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Full text of "Manual histórico-topográfico, administrativo y artistico de Madrid"

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THE NEW YORK 
POBLIC LIBRAR Y 



ASTOR. LENOX .'"D 
TILDEN rOON DAI I*: N £ 



MANUAL 

HISTÓllICX>-TOPOGRÍf'lJbO , 

AlklSTRATIVO Y ARTÍSTICO ■ 

DE ; MADRI0 , 



de Mesonero ^oíüAiío*. 



NUEVA EDICIÓN , 
adornada con láminas finas y nn plano topográfico de Madrid. 



XMPESUTA Dfi I>. AHTOHIO TENXS, 

CALLE DE SEGOyiA, RCM. 6. frii 



[püBUC UBRARV 



Esta oBin es propiedad de su ^utor, 
quien perseguirá legalmente al que la 
reimprima sin su licencia. 



ICÜSSTA.». calle Mayor. 
JORDAÍr!!! } — ^« CarreUs. 
EUROPEA. — de la Montera. 
MOBTISE... Carrera de S. Gerónimo. 



INTRQDÜCCION. 



«Allins cnim , allío piar» invenir* potetit, 
nenio omuia.» 



w a para trece auos qne deseoso de llenar en lo posi- 
ble el vacío que se observaba de una obra moderna des- 
criptíva de nuestra capital, me determiné á formar y 
publicar este Manual de Madrid; y la acogida que me- 
reció del publico indulgente fué tal , que agotada la pri- 
mera edición en pocos meses , bubo que proceder á la 
segunda, que vid la luz publica en Enero de 1833. 

£n el mismo año acaeció la muerte del último Mo- 
narca , y comenzó para la nación una nueva era , cuyas 
importantes y rápidas vicisitudes produjeron en nuestras 
leyes, en nuestra administración, y en nuestras costum- 
bres tales alteraciones, que apenas, al año de la se- 
gunda publicación de este libro , quedaba ya en él una 
página sola que pudiera servir de dato seguro para su 
objeto de dar á conocer la capital del reino. 

Fuéme, pues, preciso renunciar al sistema de correc- 
ciones parciales y sucesivas, prescindir del trabajo he- 
cho, y siguiendo la serie de los sucesos, emprender otro 
nuevo de todo punto, para formar algún dia esta obrita 



IV inTRODCGGIOIf. 

bajo distinto plan , y diversa en el conjunto y en los de 
talles; tratar de sustituir d la mascarilla del difunto 
Madrid (según la feliz espresion que me repetía el ma- 
logrado Larra) el retrato vivo y coucienzudo del Madrid 
actual. 

Largo y enojoso seria para el lector el esplicar aquí 
cuánto trabajo material, cuánto empefio de observación, 
cuánta celosa constancia, han sido necesarios para seguir 
paso á paso en los once anos transcurridos nuestras al- 
teraciones políticas, administrativas y económicas, y sus 
consecuencias naturales basta en lo material de la corte 
española; pero puede muy bien calcularlo, el que cote- 
jando el libro presente con él anterior, advierta que son 
muy contadas las líneas que de aquel han podido conser- 
varse, así como son harto raros los objetos que han lo- 
grado resistir impasibles al torbellino de una cumplida 
revolución. 

Para proceder á este nuevo trabajo, de nada podian 
ya ayudarme tantos eruditos cronicones, tantas filosófi- 
cas memorias, tantos oficiales documentos, tantos polvo- 
rosos archivos, como entonces me sirvieron para trazar 
la rápida reseña de esta capital y su marcha progresiva 
hasta el primer tercio del siglo presente. Fuéme , pues, 
preciso arrumbar los historiadores matritenses Dávila y 
Quintana, Pinelo y Wuuez de Castro, Tarsis, Pellicer y 
López de Hoyos, que tan minuciosamente trazan el ori- 
gen de las fundaciones, las tradiciones y consejas locales; 
los coronistas generales Morales y Mariana, Medina, 
Méndez de Silva, Fernandez de Oviedo y otros muchos 
que suministran también datos y documentos referen- 
tes á esta villa; el Archivo de ella; los de los conventos, 
y de particulares curiosos, que me prestaron ancho campo 
para ilustrar y pesar con imparcialidad aquellas relacio- 
nes; y las descripciones mas ó menos apasionadas de 
los viajeros y poetas de los siglos XVI y XVII, de cuya 
época apenas quedan vestigios ya. 



lüTRODrCCIOIf. T 

Las obras de los economistas y políticos del siglo pa- 
sado, los Isturiz, Gampomanes, Jovellanos, Floridablan- 
ca, Gabarrüs y Muriel ; las de los prácticos Escolano, 
Salazar, Santiago y Bonet; las memorias de la Academia 
de la historia y de la Sociedad de Amigos del pais, y 
otras obras infinitas que dieron á conocer en su tiempo la 
organización económica y administrativa de la corte de 
España hasta el reinado de Garlos lY, las causas de 
las mejoras en sus instituciones, el enlace y relación de 
las diferentes partes de su gobierno político , las fuen- 
tes de su riqueza, y los conductos por donde esta se 
reparte, no pudieron ya servirme mas que como datos cu- 
riosos y precedentes históricos; así como las de los eru- 
ditos Alvarez Baena, Pellicer (D. Gasiano), Moratin padre, 
Sempere y Guarínos, Maestro Florez, Bosarte y ViUanue- 
va; las de los geógrafos y naturahstas López , Antillon, 
Bowles, y Escobar; las de los viagcros Ponz, Laborde, 
Townsend, Bourgoin y Alvarez Golmenar; y los artis> 
tas Palomino, Garducho, Mengs, Ardemans, Llaguno y 
Gean Bermudez, que trazaron en grandes dimensiones el 
cuadro de los adelantos científicos , artísticos y litera- 
rios de sus épocas y las anteriores, son ya otros tantos 
documentos, preciosos sí, para estudiar y conocer el 
progresivo desarrollo de nuestra cultura , pero que no 
pudieron adivinar las nuevas necesidades, los diversos re- 
sultados de la época actual. 

Para esta ultima parte de la tarea fué preciso engol- 
farse en los datos y observaciones contemporáneas; 
y si hubiera de trazar aquí no mas que la nomenclatura 
de los Ubros y pubUcaciones periódicas, do los documen- 
tos oficiales, memorias, órdenes, y reglamentos, de los 
pasos amistosos, de las rectificaciones personales, que 
han sido necesarios para formar este ligero volumen con 
los menos errores posibles, acaso tanto celo y minuciosi- 
dad, pesarían mucho en la balanza del público para ha- 
cerle disimular lo imperfecto y estéril de este trabajo. 



VI . inTRODVCGION. 

Pero el autor del Manual ^ deseoso de no abusar por 
mas tiempo de la benevolencia del lector, se abstiene 
de otras salvedades, y deja aquella consideración á los 
juicios imparciales. Únicamente se le permitirá re- 
cordar, que limitado para formar este libro al estu- 
dio y recursos privados de un particular, habiendo re- 
husado molestar la atención del gobierno para obte- 
ner noticias ni ausilios de ninguna clase , y valiéndo- 
se únicamente de sus relaciones amistosas con los direc- 
tores y gefes de los establecimientos públicos y privados, 
con las personas curiosas y entendidas en los diversos 
ramos de la administración, de las ciencias y de las ar- 
tes, que le han favorecido con sus bonsejos y observacio- 
nes, ha procurado que esta obrita no pierda su carácter 
modesto é inofensivo, que la pone á cubierto de una ri- 
gorosa censura. Y espera también que se tendrá presen- 
te que al escribir por segunda vez este hbro trabajoso, 
prosaico^ y sin gloria, y al presentarle también al público 
con cierto lujo material en impresión y láminas que hace 
casi insigniGcante el provecho , no ha podido llevar otro 
objeto que el de rendir este nuevo aunque pequeño tributo 
á la sociedad á que pertenece, al pueblo en que nació. 



Advertencia. Como es posible que entre las varias 
inesactitudes que se hayan podido escapar en este libro 
sean algunas de regular importancia^ el autor ruega d to- 
do el que las advierta se sirva dirigírselas con sobre á su 
nombre y habitación calle angosta de San Bernardo^ 
n.** 27; con el objeto de que reunidas que sean las rectifi^ 
caciones en el término de un mes , pueda publicar una 
hoja que las comprenda , y que se dará gratis á todos 
los que hayan comprado ó compren el Manual^ para 
poder encuadernarla con él. 



I. 

PARTE HISTÓRICA. 



RESUMEN 
DE ESTA PRIMERA PARTE. 



Ojeada histórica de Madrid. 
Armas y blasones de la villa. 
Fueros y privilegios. 
Hombres celebres nacidos en ella. 



OJEADA BI8TOBIGA DS MADRID 

DESDE se OniGEN HASTA EL DÍA. 



JLa historia de la Audacion de Madrid ha sido y 
es motivo de eternas cuestiones entre ^os muchos 
escritores que han hablado de ella. Unos, demasia- 
do entusiastas é inclinados á lo maravilloso, se com- 
placieron en formar un tejido de fábulas, con las 
cuales , oscureciendo la luz de la razón , cayeron en 
un laberinto de errores. Otros, menos crédulos y 
mas racionales, han procurado buscar la verdad , y 
á Mta de datos conocidamente ciertos , han nega- 
do todo lo que corresponde á época remota. 

La cuestión principal, y de que se deducen las 
demás, es saber si el actual Kadrid ocupa ó no el 



4 PARTE HISTÓRICA. 

sitio que la antigua Mantua áe los Carpetanos. Una 
multitud de autores, entre los que se citarían los. 
principales historiadores de Madrid , afirman que sí; 
y que esta Mantua fué fundada por el principe Ocno- 
Biauor, hijo de Tiberio, rey de Toscana, y de la 
adivina Manto , cuyo nombre la puso. Añaden que 
se llamó Garpentana ó Garpetana para distinguirla de 
la otra Mantua de Italia , y por hallarse situada en la 
región carpetana, cuya capital era Ocaña, y se es- 
tendia de norte á mediodia desde Somosierra hasta 
el campo de Montíel y sierra de Alcaraz, que es lo 
que hoy abraza el. arzobispado de Toledo, no contan- 
do el adelantamiento de Gazorla. Siguiendo este ori- 
gen mitológico., suponen á Madrid mas de cuatro 
mil años de antigüedad, como lo afírma todavía 
nuestro calendario ; si bien sobre esto también dis- 
cordan entre sí aun los partidarios del origen griego. 
Estes se valen para probar sus opiniones de induc- 
ciones mas ó menos ridiculas y voluntarias, tales 
como el espantable y fíero dragón que se halló es- 
culpido en la Puerta Gerrada, de donde infieren que 
Madrid es fundación de griegos , por ser el tal dra- 
gón las armas que aquellos usaban en sus banderas 
y dejaban por blasón á las ciudades que edificaban (1). 
Finalmente , dichos autores dan en esta época remo- 
ta ima cerca primitiva á Mantua, cuyo recinto era 
tan pequeño , que empezando en la puerta de la Ye- 
^a, seguía por detras de las casas de Malpica á la 
huerta de Ramón, que caia ícente á las casas de mo- 
neda y á las del duque de Uceda, hoy los Gonsejos, 
rematando en el lienzo y arco de santa Maria, que 



{{) Este dragón se halla pintado en el tecbo de uñado la* 
salas del archivo ()e ladilla, pero el argumento que de él han 
pretendido sacar algunos para prohar la antigüedad de Madrid 
ea harto débU^ y puede ser victoriosamente coote»t«do. 



PAfiTB HISTOIUCA. 8 

estaba mirando á Ja calle mayor, entre los Consejos, 
y calle del Factor (1): por esu calle del Factor pa« 
saba á la casa de Rebeque, ó Squilace , y desde allj, 
bagando por frente de san Gil , cerraba con el alca- 
zar , situado donde boy el real palacio , y volvía á 
juntarse con la Puerta de la Vega. Esta muralla la 
suponen fuerte , y el alcázar lo mismo , y que tenia 
en frente y donde están las casas del marques de 
Pobar, una fortaleza llamada la Torre Narigués del 
Pozacho, y otra fuera de los muros poco distante del 
alcázar, y cerca de los Caños llamados del Peral. 

Pero .toda esta relación se echa por tierra por 
otros autores, que con mayor raciocinio pretenden 
probar que, si existió Mantua en tiempo de los grie- 
gos, no fué en el sitio que hoy ocupa Madrid , y sí 
tal vez en el que está YiUamanta , unas seis leguas 
al poniente de la capital. 

Durante la dominación de los cartagineses callan 
unos y otros autores sobre la existencia y progresos 
de Mantua, pero no asi en la época de los romanos, 
donde vuelven á embrollarse en encontrados parece- 
res. Los entusiastas , siguiendo su afán de ver á Ma- 
drid en Mantua , y pretendiendo probarlo con algu- 
nas lápidas é inscripciones de sepulcros y demás, 
afiaden que durante la dominación romana , varió 
Mantua su nombre por el de Ursaria (que trae su 
origen de los muchos osos de que abundaba su térmi- 
no), y Maiorilum que le dieron por haberla agran- 
dado j y siguiendo este sistema , suponen ser los ro- 
manos los autores de la segunda cerca , que se es- 
tendia por la Puerta de la Vega y la de Segovia^ su- 



(I) Este arco miraba á oriente, y era tan estrecho qae habo 
que derribarle en 1572 para ensanchar el paso cuando hixo so 
entrada solemne la reina doña Ana, muger de Felipe II. En 
sa lugar edificaron otro arco llamado de la Almuaena ^ que 
tampoco eústc hoy. 



6 PARTE HISTORIGÁ. 

hiendo á las tenerías viejas, y por detrás de san An- 
drés á Puerta de Moros (1) , continuaba por Cava ba- 
ja y Puerta Cerrada (2) hasta la de Guadalajara (3). 
Desde aquí por la calle del Espejo á los cafios del 
Peral y puerta de Balnadú , que estaba junto á la an- 
tigua casa del Tesoro (que no existe) (4), y siguien- 



(4) Esta Puerta ie Moros estaba en el ntto que hoy eoii- 
•enra su nombre j y miraba á mediodía. Llamábase asi porque 
por ella salían y entraban para la comunicación con Toledo. 
Era también estrecba y con varías rerueltas. 

(2) La Puerta Cerrada era sumamente estrecba, y tenia va- 
.jrias revueltas j por las cuales los de adentro no podian ver á 
los de fuera j y al contrario. En lo antiguo parece se llamó 
Puerta de la Culebra ^ por tener encima de ella una piedra 
en que estaba esculpida una fiera culebra 6 dragMi , que ha 
sido después uno de los argumentes con que se ha querido 
sostener la fundación de este pueblo por los griegos. Esta puer- 
ta estuvo situada donde ahora se conserva su nombre entre la 
Cavada San Miguel y la Gova baja, y miraba al mediodía. Pero 
sucediendo en ella varios lances y desgracias, i que daba lu- 
gar su configuración , se cerró por algún tiempo . con lo que 
fue conocida por Poerta Cerrada. Finaknente , en 1 569 se der- 
ribó. 

(5) La puerta de Guadalajara estaba situada ea el mismo 
sitio que hoy retiene su nombre en la calle Mayor, como i la 
embocadnra de la calle de Milaneses. Miraba á oriente, y se- 
gún las pomposas descripciones que se conservan de eUa, era 
magnifica, y de fortaleza, con varias torres, cubos y estatua* 
f|ue hacian una soberbia perspectiva. En ella habia también una 
imagen do Nuestra Señora, y otra del Santo Ángel, y se con- 
servé basta que en el año de i 580. haciendo fiestas la villa 
por haber ganodo á Portugal el rey don Felipe II , pusieron en 
ella tañías laminarias que so quemó del todo. Las imógencs 
fueron trosladadas , la de Nuestra Señora i San Salvador , y 
luego i I^reto ; y la del Ángel á la ermita que hicieron los 
porteros de la villa frente del Puente de Segovia, y ahora se 
venera en el paseo de Atocha. 

^ {4) La puerta de Balnadú miraba al septentrión , y era tam- 
bién angosta. Sobre la etintologla y significación de este nom- 
bre Balnadú ha habido varias opiniones, atribuyéndolo unos á 
un nombre propio de un moro , otros i las palabras latinas 
Salnea dúo , por suponer que por ella se salía á los baños; 
y finalmente , otros inteligentes en el idioma arábigo coligen 
que Balnadú es contracción de las palabras árabes Bitl al na- 



PÁRTB HISTOBICÁ. 7 

do por la faoerU de la Priora , venia á cerrar con el 
alcázar. Afiaden que en la misma época recibió este 
pueblo la sagrada ley del Eyangelio , viniendo á pre- 
dicarla, según unos , el aposto! Santiago, y sus dis- 
c4>ulos según otros, y suponiéndose que por enton- 
ces fueron fundadas sus iKirroquias. 

Mas si quisiéramos persuadimos de todo ello, sal- 
drían al instante los escudriñadores autores contra- 
rios pretendiendo ridiculizar todas las pruebas y 
aserciones de aquellos , si bien convienen en la es- 
tensión de la segunda cerca, la cual llaman primera, 
y la atribuyen á los moros, y íüe la misma que se 
conservó después de la conquista á estos. 

Vuelven i callar unos y otros durante la época de 
los godos , pero ya en la de los árabes vienen á reu- 
nirse naturalmente, aunque c<m la diferencia de per- 
suadirse unos que la fundaron estos, y otros que la 
hallaron ya fondada. 

Be tcÑlos modos, como unos 930 afios después de 
la irrupción de los moros en estos reinos, csdlan las 
conjeturas, y empieza á hablar la historia. lYo se 
puede , pues, dudar de la existencia de Madrid por 
entonces, pues dice espresamente que «el afío de 
»939, reinando el rey don Ramiro (segundo de León), 
>»consultó á todos los grandes de su reino sobre por 
ndonde ó cómo haría una entrada en tierra de mo- 
»ros; y juntando su ejército, se encaminó á la ciu- 
>Hlad que llaman de Magerit (1), desmanteló sus mu- 



dur, ^« quiere ileeír Puerta ie Uf Atalaya* , y que aeaco $• 
UaBarU «ú por haberlas fuera de la puerta en lo alio de U 
eolÍM , que hoy to llama PUzueta de Sanio Domingo. Eata 
p«crta te derribó eaaado la ampliactou de Madrid. 

{i) Los autora» antiauot pretendom hallar la atceadencia del 
Bonbre Magerit e« el atttígvo Maioritum ; poro el erudito 
PeUicor lo poao «n priacr logar, y forma arf su ^ol etimo- 
lógico hasta el día, apoyado •m los documentos histórieoi sn- 



a PARTE HISTÓRICA. 

»ro8, y entrando en ella un día de domingo, hizo 
»horrorosos estragos ^ ayudado de la clemencia divi- 
»na. Volvióse á su casa á gozar de la victoria en paz.» 

Esta es la primera vez que figura Madrid en 
nuestra historia , si bien es ya con el carácter de 
ciudad murada é importante. Éralo en efecto $ por- 
que , defendiendo á Toledo , corte de los musulma- 
nes , de las invasiones de los castellanos y leoneses, 
que solían pasar los puertos de Guadarrama y Fuen- 
fria (llamados entonces Alpes), procuraron los ára- 
bes fortificaria con alcázar ó castillo seguro, con 
fuertes murallas, con robustas torres, y con sólidas 
puertas, por lo que es muy regular que se aplicasen 
á reparar la parte de muros que había desmantelado 
el rey don Ramiro, pues vivían siempre recelosos 
y amenazados de los enemigos. Gomo unos ciento y 
diez anos después, el rey don Fernando el Magno, 
primero de León, estendió sus conquistas hasta el 
Tajo, maltrató á su paso las murallas de Madrid, y 
haciendo grande carnicería en los nuiros, los hizo 
sus tributarios. 

