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Full text of "Los signos de la escritura en las prácticas burocráticas profesionales y ..."

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Los Signos 

¡e la EscHturi 



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LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA 



Es propiedad del Autor y Edi- 
tores. 
Reservados todos los derechos. 



Madrid, 1908. — Bailly-Bailliére é Hijos, Cava alta, núm. 5 



LOS SIGNOS DE LA: ESCRÍT.HRA ■ᣠ



EN LAS 



PRACTICAS BUROCRÁTICAS 

PROFESIONALES í LITERARIAS 



COMPENDIO DE US 



ÍS GRAMATICALES 



PARA PRONUNCIAR LAS PALABRAS C0Íl ARREGLO Á LAS LEYES DEL IDIOMA, 

ESCRIBIRLAS CON LA MAYOR PROPH5DAS* Y CORRECCIÓN Y EMPLEAR ACERTADAMENTE 

LOS SIGNOS G-RÁFIC08*^WD LENGUAJE EN LAS DISTINTAS 

MANIFESTACIOl^fi D^^yB^fOCRACIA EN GENERAL 



Obra ajustada á los temis oficiales de la Real Academia Española, 



ENRrrfüE /MHARTIN Y GUIX 



Jefe de Nego< 



> del Cuerpo de Administración civil y Director 
í la Biblioteca Burocrático-administrativa. 





MADRID 

LIBRERÍA EDITORIAL DE BAILLY-BAILLIERE É HIJOS 

Plaza de Santa Ana, núm. 10. 

1908 



*.::••. •••••.■:! I S¿' 7 

OBRÍS ^.L^ BIBLIOTECA BUROCRÁTICO 4DMIMSTRÍTIY4 

;v : :/: /*• * ••: ..Wesl.'Mismo autor 

QUB 8K HALLAN DE VENTA 

PR£SERV¿tíT|QHLIBRERÍA EDITORIAL DE BAILLY-BAILLIERE É HIJOS 

COPY ADOED Plaza de Santa Ana, ntim. 10, Madrid, 

■.<<) : í<;J't2 Y m TODAS LAS LIBRERÍAS DE ESPAfiA Y AMÉRIGA 

Guía teórico-práctica del Escribiente. — Compendio de todos los elementos 
de la escritura en su relación con el servicio de las oficinas de todos los 
órdenes y de las instrucciones generales que deben observar los ama- 
nuenses para el mejor desempeño de sus funciones. Primera y única 
obra burocrática recomendada por la Real Academia Española á las 
oficinas públicas. — Oncena edición. — Un volumen de 232 páginas» con 
numerosos grabados y muestras de toda clase de letras, 2 pesetas. 

Vademécum del Oficinista. — Novísimo tratado de conocimientos burocrá- 
tico -administrativos, comprendiendo la organización y servicio de ofici- 
nas, redacción de documentos de todas clases, teneduría de libros, revi- 
sión de escritos sospechosos, escrituras secretas, uso del papel sellado 
y correspondencia oficial, postal y «telegráfica, recomendado oficialmente 
á todos los funcionarios públicos, previo informe de la Real Academia 
Española. — Segunda edición. — Un volumen en 12.°, de 220 páginas, 2 pe- 
setas. 

Formularios burocráticos. — Colección completa de aquellos documentos de 
más frecuente aplicación en todas <las oficinas, conteniendo, con suje- 
ción á un orden que facilita su busca y consulta, las fórmulas burocrá- 
ticas más generalizadas, más concretas y más modernas, de cuantos do- 
cumentos? así impresos como manuscritos, exigen las necesidades de la 
vida práctica en sus múltiples manifestaciones de relación y correspon- 
dencia, con notas explicativas y circunstanciales para su mejor y más 
acertada adaptación á más de mil clases de trabajos. — Un volumen 
en 12. , de 112 páginas, 1 peseta. 

Obras burocráticas. — Curso completo de cuantas materias importa conocer 
á los oficinistas en general. Las constituyen las tres anteriormente men- 
cionadas (Guía, Vademécum y Formularios), primeras y únicas en su 
género que hasta la fecha han sido recomendadas oficialmente por la 
Real Academia Española y premiadas por el IX Congreso internacional 
de Higiene y Demografía, y además por el Gobierno de S. M. por Real 
orden de 16 de junio -de 1905; pero formando las tres un solo volumen, 
encuadernado en tela, edición especial, cuyo precio es el mismo que 
tienen los ejemplareé en rústica, ó sea 5 pesetas en- toda España. 

Mecanografía y Policopia. — Lecciones teórico -prácticas de escritura mecá- 
nica. Nuevo método para tipiar con arreglo á los modernos procedi- 
mientos de digitación al tacto, sin mirar al teclado y simultaneando 
todos los dedos de las manos á fin de conseguir las más extraordinarias 
velocidades y llegar al absoluto dominio de las máquinas de escribir y 
aparatos multicopiadores. — Un volumen de 272 páginas, con multitud 
de grabados, 3 pesetas. 

Estenotipia universal. — Método sencillo, práctico y razonado de Taqui- 
grafía mecánica, para escribir mecánicamente con la velocidad de la 
palabra hablada, empleando los mismos caracteres del alfabeto común 



que tienen las máquinas de escribir de todos los sistemas; seguido de 
una sucinta reseña de los demás sistemas estenomecanográficos en uso 
en el mundo y de la descripción de todas y cada una de las máquinas 
de taquigrafiar inventadas hasta el día. — Segunda edición, con numero- 
sos grabados, 288 páginas, 3 pesetas. 

Escrituras del Porvenir. — Constituyen éstas los dos métodos dichos ante - f 
nórmente (Mecanografía y Policopia y Estenotipia universal), .formando 
un solo volumen, en tela á la inglesa, 6 pesetas. 

V Relaciones de las palabras. — Preceptiva gramatical y literaria para escribir 
con propiedad y corrección de estilo en breve espacio de tiempo y sin 
otra preparación especial. Obra dispuesta de modo que puede llegarse 
fácilmente al completo dominio del lenguaje y obtener una redacción 
castiza, fluida y elegante (en prensa). 

V Prontuario gramatical. — Repertorio definidor y clasificador de todos los 
términos gramaticales y literarios, dispuestos por orden alfabético para 
facilitar la consulta de las materias relacionadas con el estudio del len- 
guaje y con la extensión necesaria para poder dar cumplida contestación 
á todos los prpgramas oficiales de la asignatura (en preparación^. 

^ Prácticas gramaticales. — Compendio de todas las leyes del lenguaje y de la 
escritura con especial aplicación al servicio de oficinas. Las constituyen 
las obras denominadas Los Signos de la Escritura y Relaciones de las 
palabras, formando un solo volumen, en tela á la inglesa, cuyo precio es 
el mismo que tienen los ejemplares en rústica. 

Derecho de petición. — Reglas y preceptos legales para ejercitarlo; instruc- 
ciones referentes á la redacción é interposición de solicitudes, recursos 
y demandas, con sus correspondientes formularios; legislación y doc- 
trina en la materia; tramitación de documentos y formalidades buro- 
cráticas; centros oficiales y sus dependencias; Códigos legislativos; firmas 
y sus requisitos. — Un volumen en I2. , de, 250 páginas, 2 pesetas. 

Reclamaciones administrativas. — Régimen de las oficinas públicas; atribu- 
ciones y responsabilidades; procedimiento administrativo en general, 
con los Regla?nentos íntegros de cada uno de los Ministerios; formación, 
tramitación y resolución de expedientes, informes, providencias y ape- 
laciones de toda clase de asuntos administrativos, económicos, conten- 
ciosos y jurisdiccionales, atribuciones y responsabilidades, leyes y pre- 
ceptos administrativos, etc., con multitud de, formularios ajustados á las 
prácticas reglamentarias. — Un volumen en 12. , de cerca de 400 pági- 
nas, 3 pesetas. 

Procedimientos administrativos. — Instrucciones y preceptos legales que re- 
gulan el ejercicio del derecho de petición en todas sus manifestaciones 
y régimen de las oficinas públicas en materia de reclamaciones admi- 
nistrativas. Esta es la denominación dada al volumen que forman las 
dos obras anteriormente relacionadas (Derecho de petición y Reclamacio- 
nes administrativas), y que se ofrecen, encuadernadas en tela, por el 
mismo precio que tienen en rústica, esto es, el de 5 pesetas ambas en 
toda España. 

Manual del Empleado. — Recopilación, ordenadamente expuesta, de cuantas 
disposiciones rigen en materia de organización, ingreso, escalafones, 
ascensos, recompensas, traslaciones, separaciones y demás vicisitudes 
de las carreras civiles del Estado, con formularios. Obra declarada de 
gran utilidad para todas las oficinas de la Administración pública y de 
adsoluta necesidad para los funcionarios dependientes de las mismas, por 
Real orden de la Presidencia del Consejo de Ministros de 16 de sep- 



M184491 



tiembre de 1893, previo informe de la Real Academia de Jurispruden- 
cia y Legislación. — Novena edición. — Un volumen en 8.°, de 416 pági- 
nas, 4 pesetas. í 

Delegados 7 comisionados contra Ayuntamientos.— instrucciones administra- 
tivas para los mismos, seguidas de la legislación fundamental y auxiliar 
vigente, y de formularios para la instrucción de expedientes. — Un volu- 
men de 180 páginas, 1 peseta. 

Orden público y Policía gubernativa.— Legislación completa de ambas ma- 
terias: garantías constitucionales, suspensión de las mismas y estado de 
guerra. Enjuiciamiento criminal, 'sanción penal, derechos de reunión 
y asociación, imprenta, espectáculos, caza, pesca, uso de armas, mate- 
rias explosivas, extranjeros, emigraciones, carruajes, tranvías, velocípe- 
dos, Guardia civil, guardas jurados, vigilancia pública, presos, hospe- 
derías, higiene de la prostitución, etc. — Segunda edición reformada. — 
Un volumen de más de 500 páginas, 5 pesetas. 



ADVERTENCIAS 



Los números gruesos que van entre paréntesis (33), in- 
dican que debe recurrirse al artículo correspondiente de 
este Compendio; y si al número sigue una c (33, c), se 
entenderá que la referencia se hace á la cita del artículo 
indicado. 

Los números sencillos (47, 3) ó las letras (91, a) que 
dentro de un paréntesis acompañan á los números gruesos, 
se refieren al caso, regla ó particularidad del artículo co- 
rrespondiente que éstos determinen, y que se hace nece- 
sario consultar. 

Todo párrafo, frase ó expresión que vaya encerrado 
entre comillas, sin que en él ó al pie de la página, por 
medio de cita, se haga, mención de autor ó texto deter-, 
minado, se entenderá corresponden á la Gramática de la 
Lengua Castellana editada por la Real Academia Espa- 
ñola en 1901. 



PRÓLOGO 



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Ninguno puede librarse de la crítica 
general por sus dotes de dicción, ni dis- 
culpar en este punto su aptitud defi- 
ciente con el deber á que otros es- 
tudios ó meditaciones le llamaban: 
hoy, es necesario saber escribir. 

Castro y Serrano. 



El arte de escribir con propiedad y galanura es 

hoy de todo punto indispensable, no sólo á quienes tienen, 
por razón de sus respectivas profesiones, que exteriorizar 
al público sus pensamientos ó dar fe de los actos que cons- 
tituyen sus, labores cotidianas, sino á toda persona que se 
precie de instruida ó de bien educada, puesto que nada 
hace desmerecer tanto el buen concepto de cultura ante 
la consideración de los demás, como una producción es- 
crita en la que se adviertan incorrecciones gramaticales; 
pero, desgraciadamente, lo mismo en nuestro país que en 
cuantos impera la lengua española, no soben escribir con 
corrección y propiedad ni aun muchos que lo tienen por 
oficio. ¿Á qué es debido esto? La Real Academia de la 
Lengua, al ensalzar las excelencias de nuestro idioma, em- 
pieza á darnos la clave: «La lengua castellana, hija del la- 
tín, pero enriquecida con voces del idioma hebreo, del 
griego , de.1 gótico y árabe , tan copiosa en términos como 
varia en giros y grave y majestuosa, atrevida en imáge- 
nes, órgano el más propio de la elocuencia, instrumento 



9 

8 LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA 

el mas noble de la poesía sublime... > El estudio de un 
idioma que tantas reminiscencias conserva de las lenguas 
cultas; que tantos tesoros y bellezas y recursos encierra 
en su abundante y mágico caudal, no puede realizarse con 
acierto ni cultivarse con fruto acometiéndolo de la manera 
rutinaria y vulgar con que suelen hacerse los estudios 
gramaticales por la generalidad de las gentes; no,, hay que 
proceder despacio y con método; saber el por que 'de las 
leyes que regulan el lenguaje y conocer la relación exis- 
tente entre la idea y la palabra, para llegar á la más fiel 
expresión de aquélla. 

Escribir bien, en términos generales, es pensar algo 
que vale la pena de ser conocido, consignándolo tal como 
se pensó ó se sintió, por medio de frases que lo expresen 
con exactitud, claridad y corrección; y para llegar áesto, 
antes de penetrar de lleno y sin base sólida en los seduc- 
tores imperios de la elocución y el estilo, es necesario 
iniciarse, previa y suficientemente, en ese orden de cono- 
cimientos preparatorios que constituyen el estudio de los 
signos de la escritura bajo su doble aspecto de sonidos 
y de caracteres, puesto que el que sabe interpretar los signos 
escritos, tiene mucho adelantado para usarlos con acierto. 

Para entrar con la preparación necesaria en el estudio de 
las leyes gramaticales y para que resulte empresa fácil y 
provechosa la de aclarar aquéllas y explicar los axiomas 
fundamentales del lenguaje, hay que fijar, en primer tér- 
mino, así la recta pronunciación de la lengua castellana, de 
cuyo conocimiento no puede prescindir toda persona culta 
y aun siquiera medianamente educada, — según declara la 
Real Academia Española, — como las bases y principios 
que informan la acentuación de las palabras, y también las 
leyes que presiden la mejor aplicación y uso de las letras, 



PRÓLOGO 9 

deslindando el sonido de estos signos, estudiando los ele-» 
mentos más simples del idioma, dando á conocer todas las 
reglas relativas á la unión y desunión de las vocales concu- 
rrentes y determinando las leyes ortológicas y ortográficas 
sancionadas por las autoridades del lenguaje. 

Para el que ignore la etimología de los vocablos, dice el 
P. Robles Dégano, no puede haber un sistema completo 
de reglas ortográficas independientes de aquélla; y añade: 
« la única regla segura y universal de la ortografía es la 
imitación] el que más se fije en cómo está escrita ó impre- 
sa cada palabra, escribirá mejor». Nosotros, sin negar el 
fundamento que en parte tienen estas consideraciones del 
sabio ortólogo español; aunque abundemos en la muy ge- 
neralizada opinión de que así la Ortología como la Orto- 
grafía y la Prosodia se cultivan y perfeccionan mejor con la 
práctica y la lectura de los buenos autores que por ningún 
otro medio, no dejamos de comprender que para llegar 
á ese período de cultivo se habrá tenido que disponer antes 
de la sbniente, esto es, de las primeras materias necesarias 
para que la labor resulte fructífera; y aquí, la semilla, la 
materia prima para fomentar el cultivo de aquellas ramas 
de la Gramática, es ese conjunto de preceptos que, expli- 
cando las formas abstractas % de aquellos conocimientos, 
sirven para formar un cuerpo de doctrina] conjunto de pre- 
ceptds que lo constituyen las numerosas reglas y las infi- 
nitas excepciones que estudian los signos del pensamiento 
considerándolos en sus elementos, en sus modificaciones y 
en sus combinaciones] y cuerpo de doctrina, en fin, que 
como supletorio lógico y firme de conocimientos más pro- 
fundos y sipnosis verdadera de los principios más sustan- 
tivos dictados por la procedencia, la fonética y el uso 
común , pueden y deben aceptar hasta los más profanos en. 



10 LQS SIGNOS DE LA ESCRITURA. 

dogmas etimológicos y como base sólida, positiva y prudente 
en el más alto grado para encaminar con seguridad y 
acierto sus primeros pasos hacia el suspirado ideal de es- 
cribir con propiedad y corrección. Ello aparte de que, 
sobre toda razón de origen, sobre toda conveniencia de 
eufonismos y hasta por encima de las exigencias morfológi- 
cas muchas veces, están las leyes del uso, preceptos tan 
respetables de suyo, tan incontrovertibles y de una auto- 
ridad tan avasalladora, que la misma Real Academia, á 
pesar de sus prerrogativas, de todos ; sus fueros y privile- 
gios, no sólo les presta su beneplácito, sino que los san- 
ciona con su firma al promulgarlos en los mismos textos 
- oficiales de que la Docta Corporación dispone para difun- 
dir sus leyes y sus enseñanzas. 

Los signos de la escritura son muchos; tantos, que 
bien puede decirse que forman un catálogo general indefi- 
nido; pero clasificados según su naturaleza y funciones en 
grupos muy diversos entre sí, existiendo distancias inmen- 
sas entre los elementos componentes de cada una de las 
indicadas series; tal sucede, por ejemplo, entre una letra 
del alfabeto y un prosodema; entre un signo de éstos y 
otro de la puntuación; mayor es todavía la que separa á 
cualquiera.de los enumerados de los que forman las infini- 
tas falanges de los convencionales ; entre los literales y los 
numéricos no media la más pequeña relación, ni de ana-- 
logia ni de afinidad; las notaciones ortográficas difieren 
notablemente de las matemáticas, lo mismo en figura que 
en expresión; y así, por este orden, sin entrar en los ili- 
mitados campos de las expresiones cifradas y abreviadas, 
donde las combinaciones á que se prestan los elementos 
del lenguaje son infinitas, vemos que la totalidad de signos 
que integran la escritura es más difícil de concretar que lo 



PRÓLOGO II 

que muchos creen. A primera vista, se ofrecen como tales 
- solamente las letras del alfabeto; pero pronto.se advierte 
que aun entre éstos, así los hay de una sola aplicación 
como otros que tienen una misión exclusiva y determina- 
da;' que aquéllos se valen de otros auxiliares que juegan 
en la escritura de distintas maneras; que según la índole 
de la materia se les atribuye significación distinta, y que 
hasta por el lugar que ocupan ó por las posiciones que 
admiten, cobran valores diversos y hasta contrarios. 

Ante tal complejidad de signos, en presencia de seme- 
jante disparidad de valores, emplazamientos y combina- 
ciones á que obliga la sola circunstancia de ser toda pala- 
bra escrita la representación gráfica de una idea, fácil- 
será comprender la importancia de la Ortología, de la Or- 
tografía y de la Prosodia, sin cuyo pleno conocimiento 
no es posible expresarse bien en ningún idioma; y también, 
la necesidad de una obra que, combinando los principios 
más sustantivos de dichas' ramas de la Gramática, facili- 
tara su estudio con especial aplicación á las infinitas ma- 
nifestaciones de la burocracia y de las tareas literarias; 
porque, de igual modo que son múltiples y cpmplejos los 
signos del pensamiento, son muchas y frecuentes las pa- 
labras que expresan las mismas ideas y extraordinario 
el número de éstas que se simbolizan con los mismos ó 
parecidos elementos gráficos; de aquí, que la representa- 
ción de unas y la varia acepción de otras sólo se distinga, 
á veces, por el sentido del concepto; otras, por el empleo 
de tal ó cual letra de las que se pronuncian de igual ma- 
nera; por la simple conmutación de las que suplen á otras 
determinadas; por su orden de colocación dentro del vo- 
cablo, y cuando más, por la presencia, supresión ó lugar 
de emplazamiento del acento que las grava ó de cualquiera 



12 LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA 

de las notaciones ortográficas. Evidente prueba de ello 
pueden darnos los siguientes ejemplos: El aya (institutriz) 
de mis hijas se halla (tiempo del verbo hallar) ahora , en 
su casa de El Haya ( población ), trabajando en juguetes de 
haya (madera), y allá (adverbio de lugar) la escribí sin que 
me haya (tiempo del verbo haber) contestado. En este otro, 
véase cómo una insignificante coma basta y sobra para 
variar, no sólo el concepto de la idea principal, sino el 
sentido de toda la frase: Genaro entra en la oficina , expre- 
sión que afirma estar entrando en aquel momento el sujeto; 
pero si se dice : Genaro, entra en la oficina , ya no significa 
que esté entrando, sino que se le manda que entre ó se le 
invita á entrar. De escribirse Alá á escribir ala, hay la 
distancia inmensa que media entre el nombre de Dios en 
árabe y el de uno de esos miembros de las aves que las 
permiten volar, y tan notabilísima diferencia de acepcio- 
nes la establece ese diminuto apéndice que se llama acento. 
Varías son las obras de esta índole que existen; pero, á 
semejanza de los individuos que cada uno tiene su perso- 
nalidad propia que le distingue de los demás, así también 
cada una de estas publicaciones posee una peculiar manera 
de estudiar las materias de que se ocupan, especialidad 
que á la vez que las caracteriza, las diferencia de sus aná- 
logas, aun tratando todas de lo mismo. La que hoy ofre- 
cemos á nuestros lectores, aun siendo una de tantas, no 
tiene semejante; contiene lo mismo que todas sus simila- 
res juntas, de las que la nuestra viene á ser una sencilla 
recopilación; y, sin embargo, no se parece á ninguna, 
hasta el punto de que con ninguna de aquéllas ni aún con 
la totalidad de las que integran su inmenso y vario con- 
junto, pudiera la presente ser sustituida con ventaja; no 
por su bondad, en lo que no llega á sus precedentes; no 



PRÓLOGO 1 3 

por las galanuras del estilo, de las que carece y en lo que, 
por consiguiente, todas la aventajan; no por las excelen- 
cias del nlétodo, cuya superioridad reconocemos en todas 
>las ajenas, sino en cuanto al sistema en la exposición de 
la doctrina, coordinación de materias y curso de los pro- 
cedimientos didácticos. 

Al publicar nuestro trabajo no pretendemos ofrecer 
nuevas teorías respecto á las materias que le sirven de 
fondo ni señalar desconocidas orientaciones á los estudios 
gramaticales; nuestro objeto es mucho más modesto: se 
reduce á compendiar las leyes dadas por la Real Academia 
Española y demás autoridades en materia de lenguaje, en 
la forma más sencilla, más comprensible y más práctica; 
primero, desarrollando su estudio con sujeción á un plan 
especial no seguido aún por nadie, exclusivamente nues- 
tro, lo que le presta indiscutible novedad, y segundo, 
comprendiendo todas las reglas, casos y excepciones que 
informan la escriturare la lengua española, pero absoluta- 
mente todos i á cuya totalidad somos también los primeros 
en haber llegado. Todo esto creemos haberlo conseguido 
en el presente trabajo, donde las leyes gramaticales se 
presentan sobriamente expuestas, sin pretensiones dogmá- 
ticas y sin alarde de magisterio, porque cuando se trata 
de cosas prácticas deben echarse á un lado ampulosidades 
y alardes literarios; en el que no hay precepto, regla ni 
caso que no lleve al pie el ejemplo demostrativo consi- 
guiente, por aquello de que son los que más persuaden y 
los que , estableciendo el dogma con procedimientos intui- 
tivos, alumbran á la inteligencia con luz más viva que nin- 
gún otro sistema; y en el que, á la primera indicación y sin 
gasto de tiempo alguno, se lleva al lector al punto con- 
creto de sus estudios ó consultas, pues sin necesidad de 



14 LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA 

someter al orden alfabético los epígrafes que inician cada 
materia, se ofrecen éstos racionalmente coordinados y, 
adonde las correlaciones no alcanzan, llegan las concordan- 
cias numéricas que abundan extraordinariamente en toda 
la obra. 

Pero nuestra labor, ya lo hemos dicho, no se limita á 
compendiar las reglas que sirven de norma para la foné- 
tica y expresión gráfica del idioma para entenderlas desde 
el punto de vista gramatical, sino que tienden más princi- 
palmente á que se puedan aplicar con el mayor acierto y 
pleno dominio de la materia conforme lo exigen las prác- 
ticas literarias y burocráticas en general, pues siendo las 
profesiones que apoyan sus ejercicios en aquéllas las más 
necesitadas de este orden de conocimientos y resultando 
ser las más desatendidas por parte de los tratadistas que 
nos han precedido, venían reclamando imperiosamente un 
método que facilitara la enseñanza de las letras y demás 
signos del lenguaje bajo ese doble aspecto. 

Para que los grandes progresos de la vida moderna pue- 
dan ser considerados como tales, no basta que sean buenos 
en sí; se necesita además que, haciendo de ellos un uso 
conveniente y conforme á la razón, respondan cumpli- 
damente á sus fines sirviendo al mayor número de indi- 
viduos. De tan apreciable consideración nació la idea de 
publicar este libro, en el que , si el discreto lector advierte 
que no se corroboran con resultados positivos y satisfac- 
torios nuestros elevados propósitos , debe disculpar nuestro 
temerario empeño al convencerse de lo sano de nuestras 
intenciones. 

Mayo 15, 1908. 



PRELIMINARES 1 7 

leyes y demás usos nacionales^ á partir de los reinados de 
San Fernando y Alfonso el Sabio, se llevó con nuestras 
conquistas á todas las regiones del mundo y hoy la hablan 
más de setenta millones de individuos (i). • * 

En efecto, todos los pueblos que dominaron á nuestra 
nación en el transcurso de su accidentada historia, han 
dejado en el idioma patrio huellas de su paso. Los prime- ■ 
ros conquistadores nos legaron un caudal de palabras cel- 
tas, iberas, fenicias, griegas, y cartaginesas; después los 
romanos nos impusieron el latín, cuya influencia de sus 
seis siglos de dominación dio al traste con las lenguas de 
las tribus aborígenes; el romanismo persistió hasta la irrup- 
ción de los bárbaros, encargándose de corromperlo los 
godos; los naturales de todas las provincias españolas que 
para hacer frente á la formidable invasión sarracena se 
reunieron y atrincheraron en las fragosas vertientes del 
Cantábrico, como procedían ele regiones tan apartadas por 
la distancia como separadas por sus dialectos respectivos, 
con el fin de entenderse entre sí, prestaron formación á 
una jerga común, de la que resultó el llamado romance 
vulgar (2). En 1260, el Rey Don Alfonso X declaró oficial 

(1) Es un hecho real que entre los elementos de cultura que 
llevó España á América, uno de los de mayor influencia fué preci- 
samente el de la lengua castellana, que en el siglo xvi se encon- 
traba en todo su esplendor, extendida por inmensos territorios y 
enaltecida por sublimes ingenios. Hoy se habla el idioma español, 
además de la Península (18.000.000), en los estados siguientes: De 
América: Argentina (4.500.000), Bolivia (2.300.000), Colombia 
(3.500.000), Costa Rica (310.000), Cuba (2.000.000), Chile (3.000.000), 
Ecuador (1.200.000), Guatemala (1.600.000), Honduras (398.000), 
Méjico (12.500.000), Nicaragua (500.000), Paraguay (656.000), Perú 
(4.500.000), Puerto Rico (800.000), República de Santo Domingo 
(450.000), San Salvador (800.000), Uruguay (7.882.000) y Venezuela 
(2.440.000). De África: Posesiones españolas de las costas septen- 
trional y occidental y las del Golfo de Guinea y territorio de San 
Juan ^175.000). De Asia: Donde quiera que existen los descendien- 
tes de los judíos expulsados de España en tiempo de los Reyes 
Católicos (5.000.000); y de Oceania: Los Archipiélagos de Filipinas, 
Marianas, Palaos y Carolinas (5.000.000). 

(2) El ilustrado polígrafo, González Entremos, trata de este 
importantísimo período de la historia de nuestra lengua de ma- 

LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA.— -2 



1 8 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

el idioma castellano, que enriquecieron en el siglo xiv el 
Infante Don Juan Manuel y el Arcipreste de Hita, y en 
el xv Pero López de Ayala (1407), Marqués de Santularia 
(1458) y Jorge Manrique ,(1479). A mediados del siglo xvi 
empezó á reformarse el idioma en sentiqlo genuinamente 
español, siendo los iniciadores: Torres Naharro (1520), 
Nebrija (1522), Juan de la Encina (1534), Beatriz de 
Galindo (1535 )> Garcilaso de la Vega (1536), Lope de 
Rueda (1560), Hurtado de Mendoza (l575)> Santa Teresa 
de Jesús (1582),. Fray Luis de Granada (1588), Fray Luis 
de León (1591), San Juan de la Cruz (1591) y Alonso de 
Ercilla (1596); labor que continuaron en los siguientes si- 
glos: Sánchez (1601) (i), Rojas (2), los Argensolas (1613 

ñera magistral, en uno de sus más recientes trabajos de crítica es- 
tenográfica: 

«El dialecto en que se entendían los españoles de las diversas 
provincias que, huyendo de los ejércitos de Tarik y de Muza, se 
refugiaron en las montañas de Asturias, y capitaneados por Pelayo 
y por Alfonso el Católico iniciaron la epopeya de la Reconquista, 
era sin duda una jerga de latín vulgar adulterado por idiomatismos 
nacionales , por influencias germánicas , que no pudieron menos de 
ejercerse en los tres siglos que mediaron desde Ataúlfo hasta Ro- 
drigo, y por influencias semíticas de los judíos, que en plena do- 
minación visigótica constituían la clase más ilustrada, más rica y 
más influyente — cada día se va demostrando mejor por los estudios 
modernos — de aquella heterogénea sociedad española. Luego que 
este dialecto se limpió, se fijó y se esclareció, como dice el lema 
de nuestra docta Academia, por la escritura de fueros, cartas- 
pueblas , capitulaciones y sobre todo por el Poema del Cid y por 
la literatura de Berceo y del Rey Sabio, hubo de convertirse en la 
hermosa lengua que por antonomasia se ha llamado castellana, 
aunque era la nacional de España y de otros mundos.» 

(1) Era el maestro Francisco Sánchez «el Brócense», que entre 
dictados gloriosos obtuvo en vida el de príncipe de la Gramática, 
padre de las Humanidades , Apolo y Mercurio de España. Un Papa 
le había escrito amistosas epístolas ; un genio español , Cervantes, 
le había dedicado en su Galatea aquellos versos encomiásticos que 
principian : 

Aunque el ingenio y la elocuencia vuestra , 
Francisco Sánchez , se rae concediera , 
por torpe lo juzgara y poco diestra 
si á querer alabaros me pusiera. 

(2) Se ignora la fecha exacta de su muerte; nació en 1607. . 



PRELIMINARES 1 9 

y 1631), Cervantes (16 16), Góngora(lÓ27), Espinel (1634), 
Lope de Vega (1^35), Montalbán (1638), Alarcón (1639), 
Quevedo (1643), Tirso de Molina (1648), Pacheco (1654)» 
Esquiladle (1658), Rioja (1659), Moreto (1669), Calderón 
delaBarca(l68i),Solís(l686),Feijóo(i764),P.Isla(i78i), 
Iriarte (1791), Ramón de la Cruz (1795), Samaniego (1801), 
Jovellanos (1811), Meléndez Valdés (1817), los Moratines 
(1780 y 1828), Lista (1848), Quintana (1857), Duque de 
Rivas (1865) y otros muchos que contribuyeron al embe- 
llecimiento de nuestro idioma. 

Juan de Mena (1453) y el divino Fernando de He- 
rrera (I597)> crearon el dialecto poético español; las pro- 
vincias andaluzas enriquecieron nuestra lengua con voces 
semíticas; las levantinas, con italianas; y de este modo, 
el dialecto castellano, cuyos primeros textos claramente 
latinos datan del siglo xn, se fué separando lentamente 
de la lengua madre hasta transformarse en el idioma más 
rico, siendo el siglo xvii el siglo de oro de nuestra historia 
y también de la literatura española, puesto que en él dio 
principio el período clásico con Lope de Vega, llamado 
con razón el Fénix de los Ingenios, y terminó con Moreto, 
cuyas producciones sirvieron de modelo á Moliere, una de 
las mayores glorias literarias de Francia. 

Entre nuestros contemporáneos alcanzaron justo renom- 
bre de insignes hablistas y de conspicuos escritores Alar- 
cón, Alcalá Galiano, Alvarez, D. Miguel de los Santos, 
Balaguer, Balbuena, Balmes, Becquer, Benot, Campoamor, 
Castelar, Donoso Cortés, Echegaray, Espronceda, Fernán- 
dez Flores, Gallego (D. Juan Nicasio), Gil de Zarate, Hart- 
zenbusch, López de Ay ala, Martínez de la Rosa, Menén- 
dez Pelayo, Mesonero Romanos, Moreno Nieto, Núñez de 
Arce, Palacio, Pereda, Pérez Galdós, Selgas, Valera, Zo- 
rrilla y otros muchos cuyos nombres viven en la memoria 
de todas las personas ilustradas. 

6. Excelencias de nuestro Idioma.— La len- 
gua española, que es una de las de flexión, de la familia 
de las indoeuropeas, de la rama itálica y del grupo de las 
neolatinas, es la lengua viva más rica, bella, armoniosa, 



2 O ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

elegante y fluida; de pronunciación segura, sencilla y fá- 
cil; se escribe como se pronuncia; atiende á la formación 
de vocablos de una manera tan científica como el griego 
y el latín, y es tan admirable su flexibilidad para formar 
compuestos (31) y derivados (30), que así convierte el 
verbo en sustantivo (i) como da á lo pasivo significación 
activa (152), y comunica fuerza activa y transitiva á un 
verbo neutro (2); poder á que no alcanzan otros idiomas 
cultos. Además imprime al lenguaje un indefinible sabor 
de elegancia y de delicadeza que no nos cansamos de ad- 
mirar, especialmente en los hablistas del llamado siglo de 
oro de las letras españolas. Otra copiosa fuente de riqueza 
para nuestro idioma, es la asombrosa facilidad con que se 
prestan las voces españolas á la derivación de esa multitud 
de superlativos (137), tanto adjetivos como adverbios, 
aumentativos (140) y diminutivos (142), aumentativos de 
aumentativos (141), diminutivos de diminutivos (144), y 
de esa interminable serie de desinencias con que modifi- 
camos la significación de las palabras dándoles diversos 
matices de expresión. 

7. Hablar correctamente y con propiedad.— 

Para conseguirlo, no basta saber emitir los sonidos y mo- 
dular las voces amañándolas á capricho para que resulte 
atildada la frase y artificiosa la manifestación del pensa- 
miento por medio de la palabra: hay que estudiar las le- 
yes que señalan el paso seguido en el curso de las edades 
por la palabra; la relación que los sonidos guardan entre 
sí; las concatenaciones que se han establecido ya de ma- 
nera racional, ya de voluntaria forma, y saber el por qué 
de las cosas que en Gramática se estudian que„ como dice 
Abella, es superior á la manera rutinaria y vulgar con que 
los estudios gramaticales se hacen por la generalidad de 
las gentes (3). 

(1 y 2) Véase en nuestra obra Relaciones de las palabras, el 
oficio que desempeña cada una de las partes de la oración. 

(3) La relación entre la idea y la palabra es tan constante y tan 
directa que, como dice Balmes, el hombre necesita poseer á con- 
ciencia los estudios de la Gramática para el progreso general; por 



PRELIMINARES 21 

8. Escribir con corrección y buen estilo.— 

No es suficiente dominar el trazado mecánico de los ele- 
mentos gráficos del lenguaje, ni saber adornar los carac- 
teres caligráficamente con rasgos que les presten belleza y 
elegancia, pues siendo la escritura, más que el arte de 
escribir, el conjunto de símbolos representativos de la idea, 
ha de ir acompañada de la corrección gramatical , vistiendo 
las palabras con el ropaje ortográfico que les es pro- 
pio (237), relacionándolas lógica y ordenadamente y dando 
tonalidad y expresión á las cadencias con prosodemas (178) 
y signos de pausa (192). Hay que procurar que la escri- 
tura responda cumplidamente á todos sus fines, cuales son: 
aprisionar las ideas que brotan del pensamiento y tradu- 
cirlas en los signos que integran nuestro alfabeto con la 
mayor fidelidad, precisión y detalle, y conceder á aquéllas 
todos los caracteres de permanencia para que su transmi- 
sión á través de la distancia, de los tiempos y de las gene- 
raciones se ofrezca como una reproducción fotográfica de 
la palabra hablada, que, como advierte Bello, tan necesa- 
rio es hablar de manera que se comprenda bien lo que de- 
cimos (sea de viva voz ó por escrito), como saber fijar con 
exactitud el sentido de lo que otros han dicho. 

9. Hablar y escribir correctamente y con 

propiedad el Idioma. — Es preciso estudiar la Gra- 
mática española (i) dividida en cinco partes, en las que 
se contienen todas las reglas que enseñan á conocer y cla- 
sificar las palabras (Analogía), á enlazarlas y ordenarlas 
entre sí (Sintaxis), á pronunciarlas (Ortología), á acentuar- 
las (Prosodia) y á escribirlas (Ortografía) ; el Diccionario 
de la Lengua (2), que comprende todas las palabras con 
su razón etimológica, su construcción ortográfica, sus dis- 
eso la define en su Filosofía del Lenguaje, diciendo que la Gra- 
mática tiene por objeto descubrir y examinar los principios que 
presiden el desenvolvimiento del lenguaje y las leyes que regulan 
la emisión del pensamiento por medio de la palabra. 

(1 y 2) El primer Diccionario de la Lengua castellana publicado 
por la Real Academia Española, data de 1730, y la primera Gra- 
mática, de 1740. 



22 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

tintas acepciones y su definición; é imitar los buenos 
modelos de escritores castizos y de excelente reputación 
literaria. 

10. Autoridades del lenguaje*— Para cuanto con 
el lenguaje y escritura se relaciona, no hay más auto- 
ridad que la de la Real Academia- Española (i), cuyos 
textos oñciales (2) establecen las reglas á que ha de su- 
jetarse la expresión del pensamiento; reglas que, oportuna- 
mente modificadas por la Gramática y Diccionario de tan 
docta Corporación, conviene conocer en todos sus detalles 
para aplicarlas con estricta sujeción á las últimas ediciones 
de los mencionados textos oficiales (9, c). 



(1) La Academia de la Lengua empezó á tener autoridad pública 
por decreto de 23 de mayo de 1714. 

(2) La Gramática y Ortografía de la Real Academia Española 
es texto obligatorio y único para estas materias. (Ley de 9 de septiembre 
de 1857, Real decreto de 26 de febrero de 1875 y Real orden 
de 18 de diciembre de 1895.) 



/ DE LOS SIGNOS ALFABÉTICOS 23 

II 

Pe los signos alfabéticos. 

II. Qllé SOn las letras. — Las letras, así son los 
sonidos simples que forman la voz articulada, como los 
signos gráneos inventados para representar cada uno de 
dichos sonidos; y, en su consecuencia, no deben conside- 
rarse como caracteres inertes para acudir á todos los me- 
nesteres de la voluntad y del capricho, sino que, como 
informa Cejador, deben ser juzgadas como cosa viva, pues- 
to que siendo notas ajustadas á la común ley de las vibra- 
ciones sonoras y expresan los distintos sentimientos del es- 
píritu humano. La vocal a, por ejemplo, por su condición 
áonora y clara, da idea de lo ancho y dilatado, de los afec- 
tos más íntimos, de las>manifestaciones más agradables y 
simpáticas; por eso se advierte su presencia en las palabras 
amar y alegría, arjnónico; la e, de mediano sonido (48)> 
figura en los conceptos más elevados y transcendentales t 
de la vida del hombre: existencia, éter, rey, estremecer, fe- 
necer; la i, aunque de pronunciación aguda y humilde, en 
todos los que expresan función principal: principio, fin, di- 
vidir, vivir) la o, llana y breve, en los de naturaleza más 
esencial: corazón, honor, Dios, odio; y en cambio la u, es 
la vocal de la tristeza, por lo cual predomina en las voces 
siniestras, tales como: difunto, fúnebre, funesto, lúgubre, 
luto, muerto, tumba, etc. (i). N 

(i) Ejemplo vivo de esta teoría defendida por Cejador, con el 
nombre de La audición coloreada, nos la da el niño que, cuando 
aún no habla, maneja su lenguaje natural de vocales por impulso 
espontáneo de naturaleza ; si está complacido , dice / a !; si gozo- 
so, ¡el; si risueño, ///; si alarmado, ¡o!, y si asustado, ¡u! El 
hombre, lo mismo: con h ó sin ella, si una cosa le admira, satis- 



24 



ELEMENTOS DEL LENGUAJE 



12. Catálogo de las letras españolas. — For- 
man el alfabeto 6 abecedario del idioma español, 

treinta letras correspondientes á veintisiete sonidos (i), y 
se designan vocalizándolas con el que les eá propio, en la 
forma siguiente: 

ALFABETO CASTELLANO 

Los signos que ocupan la primera sección de las columnas respectivas son las 
letras mayúsculas, y los que van en la segunda las letras minúsculas. 



8IQK08 


N0MBRB8 


. SIGNOS 


NOMBRK8 


signos 


NOMBRB6 


▲ 


a.. 


a 


J 


j... 


jota (3) 


B 


r... 


ere 


B 


b.. 


be 


X 


k.. 


ka 


BB 


rr. 


erre 


C 


c... 


ce 


& 


1... 


ele 


8 


«... 


ese 


D 


d.. 


de 


XiXi 


U.. 


elle 


T 


t... 


te 


S 


e... 


e 


11 


m. . 


eme 


U 


u.. 


u 


P 


f... 


efe 


5 


n.. 


ene 


V 


▼ .. 


ve ó ubé 


O 


*•.. 


ge (a) 


* 


fi.. 


eñe 


w 


w,. 


u valona ó doble v 


K. 


h.. 


hache 


o 


o... 





z 


X .. 


equis <4j 


CH 


ch. 


che 


p 


P*. 


pe 


Y 


y •• 


ye (y griega) (5) 


X 


i... 


i (latina) 


Q 


q.. 


qu cu 


Z 


a. .. 


zeda (6) 



13. Clasificación de las letras.— Por su tamaño, 

se dividen en mayúsculas y minúsculas (12); según 
que representen sonidos puros 6 articulados, en vocales 
(a, e, i y o, u) y consonantes (b> c, d y f r g, h % ck,j\ k, l t 
11, m y n, ñ/p, q, r, rr, s, t y v, w, x,y, z)\ por sus condi- 
ciones fonéticas, en explosivas (b, c } [con las vocales 
a> o, u], d y g [al formar sílaba con las vocales a, <?, u], 



face ó complace intensamente, dice ¡oh!; si le sorprende, ¡ehl; 
si le duele y enfurece , / ih !; si le irrita ó maravilla , / oh !, y si le 
hastía ó apesadumbra , / uh ! 

(i) La Real Academia no incluye la w en el Catálogo délas 
letras del idioma y no acepta como letra, propiamente dicha, la rr, 
considerándola como un caso natural de duplicación ; de aquí que 
nuestro alfabeto oficial conste sólo de veintiocho letras , á las que 
corresponden veintiséis sonidos. 

(2) La Real Academia dice (Gramática, página 6, nota i. a , edi- 
ción de 1880} que convendría llamar ga á esta letra. 

(3j 4» 5 y 6) No existiendo razón alguna para designar con nom- 
bre especial á la manera griega, la/, x, y y z, son muchos los gra- 
máticos que convienen en denominarlas vocalizándolas con el so» 
nido puro que representan: ja, ix t ye y za. 



DE LOS SIGNOS ALFABÉTICOS 



25 



ch y k,p, q, t,y), fricativas (c [con las vocales e % i]> f, g 
[con las vocales e\ i],j\ /, //, m,n,ñ, r, rr, s, v, x, z) y 
aspiradas (la h> solamente); las que se prestan á los 
nexos, en liquidas (7, r) y licuantes (b t c> d,f, g,p, t)\ 
atendiendo á su estructura, en sencillas (b, c> d,f> g, h> 
j, k, /, m, n, p : q> r, s, t, v, x,y, z) y dobles (ck y 11, ñ, 
rr, w); en consideración al lugar que ocupan en la pala- 
bra, en iniciales, mediales y únales (15 al 18); y según 
el órgano bucal que determina la pronunciación (49), en 
dentales, guturales, labiales, linguales, nasales y 
paladiales (i). 



CLASIFICACIÓN DE LAS CONSONANTES (2) 

En este cuadro son letras homogéneas las que se hallan colocadas en la 
misma columna vertical, y letras homorganicas las que *stán en la misma 
linea horizontal. 



Guturales .... 
Paladiales.... 
Linguales (3). 

Dentales 

Labiales 

Nasales. ...... 



EXPLOSIVAS 

FÜERTE8 



k, q, c (a, o, u) 

ch, t 
P 



g (a, o, u) 

y 

» 
d 

b 



FRICATIVAS 



FUERTES 



j, x, g (e, i) 
rr 
11 



c (e, i), 1 



(1) Aquellos que deseen conocer con el mayor detalle y exten- 
sión todo este orden de clasificaciones', recurran en consulta á 
nuestro Prontuario gramatical , en el que se contiene la defini- 
ción y clasificación de los términos que se emplean en todas las 
manifestaciones de la Gramática, Preceptiva literaria y demás 
estudios del idioma. 

(2) No todos los gramáticos suelen andar acordes en dicha cla- 
sificación , como tampoco en la designación de letras que constitu- 
yen cada grupo; pero nosotros, en esto como en todo lo demás 
qtíe á la teoría del lenguaje se refiera , nos atenemos al criterio de 
la Academia Española, como suprema autoridad en la mate- 
ria (10, c). 

(3) Como la lengua concurre en la pronunciación de todas las 
latras , no debiera darse el nombre de lingual á ninguna , pero la 
Academia Española así clasifica á las que formarí esta especie, y á 
sus autorizadas decisiones tenemos que acomodarnos. 



26 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

14. Plferencia entre la letra pronunciada y la 

lefrd escrita. — La diferencia que se advierte entre los 
sonidos y sus signos consiste en que algunos de aquéllos 
tiene más de un signo de expresión, como sucede con los 
de ge -je y ki-qui y ci-zi f en las voces GEneral, coraza 
Kilómetro, Química, cigarro, zizaña (50 al 55), y también 
en que ciertas letras , como las c , g, r y z , representan 
más de un sonido: cariño, cecina, culebra, Gertrudis, Gu- 
sano, baRReKa, zalema, zinc, de donde se deduce que, ni 
todas las letras tienen la representación exclusiva de un 
sonido, ni todos los sonidos iguales se expresan con las 
mismas letras. 

Si el alfabeto gráfico fuera igual al fónico, esto es, si no 
hubiese sonidos que pueden representarse por dos signos 
diferentes, como dice muy acertadamente Robles Dégano v 
no habría necesidad de estudiar la Ortografía. 

15. Colocación de las letras.— No todas las del 

alfabeto castellano pueden ocupar, indistintamente, los 
diferentes lugares de la palabra; las hay que así pueden 
ser iniciales como mediales y únales; en cambio, otras 
sólo admiten dos de los tres oficios dichos, y,. por último, 
las hay que únicamente consienten una de dichas denomi- 
naciones ó funciones. 

16. Iniciales de dlCCiÓn. — Todos los sonidos re- 
presentados por las letras del alfabeto castellano, así vo- 
cales como consonantes (13), pueden encontrarse en 

principio de dicción, excepto el doble de la x (i) (22, 3. a 
y 23, c 2. a ), y el de la r (suave ó ere) (2); el de la ñ, 
solamente es inicial en número muy escaso de voces: 
ñiquiñaque, ñoño y otras. 

17. principio de Sílaba. — Inicial de sílaba pue- 
den serlo todas las letras sin excepción alguna (23): 



(i) La x, cuando se ofrece como inicial de palabra, en las con- 
tadísimas voces que la conservan por razones etimológicas, se 
pronuncia como y (275): xantóxilo> xilófono , xubete. % 

(2) Aunque el Sonido suave de la r nunca empieza dicción, se 
halla muy frecuentemente empezando sílaba (267). 



DE LOS SIGNOS ALFABÉTICOS 2*J 

en-ga-ña-do-ra-men-te , incluso la r suave con todas las 
cinco vocales: pe-%p-ra-ción , cq-reo, pe-ri-to> ba-ru-llo; y 
la x, como en e-x-a-men y e-x-en-to y pró-x-imo, e-x-odo> 
e-x-uberancia. 

18. finales de Sílaba. — La colocación de las con- 
sonantes para terminar sílaba, ya se halle ésta en princi- 
pio, en medio ó en fin de dicción, ofrece las siguientes 
particularidades ( 24 ) : 

1. a Que las consonantes d, 1, n, r, s y z, se presentan 
en uno ú otro caso indistintamente y con frecuencia, como 
en ad-junto y asal-to y te-lón y ar-te y angos-to y arcabuz; advir- 
tiéndose que la r, como final de sílaba, tiene siempre so- 
nido suave (267, c): ar-ma y impor-ta, za-fir; y también, 
que «la s, en medio ó al fin de dicción, suele ofrecer la 
particularidad de adherirse á una consonante sin liquidarse 
en ella: abs-ti-nen-cia, sols-ti-cib y vals*. 

2. a Que no hay palabra castellana que termine con los 
sonidos que producirían las letras h, ch, 11, ñ y v, prece- 
didas de vocal; exceptuándose la palabra detall, tomada 
del francés (24), y otras originarias de lenguas extranje- 
ras ó de dialectos de nuestro país, tales como surah y Bosck, 
Muldafiv. 

3. a Que acerca de las consonantes no comprendidas en 
las dos regias precedentes, hay que observar: 

a) Que la b se halla muchas veces terminando sílaba 
cuando ésta es una preposición latina (253, 9-°) que, 
aislada, no tiene significación en nuestra lengua: absoluto, 
ob-jeto; pero no en final de dicción propiamente castella- 
na, fuera de los vocablos nabab , hagib y club y algún otro 
de origen exótico, que conservan dicha letra final (253, 7-°)- 

b) Que en c terminan frecuentemente algunas sílabas: 
ac-to y efec-to, invic-to y oc-tava> fruc-tífero; pero no más 
palabra castellana que ruc (ave fabulosa) , la expresión pu- 
ramente latina ad-koc y otras voces de procedencia extran- 
jera como clac y coñac , frac , vivac, zinc (254, 3«° y 8.°). 

c) Que la f no se encuentra finalizando palabra más 
que en las onomatopeyas/#/"y/¿/*, y en las interjecciones 
huf y puf; como asimismo tampoco es frecuente el caso 



28 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

de que en principio de dicción finalice sílaba, como en 
of-talmía. 

d) Que la g puede terminar sílaba cualquiera que sea 
la vocal precedente: mag-no, impreg-nar, pialig-no, dog-ma, 
pug-na; pero nunca es final de voz casteNana, puesto que 
las palabras que la llevan, como Agag, grog, Magog y 
otras excepciones, son nombres extranjeros (257, 4. ). 

e) Que la j nunca finaliza sílaba en principio ó en me- 
dio de palabra, y que son contadísimas las voces que 
terminan con el sonido de dicha letra: boj, carcaj, re- 
hj (260, 2."). 

/) Que la 222 puede finalizar sílaba: atn-nistiá, cafn-bio, 
tern-poral y demás casos consignados en el lugar corres- 
pondiente de esta obra (251 y 263), pero no palabra cas- 
tellana, como no lo son los nombres bíblicos que llevan 
dicha letra final: Cam, Sem, Ibrakim* y otros de origen 
extranjero, como groom, que constituyen la excepción de 

esta regla (263,3-°). 

g) Que la p, para finalizar sílaba, ha de preceder inme- 
diatamente á la ¿, pudiendo servir de ejemplo: ap-titud, 
rep-til> trip-tongo\ op-tar y otros (265); siguiendo, en lo 
demás, exactamente la regla dada para la m en el párrafo 
anterior. 

h) Y que la t, apenas hay sílabas que la llevan como 
final: at-mósfera, at-las, ist-mo; y menos aún palabras cas- 
tellanas que cierren con dicha letra, como no sean las vo- 
ces científicas cénit ^ azimut , y otras originarias de nues- 
tros dialectos ó de idiomas extranjeros: Montserrat, Poblet y 
wkist (21\). 



FORMACIÓN DE LAS SÍLABAS 29 . 



III 

. Formación de las sílabas. 

19. Combinaciones de las letras.— Las letras 

se combinan entre sí formando sílabas (20), en las 
que , cualquiera que sea el número de sus elementos com- 
ponentes, ha de entrar por lo menos una vocal: de aquí 
que el número de sílabas de una palabra se cuente por el 
de vocales que la misma tenga, exceptuando, como es con- 
siguiente, los casos de diptongos (-73), y triptongos (78), 
en los que dos ó tres sonidos vocales no forman más que 
una sola sílaba. 

En efecto , una sílaba pueden formarla : una vocal sola- 
mente, como a, e> i, etc.; una vocal y hasta cuatro con- 
sonantes, como be, con, plan, trans; dos vocales formando 
diptongo y hasta tres consonantes, como pie, mies, treis; 
y tres vocales formando triptongo y hasta tres consonan- 
tes, como en sa- ciáis, a-gridis (i). 

(i) Á diecisiete se eleva el número de combinaciones de letras 
que dan formación d una silaba: i. a , una vocal sola: a- ve; 2. a , dos 
vocales solas: av- senda; 3. a , una vocal y una consonante: ol -mo; 
4. a , una consonante y una vocal: lo -mo; 5. a , una vocal entre dos 
consonantes: pan-^-lón; 6. a , una vocal seguida de dos conso- 
nantes: abs- tracto; 7. a , dos consonantes y una vácal: gri- io; 8. a , una 
vocal precedida de una consonante y seguida de otras dos: subs- 
tr acción; 9. a , una vocal después de dos consonantes y antes de 
una: telas -tornar., 10. a , una vocal entre cuatro consonantes, dos 
antes y dos después : trans -figuración; 1 1 . a una consonante y dos 
vocales: BUE-no; 12. a , dos vocales seguidas de una consonante: aus- 
triaco; 13. a , dos vocales entre c}o s consonantes: lien -30; 14. a , dos 
vocales después de dos consonantes: true-#¿; 15. a , dos vocales 
con dos consonantes antepuestas y una pospuesta: claus-^v; 
16. a , una consonante y tres vocales: mo\-des; y 17. a , de tres voca- 
les entre dos consonantes: averi-GvAis. 



. 30 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

20. Clasificación de las sílabas.— Las sílabas, 

por el número de vocales que entran en su composición» 
reciben los nombres de : sonido simple, cuando constan 
de una sola vocal: han, ca-de-te; diptongo, cuando en 
aquéllas concurren dos vocales: pie, cien-to, gaü-dea- 
mus (73), y triptongos, cuando entran tres como en la 
final de a-ve-ri-güéis (78). Por razón del número de le- 
tras de que constan, así vocales como consonantes, se lla- 
man biliteras, triliteras 6 poliliteras, según tengan dos, 
tres ó más (i). Y, atendida su construcción, en: directas, 
cuando la consonante hiere á la vocal inmediatamente, 
haciendo su pronunciación suave, la, mi, se, en cuyo caso 
se encuentran también las sílabas á que no afecta de un 
modo directo la consonante inicial, como acontece cuando 
entre ésta y la vocal interponemos la r 6 la /, de donde 
resulta que serán directas las sílabas bla, pro; inversas, 
cuando se enlaza la vocal á la consonante, ó consonantes 
que sigan á aquélla, produciendo un sonido más grave: ar, 
el, ins, obs, y mixtas, cuando concurren en la misma sí- 
laba las dos precedentes condiciones, siendo generalmente 
de pronunciación larga: luz, plan,'seltz. En las sílabas que 
llevan más de una consonante sucede que son liqui- 
das (13) todas las consonantes que se encuentren entre 
la inicial de la sílaba (15) y la letra extrema (18): bre, 
cía, ads , ins, trans. 

21. Raíces, prefijos y terminaciones.— Consi- 
deradas las sílabas en su elemento lógico, se dividen en 

raices, prefijos y terminaciones; será raiz, la sílaba que 
sirva de elemento fundamental de la palabra y fuere origen 
común de otras de la misma especie: así, fin, lo es de 
FiNtf/, Finalidad, Finado, etc.; será preñjo (27), toda sí- 
laba que se anteponga á la raíz, como a, en \fin; de, en 



(i) La Real Academia advierte que las sílabas gtte, gui, que, qui, 
en que la u es muda (48), no deben considerarse sino de dos le- 
tras (biliteras) no siendo de tres (triliteras), sino ortográfica- 
mente. Por la misma razón debe excluirse de esta cuenta la k, le- 
tra muda también. 



FORMACIÓN DE LAS SÍLABAS 3 1 

DE/inir; y terminación, la* sílaba que siga á la raíz, como 
J&zalmentÉ, ^?#alización . Las terminaciones son suñ- 
jas ( 27 ) , cuando se añaden á la raíz para formar un pri- 
mitivo ( 26 ) , como en JiniR , ó para sustituir otra palabra 
de más amplio ó diferente significado, como Jíwalista , y 
desinencias (27), cuando se añaden á un primitivo para 
formar un derivado (30), como en ^í/zanciero. 

22. Articulación de los SOnldOS. — Las reglas 
para articular bien los sonidos modificados del lenguaje 
son las mismas que rigen para la distribución de letras 
para descomponer una palabra en sílabas ', quedando reduci- 
das á las siguientes: . 

1. a Cuando concurren dos ó tres vocales consecutivas en 
una misma sílaba no deben separarse en el caso de que 
formen diptongo (73) ó triptongo (78), y al contrario si no 
lo forman; teniendo en cuenta para ello que en las diccio- 
nes donde entran juntas dos vocales fuertes (75 l.°), cada 
una de ellas, sola ó con una consonante, se computa por 
sílaba completa. 

I ai -re / ca-i-do 

dia-blo n I di-a~rio 

S« separan en { 
fa-tuo i a-cen-tu-o 

li-diáis " » \ nu-tri-ais 

2. a Cuando hay una consonante entre dos vocales, se ar- 
ticula directamente la consonante con la segunda vocal: 
a-la, pa-lo, re-ti-na, ce-rro, pe-l/a; excepción hecha de la s 
cuando^ forma parte de la partícula prepositiva des ó de 
las contracciones prenominales nos, vos, os; de donde: 
des -ai- re, nos-o-tros, vos- o -otros y es-o-tros, se descom- 
ponen considerando d¿s, nos, vos y os, como sílabas prime- 
ras. Esto último acontece también con la b cuando es final 
de alguna preposición inseparable (253 9.°) ó prefijo (21): 
sub-a-rrien-do, y con toda consonante que sea final del 
primer elemento de una palabra compuesta (31): bien- 
aventurado, mal-estar, 

3. a Como la x no puede empezar palabra (16 y 275), 
tampoco comienza sílaba; y ya se trate de vocablo simple: 
ex-a-men, mdx-i-ma, ox-í-ge-no; ya compuesto: ex-or- 



32 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

nar, in-ex-o-ra-ble, deberá uñirse á la vocal que inme- 
diatamente la preceda (i). 

4. a Cuando hay dos consonantes entre vocales ', la pri- 
mera consonante articulará con la primera vocal, y la 
otra consonante directamente con la segunda vocal: al-ma^ 
ab-suel-to; á menos que' la primera de dichas consonan- 
tes sea alguna de las siete licuantes (b, c, d> f, g,p 6 t) y 
seguida de otra de las dos líquidas (16 r), en cuyo caso 
se apoyarán ambas sobre la vocal siguiente: a-bri-go, c&- 
ple-ro; excepción hecha de las palabras compuestas cuyo 
primer miembro termine en licuante y el segundo em- 
piece con líquida, pues entonces, como deben pronunciarse 
ambas letras por separado, la licuante articulará inversa- 
mente con la vocal que preceda, y la líquida con la que 
siga: ob-rep-ti-cio, sub-ra-yar. 

5. a Tratándose de consonantes duplicadas, — que sólo 
pueden serlo en nuestro idioma la c y la n, puesto que para 
estos efectos la duplicación de la r se considera como una 
sola letra , — uno de sus elementos formará sílaba con las 
letras que le precedan y el segundo con las que inmediata- 
mente le sucedan ac- ce- so -rio, in-na-to. 

6. a La che, 11 y rr, pertenecen siempre á la vocal que 
sigue y con ella forman sílaba, pues aunque dichas conso- 
nantes sean dobles por su figura (13) representan un sólo 
sonido y son simples (12): le-che, ca-lle, pe-rro, ca-cho- 
rri- lio. 

7. a Si sofi tres las consonantes entre vocales, articularán 



(1) La x representa dos articulaciones distintas, de las cuales 
la primera forma sílaba con la vocal anterior y la segunda con la 
vocal que sigue, y en su consecuencia hay que repetir con Bello, 
que es evidente que de ninguna de las dos vocales puede en la es- 
critura separarse la x sin despedazar una sílaba: ni ex-amen ni 
e-xamen^ representan el verdadero silabeo de esta palabra, ó los 
miembros en que naturalmente se resuelve. Sin embargo, cuando 
á fin de renglón ocurre separarse las dos sílabas á que pertenece 
por mitad la x, es preferible juntarla con la vocal anterior, porque 
ninguna dicción castellana principia por esta letra, y algunas ter- 
minan en ella. (Andrés Bello, Gramática de la Lengua, castellana, 
pág. 6, edic. de 1883) (275). 



FORMACIÓN DE LAS SÍLABAS 33 

dos consonantes inversamente con la primera vocal y la 
tercera consonante directamente con la segunda vocal: 
obs-tá-cu-lo, ins-pi-rar; siempre que dicha tercera con- 
sonante no sea alguna de las dos líquidas (16 r), en cuyo 
caso la primera consonante articulará inversamente con la 
vocal precedente y las dos últimas consonantes formará a 
sílaba directa con la segunda vocal: ant-plio, con-tra. 

8. a Siendo cuatro las consonantes , irán dos con la pri- 
mera vocal articulando inversamente con ella, y otras dos 
con la segunda formando articulación directa: cons-truc- 
ción, ins-tru-men-to. 

23. principio de Una Sílaba.— El principio de una 
sílaba , cualquiera que sea su colocación dentro de la pa- . 
labra, lo determinará una vocal, una consonante seguida 
de vocal ó una de las consonantes licuantes (#, c, d, f, g, 
p 6 t)> seguidas de otra líquida (l 6 r), formando los gru- 
pos: bl, br, el, cr, dr, fl, Jr,gl, gr, pl, pr y ir (i); siendo 
regla constante qué las sílabas en español no comienzan 
nunca por letra ni grupo de letras que no pueda hallarse 
al principio de las voces (2), excepción hecha de la rr, que 
puede empezar sílaba en medio de dicción, aunque en nin- 
gún caso es inicial de palabra (367, 2. a ) 

24. Terminación de una sílaba.— El final de una 

sílaba^ (18) lo da la letra que vaya inmediatamente antes 
de consonante seguida de vocal ó de / ó r, como en ve-na, 
ca-ble, cua-tro; y también la letra que preceda á una vocal, 
si la anterior lo es igualmente y no forman diptongo entre 
sí: fa-lu-a. La h, cualquiera que sea su puesto dentro de 
la dicción, ha de indicar forzosamente principio de sílaba: 
a-kin-co, al-mo-ha-da. Las letras dobles (c/t, 11 ', «, rr, w), 

(i) Las palabras que comienzan por dos consonantes, la se- 
gunda de las que no sea líquida, y, por consiguiente, no figuren 
como letras contiguas en los expresados grupos, puede asegurarse 
que no pertenecen al romance castellano, como gnomon, pneumá- 
tica, tlascalteca y tmesis, algunas de las cuales han perdido ya las 
letras dé su origen, para acomodarse á nuestra pronunciación y 
ortografía (25). 

(2) Como la x es un nexo equivalente á dos consonantes, no 
puede principiar por ella sílaba alguna (22, 3. a c). 

LOS SIGNOS DE LA ESCRITCRi..— 8 



34 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

no pueden terminar sílaba en voces castellanas (i), pues 
aunque se haya castellanizado por el uso el galicismo detall 
y conserve la forma escrita de su origen, tiene su sinónimo 
propio en la palabra detalle, que es la genuinamente es- 
pañola. 

25. Articulaciones de Consonantes.— Las ar- 
ticulaciones que con las vocales forman directamente dos con- 
sonantes , son raras; generalmente se usan en ciertos nom- 
bres propios extranjeros, y, algunas de ellas, aunque muy 
pocas, suelen figurar en los Vocabularios de los tecnicis^ 
mos de nuestro idioma. 

Las consonantes en, articulan directamente en algunos 
nombres de la mitología egipcia: Cnef, dios creador del 
mundo; cnico, cardo bendito, y en algunos tecnicismos de 
la Zoología, como en cnemacanto, cnemalobo, cnemidio, nom- 
bres de insectos. En todos estos casos, se pronuncia la c 
haciendo una aspiración gutural, muda, y articulando des- 
pués la n con su valor ortológico; aunque en la práctica, 
indebida é incorrectamente, suele prescindirse de la c en 
absoluto, diciendo Nef, nico, nemacanto, etc. 

Las cz , se usan solamente en los sustantivos rusos : czar y 
emperador; czarina, emperatriz, y czarewitz, heredero del 
trono; y aunque en la escritura suelen respetarse ambas 
consonantes, se prescinde en la pronunciación de la pri- 
mera, diciéndose: zar, zarina, zarewitz. 

Las consonantes znn, de origen griego, se usan en nom- 
bres técnicos de dicha procedencia, como mnemotecnia, arte 
de formar la memoria ; mnema , musa ; Mncmosina , diosa de 
la memoria; mnematio, coleóptero; mnemotibio, ave; mniaro r 
mniópside, plantas, etc.; y se pronuncian, dando á la m una 
articulación labial muda, aunque por defecto de pronuncia- 
ción suele suprimirse dicha letra inicial, escribiéndose no 
obstante por algunos que conocen la ortografía originaria. 

La ph , procedente de la letra griega fi y que tiene en 



(x) La terminación de silaba en dos consonantes, caso raro aun- 
en principio de dicción, como en tráns-fu-ga, abs-ti-nen-cia, 
lo es más todavía en fin de vocablo : corps, prets, vals, zinc. 



FORMACIÓN DE LAS SÍLABAS 35 

latín el valor de la f, ha caído en desuso en la lengua caste- 
llana y sólo en escritos anticuados suele presentarse. Se pro- 
nuncia comoj^ así: Pharaón, Joseph, Philosophiá, deben escri- 
birse y pronunciarse de este modo: Faraón, José, Filosofía. 

Las consonantes ps, tienen uso más frecuente en nues- 
tro idioma, sobre todo tratándose de tecnicismos de las 
ciencias médicas , que empiezan con la raíz griega pseudo 
(falso), como: pseudohidrópico, pseudoneumonía , pseudoti- 
sis, etc.; en cuyo caso se encuentran otras voces que tam- 
bién llevan como primero de sus elementos componentes 
dicha raíz: pseudónimo, nombre supuesto; pseudoprofeta, 
profeta falso , etc. Existe la misma concurrencia de conso- 
nantes en las palabras Psicología, ciencia del alma; psicró- 
metro, higrómetro; psiquis, alma, y otras; pero donde tiene 
más aplicación es en Historia Natural, ya en Zoología, 
como psamodio, psamófido, psamoterna; ya en Botánica, 
como pseudocacia, pseudiosma; y di en Mineralogía, como 
psattirosis, psilomelana. La pronunciación de esa p inicial 
debe manifestarse por una ligera aspiración silbante y la 
letra escribirse siempre (265, 2. a ). 

Las consonantes pt, no se encuentran contiguas más que 
en la palabra Ptolomeo, y deben pronunciarse como t, di- 
ciendo y escribiendo Tolomeo. 

En la articulación de se , sólo suele pronunciarse y es- 
cribirse la segunda, como en ciencia por sciencia; sin em- 
bargo, algunas veces es de rigor escribir las dos conso- 
nantes, como sucede tratándose de palabras extranjeras: 
Scévola , Scandinavia , Strasburgo, en cuyo caso se pronun- 
cian ambas consonantes anteponiendo á la palabra una e: 
Escévola, Escandinavia , Estrasburgo. 

Cuando alguna de estas concurrencias de consonantes no 
sea inicial de palabra, dicho se está que las consonantes 
que las formen deben articular como queda dicho en el 
lugar correspondiente (22); así las palabras as-cua, am- 
nistía, etc., disolverán el diptongo de consonantes en la for- 
ma que se indica. 

En cuanto á las letras dobles ch, 11, rr, etc., se estará 
en un todo á lo establecido para las sencillas (22, 6. a ). 



36 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 



IV 

Formación de las palabras. 

26. Elementos componentes.— En la estructura 

de las palabras (29) hay que distinguir los tres elementos 
de que constan: raíces, desinencias y terminacio- 
nes (21); á los que se deben sumar los afijos, que así 
pueden ir delante de la raíz como después de la termina- 
ción de la palabra. Cuando van delante de la raíz, reciben 
la denominación de prefijos, y suelen ser éstos, bien par- 
tículas prepositivas (i), bien preposiciones inseparables (2). 
Los afijos que van detrás dé la terminación ,*llevan el nom- 
bre de sufijos, función que desempeñan, por regla gene- 
ral, los llamados pronombres enclíticos (3). 

Las expresiones que preceden al -elemento principal de 
las palabras compuestas ( 31 ) , merecen toda la considera- 
ción de prefijos, y las que siguen al elemento principal, la 
de sufijos , en cuanto los dos elementos no sean igualmente 
principales, en cuyo caso ninguno de ellos recibe dichas 
denominaciones; sirvan de ejemplo los siguientes: en 
anti/íz^t, será prefijo el primero de sus elementos; en 



(i) Las principales partículas prepositivas, son las siguientes: a, 
an, archi, are, arce, arci ó arz; bi, bis ó biz; centi, circun ó circutn, 
crono, deca, deci, di, equi, hecto, kili ó kilo; mili, miria, mono, omni, 
pan, panto, pen, poli, proto, retro, satis, semi, tri, uni, vice, vi 6 viz. 

(2) Las preposiciones inseparables, son: ab, abs, ad, ana, anfi, anti, 
apo, cata, cis ó citra, des, di, dia, dis, en, epi, es, ex, extra, hiper, 
hipo, in, inter, meta, o, ob, para, per, per i, pos, pre, preter, pro, re, 
res, sin, sub ó so, son, sor, sos, su ó sus, super, trans y ultra. 

(3) Los pronombres enclíticos, son las formas reflexivas de los per- 
sonales la, las, le, les, lo, los, me, nos, os, se, te, que se apoyan en 
un tiempo verbal embebiéndose en su composición. 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 37 

Jie Imeste, será sufijo el segundo, y en salvavidas no serán 
sus componentes prefijos ni sufijos, sino elementos prin- 
cipales ambos. 

27. Clasificación de las palabras.— La clasifi- 
cación de las palabras se hace atendiendo ya á su propia 
estructura (26) en simples, compuestas y yuxta- 
puestas; ya á su origen y procedencia en primitivas, 
derivadas y afínes; ya al número de sus sílabas en 
monosilabas, bisílabas, trisílabas y polisílabas; ya 

á la colocación del acento prosódico que las grava, en 
agudas, breves, esdrújulas (86) y sobresdrújulas; 
ó ya á la semejanza de su cadencia melódica, en conso- 
nantes, asonantes y disonantes (i). 

28. Formación de las palabras en general.— 

Las palabras se forman: por invención, para expresar 
una idea nueva: (sol); por derivación, cuando traen su 
origen de otra palabra del mismo idioma (solear); y por 
composición, si se reúnen dos palabras simples (quita-sol), 
6 á una palabra simple se le añaden alguno ó algunos 
afijos; así de la palabra parar se forman coMparar, pararsE 
y coMpararhos. 

Como en el organismo de las dicciones la raíz repre- 
senta la materia y los demás elementos la forma, la idea 
queda expresada de una manera general con la raíz de 
una palabra (civil); pero cuando es necesario concretar 
aquélla, hay que asociar á la raíz la terminación que co- 
rresponda ( cívíI-mente) ; de igual modo que se hace pre- 
ciso anteponer los afijos que reclame en cada caso la mo- 
dificación del vocablo para determinar la existencia de una 
idea complementaria (m-civil, sub-de- legado) 6 añadir los 
exponentes de relación para expresar las ideas accesorias 
que implican los accidentes gramaticales civil-ES,' civíI-izar, 



(i) Consúltense en nuestro Prontuario gramatical todos los 
términos y expresiones gramaticales que se enumeran en el texto 
de la presente , puesto que en dicho Repertorio alfabético se ha- 
llan contenidos, definidos y metódicamente clasificados para su 
más completo y amplio estudio. 



38 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

cívíI-izar-emos) , prestando así formación á las palabras 
derivadas (29) y compuestas (31 ). 

29. Formación de las palabras derivadas.— 

Fórmanse éstas, añadiendo á fas primitivas ciertas par- 
tículas iniciales (31) ó finales, procedentes de las lenguas 
madres de nuestro idioma (latín, griego, hebreo, ára- 
be, etc.), cuyos afijos ó terminaciones resultan ser los que 
por su respectiva expresión reclaman en cada caso, para 
modificar la significación de las voces primitivas que en 
su virtud constituyen familias de vocablos bastante exten- 
sas y variadas (32); así, de justicia, por ejemplo, se ofre- 
cen como derivadas: injusticia , jusHcíero y ajusHcíoble', y 
del primitivo crista/, se forman, entre otros, los sustanti- 
vos cristaliZACión, cristalERÍA y cristalERo; los adjetivos 
cristalino y cristaliz abije, el verbo cristahzAR y el participio 
cristaliZADO. 

30. Terminaciones más frecuentes de los 

derivados. — Las terminaciones más frecuentes que sue- 
len tomar las palabras derivadas con la significación pro- 
pia que les corresponde, son (i): 

Able, ible, tibie, ivo, que denotan capacidad, digni- 
dad ó suficiencia: honorable, digno de honor; legible, capaz 
de leerse; soluble, susceptible de disolverse; vengativo^ 
con encono suficiente. 

Ante, ente, or, ero, era, que representan acción ó 
ejecución: caminante, que anda; paciente, que padece; es- 
critor, que escribe; colchonero, que hace colchones; cafete- 
ra, que contiene ó ha de contener café. 

Ario, erio, lugar en donde: ovario, lugar donde se 
forman los huevos; relicario, objeto en el que se guardan 
las reliquias; cementerio, paraje en que se depositan las 
cenizas ó restos mortales. 



( i ) Cuantos deseen ampliar el conocimiento de esta clase de 
elementos componentes pueden acudir á nuestra obra Relaciones 
de las palabras , continuación de la presente , y de la que forman 
parte extensos catálogos de ratees, prefijos, terminaciones y sujijos, 
con sus significaciones respectivas. 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 39 

Lsmo, derivación, doctrina: cristianismo , religión de 
Cristo; salvajismo, acto propio de salvajes. 

Oso, abundancia ó exceso: pedregoso, abundante en pie- 
dras; mentiroso, que miente mucho. 

Urá, cion ú on, efecto de la acción del verbo: compos- 
tura, efecto de componer; composición , la acción de com- 
* poner. 

31. Formación de las palabras compuestas. 

Estas se pueden formar asociando dos ó más simples , cada 
una de las cuales concurra con su significación á la forma- 
ción de una idea compuesta (26), de tres modos: por 
yuxtaposición de sus términos: salva-guardia, en-kora- 
buena; por la agregación de sus elementos añjos: 
abs-tener-se, mono-mania-co, semi-círculo, 6 uniendo éstos 
por medio de guión (i): contra -registro, haz-me-reir. 
La voz ó partícula antepuesta en los vocablos de esta 
clase, suele aparecer con alguna alteración ó elisión, sin 
que por ello pierdan las palabras su condición de com- 
puestas; así acontece con carri-coche, cuatr-albo, co-operar, 
y peli-rrubio, cuyos primeros elementos son carro, cuatro, 
con y pelo (2). 

Aunque muchas de las palabras compuestas pasaron 
ya formadas de otras lenguas á la nuestra, advierte la 
Real Academia Española (Gramática de la Lengua caste- 
llana, 1901, pág. 35), «que todos aquellos vocablos en que 
entre una voz que en castellano tenga valor por si sola, de- 
berán considerarse como compuestas en nuestro idioma; v. gr.: 
^semi- círculo, per -durable y ex -poner, cuyos simples círculo, 
durable y poner existen en castellano»; pero no así « otros 



(1) La Academia condena esta última forma, y sólo el uso la 
consiente tratándose de preposiciones latinas que llevan ante- 
puestas algunos nombres de dignidad ú oficio para denotar que 
el sujeto á quien se aplican obtuvo ó desempeñó en otro tiempo 
aquel cargo ú honor (276): ex -diputado. 

(2) Las palabras compuestas se distinguen principalmente de las 
derivadas en que las primeras se forman de anteponer á la raíz un 
prefijo, y las segundas se originan de los sufijos que llevan las 
primitivas. 



40 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

vocablos que constan de partes distintas y separables en len- 
guas extrañas», los cuales no pueden considerarse en la 
nuestra como palabras compuestas, por ejemplo: prescin- 
dir y sintaxis, como tampoco algunas otras que por su 
formación pudieran parecerlo, tales como expedir. 

En la formación de las palabras compuestas pueden entrar 
y combinarse: dos nombres (boca -manga); nombre y adje- 
tivo (burri- ciego), 6 viceversa (salvo -conducto); nombre 
y verbo (mani- obrar), 6 viceversa (quita- sol); dos adje- 
tivos (ver di-negro); adjetivo y verbo (vana-gloriarse); pro- 
nombre y nombre (nos tr- amo); pronombre y verbo (cual- 
quiera); pronombre y participio (se -moviente); verbo y 
participio (pasa- volante); verbos enlazados ó no por con- 
junción (gana -pierde, va -i -ven); verbos con pronombre 
sufijo (corre-ve-i-dile); dos adverbios (ante -ayer); adver- 
bio y nombre (menos -precio); adverbio y adjetivo (mal- 
contento); adverbio y verbo (mal- estar); una ó dos prepo- 
siciones (i) y nombre (con-disápulo); adjetivo (entr e-cano);^ 
verbo (sobre -poner, sub- de -legar), 6 adverbio (de- más \ 
a- de-más); de conjunción y verbo (que- hacer), ó viceversa 
(pensé- que) y otras voces simples (en- kora- buena, haz- 
me -reir, mil- en -rama, tras -ante -ayer). 

32. familias de VOCabiOS. — Estas se hallan cons- 
tituidas por todos los derivados (29) y compuestos (31) 
de cada simple ó primitivo; la de flor, por ejemplo,- la 
forman los siguientes derivados: flor, flora, florada, floral, 
floreal, florear, florecer, floreciente, florecilla, Florencia, flo- 
rentin, florentina, floreo, florero, floresta, florescencia, flores- 
tina, floreta, florete, floretear, floretista, Flórez, Florián, Flo- 
riano, florícola, floricultura, florida, florido, floridamente \ 
florídeas, floridor, floridrina, florífero, floriforme, florígero y 
florín, Florinda, floripondio, florista, Floro, florón, con sus 
correspondientes plurales: flores, floras, floradas, flora- 



(i) Los primeros elementos de las palabras así formadas sue- 
len ser partículas prepositivas (26, c) f que solamente como tales 
prefijos tienen uso y valor en nuestro idioma: ABS-traer, Bi-szlaba, 
mono -manía, proto -notario. s 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 4 1 

les, etc., y los aumentativos y diminutivos florétón y 
florecita y florecilla, etc., y los compuestos: desflorar \ 
eflorescente, flordelisado, Floridablanca y enflorecer, con 
todas las formas derivadas de cada uno de éstos: floscula- 
rios, flósculo, flosculoso, etc. , 

33. Cómo se escriben las palabras. — Cada 

una de las palabras, ya simples, como guardia, poner, 
restar] ya compuestas , como salvaguardia, disponer, con- 
trarrestar; ya derivadas, como guardería, posición, resta- 
remos, se han de escribir aisladas, esto es, con entera se- 
paración de las que las precedan ó sigan y sin espacio 
alguno entre sus elementos; y sólo al final de un renglón» 
cuando no cupiese un vocablo entero, se cortará la pala- 
bra por medio del guión (217), pero de modo que la 
parte del vocablo que preceda á dicho signo forme sílaba 
cabal (22). 

Cuando dos ó más dicciones separables en nuestro idioma 
expresan una sola idea ó ejercen especial oficio en la ora- 
ción, puede ocurrimos la duda de si han de escribirse 
aquéllas íntimamente unidas, como corresponde hacerlo 
cuando se trata de palabras compuestas, 6 si, por el 
contrario, deben ofrecerse en la escritura completamente 
separados los elementos constitutivos, como si fueran dos 
ó nías vocablos independientes , cual sucede con las pala- 
bras yuxtapuestas; y para saber á qué atenerse, respec- 
to al particular, recomendamos la observancia de las si- 
guientes reglas (i): 

A) Son palabras compuestas: 

l.° Las voces cuyo primer elemento ha sufrido alte- 
ración ó supresión al unirse á otro ó que nada significa 
por sí solo en nuestro idioma: agridulce, analfabeto, anti- 
constitucional, archisuperior, automóvil ', curvilíneo, deshe- 
redar, extrajudicial ', kilogramo, interoceánico, maniobra* 



(i) Dichas reglas descansan en la teoría que forma parte de 
las obras de Sanmartí , que es el tratadista que con mayor exten- 
sión y acierto se ha ocupado de tan importante materia hasta la 
fecha. 



42. ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

neocatólico, oposición, puntiagudo, rabicorto, semidiferencia, 
telaraña, ultraterrestre, vicedirector, zanquilargo, etc. 

2.° Los siguientes adverbios: abajo, acaso, acerca, ade- 
lante, además, adentro, adonde, adrede, afuera, ahora, alre- 
dedor, anoche, anteayer, aparte, apenas, aposta, aprisa, así, 
asimismo, debajo, defuera, demás', detrás, encima, enfrente, 
entretanto, otrosí, también, tampoco, todavía; y las conjun- 
ciones: aunque, conque , porque , sino, siquiera. 

3. Aquellas palabras cuyo primer elemento sea pro- 
nombré, verbo, adverbio ó preposición: 

a) Pronombre en primer elemento: cualquiera , mial- 
mas, milady, milord, monseñor, nostramo, nosotros, queha- 
cer, quienquiera, sedicente, semovimiente , talcualillo, vos- 
otros. 

b) Verbo en primer elemento : alzacuello, besalamano, 
botafuego, cortaplumas, cumpleaños , despeñaperros , engaña- 
bobos, ganapierde, hazmerreír, limpiabotas, mondadientes, 
pisapapel, quitapesares, rompecabezas, salvavidas, tornaguía, 
vaivén, zampatortas. 

c) Adverbios en primer elemento: asimismo, cuasidelito, 
cuasicontrato, doquiera, menoscabar, menospreciar, nonada, 
siempreviva; y todos los compuestos de bien, mal y ante 
(apócope del adverbio antes , que se confunde por su sig- 
nificación con la preposición ante), como: bienaventurado, 
bienestar, bienhablado, bienquisto, bienvenido, bienvividor, 
malandanza, malbaratar, maldecir, malhaya, malintenciona- 
do, malsonante, maltratar, anteayer, antebrazo, antemeri- 
diano, anteojo, anteponer, antever, antevíspera. Exceptúase 
recién, que siempre es yuxtapuesto, como recién casado, 
recién nacido, recién visto, etc. 

d) Preposición en primer elemento: acallar, concordar, 
encobijar, porfiar, sobrenatural, trastienda. 

4. Los puntos cardinales: nordeste, noroeste, nornor- 
deste, nornoroeste, sudeste, sudoeste, sudsudeste, sudsudoeste, 
esnordeste, essudeste, oesnor oeste ', oes sudoeste , etc. 

5. Términos que, llevando por primer elemento un 
sustantivo, no son palabras yuxtapuestas, por excep- 
ción (33 B, 3. a): aguafuerte, aguagoma, aguamanil, agua- 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 43 

tríanos y aguamar, aguapie y aguardiente, aguasal, ajoarriero y 
ajoqueso, amortnio, avemaria, bancarrota, bocacalle, boca- 
manga, bocdteja, cabrahigo, calicanto, cancerbero, cañafistula, 
cañamiel, carasol, casamuro, i casapuerta, casatienda, casa- 
quinta, causahabiente, tielorraso, cintagorda, colapez, coliflor^ 
compraventa , cuentadante , fehaciente , gallipavo , gallocresta, 
hierbabuena x hojalata, lugarteniente, madreperla, madreselva, 
nochebuena, norteamericano, padrenuestro, palahierro, palo- 
mallo, pajerrey, pezpalo, poderdante, poderhabiente, pomarro- 
sa, puntapié, salpimienta, sudamericano, varapalo, viacrucis, 
■viasacra, zarzamora, zarzaparrilla, zarzarrosa. 

6.° Los vocablos que, no obstante tener por primero 
de sus elementos un adjetivo, dejan de ser, por excepción 
también (33 B, 3. b), palabras yuxtapuestas: altozano, 
bajamar, buenaventura, claraboya, duramadre , extremaun- 
ción, falsabraga, falsarregla y falsarrienda , gentilhombre, 
gordolobo, librecambista, librepensador, malacuenta, mala- 
ventura, mediacaña, mediodía, mediocre, otrosí, píamadre, 
plenamar, ricadueña, ricohombre, santabárbara, sordomu- 
do, todopoderoso, vanagloria, verdemar, verdemontaña y 
otros. 

7. Los adjetivos adverbiales (i) que preceden á otro 
calificativo, si expresan una sola idea sustantivada ó adje- 
jetivada: angloamericano, anglosajón, francorruso, greco- 
latino, indochino, hispanoamericano, jocoserio, labiodental, 
mineromedicinal, ruso turco, termoalcalinas. 

8.° Los adjetivos numerales cardinales de la segunda 
decena: veintiún, veintiuno, veintidós, veintitrés, veinticua- 
tro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho, veintinueve] 
y sus derivados y compuestos: veinteocheno , veinteseiseno, 
veinticuatren, veinticuatría. En el mismo caso se encuentra 



(1) Para saber si esta clase de adverbios forma palabras com- 
puestas ó yuxtapuestas, interpóngase la conjunción copulativa y; 
si la admiten, como sucede en la expresión ciencias físico materna- 
ticas, que se puede convertir en ciencias físicas y matemáticas, 
son yuxtapuestas, y si la rechazan, como ocurre en la frase Con- 
greso hispanoamericano, son compuestas. 



44 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

la palabra cientos, que siempre va unida al numeral que le 
precede: doscientos, trescientos , cuatrocientos (cincocieiitos 
se convierte en quinientos), seiscientos, setecientos, ochocien- 
tos y novecientos. 

9. Las asociaciones de cardinales con otros vocablos: 
tresalvo, tresañejo, tresbolillo, tresdoble, trespiés, cincoañal y 
sietecueros, sietelevar, sietemesino, ciempiés, cientopies, mil- 
amores, milenrama, milhqjas; y los múltiplos que pueden 
formarse con el adjetivo tanto y los cardinales desde tres 
hasta diez, como: trestanto, cuatrotanto, etc. 

10. Todos los partitivos: dozavo, veintavo, veintinue- 
veavos, diezmillonésimo , etc. 

11. Los siguientes numerales ordinales: undécimo, duo- 
décimo, decimotercio, decimocuarto, decimoquinto, décimo- 
sexto, decimoséptimo, decimoctavo, decimonono. 

12. Los latinismos que han tomado carta de natura- 
leza en nuestro idioma: agnusdéi, coramvobis, cumquibus, 
eccehomo, etcétera, exvoto, facsímile, factótum, fideicomiso, 
lacrimacristi , maremágnum, palmacristi, paternóster, pia- 
máter, sanctasanctórum, solideo, tedeum, tuautem, turba- 
midta, verbigracia, viceversa, etc. 

B) Son palabras yuxtapuestas: 

I.° Los modos adverbiales: d ciegas, á cuestas, á fe, d 
pesar, d propósito, d sabiendas, d tontas y a locas, al rede- 
dor, al punto, con todo, de donde, de prisa, en medio, no 
mas, por mayor, sobre manera, sobre todo^ tal vez y demás 
análogos. 

2.° Los modos conjuntivos, tales como: d fin de que, 
así como, bien que, como quiera que, dado que, más bien, no 
obstante, para que, si bien, ya que, y otros. 

3. Aquellas construcciones cuyo primer elemento sea 
nombre ó adjetivo: 

a) Nombre en primer elemento: arco iris, buque es- 
cuela, café concierto, carbón mineral, carta encíclica, coche 
cama, madre patria, pared maestra , pez espada, primo her- 
mano, puerco espín, quinta recreo, reina regente, salto mor- 
tal, tierra firme, vía férrea, zona neutral, etc. 

b) Adjetivos en primer elemento: alta mar, bajo pro- 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 45 

fundo , bello sexo, cuenta corriente (pero no cuentacorren- 
tista, que es compuesta), buena fe, gaya ciencia, libre al- 
bedrío, libre cambio (pero no librecambista, que es com- 
puesta), mal hombre, mala fe, media naranja (en el sen- 
tido de mujer 6 esposa), negra honrilla, quinta esencia, rojo 
blanco, simple vista y otros muchos. 

4. Los adjetivos adverbiales (33 A, 7. ) que prece- 
den á otro calificativo, si cada uno de ellos de por sí cali- 
fica al sustantivo: Banco Hispano Americano, ciencias físico 
matemáticas, conflicto anglo boer, estudio crítico histórico 
social, fronteras franco españolas, máximo común divisor, 
península greco eslava, sistema métrico decimal, velada lite- 
rario música:!, etc. 

5. Los adjetivos numerales cardinales á partir de. diez 
y seis y excluyendo la segunda decena (33 A, 8.°): treinta 
y dos, noventa y siete, tres mil doscientos cuarenta y siete, 
nueve millones; con todas las demás excepciones consigna- 
das al tratar de las palabras compuestas (33 A, 8.°). 

6.° Los adjetivos numerales ordinales á partir de déci- 
mo primero, exceptuándose las formas undécimo, duodécimo, 
decimotercio, etc., que son palabras compuestas (33 A, II). 

C) En cuanto á los nombres propios, hay que^ ob- 
servar : 

l.° Que los nombres compuestos pierden la inicial ma- 
yúscula del segundo de sus elementos al fundirse ambos 
en un solo vocablo: Aldeamayor, Barrionuevo, Ci&npozue- 
los, Entrerríos, Fuénteovejuna, Gilsanz, Hernánsancho , 
Ibahexnando, Jabalquinto, Losarcos, Montenegro, Nava- 
luenga, Oropesa, Peñalosa, Quintanapalla, Riofrío, San- 
cris tóbal, Torreiglesias , Uncas tillo, Villagarcía, Zamarra- 
mala. 

2.° Que los nombres yuxtapuestos, como coexisten sus 
elementos separados entre sí, conservan la letra mayúscula 
inicial del segundo: Altos Pirineos, Buenos Aires, Campos 
Elíseos, Dos Hermanas, Estados Unidos, Franco Condado, 
Gran Canaria, Indo China, Las Majadas, Manco Cápac, 
Nueva York, Países Bajos, Realejo Alto, Santa Sede, Tierra 
Santa, Vélez Málaga. 



40 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

3. Que en los nombres patronímicos á apellidos, puede 
ocurrir: , 

a) Que al sustantivo correspondiente vaya antepuesta 
un artículo ó un adjetivo, en cuyo caso se fundirán am- 
bos elementos, dando formación á un compuesto, cuyo 
segundo miembro perderá su inicial mayúscula, siguien- 
do la regla general (33 C, l.°); así, La Puente y Santa 
Ana, se escribirán con mayor propiedad Lapuente y San- 
tana. 

b) Que los artículos y preposiciones que vayan entre 
nombres propios, ya compuestos, ya yuxtapuestos, se es- 
criben con minúscula, como Bartolomé de las Casas ¡ To- 
rrehAvega. 

c) . Que dos ó más apellidos de los ascendientes que 
pasen á formar uno solo de alguno de los descendientes, 
no deben considerarse como nombres compuestos, sino 
como apellidos distintos yuxtapuestos: García Vao, Mar- 
tínez Campos, Navarro Reverter. 

d) Y que cuando dos apellidos son el paterno y ma- 
terno, para no confundirlos con los comprendidos en el 
caso anterior, deben unirse por la conjunción y, como: 
León y Castillo, Tamayo y Baus. 

34. palabras que tienen distinto significado 
de ir juntas á estar separadas.— Así hay quienes 

confunden frecuentemente las frases adverbiales y prepo- 
sitivas si no, aun que, por que, con que y otras semejantes 
con las palabras compuestas de los mismos elementos sino, 
aunque , porque , conque, etc., convirtiéndolas por ende en 
conjunciones adversativas, causales ó ilativas, y, en su 
consecuencia, separándolas por medio de guión si hay ne- 
cesidad de dividir la palabra; como son muchos los que, 
en los casos en que procede el empleo de estas expresio- 
nes conjuntivas, escriben separadamente sus elementos 
como si se tratara de modos adverbiales ó de construccio- 
nes prepositivas; y como esto supone absoluto desconoci- 
miento de las diferencias de significación que tienen las 
palabras de que se trata, de ser compuestas á pertenecer 
cada uno de sus elementos independientes á distintas par- 



FORMACIÓN DE LAS PALABRAS 



47 



tes de la oración, para N que puedan proceder con el mayor 
acierto los que duden acerca de sí deben emplear el pro- 
cedimiento de composición 6 el de yuxtaposición , deberán 
consultar el siguiente catálogo: 

i 

• H0M0H1MIA DE PALABRAS COMPUESTAS Y YÜXTAPÜESTAS V 



Abordo. Del verbo «abordar»: hoy 
abordo esa cuestión en el Congreso. Sus- 
tantivo sinónimo de «abordaje»: lanzá- 
ronse al abordo' todos los marineros. — 
A bordo. Modo adverbial que equivale 
al «interior de una embarcación»; hoy he 
comido Á bordo del Churruca. 

Acaso» Sustantivo sinónimo de casua- 
lidad: nada sucede por acaso; por si acaso 
me voy. — A. caso. Nombre equivalente á 
¿suceso: lo dijo k caso hecho. 

Acerca. Modo adverbial cuando va 
seguido de la preposición «de»: ya habla- 
remos acerca de este asunto.— A. cerca. 
Preposición y adverbio: Á cerca de cien 
pesetas asciende la deuda. * 

Adiós. Interjección de saludo: adiós, 
amigo. Sustantivo que significa «despedi- 
da»: te envió mi último adiós.— A Dios. 
' Dativo: Á Dios lo que es de Dios y al Cé- 
sar lo que es del César. Acusativo: amo 
i. Dios. 

Afines. Adjetivo: la materia y la sus- 
tancia son afines. — A fines. Régimen 
de preposición y sustantivo: Á' fines de 
mes cobraremos todos. 

Añora. Adverbio de tiempo: dintelo 
ahora. — A hora. Régimen de preposi- 
ción y sustantivo: procura llegar k hora 
conveniente. 

Anoche. Adverbio de tiempo: ano- 
che fui al teatro. — A noche. Régimen 
de preposición y nombre: Á noche mala, 
peor dia. 

Alrededor. Adverbio de lugar: vente 
alrededor de las cinco. Sustantivo: en 
los alrededores de la ciudad. — Al re- 
dedor. Modo adverbial: los planetas gi- 
ran al rededor del sol. 

Aparte. Adverbio de lugar: fon esto 
aparte. Sustantivo: punto j aparte. 
Verbo: que no se aparte esta idea de ti.— 
A parte. Régimen de preposición y 
nombre: no quiero ir k parte alguna. 

Apenas. Adverbio de modo: apenas 
se mueve.— A pena8. Sustantivo, regido 
de preposición: le condenaron k penas 
muy leves. 

Arrebato. Nombre sustantivo: sufrió 
un fuerte arrebato de celos. Verbo: todo 



lo arrebato. — A rebato. Régimen de 
preposición y sustantivo: tocaron las cam- 
panas k REBATO. 

Así. Adverbio de modo: como lo cuen* 
tas así fué. — A SÍ. Régimen de preposi- 
ción y pronombre: Á sí propio se per- 
judica. 

Asimismo. Adverbio de modo: el 
instinto de los animales es asimismo digne 
de estudio.— Asi mismo. Adverbio y 
adjetivo: así mismo me dijo que lo harta. — 
A SÍ mismo. Construcción de preposi- 
ción, pronombre y adjetivo: nadie se per- 
judica k sí mismo. 

Atin. Adverbio de tiempo y modo: 
aún no ha venido el jefe. — A un. Prepo- 
sición y artículo: hizo blanco k un kiló- 
metro de distancia. 

Avemaria^ Nombre de la salutación 
angélica y de la oración que la invoca: 
rezaremos un avemaria.- Ave María. 
Frase interjectiva: ¡Ave María, qué cosas 
suceden! Vocativo: Ave María, llena eres 
de gracia. 

Bancarrota. Sustantivo equivalente 
á quiebra fraudulenta: %uan hizo banca- 
rrota. — Banca rota. Régimen de sus- 
tantivo y adjetivo: no te sientes en esa 
banca rota. 

Besalamano. Nombre de un docu- 
mento epistolar: te pondré un besala- 
mano recomendando tu asunto. — Besa la 
mano. Construcción de verbo, artículo 
y nombre: besa la mano á ese sacerdote. 

Bienvenida. Sustantivo: te damos la 
«bienvenida. — Bien venida. Adjetivo 
y verbo: bien venida seas. 

Confín. Nombre equivalente á limite: 
llegaremos al último confín de España. 
Adjetivo: su propiedad era confín con la 
mía. — Con fin. Preposición y sustan- 
tivo: con fin noble te lo ruego. 

Conque. Conjunción ilativa: lo dicho: 
conque vamos á cuentas. Sustantivo equi- 
valente á condición: el hacerlo asi tiene 
su conque.— Con que. Preposición y 
pronombre: no sé con qué recompensarle. 

Defuera. Adverbio de lugar: por de- 
fuera no se nota nada.— "De fuera. Ré- 
gimen de preposición y adverbio: de 



4» 



^ELEMENTOS DEL LENGUAJE 



fuera de casa vendrá quien de ella nos 
echará. 

Demás. Pronombre: estaba» tus her- 
manos y demás parientes. Adjetivo inde- 
finido: ¿* recuerdo mi encargo y demás 
instrucciones. Adverbio de cantidad: DE- 
MÁS Xademás) de esto, tengo que decirte 
que... es por demás (inútil ó en vano) que 
lo repitas. Modo adverbial: por lo demás 
(prescindiendo^ de lo dicho), puedes ha- 
cerlo.— De más. Preposición y adver- 
bio: aqui estamos de más todos; tengo dos 
años de más, según mi cuenta. 

Enhorabuena. Sustantivo q^e de- 
nota felicitación: dale mi más cordial en- 
horabuena. Adverbio de modo: que todo 
sea enhorabuena.— En hora buena. 
Preposición , sustantivo y adjetivo: en 
hora buena me lo encontré. 

Enhoramala. Adverbio de modo: 
vaya usted enhoramala, ■<— En hora 
mala. Preposición, sustantivo y adjeti- 
vo: en hora mala supe su muerte. 

Entretanto. Adverbio de tiempo: en- 
tretanto (mientras tanto) disfrutare- 
mos.— Entre tanto. Preposición y ad- 
jetivo: entre tantos no pudimos distin- 
guirles. 

Mediodía. Sustantivo: mi casa se ha- 
lla orientada al mediodía. — Medio día. 
Adjetivo y sustantivo: te espero hacia el 
medio día. 

Otrosí. Sustantivo -.por medio de otro- 
sí satva en ese recurso la omisión. Adver- 
bio de modo: otrosí digo que tal es mi 
derecho. — Otro sí. Adjetivo indefinido y 
adverbio de afirmación: entre uno y otro 
sí mediaron varias negativas. 

Padrenuestro. Sustantivo: recemos 
un Padrenuestro.— Padre nuestro. 
Vocativo: Padre nuestro, que estás en 
los cielos. 

Parabién. Sustantivo: recibe por ello 
mi parabién (mi felicitación ó enhora- 
buena).— Para bien. Preposición y sus- 
tantivo: todo sea tara bien de mis hijos. 

Parapoco. Sustantivo: ya veo que tu 
hijo es un verdadero parapoco. — Para 
POCO. Preposición y sustantivo: ni para 
mucho ni para foco me sirvo de tit criado. 

Penseque. Sustantivo: nunca fude 
imaginarme que aquel penseque traje- 
ra tan funestas consecuencias. — -Pensé 
que. Verbo y conjunción: alguna vez 
pensé que no me olvidarías. 

Pormenor. Sustantivo: no quiero en- 
trar en el pormenor de tus gastos. — Por 
menor. Preposición y adjetivo: POR me- 
nor precio lo encontrarás. Modo adver- 
bial: se vende al por menor. 

Porque. Conjunción causal: no sabes 
más porque no quieres. — Por que. Pre- 



posición y pronombre relativo: por qub 
me lo dices tú lo creo. 

Porqué. Sustantivo: deseo saber el 
porque de tus cuitas. — Por qué. Prepo- 
sición y pronombre indefinido: sin saber 
por qué ni Para qué; si me dices por oué 
lo haces, te lo agradeceré. 

Porvenir. Sustantivo: en ello estriba 
tu porvenir. — Por venir. Preposición 
y verbo: por vendí tarde no has presen- 
ciado lo mejor. 

Quehacer. Sustantivo: ahora tengo 
mucho quehacer, ó estoy Heno de queha- 
ceres.— Que hacer. Pronombre y ver- 
bo: no sé qué hacer después de esto. 

Sinnúmero. Sustantivo: te quedan 
ahí un sinnúmero de minutas para co- 
piar.— Sin número. Régimen-de pre- 
posición y sustantivo : todas están sin 
numero. 

Sino. Conjunción adversativa: no te 
pido 8ino que me escuches. Sustantivo: 
estoy desesperado con mi sino.— Si U0« 
Conjunción y adverbio: te querría más . 
Si NO fueras tan holgazán. 

Sinrazón . Sustantivo : al fin com- 
prendió la sinrazón de sus quejas. — Sin 
razón. Preposición y sustantivo: tne 
ofendes sin razón para ello. 

Sinsabor . Sustantivo : cuántos sin- 
sabores tiene la vida. — Sin sabor. Ré- 
gimen de preposición y sustantivo: es un 
guiso sin sabor. 

Sobretodo. Sustantivo: me abrigaré 
con mi sobretodo.— Sobre todo. Modo 
adverbial:^ sobre todo, si quieres saber, 
estudia. Preposición y pronombre: estás 
en mi cariño sobre todo lo del mundo. 

Socapa. Sustantivo equivalente á pre- 
texto: si crees que con tus socapas me en- 
gañas, vives equivocado. — A socapa. 
Modo adverbial: siempre procedes á %0- 
QAVAypero no te vale.-^So capa. Prepo- 
sición y sustantivo: lo engaitaban 8o capa 
y color de santidad sus enemigos. 

Socolor. Sustantivo: el socolor de 
tus rivales dejaba ver sus intenciones.-— 
So color. Preposición y sustantivo: SO 
color de tus achaques nos traes de cabeza. 
También. Adverbio de modo: tam- 
bién quiero que me digas lo que pasa. — 
Tan bien. Dos adverbios de cantidad 
y de modo, respectivamente: sabe tan 
bdcn fingir la indina... 

Tampoco. Adverbio de negación: eso 
tampoco debes hacerlo. — Tan poco. Ad- 
jetivo modificado por el adverbio «tan»: 
vales tan poco que todos te desprecian. 

Todavía. Adverbio de tiempo: toda- 
vía es temprano para ir á la oficina. — 
Toda Vía. Adjetivo y sustantivo: por 
toda vía buena se llega al cielo. 



ESTRUCTURA DE. LOS MIEMBROS GRAMATICALES 49 

". V 

V 

estructura de los miembros gramaticales. 

35. Oraciones tf ramaflcaleS.— Las oraciones gra- 
maticales, que son «Tas fórmulas necesarias para la más 
oportuna expresión de los pensamientos >, se forman con 
las palabras como éstas con las sílabas (19 á 25), y como 
las sílabas con las letras (II á 18): asociándolas de modo 
que ofrezcan la cabal expresión de un juicio (41 ). 

En las oraciones consideradas lógicamente, distingüese 
con el nombre de juicio el acto intelectual conque se afir- 
ma ó niega una cosa; en el primer caso se llama juicio 
afirmativo, por ejemplo: hace un día hermoso] en el se- 
gundo, juicio negativo, v. gr. : este chico no tiene sentido 
común. 

La manifestación externa del juicio por medio de signos 
6 palabras es lo que se llama lógicamente proposición. 

36. Elementos COnsflíUtlVOS.— Los términos ne- 
cesarios de que debe constar toda oración gramatical ó pro- 
posición lógica, son tres: sujeto, verbo y complemento (i). 

El sujeto de la oración es comunmente un sustantivo: 
Pedro ama; 6 un pronombre: éste teme; también pueden 
serlo, un adjetivo: el pobre expiró; un verbo en infinitivo: 
el hablar bien cuesta poco; un participio: el beneficiado 
cantó divinamente; cualquiera otra palabra que haga oficio 



(i) Aunque en general son tres los elementos ó miembros de 
la oración: Juan escribe bien, las hay que pueden constar de dos 
miembros, sujeto y verbo: Escribo bien; y aun de uno solo, verbo, 
cuando se sobreentiende suplido el sujeto: Escribo, pues toda for- 
ma de verbo adjetivo en modo personal contiene una oración en la 
que el sujeto está representado por el exponente personal (154) y 
el atributo por el tema verbal ( 154 ). 

LOS 8ION0S DE LA B8CRITÜRA. — 4 



5© ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

de nombre: los amantes rompieron; y á yeces, otras ora- 
ciones empleadas como sustantivos: "repicar é ir en la 
procesión no puede ser, querido amigo. En los verbos im- 
personales (152) suele estar representado el sujeto por la 
raíz del verbo, así, amanecer y equivale á comenzar la mañana 
6 nacer el día. 

El verbo, es la palabra con que se expresa el ser, la 
existencia, el estado ó la acción que se atribuye á una 
persona ó cosa, que es precisamente el sujeto de la ora- 
ción; cuando decimos: el sol alumbra, se declara con el 
verbo alumbrar la acción que al sujeto (el sol), se atribuye. 
El verbo une además el sujeto con su atributo: el sol alum- 
bra al mundo) y, á veces, esta cópula se expresa por el 
verbo sustantivo ú otro de los absolutos. 

El complemento, es toda palabra ó conjunto de ellas 
en que termina la acción ó aplicación del verbo, ya direc- 
ta, ya indirectamente (37). 

En las oraciones gramaticales, así el sujeto como el 
complemento, lo mismo pueden ser simples que compuestos; . 
y, en este segundo caso, va el sujeto acompañado de adje- 
tivos adjuntos ó de otras palabras modificativas: el caballo 
blanco corre mucho; y los complementos constan de varios 
términos, cuyo número puede ser indefinido: mi caballo 
blanco corre de un modo portentoso y admirable por toda& 
las calles principales de la ciudad. 

37. Extensión y ampliación de los comple- 
mentos. — Siendo los complementos aquellos miembros 
accidentales de la oración que así indican el término in- 
mediato como el mediato; unas veces el fin de la acción 
del verbo y otras una circunstancia de lugar, tiempo, 
modo, etc., tiene que haber, por consiguiente, cuatro cla- 
ses de complementos, que se distinguen ^ntré sí, de la 
manera siguiente: 

Complemento directo, es el término inmediato de la 
acción del verbo. Puede ser complemento directo : cualquiera 
palabra, precedida ó no de. artículo, en que termine la 
acción del verbo, con la preposición a 6 sin ella: Arquíme- 
des defendió Á su ciudad natal contra los romanos; Dios 



ESTRUCTURA DE LOS MIEMBROS GRAMATICALES 5 1 

es creador de todas las cosas ; las dicciones precedidas de 
las preposiciones de y por, en las oraciones de pasiva: llegó 
á ser el escarnio de todos sus compañeros; Jesús fué denun- 
ciado por el. perverso Judas; y en general, todo término 
que 'pueda convertirse en sujeto de oración pasiva (152), 
tratándose de oraciones activas (152): la patria de Arquí- 
medés fué defendida por éste contra los romanos; todas las 
obras han sido creadas por Dios; y aquellos que , regidos 
en las oraciones de pasiva por las partículas de 6 por, pasen 
á ser el sujeto de la oración activa si se omitieren dichas 
preposiciones: todqs los compañeros escarnecieron á Blas; 
Judas denunció a Jesús. 

Complemento indirecto, es el que expresa el objeto 
sobre el cual recae inmediatamente la acción del verbo. 
Puede ser complemento indirecto todo complemento de ora- 
ción que repugne el cambio que admiten los directos y 
lleve la preposición á, como acontece en: me marcho Á 
París; voy Á pie; y en cuantas expresiones vayan precedi- 
das de las preposiciones: con, en, entre, para, según, sin, 
sobre, etc.: 

' con lápiz rojo. 
, en griego siembre. 
entre lineas. 

Juan escribe. < para comer. 

según le place. 
sin ortografía. 
sobre su'rodilla. 

Las oraciones de verbo neutro (6, c), no pueden tener sino 
complemento indirecto. 

Complemento de ñn, es el que indica el motivo que 
tiene el sujeto de la oración para obrar de la manera que 
lo ejecuta y que la misma expresa: los libros se imprimen 
para propagar sus enseñanzas, para transmitirlas d la pos- 
teridad y, sobre todo , para perpetuarlas. 

Y complemento circunstancial, es el que , como su 
nombre denota, expresa alguna circunstancia: 

De tiempo : España estuvo bajo la dominación de los sarracenos dorante ocho 
SIOLOS; 



52 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

De lugar : la suprema felicidad reside en la otra vida ; 
De modo : los ancianos sienten como los niSos ; 
De causa : el agua se evapora por bl calor ; 

De instrumento: los gentiles castigaban á los cristianos arrojándoles a las 
fieras ; 

De compañía : me fui d casa de ciervos con el marques ,* 

ú otras de análoga condición dentro del discurso. 

38. Concurrencia de complementos.— En una 

misma oración caben ambos complementos, el directo y 
el indirecto, -como lo demuestra el siguiente ejemplo: 
Magallanes marcó nuevos derroteros á los exploradores 
de su tiempo; en el que, nuevos derroteros, es el comple- 
mento directo porque es lo que hizo Magallanes , y puede 
convertirse en sujeto de una oración pasiva (i) diciendo: 
los nuevos derroteros fueron marcados, etc.; y las palabras á 
los exphradores de su tiempo, forman el complemento in- 
directo. 

39. Miembros determinativos y explicativos. 

Así el sujeto (36) como los complementos (37), pueden 
ir acompañados de miembros determinativos y xnie/n- 
bros explicativos adjuntos que consten de varios tér- 
minos, distinguiéndose los primeros de los segundos en 
que los explicativos conservan el mismo sentido, aun su- 
primiendo la oración de que forman parte, lo que no 
acontece con los determinativos. 

40. Clasificación de las oraciones.— Éstas se 

clasifican: atendiendo al "número de sus elementos, en 
primeras, cuando constan de los tres: sujeto, verbo y 
complemento, y en segundas, cuando sólo constan de 
sujeto y de verbo', con arreglo á la forma de -conjugación 
ó voz que signifique el verbo, en de activa y de pasi- 
va (152); y según la naturaleza ó condición del verbo 
que las caracterice, en oraciones de sustantivo, neu- 
tras, reñexivas, recíprocas , de imperativo , de inñ- 
nitivo, etc., de todas las cuales se trata con la mayor 



(i) Los complementos indirectos no varían al volver la oración 
por pasiva: el francés es enseñado por Gabriel á sil hijo. 



ESTRUCTURA DE LOS MIEMBROS GRAMATICALES 53 

extensión y detalle en nuestra obra Relaciones de las pa- 
labras , qué debe considerarse como continuación de ésta. 
has, proposiciones simples no tienen más que un su- 
jeto, un verbo y un predicado: el hombre es, ingrato; y las 
proposiciones óompuestas tienen dos ó más de los ex- 
presados elementos : el agua, el cristal y el aire son trans- 
parentes ; el corazón ¿tf' dilata y se contrae; la nñijer es 

HERMOSA y BUENA. 

También se dividen en directas é inversas. La proposi- 
ción directa ha de tener todos sus términos en el orden 
siguiente: sujeto, verbo , atributo, complemento directo , com- 
plemento indirecto, complemento de fin y complemento cir- 
cunstancial, con sus respectivos miembros modificativos (39), 
ya determinativos, ya explicativos, según que limiten la 
extensión del significado de la idea ó pasen á describirla 
más detalladamente: 

Dios es bueno sobre todas las cosas. 

(sujeto) (verbo) (atributo) (complementos) 

\ 

La proposición inversa no ajusta sus términos al or- 
den expresado. 

Sobre todas las cosas, es bueno Dios. 

41. Ordenación de las palabras dentro de 

la oración.— La unión, dependencia y colocación de las 
palabras para expresar bien el pensamiento, se regulan 
por los tres elementos sintáxicos siguientes: la Concor- 
dancia, que es la conformidad de las palabras en los ac- 
cidentes gramaticales que les son comunes; el Régimen, 
que determina la relación de dependencia que las diccio- 
nes tienen entre sí; y la Construcción, que señala el or- 
den con que deben colocarse en la oración. Ahora bien* 
como en la construcción regular, esto es, en la que se 
acomoda á todas las reglas de la sintaxis, no siempre con- 
curren las cuatro propiedades que requiere todo escrito: 
claridad, exactitud, energía y armonía, el uso ha im- 
puesto (237), y la Academia Española autoriza (10), cier- 
tas alteraciones en la colocación de las palabras; licencias 



rw 



54 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

que se llaman figuras de construcción* 6 construcción 
figurada, las que , como cuanto concierne á la elocución en 
general, redacción de escritos y corrección de estilo, pueden 
estudiarse en nuestra obra Relaciones de las palabras, que, 
como dejamos dicho, debe considerarse como continuación 
de la presente, por todos conceptos. 

42. Cláusulas y períodos. — El encadenamiento 
necesario entre todos los pensamientos de un discurso que 
han de formar perfecto sentido, se efectúa por la reunión 
dé dos ó más oraciones enlazadas que constituyen un todo 
con cierta independencia relativa, que es lo que se llama 
cláusula 6 periodo. En una ú otro, han de existir, nece- 
sariamente, una oración principal y las subordinadas que 
reclame la más cabal expresión de la idea. 

43. Concepto de la Cláusula.— La cláusula se 
puede definir diciendo que es una oración ó varias oracio- 
nes que encierran uno ó más pensamientos íntimamente 
enlazados. En ellas, las oraciones principales se llaman 
miembros de la cláusula 6 colones, y las oraciones 
accesorias, así como los complementos que puede llevar 
la oración, incisos 6 comas: unos y otros, al escribir la 
cláusula, se separan por medio de los signos ortográficos 
correspondientes (192 al 204). 

Las cláusulas, también se dividen en: 

Cláusulas simples, cuando constan de una oración 
principal, vaya ó no acompañada de accesorias: «En un 
lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, 
no ka mucho que vivía un hidalgo de los de lanza en asti^ 
llero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. > (Cer- 
vantes). 

Cláusula compuesta, cuando consta de dos ó más 
oraciones principales: «Si te acuerdas de que eres hombre, 
no te parecerán nuevas tus calamidades] y si atiendes las 
ajenas, no te parecerán grandes las tuyas. > (P. Nierem- 
berg). 

44. Concepto del período. — El período es una 
cláusula en que sus oraciones están dispuestas de modo 
que el sentido no se completa hasta el fin. La primera 



ESTRUCTURA DE LOS MIEMBROS GRAMATICALES 5$ 

parte del período en que queda en suspenso el sentido se 
llama prótasis 6 antecedente; y la segunda, en que se 
completa, apódosis 6 conclusión; siendo de advertir 
que el sentido empieza á completarse unas veces en el 
segundo miembro, otras en el tercero, pero por lo gene- 
ral en el último: <Pues aquel Dios tan rico y tan exento de 
males; aquél cuyas riquezas, cuyq poder, cuya sabiduría ni 
puede crecer ni ser más de lo que es; aquél que ni antes de 
la creación del mundo >, ni ahora después de creado, es mayor 
ni menor de lo que era] ni porque todos los ángeles y hombres 
se salven y le alaben, es en sí más honrado;' ni porque todos 
se condenen y le blasfemen, menos glorioso; este gran Señor* 
no por necesidad, sino por caridad, siendo nosotros sus ene- 
migos y traidores (prótasis), tuvo por bien de inclinar los 
cielos de su grandeza y descender á este lugar de destierro* 
y vestirse de nuestra mortalidad, y tomar sobre )SÍ todas 
nuestras deudas, y padecer por ellas los mayores tormentos 
que jamás se padecieron ni padecerán (apódosis). > (Fray 
Luis de Granada). 

45. formación y enlace de las cláusulas y 

períodos. — Las cláusulas y períodos se forman lo mismo 
que las oraciones compuestas (41), mediante el concurso 
de las oraciones principales y de cuantas accesorias exija 
el cabal sentido del pensamiento, las cuales se presentan 
unas veces separadas por las pausas que determinan los 
signos de puntuación (192), y las más unidas, y enlazadas 
unas á otras por coordinación, subordinación 6 composi- 
ción (41); ya por simple yuxtaposición, ya por transposicio- 
nes que establecen una relación entre lo dicho y lo que se 
va á decir, ó ya por medio de las conjunciones que tienen 
dichos fines. 

46. Separación de los miembros por los 

SlgnOS de pausa. — Las oraciones componentes de una 
cláusula ó periodo se escriben unas á continuación de las 
otras separándolas. entre sí, generalmente, por medio de 
una coma (194), siempre que sean cortas ó venga á susti- 
tuir dicho signo puntuativo la presencia de alguna con- 
junción de enlace suprimida; por el punto y coma (195)» 



56 ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

si son más largas y contienen incisos ú oraciones acceso- 1 
rías ó incidentales (i) ó median conjunciones adversati- 
vas; y por los dos puntos (196), cuando la oración subor- 
dinada explica ó enumera los conceptos que envuelve la 
principal (2). 

En cuanto á los períodos > se unen unos á continuación 
de los otros, cuando guardan cierta relación entre sí y se 
refieren á un mismo particular ó detalle del escrito ó dis- 
curso; en caso contrario se escribe en párrafo separado, 
constituyendo lo que se llama punto y aparte ( 197). 



s 

(i) Cuando son explicativas ó aclaratorias las oraciones com- 
ponentes, van entre comas (194) ó dentro de un paréntesis (221); 
y cuando son determinativas, no llevan coma delante, pero sí des- 
pués, á no ser que sean muy cortas, en cuyo caso suele suprimirse 
todo signo. 

(2) Si lo que se cita son palabras de otro ó quiere llamarse la 
atención sobre ello, suele subrayarse (228), escribirse con letra 
cursiva ó encerrarlo entre comillas (211), según los casos. 



57 



SEGUNDA PARTE 

LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 



I 
Valor absoluto de las letras. 

47, Valor abSOlufO de las letras.— Siendo la le- 
tra la menor parte de voz con q|ue se modula ó articula un 
sonido simple y determinado, y varias y distintas las que 
constituyen nuestro alfabeto (12), conocer el valor abso- 
luto de cada una, de ellas debe considerarse como estudio 
de importancia suma para todo el que desee hablar co- 
rrectamente. 

48. pronunciación de las vocales.— Esta re- 
sulta de una sola emisión de voz que disminuye de inten- 
sidad* (i) en la gama de los sonidos desde la i á la u\ en 
esta forma: 

A 







../"••.... 








E ,-- 


...••'" lleno '"••... 


--,,.. O 






..••'' medio 




medio "X, 




i.X" 








\ü 


agudo . 








grave 



La u es muda siempre detrás de q, cuando aquélla va 
seguida de e 6 i; también lo es detrás de g } cuando la ti 



(i) La voz humana consta de extensión, intensidad y timbre, 
cuyas cualidades se definen en nuestro Prontuario gramatical. 



