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Full text of "La venganza de Catana : parodia de La venganza catalana, en cuatro cuadros y en verso"

1 1 7 8 S 



EL TEATRO. 



DE OBRAS DRAMÁTICAS Y LÍRICAS. 



LA VENGANZA DE CATANA, 



PARODIA EN t'N ACTO Y EN VERSO. 



4^ 




y¿A6^ 




MADRID: 

IMPRENTA DE JOSÉ RODRÍGUEZ, CALVARIO, i 8. 

1864. 



CATALOGO 

DE LAS OBRAS DRAMÁTICAS Y LÍRICAS DE LA GALERÍA 



EL TEATRO. 



Al cabo rtc los afios mil... 

Amor de antesala . 

Aiielardo y Eloísa. 

Abnegación y noiileza. 

Angela. 

Afectos de odio T amor. 

Arcanos del alma. 

Amar después de la muerte. 

Al mejor cazador... 

Acliacfue (|Uicreu las cosas. 

Amor es sueño. 

A caza de cuervos. 

A caza de herencias 

Amor, poder y pelucas. 

Amar por señas. 

A falta de pan... 

Articulo por articulo. 

Aventuras imperiales. 

Bonito viaje. 
Hpadicea, drama heroico. 
Batalla dtí reinas. 
Berta la llanienca. 
Barómetro conyugal. 
Bienes mal adquiridos. 

Corregir al que yerra. 

Cañizares y Guevara. 

Cosas suyas. 

Calamidades. 

Como dos golas de agua. 

Cuatro agravios y ninguno. 

¡Como se empeñe un maridol 

Con razón y sin razón. 

Cómo se rompen palabras. 

Conspirar con hueua suerte. 

Chismes, parientes y amigos. 

Con el diablo á cuchilladas. 

Costumbres políticas. 

Contrastes. 

Catilina. 

Carlos IX y los Hugonotes. 

Carnioli. 

nos sobrinos contra nn tío. 

n. Primo segundo y Quinto. 

Deudas de la conciencia. 

Don Sancho el Bravo. 

Don Bernardo de Cabrera. 

Los artistas. 

Diana de San Roma». 

D. Tomás. 

De audaces es la fortuna. 

Dos hijos sin padre. 

Donde menos se piensa... 



El amor y la moda. 

lEstá local 

Kn mangas de camisa. 

El que no cae... resbala. 

Kl niño perdido. 

El querer y el rascar... 

El hombre negro. 

El fin de la novela. 

El filántropo. 

El hijo de tres padre». 

El último vals de Weber. 

El hongo y el miriñaque 

¡Es una malva! 

bfhsr por el atajo. 



El clavo de los maridos. 

l".l onceno no estorbar. 

El anillo del Rey. 

i:l caball'MO feudal. 

¡l.s un angelí 

El 5 de agosto. 

El escondido y la tapada. 

El licenciado'Vidriera. 

¡En crisis! 

iil justicia de Aragón. 

El Monarca y el .ludio. 

El rico y el pobre. 

El bcso'dc Judas, 

El alma del liey Oarcia. 

El afán de tener novio. 

El juicio público. 

El sitio de Sebastopol. 

El todo por el todo. 

El gitano, ó el hijo de las Alpu 

jarras. 
El que las da las toma. 
El camino de presidio. 
El honor y el dinero. 
El payaso. 

Este cuarto se alquila. 
Esposa V mártir. 
El pan de cada dia. 
El mestizo. 

El diablo en Amheres. 
El ciego. 

El protegido de las nubes. 
El marques y el marquesito. 
El reloj de San Plácido. 
El bello ideal. 
El castigo de una falta. 
El estandarte español a las costas 

africanas. 
El conde de Montecristo. 
Elena, ó hermana y rival. 
Esjieranza. 

El grito de la conciencia. 
lEl autor! lEl autorl 
El enemigo en casa. 

Furor parlamentario. 
Kaltasjuveniles. 

Gaspar, Melchor y Baltasar, 6 el 

ahijado de todo el mundo. 
Genio y figura. 

Historia china. 

Hacer cuenta sin la huéspeda. 

Herencia de lágrimas. 

Instintos de Alarcon. 
Indicios vehementes. 
Isabel de Mediéis. 
Ilusiones de la vida. 
Imperfecciones. 



Jaime elBarhudo 
Juan sin Tierra. 
Juan sin Pena. 
Jorge el artesano. 
Juan relente. 



Los nerviosos. 



Los amantes de Chinchón. 
Lo mejor de los dados... 
Los dos sargentos espanoU 
Los dos inseparables, 
la pesadilla de un casen'. 
La hija del rey Rene. 
Los extremos. 
I,os dedos huéspedes 
Los éxtasis. 
La posdata de una carta 
La mosquita muerta ' 
La hidrofobia. 
La cuenta del zapatero 
Los quid pro quos. 
La Torre de Londres. 
Eosamantes de Teruel 
La verdad en el espejo. 
La llanda de la Condesa. 
La esposa de Sancho el Brai¡ 
LabodadeQueyodo. 
La Creación y el Diluvio. 
La gloria del arle. 
La Gitana de Madrid, 
la Madre de San Fernand 
Lasfloresi de Don Juau. 
Las aparrencias. 
Lasguecras civiles. 
Leccionsdeamor . 
Los maridos. 

La lápida mortuoria 

La liolsa y el holsiUo. 

La libertad de Florencli 

La Archiduguesita. . 

La escuela de los amigos. 

La escuela de los perdido! 

La escala del poder. 

Las cuatro estaciones. 

La Providencia. 

Les tres banqueros. 

l.as huérfanas de la Candi 

La ninfa Iris. 

La dicha en el bien ajeno 

La mujer del pueblo. 

Las bodas de Camacho. 

La cruz del misterio. 

Los pobres de Madrid. 

La planta exótica. 

Las mujeres. 

La unión en África. 

Las dos Reinas. 

La piedra lilosofal. 

1 a corona de Castilla (al 

La calle de la Montera. 

Los pecados de los padref 

l.os ínfleles. 

Los moros del Riff. 

La segunda cenicienta 

La peor cuña. 

La choza del almadreno. 

Los patriotas. 

Los lazos del vicio. 

Los molinos de viento. 

La agenda de Correlarge 

La cruz de oro. 

La caja del regimiento. 

Las sisas de mi mujer. 

Llueven hijos. 

Las dos madres. | 

Mi mamá. 

Mal de ojo. 

Mi oso y mi sohrlna 

Martin Zarbano. ; 



LA VENGANZA DE CATANA. 



LA raCAIZA Di ÜTAM, 



PARODIA 



DE LA VENGANZA CATALANA, 



EN CUATRO CUADROS Y E.N VERSO. 



ü. JUAN DE ALBA. 



Representada por piimera vez en el teatro de Novedades el dia 
24 de Setiembre de 1864. 



iMADlilD. 

lidPREIlTA DE JOSÉ RODRÍGUEZ, CALVARIO, 18, 



S8®4. 



PERSONAJES. ACTORES. 



CATANA DoSa Josefa Fernandez, 

IGÉNITRIS Doña Adelaida Guerrero. 

CATACHUPA Doña Manuela Moral. 

ROSQUETE D. José María Dardalla. 

PELLEJO D. José García. 

EMPEDRAOR D. Juan García . 

JERGÓN D. José Guerrero. 

BERENGENA D. Manuel Castelló. 

PERICO DE LA JARA. D. Francisco Pardo. 
Gitanos. 



La propiedad de esta obra pertenece á su autor; y nadie podrá 
sin su permiso reimprimirla ni representarla en España y sus pose- 
siones, ni en los países con que haya ó se celebren en adelante con- 
tratos internacionales, reservándose el autor el derecho de traduc- 
ción. 

Los comisionados de la Galería dramática y lírica titulada El Tea- 
tro, son los exclusivos encargados de la venta de ejemplares y del 
cobro de derechos de representación en todos los puntos. 
Queda hecho el depósito que marca la ley. 



AL EMINENTE ESCRITOR 

SR. D. ANTONIO GARCÍA GUTIÉRREZ. 



Xlace catorce años que estándose ejecutando en el 
teatro del Insliluto de esta corte, por primera vez, la 
comedia original de V. iihúa.da. Afectos de odio y amor, 
tuve ocasión de demostrarle mi leal aprecio. Por una 
distracción, la primera actriz se despojó de su vesti- 
do antes de terminar sus salidas en el primer acto, y 
este incidente dio lugar á que cuando la llamó el se- 
gundo apuntador para que saliera á la escena, no 
pudiera verificarlo por hallarse totalmente despojada 
de la ropa con que debiera presentarse. 