Sobre la suerte de Magerit, durante la dominación 
de los sarracenos, se ha hablado también bastante, 
suponiéndole unos pueblo grande y rico, con muchas 
mezquitas é iglesias muzárabes, con grandes y po- 



cesWos. — Magerit , Mageríacum > Mageridum , Mageñtum ^ 
Madrilum . Maierilum , Maioritum , Maiedrit , Maidrít, 
Madrit, Madrid. En cnanto i la si|{ttificacion de la palabra 
africana Magerit discordan los autores , aanqae parece ser la 
de venas , conductos de agua , lo cual conviene también con 
la abandaucia de ellas que parece tuTo en otro tiempo, como 
le acredita aquel dícbo vnlyar ; Madrid la Osaria , cercada 
de fuego, fundada sobre agua. Lo del fuego alude á la cérea 
de pedernal , por lo que dijo Joan de Mena : 

«En la su villa de fuego cercada.* 
Las variantes de la palabra Magerit baaU «1 dia son latinitadas 
y vttlgariíadas , y todas son ciertas. 



J^ÁUTB HISTOBIGÁ. 9 

blados anrabates, notables escuelas, célebre en los 
caniares de sus dominadores , fortalecido por ellos, 
que dieron á su alcaide la primera voz entre los del 
reino de Toledo: pero otros pretenden rebajar mu- 
cho de este brillante cuadro ; y de las escasas prue- 
bas y Yoluntarias inducciones de unos y otros , re- 
sulta quedarse el curioso con mayores dudas. Por 
ello , abandonando esta remota época , de la que no 
se conserva prueba fehaciente , nos fijaremos en la 
de la conquista difinitiva de Madrid , cuya gloria es- 
taba reservada al rey don Alfonso el YI. Yerifícóla 
por los afios de 1083 , cuando emprendió la conquis- 
ta de Toledo; aunque otros dicen que después de la 
de aquella ciudad. En la de Madrid dan algunos au- 
tores la palma á los segovianos, diciendo que, por 
haber llegado mas tarde que los de oirás ciudades 
al llamamiento del rey , por ser tiempo de nieves, 
y pidiendo alojamiento, el rey indignado les contes- 
tó que se cUojasen en Madrid, Acordáronlo asi los 
segovianos, y otro dia al amanecer ganaron la puer- 
ta llamada de Guadalajara, y plantaron las banderas 
cristianas; llegó el rey, tomó posesión de la villa, 
y en premio de sus servicios concedió á los de Se- 
govia que pusiesen las armas de su ciudad encima 
de dicha puerta, y dio á sus capitanes títulos de ri- 
cos-homes; pero esta noticia se halla desmentida por 
otros autores. 

Todavía sufrió Madrid otro ataque por los reyes 
de Marruecos , Texufin y Alí, los cuales vinieron por 
los años 1108; pero aunque llegaron á entrar á la fuer- 
za en la villa, destruyendo sus muros, no lograron 
tomar el alcázar, á donde se defendieron vigorosa- 
mente los madrileños, con lo cual se retiraron los 
moros. 

Desde este tiempo sigue ya mas chira la historia 
de Bladrid , el cual recibió grandes mejoras , tanto 
de Alfonso YI como de Alfonso YU, llaoiado el £m- 



10 PÁBTB HISTÓRICA, 

pelador; quienes no solamente atendieron á su repa- 
ración y fortificación en aquella época de continuas 
y dudosas guerras, sino que fijaron sus fueros y le- 
yes, purificaron sus mezquitas, conyirtiéndolas en 
parroquias, y concedieron á los monjes de san Mar- 
tin un privilegio para que poblasen el arrabal que 
mediaba entre la Tilia y el convento. Asi fue crecien- 
doPia estension de Madrid , por lo que se hizo ¡we- 
ciso mudar sus puertas, trasladando la de Balnadú á 
la plazuela de Santo Domingo el Real, á la parte de 
arriba del convento; desde alli corría la tapia toman- 
do la derecha hasta san Martin , donde se abrió otro 
postigo en el sitio que hoy está la calle que conser- 
va dicho nombre, y pasaba derecha á la puerta del 
Sol: desde ésta, formando escuadra, subia á Antón 
Martin, en que había otra puerta, y de ella bajaba 
derecha á la esquina del hospital de la Latina, don- 
de se formó otra puerta mirando al mediodía; de 
aqui seguia á la Puerta de Moros, y binaba á unirse 
á la muralla antigua que daba vuelta á la Puerta de 
la Yega y el Alcázar. 

La importancia que habia adquirido Madrid, y su 
ventajosa situación , movieron á los reyes á cfmvucar 
cortes en este pueblo. Las primeras de que se tiene 
noticia fueron las celebradas por don Femando lY 
por el afio de i30d. Alfonso XI, su hijo, las celebró 
en 1327, que determinaron servir al rey con nume- 
rosas cuantías para la guerra con loa moroa. Otras 
cortes se celebraron en 1335 por el mismo rey , en 
que pidió socorros para la guerra de Portugal. Este 
monarca varió la antigua forma de gobierno de Ma- 
drid, que consistía en estados de nobles y pecheros, 
los cuales ponían gobernador ó señar de Madrid^ 
justicia, y demás empleos de preeminencia; y esta- 
bleció doce regidores con dos alcaldes. 

Encendida la guerra civil entre el rey don Pedro 
y su hermano don Enrique, sitíó éste i Madrid, que 



PARTE HISTÓRICA. ií 

estaba por aqnel, y le tomó después de una vifoio- 
sa resistencia. 

Reinando Juan I, y por los afios de 1383, vino á 
Espafia don León Y, rey de Armenia, á dar graciu 
al de Castilla por haber alcanzado la libertad por sn 
causa del soldán de Babilonia que le había ganado el 
reino; y don Juan compadecido de su desgracia en 
haberle perdido en defensa de lafé católica, ledíó 
el título de señw de Madrid y de otros pueblos, ha* 
ciendo que le rindiesen pleito homensge. Dominó en 
Madrid dos afios, y reedificó las torres del alcázar 
y después de su muerte, el rey don Enrique III, 
á soUcitud de los de Madrid, por su cédula de 13 de 
abril de 1391 , alzó el pleito homenaje que le habían 
prestado los madrllefios. 

Dicho rey don Enrique III, proclamado en Madrid 
á los once afios , tomó las riendas del gobierno en el 
alcázar en 1394 , convocando cortes al efecto. Dih 
rante su reinado distinguió á Madrid, y edificó nue- 
vas torres en dicho alcázar para custodia de sus te- 
soros. 

También Juan II empezó su reinado en Madrid , y 
residió en él largo Uempo celebrando cortes y con- 
tribuyendo á su grandeza. En ella recibió en 1433 á 
los embajadores del rey de Fktoicia, arzobispo y se- 
nescal de Tolosa, estando sentado en su trono real 
y teniendo á sus pies un león manso, de que reci- 
bieron no poco susto los embajadores. En su tiem- 
po hubo varios bandos sobre el gobierno de la villa, 
y en el de su hijo Enrique lY, habia ya en ella, ade 
mas de los alcaldes, un asistente, cuyo título se mu- 
dó después en el de corregidor. 

Este monarca Enrique lY tuvo una particular in- 
clinación á Madrid, donde permaneció largo tiempo; 
y en 1461 hizo venir á él á la reina sn esposa, que 
estaba prefiada de la inCuita dofia Juana, conocida 
por el nombre dé ia Beltranfja^ la cual nació al afio 



12 PARTB HISTOBIGÁ. 

sigukiite y fué proclamada por heredera de la coro* 
na; pero nunca llegó á reinar por la ilegitimidad que 
se la atribuyó; razón por la cual sucedió á don En- 
rique en el trono su hermana doña Isabel la Católica, 
mas no sucedió esto sin grandes conmociones, en las 
cuales cupo no poca parte á Madrid, pues encerra- 
dos en el alcázar los partidarios de dofia Juana, hn- 
bíeron de sufrir un riguroso sitio , hasta su rendición 
á los reyes católicos. 

Posesionáronse estos de la villa, y durante su 
reinado residieron en ella distintas ocasiones cuando 
lo permitían sus continuadas campafias; celebraron 
cortes, y recibieron en ella á su hija dofia Juana, y 
al archiduque Filipo su esposo. Muerta la reina cató> 
lica, quedó don Fernando gobernador del reino hasta 
la mayor edad del príncipe don Garlos su nieto, con 
cuya ocasión hubo bandos muy enconados en Ma- 
drid, hasta que el rey don Femando , reuniendo cor- 
tes en el monasterio de san Gerónimo el Real, juró 
gobernar el reino como administrador de la reina 
dofia Juana su hija, y tutor del príncipe don Car- 
os su nieto. 

£n 1516 murió don Femando el católico, y el 
arzobispo de Toledo Jiménez de Gisneros y el deán 
de Lobayna, gobernadores del reino, trasladaron á 
Madrid su residencia, aposentándose en las casas de 
don Pedro Laso de Castilla (hoy del duque del In- 
fantado), que están detras de san Andrés. En ellas 
se tuvo la célebre junta para disponer del gobierno 
de Castilla, en la que, resentidos los grandes de la 
autoridad concedida al cardenal Jiménez, le pregun- 
taron con qué poderes gobernaba : respondió el car- 
denal que con los del rey Católico; replicaron los 
grandes, y el cardenal sacándolos á un antepecho 
de la casa , hizo disparar toda la artillería que tenia, 
y les dio aquella célebre respuesta propia de su enér- 
gico carácter, diciendo: con estos poderes que el 



PARTE HISTOHIGÁ. 13 

rey me dio gobernaré d España hasta que el 
principe venga (1). 

Yino en efecto Garlos, y entregándose del go- 
bierno, cesaron los disturbios que su ausencia oca- 
sionaba. En el principio de su reinado padeció en 
Yalladolid una penosa enfermedad de cuartanas ; y 
habiéndose venido á Madrid, curó prontamente de 
ellas, con lo que cobró gran afición áeste pueblo. 

£1 fuego de la guerra civil llamada de las Comu- 
■ nidades , prendió también en Madrid durante la 
ausencia del emperador; pero sus partidarios pudie- 
ron mas y se sostuvieron en él hasta la vuelta de 
Carlos. 

Declarada la guerra entre Francia y Espafia , y 
estando Carlos en Madrid, recibió la noticia de la 
victoria de Pavía; y hecho en ella prisionero Francis- 
co I, rey de Francia, fué conducido á Madrid y alo- 
jado en las casas de Liyan, en la plazuela de la Vi- 
lla, hasta que fué trasladado al alcázar. A poco tiem- 
po vinieron á Madrid su madre y su hermana para 
solicitar del emperador su libertad, que no tardaron 
en conseguir á consecuencia de la concordia que se 
ajustó, estipulándose, entre otras cosas, el matri- 
monio del rey de Francia con la hermana del em- 
perador. 



(I) Hay quien dice que e»U junta se tuvo en la cata pro- 
pia del mismo cardenal Jiménez , que os la que está en la pla- 
tuda de la \íUa , donde se baila noy el Tribunal supremo de 
la Guerra ; y añaden que el cardenal sacó á los grandes al bal- 
cón grande que está á las espaldas de la casa , en la calle del 
Sacramento ; pero historias muy recientes á aquella época j ase- 
gvran qne por entonces el cardenal y el deán de Lobayna se 
aposentaron en las casas ya dichas de Laso , en las euales ha- 
bían TÍTÍdo antes los rejes católicos; si bien es verdad que la 
casa propia del cardenal era la ya referida de la plazuela de la 
Villa , habiéndola A mandado construir y TÍneulidola al mayo- 
razgo de Cisneros, que fundó para ra sobrino. 



i4 VÁÁtB ÉIíiTÓltlCii 

Verificada la paz, Tino este á Madrid á visiiar ai 
rey como amigo y cufiado: salióle Francisco á reci- 
bir en una muía con capa y espada á la espafiola, é 

MciiiuM jiiilBi im íwáíjáí jaffi"^ " r i^ 

bre cual lievaria la derecha, que al cabo Iobó el mtr 
peradoir. 

Con tan conlinuadas residencias de los monarcas 
en el pueblo de Madrid, tomó este una considera- 
ción estraordinaria; todos aquellos pusieron gran cui* 
dado en su aumento y hermosura, y edificaron nota- 
bles fábricas, entre ellas el Alcázar, que fundado du- 
rante la dominación dé lois moros, según uuos^ y 
por Alonso el VI, según otros, y reparado por los 
Bnriques III y IV, fué reedificado y convertido en 
palacio real por Garlos V , cuyas obras continuó su 
sucesor: el convento de San Gerónimo ^ fundado 
por Enrique IV $ el convento de Atocha y otros gran- 
diosos edificios : la reparación y ornato de otros va- 
rios, entre los que es digna de atención la verificada 
en la parroquia de san Andrés , convertida en capilla 
real cuando los reyes Católicos vivían en las casas 
contiguas de don Pedro Laso de Castilla, ya citadas, 
desde las que hicieron paso á la Iglesia,* y finalmen- 
te, la ftmdacion de varios establecimientos de bene- 
ficencia, todo lo que hizo á Madrid un pueblo muy 
principal. Su estension iba creciendo á medida que 
se derribaban ios muros viejos y se agregaban sus ar- 
rabales; poblándose el vasto campo que mediaba en- 
tre la Puerta del Sol y el convento de San Gerónimo, 
de manera que se asegura que ya en tiempo de Car- 
los V llegó á tener treinta mil habitantes. 

Pero todos estos aumentos fueron cortos en com- 
paración del que recibió Madrid en el reinado de su 
sucesor Felipe II. 

Elevado al trono en 1557 por la abdicación de 
su padre Garlos V, y llevado de una particular incli- 
nación hacia la villa de Madrid, echó el sello á su 



PÁBTE HI8TÓBICA. i6 

grandeza, fijando en eUa la corte en el afio 1560 (i). 
Los principales motivos qae á ello debieron moverte 
ftaeroa la salubridad del clima (mas templado enton- 
ces por la mayor abundancia de arbolado en loa cqb^ 
tomos), y la situación cential de este paeMo con 
leqiecto á la estensioR de la Fenínsolaf ventaja inte- 
resante y que puede si^lir otras Onltas. 

Coa esta medida cambió de aspecto Madrid , y su 
pobiaeion se dttplicó en poco tiempo , por lo que muy 
kiego fué necesario amigar estraordinariamente la 
cerca y mudar las puertas, situando la de santo Do- 
mingo en el camino de Fuencarra , la del Sol al ca- 
mino de Alcalá, la de Antón Martin al arroyo de Ato- 
cha, y la que estaba junto á la Latina mucho mas 
abajo. £n estos nuevos barrios se edificaron calles 
regulares y aun magnificas, qué son his que cons- 
tituyen lo mejor de Madrid. Sin embargo, es lástima 
que entonces no se siguiera un plan mas aneglado^ 
ya cuidando de la nivelación de los terrenos, ya de 
la belleza uniforme de los edificios, con lo cual las 
calles de Alcalá, Atocha, San Bernardo, y otras, hu- 
bieran tenido pocas rivales por su estension y an- 
chura. Hubiera sido también de desear que una dis- 
tribución cómoda de plazas regulares proporcionase 
el desahogo necesario á tan gran población,- y final- 
mente, que los e^afioles, al formar su corte, hu-> 
hieran observado la simetría y el buen gusto que 
acreditaban en las magníficas ciudades que por el 
mismo tiempo fundaban en América. 

Sin embargo, la residencia fija del soberano, la 
concurrencia de numerosos tribunales y oficinas^ 
grandes dignidades, y demás circunstancias anejas 



- (I) Qamtana pone la traslación de la corte en 1563, y León 
Piaelo en 4564. Y de lo« manuscritos del Archivo de la villa 
fMvlto qM fo« t» 4 SCO coaado vino i ella deade Tokdo. 



16 PARTE HISTOBIGÁ. 

á la corte, dieron muy luego á Madrid un aspecto 
lisonjero. En tanto que la población se estendia , y 
que los grandes y particulares levantaban palacios y 
casas de bella apariencia, el rey concluía las obras 
del palacio real, cuya fábrica, jardines y ornato eran 
de una suma magnificencia, si hemos de creer á los 
historiadores de aquella época; al mismo tiempo su 
piedad religiosa y la de su familia les hacia fundar 
la mayor parte de los conventos de Madrid; la Tri- 
nidad, cuyos planes dirigió el mismo rey; las Des- 
calzas Reales , el Carmen calzado, san Bernardino, 
dofia Mana de Aragón, san Beinardo, los Angeles, y 
otros muchos; igualmente varios establecimientos de 
beneficencia, como la inclusa para niños espósitos, 
la casa de Misericordia, los hospitales, y otros obje- 
tos indispensables en un gran pueblo. 

Con todo esto, los tesoros del lluevo Mundo y 
los genios de Juan de Herrera, Juan Bautista de To- 
ledo y otros, ¿no pudieron haberse empleado con mas 
gusto y magnificencia en Madrid? ¿Por qué fatali- 
dad, en medio de sus muchas y medianas iglesias, 
no se levantaba una catedral digna de la corte y del 
célebre arquitecto del Escorial? ¿O acaso debió con- 
tentarse Madrid con recibir en el puente de Segovia 
la única prueba de tan sublime genio? Pero el buen 
gusto que inspiró á su siglo, se ve manifiesto en las 
obras de sus contemporáneos , y aunque no por su 
suntuosidad, podrán citarse por su sencillez la Ar- 
mería, la portada de las Descalzas Reales, y las demás 
iglesias arriba dichas. Madrid, finalmente, mirará 
siempre á Felipe II como á su verdadero fundador, 
por la existencia política que le dio con el estableci- 
miento de la corte. 

Felipe III le sucedió en el trono de la monar- 
quía mas estendida del Orbe , y fué jurado en san 
Gerónimo del Prado. Madrid ganó en aumento y con- 
sideración, como corte de un monarca tan poderoso 



PJLirrE HISTOBICA. 17 

i qaien los demás sóbennos respetaban y enviaban 
sus embajadores; podiendo citarse entre otros el que 
enrió el Shaá de Persia, Xabbas, que llegó i Madrid 
en 160i y se llamaba Uxem-Ali-Becic. En este mis- 
mo afio de i60l se Terífícó la traslación de ia corte 
á Yalladolid; pero esta traslación ocasionó trastornos 
tan grandes, que couTencieion al rey de la necesi- 
dad de restituirse y permanecer en Madrid, como lo 
yerificó cinco afios después (i). Desde entonces tra- 
tó de hermoseará Madrid y proveer á su comodidad, 
haciendo venir á él aguas abundantes, y edificando 
en el corto espacio de dos años la hermosa plaza 
Mayor. Be su reinado son también la casa de los 
duques de Uceda (boy conocida por los Consejos), los 
conventos de san Basilio, Jesús, santa Bárbara, Tri- 
nitarias, y otros; entre los cuales es muy distingui- 
do el real monasterio de la Encamación, fundado por 
la reina doña Margarita de Austria, Felipe III murió 
en Madrid en 21 de marzo de 1621. 

