

« larc. XT, Í9. Loe. xxn!, i. Joan, xvni, M.—b Actor, i, 18. 



rentas; pero cuando las provincias eran pequeñas, ejeiciaB 
también ia autoridad de gobernadores, y de esta clase era 
Pilato. Los Romanos habían quitado á los Judíos Ja potestad 
de condenar á algún reo á pena capital : y por esta raion, 
aunque Caiphás declaró á Jesucristo reo de muerte, no dio 
contra él la sentencia , sino que lo remitió al gobernador de 
la provincia. 

s Judas , viendo que el furor de los J'idíos después de ha- 
berle declarado reo de muerte, no defcansaria nasta verle 
eraeifieado, abrió los ojos para conocer y condenar su delito. 
Mas este arrepentimiento fue estériJ ó inútil , y asi añadiendo 
otro nuevo y mayor pecado de desesperación , se ahorcó. No 
consta si ia iofelix muerte de este miserable fue antes ó des- 
púas de la muerte de Jesucristo. Es opinión común , que e) 
desdichado discípulo ató el iaio con que se ahorcó de un ár- 
bol; y aun el poeU Juvenco determina en particular la hi- 
guera : ficus de vértice. S. Leoji. Suele el demonio después 
de haber cegado á muchos para que se precipiten en las 
mayores abominaciones y delitos , abrirles por último los 
ojos, para que considerando la atrocidad de sos maldades, 
y oprimidos de su peso, caigan en desesperación, y por esta 
en el infierno. 

^ Corbona ó como llama S. Marcos vii, S. Corban, es 
palabra hebrea « que significa ofrenda hecha á Dios, ó á su 
templo, del verbo karab ó Jterib^ presentar, ofrecer: y así 
quiere decir tesoro sagrado. S. Gbsó.mimo. Los principes de 
los Sacerdotes , hipócritas como siempre , después de haberse 
tragado un camello, hicieron eicrúpulo de pasar un mo»- 
quito \ j asi fundados en algunas tradiciones de sus anti^os, 
no quisieron poner de nuevo en el tesoro oomnn aquel dmeio 
que habia sido precio de ia sangre de Jesucristo; sino que 
teniéndolo por profano» le aplicaron á beneficio de los pe* 
bres y per^rinos. 



76 



SATI MATBEa. 



7 ConsUio aatem inho, emenmt ex illis agrum íi- 
guli y in sepulturam peregríaorum. 

8 Proptor ' hoc yocatus est a^ert lile, Haceldanm, 
hoc est, ager sanguinis, usque in hodiernum diem. 

9 Tune impletum est quod dictum est per Jei-e- 
m¡am prophetam , dicentem ^ : Et acceperant trigtn- 
ta argénteos pretium appretiati , quem appretiaverunt 
» fili» Israel: 

10 Et dederunt eos in agrom flguli, sicut constituit 
mihi Dominus. 

41 Jesús autem stetitante praesidem ^ : et interrot 
gavit eum praeses, d¡cens<* : ¿Tu es rex Judaeorum? 
Dicit illi Jesos : Tu dicis. 

12 Et cüm accusaretur á príncipibus sacerdotum, 
et seDuníbus, nihii respondit. 

13 Tune dicit illi Pilatus : ¿ Non audis quanta ad*» 
versúm te dicunt testimonia? 

14 Et non respondit ei ad uUum verbum, ítaut 
miraretur praeses vehementer. 

15 Per diem autem solemnem consueverat praeses 
populo dimitiere unum vinctum, (¡uem voluissent. 

16 Habebat autem tuno yinctum insignem, quidi- 
cebatur Barabbas. 

17 Ck)ngregatis ergo illis, dixit Pilatus: ¿Quem 
Tultis dimittam Yobis? ¿fiarabbam, an Jesum, qui 
diciturCliristus? 

18 Sciebat enim quod per invidiam tradidissent 
eum. 

19 Sedente autem illo pro tribunal!, misit ad eum 
uxor ejus, dicens: Nihil tibi, et justo illi. Multa enim 
passa sum bodie per visum propter eum. 

20 Principes* autem sacerdotum, et séniores per- 
snaserunt popuUs ut peterent Barabbam , Jesum vero 
perderent. 

21 Respondens autem {¡raeses, ait illis : ¿Quem 
vultis Tobis de duobus dioátti? At illi dixenuit : Ba- 
rabbam. 

22 Dicit illis Pilatus : ¿Quid igítur faciamde Jesu, 
quidicitur Ghristus? 

23 Dicunt omnes : Crucifi^tur. Ait illis praBses : 
¿Quid enim mali fecit? At illi magis clamaban t, di- 
centes : Grucifigatur. 



7 Y habiendo deliberado sobre ello, compraron con 
ellas el campo de un alfarero ^ , para sepultura ^ de los» 
eitranjeros. 

8 Por lo cual fue llamado aquel campo , HaoeJda- 
ma ' , esto es , campo de sangre , hasta el día de hoy. 

9 Entonces se cumplió lo que fue dicho por Jere- 
mías el profeta , que dijo * : Y tomaron ias treinta 
monedas de plata , precio del apreciado, al cual apre- 
ciaron de los hijos de Israel *. 

10 Y les dieron por el <;ampo del alfarero , asi co- 
mo me lo ordenó el Señor. 

1 1 Y Jesiis fue presentado ante el presidente : y le 
presunto el presidente, y dijo : ¿ Eres tú el rey de los 
Judios ? Jesús le dice : Tú lo dices. 

12 Y como le acusasen los príncipes de los sacer- 
dotes, y los ancianos , nada respondió. 

13 Entonces le dicePilato : ¿No oyes cuantos tes- 
timonios dicen contra ti ? 

14 Y- no le respondió á palabra alguna, de modo 
que se maravilló el presidente en gran manera. 

15 Por el dia solemne ' acostumbraba el presiden- 
te entregar libre al pueblo un preso , el que querían. 

16 Y á la saz9n tenia un preso muy famoso, que 
se llamaba Barrabás. 

17 Y habiéndose ellos juntado , les dijo Pilato : ¿A 
quién queréis que os entregue libre ^ ¿á Barrabás, ó 
por ventura á Jesús, que es llamado el Cristo '? 

18 Pues sabia que por envidia lo habian entre» 
gado. 

19 Y estando él sentado en su tribunal , le envió á 
decir su mujer : Nada ten§[as tú con aquel justo. Por- 

2ue muchas cosas he padecido hoy en visión por causa 
e él «. 

20 Mas los príncipes de los sacerdotes, y los ancia- 
nos persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y 
que Iiiciese morir á Jesús. 

21 Y el presidente le respondió, y dijo : ¿A cuál 
de los dos queréis que os entregue libre? Y dijeron 
ellos : A Barrabás. 

22 Pilato les dice : ¿Pues qué haré de Jesús, que 
es llamada el Cristo? 

23 Dicen todos : Sea crucificado. El presidente les 
dice : ¿Pues qué mal ha hecho? Y ellos levantaban 
mas el grito, diciendo : Sea crucificado. 



«Qoeperteneda á ud ollero 6 en doade hacía sus ollas y 
vasijas <16 tierra. 

s MS. Para cimiterio. De los que no pertenecían al pueblo 
de Dios, de los cuales los Judíos qoeriaa estar separados aua 
después de la muerte. 

s La voz haceldama es siriaca , del hebreo dan, ó mas 
bien del chaideo dama^ sangre. Fue tan señalado este campo 
que desde aguel tiempo no fue conocido por otro nombre, 
permitiéndoio asi Dios, para que rueee una prueba y un 
monumento eterno déla injusticia délos Judios. 

* Parte de esta profieeíasehallaen Jeremías xxxir, 7,8,9, 
y parte en Zacharus xi, i3, i3. La compra del eampo 
está en Jeremías , y el precio do la$ treinta moneda» se lee 
en Zacharias; y S. Matrbo añade las últimas palabra» del 
aprecio de los hijeo de Israel, David IQmcbi en el prefiício 
á Jeremías dice, que Jeremías antiguamente ocupaba el pri- 
mer lugar en el libro de los profetas; y de aqui la mención, 
que de él hace S. Matheo xvi , 14 , mas bien que de loa otros 
profetu, parece ser porque era el primero, cuyo nómbrese 
leía en dicho libro. Y lo mismo debe entenderse aauf , esto 
es, que cita eflibro de los profetas, nombrando á Jeremías. 
A este modo d^o también el Salvador, Lucas xxiv, 44: Se 
ha de cumplir todo lo que hay escrito acerca de mi en la 
ley , en los profetas y en los salmos; esto es , en los libros 
de loa escritores sagrados, en loe cuales tenia el primer lugar 
«1 de loa Mimos. S. Agustín. 

B Puede también trasladarse: que pusieron en precio los 
h^de Israel, El testo griego: ¿«d wiv icoaiíA, en donde 
se puede suplir oí S^rcc, los israelitas, los sumos Sacerdo- 
tes , etc., dando por la vida de un verdadero israelita el mismo 



precio , que se daba según la ley. Éxodo xxi, 32, por el 
rescate de la de un esclavo. 

a De la Pascua. Costumbre introducida por los Judíos, en 
memoria de haber sido librados por Dios oe la esclavitud de 
EíJPto, y Que conserraron ^ según se ve en este lugar , los 
Romanos señores de la provincia. 

f Cansa verdaderamente asombro, que acostumbrando 
pedir los Judios en esta fiesta solemne de Pascua la libertad 
y absolución de un reo , fuese Pilato el que pidió por el Justo 
oe los justos, y no pudo conseguir su libertad. S. Chrtsóst. 
Püato, aue conocía la inocencia del Señor, y que deseaba 
sacarle ae las manos de los Judíos, escoció espresamcnte á 
Barrabás para ponerle en comparación del Salvador , no du- 
dando que el pueblo, á quien Jesús había colmado de bene- 
ficios, le preferiría á un ladrón, asesino y sedicioso. Mas se 
engañó ; porque ei pueblo instigado por tos principes de los 
Sacerdotes, y por sus ancianos ó magistrados, pidió la li- 
bertad del facineroso, y condenó á ser cruciticado al jiue era 
la misma inocencia. ¡Oh cuantas veces hacemos ios cristianos- 
el mismo cambio que hicieron Jos Judíos! 

* El autor de la carta ad Philip, n, 4, atribuida i San 
Ignacio , obispo de Antiochía, y algunos otros autores han 
creído , que fhe el demonio el que envió este sueño á la mu- 
jer de Pilato , con el fin de estorbar, cuanto le era posible, 
la muerte de Jesucristo. Porque comenzando á reconocer la 
divinidad del Señor, y á penetrarlos misterios de su muerte, 
conocía muy bien los grandes eflectos , que produciría á favor 
de los hombrea. Pero todos loa otros Padres han creído, que 
fue un sueño enviado por Dios, para justificar en el concepto 
del pre>ídente á aquel, que loa Judios querían que él mismo 
condenase. 



VfU 



■Actor. I, 19.-* Zacbar. xi, 11-J* Marc. xv, X^i U<« Ha,35. Jflajuxvw, 33.— • Mare. xv, X\, L«f.,»niiJ8. 
rU| 40. Actor. 0j.i4r '^ -' 



24 Videos autem PUatos qm nihü proficeret , sed 
magís tumnltiis fierat; acceptá aquá , Tavitmanns co* 
ram populo, dicens : Innocens ego sum h sanguine 
justi bajus : tos TÍderítis. 

25 Et respoodens unWersus populus, dixit : San- 
guis ejus super nos, et super fibos nostros. 

26 Tune diniisit illis Bar abham : Jesum autem fia- 
gellatum tradiáit eis ut erucifíg^etim 

27 Tune milites pnesidfe soscipientes Jesum in 
pnetorium *■ , otmgregaTerunt ad emn uniTersam co- 
nortem : 

28 Et exuentes einn , chlámydem eoccineam eir- 
eunodederuntei, 

29 Et plectentes coronara de sphtfs ^ , posuermit 
süper capot ejus , et arandínem in dextera ejus. Et 

S¡enu flexo ante eom, illudebant ei , dicentes: Ave rex 
udttorum. 

30 £t expuentes in eum , acceperunt arondinem, 
et percutiebant caput ejus. 

31 Si pK)stquam illuserunt ei , exuerunt eum chía- 
myde, et induerunteum vestimentis ejus, et duxe* 
runt eum ut crucifigerent. 

32 Ezeuntes " autem inyenerunt bominem Gyre** 
n»um, nomine Siraonem : hunc angariayerunt ut 
tojleret crucem ejus. 

^ Et ^ venerunt in locum , qui dicRm* Golgotha, 
quod est Calvan» locus. 

34 Et dederont ei vinum iribire eum felle mistum. 
Et eum guslasset, noluit bibere. 



*xxtii« 77 

24 Y viendo Pliató que nada adelantaba*, sino que 
crecia mas el alboroto; tomando agua, sé lavó las 
manos delante del pueblo , diciendo : Inocente soy "¡q 
de la sangre de ^ste iusto : allá os fo veáis vosotros K 

25 Y respondiendo todo ¡el pueblo, dijo: Sobre 
nosotros , y sobre nuestros hijo^ * sea áu sangre. 

26 Entonces les soltó á Barrabás : y después d^ 
haber hecho áEOtar á Jesús * , se lo entregó para qa& 
lo crucificasen. 

27 Entonces los soldados del presidente tomando á 
Jesús para Hevarle al pretorio *, hideron formar alri^ 
dedor de él toda la cohorte*: ¿^ 

28 Y desnudándde, le vistiet'on un manto de 
grana % 

29 Y tejiendo una corona ' de espinas , se la pusie- 
ron sobre la cabera , y una cana en su mano derecha. 
Y doblando ante él lá rodilla , le escamacian, dicien- 
do : Dios te salv^ , rey de los Judíos •. 

30 Y escupiéndole tomaron una cafia , y le herhm 
en la cabeza. 

3! Y después que lo escaimederon , le desnudaron 
del manto , y le vistieron sus ropas , y lo llevaron á 
crucificar. 

32 Y al salir fuera, hallaron un hombre de €yrene, 
por nombre Simón : á este obligaron á que cargase 
con la cruz de Jesús *•. 

33 Y vinieron á un lugar, llamado Gólgotha ", esto 
es , lugar de la Calavera. ' 

34 Y le dieron á beber vino "mezclado con hfel. Y 
habiéndolo probado , no lo quiso beber. 



* MS. Qué nol tenia pro ninguno. 
s Maadaba Dios en el Deuter. xxi, 6 , qae cuando se en- 
contrase el cuerpo de un hembra nuerto, sin haberse dea- 
cubierto el maiador, se lavasen todas lasnaoosen testimoDío 
de su inocencia. Pilato 6 conformándose con eaka práctica de 
los Judíos, ó porque esta costumbre fuese también común á 
las otsas naciones, creyó que con esta ceremonia esteriorde 
lavarse las manos, podía condenar sin ningún remordimiento 
al que reconocía y publicaba inocente, solamente por satis- 
facer á los Judíos. Alas no es el agua la que purifica el coraion: 
y el delito que se contrae por un consentiraifinto iniusto del 
alma, no se limpia con una esterior ablución def cuerpo. 
S. Lsotf. 

> ¡Terrible imprecación! Su funesto efecto ha sido, es y 

será siempre bien visible. El estado á que fue reducida la 

nación de los Judíos, llegando á ser el oprobio de todos ios 

pueblos , ha sido el cumplimiento de esta maldición, que 

pronunciaron contra sí; y este mismo cumplimiento debepa 

abrirles al presente los ojos, para que vieaen una luz que 

podia disipar las tinieblas de muerte, en oue vduntaría y 

pertinazmente se hallan sepultados. Nuestro lo vcnco espreaa 

al vivo esta horrible imprecación : 

. Hoc magis inclamant : Nos , nos crúor isle sequatur* 

Et genus in nosírum scelus h»o et culpa redtmikt, 

^ Los Romanos acostumbraban hacer azotar á ios que 

condenaban á ser crucificados, antes de ponerlos en la eroz. 

S. GcRÓ.viMo. Pero por el fivanaelío de S. Jdaii zix , se ve, 

que Pilato había hecho azotar á Jesús con el designio de sua- 

viur el corazón de sus enemigos, crerendo que movidos de 

compasión, y satisfecho su furor, desístiiian de pedir so 

muerte. Pero fue encender mas la sed que tenían de verle 

crucificado. Y así, como perros rabiosos gritaban cada vez 

mas, hasta que vieron cumplidos sus deseos. S. Matbeo no 

«gue aquí el orden preciso del tiempo en la narración de 

tcuas estas circunstancias. S. Acostuc. 

^ El pretorio era la sala, en que el gobernador daba au- 
diencia, V oía en justicia. 

^ La cohorte, esto es , los soldados romanos que la com- 
ponían , y era de seiscientos veinte y cinco , cuando estaba 
completa. 

' Clamys , en latín paiudamsntum, significa propiamente 
un manto , que usaban los reyes, y también los generalas 
del e{ército. 

' (a corona en su origen fue símbolo del sol. Los reyes 
se la apropiaron después. Con esto parece que quisieEotf a^g- 
nifiear, que ellos eran para sus puebloa lo que el sol pata 



el universo. Asimismo tomaron el cetro, emblema de la au- 
toridad real , é ejemplo de los pastores , cuyo nombre Igual- 
mente se aplicaron , fíomer. ¡liad, Ltb. i\ , pues estos usan 
del cayado , para conducir y defender i sus ganados. 

B Como los Judíos le habían acusado , de que había querido 
usurpar el reino , ios soidsdos le llenaron de ultrajes , tra- 
tándole como á rey de burlas y con el mayor desprecio. 

<> San Juan dice espresamente Cap. zix, i 7, que Jesús 
salió cargado con la cruz. Debe entenderse de Ja casa del go- 
bernador, y que la W^yb por toda la ciudad hasta salir de 
eUa. Pero allí sgonado de su peso . y sin aliento por la mu- 
cha sangre que había derramado, le faltaron las fuerzas para 
continuar llevándola basta el lugar mismo del suplicio. 

Sus enemigos, viéndole en aquel estado , temiendo que se 
les moriría antes de llegar, y que no tendrian la satisfacción 
de verle crucificado, obligaron á cargar con la cruz de Jesu- 
cristo i un hombre oue encontraron al salir de la ciudad. Era 
este natural ú orinnao de la provincia de Cyrene en África, 
y se llamaba Simón. S. Agostin cree, que Simón llevé solo 
la cruz desde este sitio , como el Sefior la había traído hasta 
alli desde la casa de Pilato. Otros creen que solamente ayudó 
á Jesús á llevarla. El verbo Ja tino alicario viene del grieigo 
^^fo^vtip , que es alquilar ú obligar por fuerza á alguno 
para algún traibajo ó servicio del público. 

ii Gólgotha: se llamaba asi este monte vecino á Jerusalóm, 
ó por su figura redonda á manera de cabeza, por la cual, 
aun en nuestros escritos y autores antiguos se llamaban ca- 
betes las cimas de los montes y los collados pequeños y 
redondos , y se deriva de una palabra syria ó chaidea , que 
los Hebreos corrompiéndola, prononciabaa^^o/^, y sig- 
aifiea cabeza , ó s^fun S. GBRÓiiiao , por las muchas cala- 
veras ó cráneos, que aJtfi había ide los que eran ajusticiados, 
siendo aquel monte el lugar destinado para ello. Muchos 
Padres, como son OnicBíias, S. AnunAtio^ S. Aimaosio, 
S. Basilio , S» Epipbaiuo , S. Jbam CHBTaóSTOHo y otros, 
apoyados en una antiraa tradición , sienten que se llamó así 
por haberse encontrado en él la calavera de Adam, que fue 
enterrado allí por particoiar disposición del Señor : y que el 
aegnndo Adam eligió jpara sufrir la. muerte , y rescatar a to^o 
el género humano , el lugar mismo en donde reposaba el pri- 
mero , que había sido el principio de la muerte de todos los 
hombres. Y aunque S. Gerónum) desecha esta tradición, noe 
debe bastar la autoridad de tantos y tan graves Padres, 
paia no dejar de referirla. 

<s Sax Mahoos dice :irinum fnyrrJhaitm , vino eooLnirra, 
Era costumbre dar á los que iban á suíris el último sojAcío. 



• Kats. xv; 16. Psala. xzt,l7.*-J^ Je».»!,^, 1.-^ Haite.^j 11. Ucxxtíi, 19.^ Hár^. xf . V. Lúe. txúi, 98L 

4** 



78 



^▲ll• HAtim»4 



35 Postquamaut^mcracifíxeronteuro, diviserunt 
vestirocnU ejus , sortem milteules : ut impleretur 
quod clieUim cst per propliutam dicentcm * : Divise- 
riuit sibi vestlmeota mea , et super vestem mean) mi- 
serunt sortem, 

36 Et sedentes scrvahaot eum. 

37 Etimposuerunt super caputejus causam ipsius 
scriptara : Hio est Jksls rex Jud^orlm. 

38 Tune crucifíxi sunt cum eo dúo lalrones : unus 
a dextris , et unus k sinistris. 

39 PraBtereuntes áuteni blasphemabant eum mo* 
ventes capita sua , 

40 Et dioentes *> : Yali qui destruís templum Dei, 
et in triduo ¡lludreaediQcas, salva temetipsum: si Fi- 
lius Dei es , descende de cruce. 

41 Similiter et principes sacerdotum illudentescum 
scribis ,et senioribus, dicebant : 

42 Alios salvos fecit , seipsum non potest salvum 
üqicere'' : si rey Israel est, descendat nunc de cruce, 
et credimus ei : 

43 Confídit <* in Deo : Uberet nunc , si vult eum : 
dixlt enim : Quía Filius Deisum. 

44 Idípsüm autem et latrones , qui cniciíixi erant 
cum eo » , improp^rabant ei. 

45 A sexta autem bora tenebra^ íactaB sunt super 
universam terrara usque ad lioram nonom. 

46 Et circahoram nonamckiraavit Jesús voce mag- 
na , dicena ® : ¿ Eli, Eli, lamma sabacthani ? ¿ lioc 
est : Deus meus, Deus meus, ut quid dereliquisti 
me? 

47 Quidam autem illic stantcs, etaudientes, dice- 
bant : Eiiam .vocat iste. 

48 Et continuó currens unus ex eis acceptam spon- 
giam imple vit aceto, et iroposuit arundini , et dabat 
ei bibere. 

49 Csteri vero dícdbant : Sine, videamus an ve- 
niat Elias liberans eum. 

50 Jesús autem iterumelamans voce magna, emisit 
spiritum. 



35 Y después que lo hubieron cmeificado, re^^ar- 
t;eron sus vestiduras , ediando suertes : para que se 
C4impliese lo. que fue diclio por el Profeta, que dice: 
Se repartieron mis vestiduras, y sobre mi túmca echa- 
ion suerte ^ 

36 Y sentados le hacían la ffuardia. 

37 Y puúeron sobre su cabeza su causa escrita: 
Este es Jesús el Rkt de vos Judíos. 

38 Entonces crucificaron dos ladrones con él : uno 
á la derecha, y otro á la ixqaierda^. 

39 Y los que pasaban lo blasfemaban moviendo aus 
cabezas , 

40 Y diciendo: Ha, tú el que destruyes el templo 
de Dios , y lo reedificas en tres días , sálvate á ti mis- 
mo : si eres Hija de Dios, desciende de la cruz» 

4 1 Asimismo insultándole también ios príncipes de 
los sacerdotes con los escribas , y ancianos ' , decían: 

42 A otros salvó , v á sí mismo no puede salvar: 
si es el rey de Israel, aescienda ahora de la cruz, y le 
creemos * : 

43 Confió ^ en Dios : líbrelo ahora , si le ama : pues 
dijo ® : Hijo soy de Dios. 

44 Y los ladrones que estaban crucificados con él, 
le improperaban ^. 

45 Mas desde la hora de sexta hubo tinieblas sobre 
toda la tierra ^ hasta la hora de nona. 

46 Y cerca de la hora de nona clamó Jesús con 
grande voz, diciendo : Eli , Eli, lamiia :saiiact0A2«i? 
esto es : Dios mío , Dios mío, ¿ por qué me has de- 
samparado •? 

47 Algunos pues de los que allí estaban , cuando 
esto oyeron , decían : A Elias llama este *^. 

48 V luego corriendo uno de ellos , tomó una es- 
ponja , y la empapó en vmagre , y la puso sobre una 
caña , y le daba á beber. 

49 Y los otros decian: Dejad, veamos si viene 
Elias á librarlo. 

50 Mas Jesús clamando segunda vez con grande 
voz , entregó ** el espíritu. 



para confortarlos (á manera de lo que se practica hoy día 
entre nosotfos), vino ^oeroso, qaetal vez esto stgninca 
ftguradamente el adjetivo myrrhatum . ó mezclado efectiva- 
mente con mirra, como usaban por re^Io los antiguos. Y 
para guardar aijueilos crueles verdugos esta costumbre con 
Jesucristo, pero con desprecio y nuevo tormento, en vez de 
mirra lo mezclarou con hiél, como dice S. Matheo; lo que 
S. Maucos llama myrrhalum , porque se dio en lugar de 
mirra. Véase Barovio. El Griego le llama vinagre , como qae 
con la hiél te corrompió, é hizo tan desabrido ó mas que él. 
4 Los soldados dividieron ea cuatro partes las ropas este- 
riores del Señor , y ha sortearon entre si ; jr del mismo modo 
sortearon la tánica que era fin costura, teiida toda de arriba 
abajo. Circunstancia que con particalaridad había profeti- 
zado el rey David Ptatmo xxi, 19, diciendo: DivUerunt 
*fW, etc. Partiéronse , efe. 

* La conversión de uno de ellos fue el primer fruto de k 
preciosísima sangre del Saivador. 

s El Griego: »al fapunuuf, y phariseos, 

* El Griego: mí vumwrofur ^ y le creeremos. 
s El Griego : Ti-jcotSw, eñ pretéiiio perfecto : y por tanto 

lo es también sin duda el latino confidit , confió 6 ha con' 
iado 

• « Puesto que se gloriaba de ser ei Hijo de Dios. 

7^SATf Matheo osa agui de una espresion figurada , po- 
niendo el plural por ei singular. Pues S. Locas dice espresa- 
mente que fue uno solo , el que Je empezó i zaherir ; y en 
otro lugar escribe, que los soldados le presentaron vinagre, 
habiendo sido uno solo, como consta de los otros evange- 

- listas. S. JoAü CnitTsósTOiio con algunos otros Padres creyó 
que al principio le earraroa de injurias los dos ladrones; 
mas que ei uno le adoro después como á Dios, mientras que 
el otro le blasfemaba ; y que esto lo permitió asi el Sefior 
para dar una muestra mas brillante de la eficacia de su gra- 
tis. La primera apíAioa que et de S. Agustín, es It que se 

< «igae comuDmeBta» 



9 Estas tinieblas no fueron efecto de al^n cciepse natural; 
porqud este sucede en el novilunio ó conjunción del sol y de 
la luna , y entonces era el plenilunio ú oposición. Fuera de 
esto, el eclipse natural, aunque sea total ó central, no se 
estiende á toda la tierra, sino A una parte de ella ; y estas 
tinieblas nos dice el Evangelio , que ocuparon toda la tierra 
por espacio de tres horas , que fue el tiempo qne estuvo el 
Señor en la cruz , harta que espiró. Este soto milagro , siendo 
tan grande por sf mismo, y habiendo sucedido en el tiempo 
en que se vió , debía bastar para convertir á todos los Judíos. 
S. CnaTsósTOHO. 

^ Palabras tomadas del Psalmo xxi, i , y pronunciadas 
parte en hebreo, parte en syriaco. Este clamor , según Sax 
Juan Chrtsóstomo, manifiesta el poder supremo y absoluto 
que tenia el Señor de dejar su vida , ó de volverla á tomar 
cuando quisiera , porque no parece natural qoe un hombre 
acabado con tanto padecer, y después de haber derramado 
tanta sangre , pudiese clamar con tan grande esfuerzo algu- 
nos momentos antes de espirar. Se debe tener eresente lo 
que dejamos advertido en ía nota al v. 59 del Cap. xxvi, 
para no estrañar esta que parece queja del abandono > en 
que le habia dejado su Padre eterno ; pero que manifestaba 
el estado espantoso, á (pie le habia reducido la malicia de 
los hombres , el horror que Dios mostraba al pecado come- 
tido contra su divina Nagestad , y que solamente un hombre 
Dios podia espiar por el mérito infinito de su muerte; y úl- 
timamente su amor inefable á los mismos hombres, puesto 
que abandonó de esta suerte á su propio Hijo para salvamos 
por su muerte. S. LeoN. 

10 Es probable, y S. Geróximo lo dice espresamente , qoe 
e$tos fueron los soldados romanos, los cuales no entendiendo 
la lengua hebrea, ni lo que significaban las palabras ElU 
Eli, se persuadieron que llamaba en su socorro al profeta Elias. 

't El verbo enUttOt y lo mismo el original griego a^ni^ 
nnifica acción voluntaría , para que se vea siempre cumplida 
la profecía de Isaías Lm , 7. 

a MarcjT, W,l,ap.Mni»54f Joan^xa,.». Psalm. ui,19.-»» Joín.n,t9.-s-^ Sup,ii,l&-*PsahB.ai 9.-*«Pialm. xxi, U 



CAMIVEJOIXVM* 



79 



51 Et '^ ecce velum tempti scissomest in duas par- 
tes á summo usque deorsum, et térra mota est, et 
l)0tne 8CÍSSIB sunt , 

52 Et monumenta nperta sunt : ct multa corpora 
sanctorum , qui dormierant , surrexcrunt. 

53 Et exeuntesde monumentis post resurrectionem 



ejus j venerunt in sanctam civitatem, et apparUerunt i'eccion de él, vinieron á ia santa ciudad , y aparecíe- 
multis, ron á mucbos '. 



54 Centurío autem, et qui curo eo erant, custo* 
diens Jesum , viso tememotu , et liis quae fiebant , Xi^ 
muerunt valde , dicentes : Veré FiliusDci eiat iste. 

55 Erant autem ibi mulleres multa h lon^e , qutt 
secutffi erant Jesum lí Galilea, ministrantes ei : 

56 ínter quas erat María Magdalene, et Maria Ja- 
cobi et loscpb mater , et mater fiiiorum Zebedaei. 

57 €um ^ autem serd facturo esset , venit quídam 
homo dives ab Arímatluea , nomine Á)sepb , qui et 
ipse disdpuluaenit Jesu. 

58 Hic accessit ad Pllatum, et petiit corpus Jesu. 
Tune Pilatus jussit reddi corpus. 

59 Et accepto corpwe , Josepb in volvit illud in 
sindone munda. 

60 Et ||0suit illud in monumento suo novo , quod 
exciderat in petra. Et advolvit saxum magnum ad os- 
tium monumenti , et abiit. 

6 1 Erant autem ibi María Magdalene , et altera Ma- 
ría , sedentes contra sepulchnun. 

62 Altera autem die , qu» est post Paruceven . 
oonvenerunl principes sacerdotum, et pharls&i aa 
Pilatum , 

63 Dicentes : Domine, recordati sumus, quia se^ 
ductor ille dixit adbuc vivens : Post tres dies resur- 
flan* 

64 Jube ergo cuslodíri sepulcliram usque in diem 
tertium : ne íorté veniant disdpuli ejus , et furentur 
eum , et dicant plebi : Surrexit & mortuís: et erit no- 
vissimus error pejor priore. 



51 Y he aquí se rasgó el vdlo < del lempüo én d<>$ 
partes de alto á bajo, y tembló la tierra *, y se hen- 
dieron las piedras, ' 

52 Y so abrieron los sepulcros : y muchos cuerpos 
de santos, ^ue habían muerto resucitaron. 

53 Y saliendo de los sepulcros después de la resur- 



54 Mas el Centurión , y los que con él estaban 
guardando á Jesús , visto el terremoto, v tas cosas que 
pasaban, tuvieron grande miedo, y decían : Yerdade* 
ramente Hijo de Dios era este. 

55 Y estaban allí * muchas mujeres á lo lejos , que 
hablan seguido á Jesús desde Galilea , sirviéndole ^. 

56 Entre las cuales estaba María Magdalena , y Ma- 
ria madre de Santiago y de Joseph , y la mnáte de los 
hijos del Zcbedeo. 

57 Y cuando fue tarde ^, víao un hombre ríco de 
Arimathéa , llamado Joseph , el 4nal ara tambiea dis- 
cípulo de JcBÚs. 

58 Este llegó á Pilato, y le pidió el cuerpo de Jesús» 
Pilato entonces mandó que se le diese el encapo. 

59 Y tomando Joseph el cuerpo, le envolvió en una 
sábana limpia ^. / 

60 Y lo puso en un sepulcro suyo nuevo , que ha- 
bía hecho abrir en* una peña *. Y revolvió una grande 
losa á la entrada del sepulcro , y se fué. 

61 Y María Magdalena , y la otra María estaban allí 
sentadas enfrente del sepulcro. 

62 Y otro día . que es el que se sigue al de la Pa«< 
rásceve ^ , los príncipes de los Mioerdotes y los phari- 
seos acudieron junios á Pilato , 

63 Diciendo : Señor, nos acordamos , que dijo aquel 
impostor caando todavía estaba en vida : De^ues de 
tres días resucitaré **. 

64 Manda pues que se guarde el sepuloro* hasta el 
tercero dia: no sea que vengan sus discípulos *S y lo 
hurten, y digan á la plebe : Resucitó de entre los 
muertos: y será el postrer error peor que el prímero **. 



* OaiociiBS y S. GEitÓNmo creyeron , que este fue el velo- 
esleriorqoe cubría aquella parte del templo, i donde iolo 
entraban loe Sacerdotes : pero otrae Padres entienden esto 
del velo interior, qoe cubría iomedia lamen te el santuario. 
Fuese cualquiera de loe dos , se representaba por esto , que 
por la muerte del Saltador so rasgaba el velo de ia antigua 
aliania , se nos descubrían todos loa misteríos , eumplidat ya 
todas lai figuras; y que quedaba abierto el camino para en- 
trar en el santuano de la divinidad por el eooocinríento de 
las mas grandes verdades , y por Ja posesión del mismo Dios. 
S. CnafsósTosOfSTo. Trohas. 

s Movióte la tierra ó hubo terremoto y temblor de tierra. 

' Aunque parece por la manera con que habla el Evange- 
lista , que los tepalcros so abrieron en el momento minno en 
que espiró el Salvador ; esto no obstante, parece cierto quo 
los muertos no resucitaron tino después déla reaunreorion 
del Seuor , pues se nota que no fueron vistos de muchos hasta 
este tiempo. Estos mueres, babieodo salido de los sepulcros 
que estaban fuera de la ciudad , Tinieron á Jerusalém , y 
permitió Dios que fuesen vistos de roucbas personas , pare 

?ue este milagro teniendo mucbos testigos entre los mismos 
udíos, sirviese de prueba para la resurrección de Jesucríslo. 
Algunos creen , que no resucitaron sino por algún tiempo , y 
qae moríeron de nue*o. Y S. Aoosniv parece haber enccn- 
tildo grandes dificultades en admitir la opinioa eootraría; 
pero 8. IliLAato» S. Epipmaiuo , Sro. Thomas, y otros su* 
torea antiguos y modernos , no pueden indinarse á creer que 
iesoeristo baya resucitado i estos santos para baeerlos vol* 
ver al sepulcro, v han considerado so resurreeeion como el 
principio de su vida* inmortal v bien aventurada. 

* El Griego : 9mfvc9i , mítanéo, 
> US. S qu$penmtunl M. 

* Esto es, pasadk ya la hoia en que el Sefior espiró. Jesu- 
cristo manó á la hora de nona , ó tres horas después de 
mediodia , cuando eomenxabaa las prímeras vísperas , que 
diraban basta ponerse el sol, eo que daban principio Jas 
segundas, qaa contiiraabaa taasia la noebe. Esta distíneíev • 
se obsern eo S. BIatheo xiv , 15, eá itoade se habla ite las 



prímeras; y después en el v. 35, que se debe entender de 
las secfundas. Arímaihéa era un pueblo que distaba de 
Jerusalém cinco ó seis leguas i Ja parte del Norte. 

7 Los Jadíes lavaban los cadáveres, y cuando eran de per- 
sonas ricas y de cualidad , \oi embalsamaban , ao quitándoles ' 
las entraBas , como hacían loa Egypcio^, y se practicó des- 
pfiesen Occidente; sino empapánaolos de un licor espeso de 
mirr.', aloes y otras druga» aromáticas ; después los vendaban 
desde ia cabexa basta los píes con vendss anchas de lienzo, 
empapadas también en el mismo li6or. Y envolviéndolos des- 
pués con una sábaní nueva y muy blanea, l<os recostaban 
de esu suerte en el sepnlero sobre pequeños lechos. La ca- 
beza y el rostro los cubrían con un fiemo que llamaban su- 
dario. Y asi parece que hie enterrado el Señor. Véase Ca/mff, 
IMftfft. sobre les funerales y sepulturas de los Hebreos. 

'^ Esto lo disposo asi el^Seiíor, para que los Judíos no^ 
pudiesen calumniar ni decir, que era otro el que había resu- 
citado. Al mismo tiempo debe reflexionar el fcriMíano con la 
mayor atención^ «oanta es la* pureza deeoraisoa que se re- ' 
quiere pare llegir á reeibir en so pecho el adorebre cuerpo' 
del Sefior , que no quiso 'ser deposítate deepaes de muerto 
ea logara en donde hubiese tabitado la corrueclon. 

* Este dia de la Parasceve, ó preparación era tegua Sa!< 
LtCAs xxiii, 51, el qpe preceoia al sábado: esto es; et 
viernes en que muríÓ Jesucristo. Se llamaba día de prepa- ' 
ración , porque en él se preparaba todo lo que era necesario' 
para el mismo sábado ; Por cuanto esté era día de descanso, 

Jdel Sefior, y no se poaia trabajaren él Y^sifiíe lá mafiana- 
e) mismo sábado, cuando acudieron á Püato los principes 
de los sacerdotes y los pbaríseos. 

<^ El Griego: f>Mro|Mw,r«i«cíl0. • • 

*i El Griego: «iiarH, if« ii#«fttf. 

«« Uamaa error é engaño, la opinión q«e se tóala de que > 
Jesús fuese el Cristo, 6 Bijo de Dios. Y asi liioen » q«e este ' 
seguuddeogaiío seria peor qaoel primero» jpoeato quepor< 
este medio s«4uria mas. craihle aquella opinioa y 1 
nuevo 7 mayor 'Cuerpo, «v %>. .. \ .^^ 



»iiPanllp*m. li.— b Vare, xv, ti. Loe. xxin, 50. Joan. xix,38. 



8(h aiN'tfATÚOw 

65 Aitiüli»Pi]«tu6¿'Habetífi custodíame ite, eusto- 
dite sicut scitis. 

66 lili autem abeuntes , munierunt sepulcluruin, 
> cum eukUKÜbus. 



6^ Pilttto les dy» : Ckiardafl tenéis, id, y guardad- 
lo coDM sabéis *. 

66 Ellos ¡)ues fueron , y para asegurar el sepulcro, 
sellaron la piedra > y puneroa ( 



CatittnU» XXYin. 



Resurrección gloriosa de Jesucristo. Los ángeles la annticlan á las mqjeres que Tenían á visitar el sepulcro. Aparece el Sefior i estas , y 
les Blanda 41 ue d«n la lueva á los 4i6«fp«to8. Loíb misños guardas dan testimonio de la nsnrreecioñ del Sefior; y los sacerdotes 
los sobornan para qoe digan lo contrarío. El Señor se maestra á sus discipulos en Galilea, y los envía por todo el mundo á predicar el 
Etangelio-l 

i Yespere * autem sabbatiy que lucescit in pnrna 
sabbatí , venü Maria Magdalene^ et altera María vide- 
ro sepuíchrom. 

%. fit ecce terremotus factus est magnus. Ángelus 
enim DooDíni descentüt do ccslo : et eccedens revolvit 
lapiden) , et sedebat súper eum : 

3 Erat autem aspeetn&ejussiciit fülgnr : etvesti- 
metitwn ejusfiiout un, i 

4 PraB timore autem ejus exterriti sunt custodes, 
etfáctásuntveluttnortui. > 

5 Respóndeos autem ángelus dijdtmulieribiis: No- 
lite limero TOS,: 6CÍo, enim^ qudd Jesum^ qm cnicifí- 
xusest, quaeritis. 

• 6 N<m estillo: surrexit enim, sicut díxit. Yénüe, 
et ñwifite locum, ubi positus erat Dominus. 



7 Et citó eunies , dicite disdpulis éjus quia sufre- 
xit : et ecce praecedit vos. in (kdilieam : ibi eum Tíde- 
lÁÚA. Bcoe 'pnec^ixi yobis. 

- 8 El exierunt citó de monumeptar o«m timore v et 
gaudio magno , currentes nuntiare ^iseipiitis ejiub 

9 Et eeoe íesus occurrit ilUs, dioens : Avetie. iU» 
autem accesserunt , et tenuerunt pedes ejus , et ado-^ 
raverunteum. 



1 Mas en la tarde del sábado , al amanecer el pri- 
mer día de la semana *, Tino Maria Magdalena, y la 
otra María á ver el sepulcro. 

2 Y fatbia habido un grande terremoto '. i^rque 
un án^el del Señor despendió del dele : y llagando 
revolvió la piedra * , y se sentó sobre ella : 
' 3 Ysu aspecto ora como \m relámjmgo : y sn ves- 
tidura ^ coQfK) la nieve. 

4 Y de temor de él se asombraron kn guardas, y 
quedaron como muertos. 

5 Mas el ángel ^ tomando la palabra, dijo á las 
mujeres : No tengáis miedo vosotras : porque sé, que 
buscáis á Jesús, el que fue crucificado ^ 

6 No está aquí : porque ha resucitado , como dijo. 
Y^id, y ved el lugar , donde habia sido puesto * el 
Señor. 

7 B id luego , decid áms discípulos que ha résüci- 
lado ^ : y he aquí va delante de vosotros á 6al9ea *^ 
allí le Teieis. He aquf os lo he avisado de antemano. 

8 ¥ salieron '* a! punto del sepulero con miedo, y 
con gozo mnde, y fueron corriendo á dar las nuevas 
áfiUsdlHdpuloo^^ 

. 9 Y be aqui Jesús les salió al encuentro , dleiendo: 
Dios os guarde. Y ellas se llegaron á él , y abrazáronle 
sus pies, y leadottaroín. 



* Tenia» Jos Judíos uoa c<anpaiíí& de soldados para Jn 
ffóarda del templo: y Dios permitió, ségun U reflexión de 
S«,Jdan Grrtsóstoiio, 4|ue Píiato, no quisiese que fuesen 
suf soldados los que guardasen el sepulcro; porque en este 
casólos Judíos hubieran dicho, que se habían concertado, 
con los discípulos del Salvador» y que le$ habían entregado 
su cuerpo^ Ellos mismos tomaron spbre sí este cuidado, y- 
■0 omitieron medio alguno para evitar este lobo, que temían 
délos discípulos. Mas e^los mismos se tapáronla boca, para 
que no pudiesen culpar á ninguno > y se pusieron en h ce- 
eesidad inavitabie de reeoqM)eer en lo sucesivo « que aquel á 
quien habían traUdO' de impostor , habiia verdaderamente, 
refflcitado, como lo bábía dicbo* 

* El Evangelista cuenta aquí el día natural de veinte y 
eui^tro horas , des4e qoe el col «ale^ hasta que otra ves vuelve 
á. salir, oomo b contaban los Romanos. Cof Hebreos jo ha-^ 
cian desde puesto et sol» hasU que otro dia se volvía i peiier. • 
Y asi lo que esto quiere d^cir ea, que se acababa el último 
día de la lemana , y comenzaba el primero de la otra. Jeau» 
cristo resucité la mañana del domingo» como lo cree la 
Iglesia. $. GsnéNmo, S. GnEGORio Niseuo^ :S. Agustín y 
Sto. Thous sf bao aplicado particularmente á hacer ver que. 
vuf^^ sabbúii se debe esplicar pasada la iemanat 6 la. 
noche del mismo sábado; y las oirás palabras: qum íueescü . 
in prima sábbaU señaijín la dedinaciOA ^e esta inisma po- 
ene, que era el principio y como eí rayar de la aurora del, 
siguiente dia ; esto es, del. domingo primer ma.de la semana , 
siguiente, 

' El cual probablen^ente ño sé estendena mucho más allá 
det sitio del jardín ^ en donde estaba enterrado el cuerpo' de 
Je$.veristo. ^I adverbio Htfg ecce, aunque sipnifi^a en el 
m¿mo tiempo ó de improviso , aqu{ se debe tomar como, 
partícula afirmativa, y el pretérito como pluacuam perfecto, 
como lo usan los Hebreos,' porqué todo' esto que aqui se re- 
fiere , no acontecié luego que Hegardu Jas muyeres « sino qae 
habia ya aDcadido^iirattte la nuche : y aokiqoe lo se sabe la 
hora , fqe al amanecer ó por la maiana cuando resucitó, el 
SaSorv cómelo dire-eapresimeate S. Míagos xvk 9, y se 
lafiflve cotejado coa S. Namosxti, 2. Luifi. xiiv. Joas zz. 

* II Griego : air¿ r^C evp^i de la entrada é de tá puerta^ 

■ lbre.zvi, l.ioaD.xx,1. 



. s El Griego : Uvjw9 , bla$iea$, 

- ^ San Lucas y San Joan hablan de dos ángeles, que unos 

3aieren que ftiesen diferentes de este ; y otros que hablando 
e uno solo S. Matheo y S. Marcos , entienden el que de lee 
dos hablé á las mujeres. Pero.paiece mas probable lo pri- 
mero, porque este se nos representa sentado sobre Ja piedra 
2 ue cubría la entrada del sepulcro» y Um otros dos dentro de* 
I» uno sentado á la cabecera y otro á los {ñée del lugar» 
donde habia sido puesto el cuerpo del Señor» JoakH' xx, IS. 
Yéase &. Makcos xvi, 5. 

7 Estas paiabrssson enJáticaarNo temáis vosotras-, como 
si d^ra : teman v queden aterrados los que pretendea os- 
curecer la gloria de la resurreccioo de mi Seior: mas vos- 
otras no tenéis porqué aaastaros, ni porqué temer. Se, que 
ansiosas de manifestarle vuestro amor, venis aqui buscando 
al que ha sido crucificado , para ungir su cuerpo y embalsa- 
marle. S. Gaaémao. 

* El Griego : <Mir<», en donde ¡foda. 

• El Griego : ¿«i t¿9 wxp»? , de entre los muertos. 

«o Obligándolos así á salir cuanto antes de Jerusalém » y 
á pasar á Galilea para que estuviesen mas distantes de todos 
aauelltís que les pudiesen hacer algún dalio. S. Jcan CnKt- 
sosTOMO » Sto- Thomas. 

^^m.Apna. 

t* El Griego: ¿< Bi jimpivott* 4«a97«IA(u r^s fMiftiraSc 

avrov» y emndP iban ador la* mieoa á ^sus disécalas» 
Todo esto no se leoisn ia Vulgata* Estas. mejores saMeroa 
del sepulcro ; esto es , de la ^rula ea oía» estaba el sepulero 
de Jesucristo , y adonde habían entraao por énden delángel. 
Este .disipé lasiinleblas doaquelJugaroscuit), ooala Insy 
resplandor que arroiaba de sí mismo ^, oomo observa San 
Gerónimo. Él temor que tu vieron, nacía do 4a. vista delán- 
gel y del peligro en que se creian.estar» porque dudaban ^e 
la verdad 4e Tas cosas que se les dedao. lUs esté teíaor iba 
meEc;lad<(^.de una^raordinaria alegría por Ja novedad de la 
resurrección milagrosa del Salvador» que les paresia iscteiUe. 
Esto mismo esperimeotamos muchas veoea » cuando deseames 
ceo ansia una cosa ,.pues apenas k créenos, aaa caaado Ja 
estamos viendo y tocando. 



CAHniU) 

40 Tune ait illis Jesús : Noiite tímere : ite , nun- 
tiate fratribus meis ut eant ia Galüaeam , ibi me vide- 
bunt. 

i 1 Quae cum abiissent , ecce quídam de custodibus 
Teneniut in civitatem , et nuntiaverunt príncipibus 
sacerdotum omnia^ quas facta fuerant. 

12 Et congregati cum senioríbus, consilio accepto, 
^pecuniam oopiosam dcderunt militibus , 

13 Dicentes: Dicite quia discipulí ejus nocte vene- 
Tunt , et furati sunt eum , nobis dormientibus. 

14 Et si hoc auditum fuerit á praeside, nos suade- 
bimus ei , ct securos vos faciemus. 

15 At illi acceptá pecunia, fecerunt sicut erant 
edocti. Et divulgatum est verbum istud apud Jadaeos, 
usque in hodíernum dicm. 

16 Undecim autem Hiscipuli abieruntin Galilaeam 
in roontem , ubi constituerat illis Jesús. 

17 Et videntes eum adoraverunt : quidam autem 
dubitaverunt. 

18 Et accedens Jesús locutus est eis , dicens: Data 
«est mihi omnis potestas in ccelo, et in térra. 

19 Euntes *■ ergo docete omnes gentes , baptizan- 
tes eos in nomine Patris , et Filii, et Spiritus Sancti: 

20 Docentes eos servare omnia quaecumque manda- 
vi vobis. Et ecce e^o vobiscum sum ómnibus diebus 
usque ad consumationem saeculi. 



xxvm. 81 

10 Entonces Íes dijo Jesús : No temáis : Id, dad 
las nuevas á mis hermanos * para que vayan á la Ga- 
lilea , allí me verán. 

1 1 Y mientras ellas iban , he aquí algunos de los 
guardas fueron á la ciudad , y dieron aviso á los prbi« 
cipes de los Sacerdotes de todo lo que había pasBido. 

lüS Y habiéndose juntado con los ancianos, y toma- 
do consejo , dieron una grande suma de dinero * á los 
soldados , 

13 Diciendo : Decid, que vinieron de noche sus 
discípulos, y lo hurtaron mientras que nosotros está- 
bamos durmiendo *. 

14 Y si llegare esto á oídos del presidente, nosotros 
se lo haremos creer , y miraremos por vuestra segu- 
ridad. 

i 5 Y ellos tomando el dinero , lo hicieron conforme 
habian sido instruidos. Y esta voz, que se divulgó en- 
tre los Judíos, dura hasta hoy día. 

16 Y los once discípulos se fueron á la Galilea al 
monte , á donde Jesús les había mandado. 

17 Y cuando lo vieron le adoraron : mas algunos 
dudaron *. 

18 Y llegando Jesús les habló, diciendo : Se me ha 
do toda potestad en el délo , y en la tierra ". 

1 9 Id pues, y enseñad á todas las gentes : bautizán- 
dolas en el nombre del Padre , y del Hijo , y del Espí- 
ritu Santo * : 

20 Ensenándolas á observar todas las cosas que os 
he mandado ^. Y mirad que yo estov con vosotros 
todos los días hasta la consumación del siglo *. 



* ¡Qué palabn tan llena de consuelo y de aliento pare 
aquellos que con tanta cobardía volvieron las espaldas al 
Señor al tiempo de su muerte. 

s El Griego : ap/v^ta Uopo,^ bailante dinero, 
> iCómo pueden estos dar testimonio de lo que pasó^ si 
estaban durmiendo? Los dormidos fuisteis vosotros, dice 
admirablemente S- Agustín, enderezando su discurso á los 
príncipes de los Sacerdotes y á los ancianos; porque recur- 
riendo á un artificio tan poco verisímil, descubristeis vos- 
otros mismos la impostura. 

* No de su resurrecion , sino de si era verdaderamente m 
Señor, el que entonces se les aparecía. 

s Por su muerte y por baber resucitado triunfando de la 
muerte, ie fue dada por su Padre toda potestad en el cielo 

Sara estar sentado á su derecba , y pare ser reconocido rey 
e todos los ángeles; y en la tierra para fundaran Iglesia, 
componiéndola de todas las naciones, reuniendo en nn solo 
cuerpo todos sus miembros, y reinando soberanamente sobre 
todas his criaturas. 

■ Marc.xn,i5. 



« Estas palabras , dice S Acosnii de Bant. Ub vi , C«- 
piiuio uv, fi. 47, son evangélicas, y sin ellas no ae pnede 
conferír el baLtísmo. 

7 Después de It instruedon en las cosas de la fe, manda 
el Señor á sus apóstoles que enseñen á todos las reglas de 
las costumbres ; porque la vida de un hombre , que está ban- 
tíxado, debe formarse sobre las reglas que Jesuerísto ordenó 
ásus discípulos en su Evangelio, y no sobre alguna sida- 
mente , sino sobre todas. Porque el que quebranta une de 
loi preceptotj u hace reo; eemo ai los hubiera quebran- 
tado todoi. Jacob ii, 10. Y así no basta tener la fe, ni baber 
recibido el bautismo, sino qne es necesario observar euc- 
tamente todo lo que el Hijo de Dios nos ba ordenado por la 
boca de los apóstoles, que fueron los ministros de su palabra 
y los intérpretes de su voluntad. S. Gerónimo. 

s El Grieco: á^^, awun. Sobre la firmen é inmobilidtd 
de esta palabra descansa la Iglesia , y está tsegnrada qne ni 
lu potestades del infierno , ni todas las de la tierra podrán 
prevalecer jamás contra la verdad de sn creencia. 




ADVERTENCIA 



SOBRB 



EL EVAM6ELI0 DE SAN MARCOS, 



Nd 86 sabe posUiTamente quien faela persona de este 
santo Evangelista. Lo que parece mas bien fondado es. 

aae de ninguna manera se debe confundir con aqnei 
arcos, primo de San Bernabé, de quien se habla en 
Tarios lagares de los Hechos de ios Apóstoles ; j es muy 
probable, que sea el mismo, á quien San Pedro llamé 
nijo suyo * , sin duda por haberle convertido & la fe , y 
llevado en su compaina como intérprete y discípulo. 
Acompañó á Roma á su santo maestro el ano cuarenta y 
cuatro de Jesucristo; y^ allí ftie en donde escribió su 
Evangelio A instancias de los fieles, que hablan oido 
predicar á San Pedro. Condescendió con sus rueffos por 
un movimiento interior del Espíritu Santo; y el Princi- 
pe de los aoóstoles , viendo , que lo que babia escrito 
este amado discípulo é hijo suyo, era en todo conforme A 
lo que él predicaba y habia visto por sus propios ojos, 
lo aprobó , y mandó que se leyese eñ las iglesias , como 



escritura auténtica K El sentimiento de los antiguos e#, 
que aunque San Marcos fbe judío de nación ', y aun de 
la familia sacerdotal de Aarón : esto no obstante escribió 
en griego su Evangelio , por ser entonces csla lengua la 
que se nablaba comunmente ^. Después de haberlo es- 
crito, pasó i predicarlo, y llevarlo á Egypto por orden de 
San Pedro. Pretenden los Venecianos poseer el original 
escrito en ariego de la propia mano de San Marcos ; y 
aunque se dice, que están enteramente gastados y con- 
sumidos todos sus caracteres, se guarda con el mayor 
escrúpulo, y tan bien sellado en el archivo de la principal 
de sus iglesias, que apenas se deja ver á persona al- 
guna. El Padre Montfaucon, que vio aquel manuscrito 
de Venecia, cueola muchas particularidades, que se 
pueden leer en su Diario ^. La versión latina, que tene- 
mos, es muy antigua. 



* U 9m^ V, iSt^.HlBrfliym. Calal. ScHytor Bcelefliaiticor.-s Beda in Haré. ton. nr.'psg. 91-^ Aagast. de GoBMia. Evtng. 
lib. 1, ead. n • nom. 4. Evang. nov. edit. tom. i.— a Montraao, Diar. Ital. esp. iv , pag. 55. , 



EL SANTO EVANGELIO DE JESÜCBISTO 



SEGÜN SAK MARCOS. 



(Capitub I. 



t>redieacion y baotismo de San' Joan: su austeridad de vida. Bautiza á Jesoerísto, oue'es tentado ea el desierto. Vocación de Pedro ; de 
Andrés, y de los hijos de Zel)edeo. Predica en las sinagogas de Galilea, y cura diversas enfermedades. 




nilíum E^rangelii Jesu Clirís- 
rii,FiliÍDe¡. 

^ Sicut scriptum est in 
^ ÍF9m prophela * : Ecce ego 
^iTJÍtto nngelum iceum ante 
ífiíciem tuam , qui prappara- 
^bit li.iíii tuam ante te. 

3 Ví>j£ í> clamantis in d&- 
¿^erio: Párate víam Dominí: 

t^crm fiidtc semitas ejus. 

4 Fuit Joannes in deserto 
'baptizan s , et praedicans bap- 

iJfíraampttniLeíiLiíc in rwníspi^mcmpeccatorum. 

h £t egrediebalur ad eam omnis Judas» regio, et 
JerosoWmitaB universi, etbaplizabantur ab ¡lio in Jor- 
danis ilumine ^ confitentes peccata sua. 

6 Et ^erat Joannes vestitus pilis cameli, et zona 
pelliceá circa lumbos ejus, et locustas, ct mel silves- 
tre edebat. Et praedicabat dicens : 

7 Venit forlior me post me: cujus non sum dignus 
procumbens solvere corrigiam calceamentorum ejus. 

8 Ego baptizavi vos aquá, ille vero baptizabit vos 
Spiritu Sancto. 

9 Et factum est in diebus iliis venit Jesús k Na- 
zareth Galila^e , et baptizatus est h Joanne in Jordane. 

iO Et statim ascendens de aqua, vidit ocelos aper- 
tos *, et Spiritum tamquam columbam descendentem 
etmanenteminipso. 

il Etvox factaestde ooelis: Tu es Filiusmeus 
dilectus , in te complacui. 



i Principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de 
Dios ». 

2 Así como está escrito en Isaías el profeta ' : He 
aquí yo envío á mi ángel delante de tu faz , que prepa- 
rará * tu camino ddante de tí. 



3 \úz del gue clama en el desierto : Aparejad el 
camine del Señor : haced derechas sus sendas. 

4 Estaba Juan en ^1 desierto bautizando, y predi- 
cando el bautismo de penitencia para remisión de pe- 
cados. 

5 Y salía á él toda la tierra de Judea , y todos los de 
Jerusalém ; y eran bautizados por él * en el rio Jor- 
dán , confesando sus pecados. 

6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y 
traia un ceñidor de piel alrededor de sus lomos • y co- 
mía langostas , y miel silvestre ^. Y predicaba di- 
ciendo : 

7 En pos de mí viene el que es mas fuerte que yo: 
ante el cual no soy digno de postrarme ® para desatar 
la correa de sus zapatos. 

8 Yo os he bautizado en agua , mas él os bautizará 
en Espíritu Santo. 

9 Y aconteció , que en aquellos días Jesús vino de 
Nazareth de Galilea , y fue bautizado por Juan en el 
Jordán. 

10 Y subiendo luego del agua, vió^ los cielos 
abiertos, y al Espíritu*, en fieum de paloma, que 
descendía y posaba en él mismo ^. .. . 

11 Y seoyó esta voz de los cielos : Tá eres mi Hijo 
clamado, en tí me he complacido. 



* Algunos juntan estas palabras con las siguientes de este 
modo: InUiutn EvangelU Je$u Chrisli, HcuS scriptum 
est , etc. , significando que la predicación evangélica de Jesu- 
cristo tuvo principio, cuando y como la habían anunciado 
los profetas ; y de este modo lo distinguen todos los códices 
é intérpretes griegos. Mas los códices latinos las separan de 
manera , que skut scriptum est sea principio de una nueva 
sentencia , cuyo sentido depende de jo gue se sigue de este 
modo : En cumplimiento ae lo que está escrito en los pro- 
fetas , Juan estuvo en el desierto bautizando, etc. Y asi 
parece que S. Marcos puso absolutamente en el exordio de 
su historia: Initium EvangelU^ del mismo modo que San 
Matheo : Lfber generalionis Jesu Christi, 

* El Grief : ff raí$ icpof^ait , en los profetas. Estos 
son dos testimonios de dos profetas, á saber es, de Isaías 
XL, 3, y de Malackias iu, 1. Si esto es así, ¿cómo Sah 
Marcos cita aquí solamente á Isaías? Unos responden á esta 
dificultad diciendo: que el nombre de Isaías no se halla en 
la mayor parte' de los manuscritos griegos, ni en S. Ireneo, 
ni en otros autores antiguos, en donde solamente se Ice: 
sieut scriptum est in prophetis. Otros creen que como estos 
dos testimonios miraban á un mismo sugeto, esto es, al 
Bautista ; y como Isaus, mas célebre sin comparación que 



MAiAcnua ñie el primero que lo apuntó, se contentó San 
Marcos con citar solamente á Isaías. 

s MS. Que escombre tu carrera, 

4 MS. Bateávalos : y de agui entre el vulgo ha quedado y 
se conserva aun el nombre de bateo, 

> En el Oriente había varias especies de langostas, aunque 
todas parecidas en la finirá á las que se conocen en el Occi- 
dente. Del Levitico, y de los autores ph)fanos se entiende 
que las de aquel país eran comestibles: y asi no debe estra- 
narse que San Juan se alimentara de ellas, bien que sin 
ningún condimento. Miel silvestre era la que las abejas, ooe 
abundan mucho en aquellos países cálidos, fabricaban en las 
concavidades de los árboles , ó en las hendiduras de las peñas 
sin dueño ni cuidado de nadie. 

^ El. Griego : »v4«í encorvado. Todo este lugar (Jueda ya 
espHcando en el principio del Cap. ni de S. Matheo, á donde 
remitimos al lector. 

7 Parece se refiere el testo con mas propiedad á Jesás , á 
quien se dirigía la voz del Padre . y después á Juan, que 
también vio , y por su causa se obró eite milagro. Job. i , o3. 

• AI Espíritu Santo. 

9 En el testo griego no se leen ei^taa palabras. 



« Malaeb. m, i.--* Isai. a, 3. Joan, i, 23. Loe. ra, 4.-® Mattb. m, 5.-d Leva» xi, M. MatUr. m , Uc. m, 16; Joan, r, 87. 
Actor. I, 5. et ii, 4. ct xi, 16. ct xix, 4.r-* Iw. m, W. Joan, i, 32. : /¡; 



CAPITULO I. 



85 



. 12 Et ' statim Spirítus ^pulit eum in desertum. 

i3 "Et erat in deserto quadraginta diebus , et qua- 
dráginta noctibus : et tentabatur & Satana : eratque 
cum bestüs, et angelí ministrabant illi. 

44 Postquam » aulem traditus est Joannes, venit 
Jesús in Galiiaeain . praedicans Evangelium regni Dei, 

15 Et dicens : Quoniam impletum est teinpus. et 
^propinquavit regnum Dei : poBnitemini , et creaite 
Evangelio. 

16 Et*pr«teriens secus mare Galilaeae, vídit Si- 
monezn , ét Andream fratrem ejus , mittentes retía in 
mare (eiant enim píscatores )^ 

17 Et dixit cis Jesús : Venite 'post me ^ et faciam 
TOS fíen píscatoree hominum. 



12 Y luego el Espíritu ie impelió al desierto ^ 

13 Y estuvo en el desierto * cuarenta días , y cua«* 
renta noches : y le tentó Satanás : y moraba con las 
fieras ' , y los ángeles le servían; 

14 Mas después que Juan fue preso , vino Jesús á 
Ja Galilea , predicanao el Evangelio del reino de Dios, 

m Y diciendo : Pues que el tiempo se ha cumplí- 
do ^. y se ha acercado el reinó dd DioH : haced peni- 
tencia, y creed al Evangelio *. 

10 Y pasando^ por la ribera del mar de Galilea, 
vio á Símon^ y á Andrés su hermano, que echaban sus 
redes en la mar ^^ (pues eran pescadores). 

17 Y Jesús les dijo : Venid en pos dé mí , y haré 
que vosotros seáis pescadores de hombres. 



u ii;!iir;'''»i#,'í': 




JISI^I CURA Olí l>ARALÍTÍeó. 



18 Et protinus relictis retíbus, secuti suni eum. 

19 Et progressus inde pusillum , vidit Jacobum Ze- 
"bedaeí j, et Joannem fratrem ejus , et ipsos componén- 
,tes retía in navi : 

20 Et statim vocavit illos. Et relicto patre suo Zo- 
i)edaB0 in navi cum mercenarüs, secuti sunt eum. 



18 Y luego dejadas las redes *, le siguieron. 

19 Y pasando un poco mas adelante, vio á Santia- 

go • hijo de Zcbedeo , y á Juan su hermano que esta- 
an también en un barco componiendo las redes : 

20 Y luego los llamó. Y ellos , dejando en el barco 
áZebedeo su padre con los jornaleros ^^, le siguie- 
ron ". 



1 Bl Griego : í»Sá)íUí, le echa , le impele. Este fué el 
■Espíritu Santo que le impelió al desierto. Se significa en esto 
la eficacia del espíritu que babia en Jesucristo, y la que hay 
«n todo^ los'que poseen este mismo divino espíritu; pues no 
solamente muestra á sus santos lo que deben hacer, sino aue 
se lo hace practicar sin detención y con alegría. Por esto dice 
S. Pablo ad Román. vAi, 14. Todos ¡os que son guiados 
por el espíritu de Dios, ios tales son hijos de Dios. 

* El Griego : ¿tú, atU, Las circunstancias de estas tenta- 
ciones se pueden ver en el Cap. iv de S. Matheo, y también 
lo que dejamos alli notado. 

• mnbi if , 1. Luc. i , 4.^ Matth. nr , 11 Luc, nr , 14. Josn. iv , 4S.-.» Matth. Pr , 18. Líe. y , 1 



s Sin que estas le ofendiesen, como Adam antes de du eaida. 

* Este tiemjpo es , como dice S. Pablo ad Qalai, iv, 5, 4, 
el que precedió á la venida del Salvador. 

^ El Griego : <V ry ivcjfy^U^, en el Evangelio, 
^ El Griego : ««^«at»» df , y paseándose. 
7 El Griego : afupl$Xnótpof h x^ BwU^^^, la red en la 
mar, 

* El Griego : 9/sr«r avtU , sus redes, 
<^ MS. r agüe , ete, , guisando sus redes, 
*o MS. Con los hombres logados, 
** El Griego : Sm^of M<rm ^v«^, fiteron en pos de él. 



dilf MAftÜOá. 



21 Et *' ingrediuntur Capharnaüm : et statim sab- 
batís ingressus m synagogam , docebat eos. 

22 Et •'stupebant.super doctrina ejus: ertit enim 
docens eo -, quasí potestatem habeos , et non sicut 
9críbs. 

23 Et * erat in synagoga eonim homo ¡n spiritu 
iminuudo , et exclama vit, 

24 Dicens: ¿Quid nobis, et tibi Jesu Nazareno : 
▼enisti perderé nos? Scio qui sis, Sanctus Deí. 

25 Et comminatus est ei Jesús, dicens: Obmutesce 
et exi de homine. 

26 Et discerpens eum spirítus immundus , et ex- 
clamans voce magna , exiit ab eo. 

27 Et roirati sunt omnes, ita ut conquirerent ínter 
se dicentes : ¿Quidnam est hoc? ¿Qusenam doctrina 
haec nova ? Quia in potestate etiam spirítibus immun- 
dis imperat , et obediunt ei. 

28 Et processit rumor ejus statim in omnem regio- 
nem Galiiaeae. 

29 Et* prolinus egredientes de synagoga, vene- 
runt in domum Simonis , et Andreas, cum Jacobo, et 
Joanne. 

30 Decumbebat autem socrus Simonis febricítans:' 
et statim dicunt ei de illa. 

3 1 Et accedens ele vavit eam, apprehensá manu ejus: 
et continuo dimisit eam febris, et ministrabat eis. 

32 Vesperé autem facto cüm occidisset sol , afTe- 
rebant ad eum omnes malé habentes , et dsmonia ha- 
bentes : 

. 33 Et erat omnis civitas congregataad januam. 

•34 Et curavit multes, qui Texabanturvaríislanguo- 
ribus " , et daemonia multa ejiciebat , et non sinebat eá 
loqui , quoniam sciebant eum. . 

35 Et diluculo yaldé surgens , egressus abiit in de- 
sertum locum , ibique orabat. 



2i Y entrafon en Caphamaum : \ luego en los sá' 
hados como entrase en la synagoga , los enseñaba ^ 

22 Y se pasmaban de su doctnna : pocque los ins- 
truía , como quien tenia potestad , y no como los es- 
cribas *. 

23 Y habia en la synagoga de ellos un hombre po- 
seído de un espíritu inmundo', que conmenzo á 
gritar, 

24 Diciendo * : ¿Qué tenemos que Ter nosotros 
contigo, Jesús Nazareno : has venido á destruimos '? 
Sé quien eres * , el Santo de Dios. 

25 T le amenazóUesús, diciendo : Enmudece, y 
sal del hombre. 

26 Y maltratándolo reciamente el espíritu inmun- 
do , y dando grandes alaridos, salió de él ^. 

27 Y se maravillaron todos, de tal manera que se 
preguntaban los unos á los otros, diciendo : ¿Que es 
esto? ^Qué nueva doctrina es esta '? Que manda ooQ 
imperio aun á los mismos espíritus inmundos, y le obe- 
decen. 

28 Y corrió luego su fama por toda la tierra de Ga- 
lilea. 

^9 Y saliendo luego * de la synagoga, fueron á casa 
de Simón , y de Aní&és , con Santiago y con Juan. 

30 Y la suegra de Simón estaba en cama con fiebre: 
y le hablaron luego de ella. 

31 Y acercándose, la tomó por la mano, y la levan- 
tó : y al momento la dejó la fiebre, y les servia. 

32 Y por la tarde puesto ya el sol , le traían todos 
los que estaban enfermos *^, y los endemoniados: 

33 Y toda la ciudad se habia juntado á la puerta. 

34 Y sanó á muchos, que eran afligidos de diver- 
sas ** enfermedades, y lanzaba muchos demonios, y no 
les permitía decir, que sabían quién era. 

35 Y levantando^ muy de mañana salió, y Aie 
á un lugar desierto, y hacia allí oración. 



t El testo sagrado dice sahboHs, lo que se puede esplícar 
un dia de sábado^ tomándose el plural Dor el aiogular. Y 
tambiea Im sábados^ de suerte, que entendamos, que siendo 
sábado el dia en que entró Jesús en Capharaaum , se fue 
inmediatamente á la synagoga , y continuó haciendo lo mis- 
mo todos los sábados, mientras que permaneció en la ciudad. 

* O doctores ordinarios de la nación , que entretenían el 
tiempo con cuestiones vanas que la curiosidad y ociosidad 
babían inventado, y á las que daba lugar la ley ceremonial. 
Jesucristo enseñaba y practicaba una moral sublime y que 
siendo contraria á las preocupaciones é inclinaciones de los 
hombres , al mismo paso que por su nobleza arrebataba la 
admiración de los que la escuchaban, debia escitar la con- 
tradición de los que pagados de si mismos, no conocían otra 
ley que la que ellos interpretaban á su modo. Enseñaba asi- 
mismo con autoridad y con una autoridad que le era propia, 
esto es, divina , como ellos mismos estrañándolo, lo confie- 
san , V, 27. Ye ú$ digo, JoAiirr. vui , 12. Yo, que soy la luz 
del mundo : Yo, que soy la palabra , que estaba con Dios 
desde el principio, Cap, i^í. YOjque soy aquella sabi- 
duría, que asistí á todos sus consejos y que traci con él el 
plan del universo. Los doctores Judíos solameirte se apoyaban 
en las tradiciones, opiniones y decisiones de sus antepasados 
y predecesores, qoe habían sido maestros de sus escuelas. Y 
asi la autoridad en que se apoyaban , era puramente humana. 

s Un endemoniado. Tono espíritu malo es llamado in^ 
mundo 6 impuro, por contraposición al Espíritu Santo. 

* El Griego: «•, ¡ah! 

B MS. ¿ Venistenos ájistragarf 

t El Griego: ol^á o» vLt «I, te conozco quien eres. El 
Santo de Dios ; esto es , el Santo por escelencia, el Santo de 
los santos , que es el Mesías. Parece que aquí el espíritu ma- 
ligno confiesa la divinidad de Jesucristo, quejándose de que 
habia venido á atormentarle y á destruir su imperio. San 
GEBÓifiMO afirma que no era un claro conocimiento, el que 
tenia el demonio de la divinidad de Jesucristo, sioo una sos- 
pecha solamente. Y S. Agustín dice, que ei Señor se dejaba 
conocer de los demonios, en cuanto era necesario para cum- 



plir los designios de su sabiduría. Y esto no segiin te comu- 
nica y aluoQora á las almas de los justos, sino por algunu 
señales temporales y esteriores de su poder, las cuales podían 
ser percibidas por la ínteHgenda de los espíritus maUgnos. 
Cuando el Señor suspendía estas señales vuibies, el misBU) 
príncipe de los demonios entraba luego ea dada sobre este 
punto ; y así se ve que le tentó en el desierto para eooocer 
si era el Cristo. 

7 Este hombre poseído del demento es ooa viva imagen 
de aquellos, que estando metidos en Jos vicios, quieren coa* 
vertirse á Dios. Luego que una alma empieza á disgustarse 
de si misma para volverse á su Criador , el anticuo é impla- 
cable enemigo de su salud mueve en eJJa tentaciones mucho 
mas violentas que las que esperimentaba antes; pero en- 
tonces con el ejemplo de este endeníoniado debe hacer frente 
al furor de su enemigo, sin turbarse por los nuevos esfuersot 
que hace contra ella ; pues estos pueden aprovechar para 
convencerla de su propia flaqueía y de la necesidad que 
tiene del socorro del Salvador, con el cual todos los ardidee 
de este espíritu tentador, lejos de dañarle, se le converti- 
rán en mayor bien y provecho. S. Ghegobio Magno. 

> Nueva para los Judíos que hasta entonces no habían 
conocido la necesidad que tenian de humillarse para quedar 
libres de la esclavitud del demonio; y nueva para los genti- 
les , á quienes el ejemplo de un Dios encarnado era todavía 
nuevo, pero necesario para inspirarles una verdad tan opuesta 
á su orgullo y vanidad. 

^ Jesús y sus discípulos, etc. , á casa de Simón Pedro. 