58 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

precede á las dos expresadas vocales y no la grava la 
diéresis. 

49. pronunciación de las consonantes.— Para 

la pronunciación de las consonantes hay que tener en cuenta 
los dos elementos que determinan su valor absoluto: el 
medio y el sonido. 

El medio, según el órgano vocal que determina la pro- 
nunciación, por el que se dividen en labiales, guturales, 
dentales, nasales, paladiales y linguales, ya se pronuncien 
con los labios, la garganta, juntando los dientes, modificán- 
dolas con la nariz , golpeando el paladar ó ligeramente los 
dientes con la lengua (13). 

Y el sonido, por el que producen al ser pronunciadas, 
recibiendo los nombres de explosivas, fricativas, aspiradas, 
dobles, líquidas y licuantes (13). Las fricativas y las líqui- 
das pueden contraerse en una especie de consonante com- 
puesta (i), como en bla, ere, gli, tro, fru; las demás sue- 
nan distintamente cada una. 

50. B y V. — De lo dicho anteriormente (13) se infiere 
que ambas letras, que con tanta facilidad se suelen con- 
fundir en la escritura por no dar á cada una de ellas la 
entonación debida , tienen un sonido bien distinto, toda vez 
que la primera debe pronunciarse moviendo los labios y 
la segunda mordiendo suavemente el inferior. 

51. G y J. — Casi lo mismo acontece con otras dos le- 
tras, que también suelen emplearse indistintamente, la g 
y la j. La g es siempre suave (ga, go, gu), excepto de- 
lante de e 6 i (ge, gi), con cjerto sabor gutural que la di- 
ferencia de la j, cuya letra modifica notablemente sus ar- 
ticulaciones, produciendo un ruido más seco, más prolon- 
gado y menos gutural. Para suavizar el sonido de aquélla se 
interpone una u (gue, gui), la cual es muda (48), como en 



(i) Así lo advierte la Real Academia al decir que «dos conso- 
nantes hay no más que hacen una como especie de diptongo, por 
la propiedad que tienen de fundirse ó liquidarse en otras , de don- 
de se les da el nombre de líquidas: son la / y la r, cuando se inter- 
ponen entre las consonantes b , c , f, g, p , t y una vocal.» (Consúl- 
tense los epígrafes respectivos de nuestro Prontuario gramatical. 



VALOR ABSOLUTO DE LAS LETRAS 59 

guerra, guiso, á no ser que lleve crema ó diéresis (191), 
como en vergüenza, argüir, en cuyo caso se pronuncia. 

52. C, S y % m — Dichas letras se diferencian bastante 
entre sí por su sonido, sobre todo ( la c, que , siendo muda 
y gutural, no debe confundirse nunca con las otras dos, de 
pronunciación mucho más suave y de modulación distinta 
al herir auna vocal. La c resulta fuerte: en lasssílabas ca, 
co, cu; delante de consonante, en términos que su sonido 
casi se confunde con el de la k: da, ere, y cerrando sílaba, 
frac, zinc; en cambio, sus dos pronunciaciones suaves ce, ci, 

tienen un sonido idéntico al de la z al herir á las mismas 
vocales e, i. La z tiene una pronunciación más tenue y más 
continua, pero que, con respecto á la s, resulta fuerte en 
las sílabas ze, zi. La s es la única de las tres que no au- 
menta su valor fonético en ningún caso, á excepción de 
cuando es doble ; entonces prolonga algún tanto ese sonido 
especial que la distingue. La s y la z jamás se anteponen 
á consonante para formar sílaba con ella (25). 

53. S y X- — Las es esencialmente silbante sin es- 
tridor desagradable, y, por consiguiente, no hay razón 
alguna de orden fonético para convertirla en aspiración 
gutural , como sucede con la x, que, equivaliendo á es 6 gs, 
es mixta de gutural y silbante. Antiguamente algunas pa- 
labras se escribían con s inicial seguida de consonante, 
como Scipión, scita, y la s no formaba sílaba aparte; pero 
hoy todas esas palabras llevan una e eufónica: Escipión, 
escita (25). Detrás de x nunca debe escribirse s, aunque 
la tenga en su etimología latina (expectación de exspectatio, 
expirar de exspirare). 

54. C, K y Q. — Estas letras tienen entre sí sonidos 
muy distintos. Las sílabas ca, co, cu, se escriben siempre 
con c (52); los sonidos qtie, qui, llevan la q seguida de 
la u muda (48); y la le, que no es letra castellana, sólo se 
usa en un corto número de voces extranjeras (26|), en las 
que el uso la va sustituyendo por la c, como en cabila, 
6 por la q, como en faquir. 

55- V y Ll. — La pronunciación de la y difiere bastante 
de la de la 11, pues mientras la primera es paladial y con- 



ÓO LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

tínua suave, la segunda es fuerte y lingual; advertencia 
que* conviene no olviden aquellos que pronuncian llanta 
y yanta, pollo y poyo, y rallo y rayo de igual manera, no 
obstante corresponderles entonación distinta y ser voces 
de muy diferente acepción (262). La pronunciación cas- 
tellana de la //, dice el P. Robles, exige que la lengua se 
aplane de modo que sus bordes toquen á las muelas y al 
mismo tiempo su base se retraiga hacia la üvula: al sepa- 
rarse la lengua del paladar, resulta el sonido de la // (i) 

56. H. — Aunque la aspiración de la h vaya cayendo 
en desuso, debe, sin embargo, el que habla, delatar su pre- 
sencia en la palabra (258), bien aspirándola en la forma 
propia ó bien aumentando el valor prosódico, de la sílaba 
que la contenga, si ésta fuera inicial. Si se hallase coloca- 
da en medio de dicción, bastará para denunciarla diluir de 
un modo perceptible las dos vocales, que formarían dip- 
tongo de estar unidas (73). Cuando siga á consonante, 
conviene establecer una pequeñísima pausa entre la letra 
anterior y la sílaba á que la h pertenezca. En la combi- 
nación hu, seguida de otra vocal, como en huerto, hueso, 
cuando las dos vocales forman diptongo, la h tiene sonido 
de g muy suave ; y en las palabras que empiezan con hie, 
como hierro, hiena, suele el vulgo convertir la hi en y, di- 
ciendo yerro, yena, costumbre reprensible. 

57. W. — Aunque esta letra se usa frecuentemente en 
la escritura, no es propiamente letra del alfabeto español, 
y como exótica se emplea para escribir ciertos nombres 
extranjeros que la tienen (274). En las voces inglesas 
suena como u ( Washington , se pronuncia Uasinton); en las 
palabras alemanas, como v sencilla (Water loo, que se dice 
Vaterloo), y en los nombres españolizados, con los sonidos 

gu 6 uv (Wenceslao, así se pronuncia Guenceslao, como 
Uvenceslao), 6 como' v sencilla (wagón y Witiza, que se 
pronuncian vagón y Vitiza). 



(i) Contra el vicio feísimo de pronunciar la // como y, se in- 
ventó aquel refrán castellano: Poyo, gayina y gayo, ni veyo, nioiyo, 



ni mentayo 



\ 

' VALOR ABSOLUTO DE LAS LETRAS 6 1 

58. Vocales concurrentes.— En ios diptongos y 

triptongos (73 y 78) han de ser distintamente expresi- 
vas las vocales que entren en la composición de los mis- 
mos, pero ligándolas de manera que resulte una sola emi- 
sión de voz. Si dos vocales se hallasen juntas en una pa- 
labra sin formar diptongo, se pronunciarán separadamente, 
cargando la pronunciación en la vocal acentuada y, en su 
defecto, en la más fuerte ( 65 ). 

59. Valor constante de los signos.— El valor 

que cada uno de los sonidos y signos representativos tiene 
asignados, suele sufrir ciertos cambios eufónicos á cuyas 
alteraciones se hallan sujetos por razones de atenuación, 
refuerzo ó asimilación, como se verá en el lugar corres- 
pondiente (85, 187 y 242). 



64 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

62. pronunciación Silábica.— Todas las letras de 
una sílaba deben pronunciarse de modo que las consonan- 
tes que estén antes de la vocal la hieran , combinando al 
propio tiempo el sonido que resulte de las consonantes 
que pueda haber después de aquélla (22) hasta la letra 
final, que Se pronunciará, si fuese b, c, d, f, g, ck, j, k, 
p, q 6 t, como si se hallase seguida de la vocal e, pero con 
íntegra dependencia del sonido inicial. 

€ Entre la pronunciación de una vocal sola, dice la Aca- 
demia de la Lengua, y la de una sílaba, en que entran una 
ó más consonantes, hay esta diferencia: ambas pronuncia- 
ciones son, como dice el texto (19), resultado de un solo 
golpe ó emisión de voz; pero, para la vocal aislada, no hay 
que hacer otro movimiento (después de disponer debida- 
mente la boca, la lengua, la laringe, etc.) que el necesario 
para emitir el aire y que salga por aquellos órganos que, 
así colocados, forman un verdadero y maravilloso instru- 
mento de viento. Mas, para pronunciar una sílaba compuesta 
de dos ó más letras, hay que articular, es decir, dar á al- 
guno de aquellos órganos el movimiento conveniente para 
que resulte el sonido de tales letras... Cualquiera compren- 
derá por sí mismo esta diferencia, comparando con aten- 
ción el modo que tiene de pronunciar las sílabas siguientes: 
a, ta, tra, tran, trans; 6 bien a, ca, cía, clau, claus. De 
aquí nace que el sonido de una vocal sola puede prolon- 
garse, y que el de una letra, hiriendo á otra para formar 
sílaba con ella , no pueda prolongarse sino de golpe. > 

63. Variaciones de la pronunciación silábica. 

A tres causas obedece la variación de la pronunciación silá- 
bica: la construcción, el acento y la cuantidad. 

Por lo que hace á su construcción, ya sabemos que se di- 
viden las sílabas en directas, inversas y znjxtas (20). 

Por el acento se distinguen las sílabas en tónicas y 
átonas, según que se apoye ó no la pronunciación en ellas 
elevando el tono (85) con relación á las demás que pre- 
ceden y siguen á la que se encuentra en el primer caso. 
Dicha elevación de voz, que es lo que sé llama acento (178) 
denuncia la existencia de una vocal acentuada, prosódica 



ORTOLOGÍA SILÁBICA 65 

ú ortográficamente, que se llama vocal tónica; y, en opo- 
sición á ésta, se llaman vocales átonas todas las demás- 
que entran en las sílabas restantes de la palabra y que se . 
pronuncian deprimiendo la voz. 

Y, por su cuantidad, se dividen las sílabas en largas, 
breves é indiferentes, según que su valor prosódico 
conste de un espacio de tiempo mayor, regular, ó se pres- 
cinda de él, pronunciando á voluntad, larga ó breve- 
mente, una sílaba cualquiera. I 

64. Silabeo de las palabras. — «Para el acertado 
silabeo de las palabras es preciso atender, según dice Bello, 
á la cantidad de las vocales concurrentes (65), esto es, al 
tiempo que se invierte en pronunciarlas. Si pronunciada 
correctamente una palabra, se gasta en dos vocales con- 
currentes el mismo tiempo que se gastaría poniendo una 
consonante entre ellas , debemos mirarlas como separables 
y referirlas á sílabas distintas: así sucede en ca-i-do, 
ba-úl, re-i-nie, re-hu-sar, sa-ra-o, o -ce'- a -no, fi-an-do 
y con-ti-nú-a. Pero si se emplea tan breve tiempo en pro- 
ferir las vocales concurrentes, que no pueda menos de 
alargarse con la interposición de una consonante, debe- 
mos mirarlas como inseparables y formar con ellas una 
sola sílaba; así sucede en nai-pe, flau-ta, pei-ne, reu-ma, 
doi-te, cam-bio, fra-gua, donde las vocales i y u no ocu- 
pan más lugar que el de una consonantes 

65. Cambios fónicos por la contigüidad de 

VOCaleS> — Cuando entre consonante y consonante no 
existe más que una vocal, es fácil contar las sílabas; pero 
cuando hay vocales contiguas se ofrecen ciertas dificulta- 
des, que provienen de los trastornos fonéticos á que dan 
lugar las figuras prosódicas del lenguaje^ pues sabido es que 
á la diptongación 6 unión de dos vocales contiguas en 
una sílaba se opone la diéresis, diluyendo estos sonidos 
combinados, y que la acción ejercida por la azeuxis, para 
conservar en su más absoluta independencia los elementos 
vocales adyacentes, suele verse contrariada por la siné- 
resis, que los une y funde, de donde resulta que unas 
mismas vocales serán unas veces tónicas y otras átonas* 

LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA. — 5 



aa 


ae 


ai 


ao 


au 


ea 


ee 


el 


eo 


en 


1» 


le 


ii 


lo 


lu 


oa 


oe 


ol 


00 


ou 


na 


ue 


ni 


no 


uu 



66 Lffll DB LA PRONUNCIACIÓN 

según las propiedades de la figura que más influya i 
aquéllas. 

68. Combinaciones de vocales áfonas. 

concurrencia de vocales átonas adyacentes, siempre que ! 
sean ambas fuertes ( I3)> engendra diptongo, como el 
aplxvdir, imperio, svwidad; y aunque los casos de con- 
tigüidad de vocales átonas ascienden á veinticinco, no 

Compelen., d. vocal., tau. SÍend °. más <* Ue C f OI ^ e ^ fP*o*B°* 
castellanos que la Real Academia 

comprende en sus preceptos (76), 
á dicha cifra debe quedar reducido 
el número de combinaciones de vo- 
cales, así átonas como tónicas, com- 
prendidas en esta regla y la siguiente, combinaciones que 
aparecen con tipo negro en el anterior paradigma. 

67. Combinaciones de vocales fónicas.— De 

las treinta y ocho combinaciones á que dan lugar las mis- 
mas (i), dieciocho nacen de la unión de dos vocales fuer- 
tes; doce, de la de una débil tónica con fuerte, y ocho, de 
la de dos débiles, todas las cuales constituyen azeu- 
xis (65) en los siguientes casos: 

i.° Cuando concurren dos vocales fuertes, como 
sucede en las sílabas crea, crear, cree, creé, creo, creó, loa y 
loar, has, loe, loé, loo, y loó, excepción hecha del sufijo os, 
que en los verbos forma diptongo con la vocal tónica prece- 
dente: ¡apartaos, villanos!, Pagarlos con mi pellejo (74, II). 

aa: guardagujas; ee: eramos; 00 : corroo; 

ae : contrae; éa: aleación; oa: oasis; 

ao: bacaW; eo: aéreo; oe: héroe. 



(i) El Sr. Robles Dégano, de quien aceptamos gustosos — en 
cuanto no discrepa de las leyes del idioma sancionadas por la 
Academia Española, — su luminosa teoría de la concurrencia de vo- 
cales, ha demostrado en su notable obra Ortología Clásica que las 
combinaciones tónicas posibles son cincuenta, es decir, doble nú- 
mero que el de las átonas , según que tengan el acento en la pri- 
mera ó en la segunda vocal ; pero de éstas, treinta y ocho son com- 
binaciones tónicas puras , y doce , combinaciones mixtas de átonas 
y tónicas. 



ORTOLOGÍA SILÁBICA ' 67 

2. Siempre que una débil tónica tenga por adya- 
cente una fuerte, como MarÍA, parAíso, rEúne, gradúE, 
con la misma excepción establecida en el caso anterior 
(reunios, graduaos). . 



ai: maíz; 


el: 1*/; 


oí: oído; 


la: poesía; 


!•: enviV; 


ÍO: albedr/t»; 


atL: brtttl; 


etl: f«»cho; 


OÚ: (no existe); 


tía: falúa; 


tle: aten»¿; 


tLo: avalw¿?; 


<AÍ: aislar; 


ei: mr; 


OÍ: coincide; 


ia: dwrio; 


ie: f#; 


io: brwso; 


au: aunar; 


6U: r«z¿nían; 


OU: (no existe); 


Ha: acentúa; 


ue: cr«rf; 


uo: situó. 



3. En toda combinación tónica de dos débiles: 

úi, iu, ií, iú y uí y uú, como en druida, piísimo, oriundo, fluir. 
Se exceptúan como diptongos (74, i.°): primero, uy, ^n 
Ruy, muy, pero no úy, como en Túy; segundo, iu, en triun- 
fo y viuda; tercero, ui, en los derivados de nombre en 
gua> como agüita de agua, y cuarto, úi, en buitre, cuido, 
cuita, Luis (i), y fui, pretérito de ser y de ir (2). 

De la misma regla forman parte las contadísimas pala- 
bras en que entra la contigüidad de vocales formada 
por dos ies (y decimos contadísimas porque acaso no 
haya más voces castellanas <jue las que se derivan de frió ',, 
pío y tío), como friísimo, piísimo, tuto, y en la única que 
conocemos con dos ues, que es la palabra duunviro. 

■ úi: fUh'do; ni: fruición; 

ÍU: trtwnviro; . , iti: veintwín; 

Hu: dttimviro; ii: pt/simo. 

4. Por uso cambiado es permitida la diéresis en 
Ruiz, juicio, ruido, ruin y ruina, con sus derivados, que, 



(1) Los vocablos no castellanos siguen la regla de su lengua ó 
"dialecto: monsieur, Monjuich, Puig. 

(2) Fué, fui y vio y dio, en realidad no necesitan llevar acento 
gráfico, según las leyes ortológicas descubiertas y sabiamente tra- 
tadas por el P. Robles, pero la llevan por estar con él incluidas 
en las reglas de la Real Academia Española. 



68 



LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 



aunque en los orígenes de la lengua nacional los poetas 
guardaban en ellos la azeuxis, hoy caen dentro de las le- 
yes gramaticales que regulan el diptongo (73). 

5. En la combinación ui, que llevan, entre otros, 
los verbos que se relacionan á continuación (i): 



afluir 


contribuir 


fruir 


ocluir 


argüir 


derruir 


gruir 


prestí tuir 


atribuir 


destituir 


huir 


prostituir 


buir 


destruir 


imbuir 


recluir 


circuir 


difluir 


incluir 


redargüir 


concluir 


diluir , 


influir 


refluir 


confluir 


disminuir 


instituir 


rehuir 


congruir 


distribuir 


instruir 


restituir 


constituir 


estatuir 


luir 


retribuir 


construir 


excluir 


muir 


sustituir 




fluir 


obstruir 





en todos los cuales es clásica y constante la azeuxis (65). 

68. Combinaciones de áfonas y fónicas.— 

De la concurrencia de vocales átonas y tónicas, unas veces 
resultan diptongos y otras azeuxis, según sea la naturaleza 
de las vocales concurrentes y su orden de colocación; de 
ellas, seis son de vocal fuerte tónica seguida de débil átona, 
que forman diptongo: di, éi, ói, du, éu, óu, y otras seis de 
débil átona seguida de fuerte tónica, que son diptongos ó 
azeuxis, según su colocación: ud, ué, uó, id, ié, ió. Para 
distinguir en este último caso de concurrencia de débil 
átona seguida de vocal fuerte cuándo forman diptongo y 
cuándo azeuxis , bastará tener en cuenta las siguientes 
reglas, compendio de las dadas por el P. Robles en su 
notable obra Ortología clásica: 

1. a Las concurrencias uá, uó, detrás de consonante 
gutural, son diptongo (74, 5-°) : acuArio, acuoso, santiguar; 
detrás de consonante no gutural, azeuxis, como aduAna, 
rvk.no, se.ru aI, sinuoso, suAve, suntuoso, virtuosa, etc. 



(1) No figura en la fascícula el verbo inmiscuir, por ser el único 
de los terminados en uir. que forma diptongo (74, 9. ), con todos 
sus derivados. 



ORTOLOGÍA SILÁBICA 69 

2. a - Las combinaciones iá, ió generalmente son dip- 
tongos (74, 4. ), y sólo son azeuxis en los cuatro casos 
siguientes: 

a) Cuando están adyacentes á la primera conso- 
nante del vocablo: biombo, briAl, diklogo, fiAr, kiosco, 
tiAra, etc., ó al primer grupo de consonantes de la pala- 
bra, v. gr.: AriAdna, AstiAgues, Ilion, Orion; exceptúan- 
dose como diptongos las palabras que comprende el 
caso 4. del artículo 74, tales como Dios, ancixno, odi\r 
y otras. Además es permitida la sinéresis en los sustanti- 
vos comunes: aciago, axioma, diablo, diantre, idioma, idiota, 
indiano, piojo, y en los nombres propios Mariano y San- 
tiago, aunque, en unos y otros, sería más correcta la 
azeuxis. 

b) Cuando son derivadas de otra azeuxis, como en 
rociAMOS, roció, derivados del presente roció, que por hi- 
pótesis se considera como forma primitiva. Comprende 
este caso, en primer lugar, muchos vocablos en que dichas 
combinaciones están adyacentes á la primera consonante, 
como brioso, de brío; vi Aje, de vía; di Ario, de dia; en se- 
gundo lugar, las inflexiones de los verbos en iar (74, 8.° 
y 84) 6 eir, que en el presente de indicativo tienen acen- 
tuada la i y como variAmos, variAble y varió, del presente 
varío; sonriAmos, sonrió, del presente sonrío, etc.; y en ter- 
cer lugar, algunas palabras sueltas, como armonioso, melo- 
dioso , judiAda } de armonÍA, melodÍA y judío. 

c) Cuando cada vocal pertenece á distinto ele- 
mentó de un compuesto (74, l.° c), v. gr.: en di-óptrica, 
patri- Arca,' per i-ódico, poh-Andria, ori-kmbar, sesqui-óxido, 
veinti-ocho (71). 

d) Y, por último, iá es azeuxis: en breviArio, cunk- 
cios, GoliAt, pipikn y veniAl; é ió, detrás de consonante 
muda y líquida ó de rr, como en cabriola, gorrión; á 
excepción de cuando concurren dichas vocales io en in- 
dtistrioso y patriota, y en los verbos agriArse, industriArse, 
expatriAr y repatriAr, que forman diptongo. En los demás 
casos, ia é io son diptongos también (74, 4-°), como en 
UdiAmos, lidió, eclesiástico y lección. 




70 LEYES DB LA PRONUNCIACIÓN 

3. a I^s combinaciones ié y ué, aunque generalmen- 
te son diptongos (74, 7-°)> resultan azeuxis en los casos 
siguientes: 

a) Cuando se derivan de otra azeuxis, cómo erre- 
mos, rocizmos y gradvEmos, de criar, rociar y graduar; 
iliense, de 77¿?#; influencia, de influir. 

b) Cuando cada vocal pertenece á distinto ' ele- 
mento de un compuesto, tales como bi-Enio> di-tresis, pe- 
ri-¥xo y poliédrico, setm-Eje y tri-Enio. 

c) Y, por último, ie es azeuxis en clvmte, Piérides, 
rizl, ViEna, etc., como ue lo es en IrvEla, fásut, SvEcza 
y Suez. 

69. CaSOS de azeilXiS. — Toda combinación de 
vocal tónica con fuerte átona, es azeuxis, excep- 

Co»ti M do B ..d.Toc*i..t6nia,. dándose los verbos con el sufijo 

áa, áe, ¿o, aá, aé, .6, 0S > d ^ Ue » C ° m ° Se dlCe ^ tratar 

éa, ¿c, é«>, cá, cé, có, de los mismos (74, II y 81), forma 
ía, íe, ío, ai, ef, oí, diptongo con la vocal tónica pre- 
óa, óc, óo, oá, oé, oó, cedente 

úa, úe, flo, aú, cú, oú, y cl ¡ mdo una es déb¡1 y otra 

fuerte: período; 6 viceversa, una fuerte y otra débil, atAúd; 
6 fuertes ambas: sar ao, constituyen sinéresis. 

70. persistencia de la azeuxis.— Toda azeuxis 

en vocablo simple se conserva en sus derivados y com- 
puestos mientras el acento permanece en alguna de las 
dos vocales; y de este principio ortológico el qué haya 
azeuxis en desIiAr y semidikmetro, porque también la hay 
en likr y dikmetro, y no exista en desharemos y extraviaré, 
porque las combinaciones de vocales resultan átonas. 

71. Concurrencia de vocales en las palabras 

Compuestas. — En las palabras compuestas, cuando es 
la concurrencia de débil átona seguida de fuerte tónica la 
que establece la línea divisoria de los elementos compo- 
nentes, dicha concurrencia forma azeuxis, sin excepción 
(68, 2. a c y 3. a b), cuando cada una de las vocales perte- 
nece á vocablo distinto: patn-Arca, pen-ECo^ sesqta-óxido, 
veinti-uno (72). 

El único suñjo que puede formar diptongo al ñn 



ORTOLOGÍA SILÁBICA 7 1 

de dicción , es el pronombre os (74, n): dándoos la 
far^a nombre\ guárdeos el cielo. 

72. Leyes Contradictorias.— Con respecto á las 
palabras compuestas, Relio admite que si el primer ele- 
mento termina en a, ésta forma diptongo con la vocal si- 
guiente, pero no cuando aquél termina con otra'vocal. Ro- 
bles Dégano dice que en todas hay diptongo, aunque in- 
tervenga la h en medio, á no ser que ésta se aspire ; y la 
Real Academia hace observar que no hay diptongo en 
ciertas dicciones compuestas cuyo primer elemento es una 
preposición ó una partícula inseparable, como sucede en 
rEvnir y rEvntar, por ejemplo. 



J2 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

III 

Píptongos y triptongos. 

73. Sistema de la diptongación española.— 

Todo el sistema de la diptongación castellana se fun- 
da en la distinción entre las vocales fuertes (a, e, o) y las 
débiles (i y u); pudiendd establecerse como principio ge- 
neral que los diptongos se forman por la inmediata unión en 
la misma sílaba de dos vocales, de las cuales una es fuerte 
y la otra débil, ó ambas débiles. Las vocales fuertes, aunque 
en ocasiones se pueden silabear diptongándolas, no son 
diptongos naturales, según advierte la Real Academia 
(75. I.° c) y sino por sinéresis (i). 

74. vocales contiguas que forman diptongo. 

Constituyen diptongo siempre: 

i.° Las combinaciones de vocales átonas cuando 
se juntan entre sí las dos débiles (i, u), como en wvda y 



(i) Benot, por el contrario, sostiene que las vocales fuertes (él 
las llama adsorbentes y á las débiles adsorbióles) forman realmente 
diptongos cuando no recae el acento sobre ninguna de ellas. El sa- 
bio filósofo formula esta ley fundamental de la prosodia castella- 
na : «Los grupos inacentuados de vocales se pronuncian , sin ex- 
cepcióp, en el tiempo de una sílaba.» «Así se comprende, añade 
Entrerríos , que sea tan frecuente la sinalefa en los versos castella- 
nos; y de aquí podemos partir para otra deducción importante: 
mientras no haya acento, pueden formar diptongo dos vocales cua- 
lesquiera ; pero si el acento interviene , no hay más diptongos po- 
sibles que los catorce citados (76) , y el acento ha de recaer, preci- 
samente , sobre la vocal fuerte en las doce combinaciones de fuerte 
y débil ó débil y fuerte , ó sobre la última vocal en los dos dipton- 
gos que forman las débiles tu, ui. Desde el momento en que el 
acento afecte á la vocal débil en las doce combinaciones dichas , ó 
á la vocal primera en la conjunción de dos débiles, queda deshecho 
el diptongo.» 



DIPTONGOS Y TRIPTONGOS 73 , 



cvidado (i); ó cuando concurren alguna de ellas y cual- 
quiera de las fuertes (a, e, ó), ya sea Fuerte y débil, como 
enjAvria y letis, 6 ya débil y fuerte, comoyuEg-0, odio, y 
también las combinaciones tónicas de dos débiles que, por 
excepción, no constituyen azeuxis (67, 3. ). 



ai: 


aire; 


oi: 


¿rtdor; 6Í ! 


p«'nado; 


la: 


diamante; 


io: 


od¿?; ie : 


tíVnducha; 


au: 


cartela; 


ou: 


bou; eu : 


feudal; 


na: 


recua; 


uo: 


ingenuo; U6 : 


d«¿lista; 




ni: 


chitado; 


iu: ctttdad. 





Las silabas átonas tienen diptongo, aunque proce- 
dan de otras que no lo tengan; así sucede, por ejemplo, 
con: crvEldad, de cruel; embAvlar, de baúl; espionaje , de 
espía; huirás, de huir: oír/, de oir; pAisaje, de país;/iE- 
dad, de pío; reiría, de reir; riachuelo, de río; rvArás, de 
rúa; sinuosidad, de sinuoso, y otras. 

A esta regla se sujetan igualmente: 

a) Las silabas átonas únales de palabras caste- 
llanas, tales como las que llevan las siguientes: constAK- 

CIA, tífo/ENCIA, SUSpic ACl A, patT ICIO, SUMARIO, ÜUSORIO. 

, b) Las terminaciones verbales aráis, aréis, aséis, 
asteis, isteis , como en amar ais, cantar eis, marchas ms, pa- 
seasteis, insististeis', y 

c) Las silabas átonas de vocales concurrentes en 
voces compuestas, como: anteiglesia, boquiAbierto, ex- 
tremAvnción, maniobras, peliAgudó, vengAinjurias , etc. 

La palabra aun forma diptongo y no lleva acento cuan- 
do va antes de verbo (181, 3. ); yendo detrás, se acentúa 
en la ú, con lo que se dilúe el diptongo: aún. 

2. Toda combinación de fuerte tónica con la dé- 
bil átona siguiente, como en amkis, sabtis, oigo, cAusa, 



(1) Es tal la condición de las vocales débiles, dice la Academia 
de la Lengua, que juntándose ambas sin acento, necesariamente 
hacen diptongo, pero siempre cayéndose y fundiéndose la primera 
en la segunda. La cual, por virtud de este impulso, adquiere ma- 
yor vibración, sonoridad y timbre, hasta el punto de decidir la 
asonancia ó la consonancia de la frase, del período ó del verso. 



74 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

Jkudo, Pousa, todas disílabas. Esta regla comprende 
seis combinaciones ai, ei, oi, au A eu, úu. Los ved» 
amáis, habéis^ Beraa acento gráfico, -por ser agudas ter- 
minadas en s (181, 5-°). 

3. Una débil átona, seguida de fuerte tónica , si 
van ambas detrás de consonante gutural ( c, g, j) : Acua- 
rio, acuktico, acuoso, enjvAgo, gVAnte, JuAn, santigVAr, etc. 
(68, i.°). 

Corresponden á esta regla los verbos agUAr, antiaiAr, 
apacigVAr, averigUAr, promiscuAr y otros (84). 

Forma también diptongo la unión de vocal débil y 
fuerte después de la consonante aspirada (k), como 
en hiEna, kvAco, cacahuEte. 

4. Las concurrencias de débil átona. y fuerte tóni- 
ca iá , ió , ya se hallen en palabras que empiecen por con- 
sonante, como los sustantivos Dios, diócesis; las inflexio- 
nes verbales dio, vio y la interjección miau; ya, por vocal, 
como los verbos obviAr y odiAr; los adjetivos anciAno % 
unción y unión, y, en general, todas las que no se hallen 
incluidas, como azeuxis, en los casos de excepción ante- 
riormente consignados (68, 2.°): HdiAmos, lidió, eclesiks- 
tico, lección, radiAnte, radioso, etc. Al tratar de los casos 
de azeuxis, se citan las palabras en que está permitida la 
sinéresis (68, 2.° a). 

A esta regla pertenecen las terminaciones de nombres 
en iaco, ial, ián, iano, ion, ioso y otras, como egipciAco, qfi- 
¿ial, guardiAn, prtisiAxo, ración y brioso. Exceptuándose 
embrión, pipikn, veniAL y otras que rigen las reglas de la 
azeuxis (68, 2.° d), como agonioso, de agonía; cotidiAno, 
de día; elegiAco, de elegía; eriAL, de erío, etc. 

5.° La combinación ua ó uo, detrás de consonante 
gutural pura (c,g,j), pero no de gutural mixta (como 
la x): recvA, legUA, enjuAgue, ventrílocuo. 

6.° Las palabras terminadas en ior, como exterior, 
inferior, interior, superior, ó en ioso, como curioso, envi- 
dioso, furioso, grandioso, ingenioso, precioso, religioso, 
ocioso, victorioso. 

7. Las combinaciones ié, tié, cuando corresponden 



DIPTONGOS Y TRIPTONGOS 75 

en su origen á una sola vocal, como biEn, bvtno (de bene, 
bonus); /ieI (de fidelis); cuándo en las palabras originarias, 
ya latinas, hebreas ó griegas, existiese la misma combina- 
ción , como sucede con quieto (de quietus) y sus derivados 
inquiEto, aquistar ', inquiEtud, etc.; y, en general, siempre 
que estas contigüidades ié, ué se encuentren en palabras 
no comprendidas como casos de azeuxis en los de excep- 
ción anteriormente consignados (68, 3.°)': estrvEndo, fuEgo, 
MeIó, lidiEmos, etc. 

Se hallan igualmente bajo el régimen de esta regla: 

a) Las terminaciones de los nombres en iego, tense, 
tentó, uelo, ueno y otras,* como ¿iego, atenmusE, pensa- 
wiento, pañvtiLOy ¿/ueno, etc.; y 

b) Las desinencias verbales: ieron, iera, ieras, ie'ra- 
mos, ierais, ieran, tese, teses, tesemos, teséis, tesen, tere, teres, 
iéremos, iereis, ieren, iendo, siempre que no se deriven de 
verbos en eir, como rEír, engrEír yfrEír, que forman río, 
engriEron y friEran, que son azeuxis (67, 2.°). 

8.° Las sílabas precedentes de otras que tienen 
diptongo, en cuanto no se quebranten las regias estable- 
cidas (75): 

ai: Airoso, de aire,* k lu: ciudadano, de ciudad; 
au: balaustrada, de balaustre; OÍ: estoicismo, de estoico; 

el: virreina, de rey; OH: bov dores, de bou. 

en: feudalismo, de feudo; na: agukda, de agua; 

- la : insacikble, de saciar; H6 : estruendo, de trueno; 

le : glonsia, de gloria; ni : cuitado, de cuita; 

lo : diocesano, de diócesis; no : individuos, de individuo. 

Se hallan comprendidos en esta regla los verbos ter- 
minados en iar (80, 3.°), derivados de nombres que tie- 
nen diptongo, como auxihAr, cambiar y estudiar, que se 
derivan de auxilio, cambio y estudio. Se exceptúan 
agriar, ampliar, ansiar, contrariar, extasiar, gloriarse (i), 
inventariar, historiar, paliar, variar, que si bien proceden 



(i) Los pronominados congloriarse y vanagloriarse conservan 
el diptongo, pues se dice: yo me conglorio, tú te vanaglorias. 



de mgri:. *MpIL\ jjkííí, etc., poerdes: e£ «cEpCDago (84); y 
también Los texmíoadas es /"i-iar M t 4-* - 

Igualmente lo están ¡as finaJps griegas* q:ae llevan las 
palabras: «j¿~:^L£i&, 5acr:c*ACLi. ^r.ikacA. ¿ü/vXmia, ^0/*- 
^amu, svjgxc-sa. czuletssjl* jtutvmísc^. shtjsnaA, rap- 
soma f ¿sf- jf -í : n>E , : rr ?e? la. . .¿ltosxa . mc^-vo r :o„ &&scopio, 
c&cir.?TECsiJL 9 «J/vthlifía. &-znRrzz**s- F-e .ytaj. se excep- 
túa m¿l:día, ciya final no forma diptongo 75. I.*)- 

9.* Las silabas derivadas de obras que tengan 
una sola vocal fuerte ó débil, corno j"^te* / % de arren- 
dar; brigjzT&r, de brigada; J^Er*xes+ de dormir; juEga*t y 
de jugar; áve*Ví", de oler; ycxrar. de sortear; etc. 

En el mismo caso se encuentran las de procedencia 
launa, como disj:*t\ de deas; esrer^z^ de spicuia; fcEnte, 
de fons; /tjeco, de vacuns; rixxi^*, de risas; etc. 

De los verbos en .v„v\ sólo iw::ssz:r con sus derivados 
tiene diptongo (80, 4-°> porque viene de inmiscere; hasta 
el punto de que el acento que llevan sus desinencias wr- 
misasís, inmiscuí, no destruye el diptongo, y en inmiscuía 
separa la a del diptongo ///. 

10. Las sílabas derivadas de otras que tienen con- 
sonante intermedia antes de vocal débil, como deuda, 
de debita; launa, de lámina; reina , de regina; sauce, de 
sálíce; treinta, de triginta; veinte, de viginti; ixúna, de 
vagina; viuda, de vídua. Se exceptúan: alna, de agina; 
¿rá/fo, de ululo; paraíso, de paradisus; saúco, de sambuens* 
y #zr, de audíre; y las siguientes voces agudas en conso- 
nante: ataú/l, baúl, boíl, laúd, maíz y país, raíz y í<í/«, que 
proceden de atabut, bajulus, bovile, alud, manís, pagen- 
sís, radí y sagina. 

Corresponden á esta regla las finales ay, ey, oy, como ¿z- 
ray, de taraje; /ry, de regis; ¿0^, de hodie, y el triptongo 
buey, fie bovís fi). 

1 1 . Kn los verbos, el sufijo os, el cual forma diptongo 
con la vocal tónica precedente, así en los imperativos: 

d) 1>,1 Compendio de Gramática castellana de P. Sanmartí, 
1907. 



DIPTONGOS Y TRIPTONGOS ' 77 

rendios \ cobrxos 6 perdEOs; como en los presentes: ¿vaos 
bien con la compañía}) ¿htos querido yo jamás >\ en los pre- 
téritos: costóos la mujer que os dieron una costilla; y en los 
futuros: dardos horror. 

75. Casos^ dé concurrencia que no forman 

dlpfOn£0. — Los casos de combinaciones de vocales adya- 
centes que no forman diptongo, son siete: v 

i.° Cuando se juntan dos vocales fuertes {13), como 
en ba-ca-l a-o, to-A-lla; y de aquí que ¿e-a tenga dos síla- 
bas; po-E-ta, tres; A-É-rE-o, cuatro, y e-lE-k-ti-co, cinco (i). 

2.° Cuando la vocal débil lleva acento ó diéresis , 
así: /ey (2),/ie, limpio y continuo forman diptongo, míen- 
tras no lo forman: 7eí,/íe, impío y continúo. 

Se hallan subordinados á esta regla los dos siguientes 
casos: " « 

a) Las terminaciones de adjetivos en ible, ista, ismo, 
ina, ico, illo, ito y la del participio en ¿do, precedidas de 
otra vocal, como incrEÍBLE, atenEÍSTA, altruismo, engrEÍ- 
do, etc. 

b) Las desinencias verbales ía, ías, íamos, íais,ian, 
como en kabíA, tenÍAS, ¿Hamos, partirÍAis, componÍAis. 

3. Cuando la débil es fuerte en la voz primitiva, 
como criAdor, criAtura, criAr, que proceden de las latinas 
crEAtor, crEAtura, crEAre. 

4. Cuando á /a vocal débil siguió en las palabras 
originarias una consonante hoy suprimida, como cruEl, 
qu.e se deriva de crudelis; fiAr, dejidere; /ieI, de jidelis; 
huir, de jugere, juez, de iudex; juicio, de iudicium; liAr, de 
ligare; oido, de auditus; piAr, depipilare; rAíz, de radix; 
rEír, de ridere; roído, de rodere; ruAr, de rotare; ruido, de 
rugitus, y Túy, de Tude. 



(1) No puede en modo alguno la regularidad armónica de nues- 
tra lengua, dice la Academia Española, formar diptongo con las 
tres vocales fuertes a, o, u, combinadas entre sí. 

(2) Lo mismo en los diptongos que en los triptongos (78), la 
Real Academia admite el uso generalizado de escribir la letra final 
ya con la i latina , ya con la y griega. 



78 LEYES DB LA PRONUNCIACIÓN 

5. Cuando la débil deba conservar la indepen- 
dencia que tuvo en la dicción de origen, como desleír y 
variAr, que proceden de los vocablos latinos diluere y va- 
riare, y ¿Aúd del árabe aúd; y 

6.° En algunas dicciones compuestas cuyo primer 
elemento es una partícula prepositiva (27, c): bi- óxido, d\- 
\delfo\ prE-msertg, rE-vnir, rE-vntor. 

7. Las silabas procedentes de otras que no tie- 
nen diptongo: 

ai : Aislan, de aislar; iu : diurno, de dus; 

an : ¿unamos, de aunar; OÍ : oido, de oír; 

6i : fr&tntos, de freir; OH : (no existe); 

6U: rxtino, de reunir; na: dÚAl, de dúo; 

la : dixrio, de día; TL6 : aflxmUt, de afluir; 

Í6 : enrntla, de riel; ni : kvld*, de huir; / 

ÍO : brioso, de brío; HO : cruórico, de crúor. 

En esta regla están comprendidos: 

a) Los verbos derivados de nombres que no tie- 
nen diptongo, como ataviAt *, desafiAr, hastiAr, que se de- 
rivan de atavío, desafío, hastío; y se dice: yo atavío, tú 
desafiabas, ellos hastíEti. Sólo se exceptúa vaciar ', derivada 
de vacío, pues se dice: jo vacio, el/os vocies (i). 

b) Las únales griegas que llevan las palabras, como 

mOMARQVÍA, antrOpOF AGÍA, teleFONÍA, AGONÍA, Orf OGRAFÍ A , 

anaLOGÍA, cleptoMANÍA, ametría, astronouÍA, telev atía, he- 
miPLEGÍA, filosoFÍA, anaiouíA, perironÍA. No debe confun- 
dirse logia con logia 1 que no procede del griego, sino del 
francés loge, y, por consiguiente, la segunda no se halla 
comprendida en el presente caso de esta regla. 

76. PipfOtlgOS Castellanos.— El número de dip- 
tongos posibles llega á veinticinco, como decimos antes (66), 
por ser cinco las vocales ó sonidos puros susceptibles de 



(1) El mejor ejemplo de autoridades es el siguiente verso de 
Quevedo : 

Bestia de noria que , ciega , 
con los arcaduces andas , 
y en vacikndolos , los llenas, 
y en llenándolos , los váciks. 



DIPTONGOS Y TRIPTONGOS 



79 



combinarse (5X5= 2 5);sin embargo, nuestro idioma 
sólo admite los, siguientes: 



I cuatro con 

De vocales fuertes y débiles. . ./ cuatro con 

I cuatro con 



a : ai ía au ua; 
6 : ei ie eu ue; 
O : oi io ou uo. 



De vocales débiles solamente. . dos con 



-ILl 



m tu. 



En su consecuencia, los que existen en nuestro idioma 
son los catorce que se relacionan á continuación, ofrecién- 
dose gran número de ejemplos en que las combinaciones 
,de vocales contiguas se diptongan, con otros también 
numerosos en que aquéllos se disuelven en virtud de las 
leyes ortológicas que se enumeran anteriormente , á fin de 
dar la mayor variedad de casos: 



COMBINACIONES 


FORMAN DIPTONGO 


NO FORMAN DIPTONGO 


ai 


amáis, ay, aire, estay, hay, verdegay 

(75, 2 .° c). 
aplauso, aun (74), causa, gaudeamus, 

jaula, pausa, pauta, sauce, 
carey, ley, pleito, reino, veis, 
deuda, feudo, teucro. 
diablo, Juliano, lluvia, saciar. 

acierta, acierto, anuncie, anuncié, bien, 
cielo, fiel, miel, pie, piel, sacié, viejo. 

ansioso, atención, diócesis, estudio, es- 
tudió, vio, sació. 

ciudad, triunfo, triunfó, viuda. 

convoy, estoico, estoy, hoy, oigo", sois, 
soy. 

bou (i). 




au 


maíz, país, raíz. 


el 


aunar. 


en. 




ia 




ie 


fiar, impía, liar, piar, 
tía. . 


io 


envíe, fie, fié. 


iu. 


estío, impío, lio. 


oi 




ou 


oído, roído. 



(i) No se halla en otra palabra castellana. Las demás que se 
usan con dicho diptongo son nombres greográficos de Galicia, 
Portugal y Rusia, tales como Mourazos, Sousa y Moscou, ú otras 
voces pertenecientes á los dialectos catalán ó gallego; por ejem- 
plo, la misma palabra bou, que, al propio tiempo que expresa cierto 
mo{lo de pescar, significa buey; y otras como ou (huevo), nou 
(nuevo), pou (pozo), etc., que suelen ser apellidos: Nou, Pou, 
' Koure, etc. 



8o 



LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 



COMBINACIONB8 


FORMAN DIPTONGO 


NO FORMAN DIPTONGO 


HA 


agua, aguar, Cual, cuanto, cuatro, igual, 
ingenua. 

averigüe (i), fué, halagüeño, hijuela, 
huelo, mochuelo, parihuela, pedi- 
güeño, pues, santigüé, sueño. 

benjuí, cuita, fui, muy. 

acuoso, averiguó, cuota, evacuó, eva- 
cuó, individuo, residuo. 


continúa, falúa, púa, 
ruar. 


ue 


•ni 


acentúe, cruel, 
fruición, huir, Tuy. 


no 




desvirtúo, dúo, sitúo. 



Y por excepción, y sólo en los verbos (74, 8.°), lo 
son también: 



diráos, estaos. v 
saqueos, volveos. 



ÍQS partios. 

OOS dióos, quebróos. 



77. Contigüidades por unión prosódica.— 

Sobre éstas llama la atención la Real Academia Española 
en los siguientes párrafos que reproducimos de su Gra- 
mática de 1901, págs. 331 y 332: 

«En verso, pueden cogerse ó plegarse en una sílaba 
hasta cuatro vocales, pronunciándolas de un solo golpe, 
por la unión prosódica de dos palabras, ó sea por la figura 
llamada sinalefa; pero esta unión obedece á las leyes de 
acento y ritmo, las cuales nada tienen que ver con la ley 
gramatical de los diptongos y triptongos (2). 

»En las dicciones donde entran juntas dos vocales fuer- 
tes, cada una de ellas, sola ó con una consonante, se 



(1) En las combinaciones gue, gui, las vocales ue, ui no forman 
diptongo, puesto que no suena la u, á menos que ésta lleve los 
puntos diacríticos (191), en cuyo caso sí habrá diptongo, como su- 
cede en averigüéis, argüir y halagüeño. Lo propio ocurre en las 
combinaciones que, qui: como la u nunca suena (12), no puede ha- 
ber diptongo. 

(2) La docta Corporación ofrece como ejemplo el primero de 
los versos de Rodrigo Caro en su famosa «Canción á Las Ruinas 
de Itálica » : 

Estos, Fabio, ¡ay dolor! que ves ahora.., 

donde bio, ;ay, forman la sílaba cuarta del verso. 



DIPTONGOS Y TRIPTONGOS 



8l 



computa por sílaba cabal; de suerte que voces como /oa, 
¿ae, jVoé, tienen dos sílabas; oasis, corro a , FarAÓn, kéroE, 
tres; pOEtastro, kacanEA, ahAción, funérEO, cuatro; elEktico y 
cinco, etc. Por virtud de la figura sinéresis (65) pueden á 
veces las palabras de esta índole plegar en solo una sílaba, 
dentro del verso, las vocales fuertes, como en el adónico: 
AurEA corona, donde la primera de las cinco sílabas ofrece 
un diptongo, y en la segunda hay sinéresis, formando las 
letras e, a, una sola sílaba. Las tres clases de contracciones, 
á saber, sinéresis, diptongo y sinalefa, se juntan en aquel 
aiítiguo verso octosílabo: Alma rEAl en ¿uer/o herw^¿?.> 
78. TripfOngOS Castellanos.— Los triptongos que 
existen en nuestro idioma son cuatro (i): 

dos con a: tai, uai, y dos con 6: iei, uei; 

dando formación á ellos la concurrencia de tres vocales 
átonas, tanto delante como detrás del acento que lleve la 
palabra que las contenga; ofreciéndose á continuación al- 
gunos casos en que dicha triple concurrencia de vocales 
constituye triptongo, seguidos de otros en que las mismas 
combinaciones se presentan diluyéndolos. 

Para que exista triptongo se han de unir dos vocales 
débiles (i, u) á una fuerte (a, e, o), pero de modo que ésta 
quede entre las dos débiles y que entre la primera y se- 
gunda no haya azeuxis, en cuyo caso sólo se encuentran 
las cuatro combinaciones siguientes, las cuales dejan de 
ser triptongos en cuanto pierden alguno de los expresados 
requisitos : 



-COMBINACIONES 


SON TRIPTONGOS 


NO SON TRIPTONGOS 


iai 


apreciáis, estudiáis, saciáis, 
despreciéis, estudiéis, saciéis, 
amortiguáis, desvirtuáis, guay. 
amortigüéis, buey, desvirtuéis. 


apreciaríais, 
ñéis, confiéis. 


iei 


uai 


uei 









(i) Sólo imitando el maullido del gato se usa el triptongo 
miau. 

L08 8XGNOS DE LA ESCRITURA.— 6 



82 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 



IV 

prosodia Verbal. 



79. flexiones de lOS VerbOS.— Del concienzudo 
estudio hecho por el P. Robles Dégano, resulta que el ver- 
bo es la única parte de la oración en que la colocación del 
acento prosódico está sujeta á reglas generales, indepen- 
dientes de la cantidad latina y de la final castellana. Todas 
las inflexiones verbales son tónicas en los tiempos sim- 
ples (157), conforme á las tres reglas establecidas por el 
sabio ortólogo español; y para la inteligencia de las mis- 
mas, que reproducimos á continuación literalmente (i), es 
necesario distinguir la radical y la terminación de los ver- 
bos (153). 

Regla 1. a — Todos los monosílabos verbales son tóni- 
cos; y si en ellos hay diptongo, el acento está siempre en 
la vocal fuerte (13): dkis, dio, 6 en la segunda si ambas 
son débiles (13): diluí, fui. 

Regla 2. a — Las inflexiones verbales que sean conse- 
cuentes (2) de la primera irregularidad (3), tienen el 



(1) No sólo hacemos propias dichas reglas fundamentales, sino» 
también las derivadas de ellas en cuanto son sus consecuentes y 
vienen á completar las teorías del Sr. Robles, que aceptamos como 
las más lógicas , racionales y completas , si bien salvando algunas 
discrepancias que ofrecen con las leyes de la Real Academia , cuya 
suprema autoridad es indiscutible para nosotros. 

(2 y 3) Las formas primarias en que radica la irregularidad de 
los verbos, son cuatro y todas se hallan en el modo indicativo: la 
primera persona del presente, la segunda del mismo tiempo, la 
tercera del pretérito perfecto; y finalmente, la primera del futuro 
imperfecto. Cuando alguna de estas formas primarias es irregular, 
arrastra consigo y hace irregulares otras varias formas, que son 



PROSODIA VERBAL 83 

acento en la última sílaba de la radical (153): ckigo, huyo, 
pmnso. 

Regla 3. a — Todas las formas verbales que no sean con- 
secuentes de la primera irregularidad, tienen el acen- 
to en la primera vocal de la terminación ; pero si ésta co- 
mienza, con ie, io, el acento se colocará en la vocal fuer- 
te (13): am-kmos, tem-ias, hab-tis, part-i^ndo, o-ido, re-ido, 
influ-ido, dij -irnos, tem-ió, sal-itron, cre-y&re ;^amar-tis, 
tendr-iais. ' 

Esta regla tiene <Los excepciones: primera, los im- 
perfectos irregulares Era, iba, de los verbos ser é ir, que 
llevan el acento en la primera vocal, que es la radical; y 
segunda, la priníera y tercera persona de singular de los 
pretéritos irregulares en e, que tienen el acento en la ra- 
dical: túv-e, dij-o. Los demás, siguen la regla. 

80. Pefermlnaclón de la última sílaba de la 

radical. — La contigüidad de vocales hace que algunas ve- 
ces sea % difícil determinar cuál es la última sílaba radical del 
verbo; y para esto se observará lo siguiente: 

i.° Vocales contiguas antes de la última conso- 
nante radical: 

a) Si ambas son fuertes ó ambas débiles , prescindiendo 
de si forman ó no diptongo (74), el acento está en la se- 
gunda: empeór-o, arrum-o, triunfo. 

b) Si una es fuerte y otra débil, ó viceversa, el acento 
está en la fuerte: arrÍEsg-o, persuAd-o, rEÍn-o; pero ten- 
drán el acento en la débil : primero, cuando ésta es inicial 
del segundo elemento de un compuesto (31): air-o, aisl-o, 
reun-o; y segundo, cuando se trata de verbos como aupar, 
baraustar, desainar, embaular, atraillar y maullar, cuyos 
presentes serán: aupo, barausto, desaino, embaúlo, atraillo 
y maullo. Si entre las dos vocales hay h, el verbo es com- 
puesto, y tendrá el acento en la segunda: akúmo, desahucio, 
ahilo, etc., y no deskhucio, khumo, etc. 



las que se llaman consecuentes de las primarias (152 y 166). Los que 
deseen ampliar estos conocimientos deben acudir á nuestra obra 
Relaciones de las palabras. 



84 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

2.° Radical terminada en vocal fuerte (a, e, o), en 
la que estará el acento, según la regla: crÉ-o, delint.-o, ¡6-as. 

3. Radical terminada en vocal débil (i, u), cuyos 
verbos suelen tener el acento en la vocal precedente: sÁ- 
c-io, líd-ias, pr£m-ies; y así han de conjugarse, también: 
agriarse, ansiar y auxiliar, cariarse, conciliar, espaciar \ pa- 
liar, radiar, rumiar y vaciar) pero tienen tónica la / los 
siguientes: 

a) Todos los disílabos, criar, fiar, liar, viar, etc., que 
en el presente de indicativo no tienen más que dos vocales, 
como crí-o, fí-o, rí-o, con todos sus compuestos: recn-ar, 
confiar, desh-ar, avi-ar entre los que deben comprenderse 
también: adiar (de día), espiar, estriar y otros. 

b) Los polisílabos siguientes: 



acuantiar 


chirriar 


hastiars 


ampliar 


descarriar 


rociar 


avallar 


enlegiar 


variar 


averiarse 


espurriar 


vidriar 


contrariar 


extasiarse 


vigiar 


cuantiar 


gloriarse 


zurriar 



y todos sus derivados y compuestos. 
Todos los terminados en grafiar, como: 

calcografiar esgrafiar litografiar telegrafiar 

estenografiar fotografiar mecanografiar taquigrafiar 

4. Radical terminada en u. En los verbos acaba- 
bos en uar, la u será la última sílaba de la radical : acentúo, 
gradúo, perpetúo; pero en los verbos en cuar 6 guar se 
traslada á la vocal precedente (84); así se pronunciará: 
atestí-guo , evk-cuo, frk-guo, prornis-cuo, santí-guo, pues 
como se dijo al tratar de los diptongos (74, 5-°)> cuando 
á la u precede una consonante gutural (c, g, j), dicha u se 
combina en diptongo con la vocal de la terminación. En 
los verbos en uir, la u es el último elemento de la radical: 
fiu-ir, hxs-ir, inclv-ir, inflv-ir. 

81. Inflexiones verbales agudas con el su- 
fijo OS. — Los imperativos plurales pierden la d final 
cuando se les agrega el pronombre enclítico os; así se 



PROSODIA VERBAL 85 

dice: deteneos y no detenedos, con la sola excepción del 
imperativo del verbo ir, que conserva dicha d, y en vez 
de ios se dice idos. En él mismo caso s¡e hallan las prime- 
ras y terceras personas de singular de algunos presentes: 
haos, heos; de muchos pretéritos perfectos: busque'os, dióos, 
y de todos los futuros: dar eos, seráos. 

82. Consecuencia en las inflexiones verba- 
les. — Tanto los diptongos como las azeuxis, son correla- 
tivos en los verbos (83) , y de aquí que no pueda tolerarse 

la inconsecuencia de pronunciar rocío, rocías, por ejemplo, 
y luego diptongar rociamos, rociado; 6 la de diptongar con- 
ciliamos, concilio, y luego decir concilio y concilías. 

83. Verbos de pronunciación promiscua.— 

Aunque en los verbos que llevan la combinación ia forma 
ésta diptongo con sujeción á todas las reglas académica» 
y uso de los clasicos, cuando son inflexiones verbales se 
suelen pronunciar con sinéresis, y cuando sustantivos, 
adjetivos ó adverbios, sin ella: , 

agriar. ... este vino se agria. . . la leche está agriada. 

ansiar.... ansiamos la gloria... come'con mucha ««íta. 

auxiliar. . auxilia á tu hermano, te enviaré auxilios. 

'' p arl a r .... . se carian los huesos, tienes grandes caries. 

conciliar., me reconcilio contigo, reunidos en concilio. 

espaciar. . espaciemos las líneas, salones espaciosos. 

paliar.. . . . paliamos de todo. . . . salieron bajo palio. 

radiar. ... la luz radia del sol. . el astro radiante. 

rumiar. . . rumian las vacas. . . . animales rumiantes. 

▼aciar. . . . vacia los bolsillos. . . . eso que dices es una vaciedad. 

84. PlpfOngaciÓn de lOS VerbOS.— Acerca de la 

diptongación de algunos verbos, conviene no olvidar que los 
únicos propensos á disolver el diptongo son aquellos 
de la primera conjugación que terminan en iar 6 uar (80). 
Los que tienen por última letra radical la i (80, 3-°), 
no la diptongan con la primera vocal de la terminación, 
sino que disuelven el diptongo ia en las tres personas del 
singular y tercera del plural de los presentes de indica- 
tivo, imperativo y subjuntivo, al acentuarse la i, pues en 
todos los verbos cuya irregularidad se debe á la existencia 



86 LEYES DB LA PROKUNOACIÓK 

en su infinitivo de un diptongo, dicha irregularidad se nota 
en la sílaba acentuada. De éstos, son los de más frecuen- 
te uso: 

l.° Los verbos cuyas letras radicales forman una sola 
sílaba: ciar, criar ; fiar, guiar, liar, piar, triar y sus com- 
puestos. 

2.° Los que se forman de los inusitados simples friar 
y viar, como enfriar, resfriar, aviar, desaviar, enviar, extra- 
viar; menos ohi iar. 

3. Otros como aliar, ampliar, ansiar (i), arriar, ata- 
viar, averiar, contrariar, descarriar, desvariar, espiar, es- 
triar, gloriarse, hastiar, rociar, vaciar, etc. ; y 

4. Aquellos en que está la palabra grafiar (80, 3-° b), 
como caligrafiar, taquigrafiar \ telegrafiar, etc. 

Los verbos que tienen por última letra radical la u, 
conservan el diptongo en la primera y segunda persona 
de los mismos tiempos y formas que los anteriores cuando 
á dicha vocal precede c ó g; así de adecuar, averiguar, 
desaguar, fraguar y promiscuar, se dice : adecuó, averiguo, 
desaguo, fraguo y promiscuo, escribiéndolos sin acento; y 
lo disuelven en los restantes: acentuar, actuar, atenuar, 
extenuar, insinuar, graduar y valuar; de modo que se dirá: 
evacuó y no evacúo, así como valúo en vez de váluo, 

Y, por último, en los verbos compuestos de la pre- 
posición a y derivados de un nombre disílabo que prin- 
cipie por i 6 por u, como aislar (de isla), airar (de ira), 
aunar (de uno), y lo mismo en el verbo aullar, no forman 
diptongo las combinaciones ai, au en los tiempos y perso- 
nas en que el acento carga sobre las vocales í 6 ú del prw 
mitivo; así se dirá y escribirá: aislo, aislan, aúllo, aullan, 
airo, airan, auno, aunan. El verbo desairar no disuelve el 
diptongo. 

(1) En el uso de estos verbos, unas autoridades ligan los ele- 
mentos vocales y otros los disuelven: envidia y ansia las eternas 
noches (Martínez de la Rosa); goces que avaro el corazón ansía (Es- 
pronceda) ; para los vientos ansío (Valera); y en llenándolos las va- ' 
cías (Quevedo); pero son más y más modernos los hablistas que 
no diptongan los expresados verbos. 



ACENTUACIÓN PROSÓDICA DE LAS PALABRAS &J 



Acentuación prosódica de las palabras. 

85. Incremento prOSÓdlCO.— La palabra, expreí- 
, sión cabal de una idea, puede tener tantas sílabas como 
unidades de tiempo (60) se empleen en su completa pro- 
nunciación: zr, pla-toy cru-za-do^ pen-sa-inien-to, su-per-a- 
bun-dan-te-men-te , des-pro-por-cio-na-dí-si-tnainien-te. 

Siendo la palabra un compuesto de sílabas, debe pro- 
nunciarse con un número igual de emisiones de voz al de 
sílabas de que conste, recordando para ello la nomencla- 
tura de éstas (19) y su división ó límites (22). Hay que 
tener en cuenta también la cantidad prosódica, deter- 
minada siempre por las vocales que concurren á la for-» 
mación de aquéllas (60); la necesidad de apoyar la pro- 
nunciación sobre la silabo, tónica (63), haciendo en ella 
una pequeña pausa y elevando el tono de la voz , que se 
deprimirá al pasar á las sílabas restantes (átonas), cuyo 
. esfuerzo particular hay que producir precisamente para 
que no resulte oscurecido el acento, alargando el tiempo 
de pronunciación de la vocal que lo lleve (i) y las espe- 
ciales modulaciones que determinan la inclinación tónica 
en las palabras compuestas y yuxtapuestas (2), y los caih- 

(i) Es imposible pronunciar una palabra de dos sílabas sin 
esforzar más la voz en la pronunciación de la una que en la de las 
, i restantes (178). 

(2) Con ello se evitarán los casos de sinonimia á que se presta 
la concurrencia de ciertas voces en nuestro idioma, y será fácil dis- 
tinguir si se trata de una ó de más en casos como estos : di hez y 
diez, el hado y helado, de dos y dedos, pon te y ponte, corre, vé y dile 
y correveidile. En todos ellos, la pronunciación de los elementos 
aislados exige y tiene intensidad mayor que cuando van unidos á 
otros para Tormar palabra distinta* 



88 LEYES DB LA PKOHUMCIAC1ÓN 

¿nos eufónicos, empleando en cada caso los metaplasmos co- 
rrespondientes (I). 

86. índole prosódica del Idioma.— /^ coloca- 
ción del acento prosódico en las palabras no es caprichosa, 

sino que obedece, en todas las lenguas, á una de estas 
dos leyes: lógica ó fonética; y en los idiomas que, como 
el español , se rigen por la ley fonética, la colocación del 
acento obedece á la estructura material de las voces y á 
la cantidad silábica (60), y no se retrotrae más allá del 
quinto tiempo del fin de la palabra (2). 

Con relación al lugar que ocupa el acento en las pala- 
bras, se dividen éstas en agudas, llanas y esdrújulas, 
haciendo aquél que aumente el valor de la sílaba tóni- 
ca (65) en el doble de su cantidad prosódica ordina- 
ria (178), y de ahí que la pronunciación de las palabras 
sea precisa y cortada en el primer caso, suave y natural 
en el segundo y prolongada y por contracción en el ter- 
cero. 

Para conocer la índole prosódica del idioma y evitar 
dudas en la pronunciación de las palabras, la Academia de 
la Lengua establece varias reglas, que se pueden reducir 
á las contenidas en los artículos siguientes: 

87. palabras agudas.— Lo son: 

i.° Todos los monosílabos: á, mi, por, tren (181, 2.°). 

2.° Las palabras terminadas en las vocales dé- . 
biles i, ú (181, 5-°), como alajú, allí, aquí, biricú, carmesí, 
excepción hecha de casi, cursi, tribu y zuriburri, que 
son breves (88, 5-°), y de álcali, espíritu y metrópoli, que 
son esdrújulas (89). 

' 3. Por excepción, las terminadas en vocal fuerte 
a, e, o, cuando, por separarse de la regla dada para las 



(i) Recordamos nuevamente que todas estas expresiones se 
hallan definidas y tratadas en nuestro Prontuario gramatical. 

(2) Calatayud , en su Gramática elemental de la Lengua castella- 
na, 1903, dice cuarto tiempo; pero como se verá al tratar de las 
sobreesdrújulas que llevan tres pronombres enclíticos (89, 6.°), 
puede retrotraerse el acento al quinto tiempo. 



ACENTUACIÓN PROS¿DICA DE LAS PALABRAS 89 

palabras llanas (87, l.°), van dichas vocales acentuadas 
como agudas (181, 5-°): mamá, corsé ', chapó. 

4. Las terminadas en las consonantes b, c, d, j, 

11, t, x 6 z ( 182,, 3-°), como querub y vivac, actividad, reloj, 
detall, cénit, carcax, altivez; y también muchos nombres 
propios terminados en dichas consonantes: Jacob, Haba- 
cud, David, Borrell, Llobregat, Gttadix, Alcaniz. Ejtcep- 
túanse (181, 7-°): alférez, accésit, áspid, Cádiz, cáliz, césped, 
clímát, huésped, "lápiz, y casi todos los patronímicos termi- 
nados en z: Díaz, Enríquez, Fernández, Gómez, López, 
Perez % etc. 

5. Los nombres propios terminados en f, g % h, 
cb, k, m, ñ, p y q, que son las únicas palabras que en 
castellano las pueden llevar (í) como letra final (18, 3-°): 
Tarf, Abisag, Jehovah, Hostalrrich, Abdelmelik, Edom, 
Están, Bicop, Domecq. ■ ■ ' 

6.° Las voces terminadas en 1, en su mayor parte 
(182; 3-°): abedul, badil, facistol, exceptuándose (181, 7-°): 
ágil, ángel, arcángel, árbol, cárcel, cónsul, dátil, débil, dócil, 
dúctil, errátil, fácil, fértil, flébil, frágil, fútil, glácil, hábil, 
imbécil, insútil, mármol, mástil, móvil, múgil, mújol, nubil, 
portátil, púgil, pulsátil, símil, verosímil, tornátil, trébol, um- 
brátil, útil, versátil y volátil; y también los nombres pro- 
pios Aníbal, Bérckul, Dúrcal, Gérgal y HuércaL 

7. Las acabadas en n ó s, que no sean tiempos ver- 
bales extraños á la tercera persona de plural del futuro 
imperfecto de indicativo (88, 2.°) (amarán, temerán, par- 
tiran), ó á los. tiempos y personas que se consignan en las 
excepciones del caso 3. del artículo 88 (amarás, partiréis), 
como alquitrán, barracón, espadín, ningún, vaivén y ade- 
más, alanés, anís (88, 3-°), con excepción de (182, 4. ) 
alguien, Carmen, Chirumen,* dolmen, Esteban, germen, ima- 
gen, joven, margen, orden, origen, virgen y Yemen, que son 
llanas, y régimen, que es esdrújula (91). En n acaban mu- 



(1) También terminan en m algunos latinismos, pero éstos se 
pronuncian unos como llanos: ibidem, ídem, ítem, memorándum, 
y otros como esdrújulos: ad-líbitum. 



90 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

chas palabras idénticas, cuyos oficios en la oración deter- 
mina la colocación del acento (189). 

8.? Las terminadas en r (182, 3.°), como: altar, mujer, 
seguir, tambor, segur; menos (181, 7»°): alcázar, ámbar, 
azúcar, cadáver, carácter, cráter, esfínter, éter, mártir, nácar, 
néctar y procer, que son llanas, y Júpiter, que es esdrú- 
jula (89, 2.°). 

88. palabras llanas 6 breves.— Resultan serio: 

i.° Los polisílabos acabados en las vocales fuer~ 
tes a, e, o (182, 4. ), como aurora, paciente, requisito; 
aunque dichas letras sean las segundas de diptongo final 
(182, $.°), familia, superficie, remedio, 6 vayan precedidas 
de una débil acentuada: homilía, conceptúo. Se exceptúan, 
como agudos que son (87, 3.°), algunos adverbios (acá, 
allá, quizá), algunas personas de verbo (partirá, consagré, 
consumió) (l),*y ciertos nombres de origen extraño á 
nuestra lengua (papá, 6afé, Mataré); y como esdrúju- 
los (89, 2.°), ápice, apóstata, cántara (vasija), característica, 
cédula, celebre, chachara, fúnebre, intérprete, jicara, júbilo, 
límite, límpida, máscara, mérito, monólogo, múrice, música, 
óbice, pábulo, pérfida, pirámide, reprobo, sábado, símbolo, 
síncope, tórtola, tósigo, túmulo, y algunos otros vocablos 
terminados en dos vocales fuertes y acentuadas en' la 
sílaba anterior, como áureo, funéreo, hectárea, etc. (89, 5«°)« 

2. Las terceras personas de los tiempos verba- 
les que finalizan con las sílabas an, en, on, como aman, 
temían, olvidasen y creyeron (2), á excepción de la tercera 
persona de plural del futuro imperfecto de indicativo, que 
es aguda (87, 7«°) : amarán, temerán, partirán. 

3. Los polisílabos terminados en s, ya lleven -esta 
letra en sí (Adonis, exequias, partieras), ya la tomen al 
pasar al plural (91), palabras, amemos. Exceptúanse, por 
agudos (87, 7-°)> la segunda persona de plural del pre- 

(1) Algunas personas del pretérito perfecto de indicativo sue- 
nan como voces llanas: adujo t anduvo, condujo, cupo, dijo, estuvo, 
hizo, hubo, pudo, puso, quiso, redujo, supo, trajo, y sus compuestos. 
• (2) Con las sílabas an, en, on, no acentuada la vocal, terminan 
millares de voces llanas en nuestra lengua (182, 4. , c). 



ACENTUACIÓN PROSÓDICA DE LAS PALABRAS 9 1 

senté de indicativo (amáis); las segundas personas de sin- 
gular y plural del futuro imperfecto de indicativo (amarás 
y amaréis); la segunda del plural del presente de subjun- 
tivo (améis)) y también otros vocablos que no son verbos: 
además ', alavés, Amadís, Andrés, anís, atrás, Caifas, cala- 
brés, ciprés, compás, chisgarabís, jamás, maravedís, obús, 
pavés, portugués, semidiós; y por esdrújulos, análisis, antí- 
frasis, Cáceres, diócesis, énfasis, éxtasis, génesis, hipótesis, 
miércoles, paráfrasis, paréntesis, perífrasis, prótasis, prótesis, 
síntesis, y además las primeras personas de plural del 
pretérito imperfecto de indicativo del mismo tiempo y 
futuro imperfecto de subjuntivo: amábamos, temiéramos, 
temeríamos, temiésemos y partiésemos. También son muchas 
las palabras idénticas terminadas en s, que sólo se dife- 
rencian entre sí por la colocación del acento (189). 

4. Todas las voces agudas al pasar al plural: 
atroz, bajá, carmesí, guardián, infiel; atroces, bajaes, car- 
mesíes, guardianes, infieles. * 

5 .° Las palabras comprendidas en las excepciones de 
las reglas dadas para las voces agudas (87 2.°, 4. , 
6.°, 7. y 8.°). 

89. palabras CSdrÚ jlllaS. — Son palabras esdrúju- 
los las siguientes ( 181 , 1 1 ) : 

'i.° Las voces llanas terminadas en consonante 
cuando pasan al plural (91): de cráter, cráteres; de 
germen, gérmenes; de útil, útiles. 

2.° Las palabras comprendidas en las excepciones de 
las reglas anteriores (87 2. ° y 7. °, y 88 i.°-y 3-°)" **- 
píritu, apóstata, éxtasis, etc. 

3. También lo son: 

a) Infinidad de sustantivos simples, todps ellos ter- 
minados en vocal fuerte (a, e, o), como lámpara, clámide, 
sábado; con las solas excepciones á favor de las vocales 
débiles (i, u) que establecen las siete palabras acabadas 
en i, cuales son: ajilimójili, álcali, bróculi, lapislázuli, me- 
trópoli, Tívoli y Trípoli; y las dos únicas palabras esdrú- 
julas que terminan en u en nuestro idioma: espíritu é 
ímpetu. 



92 LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

b) Otros varios que terminan en ¿,como diócesis, gé- 
nesis ¡ Cáceres; única consonante final que admiten las pa- 
labras esdrújulas españolas, si se exceptúan los casos de 
acabar en m, una sola, insólidum; otra en r, que es Júpi- 
ter, y dos en n, cuales son ínterin y régimen, puesto que 
Washington y algunas más pertenecen á lenguas extra- 
ñas; y 

c) Muchos de los sustantivos compuestos, cuando 
una ú otra parte sea latina, griega 6 de otro origen (97 
y 98) y por sí sola no haya entrado en el caudal de nues- 
tra lengua (31): centímano, epígrafe, teléfono (i); y 

4. Algunas palabras de las que cobran el mayor in- 
cremento prosódico que les imponen los grados de cali- 
fícación (139); como los superlativos (137): celebérrimo, 
prudentísimo, etc. 

S«° Las palabras que terminan con la concurrencia 
de dos vocales fuertes, cuando no va acentuada nin- 
guna de ellas, pero sí la sílaba anterior: áloe, duro, Dánae, 
empíreo, etéreo, funéreo, hectárea, héroe, óleo, Ondárroa. 

6.° Fórmanse también voces esdrújulas con personas 
de verbo y con gerundios y participios seguidos de 
cualquiera de los pronombres enclíticos, me, te, se, 
nos, os, le, lo, la, les, los, las, como tráeme, llévate, lláma- 
se, díjonos , perdonóos , oyéndolo, etc.; dándose el caso, 
cuando son dos ó tres los pronombres afijos, que resulte 
el acento en la cuarta ó quinta sílaba, computadas de de- 
recha á izquierda, cuyos vocablos se llaman sobresdrú- 
julos; por ejemplo: habiéndoseme, castíguesemela. 

90. Ho pueden ser esdrújulas. — No obstante 

las reglas anteriores, no pueden ser esdrújulas: 

i.° Ninguna palabra entre cuyas dos últimas vo- 
cales se interpongan dos consonantes, á menos que 
la segunda de ellas sea líquida (cátedra, décuplo, múltiple), 
6 corresponda á un pronombre enclítico (llámanue, admi- 
raste, pidiéronho). , 



(i) Véanse las excepciones consignadas en los lugares respec- 
tivos (96 al 99 y 184, c). 



ACENTUACIÓN PROSÓDICA DE LAS PALABRAS 93 

2.° Ninguna dicción entre cuyas dos últimas vocales 
se interpongan las consonantes ch, j, M, n, rr, y z, 

con las solas excepciones de Écija y póliza. 

3. Ninguna palabra que termine en diptongo (74), 
á no ser ciertos adjetivos de forma latina como: grandí- 
locuo, ventrílocuo, etc.; y los vocablos terminados en dos 
vocales fuertes y acentuadas en la sílaba anterior, los cua- 
les, como queda dicho, son esdrújulos (89, 5-°)- 

91. palabras que cambian el cbncepfo prosó- 
dico al pluralizarse. — Al formarse el plural de los 

sustantivos y adjetivos, el acento, prosódico ú ortográfico, 
se conserva en la misma sílaba en que lo tiene el singular; 
pero el concepto prosódico de las palabras agudas y lla- 
nas no puede ser el v mismo al acrecentar su incremento 
para hacerse plurales ( 167). 

Las voces agudas en singular, acabadas en vocal ó 
consonante, se vuelven llanas en el plural (187, 5-°): alelí, 
alelíes; bajá, bajaes; carmesí, carmesíes; guardián, guardia- 
nes; marcial, marciales; placer ; placeres; rajah, rajahes. 

Las voces llanas terminadas en consonante pasan á 
ser esdrújulas en el plural (187, 4-°): árbol, árboles; crá- 
ter, cráteras; dúctil, dúctiles; flébil, flébiles; germen, gérmenes; 
virgen, vírgenes; útil, útiles. Se exceptúa carácter, cuyo 
plural es caracteres, y fénix, que hace fenices (\87, 5-°)- 

Las voces llanas terminadas en vocal no varían el 
acento ni su concepto prosódico: cama y camas, pliegue 
y pliegues. 

Otra excepción forma la palabra esdrújula régimen, que 
pluraliza sin dejar de ser esdrújula, no obstante to- 
mar una sílaba más al pluralizarse: regímenes. Esto es de- 
bido á que en las voces castellanas que no sean sobresdrú- 
julas (89, 6.°) no puede llevar el acento ninguna sílaba 
anterior á la antepenúltima. 

92. Cambios de acento que imponen los ara- 
dos de Significación. — Los sustantivos esdrújulos cam- 
bian de acento al tomar forma aumentativa (140) ó dimi- 
nutiva (142): de lámpara, lamparón, lamparilla; de látigo, 
latigazo, latiguillo. 



94 ' LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

93. Efectos de los afijos en la acentuación 

prOSÓdlCd. — Los verbos y los sufijos que aquéllos llevan 
embebidos en su composición (89, 6.°), deben considerar- 
se, para el efecto de la acentuación prosódica, como una 
sola palabra, llana ó esdrújula: dile, ámale. 

94. palabras que llevan dos acentos.— «las 

palabras que se componen de dos elementos distintos y 
separable» en nuestro idioma , llevan dos acentos prosódi- 
cos, porque en realidad son dos palabras expresivas de dos 
distintas ideas: como ck.rilk.rgo, destripaterrones, pAracaídas. 
Sucede lo mismo con los adverbios acabados en mente, los 
cuales se componen de un adjetivo calificativo y del sus- 
tantivo mente, y de aquí el acentuarse el primer elemento 
cuando lo ha de menester (95, 4. ); v. gr.: hábilmente ', f dó- 
cilmente, alegóricamente. > 

95. Compuestos Castellanos. — Aunque gene- 
ralmente los compuestos castellanos tienen un solo 
acento, que suelen llevar en el segundo de sus miembros 
componentes, como buenaventura, maltratar, vaivén, para 
explicar distintamente la naturaleza y colocación del acento 
en todos los vocablos compuestos, que puedan formarse, 
hace el P. Robles las observaciones siguientes : 

1. a Cuando los dos elementos son átonos, también lo 
es el compuesto: al (á-el), aun-que, del (de-él), por-que. 

2. a Cuando el primer elemento es de suyo átono, el 
segundo necesariamente será tónico: anti-faz , cual-quiera, 
per-durable. 

3. a Cuando el primer elemento está alterado en su 
forma natural, es siempre átono: anta-gónico, ben-decir, 
cari-vinagre, hociqui-romo, mani-roto, pe-diluvio] rabi-corto. 

4. a Los adverbios en mente son diptónicos, y su pri- 
mer elemento se acentúa gráficamente cuando lo nece- 
cita (94): hábil-mente, veloz-mente. 

5. a Cuando ambos elementos son de suyo tónicos, debe 
distinguirse : 

a) Cuando dichos elementos son naturalmente insepa- 
rables, como sucede con aquellos vocablos compuestos en 
los que, siendo un verbo el primero de sus miembros, 



ACENTUACIÓN, PROSÓDICA DE LAS PALABRAS 



95 



forman los>dos componentes un solo nombre .6 adjetivo: 
catavinos y pisaverde, sacatrapos; en cuyo caso el primer 
elemento es siempre átono. 

b) Cuando los deméritos componentes son separables 
6' inseparables, según el sentido en que se tomen y la in- 
tención d$l que habla, como sucede con bienaventurado, 
malquerer y todavía; los cuales, si se consideran separables 
y separados, ambos son tónicos; y si se les considera uni- 
dos, el primero es átono y tónico el segundo. 

96. Compuestos de origen latino.— Los com- 
puestos de origen latino tienen un solo acento, el cual 
depende dé la cantidad prosódica dé la penúltima sílaba; 
de modo que si el segundo elemento es trisílabo, éste será 
el tónico en tpdos los casos: in-vdlido, ultra-montano; pero 
si es disílabo el segundo de sus miembros, el acento estará 
en la última sílaba del primer componente si la primera 
sílaba del'segundo es Jpreve: oxí-geno, viní-cola;y si dicha 
primera sílaba del segundo elemento es larga, en ella car- 
gará la acentuación: epi-grama^ kecto- litro (184, c). A conti- 
nuación de las reglas que informan los dos precedentes 
artículos, coloca el P. Robles el catálogo (qué hemos au- 
mentado con algunas voces más), de los compuestos es- 
drújulos más principales, «en ¡gracia á los lectores que 
no estuvieran enterados de la cantidad de las sílabas lati- 
nas >, y que, sin contar los verbos, todos los cuales se 
rigen por una prosodia especial (79), y algunos compues- 
tos particulares de que se trata en otro lugar (183), son 
los siguientes: 



i. — Compuestos de aculo ( lugar): ce- 
\ náculo, invernáculo, pináculo. 

a. — De ático (cualidad): asiático, bo- 
vático, dramático, simpático. 

3» — De ambulo (andar): funámbulo, 
preámbulo, sonámbulo. 

4. — De ésimo (ordinal): centesimo, 
millonésimo, quincuagésimo, vigé- 
simo. 

5. — De cola (cultivar): agrícola, api- 
cola, vinícola. 

6.— De fero (llevar): conifera, cruci- 
fero, fructífero, mamífero. 

7. — De fice, fico (de fació, hacer): ar- 
tífice, magnifico, pr olí/ico. 



8. — De fragfO (de f rango, quebrar): 

náufrago, osifrago. 
9. — De fügTO (huir): lucífugo, prófugo, 
centrifugo, ranifuga. 

10. — De gTdno (engendrar): halógeno, 
hidrógeno, oxigeno. 

11 i — De gTdro (llevar): aligero, armíge- 
ro, cornígero, florígero. 

ia. — De grado (gradus, paso): centí- 
grado, retrógrado. 

13.— De ÍOOUO (loguor, hablar): gran- 
dílocuo, multiloctto, v-ntrilocnó. 

14. — De mano (manus, mano): bimano, 
centimano , cuadrúmano , longi- 
mano. 



9 6 



LBYES DE LA PRONUNCIACIÓN 



15.— De para, paro (parto, parir): 
ovíparo, puérpera, vivíparo, ví- 
bora (de tripera). 

16. — De SOHO (sonus, sonido): allsono, 
altísono, belísono, cónsono, dísono, 
dulcísono, horrísono, undísono, 
unisono. 

17.— De vas/O (vagus, vago): hondivago, 
noctivago, solívago, undívago. 



18.— De TOOO (llamar): equivoco, mmi- 
voco. 

19.— De VOlO (velíe, querer): benévolo, 
malévolo. 

3©.— De yUffO (jungo, unir): cónyuge. 

ai. — De Ito (itum, supino de ere, ir): 
ámbito, éxito, introito (ésta no 
es esdrújula por el diptongo io 
(74, 4. ), óbito, tránsito. 



97. Compuestos de orí jen árleáo.— El mismo 

ortólogo español, después de consignar que el acento de 
los compuestos griegos se rige, como en los latinos, por 
la cantidad prosódica, aunque no siempre, relaciona los 
esdrújulos de origen griego más usados en castellano, 
que hemos aumentado convenientemente en la siguiente 
forma y orden (i): " 



1.— Compuestos dé bola, bolo, bolo 

(lanzar): hipérbola, hipérbole, pa- 
rábola, símbolo. 

a. — De bata, batón (andar): acróbata, 
hipérbaton. 

3. — De braco (breve): anfíbraco, tri- 
baco. 

4.— De copa, cope (cortar): apócope, 
sincopa, sincope. 

5.— De oratá, Orates (imperio): aris- 
tócrata, autócrata, demócrata, Só- 
crates, teócrata. 

6.— De crono (tiempo): isócrono, sín- 
crono. 

7.— De doalS, doto (dar): antidoto, 
apodo sis. 

8.— De dromO (camino): hipódromo, 
pródomo, velódromo. 

9.— De deton (ligar): asíndeton, plisfn- 
deton. 

10.— De «dra, edro (cara, asiento): cá- 
tedra, diedro, poliedro, tetraedro. 

11.— De fag'O (comer): antropófago, esó- 
fago, sarcófago. 

12.— De fanes, rano (mostrar): diáfa- 
no, Epifanes, Teó fanes. 

13.— De lora, foro (llevar): fósforo, 
metáfora, reóforo. 

14.— De filo (amante): dentó filo, Teófilo. 

15.— De Hala (crecer): apófisis, diáfisis, 
epífisis. 



16. — De fODO (temor): deifobe, hidra* 
fobo. 

17.— De fona, fono (sonar, dar voces): 
antífona, fotófono,. micrófono, te- 
léfono^). 

18.— De irasis (dicción): antífrasis, pe- 
rífrasis. 
tío. — De gramo (boda): bigamo, criptó- 
gamo, polígamo. 

20.— De g/enes, geno (engendrar): oxi- 
geno, protógeno. 

31.— De {pono (ángulo): pentágono, polí- 
gono (3). 

32. — De fifrafo (escribir): autógrafo, ca- 
lígrafo, epígrafe, fonógrafo, he- 
liógrafo, hológrafo, mecanógrafo, 
metereógrafo, pantógrafo, taquí- 
grafo, telégrafo, tipógrafo, topó- 
grafo, y también párrafo, por ser 
derivado de parágrafo. 

23. — De laba, labO (tomar): silaba, y 
todos sus derivados, octosílabo, 
etcétera. 

24. — De lisia (disolver): análisis, diá- 
lisis, electrólisis, parálisis. 

25. — De logTO (palabra, discurso): aná- 
logo, apólogo, decálogo, diálogo, 
epilogo, filólogo, homólogo, pró- 
logo, teólogo. 

a6.— De lito (piedra): aerolito, crisó- 
lito. 



(1) Al propio tiempo hemos eliminado de dicho catálogo las 
voces compuestas de litro (libra) que el P. Robles da como esdrú- 
julos, y la Real Academia (96) como breves. 

(2 y 3) En estas voces no va el acento según la cantidad. 



ACENTUACIÓN PROSÓDICA DE LAS PALABRAS 



97 



27. — De maco (luchar): iconómaco, tau- 
rómaco, Telimaco. 

28. — De 2H6^ro (medida): cronómetro, 
decámetro, densímetro, electróme- 
tro, exámetro, termómetro. 

29. — De non&O (ley,, medida): agrónomo, 
' astrónomo, autónomo, ecónomo, 
gastrónomo, metrónomo. 

30. — De Odo (camino): ánodo, cátodo, 
electrodo, éxodo, método, periodo, 
sínodo. 

31.— De pedo» poda, pode (pie): antí- 
poda, bipedq, caprípede, soÜpedo, 
trípode. 

3a.— De polla (ciudad): acrópolis, decá- 
polis, keliópolis, metrópolis, Ná- 
poles, necrópolis, pen tapo lis. 

33. — De aoopo (mirar): baróscopo, hi- ' 
gróscopo, horóscopo. 

34. — De atllo (columna): diástilo, sis- 



tilo! Según esta regla, debiera 
decirse peristilo, y no peristilo, 
como se dice. 

35.— De atole (enviar): diásteU, sis- 
tole. 

36.— De etloo (verso): acróstico, dis- 
s tico. 

37.— De atrofe, fltrof6 ( (volver): anás- 
trofe, apostrofe, apóstrofo, catas- 
. tro/e. 

38.— De teaia (poner): antítesis, epinte- 
. sis, epíteto, hipótesis, prótesis, sín- 
tesis. 

3Q.— De tome, tomo (cortar): átomo, 
epítome. 

40.— De tono (tono, intensidad): átono, 
monótono, etc., menos trítono y 
semitono, que el uso vulgar hace 

x graves. 

41.— De ptero (ala): coleóptero, díptero. 



98. RafCéS y terminaciones.— Además de servir 
unas y otras para deducir con el mayor acierto el concep- 
to prosódico de las voces compuertas, apreciadas como 
elementos componentes, pueden ser muy útiles para ave- 
riguar la significación de otras palabras, puesto que la 
expresión combinada de aquéllas ha de darnps la cabal de 
la idea representada. Comprendiéndolo así, y consideran- 
do este estudio de importancia suma á los fines de gxa- 
malogación de las dicciones españolas, en nuestra 
obra Relaciones de las palabras incluímos más amplios 
catálogos de esta clase de prefijos y sufijos que tan frecuen- 
tes y esenciales funciones desempeñan en nuestro idioma. 



LOS 8IGSOS DE LA ESCRITURA. — 7 



TERCERA PARTE 

ACCIDENTES GRAMATICALES 



I 
partes de la oración que los sufren. 

99, Accidentes gramaticales.— Son ios cambios 

de forma que reciben las partes variables de la oración , esto 
es, las variaciones y modificaciones que en su estructura 
primordial sufren las palabras para expresar modificaciones 
accidentales del significado esencial propio de la raíz. (27). 

Los accidentes gramaticales son: 

I.° Para las partes declinables (artículo, sustantivo, ad- 
jetivo y pronombre), género (102), número (115) y 
caso (126); para el pronombre, además, la persona (134). 

2.° Para los sustantivos y adjetivos, los grados de 
signiñeación (aumentativos, diminutivos y despectivos); 
y para los adjetivos, además, los llamados grados de ca- 
lificación (135) (positivos, comparativos y superlativos). 

3.° Para la parte única conjugable (que es el verbo): 
voz, modo, tiempo, número y persona, y formas muy 
variadas como se verá al tratar del mismo especial- 
mente (151); y 

4. Para el participio, los de numero, género y voz 
(activa ó pasiva). 

Las maneras de expresar los accidentes gramati- 
cales en nuestro idioma, son tres: 

1. a Mediante un signo modificativo: de barco, barcA. 

2. a Con un signo conexivo, variable ó invariable: del 
café k casa. 



PARTES DE LA ORACIÓN QUE LOS SUFREN 99 

3. a Por medio de las desinencias; así, de pintor, se for- 
ma el femenino pintora, el plural pintor- es, el aumenta- 
tivo pintor -azo y el diminutivo pintor-zvELO. 

El aumento de letras ó de sílabas que recibe la palabra 
derivada sobre la primitiva en virtud de los accidentes que 
sufre, se llama incremento; de profeta, profetas a; de co- 
medor, comedoras; de salir, saliér amos. 

100. partes variables de la orajclón.— Son sus- 
ceptibles de sufrir accidentes gramaticales las seis partes 

variables de la oración á que afectan los .que respectiya- 
mentese indican: artículo, género, número y caso; nom- 
bre, género, njffmero, caso y grados de significación; 
adjetivo, género, número, caso, grados de significación y 
grados de 'calificación; pronombre, género, número y 
persona; verbo, voz, modo, tiempo, número y persona, y 
participio, número, género y voz. 

Las partes variables se subdividen en declinables, que 
lo son el artículo, nombre, adjetivo y pronombre; y en 
conjugables , como lo es el verbo y, en parte, el parti- 
cipio. Las restantes partes de la oración, por no admitir 
los expresados accidentes , se llaman partes invariables. 

101. palabras modificativas exceptuadas.— 

El adverbio es la única palabra modificativa que no tiene 
accidentes gramaticales, por no unirse al nombre y expre- 
sar sólo circunstancias que no varían con los sujetos de 
los verbos; véase sino como en el ejemplo: tú puedes 
mucho; el adverbio sirve para todos los géneros y para 
todos los números: vosotros y vosotras podéis mucho ; y es 
porque <la extensión del poder > , que es lo que señala el 
adverbio mucho, en nada afecta que el hecho se realice 
por uno ó varios seres de cualquier género y persona. 



100 ACCIDENTES GRAMATICALES 



II 

Género gramatical 



102. Extensión de este accidente.— Siendo el 

género el accidente gramatical por el cual se expresa la 
diferencia de sexo en los seres, y estando sujeto á sus modi- 
ficaciones el nombre, ya lo sea de ser ó de cosa, debe 
considerarse aplicable sólo al sustantivo que nombre al 
hombre ó á cualquiera de los animales: el hombre ', la mujer, 
los pajaritos, y también al pronombre que supla á los sus- 
tantivos dichos: éste lo oyó y aquélla me lo dijo; pero tra-^ 
tándose de los nombres de cosas que carecen de sexo 6 de las 
demás partes variables de la oración, se fijará el 'género 
por las terminaciones genéricas de las palabras respec- 
tivas, para que lo mismo pueda «indicar el sexo que se 
atribuye á las cosas >: la dalia encarnada] como «deter- 
minar que no se les atribuye ninguno >: galimatías im- 
posible. 

. Así , pues , el género de los nombres se conoce por la. 
signiñcación cuando denota seres animados y cosas que 
más inmediatamente se relacionan con ellos, ó por la ter- 
minacién de los mismos cuando se trata de objetos inani- 
mados ó abstractos. 

103. CénerO mdSCUÜnO. — Pertenecen al género 
masculino: * 

A) Por su signiñcación, los sustantivos, adjetivos y 
pronombres que se encuentren en alguno de los casos si- 
guientes: 

i.° Los nombres, ya propios, ya apelativos, de varo- 
nes y animales machos, como Antonio, Babieca, hombre, 



GÉNERO GRAMATICAL / - - ' : - - "*' * ÍQ ) * ""-*• 

caballo; 6 de seres que se representan como tales varones 
6 machos: Apolo, dragón. 

2.° Los que significan profesión ó empleo propios de 
varones, como alguacil, concejal \ sacerdote. 

3.° Los nombres de aquellas profesiones ó empleos 
que, conviniendo á entrambos sexos, resulten por sus ter- 
minaciones propios de varón, 9 como inspector, secretario, 
portero. - 

4. Los apellidos que lleven lps varones , como el Pérez, 
un Argensola, los Carvajales (109). » 

5. Los nombres de ríos, años, meses, días y notas 
musicales: Guadalquivir, bisiesto, jueves, el dó de pecho, el 
lá menor. 

6.? Los aumentativos, diminutivos y despectivos que 
se formen de nombres masculinos (139 al 150), como de 
hombre, hombrecillo, hombronazo. 

7. Los pronombres y participios que sustituyan ó 
acompañen á nombres masculinos: papel tuyo, ven con nos- 
otros. , * ; ^ 

B) Por su terminación genérica , además def ar- 
tículo, suelen ser masculinos los nombres que tienen por 
letra final cualquiera de las que forman la palabra nuestro- 
jila, cómo: almacén, tisú, muebh, bauprés, ceñir, j>udoR, 
mozo, reloj, carmesí , papeL , axiomx, en los casos y con las 
excepciones siguientes: 

l.° Los artículos el, los,. un, unos. 

2.° Los apelativos siguientes, terminados en a: alba- 
cea, anagrama, apotegma, axioma, clima, cosmorama, día, 
diafragma, dilema, diorama, diploma, dogma, dracma, dra- 
ma, edema, enigma, epigrama, fonograma, idioma, lema, 
mapa, melodrama, monograma, nema , panorama, pentagra- 
ma, planeta, poema, prisma, problema, programa, síntoma, 
sistema, sofisma, telegrama, teorema, zulema y demás pala- 
bras castellanas terminadas en ma de origen griego. 

3. Los sustantivos' terminados en a que, no hallándo- 
se comprendidos en el caso anterior, tienen más de una 
acepción correspondiente ya á uno ú otro género (109), 
y que por su significado pertenecen al masculino, como 



ACCIDENTES GRAMATICALES 



barba (actor), cura (sacerdote), cometa (astro), crisma (bál- 
samo sagrado), tema (asunto), etc. (i). 

4. -Los nombres de dos ó más sílabas terminados en ^ 
acentuada: agá, bajá , farfala ; exceptuándose mamá , que 
es femenino, y albalá, ambiguo. 

5. Los sustantivos terminados en e, como adarve, la- 
ere, postre; con excepción de los que se enumeran al tra- 
tar del género femenino ( 104 B, 3. ). 

6.° Los sustantivos terminados en e que, no hallándo- 
se comprendidos en % la regla anterior, tengan más de una 
acepción (109) y sean masculinos por su significado rela- 
tivo, como la palabra frente, empleada en sentido metafó- 
rico (2). . 

7. Los sustantivos terminados en i, como álcali,- bis- 
turí, zahori; excepción hecha de hurí, metrópoli y otros, 
que son femeninos. 

8.° Los terminados en o, como cabello, escudo; excepto 
mano, nao y seo, que son femeninos; reo y testigo, que son 
comunes, y pro, que se emplea como ambiguo. 

9. Los terminados en u, como bericú, espíritu; menos 
tribu, que es femenino. 

10. Los siguientes apelativos terminados en d: abad, 
adalid, almud, ardid, áspid, ataúd, césped, huésped, laúd, 
y sud. 

11. Los terminados en j, como boj, carcaj, reloj; menos 
troj, que es femenino. 

12. Los terminados en 1, como abedul, atril, panal; 
exceptuándose por femeninos : cal, cárcel, col, credencial, 
decretal, hiél, miel, piel, sal, señal y canal, cuando no se 
refiere á vía fluvial (3). 



(1) Sabido es que pertenecen al género femenino: barba, ex- 
tremo inferior de la cara; cura, aplicación de las medicinas; come- 
ta, armazón de papel y caña que echan á volar los muchachos ; cris- 
ma, cuando se emplea como sinónimo de bautismo, en la amenaza 
romper la crisma (109); tema, obstinación. 

(2} Se dice el frente de una casa y la frente de fulano. 

(3) ' Hay que distinguir las dos acepciones de la palabra: Canal 
imperial y la canal del tejado (109). 



V GÉNERO GRAMATICAL 103 

13. Los que terminen en n, como almacén, hipérbaton, 
volumen; excepción hecha de los que llevan la desinencia 
ion, como lección , satisfacción, que son femeninos, menos 
alción, bastión, centurión, embrión, gorrión, limpión, saram- 
pión y turbión y algún otro, que son masculinos* De los 
terminados en n hay Ulgunas excepciones femeninas, tales 
como crin y otras, que se indicarán al tratar de este gé- 
nero (104 B, 7. °). 

14. Los que terminan en r, como ámbar, placer, zafir; 
á excepción de flor, labor, mujer y segur, que son feme- 
ninos» 

15. Los terminados en s, como anís, jueves, tifus; 
menos bilis, crisis, efemérides, elipsis, hematitis, hemorroi- 
des, hipótesis, lis, litis, mies, paráfrasis, perífrasis, res, 
selenites, sintaxis, tesis, tisis y tos, que son femeninos 
(104, B, 8.°). 

16. Los que terminan en t: azimut, cénit, Montserrat, 
Tibet, etc. 

17. Los acabados en x: fénix, Félix. 

1 8. Los siguientes apelativos terminados en z: albor- 
noz, alcuzcuz, almez, almirez, altramuz, antifaz, arroz, 
barniz, capuz, cariz, desliz, haz, matiz, pez (animal), rega- 
liz, tamariz, tamiz, testuz y algún otro. 

19. Todo nombre. y adjetivo que, sin faltar á la con- 
cordancia, pueda llevar delante un artículo masculino: el 
lápiz, un empleado, los más sanos. 

104. CénerO femenino.— Pertenecen al género fe- 
menino: 

A) Por su signiñcación, los sustantivos, adjetivos 
y pronombres comprendidos en los siguientes casos: 

i.° Los nombres, ya propios, ya apelativos, de muje- 
res y animales hembras, como Juana, Esmeralda, mujer, 
cabra, 6 de seres que, como tales mujeres ó hembras, se 
representan: Diana, salamandra. / 

2. Q Los que determinan profesión 6 empleo propios de 
mujeres, como azafata, institutriz, matrona. 

3. Los de aquellas profesiones ó empleos que, con- 
viniendo á entrambos sexos, resulten por su termina- 



104 ACCIDENTES GRAMATICALES 

ción propios de mujer, como celadora , maestra i por- 
tera (i). 

4. Los apellidos que lleven las hembras, como la Pé- 
rez, una Borgia, las Pinedas (109)- 

5. Los nombres de partes del mundo, edades de la 
vida y letras del alfabeto: Europa , pubertad, equis. , 

6.° Los aumentativos, diminutivos y despectivos que se 
formen de nombres femeninos, como de mujer, mujerona, 
mujer zuela; exceptuándose los aumentativos que se for- 
man de aldaba, cuchara, memoria , puerta , etc. , como al- 
dabón, cucharón, memorión, portalón, que resultan masculi- 
nos (145). 

7. Los pronombres y participios que sustituyan 6 
acompañen á nombres femeninos: ella fué, suya es la 
culpa, ésta es la preferida. 

8.° Los nombres que designan las figuras de la Gramá- 
tica ó de la Perceptiva literaria, como silepsis, histerología, 
sinéresis; exceptuándose hipérbaton, pleonasmo y meta- 
plasmo, que son masculinos, é hipérbole, que está admitido 
en los dos géneros. 

B) Por su terminación genérica, además del ar- 
tículo, suelen ser femeninos los sustantivos que terminan 
en alguna de las letras que lleva la sílaba daz, como tam- 
bién los que finalizan con las desinencias is ó ion , salvando 
las excepciones que ofrecen los casos siguientes: 

l.° Los artículos la, las, una, unas. 

2.° Los apelativos terminados en a y en ia 9 como cabe- 
za, antinomia ; excepción hecha de \ds que se mencionan 



(1) Aunque es regla general de las lenguas latinas, dice Mén- 
dez Bej araño, no dar género femenino á los oficios y cargos viriles 
nía los participios de presente usados como sustantivo, son mu- 
chos los que dicen la presidenta , sin pensar que ya va suplido el 
sustantivo; el presidente, equivale á «el hombre que preside», y 
por idéntica razón debe decirse la presidente, esto es, «la mujer que 
preside». Y no sólo se comete este abuso gramatical, sino que se 
dice la jefa , ser jueza de oposiciones, y otras palabras análogas (la . 
Jíscala, la tenienta, la parienta, la generala, la ministra), que da 
grima oir. 



, GÉNERO GRAMATICAL I<>5 

al tratar del género masculino (103, B, 2. °); águila, llama 
y rata y que pertenecen al epiceno (107); aroma, cisma, 
neuma y otros, al ambiguo (108); hermafrodita, idiota y 
paria> al común (106); los nombres de signos musicales:^', 
sol i lá (103, A, 5«°K Y l° s °*e dos & m ^ s sílabas terminados 
en á acentuada, que son masculinos (103, B, 4. ). 

J.° Los siguientes sustantivos terminados en e; agua- 
chirle, ave, azumbre, barbarie, base, cariátide, catástrofe, 
certidumbre, clámide, clase, clave, cohorte, corte, costumbre, 
crasicie, creciente, cumbre, chinche, dulcedumbre, efigie, elip- 
se, esfinge, especie,, estirpe, falange, fase, fe, fiebre, fuente, 
hambre, higiene, hueste, índole, ingle, intemperie, laringe, 
leche, legumbre, liendre, luntbre, llave, madre, mansedumbre, 
mente, mole, molicie, muchedumbre, muerte, mugre, nave, 
nieve, noche, nube, parte, patente, pesadumbre, peste, pirá- 
mide, planicie, plebe, pringue, progenie, prole, salve, sangre, 
sede, serie, servidumbre, sirte, suerte, superficie, tarde, te- 
chumbre, torre, trabe, tripode, troje, ubre, urdimbre y otros. 

4. - Las voces terminadas efn 1, en o 6 en u, que precisan 
las excepciones de los casos 7. , 8.° y 9. del apartado B 
del género masculino (103). 

S-° Los sustantivos terminados en d f como bondad, 
merced, salud; á excepción de los que determina el 
caso 10, B del género masculino, 

6.° Los terminados en 1 que exceptúa el caso 12, B 
de los nombres masculinos. 

7. Los que llevan la desinencia ion, menos los que, 
según declara el caso 13 (103, B), son masculinos, y los 
siguientes terminados en n solamente, que también son 
femeninos: arrumazón, binazán, clavazón, cavazón, crin, 
comezón > compasión, confesión, conmoción 9 desazón, imagen, 
ilusión, plomazón, razón, salazón, sartén, sajón, trabazón 
y algunas otras. 

8.° Los terminados en is que sean de procedencia 
griega, como gastritis, litis, perífrasis y demás que se 
relacionan al tratar del masculino- (103, B, caso 15), pues 
de origen helénico sólo son masculinos anís, Apocalipsis, 
cutis, paréntesis y algún otro. 



106 ACCIDENTES GRAMATICALES 

9. Los terminados en z , salvo las excepciones mascu- 
linas hechas anteriormente (103, B, caso 18). 

IO. Todo nombre 6 adjetivo á que se pueda anteponer 
un artículo femenino: la niña, una casa, las flores. 

105. CénerO neilfrO. — Pertenecen al género neutro 
los pronombres que significan lo genérico 6 indetermina- 
do: eso , esto, aquello; los adjetivos que expresan una cua- 
lidad sin referirla á ningún ser: negro porvenir ; pasamos la 
noche en claro; y demás palabras á las que pueda ante- 
ponérseles el artículo lo, que es el correspondiente á este 
género, como lo mió, lo tuyo, lo dueño, lo más nefasto de 
mi vida (i). En este último caso se encuentra el sustanti- 
vo, adjetivado en cierto modo, como cuando se dice: le 
trataron Á lo príncipe. 

106. Género COmÚn. — Pertenecen al común aque- 
llos nombres de personas que convienen á entrambos sexos 
y admiten así el artículo masculino como el femenino, se- 
gún se trate del varón ó de la hembra, como agente, cóm- 
plice, consorte, cónyuge, kermafrodita, homicida, idiota, 
intérprete, joven, mártir, paria, pariente, reo, sirviente, tes- 
tigo, virgen, etc., y, en 'general, los masculinos termina- 
dos en a que pueden aplicarse al sexo femenino: colega, 
patriota, pianista, etc. 

107. Género epiceno. — Pertenecen al epiceno aque- 
llos nombres de animales que sirven lo mismo para el ma- 
cho que para la hembra, ya sean masculinos, como buitre, 
buho, castor, cuervo, escarabajo, ratón) ya femeninos, como 
águila, ballena, foca, garduña, liebre, llama, perdiz , rata, 
serpiente, etc., á los que, para determinarlos 6 concretar 
su expresión, suelen acompañarles las palabras macho 6 
hembra, según el sexo que han de representar, jr se dice: 
la perdiz macho, el buitre hembra, etc. (III, c). 

108. Género amblgUO. — Pertenecen al género am- 



(1) Como las palabras que corresponden al género neutro ca- 
recen de plural (119, i.°), pasan á ser masculinos en el momento 
que se pluralizan : lo bueno pertenece al género neutro y los bue- 
nos al masculino. 



GÉNBRO GRAMATICAL t 107 

biguo los nombres de cosas que se usan indistintamente, 
ya como masculinos, ya como femeninos: análisis, aroma, 
arte, azúcar (i), cisma, dote, hojaldre, lente, mar (2), mar? 
gen, neuma, prez, pro, puente,, tilde (3). 



(1) Cuando se habla dé azúcar en general, dice la Real Acade- 
mia, ó sin más objeto que designar su procedencia, se da más bien 
á 'este vocablo el género masculino que el femenino, sobre todo 
en plural: los azúcares están subidos; los mejores azúcares son los 
de Cuba; mas no tiene género fijo en singular cuando se le agrega 
algún calificativo; así unos dicen: azúcar rosado, terciado, y otros 
rosada, terciada, etc. 

(2) La palabra mar es ambigua, dice también la docta Corpo- 
ración, ajunque con más tendencia al género femenino, como lo 
prueban las locuciones siguientes: do va la mar, vayan las arenas; 
hacerse d la mar; quien no se aventura, no pasa la mar, y otras 
varias. Cuando á esta palabra se agrega un nombre especial para 
distinguir un mar de otro, es hoy siempre masculino, por ejemplo: 
el mar Atlántico, el mar Mediterráneo, etc.; pero cuando se quiere 
expresar alguno de los ordinarios accidentes del mar, el mismo 
vocablo se emplea como femenino, y así decimos: larga mar, alta 
mar; y del mismo modo se han formado las voces compuestas 
bajamar, pleamar. 

(3) Según la Academia Española advierte, no se debe entender 
que estos nombréis, y otros de igual índole , pueden usarse indis- 
tintamente en cualquiera de los dos géneros, pues en ocasiones se 
les aplica ef uho, y en otras el opuesto. Arte, por ejemplo, aunque 
por una re^la fundada en la eufonía lleva siempre en singular el 
artículo el, propende más bien al género femenino; así decimos 
arte poética, arte magna de Raimundo Lulio; pero también suele 
decirse arte romántico, arte diabólico. En plural rara vez deja de 
ser femenino: llegó á ser por malas artes...; las artes y las indus- 
trias; la imprenta es una de las artes gráficas. 

+Dote, cuando significa el que lleva la mujer al matrimonio ó al 
claustro, os ambiguo; cuando indica las buenas cualidades de las 
personas ,* s femenino, y se usa comunmente en plural ; y es mascu- 
lino cuando alude al total de fichas que al principiar ciertos juegos 
de naipes se dan á cada jugador.» 

«La palabra orden es muy varia en el género. Como significación 
del Sacramento así llamado, es masculina , y, sin embargo, se dice 
las Sagradas (no los Sagrados) órdenes. Cuando la voz significa 
alguno de los órdenes arquitectónicos, es también masculino; 
v. gr.: orden dórico, orden corintio; y lo es igualmente cuando de- 
nota regularidad, quietud, buen régimen en cualquier concepto ó 
cosas semejantes , v. gr.: Fulano es amante del orden. En otras sig- 



I08 ACCIDENTES GRAMATICALES 

109. palabras de terminación genérica pro- 
miscua. — Por razón de su significación, un mismo 
nombre propio puede ser masculino 6 femenino, según el 
sexo de la persona que lo lleva (103, A, 4. yl04, A, 4. ): 
Don Práxedes y Doña Práxedes. Lo propio sucede con los 
apellidos, que reciben el género de la persona que los usa: 
el mayor de los Moratines, la Pardo Bazán; y consorte y 
cónyuge, que en singular son dicciones masculinas ó feme- 
ninas, según el sexo á que se refieran (106). 

Como consecuencia de las terminaciones genéri- 
cas respectivas: «Los nombres propios de reinos, pro- 
vincias, ciudades, y todos los que significan poblaciones ó 
extensión mayor ó menor de territorio, siguen, por lo co- 
mún, el 'género de su terminación, por ejemplo: España , 
es sobria; Guipúzcoa, húmedo; Bilbao, industrioso. L Los nom- 
bres de población que por sus terminaciones pudieran co- 
rresponder á cualquiera de los dos géneros, como Madrid, 
Calatayud, Jerez, y otros muchos son, por lo regular, 
masculinos. Hay pueblos conocidamente del género mas- 
culino ó femenino por su terminación, y que no obstante 
se usan como si fueran del género opuesto, v. gr.: la gran 
Toledo; todo Málaga; pero consiste en que allí se suple la 
voz ciudad, y aquí la de pueblo.» 

«Los nombres que sóld se usan en número plural son 
del género á que corresponderían en singular, si lo tuvie- 
sen, como albricias, maitines, de los cuales el primero es 
femenino y el segundo masculino, porque, á tener número 
singular, lo serían albricia y inaitin.* (Gramática de y la 
Academia, pág. 19 y 20, ed. 1901). 



nificaciones es-femenina, por ejemplo, cuando equivale á precepto, 
v. gr.: la Real orden de tal fecha; y cuando con este vocablo se 
designan ciertos institutos, como la Orden de Alcántara, Cala- 
trava, etc. Por último, cuando esta voz expresa comunidades reli- 
giosas, nunca deja de ser femenina en plural, pero en singular se 
nombra unas veces con el artículo masculino, y otras con el feme- 
nino, v. gr.: el Orden de Predicadores, la Venerable Orden Tercera 
de San Francisco. » 



GÉNERO GRAMATICAL 



109 



Y por tener más de una acepción, son ya masculi- 
nos, ya' femeninos, entre otros, los siguientes (i): 



SI aroma, fragancia de las flores y 
de otras sustancias.— La aroma, flor 
del aromo. 

SI barba, actor que representa pa- 
peles de anciano.— La barba, parte in- 
ferior de la cara. 

SI cabeza, jefe de una familia ó di- 
rector de un motín. — La cabeza, parte 
superior del cuerpo. 

SI canal, vía acuática destinada al 
riego ó á lá navegación. — La canal, 
vertedero de aguas ó cavidad prolongada. 

El capital, cantidad de dinero con 
que se cuenta.— La capital, ciudad 
principal. 

SI centinela, persona que se halla 
en observación. — La centinela, nom- 
bre de una facción militar. 

SI. Clav^, instrumento musical. — La 
Clave, sinónimo de llave. 

El cometa, astro.— Xa cometa, ju- 
guete de muchachos. 

El consonante, voz que guarda con- 
sonancia con otra. — La consonante, 
toda letra que no es vocal. 

SI corte, del verbo cortar. — La cor- 
te, residencia del soberano. 

El crisma, bálsamo sagrado. — La 
Crisma, el bautismo, en sentido figu- 
rado. 

SI cura, sacerdote.» La oura, del 
verbo curar. 

El delta, de un río.— La delta, 
letra griega. 



El fantasma, ilusión de la fanta- 
sía. — La fantasma, espantajo para 
asustar á los medrosos. . 

El dote, caudal de la mujer (108, c). 
La dote, cualidad moral. 

El frente, situación ó lugar, en sen- 
tido metafórico. — La frente, parte su- 
perior del rostro. 

El gllia, persona que dirige.— La 
fiTUia, libro con instrucciones ó indica- 
ciones. 

El iris % meteoro luminoso. -<- La 
Xris, ninfa mensajera de los dioses. 

SI levita, sacerdote israelita. — La 
levita, prenda de vestir. 

Bl.neuma, signo musical,— La nen- 
ma, declaración de sentimientos por me- 
dio de gestos. 

El orden, palabra de significado va- 
ria (108, c).-Ia orden, vocablo de 
expresión muy varia ( 108, <r). 

El Papa, ó Sumo Pontífice. — La 
papa, nombre abreviado de la patata y 
también el genérico de toda sopa muy 
blancfe. 

JB1 parte, comunicación ó denuncia 
oficial. — lia parte, porción de un todo. 

SI pez, animal que se cría en el agua. 
La pes, jugo resinoso. 

El tema, proposición.— La tema, 

porfía, obstinación. 

El vigía, la persona encargada de 
vigilar.— La vigía, atalaya ó torre de 
señales. 



110. Nombres prO|HOS. — Las reglas que se aplican 
para precisar por la terminación genérica cuáles sustanti- 
vos son masculinos (H)3, B) y cuáles femeninos (104, B), 
versan solamente sobre los comunes 6 indeterminados , no 
siendo por consiguiente aplicables á los nombres propios 
<cuyo género no es otro que el del sexo á que pertenecen 
las personas <J animales que los llevan, ó del nombre ape- 



(i) Algunos gramáticos forman, para los nombres de cosas que, 
por variar de significado, cambian también de género, otro nuevo 
de éstos, al que llaman género distinguiendo , y al cual pertenecen, en- 
tre otras , las palabras que se relacionan en esta página. 



110 ACCIDENTES GRAMATICALES 

lativo 6 genérico <me los comprende; prescindiéndose co- 
munmente de la terminación, que á veces es anómala, 
pues al paso que Egica, Fruela, Numa, Tulga, Ar lanza, 
Cinca, Turia, Himalaya, Moría, y otros muchos, corres- 
ponden al género masculino, Dtdo, Erato, Juno, Nunilo, 
Safo, etc., son femeninos; Caliste, pertenece á este último 
género, y Calixto al masculino». 

lll. formación de los femeninos.— Se forma el 

femenino de los nombres masculinos (I): convirtiendo la o 
final en a: de tío, tía; añadiendo esta última vocal á la pa- 
labra si termina en consonante: de ladrón, ladrona; 6 la 
partícula sa, como cuando el masculino acaba en e: de 
alcalde, alcaldes a; de duque, duques a. En ciertos casos 
de palabras que terminan en consonante, toman los feme- 
ninos la desinencia final esa, como de abad, abadESA; de 
barón, baronESA. 

Algunos femeninos no conservan más que la raíz de los 
respectivos masculinos, por ejemplo: 



(i) Según la teoría, acertadamente expuesta por Salieras, hay 
cuatro maneras de determinar ti género de los sustantivos, aten- 
diendo á su significación: 

i. a Por medio de una palabra sustantiva para cada sexo, como 
sucede con aquellos seres que están en continua relación con el 
hombre y que tienen muy diversa aplicación é importancia según 
el sexo á que pertenecen , como hombre y mujer, caballo y yegua, 
buey y vaca, etc. 

2. a Por la terminación de la palabra, como cuando se trata de 
animales que están en constante relación con el hombre, pero cuya 
aplicación é importancia no es exclusiva de un sexo determinado, 
sino que depende más bien de la especie: perro y>perra, gato y 
gata, gallo y gallina. 

3. a Valiéndonos de un adjetivo, como acontece con aquellos 
nombres de animales cuyo sexo no es fácil de descubrir ó que, 
siéndolo, nos es completamente indiferente (107), y que si alguna 
rara vez hay necesidad de hacerlo se verifica posponiéndoles las 
palabras «macho» ó «hembra»; por ejemplo: dguila macho, milano 
hembra , etc.; y 

4. a Sirviéndonos de un articulo, como cuando se trata de ex- 
presar las circunstancias en que pueden hallarse las personas de 
uno ú otro sexo: el cónyuge y la cónyuge, el testigo y la testigo. 



GENERO GRAMATICAL 



actor, cuyo femenino es actriz. 

cantor, A '^ 

Carlos, 
don, 



doncel, 
Félix, 
gallo, 



es cantatriz (i). 
es Carlota. 
es doña. 
es doncella. 
es Felisa. 
es gallina. 



emperador, cuyo femenino es emperatriz* 



héroe, 


■ -1 


es heroína. 


pa^a, 


— * 


es papisa. 


poeta, 


— 


es poetisa. 


rey, 


— . 


es reina. 


sacerdote, 


— 


es sacerdotisa. 


zar, 


— 


es zarina. 



hombre, cuyo femenino es mujer. , 
padrastro, — es madrastra, 

tiburón, — es tintorera, 

yerno, — es nuera. 



Y por último, hay otros femeninos que aumentan la 
anomalía, puesto que tienen hasta su raíz distinta del 
masculino, como: 

buey, cuyo femenino es vaca, 
caballo, — es yegua, 

carnero, — es oveja, 

compadre, — es comadre. 

112. CénerO de 108 adJefiVOS.— El género de los 
adjetivos se forma siguiendo las reglas establecidas para 
los sustantivos (103 y 104). Los adjetivos de dos ter- 
minaciones que en masculino terminan en o 6 e, bueno, 
regordete, cambian estas letras finales por la a; buena, re- 
gordete; y los que terminan en n, r y.z añaden una a al 
masculino: de dormilón, dormilona] de cazador, cazadora] 
de cordobés , cordobesa. 

Generalmente no varían por razón del generó los adjeti- 
vos acabados en a, e, i, i, r, s y z: indígena, grande, ba- 
ladí, racional, particular, cortés, feliz. Estos son los que 
se conocen con el nombre de adjetivos de una sola 
terminación, en contraposición con los que tienen una 
desinencia para el masculino y neutro y otra para el fe- 
menino, que se llaman adjetivos de dos terminaciones: 
el bueno, lo bueno y la buena. 

113. Cénero de los pronombres.— Aunque ios 

pronombres personales toman distintas formas en la 
declinación (131 ), los de la primera y segunda persona de 
singular (yo, tú) son comunes á los géneros masculinos y 
femenino, porque estando presentes en la conversación 
las dos personas gramaticales dichas, no hace falta desi- 
nencia genérica. El de la tercera persona, así en singular 
como en plural, tiene terminación masculina (él, ellos), 



(i) De cantor se forman también los femeninos cantora y can- 
tarina. 



I 1 2 ACCIDENTES . GRAMATICALES 

femenina (ella, ellas) y neutra (ello), por* necesitar las 
expresadas desinencias precisamente. 

Los pronombres demostrativos tienen terminaciones 
distintas en el número singular para los géneros mascu- 
lino (este, ese y aquel), para el femenino (esta+ esa y aquella) 
y para el neutro (esto, eso, aquello); y en el plural para los 
dos primeros géneros (estos, esos, aquellos, estas, esas, 
aquellas). 

Los pronombres posesivos tienen terminaciones dis- 
tintas para los géneros masculino y femenino: mío, mía, 
tuyo, tuya, suyo, suya, nuestro, vuestra, y con la del mascu- 
lino en singular también se emplean como neutros: dame 
lo mío, trajo lo suyo, le dimos lo nuestro. 