El reinado de Felipe IV fué aun mas brillante pa- 
ra Madrid, si bien se iba sintiendo en él la inevitaJ)Ie 
ruina del imperio colosal de Carlos Y y Felipe II; 
pero el carácter particular del joven rey, la elegante 
cultura de su corte , y las brillantes escenas con qu^ 
supo encantar su ánimo el conde-duque de Olivai^s, 
dieron á Madrid una animación y una elegancia en 
que solo escedió después la brillante corte de Luis 
XIY. La venida del príncipe de Gales para pedir por 
esposa á la hermana del rey, fué motivo de funcio- 
nes magníficas. Las celebradas en 1637 con moti- 



(4) Pm k M«Tt trtdMioK 4« U corte á Madria en 4006 
ofrcciv la TÍU« «1 r«y «a Mríieio de U m»U perte ¿e les «1- 
4|«ileres de tode» les cesas dórente diei enes ) etjf servicio se 
conmnti despnes en 2S0000 dncados^ y este>s el origen de 
la Begniím de up^sehto. 



18 PARTB mSTÓRIGA. 

vo de haber sido elevado al imperio el rey de Bo- 
hemia y Hungría don Femando , cufiado del rey^ 
costaron de diez á doce millones de reales, y en los 
cuarenta y dos dias que duraron, las comedias, los 
toros, las máscaras se sucedían sin cesar. £1 i»ala- 
cío real y el del Retiro eran el foco de esta continua 
diversión; y el rey , siguiendo su inclinación favori- 
ta, se interesaba vivamente en ello. A la sombra de 
su decidida protección, se alzaban los genios de Lo- 
pe de Yega, Quevedo, Calderón, Tirso de Molina, 
Bforeto, Solís, Mendoza, y otros muchos, no desde- 
fiándose el mismo rey de mezclar sus composiciones 
propias á las de aquellos autores en las academias, 
certámenes y comedias que diariamente se ejecuta- 
ban en sus palacios. I^i solo eran estos el teatro de 
sus íünciones , sino á veces los magníficos jardines 
del Retiro, creados por Felipe y dirijidos por el conde- 
duque; y hasta solía alzarse un tablado en medio del 
estanque grande del mismo sitio, con máquinas, 
tramoyas, luces y toldos, fundado todo sobre bar- 
cos; sucediendo una noche de san Juan que es- 
tando representándose de este modo, se levantó un 
torbellino de viento tan furioso, que lo desbarató tc- 
do, y algunas personas peligraron de golpes y caídas. 

Quedaron á Madrid, después de la briUantez y 
ruido de este reinado, el dicho Palacio Real y jardi- 
nes del Retiro, varías estatuas y monumentos públi- 
cos, algunos buenos edificios como la Cárcel de 
GortCj y otros. 

En 7 de julio de 1631 hubo un gran incendio en 
la Plaza Ma^or desde el arco de Toledo á la calle de 
Boteros. 

Oprimido Felipe lY con el peso de las desgra- 
cias mirando la desmembración de su monarquía, fa* 
Heció en 1665, dejando á su sucesor Carlos lí en la 
tierna edad de cuatro anos y medio, bajo la tutelado 
su madre la reina doña Mariana de Austria, y duran- 



PARTE BISTOIUCA. 19 

te sn meñot edad» como después que tomó las ríen* 
das del gobierno^ poco ó nada adelantó Madrid asi en 
prosperidad como en materia de bellas artes. Cor- 
rompidas estas por el mal ^sto que díAindtó su da- 
fiada semilla en aquella época por todos los ramos 
del saber, solo ofreció á Madrid edificios mezquinos, 
retablos ridículos, y caprichos estravagantes. Entre 
estas obras la mas notable fué la casa ¿sal de la. Pa- 
nadería. P(tf este tiempo ejercían en Madrid sus ha- 
bilidades las arquitectos Donoso, Ghurriguera y otros 
semejantes, y de su mano son las principales y mas 
ridiculas obras de aquella época. La salud del rey se 
debilitaba al mismo tiempo que la monarquúi ; y ha- 
biendo caido gravemente enfermo en 1696, ocupó la 
atención de los pob'ticos la sucesión de la corona de 
Espafia. En medio de estas discusiones hubo en Ma- 
drid una conmoción popular, ocasionada por la cares- 
tía del pan, que terminó con la fiíga del ministro con- 
de de Oropesa. Por fin, viéndose Garlos cerca del se- 
pulcro, ordenó su testamento, nombrando por su su- 
cesor á Felipe duque de Ánjou; y falleció en el pri- 
mer dia de noviembre de 1700. 

Felipe Y, aclamado en Madrid por rey de Espa- 
fia, y reconocido desde luego pw muchas potencias 
de Europa, hizo su entrada en la capital el dia 14 de 
abril del afio siguiente, y en este mismo afiocasó 
con María Luisa Gabrielía de Saboya; pero declarada 
en el mismo la fiunosa guerra de sucesión, á causa 
de pretender la corona de Espafia el emperador de 
Austria para su hijo el archiduque Carlos, íüé reco- 
nocido este por otras potencias ,y por los reinos de 
Aragón, Yalencia y Catahifia, de que se apoderó el 
ejército inglés y portugués mandados por el mismo 
archiduque. Por consecuencia de las alternativas de 
esta sangrienta guerra, en que las armas de Felipe, 
victoriosas unas veces, eran vencidas otras, entró en 
Madrid en 1706 un cuerpo de tropas inglesas y portu- 



30 PIRTB HISTOBICA. 

giiesas mandadas por Galloway y el marqués Das- 
Minas , y habiéndose la reina y la corte retirado i 
Buidos, los ingleses y portogueses proclamaron en 
Ma(¿id al archiduque. Pero muy luego, atacados con 
intrepidez por los mismos madrílefios, se vieron (¡¡bU- 
gados á retirarse de Madrid y entregar el alcázar ; á 
pocos dias volvió á entrar Felipe , que Alé recibido 
con el mayor entusiasmo ; y dejando por regenta á 
la reina, marchó á tomar el mando del ejército. Las 
batallas de Almenara y Zaragoza perdidas por este^ 
pusieron á los aliados en disposición de inteniarse en 
Castilla en 1710. Felipe salió con la corte á Tallado- 
lid, y fueron seguidos de mas de treinta mil almas, 
después de lo cual volvió á entrar el archiduque; 
pero la repugnancia del pueblo de fliadríd era tal, 
que no viendo Garlos gente en las calles ni en los 
balcones, al llegar á la plaza Mayor y portales de 
Guadalajara, se volvió por la calle Mayor y de Al- 
calá, diciendo que Madrid era un pueblo desier- 
to-, y apenas él y su ejército hablan dejado estas 
cercanías, oyeron el ruido de las campanas, aclama- 
ciones , fuegos y regocijos con que Madrid celebra- 
ba la proclamación de Felipe .Y, que volvió á en- 
trar en 13 de diciembre del mismo afio en medio 
del entusiasmo universal. Poco después, las batallas 
de Brihuega y YiUaviciosa aseguraron en la cabeza 
de Felipe la corona de Espafia. 

Bn medio de la continuada agitación de las 
guerras , este monarca atendía á la prosperidad de 
su reino, y en particular de la corte, que tan leal 
se le había mostrado. Muchos y notables edificios 
se levantaron en la primera época de su reinado; 
pero como el mal gusto introducido por Ghurriguera 
y capitaneado por Ribera, dominaba aun, quedó 
consignado en el cuartel de guardias de Gorps, el 
Hospicio, el Seminario de Nobles, el teatro de la 
Cruz, y las ridiculas fuentes de la Puerta del Sol, 



PÁRTB HISTÓRICA. 21 

Hed de San Lui9 y Antón Martín (1). Semejantea 
delirios, aplaudidos entonces, ftaeron indemnizadoa 
i poco tiempo por el rey , que llamando á su corte 
i los distinguidos profesores Jubarra, Sacheti y otros, 
aiendid al restablecimiento de las artes. Bióse la se- 
llal de la restauración con la obra del nuevo Pala- 
cio Real, que fué empezada por este último arqui- 
tecto en 1737 á consecuencia de liaberse quemado 
el antiguo en la IVochebuena de 1734. Siguieron á 
esta obra el teatro de los Cafios del Peral, el de| 
Príncipe, la real fábrica de Tapices, el Pósito, y 
otros edificios de utilidad pública. Al mismo tíem* 
po fundaba el rey la real Academia Española, la de 
la Historia, la de Medicina, la Biblioteca Real, va- 
rios colegios y demás establecimientos de instruc- 
ción. Con tan decidida protección, las artes y las 
ciencias volvieron á brillar en España, y Madrid era 
el foco de donde se esparcían sus rayos. 

Felipe Y, monarca grande y generoso, renunció 
en 14 de enero de 1724 en su hyo Luís I; pero ha- 
biendo muerto este á los siete meses y medio de 
reinado, volvió aquel á empuñare! cetro hasta su 
muerte acaecida en el Buen-Retiro en 1746. 

Sucedió el pacífico reinado de Fernando TI, el 
cual , continuando las ilustradas miras de su ante- 
cesor, siguió hermoseando á Madrid, y entre los 
varios edificios conque le aumentó, fueron notables 
el monasterio de las Salesas, la plaza de Toros, la 
puerta de Recoletos, y otros que demuestran en ge- 
neral lo que ganaron las artes en su reinado con la 
fundación de la real Academia de san Femando, 



(f) Lfts dos primeras han sido demolidas en estos «Utimos 
aios y y sastitaida por otra nueva la de la Bed de San Lais. 
QMda úttcaM«Btc U da Aatmi Martin , y es da daaaar qaa a* 
canaarra aaaia dacMBcnto Jiistórica da acuella época del arte. 



22 PARTE HISTÓRICA, 

qiie verificó en 1759. TámWen fundó la academia 
Latina Matritense. Murió en Madrid en 1759. 

t\ gran Cários III le sucede, y á su voz cam- 
bia el aspecto de la monarquía. Aprovechando las 
benéficas semillas sembradas por sus antecesores, 
dotado de una alma grande y generosa, todo a su 
presencia toma un aspecto lisonjera. Temido y res- 
petado de los estranjeros, amado y bendecido de loe 
propíos, sabio y opulento, pudo dedicar su at«a<» 
al progreso de las artes, y á !a pÉWica «oaiodAd. 
jA dónde no alcanzó su mano bienhechora? ¿Qué 
pueblo de su monarquía no recibió pruebas disüB- 
ffuidas de su.desvelo? Por donde quiera que mire el 
viajero observador, Cários III se le presente á la viste. 
Ta es un magnífico camino abierto por él sobre las 
montefias; ya un ancho canal, que fertilízala cam- 
pifia; puentes, palacios, iglesias, caseríos, son otros 
tantos monumentos de su reinado. Y ¿podría des- 
cuidar la capital del reino el que prodigaba sus fa- 
vores haste á las miseras aldeas? No á la verdad; 
antes bien las muchas obras de utilidad y de ornato 
oue embellecen á Madrid, demuestran la parUcolar 
predilección de este monarca. A él se debe la limpien 
za y poUcia de la capitel, el alumbrado de sus ca- 
lles , el útü establecimiento de los alcaides de bar- 
rio, las escuelas gratuitos, las diputeciones de Ca- 
ridad, muchos estudios públicos, la sociedad.de 
amigos del Pais, varias academias, banco nacio- 
nal, loterías, grandes compafiias de comercio, y la 
mayor parte de los bellos edificios que adomwi á 
Biadrid, y que la hacen una de las mas agradables 
cortes de Europa. El Palacio Real se amplió en el 
estodo en que le vemos. El grandioso Museo del 
Prado se eleva bajo los planes del arquitecto Villa- 
nueva; en vez de unas malas tepias y miserable 
puerto se alza el magnifico arco de triunfo de la ca- 
lle de Alcalá : al mismo tiempo adornan también es- 



PÁBTB HISTÓRICA. Í3 

ta calle la suntuosa ñ&brica de la Aduana, el museo 
de Historia Natural, y otras muchas casas de gran- 
des y particulares , que la hacen la primera de Ma- 
drid. La casa de Correos, la Imprenta Racional, la 
casa de los Gremios, la fábrica platería de Martínez, 
el colejio de Yeterinaria, el de Cirugía de San Car- 
los, el Hospital General, el convento de san fran- 
cisco, la puerta de San Tícente, la de los Pozos, 
el Observatorio Astronómico, el Jardin Botánico, el 
delicioso paseo del Prado con sus bellas ftientes, el 
de la Florida, el Retiro embellecido con varias obras, 
y entre otras el suntuoso edificio de la China, des- 
truido por los ingleses en Í812, el canal de Man- 
zanares, los cómodos caminos que conducen á la 
capital, y tantos otros objetos que seria ocioso en- 
carecer, y prolijo enumerar, contribuyen arcaizar 
las bellas páginas de la historia de tan gran mo- 
narca. 

Las honrosas guerras que sostuvo no llegaron á 
envolver á Bfadríd , á quien también hizo plaza de 
armas. Este pueblo, admirador de su monarca, tovo 
el gusto de poseerle durante su reinado , y solo alte- 
ró su tranquilidad un domingo de ramos, 23 de mar- 
zo de 1766, con cierta conmoción dirigida contra el 
ministro Sqnilace. 

Carlos ni, llorado de sus vasallos, murió en MSr 
drid en 1788. 

Carlos lY sube al trono, y en su tiempo recibió 
esto pueblo el aumento de algunos buenos edificios^ 
como el Depósito Hidrográfico, y algún otro. T co- 
mo el buen gusto en materia de artes había echado 
proAindas raices, se vio también lucir en las obras 
particulares, contribuyendo al ornato de Madrid las 
bdlas casas del daque de Alba, llamada palacio de 
Buena VUta^ las del duque de Liria, del conde de 
Altamira, duque de Yillahermosa, y otras varias. Las 
bellas letras , qoe sepultadas desde Felipe l Y , habían 



n PARTE filBTORIGA. 

vuelto á renacer después bsyo el dominio de la augus- 
ta casa de Borfoon, eiiconUraion apoyo y protección 
. en Carlos lY ; y durante su reinado se glorió la cor- 
le de Espafia con los nombres de Jovellanos, Saave* 
dra, Gabarrús, Samaniego, Fomer, Huerta, Cien- 
fuegos, Melendez, Moratin, y otros insignes escri- 
tores que ocupaban distinguidos puestos y gozaban 
del aprecio del monarca. 

Por la abdicación de Carlos, verificada en Aran- 
Juez en 19 de marzo de 1808^ sucede en la corona 
de Espafia Femando Vil , en medio de la aclamación 
y entusiasmo general. Madrid, la leal Madrid, que en 
1789 le habia jurado en san Gerónimo por principe 
de Asturias, se prepara á recibir ai nuevo rey. Entra 
en efecto el 24 del mismo marzo , y el júbilo que di- 
funde su presencia, sucede á las escenas violentas 
de los dias anteriores en las casas de Godoy, Mar- 
quina, y otros. Pero esta alegría se ve mezclada con 
el fundado recelo que inspírate la presencia del ejér- 
cito íhmcés, que b^ las órdenes de Murat entró 
en Madrid la víspera que el rey. La patriótica agita- 
ción, la incertidumbre de la suerte del rey y del es- 
tado, conmueven á Madrid en aquellos dias, y esta 
agitación sube de todo punto, cuando ve salir de sus 
muros en 10 de abril siguiente á su amado Femando. 
El ftmesto resultado del viiye de S. M. á Bayona, no 
era ya para ellos ün enigma, y. en vano procuraban 
reprimir los ímpetus de su cólera. Llegó por fin esta 
i su colmo al ver que iba á ser arrancado de su se- 
no el iníluite don Antonio, á quien el rey babia de- 
jado á la cabeza del gobierno. El dia destinado pera 
ello en el Dos de Mayo de 1808. jQuién pintará el 
heroico ardimiento del pueblo de Bladrid en tan cé- 
lébn dial {Quién las escenas de sangre y desespe- 
ración con qiie consignó su fidelidad y patriotisiúó! 
I^osotros, limitados á la estrechez de este breve re- 
sumen, habremos de contentamos, con indicar los 



PARTB HI8T0BICÁ. ^ 

sacesos mas notables, que enoobleeeii k hlstoinft de 
Madrid en la época Hunosa de la guerra de la indepen- 
dencia española, que dio principio por el noble gri- 
to lanzado por los madrilefios, en el S de Mayo de 
1808. 

Los franceses, duefios de Madrid ¿ tan cara cos- 
ta, solo permanecieron entonces hasta l.'de agosto, 
en que á consecuencia de la célebre batalla de Bai- 
len hubieron de retirarse. Las tropas españolas man- 
dadas por el general Castaños ocuparon á Madrid. 
Pero Napoleón en persona con un ejército formidable 
se presenta delante de la capital el i.* de diciembre 
del mismo año de 1808. La historia de la.iesíslencta 
de este indefenso pueblo en los tres días primeree 
de aquel mes, es otro de los sucesos que raya en lo 
heroico y aun temerario; pero que mereció hasta el 
aprecio del sitiador, que le ocupó el 4 bajo ana 
honrosa capitulación. 

Gimió Madrid cerca de cuatro años b^ el pe- 
so de la esclavitud, y durante ellos no se desmin- 
tió un solo momento en sus patrióticas ideas. Ifi 
los halagos que al principio se usaron, ni el rigor, 
ni el terrorismo, ni la miseria, ni el hambre mas 
espantosa, pudieron hacerte ;retrogradar. Firme en 
sus propósitos, no le venció el temor, ni le lison- 
jearon las ilusiones de una soñada felicidad. Jugan- 
do á veces con las cadenas que no podia romper, 
copibatía con la sátira y la ironia todas las accio- 
--isís del intruso rey y de su gobierno, le moCsba 
en las calles, en ios paseos y en las ocasiones mas 
solemnes; revestido otras de una fiereza estoica, 
moria á manos de la horrible hambre de 1811 y la 
antes que recibir el mas mímmo socorro de sus ene- 
migos. En vano se emplearon para ddl>ilitarle y ven* 
cerie los medios mas violentos; sus habitantes mu. 
riendo á millares de día en dia, le dejaban desier- 
to, pero no humfllado. Sus calles se cubrieron de 



96 PÁBTE HISTÓRICA. 

yerba; sus plazas se llenaban con los escombros de 
los altares que derribaba el conquistador; sus deli> 
ciosos paseos y jardines se convirtieron en fortale* 
zas , que amenazaban su existencia ; pero en medio 
de tantos desastres, cercado de tantos peligros, ele> 
vaba sus votos al Omnipotente por su libertad y la 
de su rey. 

Llegó por fin el 12 de agosto de 1812, célebre 
en los fastos de Madrid. En este día, hsJ[)iéndose 
retirado los franceses de resultas de la batalla de 
Salamanca, fue ocupada la capital por el ejército 
aliado anglo-hispano-portugués al mando del lord 
WelUngton , que hizo su entrada entre demostracio- 
nes ineducables de alegría. Pero aun faltaba á Ma- 
drid, parte de sus padecimientos, pues vuelto á 
acercarse el ejército francés, tomó á ocuparle en 
3 de noviembre, saliendo á los cuatro diasy vol- 
viendo á apoderarse de él en 3 de diciembre del 
mismo afio de 1812. Por último , en 28 de mayo de 

1813 salieron los franceses la última vez de Madrid, 
y le ocuparon las tropas españolas al mando de don 
Juan Martin Diez el Empecinado. El 5 de enero de 

1814 se trasladó á Madrid desde Cádiz la Regencia 
del Reino, y á pocos diás se abrieron en el antiguo 
teatro de los Caños del Peral las Cortes generales 
con arreglo á la Constitución política promulgada 
en Cádiz á 19 de marzo de 1812. Las novedades in- 
troducidas por ella en el gobierno de la monarquía, 
afectaron por entonces poco al pueblo de Madrid, 
que solo ansiaba reponerse de los estragos de la guer- 
ra, y esperaba ansioso le vuelta de su deseado Fer- 
nando. 