El apuro no podía ser mayor: el teatro estaba com- 
pletamente lleno, y sus principales localidades ocupa- 
das por las personas mas distinguidas de la sociedad. 
En tal conflicto apelé á los recursos de mi pobre ima- 
ginación, y estuve improvisando redondillas durante 
ocho minutos, sin que el público comprendiese lo que 
estaba pasando. Solamente V. y los actores se aper- 
cibieron de ello. 

Recuerdo á V. esta acción meritoria para que eUa 
me sirva de disculpa por dos imprudencias que he 
cometido . 

La primera, parodiar su gran obra, debiendo ha- 
ber sido otra pluma mejor cortada que la mia la que 
ha debido hacerlo. 

La segunda, dedicarle este débil trabajo sin haber- 
le antes pedido permiso para ello. Pero V. en su buen 
tálenlo comprenderá que la acción de antes y las de 
ahora revelan cariño hacia V., y bien merecen per- 
don faltas que son hijas de un buen deseo. 

Dígnese admitir esta dedicatoria, y al menos el 
gran nombre de García Gutiérrez suplirá la peque- 
nez del de su afectísimo amigo, 

El Autor. 



G066G4 



ACTO ÚNICO. 



Visla do campo eii las afueras de Sevilla. Una canti- 
na á la derecha. 



ESCENA FULMERA, 



GEKGON E INGENMTRIS, saliendo. 



Igen. Pairesito? 

Jergón. Qué, escosia? 

Ya pareció la mañana? 
Igen. .\un no le ha dao la gana 

de enseñar su lila er día. 
Jergón. Pus déjame descansa, 

y no me jagas el bú. 

Mas dime, ¿cómo estás tú 

tan trempano espavilá? 

Qué taflige? 
Igen. Cliimuyá 

quieo contigo, pairesito, 

que tengo el hígao frito. 
Jergón, [Pus acaba é reventa. 
Igen. Reventaré. ¿Tú eres par? 

de Pellejo?.. Dilo ar punto. 

Si eres pare te pregunto. 
Jergón, Que te lo iga su mare. 

Yo pienso piadosamente 



Igkn. 

JliRGON, 

Ige.n. 

JEUCaN. 



Igen. 



Jergón. 
Igiín. 

Jergón. 

Igen 

Jergón. 



é 

que es hijo niio er chavó, 

aun cuando su mare dio 

mucho que isí á la gente. 

Yo te traigo nuevas del. 

Santo Dios, qué notision!.. 

Si chillas asi, Jergón, 

no te descubro el pastel. 

Habla!... Sabes que tu pare 

cuando la pata estiró 

á mi cudiao te dejó: 

yo soy tu pare, y tu mare. 

Acaba... Dime lo canda. 

Tu hijo Pellejo ha liegao 

preso; lo han traio atao 

los piyos é la otra banda. 

Si habrá chorao parné? 

Ér chora?.. No me incomoes! 

Pus si es mas grande que Héroes 

Tú lamas? 

Y lamaré. 
Entonses vete de aqui; 
dame luga á que entrevea 
si es que ese... mala ralea, 
sacuerda otavia é tí. 
Y te juro aunque pureta 
no proba er peñascaró, 
hasta que os unsa á los dos, 
cual bueyes, á una carreta. 

ESCENA II. 

jergón. 



¡Pegándome está rair tumbos 
el estógarao!... ¡Qué istante!... 
¡Tengo un doló!... ¿Será flauto? 
ó timperites? ¡Qué cafre! 
viene ar cabo de seis años. 
¿Y de dónde?... ¡Dios lo sabe! 
¡Der Peñón, Ceuta, Meliya... 
ó de Ajusema!... ¡Cabales!... 
Hombres de su proserpina 



— 9 — 

no reniegan de su sangre. 
Arguien saserca. 

ESCENA III. 

JERGÓN y PELLEJO. 

Pellejo. ¡Es Jergón! 

jEitGON. ¡Es mi Pellejo!! 

Pellejo. ¡Es mi pare! 

Jergón. ¿Quién eres? 

Pellejo, Un caballero. 

Jergón. Pus no lo diria naide. 

Pellejo. Pero quién soy ya debió 

disírlelo á tí la sangre. 

¿Nota dicho ná?... 
Jergón. Ni esto. 

Pellejo. No tié virgüensa mí pare. 

Escucha tó mi relato. 

Hará seis años cabales 

que en busca fui de vengansa, 

poique mi hermana... 
Jergón. ¡No acabes! 

PiiLLEJO. Dio un tropeson, y ar cae 

se jiso un chichón mu grande. 
Jergón. ¡Apanda la muy!... ¡No sigas!... 
Pellejo. Seis años, seis años jase, 

dos meses, cinco semanas 

y nueve dias, que un martes, 

soñando con la vengansa 

me embarqué en el Mansanares. 

Yo he escalao los presiyos, 

yo he visitao las cárseles, 
, he robao por los caminos... 

pero too, too en barde... 

En vano busqué ar perdió 

que á tu hija... 
Jergón. ¡No desbarres! 

Pellejo. Que á mi hermana... 
Jergón. ¡Calla!... ¡calla!. 

¿Cómo al vil no espansurraste? 
Pellejo. No le jayao, pare mió. 



— 10 - 

¡Hermana espurrea! 
Jergón. ¡No acabes! 

Rispétaia, que ha tnerao! 
Pellejo. ¿Mero?... Hequiescantimpase. (Pausa.) 
Jergón. ¡Pobresila!... (Llorando ) 
Pellejo. ¡Pobresita!... 

Jergón. ¡Tan sinsible! 
Pellejo. ¡Tan annante! 

Jergo>. Pero no... ¡Fué una perdía! 
Pellejo. No luvo la curpa. 
Jergón. ¡Baste! 

¡Fué una perdía... una perra! 

Mas lo niesmo era su mare. 

Fué defleuto de familia... 

Es presiso conformarse... 

Dende su tatarabuela 

toas tropesaron y... ¡en grande! 

¿Y no la sacaste ná 

del estógamo?... ¡Habla! 
Pellejo. ¿Que hable? 

Pus aplica ambas orejas 

y ascucha. 
Jergón. Voy á escucharte; 

pero sin mentir, Pellejo, 

que te oye un Jergón... y un pare. 
Pellejo. Él nombre del mardesio 

pretendí que gomítase, 

mas la endina... ¡sonsi siempre! 

Tuve ideas creminaies.;. 

Saqué la tea y... 
Jergón. ¡Bruto! 

Pellejo. Llevo tu apellío. 
Jergón. ¡Alante! 

Pellejo. Con naa la metí er resueyo; 

nunca quiso rivelarme 

er nombre der sedunton; 

solo con llanto de sangre... 

«Hase seis años, me dijo, 

lo vi, me miró y amantes 

nos juramos ambrosia 

ar pié de unos matorrales.» 

Por causaba lie sabio 



— 11 — 

que hoy se encuentra ese tunante 

ar frente é unos pipiólos 

pa richasar er combate 

que á Siviya quieren dar 

bombas mandando á millares; 

y por eso los gitanos 

de Siviya á los de Cáis 

lian pidió ausilio .. ¿Estás?... 

y yo previyendo er lanse 

ma alistao en su bandera, 

por ver si pueo matarle!... 

¡Ya ves si obro como un moso!. . 

Papá, tu bendision dame. 
Jergón, ¡Seis pares de puntiyones 

es lo que voy á atisarte! 

Tú renegao y yo... ¡Caprobioü! 

¡Contrario el hijo der pere!... 

Quéate conmigo. 
Pellejo. ¡No! 

Jergón. ¿Mas no sabes, miserable, 

que en grande puna Siviya 

ha estao siempre con Cáis, 

y que de uno y otro bando 

es este er campo del martes? 

¿No eres también seviyano? 

Traidor, ¿poiqué renegastcs? 
Pellejo. Juré á los otros leartá, 

y soy cabayero, pare. 
Jergón. ¿Y si te majan?... 
Pellejo. ¡No importa! 

Cumplir lo jurao es antes. 
Jergón. ¡Mu bien!... ¡Eres un héroe!... 

¡Sigue tu seta, hombre grande!... 

Y si en er campo nos vemos 

has cuenta que no soy naide. 

¡Qué grandesa!... ¡Qué grandesa! 

No sé con quién compararte. 

¡Qué .camello, ni qué!... Es poco. 

Quéate con Dios, alefante, 



-42 — 
líSCENA IV. 

PELLEJO, después CATACHUPA. 

Pellejo. Aquí estoy poique he venio. 
¡Ah!... ¡negra fortuna impia! 
Er corasou ma mentio. 
¿Dónde, dónde tasinelio, 
perjura Catana, arpia? 