«o En el Cap. iv , 23 de S. Matheo y en otras partes ae 
dice que curaba toda dolencia j toda enfermedad. Omnem 
languor em^ et omnem infírmtatem; y en el testo grieco 
se leen las palabras mo* y¡iaXa»ia9 , sobre lo cual deoe 
advertirse, que «^^^ significa una larga y duradera indis- 
posición de cuerpo, que llamamos enfermedad: /mOomo 
es aquel descaecimiento de fuerzas , y aquella languidez que 
se^esperimenla antes ó después de la enfermedad. 

«< MS. F sanó muchosde departidas mfermidada. 



• Matth. IV , 13. Lae. nr , 31.-b Matth. vn , S6. Lnc iv , 31-e ij¡^ ,y , 33.^ mttb. vía, i4. tac it , sa.*** Lnc. iv » éf. 



96 Et prosccatus est enm Simón, et qtri cum illo 
erant. 

37 Et cúm ínveiiissent eam , díxerant ei : Quía 
omnes quierunt te. 

38 Et ait illís: Eamusin próximos vicos , et civitft- 
tes , ul et ibi prasdicem : ad hoc enim teni. 

39 Et erat pr^cans in gynagogís eonim, et in 
omniGalüa^, ct daemonia ejieiens. 

40 Et * venit ad eum leprosus deprecan» eum : et 
genu flexo díxit ei : Si vis, potes me mundare. 

41 Jesus autem misertus ejus, extendít manum 
suam : et tangenseum , ait illi : Voto : Mondare. 

42 Et cüín dixisset , staiim dlscessit ab eo lepra, 
et mundatus est. 

43 Et comminatus est ei , statínique ejecit illum, 

44 Et dicit ei : Videneminidixcrís : sed vade, os- 
tende te pnncipi sacerdotum , et offer pro emnnda- 
tione tua '* , qum prapcepit Moyses in tcstimonium 
íliis. 

45 At Hle egressus eospit pra^dfcafre, et difíamare 
sermonem, ita ut jam non posset manifesté introire 
in civitatem , sed forís in desertis loéis esset , et con- 
▼eniebantad euro undiqüe. 



CAPITUI.O it. SY 

36 Y Alé en pos de élSimon, y los qué con él es- 
taban. 

37 Y cuando le liallaron , le dijeron : Todos te an- 
dan buscando. 

38 Y les dice : Vamos á las aldeas, y ciudades mas 
cercanas * , para predicar también allí ; porque para 
esto be venido. 

39 Y predicaba en las synagogas de ellos , y por 
toda la Galilea , y lanzaba los demonios. 

40 Y vino á él un leproso * , rogándole: é hinerin* 
dose de rodillas, le dijo : Si quieres puedes limpiarme. 

41 Y iesós compadecido de él , cstendló' su mano: 
y tocándole, le dijo : Quiero : Sé limpio. 

42 Ydiclm esto, en el momento desapareció de él 
la lepra , y fue limpio. 

43 Y Jesús le amenazó , y luego le despidió , 

44 Y le dice : Cuidado , que no lo digas á nadie: 
mas ve, preséntate al príncipe de los sacerdotes», y 
ofrece por tu limpieza , lo que mandó Moy«és en tes- 
timonio á ellos K 

45 Mas él , lue^ que salió, comenzó á publicar, y 
divulgar lo acaecido ^ , de manera que Jesús ya no 
podia * entrar manifiestamente en la ciudad ^,síno que 
estaba fuera en lugares desiertos , y acudían á el de 
todas partes. 



Sana ú un paralítif», v le perdona shs pceailos. Comicidocn compafiía de mncbo$ poblieanoscnrasa de Lev{ , h quien liaría llamado ft 
su seguimiento, da la razón de ello á rausa de las niurmuracioDes de los phariseos, de qne conversaba con los pecadores , y que no 
ayunasen sus disefpoios; y disculpa á estos de que en el día de sábado cogiesen espigas. 



i Et ' iterum intravit Capbamaum post dies, 

2 Et auditum est qudd in domo esset , et convene- 
runt multi, ita ut non caperet ñeque ad januam, et 
loauebatur eis verbum. 

ó Et venerunt ad eum ferentes paralyticum<*, qui 
iiquatuor portabatur. 

4 Et cüm non possent ofTerre eum lili pne turba, 
nudavemnt tectum ubi erat : et patefacientes submi- 
serunt grabatum , in quo paralyticus jacebat. 

5 Cüm nutem vidisset Jesús fidemillomm, ait pa- 
ralytico : Fiii, dimittuntur tibi peccala tua. 

6 Erant autem illic quidam de scríbis sedentes, et 
cogitantes ñi cordibus suis. 

7 i Quid hic sic loquilur? blasphemat *. ¿Quis po- 
test dimiitere peccala, nisi solus Dcus? 

8 Quo statim cogníto Jesús spiritu sno quia sic eo- 
gitarent intra se , dicit illis : ¿Quid ista cogitatis in 
cordibus vestris? 

9 ¿Quid est facilius, dicere paralytico: Dimiltuntur 



i Y entró otra vez en Capbamaum después de al- 
gunos dias, 

2 Y se sonó que estaba en una casa * , y acudió un 
tan crecido número de gente . que no cabia ni aun á la 
puerta *, y les babJaba la palacra *^, 

3 Y vinieron á él trayendo un paralítice, que lo 
conduelan cuatro á cuestas. 

4 Y como no pudiesen ponérselo delante " á causa 
del tropel de la gente, destecharon** la casa en donde 
estaba : y habiendo hecho una abertura, descolgaron 
la camilla en que yacia el paralítico. 

5 Y cuando Jesús nó la fe de ellos, dijo al para- 
litico ": Hijo, prdonados te son tus pecados. 

6 Y había allí sentados algunos de los escribas, 
que decian en su interior. 

7 ¿Cómo este hombre habla asi? blasfema^'. ¿Quién 
puede perdonar pecados sino solo Dios? 

8 Jesús , conociendo luego su interior, y que pen- 
saban de este modo dentro de sí , les dice : ¿Por qué 
pensáis esto dentro de vuestros corazones? 

9 ¿Qué es mas fácil, decir al paralitico": Perdo- 



< El Griego: tmp^xéXnt^ aideas. Es ana voz compuesta, 
7 asi el intérprete iatico leyó ««/<«<, «o¡ «U«i« , aidetu y 
ciudades; peio itropiamente si^niGca aldea$ d pueblos pe- 
fuefios^eü donde había synagogas, pero que no estaban 
lartificadas , ni eran de comercio. 

' MS. Vn nalgto, 

. » El Griego : rí Uptl, al sacerdote , Véase el Cap. vin, I 
de S. Matbeo. Muchos op nan que este leproso es direreote. 

^ Para que Jes ¿irva de testimonio y que no puedan decir 
que ha venido á destruir la ley. Matheo viii , 4. 

^ El Griego :«oAAá, á divulgar ^ainf^m^n/f lo acaecido. 

® Esloes, no quería entrar por evitar el tumulto, y por 
damos un ejemplo de renunciar i todo sentimiento de amor 
, Dropioy de vanagloria. ¿Quién no se estremecerá viendo aquí 
a Capbamaum elevada hasta el cielo por las grandes y par- 
ticolares gracias que recibe del Señor; y después amenazada 
por la boca de la misma verdad que habla de ser abatida 
hasta el profundo de los infiernos^ JHatiieo xi , SO, 23, y 
tratada el dia del juicio con mayor rij^or que la ciudad do 
Sodoma ? Esto puede servir de escarmiento á los que colma- 
dos de beneficios, del ctel^ ios olvidan féeUmenle, t^rntuio 



ser abandonados á la última reprobación en pena de su olvido 
y mala correspondencia. 
^ El Griego: nfx^^tr, en poblado, 

* En casa de S. Pedro , donde se hospedaba y donde había 
curado á so sucRra. 

* El Grieao: ¿orf iirpán x»pñv paiH to «f)o( rn* Oh^, 

que no caHa ni aun al eontomo déla puerta. Ñeque ad 



M Les predicaba la palabra de Dios, la palabra de salud y 
de verdad , el Evangelio. 

« El Griego: «/wai77fVavavr¿, llegar del. 

«< El Griego : ¡lopífyttrts^ horadando. Las casas estaban 
cubiertas con terrados ó azoteas, por donde se podían pa- 
sear, como en algunas de nuestras provincias; y la escalera 
que conducía á ellos solía estar fuera de la casa. 

" MS. Ál contrecho. ^ 

** El Griego: tI «vro; ovrm KaX4i €Xa<jp^fáat] ¿CÓmO estt 

pronuncia blasfemias de esta manera? 

«s Esto no se ha de entender de la facilidad de pronunciar 
Jaa palabras, aino dal aeatido de ellas, f 



■ Mallh. vm,2. Lnc. v, «.— k Letlf. wv, 4.— « ibrc. n, 1.— d Loe. v, i8.— « Job. xit. I.IsaL XLva 2o. 




88 



%kJH «AROM, 



tibí peccata : an dkere : Sm^^ toUe grabatnm Umm 
et ambula? 

iO Ut autem sciatís qnia Filius homínis habet po- 
testatem in térra dimiUendí peccata (aitparalytico), 

1 1 Tibí dico : Sucge, tolle grabatum tuimí , et va^ 
de ín domum tuam. 

i2 Et statim surrexit iUe : et, sublato grabato, 
abiit coram ómnibus, ita ut mirarentur omnes, et 
honorííicarent Deum, dicentes : Quia numquam sic 
vidimus. 

1«3 Et egressus est rursus ad mare ; onmisque tur- 
ba yeniebat adeum , et docebat eos. 

14 Et'cümpraeteriret. viditLevi Alpbsiseden- 
tem ad telonium , et ait iili : Sequere roe. Et gurgBOs 
secutus est eum. 

15 Et factura est , curo accumberet in domo íjlius, 
multi publicani, et peccatores simul discumbebaat 
curo Jesu , el discipulis ejus : erant enim mulU, qui 
et sequebantur eum. 

16 Et scríbffi , et pbarissei yidentes quia mandu- 
caretcum publicanis , et peccatoríbus, aicebantdis- 
'Cipulis ejus : ¿Quare curo publicanis, et peccatoríbus 
roanducat et bibit Magister vester? 

17 Hoc audito Jesús ait illís : Non necesse habent 
«ani medico , sed qui malé habent ; non enim veni 
vocare •» justos , sed peccatores. 

18 Et erant discipuli Joannis et pharisaei jeiunan- 
tes : et veniunt , et dicunt iUi v ¿Quare discipuU Joan- 
nis, e^ pharissBorum jejunant , tui autem discipuli 
non jejunant? 

19 Et ait illis Jesús : ¿Numquid possunt filU nup- 
tiarum, quamdiu sponsus curo illis est, jejunare? 
Quanto tempoce habent secum sponsum, non |V)S6unt 
jejunare. 

20 Venient « autem dies cüm auferetur ab eis 
sponsus: et tune jejunabuntin illis díebus. 

21 Nemo assumentum panni rudis a^uit vestimen- 
to veten >: alioquin aufert supplementum noYum h ve- 
ten , et roajor scissura Gt : 

. 22 Et nemo roitt|t vinum novum in utres veteres: 
^iocfuin dirumpetvmum utres, et vinum effundetur, 
et utres peiibunt : sed vinum novum in utres novos 
mitti debet. 

. 23 Et <i facturo est iteruro cüm Dominus sabbatis 
^mbularet per sata , et disdpuli ejus coepenmt pro- 
gredi, et vellere spicas. 

24 Pharisasi autem dicebant ei : Ecce,¿quid(a- 
.•ciunt sabbatis quod non licet? 

2l> Et ait illis ^ : ¿Numquam le^istis quid ffscerit 
David, quando necessitatem habuit, et esuriitipse, 
<et qui curo eo erant? 

26 ¿Quomodo ihtroivit in domum DeisubAbiathar 
principe sacerdotum , et panes proposilionis mandu- 
ca vit,quos non licebat roandufare ', nisí Sacerdoti- 
bus , et dedit eis , qui curo eo erant ? 



4iado6 te son tus pecados :. 4 decirle : Leijatate, toma 
tu camilla, y anda? 

10 Pues para que sq^is, que el Hijo del hombre 
tiene potestad en Ja tierra de perdonar pecados^ (dice 
al paralitico)^ 

1 i A tí digo ; Levántate , toma tu camilla , y xtííe 
i tu casa. 

12 Y al punto se kvantó él : y tramando su cami- 
lla, se fue a vista * de todos , de manera que se mara- 
villaron todos, y alababan á Dios, diciendo : Nunca 
tal cosa vimos, 

13 Y fi^lió otra vez hacia la mar : y venian á él 
todas las gentes, y los ensenaba. 

14 Y pasando, vi6 á Leví hijo de Alpheo, oue esta- 
ba sentado á la mesa \ y le dice : Sigúeme. V levan- 
tándose le siguió. 

1 5 Y acaeció , qufi estando Jesús sentado á la mesa 
en casa de él ', estaban también á la mesa con Jesús, 
y con sus discípulos muclios publicanos , y pecado- 
res : porque había muchos , que también le seguían K 

16 Y cuando los escribas, y los phariseos vieron 
quecomiacon los publicanos y pecadores, decían á 
sus discíoulos. i Por qué vuestro Maestro come, y 
bebe con los publícanos , y con los pecadores? 

17 Guando esto oyó Jesús, les dijo: Los sanos no 
tienen necesidad de médico, sino los que están en- 
ferqnos ; pues no he venido á llamar justos, sino pe- 
oadores'. 

18 Y los discípulos de Juan y los phariseos míe 
ayunaban ^ , vienen á él , y le dicen ' : ¿ Por qué io« 
discípulos de Juan, y los dalos phariseos ayunan, y 
tus discipulos no ayunan ? 

ÍM Y Jesús les dice : ¿Por ventura los hijos de las 
bodas * pueden ayunar , mientras que está con ellos 
el esposo ? Todo el tiempo que tienen consigo al espo- 
so , no pueden ayunar. 

20 Mas vendrán días cuando les será quitado el es- 
poso : y entonces ayunarán en aquellos días. 

21 Ninguno echa en un vestido viejo un remiendo 
de paño recio ® : de otra suerte el remiendo nuevo 
quita de k) vicjjo '^ , y se hace mayor rotura : 

22 Y ninguno echa vino nuevo en odres ^* viejos: 
de otra manera romperá él vino los odres, y el vino 
se verterá , y perecerán los odres : mas debe echarse el 
vino nuevo en odres nuevos, 

23 Y acaeció otra vez, míe andando el Señor por 
unos sembrados en el día de sábado , sus discípulos 
se adelantaron, y comenzaron á arrancar espigas". 

24 Y los phariseos le decían : Mira , ¿ como liacen 
en sábado Iq que no es lícito? 

25 Y él les d\jo : ¿No habéis leído jamás, lo que 
hizo David , cuando ^ se halló en necesidad, y los que 
con él estaban , tuvieron hambre? 

26 ¿Como entró en la casa de Dios en tiempo de 
Abiathár **, príncipe de los sacerdotes, y comiólos pa- 
nes de la proposición , de los cuales no era lícito co- 
mer, sino á los Sacerdotes, y aun dióá los que con él 
estaban? 



^ Las palabras del testo grle^ro, ipavrw iráwnv, ofrecen 
iambiea olro seotido muy butno^ abiit contra omnés; esto 
>», que estando todos tmootoaados sobre él, sorprendidos 
•de lo que veían , no hallando por donde salir , rompió por 
medio de todos, dando muestras oo sela mente d^ Ja salud 
•que había recobrado , sino también de su robustez y Tíger. 

* fin que recibía y cootaba los públicos tributos. 
•DeMatheo. 

* Porque mochos dé e^tos publicanos y gente de mala vida, 
movidos de sos discursos y milagros , le iban siguiendo á 
todas partes. 

> El Griego: fK /utánuav^ á penitencia, Lhmsi jusícs, á 
los que se tenian por justos y no lo eran. Pecador et se en- 
tienden aquellos que deseaban salir de su mala vida , y bus- 
-caban al médico que los remedíase 



« El Griego : «al m ti^ fofncaSot ^ y los de lo9 phariieús. 

^ Los discípulos de Juan; Matheo ix , 14. 

* Ó los hijos d^l esposo; esto es , los amigos. Véate San 
Matheo ix , i5. 

' Otros trasladan nuevo, 

*fi tA^. Tirará lo viejo. 

*i Odret^ boy mas nsfkáo, pellejos, 

«^ Para desgranarlas y comer los granos. 

*> MS. Ovo mengua Ifambre. 

" En el primer libro de los Beyes txi, se dice que era 
Achfmelecb y no Abiathár , i quien pidió David que le diese 
alguna cosa que comer. Algunos han creido que el sumo Sa- 
cerdote Ácbimelech le llamaba también Abiathár como su 
hijo y el hijo, Achimelecb como el padre. Mas otros con 
mejores fundamentos creen que el hallarse nombrado aquí 



■ Matth. IX, 9. Lbc. v , í7.— » i Timoth. i, 15.— « Matth. ix. 18. LttC. r, S5.-« Matfli. xn, 1. Luc. vi, 1.— *! Reg. tts, « 
— f Levit XXIV, 9. 



CÁmuio im; 89' 

27 Ei dicMbftt eir : Sobinlmn propter hommem ftc- 27 Y )«s deeia: El sábado fu» heeho por «1 hombre. 



tum est, et non homo propter sibbttluin. 

28 Itaque Domiiias «si FiUus homiois , eliam sab- 
bati. 



y no el hombre por el sábado ^ 

28 Así que el Hijo del hombre es Señor también 
del sábado. 



Capitulo IIT. 

Habiendo euredo JésAsnna mano iet^ , por evitar los malos desltnios de los phariseos, se retira : y eoncnrriendo á él de todas partes 
laa tprbaa» sana sus en/ennos. £Bvia a predicar ú los doec oae había esoogido, cooMiiilciDdoles poder sobra las enfermedades y ende- 
inoiiiados. Gonyence de falsedad á los escribas qoe blasfemaban ;de él, calumniAndole de que lanxaba Jos demonios en virtud de Beel- 
xebnb. Dice qne es irremisible la blasfemia contra el Espíritu Santo; y qnién son su madre y hermanos. 



i Et * introíTit iieniHi in Synagogam : et erat ibi 
hwnb bakens manum arídaoi. 

2 Et observabant eiim, ú sabbatis ouraret, ut ac- 
CQsarent illum. 

Z Et ait hoimní habenti maman arídam : Surge in 
médium. 

4 Et didt eis : ¿ Lioet sabbatis bené faeere , an ma- 
\éj ¿animam ea)?am íaeere , an perderé? At illi tace* 
bant. 

5 Et drcunrspiciens eos cum ira » contristatus su- 
per caecitate eordis eorum , dicit hominí : Extende 
manum tuam. Etextendit/et restituta est manus 
in¡. 

6 Exeuntes '^ aütent pharisaBi, statim cum Hero- 
dianis consilium fadebent adr^sÉseum, quomodo 
cum wderent. 

7 Jesús autem cum diccipulis suis seoessit ad mare: 
«t nralta turba ^ Galilaea , et Judiea secuta est eum , 

8 Et ab Jerosolymis , et ab Idumsa , et tnms lor*^ 
<]anem : et qui circa Tymm . et Sldonem ; muHitudo 
magna, aumentes Iqun ficiebat; veberunt ad eum. 

9 Etdiicit.dlBdpiills suis, ut nati'nila sibi deser- 
Tiret propter tnrfaam , ne comprímercnt eum. 

i O Moltoseiiim sanabat ; ita iit irruerent in eum, 
ut illum tangerent quotquot habebant plagas. 

II Et ^plrjtusimmuadi , cúm illum videbent, pro» 
cidebant ei, et claroabant dicentes: 

i 2 Tu es Filius DeL Et vebemenier comminabatuí; 
eis ne manifestarent illum. 

13 El ^ ascendens in mentem voeaYit ad se quos 
^luit ipse : et ténenint ad eum. 



1 Y entró Sestus de nuevo en la Synagoga, y había 
a)K un hombre que tenia una mano seca. 

2 Y le estaban acechando *, si sanarla en día de so- 
bado , para acusarle. 

3 Y dijo al hombre que tenia la mano seca : Leván- 
tate en medio. 

4 Y les dice : ¿Es Hdto en dia de sábado hacer 
bien 6 mal? ¿salvar la vida , óquitaHa? Mas dios ca- 
llaban. 

5 Y mirándolos alrededor con indigrmcion, condo- 
lido de la Ceguedad " de su corazón , dice al hombre: 
Estiende tu mano. Y la estendió , y le fue reiStableci- 
da la mano *. 

6 Mafi los phariseos caliendo de alü, entraron lue- 
go en consejo contra él con los Herodianos, bascando 
medios de hacerle perecer ». 

7 Mas Jesús se retiró con sus discípulos hada la 
mar: y le fue siguiendo una grafnde multitud de la 
Galilea, y déla Jndea, 

8 Y de Jerusalém , y de la Idumea , y de la otra ñ* 
bera del Jordán : y los de Ja comarca (le Tyro, y de 
Sidón en grande námero vinieron á él, euandooyenm 
las cosas que hacia. 

9 Y mandó á sus discipulos , que le tuviesen listo 
un barco en que ))udiese entrar , para que el tropel de 
la gente no le oprimiese. 

40 Porque sanaba á muchos , de tal manera que 
todos los que padecían algún mal ^ , se arrojaban so* 
bre él ' por tocarle. 

If Y cuando los espíritus inmundos le veían, se 
postraban ante él * , y gritando decían : 

12 Tú ere3 el Hijo de Dios. Mas él les amenazaba 
reciamente ) para que no to descubriesen. 

13 Y subiendo a un monte , llamó asi á los que él 
qmso » : y vinieron á él. 



Abiathár ea lugar ds Aebimelech , fue porque Abiatbár era 
mucbo mas cooocido en el tiempo de David. Eate vivía con 
an padre, y servía en el templo cuando David iiegÓ á él , y 
despuea cuando el rey Saúl biao degollar i su pa£e , fue el 
que le llevó el epbód, y se salvó siguiendo á este rey. Pudo 
muy bien aun en vida de su padre ejercer juntamente con él 
el soberano sacerdocio, así como después lo tuVo junta- 
mente con Sadóc. 

1 Como si el Señor dijera : la obligación del sábado no es 
tan estrecha, que no pueda jamis ser dispensada. El hom- 
bre fue hecho para Dios , y asi no hav cosa oue le pueda 
dispensar de fas obligaciones que debe 2 Dios. Mas el sábado 
qne fue hecho para que el hombre pensase en las cosas de 
su alma , se acordase de los beneficios que tiene recibidos 
de las manos de su Criador, y diese algún alivio al cuerpo 
después del trabajo de toda la semsna, admite alguna- dis- 
pensa. Y sobre todo, yo que soy Dios por mi naturaJecá, ¿ 
Hijo del hombre por mi Encamación, tengo potestad de dis- 
pensar á mis, discípulos en la necesidad en qne se hallan, 
como dueño que soy del sábado , mas no puedo dispensarlos 
de amar á Dios ; porque han sido hechos y criados para Dios. 
A mi, que soy el soberano legislador, toca conocer fat nece- 
sidad del hombre, y no á vosotros que ads unos jueces ciegos, 
y llenos de preocupación. 

* Los escribas y phariseos que se hallaban presentes. 

> El Griego: <rvAXinrov^i«c nrl fi «r«^<A. I«a palabra 
«ifiMifc signifloa caU0 ó éur/isB; y esta es, la que escitó 
la conmiseración del Señor* fin eita ocasión nos enseñó coom 
hemos de aborraoer.lo iaaio.en los.hombrea » JuraadoaJ mismo 



tiempo coa caridad y misericordia á los mismos hombres ea 
quienes se hallan Jos vicios. Y en este sentido se ha de en- 
te4der aquel versículo de Davio en el Psalmo cxvin, 113. 
Aborrecía ¡os malos, £1 cdo de la doria de Dios y el amor 
i su santa ley no nos permite aprobar Jo nmlo de ningún 
modo: mas la caridad qoe es la hasa de la misma ley, nos 
prohibe aborrecer á nuestro hermano, aunqti# sea malo y 
pecador. 

* El Griego : v^uíc «< ñ «Mii. sana eofno la ofra* 

s Estos hombres tan celosos ae la observancia del sábado» 
no hacían escrópolo de juntaipe en concilio aquel mismo dia 
,para ver como habían de oprimir al inocente. Y para una 
lEjiguidad, la mas detestable que se conoció en todos los 
siglos» se unieron con los Herodianos , á quienes aborrecían 
mortaJmente ñor ser del partido de los Romanos. Véase el 
Cap- Kxu, 16 de S. Matreo. 

* El Oñego: itáoivfvt^ azotes. MS. Majamientos; como 
si dijera , <3gun azote ó castioo del cielo con que avisa i los 
hombres para que vuelvan sobre sí. 

7 Era taoU la multitud y tropel de gente que acudía á él, 
deseosa de lograr el beneocio oe la aalud que apretándose 
los unos á los otros por poder llegar á tocarle , casi se deija* 
hsü caer sobre él y le causaban ob pequeña inolestia. 
. s Quiere decir, los tiombres que estaban poseídos de los 
espíritus impuros. 

• . /^ iesicristo en otra ocasión, Joanx xv, 16, hiio pre- 
.aente á sus apóstoles: Que no eran elloi los aue le habian 
tíegida á il^ sino él el que había elegido i eUos. Y Sa» 
Pablo I, «mI Coriníh. i, 1 , dice : que era Apóstfilpori^ 



• Matth.sn,9.LBc. vi,6.-b Ma|t^xn,14>-^ ]m(tb.x,l. Lncvi, iS... 



90 



SAH 



14 Et fecít ut essent duodeeün cum iüo , et utmit- 

teret eos pnedícarc. 

15 Et dedil illis potestaterneuramlí infirmitates, et 
ejícicndi daoroonía. 

16 Et imposuit Simoni nomen Petras : 

17 Et Jacübum Zebedaei, et Joannem fratrcm Jaco- 
bi f et imposuit ais nomina Boanerges , quod est , fiiü 
tonitrui : 

18 Et Andrearo, et PliUíppum, etBarlholorosum, 
et Matthieum', et Thomam, et Jacobum Alpbaei, et 
Thadd»um, et Simonem Chanr.nsum , 

19 Et Judam Iscariotero , qui et tradidit iUum. 

20 Et vtniuut ad domum, et convenit ileram tur- 
ba , ita ut non possent ñeque panom' manducare. 

24 Et cúm audissent sui, eiierunt teuere eum : 
dicebant enim : Quoniam in furorem versus est. 

22 Et scrib», qui ab Jerosolymis descenderant, 
dicebant * : Quoniam Beelzebub babet^ et quia in prin* 
cipedaemonioruro ojicit da^monia. 

23 Et Qonvocalls eis , in parabolis dicebat lilis : 
¿ Quoroodo potest Salanas Satanam ejicere ? 

24 Et si regnuminse dividaiur, non potest regnum 
illud stare. 

25 Et si domus super 8en)etipsamdisperttatur,tton 
potest domus illa stare. 

26 Et si Satanás consurrexerít in seroctipsuin, dis- 
pertitus esty et non poterít stare, sed fluem babet. 

27 Neroo potest vasa íbrlis ingressusin domum di- 
ripcre , nisi príúsf(Nrtem alliget , et tune domum ejus 
duipiet, 

. 28 Amen ^ dico vobis , quoniam omnia dimittentur 
filiis hominum peccata , et blaspberaia) , quibus blas- 
phemaverint : 

29 Qui autem blaspliemaTerít in Spirítum Sanctum 
non babebit remissionera in eternum , sed reus erit 
seterni delicti. 

30 Quoniam dicebant: Spiritum immundum ba- 
bet. 

3J Et ^ veniunt matcr ejuset fratres: et forísstan- 
tes miserunt ad eum Yocantes eum , 



14 Y fBiaegió doee, pan que estuviesen eon ét , y 
para enviarles á predicar. 

15 Y les dio potestad de sanar eRÍermedades , y de 
lanzar demonios. 

1 6 Y á Simón le puso el nombre de Pedro : 

17 Y á Santiago * de Zebedeo , y á Juan liermano 
de Santiago , á los cuales dio el nombre de Boaner- 
ges *, que quiere decir, biiosde trueno > : 

18 Y á Andrea, y á Phelipe, y á Bartboloroé, y á 
Matheo, y á Tomás, y á Santiago de Alpheo, y á 
Thadeo , y á Simón ol Chananeo, 

19 Y á Judas Iscariote , que le entregó. 

20 Y vinieron á la casa , y concurrió de nuevo tan« 
ta gente , que ni aun podían tomar alimento. 

21 Y cuando lo oyeron los suyos * , salieron para 
echarle mano: porque decían : Se ha puesto enaje- 
nado *. 

22 Y loaescribas, que habían bajadode Jerusalém, 
decían : Tiene á Beelzebub, y en virtud del principe 
de los demonios lanza los demonios *. 

23 Y habiéndolos convocado, les decia en parábo- 
las : ¿ Cómo puede Satanás eclutr fuera á Satanás ? 

24 Y si un reino está dividido contra sí mismo, no 
puede ^ durar aquel reino. 

25 Y si una casa estuviere dividida contra sí mis- 
ma , no puede permanecer aquella casa. 

26 Y si Satanás se levantare contra si mismo, divi- 
dido está, y no podrá durar, antes está para acabar. 

27 No puede ninguno entrar en la casa del valienr 
, te ' , y robar sus alhajas , si primero no ata al valiente 
I para poder después saíquear su casa. 

i 28 En ver^ os digo , que á los bi|08 de los booH 
, brea perdonados les serán todos loa pecados, y laa 
I blasfemias , que proGrieren : 

29 Mas el que blasfemare contka el Espítétu Santo, 
nunca iaaoás tendrá perdón, sino que será reo de 
eterno delito ^. 

30 Por cuanto dedan : Tiene espirita inmundo. 

31 Y llegaron su madre , y sus hermanos : y que- 
dándose de la parte de afuera, le enviaron á llamar , 



vocación p voluntad de iHa$, Y en Ja EpMola á los He- 
breos Y. 1 , 4, cuando habla del samo pootiticado de Jeío- 
cristo , dice: qtte nenguno Me apropie j eslo es , a¿ usurpe 
este honor , ttno que es necesario ser Humado como Aa- 
ron. Pues si este Seúor oo se apropió Ja dignidad de pontí- 
fice ¿con cuanta mayor raion debían ser eletridos, ao por 
su |>ropia voluntad , sino por la del minino SeSor, U» que 
babisn de tener su lu^^ar en calidad de apóstoles? ¿Y qué 
horrible presunción no sera la de aquellos que siendo muy 
inferiores á los apóstoles en toda suerte de dones y de gra- 
cias, se entremeten por si mismos ea un ministerio, en et 
que suceden i la dignidad de aquellos, que el fíijo de Dios 
llamé d si según la elección de su pura voluntad , para 
estar con él^ y para ser enviados d predicar d todas 
las naciones f ^Qué pueden esperar estos hombres vanos y 
presuntuosos, si consideran que Ja yocacion y elección de la 
pura voluntad del Hijo de Dios no impidió i Judas, que 
vendiese á su mismo maestro , y que por este mismo camino 
se perdiese? El Seuor eligió entonces á sus apóstoles, no 
para enviarlos Juego á predicar su EvangeJio, sino que quiso 
gue permaneciesen en su compaiíia con el fin de darles sus 
instrucciones , y formarlos poco i poco con su ejemplo, para 
enviarlos después en el tiempo determinado por su provi- 
dencia á que propagasen su doctrina. 

^ Hijo, y Jo mismo después, hijo de Alpheo. 

* La palabra Boanerges ni es hebrea ni syriaea. S. Geró- 
nimo conjetura que loj copistas griegos ó los galileos que 
hablaban el hebreo corrompido en vex de Baneregem^ que 
en hebreo significa hijos del trueno , ó Uanereges , hijos de 
la tempestad, pronunciaron y escribieron Boanerges^ por- 

3ue estos dos hermanos habian de ser particularmente aqoe- 
os, cups Toces á semejanza de trueno se hahian de sentir 
por toda la tierra , y sus palabras se habían de otr hasta 
lai estremidades dd mundo. Psalmo xviii , 5. S. Pedro, 
Santiago y S. Joaa fuemn solos aquellos, á quienes el Sefior 



dio nombre, como para .«enalar su escHcnria iobte los otros 
apóstoles. Y asi se ve que el mismo Seüor los privilegió y 
diattBKuió entre Jof demás. Y esto niismo parece que reco- 
noce S. Pablo en Ja Epistola á las Oátaías ii, 9 , diciendo: 
Que parecían las columnas de la Iglesia, Cotéjese tam- 
bién eiie lugar, con lo que escribe S. Lucas de estos dos 
liermanos , en el Cap, ix , 54. Su madre viendo cómo el So- 
Sor Jos distinguía con un apellido tan honorífico , pudo asi- 
mismo tomar ocasión de ello, para pedirle que Jos hiciese 
asentar, unoá su derecha y otro á su izquierda en sn reino. 
Matheo xx,:fl. 

3 MS. De tueno. 

* Esto es, los de su familia y parentela. Parece, decian 
esto los parientes y amigos , para librarlo del tropel de Jas 
gentes , y porque uo le oprimiesen y sofocasen. 

5 El in fUrorem versas de la Tulgala , en el testo griego 
es iV<^Ti|, ecctra se est, como si dijera , está estático, ena- 
jenado y olvidado de si , hasta de tomar alimento, \m el feív 
vor y aplicación á las cosas del Evangelio. A esta esposicion 
convienen todas las circunstancias. Otros dan otros sentidos. 

^ 11 IT hn* ^ios mosca ó de las moscas, á quien ado- 
raban los Accaronitas, y que en este iu^^ar y otros del Nuevo 
Testamento se llama principe de los demonios. Los escribas 
y phariscos le calumniaban y decian, que Jo que hacia, y 
I»arecia ser sobrenatural , lo hacia todo en virtud del prin- 
cipe de Jos demonios. ¡Grande consueJo es este ejemplo i)ara 
los que han abrazado ti camino de Ja virtud y perfección, 

Í)ara no abandonarJepor temor de Jas calumnias y dichos de 
os hombres! 
7 MS. Á sotmerle. 
•M$.Belarreziado. 

V Et Griego: oMm'c* xpcirM« , está >obti|ado á aUroQiuieie 
é eondenacion. Vóase lo qire dejamos dicho lobre et •eatido 
- de estos vertof eo el Cap, xii , 3i de 8. NAtaao. - 



■ .Matth. IX, SI.— b Matth. xii, 51. Lac. zn , 10. 1. Jota, v, i<<.--« NaHh. xa; 4). Lne. vm , fOi 



CMfnjto ir. 



91 



32 El sedebat eiffca eam tu^ , el dicunt ei : Ecce 
ipater tua, ei fralrefi tui lurís quaerunt te. 

33 Et respondens eis, ait : ¿Qu» est mator mea, 
et fralres mei? 

34 Et circumspk'iens <h)s, qui ín circuitu ejus s^ 
debont, ait : Ecce mater mea , ct fralres mci. 

33 Quienim fecerít voluaUteni Dei^ biefrater meuf , 
et sóror mea, et maler est. 



32 Y estaba sentado alrededor de él un crecido nú- 
mero de gente ; y le dijeron : Mira ^ , tu madre , y tus 
hermanos * te buscan aiií fuera. 

33 Y les respondió ^, diciendo : ¿Quién es mi ma- 
dre , y mis liermanos? 

34 Y mirando ^ á los que estaban sentados alrede- 
dor de si : He aquí , les dijo , mí madre, y mis her- 
manos ^ 

35 Porque el que hiciere la voluntad de Dios, ese 
es mi hermano , y mi hermana , y mi madre. 



CapítnUí IV. 



Propone la parábola del sembrador, y h csplira á sns discípulos. Dice como la luz debe ponerse en el randelero: continúa con la parábola 
de la semilla rebada en la tierra, que crere, durmiendo el que la sembró, y del Rrano de mostaza: todo lo que inteqireta deíipoes á sus 
discipoJoft. Durmiendo ea la barca le despierbiB estos, j serena una tempestad de mar. 



1 Et * iterum coepit docere ad maro : et congréga- 
la est ad eum turba multa, ita ut navim ascendens 
sederet io mari , et omnis turba circa mare super ter- 
ram eral : 

2 Et doccbat eos in parabolis multa, ct dicebat li- 
lis in doctrina sua : 

3 Audite : Ecce cxil scminans ad scminandum. 

4 Et dum seminal , aliud cecidit circa viam , et ve- 
nérunt volucres cocli , et comederunt illud. 

5 Aliud Tero cecidit super petrosa, ubi non habuit 
lerram multara : et statim éxortum est, quoniam non 
habebat altitudinem Ierras : 

6 Et quando exortus est sol, exaestuavit:et cóqudd 
non tiabebat radicem , exaruit. 

7 Et aliud cecidit in spinas, et ascenderunt spinae, 
et sufTocaverunt illud , et fructum non dedil. 

S Et aliud cecidit in lerram bonam , et dabat fruc- 
tum ascendentem , ct crcscentem : ct alTerebal unum 
tríginta, unum scxaginta, et unum centum. 

9 Et dicebat : Qui babel aures audicndi , audiat. 

ÍO Etcum esset singularis, inlerrogaverunl eum 
lii , qui eum eo crant duodccim , parubolam. 

il El dicebat eis : Vobis-datum est nosse myste- 
rium regni Dei : íIHs aulem, qui foris sunt , in para- 
bolis omnia fíunt : 

12 Ut*» videntes videant, el non videanl : elau- 
dientcs audianl, el non inlelligant : ne quando con- 
vertantur , el dimiltantur eis pcccata. 

i 3 El ait illis : ; Ncscitis parabolam hanc ? ¿ El quo- 
modo omnes parábolas cognoscelis? 

44 Qui seminal , verbum seminal. 

15 Hi aulem sunt, qui circa viam, ubi seminatur 



{ Y de nuevo se puso á enseñar á la orilla de la mar: 
y se allegaron alrededor de él tantas gentes, que en- 
trándose en un barco, se sentó dentro en la mar, y 
toda la gente estaba en tierra á U orilla : 

2 Y les enseñaba muchas cosas por parábolas, y les 
decia en su doctrina ^ : 

3 Oid : He aqui salió el sembrador á sembrar. 

4 Y al tiempo de sembrar , una parle cayó cerca del 
cambio , y vinieron las aves del cielo, y la comieron. 

5 Y otra cayó sobre pedregales, donde no tenia 
mucha tierra : y nació luego , porque no había pro^ 
fundidad de tierra : 

6 Mas luego que salió el sol, se asolanó : y como 
no tenia raíz , se secó. 

7 Y otra cayó entre espinas, y crecieron las espi- 
nas, y la ahogaron , y no dio fruto. 

8 Y otra cayó en buena tierra , y dio fruto , que su- 
bió , y creció : y uno dio á treinta , otro á sesenta, y 
otro á ciento. 

9 Y decia : Quien tiene orejas para oir , oiga. 

i O Y cuando estuvo solo , le preguntaron los doce, 
que estaban con éP , de la parábola K 

ti Y les dijo : A vosotros es dado saber el mis- 
terio del reino de Dios : mas á los que están fu^a ^, 
todo se les trata por parábolas : 

12 Para que vicnao vean, y no vean *°; y oyendo 
oigan , y no entiendan : no sea que alguna vez se 
conviertan , y les sean perdonados los pecados. 

13 Y les dijo : ¿ No entendéis esta parábola ? ¿Pues 
cómo entenderéis todas las parábolas **? 

1 4 El que siembra , siembra la palabra. 

15 Y estos son los de junto al camino , en los que 



« MS. Evat. 

< El Griego : kíu «í ¿itX/faí aov^ytm hermanas. No bobo 
jtmáB madre mas santa que la del Hijo de Dios; n\ hijo tam- 
poco que amase masa su madre que Jesucristo. Mas después 
que comenzó á ejercitar su misión entre los hombres , rara 
vez se lee que se bailase esta santa Madre cou fu Hijo; y 
ano parece que la trataba siempre con no poca indiferencia, 
cuando se le presentaba la orasioa. Con esto quiso dejar un 
modelo de la conducta que deben guardar los pastores y pre- 
lados , aan con aquellos (¡ue tienen el primer logar entre sus 
pirieiites. Un digno ministro de Jesucristo no conoce i los 
que le tocan según la carne , cuando se trata del exacto cum- 
plimiento y desempeño de su ministerio. Con esta distinción 
de persona pública , y de persona particular se pueden in- 
terpretar benignamente las espresiones con que Sah Juan 
Chrtsóstomo comenta y glosa la aparente sequedad con que 
el Hijo de Dios y de la Virgen contestó á este aviso. 

» MS. El recudióles, 

^ MS. Cató contra los qtiel estaban en derredor, 

* MS. flitf mi madre , é mios er manos. 

^ No según la doctrina de los phariseos, de los Sacerdo- 
tes y de los doctores de la ley, sino según su doctrina, 
opuesta al desarreglo y corrupción de su corazón , ó de un 
modo sencillo y acomodado á la capacidad de los oyentes. 

7 £1 Griego : d «fpt avv6p av9 rm< BÁBna , los que estü'- 
ba» alrededor de él Juntamente can loe doce. 



< El sentido de la parábola. 

B Esto es, á los que no tenian la dicha de estar como ellos 
en su compania; y en el sentido espiritual á ios que debían 
ser mirados como estraños para entrar en el reino de los cie- 
los, solo se proponían las -verdades en eníemas y en pará- 
bolas , para que ñolas comprendiesen. Los Judíos señalaban 
á los gentiles, llamándo'os oS 1^, gui foris sunt; porque 
todas las tierras y provincias fuera de la suya , las llamaban, 
ÍIH^ tXshiy fuera de aquella tierra, que dio Dios en 
posesión a su pueblo : y el Salvador para confundirlos y dar- 
les en rostro con su infidelidad, aplicaba á la nación judaica 
esta misma espresion, con que eúa caracterizaba á los gen- 
tiles. 

40 En el testo griego se lee en este según do loga reí verbo 
taiMTi de <i9<« , video , que se aplica á los ojos del alma , y 
significa entender, advertir. 

** Como sí les dijera: ¿Vosotros que me estáis oyendo ha- 
blar todos los. días de las verdades de la ley nueva , tenéis 
todavía tan poca aplicación é inteligencia en las cosas perte- 
necientes i vuestra salud, que no entendéis una parábola 
tan fácil ? De lo que se infiere ^ue no basta estar en la com- 
pafíia del mismo Jesucristo , ni oírle hablar frecuentemente 
de los misterios del reího de los cíelos , si Dios mismo no 
abre estas orejas espirituales , estas orejas interiores , que 
son necesarias para entender, como se debe, lo que llega 
esteríormente á las dol cuerpo. Los apóstoles veían todos los 



• Uatth. xra , 1 Lac. vm , 4.— b bal. vi , 9. Matth. xm , 14. loan, xti , 40. Actor. \xjm , 26. Román, xi , 8. 



SAN «ARCOS. 



Terbom, et ctm audierínt , conüefitím Tenit Satanás, 
et anfert verbum , qaod seminatam est in cordibus 
eorum. 

46 Et hi suntsiimHtér , qui super petrosa seminan- 
tur : qui cúm audierint yerbum , statim cum gaudio 
fiocipiunt ilittd : 

17 Et non babent radicem in se , sed temporales 
sunt : deinde orla tribulatione et persecutione prop- 
ter yerbum , confestim scandalizantur. 

18 Et * alii sunt , qui in spinis seminantur :hisunt 
qui verbum audiunt, 

19 Etaerumnssaeculi, et deceptio divitiarura , et 
circa reliqua concupiscentisB introéuntes sufíocant 
verbum, et sine fnictu efGcitur. 

20 Et hi sunt, qui super terram bonam seminati 
sunt, qui audiunt verbum , et suscipiunt , et fructi- 
ficante unum triginta , unum sexaginta, et unum 
centum. 

21 Et* dlcebat illis : ¿Numquid venit lucerna ul 
sub modio ponatur , aut sub lecto ? ¿ Nonne ut super 
candelabrum ponatur ? 

22 Non ^ est enim nliquid absconditum , quod non 
manifestetur : nec facluní estoccultum, sed ut in pa« 
lam veniat., 

23 Si ffuis habet aures audiendi , audiat. 

24 Et dicebat illis : Videte quid audialis *. In qua 
mensura mensi fueritis, remetietur vobís, et adjicie- 
tur vobis. 

25 Qui* enim habet, dabitur illi : et qui non habet 
etiam quod liabet auferetur ab eo: 

26 Et dicebat: Sic est regnum Dei, quemadmo- 
dum si homo jaciat sementem in terram , 

27 Etdormiat, et exurgat nocte et die, et semen 
germinet , et íncrescat dum nescit ille. • 

28 Ultro enim térra fructificat, primüm herbam, 
deinde spicam , deinde plenum frumentum in spica. 

29 Et cüm produxerit fructus , statim mittit fal- 
cem , quoniam adest messis. 

30 Et dicebat : ¿Cui assimilabimus regnum Dei? 
¿aut cuiparabols comparabimus illud ? 

31 Sicut r granum sinapis , quod cúm seminatum 
fueritin térra, minus est ómnibus seminibus,quae 
sunt in térra : 

32 Et cum seminatum fuerit, ascendit, etfitma- 
jus ómnibus oleribus , et facit ramos magnos , ila ut 
possint sub umbra ejus aves coeli habitare. 



la palabra es sembrada, mas cuando la han oido, 
viene al punto Satanás , y quita * lá palabra , que fue 
sembrada en sus corazones. 

1 6 Y asimismo, estos son los que reciben la simien- 
te en pedregales : los que cuanclo han oido la palabra, 
kiegn la reciben con gozo : 

17 Mas no tienen raiz en si, antes sontemt)oráles ^: 
y después en levantándose la tribulación , y la perse- 
cución por la palabra, luego se escandalizan. 

18 Y estos son los que reciben la simiente entre es- 
pinas : los que oyen la palabra , 

19 Mas los afanes del siglo , y la ilusión de las ri- 
quezas, y las otras pasiones á que dan entrada, aho- 
gan la palabra, y no da fruto alguno. 

20 Y estos son los que reciben la simiente en bue- 
na tierra , los que oyen la palabra, y la reciben, y dan 
fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento '. 

21 Y les decía : ¿ Por ventura se trae una antorcha 
para meterla debajo de un celemín *, ó debajo déla 
cama ? ¿ No la traen para ponerla sobre el candelero '? 

22 Porque no hay cosa escondida, que no haya de 
ser manifestada : ni cosa hecha en oculto, que no 
haya de venir en público •. 

23 Si alguno tiene orejas para oír, oiga. 

24 Y les decía : Atended a lo que vais á oir. Con la 
medida con que midiereis , os medirán á vosotros, y 
se os añadirán 

25 Porque al que tiene , se da/I : y al que no tiene, 
aun lo que tiene *, se le quitará. 

26 Decía también : Tal es el reino de Dios * , como 
si un hombre echa la semilla sobre la tierra , 

27 Y que duerme, y se levanta de noche y de dia, 
y la semilla brola^ y crece sin que él lo advierta ^^, 

28 Porque la tierra de sii^o ua fruto, primeramente 
yerba , después espiga , y por último grano lleno en 
la espiga. 

29 Y cuando ha producido los frutos, luego echa 
la hoz, por(^ue la siega es llegada. 

30 Y decía : A que asemejaremos el reino de Dios? 
¿ ó con qué parábola lo compararemos ** ? 

31 Como un grano de mostaza*', que cuando se 
siembra en la tierra , es el menor de todas las simien- 
tes , que hay en la tierra : 

32 Mas cuando fuere sembrado , sube , y crece mas 
que todas las legumbres , y cria grandes ramas , de 
modo , que las aves del cielo pueden morar bajo de su 
sombra. 



días la imagen sustancial del Padre, y todos los días escu- 
ebaban la palabra de su Verbo. Mas esta gracia tan singular 
los hubiera hecho mas culpables , si se Dubíeraa mostrado 
sordos á sus voces. El ejemplo de Judas fue una prueba muy 
funesta de esta insensibilidad. 

^ MS. E tuelle. Satanás, como se escribe siempre en los 
libros del Nuevo Testamento» ó Satán, como se escribe en 
los del Antiguo, es palabra hebrea, que significa enemigp, 
contrario. Pero por antonomasia se da este nombre en va- 
rios lugares de la Escritura , y en eJ uso común de los fíeles 
al demonio, como en S. Matheo xu, 26. ¿Si Satanás echa 
fuera á Satanás, cómo subsistirá su reino f 

s MS. Mas son temperosos. Es temporal su duración, 

s Esto es, por tf 72(7. 

*MS. So el moyo. 

s ¿Y para que de este modo alumbrera los que entran? 
Pues del mismo modo quiero que Jo hagáis vosotros. Yo al 
presente enciendo en vosotros con mis instrucciones y mi 
gracia una luz de divina sabiduría , para que puestos después 
sobre el candelero podáis alumbrar á los otros ense&ándoles 
estas mismas verdades que son de vida eterna. 

^ MS. Que no sea paladina, 

7 El Griego : ro7( ottovovaír , á vosotros que ofs. Esto es, 
á proporción del trabajo y atención que empleareis en reci- 



bir y cultirar la semilla de la divina palabra , será Dios li- 
beral, 7 magnifico en derramar sobre vosotras nuevas y ma- 
yores gracias. El hombre recogerá á proporción de lo 
f\ue hubiere sembrado, S. Pablo d los Galat. vi, 8, y en 
a segunda á los de Corintho \x,^.El que siembra poco, 
cogerá poco. Dios es Jiberalísimo, y á los que saben nacer 
buen uso de lo que tienen ya. les dará mas y mas; pero á 
los que lo tienen como si no lo tuvieran , porque no saben 
aprovecharse , ni hacer buen uso de Jo que tienen , les será 
quitado esto y quedarán reducidos á un estado el mas de- 
plorable, como se verificó en los Caphamaitas, de los cuales 
se ha hablado ya en otros lugares. 

' Lo que parece que tiene. 

9 El que anuncia el Evangelio del reino de Dios. 

*^ No depende da la voluntad del que arrojó el grano y 
cultivó la tierra, el que se forme en yerba, crezca y llegue 
á sazón , para que sea segado y produzca fruto á su tiempo; 
porque todo esto pasa sii^ que él lo advierta , y sin que sepa 
como sucede. Esto es 16 mismo que decia S. Pablo i Co^ 
rintho iij . 6. Que él habia plantado y regado: mas que el 
Señor lo kiso crecer. Y del mismo modo lo deben hacer los 
predicadores del Evangelio. 

" MS. ¿Le apodaremos? 

" MS. Déla senap. 



« iTimoth.vi,17.-b Malth. v, 15. Luí. vra, 16. et xi, 33.-c Matth. x, 26. Lac.vui, 17.-^ Mattt, vn, 1 Luc.vi, 58, 
-* Maitn. xui , 12. et XXV , ». Lnc. vni^ 13. et nx , ae.^f Matth. xm, «, Ue. xm , 19. 



CAPITULO Y. 



M 



33 Et tatibus multís parabMis loqnebatur eis ver- 
bum , pront poterant auoir* : 

34 Sine parábola autem non loquebatur eis : seor- 
sum autem discipulis suis disserebat oronia. 

35 Et ait illis in ilfa die, cüm seró esset factum : 
Transeamus contra. 

36 Et° dimitientes turbam, asstimunt eum ita ut 
eratin navi : etaliae naves erant cumulo. 

37 Et facta est procella magna yenü , et fluctus 
mittebat in navim , ita ut impleretur navis. 

38 Et erat ipse in puppi super cervical dormiens: 
et excitant eum , et dicunt iíli : ¿ Magister , non ad te 
pertiuet, quiaperimus? 

39 Etexurgeiis comminatus est vento, et dixitma- 
ri : Tace , obmútesce. Et cessavit ventus, et facta est 
tranquílitas magna. 

40 Et ait illis: i Quid timidi estis? ¿necdum habe- 
tis fidem? Et timueiunt timore magno, et dicebantad 
alterutrum : ¿ Quis , putas , est iste , quia et ventus et 
mareobedlunt ei? 



33^ Y asr les proponifi la pi^bira ton moobafi pará- 
bolas como estas , conforme á lo que podían oúr *. 

34 Y sin parábola no les hablaba : mas cuando es- 
taba aparte con sus discípulos se lo declaraba todo K 

35 V aquel día , cuando íbe ya tarde, les <tíjo : Pa- 
semos enfrente* 

36 Y después de liaber despedido la gente , lo to» 
marón asi como estaba ' en el barco : y había también 
con él otros barcos. 

37 Y se levantó una grande tempestad de viento, 
que metía las olas en el barco, de manera que este se 
llenaba de agua. 

38 Y él mismo estaba en la popa durmiendo sobre 
uti cabezal : y le despiertan, y le dicen : ¿Maestro , lio 
te se da nada que perezcamos? 

39 Y levantándose ñmenmó al viento , y dijo á la 
mar : Galla, enmudece. Y cesó el viento ^, y sobre- 
vino una grande bonanza. 

40 Y les dijo: ¿Porqué estáis medrosos*^? ¿aun 
no tenéis fe ? Y tuvieron grande miedo > y decian el 
uno al otro : ¿Quién piensas es este, que aun el vien*- 
to y la mar le obedecen •? 



Capitnb y. 



Cura á un endemoniado, y permite que una legión de demonios que habia en él, entrase en unos puercos, los cuales se precipitaron en el 
mar. Sana á una mujer de un envejecido flujo de sangre. Va á casa de Jaíro, y resucita i so hija. 



1 Et *> venerunt trans fretum marís in regionem 
Gerasenorum. 

2 Et exeunti ei de navi , statim occurrit de monu- 
mentis homo in spíritu immundo, 

3 Qui domicilium habebat in monumentis, et ñe- 
que catenis jam quisquam poterat eum ligare : 

4 Quoniam saepe compedibus et catenis vinctus, 
dirupi^set catenas, et compedes comminuisset , et 
neroo poterat eum domare. 

' 5 Et semper die ac nocte in monumentis , et in 
montibus erat , clamans , et concidens se lapidibus. 

6 Videns antem Jesum h iongé cucunrit, et adora- 
vit eum : 

7 Et clamans voce ma^á dixit : ¿Quid inihi, et ti- 
bi , Jesu Fiii Dei altissimí ? adjuro te perDeum , ne me 
terqueas. 

8 Dicebat enim illi : Exi spiritus immunde ab ho- 
mine. 

9 Et interrogabat eum : ¿ Quod tibi nomenest? Et 
dicit ei : Legio mibi nomen est , quia multi sumus. 

iO Et deprecabatur eum multum , ne se expelleret 
extra regionem. 

1i Erat autem ibi circa montem grex porcorum 
magnus pascens. 

i 2 Et deprecabantur evm sf^itus , dicentesc Mitte 
nos in porcos ut in eos introéamus. 



i Y pasaron á la otra oriUa de la mar al territorio 
de los Gerasenos ^ 

2 Y al salir Jesús de la barca, vino luego á él de los 
sepulcros un hombre con uo espíritu inmundo ^, 

3 £1 cual tenia en los sepulcros su domicilio , y ni 
aun con cadenas le podia alguno atar ^ : 

4 Porque habiénclole alado muchas veces con grir 
líos , y con cadenas , habia roto las cadenas , y despe- 
dazado los ^llos , y nadie le podia domar. 

5 Y de día y de noche estaba continuamente en los 
sepulcros y en los montes, dando gritos , y hiriéndose 
eon piedras. 

6 Y cuando vio á Jesús de lejos , fue corriendo , y 
le adoró: 

7 Y clamando á voz en grito , dijo : ¿Qué tengo yo 
contigo, Jesús Hijo de Dios altísimo? te conjuro por 
Dios , que no me atormentes. 

8 Porque le decia ^® : Sal del hombre, espíritu in- 
mundo. 

9 Y le preguntaba: ¿Cuál es tu nombre? y le dice* * : 
Legión es mi nombre > porque muchos somos. 

10 Y le rogaba mucno, que no le ediase fuera de 
aquella tierra *•. 

41 Habia en aquel iusar paciendo alrededor del 
monte una grande piara de puercos. 

12 Y le rogaban los espintus, diciendo : Envíanos 
á los puercos para que entremos en ellos. 



* O acomodándose á la capacidad de sos oyentes; aunque 
machos Padres no admiten este sentido, sino que dicen que 
Jesucristo hablaba asi por vía de parábolas, para que Je en- 
tendiesen solamente aquellos, cuyo corazón estaba bien dis- 
puesto. 

* MS. üepartiégelo iodo. 

> A Ja sazón sin haber tomado alimento, ni reposado de 
la fatiga de haber estado predicando y ensenando todo el dia 
y sin provisión ni otro aparqo. 

* MS. Y quedó él viento, 

* El GriéJ^O : »* í«iW «rr* ycr© ; wif ov» Xx"^* '¡fivt i7\ 

¿cómo ettats tan medreiot? ¿por qué no tenéis fef 

B El qoe sepa cuan imperfecta era todavía la fe de los dis- 
cípulos , no estrañará que adniirados preguntasen de este 
modo. 

7 El Griego: ^ra^ap^ff»»^ de los Gad&remos. En S. Ma* 
THEo se lee: rcp/fonvóy, Gergesenos. S. Gebóiumo y otros 
creen que fue una misma ciudad con tres nombres diferen- 
tes. JosEPHo afirma que Gadara y Geraia eran dos ciudades 

* Mattb. vm , 23. Loe. vm, 2S.— i» Maith. Tin, 28. Lae. voi, S6, 



distintas á la otra parte del Jordán , y no distantes entre ú 
en una provincia iiaraada Trasamníana, cuya capital era 
Gadara ; y asi puede muy bien llamarse de los Gerasenos y 
de los Gadaremos , del nombre de entrambas ciudades. 

8 San Matbeo vtn , 28, <dice que eran dos : tal vez el uno 
de ellos serta mas feroz y famoso. 

« No le podían otar; esto es, tener atado. 

** Jesús. Aunque eran muchos los demonios, Jesncristo ha- 
bla á uno solo , que era como ei principal caudillo de los otros; 
porque hay subordinación aon entre ios demonios. Lucas 
vm, 31, 53, 33. 

<* El Griego: ñau avnpíBtiJiJrmf^ y respondió diciendo. 

" Este país que pertenecía á los gentiles, era también ha- 
bitado de muchos judíos apóstatas que habían abandonado 
el culto del verdadero Dios. Y por esto el mismo Señor los 
habia también abandonado ¿ la cruel tiranía del demonio: y 
este espirito maligno , como que ejercía allí muy de asiento 
su dominación é imperio , pedia al Señor con grande instan- 
cia que no le hiciese salir de aquel país. Se ve al mismo tiempo. 



04 



SAN MARCOS. 



13 Et oQoee^ eU sUtim Jesús. Et exetintos spirí- 
tus imoiuiídi iiitrokrunt ia porcos ; ct inagao impelu 
grex prscipitalus est in mare ad duomillia, ct suffo- 
eaii sunt in mari. 

i A Qui autem pascebant eos, fugenint, ot nuntía- 
verunt in civilatcm, et in agros. Et egressi sunt vi- 
dere quidesset factuin : 

15 Ct veniíint ad Jesum : et vident illum , qui h 
daemonio Texabatur, scdcnlem, vestitum, et sanas 
mentís, et tirouerunt. 

16 Et narra verunt iilís » qai viderant, qualiter üac- 
tum esset ci, qui daemouium iiabuerut» et de porcis. 

17 Et rogare coeperunt eum ut dlscederet de finí- 
bus eorum. 

J8 Cúmque ascenderet navim, coepít illum depre- 
can , qui h díemonio Texatus fuerat , ut es83t cum 
illo : 

19 Et non admisit cum , sed ait illí : Vade in do- 
mum tuam adtuos, etannuntiaíllis quanta tibí Domi- 
ñus fecerit, et misertus sit tui. 

20 Et abiit, et ccBpit predicare ín Decapoli , quan- 
ta sibi fecísset Jesús ; et omnes mirabantur. 

2 1 Et cúm transcendisset Jesús in navi rursum trans 
fretum, convenit turba multa ad eum; et erat circa 
mare. 

22 Et * venit quídam de Archisynagogis nomine 
Jairus : et videns eum , procidit ad pedes ejus , 

23 Et deprccabatur eum multúm , dicens : Quo- 
niam filia roeain extremis est. Veni, ín>pone manum 
super eam , ut salva sit , et vivat. 

24 Et abiit cum illo , ct sequebatur eum turba 
multa , et comprímebat eum . 

:¿5 EtmuKer, quie erat in profluvio sanguinis an- 
nis duodecim , 

26 Et fuerat multa perpessa k compluríbus medí- ¡ 
cis , ct erogaverat omnia sua, neo quídquam profece- 
rat , sed magis deterius habebat : 

27 Cúm audissct de Jesu, venít in turba retro, et 
tetigit vestímentum ejus : 

28 Dicebat enim: Quiasi vel vestímentum ejus te- 
tigero , salva ero. 

29 Et confestim siccatus est fons sanguinis ejus: et 
sensit corpore quia sanata esset k plaga. 

30 Et statim Jesús in scmetípso cognoscens vírtu- 
tem , quae exierat de illo, conversus ad turbam , aje- 
bat : ¿Quis tetigit vestimenta mea? 

31 Et dicebant eí díscipuli sui: Vides turbam com- 
primen tem te , et dicis : ¿ Quis me tetigit? 

32 Et circumspiciebat videro eam , quslioc fece- 
rat. 



i 3 Y Jesús al punto se lo otorgó. Y saliendo los es- 
píritus inmundos , entraron en los puercos; y la piara 
so precipitó con grande ímpetu en la mar como basta 
dos mil S y se abogaron en la mar. 

14 Y los que los apacentaban huyeron, y lo conta- 
ron en la ciudad , y en los campos. Y salieron á ver k> 
que había sucedido : 

15 Y vienen á Jesús : y ven al que había sido ator- 
mentado del demonio sentado, vestido, y en su jui- 
cio cabal, y tuvieron miedo. 

Í6 Y los que lo habían visto, les contaron todo el 
heclip como liabia acontecido * al endemoniado, y lo 
de los puercos. 

17 Y comenzaron á rogarle, que se retírase de los 
términos de ellos >. 

18 Y cuando entró Jesús en el barco, comenzó á 
rogarle el que había sido maltratado del demonio, que 
le dejase estar con él * : 

19 Mas no se lo concedió , sino que le dijo : Vete á 
tu casa á los tmos, y cuénUJes cuan grandes cosas 
te ha hecho el Señor, y la misericordia que contigo 
ha usado. 

20 Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolís^ 
cuan grandes cosas le había hecho Jesús : y so mara- 
villaban todos. 

21 Y habiendo pasado otra vez Jesús en un barco 
á la otra orilla, se allegó alrededor de él * una grande 
multitud de pueblo ; y estaba cerca del mar. 

22 Y vino uno de los príncipes de la Synagoga ' 
nombrado Jairo : y luego que le vio se postró á sus 
pies, 

23 Y le rogaba mucho, diciendo : Mí hija está en 
los últimos*. Ven á poner sobre ella la mano, para 
que sea salva , y viva. 

24 Y se fue con él , y le seguía mucha gente , y le 
apretaban. 

25 Y una mujer, que padecía un flujo de sangre^ 
doce años había , 

26 Y que había pasado muchos trabajos en manos 
de muchos médicos, y gastado *^ todo lo que tenia, 
sm liaber adelantado nada , antes empeoraba mas : 

27 Cuando oyó hablar de Jesús, llegó por detrás 
entre la confusión de la gente, y tocó '*su vestidura: 

28 Porque decía : Tan solamente con tocar su ves- 
tidura seré sana. 

29 Y en el mismo instante cesó su flujo de sangre, 
y sintió en su cueipo, quo estaba sana de aquel 
azote ". 

30 Mas Jesús conociendo luego en sí mismo la vir^ 
tud , que de él había salido , volviéndose iiácia la 
gente, dijo : ¿Quién ha tocado mi vestidura? 

31 Y sus discípulos le decían : Ves la gente que te 
está apretando , y dices : ¿Quién me ha tocado "? 

32 Y miraba alrededor por ver á la que esto había 
hecho . 



gue nada puede este espirita maligao contra los hombres, si 
ios no fie lo permite. 

* Et Griego: íaar a«'¿í Síí^»*, y eran como dos «it/. 
s MS. Como cutaiera* 

' MS. (iuesg quiicuse de susjérminos, 

^ Temía este tiombre , como cree Theopiiilacto, que el 
demonio volvería á atormentarlo , si se apartaba de su di- 
vino libertador , y por esto le suplica que le permita seguirle. 
Mas el Seiíor no lo permitió, dándole á entender por una 

Earte que aunque no estuviese presente corporaJmente, le 
astaba su gracia para vivir seguro de las asechanzas y ti- 
ranía del demonio; y queriendo por otra usar de su miseri- 
día con los ingratos Gerasenos, dejándoles uno que les pre- 
dicase sus maravillas, para que pudiesen conocer la verdad 
y convertirse. 

^ Un territorio al Oriente del mar de Tibcriade, llamado 
así de las diez ciudades principales que en ¿1 había. 

* Para oírle. 

7 MS. De la tínoa» 

* Matth.ix, 18. Luf. vm,4f. 



^ MS. Está en finamiento. 

» MS. Corrimiento de sangre. 

«o MS. E despisiera, 

*i MS. E tanxó: y poco después que tenga la vestidura. 

*^ De aquel mal. Las enfermedades son verdaderamente un 
azote, con que Dios misericordiosamente nos despierta del 
letarp en que vivimos. La que padecía esta mi^er, era de 
aquellas que le ímpedian tratar con ios demás LevU. j.v,i9f 
y por esto con mucho tiento y como á escondidas, se lleg6 
por las espaldas á tocar la ropa del Señor, dáodole lugar para 
esto la grande confusión y tropel de gente. Las otras cir* 
cunstanctas que refiere S. AUrcos , sirven para realzar la 
verdad y grandeza del milagro. 

" Aunque eran muchos los que apretaban al Señor, sola- 
mente la fe de esta mujer fue ía que le tocó. Y asi de esta 
sola dio un ilustre testimonio , cuando en medio de tanta 
gente que por todas partes le oprimía, dijo: que ana sola 
mujer tuvo ia dicha de toarle. 



CAPÍTULO VI. 



06 



33 Mu]i6r ver6 timéns et tremens , sciens quod 
factumessel in se , venk et procidit ante eum, et di^ 
xit ci omnem veñtatem. 

34 lile autem dixitei* : Filia, fides tua te salyam 
fecit : vade in pace y et esto sana á plaga tua. 

35 Adhuc eo lo()uenté,yeniunt ao Archisynagogo, 
dicentes : Quia filia tua mortua est : ¿ quid ultra ve- 
zas Magistnim? 

36 Jesús autem audito verbo, quod dicebatur, ait 
Archisynagogo : Noli timere : tantummodo crede. 

37 Et non admisit quemquam se sequi , nial Pe- 
trum , et Jacobum , et Joannem fratrem Jacobi. 

38 Et veniunt in domum Archisynagogi , et videt 
tumultum, et flentes, et ejulantes multum. 

30 Et ingressus, ait lilis: ¿Qiiid turbamini, et 
ploratis? puella non est mortua , sed dormit. 

40 Etirridebant eum. Ipse vero ejectis ómnibus, 
assumit patremetmatrom puellsB, et quisecum erant, 
et ingreoitur ubi puella erat jaoens. 

4i Et tenens manum puellae, ait illi: Talithacumi, 
quod estinterpretatum: Fuella, tibi dico, surge. 

42 Et confestim surrexit puella , et ambulabat: erat 
autem annorum duodecim : et obstupuerunt stupore 
magno. 

43 Et pnecepit lilis vehementer ut nemo id sciret : 
et dizit dan iUi manducare. \ 



33 Entonces la mujer medrosa, y temblando, sa' 
biendo lo que le habla acaecido ^ , Uegó y se postró 
ante él , y le dijo toda la verdad, 

34 Y él le diio : Hija , tu fe te ha sanado : vete en 
paz , y queda libre de tu azote *. 

35 Guando aun estaba él hablando, llegaron de casa 
del príncipe de la Synagoga , y le dijeron : Tu hija es 
muerta : ¿ para qué fatigas mas al Maestro ? 

36 Has Jesús , cuando oyó lo que decían , dijo al 
príncipe de la Synagoga : No temas : cree solamente. 

37 Y no dejó k consigo á ninguno , sino á Pedro, 
y á Santiago , y á Juan hermano de Santiago. 

38 Y llegan á la casa del príncipe d^ la Synagosa, 
y ve el ruiao , y á los que lloraban , y daban grandes 
alaridos. 

30 Y habiendo entrado, les dijo : ¿ Por qué hacéis 
este ruido*, y estáis llorando? la muchacha no es 
muerta, sino que duerme. 

40 Y se mofaban. Pero él echándolos á todos fuera, 
toma consigo al padre y á la madre de la muchacha, 
y á los que con él estaban , y entra donde la muchacha 
yacía. 

' 41 Y tomando la mano de la muchacha, le diio: 
Talüha cumi*, que quiere decir : Muchacha , á tí te 
digo , levántate. 

42 Y se levantó luego la muchacha, y echó á an- 
dar : y tenia doce anos : y quedaron atónitos de un 
grande espanto. 

43 Y él mandó con mucha eficacia * , que nadie lo 
supiese : y dijo le dieran de comer á ella^. 



Capttul0 YI. 

JesderUto obra pocos milagros en so patria, eastiirando de este modo sn incredalidad. Envia sas apóstoles á predicar. Herodes cree qne 
Jesucristo es el Bautista qoe habla resociudo. Hoerte de este santo Precursor. Bliiagro de los cinco panes y dos peces. Camina el Señor 
Mbre las aguas, y sosiega nna tempestad. Sana mochos enfermos. 



1 Et ** egressus inde, abiit in patríam suam .\et 
sequebantur eum discipuli sui : 

2 Et facto sabbato ccepit in Svna^ga docere : et 
multi audientes admirabanturin doctnna ejus , dicen- 
tes : iUnde hule hsc omnia? ¿et qu» est sapientia, 
qu» data est illi; et virtutes tales, quaB per manus 
ejuseíficiuntur? 

3 ¿Nonne ° hic est faber , filius Marías, frater Jaco- 
bi , et Joseph , et JudsB , et Simonis ? ¿ nonne et soro« 
res ejus ble nobiscum sunt? et scandalizabantur in 
iUo. 

4 Et dicebat Ulis Jesús ^ : Quia non est'propheta 
sine honore nisi in patria sua, et in domo sua , et in 

T atiene sua. 
Et non poterat ibi virtutem ullam faceré ; nisi 
paucos infirmes impositis manibps curavit : 



1 Y habiendo salido de allí, se fué á su patria ' : y 
le seguían sus discípulos : 

2 Y llegado el sábado ' comenzó á enseñar en la 
Synagoga : y muchos que le oian , se maravillaban de 
su doctrina , diciendo : ¿ De dónde á este * todas estas 
cosas? ¿y qué sabiduría es esta que le es dada; y tales 
maravillas, que por sus manos son obradas? 

3 ¿No es este el artesano ", el hijo de María, her- 
mano " de Santiago ", y de Joseph ",y de Judas**^ y 
de Simón ^^? ¿Y sus hermanas no están aquí también 
con nosotros **^? y se escandalizaban en él. 

4 Y Jesús les decia : No hay profeta sin honor sino 
en su patria, y en su casa , y entre sus parientes. 

6 Y no podia ^^ allí hacer milagro alguno; solamen- 
te sanó algunos pocos enfermos poniendo sobre ellos 
las manos : 



4 MS. Ltf quel cuntiera. 

* MS. De tu majadura. 

s El ínr^oinsatae la Yulgala latioa es un grecismo;^ pues 
i imitación del griego Bo^úaOé , que es vox ooeva , dicha 
eco terminacioo puiva y sigDíflcaciOQ activa, el «utor de la 
Yuigata dice turhamm por turbatis^ alborotáis. 

* La palabra ipip qumi es hebrea, imperativo de pip 
qum. y significa TeuátUale. Talitha es chaldáiea ó syriaca, 
sigotttca muchacha. El Sefior al común del pueblo hablaba 
en lengua syriaca qoe era entonces la que se usaba vulgar- 
mente. 

^ Les encargó muy roncho. 

* £1 Griego: «vrjr, á ella. Para que asf viesen todos que 
no solamente estaba viva , sino también en perfecta salud, 
puesto que se hallaba en disposición de poder comer. 

7 A Naiareth. 

* En ios sábados ó días festivos se congregaban los Judíos 
á leer la ley y á oír su esplicacion de los doctores de eJla. El 
orden y método que guardaban en esto, se puede ver en el 
benedictino Guaain , Gram. Hebr. 



> Le vienen ¿ este ó tiene. 

" El faber latino, como el griego tíjitím». significa arte^ 
sano en aeneral. Pero es antigua tradición de que hace me- 
moria S- Justino , que S. Joseph fue carpintero. 

«1 Primo 6 pariente. 

** Este fue llamado Santiago el Menor. 

" El Griego: ítKhi, José, hermano de Santiago el menor, 
hijos de Alphco. 

** Este es el que escribió la Epístola canónica y qne se du- 
tingue con el título de hermano de Santiago. 

« No el Apóstol , sino hyo también de Cleophas, que su- 
cedió A Santiago en el obispado de Jerusalém. 

«> MS. Connusco. 

" La incredulidad de sus habitadores era tai; que el santo 
Evangelista para eaplicarla de uúa manera mas viva, creyó 
deber decir que ponia al Seüor en términos de no poder hacer 
aquello que no podia conceder por un efecto adorable de su 
iusticia a la ceguedad y dureza de su corazón. S. Gregomo 
Nazunz. Y en frase de la Escritura , no podor equivale á no 
querer: como cuando se dice que los hermanos de JosepU 



a Lae. vu, 80. et fio, 48^-b MaUb. uu, M. Loe. iv , I6.-0 Joan, vi , 42.-d Natth. m » 57. Loe. nr, 24. Joan, iv , 44, 



96 



SAN MAKCOS. 



' 6 Éi mirabatur propter incredulltalem eorurn , et 
círcuUiat castilla fn circuitu docens. 

7 Et • vocavit duodecim : el ccepit eos iniltere bi- 
nosy et dabat illis potestatem spirituum immundo- 
rum: 

8 Et prscepit eis ne quid tollerent in via , nisi 
virgam tantüoi , uon peram , non panera , ñeque in 
zonass. 

9 Sed i> calceatDS sandaliis , et ne induerentur dua- 
bus túnicis. 

10 Et dicebat eis : Quocuin^e introieritis in doi- 
muin , iUic maneto doñee exeatis inde : 

i 1 Et quicumque non receperínt vos , neo audierínt 
vos * f exeuntes inde , excutite pulverem de pedibus 
vestris in t^timonium illis. 