Yerificose por fm esta' el día 13 de mayo de 1814 
en medio de un entusiasmo dificil de pintar, si 
bien neutralizado en parte con ;ias consecuencias del 
célebre decreto de Valencia de 4 del mismo mes, 
por el cual abolía el rey la Constitución y las Cor-. 



PÁRTB HI8T0BI0Á. V ' 

tes, y mandaba Tolver las cosas al ser y eatado^ae 
ienian en 1808,* cuyo acto impotílieo, y las teiribies 
persecuciones suscitadas por a^peüos días contra loa 
diputados y demás personas cominometidas en el 
nuevo raimen, ftieron la sefial de esta laiga sérk 
de reacciones ftmestas , cuyos «feclos sentimos am 
después de treinta afiós de fecha. 

El beneficio de la paz material que obtuvo sÍo 
embargo el reino, durante los seis primeros afioa 
del gobierno de Femando Yil, la afición particidar 
que manifestaba este al pueblo de Madrid, y el ^ft^ 
rato deslumbrador de una Corte, montada con ai^ 
reglo á la antigua etiqueta, temi^aban en Bfadiiil 
la agitación que sordamente iba minando los e^ 
ritus , y adormecían el ánimo del Mmiarca, que se 
complacía en conquistar cierta pi^laridad, presen- 
tándose improvisamente y sin ningún aparato en loa 
establecimientos, paseos y diversiones públicas, día- 
pensando cuantiosos socorros á aquellos, especial- 
mente á los religiosos para reedificar sus conventos 
destruidos por los franceses, y emprendiendo por su 
cuenta ouas obras, entre las cuales la mas distin- 
guida, y que forma hoy una hermosa página de 
su reinado, fue la reparación y terminación del Mu- 
seo del Prado con destino á la colocación de su ri- 
ca galería de pintura y escultura, en cuya glori* 
cabe no poca parte á la reina doiia María IsaM ásf 
Braganza, con quien había contraído Femando ma- 
trimonio en 1816. Iguahnente data de aquella épo~ 
ca el embellecimiento y adorno del Real sitio de 
Buen Retiro que habían dejado los franceses con^ 
vertido en una especie de cindadela; la reparación 
y mejora del canal de Manzanares y sus contornos; 
la formación y colocación del Museo y Parque de 
artillería en el Palacio de Buena Yista; el lindo Cs^ 
sino de la Reina y sus jardines regalados á la misr* 
ma por la villa de Madrid; él derribo del teatro 4e 



!to PAUTE HISTOBIGl. 

los Gofios del Peni, y los principios del de Orien- 
te; con otras varias obras' de ntilidiid y grandeza 
para la Tilla de Madrid.! 

La reToiucíon de 1890 que dio por resultado el 
jmaniento de la ConsliUicíon de 1812 por Feman- 
do, Terificado solemnemente en el seno de las Gor- 
fes en 9 de julio de dicho afio, vino á apagar en 
el ánimo del Monarca aquellas ideas de mejora ma- 
terial, y puede decirse que en el ruidoso período 
He los tres afios desde 1890 al 23, la población de 
MMhrid, agitada continuamente con los graves su- 
cesos políticos, las. borrascosas sesiones de las Gor- 
tes y sociedades patrióticas, las conspiraciones y 
loa temores por la guerra civil encendida en las Pro- 
vincias en defensa del absolutismo, pudo atender 
muy poco 4 su particular interés, y únicamente que- 
daron de aquella época turbulenta dos hechos que 
han tenido grande influencia en la mejora material 
qoe se advierte en nuestra capital. £1 primero ftie 
te asociación de los propietarios de ella, verificada 
en 1821 para la formación de una compátfiia de se- 
guros contra incendios de las casas; la cual por sus 
sencillas bases, orden é importancia puede citarse 
como un modelo; y el segundo la desamortización 
y venta de gran parte de las fincas de los estingui- 
dos monacales, las cuales recibieron grandes mejo- 
ras en manos de los compradores. 

Los sucesos políticos mas señalados entre los 
muchísimos parciales de aquel periodo en nuestra* 
capital, fueron los del 7 de Julio de 1822 en que 
se dio una sangrienta acción en la plaza Mayor en- 
tre la Milicia Nacional y la Guardia Real, y los del 
90 de mayo de 1823, en que la guarnición de Ma- 
drid al mando del general Zayas batió y dispersó en 
las aftieras de la puerta de Alcalá á la vanguardia 
de las tropas realistas que precedían al ejército fran- 
cés. Bl duque de Augutoma, general engefe de es- 



PABTB JI»t6bICA* 99 

te, Yerificó sa entrada en Madrid «n 94 del mi$ino 
mes, é instalando en la capital la regencia del rei- 
no, marclió á poner sitio á la plaza de Cádiz, á 
donde se liabia retirado el gobierno constitucional 
llevando consigo al rey. Libre, en fin, este en 1.* de 
octubre, y siguiendo su sistema favorito, anuló por 
un real decreto de la misma fecha la Constitución, 
las Cortes, y todos los actos de los tres alios, per* 
siguiendo duramente á sus partidarios, á cuya con- 
secuencia ftie preso y conducido á Madrid el cau- 
dillo principal don Rafael del Biego, y en 7 de no- 
viembre del mismo afio fue ahorcado en la plazue- 
la de la Cebada. Femando Yll regresé á Madrid en 
i3 del mismo noviembre haciendo su entrada publi- 
ca con grande aparato y festejos. 

Otro periodo histórico mas largo, amique no tan 
agitado por graves sucesos poUticos, sucedió al 
constitucional , y este fue la fomosa década desde 
1823 á 1833. no es esta la ocasión, ni tampoco pro- 
pio de nuestra pluma el seguirle en sus distintas fa- 
ses; y prescidiendo del uso que Femando restawra- 
do por los firanceses en el lleno de su soberanía 
hizo ó pudo hacer de la suprema autoridad, nos li- 
mitaremos solo á consignar los adelantos y mejoras 
que por aquella época mereció al monarca y su go^ 
biemo la ciq>ital del reino. A. su protección y con- 
tinua residencia en ella, y al inestimable don de la 
paz en su período el mas duradero basta ahora en 
el presente siglo, se debió la creación de muchos 
establecimientos y otras reformas útiles y de como- 
didad. La policía urbana recibió considerables me- 
joras ; la instrucción de la juventud se üM^iUtó so- 
bre manera con el establecimiento de escuelas y cá- 
tedras gratuitas de las diputaciones de los barrios, 
de los conservatorios y museos, de los colegios de 
Jesuítas, Dominicos y Bscoiapios; llevóse á cabo 
por el rey la grande obra del museo de pinturas. 



33 PABTB mSTOUCA. 

qae siguiendo dirersoft periodos pareció al pronto sa- 
tísfeclia con la promalgacioii del Estatuto real otor* 
gado por la reina 6<rf)emadora en iO de abril de iB34r 
y lüe creciendo después basta bi nuera promulga- 
ción de ki Constitución de 1819 Terificada en 16 de 
agosto de 1836 y últimamenle la nueva Constitución 
de 18 de junio de 1837, formada y sancionada por 
ias Cortes generales. 

Laigo y enojoso, á par que delicado, seria el con. 
signar a<iui los diyersos y grayísímos acontecimien- 
tos de que en esta nueva época ba sido .teatro bi ca- 
pital del reino ; pero no puede tampoco dejar de re- 
cordarse los mas importantes y memorables. Entre 
ellos ocupa en el primer lugar los días 16, 17 y 18 
de julio de 1834 que quedaron inscriptos en la bls- 
Uma de Madrid con bi sangre inocente de los reli- 
giosos asesinados inhumanamente al pie de los al- 
iares á impulsos del vértigo agitador de las pasio- 
nes políticas, y del funesto cólera-morbo que por 
aquellos dias se desarrolló en bi capital de un mo- 
do asombroso. Al través de este espantoso cuadro 
se ofreció en aquellos dias á la vista de sus habi- 
tantes el magnifico episodio de \& í^rtura de las 
Cortes del reino en sus dos estamentos de Proce- 
res y de Procuradores, verificada en persona por la 
reina Maria Cristina. 

rfo fueron menos graves los acontecimientos de 
15 de agosto de 1836, que dieron por resultado el 
restablecimiento de la Constitución de 1813 , los del 
11 de setiembre de 1837, en que llegó don Carlos 
con su ejército basta las tapias de Madrid sin poder 
penetrar en él; los del pronunciamiento de 1.* de 
setiembre de 1840, cuya consecuencia fue la abdi- 
cación de la reina Gobernadora y su salida de Es- 
pafia y la elevación á la Regencia del reino del ge- 
neral don Baldomcro E^Mirtero , duque de la Vic~ 
toria; la conspiración armada contra el gobierno de 



VAXtB blSTÓRIGA. 33 

este, de loe partidarios de aquella sefiora, en la 
noche del 7 de octubre de i841, de que fue YÍcti- 
ma el general don Diego León y otros coropofieros 
de infortunio ; la eq>e€ie de sitio puesto á Madrid á 
mediados de julio de 1843 por las tropas pronun- 
ciadas contra el Regente, hasta la entrada de ellas 
y del gobierno provisional en 22 del mismo julio; 
y últimamente la declaración solemne de la mayo- 
ría de la reina dofia Isabel II, verificada por las 
Cortes, y el juramento prestado en ellas por la mis- 
ma reina en io de noviembre de 1843. 

En medio de tan graves acontecimientos, al tra- 
vés de una guerra civil de siete afíos obstinada y 
dudosa, agitados los espíritus con la revolución po- 
lítica que el curso de los acontecimientos y de las 
ideas hizo desarrollar, comprometidas las fortunas, 
preocupados los ánimos y careciendo de la seguri- 
dad y de la calma necesarias para las útiles empre- 
sas, parecía natural que abandonadas estas, hubieran - 
hecho retrogradar á nuestro Madrid hasta despojar- 
le de aquel grado de animación y de brillo que ha- 
bla llegado á conquistar en los últimos afios del 
reinado anterior. 

Pues ha sucedido precisamente todo lo contra- 
rio ; y el que regresara hoy á la Ck>rte después de una 
ausencia de diez afio», no podría menos de convenir 
en los grandes adelantos que se observan en todos 
los ramos qne constituyen la administración , cmno- 
didad y ornato. 

La parte material de la villa ha sufrido en esta 
década una completa metomdrfosis. La revolución 
política, al paso que hizo variar absolutamente la or- 
ganización del supremo gobierno, tribunales y ofici- 
nas de administración pública, dejó también impre- 
sas sus huellas en los objetos materiales, borró con 
atrevida mano muchos de nuestros monumentos re- 
ligiosos é históricos, levantó otros de nuevo, y as- 

3 



34 PART£ HISfÓRICA. 

piró á presentar titfas íonnas estatores de una nue- 
va época f de diversa constitución. 

Por consecuencia de la supresión de las comu- 
nidades religiosas verificada en lii36, quedaron va- 
cíos inuililud de conventos que fueron destinados á 
diversos usos, como oficinas civiles, cuarteles, al- 
bergues y sociedades literarias, y otros fuerop com- 
pletamente derribados para formar plazas, mercados 
y edificios particulares; tales son los de la Merced, 
Agustinos Recoletos, la Yicloria, san Felipe el Real, 
Espíritu Santo, san Bernardo, Capuchinos de la Pa- 
ciencia, san Felipe rferi, Agonizantes de la calle de 
Atocha, monjas de Constantinopla, la Magdalena, los 
Angeles, santa Ana, Pinto, el Caballero de Gracia, 
las Baronesas , y la parroquia del Salvador,- que han 
desaparecido del. todo. 

La completa desamortización y venta de las fin- 
cas del clero regular y secular, ha sido causa de que 
IKisando estas á manos especuladoras, se hayan re- 
novado en su mayor parte. La reunión de capitales 
sin ocupación y el mayor gusto y exigencia de la 
época, han llamado el interés particular hacia este 
objeto y renovádose en su consecuencia ó alzado de 
nuevo multitud de casas que forman calles, barrios 
enteros , tal como el nuevo en la plaza de Oriente 
del real Palacio y otros sitios; pero al interés y al 
buen gusto particular y demás causas indicadas se 
unió para fortuna de Madrid una principal, y fue 
la feliz coincidencia de una autoridad celosa que en 
los afios 183 i, 35 y 36, estuvo al frente de la ad- 
iniqistracion civil de la cs^ital, y en quien se vieron 
felizmente reunidos los conocimientos, el gusto, y 
el prestijio necesarios para entablar un sistema gene- 
ral de mejoras locales que pudiera después ser con- 
tinuado fácilmente. No seriamos justos si dejáramos 
pasar esta ocasión sin consignar el tributo de gra- 
titud que todo Madrid rinde á la memoria de su úl- 



PARTE HISTÓRICA. 35 

timo Correjídor, don Joaquín Vizcaíno, marques viu- 
do de Po:>iTEJos. 

La numeración de las casas, se reformó com- 
pletamente por el mismo sistema que emitimos ya 
en 1831. La rotulación de las calles igualmente ha 
sido reformada, aunque á nuestro entender con al- 
gim abuso en la alteración de nombres^ el empe- 
drado y aceras ha recibido inmensas mejoras en to- 
das las calles principales, y ensayado en muchas 
de ellas los sistemas modernos convexo, de madera 
y otros. La limpieza de dia se ejecuta con mayor re- 
gularidad, y el alumbrado fué también completamen- 
te establecido con buenos reverberos colocados á 
convenientes distancias. Se han concluido varios edi- 
ficios y monumentos públicos, tales como el cole- 
gio de Medicina, el teatro del Circo, cuatro mer- 
cados cubiertos, el mausoleo del l)os de Mayo, y 
el obelisco de la fuente Castellana; se han formado 
nuevas plazas y paseos en el interior de la Villa y 
en todos sus aürededores; se han plantado árboles 
en las calles y plazas principales; y en los cafés, 
tiendas y demás establecimientos públicos se obser- 
va un gusto y elegancia desconocidos anteriormente. 

Sí adelantamos á buscar reformas de mas impor- 
tancia, no dejaremos de reconocerlas en gran núme- 
ro y de la mayor trascendencia. £1 albergue de men- 
dicidad de san Bernardino, creado y sostenido por 
la caridad del pueblo de Madrid; las salas de asilo 
y escuelas de párvulos, institución benéfica plan- 
teada por la sociedad para mejorar y propagar la 
educación del pueblo; la caja de ahorros, servida 
igualmente por otra junta de personas benéficas; la 
ampliación y considerable aumento del Monte de Pie- 
dad; la formación y trabajos de la Sociedad parala 
reforma del sistema carcelario ; la de otras socieda- 
des contra los incendios y granizo; las muchas 
de socorros mutuos que han sustituido á los Mon- 



38 PARTB HISTOBIGA. 

La víUá de Madrid usa por eso los dictados de 
imperial y coronada ^ muy noble y muy lecU, 
(concedido por don Enrique lY en 1455), y ademas 
el de muy heroica añadido por Femando YII en 4 
de mayo de 1814. 

En el archivo de Madrid, se encuentran multi- 
tud de códices y privilegios originales, cartas rea- 
les, órdenes y acuerdos que dan una idea de la im- 
. portancia sucesiva de esta villa. 

El mas antiguo de los privilegios es concedido 
por el señor emperador don Alonso TIII ; está es- 
crito en latín, y en él hace merced á esta villa 
por juro de heredad de todos los montes, sierras y 
términos que hay desde el puerto del Berrueco, 
hasta el de Lozoya , aguas vertíenles hacia Madrid; 
esta fechado en Toledo á 1.* de mayo de 1122. 

Existe también el códice original ú ordenanzas 
que en 1202 dio don Alonso el de las Navas á Ma- 
drid , después de la conquista, para el mejor orden 
y gobierno de ella. Está escrito en peigamino y en 
latín arromanzado, y se guarda con él una copia 
traducida al castellano por el archivero de Madrid 
en 1748. Igualmente existe también otra copia, 
aunque incompleta, sacada de los apuntes del P. 
maestro Sarmiento. 

. Hay también otro privilegio original rodado, des- 
pachado á favor de Madrid, por el cual el rey don 
Juan el I, da su fé y palabra real por sí y á nom- 
bre de su primogénito heredero, de que Madrid se- 
ria siempre de la corona real, y revoca la merced 
que de ella habia hecho al rey don León de Ar- 
menia, volviéndola á su patrimonio real, como anU- 
guamente estaba, con la observación de sus prívi- 
lejios, libertades y franquezas. Esta fechado en Se- 
govia en 1383. Igualmente existe cédula del mismo 
rey fechada en Segovia á 10 de octubre de dicho 
afio, ratificando su palabra real de que nunca Madrid 



PARTE HÍSTORIGA. 39 

«e enagenaría de la corona de Castilla, y qiic solo 
por su vida la dio al rey don León V ds Annenia. 

Otro privilegio original, escrito en papel, del 
rey don Enrique IT, por el cual concede á Madrid 
que pueda tener un mercado franco en el día mar- 
tes de cada semana, fechado en el Pardo á 21 de oc- 
tubre de 1463. 

Otra cédula de dicho rey don Enrique de 30 de 
noviembre de 1465, concediendo á la villa de Madrid 
título de nobleza y lealtad , por la adhesión que en 
todo manifestó á sus soberanos. 

Otros muchos privilejios y cédulas hay de los re- 
yes posteriores, confirmando á Madrid sus ítieros, 
y añadiéndole nuevas mercedes de pastos, exen- 
ción de ciertos pechos, etc. Entre ellos los mas 
notables son los siguientes. 

Un privilegio del emperador Garlos Y , original en 
vitela, en el cual hace merced á Madrid de un mer- 
cado franco el miércoles de cada semana, en el 
que han de ser libres de alcabala todas las personas 
que vinieren á él de ftiera de las 5 leguas. Está fe- 
chado en Yalladolid á 2 de junio 1542. 

Una eopia certificada de un ejemplar impreso del 
privilejio que el sefior rey don Felipe III despachó 
á favor de Madrid sobre el ofrecimiento de 250,000 
ducados con que esta le sirvió, en lagar de la ses- 
ta parte de his casas de ella, por razón de la mudan- 
za de la corte de Talladolid á esta de Madrid. Fecha 
en Lerma á 28 de abril de 1610. 

Una cédula de S. M. fecha en Lerma á 10 de 
noviembre de 1612 por la que liberta á esta vHla del 
servicio de quintas, y que solo se ejecute en los lu- 
gares de su jurisdicción. 

Un privilejio otijinal del rey don Garlos IT fecha 
25 de enero de 1791, por el que concede á la villa que 
pueda entrar al besamanos el segundo día de pascua 
de navidad después de los consejos. 



40 PÁRTB HISTÓRICA. 

Entre las muchísimas cartas reales que se conser- 
van en este archivo, la mas antigua es la del Sr. Bey 
don Alonso, por la que hace saber á la villa el naci- 
miento del infante don Femando, y manda que vayan 
caballeros en su nombre, le reciban y juren por 8u> 
cesor en estos reinos. Su fecha en 1330 en Valla- 
dolid. 

De todos ó casi todos los nuMiarcas postenores 
existen cartas orijinales participando á Hadríd los 
sucesos notables, los nacimientos, deiq[M)6orios, y 
fallecimientos de personas reales , haciéndole saber 
su venida á esta lilla, etc. 