CaTACH. ¡Socorro!... (Dentro.) 

Pellejo. ¡Sielos!... ¡Señora!... 

Catach. Venid... ¡que va á najavá 

quien vuestra navaja implora, 
^ y sin ella espichará!.,. 
Pellejo. ¿Aónde?... 
Catach. Venid: yo confio... 

Pellejo. Esperad... (Váse.) 
Catach. ¡Son seviyanos, 

y ese es su campo! ¡Dios mío! 

¡líbrala! 
Pellejo. Soltad, villanos. (Dentro.) 

Catach. ¡Desmondóngalos con brio!... 

¡\h!!! La libró de sus manos. 

ESCENA V. 

CATACHUPA, PELLEJO, CATANA. 

Pellejo. Aun está atarantulaa... 

y no le pasó er causón. 
Catach. Hijita, no temas ná. 

Sóplala si es que te agrá. 
Pellejo. ¿Tengo cara de soplón? 

Ya va gorviendo. 
Catach. Gitana, 

grasias á ese hombre estbrsao • 

te encuentras ya sarva y sana.. 
Catana. ¡Que der buciii, arma cristiana, 

te mire siempre sarvao! 

Tú espantastes á esas gentes 

con er briyo de tu asero; 



=- lo — 



Pellejo. 
Catana. 



Pellejo, 



Catana. 



Pellejo. 

Catana. 
Pellejo. 
Catana. 

Pellejo. 
Catana. 



¡son tus brios mu valientes, 
eres tocio na cabayeroü! 
¡Guarda ya tu mondadientes! 
¡Oh!... ¡Ya la suerte no envidio'... 
Moso varil, por tu traje 
veo serviste en presidio. 
¡Ahora á las órdenes lidio 
de Rosquete, y con coraje!... 
Por hoy tu arsion de valiente 
debo asín recompensar, 
y pues fuiste una sirpiente, 
yo te quieo regala 
esta mota pá aguardiente. 
¡Darme á mí mota!.., ¿Qué dises?. 
¿Asi premias mi desvelo?... 
Si quies paga mis desuses 
endiñame ese pañuelo 
que te tapa las narises! 
Conserva, pus lo camelas, 
er lienso... ¡Mas sonsi!... ¿Estás? 
Que si arguno lo chanela... 
Descudia. (¡Buen pesqui habela!) 
Quieo dicá tu fila. 

¡Atrás!... . 
¡Destapa... ó me güervo loco!... 
Como muevas un pinré 
pá dicarme... 

¡Me sofoco!... 
Adiós, que va á amánese 
y por eso me las toco. 



ESCENA VI. 



pellejo solo. 



¡Qué jembra!... No sé poi qué 
su aliento me paesia 
que golia, no sé á qué!... 
¡Asi como á la... ambrosia 
der peñascaró!... ¡Chipé!... 

(Suena dentro un cuerno.) 

Pero el campo sá movió: 



— 44 — 

¡Pellejo, á tu obligasion!... 
¡Orvíate, esaborio, 
de la que te (lió al orvio!... 
Vamos á la formasion. 

ESCENA VII. 

MIGUEL, el EMPEDRAOR y JERGÓN. 

Emped. Rosquete se menea. 

Jergón. Ya er tunante 

con su orda é pipiólos sa próxima. 
Emped. (¡Mere!) 
Jergón. ¿Empedraor, por qué asi sartas? 

¿Acaso ta picao arguna abispa? 

¿Ó te tiene escamao ese píllete 

que de Cáis ha venio? 
Emped. ¡No prosigas! 

Jergón. ¿Quies que lo maje? 
Emped. Otavia no es tiempo. 

Nájate, que Rosquete sa aproxima. 

ESCENA VIH. 

empedraor, rosquete, BERENGENA y acompañamiento de 

GITANOS. 

Emped. ¡Rosquete! 

RosQ. ¡Empedraor!... 

Emped. Verme merece 

er moso cruo que é Cáis vino; 

aunque á los mengues su venia pese. 
RosQ. Grasias mil. 

Emped. ¿Y qué tal ha sido er camino? 

Bereng. Asi nunca Rosquete aqui viniese. 
Emped. ¿Mas poiqué, Berengena?, 
Bereng. Nuestra gente 

se quea como recua é borricos 

sin permitirles que entren por el puente. 

¡Empedraor!... ¡Qué arsiontanindesente!... 
RosQ. Cállate, ó te rompo los josicos. 
Bereng. Yo no soy camamero. 



15 — 



Emped. 
Bereng. 
Emped. 
RosQ. 



Bereng. 

Emped. 

Bereng. 

RosQ. 

Bereng. 

RosQ. 

Bereng. 

RosQ. 

Bereng, 



¡Noragüena! 
¿Empedraor, te orvias de tu ofisio? 
¡Rosquete, llama al órdenl 

¡Berengenaü! 
Te voy á convertí ea yerbagüena, 
como güervas á arsar er frontispisio. 
Bien disen los gachés: la envidia ladra. 
Que se sarga daqui. 

¡No soy puchero, 
y por eso er salirme no me cuadra. 
Obeese, ó te mando ar matadero. 
Más vale ar matadero que á la cuadra. 
Oye aparte, chavó... sé mas pruente! 
sarte allá juera y vive prevenio!... 
¡No darnos ni una copa de aguardiente! 
Vete allá juera aprevenir la gente. 
¡Plasa al Empedraor! 

¡Nos ha partió! 



ESCENA IX. 



BERENGENA Y ROSQUTE. 



RosQ. 


Qué tienes? 


Bereng. 


Poco parnés. 


RosQ. 


No has tagelao? 


Bereng, 


Ni el oló. 


RosQ. 


Pus cómo? 


Bereng. 


Un cacho e manró 




y dos sardinas ó tres. 


RosQ. 


Y los tuyos? 


Bereng. 


Delusiones 




solamente han tagelao; 




de aire se han alimentao 




como los camaleones! 


RosQ. 


Conque naa? 


Bereng. 


Ni una mota 




partia por la mita 




nos han diñaopa jama; 




Y la gente salborota! 


RosQ. 


Es disir que no jué vana 




mi sospecha!.. Güeno!.. Sarte. 



- i6 — 
Bereng. Con la música á otra parte. 

Créeme. (Vase con ios suyos saludando.) 

RosQ. Aquí está Catana. 

ESCENA X. 

ROSQUETE y CATANA. 

RosQ. Catana^ tú aqui? 

Catana. Chipé!.. No te escudies ni un instante. 

RosQ. Qué tienes, cara é semblante? 

Estás escama?... Poiqué?... 
Catana. Los gitanos é Siviya 

ligaos con su Empedraor 
quieren diñarte... (Qué horror!..) 
como á un perro la morsilla. 
Y á mi mesma no hase mucho 
me han querido dar mulé! 
RosQ. Qué dises? 
Catana. Mas me sarvé... 

gracias á un gachó mu ducho. 
RosQ. Su nombre? 
Catana. No sé. Un gitano. 

RosQ. Jefe? 

Catana. Jundo; pero mu cabal! 
RosQ. Güeno... se le premiará. 
Catana. Pus guillen!... Toca esa mano. 

ESCENA XI. 



ROSQUETE y PELLEJO. 

Pellejo. Señó, ya scpué entra 
en Siviya á beber vino. 

RosQ. Pus ve á preveni er poyino; 
tú serás mi paje. 

Pellejo. ¡Aja!.. 



— 17 — 
ESCENA XII. 

PELLEJO é INGÉMTRIS. 

Pellejo. Su paje!.. Quimera vana!.. 

¡De impasensia me dí^sliago! 

¡Dios mió, no sé qué jago 

pensando solo en Calaña. 
Igen. ¿Aun te acuerdas? 
Pellejo. ¡Si es mi sielo! 

Igen. Ya ese sielo se nubló. 
Pellejo. ¿Cómo?... 
Igen, Que otro se jamó 

lo que ama jué Ui anhelo. 

Sábelo ya... esa perdia 

que tú amaste... ¡se lia casao! 
Pellejo. ¡Cataplum! (se dp-maví».) 
Igen. ¡Sa espampanao!... 

¿Qué es esto?... ¡Cosa, arma raia!... 

(r,e saca del pecho un pañuelo grande de yerbas.) 

¡Un lienso de las mrises!... 
¡Barbí... lo menos de á rial!... 
y con su cifra... ¿Qué tal?... 
Ya descubrí sus desuses. 
Hay en esta via extremos 
que nos matan de alegría... . 
¡Cataniya, ya eres mia! 