6 Y estaba maravillado^ de la incredulidad de ellos, 
y andaba predicando por todas las aldeas del con- 
torno. 

7 Y llamó á los doce : y comenzó á enviarlos ^e dos 
en dos , y les daba potestad sobre los espíritus in- 
mundos : 

8 Y les mandó que no llevasen nada para el caroi^ 
no, ni alforja, ni pan , ni dinero en la bolsa , sino so* 
lamente un bordón , 

O Mas que calzasen sandalias, y que no vistiesen 
dos túnicas. 

40 Y lesdecia : En cualquier parte donde entrareis 
en una casa , permaneced en ella hasta que salgáis 
de allí: 

i i Y todos los que no os recibieren . ni os escucha- 
ren , al salir de alli • , sacudid » el polvo de vuestros 
pies, en testimonio á ellos ^. 




JES08 CALMA UNA TEMPESTAD. 



i2 Et exeuntes prsedicabant ut poem'tentiam age- 
rent : 

i3 Et da^monia multa ejiciebant^ , et ungebant 
oleo multos aegros , et sanabant. 

i4 Et ® audivit rex Herodes (manifestum cnim fac- 
tum est nomen ejus) et dicebat: QuiaJoannes Bap- 
lista resurrexit á mortuis : et propterea virlutes ope- 
rantur in illo. 



12 Y saliendo predicaban que hiciesen ' penitencia: 

13 Y lanzaban muchos demonios, y ungían con 
óleo ^ á muchos enfermos , y sanaban. 

44 Y llegó esto á noticia del rey Herodes, ( porque 
se habia hecho notorio su nombre) y decía : Juan el 
Bautista ha resucitado de entre los muertos : y por eso 
virtudes obran en él. 



no podían (esto es, no querían) hablarle en paz. Génesú 

XXII?. • 

* No porque no tuviera Jesucristo conocida la incredulidad 
de los de Caphamaum ; sino que usa el Evangelista de este 
modo de hablar, para espiicarque era muy grande. 

> Esto es , de aquel pueblo ó lugar. 

' El Griego: tngaaárof quc eitá debajo de vuestros pies. 

* Que sea un testimonio contra ellos. En el testo gríego se 



lee aquí Jo siguiente : ¿/i^qv Up» vfilv^ au*rif%pt t<rrai 

verdad os digo , que Sodcma y Gotnorrha serán tratadas 
con menos rigor en el dia del juicio^ que aquella ciudad^ 
que no recibiere la predicación del Evangelio, cuando se le 
anuncia. 

B Y se preparasen para el bautismo. 

^ El Concilio de Trente Ses, iv , Cap. i , nos ense&a que 



ft Matth. x.l.Sapr. m, lA. Loe. ix, 1.— b Actor, in, 8.—^ Matth.z> 14. Lac u, 5. Actor. xiUi 5t. etxvm, 6.-4 Jaool^; 
V, 14.— • Mattb. xiY , i, i. Luc. ix, 7, 



capítulo vi. 



91 



15 Alii autem dicebant : Quia Elias, est. AHi vero 
dicebant: Quia propheta est, (piasi unus ex propbetis. 

i 6 Quo audito Herodes ait : Quem ego decollavi 
Joannem , hic k mortuis resurrexit. 

il Ipse ' enim Herodes misil, ac tenuit Joannem, 
et vinxit eum in carcere propter H^rodiadera uxorem 
Philippi fralris sui , quia auxerat eam. 

i 8 Dicebat enim Joannes Herodi ^ : Non lícct tibi 
habore uxorem fralris luí. 

19 Herodias autem insidiabatur illi : et volebat oc- 
cidere eum , nec poterat. 

20 Herodes enim metuebat Joannem , sciens eum 
virumjustumetsanclum : eteuslodiebateum, el án- 
dito eo multa ñiciebat, et libcnler eum audiebat. 



i 5 Otros decian : Elias es. Y decían otros : Profeta 
es, como uno de los profetas*. 

16 Cuando lo oyó Herodes, dijo: Este es aquel 
Juan que yo degullc, que ha resucitado de entre los 
muertos. 

17 Porque el mismo Herodes babia enviado á pren- 
der á Juan , y le babia becho aherrojar en la cárcel i 
causa de Herodía» mujer de Pbilippo su hermano, por- 
que la babia tomado por mujer. 

18 Porque decia Juan á Herodes : No te es lícito 
tener la mujer de tu hermano. 

19 Y Herodias le armaba lazos : y le quería liacer 
morir, pero no podia. 

20 Porque Herodes lemia á Juan, sabiendo que era 
varón justo, y santo : y le tenia á custodia •, y por 
su consejo hacia muchas cosas, y le oia do buena 
gana. 




RESURRECCIÓN ÜB LA HIJA DE JAIRO. 



21 Et cüm dies opportunus accídisset , Herodes i 
naíalis sui caenam fecil principibus, et tribunis, el pri- 
mis GalüaeaB : I 

, 22 Cúmque introissel filia ipsius Herodiadis, et 
saltasset , et placiiisset Herodi, simulque recumbenli- 
bus ; rex ait puellae : Pele k me quod vis, etdabotibi. 

23 Et juravil illi: Quia quidquid pelieris dabo tibi, 
licet dimidium regoi mci. 



21 Hasta que últimamente llegó un dia favorable, 
en que Herodes celebraba el dia de su nacimiento, 
dando una cena á los grandes de su corte , á los tri- 
bunos, y á los principales de la Galilea : 

22 Y habiendo entrado la hija de Herodias , y dan- 
zado , y dado gusto á Herodes , y á los aue con él es- 
taban a la mesa ; dijo el rey á la mozuela : Pídeme lo 
que quieras, y le lo daré : 

23 Y le juró . Todo lo que me pidieres te daré, aun- 
que sea ' la mitad de mi reino. 



en este aceítese ñguraba el sacramento de la Estremauncioo, 
que fue después iostituido por Jesucristo. 

*■ Esto es, un profeta i^^al á uno de los profetas antigfuos: 
como se espresa mas en S. Lucas u , 8. 

* Para que no le matase Herodias. Otros : Y mirábale con 

% Lnc. m, l9.--b LtTlt. xTm,l6. 



respeto : y este es el sentido del testo giiego que dice : ewt- 
rqpifr ávT¿v, reverebatuf eum, le respetaba, 

s MS. Que quier-que pidiese y siquier el medio de su 
regno. 



98 



SAIt MARCOS. 



24 Quae túm eiisset, dixitmatr¡suae¿Quidpétam? 
Ai illa dixit : Gaput Joannis Baptístae. 

25 Cümque introisset statim cutn festinatione ad 
regem , petivit dicens : Yolo ut protinus des mihi in 
disco caput Joannis Baptistae. 

26 Et contrislatus est rex: proplcr jusjurandum, et 
propter simul discumbentes, noluit" eam contristare : 

27 Sed misso spiculatore , praecepit afferri caput 
ejus in disco. Et decolla vit eum in carcere. 

28 Et attulit caput ejus in disco : et dedit illud 
puellaB, et puella dedit matri suae. 

29 Quo audito , discipuH eius yenerunt, et tulerunt 
Corpus ejus : et posuerunt illud in monumento. 

30 Et convenientes ■ apostoli ad Jesum, renuntia- 
verant ei omnia . qpae egerant , et docucrant. 

31 El ait illis «»: Venite seorsum in desertum locum, 
et requiescite pusillura. Erant onimqui veniebantet 
redibant rauUi : et nec spatium manducandi habe- 

bant. , . , 

32 Et ascendentes in navim , abierunt m desertum 
locum seorsum. 

33 Et viderunt eos abeuntcs, et cogno?erunt mul- 
ti : et pedestres de ómnibus civilalibus concurrerunt 
illuc , et praevenerunt eos. 

34 Et * exicns YÍdit turbam ipultam Jesús, et mi- 
sertus est super eos : quia erant sicut oves non Iiaben- 
tes pastorem , et ccBpIt illos docere multa. 

35 Et cüti jam hora multa fieret, accessenmt dís- 
cipuU ejus , dicentes : Desertus est locus hic, et jam 
hoini prsteriit : 

36 Dimitle * illos, ul cuntes in próximas villas, et 
vicos, emant sibi cilws, mjos manducent. . 

37 Et respondens alt itiis: Date illis vos manducare. 
Et dixerunt e¡ : JKuntes cmamus ducenlis denariis pa- 
nes, el dabimus illis manducare. 

38 Et dicil eis : ¿Quot panes habetis? ile , et videte. 
Et cúm cognovissent , dicunt : Quinqué , ct dúos pis- 
ces. 

39 Et pr«cepit ® illis ut accumberé faccrent omnes 
secundúm contubeniia super virlde fbenum. 

40 Et discubuerunt in partes per centenos, etquin- 
quagenos. 



24 Y habiendo ella salido, dijo á su madre : ¿ Qué 
pediré ? Y ella dijo : La cabeza de Juan el Bautista. 

25 Y volviendo luego á entrar apresurada adonde 
estaba el rey , pidió diciendo : Qmero que luego al 
punto me des en un plato la cabeza de Juan ^ el Bau- 
tista. 

26 Y el rey se •entisteció * : mas por el juramento, 
y por los que con él estaban á la mesa , no quiso dis- 
gustarla : 

27 Has enviando uno de su guardia * , le mandó 
traer la cabeza de Juan en un plato. Y le degolló en la 
cárcel. 

28 Y trajo su cabeza en un plato : y la dio á la mo- 
zuela , y la mozuela la dio á su madre. 

29 Y cuando sus discípulos lo oyeron , vinieron , y 
tomaron su cuerpo : y lo pusieron en un sepulcro. 

30 Y llegándose los apóstoles á' Jesús, le contaron 
todo lo Que hablan hecho, y enseñado >. 

3 i Y les dijo : Venid aparte á un lugar soiitarío, y 
reposad un poco. Porque eran muchos los que iban, 
y veniÉn : y ni aun tiempo para comer tenían. 

32 t entrando en un barco, se retiraron á un lugar 
desierto, y apartado*. 

33 Y los vieron muchos como se iban , y lo cono- 
cieron : y coneurrieron allá á pié de todas las ciuda- 
des , y llegaron antes que ellos ". 

34 Y al desembarcar vio Jesús una grande multi- 
tud , y tuvo compasión de ellos : porque eran como 
ovejas que no tienen pastor, y comenzó á ensenarles 
muchas cosas. 

35 Y como ya fuese muy tarde, se llegaron á él sus 
discípulos ,* y le dijr^ron : Desierto es este lugar , y la 
hora es ya pasada : 

36 Despídelos , que vayan á las granjas, y aldeas de 
la comarca á comprar de comer \ 

37 Y él les respondió , y dijo : Dadles vosotros de 
comer. Y le dijeron : Iremos á comprar pan por dos- 
cientos denarios, y les daremos de comer '. 

38 Y les dice : ¿Cuántos panes tenéis? id , y vedlo. 
Y habiéndolo visto, dicen : Cinco, y dos peces. 

39 Y les mandó , que los hiciesen recostar á todos 
por ranchos • sobre la yerba verde. 

40 Y se recostaron en ranchos, de ciento en ciento, 
y de cincuenta en cincuenta. 



* US. É fue ewro^aio el repx mas por fo Jnrv. Pecó 
lteiiMÍ«8 gravisiiittmente . htci«ndo una promesa y un jura- 
dtento Un fgrreral , tan imprudente y sin causa honesta: y 
pecó todavR mas enormemtnte , cumpliendo lo que mala- 
mente había proIBMféo y jnfaéo* 

s O un soldado, conforme á la costumbre de los Romanos 
que frecueotemente encargaban á los soldados las ejecucio- 
nes capitales, cuando los soberauos las ordenaban fuera del 
orden regular de justicia. 

s El Señor semejante á una águila que ensaya á sus po- 
Uuelos para que vuelen, Deuter. xxxii, 11, después de ha- 
ber enviado á sus discípulos á que predicasen, ios hizo venir 
á dar cuenta de su conducta y adelantamientos para formar- 
los y amaestrarlos poco á poco, y para fortificarlos mas y mas 
en las verdades que debían predicar y ensenar. 

* San Lucas ix, 10, dice que este fue el desierto de 
Bethsaida. 

« El Griego : *aX ^>JBor vp¿í afir ó» ,^ ¡/ juntúrouse áél. 

•^ El Griego : «Va.... áyo/>áffo<nr tafruts apoov^ , rl yap 

fÓTaxTir, ov» ixp^ir, á comprafse poft porquc no tienen 
que comer, 

' Los apóstoles volvían de hacer muchos milagros en vir- 
tud del poder que el Iliio de Dios les había dado para ello. 
Y asi cuando ahora les dice : Que áiesen ellos de comer á 
toAo aquel pueblo; les da luj^ar de juzgar que podían ali- 
mentarfos con la misma facilidad, con que habían hecho 
otros milagros. Mas los apóstoles creyeron simplemente que 
los obligaba á dar de comer á un número tan crecido de per- 



sonas de una manera ordinaria. Y así viéndose ifiposibiiita- 
dos para esto^ porque no tenían dinero, le dijeron * Señor 
lá donde hemos de ir ó á donde queréis, que vfimos á 
hiscar doscientos denarios de pan , que se necesitarán 
para dar de fomer á roda está gefile , nosotros que no 
tenemos uno solo ? Y esto os conforme i lo que dice San 
Joan vi, 7, que respondió S. Felipe al Señor, que no basta- 
rían doscientos denarios de pan, para que cada uno tomase 
un poco. Porque doscientos denarios equivalen como á unos 
doscientos y cuarenta reales vellón. Otros leen sin interro- 
gación, fundados en que los aoristos griegos del subjuntivo 
o/opflurofMy y do/Mf , están puestos por imperativos : eamus 
et demus; esto es, vamos pues á comprar doscientos de- 
narios de pan, y les daremos de comer. Como sí dijera: 
Nos mandas que les demos de comer: para poder hacer esto, 
era necesario que tuviésemos siquiera doscientos denarios y 
que fuésemos á comprar pan con ellos, lo que apeaas basta-^ 
ria para que ¿ cada uno tocase un poco. Sabes que no tenemoa 
dinero ¿ cómo pues hemos de hacer una cosa que no podemos? 
De este modo discurrían , los que como se nota en el v. 59, 
tenían aun el corazón lleno de tinieblas 

•El Griego: <rvfnc6<ríce , cvftir&aia ^ convUes , convites; 
esto es, ranchos, de tantos en tantos, de ciento en ciento y 
de cincuenta en cincuenta , como se dice en el versículo si- 
guiente: 'Kfxuriiu , icpaeíai^ ara licarjv, iral ara ictrriiKorra . 

Es un hebraísmo, se repite una palabra para esniicar el dis- 
tributivo. Y así se dice aquí, que se sentaron distribuidos ó 
repartidos en varios ranchos ó compañías, que se componían 
de cincuenta ó de den homln'es cada ano. 



• Luc.ix,10.— b Matlh. xiv,13.Luc. ix,10. Joan. vi,l.— c Matth.ix, 36.etxiv,14.— d Luc. n , !«.— • Joan , vi , 10. 



CAWflttO Vil. 



41 Gtfl<;edptis qtiinqüe panibns, éit rlaobn» pisci- 
lms,inluens mccBlum, benedixít, etfregft panes, et 
dedit discipulis suis, ut ponerent ante eos : et dúos 
pisces díYisit ómnibus. 

42* EtmanducaTeruntomnes, et saturati suht. 

43 Et sustulerunt reliquias fragmentorum , dnode- 
ckii cophinos plenos, et de pisdbus. 

44 Erant autem qui manducaverunt quinquemilHa 
"virorum. 

45 Et stfitim coégit discípulos snos ascenderé na- 
Tim , ut praBcedereni eum transñ-etrum ad Belhsáidam, 
drnn ipse dimitteret populum . 

46 Et cüm diinisisset eos^ abiit in montem orare. 

47 Et cüm seró esset, erat naris in medio rnarí, et 
ipse solus in térra. 

48 Et " videns eos laborantes in remigañdo (ernt 
eniíp vcntus contrarías eis) et circa quartam vígiliam 
noctis vemt ad eos ambulans supra mare : et volebat 
praeterire eos. 

49 At illi, ut ▼idenint eum ambi^nt^m supra ma- 
1^^ putftvennit piíantasma esse, et exólamav^runt. 

50 Omnes enim viderunt eum , et. conturbati sunt 
Bt slatimlocotus estcum eis, et dixit eis : Conñdite, 
figo sum , nolite timere. . 

5i Et ascendít ad illos in navim , et cessavit ven- 
tus : et pías nia^s intra se stupebant : 

52 Non enim intellexertínt de panibus : erat enim 
cor eorum obcscalum . 

53 Et^cüHn transfretassent, venerant in terram 
Genesareth , et appticuemnt. 

54 Cúmque egressi essent de my\, continuó cog-: 
ñotérunteum : 

55 Et percorrentes univeríam regionem illam, c(p- 
perunt hi grabatfs eo9,qt)i seiratlé habebant, circum- 
reffe , nbi Büdiebant eum esse. 

56 Bt qaocumquelnlroibat , in tíoos, vel' in Tulas 
aut civitates , in plateis ponebant infirmes-, et dcpre- 
cabantBt eum, ut vd fimbriam yestimenli ejüsifen- 
gerent : et quotquot tangobant enm , salvi fleoant. 



44 T tomando los dncó pahes , y los dos peces, 
alznndo los ojns al cielo , benaijo , y partió los panes, 
V los dio á sus discípulos, para que se los pusiesen de- 
lante : y repartió entre toaos los dos peces. 

42 Y comieron todos ,7 se hartaron. 

43 Y alzaron lo que sobró de los pedazos / doce 
cestos llenos , y de los peces * . 

44 Y los que comieron , eran cinco mil hombrea *. 

45 Y dio luego priesa á sus discípulos , á que éá' 
trasen en el barco , y que fuesen antes que éñ a Beth- 
^aida á la otra parte del lago, mientras que él despe- 
día al pueblo. 

46 Y después que los hubo despedido , se fué al 
monteé orar. 

47 Y como fuese tarde > estaba el barco en medfo 
del mar , y él solo en tierra. 

48 Y viéndolos remar con gran fatiga (pormie el 
viento les era contrario ) y cerca de la cuarta v^lia ds 
h noche vino á ellos paseando sobre el mar : y quería 
dejarlos atrás *. 

49 Mas ellos , cuando le vieron andar sobre el tñtbt 
pensaron ^ que era fantasma , y (¡jimenzaron á grftar. 

50 Porque todos le vieron, y^se turbaron. Mas lue^ 
go habló con ellos , y les dijo : Tened buen ánimo , yo 
soy , no temáis. 

51 Y subió á ellos al barco, y oesó el viento : t 
mas se pasmaban en su interior : 

52 Porque todavía no hablan entendido lo de los 
panes : por cuanto su corazón estaba ofuscado '. 

~ 53 Y euando estuvieron de la otra parte , fueron á 
tierra de Genesareth , y arrimaron. 

54 Y en saliendo del barco , luego lo conocieiün *• 

55 Y recorriendo toda aquella comarca; le trate 
'dé toda ella los enfermes en sus oamillas^ luego que 
oyeron que estaba a)!i *. 

56 Y donde Cfuiera que entraba , en aldeas^ é «& 
granjas , ó en ciudades, ponían los enfermos eu las 
eaWefi , y le rogaban , que permitiese tocar siquiera It 
orla de su vestido : y cuantos le tocaban , qjuedabm 
sanos. 



«tpitub VII; 

Los pbartseos calomnian i los discípulos porque comiaTi ^In layarle las manos : y el Sefior reprende í los oahiniiladores, 1 

Soe violaban la ley áe Dios por observar sos iradtcioites. Declara el Señor que es lo que hace impuro al hombre. Fe grande de la Sítú* 
béaisa, por la eoal lik^ el Señor á su hija del demonio* Gura á un lioml>f e qt^e era mudo 7 sordoi 



1 Et'convcniunl adeum pharisaíi, el quídam de 
scribis, venientes ab Jerosolymis. 

2 Et '^ cúm vidíssent quosdam ex discípulis ejus 
oommunibus inanibus, id est uon lotis, manducare 
panes , vituperaverunt. 

3 Pharissi enim , et omnes Judaei , nisi crebró lave- 
rint manus y nen manducant ^ tenentee traditionem 
seniorum : 

4 Et á foro nisi baptizentur^ non comedunt : et alia 
multa sunt, quae tradita sunt illis servare , baptisma- 
ta calicum , et urceorum , et ajramentonim , et lecto- 
rum: 



* Esto es , de los pedazos de pan 7 de ios peces que sobra- 
ron , doce cestos llenos. MS. De las remasajas del pan y 
4é loMpezei doce cuéuanos llenos- 

^ Sin contar las mujeres y los niuos, como dice S. Matheo 
XIV ,21. 

> Esto es, ya entrada la oocbe , lo que denota bastante la 
palabra sero. 

* Esto es, daba maestras de querer pasar adelante, 
s A lo que daba ocasioo la oscuridad de la noche. 

* Esta lue la disposición de su corazón , hasta ^ue después 
de haber resueitado Jesucristo » les envió el Espíritu Santo; 
el cual desterró todas las dudas que teniau , disipó sus te- 
mores y los hizo dignos de ser irreprensibles testigos de todo 
lo que hizo y dijo Jesucristo. 

* Mattb. XIV , Si.-b Matth. xiv, Í4.-c Matth. xv , 1 



1 Y vinieron á él los phariseos, y algunos de ios 
escribas , que habían llegado de Jerusalém. 

2 Y cuando vieron comer á algunos de sus discí- 
pulos con manos comunes, esto es, sin habérselas la- 
vado, lo vituperaron. 

3 Porque los pharíseos, y todos los Judíos , si no 
se lavan las manos muchas veces ', do comen , s^ 
guiendo ia tradición de los ancianos *^ : 

4 Y cuando vuelven de la plaza, no comen, si antee 
no se bañan ** : y guardan muchas cosas que tienen 
por tradición ", lavatorios de vasos y de jarros, y de 
vasijas de metal , y de lechos; 

7 Los moradores de aquella tierra. 

8 El Griego: Svt Uñ i^l, cuando aabtin ^ue etUsba aUL 
^ El Griego : ioi im mr^i, tino han lavado Itt immií 

hasta el codo y por una escrupulosa superttidoa. 

<o MS. Las posturas de los viejos, 

** Asi esplican comunmente Jos intérpretes la palabra PSp- 
tixant, meterse todo en el agua , bañarse. Y lo hadan este 
porque debiendo tratar con toda 3uerte de personas, se «reían 
en necesidad de lavarse siempre que volvían á casa , para 
limpiarse de la impureza que podian haber contraído con su 
comuDicaoion y trato. 

** El Griego: a Tfapi6aKo9 xparuv, Que tomoron Quardúf: 
las cuales palabras esplican la arrogancia con que Je autori- 
dad propia sustituyeron sns tradiciones i los mandanúentos 




^iOO SAN 

5 .Et interrogabant eum pharísffii, et scribae: ¿Qua- 
're disdpuli tul non ambulant juila traditíonemsenio- 
rum, sed communibus manibus manducant panem ? 

6 At ille respóndeos, dixit eis : Bené pro'phetavit 
Isaías daii^obis hypocritis, sicut scriptum est" :popa- 
lus Ibic labíis me nonorat , iuxr autem eorum longé est 

I me. ^ 

7 InVánum autem me colunt, docentes doctrinas» 
. et psBcepta hominum. 

. ; 8 áelinquentes enim mandatum Dei, tenetis tradi- 
liioiiéin bominum, baptismata urceoiLum, et calicum, 

et'ália simula bis facitis multa. 

'^ ^^ Et dicebat lilis : Bené irritum facitis praeceptum 
, 0^, ut tnditionem vestram serretis. 

10 Moyses enim dixit b : Henora patrero tuum , et 
'Qutrem tuam. Et *" : Qui maledizerit patri, vel matri, 
^ortemoriatiu*. 

. - , ii Vos autem dicitis : Si dixerít homo patri , aut 
matri , Corban ( quod est donum) quodcumque ex me, 
i^bf proíuerit : 

. i2 Et ultra non dimittis eum quidquam faceré 
j^tri su0| aut matri, 

.., 13 Hescind^tes verbum Del per traditionem yes- 
tfam , quam tradidistls : et simitia hujusmodi multa 
lacUis. 

14 Et ^ advocans iterum turbam , dicebat illis: Au- 
^te me omnes , et intelligite. 

15 Nihil est extra hominem introiens ineum, quod 
ipossit eum coinquinare ; sed quas de homine proce- 
dunt illa sunt, quae commuiíicant hominem. 

. 16 Si quis babet aures audiendi , audiat. 

17 Et eum introisset in domum k turba , interro- 
gabant eum disdpuli ejus parabolam. 
' 18 Et ait illis : ¿Sic et vos imprudentes estis? ¿Non 
intelligitis, quia omne extrinsecus introiens in homi- 
iOem, non potest eum communicare : 

' 10 Quia non intrat in cor ejus , sed in ventrem ya- 
idit,,eim ^cessum exit, purgans omnes escás? 

20 Dicebat autem , (luoniaín quae de bomine exeunt 
illa communicant hominem. 

21 Ab " intus enim de corde hominum mal® cogí- 
jtationes procedunt , adulteria , fornicationes, homici- 
dia, 

22 Furta, avarítiae , nequitisB , dolus , imi>udicitÍ8B, 
oeulus malus , blasphemia , superbia , stultitia. 

_ 23 Omnia baec mala ab intus procedunt, et com- 
jmunicant hominem. 

24 Et ' inde surgens abiit in fines Tyrí,et Sidonis: 



MÁEGOS. 

5 Y le preguntaban los pbaríseos, y losAscribas: 
i Por qué tus discípulos no andan conformes á la tra- 
dición de los ancianos, sino que comen pan sin Ifivar- 
se las manos? 

6 Y él respondió, y les dijo : Hipócritas , bien pro- 
fetizó Isaías ae YOflotros, como está escrito : Estepue- 
blo con los labios me honra , mas su corazón está lejos 
demí*. 

7 En vano pues me honran, enseñando doctrinas 
y mandamientos de hombres. 

8 Porque dejando el mandamiento de Dios, osasis 
de la tradición de los hombres, el lavar de los jarros, 
y de los vasos, y hacéis otras muchas cosas semejan- 
tes á estas. 

9 Y les decia : Bellamente ' hacéis vano el manda* 
miento de Dios por guardar vuestra tradición. 

10 Porque Moyses dijo : Honra á tu padre, y á tu 
madre. Y: el que maki^ere al padre, ó á la.inadre, 
muera de muerte. 

1 1 Mas vosotros decís : Basta que el hombre diga á 
su padre, ó á su madre , cualquier Corban' , esto es, 
el don que yo ofreciere , á ti aprovechará ^ : 

12 Y no le permitís hacer ninguna otra cosa mas 
por el padre . o por la madre, 

13 Invalidando la palabra de Dios por vuestra tm- 
didon , que ensdíasteis : y hacds otras muchas cosas 
semejantes á esta. 

14 Y convocando de nuevo al pueblo , les deda: 
Escuchadme todos . y entended. 

15 No hay cosa mera del hombre *, que entrando 
en él, le pueda ensuciar ^ ; mas las que salen de él, 
esas son las que ensucian al hombre, 

16 Si hay quien tenga orejas para oir, oiga. 

17 Y lu^ que dejó la gente ^ , y entró en casa, 
le preguntaban sus discípulos de la parábola. 

18 Y les dijo : ¿Qué vosotros también tenéis tan 
poca inteligencia *i ¿No comprendéis, que toda cosa 
^e de fuera entra en d hombre, no lo puede hacer 
inmundo : 

19 Porque no entra en su oorason, siúo que pasa 
al vientre , y después se echa en lugares escusados ^, 
purgando todas las viandas? 

20 Y les decia : Las cosas, que salen del hombre, 
son las que ensudanál hombre. 

21 Porque de lo interior del corazón de los hom- 
bres salen los pensamientos males, los adulterios, las 
fornicaciones*^, los homiddios, 

22 Los hurtos , las avaridas, las maldades, el en- 
caño, las deshonestidades , el ojo maligno *^ , la blas- 
femia, la soberbia, la locura ". 

23 Todos estos males de dentro salen , y hacen in- 
mundo al hombre. 

24 Y levantándose de allí, se fué á los confines de 



ñé Dios. Los lechos de que aquí se habla , eran lis camas en 
que se recostabao para comer. Y todo esto Jo hacián princi- 
^jMdmente ¿para celebrar la Pascua, de manera que eomenxa- 
*baii des 4 irea días antes ¿ barrer Ja casa y á iimpiar todas 
Jas vasijas y muebles que había en elJa. Por lo que miraba al 
pan fermentado , eran tan supersticiosos que la vigiJía de la 
Pascua el padre de familias después de haber hecho oración, 
incendia una vela de cera é iba por todas Jas salas, piezas 
y fineooe» de la casa re^strando hasta las mismas madrí- 
^fveras de los ratones , si los había , para ver si aun allí se 
encontraban algunas migajas de pan fermentado que no hu- 
biesen comido para recogerlas y quitarlas. 
- « MS. Alongado es de mi, 
' ' * Manera de hablar irónica. 

' J31T13 fforbán. Es palabra hebrea que significa don ú 
[ofrenda consagrada á Dios; del verbo ITD garáb, que 
siguiüca acercó y y en Hipbil hiio acercar ú ofrecer, fin 
J^gua chalüea se dice curban ó corbona; y esta palabra 
9^ encuentra en San Matheo xxvn, 6^ por el erario ó tesoro 
)lel templo, en donde se guardaba el úwx^to ofrecido i Dios. 



« El Griego: </cky «I iiu»v^ ¿f«Xi|0jk, tédo n^Mo eem 
que yo puedo agudarte, será corban; esto es, ofreada» 
Aqui debe suplirse algo, como diciendo: si aiaano hubiere 
hecho semejante juramento, no debe faltar a él, aunque 
por esto falte ¿ las obligaciones que tiene ¿ su padre y i su 
madre. S. Matheo IV , 3, 6. Los phariseos habían puesto 
esta ley, que lu^o que el hijo pronunciábala palabra 'i^i^Ot 
00 podía faltar a la promesa . 

* Fuera del cuerpo del hombre. 

* El Griego, Sív^arai avT¿ir noivmrai, lo que puede hO'- 

cerie común ó impuro : y esta misma espresion se repite 
después en otros versículos. 
7 MS. Se quüó de ¡a yente. 

* ík%, ¿AmH sodes vos deeentendudosf 
El Griego: »< af«a^w«a, in latrinem. 
40 MS. Fomicioé omeziüoe. 

** La envidia : v6ase el v. 15 del Cap. xx de S. Mathco. 
4* En la locura se comprendé la vanidad, la arrogancia, y 
con mayor particularidad el hablar sin cordura. 



■ Isal. xcix,13.-b Exod.xx,llDeuter.v,16. Ephes. vi, «.-« Exod.xxi,17.Levit.xx,9.Proverblor.xx, SO.-J Mattb.xv^iO. 
-^ Cents. VI , 5.— f Mattb. xv , tt , 



OrfTOLÓ 

Mtiagtémg áommky nmáam vjktíi scire, et non 
potiSlaléTiB. 

25 Malier enim statim ut audivit de eo , cujus filia 
kabebtl spiíf tam immilndum , intraf it , et procidit ad 
pedes ejus. 

ft6 ifrateniín nndier gentüíSy SyroplKBnissa gene- 
re. Et rogabat eum ut dsmonium ejiceret de filia 
#». 

27 Qoi dixittti : Sine príus saturari filies : non est 
eum feoBum sumere panem filionun , et mittere cani- 
bas. 

M At illa rdspcndit, et dixit illi : Utique Domine, 
nam et eateHl comedimt sub mensa de miéis puero- 



vm. 



101 



29 Et ah ilU : Propter huno sermonem vade , exfit 
düMonlom á IHia tua. 

30 Etcüm abiisset domum suam , invenit puellam 
jacejülem supra lectum, et dsmonium exiisse. 

3i Et iterum eiiens de fiaibus Tyrí, venit per Sy- 
donem ad mare GalilaBOs inter medios fines Decapo- 
leos. 

32 Et * adducunt ei surdum, et mutum, et depre- 
cahüitur eum , ut imponat illi manum. 

33 Et api»renendens eum de turba seorsum , misit 
dígitos saos in aurículas ejus : et expuens , tetigit lin- 
güom^us: 

34 Et suscípiens in ccelum , ingemuit , et ait illi : 
Ej^phetha, guod est adaperíre. 

35 Et statim apertffi sunt aures ejus , et solutum 
estlrinculum lin^s ejus, et loqqebatur recté. 

36 Etpneeepitillisnecui dicerent. Quantó autem 
eis pnecipiebat, tanto ma^ plus prsdicabant : 

37 Et e6 iimpliüs admirabantur, dicentes : Bené 
omnia fedt : et surdos fecit audire , et mutos loqui. 



Tyro y de Sidon : y entrando en una casa, quiso (píf 
nadie lo supiese , mas no se pudo encubrfar *. 

25 Porque una mujer , que tenia una hija poseida 
de un espirítu inmundo; cuando oyó hablar de él, 
entró , y se echó á sus pies. 

26 Y la mujer era gentil * , Syrophenisa de nación. 
Y le rogaba , que echase de su hija al demonio. 

27 Jesús le dijo : Deja primero hartarse los hijos: 

r>rcrue no es bien tomar eipan de los hijos , y echarlo 
los perros. 

28 Has ella respondió , y dijo : Así es, S<mor, por- 
que los cachorrillos > comen debiyo de la mesa , de 
las miajas de los hijos. 

29 Entonces le dijo : Por esto gue has dicho *, ve, 
que el demonio ha salido de tu hija. 

30 Y cuando llegó á su casa, halló á su hija ediada 
sobre la cama, y que había salido de ella el demonio *• 

31 Y saliendo otra Tez de los confines de Tyro, 
fue por Sidón al mar de Galilea, atravesando el tar- 
rítorío de Decápolis. 

32 Y le tnyeron un sordo y mudo *> y le rogaban 
que pusiese la mano sobre él. 

33 Y sacándole aparte de entre la gente ^, le meü4 
los dedos en sus orejas : y escupiendo, le tocó oon 
su lengua : 

34 Y mirando al cielo , gimió, y le dyo : Effetha, 
que quiere decir : Sé abierto. 

35 Y lueflo fueron abiertas sus orejas , y fue desa- 
tada la ligadura ' de su lengua , y hablaba bien *. 

36 Y les jnandó que á nadie lo dijesen. Pero cuan- 
to mas se lo mandaba, tanto mas lo divulgaban : 

37 Y tanto mas se maravillaban . diciendo : INea 
lo ha hecho todo : ¿ los sordos ha hecho oir, y á kw 
mudos hablar. 



Capitula vni. 

Con siete Mués y enaUro peees^da de eoner á eialro, ail hombres. Encui^ i'i'. jl!?^.P!!f?JÜÜ^ ^ f^lÉ^Jl ^.^P^^.^J^^ ^ 



Tisú á nn ciego. Examina la fe de sus diseipolos. Confesión de S. Pedro. Les revela snmnerte y sn resarreoekm. Eihorta á 
stt ímitaeion 4 los que quieran seguirle. 



i In^ diebus filis iterum cüm turba multa esset, 
nec hidiereat quod maodocarent , oontocatis discipu- 
lis, ait fifis: 

2 Misereor super turbam : quia ecce jam triduo 
sustinent me , nec habent quod manducent : 



1 En aquefios dias como el pueblo hubiese concur- 
rido otra yez en srande número, y no tuviesen que 
comer, Uamando jesús á sus discípulos, les dijo : 

2 Compasión tengo de estas gentes : porque tres 
dias ha que están conmigo , y no tienen que comer: 



i 4 Nd n debe esto eateader, como ti leniciistono hubiera 
t«ai4Qiioder Mura ocultarse si hubiera qmerido. Mas se diee 
en un lenguaje acomodado á lo que sneede eomonmeote coa 
loe )^mbres con quienes conversaba. Los teólogos llaman á 
esta voluntad de $eñái ó ineficaz ^ no absoluta. Sahto 

TiOMAS. 

• El Griego : vUWc , griega. Asi Uamaban los Hebreos i 
todos los gentiles y Chananeos, á los que habitaban en Tyro« 
Siéon y otros higares circunvecinos sobre la costa del mar; 
y los Griegos llamaban i estos mismos SyrOpheoicios, porque 
estaban confinantes con la Sjria. 

s Por eaekoniilot se entienden los gentHes. 

^ Por la grande fe que muestras en estas palabras, te se 
coacede lo que pides. 

> Sak Mathko XV , 23, dice, que Jesucristo habló á esta 
muer en el camino, y le concedió la curación de su hga. 
T*lqif S. Marcos escribe que vino i los pies del Sal- 
vador en la casa á donde se habla retirado. S. Agüstui 
cendlh Mes testos, distinguiendo dos tiempos diferentes, 
en los que habló esta miyer al Salvador. Luego que supo 
que é! Salvador estaba alii, acudió en et momento ^ según 
S. Marcos, y le sudKcó que se compadeciese de ella, y que 
echase el demonio del cuerpo de su hija. Jesucristo no fe res- 
pondió ni una sola palabra , según S. Matheo. Y en este 
tiempo fbe cuando salió de la casa , y le fué siguiendo la 
Cbananea, renovando sus instancias, y gribado: Señor^ 
SeUor, Hijo ié David, ten piedad ae mi^eu. Y los discí- 
pulos viendo que el fiyo de Dios no le relpondia nada, le 

1 Hatth, n. n.-^ Mstth. zv,». 



acercaron i él y le dijeron , según lo espresa S. Matuo: 
i)oneéd€dle lo auepide para que u vaya^ porque viene 
gritando, etc. Todo el resto de este suceso queda ya espli- 
cade en el citado capitulo de S. MATHia 

s El Griego: jwif¿r fMfXák^^ twt tordo que kaMalm ém 
dificuitad, tartamudo. 

V MS. E tírtí de entre lagent aparte. 

• Mñ.gtUgamiento. ' 

* MS. Derechamente, darawientei etíteditamente. Este 
milagro según el sentir de los mas hdbilc^ intérpretes, es 
diferente del que se cuenta en el Cap. ix de S. Matbbo; 
porque el uno era un hombre mudo, poseído del demonio, 
que comenzó á hablar luego que este le dejó ; y el otro , un 
sordo y mudo á quien el seüor curó ; ^ero sin estar poseído 
del espirítu maligno. La santa Iglesia inspirada del Espíritu 
Santo, ha tomado de esta curación milagrosa de Jesucristo . 
algunas ceremonias de que usa cuando confiere el BautlsoM), 
para enseliamos, que quien va á ser bautiudo está verda* 
defámente sordo y mudo, por lo que mira á la palabra de 
Dios, y que por esto es necesario que se abran sus oniju 
para poder ou* esta divina palabra: que se desate su lengua 



modo que fue presenudo este nomore a Jesucristo per los 
que le pidieron su curacipn. La palabra ephptuttiaf o ssg« 
el testo (riego 2ff<i«¿, es siríaca, del verbo hebreo rWD 



5»» 



Í92 «w w^* 

3 El sí dimisero ©o? je^Uíioa íp domura suflin, idefir 
dent in via : quídam e^iim ex éis de longe veoerunt. 

4 Etresúqnderuht eidiscipulisui:¿UndeilIosqHÍs 
poteríl hic saturare panibüs in sdiludine? 

5 Et ipterrogavit eos : ¿Quot pernea habeti»? Qui 
dixerunt : Scpterri. 

6 Et praecepít turbaB discumbere super terram. Et 
accipiens scptem panes , gralias agens fregit , et dabat 
disc^ulis suis vt apponereut » et apposuerunt turbs. 

7 Et hcbebant pigciculos paucos : et ipsos benedi- 
xit, ctjussitapponi; 

B Et manducaverunt , et saturati suBt , et sustule* 
runt qund superaverat de fragmenlis, scptem sporla<«. 

• 9 Erant autem qal mandiícíiverant , quasi quatuor 
millia : et dimisit eos. 

10 Et BtatiiQ a^condens navim cum discipulis suis, 
vemt in partes Dalmanutha. 

11' Et^ exie^ünt pbarisaEÍ^ et cceprunt conquirere 
ctiiti eo, qnserente^ ab itlo signuro ae coelo, tentantes 
eum. 

^ 12 Et ingeroisceris spiritu, ail: ¿Quid generatio 
i$ta signuro quaerit? Amen dico vobis, si datitur ge- 
üeratiorti istrsxgrmtn. 

• 43 Et dfmittens' eos, ascendit itenim navhn, et 
abiit.trans fretum- 

' ií Él *» obliti sunt paties- sumere : et nisi unum 
pane.m non habebant seaim in navi. 

- 45 Et praícípiebat eis, diccns : Videte, et cávete 
k fermento pliarfs*orum , ct fermento Hcrod\s. 

46 Et cogilabant ad alterutrum, dicentes : Quia 
j^ñes iicm h&bennis. 

ÍT Qu6 cogiiitía, ait ilKs Jesús: ¿Quid cógitátis, 
quia panes non habelis?¿nondum cognoácitis nec in- 
telligitis? ¿adhuc cajcatum habetis cor vestrum? 

48 ¿Oculos habentes non videtis? ¿et auresliaben- 
tesnon a\i(Utis'?Necir^cqrdaroini, ... 

W .OvaiMO quinqué panes freei in quinqué millia : 
¿quot cophinos fragmentorum plenos sustulistis? Di- 
cuntei : Duodec\m. 

20 Qüaiidoet soptem panes ¡n quatuor ^áillía: ¿quot 
sportfrs fragAientoruni tulistis? Et dicunl ei; Septem. 

24 Et dioebát eis : ¿Quoraodo uondum intelligitis? 

USÍ: Et Venluht Bethsaidam , atadducuiitei caecum, 
et FOgabant eum ut iilum tangeret. 

23, Et apprcbensá roanu csci , eduxit eum extra 
ricum : ^t expup$ in oculos ejus , impositis manibus' 
suis» ipterrogaviteum si quid videret. 

' 24 Et aspiciens^ait : Video homines velut arbores 



.3i Y8ilo9enidirfteiiay»Má4meitt,de8UlMe*» 

rán en et camino : pues algunos de ellos haa venidc^ 
de lejos f. . • - 

4 V sus discípulGis le respondieron : ¿Deéóode jmh 
drá alguno hartarlos de pan aquí en esta foledad? 

5 Y les pregunta : ¿Cuántos panes Iwmf BUos 
dyeron: Siete. 

6 Y maadó á la gente que se recostase sobre Ift 
tierra. Y toouHido ios siete paqes , dsido ^eias , los 
partió, Y dio á sus ^HcSpuJos pera que loadislíiliij*» 
sen , y los distribuyeron entre la gente. 

7: tenian tahibien ufíos pocos peoeeíHes : y tes bftD- 
dijo , y mandó , que tambíea se los dástribny^esen. 

8 Y coniieron , y se hartaron, y alzaron de los fi^' 
dazos que hablan sobrado *, siete espuertas^ . 

9 Y eran los que hablan comido oono cuatro id: 
y los despidió. 

40 Y entrando luego en ei barco con «qs di^o^poloi» 
pasó al territorio de Dalmanutha K 

i 1 Y salieron los pharíseps » y se pusieroo á dispu* 
tar con él, pidiéndole una señal del cielo por tentarle. 



42 Mas Jesús gimiendo en su interior ^^ les djp: 




pasó á la orilla del lago. 

14 Y se habían olvidado de tomar pan * : y no te» 
nian consigo sino un pan eo el barco. 
' 45 Y les niandó, aiciendo : Uirad, y guardaos 'de 
la levadura de los phariseos , y de la levadura de He- 
redes. 

46 Y discurrían entres!, diciendo; Porque no trste- 
mos pan ^^, 

47 Lo que habiendo conocido Jesús , les dijo : ¿Qué 
estáis pensando , sobre que no tenéis pan? ¿aun no 
conocéis, ni entendéis ? ¿ todayla tenéis ciego vuestro 

"? 

eniendo oíos no veis? ¿y teniendo orejas, no 
oís? Y~fio os aconuiis ^* , 

49 Cuando partf los cinco panes entre cinco nitfl, 
¿ cuántas espuertas alzasteis llenas de pedazos? Doce, 
le respondieron. 

20 Y cuando, los siete penes eatre oiiaM mil, 
¿cuántas espuertas alzasteis de pedazos? SieMiy le di- 
jeron. 

2 4 Y les decía : ¿pues eóo^ no eat^ndoift aun? . 

22 Y vinieron á Bethsaida, y le trajeron un ciego, 
y le rogaban que lo tocase ". 

23 Y tomando al ciego por la mano, lo sacó teefa 
de la aldea: y esonpiéndore en los ojos, y pomeado 
las manos enckna , le preguntó, si veía algo. 

24 Y ét alzando los ojos^ dijo: Veo l^bendirei 
como árboles que andan **. 



4 Se conoce el ardor con que seguían á CiñsteUs pueblos, 
que le olvidaban de todo lo aeicesario. 

»fts: Detát reíitaiMs: ^'^' 

s En S- MAtifEn )¿v. $9^ sé lee Magedan ó Magdala, que 
pitñpce'ei'a ernoitibfe (fó Isi ciudad , y Dalmanutha ei de 1^ 
región 6 teiritofio" 

'^ Lo que hs^oia ^mir al SeSbr era la deplorable obslini- 
cíoQ'de IOS phariseos, siempre duros y sieÍQpre ciegos en 
Djedfo de la misma luz que brillaba á Tista de los grandes 
prodigios (jue obraba continuamente en su pre^eocia. Sin 
eBbST^o piden nueva seíisi. no para creer, sino para obs- 
tinftrse mas y roas. Sto. Ivio^aás EspoÁt. in Cap. xu, 
Jterm. 

'■ E» una espresion que solían usar los Hebreos cuando 
juraban. 'Si equivale á non. Quibuijuravi in ira mea; $i 
intrifibíaU in réquiem meam: P»alm, xciv , 11 , esto es, 
HMintroibunt. 

• Bato es, el prodigio, qut ellos piden ó desean. 
f US. R fue tu ifia en ia naúezieila. 

:9rfff s dtociputo«; 

• mktüuvn, l.Lne.xi,(U.-b MatUi.x?i, 5.— < Snpr.n,41. Joaii.TX, 11. 



^ Herodes era como el caudillo y protector de los sadda- 
c{ios. Véase S. Matheo xzii, IC. Y ea su^ c6rte crecía su 
doctrina hincbada y corromrpida i manera de levadura» 

<o Parece que se sobrentieade ; pargii« «^ lei$emo* P^^% 
lo dice ^ ó áiéeeéio. Oíros niieen que el gui^ ei par^ «laa 
cierta espresion; y entraba el mayor apuro de los diacipii- 
los» si además d& no tener pan, nQ podida tomarlOp u de 
los pbariseos, nj de los berodianos. 

*« El Griego : ««««tpo^'nr*, puede tambiea sigDiftcas, If*^ 
n^is el corazón duro é intendible. 

** Estas palabrasé^tánenlazadas con el versículo si^ifOts* 

i> E<*to es, que pusiese las manos sobre él. 

** Este hombre empezó ¿ ver cónlusameote: vela lafl^a 
de los cuerpos humanos como sombras, sin poder disllnguir 
las diversas deiineaciones dé los miejpbrqs, t:omo cuando as . 
ven á lo lejps ó de noche los objetos^ que no se distingue sí 
soo árboles ú hombres. Este dego conoció por el movimieoto 
qué eran hombres Ips eue empezaba á ver. El parliripio 
anihulantet se ha de rererír á los hombrea y i^o á los &flM- 
lea, como ae ve ciaramdnte ca él test^, friego. 



cAPimto "fiii. 



103 



28 Deiod« itemín imposait manus luper oculos 



déret omnía. 

26 Et roisit ülivD ín domum suam , «fioena : Vade 
io domiim tuam : el ai m tícuis iatroleiris, ncmioi 
dixeria. / 

27 fit * egrcs^us ést lesus , ét di^cipuK ejuí^ in das- 
téñtL Cttsare» Pfailippi : et in via interrogabat discipu- 
kMama, dicena eis^ : ¿Quem me £(itínt essé fiomi- 
nes? ^ 

28 Qui fespondertmt íDi, dieentes : ioaimeni Bap- 
tiÉtam y alii Eliam , alii Tero qtiasi unum de prophetis. 

2t Tune dlcH illid : ¿ Ycfs irra'd quem me essc dici- 
tiaTRespondeiÉ Petras, aSt ei : Tu es Ghristus. 
30 Et comminatos est eis , ne cui diCerent de }llo. 

3i Et ettpit éoútte éM ^ticmiam oportet Fliimti' 
hotninte patimidta, et rep^tiarí H seidoríbas» et& 
Minimis sacerdotibua, et scríbis, et occidi : et post 
tN8 Aea reaorgere. 



92 EtpálamTerbomloqtiebaftrr» ti?t apprehendens 
enm Petras , ccepit increpare eum. 

S3 Qiáccmtersusy et videns disdpulea mm, eom- 
minatns est Petr:», dicens: Vade retro meSatana, 
quonlam non aajpis qiias Dei sunt , sed qúm sünt ho- 
minom. 

34 Et cofftfvnoatá turM oam diseipiíUa suis , d^tit 
ate * : Si ^ols Tult me seq»! , deneget semetípsum: et 
toilat erocem nuato; et sequatnr me. 

35 Qui enim yoluerít «^ animam suafti salvanl face- 
re , perdet eam : 'qui autem perdiderít animam simm 
pfopter me, et Evangelium , saWam faciet eam. 

36 ¿Quid enim proderit homini, si luCretur mun- 
dum toiiim, et delrínientum anim» su» faciat? 

37>¿Aut quid dabit homo commutatfonis pro anima 
suat 

38 Qui * enim me confusus fuerit , et verba mea in 
ganemtioiie ista adultera el péccatrice : et Flliús ho- 
minis confandetur eum, cúm venferit in gloria Patris 
siii cum angetía sanctis. 

39 Et dicebat illis f : Amen dko voMa ^ quia MÁt 
qééun de ble atanCüius, qui non {i^atábunt mbrtem 
doñee videantregnum DeiveniffliBiií virtute; 



25 Y le puso otra vez las manos sobre los ojos, y 



ejiís , et coepit videre. Et restitutus est ita ut clfoé yi« , , ^meazó á ver ^ Y fue sano , de modo que veia clara- 
j — * -.-.-:- í • T menté todas las cosas. 

26 Y lo envié á su casa , diciiendo : Vete á tu casaí 
^ si entrares en la aldea , á nadie fo digas *. 

27 V salió Jesús con sus discípulos por las aldeas; 
de Cesárea de Phiii()po : y preguntaba por el camino, 
ásus discípulos, diciendóles ¿Quién dicen los hom- 
bres queaovyo? 

28 Ellos le respondieron diciendo : Juan el BauUs^ 
íÁy otros Elias, y otros ' como uno de los profetas K 

29 Entonces les dijo: ¿Y vosotros quién decís, que 
soy yo? Respondió Pecíro , y le dijo : Tú eres el Cristo.. 

30 Y les prohibió qoif amenaza^, que á ninguao di- 
jfesep estp de él. r . , • . 

31 Y comenzó á declararles, que eonv^nia que el 
Hijo del hombre padeciese muchas cosas, y que íúese 
desechado," por los ancianos . y por los -principas de 
1(53 sacerdotes , y por los esctíbas , y que fuese- entre- 
cado á la muerte : y, que resucitase después de tres 

32 Y claramente decia esta palabra ^. Entonces 
Pedro tomándole aparte , comenzó á reñirle. 
. 33 Mas él , volviéndose , y mirando á sus discfpu- , 
los ..amenazó á Pedro, diciendo : Quititeme de delan- 
te ', Satanás, porque no sabes Jas cosas que sonde,, 
Dios , sino las que son de ios hombres. 

34 Y convocando ál pueblo con sus discípulos, les 
dijo i si' alguno quiere seguirme, niegúese, á sí mis-, 
mo : y tome su cruz , y sígame. 

35 Porque el que quisiere salvar su vida , la nerde* 
rá :. mas el que pci'diere su vida por mí y por el Etdn- 
gelio, la salvara, 

30 Porque ¿qué aprovechará al hombre*, si fran- 
jeare todo el mundo, y pierde su alma? 

37 ¿O qué recompensa dará el hombre por su ahna? ' 

38 Y quien se afrentare de. mí •, y de mis palabras 
eri medio de esta generación adúltera y pecadora: el: 
Hijo del hombre tatnMcn se afrentará de él, cuando 
viniere en la gloria de su Padre acompañado de los 
santos áñgel(*s. 

39 Y les decia: En verdad os digo, que hay algu- 
nos de los que están aquí, que no gustarán la mu^- 
te, basta que vean el reilio de Dios, que viene con* 
poder ". 



* ÉlGiiego: mX tinbi&tv u^U ¿fa$U^t^ é hhoque. 

* La incredulidad de los de Bethsaida bs hacia íadígfBPa 
de ser Ustigof de la nueva maraviUa qo^ obró el Señer. Por 
esta incredulidad, iairratítud é insensibilidad lo? confande 
el Sefior eun tos ae Corozain , cuando diré: Mat. xi, 21. 
íAy de U, Corozain! Ay de t(, Betíuoida^ etc. La eco- 
ooniía que u«ó el Señor en curar á esie riego , siendo asi 
que pudo haberlo én un momento , es un símbolo de lo que 
sucede de ordinario en las curaciones espirituales de las al- 
mas. Et Sefior frecuentemente no lo da todo de una vc7, auu 
cuando se lo pidamos, ya por la imperíeccioo de nuestra fe, 
y ya también para avivar mas y mas nuestros deseos y es- 
peranzas, <*oo que nos dispongamos i una curación perfecta. 

> En el testo grieiro no se lee la partícula quasi. 

* Porque Ins Judíos uo podían todavía comprender esta 
verdad, basta que habiendo triunfado de la muerte diese 
muestras indubitables de que él era el Cristo y el Mesiai 
prometido. 

^ Alude como otras v^res al Ptalm, cxni, 21 , 22. 

* Esto. MS. E f oblóles paladino. 



»MS. Txrat aquullá. Sáfanos, 'co«/r< rw á mis desigr 
nios , etforbador Porque no sabea t|i enftiendes , ni gustas 
de las cosas de Dios. . , . 

^ No hay cosa mas preciosa qtie el alma. Y así no tletie 
cambio, pues vale mas que todo. 

• Confwiu» fuerit en lugar del eruhuerit de S. MATBCp. 
Es modo de haWar de los Tiriopos, Jos cuales retienen los 
acusativos en los verbos pasivos. El (pe en medio de los . 
malos y pecadores se avergonzare de imitar mi humüdad, ' 
de seguir mi ejempto, y de practicar las máximas y precep- 
tos de mi Evangelio, por temor de desagradar al mundo y 
á sus secuaces; k este no le reconoceré yo por mi discípulo ' 
en presenda de ios santos ángeles, cuando vendré al ñn del 
mundo en la gloria de mi Padre h juzgar toda la tierra. 

10 Unos intérpretes entienden estas paUbra«de la traos* 
figuración dei í^eñor, en la que se mostró glorioso á tres de 
sus apóstoles : otros, de la gloría en que todos ios apóstolee 
lebabian de ver después que resucitase, en su gloriosa y 
admirable ascensión. En el testo griego se uaa esle versicelo 
al capitulo siguiente. 



t «attta. XVI, IS.^t» LttC. IX , la.— • Bfatih. , 88. et xvi , Í4. Lwj. ix , tó. et xiv , 27.— d Joan. W , Í6. Lttc xvn , 33.— « Matth. i« 
as. Lit. IX • W. et xn 1 9.-^ «aMi» sn , 28. Loe. IX , 27. 



m 



6AN.IUlCi06« 



CapítKld IX. 



Tnosüguntíon del Sellor. Con i a& endemoniado modo. Enaefia á tos dlsdpolos qoién es terdadenmente el ttayor. tés da nna Ins- 
/ tracción sobre uno que tañíate al demonio 7 no sególa i Cristo. Mee qoe debe cortaiM el escaño 



1 Et * post dies sex assumit Jesús Petram, et Jaoo- 
bnm , et Joannem : et ducit illos in montero excelsom 
seorsom solos , et transfíguratusest coram ipsis. 

2 Et vestimenta ejus facta sunt splendentia et can- 
dida mmis velut nix, qualia tullo non potest super 
terram candida faceré. 

3 Et apparuit illis Elias cum Moyse : et erant lo- 
quentes cum Jesu. 

4 Et respondens Petras , ait Jesu : Rabbi , bonum 
est nos hfc esse : et faciarous tria tabernacula : Tibí 
unum , et Moysi unum , et Eliae unum : 

5 Non enim sdebat quid diceret : erant enim ti- 
more exterriti. 

6 Et facta est nubes obumbrans eos : et venit yox 
de nube , dicens : Hic est Filius meus charíssimus, 
audite illum. 

7 Et statim circumspicientes , neminem ampliüs 
Tiderunt, nisi Jesum tantüm secum. 

S Et ^ descendentibus illis de monte , praecepit illis 
ne cuiquam qus yidissent , narrarent : nisi cum Fi- 
lius hominis & mortuis resurrexerít. 

9 Et yerbum continuerant apud se» conquirentes 
quid esset : Cüm k mortuis resurrexerít. 

10 Et interrogabant eum , dicentes^ : ¿Quid ergo 
dicunt pharísseiy et scríbas , quia Eliam oportet venire 
pnmum? 

i i Qui respondens, ait illis : Eliasrcüm venerit 
prímd, restituet omnia : et quo modo * scriptum est 
m Filium hominis , ut multa patiatur et contemna- 
tur. 
.12 Sed dico Yobis quia et Elias venit (et fecerant 
i|li ouscumque voluerunt «) sicut scriptum est deeo. 

i 3 Et veniens ad discípulos suos, vidit turbam 
magnam circa eos, et scríbas conquirentes cum ilUs. 

i4 Et confestim omnis populus videns Jesum, stu- 
pefactus est, et expaverunt,et accurrentes salutabant 
eum. 

i 5 Et interrogavit eos : ¿Quid intor vos conquiri- 
tb? 

16 Et ' respondens unus de turba, dixit; Magíster, 
altulifiUiím meum ad te habentem spkitum mutum : 

. 17 Qui ubicumqueeum apprehenderít , alliditil- 



1 Y seis días después tomé Jesús ooasigo á Pedro* 
y á Santiago, y á Juan : y los U^vó solos. a un m<Hito 
alto en lugar apartado, y se transfiguré en presencia 
de ellos. 

2 Y sus vestidos se tornaron resplandedeotes, y en 
estremo blancos como la nieve, tanto, que ningún 
batanero ^ sobre la tierra los puede hacer tan blaooos. 

3 Y les apareció Elias con Moysés ; y estaban conr. 
versando con Jesús. 

4 Y tomando Pedro la palabra, dijo á Jesús : Maes- 
tro, bien se^á que nos estemos aout : y hagaiiips*tres 
tiendas : para U upa, para Moy«és elra» y fiara £|iaff 
otra: ' . 

5 Pormie no sabia lo que se decia; puefr estaba^, 
atónitos ele miedo. 

6 Y vino una nube , que les hizo sombra: y salió 
una voz dala iiid»e, que decia: Este es mi Hijo el nay 
amado, oídle. ... 

7 Y mirando luego alrededor, no vieron mas ¿sa- 
die consigo, sino solamente á Jesús^ \ * 

8 Y cuando bajabas del monte, les. mandó» que á 
nadie dijesen lo que habían visto: hasta que el H^Oi 
del hombre hubiese 'tesuoitado de enlre los mvevlos. 

' 9 Y tuvieron el caso fA secreto, pregimtáDdoa^ 
entre sí , qué sería aquello ; Guaada iiumere msaoHap * 
do de entre los muertos \ 

10 Y le preguntaron , diciendo : ¿Pues cómo dicen 
los phariseos, y ka escribas, que Eltos debe veiiiir> 
primero? 

11 El les respondió, y d^o: Elias, cuando vendrá 
primero , reformaré todas las cosas > : y como está es- 
crito acerca del Hijo del hombre, debe ¡Ñideoer mudiOi 
V seré desDTCÍciftdo '^ 

12 Masdíffoos, óue Elias ya vino <é hicieion coa 
él cuanto quisieron ) como^té escrito de él*. 

13 Y viniendo á sus discipuloB> vio cercado ellos 
una grande multitud de gente , y que los escribas es- 
taban disputando eodi ellos h 

14 Y todo el pueblo viendo é. Jera», fpííáé sospenn . 
so , y Henos de temor, acudieron icomendo i mo^ 
darle. 

16 Y les preguntó ' : ¿Qué es de lo que estáis dis- 
putando entre vosotros? 

16 Y respondiendo yno de.entr^ la gente, dijo: 
Maestro , te he traído mi hijo , que está poseído de un • 
eiqpíríttt mudo * : 

17 Y donde quiera que ie toma , le tira contra la 



^ MS. Ningún tintar. Otros : lavador de paños. 

* Porque no comprendían aun , que Jesús siendo Dios ha- 
bía de norir y resucitar. 

s Elias al fio del mundo ejercerá el mioisterio de apóstol, 
y hará que los Judíos que hubiesen quedado, reconozcan y 
adoren á Jesucristo como al verdadero Mesías que esperaban 
después de tantos siglos. El profeta Malacbias iv , 6, dice, 
hablando de esta venida de Elias: Que convertirá el co- 
ratón de los padres á sus hijos , y el de los hijos á sus 
padres. En este lugar en ves del verbo convertet ponen 
los Lxx «Mronaroarqirn, restituirá^ restablecerá : que es el 
mismo que usa S. Matheo , y también S. Marcos- 

^ Algunos refieren estos sufrimieutos al Hijo de Dios: otros 
é Elias , espKcándolo de este modo : Es verdad que EHas 
vendrá primero, y que padecerá mucho, y será despreciado 
del mismo modo que el Hijo del hombre , de quien está es- 
crito que también padecerá, etc. En el testo griego se lee 
la palabra c|ov9«iwÍ9j¡, tea anonadado, tomada al parecer 
de Dahibl IX , 26, para significar el último grado de abati- 
miento y humillación á que había de ser reducido el Señor. 
Philip, n, 7. 



s Este es S. Juan Bautista , que había venido en la virtué 
y espíritu de Elias. Véase el Cap. xvii, 10, 11 de S. Ma- 
TBBO. Las palabras del testo se refieren á la venida de! Bau- 
tista , que anunciaron los profetas ; y no á sos persecuciones, 
de las que nada dijeron. 

* MS. Que les estaban pesquiriendo, 

^ El Gnego: »a« i%np¿Ti¡trM rovc ffia/iftatut y y preguntó 
á los escribas, 

* El espíritu que le poseía le tenia impedido el uso de Ja 
lengua y de los oídos. Este endemoniado es una viva imágea 
del estado en que se halla un alma poseída del demonio. Está 
muda , porque su orgullo la impide reconocer y confesar su 
pecado. Tiene cerradoa los oidos á las ipspiraciooes del cielo: 
asida á los objetos de la tierra , y agitada violentamente de 
un estraordioario furor, se revuelca en eidenode diferentes 
pasiones y vicios que el demonio le sugiere. Por últimO/se 
seca toda , y queda sin jugo ; pocaue por puuitQs se va apar- - 
taudo mas y mas del divino rocío de la gracia , que es la que 
la ha de mantener en vida. Y eate género de demonios no se 
echa fuera , como dice después el Señor v. 28, sino con ma- 
cha oración y ayuno. 



■ .Mattb. xvn, 1. Loe n , 38.-b Naltb.xTn, 9.~« M(^cb. iv, S.-d isai. i.m,3. 4.~« Matih. xvn, 12.-^ Lnc. xi, 38. 



lom, et spumat. et stridét dentibus, et arescit : et 
díxi discípulo luis ut ejicerent fllum, et non potue- 
runt 

iS Qiri respondens eis, dicit : ;.Ogeneratio incré- 
dula, quamdiu apud tos ero? ¿Quamdiu tos paüar? 
Afferie illum ad me. 

19 BtaUulerunteum. Etcümvidisseteuniy statim 
^irittts conturbavit illum : et ^lisus in terram , ydu- 
tabatur spumans. 

20 Etinterrogavit patrem ejus : ¿Quantum tem^ 
rís est ex quo ei hoc accidit? At ille ait : Ab infantia: 

. Si Et írequenter eum in ignem, et in aquas misit 
ut eum perderet. Sed si quid potes » adjuva nos, mi- 
seftus nostri. 

22 Jesús autem ait illi : Si potes credere , omnia 
possíhilia sunt credenti. 

23 Et continuó exdamans pater pueri , eum lacry- 
mis ajebat : Credo, Domine : adjuva incredulitatem 
meara. 

24 Et cúm videret Jesús concunrentera turbam, 
oomminatus est spirítui imroundo , dicens illi: Surde, 
et jnute spiritna , ego prascipio tibi , exi ab eo : et am- 
plias ne introéas in eum. 

25 Et exclamans , et multúm discerpenseum, exiit 
ab eo , et factus est sicut mortuus , ita ut multi dice-* 
rent : Quia mortuus est. 

2tf Jesús autem tenens manum ejus, elevavit eum, 
et surrexit. 

27 Et eum iotroisset in domum , disdpuli ejus se- 
cretó interrogabant eum : ¿Quare nos non potuimus 
ejicere eom? 

28 Et dixit iUis : Hoc g^nus in nullo potest exire, 
nlsi in oratione , et jejunio. 

29 Et inde profecU praetergrediebantur Galilaeam, 
necYolebat quemquam scire. 

30 Docebat * autem discípulos suos, etdicebatillis: 
Quooiiam Filius bouúnis tradetur in manus hominum 
et oediient eum , et óccisus tertiá die resurget. 

31 AtilüignorabantTerbumrettimebantinterro- 
gareanm. • , 

32 BtvenenmtCaphamaum.Quicúmdomie8sent, 
ioterrogriwt eos: ¿Quid in via tractabatis ? 

33 . Atflli,^oebaat : siquidem in via inter se dispu- 
taTerant ^ , quis eonun major esset. 

34 Et re^dens vocavit duodecim, et ait illis : Si 
quis Yult prímus esse , erít omnium novissimus , et 
omnium roipister. 

35 Et accipienspuerum, statuit eum in medio eo- 
rum : quem cúm oomplexus esset , ait illis : 

J6 Quisquís unum ex hujusmodi pueris receperit 
in nomme meo , me rccipit : et quicumgue me susce- 
perít , non me susdpit, sed eum , qui misit me. 

37 Respondit " ilU Joannes , dicens : Magister, yi- 
dimos quemdam in nomine tuo ejicientem dsBmoma, 
qui non sequitur nos, et prohibuimus eum. 



CAPITOLO IX. í6li 

tierra, y le bace echar espumarlos*, y crujir loa. 
dientps , y se va secando : y dije á tus discípulos , que 
le lanzasen , y no pudieron. 

\^ Jesús les respondió , y dijo : i Oh generación in- 
crédula! ¿Hasta cuando estaré con vosotros? ¿Hasta 
cuándo os sufriré? Traédmele á mí. 

i 9 T se le trajeron. Y luego que le vio , comenzó el 
espíritu á atormentarle : y estrellado contra la tierra, 
se revolcaba echando espumarajos. 

20 T preguntó al padre de él : ¿Cuánto tiempo ha 
que le sucede esto ? Y él le dijo : Desde la infancia : .. 

21 Y muchas veces le ha arrojado en el fue^m i y 
en las aguas para acabar con él. Mas si algo puedes ?, 
ayúdanos, apiadado de nosotros. 

22 Y Jesús le dijo: Si puedes creer', todas laa. 
cosas son poúbles para el que cree. 

23 Y esclamando luego el padre del muchacho, 4e-- 
ria con lágrimas : Creo, Señor : ayuda mi inarodu- 
lidad*, 

24 Y cuando vio Jesús , que la (^nte iba oonowv. 
riendo en tropel , amenazó al espíritu inmundo, d^*' 
ciéndole : Espíritu sordo y mudo • , yo te mando , lal 
de él : v no entres mas en él. . » 

25 Entonces dando «randes alaridos , y maltratán- 
dolo mucho, salió de él, y quedó como muerto, d»' 
manera que muchos decían : If uerto está. 

26 Mas tomámiole Jesús por la mano , le ayudó á 
alzarse •, y se levantó. r / » 

27 Y después, que ^tró en la casa, ws discípulos 
le preguntaban aparte ^ : ¿Por qué no le pudimot 
nosotros lanzar? • • 

28 Y les dijo : Esta casta • con nada puede aalirv' 
sino con oración , y ayimo. -^ 

29 Y habiendo partido de allí, caminaron mas allá 
de Galilea, y no queria que nadie lo supiese *. 

30 Y enseñaba á sus discípulos, y les decía : El 
Hijo del hombre será entregado en manos de homhmg»}{ 
y le harán morir , y después de muerto reaueítará al 
tercero dia. / 

31 Pero ellos no entendían esta palabra'*: y témián 
el preguntarte. ' i ' 

32 YllegaronáCaphamanm'^ Y cuando estaban enl 
la casa , les preguntaba : ¿Qué ibais tratando por«i . 
camino? 

33 Mas ellos callaban : porque en e) cédH» hablan 
altercado entre sí , sobre cual de ellos seria el mayiofu; 

34 Y senUndose , llamó á loa dboe , y lea dijA :.Si 
alguno quiere ser el primero, será el postrero de todoa^ * 
y el siervo de todos. - *^ 

35 Y tomando un niño, le puso en medio deellM»^ 
y después de haberlo abrazado , les dijo : ^ . , ^ 

36 Cualquiera que recibiere á uno de estos niños en ^ 
mi nombre , á mí recibe : y todo el que á mí recibiere 
no recibe á mí , sino á aquel que rae envió. i 

37 Y le respondió Juan , diciendo : Maefiftro , hemos ' 
visto á uno que lanzaba demonios en tu nombre , que" 
no nos sigue , y se lo vedamos **. ,, 



i MS. Btpumsafn 

• Por astas paUbraiieedui Man da ver, que el padre te- 
nia oaa üBiiray flaca, poes dodaba del poder de JetocrisCo, 
y por eoflsiffaiente no reeooocia aun so diriaidad. 

• Para Dioi no hay cosa imposible. Mu Dios no quiere 
todo lo que puede. Hubiera podido corar al hijo, aanqiie al 
padre no tuviese fe; pero cnuso qae la coradon del hijo fuese 
efecto de la fe del padre. El SeSor le íaipiró la qae era ne- 
eenria casado le oijo: Si ¡medei creer, Y nos enseüó tam- 
bién al laiaoio tiempo cómo hemoi de lendir á Dios , de 
quien dependa todo nuestro Uen para que avive la nuestra, 
coaado la pidamoi la salud y curación de nuestru almas. 

* Supla tu bondad lo que falta á mi fe. 

s Sordo y mudo por los efectos que cansaba. 

* Otros: embettóio y u levantó, 
T MS. 5m diee^lotmporidai. 
sDe^dpmqnioB. . 



* Lo coDodete. . •. 

** Porque no podían comprender como la salvación de los , 
hombres dependía de un medio tan estraordioario: ni sabían , 
concertar los oprobios de la crua con la gloria del que venia 
á redimir á Israel . ^ 

iiElGrie(^:irXai»,«<iia. ^ , , 

*• Númer. xi,». Semejanto al de los apóstoles ftie el celo 
de Josué cuando roaaba i Noysés que prohibiese profetuar i 
i Bidad y Medad. Y la respuesta de Moysés : / Quién diete .. 
aue todoi loi del pueble de Diot fueoen profetat , youe 
JHoederramaieiueepfrUu sobre «íím/ parece Umbien . 
muy conforme á lo que el Selior respondió á S« Juan. Gomd , 
les apóstoles eran ann imperfectos, es creíble qae haa^n 
estas preguntas al SeRor movidos de un celo falso é intore- ., 
Mdo, debiendo mas bien aleirrarse de que fuese aloriacado 
por estos efectos milagrosos de su poder, cin sola la wvoca- 
don de sa nombre por ana persona qie no le sególa. 6e)ve* 



• Matth. xm, M. Las. n, ti, 44.-1» Matth. Xfm, 1. Lao. n, 46!-^ Loe. a, 40. 



m 



SAFI auAAOS. 



38 Jesús autfm ait : Nolite proliibere eum" : nema 
al enim mifíaDat virtute^m in oominc meo , et possit 
dtó inalé Toqui de me. 

39 Uui enim non est adversúm tos « pro vobis e$t. 

40 Quisquís ^ enim potum dederil vobís caljcem 
iqus in nomine meo , quia Christi estis : fnnei^ dico 
Twis, non perdet mercedem suam. 

41 £t ^ ouisquis scapdalizaverít unum ex Jii^ pusil- 
]is credentious m me : bonum esl ei mapiasi cirnim- 
daretur mbia asínaría óollo ejus , et in mare miltere- 
tur. 

42 Et ' si scandalizaverit te manus tua , abscide i1- 
lam : bonum est tibí debilem intfoire in yitam, quam 
duas manus habentem iré in gehennam , in ignem 
ineitinguibilem. 

43 Ubi vermis eorum non moritur , et ignis non 
eztSnguitur. 

44 Et si pes tuus te scandalizat, amputa illum : 
bonum est tibi claudum introu-e in vitam aeterham, 
qolim dúos' pedes habentem mitti in gehenam ignis 
inéitinguibins: 

45 Ubi *ye]^mis eorum non moritur, et ignfs non 
eitinguitur. 

46' Quód sí oculus tuus scandatizat te, ^'jice eum: 
boDum est tibí luscum introire in regnum üei, quam 
daos oculos habentem mitti in ffebennam ignis : 

47 Ubi dermis eorum non moritur , et ignis non 
eitinguitur. 

48 Oronis t enin igne salietur , et omnts victima 
sale salíetuif. 

49 Bonum * est sal : ¿quód si sal iiísulsimi fuerit, 
itt^ iliid coitdíetú? I&bMe in Tobas sal, et pacem 
babBte ínter vos. 



38 Y dijo Jesús : No fie lo vedéis : porque qo hay. 
ninguno , que haga milagro en mi ¿ombre, y quepue*< 
da luego decir mal de nií ^ 

39 Porque el que no es contra vosotros , por vos^ 
otros es •. 

40 Y cualquiera que os diere á beber un vaso da. 
agua en mí noi^ibre,. porque sois de Cristo * : en .ver- 
dad os digo, que no perderá su galardón. 