Por último, hay una carta del rey don Femando 
YII fecha en Yalencia á 4 de mayo de 1814, por 
a que concede á esta villa el título de Muy Heroi- 
ca y el de Escelencia á su ayuntamiento. Bn 96 de 
mayo concedió á sus individuos el uso de unifor- 
me, y en 30 de setiembre de 1816 el tratamiento 
de Señoría. 

En una curiosísima copia del libro de acuerdos 
del ayuntamiento, referente al último tercio del si* 
glo XY al folio 75 vuelto, hallamos que se vendía 
el cuarto de cabrito á 6 maravedís. 

En 1478 la libra de pescado 8 mrs.: la de vdas 
de sebo 9 mrs.; el pescado sollo á 6 mrs. ; el pul- 
po á 5, y el congrio á 17; el par de palominos 5 mrs. 

£1 9 de abril de 1478 se puso de sueldo á Ro- 
drigo Menendez, corregidor de Madrid, 900 rnani- 
vedis diarios. 

En 1483 se puso el precio del calzado en esta 
forma. El par de borceguíes de cordobán de todos 
colores á 100 mrs.; los de badana 55; los k^mUos 
de badana buena de nueve puntos arriba á 98: por 
hacer y solar cualquiera par de zapatos 17 mrs.: 
por hacer un par de borceguíes 15 y medio.- los za- 
patos de nueve puntos arriba 33 mrs., y asi de otros. 



PARTE raSTOBICÁ. 41 

En i485 se puso la panilla de aceite i lo cor- 
nados, esto es maravedí y medio. 

No acalKiríamos, si hubiéramos de eitar la multí- 
. tad de noticias curiosas relatlyas al gobierno econó- 
mico y administrativo de este pueblo, á los sucesos 
públicos, y otras muchas que hemos hallado en su 
archivo. 



MAOBIIiBAoS CiliCBRBt. 



Son tantos los varones ilustres que ha produci- 
do Madrid, que su sola enumeración ocuparía al- 
gunos volúmenes. Deseosos de no dejamos arras- 
trar por el entusiasmo que guió á los Quintanas 
Bávilas y Pinelos, á los Montalvanes y Baenas y 
otros autores que trataron harto prolijamente este 
asunto, parécenos, sin embargo, que seria una injus- 
ticia para con nuestro pueblo el no recordar aquí los 
nombres de aquellos señalados varones que con su 
virtud, su talento ó su valor, supieron ilustrar la his- 
toria política y literaria del país, y que vieron la 
primera luz en nuestra villa. Esto supuesto, y es- 
cogiendo entre los dos mil y mas que apuntan los 
biógrafos, aquellos que nos han parecido mas dignos 
de especial mención, nos limitaremos á una lige- 
ra indicación de su origen y hechos principales, 
y con particularidad de aquellas circunstancias que 
dicen relación con nuestro pueblo, como son el dia 
y sitio de su nacimiento, casas en que vivieron, es- 
tablecimientos que fandaron, y lugar de su sepul- 
tura etc. 

Sanios. 

SAN ISIDRO LABRADOR, patrón de Madrid, ' 
nació por los afios de 1082 y se hizo célebre por 
sus virtudes y milagros. Vivió 90 afios y murió en 



12 PAUTE mSTOBICA. 

30 de noviembre de 1172, siendo sepultado en la 
parroquia de San Andrés, debajo del sitio en don- 
de hoy está el altar mayor, en el cual está sefialado 
el de la sepultura con una reja. Después ha tenido 
varías colocaciones, y hoy se halla en una magní- 
fica urna en el altar mayor de la coleg^iata de su 
advocación. Fué canonizado en 1622, y Madrid le 
escogió por su patrono. En una casa de la calle del 
Águila hay una capilla dedicada á este santo, por 
ser tradición que vivió en dicha casa; otra hay en 
la llamada de ios Taigas, contigua á la parroquia de 
San Andrés, y se dice que en dicha casa vivió y 
murió el santo cuando servia á Ivan de Yargas. 

SAN ILL4N Ó IBAN, labrador, fué hijo de 
san Isidro y de santa María de la Cabeza, y cuenta 
la tradición. (^e cuando nifio cayó en un pozo, de 
donde fué milagrosamente sacado por su padre. Vi- 
vió en la villa de Cebolla y murió en ella, siendo 
enterrado en la ermita de Nuestra señora de la 
Antigua, donde se atribuyen á sus reliquias muchos 



SAN DÁMASO, papa,- (üe según varios autores 
natural de 3Iadríd y pasó á Roma con su padre lla- 
mado Antonio. Ascendió al pontificado en el afio 
366 y murió en 3 de diciembre de 384. 

SAN MELCHIADES, papa, según la autoridad 
de Flavio Dextro, ftié natural de Madrid, aunque 
hijo de padres africanos. Pasó á Italia en 299 y á 
principios del sí^lo lY f^é elevado al pontificado. 
Murió en iO de diciembre, que es en el que hoy le 
celebra la iglesia. 

PEDRO DE TORRES MIRANDA, mártir de Ar- 
gel , nació en la parroquial de Santiago, en donde 
fué bautizado en 21 de octubre de 1587. Fué cauti- 
vado por los argelinos, y sufrió muchas vicisitudes 
hasta que por su fen^or religioso fué quemado vivo 
en 5 de setiembre de 1630. 

PEDRO NAVARRO (Helche) fué hijo de un con- 
tador del rey, de esta villa: íúé cautivado por los 
marroquíes, renegó esterionnente de la fé, hasta 



PÁ&TE HISTÓRICA. «a 

qae arrepentido, yoItíó á eHa con tal entusiasmo 
que alcanzó la palma del martirio, cla\áudole en 
una cruz en 1580. 

BEATA MARIANA DE JESÚS. Nació en la 
parroquia de Santiago en 8 de diciembre de 1564: 
8u padre Luís Navarro era pellejero de la reina. Fué 
mercenaria descalza y se hizo célebre [wr su virtud 
y milagros. Yivia en una pobre choza inmediata al 
convento de santa Bárbara, que después fué conver- 
tida en capilla, y alli murió en 17 de abril de 1624 
con gran sentimiento y demostraciones de toda la 
corte. Su cuerpo se conserva íntesro é incorrupto 
y se hallaba colocado en el altar mayor del con- 
vento de Santa Bárbara: hoy está en el de monjas de 
D. Juan de Alarcon. Fué beatificada en 18 de enero 
de 1783. 

VENERABLE GREGORIO LÓPEZ, mció en 4 
de julio de 1542, y fué bautizado en la parroquia de 
san Miguel y san Gil. Vivió en los desiertos mas 
retirados de los reinos de Méjico y el Perú, y fué 
célebre por su virtud y las maravillas que obró. Su 
cuerpo fué colocado en el convento de carmelitas 
descalzas de Méjico. Fue autor de varias obras as- 
céticas, históricas y de medicina. 

Reyes y Príncipes. 

DON FELIPE III rey de España: fué hijo de 
Felipe II. mcíó en Madrid en 14 de abril de 157». 
En 1598 sucedió á su padre en la monarquía mas 
dilatada del orbe , y fué proclamado en Madrid á 11 
de octubre. En la misma villa murió á 11 de mayo 
de 1621. En su tiempo se construyó la plaza mayor. 

GARLOS II (el Hechizado) nació en 6 de no* 
viembre de 1661, hijo de Felipe lY y de doña Maria- 
na de Austria. A los cuatro años escasos, en 17 de 
setiembre de 1665 sucedió á su padre bajo la tute- 
la de la reina viuda, hasta 1676 en que tomó las 
riendas del gobierno como mayor de edad. Falleció 
sin sucesión en 1.* de noviembre de 1700. 

LUIS I hijo de Felipe Y de Borbon nació en 



44 PARTE HISTÓRICA. 

Madrid á 25 de agosto de 1707. En 14 de enero <le 
1724 renunció en él la corona su padre, pero á los 
sfete meses y medio de reinar Luis, sobrevino su 
muerte á 31 de agosto de 1724 por lo que volvió al 
trono Felipe Y. 

FERNAI^DO TI hijo del mismo Felipe T nació 
en 23 de setiembre de 1713 y sucedió á su padre 
en la corona en 9 de julio de 1746, verificando su 
entrada en Madrid con grande aparato en 10 de oc- 
tubre de dicho afio. Su reinado fué muy feliz y pa- 
cífico. Murió en Yillaviciosa á 10 de agosto de 1759. 
Sus restos v los de su esposa Dofía María Bárbara 
de Portugal , yacen bajo un elefante mausoleo en 
la iglesia de las Salesas de Madrid. 

GARLOS III, hijo también de Felipe Y, nació 
en Madrid á 20 de enero de 1716. En 1731 pasó á 
Italia á tomar posesión del ducado de Parma, pa- 
trimonio de su madre dofía Isabel Famesio, y en 
734 la tomó del reino de Ñapóles que habia con- 
quistado á fuerza de armas. Álli reinó gloriosamen- 
te, hasta que habiendo muerto sin sucesión su her- 
mano Femando YI, reca^^ó en él la corona de Es- 
pafia y regresó i Madnd en 9 de diciembre de 
1759. Su reinado es una de las mas bellas páginas 
de la lilstoria nacional. Madrid principalmente le de- 
be sus principales edificios, ornato y hermosura. 
Falleció en el palacio real en 13 de diciembre de 1788. 

DOÑA JUANA Ua Beltraneja) ftié hija del rey 
don Enrique lY y ae doña Juana de Portugal ; na- 
ció en Madrid en 1462 , y aunque Alé jurada prin- 
cesa de Asturias, nunca lleco a reinar, por la ile- 
gitimidad que se la atribuyo suponiéndola hga de 
don Beltran de la Cueva, amante de la reina. En 
1480, á consecuencia de largas guerras y vicisitu- 
des renunció al reinado y entró religiosa en santa 
Clara de Coimbra, donde falleció. 

DONA JUANA DE AUSTRIA, hija del empera- 
dor Garlos Y , nació en el sitio en que hoy está el 
relicario del real monasterio de las Descalzas, (que 
entonces era palacio) á 21 de junio de 1536 : casó 
con el príncipe don Juan de Portugal y fué madre 



PÁETJB HISTÓRICA. 45 

del desgraciado rey don Sebastian. Yiuda ya, regre- 
só á Espafia, donde fué gobernadora de estos remos 
en ausencia del rey su hermano. Fundó en su pro- 
pio palacio el dicho monasterio de las Descalzas , y 
en su iglesia yace sepultada en un magnifico mo- 
numento. 

DOÑA MARÍA BE AUSTRIA, hqa también de 
Carlos V, nació en Madrid en 21 de junio de 1538. 
Fué esposa del emperador Maximiliano, rey de Hun- 
gría y de Bohemia , y célebre por su talento y vir- 
tud. Yiuda ya, regresó á Madrid y se retiró con su 
hija doña Margarita al monasterio de las Bescalzas 
reales, fundación de su hermana dofía Juana, á don- 
de faUeció en 26 de febrero de 1603, siendo enter- 
rada en el coro de dicho convento. Fué hija, es- 
posa y madre de cinco emperadores. 

DON JUAN BE AUSTRIA, hijo natural de Fe- 
lipe lY , y de la cómica María Calderón, nació en 
Madrid á 7 de abril de 1629.— En 1643, le declaró 
el rey por hijo suyo y le elevó á la dignidad de in- 
fante (fe Castilla. Fue generalísimo del mar , virey 
y capitán general de Cataluña, gobernador de Flan- 
des, y después de la muerte de su padre, vircy 
de Aragón; y nombrado por último gobernador del 
reino por su hermano Carlos II, prestó en toda su 
vida servicios los mas eminentes al estado, y murió 
en Madrid á 17 de setiembre de 1679. 

BON ALONSO ANTONIO BE SAN MARTIN, 
hijo bastardo del mismo rey don Felipe lY y de 
una dama de palacio llamada doña Tomasa Alaana. 
Fué después ae otras muchas dignidades, obispo de 
Oviedo v de Cuenca, en cuya catedral fabricó la ur- 
na de plata en que está colocado el cuerpo de san 
Julián. F^eció en 20 de julio de 1705, y yace en- 
terrado en aquella catedral. 

Personaffeü político», mtliiare» 
j eclesiásticos, 

ANTONIO PÉREZ, secretario de Estado de Fe- 
lipe II , nació en Madrid á 6 de mayo de 1534.— 



46 PARTE HISTÓRICA. 

Bn 1570 le encargó el rey del despacho de Estado, 
donde se hizo céfebre por su talento y energía. £1 
rey descargó en él toao el peso del gobierno por 
cerca de diez ahos, hasta qne en 1579 fué acusa- 
do del asesinato del secretario Juan de Escovedo, 
que acaeció en la callejuela detras de santa María, 
y que según probabilidades fué egecutado de orden 
dei mismo rey. Por esta acusación fué preso Pérez, 
y habiendo logrado fugarse á Aragón , sublevó á su 
iavor aquel reino , de que vinieron generales revuel- 
tas, habiendo logrado por fm escapar á París, don- 
de falleció- en 1611, siendo sepultado en el conven- 
to de Celestinos de aquella capital. Escribió varias 
obras de política y las Memorias de su vida. 

DONA JUANA COELLO Y BOZMEDIANO, es- 
posa del mismo, fué también natural de Madrid, á 
donde nació en la casa que hoy es del marqués de 
Malpica, en 1548, y en 3 de enero de 1567 casó con 
el secretario Antonio Pérez. Suscitada la atroz per- 
secución contra este, su esposa doña Juana desple- 
fó los mas grandes recursos de talento y de valor, 
izo grandes viages por mar y tierra en defensa de 
su marido , y facilitó su fuga de la prisiou (que la 
tenia en las casas de la plazuela de la Yilla donde 
hoy está el tribunal de guerra) par lo cual fué tra- 
taaa con la mayor inhumanidad , presa publicamente 
el jueves santo de 1591, y con gran escándalo de sus 
compatriotas permaneció en una fortaleza hasta la 
muerte de Felipe II. 

GRACIAN RAMÍREZ, tronco de la ilustre far 
milia de su apellido, vivia en esta villa en el siglo 
VIII, y ftié según los historiadores el primero que 
disputo su conquista á los sarracenos, aunque la 
relación de ella está tan recargada de milagros y 
poesía que no merece gran crédito de los críticos. 
A él se atribuye la fundación de la ermita de 
nuestra señora de Atocha, en el sitio en que hoy 
está su iglesia. 

FRANCISCO RAMÍREZ, descendiente de la mis- 
ma casa, capitán general de artillería de los reyes 
católicos, fué célebre por su valor y scfialadameutc 



PARTE HISTÓRICA. 47 

en el cerco del castillo de AlatMur y Cunbil y en la 
conquista de Málaga, qae puede decirse decidió su 
arrojo , siendo armado caballero por el rey Feman- 
do en el mismo sitio. Casó en segundas nupcias 
con dofia Isabel Galindo {la Latina), maestra de la 
reina católica, y murió en las guerras con los moros 
en la serranía de Ronda en 1501. El y su esposa 
fundaron los dos monasterios de gerónimas que hay 
en esta villa, y ambos yacen sepultados en el de 
la Concepción Gerónima en dos bellos sepulcros de 
alabastro. La casa contigua es la de este aiicUido 
. que hoy lleva el señor duque de Rivas. 

RUI GONZÁLEZ CLÁVIJO, camarero de don En- 
r'que III , fué de embi^ador al Gran Tamorlan , par- 
tiendo de Madrid en 1503; las casas de su morada es- 
taban en el sitio en que después se labró la capilla 
del obispo junto á san Andrés. Escribió una larga y 
curiosa relación de su viage á los estados del Gran 
Tamorlan y la descripción de estos , reimpresa por 
última vez en casa de Sancha en 1782 en la colec- 
ción de- las Clónicas de España, Falleció en Ma- 
drid en 150G. 

BON RODRIGO ZAPATA DE LEÓN, llamado 
el capitán y bandera de la sangre, fué el i>rime- 
ro que planto la bandera española en las baterías de 
san Qumtin, y se hizo ademas célebre en las guer- 
ras de África, Flandes y Portugal, á donde murió 
por último, siendo Maestre de campo y caballero 
del hábito de Santiago. Fué uno de los mas grandes 
militares que presenta nuestra historia. Su cuerpo 
se traslado al convento de Gonstantinopla en Ma- 
drid , hoy derribado. 

EL CARDENAL DON ANTONIO ZAPATA DE 
CISNEROS nació en Madrid en 1650; fué hijo del 
conde de Darajas, y sucesivamente canónico de 
Toledo, inquisidor de Cuenca, obispo de Cádiz y 
de Pamplona, arzobispo de Burgos, cardenal de la 
S. I. R. y virey de Ñapóles. Asistió á dos con- 
claves, fue después de su regreso á España, in- 
cniisidor general y oonsejcro de Estado , y cansado 
ue tantos honores, se retiró en sus últimos años á 



48 PABTE HISTOBICÁ. 

la villa de Barajas, donde fidleció á los 84 afios en 
1635, siendo sepultado en el convento de Francis- 
cos de la misma. Fué sujg[eto de suma instrucción 
y de gran influencia política. 

DON DIEGO MESIA Y GTJZMAIÍ, primer mar- 
qués de Leganés grande amigo del Gonde-Buoue 
de Olivares: fué general de artillería , gobernador 
de los estados de Milán y de Flandes, presiden- 
te de este consejo, y alcaide de Buen retiro. Fa- 
lleció en 1655. 

EL LICENCIADO FRANCISCO DE VARGAS, 
hijo de esta ilustre y antigua casa en Madrid, na- 
ció en 6 de mayo de 1484. Fué muy privado de 
los reyes católicos y del emperador don Garlos, con- 
sejero de todos los consejos, tesorero general, y 
canciller de Castilla, y otros muchos cargos, y era 
tal la confianza que su sabiduría infundía al rey Fer- 
nando, que no habia asunto dudoso y difícil que no 
le confiaba, de que resultó elreAran Miliar en Cas- 
tilla de decir en materias dudosas Averigüelo Var- 
gas. Fué gobernador del reino en ausencia del em- 
perador y sufirió gran persecución por las tropas de 
las comunidades , saqueando sus casas de Madrid in- 
mediatas á la iglesia de san Andrés. Fué suya tam- 
bién la casa del Campo^ que luego le compró el 



mismo emperador. Dio principio á la capilla de los 
Vargas que después concluyó su hijo el obispo de 
Plasencia y en ella está sepultado en el altar mayor 
al Jado del evangelio. 

DON GUTIERRE DE VARGAS CARVAJAL, 
hijo del anterior, nació en Madrid en 1506. Desde 
muy nifio obtuvo grandes dignidades eclesiásticas 
y a los 18 afios nié electo obispo de Plasencia, 
siendo su juventud algo relajada, hasta que mudó 
de costumbres con la edad. Asistió al concilio de 
Trento , hizo libre de pechos á la villa de Madrid, 
comprándolos para libertarla, concluyó la magm'fica 
capilla ya citada que hoy retiene su nombre del 
Ooispo, y en ella yace sepultado en un suntuoso 
sepulcro de que hablaremos en su lugar. Falleció 
en 1559. 



PARTE HISTÓRICA. 49 

DON garcía BARRIOIfUETO T PERALTA 

(Licenciado) de la ilustre j antigua familia de su 
apellido en Madrid, fué célebre por sus virtudes y 
sabiduría, y mas que todo por su liberalidad, íle< 
gando á Aindar en su casa un préstamo gratuito 
nasta la cantidad de doscientos mil ducados, re- 
partiendo ademas ocho mil anuales en limosnas, 
mandando decir 400,000 misas, fundando muchas 
capellanías en la iglesia de san Ginés y otras. Mu- 
rio en 9 de febrero de 1613 en su casa (hoy del 
marqués de Cusano) plazuela de santa Catalina do 
los Donados, y fué sepultado en la parroquia de san 
Ginés en su capilla propia, donde aun permanece su 
entierro. 