Los pronombres relativos que y cual se aplican á los 
tres géneros, pudiendo decirse: el hombre que escribe '> la 
mujer que cose; esto es lo que hicieron; el cual, la cual, lo 
cual, llegó al fin y otras expresiones análogas; quien, co- 
rresponde al masculino y al femenino : un empleado es quien 
habla, una mujer es quien le escucha; y, por último, cuyo 
tiene su correspondiente desinencia femenina, que es cuya: 
cuyo libro, cuyas circunstancias. . 

114. palabras Compuestas.— Las voces áómpuestas 
conservan el género de su segundo elemento simple, si 
éste se halla en singular, por cuya razón son masculinos: 
contrarregistro , guardacantón y portafusil; y femeninos: 
aguamiel, cerapez y contrahaz; pero si el segundo de los 
componentes es plural, los compuestos toman el género 
masculino, como cortaplumas, deogracias, paraguas. 

Tratándose de nombres compuestos que sean aplicables 
á ambos sexos, se hacen comunes, como azotacalles, des- 
tripaterrones; sin embargo de que hay otros que se hacen 
masculinos ó femeninos, según el significado con tjue se 
emplean, como sucede con guardarropa, que es masculino 
cuando se aplica al dependiente de la guardarropía 6 mue- 
ble en que se conserva la ropa,. y femenino • cuando signi- 
fica la dependencia llamada guardarropía ó denota que no 
es encargado, sino encargada (mujer), la persona á cuyo 
cargo corre la guardarropía ó conservación de las prendas. 



FORMACIÓN DE PLURALES 



"3 



III 

Formación de plurales. 



H5, Extensión del número gramatical.— Este 

accidenfe es común á todas las palabras variables y, por 
consiguiente, entra también en la conjugación de los ver- 
bos, (151). 

Los números son dos: 

E\r número singular, que significa unidad absoluta 
unas veces, como existe un Dios; otras, unidad distributiva, 
como el hombre está dotado de razón y que demuestra que 
todo ser humano la posee, y algunas, colectividad, como 
el león es el rey de los animales; y ,, • 

El número plural , que demuestra multitud, unas ve- 
ces, distributivamente: ciertas plantas están dotadas de sen- 
saciones, y otras, colectivamente: nuestros libros forman 
una biblioteca. 

Hay nombres cuyo plural tiene dos signifícados: 
el que arrastran de los singulares respectivos y el peculiar 
del plural, en cuya acepción carecen de singular; en este 
caso se encuentran, entre otras, las palabras siguientes: 



Aceitera, mujer que vende aceite; va- 
sija para encerrarlo. — Aceiteras , sinó- 
nimo de alcuza. 

Algodón . filamento industrial que se 
obtiene del algodonero. — Algodones, 
•cendales. 

Apariencia, parecer exterior de una 
persona ó cosa.^— Apariencia» , ficción 
propia de lo que parece y no es". , 

Arbitrio, facultad de adoptan; una re- 
soluc.ón. — Arbitrios , derechos sobre. 
ciertas especies para satisfacer cargas pú- 
blicas. 

Arma, instrumento de ataque. — Ar- 
mas , cada uno de los Institutos dej Ejér- 
cito; blasones de los escudos. 

Auto, derecho judicial. — Autofl, con- 



r 

LOS SIGNOS DE LA B8CRITÜRA.— 8 



junto de la documentación de un proceso ó 
pleito. 

Cabrilla, diminutivo de cabra; un pez; 
instrumento de carpintería. — Cabrillas, 
el grupo de siete estrellas denominadas 
también Hiadas. 

Caldo, líquido que resulta de la coc- 
ción de los alimentos. — Caldos, determi- 
nados líquidos destinados á la alimenta- 
ción, como el vino y el vinagre. 

Camándula, orden monástica.— Ca- 
mandulas, los modos que emplean para 
sus fines los hipócritas y embusferos. 

Canelón, confite con una astillita de 
canela. — Canelones, los flecos de las 
charreteras. 

Canon, lo que se paga por el dominio 



114 



ACCIDENTES GRAMATICALES 



de un terreno. — Cánones , Derecho ca- 
nónico. 

CelO v cuidado ó vigilancia. — Celos, 
sospecha, inquietud ó recelo de perder un 
afecto ó cariño. 

Cenisa, residuo de una combustión. — 
Cenizas, el polvo á que quedan reducidos 
los restos humanos. 

Completa, cosa cabal. —Comple- 
tas, parte del oficio divino. 

Costa, orilla del mar. — Costas, gas. 
tos judiciales. 

Costumbre, hábito ó manera de ser de 
un individuo. — Costumbres, usos de los 
pueblos ó antiguas prácticas. 

Chisme, murmuración. — Chismes, 
conjunto de cosas pequeñas. 

Dama, mujer distinguida. — Damas, 
juego así llamado. 

Derecho , facultad de hacer ó exigir 
una cosa.— Derechos, pagos 'con arreglo 
á un arancel. 

Despojo, la acción de despojar. — Des- 
pojos, sobras de una cosa utilizada. 

Día, espacio de veinticuatro horas. — 
Días, el cumpleaños de una persona. 

Especia, cualquiera de las drogas con 
que se sazonan los guisos. — Especias, 
postres usados en los banquetes antigua- 
mente. 

Especie, cada uno de los caracteres 
. comunes de las cosas. — Especies, las 
sacramentales que quedan después de con- 
vertidas las sustancias. 

Espejuelo, espejo pequeño. — Espe- 
juelos, ios anteojos. 

Esposa, la mujer casada .—Esposas, 
manillas de hierro con que se sujeta á los 
presos. - 

Generalidad, lo que se extiende á 
muchos.— Generalidades, vaguedades 
que origina la falta de precisión en los dis- 
cursos y escritos. 



Grillo, insecto; tallos de los tubérculos 
y semillas. — Grillos, conjunto de grille- 
tes para asegurar á los presos. 

Honor, estimación que sigue al mérito 
ó propia de la virtud. — Honores, los que 
trae consigo todo titulo ó preeminencia. 

Humanidad, género humano. — Hu- 
manidades, literaturas de las lenguas 
latina y griega. 

Humo, vapor de la combustión.— Hu- 
mos, presunción y altivez. 

Honra, demostración de aprecio. — 
Honras, oficios de funeral. 

Xiaude, lápida de sepultura. — Lau- 
des, parte del oficio divino. 

Menudencia, toda cosa pequeña. — 
Menudencias, sinónimo de insignifi- 
cancia; también se usa en el sentido de des- 
pojos. * 

Vona, novena cosa dentro de un or- 
den. — Nonas , una de las horas menores 
en el oficio divino. 

Ornamento , adorno. — Ornamen- 
tos, vestiduras sagradas. 

Paria, hombre de casta ínfima entre los 
indios. — Parias, tributo entre príncipes. 

Parrilla, botija ancha de asiento. — 
Parrillas, utensilio de cocina. 

Polvo, tierra menuda. — Polvos, la 
marga ja que se usa para secar los es- 
critos. 

Retórica, arte de bien hablar.— He 
tóxicas, sofisterías. 

Ruina, decadencia de algo. — Huí- 
ñas, las de un edificio ó población 

Tabla , madera plana. — Tablas, el 
escenario en el. argot de teatros. 

Trabajo, ocupación.— Trabajos, pe- 
nalidades y miserias. 

TrigTO, el cereal así llamado.— Tri- 
gos, los sembrados. 

Víspera, el día precedente.— Víspe r 
ras, parte del oficio divino. 



Análogas expresiones entran en frases hechas 6 modis- 
mos, adverbiales, entre los que son de uso más vulgar: 
caer en mientes, tener buenas amarras , salirse de sus casi- 
llas ', lo apuró hasta las heces, como éstas son cruces, á tontas 
y á locas, le dijo pestes y otras. 

116. plural de iOS artíCUlOS.— Excepción hecha 
de el, que al pluralizar se convierte en los, y de un, 
que forma unos, todos los demás pasan del singular al 
plural, tomando una s; así, de el y la, lo, un y una, 
se forman los, las, unos y unas. El neutro uno no tiene 
plural. 



FORMACIÓN DE PLURALES I I 5 

117. plural de ios nombres-— El plural de ios 

nombres se forma: 

a) Añadiendo al singular una s, si la voz termina én 
vocal átona; así de mesx, clámide, metrópoli ,. trono y espi- 
rito * se forman mesas, clámides, metrópolis, tronos y espíri- 
tus; 6 en é tónica, como de caft y quinqué, cafés y quinqués. 

b) La partícula es, si termjna en consonante, aunque 
ésta sea la h muda ó la j>, como de ásph>, áspides; depapéL, 
papeles; de rajan, rajahes, y de lev, leyes; 6 en vocal aguda 
(exceptuando la é, que se encuentra comprendida en el 
caso anterior), como de aback, marroquí, rondé y tisú, 
abacaes, marroquíes, rondóes y tisúes. Se exceptúan de esta 
regla: papk,mamk, sofk, bisturí, zaquizamí, chacó, chapó, 
cuyos plurales s& forman añadiendo una s al singular: pa- 
pas, bisturís, chapos, etc. 

De maravedí, se forman tres plurales: maravedís, ma- 
ravedís y maravedisES. 

c) Si el singular termina en z, ésta se convertirá en c 
al formar el plural, como de luz, heces; de prez, preces. Si 
aquél terminare en x, cambiará ésta en c en aquellas fra- 
ses que sean del dominio de la medicina, como de ántrax, 
antraces; de tórax, toraces; y en los demás casos en j, 
como de carcax, carcajes. De esta regla se separa la pala- 
bra vivac, cuyo plural es vivaques. 

d) Las letras del alfabeto se pluralizan: las vocales 
a, e, i, o y u, en esta forma: aes, ees, íes, oes, úes; y las con- 
sonantes, con sólo añadirles una s: así de b, c, d, f,g> se 
dirá bes, ees, des, e/es, ges, etc. Infringen esta regla, y se 
someten á las anteriores de carácter general, los casos 
de excepción que ofrecen las letras k, q, v é y, que for- 
man los plurales kaes, qúes, ubés y yes. La x no altera, al 
pasar al plural, equis. 

118. Susfanfivos que no consienten altera- 
ción en el plural. — No consienten alteración en el plu- 
ral, esto es, que se usan lo mismo en singular que en plural: 

i.° Los apellidos patronímicos acabados en z, 

cuyo acento sea llano ó esdrújulo: el Pérez, los Alvar ez. 
2.° Las voces no agudas de más de una sílaba ter- 



Il6 ACCIDENTES GRAMATICALES 

minadas en s ó x, como crisis, dosis, éxtasis, fénix, ónix, 
tesis y paréntesis, pues así se dice la crisis como las cri- 
sis, etc. 

3. Todos los nombres de los días de la semana: 
lunes, martes, miércoles , jueves , viernes (excepción hecha 
de sábado y domingo), cuyos singulares y plurales son 
idénticos: el martes, los viernes, etc.; y 

4. Los compuestos cuya segunda parte tiene termi- 
nación de plural (120), como el paraguas y los paraguas. 

119. Qué sustantivos tienen plural y cuáles 

Carecen de él- — Aunque la mayor parte de los sustan- 
tivos son susceptibles de tomar plural, existen bastantes 
que son defectivos de dicho número: 

A) Tienen plural: v 

l.° Todos los apelativos de cosas que no pueden divi- 
dirse sin perder su forma: pluma, pupitre, tintero. 

2. Los apellidos cuya estructura lo permite (118, l.°): 
los Garcías, los Guevaras, los Valdeses. Sin embargo, los 
apellidos de significación española que existen en ambos 
números, deben usarse solamente en singular ó en plural, 
según les corresponda por su propia ortografía, en cuyo 
caso se encuentran , entre otros, Cabana y Cabanas, Flor y 
Flores, Rey y Reyes; así se dirá: de Galdo y de Galdós, 
los Galdo y los Galdós, y de Nogal y de Nogales, los No- 
gal y los Nogales, respectivamente. 

B) Carecen de plural: 

l.° Los artículos, adjetivos y pronombres que forman 
el género neutro (105), y que, por consiguiente, denotan 
lo indeterminado: lo bueno, eso no; aquello. 

2.° Los nombres propios (i): Dios, Universo^ Satanás, 
Epaminondas, Alemania. 



(1) Dice el P. Robles: «Propio en Gramática, es el nombre que 
conviene á uno sólo; v. gr.: Guadalquivir., Peni. De aquí se infiere 
que los nombres propios son muy raros. La mayor parte de los que 
llamamos propios, no lo son sino comunes, con la diferencia de que 
no se predican de los individuos como los demás predicamentos, 
sino como mera denominación qué nada significa. Por eso no deci- 



FORMACIÓN DE PLURALES . 1 17 

3. Las voces que representan cosas únicas ó de signi- 
cación absoluta: la inmortalidad, la creación, el caos, la nada, 
humanidad. 

4. Los nombres de escuelas filosóficas: espiritismo, 
materialismo, panteísmo y muchos más terminados en ismo, 
como militarismo, carlismo, civismo, 

5-° Los nombres de institutos militares: Artillería, Ca- 
ballería, Infantería, Guardia civil, etc., excepción de otros 
que, como Carabineros, Ingenieros, etc., carecen de sin- 
gular. * 

6.° Los de ciencias y artes, cuando s^u significación es 
abstracta: gramática, retórica, albañilería. 

7. Las palabras latinas de uso en castellano: déficit, 
memorándum, superávit, ultimátum, veto; esto, no obstante, 
se halla autorizado álbumes de álbum y tárgumes de tárgum. 

Sr.° Las voces abstractas que, en su rigurosa significa- 
ción (i), expresan virtudes ó defectos: hombría de bien, 
orgullo, humildad. 

9. Los que significan períodos de la vida: infancia, ju- , 
ventud, pubertad, vejez. 

IO. Y por último, los nombres de cosas que pueden 
dividirse sin perder la forma: agua, bronce, lumbre, tinta. 

120. Sustantivos que carecen de singular.— 

No tienen singular aquellas voces que se usan siempre en 
plural, entre otras,: 

afueras Alpes 

albricias anales 

alicates Andes 



andaderas 


añicos 


angarillas 


arras 


antiparras 


arrastraderas 



mos éste es Juan en el mismo sentido que éste es hombre, y para 
hablar propiamente decimos éste se llama Juan. 

>Por consiguiente , es falso que los nombres propios no tengan 
plural; porque en realidad debe negarse el supuesto de que hay 
nombres propios , y si algunos hay, los hacemos comunes por me- 
dio de ficciones mentales. > 

Al efecto, cita ejemplos de los clásicos de todas las épocas 
de nombres propios pluralizados: Caines y Abeles, Vitiwvios y 
Abrahanes , San Juanes, Perúes y Guadalquivir es. 

(1) En otras acepciones se dice: son orgullos desmedidos ; dos fes 
de vida que se han falsificado ; es un chico de muchas esperanzas. 



120 ACCIDENTES GRAMATICALES 



dos >, etc., como suelen hacerlo muchos: recibieron sendas 
palizas, no quiere decir que las palizas fueron grandes ni 
frecuentes, sino que á cada uno le correspondió la suya. 

También los hay que carece/2 de plural, como sucede 
con el adjetivo uno, numeral expresivo de la unidad en 
cuanto sólo signifique ésta; pero tiene plural cuando §e 
halla usado en este número por haber modificado su signi- 
ficación pasando á expresar identidad ó semejanza: no todos 
los tiempos son unos; no siemp7'e son unas las circunstancias; 
aquí, todos somos unos. 

Y, por último, otros, como cada y demás, se refieren, 
sin alteración alguna, asi al singular como al plural: 
¡o demás se supone; las demás gentes; cada uno á su casa; 
cada seis días de guardia; cada mil hombres forman un 'bata-' 
llón; si bien cada, como se advierte en los anteriores ejem 
píos, por carecer de aplicación al género neutro (10 
y 119, l.°), no se usa en el plural sin ir acompañado de 
algún numeral absoluto. 

124. plural de ios pronombres.— No se sujetan 

todos á las mismas reglas, como puede verse á conti- 
nuación: 

Los plurales de los pronombres personales yo y 

tu, son muy irregulares, porque realmente no lo tienen: se 
refieren siempre á una sola y única persona; no cabe el 
yo másjí>0, ni el tú más tú; por eso la estructura de los 
pronombres no es^r ni tus, sino nos y otros y vos y otros. 
De aquí que- el plural de los pronombres de la primera y 
segunda persona no obedezca á las mismas reglas dadas 
para los sustantivos (117) y adjetivos (123); el de yo, es 
nosotros 6 nos para el masculino y nosotras 6 nos para el 
femenino; y el de tú, es vosotros, vos y os 6 vosotras, vos 
y os para el masculino ó femenino, respectivamente. El 
plural de los de la tercera persona (él) es ellos, les 6 las 
para el masculino, y ellas, les 6 las para el femenino. 

El plural de los pronombres demostrativos se for- 
ma de los singulares este, ese y aquel, esta, esa y aquella y 
tomando para los masculinos la forma neutra esto, eso y 
aquello, y añadiendo á unos y á otros la s, que preceptúa 




FORMACIÓN DE PLURALES 121 

la regla general al tratar de las palabras terminadas en 
vocal (117). 

Los pronombres posesivos todos tienen ambos nú- 
meros, singular: mío, tuyb, suyo, nuestro, vuestro, y plural: 
míos, tuyos, suyos, nuestros y vuestras, que siguen la regla 
general lo mismo que sus correspondientes femeninos: 
mía , tuya, nuestra, vuestra y mías, tuyas, etc. (i). 

Los pronombres relativos se hallan en el mismo caso: 
cuales, cuyos y quienes; menos que, pues se dice así en 
ambos números : el libro que compraste; las plumas que te 
dieron. Los plurales de los compuestos cualquiera y quien- 
quiera, son cualesquiera y quienesquiera. 

125. pronombres que carecen de plural.— 

Además del relativo que, carecen de plural, puesto que no 
tienen más que una terminación , los indeterminados § in- 
definidos alguien y nadie; pero sí lo tienen sus equivalen- 
tes alguno y ninguno. 



(i) Parece que los pronombres nuestro y vuestro, consigna en 
su Gramática la Academia Española , no habrían de referirse nunca 
á una sola persona , por ser plurales ; pero permite el uso, espe- 
cialmente cuando hablan personas de autoridad, que una sola diga 
nuestro ó nuestra. Por ejemplo, hablando el rey, dice Nuestro Con- 
sejo; y hablando con una sola persona, se dice Vuestra Beatitud, 
Vuestra Majestad. También hay costumbre de que un escritor, 
hablando de sí mismo, diga nosotros y nuestro, en lugar de yo y 
mió. Véase lo que respecto á tratamientos y frases de cortesía con- 
signamos en los capítulos que tratan del uso de pronombres y 
adjetivos en nuestra obra Relaciones de las palabras, materia de 
importancia suma para los oficinistas y demás profesionales. 



122 ACCIDENTES GRAMATICALES 

IV 

Casos y personas. 

126. Pecllnación sintética y analítica.— El nom- 
bre y pronombre pueden hallarse en la oración en dife- 
rentes casos (127), según el oficio que en la misma des- 
empeñen, sin que por esto varíe su significado; pero como 
ocurre que en el idioma español no toman desinencias ^pro- 
pias más que los pronombres personales \ que son los únicos 
que tienen declinación sintética, hay necesidad de acu- 
dir á las preposiciones separables para determinar perfec- 
tamente la situación gramatical de las partes sustantivas 
de la oración, de dónde se deduce que, en castellano, no 
hay casos propios, y que, en su consecuencia, el acciden- 
te llamado declinación sólo existe en nuestro ididma en 
forma analítica. 

127. CaSOS de la declinación.— Una palabra está 
en nominativo cuando es el sujeto de la oración: Juan 
escribe; en genitivo, cuando representa pertenencia, rela- 
ción de propiedad ó al poseedor de una cosa: escrito de 
Juan; en dativo , cuando indica la persona ó cosa á que 
afecta ó se aplica la significación del verbo, sin ser sujeto 
de la oración: está escrito* vara Juan; en acusativo, cuan- 
do representa la persona ó cosa sobre la que recae la 
acción del verbo directamente: escribo Á Juan (i); estará 
en vocativo una palabra cuando represente la persona 
con quien hablamos ó la cosa de que hablemos: Juan, ¡oh 
tiempos aquellos!; y en ablativo, cuando sirva de com*- 



(i) También designa, como hace observar Calatayud, el término 
de todo movimiento: marcho k la ciudad; y el objeto de toda ten- 
dencia: habló al pueblo desde el balcón del Ayuntamiento. 



CASOS "ST PERSONAS , - 1 23 

plemento de la oración para establecer separación ó deter- 
minar las relaciones^de procedencia, causa, tiempo, modo, 
situación, eto.:\ ?uan escribe sobre la mesa. 

128. Reglas para distinguir los casos.— Para 

diferenciar pronto y exactamente en qué caso se * encuen- 
tra en la oración la parte declinable, que pueda ser objeto 
de duda, las reglas más seguras, sencillas y prácticas son 
las siguientes: 

El nominativo responde siempre á la pregtinta {quién?, 
y cuando es el sujeto de la oración, no lleva preposición 
alguna: el Ministro firmó ayer. ¿Quién es el que firmó? El 
Ministro. Luego éste será. el nominativo,. 

El genitivo responde á la pregunta { de quien ? si se trata 
de gérsona y {de qué? si de cosa, pues lleva siempre ante- 
puesta la preposición de: la oficina (¿de quién es?) de Lui- 
sito; tintas (¿de qué son?) de anilina. 

El dativo responde á las preguntas {d quién}, {para 
quien? y {para qué fin?, yendo precedido de las preposi- 
ciones á 6 para; ejemplos: obedece (¿á quién?) Á tus supe- 
riores; traigo un ramo (¿para quién?) para tu hermana; 
voy d leer (¿para qué fin?) para que te enteres. 

El acusativo responde á las preguntas {qué? si el nom- 
bre es de cosa y { quién ? si de persona. En el primer- caso 
no necesita llevar preposición: busco (¿qué?) papel y plu- 
ma; aunque puede admitir alguna de las de ablativo, como 
en recostada contra (¿qué?) la pared; escrito entre (¿qué?) 
líneas; corremos tras (¿qué?) las ideas. Si el nombre es de 
persona se le antepone la preposición á, v* gr.: el jefe des- 
pidió (¿á quién?) al (á él) secretario que tenía. 

El vocativo entra en la oración como palabra exclama- 
toria, interjectiva ó en forma de apostrofe, por lo cual en 
la escritura se le separa del resto de la frase con una 
coma (194, 3-°); no lleva preposición: venid, queridos 
hermanos; pero sí, algunas veces, antepuestas las inter- 
jecciones ¡ahí ú ¡ohlf como en ¡ak, tunante!, ¡ok, ami- 
go mío! 

Y el ablativo responde á las preguntas {dónde?, {cuán- 
do?, {cómo?, {con qué?> {con quién?, {por qué?, {de dónde?, 



124 ACCIDENTES GRAMATICALES 

{de qué? y {sobre qué}, y va siempre precedido de alguna de 
las preposiciones £ów , de, desde, en, por, sin, sobre, tras, etc., 
como: hablé del asunto ( ¿ con quién ? ) con tus amigos ; deja 
la caja (¿dónde?) sobre la mesa; vine (¿de dónde?) de 
Barcelona. 

129. Pefermlnadón del caso de las prepo- 
siciones COiniineS. — Hay preposiciones que son co- 
munes á dos de los casos de la declinación: á, que perte^ 

nece al dativo y al acusativo, y de, que así puede ser del 
genitivo como del ablativo. 

La regla más segura para conocer cuándo una pala- 
bra está en dativo y cuándo en acusativo, consiste 
en volver la oración por pasiva (1 52): la palabra que 
.pueda servir de nominativo en la oración por pasiva, . está 
en acusativo, y la que no en dativo. Otra de las reglas 
para distinguir el acusativo del dativo, tratándose de la 
forma le, les, de los pronombres personales, consiste en 
determinar sobre quién recae ó termina la acción del ver- 
bo; si es sobre el pronombre, será acusativo-: el juez pren- 
dió d un ladrón, le procesó, le tomó declaración y le sentenció] 
y si sobre otra parte de la oración, será dativo: el juez 
prendió á un ladrón , le tomó declaración y le notificó la sen- 
tencia. 

Para diferenciar el «de» genitivo del ablativo basta 
saber que la preposición de, regida de nombre, indica ge- 
nitivo: Oficina de Correos, y regida de verbo, ablativo; 
hablaron de sus negocios. 

130. peclinación del nombre y del adjetivo. 

Dichas partes y el pronombre, del que nos ocupamos se-* 
paradamente (I3I), son las únicas de la oración gramati- 
cal que se pueden declinar en castellano, formándose la 
declinación para el sustantivo y para el adjetivo con él 
artículo y las preposiciones, pues como se verá al tratar 
de los mismos (I3I), verdadera declinación no tienen más 
que los pronombres personales. 



CASOS Y PERSONAS 12 5 

DECLINACIÓN DEL ARTÍCULO, NOMBRE Y ADJETIVO 



CA808 


MASCULINO 


femenino' 


NEUTRO 


PLURALES 


Nominativo.. 
Genitivo. ... 

Dativo 

Acusativo*, . . 
Vocativo. . . . 


el hombre 
del hombre 
á ó para el... 
al hombre 
¡oh, hombre! 


la mujer 
de la mujer 
á ó parala... 
á la mujer 
¡oh, mujer! 


lo bueno 
de lo bueno 
á ó para lo... 
á lo bueno 
(carece) 


los ó las... 
de los ó de las 
á ó para los... 
á los ó á las... 
¡oh, hombres!... 


Ablativo. . . . 


de, en, por, sin, 
sobre, tras el 
hombre. ..... 


de, en, por, sin, 
sobre, tras la 
mujer. 


de, en, por, sin, 
sobre, tras lo 
bueno. 


de, en, por, sin, 
sobre, tras los 
hombres... 



131. Peclinaclón de los pronombres perso- 
nales. — Los pronombres personales son los únicos que 
toman distintas formas en la declinación ; el primero y el 
tercero carecen de vocativo; los dos primeros, yo y tú y son 
comunes en él singular á los dos géneros; no así el terce- 
ro, que aun en singular tiene terminación femenina. 

Se declinan en la siguiente, forma, anteponiéndoles, se- 
gún los casos, las preposiciones anteriormente dichas (128): 



Singular. 



Nominativo . 

Genitivo 

Sativo 

Acusativo. . . 
Vocativo... . 
Ablativo. . . . 



FBXHEBA PEESOHA 



MASCUL. FEMEN. 



Yo 



mi, me 
me, á mí 



mi, conmigo 



Plura}. 



Nominativo . , 

Genitivo 

Dativo , 

Acusativo ( n ° s " 

Vocativo ) otros - 

Ablativo ' 

I 



Nos ó 



SECUNDA PEBSONA 



MASCUL. FEMEN. 



Tii 



ti, te 



ti, contigo 



Nos ó 


Vos ó 


Vos < 


nos- 


vos- 


vos- 


otras. 


otros (3) 


otras 



T1ECEBA PIESOKA 



el 

él, le 
él, le, lo 



Ella 
ella 

ella, le (i) 
ella, la 



él, consigo ella 



Ellos Ellas 

ellos ellas 

ellos, les ellas, les (3) 

ellos, los (4) ellas, las 



ellos 



ellas 



( i y 2) Muchos usan en dativo las formas la y las, iguales á las de 
acusativo, infringiendo con ello las reglas gramaticales. La Acade- 
mia de la Lengua manda el le para el dativo, pero deja el le y el lo 



126 ACCIDENTES GRAMATICALES 

El neutro se declina de este modo : 



Nominativo ello 

Genitivo de ello 

Dativo á, ó para ello, le 



Acusativo á ello, lo 

Vocativo (carece) 

Ablativo de, en, por, etc., ello 



El pronombre se, que equivale á el> tiene la declinación 

incompleta : 



Nominativo (carece de ¿1) 

Genitivo de sí 

Dativo á si, para si, se 



Acusativo á si, se 

Vocativo (carece de él) 

Ablativo consigo, por sí, etc. 



Las formas del pronombre se son comunes á los tres 
géneros y*á los dos números. 

132. Pecllnaclón de los pronombres relati- 
vos é IndeflklldOS. — Los pronombres relativos se 

declinan: que, unas veces con artículo (el que) y otras sin 
él (que)] quien, siempre sin artículo; y cuyo, como los adje- 
tivos, concertando con el nombre que le sigue y no con 
el antecedente. 

Los pronombres indefinidos se declinan lo mismo 
que los nombres. 

133. particularidades de algunas partes de- 
clinables* — Los sustantivos unidos por aposición están 

siempre en el mismo caso, que será el que corresponda al 
primero, según el oficio que desempeñe en la oración; en 
el siguiente ejemplo, de Fray Luis de Granada, están todos 
en vocativo: €¡0k Dios mío, esposo de mi ánima, descanso 
de mi vida, lumbre de mis ojos, consuelo de mis trabajos, 
puerto de mis deseos!... > 

Siempre que los pronombres personales sean sujeto de 



para el acusativo masculino, y en esa facultad otorgada por dicha 
Corporación, muchos recomiendan y aplican el le á las personas y 
el lo á las cosas. 

(3) En dativo y acusativo se usa también la forma os para am- 
bos géneros. 

(4) En acusativo no debe usarse nunca la forma les, vicio en 
que incurren muchos ; y para conocer si el pronombre les está en 
dativo ó en acusativo, basta ver si pudiera sustituírsele por la for- 
ma los; si así fuera, se hallará en dativo, y en acusativo cuando no 
convenga dicha sustitución (129). 



CASOS Y PERSONAS 1 2*J 

la oración (36), han de ir en nominativo: yo me marcho* 
tú has .venido , él es tm buen chico , ella me gusta mas; 
aunque la oración sea de verbo sustantivo y vaya éste 
entre dos pronombres: tú, eres otro yo; ellos no son como 
vosotros. 

134. personas gramaf leales.— Las personas gra- 
maticales son tres, las mismas y únicas que pueden inter- 
venir en una conversación ó discurso: la que habla, que 
se llama primera persona; la que escucha , segunda per- . 
sona, y aquella de quien se&abla, que es la tercera per- 
sona; y tienen las siguientes formas: ^0, tú, el y ella, para 
el singular; nosotros y nosotras, vosotros y vosotras, ellos 
y ellas, para el plural. 

Primera persona. — Los pronombres de la primera 
persona son: yo, nosotros y nosotras, esto e$, los que sig- 
nifican las personas que hablan (i). 

Segunda persona. — Los de ésta son: tú, vosotros y 
vosotras, 6 sean los que se refieren á las personas con 
quienes se habla (2). 

Tercera persona. — Son: el, ella, elfos, ellas, es decir, 
los que denotan las personas de que se habla ó de quienes 
se habla. 

Además, cada una de estas personas tiene las formas 
derivadas ó desinencias propias de la declinación que se 
comprenden en el encasillado del art. 131. 



(1 y 2) Como dice muy acertadamente el P. Ubeda, sólo los 
nombres de seres racionales pueden ser primeras y segundas per- 
sonas. No obstante esto, en estilo oratorio ó figurado pueden hacer 
de segundas personas los nombres de seres irracionales y de cosas 
inanimadas; v. gr.: Y tú oveja descarriada, que te precipitas en los 
abismos de la culpa; ¡oh sol!, yo te saludo; despierta Roma, que tu 
enemigo avanza. 



128 



ACCIDENTES GRAMATICALES 



V 



Grados de calificación y de significación. 



135. Grados de calificación (i).— Así como ios 

adjetivos que expresan simplemente la condición, calidad 
ú otra circunstancia de los sustantivos á que califican 6 
•determinan, se llaman positi vos: alto, bajo, pequeño, gran- 
de \ y los que establecen relación de igualdad, superiori- 
dad ó inferioridad entre sustantivos, ó de una cualidad á 
otra de un mismo ser ó cosa, se denominan comparati- 
vos: el papel es tan malo como la pluma; tu tintero es mayor 
que el mío; los que significan la expresión máxima ó cali- 
dad en sumo grado, se llaman superlativos (137). 

Hay adjetivos que con sola su terminación significan el 
grado ya comparativo, ya superlativo, y son: • 

TABLA DE LOS COMPARATIVOS Y SUPERLATIVOS 

QUE TIENEN DOS FORMAS 





COMPAB 

REGULAR 


.ATIVOS 

IRREGULAR 


SUPERLATIVOS 


POSITIVOS 


REGULAR 


IRREGULAR 


Alto 

Bajo 

Bueno 

Grande * 

Malo 

Pequeño 


Más alto 
Más bajo 
Más bueno 
Más grande 
Más malo 
Más pequeño 


Superior 

Inferior 

Mejor 

Mayor 

Peor 

Menor 


Altísimo 

Bajísimo 

Bonísimo 

Grandísimo 

Malísimo * 

Pequeñísimo 


Supremo ó sumo 

ínfimo " 

Óptimo 

Máximo 

Pésimo 

Mínimo 













(i) Realmente los grados de calificación no deben considerarse 
como accidentes gramaticales del adjetivo, sino como formas ó 
modos peculiares de los mismos que vienen á establecer cierta 
graduación en las cualidades de los sustantivos ; pero como quiera 



GRADOS. DB CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 



129 



136. COfltpftrdflVOS. — Los adjetivos que muestran la 
idea de la cualidad en grado igu^l, superior ó inferior al 
que se encuentra en otro ser ú objeto con quien se com- 
para, admiten desde luego los tres términos de compa- 
ración: el de superioridad, que se forma anteponiendo 
al positivo el adverbio más y posponiéndole que, como en 
mi pueblo está más lejos que el tuyo] el de inferioridad, que 
resulta de anteponer al positivo el adverbio menos y de 
posponerle también que, como en tú eres menos juicioso 
que Juan; y el de igualdad, que se forma haciendo pre- 
ceder al sustantivo de la partícula tan y posponiéndole el 
adverbio como, así sucede en: tu hermano está tan crecido 
como el mío. 

Por esta manera de comparar no pueden llamarse ver- 
daderos comparativos los que desempeñan oficios de tales, 
más que por la fuerza de su condición propia, por la que 
les presta el concurso de los adverbios más, menos y tan, 
que se les agregan en cada caso; los únicos que merecen 
■dicho nombre en nuestra lengua son (i): 



mejor, comparativo de bueno. 



peor, 


— 


de malo. 


mayor, 


—i- 


de grande. 


menor, 


— 


de pequeño. 


superior, 


— 


de alto. 


inferior, 




de bajo. 



exterior, comparativo de externo. 
interior, ' — de interno. 

citerior, — (2) de mas próximo. 

ulterior, — (3) de más lejos. 

anterior, i que se derivan de las prepo- 
posterior, j siciones latinas ante y post. 



que si bien los comparativos conservan casi todos la misma forma 
que en el grado positivo y la comparación se expresa anteponién- 
doles las palabras tan, más ó menos, en cambio la mayor parte de 
los superlativos sufren variaciones desinenciales de importancia 
que modifican su incremento, con el fin de no aumentar el número 
de excepciones que quebrantan las reglas gramaticales; y también 
para contribuir á la unidad de principios que informa nuestro mé- 
todo, damos cafcida á los tres grados entre los accidentes grama- 
ticales. 

(1) Los adjetivos propiamente comparativos son tan escasos en 
nuestra lengua , que existe , como se dice en el texto, la necesidad* 
de suplirlos con los adverbios tan, más, menos, combinados con 
otros adjetivos que no sufren,* por tanto, modificación ó alteración 
alguna. * 

(2 y 3) Ambos son comparativos en su estructura , pero positi- 
vos en la significación. 

L08 SIONOS DB LA ESCRITURA. — 9 



I30 ACCIDENTES GRAMATICALES 

137. Formación de los superlativos.— Los su- 
perlativos se forman: . l 

I.° Regularmente, y én su mayor parte, añadiendo 
á sus positivos la terminación isimo, cuando acaban, en 
consonante (de cabal, cabal-ísmo), 6 sustituyendo á la 
última letra del positivo si terminan en vocal (de exacto* 
exact-ísiMo). 

2.° Irregularmente , añadiendo la misma desinencia 
isimo á los adjetivos que en su grado positivo tienen en 
su penúltima sílaba alguno de los diptongos te 6 ué, los 
cuales cambian por la e ú o, respectivamente, al formar el 



superlativo: 

con ie: con 

de ardiente ardentísimo; 

de cierto certísimo; 

de ferviente ferventísimo; 



de luciente lucentísimo; 

de valiente valentísimo; 



de btteno bonísimo (i); 

de ftterte fortísimo; 

de grueéo ¿rosísimo; 

de luengo tonguísimo; 

de r\ue\o novísimo; 



exceptuándose cuErdo, que hace cuErdísinio. 

3. Los acabados en ble, como provenientes de los 
latinos en bilis, cambian aquella terminación en bilisimor 
de afable, ¿z/#BiLísiMof de noble, /zabilísimo; menos en doble* 
endeble y feble, que hacen ¿¿?blísimo, endeviÁsmo y^BLísrao. 

4. En ocasiones toman los superlativos sus radicales 
de la forma latina, como acontece con fiel, sabio, sagra- 
do, simple y otros, cuyos superlativos son: fidelísímo, sa- 
piEHTÍsimo, SACRATtsimo, simplicísímo. . 

5. Si el positivo termina en co 9 guo 6 go, forma el 



(1) Un escritor, cuyo nombre no recordamos, formula la pre- 
gunta siguiente: «¿Qué es preferible: escribir buenisimo, como todo 
el mundo lo dice y todo el mundo lo entiende , ó escribir bonísimo 
y óptimo como nadie lo usa y pocos se lo explican exactamente?» 
«A mí me ha ocurrido, dice , un lance curioso, y que responde y 
encaja, como anillo al dedo, á estas observaciones. En una de mi& 
comedias empleé buenisimo t y un crítico, de los que con más ver- 
dad y menos pasión suelen ahondar en la esencia de las obras que 
juzgan, se entretuvo en recordarme que buemsimo no era el su- 
perlativo de bueno. Pasaron días, y una mañana nos encontramos» 
en la calle; al cambiar los saludos de cortesía, en vez de respon- 
derle: Bien, ¿y usted?, le dije: Bonísimo, ¿y usted?» 



GRADOS DE CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 



131 



superlativo en, quísimo 6 gilísimo, .respectivamente: de 
poco, ^quísimo; dé antiguo, antiQVísiMo; de largo, larGví- 
simo; exceptuándose los derivados dé los latinos compues- 
tos, de los verbos dico, fació y voló, terminados en dico/ 
Jico y voló, que forman el superlativo en entísimo: de 
• benéfico, benefic entísimo; de benévolo, benevo /entísimo; de 
magnífico, magnificENTísmo; de munífico, munificESTÍsmo; 
parco, que hace/arcísiMO, y amigo, que hace amicísmo. 

6.° Cuando el positivo termina en io, sigue la forma- 
ción regular si la i de la terminación lleva el acento, supri- 
miéndose la o. en el superlativo: de frío, früsiyo; de pío,, 
pii&moi pero si la i no está acentuada, se contrae con la i 
del sufijo, como de amplio, aynplísmo; de\ limpio, limpísmo, 
excepción hecha de agrio, que forma agriísmo. 

7. Los positivos acabados en z-la cambian en c al 
convertirse en superlativos: de feliz, felicísmo. 

- 8.° Los positivos terminados en re ó ro pasan al. gra- 
do superlativo cambiando dichas finales en la forma latina 
érrimo, ó simplemente la última vocal en rimo: 



de otre. acérrimo; 

de áspeKO aspérrimo; 

de célebRE celebérrimo; 

de inUgKO integérrimo; 



de /¿¿re libérrimo; 

de wm«ho misérrimo; 

de pulcro pulquérrimo; 

de salubnn salubérrimo; 



y además ubérrimo, que no tiene positivo en castellano y 
significa abundantísimo, y pobre, que forma paupérrimo y 
con más frecuencia pobrísimo. s 

9. Los terminados en on ú or siguen la regla general 
que el caso l.° establece para los positivos que terminan, 
en consonante: de bribón, bribonísiuo] de acreedor, aeree" 
dorísmo; si bien son muchos los que indebidamente les 
añaden la desinencia cisimo, acaso, como dice Sanmartí, 
por la analogía de esta terminación con las de los diminu- 
tivos cico, cito, cilla dada á los nombres terminados en n 
6 r (142, c); y así dicen: briboncísimo, acreedor cisimo, que 
son verdaderas incorrecciones gramaticales (138, D). 

IO. Algunos no guardan semejanza con los positivos 
de que vienen en castellano y conservan su f orina, primi- 
tiva, latina: 



132 ACCtDEHTBS GRAMATICALES 



mtixvma, supeHatñro de grima*; 


pésima», superlativo de malo; 


minim; — de >cf*cfe; 


rmtím*, — de trnUruv; 


sufram*, — de mkm; 


txUtmt*, — de txttrwo; 


infitma, — de A«?#; 


¿asirumo, — de fostrtro; 


¿>>/mks, — de fcwv; 


épimt*, — átfértiL 



También son formas superlativas, aunque no se usan 
comunmente como tales, postumo , potísimo , próximo y 
primo. 

11. En lenguaje familiar es cosa corriente duplicar la 
sílaba sí de algunos superlativos, como en fei sí simo de ve- 
ras, es un caso enormisísimo, muchisísimo que te quiero; 
otros admiten la sustitución de la partícula prepositiva re 
en vez del adverbio muy, como en REbien hecho, cuyo in- 
cremento se suele acrecentar con alguna partícula más: 
rete¿¿7£, y hasta extremar la fuerza de la inflexión super- 
lativa diciendo requete¿¿t?. 

12. Y por último, en multitud de ocasiones basta an- 
teponer al positivo el adverbio muy ú otro cualquiera de 
los exponentes superlativos (i); así, de igual suerte se 
puede decir ilustrisimo que muy ilustre; siendo de advertir 
que esta forma supletoria es menos expresiva que la de 
inflexión: muy santo, dice menos que santísimo* 

A ningún superlativo formado con sujeción á las diez 
primeras reglas debe anteponérsele los adverbios muy ó 
tan, diciendo tan bonísimo, muy óptimo, por ser tan inco- 
rrecto como hacer preceder los adverbios más 6 menos 
á los comparativos: más mejor, menos peor; esto no obsta 
para que se diga correctamente: mi más íntimo amigo; la 
cosa más mínima; es tan inferior que no me sirve; es muy 
superior para mu 

138. PefecflVOS de dichOS áradOS.— Como no 
todos los adjetivos admiten los grados comparativo y su- 



(i) Con el auxilio de los exponentes superlativos se puede ele- 
var á su más alto grado de significación cualquier adjetivo positivo: 
extraordinariamente /#£/*£ equivale á « pobrísimo > ; extremada- 
mente delicado, es como decir «delicadísimo». Consúltense estos 
casos en nuestra obra Relaciones de las palabras, donde se con- 
tienen y tratan cuantos pueden ocurrir en las prácticas profesio- 
nales. 



GRADOS DE CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 1 33 

perlativo, puesto que unos los rechazan por razones de 
lógica fundadas en su propia significación (A y C), esto 
es, en que no cabe el «más> ni el « menos >, y otros por 
motivos de eufonía, ó sea porque la estructura de la pa- 
labra (B y JD) no recibe bien las correspondientes inflexio- 
nes, conviene determinar los adjetivos que no pueden 
formar comparativos ni superlativos en ningún caso 
y que son los siguientes: 

A) No los admiten por su signifícación: 

I.° Los adjetivos que expresan por sí mismos una idea 
cabal y absoluta cuya significación* no puede aumentar ni 
disminuir, como: exánime, nocturno, único. El uso, sin em- 
bargo, dice la Real Academia, autoriza que se empleen 
superlativos, como enormísimo, singularísimo y algunos 
otros, aun cuando conocidamente sea absoluta la idea sig- 
nificada por el positivo de que proceden. 

2.° Los numerales, así cardinales (300): uno, veinte, 
mil, como los ordinales (301): primero, segundo, tercero, etc. 

3. Los que principian con las partículas negativas i 6 
in, como: 1- legal, in- correcto. 

4. Los que expresan tiempo, como: diario, eterno, 
temporaL 

5. Los que denotan naturaleza ó nacionalidad, como: 
gaditano, francés ¡ neqyorkino; sin embargo, suele decirse y 
está admitido: soy más español que nadie; Fulano es muy 
buen español. 

6.° Los que designan materia, color, lugar y medida, 
como: ebúrneo, negro, celestial, métrico', y 

7. Los derivados de seres vivientes, como: felino, hu- 
mano, monocotiledoneos. 

B) No admiten intexión de grado superlativo 
pof su estructura, pero si de comparativo: 

I.° Los que, por constar de muchas sílabas, resulta- 
rían de difícil pronunciación al aumentar su incremen- 
to (99): mciclopédico, bibliofilomano, republicanismo. 

2.° Los que excediendo de tres sílabas terminen en ble, 
como: apreciaBLE, reprensiBLE. 

3. Los esdrújulos terminados en eo, como: espontá- 



134 ACCIDENTES GRAMATICALES 

\ 

meo, férrzo, lácteo; ó en fero, gero, ico, imo y vomo, 
como: mortÍFERo, flatnÍGERA, selváticA, legítimo ézgnívoMÓ. 

4. Los positivos terminados en ío, io, uoé i acentua- 
da, como: sombrío, vano, ardvo, baladí y sus respecti- 
vos femeninos. Se exceptúan agrio, frío y pío (68, 74 
y 137, 6.°). 

S.° Los acabados en U, que signifiquen sexo, edad 6 
condición social, como: varonil, infantil., civil., 

6.° Los positivos que sean compuestos, como: carilar- 
go, hociquirromo ; comparativos (136), aumentativos (140) 
ó diminutivos (142). • 

C) No pueden formar comparativos ni superla- 
tivos los adjetivos determinativos, excepto: mismo, mu- 
cho y poco, que dan ?nismismo, mucMsmo y poquísimo. 

D) Y por último, con el sufijo ísimo no pueden for- 
mar superlativo los adjetivos verbales acabados en or, 
como: cazador, hablador, saltador (137, 9. p ). 

\ 139. GrddOS de Significación.— Los sustantivos y 
adjetivos y algunos gerundios, participios y adverbios, dice 
la Real Academia, y añadimos nosotros: ciertos verbos 
también (149) acrecientan ó menguan su propio sig- 
niñeado, variando la terminación de la palabra, como: de 
hombre, hombrón y hombrecillo ; de. mujer, mujero^A y mu- 
jerciTA; de franco, francoTE; de bueno, bon achón y buene- 
.cillo; de callando, callandito', de mueAe, muerteciTA; de 
mucho, muchAZo; de cerca y de lejos, cerquvxA y lejiTOS. 
Los vocablos que de aquí resultan se llaman aumenta- 
tivos (140) y diminutivos (142). 

140. Formación de aumentativos.— Se forman 

los aumentativos añadiendo á las dicciones que hayan de 
acrecentar su propio "significado una de las desinencias 
rítmicas (1): on, aso, acho, ote; debiendo advertir que si las 



(1) En los aumentativos y diminutivos', dice la Real Academia; 
hay que distinguir entre las desinencias rítmicas y el incremento; 
pues no en balde afirma Quintiliano que en las letras hay algo pro- 
pio de cada una, y algo común con otras, algo que las une y atrae, 
algo que las divorcia. 



GRADOS DE CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 1 35 

palabras que las admiten terminan en vocal, ésta desapa- 
rece y se transforma siempre ó se elide cuando es idén- 
tica á la primera del incremento : de esquila^ esquil-(m ; de 
pájaro, pajar-oTE\ y que si la voz finaliza en consonante 
subsiste ésta, y después de ella recibe el aditamento la pa- 
labra: de mujer \ mujer-OKA. Exceptúanse de esta regla: bo- 
balicón , lampión , narigón y raigón , donde los positivos bo- 
balías } lámpara , nariz y raíz, pierden dos y tres de sus i 
últimas letras al hacerse aumentativos. 

On, que es la primera de las desinencias dichas, se em- 
plea para aumentar simplemente la idea del positivo: hom- 
bros, culebrón', que tiene su correspondiente desinencia 
femenina ona, como zi\?nujerQKA y embrollos a. 

Azo t para expresar lo disforme 6 extremado: hombr azo, 
que se convierte en aza para el femenino : mujer "aza. 

Acha y ote, para lo monstruoso 6 ridículo: pobl Acno, 
jsagaloTü; que para los nombres femeninos hacen la ter- 
minación aciza y ota, como en vivar acha y descarados a. 

Además, la terminación on permite en ocasiones que 
por eufonía se le entremetan, precediéndola, otras letras, 
de donde resultan los incrementos: achón, arrón, ejón, 
erón, etón y atón, como mostAcnón^ abe] arrón, ra/EjóN, 
¿*werón, sorbETÓn, cor b atón , etc. (i). 



(i) Estas variedades de la desinencia aumentativa on, dice la 
Academia Española «representan matices especiales , y más de uno 
á la vez, en la idea de aumento, v. gr.; albercón, alberca grande; 
pobtKcafo , pueblo grande y destartalado ; ventkKRÓn , viento fuerte; 
pedrEjón, piedra grande y suelta; ¿íwerón, casa muy grande y mal 
acondicionada ; mocETÓn , mozo de pocos años y muy corpulento; 
#/>*atón, vira grande, fuerte y ligera.» 

»Por último, debe observarse que algunas que parecen varieda- 
des peregrinas de la desinencia rítmica en on, se han de estimar 
aumentativos de palabras compuestas, de formación maliciosa, 
como z>¿/ancón, viejo de grandes ancas ó nalgas; gwaTiFLÓN, gordo, 
de carnes muy flojas; ¿wSinflón , gordo, muy inflado; ¿tív^anchón, 
cuerpo, muy ancho; ,w»/urrón, santo quemado ó tostado, el hipó- 
crita; grandiLLÓN (remedando quizá el sonido de alguna palabra 
extranjera), el hombre ó la cosa que tiene desproporción en la 
grande; etc.» 



136 



ACCIDENTES GRAMATICALES 



141. Segundos aumenfaflVOS.— Los segundos au- 
mentativos se forman de on y acho solamente, convir- 
tiendo on en azo y acho en stchón: de hambrón, hombro- 
nxzo, y de hombracho, hombrACHÓx. 

142. formación de dlmlnutlWOS.— Los diminu- 
tivos se forman añadiendo á las expresiones que menguan 
su propio significado una de las desinencias : ajo, ico, iílo, 
ito, on y uelo, que cuentan con sus correspondencias fe- 
meninas terminadas en a, como aja, ica, illa, ita, ona y 
uela; y toleran, en ocasiones, ciertos aditamentos coloca- 
dos entre el positivo y dichas desinencias, formando las 
terminaciones siguientes: 



CUADRO DK LAS DESIHEHGIAS DIMIHUTIYAS MASCUÜIA* 

CON SUS VARIAS FORMAS TERMINALES Y LOS ADITAMENTOS Ó CRECIMIENTOS 
QUE Á CADA CUÁL PERTENECEN 



í ajo; 

«*>.«<», Uo ES* 

[ istrajo; 

!ico; 
cico; 
ecico; 
ececico; 

illo i c,1 . l ,? ; 

j ecillo; 

( ececillo; 



("ito; 
; citof 



ecito; 
ececito; 



on, in, ino, ifio. 



uelo; 
zuelo; 

*"+ «••••' I SSSi'i 

achuelo; 
ecezuelo. 



De este modo: 

a ) Los monosílabos acabados en vocal reciben el 
mayor incremento; así, de pie, se forman piecEciTo, piecE- 
zuelo. 

b) Los monosílabos terminados en consonante, 
inclusa la y, como pan, voz, rey; los bisílabos cuya pri- 
mera sílaba es diptongo de ei ó ue, como reina, ciego, 
huevo; ó la segunda lo es de ia, io 6 ua, como bestia, ge- 
nio, lengua; algunas voces de dos silabas que terminan 
en io, como frío, río; y todas las de dos silabas termi- 
nadas en e, como baile, cofre, pobre, precisan incremento 
menos largo, tales como ecito, ecillo, ezuelo, ichuelo, achue- 



GRADOS DE CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 1 37 

lo, etc.: /«recita, pan&ciLLO, barquicnvELQ. Exceptúanse 
los propios de persona, como de Blas,. Gil y Juan, que 
forman BIosillo, Gitno, Juanico. 

c) Las voces agudas de más de una sílaba termi- 
nadas ennó r, como corazón, mujer; y las graves ter- 
minadas en n, como virgen, margen, toman uno de 
estos incrementos: cito, cilio, cico, ztielo; así se formarán: 
corazonciro, gabanciLLo, virgenciTA, margenzvELA. 

d) Las demás voces, no comprendidas en los ca- 
sos anteriores, pueden llevar estos incrementos: ito, illo, 
ido, uelo, como enpajariTo, camanLLA, vainica, kidalgVELo; 
debiendo advertir que, si los positivos que reciban este 
último terminan en dos vocales que no forman diptongo 
y la penúltima es é 6 i acentuadas, queda ésta subsisten- 
te, recibiendo el incremento una h; así, de picardía, se 
forma picardinvELA (i). 

e) Las desinencias on, in, ino, iño, son terminaciones 
usadas en algunas provincias, de donde resulta que su apli- 
cación no es general : pillís de pillo, corpino de cuerpo, etc. 

Ajo, ejo é ijo son, más que diminutivos, desinencias 
despectivas (150): latinAj'o, zagafa]o, lagartijA (2). 

143. PlminuflVOS especiales.— Ciertos diminu- 
tivos se apartan de, las reglas dadas anteriormente; así 



(1)' Dice la Academia Española: «Una observación hay que ha- 
cer sobre la desinencia uelo. Sujétanse á la regla común las voces 
graves terminadas en una sola vocal ó en un diptongo, perdiendo 
aquélla ó 'éste cuando se hacen diminutivas, como de Sancho, 
SanchiTRLo; de iglesia, iglesuEL±. Pero si acaban en dos vocales que 
no forman diptongo, y la penúltima es e ó i acentuadas , ésa vocal 
subsiste, y por eufonía el incremento uelo recibe como aspiración 
una li, que el vulgo suele, y han solido algunos escritores, conver- 
tir en g; como de «aldea», «Andrea», «judío», «Lucía», «picardía»: 
alde-huela y alde-güela, Andr e-huela y Andre-güela, judi-huelo y 
judi-güelo, Luci-huela y Luci-güela , picardi-huela y picar di- güela.» 

(2) Según la Real Academia Española , aguilucho, ballenato, ci- 
goñino, chivato, javato, lebrato, lechan, lobato, lobezno, perdigón, 
pichón, renacuajo, viborezno, etc., no son diminutivos, pues expre- 
san simplemente la falta de desarrollo en las crías de las especies 
á que las mismas pertenecen. 



138 ACCIDENTES GRAMATICALES 

suce<Je con los que se forman de determinados positivos 
al agregárseles sufijos menos usuales , como (i): 



alvete 


en mozalveU, 


diminutivo, de mozo; 


íoula 


en partícula. 


— 


de parís; 


I«ela 


en damisela, 


— 


de dama; 


p-dsonlo 


en corpúsculo, 


— 


de cuerpo; 


ncho 


en casucko, 


■ — 


de casa; 


ulo 


en glóbulo, 


—L. 


de globo. 



144. Segundos dlmlnuflVOS.— Los segundos di- 
minutivos se forman convirtiendo las desinencias que les 
son propias en in 6 en alguna de las señaladas para los 
aumentativos: de chiquito, chiquitín; de carreta, carretón. 

145. Cambios de género por razón del Incre- 
mento* — Algunas voces cambian de género al aumentar 
ó disminuir su expresión, como cuchara, mascara y cule- 
bra, que se convierten en cucharón, mascarón y culebrón; 
y clavel y lagarto, que se traducen en clavellina y lagar- 
tija. Lo mismo ocurre por empleo de la partícula in para 
formar diminutivo, cual sucede en palabras como espada, 
que, siendo femenino, crea el diminutivo espadín, que es 
masculino. 

146. Peslnenclas comunes á aumentativos 

V diminutivos. — Las terminaciones on y ote, de los 

aumentativos, sirven á veces para la formación de ciertos 
diminutivos, y es que, por razón de la figura antífrasis, 
disminuyen la significación del primitivo; tal sucede con 
las palabras: alón, callejón, _ torrejón, camarote é islote, que 
pareciendo por sus letras finales, á primera vista, aumen- 
tativos, son á toda ley diminutivos. 



(1) Entre los diminutivos especiales figuran igualmente aquéllos 
de los que dice la Academia Española: «El caprichoso lenguaje de 
familia, queriendo achicarse con el de los niños y extremar la 
expresión de la ternura é íntimo afecto, rompe las leyes de los 
diminutivos ó las inventa nuevas, sobre todo en los nombres pro- 
pios de personas, los cuales casi nunca se ajustan á las reglas cons- 
tantes en las demás palabras.» Así decimos: de Concepción, Con- 
cha, Conchita y Chinita; de Dolores, Dolorcitas, Lola y Lolita; de 
Soledad, Sólita; de Gertrudis, Tula; de Josefa, Josefina, Finita, 
Pepa y Pepita; de José, Pepe y Pepillo; de Francisco, Fr antis- 
quito, Frasquito, Paco, Paquito, Pancho, Curro, Quico, etc. 



GRADOS DE CALIFICACIÓN Y DE SIGNIFICACIÓN 1 39 

147. palabras que no alteran sus Incremen- 
tos. — Como no todas las palabras admiten ó modi- 
fican sus^ desinencias para convertirse en aumen- 
tativos ó diminutivos, para expresar el aumento ó dis- 
minución que haya de concederse á las que se encuentren 
en este caso, bastará anteponerles un adjetivo de canti- 
dad {mucho, poco y bastante, grande, pequeño, etc.); así se 
dirá: Muqpo calor, en vez de «calorazo»; bastante pesado, 
y no «pesadote»; pequeño escalón , mejor que «escalón- 
cito>, etc. 

148. Vocablos Invariables.— No obstante sus de- 
sinencias rítmicas respectivas, se exceptúan dé las reglas 
precedentes: 

Como aumentativos: muchos nombres terminados en 
azo: abrxzo , arañxzo , barquinazo , escopetazo , fogonazo ; 
algunos que finalizan con la desinencia 0x2, como: aclama- 
ción, batallón, burlón, corazón, juguetón, leckón (i),pelón r 
perdigón (2), pescozón, pestorejón , preguntón , rabón, tra- 
gón, y otros terminados en ote, como: sacerdoTE, capi- 
roTE, que son positivos todos ellos. 

Como diminutivos: algunos nombres también, origi- 
narios del latín, que, á pesar de que sus desinencias son 
las características de los diminutivos y de que este carác- 
ter tenían en dicha lengua, al tomar carta de naturaleza 
en nuestro idioma se han hecho positivos; tales son, entre 
otros: abuelo, aguja, anillo », castillo, clavija, cosquilla, cos- 
tilla, lenteja, martillo, mejilla, oreja, oveja, péndola, pico, 
pito, tenacillas, versículo, etc. 

149. PiminutlVOS de WerbO.— Los verbos tienen 
también sus diminutivos despreciativos: ariquear, lo es 
de arar\ apañuscar, de apañar] besuquear, de besar; can- 
turrear, de cantar; comisquear, de comer; corriquear, de 
correr', escribajear , de escribir; lloriquear , de llorar; mor- 
disquear, de morder; nevusquear, de nevar; olisquear, 
de oler; patuquear, de patear; revolotear, de revolar; 



(1 y 2) Véase la cita correspondiente al art. 142. 



140 ACCIDENTES GRAMATICALES 

tembliquear, de temblar, y otros muchos, de los cuales 
unos están en el «Diccionario de la Lengua Española» y 
otros no, sin dejar de ser castizos ni de usarse con fre- 
cuencia, como batuquear, que es despectivo de batir, y 
que muchos convierten en bazucar y bazuqueo, sin tener 
en cuenta que la formación de estos verbos diminutivos ó 
atenuantes no es caprichosa ni nueva, áino que tienen pre- 
cedentes en la lengua latina, madre de la nuestra, y que, 
por tanto, en ninguno de los cuales deben cambiarse las 
consonantes de la radical (i). 

150. PeSpeCflVOS. — Los despectivos suelen formar- 
se posponiendo á los primitivos masculinos las termina- 
ciones acó, icacó, astro, ato, ejo, orio, arrio, orro, 
uco, ucho, como: pajarr acó, hominic acó, camASTRO, cegA- 
to, antmafejo, casomo, vMorrio, frailuco, papelucho; yá 
los femeninos, las terminaciones astra, eja, ualla, ucha, 
uza, suprimiendo además la última vocal de los que ter- 
minan en ella:/w//ASTRA, calÍEjA, gentu allá, casucuA, gen- 
/uza. Otros se componen según el humor del que menos- 
precia, como chiquilicuatro, marisabidilla. ^ 

/ 



(i) En efecto, en latín, de dormiré, dormir, se formó dormisce- 
re, empezar á dorjnir; de olere, oler, se formó olescert, olfatear, 
oler débilmente; de tumere, hincharse, se formó tumescere, empe- 
zar á hincharse; de volare, volar, se formó volitare, dar vuelos cor- 
tos; de morderé, morder, se formó mordicare, morder con poca ih- 
tensidad, y así otros muchos. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 141 

VI 

Conjugación de los Verbos. 

151. Accidentes Verbales.— El verbo es la parte 
de la oración que más varía, debido á las distintas relacio- 
nes de sus accidentes gramaticales, que son: voces , modos, 
tiempos, números y personas; recibiendo el nombre de 
conjugación el conjunto de sus variantes, 6 lo que es 
igual, la serie ordenada de cada una de las inflexiones ó 
desinencias y perífrasis con que el verbo expresa su sig- 
nificación. 

152. Conjugaciones.— £*s conjugaciones son 
tres, que corresponden á las tres variedades de termina- 
ciones que admiten los verbos en nuestro idioma, pertene- 
ciendo á la primera conjugación los terminados en ar, 
como amar, cantar, llorar; á la segunda conjugación los 
acabados en er, como correr, leer, temer, y á la tercera 
conjugación los que finalizan en ir, como fingir, morir, 
partir* 

Un verbo puede conjugarse de tres maneras: en voz 
activa (164), en voz pasiva (165) y en forma peri- 
frástica (169); debiendo distinguir en todo gaso en el 
verbo la radical ( 153), que es la parte de la palabra que 
permanece invariable en toda la flexión, y la termina- 
ción (153), que es la parte del vocablo que "sufre altera- 
ciones al expresar cada uno de los accidentes del ver- 
bo (151). 

Las conjugaciones pueden ser además, atendiendo á la 
índole del verbo: 

Conjugaciones regulares cuando en ellas se sigue 
una regla general, uniforme y constante, por tratarse de 
verbos regulares y que, como tales, conservan íntegra 



142 ACCIDENTES GRAMATICALES 

su raíz en la formación de todos los tiempos, y toman en * 
cada cual de ellos la terminación que les es peculiar y pro- 
pia (164), como sucede con las de los verbps amar, temer, 
partir (am-0, TEM-itnos, PART-ieron) , que sirven de modelo \ 
para las conjugaciones regulares. 

Conjugaciones irregulares son las que resultan de 
conjugar verbos irregulares (i), esto es, de todos aque- 
llos que alteran, ya sus radicales, como acertar, nacer \ pe- 
dir (aciertx?, ^kxc-amos, viD-ieron), ya las teiminadpnes 
propias de la conjugación regular (164), como estar, tañer, 
bullir (¿f/-uviMos, to//-ERON, bull-EXDo), 6 ya unas y otras, 
como caber, conducir (que-po, conduj-tremvs). 

Igualmente dan lugar á las conjugaciones irregulares los 
verbos defectivos, que, como es sabido, carecen de al- 
gunos tiempos y personas, tales como loar, corroer y bal- 
bucir] y también los verbos impersonales, que son los 
que constan de una sola persona, que siempre es la ter- 
cera de singular de todos los tiempos en el infinitivo, como 
escarchar, llover (2). 

153. Radicales y terminaciones.— En la conju- 
gación de todo verbo hay que distinguir las letras radica- 
les y las terminaciones: 



(1) Menos el verbo andar, que es irregular en varios tiempos 
y no lo es en el presente de indicativo, y los terminados en añer, 
añir, iñir, unir, eller yullir, como tañer, plañir, restriñir, gruñir \ 
empeller y bullir, que tampoco resultan serlo en este tiempo; todos 
los demás verbos irregulares lo son en dicho presente; y basta 
conjugar este tiempo para comprobar si es irregular ó no el verbo- 
de que se trate (166). De tos verbos aquí citados , andar ofrece su 
irregularidad , por primera vez , en la primera persona del preté- 
rito perfecto de indicativo (anduve en lugar de andt\ y los que 
llevan 11 ó ñ corno último elemento de su radical, presentan la 
única irregularidad que sufren, que consiste en no tomar la / que 
en algunas de sus desinencias tienen los verbos regulares de la 
segunda y tercera conjugación, en la tercera persona del mismo 
tiempo y modo (tañó y mulló en vez de tamo y mullió). 

(2) Para el estudio de los verbos acúdase á nuestra obra Re- 
laciones de las palabras, en la que se presentan, bajo todas sus 
formas, sentidos y oficios; y para su conjugación á nuestra Clave 

PARA LA CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS ESPAÑOLES. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS • 1 43 

Son letras radicales todas las que entran á formar el 
infinitivo de un verbo, excepción hecha de las dos últi- 
mas; así, en AM-#r, TEM-er y part-¿t, son letras radicales 
ant , tem y par t * ' 

Son terminaciones la sílaba ó sílabas que sucesiva- 
mente se añaden á las letras radicales para determinar las 
diferencias de tiempos y personas en cada variante del 
verbo (i); en am-AR y tem-ER y part-iR, las terminaciones 
son ar, er é ir] de igual modo que resultan serlo en 
¿w#-aba, &m-ERÉis, part-iESEN las expresiones finales aba* 
eréis é iesen. 

154. Inflexiones Verbales.— Cada conjugación las 
tiene peculiares en los tiempos que nacen de l&'rafe gene-* 
ral; pero en los que provienen de la raíz especial, todos 
los verbos regulares son uniformes ( 166). 
Las inflexiones se regulan por: 

La característica verba! % que es cada una de las vo- 
cales a, £, 2, que dan origen» á los tees modelos de conju- 
gación (164): am-x-r y tem-E^r y parí-i-r. 

El tema yerbai, que lo forma la característica unida á 
la raíz , de donde ama-, teme-, partf- serán los temas res- 
pectivos de los verbos ama/*, teme?-, partid 

Los exponentes personales , que son las desinencias 
que van colocadas al final de las formas verbales que las 
llevan, y sirven para indicar la persona, el número y la 
voz; en ama-mos resulta ser ama el tema radical y mos el 
exponente personal que indica primera persona del plural 
y voz activa. 

Los sufijos temporales y modales, que son las síla-. 
bas ó letras que, en ocasiones, median entre el tema ver- 
bal y los exponentes personales, y que indican tiempo y 
modo también : en parti-era-is, la expresión par ti- es el 
tema verbal, -era- sufijo temporal é -is el exponente. 



(i) A esto no se opone el que un mismo vocablo designe á ve- 
ces dos tiempos y personas diversos, como ama, por ejemplo, 
que es tercera persona de singular del presente de indicativo y al 
propio tiempo segunda de singular del imperativo. 



144 Aocmcrns gramaticales 

155. VOCeS éti ttffcO.— Dos son las formas que 
toma el verbo para expresar ¿z posición del sujetó, según 
que la acción parta de él ó sea por él recibida; en el pri- 
mer caso se dice que el verbo está en la voz motiva. 9 que 
es cuando cada una de las dicciones de aquél aparece 
expresando una acción sin ayuda alguna, como: yuan ama 
á Rosa, Luis teme a sr padre, Daniel parte leña; y en el 
segundo, que se halla en la voz pasiva (i), en cuyo caso 
se forma el verbo auxiliado del esencial ser, como: Rosa 
es amada por Juan* el padre es temido por Luis, la lena es 
partida por DauitL 

Sucede con frecuencia que la acción expresada por el 
verbo viene á recaer en el mismo sujeto que la produce, 
siendo, por tanto, una misma la persona agente y la pa- 
ciente, como acontece en la frase: ^udas se ahorcó, de 
la que resulta que juias es á la vez el que ahorca y el 
ahorcado (2); y de aquí la voz roñe ja que algunos gra- 
máticos aceptan en concurrencia con las otras dos, admi- 
tiendo, por consiguiente, tres voces del verbo: actrua, pa- 
siva y refleja (3)- # 

(i) Algunos gramáticos, fundándose en que los verbos caste- 
llanos no tienen, como los latinos, inflexiones para expresar el 
sentido que les presta la voz pasiva, y que, por consiguiente, han 
de valerse de perífrasis para determinarla , niegan que exista ésta 
en nuestro idioma; y á este propósito recuerda Calatayud que no 
puede negarse la voz pasiva desde el momento en que existe el 
participio pasivo, el cual entra con este carácter en las expresio- 
nes pasiva» que forma, solo ó unido, con el auxiliar ser; habiendo 
además en castellano un gran número de adjetivos verbales con 
•sentido rigurosamente pasivo, como amable (digno de ser amado); 
elegible (que puede ser elegido; vitando (que debe evitarse), y así 
otros, como laudable, apetecible , venerando , examinando; adjeti- 
vos, los terminados en ando, que son el mismo participio en dus 
latino, siempre activo. 

2 y 3; Hay otras expresiones, dice también el Sr. Calatayud, 
en que no existe la oposición real entre sujeto y objeto que se 
advierte en el ejemplo expuesto, ni, por lo tanto, tránsito de 
acción del uno al otro, sino que la acción se presenta ó como un 
modo del mismo sujeto, mezcla de acción y pasión: alegrarse, 
arrepentirse, enfadarse, reírse, atreverse, ó como realizado por el 
mismo sujeto un estado ó efecto producido en él por causa exte- 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 1 45 

156. Modos y formas nominales.— Cuatro son 

las distintas maneras generales de .manifestarse la significa- * 
don del verbo, las cuales se llaman modos, y son: 

Modo inñnitivo, cuando enuncia en abstracto la idea 
sin expresar número (115) ni persona (134). Consta de 
cinco formas: tres simples: una terminada en ar, er, ir, 
que por sí sola tampoco expresa tiempo determinado, que 
da nombre al verbo y es Origen y raíz de todas sus in- 
flexiones en la conjugación regular (164): amar, temer, 
partir; y otras dos , que son las llamadas formas nominales 
del verbo, de las que tratamos en los dos últimos párrafos 
del presente artículo; y dos formas compuestas, que son 
el pretérito: haber amado, temido ó partido, y el futuro: 
haber de amar, de temer 6 departir. 

Modo indicativo, cuando manifiesta de una manera di- 
recta é independiente Ja idea del verbo y presenta como 
reales y efectivos la acción ó estado de las personas ó 
cosas expresadas por aquél, limitando el significado á de- 
terminados tiempo, número y persona, como: yo escribo, 
mi hermano durmió, pronto llegará el cartero. 

Modo imperativo, cuando se expresa mandato, exhor- 
tación ó ruego, se aconseja ó disuade, y que, por consi- 
guiente, carece de primeara persona de singular: ven tú, 
estáte quieto, aprovechemos la lección. 

Modo subjuntivo, cuando no expresa nunca por sí 
solo, como el indicativo, afirmaciones absolutas, sino que 
presenta la acción ó estado expresados por el verbo, como 
objeto de un deseo ó aspiración, razón por la que «no 
suele usarse sin otro x verbo expreso ó tácito, colocado 
antes ó después, el cual puede ser el mismo en diferente 
modo y tiempo, y también otro subjetivo, como se ve por 
los" ejemplos que siguen : daré lo que den los demás; lo- 
diría si lo supiese, cuando usted me lo mande lo haré>. 



fior: acobardarse (uno) á la vista del peligro; espantarse de la 
muerte) embravecerse el mar por el viento, etc. A este sentido, lla- 
mado cuasi reflejo por algunos gramáticos , responde en castellano 
la forma pronominal de los verbos que se dicen pronominales (170). 



LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA. — 10 



I46 ACCIDENTES GRAMATICALES 

Además de estos modos existen formas nominales^ 
del verbo, y como tales consideran los gramáticos á : 

El gerundio* que presenta la acción ó estado, tam-t 
bien en abstracto y con carácter adverbial, juntándose á¡ 
otras formas verbales de cualquiera de los tiempos de la 
conjugación (161): andando llegaremos ■, voy leyentk) titf. 
escritos. 

El participio , que presenta el estado ó acción del vep 
bo á manera de cualidad (161), teniendo por tanto carác- 
ter adjetivo, ya en significación activa: fui de los concu- 
rrentes al acto; ya en voz pasiva: salí escandalizado deh 
local; y entra en la formación de los tiempos compues-^ 
tos (162): ha saljdo para Londres. 

157. Tiempos absolutos y relativos. — Este es 

el nombre que reciben las formas particulares que toma el 
verbo para indicar el momento ó época en que se ejecuta 
ó sucede la acción que aquél expresa. En realidad sólo 
hay tres momentos de acción ó tiempos absolutos: el 
presente, el pasado y el venidero, que en el tecnicismo gra- 
matical se llaman presetite (acción actual), pretérito 
(acción que ya pasó) y futuro (acción venidera). La Aca- 
demia Española admite ciertos tietnpos intermedios, á los 
que dan origen los dos últimos, relacionados y combina- 
dos entre sí; pero así como el presente de los verbos casi 
no existe, puesto que sólo tiene lugar «mientras dura el 
tiempo de la acción», siendo, por consiguiente, indivisi- 
ble, los demás tiempos verbales son ilimitados y hay ne- 
cesidad de dividirlos, estableciendo ciertos puntos de re- 
lación para indicar épocas ó momentos intermedios; de 
aquí que dicha Real Corporación admita los llamados 
tiempos relativos, á los que dan origen el pretérito y el 
futuro, que, relacionados y combinados entre sí, se sub- 
dividen en otros que lo mismo pueden calificarse de per- 
fectos ó imperfectos como de definidos é indefinidos, de- 
nominación ésta más gráfica y apropiada, pero que no 
adopta dicha Corporaciórr oficial. 

Los tiempos relativos son: el pretérito imperfecto, el 
pretérito pluscuamperfecto y el futuro perfecto, los cuales, 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 1 47 

como queda dicho, señalan distintas gradaciones: pasado 
más próximo, más lejano y aún más lejano que sus modi- 
ficaciones, y futuro más mediato ó más inmediato, am- 
pliaciones unas y otras del pretérito y del futuro absolu- 
tos, y que tienden á dar más realce y mayor comprensi- 
bilidad al idioma. 

158. Tiempos del modo Indicativo.— Los tiem- 
pos del modo indicativo son los seis siguientes: 

El presente de indicativo denota lo que existe, se 
hace ó sucede actualmente en el momento en que se ha- 
bla: yo SOY, tú ESCRIBES, LLUEVE. | 

El pretérito imperfecto indica haber sido presente la 
acción del yerbo al tiempo de verificarse otra acción ya 
pasada: llegó tu primo cuando yo salía. 

El pretérito perfecto denota ser ya pasada la acción 
del verbo: fuí á verle, entonces descansamos , ellos no estu- 
vieron. Este tiempo es simple cuando no ha menester el 
auxilio de otro verbo para explicar el pensamiento: leí tu 
novela', y compuesto cuando se forma con el presente del 
verbo haber y el participio pasivo del verbo que se conju- 
ga: he comido; ó con el pretérito perfecto absoluto (pri- 
mera forma) del auxiliar haber y el participio pasivo del 
verbo de que se trate: hoy habéis trabajado mucho. Para 
el más acertado empleo de estas tres fórmulas (i) basta 
observar la siguiente regla, que extractamos de las dadas 
por la Real Academia y que reproducimos en su mayor 
amplitud en nuestra obra Relaciones gramaticales de las 
palabras: «Si los hechoá pasados se refieren á un período 
de tiempo conocido y ya terminado, se ha de usar el pre- 
térito simple: Caín mató á su hermano Abel] y si, por el 



(i) Algunos gramáticos dan nombre especial á cada una de las 
tres fórmulas que admite este tiempo: á la primera, que es la sim- 
ple, por denotar que la acción pasó ya, la llaman pretérito absoluto: 
murió Napoleón; á la segunda forma, compuesta, por indicar que 
la acción hace poco que se ha realizado, pretérito próximo: Pedro ha 
muerto esta mañana; y á la tercera forma, también compuesta, que 
expresa -tiempo lejano, pretérito remoto ó anterior: después que hubo 
almorzado se marcho'. 



148 ACCIDENTES GRAMATICALES 

contrario, no se determina fecha alguna, ó en caso de que 
se fije no ha pasado aún, entonces se emplea la primera 
forma compuesta: Pedro ha estado en Roma* (i). La se- 
gunda forma compuesta se usa casi siempre con la signifi- 
cación de la simple, pero con menos frecuencia, y sólo 
con las locuciones así que, cuando, en seguida que, luego 
que, no bien, tan pronto como y otras semejantes: no bien 
1 hubimos llegado al campo cesaron los calores. 

El pretérito pluscuamperfecto es el qué enuncia que 
una cosa estaba ya hecha ó podía estarlo cuando otra se 
hizo: ya había terminado yo mi trabajo cuando recibí el avi- 
so; y se compone, como se ve, de la palabra había y del 
participio pasivo del verbo que se conjuga. 

El futuro imperfecto expresa de un modo absoluto 
que la cosa existirá, que la acción se ejecutará ó el su- 
ceso ocurrirá: la tarde será buena, la lucha cesará en 
breve. 

El futuro perfecto significa acción futura con respecto 
al momento en que se habla, pero ya pasada con relación 
á otra ocasión posterior:^ habremos terminado la insta- 
lación cuando regresen los operarios. 

159. Tiempos del modo Imperativo.— El modo 

imperativo no tiene más que tiempo presente, porque en 
él está la voz con que se expresa el mandato, aunque ne- 
cesariamente haya de ejecutarse después: lleva esta carta 
ahora mismo, ven mañana más temprano. 

160. TiempOS dei SUbJlinfiWO.— Los tiempos de 
subjuntivo son seis, con las mismas denominaciones que 
los del modo indicativo (158); y aunque su significación 
depende de los verbos que necesariamente son su antece- 
dente ó su complemento, no deja de guardar cierta analo- 



(1) No obstante regla tan precisa y categórica, conviene tener 
presente lo que consigna en su tratado de 1901 la docta Corpora- 
ción: «el uso enseñará l'o que no bastarían á enseñar muchas reglas 
sobre esta distinción del pretérito más ó menos remoto», doctrina 
que hace aquélla más patente reuniendo las dos fórmulas en un 
solo ejemplo: el jefe se ausentó ayer y ha vuelto hoy. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS I49 

gía, en lo posible, con las de los tiempos equivalentes del 
indicativo. 

El presente, aunque denota acción del momento, lo 
hace en sentido optativo, desiderativo ó condicional, por 
cuya razón, y como se deja consignado al tratar del modo 
subjuntivo (156), necesita el auxilio de otro verbo,* expre- 
so ó tácito: nada temáis porque nada ha de pasar. 

El pretérito imperfecto indica acción condicional ó 
subordinada con referencia á otra acción pasada: ^tra- 
bajara y tendría mayor afán si cobrase puntualmente. En 
cuanto al empleo ó aplicación de cada una de las tres for- 
mas de este tiempo, terminadas en ra, ría y se (como 
dWftZRA, amaRÍA, amasE), «que, lejos de poderse usar in- 
distintamente en todos los casos, tienen á veces diferentes 
valores y muy diverso sentido», debe estarse á lo que de- 
cimos, al ocuparnos de los verbos, en nuestra obra Rela- 
ciones gramaticales de las palabras (158 c); no obstante, 
bueno será consignar aquí la misma observación que hace 
la Real Academia: «La terminación ra se acomoda fácil- 
mente á servir por alguna de las otras dos, ría y se, se- 
gún la estructura del período, pues lo mismo es decir el 
mueble pudiera ser mejor, que el mueble podría ser mejor; 
y con igual propiedad se dirá yo hice que viniera ó yo 
hice que viniese. Pero las terminaciones segunda y ter- 
cera (ría y se) se oponen de tal modo entre sí, que no 
puede la una sustituir á la otra; y, por tanto, en lugar de 
yo querría ir á Sevilla, no se puede decir: yo quisiese ir 
á Sevilla.» 

El pretérito perfecto denota una acción pasada con 
subordinación á otra que se verifica de presente ó que está 
por venir, y se forma con el presente de subjuntivo del 
auxiliar haber y el participio pasivo del verbo que se con- 
juga: el que yo lo haya hecho no te excusa. 

El pretérito pluscuamperfecto señala una acción pa- 
sada con subordinación á otra que ya pasó también, y se 
forma con el imperfecto del auxiliar haber y el participio 
pasivo del verbo de la conjugación: tu hubieras (habrías 
ó hubieses) asistido á la recepción de buena gana. 



150 ACCIDENTES GRAMATICALES 

El futuro imperfecto expresa una acción venidera : si 
dudare de ti no te querría (i). 

El futuro perfecto designa una acción pasada con su- 
bordinación á otra que está por venir, y se forma ratt ^ 
futuro imperfecto del auxiliar haber y el participio pasivo 
del veubo que se conjuga: pensando en el asunto no hu- 
biere DESCANSADO. 

161. Tiempos del modo Infinitivo.— Estos son 

también seis (2): 

El presente enuncia la acción en abstracto y sin refe- 
rencia á tiempo, número ni persona, por cuya razón se con- 
sidera como el nombre del verbo (156): amar, temer, partir. 

El pretérito enuncia también la acción en abstracto, 
pero con referencia á tiempo pasado, y se forma con el 
presente del auxiliar haber y el participio pasivo del verbo 
de conjugación: haber obedecido mis mandatos. 

El futuro imperfecto también denota la acción en 
abstracto, pero con referencia á tiempo venidero, y se 
forma con el presente de infinitivo del verbo haber, la 
preposición de y el presente de infinitivo del verbo que 
se conjuga: haber de salir. 

El futuro perfecto enuncia la acción abstracta reali- 
zada én tiempo pasado con referencia á otra acción veni- 
dera, y se forma con el futuro y el presente de infinitivo, 
del auxiliar haber y el participio pasivo del verbo que se 
conjuga: haber de haber leído. 

El gerundio expone la significación del verbo sustan- 
tiva ó adverbialmente , denotando condición, causa ó cir- 



(1) Incurren en barbarismo analógico los que emplean la ter- 
minación se del pretérito imperfecto de subjuntivo en vez de la 
desinencia re que á esta fase del futuro corresponde. Debe decir- 
se: dalo al que más ofrecieres y no al que más ofreciese., porque en 
este último caso ya no se trataría de algo venidero, sino de cosa 
absoluta ó relativamente pasada, y sería un contrasentido. 

(2) La Real Academia no admite más que cinco: presente, pre- 
térito, futuro, gerundio y participio; pero á sus preceptos no se 
opone la división que nosotros ofrecemos al subdividir en dos el 
tiempo futuro. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 151 

cunstancia. Como voz invariable (100) se acomoda á todos 
los números (115) y géneros (102): volando el pájaro, vo- 
lando la tórtola , volando los gavilanes, volando las águW 
las, volando todo; y envuelve la idea temporal, refirién- 
dola á las épocas de presente, de pretérito y de futuro, 
presentando las cuatro formas siguientes (156): 

1. a Gerundio de presente, que termina en ando 
para los verbos de la primera conjugación y endo para 
-los de la segunda y tercera, como habí 'ando, /#>endo. 

2. a Gerundio de pretérito, que se forma con el ge- 
rundio de presente del auxiliar haber y el participio pa- 
sivo del verbo que se conjuga: habiendo hablado, habiendo 
leído. 

3. a Gerundio de futuro imperfecto, que se forma 
con el del mismo auxiliar haber, la preposición de y el in- 
finitivo del verbo de la conjugación: habiendo de hablar, 
habiendo de leer; y 

4. a Gerundio de futuro perfecto, que se constituye 
con el gerundio de futuro imperfecto, del auxiliar haber 
y el participio pasivo del verbo que se conjuga: habiendo 
de haber hablado, habiendo de haber leído. 

El participio, como no es otra cosa que el adjetivo 
verbal, expone la significación del verbo como propiedad 
del sujeto y contiene las relaciones activa y pasiva, admi- 
tiendo en castellano las dos formas siguientes ((156): 

1. a La forma, activa para el presente, que termina en 
ante respecto á los verbos de la primera conjugación, y 
en ente 6 iente para los de la segunda y tercera, como 
cursASTE, excedEKTE, durmiEUTz; y 

2. a La forma pasiva para el pretérito, que termina 
en ado para los verbos de la primera conjugación y en ido 
para los de {a. segunda y tercera, como ¿zwado, temioo, 
jpartiDo, cuando sus desinencias son regulares; siendo irre- 
gulares en cho, jo, so, to, como satisfecho, Jijo, impreso, 
escrho. De unos y de otros hacemos un estudio completo 
en nuestra obra Relaciones de las palabras. 

162. Tiempos simples y compuestos.— díví- 

dense los tiempos en: simples, cuando con una sola pala- 



152 ACCIDENTES GRAMATICALES 

bra, añadiendo á la radical del verbo la terminación que 
corresponde, expresan su sentido, como de amar, amare\ 
amaríamos, amabais; y compuestos, cuando necesitan 
dos ó más palabras para expresar completamente la sig- 
nificación del tiempo: ha dicho, hubiéramos querido. « Todos 
los tiempos simples de los verbos regulares (152) se for- 
man de una raíz común, que es el presente de infinitivo 
de cada verbo, y los compuestos se derivan del pretérito 
de infinitivo y constan del auxiliar haber en cualquiera de- 
sús tiempos y personas y del participio pasivo del verbo 
que se conjuga. > . , • 

Además de los tiempos compuestos que nacen de la 
conjugación del verbo auxiliar haber con cualquiera otro 
(168), se forman los pasivos (167), los de obligación (168) 
y los de otras formas perifrásticas (169), de los siguientes 
modos: 

l.° Con el verbo ser y el participio pasivo del verbo 
que se conjuga: yo soy amado. 

2.° Con el verbo tener, la conjunción que y el presenté 
ó pretérito de infinitivo del verbo que se desee : yo tengo 

QUE PARTIR. 

3. Con el verbo deber, la preposición de y el presente 
ó pretérito de infinitivo que se precise si expresa duda: 
María debió de estar muy triste cuando enviudó; y sin la 
preposición dicha, si el verbo principal expresa obligación: 

todos DEBEMOS TRABAJAR. 

4. Con el verbo estar y el gerundio de presenté ó 
participio pasivo de otro verbo: estoy esperando, pronto 
estaré vestido; y 

5-° Con los verbos dejar, llevar y quedar y el partici- 
pio pasivo del verbo que se conjugue: dejaremos termi- 
nado el trabajo, llevo sentadas en cuenta, quedó rescin- 
dido el contrato. 

El carácter general de los tiempos compuestos es 
el de referirse á una época anterior á la del tiempo simple 
correspondiente. 

163. NÚmerOS y personas. — Los húmeros del 
verbo son dos, como en la declinación: singular ypiu- 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 



153 



ral (115), según que la acción ó estado que el verbo 
■exprese se refiera á una sola persona 6 cosa: yo salgo, el 
pájaro canta; ó á más de una: las alumnas salen, los pa- 
jarillos cantan. 

Igualmente sufren modificaciones los verbos en virtud 
de Las personas que ejecutan la acción y que, como 
queda dicho (134), son tres para el singular (j/o> tú> 
él) y otras tres para el plural (nosotros ¡ vosotros , ellos); ' 
siendo de advertir que, para los efectos de la conjugación, 
son tercera persona todos los demás pronombres (131): 
éste manda: nombres sustantivos (130): Juan obedece ', y 
cualesquiera otra palabra sustantivada: pasan los días. 

164. Peslnenclas de los verbos regulares.— 

Para conjugar un verbo cualquiera, ó sea para formar 
las personas de un tiempo, hay que distinguir la forma 
principal de donde se derivan las demás, que es lo que se 
llama tema verbal (154), cuya forma es el presente de infi- 
nitivo; y conocido éste, basta ir agregando á su radical las 
desinencias propias de cada tiempo, que son las siguientes: 



CUADROS DE US DESINENCIAS DE LOS YERBOS REGULARES (1) 
VOZ ACTIVA 

MODO INDICATIVO 

Presente. 



PER80NA8 (3) 


PRIMERA 
CONJUGACIÓN 


SEGUNDA 
CONJUGACIÓN 


TERCERA 
CONJUGACIÓN 


í x.a Yo 


Amar (3) 
am - 


Temer (3) 


Partir (3) 

part-o; 
part -es (4); 


Singular. X a. a Tú 


am-as (4) 


tem - es (4) 


Xz^El. 




part-e; 

part -irnos; 
part-ís (4); 
part -en. 




tem - «nos 

tem-éis (4) 


Plural.. . . ! 2. a Vosotros . 
\ 3.a Ellos 


am - ais (4) 















(1) Para que resulte más fácil el estudio de tan complicada 
serie de combinaciones , bastará aprender de memoria las termi- 



154 ACCIDENTES GRAMATICALES 

Pretérito imperfecto. 









am-abas 


tem-ías 


part-ías; 


am-ábamós 


. . tem-íamps 


part-íamos 
part-íais; 


am-aban 


tem-ían 


part-ían. 



naciones de la segunda conjugación, pues éstas servirán de base 
para determinar las de las otras dos. » 

Las de la primera conjugación se obtendrán convirtiendo en aba 
la terminación ia del pretérito imperfecto de indicativo de la se- 
gunda conjugación; en e, la * de la primera persona de singular 
del pretérito perfecto del mismo modo; en o, el diptongo de id de 
la tercera persona del mismo número y tiempo; en ¿, la a de los 
presentes de subjuntivo é imperativo, y en a, el diptongo ie del 
futuro imperfecto de subjuntivo y las demás vocales iniciales de 
la terminación , excepto la o. 

Las de la tercera conjugación resultarán de cambiar la e inicial 
de las terminaciones de la segunda conjugación por la i,k excep- 
ción de las de singular y de la tercera persona de plural del pre- 
sente de indicativo y la de singular del imperativo, y suprimiendo 
á la vez la e de la segunda persona de plural del primero de dichos 
presentes. 

(2) Para distinguir mejor las personas gramaticales, suelen ser- 
virse la mayor parte de los tratadistas de los pronombres yo, tú, 
él, nosotros, vosotros y ellos, que colocan en las conjugaciones que 
toman como modelo delante de las flexiones verbales respectivas; 
pero como las más de las veces , así en la conversación como en la 
escritura, se suprimen los pronombres de la primera y segunda 
persona , y aún es menos frecuente recurrir al de la tercera en lu- 
gar del individuo ó cosa que represente, prescindimos de ellos en 
obsequio á la mayor claridad , y también para que no se entienda 
que son de absoluta necesidad en la oración. 

(3) La división que establece en cada una de las flexiones el 
guión, tiene por objeto manifestar que en todas las personas de 
verbos regulares, el principio de la palabra se compone de las 
letras radicales del infinitivo, y que el resto, compuesto de todos 
los elementos formales ó desinencias, es igual en las respectivas 
personas de todos los verbos regulares que corresponden á la 
misma conjugación. 

(4) Todas las segundas personas terminan en j, excepto la de 
singular del pretérito perfecto (primera forma), que termina en 
te, y las del imperativo. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 



155 



Pretérito per/uto. 



JAUMJLA. ITOJUÍA 


9EOTTBDA 


l FORMA 


TERCERA FORMA 


am-é 


. tem-í* .... part-í 


ó he 


am-ado... 
tem-ido. . 
part-idd. . 


ó hube .... 


i am-ado; 

.< tem-ido; 

( part-ido; 


am-aste (1). 


. tem-iste. . . part-iste. . . . 


ó has. ... 


am-ado. . . 
tem-ido. . 
part-ido. . 


► ó hubiste . . 


t am-ado; 

.< tem-ido; 

( part-ido; 


am-ó 


. tem-ió. ... part-ió 


ó ha 


1 am-ado. . . 
tem-ido. . 
part-ido. . 


ó hubo. . . . 


l am-ado; 
. ) tem-ido; 
( part-ido; 


am-amos . . . 


. tem-imos.. part-imos... 


ó hemos. . 


am-ado. . . 

¡ tem-ido. . 

part-ido. . 


• ó hubimos. 


( am-ado; 
.< tem-ido; 
( part-ido; 


am-asteis . . . 

1 


. tem-isteis.. part-isteis... 


ó habéis. . 


am-ado... 
tem-ido. . 
part-ido. . 


- ó hubisteis . 


( am-ado; 

. < tem-ido; 

( part-ido; 


am-aron. . . . 




ó han. . . . 


am-ado. . . 
tem-ido. . . 
part-ido. . 


• ó hubieron. 
1 


l am-ado; 
.< tem-ido; 
f part-ido. 



había, 
habías, 
había. 



Pretérito pluscuamperfecto. 



am-ado, tem-ido, part-ido; 



habíamos. , 

habíais } am-ado, tem-ido, part-ido. 

habían. 



Futuro imperfecto. 



am-aré 


tem-eré . . . 


part-iré; 


am-arás 


tem-erás. . 


part-irás; 


am-ará 


tem-erá. .. 


part-irá; 


am-arémos. . 


tem-eremos 


part-iremos 


am-aréis. ... 


tem-eréis.. 


part-iréis; 


am-arán 


tem-erán. . 


part-irán. 



habré, 
habrás, 
habrá. 



Futuro perfecto. 

am-ado, tem-ido, part-ido; 



habremos. . .) 

habréis > am-ado, tem-ido, part-ido. 

habrán ] 



(1) Es defectuoso añadir una s á esta desinencia, diciendo, por 
ejemplo: amastes por amaste, temistes por temiste, etc. 



156 



ACCIDENTES GRAMATICALES 



MODO IMPERATIVO 

Presente (i). 



am-a. . .. 
am-e. . .. 
am-emos. 
am-ad (2) 
ajn-en . . . 



tem-e 

tem-a 

tem-amos. .. 
tem-cd (a). . . 
tera-an 



part-e; 
part-a 
part-amos; 
part-id (2); 
part-an. 



MODO SUBJUNTIVO 





, Presente. 


am-e 


tem-a 


am-es 


tem-as 


am-e. . , 


tem-a 


am-emos 


tem-amos. .. 


am-eis 


tem-áis 


am-en 


tem-an. 



part-a; 

part-as; 

part-a; 

part-amos. 

part-áis; 

part-an. 



Pretérito imperfecto. 





1. a FORMA 


2. a FORMA 


3.. a FORMA 






am-aría 

am-arías 

am-aría 

am-aríamos 

am-aríais 

am-arían 




1 




am-ases; 






am-ase; 




am -aramos 

am-árais 

am-aran 




1 


am-ásemos; 

am-aseis; 

am-asen; 



(1) En este tiempo van pospuestos los pronombres personales 
á las terminaciones cuando no se suprimen , que suele ser lo co- 
rriente; así se dice: ama tú, tema él , partamos nosotros, amad vos- 
otros, teman ellos. 

El modo imperativo, en castellano, no tiene en realidad más 
formas que las correspondientes á las segundas personas de sin- 
gular y plural; para conjugarlo en las demás, se emplean formas 
del indicativo ó del subjuntivo con sentido optativo: amarás al 
Señor, tu Dios; no jures y perjures que dices la verdad; viva yo fe- 
liz; arriesguémonos d la lucha; caigan .y perezcan los traidores. 

(2) Se suprime la d de esta desinencia cuando va pospuesto á 
ella el personal os; y se dirá: amaos en vez de amados, temeos en 
vez de iemedos , etc. Se exceptúa idos del verbo ir, que conserva 
la ¿(170). 



CONJUGACIÓN DB LOS VERBOS 



«57 



2. a conjugación. 



conjugación. 



1.* forma 



tem-iera 

tcm-ieras... . 
tem-iera 

tem-iéramos. 
tem-ierais . . , 
tem-ierau. .. 

part-iera. .., 
part-ieras. . , 
part-iera 

part-iéraraos 
part-ierais. . 
part-ieran . . 



2. a FORMA 



tem-eria. . . . 
tem-erías.'. . 
tem-ería. . . . 

tem-eríamos, 
tem-eríais. . 
tem-erían. . 

part-iría.... 
part-irías... 
part-iría.... 

part-iríamos 
part-iríais. . 
part-irían.. . 



3. a FORMA 



tem-iese; 
tem-ieses; 
tem-iese; 

tem-iésemos; 

tem-íeseis; 

tem-iesen; 

part-iese; 
part-ieses; 
part-iese; 

part-iésemos; 

part-ieseis; 

part-iesen. 



Pretérito perfecto. 



haya 

hayas } am-ado, tem-ido, part-ido; 

haya. 



hayamos. ... | 

hayáis J am-ado, tem-ido, part-ido. 

hayan 



Pretérito pluscuamperfecto. 



hubiera, habría y hubiese \ 

hubieras, habrías y hubieses J 

hubiera, habría y hubiese •>. . . . f 

hubiéramos, habríamos y hubiésemos. . I 
hubierais, habríais y hubieseis ........ 1 

hubieran, habrían y hubiesen ' 



am-ado, tem-ido, part-ido. 



Futuro imperfecto. 



am-are 


tem-iere 


part-iere; 


am-ares 


tem-ieres .... 


part-ieres; 


am-are 


tem-iere 


part-iere; 


am-áremos . . 


tem-iéremos.. 


part-iéremos 


am-areis .... 
ani-aren 


tem-iereis . . . 


part-iereis; 


tem-ieren. . . . 


part-ieren. 



hubiere . . 

' hubieres. . 

hubiere . . 



Futuro perfecto, 

am-ado, tem-ido, part-ido 



hubiéremos. . } 

hubiereis....! am-ado, tem-jdo, part-ido. 

hubieren ....) 



MODO INFINITIVO 



Presente 

Pretérito 

Futuro .* 

Gerundio 

Participio activo, 
ídem pasivo. .... 



am-ar, 

haber am-ado, 

haber de am-ar, 

am-ando, 

am-ante (1), 

am-ado, 



tem-er, 

haber tem-ido, 
haber de tem-er, 
tem-iendo, 

• J (,) 

tem-ido, 



part-ir. 

haber part-ido. 
haber de part-ir. 
part-iendo. 

part-ido. 



(1) Son muy pocos los verbos que tienen la forma activa del 
participio, y aun en algunos que la tienen es muy poco usada. 



158 ACCIDENTES GRAMATICALES 

165. formas Compuestas.— El cuadro precedente 
de desinencias nos advierte que en la conjugación de los 
tiempos compuestos varía solamente el verbo foz&er, el 
cual se pone: 

en presente de indicativo, para el pretérito perfecto, 
en su segunda forma: yo he amado; 

en pretérito perfecto, en su primera forma, pitra el 
mismo en la tercera: hube amado; 

en pretérito imperfecto, para el pluscuamperfecto: 
había amado; 

en futuro imperfecto, para el futuro perfecto; habré 
ainado; 

en presente de subjuntivo, para el pretérito perfecto 
del mismo modo: haya aviado; 

en las tres formas del pretérito imperfecto de subjun- 
tivo, para el pretérito pluscuamperfecto del mismo 
modo: hubiera, habría j' hubiese amado; 

en futuro imperfecto de subjuntivo, para el futuro per- 
fecto del mismo modo: hubiere amado; y 

en presente de infinitivo, para el pretérito de infini- 
tivo también: haber amado. 

166. Peslnenclas de los verbos Irregulares. 

En la conjugación de los verbos irregulares se tendrá 
muy en cuenta las reglas siguientes (i): 

1. a Cuando la irregularidad se halla solamente en la 
primera persona del presente de indicativo, suele pasar á 
todas las personas del presente de subjuntivo, á la pri- 
mera de plural y á las dos terceras del imperativo. 

2. a Cuando se halla en las tres personas de singular y 
en la tercera de plural del presente de indicativo, sufren 
igual irregularidad las mismas personas del presente de 
subjuntivo y del imperativo. 

3. a Cuando el presente de indicativo tiene dos irregu- 



(1) Para conocer los verbos irregulares de nuestro idioma y 
dominar sus conjugaciones respectivas, acúdase á nuestras obras 
Relaciones de las palabras y Clave para la conjugación de los 

VERBOS ESPAÑOLES. 



CONJUGACIÓN tf€ UÓ6 VERBOS 



159 



laridades, sólo jaaaaá tos ciernas tiempos del mismo modo 
la de la oóm&& peraoflá de singular de aquél. 

4¿* Visando la irregularidad existe en*todas las perso- 
<13? 4e la pffniera forma (158) del pretérito perfecto de 
Indicativo, pátóa generalmente aquélla á las formas primera 
y téftetá del pretérito imperfecto de subjuntivo y al fu- 
turo imperfecto del mismo modo; pero si la irregularidad 
sse [halla únicamente en las terceras personas, además de 
, pasar á los dos tiempos expresados, afecta igualmente á 
las personas primera y segunda de plural del presente de 
subjuntivo, á la primera del mismo número de imperativo, 
al gerundio y, en ocasiones, al participio activo; y 

5. a Cuando la irregularidad está en el futuro imper- 
fecto de indicativo, pasa á la segunda forma del pretérito 
imperfecto de subjuntivo. 



TABLAS DE LOS VERBOS IRREGULARES 

( IRREGULARIDADES ESPECIALES ) 





' MODO INDICATIVO 


INriHlTIVO 


P^RESENTE 


PRETÉRITO 
PERFECTO 


FUTURO 
IMPERFECTO 


andar 




anduve (i) 


andaré; 
























doy....". 


di 










diré (3); 




















fui 


















podré; 
querré; 


querer T 


quiero 


quise 



(1) De la raíz del pretérjto imperfecto de indicativo se forman 
la primera y tercera forma del pretérito imperfecto de subjuntivo, 
y el futuro imperfecto del mismo subjuntivo. 

(2) Sus compuestos, biendecir y maldecir, tienen el futuro im- 
perfecto regular. 

(3) El imperativo de decir, es di; de hacer, haz; de ir, id ó ve; 
de salir, sal; de tener, ten; de venir, ven. 



i6o 



ACCIDENTES GRAMATICALES 





MODO INDICATIVO 


zvriiuiivo 


PRE8EXTE 


PRETÉRITO 
PERFECTO 


FUTURO 
IMPERFECTO 




sé 




sabré- 




salgo 




saldré - 




tengo 




tendré; 




traigo 






valgo 












vendré; 
veré. 















lfe7. forma pasiva de la conjugación.— La 

voz pasiva de los verbos se forma añadiendo á cada persona 
de los tiempos del verbo ser el participio pasivo del verbo 
que se quiere colocar en dicha voz.: 

CONJUGACIÓN PASIVA DE LOS VERBOS 

MODO INDICATIVO 

Presente \ ^° s °^ ama< *° ° amada, etc. I Nosotros somos amados, etc. 
\ Tu eres amado, etc. | Nosotras somos amadas, etc. 

Pretérito imperfecto Yo era amado, etc. 

Pretérito perfecto Yo fui, he sido ó hube sido amado, etc. 

Pretérito pluscuamperfecto. . Yo había sido amado, etc. 

Futuro imperfecto Yo seré amado, etc. ' 

Futuro perfecto Yo habré sido amado, etc. 

MODO IMPERATIVO 
Presente Sé tú amado, etc. 

MODO SUBJUNTIVO 

Presente Yo sea amado, etc. 

Pretérito imperfecto Yo fuera, seria ó fuese amado, etc. 

Pretérito perfecto Yo haya sido amado, etc. 

Pretérito pluscuamperfecto . . Yo hubiera, habría y hubiese sid© amado, etc. 

Futuro imperfecto Yo fuere amado, etc. 

Futuro perfecto Yo hubiere sido amado, etc. • 

MODO INFINITIVO 

Presente Ser amado. 

Pretérito Haber sido amado. 

Futuro Haber de ser amado ó amada. 

r ,. \ Siendo amado ó amada. 

Uerunato j Hab¡endo s¡do amado ó amada . 

Participio Amado ó amada. 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS IÓI 

168. TIempOS de Obligación.— Se distinguen de 
los demás porque denotan la necesidad ó deber de ejecu- 
tar la acción significada por el verbo, cuya necesidad ó 
«deber se indican mediante los auxiliares haber, deber y te- 
mer, y la preposición de, antepuestos al presente ó preté- 
rito de infinitivo del verbo que se conjuga, siendo sus for- 
mas las siguientes: 

Modo indicativo.- — El presente lleva las formas he de 
<5 tengo de, como he de hablar, tengo de leer; el pretérito 
imperfecto, la de había de; el pretérito perfecto, cualquie- 
ra de éstas : hube, he Jiabido 6 hube de haber amado; el pre- 
térito pluscuamperfecto, la de había de haber; el futuro im- 
perfecto, la de habré de, y el futuro perfecto, la de habré 
de haber. 

~Modo subjuntivo. — El presente lleva la forma haya 
•de; el pretérito imperfecto, la de hubiera, habría ó hubiera 
de; el pretérito perfecto, la de haya de haber; el pluscuam- 
perfecto, la de hubiera, habría y hubiese de haber; el fu- 
, turo imperfecto, la de hubiere de, y el futuro perfecto, la 
de hubiere de haber. 

El inñnitivo y gerundio toman las de los futuros im- 
perfectos y perfectos, respectivamente; así el presente de 
infinitivo tendrá la forma haber de amar; el pretérito, ha- 
ber de haber temido; el gerundio, habiendo de partir, y el de 
pretérito, habiendo de haber venido. 

El imperativo y el participio carecen de formas para 
esta clase de tiempos, porque lógicamente no pueden for- 
mularse. 

CONJUGACIÓN PERIFRÁSTICA DE LOS VERBOS 

MODO INDICATIVO 

Presente Yo. he de amar. 

Pretérito imperfecto Yo había de amar. 

Pretérito perfecto Yo hube, he habido ó hube de haber amado. 

• Pretérito pluscuamperfecto . . . Yo había de haber amado . 

Futuro imperfecto Yo habré de amar. 

Futuro perfecto Yo habré de haber amado. 

MODO SUBJUNTIVO 

Presente Yo haya de amar. 

Pretérito imperfecto Yo hubiera, habría ó hubiese de amar. 

LOS SIGNOS DE LA ESCRITURA. — 11 



1 62 ACpIDENTES GRAMATICALES 

Pretérito perfecto Yo haya de haber amado. 

Pretérito pluscuamperfecto ... Yo hubiera, habría ó hubiese de haber amado. 

Futuro imperfecto Yo hubiere de amar. 

Futuro perfecto i Yo hubiere de haber amado. 

Infinitivo Haber de 



amar. 



169. forma perifrástica de los verbos.— Para 

dar á los verbos la forma perifrástica activa, basta* 
como decimos anteriormente (168), añadir la preposición 

de y el infinitivo del verbo que haya de emplearse á las 
personas de los tiempos simples del verbo haber; y la par- 
tícula de y el verbo haber y el participio pasivo del verbo 
que se conjugue á las personas de los tiempos compuestos. 
La forma pasiva perifrástica se obtiene añadiendo á 
las personas de los tiempos de la forma activa perifrásica 
del verbo ser el participio pasivo del verbo que se con- 
jugue: 

FORMA 'ACTIVA FORMA PA8IVA 

Yo he de amar. I Yo he de ser amado. 

Yo he de haber amado. | Yo he de haber sido amado. 

170. formas recíprocas y reflexivas. — Los 

verbos pronominales se conjugan como los demás ver- 
bos, sin otra diferencia que la de perder la s final de la 
primera persona de plural de todos los tiempos y la d de 
la terminación de la segunda persona del mismo número 
del imperativo, en todos los casos en que el pronombre 
va en forma enclítica (i), con la sola excepción del ver- 
bo ir, que es el único que no pierde la den el imperativo 
y hace idos en vez de ios. 

Admiten la forma enclítica los verbos pronominales 
en los siguientes modos, tiempos, números y personas: 
/ 

(i) Los verbos pronominales toman la forma enclítica añadién- 
doles los pronombres: me ó nos para las primeras personas de sin- 
gular y plural, respectivamente; te ú os para las segundas, ywy 
ies para las terceras de ambos números. También se forman afiján- 
doles los pronombres de las terceras personas le, les, lo, los, la, 
las. (Véase el estudio que hacemos de estos verbos en nuestra 
obra Relaciones de las palabras.) 



CONJUGACIÓN DE LOS VERBOS 1 63 



CONJUGACIÓN REFLEJA Ó PRONOMINAL (i) 



Presentí . 



MODO INDICATIVO 



Yo me atrevo ó atrévome yo. 



Tú te atreves ó atréveste tú (lo último poco usado) . 
El se atreve ó atrévese él. 



Nosotros nos atrevemos ó atrevémonos nosotros. 

Vosotros os atrevéis. 

Ellos se atreven ó atrévense ellos. 



;i 

Pretérito interfecto. . .' i ?S £ c T*?* * *5 e ™ me ?*' , 

* J { lu te atrevías o abreviaste tu, etc. 

!Yo me atreví ó atrevime yo; me he atrevido ó heme atre- 
vido; me hube atrevido ó húbeme atrevido yo. 
Tú te atreviste ó atrevístete; te has ó haste atrevido; te 
hubiste ó hubístete atrevido tú, etc. 

**«**•** iís.^iiee&s:-*,. •■•"• 

«. . „ jt'^r*^ " x i Yo me habré ó habréme atrevido yo. 

Futuro perfecto {.Túut habrás ó habraste atrevido tú, 



etc. 



MODO IMPERATIVO 

f Atrévete tú. 
, Atrévase él. 

Presente < Atrevámonos nosotros. 

Atreveos vosotros (2). 
Atrévanse ellos. 



MODO SUBJUNTIVO 

Presente J Yo me atreva ó ad-évame. 

[ Tu te atrevas o atrevaste, etc. 

í Yo me atreviera, me atrevería ó me atreviese; atreviérame 

Pretérito itnétrfecto \ ° atreveríame. ' 

* gr J 9CUf \ Tú te atrevieras, te atreverías ó te atrevieses; atreviéraste 

( ó atrever íaste, etc. 



(1) Los tiempos cuya primera persona de singular se ofrece en 
el modelo en sus dos formas de pronombre prefijo y enclítico, 
admiten ambas formas pronominales en las demás personas, excep- 
to en la segunda de plural, que no suele usarse el pronombre pos- 
puesto más que en la de imperativo. 

(2) Nótese en esta forma la pérdida de la s delante del sufijo 
nos, y análogamente la pérdida de la r en la forma atreveos por 
atreveros del imperativo, como tratándose de otros verbos, ale- 
grarse, por ejemplo, sería la d la letra elidida. 



1 64 ACCIDENTES GRAMATICALES 

Pretérito éerfécto f Yo rae haya atrevido ó háyame atrevido. 

rr eterno perjecto. ^ Tú \c hayas atrevido ó hayaste atrevido, etc. 

!Yo me hubiera, me habría ó me hubiese atrevido, ó hu- 
biérame ó habríáme atrevido. 
Tú te hubieras, te habrías ó te hubieras atrevido; hubie- 
raste ó habríaste atrevido, etc. 

Futuro imperfecto \ Jo J« atreviera ó atreveríame. 

* J ■ ( Tu te atrevieras o atrevieraste, etc. 

r- . jt^t^u \ Yo me hubiera ó hubiérame atrevido. 

futuro perfecto j Tu te hubieras ó hubiéraste atrevido, etc. 

MOpO INFINITIVO 

Presente Atreverse. 

Pretérito Haberse atrevido. 

jputuro. . Haberse de atrever. 

Gerundio Atreviéndpse ó habiéndose atrevido. 

Participio Atrevídose. 

171. forma Interrogativa.— En los verbos conju- 
gados en la forma interrogativa, el pronombre sujeto, en 
vez de ponerse delante del verbo, se pone' detrás del 
mismo en los tiempos simples y después del participio en 
los tiempos compuestos: (comprende usted} \ {ha entendido 
usted bien ?, ¿ has contado el suceso} 



CUARTA PARTE 

ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



i 
naturaleza y carácter de la escritura. 
172. Qué se entiende por escritura.— Ante la 

imposibilidad de fijar la expresión del pensamiento ¡y de 
transmitir las múltiples relaciones de unas ideas con otras, 
valiéndose únicamente de signos orales, se impuso al hom- 
bre la necesidad de establecer un lenguaje graneo; y 
después de la multitud de inventos y de tránsitos que 
constituyen el proceso histórico de la escritura (174), se 
llegó á la más fiel representación de los sonidos articulados 
del lenguaje mediante las infinitas combinaciones á que 
se prestan los signos del alfabeto latino, que han logrado 
constituir el único sistema de escritura común á todas las 
naciones cultas del mundo y y en cuya forma se han inspira- 
do más ó menos directamente casi todos los tipos manus- 
critos europeos y americanos de los tiempos modernos. 

-La escritura es: el sonido, hecho perdurable por el 
dibujo; la red telegráfica del pensamiento, que extiende sus 
líneas por la anchura del mundo y por la inmensidad del 
tiempo (i); una facultad, exclusiva de.1 hombre, que le 
permite «crear formas de expresión que tienen la nota de 
verdaderas, pues transforman las líneas gráficas en signos 
de sonidos orales mediante el fenómeno espiritual de la 



(i) Méndez Bejarano, Literatura, tomo I, 1902. 



1 66 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

reflexión» (i); el arte que tiene por fin sustancial concre- 
tar y relacionar las ideas por medio de los signos repre- 
sentativos del lenguaje, é indispensable, por consiguiente, 
á toda persona culta. ' 

Integran toda escritura perfecta siete clases de signos: 
letras mayúsculas (12), letras minúsculas (12), pro- 
sodemas (178), signos de pausa (192), signos auxi- 
liares (205), signos i matemáticos (231) y otros, cono- 
cidos bajo la designación genérica de signos convencio- 
nales (236), cuya heterogeneidad de especies, versatilidad 
de acepciones, variedad de usos y multiplicidad de ca- 
racteres, hacen que sea infinito el número de sus combi- 
naciones. 

173. SUS principales Ventajas. — Las ventajas 
principales de la escritura son: facilitar la comunicación 
entre los hombres; auxiliar la memoria; fijar la palabra de 
un modo perdurable; transmitir las ideas y los hechos á 
través del tiempo y de la distancia, perpetuándolos y di- 
vulgándolos á la vez, y difundir de este modo los conoci- 
mientos humanos, constituyéndose en el medio más pode- 
roso y eficaz de educación, de cultura y de progreso de 
la especie humana. 

174. proceso histórico de la escritura.— Sien- 
do, como es, la escritura una representación de la palabra 
hablada, tuvo que buscar sus primeros caracteres plás- 
ticos en la fantasía para figurar las ideas con imágenes 
toscamente trazadas. La imperfección de los dibujos y la 
necesidad de abreviarlos, obligó después al hombre á sim- 
bolizar los seres reales, acudiendo á toda serie de conven- 
cionalismos. El proceso seguido desde las expresiones 
ideo graneas de las edades más remotas de la civilización, 
en las que se pintaban las manifestaciones del pensamiento 
acudiendo á las escrituras ñgurativas, hasta las fór- 
mulas fonéticas iniciadas por Tahit, para dibujar los so- 
nidos, pasando por la escritura jerogliñea de los Ptolo- 



(i) Doctor Blanco, Arte de la Escritura y de la Caligrafía, 1902. 



NATURALEZA Y CARÁCTER DE LA ESCRITURA 1 67 

meos y por los caracteres cuneiformes de los medos y 
persas, — que marcan la lenta y gradual transición de la 
escritura simbólica á la alfabética, — ha invertido trámites 
tan complicados y tan. varios como los pueblos y las eda- 
des que se han sucedido hasta N llegar al periodo actual de 
relación entre el sonido y la línea, relación que sintetizan las 
letras del abecedario común. 

175. Origen de las lefraS.— Aunque no consta 
de una manera concluyente quién ha sido el inventor de 
las letras 6 verdadero autor de la escritura alfabética, 
muchos historiadores, y entre ellos Herodotó, atribuyen 
la gloria de tan importante prodigio á Cadmo, contempo- 
ráneo de Moisés; resultando un hecho cierto que dicho 
príncipe pasó de Fenecia á Grecia llevando el uso de las 
letras, que era en este país desconocido. Unos doscientos 
años después, Evandro, rey de la Arcadia, hizo una excur- 
sión á Italia y enseñó á sus habitantes el uso de los dieci- 
seis caracteres que constituían la invención de Cadmo, á 
cuyo alfabeto se asegura añadió algunas letras Palamedes, 
rey de Eubea. Solón recomendó la enseñanza de la escri- 
tura en las leyes que dio á los atenienses; Homero, corri- 
gió la grosería de los caracteres, y el emperador Claudio, 
primero, y ChilJDerico, primer rey de Francia, después, 
añadieron tres y cuatro letras, respectivamente, al alfa- 
beto latino. 

En cuanto á la forma de los caracteres primitivos, se 
asegura que todos usaron unos mismos , y que éstos fueron 
hebreos, de los que se originaron, entre otras muchas, las 
letras jónicas ó áticas, antiquísimas entre los griegos, trans- 
formándose después en las llamadas griegas modernas, de 
donde proceden las latinas. 

176. Necesidad de los signos auxiliares.— 

Como las letras sólo reflejan los sonidos capitales,, para 
matizar las palabras con todas las variantes rítmicas que 
les prestan el tono, las inflexiones y el timbre de la voz 
humana, hubo que adoptar otros signos, prosodémicos 
unos (.178), de puntuación otros (192), que no son sino 
fieles reminiscencias de los masoréticos y diacríticos in- 



1 68 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

ventados por los hebreos hacia los promedios del siglo viil 
de Jesucristo, y que, sumados á los de entonación (I98)> 
á los numéricos (231), convencionales (236) y auxilia- 
res (205), constituyen la extensa red que aprisiona las 
ideas del pensamiento humano al exteriorizarlas (i). 

177, Manifestaciones de la escritura.— La re- 
presentación gráfica del lenguaje por medio de los signos 
alfabéticos y auxiliare^, admite tres procedimientos dis- 
tintos: 

Escritura manuscrita, 6 sea la que se produce ma- 
nualmente con el auxilio de la pluma ó del lápiz y con 
sujeción á las reglas caligráficas (2). 

Escritura tipiada, que es la que se obtiene mecáni- 
camente, empleando las tipiadoras ó máquinas de escribir 
y ajustándose á las enseñanzas mecanográficas (3). 

Escritura impresa, que es la que se produce median- 
te la presión de un molde compuesto de caracteres móvi- 
les de fundición llamados tipográficos. 

Manifestaciones de la escritura son también los proce- 
dimientos abreviatorios que constituyen las escrituras 
instantáneas (4), llamadas Taquigrafía cuando és raa- 



(1) Como á las letras que integran el alfabeto español se les 
concede en los lugares correspondientes (II y 47) el mayor espacio 
que consiente la índole especial de esta obra , pasaremos á ocu- 
parnos de los restantes caracteres gráficos, que, aunque de ordi- 
nario se ofrezcan bajo el concepto genérico de signos auxiliares de 
la escritura, se tratarán separadamente y por grupos en los capí- 
tulos siguientes. 

(2) Las reglas caligráficas para toda clase de letras, española, 
francesa, inglesa, italiana, itálica, gótica, redondilla, etc., forman 
parte de nuestra obra Guía del Escribiente, como asimismo una 
colección de muestras de cada uno de los caracteres dichos , por ser 
de frecuente uso y de general aplicación en todas las oficinas. 

(3) Recomendamos á los tipistas en general nuestra obra de- 
nominada Mecanografía y Policopia, nuevo método para tipiar 
con arreglo á los modernos procedimientos y llegar al absoluto 
dominio de las máquinas de escribir y aparatos multicopiadores. 