41 Y todo aquel que escandalizare á uno de estos 
pequeñitos que cretín en mí : mas te valdría que se 
le atase al cuello una piedra de las que mueve un 
asno * , y que se le echara en el mar, 

42 Y si tu roano te escandalizare, córtala : mas te 
vale entrar manco en la vida , que tener dos manos, é 
ir al inííerno , al fuego que nunca se puede apagar: 

43 En donde el gusano de aquellos no muere *» y 
el fuego nunca se apaga. 

44 /Y si tu pié te escandaliza , córtale : mas te vale 
entrar cojo ^ en la vida eterna , que tener dos pies, y 
ser echado en el inOemo de fuego inestiriguible ; 

45 En donde el gusano de aquellos no muere, y el 
fuego nunca se apaga. 

46 Y si tu ojo te escandaliza , échale ftiera : mas to 
vale entrar tuerto en el reino de Dios, que tener dos 
ojos , y ser arrojado en el fuego del inBerno : 

47 En donde no muere el gusano de afelios, y el 
fuego nunca se apaga ^. 

48 Porque todos serán salados con fuego •, y toda 
víctima será salada con sal •. 

49 Buena es la sal : mas si la sal perdiere su sabor, 
¿ con qué la sazonareis *•? Tened sal en vosotros ** ^ y 
tened paz entre vosptios. 



Cápttnb X. 



Rciiielt» el Séflor It'etiMtldD del dWordO legal. RecSbe ft los niSos, t los bendice. Dificultad <pie ae baHa en los rtcM para Weitt atlrtr. 
Itl pícale qat tesarte ios afte la^jaroé te4o por Crietoj Aviéa de nuevo ¿ sus dfscípilos , ane deM padeeer y resteitar. Repren- 



diendo ft los hilos del Zel 
Tista al eiefQ Bar^i^o. 



úeo, toma ocasión para en^eúar> sa$.disQípulos cnaies son las primicns ft que debían aspirar. ResUtuye la 



i Et h índe ezurcens venit in finis Jiidans uttraf 
JordMiétíi : ét oonvcnhuit Hernái üirbs ad eum i et 
dout eonáuevcFát , ilehimí docebát ülos. 

"9 Etaecedentes pharíssi, intérhigabuil eum : Si 
lioet víio' moTcm dimitiere , tentantes eum. 

3 Afilie k^spondéns, (tiidteilá : ¿Quid vobís pnb- 
cepitMoyses? 

4 Qui dizerunt * : Moyses permisit übeHum repudia 
aaibere^ ef dimittere. 



i Y partiéndose de allí se fué.á los termíneé. de k 
Judea de la otra parte de! Jford^n : y voli^éron las gen- . 
tes á juntarse a él : y de nuevo los ensebaba como 
solía. 

t Y Helándose los phariseos, le pre^niaban por 
tentarle: Si.es lícito al marido repudiar á te mujer **. ' 

i Mas él respondiendo, les mjo : ¿Qué os niandó 
Moysés? ' 

4 Ellos dijeron : Moysés permitió escriltir carta dé 
divorcio ** , f Repudiar. 



tambien^^Q oí el don de profecía, ni el de hacer milagros, 
ei^ prueba íoriübíle de s^nticfad. 

*Cmo si dnera : Bsa obra prodigiosa qae ha herho en 
mi nombre le nfandirft una díerta veneracioD , y le bará 
raspetar' el- poder Mipremo de aquel qae lá te obrado /y así 
da#íogiui mado podrá bal^lac mal deéK 

* Porque contribuyendo £8ta maravilla del mismo modo 
qne |aa que obraban los apóstoles al acrecenlaniicnto del 
rano de Jesucristo, aunque el que la hizo no estuviese u/ii- 
do con ellos, en lo es^erior, lo. estaba en lo principal ; porque 
contribuía i un mismo fin y desisrnio que era el oe su gloria. 
El testo grí^o en lugar de vototros pone nosotros. 

» Porque sois de la grey y rebano del Mesías, y pertene- 
céis á BU redil. 

* El, Griego: Ueoi ^v^n^c, piedra de mf^lino. 

* Por. nombre de gusano entienden los Padres la conciencia 
del pecado , qoe atormeniari y remorderá sin cesar á loa con- 
denados. ^ 

^f^ porque en el cielo hayan dé durir estos defectos ó 
imoerreccioues, ni otra alguna , en los que las hubieren te- 
nido en esta vida; sino para si^iflcar que vale mas salvarse 
fafHendQ a^á cualauier trabajo 6 desgracia , que condenarse 
disimulando acá toaas las cuniodidades imaginables. 

' Este castigo tan espantoso se verificará in£dilit>Iemente en 



los reprobos. ¿Quién no se aterrar^, «aclama S. Aqqstuv, 
oyendo esta triple repeticioD de una pena tan terrible» sien- 
do el mismo Dios el aue nos amenaza con tanta vehemencia? 
¿Y quién no. separará de si luego aun.aqueJfas cosas que mas 
estñna , cuando le son ocasión de ofender al SeQor? 

s Tod^t; esto es, Iw condeimüéB para quienes H tat^o 
será como una sai que loe hlri iacorroptikiea as las<IOKw 
mentos. 

« Y toda victima. Aquí el y está en lugar deafefit, eomo. 
Lo que aiude ¿lo qae ei Sail4r ordenó m ei Ltwit, n« 13, 
que se sazonase cou sal todo lo que ae le deUa ofrecer. Los 
condenados sea oli^s tantas victimas de la jofUda divisa. 

<o £1 doctoró maestro que seapartade la dociríDadel Etan- 
gelio y de la disciplina saludable de ia Iglesia catóJka, do 
níoguii modo podrá raeobrlr su virtud estaado fuera de ella. 
Asiaúsma los<que abusas de las gracias qae Dios les haee«, - 
son cooK) la sal desabrida que para nada valea sino para ser 
arrojados en el fuego. 

I i Esta sai representa una sabiduiia quesea de i»aho, y 
según Di^s, y que se encamiue á la oirídad y A Isrcoiisarfa* 
clon de la paz de unos coa otros. 

«« Por cualquier causa : vide Mattb. xix, 

<' MS. De repoyamietUo,^ 



I tMaOL n» 5.-*» MaOh. i, «.-« MaUh. muí, 6. Luc xm, %^ Mattb. v, 30. et xvm, 8.^ 
«-« Mattii» v, 13. LiK. .XIV, S4.^ Maua.. stt» l.-*i Doatar. xxiv, i. 



IsaL Lxvi, M.— I Lotlt a, 15 



5 Quibus respondens Jesús, ait: Ad duriUam cor- 
áis vestri scripsit vobis praeceptura istud. 

6 Ab inilio autem creaturae/ masculum, et femir 
iiam fecit eos Deus. 

7 Propter *> hoc relinquet homo patrem suum , et 
mutrem , et adhaerebit ad uxorem suam, 

8 Et erunt '^ dúo In carne una. Itaque jam non sunt 
dúo , sed una caro. 

9 Quod ergo Deus conjunxit , homo non separet. 
i O Et in domo iterura discipuli ejus de eodem in- 

terrogaverunt eum. 

11 Et ait illis: Quicumque dimiserit uxorem suam^ 
et aliam duxerit, adulterium committit super eam. 

12 Et si uxor dimiserit virum suum, et alii nup- 
serit y mcBcbatur. 

13 Et oíTerebant illi párvulos ut tangeret iibs. Dis- 
cipuli autem comroinabantur offereutibus. 



14 Ques cum videret Jesús, indigné tulit. et ait 
illis : Sinite párvulos veaife ad me, et ne prohibueritis 
eos : talium enim esk regaum Dei. 

1 5 Amen dico vobis : Quisguis non receperit reg- 
num Dei velut parvulus , non intrabit in illud. 

16 Et complexans eos,, et imponens manus super 
illos , benedicebat eos. 

1 7 Et cüm egressus es3et in viam , procurrens qui- 
dam genu flexo ante eum, rogabat e\xm^ : ¿Magister 
bone , quid faciam ut vitip adternam percipiam ? 

i 8 Jesús autem dixit ei : ¿Quid me dicis bonum? 
Nemo bonus , nisi unus Deus. 

19 Pra^epta ^ nosti : Ne adulteres : Ne occidas : 
Ne fureris : Ne falsum teslimonium dixeris : Ne frau- 
dem feceris : Honora patrem tuura , et malrem. 

26 At ille respóndeos, ait illi : Magister, ha^c oqmia 
observavl h juventute mea. 

21 Jesús autem intuitus eum , dilexlt eiur , et di- 
xit ei : Unum tibi deest ivade, quae^umquc habes 
vende, et da pauperihus, et habebis thesaurum in 
CfOBlo : et veni, sequero me. 

22 Qui CQUiristatus in verbo , abiit nwereBs : erat 
eaim babeas multas possessíones. 

23 Et circumspicicns Jesús , ait discipulis $uis: 
jQuám dübilé qui pecunias habeut, i» regaum Dei 
mtroibuAtl 

24 Disí^ipiili 4utem Qhsk^ie8€ebail m verbis ejus. 
At Jesús xvoNurn Vd^pondeus ait ^I^ : |PilKb» q^m 
difíiciié «gt I coi»íidentes in peeuBÍK, in regauq^ 
Dei introirer 

25 Facilius est , camelum per foramen acús tran- 
siré, quam divitem intrare in regnum Dei. 

26 Qui magis admirabantur, dicentes ad semetip- 
sos : ¿ Et quis potest salvusfierí? 

27 Et intuens illos Jesús, ait : Apudhonñnes im- 
possibile est , sed non apud Deum : omnia enim pos- 
sibilia suQt apud Deum. 

28 Et f cGBpil ei Petrus dicere : Ecce nos dimisi- 
mus omnia , et secuti sumus te. 



107 

5 Y Jesús les respondió, y dijo : Por la dureza de 
vuestro corazón os dejó escrito este mandamiento*. 

6 Pero al principio de la creación , macho, y hem- 
bra • ios hizo Dios '. 

"7 Por esto dejará el hombre á su padre , y á su ma- 
dre , y se juntara á su mujer. 

8 Y serán dos en una carne. Así que no son ya dos, 
sino una carne. 

9 Pues lo que Dios juntó, el hombre no lo separe. 

10 Y volvieron á preguntarle sus discípulos encasa 
sobre lo mismo. 

11 Y les dijo : Cualquiera que repudiare á su mu- 
jer , y se casare con otra , adulterio comete contra 
aquella *. 

12 Y si la mujer repudiare á su marido , y se casare 
con otro , comete adulterio. 

13 Y le presentaban unos niños para qiie les toca- 
se *. Mas los discípulos reñían á los que los presen- 



taban. 

14 Y cuando los vio Jesús, lo llevó muy á mal, y 
les dijo : Dejad á los niños venir á mí , y no se lo es- 
torbéis : porque de los tales es el reino ae Dios. 

15 En verdad os di^o : Que el que no recibiere'd 
reino de Dios ^ como niño , no entrará en él. 

16 Y abrazándolos, y poniendo sobre ellos las ma- 
nos , los bendecia. 

17 Y cuando salió para ponerse en camino, corrió 
uno á él , é hincándose de rodillas , le preguntaba: 
Maestro bueno, ¿qué haré para conseguir la vida 
eterna? 

18 Y Jesús le dijo : ¿Por qué me dices bueno? 
Ninguno bueno, sino solo Dios V 

19 Pien sabes los mandamientos : No hagas adulte- 
rio : No mates : No hurtes : No digas falso testimonio: 
No hagas engaño : Honra á tu padre , y á tu madre. 

20 Mas él le respondió, diciendo : Maestro, todo 
esto ho guardado desde mi juventud. 

21 Y Jesús poniendo en él los ojos, le mostró agra- 
do ^ , y le dijo r Una sola cosa te Calta ^ : anda , vende 
cuanto tienes, y dalo á los pobres, y tendrás tesoro en 
el cielo : y ven , sigúeme *•. 

22 Mas él , afligido al óir esta palabra , so retiró 
triste ^' : porque tenia muchas posesiones. 

23 Y Jesús«mirando abedcdor , dijo á sus discípu- 
los : ¡ Con cuanta dificultad entraran en el reino de 
Dios , los que tieoAil riquezas ! 

24 Y los discípulos se asombraban <te sus palabras. 
Mas Jesús le$ respondió otra vez diciendo : Hijiios, 
^cQaR diñcH^A^a es entrar en el reino de Dios los que 
confiaa en las riqueMs! 

25 Mas fácil cosa es pasar un camello por el ojo de 
una aguja , que entrar el rico en el reino de Dios. 

26 Euos se maravillaban mas, y se decían unos á 
otros : ¿Y quién i)odrá salvarse ? 

27 Entonces mirándolos Jesús, dijo : Para los hom- 
bres " cosa es esta , que no puede ser , mas no para 
Dios : porque para Dios toda^ las cosas son posibles. 

28 Y comenzó Pedro á decirle : He aquí, que nos- 
otros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguida. 



* Para impedir de alguQ modo los grandes escesos que sia 
semejante tolerancia hubierais cometido contra vuestras 
mujeres. Mandamiento le llama el Señor, en cuanto estaban 
obhgadós á escribir el libelo de repudio en caso de divorciar- 
se de sus mujeres. Pero para este divorcio solo tenían p^rmi- 
so en la ley , no mandato. 

* MS. Manió, e fembra. 
3 Se ha de suplir : y düo. 

* Contra la primera, faltando á la fe que Je debe. 

» Pafa que pusiese sobre ellos las manos y los bendijese, 
V. 16. Esta bendición del Sefior daba la gracia á los nmos, 
de que son capaces aun antes del uso de razón. 

<^La divina palabra, y la piedieacion del Evangelio 



7 MS. Sino Dios gennero. Solo Dios es esencialmente y de 
sí nrismo bueno. 

^ Esto es, con alguna señal esterna mostró que le había 
agradado su respuesta. 

* Se entiende : para ter perfecto. 

10 El testo griego añade, apa« t¿» aravpóv, tomándola 
cruz, ^ 

1* Mostrándolo aun en el semblante. 

^ MS. Es quantra los ombresy etc. mas no es quantra 
Dios, Dios puede inspirar ai rico ei desapego de las rique- 
zas, y con su gracia pMier en su corazón el espíritu de po- 
breza, sin el cual no so entra en el reino de los cíelos. 



■ Genes.!, 27.-1) Genes u, 24. Matth. m, 5. i, Corinth. vn. 10. Ephes. v, 31.-« i Corinth, vi, "je.-d Mattb, xix', 16. 
Lnc. XYW, 18.-« Exod. xx, 43.^ Matih. m, 27. Luc. xv^, 2é, *^ ' ' 



108 

29 Respondens Jesús, ait : Amen dico vobis : Ne- ] 
mo est , qu» reüquerit domum, aut fratres, aut sóro- 
res, aut patrera, aut routrem. aut fílios, aut agros 

• propter me , et propter Evangeíium, 

30 Qui nou accipiat centies tantúm , nunc in tem- 
pore lioc , domos , et fratres , et sórores , et matres, et 
Olios, et agros, cum persecutioDÍbus, et in saeculo 
futuro vitam sternam. 

31 Multí ■ autem erunt primi riovissimi, et novis- 
simi primi. 

32 Erant autem in via ascendentes Jerosolymam : 
et praecedebat illos Jesús , et stupebant : et sequentes 
timebant ^, Et assumens itcrum duodecim , coepit il- 
lis dicere (Ju» essent ei eventura. 



iáN MARCOS. 

29 Respondiendo Jesús, dijo : En verdad os digo, 
que no hay ninguno , que naya dejado casa , ó herma- 
nos, ó hermanas, ó padre , ó madre, ó hijos, ó tier- 
ras por mí , y por el Evangelio , 

30 Que no reciba cien tantos , ahora en este tiem- 
po , casas, y hermanos, y hermanas , y madres, é hi- 
jos, y tierras , con persecuciones. * , y en el siglo ve- 
nidero la vida eterna. 

3 i Mas muchos primeros serán postreros, y pos- 
treros primeros. 

32 Y estaban en el camino- pera subir á Jerusalém: 
y Jesús iba delante de ellos, y se maravillaban * : y le 
seguian con miedo. Y volviendo á tomar aparte á ios 
doce , comenzó á decirles las cosas , que hablan de ve- 
nir sobre él*. 




PARÁBOLA DE LOS YEMDHflADORES 



33 Quia ecce ascendimus Jerosolymam , et Fílius 
hoiBÍnis tradetur principlbus sacerdotum , et scribis, 
etsenioribus, et damnabunt eum morte, et tradent 
enm gentibu's : 

34 Et illudent ei^ et conspuent eum . et flagella- 
bunt eum et interíicient eum : et tertiá oieresurget. 



* Estas persecuciones seráa la recompensa de la fe , con 
que hubiéremos renunciado todas las cosas por amor de Je- 
sucristo. La gloria de un cristiano ha de ser la de confor- 
marse con la imagen del Uijo de Dios , teniendo parte en su 
cruz pm participar después de su gloría. Si .padecemos 
Juntamente con ¿lepara que juntamente con él ieamog 
también gloriflcadoi. Paül. Rom, vui, 17. Y esto es ver- 
daderamente dar Dios ciento por uno en esta vida ejercitan- 
do con tríbulaciones y trabajos á sus escogidos; por^ti^ to- 
dos los que quieren vivir con piedad en Jesucristo, 
padecerán persecución u Timoth. nt, 12, recompensando 
8U piedad con nuevos sufrímientos para multiplicarles las 



33 He aquí nosotros subimos^ á Jerusalém, y el 
Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los 
sacerdotes, y á los escribas, y á los ancianos, y le sen- 
tenciarán á muerte , y le entregarán á los gentiles : 

34 Y le escarnecerán , y le escupirán , y le azota- 
rán, y le quitarán la vida ; y al tercero día resucitará. 



■ Maitb. iix, 9}.— 1> Lac. xviu, 31. 



coronas. Filosofía es esta conocida de muy pocos. Otros el 
cum persecutionibus lo trasladan , aun en medio de las' 
persecuciones: otros, después délas persecuciones. 

* No podían comprender cómo caminaba tan apresurada- 
mente hacia Jerusalém , adonde iba á padeoer. Su tismor na- 
ció , ó de creer qye perderían la vida juntamente con él , é 
^or lo menos de persuadirse que quedarían privados de la 
presencia y compañía del que era todo su coRauflo. Bma 
in hunc locum. 

' Se ha de suplir : porque dijo 

* Vamos por la última ve«. 



CAFhVLO X. 



m 



35 El* accedunt ad eum Jacobus , et Joannes filii 
Zebedaei, diceDtes : Magister , voluinus ut quodcum- 
que petierímus , facias nobls. 

36 Ai ille diiit eis : ¿ Quid vullis ut faciam vobis? 

37 Et dizerunt : Da nobis ut unus ad dexteram 
tuam, et alius ad sinistram tuam sedeamus in gloría 
tua. 

38 Jesús autem ait eis: Nescitis ouid petatis: ^Po- 
testÍB bibere calicem y quem ego bibo : aut baptismo 
quo ego baptízor , baptizan? 

39 At üb dixerunt ei : Possumus. Jesús autem ait 
eis : Calicem quidem, quem ego bibo, bibetis: et 
baptisino, quo ego baptizor, baptizabimlni : 

40 Sedero autem ad dexteram roeam , vel ad sinis- 
tram , non est meum daré vobis , sed quibus paratum 
est. 

41 Et audienfes decem ccBperunt indignari de Ja- 
cobo , et Joanne. 

42 Jesús autem vocans eos, ait illis ^ : Scilis quia 
hi y q[ui videntur príncipari gentibus , dominantur eis: 
et pnncipes eorum potestatem babent ipsorum. 

43 Non ita est autem in vobis : sed quicumque vo- 
luerít fíen major , eñt vester minister : 

44 Et quicumque voiuerít in vobis primus esae, erit 
oxnnium servus. 

45 Nam et Filius hominis non venit ut ministrare-» 
tur ei , sed ut ministraret , et daret animam suam re- 
demptionem pro mUltis. 

46 Et" veniunt JericbO| et groficiscente eo de Jeri- 
cbo , et discipulis ejus , et plurímft multitudine , Glius 
TimaBi Bartimsus cscus, sedebat juxta viam mendi- 
cans. 

47 Qui cum audisset au!a Jesús Nazar^nus est, cob- 
pit clamare, et dicere : Jesu fíli David, miserere mei. 

48 Et comminabantur ei multi ut taceret. At ille 
multo magis clamabat : Fili David miserere mei. 

49 Et staus Jesús precepit illum vocari. Et vocaut 
caecum dicentes ei: Animaequior esto: surge» vocat te. 

50 Qui projecto vestimento suo eiilieus, venit ad 



51 Etrespondens Jesús diiit illi : ¿Quid tibi vis 
fociam? Cscus autem dixit ei : Rabboni , ut videam. 
i 52 Jesús autem ait illi : Vade , fides tua te salvum 
fecit : Et confestim vidit, et sequebatur eum in via. 



35 Entonces * se Helaron á él Santiago, y Juan 
hijos de Zebedeo, y le dijeron 9:Jiaestro , queremos 
que nos concedas todo lo que te pidiéremos. 

36 Y les dijo : ¿Qué queréis que os haga? 

37 Y dijeron : Concédenos , que nos sentemos en 
tu gloria, el uno á tu diestra, y ei otro á tu siniestra. 

38 Mas Jesús lea dijo : No sabéis lo que os pedís; 
¿ Podéis beber el cáliz que yo bebo ' : ó ser bautizados 
con ei bautismo , con que yo soy bautizado ? 

39 Y ellos le dijeron : Podemos. Y Jesús les dijo: 
Vosotros en verdad beberéis el cáliz, que yo bebo : j 
seréis bautizados con el bautismo , con que yo soy 
bautizado : 

40 Mas sentarse á mi diestra, ó á mi siniestra , no 
es mió darlo á vosotros ^, sino á aquellos para quienes 
está aparejado ". 

41 Y cuando los diez lo oyeron , comenzaron á in- 
dignarse contra Santiago y Juan. 

42 Mas Jesús los llamó, y les dijo; Sabéis, que 
aquellos, que se ven mandar ^ á las gentes, se ense- 
ñoreáis de ellas : y los príncipes de ellas tienen potes» 
tad sobre ellas. 

43 Mas no es asi entre vosotros : antes el quequi- 
siere ser el mayor ^ será vuestro criado : 

44 Y el que quisiere ser el primero entre vosotros, 
será siervo de todos. 

45 Porque el Hijo del hombre no vino para ser 
servido , smo para servir , y dar su vida en rescate 
por muchos. 

46 Y fueron á Jericbó, y al salir de Jerichó él y sus 
discípulos y muchas gentes con ellos, Bartimeo el 
ciego . hijo de Timeo % estaba sentado junto al cami- 
no pimendo limosna. 

47 Y cuando oyó, que era Jesús Nazareno, comen- 
zó á dar voces, y decir : Jesús, hijo de David, ten mi- 
sericordia de roí. 

48 Y le reñían muchos para que callase. Mas él 

gritaba mucho mas : Hijo de David, ten misericordia 
emí. 

49 Y se paró Jesús, y le mandó llamar. Llaman 
pues al ciego, y le dicen : Ten buen ánimo : levan-, 
tatc , que te llama. 

50 El arrojó su capa , y saltando * se fue á él. 

51 Y tomando Jesús la palabra le dyo : ¿Qué quie- 
res que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro *•, que vea. 

52 Y Jesús le dijo : Anda , tu fe ** te ha sanado: Y 
luego vio , y le seguía por el camino '*. 



* Entonees; eslo es, luego que le oyeroa hablar de la re- 
surrección. 

< Bq S. Hatheo XX, 90, se atribuye esto á la midre ; y 
aqui se dice que fueron los h^os los que le pidieron , porque 
fueron los que persuadieron á la madre que lo hiciese. Y 
aii Cristo respondió, Matth. xx, 23. Nó %abeU lo qw ot 
podii. Porque ios lugares eminentes en el reino de Cristo 
van acompañados de muchos trabajos. 

s Desde el principio de su vida comenzó á beber el cáliz de 
su Pasión, y continuó bebióndolo siempre mientras vivió. 

* En el original griego falta el dativo v/i»v, vobis. 
" MS. Mas á los quo es aprestado del mió Padre. 

* Se ven mandar; esto es, mandan. Pleonasmo familiar 
á los Hebreos. El Griego o» ^r«^t los ffrandes^ losprin- 
eipales; y aun estos los tratan con poder absoluto. 

7 BLGriego: t^ipn <% v/éXv, grande entre vosotros. 

* San Matheo xx , 29, nombra dos ciegos. S. Marcos 

a MatUi. XX, 10.-^ Lac. xxu, 25,— « Hattb. xx, 29. tue. xvui, 35, 



uno solo , y esto sin duda por ser este mas conocido , y por- 
que siguió al divino Maestro, siendo después uno de sus mas 
célebres discípulos. Bartimeo quiere decir hijo de Timto^ 
loque añadió San Marcos para esplícar esta palabra. Bar 
en syriaco significa hijo, 

' En el testo griego, araara^ , levantándose, 

*o Rabboni es una voz syriaea , y significa lo mismo que 
en hebreo Rabbi, Maestro, 

li Conoció y creyó que era el Mesías. 

tf Aquellos á quienes el Señor ha hecho la gracia de resti- 
tuir á sus almas la verdadera lux de que estaban privados, 
deben imitando á este ciego no perder de vista al Señor, 
siguiendo sus pasos. Porque la señal mas cierta de su cura- 
don es, caminar, como dice S. Pablo i Thessal. iv, 1, en 
el camino de Dios de la manera que han entendido qu& 
deben caminar para agradarle. 




liO 



SAN lUIlCaS. 



€a9xtnio XI. 



Jlüce el Sefior sa entrada en Jeriualém. Maldice una higaera; y entrando en e( temido, ecln fuera de él á l06 qoe eonpraban y vendiao. 
Instruye 6 sus discípulos sobre la eflcacia en la confianza en Dios, y sobre perdonar las iujarias recibidas. Coofonde á los sacerdotes 
que le prei^untaron con qué autoridad hacia algunas cosas. 



1 Et,* cúm appropinquarent JerosolymaB , et Betba- 
niaB ad montem Oliyarura , inittit dúos ex discipalis 
suis, 

2 Et ait illis: Ite in castelhim , (juod contra tos est, 
et statim introéontes illue , invenietis pullum ligatum 
super quem nemoadhuc hominumsedit: solvite illum 
et adducite. 

3 Et si quis vobis dixerit: ¿Quid facítis? dicite, 
quia Domino necessanus est : et continuó illum di- 
mittet huc. 

4 Et abeuQtes inyenerunt pullum ligatum ante 
lanoam forís in bivio : et solvunt eum. 

5 Et quidam de illic stantibus dicebant illis : ¿Quid 
ñicitis smveDtes pullum? 

6 Qui dixerunt eis sicut prsceperat illis Jesús, et 
dimiseranteis. 

.7 Et ^ duxerunt pullum ad Jesum : et imponunt il- 
ii Tedtimenta sua , et sedit super eum. 

8 Multi autem vestimenta sua straverunt in via: 
alii autem frondes esdebant do arboríbus, et sterne- 
bant lo via. 

9 Et qui prsibant, et qui sequebantur, clamaban t 
dicentes : Hosanna : 

i O Benedictus ' , qui venit in nomine Domini : Be- 
nedictum quodvénit regnum patrisnostri David: Ho- 
sanna in excelsis. 

< 1 Et «» introivit Jerosolymam in templum: et cir- 
cumspectis ómnibus , cüm jam vespera esset hora, 
exüt m Bethaniam eum duoclecim. 

12 Et alia die cüm exirent h Bethauia, Besuriit. 

13 Cúraque * vidissetá longe ficum habentem folia, 
venit si quid forte inveniret in ea ; et cúm venissetacl 
eam , nihil in venit prseter folia : non enim crat tempus 
ficorum. 

14 Et respondens dixit ei : Jam non ampliüs in 
aeternum ex te fructum quisquam manducct. Et au- 
diebant discipuli ejus. 

15 Et veniunt Jerosolymam. Et cúm introisset in 
templum , ccepit ejicere vendentes , et ementes in 
templo: et mensas nummulariorum , et cathedras 
vendentium columbas evertit. 

10 Et non sinebat ut quisquam transferret vas per 
templum : 

17 Et docebat, dicens eis : Nonne scriptum est r : 
¿Quia domus mea, domusorationis vocabitur ómnibus 
geotibus? Vos autem fecistis eam speluncam latro~ 
num. 

18 Quo audito principes sacerdotum, et scrib» 
quaBrebant quomodo eum perderent : timobant enim 



1 YNCuando se acercaron á Jerusalém * y á Betha- 
nia cerca del monte de las Olivas, envía dos de sus 
discípulos, 

2 Y les dice : Id al lugar que está enfirente de vos- 
otros', y luego que entrareis en él ', hallareis un 
pollino atado, sobre el que no ha subido aun ningún 
nombre : desatadlo y traedlo. 

3 Y si alguno os dijere: ¿Qué hacéis? decid que 
el Señor lo na menester : y luego os fe dejará traer 
acá. 

4 Y fueron y hallaron el pollino atado á la puerta 
fuera en la encrucijada * : y lo desatan. 

5 Y algunos de los que estaban atti, les decían: 
¿Qué hacéis desatando el pollino? 

6 Ellos les respondieron como Jesús les había 
mandado, y se lo dejaron *. 

7 Y trajeron el pollino á Jesús : y echaron sobre él 
sus ropas , y se sentó sobre el. 

8 Y muchos tendieron sus vestidos por el camino: 
y otros cortaban hojas de los árboles, y las tendían 
por el camino. 

9 Y los que iban delante , y los que seguían detrás, 
daban voces, diciendo : Hosanna : 

10 Bendito el que viene en el nombre del Señor: 
Bendito el reino ae nuestro padre David , el cual vie- 
ne ^ : Hosanna en las alturas. 

1 1 Y entró en Jerusalém en el templo : y después 
de haberlo reconocido todo, como fuese ya tarde, se 
salió á Bethania con los doce. 

12 Y otro dia, como calieron de Bethania, tuvo 
hambre. 

13 Y viendo á lo lejos una higuera que tenia hojas, 
fue allá por si hallaría alguna cosa en ella : y cuando 
llegó á ella, nada halló sino "hojas : porque no era 
tiempo de higos '. 

14 Y respondiendo , le dijo : Nunca mas coma na- 
die fruto de tí para siempre *. Y lo oyeron sus dis- 
cípulos. 

15 Vienen pues á Jerusalém. Y habiendo entrado 
en el templo , comenzó á echar fuera á los que ven- 
dían y compraban en el templo : y trastornó las mesas 
de los banqueros , y las sillas de los que vendían pa- 
lomas. 

16 Y no consentía que alguno trasportase mueble 
alguno por el templo • : 

17 Y les ensenaba, dfciendo : ¿No está escrito: 
Mi casa *^, casa de oración será llamada de todas las • 
ffentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de la* 
orones. 

18 Guando Iq supieron los príncipes de los sacer- 
dotes y los escribas, buscaban como quitártela vida **: 



* En el testo griego se lee también , *U énO<rf<»pi á Beth- 



pha&e. 

SEst< 



' Esto es, á Beihphage^ que estaba eotre Bethania y Je- 
FQsaléffl, y 86 consideraba como un arrabal de esta grande 
ciudacl. Casteüum sigoiQca la villa, 

* Ei Griego : <•« avrnv , en ella, 

* Otros trasladan las palabras ««i vóZ ¿/Af¿9oo , in bUfio^ 
en la calle. 

B MS. E dejáronles aduzir el pollino á Jesucristo, 
^ El cual reino vemos cumplirse en su Hijo y descen- 
diente que viene en el nombre del Señor. Véase Sah Ma- 

THEO XXI , 9. 

^ No era íiempo de higos ; esto es, de cogerse los higos, 
ó de estar ellos en sazón. Pero por no haberlos producido 
se manifestaba ya la íniriilidad y vicio de ella. Viva imagen 



del pueblo jadáico; m^cha apariencia y úogaa fruto de 
obras buenas. 

8 Figura del eattígo sobre los Judíos. 

> Alguna carga ó cosa que no fuese para el servicio y culto 
de Dios, atravesando por medio del templo. Tal ora el res- 
peto qne quería quo se tuviese á aquel lugar que estaba de* 
dicado i Dios. Y si este celo mostró el Seáorf or aquel lugar 
que solo era fígora del verdadero templo que nosotros pé- 
scenlos, ¿qué látigos y qué azotes bastarán para castigar 
tas irreverencias y profanaciones que cada dia vemos en 
nuestros templos? 

^0 Vaticina el Señor en este lugar que se habían da cons- 
truir templos en todo el mundo, y consagrarse á Dios con- 
forme á lo que había predicho Isaías lvi, 7. 

^^ Secretamente , porque no podían soflrir que el Señor 



*« Mattb. XXI, 1. Luc. xix, i9.-J> Joan, xn, 14.—« Malth. xxi, 9. Luc. xix, Psabn. cxvii, W.— 4 Malth. xu, 10.— • Matth. xxi, 19, 
^ Ifti. lyifl, Jerem. to, 11. * 



», <|i]0niiimuam]Mtuitea4iwabatur supvdoc* 
Uioa ejus. 

i 9 £1 cüm Y8spera facta «aset » egredídbatur de ei- 
iritate. 

20 Et cüm mané transúrei^t , viderunt iicuai arl* 
d»m facU«) k radieibus, 

21 Et recordatus Petrus, dúit ei : Habbi, ecoe fí- 
cus, cuin)aledixisti,aruit. 

22 Ctrespood^ns Jeaus, aikiilis' : Habete fidein 
Dei. 

23 Amen dicoTobis» qoiaquicuroquedixerithuic 
monti: Tollecoy et jnittore in mará : et non hssitave- 
rit in oorde £«0, sed crediderlty quia qupdoumque 
dixerit, jiat, íiet eL 

24 Propterea ^ dico vobis, oinnia guaecumque 
orantes petitU , credUe quia accipietis , et evenient 
vobis. 

25 Et cüm stabitís ad orandiim*^ , dimittitesi quid 
habetis adversüs aliquem : ut et Pater vester , qui in 
cqbJís est, dimittat volús peccata vestra. 

26 Qodd si vos non dmüseritis , neo Pater vester, 
qui in oslis est, dimittet vobis peccata vestra. 

27 Et d veniunt rursus ierosoljmam. Et cüm am- 
bularet in templo accedunt ad eum summi sacerdotes 
et scribaB, et séniores. 

28 Et dieunt ei : ¿In qua potestate haec facis? ¿et 
quís dedit tibí haoc potestatem ut ista facías ? 

29 Jesús autem respondens , ait íllis : Intcrrogabo 
vos ^t e^ uHum verbum » et respóndete mibi : et di- 
cam vobis in qua potestate baec mciam, 

30 ¿Beptismus Joannis de coelo erat , an ex homini- 
bus ? Respóndete mihi. 

31 Atiilicomtabant secum, dicen tes : Sidixeri- 
niaSy de ccelo, dicet : ¿Quare ergo non credidistis ei? 



porque le temiau, por cuanto todo el pueblo estaba 

maravillado de su aoctrína. 
19 Y cuando vino la tarde, se salió de la ciudad. 



el hominibus , timeknus popu- 
ant Joannem quia ver& pro- 



32 Si dixerimus 
lum. Omn^ enim. 
pheta esset. 

33 Et respondéntes dieunt Jesu : Nesdmns. Et 
respODdéns Jesús ait illis : r^eque egp dico vobís in 
qua potestate hec faciam. 



20 Y al pasar por la mañana , vieron que la biguara . 
se babia secado de raiz. 

21 Y se acordó Pedro, y ie dijo ; Maestro , cata abi 
la higuera que maldijiste , como se ha secado. 

22 Y respondiendo Jesús, les dijo : Tened f^ de 
Dios. 

23 En verdad os digo, que cualquiera que dijere i 
este monte : Levántate , y écbate en el mar : v no 
dudare en su corazón , mas creyere que se hará 
cuanto dijere, todo le será hecho. 

24 Por tanto os digo, que todas las cosas que pidie- 
reis orando, creed, que las recibiréis ^, y os vendrán. 

25 Y cuando estuviereis para orar, si tenéis alguna 
cosa contra alguno, perdonadle : para que vuestro Pa- 
dre , que está en los cielos , os perdone también vues- 
tros pecados. 

26 Porque si vosotros no perdonareis , tandeo ; 
vuestro Padre , que está en los cielos, os perdonara 
vuestros pecados. . 

27 Y volvieron otra vez á JerusaTém. Y andando él 
por el templo, se llegarun á él los príncipes de los sa- 
cerdotes, y los escribas, y los ancianos. 

28 Y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas 
cosas? ^y ouién te ha dado esta potestad para hacer 
estas cosas* -i 

29 Y Jesús les respondió, y dijo : Yo también os ' 
haré una pregunta, y respondedme : y os diiié, qon 
qué autoridaa ndgo estas cosas. 

30 ¿El bautismo de Juan era del cielo, Ó de los 
hombres? Respondedme. 

31 Y ellos estaban entre sí pensando , y decían : Sí 
dijéremos, que del cielo, nos dirá : ¿Por qué ¿o lo 
creísteis ? 

32 Si dijéremos , de los hombres, tememos ai pue- 
blo *. Porque todos estaban persuadidos , que Juan 
era verdaderamente profeta. 

.33 Y respondieron á Jesús , diciendo : No lo sabe- 
mos. Y Jesús les respondió, y dijo : Pues ni yo tam- 
poco os diré, con qué autoridad hago estas cosas. 



CupittiU XII. 

Parthol* de la vf^i^ THlmto qaa dtMi pacar» U Céttr. Retit» j conveKe á k»i Sidditc0«ft, fie «eglifeui lareMrreiMii» de IM olveifw. 
I)e los dos MBiiAes nundaiaieBtoa. Prueba la divinidad dtl Mesfas* Exboru ¿ sus dis«ipal9s ásaardarse de los oscríbas, y aJ^übaánaa 
vlnoa que taíó dos pequeñas monedas de cobre en el arca de las ofrendas. 



1 iSI * ciftpit ilKffinpacaltoUs kiqwi : Ykieam pasti- 
mi?it (i^mo , el cireiimdeélt sepeni , et foditlaetni) 
et edifícavit turrim , efe locavit eam agricoli» , et pe- 
regré profectus eel; • 

2 Et mísit ad agriéobis in tempore servum uk ab 
agrícolis acciperet de íructu vine». 

3 Qui ap^efaeosum eum cedderunt, et diiBiserunt 
vacuum. 

4 Et iteram misü ad illos aüum servum ! el illam 
in capite vulneraverunt ^ etcontumeliis afTecerunt. 

5 Etrursumaliummisit, etillum occiderunt: et 



i Y coUnsnzó'á babhfftes per parÜNHas* : Utrbett- 
bre plantó une vina, f l««erc4 «on vafiadoij y cavd ^ ' 
un lacar , y ediGcó una torre , v la arrendó á uno» 
labraaoi^es , y se fue iéjosde su tiem. 

2 Y á sU tiempo envió uno de suB siervos ¿ lea 
labradores , para que recibiese de los labradores el 
frute de ia vina K 

3 Ellos agisndo de 61, lo hirieron , y lo enviaron 
vacío : 

4 Y volvió á enviarles otre sioñro : y le híríeiQn en 
la cabeza •, y le hicieron muchos escarnios '. 

5 Y de nuevo envió otro , y le mataron : y otros 



ot repreadieie, ni que sas ofireadas se dismiauyesen: htt 
bisa. nsoeUo quitarle Ja vida , pero buscabaa el modo y la 
oportuaidad. 

4 El Griego, A«a^á>«v« , que lo recibís. Como si d^era: 
contadlo ya por recibido. 

* Aquí se ha de suplir: Tampoco nos sale bien ia cuenta; 
por lo que se sigue: Timebantpoputumn Véanse otros ejem- 
plos de semejante elipse en S. Lvcas t. 14 y ▼u,4. Y tam- 
bién Aút&r. XV, 5. 



> A los phariseos, haciéndoles ver en las parábolas su 
horrible ingratitud, y h venganza que Dios tomada de 
ellos. 

^ Y habiendo cavado hizo un lagar. 

>E1 afio cuarto dé haberse plantado, porque basta^este 
tiempo no se aprovechaba el dueño de su froto. 

^ El Griego : MdoéoÁJvraiviq , apedreándole. 

^ El Griego: mU «««otmAav «ri/Mv/aroff p enviáronle 
afrentado. 



• Matth. XM, W.-J» Matth. fu. 7. e( ui,«. et Luc. w, •.-• Hattti. vi, 14. et vm, 35.-4 Lw. xx, !.-• Matth. xxi, 35. 
LMt JXp 9« Wb V» 1% MfOfllt By ll« 



112 



Sklf Mucos. 



ploras a!ios : quosdam csdentes, álios vero occiden- 
tes. 

6 Adhuc ergo unttm babens filium charíssimum : 
et fllum miát ad eos novissimum , dícens : quia revé- 
rebuntor filium mcum. 

7 ColoDÍ autem dixeruut ad invicem: Hic est heres: 
Tedte, ocddamus eum : et nostra erít heredilas. 

8 Et apprehendentes eum , occiderunt : et ejece- 
runt extra vineam. 

9 ¿Quid ergo fiídet dominus vineae? Veniet, et 
perdet colonos : et dabit vineam aliis. 

10 ¿Nee scrípturam banclegistis" : Lapidem, quem 
reprobaverunt edificantes , bic factus cst in caput 
anffuli: 

11 A Domino factum est istud , et est mirabile in 
oculisnostrís? 

12 Et quaerebant eumtenere: et timuerunt turbara, 
cognoverunt enim quoniam ad eos parabolam banc di- 
xerit. Et relicto eo abierunt. 

13 Et b mittunt ad eum quosdam ex pbarísaeis , et 
herodianis , ut eum caperent in verbo. 

14 Qui venientes dicunt ei : Magister , scimusquia 
verax es , et non curas quemguam : nec enim vides in 
faciera homioum, sed in veritateviam Dei doces. ¿Li- 
cet daré tributura Cassarí, an non dabimus? 



15 Quisciens versutiam illorura, ait ilUs: ¿Quid 
s tentatis ? afTerte raihi denarium, ut videam. 



rae 



16 At illi attulerunt ei. ¿Et ait illls : Cujus est ima- 
go hac , et inscriptio? Dicunt ei : Gssarís. 

17 Hespondens autem Jesús dixit illis ^ : Reddite 
ig^ur qu» sunt Gssaris , Gssari : et qus sunt Dei, 
Deo. Et mirabantur super eo. 

18 Et <> veneran t ad eúm sadducsi , qui dicunt re- 
surrectíonem non esse : et interrogabant eum dicen* 
tes: 

19 Magister, Moyses nobis scrípsit ", ut si cujus 
frater raor^fjiis fuerit, et dimiserít uxorem, et finos 
non reliquerít , accipiat frater ejus uxorem ipsius, et 
resuscitet semen fratrí suo. 

20 Septem ergo fratres erant : et prímus accepit 
uxorera , et raortuus est non relicto semine. 

21 Et secundus accepit eam , et raortuus est : et 
nec iste reliquit seraen. Et tertius similiter. 

22 fit aoceperunt eam sinñtíter septem : et non re- 
liqaerunt seraen. Novissiraa oraniura defuncta est et 
mulier. 

23 ¿In resumctione'efgo eum resorrexerínt , cnjus 
de híB «rit uxor? septem enim habuarunt eam uxo- 
rem. 

24 Et resfKmdeos Jesas, ait illis : ¿Nonne ideó ^- 
nitís , neo sdentes Scrípturas, ñeque virtutem Dei? 

25 Güm enim k mortuis resurrexerint , necfúe no* 
bent, n^e nubentur , sed sunt sicut angeli in cob- 
lis. 

26 ¿De mortuis autem qoód resorgant, non legistis 



muchos < r de k» cuales á unos hiiféren, y á oMs 

mataron. 

6 Mas como tuviese aun un hijo, á quien amaba 
tiernamente , se lo envió también el postrero , dicien-' 
do : tendrán respeto á mi hijo. 

7 Pero los labradores dijerqn entre sí : Este es el 
heredero : Teñid, matémosle, y será nuestra la he* 
redad •. 

8 T trabando de 61 , le mataron : y le echaron fue- 
ra de la viña. 

9 ¿Qué hará pues el dueño de la vina? Vendrá , y 
acabará con los labradores : y dará la viña á otros. 

10 ¿No habéis leido esta escritura : La piedra que 
desecharon los que edificaban , esta es puesta por la 
principal de la esquina *: 

11 Por el Señor ha sido hecho esto , y es cosa ma- 
ravillosa en nuestros ojos? 

12 Y buscaban medios de prenderle: mas temieron 
al pueblo , porque entendieron, que contra ellos habla 
dicho esta parábola. Y dejándote, se^fueron. 

13 Y le enviaron algunos de los phariseosy de los 
herodianos * . para que le tomasen en alguna palabra. 

14 Ellos viniendo le dicen í Maestro , sabemos que 
eres hombre veraz , y que no atiendes á respetos hu- 
manos : porque no miras á los hombres por la apa- 
riencia , sino que enseñas el camino de Dios según 
verdad. ; Es licito dar tributo al César, ó no se le da- 
remos»? 

15 El , entendiendo la superchería de ellos ^ , les 
dijo : ¿Por qué me teníais? traedme acá un dena- 
rio ', para verlo. 

16 Y ellos se lo tnúeron. Y les dijo : ¿Cuya es esta 
figura, y letrero? DelCésar, le respondieron, 

17 Y Jesús respondió, y les dijo : Pues dad al Cé- 
sar , lo que es del César : j á Dios, lo que es de Dios. 
Y se maravillaban de ello *. 

18 Y vinieron á él los saddoceos, que niegan la 
resurrección : y le preguntaban ^ didenao : 

19 Maestro, Moysés nos deió escrito, que si mu* 
riere el hermano de alguno, y nejare mujer , y no tu- 
viere hijos , (¡ue tome su hermano la mujer de él,' y 
que levante linaje á su herihano *. 

20 Pues eran siete hermanos : y é! mayor tomó 
mujer , y murió sin dejar sucesión. 

21 El segundo la tomó , y murió también sin dejar 
hijos. Y el tercero de la misraa raanera. 

22 Y asimismo la tomaron los siete ^ y no dejaio» 
hijos. Y la postrera ^* de todos nmnó t»i)bieti la 
mujer. 

23 ¿ Al tiempo poes de la resonteccioo ** , cwin4o 
volvieron á vivir , de coal de estos será mujer? porque 
todoe siete U tuvieron por mujer. . 

24 Y respondiendo Jesús, les dijo : ¿ No veis ^ 
erráis, porque no comprendéis las Escritlifas, ni la 
virtud ae Dios *• ? 

25 Porque cuando resucitarán de entre los muer^ 
tos , ni se casarán, ni serán dados en casamiento *', 
sino que serán como los ángeles *^ en los cielos. 

26 ¿Y de los muertos que hayan de resocüar, no 



< Que faeron enviados sucesivamente. 

* MS. El io eredamiefito, 

' Otros: esta es puesta por cabeza de la esquina. 

^ MS. B de lot tergentet de Herode»- 

> El Griego : ií «v ; 9miu9 , ? p^h '•/««* ;óno1 iselo daré- 
ffiM, ó no te lo daremott 

' MS. La nemiga déUút.Z\ Griego: %h trxUpimv^ tu 
hipocresía, 

^ Moneda romana de plata. 

* De su respuesta. 

* Era una ley política , dada por Moysás para la conser* 
vacion de las familias. 



*^US.Alapottrimer(a. 

^* MS. Puet en el retueiíamieiUc, 

<* Los saddoceos erraban , porirae ignoraban las RseiitQ«> 
ras. Los pharíseos aunque no las ignoraban , pero estaban 
ciegos por su ambición y codicia. Aquellos querian medir las 
obras del poder de Dios por su propia raxon; y estos lodo lo 
sujetaban á sns pasiones y A su corazón dañado. 

«> Otros : Ni los hombres se casarán ni las mujeres serán 
casadas. 

«* En cuanto al estado de incorrupción ; y asi no tenidráa 
necesidad de caurse. 



* Psalm.cxtu/n. Isái. xxvnn, 16. Actor. it,11. Ronua.ix, 33. i Petr. u, 7. Matth. xxi » tí,^ IfaiUi. UiL, 4S»Jb»«-.x^)IL.. 
— * Román, xiu, 7.— d Mattb. xxn, Í3, Lnc. xx, 17.— • Deater. xxr, 5. 



CIHNM nt. 



llt 



ki Hbffolioyiiy i 



idúmiliUiDeus 



as * : Effo 8«n Déos Abnliain, et Deas isuc, 

etl)eiis Jacob? 

27 Blon est Déos morCaoram, sed vi?onim. Vos 
eiigo muHuiii eiratis. 

28 Et ^ accessit unus de scriUa , qui audierat ük» 
oonquirentes, et videns quoniam bene illis responde- 
rity interrogavit eum quod esset primura omuium 
mandatum. 

29 Jesús autcm respondit ei: Quia prímum om- 
nium mandatum est^ : Audi Israel, Doiuinus Deus 
tuuSy DeusuQusest: 

30 Et diliges Dominum Deum tuum ex toto corde 
tuo , et ex tota anima tua , et ex tota mente tua, et ex 
tota yfrtute tua. Hoc est primum mandatum. 

31 Secundum d autem similc est ilii: Diliges proxi- 
mum tuum tamquam te ipsum. Mi^us lioram aliud 
mandatum non est. 

32 Et ait illi seriba : Bené Magister, in veritate 
dixistí , quia unus est Djeus, et non est alius pneter 
eum. 

33 Et ut diligatur extpto corde , et ex toto intellec- 
tu, et ex tota anima, et ex tota fortitudine : et dilige- 
re proximum tamquam seipsum, majus est ómnibus 
bolocautomatibus, et sacrinciis. 

. 34 Jesús autem videns quód sapienter respopdis- 
set, di^it illi : Non es longé á regno Dei. Et nemo 
jam audebateumintenrogare. 

35 Et respondona Jesús dicebat , docens in templo: 
¿Quomodo dícunt scribs Christum Mum esse Da- 
vid? 

36 Ipse enim Datid dicit in Soirítu Sancto « Dixit 
DomÍDus Domino meo» sede la aextrís meis, doñee 
ponam inUnicos toos seabellum pedum tuorum. 

37 Ipse er^ Davúl dicit eum Dominum : ¿ Et un- 
de est uliüs ejus? Et multa turba eum libenter audi- 
vit. 

38 Et dicebat eis in doctrina sua ' : Cávete k scríbis 
qui volunt in stolis ambulare, et salutari in foro , 

39 Et in prímificathedris sedere in Synagogis, et 
primos discubitus in coenis : 

40 Qui devorant domos viduairum sub obtentu pro* 
lixae orationis: hi accipient proUxius judicium. 

41 Et < sedens Jesús contra gazophylacium , aspi- 
debat quomodo turba jactaret ssin gazophylacium: 
et multi divHes jactabant multa. 

42 Cúm venisset autem vidua una pauper, misit 
dúo minuta, qaod est quadrans, . 



habds leklo en el libro de liases, eono Dios le ha- 
bló sobrelazarza * , diciendo : Yo soy el Dios de Abra- 
bam , y el Dios de Isaac , y el Dios de Jacob ? 

27 No es Dios de muertos, sino de vivos *. T así 
vosotros erráis mucho. 

28 Y se llegó uno de los escribas, que los habla 
oído disputar, y viendo que les había respondido bien, 
le preguntó cual era el primero de todos ios manda- 
mientos. 

29 Y Jesús le respondió : El primer mandamiento 
de todos es : Escucba Israel , el Señor tu Dios > un 
solo Dios es * : 

30 Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, 
y de toda tu alma , y de todo tu entendimiento, y de 
todas tus fuerzas. Este es el primer mandamiento. 

31 Y el segundo semejante es á él '^ : Amarás á tu 
prójimo como á tí mismo. No hay otro nzandamiento 
mayor que estos ^. 

32 Y le dijo el escriba : Maestro, en verdad has 
dicho bien , que uno es Dios, y no hay oiro fuera 
de él. 

33 Y que amarle de todo corazón^ y de todo eiH 
tendimiento , y de toda el alma , y de todo poder ; y 
amar al prójimo como á sí mismo, es mas quetodoa 
los holocaustos , y sacrificios. 

34 Jesús, cuando vio que había respondido sabia- 
mente, le dijo ^ : No estás lejos del reino de Dios *. Y 
ya ninguno se atrevía á preguntarla. 

35 Y respondiendo Jesús decía, enseñando en el 
templo : ¿ Cómo dicen los escribas , que el Cristo es 
hijio de David? 

36 Porque el mismo David por Espíritu Santo *, 
dice : Dijo el Señor á mi Señor , siéntate á mi dere- 
cha, hasta que ponga tus enemigos por tarima de tus 
pies. 

37 Pues el mismo David le llama Señor : ¿De dón- 
de ];>ues es su hijo? Y una grande multitud de pueblo 
le oia con gusto *<^. 

38 Y les decía en su doctrina : Guardaos de los ea- 
críbas, que gustan de andar con ropas largas, y que 
los saluden en las plazas , 

39 Y estar en las synagogas en, las primeras sillas, 
y en las cenas en los piímeroa asientos : 

40 Que devoran laa casas de las viudas con prctesto 
de largas oraciones ** : estos serán juzgados con mayor 
rigor. 

41 Y estando Jesús sentado de frente al arca de* 
las ofrendas**, estaba mirando como echaban las «no- 
tea el dinero en el arca : y muchos ricos echaban 
mucho. 

42 Y vino una pobre viuda , y echó dos pequeñas 
piezas " del valor de un cuadrante ** , 



«Otr08:enlaiarxa. 

* Porque Yíven ea Dios , aunqae en cuanto al coerpo es- 
ten muertos. 

* El Grie^: ^ M< n/JM*, nuestro Diot. 

* Es H solo Dios. Y es claro por el testo del Deutero- 
üomioví, 4qae dice: el Señor nuestro Dios, es solo el 
Señor. 

■ El Griego: mu h»Hpa ipuU a^, y el segundo seme-' 
jante á este et. 

* M^fus horuns, E$ un grecismo de la Volgata , en ves 
de: M^fus hü. 

^ Poraue sabia discernir eon prudencia entre lo qne Dios 
principalmente desea de nosotros , y entre las ceremonias 
esteríores de la ley. 

spero no había aun entrado en éi; porquo auncpie co- 
meaubft á comprender en qué consistía lo esencial de la 

Biedad, mas le faltaba el conocimiento de Jesucrito como 
lijo de Dios, que siendo el camino^ la verdad y la vida, 
JoAir. iiv « 6 , por él solamente podía llei^ar á entrar en este 
reino. Y el Señor eon estas palabras le convidaba á que as- 
pirase á una dfeha que tenia tan oerea de sí . 



* Inspirado del Espíritu Santo. 

<<^ Porque le oía libre de la presunción , orgullo y envidia 
que consumía i los phariseos : y reconocido á sus beneficios, 
y admirando su santa doctrina, le escuchaba con gusto 
cuando los enseüaba con aquella autoridad y unción que no 
esperimentaba en sus doctores. 

41 MS. Por sostenimientos de luengas oraciones, 

4S Esta arca que se llamaba r^^viÁuor^ palabra com- 
puesta de gata , vos persiana que significa riquezas , y del 
verbo griego fv^^om , guardar ó eontervar, estaba colo- 
cada en el atrio del templo, junto al altar. El rey Joas lo 
dispuso asi , tv Reg. xii , 9, para que cada uno echase en 
ella el dinero qne gustase para la, restauración del templo, y 
para alimento de sus ministros y de los pobres. Y en esta 
parte eran en estremo liberales los ludios. Véase á Josepho 
Antiquit. Jud. Líb. xiv, Cap, xii. Se hadan también otras 
especies de ofrendas para el templo , que se depositaban en 
ciertos almacenes del mismo: ii Esdrás zxzvn, 38. 

4' MS. Dos pedaguelos pequennos, que es dicho qua^ 
drant. 

** El cuadrante era la cuarta parte del <», yasí significa 



• Exod. m, e. Htatth. xxir, 3í.-b Miitlh. x\ii , 55.—* Üeutcr. vi , I, 
Jacob, ü, 8.—* Malth. ixu, 44. Lac. xx, 42. Psalm. ca, 1.— f BbtUí 



^ Levil. XIX, 18. MaUb. xxu, 39. Romanor. xoi , 9. Galat v« 14. . 
1. xxm, 5. Lnc. xi, 13. et u, 46.— s Uc. xxi , 1. 




114 9AN 

43 BlcoQTOcans dí$cj)iuk6 saos, ait illis : Anteo 
dieo/vobis, quoniam vtdua base (^auper plus ómnibus 
misit , qui miseruat iii.gazophylaciQm. 

44 Onuids enini ex eo» ^uod abundabat illis, mi- 
serunt : haec vero de penuria sua onmia qus liabnit 
luisU totum victum sumn. 



43 ! Y lltmando á m» émí^^áas., lea dijo : Bn Yer« 
dad os digo , que nws- eolio 08ta(.piihFe flüda , qué- lo- 
dos los otros que echaron en el arca. * 

44 Porque todos han ecbadaí *■ de aouello tfué les 
sobraba : mas esta de su pobreza echo lodd lo que 
tenia , todo lusuateoto *. 



Dité que el teAipIo será destrafdo: inancla las guerras y aflicciones que habían de sobrevenir. Previene S sos discípulos contra los íilsos 
Cristos y falsos profetas. Después de las scQaies due se verán en el siol, en la lona y en tas estrellas, vendré el H^jo del boAbre en 
medio de su gloría. Semejanza de esto tomada de la bigaera. Eoeomienda á todos la vigilancia , para qne no les cojíf de sorpresa «aCa 
venida. 

i Y al salir del templo , le dijo tíno de sus discí- 
pulos : Maestro, mira qué piedras , y qué fábrica. 



1 Et * pum egrederetur de templo , ait ilíi unus ex 
discipulis suis : Magister , aspice quales lapides , eft 
quaics stpuctur». 

t Et n^pondens Jesús, ait illi : ¿Vides has omnes 
ma^as aeaihcationes ^1 Non relinquetur lapxs super 
laptdem, qui non déstruatur. 

3 Et cám sederet ín monte OÜTafum conftra tem« 
plum , interrogaba nt eurn separa tim Petrus , et iaco^ 
DOS, tit Ibannes, et Andreas: 

4 Dio nobis, ¿quando ista flent? ¿ et quod signum 
arit, quando hiec orania incipient consummari? 

3 Et r^sponüens Jesús ooepit dicere illis ^ : Videte 
lie qui9 vos sedacat : 

6 Muiti enim venient in nomine meo dicentes, quia 
ego 8um .* et multos seducent. 

7 Gúm audiehtís autem bella , et opiniones bello- 
rum , ne timueritis : oportet enim nsc fieri : sed 
nondum finís. 

% Erarget enim gens contra gentem , et regnum 
super re^um, et erunt terrasmotus per toca, et fa^ 
mes. Initium dolor um haec. 

O Videte autem rosibetipsos. Tradent enim tos in 
ooncilüs, et ín syna^'ogis rapulaMlis, et anta presi- 
des, et reges stabitis propter me, in testimoDÍom 
illis. 

10 Et in omnes geotes primúm oportet praedicari 
Evangelium. 

4 1 Et <* oüm duxerint vostradentes, nolile praeco- 
^tare» quid loquamini : sed quod datum yoHs fuerit 
m tila hora 4 id loquimini : non eiüm vos estis loquen- 
tes , sed Spiritus Sanctua. 

12 Tradet autem frater fratrem in mortem , et pa- 
ter fiHvm : et consurgent filii in parentes, et ii^orte 
afitcieiit eos. 

13 Et antis odio ómnibus propter nomen méura. 
Qui autem sustinuerit in fiuem , hic salvus erit. 

14 Qom * áulnm videritis abominatioiiem desola- 
tionis stantem ubi non debet : qui legit , intelligat : 
tune qui in Judaea sunt , fugiaut in montes : 

15 Et qui super tectum, ne de.^cendat in domum, 
nec introeat ut toUat quid de domo m^ : 

16 Et qui in agro erit, non revertalur retro tollere 
Testimenlum suum. 



2 Y respondietidó Jesfls , le dfjo : ¿Ves todos eiMos 
grandes edificios? No quedará piedra i^bte piedra, 
que no sea derribada. 

3 Y estando sentiidé ene! lAotife dé! OlftHf dé catn 
al templo , le preguntaban aparte Pedro^ y Santia^, 
yJuhn,yAn(llpés: 

4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y que señel 
habrá , cuando todas estas cosas comenzarán á cum- 
plirse ? 

5 Y respondiéndoles lesas, comentó á decides: 
Guardaó<í , que nadie os encañe : 

6 Porque muchos vendrán en mi nombre, que di- 
rán : yo soy • : y engañarán á muchos. 

7 Mas cuando oyereis dfe guettus, y de romdns * 
de guerras, no temáis :. porque conviene, que esto 
sea : mas ami no será é) fin. 

8 Porque se levantará gente contra cente, yreftio 
contra reino , y habrá terremotos pcfr los lugares, y 
hambres *. Esto será principio de dolores. 

9 Mas guardaos á vosotros mismos. PoiWie ds en- 
tregarán en los concitios, y seréis azotados en hs 
synagogas, y compareceréis ante los gobornadore0| 
y reyes por mi , en testimonio á ellos •. 

i O Y ante todas cosas conviene, que sea prosea- 
do el Evangelio á todas las gentes. 

1 1 Y cuando os llevaren para entregaros , no pre- 
meditéis ^ lo que habéis de hablar: mas d^cid loque 
os fbere dado en aquella hora : poique no sofü vos- 
otros los due habláis , sino «1 Espíritu Santo. 

1 2 Y el hennano entregará al hermano á la muerte, 
y el padre al hijo : y los hijos se levantarán coRtra los 
padres , y los matarán. 

13 Y seréis aborrecidos de todos ^r mi nombre. 
Mas el que perseverare hasta el fin , este será salvo. 

i4 Y cnando viéteis la aboiilina«ioD'dela desdla- 
cion ^ estar, en donde no debe : filien tée^ efíil^Bda: 
entonces los que estén en la judea» huyan á ios 
montes : 

i 5 Y el que esté sobre el tejado , no descienda á ía 
ca'^a,ni entredentro para tomar alguna cosa de su casa: 

16 Y el que estuviere en el campo, no vuelva 
atrás * para tomar su vestido. 



el valor de uaa moaeda de cobre aue por pesar tres onzas 
se llamaba íeruuíitu, que quiere aecir ua cuarto. 

* Porque todos los otros tenieado imicbo, oobao dado todo 
lo qae les sobraba , siao parte de ello. 

a íHS. todo su vito, Ei vaior de tas obras (k piedad ao se- 
mide porque ea si mismas sean mayores ó menores» siiio 
por la caritiad y afecto de la voluatad coa qu9 se bacea. A 
este modo nos juzírará Dios, ei cual no necesita de nuestros 
dones , mirando pñucipaimeote á la iatenciou y voteKiUd 
conque ios ofrecemos ; y así iastruia.J'if^n cristo á sus apes- 
tóles que debiaa también juzgas, u Corinlh. vui , 2. 

» El Mesías. 

* MS. E lot asmamientúi de las lides. 
B El Griego: mX rofaxoi , y tumultos. 



< Para que deis testitnoniode mi doctrina delante de ellos, 
ó para que en el día del juicio sirváis de testigos coairt eHos: 
publicando su iojOsUcia y crueldad. Y satas «ala midadea do 
aolo sucederán antes del fin del mundo , mas ami aatet de 
la ruiaa de Jemsiilém, qtoe acoatecié cetca 4o tieinla y 
siete años después de ia muerte de Jesticriato. * 

^ El Griego : ^ rpv/u^i/Mwrt vi A«aA*ií^v« , miU púttwim , 
no &s congojéis j ni premeditéis le que kahéia de hubtur. 

<< El (iriego : r¿ ^¿t vmó íannÁ» vpof^vov, lo que d^ el 
profeta Daniel ii , 27. Guando vieras la a^wúmaeiún: 
esto es , los ejércitos romanos que entran al templo para 
contaminarlo, destruirlo v arrasarla, profanando saenlaga- 
mente la casa y morada do Dios ea la tierra. 

9 Ei Griego : »« r» im^», áieque deju eirá»* 



• Natth. iiiv, l.^b Luc. xix,44. et x\i. 6.--*' fipbw. v, 6. u, ThMaal. u 2.--d Xatta. x., 19. IrfW. u, U. «I W« 14. 
-» DaaiflI. li, 47. Matih. Uiv, 15. Ltíc. XXI, 10. 



€kskaú 

17 )Vft autem pittgnanUbus, et nutríentibus, ki 
ilHs diebus! 

18 Orate vero , ut híeme non fiant. 

i9 Enint ením dies ilK tríbulatipnes tales, guales 
non fuerunt ab initio creaUif« , quam condidil Deua 
usque nunc . ñeque fíent. 

20 fit nlsj bréfiasset Dominus dies, non fliisset 
aalva omtliir'caro ': ted i^ropteír electos, quos elegit, 
breviavii^iieB. 

2i Et* tune si quis vobis dixerit : Ecce hic est 
Cliritit«s : <icee iltté , ne credideritis. ^ 

22 Exurgent eniin pséudo-christi , et pseudo-pro- 
phélft y «t <K»bitnt signa , et< t^órtenta ad seducendos, 
m 0eríiH)ilMt, eiiam eleetos. 

23 "¥#9 ergo videte : eecepraídiii ^bís omnia. 

24 Sed I» in illis diebus post tríbtriationem iltam sol 
oonténebrobflur , el luna nondabit spiendorem suuní: 

25 Et stelIffiCGeli eruntdecidentes, etvirlntesqiie 
hi ecalls sqnt, moTebmitnr. 

26 Ct tune videbunt Fifíam hominis Tenientera in 
nubibuB cúm virtute multa , et gloria. 

27 Ei ^ tune milütít an^loa suos , et congregabit 
electos suos á quatuor tentis, á summo torre usque 
ad aoitínitim cceli. 

2S A flcu aiiiein disdte parabolam. Gtm jam ra- 
mus ejus tener fuerít , et nata fuermt folia , cognos-^ 
eitis quia 'in pranmo sit aMtas : 

29 Sic et vos cúm Tideritis hsBC fieri , scitote quod 
in pMxímo sit in ostiis. 

30 Amendieo vobitquoniain non transibit genera- 
tiohaec, doñeo omnia ista fiant. 

31 CoBlum , et térra transibUiiit) verba aotctn mea 
non tranaibunt, 

• 32 i}e (fie a«lem iilo, vel hora nemo scit, naque 
angélLif ooeto, nec^ Filius, nisi Pater. 

33 Videte <* , vigilate , et orate : nescitis enim quan* 
do tenapuii «t. 

34 Sicul boipo, jjui peiegié profectua reliqnit do- 
mum auam^ et dedit. servia sois^ poteatatem cujosque 
operis, et ianitorí praecepit ut yi^let. 

35 Yífiilafte^ga (nesoiüs entroquando dominus 
dMoAs Véma^ : aard, «i media iiocte , an gallí cantu, 
anmané.) 

36c Necto tenent lépenle , inveniat tos éormien- 
tes. .. - • 

37 Quod avtem voIhs dico, ómnibus dico : Vigi- 
lale. 



i7 ¡ Mas ay de las preftadasy de las que criaren en 

aquellos días í 

f8.Nogad pues, que no sean estas cosas en ia- 
Tierno *. 

19 Pormic aquellos dias serán tribulaciones talea ', 
cuales no fueron desdo el ^kioipio de las erntutaa, 
quo hizo Dios hasta ahora , ni serán. 

20 y «i el Señor no hubiera abreviado aquellos díks, 
no se salTaria ninguna carne : mas por amor de loi' 
escogidos, que escogió , abrevió aquellos di«is *. 

21 Eotonces si alguno os dijere : He aquí est4 el 
Cristo , ó hételo allí , rio lo creáis. 

22 Porque se levantarán falsos cristos,' y falsos 
profetas j y darán señales y portentos, para eng^iar, 
si puede ser, aun á los escogidos. 

23 Estad pues vosohros sobre aviso : he aquí qu« 
todo os lo dijo de antemano. 

, 24 Mas en aquellos dias *, después de aquella tri- 
bulación, se oscurecerá el sol, y la luna no dará^su 
resplandor : 

25 Y caerán las estrellas del cielo, y se moyeián 
las Tj'rtudes , que están en los cielos. 

26 Y Tcrán entonces al Bijo del hombre , que ven- 
drá en las nubes con ^n poder y flloria. 

27 Y entonces enviará irtis ángeles, y juntará sus 
escogidos de los cuatro Tientos •, desde el un cabo de 
la tierra hasta el cabo del cielo •. 

28 Y de la higuera aprended una semejaqza. Cuan- 
do sus ramos están ya tiernos , y las hojas nacidas, 
conocéis que está cerca el estío : 

29 Pues así también cuando Tiéreis, oue aconte* 
cen estas cosas, sabed , que está cerca á las puertas. 

30 En verdad os digo , que no pasará ^ esta ^e-' 
ración , que todo esto no sea cumplido. 

3 i El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras 
no pasarán. 

32 Mas de aquel dia, y de aouella hora nadte sabe, 
ni los ángeles en el cielo , ni eí Hijo *, sino el ftdre. 

33 Estad sobre aviso, velad, y orad : porque no 
sabéis, cuando será el tiempo. 

34 Asi como un bpmbre, que partiéndose lejos, 
dejó su casa , y encargo á cada uno ae sus siervos todo 
lo que debia hacer , y mandó al portero , que velase. 

35 Velad pues (porque no sabéis, cuando vendrá 
el áviého de la casa ; sr de tarde, ó á media noche, ó ál 
canto del gallo ® , ó la mañana. ) 

36 No sea que cuando viniere de repente , of hdle 
durmiendo. 

37 Y lo que á vosotros digo, á todos lo (ügo: 
Velad ". 



* W ÜKiago : T*m./tk írtMini* k fvfk C^upr , qu£4t$ sea vues- 
tra huida, 

* Aquellos diaa.parAot U mifnia tnJbulacian. Hebraísmo 
epfájüco. 

» Tiepé decretado abreviarlos. ; 

* Mtís en aquetíos dios que precederln a la segundia ve-. 
Bida del Hijo del hombre; después de aquella tribulación 
que caerá sobre la nación de los Judíos, se oscurecerá el 
soL Aouocia en los versículos siguientes el dia terrible del 
jaStio. 

* Délos cuatro vientos, ó cuatro puntos cardinales del 
mundo; quiere decir, de toda la tierra. 

^M8. Dksde fondón de la Herra fasta somo del cielo, . 

' BIS. Que.no traspasará. La ruina de Jerus^lem , que - 
aconteció antes de pasar aquella generación era la imagen 
mas perfecta del fia del mundo. 

8 Sah Mathco xxiv, 50, habla solamente de los ángeles, 
sia bacer mención del IJijo def hombre, aunque Orioenes» 
elCHaTsósTovo, S. Hiláhio y S. Aotjsrm k> Ieen.tambien 
en S. Matheo; y así es probable que algunos lo quitaron de 
San Malbeo por cauita de los arríanos que de este lugarpr^- 
taodian probar la desigualdad del HijO', dtcieodo, que no 
pueden ser iguale» el que sabe y el que ignora. Mas como 
no podemos dudar que el H^ de Dioi at igaal al Padre , y 



que cotioeé v sabe lo mismo qo0 el Ptdtv, los intérpretes y 
Padres dan diversos sentidos á este lu«ar. Unos lo etptkau' 
diciendo que et Hijo det hombre no ioealHaj para haoeilo 
Hk^ri h$ ap^stoiea can quiaaas kablaba^ nao», .á; Quienes 
no tocaba saber esta dü , antes por el contrarío lets.era muy.. 
útil el ignorarlo: Ut sic, dice S. Gehónivo in MáUA. xxit, 
46, incerli de aduentujudicii , sic quotidie vivante qiiasi 
die iUajudéeandi W»/. Otros dicen que el Hijo, eofflo Hijo 
del hombre, no conocía este dia sino como Dios: del mismo 
modo que en otra psile dice Jesucristo que no tocaba i él 
conceder á los hijos de Zebedeo que estuviesen sentados á' 
su díestia ó á su siniestra. In natura quidem humanitátis 
tióvit . non ex natura humanilatis : ^tlKhTííS de S. Gaa- 
GOltio, que e^^plif^aa con toda precisión el sentido de Us 
palabras del S úor. 

9 Se espresan las cuatro partes de la noche» contínuia- 
dose la misma metáfora. 

4B Bl precepto de la v¡j;ilanct« cristiana obliga general* 
mente á todos los fieles. Cristo en estas palabras no se ciñe 
á una condición de hombres ó de estados; habla con todos, 

Íasi todos deben tener presente y rumiar mucho esta ver- 
ad gue nos dice S. AccsTm, que el estado en qoe á cada 
uno nallare el último momento de su vida , que ignora cuan- 
do será, ese tendrá en el último dia del mundo , y este de* 



xxnPtU Laa.zxi,0.— bEtaeli.xziii,7.Isal. xm,i0.ioel n, lO.-* MatUK xw, 9l.^,llatnKUiv« iX. 




H^ 



ftAll HAMX». 



túpHnU XIV. 

Los principes de los sacerdotes se juntan en concilio para resolver la muerte de Jesvcristo, qoe celebra sa últinuí eena. Judas le vetde. 
lAstUaye el Sefior la Bnearistfa. Sale al huerto, en donde ora; y es entregado por ludas. Hoyen los discípulos. Es aensíido, escame- 
«ido, «Kvpido, y Jugado reo de muerte delante de Caías. Pedro le nisga tres feces, y Uora sa pecado. 



i Eral ' autem Pascha et Azyma post biduum : et 
qusBrebánt summi sacerdotes, etscrite quomodoeum 
aolo teoereut » et occiderent 

2 Dicebant autem : Non in die festo, ne forte tu- 
. miütus fíeret in populo. 

3 Et <> cúm esset Bcthaniae ín domo Simonis lepro- 
si y et recumberet : venit mulier babens alabastrum 
unguenti nardi spicati pretiosi, et fracto alabastro, ef- 
füdit super caput ejus. 