DON GASPAR TELLEZ GIRÓN , du^ue de Osu- 
na^ después de muchos servicios , fué virey de Ca- 
taluña, donde acabó el suntuoso i>aIa€ío de Barcelo- 
na, gobernador del estado de Milán, y presidente 
del Consejo de órdenes. Sufrió una larga persecu- 
cion, siendo preso en los castillos de Segovia y 
Montanchcz y secuestrados sus estados. Falleció en 
Madrid -en 1694. 

DON CARLOS DE BORJA Y ARAGÓN, hijo 

Srimogénito de san Francisco de Boria, marqués 
e Lombay y duque de Gandía, nació en Madrid 
en 1530, y en él renunció su padre todos los esta- 
dos cuando determinó retirarse del mundo. Fué va- 
ron de suma prudencia y discreción; pacificó los 
estados de Genova y fue capitán general de Por- 
tugal. 

DON JUAN CHUMAGERO Y CARRILLO, nació 
en 1580, fué consejero de órdenes y de Castilla y 
Cámara, embajador en Ronia, donde prestó grandes 
servicios á Espafía, y regresado á ella, fué elevado 
á la dignidad de presidente de Castilla que desem- 
peñó con notable acierto. Falleció en 1660. 

DON GASPAR DE HARO , marqués del Car- 
pió^ fué uno de los varones mas señalados del si- 
glo XYII. Sirvió á los reyes desde su mas tierna 
edad; pero habiéndole suscitado sus émulos cierta 
persecución suponiéndole tener intmtado fHHS «t 

é 



50 PARTE HISTÓRICA. 

palacio del Buen-Betiio, ftié preso y laego desteñi- 
do de Itfadrid; sentó plaza de soldado raso en el 
ejército que se preparaba contra Portugal ; allí se 
sefialó por su valor, hasta que quedó prisionero de 
guerra y llevado á Lisboa, donde hizo tan señala- 
dos servicios que fué nombrado plenipotenciario pa- 
ra las paces. Regresó luego á Madrid y fué sucesi- 
vamente Gran canciller de Indias, emb^ador en 
Roma, consejero de Estado y de la Guerra y vi- 
rey de Ñapóles, á donde folleció en 1687 siendo se- 
pultado con grande pompa en la iglesia del Carmen 
de aquella ciudad. 

FREY DON ALONSO DE CONTRERAS fué 
hijo de la casa de Desamparados de Madrid, pero 
tan arriesgado y heroico, que sirviendo en las gale- 
ras de Malta, llegó á alcanzar grandes victorias, ob- 
teniendo á pesar de su humilde origen, el hábito 
de caballero de la orden. Lope de Vega habla de 
este sugcto dedicándole una de sus comedias y elo- 
giándole con esta ingeniosa décima. 

Puso el valor natural 
pleito al valor heredado 
por mas noble , mas honrado 
mas justo y mas principal: 
siendo la verdad fiscal 
probó el natural valor 
ta fama laurel y honor 
de Contreras en España, 
y por la menor hazaña 
tuvo sentencia en favor. 

DON IÑIGO DE CÁRDENAS Y ZAPATA, señor 
de Loeches; fue natural y allBcez mayor de Madrid, 
embajador á la república de Venecia y en la corte de 
París en tiempo de Enrique IV. En la ceremonia de 
la coronación de la reina de Francia tuvo una riña con 
el embajador de Yenecia, á quien dio de bofetadas á 
presencia de toda la corte. La casualidad de haber ase- 
sinado al rey aquella misma tarde Francisco Raveillac, 
hizo nacer la voz de que el embajador español le había 
muerto, y cayó un gran tumulto sobre su casa, has- 
ta que ñié publica su inocencia. Este caballero (lie 



PIRTE HISTÓRICA. 91 

célebre por su agudeza en el consejo y sus oportu- 
nas respuestas, taQes como las (¡pie mediaron con el 
rey Enrique de Francia, que merecen verse por lo 
discretas y arrogantes. Murió en 1617. 

DON GREGORIO LÓPEZ MADERA, médico del 
emperador Garlos Y y de Felipe II ^ célebre por su 
ciencia, que le yalio esta y otras muchas dignida- 
des; asistió también á don Juan de Austria en las 
guerras de Granada, y después de la batalla de Le* 
panto recibió del mismo el regalo de la espada que 
le había enviado el sumo pontífice Pío Y, cuya al- 
haja se conservaba en el convento de Atocha hasta 
la invasión francesa. Pasó luego al servicio de los 
duques de Saboya y murió en Madrid en 1595, sien- 
do sepultado en dicha iglesia de Atocha. 

DON JOSÉ DE GRIMALDO GUTIÉRREZ DE 
SOLO RZ ANO, primer marques de Grimaldo^ na- 
ció en Madrid en 1664. Fue muchos afios secretario 
de estado de Felipe Y, caballero del Toisón de oro, 
negoció los tratados de paz de Gambray, Utrech y 
otros importantes, y murió en Madrid á 3 de julio 
de 1773, siendo sepultado en el convento de Domi- 
nicos de Yal verde. 

DON PEDRO FERNANDEZ DEL GAMPO ÁN- 
GULO Y YELASCO, marques de Mejorada^ íüe 
embajador en Alemania, y obtuvo luego otras muchas 
dignidades, hasta que en enero de 1705 le encargó 
el rey don Felipe Y la secretaría del despacho uni- 
versal. En ella prestó á aquel rey grandes y señala- 
dos servicios durante la guerra de sucesión ; debién- 
dose á su arrojo y talento la recuperación de Madrid 
en 1706^ después se negó á firmar la cesión del reino 
de Siciha al duque de Saboya, diciendo que primero 
se dejaría cortar la mano, y desempefió con acier- 
to *el ministerio durante ocno años. Murió en 1721, 
Ír fue sepultado en el convento de Agustinos Reco- 
etos', hoy derribado. 



52 PARTE HISTÓRICA. 

üseritorcs. 

El Finix de los ingenios, FREY LOPE FÉLIX 
DE VEGA CARPIÓ, nació en la puerta de Gua- 
flalajara y casas de Gerónimo de Soto, en 25 de no- 
viembre de 4565, siendo sus padres Félix de Vega 
y Francisca Fernandez , personas de conocida no- 
bleza en esta villa. Su vida fue en estremo dramática; 
fue estudiante, militar, dos veces casado y luego 
eclesiástico; caballero del orden de san Juan, doc- 
tor en teología, capellán mayor de la congregación 
de naturales de Madrid, promotor fiscal de la reve- 
renda Cámara apostólica, y notario escrito en el ar- 
chivo romano. Tuvo varios hijos legítimos y natu- 
rales , y murió en Madrid á 27 de agosto de 1635 
en su casa propia calle de Francos (hoy de Cervan- 
tes), número 13 moderno. Su entierro se verificó en 
público con una pompa nunca vista, y se depositó su 
<:ac1aver en la bóveda de san Sebastian, de donde 
fue estraido y confundido con los demás á princi- 
pios de este siglo. Este célebre ingenio , uno de los 
primeros del mundo, escribió 1800 comedias, 400 au- 
tos sacramentales y un inmenso número de poesías 
líricas : la fama que le granjearon en vida no pue- 
de compararse con otra alguna; los pontífices y los 
monarcas se honraban con su amistad , y el pueblo 
le admiraba con un entusiasmo que rayaba en idola- 
tría. 

DON PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA, na- 
ció en Madrid en 1600 , y fue butizado en la parro- 
quia de san Martín en 14 de febrero; fue hijo de 
Die^o , señor de la casa de Calderón del Sotillo y 
también natural de Madrid. Uizo una larga carrera 
literaria , sirvió después en la guerra de Flandes y 
fue condecorado con el hábito de Santiago. En 1651 
se hizo sacerdote y capellán de los reyes nuevos 
en Toledo, siendo después elevado á capellán de ho- 
nor, y mereciendo la particular estimación y res- 
peto del rey Felipe IV por ,8us muchas y admira- 
bles comedias que elevaron justamente su fama in- 
mortal. Murió en Madrid á 25 de mayo de 1681, y 
fue sepultado con gran pompa en la bóveda de la 



PARTE mSTÓRIGÁ. S3 

parroquia de san Salvador, en cujo sitio ha perma- 
necido 160 años, hasta que derribada esta en 18il 
fUe exhumado y trasladado solemnemente con acom- 
pafiamiento de las corporaciones literarias de Sladrid 
en abril de dicho afio, colocándosele en la capilla 
del cementerio de la cofradía de san raleólas fuera 
de la puerta de Atocha, donde yace. 

DON ALONSO DE ERGILL A Y ZÜNIGA, nació en 
Madrid el 7 de enero de 1533, y fue hijo de Fortu- 
nio de Ercilla, consejero del emperador Garlos V. Don 
Alonso se crió en clase de page del príncipe don 
Felipe y con el fué en 1547 á Bruselas y Inglaterra: 
luego pasó á América á la pacifícacion de los esta- 
dos de Arauco, cuya guerra inmortalizó en su céle- 
bre poema heroico la Araucana. Gasó en Madrid 
con dofia María de Bazan, y yace en el convento de 
Carmelitas descalzas de Ocafia. 

DON FRANCISGO DE QüEVBDO VILLEGAS 
nació en Madrid en 1580 en la parroquia de san Ginés, 
siendo su padre Pedro Gómez Quevedo, secretario de 
la reina dolía Ana. A consecuencia de un desafio que 
tuvo una noche en las tinieblas de san Ginés, paso á 
Italia empleado por el virey duque de Osuna, y por 
sus grandes servicios mereció la ¿racia del hábito de 
Santiago. En 1620 de resultas de la causa forma- 
da al virey, fue preso Quevedo y encerrado en la 
torre de Juan Abad en la Mancha, de que tenia el 
sefiorio, y aunque después de tres años de prisión 
fue nombrado secretario de estado y embajador en 
Genova no aceptó dichos cargos. Toaavia suflrió otra 

{irision en Madrid, en casa del Duque de Medínace- 
i donde vivia, y fue causada por cierta sátira que 
se le atribuyó, siendo trasladado al convento de san 
Marcos de León, donde estuvo encerrado otros cua- 
tro afios. Retirado después á la Tillanueva de los 
Intentes falleció en ella á 8 de diciembre de 1645, 
habiendo dejado mandado en su testamento que 
su cuerpo se trajese á santo Domingo de Madrid, 
lo cual no se ha verificado. Las obras ingeniosísi- 
mas y prolündas de este original autor, sus gran- 
des trabajos políticos y las desgracias de su vida 



54 PABTB HISTÓRICA. 

hacen del nombre de Quetboo uno de los recuer- 
dos mas gratos para la España. 

FRAY GABRIEL TELLEZ (maestro Tirso de 
Molina) nació en Madrid como él mismo tlse^ra, 
hacia 1585. Fue gran filósofo y teólogo, historiador 
y poeta insigne. Escribió muchas obras en prosa y 
verso; pero su mayor celebridad la debe á sus inge- 
niosísimas comedías que él mismo asegura llegar á 
300 y fueron publicadas con el nombre ya dicho de 
Tirso de Molina^ con el que es tan conocido v popu- 
lar. Avanzado en la edad, tomó el hábito de la Mer- 
ced calzada en el convento de Madrid hacia 1620 y 
en dicha orden obtuvo muchos cargos ; fue maestro 
de teología, predicador de mucha fama, coronista 
general ae la misma y difinidor de Castilla la Vieja. 
En 1645 fue elegido comendador del convento de 
Soria , donde se cree que murió hacia 1648. 

DON FRANCISCO DE BOKJA Y ARAGÓN, prin- 
cipe de Esquiíachey nació en Madrid en 1582, nie- 
to de san Francisco de Borja: fue virey del Perú 
y lleno de servicios y merecimientos , y en medio 
de la fama y consideraciones que su elevada cuna 
y sus elegantes escritos le procuraban, falleció en Ma- 
drid á 26 de octubre de 1658 , en su casa propia 
que era la existente sobre el Pretil de Palacio, co- 
nocida por la casa de Rebeque. Su cuerpo fue depo- 
sitado en el colegio imperial (san Isidro), en la bó- 
veda de la capilla de los Borjas ó de san Ignacio. Las 
obras poéticas del príncipe de Esquilache son una 
de las joyas mas preciosas de la literatura del si- 
glo XVII. 

PADRE JUAN EUSEBIO DE NIEREMBER, je- 
suíta , se bautizó en la parroquia de san Martin en 
9 de setiembre de 1595; fue hijo de dos nobles ale- 
manes al servicio de la casa real. Su virtud ascética, 
la rigidez de su vida y su prodigioso talento, le brin- 
daron las mayores dignidades de la compafiia de Je- 
sús á que pertenecia, y le granjearon la fama gene- 
ral de grande v de santo. Su muerte acaecida á los 
63 afios de edad el 7 de abril de 1658 fUe llorada 
como una calamidad pública. Fue sepultado con mu- 



PARTE HISTÓRICA. 55 

cha pompa en la Myeda de la iglesia de la Goropa- 
fiia aebajo del presbiterio del altar mayor. Las obras 
castellanas y latinas que cj^mpuso fueron tantas que 
parece igfiposible que oastase á ellas su Tída entera, 
y ocupan un largo catálogo en las bibliotecas: son as- 
céticas, históricas, filosóficas y ])olíticas, y varias de' 
ellas como la titulada Desiderio y Electo ó Dife- 
rencia entre lo temporal y eterno^ han sido reim- 
presas muchas veces y traducidas en diversos idio- 
mas. 

EL MAESTRO JUAN LÓPEZ BE HOYOS, natu- 
ral de Madrid como él mismo repite en sus obras, 
fue célebre sacerdote j catedrático de buenas letras 
en el estudio que tenia la villa de Madrid en la ca- 
lle que hoy se llama de la Villa, á espaldas de la 
casa de los Consejos, el cual quedó estinguido cuan- 
do la creación de los estudios generales de los pa- 
dres Jesuítas. Ensefió muchos afios y formó grandes 
alumnos, entre ellos el inmortal Miguel Cervantes 
Saavedra,, á c^uien apellida su caro y amado dis- 
cípulo. Escribió varias obras poéticas v otras muy 
curiosas , como son las relaciones de la muerte y 
honras del principe don Carlos y de doña Isabel 
de VcUois , la del recibimiento de la reina doña 
Ana y la declaración de ¿as armas de Madrid^ 
todas muy estimables por la multitud de datos his- 
tóricos, artísticos y poéticos que contienen. Fue cu- 
ra de la parroquia de san Añores y murió en 1583. 

DON GASPAR DE MENDOZA, marques de 
Mondejar, nació en 1628, y es justamente conside- 
rado como uno de los buenos escritores que enno- 
blecieron nuestra literatura en el siglo XYII. Sóli- 
damente erudito, y escálente crítico, publicó un sin 
número de obras por la mayor parte críticas, en que 
ilustró con suma diligencia la historia general del 
reino y la particular de sus principales ciudades, 
siendo de lamentar que el descuido ó la ignorancia 
hayan hecho perder muchas de ellas, que hoy son 

Sor estremo raras. Murió en Mondejar á los 80 afios 
e edad, en el de 1708. 

DON JUSEPE ANTONIO DE SALAS nació en 



56 PARTE HISTOaiGA. 

esta corte en 1588 de una familia noble y entron- 
cada con las principales de esta villa. Su esmerada 
educación y su gran talento le hicieron dueño de 
muchas ciencias , y trancjuilo y contento c^ su re^ 
guiar fortuna, dedicó toda su vida al estudio, sin 
aspirar á los altos puestos y distinciones. Debió sin 
embargo al rey don Felipe lY la merced del há- 
bito de Santiago; y murió en Madrid á 14 de mar- 
zo de 1651 á los 63afios de edad. Sus muchas obraa 
literarias, históricas y críticas le dieron tal reputa- 
ción que era tenido por uno de los mas grandes va- 
rones de su Sfgio. 

EL CABALLERO HERTYATYDO DE ACUNA na- 
ció á principios del siglo XYI; fué soldado del em- 
perador Garlos y, y murió en Granada en 1580. Su 
ingenio para la poesía fué uno de los mas celebrados 
de España, y en su tiempo era com|>arado con el 
del gran Garcllaso de la Yega. Tradigo en verso El 
caballero determinado , y publicó muchas obras 
poéticas que pueden verse en el Parnaso español, 

BON JUAN DE GARAMUEL nació en 23 de 
iñBiyo de 1606 en la calle de la Puebla (hoy del Fo- 
mento); gran matemático y filósofo, mongecister- 
ciense, doctor por la universidad de Lovayna, Abad 
de Melrosa, y ae los monasterios de Yiena y Praga, 
defensor de esta última ciudad contra los suecos, 
obispo de Rosas en Bohemia, de Iprés en* Flandes, 
de Koningretz en Praga, de Gampania en el reino 
de Ñapóles, arzobispo de Taranto y obispo de Be- 
leben en el ducado* de Milán, en donde falleció cé- 
lebre por sus virtudes y sabiduría en 7 de setiembre 
de 1682 á los 76 años de edad, siendo sepultado en 
la misma iglesia catedral. Su ingenio escelente y 
universal fué uno de los primeros que ha producido 
la Europa moderna, pues como dice el P. maestro 
Sarmiento y se deduce de sus infinitas obras, «flié 
escelente gramático especulativo y práctico, delica- 
do lógico y metafísico, universal matemático, agu- 
do teólogo y jurista, y erudito poeta;» diciéndo- 
se en su tiempo que st todas las ciencias se per- 
diesen^ como Caramuel se conservase^ c/ solo 
bastaba para restablecerlas. 



PÁHTE HISTÓRICA. 57 

EL LICENCIADO GERÓNIMO QUINTANA Alé 
uno de aquellos varones que emplean toda su vHta 
en beneñcio de su patria, y Madrid le debe la fun- 
dación d^ la venerable congregación de sacerdotes 
naturales de esta villa, y la Historia de la anti- 
güedad^ nodieza y grandeza de Madrid, que es la 
mas completa y racional de este pueblo: íüé rector 
del hospital de la Latina, y falleció en la nñsma ca> 
sa en 1644. 

EL DOCTOR JUAN PÉREZ DE MONTALVAN 
fué hijo de Alonso, librero del rey, y nació en Ma- 
drid en 1602. A los 23 años se ordenó de sacerdo- 
te y fué doctor en teología,- era escelente poeta dra> 
mático, discíptulo^ amigo del gran Lope de Vega, 
y annque murió joven de treinta aiios, dejó escritas 
por lo menos 36 de aquellas, que aun hoy son colo- 
cadas entre las mejores del teatro español : igual- 
mente doce novelas , y el Para todos, libro lleno 
de erudición é ingenio, el Orfeo castellano, poe- 
ma y la Fama postuma de Lope de Vega. Ttturió 
resentido de la cabeza de tanto estudio en 1658, y 
fué sepultado en la parroquia de san Miguel. 

MAESTRO HORTENSIO FÉLIX PARAVICINO 
nació en 1580 con tan peregrino ingenio, que á los 
cinco afios sabia ya leer, escribir y contar : concluida 
su carrera literaria en Alcalá y Salamanca, entró 
de religioso trinitario en esta cmdad, se graduó de 
doctor en teología y después fué dífínídor de la 
provincia en Madrid, predicador del rey y vicario 
general de su religión, habiendo hecho vanos viajes 
a Italia y Flandes, y adquiriendo en todas partes 
una fama colosal por su elocuencia, y sus elegantes 
escritos publicados muchos de ellos bajo el nombre 
de don Félix de Arteaga. Murió en el convento de 
Madrid en 12 de diciembre de 1633. 