(4) Aquellos de nuestros lectores que deseen iniciarse en las 
escrituras instantáneas, pueden adquirir, para los procedimientos 
manuales , nuestra Taquigrafía abreviada , y para los mecanográ- 



NATURALEZA Y CARÁCTER DE LA ESCRITURA 1 69 

nual, y Estenotipia cuando es mecánica; como asimismo 
el vasto sistema de escrituras secretas ( i ) , cuyo estu- 
dio ofrece la Criptografía, é igualmente todos los que se 
comprenden bajo la denominación genérica de artes gra- 
neas (241, c). 



fieos nuestra Estenotipia universal, mediante cuyos métodos po- 
drán alcanzar una velocidad de 180 palabras por minuto en poco 
tiempo y sin necesidad de profesor. 

(1) J3e todas las escrituras secretas, de las claves reservadas y 
de sus aplicaciones, trata con la mayor extensión nuestro Vade- 
mécum DEL OFICINISTA. 



170 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



II 

pe los acentos en general 

178. prosodemas del lenguaje.— La entonación 

más ó menos intensa con que se pronuncia una sílaba, se- 
gún la importancia que se le atribuye en la dicción , cons- 
tituye el atento prosódico que á todo vocablo corres- 
ponde (181), ya por razón de su estructura material (29> 
ya por su cantidad silábica (85), y cuya influencia se hace 
sentir de dos maneras: dando mayor elevación de voz (85; 
y alterando la cantidad relativa de las sílabas (60). Pero 
además existe el acento ortográfico, que deben llevar 
algunas palabras sobre la vocár de la sílaba donde carga la 
pronunciación (i), unas veces por exigirlo así la ley foné- 
tica, otras para establecer cierta diferencia entre sílabas 
que, dentro de la cláusula, suenan como acentuadas, y al- 
gunas , para distinguir entre sí palabras homófonas que tie- 
nen, sin embargo, varia significación (189). 

179. Importancia y necesidad del acento or- 
tográfico. — Desde el momento en que la entonación de la 

voz acusa una diferencia de significado de las dicciones, 
hay que convenir con Perales en que el acento debe con- 



(1) Algunos tratadistas distinguen un acento de otro, reservan- 
do este nombre para el prosódico y llamando al ortográfico tilde. 
A este* propósito dice Sanmartí que, siendo el acento un fenómeno 
exclusivamente prosódico, usando la palabra tilde para expresar el 
signo ortográfico, se evita la confusión originada por la identidad 
de voces técnicas en casos gramaticales completamente distintos. 
«Toda palabra castellana tiene acento^ y la gran mayoría de ellas no 
necesitan tilde. Es, por consiguiente, impropio decir, por ejemplo, 
que una palabra llana terminada en vocal no tiene acento para dar 
á comprender que no lleva tilde.» 



DB LOS ACENTOS EN GENERAL 17 1 

\ 

siderarse, no como un simple accesorio 6 como un puro 
adorno, sino como uno de los elementos constitutivos de 
la palabra , tan necesario para la expresión de la idea como 
el sonido mismo, y del cual, añadimos nosotros, no se 
puede prescindir sin contraer el riesgo de grandes des- 
aciertos (i). La importancia que la presencia del acento tie- 
ne en la escritura, queda de manifiesto al ver la influencia 
que ejerce sobre ciertas palabras como ala y Alá; arteria 
y arteria; anulo, anulo y anulo \ y otras relacionadas más 
adelante (189), en todas las que varía el significado del 
mfemo vocablo, dándoles acepciones bien distintas con sólo 
pronunciar sus sílabas con,entonación diversa. En efecto, 
obsérvese\cómo la ausencia del acento sobre las sílabas que 
lo requieren , además de privar á las voces de la armonía 
qué las hace ser tan gratas al oído y de dificultar la inter- \ 
pretación de su naturaleza prosódica, nos expone á alterar 
el verdadero sentido de la frase, puesto que existen en 
nuestro idioma multitud de palabras cuya significación, 
varía de ir ó no acentuadas y aun de llevar el acento so- 
bre otra vocal (189). 



(i) Del menosprecio de tos acentos, como dice muy atinadamente 
Oliver, pueden originarse en los escritos erróneas cuando no ab- 
surdas interpretaciones. Para demostrarlo, cita en su obra Pron- 
tuario del idioma el conocidísimo caso de aquel vidriero de 
quien habla Calderón , que deseando obsequiar á su dama con una 
mona , encargó á un amigo suyo, residente en Tetuán , le mandase 
tres ó cuatro <le aquellos cuadrumanos, entre los que se reservaba' 
escoger un buen ejemplar. El encargo se hizo por escrito y expre- 
sando por guarismo el número de monas que deseaba; pero como 
al hacerlo omitió el acento sobre la conjunción o', que separaba las 
dos cifras 3 y 4 , en lugar de leer el amigo de Tetuán tres ó cuatro 
(3 ó 4), entendió trescientas cuatro (304), interpretando la carta 
de este modo: 

Amigo: Para personas 
á quien tengo voluntad , 
luego al punto me enviad 
trescientas y cuatro monas. 

con las cuales había para hacer una barbaridad de monadas. 



l*j 2 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

180. Clasificación de lOS acenfOS. — Los acen- 
tos de la escritura son cinco: 

l.° Acento agudo ( ' ), pequeña tilde inclinada de de- 
recha á izquierda, que se coloca sobre la vocal de una 
sílaba para denotar que debe cargarse sobre ella la pro- 
nunciación á fin de dar á las palabras mayor valor prosó- 
dico, elevando el tono de la silaba cuya vocal grave dicho 
signo. Se emplea únicamente en los casos que dettermujan 
las reglas ortográficas (181 al 189). 

2.° Acento grave ( ^ ), el que se ofrece inclinado de 
izquierda á derecha. Con él se gravaban antiguamente en 
nuestro idioma aquellas sílabas en que se bajaba el tono. 
Hoy solamente se emplea en la escritura de ciertas voces ex- 
tranjeras para revestirlas de su propio valor fonético (245). 

3. Acento circunñejo ( A )es una asociación de los 
dos anteriores, y servía para dar doble extensión al valor 
del sonido de la vocal que lo llevaba (190), produciendo 
una especie de modulación en la escala, ascendente para 
empezar y descendente para terminar. 

4. Crema ó diéresis ( * ), formado por dos puntos 
en posición horizontal que van colocados sobre la letra 
que hieran. Se emplea para diluir los diptongos (73) y 
los triptongos (78), á fin de que se pronuncien separa- 
damente cada una de las vocales que los forman (ambigüe- 
dad, diosa) (19\); y 

5. Tilde horizontal ó plequilla ( ~ ó ~), que sirve 
para denunciar la azeuxis gravando la vocal correspondien- 
te (69). argvir, cabriola, y también para prestar á toda 
letra sencilla el valor de una doble. Su empleo ha ido res- 
tringiéndose hasta el punto de, que hoy únicamente se usa 
por los ortólogos para patentizar la influencia de dicha 
figura prosódica en determinados casos dé contigüidad de 
vocales (65), y en la escritura en general para la tu 

Los acentos agudo, grave y circtmflejo, que eran verda- 
deros prosodemas de la lengua latina, se venían empleando 
sin discernimiento ninguno por escritores y tipógrafos para 
los trabajos y ediciones de obras castellanas; pero hoy, 
los oficios de todos aquéllos se han refundido en el acento 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 1 73 

^gudo, que es el único que se usa en la escritura es- 

púñola; y cuando se habla de acento sin calificativo, • se 
entiende que es el agudo. 

181. palabras que deben acentuarse.— Aunque 

toda palabra en la pronunciación lleva acento prosódi- 
co (178), para evitar proligidád no se acentúan ortográ- 
ficamente más que aquellas voces cuya escritura pudiera 
inducir á equivocaciones, debiéndose colocar la notación 
correspondiente sobre la vocal de la sílaba tónica (i). No 
puede haber más de una sílaba acentuada en una misma 
palabra (94). 

Las vocales mayúsculas que abran párrafo ó sean 
iniciales de nombres propios, deben llevar el acento que 
les corresponda, pues si en los trabajos manuscritos y ti- 
piados es tolerable la supresión del acento, no sucede lo 
propioen los impresos, en los cuales resulta incorrecto y 
de mal gusto prescindir de esta clase de signos en los casos 
de que se trata: Álava, Éfeso, /caro, Órbita, Úbeda. 
Las palabras que deben acentuarse, son: 
I.° Los monosílabos que consten de una sola letra, 
siendo ésta el interpositivo á, como en: voy Á casa; ó cual- 
quiera de las conjunciones é, ó, ú (2), como en padre É 
hijo] varón ó Izembra] diez ú once] únicos casos en que las 
vocales forman palabra por sí solas. Pero si éstas fuesen el 
nombre de algunas de las letras que así se denominan (a, 
e, i, o, u) no llevarán acento (3): pon esa a después de la u 
y' antes de la 1. 



(1) Así el acento prosódico como el ortográfico, en su caso, ha 
de gravar necesariamente á una vocal, pues como advierte Galocha, 
en éstas cabe únicamente aumentar la intensidad y duración de los 
sonidos, toda vez que las consonantes no son más que modificacio- 
nes de los sonidos y desaparecen en seguida que se unen á la vocal. 

(2) Advierte, la Academia Española que la preposición d y las 
conjunciones é, d, ú, se acentúan ortográficamente por costumbre 
y no por ninguna razón prosódica , por cuanto el uso común hace 
átonas unas y otras. 

(3) Esta regla se opone al principio fundamental de la acentua- 
ción de los monosílabos que disfrutan dos acepciones (181, 2. ), 
porque así como es lógico, racional y ajustado á las leyes gramati- 



174 



ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



2.° Los monosílabos en que entran vocales y conso- 
nantes, siempre que tengan dos oficios gramaticales. Como 
esta circunstancia de ser palabras unísonas puede pres- 
tarse á confusión, se hace necesario que en uno de dichos 
oficios 6 significados (i) se pronuncien con mayor fuerza_ 



* cales acentuar gráficamente las palabras que tienen mayor valor 
ideológico, como ocurre con las que designan los nombres de las 
vocales, no lo es ciertamente cuando las palabras , en vez de ser 
sustantivas, son modificativas, en cuyo caso debiera suprimirse el 
acento siguiendo la regla general. 

(i) Toda palabra que tenga más de una acepción debe acen- 
tuarse en la menos usada ó en la que se exprese con más énfasis: 
yo no cómo como tú; sólo tú puedes ir solo por ahí. 

Monosílabos de doble significación. — Los homónimos que van en pri- 
mer término son los que llevan acento, y los que aparecen después 
del guión los que carecen de él. 



Cuan (cuando es admirativo): ¡CüAn 
repugnante es tu culpa! —Cuan (compa- 
rativo): Eres tan simple cuan alto eres. 

Dá (imperativo del verbo dar): DÁ 
cuanto tengas. — Da (indicativo del mis- 
mo verbo): Te da todo cuanto tiene. 

Dé (imperativo del verbo dar): DÉ 
cada cual lo que pueda. — D6 (preposi- 
ción propia): Estás de enhorabuena. 

DI (imperativo del verbo decir): Di lo 
qué sepas. — Di (pretérito perfecto de in- 
dicativo del verbo dar): Le di expresioius 
para todos. 

DÓ (nota musical)-' El dó de pecho (for- 
ma apocopada del interrogativo dónde): 
i A do va el peregrino? — Do (adverbio de 
lugar): Allá van leyes DO quieren reyes* 

HÓn. (facultad moral): Tiene el don de 
gentes como pocos. — Dou (tratamiento): 
Mal suena el don sin el din. 

Él (pronombre personal): Que no lo 
vea él.— El (articulo): Tráete el gabán. 

Fui (pretérito del verbo ir): Fui co- 
rriendo.— Tul (pretérito del verbo ser): 
Yo roí el primero. 

Ká (verbo activo ó impersonal): Quien 
no ha, no da; muchos años há que no te 
veo. — Ka (indicativo del verbo haber, 
como auxiliar): El lo ha dicho. 

Ké (imperativo del verbo haber, en 
la significación de tener, unido á los ad- 
verbios ahí, allí, aquí, ó llevando un pro- 
nombre enclítico ) : HÉ ahi por qué no 
vine; BÉme leyendo; HÉteme dispuesto á 
iodo. — He (presente de indicativo del 
mismo verbo): Te he dicho que si. 



Tsá, (nota musical): Está en la menor. — 
JbB> (articulo ó pronombre personal): Es- 
ta es la mejor pluma. Ayer la vi en casa. 

Más (adverbio de cantidad): Quiero 
más papel. — Mas (conjunción adversa- 
tiva): Te oigo, m as no te creo. ' 

Mí (pronombre personal y nota musi- 
cal): Todo para mí. En ese mí desentonas. 
Mi (pronombre posesivo): Esta es Mi 
casa. 

Vó (adverbio de oración elíptica y sus- 
tantivado): Yo no, tú sólo eres el respon- 
sable. En ese nó va envuelta tu malicia. — 
Vo (adverbio de negación simple): Si 
duermo , ko me despiertes. 

Vóm (forma apocopada del pronombre 
nosotros, empleada como tratamiento y 
también después de preposición): Nos, 
Obispo de la Diócests, lo autoriaMmot; 
runga á nos el tu reino. — HTOS (la misma 
forma pronominal usada en dativo ó acu- 
sativo) sin preposición): Nadie ~soñ~ en- 
seña á odiar. Asi se nos ha dicho, 

Qué (pronombre indefinido sin artícu- 
lo y otras veces en forma interrogativa ó 
interjectiva): Quisiera saber en oüé puedo 
servirte; dime qué te trae por aquí; qué 
tarde vienes hoy; ¡oué dia he pasado! — 
Que (el mismo pronombre indefinido, 
con artículo, relativo ó conjunción): 
Quiero al que me quiere; esta es la casa 
QUE te dije; ya sé que soy tu amigo. 

Quién (interrogativo, dubitativo ó ad- 
mirativo): Pregunta ourÉi^ es; ¡quién lo 
habla de >¿;*¿rtr/— Quien (pronombre 
relativo): Juan, á quien protejo. v 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 



175 



que en el otro (178), gravándolas con el acento que, como 
es natural, deberá llevar el monosílabo de mayor impor- 
tancia gramatical. En este caso se encuentran: dé, di y sé 
cuando son inflexiones de los verbos dar, ser y saber; vé 
cuaado pertenece al verbo ir (vé d casa del tío y tráete la 
escopeta), para diferenciarlo de ve, tiempo del verbo ver 
(no ve nada)] don, ser, son y té (1), siendo sustantivos, 
esto es, cuando significan cualidad moral, esencia anirna- 
da, ruido y planta arorfiática, respectivamente; si, cuando 
es pronombre (se lo guardó para sí ; ó adverbio de afirma- 
ción (sí que se lo dije) , y también cuando es sustantivo (el 
sí de las niñas) ; más, siempre que haga oficio de adverbio 
de cantidad (dame un poco más); él, tú y mí, siempre que 
sean pronombres personales ; dó, lá, mi y sí, si determi- 



Sál (imperativo del verbo salir): Sal 
de aquí. — Bal (sustancia química): No 
eches tanta sal. 

86 (imperativo del verbo ser y pre- 
sente de indicativo de saber): SÉ pru- 
dente; no sé lo que dices. — Se (pronombre 
personal): No se lo des. 

Sed (imperativo del verbo ser): Sed 
más complacientes. — Sed (sustantivo): 
Tengo sed. 

Ser (sustantivo}: Está en su ser natu- 
ral. — Ser (infinitivo del mismo verbo): 
Esto no puede ser. 

Sí (pronombre personal y adverbio de 
afirmación): Lo dijo para sí; contestó que 
si. (También es sustantivo): Un si bemol; 
el Bi de los descreídos. — Si (conjunción 
condicional): Si lo quieres, tómalo. 

Só (interjección y forma sincopada de 
seor): ¡Só, caballo! Márchese de ahí, só 
canalla. — So (preposición): So pretexto 
de entrar , nos empuja. 

Son (sustantivo): Baila al son que le 
tocan.— BOU. (indicativo del verbo ser): 
No son de los peores. 

HÚM (frase interjectiva): ¡Sos, qué pe- 
gajosos están. — Sus (pronombre posesi- 
vo): Estas son sus llaves. 

Tal (pronombre y adverbio): No haré 



yo tal; tal estaría cuando se murió. — 
Tal (adjetivo): En tal caso. 

Tan (sustantivo): El tan - TAN de los 
tambores. — Tan (adverbio de modo): No 
seas tan ingrato. 

Té (planta aromática): Una taza de 
té. — Te (letra del alfabeto y pronombre 
personal): Pon esa te más clara y te re- 
sultará mejor. 

Tras (frase interjectiva): CayóyTRJLs, 
se hizo trizas. — Tras (preposición ) : 
Tras la tempestad viene la calma. 

Td (pronombre personaí): Tú lo sabes. 
Tu (pronombre posesivo): Toma tu 
capa. 

TUS (entra como sustantivo en algu- 
nas frases adverbiales): A perro viejo > no 
hay tus TUS. — TUS (pronombre posesi- 
vo): Ahí están tus hijos. 

Vé (imperativo de los verbos ir y ver): 
V$ á casa y tráeme la carta; ve bien lo 
que haces. — Ve (presente de indicativo 
del verbo ver): El pobre no ve nada. 

Vén (imperativo de venir): Vén con- 
migo. — Ven (indicativo del verbo ver): 
Ahora no te ven tus hermanos. 

Ya" (adverbio de tiempo): Pasó tá 
aquel amor que sentía. — Ya (conjun- 
ción): Ya estoy más aliviado. 



(1) Aunque no se halla autorizado por la Academia, algunos 
acentúan los nombres ser (ente) y te (planta) para distinguirlos del 
verbo ser y del pronombre te. Escribir the es un anglicismo imper- 
donable. 



176 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

nan notas musicales, y los relativos qué y cuál, cuando 
son interrogativos 6 admirativos (181, 13). 

Cuando la consonante sea la h y preceda á una de las 
vocales a, e, se acentuarán éstas siempre que los monosí- 
labos de que se trate así puedan ser tiempos de verbo: ha 
¡legado, he venido; como adverbios: ha tiempo que llegó; hé 
aquí por que' no viene, en cuyo caso llevarán el acento los 
monosílabos que se encuentren en la segunda de dichas 
acepciones (182, 3. ). 

3. El adverbio aún, cuando vaya después de verbo, 
porque en este caso se pronuncia como voz aguda bisí- 
laba (i): ¿Aun no ha venido Rafael? — No, señor, no ha ve- 
nido AÚN. 

4. Los monosílabos de verbo que sean diptongo (185): 
fué, fui, vio, dio, aunque realmente no necesitan el acen- 
to (67, 3-° c y 79, l.°). 

5. Las voces agudas de más de una silaba terminadas 
en vocal, como Jehovk, quinqut, berbiquí, sonó, bambú', 
6 en n 6 ¿y como sillón, después, aunque lleven otra cual- 
quiera antes de dichas consonantes, como A/rn, MóHks, 
Basóhs. Se exceptúan: aunque, porque y sino, que no se 
acentúan por su frecuente repetición en el lenguaje. 

6.° Las que siendo agudas y terminando en consonante 
llevan vocal fuerte seguida de otra débil, que será la que 
se acentúe: ataúd, baúl, laúd, maíz, país, Saúl. 



(1) El adverbio aun, precediendo á verbo, no se acentúa porque 
en este caso forman diptongo las dos vocales, pero se acentuará 
cuando vaya después. Esto dice la Real Academia; y añade el 
P, Robles, después de consultar los clásicos, que lo mismo sucede 
cuando dicho adverbio viene detrás de otra palabra cualquiera á 
la que modifique: mas aús; Joven aún. Funda su teoría el sabio or r 
tólogo español en el principio siguiente: «El aún, adverbio de 
tiempo, es tónico en la u 9 ya delante, ya detrás del verbo; el aun, 
adverbio de encarecimiento (perteneciente á los de cantidad) es 
átono y no debe colocarse nunca detrás. Pero como es diiícil en 
muchos casos distinguir cuál de los dos caracteres tiene el aun, 
creo que debe decirse que en todo caso el aun antepuesto -es áto- 
no, y el aún pospuesto tónico; y que no se posponga sino cuando 
es claramente adverbio de tiempo, y raras veces.» 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 177 

7. Las voces llanas terminadas en. consonante que no 
sea n 6 s: alférez, carácter, débil, (187, 5-°)« 

8.° Los vocablos llanos en que haya concurrencia de 
vocales en los siguientes casos (i): 

a) Cuando concurren una vocal fuerte y otra débil y 
hay necesidad de disolver el diptongo (75, 2.°), pues 
siendo la débil naturalmente átona, para convertirla en 
tónica debe acentuarse: acentúo, cafeína, desvarío, escri- 
bían, heroína, María, paraíso, período, reúne, saúco, te- 
nías, etc. No deben confundirse las palabras hacia (adver- 
bio), nutria, paria, venia (sustantivos), varia y sandia 
(adjetivos), con los vocablos homólogos hacía, nutríala- 
ría, venía, varía, que son los pretéritos imperfectos de 
indicativo de los verbos hacer, nutrir, parir, venir y variar, 
ni con sandía, que es sustantivo (189). 

b) Cuando concurren dos débiles y es tónica la pri- 
mera, puesto que siéndolo naturalmente la segunda, para 
que deje ésta de serlo hay que acentuar la primera: druida, 

fluido, Ríu, Túy (75, 2.°). 

c) Cuando las vocales concurrentes son fuertes ambas, 
en cuyo caso se consideran como separadas para los efecr 
tos de la acentuación (75, i.°); así se acentuarán, no 
como graves, sino como esdrújulas (89, 5-°) : atreo, empí- 
reo, Ondkrroa. 

9. Las penúltimas sílabas de las voces llanas que tie- 
nen dos ó más oficios gramaticales, con el fin de evitar 
dudas acerca de su significación propia en los casos ambi- 
guos (181, 8.°, a); por ejemplo (2): cómo (interrogativo 



/ 



(i) Estas reglas son, á nuestro entender, las más precisas y ca- 
tegóricas para no confundir en los frecuentes casos de concurren- 
cia de vocales las palabras graves con las agudas , y para no titu- 
bear respecto á la colocación del acento; porque sabiendo que son 
átonas toda vocal débil adyacente á una fuerte y la segunda de 
•dos débiles que vayan juntas , necesariamente habrá que acentuar- 
las para hacerlas tónicas. 

(2) La Academia Española, firme en su criterio de no prodigar 
los acentos, solamente establece esta distinción en las palabras ho- 
mógrafas que son pronombres personales ó interrogativos (181, 13) 

I4O8 8IONO8 DB LA, ESCRITURA. — 12 



178 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

ó nombre) se diferencia así de como (verbo ó adverbio): 
que cómo como me preguntas, y te contesto: como comes tú; 
cuándo (interrogativo) de cuando (adverbio £ conjun- 
ción); no sé cuándo volveré, pero cuando lo sepas no lo di- 
gas aun cuando te lo pregunten; cuánto (interrogativo) de 
cuanto (adjetivo ó adverbio): no sé d cuánto asciende el 
débito, pero trabaja el asunto cuanto puedas, que cuanto 
más hagas, tanto mejor; cuyo (interrogativo) de cuyo (sim- 
ple relativo): ¿cuyo es el motivo de mis males? Zaz falta 
de bienes, cuyo quebranto lloro; dónde (interrogativo, du- 
bitativo ó admirativo) de donde (adverbio de lugar ó pro- 
nombre relativo) : no sé de dónde lo sacó y hasta dónde h 
llevó, pero como donde las dan las toman..., de donde infiero 
que no tardaremos en saberlo; entre (verbo) de entro (pre- 
posición): déjale que entre aunque no traiga nada entre 
manos; era (sustantivo) de era (verbo): cuando iba d la 
era tu hermana era una chiquilla; fuera (interjección) de 
fuera (verbo y conjunción): ¡Fuera ese que chilla, fuera!; 
y si fuera alguien de fuera de casa, á la cárcel con él; 
luego (adverbio) de luego (conjunción): hasta luego dijo 
al marchar, para luego no volver; nada (verbo) de nada 
(sustantivo y adverbio): échate al agua y nada; por nada 
del mundo lo dejes; no te digo nada más; para (verbo) de 
para (preposición): para un momento para que te alcance: 
pero (sustantivo) de pero (conjunción) : este pero está muy 
sabroso, pero es muy pequeño; sobre (sustantivo) de sobre 
(preposición) : escribe el sobre de esta carta aunque sea sobre 
la mesa de mi despacho; sólo (adverbio) de solo (sustan- 
tivo ó adjetivo): sólo me satisface jugar un solo en el tre- 
sillo ó quedarme solo en casa; tanto (interrogativo ó pon- 
derativo) de tanto (adjetivo): d tanto se expone el da- 



para diferenciarlos de los que corresponden á otras clases ; y, con 
referencia al vocablo solo, diciendo «que se acentúa por costum- 
bre» cuando es adverbio y no si es sustantivo ó adjetivo; pero 
muchos gramáticos hacen extensiva la misma regla á las demás 
palabras que se relacionan en este artículo, por entender que, 
admitido el uso de la tilde para unas, deben por igual motivo 
atildarse las demás en igualdad de circunstancias. * 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 1 79 

divoso para perder lo que tanto le costó ganar] y así por 
este orden los homógrafos que se encuentren en casos 
análogos. 

I O. Las palabras terminadas en vocal débil con acento 
prosódico seguida de otras dos vocales y s final, como 
ocurre en ciertas personas de verbos, las cuáles llevan el 
acento en dicha vocal débil: decíais, teníais. 

11. Todas las esdrújulas: coleóptero, telégrafo, interpre- 
te, kilómetro, centímetro (i) (181, iS'y 187, 5-°)- 

12. Las palabras sobresdújulas: feríamela, dábasemele. 

13. Los pronombres demostrativos éste, ésta, aquél, 
aquélla y sus plurales, cuando hagan oficio de persona- 
les (2). Llegaron juntos Luisa y Félix: aquélla, alegre) 
éste, bastante abatido; y todos les miraban, quiénes con 
curiosidad, quiénes con asombro. 

14. Los relativos qué, cuál, quién, cuyo y sus derivados, 
y los adverbios cómo, cuándo, dónde, cuánto, si expresan 
admiración ó interrogación. 

Un ejemplo bastante curioso ofrécelo la célebre redon- 
dilla de Iriarte: 

He reñido á un hostelero. 
— ¿Por qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? 
— Porque donde, cuando como 
sirven mal, me desespero. 

15. Los tiempos verbales pronominados, — no siendo 
infinitivos (coserLEs, limpiara), imperativos plurales (acor- 
daos, traeduS), ó monosílabos (doyTE, vasE), — con un solo 
sufijo cualquiera de ellos, tales como: cóseLO, límpiauE, 
acuérdaTE, traétehx, dámeLo; debiendo advertir que la ex- 
cepción que se hace de los imperativos no alcanza más que 
á los en stos 6 eos, cuando llevan un solo sufijo, como 



(1) Téngase en cuenta que los múltiplos y submúltiplos del li- 
tro y del gramo no son esdrújulos, como muchos suponen (184, c), 
y que consiguientemente no deben llevar acento : hectolitro, kilo- 
gramo, decilitro, miligramo, etc. 

(2) Los neutros esto, eso y aquello, nunca se acentúan. 



1 82 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

larga y otra breve, la pronunciación carga sobre la larga: 
Ámbito, amgo. 

184. Acentuación de las palabras compues- 
tas. — Las voces compuestas, sin excluir de esta regla los 
adverbios en mente (94) y los verbos con sufijo (93), 
conservan el acento de sus simples: kGvunente, DÉciMo/n- 
mero, víxducto, conmoví/^, diéra^&. Se exceptúa asimismo, 
porque sólo tiene acento en la sílaba mis. 

A este principio general hay que hacer las siguientes 
observaciones: 

1. a Las voces compuestas cuyo último elemento sea un 
monosílabo terminado en vocal, n 6 s, — y, por consiguien- 
te, exento de tilde (182, l.°), — la llevan en éste porque 
son agudas: puntapit, otrosí , ganavÁN, vaivts, quitaipóx, 
veintiún, diecisÉis, semiDiós. 

2. a Cuando el primer componente termina en vocal 
fuerte y el segundo empieza con vocal débil tónica, ésta 
lleva tilde aunque no la tenga en la voz simple, puesto que, 
como dejamos dicho (68, 3. a c), la vocal débil, en este 
caso, no forma diptongo con la fuerte: A-únas, A-tslo, 
fiisA-úvas, rE-únen. 

3. a Cuando las voces compuestas lo son de tiempos 
verbales, con sufijos en forma enclítica, estos términos 
componentes pasan á formar palabras esdrújulas ó sobres- 
drújulas (98), y ílevan tilde aunque las simples respecti- 
vas no la tengan: díforME, consultába-SE-nos, castíga-SE- 
me-la. De estas asociaciones de elementos resultan mu- 
chas voces parónimas por el cambio de lugar del acento, 
entre otras: 

abandóneos y abandonaos; contkrelo y contartlo; 

ablkndote y ablandbte; entrtguelo y entregúelo; 

alkboos y alabóos; enviosela y envíasela; 

animkrame y animar Ame; fui.se ( de ir) y fuese (de ser); 

callkranse v callar knse; Ikvaos y lavkos; 



antmkrame y animar Ame, 
callkranse y callar knse; 
causkrasele y causarksele; 



Ikvaos y lavkos; 
¿enskralo y pensar Lio. 



4. a En las palabras compuestas que llevan uno ú otro 
de sus elementos originarios de latín, del griego ó de otra 
lengua extranjera, y cuyas voces compuestas no entraron 
por sí solas en nuestro idioma (96 al 98), el acento pros#- 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 1 83 

dico unas veces se apoya en el primer elemento de la com- 
posición y otras en el segundo. Se acentúan en el pri- 
mer elemento: carní-voro, centí-mano^corní-gero, epígra- 
fe, febrí-fugOi gramó-fono, kilo-metro, mili-metro, mirid-fne- 
tro, nocü-vagOy salutí-fero, tele-fono, telé-grafo, etc.; y en el 
segundo, llevando ó no el acento ortográfico, según las 
reglas establecidas: armi-potente , cable-grama, epi-grama, 
fono -grama, geo- grafía, kilo -litro, logo -grifo, mili- litro, 
miria-gramo, mono-sílabo, neo-católico, neo-platónico, omni- 
potentes paqui-dermo, petri-ficado, radio-grama, tele-fonema, 
tele-grama (i). 

185. Acentuación de diptongos y triptongos. 

Si las sílabas que deben acentuarse , aunque terminen* en n 
6 s, fueran diptongos, irá el signo sobre la vocal fuerte: 
acentut, dikfano, ver&is; pero si las dos vocales fueran dé- 
biles, irá sobre la segunda (2): benjuí , porciúncula (181, 4. ). 
Los triptongos se acentúan en la vocal fuerte: amorti- 
guáis, despreciáis. 

186. Acentuación de palabras latinas y ex- 
tranjeras; — Los términos latinos y\ extranjeros se suje- 
tan á la acentuación establecida para las voces castella- 
nas (245); en su consecuencia se acentúan entre otras 
muchas: accésis, Amiéns, bebé, Bísmark, Cousin, Dreifús, 
esplín, exequátur, Flammarión, Fóscari, Gládstone, Hámlet, 
Hausmánn, Hégel, Hótloway, ídem, ínter, Léary, Lesséps, 
Mabíe, méeting, memorándum, míster, ómnibus, pandan, 
Pallesí, randevú) Róthschild, sdnwich, Schúber, vademécum, 



(1) La diferencia que se advierte entre las palabas que llevan 
como elementos primeros las raíces griegas kilo, miria ó tele, y 
como segundas las de igual origen grafo, grama y metro, consiste 
en que , en la lengua de que proceden las voces grafos y metro, 
tienen breve la primera sílaba , por lo que las palabras en que di- 
chos elementos entran deben ir acentuadas en la sílaba anterior; 
en cambio gramma exige el acento prosódico en su primera síla- 
ba , por preceder la a á dos consonantes, y de ahí que sus compues- 
tos vayan sin acento por no ser tales palabras esdrújulas. 

(2) Así como la tilde puesta sobre la primera de dos vocales 
déoiles señala azeuxis: druida, fluido (67, 3. ), colocada sobre la 
segunda no desata el diptongo: acvítico, inmiscuí, envixsdese. 



184 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

* 

Washington, Wínckelmannn; y no se acentúan otras 
como: Adams, Amiens, Berkmans, bulevar, buqitet, Condi- 
llac, Cuvier, debut, dilettanti, Franklin, Goethe, Heine, in- 
continenti, Jhonson, Kostka, Lincoln, Malthus, Michelet y 
Mecbeth, Neuman, Rubens, reprise, Sbarbi, statuquo, Straus; 

Weis, Young, etc. 

I87. persistencia del acento.— La acentuación 

de las palabras será la misma aunque se las añada alguna 
terminación (27) ó acreciente su * incremento, salvo las 
consiguientes excepciones (181), de donde resulta: 

I.° Que todos los tiempos de verbo que llevan acento 
lo conservan aun cuando acrecienten su terminación to- 
mando un afijo (181, \*¡)\ fuéss., matéh\, moverá se, rogéis 
y convencÍMEhos. 

2.° Que los elementos de las voces compuestas deben 
llevar la ortografía que como simples les corresponde 
(184): FÁcihmente, contraRRÉPiACA, decimoséptimo. 

3. Que al pasar un nombre ó adjetivo masculino al 
género femenino no sufre más alteración que la de cam- 
biar su desinencia final (III), pero el acento no se traslada: 
amigo, amiga ; sereno, serena ; aunque sí cambia el concepto 
prosódico de la palabra (91 ) tratándose de masculinos que 
sean voces agudas, las que al pasar al femenino se con- 
vierten en breves (88, 4-°) : pastor, pastora; francés, fran- 
cesa; sucediendo lo propio cuando el femenino añade al 
masculino algo más que la a, como de abad, abadesa; de 
alcalde, alcaldesa; de barón, baronesa. Se exceptúan 
los nombres propios Félix y Carlos, cuyos femeninos son 
Felisa y Carlota , en los que, sin perder su condición de 
palabras llanas, al pasar al femenino se traslada «1 acento 
tónico á la siguiente sílaba y conviértese en átona la que 
lo llevaba en el masculino. 

4. Que los sustantivos y adjetivos regulares ó esdrú- 
julos terminados en vocal breve, cuando pasan del singular 
al plural, no obstante admitir una s al cambiar de número, 
permanecen siendo regulares ó esdrújulos, respectivamen- 
te, de modo que el incremento no altera en su naturaleza 
prosódica (99, 1.°)'- de mesa, mesas; de cántico, cánticos. 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 1 85 

5-° Que los sustantivos y adjetivos terminados en vo- 
cal aguda ó consonante, aunque al pasar del singular al 
plural acrecientan su incremento con la sílaba es que ad- 
miten, no dan lugar por ello á que la posición del acentq 
varíe, sinp que éste continúa gravando la misma vocal, 
por lo que, las que eran agudas en singular, como alelí > 
fiel, virtud ', pasan á ser graves en plural*, alelíes, Fíeles, 
virtudes; y las que. eran llanas 'en singular, como árbol> 
débil y crimen , áe convierten en esdrújulas al pasar al plu- 
ral (B9, i.°): árboles, débiles, crímenes. Se exceptúan: 
carácter ; fénix y ónix, que continúan siendo graves al plu- 
ralizarse; caracteres, fenices y ónices; y régimen, que no 
deja de ser esdrújula, puesto que se convierte en regí- 
menes; y • . 

6.° Que los adverbios compuestos de esdrújulos y de 
la terminación mente llevarán el acento siempre en la 
antepenúltima sílaba del esdrújulo (95, 4. ) : bárbaraMESTE r 
lícitauESTE. 

188. Cuándo varía de lujar el acento. — No 

obstante los principios de persistencia del acento que in- 
forman el artículo anterior , hay tf es casos que constituyen 
otras tantas excepciones, en los que, al' cobrar mayor in- 
cremento los vocablos primitivos, varia de lugar el 
acento, y son: 

l.° Cuando los adjetivos calificativos, para formar el 
superlativo absoluto (137), toman alguna de las termina- 
ciones ísimo 6 érrrimo, pierden el acento del grado po- 
sitivo y conservan el esdrújulo de las expresadas desinen- 
cias: de bueno, bonísimo ;ide/z¿/¿r<?, pulquérrimo. 

2.° Cuando los nombres primitivos se convierten en 
aumentativos (140) ó diminutivos (142), siguiendo las re- 
glas generales de la acentuación (181), si acaban éstos en 
vocal recae el acento en la penúltima sílaba, y si termi- 
nan en consonante en la última sílaba, sin atender para 
nada al acento que llevaban los nombres primitivos, de los 
cuales se forman: de cuchara, cucharón, cuckarita; de chi- 
co, chicote, chiquitín; de lámpara, lamparón, lamparilla; y 

3. Cuando se trata de las inflexiones de los verbos 



1 86 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA , 

regulares (i), pues aunque sus infinitivos son siempre pa- 
labras agudas (amar, temer, partir), por razón del incre- 
mento que toman aquéllas en virtud de los varios acciden- 
tes de la conjugación (152), pueden ser agudas, llanas y 
esdrújulas: 

a) Son agudas: 

Las primeras y terceras personas de singular del preté- 
rito perfecto de indicativo: amé, temió, partí; 

las tres personas de singular y la tercera de plural del 
futuro imperfecto de indicativo: pasearé, escribirás, lee- 
rán] y 

la segunda persona de plural del imperativo: marchad, 
corred. ■ \ 

b) Son llanas: . . 

Todas las personas de singular y de plural de los presen- 
tes de indicativo y de subjuntivo: andas, duermes, partáis; 

las tres personas de singular y la segunda y tercera de 
plural del pretérito imperfecto, así de indicativo como de 
subjuntivo, y del futuro imperfecto de subjuntivo: amaba, 
temíais, partierais; 

la segunda persona de- singular y las tres de plural del 
pretérito perfecto de. indicativo: engañaste, trabajamos, 
salieron ; 

la primera persona de plural del futuro imperfecto de 
indicativo: acudiremos; 

la segunda persona de singular del I imperativo: ama, 
teme, parte; 

las tres personas de singular y la segunda y tercera de 
plural del futuro imperfecto de subjuntivo: estudiare, leye- 
res, escribieren; y 

todos los participios y gerundios de infinitivo: amado, 
escrito ', satisfecho, saliente, estudiando. 

c) Y son esdrújulas: 

La primera persona de plural del pretérito imperfecto de 
indicativo y de subjuntivo: caminábamos, discutiéramos; y 



(i) Los irregulares suelen cambiar, unos, de concepto prosó- 
dico, y otros, el lugar del acento. 



DdE LOS ACENTOS EN GENERAL 



l8 7 



la primera persona de plural del futuro imperfecto de 
subjuntivo: amáremos, temiéremos y partiéremos. 

189. Cambios de acepción motivados por el 

acento. — En nuestro idioma existen multitud de pala- 
bras, á las que el acento da acepción muy distinta de la 
que tienen no llevándolo ó cambiándole de lugar; así su- 
cede, entre otras, con las que se relacionan á continuación, 
y que es conveniente que el lector conozca para acen- 
tuarlas ó no, según corresponda: 



Palabras parónimas de acento. 



aira 

aire 

ala 

alas 

alabes 

aman 

amen 

amo 

amos 

anas 

anden 

anima 

ara 

arias 

aras 

aran 

ares 

arras 

arteria 

aulas 

Badén 

bailen 

baja 

banastas 

batan 

bebe 

berros 

Borbones 

borras 

borren 

casaron 

cascaron 



y aira 
y aire 
y Alá 
y Alas 
y alavés 
y Aman 
y amén 
y amó 
y Amos 
y Anas 
y andén 
y ánima 
y hará 
y harías 
y harás 
y harán 
y Ares 
y Arras 
y artería 
y Aulas 
y badén 
y Bailen 
y bajá 
y Banastas 
y batán 
y bebé 
y berros 
y borbones 
y Borras 
y borrén 
y casaron 
y cascarón 



colon 
comisaria 
castor 
cesar 
cortes 
critica 
delfines 
depositaría 
dominico 
duran 
duro 

ejecutoría 
Elíseo 
' escoben 
fabrica 
fines 
girones 
habido 
hacia 
hacen 
halla 
ingles 
lastima 
leones 
lucido 
mama 
mana 
maquina 
marques 
meras 
monas 
montes 



y Colón 
y comisaría 
y Castor 
y César 
y cortés 
y crítica 
y delfines 
y depositaría 
y dominico 
y Duran 
y duró 
y ejecutoría 
y Elíseo 
y escobén 
y fábrica 
y finés 
y girones 
y ávido 
y hacía 
y Hacen 
y allá 
é inglés 
y lástima 
y leonés 
y lúcido 
y mamá 
y maná 
y máquina 
y marqués 
y Meras 
y Monas 
y montes 



nutria 

ojala 

ojeo 

opera 

oran 

ordenes 

palio 

Papa 

París 

pasaron 

pelicano 

peonía 

perdida 

picaron 

rape 

replica 

publica 

sandia 

secretaria 

selles 

sera 

sólito 

suplica 

tacita 

tomas 

vacio 

válido 

valles 

venia 

veras 

usar 

zafio 



y nutría 
y ojalá 
y ojeó 
y ópera 
y Oran 
y órdenes 
y palio 
y papá 
y París 
y Pasaron 
y pelícano 
y peonía 
y pérdida 
y picarón 
y rapé 
y réplica 
y pública 
y sandía 
y secretaría 
y Selles 
y será 
y sólito 
y súplica 
y tácita 
y Tomás 
y vacío 
y válido 
y valles 
y venía 
y verás 
y húsar 
y zafío 



También las hay de tres acepciones distintas, según 
sean agudas, llanas ó esdrújulas, entre ellas: 



1 88 



ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



ESDRÚJULA8 


LLAHAS 


AGUDAS 


BSDRÚJULA8 


LLAMA. 8 


AGUDAS 


adúltero 


adultero 


adulteró 


intérprete 


interprete 


interpreté 


alíjero 


alíjero 


alijeró 


íntimo 


intimo 


intimó 


ánimo 


animo 


animó 


inválido 


invalido 


invalidó 


anulo 


anulo 


anuló 


legítimo 


legitimo 


legitimó 


apostrofo 


apostrofo 


apostrofó 


límite 


limite 


limité 


arbitro 


arbitro 


arbitró 


| liquido 


liquido 


liquidó 


artículo 


articulo 


articuló 


manípulo 


manipulo 


manipuló 


cálculo 


calculo 


calculó 


máscara 


mascara 


mascará 


cántara 


cantara 


cantará 


náufrago 


naufrago 


naufragó 


cascara 


cascara 


cascará 


número 


numero 


numeró 


capítulo 


capitulo 


capituló 


pacífico 


pacifico 


pacificó 


célebre 


celebre 


celebré 


participe 


participe 


participé 


círculo 


círculo 


circuló 


práctico 


practico 


practicó 


cítara 


citara 


citará 


pródigo 


prodigo 


prodigó 


cómputo 


computo 


computó 


pronóstico 


pronostico 


pronosticó 


crítico 


critico 


criticó 


próspero 


prospero 


prosperó 


cúmulo 


cumulo 


cumuló 


público 


publico 


publicó 


deposito 


deposito 


depositó 


régulo 


regulo 


reguló 


doméstico 


domestico 


domesticó 


retrógrado 


retrogrado 


retrogradó 


ejército 


ejercito 


ejercitó 


solícito 


solicito 


solicitó 


émbolo 


embolo 


emboló 


término 


termino 


terminó 


émulo 


emulo 


emuló 


título 


titulo 


tituló 


equívoco 


equivoco 


equivocó 


tráfico 


trafico 


traficó 


específico 


especifico 


especificó 


tránsito 


transito 


transitó 


estímulo 


estimulo 


estimuló 


último 


ultimo 


ultimó 


hábito 


habito 


habitó 


vínculo 


* vinculo 


vinculó 


incómodo 


incomodo 


incomodó 


vivífico 


vivifico 


vivificó 


íntegro 


integro 


integró 


vómito 


vomito 


vomitó 



todas ellas en su expresión esdrújula resultan sustantivos 
6 adjetivos y en las dos restantes tiempos verbales. 

En el mismo caso están : apúntalo , apúntale, acábale , acá- 
balo y otros formados por un tiempo verbal y un pronom- 
bre enclítico (170). 

190. AcenfO Circunflejo. — En el siglo xvm se 
trató de que el acento circunflejo (á, é, i, ó, ü), colocado 
sobre las vocales puestas después de la x, sirviese para in- 
dicar cuándo debía pronunciarse con su sonido propio y 
no con el de j; y en otros casos para advertir que la ch, 
antes de vocal, con dicho acento debía leerse como k, hoy 
como c; imprimíase, pues, Chám, Bacho, monarchía, exa- 
men, conéso, etc.; mas como á poco dejase de tener dos 
oficios cada una de estas letras, dice la Real Academia, 
cayó en desuso el empleo del circunflejo como signo pu- 
ramente diacrítico. 

191. Crema ó puntos diacríticos.— Así se lia- 



DE LOS ACENTOS EN GENERAL 1 89 



/ 



man (I) dos puntos que, en posición horizontal u se colo- 
can sobre la primera de las vocales adyacentes que con- 
curren en una palabra , y en cuanto aquélla sea débil , para 
indicar que no forman el diptongo ó triptongo que sin la 
crema constituirían (üe, íeis). Antes solía colocarse este 
signo sobre cualquiera de las cinco vocales para hacer más 
perceptible su sonido, ó darles un valor doble, del que les 
correspondía, pero hoy sólo se emplea: 

l.° En las sílabas gue> gui, para indicar que en ellas 
ha de pronunciarse la ü, distinguiéndola así de cuando en 
las mismas sílabas es dicha vocal u, signo complementario 
de la g. En las voces: agüilla, agüero, ambigüedad, anti- 
güedad, argüir, cigüeña, degüello, halagüeño, lingüístico, 
vergüenza y otras, no se pronunciaría dicha vocal si dejase 
de llevar la crema sobre sí (2); y 

2.° Como licencia poética (3}, puesto el signo sobre la 
primera vocal de un diptongo ó triptongo, para deshacerle 
y dar á la palabra una sílaba más: fl-el, rü-i-do, sü-a-ve. 

La Academia Española aconseja se usen también los pun- 
tos diacríticos en aquellas palabras que, de no puntearse 
con ellos, se pudieran pronunciar indebidamente, como por 
ejemplo:/?/, pretérito del verbo piar, que de este modo 
se diferencia con toda claridad del imperativo ó subjuntivo 
del mismo verbo pie, y del nombre pie; en cuyo caso se 
encuentran, además de algunas desinencias de verbos en 
eir, como de desleír, deslío y deslió; del supino friar, 



(i) La Academia Española, y con ella la inmensa mayoría de 
los gramáticos y tratadistas , llaman también diéresis á este signo 
ortográfico ; pero como el mismo nombre tiene la figura prosódica 
que determina la dialefa (65), para evitar los inconvenientes que 
resultan deNiesignar con una misma palabra dos conceptos grama- 
ticales distintos , reservamos la denominación de diéresis para la 
función prosódica y la de crema ó puntos diacríticos para la orto- 
gráfica. 

(2) En las sílabas güe, gui, que siempre son diptongos, los pun- 
tos diacríticos no son señal de diéresis, sino de que la u no es 
muda (12). 

(3) Esta licencia se llama diéresis, y la contraria, cuando con- 
vierte dos sílabas en una, se denomina sinéresis (60). 



190 



ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



frío y frió] del infinitivo reír, río y rió) de verbos en iar, 
como de enviar, envíe y envíe; de liar, líe y lié; de rociar, 
rocíe y r<?£¿¿'; de fiar, fíe y fié; de miar, w¿? y mió; de piar, 
/&? y pió y y de los verbos en üar, como de acentuar, 
acentúo y acentuó; de actuar , actúo y actuó; de graduar, 
gradúo y graduó; de ruar, rúo y rüó¡ etc., las siguien- 
tes (I): 



Aliara, del verbo aliar.— Aliara, 
vaso de cuerno. 

Arfaría , planta de olor parecido al 
del ajo. — Aliaría, del verbo aliar. 

Antloquía, ciudad de Colombia.— 
A ntioquía, capital de Siria. 

Arriada, sinónimo de arriada. — 
Arriada, del verbo arriar. 

Arriate, macizo de los jardines. — 
Arríate, imperativo de arriar. 

Avión, el que avía.— Avión, espe- 
cie de vencejo. 

Bambúes, tejido de la India.— Bam- 
búes, plural de bambú. 

Desairar, sinónimo de desenojar. — 
Desairar, desatender ó desestimar. 

Diosa, adjetivo que significa de mu- 
chos años. — Diosa, falsa deidad feme- 
nina. 



Duela, tabla de barril ó cubo. — 
Duela, del verbo doler. 

Fluido, del verbo fluir.— Fluido, 
estado físico de un cuerpo que no es 
sólido. 

Ollera, vaso en que se guardan los 
óleos. — Oliera, del verbo oler. 

Fiara, del verbo piar. — Fiara, ma- 
nada de cerdos. 

Pié, del verbo piar. — Pie, extre- 
midad de los miembros inferiores del 
hombre. 

Ueste, sinónimo de oeste.— Hueste, 
ejército en campaña. 

yiola, del verbo violar. — Viola, 
instrumento músico. 

Viole» del verbo violar. — Viole, del 
verT>o ver con el enclítico le. 



(1) Si bien la Real Academia dice «que convendría usar de la 
diéresis » en toda vocal débil átona que no forme diptongo con otra 
débil ó fuerte contigua, como sucede en palabras como las relacio- 
nadas , no puede ser considerada como incorrección ortográfica la 
ausencia en las mismas de este signo, mientras no se generalice su 
uso, contrario por hoy al empleo de atildaciones que no sean de 
todo punto indispensables. 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 191 



III 

Signos de puntuación. 

192. SignOS punfliaf I VOS.— Además de los carac- 
teres fonográficos llamados letras (II), hay otros que, con 
aquéllos, componen los elementos indispensables de la es- 
critura; éstos son los signos puntuativbs, de los cuales, 
unos, á la vez que indicaciones gráficas de las pausas ó 
silencios, sirven para marcar las divisiones de las cláusu- 
las, para separar unos pensamientos de otros, para distin- 
guir los diferentes miembros de una oración y los comple- 
mentos de estos miembros, como la coma (194), punto y 
coma (195), los dos puntos (196) y el punto fínal (197); 
y otros, al propio tiempo que denotan las cadencias del 
lenguaje, las inflexiones de la voz y la entonación de las 
frases, son un auxiliar poderoso para interpretar recta- 
mente el sentido y expresión del escrito, como la inte- 
rrogación (200), la admiración (198) y los puntos 
suspensivos (250). 

193. Importancia que tienen en la escritura. 

El empleo de los signos puntuativos, dice Galocha, es, no 
sólo conveniente, sino absolutamente necesario, pues ni 
el conocimiento más perfecto de la cantidad, ni el con- 
texto del escrito, ni la perspicacia más avisada, bastan en 
la generalidad de los casos para determinar el valor lógico 
y los accidentes ó variaciones prosódicas de las palabras, 
el lugar de las pausas y la conveniencia de ciertas infle- 
xiones; por medio de estos signos podemos interpretar 
cada palabra y cada frase en su recta y propia significa- 
ción y dar á la lectura la expresión conveniente. Nada 
mejor para comprender lo mucho que influyen estos sig- 



192 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

nos en el régimen de las palabras y en la construcción de 
las oraciones, que el siguiente ejemplo: 

« Cuenta el gran Quevedo, en una de sus inmortales sáti- 
ras, que irritado el diablo por las lamentaciones de un 
condenado, díjole con desabrimiento y enojo: — ¿ Tan mal 
te va en el infierno} Pues mira, hijo, ¡d nacer, á nacer l 
Oído lo cual el pobrecito quedó un momento suspenso, y 
una vez que hubo echado sus cuentas, contestó de esta 
suerte: — ¿ Yo nacer.de nuevo} No en mis días. {Para qué} 
{Para volver á pedir la teta y echar los dientes y pasar el 
sarampión; para ser niño, victima de la férula del dómine; 
mancebo, juguete de las busconas; casado, mártir de esposa 
y suegra; para pretender, afanarme, recibir repulsas, llevar 
desengaños ; para envejecer y morir, si pobre en el abandono, 
si rico entre herederos codiciosos y desalmados} No, no; bien 
me estoy en el infierno, que no son cosas tales para pasadas 
otra vez.> 

Ampliando la frase de Perales, puede decirse que , si las 
letras forman el cuerpo del escrito, los signos puntuativos 
dan vigor y vida al pensamiento , y, bien interpretados, 
. vienen á ser el espíritu de la escritura* 

194. USO de Id COma. — I-a coma sirve para esta- 
blecer una pequeña pausa, con objeto de facilitar la respi- 
ración y prestar mayor claridad al lenguaje, haciendo más 
perceptible las inflexiones de la voz. Se representa por 
medio de una pequeña vírgula ( f ) colocada en la línea in- 
ferior del renglón ó pauta, y se emplea en los siguientes 
casos: 

i.° Para separar las palabras y locuciones ana- 
logas que se presentan consecutivas en la oración, menos 
la última, si está unida por conjunción; entendiéndose por 
análogas á estos fines las dicciones que son sujetos de una 
misma oración : aldeas , villas , ciudades , capitales y na- 
ciones fueron destruidas; los complementos de un mismo 
verbo: el agua puede ser dulce, salada, amarga, fría, ter- 
mal, ferruginosa, alcalina, etc.; los verbos de un mismo 
ejemplo: el adulterio mancha, corroe, destruye y mata; 
los modificativos ó regímenes de una palabra: la dignidad 



SIGNOS DE PUNTUACK 

es la base reguladora de los actos del h 
plido y de la virtud ', del porvenir y de 
las palabras repetidas: déjame, déja^ 
*mds; ya te he dicho que no, no, no y 

Acerca de esta regla, debemos h; 
servaciones: ** 

a) Que cuando en la oraciói 
análogas, unidas entre sí por algq 
positivos y, é, ni ú ó, no se set 
trabajo Y*tu honradez vencerás. 
Eso no lo hacemos mttí 

b) . Que cuando 
sí, todas ellas, unida! 
una coma: Poder invL 

2. Para dividir' 
bros de una cláusula 




de, 
n cq¡¿ 



193 

J deber cum- 
felicidad] y 
le molestes 
>eceí no. 

siguientes ob- 
ra dos palabras 
los signos inter- 
la coma: Con tu 
Inés%e casaron. — 



má¡ 



de 



ó no precedidí 
compadecían, 
cantan las a 
movimiento y 

Para la aplicado] 

a) . Que se 



co 



uno 



labyas análogas van entre 
conjunción, se las separa con 
omnipotente, y misterioso. 
coma *los varios miem- 
depeddientes entre sá, vayan 
hcióJÍ: Todos mataban, todos se 
ia detenerse. — Al apuntar el alba, 
f mpo se alegra, y el ambiente cobra 



i de está regla se tendrá en cuenta: 
comprendidas en ella también las ora- 



bsión , 



cíones 
La pac\ 
portables, 
exte 

CU 

den 

b) 

análog; 
ni ú ó, 

ras cómo 
ciones un: 

No puedo V< 



ejantes que integran una cláusula ó período: 
alivia nuestros males, la esperanza los hace so- 
'ración los agrava; y todas las de corta 
s\is casos: El hombre estudioso, el que piensa 
que á nadie ofende', es digno de la consi- 
stas. 

en el período sólo hay dos oraciones 
e sí por los signos interpositivós y, é, 
separan con la coma: Continúa cantando y ve- 
'uermo. Se exceptúa el caso en que las ora- 
ipor conjunción no tienen íntima analogía: 
á tu hermana sin admirarme, ni hablarla sin 



sentirme enamorado. Lo propio ocurre entre oraciones prin- 
cipales que van enlazadas por la conjunción y, cuando es 
diferente el sujeto de* cada una de ellas: Cumplid con vues- 
tros deberes y Dios os lo premiará. 



LOS 8IGN0S DE LA ESCRITURA. —13 



194 t ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

c) Que cuando tres ó más oraciones análogas van uni- 
das por alguno de los signos interpositivos enunciados en 
el inciso anterior, se las separa con una coma: Su elocuen- 
cia es tal, que arrebata, y enajena, y confunde, y sugestiona; 
frase que bien pudiera resolverse en su sentido contrario, 
cambiando la y por ni, diciendo : ni arrebata, ni enaje- 
na, etc. 

d) Que en el mismo caso se encuentran, y por ello 
deben llevar coma intermedia, las oraciones análogas uni- 
das por cortj unción, cuando hay dentro del período otra 
conjunción igual subordinada: La guerra es símbolo de re- 
dención para los pueblos, ó de esclavitud, ó de ruina , según 
sean prósperos ó decadentes. 

e) Que el ablativo absoluto exige coma delante en to- 
dos los casos : Muerto el perro, se acabó la rabia. 

3. Antes y después de las palabras, locuciones 
y oraciones intercalares, entendiéndose como tales todo 
elemento gramatical que se encuentra en medio de una ora- 
ción, ó al principio ó al final de ella y que se puede supri- 
mir sin alterar el sentido de la frase; como son: 

a) Los vocativos, esto es, las personas ó cosas llama- 
das, los nombres ó pronombres de aquéllas con quienes 
se habla ó los nombres ó pronombres de las de quienes 
se habla: andad, soberbios majaderos, que la derrota será 
vuestro triunfo. 'Cuando el elemento intercalado se coloca 
al principio ó al fin de la frase, se separa igualmente por 
medio de la coma: Señora, estoy encantado de vuestras 
gracias. — Quién pudiera imitaros, padre mío. 

b) Ciertas palabras, modismos y demás miembros ex- 
plicativos, á los que se suele designar con el genérico de 
« entrecomados >, que se insertan en otras oraciones para 
aclarar un concepto ó para dar mayor amplitud á una fra- 
se. Los elementos que así se intercalan, suspendiendo el 
relato principal, se encierran entre comas también (i): Mi 



(i) «Cuando una proposición se interrumpe, dice la Real Aca- 
demia de la Lengua, ya para citar ó indicar el sujeto ó la obra de 
donde se ha tomado, ya porque se inserta como de paso otra cláu- 



^ J 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN , 1 95 

deber ; claro está, lo exige así. — Pongo mis servicios, en lo 
poco que valen, á la disposición de usted. — Al entrar en mi 
casa, por la puerta que da al campo, tuve la desgracia de 
tropezar y caer. 

En este caso se encuentran comprendidos: los de con- 
junción propuesta (pues, empero, sin embargo, etc.), cuando 
no encabeza la oración que enlaza : Los hay que viven en la 
prosperidad y y sin embargo, no son felices. 

c) Las oraciones subordinadas á otra principal, que, sin 
ser determinativas (i) ni explicativas, también se interca- 
lan ó ponen en medio de otras suspendiendo el relato 
principal, unas veces encerradas entre paréntesis: Cual- 
quiera creería (al ver tal aparato de fuerzas) que se tra- 
taba de la toma de la Bastilla; y otras sin él: A sí propio se 
sirve, y no hace nada en provecho del prójimo, quien obser- 
va los preceptos de la ley natural. 

d) Las oraciones elípticas que forman algunas frases, 
como: finalmente , d pesar de todo, por último y otras seme- 
jantes , las cuales llevan coma antes y después si van in- 
tercaladas; y seguidas de dicho signo si están al principio 
de la frase : Yo le quiero y, Á pesar mío, no lo agradece. — 
Finalmente , puedes hacer lo que más te convenga. 

Comprende este caso las expresiones finales que ponen 



sula que aclara ó amplía lo que se está diciendo, tales palabras , que 
suspenden momentáneamente el relato principal , se encierran en- 
tre dos comas , v. gr. : La verdad, escribe un político, se ha de sus- 
tentar con razones y autoridades. — Los vientos del Sur, que en aque- 
llas apartadas regiones son muy frecuentes , ponen en grave con- 
flicto d los viajeros.» 

(1) Antes de las oraciones determinativas no se debe poner 
coma: Quien derrocha en lo supérfluo no podrá adquirir lo necesa- 
rio. «Nótese la diferencia que hay entre las oraciones determina- 
tivas y las explicativas, dice Sanmartí, y se verá cuánto cambia el 
sentido de la frase , según estén ó no precedidas de la coma. Si 
se dice: Los asesinos que fueron presos por la policía , están senten- 
ciados á muerte; la oración del relativo es determinativa, pues 
limitando el significado de su antecedente , indica que sólo algunos 
asesinos fueron presos; pero, si después de la palabra «asesinos» 
hubiese coma, la oración sería explicativa é indicaría que todos 
fueron presos.» 



196 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

término á un raciocinio: y, por último, para dar clara idea 
de tan sublime pensamiento, bastará con deciros que mereció 
el aplauso de todos. 

4. Cuando se invierte el orden natural de las 
oraciones, lo que acontece siempre que las subordinadas 
preceden á la principal dentro de una misma cláusula ó 
período, en cuyos casos de inversión se coloca la coma 
después de la oración precedente, aunque la siguiente em- 
piece con una conjunción: Aunque jures serme leal en lo 
- venidero, no pienso desistir de ninguno de mis planes para 
contigo. Te quejabas injustamente renegando de tu sino, y 
apenas había empezado para ti el ve?'dadero calvario de la 
vida. 

En el mismo caso se encuentran las frases que em- 
. piezan con expresiones de índole adverbial : Ya que te 
quejes, bueno será que sufras; con un gerundio: Estu- 
diando latín, aprenderás mucha gramática; ó con un parti- 
cipio : Instruídos por la experiencia , los ancianos son des- 
confiados. 

En las transposiciones cortas y muy perceptibles no se 
precisa la coma : Cuando empezó á llover salió Pedro. 

5. En los casos de elipsis de verbo, esto es, cuan- 
do convenga callar ú omitir el verbo ya expresado en la 
oración anterior por no repetirlo: Los buenos ciudadanos 
son el orgullo de su patria; los malos, (son) la escoria, (son) 
la podredumbre. Esta regla no f se acomoda más que á los 
casos en que el verbo elidido se sobreentiende fácilmente: 
así se puede decir y escribir: bailar es verbo y hombre, 
(es) apelativo; mas de ningún modo debe colocarse coma 
entre dichos miembros de la oración en casos como este: 
La Naturaleza es sabia y el hombre es superior á los de- 
más seres. 

6.° Para separar oraciones de sentido opuesto 
unidas por conjunción, debiendo colocarse la coma, entre 
la oración adversativa corta y su correlativa: Trabajas 
mucho, pero no te cunde. Lo propio debe hacerse para se- 
parar de sus correlativos una oración causal, final ó con- 
dicional: Alcanzó premio, porque fueron muchos sus méritos; 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 1 97 

y si éstas se hallan unidas con aquéllas por alguna de las 
partículas disyuntivas ó, ü 6 ya, llevarán la coma delante 
de eHas: No me dices si vienes, ó si vas. — Dame una, ú 
otra, la que quieras. — Avístate conmigo, ya sea por la ma- 
ñana, ya por la tarde, ya por la noche. 

7. Después de sujeto complejo 6 de frase extensa 
que haga sus veces: Aquel hombre rubio que vino anoche 
del pueblo de tu prpno Nicomedes y que gritaba tanto , ha 
traído esta liebre. — Fuera de estos casos, entre el sujeto y 
el verbo no debe ponerse coma nunca: Leopoldo ha muer- 
to. — Cada uno de los seres tiene que cumplir su fin. 

8.° Después del relativo «que», cuando le sigue ge- 
rundio ó participio: Cualquiera que, cumpliendo con sus 
deberes...] pero cuando dicho pronombre sea la primera 
palabra de una oración incidental ó subordinada se suje- 
tará á la regla común (194, 3. ), y entonces la coma pre- 
cederá al que\ por ejemplo: Las ventajas de tu método, que 
son muchas, le avaloran] y 

9. Para evitar anñbologias ó ambigüedades, de- 
biendo emplearse este signo auxiliar de la escritura, en 
cuantos casos dicte la razón ó lo aconseje la mayor clari- 
dad de los conceptos > y teniendo en cuenta que muchas 
veces, de no ponerla, ó de colocarla desacertadamente, 
puede entenderse lo que no se ha querido decir. De la frase 
el saber, poco te vale, resulta la expresión contraria el saber 
poco te vale, con sólo suprimir la coma. Otro ejemplo de 
lo importante que es la acertada colocación de la coma en 
el discurso, nos lo ofrece el famoso caso de aquel pobre 
cómico de la legua que, debiendo decir: Señor, muerto 
está] tarde llegamos, salió gritando: Señor muerto, esta tarde 
llegamos (i). 



(1) No por resultar harto conocida deja de ser ejemplo digno 
de estudio, y pertinente de este lugar y ocasión, la famosa Décima 
de las comas. Cuéntase que un profesor educaba á tres hermanas, 
y para demostrarles lo importante que es una acertada puntuación 
en todo escrito, y cómo puede cambiar el sentido del concepto la 
más pequeña infracción de las reglas establecidas, entregó á cada 
una de-sws discípulas una copia, sin puntear, de la siguiente dé- 



198 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

195. USO del piinfO y COma.— Consiste el punto 
y coma en la combinación de las dos notaciones que ex- 
presa (;), las cuales se colocan, la coma, en la línea infe- 
rior de la pauta 6 renglón , y sobre ella el punto. Con este 
signo se indica una pausa un poco mayor que la que exige 
la coma (194), y se emplea en los siguientes casos: 

i.° Para separar los miembros de un periodo 
que consta de más de una oración, por lo cual, ó por 
otra causa, llevan ya alguna coma, como sucede: con las 



cima , en la que aquél decía manifestar, de un modo expreso, cuál 
de las tres era la predilecta del preceptor en cuestión: 



lia décima sin puntear era asi: 

Pureza, Juana y Leonor 
en competencia las tres 
me exigen diga cuál es 
la que prefiere mi amor. 
Aunque parezca rigor 



digo pues que amo á Pureza 
no á Leonor cuya agudeza 
compite consigo ufana 
no aspira mi amor á Juana 
que no es poca su belleza. 



La punteada por Pnresa terminaba asi : 

digo, pues, que amo á Pureza; 
no á Leonor, cuya agudeza 
compite consigo ufana. 
No aspira mi amor á Juana; 
que no, es poca su belleza. 

La de Juana decía: 

digo: pues qué ; 'amo á Pureza? 
No. < A Leonor, cuya agudeza 
compite consigo ufana? 
No. Aspira mi amor á fuana, 
que no es poca su belleza. 

La de Leonor terminaba de este modo: 

digo: pues qué ¿amo á Pureza? 
v No. A Leonor, cuya agudeza 
compite consigo ufana. 
No aspira mi amor á Juana; 
que no, es poca su belleza. 

T, por último, la del profesor estaba punteada del modo siguiente: 



Pureza, Juana y Leonor, 
en competencia las tres, 
me exigen diga cuál es 
la que prefiere mi amor. 
Aunque parezca rigor 



digo: ¿pues qué, amo á Teresa? 
No. ¿A Leonor, cuya agudeza 
compite consigo ufana? 
No. <; Aspira mi amor á Juana? 
Que no. ¡Es poca su belleza! 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 201 

las que, lo que se deja sentada en ellas, pasa á demostrar- 
se, comprobarse ó explicarse con otras cláusulas, separa- 
das de la primera por dicho signo: «No aflige á los mortales 
vicio más pernicioso que el juego: por él, gentes muy acomo- 
dadas han venido a parar en la, mayor miseria , y aun en el 
patíbulo) por él, además del caudal, pierde el hombre la ver- 
güenza y hasta la estimación de sí propio.» 

Cuando se trata de la enumeración de las partes de un 
conjunto suele terminar la proposición con alguna de las 
expresiones : á saber, por ejemplo, verbigracia ú otras seme- 
jantes, y entonces, inmediatamente después de ellas de- 
ben ir los dos puntos: Cuatro son los dones que más¡ ador- . 
nan á la mujer, cuales son: el amor, la hermosura, la gra- 
cia y el talento. - 

2.° Para separar la cláusula que es consecuen- 
cia ó resumen de lo que antecede: No supo aprovechar 
el tiempo y terminó sus días arruinado, envilecido é ignorado: 
quién de tal modo vivió forzoso era que así muriese. 

Lo propio sucede con las cláusulas que encierran una 
definición. Sírvanos de ejemplo esta frase de Balmes: To- 
dos sabemos, por experiencia propia , que hay dentro de nues- 
tro i cuerpo una cosa que piensa, quiere y siente: esto es lo que 
llamamos alma. 

3. Después de toda expresión indicativa de algo, 
entre las que están comprendidas: 

a) Las frases que tienden á llamar la atención acerca 
de lo que pasa á expresarse: A este propósito he de deciros: 
que mi honra no admite entredichos y que mi conducta es 
irreprochable. 

b) Las que preceden á las expresiones textuales que se 
reproducen, citan ó transcriben: Dio la voz de: ¡Alerta! 

y todos se espantaron. — Luis, en su cafta de ayer, me dice: 
Procura verte al momento con papá. — Son palabras de Cice- 
rón : No hay cosa que tanto degrade al hombre como la en- 
vidia, 

c) El primer vocativo en las cartas y discursos ; en las 
cartas, después de la salutación ó frases de estima con que 
se encabeza el texto: Mi querido amigo: Siento tenerle que 



ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



manifestar lo que, me ocurre] y en los discursos al terminar 
la invocación: Señoras y señores: Grato es para mí dirigiros 
la palabra con ocasión del hecho que aquí nos ha reunido. 

4. En los documentos oficiales se ponen los dos 
puntos: 

a) Tratándose de comunicaciones oficiales, después del 
tratamiento que éstas llevan en cabeza: Excmo. Sr.: Cum- 
ple á mi deber ; y antes de la firma: Dios guarde á V. E. 

muchos años. — Avila 18 de junio de 1908.— Excmo. Señor: 
Juan de los Robles. 

b) En las sentencias, decretos, edictos, bandos, etc., 
ya escritos, ya impresos,. se ponen los dos puntos al final 
de cada motivo ó fundamento de la resolución, no obs- 
tante ir éstos en párrafos distintos y llevar inicial ma- 
yúscula; y ai final también de las fórmulas de autoridad, 
en renglón seguido tratándose de documentos análogos al 
primero de los consignados en este inciso, y en. línea se- 
parada para todos los demás: 



Vengo en decretar: 
Artículo único: Que iodos los que se 
hallasen 



Hago saber: 
Que según órdenes recibidas.. 



Ordeno y mando: 
Que todas las noches después del toque 



de.. 



Fallamos: Que debemos absolver y ab- 
solvemos á 



c) En las solicitudes, certificados y declaraciones ju- 
diciales, se ponen los dos puntos antes de ciertos párrafos 
que empiezan con inicial mayúscula (284, l.°): 



Ante V. S. comparece y expone: Que con 
fecha 



Certifico: Que en esta oficina.. 



Preguntado por su nombre y edad, dijo: 
Llamarse... % . 



Después, hizo presente: Que.. 



197. USO del piinfO. — El punto (.) indica la termi- 
nación de período ó párrafo que encierra sentido completo, 
y obliga á una pausa mayor que la que corresponde á los 
dos puntos (196). 

Al punto se le conceden tres valores ortográficos, según 
el lugar que en el escrito ocupe , que si bien no alteran el 
que por su propia expresión le corresponde, determinan 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 203 

ciertas particularidades en la escritura que es necesario 
respetar, pues así permiten la continuación de ésta en el 
mismo párrafo, colocando las cláusulas completas unas á 
continuación de las otras cuando versan sobre el mismo 
asunto ó idea, como obligan á producir otros párrafos con- 
secutivos cuando las cláusulas carecen de conexión. En 
efecto, si después de cerrar con el punto el párrafo ó perío- 
do continúa el siguiente tratando del mismo particular ó 
cuestión, se dice punto y seguido, y se empieza en este 
caso el párrafo sucesivo á continuación del precedente y en 
el mismo renglón, sin más espacio intermedio que el equi- 
valente á dos emes minúsculas (204, 2. a ). Si el período si- 
guiente se .aleja algún tanto del asunto ó extremo que se 
trata en su anterior, se llama el signo punto y aparte, y 
se comienza el nuevo párrafo en renglón distinto de aquel 
en que acaba el anterior y más adentro que las otr^s líneas 
de la plana (204, 3. a ). Y, por últimq, toma el nombre de 
punto ñnal cuando cierra el escrito en su conclusión. 

A) El punto y seguido se emplea: 

l.° Cuando en los escritos se pasa á tratar, bajo otrp 
aspecto diferente, del mismo asunto, para insistir en él, 
aclararlo ó precisarlo más. 

2.° Al terminar los períodos ó frases que tengan com- 
pleto su sentido. 

3. Después de toda abreviatura (307) ó cifra (313), 
formando parte de las mismas: Dios gue. d V. S. m. a. 
Exceptúanse de esta regla las abreviaturas comercia- 
les (307, G) que llevan como característica la pleca dia- 
gonal que entra en su composición , y que , por consiguien- 
te, no precisan el concurso del punto para quedar determi- 
nadas: á cinco días vista : á cinco d/v. 

B) El punto y aparte se usa: 

l.° Después de enunciado un concepto en términos de 
poder pasarse á otro nuevo, no ligado con el anterior por 
ningún vínculo gramatical y sin quedar pendiente la com- 
prensión de aquél. 

2.° Cuando se pasa á tratar un mismo asunto, pero 
bajo otras fases. 



204 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



3. En todo diálogo, formando párrafo aparte con cada 
una de las recíprocas manifestaciones de los interlocu- 
tores: 

— i Me llamabas ? 
-Sí. 

— i Para qué? 

— I No lo adivinas ! Para darte un abrazo. 

4. En los interrogatorios y cuestionarios donde las 
preguntas ó temas, respectivamente, han de ir formando 
cuerpo aparte del escrito y en alterna colocación coa las 
contestaciones ó soluciones correspondientes á los pri- 
meros: 

i Para qué sirven las leyes ? 
' Para hacer cumplir los fines del Estado. 
i Qué ventajas resultan de la escritura ? 

Todas, las que lleva en sí el que los hombres puedan comunicarse 
á distancia y á través de los tiempos. 

C) El punto final se coloca : 

l.° Al final de todo escrito, aunque sea de pocas pa- 
labras, siempre que los períodos ó frases tengan completo 
su sentido : Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos. 

2.° Al final de los títulos que lleve el documento ó 
escrito objeto del trabajo que sé ejecute y á continuación 
de la numeración romana (234 y 299) que suele darse á 
los mismos para establecer su orden dentro del con- 
junto (i): 

Cü3?ÍTTTXjO 22V. 
Ensayos esperixnexrbales de oul-bitro. 

Consignan notables tratadistas de agronomía , que los ensayos de cultivo deben 
realizarse en las épocas del año que resultan más indicadas para las distintas plan- 
taciones. 

3. Después de todo rótulo ó letrero, aunque conste 
de una sola palabra: * 

EXPENDEDURÍA DE EFECTOS TIMBRADOS. 
VIHOS y CERVEZAS. 
PELUQUERÍA. 

(1) Aunque la regla gramatical así lo exige, en loa trabajos ti- 
pográficos se prescinde de ella por razones de estética. 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 205 

198. USO de la admiración.— Consiste este signo 
en dos tildes verticales y punteadas, en posición inversa 
una de otra ( 1 1 ) , y se emplea para encerrar ó compren- 
der las frases que expresan un sentimiento cualquiera, bien 
sea de alegría, de dolor, de % extrañeza , de sorpresa, de 
duda, de lástima, etc. (i): ¡Qué felicidad!— ¡Ay 7 — Cómo, 
por aquí usted l — / Date preso ! — / Qué se yol — ¡Pobre cria- 
turital La admiración exige un graduado descenso en el 
tono de la voz. El punto admirativo de abrir (|) se coloca 
generalmente donde empiece la fra§e admirativa, aunque 
no comenzase allí el período destinado á expresar dichos 
afectos; y el de cerrar (I), donde aquélla acabe. En las 
exclamaciones cortas suele suprimirse el signo de abrir: 
No puedo escribir, imposible! (203)* 

Sus aplicaciones son las siguientes: 

1. a Antes y después de todo período, cláusula u ora- 
ción en que se expresa algún sentimiento muy vivo: / Te 
odio con todo el rencor del malvado ! 

2. a Para expresar la admiración que. se siente al ver, 
oir ó pensar alguna cosa: / Qué lejos testarías de pensar que 
tu mujer te esperaba allí! 

3. a Para dar mayor dulzura, suavidad, amor ó senti- 
miento análogo á una frase que se quiere revestir de la 
mayor sublimidad ó encanto: Te lo digo, jbien mío I, para 
que comprendas que te adoro; sí, \ Lucrecia divina ! , que \ te 
adoro ! como adoran d Dios los angelitos del cielo. 

4. a Para llamar la atención de una cosa ó idea y pon- 
derarla : La obra es, \ oh prodigio ! , hermosa , inimitable. 

5. a Para prestar énfasis á una frase: ¡La verdad es que 
soy muy linda! — ¡Cuánto diera Don Rodrigo por recobrar 
su cabeza ! 

6. a Encerrada dentro del paréntesis para manifestar 
que se tiene seguridad absoluta acerca de lo dicho (206). 

199. Cláusulas ó frases exclamatorias.— Como 

la ortografía no tiene signos suficientes para expresar los 



(i) Las interjecciones deben ir siempre entre puntos admira- 
tivos. 



206 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

múltiples afectos del alma, se hace necesario en ocasiones 
duplicar y aun triplicar el signo admirativo para así aumen- 
tar el grado exclamatorio de asombro, horror, miedo, etc.: 
Si osas romper el secreto, ¡pobre de tí!!! — Si faltas á tu, ju- 
ramento, te llamaré ¡infame!, ¡¡infame!!, ¡¡¡infame!!! Esta re- 
petición de signos sólo suele emplearse al cerrar la frase 
que acrecienta el grado de exaltación: Condenaré tu con- 
ducta, y si no fuera bastante, ¡te execraré!!, ¡cqnfunbiré 

TUS PLANES ! I r ¡TE MATARÉ ! I! 

En cuanto á la construcción de las cláusulas excla- 
matorias, haremos las siguientes observaciones: 

1. a Las frases exclamatorias llevarán inicial mayúscu- 
la (284) cuando con ellas empiece el período: ¡Señor, 
tened compasión de mi!; pero si el sentido admirativo prin- 
cipia dentro de la cláusula, no se escribirán con aquélla: 
Le vi, ¡quién lo dijera /, radiante de júbilo. 

2. a Tampoco lo que se escribe después del signo ha de 
empezar siempre con mayúscula (284, l.°), pues si fuere 
continuación ó término de la cláusula admirativa deberá 
llevar la palabra que siga al signo de cerrar la exclama- 
ción , — de no ser nombre propio ó alguna otra de las pa- 
labras comprendidas en las reglas generales (284), — inicial 
minúscula precisamente : / A las armas ! gritaron todos. 

3. a Si las cláusulas con admiración son varias, breves y 
seguidas, no hay necesidad de que, exceptuada la primera, 
empiecen con mayúscula: / Cuánto engaño!, ¡cuánta perfi- 
dia! , / qué imprudencia ! 

4. a Si una serie de admiraciones forma parte de una 
misma oración, pueden expresarse todas con un solo jue- 
go de signos, como si se tratara de un período exclama- 
torio nada más: ¡Subió, Dios mió; yo no pude contenerme y... 
le maté!', en vez de: ¡Subió! ¡Dios mió! ¡Yo no pude con- 
tenerme y... le maté! 

Cuando concurren en una misma cláusula frases admi- 
rativas é interrogativas (201), se pondrá la notación 
correspondiente al signo que abra, al principio del perío- 
do, y la del otro al terminar; de modo que si se tratara 
de una cláusula de admiración con pregunta, se escribirá 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 20J 

así: ¡Si hubiera sabido con tiempo qué suerte me esperaba}; y 
sicie una pregunta con admiración, en esta forma: ¿Que' 
delito cometí para ser tratado tan cruelmente ,' señor tirano \ 
200. USO de la interrogación. — Forman este 
signo unos pequeños rasgos curvos, que van también pun- 
teados y en sentido inverso uno de otro (¿ ?), y sirve 
para convertir una palabra, oración ó cláusula en pre- 
gunta ó frase de duda: ¿Me quieres *muchp} — ¿Será posible} 
La interrogación exige cierta elevación de voz que se debe 
ir graduando desde el signo de abrir (¿) hasta el de ce- 
rrar (?), y se coloca antes y después del período interró-r 
gativo: ¿Qué solución será la mejor para este caso}; 6 dubi- 
tativo : ¿Sabes dónde está Juan}; esto es, en la misma forma 
que la admiración V (I98). Como con ésta, puede evitarse 
la repetición del signo cuando se trate de transformar\eri 
interrogantes varias partículas de una oración que tiendan 
al mismo objetivo: ¿ Te marchas, desistes del viaje convenido 
ó lo aplazas para más adelante} Si la pregunta empezase 
por' la persona de quien se habla, se colocará el signo 
antes del verbo: Luis ¿tardará en llegar} En todo lo demás 
que. afecte á la colocación del signo, así de abrir como de 
cerrar, como á la concurrencia de los puntos interrogati- 
vos con los restantes que forman nuestro sistema de pun- 
tuación, se estará á lo dicho para los admirativos (198). 

201. Cláusulas ó frases Interrogativas.— Las 

frases con interrogación, cuando son varias, breves y se- 
guidas, no exigen, á excepción de la primera, inicial ma- 
yúscula: ¿ Qué hiciste} ¿qué dijiste} ¿qué te contestaron} Tam- 
poco la llevará la palabra que vaya después del signo de 
cerrar (?) de la parte interrogativa, si fuese complemento 
de ésta: Salieron á tu encuentro, ¿y que'}, seguramente no 
pasaría nada. En todo lo demás, relativo á la estructura 
de las frases interrogativas, hay que estar á lo con- 
signado para las admirativas ó exclamatorias (199). 

Las expresiones que sean á la par interrogativas y 
admirativas, llevarán uno de estos signos al principio y 
otro al final de la frase, siguiendo la regla establecida al 
tratar de este caso con respecto á la admiración (199). 



208 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

Una interrogación dentro de paréntesis indica duda so- 
bre lo que se dice ó afirma (215). 

202. Uso de los puntos suspensivos.— Los 

puntos suspensivos suponen, como su nombre indica, una 
momentánea suspensión de la voz, que se deja entrecor- 
tada para proseguir después con mayor energía ó fuerza 
de expresión. Se acostumbra á representar este signo con 
tres ó más puntos colocados á continuación uno de otro y 
en la misma línea (.,.), para expresar que la oración está 
por concluir, bien porque conviene dejaría- incompleta, 
bien porque sea su final de tan fácil comprensión que se 
considere innecesario terminarla, y se emplean: 

l.° Cuando se suspende el sentido de la frase, de la 
oración ó del texto que se cite, en los casos en que pueda 
deducirse, poco más ó menos, lo que se omite: No quiero 
hablar y porque.., pero te juro...; ya verás. — ¡Como vaya á ti!... 

2.° Cuando en obsequio á la brevedad se calla el final 
de uña frase conocida: Tanto va el cántaro á la fuente... 

3. Cuando en una cláusula de sentido gramatical com- 
pleto se hace una pequeña pausa expresando temor ó duda 
ó preparando una sorpresa al lector: Música deliciosa para 
escucharla con... los oídos tapados] y 

4. Cuando al copiar algún texto se prescinde de in- 
sertarlo íntegro, indicando con los puntos suspensivos lo 
que se omite al principio, en medio ó al final del mismo: 

a) Si la porción de texto que se omite fuera la corres- 
pondiente al ingreso ó principio de un párrafo, se abrirá 
éste con una serie de puntos , en la misma línea , propor- 
cionada á la frase ó cantidad de texto que se suprime. Para 
comprender mejor la extensión que, en cada uno de los 
tres casos que pueden ocurrir, ha de darse á la línea de 
puntos suspensivos, pueden servir de ejemplo los si- 
guientes: 

Caso 1.° — Omisión del vocativo ó de otra locución cualquiera, suplida en el len- 
guaje oral por alguno de los recursos de la mímica y en el escrito por el mismo sen- 
tido del resto expreso de la frase: 

ya ves que te lo digo por tu bien. fNo lo comprendes, pobre alucinado? Corrígete, 

pues para ti, y sólo para ti, será el provecho. 

En este ejemplo se sobreentiende que la frase omitida no puede ser otra que el 
nombre de la persona á que se dirige la filípica, ó bien alguna otra palabra, ya sola, 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN , 2Ó9 

ya con su régimen ú oración completa, equivalentes á alguna de estas expresiones: 
Querido Juan, ya ves... Escúchame con atención, ¿tees... Siento tenerte que reprender con 
tanta frecuencia; mas..., etc. 

CaSO 3.° — 'Omisión de las cláusulas que preceden á una -final, dentro de un mis- 
mo párrafo, que es la que se escribe: 

,. ... i ........ ¡Lástima grande 

s que no sea verdad tanta bellezat 

Al hacer preceder de una linea entera, de puntos y de una sección de otra el cono- 
cido epifonema de Argensola, claramente se indica que lá parte suprimida correspon-, 
de á la expresión del bellísimo concepto que le antecede y completa' el pensamiento: 

v Porque ese cielo azul que todos vemos, 
ni es cielo ni es azul. { ¡Láátima, etc.) 

Caso 3.° — Omisión de un párrafo entero por considerarlo innecesario á los fines 
del trabajo que motiva la reproducción ó copia parcial. 

Si el párrafo ó párrafos que se suprimen fueran los primeros de un texto, bastará 
indicarlos con una sola línea de puntos, cualquiera que sea el número de aquéllos, 
empezando el primer párrafo que sé reproduzca en el renglón siguiente y con la san- . 
gria acostumbrada (204, 2. a ) para los párrafos que suceden ál otros después de cada 
punto y aparte. 

SHos párrafos suprimidos ocuparan otro lugar cualquiera dentro del orden dQ.co- 
locación en el texto íntegro, ó fueran los últimos de éste, entonces se indicará. la omi- 
sión con dos lineas completas de puntos cada vez que se ofrezca uno de estos casos 
de elisión. 

Si se tratara de disposiciones ó documentos oficiales, cuyos párrafos fueran artícu- 
los, Resultandos, Considerandos, reglas, casos, etc., es de rigor, siempre qué se .ofrez- 
can correlativos, iniciar las ¿íneas de puntos con la expresión determinativa corres- 
pondiente: 

Art. 31. — 

Art. 32. — Cuando hubiesen terminado los plazos para la presentación de las ins- 

b) Si la parte omitida fuera la final de una oración, de 
una' cláusula ó de un párrafo , ó debiera ocupar cualquier 
otro pasaje intermedio del escrito, se indicará la porción 
de texto suprimida por una serie de tres á seis puntos como 
máximo: El art 855 del Código civil, dice así: « Serán jus- 
tas causas para desheredar al cónyuge 3* Haber negado 

alimentos al otro cónyuge, 

203. Colocación de los signos punfuafivos. 

Los signos de puntuación se pondrán inmediatamente des- 
pués de la frase que les preceda, dejando entre ellos y la si- 
guiente palabra un espacio en blanco (204). Tratándose 
de signos pareados, como el interrogativo (200), admira- 
tiva (198), paréntesis (221) y comillas (211), el de abrir 
precederá inmediatamente á la frase que lo lleve delante y 

LOS SIGNOS DE. LA ESCRITORA.— 14 



2IO ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

sin espacio intermedio alguno, y el de cerrar seguido de es- 
pacio en blanco, como si fuera cualquiera de los simples. 

Los signos pareados admiten el concurso de los demás 
de carácter ortográfico que integran nuestro sistema pun- 
tuad vo, en cuanto los reclame el sentido de la frase, me- 
nos el punto por parte de los interrogativos y admirativos, 
que suplen éstos en todas las ocasiones. 

Con relación al paréntesis, véase lo que decimos al tra- 
tar de este signo más adelante (223). 

204. pausas y éspaciOS. — La comodidad del que 
habla ó lee y lá claridad y distinción del idioma, hacen 
indispensable que entre los elementos componentes medie, 
en el lenguaje oral, un lapso de interrupción ó cierto in- 
tervalo de silencio, y en el lenguaje escrito, un espacio en 
blanco ó solución de, continuidad, que reciben respectiva- 
mente los nombres genéricos de pausas 6 espacios. 

A) Las pausas se clasifican en: 

l.° ínter silabares ? que son las que impone la nece- 
sidad de pronunciar las palabras polisílabas, en tantas emi- 
siones de voz como sea el número de sílabas de que cons- 
ten aquéllas (19). Para hacer las pausas ¿ntersilabares en 
los lugares donde corresponda, tendremos en cuenta las 
reglas dadas para determinar la extensión de la sílaba (22). 
Estas pausas sólo tienen razón de ser en el lenguaje ha- 
blado y serán apenas perceptibles. 

2.° ínter diccionales , que son los intervalos de silen- 
cio ó de espacio, según se trate de la expresión oral ó de la 
gráfica, que separa las palabras unas de otras. 

3. Interoracionales , las que establecen, así en el 
discurso como en la escritura , un intervalo menor ó mayor 
de silencio ó de espacio, y que en la gráfica del lenguaje 
se representa por los signos llamados puntuativos ( 192). 

B) Los espacios en blanco que reclama la mayor 
claridad de los escritos, aunque no sean propiamente sig- 
nos, tienen toda la consideración de expresiones de pausa, 
y, por consiguiente, su empleo no debe ser arbitrario. En 
nuestra escritura se sujetan á las reglas siguientes: 

I, a Entre palabra y palabra, ha de quedar un es- 



SIGNOS DE PUNTUACIÓN 211 

pació en blanco igual al qué ocuparía una eme minúscula; 

2. a Entre los párrafos separados por punto y se- 
guido (197),. el espacio debe ser de dos emes minúscu- 
las; y y 

3. a Al empezar párrafo aparte, se hará de modo 
qne el primer renglón deje entre la margen y la inicial un 
espacio en blanco igual por lo menos al que ocuparían tres 
emes mayúsculas. 



212 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

IV 

Signos auxiliares de la escritura. . 

205. SUS fines y Clasificación.— La mayor parte 
de los gramáticos suelen incluir los signos auxiliares de la 
escritura entre los de puntuación ortográfica (192); pero 
desde el momento en que éstos tienen una misión distinta 
que cumplir y ni por su figura ni por su semejanza guar- 
dan con aquéllos la más pequeña afinidad de relación, 
hemos considerado conveniente para el estudio de unos y 
de otros tratar de «líos por separado. 

Los signos auxiliares de la escritura, propiamente 
dichos, tienen por objeto: unos, abreviar ciertas expresio- 
nes; otros, llamar la atención del lector, y algunos prestar 
mayor claridad á los escritos. Para facilitar su estudio ó 
consulta, los disponemos alfabéticamente á continuación. 

206. Afirmación •(!). — El signo admirativo dé ce- 
rrar, dentro de paréntesis, indica que se tiene una certi- 
dumbre absoluta ó completa acerca de lo que acaba de 
consignarse. 

207. Apóstrofo ('). — Es una coma ó tilde que se 
coloca á la mayor altura de los palos de la letra,' y que 
tiene por objeto expresar la omisión ó elisión de una 
vocal, por ejemplo: d* aquel, por de aquel; ramo, por la 
amo. Este signo solía usarse antiguamente con alguna fre- 
cuencia, sobre todo en poesía, pero hoy se limita su 
empleo: 

i.° Á mantener la ortografía propia de las frases 
ó palabras extranjeras que deban escribirse respetando 
aquélla fielmente: O'Donell, D'Aumale. — C'est bien ici 
qu'on m'appelle? 

2.° Á expresar los minutos y segundos: veintiocho 



. SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA ¿13 

% V - 

grados \ siete minutos y catorce segundos, se escribirá: 28 o , 7' 
y 14." (305). También se destina, como notación matemá- 
tica, á la representación de índices y subíndices de las 
expresiones algebraicas (295): aprima, se escribe a r ; 
a segunda, a n ; a subprima, a r> a subsegunda, d ff} y así suce- 
sivamente; y 

3. En la numeración decimal á separar los enteros 
de los decimales: 358^63 ' 0000045 (288 y 297). 

208. Asf6rÍSC0. (*)•— Consiste en una estrellita, que 
se coloca en la parte superior del renglón y delante ó 
detrás de la palabra ó párrafo que precisen el signo, para 
indicar que una ú otro se hallan en el caso que expresan 
laé advertencias que al efecto vayan al pie de la página: 

Las palabras más frecuentes dé nuestro idioma terminadas en las. consonantes 
fcf Of d, J f 11, t» X, S, son \a): *accésii, acimut, actividad, agraz, *alférez, almofrex, 
altivez, amad, ^almoradux, arcabuz, ardid, *ásjfrid, atroz, bala), *cáhz, carcax, cénit, 
*cés¿ed, cerviz^ *dimax, deshaz, detall, efod, hagib, herraj, *htusped, *lápiz, pared, 
querub, reloj, solicitud, temed, vivac y otras, entre las que figuran algunos nombres 
propios, como *Cádiz, Badajoz, Guadix, etc. 

{a) Las palabras que van precedidas de asterisco son breves, y, por consiguiente, 
forman la excepción de la regla general, que considera como agudas á las voces termi- 
nadas en dichas consonantes. 

ó en cabeza del escrito: 

Son adjetivos las palabras que van señaladas con asterisco en el siguiente epigrama: 

— Tras enfermedad horrible*, 
el canónigo Bastida 
ha ¿asado á mejor* vida. \ 
— < A mejor* vtda?... ¡Imposible*!!! 

Además suele utilizarse este signo: 

i.° Para suplir la ausencia de un nombre que, por 
razones de conveniencia ó de discreción , se omite en el 
escrito, á fin de que el incógnito sea riguroso para quienes 
no se hallen en el secreto de los hechos ó vivan fuera de 
la intimidad del interesado. Ayer el Duque de*** perdió 
en el juego una cuantiosa parte de su fortuna. — La señora 
de***^ y su joven administrador ", i?***, abandonaron la 
hermosa ciudad de*** sin dirección conocida. 

2. Para separar los párrafos mayores (224), pu- 
diéndose indistintamente usar un solo asterisco grueso *; 
dos, así en sentido horizontal **, como en el vertical * 



214 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

ó tres dispuestos, por lo regular, en forma de triángu- 
lo *%. 

3. Para indicar la pausa que debe hacerse en el 
rezo de los versículos de la Sagrada Escritura cuando se 
cantan á coro; y 

4. Como notación de llamada (218), yendo, por 
lo regular, dentro de paréntesis. En este caso, también 
puede ser el asterisco sencillo (*), doble (**) 6 triple (***), 
según el número de notas que haya en. la misma página. 

209. Calderón (^| ó ¡P). — Es un signo compuesto 
de dos plecas ó guiones en sentido vertical, con un punto 
grueso en la parte superior del primero, ó comprendidos 
bajo el extremo de un pequeño arco de círculo á modo 
de tilde, que tuvo en lo antiguo los mismos oficios que el 
signo de párrafo (224), y que sirvió también para deno- 
tar el millar. Hoy no se usa más que en la transcripción 
ó copia de los documentos antiguos que lo contengan. 

210. Cerillo (°). — Consiste en una o pequeña y vola- 
dita (2ltf, l.°, c), que se coloca en la parte superior' del 
renglón é inmediata á la expresión que deba llevarla, y 
sirve: 

i.° Después de una ó varias letras, para formar 
ciertas abreviaturas de palabras terminadas en 0\ como: 
alfolio, f.°; de número, n.°; de visto bueno, V.° B.°; de pe- 
queñísimo ,peq° (312); y 

2.° Después de una expresión numérica, para indicar 
grados: treinta y nueve grados, 39 o (305). 

211. Comillas («*)• — Consiste este signo en la re- 
unión de dos tildes ó comas, ya oblicuas, ya curvas (i), que 
se colocan invertidas antes ( « ) y directas después ( > ) de 
las palabras ó períodos que lo reclamen, ó sobre los cuales 
se quiera llamar la atención; y se emplean: l 



(1) Cuando se manuscriben se suele adoptar la primera forma, 
colocando dos tildes juntas en la parte inferior del renglón al abrir 
el signo ( í4 ), y otras dos, pero en la parte superior, al cerrar ("). 
Los signos tipográficos ofrecea, por lo común , la segunda forma, 
esto es, las tildes curvas (<t ») ó angulares (« »), directas al prin- 
cipio é inversas al fin. 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA -215 

i.° Cuando se reproducen palabras textuales de 
otro autor;: * Las clases proletarias, dice Salmerón, nada 
tienen...* , ' 

Si la parte transcrita ocupa más de dos renglones, se 
repetirá el signo de abrir al principio de cada uno de aqué- 
llos; pero si la cita es muy extensa ó comprende algunas 
divisiones, como párrafos enteros, estrofas, etc., bastará 
colocar el signo de abrir al principio de la cita ó de cada 
una de las porciones de texto separadas, y el de cerrar al 
terminarlas. 

2. Para indicar aquellas partes de un escrito 
que estén copiadas de otro: En la carta de tu primo hay 
un párrafo que dice: *No puedo vender la casa por las mu- 
chas hipotecas que $obre ella pesan » ( I ). 

3. Para encerrar en ellas un titulo ó nombre k 
propio de cosa cuando no se quiere que vaya subrayado 
ó que aparezca con letra bastardilla: Estas escenas ^son, del 
«Quijote* (2). 

4. En los documentos rayados y encasillados, 
para llenar aquella parte de línea horizontal que , entrando 
en la sección encasillada de los mismos, no deba contener 
expresión alguna en una ó varias de las casillas que com- 
prendan. 

Las comillas suelen tener un signo que las está subordi- 
nado, y se llama medias comillas (« '), que se repre- 
senta con una coma invertida y otra en sentido natural, 
colocadas ambas en la parte superior del renglón, entre 
las cuales se encierran los pasajes copiados de otros textos 
por el autor dé las palabras que ponemos entre comillas: 



(i) Véase lo que decimos en la cita primera del art. 228 con 
referencia á las reglas 4. a y 5. a para el uso de la subraya. 

(2) Detestable costumbre la de poner entre comillas los títulos 
de obras intercalados en un texto, ó los nombres de periódicos, Aso- 
ciaciones, Corporaciones , etc., dice Sanmartí , y repetimos nosotros 
apoyando su opinión. Basta en cada uno de estos casos acudir ar 
uso de las mayúsculas (284), y cuando más al procedimiento 
subrayado (228), si se trata de trabajos manuscritos, ó al de las 
cursivas si de composición tipográfica. 



2l6 . ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

Toro y Gómez consigna en su Arte de Escribir: « El insigne 
Buffón decía: 'Todos los días aprendo A escribir*. Hay un 
antiguo refrán que dice:. 'El, ejercicio hace maestro'; al 
paso que otro afirma que: 'No hay mejor cirujano que el 
bien acuchillado*. La práctica de los buenos escritores con- 
firma la verdad de estos proverbios.* Este signo no resulta 
claramente perceptible más que en los trabajos impresos; 
y de ahí el que en los manuscritos y tipiados se sustituya 
ventajosamente, en casos análogos, por el procedimiento 
de la subraya (228), que resulta más práctico, sin disputa. 
También se va desterrando de los impresos, en los que se 
emplea la letra cursiva para las expresiones cortas y el 
paréntesis para las que son muy extensas. 

212. Contraposición (|) ó (¿). — Para indicar la 
* contraposición de dos ideas por el violento contrast " 

que entre ellas exista, se emplea con frecuencia, y sobre 
todo en los periódicos, una combinación de signos que 
consiste en encerrar dentro de paréntesis el interrogativo ó 
el admirativo de abrir cláusula, en esta forma: EVcriminaU 
el autor de esos cuarenta y siete asesinatos, se llama Homo- 
bono (i);y su amante, la que le indujo á cometerlos, Purifi- 
cación (¡). Cuando se trata de ridiculizar una frase 6 
concepto, se acostumbra á jugar los signos, combinándo- 
los entre sí de modo que expresen lo más claramente po- 
sible la intención del que satiriza ó censura: No sabia leer 
siquiera y le tenían por sabio Q !) sus convecinos; cuyo grado 
intelectual (¡ ?) quedaba con esto demostrado. 

213. PeSCOnOCimienfO (+)-— Cuando aparece el 
signo más encerrado entre paréntesis, expresa que el obje- 
to ó cosa de que se trata j?o son conocidos. 

214. Pisconformidad 6 exfrafieza (sic).— Para 

indicar la palabra textual de un autor , que es objeto 
de extrañeza 6 disconformidad por nuestra parte, ó bien 
para que se entienda que no nos hacemos solidarios 
de la idea que con ella se expresa, suele, emplearse el ad- 
verbio latino sic (sic) entre paréntesis. 

215. Plldd (?)• — La interrogación de cerrar, dentro 
de un paréntesis, equivale á una pregunta sin contes- 




SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 217 

faetón , con la que se indica que no se está seguro de la 
palabra que precede al signo. 

216. Etcétera (í&). — Tiene su figura cierta semejan- 
za con el ocho de la numeración arábiga (231) y se coloca 
al finalizar una frase, dando á entender con su presencia 
que queda más que decir: Escriba Ud. á Juan diciéndole 
que no quiero enojarme con él porque no diga; pero que si 
persiste en su actitud le quitaré del puesto que ocupa, le de- 
jaré en y la calle sin recursos ', sin pan para sus hijos, &. 
A veces se repite el signo con el fin de indicar que debe 
suplirse por el que lee lo que ha dejado de consig- 
narse en el escrito: Don Restituto Zaragatona y Cienfue- 
gos, Doctor en Medicina, Caballero del Sol Naciente] Comen- 
dador de la Orden de Trinoverde, & & &. En la misma 
forma, y en igualdad de casos, se aplica en la conversa- 
ción, cuando se dice: No dejes de poner en mi cuarto cama, 
sillas, luz, & & j&, esto es, todo lo que se acostumbra ó es 
de rigor» 

217. QlllÓn (-)• — Es una rayita horizontal que se 
_ coloca en la parte media del renglón, y se aplica: 

A). Para separar los miembros de las palabras 
compuestas (31) cuando así lo exijan fines especiales: 
gentil^ hombre, guarda-* aguja, etc. Fuera de estos casos de 
Conveniencia, ó más bien impuestos por las circunstancias, 
jamás debe usarse el guión para unir los elemen- 
tos componentes de las dicciones españolas (31, c) y 
ya sean estas palabras compuestas de preposiciones sepa- 
radas (ANTEsala, coixTRArregistro, soBREtodo) ó inseparables 
(xsFiteatro, EXTRAfudicial , VLTRAtumba), ya de partículas 
prepositivas (ARcmdiócesis , PROTomdrtir, vicecónsul) 6 ya 
formadas del exponente de pretérito ex y de un sustanti- 
vo de dignidad (Exdiputado, Expresidente, Exsecretario), las 
cuales deben escribirse completamente unidas, como una 
sola palabra que son, para todos los fines gramaticales y 
del lenguaje. 

Se exceptúan de esta regla: 

a) Los nombres geográficos extranjeros, tales 
como Aix-la-Chapelle, Chaus-le-fond, Francfort-sur-Mein, 



2l8 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

Hong-Kong, ínter- Rhoden , Saint- Lewis, etc., cuyos ele- 
mentos llevan guión intermedio por exigirlo la ortogra- 
fía de los países respectivos; y 

b) Los imperativos de los verbos valer y salir, 
que son val y sal, cuando se les sufija uno de los pronom- 
bres le 6 les, en cuyo caso han de llevar separadas las dos 
eles concurrentes por medio de guión para evitar que for- 
men una //; por ejemplo: val-le el ser pariente mío ; sal-les 
al encuentro. 

B) Para separar las palabras al fínal del ren- 
glón, con sujeción al principio general de que las pala- 
bras sólo pueden dividirse por sus silabas compo- 
nentes (22), ca-ba-lle-ro, in-fluen-cia, prin-ci-pal; pero sin 
separar los elementos que constituyen éstas, como se ob- 
serva en des- <7- be - de -cer, nos- o -tros, vos-o-tros, AB-ro- 
gar, OB-rep-ción y svB-ra-yar, etc. (7. a b). 

Para la división de palabras en ñn de renglón, 
deben observarse las reglas siguientes: 

1. a No se pueden separar una de otra las voca- 
les que forman diptongo ó triptongo: Pvü-de ser Dios. 

2. a En ningún caso deben dividirse las palabras 
separando sílaba que no tenga alguna consonante, 
aunque aquélla represente un sonido completo; de modo 
que no debe quedar separada de la palabra, al final del ren- 
glón, una vocal sola, aunque forme sílaba por sí misma 
{A-vutarda, e- me tico, i- legal, o-sario, ú-nico), ni tampoco 
al principio del siguiente cuando resulte ser la última de la 
palabra (Doróte -a, fiero -e, ole -o), sino separarlas de este 
modo (i): xmane-ció el di a y se Apeó si- len- ció -sa- mente 
de suye-guA. 

3. a Cuando entre dos vocales baya una conso- 
nante, ésta debe formar sílaba con la segunda vocal 
(22, 2. a ): Ca-Ta-Lu-üa, pe-Lo-Te-Ro; pero si la con- 
sonante es ñnal de un elemento componente, irá con 
la vocal anterior: m-odoro, ent-onerar (2), y lo mismo 
cuando vaya seguida de h muda: au-Aesión, ex-hibif. 



(1 y 2) Si la vocal que fuere sílaba inicial de la dicción se ha- 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 219 

4. a Si fueren dos las consonantes, la primera for- 
mará sílaba inversa (20) con la vocal que le preceda y la 
segunda sílaba directa (22, 4. a ) con la vocal siguiente: 
ar -mas- Fe -ra, co-lavso; esto, siempre que no sean dichas 
consonantes, la i ó r, precedidas de alguna de las letras 
b, c, f, g, p 6 i, pues en este caso de contracción de 
licuante y liquida (22, 2. ), formarán ambas letras sí- 
laba con la vocal que le siga: po-BRe } ptie-&ho, #-PR0- 

/¿Z-BL¿\ 

5. a Las letras dobles cb, 71, rr y w no pueden se- 
pararse: co-cm-nó } po-iA^as-tre, ca-RRe~ta, Der-weig; 
pero sí las demás consonantes que se repitan, haciendo 
que la primera forme sílaba con la vocal anterior y la se- 
gunda con la siguiente, como en ac-cidente, m -necesario, 
Cor-Tabato (22, 6. a ). 

6. a Si al terminar un renglón no cupiera en él toda la 
palabra y hubiese necesidad de dividirla por la primera 
silaba, cuya consonante fuera la x, puede acudirse 
también (i) al procedimiento de convertir ésta en c y s, 
separándolas de modo que la c quede formando parte de 
la sílaba anterior y la s de la posterior; pero si á la x si- 
guiera consonante, quedará ésta formando sílaba con la 
vocal que le preceda; ejemplos: ec -samen, ex-p/icar. 

7. a Con respecto á las palabras compuestas hay 
que distinguir las particularidades que ofrece cada caso: 

a) ' En las que llevan s entre dos consonantes, debe 
esta letra formar parte de la sílaba anterior (22, 8.°): 
ab%- tru " so, trans - cri - bir . 

b) Én las voces compuestas de algún preüjo, par- 
tícula prepositiva 6 preposición inseparable (26, c), no se 
dividirán nunca estas expresiones, que deben formar 
una sola sílaba, vayan ó no seguidas de consonante; ejem- 



llare seguida de x, pasará esta letra á formar sílaba con aquélla, 
como se deja dicho (22, 3. ); así que la separación de final de 
línea sólo podrá hacerse de uno de estos dos modos: KX-X-minado 
ÓEX-amifiado, pero nunca de éste: n-xaminado. 

(1) Véase la cita de la regla 3. a de este mismo artículo. 



220 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

píos: des- componer y des- orden, súb- dito, sub- arriendo * 
tr as -atlántico; pero cuando estas partículas no sean tales 
prefijos ó preposiciones, se dividirán las palabras según 
expresa la regla 3. a ; ejemplos: de-s¿#, ABO-Iengo, su-b¿z- 
mos, TRA-sie ~go. Los plurales de los pronombres per- 
sonales se dividen también separando las dos últimas sí- 
labas de la primera: nos- otros, vos -otros y es -otros. 

c) En aquellas palabras compuestas de dos dic- 
ciones separables é independientes, que, al fundirse 
en una sola, han perdido, por contracción, una de dos vo- 
cales, — que de no ocurrir así resultarían contiguas (65), — 
la división á que obligue el cambio de línea se hará jun- 
tando la vocal que forma el límite de los dos elementos 
componentes á la consonante que preceda: telx-raña; y si 
se tratara de un caso de articulación inversa, (20) su- 
mando ésta en su integridad á la consonante precedente: 
kifodAL-go. 

d) Cuando sean más de dos los elementos compo- 
nentes de la palabra y uno de ellos la y (convertida 
en i), si hubiera necesidad de cortar por éste la dicción se 
unirá dicho miembro vocal á la letra precedente en toda 
caso; esto es, ya se trate de vocal ó de consonante: 
correvei-dile, coh-fior. 

218. Llamada (*) ó (a). — Las, llamadas consisten 
en una letra minúscula ó cifra numérica, encerradas en un 
paréntesis completo (221), colocado al final de una pala- 
bra del texto, para llamar la atención hacia el lugar 
en que, con igual letra ó número, se pone una cita, nota 
ó advertencia cualquiera (i), que debe leerse como perti- 
nente al asunto de que se trate en el pasaje del escrito que 
lleve la llamada. 



(i) Dichas notas aclaratorias ó complementarias, así pueden ir 
al pie de la página misma en que se encuentren los índices de lla- 
mada, como al final del capítulo, del trabajo ó de la obra, y dis- 
puestas siempre en orden correlativo de menor á mayor. En el pri- 
mer caso reciben la denominación de citas y en el segundo las de 
advertencias , notas ó apéndices. 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 221 

No obstante lo dicho, conviene hacer las siguientes ob- 
servaciones: 

1. a Cuando estos índices de llamada son caracteres 
volados (i), letras a ó números *, no se hace preciso en- 
cerrarlos entre paréntesis. 

2. a Si dichas indicaciones fueran al principio de 
los párrafos, para darles colocación de orden ó de refe- 
rencia , pierden su carácter de llamada y entonces se ofre- 
cen sin signo alguno precedente, pero sí seguidos de la 
oama de cerrar del paréntesis, como puede verse, por 
ejemplo, al frente de algunas de las fascículas del artícu- 
lo anterior: A), b)> j), IV), etc. 

3. a Y si las llamadas tienen por objeto recordar ó 
indicar que en otro pasaje del texto se dice ó con- 
signa algo relacionado con el particular de que se tra- 
te en el punto en que la referencia numérica se encuentre 
interpolada, entonces serán números negrillos (2) los 
encerrados entre paréntesis ( [37] ), y tomarán el nombre de 
concordancias numéricas, como las que tanto abun- 
dan en esta obra para relacionar los conceptos afines. 

El asterisco (208) suele emplearse para iguales fines, 
cuyo signo se duplica ( ** ) ó triplica ( *** ) cuando en la 
misma página hay necesidad de hacer más de una llamada. 

219. LlaVe Ó Corchete ( I j ).— Este signo indica 
coordinación ó subordinación de ideas. Lo forman dos ra- 
mas onduladas, por lo regular de igual extensión y unidas 
por su centro, cuya longitud depende de las circunstancias, 
pues teniendo por objeto, abrazar las diversas partidas de 
una cuenta, varios miembros de un cuadro sinóptico ú 
otras expresiones análogamente dispuestas, han de alcan- 
zar los extremos opuestos de sus ramas á los renglones su- 
perior é inferior del texto á que el signo afecte. Las llaves 



(1) En el tecnicismo tipográfico se llaman caracteres volados los 
que son de menor tamaño que los del texto, y ocupan la parte su- 
perior del renglón. 

(2) Son negrillos los caracteres de imprenta que tienen el trazo 
más grueso ó negro que los ordinarios. Llámanse también letras 
egipcias ó normandas. 



222 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

6 corchetes lo mismo pueden ofrecerse horizontal que 
verticalmente , y su número depende de la disposición y 
naturaleza del trabajo; pero el vértice del ángulo que 
une las dos ramas de este signo, se presentará siem* 
pre hacia el lado de la expresión principal para que las 
ramas comprendan ó encierren las expresiones subordi- 
nadas: 

SINOPSIS FORMADA CON LLAVES 

CUADRO DE LA CLASIFICACIÓN ANALÍTICA DE LAS PASIONES ( I ). / 

; bien, absolutamente considerado Amor* 

Relativas aÁ ms ^ t aDSO ' utamente considerado J. ' Odio, 

» „„„,,„;„ <->o\- k' en futuro.. Deseo 

„ A "i mal futuro Aversión 

' * 7 bien presente . . \ . . . ., Deleite. 

v mal presente Tristeza. 

PASIONES. ( ,. fn . J dificultades vencibles. Esperanza. 

I bien futuro y, _ invencibles. Desesperación. 

Relativas al\ ' . ,, A . - 

=°.H mal futuro v > SSSu:::::::::::: ££? 

También sirve este signo, si bien cobrando distinta for- 
ma, para abrazar en los versos y en los diccionarios 

la parte de palabra, ó el resto de las expresiones que, por 
no caber en un renglón, se ponen debajo ó encima del ex- 
tremo final de la misma línea. 

EJEMPLOS 

[da un tinte negro"! 
Gutin, m. , Bot. Arbolillo de Chile, cuya madera J 



¡ Casas, jardines, Césares murieron, 
y aun las piedras que de ellos se es-"! 
[cribieron ! J 

Las llaves pequeñas," de orden secundario ó subordina-- 
das apotras principales, se llaman subllaves ó subcor- 
cbetes. 



APETITO con- [ 
CUPI8CIBLE. . 



(i) Es el que figura en la obra Elementos de Psicología, Lógica 
y Etica, de D. Félix Sánchez Casado, 1880. 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 223 



220. Manecilla ( 3W^*). — Representa este signo una 
pequeña mano con el índice extendido^ y se coloca al mar- 
gen 6 en el texto de un impreso, dando á entender que lo 
señalado ppr ella es en extremo útil ó interesante. 

221. Paréntesis ( ) • — Consiste este signo en "dos 
ramas de curva, opuestas por sus extremos, que encierran 
una expresión, pudiendo ser curvo ( ) ó rectangular [ ]. 

A) Se emplea el paréntesis curvo: 

i.° Cuando se interrumpe una oración por otra 
aclaratoria de alguna extensión, en cuyo caso se inter- 
pone ésta en aquélla encerrándola dentro del signo: El 
termómetro (de thermo, calor y metrón, medida) es un ins- 
trumento que sirve para medir el calor de la atmósfera. 

2.° Cuando haya de intercalarse en la frase una 
oración extraña á la misma, hasta cierto punto: Los 
buenos amigos (según una máxima de Napoleón), sólo los 
conoceréis en vuestra desgracia. 

Si la oración interpuesta, llamada Ó cita, constase de 
pocas palabras, se reemplazarán los paréntesis por dos 
comas (194), dos guiones (217) ó dos rayas (225), ex- 
cepción hecha de los casos en que las expresiones que se 
intercalen sean nombres propios: El día ir de agosto 
de 1493, fué elegido papa Alejandro VI (Rodrigo de Borja) r 
español r natural de Játiva (Valencia). v 

3. Cuando se quiera indicar en las obras dramáticas 
lo que los interlocutores deben decir aparte: ¡Qué 
hermosa estás l (¡Dios mio^ qué herejía !). 

4. También suele emplearse la rama de cerrar [)} 
para separar del texto los números ó letras que 
indiquen el orden de los párrafos: /J, a), b), etc. 
(218,2. a ). , 

B ) El paréntesis rectangular sirve : 

I.° Para indicar en la copia de ciertos documentos ó 
inscripciones lo que falta en el original . y que se suple 
conjeturalmente : Aquí yace Don Juan Ta[berner] de Ri- 
ba[roja] que [falleció] el día [16] de marzo de 1835. 

2. Para encerrar una expresión dentro de otra 
ya comprendida en el paréntesis curvo: y en el coso 



224 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

( que posible es [pues otrosí se han dado]) de saldar su 
cuenta..... ; , 

222. Empleo limitado del paréntesis.— El pa- 
réntesis va desapareciendo paulatinamente de t los textos 
impresos, en términos que ya tan sólo se emplea para, en- 
cerrar palabras sueltas (sic), (a)., (née); llamadas (12), 
(*)i (a); signos (¡), (?);' fechas (15-JUI-1859); citase 
indicaciones de artículos, párrafos ó capítulos (lib. V, 

tít IV, § 2. ); siendo sustituido en los demás casos por el 
doble guión (225). 

223. Lectura y puntuación de frases entre 

paréntesis. — Las expresiones encerradas entre pa- 
réntesis, como deben tener con las restantes de la cláu- 
sula una conexión más remota que la que se concede á 
Us oraciones explicativas al tratar de la coma (194, 3*°), 
serán leídas en tono más bajo. 

Los signos de puntuación que precisen las cláusulas 
encerradas entre paréntesis ocuparán sus lugares respec- 
tivos, y las que limiten la extensión de aquéllas podrán 
ir inmediatamente antes Ó después del paréntesis de cerrar, 
si el paraje de colocación de esta rama del signo finalizase 
. el miembro del período al que vaya unida la cláusula com- 
prendida en el paréntesis. Cuando¡ el signo termine la cláu- 
sula de que depende , el punto final irá fuera del parénte- 
sis (i): « Acostados todos en un^género d$ lechos que rodeaban 
la mesa (pues los romanos comían tendidos y soslayado el 
cuerpo sobre el codo izquierdo), empezó á echarles en cara la 
tibieza de su fe, etc.» En los apartes dramáticos (221, 3. ), 
el punto final (197) quedará dentro del signo. 

224. Párrafo ( § ).— Este signo, que tiene una figura 

muy parecida á la de dos eses unidas verticalmente, sirve 
para citar los diversos miembros de un escrito en 



(1) La regla general quedará determinada más clara y concre- 
tamente, diciendo: dentro del paréntesis no irán más signos de 
puntuación que los que correspondan á la cláusula encerrada en- 
tre las ramas de aquél; los que reclame la oración principal, se 
ponen siempre fuera del paréntesis. 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 



225 



aquellas referencias completas que lo precisan: dicho pre- 
cepto se halla consignado en el art ij, caso 4.°^ § 2°, de la 
ley Hipotecaria. Su empleo va cayendo en desuso y hoy 
se sustituye , sobre todo en las obras destinadas á la ense- 
ñanza, con los números negrillos (219, 3. c), con los que 
se facilitan las citas y referencias, constituyendo el siste- 
ma mismo que seguimos en esta obra, y al que designamos 
con el genérico de concordancias numéricas (218, 3-°). 

Cuando los párrafos no precisan ir numerados — y más 
como adorno que, como necesidad — se suele poner un as- 
terisco grueso 6 cualquiera de las combinaciones á que 
éstos se prestan (203? 2 -°)> pero entre uno y otro de los 
párrafos mayores solamente ( I ). 

225. Raya Ó doble julón (— ).— Este es'el signo 
que viene á sustituir al paréntesis (221 ), y consiste en una 
pleca 6 rayita de doble longitud que el guión ordina- 
rio (217), que se coloca de igual forma que el signo á que 
suple, pero en posición horizontal, y se emplea: 

i.° Al empezar cada uno de los párrafos de un 
diálogo para indicar que habla otra persona: 



— i Has visto á tu padre ? 

— Sí, acabo de verle en este momento. 

— ¿Te ha dicho algo del premio que 
ha merecido? 

— Nada me ha dicho. <De qué premio 
se trata? 

— Que le han otorgado Diploma de 



Honor por su cuadro Las Catacumbas de 
Roma. 

— I Sea enhorabuena ! 
x — Muchas gracias. 

— I Adiós ! , Luisito. 

— 1 Abur ! , Julián. 



! 



Cuando en un verso entran palabras de dos in- 
terlocutores, puede ponerse la raya á renglón seguido: 



— ¿Es verdad , amigo Juan , 
que te has comido un cordero 
para merendar? — Sí, pero... 
á fuerza de mucho pan. 