4 Erant autem quidaro indigné ferentes intra se- 
metipsos , et dicentes : ¿Ut quidperditio ista uuguen- 
ti fácta e^t? 

5 Poterat enim un^uentum istud venundarí plus 
qukm trecentis denariis, et dan pauperibus. Et tro- 
mebant in eam. 

6 Jesús autem dixit : Sinite eam : ¿ quid iili mo- 
lesti estis ? Bonum opus operata est ío me. 

7 Semper enim pauperes^habetis Tobiscum : et cum 
Yolueritis. potestis ülis benefacere : me autem non 
semper haoetis. 

8 Quod habuit bsc, fecit : prayenit ungere cor- 
pus meum in sepulturam. 

9 Amen dico vobis : Ubicumque praodicatum fuerit 
Evangelium istud in universo mundo, et quod fecit 
haBC, narrabitur in memoriám. ejus. 

10 Et*' Judas Iscariotes unus de duodecim, abiit 
ad summos sacerdotes , ut proderet eum Ulis. 

i i Qui audientes gavisi sunt : et promiserunt ei 
pecuniam se daturos. Et quaerebatquomodo illum op- 
portuné traderet. 

12 Et ^ primo die Azyinorum miando Pascha im- 
molabant , dicunt ei discipuli : ¿ Quó yís eamus , et 
paremus tibi ut mauduces Pascua? 

13 Et mittít dúos ex discipulissiiis, et dicit eis:{te 
in civitatem, et occurret vobis homo lagenam aquaa 
bajulans, sequimini eum : 

14 Et ^uocumque introierit, dicite domino demus, 
quia Magister dicit : ¿Ubi est refectio mcn , ubi Pas- 
cha cum disdpulis meis manducem ? 

15 Et ipse vobis demonstrabit coBnaculum grande, 
stratum : et illi párate noble. 

16 Et abierunt disci¡)uli eius, et venerunt in civi- 
tatem : etinvenerunt sicutaixeratiüis, etparaverunt 
Pasciuu 

17 Vespere * autem facto, venit cum duodecim. 

i 8 Et discumbentibus eis, et manducantibus, ait 
Jesos : Amen dico vobis ', quia unus ex vobis tradet 
me, qui manducat mecum. 



1 YdosdiasdespueseralaPaseua^yloaAzfoMW*: 

Líos principes de los sacerdotes , y ^os. escribas anda** 
n buscando cómo lo prenderían * por eogañOi y le 
harían morir. 

2 Mas decían : No en el día de la fiesta ^, poeqiiB 
no se moviese un alboroto en el pueWo» 

3 Y estando Jesús en Bethania en casa de Simón ú 
leproso, sentado á la mesa: llegó una majer* que 
traía un vaso de alabastro de ungüento muy precioso 
de nardo espique ^ , y quebrando el vaso , derramó el 
balsamo soare su cabeza. 

4 Y algunos de los que había aUi, lo Ueviten may> 
á mal entre sí mismos, y decían : ¿A qué fin es este 
desperdicio ^ de ungüento? 

5 Pues pudiera venderse este ungüento por mae de 
trescientos denaríos *, y darse á los pobres. Y brama- 
ban^ contra ella. 

6 Mas Jesús dijo : Dejadla : ¿por qué la molestáis? 
buena obra ha hecho conmigo. 

7 Porque siempre tenéis pobres con vosotroe : ^ 
cuando quisieras , les podéis hacer hiea : mas á mi 
no siempre me tenéis. 

8 Hizo esta lo que pudo, se adelantó. á ungir mi 
cuerpo para la sepultura. 

9 En verdad os digo, que donde qmera que fuere 
predicado este Evangelio por todo el mundo , también 
10 que esta ha hecho sei^ contado en memoria de ella K 

10 Y Judas Iscariotes uno de los doce, fue á ios 
principes de los sacerdotes, para entregárselo^ 

11 Ellos , cuando looyeron , se hol^inm : y pro- 
metieron darle dinero. Y buscaba ocasión oportuna 
para entregarle. 

12 Y el primer día de los Ázimos, cuando sacrifi- 
calnn la Pascua * , le dicen sus discípulos : ¿Dónde 
quieres que vamos á disponerte , para que comas la 
Pascua ? 

13 Y envia des de sus (fisdpulos, y les dice : Id á 
la ciudad ^^ , y encontrareis un hombre , que lleva un 
cántaro de agua, seguidle. 

i 1 4 Y en donde quiera ^e entnre, decid al dueño. 

de la casa, el Maestro dice : ¿Dónde está el aposento *« 

en donde he de comer la Pascua con mis dmpulos? 

i 5 Y él os mostrará un cenáculo ** grande, adiereii* 

do : disponed allí para nosoU^s. 

16 Y partieron los discípulos, y fueron á la dudad: 
y lo hallaron , como lea bal»a oioiio , y adereiaron la 
Pascua ". 

17 Y llegada la tarde, fue con los doce. 

18 Y cuando estaban sentados , y comiendo á la 
mesa , les dijo Jesús : En verdad os digo , que uno de 
vosotros, que come conmigo, me ontreg^. 



didirá la suerte que le ha de caber por toda noa eternidad. 
Y este es aquel terrible momento , (fe que depende '/a éter- 
nidad. 

* Esto es, la Pascua, en que se comían panes cenceños ó 
sin levadara, ▼ que comenzaba dos días después. MS. Era 
la Patcua^aelpan tancenno, 

s MS. Comot prmessen á engaño. 

s De la Pascua. 

^ El Griego : rofíov «urrunic leoKvrtkovt^ de nardopuro, 
sin otra mezcla, legítimo, de mucho precio. Era un un- 
güento ó bálsamo hecbo de la espiga del nardo . que era 
mucbo mas precioso que el bálsamo que se hacia ae su boja* 

B MS. Esto perdición. 

^ Estos equivaldrían como á unos trescientos cincuenta y 
dot reales. Otros lo valúan en mucha mayor cantidad, en* 



tendiendo la palabra denaritu por el denarío de oío. 
^ En especia] Judas. 

* MS. En remembran^ della. 

* En el que se debía inmolar el cordero piacoal. Lot He- 
breos usan frecuentemente de la inisaia acción por el deber. 
Lcc.xzii,?. 

*<^ La Pascua solo podía celebrarse en Jerusalém. Véase la 
nota al v. 18, Cap. xxvi de S. Matheo. 

f< MS. Ouelm refUor. La palabra griega aar«U««ipa, 
significa comunmente un meion 6 hostería; pero tigniftea 
también en general todo aposento ó casa en donde se recibe 
un huésped , que es k> que aquí significa. 

<* Kú se llama también entre nosotros la sala ea qae eela- 
bré el Salvador la Pascua eoo sus disdpiüos. 

" Lo necesario para .celeliraila* 

• Matth.xxTi.í. Loe. xxii,l.-J» Matlh. mi,6. Joan.xn, !,-• Matth. xxvi, 14.-« MJitih. xxTi,17. Ln«. w 7^^ »*• 
xxvi|S0.Lfi«.xxtr»14.-^ Joan.xm,!!. . # r^ 



CAFlTULO IIT» 



'tl7 



. 10 Ai ilfi poj^eroai contristari » et dic^e el singu- 

latim : ¿Numquid ego? 

. .20 Qui ak illis : Unus ex duodecim, qui intingit 

.mecum laanum id catino. 

. 21 Et FiUus quidera homkiis vadit ° , sicut scríp- 

tum est de eo: i vsb autem homioi illi , per quem Fttius 

homiiiw tradeturl Boouiq erat ai, si non esaet natus 

homo iUe. 

22 Et 1» manducantíbus lilis, apcepit Jesús j[)anem: 
^ benedicens fregit, et dedit eis».et ait : Sunute» hoc 
.asi Corpus meum. 

. 23 Ét accepte calicó, gratias agens dedit eis : et 
biberunt ex ilio omnes. 

24 Et ait illis : Hic est sanguis meus no?! 'Testa- 
menü » qui pro multis eíTundetur. 

25 Amen dico Yobis, quia jam non bibam de hoc 
.gfAimine vitis usque in diem illum , cum illud bibam 

novum in regno Dei. 
^ Eth^mno dicto exierunt in montem Olivarum. 

27 Et ait eis Jesús ^ : Omnes scandalizabimini in 
me in nocte iata : quia scriptum est ^ : Percutiampas- 
UNrem » et dispergentur oves. 

28 Sed postquam resurrexero, praecedam vos in 
GaUleam. 

29 Petrus autem ait illi : Et si omnes scandalizati 
fuerint in te , sed non ego. 

dO £t ait illi Jesús : Amen dico ubi , quia tu hodie 
-ÍA nocte hac » priusquam gailus vooem bis dederit, 
ter me es negaturus. 

j31 At ilie amptius loquebatur : Et si oportoerít me 
simul commori tibi , non te negabo. Similiter autem 
^iomneadicebant. 

32 £t' veniunt in prasdium, cui nomen Gethae^ 
ai. Et ait discipuUs suis ; Sédete hic donoc orem. 



33 Et aasumit Petrum, et Jaeobum, et Joannem 
secum : et ccepit pavere, et Uedere. 

34 Et ait iUis t : Tristis est anima mea usque ad 
■Ktrtem : sustinete hfc» et vigilate. 

3(( Etcum processisset pauiulüm, proddit super 
terram : et orobat, ut si fieri posset, transiret ab eo 
hora: 

36 Et dixit: Abba Pater , omnia tibi possibiliasunt, 
transfer calicem hunc á me : sed non quod ego voló, 
sed quod tu. 

37 Et venity et invenit eos dormientes. Et ait 
Petko : ¿Simón, dornis? ¿non potuistí una hora vigi- 
lare? 

38 Vi^te y et orate , ut non intretis in tentatío- 
nem. Spnrítus.quidem promptus est, caro veróiiH 
firma. 

39 Et iterum abiens oravit , eumdem sermonem di- 



40 Et reversus, denuo invenit eos dormientes 



19 Entonces ellos comenzaron á entrlaieeerBe * , y 
á decirle cada uno por sí ' : ¿ Acaso soy yo? . 

20 Y él los respondió : Uno de los doce, el que mete 
conmigo la mano en el plato'. 

21 Y el Hijo de! hombre va en verdad , como está 
escrito de él : ¡ mas ay de aquel hombre, por quien 
será entregado el Hijo del hombre! Bueno le niera 
á aquel hofnbre , si nunca hubiera nacido. 

22 Y estando ellos comiendo . tomó Jesús el pao , y 
bendiciéodolo, lo partió, y les dio, y dijo : Tomad \ 
este es mi cuerpo. 

23 Y tomando el cáliz, dando gracias , seloalar^gó: 
y bebieron de él todos. 

.24 Y ka dijo: Esta es mi sangre del Nueve Testa- 
mento , que por muchos será derramada K 

25 En verdad os diso^ que no beberé ya de este 
fruto de vid hasta aqueldia , que lo beberé nuevo en 
el reino de Dios. 

26 Y dicho el himno S salieron al monte del Olivar. 

27 Y Jesús les dijo : Todos seréis escandalizados en 
mi esta noche : poroue escrito está : fieriré al pas-. 
tor ^ , y se descarriaran las ovejas. 

28 Mas después que resucitare, iré antes que ^ 
otros á Galilea. 

29 Y Pedro le dijo : Aunque todos en ti se < 
dalicen , mas no yo. 

30 Y Jesús le dijo : En verdad te digo , que tú *, 
hoy en esta noche, antes que el gaHo haya cantado dos 
veces * , me negarás tres veces. 

31 Pero él con mayor porfía deda : Aunque sea 
menester aue yo muera juntamente contigo, no te 
llegaré. Y lo mismo también dedan todos. 

32 Y lueron á una heredad llamada Getbsemani. Y 
dijo á sus discípnloa : Sentaos aquí , mientras que 
hago oración. 

33 Y llevó consigo á Pedro , y á Santiago , y á 
Juan : y comenzó á atemorizarse, y á angustiarse. 

34 Y les dijo : Mi alma está triste hasta la muer'^ 
te ^® : esperad aquf, y velad **. 

35 Y nabiendo ido adelanto un poco , se postró en 
tierra : y pedia, que si ser pudiese, pasase de él aque* 
Uahora^. 

36 Y dijo : Abba Padre *', todas las cosas te aon 
posibles, traspasa de mi este oáliz : mas no lo que yo 
quiero, sino lo que tú. 

37 Y vino , y los halló durmiendo : Y dijo á Pedro: 
¿Simón, duermes? ¿ no has podido velar una hora? 

38 Velad, y orad, para que no entréis en tenta- 
doD. El espíritu en verdad está pronto , mas la carne 
enferma. 

39 Y fue aira ves á orar, didendo las mismas pala- 
bras. 

40 Y vuelto i los halló de nuevo dormidos ( porque 



< MS. Elloi compe^rmu de entrisiar, 
s Bl Griego «< »aa' •«€ , ea vei de ««a* m, es un hebrtis* 
no, porque loe nooibres hebreos son iadecUaables. 

* Esto es , ai famüiar y domésiice. 

* El testo grieffo añtde : fá/m , C9med. 
B Esto es, por la redeocion de nnchos. El Griego: *»fv- 

9¿imnf que ti áerrmmaúa, S. Marcos dice aqui por antici- 
pación que bebieron todot del cáliz ^ y let dijo: Etta es 
mi Maniré^ etc. Y asi es necesario juntar estas palabras: 
Eeia ei mi sangre^ coa estas otras: Bebed todas de ella, 
ODBM se leen en S. Matbbo xxvi , 27 , 28, y en S. Pablo i 
Corinth, xi, XS- Coa esta sangre se estableció la aliann 
entre Dios y ei bombre, y se declaró la última voluntad de 
lésacristo en este Testamento. Todo lo cual aceptaron á nom- 
bre de la Iglesia los apóstoles que allí estaban. Este es el 
Nievo Teataasento que se selló después en la cruz, y se con- 
firmó con la muerte del Salvador. 

a Kl eáuiico de acdon de gracias. 

7 Otros: derramadas las ovejas. 

. a Piftlm. xi,;ia AeCor. i, 10.-^ 
Loe. xxn» 40.— f Matth. xxti, 38. 



* La espresion del pronombre Ai , y de lai otras palabras 

fue se siguen son enMticaseq eate lugar, como ri diiera: 
'ú, que tan valiente te muestras, y que haciendo alarde 



de tus fuerzas , sin cantar con mi socorro, te tienes por mas 
fuerte que los otros, ^ que contra una espresa declaración 
mía afirmas lo contrario, tú, hoff mismo ^ sin pasar de boy, 
en esta misma noche, etc. 

* Antes que baya cantado dos veces , de las tres que acos- 
tumbra de noche. 

*<^ Bl Griego: ictpilv kv%o9¿i, de todas partes tris/e. 

i< El Griego : imt //mv , conmigo. 

^* En que habia de padecer. Ea el versículo siguiente lo 
llama cáiii. 

** Ab en hebreo, y abba en syriaeo quiere dedr padre; 
palabra tierna y cariñosa con que los hgos peanénilos lla- 
maban á su« padres: y que despnes se usó en las oraciones 
llenas de afecto que se dirigían á Dios. Rom, vm, i5, 
Goto/. VI, 6. 

Mattb. XXVI, aa. 1, CorinOi. xk , Mw*.c loan, xvi , 3i.~a Zachar. xm , 7.^ Matth. xxvi , 86. 



IM 



•Afr nkftTAi^, 



(erant etihn oeuli eortinv gratati) et ignorabant quid 
responderentei. 

4i et venit tertid y et ait ilHs : Dormite jaro , et re- 
quiesoite. Sufficit : venit liora : ecoe Films iioroinis 
tradelar in manus peoeatorum. 

é^ Surgite, eamus. Ecee qui me tradet , prope est. 

4^ Et , adi)uc eo loquente , venit h\éts Iscariotes 
uousdeduodeclm, ei* cuoi eo turba muHa cum gla- 
diis , et iignis, k surnmis sacerdotibus, ti seribis , et 
fioiioribus. 

44 Dederat autem traditor ejus signumeis, drcens: 
QuemcumquB o^cuiatus fuero, ipse est : tenete eum, 
et dudte cauté. 

45 £t cúRi venifiset , statim aocedens ad emn , ait: 
Ave Rabbi : et osculatus est eum. 

46 At ilii inanus injecerunt in euro , et tenuerunt 
eum. 

47 Unus autem ^idam decircumstantibus educens 
gladium ^ percussit servum sumroi sacerdotis : et 
anputavit illi auncularo. 

48 Et respondens Jesús, aitiliis : ¿Tamquaro ad 
•latrooem esdstis cum gladiis, et Ugnis comprenendere 
me? 

. 49 Quotidia eram opud vos in templo docena , et 
non roo tenuistís. Sed ut ifvipleanturScripturae> 

50 Tune bdtscipuli ejus relinquentes eum, orones 
fugarunt. 

51 Adolescens autem quídam sequebetur eum ami* 
ctu8 sindone suj)ernudo : et tenuerunt eum. 

Ut At iUe rejeotá andone, imdus profuglt ab eis. 

. 53 Et^ adduieruntJesumad summum saeerdotem: 
et Gonvenenint orones -saoordotes, et scríbaB, ct sé- 
niores. 

54 Petrus autem k longe secutus est euro Uf:(|U6 
intró in atrium suromi sacerdotis : et sed^bat curo 
ininistris ad ignom , et calefaciebat se. 

55 Summi <* vero Sacerdotes, et omne conciliuin 
qufflrebant adversos Jesuro testimonium, ut eum 
norli traderenl , nee inveniefaant. 

56 Multi enim testimonium falsum dioebant adf*- 
vetsills eum : et oonveoientia testimonia non erant. 

57 Bt quidam surgenles , falsum testimouium hr 
rebant adversús eum , dicentes : 

5]^ QiKroiam nosaud^vimua eum dicentem * : Ego 
disolvaní teropluní hoc manu factum, et per tridvum 
aliud non manu factum aediticabo. 
- . 50 Et non erat conveniens testimonium übrum. 

60 Et exurgens summus sacerdos in médium, tn»- 
•torrogavit Jesum, dicens : ¿Non respondes quidquam 
ad ca, qus tibi ohjíciuntur ab bis ? 



sus ojos estaban cargados ^) j fto saUaii ijñe feSfc^ 
dcrle. - 

4 i Y vino la tercera vez, y les dijo : Dormid ya, y 
reposad. Basta * : la hora es Ifecada : ved que el ffíjo 
del hombre va á ser entregado ^ en' manos de peca- 
dores. 

42 Levantaos , vamos. He «qui ^ el que me ha de 
enjtregar , está cerca . 

43 Y estando aun é| hablando , Ifega l«fdas fscarío- 
tes , uno de los doce , y con él un grande trofrd de 
gente , con espadas , y palos , de paite de los princi- 
pes de los sacerdotes , y de los esoribas , y de los an- 
cianos. 

44 Y el traidor les había dado una seial, diciendo: 
Aquel ^ue yo besare , aqud es : prendedle , y Itevaéle 
con cuidado •. 

45* Y cuando llegó, se acercó Ittc^ á ól , y dije: 
Maestro , Dios te guarde : y le besó. 

46 Entonces ellos le echaron las manos, y le pren- 
dieron. 

47 Y uno de los que estaban con Jesucristo , sa- 
cando la espada , hirió á un siervo del sumo saceffMi: 
y le cortó la oreja. 

48 Y tomando Jesús la palabra , les dijo i ¿Come á 
ladrón habéis ««lidoá prenderme con e^das , y oon 
palos? 

49 Cada dio estaba oon vosotros enseAafldo en ei 
templo, y ne^me prendisteis. Ma3 para que se cmn- 
plan las Escrituras. 

50 Entonces desannparándolesusdiecipiilos, huye- 
ron todos. 

51 Y un mancebo iba en pos de él, cubierto detma 
sábana sobre el cuerpo desnudo : y le asieron *. 

52 Mas él , soltando la sábana ^ ee les eseapóde»- 
nudo. 

53 Y llevanen á JtMús á casa del sumoaacetdote: y 
se juntaron todos los Sacerdotes ', y K» escriban, y 
los ancianos. 

54 Mas Pedro le fue siguiendo á lo lejos haala dea- 
tro dRl palacio del sumo sacerdote : y se estaki senta- 
do al fuego con Jos ministros *, calentándose *¿ 

55 Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el coii' 
dtKo buscaban algún testimonio contra Jesús para ha- 
cerle morir , y no lo hallaban. 

56 Porque muchas decian testimonio falso ooitn 
élt roas no concordaban sus testimonios*^. 

57 Y levantándose unos, atestífuaba»' fáUamente 
contra él , diciendo : 

58 Nosotros le hemos oido decir : Ye deetrairé este 
templo hedió de mano, y en tres dias edificaré otro 
no hecho de mano **. 

50 Y no se concertaba el testinioiiio de ello» ^K 
60 Y levantándose en medio el sumo sacerdote, 
preguntó á Jesús, diciendo : ¿ Ne respondes 4Ügana 
cosa , á lo que estos atestiguan contra ti ? 



• * Por la mucha tristeza que kw oprimía. 

* MS. Abatía, Coii esta palal^ra corrige las que precedea, 
que babia diebo por iroDia. 

' Ei Griego: vapa^Bovat^ es eníregado. 

* El GrJiego: ira^t^ovc: de prcseoic 

s El Griego ; Mrf«wUv«, tuto , lUvaále con toda seguri' 
dad, tomando todas !a» precaucíouespara que no pueda eva- 
dirse, pues temió Judas, ó el poder de Jesúa, ó el del 
pueblo. 

^ E GrieitOi MU nptLTowr^v avvóf «2 ri«fiVxoi, ¡f préndié" 
ronle los mancebiliog. Algunos creen que este joven fue 
uno del los discípulos de Jesucristo, que movido de compasión 
iba sijfuieodo al lieñor para ver el paradero y fin de aquella 
trairedia. Otros, y entre eilos el cardenal Baronio, bao 
ereido que ei joven de que aquí se habla fue S. Juan Evan- 
gelista : pero esla opinión no tiene fundamento alguno. Otros 
dicen que alguno de ios criados ó trabajadores de aquel 
huerto», estando durmiendo en bu cama , y despertándole el 
ruido del tropel que venia, se levantó movido de curiosidad^ 



Íj tomó sola meo te- fai sábana^ con que fstfii^ oobierto. pira 
legar mas pronto á ser testigo de lo que pasaba. La fente 
3ue llevaba A Jeatimito, creyendo fuese algnoo de ras 
iscipulos, le asió, y él se les escapó, dejladoles la sábana 
entre las manos, anitqttecoa la túnica interior, de laque 
nunca se despojaban Jos Bebreos. 

? Esto es , los principes de :lo8 aaeeidetet, eomo lo ei- 
presa, el testo griego ápxi*p*iu 
*MS. Coniospeanét. 
* El Griego : v^« ro f¿c , d ¿a iumbra. 
40 Otros trasladan: intfs ai» UtHwMMoéno erwH kiatap- 
IM, fundados en el testo griego, que dice: m¿ Imu cU ^f« 
vvf)ia* 0V4 ííaav. Sos tesliffloníos uo crsu iguales. 

*< La espresion de Jesucristo había sido: Destruid este 
templo y en tres dias yo lo reedificaré, Y eo estas pala- 
bras entendía el templo de su cuerpo, no el oMteríal de Je» 
rusaiém como nota S. Juan. 

<^ MS. Las testemunas^Oiros, no eran bastantes para ha- 
cerle reo de muerte. 



■ Matt. ixvi, Al, Los. xxu, 43. Joan, xvm, 3.-4) Matt. xxvi, 47. Ln. xzn, 47. Joan, xvm, 8b-^ Mittb. xxn, SI. Lns. va, S3. 
loann. xvm, 15.-* MaU. xxvi, ».-• Joan, n, la. 



caMtülo XV. 



lid 



61 filé atttem taeebat, et loihil respondit. Rursum 
sammus sacerdos interrogabat eum, et dkit ei : ¿Tu 
es Chrístus Filias Dei benedicti? 

62 Jesús autem dixit illi: Ego suní ': Et yidebitis 
Pilium homíñis sedentem k dextrís virtutís Dei, et 
yenientem cum nubibus cobU . 

63 Sttinnius auiem sacerdos scindens vestimenta 
sua , ait : ¿Quid adhuc desideramus testes? 

64 Audistís blasphemiam : ¿ Quid vobis videtur? 
Qui onmes condemnavenint eum esse reum mortis. 

65 Et coeperunt quídam conspuere eum , et velare 
£iciem ejus , et colaphis eum cederé . et dicere ei : 
Prophetiza ^ et ministrí alapis eum paedebanf : 

66 Blfc cura csset Petrüs ¡n atrio doprsum , venit 
una ex andllis summi sacerdotis : 

67 Et cum vidisset Petrum calefacíentem se , as- 
pidens illum, ait : Et tu cum Jesu Nazareno eras. 

68 At ille negavit, dicen's : Ñeque scio , ñeque novi 
quid dicas. Et exiit foras ante atrtum, et gallus canta- 
vit. 

69 Rursus ' autem cúm vidisset illum ancílla, cob- 
pit dicere circumstantibus: Quia hic ex iliis est. 

70 At illeiterum negavil*'. Et post pusiilum rur- 
sus qui astabant , dicebant -Petro : Veré ex illis es : 
nam et Galiteus es. 

7 1 Ule autem coepit anathematizare , et jurare: Quia 
nescio hominero istum, quem dicitis. 

72 Et statim gallus iterum cantavit *. Et recor- 
datusest l*etrus verbi, quod dixerat ei Jesús : Priús 
Qukm gallus cantet bfs, ter me negabis. EtcoRpit 
flere. 



61 Mas él callaba, y nada respondió. Le volvió á 
preguntar el sumo sacerdote, y le dijo :¿Eres tú el 
Cristo , el Hiío de Dios bendito * ? 

62 Y Jesús le dijo ; Yo soy : y veréis al Hijo del 
hombre sentado á la diestra del poder de Dios, y venir 
con las nubes del cielo. 

63 Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus ves- 
tiduras , dijo : ¿Qué necesitamos ya de testigos ? 

64 Habéis oido la blasfemia : ¿ Qué os parece ? Y le 
condenaron todos ellos á que era reo de muerte. 

65 Y algunos comenzaron á escupirle, y cubrién- 
dole la cara , le daban golpes, y le decian : Adivina: 
y los ministros le daban de bofetadas * , 

66 Y estando Pedro abajo » en el atrio, llegó una de 
tas criadas del sumo sacerdote : 

67 Y cuando vio á Pedro, que se calentaba, cla- 
vando eji él los ojos, le dijo : Y tú con Jesús Nazareno 



68 Mas él lo negó , y dq^ : Ni lo conozco , ni sé lo 
que dices. Y se salió fuera delante del atrio, y cantó 
el gallo *. . 

69 Y viéndole de nuevo la criada ■ , comenzó á de- 
dr á los que estaban presenies : Este dé ellos es. 

70 Mas él lo negó otra vee. Y poco después los que 
allí estaban , itecian á Pedro : Verdaderamente tú de 
ellos eres : port|ue eres también galileo *. 

71 Y él comenzó á maldecirse', y á juVar : No co- 
nozco á ese liombrc, que deci^. 

72 Y en el mismo punto canto el gallo la secunda 
vez. Y se acordá Pedro de la palabra que Jesús fe ha- 
bía dicho : Antes que el gallo cante dos veces , me 
negarás tres veces. Y comenzó á llorar '. 



(CapUnlo XV. 

Presentido y aeusado Jesucristo delante de Pífalo, no responde. Le es preferido Rarrabás. y le sentonolaná muerte *<?";««. {-o* 8<>láado 
le escarneeen en diversas maneras, y le conducen á la muerte. Es frucillcado entre dos ladrones. Jwseph de Arimathrt ptdfc su cuerpo 
y le da sepultura. 



i Et f confestim mane consilium facientes summi 
sacerdotes, cum senioribus, et scribis , et universo 
concilio, vincientes Jesum , auxcrunt, et tradiderunt 
Pílalo. 

2 Et « interrogavit eum Pilatus : ¿ Tu es rex Ju- 
daBorum ? At iilc respondens , ait illi : Tu dicis. 

3 Et accusabant eum summi sacerdotes in multis. 

4 Pilatus autem rursum interrogavit eum , dicens: 
¿Non respondes quidquam? vide m quantls té accu- 
sant. 

5 Jesús autem amplius niliil respondit , ita ut mira- 
retur Pilatus. 

6 Per diem autem festum solebat dimíttere illis 
unum ex vinctis , quemcumque petissent. 

7 Erat autem qui dicebatur Barabbas, qui cum se- 



« El GrieK. ¿Eres tú el Cristo el Hijo del bendito? A 
quien se debe toda jrioria y alabaata. Como si dijera : ¿ Eres 
tú el Hijo de Dios Padre? 

s Otros: le berian coa varas. Lo que declara mas .el testo 
griego, de donde parece que estos núnistros eran los algua*- 
ciles del presiden ^. 

* Estaba mas elevada la sala de audiencia, donde se tenia 
la ianta. 

♦ Se puede espficar S. MAacoscon lo que dice S. Matheo, 
y mientras $aHa , esto es , estaba para salir, negó la se- 
gunda vez á Jesucristo, y después la tercera , cuando efec- 
tivamente se iba ; porque los que estaban presentes, de este 
mismo retirarse, entraron en mayor sospecha y le pregun- 
taron. Estas palabras salió fuera pueden signiflear , no oue 
salió de casa , sino del atrio interior en que estaban los Sa- 
cerdotes. 

B En S. Matheo se dice que era otra ; pero puede ser que 



1 Y luego por la mañana teniendo consejo los prin- 
cipes de los sacerdotes con los ancianos, y los es^cri- 
bas, y todo el concilio , haciendo alar á Jesús , le lle- 
varon , y entregaron á Pilato •. 

2 Y Pilato le preguntó : ¿Eres tú el rey de los Ju- 
díos? Y él respondiendo le dijo : tú lo dices. 

3 Y los príncipes de los sacerdotes le acusaban de 
muchas cosas ®. 

4 Y Pilato le preguntó otra vez, diciendo : ¿No 
respondes nada? mira , de cuantas cosas te acusan. 

5 Mas Jesús ni aun con eso respondió «® , de modo 
que se maravillaba Pilato. . , ,.. 

6 Pero acostumbraba en el dia de la fiesta dar hber- 
tad á uno de los presos, cualquiera que ellos pidiesen. 

7 Y habia uno llamado Barrabás, que estaba preso 



la primera , que era la portera, Joanw. xvni, i7, diese el 
avLÉoálaotra,ye8taálo8ffliealliasísHan. ^ 

6 En el testo eriego «e lee también: «al n X«Ata «row 
óiMM^c» y tu haoía se semeja á la de los Galileos. 

7 Y saliéndose fuera comenzó á llorar amargamente. 

® Porque ios Judíos hablan perdido la autondad de conde- 
nar á muerte, y resiáia en el presidente ó gobernador que 
enviaban los Romanos para el mando de la Judea. 

» El testo grieffo añade: »vt¿í di olih ¿^lapíraro, mas 
él nada respondía. 

*» Saw JüAif escribe muchas cosas que respondió elSeiior 
en este tiempo. Y asi este lugar, en que S. Marcos dice, 
que no le respondió, se debe entender, en cuanto miraba 
á las acusaciones que le hacían; porcrae estas, como falsas, 
no merecían respuesta. Y porque sabia también el Señor, 
que Pilato tenia bien conocida su inocencia. Y también wjr- 
que era inútil que él respondiese: Por lo que miraba a Pila- 



ja.«-.si:*i^^vi».^íífn!'i\^^^^^^^ 



í 



120 ' SAN MARCOS. 

diliosis erat viactus» qui in seditione fccerat horoici- 
dium. 

8 £t cútn ascendisset turba , ccepit rogare , sicut 
semper faciebat illis. 

9 Pilatusautem respondit eis, etdixit : ¿Yultisdi- 
rnittanri vobisregem Judseorum? 

10 Sciebat enim quód per invidíam tradidissent 
eum summi sacerdotes. 

1 1 Pontífices autem concitavenint lurbam, ul ma- 
gis Barabbam dimitteret eis. 

i 2 Pilatus* autem iterum respondens, aitillis: ¿Quí^ 
ergo vultis faciam regi Judaeorura? 

i3 At b illi iterum ciamavcrunt : Crucifige euro. 

14 Pilatus vero dicebat illis : ¿Quid enim mali fe- 
cit? At illi magis clamabant: Crucilige eum. 



con otros sediciosos , por haber hecho una muerte en 
una revuelta*. 

8 Y como concurriese el pueblo , coipenzó á pedir- 
le * la gracia que siempre les hacia. 

9 Y Pilato les respondió, y dijo : ¿Queréis qué os 
suelte al rey de los Judíos? 

10 Porque sabia, que por envidia lo habían entre- 
gado los príncipes de los sacerdotes. 

1 1 Mas los pontífices incitaron á la gente para que 
les soltase antes á Barrabás. 

12 Y Pilato les respondió, v dijo otra vez : ¿Pues 
qué queréis que haga del rey de los Judíos '? 

13 Y ellos volvieron á gritai* : Crucifícale. 

14 Mas les deóia Pilato : ¿ Pues qué mal ha hecho? 
I Y ellos gritaffan mas : Crucificale. 




DAD AL CisAR LO QÜK ES OKL C¿SAH T Á DIOS LO QUE ES DE DIO^^. 



15 Pilatus autem volens populo satisfacere, dimi- 
sit illis Barabbam , et tradidit Jesum flagellis c^um, 
ut crucifígeretur. 

16 Milites '^ autem duxerunteum in atríum praeto- 
ríí , et convocant totam cohortem. 

17 Et induunt eum purpura, et imponum ei plec- 
tentes spineam coronam. 

18 Et coeperunt salutare eum : Ave rex Judso- 
rum. 



15 Y Pilato, queriendo contentar al pueblo * , les 
puso en libertad á Barrabás, y después de naber hecho 
azotar á Jesús , le entregó para que le crucifléasen '. 

16 Y los soldados le llevaron al atrio del pretorio ^, 
y convocan toda la cohorte , 

17 Y le visten de púrpura, y tejiendo una corona 
de espinas, se la pusieron. 

18 Y comenzaron á saludarle ^ : Dios te salve, rey 
de los Judíos. 



to , por cuante estiba ya bien instruido y convencido de la 
ínoceDcia de Jesucristo coum él mismo repetidas veces babia 
protestado, y por lo que hacia á los Judíos, sus acusadores, 
porque sabia que absolutamente tenían resuelta su muerte, 
y que de nada serviría cuanto podría decir para justifictrse. 

^ En el testo griego se atribuye el bomicídío á todos : y 
el artículo da á entender que rae un alboroto ó sedición 
poco antes sucedida. 

* El Griego: ¿faMaaty eum exclamoitet. 



' El Griego: ^ U^^tn €a4fik¿a r¿y loviaimv; ¿Al que tUi' 
mais rey de loi Judfetl 

* El juez que intenta complacer , luego Falla á la rectitud 
y ala justicia. 

^MS. E dio d Jesucristo acotado á crucifigar- 
« El Griew : «•• rí< avA^c , « ¿rn •xpoivífvtp > dentro del 
palacio, al pretorio 6 audiencia. 
f El Griego : «al Ufnv y decir. 



* MatUi. xxvn, M. Loe. ixui, li.— ^ Joan, xvm, ^.—^ Hattb. xxtd, 27. Joan, xn, 3. 



i9 Et percutiebant caput ejus anindine : et cons- 
puebant eum , et ponentes genua , adorabant eum. 

20 Et pp^tquam ílluserunt ei, exuerunt illum 
purpura , et induerunt eum Testimentis suis : et edu- 
cunt illum ut crucifigerent eum. 

21 Et * angariaverunt prastereuntem quempiam 
Simonem Gyreneum venientem de vilJa , patrem Ale- 
xandrí et Rui! , ut tolleret crncem ejus. 

22 Et perducunt illum in Golgotha locum : quod 
est interpretatum Calvaris locus. 

23 Et dabant ei bibere myrrathum vínum, et non 
accepit. 



CArífOLO XV. ^ 121 

19 Y le herían en la cabeza con una "Cana * : y le 
escupían , é hincando las rodillas * , le adoraban. 

20 Y después de haberle escarnecido, le desnuda- 
ron de la púrpura , y le vistieron sus ropas : y le sacan 
fuera para crucificarle. 

21 Y compelieron á uno que pasaba, Simón Cyrí- 
neo, que venia de una granja , padre díe Alejandro y 
de Ruio , á que cargase con la cruz de Jesús ^. 

22 Y k) llevan á un lugar llamado Gélgota : que se 
interpreta lugar de la Calavera. 

23 Y le daban á beber vino mezclado con mirra ^, 
y no lo tomó. 




ID T PREftlCA» IL £YAII€EUO Á TOSAS LAS CBKTIS. 



24 Et >> crucifigentes eum , diviserunt vestimenta 
ejus, mittentes sortem super eis^quis quid tolleret. 

25 Erat autem hora tertia, et crucifixerunt eum. 



24 Y después de haberle crucificado, repartieron 
sus ropas , echando suertes sobre ellas para ver k> 
que Uevaria cada uno. - 

25 Era pues la hora de tercia *, cuando lo crucifi- 
caron. 



* MS. E lirienU en, la Huta ean ima cannavera. 

> MS. B fincando las inojot : y también é ino¡o$ fitai 
aorávanle. 

' Esto es , i We^triti Juntamente can Jesús, como lo et- 
presa S. Lucas xzni, 26, y esto caindo estaban en el ca- 
mino del Calvario. Parque iba tin maitrattdo qoe temieron 
ni muerte antes de llegar al logar destinado. Oíros creen 
i(ae h llevó solo Simón. 

' 8an Matheo xxyh, 54, dice: qne era vino meiclado 
con hiél : y S. Marcos aqoi , que lo estaba con mirra. S. Ma- 
theo en su original usó sin duda de la palabn VH "I^V^MI» 
rósch, rústk , que en general significa amargor. Y S. Mar- 
cos espresó la especie , declarando que era mirra , y el in- 
térprete de S. Matheo la esplica por hiél Esta bebida se 



daba á los que Iban á padecer la muerte psra cosforUrkM y 
para adormecerlos. Noto tomó; eito es, después de haberlo 
gustado para sentir esta amargura mas , 110 to guiso beber. 
« Erat autem hora tertia ; esto es , hora lertta desinens, 
et incipiens sexta, S. Juan escribe que Jesucristo fue con- 
denado cerca de la hora de sexta del día ; y aquí S. Marcos 
dice: que le crucihcaron en la hora de tercia. Los Hebreos 
dividían el día y lo mismo la noche en cuatro partes, de tres 
horas cada una , y ordinariamente daban el nombre de hora 
de prima á la primera de estas cuatro partes; porque esta 
comenuba á Ja primera hora , y la de tercia á la segunda 
de dichas cuatro partes, por cuanto comenzaba después de 
la tercera hora , etc. Y según este modo de contar, la hora 
de tercia de S. Marcos es Ul misma que la de seita de San 

JUAH. 



■ Mattb. xxvn, 38. Loe. xxni , )6.— a Matth. xxvu , 36. Loe. xxin » 54. Joan, xix , 23. 




26 Et erat litulfis caasa» ejos inscript» 

DiEORDM. 

27 El cnm eo eracifigunt duos ktrnies : unum k 
dextrís , et atium á siDístm ejus. 

28 Et * impleta est Scríptura , qom dick : fit ctt» 
miquis roputatus esl. 

29 Bl praetttreuDtes blasplwnuibaiifc eum, moventos 
capita soa, et (ücenles ^ : Yah qni destruís tempiüm 
De>9 et iii ^ibusdiebus resHÜficas : 

30 Salvum foctemctípsum, desoendeos de oruce» 
^IvSmnMteB et smunu sacerdotes ittudeotes ^ ad al- 

terutrum cum scribis discebant: Aliosaaivo&faGÍty 
seipsum non potest salvum faceré. 

32 Christus rex Israel descendat nunc de cruce, ut 
videamus, et credamus. Et qui curo eo cruciüxi erant 
convitiabantur ei. 

33 Et factá hora sexlá , tenebrae factas sunt per to- 
tam terram usquein horaro nonam. ' 

34 Et hora nona esclamavit Jesús voce magna, di- 
cens*': ¿Eloi, Eloi, lahmasabacthani? quodestin- 
terpretalum : ¿Deus roous, Deus meus , ut quid dere- 
liquistime? 

35 El quidam de circumstautibus audientes, dice- 
bant : Ecce Eliam vocat. 

36 Currcnsautemunus, et implens spon^m ace- 
to y circuroponensque cálamo, potum dabatci, dicens: 
Sinite , videamus si veniat Elias ad deponendum cum. 

37 Jesús autem emissá voce ma^á expiravit. 

38 Et velum templi scissum est m dúo, á suramo 
usque deorsum. 

39 Videns autem Centurio , qui ex adverso stabat, 
guia sic ctamans expirasset, ak : Veré hic homo Filius 
Dei eral. 

40 Erant <i autem et muUeres de longe aspicientes: 
Ínter quas erat María Magdalene , et María jacobi mi- 
noris et Joseph mater , et Salome : 

41 Et c¿m esset in Galíleea, sequebaolur euro <^, et 
ministrabant ei : et alis muto , quae sknul cum eo 
ascenderant Jerosolymam. 

42 Si ^ cum jam seró osset facUira (quia «rat P%« 
rasce^^i^mMl est ante sabbatum) 

43^ Xedl 4íKiHt^afl ArimatNea nobíKs decurío, qui 
etJpá^oriiíkwigtfWBS regBU«»Dei , et audacter introi- 
Tít ad fiÍBt»»i ^petíit corpas Jesi^ 

44 Püfttaa autem. mkabalatf ai ¡am obüaaofc : BÉ 
accersitóCenturione, inteiTOgavít eum si jam mortuus 
esset. 

45 Et cúm cognovisset á Geaturíéiie , dommt oor* 
pus Joseph. 

46 Joseph autem mercatus sindonem , et deponens 



SAN Miados. 
RexJu- 241 y el Ululo de stt causa lena esta iDScripeioii^: 
El rb¥ m los Judíos. 

27 Y crucificaron con él dos kdroBea,: el uno á su 
derecha, y el otro á su izquierda*. 

28 Y se cumplió la Escritora , que dice • Y ftia coop- 
tado coD les naloft^ 

29 ¥ los fue pasaban, blasfiemabaade él , wmaor 
do sus cabezas, y didendo : Ak, el que díevtibBa et 
temnlQ daDiíoB, ve» tres dia&lo reedifioas : 

30 Sálvate á tí mismo , y descieode de la cruz^ 
ai If da erta HMaera, e8C8rtteciéQdDl& tasibieB kn 

principes de los sacerdotes con los escribas , dadaa 
unos á otros : A otros salvó, á si mismo no puede 
salvar *. 

32 El Cristo, el rey de Israel descienda ahora de la 
cruz, para que lo veamos, v creamos. También los que 
estabjEm cruciíicados conéi, le denostaban ^, 

33 Y cuando fue hora de sexta , se cubrió de tinie- 
blas toda la tierra hasta la hora de nona. 

34 Y á la hora de nona * esclamó Jesús con ¿rande 
voz, diciendo: Eloi, Eloi LAMMASASACTaAm? que 
quiere decir : ¿Dios mío , Dios mío, por qué me has 
desamparado? 

35 Y algunos de loh que estaban presentes, cuando 
lo oyeron , decían : Mirad ^ , á Elias llama. 

36 Y corriendo uno , y empajando una esponja ' 
en vinagre , y atándola en una cana , le daba á beber, 
diciendo : Dejad , veamos si Tiene Elias á quitarlo. 

37 Mas Jesús , dando una grande voz , espiró *. 

38 Y se rasgó el velo del templo en áos partes, de 
alto á bajow 

39 Y cuando el Centurión ^^ que estaba en frente, 
vio , que asi clamando había espirado , dijo : Verda- 
deramente esté hombre era Hijo de Dios. 

40 Y había también alli unas mujeres mirando de 
lejos : entre las cuales estaba Mana Magdalena , y 
Itaria nuuhre ée Santiago ei menor y de Joseph *' , y 
Salomé**: 

41 Las cuales , cuando estaba en Galilea , le se- 
guiaa , ¥ le servían : y otras muchas, que juntamen- 
te con él habían subido á Jerusalém. 

4d; Ycaaado se hizo ya tarde(pueseraia Parasceve*', 
qua eala víspera del sábado) 

43 Itíao Joseph de Arimathéa . ilustre senador *^ 
que tanhíeft ék esperaba el reino oe Dios, y entró osa- 
aaiQMto á Pya^, y pidió el cuerpo de Jesús. 

44 H MUo, se maravillaba de que tan pronto hu- 
biese muerto *^. Y llamando al Centurión, le preguntó, 
si era ya " muerto. 

45 Y después que k) supo del Centurión , dio el 
cuerpo á Joseph. 

46 Y Joseph compró una sábana, y quitándole *^9 



i MB. Jl tiene ésctipta iobre Im cabeta e^ te Cruz, el 

s El uno á diestro el otro á siniestra. 
s I&AUS luí , i2.« cuyo lugar espoue aqpí S. Mabgos del 
Mesías á la letra. 

* MS. Ao jmede tener pro, 

B Véase S. Matheo xxvu, 44, j S. Locas xxlii, 39. 

* Tres horas después de fiíediodia. 

1 KimtiÍA duila da Jea aeldadea roBaooa, pues no entaír 
díaalalaaguftdalpato. 

^ M6. Um 4HiM^<A> «te- 9 «A mukcanna> 

«M». Finóse. 

M Capitán de guardia que era gentil. 

«El Griego: Wvf/tf^d. 

«9 Y Mafia. Saioné que era. la madre da Santiago el nayen 
y da Juao , mi^ar de Zebedee». MUmeo xjivii , 5& 

^ BbI0 era al «iárnasque se llamaba aai^ porque se, pre-» 
paraba an él la necesario para el día siguienie que era sábado. 

ía, U Gttego : c>i«r;i9tfMm iTm^vr^, nMe seniukm ó coni- 
fltjaio. AlguBM le haMO aenadar de Jeruaaláat; otros áú 
Sifladiio; |mm nu paabablameat^ se eiaa quesea del e»nr 



sajo pactioular de la ciudad de Arímaibta* U merlo ea «ue 
era une de los discípulos de Jesucristo. Matbko xxvii , S7^ 
y de aquellos que esperaban el reino de Dios. Decurión entre 
los Romanos era propiamente un oficia lEubalterno que man- 
daba diez hombres: ]>ero en los glosarios antiguos signiaca 
también lo que los latinos llaman curialiSj un coasejero^ un 
magistrado, un juez. La palabra noble, y en el origmal 
ivarii»^ quiere decir honesto y grave^ modesto; y después 
se le di4 tambiea la, sigaificacioa de rico, honrada , cmt- 
t^Hido en dignidad: y asi en S. Matheo xxvii, 57, se tras- 
lada homo dives. 

*B Mas bien parece que debía estrañar Pilato que no hu- 
biese muerto mucho aaies, después de ta« atroces toimeatos 
y eruele» tratamientos que había suArido. I^ero coma ios que 
padeciaii este tormento solían yinr mocho tiempor despuea 
de cruciAfados , y á estes- por oompaaioo les soha» romper 
las piernas para que acabasen cuanto antes , cofloo lo hioiersÉt. 
OM los dos ladrones; por eso Pilato estrañó que Jesocrialo 
hubiese muerto taa. presto. 

10 Bi Gsiaia: » icmAa», sí halna mucho tiempo que había, 
murrio. 

«7 De la croa. 



• Isai.un, 1i.— b Jotn. I 
Í4W. xxni, 50. Josa, la, I 



19.— (i PsaUa. zxi, 1 Mattb. xvm, 46.-« latth. xxyu, SS.^ Lne. vn S;— f Hattl. xxn^ ST. 



CAHWta Vil 

eüm involvit sindone, et posuk eum in monumento, 
quod eral excisum de petra, et advolvit lapidem ad 
o^tíum monumenti. 

47 Mariaautem Magdalene, et María Joseph aspí- 
debant ubi poneretur. 



m 

lo envolvió en la sábana , y Ío puáo en um sq^ulcrOy 
que estaba abierto en piedra ', y arrimó una. losa á It 
boca del sepulcro \ 

47 Y María Magdalena, y María Madre de Josq^ 
miraban donde le ponían K 



Capitula XYI. 



Resurrección del Seflor, que aparece á la Magdalena, y después A sus discipulos. Los envia i predicar y ¿ bautizar por todo tA 
anunciando los prodigios que harían aquellos qve creyesen en él. Su ascensión gloriosa á los cielos. 



4 Et " ciim transisset sabbatum , María Magdalene, 
et María Jacobi , et Salome emerunt aromata ut ve- 
nientes uneerent Jesum. 

2 Et valde mané una sabbatorum, veuiunt ad mo- 
numentum , orto jam solé. 

3 Et dicebant ad invicem : ¿ Quis revolvet nobis 
lapidem ab ostio monumenti ? 

4 Et respicientes viderunt revolutum lapidem. Erat 
quippe magnus valde. 

5 Et ''introeuntesinmonumentum viderunt juve- 
nem sedentem indextris, coopertum stolá candida, et 
obstuDuerunt. 

6 Qui dicit illis : Nolite expavescere : Jesum quaeri- 
tis Nazarenum , crucifixum : surrexit , non est lúe : 
ecce locus ubi posucrunt eum. 

7 Sed ite , dicite discipulis ejus , et Potro , quia 
pra^cedit vos in Galilaeam : ibi eum videbitis '^ , sicut 
dixit vobis. 

8 At illa) exeuntcs , fugerunt de monumento : ín- 
vascrat cnim eas tremor et pavor : et nemini quidquam 
dixerunt : tiroebant enim. 

9 Surgens nutem mané^ primal sabbati, npparuit 
primA Maríse Magdalene, de qua ejecerat septem das- 
monia. 

10 Illa vadens nuntiavit bis, qui eum eo fuerant, 
lugentibus , et flentibus. 

1 1 Et illi audientes quia viveret , et visus essct ab 
ea, non crediderunt. 

i 2 Post *^ liase autem duobus ex bis ambulantibus 
ostensus est in alia efugio , cuntibus in villam : 



i Y como pasó el sábado, Maria Magdalena , y U$f 
ría madre de Santiago , y Salomé compraron aroiiia&^ 
para ir á embalsamar á Jesús. 

2 Y muy de mañana * el primero de los sábi^kw 
vienen al sepulcro , salido ya el sol. 

3 Y decian entre sí . ¿Quién nos quitará la losa de 
la puerta del sepulcro ? 

4 Mas reparando vieron revuelta la losa. Porque eri 
muy grande. 

5 Y entrando en el sepulcro * , vieron un mancebo 
sentado al lado derecho , cubierto de una ropa blanca^ 
y se pasmaron. 

6 El les dice : No os asustéis : buscáis á Jesús Na« 
zareno , el que fue cruciGcado : ha resucitado, no está 
aquí : ved aquí el limar en donde le pusieron. 

7 Mas id , y decía ú sus discípulos , y á Pedro ', 
que va delante de vosotros á Galilea : allí lo veréis, «>• 
mo os dijo. 

8 Y ellas saliendo huyeron del sepulcro : pormie las 
babia tomado temor y espanto : y á nadie aijeron 
nada ^ : porque estaban poseídas de miedo. 

9 Mas habiendo resucitado " por la mañana , el pri- 
mer dia de la semana *^ , apareció prímeramente á Ma^ 
ría Magdalena, de la cual había lanzado siete demo- 
nios". 

10 Ella lo fue á decir á los que habían estado con 
él , que estaban afligidos, y llorando ". 

11 Y ellos, cuando oyeron que estaba vivo, y que 
ella le babia visto, no lo creyeron. 

12 Mas después de esto se mostró en otra forma^' á 
dos de ellos, que iban á una aldea **: 



^ MS. Tajado en piedra^ épásol de suso una labde, 

* A todos estos'oñcios acompañó Nicodemus á Joseplí de 
Arimathea. S. Juan xix , iO. 

3 Para poder embalsamarlo. 

* Estas santas mujeres faeron entonces al sepulcro de Je- 
siicrislo con los ungüentos ó aromas que hablan comprado 
el dia déla preparación ó el viernes, como dice S. Lucas 
xxni^ 56 jfxxiv, i. Porque los historiadores ordinariamente, 
por abreviar, suelen juntar dos cosas, como ejecutadas al 
mismo tiempo , aunque la una lo haya sido mucho antes. 
También pudieron comprar los ungüentos después de puesto 
el sol en la misma tarde del sábado, cuya festividad se con- 
cluía con el poner del sol ; y luevo entraba el primer dia de 
la semana siguiente. 

s Y saliendo para ir al sepulcro, cuando todavía era os- 
curo, Joan, xx , 1 , no llegaron i él, sino salido ya el sol, 
como aqui se dice. 

^ Este santo sepulcro era doble. La parte interior de él 
fue , en donde depositaron el cuerpo del Hijo de Dios , y la 
que Joseph había cerrado con una grande piedra : y asi el 
ángel del Señor estaba sentado fuera sobre esta piedra, 
después de haberla quitado de la entrada del sepulcro inte- 
rior : y por esto dijo á estas santas mujeres : Math. xxvui, 2. 
venida ved el lugar en que el Señor fue puesto; esto es, 
acercaos á ver en el sepulcro interior, y veréis que ya no 
está allí. S. Agustín. 

7 La particular mención que hizo aquí el Señor de San 
Pedro, nos da á entender claramente que no solo no le tenia 
olvidado, aunque le había negado tres veces, sino que le 
distinguía entre todos, para consolarle en la grande pena y 
amargura de corazón (¡ue sentía , -por haber negado tan co*. 
tardemente á su diviuo Maestro. Y así la conjunción et, 
equivale aquí á máxime ó potissimum, ¡ Qué aliento y qué 
consuelo para los pecadores que de veras buscan , y se con- 



vierten á su Señor! ¿Pero por qué el Señor dice á sus discí- 
pulos que le verán en Galilea y no en Jerusalém , en donde 
se hallaban y efectivamente también se les mostró? Esto 
ftte sin duda porque el Señor quiso hacer una manifestación 
pública de sí mismo no solamente á los once, sino también 
a todos los otros discípulos quo creían en él , de los cualea 
había mayor número en la Galilea, en donde había residido 
mas tiempo que en la Judea. Y probablemente esta es la 
aparición de que habla S. Pablo i. Corinth. xv,6,qtte se 
hizo en presencia de 500 testigos, de los cuales vivían aun 
muchos , cuando el santo Apóstol escribió dicha-carta. 

^ De los que encontraron por el camino ; aino que corrie- 
ron á dar aviso á los discípulos de lo que habían visto. 
Matheo xxviii , 8. 

9 El Griego tiene espreso el Vovs. 

^0 E?to es, el dia que entre nosotros por eso se llama do* 
mingo. 

* 1 San Ambrosio y otros intérpretes lo esplican y entienden 
literalmente; esto es, que efectivamente habia sido poseída 
de siete demonios que el Señor echó de su cuerpo. Alffuoos 
antiguos lo esplican en sentido espiritual , entendiendo por 
estos demonios todos los vicios, y priucipalmente los siete 
capitales aue la dominaban. Pero esta esplicacion- no coa- 
viene con 10 que dice S. Lugas vni , 2. Se puede decir qua 
esta posesión que ios demonios tenían de su cuerpo , era fi- 
gura de la tiranía con que dominaban en su alma. Él Señor 
distinguió particularisímamente á la Maadalena. Parece qúñ 
se empeñaba en hacerlo con los que alumbrados de su gracia, 
le buscaban y se convertían. 

** MS. Que etíavanllorandoéllaniendo. 

<3 En otro aireesterior, de vestido, movimiento y figura 
que en el que le habían conocido: creyeron que era un ex- 
tranjero. S. Loe. XXIV, 16. 

«•Al castillo de Emaús. 



« Matth. xxvu, i. Loe. xxiv, 1. Joan, xxi, 1.- 



) Mattb. xxvni, 5.— <¡ Sapr. xiv,28.-— d Joan, xx, 16.—' Loe. xxiv, 13. 

6* 




i 24 SAN MAUCOS. 

43 Et illi euntes nuntiaverunt ceteris : nec illis 
crediderunt. 

i4 Novissimé recumbentibus illis undecim appa- 
rait : et exprobravit incredulitatem eoram et durítiam 
cordis : quia iis, qui viderant eum resurrexisse , non 
crediderunt. 

i5 Et dixit eis : Euntes in mundum universum 
prsdicate Evangelium omni creaturae. 

i 6 Qui crediderit, et baptizatus fuerit , salvuserit: 
qui vero non crediderit, condemnabílur. 

i 7 Signa autem eos, quicrediderint, haec sequen- 
tur * : In nomine meo daemonia ejícient : linguis lo- 
quentur novis : 

48 Serpentes tollent b, et si mortiferum quid bibe- 
rínt, non eis nocebit : super aegros raanus imponent 
et bene habebunt. 

i 9 Et Dominus quidem Jesús postquamlocutusest 
eis ^, assumptus est in coBlum , et scdet á dextris Dei. 

20 lili autem profecti prsdicaverunt ubique, Do- 
mino cooperante , et sermonem confirmante , sequen- 
tibus 8'gms. 



i 3 Y estos fueron á decirlo á los otros : y tampoco 
los creyeron. 

i 4 Finalmente * estando sentados á la mesa los 
once , se les apareció : y les afeó su incredulidad * y 
dureza de corazón : por no haber creido á los que le 
habían visto resucitado. 

i 5 Y les dijo : Id por todo el mundo , y predicad el 
Evangelio á toda criatura '. 

16 El que creyere, y fuere bautizado, será salvo: 
mas el que no creyere, será condenado *. 

il Y estas señales se^ii-án á los que creyeren: 
Lanzarán demonios en mi nombre : hablarán nuevas 
lenguas : 

18 Quitarán serpientes *, y sí bebieren alguna cosa 
mortífera, no les dañará: pondrán las manos sobre 
los enfermos , y sanarán. 

49 Y el Señor Jesús después que les habló*, fue 
recibido arriba en el cielo ^ , y está sentado á la diestra 
de Dios. 

20 Y ellos salieron * , y predicaron en todas partes, 
obrando el Señor con ellos *, y cosGrmando su doc- 
trina con los milagros que la acompañaban <*. 



< El testo griego : vonpop , posteriormente 6 de nuevo, 
y despnes de las apariciones que deja referidas. Algunos in- 
térpretes la toman por la última aparición del Senór en el 
dia de la Ascensión. 

s MS. La descreencia de ellos , etc. , porqu^ non ero- 
Hieran á tquellos quel vieran seer resucitado. 

s A todos los hombres ; porque el hombre se llama por 
esceleocia criatura de Dios^ por ser una de las principales 
obras de la creación. A todos ¡os hombres, sin escepcion de 
personas, de judios, de gentiles, bárbaros, idólatras. Por 
todo el mundo: lo qne entonces ejecutaron por sí mismo , y 
ahora hacen por sus sucesores. El Hijo de Dios no solamente 
en esta ocasión, sino en diversas, Matheo xxviii, 10, les 
advirtió lo que tocaba á este punto esencial de su ministerio. 

^ MS. Será dannado. Esta fe debe entenderse como lo 
espiica Santiago ii, 17, i9, ¿O, 2t , diciendo : Que la fe 
sin ohras es muerta en si misma. Dice también que los 
qne creen que hay un Dios, hacen bien: mas que los demo- 
nios lo creen también y tiemblan creyéndolo. Véase S. Pablo 
adGalat, i,i\,í% 

B MS. Btoldrán las sierpes. En el testo griego: apovat, 
y en la Vulgata tollent, significa ó qiie Jas tomarían en la 
mano, y manosearían sin recibir daño ó que las harían morir 
para que no daííasen á ios hombres. Eu castellano no hay 
palabra que abrace estos dos sentidos. Todos estos milagros 
de que aqni habla S. Marcos , se vieron con mayor frecuen- 
cia en los prímeros siglos de la Iglesia , como que eran mas 
necesarios para establecer la fe y para confirmar la verdad 
de lo que predicaban: lo que esphca S. Agustín con la seme- 
janza de una viña 6 de un árbol quo necesita de mas fre- 
cuente y copioso ríego, cuando está recien plantado, que 
cuando esta va bien arraigado y crecido. 

6 Después que les habló y dijo cuanto tuvo por conve- 
niente, poreispacio de cuarenta días para el establecimiento 



del reino de Dios , Actor, i, 3 , en cuyo tiempo les instmyó 
de todo lo ({ue debían practicar en la fundación y gobierno 
de la Iglesia. 

7 Fue recibido de su eterno Padre ; y el mismo sentido 
tiene la espresion de S. Lucas xxiv, 5i. Ferebatur in cm- 
lum: y Jas que usa en los Hechos Apostólicos i, i , 12, 
para esplicar la admirable Ascensión de Jesucrísto á los cielos. 
Y como la virtud ó poder del Hijo es Ja misma que la del 
Padre, no dejó de subir al cielo con su propia virtud : y así 
es igualmente propia la espresion con que la espiica la Igle- 
sia en el símbolo : Ascendst in caslum : subió á Jos cielos. 

s Después de la venida del Espíritu Santo, salieron los 
apóstoles de Jerusalém , de donde debía salir el cetro del 
Mesías , como estaba profetizado por Isaías n, 3, y conforme 
lo había mandado el Señor á los apóstoles. S. Luc. xxiv,47. 

' Obrando el Señor con ellos v con los oyentes que es lo 
mismo que dice S. Pablo i. Corinih. ii , 6. Que ellos plan- 
taban ff regaban : mas Dios era el que daba el aumenio, 
poniendo palabras de persuasión en la boca de sus ministros, 
disponiendo con su gracia los corazones de sus oyentes y 
confirmando con obras prodigiosas y estraordinarias la verdad 
de su doctrína. 

*o El intérprete syro dice : con los milagros que hadan; 
y aüade : acaba el santo Evangelio de la predicación de 
San Marcos, el cual predicó y habló en latín en Roma; 
lo que coníirma que el santo Evangelista predicó en esta 
capital como compañero é intérprete de S. Pedro. 

San Gerónimo en su carta á Hedibía dudó de la legitimi- 
dad de ios versículos de este capitulo de'S. Marcos desde 
el 6 hasta el fin, apoyado en algunos códices y escñtores 
griegos. Pero después que S. Agustín examinó y resolvió la 
controversia, todos los catolices por unánime consentimiento 
délas Iglesias reconocen la legitimidad de todo capitulo con- 
forme se lee en las Biblias , y lo reciben como auténtico. 



• Actor, xnr, 18. etn, 4. et x, i6.— b Actor, xxviii, 5,8.—*' huc. xxiv,Sl. 




ADVERTENCIA 

SOBRB 



EL EVANGELIO DE SAN LUCAS. 



San LüCás nació en Aniiochia , fae gentil , como cree 
San Gerónimo *, ó segnn otros hebreo. Practicó la me- 
dicina *. San Pablo fue el que principalmente trabajó 
en su conversión '. Por esto le nombra en sos cartas 
con espresiones del mayor cariño. Acompañó , y asistió 
á este santo apóstol en sus viajes y fatigas, ayudándole 
con el mayor celo en la predicación de la fe de Jesu- 
cristo, y en el establecimiento de \arias iglesias. Y por 
esta razón le destinó Dios, como á hombre lleno del es- 
píritu apostólico, para que fuese uno de los sagrados 
escritores del Evangelio de su Hijo, que debia ser el 
fundamento de nuestra creencia , y la regla de nuestras 
costumbres. Tertuliano afirma como una cosa indubi- 
table, que San Lucas no fue discípulo del Sefior , sino 
que aprendió el Evangelio de San Pablo, y de los otros 
Apóstoles. Por lo cual San Irenéo * le nombra sola- 
mente hombre apostólico , y discípulo de los Apóstoles. 
Esto se comprueba con lo que él mismo afirma , di- 
ciendo: Que escribía la Historia evangélica, na sobre 
lo que él babia visto, como testigo ocular, sino sola- 
mente por lo que había oido de los otros; mas no por 
eso deJó de ser un órgano del Espiritu Santo , que le 
inspiró lo que debia escribir. Y tal ha sido siempre, y 
es el consentimiento unánime de toda la Iglesia. Lo 
singular, que se nota en todos los sagrados evangelistas. 



es, que guardando entre si todos una armonía admira- 
ble, se deja ver en cada uno de ellos un carácter parti- 
cular. El de San Lucas es de ser mas histórico, y de re- 
ferir mayor número de hechos, que de preceptos de 
moral. Y por eso leemos en su Evangelio muchas cir- 
cunstancias , y cosas muy importantes , que omitieron 
loi otros^ cuyo conocimiento quiso el Señor comunicar- 
nos por medio de este solo. 

Cuando San Pablo en algunos lugares de sus cartaá ^ 
habla de su Evangelio, sienten algunos , que por este se 
debe entender el de San Lucas : porque es cosa natural, 
que se atribuyan á los maestros las obras, que publican 
los discípulos. Otros creen , que por estas espresiones 
se entiende el Evangelio, que predicó San Pablo : y no 
falta alguno de los antiguos, que afirma, que San Pablo 
dictó el Evangelio, y que San Lucas lo escribió sola- 
mente ; sobre lo cual se puede ver á San Irenéo *^. 

Dirige su Evangelio á Teóphilo, del mismo modo que 
los Hechos de los Apóstoles, que también escribió, de- 
jfftadonos en duda, si con este nombre quiso señalar al- 
guna persona particular, ó bien al que ama á Dios , qué 
es el significado de la voz Teóphilo. 

I redicó la fe en Dalmacia, en las Galias, en la Italia, 
y en la Macedonia : y en estos ejercicios llegó basta la 
edad avanzada de ochenta y cuatro años. Le llaman mér*- 



* Hieronym. de Scriptor. Ecclesiast. xvn, Ídem in Galat. pag. 226.—* Nicephor. lib.ii,eap. xuii.— > Coloss. iv.ll. n, Timoth. iv,ll. 
Philem. XXIV .—i Iren. lib. 1. cap. xx.— a Romanor. u, 16. et xyi , 25. i Thessal. i , 5.— a iren. lib. ni, cap. 1. 



126 ADVERTENCIA. 

tir nmchos antores antiguos, j martirologios : pero no 
consta « qaé género de martirio padeciese. 8a muerte, 
según el testimonio de San Gerónimo, sucedió en la 
Acaya, de donde fueron trasladadas sus reliquias á 
Constantinopla en el imperio de Constancio. 

Nicéphoro S Y Metapbrasles * afirman, que San Lucas 
fue un escelente pintor, y que dejó varias imágenes del 
Saltador, y fle su santísima Madre, pintadas de su mano. 
Esta opinión la adoptaron después Bgronio, Sixto Se- 
nense, Toledo, Belarmino, Posevino, y otros muchos 
ilustres escritores. Pero otros críticos modernos, Calmet, 
Tillemont, los Bolandos, Yalesio, Du-Pin, Serry, y otros 
innumerables hacen ver, que de ningún modo debe se- 
guirse, ni abrasarse esta opinión. Pudo tal vez dar oca- 
sión i esto un pintor florentino , que floreció en el si- 
glo XI llamado Lucas : el cual siendo de vida ejempla- 
risima. se alzó en la opinión, y boca de todos con el 
renomsre de santo. Este , para pintar las iroAgenes de 
nuestra Señora, se preparaba confesándose y comulgan- 
do, Y 00 recibía dinero por su trabajo. Las pruebas prin- 
cipales, que se alegan contra la opinión sobredicha, son, 
Erimeramente el silencio de San Pablo , el cual no hu- 
lera dejado de declarar esta circunstancia, que le hada 
tan recomendable, como declaró la de que ejercía la pro- 

t ÜMsopra.— « b vtt. S. Loe.— ' Goloss. tv, li. 



fesion de médico >. El mismo silencio se observa en to- 
dos los escritores de los primeros siglos hasta Nicéphoro 
y Metaphrates , que fueron muy posteriores , y que se 
fundan en autoridades falsamente alegadas. Mas lo que 
al parecer decide este punto, es el furor y locura , con 
que en el siglo tiii se declaró la guerra ontra las san 
tas imágenes. Para atajar este furor, se congregó la 
Iglesia, y celebró un concilio general, que es el segundo 
Niceno, y en él todos aquellos santos obispos, é ilustres 
teólogos no omitieron razón, que no alegasen, para pro- 
bar el uso y devoción de las imágenes ya desde el prin- 
cipio de la Religión Cristiana. ¿Pues qué argumento mas 
propio y convincente se hubiera podido alegar, que pro- 
ducir las mismas imágenes del Salvador, y de su santí- 
sima Madre, pintadas por San Lucas? Pero de estas ni 
una sola palabra se lee en todas las actas de aquel Con- 
cilio, ni hubo alguno, que de ellas hablase : siendo asi 
que asistió al Concilio el patriarca Antiocheno , en cuya 
ciudad se hallaba, según el testimonio citado de Nicé- 
phoro, la imagen de nuestra Señora, que fue trasladada 
después á (Constantinopla. Esta sola razón basta , para 
que se mire con desconfianza la opinión , que se ha he- 
cho ya tan vulgar, de que el evangelista San Lucas fue 
pintor. 



EL SAHTO EVANOELIO DE JESUCRISTO 

SEGÚN SAN LUGAS. 

Capitula L 



Introdaccion. San Gabriel revela á Zaiearías la concepción ? naehniento de Jnan Zacarías , queda mndo por no haber creído al santo togel. 
Este mismo espirita anuncia á María la Encarnación del Verbo Eterno en sos entrafias por virtud del Espirita Santo. V{sltá la Virgen á 
Santa Isabel, que profetiza y da mil alabanzas á María. Entona esta al Señor un cántico de acción do gracias. Nace el Bautista» y cuando 
es circuncidado recobra Zacarías el habla y prorumpe en otro cántico de acción de gracias. 




uoniam quidem multi conati sunt 
ordinare narrationem , quffiin no- 
bis complelae sunt , rerum : 

2 Sicut tradiderunt nobis , qui 
ab initio ipsi videnint . ^t miuistri 

, ftierunt sermonis : *' 

3 Visum est et mihi , assecuto 
omnia k principio dilígenter . ex 
ordine tibí scribere, optime Theo- 
pliile. 

4 Ut eo^oscas eorum verborum , dé quibus erudi- 
tas es, veritatem. 

5 Fuit in diebus Herodis , re^s Judffiae , Sacerdos 
quidam nomine Zacharias ■ de vice Abia : et uxor 11- 
lius de filiabus Aaron , et nomen ejus Elisabeth. 

6 Erant autero justi ambo ante Deum , incedenles 
in ómnibus mandatis y etjustificationibusDoroini sine 
querela , 

7 Et non erat illis filius ed quód esset Elisabeth. 
sterilis , et ambo processissent in diebus suis. 

8 Factum est autem , cura sacerdotio fuogeretur 
in ordine vicis su» ante Deum , 



i Ya que muchos han intentado < poner en orden 
la narración de las cosas , que entre nosotros han sido 
cumplidas :' 

2 Gomo nos las contaron * los que desde el princi- 
pio las vieron por sus ojos , y fueron ministro^ de la 



3 Me ha parecido también á mí, después de haber- 
me muy bien informado cómo pasaron desde el prin- 
cipio y escribírtelas por orden, on buen Theophilo \ 

4 Para que conozcas la verdad ' de aquellas cosas, 
en que has sido instruido. 

5 Hubo en los días de Herodes " , rey de Judea , un 
sacerdote nombrado Zacharias, de la suerte^ de Abías: 
y su mujer de las hijas de Aarón ", y el nombre de 
ella Elisabeth». 

6 Y eran ambos justos'^, delante de Dios, camman- 
do irreprensiblemente en todos los mandamientos , y 
estatutos del Señor , 

7 Y no tenían hijo , porque Elisabeth era estéril, y 
ambos eran avanzados en sus días. 

8 Y aconteció, que ejerciendo Zacharias su minis- 
terio de sacerdote delante de Dios en el orden de 
su vez , 



1 El verbo latioo conor y el griego Uiz*^pim pueden siff- 
nificar emprender una cosa con buen ó mal fin , llegando 
ó no i cumplir el designio que cada uno se propone. San 
Lucas en este lagar parece que señala á los (]ue intentaron 
egcríbiref Evangelio sin particular inspiración del cielo, y 
que fiando en solas sus fuerzas produjeron una obra pura- 
mente humana . y por consi^iente sujeta á errores y vacía 
de la unción del espíritu Divmo. 

< Estas palabras no perteneces á las que preceden , sino 
al versículo siguiente. S. Lucas no fue testigo de vista, sino 

Sie escribió lo que le enseñaron los apóstoles y aun la misma 
adre de Dios; fuera de que el testo griego añade aféütp, 
divinittu de arriba. 

' Del Hijo de Dios y de las cosas que obró. Ya dejamos 
advertido que la palabra griega ^^fog se usa en el mismo 
sentido que la hebrea *Q^, dabár^ vertum^resóel Verbo 
Divino. Y se hallaron presentes á todo lo qm Jesucristo 
hizo y habló. 

* Algunos han creido que el nombre de Teophilo i quien 
S. Lucas dirige su Evangelio, no es nombre prdpio de una 
persona , sino que significa todos aauellos que están llenos 
del amor de Dios, v aue con estos habla preparándolos paca 
oue oigan la serie dc los sucesos que va ¿ contar. Pero Teo- 
nlaeto y otros creen que este fue una persona ilustre á quien 
dirigió también desfuies los Hechos de los Apóstoles, infirión- 
dose del epíteto »/KÍrurr<, que solo se daba á las personas 
mas calificadas , como lo hizo S. Pablo con Félix y con Festo 
Actor, xxm , 26 y xxvi, 2S, presidentes de la Judea; y 
significa muy poderoso, muy ilustre, y la Vulgata ópHmo, 

^ El Griego; rih' ¿afoXdckp^ la seguridad^ firmeza , ver- 

*xParaüp.zziv,10. 



dad. La desnuda y sencilla historia del Evan^lio es la mas 
fuerte ó invencible prueba de su verdad y divinidad. 

A Este fue nombrado el Grande, padre de otro Herodes que 
fue tetrarca , y hermano de Filipo , y el ^ue hizo degollar al 
Bautista. Hubo otro Herodes Agripa , biio de Arlstóbulo y 
nieto de este mayor , el cual hizo qnitar la vida á Santiago, 
como se lee en los Hechos de los Apóstoles. 