El magnifico caballero BERNALDO PÉREZ 
DE VARGAS fué autor de muchas obras como la 
Fábrica del Universo ; los cuatro libros del valero- 
so caballero don Cirongilio de Fracia-, un tratado 
de metales y otras muy estimadas. Fue natural de 
Madrid como él mismo afirma, y vivió hasta fines 
del siglo XVII. 



58 PARTE mSTOBICA. 

doSa mabiá de zatas T SOTO-MATOR 
nació en Madrid, hija de don Femando, caballero del 
hábito de Santiago; fué escelente poetisa y muy ins- 
truida como lo prueban sus célebres novelas amo- 
rosas^ papeles y comedias, y mereció grandes elo- 
gios del gran Lope de Ye^a en su Laurel de Apolo. 
Hoy todavía son leídas las primeras y apreciadas 
por su ingenio y florido estito. 

DON GABRIEL LOBO LASO DE LA VEGA 

fué caballero ilustre y natural de esta villa, sir- 
viendo á los reyes Felipe II y III , de contíno de 
su real casa. Escribió el poema Cortés valeroso^ 
una obra de romances y tragedias , que intituló El 
Manojuelo y muchas otras obras poéticas y de his- 
toria. 

GONZALO FERNANDEZ DE OVIEDO, nació 
en Madrid en 1478, se halló de pa^e del príncipe 
en el cerco de Granada, pasó luego a Ñapóles, des- 
pués fué guarda-joyas de la reina Germana, y en 
1513 pasó á América de veedor de las fundiciones 
d coro. Posteriormente reinando Carlos V, fué te- 
niente de Pedrarias en el Darien, gobernador de 
Gjirtagena de Indias y alcaide de la fortaleza de san- 
to Domingo , prestando en todos estos empleos gran- 
des servicios , y por último como coronista general 
de las Indias, escribió la Historia de las mismas, 
que es lo que ha asegurado su fama, ademas de 
otras muchas obras aue se conservan las unas ma- 
nuscritas, y otras se han perdido. 

DON JUAN DE LA HOZ Y MOTA nació en 
Madrid, fué procurador á corles por Burgos y co- 
mo tal dirigió el razonamiento al rey en las de 1657 
según la fórmula uHable Burgos qué yo lo* haré 
por Toledo. n Después fue del tribunal y del con- 
sejo de Hacienda , y murió hacia los fines del siglo 
XVII. La comedia de El castigo de la miserta, 
una de las mejores de nuestro teatro , ha dado re- 
putación á Hoz, aunque su asunto está tomado de 
la novela de igual título , escrita por doña María de 
Zayas. 

AGUSTÍN DE ROJAS VILLANDRANDO nació en 



PARTE HlSrÓBICÁ. 59 

el postigo de San Martin de esta corte por los afios 
de 1577, y fué hijo de Diego Villadiego, receptor del 
rey, y de doña Luisa de Rojas. Su abuelo Diego do 
Yulandrando , natural del valle de Rlvadeo, por 
cierta reyerta que tuvo, de que resultó matar á un 
vecino su}[o, salió huyendo de aquella villa y pasó 
á la de Villadiego, siete leguas de Burgos , trocan- 
do entonces su apellido por el de esta villa, de 
oue sin duda tiene origen aquel refrán de tomar 
las de Villa-Diego. La vida de Agustín fué traba^ 
josísima, según el mismo cuenta en el Viaqe en-, 
t retenido que es la obra á que debe sp celebridad, 
«17> fui cuatro años estudiante-^ fui page; fui 
soldado-^ fui picaro-^ estuve cautivo i tire la já- 
bega-, anduve al remo-, fui mercader', fui ca-. 
tallero ', fui escribiente^ y vine d ser rejyresen- 
tante.» Por último, y después de otras vicisitudes 
fué escribano y notario publico en Zamora, y alU 
se cree que murió. Escribió ademas del Yiage eu- 
tretenido, El buen repiiblico, obra muy rara que 
be visto impresa, y una gran cantidad de come- 
dias , loas y entremeses que hizo cuando era repre- 
sentante. 

FRANCISCO SANTOS , natural de Madrid, comq 
lo espresa en el prólogo de la comedia El sastre 
del Campillo, diciendo después del título, hijo de 
mi amante patria, parroquia y barrio, que te- 
niendo yo campillo cerca de mi casa etc., y es 
alusión al campillo de Manuela que está á la bajada 
del Lavapies. Fué soldado en tiempo de Felipe IV y 
Carlos II, y escribió 16 tomos en 8.' de novelas, 
algunas de las cuales son nombradas , como El Dia 
y noche de Madrid , El No importa de España, 
El Diablo anda suelto, y alguna otra. 

ALONSO DE SALAS BARBADILLO, criado del 
rey, nació por los afios de 1580 y vivió hasta 1630 
habiendo escrito muchas y discretas obras oue le 
grangearon gran reputación. Entre ellas se distin- 
guen La ingeniosa Elena , hija de Celestina ; Don 
Diego de Noche; La estafeta del Dios Momo-, El 
coche de las Estafas-, la Patrona de Madrid res- 
tituida, y otras muchas hoy poco conocidas. 



60 PARTE HISTÓRICA. 

EL DOCTOR BON MARTIN MARTÍNEZ nació 
en 1684 en la plazuela de santo Domingo. Fué uno 
de los mas célebres médicos que ha tenido España; 
de la cámara de Felipe Y , y escritor de muchas 
y preciadas obras de medicina, cirujía y crítica. 
Murió en 1734, y fué sepultado en la parroquia de 
san Luis. 

EL PADRE DON NICOLÁS GALLO, de la con- 
gregación del Salvador en Madrid, nació en es- 
ta villa en 1690 en la parroquia de san Luis, y fué 
célebre por sus talentos oratorios y profundos estu- 
dios: confesor de Femando el VI, y predicador de, 
mucha fama que justifican los seis tomos de sus 
Sermones que andan impresos. Murió en Madrid 
en 1757. 

DON ALONSO NÜNEZ DE CASTRO, cronista 
general de nuestros reinos , nació en 1637 , y es- 
cribió numerosas obras , entre las cuales son nota- 
bles la Corona gótica castellana y austríaca^ las 
Crónicas de los reyes don S indio el deseado^ don ' 

Alonso VIII y don Enrique /, y el libro conocido 
con el arrogante título de Solo Madrid es Corte, 

DOÑA MARÍA ISIDRA DE GÜZMAN Y LA- ! 

CERDA , hija del marqués de Montealegre , conde 
de Oñate, nació en 31 de octubre de 1768. Esta 
señora fué dssde sus primeros años el prodigio de 
su sexo, pues no solamente adquirió el conocimien- 
to de muchas lenguas vivas, sino también en los 
idiomas griego y latino, la filosofía y matemáti- 
cas , llegando á sustentar actos literarios en la uni- 
versidad de Alcalá, con una brillantez y generali- 
dad de conocimientos, que dejó admirados á to- 
dos los catedráticos, y á su consecuencia en 6 de 
diciembre de 1785 recibió el grado de Doctora y 
Maestra en la facultad de artes y letras humanas, 
y fué ademas nombrada catedrática de filosofía, i 

conciliaria y examinadora, cuyo lucido acto se re- 
fiere por menor en el Memorial literario de ju- i 
nio de dicho año, en el que se ve un retrato de ^ 
esta señora , de capirote y bonete con borla , y la :f 
medalla de plata que hizo acuñar la Universidad ;« 
eu su honor. La Real Academia Española la reci- i 



PÁRT£ HISTÓRICA. 6i 

bjó en su seno, y en ella recitó una elegante ora- 
ción; en fm, fué verdaderamente uno de aquellos 
portentos raros eu la historia de su seío. 

DON JOSÉ DE CAÑIZARES fué bautizado en 
la parroquia de san Martin en 14 de julio de 1676. 
A los 14 años escribió su primera comedia de Las 
cuentas del Gran Capitán-^ y sucesivamente otras 
muchísimas que le colocan entre nuestros buenos 
autores , púdiendo decirse que con él y Zamora 
concluyó el teatro antiguo espafiol. La mas famo- , 
sa de sus comedias es El Dómine Lucas. Fué mi- 
litar de caballería y creo que después procurador de 
los reales consejos. Murió en 4 de setiembre de 1750 
en la plazuela de santo Domingo, y ÍUé enterrado 
en el convento del Rosario. 

DON ANTONIO DE Z4M0RA, aunque se sabe 
por confesión propia que fué natural de Madrid, se 
Ignora el año de su nacimiento. Fué gentii-hom- 
me de S. M. y oficial de la secretaría de Indias, 
y murió en 1740. Escribió muchísimas comedias 
para el teatro del Buen-Retiro, y entre ellas ha 
asegurado su fama la de El hechizado por fuerza. 

DON JOSÉ JULIÁN LÓPEZ DE CASTRO , na- 
cido en 1723 Alé impresor y librero, con puesto en 
la puerta del Sol, esquina á la calle del Carmen, 
escribió muchísimas obras populares, diarios, en- 
tremeses, villancicos, relaciones, cuentos, glosas, 
piscatores y sátiras que le dieron mucha voga en 
su tiempo, aunque no lograron arrancarle de la 
suma pobreza, víctima de la cual, como buen co- 
plero, murió en el hospital en 1762. 

DON JOSÉ DE BENEGASI Y LüXAN fué bauti- 
zado en la parroquia de san Sebastian en 24 de abril 
de 1707. Descendia de una familia noble v acomodada 
en esta corte, y contento con su mediarua vivió aleja- 
do de los grandes empleos y dedicado al cultivo de 
las musas, nasta que viejo y pobre ya, tomó el hábito 
en el hospital de san Antonio Abad de Madrid, don- 
de falleció en 1770. Fueron muchísimas sus obras 
poéticas y muy celebradas en su tiempo como poe- 



63 PARTE HISTÓRICA. 

tft popular, aunque hoy juzeadas con menos pasión 
meiecen en general pocos elogios. 

DON TOMÁS T AMATO DE VARGAS, coronis- 
ta mayor de Castilla, célebre doctor, y juriscon- 
sulto, escritor de iurmidad de obras históricas y 
críticas, nació en 1589, y murió en 1641, siendo 
sepultado en el convento del Carmen Calzado. 

DON RAMÓN DE LA CRUZ CANO Y OLME- 
DILLA nació en la parroquia de san Sebastian á 
28 de marzo de 1731. Fue oficial mayor de penas 
de cámara, y entre los poetas Arcades era nombra- 
do Larisio Didneo, Su talento particular de obser- 
vación aplicado á la vida del pueblo bajo de Madrid^ 
Íla gracia y verdad de su estilo^ le hicieron so- 
resalir hasta el punto de no tener antes ni des- 
pués rival en el género- de saínetes , de que escri- 
bió mas de 200 , que se han sostenido constante- 
mente en nuestros teatros, y de que actualmente se 
está imprimiendo en Madrid la mas completa colec- 
ción. No sabemos mas noticias de su vida , solo si 
que fué protegido de la condesa de Benavente , y 
que tuvo un hijo militar, que se halló en la batalla 
de Bailen. 

DON TOMAS LÓPEZ , jjeógrafo de S. M. y muv 
distinguido en esta ciencia por la multitud de 
atlas y planos que publicó en el siglo anterior , na- 
ció en Madrid en 1731 , estudió en Paris y fué aca- 
démico de las principales del reino. Su hijo don 
Juan, también natural de Madrid, que le sucedió 
en el título y la ciencia , continuó sus trabajos, ^e 
después han seguido sus sucesores con igual éxito. 

DON NICOLÁS FERNANDEZ DE MORATIN 
nació en Madrid á 20 de julio de 1737, y fué guar- 
dajoyas de la reina doña Isabel Farnesío á quien 
sirvió en su retiro de Riofrio después de la muer- 
te del rey su esposo: vuelto á Madrid en 1759, fué 
incorporado en el colegio de abogados, y obtuvo en 
esta profesión grande crédito; pero aun ha logrado 
mayor celebridad por sus tareas literarias, que ade- 
mas de colocarle entre los principales escritores 
de su tiempo y que mas contribuyeron á hacer re- 



PÁRT£ HISTORIGA. 63 

nacer el buen gusto , le han asegurado la estima- 
ción de la posteridad. Fué conocido entre los ar- 
cades de Roma, con el nombre de Flumisbo Ther^ 
modonciacoi publicó varias poesías, algunas de 
ellas escelentes, como el canto épico de Las na- 
ves de Cortés^ dos tragedias y una comedia, imi- 
tando la manera clásica francesa, y otras varias 

obras: pero la mejor de todas las suyas fue su 

hijo don Leandro. Murió en Madrid en 11 de mayo 
de 1780, y fué sepultado en la parroquia de san 
Mcrtin. 

DON LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORÁTIN, 

hijo del anterior, nació en la calle de san Juan , el 
10 de marzo de 1760. Aunque dedicado en sus pri- 
meros, anos á trabajar de joyería, fué tal su irre- 
sistible inclinación al estudio y á las tareas litera- 
rias, que muy luego se dio á conocer por sus pro- 
ducciones , premios académicos y relaciones que 
ellas le grangearon. Protegido después por el prin- 
cipe de la Paz, viajó por Europa con notable apro- 
vechamiento, y fué nombrado secretario de S. M. y 
de la interpretación de lenguas. Durante los años 
desde 1795 á 1814 , dio al teatro en distintos inter- 
valos sus cinco comedías de El viejo y la nifia^ 
El Barón , El café ó la comedia nueva ^ La Mo- 
gigata , y el Si de las niñas , que fijaron el gus- 
to del teatro moderno español, y prodiyeron en elpú- 
blico un entusiasmo indecible. Hoy es, y todavía á 
pesar de las variaciones de tiempos y costumbres, 
son consideradas justamente como ías obras mas 
perfectas de nuestro teatro, y Moratln como un mo- 
delo de corrección y buen juicio. La guerra de los 
franceses alteró su vida tranquila y gloriosa, y se 
vio envuelto en los peligros y la emigración , con 
que privó á la España de sus últimos días, falle- 
ciendo en Paris en 28 de junio deM828. Su cadá- 
ver yace en el cementerio público de a(^ella capi- 
tal, bajo un elegante monumento y contiguo al en 
que reposan las cenizas del gran Moliere 

Nec procul hic jacet cujus vestigia secutas 
Magnus scenae parens, proximus et tumuio. 



64 PÁRTB HISTÓRICA. 

DON NICÁSIO ÁLYÁREZ DE GlfiMFUEGOS 

iiació en Madrid en 14 de diciembre de 1764; hizo 
sus estudios en Salamanca al lado del célebre don 
Juan Melendez Yaldés, con quien le unió la mas 
estrecha amistad. Fijado después en la corte, em- 
pezó á darse á conocer jior sus trabajos literarios 
sobre etimologías y sinónimos, por sus tragedias de 
Zorayda y la condesa de Castilla, y finalmente 
por sus poesías líricas publicadas en 1798, en las 
cuales apartándose del camino trillado por sus con- 
temporáneos, subió á tan alto punto la entonación 
de su lira, que no pudo menos de atraer á sí la 
atención de un público acostumbrado hasta allí á 
los tiernos cantares pastoriles y á las risueñas fá- 
bulas de amor. Poco después le confió el gobierno 
la redacción de la Gaceta de Madrid y del Mercnrip, 
y no tardó en ser nombrado oficial de la secreta- 
ría de Estado , cuyo destino servia cuando la inva- 
sión de los franceses. Después de haber corrido 
Gienfuegos los mayores peligros á consecuencia de 
los sucesos del 2 de mayo de 1808 , fué conducido 

Sreso á Francia como en rehenes; pero no pudien- 
o hacerse superior á aquella triste situación, fa- 
lleció á poco de su llegada á Orthes á principios 
de julio de 1809; y el cantor de la virtud y del 
entusiasmo, el poeta noble y grande que á tan ele- 
vada esfera supo conducir la lira moderna espa- 
ñola, yace hoy en tierra estrafía, víctima de su acen- 
drado patriotismo. 

DON JOSÉ MAMERTO GÓMEZ HERMOSILLA, 
literato y filólogo distinguido y el helenista mas cé- 
lebre de nuestra época, nació en Madrid á 11 de 
mayo de 1771; después de concluida su brillante 
carrera literaria , fué catedrático de griego y de re- 
tórica en los estudios de san Isidro. Comprometido 
durante la invasión francesa, emigró de España en 
1814 , y regresando á ella en 1820 tuvo parte muy 
principal en la redacción del escelente periódico ti- 
tulado el Censor <t y al mismo tiempo como catedrá- 
tico de humanidades del colegio de la calle de san 
Mateo contribuyó eficazmente á formar el gusto de 
la juventud que tan brillantes resultados ha ofrecí- 



PARTE HISTÓRICA. 66 

do después. £n i895 fué nombrado secretario de 
la inspección general de instrucción pública, cu- 
yo destino sirvió hasta octubre de 1835 en que ftié 
declarado cesante. Las obras que han quedado de 
este sabio humanista son el Arle de hablar en pro- 
sa y verso*^ el Jacobinismo y los Jacobinos; la 
traducción en verso de la iliaaa de Homero , á la 
que él llamaba el trabajo de toda su vida ; unos 
Principios de Gramática general; y un Curso de 
critica litefaria. Murió en 31 de marzo de 1837. 

DON JÜAW BAUTISTA DE ARRIAZA Y SU- 
PERYIELA , uno de los mas célebres poeías de 
nuestros tiempos, nació en Madrid en 27 de febrero 
de 1770. Estudió en el colegio de artillería de Se- 
^ovia, y sirvió luego de guardia marina hasta llegar 
a obtener el grado de alférez de navio, y por último 
el de teniente de fragata cuando obtuvo su retiro en 
1798. Posteriormente fUé agregado á la embajada 
en Inglaterra, y en 1811 ascendió á oficial de la 
secretaría de Estado; y después mayordomo de se- 
mana, individuo de las academias y caballero de la 
orden de Carlos III , hasta que en 22 de enero de 
1837 falleció en Madrid, á los 67 afios, siendo sepul- 
tado en el cementerio de la puerta de Fuencarral. 
Las poesías de Arriaza, reimpresas muchas veces y 
aprendidas de memoria por sus contemporáneos, me- 
recen ciertamente un lugar distinguido en nuestro 
parnaso, por su ternura y corrección: sus cantos 
patrióticos llevaron entusiasmados al combate á . 
nuestros célebres guerreros de 1808, y sus dulcísi- 
mas inspiraciones amorosas imprimían al mismo 
tiempo en la juventud im sentimiento de bondad y 
de ternura. 