(1) Aunque recibe el nombre genérico de párrafo cada una délas 
divisiones que se hacen en la escritura , pasando después de punto 
final á otro renglón que se empieza á escribir un poco más adentro 
del margen izquierdo de la ¡plana , se distingue con el nombre de 
párrafo menor, al que empieza en renglón distinto, pero unido v al pre- 
cedente; y con el de párrafo menor, al que también empieza en ren- 
glón distinto, pero algo más separado del precedente que el pá- 
rrafo menor. 



L.08 SIGNOS DE LA. ESCRITURA. — 15 



226 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

Se exceptúan de esta regla, y en cuanto á las compo- 
siciones poéticas se refiere, los dos siguientes casos: ^ 

a) Cuando la parte dialogada és breve y tiene 
estrecha analogía con el resto de la oración. Sirva de 
ejemplo el conocido epigrama de Villergas: 

Viendo un entierro, el caribe, 
de un centinela inexperto, 
dijo á4o lejos : i Quién vive? ; 
y contestaron : Un muerto. 

b) Cuando el nombre de los interlocutores se ex- 
presa al margen, cual sucede en este diálogo de Rojas: 

Fernando, i Quién es el que ha de venir ? 

Moscón. i A qué mal tiempo ha llegado! 

Fernando. < Qué era aquesto ? 
Mosoón. Señor, nada. 

Fernando. Pues i por qué envaina la espada ? 

Moscón. Porque esto ya está acabado. 

2.° Antes y después de toda cláusula intercalar , 

completamente desligada del período en que se introduz- 
ca y cuyo contenido se quiera hacer resaltar: La ociosi- 
dad, — con razón llamada madre de todos los vicios, — engen- 
dra la pereza y conduce á la miseria, 

3. En principio de linea y en un índice, catálogo, 
lista Ó cualquiera otro documento en forma de relación, 
equivale á la palabra ó palabras con que principia el pá- 
rrafo anterior; así la Real Academia emplea dicho signo 
para significar supresiones repetidas de una misma 
voz; por ejemplo, cuando ofrece la lista de palabras que 
se construyen con preposición, dice: 

Acabar con su hacienda. I Morir d manos del contrario. 

— de venir. — d mano airada. 

— en bien. * — de la peste. 

— por negarse. | — • en gracia de Dios. 

Igualmente suple á las palabras correspondientes 
de una expresión anterior cuando ésta ocupa una sola 
línea y se ofrecen las demás en forma de fascícula: 

30 raciones de pan á 0,15 pesetas una'por contrata, son 4,50 pesetas. 
29 — de carne á 0,70 — — — — — 20,30 — 

104 — de arroz á 0,20 — — — — — 20,80 — 

4. Para indicar que se escribe á renglón seguido 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA N 227 

Jo que debiera estar aparte, lo cual sucede cuando se 
quiere economizar espacio al transcribir versos ó párrafos 
cortos que, para mayor claridad y con arreglo á los pre- 
ceptos gramaticales, debieran estar en Hnea distinta: 

Ejemplo de Terso: Conócete A. ti mismo. — Á fuerza de burlar y ser burlado— se 
adquiere este secreto : — que el hombre es un perfecto condenado— y la mujer un 
ángel incompleto. — Camfoamor. 

ejemplo de prosa : Reglas de la descripción. — Cuando la descripción forma 
parte integrante de una obra, es menester: — !. Que no perjudique á la unidad del 
conjunto, y que concurra al fin general. — 2. Que se presente naturalmente y sin es- 
fuerzo; y — 3. Que los atavíos y galas de la descripción se ajusten al tono de la obra 
(Sánchez Casado): 

226. RayífdS (=)• — Este signo, qué no es otro que 
el llamado igual en Matemáticas, consiste en dos rayas 
horizontales y paralelas, siendo ole uso muy frecuente en 
las oficinas. Se coloca en las copias á continuación de los 
punto y aparte (197) para evitar en el escrito espacios en 
blanco (204) ó renglones sin llenar, puesto que, separados 
los párrafos (224, c) en esta forma, van los unos á conti*- 
nuación de los otros, indicando las rayitas la terminación' 
de cada u/io de ellos ó los apartes finales del qriginal. 

Las rayas verticales (||) sirven en los diccionarios 
para separar las diferentes acepciones de una palabra: 
Escritura: Acción y efecto de escribir; || Arte de escri- 
bir» ^Instrumento público autorizado por notario. || Obra es- 
crita. || La Biblia. 

227. Respuesta (4)- — Este signo lo constituye 
una R mayúscula cuyo trazo posterior va cruzado con una 
pequeña diagonal, y solía usarse para determinar los pá- 
rrafos de contestación de los interrogatorios, cues- 
tionarios y demás escritos de forma dialogada. Hoy resulta 
su empleo anticuado. 

228. Subraya (£)• — Es la línea que se subtiende á 
ciertas palabras ó expresiones, en los trabajos manuales ó 
tipiados, para distinguirlas del resto del escrito; pa- 
labras ó expresiones que algunos amanuenses suelen escri- 
bir con letra vuelta ó de inclinación contraria y que en los 
impresos llevan tipo cursivo (i). 

(i) En los trabajos impresos se compone con letra cursiva todo 



2,2% ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

Sirve la subraya: 
i i .° Para llamar la atención de un modo especial 
sobre una palabra ó frase: El texto no dice amase, sino 
amare, es decir, qiie el verbo fio está en pretérito, sino en 
futuro. — El pase que te envía el Director de la Empresa, te 
da derecho d recorrer la línea de un extremo á otro gratui- * 
tamente y cuantas veces quieras; por eso se llama billete de 
libre circulaciófi. 

2.° Para señalar las expresiones que pertenecen 
á idiomas extranjeros: Matilde salió radiante de júbilo 
de su boudoir (i); y después de pasar la tarde en la garden- 
party (2), organizada por la Duquesa, asistió á la serata 
d 'onore (3) de la Paccini en elReaL ¡ Y luego dicen: Qui non 
laborat no manducetUl (4). 

'3. Para manifestar que son palabras inventadas 
adrede 6 dicciones defectuosas, deliberadamente 
mal escritas, las que aparecen subrayadas en el texto: 



lo que en el original manuscrito aparece subrayado; con letra 
versalita, toda expresión que lleve doble subraya; con VERSALES 
ó mayúsculas , las que ofrezcan triple subraya , y con negrilla ó tipo 



grueso, aquellas que se subrayen con línea fuerte. 

Son muchos los profesionales y burócratas que emplean así la 
subraya como las comillas (211) para los usos propios de aquélla; 
pero esta sustitución caprichosa , además de oponerse al orden de 
razones que aconsejaran la creación de cada uno de estos signos, la 
rechazan las buenas prácticas, que sólo admiten el empleo del uno 
ó del otro, indistintamente, en los casos 4. y 5. de los que corn- 
prenden las reglas para el uso del signo que nos ocupa. 

(\\ Palabra francesa que significa gabinete-tocador de señoras. 

(2) Expresión inglesa, que sirve para designar el nombre de 
una fiesta campestre celebrada en algún jardín ó parque. . 

(3) Dicha denominación reGibe en italiano la fiesta con que 
celebra su beneficio un artista. 

(4) Adagio latino, cuya versión castellana es: Quien no trabaja, 
no come. 



SIGNOS AUXILIARES DE LA ESCRITURA 229 

Y con el propósito de que aborreciera las perdices ', le emper- 
dizaron, dándoselas por activa y pasiva. — Figúrense ustedes 
que el tal marqués nó es naide, y que le trujeron sus perga- 
minos por una congestión de. razas, como él mismo pregona. 

4. Para transcribir las expresiones cortas que 
son textuales, ó ajenas al que escribe, con ó sin desig- 
nación de autor: También tú serías capaz de pesar el mundo 
si te dieran un punto de apoyo en el espacio, cual nuevo Ar- 
químedes. — Aquel levántate y anda, Lázaro, ¡qué de miste- 
rios encierra! v 

5- 9 Para distinguir ó separar en los trabajos manus- 
critos las citas que van dentro de otras, en vez de re- 
currir al empleo de los paréntesis rectos (221) ó de las 
comillas (211): ¡Qué de sublimidad no encierra aquel divino 
mandato (Hágase la luz, del Génesis), que hizo surgir de la 
nada el Universo!; y 

6.° Para distinguir las letras, palabras ó locuciones 
que se emplean como nombres de si mismas: En la 
fonética del lenguaje tan separada está la b de la v como 
ambas de la w. — La forma apocopada de donde, qtie es do, 
sólo debe emplearse en las composiciones poéticas. — Tú no 
vives hoy en ese medio ambiente en que naciste. 

229. Tilde (— ') ó (~). — Es una línea horizontal en 
los trabajos impresos, y un rasgo 6 escape de pluma en 
igual sentido, en los manuscritos, que indica están abre- 
viadas las palabras (307) sobre las cuales se coloca, 
por ejemplo: Excmo. Sr. — Admon. pfovL de Hacienda. 

230. VerSÍCUlO f 6 f.—Es una v, por lo general 
minúscula, que ofrece su rama anterior cruzada con una 
pequeña diagonal, y sirve para indicar la subdivisión 
pequeña del articulo 6 párrafo de un capítulo. 



2$o SLzararros dc la cscxituva 



231. NofadÓn numeral.— Es la forma de escribir 

abreviadamente los nombres de los números por medio de 
signos especiales. El sistema umversalmente adoptado por 
todas las naciones cultas para representar los números por 
escrito, es el de los guarismos arábigos, llamado así 
para distinguirlo del conocido bajo la denominación de 
cifras romanas (234). Los guarismos arábigos, en unión 
de los signos do r dación (235), constituyen un verda- 
dero sistema de escritura ideográfica, puesto que repre- 
senta las ideas directamente sin necesidad del signo oral 
Intermedio; y tan es así que, aunque las palabras para 
expresar verbalmente las cantidades difieren en cada idio- 
ma, lo mismo en cuanto á su estructura que en lo que res- 
pecta á su pronunciación, los guarismos arábigos y los sig- 
nos de relación lo mismo significan para un inglés que para 
un alemán ó un español. Con razón dijo Balmes que una 
ciencia tan colosal tiene como secreto de su perfección la 
perfección de su escritura (i). 



( t) Para robustecer su célebre frase, presenta el eminente filó- 
soto español el siguiente ejemplo: 

«La razón del uso de esta clase de escritura no es de difícil com- 
prensión. El número de ideas fundamentales y de relaciones mate- 
máticas es , en realidad , muy corto, y por esto la escritura ideográ- 
fica simbólica ha de ser mucho más sencilla que la alfabética, la 
cual se inventó para la expresión de todas las ideas, mientras que 
la ideográfica se inventó para la expresión de una. Para comprobar 
esta verdad compárense las dos siguientes expresiones gráficas de 
las mismas ideas, y se verá cuan sencilla es la escritura ideográfica 



SIGNOS MATEMÁTICOS 23 1 

232. Pe los guarismos arábigos.— El sistema 

arábigo, — desconocido en Europa hasta que los sarracenos 
lo introdujeron al invadir nuestra Península, de donde fué 
extendiéndose por todos los pueblos cultos, — se apoya en 
los principios establecidos como fundamentos de la nume- 
ración decimal ( 287, c), de los cuáles se infiere que todo 
número estará bien representado por escrito, siempre que 
su expresión manifieste de un modo preciso y claro el nú- 
mero de las unidades de cada orden (287) contenidas en 
él ; y como dichas unidades ,no pueden ser más de diez , y 
éste es precisamente el número de guarismos que forman 
el sistema, siempre ser¿ posible escribir cualquiera can- 
tidad imaginable con dichas cifras mediante la combina- 
ción de las que expfesen sus valores componentes. 

Los caracteres arábigos que integran nuestro sistema 
de numeración escrita son diez, como que<^a dicho: 



1 que expresa uno; 
í — — ¿os; 
3 — — tres; 



CIFRAS SIGNIFICATIVAS 

4 que expresa cuatro; 

5 — — citico; 

6 — — seis; 



CIFRA IlffSIONIFICATIVA 



7 que expresa siete; 

8 — — ocho; 

9 — — nueve. 



O que se llama cero y expresa nada, pero que sirve para reemplazar en un 
número el orden de unidades (287) que pueda faltar. 

Estos números — debido á uno de los principios con- 
vencionales que fundamentan el sistema decimal 



simbólica de la Aritmética, y cuan larga y diiícil es la escritura al- 
fabética ó común. 

Í 3.457.894X57^69.476 
493 
679.872 + 3.467 — — ap- 
ires millones cuatrocientos cincuenta y siete .mil 
ochocientos noventa y cuatro, multiplicaói por cin- 
cuenta y siete millones ochocientos sesenta y nueve 
« . I mil cuatrocientos setenta y seis, dividido por seis- 

¿cgunaa..^ c ¿ entos se tenta y nueve mil ochocientos setenta y 
dos, más tres mil cuatrocientos sesenta y siete, me- 
nos cuatrocientos noventa y tres setecientos ochenta % 
y nueve avos. 



232 ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

(287, c)> y que consiste en que todo guarismo , colocado á 
la izquierda de otro, representa unidades diez veces mayores 
que aquél, — bastan para escribir todas las cantidades arit- 
méticas por grandes que sean. 

233. Valores absolutos y relativos de los 

nÚmerOS- — Para llegar al resultado que se consigna en 
el último párrafo del artículo anterior, hubo necesidad de 
conceder á todo número, ó mejor dicho, á toda cifra, dos 
valores: uno absoluto, que es el que por sí sólo repre-* 
senta, y otro refativo, que es el que toma por el lugar 
en qué está colocada respecto de los demás guarismos que 
entran en la misma combinación numérica; así, el 5, tiene 
por valor absoluto cinco , siempre que se encuentre solo ú 
ocupando el último lugar de la derecha de la expresión 
aritmética, que es el que corresponde á las unidades sim- 
ples; pero su valor relativo aumentará de diez en diez uni- 
dades conforme vaya corriendo lugares hacia la izquierda; 
en el segundo lugar, que es el que corresponde á las dece- 
nas, valdrá cincuenta (50) ; en el tercero, que es el de las 
centenas, quinientos (500); en el cuarto ó de los millares, 
cinco mil (5.000), y así sucesivamente: 

Para escribir siete plumas, bastará un solo guarismo 7 

— — setenta, se necesitan dos 70 

— — setecientas, — tres 700 

— — siete mil, — cuatro 7000 

234. Numeración romana.— Como las demás usa- 
das por otros pueblos de la antigüedad (Asiría, Caldea, Fe- 
nicia, Grecia, etc.), consiste la numeración romana en dar 
valor numérico á determinadas letras del alfabeto común. 

Así como la numeración arábiga (232) es completa, 
clara, precisa y abreviada en grado sumo, la romana re- 
sulta incompleta, complicada y confusa. En ella las siete 
letras, que á continuación se relacionan, equivalen á los 
valores numéricos que respectivamente tienen asignados: 

CIFRA8 DE LA NUMERACIÓN ROMANA 



Z expresa uno; 
V — cinco; 
X — dies; 



Zi expresa cincuenta; 

O — ciento; 

D — quinientos; 



' expresa mil. 



SIGNOS MATEMÁTICOS 



233 



Aparte del valor absoluto, que por sí»propios tienen 
estos signos, cobran otro relativo según su colocación ó 
superponiéndoles una ó dos rayas horizontales, conforme 
se consigna en el lugar correspondiente (299, 5- a y 6. a )* 

235. Signos operatorios y de relación.— Ade- 
más de la coma (194), del punto (197) y de los dos pun- 
tos (196), — que, no obstante formar parte del sistema de 
notaciones puntuativas de la escritura literal (192), nos 
sirven en la numérica, los dos primeros, para establecer 
la división en grupos (287) y en períodos (287) de las 
grandes cantidades, y los ¿os puntos para determinar 
cuándo es un número divisible por otro ó qué números 
forman proporción aritmética ó razón geométrica — y del 
acento — que, convertido en apóstrofo y obrando como tilde 
independiente, separa la parte entera de la decimal .(288) 
en las cantidades fraccionarias,— existen otros signos pro- 
pios de las ciencias matemáticas, que se clasifican, expre- 
san y se leen respectivamente: 





SIGN08 OPERATORIOS 


-f- más ó sumado con . . . 


: divisor 9 dividido por. . . 


— menos ó restado de. . . 


>/ radical ó raíz de. . . 


X múltiplo ó multiplicado por. . . 


00 infinito . . . 




SIGNOS DE 


RELACIÓN 


= 


igualdad ó igual á. . . 


^ 


igual ó mayor que. . . 


* 


desigualdad ó no es igual á. . . 


T 


progresión aritmética. 


5= 


equivalencia ó equivalente á. . . 


Ir 


progresión geométrica. 


: 


razón ó es á. . . 


< > 


equivalencia ó equivalente á . . . 


\ \ 


proporción ó como. . . 


K >| inequivalencia ó no es equivalen - 


> 


mayor mayor que. . . 




tea... 


< 


menor ó menor que. . . 


> < 


mayor ó menor que. . . 


± 


ambigüedad positiva ó más menos 


>l 


negativo de mayor ó no es mayor 




que... 




que . . . 


=F 


ambigüedad negativa ó menos 


l< 


negativo de menor ó no es menor 




* masque... 




que... 


*¿. 


igual ó menor que. . . 


O) 


suma. 



234 



ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 



VI 



Signos convencionales. 



236. SlgnOS Convencionales.— Los signos con- 
vencionales no son niás que reminiscencias de las primi- 
tivas escrituras ideográficas; como éstas, exigen un carác- 
ter especial para cada palabra, y las claves que aquéllas 
precisaban para la clasificación de los símbolos ha sido sus- 
tituida ventajosamente por la ordenación en Series, aten- 
diendo á sus afinidades y aplicaciones 

También se comprenden bajo esta denominación los 
caracteres, así de la escritura como de la numeración, ya 
típicos, ya convencionales, ya combinados con que suelen 
ser sustituidas algunas palabras de uso constante y á ve- 
ces frases convenidas, para simplificarlas. 

No hay estudio ó profesión que no tenga sus signos con- 
vencionales propios; pero no siendo objeto del presente 
trabajo dar á conocer la infinita variedad de signos em- 
pleados en ciencias y artes, sólo se relacionan á continua- 
ción, separadamente agrupados, aquellos de aplicación ge- 
neral, cuyo uso se va extendiendo de día en día á toda 
suerte de escritos. 

\ 

a) 8IGN08 GENERALES 



(?) Que no se está seguro de la pala- 
bra que precede á este signo. 

( ! ) Que se tiene una completa certi- 
dumbre. 

I? Respuesta. 



•^ Versículo. 

( + ) Que el objeto y cosa de que se 
trata no son conocidos. 
§ Párrafo. 
& Etcétera. 



SIGNOS CONVENCIONALES 



235 



$ Pesos fuertes. 

£ Libras esterlinas. 

9 Arroba. 

99 Arrobas. 



B) DEL COMERCIO 



^ ©ó peanas. 

<iq Quíntales. 
/O Taftto por ciento. 
/•• Tanto por mil. 





> C) DE BOTÁNICA 


G 


Plantas que mueren después de 


5 




dar fruto una vez. 


5 


<D 


ídem monocarpiacas; su duración, 
un año. 


5 


® 


Planta monocarpiana; florece al 







segundo año. 


C 


® 


Idém id. viváeea; florece cierto 


9 




número de años. - 


¿S 


% 


ídem rizocarpiana ó perenne. 


O" 


% 


ídem calocarpiana ó leñosa. 


9 


b 


Mata. 


. ¡5 



Planta. 

Arbusto ó árbol pequeño. 

Árbol de más de veinticinco pie& 

de altura. 
Planta trepadora, 
ídem hacia la derecha, 
ídem hacia la izquierda, 
ídem siempre verde, 
ídem ó flor macho, 
ídem ó id. hembra, 
ídem ó id. hermafrodita. 



d) DE METEOROLOGÍA (i) 



Lluvia. 

^0 Llovizna. 

©* Lluvia regular. v 

^> ídem fuerte. 

H* Nieve. 

j^ Tormenta. 

\± Rayo. 

/\ Granizo. 

^ Piedra. 

1(]| Rocío. 

inj 1 ídem abundante. 

l i Escarcha. 

V ídem en carámbanos. 

ÜiíiíS Niebla. 



00 


Niebla seca. 


oo 2 
1 4> 


Niebla muy densa. 
Nebasca. 
Borrasca de nieve. 


<^AA 


Agujas de hielo. 


e 


Corona solar. 


® 


Halo solar. 


O? 


Corona lunar. 


u; 


Gran halo lunar. 




v2y 


Arco iris. 
Aurora boreal. 


y 


Viento fuerte. 


#* 


Viento. La flecha indica la direc- 


ción y las barbas la velocidad. 



(z) Estos símbolos son los aprobados en la Conferencia Meteorológica de Viena para 
los diarios de navegación. 



*3* 



t) V* AMT*DSOatÍA 



SoL 
C Lo» 

@ JdemBena 



fc-J MnylejosalS. 



^ ídem creciente. 

£ Mercaría. 

Q Venus. 

5 Tima. 

d* Marte. 

Jtmo. 

f Ceres. 

ó Palas, 

^ Júpiter. 

■fc Saturno. 

Urano. 

W Neptuno. 

>^. Cometa. 

££$ Muy lejos al N. 



□ 


Cuadratura. 


«f 


Oposkáón. 


a 


Nono asee» 


8 


ídem deseen 


# 


Séztflo. 


T 


Aries. 


^ 


Tauro. 


H 


Genúnis. 


© 


Cáncer. 


a 


Leo. 


«5 


Virgo. 


i/\j 


Libra. 


% 


Escorpión. 


>-> 


Sagitario. 


X 


Capricornio 


Sts 


Acuario. 


11 


Piscis. 



137 



. QUINTA PARtE 

ESCRITÜEA DE LAS PALABRAS 



Eeyes generales de la escritora. 

237. principios Ortográficos.— La Ortografía cas- 
tellana está basada en Los tres principios siguientes, que 
regulan el buen uso de las letras del alfabeto : 

l.° Recta pronunciación de las letras, sílabas y pa- 
labras, en cuya virtud debe escribirse como se habla (238), 
siguiendo las reglas de la Prosodia. 

2.° Origen de las palabras, atendiendo al cual, 
cuando un sonido puede ser representado por dos letras 
diferentes, debe escribirse con la que traiga de su proce- 
dencia (239), de cuyo estudio trata la Etimología; y 

3. El uso común, cuya norma dan las personas doc- 
tas, que son las autoridades en materia de lenguaje (10), 
imponiendo como ley la «costumbre universal» en contra 
de los principios anteriores (240), según demuestra la 
Ortología. 

Sabiendo de dónde proceden las voces españolas y cómo 
se escribían en su origen, resultará materia fácil construir- 
las con estricta sujeción á las reglas ortográficas; pero 
como no todas las personas cultivan los estudios etimoló- 
gicos en el grado que se precisa para llegar á ese absoluto 
conocimiento, hay que suplir la carencia de aquéllos, acu- 
diendo en primer término á la pronunciación para que nos 
sirva de guía á través de los intrincados laberintos orto- 
gráficos; y como los sonidos propios de la lengua caste- 



238 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

llana, aparte de los puntos de semejanza que ofrecen de- 
terminadas letras, no se perciben con igual pureza en todas 
las regiones de nuestra Península /necesariamente tendre- 
mos además que fijarnos mucho en el uso que los buenos 
escritores hacen, así de las palabras^como de cuantos ele- 
mentos las integran, para determinar en conjunto las leyes 
de la escritura. 

238. Recta pronunciación.— Aunque la recta pro- 
nunciación y la escritura correcta difieran esencialmente 
en cuanto á sus manifestaciones, reconocen un estudio 
común; mejor dicho, las leyes por que^se rigen, si bien 
forman rama separada, parten de un tronco común, y 
hasta es más, al desenvolverse para tomar sus orienta- 
ciones respectivas se confunden, en términos tales, que 
no cesan un sólo instante, ni en sus interespacios progre- 
sivos, los puntos de íntimo contacto. En efecto, arte de 
la pronunciación se llamó á la Prosodia (1) y arte de 
la escritura á la Ortografía (2); pero, la primera, en rea- 
lidad, no atañe más que al acento, y aun respecto al mismo 
se limita á sentar sus teorías cuya ejecución deja á la se- 
gunda; de donde ésta, como deducción lógica, necesita el 
' concurso de la primera, no sólo en lo que respecta al par- 
ticular de la determinación del tono, sino en cuanto se 
relaciona con la fonética del lenguaje, principal apoyo de . 
las leyes ortográficas que regulan el empleo ordenado y 
categórico de las letras. He aquí, pues, cómo ambos estu- 
dios se complementan abstractamente considerados; y he 
aquí también cómo apuradas, armonizadas y estrecha- 
mente ligadas sus afinidades han llegado á fundirse sin 
perder nada absolutamente de su independencia y sustan- 
tividad, en una sola rama gramatical que es la Oirtolo- 



(1) La Prosodia (de pros hacia y ódi canto) estudia la cantidad, 
tono, acento é intensidad de la voz , determinando la modulación, 
articulación y recta pronunciación del lenguaje. 

(2) La Ortografía (orthos recta y graphia escritura) estudia los 
signos gráficos que representan los sonidos , el uso de aquéllos y 
el de los signos de puntuación, fundada en la pronunciación, el ori- 
gen de las palabras y el uso de las personas doctas. 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 239 

gía (i), la cual, subdividida en otras ramas secundarías 
por su triple naturaleza, muy especialmente, de fonética,, 
silábica y prosódica, indicarla letra en sí (47), estudiando 
sus sonidos, procedencia y usos; la silaba (60), dictando 
las leyes de concurrencia ó desunión; la palabra (85) y 
fijando el acento y sus modificaciones en las diversas par- 
tes de la oración, y el lenguaje (35), en fin, tratando las 
modulaciones de la voz en la frase ó en el período. Y como 
la Ortografía no es más que la Ortología gráfica, ó sea el 
tratado dejos signos que deben usarse en la .escritura,, 
quedará demostrada suficientemente la razón de nuestros 
asertos. 

239. RaZÓffl etimológica. - Siendo la Etimología 
el estudio que da á conocer la tortita primitiva de los 
vocablos, y, con referencia á nuestro idioma, la que apura 
las raíces y orígenes de la lengua castellana, tendrá que 

"" servirnos necesariamente de punto de partida para la de- 
terminación de la forma ortográfica más aproximada, ya 

"que al facilitar la procedencia de la representación gráfica 
de una idea trae consigo todo el bagaje de los elementos 
constitutivos de las palabras. Bajo este supuesto, su auto- 
ridad debiera ser indiscutible; pero así como hay voces 
que se escriben con arreglo á su etimología ú origen, es 
decir, como se escribía cada una de ellas % en la lengua de 
donde fué tomada para la nuestra , hay otras que , por la 
fuerza del uso (240), se escriben contra la etimología; de 
donde nace la precisión de hermanar entre sí las reglas 
que se derivan de los tres principios generales (237). 

240. (ISO COITlÚn. — El arbitro, la norma y la ley del 
lenguaje,. es el uso: lo dijo Horacio, y vienen confirmán- 
dolo desde entonces los gramáticos más eminentes, incluso 
la misma Real Academia Española al consignar en su Gra- 
mática: «las tiranas leyes del uso y incontrastables las más 
veces, son causa de que unos vocablos se escriban con- 



(i) La Ortología (de orthos recta y lagos palabra) estudia los soni- 
dos simples y modificados y el aparato oral destinado á produ- 
cirlos. 



240 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

forme» á la etimología y otros no»; pero como el uso es 
muy diverso en distintas regiones y tiempos, y como la 
lengua castellana es una sola .y la pronunciación legítima 
y verdadera en cada lengua debe ser una sola también, 
añade el P. Robles, cuyas son estas consideraciones: con- 
viene asentar el principio de presuposición de que el uso 
legitimo es uno solo. La Real Academia Española, 
en 1870 y ediciones posteriores, fija el uso común de 
la. gente culta de Castilla, esto es, de las personas doc- 
tas y bien educadas. 

241. Versatilidad de la forma ortográfica.— 

La escritura española es cierto que representa las palabras 
por medio de letras manuscritas x tipiadas; impresas (177) 
ó dibujadas ó grabadas por cualquiera de los procedimien- 
tos conocidos (i), y que unas ú otras son los signos de que 
nos valemos para dar expresión gráfica á los sonidos del 
lenguaje (47); pero también lo es, y así se deja consig- 
nado anteriormente (14), que el número de sonidos dis- 
crepa del de signos; que algunos de éstos asumen la re- 
presentación de varios de aquéllos (49), y que al propio 
tiempo hay letras (50 al 57) que tienen distinto valor en 
la escritura por prevalecer ciertas excepciones, ó, si se 
quiere, verdaderas anomalías, que separan estos casos de 
los principios fundamentales establecidos. En efecto, de 
las treinta letras que integran el alfabeto español (12, c) 
sólo doce conservan aún su valor latino: a p b y d, e¡ f, 
m, o y p, r, t, z; de las restantes, seis, tienen hoy doble 
oñcio: c, g, /, n, rey, como se advierte en cara y cero, 
Gato y Gesto, L\go y LLuvia, mono y Ñoño, pena y peRRa, 
yeso y ley; diez, resultan homófonas, si bien improce- 




(1) Además de la imprenta, de la máquina de escribir, de los 
aparatos multicopiadores y otros procedimientos análogos , forman 
las llamadas artes gráficas: la litografía, el grabado, el fotogra- 
bado, la cincografía, la heliografía, etc. 

De la escritura mecánica, llamada también Mecanografía, Dac- 
tilografía ó Tipismo, como igualmente de la Policopia 6 Procer 
dimientos multicopiadores , nos ocupamos con la mayor extensión 
y detalle en nuestra obra Mecanografía y Policopia. 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 241 

dentemente (50), tales como b y v {Bestia y vestía ); c fuerte 
y k (cavila y sábila); c suave y z {cereza y zeugma); g y j 
{Gente y jefe); k y q {kilogramo y Quinto); i éy (reí y rey); 
dos han ñjado resueltamente su oficio, la j y la x 
(v. gr., en reía y examen) y como debían fijarle todas las 
homófonas y limitar 1os suyos dos de ellas: la c y la g; 
tres, según expresa declaración de la Academia Española, 
son del todo ociosas: k, k, q, las cuales han entrado en 
la consideración de sjgnos adicionales, y muy especial- 
mente la primera, que es la que mayores dudas ofrece en 
cuanto á su presencia ó elisión ( 258 ) ; y por último, nues- 
tro abecedario carece de signos propios para represen- 
tar las cuatro series de sonidos que resultan de las letras 
compuestas, y, por tanto, suplementarias: ck, qu, 11 y rr. 
Dada semejante complejidad de oficios y tan manifiesta 
ambigüedad de caracteres, y viendo cómo las leyes de 
la escritura son hasta cierto punto incompatibles entre sí, 
puesto 1 que rara vez se compenetran y declinan la eficacia 
de sus preceptos unas en otras, obligadas por los límites 
de sus fueros, no es de extrañar que la Ortografía es- 
pañola ofrezca con cada una de sus numerosas reglas ge- 
nerales una interminable serie de excepciones \\) que difi- 
cultan, en la teoría, el estudio que las comprende, y en la 
práctica, el* acertado empleo de los signos correspon- 
dientes. 

Muchos y notables son los gramáticos que desde Ne- 
brija hasta er más moderno de nuestros contemporáneos 



(i) La versatilidad de los conocimientos ortográficos, tratándose 
de la parte de la Gramática que sienta las leyes que regulan el or- 
den, colocación y empleo de las letras, no es de extrañar, sabiendo 
que sólo mediante un estudio muy detenido de aquélla ó una larga 
práctica literaria puede llegarse al dominio de las 280 reglas y 600 
excepciones que aproximadamente constituyen este cuerpo de 
doctrina; 180 palabras no comprendidas en dichas reglas y excep- 
ciones, más de 1 .000 entre vocablos homónimos y parónimos, y 247 
bígrafas que , como armonía , casi y hierba , pueden escribirse de 
dos maneras. Así se explica que, solamente el Catálogo extractado 
que aparece al final de la Gramática de la Real Academia Espa- 
ñola, comprenda 4.180 voces de dudosa ortografía., 

L08 8IONOS DB LA ESCRITURA. — 16 



242 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

í 

han venido y vienen poniendo á tributo sus iniciativas y 
aptitudes para reformar la ortografía de nuestra len- 
gua, con marcada y general tendencia á relacionar las le- 
yes ortológicas con las ortográficas, y con el laudable in- 
tento de que se escriba como se habla; pero esas reglas 
fijas é invariables en que debería descansar todo el sis- 
tema, no encuentra feliz solución á pesar de que los ensa- 
yos no cesan, y es que, como dice la docta Corporación 
encargada de fijar, limpiar y dar esplendor á nuestra 
idioma, «esto halla siempre obstáculos y dificultades in- 
vencibles >. 

242. Elisión y sustitución de letras.— Los ca- 
sos de elisión y sustitución de letras son frecuentes en 
las palabras que se componen ó derivan de otras; y para 
facilitar su estudio, las consideraremos divididas en cinco 
grupos: 

i .° Palabras que alteran sus letras al pasar al plu- 
ral, entre las que figuran las terminadas en c, en x 6 en z, 
como vivac, tórax ', prez, cuyas alteraciones quedan con- 
signadas anteriormente (117), y las que al tomar las de- 
sinencias femeninas correspondientes sufren también 
notables modificaciones (III). 

2.° Las voces derivadas que sufren en su estructura los 
cambios de consonante, que provienen de la necesidad 
de conservar los sonidos de las primitivas , cuando aquéllas 
son la c, g, j, q 6 z, y pasan de la pronunciación fuerte 
á la suave ó viceversa al formar sílaba con distinta vocal, 
en esta forma: 

a) La c, que, como dijimos (51), tiene dos sonidos, 
cambia en z cuando articula directamente con la a, o, u> 
á fin de conservar el sonido suave que tiene con las voca- 
les e, i; así: de hac^r, esparcir yjmifercita se forman kaZA- 
ña y esparzo y mujerzvela. Y, recíprocamente, la z cambia 
en c, antes de e 6 i, para poder mantener con ellas la pro- 
nunciación suave que tiene con las demás vocales: de tózx, 
tacita; de lazo, lacero; de cazuela, cacerola. 

b) La c cambia en qu, antes de e 6 /, para conservar 
el sonido fuerte que aquélla tiene cuando hiere á las voca- 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 243 

les a, o, u; como: depelucA,pehiQUEroypeluQXJín; de locó, 
loQVEro y loQVÍsimo, y de inicuo, iniquidad (266). Y 1$ qu 
cambia en c en el caso recíproco: de delinquir \ delinca 
delinco, delincuente. 

c) La g cambia en j, .antes de a ú o, para conservar 
el sonido fuerte que aquélla tiene con las vocales e, i (51 ): 
de recoGEr, recojamos y recojo; de cruGir, crujAs y crujo. 
Cuando, por el contrario, se trata de que persista el soni- 
do suave en esta letra, la g se convierte en gu delante 
de e ó i (51): como de o^go, ceGVEra; de consiGA, consiGUE, 
conseGVir; de igual modo que gu pierde la u cuando la^*, 
en vez de articular con la e ó la i, lo hace con la a 6 la o: 
de distinGVE 6 distinGUir, distinGAtnos y distinGO. 

3. La variedad de casos que cornprenden las irregU" 
laridades de los verbos (164), en los que así las hay, 
como andar , por ejemplo, que en unas inflexiones, reclaman 
la presencia de la b (andam), como de la v (anduve); de- 
cir, que sólo conserva en algunos tiempos la letra inicial 
del infinitivo (vigo) é ir, del que se forman inflexiones que 
dé tan diversas maneras se -escriben, tales como irá, vaya, 
iba, llegando hasta el extremo de no conservar ni una sola 
letra de su infinitivo, como sucede en fuese. 

4. Las preposiciones inseparables que la mayor 
parte de las palabras compuestas llevan como prefijo, cuyas 
partículas merecen ser estudiadas detenidamente, y son: 

a) Con (condescender, contener), delante de un simple 
que empiece con b 6 p, se convierte en com (combate, 
comprendo) ; delante de vocal , h 6 /, pierde la consonante 
final y se queda reducida á co (cooperar, coadyuvar, coad- 
jutor, cohibir, colapso) ; y la reemplaza por la r, transfor- 
mándose en cor (corroer, correlación) , cuando el simple 
empieza con dicha letra. 

b) Dis (Distraer) queda reducido á di delante de s 
(Disolución). 1 

c) En 6 in ( Entontecer é inculpar) se convierten en 
em 6 im delante de b 6 p (Emborronar, Emplazar), aun 
siendo negativos (imborrable, imperfecto); en i, delante de /, 
(ilícito) y en ir (irregular) cuando precede á la r. 



!44 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

d) Circun' (circunferencia) cambia por la m su cern- 
íante final cuando la expresión simple á que se junta 
ipieza conp (ciRCUMpo/ar). 

e) Sub {subterráneo) se convierte en su delante de f 
Y P { sv fij°> sumersión , suponer) ¡ exceptuándose sun- 

irino, subpolar y susprefecto. 

f) Trans (tr Adscribir) pierde Ja & final precediendo 
vocablo que empiece con esta misma letra ( TRkKsuJísttiu- 
.1); esto aparte de que, por razones de eufonía, se pres- 
ide de la n que lleva dicho afijo en la mayor parte de 
. palabras que lo tienen como sílaba inicial, y en otras, 
uso, autoriza escribir indistintamente trans 6 tras (i). 



i) Para el estudio de esta regla conviene establecer la tiece- 
ia distinción entre la preposición inseparable traas («al otro 
lo» ó «á través de») y la separable tras (¿detrás de*), pues si 
:n, y por las razones dichas, se prescinde de la n de la primera 
casi todas las palabras que llevan aquella partícula prepositiva, 
otras la supresión de dicha consonante puede establecer con- 
dón. Para que sea más fácil diferenciar unas de otras, las rela- 
mamos á continuación formando dos grupos, distinguiendo con 
ra versalita, entre las que figuran en el primero, aquellas voces 
las que no puede prescindirse de la n del prefijo. Las restantes pueden 
:ribirse con ella ó sin ella, según se quiera, y sin contraer por 
o incorrección gramatical: 

i.° Palabras que llevan «trans»: transacción, transalpino, trans- 
lántico, transbordar, transcender, transcribir, transcripción t 
mscurrir , transcurso, transeúnte, transferir, transfigurarse, 
insfixidn, transflorar, transf orear , transformar, transfregar, 
insf retar, tránsfuga , transfundir, transgredir, transición, tran- 
•-ir, transilvano, transitar, translación , transía ticio, transía- 
lo, translimitar, translinear, translucirse , transmarina, trans- 
grar, transmitir, transmontano, transmudar, transmutar, trans- 
daño, transparencia, transpirar, transpirenaico, transponer \ 
tnsportar, transposición, transterminar, transíiberino, transubs- 
nciación, transvasar, transverberar y transversal. 
2. Palabras que llevan «tras»: trasalcoba, trasanteanoche, f rasan- 
iyer, trasantier, trasañejo, trascabo t trascantón, trascartarse, 
is cocina, trascol, trascolar, trasconejarse, trascordarse , tras- 
>-o, trascorral, trascuarto \ trasdoblar, trasdós, trasdosear, tras* 
l /ar, trasegar, traseñalar, trasera, trasfojat\ irasfolh, trasgo, 
isgrear, trashoguero, trashojar, trashumar, trasegar, trasijado, 
isladar, traslapar, trasloar, traslumbrar, trasluz, trasmallo. 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 245 

Otra excepción ¿frece la palabra transmontar, en la que 
generalmente se suprimen las letras n y s, convirtiéndose 
en tramontar, lo mismo que sus derivados tramontano, 
tramontanismo, etc. (264, 5-°). 

Y 5.°, Empleo de las conjunciones, las que también 
ofrecen casos de sustitución, por ejemplo: 

a) La copulativa y, que se ha de convertir en é 
cuando la siguiente palabra empieza con i 6 hi, como be- 
lladona é ipecacuana; padres é hijos. Se exceptúan los 
casos en- que la conjunción va seguida de palabra que 
empieza, con el diptongo ie ó que forma parte de cláu- 
sula interrogativa, en los cuales se conserva la copula^ 
ti va y, como: tigre y hiena; ¿y Inés?, ¿y Higinia, se mar- 
charon ya} 

b) Y la disyuntiva ó, que se convierte en ú cuando 
la palabra siguiente empieza con la primera de dichas le- 
tras, sola ó precedida de h: diez ú once; mujer ú hombre. 

243. Puplicación de vocales y consonantes. 

Conocidos los casos de contigüidad de vocales adyacentes 
que dan lugar á las figuras prosódicas (65) y las articula- 
ciones de los sonidos á que contribuyen vocales y conso- 
nantes (22 y 25), para que nuestro estudio de los signos 
de la escritura sea completo se hace preciso demos á co- 
nocer igualmente los preceptos que regulan los casos de 
concurrencia de letras duplicadas, pero bajo su as- 
pecto ortográfico ; estudio pertinente á nuestros fines y de 
importancia suma para todos, puesto que lo mismo se 
contrae incorrección gramatical en la escritura de las pa- 
labras por letra de menos que por letra de más. 



trasmano, trasmañana, trasmatar, trasmerano, trasminar, tras- 
mosto, trasnochar, trasnombrar ; trasoír, trasojado, trasoñar, tras- 
orcear, trasovado, traspalear, traspapelarse , traspasar, traspecho, 
traspeinar, traspellar, traspié, traspilastra , traspintar, trasplan- 
tar, traspuntar, traspuntín, trasquilar, trastabillar, trastada, tras- 
tazo, trastear, trastejar, trastienda, trasto, trastornar, trastra- 
bado, trastrocar, trlisudar, trasuntar, trasvenarse, trasver, tras- 
verter, trasvinarse y trasvolar con los derivados de todas y cada 
una de ellas. 



246 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



A) Duplicación de vocales. — Todas las vocales se 
encuentran duplicadas en las voces españolas (i). 

i.° Se duplica la a en aquellas palabras compuestas 
de dos elementos, siempre que el primero termine y el 
segundo empiece con dicha vocal. 



contraalmirante; 
contraamura; 
con troap roches; 
contraarmiños; 



contraataques; 
guardaoaguas; 
guardaagujas; 
guardaalmacén; 



guardoamigo; 
portaalmizcle; 
tapaagujeros; 
tientaaguja. 



Exceptúanse: aguardiente, contralto, paraguas y tra- 
galdabas, en cuyas palabras se funden las dos aes en una 
sola. Lo propio puede ocurrir con todas aquellas en las 
que articula inversamente la segunda a con la /, las cuales 
pueden escribirse también con una sola a interme- 
dia en el punto de unión de ambos elementos componen- 
tes; contralmirante, guardalmacén. 

Igualmente duplícase la a en algunos nombres propios: 
AArón, CanaAÁn, SxAvedra, TransvAAly otros. 

2.° Se duplica la e en los casos siguientes: 

a) En las voces compuestas de las preposiciones pre t 
re, sobre y de otra palabra que empiece con e: 

preelegir; 

preminencia; 

preexcelso; 

preexistir; 

reedificar; 

reelegir; 

Exceptúanse: sobrescribir, sobrescrito, sobrestante y 
restablecer, que sólo adr¿iten una e intermedia. También 
suele suprimirse, y así lo autoriza el uso, en las pala- 
bras sobrentender, sobresdrújulo y sobrexceder. 

b) De los verbos terminados en *ear» % como abo* 



r¿«mbarcar; 


reensayar; 


sobreesdrújulo; 


reembolsar; 


reenvidar; 


sobreedificar; 


reemplazar; 


reenvite; 


sobreempeine; 


reencuentro; 


reexaminar; 


sobreestá día; 


reenganchar; 


reexportar; 


sobreexceder; 


reengendrar; 


sobreentender; 


sobreexcitar. 



(i) La teoría que informa los casos de concurrencia de vocales 
duplicadas está expuesta por Sanmartí con tanta claridad , senci- 
llez y acierto, que aceptamos sus reglas fundamentales , sin más va- 
riantes que las que % impone el método que seguimos en todo el 
curso de nuestra obra, y el refuerzo de algunos principios y ejem- 
plos más que vienen á robustecer á aquéllas. 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 247 

fetEAK, clarEAR, totEARy los tiempos cuyas desinencias em- 
piecen con e, como: af ee, desEE, paseEEmos. 

c) En los verbos terminados en «eer», crEEr, Iext, 
/EEr, posEEr, provEEr, sobresEEr, como asimismo en todos 
sus compuestos, derivados y demás voces provenientes de 
los mismos: ocrEEdor, crEEncia, descrEEr, fanrían, Poseemos* 
provEEdores , etc. 

d) En los nombres breero, obleera, verdeesmeraU 
da, ees (plural de la letra e) y maestreescuela, palabra 
esta última que el uso autoriza escribir también con una 
sola e intermedia: maestrEscuela. 

e) En las palabras veedor y veeduría, provenientes 
del verbo ver; pero no en el compuesto prevEr y sus deri- 
vados, que sólo admiten e sencilla, como prevt, prevEtnos* 
prevErdn (i). 

También se exceptúan de esta regla los plurales de 
voces terminadas en é aguda, aunque se trate de los mo- 
nosílabos que sirven para designar el nombre de las le- 
tras (117, d)\ así, pues, se escribirán con e sencilla pa- 
garas, /es, ces, corsts y otras, en vez de hacerlo con e 
doble como muchos acostumbran ( pagar Ets, /ees, cees, 
corsE&s, etc.) 

3. Se duplica la i en los dos casos en qué se aumen- 
ta el incremento de las voces terminadas en Jo, ia toman- 
do alguna de las desinencias que empiezan con dicha vo- 
cal i: 

a) Cuando se forman los superlativos de frió, pío é 
impio x que son (137, 6.° )\ friísimo, piísimo é impiísimo. 

b) Cuando se forman los diminutivos (142) de aque- 
llos positivos terminados en dicha concurrencia de voca- 
les (io, ia), como de tío y alcancía, tuto y alcancnta. 

4. Se duplica la o en los siguientes casos: 



(1) Deberán tener muy en cuenta esta advertencia los que du- 
plican la e en los tiempos de este verbo confundiéndolos con los 
de proveer, por creer que existen las mismas razones ó por esti- 
mar que ambos verbos (prever y provB&r) se rigen por las mismas 
reglas. 



248 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

a) En los tiempos de los verbos croar, incoar, loar 
y roer, que tienen sus desinencias en o, grave. ó aguda: 
loo y /oó, ¿roo- y ¿roo, incoo é incoó, etc. 

b) En las inflexiones verbales terminadas en o qué 
llevan el sufijo os como enclítico (81): dígoos, amenazóos, 
amándoos. 

c) En las palabras compuestas cuyo primer miembro 
es la partícula prepositiva co (apócope de con), y el se- 
gundo una voz cualquiera que empiece con o (242, 4. ), 
tales como cooperar, coopositor, coordenado y 1 coordinar. 

d) En los compuestos de zoo, como: 



zoófago; 

zoófito; 

zoograña; 


zoolatría; 
zoología.; 
zoólogo; 




z*0spermo; 

zootecnia; 

Z00tomía; 


ej>lzoo< 


lemia; 


epizootia, 



y todos los derivados de estas voces. 

* Se exceptúan Zodíaco y zófero, que se escriben con o 
sencilla. 

Entre los compuestos de zoo y otra palabra iniciada con 
vocal, sólo se duplica la o en zooética y zooide. 

e) En los nombres azamboo, bootes y loor. 

No se duplica la o en el numeral decimoctavo. 

5. Se duplica la u solamente en dúunviro y dúpn- 
virato. ^ 

B) Duplicación de consonantes — Las consonantes 
que se duplican en nuestro idioma, además de la /y la v y 
que por pasar á formar las letras dobles // y w (12) no se 
incluyen en estas reglas, son: b, c, n y r. 

I.° La b, si bien es cierto qué no se duplica nunca en 
buen castellano conforme á las leyes gramaticales del len- 
guaje (i), no lo es menos que muchos y reputados litera- 
tos, separándose de ellas > escriben las palabras GoBBa y 



(1) La única palabra que pudiera admitir doble be (bb) en la 
lengua española sería suB-Brigadzer, de no suprimirse la primera b t 
siguiendo la regla dada (242, 4. c). Para los demás casos de con- 
currencia de sonidos homófonos, véase lo que decimos' al ocu- 
pamos del uso de la b (253, 19) y de la v (373, 3. °). 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 



249 



gOBBio respetando la doble be que trajeron de su origen. 
La Real Academia, al cónce.der á dichas voces carta de 
naturaleza en nuestra lengua, las sujeta, como es consi- 
guiente, á la ortografía propia de las dicciones españo- 
las (245); y como su autoridad és indiscutible, correcto 
será escribirlas siempre con b sencilla. 

2.° Se duplica la c en principio, medio y fin de dic- 
ción, formando sílaba inversa la primera c con todas las 
vocales, menos con la u, y la segunda sílaba directa, con 
la misma excepción, en los siguientes casos: 

a) En aquellas palabras que en su origen ofrecían du- 
plicada dicha letra cc, v ó seguida de la letra t, formando 
la combinación contracta ct, por ejemplo: . 



acceder (1); 
accenso; 
accesible; 
accésit; 
acceso (2); 



accesorio; 
accidente; 
accionar (3); 
accipitre; 
coccíneo; 



cóccix; 
eccehomo; 


occidente; 
occiduo; 


equinoccio; 

faccioso; 

fraccionario; 


occipucio; 

occisión; 

occitano. 



b) En aquellas palabras terminadas en ción que com- 
prende la regla dada al tratar del usó def esta desinen- 
cia (254, 8.°), entre las que figuran como de más fre- 
cuente usto: \ 



acción (4); 


corrección; 


erección; 


inspección; 
jurisdicción; 


afección; 


convicción; 


extracción; 


atracción; 


" decocción; 


ficción; 


lección; 


coacción; 


deducción; 


fracción; 


putrefacción; 


cocción; 


destrucción; 


fricción; 


predicción; 


colección; 


dicción; 


inducción; 


predilección; 


confección: 
construcción; 


dirección; 


inspección; 


producción; 


distracción; 


introducción; 


protección; 


contradicción; 


elección; 


instrucción; 


reacción; 



refección; 

refracción; 

restricción; 

sección; 

selección; 

succión; 

sustracción; 

traducción; 

transacción. 



(1, 2, 3 y 4) Dichas palabras son además parónimas, y, en su 
consecuencia , se pueden escribir con c doble ó sencilla, según los 
casos; 

Accedo, de acceder. — Acedo, de acedar, y también cuando equi- 
vale á ácido ó áspero. 

Acceso, cuando significa acción de acercarse, entrar ó penetrar. — 
A ceso, siendo nombre propio de persona ó cuando hace oficio de 
adjetivo para denotar la cualidad del aire purificado por el sol. 

Acción, lo que se ha hecho ó hace.— Ación, correa de la que 
pende el estribo en la guarnición de los caballos. 



250 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



c) Los nombres propios A cea, Aceto, Ajaccio, Bocea- 
do, Caracciolo, Heineccio, Puedo y otros. , 

3. Se duplica la n: 

a) En las voces compuestas de uno de los prefijos 
con, en, in y otra palabra que empiece con n, como: 



owNaturalizar; 


íNNatado; 


«NNato; 


«mocuo; 


£Y>NNotar; s 


«raegrecer; 


tNNa vega ble; 


>NKomina4o; 


¿wwovicio; 


íNNoblecer; 


«NNecesario; 


«rerovar; 


onraumerar; 


íNNudecer; 


xNNegable; 


«raumerable 



Exceptúanse colectar, conexionar, conexar y sus deri- 
vados conexo, conexión, etc., que se escriben con n sencilla. 

J?) En las" terceras personas de plural de todos los 
verbos, cuando se les sufija el enclítico nos (264, 4. ), 
como erannos, contábannos, provéennos. 

c) En las palabras Anna (i), Annas, Annio, Annam y 
Annobon, Cannas (2), circunnavegar \ connivencia, hwnible, 
hosanna, perenne, sinnúmero y alguna otra. 

4. «Se duplica la r solamente cuando tiene pronun- 
ciación fuerte entre dos vocales (267, B, l.°): corro, 
peRRa, teRRaple'n. 

En esta regla están comprendidas las palabras compues- 
tas cuyo primer elemento termina en vocal y el segundo 
empieza con r (267, B, 2.° y 3. ), como cieloRRaso, zrra- 
cional, preRRogativa. 

244. persistencia de las realas ortográficas. 

Las dificultades ortográficas se vencen más^ fácilmente te- 
niendo en cuenta que las reglas dadas para las palabras 
radicales son invariables y que, por lo tanto, persisten en 
todas las que son consecuencia de las mismas (3); en 
efecto : 



(1) Anna, es un pueblo de Valencia, y Ana, un nombre de 
mujer y una medida de longitud. 

(2) Cannas, población italiana , y canas, cabellos blancos , y el 
plural de cana medida catalana. 

(3) Las sustituciones de letras que , impuestas por las leyes fo- 
néticas, experimentan algunas palabras (242), no quebrantan los 
preceptos ortográficos, puesto que semejantes cambios provienen 
de la necesidad de conservar los sonidos (|4). 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 25 1 

i.° Los derivados (30) se escriben como los primi- 
tivos: de carbón, carbonERO y carbonERÍA; de pintura, pin- 
Zorrear, pero no pictórico ni pinacoteca; de hueco, AhujecAR,, 
pero no oquedad; de hueso, huesoso, pero no óseo, osario 
tú osamenta, que se exceptúan; como asimismo todos 
los derivados de huérfano y huevo, en los que cambia el 
diptongo ue por la o (258, 6°), y que se escriben: orfan- 
dad, orfelino, óvalo, ovario, overa y ovíparo. 

2.° Los compuestos (3!) como los simples: de hacer y 
conTRAhacer, üEshacer, REhacer, etc. 

3. Los plurales (!I5), como los singulares: de cosa, 
cosas; de reloj, reloJEs; de alelí , alelÍEs; excepción hecha 
de los plurales que se formande los singula res terminados 
en c, x 6 z (117, c). 

4. Los femeninos (104) como los masculinos: de 
gato y gatA; de gallo, galfaiA; exceptuándose, como es 
consiguiente, los nombres de las personas y animales cuyos 
nombres cambian según el sexo á que pertenecen, tales 
como hombre y mujer]' yerno y nuera; carabao y cara- 
baila (III). 

5.° Los que acrecientan ó menguan su incremen- 
to (137 al 150) como los positivos de que provienen, ya 
se les añada alguna de las desinencias de los superlativos 
(de precioso, preciosismo; de saludable, saluBÉRRiuo); de' 
los aumentativos (de hombre, hombros azo) (i) 6 de los 
diminutivos (de rapaz, rapazuELo) (2), ó ya sea el sufijo 
mente (de próximo, Ptóxímamente) ú otras desinencias ó 
sufijos análogos (de alegría, alegrÉMonos). 

6.° Y por último, los nombres propios procedentes 
de otros comunes, genuinamente españoles (245), siguen 
las mismas reglas ortográficas á que éstos obedezcan; 
así no debe escribirse Berdugo, MonGe, Quadrado, siendo, 



(1 y 2) De mazo se forma macito, que cambia la z en c, pero no 
en mazazo (242, 2. a). Lo mismo sucede al acrecentar el incre- 
mento de hombre para disminuir (hombréalo) ó aumentar (hombro- 
hazo) su significación. 



252 JBSCRITURA DE LAS PALABRAS 

como son, verdugo, mon$e, cuadrado, las formas ortográ- 
ficas de los sustantivos comunes de que aquéllos pro- 
vienen (i). 

245. palabras extranjeras y nombres lafinos. 

Respecto á las palabras extranjeras, la Academia ha 
prescindido de la ortografía de origen en aquéllas y sus 
derivadas, siempre que se hayan españolizado; asi, al 
referirnos á las palabras splen, beefsteak, boulevard, restau- 
rante etc., se escribirán y pronunciarán de este modo: es- 
plín , bistek, bulevar, restorán , etc. ( 186 ). Del mismo modo 
se debe proceder con los pocos nombres propios que 
se hallan en el mismo caso, y en vez de Bourbon, 
Mochiavelli y Magalkaes se dirá: Borbón, Maquiavelo y 
Magallanes. 

Los nombres propios no españolizados se escribi- 
rán cómo en la lengua de origen y prescindiendo en abso- 
luto de las reglas anteriores: Altenberg, Deskouliéres, Dob- 
bio, Gdbbata, Hartzenbusck , Havre, Moliere, etc.; pero no 
así «los nombres de santos que, como dice muy bien San- 
martí, deben escribirse en castellano, aunque sean firmas 
de personas 6 se refieran á lugares extranjeros. No se es- 
cribirá, por ejemplo: Dalmace Tolmos, Francois Coppé, 
y ules Simón, Saint Louis, Saint Nazaire, Saint Fierre, sino 



(1) Sanmartí, que seguramente es el gramático que con mayor 
detenimiento y acierto estudia la composición y valor de las pala- 
bras en cuanto á sus oficios y propiedad en el lenguaje, al tratar 
de los nombres y apellidos bígrafos, viene á consignar, en su nota- 
ble Compendio de Gramática castellana, que la norma en estos 
casos es el uso admitido por cada familia ; y que así como se halla 
autorizada la escritura, por ejemplo, de Balbuena yValbuefta, Ri- 
vera y Rivera, Sans y Sanz, debe evitarse el abuso de los que fal- 
tan á las reglas de la Ortografía, escribiendo Eudosia por Eudoxia, 
Exequiel por Ezequiel, Giménez por ]iménez (260, 4-° c), Hortega 
por Ortega, Olasával por Olazaval, Perexra por Pereira , Quirdz 
por Quirds, etc.* «Los apellidos bígrafos, añade, proceden gejie- 
ralmente de distinto idioma; por ejemplo: Fawe, Carvallo y Caba- 
llero, son de origen español, pero Fawre es de origen francés; 
Carvallo, portugués; Caballero, italiano.» 



LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 2$$ 

JDahnqcio Tolmos, Francisco Coppéi Julio Simón , San Luis \ 
San Nazário, San Perfro* (i). 

En cuanto á los nombres propios latinos «es ley gra- 
matical que , al españolizarse , se escriban y pronuncien en 
ablativo; y como el ablativo latino termina en o, en los 
nombres de la segunda declinación, que, hacen en us el no- 
minativo, de aquí que debamos decir en castellano : Bruto 
en vez de Brutus,; Servio, en lugar de Servius; Marco y 
no Mar cus, si no queremos prodigar los galicismos > (2). 



(1) Vienen aquí como anillo al dedo unos parrafitos de cierto 
artículo dei sabio Rector de la Universidad de Salamanca, D. Mi- 
guel de Unamuno, que no podemos resistirnos á la tentación de 
reproducir, por la enseñanza que contienen: 

«Estamos muy lejos de la época en que, corriendo los castella- 
nos tierras y andando á tajo y mandoble por e^os mundos, caste- 
llanizaban los nombres extranjeros ál recibirlos, acomodándolos á 
la índole del propio idioma. Olvidado de ello hay aún quien llama 
Mayence á Maguncia, y cosas por el estilo. Estébanez Calderón, el 
Solitario, que llamaba Gualterio Scoto á Walter Scot, fué acaso el 
último representante del castizo transcripcionismo.» 

«Ahora, en cambio, ni los nombres de pila queremos traducir, y 
escriben muchos Paul de Kock, Herbert Spencer, Karl Marx, Paul 
Bourget, Max Nordau y hasta... ¡Emile Zola!» 

«Repito que la cosa es en el fondo de poco alcance, pero muy sin- 
tomática no pocas veces. Porque no es sólo la ignorancia ó el des- 
cuido lo que nos hace escribir de una manera incorrecta ciertos 
vocablos, sino á las veces cierto puntillo de pedantería ó una ri- 
dicula tendencia á dar aire exótico á lo que no lo necesita. Así es 
como no pocos de mis paisanos se empeñan en escribir Bizcaya 
para dar que pensar al magüeto, y los mejicanos no sueltan á tres 
tirones su x, una x no más justificada que lo estaría en los más de 
.nuestros vocablos que llevan j, porque si han de escribir México 
porque en el idioma de que esta voz procede era sh (ch francesa), 
por la misma razón habríamos de escribir x las jotas de nuestros 
vocablos derivados del árabe y aun las derivadas del latín, ya que 
por intermedio de sk paladial llegaron á la actual j. Y aquí lo del 
•escribano: «Si se tira de la cuerda, que se tire para todos». Si he- 
mos de escribir México, escribamos Guadalaxara y Andúxar y tan- 
tos otros nombres análogos.» 

(2) Prontuario del Idioma, de Oliver; quien para demostrar 
^que cada lengua tiene sus exigencias, cita la manía de aquel ita- 
liano Signor Giovani Trotini, de quien nos contó Mesonero Roma- 



254 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

246. Clasificación ortográfica de las pala- 
bras- — Las palabras, ortográficamente consideradas, se 
diferencian entre sí, unas veces por su escritura, otras por 
su significado y otras por su pronunciación, formando cua- 
tro grupos principales: 

i.° Palabras homógrafos son las que se esériben 
con las mismas letras, pero que tienen distinta significa- 
ción: por ejemplo, sobre, tema, venda, que pueden ser 
tiempos de los verbos sobrar, temer, vender 6 vendar y 
sustantivos (i). 

2.° Palabras homófonas las que se pronuncian de la 
misma manera, escribiéndose con distintas letras y tenien- 
do diferente significación: atajo y hatajo, gineta y jineta^ 
kilo y quilo. 

3. Palabras parónimas las que tienen estructura 
semejante, pero que se diferencian por su pronunciación 
y por su significado: abrasar y abrazar, bacante y vacante, 
yerba y hierva. (Consúltense los Catálogos que ofrecemos 
al final de esta obra.) 

Y 4. Palabras bí gratas aquellas que se pueden es- 
cribir indistintamente con una ú otra letra de las equívo- 
cas (247), ó prescindiendo ó no de las que tienen el ca- 
rácter de signos adicionales (241), ó intercalando ó eli- 
diendo alguna otra letra (242), sin que en ningún caso de 
éstos altere su significación ni se incurra en defecto orto- 
gráfico. La mayor parte de las palabras que pueden es- 
cribirse de dos maneras son nombres propios (244, 6.°); 
sin embargo, hay otras, como, por ejemplo: armonía, casi, 
coxis, hierba, ónix, transporte, zinc, que también pueden 
escribirse de este modo: harmonía, cuasi, cóccix, yerba y 
ónice, trasporte, cinc y algunas, como metempsícosis , que 



nos que, viajando por Francia, se hacía llamar Monsieur Trotein; 
en Inglaterra, Mister Trotan; en Rusia, Trotanoff; en^Polonia, 
Trotinski; en España, D. Juan de Trotinos, y en Portugal, O Señor 
Troutiñu. 

(1) Todas las palabras homónimas t en cuanto tienen el mismo 
nombre y se escriben con los mismos elementos, son homágrafas. 



N 
LEYES GENERALES DE LA ESCRITURA 255 

así pueden ir acentuadas ortográficamente, como prescin- 
dirse en su escritura de la tildej metempsicosis, cambiando, 
por ende, su concepto prosódico (91). 

Cuando en el Diccionario de la Academia Española se 
encuentren las palabras escritas en dos formas ', debe darse 
la preferencia á aquella en la cual explique el Dicciona- 
rio la significación de la palabra, que suele ser la más 
aceptada por los buenos escritores y por el uso. 



256 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



II 

Valor y uso de tas tetras. 



247. Letras equívocas é Inequívocas. —Pe 

todas las que integran el alfabeto (12), las únicas letras 
de escritura dudosa 6 que suelen confundirse entre sí, 
por cuya razón se llaman equivocas, son las siguientes: 
La b con la v y ésta con la w (253, 272 y 274); 

con la c, coala d y con la p (248); 

con la z (254 y 281); 
g con la j y ésta con la x (257, 260 y 275); 

con la y y ésta con la U (250); 

con la Je (266); 

con la n (251); 

con la rr (267); 

algunas veces con la x (269 y 276 )> y 

con la d (248); ' . 

siendo además dudoso el uso de la h ( 252 ) , que muchos 
gramáticos consideran como signo adicional (241), y el 
de las letras mayúsculas (283). 

Las restantes letras del alfabeto, en contraposición á 
las anteriormente relacionadas, se llaman inequívocas. 
Para el más acertado empleo de todas y cada una 
de las letras equívocas, se darán á continuación varios 
preceptos, dependientes unos é independientes otros de la 
razón etimológica (239). 

248. Confusión de las lefras B, C, P, K, P, 
Q,T,VyZ. 

a) La B y la V solamente pueden equivocarse cuando 
hieren á las cinco vocales, formando con ellas silaba di- 
recta, por la semejanza de sonido que resulta al pronun- 



la 


b 


la 

lo 


c 


la 
la 


i 


la 


Q 


la 


m 


la 


r 


la 


s 


la 


z 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 257 

xiar palabras como alazar y elevar, Bigote y virote, mondad 
y voluntad, suBe y tuve, en las que el valor fonético de 
la b y de lá v se confunden (253 y 272). 

b) La B, la C, la D, la P y Ja T se confunden, entre 
sí, por la semejanza de sonidos al formar sílaba inversa, 
como sucede en obcíw (de obtener) y opción (de elegir) 4 , 
cc>n actitud (de disponer) y aptitud (idoneidad). 

Conviene ^observar que la d se contrae siempre con las 
líquidas l oren vocablos simples, como poBhds (i), tenDRe- 
mos; pero jamás en las voces compuestas miraDLe, pa- 
nenhe (255, 4. ). 

c) La C y la Z únicamente se confunden cuando cam- 
bian de sonido al herir á distinta vocal (242, 2. , a) y en 
las sílabas ce, ci, ze, zi, que, si bien debieran escribirse 
siempre con c, el uso admite que se pueda hacer indistin- 
tamente con una ú otra letra (282). 

d) La JD y la Z suelen hacerse también unísonas por 
algunos en fin.de dicción, por ser algún tanto homófonas, 
más que por su naturaleza respectiva, por corruptelas del 
uso al pronunciarlas ; y , , para no confundirlas en la escri- 
tura, se observará la regía siguiente: las voces que no sean 
segundas personas del imperativo de los verbos (llegad, 
venid, etc.) ó que no puedan pasar al plural con d (de so- 
ledad y virtud, soledades y virtudes) (255), deben escri- 
birse con- z, como haz, hez, paz, prez, 

e) La K se confunde con la Q tan sólo en las pala- 
bras que sirven para expresar los múltiplos de las unida- 
des métricas (289 á 293), siendo muchos los que, sin te- 
ner en cuenta que se trata de un caso de paronimia, escri- 
ben quilo en vez de kilo, que es lo correcto. 

249. Confusión de las letras C, J, S y X- 

a) La G y la J sólo ofrecen duda cuando hieren con 
sonido fuerte á la e y á la i, como en hijo, mujer, genio, 
religión] pues en los demás casos ya se sabe que para las 



• (1) Podías, madle y otras contracciones de d y /, como advier- 
te el P. Robles , no son formas correctas , sino vicio propio de los 
que tienen el defecto físico de cambiar la /• en / (255, 4°). 



L08 8IOKOS" DE LA ESCRITURA. — 17 



25§ ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

pronunciaciones suaves se emplea la g (257) y para las 
fuertes la/ (242, 2.° c, y 260). 

b) La / y la X suelen confundirse en la escritura de 
ciertos nombres propios (260, 4. ) y al final de algunas 
palabras (260, 2.°), que en muchos casos la traen de su 
origen. 

c) El uso de la X y de la «S ofrece duda, principal- 
mente, cuando forman parte' de las partículas es y ex { 269 
y 276) } que acompañan como prefijos á muchas palabras 
de nuestro idioma, como asimismo en las terminaciones 
ción y xión de ciertos derivados verbales (254, 8.°, y 277). 

250. Confusión de ias lefras I, Ll é y. 

a) El empleo de la I y de la Y no ofrecerá lugar á 
dudas si se tiene en cuenta que la primera, llamada i lati- 
na, es vocal, y la segunda, conocida con el nombre de y 
griega, es consonante ( I ). 

b) Está reprobada por la Real Academia la costum* 
bre, muy generalizada por cierto en los manuscritos, de 
escribir con Y (griega mayúscula) los nombres propios 
que empiezan con I (latina mayúscula) y las palabras que 
la tienen después de punto final, práctica que debe des- 
echarse én absoluto, ajustándose en todos los casos á las 
reglas establecidas (259 y 279). 

c) La Ll se confunde con la Y en ciertas desinencias 
finales én que los sonidos son homófonos, como se verá al 
tratar de estas letras (262, 3-°). 

251. Confusión de las lefras M y N. 

Las letras M y N suelen confundirse en aquellas voces 
que llevan una y otra en sus sílabas inmediatas; pero» 
para no incurrir en error, ténganse en cuenta las reglas 



(1) La Academia Española, tratando de estas letras, escribe ló 
siguiente: «Las letras /, y, denominadas hasta hace poco i latina 
la primera é y griega la segunda , han tenido , sin regla fija y por 
mucho tiempo , oficios promiscuos. Ya no usurpa la vocal los de la 
consonante, pero sí ésta los de aquélla en varios casos y contra 
toda razón ortográfica.» Lo que corrobora al añadir que «las pa- 
labras hay, rey, tquy, no pueden decirse, prosódicamente hablan- 
do, que terminen en ye,* 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 259 

que se dan al tratar de cada una de ambas en particu- 
lar (263 y 264). 

252. Confusión en el uso de la H. 

La H. puede preceder ep nuestro idioma á todas las vo- 
cales, más no á las consonantes; y, aunque no tiene soni- 
do, alguno, sirve, aparte do su fundamento etimológico, 
. para distinguir las diferentes acepciones que tengan dos ó 
más palabras homógrafas ú homófonas (246), y evitar en 
la mayor parte de los casos esas interpretaciones equívo- 
cas á que se prestan las voces de dudosa ortografía. "Véa- 
se, si no, cómo las palabras honda, hojear, huso, hora y ha- 
tajo tienen, si se les suprime la h, una acepción completa- 
mente distinta (258, 14. ): onda, ojear, uso, ora, atajo. 

253. Se escriben con B: 

i.° Las palabras que la traigan de su origen, 

como bondad, que viene de bohitatey bellota, de balanus; 
escribir, de scribere. Por las leyes del uso (237, 3. ) tam- 
bién se escriben con b, sin embargo de escribirse con 
v en su origen: abogado, bochorno y buitre, que provie- 
nen de las latinas advocatus, vulturnus y vultur; de igual 
manera que otras dicciones del idioma latino , en el cual se 
escriben con b, pasaron á nuestra lengua con v, como abu- 
lensiy mirabilia, que formaron aviles y maravilla (272, l.°). 

2. Varías de las dicciones que en latín se escriben 
con p, como cabeza, que viene de caput; obispo, de episco- 
pus; recibir, de recipere, y riba, de ripa; por cuya razón, 
unida á las leyes de relación de los derivados (244), este 
último vocablo, lo mismo formando palabra por sí sólo, que 
entrando en la composición de otras, se escribe con b, 
como sucede en RiBAdávia, RiBxdeneira, RiBAdeo, RiBA¿fe- 
sella, ribazo, RiBEra y RiBEro, cuando estos dos últimos no 
son apellidos (RivEra y RivEro), en cuyo caso llevan v. 

3. Antes de consonante en todos los casos, sea lí- 
quida ó no: osDicar, OBjeto, Blanco, asnegación, obrojos, 
OBSolver,. oBTener y suBvención. 

4. Precediendo á la u en las sílabas bu, bum, bun, 
bur, bus, buz, como en Bu/a, Bvitre, ¿/bum, OBV^dancia, 
bur¿?, Bvscar, arcaBVZ. Se exceptúan bravura, cervuno, 



2ÓO ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

# 

convulsión, divulgar, nervudo, párvulo, pavura, válvula, 
vuestro, Vulcano y vulgo', y los nombres derivados de los 
verbos volar (vuelo), volcar (vuelco), volver (vuelta y vuelto) 
y vulnerar {212 , 8.°). 

5. Cuando la silaba que preceda lleve h, sin otra 
consonante y no sea diptongo: HABanero. 

6.° Después de m en todo caso: ombo, caMsian, coMBa- 
te, esiMjada, tuuBa, menos coramvobis (263, i.°). 

7. En toda silaba inversa que termine con el soni- 
do de b (i), como chis, kagÍB y Job, nabo*, OBción, osse- 
quio, queruB y roB. En los demás casos se escribe/ (265). 

8.° Después de las silabas sa, so, su y ra, tu, ini- 
ciales de palabra : sÁrndo, soBorno, súbíío, rab¿z, RÚBr/- 
ca. Se exceptúan savia (jugo vegetal), severo (rigorista) 
y algunos nombres propios, como Sevilla. 

q.° En las preposiciones inseparables ab, abs, ob, 
ofrs, sub y subs (26, c), como ABdomen, ABdicor, ab- 
ductor, ABjurar, XBnegar, xBrogar, ÁBside, absoIuío, absoI- 
ver , ABsorber, ABsorto, ABsumir, Assurdo, ABsceso (tumor), 
ABScisión, ABStemio, ABstencion, ABStenger, ABstraer, OBcecar, 
OBción (dé obtener), oBdurar, OBjeto, OBjetivar, OBrepción, 
OBSceno, OBsequiar, OBservar, OBsesionar, obs táculo, OBStante, 
OBStar, OBStetricia, OBstricidad, OBStinación, OBstruir, OBtener, 
OBtentar, OBturador, OBtuso, OBvención, oBviar, svBalterno, 
sÚBdito, suBjuntivo, suBrepticio, svBrogar, svBsanar, suBscri- 
bir (2), svBsidio, svBsistir, svBterfugio, suBvencionar, subz^- 
nir, svBvertir, subyugar, suBstanciar, svBStantivo (3), subs- 



(1) Se suprime la b de sílaba inversa en la palabra subrigadier, 
para que no se dé el caso de concurrencia de dos bes, contraria á 
las leyes del lenguaje (243, B i.° c), y en algunas otras voces que 
tenían dicha letra delante de c y m, p, s ó i, como oscurecer (la Real 
Academia prefiere obscuro á oscuro), suuinistrar, suplantar, sus- 
cribir y sustituir (253, 9. c). 

(2 y 3) Ocupan lugar preferente en el Diccionario de la Aca- 
demia Española las palabras subscribir , subscripción y substantivo, 
que el uso viene considerando como bígrafas, siendo muchos y no- 
tables los escritores que, por razones de eufonía, prescinden de 
la b que aquéllas llevan en su prefijo componente. 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 26 1 

tituir y suBStraer. También citando la partícula «su6» 
viene á indicar inferioridad con relación á otras: sub- 
arrendar, suBcarbonato, suBdividir, suBdelegado, suBdidcono, 
sxjBteniente, suBsecretario , suBprefecto , etc. E, igualmente, 
cuando la misma preposición adjunta expresa la circuns- 
tancia de hallarse unas cosas debajo de otras: svbcí- 
nericio, suBcutdneo, suBÍunar , suBmarino , sussolar, suBsuelo, 
smálveas y otras (i). 

io. En los vocablos que empiezan con los soni- 
dos al, bad, bar, bat , bea, bed; bibl, bod, bof, bog, 
boch, bor, bot, bou, bu % bur, buá, cu, nu y ur, como 
ALbaca, BADila, barco, BATida, beaío, BEmja, BiBhioteca, bo- 
vega,) Bofetada, Booar, Bocnorno, BORbuja, botóh, Bourel, Bú- 
falo, BURla, Busca, cuba, nube, URbano. Se exceptúan ál- 
veo, alverja, Alvar, Alvares, Alvaro, Alvar ado, vadear, 
vade, vad^, vara, varar, variar, varón (sexo), vate (poeta), 
Vaticano, veas, vértice, vogar , voraz, voto (sufragio ó pro- 
mesa); pero no boto (de vino), ni los tiempos verbales de 
botar, en sus acepciones de saltar, lanzar 6 arrojar una 
cosa. También se exceptúan las voces anticuadas vusco, 
vusted, vustedes, en que van embebidas los pronombres 
vos, vuestro, vuestros y sus correspondientes femeninos. 

11. En las palabras que empiezan con las sílabas 
ta, te, ti, to, como t Abaco, Ttbano, Tibieza, Tobillo. 

12. En las palabras acabadas en «Me», como ama- 
ble, <z/#ble, mueB\& y en sus derivados que llevan las de- 
sinencias ilidad, isimo 6 ario, como amabiLWAD, afabi- 
ñsiuo, mobiliARio. De las voces derivadas del verbo mover 
y sus compuestos llevan b en su desinencia final las termi- 
nadas en ble solamente: movíble, amovÍBtE, conmovi- 
ble, etc., pero no las demás que de dicho verbo se 
forman y terminan en las restantes desinencias que corn- 



al) De las preposiciones latinas ob y sub, va desapareciendo la b 
en algunas palabras castellanas, como sucede en obscuro y subs- 
tituir, que se escriben y pronuncian oscuro y sustituir; pero en las 
voces que conservan íntegros dichos prefijos , como en abstracto, 
obstrucción y subdito, es vicio censurable suprimir la b (253, 8.° c\ 



,202 " ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

prende esta regla: movilidad, movidísimo y moviliario. En 
la misma excepción incurren los derivados de 'civil, como 
civilidad, \ ' • . 

13. En las terminadas en «bunda, hundo*, como 
furÍBvm>o, nauseammvo, tremeBV^DO y en las que de las 
mismas proceden; é igualmente en las terminadas en 
Haba y sus compuestos: .sílaba, ¿¿sílaba, monosthABA, etc. 

14. En los tiempos de los verbos terminados en 
tber», como besER, ¿#ber, deBER, ¿#ber, .kzber y sotuer, 
xnenos mover, precaver y ver; en los acabados en el fi?o- 
nido %bir 6 buir*, como conceBiR, escriBiR, exhÍBiR, proki- 
bir, reciBiR, atriBviR, contriBviSL, excepto hervir,- servir y 
vivir; las terminaciones ba, bas, bais, bainos y han 
de los pretéritos imperfectos de indicativo de los verbos 
de la primera conjugación (estudiaBA, trabafaBAS, canta- 
bais, olfateáBAMOS , confiaBA^) y el pretérito imperfecto de 
indicativo del verbo ir: ¿ba, /bas, /bais, íbamos, ¿ban. Las 
' otras formas de este último verbo se escriben con v, como 

voy, vamos, etc. (272, 6.°). 

15. En los afijos latinos c bene» x (bien) ó en su con- 
tracto ben, como BEKEficencia, ben decir; en el de igual pro- 
cedencia bis (dos veces), que en ocasiones se convierte 
en biz (i), ó en su contracto bi, como Bisabuelo, Biznieto, 
Bisemanal', en el de origen griego bio (vida), ya sirva de 
prefijo, como en Biografía, ya de sufijo, como en microBio; 
y en la voz arábiga beni (hijo de...), como en BEmalietar', 
BEmmuslem, etc. 

16. En todos los compuestos y derivados de las 
palabras simples que la lleven: coxTRAbando, de bando; 
AbarquillADO, de barquillo. 

17. En todos los casos en que el origen fuese du- 
doso y vario el uso: Bolado y volado, Bisaj/as y Visayas. 

18. En las excepciones consignadas al tratar del em- 



(1) No hay que confundir biz, forma de la partícula prepositiva 
bis, cuando precede á consonante, con viz, contracción de vice, 
pues la primera equivale á «doble», ó «dos veces», y la segunda 
supone «en lugar de», esto es, «en sustitución de». 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 



263 



pleo de la v (272) por tratarse de palabras que traen 
la b de su origen, cuales son: 



abuelo; 


calboa; 


Febo; 


noble; 


aldaba; 


calbote; 


gleba; 


pabellón; 


aljaba; 


caribe; 


greba; 


pábilo; 


aljibe; 


cebar; 


guayabo; 


pábulo; 


andaba; 


cribar; 


haba; 


prebenda; 


árabe; 


cucúrbita; 


iba; 


preboste; 


arribar; 


derribar; 


imbécil; 


probidad; 


baba; 


desherbar; 


imberbe; 


problema; 


barniz; 


diatriba; r 


jarabe; 


prueba; 


billar; 


dibujar; 


lavabo; 


rabo; 


bóveda;. 


ensebar; 


libar; 


sebo; 


bulbo; 


escriba (doc- 


llábana; 


sílaba; 


bulto; 


tor fariseo); 


mancebo; 


traba; 


cabo; 


estribar; 


nabo; 


víbora. 



19. Dos bb nunca van unidas en dicciones castella- 
nas (243, B, I.°), sino v después de b, como en obviar, 
subvenir; así como tampoco se escribe esta letra después 
de n 6 d en ningún caso. 

254. Se escribirán con C: 

l.° Las silabas directas de voces castellanas que se 
formen hiriendo la c, con su sonido fuerte idéntico al de 
la k, á las vocales a, o, u: CAsa, mico, cvba; 6 precediendo 
á cualquiera consonante, sea ó no líquida: CLamor, chimen, 
Acceso y defecro, siempre que no se trate de la m 6 n, de- 
lante de cuyas letras, y sólo por excepción, puede ir la c 
en las voces dracua, icnografía, técmco y demás que 
mencionan en el párrafo segundo del art. 25. 

2. En las dicciones en que precede con sonido 
de z á las vocales e, i, formando los sonidos suaves ce y 
ci, como en ácimo, c&firo, ceIo (i), ctnit, ceniza, cigüeña, 
cinc, cíngaro, cizaña (2), etc., menos zirigaña y otras, 
que antes se escribían con z; ZEda, zibelina y demás com- 
prendidas en las reglas que rigen para el uso de la z (281). 

Esta regla se hace extensiva á los plurales y deriva- 



(1 y 2) Nó hay que confundir celo, envidia, rivalidad ó emula- 
ción, con su parónima zelo, apetito á la generación en los irracio- 
nales; ni cizaña, disensión ó enemistad, con zizana^ grama que 
nace en los sembrados. 



264 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

dos de las voces que en singular terminan con z (117)> como 
de cazo, cacerola, cacito; de codorniz, codornices; de feliz, 
felices , felicidad, felicitación; de haz, haces, haceállos; de 
juez, jueces, judicatura, judicial; de luz, luces, luciérnaga y 
lucero, lucecita; de paz, paces , pacificación, pacifista. 

3. Al ñnal de sílaba ó palabra como en acto, afecto* 
frac, vivac, cinc 6 zinc. v t 

4. La silaba inicial de aquellas palabras á las que, á 
sus sonidos ac, ic, siga la t, como sucede con Activo, ic- 
tericia y todos los derivados de la raíz ictio (pez) , como 
iCTiófago, icTiografia,etc. (Véase el caso 17 de este mismo 
artículo, que trata de la doble ce). 

5. La primera sílaba también y demás voces que se 
derivan de la palabra ocho: octágono, octante, octavo, 
octosílabo, octubre, etc. 

6.° Las sílabas inversas colocadas en medio de la 
palabra, cuando precedan á la desinencia final ción, en 
cuyo caso se ofrece la ¿duplicada (243, B, 2.°), por ejem- 
plo: afección, aflicción, deducción, dicción, evección, invic- 
ción, lección, succión, sustracción y otros (254, 8.°). 

7. Las sílabas que preceden á la terminación 
cío» de algunas voces derivadas de palabras que, llevando 
la desinencia ción, no se hallan comprendidas en el caso 
anterior, como sucede con adicro, que procede de adición; 
edicro, de edición, é invicro de invención, entre otras 
(265, i.°, c). 

8.° Los sustantivóte en ccián», que tienen por aná- 
logo un sustantivo ó adjetivo en do 6 dor, to 6 tor, como 
traslación, creación, inserción y moción, que proceden de 
traslaDO, creanoR, inserro y motor. 

9. Las voces médicas siguientes: ecdora, ecfisi, ec- 
fora, ecfrdctico y ecfracsis. 

10. Los esdrújulos que llevan las asonancias *io 6 
eio, entre los que se encuentran: Actinio, dActilo, didkctico, 
drkctico, enfrkctico, icnogrkfico, malkctico, profilkctico, 
prkctico, pirotécnico, sacolkctico, tkctico, tÉcnico. Excep- 
túanse: ácido, ácimo, atlántico, sinóptico y otros. 

11. Los verbos y demás palabras terminadas ext. 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 265 

cer, como cocer, nacER, cáncER y los verbos acabados en 
ceder, cibir y cir, como procEDER, ra;iBiR y zurciR. 

12. Las voces terminadas en cia ó cía, cié, ció, 
cial, ciar, cioso, como graciA, encíA, especiE, nuncio y 
fiarciAL, anunciAR, ocioso. 

13. Las terminaciones cico, cilio, cito, ecico, eci- 
11o, ecito, de los diminutivos (142) nombreciího , frase- 
cita, etc. 

14. Las voces que, como macabeo, por ejemplo,' se 
escribían antiguamente con ch, con sonido de k, ex- 
cepción hecha de querubín y otras, que exigen q (266). 

15. La c puede ser inicial de vocablo castellano (16) 
y también de sílaba (17) seguida de vocal ó de / ó r, como 
cabeza, cepillo, clavo, cripta, pres-crip-ción, pero nunca de 
otra consonante; sin embargo, suelen escribirse con c 
inicial, aunque apenas se pronuncia, las palabras Cnef, 
Cneo, cnico y otras (25). 

16. En medio de dicción puede preceder á cual- 
quiera consonante que no sea gutural (.18). , 

17. Se escriben con dos ce aquellas palabras que en 
su origen ofrecían duplicada dicha letra ó seguida de la t, 
formando la combinación contracta ct, por ejemplo: occi- 
dente (de occidens) y dicción (de dicrio); exceptuando 
otras en las que el uso viene prescindiendo de la c, como 
objeción, objeto y sucumbir, no obstante venir de las lati- 
nas objectio, objectum y suecumbere. (Consúltese el caso se- 
gundo B del artículo 243 que trata de la duplicación de 
la c, que debe considerarse como parte integrante de esta 
regla) . 

255. Se escribirán con P: 

l.° La segunda persona de plural del imperativo de 
todos los verbos: aman, io, salto, teñen. 

2. Todas las voces que la conserven pasando al 
plural (248, d): adalio, adaliüEs; pareo , pareDES, 

3. En el preñjo latino ad que llevan las palabras 
XDkerir, y sus derivados: ad herencia, Aohesión y demás; 
ADJetivo, Adjudicar, Adjuntar, Adminículo, Administrar, ad- 
mirar. Admitir, Admonición, Aonata (túnica anatómica), 



566 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

scribir, ADvenedizo, Adventicio, proverbio, Adversario, ad- 
> sativo, Adversidad, Advertir, ADviento, Advocación y ad- 
cente. Según la Academia Española, debe decirse ads- 
bir, pronunciando la d, y astringir, astringente y astric- 
n, suprimiéndola. 

4. La d solamente se contrae en castellano con 
r, como en tendrá, podrir ; y con la / concurre única- 
ínte en palabras compuestas: adldteres, miradle (248, b). 

256. Se escriben con f: 

Además de aquellas palabras cuya fonética lo exija, 
ias las de origen griego que, como filosofía, faros y 
ras; llevaban, en vez de dicha letra, sus equivalentes pk 
mlosoPHÍa y uñaros). 

257. Se escriben con Q: 

l.° Los sonidos suaves que resultan de dicha letra 
n las vocales a i o, u (51 ): gamo, gozo, Gvla. 
2. Las palabras en que tiene pronunciación suave 
n las vocales e, i (51), en cuyo caso se pone entre 
g y cualquiera de estas vocales una u, que no se pro- 
ncia (12), como sucede en GVErra y Guinda con las sí- 
lasgtie, gui (i). Esta regla prevalece aún en los casos 
que sea necesario pronunciar las dos vocales ue por 
^dio de la diéresis (191): aGVEro, verGVEnza, arGVir; 
sultando así independiente el sonido de la #,^qúe en- 
ices, como deja de ser muda, se pronuncia. 
3. Antes y después de consonante, sea 6 no lf- 
ida, como Globo, Grito, ¿hebra, conGénito, Se exceptúan 
)'etivo, adjuntar, extranjero, interjección, verjel ry todas 
1 de procedencia árabe que empiezan con al, como alja- 
, aljama, aljibe, aljófar, aljofifar y otras. 
Como inicial, la^* 120 puede preceder á otras con- 



1) Los yerbos terminados en «gar» y las voces que tienen en la 
ima sílaba ga 6 go, toman u después de la g cuando ha de se- 
rle e ó i (242, 2. , c), v. gr.: de apagar, apagué; de Málaga, 
lagueño; de talego, talegtUto; de. largo, largueza, larguísimo. 
Los terminados en « guir » pierden la u después de la g cuando ha 
seguirle aúo (242, 2. , c), v. gr.: de distinguir, distingas, dis- ¿ 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 267 

sonantes que á las, dos liquidas (l y r); sin embargo, 
se halla en forma contracta con la n, en algunas voces, 
como Gneis y Gnómico, Gnomo, Gnotnon, Gnóstico y sus de- 
rivados. • * . 

En medio de vocablo también se pone g delante de 
la n cuando la trae de su origen; v. g.: cognado, cogna- 
ción , cognoscitivo (i), igneo, ignorancia, ignominia, efe. 

4. En aquéllas sílabas inversas y mixtas en que 
sea g la última de sus letras: MaGdalena, doGma, fraG- 
mento, diGno, etc. En igualdad de circunstancias se en- 
cuentran también los vocablos á que hace referencia el 
párrafo anterior. Se exceptúan de esta regla las sílabas 
finales, como sucede en las palabras carcaj y reloj, que se 
escriben con/ (260, 2.°). 

5. Muchas de las voces en que, entrando como sílaba 
inicial el sonido fuerte je, ji, debe éste representarse 
con la letra g; por razón etimológica, como: General, 
GEnte, Giba, óibelinoi Gigante, Gimnasia, Gineta (comadreja) 
(260, 5'°)> Girar, Giraldete, Gitano, etc. 

Quedan sujetas por la misma razón á esta regla: 

a) Las palabras que principian con igeo*, como 
GEodesia, GEógrafo, GEometría. 

b) Las que empiezan con las partículas Igel, gem, get, 
ges, como GEhatina, GEuelo^ GERmen y gesío, excepto 
jema' (acepción vegetal) , jeme y jengibre; y las palabras 
cuyas raíces se escriben con /, como sucede con jerar, 
Jerez, jerga, jeringa y Jesús (2). 

c) La sílaba gen, donde quiera que se encuentre dentro 
de la palabra: gen-#7, a-GEn-cia, o-ri-GES. Se exceptúan 
ajeno, ajenjo, berenjena, camejen y jengibre. 

(1) Según hace observar el P. Robles , no siempre la g latina ha 
pasado á nuestro idioma con su sonido propio , pues en algunas 
dicciones la hemos convertido en i t como en reino (de regnum); 
en otras, la g y n se han cambiado en ñ, como en leño y puño (de 
lignum y púgnus) . 

(2) Para los que conozcan el latín , nada más fácil para el recto 
empleo de esta letra con la e ó i, que la regla siguiente: Se escri- 
birá g en todas y solas las palabras que la lleven en su origen; las 
restantes se escribirán siempre con/ (260, 3. c). 



270 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

uso, pues lo común es empezar todas estas voces con . o y 
no con u.> 

Como esta regla ortográfica fué adoptada con el único 
fin de indicar que la u debía pronunciarse como vocal (ueío 
antiguamente se pronunciaba velo), por 1 eso en los deriva- 
dos de huérfano, kuesQ, hueco y huevo, que cambian el dip- 
tongo ue por la o (i), desaparece también la h, como pue- 
de verse en las excepciones establecidas (244 y 258, 13). 

7. Precediendo á las silabas er y or, si van se- 
guidas de m-, n 6 r: Hermosura, nomo, Herrar (de hierro), 
" horror; excepción hecha de, ermita; ornar, cuando es si- 
nónima de adornar; errar, si lo es de equivocarse, ormesí y 
ornitología. , 

8.° En los prefijos, partículas prepositivas ó preposi- 
ciones inseparables (26, c): hagio, hecto, helio, hema, 
hemo, hemi, hep, hetero, hex (2), hepta, hidra, hidro, 
higro, hiper é hipo, como HAGiografía, HEcrogramo, he- 
lio tropo y hem AtosiSy HEMorragia, HEMisf erio, HEPdtico, hete- 
ROgeneo, HExápeda (3), HEPTÁgono, hxdráíiIíco, mvRógeno, 
niGRÓmetro, mptRbole é Hipócrita. 

9. Las palabras que empiezan can los sonidos erba, 
erbo, ist, orr, osp y ost, como hERBÁceo, hERBorizar, 
hoRRor, hospital, hosTigar, menos istmo, ostentar, ostra, 
ostracismo, ostrogodo, etc. 

IO. Las palabras que empiezan con olg, om t on, u/22 
(siempre que om y um no vayan seguidas de b: ombli- 
go, umbilical, umbral, umbrío), como holgura, hoMónimo, 
hom>a (para lanzar piedras) y hvMor; menos omitir, omó- 
plato, once, onda (de ondular), oneroso, onza, y las palabras 



(1) Á este propósito dice la Real Academia: «Los vocablos 
oquedad, orfandad, osamenta y óvalo se escriben sin h porque no 
la tienen en su origen. Hueco, huérfano, hueso y huevo, la llevan 
tan sólo por preceder al diptongo ue, según regla ortográfica adop- 
tada en lo antiguo, con el único fin de indicar que la u con que en- 
tonces se representaba el sonido de u (vocal) y de v (consonante),, 
debía pronunciarse como vocal en tales palabras.» 

(2 y 3) Las palabras hexaedro, hexágono, hexámetro, hexángulo 
y nexasílabo, se pueden escribir sin h por ser bígrafas (246, 4. ). 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 2*Jl 

que llevan elpreñjo <tomnb (todo), como ómnibus, oivíní- 
modo, omnipotente y sus derivados. 

11. Cuando haya que separar dos letfas que no 
deban formar sílaba , incluyendo en esta regla las 'pa- 
labras compuestas de partícula prepositiva (26, c) y de 
vocablo que lleve h inicial, como adhesión, acerrojar \ 
amjado, añora, anorrar, afuyentar, anuecar, axiogar, alconol, 
almonada, almonaza, aimelo, buhardilla, cohabitar, cohones- 
tar, conecko, conibir, conesión, dehesa, desanudar, desahogar, 
fehaciente, in&ibir, parihuela, 'prombvr, tanalí, tauona, 
vemculo, vamdo, vano, vehemencia, za&urda y otras dej 
origen árabe, á excepción de toalla. 

12. Todos los tiempos de los verbos haber, habi- 
litar, habitar, habituar, hablar, hacer, hallar, hartar, hastiar, 
heder, helar, hender, henchir, heñir, herrar, herir, hervir, 
hilar, himplar, hincar, hinchar, holgar, hollar, hopear, hora- 
dar, hospedar, hostigar, huir, hundir, hurgar, hurtar y 
husmear. , 

13. Los compuestos y derivados de los vocablos 
que tengan esta letra: hidrargirico, deshonra; menos orfan- 
dad, de huérfano', oséense, de Huesca] ovetense, de Huelva, y 
demás análogos (258, 6.°), porque no la tienen en su ori- 
gen (258, 6.°, c). En esta regla quedan comprendidos los 
verbos ahogar, ahuecar, ahuchar, anhelar, cohechar, cohibir \ 
desahuciar, desvahar, enhestar, exhalar, exhibir, exhortar, 
exhumar, inhibir, prohibir, redhibir, rehusar, trashumar y el 
adverbio aprehender. 

14. Hay varias palabras que, según su significado, se 
escriben con h 6 sin ella, como hasta y asta, herrar y 
errar, huso y tiso, y demás parónimas que pueden consul- 
tarse en el Catálogo de palTabras de escritura dudosa, 
que ofrecemos al final de esta obra; y otras que, como 
armonía y harmonía, hierba y yerba, en el Diccionario de la 
Academia se encuentran escritas en dos formas, de- 
biendo dar la preferencia á la que resulte ser la más au- 
torizada, como decimos al tratar de las palabras bígra- 

fas (246, 4-°). 

15. La h puede preceder á todas las vocales, como 



272 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

queda demostrado en las reglas expuestas, mas no á las 
consonantes. 

259. Sé escribirá I (latina.): 

i.° Siempre que dicha letra tenga sonido por si 
misma y no hiera á la vocal que le siga: iglesia, ilícito* 
irregular, ortografía. 

2.° Cuando la i deba formar sílaba con la presencia 
de consonante ó diptongo: insignia, mielitis, principio. 
Cuándo la i es final del diptongo ó triptongo y de la pala- 
bra se convierte en y (279, 4-°), como en buey, convoy, hoy. 

3. En las palabras agudas que terminen con el so- 
nido de dicha letra: carmesí, frenesí, turquí. 
# 4. En las voces terminadas en s, aun tratándose de 
tiempos verbales que tengan y en el singular: chisgarabís, 
país, sois (de soy), estáis (de estoy). 

5. Las primeras personas de los pretéritos per- 
fectos de indicativo de verbos de segunda y tercera con- 
jugación que, acabando en i, tienen otra vocal delante de 
esta letra \ fui, huí, leí, perseguí, reí (l). La i de los dipton- 
gos, en fin de dicción, se convierte en y (279, 4. ): doy, 
estoy, voy. 

6.° Cuando vaya después de b y seguida de vocal 
hierba, hiodes. 

260. Se escribirán con J: 

l.° Las silabas directas que representan el. sonido 
fuerte de dicha letra: ja, jo, ju, en voces como j Árabe, 
joven, jvsto. 

2. d Las que lo lleven en su articulación inversa: 

almofrEj, almoradvj, balAj, boj, cambvj, carcAj, herrAj, reloj, 
troj; sus plurales ahnofrejes, carcajes, relojes; y sus deriva- 
dos y compuestos bojedal, relojería, rastrojera, etc. 

Conviene advertir que inversamente se usa la j tan 
sólo al final de dicción, y la g en medio de palabra. 



(1) Algunos escriben riyá, riyera, riyese, en vez de rió, riera, 
riese, etc., y sin tener en cuenta que en el verbo reimo juega \ky 
en ninguno de sus tiempos. La Academia tolera esta licencia (Gra- 
mática de 1 90 1 , pág. 109). 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 273 

3. Las dicciones con el sonido fuerte je, ji que no 
tienen g en su origen: herejía, majestad, mujEr (i). 

4. Las voces t de etimología latina que antes se es- 
cribieran con x, como ejercito, jefe, ]iménez (2), reloj, y algu- ; 
na$ de procedencia hebrea, como ]esús, jesuíta, ]eru- 
saiem/ Jeremías. 

5. Las palabras jíbaro, jibia, jicara, jifa, jifirinco, 
jiga, jigote, jilguero, jinete, jinglar , jipijapa, jirafa, jira" 
sal (3), jirofina, jiroflé y sus derivados. Jineta (lanza) 
también se escribe con j; no asi gineta, cuando designa al 
cuadrúpedo llamado comunmente comadreja (257, 5-°)- 
Jira, pedazo de tela, se escribe con j; pero no cuando 
expresa tiempo del verbo girar 6 significa banquete cam- 
pestre (gira), en cuyos casos lleva g. (Véanse los casos 1 
delaG(257). 

6.° Los vocablos con el sonido fu erte je , ji , deri- 
vados de voces en las que entra el de la/, con las vocales 
a, o, u, como de caja, cajita, cajero, cajista, cajón, cajería, 






(1) Para los que conozcan la etimología latina basta la regla 
siguiente: Se escribirán con/ todas las palabras que no tengan g 
en su origen latino, como: herejía, de haéresi; Jenaro, de Janua- 
rius; Jerónimo, de Hierónymo; Jimeno, de Simeone; mujer, de 
mullere ; ajero, dijo y otras. 

(2) Dice el sabio Rector de Salamanca, Unamuno: «Hace poco 
preguntaba uno si debe escribirse Ximenez, Giménez ó Jiménez. El 
apellido procede, como está claro, del nombre Jimeno, que es el 
antiguo nombre griego Eximeno. Esta x, pasando — como todas 
nuestras équises — por- ¿A paladial, llegó kj, y en Jimeno quedó el 
Eximeno. Conservar la #, es una pedantería ociosa, que debe 
dejarse á los que se las echan de nobles, porque las equis sabido 
es que ennoblecen mucho, como toda incógnita. En cuanto á 
Giménez con#, no hay razón alguna etimológica para ello, como 
no la hay para ponerla en Jerónimo (Hieronimus). Pero hay una 
razón superior, y es que debe tenderse á dejar á la g reducida á 
las sílabas ga, gue, gui, go, gu, adoptando de preferencia la / para 
el sonido gutural, como hacen los americanos, porque así se pre- 
para el que, perdida un día la conciencia del sonido gutural de la g, 
le quiten la u de gue, gui.* 

(3) Jirasal, que es el nombre del fruto del yaca, se escribe 
con /; pero no girasol, flor así llamada porque va dando vuelta 
hacia donde el sol camina, que se escribe con g inicial. 

LO8 8IGNO8 DK LA B8CRITÜRA.— 18 



274 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



encajonar ', etc.; de bajo, bajeza, bqfito, bajaron, rebaja , reba- 
jamiento, etc.; de lejos, lejanía, lejano », alejarse. 

7. Las voces en que juegan las desinencias aja, 
aje, eje, uje y sus derivadas, sea cualquiera el lugar de 
la palabra en que se encuentren: alkAjA, AjEdrez, Ejtrcito, 
sujEto. Se exceptúan las compre/ididas en la regla fiaal de 
las dadas para el uso de la CrT257). 

8.° Después de silaba inversa de b, don, como 
en oBjeto, ODjetivo, coxje. Se exceptúan ángel, angina y 
sus derivados (257, 8.°); siendo de advertir que angelote se 
escribe con g cuando proviene efectivamente del primitivo 
ángel, y con j cuando se trata del pez llamado anj elote. 

9. Las palabras terminadas en aje, jero y jeria, 
tales como vi aje, HsonjERo, ¿tejería; á excepción de 
ambages, companage, cónyuge, enálage, eringe, esfinge, es- 
tringe, falange, faringe, flamígero, isagoge, laringe, ligero, 
metagoge, paragoge y tinge (257, 8.°). 

10. Los verbos terminados en jar ó jear, que al 
llevar y en el infinitivo la conservan en todo6 sus tiempos, 
como trabajar, callejear, gorjear. 

11. De los verbos terminados en igerar, ger y gir, 
sólo desquijERAR, /£jer, brujiR y crujiR] todos los demás 
se escriben con g (257, 7-°); pero la cambian en j de- 
lante de las terminaciones que empiezan por a 6 por o, 
como corrijAmos, recojo. 

12. De los verbos acabados en decir, ducir y 
traer, los pretéritos perfectos de indicativo y subjuntivo 
y el futuro perfecto de subjuntivo, en cuyos tiempos, por 
irregularidad, llevan la pronunciación je, ji, jo, en alguna 
persona, sin que en los inñnitivos haya g ni j; de 
traer, trajo; de aducir, adujE\ de decir, dijEron; de condu- 
cir, condujiste. 

13. Las excepciones enumeradas al tratar de la g (257) 
y no comprendidas en los casos anteriores, tales como: 

aguajinoso; 

enlejiar; 

espejismo; 

herejía; 

interjección ; 

jefe; 



jema (vegetal); 


jerarquía; 


jeroglifico; 


jeme; 


Jerez; 


Jesús; 


jengibre; 


jerga; 


jirón; 


Jenaro; 


jerife; 


jirpear; 


jerar; 


jerigonza; 


salvajismo; 


jerarca; 


jeringa; 


verjel. 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 275 

26L Se escribirá K: 

En aquellas palabras de origen extranjero que han 
adquirido carta de naturaleza en nuestro lenguaje, como 
cok, docKs, FlanKlín, sábila , Kan, Kantismo, Kappa, Kepis, 
Kermesse, Kilómetro, kíosko, Kiries, Kola, KostKa, Kurdo, 
PeKÍn, wískí, Yotk. Sin embargo, hoy se escriben con c 
6 con q algunas de ellas: cabüa, calendas, caleidoscopio, 
caolín, cuáquero, curdo, faquir, mazurca, polca, yanqui, etc. 

262. Se escriben con Ll: 

i,° En principio de dicción son muy pocas las pala- 
bras españolas que la llevan, contándose entre las princi- 
pales: iiaga, Lhama, Liana, llanta, llanto, iiave, Llegar, 
nenar, Llevar, llorar y lluvia con sus derivados. 

3. • Los sustantivos terminados en los sonidos alia, 
alio, ella, ello, illa, illo, olla, olio, ulla y tillo, como 
/palla, ca&ALLO, estrELLA, cabEiio, martillo, ampoiiA, re- 
pollo, casMiih. y capxsno. Se excepúan las voces epope- 
ya, raya, sayo, prosopopeya, plebeyo, etc. 

3. Las palabras arrollo (de arrollar), bollo (paneci- 
llo), olla (vasija), hulla (carbón de piedra), pollo (ave), pulla 
(expresión mortificante), rallo (utensilio de cocina) y de- 
más comprendidas en el Catálogo de voces parónimas que 
va al finad de esta obra, debiendo tenerse por parónimas y 
homófonas (246) las que pueden escribirse con una ú otra 
letra, según el significado que tengan. 

4. Algunas voces, tales como cabulla 6 cabuya, cocullo 
6 cocuyo, se escriben indistintamente con 11 ó y, sin 
que por ello varíe su significación , por tratarse de palabras 
bígrafas (246, 4-°). 

5.° cSe escriben ya con solo una 1 ciertas palabras 
como Sibila, Helesponto, Galia, Marcelo y Pólux, que an- 
tes se escribían con dos, á la griega ó la latina, dando 
lugar á que , contra la intención de los escritores , pronun- 
ciara con sonido de // más de un lector: Sibilla, Hellespon- 
to, Gallia, Marceüo y Póllux, y que aun hoy algunos di- 
gan y lean Car acallan 

263. Se escribirá M: 

l.° Antes de b y p, en todos los casos: ambages, me- 



276 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

tmpsícosisy tambor y precediendo á la letra v únicamente 
en corauvobis, palabra compuesta de dos latinas coram y 
vobis (253, 6.° y 264, 2. ). 

2. JDeíaníe de n, tratándose de palabras simples, como 
alumno y amnistía) calumnia , columna , himno, indemne ', indem- 
nizar; pero no de las compuestas (264, 3-°). Se hallan 
comprendidas en esl¡a regla ciertas palabras de origen 
griego, como mnemotecnia, en las que suele ser la m letra 
inicial precediendo inmediatamente á la n, y todos los 
compuestos del vocablo latino *omnis» (todo): ómni- 
bus, omnipotente. 

3. Como ñnal de palabra, sólo se usa en las diccio- 
nes dlbuu y puu; en algunos nombres propios: Amster- 
chm, Seu, Priu, y en latinismos que la tienen: factótim, 
ídevi, insóliduu, ítm., maremágntm, memoránduvL, ultimátum, 
vademécum, etc. 

264. Se escribe N: 

i.° Al ñnal de las palabras españolas: jardín, per- 
dón, tres. 

2. Al ñnal de toda sílaba que vaya seguida de otra 
que principie con cualquiera de las demás consonantes que 
no sean b 6 p: envidia, inmolar, lanza, tienda, pronritud. 
Sin embargo, y por excepción , se pone m y no n delante 
de v, en la palabra corauvobis, por ser compuesta (263, i.°). 

3. En los preñjos de verbo ó sustantivo que, sien- 
do preposiciones, y no yendo seguidos de b 6 p, entran 
en la formación de aquellas palabras compuestas, cuya 
inicial del segundo componente es #(243, B, 3. ), como 
connotar, ennoblecer, innato, innecesario, innovación. La n 
de las partículas adversativas ó negativas, delante de r, se 
asimila á esta letra (242, 4.°, c): irracional, irreverente, 
irresponsable. 

4. Antes dpi pronombre «nos» que se añade á las 
terceras personas del plural de todos los verbos (243, B, 
3. b): erannos, contábannos, teníannos. 

5. En la partícula trans, en voces derivadas inmedia- 
tamente del latín, no debe omitirse la n, como en trans- 
currir; pero en las demás palabras compuestas que no sean 



VALOR Y USO DK LAS LETRAS 277 

inmediatamente derivadas del latín, debe escribirse y pro- 
nunciarse dicha partícula sin n, como traspasar, traspié y 
otras (242, 4.°/> 

265. Se empleará la p: 

l.° Antes de c y t en las palabras derivadas del latín: 
acepción, adopción, corrupción, descripción, egipcio, erupción, 
excepción, interrupción, opción, obrepción, acepiar, adapiar, 
adopiar, adepuo (i), aPiitud (2), aPTo, capturar, concePTo> 
dipiongo, eclíptica, Egipio, eucalipto, ÓPiica, ÓPiimo, pre- 
cePTo, rapio, repril, septiembre, séptimo, sinóptico, subrep- 
ticio, suscriPTor y otras en las que ha quedado restablecida 
por la Academia Española; continuando suprimida di- 
cha letra en escrito, setenta (3), retar, roto, etc., pero no 
en algunos de sus derivados, como ruptura. 

2.° Antes de s en las palabras derivadas del griego: 
autopsia, cápsula, dispepsia, eclipse, elipse, epilepsia, pepsina, 
silepsis. 

3. Como inicial de las palabras de origen griego 
cuya segunda letra sea n, s 6 t, como pneumática, Psicolo- 
gía y Violomeo, voces en las que el uso empieza á supri- 
* mir la /, conservándola solamente en pseudo, Psicología y 
en los derivados de Pterodáctilo (25). 



(1 y 2) No hay que confundir adepto (iniciado en una ciencia ó 
qreencia), con adicto (secuaz ó partidario); ni actitud (disposición 
ó postura), con aptitud (suficiencia ó ideonidad) (254, 7. ). 

(3) En efecto, se suprime la p de silaba inversa en los derivados del 
numeral latino septem (siete), como setecientos, setenia, setenta, 
setentón y otros; pero no en septentrión, septentrional, septiembre, 
séptimo, septisílabo, septuagésimo y septuagésima. También se pres- 
cinde de la d en las finales iplo, ipta de verbos terminados en scri- 
bir, como adscrito, circunscrito, escrito, infrascrito, prescrito, pros- 
crito, suscrito y transcrito con sus correspondientes femeninos; 
exceptuándose los nombres verbales terminados en ipción provenien- 
tes de dichos verbos: adscripción, circunscripción, inscripción, 
prescripción, suscripción, etc., en los cuales se conserva la /. 

Esta lucha de los que defienden la presencia de la p implosiva, 
apoyándose en la etimología, contra los que prescinden de aqué- 
lla por razones eufónicas, tiende á terminar muy en breve con el 
triunfo de los segundos, que forman el mayor número. 



278 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

i 

4. Entre dos consonantes, solamente en las pala- 
bras corvsj eclampsia y metempsícosis. 

5. «Antiguamente, siguiendo la práctica del latín, se 
usaba dep y k para expresar sonido def en ciertas pala- 
bras, como pnantasía, prometa, pmlosoPHta, triumpno, sul- 
pnúrico, Püaraón; Vuelipe, Pmdias, Papaos. Ya se escriben 
con / todas las palabras de esta clase: fantasía, profeta* 
filosofía, Faraón, eto 

266. Se emplea la Q: 

l.° En las sílabas que, qui solamente, para conser- 
var el sonido fuerte que tiene la e con las vocales a, o, u, 
en los casos en que hiere á la e 6 á la i (242, 2«° b): alba- 
ricoQve, esquela, maQveado, Qvintilla. 

2. También se escriben con q aquellas palabras que 
antiguamente se escribían con ch con el sonido de k, 
como letra inicial: Qvvrubín (254, 14). 

S.° La q jamás va sola en la escritura; necesita el 
concurso de la u en todos los casos (48), toda vez que los 
sonidos qa, qo, qu y se escriben con c: cámara, coche, cual- 
quiera. 

267. Uso de la R y de la RR: 

A) Aunque la r sencilla se usa para los sonidos 
suaves de esta letra, que son: 

d) En medio de dos vocales: ORa, eRa, iRa, ORa, URa. 

b) Cuando es líquida: bReve, gRÜo, tRago. 

c) Al final de sílaba ó palabra: aR-pe-gio, za-fÍR\ 

y se reserva para los sonidos fuertes la rr doble: 
corro, peRRo, teRRemoto; hay tres casos en los que la sen- 
cilla suena como fuerte: 

l.° Al principio de dicción: Razón, Regla, Rito, Rombo, 
Ruta. 

2.° Después de las consonantes l t m, n, s y z, como 
en alrededor, Aurí, JumRa, isRaelita, azRasil. 

3. Después de las partículas componentes aí>, ob % sub: 
abRogar, obRepción, subRayar. 

B) En los demás casos, el sonido de r fuerte se re- 
presenta con rr doble, sea la palabra simple 6 compues- 
ta, lo cual ocurre siempre: 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 279 

l.° Entre dos vocales: paRRa,parteRRe, ÍRRisión, corro, 
gáRRula. 

2.° En las voces simples precedidas de las preposi- 
ciones inseparables pre y pro, como preRRogativa, pro- 
RRata; y ¡ 

3. En aquellas palabras compuestas cuyo segundo 

elemento empieza coir r y que antes se escribían con la 

. sencilla: cariRRedondo , contraRRéplica, entreRRengbnar, ma- 

niRROto, paraRRayos, peÜRRubio, VillaRRoya, viceRRector, 

viRRey. * 

Ningún vocablo principia con rr doble en nuestro 
Idioma. 

268. Se escriben con S: 

1^° Todos los adjetivos en so con sus respectivos fe- 
meninos, como confuso, escaso, grueso, confusa, escasA, 
gruesx. Se exceptúan los terminados en izo, también 
con sus respectivos femeninos, que dignifican tendencia ó 
propensión á alguna cualidad 6 color: asustadizo, cobrizo, 
enfermiza , pajiza, 

2.° Los femeninos irregulares en esa, isa, con que 
se designa á las mujeres que tienen dignidad, empleo ú ofi- 
cio propiofc de ellas: abadesA, baronESA, ciar isa > poetiSA, 
princESA , profetiSA y sacerdotiSA. Se exceptúa nodriza. 

3. Las terminaciones superlativas ísimo, isima, 
como amanñsiuo, queridísiMA; los numerales ésimo, ési- 
ma, como vig&smo, centtsiMA; y también los sustantivos 
y adjetivos terminados en ismb, ismay esco, como 
cristiamsMo , aneunsviA, parentesco. Exceptúanse décimo, 
undécimo, duodécimo, etc., hasta decimonono (301). 

4. Varios sustantivos concretos y agudos: An- 
drés, Inés, ciprés, mies, través', los gentilicios aragonés, 
francés, portugués, y los adjetivos agudos tales como 
burgués, cortés, montañés, etc., menos soez y otros. 

5. Los sustsuxtivos en son, aumentativos de pala- 
bras que tienen s en la última sílaba, como artesón, de ar- 
tesa', acusón, de acusar; pisón, de pisar. 

6.° Los sustantivos y adjetivos «n enso, ensa y ense, 
y los en isco, como incÍEnso, deJkssA, ateniEnsE, obelisco. 



28o ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

Exceptúanse comienzo, lienzo, vergüenza, trenza, vascuen- 
ce, blanquizco, pellizco y alguna otra. 

7. Los sustantivos en sur a, como ¿osvra, kermosv- 
ra, tersvRA.; menos dulzura y zura; y 

8.° Los terminados en is, como análisis, paréntesis,, 
tesis, tisis. Exceptúanse colapiscis, glacis y Piscis. 

269. Se escribirá Es: 

i.° Delante de cualquiera de las consonantes en 

toda palabra simple: Esbelto, Escamonea, Esdrújula, Esfera, 
Esgrima, Eslabón, Esmerar, Especie, Esquema, Estadística, Es- 
treñir, Esviaje (náutica). Exceptúanse todas aquellas vo- 
ces compuestas que se forman anteponiéndoles el prefijo 
ex, como expatriar, extinto y otras; como igualmente mul- 
titud de palabras que llevan x delante de la p 6 t de su se- 
gunda sílaba, que se comprenden al tratar de la partícula 
ex (276). 

2. Antes de las silabas ca, ci, cia, ció, cía, co y 
cu, como Escalera, Escirrosis, Esciatorio, Escióptero, Escla- 
vitud, Escofer y Escuadra. Se exceptúan excarcelar, excá- 
thedra, excavar, excitar, exclamar, excogitar, excomulgar, 
excursión y excusar, en cuyas palabras se advierte pronta- 
mente que no forma parte integrante de ellas la partícula 
ex, sino que ésta obra como un afijo. 

3. Antes de las partículas cen, cin, en todo voca- 
blo simple: Escenario, dEScender, Escíndafo, prEScindir. Se 
exceptúan aquellas que, como excéntrico y sus derivados y 
son palabras que llevan como afijo la preposición insepa- 
rable ^(276); y 

4. Todas las palabras comprendidas en el caso sexto 
del art. 276. 

270. Llevarán la desinencia final « slón > : 

l.° Los sustantivos análogos de otros 6 de adjetivos 
en dir, sivo, sible, so, sor¿ sorio y tir, como confu- 
sión, de confunoiR ; pasión , de/#sivo; visión, de z^sible; 
prisión, de preso; confesión, de confesoR; irrisión, de irri- 
sorio, y persuasión, de persuaDiR. Forma excepción de 
esta regla: deglución, de degluriR. 
. 2. Después de r en la penúltima silaba: asper- 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 28 1 

sión, aversión, emersión, eversióy, excursión, extorsión, 
inmersión, incursión, retorsión, sumersión y versión. Se 
exceptúan: coerción, porción y proporción, que llevan la 
final ción (254, 7-° y 8.°). 

271. Se escribirá T: 

i.° Delante de la 1 ó m, contrayéncjose con ellas 
hasta el punto de ser defectuoso separarlas: atmósfera, 
Arfcmética, arzlas , Atlántico , ai teta, berlemita, ermoides, 
isrmo, bgarhmOi rirmo. También la lleva la palabra et- 
cétera. 

•2.° En el añjo *etno* (pueblo ó nación): tínico, 
Einodicea, Einogenia, Etnografía, etc. 

3. Al ñnal de contadisimas palabras: ocímut, ca- 
licor, cenh, comploT, pailebot, paquebot, y de los latinis- 
mos accésiT, défich, recesir, superávit.' 

272. Se escribirán con V: 

i.° Las palabras que la traigan de su etimología, 
como vara, que viene de virga; voluntad, de voluntas; 
y las que siendo de origen latino se escribieran con /, 
por ejemplo: provecho, que yiene de profectus. Se excep- 
túan algunas como abuelo, barniz y bóveda, no obstante 
ser originarias de las latinas avus, vemicium y voluta, res- 
pectivamente. 

2. Las voces que principien con las sílabas cal? 
pa y sai, como calvo, PAvimento y SALvaje. Se excep- 
túan: cafooa, cahote, pabellón, pábilo, pábulo y sus de- 
rivados. 

3. Antes de diptongo cuya primera vocal sea /, 
como viene, viuda, vio Un. 

4. Los vocablos que empiecen con las dicciones val, 
villa y villar, como: VALverde, viuLAnía, villar^. Ex- 
ceptúanse: Billar (juego), que se escribe con b, como 
todos sus derivados, Billares, Billa, etc. 

5. Las palabras que empiecen con ale, ao, cía, 
le 6 jo, por ejemplo: alez^, Aovar, clavo, lavadura y 
joven. 

6.° Las palabras simples que llevan como elementos 
iniciales e, inv, re 6 ri, como Evitar, invitar, KEverencia 



282 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

y Rival. Se exceptúan: ébano, ebúrneo, ebullición, imbécil, 
imbuir, imbele, imbibición, rebajar, rebanada, rebatir, rebelde 
y ribera. 