^ Habiéndose multiplicado escesivamen te los descendientes 
de Aaron , no podían servir todos á un tiempo en. el templo 
del Señor, y por esto el rey David los dividió en veinte T 
cuatro familias que por su turno entrasen por semanas a 
ejercer su ministerio. Diez y seis de estas familias ó clases 
sacerdotales se componían d$ los descendientes de Eleazár y 
ocho de los de Itamar , hijos los dos de Aaron ; por manera 
que al fin de veinte y cuatro semanas ó de ciento sesenta y 
ocho dias , cada clase volvía á entrar en el servicio del tem* 
pío. A la de Abías, de la que era Zacharias padre del Bau- 
tista, le tocó ser la octava en 'el turno ó snerte. i Paralipó- 
menos xxiv, tO. Y así de la vez 6 déla suerte ó Utrno de 
Abías, quiere decir de la familia de Abías. 

^Esto es, de una ramília sacerdotal. Por todos títulos 
debia ser ilustre aquella de quien había de proceder el Pre- 
cursor del Mesías. Esto por el padre que por la úiadre sin dada 
era del linaje de David y tribu de Judá , y por este enUce se 
llama prima de la Virgen María cognata. 

^ Se conserva este nombre en su propia y original pro* 
nundacíon, porque así lo conservan Granada y los maestros 
antiguos de nuestra lengua , aunque el uso comua en nuestra 
lengua dice Isabel. 

*^ MS. ¡krechurer^i ante Di^t. 




128 SAN 

9 Secundúm oonsuetudinem sacerdotíi » sorte exiit 
utincensum poneret, ingressus in templum Domini : 

10 Et * onmis multitudo populieratorans forís ho- 
ra incensi. 

11 Apparuit autem illi ángelus Domiñi , stans k 
dextrís altaris incensi. 

12 Et Zacharías túrbalos estvidens, et timorirniit 
super euro. 

13 Ait autem ad illum ángelus: Ne timeas, Zacha- 
ría , quoniam exaudita est deprecatio tua : et uxor tua 
Elisaoeth pariet tibí íilium , et vocabis nomen ejus 
Joannem : 

14 Et erit gaudium tibí; et exultatio, et multiin 
nativitate ejus gaudebunt : 

15 E^t enim roagnus oor^m Domino : etyinum, et 
siceram non bibet, et Spirítu Sancto replebitur adhuc 
ex útero matris sus : 

16 Et multes íiliorum Israel convertetadDominum 
Deum ipsorum. 

17 Et ipse pr»cedet ante illum in spirítu. et rír- 
tute Elias ^ : ut convertat corda patrum in nlios, et 
incrédulos ad prudentiam justorum , parare Domino 
plcbem perfectam. 

18 Et dixit Zacharías ad angelum: ¿Unde hoc 
sciam? e^o enim sum senex , et uxor mea processit in 
diebus suis. 

19 Et respondens ángelus dixit ei : Ego sum Ga- 
bríel , qui asto ante Deum : et missus sum loquí ad te^ 
et haec tibi evangelizare. 

20 Et ecce eris tacens , et non poterís loqui usque 
in diem , c[UO haec fíant , pro eó quód non credidisti 
▼erbis meis , qus implebuntur in temi)ore suo. 

21 Et erat plebs expectans Zachariam : et mira- 
bantur quód tardaret ipse in templo. ^ 

22 Bgressos autem non poterat loqui ad illos , et 
cognoverunt quod visionem vidisset in templo. Et ip- 
se erat innuens illis , et permanslt mutus. 

23 Et facturo est , ut impleti sunt dies oíñcii ejus, 
abiit in domum suam : 



LUCAS. 

9 Según la costumbre del sacerdocio , salió por su 
suerte a poner el incienso * j entrando en el templo 
del Señor : 

10 Y toda la muchedumbre del pueblo estaba fuera 
orando á la hora del incienso. * 

11 Y se le apareció * el ángel del Señor , puesto en 
pié á la derecha del altar ' y oel incienso. 

12 Y Zacharías al veríe se turbó, y cayó temor 
sobre él. 

13 Mas el ángel le dijo : No temas Zacharías , por- 
que tu oradon na sido oida '^ y tu mujer Elisabeth te 
parirá un hijo ^ , y llamarás su nombre Juan * : 

14 Y tendrás gozo y alegría y se gozarán muchos 
en su nacimiento ' : 

15 Porque será grande delante del Señor : y no 
beberá vino, ni sidra • , y será lleno de Espirítu San- 
to ^ aun desde el vientre de su madre : 

16 Y á muchos de los hijos de Israel convertirá al 
Señor el Dios de ellos. 

17 Porque él irá delante de él con el espirítu v vir- 
tud de Elias ^* : para convertir los corazones ae los 
padres á los hijos , y los incrédulos á la prudencia de 
los justos, para aparejar al Señor un pueblo perfecto **. 

18 Y dijo Zacharías al ángel : ¿En qué conoceré 
esto? porque yo soy viejo y mi mujer está avanzada 
en días. 

19 Y respondiendo el ángel , le dijo : yo soy Ga- 
briel, que asisto delante de Dios ": y soy enviado á ha- 
blarte y á traerte esta feliz nueva. 

20 Y tú quedarás mudo , y no podrás hablar hasta 
el dia en que esto sea hecho , porque no creistes á mis 
palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo. 

21 Y el pueblo estaba esperando á Zacharías : y se 
maravillaban , de que se tardase él en el templo. 

22 Y cuando salió , no les podia hablar , y enten- 
dieron , que había visto visión en el templo. Y él se lo 
significaba por señas , y quedó mudo' *>. 

23 Y cuando fueron cumplidos los dias de su minis* 
terío ** , se fue á su casa:. 



* Se ofrecía el ineienso todos los dias mañana y tarde en 
el altar de los perfumeB que estaba delante del Santuario. 
Éxodo J.JJÍJ 7,8. 

* Esta Vision no fue imaginaría ó fantástica , sino corporal. 

Las! se mostró el arcángel S. Gabriel á este santo sacerdote 
ijo de nna forma esterior. Los antiguos han mirado como 
una gloría y privile^o singular del bautista, que su naci- 
miento fuese anunciado por el mismo ángel, que anunció á 
la santa Virgen la concepción y nacimiento del Salvador. 
S. Agustín. 
' HS. A diestro del altar del acienso, 

* Algunos creen que esta oración se enderezaba i que Dios 
bendijese su matrímonio y le diese un hijo. Mas S. Agustín 
con otros intérpretes dice : que hallándose tan avanzado en 
edad y sn mujer del mismo modo, no parece verisímil que 
pidiese lo que naturalmente no podia tener esperanza de 
conseguir ; y que así su oración era por el pueblo. Y como 
este no podía esperar su salud j redención , sino del Crísto 
ó del Mesías , por esto se anuncia i Zacharías el nacimiento 
de un hUo que debía ser el precursor de este Cristo Salvador 
de Israel. 

B MS. Te parré un f^o , épomdsle nombre Jehdn. 

* Juan significa gradoeo ó él Señor tuvo misericordia, 
7 Porque había de ser un grande santo y precursor del 

Mesías que esperaban. 

* Siuram no significa solo la cerveza ó sidra , sino todo 
aquello que puede embriagar , del hebreo ^yg^ schachár, 
emriagó; v en especial el vino de la palma y dátiles que 
después del de la vid era el mas fuerte. Esta abstinencia era 
parte de la consagración de los Nazarenos. Númer, vi, 3. 

* San Cipiuano , S. Ambrosio y otros muchos Padres han 
entendido que el Bautista fue lleno del Espíritu Santo , aun 
antes que naciese. 

*^ Será el precursor del Mesías y se verá en él el mismo es- 
píritu y fortaleza que en Elias, para predicar la verdad, para 

« Exod.xu,7.Levit. ivi,Í7.-J» lbtUi.iv,6.Mattb.zi, 14. 



atraer i la misma fe y piedad de k» antiguos patriarcas el 
corazón duro ó incrédulo de los Jadios , é fin de que no con- 
fien en los bienes perecederos de este mundo, ni en las som- 
bras carnales de la ley, ni en sus propias obras; sino que 
aspiren alas cosas del cielo , y pongan su confianu en la 



benienidad y misericordia del Salvador; porque esta es la 
prudencia y sabiduría de los justos. Ei testo griego pone 
vKtieüt^ irreducibles, rebeldes^ no fáciles de ser persua- 
didos; dando á entender con esto su dureza y la dificultad 
de su conversión. 

*< Esto es, un pueblo que á semejanza de Abraham, mi-* 
rase la tierra que le había sido prometida , eofM una tierra 
extranjera^ esperando aquella ciudad fabricada sobre 
un fundamento eterno^ cuyo fundador y arquitecto es el 
mismo Dios- Y esta era la prudencia de aquellos justos. 
Preparar al Señor; esto es, disponer bien al pueblo para 
recibir al Sefior, al Mesías. 

*< Como los ministros del rey que están delante de su trono 
para recibir sus órdenes. Los ángeles no se distinguen por 
nombres ; mas los han tomado cuando han aparecido á los 
hombres , para declarar sus cualidades y ministerios. El de 
Gabriel que quiere decir la fuerza de Dios , ó según otros 
el hornee de Dios (Vir Dei) era conocido de Zacharías y 
sirvió á hacerie comprender que el que le hablaba, era 
aquel ministro fiel del Dios de ios ejércitos que anunció á 
Daniel la libertad próxima de la nación de los Judíos , y la 
venida del Crísto: Daniel zxii,ix, 22, «^9. y que este 
mismo embajador del cielo viene muchos siglos después i 
anunciar el nacimiento del precursor dei Mesías. 

» Es muy verisímil que quedase también sordo: y se ve de 
que le hablaban por señas cuando le preguntaban qué nom- 
bre se había de poner á su hijo : y de que el griego m^ 
significa mudo y sordo. 

*^ Esto es, la semana que, como dejamos dicho, le tocó 
servir en el templo: y en este tiempo los Sacerdotes no se 
acercaban á sus miyeres, ni bebían vino ni cerveza. 



24 Post hos autem dies concepit Elisabelh luoi* ejus 
etoccultabat se mensibus quinqué, dicens i 

25 Quiasicfecit mihi Dominus in diebus, quibus 
rcspexit auferre opprobrium meum inter bomines. 

26 In mensa autem sexto, missus est ángelus Ga- 
briel á Deo in cintatem Galilaeae , cul nomen Naza- 
reth , 

27 Ad virginem desponsatam viro, cui nomen erat 
Joseph , de domo Davia , et nomen virginis María. 

28 Et ingressus ángelus ad eam dixit : Ave sratia 
plena : Dominus tecum : Benedicta tu in mulienbus. 

29 QuaB cúm audisset , turbata est in sermone ejus 
et cogitabat qualis esset ista salutatio. 

30 Et ait ángelus ei : Ne timeas María, invenisti 
enim gratiam apud Deum : 

3 i Ecce* concipies in útero, et ^ panes fílium, 
et vocabis nomen ejus Jeslm. 

32 Hic erit magnus , et Filius Altissimi vocabitur, 
et dabit illi Dominus Deus sedem David patris ejus '^ : 
et regnabit in domo Jacob in aBtenium , 

33 Et regni ejus non erit finís. 

34 Dixit autem María ad angelum : ¿Quomodo fiet 
istud , quoniam virum non cognosco>? 

35 Et respondens ángelus dixit ei : Spírítus Sanc- 
tus sunerveniet in te, et virtus Altissimi obumbrabit 
tibi. laedque et quod nascetur ex te Sanctum, voca- 
bitur Filius Deí. 

36 Et ecce Elisabeth cognata tua , et ipsa concepit 
fitium in senectute sua : et hic mensis sextus est illi, 
quae vocatur sterilis : 

37 Ouia non erít impossibile apud Deum omne 
verbum. 

38 Dixit autem María : Ecce ancilla Domini, flat 
mibi secundum verbum tuum. Et discessil áb illa 
ángelus. 



CAPITULO 1. 129 

24 Y después de estos dias concibió Elisabeth su 
mujer ^ y se estuvo escondida cinco meses * , diciendo: 

25 Porque el Señor me hizo esto en los dias, en que 
atendió á quitar mi oprobio * de entre los hombres. 

26 Y al sexto mes * el ángel Gabriel fue enviado de 
Dios á una ciudad do Galilea, llamada Nazareth , 

27 A una Virgen desposada con un varón , que se 
llamaba Joseph, de la casa de David ^, y el nombre 
de la Virgen era María. 

28 Y habiendo entrado el ángel , á donde estaba ", 
d^o : Dios te salve ', llena de gracia : El Señor es 
contigo: Bendita tú ' entre las mujeres. 

29 Y cuando ella esto oyó ^, se turbó con las pll»* 
bras de él , y pensaba , qué salutación fuese esta. 

30 Y el ángel le dijo : no temas , María , porque 
has hallado ^acia delante de Dios : 

31 He aquí , concebirás en tu seno ' , y parirás un 
hijo , y llamarás su nombre Jesús. 

32 Este será grande , y será llamado Hijo del Altí- 
simo, y le dará el Señor Dios el trono de David 6upa« 
dre: y reinará en la casa de Jacob 'por siempre *®. 

33 Y no tendrá fin su reino **. 

34 Y dijo María al ángel : ¿ Cómo será esto , porque 
no conozco varón "? 

35 Y respondiendo el ángel , le dijo : El Espíritu 
Santo vendrá sobre tí", y te nará sombra la virtud del 
Altísimo. Y por eso lo Santo *^ que nacerá de tí, será 
llamado Hijo de Dios. 

36 Y he aquí Elisabeth tu paríenta , también elk 
ha concebido un hiío en su vejez : y y este es el sexto 
mes á ella , que es Uamada la estéril: 

37 Porque no hay cosa alguna imposible para Dios. 

38 Y dijo María : He aquí la esclava del Señor , há- 
gase en ni según tu palabra <". Y se retiró ei ángel 
de ella. 



< Porgne en aquella edad avanzada te avergonzaba de al- 
gún modo , y le causaba confusión verse en aquel estado. 

* Habiendo Dios prometido á Abrataam que su descenden- 
cia se multiplícaria escesivamente , y que de eila había de 
proceder el Mesías , era mirada la esterilidad , como una 
ignaminia entre los Hebreos , y como castigo de al^un pecado 
oculto. Genes, xx. i 8. Mas como Isabel se hallaba en edad 
tan avanzada, la fecundidad le daba como cierta vergüenza, 
y por esto se ocultaba de la vista de ios demis. 

' De la preñez de Isabel 

* Descendientes de David. Aun no había sido conducida i 
su casa, según la antigua costumbre de llevar la esposa á 
casa del esposo , y de dejarla en su poder. Pero no por eso 
dejaba de ser mujer de Josep/i, y Joseph marido de Ma- 
rut. Mathbo i, 20. La fe mutua que ligaba estas dos santas 
personas , era suficiente y justo título para esto : pues como 
enseña Sto. Tomás y todos los teólogos, la esencia del ma- 
trimonio consiste en la reciproca unión de las voluntades 
aunque no haya conjunción carnal. 

^ Kl ánifel entró en figura y traje corporal en el aposento, 
en que retirada y sola oraba al Padre celestial. 

* Xa«^, Ave, Dios te guarde. S. Lucas escribiendo en 
griego, usó de la forma que usan ios Griegos para saludarse, 
pero el ángel para saludar á María , se serviría verisímil- 
mente de la que usaban los Hebreos : La paz sea contigo: 
y con la que se deseaban perfecta salud , prosperidad y con- 
tentamiento. El sentido es uno mismo. 

7 Mas que todas las mujeres ó á ouien Dios entre todas ha 
cohnado mas de gracias. Hebraísmo. Cent, i , 8. . . « v ..^ 

^ El Griego : n ai Xivwa. , viéndolo ella. Esta turbación 
naci6 da ver ai áageLen. 6>f ma. iMiauuui;* porque como dice 
S..AiiBaofiio: Trepidare. Viwnum^est, etadomnás.mi 
ingreum pavere^ omnes viri afíkíu*»ereri; y.tambien 
nació de air aquella salutación tan nueva « qii«.heria sufran 
modestia. y^profiíndUima bumüdad. Esta la nacía creerse in- 
digna de la nonra que leanunaiabaiel ángelyaj^n tener que 

i»adier& ser una ilugion* . 

.' SirvéuloM «I ángel d* las mismas palabras de Jsaus 
•w^ iL,MLamiigu4'¡a Virgsn coneelnirá.y,parir4hiJo, 
dio lugar a la Virgan^ fefle^Monarsí^cAjaBia JAtiguaiRiiAr 



fftia , por la que se señalaba el milagroso nacimiento del 
Hijo que se le prometía sin detrimento de su virginidad. 

*o No será este como uno de esos reyes mortajes, á quienes 
la necesidad de morir arrebata el cetro de las manos para que 
otros les sucedan. Su virtud y la calidad de Hijo de Dios le 
aseguran una eterna posesión. 

« Jesucristo según la naturaleza humana era descendiente 
del rey David; mas su reino no fue temporal, como el de 
David, sino que reinó y reinará eternamente de una manera 
espiritual en todos aquellos que tuvieren la fe de Jacob; pues 
estos son los que verdaderamente pertenecen á su casa. 
D. Bernard. supra Missus est: Bom* iv, núm, 2. 

f* MS. Pues que uo no he paria deuaron. Después que 
María volvió de aquella primera turbación , y habiendo cono- 
cido que era un ángel el que le hablaba , no dudó de la ver- 
dad de su palabra , sino que preguntó cómo había de suceder 
esto siendo Virgen. Es antigua tradición que María había 
consagrado á Dios su virginidad con voto. 

<' Manera de hablar figurada , tomada de que Dios anti- 
guamente aparecía «envuelto en nube y oscuridad, para de- 
clarar la secreta y preternatural virtud del Espíritu Santo 
en esta obra tan maravillosa. El Hijo de Dios no debe tener 
otro Padre que á Dios; y tú no tienes necesidad de esposo 

Eara concebirle. Aquel mismo Espíritu que reposando sobre 
ts aanas , dio por decirlo asi , la fecundidad i la materia del 
mundo, descenderá sobre tí y formará el sagrado cuerpo de 
tu Hijo y le dará la vida. 

a H£| Santo per «Bcelaaoia^ «l/Saiitey\de io•^^faflíorJlm§uel 
que>de>toda eternidad ea engendrad» en el •BeDO>dfdi<nére, 
lomará de tu «piopia auslanciaveliser de. •hombrei^ique' um^ 
hipostátlcajDante^álaMpfiraeaf .dliána^ ^.será.x^dadera Hgo 

d^ píos j verdadero Hijo t^yo. , , ¡ .,\. ..u i... • 

, ^? todos los Padre»antigu4»iienten.umfoanemenite.aiiei» 
obró ea María, el inefable misteriode Ja oeooepoieii M Jeaih- 
fiúiíQ y. encarnación del VeRbOy.eaeJ.fflomaatOuattSflUl/an 
que pronunció estaa palabras que .descubren, la. pnAinda 
luimiJdad y obediencia», coa que ae suvetónái .lasi^pdqaAiida 
Dios, y un ardentísimo deseo de que^ae>campUe8e.J(V9afrie 



.oi» Jtai* fH^4i-*»JK la&U^,.tt.-r&i)aHUaft>1i..8Z4 MÍ8h.^4V.»l.«i .^n «« ,lk ^UUaa .im«.«'4 ^^vi ^UAié. .miibo'A .V ,u .tMá * 




f 8(^ SAN LUGAS. 

39 Eiurgens autem María in diebns illís abiit in 
raootana cum festinatíone, in civitat^m Juda : 

40 Et intravit in domum Zacharise , et salutavit 
Eüsabeth. 

41 Et factum est, ut aadívit salutationem Marías 
Elisabeth, exultavit infans in útero ejus : et repleta 
est Spií'itu Sancto Eüsabeth : 

42 Et exelamaTit yoce magna , et díxit: Benedicta 
ta Inier molieres, et benedictas fructus yentris tui. 

43 i Et unde hoc míhi ut veniat mater Domini mei 
adme? 

44 ficce enim ut facta est vox sahitationis tus in 
nuribus meis, exultavit in ^ixdáo infans in ulero 

BMib. 

45 Et beata, qus credidisti, quoniam perticientur 
ea» quBB dicta sunttibi h Domino. 

46 Et ait María : 
Bfagniicat anima mea Dominum : 

47 Et exultavit siiiritus meus in Deosalutarí meo. 

48 Quia respexil huroilitatem anciilaB su» : ecce 
\ ex hoc beatam me dicent omnes generatianes. 



49 Quia fecit niihi magna qui potens est : et aanc- 
(mn nomen ejus. 

50 Et misericordia ejus h progenie in progenies 
tímeotíbus eum. 

51 Fecit poteotiam in ' brachio suo : dispersit su- 
perbos mente cordis sui. 

52 Deposuit potentes de sede, et exallavit humi- 
te. 

^3 Esuríentes ^ implevit bonis : et divites dimisit 
inanes. 

54 Soficepit Israel puenun «uum, recerdatus mi- 
serícordiae suae. 

55 Sicot locutus«8tad patres noetms^, Abraham 
d «mini ijus in secute. 

56 Mansit autem María cum illa quasi mensibus tri- 
bus : et reversa est in domum suam. 

57 Eüsabeth autem impietum est lempas pariendi^ 
et peperít filium. 

98 Et audierunjt vicini , et cognati ejus quia mag- 
ofiíicavit Dominus misericordiam suam cum illa , et 
oongratulabantur ei. 

59 £t &otum «st xa die octavo , venerunt circum- 
ddere puerum, et vocabani eum nomine patria sui 
BMMnain. 

60 Et respondens mater ejtis, dixit : Nequáquam, 
sed vocabitur Joannes, 



29 Y en aquellos dias levantándose María , luecon 
prisa ala montaña, á una ciudad de Judá ^ : 

40 Y entró en casa de Zacharías , y saludó á Eü- 
sabeth. 

41 Y cuando Eüsabetli oyó la salutación de María, 
la criatura dio saltos en su vientre * : y fue llena iíli* 
sabeth do Espíritu Santo ' : 

42- Y esclamó enalta voz , y dijo : Bendita tú entre 
las mujeres , y bendito el fruto de tu .vientre. 

43' ¿ Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor 
venga á mi? 

44 Porque be aquí luego que llegó la vos de tu sa- 
lutación á mis oidos, la criatura dio saltos de gozo en 
mi vientre. 

45 Y bienaventurada la que creiste, porque cum^ 
piído será , lo que te fue dicho de parte del Señor. 

46 Y dijo María : 
Mi alma engrandece al Señor: 

47 Y mi espíritu se regocijó en Dios mi Salvador^. 

48 Porque miró la bajeza de su esclava ^ : pues ya 
desde ahora me dirán bienaventurada todas las gene- 
raciones *. 

49 Porque me ha hecho grandes casas , el que es 
poderoso : y santo el nombre de éP. 

50 Y su misericordia de generación en geoeracíoD 
sobre los que le temen. 

51 Hizo valentía con su brazo ^ : esparció á los so- 
berbios del pensamiento de su corazón. 

52 Destronó á los poderosos ^ , y ensalzó á los hu- 
mildes. 

53 Hinchó de bienes á los liambríentos : y á los ri- 
cos " dejó vacíos. 

54 Recibió á Israel su siervo ** , acordándose de su 
misericordia. 

55 Así como habló **á nuestros padres, á Abraham, 
y á su descendencia por los siglos ". 

56 Y María se detuvo ^* con ella como tres meses: 
y se volvió á su casa. 

57 Mas á Eüsabeth se le cumplió el tiempo de pa- 
rir, y parió un hijo. 

58 Y oyeron sus vecinos , y paríentes , que el Señor 
habla señalado con ella su misericordia, y se congra- 
tulaban con ella. 

59 Y aconteció que al octavo dia vinieron á cir- 
cuncidar al niño , y le llamaban del nombre de su pa- 
dre, Zacharías. 

60 Y respondiendo su madre, dijo : De ningún 
modo , sino Juan será llamado ^(^. 



* AlgttMi «reen que esta eludid ftie Hebron , aunque ao 
te puede ateeurar cesa do cierto. Era dudad sacerdotal , y 
la principal de laameTe gue (ueron destinadas á Judas y a 
Simeón , liijoe de Atron. Joscu zxi , O, il . 

s Como manifestáiidoee sensible en aquel momento en que 
iBcibia la ivacia. El eomua aeotir de los Padres es, que 
inaa recibió «ntencee eJ «laode Ja razón , y reconoció á su 
Salvador: yS. Bbrhamm) no duda afirmar que desde este 
«amettko el Espíritu Santo llenó este vaso de elección, y le 

Kparó part que airviese como de bacba que debía ir alun- 
ado aaiaAto de Jevucriato. 

■ Pue plenamenle iluminada por eJ Espirítu Santo en él 
•OBoeittiento det misterio de la eneamadon del Hijo de Dios. 

* MS. El mió salvavnenio, 

i MS. PoroM mM INm á la humüéatée la iu iierva, 

* Porque ef^cAor me ba etefido por Madre de su Hijo, 
par esto me UacDarán bienaventurada en todos los siglos. 

^ El Griego á la letra : «al Syu»» tó SfooftA avtvl. 

> La ftierza del hombre se explica ordinariamente por su 
%raEO. Y aqui María hace alucien al poder con que el Señor 
alNtió el orgullo de ios gue oon porfiada obstinación le resis- 
Heron como Pharaoo , ¿ennaeiierib, Ilolophemes, AntiodiA 
yetroB: y es una profecía del establecimiento del reino de 
Oríato, que triunfaría de todos los esfuerzos que hariaa 
eoatra él sus enemigos. 

* MS. Despuso los poderosos de la siella , 4 tnalfó las 



bttfos. De este modo castigó la sobertna de Saúl, y eniAlzó 
al humilde David. 

«o Bienaventuraos los que han hambre y sed dejus- 
ítevo, dijo Jesucristo; Matth. v. 6. porque ellos serán 
hartos, esto es , serán llenos de btenes espirituales :^ y 
por el contrarío, los que mirándose como rícoe,. no tienen 
esta hambre t creyendo que nada les üilta, serán enviados 
vacíos y pobres para padecer después una hambre que no 
tendrá alivio en toda la eternidad. Esto mismo se confirma 
con la parábola del rico avariento. 

** Bajo de su protección. El Griego, tw vcnlic, siervo^ 
y también hijo; porque el Señor miró y trató á loa Israeli- 
tas, no tanto como á siervos, cuanto como á bijos suyos. 
Y en este sentido d^o el Salvador á la Chananea : Que no 
era bueno tomar el pan de las hijos y echarlo á los 
perros, 

*« Lo prometió. 

1' !n sceeula , ó como ae lee en el testo griego in smeu* 
lum. Se puede juntar eum semine, significando que la fiínllia 
de Abraham pennaaecería siempre; v también á naseri" 
eordim yrecordatus^ dando á entender ron esto que ja* 
más faltaría su misericordia. Véase el Genes, xzvu, 16. 

** Otros: Quedóse pues con ella. 

*^ Isabel no había oído el nombre conoue Dios quería dta- 
tiaguir y señalar á su hijo , ni del ángel ni de Zacharías: y 
asi es muv verísimil dice S. Aaaaosio, que el Espirítu San- 
io , de quien estaba ya llena , ao lo reveiaae. 



* bal u, 9.P8alai.xxui,lO.— b P8alm.uxiu, ll.x,Ref. n,«.-*^^ Isai.ui,6.PsataQ,cxxxi, ll.Genea. xvu, 9. otuui, le. 



CAMnUO u 



ISl 



«64 Et dírarunt ad iliafli : Quia neno «8t in togna- 
tioDe tua , quí vocetur hoc nomine. 

62 Innuebant autem patri eJHs, quem velIeiTOGarí 
enm. 

63 Et posttrians puffillarem scripñt \ dioens : loan- 
nes est nomen ejus. Et mirati sunt universi. 

64 Apertum cst autem illicd osejus, etlingua ejus, 
et loqueoatur benedicens Deum. 

65 Et factus est timor suoer omnes vicinos eorom: 
et super omoia montana Juas» divulgabantur omnia 
Terbaha^c : 

66 Et posuerunt omnes y qui andkfmnt in corde 
8U0, dicen tes : ¿Quis, putas, puer isteerlt? Etenim 
manus Domini erat cum illo. 

67 Et ZadhariaspaterejusrepletasestSiiintiiSafto- 
to , et propbetavit , dicens : 

68 Benedictus ^ Dominus Deus Israel, quia visita- 
▼Ü, etfiecítredemptionem plebissuiB : 

69 Et ^ erexit cornu salutis nobis, in domo David 
pnerisui. 

70 Sicut<i locutus est per os sanctorum , qui k saB- 
culo sunt, prophetarum ejus : 

71 Salutem ex inimicis nostrís , et de manu om- 
nium , qui oderunt nos : . 

72 Ad faciendam miserioordiam cum patríbus nos- 
tris, et memoran testamenti sui sancti. 

73 Jusjurandum ' , quod juravit ad Abraham pa- 
trem nostrum , daturum se nobis : 

74 Ut sine timore,demanuinimicorttmnostrorum 
lifoeratí, serviamus ilJi , 

76 Insanotitate, et justítia c(mimipso, omnSms 
diebus nostris. 

76 Et tu puer, propheta Altissimi vocaberís : pnei- 
bis enim ante facieoí Domini parare vías ejus : 

77 Ad.' dandam scientiam salutis plebi ejus, in 
remissionem peocatorum eorum. 

78 Per viscera miserloordi» Dei nostrí, in quibus 
vi<iitavit nos ', Oríens ex alto : 



411 Y te dijeron: Nadie hay en tu Iniaye» que se 
llame con este nombre. 

62 Y preguntaban por señad al padre del niño , o6- 
mo quena míe se le Hamase. 

63 Y piaiendo una tableta S escrtb«S, dicimido: 
Juan es su nombre. Y se maravillaron todos '. 

64 Y luego fue abierta su boca y su lengua ', y 
hablaba bendiciendo á Dios. 

t8 ¥ vino temor sobre todos los vecinos de ellos: 
y se estendieron todas estas cosas por todas las mon- 
tañas de la Judea : 

66 Y todos los que las oían , las consierraban en ftu 
corazón "*, diciendo: ¿Quién pensáis, oue será este 
niño? Porque la mano del Señor era con él *. 

67 Y Zacfnrias su padre fue Meno de Espirita San- 
to, y profetizó, diciendo : 

68 Bendito el Señor Dios de Israel, porque visitó, 
é hizo la redención de su pueblo * : 

69 Y nos alzó el cuerno de salud ' en la casa de 
David su siervo. 

70 Gomo habló por boca de sus santos profetas, 
que ha habido de todo tiempo : 

71 Sahid" de nuestros enemigos, y de mano de 
todos los que nos aborrecen : 

. 72 Para hacer misericordia con nuestros padres, y 
acordarse de su santo testamento '. 

73 El juramento, que juró á nuestro padre Abra** 
ham , que él daria á nosotros : 

74 Para que librados de las manos de nuestros ene- 
migos , le sirvamos sin temor *^ , 

75 En santidad, y en justicia delante de él mismo, 
todos los dias de nuestra vida. 

76 Y tú, niño , profeta del Altísimo serás llamado: 
por(^e irás ante la faz del Señor, para aparejar sus 
caminos". 

77 Para dar conocimiento de salud á su pueblo, para 
la remisión desús pecados *K 

78 Por las entrañas de misericordia de nuestro 
Dios, con que nos nsitó de lo alto el Oriente *' : 



* ünapennola. El testo griego viMM»atov, tabUUa, Es- 
tas estaban eocertdas, y «críbian sobre ellas ooo no pun- 
lon. Ersn de diferentes materias, lefto, marfil; cuero, etc. 

* Porque sabían lo que había pasado antes entre el ángel 
y Zacharías. 

' Y «e desató su lensua. Estos prodigios que vio el pue- 
bb, le dieron motivo de creer como se dice después que el 
Señor tenia grandes designios sobre este ni5o. 

^Haciendo reflexión, y considerando todas las eircuns- 
tanoias que habían acompañado su ucimieoto. 

B Porque lodos estos milagros dei peder de Dios dtban á 
entender que el Señar estaba oon este niño que lo tomaría 
bijo su divina protección , le llenaría de su gracia, y se 
serviría de él como de un instrameato para obrar estraor- 
dioaríos mUagros y maravillas. 

* Pues eacarnftodose , ha venido i vivir y conversar entre 
los hombres , y á ser so Salvador y Redentor. 

"I El cifrnu iúiitíit, es un tropo y fktse hebrea. A la letra, 
un Salvador poderoso. El cuerno en los toros, y en los otros 
animales es toda su fuerza para acometer y defenderse. Y 
asi en la Gscrítura es frecuente esta es|>re8Íon figurada para 
significar la fuerza y también el poder de los reinos ó imp^ 
ríos. David Pae/m. cixu, 14. 48, hablando de Sion ó de 
Jerusalém, declara pioféticamente , que el SeiUfr levanta- 
rta en tila ei cuerno áelre^ David; esto es, resUbiece- 
ria en Jernsaiéro, aunque de una manera espirítual, y en 
la persona de Jesucristo, el cetro y el reino de David. 

* El acusativo ioluiem se ha de juntar con el verbo ía- 
eutui ett; y el sentido es ; come tenia prometido Ití^rar- 
UM de nueetroi enemigoe. También puede regirse de 
erewit, ó sobrentenderse la preposición «k , t», y juntarse 
con el V. 0B. Pioe ka levantado un poderoso Salvador 
para Utramog éque not librau , etc. Sstoe enemigue 
9on loe eipiritut de la malicia ^ hs principados y las 
potestades , km princioes del mundo , esto es ^ de las ti- 
nieblas de esU siglo. D. Paol. ad Ephes, vi, i2. 



' Los padres se han salvado, como dice S. Parao Actor, 
XV, i i, del mismo modo que los hijos, por Is gracia de 
nuestro Señor Jesuerísto, prometido á Jacob, á Isaac y á 
Abraham. Porque cuando este santo patríarca quiso sam- 
flcar su hijo, obedeciendo las órdenes de Dios, este ^ébot 
le juró por si mismo, y le dijo: Que todas las naciones dé 
la tierra serian benditas en su familia. Genes, zxii, i6, 
17, 18. Esto es, eo Jesucristo, que descendería de él segm 
la earne. Que él d^ria é noeotros^eUL grada de an pode- 
roso Salvador; y que librados do la numo^ de. Qae ea 
como lo entienden otros. 

** El cual si es servil, no pnede estar con laconAanáa de 
hijos de Dies, que son justifincados por la fe. Y este serneio 
es el fin de nuestra redención. 

*^ Este es un apostrofe de hacharías á su santo hijo, por 
el que significa que sería llamado por escelenda el proleta 
del Altísimo, el precursor del Mesias , el que exhirtanéo al 
pueblo á penitencia, le mostraría el Cordero de Dioemo 

Sttita Jos pecados del mondo. Joann. i , 29. Esta remisien 
e los pecados seria un puro efecto de la gran caridad y mi- 
sericordia de Dios para con los pecadores ; y esta mefaMe é 
infinita miserícordia hiao que el Verbo eterno del Padre 
bajase de lo alto para visitamos, y conversar con nosotros, 
que este significa el nombre de Bmamnuel^ que le fue dado 
por los profetas: y que el que es el resplandor de la gh* 
rta del Padre, Hebr» i , 5, nes alumbrase como divine Sol 
de justicia, disipando los tinieblas y sombras de la muerte 
eterna á que nos había reducido el. estado de la colpa ; y di- 
rigiendo ouestros pasos por el camino de una eterna sumi- 
sión á la divina voluntad, nos eondiyese á la paz de la ce- 
lestial y triunfante Jemsalém. 

is Demuestra , que la salud oeosiste en k raüisiein de loa 
pecados por la gracia , que es el principal puirto del Evan- 
gelio. 

«>Aqu( OriMS cómese veen el testo |tísiío«<*aina.4i no 
es participio , sino nombre saatastivo spflcadoal Meorts per 



• Snpr. 13.— * Psahn. Lxxra, «.— « Psalm. cxxxi, 17.— <i Jerem. xxra,6. ct xxx, 10.— « Genes, xxn, 16. 
Hebr. ?i, 13, 17.-f Bíalaeh. iv, 5. Supr. 17,-S Xacbar.ui, 9. etvi, 12. Matacb. iv,«. ' 



Jerem. xxxi, 33, 



r 



132 



SAN LUCU. 



I 79 liliumoare his, qui in tenebrís, et in omlira 
inortis sedent : ad dirígendos pedes noslros in YÍam 
pads. 

80 Puer autem crescebat , et oonfortabaturspirítu: 
et erat in desertb usque in diem ostoasionis su» ad 
Israel. 



79 Para alumbrar < á los que están de asiento en ti- 
nieblas p. y en sombra de muerte : para endereiar 
nuestros pies á camino de paz. 

80 Yei niño crecía, y era fortificado en espíritu *. 
y estuvo en los desiertos hasta el dia, que se manifes- 
tó á Israel*. 



Copítttb II. 



Con ocisioD del edicto de César Angosto, va Josepb con María i Bethlebem, en donde da i In al diviao Salvador. Los ángeles anoncian é 
los pastores sa nacimiento, y van i adorarle. Es circuncidado , y se le pone el nombre de JESÚS. María le presenta en el templo , en 
donde el viejo Simeón, tomándole en sos manos, le bendice, y profetiía de él; y lo mismo soeede á Ana profetisa. Siendo de edad de 
doce afios, le pierden sos padres, y habiéndole bascado por espacio de tres días, le hallan por dltimo en el templo dispotando con los 
doctores de la ley. Viene con ellos i Nazareth, y vive en so compaflia, obedeciéndolos en todo. 

1 Factum est autem in diebus illis , exiit edictum á 
Garaare Augusto, ut describeretur universas orbis. 

2 Hec descriptio prima, facta est k pneside Syrías 
Cyrwo : 

3 Et ibant omnes ut proGterentur singuli in suam 
civitatem. 

4 Ascendit autem et Joseph á Galilasa de ci?ita4o 
Naareth in Judaoam in civitatem David, qu» voca- 
tur * Bethlehem : ed qudd esset de domo, et familia 
David, 

5 Ut proGteretur oum María desponsata sibi uzore 
prognante. 

6 Factum est autem, cum essent ibi, impleti sunt 
dies ut pareret. 

7 Et peperít filium suum prímo^enitum , et pannis 
eum invoWit . et reclina vit eum in pnesepio : quia 
non erat eis locus in díversorio. 

8 Et pastores erant in regione eadem vigilantes, 
et custodientofi vigilias noctís super gregero suum. 

9 Et ecce ángelus Domini stetit jtuta illos, et cía- 
ritas Diecircum fulsit illos, et timuerunt timorc 
magno. 



1 Y aconteció en aquellos días , que salió un edicto 
de César Aguste , para que fuese empadronado todo el 
mundo K 

2 Este primer 'empadronamiento' fue becho por 
Gyrino " , gobernador de la Syría : 

3 E iban todos á empadronarse cada uno á su 
dudad ^ 

4 Y subió también Josepli de Galilea de la ciudad 
de Nazaretil , á Judea, á la ciudad de David , que se 
llama Bethlehem : porque era de la casa y fiímuia do 
David*, 

5 Pai^ empadronarse con su esposa María , que 
estaba preñada. 

G Y estando allí , aconteció que se cumplieron los 
días en que había de phrir. 

7 Y parió á su Hijo promogénito, y lo envolvió en 
pañales *, y lo recostó en un pesebre : porque no ha- 
bia lusar para ellos en el mesón **. 

8 Y hnbia unos pastores, en aquella comarca , que 
estaban velando**, y guardando las velas de la no<* 
che '• sobre su ganadí». 

9 Y he aquí se puso junto á ellos un ángel del Se- 
ñor, y la claridad de Dios los cercó de resplandor, y 
tuvieron grande temor. 



antoncoDasia; Sol de Oriente. El Mesías, el Sol de justicia 
qae ha bajado del cielo á alumbrarnos coa su h». Véase 
Kachar. III, 9 y Malach. iv, 2. 

« El B«ntÍ2(la se retiró al desierto desde su infancia , y allí 
peroMioeció hacieodo una vida Ditiy austera hasta la edad de 
treinta años, eo que quiso el Se&or mostrarlo al pueblo de 
Israel, y qne comenzase á predicar la penitencia hablando 
de Jesucristo, exhortando i todos á que le reconociesen por 
su verdadero Mesías, y por «u Sefior y Redentor. 

s Al paso qne crecía en el cuerpo, el Bspfaritu Santo daba 
nuevo y major vif^r á su alma. 

s MS. Delm demosíramiento á israél. 

^ Qn9 estaba sujeto al imperio de los Romanos. De este 
empadronamiento se conservaban las Acias en los archivos 
de Roma en tiempo de S. Justino y de Tertuliano ; que- 
riendo Oíos que estuviese en ellos depositado el nombre de 
JesAs y o! lugar de su nacimiento para que los que en lo 
sucesivo dudasen del cumplimiento de las profecías en este 
punto, tuviesen el testimonio de los mismos gentiles, sin 
recnmrá ios Judíos, eneurígos declarados de ht Religión 
Cristiana. Debe también preferirse por esta causa )a tradi- 
ción romana , qne desde los primeros siglos fijó el naci- 
niento de Jesucristo en el día 25 de diciembre. 

B Hubo antes otros, pero fueron particulares de altnna 
provincia ; y este fue ¿I primero que se estendió á todo el 
imperibRemafto^V. .. . 

.< -^Elíetio grieg»:'«lv«»4< ¿nr&jtfiMf'KffiMt tti¥«wó, 1^^-»^ 
•á4t»P99q tSis #vp^Mpqii^, k) que ilgmes ioierpretau é& 
eMe modorEiteenealMeaamieiito prtoedió^l ^e*biao€yrc^ 
me, gobernador de 4a Sjria. Tácito le llama Qmtinh, T 
Sigua esta i^enpretaotjMiv «p¿ni está «o lusur dé Tt^if^." 
Demás de esto se debe sobrentender el arttculo «^ de «ste* 
■edoQ «ahfn4t'U^fnfkk$fmmi, estoest «v»w>», Sr^tit rik, . 
seiha4le4opKri,<f««9/MHVÁ^*r>«*>^*>t*^') ^te. ^I otro enea'*, 
beumiento que biso Cyrenio ó Qoirínio, se hace mencien 
m^^tehoidáÍ9» lifééMB9'^.Jí^7^*M ittéwé}^Jt V^eMo 
ám iioe Jeapues del qt^mMu cuando «moió Jisuíristor 
pocqoe cuando este se hixo , era gobernador de la Syría 

• Mich. V, 1 Matth. n, 6, l.-J> Mich. v, 2. Matlh. ii, 0/1. • 



Sencio Satumiao, seguo el ieslimonío de TEHTULUxotff 
MarcLib.íY, Cap. xiz y Josbpho Antiq. Lih. xvii, Ca- 
jfüuh vil. Otros sienten ooe este encabeíamiento se hixo 
por Quirinio, no siendo gobernador de la Svriü , sino arom« 
paaando por orden de César al gobernador de aquel tiempo, 
que era Sencio Saturnino. Ni se opone á esta opinión la vos 
rjrtfAOftvo9vci^ por cuanto esta se aplica á cualquier dignidad, 
particularmente de alguna considerscion, Y asi Josepho, 
hablando de estos tiempos en el Lilh xvi , Antíq. Cap. xvn, 
llama ^yá^M», á Volumnío, siendo así que era aolamente 
f s«rpov«c, esto es , pTúcuradar , como el mismo Josipho le 
llama eneMibiée BelL Judmc. Cap, xvii. Otros esplican 
este lugar de este modo: Base a$aem áeseripliú prior 9nU 
Qmrinio Syrim prmHde ; esto es , antes qne Quiriao fuese 
gobernador de la Syria. Véase á Cauiet. 

7 No en la que cada uno habia nacido ó habitaba , sino en 
aquella de que descendia su familia. Y asi Joseph, aunque 
no habitaba, ni ana tal vez habia nacido en Bethlehem; 
esto no obstante la tenia y contaba por su ciudad, por ser 
patria dé Isaf padre de David, de quien descendia. 

«VéaseáS. Matreoi,». 

• El Griego : iincapfánurtw le fajó: y del mismo verbo usa 
en el v. f 3. 

*> La divina providencia hizo que fuese tan numeroso el 
concurso de los que acudían á empadronarse, que no hubiese 
higar en e^ mesoapatáUarf^. V>«sVluvo que retirarte ataíHo 
que servia de albeifue para las bestias? y sia padecér^nada 
de lo que suelea las eiras mujeres en^ semejante estaéo ni 
menoscabo de su integridad , dlóa^Mtt^ al Salvaiáerycñie 
ahaque en carne parihH*VttoKal,getaba no obstaiKe^M 
Aete dé la sutileza ó p«rtetrácíoa jíer tta efeetb de la^ •utfiei 
hrpoátáWca del Verbo con el hombre. i. . \- ai 

' << El (Triego 'y¿rt^x<ñr>(rtii, úk¿ étUtíbaH én títampo: > • 

'(KSe^mudibtn pef'h^ree» ea ca<>a ütir de las i«h» é^U 
noche, pata goaveftrrdef^ndéf'im'^ahMe; Dios, d^ndt^ 
Itís' praieipe»; nh^gistrkdos; doetofes , mloistres de la Rélt< 
gion y otras pérsoDardktingifidaspor-saS'disfaidfedeS'y po^ 
,^u .saber, los primerog.á. quices. r^yela.el.^nd^ mistpóo 



capítulo II. 



133 



10 Bt dixit illis anffelus : Nolite timere : ecoeenim 
evanffelízo vobis gaudium roa^num , quod erit omni 
populo : 

11 Quia natus est vobis liodie Salntor, qui est 
Chrístus Dominus , in civHate David. 

12 Et hoc vobis signum : invenietís infantem pan- 
nis involutum , et positum in prtesepio. 

13 Et súbito facta est cum angelo multitndo militiae 
cffilestis, laudantium Deum , et dicentium : 

14 Gloría in altissimis Deo , et in térra pax homi«- 
nibus bonffi«voluntatis. 

15 Et factum est^ ut disces^enint ab eis angelí in 



10 Y les dijo el ángel : No temáis : porque he aouí 
os anuncio un grande gozo, que será á todo el pueblo: 

11 Que hoy os es nacido el Salvador, que es el 
Cristo Señor , en la ciudad de David. 

12 Y esta os será la señal : Hallareis al niño en- 
vuelto en pañales , y echado en un pesebre. 

13 Y súoítamente apareci<f con el ángel * una* tropa 
numerosa de la milicia celestial , que alababan ájüíos, 
y decían : 

14 Gloria á Dios en las alturas, y en la tierra paz á 
los hombres de buena voluntad *. 

15 Y aconteció, que luego que los ángeles se retira- 




LA AlfONClACCION DE IIOBSTRA SEÑORA. 



ccBlum : pastores loquebantur ad invicem : Transea- 
mus usque Bethlehem , et videamus hoc verbum, quod 
factum est, quod Dominus ostendít nobis. 

16 Et venerunt festinantes , et invenerunt Mariam 
et Joseph , et infantem positum in prsesepio. 

17 Videntes aulem coí^noverunt de verbo, quod 
díctum erat illis de puero hoc. 



ron de ellos al cielo : los pastores se decían los unos á 
los otros : Pasemos hasta Bethlehem , y veamos esto *, 
que ha acontecido , lo cual el Señor nos ha mostrado. 

16 Y fueron apresurados , y hallaron á María , y á 
Joseph , y alciiño echado en el pesebre. 

17 Y cuando esto vieron, entendieron^ lo que seles 
había dicho acerca de aquel niño. 



de h redención del mundo , son unos pastores que guarda- 
j)ata^s ¿abados, almas iaocentes. humildes, y míe en su 
misma sericHrez fio pondría n^el ménror^obstácuto á la fé v á 
los sacríRcios que se debían hacer para creer en Jesucristo'.' 
ehtllíítitíiiáiátériifk áhtmbiaá^é'lúsériteh^dos^ pata 
revelarlos á hi pequeiUtos. •'•'- • ' - '■ 

- ¡iiCoii: el 'ángel>qii«aca>bab8 de hablar^ - '> ^ 

'! t £1 Qrie^oii •«^¿vflpMMii io9ú*Ut., entre los. homJbree. 
hménm iMifMiliidóibeiMvoleacit» amor,.et'vilucho3 Padres/ 
hia->eiplt/)aidft lai ptlabrts. fifM térra pax komiUbue > 
6oi|<B note/atotnr., enelsentído que sellos da ordiaartamea^ . 
Xe:X4¡ifitíLe/íiLlik4UrfimAlo9hombreide friiciM v&luntat^i 
esto es, temer09Q8.dUU«Sypi}4oso9s^at£vMas pieos, intér- 
pretes cen gravísimos fundamentos convienen en que* estas 
^8 .l»í^;#J *o»fft «lí&f«í?fM^nÍ:;?«un,,el te^ft mio^.,n\^ 
seguo el verdadero sentido de la letra, pueden aplicarse a 



los hombres , sino que se refieren i Dios mismo , cuyo bene- 
plácito fue el principio 4e ^stg pa^.tj^p/defe^da, ^ue h,a sjdp ' 
ñor k).qu«.ink«.4bl07 hombre», con^p ,e| jrrpto pcioc^'p^l^de 
íi. enearnaeioo del Uüo ie Dios* Pe, este modo $lehe jopUriíi 
bemi;v(fluiUaiis(¡0a.pax.yjM.senm(>!i^T^'f JS^ m terr^ 
sühémimUmspaxMwB volunum$ ¡>fii; estQ.es , pi^^ y re-; 
coneUiaicioaqiie ptoyeaga ^ oq 4^1p9 m^i^/tos 4# loa hombres» 
sinodeiJagratuita misericoirdia que quj^re Diop us^r pon. 
eüesji O vtambien <íoao ea el testo griego , so ^pueden 'yuK\^ 
pflr aposición aquellos 4o^ qQ9)in?iti?qs,, vf^m P(Uír^, 
<¿aWa, buem ualnrUad y en.^slie caso.el 8enMao,3(9rA:.T 
ea. la tierra. paa; esto 68,,buaaA voÍjiMta,4jd0 J)iaff paj^a cm, 

logJuMabiaioo V. ....... •....> .„o.. ú-. -. uu .u.uu >,.wj/ 

9 Verbum debe tomarse aquí, como hemos dicho ya en 



Otros lugares, por res , la cosa ó el hecho. . . 

^Créfóron ló^liaé ée'féi hJíbhf^-diííttbV 7Mo*tílVirí'í«Ki/ 



r 



134 



SAlf LUCAS. 



¡etde 



i6 Et «ames, qui audterant, mirati sunt 
bis, qiUB dicia erant á pastoríbus ad ipsos. 

i 9 María autem conservabat oronia verba hace, 
conferem in corde suo. 

20 Et reversí snni pastores ffleríficantes, et laudan- 
tes Deum in ómnibus, quaiaiMuecant , ei viderant, si- 
cut dictum est ad illos. 

2i Gl ** pestquaiB cdnsummati sunt dies octo ut 
droumaidereUtr poer : vocatum est nomen ^u&^ i»- 
sus, quod yocatum estab angelo priúsquam in útero 
coDcípereUir. 

22 Et postquam impleti s«nt dies pur^tioniseias «^ 
secnndum legem Moysí , tulenmt illamín Jerusalem, 
ut sistereiit euro Domino, 

23 Sicut scríptum est in lege Domini ' : Quia omne 
masculínum aoaperíens vulvam, sanctum Domino 
vocabitor. 

24 VtvIéirflHt hostiam secundúmquod dictum 
eit*fakge Dcrnúni, par turtunun, aut dúos pullos 



tS St ecoe bomo ent in Jerusalem, cui nomen Si- 
meott, et bomo iste justus , et timoratus, ezpectans 
eonotatfonem Israel , ^ SpiritusSanctuseratineo. 

t6 fit responsum acceperat h Spirítu Sancto, non 
HsmmsQ mortem, nisi priús videret Cbrístum Do- 

IBtlM* 

27 Et Twiit bi spiritu in temphim. Et cüm induce- 
rsRt puerom Jesum parentes ejús, ut focerent secun- 
itm coosuetadinem legis pro eo : 

28 fit ípse acce¡Ht eum m ulnas suas ^ et benedixit 
Deum, eftdixit: 

t9 Nuoc dimittis serrumtuum Domine, secundúm 
▼erimn toum in pace : 

30 Qoiatiderantoculi'meisalutaretuum. 

31 Qnod parastiante fadem omnium populorum. 

32 Lumen ad revelationem gentium, et gloríam 
" tw Israel. 



16 Y todos los que lo oyeron , se maravillaron : y 
también de lo <|ue les habían referido los pastores. 

19 Mas Mana guardaba todas estas cosas , coníi-- 
ríéndolas en su corazón *. 

20 Y se volvieron los pastores doríficando , y leando 
á Dios por todas las cosas , ^pienabiao oído y visto, 
así como les halHa sido dicho. 

21 Y después que fueron pasados los ocho diaa * 
para circuncidar al niño : llaraeron su nombre Jsb^ 
como le babia llamado el ángel, antes que fuese con- 
cebido en el vientre. 

22 Y después que fueron cumplidos los días de la 
punfieadon de María, según bi ley de Mojsés', lo 
llevaron á Jerusalem , para presentarlo al Señor , 

23 Como está escrito en la lev del Señor : Que todo 
macho que abriere matriz, será * consagrado al Señor. 

24 Y pandarla ofrenda*, conforme está mandado 
en la ley del Sdíor, un par de tártdas, ó dos palo- 
minos. 

25 Y babia á la sazón en Jorusalém un hombre 
llamado Simeón , y este hombre justo y temeroso de 
Dios , esperaba la consokicion de laraél, y el Espirita 
Santo * era en él. 

26 Y babia recibido respuesta del EspSritn Santo, 
que él no verla la muerte, sin ver antes al CiiAo del 
5«íor '. 

27 Y vino por espíritu * al tempb. Y trayendo los 
padres al niño Jesiks , para hacer según la costmakre 
de la lev por él : 

28 Eintonces él lo tomó en sus brazos ,j beB<|}0 i 
Dios,, y dijo: 

29 Ahm, Señor, despides á tu siervo» segvitu 
palabra, en pu*: 

30 Porque han visto mis ojos tu sahid ** , 

31 La cual has apareiado ante h bz de lodos loa 
pueblos **. 

32 Lui^re *^ para ser revelada ¿ les gantilas, y 
para gloria de tu pueblo iaraél. 



éllHile griego: S^p^éfn^M, quelieae erta sigaift- 

« T vknéoeoaw eornsMmdttn perfeetaneote i toda lo 
fae MMfla esfrito loi proMu. 

^ T eumpÜ éM: este es, despaesoae se camplieron siete 
díat y empexó el octavo, en el cual le hacia la circo nci- 
sion , etc. La preposición post no siempre significa la última 
parte del tiempo pasado oue señala , sino que muchas veces 
se tomaportn^ra, significando el tiempo que hay inter- 
medio. Se leen en la Escritura muchos ejemplos como este. 

' La misma razón que obligó al Señor a mostrarse en traje 
de pecador, sujetándose á la ley de la circuncisión, obligó 
también á María i qaé paredese impura , y á sujetarse i la 
de la pvrlfleacion ; abatiendo oon este raro ejemplo de hu- 
mildad la soberbia de los qae síeiido pecaderes, imparos y 
rebeldes , «nierea ganarse el oeacepto de buenos , limpios o 
irreprensibles. Las ceremonias que en esta ocasión se ob- 
senraban, se pueden leer en el LevUico xu, 2 y en el 
Éxodo mi, ^."iSi. 

* Kh letra : Será llamado fonto al Señar. 

s Este era un cordero. Levüico xii , 8. Mas las mujeres 
pobres ofrecían dos tórtolas ó dos pichones. Lo que descu» 
bre h pobreza de la Vfrgen y de S. Joseph. 

o Habitando en él como en justo, y haciéndole conocer por 
ana luz profétíca , lo que ocultaba á todos los indios tocante 
al nacimiento del Salvador. Los antigaos en general, y nu- 
ehos modernos han creído qne Simeón era sacerdote, fnndao 
dos en qne tomó á Jesús entre sus brazos: y concluyendo 
de aqoi , que esto fue para presentarle y ofrecerle á Dios: y 
también porque después bendijo á Joseph y á Marta. Otros 
quieren que fue el Hijo de Híllel, patriarca de la nación de 
los Judies, y que sucedió á su padre en esta dignidad. Pero 
esta opinión es inverisimil. Otros finahnente tienen por mas 
verisímil que fue un simple particular dotado de las enalida- 



iisma Qora Aua proietisA. ai tomar a jesucnsio 
IOS, fue transportado de alegría, estrechándole 
r afecto. En bendecir S losepa y i María , hito 
e babia hecho Isabel coa María, felioitaadoá 



des y virtudes con que sfai le distíngia el i 
Bato lo apoyan en la manera eon qoe se eapliea 8. locas: 
Babia, aice, en 4enumUm nn hambraUamado Simeón; 
y parece que ne hubiera hablaéo de esta saerte si se hallase 
revestido de una de las prímeras dignidades de hi nación. 
La manera de contarlo parece también confirmario; pues 
con motivo de ser presentado el Señor en el templo, parece 
que el Señor movió el espirítu de este justo para que fuese 
tambiea ai templo, y alli le cumpliese lo que le tenia pro- 
metido, al modo que se dice lue^ v. 38, qne llegó tam- 
bién en la misma hora Ana profetisa. Al tomar i Jesucristo 
entre los brazos, fue transportado de al< 
eooelmayora' 
lo mismo que 1 

entrambos por la gracia que Dios Íes había hecho , y beadi* 
ciando al Señor. 

7 Al ungido del Señor ; esto es, al Hyo único dé Dios he- 
oho hombre por los hombres. 

* Esto es, por un interno movimiento del Espíritu Santo. 

' Como sí dijera: Ahora no me queda ya qué ver ni qué 
esperar en este mundo: Ahora podéis ya desatar á vuestro 
siervo, y romper los lazos que le detienen aquí, para que 
libremente pueda ir i gozar de la paz y reposo de los 
justos. . 

«• El Salvador que tú oos has dado. Esto es propiamente 
salutare tuum, 

*i Profetiza Simeón el misierío de la vocadon délos en- 
tiles ene aun el mismo S. Pedro ao pudo enteader ni en 
vida de Jesucristo, ni aun después de su ascensión á les 
cielos, sino cuando bajó sobre él el Espirita Santo qne le 
reveló y enseñó toda verdad, como lo acredita la visión que 
tnvo, y se refiere en los Hechos ApostMkos, z, ü > 12* 

«* Esto es, como luz que debía aluoibrar, etc. 



■ Gco^s.xvu, l2.Levit. ui,3.— i> Supr.i,31.M?itth,i,ll,— < Levlt. xui, 6.-^ Exod. xm,l Kojner.vm,ie,-J» Lerít.vm, 8, 



33 Et erat pater eras et mater mirantos super his, 
quae dicebantur de ilio. 

34 Et benedtiit ilHs Simeón , et dixit ad Maríam 
roatrem ejas * : Ecce positus est hic in ruinam , et in 
resuirectioneíA multorum in Israel : et in signam, coi 
contradicetur : 

35 Et tuam ipsíus animam pertransiUt gladius, ut 
reTclentur ei multis cordibus oogitationes. 

30 Et erat Anna propbetiaaa, filia Phanuef, de tri- 
bu Aser : haec processeral in diebus multis , et ?iKe- 
cat cnm viro suo annie scptem k^giviitate sua. 

37 Et hsec vidua usqueadannos oeto^ntaqua- 
tttor: (pm non disoedebat de templo, jejuniis, et ob- 
secraiionibus serriens nocte , ac die. 

38 Et haec , ipsá hora superveniens , confitebatur 
Domino : et loquebatur de illa ómnibus, qui expecta- 
bant rederoptionem Israel. 

39 Et ut perfecerunt omnia secundum legem Do«- 
miní , reversi sunt in Galiisam in civitatem suam Na- 
zareth. 

40 Puer aotem crestebat , et oonfortabatur plenus 
sapientiá : et gratia Dei erat in illo. 

41 Et ibant parentes ejus per omnes annos in Je- 
rusalem , >* in die solemni Paschs. 

42 Et ciim factus esset annorum duodecim, ascen^ 
dentibus illis Jerosolymam^ secundum consuetudinem 
diei festi , 

^ 43 Consummatisque diebus , cúm redirent, re- 
mansit puer Jesús in Jerusalem , et non cognoyerunt 
parentes ejus. 

44 Existimantes autem illum esse in comitatu, ve- 
nerunt iter diei , et requirebant eum inter cognatos, 
et notos. 

45 Et non invenientes , regressi suntin Jerusalem, 
requirentes eum. 

46 Et factum est , jpost triduum invenenint illum 
in templo sedentem m medio doctorum, audientem 
illos, et intefrogantem eos. 



cavItuu) h. izi 

33 Y BU padre * y madre estaban marayiHados de 
aquellas cosas que ae él se deciaii *. 

34 Y ios bendijo Simeón, y dijoá María su madre: 
Ife aquí que este es puesto para eaida , y para levan- 
tamiento de muchos en Israel ' : y para senali la que 
se hará contradicción ^ : 

35 Y uoa emada traspasará tu alma de ti misna ", 
para que sean descubiertos los peasamientos de mih- 
cbo8 corazones \ 

36 Y había una prcrfetisa Uamada AAa, hija de Mía* 
nuel , de la tribu de Aser : esta era ya de muchos dias, 
y había Tivido siete años con su marido desde su virr- 
ginidad '. 

37 Y esta era viuda . como de oohenU y cuatro 
aoos : que DO se apartaba del templo, sirviendo día y 
noche en ayunos y oraciones. 

38 Y como llegase ella en la misma hora , alababa 
al Señor ^ : y hablaba de él á todos los que esperaban 
la redención de Israel. 

39 Y cuando lo hubieron todo cumplido * conforme 
ala ley del Señor, se volvieron á Cablea á su dndad 
de Nazareth. 

40 Y el niño crecía, j se fortificaba **, estando Ueoo 
de sabiduría : y la gracia de Dios era en él. 

41 Y sus padres iban todos kn añosa Jenisidém en 
el día solemne de la Pascua. 

42 Y cuando tuvo doce años, subieron ellos ále^* 
rusalém , según la costumbre del dia de la fiesta, 

43 Y acabados los días , coando se Tolvian 
dó el niño Jesús en Jemsalém, sin que sus 
advirtiesen. 

44 Y creyendo , que él estaba con los de la comitiva, 
anduvieron camino de un dia , y le buscaban entre los 
parientes , y entre los conoddos. 

45 Y como no le hallasen, se volvieron á Jerusalem^ 
buscándole. 

46 Y aconteció que tres dias después le hallaron en 
el templo ** , sentado en medio de los doctores , oyen* 
dolos, y preguntándoles^ 



Mo 



« Uaná á S. JoMph padre de Cristo, porqae en la opiaioa 
del puebk) era tenido por tal ; y cmo no habia llegado aun 
el tiempo de que se revelase i todos el misterio de la mila- 
«rosa eocaraadon del H^e de Dios en el casto seno de la 
vfrfea, debia ponerse á cubierto su Cima: fuera de oue 
siendo Joseph verdadero esposo deAaria, era mas legíti- 
mamente padre de Críalo, que sí le hubiera adoptado por 
su flíjo. El testo gríege: no* q* Ima^f m¿ ñ fuinp ««rvv. 

* A S. Josepb y á María había sido revelada la substancia 
de los grandes misterios de iesacrislo : mas el ver que se 
aban cnmplieodo parte por parte, y el oír á Simeón profeti- 
xar de esta manera , no poaía menos de dispertar en sus co- 
nzenes tívos sentimientos de admiración y agradecimiento 
bada DiqjB. 

* El Señor no vino para destruir y arruinar á los hombres, 
sino para salvarlos; mu los pbariseos, los Sacerdotes y los 
doctores de la ley, que maüciosameote desecharían la verdad 
que les había de ser aBttnciadt>, morirían obstinados en ma- 
yores pecados : y al contrario los grandes pecadores, los pu- 
olicanos, y los mas sencillos del pueblo, reconociendo nu- 
aildemente á sa kbertador y Salvador, resucitarían y serian 
justificados por su gracia. 

* Esta es una metáfora tomada de una sefial ó blanco á 
desde se asestan los tiros. Por ella se signifloan los ultrajes, 
persecuciones y envidias gue padecería el Señor de parte de 
lof Judíos, desde el principio de su predioadon hasta que 
k acabasen de herir, como dice & Asosnii, con la espada 
de 81 lengua, haciéndole morir en una cruz. 

^ Estas palabras espücaa el martirio y dolor de María en 
la pasión de su Hijo. 

*Las palabras que preceden inmediatamente, deben 
leerse como por paréntesis , y estas juntarse con las últimas 
del versículo precedente. £1 sentido es este : Para que esta 
contradicción , que como dice Saic Pablo Hebr. xii, i3, 
sufrió de parte de los pecadores, descubriese los diversos 
sentiníeatos y disposicioaes que tenían acerca de Jesucristo, 



• Isai. TU, 14. Romanor. u, 33. i, Petr. u, 7.--b £xod. xuMt IS. et auiv , la. Oeat. xvi, i 



cuando le viesen humillado y como aníquilido en su pasión. 
San Agustín. 

7 Desde que se casó. Frase hebrea para significar que es- 
tuvo siete años cauda. 

* El Griego: Ápemf»tAoy»vo, alternaba en las alúbanzas: 
alababa al Se&or Juntamente con Simeón. Y confesaba y 
reconocía al niño por su verdadero Dios y Seiior. Y asi lo 
deda á todos en Jerusalém^i* UpwcaXiiJk^ como afiade el 
testo griego. 

• Joseph y María. 

*^MS. E arretUuoie, El testo griego: «vivuar», en 
eepiritu. El Evaneelista habla de este niáo como de un nifio 
ordinario, que habiéndose vestido de nuestra naturaleza, se 
sujetó como todos los otros hombres i que á propordon que 
iba por la edad creciendo en el cuerpo, su espíritu se adap- 
tase á todas sus acciones esteríores, y se fuese manifes< 
tando mas y mas de cada dia. Siendo por su divina natura- 
leza la sabiduría esendal del Padre, se mostraba esta como 
eclipsada bajo los velos de una carne , sujeta ft crecer y for- 
tificarse progresivamente del mismo modo que la de los otros 
niñod. 

** El Griego: «oí ovk '¿pm l»on^^ «cu i| fuin¡p avrov, y no 
le echó menoé Jouph ni íh Madre. Es verisímil fue aJ 
salir de Jerusalem , se juntase alguna tropa de personas co* 
nocidas , y que Josepb y María, creyendo que los seguía ea 
aqudla compafiia , caminaron todo aquel día, no dudando 
que se incorporaría con ellos por la tarde , cuando llegasen 
al lugar en donde debían pasar la noche. Pero quedaron es- 
trañamente sorprendidos cuando vieron gue habiendo llega- 
do todos, no le hallaron entre sus parientes y conocidos. 
Por lo que volviendo otro dia á Jerusalem y llegando ya 
tarde no pudieron hacer diligencias por él, ni hallarle en el 
templo hasta la maüaoa dd dia siguiente. Y asi se debe es- 
plicar lo que se dice en el v. 46, que tree dioi detpues le 
hallaron m el templo, 

**Mna templo : ó en el pórtico de los (sraelitas , que 



436 sáFi 

47 Stupebant autem omnes, qui eum aadlebant, 
super pnidentia, et responsis ejus. 

48 Et Tídentes admirati sunt. Et dixit mater ejus 
adillum : ¿Fili, quid fecisti nóbis sic? ecce pater 
tuus, etego dolentes qusrebamus te. 

49 Et ait ad illos : ^ Quid est quód me quaerebatis? 
¿Nesdebatis quia in bis, que Patris mei sunt, opor- 
tetmeesse? 

50 Et ípsi non intellexenmt verbum , quod locntus 
est ad eos. 

• 51 Etdescendit cumeis, 6tvenitNazareth:eterat 
subditus illis. Et noater ejus conserrabat omnia verba 
haec in corde sno. 

52 Et Jesús proficiebat sapientíá, et state, et gra- 
tiá apud Deum , et bomines. 



isain- 



LUCAS. 

47 Y se pasmaban todos los que le oían , de i 
teligencia , y de sus respuestas ^ 

48 Y cuando le vieron, se maravillaron *. Y le dijo 
su madre : Hijo , ¿por qué. lo has hecho asi con nos- 
otros? mira como tu padre , y yo angustiados te bus- 
cebamos '. 

49 Y les respondió : ¿ para qué me buscabais? i No 
sabíais , que en las cosas que son de mi padre ^ me 
conviene estar? 

50 Mas ellos no entendieron la palabra , que les 
habló «. 

51 Y descendió con ellos, y vino á Nazaieth : y 
estaba sujeto á ellos ^. Y su madre guardaba todas es- 
tas cosas en su corazón ^ 

52 Y Jesús crecía en sabiduría , y en edad, y en 
gracia delante de Dios, y de loshonábres ^. 



CapUnlo III. 



Envia el Sefior ai Bautista pan que predimie é instruya i los Hebreos. El santo Precursor da testimonio de que él no es el Mesías, jr declara 
la eseelenaia de este y de su bautismo. Bautiza á Jesucristo , y el Padre y el Espíritu Santo dan un testimooio muy claro del Hijo. Ge- 
nealogía de Cristo según la carne desde Joseph basta Adam. 

1 Anno autem quinto décimo imperíi Tiberíi Cssa- 
ris , procurante Pontio Pilato Judaeam, tetrarchá au- 
tem GalilaesB Herodc, Philippo autem fratre ejus te- 
trarchá Iturarae , ét Trachomtidis regionis , et Lysaniá 
Abilin» tetrarchá , 

2 Sub * príncipibus sacerdotum Anná, et Caíphá : 
factum est verbum Domini super Joannem , ZacnariaB 
filium,in deserto. 

3 Et I* venit in omncm re^onem Jordanis , prsdí- 
cans baptismum poBnitcntiie in remissionem peccato- 
rum, 

4 Sicut scriptum est in libro sermonum Isaías pro- 
plietaB ° : Yox claraantis in deserto : Párate viam Do- 
mini : rectas facite semitas ejus : 

5 Omnis vallis impiebitur: et omnismons, elcollis 
bumiliabitur : eterunt pravain directa , et áspera in 
vías planas : 



1 Y en el año décimo quinto del imperio de Tiberio 
César ', siendo Pondo Pilato gobernador de la Judea, 
y Herodes " tetrarca" de Galilea, y su hermano Phili- 
po tetrarca de Ituréa, y de la provincia de Trachoni- 
te , y Lysanias tetrarca de Abiíina . 

2 Siendo príncipes de los sacerdotes Annás y Cai- 
pliás** : vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de 
Zacbarías en el desierto. 

3 Y vino por toda la región del Jordán , predicando 
bautismo de penitencia para remisión de pecados ^\ 

4 Como está escrito en el libro de las palabras de 
Isaías profeta : Voz del que clama en el desierto : Apa- 
rejad el camino del Señor : haced derechas sus sendas: 

5 Todo valle se henchirá : y todo monte y collado 
será abajado: y lo torcido será enderezado *^, y los ca- 
minos fragosos allanados :' 



estaba al descubierto, como se puede colegir de Bakoc y 
de los escritorej Tbilmudicos: ó i la puerta orieotal del 
templo, coiioo siente Arias Mo?(tako: ó en la Synagoga 
principal que estaba vecina al templo, y se comprendía en 
su recinto esterior. En medio de los doctores , quiere decir 
entre los doctores: la palabra griega *oStXJinuvov ^ que quiere 
A&át estar sentodo ^ %e emplea con frecuencia para decir 
simplemente estar presente^ estar en un lugar : no como 
maestro , porque (odafia no era llegada su hora sino como 
discípulo. 

* En esta ocasión quiso que se descubriese una pequeüa 
centella de su divina sabiduría. Y esto pasmaba i todos, 
admiraudo en sos preguntas y respuestas una sabiduría que 
no alcanzaban Jos mas ancianos y ejercitados en la ley. Y 
debe observarse que el Señor escucha y pregunta como dis- 
cípulo , y no ensena aun como maestro ; propone sus cues- 
tiones, como quien quiere ínstruirfe; pero en el fondo era 
esto buscar una ocasión para dar él sus instrucciones y co- 
municar su luz para que entendiesen que las profecías acerca 
del Mesías eran ya cumplidas. 

< Joseph y María quedaron sorprendidos cuando le vieron 
sentado en medio de los doctores sin comprender el mis- 
terio. 

' I Dichosas almas que buscan asi á Jesucristo, penetradas 
de dolor, cuando temen haberle perdido, y dádole motivo 
áü alejarse de -éñá^ i^ h' menos por «Ig^n tiempo! Bl que 
bascare ni' SeBOf*'c(rtf una' humilde contrición de corazoov 
fijada t»<*M6f dolor de htsaMa Virgen y deS. loseph, lo 

hallar* seguramente. •" > « • "< " ■ - 

' * La autoridad de fos padres -tiene sus límites ;^'ytfn esta» 
pyiabrasr dio 4 entender Jesucristo qtie se débefeauncSarí 
todb'arecto, I todo respeto de carne y de sangre, cttatfdo se 
tfaia de! negoc5o;de Dios'. ■ 

* El misterio que' Mescont^ra «ir ttjis' palabras. El testos 
jfrifegodíce.**'<>«'ír*?í*fcyv'ipe^gffil!ca no atender ti Hacer 
reflexión. Sin duda el Señor aludió á la* profecía de^ Mxla^^ 
tm\9f 'Vendrá étsu^mplo^a stñót^- )9nifn*HscaU*y 



San Joseph y María no atendieron i esto por entonces. 

* NS. E estáuales A mandamienta. Este ejemplo nos 
enseha el respeto y obediencia que debemos á nuestros 
padres. 

7 Para alimentar so piedad y su fe que cada día tomaba 
nuevos aumentos, meditaba las palabras y acciones desa 
Hijo , y todo lo que de él se deda. 

" Esta manera de hablar de que usa el Evangelista , no da 
á entender otr<i com sino que los rayos de la sabiduría y de 
la gracia, de que tenia en sí mismo el principio, se descu- 
brían mas y mas cada día, tanto por lo que miraba al ser^ 
vicio de Dios su Padre , como á la conduela que teoia con 
los hombres. 