(Pasa por el fondo derecha á izquierda Catana en ji» 
Viurro, y los gitanos detrás con las navajas abiertas.) 

¡Pronto nos arañaremos! 
llíitacíoa de casa pobre. 

ESCENA Xííl. 

ROSQUETE y BERENCENA. 

RosQ. ¿Qué te pasa? 

Bebéis G. Que el apuro 

érese, y mormura tu gente, 

poique no se la consiente 

2 



ROSQ. 

Bereng. 



— 18 — 

mas que coiné er pan duro. 
Alii está un einbajaor 
de los nuestros. 

Qne entre ar ponto. 

Ya me está oliendo á defunto 
ese ruin Empedraor. 

ESCENA XIV. 



RosQ. 
Perico. 



KosQ. 
Perico, 



RosQ. 
Perico 



DICHOS y PERICO DE LA J\R\. 

¡Habla! 

Con rispeto hablando, 
diré que vamos con carma 
mu pronto á romperte el arma, 
pus ya DOS estás cargando. 
Toos", como yo, calculo 
que conosen er descoco: 
nos están jasiendo er coco 
y basta y sobra de bulo, 
be carpanta me deshago 
y me voy á prenunsiar, 
poique no pueo aguantar 
er dolor del estomago. 
Er gaché nos la diñó; 
sernos mas tontos que Pisio- 
pu bien merese er oíisio 
que nos diñen mas manró. 
¿Y la gloria? 

Una sanahoria 
es mejó: la gloria es ná. 
Vale mas una ensalá 
de pavos en pipitoria. 
¿La gloria?... buen tistimonio 
podré dejar de ella aquí... 
¿Quién se ha de acordar de mí 
cuando me lleve er demonio? 
De mi aíleuto sois tistigos. 
¿Oué me queréis? 

Yo diria 
á ese bruto cualquier dia: 
«Dalos siquiera pm de higos. a 



— 19 — 



BOSQ. 
I'tlilCO, 



Roso. 
Perico. 

ROSQ. 

1'erico. 
RosQ. 



Perico. 
RosQ. 



BER.E^G 

RosQ. 



Bereng 



Mas si os paga... 

Habrá beleu, 
poique es un pulo de playa. 
Sa juntao con la canalla. 
Mas yo he oio á no sé quién, 
pero esquilaor, disir, 
que en la escuela de chora 
la boega es pa entra; 
el tejao pa salir. 
Y pus ér nos ha engañao 
como Empedraor de pega, 
entremos por la boega, 
y echémosle po el tejao. 
Naja sin intirrupsion, 
que ya me tienes cargao, 
ó tescrismo. 

Pue he sacao 
lo queer negro der sermón. 
¿Chimullus por tí, probete, 
ó por toos, embajaor? 
Yo abrogo por toos, siñor... 
yo he venido de intrepete. 
Pus verás con qué iranquesa 
rispondo á tu comisión: 
ó te vas sin dilasiou, 
ó te rompo la cabesa. 
Vete; y si güerves de nuevo, 
á tí. y á ellos escuartiso. 
¿Ni siquiá llevo un choriso? 
Pus buen consuelo les llevo. 
Se sublevan, noragüena; 
' llevarán güeña palisa: 
ul aun perdono á la horlalisa. 
Señor, ¿ni á tu Berengena? 
Veremos; vamos allá: 
y si hay trifulca, yo espero 
te portes cual caballero. 
Asi rae llama mamá. 



— 20 — 
ESCIÍNA XV. 

PELLEJO y enseguida CATANA. 

l'iiLLtjo. Ellos son, y se najan. 

Catana. ¿Es Pellejo 

ó delusion acaso, desvario? 
Pellejo. No hay duda; es de Catana el entrecojo. 
Catana. Ma quedao pirpleja. 
Pellejo. Estoy pirplejo. 

Catana. Siento frió y caló. 
Pellejo. ¡Qué escardofrioü! 

Catana. Me va á salir con la sorpresa usagre. 
Pellejo. ¿No estás ya para mí?... 
Catana. ¿Cómo? 

Pellejo. En conserva. 

¿No quieres que mi aíleuto te consagre? 
Catana. ¿Soy yo acaso pepino, que en vinagre 

enserrao en un frasco se riserva? 
Pellejo. Perjura fuistes. 
Catana. Cállate, profano... 

y alvierte entre los dos la gran dislancia. 
' Sepulturero fué tu primo hermano, 

y mi padre arguasí de un escribano. 

Sonsi pues, y conoce tu inoransia. 
Pellejo. Perdón pido, Catana, estaba loco... 

he querio subir hasta tu altura. 

Perdóname y abus; yo me las toco; 

seré tu hermano aunque parezca poco. 
Catana. Mi mario es tu jefe. 
PELLEfo. ¡Qué ventura!... 

Él me sarvó la via; suya sea 

esta que á mí me quea. ¡Seré un muro 

que sabrá defenderlo en la pelea! 

Á quien le toque pasará mi tea. 
Catana. ¿Lo juras? 
Pellejo. ¡Á tus patas te lo juro! 

(Oe rodillas.) 



— 21 — 
ESCENA XYl. 

LOS MISMOS é IGÉMTRIS. 

{gen. ¡Señora!... ¡Qué prostramiento!... 
Catana. Señora soy. 
Igen. ¡Delusion! 

Catana. ¡Le vi á diña un bofetón! 
Pellejo. (¡Me temo un prenunsamiento!...) 
Catana. ¿Cómo vienes, imprudente, 
á este sitio y á esta hora, 
tú, una probé peinaora 
de la tendera denfrente? 
Igen. ¡Jesús! ¡qué barbaridá! 

¡Yo una probé peinaora!... 
Yoy á contestarte ahora; 
mas con mucha serieá. 
Catana. Si ese vuestro Empedraor 
no os ha sabido enseñar, 
yo lesión os quiero dar 
de pruensia y de rubor. 
Igen. ¡Orgullosa sin sapatos!... 

¡Calla! 
Catana. No me da la gana. 

Igen. ¡Si tú has vendió en Triana 

cordilla paa los gatos!... 
Catana. ¡Calla... que de ti reniego!... 

¡Te han de jama los chusqueles! 
¡Si tú hisistes los cordeles 
con que ajorcaron á Riego!!! 
Igen. ¿Ves, Pellejo, si me hostiga".' 
Catana. Ya en la palestra me veo. 
Igen. ¡Pus entonces... al torneo! 
Catana. Dises bien... ¡Mano á la liga! 
Pellejo. ¡Quietas!!! ¡idea infernal! 
No descubráis lo vedao... 
aunque soy aficionao 
á la historia natural. 
Catana. ¡Bien!... Sejo por esta vez... 
Mas insurtos no consiento. 
¡Voy á buscar al momento 



22 — 

la mano del aimiroz! 

KSCEXA XVil. 



IGKMTRIS y PELLEJO, á pnco GERGON, EMPEDR\OR y 
ROSQUETE, despue-! CATANA. 

Ingen. ¡Bufando va! 
Pellejo. ¡No la melaü! 

Igen. ¡Es una himpócrila! 
Pellejo. ¡Basta! 

Vale mas que fod lu casia. 

¿Lo entiendes? 
Igen. Eres un trompeta. 

(Aquí hacen salida el Empedraor, Jergón y Rosquete.) 

Emi'ed. Descudia... En este momento 

(Hablanilo cc» Rosquete.) • 

he reprendió á Jergón. 
Catana. ¡Rosquete!. 

Jergón. (Aqui está er matón!) 
C\TANA. ¡Ay!... ¡va á ve levantamiento! 
Jergón. Bien pudisteis evitar 

que é Cáis los gitanos, 

á los buenos seviyanos 

nos llegaran á insurtar; 

bien que lo basen por las tarde.s 

cuando están todos bebios, 

poique son unos perdios... 

y mas que todo cobardes! 
RosQ. ¿Qué es cobarde?. .. ¡Caracoles! 

Ya la sangre se me sube... 

y ante mí, ¡dico una nube 

con mas é siete bemoles!.., 

¡Cobardes!... Si solo tres 

la tarde de la tromenta, 

de los vuestros á cuarenta 

corrieron á puntapiés! 

Yo solo de un resoplio 

sin resistencia nenguna, 

tiré ar suelo unacoluna 

la otra tarde junto ai riol 



— 23 — 

¡Miste quién habla! Gran ¡perro!... 

¿Qué lias Jecho?, . ¿Vamos á ver? 

¡Lo que sabes tú; es correr 

mejor que er camino é j ierro! 

¡Si... si!... de canguelo un dia 

sembrasteis las poblasiones, 

no de sables, de carsones 

que de mieo se os caian!... 