7. Todas las palabras que principie? con 11, como 
llave y llevar, llovizna, lluvioso. Se exceptúa llábana. 

8.° Las palabras en que entran las silabas vytel 6 
vul, como WELta, vvi.go, convulso; excepción hecha de 
bulbo, bulto y sus derivados (253, 4. ). 

9. Detrás de las letras b, d, 1, ny s, cuando sean 
la última letra de una sílaba inversa, como subvención, 
advertir, polvo, envidia y desván; y también siguiendo á 
las sílabas no y cur, como en novedad, novillo, reno- 
var, cvRva y sus derivados. Exceptúanse algunos nom- 
bres propios extranjeros, como Altenberg, Cronberg, Kron- 
borg, Harizenbusch, Nobel; otros comunes como cucúrbita 
y curbaril (árbol de Cayena); y el adjetivo noble y- sus 
derivados: nobleza, nobilísimo », noblemente, etc. 

10. Después de ad , con, di, el, er , il, in , ol, pre, 
priypro, sean sílabas propiamente dichas (22) 6 par- 
tículas prepositivas (26, c), como Advertencia, convicto, 
i>ivisa, SELva, nERvio, hvuuán, invierno, olvido, PREver, pri- 
vado, PROvecko. Se exceptúan: dfaujar, reverbero, sober- 
bia, verbena, verso, sihar, prebenda, preboste, probar, pro- 
bidad ', problema y sus derivados. 

11. Los sustantivos y adjetivos terminados en 
ava, ave, avo, eve, evo, iva é ivo t como, entre los 
primeros: /ava, cónclxvE, esclAVo, reliEVE, evo, sahvA, ohvo\ 
y entre los segundos: ocíava, grxvE, ockhvo, ahvE, bngEVo, 
cursivA, fugitivo; todos los nombres de los casos de la 
declinación: nominativo, genitivo, dativo, etc. (127); y los 
modos gramaticales: indicativo, subjuntivo, etc. (156). 
Se exceptúan los adjetivos formados de árabe, tales como 
arábigo, arabio, arabesco, etc.; los sustantivos que se rela- 
cionan en el caso 18 del art. 253, por traer la b de su 
origen; y las desinencias de los verbos libar, cohibir, escri- 
bir, etc., como /iba, cokiüE, escnBo, que siguen las reglas 
de sus infinitivos (253, 14). 

12. Los afijos vice, voro, vora, ya precedan ó suce- 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 



2*3 



dan á la raíz de las palabras que las lleven: viceversa, es- 
clavice, voRAcidad, carnívoRA, voRkgine y plantivoRo. Se 
exceptúa víbora, que lleva v inicial y b intermedia. 

13. Los compuestos de los simples inusitados 
vocar, vorar, vitar y solver, como advocAR, devÓRAR, 

EVITAR, r^SOLVER. 

14. Las voces que terminan en vento,viento, como 

COnVENTO, ADVIENTO*. 

15. Todos los tiempos de los verbos hervir, preca- 
ver ¡ privar, servir, ver y vivir; y de aquellos que, como 
los acabados en avar f evar, ervar, olver, over, la tu- 
viesen en el infinitivo /avar, //ev ar, consERV ar, resoisvER, 
mover, etc. Exceptúanse: arribar, cebar, cribar, derri- 
bar, desherbar, ensebar, estribar, libar y algún otro. 

16. Del verbo ir, todos los presentes: va, voy, ve, vaya, 
vayáis; las otras formas se escriben con b (253, 14). 

17. % De los verbos andar, estar, tener y sus deriva- 
dos y compuestos, cuyas radicales, en sus infinitivos, no 
lleven b ni v: el pretérito perfecto; de indicativo anduve, 
estuviste, tuvieron; el pretérito imperfecto de subjuntivo 
anduviera, estuvieses, tuviéramos, y el futuro imperfecto 
del mismo modo anduviese, estuviéremos, "tuviereis. Natu- 
ralmente que se hallan comprendidos en esta regla todos 
los compuestos y derivados de los verbos dichos : mantu- 
vo, sostuvieron, tuvisteis, desanduvierais; menos los pre- 
téritos terminados en ba, bas, bamos (253, 14): anda- 

BA, eStOBASi ÍBAMOS. 

18. Los compuestos y derivados de las voces sim- 
ples que la lleven, tales como vagido, vehemencia, Vul- 
nerar, contravención, proveedor, desvincular. 

19. Las excepciones consignadas al tratar del uso de 
la ¿(253): 



álveo; 


desván; 


mover; 


precaver; 


alvéolo; 


desvarío; 


movible: 


salva; 


alverja; 


divulgar; 


móvil: 


salvado; 


aseverar; 


galvanismo; 


moviliario (de 


salvaje; 


Avila; 


hervir; 


mover); 


salvar; 


aviles; 


malva; 


nervio; 


salve; 


calva; 


malvado; 


párvulo; 


savia (jugo); 


convulsión; 


malvasíá; 


pavura; 


servir; 


coramvobis; 


maravilla; 


perseverar; 


severo; 



284 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



sevicia; 


variar; 


vivir; 


vuelco; 


subvertir; 


varón (sexo); 


vogar; 


vuelo; 


vadear; 


vate (poeta); 


voraz; 


vuelto; 


vade; 


ver; 


vórtice; 


vuestro; 


válvula; 


Vaticano; 


vos; 


Vulcano; 


vamos; 


veas; 


voto; 


vulgo; 


vara; 


vértice; 


voy; 


vulnerar; 



entre las que también pueden considerarse comprendidos 
los sustantivos cuevas ■, diluvio, favor, jovetr, nieve, -oveja, 
pavo, pavor, primavera y otros muchos que se aprenden 
con el uso. / 

273. particularidades de la V. 

A las reglas dadas pueden añadirse las siguientes ad- 
vertencias: 

1. a Que la v jamás se antepone á consonante en pala- 
bras españolas. 

2. a Que la v no termina, en castellano, silaba ni pa- 
labra. 

3. a Que en dicciones castellanas, así como no se es- 
criben dos bb seguidas (253, 19), tampoco pueden con- 
currir en sílabas adyacentes dos w, sino ^después de b: 
osviar, suwtenir. 

4. a Que después de sílaba terminada en n se ha de es- 
cribir v y no b; y 

5^ a Que, cuando todo lo dicho no t>aste, se ha de re- 
currir al Catálogo que incluímos al final de esta obra. 

274. Uso de la W. 

Aunque esta letra no forma parte del alfabeto castella- 
no, vienen, desde antiguo, escribiéndose con ella nom- 
bres histéricos y geográficos que la traen de sus orí- 
genes gótico 6 sajón: Wamba, Witiza, New- York y algu- 
nos apellidos extranjeros, como Wilson, Rothwoos y 
otros. El nombre propio Wenceslao también se escribe por 
dichas razones con la w. 

Esta letra se va eliminando paulatinamente de la orto- 
grafía moderna por el uso autorizado de eximios* estilis- 
tas (5 y 10), que emplean la v sencilla en los nombres 
connaturalizados en nuestro idioma: Vamba, Vitiza, va- 
gón,^. (57). 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS 



2*5 



275. Se escriben con }(: 

l.° * En principio de palabra aquellas palabras sim- 
ples que la traen de su origen, y las compuestas que lle- 
van alguno de los prefijos xanto (amarillo), xifo (espa- 
da), xilo (madera) 6 xisto (pica), en todas las cuales 
la x inicial suena como 7, y son: 



xaharí; 


xara; 


xifoides; 


xilóforo; 


xantano; 


xarro; 


xileno; 


xilografía; 


xan teína; i 


xato; 


xilia; 


xiloide; 


xántico; 


xatoquia; 


xilino; 


xilópodo; 


xantócono; 


xava; 


xilita; 


xilórgano; 


xantófilo; 


xi (letra); 


xilocampo; 


ximio; 


xantógeno ; 


xicolatría; 


xilócopo; 


xinglar; 


xantopsia; 


xifia; 


xilocarpo; 


xión; 


xantosis; 


xifión; 


xilófago; 


xistóforo; 


xapolpa; 


xifócero; 


xilófilo; 


xistrocero 


xapurcar; 


xifoideo; 


xilófono; 


xubete. 



2. Antes de consonante: 

a) Delante de t en las voces: dexirina, mixto, moxie, 
oxre , pretexto , sexTo y todos sus derivados, sextante, sex- 
teto, sextíl, sextina, séxtula, etc., tex-ril y yuxtaponer. 

b) En las voces que principian con el afijo latino 
ex (276). 

c) Las palabras simples que llevan como sílabas inicia- 
les las de la preposición extra (1) y las compuestas que 
la tienen como afijo, cuales son: 



extra; 

extractar; 

extradición; 

extraer; 

extrajudicial; 

extralimitarse; 



extramuros; 

extranjero; 

extranjía; 

extrañar; 

extraoficial; 

extraordinario; 



cxtratempora; 

extraterritorialidad ; 

extravagancia; 

extravasarse; 

extravenarse; 

extraviar. 



3. Al ñnal de palabra, en las siguientes: 



bórax; 
climax; 
dux; 



éncrex; 


gámbax; 


saxafrax 


fénix; 


ox; 


tórax; 


flux; 


pólex; 


trox. 



(1) . Las palabras que, por tener sonidos iniciales semejantes, 
suelen confundirse en la escritura con las comprendidas en las re- 
glas de la x, son: estrabismo, estrada, estrado, estrafalario i estra- 
gar, estrambote, estrambótico, estramonio, estrangul, estrangul, 
estrangular, estratagema, estrato, estrave y estraza, las cuales de- 
ben escribirse con la sílaba inicial estra, como asimismo sus deri- 
vados. 



286 



ESCRITURA DB LAS PALABRAS 



Son palabras bígrafas ónix y sardónix r que, además de 
que suelen escribirse más frecuentemente ónice y sardónice, 
admiten también las formas ónique y sardónica. 

Muchas de las dicciones que antes terminaban con x se 
escriben ahora con j final (260, 2.°), como reloj, car- 
caj, etc. 

4. Entre dos vocales, en aquellas voces en que se 
perciba el sonido de la es 6 gs, como sucede con las si- 
guientes: 



anexo; 


heterodoxo; 


nexo; 


profilaxia; 


asfixia; 


inconexo; 


ortodoxo; 


sáxeo; 


auxilio; 


laxar; 


oxalato; 


sexífraga; 


axioma; 


laxo; 


oxear; 


sexagenario, 


boxear; 


léxico; 


óxido; 


sexagésimo; 


convexo; 


luxación; 


oxigeno; 


sexenio; 


coxojita; 


maxilar; 


paroxismo; 


sexo; 


elixir; 


máxima; 


pirexia; 


sintaxis; 


filoxera; 


máximo; 


píxide; 


taxatil; 


flexible; 


moxa; 


próximo; 


tóxico; 



pero no en la palabra facsímile. 
Esta regla comprende también: 

a) Las palabras que llevan la sílaba inicial ex (276, l.°). 

b) Las voces técnicas compuestas que llevan el afijo 
hex (seis), que se dejan relacionadas al tratar del uso de 
la h (258, 8.°, c), y las que tienen por sílaba inicial cox 
(cadera): coxagra, coxal, coxalgia, coxeb, coxéndico, 
coxicida, cóxigo, coxis, coxofemoral, á las que se debe 
añadir coxcojilla. La palabra coxis es bígrafa y se escribe 
más frecuentemente de este modo: cóccix. 

c) Las palabras que terminan en xión (277). 

276. Se escribirá la partícula Ex: 

l.° Antes de vocal ó h muda, en las palabras si- 
guientes: 



exacción; 


exequátur; 


exigir; 


examen; 
exámetro; 


exequias; 
exequible; 


exiguo; 
eximio; 


exangüe; 
exánime; 


exergo; 
exhalar; 


eximir; 
exinanición; 


exantema; 


exhausto; 


existencia; 


exarca; 


exheredar; 


existimar; 


exasperar; 

exandir; 


exhibir; 
exhibita; 


existir; 
éxito; 


execrar; 


exhortar; 


éxodo; 


exégesis; 


exhumar; 


exonerar; 



exorar; 

exorbitancia; 

exorcismo; 

exordio; 

exornar; 

exótico; 

exuberancia; 

exudar; 

exulcerar; 

exultación; 

exutorio. 



VALOR Y USO DE LAS.LBT] 

Se exceptuantes voces esa/o, Es^ 
cia, esoco, esófago , ésula y los prono r 
esa, ese, eso, esas, esos, esotro, etc. 

2.° Antes de las sílabas ce, ce. 
como excEso, exceder, excelencia, excEPfua. 
camente se exceptúan de esta regla: escele, 
escéptico, escila, escinco, escirro^ escisión y escita, co. 
pectivos derivados. 

3. Antes de las sílabas pía , pli % pío, pre, pri f p. 
como en exv\.Pútada, exPLicar, exPLOtar, exPREsar, ¿tpri- 
mir y expropiar; exceptuándose nada más que espliego, 
esplín y esplique. 

4. Delante de c,p y t , en las siguientes palabras, no 
comprendidas en los casos anteriores: 




exclamar; 


excusabaraja; 


expiar; 


extender; 


excluir; 


excusalí; 


expirar; 


extenuar; 


exclusivo; 


excusar; 


expoliar; 


exterior; 


excluso; 


expansión; 


exponer; 


exterminar; 


excogitar; 


expectación; 


exportar; 


externo; 


excoriar; 


' expectorar; 


exposición; 


extinguir; 


excrecencia; 


expediente; 


expósito; 


extirpar; 


excremento; ' 


expedir; 


expuesto; 


extorsión; 


excretar; 


expeler; 


expugnar; 


extremo; 


excrex; 


expender; 


expulsar; 


extrínseco; 


excursión; 


expensas; 


expurgar; 


exvoto. 




experiencia; 


éxtasis; 





'Delante de f y q, no hay más palabras españolas que 
lleven x que exfoliar y exquisito ; y 

S.° En" las palabras que llevan antepuesto el pre- 
ñjo ex, en estos dos casos: 

a) Cuando dicho prefijo obra como exponente nega- 
tivo 6 privativo: "Excarcelar, excavar, Exclaustrar, Exco- 
mulgar, Exfoliar, Exheredar, Exhumar, Expatriar, Expecto- 
rar, Exponer, Exportar, Expropiar, Extemporáneo, etc. 

b) Cuando antepuesto á nombres de dignidades 6 car- 
gos denota que ya no se ejercen por las personas que an- 
teriormente los desempeñaban: Exagente, Excapitán, exco- 
misario, Exconcefal, Excónsul, Exdelegado, Exdiputado, ex- 
gobernador, Exjesuita, Exministro, Expresidente, Exdirector, 
Exsecretario, Exsenador, exsocío, Extesorero, Exvicepresiden- 
te, etc. 



286 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



Son / En xión terminan: 

que sidellas palabras provenientes de verbos latinos 
admí supino acaba en xum % y que en nuestro idioma de- 
?ín de otras que tienen y 6 x, como anexión, que viene 
ey anejo; flexión, de flexor; complexión, de complejo, y cruci- 
fixión, de crucifijo. Se exceptúan los diez siguientes: esci- 
sión* escoflón, especificación, especulación, espiración, estación , 
. estimación, estipulación y estrangulación. 

278. particularidades de la X: 

Tratándose de una letra que muchas personas aplican 
indebidamente ó dejan de emplear cuando es de rigor en 
la escritura, en los casos dudosos, — además de consultar 
las reglas apuntadas, — será conveniente tener en cuenta 
estas advertencias (i): 

1. a Que no se puede emplear x en las voces escaso, 
esclarecido, espectáculo, esplendor, espontáneo y estricto, no 
obstante ser muchos los que las escriben con ella. 

2. a Que no debe omitirse en vocablos como texto, ex- 



(i) Se fundamentan en las siguientes observaciones que hace 
la Real Academia, respecto al uso de la x: 

«Cuando la x va después de una vocal y antes de una consonan- 
te, como en explicar, extraño, suelen algunos convertirla en s, es- 
cribiendo esplicar, extraño. La Academia condena este abuso, con 
el cual, sin necesidad ni utilidad, se infringe la ley etimológica, se 
priva á la lengua de armonioso y grato sonido, desvirtuándola y 
afeminándola , y se da ocasión á que se confundan palabras distin- 
tas , como los verbos expiar y espiar , que significan cosas muy di- 
versas.» 

«No es vicio menos vituperable el de cambiar la x por las le- 
tras es, cuando la x se halla entre dos vocales; v. gr.: acsioma, ecsa- 
men, en lugar de axioma, examen. Los que tal hacen, pecan tam- 
bién contra la etimología y leyes eufónicas de nuestra lengua, y 
contravienen además á uno de los principios racionales de toda 
buena escritura, cual es el de excusar, en cuanto sea posible, el 
empleo de signos útiles. Por semejante innovación se emplean dos 
letras para representar inexactamente el verdadero y propio de 
una sola.» 

«Otros, por el contrario, y con no menor desacierto, escriben x 
en lugar de s, alterando así la índole y significado de las palabras; 
v. gr.: excaso, expecial, explendor, expontáneo, extricto, en lugar de 
escaso, especial, esplendor, etc. 



VALOR Y USO DE LAS LETRAS / ^289 

tracción , expropiación , extraño y otras, en las que suele 
prescindirse de la x incorrectamente; y . 

3. a Que en determinadas ocasiones varía completa- 
mente el sentido de una misma palabra, según que se es- 
criba con x 6 con s, como sucede en los verbos espiar y 
expiar, el primero de Iqs cuales significa «acechar á uno>, 
y el segundo «purgar una culpa>, y en los espirar y expi- 
rar, cuyas acepciones respectivas son: «fenecer 6 morir > y 
«tomar aliento 6 exhalar olor>* 

379. Sé escribirá y (griega): 

1 ,° Cuando dicha letra forme palabra por si sola, 
como sucede siendo conjunción copulativa: Pedro y 
Juan (242). 

2/° Cuando hiera á las vocales que sigan, forman- 
do sílaba con ella: creyendo, koYito, rayar (de raya), apoYo y 
yacer, Yugo, y otras. 

3. Cuando la y sea inicial átona, seguida de otra 
vocal, como en yegua, por iegua (de equa); yema, Yesca, Yer- 
ba; pero si el diptongo ie lleva // inicial, entonces no se ve- 
rifica dicha conversión y se escribe: hierro, hielo, etc. (i); y 

4 ¿ ° Cuando sea ñnal átona de palabra breve y 
vaya la 1 precedida de otras vocales formando diptongo ó 
triptongo con ellas: ¡ay\, buey, convoY, doY, estoY, guoY, ley, 
muy; como asimismo en los plurales de las que se hallen 
sujetas á este accidente gramatical:, oyes, bueyes, leyes, etc. 
Se exceptúan aquellas^palabras en que cargue sobre 
la i (tónica) la fuerza de la pronunciación: ahí, fui, leí 

(259, 3. y 5.°). 
280. Particularidades de la y. 

De las anteriores reglas se desprenden estas dos gene- 
rales: 

A) Que la y, como consonante, no se usa más que 
en principio de sílaba: ca-ya-do, le-yen-da, ye-gua. 

(1) La razón de no verificarse dicha conversión es que la k rer 
presenta otra consonante cambiada, porque en hierro (que viene 
de ferrum), la h sustituye á la f de fiei-ro; y en hielo (de gelu), á 
la g; de donde se infiere que la forma hierba es más correcta que 
la.otra yerba, puesto que su origen es herba (258, 5- , c)>. 

L08 SIGNOS DE LA BSORITÜRA. — 19 



29O ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

B) Que la j> se usa como vocal cuando es conjunción 
copulativa (279, i.°) ó cuando va en fin de dicción (279, 4. )- 

En su consecuencia, nunca debe ir la y (griega) como 
sonido vocal: 

i.° Ni en principio de dicción, aunque sea mayúscu- 
la (284); así se escribirá iglesia, Inocencio, pero de ninguna 
manera iglesia, Ynocencio. 

2. Ni en medio de palabra; así, actualmente, se pro- 
nuncia y escribe albéitar, correveidile, fraile y virreina, en 
vez de albéitar, fravlé, virreina, etc. (i), aunque algunos 
nombres propios la conservan (244, 6.°): Pevré, Rei- 
naldo; y 

3. Ni como ñnal de dicción si no va precedida in- 
mediatamente de una vocal (279, 4. ). 

De estas reglas se exceptúan únicamente las voces ex- 
tranjeras (245), tales como Alemam, Bvron, dana\, etc. 

Cuando en la conjugación de los verbos viene á 
quedar una i breve en medio de dos vocales, se con- 
vierte la vocal i en la consonante^; v. gr.: se escribirá ca- 
yeron, creyó, levendo, en vez de caieron, creió, leiendo. 

Véanse la excepciones consignadas al tratar del uso de 
la // (262). 

281. Se escribirá Z: 

I.° En los sonidos suaves que representan-las síla- 
bas za, zo, zu, como zambra, pozo, azumbre. 

2. Antes de las vocales e é i en las excepciones se- 
ñaladas al tratar de la c (254, 2.°): como son azimud, elze- 
viriano, ozena, zeda, zelo (en los animales), zend, zénsalo y 
zigzag, zipizape y zizaña (grama). 

3. En las articulaciones inversas de final de síla- 
ba ó palabra: az, ez, iz, oz, uz (2), cuando se trate de 
sustantivos: antifaz, pequenez, brizna, arroz, alcuzcuz; en la 

(1) La Real Academia , con excelente acuerdo, ha desterrado 
de nuestra Ortografía la^, representante de la upsilón griega, en 
voces como tmridnutro, PYtágoras y Svracusa, que hoy se escri- 
ben: miriámetrOy Pitágoras y Sir acusa, esto es, con i latina. 

(2) Porque la c final suena como k, por ejemplo, drac-ma, per- 
noctar, vi-vac. 



VALOR v Y USO DE LAS LETRAS 29 1 

de iz, cuando de femeninos irregulares (III), actriz, empe- 
ratriz^ fregatriz, y en las de az, iz y oz, cuando de adjeti- 
vos: capaz, motriz, precoz. 

4. En las desinencias únales anza, eza, izo, ezno, 
azgo, con que suelen terminar algunos sustantivos: espe- 
rANfcA, cabEZA, hechizo, osezno, haÜAZoo. Hay algunas ex- 
cepciones, como gransa, sorpresa, fresno y rasgo, que 
llevan s. 

5. En las terminaciones izo, iza, propias de los 
sustantivos con que se nombra á la persona ó lugar que 
tienen el cuidado de alguna cosa: caballerizo, porqueriza, y 
los adjetivos que denotan cierto estado anormal: enfer- 
mizo , primeriza ( 268 , I -° ) . 

6.° En la terminación zal que llevan aquellos sustan- 
tivos que indican el sitio en que abunda alguna cosa: ba- 
rrizAL, espartizAL, zarzAL. 

7*.° Los aumentativos en azo, aza, como gatAZo, 
mujer aza; y los demás derivados que terminan en dicha 
desinencia, signifique 6 no golpe, daño 6 explosión (140): 
arañAZo , flech azo , añag aza , Un aza . 

8.° Los diminutivos en zuelo, zuela (142): mozvE- 
i.o,portezuELA' r y 

Q.° Los verbos en zar, y muy particularmente los en 
izar, como adelgazAR, comenzAR, analiZAR, poetiZAR. Se ex- 
ceptúan osar y los que tienen por análogo un sustantivo 
6 adjetivo en so, como alisar, de aliso; avisar , de aviso; 
guisar, de guiso, y pisar, de piso. 

282. particularidades de la Z: 

1. a Las palabras que en singular terminan en z la cam- 
bian por la c al pasar al plural ó al traducirse en voces de- 
rivadas (242, l.° y 2.°): de luz, luces, luciérnaga) de lucir, 
lucimiento', de feliz , felices, felicidad, felicitación] de mazo, 
macito, macerar; pero no en mazazo, por ser aumentativo 
y hallarse sujeto, por consiguiente, á las reglas genera- 
les (140); y 

2. a Aunque la mayor parte de las palabras griegas que 
en latín se escribían con z, pueden escribirse indistinta- 
mente con dicha letra 6 la c, sin incurrir en falta ortográ- 



292 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

fica (céfiro 6 záfiro, cénit 6 zenit), hay algunas para las que 
el uso común reclama siempre la c, como pacifista, ci- 
güeña; y otras que deben escribirse con z, tales son: azeu-. 
xis, zeugma, zibelina, zigzag, zipizape, zirigaña y ziszás; 
como asimismo existen ciertas voces cuya significación 
varía según que lleven una ú otra letra, f entre las que se* 
encuentran: celo y zelo, cizaña y zizaña (246). 



DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS 293 



m 
Pe las letras mayúsculas. 

283. Empleo de las mayúsculas.— En ios tra- 
bajos impresos (177), las letras mayúsculas suelen en- 
trar frecuentemente ^n la composición, no sólo de pala- 
bras enteras, sino de expresiones completas, de portadas, 

de títulos y de otras inscripciones análogas; las versales y 
versalitas, con su infinita variedad de caracteres y hábil- 
mente combinadas por el tipógrafo, prestan armonía, esté- 
tica y buen gusto al conjunto; lo propio acontece tratán- 
dose de trabajos tipiados (177), en los que el mecano- 
grafista puede escribir con mayúsculas nombres, divisio- 
nes, epígrafes, etc.; pero en los trabajos manuscritos 
las palabras deben escribirse con todas sus letras minúscu- 
las, á excepción de la inicial en aquellas voces que, con 
sujeción á las siguientes reglas, la requieran; y, bien en- 
tendido que, cuando hubiere de escribirse con mayúscula 
la inicial de alguna palabra que empiece con letra do- 
ble (13), sólo el primer elemento deísta será mayúsculo 
y minúscula el segundo (286). 

284. palabras que se escriben con inicial 

mayúscula. — El uso de la inicial mayúscula lo regu- 
lan dos circunstancias: el lugar que la palabra ocupa en la 
cláusula ó la significación que aquélla tiene dentro de ésta. 

A) Según el lugar que ocupa la palabra, se escri- 
ben con inicial mayúscula: 

l.° El principio de todo escrito 6 de toda cláusula, 
separada é independiente, después de punto (197). 

2.° Si la frase fuese interrogativa (200) ó admira- 
tiva ( 198) , se estará , en cuanto al empleo de las iniciales 
mayúsculas, á lo dicho al tratar de aquellos signos, puesto 



294 ESCRITURA DB LAS PALABRAS 

que, no expresando punto por sí mismos, pueden llevarla 
ó no, v según los casos. 

3. Después de los dos puntos (196), en los siguien- 
tes casos: 

a) Cuando el signo se pone á continuación del voca- 
tivo de ingteso en los escritos epistolares (198, 8.°): 
Mi querido amigo: Recibí tu carta llena de satisfacciones con 
motivo de... (i). 

b) Cuando dicho signo sigue al primer vocativo de 
un discurso, alocución, arenga ú otra oración semejante: 
Señores accionistas: Prósperos son los resultados del negocio 
que nos une... — / Ciudadanos l : Vuestros derechos políticos 
quedan desde este momento más garantizados que nunca... 

c) Después de dicho signo de puntuación en las fór- 
mulas burocráticas ó judiciales: Certifico: Que alfolio 
doce vuelto del libro de*.. — Comparece el interesado y expone: 
Que no tiene noticia alguna de habérsele notificado la... — 
Preguntado por su nombre, edad, naturaleza y profesión: 
Dijo llamarse como queda dicho] que tiene... 

d) Al transcribir palabras de otros: Jesús lo dice: 
«Los güimos serán los primeros.* De esta regla puede y 
debe prescindir se cuando la conjunción que enlaza la 
parte original y la transcrita: No olvidemos, como decía Pas- 
cal, que *no basta que una cosa sea hermosa, sino que es pre- 
ciso que sea apropiada al asunto. > , 

e) Después de los dos puntos que indican serie de 
párrafos, se hallen ó no éstos numerados: € Las figuras del 
pensamieuto pueden dividirse en cuatro grupos: i.° Descrip- 
tivas , para dar á conocer los objetos con mayor viveza y cla- 
ridad. — 2. Lógicas , que dan mayor vigor y claridad á los 
conceptos. — j.° Patéticas, que expresan las pasiones y los 
sentimientos. — 4. Oblicuas, que presentan el pensamiento 
como velado y de un modo indirecto.* (Toro y Gómez.) 



(1) La Real Academia Española autoriza em este caso, para es- 
cribir indistintamente con letra mayúscula ó minúscula^ el vocablo 
que sigue después de los dos puntos (Gramática de i 90 i, pág. 372. 
<*so 5. , § 2. ). 



DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS 295 

B) Según lo que significa la. palabra en la oración, 
llevan inicial mayúscula: 

l.° Los nombres propios de todos los seres y cosas 
que sean únicos en la Creación (119, B, 2.°): Dios, Universo^ 
Purgatorio, Epaminondas, Bucéfalo, Vaticano. En esta regla 
, quedan comprendidos: 

a) Los nombres y apellidos de las personas: Fray 
Luis de León, Miguel de Cervantes Saavedra, García del 
Castañar y Ricardo, Gutiérrez. 

b) Las expresiones antonom esticas, como renom- 
bres, apodos y sus equivalentes: Azote de Dios (A tila), 
Gran Capitán (Fernández de Córdoba), Pepe Botellas (José 
Bonaparfe). 

c) Las palabras fulano, mengano, zutano, etc., y»los 
adjetivos tal y cu ai cuando equivalen á nombres ó ape- 
llidos de personas que no se quieren citar empleando los 
propios que tienen : / Qué suerte han hecho Mengano y Pe- 
rengano I Pues ¿y los señores Tal y Cual? — Ese que pasa 
se llama don Fulano de Tal, y el que le acompaña don 
Mengano de Cual (286, 4. ). 

d) Las denominaciones geográficas que expresan 
porción de territorio, nombres de los estados, pueblos, 
ríos, montes y demás accidentes análogos: Europa , Es- 
paña, Madrid, Guadalquivir, Pirineos. 

e) Los nombres compuestos cuando todos sus 
miembros ó elementos sustantivos sean propios, como 
Cid Campeador, Juan Sin Tierra, República Argentina^ 
Congreso de los Diputados; pero si no se hallasen en 
dicho preciso caso, llevarán inicial mayúscula solamente 
en la primera de las palabras que los formen: Pedro el 
tuerto, Exposición filipina , Casas consistoriales. 

f) Ciertos nombres colectivos cuando se usan como 
personificados, en casos análogos á los siguientes que 
ofrece la Real Academia: ¿'/Reino representó d S. M. contra 
tales desórdenes] el Clero lo había hecho antes* 

2. Los nombres comunes usados como propios, 
en cuyo caso se encuentran : 

a) Los que se refieren á las personas divinas: 



296 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

el Padre Eterno, la Madre de Dios, el Patriarca San 
José. 

b) Los nombres de ciencias , facultades y asignatu- 
ras en general: Geometría, Farmacia, Preceptiva literaria. 

c) La primera palabra del titulo de una obra, 
aunque aquélla sea el artículo (284, B, 5. ), el pronombre 
6 cualquiera de las partículas interpositivas; Esceñas ma- 
tritenses, La vida es sueno, En el puño de.la espada, O lo- 
cura ó santidad. 

d) Los sustantivos de forma genérica cuando se 
empleen con acepción propia, en su sentido más abstracto: 
la Historia, si se trata de la consecución de todos los he- 
chos; la Ciencia, cuando abarca el conjunto jde todos los 
conocimientos; la Ley > si se quiere expresar el imperio 
del mandato; el Poder, siempre que. implique el ejercicio 
de la potestad suprema. 

e) Los nombres comunes de aquellas cosas que 
sirven de tema, materia ó asunto principal de cual- 
quier escrito: La Razón..., ¡siempre la Razón dirigiendo 
los actos de los humanos I ¿ Y qué -es la Razón?, nos pre- 
guntamos. La Razón es, para nosotros, la facultad de ra-.' 
ciocinar. 

f) Las palabras Estatutos, Reglamento, Ley, 
Ordenanzas, Corporación, Empresa, Instituto, cuan- 
do se refieran á una entidad determinada y de la que se 
haga mención en otro paraje del escrito. En igual caso se 
encuentra la frase burocráticoadministrati va por ministerio 
de la Ley (284, B, 3. d). 

g) En los documentos oficiales la llevarán todas aque- 
llas palabras que expresen poder público, cargo,, digni- 
dad ó jerarquía: Estado, Provincia, Municipio, Poderes 

públicos, Gobierno, las Cortes, Autoridad, Superioridad, 
Cónsul, Ministro, etc.; aun en los casos en que tales ex- 
presiones vayan precedidas de alguna partícula prepositi- 
va (26. c), que será la que lleve inicial mayúscula (267, 3-°), 
como VicErrector, SvBsecretario, Arzobispo (33). 

3. Los adjetivos sustantivados que equivalgan á 
nombres propios, y, en general, todos los que se usen 



DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS 297 

como tales en determinadas circunstancias, entre los que 
se encuentran: 

a) Los atributos divinos y los calificativos propios 
de la Divinidad: ¿/ Creador, el Redentor del Mundo, la 
Sagrada Forma, los Santos Apóstoles, las Once mil Vír- 
genes. ' 

b) Los títulos y dignidades cuando no se expresa el 
nombre de la persona que los posee,, ya por haberse ex- 
puesto antes ó ya por ser en absoluto conocido ó de in- 
equívoca deducción: he visto al Sumo Pontífice; firmó el Rey 
los decretos; ya llegó el Marqués; así como no la llevarán 
las mismas palabras en estos casos: el rey Carlos III; el 
marques de Villena (i); ni tampoco cuando dichos' nom- 
bres' sean apelativos genéricos: el papa, el rey y el duque 
están sujetos d morir como lo' está el pordiosero (286). 

c) El adjetivo Real cuando precede á los sustantivos 
decreto, orden, cédula, etc., y en cuantos casos venga á 
representar la sanción del Rey, bastando que»en tales ex- 
presiones vaya con inicial mayúscula el primer miembro 
de las mismas, solamente: Real decreto, Real orden (2), Real 
cédula. 

+d). Los adjetivos y demás vocablos que determinen la 
cualidad del sustantivo ley, como ley Provincial, ley 
del Timbre, ley del Registro civil, ley de Presupuestos gene- 
rales del Estado. 

4. Todo régimen de sustantivo y adjetivo que 
forme una denominación equivalente á un nombre propio, 
en cuyo caso se encuentran: 

a) Los sustantivos y adjetivos que forman el nombre 



(1) Esta regla la viene sancionando el uso de los más eximios 
escritores contemporáneos , separándose de la establecida por la 
Real Academia, que preceptúa en su Gramática de 1901, pág. 351, 
que ambos elementos componentes deben llevar inicial mayúscula 
cuando acompañen á nombres propios ó se refieran á personas de- 
terminadas: Duque de Osuna, Marqués de Villena. 

(2) - Cuando esta expresión se refiera á las órdenes Reales de 
Carlos III t Isabel la Católica ó cualquiera otra, se escribirán las 
dos palabras con inicial mayúscula. 



298 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

de una corporación, institución, establecimiento 6 el 
titulo de cualquier escrito (1): Consejo Supremo de Jus- 
ticia, Tribunal de lo Contencioso administrativo, Academia 
'de Jurisprudencia y Legislación, Historia de España. Se 
exceptúan de esta regla los adjetivos general, principal, 
central, territorial y otros, que sólo sirven para concretar 
la índole del sustantivo : Capitanía general de Andalucía , 
Administración principal de Correos, Junta central del 
Censo, Secretaría particular del Ministro. 

Subsisten la misma regla v y excepción cuando dichos 
sustantivos representan la entidad suprema dentro del 
orden jerárquico, vayan precedidos ó seguidos de un 
adjetivo categórico: alto Cuerpo, supremo Tribunal de 
Justicia, Junta superior de Guerra y Marina. 

b) Los sustantivos y adjetivos que constituyen 
un solo apelativo de palabras yuxtapuestas (33, B) en 
funciones de nombre propio: el Canal de Suez, la Osa Ma- 
yor, Academia Española, Gran Hotel de las Cuatro Na- 
ciones. 

S.° Los pronombres cuando son sujetos del ver- 
bo 6 llevan preposición antepuesta (2), en los siguientes 
casos: 

a) Cuando se refieren á las personas de la Divini- 
dad: Dios es todo poderoso, y sólo Él es infinitamente sa- 
bio. — ¡Bendita Tú entre todas las mujeres l— Á Ti acudo y 
te (3) suplico, Señor Jesucristo. 

b) Cuando implican tratamiento en primera ó se- 
gunda persona: Por lo que d Nos toca... Acudimos á Vos, 
poderoso y magnánimo Señor) y 

c) Los pronombres posesivos y personales que 
el Rey usa en sus decretos, y los apelativos que en ellos 



(1) No se observará esta regla, y así lo advierte la Academia 
Española, cuando el título sea largo, v. gr. : Del rey abajo, ninguno, 
y labrador más honrado, Garda del Castañar. 

(2 y 3) Cuando los pronombres personales usados en estos ca- 
sos se hallan en dativo ó acusativo y no van precedidos de pre- 
posición , se escriben siempre con inicial minúscula. 



T 



DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS 299 

se refieran á Real persona: a propuesta de Mi Consejo de 
Ministros; la grata noticia Me ha servido de...', por eso Nos, 
hemos resuelto... (i); hasta que Mi Augusto Hijo, etc. " 

6.° Los artículos y preposiciones que forman parte 
integrante de un nombre propio: Traedme primero El Im- 
¿arcial y después La Correspondencia de España y Los 
Sucesos, para enterarme de lo que dicen delSr. Del Barco. — 
Acaba de llegar el vapor correo de Las Palmas; excep- 
ción hecha de cuando vayan dichas partículas inmedia- 
tamente precedidas de otra palabra que lleve inicial ma- 
yúscula, en cuyo caso se escribirán aquéllas con minúscula: 
Barrio de la Guindalera; Francfor sobre el Mein. 

7 ; ° Las cifras jr abreviaturas en estos casos y sus 
análogos: 

a) Las cifras ó letras de la numeración romana 
(234). 

b) Las siglas, en su mayor parte, menos (q. s.p. b.), 
(q. D. g.) y otras que pueden cpnsultarse en el capítulo 
que trata de las mismas (313), así como de las abrevia- 
turas (307), por lo que respecta á éstas; y 

c) Los tratamientos, cuando se usan en abreviatura: 
Sr. D. (señor don), V. 6 Ud. (usted), V. S. (usía). Si se 
escriben con todas sus letras no deben llevar inicial ma- 
yúscula, excepción hecha de Majestad ', cuando se refiere 
á la Divinidad 6 á la persona del Soberano. Los tratamien- 
tos compuestos que se cortan al final del renglón (310, c) 

v no llevan tampoco inicial mayúscula en su expresión 
primera. 

285. Iniciales dobles. — De tal modo es inicial la 
letra mayúscula en las palabras que la exigen, que cuando 
éstas comienzan con las letras compuestas 11, ch, 6 con 
las que forman las articulaciones de consonantes , de 
que tratamos anteriormente ( 12 y 25), no toman mayúscu- 



(i) Adviértase que si en lugar de la expresión Nos que figura 
en el ejemplo, se dijera nos, como en la frase por eso nos hemos 
resuelto, el pronombre nos dejaría de ser sujeto de la oración y se 
convertiría en afijo complementario de \in verbo reflexivo. 



300 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

la sino en el primero de sus elementos: Chafarinas, Chin- 
chilla^ Chocolates, Cnef Czarina , 'Llerena, Llovera, Lluvia, 
Mnemotecnia y Yharaón, Psicología y Tkolomeo. 

286. palabra? bfgrafas á estos efectos.— La 

mayor parte de las voces comprendidas en las reglas an- 
teriores, sin sufrir la más pequeña .modificación en su es- 
tructura, lo mismo pueden escribirse con inicial ma- 
yúscula que con minúscula , según el oficio que desr 
empeñen en la oración. Para su estudio , las considerare- 
mos divididas en los siguientes grupos: 

i .° Sustantivos que son propios por su signiñeación 
recta, y comunes por la figurada que toman en deter- 
minadas circunstancias : Dice que es buen creyente de Dios^ 
muy devoto de Santa María , y no tiene más dios ni más 
santamaría que su novia. — ¡Cómo veía yo el Cielo en el cielo 
de tus ojos! 

2, Q Nombres comunes por su general significado 
que se usan como propios al individualizar su exten- 
sión: Mi pobre Dolores sufrió ayer fuertes dolores. — El 
estado del Ministro de Estado, es alarmante. — No uso más 
gramática que la Gramática de la Academia Española. . 

3. Nombres apelativos quh también se usan como 
dictados de dignidad y tratamiento: j£Y padre de Do- 
rotea fué en sus mocedades reverendo Padre de la Orden de 
Dominicos. — Por mucho que sea su señorío^ no logrará el 
Señorío de Vizcaya. — No es el doctor Mendoza de los. que 
honran el título de Doctor. Fuera de estos casos, hay que 
estar á lo dicho en los lugares correspondientes (284, 3. b 
y 6.° c) acerca de los tratamientos. 

4. Los sustantivos genéricos fulano, mengano, pe- 
rentano, zutano, etc., y los adjetivos indefinidos tal y 
cu ai, con los que suele suplirse el nombre de las perso- 
nas (284, B, i.° c), así cuando se ignora como cuando no 
se quiere expresar, en cuyo último caso solamente lleva- 
rán inicial mayúscula: Me recomienda Fulano á un fulano 
que no conoce ni aun de nombre, — Á esos Mengano y Zutano 
que me citas > les coloqué en Aduanas cuando eran unos men- 
gano^ zutano cualesquiera. — Tú acabas de ver al señor 



DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS 301 

Tal y al señor Cual, y yo á un señor tal y otro señor 
cual, que inspiraban lástima. 

5. Los nombres de los meses, días de' la semana 
y demás épocas del año, que muchos, por corruptela, 
escriben siempre con inicial mayúscula, siendo así que lo 
mismo puede corresponderles mayúscula que minúscula, 
según los casos: 

a) Se escriben con mayúscula únicamente cuando 
dichos sustantiyos se ofrecen solos en el escrito (Pente- 
costés) ó acompañados de otro sustantivo, que también 
lleva inicial mayúscula ('¿'/Domingo de Ramos), designando 
alguna festividad de la Iglesia 6 una época ó periodo 
que, por no poderse confundir con ningún otro, merece 
todas las consideraciones de un nombre propio: allá por 
Septiembre nos veremos; la Iglesia, manda santificar el Do- 
mingo; mañana empieza la Primavera; este año cae antes el 
Carnaval que en el anterior. 

b) Se escriben con minúscula en los demás casos, 
toda vez que los- sustantivos de que se trata no son nom- 
bres propios por su significación absoluta (excepción hecha 
de los que designan festividades de la Iglesia), sino apela- 
tivos genéricos en funciones de adjetivos que representan 
unidades de tiempo (294). Así llevarán minúscula siempre 
los nombres de los meses cuando formen parte de una 
fecha calculada, esto es, compuesta de día, mes y año: 
Ávila 23 -de junio de iqo8; cuando establecen los límites de 
un período de tiempo: de enero á marzo, ambos inclusive, y 
en cuantos casos desempeñen las funciones determinativas 
del adjetivo: durante los meses de julio, agosto y septiem- 
bre no se puede resistir el calor; los nombres de los días 
cuando son, como ordinariamente sucede, meras unidades 
de tiempo: los sábados me baño y los domingos me afeito; 
hoy es jueves 75 de julio; y los restantes nombres suje- 
tos á esta regla cuando forman régimen con otro apela- 
tivo ó con algún adjetivo, ya expreso, ya suplido: Aquí, los 
días de canícula son insoportables y ^/invierno crudísimo. — 
No he conocido cuaresma más alegre ni carnaval más triste; 
y cuando se emplean en sentido figurado: Pasaste de la pri- 



3Q2 • ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

mavera de la vida. — La existencia de algunos hombres es un 
carnaval perpetuo. 

6.° Otros nombres, de suyo comunes, que se parti- 
cularizan para denotar colectividad ó categoría, en 

cuyo último caso llevan inicial muyúscula (284, B, l-°,f): 

el teniente Pérez pronto saldrá de la escala de Tenientes, 
pues ha conseguido el título de Profesor de Esgrima é irá 
destinado á la Academia de Caballería como profesor. — 
Terminó hace cinco años sus estudios de Magisterio j> cuen- 
ta otros tantos ya de magisterio. 



ESCRITURA DE CANTIDADES 303 



IV 

escritura de cantidades. 

287. Escritura de números enteros. — Como 

quiera que en la numeración decimal (i) toda cifra es- 
crita á Ja izquierda de otra representa unidades del orden 
superior ó diez veces mayores ( 232 ) , el primer lugar de la 
derecha de toda cantidad corresponde á las unidades; el 
segundo, contando hacia la izquierda, á las decenas ó uni- 
dades de segundo orden; el tercero, á las centenas 6 uni- 
dades de tercer orden , y, en general , cada orden de unida- 
des ocupará el lugar marcado por sú orden. De este modo, 
y atendiendo al doble valor de los números (233), las uni- 
dades de diferentes órdenes se escribirán por medio de la 



(i) Numeración decimal. — Entre los distintos sistemas que 
pueden formarse para dar nombre y representación gráfica á los 
números, es el llamado sistema decimal, — umversalmente empleado 
por todo género de personas cultas, — el más vulgar y el que mejor 
se presta á toda clase de razonamientos matemáticos y operaciones 
calculatorias. En él , las unidades numerales ó que constituyen los 
números , divídense , á contar desde la fundamental uno, en unida- 
des superiores ó décuplas (decenas, centenas, millares, etc.), y 'en 
unidades inferiores ó subdécuplas (décimas, centésimas, milésimas, etc.), 
constituyendo, por consiguiente , tantos órdenes de unidades como 
lugares pueden ocupar los números dentro de la combinación de 
cifras representativas de las cantidades. 

Las bases del sistema decimal son tres: > 

i . a Que cada diez unidades de un orden forman una unidad su- 
perior á ella. 

2. a Que cada unidad de un orden hace á su vez diez unidades 
del orden inmediato inferior. 

3. a Que todo guarismo colocado á la izquierda de otro repre- 
senta unidades diez veces mayores que las expresadas por aquél, 
y colocado á la derecha , unidades diez veces menores. 



3<>4 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



unidad seguida de tantos ceros como lugares deba correrse 
hacia la izquierda para representar el orden de unidades 
propuesto: 



I 


10 


IOO 


I.OOO 


IO.OOO 


IOO.OOO 


I .OOO.OOO 


uno 


diez 


cien 


mil 


diez mil 


cien mil 


millón, etc. 



Así que, para escribir un número, se ha de comen- 
zar por la cifra de orden superior, que ^erá la primera de 
la izquierda; á su derecha se irán escribiendo las demás 
cifras representativas de los valores numéricos correspon- 
dientes, ocupando con ceros los lugares que carezcan de 
cifras significativas (232), hasta llegar á las unidades sim- 
ples ó de orden inferior, que expresa en. toda cantidad 
escrita la última cifra de la derecha. 

Las cifras que constituyan las cantidades propuestas se 
agruparán en secciones de tres en tres, cuando la expre- 
sión numérica exceda de este* número de guarismos, y 
constituirán periodo^ de seis en seis, si el número de 
aquéllos fuese mayor. Los' períodos se separan por medio 
de un punto (197), y las secciones empleando la coma (194). 
Cuando la cantidad constara de muchos guarismos, será 
conveniente, para facilitar su lectura, poner á continuación 
del número que cierre el período anterior, ó sea el que 
precede á cada punto, la expresión exponencial corres- 
pondiente: 

¡Cuatro trillones, novecientos setenta y cin- 
co mil cuatrocientos ochenta y tres billo- 
nes trescientos sesenta y dos mil cuatro 
mi|lones, ciento treinta y seis mil qui- 
nientas unidades. 

Como se ve, la coma siempre expresa millares; pero el 
punto, cuando se repite en una misma expresión numéri- 
ca, reclama la presencia del exponente para ser traducido 
con toda precisión ó exactitud; y así, al ver el exponente j, 
ya se sabe que se trata de trillones; al llegar al 2, de 
billones, y al ingresar en el último período, de millones. 

288. Escritura de números decimales.— Las 

fracciones decimales, si bien se escriben como las canti- 
dades enteras (287), ofrecen frecuentes casos de duda 
cuando entran muchas cifras en la formación de aquéllas 



ESCRITURA DE CANTIDADES 



305 



ó han de expresarse coh pocas cifras significativas los últi- 
mos órdenes de la escala decimal. En ellas, y siguiendo el 
principio de la dualidad de valores (233), todo número 
se hace diez veces menor anteponiéndole otro á su izquier- 
da (232), cuya situación, dentro de la cantidad escrita, la 
determina la tilde que, en forma de / apóstrofo (207, 3.°)* 
separa 4a parte entera de la decimal, aunque aquélla sea 
cero; así que un guarismo solo, colocado á la derecha de 
la tilde, representa las décimas; si ocupa el segundo lu- 
gar, las centésimas; si el tercer lugar, las milésimas; si 
el cuarto,- las diezmilésimas; si el quinto, las cienmilé- 
simas; si el sexto, las millonésimas, y así sucesivamente: 



o' 1 una décima; 
o'oi una centésima; 



o'ooi una milésima; 
o'óoot una diezmilésima; 



o'ooooi una cienmilésima; 
o'oooooi una millonésima. 



La cantidad diecisiete enteros ciento noventa y cuatro cien- 
milésimas, se escribirá: 17*00194. 

Las. tildes que separan la parte entera de la decimal se 
han de corresponder en columna siempre que las cantida- 
des decimales vayan unas debajo de las otras: 



34 00000245 

o*474747--- 
3789205*00 

1 1 1 '000400503000892 



289. Cantidades métricas longitudinales.— 

Correspondiendo las cuatro unidades múltiplas del me- 
tro (i) á los cuatro órdenes superiores de las unidades nu- 



( 1 ) La unidad fundamental dé las medidas lineales, es el metro t 
equivalente á la diezmillonésima parte de un cuadrante del meri- 
diano que pasa por París , suponiendo la medición hecha al nivel 
del mar; y tiene por: 



MÚLTIPLOS 

El decámetro t igual á. . . 
El kectómetro, — á . . . 
YA kilómetro, — á... 
~El tMtriámetro, — á... i 



10 metros. 
100 — 
.000 — 



SUBMÚLTIPLOS 

El decímetro, igual á. . . o'i de metro. 
El centímetro, — á... o'oi — 

El milímetro, — á... o'ooi — 



Las necesidades de la ciencia han motivado la adopción de múl- 
tiplos y submúltiplos superiores al miriámetro, como el megdmetro, 



LOS 8IGNOS DE LA ESCRITURA. — 20 



30Ó ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

merales (10, IOO, I.ooo, io.ooo), se escribirán las ci- 
fras de estos números métricos en la forma dicha ante- 
riormente (288), ocupando las unidades fundamentales, — 
esto es, los metros, — el lugar correspondiente á las unida- 
des simples en la numeración ordinaria (287), ó sea el 
primero de la derecha; los decámetros , el segundo lu- 
gar hacia la izquierda; los hectómetros, el tercero; los 
kilómetros, el cuarto, y los miriámetros, el quinto, de 
este modo: 

Cuarenta y siete miriámetros 47oooo'oo metros. ^ 

Cuatrocientos setenta y dos kilómetros. .. 472000*00 — ""* 

Nueve hectómetros 900*00 . — 

Siete decámetros 7o'oo — 

Quince metros xs'oo — 

Por la misma razón; puesto que las tres unidades más 
pequeñas que las fundamentales (decímetro, centímetro, mi- 
límetro) corresponden á los tres primeros órdenes inferio- 
res de las unidades numerales (décimas, centésimas, milési- 
mas), se escribirán las cifras de los números métricos, á 
ellas referentes, como las cifras de estos órdenes subdécu- 
plos (287, c), colocando la de los decímetros en el pri- 
mer lugar á la derecha de la coma ó tilde que separa la 
parte entera de la decimal; en el segundo lugar, la de los 
centímetros; en el tercero, la de los milímetros, y así 
sucesivamente: * 

Treinta y siete metros noventa y cuatro centímetros. 37*94 metros. 

Ciento cincuenta y seis milímetros o'isó - — 

Un micrómetro ó micrón o'oooooi — 

Como todo número métrico decimal se puede leer de 
distintas maneras, refiriéndolo á distintas unidades nume- 
rales, el número 374970452*002575 metros se podrá leer 
y escribir de los siguientes modos: 



3,749.700,452 002575 



' 3.749.7oo,452'oo2575 metros. 
374.97o,o45'2002575 decámetros. 
37.497,004*52002575 hectómetros. 
3.749,700*45200257 kilómetros. 
374,970*045200257 miriámetros. 



que vale un millón de metros; é inferiores al milímetro, como el 
micrón, que es la millonésima parte del metro, y el milimicrdn, la 
milmillonésima. 



ESCRITURA DE CANTIDADES 307 

290. Cantidades métricas superficiales.— 

Como las unidades superficiales se suceden de ioo'en 
1 00 ( I ) , dedúcese prontamente que todo número referido 
á estas unidades puede tener hasta 99 de cada orden mé- 
trico , que son las correspondientes á los órdenes pares de 
h numeración ordinaria (287), como las unidades simples, 
las centenas, las decenas de millar, los millones y etc., de 
los órdenes superiores; y las centésimas, diezmilésimas y 
millonésimas, de los órdenes inferiores. Por consiguiente, 
para escribir un número métrico superficial^ cuyo numero de 
unidades de Cada orden no pase de 9, hay que poner ceros 
en los lugares intermedios, que son los correspondientes 
á los órdenes impares numerales: decenas, millares, cen- 
tenas de millar, etc., de los órdenes superiores, y décimas, 
milésimas, cienmilésimas, etc., de los inferiores. Sea, por 
ejemplo, el número nueve hectáreas (9 ha.), cinco áreas 
(5 a. ) , siete metros cuadrados ( 7 m 4 ) , cuatro decímetros 
(4 dm 2 ), seis centímetros (6 cm 2 ) y ocho milímetros (8 mm 2 ), 
se escribirá así: 9 05 Of 04 06 08 metros cuadrados. 

Si lq¿ unidades superficiales tuviesen más de nueve en cada 
orden (puesto que pueden tener hasta 99), se escribirán en 
la forma dicha en el párrafo precedente, pero ocupando 
las cifras de las decenas el lugar de los ceros en los ejem- 
plos anteriores; siendo muy conveniente y en extremo 



( 1 ) Aunque la unidad Superficial, dentro del sistema métrico, 
es el metro cuadrado, que, como su nombre indica, es un cuadrado 
que tiene un metro de lado , en la práctica las unidades de super- 
.ficie son seis: hectárea (=100 m 2 ), área (= 10 m?),,centiárea (= me- 
tro cuadrado), decímetro cuadrado, centímetro cuadrado y milímetro 
cuadrado. Se emplean también, para fijar la extensión de las gran- 
des superficies , el kilómetro cuadrado y el miriámetro cuadrado. 

He aquí las equivalencias de las unidades superficiales : 

! Miriámetro cuadrado ioooooooo m 2 

Kilómetro cuadrado • íoooooo — 

Hectómetro cuadrado ioooo — 

Decámetro cuadrado ioo — 

Unidad principal: nutro cuadrado i 

¡Decímetro cuadrado, r o'oi 

Centímetro cuadrado o'oooi 

Milímetro cuadrado o'oooooi 



308 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

práctico escribir separados, unos de los otros, los grupos 
de una ó dos cifras .que correspondan á distintas unidades 
superficiales. Sea el número: setenta y tres hectáreas (73 na -)> 
cnarentay cinco áreas (45 a.), nueve metros cuadrados (9 m*), 
siete decímetros (7 dm 4 ), veintinueve centímetros (29 cm*), 
noventa y nueve milímetros (99 mm 2 ), se escribirá así: 
73 45 09' 07 29 99 metros cuadrados, cuya cantidad, por 
las razones antes dichas ( 289 ) , se puede leer y escribir de 
los siguientes modos: 

73 45 09 ' 07 29 99 m* =) 73 4S l ° 9 ° 7 29 " **?• , 

,J1J 7 ' 7 7:7 / 73 45 99 07 29 99 hectáreas. 

29 L Cantidades métricas de volumen.— Sa- 
biendo que las unidades de volumen se suceden de mil 
en mil (i), y que los números referidos á estas unidades 
puecíen tener en cada orden métrico hasta 999 unidades, — 
correspondientes á las fundamentales ó simples, esto es, 
á los millares, millones, etc., de las superiores, ó á los mi- 
lésimos, millonésimos y milmillonésimos de los inferiores, — 
cuando no conste cada una de sus diferentes unidades de 
tres cifras significativas, habrá que suplir con ceros las que 
falten, á fin de que las que existan en la cantidad propuesta 
ocupen los lugares respectivos. »Sea el número cuatrocientos 
noventa y dos metros cúbicos, siete decímetros, trece centíme- 
tros y cuatro milímetros cúbicos; con sus cifras, formando 
agrupaciones de tres en tres y un poco separadas, se es- 
cribirá de este modo: 492*007 Oí 5 004 metros cúbicos. 

292. Cantidades métricas de capacidad.— 

Como la relación de las unidades métricas de capaci- 



(1) La unidad para las medidas de volumen es el metro cúbico; 
esto es, un cubo de seis caras cuadradas cuyas aristas miden un 
metro. No se suelen emplear los múltiplos del metro cúbico, que 
son: decámetro cúbico (= 1 .000 m 8 ), hectdmetro cúbico (= 1 .000.000 m 8 ), 
kilómetro cúbico (= 1. 000.000.000 m 8 ) y miriámetro cúbico (== 
= 1 .000.000.000.000 m 3 ); así que las lenidades cúbicas, propiamente 
dichas, son cuatro: 

El metro cúbico (i m á ) = 1.000 dm 3 . 

El decímetro cúbico (i dm 3 ) ó (o'ooi m 3 ) = 1.000 cm* 

El centímetro cúbico (i cm 3 ) ó (o'oooooi m 8 ) — 'x.ooo mm 8 

El milímetro cúbico (i mm 3 ) ó (o'ooooooooi m 3 ). 



J 



, ESCRITURA DE CANTIDADES 309 

dad (i) es idéntica á la de las longitudinales (289)i se es- 
cribirá la cifra correspondiente á los litros, como funda- 
mental, en el prirner'lugar de la derecha perteneciente á las 
unidades simples; á la izquierda, la de los decalitros; á la 
izquierda de., ésta, la de los hectolitros; y, por último, la 
de los kilolitros, que es la unidad mayor de todas. A la 
derecha de la coma y y, por consiguiente , de las unidades 
fundamentales, se escriben las cifras correspondientes á 
los decilitros, centilitros y mililitros, á continuación 
y á la derecha unos de otros, de este modo: 

Diecisiete litros cuarenta mililitros 17*040 litros. 

Diez centilitros o'io — 

Doce mil litros. iaooo'oo — 



293.. Cantidades métricas de peSO.— Equiva- 
liendo cada unidad ponderal (2) al décimo de la inme- 
diata superior por su izquierda y á diez veces la inmediata 
inferior por su derecha, se comprenderá fácilmente que 
las unidades ponderales deben espríbirse lo mismo que 
las longitudinales (289) y las de capacidad (292). 



(1) Las medidas de capacidad tienen por unidad el litro, que es 
la capacidad de un cubo que tenga por arista la décima parte del 
metro. Los múltiplos y divisores del litro son : 



MÚLTIPLOS 

El decalitro 10 litros. 

El hectolitro - ioo — 

El kilolitro 1.000 - 



SUBMÚLTIPLOS 

El decilitro. . . o'i de litro. 
El centilitro . . o'oi — 
El mililitro... o'ooi — 



(2) Si bien la unidad métrica de peso es el gramo, igual en peso 
á la décima parte del agua que cabe en un centilitro, y en la prác- 
tica lo es el kilogramo, que es el peso de un litro de agua, las uni- 
dades ponderales admitidas en toda clase de operaciones mercan- 
tiles son nueve: 

La tonelada métrica ( T. ). . . 

El quintal métrico ( Q. ) 

El kilogramo (K. ) 

El hectogramo (Hg. ).. . , 

El decagrama ( Dg. ) 

El gramo (g.) 

£1 decigramo ( dg. ) 

El^ientigramo ( cg. ) 

El miligramo ( mg. ) 

El microgramo es la millonésima parte del gramo (o'oooooi 



1. 000 
loo 



gramos. — = 



= 1. 000 kilogramos, ó sea = 10 quintales. 
= 100 — ■ — = 100 kilogramos. 

10 hectogramos. 

10 decagramos. 

10 gramos. 

10 decigramos. 

10 centigramos. 

ie miligramos. 
1000 microgramos. 



o 1 
o'oi 
= o'ooi 



310 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

Si los números representan grandes pesos, y por ello se 
designan por toneladas, quintales y kilogramos, la ci- 
fra de éstos se escribirá cual si fuera ia unidad fundamen- 
tal, precedida de todas las de orden superior: cuarenta y 
nueve toneladas, tres quintales y cuarenta y cinco kilogramos, 
será: 49' 34 5 kilogramos. 

Si el número se concreta á kilogramos y unidades me- 
nores, se escribirá cual si lo formasen unidades numerales 
abstractas (287), escribiendo las cifras correspondientes 
á los kilos, y á la derecha y sucesivamente, la de los hec- 
togramos., decagramos, gramos, etc.; cuidando de colocar 
ceros en los lugares correspondientes á los órdenes métri- 
cos de que carezca el número, de este modo: 

( 97 Kg. 3 Hg. 4 g. y 5 mg. 

Noventa y siete kilogramos, trescientos __ ? 973*04005 hectogramos. 

cuatro mil cinco de kilogramo j 9730*4005 decagramos. 

. 973°4 ,00 5 gramos. 

294. Quebrados Ordinarios.— Los quebrados or- 
dinarios se escribirán separando sus dos términos con la 
pleca diagonal cuando consten de un solo guarismo */ A ; en 
los demás casos se empleará, para indicar la división, la 
recta horizontal, cuya longitud será la que exija la expre- 
sión quebráica de mayor número de signos: 

37 3X5X7X2 
1498 4 

295. Expresiones algebraicas.— En la escritura 

de expresiones algebraicas hay que distinguir: 

a) La cantidad 6 valor absoluto, que se representa 
por un conjunto de letras ó de números y letras unidas 
entre sí por los signos matemáticos que corresponda (235). 
Suelen emplearse comunmente las letras minúsculas de 
nuestro alfabeto, designando con las primeras a, b, c, etc., 
las cantidades conocidas, y con las últimas x,y y z, las des- 
conocidas ó incógnitas: 

a + b + c+m = x ga 3 ó 6 c* — 7 ¿>* c = — 63 a*b 9 c* 

b) La cualidad, que la determina el signó que pre- 



ESCRITURA DE CANTIDADES 3 1 1 

cede al miembro, formando las expresiones positivas 6 
negativas, según que dicho signo sea el más (-H) ó $1 me- 
nos ( — ). Cuando no va precedido de signo alguno, la can- 
tidad es positiva. 

c) El coeficiente, que es el guarismo numérico 6 
factor literal que llevan delante las expresiones literales 
y que indica las veces que éstas se han de tomar por su- 
mandos: ¡a, 9¿, S^- Si el coeficiente hubiera de serz, se 
prescinde de él en la escritura. 

d) TLLexponente, que es el número 6 letra colocados 
en la parte superior de la derecha de una cantidad para 
indicar las veces que ésta se ha de tomar por factor: 
& 5 , 6> 9 , c 5 . Cuando el exponente sea 7, se omite. 

296. Operaciones calculatorias indicadas.— 

Las operaciones de cálculo que se tengan que escribir 
indicando, una á una, tpdas las que sean necesarias para 
obtener un resultado final, se expresarán con la integri- 
dad de cuantos . elementos intervengan en aquéllas, po- 
niendo los términos á continuación unos de otros é inter- 
puestos los signos auxiliares de la numeración que corres- 
ponda, ya se trate de cálculos aritméticos ó algebraicos, 
en esta forma: 



SXsXsXsXs«=5 s 


7 Vf _ 7X5 35 8 
9 9 9 9 




* / j 


a-f-6* 3 = 5 + * a . 


x=z ± — : _ 



Conviene tener presente que cuando una cantidad in- 
dicada se considera como dato, debe ir encerrada en ún 
paréntesis, y si se ha de multiplicar por un número ó por 
otra cantidad, á su vez indicada también, se suprime el 
signo de multiplicar: 

7 + 5 — 9X6 se escribirá: (5 -f- 5 — 9) 6 
\ 5 + 9 + 6 + 4X3 + 2 se escribirá: (5+9 + 6 + 4) (3+2) 

a — í — c -\- d X> nt -\- n — q se escribirá : (a — b — c + d) (m + u — q) 

297. Distinción entre la tilde y la coma.— 

No se debe confundir la coma, que en las cantidades nu- 



312 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

méricas representa el signo de los millares (287), con la 
tildb, que en las cantidades mixtas separa de los enteros 
la fracción decimal (288); así que, cuando hubiese que 
escribir alguna de éstas, se colocará la expresada vírgula 
en la parte superior, es decir, como apóstrofo á la altura 
de las cifras, para que á primera vista se distinga cuándo 
se. trata de unas cantidades ó de otras: 

3 ^46 metros ( tres mil quinientos cuarenta y seis metros\ 

3' 54b metros (tres metros quinientos cuarenta y seis milímetros). 

298. Notaciones auxiliares.— Los signos ma- 
temáticos (235), que son todos los que se emplean para 
simplificar los razonamientos, se escribirán entre los gua- 
rismos ó valores algebraicos (letras) que deban llevarlos» 
sin espacio alguno en blanco (204), agrupando todos los 
elementos que entren en la composición de las fórmulas 
aritméticas ó algebraicas, como si se tratara de una ex- 
presión simple: 

36.5000 : 800 X ato I '. 5 : x ó V 25a 6 b l c 2 = Jh $a*b*c. 

299. NÚmerOS romanos. — Los números romanos 
no se emplean más que en las inscripciones conmemora- 
tivas de edificios públicos, monumentos y medallas; para 
representar las horas en las esferas de los relojes; para 
determinar el número de orden de sucesión de los siglos 
(siglo VIII), Pontífices (Pío X) y soberanos (Alfonso XIII r )> 
y para numerar los capítulos (Capítulo -IV) ó párrafos de 
los escritos y las páginas de los prólogos. 

A) Es de rigor en la escritura de los números 
romanos: 

l.° Usar las letras mayúsculas solamente. 
2.° Emplear las menos letras posibles. 

B) Con los siete signos: i, V, X, L, C, D, M, se 
pueden escribir todos los números imaginables, obser- 
vando las reglas siguientes: 

1. a Las letras numerales se colocan de izquierda á 
derecha, como en toda escritura vulgar, comenzando por 
las unidades de orden superior y siguiendo los demás ór- 



ESCRIÍURA DE CANTIDADES 313 

denes descendentes; así, mil quinientas cincuenta y cinco \ 
se escribirá: MDLV. 

2. a Una letra menor, colocada á la derecha $e 
otra mayor ', aumenta el valor de ésta en tantas unidades 
como aquélla represente; así, XI, expresa once; DX, qui- 
nientos diez; MC, mil ciento. < 

3. a Una letra menor, que no sea la V, antepuesta 
á otra mayor, rebaja á ésta el valor de aquélla; así, IX, 
representa nueve; XD, cuatrocientos; CM, novecientos. 

4. a Ninguna de estas siete letras se puede re- 
petir más de tres veces en una misma cantidad , excep- 
ción hecha de la V, que no puede duplicarse en nin- 
gún caso. Cuatro, no se escribirá así: IIII, sino de este 
modo: IV; así como no se representará novecientos en esta 
forma: DCCCC, sino en ésta: CM. v 

5. a Las mismas letras, sobreponiéndoles unarayita hori- 
zontal, sirven para designar los millares, puesto que 
con dicho signo se les da un valor mil veces mayor; así; 
las expresiones: 



I V X L C D M 

equivalen respectivamente á los números: 

1. 000 5.000 10.000 50.000 ioo.ooo 500.000 1. 000.0000 

De modo que, como no se pueden emplear más de tres 
letras iguales y contiguas (299, B, 4. a ), cuando el nú- 
mero pase dé 3.000 (MMM), se escriben los millares 
como si fuesen unidades, se coloca encima una rayita y á 
la derecha se escriben las centenas, decenas y unidades, 
como, queda dicho : 



1 3 5 .41 7 , será : CXXXVXDXVII 

6. a Los millones se representan gravando las letras 
numerales respectivas con dos rayitas ; así las expresiones: 



I V JC L C D M 

equivalen á I.ooo.ooo, 5.000.000, 10.000.000, etc., etc. 



314 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



Si el número pasara de 3.000.000, se escribirán los 
^millones como si fuesen unidades, se les colocará dos ra- 
yitas encima; después los millares con una rayita sobre- 
puesta, y, por último, las centenas, decenas y unidades. 



El número 52.233.536, será: LIICCXXXJIIDXXXVI 

NUMERACIÓN ROMANA Y SUS EQUIVALENCIAS ARÁBIGAS 



I 




II 


2 


ra 


3 


IV 


4 


v 




VI 


6 


VII 


... 7 


VIII 


... 8 


IX 


9 


X 


io 



XXX... 


30 


XL... 


40 


L... 


50 


LX... 


60 


LXX... 


70 


LXXX... 


- 80 


xc... 


90 


a... 


100 


ce... 


200 


cea... 


300 



CD.. 


4.00 


D... 


500 


DC. 


600 


dcc 


700 


DCCC 


800 


CM... 


900 


M... 


1000 


X... 


IOOOO 


C... 


I 00000 


Mó 1... 


I 090000 



XI 11 

XII 12 

xm 13 

XIV 14 

XV 15 

XVI 16 

XVII 17 

XVIII 18 

XIX 19 

XX 20 

300. Números Cardinales.— Los números cardi- 
nales sirven para expresar la cantidad concreta sin otra 
idea accesoria, siendo el elemento indispensable y esencial 
de toda ciencia matemática: 3 (tres) libros, 500 (quinien- 
tas) pesetas, 47 2' 075 metros (cuatrocientos setenta y dos 
metros, setenta y cinco milímetros.) 

Numéricamente se escribirán por' medio de cifras, 
conforme queda dicho (287); pero cuando hubieren de 
designarse literalmente, esto es, con todas las letras que 
integran su total expresión, se tendrán en cuenta las si- 
guientes observaciones: 

1. a Los adjetivos cardinales se expresan conforme 
á la idea de la cantidad que representan, si son simples: 
tres 9 siete; y si compuestos, asociando al nombre del nú- 
mero el del que se le agregue, en esta- forma: treinta y 
cuatro y ciento cuarenta y tres. 

2. a El uso ha sustituido las palabras diez y uno, diez y 
dos y diez y tres, diez y cuatro, diez y cinco, por las de once, 
doce, trece, catorce y quince, no sólo por razones de 



I ESCRITURA DE CANTIDADES 3 1 5 

abreviación, sino también para evitar la cacofonía de las 
primeras. 

3. a En la combinación de «veinte* con las unidades sim- 
ples , tiene lugar la contracción de las palabras que expre- 
san las decenas y las unidades en esta forma: VEimiuno, 
veintidós*, VEiKTicinco, etc.; y • 

4. a Así como aquellas combinaciones de los ordinales 
que, de seguir la regla general resultarían ingratos al 
oído, se sustituyen por sus correspondientes latinos (301), 
de igual modo algunos de los cardinales conservan remi- 
niscencias, de las voces griegas de que proceden, y de aquí 
que en vez de cinquillón, septillón, novenotrillón, etc., se diga 

QUILLÓN, ÉPTALLÓN, ENEALLÓN, etc. 

301. Números Ordinales. — Los números ordina- 
les sirven también para indicar extensión, pero señalando 
orden correlativo, sitio ó lugar que un objeto ocupa con 
relación á otros: primero 6 i.° , vigésimo 6 20°; y se ex- 
presan literalmente, añadiendo á los números cardina- 
les (300), de que se forman, la terminación imo, con las 
excepciones que se consignan á continuación: 

1. a En los ordinales, hasta llegar á décimo, se observa 
bastante irregularidad: en primero, por formarse del com- 
parativo latino prior; en segundo, por ser proveniente 
del participio futuro sequendus; y en los demás, tercero, 
cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo y noveno, debido á 
los cambios fonéticos y contracciones que tienen lugar 
entre las letras temáticas y las de las desinencias respec- 
tivas. 

2. a También por razones de eufonía se sustituyen 
ciertas combinaciones ingratas al oído, por sus correspon- 
dientes latinos, como sucede con undécimo, duodécimo y 
decimotercio, que suelen convertirse más frecuentemente 
en onceno, doceno y treceno, respectivamente (302, c); y 

3. a Kara las centenas de los ordinales no tenemos más 
números que el centesimo, tricentésimo, quingentésimo y octin- 
gentésimo, sin que se pueda señalar otra razón de esto que 
el uso, puesto que, como dice Sánchez Doblas en sus 
Lecciones de Gramática castellana, conforme á la analo- 



316 ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

gía no resulta defectuoso decir ducentésimo , sexcehtési- 
mo, etc. * ' . 

302. Expresión literal de los números.— Los 

números cardinales se pronuncian y escriben pomo á 
continuación se expresa, y los numerales ordinales, 
conservando en general la forma de los latinos: 

GUARISMOS NÚMEROS CARDINALES NÚMEROS ORDINALES 



i un ó uno. . . ., . . primer, primero ó primo (i). 

2 dos ; segundo. 

3 .*. tres tercero ó tercio (2). 

4 cuatro cuarto. 

5 cinco quinto. 

- 6 seis sexto. 

7 siete *. séptimo ó seteno,^). 

8 ocho. . octavo. 

9 nueve noveno ó nono (4). 

10 diez décimo. 

11 once undécimo ú onceno (5). 

12 doce duodécimo. 

13 trece decimotercero. 

14. ...... . catorce decimocuarto. 

15 quince decimoquinto. 

16 dieciséis decimosexto. 

17 diecisiete decimoséptimo. 

18 dieciocho decimoctavo. 

19 diecinueve. . .'. « decimonono. ] 

20 veinte <. vigésimo ó veinteno. 

21 veintiuno vigésimoprimo ó vigésimo primero (o). 

22 veintidós vigésimo segundo. 

30 treinta trigésimo. 

31 treinta y uno (7) trigésimo primero. 

40 cuarenta. cuadragésimo 

50 cincuenta quincuagésimo. 

60 sesenta sexagésimo. 

70 setenta septuagésimo. 

80 ochenta octogésimo. 

90 noventa nonagésimo. 

100. ....... ciento centesimo ó centeno. 

101 ciento uno centesimo primero. 

200. ....... doscientos ducentésimo. 

300 trescientos trecentésimo. 

400 cuatrocientos. cuadringentésimo. 

500 quinientos quingentésimo. 

600 seiscientos sexcentésimo. 

700 setecientos septingentésimo. 

800 ochocientos octingentésimo. 

900 novecientos noningentésimo. 

1000 mil milésimo. 



(1 , 2, 3, 4 y 5) Las segundas formas que admiten algunos nu- 
merales ordinales, solamente se usan en combinación con otras de 
distinto orden: décimo tercio, vigésimo seteno, milésimo onceno. 

(6 y 7) De ésta en adelante todas las expresiones forman miem- 
bros separados. 



ESCRITURA DE CANTIDADES 317 

303. parflflVOS. — Se forman igualmente de los car- 
dinales, de dos modos: los diez primeros, excepto medio % 
se expresan con los mjsmos ordinales: un tercio, dos quin- 
tos, tres décimos] y desde on,ce en adelante, añadiendo á 
los cardinales el sufijo avos, como en dos onceavos, cinco 
ventitresavos. 

304. proporciónalos- — Como se hallan en uso úni- 
camente duplo 6 doble, triplo 6 triple, cuadruplo 6 cuádru- 
ple, quíntuplo, décuplo, undécuplo, duodécuplo, hay necesi- 
dad de formar los demás, añadiendo á los cardinales lati- 
nos la terminación iplo (abreviatura de múltiplo), cam- 
biando las vocales con arreglo á las leyes eufónicas ó á 
las impuestas por el uso : trecenotnPLo 6 múltiplo de trece, 
frecésimotriVLO 6 múltiplo de treinta, treintaidosenotriPLo 6 
múltiplo de treinta y dos. 

305. Medición de arcos y de ángulos.— Los 

grados, minutos y segundos de la. escala sexagesi- 
mal (I) se indican por los signos ° ' - !f , respectivamente, 
escritos á la derecha de las cifras numéricas y en la parte 
superior de las mismas; así, un arco ó un ángulo de yo 
grados, 25 minutos y 32 segundos, se indicará: 70 o 25' y 32". 
Los grados, minutos y segundos de la escala centesimal 
se distinguen por medio de letras voladitas (g. m. si) , que 
debeh ocupar , como los signos sexagesimales, la parte su- 
perior de la derecha de las cifras que los expresan; de modo 
que un arco ó ángulo que mida la extensión anteriormente 
dicha, se indicará: 7^ 2j¡ m J2 S . 

306. Expresiones numéricas intercalares.— 

Las cantidades que expresen en el cuerpo de un escrito 
peso, distancia 6 volumen deben ir en letra, siempre 
que aquéllas consten de menos de tres guarismos, ó sea 



(1) Sabido es que para medir geométricamente los ángulos y 
arcos de círculo existen dos escalas : la sexagesimal , que conside- 
ra dividido el cuadrante en 90 o , cada grado en 60' y cada minuto 
en 60", y la centesimal, que lo divide en 100 o , el grado en 100 mi- 
nutos y el minuto en 100 segundos; y que con arreglo á la división 
sexagesimal la circunferencia tiene 360 o , y según la centesi- 
mal 400 o . 



3i8 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



un número representado por dos cifras significativas se- 
guidas de ceros. 



veintidós toneladas; 

cincuenta kilómetros; 

tres millones de metros cúbicos; 



3.947 quintales métricos; 
475.87a hectáreas; 

492 centímetros cúbicos. 



Cuando hubiere que consignar fechas y horas, irán 
aquéllas solamente en número, poniendo las horas en le- 
tra: d las cinco de la tarde del día 3; verificando kr mis- 
mo, en todos los casos, con el número que anteceda al 
sustantivo. Ahora bien, si se tratara de varias cantidades 
aritméticas 6 fuere el número colocado inmediatamente 
después del sustantivo, entonces se escribirán en guaris- 
mo: catorce camisas; camisas, 14. 



EXPRESIONES ABREVIADAS Y CIFRADAS 319 



v 
expresiones abreviadas y cifradas. 

307. En qué consisten las abreviaturas.— 

Abreviar una palabra es escribirla con menos letras 
de las que -le corresponden integralmente por su propia 
estructura; y, aunque todas las dicciones son susceptibles 
de abreviarse, no se debe abusar del sistema, 'reservando 
los recursos abreviatorios para casos de verdadera necesi- 
dad, y aun así limitando su empleo para con aquellas vo- 
ces cuya significación, al abreviarlas, no pueda confundir- 
se con la de otras. 

308. Necesidad é Importancia de su estu- 
dio- — Las voces abreviadas son numerosas en nuestra 

lengua; y si bien es cierto que. gran parte de ellas resultan 
de uso corriente y del más vulgar dominio , hay otras con 
las cuales no ocurre lo mismo ; esto , aparte de que el in- 
moderado afán de algunos autores — que las prodigan con 
exceso en sus obras, — hace difícil la comprensión de cier- 
tas expresiones si no se recurre frecuentemente á la tabla 
en que aquéllas suelen tener la necesaria explicación, para 
descifrarlas. Por lo tanto, es necesario conocer el mayor 
número posible de abreviaturas, empezando por estudiar 
las que comprende en su Catálogo la Real Academia Es- 
pañola (312), y ampliando después dichos conocimientos 
con el resultado que ofrezca la lectura de otros escritos, 
así antiguos como modernos, que complementen aquéllos 
y contengan el mayor número de las de corriente aplica- 
ción ó sancionadas por el uso. 

309. Cómo se forman las abreviaturas.— El 

método más racional que para la formación de abreviatu- 



320 ESCRITURA DE LAS PALABRAS - 

ras fácilmente comprensibles debe seguirse (i), consiste 
en tomar las letras radicales de la palabra que se quiera 
abreviar, con el mismo orden de colocación que en ésta 
tengan ; pero como á veces son dichas letras radicales in- 
suficientes porque dejan lugar á dudas, cuando esto suceda, 
además de aquéllas, pueden escribirse las últimas de la 
terminación, recurso muy frecuente tratándose de pala- 
bras polisílabas. 

310. AbUSO de las abreviaturas.— Las abrevia- 
turas se vienen empleando en la escritura desde fecha in- 
memorial. Antiguamente se llamaban siglas (313), y con- 
sistían en poner sin orden ni concierto varias letras de la 
palabra que se quería simplificar. Su empleo degeneró en 
abuso, en tales términos, que el emperador Justiniano, 
viendo que» con frecuencia el uso de abreviaturas daba lu- 
gar á multitud de errores, discusiones y perjuicios, prohibió 
terminantemente su aplicación. 

A) No se permiten las abreviaturas: 

l.° En los documentos oficiales, aparte délos tra- 
tamientos y expresiones de fórmula (284, 13). 

2.° En las escrituras públicas, donde hasta las fe- 
chas y cantidades deben escribirse con todas sus letras, 
en términos que « las que contengan abreviaturas en cosa 
substancial, no valen (ley 7. a , tít. XII, partida 3. a de la No- 
vísima Recopilación). 

3. En las certificaciones que se expidan por las ofi- 
cinas públicas, cuyos documentos se consideran como ins- 
trumentos públicos también. 

B) No se deben formar abreviaturas: 



(i) Es imposible sujetar á número y á reglas fijas y constantes, 
dice la Academia Española, las abreviaturas, habiendo, como debe 
haber, justa libertad para convenir en cuantas sean necesarias y 
oportunas en libros de cierta índole, como diccionarios, catálogos, 
bibliografías, colecciones epigráficas, etc., donde resultaría moles- 
to, perjudicial y enfadoso el repetir con todas sus letras y hasta la 
saciedad una ó dos docenas de palabras de clasificación ó especifi- 
cación común á muchos artículos del libro ; por eso, al frente del 
mismo se pone la Tabla de abreviaturas. 



EXPRESIONES ABREVIADAS Y CIFRADAS 321 

i.°* Con los nombres y apellidos. 

2.° Con las, expresiones que . vayan en principio 6 
ñnal de párrafo , ni en las que sé hayan de cortar 6 se- 
parar al ñn del renglón; exceptuándose únicamente los 
tratamientos (l),„que podrán ir abreviados en dichos ca- 
sos, pero nunca en cifra (284, 13). 

311. Escritura de abreviaturas.— Llevarán ini- 
cial mayúscula las abreviaturas que expresen nombres 

propios, cargos, dignidades, tratamientos, meses y unida- 
des de peso ó medida de orden superior ó múltiplos; las 
que representen fracciQnes formadas por submúltiplos de 
aquéllas,* y aun las unidades mismas, deberán llevar siem- 
pre letra minúscula, y se indicarán, bien poniendo una 
tilde por encima de las letras: Exento. Sr., Admor., 6 ya 
colocando las últimas más altas que las primeras, en forma 
voladita: Exc. mo % Adm. or y corrM . ' '..'. 

312. Ordenación y clasificación de las abre- 
viaturas. — No existiendo un sistema completo de abre- 
viaturas - c discurrido por varones doctos, perfeccionada 

por largo transcurso dé tiempo y seguido fielmente por el 
uso general», no queda otro recurso que recomendar el 
Catálogo de abreviaturas de más general aplicación y 
de mayor tolerancia en la escritura, que incluye en su 
tratado de Gramática la Real Academia de la Lengua, que 
es el mismo que damos á continuación, si bien aumentado 
por nosotros con multitud de abreviaturas sancionadas 
por el uso y dispuesto en agrupaciones, atendiendo á la 
clasificación de aquéllas. 

Las abreviaturas de más general aplicación en los 
escritos se clasifican en abreviaturas generales, ó sea las 
que tienen cabida en toda clase de escritos; abreviaturas 



(i) Cuando no quepa en la terminación de un renglón, además 
-del tratamiento , alguna sílaba del nombre ; se pondrá la parte ó 
todo de aquél sin abreviar, con virtiendo la inicial en minúscula 
y poniendo en abreviatura el resto del tratamiento al empezar 
reí renglón siguiente. Ejemplos: don — Luis; señor -r-D. Luis; 
muy — K. P. Fr. Luis; fray — Luis. 

LOS 8IGH0S DE LA ESCRITURA. — 21 



3** 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



de tratamiento y frases de estima] abreviaturas de comercio \ 
eclesiásticas \ militares > patronímicas, etc., y son las si- 
guientes: 

ABREVIATURAS DE GEIERAL APLICACIÓI <*> 



a) A*RJCVIATURAS 



*Aftmón 

*Admor 

♦art.óart.o... 

»P 

And.» 

te 

Mp.ÓCftp. ... 
C*td...... 

•atd.°..... 

♦cent.» 

eiz 

♦cU.» 

col. 

*comón 

oomp.» 

* eps. 6 comps. 

*Cons.° 

*Const 

♦Conit.1 





cor 


Administrador. 


*coxrt.« 


artículo. 


*cxect.e 


aparte. 
Audiencia. 


*ct.» 


*ct.«>..... 


bachiller. 


*ct.« 


capítulo, capacidad. 


*dep.° 


cátedra. 


*dho 


catedrático. ' 


* documt.° .... 


céntimos. 


♦Dpón 


círculo. 


* Dpón. prov. 1 . 


cuartillo. 


Dr. 6 doct. 


columna. 


*dra 




* Dxes 


sión. 


♦dxon ; 


compañía. 


*Dx6n.ffxal... 


companeros. 

Consejo. 

Constitución. 


*dtor 


ee 


el 


Constitucional. 


eq 


conveniente. 


ese 



corolario. 

corriente. 

creciente. 

cuenta. 

cuarto. 

cuartos. 

depósito. 

dicho. 

documento. 

Diputación. 

Diputación provincial 

Doctor. * 

derecha. 

Doctores. 

dirección. 

Dirección general. 

director. 

ecuación. 

elemento. 

equivalencia. 

escolio. 



(i) Las palabras que van precedidas de asterisco han de llevar» 
en los trabajos manuscritos, una raya, tilde ó rasgo puesto á la 
larga, encima ó debajo, según corresponda, cruzando los palos al- 
tos ó bajos de las letras. En la escritura tipiada (mecanográfica) 
irán con letra corriente las letras voladitas que suelen llevar algu- 
nas de las palabras abreviadas en la escritura manual, y las que en 
ésta hay que subrayar con una tilde , en la escritura mecánica irán 
gravadas con el acento circunflejo sobre su último elemento. 

Las dicciones terminadas en enta, ente, ento, se pueden abre- 
viar como los vocablos cuenta, conveniente, documento, incluidas 
en este Catálogo. 

En los nombres de personas que convienen á los dos sexos, 
sólo se pone como ejemplo el del varón ; para obtener la abrevia- 
tura del femenino, bastará convertir en a la o del masculino. 

Para evitar las consiguientes confusiones no se sigue en este Ca- 
tálogo la regla general de escribir con inicial mayúscula la prime- 
ra palabra después de punto (197), porque de hacerk» no se dis- 
tinguirían entre sí algunas expresiones abreviadas como, por 
ejemplo, Air. y *»/*., de las cuales, la que lleva inicial mayúscula, 
significa monsieur ó míster y la segunda mártir. . 



EXPRESIONES ABREVIADAS Y CIFRADAS 



323 



*e»cra. p. a .... 

eto 

♦folia 

♦f.oófol 

*gob. no , *.♦ é 

gob.° 

QJóQoTa.*..... 

*r> 

*g*al 

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escudo. 

escritura. 

escritura pública. 

etcétera. 

fecha. 

folio. 

gobierno. 

Gobernador. 

gracia. 

general (adjetivo). 

ibidcm (en el mismo 
lugar). 

idtm (lo mismo). 

in fartibns infideiium. 

Intendente. 

iitm (más, además,). 

izquierda. 

latitud. 

libras. 

licenciado (de Facul- 
tad). 

libro. 

licenciado (del ser- 
vicio). 

línea. 

logaritmo. 

longitud. 

mayordomo. 

máximo. 

menguante. 

muchos. 

milésimas. 

minimo. 

Ministro. 

merced. 

Maestro. ' 

muchos años. 

Nuestra Señora, 
número. 

Novísima Recopila- 
ción, 
nuestro, 
oficial, 
onza, 
orden, 
para, 
pasado, 
página, 
por ejemplo, 
pergamino, 
pesos fuertes. 



* p.o 

PP do - 

P- r i,-. 

*prai: 

pXMld.*e 

priv 

prob 

proo 

Prof 

Pról. 

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sob.« 

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♦Srio. óBe- 

. cret.o 

S.S.^o 

Sto 

8tme 

«up 

SUpl.te 

«npt.e 



too.. 



test. 

tft.ótitVo'.ü 
t.° ó tom . . . 

*tpo 

verfj.° 

vg". 6 v. spc. 



V. B.o.. 
vol 

▼.*> 

*vtro... 



peso, próximo. 

próximo pasadoi 

por. 

principal. 

presidente. 

privilegio. 

problema. 

proceso. 

Profesor. 

prólogo. 

Procurador. 

provincia. 

pesos, pies, pues. 

parte. 

pesetas. 

cuando. 

que. 

quien. 

quintales. 

cuanto. 

recipe. 

real. 

reales vellón.' 

secante. 

servicio. 

siguiente. 

San. 

sobrino. 

sobrinos. 

siempre. 

Secretario. 

Escribano. 

Santo. 

Santísimo. 

superficie. 

suplente. 

suplicante. 

tangente. 

teorema. 

testamento. 

testigo. 

título. 

tomo. 

tiempo. 

versículo. 

verbl gracia. 

vellón. 

visto bueno. 

volumen. 

vuelto. 

vuestro. 



b) ABREVIATURAS PATRONÍMICAS 



Alej.° Alejandro. 

Alv.° . . . . * Alvaro. 

Aüt.°. .* Antonio. 

* Bax. m * ....... Bartolomé* 

BexD.° Bernardo. 

Som.° Domingo. 



Bug*. Eugenio. 

T. Cff% 6 Franco. Francisco. 

P.« ó * Pernd.* Fernández. 

G. a García. 

CM González. 

Gxeg". Gregorio. 



324 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



H.» ó * Kernd.* Hernández. 

Xgm.* Ignacio. 

Jac.*° Jacinto. 

Jerón. Jerónimo. 

* JhM .. r: . . Jesús. 

Joaq. n . . : Joaquín. 

Jph José. 

Jul.n Julián, 

1*» María. 

Maxff .**. ....... Margarita. 



Miff.l Miguel. 

K.l ó * Xan.l. . Manuel. 
X>, *Xxnz. ó 

* Hart.' Martínez. 

* Mrn Martín/ 

P.o Pedro. * 

Sb. n Sebastián. 

S.« ó * Sobes.. . Sánchez. 

Vio.*» Vicente. 

Vipt.» Victoria. 



C) ABREVIATURAS DEL TIEMPO Y ÉP0CA8 DEL ASO • 



Abr Abril. 

Ag. to Agosto. 

a.* años. 

C&H.* canícula. 

Dore Diciembre. 

dom domingo. 

En.° Enero. 

Fb. ó Yéb.° Febrero. 

juev : jueves. 

Jul. .... Julio. 

Jun Junio. 



lun lunes. 

. , mañana. 

........ Marzo. 

níazt martes. 

HaY Mayo. 

mléro miércoles. 

Nov. ó Wbre.. . Noviembre.' 

Oot. HObre.... Octubre. 

Stfb sábado. 

8ep. Ó Sepbxe. Septiembre. 

viex viernes. 



La escritura manuscrita admite las fórmulas de mayor 
incremento para los nombres de los meses del año, pero 
los tipistas emplean solamente tres letras para expresarlos 
abreviadamente» 



d) TRATAMIENTOS Y FRA8ES DE ESTIMA 



afomo afectísimo. 

am.°. amigo. 

att.° atento. 

* Bmo. 8 Beatísimo Padre. 

carfi.° cariñoso. 

D.'Ód........ Doña. 

DlOB fue. á V. | Dios guarde á usted 



m.B a.». 



* Bxo.» 

* Bxcmo. 8r.. 



* XI tino. 
Mad. ... 



muchos años. 
Eminencia. 
Eminentísimo. 
Excelencia. 
Excelentísimo Señor. 
Fray. 

Hustrísimo. 
Madama. 



* KaJ.d Majestad. 

MUe Mademoiselle. 

Moni.. Monseñor. 

Mr Monsieur, mister. 

*Rdo. Reverendo. 

* Bmo Reverendísimo. 

8. * Sma ...... Su Eminencia. 

* Sexmo Serenísimo. 

* Sr Señor^ \' 

♦Sra Señora.. 

* 8xta , señorita. . . . 

Uán ustedes, 

V.« ó Ve». ..... venerable. 

V. Sm. a ....... Vuestra Eminencia. 

Vttt. Vuestra merced. 



e) ABREVIATURAS ECLESIÁSTICAS 



ab abad. 

aba. g*en absolución general, 

anao anacoreta. 

alia antífona. 

ap.° ó ap.co. . . . apostólico. 

ap. 6 apóst. . . . apóstol. 

*Ar»ÓAr*bp.° Arzobispo. 



* Capp. n capellán. 

Caxd Cardenal. . 

Of . ó oonf confesor, . 

* ec c <> eclesiástico, 

ernxt , ermitaño. 

fund , fundador. . . 

*ififl. a iglesia,. _ 



EXPRESIONES ABREVIADAS Y CIFRADAS 



ÍHft. or inquisidor. 

indnlff. píen . . indulgencia plenaria. 
mr mártir. 

mártires. 

Monasterio. 

Obispo. 

Patriarca. 

Presbítero. 



Monajrt.°. . . . . 
Ob. ti*Obpo.. 

Patr 

♦Fbxo 



*peat.° . . penitente. 

PXOO ' . procesión. 

prof .'....' profeta. 

* prOV. oí provisor.' 

*2&dO Reverendo. 

vigilia. 

virgen. 

diezmo. 






ó virg". 



325 



/) ABREVTATURA8 MEDITARE^ 



*Admón.mar. 

♦Art.» 

♦Boa 

Bat.»... 

0.% * comp. ó 

* oomp. a 

Cato.» 

cap. 6oap. n ... 

ool 

♦Comanda... 

* Oomis.o 

* Comí». o grra 
♦Cor.i 



Administración mili- 
tar. 
Artillería. 
Batallón. 
Batería; 

Compañía. 

Caballería. 

Capitán. 

columna. 

Comandante. 

Comisario.' 

Comisario de guerra. 

Coronel. 



* Esod.» , Escuadra. 

* Escdxón Escuadrón. 

*Oen.l General. 

flTXXa guerra. 

Xnf.*'. Infantería. 

* IlLg.* Ingenieros. 

Ii. ab..; ........ licencia absoluta. 

«mar; militar. 

Reff .° Regimiento. 

*Kva Reserva. 

8ub. te Subteniente. s 

Sup©r, te Superintendente. 

Ten.** Teniente. 



g) ABREVIATURAS COMERCIALES 



an.» . . , 

tfc:::: 

?/:::::: 

o.» 

c/a 

cap. . . , 

c/c 

c/d 

o/í/»..., 
o/m. . . , 
c/n...., 
o/o...., 
oom . . , 
oom.n., 



cont. 

cX... 
oorr. 

o/p... 



c/i/«. 



d/oo., 
d/d... 



aceptación, aviso, 
á beneficio, 
á cuenta, á cargo, 
á favor, 
anónima, 
á plazos, 
beneficio. 
Caja. 

cuenta, contra, 
compañía. . 
cuenta abierta, 
capital. 

cuenta corriente, 
con descuento, 
coste, flete y seguro, 
cuenta á medias, 
cuenta nueva, 
carta orden . 
comercio, 
comisión, 
comandita, 
contado, 
cambio, 
corretaje. 

cuenta en participa- 
ción, 
cuenta á medias, 
cuenta al tercio, 
cheque, 
dinero, 
días. 

dinero con corretaje, 
dicho día. 



d/f días fecha. 

á/y ............ días vista. 

d/vf. días vista fijos. 

deSO.o descuento. 

d.° .'.,. daño. 

ef '. . * efectos", efectivo. 

etfc efectos á ¿obrar. 

ef/r ....". efectos á recibir. 

f . fecha. 

f . a factura. 

f /á/b. ..:;...;;; francd á bordo. 

f© ferrocarril. 

f .' favor. 

87 giro- 

f.* ganancia, 

g.yp.ó fif/p. . • ganancias y pérdidas. 

gVB géneros. 

g7v gran velocidad. 

1/ interés. 

inv inventario. " 

1m¡ Libranza. 

1/ letra. 

líq. liquido. 

metálico. 

.....* meses. 

..... 'mi aceptación. 

mi cuenta. 

m/© mi entrega. 

m/f mi factura, meses fe- 
cha, mi favor. 

m/ff mi giro, mercaderías 

generales. 

m/1 mi letra. 



mi... 
m/a. 

1/0. 



326 



ESCRITURA DB LAS PALABRAS 



m/O mi orden. 

m/p mi pagaré. 

m/t. ........... mi talón. 

m/v. meses vista. 

H/. nuestro. 

n/a nuestra aceptación. 

n/b nuestro beneficio. 

n/o • nuestra cuenta. 

n/oo • nuestra cuenta co- 
rriente. 

n/e nuestra entrega. 

n/f....... nuestro favor, nues- 
tra factura. 

n/ff • . • . • nuestro giro* 

n/o .' nuestra orden. 

n/p nuestra participación. 

n/r • nuestra remesa. 

O/ orden. 

o/m orden mfa. 

o/n orden nuestra. 

op/ « operación. 

P papel. 

P/ pagaré. 

P/C. ............ por cuenta. 

P/C/O. • por cuenta y orden. 



P/O por orden. 

p. Jg. óp/g,.. pérdidas y ganancias. 

p/v • pequeña velocidad. 

X/.« remesa. 

/r recibo. 

8. A ♦ Sociedad anónima. 

8. en C Sociedad en coman- 
dita. 

■/... * sobre, según. 

s/a su aceptación. 

S/0 su cuenta. 

8. e. ti O salvo error ú omisión. 

8. 6. da C salvo error de con- 
cepto. 

»/*.. su giro. 

■/I. su letra. * \ 

•/m/g 1 . ......... sin mi garanda. 

8/m/r .*...... .. sin mi responsabili- 
dad. 

B/O según orden, su orden 

t/.' talón. 

▼ / valor. 

v/C valores en Caja. 

▼/O ............ valor en cuenta,. 

v/r...... valor recibido. 



Ü) ABRXVIATURA8 MÉTRICO-DBCIMALB8 (i) 



Medidas de longitud. 



Miridmetro (a) 

Kilómetro 

Hectómetro 

Decámetro 

Metro 

Decímetro 

Centímetro 

Milímetro 

Micron , ó sea milésima de milí- 
metro (3) . 



¿2 



dm 



Medidas de superficie. 



Miriámetro cuadrado (4) . 
Kilómetro cuadrado.. . . . . 

Hectómetro cuadrado.. . . . 

Decámetro cuadrado 

Hectárea 

Área 

Centiárea... 

Metro cuadrado*. ........ 

Decímetro cuadrado 

Centímetro cuadrado 

Milímetro cuadrado 



pm' 



Dm» 
Ka 

a 

oa 

m* 

dm» 

cm* 



Medidas de volumen. 



Metro cúbico.. . ..... i . 

Estéreo #. 

Decímetro cúbico 

Centímetro cubico 

Milímetro cúbico 



Medidas de capacidad. 



Hectolitro, 
Decalitro.. 

Litro 

Decilitro... 
Centilitro. 
Mili ¡Uro. . 



Pesas. 



Tonelada , . 

Quintal métrico . 

Kilogramo 

Hectogramo ..... 

Decagramo 

Gra/no , 

Decigramo 

Centigramo 

Miligramo 



m* 



cm» 
mm' 



XHL 

1 
41 
el 



T 

«s 



(1) Son las oficialmente adoptadas en España por Real orden 
de 16 de diciembre de 1880, de conformidad con los acuerdos de 
la Comisión Internacional de Pesas y Medidas. 

En las abreviaturas de unidades del sistema métrico decimal 



EXPRESIONES ABREVIADAS T CIFRADAS 327 

313. Expresiones Cifradas.— Las citras, sidas 
ó simias constituían la escritura siclaria, que era uno 

de los tres modos de escribir que tenían los romanos (i), 
la cual se reducía á poner solamente las iniciales de las 
palabras separadas con un punto; así escribían, por ejem- 
plo: 5. P. Q. i?., por Sénatus Popultcsque Romanus; P: C, 
por Paires Conscripti> etc. Además de éstas, que llamaban 
siglas simples, añadiendo á la letra inicial una ó varias 
letras de la palabra, formaban las siglas compuestas* 
como AM } amicus; PS, frates; bajo cuyo concepto cabe 
comprender igualmente á las en que se duplicaba una mis- 
ma letra para indicar que la palabra estaba en plural; así 
A VGG-, designaban Augustus. Pues bien, de esta clase de 
escritura se deriva el uso de nuestras expresiones cifradas, 
que, lo mismo que entonces, constituye uno de los proce- 
dimientos de uso corriente para escribir, con mayor sim- 
plificación aún que con las abreviaturas, ciertas frases, fór-» 
muías y otras expresiones de suyo tan conocidas y vulga- 
res* que rara vez dejan lugar á duda respecto á su verdade- 
ra acepción 6 extensión. 



llevan inicial mayúscula las que representan órdenes múltiplos 
(Kg t kilogramo; Tm, tonelada métrica); y se escriben con ambas le» 
tras minúsculas cuando representan órdenes submúltiplos (a, área; 
ca, centiárea). Así puede distinguirse fácilmente si se trata, por 
ejemplo, de decámetros (Dm) ó, de decímetros (dm), no obstante 
emplearse las mismas letras para ambas expresiones. 

(2, 3 y 4) La letra griega p. (mu) se forma mecanográficamente 
con la u minúscula y la coma (,) superpuesta. 

(1) Los romanos tenían tres modos de escribir: el integral, 
que consistía en emplear sólo las mayúsculas para todos y cada 
uno de los elementos de la palabra, procedimiento que resultaba 
muy pesado por el entretenimiento que llevaba en sí la formación 
de estos caracteres; el de las notas tironianas, escritura rápida 
ideada por Marco Tulio Tirón , liberto de Cicerón , para seguir la 
palabra del famoso orador romano; y la siclaria, que sirve de fondo 
á estos artículos. De las notas tironianas, como procedimiento an- 
terior á la escritura instantánea actual, trata nuestro método deno- 
minado Taquigrafía abreviada, que permite alcanzar la velocidad 
de 180 palabras por minuto en un solo año de enseñanza y sin ne* 
cesidad de profesor. , * • 



328 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



314. CompOSkiÓn de las Siglas.— Las cifras de- 
ben componerse de tantas letras como palabras represen- 
ten, é ir seguidas siempre de punto. Algunas es de rigor 
que vengan encerradas en un paréntesis. 

Llevarán letras mayúsculas las que expresen tra- 
tamiento: 5. A. R. (Su Alteza Real); V. M» L (Vuestra 
Majestad Imperial); las que van como antefirma en los es- 
critos oficiales ySnercantiles: P. A. (Por autorización 6 por 
ausencia); y las que representan .expresiones completas: 
M S. % C. (Nuestro Señor Jesucristo). 
* Las cifras formadas con minúsculas, únicamente se 
emplean en las cartas y demás documentos de carácter 
privado; en los documentos oficiales tan sólo se admite 
con letra minúscula la fórmula que Dios guarde (q. D. g.) f 
así en comunicaciones como en escritos de súplica. 

Vara formar los plurales, se suele repetir la inicial ó ini- 
ciales correspondientes de cada agrupación, punteándolas 
por grupos de iniciales repetidas ó duplicadas; así de 
S. M. (Su Majestad), se forma el plural SS. MM. (Sus Man 
jestades). ~ ■ 

315. Catálogo ordenado de expresiones ci- 
fradas. — Las cifras más usuales son (i): 



A Alteza, aprobado (en 

examen). 

AA Altezas, autores. 

a área, acuerdo. 

fa) alias. 

A. C : Año de Cristo. 



A.I..B. P.del 



B.L.M. *.. 
B. &.P. *.. 

B.P 

B. S.A. P. 



A los Reales pies de 
Vuestra Majestad. 

Administración mili- 
tar. 

Alteza Rea\. 

Beato; bueno (en exa- 
men,). 

Besa la mano. 

Besa los pies. 

Bendición papal. 

Besa su anillo pas- 
toral. 



B. 8. M. * Beso su mano. 

B. S. P. * Beso' su pie. 

C. O Capitanía general. 

C. Ii. V Castilla la Nueva'. 



C. I». V.. 
C.M.B.*.. 
CC P. B.) < 



Castilla la Vieja. 

Cuyas manos beso. 
(Q. P. B.) *. . . . Cuyos pies beso. 
C. B /m Cumplido según mi- 
nuta. < 

D Don (tratamiento). 

DD Doctores. 

(D. O. M.) Deo Óptimo Máximo. 

£ Este (punto cardinal). 

Estado Mayor. 

Estado Mayor gene- 
ral. 

Estenordeste. 

Estesudeste. 



E.M.... 

e. m. o, 



(i) Las cifras que van seguidas de asterisco (*) lo mismo pue- : 
den ser mayúsculas que minúsculas, si bien la costumbre admite, 
como más propias de escritos familiares, las segundas. j 



EXPRESIONES ABREVIADAS Y CIFRADAS 



329 



P...... k ... Fúlanp 

F. de T. Fulano de. Tal. 

Q. C. t . Guardia civil. 

Ch O • Gobierno civil. 

K. P . . . . . Hacienda pública. 

ll hermano, habitantes. 

llfc. hermanos, 

Z. P . . . . . Indulgencia p.leRaria. 

J. O Jesucristo. 

1 Ley, libro. 

L.A Licencia absoluta. 

' lu 8 . Locus sigilli ( lugar 

del sello). 

M. Madre,- mediano (en 

examen), monsieur 
ó míster. 

m. O* d * Máximo común, .divi- 
sor. 

m Mañana, siguiendo á 

la cifra de horas. 

M. K Muy heroica. 

M. K. Z Muy heroica é invicta. 

MM Messieurs, madres. 

M. H. Ii Muy noble y leal. 

M. V. 8. Xi. . . . . Muy noble y siempre 
leal. 

M. P. 8 Muy Poderoso Señor. 

M. S. P Muy reverendo padre 

M. 8 Manuscrito. 

M. 8. M Muy señor mío. 

M. 8S Manuscritos. 

N Norte, nombre igno- 
rado, notable (en 
examen). 

N. B Nota bene (nótese 

bien, equivalente á 

__ postdata), 

VB Nordeste. 

NO, Noroeste. 

N. 8 Nuestro Señor. 

B. 8. J« C Nuestro Señor Jesu- 
cristo. 

n. ... ¿ ........ . Noche , siguiendo á 

la cifra de horas. ' 

O , Oeste, orden. - 

OBO Oesnoroeste. 

OSO Oessudoeste. 

P , . . . Papa, padre. 

P. A Por ausencia, por au- 
torización. 

P. D Post data, por dele- 
gación. 

P. E Por enfermedad. 

p. 6 por ejemplo. 

P. Z í Por interinidad. 

P. M Padre maestro. v 

P. O Por orden. 

P. P Por poder, porte pa- 
gado, padres. 

P. 8 Post scriptum (post 

data), por sustitu- 
ción. 

P. 8* M • Por su mandato. 



P ¿.". por. ....... 

<l --.... que.. 

íq. ©. p. d.). . . . Que en paz descanse. 

f q. D. g."l Que Dios guarde. 

(q. G-. a . ) Que ^gloria baya- 

4. 1. 6.1. xn..... Que le estrecha la 
mano. 

q. 8. m. b Que su mano besa. 

Q. B. X> ....... . Quod erat demons- 

trandum ,(lo que se 
debía, demostrar). 

Q..S... Quantum satí s (canti- 

dad suficiente). . 

B ....... . Reprobado (.en exa- 
men). 

B. C.... .... Real Casa. 

B. y C Registrado y con- 
forme. 

B. 1) Real decreto. 

B. D« 8 Real decreto-senten- 
cia. * 

B. X. P Requiescat inpace. 

B. M Reverenda madrea 

B. P Reverendo padre. 

B. P. M Reverendo Padre 

Maestro. 

B. O Real orden. 

B> O. C '. . Real orden circular, 

Real orden comu- 
nicada. 

r Resolución. 

B. 8 Real servicio. 

8 Sur, santo , sobresa- 
liente (en examen). 

S. A... , Su Alteza. 

S. A. Z Su Alteza Imperial. 

8. A. B. Su Alteza Real. 

8. A. S Su Alteza Serenísima. 

8. C Sociedad comandita- 
ria. 

8.C.... Su casa. 

5.0. K Sacra, Católica Ma- 

jestad. 

8. C. C. B. K . . Sacra, Cesárea, Cató- 
lica, Real Majestad 

8. D Se despide. 

8. D. M Su Divina Majestad. 

SE Sudeste. 

8. B Su excelencia. 

S.Í.ÚO *. . . . Salvo error ú omisión. 

8. Z.... Su ilustrísima. 

8. J Societati Jesu (Com- 
pañía de Jesús). 

8. 1. n. a Sin lugar ni año. 

(8. 1. 1. 1.) Séale la tierra leve ó 

ligera. 

8¡ M Su Majestad, servicio 

militar. 

8. K. B Su Majestad Británica 

8. K. C Su Majestad Católica. 

8. K.P Su Majestad Fidelí- 
sima. 

8. M. Z Su Majestad Imperial. 



330 



ESCRITURA DE LAS PALABRAS 



S. N 


. Servicio nacional, 
. Sudoeste. 

Santa Romana Iglesia 
. Su Real Majestad. 
» Su Santidad, su seño- 
ría, su servidor. 
. Su seguro servidor. 

Sus Altezas. 

Sus Majestades, 
nal Contencioso. 
. Tomo; tarde, después 
, Usted, véase. 


V.A.B.... 
V.A.X 

V.B 


. . . Vuestra Altesa Real. 


so 


A . . Vuestra Altesa Impe- 
rial. 


8. B. X 


8. B. K 


. . . Vuestra Beatitud, vis- 


8.8 


V.B 

V. J3. 1 




8.8.8 


. . . Vuecencia. 


88. AA 


▼. g 




88.AJl.BS.. 

88. MK 


V.I 


ejemplo). 


S.T.0 

8.T.8 

t 


V.M 

v.o.x 

▼. p. ...... 


. .'. Vuestra Majestad. 
... Venerable Orden 

Tercera. 
... Vuestra Paternidad. 




V.B 




V 


V.8 

W 


. . . Usia ó Señoría. 


V.A 


. . . Ustedes. 



/ 



CATÁLOGOS DE PALABRAS DE ESCRITURA DUDOSA 



PALABRAS EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 0) 



á, 181 
Aarón, 343 



«**> 253 [35 3I 



<**«, 253 [353 

* ababa ó ababol,, 
abacá, 253 
abacería, 253 
abacial, 253 
abaco, 253 
abad, xii 
abada, 253 
abadejo, 253 
abajo, 253 
abai, 253 
abalanzarse, 253 
abalar, 253 
abalear, 253 
abalorio, 253 
abandonar, 253 
abanico, 253 
abanillo, 253 



abano, 253 
abanto, 253 
abarca, 253 
abarcar, 253 
abaría, 253 
abarquillado, 253 
abarse, 253 
abastecer, 253 
abasto, 353 
abate, 253 
abatir, 253 
Abdalaziz, 253 
AbdelmeUk, 87 
abdicar, 253 
abdomen, 253 
abductor, 253 
abecedario, 253 
abedul, 87 
abeja, 139 y 253 
abejaruco, 353 
Abellana, 253 
abenuz, 253 



aberración, 253 
abertal, 253 
abertura, 353 
abeto, 353 
obla, 253 
abiar,. 25 3 
abierto, 253 
abigarrado, 253 
abigeo, 253 y 257 
abintestato, 253 
Abisag, 87 
abismo, 253 
abitaque, 253 
abitar, 253 
abjurar, 253 
ablando, 253 
ablativo, 272 
abnegar, 253 
abo, 253 
abobado, 253 
abocar, 253 
, abocardado, 253 



abocinar, 253 
abogado, 253 
abogalla, 253 y 263 
abohetado, 253-358 
abolengo, 253 
abolir, 353 
abollar, 253 y 303 
abominar, 353 
abonar, 353 




aborigen, 353 y 357 
aborrecer, 353 
abortar, 253 
abotagarse, 353 
abovedar, 253 y 37a 
aboyado, 253 y 279 
aboyar, 253 y 279 
<*ra, 353 
Abrahatn, 258 
abran, 253 



(1) Los números que siguen á los vocablos son los correspon- 
dientes á los artículos de esta obra, que contienen las reglas á que 
se ajustan aquéllos. 

Las voces par ánimas y homófonas van con letra cursiva, y sus 
acepciones respectivas deben consultarse en el Catálogo II. 

Las palabras bígrafas van precedidas de asterisco y llevan sus 
dos formas, ofreciendo en primer término la de uso más corriente. 

Las voces con sonido de j que no figuran catalogadas entre las 
escritas con g, se escribirán siempre con la primera. 

Para no dar demasiada extensión á este Catálogo, se omiten las 
palabras compuestas, las derivadas y los femeninos, cuyos simples, 
primitivos y masculinos se incluyen , á no ser que aquéllas ofrez- 
can alguna particularidad en su escritura. 

Las que llevan iniciaJL mayúscula son nombres propios. 



332 

abrasar, 268 
abrase, 253 
abrazar, 281 
abre, 253 [272! 

abrevadero, 253 yj 
abreviar, 253 
abría, 253 
abriar, 253 
abrogar, 253 y 267 
abrojos, 253 
absceso, 253 
abscisión, 253 
ábside, 253 
absoluto, 18 y 253 
absolver, 253 
absorto,, 253 
ab sor ver, 253 
abstemio, 253 
abstención, 253 
abstenger, 253 
abstenerse, 31 y 253 
abstinencia, 18, 24 
abstracto, 253 
abstraer, 253 f 
absuelto, 22 
absumir, 253 
absurdo, 253 
abubilla, 253 
abucasta, 253 
abuelo, 253 
abulense, 253 
abundancia, 253 
Abundio, 253 
abur, 253 
aburrir, 253 
aburujar, 253 
abusar, 253 y 268 
abusar, 253 y 281 
acá, 254 

acabar, 253 * 

acalla, 262 
acaso y á caso, 34 
acaya, 279 
Acea, 243 
acceder, 243 
accedo, 243 
accenso, 243 
accesible, 243 
accésit, 243 y 271 
acceso, 243 y 254 
accesorio, 22 y 243 
accidente, 243 
Accio, 243 
acción, 243 y 258 
accionar, 243 
accípitre, 243 
acebal, 253 
acebo, 253 
acebuche, 253 
acecinar, 254 
acechar, 254 
acedar, 254 
acedera, 254 • 



VOCES, DE ESCRITURA DUDOSA 



acedía, 254 
acedo, 943 
aceptar, 265 
acerbo, 253 
acerca y á¡cerca, 34 
acérrimo, 138 
acervo, 272 
aceso, 243 
acetábulo, 253 
acezar, 254 y 281 
aciano, 254 
acíbar, 253 
ácido, 254 
acimboga, 253 
acimut, 271 
ación, 243 
odios, 254 
acracia, 254 
acrasia, 268 
acreedorísimo, 197 
acribillar, 253 
acróbata, 97 y 253 
actinio, 254 
actitud, 248 y 265 
activar, 254 
acto, 18 y 254 
acusativo, 272 
ocha, 258 
achero, 258 
acheta, 258 
Adalberto, 253 
adaptar, 265 
adarvar, 272 
adarve, 103 y 272 
adehala, 258 
adehesar, 258 
adepto, 265 
adherir, 255 y 258 
adhesión, 255, 2581 
ad-hoc, 18 [y 270J 
adición, 254 
adicto, 254 y 265 
adiós y á Dios, 34 
ad-líbitum, 87 
adivas, 272 
♦adive ó adiva, 272 
adivinar, 272 [260"] 
adjetivo, 255, 257 J 
adjudicar, 255 
adjuntar, 18 y 255 
adjutor, 255 
adláteres, 255 
adminículo, 255 
administrar, 255 
admirar, 255 
admitir, 255 
admonición, 255 
adnata, 255 
adobar, 253 
adobe, 253 
adoptar, 265 
adscribir, 255 
adscripción, 265 



adscrito, 265 
advenedizo, 255 
adventicio, 255 
adverbio, 255 
adversario, 253 - 
adversativo, 255 
adversidad, 255 
advertir, 255 y 272 
adviento, 255 
advocar, 255 y- 272 
adyacente, 255 
aéreo, 75 
afabilísimo, 137 
afable, 253 
afección, 243 y 254 
afecto, 254 
afee, 243 

afines y á fines, 3*4 
aflicción, 254 
afligir, 257 
afollar, 262 
afoyar, 279 
agavanzo, 272 
Agag, 18 
agenciar, 257 
agenda, 257 
agenesia, 257 
agente, 106 y 257 
agerato, 257 
ágil, 87 

agibílibus, 253 y 257 
agiotista, 257 
agitar, 257 
agnusdéi, 33 
agobiar, 253 
agravar, 272 
agraviar, 272 
agriísimo, 137 
aguajinoso, 257-260 
aguardiente, 243 
aguasal, 268 
agua villa', 272 
aguazal, 281 
agüero, 257 
agüita, 67, 3. 
|ah!, 181 
ahacado, 258 
ahelear, 258 
ahelgado, 258 
aherrojar, 258 
ahervorarse, 258 
ahi, 258 
ahijada, 258 
ahijado, 258 
ahilar, 258 
ahinco, 24 y 258 
ahitar, 258 
ahobachonado, 253I 
ahogar, 285 fy 258J 
ahoguijo, 258 
ahoguío, 258 
ahojar, 258 [y 258"! 
ahora y á hora, 34 J 



ahondar, 258 
ahorcar, 258 
ahorrar, 258 
ahuchar, 258 
ahuecar, 244 y a¿& 
ahumo, 80 
ahuyentar, 258 
aijada, 258 
aína, 74 
Aj accio, 248 
ajedrez, 260 
ajenjo, 257 
ajeno, 257 
ajero, 260 
ajilimójili, 89 
ala, 258 
Alá, 25S 
alaba, 253 
alaban, 253 
alabar, 248 
alabarda, 253 
alabastro, 253 
alabeo, 253, 
alábega, 253 
alado, 258 
alaga, 258 
alagar, 258 
alajú, 87 
alamar, 258 
alambra, 25$ 
alar, 258 
alarbe, 253 
alarma, 258 
Álava, 181 y 272 
alba, 253 
albacea, 103 
albacora, 253 
albada, 253 
albahaca, 253 y 258 
Albaida, 253 
albalá, 253 
albanega, 253 
albanés, 253 . - 
albanal, 253 
albanil, 253 
albar, 253 
albarán, 253 
albarazo, 253 
albarca, 253 
albardín, 253 
albarná, 253 
"albarda, 253 
albarejo,253 
albarico, 253 
albaricoque, 253 
albarillo, 253 
al bar ir o, 253 
Albarracín, 253 
albarrada, 253 
albarrán, 253 
albarraz, 253 
albayalde, 253. 
albazano, 253 



EN. QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



albedrío, 353 
albcdro, 353 
albéitar, 353 
Albelda, 353 
albeldar, 353 
albeldo, 353 
albellanino, 353 
albellón, 353 
albeñda, 353 
albendera, 353 - 
Albendin, 353 
albéntola, 353 
alberga, 1 39 
Alberche, 353 
albérchigo, 353 
albergue, 353 
Alberique, 353. 
Alberto,' 353 
albigense, 160 y 353 
albihar, 353 y 358 
albulo, 353 
albín, 353 
aldinp, 353 
albitana, 353 
albo, 353 
albogue, 353 
albohol, 158 y 353 
albol, 353 
Albolote, 353 
albóndiga, 353 
alboquerón, 353 . 
albor, 353 
albornía, 353 
alborno, 353 
albornos, 103 
alboroce'ra, 355 
alboroma, 353 
alboroque, 353 
alboroto, 353 
alborozo, 353 
albotín, 353 
albudeca, 353 
Albudeite, 353 
Albuera, 358 
albufera, 353. 
albuhera, 358 
álbum, 353 y 363 
albúmina, 353 
albur, 353 
albura, 353 
alburno, 353 
Alburquerquc, 353 
alcabala, 353 
alcabor, 353 
alcabota, 353 
alcahaz, 358 
a lca haz ar, 358 
alcahuete, 358 
álcali, 87 
alcanciita, 343 
alcarabán, 353 
alcaravea, 373 
alcazaba, 353 



alcázar, 358 
alcoba, 353 
alcohol, 358 
alcóñ, 358 
alcrebite, 353 
Alcubierre, 353 
alcubilla, 353 
aldaba, 353 
aldabía, 353 
Aldebarán, 353 
aldea, 358 
aldehuela, 358 
alefangina, 357 
aleve, 373 
alevilla, 373 
alexí fármaco, 375 

* alfábega ó alhábe- 

ga, 353 y 358 
alfabeto, 353 

* alfar ó alfahar, 358 
♦alfageme ó alna- 

geme, 357 y 358 
algarabía, 353 
Algarbe, 353 
algarroba, 353 
algavaro, 373 
.álgebra, 357 
álgido,357 
alhadida, 358 
alhaja, 358 y 360 
Alhama, 358 
alhamar, 358 
Alharnbra, 358 
alhámega, 358 
alhamel, 358 
alhandal, 358 
alharaca, 358 
alhárgama, 358 
alharma, 358 
Alhaurin, 358 
«alhelí 6 alelí, 358 
alhena, 358 
alhoja, 358 
alholva, 358 y 373 
alhóndiga, 358 
alhorma, 358 
alhorre, 358 
alhoz, 358 
alhucema, 258 
Alhucemas, 358 
alhuceña, 358 
alhumajo, 358 
alhurreca, 358 
altees, 354 
aligerar, 357 
aligero, 96 
alisar, 368 
alises, 368 
alivio, 373 
alisar, 381 
aljaba, 253 y 357 
aljama, 357 
aljibe, 253 y 257 



aljófar, 357 

aljofifar, 357 

aljuba, 353 1 

allá, 358 y 379 

almadraba, 353 . 