9 El Evangelista S. Lucas, para quitar toda ocasión de 
dudar, seiíala aquí toda suerte de épocas, y los nombres 
tanto del emperador que reinaba entonces, como oe los que 
gobernaban bajo de su imperio diferentes provincias de la 
Judea; fijando asi el tiempo de la misión del Bautista^ que 
debía preceder inmediatamente á ia predicación de Jesucristo, 
y preparar los corazones de todos para recibir al Mesías des- 
pués de tan largo tiempo. 

*^ Hijo de Heredes el Grande. Los Romanos redujeron en 
provincia la Judea , que quitaron al otro bgo, llamado Ar- 
chelao. 

*< Tetrarca significa el que nusnda una euaria parte de 
na reino." •" '" • •■■' " •.••'.•■ •"■'-' ' •••"' '...-.., 

1* Segnn lafostHncioa'de DiosiWD^ebia ha^r maa^qoe 
m'Sobertne^'poatffieetiperefor )»'een(t]Bioii' d^loatieaipoev 
y ambición de lo» hombres' Mbiaenteveesdoss Megro>f 
yerao'.'Gaipháft^eft el>ffineipal ^'a<|«ePa9ov y '«uotlganos 
pretenden , que Anas conservaba solo el Hiulo, sin^ejeroicie 

M'iutoridiid.»"/lcf: ivv*6i . ' • • ■ • '• - - ...i •• 

' * «'■El' bautismo de Juan prep^raba'*'loa-ho«bvee'par»re« 
áW el bautismo de JesfucristOy y«sfe "Oíosaba^agmía del 

Sahradoí , y la* remisión éo fos pectdes.' ^ 

"-"** Es 'um tfssehebrreff en qocse pone*el "fitcoro por «I In^ 



• Act,iv, 6.-b Maith.m,l.Marc.'f,»4.'^*'1Sírt.iiN*»4wii.tí«M^-*^^- — 



.» . U .Wt* A ,4 . 



CAPfTOLO m. 



131 



6 Et Tidebit omiiis caro salutare Dei. 

7 Dicebat ergo ad turbas , qu8B eiibant ut baptiza- 
rentur ab ipso * : ¿ Genimina viperarum , quis osten- 
dit vobis fugere á Tentura ira? 

8 Facite ergo fructus dignos poenitentiaB , et ne cos- 
peritis dícere ; Patrem habemus Abrahaai. Dico enim 
Tobis y auia potens est Oeus de lapidibus istis suscitare 
fílios Aomiiae. 

9 Jam enim securís ad radicem arborum positaest. 
Omnis ergo arbor non &ciens íhictum bonum.» ezd- 
detur, et inignem mittetur. 

^ iO Et íDterrogatNint eum turbe, dicentes : ¿Quid 
ergo faciemus? 

11 Respondens autem dicebat illis ^ : Qui habet 
duas túnicas, det non babenti : et qui habet escás, 
similiter faciat. 

12 Venerunt autem et publicani ut baptizarentur, 
et dixerunt ad ilium : ¿Magister , quid faciemus ? 

id Atille dixit ad eos : Nihüampliüs, quam quod 
constitutum est vobis, faciatis. 

14 Interrogabant autem eum et milites, dicentes : 
¿Quid faciemus et nos?Etait illis : Neminem concu- 
tiatis , ñeque calumniam faciatis : et contenti estote 
stípendiis vestrís. 

15 Existimante autem populo , et cositantibus om-» 
nibus in cordibus suis de Joanne , ne forte ipse esset 
Ghnstus : 

i 6 Respondit Joannes, dicens ómnibus <^ : Ego 
quidem aquá baptizo vos : veniet autem fortior me, 
cujus non sum aignus solvere corrigiam calceamen- 
torum ejus d : ipse vos baptizabit in Spiritu Sancto, et 
igni. 

17 Cujus ventilabrumin manu ejus, et purgabit 
aream suam, et congregabit tríticumm horreum suum, 
paleas autem comburet igni inextinguibili. 

18 Multa quidem , et alia exhortans evangelizabal 
populo. 

1 9 Herodes * autem tetrarcbá , cúm corriperetur ab 
illo de Herodiade uxore fratrís sui ,. et de ómnibus ma- 
lla , qu8B fecit Herodes, 

20 Adjecit et boc super omnia, et inclusit Joannem 
in carcere. 

21 Factum' est auteqi cüm baptizaretur omnis 
populus, et Jesu baptizato, et orante, et apertum est 
ccelum : 

22 Et descendit Spiritus Sanctus corporali specie, 
sicut columba in ipsum : et vox de coelo facta est * ; 
Tu es Filius meus ailectus, in te complacui mihi. 



6 Y verá toda carne la salud de Dios ^ 

7 Y decia á las turbas , que venian á que las bautí- 
zase : ¿ Raza de víboras, quién os mostró á huir de la 
irá, que ha devenir? 

8 Haced pues frutos dignos de penitencia , y no 
comencéis á decir : Tenemos por padre á Abraham. 
Porque os digo , que puede Dios de estas piedras le- 
vantar hijos á Abraham *. 

9 Porque ya está puesta la segur á la raiz de los 
árboles. Pues todo árbol , míe no hace buen fruto, 
cortado será » y echado en el fuego >. 

10 Y le preguntaban las gentes, y decian : ¿Pues 
qué haremos? 

1 1 Y respondiendo les decia : El que tiene dos ves 
tidos, dé al que no tiene : y el que tiene que comer, 
haga lo mismo K 

12 Y vinieron también á él publícanos, para que los 
bautizase, y le dijeron : ¿Maestro, oué haremos? 

13 Y les dijo : No exijáis mas ^ de lo que os está 
ordenado. 

14 Le preguntaban también los soldados , diciendo: 
¿Y nosotros qué haremos? Y les dijo : No maltratéis 
á nadie , ni le calumniéis : y contentaos con vuestro 
sueldo •. 

15 Y como el pueblo creyese ^ , y todos pensasen 
en sus corazones , si por ventura Juan era el Cristo : 

16 Respondió Juan , y dijo á todos : Yo en verdad 
os bautizo en agua : mas vendrá otro * mas fuerte que 
yo , de ^uien no soy diffno de desatar la correa de sus 
zapatos : él os bautizara en Espíritu Santo, y fuego ": 

17 Cuyo bieldo está en su mano, y limpiará su 
era , y allegará el trigo en su granero, y la paja que- 
mará con fuego , que no se apaga. 

18 Y asi anunciaba otras muchas cosas al pueblo 
en sus exhortaciones. 

19 Mas Herodes el tetrarca, siendo reprendido por 
él á causa de Herodías mujer de su hermano , y de 
todos los males , que Herodes habia hecho , 

20 Añadió á todos también este de hacer encerrar 
á Juan en la cárcel *^. 

. 21 Y aconteció, aue como recibiese el bautismo 
todo el pueblo, tamoien fue bautizado Jesús, y es- 
tando él orando, se abrió el cielo : 

22 Y bajó sobre él el Espíritu Santo en figura cor- 
poral , como paloma : y se oyó esta voz del cielo : Tú 
eres mi Hijo el amado , en tí me he complacido. 



fora tomada de aquello que suele hacerse cuando un príncipe 
viaja ó entra en alguna ciudad, que se componen y allanan 
los camines, se adornan Jas calles, etc. Con esto quiso dar 
á entender el BautisU á los Judíos, que quitasen todos los 
estorbos , la soberbia, las injusticias, la ambición , etc. que 
udiesen impedir la entrada al Salvador en sus corazones. 

* Al Salvador enviado de Dios: esto es , al Verbo encar- 
nado por la salud de los hombres. Está aquí puesto este 
testo de Isaías conforme se halla en la versión de los lxx 
como de ordinario sucede en los demás que citan los escrito- 
res del Nuevo Testamento. 

* Véase S. Matbeo iu, 7 y xxin, 33. Y hacer que estos 
entren al goce de la herencia, esduyéndoos ¿ vosotros que 
vomitareis vuestro veneno contra vuestro mismo Salvador y 
Dios de Abrahan, de Isaac y de Jacob. 

* El castigo de Dios está ya para venir sobre vosotros. 

* Los exhorta á ejercitarse en obras de caridad con su 
prójimo, encargando estrechamente el precepto de la li- 
mosna. 

B MS. No fágades al fuera lo que nos es mandado. Amo- 
nesta á los publícanos que no cobren del pueblo mas de aque- 
llo 9ue estaoa tasado por el principe : de donde se ve que 
el ejercicio de publioanos ó recaudadores de las rentas pú- 
blicas, no era ilicito en sí mismo, porque eran unos oficiales 
puestos por el príncipe para este fin : lo que lo hacia ilícito 
eran las injusticias que cometían frecuentemente los que lo 



ejercian. La Vulgata antigua dice: nihü amplius exigatis» 
La nueva: nihil amplius faciatis ; esto es, hagáis pasar; 
cuya palabra sobrentienden Jos Padres S. Agustín, S. Am- 
brosio y demás escritores antiguos , de modo que espliean 
un mismo sentido. 

< MS. Nü fágades calonna: 6 eontenet uos de uetíras 
soldadas. Ordena á los soldados, que contentándose con^n 
sueldo, se abstengan de la avaricia , y de cometer ▼ioiencias 
y fraudes , que son los vicios en que caen mas (recuente- 
mente. De este lugar infiere S. Agustín, que no está pro- 
hibida la guerra cuando hay joptas causas para ella; y que 
la profesión de soldado no es en si mala , sino que la hacen 
mala los vicios que ordinariamente la acompañan. 

7 Los Judíos aun en aquel tiempo esperaban por momen- 
tos la venida del Mesías. Y por esto admirando la santidad 
de Juan , entraron en sospecha de sí podría ser el Cristo que 
esperaban. 

" El Griego: •ex*^*^^ viene. Era propio empleo de los es- 
clavos , quitar y poner el calzado á sus seSores. Y asi lo que 
aquí espuca el Bautista, es, que no era digno de desatar la 
correa de los zapatos al Señor , ni aun como esclavo. 

« Esta semejanza esplica la virtud y eficacia del Espíritu 
Santo que limpia y consume todas las inmundicias, á la 
manera que el fuego lo purifica todo. 

*o Matth. XIV , 4. Marg. vi, 17. Esta es ana prolepsis 6 
anticipación. Se cuenta aquí la prisión del Bautista antes 

■ Matth. m , 7.-J» i Joan, ni , 17. Jacob, n , 15.— « Matth. m , 11 . Mire, i , 8. Joan, i , 26.-* Act. i, 6. et gu , 16. et xn , i. 
" " Matth. IU, 16. Márc. i, 10. Joan, i, 31-» Matth. m, 17. et xvffV S. Infr. a, 35. 



Matth. m, ll.-« Matth. xiv , 4. Marc. vi, 17. 
n, Petr.i, 17. 




!9S 

S 



90 SAN 

23 Et ipse Jesús eral incipiens quasi annorum trí- 
flinta , ut putabatur , filias ioseph , qui fuit Heli, qui 
íuitMathat, 

24 Qui fuit Levi , qui fuit Melchi, qui fuit Janne, 
qui fuit Joseph , 

25 Qui niit Mathathiae, qui fuit Amos, qui fuit 
Nabum , qui fuit Hesli, qui fuit Nagge , 

26 Qui fuit Mahath, qui fuit MathathiaBy qui fuit 
Semei , qui fuit Joseph ^ qui fuit Juda, 

27 Qui fuit Jpanna, qui fuit Resa, qui fuit Zoroba- 
bel , qui fuit Salatbiel , qui fuit Nerí , 

28 Qui fuit Melchi, qui fuit Addi, qui fuit Cosan, 
qui fuit Elmadan, qui/uit Her , 

29 Qui fuit Jesu, gui fuit Eiiezer, qui fuit Jorím, 
qui fuit Mathat , qui luit Levi , 

30 Qui fuit Simeón , qui fuit Juda , qui fuit Joseph, 
qui fuit Joña, qui fuit Eliakim, 

31 Qui fuit Melea, qui fuitMenna , qui fuit Matha- 
tha , qui fuit Nathan , qui fuit David, 

32 Qui fuit Jesse , qui fuit Obed , qui fuit Booz, qui 
fuit Salmón , qui fuit Naasson , 

33 Qui fuit Aminadab , qui fuit Aram , qui fuit 
Esron , qui fuit Phares, qíu fuit Jud», 

34 Qui füit Jacob, qui fuit Isaac, qui fuit Abrahs, 
qui fuit Thare , qui fuit Nachor , 

35 Qui fuit Saruff , qui fuit Ragau , qui fuit Phaleg, 
qui fuit Beber, qui fuit Sale , 

36 Qui fuit Cainan, qui fuit Arphaxad , qui fuit 
Sem , qui fuit Nod , qui fmt Lamech , 

37 Qui fuit Mathusale, qui fuitHenooh, qui fuit 
Jared, qui fuit Malaleel , qiii fuit Cainan , 

38 Qui fuit Henos , qui fuit Seth , qui fuit Adam, 
qulfuitDel. ^ 



LUCAS. 

23 Y el mismo Jesús comenzaba á ser como de 
treinta años , hijo , según se creía , de Joseph , que lo 
fue de Helí * , que lo me de Mathat , 

24 Que lo fue de Levi , que lo fue de Melchi , que 
lo fue de Janne , que lo fue oe Joseph : 

25 Que lo fue de Mathathías, que lo fue de Amos, 

Sue lo fue de Nahum , que lo fue de Hesli , que lo fue 
e Nagge, 

26 Que lo fue de Mahath, que lo fue de Mathathías, 

3ue lo fue de.Semei, que lo fue de Joseph, que lo fue 
eJudá, 

27 Que lo fue de Joanna , que lo fue de Resa , que 
lo fue de Zorobabel * , que lo fue de Salathiél, que lo 
fue de Neri . 

28 Que lo fue de Melchi, que h fue de Addí, 

?[ue lo fue de Cosan , que lo fue de Elmadán, que lo 
ue de Her , 

• 29 Que lo fiíe de Jesús, que lo fue de Eliezer, que 
lo fue de Jorim , que ]o fue de Mathat , que lo fue de 
Levi, 

30 Que lo fue de Simeón , que lo fue de Judas , que 
lo fue de Joseph , que lo fue de Jonás, que lo fue de 
Eliakim , 

31 Que lo fue de Melea , que lo fue de Menna , que 
lo fue de Mathatha, que lo fue de Nathán , que lo me 
de David. 

32 Que lo fue de Jessé, que lo fue de Obed, que lo 
fue de Booz, que lo fue de Salmón , que lo fue de 
Naassón , 

33 Que lo fue de Aminadab, que lo fue de Aran, 

3ue lo fue de Esron, que lo fue de Pharés, que lofíie 
e Judas, 

34 Que lo fue de Jacob, que lo fue de Isaac , eue lo 
fue de Abrahám, que lo fue de Thare , que lo fue de 
Nachor , 

35 Que lo fue de Sarug , que lo fue de Rasau , que 
lo fue de Phaleg, que lo fue de Beber, que lo fue de 
Salé, 

36 Que lo fue de Cainan ', que lo fue de Arphaxad, 
que lo fue de Sem , que lo fue de Noé , que lo fue de 
Lamech, 

37 Que lo fue de Mathusale , que lo fue de Henoch, 
ouelo fue de Jared : que lo fue de Malaleel , que lo fue 
de Cainan , 

38 Que lo fue de Hends, oue lo fue de Seth, que lo 
fue de Adám , que lo fue de Dios. 



del bantismo del Sefior , babiendo sucedido después de haber 
comenzado el Seüor su míDísterio. Matth. iv , 12. 

* Muchos creen que Heli es el mismo que HeÜachin 6 
Joaquín , padre de la santísima Virgen , y que la palabra 
Qui fuit Heli, quiere decir , aue Joseph fue yerno de Heli. 
Y sogon esta opinión aquí se aescribe la genealogía de Jesús 
por los ascendientes de María su Madre, y en S. Matbeo 
por los ascendientes de S. Joseph. 

* Consta del Lilf. i, Paral, iii, i7, i9, que Zorobabel 
fae hijo de Phadaia , v este de Salathiél. Las-raiones de la 
omisión del nombre díe Phadaia en esta genealogía , pueden 
verse en los intérpretes y en lo qoe se ha dicho en la genea- 
logía del Sefior al Cap. i de S. Matheo. 

> Se debe tener presente esta regla que señala S. 6er6- 
ruHO in Quoíst. Hebreeor. tupr. Genes. Hoc generalUer 
observandum , quod ubicumque saneti Apostolt, aut Apos- 
toUci viri loquantur ad populum , hii plerumaue testi* 
moniisabutuntur, quasjamfuerant ingentibus divulgata. 
Esto es, por medio de la translación de los lxx , y esto aun 
en aquellos lugares que no son conformes al Hebreo. Y asi 
aquí se dice que Cainan fue hijo de Salé, y Arphaxad de 
Cainan: y en el Genes, xi, i2, se lee que Arphaxad en- 
gendró no i Cainan sino á Salé.. De donde se ve que S. Lo- 
cas siguió en esto á los lxx que interponen á este joven 
Cainan. Otros se persuaden , que S. Locas, autor teopnusto, 
anadió á Cainan por inspiración , conforme k los lxx, y dan 



varias causas de su omisión en el testo hebreo del Génesis. 
* San Matheo, Cap. i y S. Lugas en el presente lugar 
nos dan la genealogía de Joseph para hacernos ver, como 
descendía de Abraham y de David, y muestran queera oríun> 
do de este último por dos ramas diferentes. Una de estas, 
que es la de S. Matheo, comienza por Salomón, sigue por 
todos los reyes de Judá , y viene ¿ rematar en Joseph por 
Jacob su padre; la otra que es la de S. Lucas, toma i Na- 
than, hijo asimismo de David, y concluye en Heli, que 
igualmente nos es representado como el padre de Joseph. 
De esta diferencia nace una dificultad , á la que hasta ahora 
no se ha dado solución que enteramente satisfaga. La opi- 
nión mas antigua y mas comunmente recibida entre los san* 
tos padres es, la que Julio Africano que vivia al principio del 
tercer siglo, testifica haber sabido por tradición de algunos 
parientes de Jesucristo: Euseb. Lih. i. Cap. 7. Esta dice, 
que Joseph era hijo de Jacob por naturaleza, y de Heliserun 
la lev: que Jacob y Helí eran hermanos uterinos; que na- 
hiendo muerto Heli sin hijos, Jacob conforme á la ley había 
tomado la viuda de su hermano para darle hijos ; y que Jo- 
seph habia nacido de este matrimonio. Los sabios de estos 
últimos siglos han seguido otros caminos para desembara- 
zarse de esta dificultad. Véase lo que dejamos notado en 
San Matheo, Cap. i, 16. S. Ambrosio in Loe, Cap. ni, 
San Agdstín Retract. Lib. ii , Cap. vii , S. Gerónimo in 
Matih. n. I. Calmet y Vaillet, Tillem. t. i, p. 902. 
Synops, Critic, Lahi y otros. 



cAirroLo !▼• 



439 



CapttnU IV. 

Jesacristo,dcspnes de haber ayunado cuarenta días, es tentado por el demonio. Comienza á predicar desde Nasaretfa, lugar de su habi- 
tación; y los de la ciudad en pago de su doctrina le qaieren precipitar desde lo alto de un monte. Cura i un endemoniado en la sinagoga 
de Gaphamanm : después á la suegra de Pedro, y ¿ otros muchos enfermos. 



i Jesús * autem plenus Spiritu Sancto , regressus 
est k Jordane, et agebatur k Spiritu in desertum, 

2 Diebtis quadraginta, et tentabalur h díabolo. Et 
Riliil manducavit in diebus illis : et consummatis íllis 
esuriit. 

3 DixH autem illi díabolus: Si Filius Dei es, dic 
lapidi huíc ut pañis fiat. 

4 Et respondit ad illum Jesús : Scriptum est »» : Quia 
non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo Dei. 

5 Et duxit illum diabolus in montem excelsum , et 
ostendit illi omnia regna orbis terrac in momento 
temporis, 

6 Et ail illi: Tibi dabo potestatem lianc universam^ 
et gloriam illorum : quia mihi tradita sunt , et cm 
▼o)o do illa. 

7 Tu ergo si adoraverís coram me, erunt tua om- 
nia. 

8 Et respondens Jesús, dixit illi ^ :^ Scriptum est : 
Dominum Deum tuum adorabis , et illi soli sérvies. 

9 Et duxit illum in Jerusalcm, et statuit eum su- 
per pinnam templí , et dixit illi : Si Filius Dei es, mit- 
te te hinc deorsum. 

• 40 Scriptum ^ est enim quod angelis suis mandavit 
de te , ut conservent te : 

i i Et quia in manibus tollcnt te , ne forte ofTondas 
ad lapidem pedem tuum. 

i 2 Et resDondens Jesús, ait illi : Dictum est " : 
Non tentabis Dominum Deum tuum. 

i 3 Et consummata omni tentatione, diabolus re- 
cessit ab illo usque ad tempus. 

44 Et ' regressus est Jesús invirtute SpiritusinGa- 
liJsam : et fama exüt peruniversam regionem de illo. 

4 5 Et ipse docebat m Synagogis eorum , et magni- 
ficabatur ab ómnibus. 

46 Et « venit Nazareth, ubi erat nutritus, et in- 
travit secundúm coñsuetudinem" suam die sabbati in 
Synagogam , et surrexit legere. 

47 Et traditus est illi líber Isaías propliet». Et tit 
revolvit librum , invenit locum ubi scriptum erat ; 

^ 48 Spiritus í» Domini super me : propter quod un- 
xit me , erangelizare pauperíbus misit me , sanare 
contritos corde , 

49 Predicare capt¡visrem¡ssionem,etG«cisvisum, 



4 Mas Jesús lleno de E^íritu Santo, se volvió del 
Jordán , y fue llevado por el Espíritu al desierto , 

2 Y estuvo allí cuarenta días, y le tentaba el dia- 
blo. Y no comió nada en aquellos días : y pasados estos 
tuvo hambre. 

3 Y le dijo el diablo : Si Hijo de Dios eres, di á esta 
piedra aue se suelva pan. 

4 Y Jesús le respondió : Escrito está : Que no vive 
el hombre de solo pan , mas de toáa palabra de Dios *. 

5 Y le llevó el diablo á un monte elevado, y le mos- 
tró todos los reinos de la redondez de la tierra en un 
momento de tiempo , 

6 Y le dijo : Te daré todo este poder, y la gloria de 
ellos * : porque á mí se me ha^iido, y á quien quiero •, 
los doy. 

7 Por tanto, si postrado me adorares *, serán to- 
dos* tuyos. 

8 Y respondiendo Jesús , le dijo • : Escrito está : A 
tu Señor Dios adorarás . y á él solo servirás. 

9 Y le llevó á Jerusaíém , y lo puso sobre la almena 
del templo , y le dijo : Si eres Hijo de Dios , échate de 
aquí abajo. 

40 Porque escrito está, que á sus ángeles mandó de 
tí •, que te guarden: 

44 Y que te sostengan en sus manos, para que no 
hieras tu pié en alguna piedra. 

42 Y respondiendo Jesús , le dijo : Dicho está : No 
tentarás al Señor tu Dios. 

43 Y acabada toda tentación, se retiró de él el dia- 
blo hasta el tiempo ^. 

44 Y volvió Jesús en virtud del Espíritu á Galilea: 
y h fama de él se divulcó por toda la tierra. 

45 Y él enseñaba en lasISynagogas de ellos , y era 
aclamado de todos. 

4'6 Y fué á Nazareth, en donde se había criado , y 
entró según su costumbre el dia de sábado en la Syna- 
goga , y se levantó á leer. 

47 Y le fue dado el libro de Isaías el profeta. Y 
cuando desarrolló • el libro, halló el lugar en donde 
estaba escrito : 

48 El Espíritu del Señor sobre mí * : por lo que me 
ha ungido, para dar buenas nuevas á los pobres me 
ha enviado *^, para* sanar á los quebrantados de co- 
razón *• , ^ , 

40 Para anunciar á los cautivos redención **, y á 



* De toda palabra de IHog; esto es, de todo lo que Dios 
quiere darle para sa sustento. También el latino veH>um al 
Ü80 hebreo puede tomarse porr^f, cosa; y entonces ala 
letra dirá: De tvda cota de Dios. Véase el Deuíeroruh 
mió vni , 3. 

* De todos los reinos. 
> El demonio promete lo que no puede dar para engañar 

mejor. * * . 

* La palabra griega «otMrxvmy, y la latina adorare^ 
tiene toaa la fuerza que espresa la versión , y se ve en San 

MaTHEO IV. 

B El testo griego pone también aquí el vade retro Sa- 
tana , que está en el Evangelio de S. Matheo. 

* É Griego: «ViXflríu, mandará. 

^ fisto es, el de su pasión, en el que no tanto vino i ten- 
tarle , como á combatirle abiertamente. Ei cristiano no se 
debe contentar con resistir á Satanás dos 6 tres veces, sino 
que debe estar en continua vela, temiendo sus asaltos. Nos 
cerca y rodea como un sangriento Icón, buscando algún 

a Mállh. it, 1. Marc. i,ia»— b Deutcr. vui, 3. Matlh. iv. 4.- 
— r Mattb. nr , 12 Marc. i . 14.-» MaUb. xui , 54. Marc. iv , 1. Joan 



portillo por donde poder entrar; y aunque pareee que nof 
deja y se retira por algún tiempo, es para cogernos descui- 
dados y acometernos con nuevo y mayor furor. 

* Eran unas membranas ó pergaminos que estaban arro- 
llados á un cilindro de madera , que por* esto se llamaban vo- 
luminay de volvo. Aun en nuestros dias usan Jos Hebreos 
de tales libros en sus synagogas. El verbo griego am^rrvtoc, 

guede trasladarse, abriendo el libro fue volviendo ó pasando 
ojas, basta llegar el logar que buscaba. 
^ No simplemente como sóbrelos otros justos, sino de nna 
manera singular y correspondiente á aquel en quien habitaba 
toda la plenitud de la divinidad. D. Paul. Cotot. ii, 9. 
40 A los pobres de espíritu , porque de estos es e] reino de 

los cielos. MATTM. V. 3.* 

44 Acabados de miseria , y oprimidos del peso de sus pe- 
cados ; S. HiLAK. pero contritos de dolor. 

4s Este rescate que anunciaba el profeta Isaías á Jos He- 
breos del cautiverio que padecían en Babilonia, flfforaba el 
de todos los hombres de la esclavitud del demonio por la 
muerte del divino Redentor. 



c Deuter. vi , 13. et x , 20.-^ Psalm. xc , 11.— • Deul. vi 
. iy,45.— h Isal, u,l. 



r 



440 



SAN LUCAS. 



dimitiere confractos in remissionem . predicare an- 
num Domíni acceptum , et diem retributionis. 

20 Et cum plicuisset libnim, reddidit ministro et 
sedit. Et omnium in Synagoga oculi erant intenden- 
tes in enm. 

21 Ccejpit atitem dicere ad illos.: Quia liodie iin- 
pleta est naec Scríptura in auribus yestrís. 

22 Et omnes testimonium illi dabant : et miraban- 
tur inverbis gratiae, qus procedebant de ore ipsiu¡3, 
et dicebant : ¿ Nonue hic est Filius Joseph? 

23 Et'ait illis : Utique dicetis mihl hanc similitu- 
dinem : Medice cura te ipsum : guanta audinmus 
facta in Capharnaum , facetlüc in patria tua. 

24 Ait autera : Amen dico vobis , quia nemo pro- 
pheta acceptusestin patria sua. 

25 In verilate dico vobis * , mulfae viduae erant in 
diebus Elíae in Israel , quando clausum est ccelum an- 
nis tribus , et mensibus sex : cüm facta esset fames 
magna in omni térra : 

26 Et ad nullam illarum missus est Elias, nisi in 
Sarepta SidoniaB , ad mulierem vidnam. 

27 Et^ multi leprosi erant in Israel sub Eiisaeo 
propheta : et nemo eorum mundatus est, nisi Naaman 
Syrus. 

28 Et repleti sunt omnes in Synagoga irá, lixc au- 
dientes. 

29 Et surrexerunt, et ejecerunt illum extra civita- 
tem : etduxerunt illum usque ad superciiium montis 
super quem civitas illorum erat sdilicata, ut praeci- 
pitarent eum. 

30 Ipse autem transiens per médium illorum, 
ibat. 

31 Et ° descendit in Capharnaum civitatem Gali- 
laeffi , ibique docebat illos sabbatis. 

32 Et ° stui)ebant in doctrina ejus, quia in potestate 
erat sermo ipsius. 

33 Et * in Synagoga erat homo habens dsemonium 
immundum , et exclamavit voce magnft . 

34 Dicens : ¿Sine, quid nobis, et tibi Jesu Naza- 
reno? ¿Y^isti perderé nos? scio te quis sis, Sanctus 
Dei. 

35 Et increpavit illum Jesús , dicens : Obmutesce, 
et exi ab eo. Et cúm proiecisset illum daemonium in 
médium, exiit ab illo, ninilque illum nocuit. 

36 Et factuis est pavor in ómnibus , et colloqueban- 
tur ad invicem , dicentes : ¿Quod est hoc verbum, 
quia in potestate et virtute imperat immundis spiriti- 
bus,et exeunt? 



los ciegos vista , para poner en libertad á los quebran- 
tados , para publicar el año favorable del Señor ^, y el 
dia del galardón *. 

20 Y habiendo arrollado el libro, se lo dio al minis- 
tro , y se sentó. Y cuantos habia en la Synagoga , te- 
nían los ojos clavados en él. 

21 Y les empezó á decir : Hoy se ha cumplido esta 
Escritura ' en vuestras orejas. 

22 Y todos le daban testimonio * : y se maravilla- 
ban de las palabras de gracia , que salían de su boca, 
y decían : ¿No es este el hijo de Joseph? 

23 Y les dijo : Sin duda me diréis esta semejanza: 
Médico, cúrate á ti mismo ^ : todas aquellas grandes 
cosas , que oimos decir que luciste en Capharnaum, 
hazlas rambien aquí en tu patria. 

24 Y dijo : En verdad os digo, que ningún profeta 
es acepto en su patria. 

25 En verdad os digo, que muchas viudas habia en 
Israel en los dias de Elias, cuando fue cerrado el cielo 

{)or tres años, y seis meses : cuando hubo una grande 
lambrc por toda la tierra: 

26 Mas á ninguna de ellas fue enviado Elias, sino 
á una mujer viuda en Sarepta de Sidonia. 

27 Y muchos leprosos hauia en Israel en tiem^ de 
Eliséo profeija : -mas ninguno de eUos fue limpiado, 
sino Naamán 'de Syría. 

28 Y fueron en la Synagoga todos llenos de saña, 
oyendo esto. 

29 Y se levantaron , y lo echaron fuera de la ciu- 
dad : V lo llevaron hasta la cumbre del monte, sobre 
el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarlo ^. 

30 Mas él pasando por medio de ellos , se fué *. 

31 Y bajó á Gaphamaum ciudad de te Galilea , y 
alli los ensenaba en los sábados. 

32 Y se maravillaban de su doctrina , porque era 
con autoridad su palabra ^. ' 

33 Y habia en la Synagoga un hombre poseído de 
un demonio inmundo , y esclamó en voz 9¡Xsl , 

34 Diciendo : Déjanos , ¿qué tienes tú con nosotros, 
Jesús de Nazareth? ¿has venido á destruirnos? conoz- 
co bien , quien tú eres , el Santo de Dios. 

35 Y Jesús le increpó^ y dijo ^^ : Enmudece . y sal 
de él. Y el demonio derribándole en medio, salió de 
él , y no le hizo daño alguno. 

36 Y quedaron todos llenos de espanto , y se ha- 
blaban los unos á los otros, diciendo : ¿Qué cosa es 
esta 'S porque con poder v con virtudmanda á los es- 
píritus hunundos, y salen r 



i MS. Et annú aceeptado de Dios. Hace alusión al a&o 
del Jubileo tao célebre entre los Hebreos , en el que todos 
voWian á entrar en posesión de io que habían vendido , y 
aun á recobrar la libertad si la habían perdido. Este repre- 
senta todo el tiempo de la predicación del Evangelio hasta 
el fin del mundo. 

s Estas últimas palabras no se leen en el testo griego. 

' Como si dijera: Yo cumplo lo que Isaías vaticinó, en- 
senándoos que ha llegado ef tiempo de la misericordia, de 
vuestra libertad v de voestra salud. 

* Esto es, alabándole y ensalzándole confesaban y publi- 
caban la saoiduria , gracia y eiicacia de sus palabras. 

B MS. Mege^ sana á ti mUmo, Los de Nazareth , lejos de 
aprovecharse de la ocasión que el Señor les ofrecía , ie des- 
preciaron ; ya por creerle hgo de un pobre artesano, ya 
porque no había hecho sino muy pocos milagros en Naza- 
reth, cuya ingratitud conocía. Por esto , no ocultándosele lo 
que pensaban, les dice lo mi^mo con que iban á reconve- 
nirle: Médico, cúrate á ti mismo; esto es, ¿por qué no 
haces entre lus tujos las maravilJas que has hecho entre los 
estraños? Y el Seuor les respondió con loque queda ya es- 
pilcado en S. Matheo zni , 57. 

^ El Griego : n^u^v , Neemán, Con estos ejemplos de 



personas estranas, con quienes empleó Dios sn misericordia, 
les dio á entender que su orgullo los hacia indiffnos de reci- 
bir las gracias que concedía abundantemente á los otros pue- 
blos. Porque como observa S. Ambrosio, Dios no atiende al 
país, sino al corazón del hombro: y su gracia no es como un 
derecho que se debe á la naturaleza, sino que es el objeto y 
el precio de nuestros deseos. En este lugar el adverbio nin 
se pone en lugar de la conjunción sed adversativa ; porque 
Naamán no era del número de los leprosos de Israel. 

^ En esto vino á parar la admiración y recomendación que 
antes hacían de su sabiduría y doctrina. 

' O haciéndoseles invisible, como creen unos, ó dejándo- 
los suspensos é inmobles, dando con esto á entender que el 
haberse entregado después á la muerte no fue por necesidad 
sino por un efecto de su voluntad. S. Ambrosio. 

* Sus discursos llenos de magestad y de fuerza, m^vian 
los corazones de los oyentes y hacían que respetasen á Dios, 
admirados y espantados de oírle hablar de aquella manera, 
pues se mostraba como el enviado de Dios y Maestro del 
cielo. 

*o MS. £ Jesucristo maltroxol i dijo, 

11 El Griego: r¿( o A^oc o&ro$; palabra^ en lugar de cosa. 



» ui Reg. xvn, 9.-b iv Rcg. v , 14.-c Matth. iv , 13. Marc. i , 21.-* March. vn , 28.~« Marc. i, «3. 



CKtirULO V. 



441 



37 6t divulgabaiar fama de ilio in oronem locum 
regíonis. 

38 Sur^ens autem Jesús de Sinagoga, introivit ia 
domum Siroonis *. Socras autem Simonis tenebatur 
magnis febcibus : et rogaverunt illum pro ea. 

39 Etstans super itiam, im)^vítfebrí : et dimisit 
íUam. Et continuó surgens , mmistrabat íliis. 

40 GAm autem sol occidiaset, omnes, quihabebant 
infirmos varíis languoribus, ducebantillosadeum. At 
ille, singulis roanus iroponens, curabat eos. 

41 Exibantb autem daBmoniaá roultis clamantia, 
ét dicentia : Qui tu es Filius Deí : et increpans non 
sinebat ea loqui , quia sciebant ipsum esse Christum. 

42 Factá autem die, egressus ibat in desertum lo- 
cum; et turbs requirebant eum, et Tcnerunt usque 
ad ipsum : et detinebant illum ne discederet ab eis. 

43 Quibus ille ait : Quia et alus civitatibus oportet 
me evangelizare regnum Dei : quia ideo missus sum. 

44 Et crat praedicans in Synagogis GalilaeaB. 



37 Y soltaba la bma de él por todos los lagares de 
la comarca. 

38 Y saliendo Jesús de la Synagoga, entró en casa 
de Simón. Y la suegra de Simón ¡mdecia recías fie- 
bres : y le rogaron por ella. 

39 E inclinándose hacia ella , mandó á la fiebre : y 
la fiebre la dejó. Y ella se levantó luego, y les servia. 

40 Y cuando el sol se puso, todos los que tenían 
enfermos de diversas enfermedades, se los traían. Y 
él , poniendo las manos sobre cada uno de ellos , los 
sanaba. 

41 Y salían de muchos los demonios , gritando, y 
diciendo : Que tú eres * el Hijo de Dios : y los reñía , v 
no les permitía decir, que sabían que él era el 
Cristo». 

42 Y cuando fue de día , saKó para irse á un lugar 
desierto; y las gentes le buscaban, y fueron hasta 
donde él estaba : y le detenían para que no se aparta- 
se de ellos. 

43 El les dijo :' A las otras ciudades es menester 
también que yo anuncie el reino de Dios: pues para 
esto he sido enviado. 

44 Y predicaba en las Synagogas de la Galilea. 



<Capítttl0 V. 



.11 pneblo desde el boreo en qae estaba Pedro; y mandando i este qae echase la red en el mar, saeó ana maltitnd prodigiosa de peces. 
Sana nn leproso, v de ia curación de un paralitico toma ocasión para convencer i ios pbariseos de que tenia potestad de perdonar pecados. 
Vocación de Mathco. Murmuran los pbariseos viéndole conversar con puMicanos y pecadores. Les da razón de esto , y también les dice 
por qué no ayunaban sus discípulos, y por qué ellos no eran admitidos á su Evangelio. 



1 Factum est autem , cúm turbas imiercnl in eum, 
ut audirent verbum Dei , et ipse stabat secus stagnum 
Gencsarcth. 

2 Et*^ vidit duas naves stantes secus stagnum: pís- 
calores autem descenderant , et lavabant retía. 

3 Ascendens aulem in unam navím , quae erat Si- 
monis , rogavit eum h Ierra reducere pusillum. Et se- 
densdocebat de navícula turbas. 

4 Ut cessavit autem loqui , dizit ad Simonem : Duc 
in altum , et láxate retía vestra in capturam. 

5 Et respondens Simón, dixit illi : Praeceptor , per 
totam noctcm laborantes , nihil cepimus : in verbo au- 
tem tuo.lnxabo rete. 

6 Et eum hoc fecissent , concluserunt piscium muí- 
titudinem copiosam , rumpebatur autem rete eorum. 

7 Et annuerunt sociis, oui eraut in alia naví , ut 
venirent et adjuvarcnt eos. Et venerunt , et iropleve- 
runt ambas navículas , ita ut pene mergerentur. 

8 Quod cúm videi'et Simón Petrus, procidit ad ge- 
nua Jesu , dicens : Ezi á me , quia iiomo peccator 
sum , Domine. 

9 Stupcr enim cbcumdederat eum , et omnes , qui 
eum illo erant, in captura piscium, quam ccperant: 

10 Similiter autem Jacobum et Joannem, filios Ze- 



i Y aconteció, que atrepellándose k gente, que 
acudía á él para oír la palabra de Dios, él estaba a la 
orilla del lago de Genesareth *. 

2 Y vio dos barcos que estaban á la orilla del lago: 
y los pescadores habían saltado en ti^ra, y lavaban 
sus redes. 

3 Y entrando en uno de estos barcos *, que era de 
Simón, le rogó, que le apartase un poco de tierra. Y 
estando sentado ensenaba al pueblo desde el barco. 

4 Y luego que acabó de hablar , dijo á Simón : En- , 
tra mas adentro , y soltad vuestras redes para pescar. 

5 Y respondiendo Simón , le dijo : Maestro, toda ¡a 
noche hemos ebtado trabajando, sin haber cogido nada: 
mas en tu palabra soltaré la red. 

6 Y cuando esto hubieron hecho , cogieron un tan 
crecido número de peces, que se rompía su red. 

7 Y hicieron señas á los otros compañeros, que es- 
taban en el otro barco , para que viniesen á ayudarlos. 
Ellos vinieron , y de tal manera llenaron los dos bar- 
cos, oue casi se sumercian ^. 

8 V cuando esto vio Simón Pedro, se arrojó á los 
pies de Jesús, diciendo : Señor, apártate de mí*, que 



soy uja hombre pecador, 

irc 
cogido: 



Por que él , y todos lus aue con él estaban, que- 
daron atónitos ^ de la presa de los peces, que haoian 



10 Y asimismo Santiago y Juan, Mjos de Zebedeo, 



f El Griego : o xf»9r¿i , ^ vi¿i rov 9iov, el Cristo, el Hijo 
úe Dios. S. Mabc. i, 30. Pues los demonios do lo sabíao 
por conocimiento claro : pero usaban de este y otros artifí- 
dos para descubrir lo que recelaban. Mas el Señor los in- 
crepó é hi;o cailar. 

* O también : Nu los dejaba hablar , porque sabían qne él 
era el Cristo. 

' Este se llama también mar de Galilea y mar de Tibe- 
riade, de una ciudad que fundó Heredes en honor del em- 
perador Tiberio. 

* Para que el pueblo no le oprimiese. 

B íMS. Que por poco se sumur guiarán. 
Señor, no me castiguéis por mis pecados , como yo me- 
rezco ; perdonádmelos , y no retiréis de mi vuestra gracia. 
Son palabras figuradas qne significan perdáname. En Job 



Cap. vil, 10, se lee en el Hebreo \¡l misma espresioo, y 
en la Vulgata se traslada parce míA¿. Asi que este milagro 
que refiere S. Lucas es como el fiador de la prontitud con 

2ue esos discípulos, dejándolo todo, siguieron á Jesús. Dé- 
ese advertir también , que fueron tres las vocaciones de 
Pedro y de Andrés. La primera que cuenta S. Joan i, 35, 
uqq. en la que comenuron á conocer á Jesús, y á creer qne 
era el Mesías ; pero toda\1a no le siguieron : pues S. Joar 
I, 4, dice que pern^anecieron con él aqnef dia; pero qne 
después se retiraron á su casa. Esto no lo hicieron sino en la 
segunda que es la de que aqui se trata. La tercera es, culnda 
.«e hallaron en el número de los doce que el Señor escogió y 
nombró apóstoles. Lee. vi, i3, teqq, 

7 MS. E todos los otros espauorecieran en la presan de 
los peces. 



• Natih. Yin , 14. Marr. i, ."{0.— b Narr. i , TA.-^ Natth. n , 18. Um. i , 10. 



bedffií, q^ erunt secii ^Imenk. fit aít ad Simonem Je- 
sús : Noli timere : ex hoc jam homines eris capiens. 



11 Et ^bdactis ad terram navibus , r^iclis ómni- 
bus secuti sunt eum. 

i2 Et * factum est , cüm essetin una dvitatum , et 
ecce Tír plenus lepra , et Tídens Jesum , et procidens 
m faciem , rogavit eum , dicens : Domine , si vis , po- 
tes me mundare. 

13 Et cztendens manum, tetigit eum dicens: Voló: 
Mundare. Et confestim lepra discessit ab illo. 

14 Et ipse pneoepit illi ut nemini diceret : sed, va- 
de, ostende te sacerdotí , et offer pro emundatione 
tua ^ , sicut praecepit Moyses , in testimonium illis. 

15 Perambulabat antem magis serroode U'o : et 
eonvemebant turbae muUfle ut audirent, etcurarentur 
ab infirmitatibus suis. 

16 Ipse autem secedebat in desertum, et orabat. 
fl Et factum est m una dierum', et ipse sedebat 

docens. Et erant pbarisaei sedentes, et legis doctores, 

3ui venerant ex omni castello GalilaeaB , et JudaBffi , et 
erusalm» : et virtus Domini erat ad sanandum eos. 

IS Et ^ ecce virí portantes in lecto hominem, qui 
erat paralyticus : et quaerebant eum inferre , et {roña- 
re ante eum. 

19 "Et non invenientes qua parte ilium inferrent 
prae turba, ascendenint supra tectum, et per tegulas 
summiserunt eum eum lecto in médium ante Jesum. 

20 Quorum fidem ut vidit , dixit : Homo remittun- 
tor tibi peccata tua. 

21 EtcaB[)erunt cogitare scribas, et pharisaBÍ,di- 
centes : ¿Quis esthic, quiloquiturb]aspfaemías?¿Quis 
potest dimittere peccata, nisi solus Deus? 

22 Ul cognovit autem Jesús cogitationes eorum, 
respcmdens, dixit ad illos : ¿Quid cogitatisin oordibus 
vestrís? 

23 ¿Quid est facilius, dicere : Dimittuntur tibi 
. peccata : an dicere : Sur^ , et ambula? 

24 Ut autem sciatis quia Filius hominis habet po- 
testatem in térra dimittendi peccata (ait paralitico): 
Tibi dico, surge, tolle lectum tuum , et vade m do- 
mum tuam. 

25 Et confestim consurgens coram illis , tulit lee- 



que eran compañero^ de Simpñ. Y díjoiesus á Sinloilí 
No temas : desde aqui en adelante serás pescador ^de 
hombres ^. 

^ 11 Y tirados los barcos á tierra*, lo dejaron todo, 
y le siguieron. 

12 Y aconteció, que estando en una de aquellas 
ciudades', vino un hombre cubierto de lepra ^, y 
cuando vio á Jesús, se echó rostro por tierra, y le 
rogó , diciendo : Señor, si quieres, puedes limpiarme. 

13 Y él estendiendo la mano, le tocó diciendo: 
Quiero : Sé limpio. Y luego desaj^eció de él la lepra. 

14 Y le mandó , que no lo dijese á ninguno : mas 
ve , le dijo , y muéstrate al sacerdote , y ofrece por tu 
liflÁpieza', como mandó Moysés, en testimonio á 
ellos ^, 

1 5 Y tanto mas se estendia su fama : y acudian en 
tn»as los pueblos por oirle , y para ser curados de sus 
enfermedades. 

1 6 Mas él se retiraba al desierto á orar ^. 

1 7 Y aconteció , aue un dia él estaba sentado ense- 
ñando. Y habia también sentados allí unos phariseos, 
y doctores de la ley , que habían venido de todos los 
pueblos de la Galilea, y de JudeHi y de Jerusalém: 
y la virtud del Señor obraba para sanarlos *. 

i 8 Y vinieron unos hombres , aue traian sobre un 
lecho un hombre , que estaba paralitico : y le querían 
meter dentro , y ponerle delante de él. 

19 Mas no hallando por donde poderlo meter por el 
tropel de la gente , subieron sobre el techo , y por el 
tejado le descolgaron con el lecho , poniéndolo en me- 
dio delante de Jesús. 

20 Y cuando vio la Te de ellos ^, dijo : Hombre-, 
perdonados te s<m tus pecados. 

21 Y los escribas , y phariseos comenzaron á pensar, 
y decir : ¿Quién es esie, que habla blasfemias? ¿Quién 
puede perdonar pecados , sino solo Dios? 

22 Y Jesús, como entendió los pensamientos de 
ellos ,.les respondió, y dijo : ¿Qué pensáis en vuestros 
corazones? 

23 ¿Qué es mas fácil, decir : Perdonados te son tus 
pecados : ó decir : Levántate, y anda? 

24 Pues para que sepáis que el Hiio del hombre 
tiene potestad soore la tierra de perdonar pecados, 



( diio al paralitico ) : A tí digo, levántate, toma tu 
;ho , y vete á tu casa. 
25 Y se levantó luego á vista de ellos , y \omó el 



* Como si le dijera : No te acobarde la vista y considera- 
ción de tus pecados. Tú eres pecador como Jo confiesas , y 
tiaces muy bieír en reconocer lo que por tí mismo eres: ma» 
por mi gracia , de pecador que eres, y de pescador de peces, 
yo te haré pescador de hombres. Tá los cofferás en tusxedes, 
y eato no para malarios , sino para darles la Tida y una vida 
de fe y de gracia. El testo griego ^p¿», significa vivos CO" 
piens. Asi es literal la esposicion. 

* Testo griego: ixl v^t rñ*, sobre tierra. Siguiéronle úb 
tal manera que ya nunca le dejaron. Para acordar la narra- 
ción que hacen los otros evao^eJistas, M^tth. it, 18. 
Mauc. i, 16, es necesario advertir que los escritores sagra- 
dos suelen omitir ios unos lo que suplen los otros. Y así co- 
tejados todos tres en el suceso que aquí tratamos, resulta, 

2ue habiendo llegado Jesucristo al lago de Genesarétb , vio 
Pedro y Andrés que estaban aun pescando; y continuando 
su camino, vio á Santiago v á Juan que remendaban sus 
redes. Esto es lo que dicen S. Matheo y S. Marcos, y omitió 
S. Lucas. En este tiempo, como el pueblo se juntase, y el 
Señor se dispusiese para instruirlos, Pedro y Andrés, habien- 
do cesado de pescar llegaron con sus barcas, y todos juntos, 
esto es, Pedro, Andrés, Santiago y Juan, con los hombres 

3ue habían alquilado se pusieron á lavar las redes. Esto lo 
ice S. Locas, v. 1 , 3, y lo omitieron S. Matheo y S. Mar- 
cos.^ de aquí es, que cuando el Señor quiso hablar, halló 
dos barcas desocupadas , v se entró en la de Simón Pedro por 
evitar el tropel del pueblo. Acabado su discurso, hizo el 
milagro que refiere S. Lucas, y omiten S. Matheo y San 
Marcos. Estando en la barca ae Pedro , Je mandó echar la 



red ; y este, atónito al ver un lance tan abundante y tan 
poco esperado, lleno de temor lo rogó que tuviese pieaad de 
ét, que era un ffrande pecador. Y esto movió á Jesnorisio á 
decirle que desoe entonces le destinaba para que fuese pes- 
cador de booibres. 

> Esta fue Gapfaamaum : y por S. MatioM vhi, 5, parece 
que no fue dentro de la ciudad , sino cerca de sus muros; 
por((ue los leprosos no podían entrar dentro de poblado. 
Levtt. xui, 4, 6. 

* MS. Lleno de gafedat. 

<^MS. Otros: alimpiamiento ^ de cuya palabra usaron 
nuestros antiguos, y esplica propiamente la fuerza de la 
latina emundaiiOf y de la griega naSafnap^^, 

B Para que viendo como mllagrosamenle habia sido curada 
aquella lepra, entendiesen de aquí , que el que había hecho 
esta obra, era un grande profeta que se había levaptado en 
Israel , ó el Mesías que les estaba prometido , Cap. vii, 16. 
Véase también lo que dejamos notado eu S. Matheo vui, 2. 

7 Dando etjemplo á sus discípulos de huir toda ocasión de 
vanagloria , y enseñándoles que las armas poderosas para 
vencer esta peligrosa tentación, son el retiro y la oración. 

^ El Griego : >mx>* dvntfuí Kvptov ^f tíf ró iaUrOai avrpvi , A 

la letra en castellano: y la eficacia del Señor obraba en 
el curarlos á ellos. Cuya fuerza no se puede espresar .en 
el latín por faltarle los artículos propios de las lenguas orien- 
tales y del castellano. 
9 Del paralítico , y de los que le llevaban. Véase S. Ma- 

THBO IX , 2. 



• Matth. vm , S. Maro, i , 40.-b Levit. ziv , 4-^ Matth. n, 1 Marc. n, 3. 



CAtraOLO Vf. 



tam, in cpio: jacebai t et éák in domum mm , ma§^ 
nificans Deum. 

20 Et stupor appreheDdh onnes, tí magnlficabant 
Deum. Et rapleli suat iimore, «ieentes : Qvm ykli^ 
mus minkíiia hodie- 

27 Bt * post luBecxüt ^ el ndil publkamim nomine 
Leviy sedentem ad tekuáw», el mI iUi : Sequera me. 

28 Et relietis atambus, sargens seci]¿i».est eum. 

29 Et fecit ei convivium magnum Levi in darao 
soa : ct erat turba multa pubMcaaorum, el attomao, 
qui cum iliis erant discumbentes. 

30 £1 b mm^rarábaol pbarísví , et sofibe eoram 
dicentea ad diadpuloa ejw ; ¿Qmm cum pubUcanss» 
et peccatoribus manducatis , et bibiüs? 

31 Et respdhdeBateogy dixitad iNos : Non egent 
qui sani sunt medico, sed qui roalé babenl. 

32 Non Teni- voeare juataa , sed peceatmrea ad pce- 
nilenüam. 

33 At ilUdlxammiad eum: ¿Qaare diseipuli Joan>- 
ni8 jafanani frecuentar, etobseeratiooesfeeiunl, simi- 
litep et pbamaaBonim : tui auten eáunt , et biéunt ? 

34 Quibus ipse ait : ¿ Numquid potestis fíiios spoah 
si, dnm aun» i» eat sponans, iMere j«juaarat? ' 

35 Veníent autem díes : cüm ablatus fuerit ab illis 
sponsus, tañe jejunabunt in illis diebus, 

36 Dicebat autem et similitadiaem ad ilios : Quia 
nerao commissoiam ánovo'^estimento immitiit in ves- 
timentam tetas : aiio(|ain et novum rumpit , et vete- 
rí nonconvenit eomroiasura á novo. • 

• 37 Etnemo miltit vinum navum in utrea veterea : 
alioquin rumpet vinum novum utres , et ipsum effun- 
delur y et utres peribont. 

3S Sed vinum novum in utves novos mittendum 
est, et utraque conservantur. 

39 El neino bibens vetus , statim vult novum, dicit 
enim : Vetus melius est. 



Í43 



lacho^ en qoa yacía: ysa fue á su casa dando gloria 
áDíos. 

2« Y qaedann todos pasmados, y gknfieabaB á 
Dios. Y penetrados de temor, dedaik : MaiaviUafr * he- 
mes visto hoy. 

27 ¥ después de esto salió, y vié é un pubiieaao 
llamado Lev!, que estaba sentado al banco, y lediiac 
Signone. 

28 Y levantándoae deid todas sus oosaa*, y lesfc- 
goié. 

29 Y le hizo Lev! un grande baa^aete en su casa ': 
y aaísüó á él an gnnde número de puhUcanoa,. y de 
otros que estaban sentados con ellos ala ateaiL 

W Ma&lospharíseos, y los escobas de eUos^esta- 
baa nuraonrando , y decian á los diseípuioa de teéic 
I Por qué coméis, y bebéis con los puhlmiios^ y per» 
cadores? 

3íi Yie8áslesraspendió,ydyo:LQaaano6naMi-' 
cesitan de médico , sino los que están enfermos. 

32 No soy venida á llaoiar á kw justes á penüaaoía, 
síBo á los peeaderes. 

33 Y ellos le dijeron: ¿Por qiaé los disafpiileB de 
Juaft ayunan tante, y oran, y también losde Wpha- 
ráseos: y los tuvoecoa^n y beben *? 

34 A los cuales él dijo : ¿ Por ventura podéis ha^p, 
quales hijos del esposo ' ayun», mienteas coa ellos 
está el esposo? 

35 Mas vendrán dias, en que el esposo les seni 
quitado , y entonces ayunarán en aauellos dias. 

36 Y les decía una semtyanza : No pone nadie re* 
miando de paño nuevo en vestido vie)o : porque de 
otra manera el nueve rompe el viejo , y además no cae 
bien remiendo nuevo con el viejo. 

37 Y ninguno > echa vino nuevo en odres viejos: 
porque de otra manera el vino nuevo romperá los 
odres , el vino se derramará , v se perderán los odres. 

38 Mas el vino nuevo se deoe echar ea odres aue« 
vos , y lo uno y lo otro se conserva» 

39 Y ninguno que bebe de lo añejo, qjoiere Juago 
lo nuevo, porque dice : Mejor es ^ lo añejo. 



CapUnU VI. 

nefleode á los discfpnlos que cogian espigas att dia de sábado, y en otro sábado cara i nn manco. Blercton de los doce Apóstoles. Easefia 
al paeblo las bienaventuranzas, y otros consejos/ preceptos evangélicos. De la paja^n el ojo del prOjine: y del bnofté mal árbol, que m 
conoce por los frutos. Que el buen cristiano se deja ver en el tiempo de la tentación, y también el hipócrita. 

1 Factum' est autem in sabbato secundo pri- i 1 Y aconteció un sábado segundo primero', que 
mo , cúm transiret per sata , vellelMint diseipuli I como pasase por los sembrados, sus discípulos corta- 



* Bsle Am el oomwi dd ¡nublo , que oo estiba preocupado 
coitraJesuonsto; antéale minM^ como uno de aquellos 
graodes profetas que habían aparecido antiguamente entre 
stts padres. Puea los pbariseos no hicieron otra cosa que 
obstinarse mas y enfurecerse contra Jesús. El poder que ma- 
nifestó Jesús de perdonar pecados, llenó a! pueblo de mayor 
pasmo. 

* Renunctó enterñaente su empleo , que era iaeomoalible 
coa las ob l igacion es-da su- nuevo estado; pero no todos sus 
bienes, porqne pocos dias después de su vocación celebró 
un banquete suntuoso al que convidó al Señor, y lo mismo 
podemos decir de Zacheo Cap. xix , 8. Es muy verisimil 
que los discípulos del Salvador, que poseían algunos bienes, 
np sflL despojaron de ellos enteramente hasta que después 
de SQ Ascensión i los cielos y venida del Espíritu Santo lo 
renunciaron toda voluntariamente , porque entonces apren- 
dieron distintamente Ja naturaleza y condición del reino de 
Jesucristo, que llamándolos á predicar el Evangelio á toda 
la tierra, Matth. xiv, i5, no les permitía poseer nada en pro- 
piedad , siao que ios obligaba a abandonarse sin, la menor 
escepcioo al cuidado de la divina providencia. 

* uS. B fizol gran yantar en su casa, 

* Los Escribas de ellos; esto es, de los Judíos ; 6 bien 
los escribas de aquel lugar , como entienden otros con mas 
probabilidad. 



■ Bn S. Mathbo ix, 8» se dice que fueron los diacfpuJos 
de Juan, los que hicieron esta pregunta. T S. Maüoosiu i8, 
que fueron los discípulos de Juan, y los phariseos. Es verisí- 
mil que los deS. Juan se juntaron á los phariseosque habla- 
ban con Jesucristo, y que todos unidos se la bieiesea. 

• Los hijos del esposo; esto es, los maaoabos qneaeom» 
pauaban al esposo en la fiesta nupcial según la costumbre 
d« ios Hebreos. Véase S. Matheo u » 15* 

7 Quiso el Señor significar con esto que asi como el que 
está acostumbrado á beber vino añejo no pasa de repente á 
beberie nuevo: del mismo modo los que siempre han guar- 
dado nn generó de vida común y ordiaaría , no pasan rom- 
pen tinamente á hacer una vida austera y penitenta, sino 
poco á poco y como por gradas. Ni tus discípulos podían pa- 
sar de repente á gustar las aspereaas do la crus, qoe eran 
propias de la nueva ley. 

* SttbMum secundo pHmum se llamaba según S. Joan 
Chrvsóstomo , aquel sábado en que oearría alguna de las 
fiestas principales cfino da Pentecostés , de la Neomeaiav etc. 
Otros creen que era el primer dia de la segunda semana de 
las' siete, que se empezaba» i eootar desde el dia 10 del 
mes de nisán hasta la fiesta- de Pentosostés. El padre de fa- 
milias cuidaba de promulgar tadoalosdiaaen cada easa^qoé 
día era el qae se contaba desde dicho i6. Si era la primera 
ó la segvnaa semana de las sieta; y qoá dia de esta ó de la 



a Hattb. iz , 9. Harc. n , ÍL-h Matth. n, yS.-fi Matth. ii , 11. Matth. b> 23. 



r 



U4 SAN LUCAS. 

ejus spicas , et manducabant confrícantes manibús. 



2 Quídam autem phariscBorum dícebant illis:¿Quid 
facitis quod non licet in sabbatis? 

3 Et respondens Jesús ad eos, díxit: ¿Nec hoc le- 
^istis quod fecit David, cüm esurisset ipse, et qui cum 
illoerant? 

4 ¿Quomodo * intravit in domum Dei , et panes 
propositionis sumpsit , et manducavit , et dedit bis, 
qui cum ipso erant : quos non licet manducare ^ nisi 
tantum sacerdotibus? 

5 Et dicebat illis : Quia Dominus est Filius borní- 
ni8, etiamsabbati. 

6 Factum est autem et in alio sabbato , ut intraret 
in Synagogam / et doceret ''. Et erat ibi homo, et ma- 
ñus eius dextra erat árida. 

7 Observabant autem scribs , et pharissi , si in 
sabbato curaret : ut invenirent unde accusarenteum. 

8 Ipse vero sciebat cogitationes eorum, et ait ho- 
mini , qui habebat manum aridam : Surge , et sta in 
médium. Et surgens stettt. 

9 Ait autem ad ilios Jesús ; ¿ Interrogo vos , si licet 
sabbatis benefacere, an malé : animam salvam faceré, 
an perderé? 

ÍO Et circunspectis ómnibus, dixithomini : Exten- 
de manum tuam. Et extendit, et restituta est manus 
ejus. 

i i Ipsi autem repleti sunt insipientia , et colloque- 
bantur ad invioem, quidnam facerent Jesu. 

12 Factum est autem in illis diebus , exit in mon- 
tem orare, et erat pernoctans in oratioce Dei. 

i3 Et <* cüm dies íactus esset , vocavit discípulos 
suos : et elegit duodecim ex ipsis (quos et Apostólos 
nominavit). 

i 4 Simonem, quem cognominavitPetruro, et An- 
dreamfratrem ejus, Jacobum, et Joannem, Philip- 
pum , et BartholomaBum. 

15 Matthsum , et Thoroam , Jacobum Alphaei , et 
Simonem , qui vocatur Zdotes , 

1 6 Et Judam Jacobi , et Judam Iscariotem , qui fuit 
proditor. 

17 Et descendens cum illis, stetit in loco campes^ 
tri, et turba discipulorum ejus, et multitudo copiosa 

lebis ab omni Juasa , et Jeruádem, et raaritimá, et 
ñ , et Sidonis , , 

18 Qui yenerant ut audirent eum , et sanarcntur á 
languoribus suis. Et qui vexabantur k spiritibus im- 
mundis , curabantur. 

19 Et omnis turba quaBrebat eum tangere: quia 
virtus de illo exibat , et sanabat omnes. 

20 Et * ipse elevatis oculis in discípulos suos, dice- 
bat ! Beati pauperes : quia vestrum est regnum Dei. 

21 Beati ^ qui nunc esuritis : (¡uia saturabíminí. 
Beati , qui nunc fletis: quia ridebitis. 

22 Beati eritis cum vos oderint homines , et cüm 



í! 



han espigas « : y estregándolas entre las manos > , laá 
comían. 

2 Y algunos de los pbaríseos les decían : ¿Por qué 
hacéis lo qfue no es lícito en los sábados? 

3 Y Jesús, tomando la palabra, leí» respondió: ¿Ni 
aun esto habéis leído, que hizo David, cuando tuvo 
hambre él , y los quecon él estaban ? • 

4 ¿Como entró en la casa de Dios , y tomó los pa- 
nes de la proposición, y comió, y dio á los que con él 
estaban : aunque no podían comer de ellos ', sino solos 
los sacerdotes? 

5 Y les decía: Ei Hijo del hombre es Señor también 
del sábado *. 

6 Y aconteció , que otro sábado * entró también en 
la Synagoga , y ensenaba. Y había allí un hombro, que 
tenia seca la mano derecha. 

7 Y los escribas, y k» pbaríseos le estaban acechan- 
do >, por ver , si curaría en sábado : para liallar de 
qué acusarlo. 

8 Mas él sabia los pensamientos de ellos, y dijo al 
hombre, que tenia la mano seca : Levántate, y ponte 
en medio. Y él levantándose se puso en pié. 

9 Y Jesús les dijo : Os pregunto , ¿ es Udto en sá- 
bados hacer bien , ó hacer mal : salvar la vida, ó qui- 
taria? ^ 

10 Y mirándolos á todos akededor , dijo al hombre: 
Tiende tu mano. El la tendió ', y fue sana la mano *. 

1 1 Y ellos se llenaron de furor, y hablaban los unos 
con los otros , qué harían de Jesús. 

1 2 Y aconteció en aquellos días . que salió al monte 
á hacer oración , y pasó todala noche orando á Dios K 

13 Y cuando fue de día, llamó á sus discípulos : y 
escogió doce de ellos (que nombró Apóstoles. ) 

14 A Simón , á quien dio el sobrenombre de Pe- 
dro, y Andrés su hermano , á Santiago, y á Juan, á 
Phclipe, y Bartholomé, 

15 A Matbeo, Y á Thomás, á Santiago de Alpbéo, 
y á Simen , llamadío ei Zelador , 

16 A Judas hermano de Santiago *^, y á Judas Isca* 
riotcs, que fue el traidor. 

17 V descendiendo con ellos, se paró en un llano", 
y la compañía de sus discípulos, v de un grande gen- 
tío de t<xia la Judca, y de Jerusaiém, y de la marma, 
y de Tyro y de Sidón , 

18 Que hablan venido á oírle, y á que los sanase 
desús enfermedades. Y los que eran atormentados de 
espíritus inmundos, eran sanos. 

19 Y toda la gente procuraba tocarle : porque salía 
de él virtud ** , y los sanaba á todos. 

20 Y él, alzando los ojos hacía sus discípulos, 
decía : Bienaventurados k» pobres : porque vuestro 
es el reino de Dios. 

21 Bienaventurados los que aliora tenéis hambre: 
porque hartos seréis. Bienaventurados ios que ahora 
lloráis : porque reiréis. 

22 Bienaventurados seréis, cuando os aborrecieren 



otra Moiana. El Nazurzeno confesó sinceranente á Sao 
Gerónimo, qaelt coosuitó esta dificultad que iffnoraba qué 
fiesta qatso significar S. Lucas con este modo de hablar. 

* MS. Troi^UttUún de loi espigas. 
« Véase áS.MATHEOXü,!. 

s MS. Maguer no conuiene comer delios. 

A Esto es, tiene potestad de dispenur la observancia del 
sábado , como igualmente las otras ceremonias. 

BQoe se llamaba sábado y segundo ^ ugundo, por la 
misma razón que dejamos dicho arriba. 

* MS. Temen mientes^ si sanaría ommes en e¡ sábado. 
^ El Griego : o Si tvotVt* Swo y g ¿¡asilo hiio. 

* El Griego: vfint ¿c 4 Sl^ , sana como la otra, 

* Jesucristo enseñó con este ejemplo á su Iglesia que de- 
bía preceder una oración perseverante y fervorosísima que 



« I Reg. XXI. 6.~b LeYit. xxiv, 9. Exod- xxix, 3S.^<: Mattli. zn, 10. Marc. m, 1.- 
-r Matth. Y,6. 



esto quiere decir oración de Dios , á la elección de los que 
debiao ocupar los primeros puestos da su reino sobre la tier- 
ra. Sube á un monte , como apartándose de la tierra y aeer* 
cándese al cielo , y dando á entender con esto que fian de 
eesar todas las miras temporales, y todos los sentimientos 
de la carne y de la sangre , cuando se trata de dar ministros 
á la Iglesia para la conducta espiritual de los pueblos. 

<o En S. Matheo x, 3 y en S. Marcos ui, i8, se llama 
Thadeo, que fue hermano de Santiago, y ambos hijos de 
Alpheo, y parientes de Jesús. 

" Este campo ó llanura estaba sobre el mismo monte, co- 
mo coosU de S. Matheo, y allí dijo aquel admirable ser- 
món de las Bienaventúranos delante de un concurso tan 
numeroso; y aqui lo compendia S. Lucas. 

*« Divina. 

Malth. x, i. Marc. m, «.-• Halth. t, t. 



CiMTOftO/Tlw 



448 



««paimveriBl.vost, el «npnohrairarífiti, et ^ecerinMio- 
cnen vestruip iami|iiam üMÉom profAer Fiüun bomi*- 

23 Gaudete ia illadie» et exultata : 6cee eBímmer* 
C(9S ve9l8« multa est ír: ec^ : secundto hffic ením 
íaDíetoit pcophetis paires eorum. 

24 ¡Verumtamen " vae vobis divitibus, quia babetia 
coiiao|aliQ0em ?dstrainl 

25 ¿Vm^YobiavquÁsatuiatieaiis-^guiaestudelisf [Ya 
vobis, qui ridetis nunc ; quia lugebitis et flebitis] i 

26 ]Y2Qeuiabe^edixeiiatyobi8boimD6fl;^ 
h«c anim faoiefbant pBe^dorpirophelia paU^foraml 



laa hombres, y on apMaiieiid6sl.A,iy «id&ajflren, 

L desecharen vuestro nombre , como malo por A Hijo 
1 hombre. 

23 Gózaos en acruel dia, y re^ijaos: porque vue^ 
tro gakrdon ^lanoe es en el cielo : poroue de esta 
manera trataban á los profetas los padres oe ellos. 

24 ¡Mas ay de vosotros los ricos, porque tenéis 
vuestro^ cousuÍno * ! 

25 {i Av de vosotros ,, los. fiie estíos hartos > ; porque 
tendréis hambre I' ¡ Ay de vosotros los qué ahora reís; 
piirque gemiréis y llorarittsí 1 

2di ¡Ay de vosotros, cuando lOsbeadijereB los bom* 
bres *; porque asi háciant^^á les falsos* profetaa loft par 
düsdeellMiI 




U VISITAGIOll DB 1«U«81«A I SE^ÍOtlA A SAfiTA ISABEL. 



27 Sed vobis dico , qui auditis « : Diligite inimicos 
vestros > benefacite his « qui oderunt vos. 

28 Benedicite maleaicentibus vobis, et orate pro 
calumniantibuá 1 vos. 

29 Et d quite percutitin maiillam, probé et alt»^ 
ram «. Et an eo . qui áufer tibi vestimentum , etíam 
ttmicam noli proídoeTe. 



27 Mas digoos á vosotros gue lo oís : Amad á vues- 
tros enemigos u haced bien a los que os quieren mai. 

2B Bendecid á los que os maldicen , y orad por los 
que os calumnian. 

29 Y al que te Inríere en una mejifla , preséntale 
también la otral Y al que te quitare la capa , no le im- 
pidas también llevar la tánica •. 



^ Os echarán de sas syDagOf as y compaaía ; pero no po- 
átih haeerlo dé la Iglesia de Dios. 

t£ti este mundo. Esto fue lo qne respondió Abraham al 
rico avariento, que le pedia que le enviase á Lázaro para 
one le templase y refrigerase la rabiosa sed aue padecia: 
iiV'0, recibiste bienes en tu vida. De aquí pueaen aprender 
los ricos , cuánto les conviene no poner su corazón en las ri- 
quezas: Las riquezas ti alntndaren, no pongáis el cora' 
zon. Psatmú lxí , ii. De lo contrario se hallarán á la hora 
de la muerte sin méritos y sin riquezas : Durmieron su sueño 
y nada hallaron en sus manos todos los varones de las 
riquenas, Psalmo lxxv, 6. 



> Que vivfs entregados i los placeres y deleites de la 
carne. 

'^Coatado lot amadores del nuada aplaudieren-viiestros 
discursos ; porque esto será una ss&al de que ie» hablait no ' 
segas verdad ^ sino eoaformeá smpasiOBeB y paladar. 

B De estos Judíos que vivea hoy. Sus padres aplaudían i 
los profetas que les vendían mil falsedades y meBiitas^como 
otros tajatos oráculos. Jesemias v. 30, 3i. 

* Si has soflrido una peguefia íignria » vive prevenido para 
sufrir otra mayor. 



• Bcclú XXXI, 8. Amos, VI, l.-b isal. lxv, 13.-^ HalUi. v, 44.-4 k^th. t, 39.-^ i CorlntU, ?i, ' 



1^ 



í 



ié6 



4M7I LUCAS. 



30 Oirnit aQtempéteMt te v trihue : et qtd avfnrt 
gus tua sunt, ne reinetas. 

31 iLt* prout vullis ut faciant vobis homines, et 
TOS facite iltis similiter. 

32 Et b si diligitis eos qui vos diligunt , ¿qu» Tobis 
est gratia? nam et peccatores diligentes se diligUDt. 

33 Et si benefecerítis bis, qui vobis benefadunt, 
¿qu» vobis est gratia? siquidem et peccatores boc fa- 
ciunt. 

34 Et c si mutuum dederiüs bis , á quibus spera- 
tis récipere, ¿qu» gratia est vobis? nam et peccatores 
peccatoríbus foenerantur , ut recipiant asqualia. 

35 Verumtamen diiigite inimicos vestros : benefe- 
cite, et mutuum date, nibil inde sperantes : et erít 
merces vestra multa , et erítis filii Altissimi , quia ipse 
benignus est super ingratos et malos. 

36 Estoteer^o misericordes, sicut et Pater vester 
misericors est. 

37 Nolite '^ judicare , et non judicabimini : nolite 
condemnare» et non condemnabimini. Dimittite, et 
dimittemini. 

38 Date , et dabitur vobis : mensuram bonam, et 
confertam , et coagitatam , et supereffluentero dabunt 
in sinum vestrum ^. Eádem ^uippe mensmi , qua 
mensi fueritis, remetietur vobis. 

39 Dicebat autem iliis et similitudinem: ¿Numquid 
potest caectts cscum ducere? ¿nonneambo in foveam 
cadunt? 

40 Non ' est discipulus super magistnim : perfeo- 
tus autem omnis erít , si sit sicut ma^ster eius. 

41 ¿Quid s autem vides festucam in ocuío fratrís 
tui, trabem autem, quae in oculo tuo est , non consi- 
deras? 

42 ¿Aut quomodó potest dicere fratri tuo : Frater, 
sine ejiciam festucam de oculo tuo : ipse in oculo tuo 
trabem ñon videns? Hypocrita , ejice primúm trabem 
de oculo tuo , et tune perspicies ut educas festucam 
de oculo fratrís tui. 

43 Non ^est enim arborbona, quaB fiícit fructus 
malos : ñeque arbor mala , faciens fructum bonum. 

44 Unaquaeque enim arbor de íructu suo cognos- 
citur. Ñeque enim de spinis colligunt ficus : ñeque de 
rubo vindemiant uvam. 

45 Ek)nus homo de bono thesauro cordis sui profert 
bonum : et malus homo de molo thesauro profert ma- 
lum. Ex abuodantia enim cordis os loquitur. 

46 ¿Quid autem vocatis me ' Domine, Domine: et 
non facitis guse dico? 

47 Omnis, qui venít ad me^ et audit sermones 
meos, et facit eos, ostendam vobis cui similis sit: 

48 Similis est homini aedifícanti domum, qui fodit 
in altum, et posuit fundamentum super petram: inun- 



30 Dtátedoslosqiietépidiertorjrüqae tomarte 
k) que es tuyo , no se lo vuelvas á pedfir K 

31 Y lo qae queréis que hagan á vosotros los hom- 
bres, eso mismo haced vosotros á ellos *. 

32 Y si amáis á los que os aman , ¿qué mérito ten* 
dceis ' ? [jorque los pecadores también aman á los que 
los aman á ellos. 