¡Y en tan apretao babel 

os volvisteis al ensierro!... 

Poiqué llevarán senserro 

los que no puen con él... 

¡Mejor os sienta la albarda!... 

Mas sita uno por Cristo, 

que diga que á mí me ha visto 

estando é frente, la esparda. 
jEi.r.oN. ¿V consiento?... ¿Estás contenta? 

¿Tú no has visto que mensurta? 
CvTANA. ¡Pasensia! Es el improsurta. 
,If:RG0N. Pero tú... 
Catana. Soy su parienta. 

Iergon, Mú pronto sabrás quién es 

el mariito que tienes. 
UosQ. ¿Con endiretas me vienes?... 
Empe». ¡Sonsi ya!... ¿Qué soy yo pues? .. 

¡Qué insurtos!... ¡Cuánto clamor!... 

¿Y mi diniá y prisensia? 

¿No vale naá la enfluensia 

de too un Empedraor? 

¡Largarse ya!... ¡Qué! ¿Naa vargo? 

¡Afuera toos los osiosos; 

¡dejar solos los esposos ,. 

por ..si quieren tomar argo!... 

ESCIENA XVIÍI. 

CATANA, ROSQUETE, y TEI-LEJO al fundo. 

!-.0SQ. ¿Catana? 
Catana, ¿Qué, chavo?... 

BosQ. Arsa esa frente, 

lecha estás una estauta c maera, 



~ 2i - 

Catana. ¡Es venia!... Der puro las expresiones 

aquí mo liasim bum, bnni, y aquí risuen m. 
¿De qr.é nase la íaña de ese monstrio?... 
RosQ. ;Qaies saberlo?... Pues bien... escucha y 
Catana. Cbiiuuya claro. [tiembla! 

RosQ. Espia bien, Pellejo, 

y abre tú pa escuchar las dos orejas. 
¡Oye!... 
Pellejo. " ¿Qué irá á desir?... 
I\osQ. Cuando á la orilla 

del Tagarete, que los muros riega 
del barrio é San Bernardo, los gitanos, 
del mundo nuevo é Cáis montaos en bestias 
llegamos pa vender caballerías, 
hierro viejo, sartenes y otras prendas, 
ya era la vez segunda que pisaba 
el caudillo gitano aquella tierra. 
Años antes sarvando la bravura 
é la barra é Sanlúca, una goleta 
carga de tomates y pimientos 
junto ar barranco amainó sus velas. 
¡Era el gran Sirpenton!... ¡Hermoso buque; 
grande cuar de un sapato la ancha suela! 
üj güilo del gitano aventurero 
que vogaba sin mieo ni virgüensa. 
¡Este siendo chaval de pocos años, 
con parné en abundancia y manos puercas, 
se solia tomar caá semana 
unas dose ó catorce borracheras!... 
Pero llego un momento en que ya er vino 
le daba ripunancia... y en sus venas 
sentia un riconcomio que indicaba 
que aquel Adán necesitaba Eva!... 
El tremometro, en !in, de ochenta graos 
sintió er gitano en su naturalesa, 
y cual chusqué rasca'ndose corria 
cuar si sarna su sangre le ensendiera. 
Brincaba... ¡reculaba!... ¡Hasta que uu dia 
aperesió á su vista una morena, 
una Venus!. . ¡Perdona!... 
(L^TANA. (¡Ay, de mis niervos!.. 

RosQ. ¡Dios me preste benino fortalensia!) 



— 2o — 

¡Yalo!iu'gué!...Prosigo... ¡Era muy guapa!... 
¡Entreverá écoló!.. ¡Gran espetera!... 
¡Con mugüenos simieutos!... ¡Chiquetita, 
y mucho aire é taco en las caerás!!! 
Er gitano que estaba... como estaba, 
es disir... picajoso y ersetéra... 
sintió en su pecho hervir too el bisubio, ' 
y...noquiero propasarme. ..¡tente, lengua!.. 

PüLLEjo. ¡Dios me tenga é su mano! 

RosQ. Llegó un dia, 

en que yendo la niña á merca brevas, 
topó con el gitano .. y allí mismo 
tuvo lugar una bonita escena. 
¡Se guiñaron, se hablaron, se entendieron, 
y la niña, mas blanda que la cera, 
le dijo... lo que dijo, y yo me callo, 
porque debo callarlo por desensia! 
Pero es lo sierto que la gitanilla 
ar poco tiempo se sintió endispuesta, 
y la endisposicion... ¿estás?... mas tarde... 
Si no lo has entendió, anda á la escuela. 

Pellejo. ¿Dudar podré?.. 

Roso. Entonces er gitano 

queriendo en grasia é Dio gosar su prenda, 

salió con su gitana una mañana, 

y yegando de un monje hasta la puerta, 

le dijo con un aire compujio: 

«Echa la bendición á estas cabesas, 

que nos hemos comió una mansana 

cuando iba esta infelis á comprar brevas. 

Pellejo. ¡Ah!... 

C.\T.\N.\. ¡Bien por Rosquete! 

RosQ. Aligera la carga, 

que tanto les pesaba en la consensia, 
to pa ellos fué dicha y alegría... 
cuando una noche... ¡aqui lo gordo empiesa! 

Pellejo. ¡Hermanita!... 

r.\T.\.\A. Prosigue. 

RosQ. Aquella noche 

er gitano no vino á su huronera... 
ni á la noche siguiente... ni otras muchas... 
que en vano le aguardó su dulse prenda. 



- 26 — 

Escama la gitana, dijo: ¡Tate!... 

Me la (liuü or gacliú... ¡Ya no hay falensia! 

En esto oyó una fuerte sarrasina; 

la ííla asoma, y mira cómo llevan 

á apretarle la núes al hermanuco 

que los unsió á los dos, porque el tal e;a 

un nene que sirvió con el Barbudo, 

y aqui su duda en realida se truecal 

Creyó que el casamiento too fué bulo, 

y dijo para sí: ¡No soy donseya!... 

y pus ya no es posible echa un remiendo 

al Jionor que perdí con la virgüensa, 

á las patas iré der pare mio^ 

Catana. ¿Y qué? ¿la perdonó? ¿tuvo clemensia? 

RosQ. ¿Qué había é perdona?... á puntillones 
la puso er muy borneo puerta afuera. 

Pellejo. ¡Infeliz! Al hallarse por la noche 

sin candir, sin aseite, andando á tientas., 
probé la que aviyaba mucho jando, 
sola la que vivia entre una recua, 
se la atontó el magín, guilla se puso, 
y de romperse el arma tuvo idea... 

Cata>'a. ¿y dempues? 

UosQ. Desespera, 

hásia el Guadalquivir tomó soleta, 
se quitó los zapatos, tomó güelo, 
y trompicando de peñasco en peña, 
cataplun... ¡Seestreyó! Al otro día 
la gomitó en el río una bayena. 

Catana. ¿Y el gitano? 

RosQ. Gorviój'y al ver la catás- 

trofe que susedió tan virulenta, 
al pureta buscó y le íjo: «Indio bravo, 
mostrío peor que er de las tres cabesas, 
mardisioK de gitano te presiga... 
pa onde quiea que vayas mal fin tengas!» 
En seguida lloró sobre el cadáver, 
y buscando un alivio á su tristeza, 
se atisó dos botellas de aguardiente... 
tomó la gran tajií... laurmió, y requicscam! 

Catana. Y á no haberse raorio la gitana... 

RosQ. Siempre sus votos renovao hubiera, 



— 27 — 





poique era un caballero. 


Catana. 


Pus escucha, 




Aun vastagos aqui der viejo quean. 


Pellejo. 


Perdóname!.. (Piesemándose.) 


RosQ. 


Qué es eso? 


Pellejo. 


No lia concluio 




la triste rilasion de la trigedia. 




¡Yo la sepoü! 


RosQ. 


¡Qué dises! 


Pellejo. 


De un hermano 




de la vítima, aqui Pellejo quea. 


ROSQ. 


¿Y ese hermano?.. 


Pellejo. 


Ar seduton buscando 



Catana. 
Pellejo 



RosQ. 
Pellejo, 



Roso. 
Pellejo, 



que rispetá no supo á la inosensia, 
por vengar á su hermana estuvo audando 
siete horas, medio mes y una cuaresma. 
(¡Dios nos asista!) 

Ya por fin un dia... 
¡ved qué cosas tan gordas se presentan! 
er mesmo á quien buscaba pa vengarme 
la via me libró en una pedrea. 
¡Sigue... sigue!.. 

Pero hoy que le conozco, 
convensio que too es una novela, 
dando diente con diente digo: «Hermano, 
la que espichó por tí, por ti me ruega.» 
Hermano!!! 