Almagesto, 357 

almíbar, 353 

almimbar, 353 

Almodóvar, 373 , 

almofrej, 300 

♦almogávar, ó almo- 
gárabe, 353 y 373 

almohada, 34 y 258 

almohade, 358 

almohaza, 358 

almojábana, 353 

almoraduj, sóo 
• almoravide, 273 

almud, 103, 10 

Almudévar, 373 

áloe, 89 

aloja, 358 

alóbroge, 357 

alón, 358 

alrededor y al re- 
dedor, 34 y 367 

altivez, 381 

altruismo, 75 

alubia, 353 ' 

alumno, 363 

aluvión, 373 

Alvar, 353 

Al varad o, 353 

Álvarez, 353 

Alvaro, 353 

alveario, 373 

álveo, 373 

alvéolo, 373 

alverja, 353 y 373 

alvino, 373 

amable, 353 

Amancpa, 354 

amansia, 368 [363! 

ambages, 357, 260, J 

' ambagioso, 357 

ámbar, 353 

ambición, 353 [375*1 

ambidextro, 253 yj 

ambiente, 353 

ambigú, 353 

ambiguo, 353 

ámbito, ^153 

amblehuelo, 358 

ambo, 353 

ambrosia, 353 

ambuesta, 353 

ambulante, 353 

amebeo, 353 

amicísimo, 137 

amnistía, 18 y 263 

amo, 258 

amovible, 333 

amplísimo, 137, 6.° 



333 

Amri, 3.67 \ 

Amsterdam, 363 . 
Ana, 343 
analogía, 75 
Anas, 343 
♦anchoa 6 ancho* 

va, 373. 
andrógino, 357 
anegaj 358 
anegada, 358 
anexión, 377 
♦anexo o anejo, 375 
anfibio, 353 
anfisbena, 353 
ángel, 87 y 357 
angélico, 357 
angelote, 357 y 360 
angina, 357 
anhélico, 358 
anhelo, 358 
Aníbal, 87 
animadversión, 

*5S> 270 y 373 
aniversario, 373 
anjelote, 360 
Auna, 343 
Annam, 343 
Annas, 343 
Annio, 343 ^ 
Annobón, 343 [34*1 
anoche y á noche, J 
Ansovino, 373 
anverso, 373 
anteayer, 31 
anteiglesia, 74 
antiquísimo, 137 - 
ántrax, 117 y 375 
antropofagia, 357 
antropología, 357 
antuvión, 373 
aojar i 358 
aovar, 272 
aparte y á parte, 34 
apenas y á penas, 34 
Apocalipsis, 104 
apogeo, 257 
apotegma, 103-257 
aprender, 258 
aprehender, 258 
aprehensión, 258 
aprensión, 258 
aprobar, 253 
aprovechar, 372 
aproximar, 375 
ápside, 265 
aptitud, 18, 348 y~| 
apto, 365 [365J 
ara, 258 *- 
Arahalj 258 
árabe j 253 
arabesco, 353 
arábigo, 253 
arabio, 353 



334 

Arbizu, 353 

Arbués, 853 

Aran, 358 

aran, 358 

arbitrio, 953 

arbitro, 953 

árbol, 253 

arbollón, «53 

arbotante, B53 

arbusto, 353 

arcabuz, 353 

arcángel, 87 

archivó, 372 

ardentísimo, 137 

ardid, 103 

área, 39» 

Arechavaleta, 

Arévalo, 373 

Arezzo, 381 

argelino, 257 

argémone, 357 

argén, 357 

Argensola, 103 

argentar, 357 

argentino, 257 

argivo, 357 y 373 

argüir, 76 y 357 

Ariadna, 68 

aritmética, 371 

armígero, 96 

* armonía ó harmo- 
nía, 241, 24.6 y 258 

arpegio, 357 

aro, 358 

arquitrabe, 353 

arquivolta, 373 

arrabal, 353 

arrebañar, 353 

arrebatar, 253 

arrebato y á reba- 
to, 34 y 353 

arrebol, 353 

arrebolera, 253 

arrebujar, 253 

arrequive, 273 

arriba, 353 

arribar, 253 y 373 

arroba, 253 

arrobarse, 253 

arrollar, 262 

arroyar, 279 

arrumbar, 253 

aria, 258 

arte, 358 

arto, 258 

artolas, 258 

arveja, 272 

arvejo, 272 

arvejón, 272 

arvejona, 272 

arvense, 272 

as, 258 

asada, 268 . 



VOCES DB ESCRITURA. DUDOSA 



asan, 358 
asar, 368 
asarabácara, 353 
asbesto, 253 
ase, 358 
asedar, 368 
atedia, 368 
asechar, 368 
ases, 368 
asesar, 268 
asesinar, s68 
aseverar, 373 
asfixiar, 375 
así y á sí, 34 
Asia, 358 y 368 
asta, 358 
asiano, 368 
asido, 368 
asilos, 368 1 

asimiento, 368 
asimismo, asi mis- 
mo y á sí mismo, 

33 y 34 
asobarcar, 353 
asobiar, 233 
asobinarse, 353 
asolar, 268 
asomar, 368 
A soto, 368 
aspaviento, 373 
asperges, 257 
aspérrimo, 137 
áspid, 87, 103 y 117 
asta, 358 
astricción, 354 
astringir, 357 
astringente, 357 
astrolabio, 353 
asubiar, 253 
asuelo, 268 
asumo, 268 
atabaca, 253 
atabal, 253 
atabe, 253 
atabillar, 253 
ataca y 258 
atada, 258 
atahorma, 258 
atajar, 252 y 258 
ataharre, 258 
atarjea, 260 
ataúd, 74 y 103 
ataviar, 84 y 272 
atavío, 272 
atavismo, 272 
ataxia, 275 
atehuelo, 258 
ateneísta,' 75 
atesar, 2Ó8 
atezar, 281 
atiborrar, 253 
atisbar, 253 
Atlántico, 254 y 271 



atlas, 18 y 371 
atleta, 371 
atmósfera, í8 y 371 
ato, 358 

atrabancar, 853 
atracción, 343 
atravesar, 37a 
atrevimiento, 37a 
atribuir, 353 
atribularse, 353 
atributo, 353 
auge, 357 
aúllo, 74 

aun, aún y aun, 34I 
áureo, 88 [y 74J 
áuro, 89 

automóvil, 33 y 373 
autopsia, 365 
auxiliar, 74 y 975 
ova, 373 
avada, 373 
avadarse, 373 
avahada, 358 y 373 
avahar, 358 y 373 
aqal, 373 
avalar, 273 
avaliar, 80 y 278 
avaluar, 373 
avambrazo, 273 
avance, 973 
avante, 373 
avanto, 373 
avara, 358 y 97» 
avaricia, 373 
ave, 104 y 379 
avecindar, 979 
avechucho, 973 
avejentarse, 960 y "I 
Avelino, 979 [a73j 
avellana, 373 
avemaria y Ave 

María, 33 y 34 
avena, 272 
avenar, 272 
avenencia, 273 
aventajarse, 373 
aventar, 272 
aventura, 272 
avería, 272 
averiar, 80 y 84 
averiguar, 84 y 273 
averio, 272 
averno, 272 
aversión, 272 
avestruz, 272 
avezar, 272 
avia, 258 y 273 
aviar, 84, 258 y 273 
avidez, 272 
ávido, 272 
aviente, 272 
avieso, 272 
avihar, 258 



Ávila, 27a 
avilantes, 37a 
Aviles, 353 y «7» 
avío, 379 
avión, 373 
avisar, 87a 
avispa, 97a 
avivar, 979 
avizor, 979 
avo, «5* y 07a 
avocar, 878 
avucasta, 978 
avuguero, 97a 
avutarda, 978 
axioma, 68 y 975 
axiómetro, 975 
áy, 358 y B.79 
aya, 258 
ayer, 858 
ayo, 358 y 979 
aza, 258 y s8r 
azabache, 853 
azabara, 353 
asada, 981 
azahar, 358 y 385 
azamboo, 943 
asar, 958 y 981 
azarbe, 353 
azeuxis, 28 y 975 
♦ázimo ó ácimo, 981 
azimut, 18, 103 y 981 
azotar, 381 
azomar, 981 
azoto, 681 
azrasil, eéj 
azaeU, 381 
azumbar, 953 
azumo, 981 



baba, 953 
babada, 953 
babazorro, 953 
babel, 253 
Babia, 253 
babieca, 253 
* babilónico ó ba- 
bilonio, 353 
babor, 353 
babucha, 253 
baca, 353 
bacalao, 75 y 953 
bacanal, 353 
bacante, 253 
bacará, 253 
bacará, 253 
bacelar, 253 
hacera, 253 
baceta, 953 
bada, 253 
báciga, 353 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



bacila, 953 
bacilo, 953 
bacín, 853 
Saco, 353 
báculo, 853 
bache, 353 
bachiller, 353 
badajo, 353 
Badajoz, 353 » 
Badalona, 953 
badana, 353 
badea, 853 
badén, 353 
badiana, 353 ' 
badil, 853 
badila, 353 
badina, 353 
badonúa, 353 
badonía, 353 
badulaque, 353 
Baena, 353 
Baeza, 353 
baga, 353 
bagaje, 353 
bagar, 353 
bagatela, 953 
baguio, 353 
¡bah!, 353 y 358 
bahari, 353 y 358 
bahía, 353 y 858 
bahorrina, 358 
bahúno, 853 y 358 
baile, 853 
Bailen, 353 
bailío, 353 
Bailón, 353 
baivel, 353 y 373 
bajá, 88 
bajar, ¿53 
bajel, 353 
bajo, 135 y 353 
bajoca; 853 
bala, 353 

balada, 353 [253] 
balad í, 113, 138 yj 
baladro, 353 
baladren, 353 
bálago, 353 
Balaguer, 353 
balaj, 353 y 36» 
balance, 353 
balancín, 353 
balandra, 353 
baladran, 353 
bakmo, 353 
balanza, 353 
balar, 353 
balaustre, 353 
Balazote, 353 
Balbina, 353 
balbucear, 353 
balbucir, 353 
balcón, 353 



baldar, 353 
baldé, 853 
baldés, 353 
baldío, 353 
baldo, 853 
Baldomero, 853 
baldón, 853 
baldosa, 353 
balduque, 353 
bale, 853 
Baleares, 
Bali, 153 
balido, 353 
balija, 353 
balística, 353 
balitadera, 353 
baliza, 353 f 

balneario, 853 
balón, 853 
balota, 853 
balsa, 853 
balsamina, 353 
balsamita, 353* 
bálsamo, 353 
baluar, 35^3 
baluarte, 353 
balumba, 353 
ballena, 107 y «53 
ballesta, 353 
ballueca, 353 
bamba, 253 
bambaíear, 353 
bambalina, 853 
bambarria, 353 
bamboche, 353 - 
bamboleo, 353 
bambolla, 353 
bambú, 353 
banasta, 353 
banca, 353 
bancal, 353 
bancarrota y banca 

• rota, 34 
banco, 353 
banda, 353 
bandada, 853 
bandearse, 353 
bandeja, 353 
bandera, 353 
bandido, 353 
bandín, 253 
bando, 353 
bandola, 353 
bandolera, 353 
bandolero, 353 
bandolina, 353 
bandullo, 353 
bandurria, 353 
banquete, 353 
banzo, 353 
Bañeza, 353 
baño, 353 
bao, 353 



baque, 353 
baquero, 353 
baqueta, 353 
baquio, 353 
báquico, 353 
Barahona, 353 
baraja, 353 
baraje, 853 y aóo 
baranda, 353 
baratija, 853 
barato, 353 
báratro, 353 
barahúnda, 853*358 
barausto, 80 y 353 
barba, 109 y 853 
barbacana, 853 
Bárbara, «53 
barbarie, 104 
bárbaro, 053 
Barbas tro, 353 
barbecho, 853 
barbo, 353, 
barboquejo, 353 
barbotar, 853 
barbote, 853 
barca, 353 
Barcelona, 853 
barceoy 353 y 854 
barcina, 853 
barcino, 353 
barco, 353 
barda, 353 
bardaguera, 853 
bardana, 853 
bardo, 353 
bardomera, 853 
bario, 353 
barita, 353 
barítono, 353 
barjuleta, 953 
barloar, 353 , 
barlovento, $53-372 
barnabita, 353 
barniz, 253 y 373 
barómetro, 353 
batán, 353 
baróscopo, 97 y 353 
barquillo, 353 
barquín, 353 
barquinazo, 353 
barra, 353 
barrabasada, B53 
barraca, 353 
barragán, 353 
barral, 353 
barranco, 353 
barrear, 353 . 
barrena, 253 
barreno, 253 
barrer, 353 
barrera, 353 
barrica, 353 
barricada, 853 



335 

barriga,853 
barril, 353 
barrilla, 353 
barrio, 353 
barro, 353 , 
barrocho, 353 
barrueco, 353 
barrumbada, 953 
barrunto, 353 
bartola (á la), 353 
Bartolomé, 353 
bártulos, ISO 
baruca, 353 
barullo, 353 
barzonear, 953 
basa, 253 y 968 
Basa, 353 
basalto, 353 
basar, 353 y 368 
basca, 953 
bascosidad, 353 
báscula, 353 
bascunana, 353 
base, 104 y 353 
basílica, 353 
Basilio, 853 
Basilisa, 353 
basilisco, 353 
baso, 353 y a ^8 
basquina, 853 
basta, 853 
bastante, 353 
bastanteo, 353 
bastar, 253 
bastardo, 253 
bastero, 353 
Bastida, 353 
bastidor, 253 
bastilla, 353 
bastimento, 353* 
bastión, 353 
basto, 353 
bastón, 353 
basura, 353 
bata, 353 
batacazo, 353 
^batahola 6 tabaola, 

253 y 258 

batalla, 353 
batán, 353 
batata, 353 
bátavo, 253 y 272 
batayota, 353 y 379 
bate, 253 
batea, 953 
batel, 353 
bateo, 253 
batería, 253 
batihoja, 253 y 358 
batir, 353 
batista, 253 
batojar, 253 
batuda,. 353 



336 

Batuecas, 353 
♦baturrillo ó bati- 
burrillo, 353 
batuta, 353 
Baudilio, 353 
baúl, 64, 67 y 74 
bauprés, 353 
bausán, 353 
bautismo, 353 
Bautista, 353 
bávaro, 353 y 373 
baya, 353 
bayal, 353 
bayeta, 353 
b »y<>) 353 
bayoco, 353 
Bayona, 353 y 863 
bayoneta, 353 y 363 
bayuca, 353 
Baza, 353 y 381 
baza, 353 
bazar, 381 
bazo, 353 y 381 
bazofia 353 
bazucar, 353 
bazuqueo, 353 

be arnés, 353 
beatilla, 353 
beato, 353 
Beatriz, 353 
beber, 353 
bébedo, 353 
beca, 353 
becada, 353 
becardón, 353 
becafigo, 353 
Beceite, 353 
becerro, 353 
Becerril, 353 
becoquín, 353 
becuadro, 353 
bida, 353 
bedel, 353 
bedelio, 353 
bedija, 353 
beduino, 353 
befa, 353 
befo, 353 
begardo, 353 
behetría, 353 
Beira, 353 
Bc Ja> 253 
Béjar, 353 
bejín, 353 y 360 
bejuco, 353 
Bela, 253 
Belchite, 353 
beldad, 353 
belemnita,353y3Ó3 
belén, 253 
beleño, 353 
belérico, 253 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



belcsa, 353 
béUz, 353 
belfo, 353 
belga, 353 
bélgico, 353 y 357 
belhéz, 353 y 358 
bélico, 353 
beligerante, «53 
Belinchón, 353 
belitre, 353 
belísono, 96 
Belmonte, 353 
Belo, 353 
Belorado, 353 
belorta, 353 
Beltrán, 353 
bellaco, 353 
belladona, 343 
belleza, 353 
bella, 353 
bellón, 353 
bellorio, 353 
bellota, 353 
bellote, 353 
bemol, 353 
be», 353 
Benabarre, 353 
Benasque, 353 
Benavente, 353-373 
bende, 353 
bendecir, 95 y 35a 
bendición, 353 
* benedicto ó bene- 
dictino, 353 y 354 
Benedicto, 353 y 354 
beneficencia, 253 
beneficentísimo, 

137 y 353 
beneficiar, 353 
benemérito, 353 
beneplácito, 353 
benevolencia, 37a 
benevo len t í s i mo, 

• 137, »53 y 37a 

benévolo, 96 , 353 

y 373 
bengala, 353 
Benialiatar, 353 
Benicarló, 353 
benigno, 353 y 357 
Benilda, 353 
Benimuslem, 353 
Benita, 353 
Benito, 353 
benjuí, 353 
beodo, 353 
ber, 353 
berberisco, 353 
bérbero, 353 
berbiquí, 353 
berciano, 353 
Bercimuel, 353 
bergainasco, 353 



Berchul, 87 
berenjena^ 357 
Berga, 353 
bergamota, 353 
bergante, 353 
bergantín, 353 
bericú, 103 
berilo, 353 
Berja, 353 
Berlanga, 353 
berlina, 353 
berlinga, 353 
Berma, 353 
bermejo, 353 
Bermeo, 353 
bermejuela, 353 
bermellón, 353 
Bernabé, '353 
Bernardino, 353 
Bernardo, 353 
bernegal, 353 
berza, 353 y 381 
bernaza, 353 
berrendo, 353 
berrenchín, 353 
berrido, 353 
berrín, 353 
berrinche, 353 
berro, 353 
berroqueña, 353 
bes, 353 

besalamano y besa 
la mano, 33 y 34 
Besalu, 353 
besana, 353 
besante, 353 
besar, 368 
beso, 253 y 368 
Besos, 353 
bestia, 353 y 358 
bestihuela, 353-258 
béstola, 353 
besugo, 253, . » 
beta, 353 
Betanzos, 353 
betarraga, 353 
betel, 353 
Bética, 353 
besante, 353 
betlemita, 253 y 371 
betónica, 253 
betún, 353 
bey, 353 y 379 
bezar, 281 
beso, 353 y 381 
Bibero, 353 
Bibiana, 353 
biblioteca, 353 
bicenal, 053 
bicerra, 353 
bicoca, 353 
Bicop, 87 y 365 
bicorne, 353 



Bidasoa, 
bielda, a< 
bifronte, 
bichero, 
bicho, a 

bielde 
bien, _. 
bienal, 



«53 
» «53 

,353 
353 
353 

,353 

bieldo, 353 

353 

1, 353 

bienaventurado, 

33, 33, 353 y 273 
bienhablado, 33 
bienes, 353 
bienestar, 33 
bienio, 68 y 353 
bienquisto, 33 
bienvenida y bien 

venida, 33 y 34 
Bienvenido, 353 
bienvividor, 33 
bierzo, 353 
biforme, 353 
bifurcarse, 353 
*»>«> 353 
bigamia, 353 
bigamo, 97 y 053 
bigardo, 353 
bigornia, 353 
bigote, 348 
bija, 353 
Bilbao, 353 
bilingüe, 353 
bilis, 103 y 353 
billaj 353 
billar, 353 
billete, 353 
billón, 353 
bimembre, 353 
bimestre, 353 
bina, 353 
binario, 353 
binazón, 104 y 353 
bino, 353 
binomio, 353 
binsa, 153 
biografía, 353 
biombo, 353 
bípedo, 97 y 353 
biricú, 87 y 353 
birlar, 353 
birlibirloque, 353 
birlocha, 353 
birlocho, 353 
birlón, 353 
birlonga, 253 
birreta, 353 
birrete, 353 
bisabuelo, 353 
bisagra, 353 
bisalto, 353 
bisarma, 353 
Bisayasó Visaras, 

353 y 37a 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



Bis bal, 353 
bisbís, 353 
bisbisar, 253 
bisel, 253 
bisemanal, 353 
bisiesto, 103 
bisílaba, 353 
bismuto, 353 
biso, 353 

bisojo, 253 # 

bisonte, 3^3 
bisoSo, 353 
bispón, 353 
bistola, 353 
bistorta, 353 
bisturí, 353 
bisulco, 353 
bisunto, 353 
bitácora, 353 
bitas, 353 
biiela, 353 
bitoque, 253 
büor, 353 

bivalvo, 353 y 372 
biza, 353 
bizantino, 353 
bizarro, 353 
bizazas, 353 
bizco, 353 y 381 
biznaga, 353 
♦bisnieto ó biznie- 
to, 353 
bizcocho, 353 
bizma, 353 
boa, 353 
boa, 353 
Boal, 353 
boato, 253 
bóbilis bóbilis, 253 
bobina*, 353 
bobo, 353 
boca, 353 
bocací, 253 
bocakirenU, 358 
Jiocairente, 258 
bocal, 353 
bocamanga, 121 
bocezar, 353 
Boccacio, 34.3 
bocear, 353 
bocel, 353 
bocera, 353 
boceto, 353 
bocínf.353 y 354 
bocina, 253 
bocio, 353 
bocón, 353 
bocha, 353 
¿boche, 353 
bochorno, 353 
Bochs, 18 
boda, 353 
bode, 253 



bodega, 253 
bodigo, 253 
bodijo, 253 
bodocal, 253 
bodollo, 253 
bodoque, 253 
bodorrio, 253 
bodrio, 253 
bofe, 353 
bofetada, 353 
boga, 353 
bogar, 353 
bogavante, 353-272 
bogotano, 253 
bohemio, 253 y 258 
bohío, 253 y 258 
hohordo, 253 y 258 
boíl, 74 y¿353 
boina, 353 
boj, 18, 103 y 360 
bojar, 353 
bojedal, 360 
bol, 353 
bola, 353 
bolada, 353 
bolado, 253 
botar, 253 
bolear, 253 
bolero, 253 
boleta, 253 
boletín, 253 
boliche, 353 
bolín de bolán, 253 
bolina, 253 
bolka, 253 
boliviano, 253 y 372 
bolo, 253 
bolsa, 253 
bolonio, 253 
bolones, 253 
Boltaña, 253 
bollada, 262 
bollar, 262 
bollero, 262 
bollo, 262 
bomba, 253 
bombarda, 253 
bombasí, 253 
bombo, 353 
bonachón, 253 
bonanza, 253 
bonazo, 253 
bondad, 104, 248 y~| 
bonete, 253 [253J 
Bonifacio, 253 
bonijo, 253 
bonina, 253 
bonísimo, 137 
bonito, 253 
bono, 253 
bononiense, 253 
bonzo, 253 
boñiga, 253 



bootes, 343 
boquera, 253 
boquerón, 353 
boquiabierto, 74 
boquirrubio, 122 
bórax, 253 y 275 
borbollar, 253 
borbollón, 253 
borborigmo, 253 y"j 
borbotar, 253 [257J 
borbuja, 253 
borceguí, 253 
borda, 253 
bordada, 753 
bordar, 253 
borde, 353 
bordear, 253 
bordo, 253 
bordón, 253 
boreal, 253 
bóreas, 253 
borgoñón, 253 
Borja, 353 
borla, 353 . 
bornear, 353 
hornera, 353 
borní, 253 
Bornos, 253 
borona, 253 
boronía, 253 
boruca, 253 
borujo, 253 
borusca, 253 
borra, 253 
borracho, 253 
borraja, 253 
borrajear, 253 
borrajo, 253 
borrar, 253 
borrasca, 253 
borrego, 253 
Borrell, 87 
borrico, 253 
Borriol, 253 
borro, 253 
Borromeo, 253 
horrón, 253 
borrufalla, 253 
boscaje, 253 y 360 
Bosforo y bósforo,"] 
bosque, 253 [253J 
bosquejar, 253 
bostezar, 253 
bota, 253 
botafuego, 33 
botagueña, 253 
'botana, 253 
botar, 253 
botalón, 253 
botamen, 253 
botánica, 253 ' 
botarate, 253 
botarel, 353 



337 

botarga, 353 
botavante, 353 
bote, 253 
botella, 253 
botivoleo, 353 
botica, 253 
botija, 253 
botillería, 253 
botín, 253 
boto, 253 
botón, 253 
botoral, 353 
bou, 253 

bourel, 253 [372Y 
bovaje, 353, 360 yj 
bovático, 96 
bóveda, 353 y 373 
bovina, 373 
boxear, 375 
boya, 353 
boyada, 379 
boyal, 353 
boyante, 353 
boyar, 279 
boyero, 279 
boyo, 279 
boza, 253 
bozal, 253 
bozo, 253 
braba, 253 
brabante, 335 
bracero, 354 
bracil, 354 
brahón, 358 
brasa, 368 
brasero, 368 
Brasil, 208 
brava, 353 y 372 
bravata, 253 y 37a - 
bravo, 353 y 373 
.bravonel, 373 
bravucón, 353 y 373 
bravura, 353 y 373 
braza, 381 
brebaje, 353 y 360 
breero, 343 
breva, 353 y 373 
breve, 353 y 373 
breviario, 353 y 373 
briba, 353 
bribón, 253 
bribonísimo, 137 
briebarca, 354 
Brígida, 353 
Brihuega, 358. 
Briviesca, 272 
bróculi, 80 
bruces, 253 
brujir, 257 y 260 
Brusa, 268 
bruza, 281 - 
bu, 253 
búbalo, 253 



1,08 SIGNOS D» LA B8CRITURA.— -22 



338 

búcaro, 253 
bucear, 253 
bucólico, 253 
budión, 253 
buche, 253 
Buenaventura, 253, 

272 y 286 
bueno, 135 
buey, 74 y "i 
búfalo, 753 
bufar, 253 
bufete, 253 
bufón, 253 
bugalla, 253 

* buhardilla ó guar- 

dilla, 258 
buhedera, 253 y 258 
buhedo, 253 y 258 
buho, 107, 253 y 258 
buhonero, 253 y 258 
buido, 253 
Buitrago, 253 
buitre, 107 y 253 
buitrón, 253 
buje, 253 y 2.Ó0 
bujería, 253 y 3Ó0 
bujeta, 253 y 200 
bujía, 253 y 260 
bula, 253 
bulbo, 253 y 272 
búlgara, 253 
bulto, 253 y 272 
bululú, 253 
bulla, 262 
bullir, 253' 
bullo, 262 

* buniato ó bonia- 

to, 253 
bunio, 253 
buñuelo, 253 
buque, 253 
burato, 253 
burbuja, 253 
burdel, 253 
burdo, 253 
Bureba, 253 
burel, 253 
bureo, 253 
burgalés, 253 
burilo, 253 
burgués, 253 
buriel, 253 
buril, 253 
burjaca, 253 
burla, 253 
burujo, 253 
burriciego, 31 y 253 
burro, 253 
buscar, 253 
busilis, 253 
busto, 253 
butaca, 253 
butifarra, 253 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



buya, 253 y 279 
**yo> 253 y 279 
buzo, 253 
buzón, 253 



cabal, 253 
cabala, 253 [258"! 
cabalhueste, 25a yj 
cabalillo, 253 
caballa, 253 
caballete, 253 
caballo, 111 y 253 
cabana, 253 
cabás, 253 
cabe, 253 
cabello, 253 
caber, 253 
cabero, 253 
cabestrante, 253 
cabestro, 253 
cabete, 253 
cabeza, 109 y 253 
cabía, 253 
cabial, 253 
cabida, 253 
cabildo, 253 
*cábila ó kábila, 

253» a 54 y 261 
cabilla, 253 
cabio, 253 
cabo, 253 

cabotaje, 253 [2581 
cabrahigo, 33, 25 3 J 
cabrevar, 253 y 272 
cabujón, 253 [262! 
♦cabulla ó cabuya, J 
cabuyería, 253-279 
cacahual, 258 
cacahuete, 74 y 258 
cacera, 254 
cacería, 254 
cacerola, 242 
cachivache, 253 
cadalso, 258 
cadahalso, 258 
cadáver, 272 
cafeína, 181 
cahiz, 258 
cahuerco, 258 
caído, 64 
calabaza, 253 
calabazo, 253 
Calahorra, 258 
Calatrava, 272 
calavera, 272 
calboa, 253 
calbote, 253 y 272 
calesa, 268 
Ctileza, 281 
calicot, 271 



calidoscopio, 261* 
Calisto, 268 
Calixto, 110 y 275 
callado, 262 
callejear, 360 
callo, 262 
, calló, 262 
calumnia, 263 
calva, 272 
calvario, 27a 
calvero, 272 
calvinista, 272 
calvo, 272 
Cam, 18 

cambiar, 18 y 252 
cambuj, 260 
can, 254 
Canaán, 243 
canas, 243 
cancel bero, 33" a 53 
cancera, 254 
canibal, 253 
canje, 260 
Cannas, 243 
causas, 254 
cansera, 268 
♦cañaheja, ca- 

ñaherla ó caña- 

jelga, 258 y 260 
cañaveral, 
caoba, 253 [aóiT 
♦caolín ó kaolín, J 
cápsula, 265 
capturar, 265 
caquexia, 275 
cara, 254 
caraba, 253 
caraballa, 244 
carabao, 244 
carabela, 253 
carabina, 253 
cárabo, 253 
Caracciolo, 243 
carácter, 87 
carava, 272 
Caravaca, 272 
caravana, 272 
carbón, 253 . 
carbono, 253 
carbunclo, 253 
* carcaj ó carcax , 

18, 87, 103, 117, 

257 y 260 
cárcava, 272 
carcavina, 272 
cardialgía, 257 
cari, 254 
caribe, 253 
carirredondo, 267 
carivinagre, 95 
caroso, 268 
carozo, 2S1 
carnaval, 272 



carnívoro, 184 y 272 

cartabón, 253 

Cartagena, 257 

* cartaginense ó car- 
taginés, 257 

Carvajal, 103 

casa, 268 

casar, 268 

cascabel, 353 

cascabillo, 253 
^casera, 268 

casería, 268^ 

♦casi ó cuasi, 241! 

caso, 268 [y 246J 

catacumbas, 253 

catalepsia, 74 

catavinos, 95 

caterva, 272 

cauce, 254 

causahabiente, 33 

cause, 268 

cautivo, 272 

cava, 272 

cavalillo, 272 

cavar, 272 

cavas, 272 

cavatina, 372 

cavazón, 104 

cave, 27a 

caverna, 272 

caví, 272 

cavia, 272 

cavidad, 272 

cavila, 254 

cavilar, 272 

cavo, 272 

cayado, 279 

cayo, 279 

cayó, 279 

caza, 281 

cazabe, 253 

cazar, 281 

cazo, 281 

ce, 254 

cebada, 253 

cebadilla, 253 

cebar, 253 y -272 

cebellina, 253 

cebo, 254 

cebolla, 253 

cebra, 253 

ceburro, 253 

ceca, 254 

cecear, 254 _ 

+ ceda, ceta ó zeda, 
zeta, 254 y 281 

cede, 254 

cedería, 254 [254"] 

♦cedilla ó zedilla, J 

cefalalgia, 257 

♦Cefenno ó Zeferi- 
no, 254 Y 281 

céfiro, 254 y 282 



cegar, 254 

ceiba, 253 y 254 
elaje, 260 

♦celandés ó zelan- 
des, 254 y 281 

Celanova, 254 y 272 

celar, 254 

celebérrimo, 137 

celibato, 353 

cellar, 254 

celo, 115 y 254 

celotipia, 254 

♦celtíbero ó celtibé- 
rico, 253 

celuloide, 74 

cena, 254 

cenador, 254 

cenegal, 254 

* cénit ó zenit, j8, 
87» *<>3, 258, 271-] 

ceniza, 254 [y 282J 

ceno, 254 

cenobita, 253 

cenojil, 254 y 260 

ceaopegias, 254-257 

censual, 254 

centeno, 254 

•centesimo ó cente- 
no, 301 y 302 

centiárea, 290 
. centígrado, 293 

centigramo, 293 

centilitro, 292 

centímetro, 289 

cénzalo, 254 y 281 

ceo, 254 

cepa, 254 

cequi, 254 

cera, 254 

cerbatana, 253 

cerebelo, 253 

Ceres, 254 

certa, 254 

cerio, 254 

cerón, 254 

ceroso, 254 

cerrada, 254 

cerrado, 254 

cerrar, 254 

certísimo, 137 

cerval, 254 

cervato, 272 

Cervellón, 272 

Cervera, i-j* 

cerveza, 272 

cerviguillo, 272 

♦cervino ó cervuno, 
253 y 272 

cerviz, 254 y 281 

cesen, 254 

cesión, 254 

tfw¿», 254 

césped, 87 y 103 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



ciaboga, 253 
xúbario, 253 
cibera, 253 
cibica, 253 
cibicón, 253 
cíbolo, 253 
♦cicigia, sicigia ó 
zizigia, 254 y 281 
ciclo, 254 
cidra, 254 

* ciento ó cien, 254 
ciervo, 254 
cierra, 254 
cigarro, 14 
cigüeña, 254 
cilicio, 254 ; 
«7/a, 254 
cima, 254 
cimbalaria, 253 
címbalo, 253 
címbara, 253 
cimbel, 253 
♦cimborrio ó cimbo- 
rio, 253 
cimiente, 254 
♦cinc ó zinc, 254 
cinegético, 257 
cíngaro, 254 
circunnavegar, 243 
circunscripción, 265 
circunscrito, 265 
circunvalar, 272 
circunvalación, 272 
circunvolución, 272 
Ciriaco, 254, 
cirio, 254] 
ciruela, 254 
cirugía, 257 
cita, 254 



cívica^ 272 [y 272"! 
civil, 138, 253, 254J 
cizalla, 254 y 262 
cizaña y 254 
clac, 18 y 254 
claraboya , 33 y 253 
clavar, 272 
clave, 104 y 272 • 
clavel, 145 y 272 
clavicordio, 277 
clavícula, 272 
clavija, 148 y 272 
claviórgano, 272 
clavo, 272 
cleptomanía, 75-265 
climax, 275 
clivoso, 272 
club, 18 y 253 
♦Cnef ó Nef, 25 y 254 
♦cnemacanto ó ne- 

macanto, 25 
♦cnemalobo ó ne- 

malobo, 25 



♦cnemidio ó nemi- 

dio, 25 
Cneo, 254 m [254") 
♦ cnicó ó nico, 25 yj 
coacervación, 272 
coacción, 243 
coadjutor, 242 
coadyuvar, 242 y 272 
cobalto, 253 
cobarde, 253 
cobertera, 253 
cobertizo, 253 
cobertor, 253 
cobijar, 253 
cocer, 254 
cocerá, 254 
coces, 254 
coccíneo, 243 
cocción, 243 
cocobolo, 253 
♦cóccix ó coxis, 243, 

246 y 275 
♦cocullo, 262 
.cochevira, 272 
cochevís, 272 
cochinabasj 253 
cochitehervite, 2581 
coevo, 272 [y 272J 
coexistir, 275 
coger, 257 
cognación, 257 
cognado, 257 
cognoscitivo, 257 
cohabitar, 258 
cohechar, 258 
coheredar,, 258 
coherente, 258 . 
cohesión, 258 
cohete, 258 [272"] 
cohibir, 242, 258 y J 
cohobación, 253-258 
cohombro, 258 
cohonestar, 258 
cohorte, T04 y 258 
cok, 261 
cokera, 261 
colaborador, 253 
colapso, 24 
colección, 243 
colegiata, 257 
colegio, 257 
colegir, 257 
coleóptero, 265 
colombiano, 253 
columbino, 253 
columna, 263 
comba, 253 
combate, 253 
combinar, 253 
combino, 253 
combustión, 253 
comején, 257 
comisa, 268 v ' 



339 

comitiva, 272 
comiza, 281 
compaginar, 257 
companage, 257260 
complejo, 260 
complexión, 277 
complexo, 275 
complot, 271 
compungirse, 257 
concavidad, 253 
concebir, 253 
concejo, 254 
concepto, 265 
conciliábulo, 253 
conciliar eo, 254 
♦conclave ó cónclai- 

ve, 272 ' 

concubina, 253 
concúbito, 253 
con chavar, 272 
conexión, 277 
conectar, 243 
conejo, 260 
conexar, 243 
conexionar,' 243 
conexo, 275 
confección, 243 
confín ó con fin, 34 
congelar, 257 
congeniar, 257 
congénito, 257 
congestión, 257 
congiario, 257 
conivalvo, 272 
conmixto, 275 
conmovible, 253 
connaturalizar, 243 
connivencia, 243 
connotar, 243 y 264 
connovicio, 243 
connubio, 243 y 253 
connumerar, 243 
conque y con que, 34 
conservar, 272 
consejo, 268 
consiliario, 268 
constringir, 257 
construcción, 22-243 
contagio, 257 
contesto, 268 
contexto, 275 
contextura, 275 
contingencia, 257 
contorción, 254 
contorsión, 268 
continua, 76 
contraamura, 243 
conrraaproches, 243 
contraarmiños, 243 
contraataques, 243 
contrabando, 253 
contradicción, 243 
contrahacer, 244 



34o 

♦ contralmirante ó 
contraalmirante,! 
contralto, 243 [243J 
contrarregistro, 31 > 
contrarréplica, 267 
contrarrestar, 33 
cohtravalación, 272 
contravención, 272 
contravenir, 272 
contribuir, 253 
contribulado, 253 
controversia, 272 
controvertir, 272 
contubernio, 253 
convalecer, 272 
convelerse, 272 

' convencer, 272 
convención, 254-272 
convenio, 272 
convento, 272 [272! 
convergencia, 257J 
convergir, 257 y 272 
conversar, 272 
convertir, 272 
convexidad, 272-275 

. convexo, 272 y 275 
convicción, 243-272 
convictorio, 254-272 
convicto, 272 
convidar, 272 
convincente, 272 
convino, 272 
convocar, 272 
convólvulo, 272 
convoy, 272 y 279 
convulsión, 272 
convulso, 272 
cónyuge, 96, 106 y"l 
copaiba, 253 [257 J 
coñac, 18 y 254 
cooperar, 31, 242 y"| 
coopositor, 243 [243J 
coordenar, 243 
coordinar, 243 
copto, 265 
coquera, 266 
coraje, 14 
coramvobis, 33, 

253» z6 3 y 273 

corbacho, 253 
corbas, 253 
corbata, 139 
cor bato, 253 
corbeta, 253 
corees, 254 
corcova, 272 
corcovo, 272 
Córdoba, 253 
cordobán, 253 
coriambo, 253 
coribante, 253 
corimbo, 253 
cornígero, 96 y 257 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



corps, 24 y 265 
corrección, 243 
cqrrecto, 138 
corregir, 257 
correhuela, 258 
correligionario, 257 
correveidile, 31 y 121' 
corroborar, 353 
corrupción, 265 
corsés, 243 y 368 
corso, 268 
corte, 258 
corva, 272 
corval, 272 
corvas, 272 
corvato, 372 
corvejón, 272 
corvejos, 272 
corveta, 272 
corvillo, 272 
corvina, 272 
corvino, 272 
corvo, 272 
corzo, 281 
vos, 268 
coser, a68 
coserá, 268 
coses, 268 
costrivo, 272 
cotobelo, 272 
covacha, 272 
Covadonga, 272 
covanillo, 272 
coxagra, 275 
coxal, 275 
coxalgia, |75 

* coxcojilla ó cozco- 
jilla,' 260 y 275 . 

coxelo, 275 
coxéndico, 275 
coxicida, 275 
cóxigo, 275 
coxoferal, 275 
coxojita, 275 
coz, 281 

cracoviano, 272 
crébol, 253 
creer, 243 
crehuela, 258 • 
Crevillente, 272 

* criba ó cribo, 253 
cribar, 253 y 272 
cripta, 254 y 2Ó5 
Cristóbal, 253 
croo y croó, 243 \. 
crucifixión, 277 
crujir, 257 y 260 
cuadrivio, 272 

* cuáquero ó cuáke- 

ro, 261 
cuasicontrato, 33 
cuatralbo, 31 y 253 
cuatrocientos, 33 



cuba, 253 
cubeta, 253 
cúbico, 253 
cubiculario, 253 
cubil, 253 
cubilar, 253 
cubilete, 253 
cubilla, 253 
cubito, 253 
cubo, 254 
cucúrbita, 253 
cuerdísimo, 137 
cuerva, 272 
cuervo, 107 y 272 
cueva, 272 
cuévano, 272 
cultivar,, 272 , 
cumbé, 253 
cumquibus, 33 y 253 
curbaril, 272 
'''curdo ó kurdo, 254*1 
cureñaje, 260 [26 ij 
cursivo, 272 
curva, 272 
curvo, 272 
curvatón, 272 
curvilíneo, 33 y 272 
* czar ó zar, 24 
♦czarewitz ó zare- 

witz, 25 
♦czarina ó zarina, 25 



chabacano, 253 
chabeta, 253 
chambelán, 253 
chambergo, 253 
chambón, 253 
Chelva, 272 
chiribitas, 253 
chiribitil, 253 
chirivía, 272 
chisgarabís, 88 y 253 
Chiva, 272 
chivato, 143 y 272 
chivetero, 272 
chivo, 272 
cholla, 262 
chomba, 253 
chova, 272 
choya, 279 
chubasco, 253 
chumbo, 253 
churumbela, 253 



dáctilo, 254 
dactilografía, 254 



dádiva, 272 
Dánae, 89 
dardabasí, 253 
dativo, 272 
D'Aumale, 207 
David, 87 y 255 
Deba, 253 
debajo, 253 
debatir, 253 
debelar, 253 
deber, 253 
débil, 253 
débito, 253 
debo, 353 
decagramo, 393 
decalitro, 392 
decámetro, 289 
decenvirato, 372' 
decigramo, 293 
decilitro, 292 
decímetro, 389 
decimoctavo, 33-243 
decimocuarto, 33 

* decimonoveno ó 

decimonono, 33 
decimoquinto, 33 
decimoséptimo, 33 
decimosexto, 33 
decimotercero ó de- 
cimotercio, 33-30X 
declive, 272 
decocción, 243 
decúbito, 253 * 
deducción, 343 y 254 
defecto, 354 
déficit, 119 y 371. 
defuera y de fuera,*! 
degenerar, 357 [33J 
dehesa, 258 
déífobo, 97 y 353 
deliberar, 253 
delincuente, 242 
demagogia, 257 
demás y de más, 34 
depravación, 272 
derivar 272 
derrabar, 253 
derribar, 253 
derrubiar, 253 
derrumbar, 353-267 

* derviche ó dervís,"] 
desabillé, 253 [272J 
desaborar, 253 
desahogar, 258 
desahuciar, 258 
desbabar, 253 
desbagar, 353 
desbarajustar, 253 
desbaratar, 253 
desbarrar, 253 
desbastar, 353 
desbazadero, 253 
desbullar, 253 y 262 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



descervigar, 272 
descobajar, 253 
descripción, 265 
desee, 243 
desecho, 258 - 
. desenvelejar, 272 
desenvoltura, 272 
deshacer, 244 y 258 
deshaldo, 258 
desharrapado, 258 
deshecho, 258 
desherbar, 253 y 258 
desheredar, 258 
deshisladiz, 258 
deshojar , 258 
deshonrible, 258-267 v 
deshornar, 258. 
deslavazado, 272 
desmallar, 262 
desmayar, 279 
desquijerar, 257-260 
desojar, 258 
desovar, 272 
despabilar, 253 
desrabotar, 253-267 
destrucción, 243 
desvahar, 358 - 
desvalido, 272 
desván, 272 
desvanecer, 272 
desvarar, 272 
desvariar, 84 y 272 
desvelar, 272 
desvencijar, ^72 
desventar, 272 
desvezar, 272 
desviar, 84 y 272 
♦desviación ó de- 
viación, 272 
desvincular, 272 
desvirar, 272 
desvirtuar, 272 
detall, 18, 24, 87 y"J 
Deva, 272 [262 J 
devalar, 272 
devanar, 272 
devaneo, 272 
devantal, 272 
devastar, 272 
devengar, 272 
devisa, 272 
devoción, 272 
devolutivo, 272 
devorar/ 2 72 
dextrina, 275 
diabetes, 253 
diabólico, 253 
diafragma, 257 
Has, 268 
diatriba, 253 
Dios, 281 
dibujar, 253 
dicción, 243 y 254 



354 

dieses, 268 
:rir, 257 
to, 257 
1, »57 

w, 6il .s), 25V 

dignidad, \$ 7 
dije, 260 
diligencia, 257 



didáctico, 

dieces 

diese 

digCL- 

digeste, 
digital, 
dígito, 
digni ' 
dije, 
dilígc. 
diluvio, 272 
Diógenes, 357 
dióptrica, 68 y 265 
díptero, 97 y 265 
diptongo, 18 y 265 
dirección, 243 
dirigir, 357 
disolver, 272 
dispepsia, 74 y 265 
distinguir, 342 
distracción, 343 
distribuir, 253 
disturbio, 353 
ditirambo, 353 
diván, 272 [272! 
divergencia, 257. yj 
diversidad, 272 
diversión, 272 
divertir, 272 
dividir, 272 
divieso, 372 
divino, 272 
divisa, 272 
divisar, 272 
división/272 
divisor, 272* 
divo, 273 
divorcio, 272 
divulgar, 272 
doblísimo, 137 
docks, 261 - [257"! 
dogma, 18, 103 yj 
Domecq, 87 
doquiera, 33 
doscientos, 33 
dovela, 272 
* dozavo ó doceno, 

33 y 301 
draba, 253 
dracma, 103 y 254 
dráctico, 254 
druida, 67 
dual, 75 
dubitación, 353 
ducentésimo, 301 
dúctil, 87, 91 y 354 
dúo, 75 

duodécimo, 33 y 301 
Dúrcal, 87 
duunvirato, 373 
duunviro, 67, 243I 
dux, 375 [y 272J 



E 

/,2 5 8 

ebanista, 253 
ébano, 253 
Ébora, 253 
ebullición, 253 
ebúrneo, 138 y 253 
eccehomo, 33, 243"! 
ecdora, 254 [y 258J 
eefisi, 254 
ecfora, 354 . 
eefracsis, 254 
eefráctico, 254 
eclampsia, 265 
eclipse, 265 
eclíptica, 365 
éctasis, 254 
echo, 258 
edición, 254 
edicto, 354 
Edom, 87 y 263 
Eduvigis, 257 y 272 
ees,, 243 
efecto, 18 y 254 
efervescencia, 272 

* Eugenia ó Inge- 

nia, 257 
efigie, 257 
* efluvio, 272 
efugio, 257 
Egica, 110 [y 265 1 
egipciaco, 74, 257J 
♦egida ó égida, 257 

♦ egipcio ó egipcia- 

no, 257 y 365 
Egipto, 2Ó5 
¡eh!, 258 
Eibar, 253 
ejército, 260 
"elaborar, 253 
eleático, 75 
eléboro, 253 
elección, 243 
electrotecnia, 254 
elegía, 257 
elegir, 257 
Elena, 258 
elevar, 248 
elipse, 104 y 2Ó5 
elixir, 275 
Elvira, 272 
elogiar, 257 
elzeviriano, 281 
embadurnar, 253 
embaidor, 253 
embajada, 253 
embalar, 253 
embalumar, 253 
embarazar, 253 
embarbascar, 253 
embarcar, 253 
embargar, 353 



341 

embarnecer, 353 
■ embasar, 253 
embastar, 253 
embate, 253 
embaucar, 353 
embazar, 253 
embebecer, 253 
embeber, 253 
«mbeleco, 253 
embelesar, 253 
em berrinchinarsel 
embestir, 253 [253J 
emftijar, 253 
embocar, 353 
embojar, 253 
embolismo, 353 
émbolo, 253 
emboque, 353 
emborrazar, 353 
emborrizar, 253 
emborrullarse, 253 
emboscada, 253 
embotar, 253 
emboza, 253 
embozar, 253 
embrear, 258 
embudo, 253 
embujár, 253 
embuste, 253 
embutir, 253 
eme, 258 
emergento, 257 
empeoro, 80 
empíreo, 89 
empuje, 260 
emulgente, 237 
enálage, 257 
encavarse, 272 
encausar, 268 
encausar, 281 
encerar, 254 
encobar, 253 
encobijar, 33 
encorvar, 272 
encovar, 373 
éncrex, 275 
encubertar, 253 
endeblísimo, 137 
endibia, 253 
eneallón, 300 
enebro, 258 
energía, 257 
enervar, 272 
enfráctico, 254 # 

engañabobos, 33 
engarbullar, 253 
Engelberto, 253-257 
engendrar, 257 
engero, 257 
engreído, 75 
enhatijar, 258 
enhebrar, 258 
enhebro, 258 



342 

enhenar, 258 

enherbolar, 253-258 

enhestar, 258 

enhiesto, 258 
' enhorabuena y en 
hora buena, 34 

•enhorabuena y no- 
rabuena, 31 

enhoramala y en 
hora mala, 34 

enigma, 103 y 257 

enjabar, 253 

enjertar, 260 

enlejiar, 80 y 260 

enmohecerse, 258 
t ennatado, 243 

ennegrecer, -243 

ennoblecer, 243-264 

ennudecer, 243 

enormísimo, 138 

enrehojar, 258 

ensebar, 253 

enserar, 268 

entibar, 253 

entibiar y entibiar- 
se, 253 

entibo, 253 

entrambos, 253 
.entrecejo, 254 [267"! 

en tre rren glo nar, J 

entretanto y entre 
tanto, 34 

entreverar, 272 

envarar, 272 

envasar, 272 

envejecer, 260-272 

enverar, 272 

envés, 272 

envestir, 272 

enviar, 84 y 272 

envidar, 272 

envidia, 264 y 272 

envilecer, 272 

envión, 272 

envirar, 272 

enviscar, 272 

envite, 272 

envoltorio, 272 

Eovaldo, 272 

epigrama, 96 

epilepsia, 265 

epíteto, 97 

epizoodemia, 243 
. epizootia, 243 

eptallón, 300 

equinoccio, 243 

equis, 104 

equivalencia, 272 

equivocar, 272 

equívoco, 90 y 272 

erección, 243 

eres, 258 

eria, 358 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



erigir, 257 
eringe, 257 
ermita, 258 
errar', 258 
erubescencia, 253 
erupción, 265 
ervato, 272 
ervilla, 272 
es, 258 
esafo, 276 . 
esbatimento, 253 
esbelto, 269 
esbirro, 253 
esbozo, 253 
escabeche, 253 
escabel, 253 
escabiosa, 253 
escabullirse, 253 
escalera, 269 
escampavía, 272 
escamonea, 269 
*Escandinavia ó 

Scandinavia, 25 
escarabajo, 107-253 
escarbar, 253 
escarcela, 269 
escaso, 278 
escelerado, 276 
escenario, 269 
escéptico, 276 
*Escévola ó Scé- 

vola, 25 
esciatorio, 269 
escila, 276 
escinco, 276 
escíndafo, 269 
escióptero, 265-269 
escirro, 276 
escirrosis, 269 
escisión, 27a y 277 
*Escipión ó Sci- 

pi6n, 53 
•escita ó scita, 53, 

269 y 276 
esclarecido, 278 
esclavina, 272 
esclavitud, 268 
esclavo, 272 
esclavón, 272 
esclusa, 269 
escoba, 253 
escobajo, 253 
escobén, 253 
escofer, 209 
escofron, 277 
escoger, 257 
escorbuto, 253 
escoriar, 269 
escriba, 253 
escribajear, 149-260 
escribano, 253 
escribir, 253 
escuadra, 269 



escurribanda, 253 
esdrújula, 269 
esencia, 276 
eses, 25& y 268 
esfera, 269 [260! 
esfinge, 104, 257 yj 
esgrima, ¿269 
Esgueva, 272 
eslabón, 253 y 269 
esmerar, 269 
esoco, 276 
esófago, 97 y 276 
espagírico, 257 
esparaván, 272 
esparavel, 272 
especie, 269 
especificación, 277 
espectáculo, 278 
especulación, 277 
espejismo, 257 
espejo, 260 
espero, 258 
espiar, 269 y 278 
•espibia ó espi- 

bión,253 
espiración, 277 
espirar, 269 y 276 
espliego, 276 
esplendor, 278 
esplique, 269 y 276 
espolio, 269 
espongioso, 257 
esponjoso, 260 
espontáneo, 138 y"| 
esportar ^ 268 [278J 
esquema, 269 
Esquivias, 272 
esquivo, 272 
estación, 277 
estadística, 269 
estalla?, 262 
Están, 87 
estática, 269 
estay ar, 279 
esteba, 253 
estelado, 253 
Esteban, 253 
estebar, 253 
esteva, 272 
estevado y 272 
estiba, 2 53 
* estibia ó estibio,! 
estibón, 253 [253 J 
estigio, 257 
estimación, 277 
estío, 76 
estirpe, 269 
estipulación, 277 
estiva, 272 
estivar, 272 
estivo, 272 
estorbar, 253 
estovar, 272 



estrabismo, 253-269 
estrada, 275 
estradiota, 275 
estrado, 275 
estrafalario, 375 
estragar, 275 
estrambote, 353-269 
estrambótico, 253 y 

269 
estramonio, 375 
estrangol, 275 
estrangul, 275 
estrangular, 275 
estrangulación, 277 
•Estrasburgo ó 

Strasburgo, 35 
estratagema, 357 
estrategia, 257-269 
estratificar, 969 
estrato, 269 
estrave, 269 y 272 
estraza, 369 
estreñir, 269 
estribar, 253 y 269 
estribillo, 253 y 269 
estribo, 253 
estribor, 253 
estricto, 278 
estrige, 257 
estrígil, 257 y 260 
estringe, 257 y 269 
estrovo, 269 y 272 
estuvo, 88, i.*, c. 
ésula, 276 
esviaje, 269 
etcétera, 33 y 371 
éter, 87 
etéreo, 89 
ética, 258 
etmoides, 271 
étnico, 271 
etnodicea, 271 
etnogenia, 271 
etnografía, 271 
eubolia, 253 
eucalipto; 265 
Eudoxia, 275 
euforbio, 253 
Eugenio, 257 
Eulogio, 257 
Eusebio, 257 
evacuar, 272 
evadir, 272 
evangelio, 257 7272 
evaporar, 272 
Evaristo, 273 
evasión, 272 
evento, 272 
eventual, 272 
eversión, 272 [2721 
evección, 243, 254J 
evicción, 243, 354"! 
evidenciaos [273 J 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



343 



evitar, 273 
eviterno, 273 
evo, 272 
evocar, 272 
evolución, 272 
exabrupto, 265-375 
exacción, 343 y 276 
exacerbar, 253-376 
exacto, 276 
exactor, 276 
exagerar, 357 y 276 
exaltar, 276 [278! 
examen, 22, 376 yj 
examinar, 376 
exandir, 276 
exangüe, 376 
exánime, 138 y 376 
exantema, 376 
♦exarca ó exarco,"l 
exasperarlo [276J 
excarcela, 276 
excarcelar, 269-276 
excarcelación, 276 
excáthedra, 269 
excavar, 269, 372"! 
exceder, 376 [276J 
excelencia, 276 
excelso. 376 
excéntrico, 276 
excepción, 265-279 
exceptuar, 265-376 
excerta, 376 
exceso, 276 
excita, 276 
excitar, 269 y 376 
exclamar, 369 y 276 
exclaustrar, 276 
excluir, 276 
exclusa, 276 
exclusivo, 276 
excluso, 276 
excogitar, 269 y 276 
excomulgar, 269 y"l 
excoriar, 276 [276J 
excrecencia, 276 
excreción, 276 
excrementar, 276 
excrescencia, 276 
excretar, 276 
excrex, 276 
excursión, 276 
excusa, 376 
excusabaraja, 27o 
excusalí, 276 
excusar, 269 y 276 
excusión, 276 
excursión, 269-276 
exdiputado, 31 
execrar, 276 
exégesis, 276 
exención, 276 
exentar, 276 
exequátur, 276 



exequias, 88, 120*] 
exequible,276[276J 
exergo, 276 
exfoliar, 276 
exhalar, 258 y 276 
exhausto, 276 
exheredar, 276 
exhibir, 253, 358 y"| 
exhibita, 376 [276J 
exhortar, 358 y 376 
exhumar, 3^58 y 376 
exigir, 276 > 
exiguo, 276 
exigüidad, 276 
eximio, 276 
eximir, 276 
exinanición, 376 
existencia, 376 
existimar, 376 . 
existir, 376 
éxito, 96 y 376 
éxodo, 97 y 376 
exonerar, 276 
exorar, 276 
exorbitancia, 276 
exorcismo, 376 
exordio, 376 
exornar, 32 y 276 
exótico, 276 
expansión, 276 
expatriarse,269-276 
expectación, 276 
expectorar, 276 
expedición, 276 
expediente, 376 
expedir, 276 
expedito, 276 
expeler, 276 
expender, 276 
expensas, 120 y 276 
experiencia, 276 
experimentar, 276 
experto, 276 
exfiar, 276 y 278 
expillo, 276 
expirar, 276 y 278 
explanar, 276 
explayar, 276 
expletivo, 272 y 276 
explicaderas, 120 
explicar, 276 y 278 
explícito, 276 
explique, 276 
explorar, 276 
explosión, 276 
explotar, 276 
expoliar, 276 
expolio, 276 
exponer, 31 y 276 
exportar, 276 
exposición, 276 
expósito, 270 
expremijo, 276 



expresar, 276 
expresión, 276 
expreso, 276 
exprimir, 276 
expropiación, 278 
expropiar, 276 
expuesto, 276 
expugnar, 276 
expulsar, 276 
expurgar, 276 
exquisito, 276 
extasiarse, 74 y 80 
éxtasis, 88, 118 yl 
extática, 276 [276J 
extemporáneo, 276 
extender, «76 
extensión, 376 
extenuar, 84 y 276 
exterior, 136 y 276 
exterminar, 276 
externo, 276 
extinguir, 269 y 276 
extirpar, 276 
extirpe, 276 
extorsión, 376 
extra, 275 
extracción, 243-278 
extractar, 275 
extracto, 376 
extradición, 375 
extraer, 275 [275"] 
extrajudicial, 33 y J 
extralimitarse, 275 
extramuros, 275 
extranjero, 257-275 
extranjía, 275 
extrañar, 275 
extraño, 278 
extraoficial, 275 
extraordinario, 375 
extratémpora, 275 
ex tra te r r i to ria li- 

dad, 275 
extravagancia, 275 
extravasarse, 275 
extravenarse, 275 
extraviar, 84 y 275 
extravío, 275 
Extremadura, 275 
extremar, 275 [74! 
extremaunción , 3 3 J 
extremidad, 275 
extremo, 276 
extremoso, 275 
extrínseco, 276 
exuberancia, 276 
exudar, 276 
exulcerar, 276 
exultación, 276 
exutorio, 276 
exvoto, 33 y 276 
Ezequiel, 281 



Fabián, 253 
Fabio, 253 
f a bordón, 253 
fabuco, 353 
fábula, 353 
faces, 354 
faccioso, 343 
facsímile, 33 y 375 
factótum, 33 y 363 
fagina, 257 
falange, 104 y 257 
falangia, 257 
falbalá, 253 
falúa, 67 y 76 
falsarrienda, 33 
falla, 262 
falleba, 253 [y 261"] 
* fakir ó faquir, 54J 
faringe, 257 
fas, 268 
fases, 268 
Favila, 272" 
favonio, 272 
favor, 272 
faya, 279 
fas, 281 
febeo, 253 
feblísimo, 137 
Febo, 253 
fehaciente, 33 y 258 
felicísimo, 137 
Félix, 103-275 [3751 
fénix, 91, io3,n8,J 
Fernambuco, 353 
ferrugiento, 357 
ferruginoso, 357 
férvido, 373 
ferviente, 137 y 272 
fervor, 272 
fervorín, 272 
fes, 243 
festividad, 272 
festivo, 272 
feúcho, 67 
ficción, 243 
fideicomiso, 33 
fidelísimo, 137 
Filiberto, 253 
filibote, 253 
filibustero, 253 . 
filoxera, 275 
fingir, 257 
flagelación, 257 
flagelar, 257 [y 260I 
flamígero, 138, 257J 
Flanklin, 261 
Flavio, 272 
flavo, 272 
flébil, 87 y 253 
flebotomía, 253 
flexible, 275 



344 

flexión, 277 
florídeas, 32 
florífero,' 32 
florígero, 32 y 96 
Flores, 32 
Florián, 32 
florícola, 32 
fluido, 67 
Fluviá, 272 
fluvial, 272 
flux, 275 
fluxión, 277 

folla, 262 
tortísimo, 137 
fotogénico, 257 

Joya, 279 
frac, 18 y 254 
fracción, 243 
fraccionario, 243 
fracmasón, 254 
frágil, 87 y 257 
fragmento, 257 
frambueso, 253 
frangente, 257 

fresa, 268 

fresada^ 268 

freza, 281 

frezada, 281 

fricción, 243 

frigidez, 257 [243"] 

friísimo, 67, 137 yj 

frivolo, 272 

fructífero, 18 y 243 

fucilar, 254 

Fuenterrabía, 253 

frugífero, 257 

fugitivo, 272 

Fulgencio, 257 

fulgente, 257 

funéreo, 77, 88 y 89 

furibundo, 253 

fusilar, 268 



gabacho, 253 
gabán, 253 
gabarda, 253 
gabardina, 253 
gabarra, 253 
gabarro, 253 
gábata, 253 
gabazo, 253 
gabela, 253 
gabesina, 253 
gabina, 253 
gabinete, 253 
Gabino, 253 
, gabote, 253 
gachumbo, 253 
galaxia, 275 
galbana, 253 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



gálbano, 253 
galbanoso, 253 
gálbulo, 253 
Galicia) 254 
Galizia¡ 281 
galvanismo, 272 
galvanizar, 272 
galladura, 202 
gallar, 262 
gallipavo, 33 y 272 
gallo, 262 
gambalúa, 253 
gámbaro, 253 
gámbax, 275 
gambeta, 253 
gambeto* 253 
gambo, 253 
garabato, 253 
garabero, 253 
garabito, 253 
garambaino, 253 
garba, 253 
garbanzo, 253 
garbar, 253 
garbear, 253 
garbera, 253 
garbías, 253 
garbillar, 253 
garbino, 253 
garbo, 253 
garbullo, 253 
garcobal, 253 
gargavero, 272 
garrobal, 253 
♦garvín ó garbín, 

253 y 373 

gavanzo, 272 
gaveta, 272 
gavia, 272 
gavilán, 272 
gavilla, 272 
gavina, 272 
gavión, 272 
gaviota, 272 
gavota, 272 
gayadura, 279 
gayar, 279 
gayo, 279 
gayuba, 253 y 279 
ge, 257 
gehena, 257 
gelatina, 257 
gélido, 257 
gema, 257 
gemación, 257 
gemelo, 257 
geminar, 257 
Géminis, 257 
gemino, 257 
gemir, 257 
genciana, 257 ' 
gendarme, 257 
geneático, 257 



generación, 257 
general, r\ y 257 
generar, 257 
género, 257 
generosidad, 257 
Generoso, 257 
génesis, 88 y 257 
genetlíaco, 257 
genial, 257 
genio, 257 
genista, 257 
genital, 257 
genitivo, 27a 
genitura, 257 
genízaro, 257 
genovés, 257 
Genoveva, 257-272 
gente, 257 
gentil, 257 
gentilhombre, 33 
genuflexión, 257 yl 
gentualla, 150 [27 7 J 
genuino, 257 
geodcxia, 257 
geognosia, 74 ' 
geografía, 184-257 
geología, 257 
geometría, 257 
gépido, 257 
geranio, 257 
Gerardo, 257 
gerbo, 257 
gerencia, 257 
Gérgal, 87 
gerifalte, 257 
Germán, 257 
germanía, 257 
germen, 87 y 257 
Gerona, 257 
Geroncio, 257 
Gertrudis, 14 y 257 
Geruncio, 257 
gerundense, 257 
gerundio, 257 
Gervasio, 257 y 272 
gesolreut, 257 y 271 
gesa, 268 
gesta, 257 
gestación, 257 
gestión, 257 
gesto, 257 
gestor, 257 

g£**> 257 
gétufo, 257 
Geza, 281 
giba, 257 
gibelino, «57 
gigante, 257 
Gijón, 257 y 260 
Gü, 257 
gimnasia, 257 
gímnico, 257 
gimnoto, 257 



gimotear, 257 
Ginebra y ginebra"! 
gineceo, 257 (257J 
Ginés, 257 
ginesta, 257 
gineta, 257 
gingidio, 257 
girándula, 257 
gira, 257 
giraldete, 257 
girar, 357 

girasol, 260 [y a6o"| 
Girón y girón, 25 7 J 
giróvago, 257 
gitano, 257 
gleba, 253 
globo, 253 
glóbulo, 253 
gneis, 257 
gnómico, 257 
gnomo, 257 
gnomon, 23 y 257 
gnóstico, 257 
gobernalle, 253 
gobernar, 253 
gobierno, 253 
gobio, 353 
Goliat, 68 
gorbión, 253 
gorjear, 260 
graba, 253 
grabar, 253 
grajea, 260 
grandílocuo, 90 
granévano, 272 
granjeria, 260 
grava, 272 
gravamen, 272 
gravar, 272 
grave, 272 
gravitar, 27a 
greba, 253 
grog, 18 
groom, 18 y 263 
grosísimo, 137 
Guadalaviar, 272 
Guadalhorce, 258 
Guadalix, 275 
Guadalquivir, 103 
guadijeño, 260 
Guadix, 87 y 275 
guajero, 260 
Gualberto, 253 
guanábano, 253 
guardaagujas, 243 
guardaaraigo, 243 
* guardaalraacén ó 
guardalmacén, 243 
guarentigio, 257 
guayabo, 253 
gubia, 253 
Guevara, 273 
guijeño, 260 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



gurbión, 257 
gurvio, 27a 
Gustavo, 272» 
gutagamba, 253 



haba y 353 va 5 8 [ 2 5 8 T 
HabaCud, 87, 253 yj 
Habana, 253 y 258 
haber, 253 y 258 
haberío, 253 y 258 
habichuela, 253-258 
habido, 253 y 258 
habiente, 253 y 258 
hábil, 87, 253 y 658 
habilitar, 253 y 258 
habitar, 253 y 258 
hábito, 253 y 258 
habituar, 253 y 258 
hablar, 253 y 258 
habón, 253 y 258 
haca, 258 
hacanea, 77 y 258 
hacendado, 258 
haceos* Y «68 
hacer, 242, 244, 258 
haces, 254 y 258 
hacia, 254 y 258 
hacienda, 258 
hacitniento, 254-258 
hacinar, 258 
hacha, 258 
hach «•, 258 
hacho, 258 
hada, 258 
hado, 258 

hagib, 18, 253 y 258 
hagiografía, 257 y"] 
¡hala!, 258 [258 J 
halago, 258 
halar, 258 
halagüeño, 76 y 258 
halcón, 258 
halda, 258 
baldear, 258 
haleche, 258 
halieto, 258 
hálito, 258 
•halo ó halón, 258 
halógeno, 96 y 258 
haloza, 258 
halla, 258 y 262 
hallar, 258 
hallullo, 258 y 262 
hamaca, 258 
t hamad riada, 258 
' hambre, 104 y 258 
hamez, 258 
hampa, 258 
hampón, 258 



hanega, 258 
haragán, 258 
harapo, 258 
harén, 258 
harija, 258 * 
harina, 258 
harnero, 258 
Haro, 258 
harón, 258, 
hartar, 258 
hasiz, 258 
has, 258 
hase, 258 y 2Ó8 
hasta, 258 
hastiar, 84 y 258 
hatajo, 252, 258 y"| 
hatería, 258 [2Ó0J 
hatijo, 258 
hato, 258 
haya, 258 y 279 
hayo, 258 y 279 
hayuco, 258 
haz, 248 y 258 
haza, 258 
hazaleja, 258 . 
hazaña, 242 y 258 
hazmerreír, 31, 33, 

121, 258 y 267 
hebdómada, 253 y"| 
he, 258 [258 J 

beben, 253 y 258 
hebilla, 253 y 258 
hebra, 258 
hebraico, 258 
hebreo, 258 
heces, 254 y 258 
hectárea, 89, 90, 

258 y 200 T293] 
hectogramo, 258 yj 
hectolitro, 96, 258 

y 292 [289"! 

hectómetro, «58 yj 
hecha, 258 
hecho, 258 
hechicería, 258 
heder, 258 
hediondo, 258 
hedor, 258 
hedrar, 258 
hegemonía, 257-258 
hégira, 257 y 258 
Heineccio, 243-258 
helar, 258 
helécho, 258 
helena, 258 
helénico, 258 
helenismo, 258 
helera, 258 
helespóntico, 258 
helgadura*; 258 
heliaco, 25S 
hélice, 258 
hélico, 258 



Heliodoro, 258 
heliógrafo, 97 y 258 
heliómetro, 258 
helioscopio, a¿8 
heliópodis, 97 y 258 
heliotropo, 258 
* helvecio ó helvé- 
tico, 258 y 272 
Hellín, 258 
hematemesis, 258 
hematites, 103 y 258 
hematosis, 258 
hematuria, 258 
hembra, 107 y 258 
hembrear, 258 
heme, 258 
hemiciclo, 258 
hemicránea, 258 
hemina, 258 
hemiplejía, 258-200 
hemisferio, 257 
hemistiquio, 258 
hemorragia, 258 
hemorroide, 193.258 
hemorroo, 243 y 258 
henar, 258 
Henares, 258 
henchir, 258 
hender, 258 
heñir, 258 
hepático, 258 [2651 
heptacordo, 258 yj 
heptágono, 258-2Ó5 
Heraclio, 258 
heraldo, 258 
herbáceo, 253 y 258 
herbajar, 253 y 258 
herbar,' 253 y 258 
herbario, 253 y 258 
herbazal, 253 y 258 
"herbolario, 253-258 
herborizar, 253-258 
herboso, 253 y 258 
herculano, 258 
Hércules, 258 
hercúleo, 253 
heredad, 258 
heredar, 258 
hereje, 258 y 260 
herejía, 257, 258 y"| 
herén, 258 [2Ó0J 
herencia, 258 
Heres, 258 
heresiarca, 258 
hería, 258 
Heriberto, 253-258 
herir, 258 [106-2581 
hermnafrodita, io4,J 
Hermán, 258 
hermano, 258 
Hermenegildo, 257" 
Hermes, 258 [y 258. 
hemético, 258 



345 

Herminio, 258 [258! 

Hermógenes, 257 yj 

hermosura, 258 

Hernani, 257 

hernia, 258 

héroe, 77, 89 y 258 

heroína, 111, 131 y"1 

herpe, 258 [258J 

herrada, 258 * 

herraj, 258 y 260 

herramienta, 258 

herrar, 258 

herrén, 258 / 

herrenal, 258 

Herrera, 258 

herrero, 258 

herreruelo, 258 

herrete, 258 

herrial, 258 

herrín, 258 

herrón, 258 

herrumbre, 258 

hérulo, 258 

hervidero, 258 y 272 

hervir, 258 y 272 

hesitación, 258 

Hesperia, 258 

Héspero, 258 [275! 

heterodoxo, 258 yj 

heterogéneo, 257 y 
258 

heteroscios, 258 

M tica, 258 

hexacordo, 258-275 

•hexaedro ó exae- 
dro ; 258 y 275 

•hexágono ó exá- 
gono, 258 y 275 

•hexámetro ó exá- 
metro, 258 y 275 

* hexángulo ó exán- 
gulo, 258 y 275 

hexápeda, 258 

♦hexasilabo ó exa- 
sílabo, 258 y 275 

hez, 248 y 258 

híadas, 258 

hialino, 258 

hiato, 258 

hibernes, 253 y 258 

hibleo, 258 

híbrido, 258 

hicocervo, 258-272 

hidalgo, 258 

hidra, 258 [2581 

hidrargírico", 257 yj 

hidráulico, 258 [258*1 

hidrofobia, 74, 253J 

hidrófobo, 97, 253 y 
.258 [y2 5 81 

hidrógeno, 96, 257J 

hidropatía, 258 

hidropesía, 258 



LOS 8IGNO8 DE LA ESCRITURA. — 23 



346 

hidroterapia, 74. y 

25» 
hidrotórax, 258-275 
♦hiedra ó yedra, 

258 y 278 
hiél, 103 y 258 
hielo, 258 
hiemal, 258 
hiena, 56 y 258 
hiendo, 258 
* hierba ó yerba, 

241, 246, 253 y 279 
hierbabuena, 33 y~j 
hiero, 288 [258J 
♦hieros 6 yeros, 

258 y 279 
hierro, 56 y 258 
hierva, 258 y 272 - 
higa, 258 
hígado, 258 
higate, 258 [258-] 
higiene, 104, 257 yj 
Higinio, 257 y 258 
higo, 258 
higrómetro, 258 
higroscopio, 97-258 
Híjar, 258 
hijo, 258 

hijodalgo, 121-258 
hijuela, 258 
hila, 258 
hilacha, 258 
hilar, 258 x 

hilaridad, 258 
Hilario, 258 
Hilarión, 258 
hilera, 258 
hilván, 258 y- 272 
hilo, 258 

Hi malaya, 110-258 
himeneo, 258 
himno, 258 y 263 
himplar, 258 
hinca, 258 
hincar, 258 
hincón, 258 
hinchar, 258 
hiniesta, 25S 
hinnible, 243 y 258 
hinojo, 258 
Hinojosa, 25$ 
hintero, 258 
hipar, 258 [y 258I 
hipérbaton, 97, 104J 
hipérbola, 97 y 258 
hipérbole, 97, io4,"l 
hipérico, 258 [258J 
hipido, 258 
hipnal, 258 
hipo, 25S 
hipocondrio, 258 
hipocresía, 258 
hipódromo, 07 y 25S 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



Hipólito, 258 
hipopótamo, 258 
hipoteca, 258 
hipótesis , 88 , 97 , 

103 y 258 
hircano, 258 
hirco, 258 
hirma, 258 
hirmar, 258 
hirsuto, 258 
hirundinaria, 258 
hisca, 258 . 
hiscaí, 258 
Hiscio, 258 
hisopo, 258 
hispalense, 258 
hispano, 258 
híspido, 258 
hispir, 258 
histérico, 258 [258! 
histerología, 104 yj 
historia, 258 
histrión, 258 
hita, 258 
hito, 258 
hizo, 258 y 281 
hobachón, 258 
hoces, 254, 258 y 268 
hocico, 258 
hocino, 258 
hociquirromo , 95, 

138J 258 
hogaño, 258 
hogar, 258 
hogaza, 258 
hoguera, 258 
hoja, 258 

hojalata, 33 y 258, 
hojaldre, 108 y 258 
hojarasca, 258 , 

hojear, 252, 258-260 
hojeoso, 258 y 260 
¡hola!, 258 
Holanda y holán-"] 
holer, 258 [da, 258J 
holgar, 258 
holgazán, 258 
holgín, 257 y 258 
holgorio, 258 
holgura, 258 
holocausto, 258 
hológrafo, 97 y 258 
holoturia, 258 
hollada, 258 y 262 
hollar, 238 
holleca, 258 
hollejo, 258 
hollín, 258 
holli, 258 y 2Ó2 
hombre, 103 y 258 
hombro, 258 
homecillo, 258 
homenaje, 258-260 



homeopatía, 258 
homérico, 258 
homicida, 106 y 258 
homicidio, 258 
homilía, 88 y 258 
hominicaco, 150 y 

258. 
Homobono, 253-258 
homogéneo, 257 y 

258 
homólogo, 97 y 258 
homónimo, 258 
honda, 252 y 258 
hondarras, 120-258 
hondear, 258 
hondívago, 96 y 358 
hondo, 258 
hondura, 258 
honesto, 258 
hongo, 258 • 
honor, 258 
Honorato, 258 
Honorio, 258 
honorable, 30 y 258 
honra, 115, 258-3*6*7 
hontonar, 258 
hopa, 258 
hopalanda, 258 
hopear, 258 
hopo, 258 
hoque, 258 
hora, 252 y 258 
horaciano, 258 
Horacio, 258 
horadar, 258 
horambre, 258 
horario, 258 
horca y 258 
horcajadura, 258 
horcajo, 258 
horchata, 258 
horda, 258 
hordiate, 258 
horizonte, 258 
horma, 258 
hormiga, 258 
hormigón, 258 
hormiguillo, 258 
hornabeque, 253 y"| 
hornacina, 258 [258J 
hornacho, 258 
hornaguera, 258 
hornaza, 258 
horniza, 258 
horno, 258 
Horo, 258 
horón, 258 
horópter, 258 y 265 
horóscopo, 97 y 258 
horra, 258 
horrendo, 258 
hórreo, 258 
horrible, 258 



horripilar, 358 
horrísono, 96 y 258 
horro, 258 
horror, 258 
horrura, 258 
hortaliza, 258 
hortelano, 258 
hortense, 358 
hortensia, 258 
hortera, 258 ^ 
horticultura,~258 
horuelo, 258 
hosanna, 243 y 258 
hosco, 258 
hospedar, 358 
hospicio, 258 
hospital, 258 
hospodar, 258 
Hostalrich, 87-258 
hostería, 258 
hostia, 258 
hostiario, 258 
hostigar, 258 
hostigo, 258 
hostil, 258 
hotentote, 258 
hoto, 258 

h*y> 74> 258 y 279 
hoya, 358 y 279 
hoyada, 258 y 279 
hoyanca, 258 y 262 
hoyo, 258 y 279 
hoz, 258 

hozar, 258 y 281 
huaca, 258 
huaeo, 74 y 258 
huaao, 258 
huasca, 258 
hucha, 258 
hueco, 74, 244 y 258 
huelga, 258 
huelo, 258 
huella, 358 
Huércal, 87 y 258 
huérfano, 244 y 258 
huero, 258 
huerto, 50 y 358 
huesa, 258 
hueso, 56, 244 y 258 
huésped, 87, 103 y"| 
hueste, 194-258 [35 8 J 
huevo, 244 y 258 
Hugo, 258 
hugonote, 258 
¡huf!, 18 y 258 
huida, 75 y 258 
huir, 258 
hujier, 258 y 260 
hule, 258 
hulla, 358 y 262 
humanidad, 115-258 
humano, 258 
humazga, 258 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



humear, 258 
humedad} 358 < 
humeral, 258 
humildad, 1197258 
humillar, 258 
humo, 115 y 258 
humor, 258 
hundir, 258 
húngaro, 258 
huma, 258 
hura, 258 
huracán, 258 
huraño, 258 
hurgar, 258 
hurí, 103 y *s8 
hurón, 258 
hurra, 258 
hurtadillas, 120-258 
hurtar, 258 
húsar } 258 
husita, 258 
husmear, 258 
husmo, 258 
huso, 252 y 258 
huta, 258 
hutía, 258 
huya, 258 y 279 



1><h 353 

Iberia, 253 

íbice, 253 
* ibicenco, 253 

ibídem, 87 

ibis, 253 

Ibiza, 253 

ibón, 253 

Ibrahim, 18 y 258 

icnografía, 254 

icnográfico, 254 

ictericia, 254 

ictiófago, 254 

ictiografía, 254 

ídem, 87 y 263 

ígneo, 257 [v 272! 

ígnívonp, 138, 257J 
, ignominia, 257 

ignorancia, 257 

iliberritano, 253 

ilación, 258 

Ilion, 68 

lio, 259 ta57"| 

imagen, 88, 104 yj 

imaginar, 257 

imaginería, 257 

imbécil, 253 

imbele, 253 

imberbe, 353 

imbornal, 253 

imbibir, 253 

imbuir, 253 



impávido, 272" 
imperativo, 272 
impío, 76 
impiísimo, 243 
impregnar, 18 
ímprobo, 253 
improvisar, 272 
impúbero, 253 
Inca, 259 
incipiente, 254 
inclusive, 272 
inconexo, 275 
incoo é incoó, 243 
incubación, 253 
íncubo, 253 
incumbencia, 253 
indemnizar, 263 
indicativo, 272 
indígena, 257 
indigencia, 257 
indigesto, 257 
individuo, 372 
indiviso, 272 
indubitable, 253 
inducción, 343 
indulgencia, 357 
inexactitud, 275 > 
inexorable, 22-275 
inexpugnable, 257 

y 375 

inextinguible, 275 
inextricable, 275 
infinitivo, 272 
inflexión, 275 
infligir, 257 
infrangibie, 257 
infrascrito, 265 
infringir, 257. 
ingenio, 74 y 257 
ingente, 257 
ingenuidad, 257 
ingerir, 257 
ingina, 257 
inhalación, 258 
inherente, 258 
inhibir, 258 
inhiesto, 258 
injertar, 260 
iniquidad, 242 
innato, 22, 243-264 
innavegable, 243 
innecesario, 243 y"| 
innegable, 243 [264J 
innocuo, 243 
innominado, 243 
innovación, 204-272 
innovar, 243 y 272 
innumerable, 243 
insipiente, 268 
insólidum, 89 y 263 
insolvencia, 272 
inspección, 243 
inspirar, 22 



institutriz, 104 
instrucción, 243 
instrumento, 22 
insurgente, 257 [257! 
integérrimo, 137 yj 
inteligencia, 257 
inteligible, 257 
intención, 254 
intensión, 268 [260! 
interjección, 257 yj 
interoceánico, 33 
interrupción, 265 
intervalo, 272 
intoxicar, 275 
introducción, 243 
introito, 96 
invadir, 272 
inválido, 96 y 272 
invectiva, 2¡4.yt¡j2 
invención, 254 
inventar, 272 
inventario, 273 
inverecundo, 372 
invernáculo, 96-272 
invertir,' 272* 
investigar, 257 
inveterado, 272 
inviCción, 254 
invicto, 18, 254-272 
ínvido, 272 
* invierno ó hibier- 
no, 253, 258 y 272 
invitar, 272 / 

invocar, 272 
involucrar, 272 
ipecacuana, 242 y"| 
ipoleina, 258 [258J 
ipomea, 258 
irracional, 264 
irreflexión, 275 
irresponsable, 264 
irreverencia, 264 
Isabel, 353 
isagoge, 257 
istmo, 18, 358 y 271 
israelita, 267 
ítem, 87 y 263 
iva, 272 
*Ivo ó Ivon, 272 



jaba, 253 

jabalcón, 253 y abo 
jabalí, 253 y 260 
jabalina, 253 y 200 
Jabalón, 253 y 260 
Jabalquinto, 253 y 

260 
jabardo, 253 y 260 
jabato, 253 y 260 
jábega, 253 y 260 



347 

jabeque, 253 y 260 
jabí, 253 y 260 
jabino, 253 y 260 
jabón, 353 y 260 
Jacob, 87 y 253 
jacobino, 253 y 260 
jaharrar, 258 y 260 
jaharro, 258 y 260 
jalbegar) 253 y 260 
jarabe, "253 y 360 
jarro, 360 
Játiva, 373 \ 
Java, 372 
javanés, 272 
javato, 143 y 272 
Javier, 272 
jea, 260 
jebe, 253 y 260 
je.fe, 260 

* Jehová ó Jehovah, 
87, i8/i, 258 y 260 
jema, 260 
jeme, 260 
jenabe, 253 y 260 
Jenaro, 260 
jengibre, 257 y 260 
jerar, 260 
jerarca, 260 
jerarquía, ?26o 
Jeremías, 260 
jerga, 260 
Jergal, 260 
Jerez, 109 y 260 
jerigonza, 260 
jeringa, 260 
jeroglífico, 260 
Jerónimo, 260 
Jerusalem, 260 
jesuíta, 200 
Jesús, 260 
jeta, 260 
jíbaro, 260 
jibia, 260 
jibión, 253 y 260 
jicara, 88 y 2Ó0 
jifa, 260 
jifirinco, 200 
jiga, 260 
jigote, 260' 
jilguero, 260 
Jiménez, 260 
Jimeno, 260 
jineta, 200 
jinete, 260 
jinglar, 200 
jipijapa, 200 
jira, 260 
jirafa, 2O0 
jirasal, 260 
jirofina, abo 
jiroflé, 200 
jirón, 260 
jirpear, 260 



348 

Job, 853 
Jorge, 257 y 26b 
joroba, 253 [2721 
* j ovada ó j uvada, J 
joven, 87, 106 y 272 
jovial, 272 
Jovita, 272 
jubetería, 253 
Jubia, 253' 
jubilar, 253 
jubileo, 253 
júbilo, 253 
jubón, 253 
judihuelo, 258 
juecs, 254 [272! 
jueves, 103, u8 yj 
jurisdicción, 234 
jusbarba, 253 
Juvencio, 272 
juvenil, 272 
juventud, 119 y 272 



Kan, 261 
kan, 261 
kan s as, 261 
kantismo, 201 
Kara, 261 
karaíta, 201 
kart, 261 
kappa, 261 
kepis, 261 
kermes, 261 
kiliárea, 2Ó1 
kilo, 248 y 261 . 
kilogramo, 33 y 293 
kilolitro, 184 y 292 
kilómetro, 14, 261*1 
k¿no,*2bi [y 289J 
kiosco, 68 y 261 
kirie, 261 
kistes, 261 
kola, 261 
Kostka, 261 
kubo, 261 
kurdo, 261 



lábaro, 253 
laberinto, 253 
labia, 253 
labic, 253 y 254 
labiérnago, 253 
labio, 253 
labor, 253 
lacero, 242 y 254 
lacrima cristi, 33 
lácteo, 138 y 254 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



% lagartija, 192 
1 Lamberto, 253 ■ 

landgrave, 255 y 272 

lapislázuli, 89 

larguísimo, 137 

laringe, 104 y 257 

larva, 272 

lascivia, 272 

lasitud, 268 

laso, 268 

latinajo, 142 

laúd, 74 y 103 

launa, 74 

lava, 272 

lavabo, 253 

lavandera, 272 

lavar, 272 

lavativa, 272 

lavazas, 120 y 272 

laxar, 275 

lazo, 281 

lección, 234 y 254 

laxitud, 275 

leer? 243 

legenda, 257 

legible, 30 y 257 

legión, 257 

legislación, 257 

legista, 257 

legitimidad, 257 

legítimo, 138 y 257 

Leovigildo, 257-272 

lesbio, 253 

letárgico, 257 

leva, 27* 

levadizo, 272 

levadura, 272 

levantar, 272 

levante, 272 

levar, 272 

leve, 272 

leveche, 272- 

leviatán, 272 

levirato, 272 



levita, 109 y 27$ 
lexiarca, 275 [275' 
♦léxico ó lexicón, 
lexicografía, 275 
libación, 253 
libar, 253 
libela, 253 
libelo, 253 
liberal, 253 
Liberata, 253 
libérrimo, 137 y 
libertad, 253 
libertino, 253 
Libia, 253 
líbico, 253 
libidinoso, 253 
libio, 253 
Liborio, 253 
lidiáis, 22 



253 



Liébana, 253 
ligero, 257 
limbo, 253 
limpísimo, 137 
lío, 76 
lisa, 268 
Lisboa, 253 
liso, 268 

lisonjero, 260 [257"! 
lítargirio ó litarge.J 
litigio, 257 
litogenesia, 257 
liturgia, 957 
Livia, 272 
liviano, 272 
lívido, 272 t 

livonio, 272 
liza, 281 
lizo, 281 
loba, 253 
lobado, 253 
lobagante, 253 
lobanillo, 253 
lobina, 253 
lobato, 143 y 253 
lobezno, 143 y 253 
lobo, 253 
logaritmo, 271 
logia, 257 
lógica, 257 
lombarda, 353 
longevidad, 257-272 
longevo, 257 y 272 
longimano, 96 y 257 
Longinos, 257 
longitud, 257 
longuísimo, 137 
loo y loó, ¿43 
loor, 243 
lopigia, 257 
loquero, 242 
loquísimo, 242 
losa, 268 
losange, 257 
lovaniense, 272 
loza, 271 
lucentísimo, 137 
lucero, 254 
luciérnaga, 254 
luxación, 275 



LL 

llábana, 253 
llaga, 26 x 
llanta, 55 y 262 
llanto, 262 
llapa, 262 
llave, 272 
llevar, 272 
Llobregat, 87 



llover, 272 
llovizna ,272 
lluvia, 272 
lluvioso, 272 



M 

macabeo, 254 

madreselva, 22 

♦maestrescuela ó 
maestreescue- 
la, 243 

Magdalena, 257 

magia, 257 

Magín y magín, 257 

magisterio, 257 

magistral, 257 

magistratura, 257 

m a g n i fi c entísimo, 

x 37 y 257 
magno, 18 y 257 
Magog, 18 y 357 
mahometano, 358 
Mahón, 258 
maíz, 67 y 74 
majestad, 124 y 260 
malabar, 353 
maláctico, 254 
malbaratar, 253 
.malévolo, 96 y 272 
malhadado, 258 
malhaya, 33 y «58 
maligno, 18 y 254 
malva, 272 \ 
malvado, 27» 
malvasía, 272 
malvavisco, 272 
mal versar ,-'27 2 
■* malviz ó mal vis, ~| 
malla, 962 [272 J 
mallar, 262 
mallo, 363 
mancebo, 253 
mandíbula, 253 
manirroto, 267 
maquiavélico, 272 
maravedí, 117 y 272 
maravilla, 353 y 372 
Marbella, 253 
marbete, 253 [263"" 
maremágnum, 33 yj 
♦ malhojo ó marho- 

jo, 258 
margen, 87 y 108 
marginal, 257 
marojo, 258 
masa, 268 
mascabado, 353 
masejicomar, 360 
masón, 268 
masonería, 268 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



matalahúva, 2<8 y~| 
matihuelo 358 [27a J 
maxilar, 275 
máxima, 23 y 375 
máxime, 375 
Maximiano, 375 
Maximiliano, 375 
Maximino, 375 
máximo, X35, 137 y"| 
máximum, 275 [275J 
maya, 279 
mayar, 279 
mayo, 379 
maza, 381 
masón, 381 * 

♦ mazurca -ó mazur- 

kí, s6z 
masonería, 381 
mués, 254 
muios, 354 
mediodía y medio 

día, J4 
megámetro, 389 
mejor, 135 
mella, 262 [x 19-2631 
memorándum, 87J 
meningitis, 357 
Menjíbar, 353 y 260 
menoscabo, 253 
merced, 104 
merovingio, 357-373 
mesa, 368 
meses, 368 
Mesías, 268 
metagoge, 257 
metalurgia, 357 
metempsícosis, 363"] 
«O"») 379 [y 365 J 
mesa, 381 
microbio, 253 
microgramo, 293 
micrón, 389 
milady, 33 
miligramo, 293 
milhojas, 33 
mililitro, 292 
milímetro, 289 
milimicrón, 289 
milord, 33 
minerva, 373 
mirabel, 253 
miriámetro, 389 
mirabolano, 353 
misa, 368 
misérrimo, 137 
mismísimo, 138 
mixtífori, 375 
mixto, 375 
mixtura, 275 
misa, 38 x 

* mnema ó nema, 25 

* mnematio ó nema- 

tk>, 35 



♦Mnemosina ó Ne- 
mosina, 35 

* mnemotecnia ó ne- 

motecnia , 35-363 
*mnemotibki ó nc 
m o tibio, 35 

* mniaro 6 niaro, «5 
*mniópside ó nióp- 

síde, 35 
moabita, 253 
mobiliario, 273 
Mogravejo, 360-373 
moharra, 258 
moharracho, 258 
mohatra, 258 
moheda, 258 
mohíno, 258 
moho, 258 
Moka, 261 
molla, 262 
Monjuich, 67 
monosílaba, 253 
Monóvar, 272 
Montalbán, 253 
monsieur, 67 
montaras, 268 
montaras, 281 
Montserrat, 18 y 103 
morabito, 253 * 
moravo, 272 
morbidez, 253 
morbo, 353 
mordihuí, 258 
moribundo, 253 
morigerado, 257 
mosa, 268 
moscovita, 272 
moso, 268 
motivar, 272 
mover, 272 
movible, 272 
móvil, 87 y 272 
moviliario, 272 
moxa, 275 
moxte, 275 
Moya, 279 
mosa, 281 
mozalbete, 253 
mozo, 281 
muchísimo, 138 
mueble, 253 
múgil, 87 
mugir, 257 
mujer, 87, 104 y 260 
müjol, 87 
Muldafiv, 18 
multilocuo, 96 
muniñcentísimo, 137 
Murviedro, 272 
mus, 268 
mus, 281 



N 

naba, 353 
nabab, 18 y 353 
nabal, 253 
nabateo, 253 
nabo, 253 
naboría, 253 
narbonense, 253 
narval, 272 
natividad, 272 
nauseabundo, 253 
nava, 272 
navaja, 272 
naval, 273 
navarca, 373 
Navarra, 272 
navazo, 272 
nave, 104 y 373 
navegar, 373 
naveta, 272 
Navia, 272 
navícula, 272 
navidad, 272 
nayuribe, 253 
nébuda, 253 
nebuloso, 353 
néctar, 87 y 254 - 
negligencia, 257 
ueocatólico, 33 
nérveo, 27a 
nervino, 272 
nervio, 272 
Nervión, 272 
nervudo, 272 
neuralgia, 357 
nevar, 373 
nevusquear, 149-372 
nexo, 275 
nicerobino, 253 
. nieve, 104 y «72 
ninivita, 372 
nivel, 272 
nobiliario, 253 
nobilísimo, 137 y 253 
noble, 253 [y 272"] 
noctivago, 96, 184J 
nocturno, 138 y 254 
Noé, 77 

nominativo, 272 
Norberto, 353 
nordeste, 33 
nordovestear, 373 
nornordeste, 33 
noroeste, 33 
nostalgia, 74 y 257 
nostramo, 31 y 33 
novaciano, 272 
novación, 272 
noval, 272 [272"] 
Novato y novato, J 
novecientos, 33.-272 
novedad, 373 



349 

novel, 272 
novela, 272 
♦noveno ó nono, 

272 y 302 
novenotrillón, 300 
noventa, 272 
novicio, 273 
noviembre, 272 
novilunio, 272 
novillo, 272 
novio, 272 
novísimo, 137 y 272 
noxa, 275 
nube, 104 y 253 
nubil, 87 y 253 
nueve, 272 
nuevo, 137 y 272 
nupcias, 120 y 265 



ñiquiñaque, 16 
ñoño, 16 



ó, 258 
oasis, 77 
oba, 253 
o.banense, 353 
Obas, 253 
obcecar, 253 
obción, 248 y 253 
obdurar, 253 
obedecer, 253 
obelisco; 353 
obelo, 253 
obenque, 253 
obeso, 253 
óbice, 88 y 253 
obispo, 253 
óbito, 96 y 253 
objeción, 253 y 254 
objeto, 18, 253-260 
objetivar, 253, 2Óo"| 
obleera, 243 [y 272J 
obnoxio, 253 y 275 
oboe, 253 

óbolo, 253 [y 267"! 
obrepción, 253, 265J 
obrepticio, 22, 253,1 
obsceno, 253 [265J 
* obscuro y oscuro,"] 
obsequiar, 253 [253J 
observar, 253 y 272 
obsesionar, 253 
obstáculo, 22 y 253 
obstante, 253 
obstar, 253 



350 

obstetricia, 253 
obstinación, 253 
obstricidad, 253 
obstrucción, 253 
obstruir, 253 
obtener, 248 y 253 
obtentar, 253 
obturador, 253 
obtuso, 253 
obús, 88 y 253 
obvención, 253-272 
obviar, 84, 253-272 
obvio, 253 y 272 
occidente, 243-254 
occiduo, 243 ... 
occipucio, 243 
occisión, 243 
occitano, 243 
océano, 64 
octante, 254 
octava, 18 y 272 
octavo, 254, 272-301 
octing e n t e s i m o,T 
octógono, 254 [301J 
octosílabo, 97, 253,1 
octubre, 254 [254J 
ochavo, 272 
ochocientos, 33 
O'DoneU, 207 
odontalgia, 257 
oftalmía, 18 
¡oh!, 258 
oi, 258 
oído, 75. 
ojear t 258 y 260 
ojoso, 258 y 260 
ola, 258 
óleo, 89 
oler, 258 
oliva, 272" 
olivarda, 272 
olivarse, 272 
Olivenza, 272 
olivo, 272 
Olva, 272 
Olvera, 272 
olvido, 272 
olla, 262 
ollar, 258 
ollera, 262 
ombligo, 258 
ómnibus, 253 
omnímodo, 258 
omnipotente, 258 
omoplato, 258 
onda, 252 y 258 
Ondárroa, 89 
ondear, 258 
oneroso, 258 
♦ónix ú ónice, 1 

3 46 y 275 
opción, 248 
oprobio, 253 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



18, 



optar, 18 y 265 
óptica, 265 [265"] 
óptimo, 135, 137 yj 
oquedad, 244 y 288 
ora, 252 y 258 
orario„2$8 
orbayar, 253 y 26a 
orbe, 253 
órbita, 181 y 253 
orea, 258 

orfandad, 244 y 258 
orfelino, 244 
orgía, 257 
Orihuela, 258, 
Órjiva, 260 y 272 
ormisí, 258 
ornar, 258 
ornitología, 257 
orno, 258 
otigen, 87 y 257 
oro, 258 
Orobias, 253 
Orotava, 272 
ortodoxia, 275 
ortodoxo, 275 
ortopedia, 74 
orvalle, 272 
w/258 
osa, 268 

osamenta, 244-258 
osar, 258 y 268 
osario, 244 
oséense, 258 
óseo, 244 
oses, 258 y 268 
osifrago, 96 
ostentar, 258 
Ostia, 258 
ostiario, 258 
ostra, 258 
ostracismo, 258 
ostrogodo, 258 
oto, 258 [y 34-] 

otrosí y otro sí, 33J 
ova, 272 
ovación, 272 
oval, 272 
óvalo, 244 y 272 
ovario, 30, 244-272 
ovas, %i"i 

oveja, ni, 148-272 
overa, 244 
overo, 272 
ovetense, 258 
Oviedo, 272 
ovil, 272 

ovillo, 272 [272! 
ovíparo, 96, 244 yj 
ovo lo, 272 
¡ox!, 275 
oxalato, 275 
oxalme, 275 
oxear, 275 



oxiacanta, 275 
oxidar, 275 
óxido, 275 [257-2751 
oxígeno, 22, 96, 97 ,J 
oxímaco, 275 
oxizacre, 275 y 281 
oxte, 275 
oyera, 279 

Bfó, 279 » 

za, 281 
ozena, 281 



pabellón, 253 

pábilo, 253 

pábulo, 88 y 253 

paces, 254 

padrenuestro y pa- . 
dre nuestro, 34 

paf, 18 

pagarés. 243 

página, 257 

pailebot, 271 

país, 74 

pajerrey, 33 y 2Ó0 

palomayo, 33 y 262 

palla, 262 

panegírico, 257 

pangelín, 257 

papahígo, 258 

papialbillo, 253 

♦paquebote ó pa- 
quebot, 271 

parabién y para 
bien, 34 y 253 

parábola, 97 y 253 

parahuso, 258 

paragoge, 257 

paraguas, 243 

paraíso, 181 

♦paralaje ó para- 
laxi, 260 y 275 

parapoco y para 
poco, 34 

pararrayos, 267 

parásceve, 272 

parcísimo, 137 

parihuela, 258 

paroxismo, 275 

Partho, 258 

parto, 258 

parva, 272 

parvedad, 272 

parvo, 272 

párvulo, 272 

Pos, 268 

pasavante, 272 

pasavolante, 31-272 

pasee, 243 

pases, 268 

Pasos, 288 



paternóster, 33 
patíbulo, 253 
paupérrimo, 137 
pavana, 272 
pavés, 88 y 27» 
pavesa, 272 
pavía, 272 
paviano, 272 
pavimento, 272 
paviota, 27a 
pavo, 272' 
pavonazo, 272 
pavor, 272 
pavoverde, 072 
pavura, 272 
Payo, 279 
paz, 281 
Pazos, 281 
pebete, 253 
pebetero, 253 
Peces, 254 

pediluvio, 95 y 272 
peer, 243 
peke, 261 
Pekín, 2Ó1 
pelagiano, 257 
pelirrubio, 31, 2531 
peluca, 242 [y 26 7 J 
peluquero, 24a 
pelvi, 272 
pelvímetro, 272 
pelvis, 272 
penseque y pensé 

que, 34 
pepsina, 2Ó5 
pegue, 260 
pequin, 266 
percibir, 253 > 

perenne, 243 
perigeo, 257 
perihelio, 258 
período, 97 
persevante, 272 
Perseveran da, 27a 
perseverar, 27a 
perspectiva, 254 y~| 
peruviano, 273 [272 J 
perverso, 27a 
pervertir, 272 
pervigilio, 357 y 272 
pes, 268 
peses, 268 
peucédano, 254 
pez, 281 
piamáter, 33 
picacureba, 253 
picardihuela, 143,"! 
pictórico, 244 [ 158 J 
pié y píe (de piar),! 
Piedrahita, 358 [75 J 
Piérides, 68 
pif, 18 
pihua, 258 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



pihuela, 358 

piísimo, 67, 137-243 

pinabete, ^53 

pirexia, 375 

pirotécnico, 354 

piroxena,<375 

pisaverde, 05 

piscolabis, 353 

píxide, 375 

plagio, 357 

Placencia, 354 

Plasencia, 368 

plantívoro, 373 

plebe, 104 y 353 

plexo, 375 [357! 

plombagina, 353 yj 

plúmbeo, 353 

plumígero, 357 

pluvial, 373 

pneumática, 33-265 

pobeda, 353 * 

pobo, 253 

pobrísimo, 137 

Poblet, 18 (y 358"] 

poderhabiente) 33J 

poetisa, 368 

poetiza^ 38 z 

♦polca ó pojlka,"] 

pólex, 375 [354-361J 

polivalvo, 273 

Poiixena, 375 

polvo, 115 y 373 

pólvora, 373 

pollo, 55 y 363 

ponleví, 373 

Pontevedra, 373 

poxciúncula, 184 

pormenor y por me- 
nor, 34 [34] 

porqué y por qué, J 

poquísimo, 137-138 

pbrtaalmizcle, 343 

porvenir y por ve- 
nir, 34 

/osa, 368 

poseer, 343 

poso, 368 

Poveda, 373 

poyo, 55 y 379 

poza, 381 

pozo, 38 1 

práctico, 354 

pravedad, 373 

Pravia, 273 

. * Práxedes ó Práje- 
des, 109, 360-275 

praxis, 275 

prebenda, 253 

preboste, 253 

precaver, 272 

precepto, 265 

predicción, 234 

predilección, 234 



preelegir, 243 
preeminencia, 243 
preexcelso, 243 
preexistir, 243 
prerrogativa, 267 
presagiar, 257 
présbite, 253 
presbítero, 253 
prescribir, 253 
prescrito, 265 [265! 
prescripción, 254, J 
preservar, 372 
pretexta, 275 
pretexto, 275 
prest, 24 
prevalecer, 272 
.prevaricar, 272 
prevención, 272 
prever, 243 y 272 
previo, 272 
previsor, 272 
primavera, 272 
primevo, 273 
Prim, 262 £300-3011 
♦primero o primo,J 
primigenio, 257 . 
primitivo, 272 ' 
primogénito, 257 
privación, 272 
privado, 272 
privanza, 272 
privar,. 272 
privilegio, 257 y 273 
probar, 253 
probática, 253 
probidad, 253 
problema, 353 
probo, 353 
proclive, 372 . 
prodigio, 257 
producción, 234 
Profetisa, 268 
profetiza, 281 
profiláctico, 254 
profilaxis, 275 
progenie, 104 
progenitor, 237 
Prójimo, 2Ó0 
prohibir, 253 y 258 
prohijar, 258 
prónuba, 253 
prorrogar, 267 
prorrotear, 267 
proscribir, 253 
proscrito, 265 
protección, 234 
proteger, 257 
protervo, 272 
protógeno, 97 y 257 
protuberancia, 253 
provecto, 273 
provecho, 373 
proveer, 343 y 372 



provena, 373 
Provencio, 373 
provenir, 373 
proven zal, 372 
proverbio, 353-273 
providencia, 273 
providente, 272 
próvido, 272 
provincia, 272 
provisión, 272 
provisor, 272 
provocar, 272 
proximidad, 275 
próximo, 137 y 375 
prueba, 353 
psamodio, 35 
psamófido, 25 
psamoterna, 25 
psaturosis, 25 
♦pseudiosmaó seu- 
diosma, 25 

♦ pseudo ó seudo, 
25 y 2ó§ 

♦pseudocacia ó 
seudocacia, 25 

♦pseudohidrópico ó 
' seudohidró pi- 
co, 25 

♦ p s e udoneumonía 

ó se udoneumo- 
nía, 25 
♦pseudónimo ó seu- 
dónimo, 25 

♦ pseudoprofe t a ó 
seudoprofeta, 25 

♦pseudotisis ó seu- 
dotisis, 25 [y 257"! 
psicología, 25, 265 J 
psilomelana, 25 
psicómetro, 25 
psicoterapia, 25 
psiquis, 25 
psoriasis, 25 
pterodáctilo, 265 
p tialismo, 25 
♦Ptolomeo ó Tolo- 
meo, 25 y 265 
púa, 76 (y 253-I 
pubertad, 104, 119J 
pubis, 353 
Puccio, 243 
puf, 18 

púgil, 87 y 257 
pugilato, 257 
pugna, 18 y 257 
Puig, 67 y 257 
pujavante, 260 - 272 
pulquérrimo, 137 
pulverizar, 272 
pulverulento, 272 
pulla, 262 
pungente, 257 
pungitivo, 257 y 273 



3Si 

puntiagudo, 33 
putrefacción, 234 
Puya, 379 



quehacer y que ha- 
cer, 33, 34 y 358 

quermes, 366 

♦ querubín ó que- 
rub, 87 y 353- 

querva, 373 

quibey, 353 y 379 

quilo, 348 y 36o 

química, '14 

quingentésimo, 301 

quinientos, 33 x 

quino, 366 

quinquenervia, 373 

quirúrgico, 357 

quistes, 366 

quitaipóh, 121 



rabadán, 253 
rabadilla, 253 
rábano, 253 
rabuzu*, 253 
rabel, 253 
rabera, 253 
rabí, 253 
rabia, 253 
rabicorto, 33 y 253 
rabino, 253 
rabiza, 253 
rabo, 253 
rábula, 253 
ración, 254 
rahez, 258 
raíz, 74 

rajah, 91, 117 y 258 
rallo, 55 y 262 
rallar, 262 
♦rangífero ó regín- 

fero, 257 
rapsodia, 74 
rapto, 265 
rasa, 268 
rasado, 268 
rasión, 268 
rastrojera, 260 
ratihabición, 253,"] 
ravenés, 272 [258 J 
rayar, 279 
rayo, 55 y 279 
raza, 281 
razado, 281 
reacción, 234 
rebaba, 253 
rebajar, 253 



352 

rebalaje, 253 y 260 
rebanar, 253 
rebaneo, 253 
rebañar, 253 
rebano, 253 
rebasar, 053 
rebatir, 253 
rebato, 253 
rebelar, 253 
rebelde, 253 
rebenque, 253 
rebeza, 253 
rebociño, 253 . 
rebollidura, 253 
rebollo, 253 
rebolludo, 25 $ 
reboñar, 253 
rebosar, 253 y 268 
rebotar, 253 
rebotín, 253 
rebozar, 281 
rebudiar, 253 
rebujal, 253 
rebujina, 253 y 260 
rebujo, 253 y 260 
rebullir, 253 
reburujar, 253 
rebuznar, 253 
recabar, 253 
recavar, 272 
reces, 254. 
recésit, 271 
recibir, 253 
reciente, 254 
recoger, 242 
reconvención, 272 
recova, 272 
recoveco, 272 
redeja, 139 
redhibir, 258 [258"] 
redhibitorío, 253 yj 
redija, 260 
reedificar, 243 
reelegir, 243 
reembarcar, 243 
reembolsar, 243 
reemplazar, 243 
reencuentro, 243 
reenganchar, 243 
eengendrar, 243 
reensayar, 243 
reenvidar, 243 
reenvite, 243 
reexaminar, 243 
reexportar, 243 
refección, 234 
reflexionar, 275 
reflexivo, 272 7275 
refracción, 234 
refrigerio, 257 
refulgencia, 257 
regencia, 257 
regenerar, 257 



VOCES DB ESCRITURA DUDOSA 



regicida, 257 
régimen, 89 y 257 
regimentar, 257 
Regina, 257 
regional, 257 
regir, 257 
registrar, 257 
regitar, 257 
regurgitar, 257 
rehacer, 244 
rehacio, 258 
rehén, 258 
rehendija, 258 y 260 
rehilete, 258 
rehilo, 258 
rehogar, 258 
rehusar, 64 y 258 
reivindicar, 272 
rejuvenecer, 26o"| 
relave, 272 [y 272J 
relevante, 272 
relevar, 272 
relieve, 272 
religión, 74 y 257 
Remigio, 257 
renovar, 272 
renovero, 272 
renvalsar, 272 
reloj, 18, 87, 257 yl 
relojería, 260 [260J 
remesa, 268 
remeza, 281 
remesón, 268 
remesón, 281 
renacuajo, 143 
renovar, 272 
reprobar, 253 
reprobo, 88 y 253 
reptil, 18 y 265 
repugnancia, 61 y"| 
resabio, 253 [257J 
resbalar, 253 
reservar, 272 
resolver, 272 
reses, 268 
resiente, 268 
resolver, 272 
restablecer, 243 
restricción, 234 
restringir, 257 
resumen, 268 
retahila, 258 
retasar, 268 
retazar, 281 
retribuir, 233 
retrovendición, 272 
retumbar, 253 
revalidar, 272 
reuntar, 72 
reusar, 258 
revecero, 272 
revejido, 260 y 272 
revelar, 272 



reveler, 27a 
revellín, 27a 
revenirse, 27a 
reventar, 272 
reverberar, 253-272 
reverbero, 253-272 
reverdecer, 272 
reverencia, 272 
reverendo, 27a 
reversión, 272 
reverso, 272 
revés, 272 
revesado, 27a 
revesar, 268 y 37a 
revesino, 272 
revezar, 281 
revisar, 37a 
reviste, 37a 
revocar, 272 
revolotear, 149-272 
revoltillo, 272 
revoltoso, 272 
revolución, 272 
revólver, 272 
revolver, 272 
revotar, 272 
revulsión, 272 
rezumen, 281 
riba, 253 
Ribadavia, 253 
Ribadeneira, 253 
Ribadeo, 253 
Ribadesella, 253 
ribadoquín, 253 
ribaldo, 253 
ribazo, 253 
ribera, 253 
ribereño, 253 
riberiego, 253 
ribero, 253 
ribete, 253 [258"] 
ricahembra, 121 yj 
ricohombre, 33-258 
rigidez, 257 
Rigoberto, 253-257 
risa, 268 
ritmo, 271 
rival, 272 
rivera, 272 
Rivero, 272 
riza, 28 1 
rob, 253 
robada, 253 
robaliza, 253 
róbalo, 253 
robar, 253 
Roberto, 233 
robezo, 253 
robín, 2¿3 
robo, 253 
roborativo, 253 
Robustiano, 253 
robusto, 253 



rodaballo, 253 
Rogelio, 257 
roído, 76 
rolla, 262 
Ronces valles, aya 
rongigata, 357 
rosa, 208 
rosado, 268 
rosarse, 268 
roso, 368 
roya, 379 
roza, 281 
rozado, 281 
rozarse, 281 
rozo, 281 
rúbeo, 253 
rubeta, 353 
rubí, 353 
rubia, 353 
rubicán, 353 
ruoicundo, 353 
rubio, 353 
rubor, 353 
rúbrica, 353 
rucim^, 354 
rugir, 357 
ruibarbo, 353 
rumbo, 353 
ruptura, 365 
Rusia, 368 



Saavedra, 343 
Sabadeü, 253 
sábado, 88, 118, 353 
sabalera, 353 
sábalo, 353 
sábana, 253 
sabana, 353 
sabandija, 353 
sabañón, 253 
Sabas, 353 
sabeliano, 253 
sabeo, 353 
saber, 353 
sabia, 353 ' 
sabiduría, 353 
sabina, 353 
Sabino, 253 
sabio, 253 
saboga, 253 
saboneta, 353 
saboyano, 353 
sabueso, 253" 
sabuloso, 353 
saburroso, 253 
sacarlas, «68 
sacoláprico, 254 
sacratísimo, 137 . 
Safo, 268 
saga, 268 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



«agita, 357 
sagitario, 357 
Sahagún, 358 
Sahara, 358 y 368 
sahornarse, 358 
sahumerio, 358 

«aín, 74 
saina, 368 
salbadera, 253 
salciia, 354 
saliva, 373 
¿ahita, 368 ' [353"] 
salubérrimo, 137 yj 
salud, 104 
salva, 373 
salvado, 373 
salvaguardia, 31, 33 

y 373 
salvaje, 360 y 373 
salvajismo, 30, 357"! 
salvar, 373 [y 360J 
salvavidas, 33 y 373 
«al ve, 104 y 373 
salvia, 373 
salvilla, 372 [y 373*] 
salvoconducto, 31 J 
sambuca, 268 
sanguisorba, 253 
santabárbara, 33-253 
sanctasanctórum, 33 
sapa, 368 
sapientísimo, 137 
sapiio, 268 
safio, 368 
safue, 268 
Sara, 368 
•sardónica ó sardo- 

nix, 375 
sargento, 257 
sarria, 368 
sauce, 74 
saúco, 74 
savia, 353 y 272 
saxafrax, 375 
saxátil, 375 
sáxeo, 375 
saxífraga, 375 
* Scandinavia 6 Es- 

candinavia, 25 
♦Scipión ó Esci- 

pión 53 
•sata ó escita, 53 
s$, 268 

Sebastián, 353 
sebe, 353 
sebestén, 353 
sebo, 353 y 268 
sebero, 253 
seca, 268 
sección, 234 
seda, 268 
sede, 268 
sedería, s68 



sedicente, 33 
jr^ar* «68 • 
Segismundo, 357 
Segorbe, 353 
Segó vía, 372 
seiscientos, 33 
selección, 234 
selva, 373 
selvática, 138 
sellar, 366 
Sem, x8 y 363 
semoviente, 31, 33"! 
Sena, 368 [y 273J 
senador, 368 
senegal, 368 
seno, 368 
sensual, 268 
seo, 368 
¿¿/<t, 3Ó8 
septentrión, 365 
septiembre, 365 
sepullón, 300 
♦séptimo ó septeno, 

«65, 30* y 3<>a 
septisílabo, 365 
septuagésimo, 365 
Sepúlveda, 373 
sera, 268 
serbal, 268 
seres, 268 
Sergis, 257 
seria, 368 
ííw, 368 
serón, 368 
seroso, 368 
serrada, 368 
serrado, 268 
serrar, 368 1 
Servando, 372 
servato, 373 
serventesio, 273 
servicio, 372 [272"] 
servidumbre, 104 yj 
servil, 272 
servilleta, 273 
Serviodeo, 373 
servir, 272 
servís, 268 y 272 
servita, 373 
Sérvulo, 373 
sesear, 368 
sesén, 368 
sesión, 368 
sesma, 368 
««, 368 [y 375"] 
sesquióxtdo, 68, 71 J 
sestil, 268 
j¿¿z, 268 
setabitano, 253 
setecientos, 33 
Setúbal, 253 
Severiano, 272 
severidad, 27a 