33 Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿ qué 
mérito tendréis? porque los pecadores también hacen 
esto. 

34 Y si prestareis á aouellos , de quien esperáis re- 
cibir * , ¿ qué mérito tendréis? porque también los pe- 
cadores prestan unos 4 otros, pan recibir otro tanto. 

35 Amad pues á vuestros enemigos : haced bien , y 
dad prestado , sin esperar [lor eso nada ' : y vuestro 
galardón será grande , y seréis hijos del Altísimo , por- 
que él es bueno aun para los ingratos y malos. 

36 Sed pues misericordiosos , como también vues- 
tro Padre es misericordioso. 

37 No juzguéis, y no seréis jiusgados : no conde- 
neis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis per- 



38 Dad , y se os dará : buena medida , y apretada, 
y remecida, y colmada darán en vuestro seno *. Por- 
que con la misma medida con que midiereis, seos 
volverá á medir. 

39 Y les decía también una semejanza: ¿Acaso po- 
drá un ciego guiar á otro ciego? ¿no caerán ambos en 
el hoyo? 

40 No es el disdpulo sobre el maestro : mas será 
perfecto todo aquel que fuere como su maestro ^. 

41 ¿Y por qué miras la mota en el ojo de tu herma- 
no , y no reparas en la viga , que tienes en tu ojo '? 

42 ¿O cómo puedes decir á tu hermano: Déjame, 
hermano , sacarte la mota de tu ojo : no viendo tú la 
viga, que hay en tu ojo?. Hipócrita, saca primero la 
viga de tu ojo , y después veras , para sacar la mota 
del ojo de tu hermano : 

43 Porque no es buen árbol . el que cria frutos ma- 
los : ni mal árbol , el que lleva nuenos frutos. 

44 Pues cada jrbol es conWdo por su fruto. Por- 
que ni cogen higos de espinos, ni vendimian uvas de 
zarzas. 

45 El hombre bueno del buen tesoro de su corazón 
saca bieu * : y el hombre malo del mal tesoro saca mal. 
Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 

46 ¿Por qué pues me llamáis Señor, Señor: y no 
hacéis lo que digo *^? 

47 Todo el que viene á mí , y oye mis palabras, y 
las cumple , os mostraré á quién es semejante : 

48 Semejante es á un nombre , que edifica una 
easa, el cual cavó, y ahondó, y cimentó sobre la 



< Si aquel se baila en necesidad y tú en abundancia ; ó sí 
no puedes pedir lo que es tuyo , sin faltar á la caridad. Ad- 
vierte al mismo tiempo que el bombre no ha de vivir en in- 
quietud y tormento por los bienes que le hubieren sido qui- 
tados, sino que debe sufrirlo con paciencia: ni esto debe 
turbarle, ni impedirle que continué sirviendo á Dios. 

s ¡Cuantoe casos de conciencia se resolverían facUisima- 
mente , si los hombres quisieran aplicar con buena fe esta 
regla de eterna verdad ! 

' MS. ¿ Queffrado uos m? 

* Otro servicio igual á la cantidad que le prestáis. Porque 
Jesucristo quiere que la caridad se estienda hasta prestar 
cuando se puede, aun á aquellos mismos que no se bailaren 
en estado de poderlo restituir. 

5 Algunos filósofos con pretesto de intereses de Estado faan 
osado aecldrarse del partido de las pasiones de los hombres, 
trastornando el Evangelio, en el que se funda la autoridad 
de la Iglesia, de los cánones y de las constituciones apostólicas 
para condenar la usura. La doctrina de la iglesia se hermana 



a Tob. IV, 16. Malüi. vii, li.— b Matlh. v, -tó.—c Matth. v, 42. Dent. ;xv, 8.-4 Maith. vii, !.-• Matt/vii, 1 Mare. r 
—f Matth. X , W. Joan. xm. 16.—» Malth. vii, 5.— h Matth. vu. 38. ct tií , 53.—» Mafth. vif. 21. Homaiior. ii , tS., Jaeob. t , ». 



muy bien con ios intereses del Estado y con el mayor bien 
de Ja sociedad civil. 

• Esta comparación muestra la grande liberalidad y pro- 
fusión , con que reeompeosará Dios nuestras buenas obras. 
Los pueblos orientales usaban vestidos anchos, de manera 
que podían recibir y llevar cómodamente sobre su seno lo 
que les daban. 

' El sentido de este verso se ba de nnir con el precedente 
de este modo. Si tú, que eres ciego ¿ ignorante, te pones i 
hacer de guia y de maestro á tu hermano, que es igualmente 
ciego é ignorante ¿cómo podrás amaestrarle y dirigirle? Por- 
que todo lo mas que puede esperarse de un discípulo , es, 
que llegue á ser como so maestro. 

" San Matreo vii, 13. Eres lince para ver los defectos de 
tu hermano y topo para conocer los tuyos. 

^ Demuestra que el nombre y el titulo nada sirven , cuando 
por las obras ne se prueba que es Dios de quien tiene la 
misión. 

'<^ San Mathko vii, 21. Habla no solamente de los falsos 

Malth. vil, 1.— « Matt/vii, 1 Mare. tv, 24. 



CAPITULO Vil. 



447 



datiODe autw íactá , iUisum est flumeii doiiHii illi, et 
non potuit eaffi moveré : fúndala eniín eral super pe- 
tifm. 

49 Qui autem audit, et non facit, similis est lio- 
roiai aedificanii domum suam su[)cr terraní sine fun- 
damento, in quam ilüsus est lluviu^, e|,conüiivioce- 
cidit : et facta est ruina domús iltias magna. 



piedra : y cuando vuio una avenida de aguas ^ , dio 
impetuosamente la inundación sobre aquella casa, 
y no pudo moverla : porque estaba fundada sobre 
piedra. 

49 Mas el que oye , y no liace , semejante es á un 
hombre, que fabrica su casa sobre tierra sin cimiento, 

Íf contra la cual dló impetuosamente la corriente , y 
uego csi^'ú : y fue grande la ruina de aquella casa. 



€apitnlo YII. 

Alaba el Señor la fe del Centurión y cura á su criado. Hesurita al hijo de la viuda de Nairo. Responde á los discípulos del Rantlsta, que se ios 
envió para preguntarle si era 6! el Mesías. Lucko que estos ikirtieron , liaíe un alto elo)áo (fe las virtudes del Bautista. Los Judíos re* 
prucbon el modo de vivir de Cristo y del Bautista: y el SeOor ios compara á los mucbaclios. Perdona á una mujer pecadora , y responde 
a Simón, que murmuraba, propuuiéndole una parábola. 



1 Cüm * autem implesset eninia verba sua in aures 
plebis , intravit Capharnauro. 

2 Cenlurionis autem cujusdam servus malé habens 
erat moriturus: qui illi eratpretiosus. 

3 Et cúm audisset de Jesu , niisit ad cum séniores 
Judaeorum , rogans eum ut veniret, ct salvaret servum 
ejus. 

4 At illi cúm venissent adJesum, rogabant eum 
soUicité dicentes ei: Qaia dignus est ut lioc illi pres- 
tes. 

5 Diligít enim gentem nostram : et synagogam ip- 
se aediíicavit nobis. • 

6 Jesús autem ibat cum illis. Et cúm jam non ion- 
gé esset k domo , misit ad eum ccnturio amicos , di- 
cens ^ : Domine noli vexari : non enim sura dignus 
ut sub tectum raeum intres. 

7 Propter quod et meipsum non sum dignum arbi- 
tratus , ut vcnirem ad te : sed dic verbo , et sanabitur 
puermeus. 

8 Nain etegohomo sum sub poloslate constitutus, 
habens sub me milites : et dico huic vade , et vadit; 
et alli veni , et venit; et servo meo , fac hoc , et facit. 

.9 Quo audito Jesús miratus est : et convcrsus se- 
quentibus se turbis^ dixit : Amen dico vobis , ncc in 
Israel tantam fidem mveni. 

10 Et rcvei'si , qui missi fuerant, domum, invene- 
runt servum , qui languerat, sanum. 

1 1 Et factum est : deinceps ibat m civitatem , qus 
vocatur Nalm : et ibantcum eodiscipuli ejus, et tur- 
ba copiosa. 

12 Cúm autem appropinquaret port» civitalis, ec- 
ce deíunctus efferebatur íilius unicus matris sus , et 
haec vidua erat : et turba civitatis multa cum illa. 

13 Quam cúm vidisset Dominus , misericordia mo- 
tus super eam , dixit illi : Noli flere. 

14 Et accessit , et tetigit loculum. (Hi autem, qui 
portabant steterunt.) Et ait : Adolescens, tibí dico,' 
surge. 

15 Et resedit qui erat mortuus , et ccepH loquí. Et 
dedit illum matri suae. 



1 Y cuando acabó de decir todas sus palabras al 
pueblo , que las oia, se entró en Capbamaum. 

2 Y bubia allí muy enfermo y casi á la muerte un 
criado de un centurión : que era muy estimado de él. 

3 Y cuando oyó bablar de Jesús, envió á unos 
ancianos de los Judíos, rogándole que viniese á sanar 
á su criado. 

4 Y ellos, luego que Jlegaron á Jesús , le hacían 
grandes instancias , diciéndule : Merece que le otor- 
gues esto. 

5 Porque ama á nuestra nación : y él nos ha heclio 
ima synagiiga. 

6 Y Jesús iba con ellos. Y cuando estaba cerca de 
la casa , envió á él el centurión sus amigos , diciéndo- 
le : Señor , no te tomes este trabajo * : que no soy 
digno de que entres dentro de mi casa. 

7 Por lo cual ni aun me he creído yo digno de salir 
á buscarte : pero mándalo con una palabra, y será 
sano mi criado. 

8 Porque también yo soy un oOcíal subalterno, que 
tengo soldados á mis órdenes : y digo á este : Ve, y 
va ; y al otro : Ven, y viene; y á mí siervo : Haz esto, 
y lo nace. 

9 Cuando lo oyó Jesús quedó maravillado : y vuelto 
hacia el pueblo , que le iba siguiendo , dijo : En ver- 
dad os digo , que ni en Israel he hallado una fe tan 
grande.' 

10 Y cuando volvieron á casa los que habian sido 
enviados , hallaron sano al criado , que habia estado 
enfermo. 

11 Y aconteció después ', que iba á una ciudad» 
llamada Naíin * : y sus discípulos iban con él , y una 
grande muchedumbre de pueblo. 

12 Y cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, 
he aquí que sacaban fuera un difunto ' , hijo único de 
su madre , la cual era viuda : y vonia con ella mucha 
gente de la ciudad. 

13 Luego que la vio el Señor, movido do miseri- 
cordia por ella , le dijo : No lloros. 

14 Y se acercó, y tocó el féretro*. (Y los que lo 
llevaban , se pararon.) Y dijo : Mancebo , á ti dlge^ 
levántale '. 

15 Y se sentó el eme habia estado muerto, y co- 
menzó á hablar. Y le aió á su madre. 



profetas, siao también de los pastores mercenarios y de los 
bipócritas. 

*■ MS. E guando uino el aguaducho. 

* MS. Stnnor , non fe trataies. 

' En la Va^^ala se dice deinceps, que se esplica en el 
Griego: «V T^ 4^6, el dia siguiente, al en que el Señor ba- 
bia curado al siervo de uu centurión ó» capitán romano. 
Supra. 

^ Era una pequeña ciudad de la Galilea, á la falda del 
monte Hermon y distante solo dos millas del monte Tbabór. 

s Los Judíos del mismo modo que los Romanos , no enter- 
raban sos muertos en el recinto de sus ciudades , por temor 
de no inücionar el aire con el mal olor de los cadáveres. 
Math£o viii , 28. Los cristianos practícaroa lo mismo en los 

.f Marc. viu, 9.^k Manb. vn, 8. 



principios, y para esto tenían destinados cementerios fuera 
de poblado. ECn estos cementerios enterraban sus mártires, 

Ír á estos venían á orar y i celebrar el día de su muerte, que 
íamaban eí de su nacimiento. En lo sucesivo se erigieron 
oratorios sobre sus sepulcros; y últimamente sucediendo el 
aboso á la devoción , se fueron erigiendo i^rlesías por todas 
partes que n destinaban para el culto divino, y para en- 
terrar los muertos ; por manera que las pobiaciones llegaron 
á ser albergue no menos de los vivos que de los muertos. 

^ Los Judíos lijcraban con vendas el coerpo de un muerto, 
y envolviéndolo en una sábana, le recostaban sobre un pe- 
queño Jecho ó cama , y de e^ta manera le llevaban i enterrar: 
7 Yo que ten$rp el imperio sobre los muertos y sobre loa* 
vivos , y á qüion toda la naturaleza obedece perfectamente^ 
Hbi dico ^á ti telo mando» 




i 48 SAlf LUGAS. 

46 Accepit auUm orones timor, et magnificabant 
Deum, dicentes >: Quin propheta magnus surrexit ia 
nobis : et quia Deus visitavit plcbéro suam. 

17 Ei exiit hic sermo in universam Judieam de eo, 
et in omnem círca región em. 

i8 Et nuntiaVenmt Joanni discipuli ejus de ómni- 
bus bis. 

19 Et^ conTOcavit dúos de discipuUs suis Joannes, 
et misit ad Jesum , dicens : ¿Tu es qui venlurus es, 
an alium expectamus? 

20 Cúm aulem venissent ad eum viri , dixerunt : 
^ Joannes Baptista misit nos ad te dicens : ¿ Tu es qui 

venturus es , an alium expectamus ? 

21 ( In ipsa autem hora multos curávit k languorí- 
busy et plagis, et spiritibus mális, et csbcís muitis 
donavit visum.) 

22 Et respondons, dixit lilis : Euntes renuntiate 
Joanni quas audistis , et vidistis '^ : Quia caíci vident, 
claudi ambulant , leprosi mundantur , surdi audiunt, 
mortui resurgunt , pauperes evangelizantur ; 

23 Et beatusest quicumque non fuerit scandaliza- 
tus in me. 

24 Et eum discessissent nunlii Joannis , coepit de 
Joanne diccre ad turbas : ¿Quid existís in desertum 
videre? ¿arundinem vento agitalam? 

25 ¿Sed quid existis videre? ¿hominem mollibus 
vestimentis indutum? Ecce qui in veste pretiosa sunt 
et delicüs, in doinibus regum sunt. 

26 ¿Sed quid existis videre? ¿prophetam? Utique 
dico vobis , et plusquam prophclam : 

27 Hic «* est, de quo scriptum est : Ecce mitto an- 
gelum meum ante faciem tuam, qui praeparabit viam 
tuam'antete. 

28 Dico enim vobis : Major inler natos mulierum 
proplieta Joanne Baptista nemo est. Qui autemminor 
est m regno Dei , major est illo. 

29 Et omnis populus audicns et publican!, justifi- 
caverunt Deum , baptizati bapiismo ioannis. 

30 Pharisaei autem , et legisperiti consilium Dei 
spreverunt in semetipsos , non baptizati ab eo. 

31 Ait autem Dominus * : ¿Cui ergo símiles dicam 
homines generationis hujus? ¿ et cui símiles sunt? 

32 Símiles sunt pueris sedcntibus in foro , et lo- 
quentibus ad invicem , et dicenlibus : Cantavimus 
Tobis tibiis, etnon saltastís : lamcntavimus , et non 
plorastis. 

. 33 Venitfenim Joannes Baptista, nejpjemanducans 
panem , ñeque bíbens vinum , et dicilis : Daemonium 
oabet. 



16 Y tvWeron todos grande iroedo , y glorifieiben 
á Dios, diciendo : Un ^iim profeta se ha levando entre- 

nosotros : y Dios ha visitado á su pueblo *, 

* 17 Y la fama de este milagro corrió por toda la 

Judea , y por toda la comarca. 

18 Y contaron á Juan sus discípulos todas estas 
cosas. 

19 Y Juan llamó dos de sus discípulos , y los entió- 
á Jesús , diciendo : ¿Eres tú el que ba de venir */ ó 
esperamos á oU-o? 

20 Y como viniesen estos hombres á él, le dijeron: 
Juan el Bautista nos ha enviado á ti , y dice : ¿ Eres tú 
el que ba de venir, ó esperamos á dtro? 

'21 (Y Jesús en aquella misma hora sanó á muchos 
de enfermedades, y de lla^s ', y de espíritus malig- 
nos , y dio vista á muchos ciecos.") 

22 Y después les respondió, diciendo : Id, y decid 
á Juan , lo que habéis oído , y visto : Que los cieoos 
ven, los cojns andan, los leprosos son limpiados , los 
sordos oyen , los muertos resucitan , á los pobres es 
anunciado el Evangelio. 

23 Y bienaventurado es el que no fuere escandali- 
zado en mí *. 

24 Y cuando se hubieron ido los mensajeros de Juan, 
comenzó á decir á las gentes de Juan : ¿ Qué salisteis 
á ver en el desierto? ¿una caña movida del viento *? 

25 ¿fitas qué" salisteis á ver? ¿un hombre vestido 
de ropas delicadas? Ciertamente los oue visten ropas 
preciosas, y viven en delicias*, en las casas de los 
reyes están. 

26 ¿ Mas qué salisteis á ver? ¿ un Profeta? En ver- 
dad os digo , y mas que profeta : 

27 Este es', del que está escrito : He aquí envío mi 
ángel delante de tu faz , que aparejará tu camino de— 
lante de tí. 

28 Porque yo os digo, que entre los nacidos de mu- 
jeres no hay mayor profeta, que Juan el Bautista. Mas 
el que es menor én el reino de Dios, es mayor que él '. 

29 Y todo el pueblo, y los publicanos^ que le oye- 
ron , dieron gloria á Dios • , los que habían sido bap- 
tizados con el bautismo de Juan. 

30 Mas los piládseos , y los doctores de la ley des- 
preciaron el consejo de Dios en daño de sí mismos, los 
que no habían sido bautizados por él. 

31 Y dijo el Señor: ¿Pues á quién diré, que se 
semejan los hombres de esta generación , y á qíiién se 
parecen? 

32 Semejantes son á los muchachos, gue están 
sentados en la plaza hablando entre sí, v diciendo : Os 
hemos cantado con flautas * , y no bailasteis , os he- 
mos endechado , y no llorasteis. 

33 Porque vino Juan ei Bautista, que ni comía 
pan , ni bebía vino , y decís : Demonio tiene. 



< Lo miraban solamente como un fnn profeta , que Dios 
btbia enviado á su pueblo para visitarlo; esto es, para con- 
solarlo y ponerlo en libertad , sacándalo cooio ellos entendían, 
M poder y yo^ de los Romanos ; pero no como ai Mesías; 
poniae no podían conciliar Ja idea que habían concebido de 
tt grandeza del Mesías, con ei abatimiento y humildad este- 
rior del Hijo de Dios, tan poco conforme al orgullo y soberbia 
de estos hombres : y porqoe el Señor no se habia aun decía* 
rtdo abiertamente por el Mesías , queriendo que poco á poco 
lo fuesen reconociendo por sus obras y prodigios asombrosos, 
que escedian la virtud y facultad de los hombres. 

s El Griego : ó t>;^óu<n>c , el que viene ; y lo mismo en el 
T. 20, el que ha de venir á salvar el mundo, ei Mesias. 

> }M.Ede maiamientoe. 

^Qoe perseverare constantemente, sin que le aparte de 
ai ninerun trabajo ni adversidad que pueda sobrevenirle. Ni 
4iide de mi poder, por mas que vea las humiliaciones de la 
wn. 

s ¿Un hombre ligereé inconstante, simbolizado en la caña 
que mueve el viento á todas partes? 

' • Infr. XXIV, 19. Joan, iv . 19.— b }btth. xi, í.— « Isai. xuv , 3. 
— f Matth, u , 4* Man. i, i , 6. 



< MS. ¿ Omne ueetido de mueilee pafmoil loe que tUeten 
pannos preciado» é eüún en deiieiM,enlai casas de las 
reyes son, 

^ Porque mas es ser cristiano que profeta ; y mas es ser 
santificado interiormente qne ejercer ud minrsterio esteríor» 
por grande y elevado que sea. ti reino de Dios puede en-* 
tenderse de la predicación del Evangelio, por ia cual esta- 
blece Dios su reino. Y asi demuestra que el mtniaterío del 
Evangelio es superior al de Juan , como Juan, 

« Confesando la justicia y la ubidnria de los eoBs^ d» 
Dios , se sometían ai bautismo de liian , y se preparaban para 
recibir el de Jesucristo. Estos eran los hombres mas seociUes 
del pueblo, y los que se tenían y miraban como pecadores 
públicos. Mas no asi ios escpíbas y pharíseoe, euyoorgiillo 
íes ponía como un velo , para qii« no cooociesen los designios 
de Dios: y po/ consiguiente los desprecia baa, haciéadOM 
indignos de reconocer á su Libertador y Redentor. 

9 MS. Cantámosuos con albogues , ele. Ltaidemosí 

-u Milasb. m, 1. Matth, xi,íO. Mare.i, {.-• MáCth. zi> il. 



CAnriKjo vil. 

34 Venit Filius hominis manducans , et bibens, et 
didtis : Ecce homo devorator , et bibens vinum, árni- 
cas publicanorum , et peccatorum. 

35 Et justificata est sapientia ab ómnibus filüs 
sois. 

36 Rogabat aHtem illuro quídam d^ pharísoeis ut 
manducaret cum ¡lio. Et ingressus domum pharisei 
discubuit. 

37 Et ' ecce mulier , qum erat in ci vítate peccatríx 
ttt cogcovit, quod accubuisset in domo phansaei, at- 
tuUt alabastrum unguentl : 

38 Et stans retro secus pedes ejjis , lacrymís coepit 
ligare pedes ejus, et capillís capitis sui tergebat, et 
osculabatur pedes ejus , et ungüento ungcbat. 



39 Yidens autem pharissus, qui vocaverat eum, 
ait intra se dicens: Hic si esset propheta, sciret utique, 
quae, et qualis est mulier, quas taogit euro: quia pee- 
catris est. 

40 Et respondens Jesús , díxit ad illum : Simón, 
babeo tibi aliquid dicere. At ille ait : Magister , dic. 

41 Dúo deoitores erant cuidam foeneTatori : unus 
debebat denaríqsquingentos, et alius quinquadnta. 

42 Non habentibus illis unde redderent , donavit 
utrisque. ¿Quis ergo eum plus diligit? 

43 Respondens Simón dixit : iEstimo quia is, cui 
plus donayit. At ille dixit ei: Recté judicasti. 

44 Etconversus ad mulierem, dixit Simoni: ¿Vides 
hanc mulierem? Intra vi in domum tuam , a(]uam pe- 
dibus meis non dedisti : haec autem lacrymís rigavit 
pedes meos , et capilUs suis tersit. 

45 Osculum mihi non dedisti : hsc autem ex quo 
intravit , non cessavit osculari pedes meos. 

46 Oleo caput meum non unxisti : hsc autem un- 
güento unxit pedes meos. 

47 Propter quod dico tibí : Remittuntur ei peccala 
multa , quoniam dílexít multüm. Cui autem minús 
dimittitur, mínus diligit. 

48 Dixit autem ad illam ^ : Remittuntur tibi pee- 
cata. 

49 Et coepenint qui simul accumbebant . dicere 
intra se : ¿ Quis est hic , qui etiam pcccata oimitlit? 

50 Dixit autem ad mulierem : Fíaes tua* te salvam 
fecit : vade in pace. 



149 

y 



34 Vino el Hijo del hombre . que come y bebe, y 
decís : He aquí un hombre glotón « , y bebedor de 
Tino, amigo de publícanos, y de pecadores. 

35 Mas la sabiduría ha sido justificada por todos 
sus hijos K 

36 Y le rogaba un pharíseo, que fuese á comer coh 
él. Y habiendo entrado en la casa del pbariseo, se sen- 
tó á la mesa. 

37 Y una mujer pecadora, que había en la ciudad, 
cuando 3upo que estaba á la mesa en casa del pharí- 
seo, llevó un vaso de alabastro , lleno de ungüento ': 

38 Y poniéndose á sus pies en pos de éH , comenzó 
á regarle con lágrimas los píes, y los enjugaba' con ' 
los cabellos de su cabeza, y le besaba los pies, y los 
uncía con el ungüento *. 

39 Y cuando esto vio el pharíseo, que le había con- 
vidado, dijo entre sí mismo: Si este hombre fuera 
profeta, bien sabría quién , y cual es la mujer, que le 
toca : porque pecadora es. 

40 Y Jesús le respondió ', dícíftndo: Simón, te 
quiero decir una cosa. Y él respondió : Maestro, di, 

41 Un acreedor tenia dos deudores : el uno le debía 
quinientos denarios, y el otro cincuenta *. 

42 Mas como no tuviesen de qué pagaríe , se los 
perdonó ¿ entrambos. ¿Pues cual* de los dos le ama 
mas? 

43 Respondió Simón, y dijo; Pienso *® . que aquel, 
á quién mas perdonó. Y Jesús le dijo : Rectamente 
has juzffado. 

44 Y volviéndose hacía la muj^r , dyo á Smoa: 
¿Ves esU mujer ? Entré en tu casa , no me diste agua 
para los pies : roas esta con sus lágrimas ha regado 
mis pies, y los ha enjugado con sus cabellos <■. , 

45 No me diste beso : mas esta, desde que entró, 
no ha cesado de besarme los pies. 

46 No ungiste mi cabeza con óleo : mas esta con 
ungüento ha ungido mis pies ^*. 

47 Por lo cual te digo : Que perdonados le son sus 
muchos pecado» , porque amó mucho *'. Mas al que 
menos se perdona , menos ama **, 

48 Y dijo á ella : Perdonados te son tus pecados. 

49 Y los que comían allí, comenzaroná decir entre 
sí : ¿Quién es e^te , que aun los pecados perdona '^? 

50 Y dijo á la mujer : Tu fe te lia hecho salva : vete 
en paz ^°. 



*íñS. He el omme gargantero, 

'Aprobada y recibida de los suyos. La rebeldía de los 
malos DO servin de estorbo á ios escogidos para que perse* 
varen en la fe del Evangelio. Y asi estos se edificas de la 
austeridad de Juan y del tenor de vida de Jesucristo. 

' Math£0 XXVI , 7. Maro, xiv , 3. Joami . xi , 2 et xn , 3. 
Esta mujer no debe confundirse ni con María Magdalena, 
de auien se habla en el capitulo siguiente y en otros tugares 
de 108 Evangelios, ni con María hermana de Marta y de 
Lázaro: porque ya hoy día esti casi demostrado que fueron 
tres personas distintas, aunque muchos de los antiguos in- 
iérpretes las han confundido en una sola. Véase á Calhct, 
á TiLLtMONT y otros. 

* £1 Griego: ¡Auíotiatk , llerando. Leemos en el Evangelio 
que muchos llegaron al Salvador busrando la salud de sus 
euerpos , pero de sola esta pecadora se lee , que le buscase 
para que curase las llagas de su alma , y esto con una santa 
libertad y osadía ; porque como observa S. AficsTiii : Qu€b 
Málébat i» tua fomicattone forUuíte eue frontesa, fron- 
ta$hr facta est ad saluiem : La que no tuvo vergüenza 
para pecar , tutro meno^ para pedir perdón, Y el conoci- 
miento y dolor de las grandes heridas que padecía en su alma, 
la hizo entrar osadamente en una casa eatrai^ , sin que nadie 
la hubiese convidado. 

a MS. £ terziégelM, 

< AcosttNDbraban los Judíos quitarse las sandalias al acó- 
■Ddar^e á la mesa para comer y vuelto el rostro á la mesa, 
tenían los pies hiicia fuera. 

7 Respondiendo á lo que pensaba y decia en su interior. 

• Vattii. XXVI, 7. Mart. xiv, S. Joca, xn, 3.»k ibttb. ix, 1. 



* En esta parábola se representan el pharíseo y la peca- 
dora deudores ambos á la justicia divina : el uno en su opi- 
nión y concepto de meacr cantidad: esto es, como de unos 
sesenta reales de vellón, y la otra de mayor , porque se ace^ 
caban i seiscientos. 

» El Griego : «»ií , di. El Griego : ¿7«iníir«. , amará. Esto 
es ¿cuál de los dos le debe amar mas? No pregunta. lo que 
sue'e acontecer, sino lo que debía ser por razón del beneoeie 
recibido. 

«o MS Amo, 

4< Por esta antítesis que hace el Se&or, da á entender al 
pharíseo la diferencia de disfiosirion interior que babia en sm 
corazón, de la que tenia aquella ilustre pecadora para reci- 
bir los dones de su gracia. 

^s Era costumbre de los Judíos y de otros Orientales, dar 
beso de paz y de amistad i los que recibían en su casa, la- 
varles los pies , principalmente cuando venían de un largo 
viaje, y en los convites usaban de ungüentos y perfumes. 

*3 El habérsele perdonado muchos pecados, fue causa de 

3ue se encendiese en su corazón una nueva y mayor llama 
e amor y de agradecimiento hána su bienhechor. 

^' El Griego: «A^to*.... ¿A4>ov, poquito.... poquito. Esttf 
palabras mir<D al pharíseo, que siendo justo en su opiniOB 
no se creía deudor i la justicia divina . 

«s Que pretende apropiarse la potestad de perdonar pecadflf 
que pertenece solamente á Dios. 

1^ Aquí se atribuye á la fe la remi«ion de los pecados: por* 
que la fe en Jesucristo es el principio de la salud , y el pri- 
mer paso que da el pecador hacia la justicia. La fe conduje 




410 



SAX UOChS. 



CapílttUí VIH. 



I>aribofci del sembrador. Dednra quienes son sus hermanos y sn mndrc. Sosiega ana tempestad en el mar , y reprende la poca fe de sns 
discipuios. Libra un endemoniado de una le},'ion de demonios. Una mojcr que le toca la orla del vestido, queda libre de uu flojo de sangre 
á]ue padecía: y resucita ú la liija del arcliisinagogo Jayro. 

i Y aconteció después , aue Jesús caminaba por 
ciudades y aldeas, predicando y anunciando el remo 
de Oíos : y los doce * con él , 

2 Y también algunas mujeres , que babia él sanado 
de espíritus malignos, y de enfermedades : María, que 
se llama Magdalena , de la cual iiabia cebado siete 
demonios , 

3 Y Juana mujer de Chusa procurador de Herodcs, 
Y Susana, y otras muchas: que le asistían de sus* 
haciendas/ 

4 Y como hubiese concurrido un crecido número de 
pueblo , y acudiesen solícitos á él de las ciudades ', 
les dijo por semejanza : 

5 ün hombro salió á sembrar su simiente: y al 
sembrarla , una parte cayó junto al camino, y fue ho-. 
liada , y la comieron la» aves del cielo. 

6 Y^otra * cayó sobre piedra : y cuando fue nacida, 
se secó porque no tenia humedad. 

7 Y otra cayó entre espinas , y las espinas, que na- 
cieron con ellat, la ahogaron. 

8 Y otra cayó en buena tierra : y nació , y dio fru- 
to á ciento por ano \ Dicho esto , cpmenzó á decir en^ 
alta voz : Quien tiene orejas de oír • , oiga. 

9 Sus discípulos le preguntaban , qué parábola era 
esta. 

10 El les dijo : A vosotros es dado saber el miste- 
rio del reino de Dios ' , mas á los otros por parábolas: 
para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. 

1 i Es pues esta parábola : La simiente es la pala- 
bra de Dios. 

12 Y los que junto al camino , son aquellos que la 
oyen • : mas lue«o viene el diablo , y quita la palabra 
del corazón de ellos, porque no se salven creyendo. 

13 Mas los que sobre la piedra : son los que reciben 
con gozo la palabra, cuando la oyeron : y estos no tie- 
nen raíces : porque á tiempo creien, y en liempo de la 
tentación vuelven atrás. 

1 4 Y Ja que cayó entre espinas : estos son , los que 
la oyeron , pero después en lo sucesivo auedan ahoga- 
dos de los afanes , y de las riquezas , y aeleites de esta 
vida , y no llevan fruto. 

15 Mas la que e«^ó en buena tierra : estos son, los 
que oyendo La palabra con corazón bueno ^ y muy 
sano la retienen, y llevan fruto en paciencia *^. 

16 Nadie enciende una antorcha, y la cubre con 
alguna vasija , ó la pone debajo de la cama : mas la 
pone sobre el candeiero , para que vean la luz los que 
entran. 

17. Porque no hay cosa encubierta, que no haya 
de ser manifestada : ni escondida, que no haya de ser 
descubierta y hacerse pública. 



1 Et factum est doinccps , et ipse iter faciebat per 
«ivitates , et castella , pra?dicans , et evangclizans 
xegrlum Dei : et duod^cim cum illo , 

2 Et mulieres aliquaí , quíeerantcuratae hspiritibus 
tnalignis , et iníirmitalibus ■ : Mana , quaB vocalur 
Magaalenc, de qua septem demoni a exicrant , 

3 Et Joanna uxor ChusaB procuratori Hcrodis, et 
Susaniia , et aliaj inultaj , quap ministrabant ei de 
íacullíitibus suís. 

4 Cúm autoin turba plurima convenirent , et do 
4;ivitatibus properarcnt ad eum , dixit per similitudi- 
nem : 

' 5 Exiit í> qui seminal , seminare semen suum : et 
dum scminat, aliud cecidit secus viam , et conculca- 
tim est, et volucres coeli comcderunt illud. 

6 Et aliud <:rcidit supra petram : et natum aruit, 
quia non habebat luimorem. 

7 Et aliud cecidit ínter spinas, et siraul exorta 
«pina? suffocavorunt illud. 

8 Et a.iud cedidit ii) tcrram bonam : et ortum fecit 
ifructum centuplum. Haíc diccns claraabat : Qui habet 
aures audícndi , audíat. 

Intorrogabant aulem eum discipuli ejus, quae es- 
«et h.Tc parábola. 

10 Quibus ipse díxit : Vobis dalum cstnosse mys- 
lerium regni Dei, r?rleris autom in paraljolis* : ut 
TÍdentcs non videant , ct audientes non iutelligant. 

1 i Est aulem haec parábola : Semen est verbum 
Dei. 

12 Qui autem socus viam, hi sunt qui audiunt: 
deinde venit diabolus , et tollit verbum de corde eo- 
mm , ne crcderles sal vi fiant. 

13 Nam qui supra petram : qui cum audierint, 
cum gandío suscipíunt verbum : et hi radices non ha- 
i>ent : quia ad teiiipus credunt , et in tempere tonta- 
tnnís recedunt. 

14 Quod autom in spinas cecidit : hi sunt, qui au- 
dierunt, et h sollicitudinihus et divilüs, et voluptati- 
bus vitaí cuntes, suffucanlur, et non referunt Iruc- 
tum. 

1 5 Quod autem in bonam terram : hi sunt , qui in 
corde bono^el óptimo audientes verbum retinént, et 
ínictum afferunt in paticntía. 

16 Nomo •* aulem lucernam accendens, operit eam 
vase , aut subtus lectum ponit : sed supra candelabrum 
pohit , ut intrantes vitieant lumen. 

17 Non e est enim occultum, quod non manifesté- 
tur : nec absconditum, quod non cognoscatur, et in 
lialam veniat. 



A esta mujer á los pies de Jesucristo : pero su arrepeotiiDíento 
fue el que la rccfonciJió cou Dios ; de manera que arrepín- 
üéodose y comenzando á amar, bastó para que ei Señor Ja 
perdonase: esta misma gracia y perdón del Señor encendió 
ea su corazón nuevas y mayores llamas de amor. La paz de 
ia conciencia es 'un ffuto de la fe. 

^ Apósloles. 

s Era cúíiumbre entre los Judíos que las mujeres sumíDís- 
Uasea de sus bienes io necesario para el alimento y vestido 
de ios que miraban como á stis maestros espirituales; y ei 
Señor quiso valerse de esto medio para socorrer sus necesi- 
dades temporales, aJ mismo liempo que las Íia<*ia partici- 
Baotes de sus tesoros y gracias espirituales , ense&ando á sus 
diacipulos con el ejemplo de estas mujeres , á que asistiesen 
coa las cosas temporales á los predicadores del Evangelio ; y 



á estos que se contentasen con lo muy preciso para su alir 
mentó y vestido. S. Geronímo. 

' El Griego: »o* cu»» «ara 7e¿Kí9 t-xfKoptvotuvftr , y 0^- 

diesen á él de cada ciudad. 

^ M3 Lo al: y lo mismo en los vv. 7 y 8. 

5 MS. A cient dobla, 

^ Para recibir y comprender estas cosas. 

7 MS. La facienda del regno de Dios. 

* Esto es , los que son significados ó figurados por el grano 
que cayó junto al camino. 

^ El Griego: <V »a.p9ia *a^ti «al ajfadii , cn corazón hef" 
moso u bueno. Estoes, que sea verdaderamente bueno. 
( 10 Esto ea , sufriendo con paciencia los trabajos que Dios 
les envía , y esperando con la misma la recompensa. 



■ Mare. xtí, 9.— b Matih. xm, 3. Mare. nr, 3.— « Isai. vi, 9. Matth.xm, 14. Marc.vi, 11 Joaan xn, 40. Actor, xxvm, 46. 
Bomaaor. xi., 8.-< Mattb. y, 15. Mart. iy, íl.— • Mattb. x, 26. " ' 



Mare. ít , 82. 



CAPÍTULO Tllt. ití 

iS Videte ergo quomodo audiaUs». Qui enim habet i 18 Ved pucs^ como oís. Porque á aquel quo tiene^ 
dabitur illi : et quicumque non babet, etiam quod ; le será dado: y ai que no tiene, aún aquella mismo. 



putat se liubere , nufiTetur ni) i I lo 

19 Vencruttt ^ aotemad ¡llum mater,etfralres ejus, 
et non poterant adire eum pr» turba. 

20 Lt nuntiatumest illi : Mater tua , et fratres tui 
staut foris , volentes te videro. 

21 Qui respondens, dixit ad eos : Mater mea, et 
fratres mei lii sunt, qui verbum Dei audiunt, et far 
ciunt. ^ . 

22 Factum<k«st autem in una dierum , et ipse as- 
oeadit in navicuiíí^ , et discipuli ejus , et ait ad illos : 
Transfretemus trafi^s staunum. Et ascenderunt. 

23 Et nav¡g:antibüs lilis, obdormivit, <t descendlt 
proceila venti in sta'gnum , et complebantur , et peri- 
clitabantur. 

24 Accedentes auleip suscitaTcrunt eum, dicentes: 
Pra^eptor , perimus. At ille surgens, increpavit ven- 
turo, et tempestatem aqu» , et cessavit : et facta est 
tranqnillitas. 

25 Dixit autem illis : ^Ubi est fidesvestra? ¿Qui ti- 
mentes, mirati sunt ad mvicem , dicentes: ¿Quis pu- 
tas hic est , quia et ventis , et mari imperai, et ooer 
dluntei? 

26 Et navioaverunt ad regionem Gerasenorum, quas 
est contra Galilsam. 

27 Et eum egressus esset ad terraro, oceurrít illi 
vir quidam , <}ui habcbat diemoniuip jam temporíbus 
roultis, et vestimento noninduebatur, ñeque indomo 
manebat, sed in monumentis. 

28 Is , Ut vidit Jesum , procidit ante illum , et ex- 
clamans voce magna, dixit : ¿Quid mibi , et tibi est, 
lesu Fili Dei altissimi? Obsecro te, ne me torqueas. 

29 Praecipicbat enim spiritui immundo ut exiret 
ab bomine. Multis enim temporíbus arrípiebat illum : 
et yinciebatur catenis, et compedibus custodítus , et 
ruptis vinculis agebutur h dsmonio in deserta. 

30 Interrogavit autem lllnm Jesús , dicens : ¿Quod 
tibi nomen est? At ille dixit : Legio : quia intraverant 
daemonia multa in eum. 

31 Et rogabant illum ne imperarct illis ut in abys- 
sum irent. 

32 Erat autem ibi grex poroorum multorum pas- 
oentium in monte : et rogabant eum , ut permitteret 
eis in illos ingredi. Et permisit illis. 

33 Exierunt ergo daemonia ab h«mine , et intrare- 
runt in porcos : ct ímpetu abiit grex per prasceps in 
atagnum , et suffücatus est. 

34 Quod ut viderunt factum quipascebant, fugcr 
runt, et nunliaverunt in civitatem, et in villas. 

35 Exierunt autem videro quod factum est, et ve-^ 
nerunt ad Jcsum : et invcnorunt hominem fedentcm, 
h quo daemonia exierant , vestittím , ac sana mente ad 
pedes ejus , et ümuerunt. 

36 Nuntiaverunt autem illis , et qui viderant, quo- 
modo sanus factus esset á legione : 

37 Et rogaveruQt illum omnis multitudo regionis 
Gerasenorum ut discederet ab ipsis : quia magno ti* 
more tenebantur. Ipse^ autem ascendcns navim , re- 
versus est. 



que piensa tener, l»j s^rá quitado. 

19 Y vinieron á é\ m madre, y sus hermanos , y 
no podían lle^r á é! por la muciía gente. 

20 Y le dijeron : Tu madre , y tus hermanos está» 
fuera , que te quieren ver. 

21 Mas él respondió, y les dijo : Mi madre , y mi» 
hermanos son aquellos , que oyen la palabra de Dios, 
y la guardan. 

22 Y aconteció, que un dia entró él , y sus discr- 
puloA en un haroD , y l&s dijo : Pasemos á la otra ribe- 
ra del lago. Y se partieron. 

•23 Y mientras ellos navcgnban, 61 se durmió: r 
sobrevino una tempestad de viento en el lag» , y si? 
henchían de agua, y peligraban. 

24 Y llegándose é él , le despertaron , diciendo: 
Maestro, que perecemos '. Y él levantándose increpa 
al viento , y á la tempestad del agua, y cesó : y te 
hecha bonanza *: 

23 Y les dijo : ¿Dónde está vuestra fe? Y ellos llenos 
de temor » se maravillaron , y decían los unos á h» 
otros : ¿ Quién piensas es este , que así manda á lo» 
vientos y al mar , y le obedecen? 

26 Y navegaron á la tierra de los Córasenos * , que- 
está enfrente de la Galilea. 

27 Y luéco que saltó en tierra, fue á él un hombre ^^ 
que tenia demonio hacia largo tiempo, y no vestí» 
ropa alguna , ni habitaba en casa, sino en los sepul-» 
cros. 

28 Este, luego quo vio á Jesús , se postró delante 
de él, y esclamando en alta voz, dijo : ¿Qué tienes 
que ver conmigo , Jesús Hijo de Dios. altísimo *? Rué- 
góte, que no me atormentéis. 

29 Porque mandaba al espíritu inmundo que salie^ 
se del hombre. Porque mucho tiempo había. que lo 
arrebataba : y aunque le tenían encerrado , y atado* * 
con cadenas y con grillos, rompía las prisiones, y aco- 
sado del demonio huía á los desiertos. 

30 Y Jesús le preguntó, y dijo : ¿Qué nombre tiene» 
tú ? Y él respondió : Legión : porque habían entrad» 
en él muchos demonios. 

31 Y le rogaban, que no les mandase ir al abismou 

32 Andaba allí una grande piara de cerdos paciendc^ 
en el monte : y le ro^an , que les' permitiese entrar 
en ellos. Y se lo permitió *. 

33 Salieron pues los demonios del hombre , y en— 
traron en los'cerdos : y luego los cerdos se arrojaron 
por un despeñadero impetuosamente eusol lago ^, y se 
ahogaron. 

34 Cuando esto vieron los pastores *• , huyeron , j 
lo dijeron en la ciudad , y por las (granjas **. 

35 Y salieron á ver lo que había sido, y vinieron á 
Jesús : y hallaron sentado al hombre, de quien babiaa 
salido los demonios , que estaba ya vestido , y en su 
juicio á los pies de él , y tuvieron grande miedo. 

36 Y les contaron los que lo habían' visto , cómo 
habia sido librado de la legión ; 

37 Y le rogó toda la gente del territorio de los Ge- 
rásenos, que se retirase de ellos : porque tenían gran»- 
de miedo. Y él subió en el barco, y se volvió. 



* VÍ^»Cattigadot*, perecemos. 

* MS. £ auieron ieffuranga* . 

* M. Ellos temientes, 

^Ei Griego : rm* foZaf^m^ de los Gadarenos; y lo 
aitmoen-el v. 37. 

< El Griego : i» t^« -xólt-x^ , de la ciudad, Véaieel Cap. 
VIII, 28 de s. Matbeo , y lo que allí dejamos notado. 

* VIS. i El mucho altor 

• 7 MS. i¿ era uencido guardado en eormas 6 en cadenas. 
' JeBUcristo no ios en?ió, sino que les permitió que ei^ 



trasen. Dios envia el mal de pena , para castigar los pecado» 
de los homkíres y. permite el mal de colpa , degándoles cor- 
rer desenfrenadamente por sus apetitos , para mayor castigo 
de los mismos. La Escritura uu alguna vez de térininoi qué 
parecen señalar una acción de parte de Dios; pero qne en 
el fondo no espUcan sino una suspensión de acción ó una 
permisión. 

> MS. En el ettand. 

«o MS. Los porquerizos fugiérpn. 

«I £1 Griego: m1 íU ro¿t wf^; ¡f por los campos^- 



« Vattli. zni, 13. at uv, 39.~b Matth. xn, 16. Marc. ut, 3t.— • Natth. vm, 19. Marc. tv , 36. 




i52 



8A9 LUCAS. 



38 Et rogabat iUam vir, k quo daenxmia exienint, 
ttt cum eo esset. Diinisit aütem euin tous , dicens : 

39 Redi in domum tuam , et narra (luanta tibí fecit 
Deus. Et abiit per unWersam dvitatem, pnedicans 
quanta illi fecisset Jesús. 

40 Facium est autem cüm redisset Jesús, excepit 
illum turba. Erant enim omnes expectantes eum. 

41 Et * ecce venit vir , cui nomen Jairus , et ipse 
princeps Syna^ogae erat : et cecidít ad pedes Jesu, 
rogans eum ut mtraret in domum ejus , 

42 Quia única filia esat ei feréannorumduodecim, 
et haec moriebatur. Et contigit, dum iret, h turbis 
eomprimebatur. 

43 Et muller quaedam erat in fluxu sanguinis ab an- 
nis duodecim , quae in médicos erogaverat omnem 
substantiam suam , nec ab ullo potuit curan : 

44 Accessit retro , et tetígit fimbríam vestimenti 
ejus : etconfestimsteüt fluxus sanguinis ejus. 

45 Etait Jesús : ¿Quis Qst, qui me tetígit? Ne- 
{^intibus autem ómnibus, dixit Petrus, et qui eum 
illo erant : PrsBceptor , turbae te comprímunt , et af- 
fligunt , et dicis : ¿Quis me tetigit? 

46 Et dixit Jesús : Tetígit me alíquis 3 nam ego 
novi vírtutcm de me exiisse. 

47 Vidensautem i!)Ulier, quia non latuit, tremens 
Tenit , et procidit ante pedes ejus : et obquam causam 
teticerit eum , indicavit corkm omni populo : et que- 
maomodum cohfestím sanata slt. 

48 At ipse dixit ei : Filia , fídes tua salvam te fecit: 
vade in nace. 

49 Adnuc íllo ioquente, venit quídam ad príncipem 
Synagogae , dicens ei : Quia mortua est filia tua , nolli 
Texare illum. 

50 Jesús autem, audito boc Yerbo , respondit patri 
puells : Noli timere, crede tantum, et salva erít. 

51 Et cúm Teniásct domum, non permisit intrare 
secum quemquam, nisi Petrum, et Jacobum^ et 
Joannem , et patrem , et matrem puellaB. 

52 Fiebant autem omnes, et plangebant illam. At 
¡lie dixit: Noiite flere, non est mortua puella, sed 
dormit. 

53 Et derídebant eum , scíentes quód mortua esset: 

54 Ipse autem tenensmanum ejus clama vit, dicens: 
Puella surge. 

55 Et reversus est spiritus ejus, et surrexit conti- 
nuó. Et jussit ilií dari manducare. 

56 Et stupuerunt paréntcs ejus, quibus pnecepit 
ae alicui dicerent quod factum erat. 



38 Yel hombre, de quien hiUan salido los demo- 
nios , le rogaba por estar con él. Mas Jesú^ k) despidió, 
y dijo : 

a9 Vuélvete á tu casa, y cuenta cuan grande mer- 
ced ha hecho Dios contigo. Y fiíe diciendo por toda la 
ciudad , cuanto bien le había hecho Jesús. . 

40 Y aconteció, que habiendo vuelto Jesús, le re- 
cibieron las gentes : Pues todos le estaban esperando. 

4i Y vino un hombre llamado Jayro, que era prin- 
cipe de la Synagoga * : y postrándose á 1^ pies de 
Jesús , le rogaba, que entrase en su casa , 

42 Porque tedia una hija única como de doce años, 
y esta se estaba muríenoo.. Y mientras que él iba le 
apretaban las gentes. 

43 Y una mujer padeda flujo * de sangre doce años 
había , y había castado cuanto tenia * en médicos, y 
de ninguno pudo ser curada : 

44 Se acercó ¿ él por las espaldas * , y tocó la orla 
de su vestido : y en el mismo punto cesó el flujo de aa 
sangre. 

45 Y dijo Jesús : ¿Quién me ha tocado? Y negán- 
dolo todos, dijo Pedro, y los que con él estaban: 
Maestro , las gentes te aprietan , y oprimen * , y dices: 
¿ Quién me ha tocado • f 

46 Y diio Jesús: Alguno me ha tocado : porque yo 
he conocido , que ha salido yírtud'de mí. 

47 Cuando la mujer se vio así descubierta, vino 
temblando , y se posU^I^ á sus pies: y declaró ' delan- 
te de todo el pueblo la causa, por qué Je había tocado: 
y cómo había sido luego sanada. 

48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha sanado : yete 
en paz. 

49 Aun no habia acabado de hablar, cuando vin« 
uno al principe de la Synagoga , y le dijo : Muerta es 
^u bija , no le molestes. 

50 Mas Jesús , cuando esto oyó , dijo al padre de la 
muchacha : No temas, cree tan sommente, y será 
sana. 

51 Y cuando llegó á la casa, no dejó entrar consigo 
á ninguno , sino á Pedro , y á Santiago, y á Juan, y al 
padbre , y á la madre de la muchacha. 

52 Y todos lloraban, y la plañían *. Yél dijo : No 
lloréis, no es muerta la muchacha, sino que duerme. 

53 Y se le burlaban , sabiendo que era muerta. 

54 Mas él * la tomó por la mano, y dijo en alta voz: 
Muchacha , levántate. 

55 Y volvió el espíritu á ella , y se levantó luego. Y 
mandó, que le diesen de comer. 

56 Y sus padres quedaron espantados, y él les 
mandó , que á nadie dijesen lo que había sido hecho. 



(Capitulo IX. 

Envia el Señora sus apóstoles á predicar, y los instrayc en las reglas que debían observar. Habiendo llegado á noticia de Herodes la fami 
de Jcsoerfsto, desea verlo. Da de comer á cinco milliombres con cinco panes y dos peces. Conresion dé San Pedro. Anuncia su Pasión. 
Traosflgoracion del Señor. Gura i un jéven á ruegos de su padre. Disputa de los discípulos sobre la primacía. Los hijos de Zebedeo 
quieren que destruya ¿ los SamarttaDOs con fuego del cíelo, y el Señor ios reprende. No recibe & uno que quería seguirle. Llama á otro, 
y no le permite que vaya antes á enterrar á su padre. 



1 €k>nYOcatis ^ autem duodecim apostolís , dedit 
lilis virtutem , et potestatem super omnia diemonia, et 
ut languores curarent. 

2 Et misit illos predicare regnum Dei , et sanare 
infírmos. 



i Y llamando á los doce apóstoles, les dio virtud y 
potestad sobretodos los demonios,. y que sanasen en- 
lermedades. 

2 Y los envió á predicar el reino de Dios , y á sanar 
los enfermos. 



I MS. Que era Princep de ¡ñ Sinoa, De la ciadad de 
CapbArnaum ea la Galilea. 

• MS. Corrimiento , etc. , éatUe deepeeo , qumio ouiera 
$H fUieo», que la non pudieran eanar, 

^ El Griego . ^Xov tóv 6iof : omnem vktum. 

^ La fe, el respecto y la humildad la impidieron el pre- 
sentarse para pedir una grada , de que se creía indigna. ^ 

" MS. Te quaxan, é te flfirietan. 

a Matth. xi , 18. Mare. ▼ , t2.-k Mtttk. x« i Man. io, 15. 



« No porque lo ignorara . sino pan dar con este díamulo 
ocasión á la humildad de la mujer. 

7 El Griega : ««t¿, le^ééfl. 

s Et plangebant illam: puede traducirse: y $e dobmi 
gal^ en el pecho por caaea de ella. Lo que Eactan ordi« 
nariamente ios Judíos para significar ana grande pena 6 
dolor. 

• El Griego : wM«y <!*> «¿ptoc , eohándaUi fuara á 
tadae. Loque ea el testo latino queda espresado. v. M. 



CAFfilOLO II. 



iS3 



3 Eí^úi «d illos t Nibíl tulerítis in yia , ñeque Tír- 
.g^m, neque peram, ñeque panem , ñeque pecuniam, 
ñeque duas túnicas habeatis. 

4 Et inouamcumque dommn íntraYerítis, ibi ma- 
nete, et inoe ne eieatis. 

5 Et ^uicumque non receperint voa : exeuntesde 
civitate illa , etiam pulverem \yeá\im vestrorum ezcu- 
üte io testímonium supra iílos. 

6 Egréfiá autem circuibant per castella evangeli- 
zantes, et curantes ubique. 

7 Audivit «ttlem < H^odes tetrarcha omnia qu» 
fiebant ab eo » et baasítabat «o quód diceretur 

8 A quibusdam : Quia Joannes surrextt k mortuis : 
:á quíbuidani ver6 : Quia Elias apparuit : ab alus au- 
ttem : Quia prophetaunus de antiquis surreiit. 

9 Etalt Heredes: Joannem ego decollavi : ¿Quis 
eA autem iste, de quo ego talia audio? et quaerebat 
Tídere eum. 

40 Et reversi Apostoli, narraverunt i)li quaecum- 
*que fecerunt : et assumptis illis secessit seorsum in 
jocum desertum , qni est Betbsaidas. 

1 1 Quod cura cogn.o7Íssent turb» , secube sunt il- 
lum : et ezcepit eús , et loquebalur iills de regno Dei, 
et eos , qui cura indigebant , sanabat. 

12 Dies autem coeperat declinare: Et accedentes 
•daodecimdixernntitti'* : Dimitte turbas , ut eunlesin 
castella, villasque quae circa sunt /.divertant , et inve- 
niant escás: quia bic in looo desato sunras. 

i3 Ait autem ad illos : Vos date illis manducare. 
At illi dizernnt ** : Non sunt nobis plusquam quinqué 
panes , et dúo pisces: nisi forte nos eamus, et emaraus 
m omnero banc turbara escás. 

44 Erant autem feré viri quinqué millia. Ait autem 
4ul discipulossuos : Facite illos discumbere per convi^ 
vía quinquagerios. 

15 Et ita fecerunt. El discumbere fecerunt óra- 
nos. 

16 Acceptis autem quinqué panibus, et duobus pis- , 
«ibas , respeiit in ccnlum , et bcnedixit illis : et fre^^t 
et distríbuit discipulis suis , ut ponerent ante turbas. 

47 Et manducaverunt omnes, et saturati sunt. Et 
sublatum est quod superfuit ilUs , fragmentorum oo* 
phini duodecmi. 

18 Et ^ factum est, cüm solus esset orans, erant 
cum íllo et discipuli: et interrogavit illos, dicens: 
I Quem me dicunt esse turi)® ? 

19 At illi responde runt , el díxerunt : Joannem 
fiaptistam, alü autem Eliam, alüveró, quia unus 
propbeta de prioribus surrexit. 

20 Dixit autem illis: ¿Vos autem quem me esse 
KÜdtis? Respondens ^'Imon Petras dixit : Chrístum 
Dei. 

21 At ille increpans illos, prscepit ne cui dicerent 
/hoc, 

22 Dic^is « : Quia oportet Filium homiñis multa 



3 Y les dijo: No llevéis nada para el camino , ni 
bastón, ni alibrjai ni pan, ni dinero, ni tengab dos 
túnicas. 

4 Y en cualquiera casa en que entrareis, alK per- 
maneced , y no salgáis de allí '. 

5 Y todos los que no o^ recibieren : al salir de 
aquella ciudad , sacudid aun el polvo de vuestros pies 
en testimonio contra ellos. 

6 Y habiendo salido, iban de pueblo en pueblo, pre- 
dicando el Evangelio, y sanando por todas partes. 

7 Y llegó á noticia de Heredes el tetrarca todo lo 
que hacia Jesús y y qu^ó como supuso , porque de- 
cían 

8 Algunos : Que Juan ha resucitado de entre los 
muertos : y otros : Que Elias habia aparecido: y otros: 
Que ün profeta de los antiguos habia resucitado. 

9 Y dijo Heredes : Yo degollé á Juan : ¿ Quién pues . 
es este , de quien oigo tales cosas ? y procuraba verlo. 

10 Y vueltos los Apóstoles , le contaron cuanto ha- 
bían hecho : y tomándolos consi^ aparte, se fue á un 
lugar desierto ', que es del terntono de Bethsaida. 

1 1 Y cuando las gentes lo supieron , le siguieron: 
y Jesús les recibió ', y les hablaba del reino de Dios, 
y sanaba á los que lo hablan menester. 

12 Y el día habia comenzado ya á declinar : Guando 
llegándose ,á él los doce, le dijeron : Despide á esas 
gentes , para que vayan á las aldeas , y granjas de la 
comarca *, se alberguen, y hallen qué comer : porque 
aquí estamos en un lugar desierto. 

13 Y les dijo : Dadlos vosotros de comer. Y dijeron 
ellos : No tenemos mas de cinco panes y dos peces: á 
no ser que vamos nosotros á comprar viandas para 
toda esta gente. 

1 4 Porque eran como unos cinco mil hombres. Y él 
dijo á sus discípulos : Hacedlos sentar en ranchos de 
cincuenta en cincuenta ^. 

15 Y así lo ejecutaron. Y los hicieron sentar á 
todos. 

1 6 Y tomando los cinco panes , y los dos peces, 
alzó los ojos al cielo, y los bendijo : y partió , y dio á 
sus discípulos^, para que los pusiesen delante de las 
gentes. 

17 Y comieron todos, y se saciaron. Y alzaron lo 
que les sobró , doce cestos de pedazos. 

18 Y aconteció,, <]ue estando solo ' orando, se ha- 
.lhd)»n con él sus discípulos : y les preguntó , y dijo: 
¿Quién dicen las gentes , que soy yo ? 

19 Y ellos respondieron, y dijerop : Juan el Bau- 
tista, y otroa Elias, y otros, que resucitó alguno de los 
antiguos profetas. 

20 Y les dijo : ¿Y vosotros quién decís, que soy yo? 
Respondiendo Simón Pedro, dijo : El Cristo de Dios. 

21 El entonces les emenazó, y mandó , que no Ip 
dijesen á oadie ^, 

22 Diciéndoles : Es necesario, que el Hijo del hom- 



* El Griego : ««* ¡KiiOtv itUpz»<r0i, y talí de alli: la cual 
lección estaría muy Jbiea, y sena una frase hebrea: perma- 
neced alii, y salía de alu: lo aue significaría: PeraiaDece- 
f eii allí , cuando sea tiempo de estar eu rasa ; y saldréis cuando 
k) sea de salir á predicar. Lo que quiere decir: No mudareis 
de hospedaje , que es el sentido de ia Vulgata, Y de este 
modo se pueden conciliar ambos testos. 

* El Griego: wHs^ MOov/uvifc éificalZa, de la ciudad 
que se llama Bethsaida. Los predicadores evangélicos, ya 
jpara atender i su propia salud , ya para poder servir mas 
utilmente á les pueblos, deben de tiempo en tiempo buscar 
el retiro y alimeatarse en la oración y silencio de) Espíritu 
y de la ptial^ra de Jesucristo. Los apóstoles recogidos de esta 
manera en compañía de su divino Maestro, y con su beadi« 



clon se hallaron en estado de poder alimentar una tan grande 
multitud de personas. En estas se representaban los pueblos, 
que los pastores sustentan espirituafmente en la If^lesia con 
ei pan sagrado de la palabra de Jesucristo» y también con el 
pan sobresustancial de su adorable cuerpo. 

' La Vulgata dice eos, por eos. pues se refiere á turbas^ 
conservando el género masculino del griego o^kof. 

* MS. Que son aprieto daqui. 

» MS. Por cinqüentenas. 

^ No quiere decir que estaba solo, por^uanto le acompar 
Baban sus discipules ; sino que estaba separado de la gente 
que le iba siguiendo. O bien que él solo estaba en oracionp 
y no los discípulos, aunque nioraban en su compañía. 

^ Porque no era aun el tiempo, en que se debía manifestar. 



^ - - , ^ -^ — -j-^ w. — *--» TI ' ■ w— — - 

• llatlh.'x, 9. Mw. Ti,g.^ Aftor.xiii/ S<.--« Matih.xiv, i.liarc ti. 14.-^ Matlh. xiv , 15. Marc, ti , Sa,-» Jn». ti, a 
'llattb.:xvi,i5.Iaw.tiu, í7.--«MattfcVXYn,trMara.vi«;SÍ, eiix,Í4 ' 



454 



Sáll LUCAS. 



pati ; et reprobar! k senioríbus , et principibus sacer- 
dotum , et scribis , et occidi, et tertiá díe resurgere. 



23 Dicebat " autcm adomnes: Si quis vult postinc 
veñire, abneget semetipsam, ct tollat cracem suam 
quotidie , et sequalur me. 

24 Qui ^ enim voluerít animam snam saham face- 
ré , perdot illam : nam qui perdiderít animam süam 
proptcr me, salvara faciet illam. 

25 ¿Quid enim proficit homo, si lucreturuniver- 
sum jnundum , se autem ipsum perdat , et detrimen- 
tumsui facial? 

26 Nam « (jui me erubuerit , et moos sermones, 
Jiunc Filius hominis erubescet, cúm veneril in ma- 
jcslate sua, et Patris , et sanetorum angeiorum. 

. 27 Dico «» autem Tobís rerb, : sunt aíiqui ble stan- 
tes, qui non gustabunt mortem doñee videantreg- 
num Dei. 

28 Factum * est autem post hffic verba fere dies 
octo , et assumpsit Petrum , et Jacobum , et Joannem 
et asoendit in monlcm ut oraret. 

29 Ét facta csl, dum oraret, specie3 vuUús pjus 
altera : et vestilus ejus albus , et refulgens. 

30 Etecce.duo viri loquebantur cum illo. Erant 
autem Moyscs , et Eh'as , 

31 Visi ¡n majestate : et dicebant excessum ejus, 
quem completurus erat in Jerusalem. 

32 Petrus vero , et qui cum ¡lio erant, gravati erant 
somno. Et evigüantes viderunt mojestatem ejus, et 
dúos viros, qui stabant cum illo. 

33 Et factum est cum díscederentab illo, ait Pe- 
trus ad Jesum : Prreceptor, bonum est nos hic esse: 
ct faciamus tría tabemacula , unum tibi , et unum 
Moysi , el unum Eliae : nesciens quid diceret. 

34 Ha;c autem illo loquente , facta est nubes, et 
obumbnivit eos : et timuerunt, intrantibus iüis in 
nubem. 

33 Et Tox facta est de nube , dicens f : Hic est Fi- 
lius mpu^í dilectus , ipsum auditc. 

36 Et dum fieret vox , inventus est Jesús solus. Et 
ipsi tacuerunt, et ncmini dixeruntiu illisdiebusquid- 
quam ex bis, qune vidcrant. 

37 Factum est autem insequentidie, descendcnti- 
bus iliis de monte : occurrit iflis turba multa. 

38 Et« ecce yít de turba exclamavit , dicens : Ma- 
gister, obsecro te , réspice in Oliura meum, quia uni- 
cus est mihi : 

39 Et ecco spiritus apprehendit eüm , et súbito 
clainat , ct elidit, et dissipat eum cum spuma , et vix 
discedit dilanians eum : 

40 Et rogavi discípulos tuos ut ejicerent illum, et 
non potuerunt. 

41 Respondens autem Jesús , dixit : ¡O generatio 
Infldelis, et perversa ! ¿usquequoero apud vos, et paliar 
vos ? Adduc huc filium tuum. 



bre padezca muchas cosas , y qué sea désecindo de 
los ancianos, y de los príncipes de loS' sacerdotes , y 
de los escribas , y íjuc s(%i entregado á la muerte , y 
que resucite al teroen) día. 

23 Y decia á todos: Quien eti pos de mí quiere ye- 
nir , niegúese á si mismo , y tome su cruz cada dia^ y 
sígame. 

24 Porque el que quísiene salvar su alma * , la per- 
diera.: y quien perdiere su alma por amor de mí, la 
salvará. 

25 ¿ Porque qué aprovecha un hombre ■ , si gran- 
jeare todo el mundo, y se pierde él á sí mismo; y se 
daña u sí raisni*»? 

2t> Porque el quo se afrentare de mí , y de mis pala- 
bras, se afrentará de él el Hijo del hombre, cuando 
viniere don su magestad , y con la del Padre , y de Iob 
santos ángeles. 

27 Mas dígoos en verdad : que algunos hay aquf, 
que no gustarán la muerte, hasta que vean el reino de 
Dios ». 

28- Y aconteció como ocho días * después de estas 
palabras, que tomó cónsigo' á Pedro, y á Santiagt^* y á 
Juan , y subió á un monte á orar. 

29 Y entre tanto que hacia oración , la figura de ^u 
rostro se hizo otra : y sus vestidos se tornaron blan- 
cos, y resplandecientes. 

30 Y he aquí que hablaban con él dos varones. Y 
estos eran Moysés , y Elias , 

3 1 QueapaVecieroQ en maulad : y hablaban de su 
salida ' , que habia de cumplir en Jerusaiém. 

32 Mas Pedro , y los que con él estaban , se halla- 
ban'cargados de sueño ^. Y dispertando vieron la g^Ió- 
ria da Jesús , y á los dos varones que con él e.«tab«Q. 

33 Y cuando se apartaron de él, dijo Pedroi Jesús: 
Maestro , bueno os que nos estemos aquí : y hagamos 
tres tiendas , una para ti , y otra pan Moy^s , y otra 
para Elias : no sabiendo lo que se decia. 

34 Y cuando él estaba diciendo esto, vino una nube, 
Y los cubrió ' : y tuvieron miedo , entrando ellos en 
(a nube. 

35 Y vino una voz de la nube, didendo : Este es 
mi Hijo el amado , á él oíd. 

36 Y al salir esta voz, hallaron solo á Jesús K Y 
ellos callaron , y á nadie dijeron en aquellos di?s * cosa 
alguna , de las <}ue hablan visto. 

37 Y otro dia bnjando ellos del monte, les vino al 
encuentro una grande tropa de gente. 

38 Y he aquí un hombre de la turba clanió, diden- 
do : .Maestro , te ruego , que atiendas á mi hijo , por- 
que yo no tengo otro : 

39 Y he aquí que un espíritu le toma , y súbitat- 
mente da voces, y le, lira por tierra, y le quebranta ** 
haciéndole echar espuma, y apenas se aparta de él, 
despedazándole : 

40 Y rogué á tus discípulos , que le echasen fuen», 
y no pudieron. 

41 Y respondiendo Jesús, dijo: ¡ Oh generaoioD 
infiel y perversa! ¿hasta cuándo estaré con vosotros, 
y os sufriré ? Trae acá tu hijo **. 



* Esto es, la vida , cuyo origen es el alma ; porque el hom- 
bre comienza á vivir cuando reriDe el alma. 

• MS. Que pTol tien al ombre, 

s Mathco XVI , 28. Marcos vni, 59. Por las palabras del 
▼ersiculo oue se sigue inmediatamente, parece que el Evan- 
gelista S. Lucas qo deja lugar de dudar, de que esto que 
dijo el Señora sus discípulos, debe entenderse de su glo- 
riosa transQguracioo. Véase lo que dejamos notado en San 
Matheoxvu,!. ^ 

^ San Matheo y S. Marcos dicen, seis: pero parece que 
no comprenden en este número sino l03 dias de entre los dos 
tétminos seaalados, y que S. Lucas los afiade. 

* De su salida de este mundo; esto es, de su muerte, que 



se habia de cumpUr en Jerusaiém. ATgnoos por la alusión é 
la salida de Egypto.que fue con triunfo y gloría , entienden 
la palabra l^oSów de la ascensión del Señor , que fne, cuando 
propia y últimamente salió de este mundo. Véase el v. SS. 

* MS. Estañan agrauiados de suennó, 
7 A Moysés, i Elias y á Jesucristo. 

< MS. Ño uiéron sino á Jesucristo SBñnero, AI salir ia 
▼oz , mientras se oia esU voz , vieron solo á Jesis , para que 
no se dudase á quien se dirigía. 

* Hasta después de haber resucitado. 

*» El GriejTO : <rirapá&an^ discerpU düaeerat. 
«1 MS. Adu aquí ta fijo. E qmndol oua aducha, prisot 
el demonio, é quebrantoL 



* Ibtth. X, 38.ee xvi, il. Mare. vm/Si. Infr. xtv, |7.— i Infr. xvn,33. )ban. xii, ^.— * 
, Tlmoth. n, It.-^ Mattb. xvi, tS. Mare. viu , 3S.-« Mattb. Xfii, 1. Xarc. ix . l.—f n I* rfir. r, 17.- 



Matth. X, S3. Mire. vm/S8. 
-V Mana, ivii, lf.MiK.ix, 16. 



cAPinijo IX. 



i 55 



42 Et cüm aooederet , elisk illam cbemoniutn , et 
d¡s8ipavit. 

43 Et increpayit Jesús spirítum immundum , et sa- 
DBTit poenun , et reddidit illuin patri ejus. 

44 Stupebant autem omnes in magnitudine Dei : 
omnibusmie mirantibus in ómnibus, qusB faciebat, 
dhitad euscipolos suos : Ponite vos in cordibus ves- 
tris sermoBea istos : Filius enim hominis futurum est 
nt tradatur ia manus hominum. 

45 At íUiignorabaotverbumistud^ eteratv^latum 
ante eos at non sentírent iliud : et timebant eum in- 
terrogare de hoc verbp. 

46 Intravit* autem cogitatio in eos, quis eonim 
majjr esset. 

47 At Jesús videns cogítationes oordis.illorumi ap- 
prehendit puerum , et statuit illum secus se, 

48 Et ait illís : Quicumque susoeperít puerum is» 
tum in nomine meo, me recipit : et quicumque me 
receperít, recipit eum, qui me misit : nam qui minor 
est mter vos omnes , nic major est. 

49 Respondens autem Joannes , dixit : Praeceptor, 
vidimus quemdam in nomine tuo ejicientem daemonia, 
et prohibuimus eum : quia non sequitur nobiscum. 

50 Et ait ad illum Jesús : Nolite prohibere : qui 
enim non est adversúm vos, pro vobis est. 

51 Factum est autem dum complerentur díesas- 
sumptionis ejus, et ipse faciem suam firmavit ut iret 
in Jérusalem. 

52 Et misit nuntios ante conspectum suum : et 
cuntes intraverunt in civitatem Samaritanorum , ut 
pararent illi. 

53 Et non receperunt eum , quia facies ejus erat 
euntisin Jérusalem. 

54 Cúm vldissent autem discipuli ejus Jacobus, et 
Joannes, díxerunt ; ¿Domine, vis dicimusut ignis 
descendat de tolo , et consumat illos? 

55 Et conversus increpavit illos, dicens : Nescitis 
cujus spiritús estis. 

56 Filius ^ honúnis non venit animas perderé, sed 
salvare. Et abierunt in aliud castellum. 

57 Factum est autem , ambulantibus illis in via, 
dixit quídam ad illum : Sequar te quocumque ierís. 

58 Dixit illi Jesús «: Vulpes foveas babent, et volu- 
cres cosli nidos : Filius autem bominis non habet ubi 
caput recUnet 



42 Y cuando se acercaba, le tiró el demonio en tier- 
ra y le maltrató. 

43 Mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al 
muchacho, y se le volvió á su padre. 

44 Y se pasmaban todos del gran poder de Dios : y 
maravillánaose todos de todas las cosas que hacia, dijo 
á sus discípulos : Poned en vuestros corazones < estas 
palabras : El Hijo del liombre ha de ser entregado en 
manos de hombres '. 

45 Mas eilos no entendían esta palabra , y les era 
tan oscura , que no la comprendían ' : y tomian de 
preguntarle acerca de ella. 

46 Y les vino también el pensamiento, quién de 
ellos seria el mayor. 

47 Mas Jesús, viendo lo que pensaban en su cora- 
zón ^ tomó un niño , y lo puso juntó á sí ' , 

48 Y les dijo : El que recibiere á este niño en mi 
nombre, á mí recibe : y cualquiera que á mí recibiere, 
recibe á aquel que me envió : porque el que es menor 
entre todos vosotros, este es el mayor '. 

49 Entonces Juan, tomando la palabra, dijo : Maes- 
tro , hemos visto á uno , que lanzaba los demonios an 
tu nombre , y se lo vedarnos : porque no te sigue con 
nosotros. 

50 Y Jes^s le dijo : No se lo vedéis : porque el que 
no es contra vosotros ^, por vosotros es. 

51 Y como se acercase el tiempo de su asunción ", 
hizo firme semblante ' de ir á Jérusalem. 

52 Y envió delante de sí mensajeros : ellos fueron, 
y entraron en una ciudad '^ de los Samarítanos, para 
prevenirle posada. 

53 Y no le recibieren, por cuanto hada semblante 
de ir á Jérusalem *'. 

54 Y cuando lo vieron Santiago, y Juan sus discí- 

Sulos, dijeron : i Señor, quieres que digamos, que 
escienda fuego del cielo, y los acabe " ? 

55 Mas él, volviéndose nácia ellos, los riñó, dicien- 
do : No sabéis, de qué espíritu sois. 

56 El Hijo del nombre no ha venido á perder las 
almas, sino á salvar