Ya lo veis!.. Me riconose... 
lo mesmo que se jase en las comedias. 
(¡Pus si esta escena no prouse efleuto, 
no será por fartarle peripesias!) 



ESCENA XIX, 



DICHOS y JERGÓN, deppaes BERtNGENA, 



Jergón. ¿Rosquete?.. 

Roso. ¿Qué se ofrese? 

Jergón. ¡Entre los tuyos 

sarmao una gran marimorena! 
RosQ. ¿Ande está mi arfilcr? 
Ctana, ¡Cudiao, Rosquete!. 



- 28 - 

Jkrgon. Hijo, ya es tiempo do venga tu ofensa. 

Pellejo. ¡Vengúela usté si quié y gücn provecho!.. 

Reiieng. ¡Ya está la bronca arma! Señor. 

RosQ. ' Nagensia. 

que acabe de aviarme, y yo le juro 
que ha de paga mu caro su insolensia!.. 

Cataba. No arriesgues tu chichi, que es chichi mia!.. 

(Le traen el niarsellé y lo penen el pañuelo.) 

Átate este pañuelo á la moyera 

por si vienen mar das!.. Y ademas ponte 

tu rico marsillé cá la burgalesa. 

RosQ. Ya estoy listo. Volemos ar combate. 

Catana. ¡Pellejo, guárdale la delantera!.. 
Á tí lo ricomiendo!.. 

Pellejo. No hay cudiao!.. 

Su pelleja, señora, es mi pelleja. 

ESCENA XX. 



CATANA, después PELLEJO. 

Catana. Cuando estaba mas contento 
mi gaché, sus delusiones 
destruyen esos guasones 
armando un prenunsiamiento!.. 
Esa plaga é tunante 
que tienen la grasia é Dio 
pa convertir á lo mejó 
un borrico en elefante; 
gitanos con tres bemoles, 
que acreditan con su maña 
aquella de que, en España 
lo cái es de lo españoles, 
¿poi qué en chiyar ahora piensa 
tan sin provecho?.. ¿Poi qué?.. 
Voy á disírselo asté; 
poique no tiene virgüensa. 
Ya er griterío ha sesao... 
¡Es mucho hombre mi gachó!. . 
Arguien saserca... ¡Señó!... 
¿Si gorverá escalabrao? 

Pellejo, Er motín sapasiguó, 



29 — 



como ya sin duda notas; 
dos ó tres cabesas rotas 
liubo, y se acabó toó! 

Catana. ¿Y Rosquete? 

Pellejo. Allí le dejo 

ociipao en otra tarea. 
Cuando acabó la pelea 
me dijo: corre, Pellejo, 
á sosegá á mi Catana... 
jDile que si ahora no voy 
á verla, es poique estoy 
como al que no le dá gana! 

Catana. 

Pellejo. ¿Te vas? 

Catana. Y con 

jJesú!... llevo esta cabcsa 

lo mesmo que una oya é griyo. 



Pus entonses me las guiyo. 



Iigeresa. 



ESCENA XXI. 



PELLEJO é IGENITRIS. 



Igen. 

Pellejo, 

Igen. 



Pellejo 
Igen. 



¿Pellejo?... 

¿Cay, arma mia?... 
¡Oh, devina Onípotensia!... 
¡Que peligra la ersistensia 
de Roqueste en este día!... 
No perdamos un momento... 
Librarlo es cosa sensiya, 
el Empedrao, á Meliya 
mandó con traidor intento 
un pillo con una esquela 
pa un tal Melares!... ¿Estás?... 
¡La gata comprenderás!... 
¡Piya er documento!... ¡Güelaü! 
¿Pero es cierto lo que dises? 



¿Pos no lo ha á sé, arrastrao?. 
¡Tráelo aunque sea empapao 
con sangre de sus narices!... 
Pellejo. ¡La traeré, no te esasones!... 
Y pa mas pronto llega... 
adiós... me voy á monta 



— 50 — 

en la cruz de los carsunes. (Se va y vuelve.) 

¿Pero... os queríais los dos? 
Igen. Si... ¡Por los cuatro cosíaos!... 

Sárvalo de esos malvaos. 
Pkixejo. Ya me guillo. 
Icen. ¡Adiós! 

Pellejo. ¡Adiós!... 

ESCENA XXII. 

IGÉNITRIS. 

Voy á dir ar manicomio 
según estoy da tonta... 
¡Como no lo puea sarvá, 
me va á mata er reconcomio!..^ 

ESCENA XXíli. 

IGÉMTRIS y ROSQUETE. 

Igen. ¿Rosquete, eres tú?... 

RosQ. ¡Chipé!.., 

Igen. Vete, que van á alisarte. 

RosQ. ¿Á mí?... ¿Quién?... 

Igen. Ya pues largarte. 

Juye. 
RosQ. ¿Juir?... ¿Y por qué?... 

Igen. Porque le la quien arma. 

El Empedraor es primo 

de su prima... ¡Yo le estimo 

y le lo vengo á avisa! 

Jergón al primo se arrima; 

y entre la prima y er primo... 
RosQ. ¿Mas quién ta largao á tí er timo? 
Igen. Er primo... 
RosQ. ¡Ya!... de su prima. 

¿Y quien quié majarme?... 
Igen. ¡Él!... 

RosQ. ¡Me quedao toilo esguarnio!... 

¡Y crees tú que er dueño mío 
• tome parte en el pastel!.. 



Igen. ¡Nosc!... Pero la verdá, 

es que tu pedio se inflama 

con un amor de camama; 

y lo prueba... 
RosQ. ¡Basta ya! 

¡No!... ¡no!... Ella no puede ser 

compinche... 
Igen. ¡Ni yo lo digo! 

Ella viene... Abur, amigo, 

que yo me voy á esconder. 

ESCElNA XXIV. 

nOSQUETE y CATANA, 

Catana. ¡Rosquete!... 

RosQ. Adiós, Catana (¡Ande liayun leño!) 

Catana. ¿Qué tienes?... 

RosQ. (¡Salamera!) 

Catana. ¿Qué te acosa?... 

¿Poi qué estás en suspenso? 
RosQ. Tengo sueño. 

Catana. Pus túmbate en er suelo, en él riposa. 

¡Pero ties er semblante burrascoso! 

¡y tú mira masusta!... 
RosQ. (¿Si estaré jasiendo el oso?...) 
Catana. Abrásame... Si el abrasa te gusta. 
RosQ. (Voy á vé si goraita.) Di, Catana, 

si entre los tus parientes hubiera uno 

de arma tan villana... 
Catana. Pues echarte á dormir, que no hay denguuo, 
RosQ. Si arguien urdiera coutra mí una trama... 
Catana. Descudiao pues está, no hay quien se atreva. 

Cuervo á isirte que no hay naá. 
RosQ. ¿No mama? 

Catana. ¿Tienes alguna prueba? 
RosQ. (Vi á ponela mas blanda que una breva.) 

Si guillarme de aqui luera preciso ■ 

y te dijera... «¡Sigúeme!» 
Catana. No iria. 

RosQ. ¿Esto llego á escuchar y no la atiso2 

¡Abus! (Resueltamenle queiiendo irse.) 



(",-1 

Catana. ¿Aónde vas? 

RosQ. ¡Suértainc, arpia! 

Catana. ¿Cas pensao do mi? 

RosQ. ¡Que estaba sipgo!... 

¡y con queso rogüerto me las dao 

la mesmo que á un pasicgoü! 
Catana. Dime qué te lia picao, yo te lo ruego. 
RosQ. ¿Que lo(iig;i?... ¡Oyebien!... ¡Me las pegao'ü 

¡Me las diTiaoIÜ ¡De descubrirlo acabo!!! 

¡Y en tu amor que era toa mi existencia!.,. 
Catana. ¡La desvergüenza alabo!!! (Muy sofocida.) 
RosQ. ¿No be podido tener nunca inlluensia? 

¿Tan solo llego á ser segundo cabo? 
Catana. Por un debe que mi inosensia mira, 

juro.... 
RosQ. «¡Calla! .. ¡No tengo telarañas!... 

Catana. Por tu salú y la mia... 
RosQ. ¡No!... ¡Mentira!!! 

Catana. ¡Pore! chorré que avivo en mis entrañas!!!! 
Ro.->Q, ¿Es cierto, Cataniya?. . ¡Toca, toca!... 

¡Quién como tú se viera!... 

¿No me engañas, verdá?... ¿Note equivocas? 

Endíñame una coca... 

¡y aplástame de gusto la moyera! 
Catana. ¿Mas quién reselar te biso... 
RosQ. Una gitana. 