Severino, 372 

Severo y severo, 272 

sevicia, 272 

Sevilla, 37a 

sexagenario, 35-375 

sexagésimo, 375 

sexagonal, 375 

sexángulo, 375 

sexcentésimo, 301 

sexenio, 375^ 

sexífrága, 375 

sexítano, 375 

sexma, 375 

sexo, 375 

sextante, 375 

sexteto, 375 

sextíi, 275 

sextina, 375 

sexto, 875 y 30X 

séxtuía, 275 

sextuplicar, 375 

sexual, 68 y 275 

sibarita, 253 

sibil, 253 

sibila 253 

sibilante, 253 

siclo, 268 

sidra, 368 

siego, 368 

sien, 368 

siento, 368 

siervo, 368 y 272 

sierra, 268 

sietelevar, 33 y 272 

siempreviva, 33-272 

sigilo, 257 

sílaba, 97 y 253 

silba, 253 

silbar, 253 

silboso, 353 

silepsis, X04 y 265 

silicio, 268 

silogismo, 357 

* silva ó selva, 373 

silla, 368 

Silvano, 373 

Silverio, 272 

Silvestre, 27a 

silvicultura, 272 

Sil vino, 272 

Silvio, 272 

silvoso, 272 

sima, 268 

símbolo, 253 

simiente, 268 

simplicisimo, 137 

singularísimo, 138 

sinnúmero y sin nú- 
mero, 34 y 263 

sino y si no, 34 

sinóptico, 254 y 265 

sinrazón y sin ra- 
zón, 34 



353 

sinsabor y sin sa- 
bor, 34 

sintaxis, X03 y 275 

siriaco, 368 

sirio, 268 

Símela, 368 

sirviente, xoó y 37a 

sivil, 268 y 273 

sita, 368 

Sixto, 375 

soba, 353 

sobaco, 353 

sobajar, 353 

sobanda, 353 

sobar, 353 

sobarbada, 353 

sobarcar, 353 

soberano, 353 

soberbia, 353 

sobina, 253 

sobornal, 253 

sobornar, 353 

soborno, 353 

Sobrarbe, 353 

sobrehar, 358 

sobrasar, 368 

sobrazar, 281 

sobreedificar, 343 

sobreempeine, 343 

sobreestadía, 343 

sobreexcitar, 343 

♦sobrentender ó so- 
breentender, 343 

sobrescribir, 343 

* sobresdrújulo ó so- 
breesdrújulo, 343 

sobreseer, 343 

sobrestante, 343 

•sobrexceder ó so- 
breexceder, 343 

sobretodo y sobre 
todo, 34 

sobrevesta, 272 

soca, 268 

socapa y so capa, 34 

socavar, 272 

socolor y so color, 34 

solívago, 96 y 272 

soliviar, 272 

solsticio, 18 

soluble, 30 

solvente, 272 

♦somnámbulo ó so- 
námbulo, 353 

sopa, 368 

sorba, 353 

sorber, 353 

sorbete, 253 

sorra, 268 

sotavento, 272 

♦Strasburgo ó Es- 
trasburgo, 35 

suave, 272 



L08 8XGN08 DE LA ESCRITURA.— 24 



354 

subalterno, 253 
subálveas, «53-272 
subarrendar, 253 
subarriendo, 22-253 
subasta, 253 
subcarbonato, 253 
subcinericio, 253 
subclavio, «53 Y «7 2 
subcutáneo, 253 
subdelegado, 253 
subdelegar, 31-253 
subdiácono, 253 
subdito, 253 
subdividir, 253 y 272 
subilla, 253 
subir, 248 y 253 
súbito, -253 [y 272"! 
subjuntivo,253,26oj 
sublevar, 253 y 272 
sublunar, 253 
submarino, 242-253 
subordinar, 253 
subpolar, 242 y 253 
^ubprefecto, 242-253 
subrayar, 22 y 267 
subrepticio, 253-265 
subrígadier, 243-253 
subrogar, 253 
subsanar, 253 
subscribir, 253 
♦subscripción ó sus- 
cripción, 258 
subsecretario, 253 
subsidio, 253 
subsistir, 253 
subsolar, 253 
♦substanciar ó sus- 
tanciar, 253 
♦substantivo ó sus- 
tantivo, 253 
♦substituir ó susti- 
tuir, 253 
substraer, 253 
subsuelo, 253 
subyugar, 253 
subteniente, 253 
subterfugio, 253 
subterráneo,242-253 
suburbio, 253 
subvención, 61, 253 
y 272 [y 2721 
subvencionar, 253J 
subvenir, 253 y 272 
♦ subversión ó su- 
versión, 253 y 272 
subvertir, 253 y 272 
succión, 234 y 254 
súcubo, 253 
sucumbir, 254 
♦sud ó sur, 103 
suda, 268 
sudamericano, 33 
tuteo, 268 



VOCBS DE ESCRITURA DUDOSA 



suevo, 272 
sufijo, 242 
sugerir, 257 
sugestión, 257 
sujeto, 260 
sumergir, 257 
sumersión, 242 
suministrar, 253 
sumo, 268 
Superávit, 1 19, 271 
supervacáneo. 272 
supervención, 272 
supervivencia, 272 
suplantar, 253 
suponer, 242 
surah, z8 y 358 
surgir, 257 
♦subscriptor ó sus- 
criptor, 253 y 265 
sustracción, 243-254 
sustituir, 253 



taba, 253 
tabaco, 253 
tabanazo, 253 
tabanco, 253 
tábano, 253 
tabaque, 253 
tabanque, 253 
tabardillo, 253 
tabardo, 253 
tábega, 253 
taberna, 253 
tabernáculo, 253 
tabí, 253 
tabica, 253 
tábido, 253 
tabique, 253 
tabuco, 253 
taburete, 253 
tacita, 242 
táctico, 254 
taha, 258 
tahali, 258 
taharal, 258 
taheño, 258 
tahona, 258 
tahulla, 258 y aóa 
tahúr, 258 
talabarte, 258 
Tala vera, 272 
talvina, 272 
tambalear, 253 
también y tan bL n,"j 
tambor, 253 [34-353J 
tampoco y tan po- 
co, 34 
tangente, 257 
tangerino, 257 
tangible, 257 
tapaagujeros, 243 



taravilla, 272 
taray, 74 y 279 
tarbea, 253 
Tarf, 87 
tas, 268 
tasa, 208 
tasar, 268 
Tavira, 272 
taxátil, 275 
taxativo, 272 y 275 
taxidermia, 275 
tas, 281 
tasa, 281 
tasar, 281 
tébano, 253 * 

tebeo, 253 
técnico, 61 y 254 
tedeum, 33 
tejer, 260 
telaraña, 33 
temporal, 18 
Unción, 254 
tensión, 268 
Teógenes, 257 
teología, 257 [302! 
♦tercero ó tercio, J 
terebinto, 253 
tereniabin, 253 
tergiversar, 257-272 
terrígeno, 257 
tes, 3Ó8 
testo, 268 
textil, 275 
texto, 275 
textorio, 275 
textura, 275 
tes, 281 

Tibet, 103 y 253 
tibia, 253 
tibieza, 253 
tibio, 253 
tibor, 253 
tiborna, 253 
Tiburcio, 253 
tiburón, ni y 253 
tientaaguja, 243 
tuto, 67 y 243 
tijeras, 120 y 200 
tinge, 257 
tingitano, 257 
tiorba, 253 
tirabuzón, 253 
titubear, 253 
Tívoli, 89 y 27* 
tlascalteca, 23 
tmesis, 23 
toalla, 75 y 258* 
toba, 253 
Tobarra, 253 
tobera, 253 
tobillo, 253 
todavía y toda vía, 
33i95ya73 



torva, 272 

tórax, 117, 242-37$ 
torbellino, 253 
tornavirón, 373 
torvisco, 373 
torvo, 373 
tos, 368 
Uso, 3Ó8 
totovía, 373 
tova, 372 

tóxico, 275 [275-T 
toxicología, 357 JS 
tos, 281 
toso y 381 
traba, 353 
trabacuenta, 353 
trabajar, 115 y 353 
trabal, 253 
trabanco, 353 
trabar, 253 
.trabazón, 104 y 353 
trabe,"ío4y 353 
trábea, 353 
trabucar, 253 
trabuco, 253 
traducción, 243 [a53"|- 
tragaldabas, 343 yj 
tragedia, 257 
tragicomedia, isi 

y 257 
♦tramontano ó- 
transmontano, 
243 
♦tramontar ó trans- 
montar, 242 
trancahilo, 258 (3431 
^transacción, 343 yj 
♦transalpino, 343 

♦ transatlántico, 34a 
♦transbordar ó tras- 
bordar, 34a y 355 

♦transcender ó tras- 
cender, 242 

♦ transcribir ó tras- 

cribir, 342 y 353 
♦transcripción 6 
trascripción, 24* 
transcrito, 265 
♦transcurso ó tras- 
curso, 242 

♦ transcurrir ó tras- 

currir, 242 y 364 
transeúnte, 343 
♦transferir ó trasfe- 

rir, 342 
♦transfigurarse 6 

trasfigurarse, 243 

♦ transfixión ó tras- 

fixión, 24a 

♦ transflorar ó tras- 
florar, 242 

♦transforear ó tras» 
forear, 242 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



•transformar ó tras- 
formar, 342 

♦transfregar ó tras- 
fregar, 342 

♦ transfretar ó tras- 

fretar, 242 
tránsfuga, 24 y 242 
♦transfundir ó tras- 
fundir, 242 
♦transgredir 6 tras- 
gredir, 242 
transición, 242 
transigir, 242 y 257 
transilvano, 242 y"í 
transitar, 242 [272J 

♦ translación ó tras- 
lación, 242 

♦translaticio ó tras- 
laticio, 242 

♦ transía tivo ó tras- 

lativo, 242 
translimitar, 242 
♦translinear ó tras- 
linear, 242 
•translucirse ó tras- 
lucirse, 242 
♦transmarino ó tras- 
marino, 242 
♦transmigrar ó tras- 
migrar, 242 
transmitir ó trasmi- 
tir, 242 
transmudar, 242 
transmutar, 242 
•transpadano ó 

traspadano, 242 
♦transparencia ó 
trasparencia, 242 
♦transpirar ó tras- 
pirar, 242 
♦transpirená i c o ó 
traspirenaico, 242 

♦ transponer ó tras- 

poner, 242 
♦transportar ó tras- 
portar, 242 

♦ transporte y tras- 

porte, 246 
•transposición ó 

trasposición, 242 
♦transterminar ó 

trasterminar, 242 
•transtiberino ó 

trastiberino, 242 
transustancial, 242 
Transvaal,. 243 

♦ transvasar ó tras- 

vasar, 242 y 272 
transverbera c i ó n , 

242, 253 y 37 3 
♦transverberar ó 

trasverberar, 242, 

353 y 272 



♦transversal ó tras- 
versal, 242 y 272 
trapalear, 242 
trasalcoba, 242 £242"] 
trasanteanoche,J 
trasanteayer, 31 y"| 
trasantier, 242 [242J 
trascantón, 242 
trasanejo, 242 
trascabo, 242 
trascartarse, 242 
trascuarto, 343 
trascocina, 242 
trascol, 242 
trascolar, 242 
trasconejarse, 24-2 
trascordarse, 242 
trascoro, 242 
trascorral, 242 
trasdoblar, 242 
trasdós, 242 
trasdosear, 242 
trasechar, 242 
trasegar, 242 
traseñalar, 242 
trasera, 242 
trasfojar, 242 
trasfollo, 242 
trasgo, 242 
trasgrear, 242 [258"! 
trashoguero, 242 yj 
trashojado, 258 
trashojar, 242-258 
trashumar, 242, 258 ] 
trasijado, 242 [y 268 J 
trasladar, 242 
traslapar, 242 
trasloar, 242 
traslumbrar, 242 
trasluz, 242 - 
trasmallo, 242 
trasmano, 242 
trasmañana, 242 
trasmatar, 242 
trasmerano, 242 
trasminar, 242 
trasmosto, 242 
trasnochar, 242 
trasnombrar, 242 
trasoír, 242 
trasojado, 242 y 258 
trasoñar, 242 
tr&sorcear, 242 
trasovado, 242 
trasquilar, 242 
traspapelarse, 242 
traspasar, 242 
traspecho, 242 
traspeinar, 242 
traspellar, 242 
traspié, 242 
traspilastra, 242 
traspintar, 242 



trasplantar, 242 
trasp untar, 242 
traspuntín, 242 
trastabillar, 242 
trastada, 242 
trastazo, 242 
trastear, 242 
trastejar, 242 
trastienda, 242 
trasto, 242 
trastornar, 243 [243I 
trastrabado, 242 yj 
trastrocar, 242 
trasuntar, 242 
trasudar, 242 
trasuntar, 258 [272"] 
trasvenarse, 242 yj 
trasver, 242 y 272 
trasverter, 242-272 
través, 272 [272! 
trasvinarse, 242 yj 
travesano, 272 
travesear, 272 
travesía, 272 
travieso, 272 
trazumarse, 281 
treballa, 253 
trébedes, 120 y 253 
trebejo, 253 y 260 
trebeliánica, 253 
trébol, 253 
Trebujena, 253-260 
treceno, 301 
treces, 254 
trecentésimo, 301 
trescientos, 33 
tremebundo, 253 
tresalvo, 33 y 272 
tresbolillo, 253 
treses, 268 
Treviño, 272 
tríbaco, 97 y 253 
tribón, 253 
tribu, 253 
tribuir, 253 
tribulación, 253 
tribuna, 253 
tribunal, 253 
tribuno, 253 
tributo, 253 
trigésimo, 257 
triptongo, 18 y 265 
trisa, 268 
triunvirato, 272 
trivial, 272 
trivio, 272 
triza, 281 

♦troj , troje ó trox, 
103, 104 260 y 275 
trova, 272 
trocador, 272 
truhán, 258 
Trujillo, 260 



355 

tuautem, 33 
tubérculo, 253 
tuberosidad, 253 
tubo, 253 
tulla, 262 
tumba, 253 
tumbaga, 253 
tumbón, 253 
turba, 253 
turbamulta, 33-253 
turbal, 253 
turbante, 253 
turbar, 253 
turbinto, 353 
turbio, 253 
turbión, 253 
turbulento, 253 
turgencia, 257 
tuve, 248 y 272 
Túy, 67 
tuya, 279 
tuvo, 272 



Ubaldo, 253 
Ubeda, 253 
ubérrimo, 137 y 253 
ubio, 353 
ueste, 357 y 258 
ukase, 261 
ultimátum, 119-263 
umbilical, 258 
umbral, 258 
umbrío, 258 
• undécimo ú once- 
no, 33 y 301 
undívago, 96 y 27a 
ungir, 257 
univalvo, 272 
Universidad, 272 
universo, 272 
unívoco, 96 y 273 
uno, 358 
urbanidad, 253 
Urbano y urbano,"! 
Urgel, 257 [253J 
urgencia, 257 
urgir, 257 
usar, 258 
uso, 252 y 258 
uva, 372 [272! 

uvaguem a e s t r e,J 
úvea, 272 



vaca, m y 272 
vacación, 272 
vacante, 272 
vacará, 272 



3$6 ' 

vacia, 373 
vaciar, 84 y 373 
vacila, 37a 
vacilar, 37a 
vacilo, 37a 
vacisco, 373 
vaco, 373 
vacuna, 373 
vade, 373 
vadear, 373 
vadea, 373 [373I 
vademécum, 363 yj 
vado, 372 
vafe, 373 
vagar, 372 
vagaroso, 373 
vagido, 357 y 373 
vagina, 357 y 373 
vagón, 373 
vaguido, 373 
vahanero, 258 y 272 
vahar, 258 y 272 
vaharada, 258 y 272 
vaharera, 258 y 272 
vaharina, 258 y 372 
vahear, 258 y 372 
vahído, 258 y 273 
vaho, 258 y 272 
váida, 272 
vaina, 273 
vainilla, 373 
vainica, 143 y 373 
vaivén, 31, 33 y 373 
vajilla, 360 y 37a 
val, 373 
valaco, 373 
valar, 373 
valadí, 372 
valde, 272 
valdense, 27a 
Valdis, 119 y 372 
vale, 372 
Valencia, 373 
valentía, 372 
Valentín, 272 [272"] 
valentísimo, 137 yj 
valeo, 272 
valer, 272 
valeriana, 272 
Valeriano, 272 
Valerio, 272 
Valero, 373 
valeroso, 373 
valetudinario, 372 
valí, 272 
valia, 272 
validar, 272 
valido y válido, 272 
valiente, 137 y 272 
valija, 260 y 272 
valioso, 272 
valón, 272 
val«na, 37* 



VOCES DB ESCRITURA DUDOSA 



valones, 373 
Valois, 373 
valor, 273 [373"! 
Valoría la Buena,J 
valoría, 373 
vals, 18, 34 y 373 
valsar, 373 
valúa, 373 
valuar, 84 y 372 
valva, 272 
valvasor, 272 
Valverde, 272 
válvula, 272 
valla, 263 y 272 
valladar, 262 y 272 
Valladolid, 272 
vallar, 37a 
valle, 273 
vallico, 373 
vampiro, 373 
vanagloriarse, 31,1 
vaitda, 373 [33-273J 
vándalo, 372 
vandola, 272 
vandurria, 272 
vanguardia, 373 
vanidad, 373 
vano, 373 
vapor, 3/3 
vapular, 373 
váquiro, 373 
vaqueta, 373 
vara, 372 
varadera, 372 
varaje, 260 y 272 
varapalo, 33 y 272 
varar, 27L2 
varaseto, 373 
várdulo, 373 
varenga, 272 
vareo, 272 
varga, 272 
variar, 80 y 272 
várice, 272 
varicoso, 272 
vario, 138 y 272 
varita, 272 
variz, 272 
varón, 181 y 272 
varonil, 138 y 272 
varsoviano, 272 
vasallo, 272 
vasar, 272 
vasca, 272 
vascón, 272 
vascuence, 272 
vase, 272 
vasera, 272 
vasija, 272 
vaso, 272 
vastago, 272 
vasto, 272 
vate, 272 



Vaticano, 273 
vaticinio, 373 
vatídico, 272 
vavia, 272 
vaya, 342, 372-279 
ve, 272 „ 
veas, 27a 
vecera, 272 
vecería, 272 
vecero, 272 
vecino, 272 
vector, 272 
veda, 272 
vedar, 272 
vedegambre, 272 
vedija, 272 
veduno, 273 
veedor, 243 y 373 
vega, 373 
vegetar, 357 y 373 
vegete, 357 y 373 
veguer, 373 
veguero, 373 1372! 
vehemencia, 358 yj 
vehículo, 358 y 373 
veimarés, 373 
veintavo, 33 y 373 
veinte, 373 [y 3731 
veinteocheno , 33J 
veinteseiseno, 33 y 

373 [y 300Í 

veintidós, 33, 373J 
veinticinco, 33, 272 

y 300 [y 272"! 
veinticuatrén , 33J 
veinticuatría, 33 y 

272 [272 y 300"] 
veinticuatro, 33J 
veintinueve, 33, 272 

y 300 [y 300 1 
veintiocho, 33, 272J 
veintiséis, 33, 272 y 

300 ty 3<x>í 

veintisiete, 33, 272 J 
veintitrés, 33, 272 

y 300 
♦veintiuno ó vein- 
tiún^, 272 y 300 
vejación, 27a 
vejamen, 272 
vejancón, 139 y 272 
vejar, 372 
Vejer, 260 y 373 
vejestorio, 360 y 373 
vejete, 360 y 373 
vejez, T19 y 373 
vejiga, 260 y 272 
vela, 272 
velacho, 272 
velar, 272 
velarte, 373 
veleidad, 372 
velen, 272 



velen*, 373 
veleta, 27a 
Velen, 373 
velicación, 373 
velo, 372 
velón, 272 
veloz, 99 y 272 
vellido, 37a 
vello, 272 
vellocino, 272 
vellón, 272 
vellora, 272 
vellorí, 272 
vellorita, 272 
vellutero, 272 \ 
ven, 272 
vena, 373 
venablo, 373 
venado, 373 
venal, 373 ~ 
Venancio, 372 
venatorio, 37a 
vencejo, 373 
vencer, 272 
venda, 346 y 372 
vendaval, 372 
vende, 272 
vendeja, 373 
vender, 372 
vendición, 272 
vendimia, 272 
vendo, 272 
Vendrell, 272 
veneciano, 272 
veneficiar, 272 
veneficio, 272 
veneno, 272 
venera, 37a 
Veneranda, 273 
venerar, 272 
venéreo, 37a 
venero, 372 
véneto, 373 
venezolano, 272 
vengar, 272- 
vengativo, 30 
venia, 272 
■venial, 272 
venir, 272 
venita, 272 
venora, 272 
venta, 139 y 27a 
ventada, 272 
ventaja, 37a 
ventalla, 373 
ventalle, 273 
ventana, 373 
ventarrón, 372 
venteadura, 37a 
ventilar, 37 a 
ventisca, 37a 
ventolera, 37a 
ventolina, 372 



V 

ventor, 372 

ventorrillo, 27a 

ventosa, 372 

ventoso, 273 

ventral, 373 

ventregada, 273 

ventrera, 373 

ventrículo, 373 

ventril, 373 [y 272"] 

ventrílocuo, 74, 90J 

ventura, 272 

venturina, 272 

venturo, 272 

Venus, 272 

venusto, 272 

ver, 272 

Vera, 272 

veracidad, 272 

verano, 272 

veras, 272 

veratro, 272 

veraz, 272 

verbal, 253 y 272 

♦verbasco ó var- 
basco, 253 y 272 

verbena, 253 y 272 

verberación, 253 y 
a?» r«53 y 272! 

verbigracia , 33, J 

verbo, 353 y 272 

verbosidad, 253 yl 

verdacho, 272 [272J 

verdad, 272 

verdal, 272 

♦verdasca ó 
dasca, 272 

verde, 272 

verdea, 272 

verde es me raída, 
243 y 272 

verdeja, 272 

verderol, 272 

verderón, 272 

verdinegro, 31-272 

verdolaga, 272 

verdoyo, 279 

verdugo, 272 

verdugón, 272 

verdura, 272 

vereda, 272 

verga, 272 

vergajo, 272 

Vergara, 272 

vergarzoso, 272 

vergeta, 257 y 272 

vergeteado, 257-272 

vergonzante, 272 

vergüenza, 272 

♦verguer ó vergue- 
ro, 272 

vericueto, 272 

verídico, 272 

Verín, 272 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 




var- 



260 

. — , _, y 272 

vermicular, 272 
vermífugo, 272 
verminoso, 272 
vernal, 272 
Vero, 272 
Verona, 272 
veronés, 272 
Verónica y veróni- 
ca, 272 
verraco, 272 
verruga, 272 
versado, 272 
versal, 272 
versátil, 272 
'vérsete, 272 
versículo, 148 y 272 
versificar, 272 
versión, 272 
verso, 272 
vértebra, 27a 
verte 11 o, 272 
verter, 272 
vertical, 272 
vértice, 272 
vertiente, 272 
vértigo, 272 
ves, 272 
vesícula, 272 
veso, 272 
véspero, 272 
vespertilio, 272 
vespertino, 272 
vestal, 272 
veste, 272 
vestfaliano, 272 
vestía, 272 
vestíbulo, 272 
vestigio, 257 y 272 
vestir, 272 
vestugo, 272 
veta, 272 
veterano, 272 
veterinaria, 272 
veto, 119 y 272 
vetusto, 272 
vez, 272 
vezo, 272 
vía, 272 

viacrucis, 33 y 273 i 
viadera, 272 
viador, 272 
viaducto, 121 y 272 
viajar, 272 
viaje, 260 y 272 
vial, 272 
Viana, 272 
vianda, 272 
viandante, 272 



viaraza, 272 
viático, 272 
víbora, 96 y 272 
viborezJb, 143-272 
vibrar, 272 
viburno, 272 
vicaría, 272 
vicario, 272 
vice, 254 y 272 
vicealmirante, 272 
Vicente, 272 
vicerrector, 33-267 
viceversa, 33 y 272 
vicio, 272 
vicisitud, 272 
víctima, 272 
Víctor, 272 [272"] 
Victoria y victoria,.) 
Victoriano, 272 
Victorina, 272 
Victorio, 272 
vicuña, 272 
Vich, 272 
vid, 272 \ 
vida, 272 
Vidal, 272 
vidente, 272 
vidrio, 272 
vidriar, 80 y 272 
vidual, 272 
♦vidueño ó vidu-T 
viejo, 272 [fio,272j 
Viella, 272 
vienense, 272 
vienes, 272 
viento, 272 
vientre, 272 
viernes, 118 y 272 
viga, 272 
vigente, 257 y 272 
♦vigésimo ó veinte- 
no, 257, 272 y 302 
vigía, 109, 257 y 272 
vigiar, 80, 257 y 272 
vigilar, 257 y 272 
vigilia, 272 
Vigilio, 257 y 272 
Vigo, 272 
vigor, 272 
vigota, 272 
viguería, 272 
vihuela, 258 
vil, 272 
vilano, 272 
vilipendí o r 272 
vilo, 272 
vilordo, 272 
vilorta, 272 
villa, 272 
villancico, 272 
villanía, 272 
villano, 272 
villar, 272 



357 

Villarejo, 272 
Villarroya, 267 
Villena, 272 
villorín, 272 
villorrio, 272 
vinagre, 272 
vinajera, 260 y 272 
vinariego, 272 
vinario, 272 
Vinaroz, 272 
vincular, 272 
vindicar, 272 
vindicta, 254 y 272 
vinícola, 96 y 272 
viniebla, 272 
vino, 272 
viña, 272 
viñeta, 272 
viola, 272 
violáceo, 272 
violar, 273 
violario, 272 
violencia, 272 
violeta, 272 
violín, 372 
violón, 272 
viperino, 272 
vira, 272 
virador, 272 
virar, 272 

virazón, 272 [y 372"] 
virgen, 87, 106, 257 J 
virgíneo,* 257 y 272 
virgo, 272 
vírgula, 272 
viril, 272 
virio, 272 
viripotente, 272 
virol, 272 
virola, 272 
virolento, 27a 
virote, 248 y 272 
virrey, 267 y 272 
virtud, 255 y 272 
viruela, 272 
virulencia, 272 
virus, 272 
viruta, 272 
visar, 272 
Visayas, 272 
viscera, 272 
visco, 272 
viscoso, 272 
vise, 268 y 272 
Viseo, 272 
visera, 272 
Visía, 272 
visigodo, 272 
visión, 272 
visir, 272 
visita, 272 
visivo, 272 
vislumbre, 272 



( /j sir^p ^C 



«-? 



1? 



II 



VOCES PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



SERIE PRIMERA 



B y V 



Abada» sinónimo de bada ó hembra del 
rinoceronte.— Avada , del verbo avadar- 

Abal, fruta de un árbol de la India in- 
glesa. — Aval, firma en un documento de 

&*°' , . . 

Abalar, agitar algo en el aire como 
seña. —Avalar, temblar la tierra. 

Abía, propio de ambos sexos. — Avia, 
del verbo aviar. 

Ablar, especie de manzanilla amar- 
ga ♦ — Aviar, preparar algo para el ca- 
mino. 

Abo, archipiélago.— AVO, quebrado. 

Abocar, coger con la boca; abrir la 
del costal; aproximarse á algún suceso,, 
fecha 6 lugar.— Avocar, atraerse un juez 
superior la causa de un tribunal inferior. 

Abucasta, especie de ánade. — Avu- 
oasta, la avutarda. 

Acebedo, sitio plantado de acebos; 
apellido español.— Asevedo, apellido de 
origen portugués. 

Acerbo, áspero al gusto; desapacible; 
dolor agudo; cruel. — Acervo, montón 
de cosas menudas; masa de bienes indi" 
visos. 

Adibas, inflamación de garganta en 
las bestias.— Adivas, chacales. 

Alaba, del verbo alabar.— Álava, 
provincia española. 

* Albear, blanquear.— Al vear, pobla- 
ción de la Argentina ; apellido español. 

Albl&O, sujeto que tiene el pelo blan- 
co; blanquecino. — Alvino, relativo al 
bajovientre. 

Arbolas, ciudad de Asiría. — Arve- 
las , pájaros acuátiles. 

Babia, territorio de León en España; 
estar en babia se dice del que está dis- 
traído. — Bavia, falsa deidad; sinónimo 
de bávaro. 



. cubierta de los coches.— Vaca, 
hembra del toro; del verbo vacar. 

Bacante, sacerdotisa de Baco.— Va- 
oante, participio de vacar; empleo sin» 
cubrir. , 

Bacará, nardo silvestre, — Vaoarsy 
del verbo vacar. 

Baoera, enfermedad del bazo. — Va» 
sera, sitio ó caja en que se guardan 
vasos. 

Bacia, palangana que usan los bar. 
beros. — Vacia, femenino de vacio. 

Bacila, hinojo marino; medida de su- 
perficie agraria.— Vacila, del verbo va- 
cilar. 

Bacilo, insecto microscópico. — Va- 
cilo, del verbo vacilar. 

Baco, dios mitológico. — Vaco, del 
verbo vacar. 

Badea, sandía; melón aguanoso ó des. 
abrido.— Vadea, del verbo vadear. 

Bag*a, cuerda con que los arrieros atan 
la carga; cabecita del lino en que está la 
linaza. — Vagra, del verbo vagar; femeni- 
no de vago. 

Bagfar, echar el lino la bagá.— Va- 
gfar, andar indeciso ú ocioso. 

Bagro, del verbo bagar.— "V&go, el 
que no tiene ocupación; lo que anda inde- 
terminadamente . 

Baladi, todo aquello que es de poca 
sustancia ó precio. — Valadl, especie 
de uva. 

Balar, dar balidos el carnero ó la 
oveja. — Valar, relativo á un vallado 6 
cerca. 

Balde, especie de cubo.— Valde, pri- 
mer simple de algunos nombres propios 
(VAUDXmoro, VAUDxiglesias, etc.). 

Baldés , piel curtida de oveja. — Val- 
des , apellido. 



>,* 



EN QUE ENTRAN LETRAS EQUÍVOCAS 



aelar, 38 x 
salo, 281 y 28a 
zendj a8i 
Zeneida, 281 
, Zenobia y Zenobio, 

353 y s»8i 

Zenón, 281 
zénsalo r 281 
zsta, 281 

"* zeugma 6 ceug- 
ma, 281 y 282 
zibeüna, 282 



zigzag y zis, zas, 
257, 28c y 282 

* zinc ó cinc, 14, 18, 

24, 246 y 281 
zipizape, 281 y 282 

* zirigaña ó ciriga- 

ña, 282 
ziszás, 282 
Züa, 281 

zizaña, 281 y 282 
soca, 281 
Zodíaco, 243 



zófero, 243 
zooétíca, 243 y 281 
zoófago, 243 y 281 
zoófito, 243 y 281 
zoografia, 243 y 281 
zooide, 243 y 281 
zoolatría, 243 y 281 
zoología, 243, 257 

y 281 
zoospermo, 243-281 
zootecnia, 243, 254I 
zopa, 281 [y 28 1 J 



359 

zorra, 281 
zuavo, 272 y 281 
zubia, 253 y 281 
suda, 28c 
zueco, 281 
zumba, 253 y28i 
zumbel, 253 y 28X 
zumo, 281 
Zuheros, 258 y 281 
zurribanda, 253 y 281 
zurriburri , 87, 253 
y 281 



362 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



0, acción de besar. — VeSO, gato 
montes. 

Bestia, animal cuadrúpedo. — Vestía, 
del verbo vestir. 

Beta, cierta cuerda en los buques; se- 
gunda letra del alfabeto griego. — Veta, 
filón de mina; lista de distinto color en las 
maderas; vena en las tierras ó piedras. 

Beso, labio grueso. — Veso, costum- 
bre. 

Babero, pueblo de Galicia.— Vivero, 
criadero de animales ó plantas. 

Bibiana, nombre de mujer.— 'Vivia- 
na, nombre de un hada. 

Bidente, de dos dientes; especie de 
azadón con dos dientes. — Vidente, par- 
ticipio de ver; el que ve ó profetiza. 

Bienes, todo signo de hacienda ó ri- 
queza. — Vienes, del verbo venir. 

BiflTa, carro poético de dos caballos; 
ciudad de Turquía — Viffa, madero largo 
y grueso. 

Billa, jugada de billar.— Villa, po- 
blación de cierta importancia. 

Billar, cierto juego de bolas. — Vi- 
llar, pueblo pequeño ó caserío. 

Binario, compuesto de dos elementos, 
partes ó guarismos . — Vinario, pertene- 
ciente al vino. 

Bino, del verbo binar. — Vine, del 
verbo venir; caldo del jugo de la uva. 

Biso, especie de liquen; tejido filamen- 
toso, merced al que ciertos moluscos se 
adhieren á las rocas. — Viso, sitio ó lugar 
alto; cambiantes de color que prodúcela 
luz en los cuerpos; villa de España; monte 
de los Alpes. 

Bitela, cierta clase de papel.— Vi- 
tela, piel muy curtida y fina. 

Bitor, ave zancuda.— Vítor, interjec- 
ción de aplauso. 

BiSGO, el que por vicio ó defecto tuerce 
los ojos. — Visco, liga; materia viscosa ó 
pegajosa. 

Bobina, cilindro en forma de carre- 
te. — Bovina, raza perteneciente al buey 
ó á la vaca. 

Bocal, jarro de boca angosta para sa- 
car el vino. — Vooal, relativo á ia voz; 
toda letra que representa sonido puro. 

Bocear, sinónimo de bocezar, esto es, 
mover los animales sus labios como cuando 
comen ó beben. — Vocear, dar gritos, 
aplaudir, jactarse. 

Booera, lo que queda pegado en los 
labios después de comer* ó beber. — Vo- 
oera, la mujer que habla á nombre de 
otra. 

* Bolada , golpe de bola. — Volada, 
vuelo corto ; letra de menor tamaño puesta 
en la parte superior del renglón. 

Bolado, azucarillo ó esponjado.— Vo- 
lado, obra que sale del macizo. 



Bolar, tierra destinada al bol.— Volar, 
ir por el aire. 

Bolear , tirar las bolas ; echar menti- 
ras. — Volear, de vuelo ; herir una cosa 
en el aire para darle impulso. 

Boleo, de bolear; sitio en que se tiran 
las bolas. — Voleo, el acto de volar. 

Bota, especie de calzado; vasija de 
cuero para vino, — Vota, del verbo votar. 

Botar, arrojar un objeto con violencia; 
echar un buque ó bote al mar. — Votar, 
prometer ó hacer votos á Dios ó á los san- 
tos ; blasfemar; ejercer el derecho de vota- 
ción. 

Bote, golpe de lanza, pelota, etc.; salto 
del caballo ; vasija pequeña ; barquichuelo 
sin cubierta. — Vote, del verbo votar. 

Boto, del verbo botar; romo de pun- 
ta ; rudo ó torpe — Voto , del verbo vo- 
tar; promesa de una cosa ; dictamen ó pa- 
recer. 

Braba, especie de red grande. — Bra- 
va, femenino de bravo; valiente; feroz. 

Cabalillo, diminutivo de cabal.— Ca- 
valillo, reguera que se hace entre era 
y era. 

Cabás, bolsa de cuero propia para via- 
je . — Cavas, presente de cavar. 

Cabe, del verbo caber; preposición equi- 
valente á cerca ó junto á. — Cave, del 
verbo cavar; cóncavo. 

Cabla, del verbo caber. — Cavia, ex- 
„ cavación para riegos. 

Cabo, mango ó extremo de una cosa; 
jerarquía militar ; parte de tierra que entra 
en el mar. — Cavo, del verbo cavar. 

Caraba, especie de embarcación que 
se usa en Levante.— -Carava, reunión de 
labradores en días festivos para recrearse. 

Cibica hierro que da firmeza al eje 
de un coche. — Cívica, derivación de ci- 
vil; patriota; perteneciente al ciudadano. 

Combino, de combinar. — Convino, 
de convenir. 

Corbas, las cuatro plumas del ave, lla- 
madas también aguaderas. — Corvas, la 
parte de la pierna opuesta á las rodillas. 

Corbato, especie de tina al servicio de 
los alambiques. — Corvato, el pollo del 
cuervo. 

Corbeta, pequeña embarcación — Cor- 
veta, movimiento que el caballo hace con. 
sus manos. 

Deba, puerto de Arabia; del verbo de- 
ber.— Deva, villa de España. 

Embasar. teñir de color pardo; dete- 
ner. — Envasar, encerrar un objeto en 
recipiente apropiado. 

Embestir, acometer. — Envestir, 
investir; conferir una dignidad; revestir. 

Encobar, echarse las aves sobre los 
huevos. — Encovar, meter algo en una 
cueva. 



PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



3&3 



/ Beteba, del verbo estibar; hierba de 
los pantanos; pértiga gruesa en las em- 
barcaciones. — Esteva, pieza corva del 
arado. 

Estebado , participio de estibar; paño 
empapado en tinte. — Estevado, el que 
tiene las piernas en arco. 

Estiba, del verbo estibar; instrumento 
para atacar cañones; lastre de los buques; 
lugar en donde se aprieta la lana. — Esti- 
va, estival; relativo al estío. 

Gabina, nombre de mujer; sombrero 
de copa. — Gavina, la gaviota. 

Ovaba, del verbo grabar.— Grava, 
del verbo gravar; arena gruesa; guijo. 

Grabar, esculpir; fijar algo en la me- 
moria ó entendimiento. — Gravar, car- 
gar; imponer gravamen sobre una persona 
ó cosa. 

Grabe, presente de grabar.— Grave, 
pesado; grande; cosa seria ó difícil de so- 
lucionar. 

Haba, hortaliza. — Ava, una de las 
partes en que se divide la cantidad en- 
tera. 

Haberío, bestia de carga ó destinada 
á la labor. — Averio, del verbo averiar; 
conjunto de muchas aves. 

Habido, del verbo haber. — Ávido, 
ansioso, voraz. 

Habiente, del verbo haber.— Avien- 
te, del verbo aventar. 

Hierba, planta pequeña. — Hierva, 
del verbo hervir. 

Iba, del verbo ir.— Iva, cierta planta. 

Jaba, especie de cajón ó cesto. — Java, 
isla de Malasia. 

Itibia, desierto de África. — Uvia, 
emperatriz romana. 

Haba, raíz de una planta.— Vava, 
población de España; tierra muy llana y 



Vabal, sembrado de nabos. — Vaval, 
relativo á las naves. 

Oba, subdivisión de las tribus de Ate- 
nas. — Ova, hierba ligera que se cría en el 
mar y lagos. 

Obas, distrito del Perú.— Ovas, re. 
gión de la isla de Madagnscar; sinónimo 
de r huevas en algunas partes. 

Óbolo, r moneda antigua; pequeña li- 
mosna. — Ovólo, figura arquitectónica. 

Pobeda, sitio plantado de pobos.— Po- 
veda, apellido. 

Bebelar , sublevar, insurreccionar (úsa- 
se como pronominado). — Revelar, hacer 
visible la imagen fotográfica. 

Rebelarse, faltar á la obediencia de- 
bida ; oponer resistencia . — Revelarse, 
descubrir un secreto. 

Rebotar, botar repentinamente un 
cuerpo elástico ; redoblar la punta de algo 
agudo. — Revotarse, votar lo contrario 
de lo que antes se había votado. 

Reoabar, lograr con ruegos lo que se 
desea — Recavar, volver á cavar. 

Ribera, orilla del río ó mar.— Rive- 
ra, arroyo ó su cauce. 

Sabia, femenino de sabio. — Savia, 
jugo que nutre las plantas. 

Sebero, que fabrica ó comercia en se* 
bo. — Severo, riguroso, áspero ó duro en 
el trato. 

Silba, acción de silbar; desagrado ex- 
presado con silbidos. — Silva, selva; com- 
posición poética. 

Silboso, lo que silba.— SilVOSO, sel- 
voso. 

Toba, piedra esponjosa blanda y de 
poco peso; sarrillo que se cría en la denta- 
dura. — Tova, ave, llamada también co- 
gujada. 

Tubo, cilindro hueco . — Tnvo, del 
verbo tener. 



SERIE SEGUNDA 

B y P 



Ábside, parte abovedada de un templo I cada uno de los extremos del eje mayor de 
y comunmente semicircular. — Apelde, | la órbita trazada por un astro. * 



SERIE TERCERA 



C y K 



Curda, borrachera.— Kurda, femeni- 
no de kurdo. 



Curdo, beodo. — Kurdo, natural del 
Kurdistán. 



364 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



SERIE CUARTA 



C y S 



Acecinar, salar y secar las carnes al 
humo para que se conserven. — Asesi- 
nar, matar alevosamente. 

Acechar, atisbar. —Asechar, poner 
ó armar asechanzas. 

Aoeohe, caparrosa. — Aseche, del 
verbo asechar. 

Aoedar, ponerse aceda ó agria una 
cosa. — Asedar, suavizar una cosa como 
si fuera seda. 

Acedía, lo que está agrio.— Asedia, 
del verbo asediar. 

Acedo, agrio; áspero. — Asedo, del 
verbo asedar. 

Acetar, jadear.— Asesar, adquirir 
seso. 

Aolano f planta que da flores. — A sia » 
no, sinónimo de asiático. 

Aoido, de sabor agrio.— Asido, del 
verbo asir. 

AcllOS, una especie de bellota. — Asi- 
los, plural de asilo. 

Acracia, debilidad extremada; sistema 
político. — Acrasia, falta de régimen hi- 
giénico. 

Alices, manchas en la piel provenien- 
tes de las viruelas. — Alises, del verbo 
alisar. 

Amanda, nombre propio de mu- 
jer. — Amánala, una planta. 

Bracero, el que da el brazo á otro 
para que se apoye en él. — Brasero, 
pieza de metal en que se echa lumbre para 
calentarse. 

Bracil, pieza de armadura que cubría 
el brazo. — Brasil, república de América. 

Cacera, zanja ó canal. — Casera, 
que se hace ó se cria en casa. 

Cacería, partida de caza— Casería, 
casa aislada en el campo. 

Canoera, del verbo cancerar.— Can- 
sera, molestia causada por la impertur- 
bación. 

Cáuoe, lecho de ríos, arroyos y demás 
corrientes naturales. — Cause, del verbo 
causar. 

Ce, nombre de la tercera letra del abe- 
cedario.— Se, pronombre; tiempo de los 
verbos ser y haber. 

Cebe, del verbo cebar. — Bebe, cerca- 
dor de estacas altas entretejidas con ramas 
largas. 

( Cebo, comida que engorda animales; ac- 
ción de cebar las armas de fuego. — Sebo, 
grasa* 



Ceca, casa donde se fabrica moneda; 
troquel. — Seca , femenino de seco. 

Cecear, vicio de los que pronuncian la 
ese como ce . «— Sesear, pronunciar la ct 
como ese. 

Ceda, del verbo ceder. — Seda, hebra 
delgada que da el capullo de un gusano. 

Cede , del verbo ceder. — Sede, silla, 
respecto á las altas dignidades de la Igle- 
sia. 

Cederla, del verbo ceder.— Sedería. 
mercancía de seda. 

Ceg'ar, quitar ó perder la vista. — Se» 
ffar, cortar la hierba ó mies. 

Cellar, sinónimo de arquero . — Se- 
llar, imponer ó estampar un sello. 

Cena, alimento que se toma de no- 
che. — Sena, río de Francia. 

Cenado, del verbo cenar. — Senado. 
cuerpo legislativo. 

Cenador, sitio para cenar en los jardi- 
nes.— Senador, miembro del señad*. 

Ceneffal, lugar lleno de cieno. — Se- 
neg*al, río de África. 

Ceno, del verbo cenar. — Seno, cavi- 
dad del pecho. 

Censual, todo lo perteneciente al cen- 
so . — Sensual, aficionado á los deleites 
de los sentidos. 

Ceo, pez de mar. — Seo, iglesia cate- 
dral. 

Cepa, el tronco de la vid. — Sepa, del 
verbo saber. 

Cera, substancia hecha por las abe- 
jas. — Sera, espuerta grande sin asas. 

CeréB, diosa mitológica.— Seres, plu- 
ral de ser. 

Cerla, género de insectos dípteros con 
cuernos. — Seria, femenino de serio. 

Cerio, metal blanco. — Serio, grave; 
severo. 

Cerón, residuo ó escoria de los panales- 
de cera. — Serón , espuerta más larga que 
ancha para cargar en las bestias. 

Ceroso, que contiene cera.— Seroso. 
relativo al suero. 

Cerval, relativo al ciervo. — Serbal, 
árbol que da flores blancas. 

CerViz, parte posterior del cuello del 
hombre y de los animales. — Servís , del 
verbo servir. 

Cerrada, del verbo cerrar.— Serra- 
da, que tiene dientes ; del verbo serrar. 

Cerrado, participio de cerrar. — Se- 
rrado, participio del verbo serrar. 



PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



365 



Cerrador, el que cierra.- Serrador, 

el que sierra. 

Cerradura, mecanismo de metal para 
cerrar con llave.— Borradura, partícu- 
las que se desprenden de la madera al ase- 
rrarla. 

Cerrar, ajustar una cosa dentro de 
otra. — Serrar, cortar -ó dividir con sierra. 

Cesen, del verbo cesar. — Sesén, mo- 
neda de Aragón. 

Cesión, renunciar ó dejar algo. — Se- 
sión, la junta de un congreso ó corpo- 
ración. 

Ceso, del verbo c*í«r.— Seso, cerebro; 
juicio. 

ClOlO, espacio de tiempo que vuelve a 
contarse. — Siolo, moneda hebrea de 
plata. 

Cidra, fruto parecido al limón.— Si- 
dra, bebida fermentada hecha con zumo 
de manzanas. 

CleffO, privado de la vista; del verbo 
cegar. — Sleg'O, del verbo segar. 

Cien, apócope de ciento. — Sien, el 
hueso cóncavo junto á las cejas. 

Ciento, diez veces' diez.— Siento, del 
verbo sentir. 

Cierra, del verbo cerrar.— Sierra, 
instrumento de carpintería; cordillera. 

Ciervo, un cuadrúpedo.— Siervo, el 
que sirve; esclavo. 

Cilioio, vestidura para mortificar la 
carne, que usan los penitentes. — Silicio, 
metaloide. 

Cilla, casa para guardar granos ; renta 
decimal. — Silla, asiento. 

Cillero, el encargado de la cilla ; bo- 
dega ó despensa. — Sillero, el que hace ó 
vende sillas. 

Cima, lo más alto de los montes y de 
toda eminencia.— Sima, concavidad pro- 
funda y obscura. 

Cimiente, del verbo cimentar.— Si- 
miente, semilla. 

Ciríaco, nombre propio. — Siriaoo, 
natural de Siria. 

Cirio, vela de cera. — Sirio, natural 
de Siria. 

Ciruela, fruto del ciruelo.— Sirnela, 
villa de la provincia de Badajoz. 

Cita, del verbo citar; nota en los li- 
bros. — Sita, femenino de sito. 

Cito, del verbo citar.— Sito, situado ó 
fundado. 

Civil, relativo á la ciudad. — Si Vil, 
caverna para guardar comestibles. 

Cocer, cocinar. — Coser, unir algo 
con hilo y aguja. 

Cooera» coceadura. — Coserá, por- 
ción de tierra que se riega con el agua de 
una tanda. 

Coces, plural de coz.— Coses, del 
verbo coser. 



Oonoejo, distrito ó corporación mu* 
nicipal.— Consejo, parecer ó dictamen. 

Conciliario, el que asiste á un con- 
cilio. — Consiliario, cargo de consejero. 

Contorción, vuelta que se da á lo que 
se tuerce . — Contorsión , movimiento 
convulsivo. 

Corees, natural de Córcega. — Cor- 
sés, plural de corsé. 

Bieoes, plural de diez. — Dieses, del 
verbo dar. 

Encerar, aderezar ó manchar con ce- 
ra. — Enserar, cubrir ó forrar con sera 
de esparto. \ ' 

Paces, plural de /o*— Fases, plural 
de fase. 

Fucilar, fulgurar. — Fusilar, pasar 
por las armas. 

Hacia, del verbo hacer. — Asia, del 



1, del 



• vervo astr. 

Kaoe, del verbo hacer. — ] 
verbo haber y el pronombre se. 

Kaoes, presente del verbo hacer; plu- 
ral de haz. — Ases, de los verbos asar y 
asir; plural de as. 

Kaoimiento, acción y efecto de ha- 
cer. — Asimiento, acción y efecto de asir. 

Heces, plural de hez. — Eses, plural 
de ese. 

HOCOS, plural de hoz.— Oses, del ver- 
bo osar. 

Incipiente, el que empieza. — Insi- 
piente, falta de ciencia ó juicio. 

Intención, acto de voluntad. — In- 
tensión, intensidad ; actividad y fuerza 
de las cualidades de los cuerpos. 

Meces, del verbo mecer.— Meses, del 
verbo mesar; plural de mes. 

Meólas, del verbo mecer. — Mesías, 
enviado. 

Face, del verbo facer. — Fase, del 
verbo pasar; permiso ó licencia. 

Faces, plural de faz; tiempo del verbo 
facer.— Pases , plural de fase; del verbo 
fosar. v 

Feoe, el lomo de tierra que queda entre 
surco y surco. — Pese, del verbo fesar. 

Feoes, plural de fez.— Peses, del Yer- 
bo fesar. 

Placenoia, ciudad de Italia. — Fla- 
sencia , ciudad de España. 

Ración, porción de algo. — Rasión, 
reducción de un cuerpo á pequeñas partes 
por medio del rollo. 

Heces, del verbo rezar.— Beses, plu- 
ral de res. 

Heolente, acabado de hacer. — Re- 
siente, del verbo resentir. 

Rucia, bestia de color pardo. — Ru- 
sia, nombre de una nación. 

Salcita, diminutivo de sal.— Salslta, 
diminutivo de salsa. 

Tenolón , acción de tener. — Ten- 



366 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



alón, estado de los cuerpos; resistencia de 
los gases. 

Treces, plural de trece. — TrMM, 
plural de tres. 



▼loe, que tiene ó ejerce las veces de al 
guien. — 1TÍS6, del verbo visar. 

Vocear, dar voces ó gritos. — YotWIT, 
tratar de vos á alguno. 



SERIE QUINTA 

c i Z 



Celar, cumplimiento y observancia de 
las obligaciones ; vigilar. — Selar, sentó- 
la necesidad del solo. 

Cita, del verbo citar; nota; citación con- 



venida . — Sita, nombre propio de mu- 
jer. 

Galicia, región de España.— Gali- 
cia, provincia de Austria. 



SERIE SEXTA 



G y J 



Gema, yema ó botón en los vegetales; 
nombre genérico en las piedras preciosas; 
sal gema. — Jema, parte de viga ó ma- 
dero que queda con corteza por estar mal 
encuadrado. 

Geta, el natural de un pueblo escita de 
la Dacia . — Jeta , labios gruesos y abul- 
tados. 

Gineta, especie de gato de algalia, 
de cuya piel se hacen abrigos. — Jineta, 



cierta lanza corta; arte de montar á caba. 
lio; especie de charretera. 

Gira, del verbo girar. — Jira, pedazo 
que se corta ó rasga de una, tela; banquete 
campestre. 

Girón, apellido.— Jirón, pedazo des- 
garrado del vestido; pendón ó guión que 
remata en punta. 

Vegete, del verbo vegetar.— Vejete, 
despectivo de viejo. 



SERIÉ SÉPTIMA 



(Voces que la rechazan ó la exigen. ) 



Á, preposición. — ¡Ahí, interjección. — 
Ka, del verbo haber. — Há, adverbio de 
tiempo. 

Aba, medida de Aragón. — Haba, plan- 
ta ú hortaliza. 

Abanillo, adorno antiguo de lienzo 
para el cuello.— Kabanillo, diminutivo 
de habano; cigarro. 

Abano, aparato que, colgado del te- 
cho, sirve para dar aire. — Sábano, per- 
teneciente á la Habana; cigarro puro. 

Abitar, amarrar y asegurar el cable á 
las bitas. — Habitar, morar ó vivir en al- 
gún lugar. 

Ablando, del verbo ablandar.— -Ha- 
blando, del verbo hablar. 

Abra, ensenada ó bahía; del verbo 
abrir. — Habrá, del verbo haber. 

Abran, del verbo abrir.— Abraham, 
nombre propio. 



Abrase, del verbo abrasar.— Habré- 
Be, del verbo haber y pronombre se. 

Abre , del verbo abrir. — T~ 
puerto de Francia. 

Abría, del verbo abrir. — Habría»* 
del verbo haber. 

Acá, adverbio de lugar. — Haca, jaca. 

Acedera, planta comestible que tiene 
gusto agrio. — Hacedera, cosa que pue- 
de hacerse. 

Acha, oración matutina de los musul- 
manes. — Hacha, vela grande de cera; 
instrumento de hierro para cortar. 

Aohero, de vigía.— Hachero, blan- 
dón. 

Acheta, la cigarra.— Hacheta, di- 
minuto de hacha. 

Aijada, la pica del boyero.— Ahi- 
jada, la apadrinada por alguien. 

Alá, miembro para volar ó nadar; flan- 



PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



367 



eos de las tropas. — Alá, voz árabe que 
significa Dios. — Hala, del verbo halar; 
interjección. 

Alaban, del verbo alabar.— Hala- 
ban, del verbo halar. 

Alado, que tiene alas.— Halado, par- 
ticipio de halar. 

Alaga, especie de trigo.— Halaga, 
del verbo halagar. 

Alagar, llenar de lagos ó charcos un 
terreno.— Halagar, lisonjear; dar mues- 
tras de afecto. 

Alamar, presilla ó botón sobrepuesto 
para adorno. — Albania?, nombre árabe 
de la manta ; población española. 

Alambra, presente de alambrar {ver- 
vo de dos acepciones : despegarse el cíelo y 
trabajar con alambre). — Alhambra, pa- 
lacio árabe de Granada. 

Alar, alero; parte inferior del tejado 
que sale fuera de la pared.— Halar , tirar 
de un cabo ó de otra cosa. 

Alarma, aviso ó señal de combate ó 
siniestro. — Alharma, planta cuya se- 
milla es comestible. ■ 

Albuora, villa de la provincia de Ba- 
dajoz. — Albuhera, depósito natural ó 
artificial de agua. 

Alo&sar, fortaleza ó palacio. — Al- 
Oahaiar, encerrar ó guardar aves en el 
alcahaz. 

Alcón, antigua arma de fuego; un 
monte de Canarias. — Halcón, ave de 
rapiña. 

Aldea^población pequeña que depende 
de otra.— Haldea, del verbo haldear. 

Allá, adverbio de lugar.— Halla, del 
verbo hallar. 

Aloja, bebida que se compone de agua, 
miel y especias; del verbo alojar.—AULO- 
ja, sinónimo de alondra. 

Alón, ala de ave después de quitadas 
las plumas. — Halón, meteoro circular 
que aparece alrededor del sol. 

Amo, señor de la casa ó cabeza de fa- 
milia; del verbo amar. — Hamo, anzuelo. 

Anoga, del verbo aneg ar. — Hane- 
ga, medida llamada también fanega. 

Anegada, participio de anegar.— Ha- 
negada, porción de terreno qne mide 
una anega. 

Aojar, hacer mal ojo; desgraciar ó ma- 
lograr una cosa. — Ahojar, comer el ga- 
nado las hojas de los árboles. 

Aprender, estudiar ; tomar algo en la 
memoria. — Aprehender, capturar, co- 
ger ó asir. 

Aprensión , escrúpulo ; falso concep- 
to de la imaginación ; recelo de conta- 
gio.— Aprehensión , acción y efecto de 
aprehender. 

Ara, del verbo arar; altar. — Kara, 
del verbo hacer. 



Aran, valle de Lérida.— Harán, de) 
verbo •hacer. 

Aré, aremos, aréis, tiempos del ver- 1 
bo arar. — Haré, haremos, haréis/ 

del verbo hacer. 

Aro, anillo ó cerco; círculo para suje- 
tar las duelas; del verbo arar. — Haro, vi- 
lla de España. 

Arta, una planta. — Harta, del verbo 
hartar. 

Arte, disposición para hacer algo ; ha. 
bilidad del hombre ; conjunto de precep- 
tos. — Harte, del verbo hartar. 

Arto , cambronera ; toda especie de 
planta espinosa. — Harto, participio de 
Jtartar. 

Artolas, aparejo en forma de dos si- 
lletas.— Hartólas, del verbo hartar y el 
pronombre las. 

AS, el uno de los dados y naipes; mone- 
da romana. — Has, del verbo haber. 

Asan, del verbo asar. — Hasan, ar- 
caísmo sinónimo de potente. 

Ase, de los verbos asar y asir. — Ba- 
se, forma pronominada del verbo haber, 

Asia, una de las cinco partes del mun- 
do. — Hacia, preposición, conjunción ó 
adverbio. 

Asta, cuerno; palo de la bandera; lan- 
za ó pica. — Hasta, preposición. 

Ataca, del verbo atacar. — Hataoa, 
cuchara grande de madera ó palo cilindri- 
co para extender la masa. 

Atada, participio de atar.— Hatada, 
ajuar de pastores. 

Atajar, acortar el camino ; detener á 
una persoria ó cosa ; dividir un terreno de- 
jando un tabique ó biombo. — Hatajas, 
dividir un ganado en hatajos. 

Atajo, camino más corto. — Hatajo, 
pequeño hato de ganado ; muchedumbre. 

Ata» del verbo atar. — Hato, porción 
de ganado ó sitio donde descansa. 

Avada, del verbo avadar.— Avaha- 
da, participio de avahar. 

Avara, femenino de avaro. — Ha Va- 
ra, antigua tribu de Berbería. 

Avia, del verbo aviar Había, del 

verbo haber. 

Ávido, ansioso, voraz. — Habido, del 
verbo haber. 

Aviar , preparar alguna cosa para el 
camino. — Avihar, flor del narciso. 

Avo, fracción de unidad. — Havo, pa- 
nal de miel. 

Ay, interjección. — Ahí , adverbio de 
lugar. — Hay, del verbo haber. 

Aya, institutriz. — Haya, del verbo ha- 
ber; nombre de un árbol ; capital de Ho- 
landa. 

Ayo, masculino de aya. — Hayo, ar- 
busto que produce la coca. 

Asa, nombre de mujer; báculo pastoral 



368 



de los mahometanos. — Basa, porción de 
tierra labrantía; montón ó rimero dederra. 

Asar, casualidad; desgracia impensada; 
el dado ó naipe que se pierde.— Azahar, 
la flor del naranjo, del limonero ó del ci- 
dro. 

Bocalrente, villa de la provincia de 
Valencia Boeahirente, maldiciente. 

Cadalso, tablado para ejecutarla pena 
de muerte. — Cadahalso, cobertizo ó ba- 
rraca de tablas. 

Corte, residencia del soberano; comiti- 
va regia ; filo de arma blanca ; tajo ; del 
verbo cortar —Cohorte, milicia romana. 

Desecho, residuo que no sirve para 
nada; desperdicio. — Deshecho, partici- 
pio de deshacer; desbaratado. 

Desojar, romper ó sacar los ojos ; mi- 
rar con ahinco. — Deshojar, quitar las 
hojas. 

E, conjunción copulativa.— He, del ver- 
bo haber. — ]Eh!, interjección. 

Boha, del verbo echar — Hecha, del 
Verbo hacer; tributos sobre riegos. 

BohO, del verbo echar — Hecho, del 
Verbo hacer; acción; suceso; asunto de que 
«e trata. 

Blena, nombre de mujer; una variedad 
del tulipán.— Helena, metéoro ígneo; 
adjetivo sinónimo de griega. 

Bmbrear, untar con brea. — Hom- 
brear, hacer de hembra. 

Bme, letf a del alfabeto,— Heme, del 
tiempo haber en forma pronominada, 

Enebro, planta meridional. — 
bro, del verbo enhebrar. 

Bres, del verbo ser — Heres, dios mi- 
tológico. 

Bria, terreno dedicado al cultivo de 
cereales. — Hería, del verbo herir. 

Brrada, participio de errar; no tocar 
en el billar la bola que se debe. — Herra- 
da, agua en que se apaga un hierro sacado 
de la fragua; especie de cubo. 

Brrar, obrar con error; no acertar; va- 
gar. — Herrar, clavar las herraduras; 
marcar algo con hierro encendido; guar- 
necer de hierro algún objeto. 

Bs, presente de ser.— Hez, los posos de 
los líquidos. 

Eses, plural de la letra ese.— Heces, 
plural de he». 

Bspero, del verbo esperar.— Héspe- 
SPO^el planeta Venus. 

Etica, filosofía sóbrelos deberes del 
hombre. — Hética, mujer tísica ó muy 
flaca. 

Ice, Izo, del verbo izar.— "Hice, 
hizo, del verbo hacer. 

lío, el fundador de Ilion. — XI0-H0, 
ciudad filipina. — Hilo, hebra larga y del- 
gada. 

Znoa, rey entre los antiguos peruanos; 



VOCES DE ESCRITURA DUpOSA 



moneda de oro, del Peni. — Kinoa, del 
verbo hincar. 

Jarro, vasija de barro ó metal.-- Ja- 
harro, el acto de allanar la pared con 
yeso. 

Marojo, parásito que crece en los tron- 
cos de los árboles. — Marhojo, desperdi- 
cio ó deshecho de hojas. 

O, conjunción disyuntiva.— jOhl, inter- 
jección. 

Oí, del verbo oir. — Hoy, día presente. 

Ojear, mirar algo con fijeza; espantar 
con voces la caza. — Hojear, pasar ligera- 
mente las hojas de un libro; laminar los 
metales. 

OJOSO, Jo que abunda en ojos como el 
pan y el queso. — HOJOSO, lo que tiene 
muchas hojas. 

Ola, la elevación del agua cuando se 
agita. — ¡Hola!, interjección. 

Oler, percibir ó despedir olor.— Ho- 
ler, moneda alemana de poco valor. 

Ollar, piedra blanda.— Hollar, pi- 
sar, abatir. 

Onda, sinónimo de ola ; cosa que for- 
ma ondulaciones. — Honda, profunda; 
cuerda para tirar piedras con violencia. 

Ondear, hacer ó formar ondas; ondu- 
lar la bandera.— Hondear, reconocer 
el fondo con la sonda; sacar carga de 
una embarcación. 

Ora, del verbo orar; conjunción dis- 
yuntiva. — Hora, la vigésimocuarta par- 
te del día. 

Orarlo, de orar; cierta vestidura á 
manera de estola.— Horario, lo relativo 
á las horas. 

Orea, cetáceo- muy grande. — Horca, 
patíbulo compuesto de tres palos y una 
soga; palo que remata en dos ó tres 
puntas. 

Orno, del verbo ornar.— Homo, fá- 
brica ó bóveda abierta en que se cuece 
el Dan, ladrillo, etc. 

VTQ, del verbo orar; metal.— HOTO, 
divinidad del antiguo Egipto. 

Os, pronombre personal.— HOZ, ins- 
trumento para segar. 

Osar, atreverse.— Hozar, remover la 
tierra con el hocico. 

OSOS, del verbo osar.— HOCOS, plural 
de hoz. 

Ostia, ciudad de Italia.— Hostia, la 
que se ofrece en sacrificio; oblea. 

Ostiario, clérigo que ha obtenido 
alguna de las órdenes menores. — HOS- 
tlariO, caja en que se guardan hostias 
no consagradas. 

Oto, avutarda.— Hoto, confianza. 

Parto, de parir. — Partho, natural 
de la antigua Parthia. 

Beusar, volver á usar.— Rehusar, . 

despreciar, repugnar algo. 



PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



369 



Sara, nombre de mujer. — Sahara, 

desierto africano. 

Trasojado, caído; macilento; con 
ojeras. —Trashojado, participio de 
trashojar. 

/Trasumar, traspasar un liquido del 
vaso que lo contiene. — Tra sh u m ar, 
pasar el ganado lanar desde las dehesas 
■á la montaña y viceversa. 

Veste, punto geográfico llamado más 
comunmente Oeste. — Hueste, ejército 
en campana. 

Vno, del verbo unir; numeral cardi- 
nal; pronombre indeterminado. — Huno, 
pueblo procedente de la Sarmácea asiá- 
tica. 

Usar, poner en uso ; acostumbrarse; 



disfrutar una cosa.— Húsar, soldado de 
caballería ligera. 

Uso, estilo; costumbre; empleo de una 
cosa. — SUSO, instrumento para hilar. 

Yendo, del verbo *>.— Hiendo, del 
vertió fundir. 

Tero, planta.— Hiero, del verbo 
herir. 

Térro, equivocación.— Hierro, pre- 
sente de herrar; metal. 

Yerba, genérico de planta. — Hier- 
va, del verbo hervir. 

Saina, yegua de color castaño obscu- 
ro; persona de carácter falso. — Sahína, 
planta gramínea. 

Sara, especie de maíz. — Sahara, 
villa de la provincia de Cádiz. - 



^ERIE OCTAVA 

J y X 



Anejo, término jurisdiccional agre- 
gado- — Anexo, unido.. 

Complejo, número compuesto de uni- 
dades y fracciones de ella.— 'Complexo, 
opuesto á simple ó sencillo.. 



Conejo, animal cuadrúpedo.-— Cone- 
xo, cosa enlazada á otra. 

Prójimo, cualquier persona conside- 
rada respecto á otra. — Próximo, inme- 
diato; cercano ó allegado. 



SERIE NOVENA 

X y C 



Xabila, cada una de las tribus de 
Berbería. — Cavila, del verbo cavilar. 
, Han, jefe tártaro.— Can, perro. 

Kansas, rio importante de los Esta- 
dos Unidos.— Cansas, del verbo cansar. 

Kara, río de Asia.» Cara, rostro; 
-semblante. 



Xari, especia para hacer salsas fuer- 
tes. — Cari, fruto de zarza. — Carrlck, 
especie de abrigo. 

Hubo, jefe temporal del gobierno ja- 
ponés. — Cubo, vasija de madera ó me- 
tal con asa ; figura geométrica de seis la- 
dos iguales. 



SERIE DÉCIMA 

X y Q 



Cokera, cajón para tener carbón de 
cok Coquera, sitio para guardar coca. 

Kermes (galicismo), fiesta ó rifa con 
Un benéfico. - Quermes, insecto utiliza- 
do para la tintorería. 

Kilo, raíz griega que significa mil; 
abreviatura de kilogramo. — Quilo, li- 
quido que se forma en los intestinos. 
, Klno, substancia medicinal.— Quino, 
árbol cuya corteza es la quina. 



K ist es , pueblo del Caucasen-Quis- 
tes, membranas anormales que contie- 
nen humores alterados, y que se forman 
en diferentes partes del cuerpo. 

Pexe, medida de sólidos en Inglate- 
rra. — Peque , palanca para las cure- 
ñas de los* cañones. — Pequé, presente 
de pecar. 

Pekín , capital de China. — Pequln, 
tela de seda cuyo tejido imita la sarga. 



L08 8IGNO8 DB LA ESCRITURA. — 25 



37o 



VOCES DB ESCRITURA DUDOSA 



SERIE UNDÉCIMA 

U é Y . 



Abollado, participio del verbo abo- 
llar — Aboyado , finca rústica con bue- 
yes para labrarla ; participio de aboyar. 

Aoollar, dar golpes para que resulte 
• un bollo ó hueco. — Aboyar, poner bo- 
yas; amarrar á una boya. 

Aoalla, presente de acallar. — Aoa- 
ya, árbol del Brasil, llamado también 
ib'ametara. 

Afollar, soplar cqn fuelles.— Afo- 
yar, formar hoyos. 

Arrollar, envolver una cosa en sí 
misma; arrastrar el viento ó el agua algo 
con violencia; derrotar; desbaratar; con- 
fundir. — Arroyar, formar surcos la 
lluvia. 

Arrollo, del verbo arrollar.— Arro- 
yo, pequeña corriente de agua. 

Bolla, del verbo bollar; precinto dé 
plomo en los tejidos. — Boya, el objeto 
amarrado que -flota sobre el agua. 

Bollar, poner en los tejidos y otros 
objetos el sello de fábrica. — • Boyar, 
volver á flotar una embarcación. 

Bollada, participio de bollar; horna- 
da de bollos.— Boyada, número crecido 
de bueyes. 

Bollera, femenino de bollero.— Bo- 
yera, el corral de los bueyes. 

Bollero, el hombre que hace ó vende 
bollos. — Boyero, el que guarda ó con- 
duce bueyes. 

Bollo, panecillo amasado con harina, 
huevo y azúcar; abolladura.— Boyo, del 
verbo boyar; culebra. 

Bulla, gritería ó ruido.— Buya, cu- 
lebra muy dañina. 

Bullo, del verbo bullir. — Buyo, mix- 
tura de vegetales que mascan los indios 
filipinos. 

Callada, guiso de callos; femenino 
de callado.— Cayada, lo mismo que ca- 
yado. 

-Callado, de callar; silencioso.— Ca- 
yado, bastón. 

CaÚO, del verbo callar; dureza que 
se forma en la pie]; intestinos de vaca, 
ternera ó carnero. — Cayo, peñasco ó 
isleta en el mar; nombre de varón. 

Calló, del verbo callar. -Cayó, del 
verbo caer. 

Cholla, el casco de la cabeza. — Cho- 
ya, corneja. 

Desmallar, deshacer ó cortar las 
mallas.— Desmayar, causar desmayo; 
desfallecer. 



Batallar, reventar con chasquido y 
estruendo una cosa. — Sstayar, inclinar 
lospalos hacia proa tirando de los estáis. 

Falla, del verbo fallar.— -Vaya, te- 
jido de seda. 

Folla, cierto lance del torneo; mezcla 
de muchas cosas sin orden. — Foya, hor- 
nada de carbón. 

Galladura, pinta como sangre que 
se halla en la yema del huevo, gaya- 
dura, adorno en el vestido con cintas 
de color. 

Crallar, gallear — Gayar, adornar 
una cosa con otras de distintos colores. 

Gallo, ave doméstica. — Gayo, ale- 
gre£ vistoso. 

del verbo hallar. — 1 



árbol grande; presente de haber; ftM$£al 
de Holanda. "*"" 

Hallo, del verbo hallar.- __ 
queño arbusto llamado tamtién* 

Hollada, participio de holím _ 

yada, pequeño trecho de terreno bajo. 

Holló, del verbo hollar. —Oyó, del 
verbo oir. 

Hulla, carbón de piedra. — Huya, 
del verbo huir. 

IilagTa, úlcera. — TafiTa , lo mismo 
que yazga, presente de yacer. 

Xiíanta, aro de hierro con que se 
guarnecen las ruedas de los coches; es- 
pecie de col. — Tanta, del verbo yantar; 
comida del medio dia. 

!LlantO, efusión de lágrimas. — Tan- 
to, del verboyantar. 

Uapa, azogue que se echa al metal 
argentífero. — Xapa^ regalo del vende- 
dor al comprador. 



k, cada agujero de la red; esla- 
bón de la cota. — Haya, del verbo ma- 
yar; una yerba; una de las pléyades. 

■Sallar, hacer malla; vestir cota á 
alguno. — Mayar, maullar los gatos. 

Mallo, del verbo mollar; juego seme- 
jante al de los trucos. — Mayo, de ma- 
llar; el quinto mes del año. 

Mella, del verbo mellar; hueco, raja, 
vacío. — Meya, cangrejo marino. 

Molla, parte magra de la carne; miga 
de pan. — Moya, población de España; 
apellido. 

Olla, vasija para cocinar; remolino 
de las corrientes. — Hoya, grande con- 
cavidad formada en la, tierra. 

Ollera, la mujer que vende ó fabrica 
ollas. — Oyera, del verbo oir. 



PARÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



371 



Pallo, del yerbo jtotfar.— Payo, al- 
deano; campesino rudo. 

Polla, la gallina nueva.— Poja, di- 
ñero que se apuesta; derecho sobre el 
pan que se cuece en horno común. 

Pollo, cria que sacan las aves de 
cada huevo. — Poyo, banco de piedra ó 
manipostería arrimado á la pared. 

Pulla, palabra indirecta para zaherir; 
especie de águila. — Puya, punta de la 
pica ó garrocha para los toros. 

Baila, del verbo rallar.— Baya, del 
verbo rayar; señal ó línea; pez de mar. 

Ba i la r , desmenuzar con el rallo; mo- 
lestar; fastidiar.— Bayar, hacer rayas; 



borrar cbn rayas lo escrito; despuntar 
la luz. 

Bailo, del verbo rallar; utensilio de 
cocina. — Bayo, del verbo rayar; recta 
que marca la dirección de algo; haz de 
luz; chispa eléctrica desprendida de la 
nube. 

' Bolla, del verbo rollar; especie de 
rollo para asegurar los collares de las 
muías. — Boya, honguillo que se cría en 
las hojas de las gramíneas. 

Tulla, del verbo tullir.— Tuya, pro- 
nombre posesivo. 

Valla, estacada ó cercado.— Vaya, 
del verbo ir; burla 6 mofa. 



SERIE DUODÉCIMA 



S y X 



Califato, nombre de una ninfa. — Ca- 
lixta, nombre propio de varón. 

Contesto , tiempo del verbo contes- 
tar. — Contexto, texto de una obra en 
su conjunto y enlace. 

Escarcela, bolsa que se lleva pen- 
diente de la cintura ; mochila del caza- 
dor; especie de cofia. — Bxoaroela, del 
verbo excarcelar. 

Escita, natural de Escitia. — Exci- 
ta, del verbo excitar. 

Esclusa, dique ó recinto de piedra ó 
madera. — Exolusa, del verbo excluir. 

Escoria, substancia que flota en el 
metal en fusión; lo que á martillazos sal- 
ta del hierro candente; cosa vil, desecha- 
da y despreciable. — Excoria, del verbo 
excoriar. 

Escoriarse, irritarse una membrana 
del cuerpo humano. — Excoriar, gas- 
tar, arrancar ó corroer el cutis. v 

Espiar, observar ; reconocer con di- 
simulo . — Expiar, borrar las culpas; 
. purgar alguna falta. 

Espirar, exhalar buen ó mal olor; 
s expeler el aire aspirado. — Expirar, 
morir; acabar una cosa. 

Esplique, trampa de palillos y liga 
para cazar pájaros. — Explique, del 
verbo explicar. 

Espolio, conjunto de bienes que que- 



dan por muerte de los prelados. — Ex- 
polio, del verbo expoliar. 

Esportada, lo que cabe en una es- 
puerta. — Exportada, participio de ex- 
portar. 

Estática, estudio del equilibrio de 
los cuerpos. — Extática, persona que 
se halla en éxtasis. 

Estirpe, raíz y tronco de una familia 
ó linaje. — Extirpe, del verbo extirpar. 

Estrato, masa mineral.— Extracto, 
resumen de un escrito ; substancia saca- 
da de animales ó vegetales. 

Iiasitud , desfallecimiento. — Xrftxi- 
tud, calidad de laxo. 

XritSO, cansado ; falto de vigor y fuer- 
zas . — ¿aXO, flojo; relajado. 

Sesma, división de territorio; madero 
que tiene cierto grueso, sin largo deter- 
minado. — Sexma, sexta parte de cual- 
quier cosa. 

Seso, médula cerebral. — Sexo, dife- 
rencia constitutiva de los seres orgáni- 
cos. 

Sestil, sitio de la siesta para el gana- 
do. — Sextil, la distancia de sesenta 
grados entre los astros. 

Testo, presente de testar. — Texto, 
las palabras propias de un autor ó una 
cita de ellas ; libro destinado para el es- 
tudio de una asignatura. 



SERIE DECIMOTERCIA 

S y Z 



Abusado, participio del verbo abu- 
sar. — Abusado, echado de bruces como 
los buzos. 



Abrasar, quemar.— Abrasar, ceñir 
con los brazos. 
Aguasal, agua muy salada. — AgU*~ 



372 



VOCES DE ESCRITURA DUDOSA 



sal» sitio bajo donde se detiene el agua 
de las lluvias. 

Aligar , del verbo alisar} poner lisa 
alguna cosa . — Alisar, cinta ó friso de - 
azulejos. 

Asada, participio de asar. — Asada, 
instrumento para cavar la tierra. 

Asar, cocer la carne en asador ó ca- 
zuela. — Asar, casualidad. 

Asara, del verbo asar. — Asara, 
del verbo azarar. 

Asares, del verbo asar. — A Zar 68, 
del verbo azarar. 

Asesar, adquirir seso.— Acesar, si- 
nónimo de jadear. 

Asolar, destruir, arrasar. — Asolar, 
desbaratar la madera con azuela. 

Asomar, empezar á mostrarse algu- 
na cosa. — Asomar, incitar á los ani- 
males á que embistan . 

AsotO, ciudad de Palestina.— Azoto, 
„ del verbo azotar. 

Asumo , del verbo asumir. — Asu- 
mo, del verbo asuntar. 

Asuela, del verbo asolar.— Azuela, 
instrumento de carpintería. 
• Atesar, poner tirantes los cabos ó ve- 
las del buque. —Atesar, ennegrecer. 

Basa, del verbo basar; asiento de fá« 
brica. — Basa, número de cartas en los 
naipes; ciudad de España. 

Basar, apoyar 6 sentar algo sobre 
una base. — Basar, almacén en que se 
venden varios productos. 

BaSO, de pasar. — Baso, viscera del 
cuerpo que contiene la bilis. 

Besar, dar besos .— Besar, piedra 
que se forma en el intestino de ciertas 
cabras; contraveneno. 
> BeSO, acto ó efecto de besar. — Beso, 
labio grueso. 

Brasa, carbón encendido. — Brasa, 
medida de seis pies. 

Brasa, ciudad de Turquía. — Bruza, 
cepillo para limpiar los caballos. 

Calesa, cierta clase de carruaje de 
dos ruedas. — Calesa, caletre. 

CarOSO, rubio ó hermoso de cara ; de 
cara grande. — Caroso, corazón ó parte 
central de las frutas. 

Casa, ediñcio para habitar. — Casa, 
del verbo cazar. 

Casar, contraer matrimonio. — Ca- 
sar, el ejercicio de la caza. 

Caso, del verbo casar; suceso. — Ca- 
so, del verbo cazar; vasija con mango. 

Comisa,' del verbo comisar.— Comi- 
za, pez. 

Corso, natural de Córcega. — Corso, 
cuadrúpedo. 

Cos, medida de terreno. — COS, golpe 
de animal con las patas de atrás. 

Oías, plural de día.— Oías, apellido. 



Encausar, formar causa á uno 6 
proceder contra él judicialmente. — En- 
causar, dar dirección á las aguas por 
un cauce. 

Pas, justo, en la frase por fas 4 ó por 
nefas. — Paz, el rostro ó cara. 

Presa, una planta y su fruto. — ITre- 
sa, del verbo frezar; huevo de los pe- 
ces. , 

Presada, vianda compuesta de le- 
che, harina y manteca — Presada, man- 
ta peluda que se echa sobre la cama. 

Aasa, tela de seda ó hilo.— Gaza, po?» 
blación de Turquía. 

Has, del verbo haber. — Haz, del ver- 
bo hacer; porción de leña atada. 

Xso, insecto fulgjprino. — Zso, del ver- 
bo izar. 

LaSO, cansado ó desfallecido. — láaso, 
unión; atadura ó nudo de cintas. 

Usa, pe*z; femenino de liso. — Usa, 
campo de lucha. 

IilSO, la facultad de alisado. — tdzo, 
hilo de un tejido. 

laOSa, piedra plana y delgada. — XiO- 
za, objeto de barro fino y lustroso. 

Masa, mezcla de un sólido y un líqui- 
do. — Masa, instrumento de madera. 

Masada, casa de campo.— Mazada, 
golpe de maza. 

Masón, fracmasón. — Masón, au- 
mentativo de masa. 

Masonería, fracmasonfería; asocia- 
ción de masones. — Masonería, obra 
de relieve. 

Mesa, tiempo del verbo mesar; mué- 
ble. — Meza, del verbo mecer. 

Mis, pronombre personal. — Mis, voz 
para llamar al gato. 

Misa, el sacrificio divino. — Misa, 
mujer manca. 

Montaras, tiempo del verbo mon- 
tar.-*- Montaraz, el que anda en los 
montes ó se ha criado en ellos. 

Mosa , especie de ciervo de Améri- 
ca. — Moza, femenino de mozo. 

MOSO, cuerda para pescar. — Mozo, 
hombre dedicado al servicio doméstico. 

Mas, juego de naipes. — Mas, extre- 
midad del tajamar en un buque. 

Musa, deidad del paganismo; numen; 
inspiración poética. — Musa, caudillo 
árabe. 

Osa, tiempo del verbo osar; hembra 
del oso. — Osa, pueblo de Coruña. 

Osar, atreverse. — Hozar, remover 
la tierra con el hocico. 

Pas , río de España. — Paz, tranqui- 
lidad. 

PaSOS, plural de paso.— Pasos, po- 
blación de España. 

Pes, plural de la letra pe.— Pes, ani- 
mal acuático ; cierta resina. 



PAR.ÓNIMAS Y HOMÓFONAS 



373 



Poetisa, femenino áe poeta.— Poeti- 
sa, del verbo poetizar. 

Posa, del verbo posar ; clamoreo de 
'las campanas por los difuntos; parada 
que hace eidero para cantar responsos. 
Posa, charca ó concavidad en que hay 
agua detenida. 

POSO, del verbo posar; asiento; heces 
que dejan los líquidos ; descanso 6 quie- 
tud. — POSO, hoyo que se hace en la tie- 
rra ahondando hasta encontrar agua. 

Profetisa, femenino de profeta; adi- 
vina. — Profetisa, del verbo profetizar. 

Basa, del verbo rasar; cosa plana; 

abertura que se hace al menor esfuerzo 

en las telas endebles.— 'Basa, casta ó 

calidad de linaje; rayo de luz que pene- 

. tra por una abertura. 

Rasado, participio de rasar. — Ba- 
sado, tejido que tiene desigualdad de 
hilazas. 

BebOSar, derramarse un liquidó por 
encima de los bordes que le' contienen; 
abundar algo en demasía. — Bébosar, 
cubrir casi todo el rostro con la capa ó 
manto; bañar una vianda en huevo bati- 
do para freiría. 

BebOSO, del verbo rebosar. — BebO- 
SO, modo de llevar la capa ó manto ; si- 
mulación. 

Bemesa, remisión ó enví^.— Reme- 
sa, del verbo remecer. 

Bemesón , acción de arrancar el ca- 
bello ó la barba; porción de pelo arran- 
cado. — Bemesón, acción de remecer ó 
sacudir con fuerza ; sacudimiento terres- 
tre. ' 

Be s nmea, del verbo resumir; reduc- 
ción de un escrito. — Besumen, del ver- 
bo rezumarse. 

Betasar, tasar segunda vez. — Beta- 
Bar, hacer piezas ó pedazos una cosa. 

Revesar, vomitar ó devolver la co- 
mida . — Revesar , reemplazar ó susti- 
tuir á otro. 

Risa, movimiento del rostro mostran- 
do alegría. — Risa, del verbo rizar; des- 
trozo ó estrago de alguna cosa. 

Rosa, la flor del rosal ; lazo de cintas; 
nombre de mujer. — Rosa, del verbo ro- 
zar; tierra dispuesta para la siembra. 

RosadO, de color de rosa ; compuesto 
de rosas . — Rosado , participio de ro- 
zar; dicese de la bebida helada que está 
á medio cuajar. 

Rosarse, sonrosearse. — Rosarse, 
tropezar ligeramente una cosa con otra. 

ROSO, rojo. — BOSO, del verbo rozar; 
lena menuda . 

Baoarias, del verbo sacar. —Zaca- 
rías, nombre propio de varón. 

Safo, célebre poetisa griega. — Safo, 
del verbo zafar; libre y sin daño. 



Baj?a, mujer hechicera. — Sagra, par- 
te de atrás ó trasera. 

Sallara, vasta región del continente 
africano. —.Zallara, villa de la provin- 
cia de Cádiz. 

Saina, trigo candeal. — Zaina, feme- 
nino de zaino. 

Saino, especie de puerco de Améri- 
ca. — Zaino, color castaño obscuro del 
\ caballo. * 

Sambuca, antiguo instrumento de 
música. —Zambuca, despectivo de 
zamba. I 

Sapa, residuo de la masticación del 
buyo. — Sapa, del verbo zapar; especie 
de pala. 

SapitO, diminutivo de' sapo. — Zapi- 
to, cierta vasija de madera. 

Sapo, nombre de animal. — Zapo, del 
verbo zapar. 

Saque, del verbo sacar; acción de 
sacar en el juego de la pelota. — Zaque, 
odre pequeño de cuero. 

Saquear , entrar en un lugar roban- 
do cuando se halla. — Zaquear, mover 
ó trasegar los licores en zaques. 

Sara, nombre propio de mujer. — Za- 
ra, ciudad de Dalmacia; maíz. 

Sarria, red para transportar paja; 
especie de espuerta; villa de Lugo; hem- 
bra del sarrio. — Zarria, tira de cuero 
que se mete en los ojales de los zapatos.^ 

Seda, hebra delgada que da el capu- * 
lio de un gusano. — Zeda, nombre de 
una letra de nuestro alfabeto. 

Servís , del verbo serviri — Cerviz, 
parte posterior del cuello. 

Seta, hongo comestible; cerda de 
puerco. — Zeta, nombre que también 
recibe la zeda. 

Sobrasar, poner brasas sobre la olla 
para cocer más pronto. — Sobrasar, co- 
locar una cosa debajo del brazo. 

Sooa, retoño de la caña dulce que sir- 
A ve para replantar. — ZOOS, sinónimo de 
zueco y zurda. 

Sopa, pan empapado en líquido ; pla- 
to de caldo y otros ingredientes.— Zopa, 
femenino de zopo. 

Sorra, arena gruesa que se echa de 
lastre en las embarcaciones. — Zorra, 
un cuadrúpedo. 

Subía, del verbo subir.— Zubia, vi- 
lla de Granada ; sitio adonde afluye mu- 
cha agua. 

Suda, del verbo sudar. — Zuda, pre- 
sa ó máquina para sacar agua de los 
ríos. 

Sueco, perteneciente á Suecia ó na- 
tural de ella. — Zueco, zapato de ma- 
dera. 

Sumo, lo más alto y elevado. — Zu- 
mo, líquido de frutas ó plantas. 



374 



\OCES DE ESCRITURA DUDOSA 



Tas, bigorneta en que se amartilla la 
hojalata. — Tai á taz, sin añadir precio 
alguno al trocar una cosa por otra. 

Vasa, del verbo tasar; precio ó medi- 
da determinada. — Tasa, escudilla .fina 
para beber ; la pila de las fuentes. 

TMar, poner precio á las cosas ven- 
dibles. — Tasar, rozar la ropa por los 
dobleces. 

Tes , plural del sustantivo té y de la 
letra /. — Tas, superficie del rostro hu- 
mano. 

To8 y movimiento convulsiva y ruidqso 
del aparato respiratorio. — TOS, ave del 
Yucatán. 

Toso, del verbo ¿oser.—ToMOj del 
verbo tostar; enano. 

Trashumar, pasar el ganado lanar 



de la dehesa á la montaña ó viceversa, 
según las épocas. — Trasuntar**, reca- 
barse un líquido por los poros de la va- 
sija. * ' 
Trisa, una especie de pez llamado 
también sábalo. — Trisa , partícula divi- 
dida de un cuerpo. 

Verás, del verbo ver.— Veras, el 
que dice 6 profesa la verdad. 

Versa, del verbo versar.- " 
pede de col ; planta medicinal. 

Ves, del verbo ver» — l^es, tiempo ú 
ocasión determinada. 

ViSOO, liga; materia viscosa ó pegajo- 
sa. — Bisoo, el que por vicio ó defecto 
tuerce los ojos. 

VOS , pronombre personal . — Vos, el 
sonido proferido por la boca. 



^ 



ERRATAS MAS IMPORTANTES 



Págs. 


\ 

Linea. 


DICE 


DEBE DECIR 


32 


22 


6. a La che 


6. a La ch 


35 


4 


José - 


José 


39 


27 


compuestas 


compuestos 


43 


I 


aguapié 


aguapié 


> 


2 


amormio 


amormio 


> 


10 


puntapié 


puntapié 


44 


6 


trespiés 


trespiés 


> 


18 


factótum 


factótum 


48 


51 


Pantoque 


Penseque 


67 


10 


ie:ñ¿ 


ie:fi¿ 


» 


12 


ua: acentúa 


na: menstn/a 


> 


12 


110: situó 


uo: situó 


74 


27 


idn, ioso y otras 


idn y otras 


» 


28 


rdnÓN y brioso. 


ración. 


75 


19 


«liabas precedentes 


silabas procedentes 


78 


25 


kemivuBGJA 


hidrovESÍA 


84 


17 


enUgiar 


enlejiar 


86 


36' 


llenándolos las 


llenándolos los 


88 


27 


zuriburri 


zurriburri 


89 


2 


corsé 


corsé 


> 


7 


Alcaniz 


Alcaniz 


» 


8 


climat 


climax 


» 


15 


Hostalrrich 


Hostalrich 


> 


18 


facistol 


facistol, etc. 


90 


19 


celebre 


• célebre 



376 




ERRATAS MÁS IMPORTANTES 


Págs. 


Linea. 


DICE 


. DEBte DECIR 


91 


5 


Andrés 


Andrés 


92 


1 


génesis 


génesis 


93 


2 


rr, y 2 


rr y 1 


96 


20 


batón 


toaton 


*7 


4 


diástele 


diástoU 


104 


17 


Perceptiva 


Preceptiva 


> 


31 


como sustantivo 


como sustantivos 


116 


2 


fénix t ónix 


fénix (91) ónix 


> 


9 


leí paraguas y los para- 
\ guas- 


1 el paraguas y los para- 






I guas 


126 


5 


kel 


i él 


180 


18 


Ji t ó viceversa, cuando 


hj cuando 


183 


28 


palabas 


palabras 


» 


30 


como segundas 


como segundos 


190 


14 


de arriada 


de riada 


» 


24 


Viole del verbo ver 


Viole del verbo ver 


195 


5 


comprendidos: los 


comprendidos los 


208 


16 


vaya á til... 


vaya á ti...! 


217 


13 


Sol naciente; 


Sol naciente , 


5> 


28 


preposiciones separadas 


preposiciones separables 


225 


39 v 


párrafo menor 


párrafo mayor 


240 


27 


>\ t,'z; 


r, s, t, z; 


2ÓI 


12 


KLbaca 


KLbahaca 


263 


7 


igneo , 


igneo 


271 


24 


anhelar^ cohechar 


K anhelar t aprehender > co- 
\ hechar 


> 


27 


adverbio aprehender 


adverbio ah{ 


275 


i7 


Se exeepúan 


Se exceptúan 


282 


1 


. imbécil 


imbécil 


306 


36 


* 4.5200257 kilómetros 


' 4.52002575 kilómetros - 


» 


37 


' 045200257 miriámetros 


' 0452002575 miriámetros 


3i5 


3i 


duodécimo 


duodécimo 

\ 



AUTORES CONSULTADOS 



Academia Española — Gramática de la Lengua caste- 
llana, 1 9Ó I. —Diccionario de la Lengua, 13. a edición. 

Balines. — Filosofía del lenguaje, 1891. 

.Baraí.— Diccionario de galicismos. 

Bello. — Gramática* de la Lengua castellana, 1 88 3. 

Calatayud. — Gramática elemental de la Lengua caste- 
llana^ 1903. 

Cortejen. — Preceptiva literaria, 1900. 

JFelis. —Elementos de Gramática castellana, 1900. 

Flórez y Alfar o. — Elementos de Literatura precepti- 
va, 1896, 

Gaíi.— Tratado de las cualidades esenciales de la elocu- 
ción, 1893. 

Galocha. — Lectura y escritura, 1895. 

Martínez Abellán. — Rarezas de la lengua española, 1902, 

Méndez Bejarano. — Literatura, 1902. 

Oliver Rodríguez. — Prontuario del idioma, 1905. 

Orío Rubio. — Ligero estudio sobre los verbos pronomi- 
nados (sin año). — Tratado teórico-práctico de Aná- 
lisis gramatical y lógico de las oraciones, 1 897. 

Perales. — Programa de Teoría de la Lectura y Caligra- 
fía, 1895. 



37** AUTORES CONSULTADOS 

Robles Dé gano. — Ortología clásica, 1 906. 

Salva — Gramática, 1859. 

Salieras. — Gramática razonada de la Lengua españo- 
la, 1876. 

Sánchez Casado. — Prontuario de Retórica y Poéti- 
ca, 1880. 

Sánchez Doblas. — Lecciones de N Gramática castella- 
na, 1902. 

Sanmartí. — Compendio de Gramática castellana, 1907. 

Toro Gómez. — El Arte de Escribir^ 1907. 

Übeda. — Gramática castellana elemental, 1 895. 

Viada. — Diccionario (Je la Lengua española, 1903. 



1NDICE-SUMARI0-PR0GRAMA 



Páginas. 



4 



Obras del mismo autor 

Advertencias 6 

Prólogo 7 

PRIMERA PARTE 

ELEMENTOS DEL LENGUAJE 

I. — PrtÜmiftires: Impresión de las sensaciones. — Manifesta- 
ción de los pensamientos. — Formas del lenguaje y 
sus elementos. — Lengua española , sus excelencias y 
sus hombre*. — Hablar correctamente y con propie- 
dad. — Escribir con corrección y buen estilo. — Auto- 
ridades del lenguaje 15 

II.— De los signos alfabéticos: Qué son las letras.— Catálogo de 
las letras españolas y su clasificación. — Diferencia 
entre la letra pronunciada y la letra escrita.— Colo- 
cación de las letf as y su división en iniciales, media- 
les y finales. — Le\ras que pueden abrir ó cerrar sílaba 
y cuáles no 23 

III. — Formación de las silabas: Combinaciones á que se prestan 
las letras. — Clasificación de las sílabas. — Raíces, pre- 
fijos y terminaciones. — Articulaciones de sonidos.— 
Articulaciones de consonantes. — Principio y termi- 
nación de las sílabas 29 

IV. — Formación de las palabras: Elementos componentes. — Cla- 
sificación de las palabras. — Formación délas palabras 
en general. — Compuestas, yuxtapuestas y derivadas. 
Familias de vocablos. — Cómo se escriben las pala- 
bras compuestas y cómo las yuxtapuestas. — Voces 



38o ÍNDICB-SUMARÍO-PROGRAMA 

Páginas. 



que tienen distinta significación de ir juntas á ir se- 
paradas. — Sinonimia de palabras compuestas y yux- . 
tapuestas P * 36 

-Estructura de los miembros gramaticales: Oraciones grama- 
ticales. — Sus elementos constitutivos. — Sujeto, verbo 
y complemento. — Extensión y ampliación de cada 
uno de dichos términos. — Concurrencia de comple- 
mentos. — Miembros determinativos y explicativos. y 
Clasificación de las oraciones. — Ordenación de las 
palabras dentro de la oración. — Cláusulas y períodos. 
Concepto de una y otro. — Su for/nación y enlace. — 
Separación de los miembros por los signos de pausa. 49 



SEGUNDA PARTE 

LEYES DE LA PRONUNCIACIÓN 

I. — Valor absoluto de las letras: Pronunciación de vocales y 
consonantes atendiendo al medio y al sonido. — Di- 
ferenciaciones de las letras homófonas B y V; G y J; 
C,SyZ;SyX;KyQ;Yy Ll; H; W.— Vocales 
concurrentes. — Valor constante de los signos 57 

II. — Ortología silábica: Unidad y cantidad prosódica de la sí- 
laba. — Reglas para determinar las sílabas largas y las 
breves. — Pronunciación silábica y sus variaciones. — 
Articulación directa, inversa y ntixta.-^Sílabas tóni- 
cas y átonas. — Silabeo de las palabras. — Cambios fó* 
nicos por la contigüidad de vocales. — Figuras pro- 
sódicas: azeuxis, diptongos, diéresis y sinéresis. — 
Combinaciones de vocales átonas. — Combinaciones 
de vocales tónicas. — Combinaciones de átonas con 
tónicas. — Concurrencia de vocales en las palabras 
compuestas. — Leyes contradictorias 62 

III. — Diptongos y triptongos: Sistema de diptongación española. — 
Vocales contiguas que forman diptongo. — Casos de 
concurrencia que no dan lugar á diptongo. — Dipton- 
gos castellanos. — Contigüidades por unión prosódica. 
— Triptongos castellanos 72 

IV. — Prosodia yerbal: Flexiones de los verbos. — Determina- 
ción de la última sílaba de la radical en los casos de 



ÍNDICE-SUMARIO-PROGRAMA 38 1 

Páginas. 



concurrencia de vocales. — Inflexiones verbales agu- 
das con el sufijo os. — Consecuencia en las inflexiones 
verbales. — Verbos de pronunciación promiscua. — 
. Diptongación de los verbos , 82 

V.— Acentuación prosódica de las palabras: Incremento prosódico. 
— índole prosódica del idioma. — Palabras agudas, lla- 
nas y esdrújulas, según sus terminaciones respectivas. 
— Vocablos que no pueden ser esdrújulos. — Palabras 
' que cambian el concepto prosódico. — Cambios de 
acento que imponen los grados de significación. — ^ 
Efectos de los afijos en la acentuación prosódica. — 
Palabras que llevan dos acentos. — Miembro de las 
palabras compuestas que debe acentuarse según los 
casos. — Compuestos originarios del latín y del griego. 
—Raíces y terminaciones " 87 



TERCERA PARTE 

ACCIDENTES GRAMATICALES 

L— Partes de la oración que los sufren: Cuáles corresponden á 
cada una de las partes declinables y conjugables. — 
Partes variables de la oración y sus excepciones ... 98 

II.— Género gramatical: Extensión de este accidente.— Mascu- 
linos por su significación y por su terminación ge- 
nérica. — Femeninos por su significación y por su ter- 
minación genérica. — Géneros neutro, común , epice- 
no y ambiguo. — Palabras de terminación promiscua. 
— Nombres propios. — Formación de femeninos. — 
Género de los adjetivos, pronombres y palabras com- 
puestas ; 100 

III. — Formación de plurales: Extensión del número gramatical. — 
Singular y plural. — Plural de los artículos. — Cómo se 
forma el plural de los nombres. — Sustantivos que no 
consienten alteración en el plural. — Qué sustantivos 
tienen plural y cuáles carecen de él. — Sustantivos 
que carecen de singular. — Plurales de las palabras 
compuestas. — Nombres de poblaciones. — Plural de 
los adjetivos y pronombres. — Defectivos de número 
plural 113 



382 ÍNDICE-SUM ARIO-PROGRAMA 

Páginas. 

IV. — Casos y personas: Declinación sintética y analítica. — Casos 
de la declinación. — Reglas para distinguir los casos. — 
Determinación del caso de las preposiciones comu- 
nes. — Declinación del nombre y del adjetivo. — De- 
clinación de los pronombres personales , relativos é 
indefinidos. — Particularidades de algunas partes de- 
clinables.— Personas gramaticales 122 

V.— Grados de calificación y de significación: Comparativos y su- 
perlativos. — Defectivos de dichos grados. — Forma- 
ción de aumentativos, diminutivos y despectivos. — 
Segundos aumentativos y segundos diminutivos. — . 
Cambios de género por razón del incremento. — De- 
sinencias comunes á aumentativos y diminutivos.— 
Palabras que no alteran sus incrementos. — Vocablos 
invariables. — Diminutivos de verbo 128 

VI.— Conjugación de los verbos: Accidentes verbales. — Conjuga- 
ciones: regular é irregular. — Voces activa y pasiva. — 
Verbos personales y defectivos. — Radicales y termi- 
naciones. — Inflexiones verbales. — Característica ver- 
bal. — Tema verbal. — Exponentes personales. — Sufi- m 
jos temporales y modales. — Modos y formas nomina- 
les. — Indicativo, subjuntivo, imperativo é infinitivo. 
—Tiempos absolutos y relativos. — Tiempos simples 
y compuestos. — Números y personas. — Cuadro de 
desinencias de los verbos regulares. — Formas com- 
puestas. — Desinencias de los verbos irregulares. — 
Forma pasiva de la conjugación. — Tiempos de obli- 
gación. — Forma perifrástica de los verbos. — Formas 
recíprocas y reflexivas. — Conjugación refleja ó pro- 1 
nominal. — Forma interrogativa 141 



CUARTA PARTE 

ELEMENTOS DE LA ESCRITURA 

I.— Naturaleza y carácter de la escritura: Qué se entiende por 
escritura. — Sus principales ventajas. — Proceso histó- 
rico úe la escritura. — Origen de las letras. — Necesi- 
dad de signos auxiliares. — Manifestaciones de la es- 
critura. — Escritura manuscrita, tipiada é impresa. — 
Otros procedimientos gráficos 1 165 



ÍNDICE-SUMARIO-PROGRAMA 383 

Pag»** 

II.— De los acentos en general: Prosodias» -del lenguaje— Mw 
portancia y necesidad fkA acento ortográfíco.-^Cla- 
siñeacion de los acejatós. — Su refondiciáfl.— Palabras 
que deben acentuarse. — Palabra^ dtieno se acentúan. 
— Polisílabos 4e origen latinos ^- Palabras compues- 
tas. — Acetttottcíón de éÜpfongos y triptongos. — Pala- 
bras Latíaas y extranjeras.— Persistencia del acento. — 
Qiáado varia <fe lugar. — Cambios de acepción de las 
palabras- Motivados por el acento. — Acento circun- 
fle>o>— Críraaa ó puntos diacríticos 170 

I1L— figttw de puntuación: Signos puntuativos.— Importancia 
que tienen en la escritura. — Uso de la coma. — Del 
punto y coma. — Punto seguido, aparte y final. —Ad- 
miración. — Interrogación.r— Frases admirativas é in- 
terrogativas. — Puntos suspensivos.— Colocación de 
los signos puntuativos. — Espacios en blanco 195 

IV.— Signos auxiliares de la escritura: Sus fines y clasificación.— 
Afirmación. — Apóstrofo. — Asterisco. — Calderón. — 
Cerillo. — Comillas. — Contraposición. — Disconformi- 
dad. — Duda. — Etcétera. — Guión. — División de pala- 
bras al fin del renglón. — Llamada. — Llave ó corche- 
te. — Manecilla. — Paréntesis: curvo y rectangular.— 
Límites de su empleo. — Lectura y puntuación de 
frases entre paréntesis. — Párrafo. — Raya ó doble 
guión. — Rayitas. — Respuesta. — Subraya. — Tilde. — 
Versículo , , . 21a 

V.— Signos matemáticos: Notación numeral.— De los signos 
arábigos. — Valores absolutos y relativos de los núme- 
ros. — Numeración romana. — Signos operatorios y de 
cálculo 230 

VI. — Signos convencionales: Su clasificación y ordenación en 
generales, comerciales, de Botánica, de Meteorolo- 
gía y de Astronomía 234 



QUINTA PARTE 

ESCRITURA DE LAS PALABRAS 

I. — Leyes generales de la escritura: Principios ortográficos. — 
Recta pronunciación y correcta escritura. — Razón 



384 ÍNDICE-SUMARIO-PROGRAMA 

Páginas. 

\ 

etimológica. — Uso común. — Versatilidad de la forma 
ortográfica. — Elisión y sustitución de letras en los 
casos de pluralidad, derivación y cambios eufónicos. 
— Duplicación de vocales y consonantes. — Persisten- 
cia de las reglas en los derivados y compuestos, plu- 
rales y femeninos.— Palabras extranjeras. — Nombres 
propios latinos. — Clasificación ortográfica de las pa- 
labras. — Preferencia en los casos de palabras bígrafas. 237 

II. — Valor y uso de las letras: Letras equívocas é inequívocas. — 
Confusión de las letras B, C, D, K, P, Q, T, V y Z.— 
Confusión de las letras G y J, S y X.— De la I, Ll é Y. 
— De la M y N. — Confusión en el uso de la H. — Pala- 
bras que se escriben con B. — Cuáles se escriben con 
C, D, F, G, H, I, J, K, Ll, M, N, P, Q, R, Rr, S, T, V, 
W, X, Y y Z. — Sustantivos que terminan en ddn, sidn 
y xión. — ¿uándo se usa la partícula es y cuándo la ex. 
— Particularidades que ofrecen cada una de las letras 
equívocas ; 256 

III.— De las letras mayúsculas: Empleo de las mayúsculas.— Pa- 
labras que se escriben con inicial mayúscula. — Cuan-, 
do atendiendo al lugar que ocupa la palabra. — Cuán- 
do á su significación. — Iniciales dobles. — Palabras 
bígrafas á estos efectos « 293 

IV. — Escritura de cantidades: Cómo se escriben los números. — 
Escritura áe los números enteros, decimales y que- 
brados. — Cantidades métricas longitudinales, super- 
ficiales, de volumen, de capacidad y de peso. — Ex- 
presiones algebraicas. — Operaciones calculatorias 
indicadas. — Distinción entre la tilde y la coma. — No- 
taciones auxiliares.— Números romanos. — Números 
cardinales y ordinales. — Expresión literal de los nú- 
meros. — Partitivos y proporcionales. — Medición de 
ángulos y arcos. — Expresiones numéricas interca- 
lares • 303 

V. — Expresiones abreviadas y cifradas: En qué consisten las abre- 
viaturas. — Necesidad é importancia de su estudio.— 
Cómo se forman las abreviaturas. — Limitación de su 
empleo. — Escritura de las abreviaturas. — Ordena- 
ción y clasificación de las mismas. — Catálogo de las 
generales , patronímicas , de tiempo, de tratamiento 
y frases de estima , eclesiásticas, militares, comercia- 



ÍNDICE-SUMARIOPROGRAMA 3^5 

f - Páginas. 

les y métricodecimales. — Expresiones cifradas. — * 
Composición de las siglas. — Catálogo ordenado de 
las expresiones cifradas 3 1 9 



CATÁLOGOS DE PALABRAS DE 'ESCRITURA DUDOSA 

I.— -Palabras en que entran letras equívocas 33 1 

II. — Voces parónimas y homófonas 359 

*% 

ERRATAS MAS IMPORTANTES 375 

AUTORES CONSULTADOS 377 



L08 8IGNOS DE LA. BaORTTORA*— 26 



GUÍA DEL ESCRIBIENTE 

— * — s 
PRIHEBA T ÚNICA OBRA BUROCRÁTICA 

RECOMENDADA POR LA REAL ACADEMIA ESPADÓLA Á LOS AMANUENSES 

OE LAS OFICINAS PÚBLICAS EN GENERAL 

POB ' 

ENRIQUE MHARTÍN Y GUIX 

Jefe de Negociado del Cuerpo de Administración civil. , 



ONCENA EDICIÓN (1907) 



La Guía del Escbibientb viene siendo, desde su aparición (1ÍJ87), 
considerada por todos los Centros oficiales y Sociedades mercantiles 
como programa obligado mi quo muolon mujotar loa oxá- 
monoa y concurmom para proveer las plazas de amanuenses y 
auxiliares de todas las dependencias, oficinas y escritorios en general, 
no sólo por constituir nuestro libro un completo plan de. cuantas mate- 
rias son necesarias para el mejor desempeño de las funciones propia» 
de los escribientes, sino también por la diversidad de datos, notas y 
puntos de doctrina que comprende y que importa mucho conocer á 
cuantos se dedican á las tareas burocráticas. 

Forma la Guía un volumen en 12.°, de 232 páginas de abundante y 
esmerada impresión, y además de los numerosos grabados que ilustran y 
aclaran su texto, lleva una colección completa de "muestras de letras, 
hechas exclusivamente para nuestro libro por el reputado calígrafo de 
la Real Casa £r. ValliciergO, multitud de formulas burocráticas y todas 
las cifras, abreviaturas y signos convencionales que se vienen empleando 
en la escritura. 

La importancia y baratura de este libro se evidencia con sólo tener 
en cuenta la extraordinaria variedad de materias que su texto abraza; 
materias que, para ser conocidas con toda la extensión y exactitud con 
que nuestra Guía las trata, precisarían la adquisición de un crecido 
número de libros, todos ellos más voluminosos y consiguientemente más 
caros; esto aparte de que, con semejante conjunto dé obras, se dificultaría 
la consulta y habría que renunciar á la comodidad que el nuestro ofrece, 
que, por el método especial á que se halla ajustado y por la claridad y 
precisión que lo informan, es capaz por sí solo de resolver las dudas del 
momento y de prevenir las futuras. 

La obra que noy recomendamos, y de cuya extraordinaria aceptación 
responden los 30.000 ejemplares vendidos hasta la fecha, es única 



•it *u género, y constituye, como lo han reconocido dirersas auto- 
ridades burocráticas, nú verdadero our*o mlmmmmtml dml **r vi- 
olo dm oficina*. Para comprobar todo lo dicho bastará que nues- 
tros lectores examinen el siguiente: 

índice de las materias que comprende la oncena edición de la GUÍA 

PRIMERA PARTE 

Elementos caligráficos. -I. Reseña histórica de la escritura.— II. Útiles nece- 
sarios para la escritura. — III. Reglas de posición. — IV. Elementos fundamentales de la 
escritura. — V. De los distintos caracteres de letra manuscrita. — VI. Del rasgueo, enlace 
de letras y ornamentación. — VIL Muestras de letras española, inglesa, francesa, redon- 
dilla, itálica, alemana y gótica. 

SEGUNDA PARTE 

Redacción, y corrección de estilo.— I. Valor y uso de las letras.— II. Reglas 
generales para la dicción.— III. De las sílaba* y palabras. — IV. De los acentos en ge- 
neraL— V. De los signos de puntuación. — VL Géneros, casos y formación de plurales. 
— VIL Superlativos, aumentativos y diminutivos.— VIII. Relaciones de las palabras.— 
IX. De la redacción en general. 

TERCERA PARTE 

Instrucciones generales.— I. Preliminares.— II. Escritura al dictado, confron- 
taciones y enmiendas. — III. Oficios y traslados.— IV. Documentos oficiales y sus copias. 
—V. Impresos, rayados y registros.— VI. Documentos de contabilidad.— VIL De la 
correspondencia epistolar. — VIII. Cierre y franqueo de la correspondencia.— IX. En- 
carpetado y archivo. 

CUARTA PARTE 

Conocimientos auxiliares.— I. Alfabetos especiales y lenguajes convenidos.— 
II. División general de Espafia.— III. Cifras, signos y abreviaturas.— IV. Reducción y 
equivalencia de monedas. — V. Pesas y medidas antiguas y sus equivalencias con las 
del sistema métrico decimal. — VI. Corrección de pruebas de imprenta. — VIL Fórmu- 
las para hacer tintas de todas clases. — VIII. Notas curiosas é interesantes para los 
oficinistas. , 

QUINTA PARTE 

Léxico del oficinista. — Vocabulario completo y definición de aquellas voces 
que son de uso constante en las oficinas (comprende unas quinientas definiciones). 

PRECIOS DE LA OBRA 
En rústica 2 ptas. | Encartonado á la Bradel. 2,50 ptas. 

Se envían ejemplares por el correo, francos de porte y certificados, con el recargo 
de 0,50 de peseta. 

En América, los que fijen nuestros corresponsales, con arreglo á los portes, cam- 
bios y quebranto de giro. 

Se halla de venta en la Librería editorial de Bailly-Bailliére é Hijos, Plaza de 
Santa Ana, núm. 10, Madrid, y en todas las librerías de Espafia, Ultramar y América. 

IMPORTANTÍSIMO.— Los que adquieran la O ufa dml E*crlbl*n- 
fo, el Vademécum dml Cficlnlmta y la Colocclón dm For- 
mularlo* burocrático* al propio tiempo, recibirán las tres obras 
elegantemente encuadernadas en tela, en un solo tomo, por el mismo precio que 
tienen señalado los ejemplares en rústica; esto es, por 7 pesetas en toda España. 



VADEMÉCUM DEL OFICINISTA 



ÚiCO CURSO COMPLETO BUROCRÁTICO-ADWNISTRATIVO 

OBRA RECOMENDADA OFICIALMENTE A TODOS LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS 

PREVIO INFORME DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

POB 

ENRIQUE MHARTÍN Y GUIX 

Jefe de Negociado del Cuerpo de Administración civil. 



QUINTA EDICIÓN (1909) 



El Vademécum del Oficinista es un libro indispensable en todas 
las dependencias públicas y escritorios en general, por ser de cono- 
tanto conmulta j de indiscutible utilidad para cuantos se consagran 
á las tareas burocráticas. 

Aparte de las instrucciones generales para el mejor servicio de las 
oficinas y precisa ejecución de Tos trabajos burocráticos, contiene nues- 
tro Vademécum cuantas materias abraza la profesión del oficinista; 
esto es: nociones de mecanografía y de aritmometria, para el manejo de 
toda clase de máquinas de escribir y de calcular; una descripción com- 
pleta de los aparatos mecánicos y demás artículos de escritorio de 
moderna invención y general empleo; un estudio de todos los sistemas 
de escrituras secretas y lenguajes convenidos; un curso completo de 
teneduría de libros^lm fórmulas para la resolución de problemas de 
interés y descuento; uso del papel sellado, en toda clase de documentos; 
una extensa recopilación de la legislación del oficinista; servicios y ta- 
rifas postales y telegráficas, cómputos de tiempo, categorías y sueldos de 
todas las clases del Estado, civiles, militares y eclesiásticas, etc., etc., etc. 

A lo práctico, motad loo y nocooarlo, une nuestro Vade- 
mécum la circunstancia de ser el libro más económico de los que se han 
publicado hasta el día, cosa que se comprueba fácilmente con sólo tener 
en cuenta que cualquiera de tos textos de venta en las librerías, referen- 
tes á las principales materias ó asuntos que aquél comprende (Proce- 
dimiento administrativo, Teneduría de hbros, Criptografía, Revisión 
de escritos, Mecanografía, Aritmometria, Timbre y sello del Estado, 
Servicios de Correos y Telégrafos, etc. ), cuesta, separadamente cada uno, 
una cantidad que excede del precio señalado á nuestra obra; esto aparte 
de que el Vademécum es el único trotado comploto que existe 
en su género y el único también recomendado por los elementos oficia- 
les, previo informe de autoridad tan docta y competente como lo es la 
Real Academia Española. 



Para que el público en general pueda mejor hacerse cargo de la impor- 
tancia, utilidad y baratura de este libro, que forma un volumen en 12.° 
de más de 300 paginas, le recomendamos la lectura del siguiente: 

ÍNDICE DE LOS CAPÍTULOS QUE FORMAN EL VADEMÉCUM 

PRIMERA PARTE 
Régimen de las oficinas.— I. Prevenciones generales.— II. Instalación, alam- 
brado y calefacción.— III. Organización interior por dependencias . -r- IV. Distribución 
de asuntos. — V. Oñcinas de la Administración pública.— VI. Oficinas judiciales. — 
VIL Oficinas militares. — VIH. Oficinas eclesiásticas. — IX. Oficinas mercantiles. — 
X. Corporaciones y sociedades. — XI. Secretarías particulares.— XII. Registros y revi- 
siones. — XIII. Archivos y Bibliotecas. 

SEGUNDA PARTE 

Derechos, obligaciones y responsabilidades. — I. Ingreso, exámenes y 
concursos. — II. Ascensos, interinidades y sustituciones. — III. Correlación de derechos 
y deberes. — IV. Consideraciones personales.— V. Funciones burocráticas respectivas. 
— VI. Descanso dominical. — VII. Paros y huelgas.— VIII. Responsabilidad y su san- 
ción correccional. 

j TERCERA PARTE 

Legislación del oficinista.— I. Higiene de los edificios públicos.— II. Refor- 
mas sociales. — III. Revisión de escritos sospechosos. — IV. Reintegro de documentos. — 
V. Cédulas personales. — VI. Impuesto sobre utilidades. — VII. Correos, Telégrafos y 
Teléfonos. — VIII. Monedas, pesas y medidas. — IX. Cómputos de tiempo y festividades. 

CUARTA PARTE 
Maquinaria de escritorio. — I. Máquinas de escribir. — II. Máquinas de copias. 
— III. Máquinas de taquigrafiar. — IV. Máquinas de calcular. — V. Cajas registradoras 
y de caudales. — VI, Maquinaria auxiliar y demás enseres de oficina. 

QUINTA PARTE 
Teneduría de libros.— I. Principios fundamentales.— II. Libros de contabilidad 
y auxiliares. — III. Clasificación de las cuentas. — IV. Balances é inventarios. — V. Docu- 
mentos de giro. — VI. Reglas para hallar el interés y el descuento. — VIL Documentos 
y libros mercantiles sujetos al impuesto del Timbre.— VIH. Contabilidad del Estado. 

SEXTA PARTE 
Conocimientos auxiliares. — I. Escrituras criptográficas y sus claves. — 
' II. Tratamientos oficiales.— III. Datos geográficos y estadísticos. — IV. Categorías y 
sueldos de las clases activas del Estado. 

PRECIOS DE LA OBRA 
En rústica 3 ptas. | En tela. 3,50 ptss. 

Se sirven ejemplares por el correo, francos de porte y certificados, con e\ recar- 
go de 0,50 de peseta solamente. 

En América, los que fijen nuestros corresponsales, con arreglo á los portes, cambios 
y quebranto de giro. 

Se halla de venta en la Librería editorial de Bailly-BaiUiere é Hijos, Plaza de Santa 
Ana, núm. 10, Madrid, y en todas las librerías de España, Ultramar y América. 

IMPORTANTE.— Tienen derecho á recibir las tres obras encuadernadas 
en tela á la inglesa, y en un solo tomo, sin aumento del precio señalado á los ejem- 

£ lares en rústica, todo* los qiu? adquieran al propio tiempo la Guía dói EBGrl- 
tlonío, el Vadomécum dol O fíe In lata y la Colocolón da 
Formularlo* burocrático*; esto es, por 7 pesetas en toda España. 



COLECCIÓN COMPLETA 



FOBPLBBIOS BDB06BtfTI608 



DOCUMENTOS OE MAS FRECUENTE APLICACIÓN EN TOOAS LAS OFICINAS 

Cuidadosamente corregidos, puestos en armonía 

con la legislación vigente y los modernos adelantos y dispuestos de forma 

que pueden servir de base para redactar todos aquellos documentos 

que no tengan modelación especial. 



ENRIQUE MHART1N T GDIX 

Jefe de Negociado del Cuerpo de Administración civil. 



TERCERA EDICIÓN (1909) 



Las fórmulas resueltas, que en todas las manifestaciones de la vida 
reducen á sns más simples términos las cuestiones más arduas, son en las 
prácticas burocráticas de un valor inapreciable, puesto que al servir de 
pauta y de regla para todos los casos análogos, evitan la repetición de 
esa serie de cálculos que hay- necesidad de resolver cada vez que se 
planea alguno de esos documentos que exigen determinados requisitos, 
que han de ajustarse á una factura algo compleja ó que reclaman una 
redacción especial. 

El ahorro de trabajo que supone poder disponer en cada caso de un 
formulario adecuado, lleva aparejada una economía de tiempo no menos 
apreciable; y el no tener que descender á ciertos detalles en la ejecu- 
ción de un escrito suple la falta de mayores aptitudes, sin que por ello 
se resientan los trabajos de una oficina. 

En un volumen en 12.° de unas 250 páginas, hemos reunido, con su- 
jeción á un orden que facilita su busca y consulta, las fórmulas buró» 
oráticas más generalizadas, más concretas y más modernas, de cuantos 
documentos, así impresos como manuscritos, exigen las necesidades de 



— 6 — 

la Tida práctica en gas múltiples manifestaciones de relación y co- 
rrespondencia, con notas explicativas y circunstanciales para sn me- 
jor y más acertada adaptación á má~ -'• mil clamo* do 
trabajo*. 

La obra se halla dividida en dos partes: 

PRIMERA PARTE 

Nomenclatura, definición y aplicaciones.— I. De la documentación en 
general. — II. Correspondencia epistolar. — III. Documentos de contabilidad. — IV. Do- 
cumentos de súplica. — V. Documentos públicos. — VI. Documentos administrativos — 
VII. Correspondencia oficial. —VIII. Expedientes administrativos. — IX. Libros y re- 
gistros.— X. Documentos judiciales.— XI. Documentos mercantiles.— XII. Documen- 
tos de aplicaciones varias. 

SEGUNDA PARTE 

Modelación de documentos. — I. Documentos familiares, epistolares, postales 
y telegráficos.— II. Documentos de detall y contabilidad, oficiales y privados.— III. Do- 
cumentos administrativos y de súplica.— IV. Correspondencia oficial.— V. Documen- 
tos judiciales.— VI. Documentos mercantiles. — VII. Documentos de aplicación in- 
determinada. 



ÍNDICE GENERAL ALFABÉTICO 

Al final de esta Colección aparece nn índice general alfabético 
de las materias que comprenden nuestras tres Obra* Burocrática* 
( Guia del Escribiente, Vademécum del Oficinista y Colección de For~ 
mularios), que, á la par qne las relaciona entre si, lleva al lector, sin 
Tacilaciones ni pérdida de tiempo, al texto, á la página, al panto, en 
fin, qne se desee consaltar. t 

PRECIOS DE LA OBRA 
En rústica 2 ptas. | En tela. 2,50 ptas. • 

Se sirven ejemplares por el correo, francos de porte y certificados, con el recar- 
go de 0,50 de peseta solamente! 

En América, los que fijen nuestros corresponsales, con arreglo á los portes, cambios 
y quebranto de giro. 

Se halla de venta en la Librería editorial de Bailly-Baflliere é Hijos, Plaia de Santa 
Ana, núm. 10, Madrid, y en todas las librerías de España, Ultramar y América. 

IMPORTANTE.— Tienen derecho á recibir las tres obras encuadernadas 
en tela, en un solo tomo, sin aumento del precio señalado á los ejemplares en rús- 
tica, todos los que adquieran al propio tiempo la Otila dol Eocrlblonto, el 
Vademécum dol Oñclnlmta y la Colección do Formula' 
rlom burocrático*} esto es, por 7 pesetas en toda España. 



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