Catana. Me sospecbo quién es. ¡Está selosa!... 
RosQ. Pus que se dé un limpión. Hasta mañana. 
Catana. ¿Te vas? 
RosQ. Si no me mandas otra cosa. 

Tu primo con los callos ya me espera; 

y como mi tarda nsa será mucha, 

verte al gorver quisiera 

cuidando del ternero ó la ternera. 

Conque antes de mi güerta, desembucha, 

ILSCENA XXV. 



CATANA, PELLEJO, y á poco BERENGENA. 

Pellejo. ¿Y Rosquete? 

Catana, Salió é naja 



— 53 — 

pa er convite. 
Pellejo. ¡Mardision!... 

¿Quién lo conrió?... 
Catana. Jergón. 

Pellejo. Pus vá á atracarse de paja. 
Bereng. ¡Voto á nn mengue!... Se sisurra! 

que á Rosquete quien mata! 
Catana. No seas bruto. ¿Quies calla?... 
Pellejo. No hay quien la apee de su burra. 
Catana. Yo lo sabré... Si esos perros 

quien arma marimorena... 

Vete á reuní, Berengena, 

los nuestros con el senserro. 
Bereng. ¿La señal?... 
Catana. ¡Pregunta vana!... 

En llegando el mes de abril 

verás brillar un candil 

corgao en una ventana. 
Pellejo. No es mal plan. 
Catana. ¡Voy á búscale, 

que estoy toa tiritona!... 

¡Como haiga pillao la mona 

sera imposible librarle!... 

Esperaisus; güervo pronto. 

ESCENA XXVI. 



berengena, pellejo, y luego CATANA. 

Berfng. ¡Ay! .. Espero estupefato... 

Pellejo. ¡Estoy crespao como un gato! 

Bereng. Le diñarán... ¡Si es un tonto! 

Catana. ¡AyÜ! (Dentro.) 

Bereng. ¡Catana es que chilla!... 

Pellejo. ¡Habla pronto!... ¿Le han diñao? 

Bereng. ¿Lehan jerio?... 

Pellejo. ¿Ajorcao?... 

Catana. ¡Se ha jamao la morsillaü! (Pausa.) 

Gitanos probes y ricos, 

á matar los bandoleros!... 

¡Al aire vuestro aseros!... 

¡Á montar en los borricos!!! 

3 



— 54 — 

Yo en mi mano la naaja 
llevaré con desision. 
jSi le ha raatao un Jergón, 
le quemaremos la paja!... 

ESCENA XXVII. 

CATANA y JERGÓN. 

Jergón. ¡Ya lo espaché!... ¡Aquí Catana! 
Catana. ¿Te sorprendes?.. ¿No es verdad? 

¡Asisino... ¡Atrá, atrá!... 

¡Deja libre esa ventana!... 

¡Un candil!!! ¡Vengansa, hermanos!... 

¡y castigo á las mancillas!... 

¡Sangre!!! ¡que fartan morsillas 

pa jama los gaditanos!!! 

¿Oyes?... ¿Oyes la seña?... 

¡Humíllate como un perro!... 
Jergón. ¿Qué es eso?... ¿qué?... _ 

Catana. ¡Esel senserro!!! 

¿Tiritas?.... ¡Bien!... ¡Ya está arma! 

ESCENA XXVIII. 

CATANA, JERGÓN y el EMPEDRAOR. 

Emprd. ¡Corre, Jergón, no seas bobo!... 

Sorprende si te párese... 

La noche nos favorese, 

que está como boca é lobo. 
Catana. ¿Sorprender?... Piensas un yerro. 
Emped. ¿Cómo?... 
Catana, Si... come sebá. 

¿Oyes?... la bronca estáarmá... 

¿Qué te dise ese senserro? 
Emped. No asierto... Esa seña extraña 

¿qué anunsia? 
Catana. ¡Notisia fresca! 

Que ya se ha armao la gresca 

y se va á hundir media España. 



— o5 - 



Caiupo con muralla ai fondo |)racUcable. 
.©seiiro, 

ESCENA XXIX. 

PELLEJO por un lado y PERICO por otro. 

Pellejo. ¿Quien va allá? 

PEfiico. Quien puede. 

Pellejo. ¡Arto!... 

¿Enemigo? 
Perico. Del dinero. 

Pellejo. Cuando te ocurtas la fila... 
Perico. Será porque soy mu feo. 
Pellejo. Yo te conejo. 
Perico. Y yo á tí. 

Pellejo. ¡Perico Jara! 
Perico. _ ¡Pellejo! 

Pellejo. ¿Á tfué vienes? 
Perico. Á espiaros. 

Pellejo. Eres mu franco; lo veo... 

Pero sabe que sois pocos 

y estáis sercaos. 
Perico. Yo malt'gro, 

que onse hombres nesesita 

caá quisque de los nuestros. 

En cuanto llenen los aires 

el cántico del bolero, 

por ese campo espantaos 

oiréis el Despeñaperros. 
Pellejo. Bien, liijo; te quiero mucho; 

pero es fuerza nos matemos. 

Saca la tea. 
Perico. Ya está. . 

ESCEiNA XXX. 

dichos y CATANA. 

Catana. ¡Arto!... Bárbaros, teneos. 
Pellejo. Lo ha sarvao tu lila. 



CAfAríA. 

Perico. 

Pellejo, 

Catana. 

Pkmco. 



Catana- 
PEaico. 



— 56 — 

¡Grasias! 

Oye... naa te agradesco... 

Si queréis salvarle, que huya 

por aquel lao. 

Güeno... güeno. 

¿Ven... á qué veniste?... 

Á dar 
mulé ar que la dio á tu mario. 
Asi yo lo he prometió 
á Berengena efetuar. 
Huye ahora... Tiempo quea... 
Huye, que empiesa er motín! 
Dile á ese perro mastin(Á Pellejo.) 
que le aguardo en la pelea. 

(Váse á la izquierda.) 



ESCENA XXXI. 

PELLEJO, JERGÓN é IGÉNITRIS. 

Jergón. ¡El Empedraor má dicho 

que defiendas la suida! 
Pellejo. ¡Es buen capricho en verdá! 
Jergón, Pus respeta su capricho. (Gritos dentro.) 

¿Oyes?... ¡Gruñen por allí! 

¡Esos ecos me espeluznan!... 

Y pues mis gentes rebuznan, 

es que me llaman á mi. 

Quéate aquí... (.4. igénitris.) Asi me safo. 

ESCENA XXXIÍ. 

DICHOS y CATANA. 



Igen. ¿Catana aquí?... En ira monto. 

¿cómo has vinio tan pronto? 
Catana. Ma traio el telégrafo. 
Igen. ¡Vaya una bola! 
Pellejo. (¡Sedienta 

de nuestra desdicha viene!...) 
Catama. Vine, porque me conviene, 

pus empiesa la tormenta. 



— 37 — 

Igen. No importa. A creer matrevo 

que los mios venserán, 

y una palisa os darán. 
Catana, ¡Limpíate, que estás de güevo!... 
Igen. ¿Lo dudas?... Á verlo vas... 

¡Mia si corren!... 
Catana. ¡Embustera! 

Igen. ¡Si!... ¡Trunfa nuestra bandera! 

¡Bien por mis gitanos: bien!... 

Cantarles er de pro fundí. 
Catana. ¡Salegra y rie entre dientes!... 
Igen. ¡.\h!... Perdón... Son mis parientes, 

primos, tios, tutilimundi! 
Pellejo. ¡El engaño tuyo era!... 

(Mirando al campo.) 

Los nuestros corren ar cabo 

cual corre un chusquel cal rabo 

le ataron uua aseitera!... 
Catana. ¡Los mios trunfan por fin! 
Igen. ¿Talegras?... ¡Destino terco! 
Catana. ¡Hija mia, á caá puerco 

le llega su San Martin! 
Pellejo. ¡Oh! ¡Qué veo!... ¡Esomavisma! 
Catana. Oh, Soledá \írgen Madre. 
Pellejo. No mires, que á nuestro padre... 
Igen. ¡Sigue!... 
Pellejo. ¡Le han roto la crisma! 

ESCENA XXXlll. 

DICHOS y el EMPEDRAOR. 
El Empedraor sale desmelerado, pálido, y hecha girones la ca. 



Pellejo. ¡Empedraor!... 

Emped. ¿Quién mataja? 

Pellejo. ¿Qué has jecho?... 

Emped. ¡Mil maravillas! 

Man roto cuatro costillas 
y man quitao la navaja! (váse.) 

Dentro. ¡Cáis!... ¡Gáis!... 



— o8 - 



Catana. 



Todo» 

Bereng. 

Catana. 

Bereng. 
Catana, 
Bereng. 



Catana. 



¿Oyes, di? 
¡Los ecos llegan veloses!... 
¿Los conoses?... ¿Los connses?... 
¡Mialos! ¡Saltan!... ¡Bravo!... ¡Aquí!. 



(Saltan la muralla gran número de gitanos con las 
tijeras de esquilar en las manos; uno de ellos trae un 
palo muy alto con un pellejo en forma de bandera.) 

¡Cáis!... 

No hay quien nos sujete. 
¡Muy bien cumplisteis, gitanos!... 
Fuisteis de Rosquete hermanos! 
Ya hemos vengao á Rosquete. 
¡Grasias!... 

¡Si ér dica esta tierra, 
de gusto se va achispar. 
En mosto pue navegar 
er tonel donde é se ensierra! 
¡Grasias... Mir grasias, muchachos! 
¡os portasteis con esmero!... 
¡Cansasteis al tabernero! 
¡Estáis con razón borrachos!... 
¡Idos á canta la caña, 
pus ya lograsteis trunfar! 
Y á cada quisque ar contar 
los bulos de esta campaña, 
decirles: «Como á conejos 
casi á toos acogotamos, 
pus lo mesmo hombres matamos 
que vaciamos los pellejos! 
Doblan la cliichi, y mañana, 
pegándose contra un canto, 
recordaran con crebanto 
la venganza de Catana!!! 



FIN. 



Habiendo censurado esta comedia, no hallo 
inconveniente en que su representación sea au- 
torizada, siempre que se suprima lo cortado en 
la escena XVII. 

Madrid 15 de Setiembre de 1864. 

El censor de teatros, 

Antohio Fbrrer del Rio. 



La ifupresion está hecha con las supresiones 
mandadas por la censura. 

El Autor. 



itarla. 

1 1818. 

vista de pájaro. 

e hojuelas. 

le Polonia. 

'} la Uraparedada. 

lanco. 

ic entiende, ó un honi- 

ido. 

ontra noMeza. 

o oro lo que reluce. 



deenniienda. 
io revuelto. 
r por él. 

diis las de honor, ó el 
vio del Cid. 
;rta del jardín, 
caballero es 1). Dinero, 
eniales. 

ciistigo, ó la conqnis- 
)Dda. 

ido al Coronel!-, 
clio alia rea . 
te ia niia! 
el autor? 



{Quién 68 el padre? 

Rebeca. 
Rival y aiuigo. 

Su imagen. 

Se salvó el honor. 

Santo y peana. 

8an Isidro (Patrón de Madrid). 

Sueños de amor r ambición. 

Sin prueba plena'. 

Sobresaltos de un marido. 

Tales padres, tales hijos. 
Traidor, inconfeso y mártir. 
Trabajar por cuenta ajeua. 
Todos unos. 



Un amorá la moda. 

L'na conjuración femenina. 

Un dómine como liay pocos. 

Un pollito en calzas prietas. 

Un huésped del otro mundo. 

Una venganza leal. 

TJua coincidencia alfabética. 

Una noche en blanco 



Uno de tantos* 
Un marido en suerte. 
Una lección reservada. 
Un mando sustituto. 
Una equivocación. 
Un retrato á quemaropa 
lUnTiberioI 
Un lobo y una raposa. 
Una renta vitalicia. 
Una llave y un sombrero. 
Una mentira inocente. 
Una mujer misteriosa. 
Una lección de corte. 
Una falta. 

Un paje y un caballero. 
Un si y un no. 
Una lágrima y un beso. 
Una lección de mundo. 
Una mujer de historia. 
Una herencia completa. 
Un hombre fino. 
Una poetisa y su marido. 
lUn regicida! 

Un marido cogido por los cabe- 
llos. 

Ver y no ver. 

Zamarrilla, ó los bandidos de la 
Serranía de Ronda. 



ZARZUELAS. 



T Medoro. 
juena ley. 
s leo. 



la Gitana, 
liarte, 
ora. 



ido. 

quita. 

ato, ó el Alcald* pro- 



er. 

10. 

de ana ópera, 
o v la maja, 
el'hortelano. 
f en Marruecos, 
la ratonera, 
mono, 
e carnaval, 
(drama lírico.) 
n de la Rioja [Mútica) 
e de Letorieres. 



El mundo á escape. 
El capitán español. 
Ll corneta. 
El homlire feliz. 
Hl caballo blanco. 
El Colegial. 

Harry el Diahlo. 

Juan Lanas. liUúiica.) 
Jacinto. 

1.a litera del Oidor. 
I.a noche de ánimas. 
La familia nerviosa, 6 el snegro 
ómnibus. 

Las bodas de Juanita. |yi/újtca.; 
Los dos flamantes. 
La modista. 
La colegíala. 
Los conspiradores. 
La espada de Bernardo. 
La hija de la Providencia. 
La roca negra. 
La estatua encantada. 
Los jardines del Buen Retiro, 
loco de amor t en la corte. 
La venta encaútaüa. 



La loca de amor, olas prisiones 
de Edimburgo. 
La Jardinera íMvsica] 
La toma de Tetuan. 
La cruz del Valle. 
La cruz de los Humeros. 
La Pastora de la Alcarria. 
Los' herederos. 

Hateoy Batea. 
Moretó. (JUúsica. 

Nadie se muere hasta que Dios 
quiere. 
Kadie toque ¿ la Reina. 

Pedro y Catalina. 

Por sorpresa. 

Por amor al prójimo. 

Tal para cual. 

Un primo. 

Una guerra de familia. 

Un cocinero. 

Un sobrino. 

Un rival del otro mundo. 



cion de El Teatro se halla establecida en Madrid^ calle del Pez, núm. 40, 
ndo de la izquierda. 



PUNTOS DE VENTA. 



Madrid: Librería de Cuesta, calle de Carretas, niím. I 



PROVINCIAS. 



Adra Robles. 

Albacete Pérez. 

Alcoy Martí. 

Algeciras Almenara. 

Alicante Ibarra. 

Almería Alvarez. 

Avila López. 

Badajoz Ordoñez. 

Barcelona Sucesor de Mayo!. 

ídem- Cerda. 

Bejar Coron. 

Bilbao Astuy. 

Burgos Hervías. 

Cáceres Valiente. 

Cádiz Verduyo Morillas 

y compañía. 

Cartagena Muñoz García. 

Castellón Perales. 

Ceuta Molina. 

Ciudad-Re 1 Arellano. 

Ciudad-Rodrigo.. Tejeda. 

Córdoba Lozano. 

Coruña Lago. 

Cuenca Mariana. 

Ecija Giuli. 

Ferrol Taxonera. 

Figueras . *. Bosch. 

Gerona Dorca. 

Gijon Crespo y Cruz. 

Granada Zamora. 

Guadalajara Oñana. 

Habana Cliarlaín y Fernz. 

Haro Quintana. 

Huelva Osorno. 

Huesca Guillen. 

L de Puerto-Rico. José Mestre. 

Jaén Jdalgo. 

Jerez Alvarez. 

I.eon Viuda de Miñón. 

Lérida Sol. 

Logroño Verdejo, 

Lorca Gómez. 



Lacena Cabeza, 

Lugo Viuda de Pujol. 

Mahon Vment. 

Málaga Taboadela. 

ídem Moya. 

Mataró Clavel. 

Murcia ílered.de Andrioi 

Orense Robles. 

Orihuela Berruezo. 

Osuna Montero. 

Oviedo Martínez. 

Palencia Gutiérrez é hijos 

Palma Gelabert. 

Pamplona Barrena. 

Pontevedra VereayVila. 

Pto. deSta. María. Valderrama. 

Reus Prius. 

Ronda .^. . . Gutiérrez. 

Salamanca. ..*... Huebra. 

San Fernando. . . Martínez. 

Sanlúcar Esper. 

Sta. C. de Tenerife Power. 

Santander Hernández. 

Santiago Escribano. 

San Sebastian . . . Garralda. 

Segorbe Mengol. 

Segovia Salcedo. 

Sevilla Alvarez y comp. 

Soria Rioja. 

Tala vera Castro. 

Tarragona Font. 

Teruel Baquedano. 

Toledo ,.. Hernández. 

Toro Tejedor. 

Valencia Mariana y Sanz. 

Valladolid ...;.. H. de Rodríguez 

Vigo ,... Fernandez Dios. 

Villan.^yGeltrú. Creus. 

Vitoria lilana. 

Ubeda Bengoa. 

Zamora Fuertes. 

Zaragoza Lac.