DON MARIANO JOSÉ DE LAIIRA (Fiqaro) na- 
ció en Madrid en la casa de la Moneda calle de Se- 
govia en 24 de marzo de 1809. Su padre pensó en 
dedicarle al estudio de la medicina que el mismo 
ejercía, y en efecto, el joven Larra curso los primeros 
afios, pero arrrastrado insensiblemente hacia los es- 
tudios mas amenos de las letras, se dio á conocer 
ventajosamente por algunas composiciones poéticas 
y saturicas que publico con el título de £1 Duende 

5 



66 PAaXB HISTÓRICA. 

.Satírico, Posteriormente escribió en forma de cartas 
El pof^recito hablador^ que atendida la época de su 
publicación (1832) llamaron la atención por su gra:- 
cia y osadía contra la política dominante en aquella 
época; después dio al teatro su drama titulado Jfo- 
cias y la comedia No mas mostrador, y última- 
mente y restablecida la libertad de imprenta, empe- 
zó en i 833 á publicar en varios periódicos la serie 
de artículos satíricos de política, teatros y costum- 
bres que le han grai^eaoo merecido reu^mbre baio 
el pseudónimo de Fígaro? y hubiera sin duda lle- 
gado á alcanzar mas altos lauros, si una pasión tío- 
lenta y no dominada por el deber ni por la relifirion, 
no le hubiese arrastrado al crimen de atentar a sus 
dias , suicidándose el 13 de febrero de 1837 en su 
propia habitación calle de santa Clara núm. 3. Su 
cadáver ha sido trasladado en el afio último ai ce- 
menterio de la cofradía de san Nicolás, fuera de la 
puerta de Atocha. 

Artlütas. 

CLAUDIO COELLO, pintor de cámara del rey 
don Carlos II y arquitecto, fué discípulo de Fran- 
cisco Rici. Su primera obra fué el cuadro de la En- 
carnación que está en el convento de monjas de san 
Plácido: luego pintó con Donoso la capilla de los 
Borjas o de San Ignacio en la iglesia de san Isidro 
y otras obras en la misma iglesia; después las bóve- 
das de la casa Panadería; por último colocó en alto 
{»unto su faima con el célebre y admirable cuadro de 
a Santa Forma que está en la sacristía del Escorial. 
Falleció en Madrid en 20 de abril de 1693, y fué en- 
terrado en la parroquia de san Andrés. 

FRANCISCO RICI, hijo de Antonio, y hermano 
de Fr. Juan, que también fueron pintores, fué discí- 
pulo de Vicente Carducho y de los mas adelantados 
que tuvo, como lo prueban aun sus muchas obras, 
entre ellas el Santiago á caballo que está en la par- 
roquia de su nombre, los muchos cuadros que nay 
de su mano en la idesia de San Isidro y en otras va- 
rias, que aun hoy le dan un aventajado lugar en la 



PARTE HISTÓRICA. 67 

escuela propia madrileña. También trabsjó como ar> 
quítecto en Toledo y en el Escorial, y en este mo- 
nasterio falleció y ñié enterrado en 1684 á los 77 
afios de edad. Su hermano Fr. Juan que murió en 
Italia, también fué gran pintor, y dejo obras suyas 
en San Martin y en el palacio de Madrid. 

JUAN PANTOJA DE LA CRUZ, pintor y ayuda 
de cámara del rey don Felipe II^ fué muy afamado 
en retratos y pinturas históricas, y aun se vé en 
los que quedan de las personas reales en el Escorial 
y en el Museo de Madrid ; se cuenta que habiendo 
pintado una famosa águila cazada en el PStrdo, la su- 
po trasladar con tal perfección, que engañada la pro- 
pia águila saltó contra el cuadro á picar y reñir con 
la que tenia por su semejante , rompiendo é inuti- 
lizando el retrato. Murió en Madrid en 1610 á los 59 
años de edad. 

JUAN BAUTISTA DE TOLEDO, natural de Ma- 
drid, hizo sus estudios en Roma, y llegó i ser ya alli 
conocido como buen arquitecto. Trabajó bajo la di- 
rección de Miguel Ángel en la iglesia del Yaticano, 
y en esta obra era conocido por el vcUiente espa- 
ñol. Pasó después á Ñapóles con el título de arqui- 
tecto de S. M., y trab^ó en muchas fábricas de 
aquella ciudad, entre otras el castillo de san Eras- 
mo , con que adquirió gran crédito y riquezas , y 
viniendo luego á España, de orden de Felipe II, 
inventó , delineó y airigió hasta su muerte acaeci- 
da en 1567 el céleore Monasterio de san Lorenzo del 
Escorial, que después continuó y concluyó Juan de 
Herrera. Fué enterrado en la parroquia de santa 
Cruz. 

EUXENIO GAXES, pintor de cámara de Feli- 
pe lY, hijo y discípulo de Patricio, arquitecto y pintor 
msigne, fué también célebre por su esfuerzo en la 
pintura, de que pueden verse muestras en las que 
existen en el Museo y en la iglesia de san An- 
tonio de los Portugueses. Murió en Madrid en 1642. 

JUAN DE TORIJA , arquitecto natural de Ma- 
drid escribió el Tratado de las ordenanzas de es- 
ta villa y de como se han de construir los edi- 



68 PARTE HISTÓRICA. 

fictos en etla^ impreso en 1661, y otro libro sobre 
construcción de Bóvedas. Fué arquitecto mayor de 
la villa y de Palacio, y murió en 1666 siendo enter- 
rado en san Felipe el Real. 

DON TEODORO ARDEMANS nació en esta 
corte, segim él mismo dice en su obra titulada Cur- 
so subterráneo de las aguas : fué grande arquitec* 
to, y como tal ejecutó obras de consideración en la 
catedral de Granada, y en la de Toledo. Hizo la ca- 
pilla, palacio y jardines de San Ildefonso y otras mu- 
chas obras. Fué arquitecto y fontanero mayor de Ma- 
drid y de Palacio, y ademas ejecutó varias obras de 
pintura, siendo discípulo de Claudio Coello. Mu- 
rió en Madrid en su casa propia calle del Humilla- 
dero, en 15 de febrero de 1726. Publicó las mde- 
nanzas de Madrid^ refundidas y otras obras de ar- 
quitectura. 

Fr. LORENZO DE SAN NICOLÁS, arquitecto, 
nació en Madrid por los afios de 1596, y fué agus- 
tino recoleto y prior del convento de Madrid; reedi- 
ficó su iglesia; hizo la de san Plácido y la capilla 
mayor de san Martin y otras muchas obras en todo 
el reino, y escribió la célebre obra titulada Arte y 
uso de arquitectura. 

JUAN BAUTISTA MAZO MARTÍNEZ fué discí^ 
pulo y yerno de don Diego Velazjiuez y se distin- 
guió en los retratos y vistas de ciudades de que se 
ven varios cuadros en el Museo de Madrid. Fué 
pintor de cámara de Felipe IV y murió en 1667 en 
la casa del Tesoro. 

ALONSO DEL ARCO, pintor, sordo-mudo de 
nacimiento, fué discípulo de Antonio de Pereda, por 
lo que es conocido por el Soruillo de Pereda^ y hié 
autor de muchos cuadros de mérito que se hallan eir 
varias iglesias de Madrid. Murió en el año de 1700 
á los 75 años de edad. No hay que confundirle con 
Alonso del Barco, también madrileño, pintor de pai- 
sages que murió en 1685. 

BARTOLOMÉ ROMÁN, discípulo de Carducho 



PARTE HISTÓRICA. 69 

y de Yelazquez, es también pintor conocido y esti- 
mado , y dejó varias obras en el convento de la En- 
camación, y otras iglesias. Murió en 1669. 

DON JUAIV DE TILLAIHIEYA nació en Büadrid 
á 15 de setiembre de 1739 de una familia artística; 
estuvo pensionado en Roma, y restituido luego á Ma- 
drid, se dio á conocer como arquitecto inteligente 
en obras considerables bechas en el sitio del Esco- 
rial. Después Alé arquitecto y fontanero mayor de 
Madrid, director de la academia de San Fernando y 
obtuvo otros machos honores, hasta que falleció en 
1811, siendo enterrado con gran solemnidad en la 
capilla de Belén propia de los arquitectos en la par- 
roquia de san Sebastian. Entre sus muchas obras 
artísticas, inmortaliza su nombre el magnífico Mu- 
seo del Prado, y otras que dejó en Madrid. 



II. 

PARTE TOPOGRÁFICA 

Y ESTADÍSTICA, 



RESUMEN 
OE ESTA SEGUnOA PAftTB. 



Süuacion , esíension y clima de Madrid, 

División iníerior. 

Población y coierio, 

Conlribuciones y consumos. 

FéSladisíica industrial. 

Aspecto general del pueblo y mejoras de que 

es susceptible. 
Carácter de los habitantes. 
Cuadro de un día en m adrid. 



topografía y bstadiétiga. 



SITUACIÓN. 



M, 



ladrid se baila sitaado á los 40* 25' V de latitud 
N., y su longitud es de 14* 30' E. de la isla del 
Hierro, \T 47' 69'< B. del pico de Teyde, 2* 34' 4" 
B. de Cádiz, 3* 41' 56" O. de Greenvich, y 6* í' 
30" O. de París. Está en suelo desigual, soore al- 
gunas colinas de arena , en medio de una eran pla- 
ya que circundan por la parte de N. N. B. las mon- 
tañas de Somosierra, y las de Guadarrama al N. O. 
Bl rio Manzanares la bafia al O. inclinándose al S. á 
formar el vértice de un ángulo en su unión con el 
canal , el cual se halla á la parte del S. y S. O. Al 
oriente embellece á Madrid el sitio del Retiro. La al- 
tara sobre el nivel del mar es de 2412 pies, baján- 
dose continuamente para llegar al Mediterráneo. Se- 
gún el nlauo levantaao por López, y rectificado, el 
Norte del Mundo corresponde entre las puertas de 
Fuencarral y del Conde-Buque; el Este entre las de 
Alcalá y Atocha; el Sur entre la de Embajadores 
y la de Toledo: y el Oeste en las inmediaciones 
de la puerta de la Vega. Las principales cuestas de 
Madrid son: las de las Salesas, santa Bárbara, san 
Ildefonso, san Sebastian, el Rastro, las Yistillas y 
Palacio. Las diferencias mas notables de niveles son: 
la del piso de la puerta de san Yicente sobre el ni- 
vel dei rio 41 pies, 2 pulgadas y 5 lineas; de la 
puerta del Sol sobre la de san Yicente 169 pies 8 

{»algadas y 10 líneas; de la puerta de Alcalá sobre 
a del Sol 27 pies 10 pulgadas 9 líneasj que hacen la 
altura de la puerta de Alcalá sobre el no de 238 pies; 



74 PARTE TOPOGRÁnCÁ 

de la puerta de Recoletos sobre el rio 215 pies y 7 
líneas. T finalmente , de la puerta de santa BárlÑora 
sobre el ri(r300 pies; con que este es el punto mas 
elevado de Madrid. 

La posición de Madrid, respecto á la administra- 
ción del reino, es muy ventajosa, por hallarse casi 
en el centro y á distancias proporcionadas de sus 
puertos principales, como se ve por el siguiente re- 
sumen. 

Puertos principales. De Alicante 60 V2 leguas; 
de Barcelona 104 y,; de Bilbao 68 y,; de Cádiz 109; 
de Cartagena 65 y,; de la Corufia 106 y4; de Gijon 
Soyjj de Gibraltar 100y4; de Málaga 77y,; de San- 
tander 7iy4; de Tarragona 91 yj; de Yaiencia 63, 
de Vigo 95. 

Dista igualmente. De las fronteras de Francia por 
Irun 83; id, por Navarra 73 %; id. por Aragón 73 %: 
id. por Catalufia 109 y2$ de las (tonteras de Portugal 
por CastilTa 56 y4; idpor£stremadura63y4; id. por 
Galicia 95; de Avila 19: de Burgos 41; de Badsyoz 
62 y4; de Córdoba 62; de Ciudad Real 29; de Cuen- 
ca 2574; de Granada 68; de Guadalajara 10%; de 
Jaén 53; de León 58 ; de Murcia 54; de Oviedo 76; 
de Palencía 40 y?; de Pamplona 63; de Sevilla 
87 y4; de Segovia iSVj; de Salamanca 34; de So- 
ria 35 yj; de Toledo 12; de Toro 36 y,; de Valta- 
dolid 32; de Yitoria 61; de Zamora 41%; de Za- 
ragoza 54 y4. 

E8TEN8ION. 

La circunferencia de Madrid es de 15553 varas 
castellanas, que hacen 2V4 leguas de 20 al gra- 
do (1), en estos términos: desde la puerta de Al- 



(i) Hasta el año de ISO I se usaron en' España en las car- 
reras generales las leguas de 2-fOOO pies 5 de 17 4 }2 al grado, 
y estas son las que están señaladas por medio de las piedras 
miliarias que hay en algunos caminos reales ; pero en dicno «&o 
se mandó nacer aso de las leguas de 20000 piet ó de 20 al 
grado, por corresponder al camino que se anda regularmente 
en una ñora. Asi estas leguas tienen C66C1/5 varas en lugar, 
de 8000 de las antígaas. 



Y estadística. 76 

cala á la de Recoletos 986 varas; desde la de Be- 
coletos á la de santa Bárbara 666 ; de esta á la de 
Bilbao 693; de esta á la de FueDcarral 525; de es- 
ta á la del Conde-Buque 401; de esta á la de san 
Bemardino 605; de esta á la de san Vicente S387; 
de esta á la de Segovia 1445 : de esta á la de Gili- 
mon 778 j de esta á la de Toledo 432; de esta á la 
de Embajadores 926 : de esta á la de Valencia 338; 
de esta a la de Atocha 885; y de esta á la de Al- 
calá 4486. La estension de Madrid casi de E. á O. 
desde la puerta de Alcalá á la de la Vega, es de 
unos 8850 pies; y de N. á S. desde la puerta de 
santa Bárbara á la de Toledo unos 10500 pies. 

CLXmA. 

£1 clima de Madrid , muy celebrado en lo anti- 
^o por su salubridad, ba padecido notable alte- 
ración por la falta de arbolado de sus contomos. 
£1 cielo, sin embargo, es puro y sereno casi siem- 
pre; el aire es seco, vivo y penetrante, sobretodo 
en invierno. Los vientos que reinan con mas fre- 
cuencia son el N. en invierno^ los de O. y S. en 
la primavera, y. este último también en verano^ y 
como esta villa no está resguardada de la acción 
de los vientos, en especial del lY. que viene atrave- 
sando la cadena de montes carpetauos , casi sieQi- 
Sre coronados de nieve , adquiere en ellos una frial- 
ad escesiva, y llega á la corte después de haber 
corrido las 7 leguas que aquellos distan, sin encon- 
trar obstáculo o modificación alguna, lo cual los 
hace sobre manera peliposos, en particular á los 
forasteros. Esta misma falta de arbolado , que des- 
templa las demás estaciones por la demasiada rigi- 
dez de los vientos , hace también mas sensibles los 
calores del estío , por la ninguna modificación que 
presta á los rayos del sol; de suerte que en el dia 
los inviernos y veranos son escesivamente rigorosos; 
las primaveras húmedas y destempladas^* y el oto- 
fio seco y hermoso, hasta el mes de noviembre que 
empieza el frió. La temperatura media de Madrid pa- 
rece ser, según las últimas observaciones, de 13 



76 PARTE TOPOGRÁFIGA 

grados centígrados y 66 centesimos, ó 10 y 92 cen- 
fósimos de Reaumnr, ocurriendo la temperatura me- 
dia á las 9 de la noche; el frió medio 0% y el ca- 
lor 24» sobre cero. El primero no suele pasar de 
el 5 bajo cero (aunque en el año de 1830 llegó á 8), 
y el segundo de 32 sobre cero. La altura baromé- 
trica media, según el resultado de las observaciones 
en los cinco anos de 1838 á 1842 inclusive , es de 
705 milímetros y 88 centesimos, ó sean 30 pulga- 
das 4 Imeas y 7 centesimos de línea castellana. La 
adtura barométrica media diurna ocurre á las 12 del 
dia ó á las 12 de la noche. 

Las enfermedades gue suelen ser mas frecuentes 
en Madrid son los cólicos, las apoplejías, perlesías, 
pulmonías, fiebres catarrales, y otras, nacidas de 
lo seco del clima y de la acción ya dicha de los 
vientos: pero estas mismas causas contribuven á la 
salubríoaa ffeneral de la corte, pues evitando la pu- 
trefacción de las carnes y alejando las exhalaciones 
impuras, la han puesto constantemente al abrigo de 
todo contagio. Asi que solo deberá recomendarse la 
precaución á los forasteros, en especial para no pa- 
sar rápidamente de una temperatura á otra, pues 
aun los de Madrid, va mas acostumbrados, pueden 
soportarlo con dificultad. 

DIVISIÓN inrsAioR. 

Madrid estuvo dividido en lo antiguo en 8 cuar- 
teles, y estos en 64 barrios, hasta que en 6 de junio de 
1802, se aumentaron dos cuarteles mas, el de san 
Francisco V el de san Isidro. En estos términos siguió 
hasta 20 de enero de 1835 que se hizo nueva división, 
en cinco demarcaciones ó comisarías y 50 barrios. 
Por último el ayuntamiento constitucional de 1840, 
. en sesión estraordínaria de 1.** de junio de dicho afio, 
y en vista del ilustrado informe de una comisión 
de su seno nombrada al efecto, acordó la nueva di- 
visión que hoy rige, en 2 cuarteles, 6 juzgados 12 
distritos, 24 parroquias (1) y 89 barrios; en los 
términos siguientes: 

(i) La nueva divisiün en 24 parroquias, aun no so ha lle- 
vado i efecto, 7 «¡(^ue la antigua en 1C. 



Y estadística. 77 

Los dos cuarteles en que está dividido Madrid 
y sa término se denominan, cuartel del Norte y 
cuartel del Sur. La línea qUe los separa empieza en 
el puente del arroyo Abrofiígal , junto á la venta del 
Espíritu Santo f si^^e por el camino real de Alcalá, 
puerta y calle de este nombre, Puerta del Sol, ca- 
lle Mayor, Platerías, calles de la Almudena y IHal- 
pica, y por la cuesta y puerta <le la Vega, sale al 
puente de Segovia, continuando hasta el camino de 
Aicorcon, hasta el perímetro del término.— Esta di- 
visión en dos mitades se acomoda la limpieza de no- 
che, los campos santos generales, la policia urbana, 
y algún o^ ramo que se gobierna por ella. 

Cada uno de los dos cuarteles referidos se divi- 
den en ^juzgados el cuartel del Norte comprende 
los juzgados; dellRio^ Maravillas y Barquillo^ y 
el cuartel del Sur los de Vistillas^ Avapies y el 
Prado. Las calles de Preciados y ancha de san 
Bernardo dividen el juzgado del Rio del de Ma- 
ravillas ,* las de la Montera y Fuencarral , sepa- 
ran el de Maravillas del del Barquillo; la de Alcalá 
es el límite entre los juzgados del Barquillo y del 
Prado ; la dé la Concepción y de Atoe na dividen 
al del Prado del de Avapies ; las calles de Toledo, 
de los Estudios, de san Dámaso y de Embajadores, 
terminan los juzgados del Avapies y de las-vistillas, 
y las calles Mayor, de la Almudena y Malpica, sepa- 
ran el de las Yistillas y parte del del Prado del juz- 
gado del Rio.— Esta división por juzgados sirve para 
Ja administración de justicia, en primer grado, y 
elecciones de diputados provinciales. Igualmente por 
real orden de 22 de setiembre de 1843, quedó adop- 
tada esta misma división para los seis cuarteles mili- 
tares en que fue subdividida la plaza de Madrid para 
el empadronamiento y demás de los sugetos á este 
fuero. 

Los seis juzgados y alcaldías se subdíviden cada 
uno en dos distritos , y estos doce distritos en 
ochenta y nueve barrios en esta forma.- 



78 PARTE TOPOGRÍFIGA 

^^¿í!^' ^^^oaos. Distritos. Barrios, 



/CVA&DIAS DE 
C0RP8 



ruio. 



/CüITERSIDAD. 



MOATB./ 



iMAlUYILLáS.. 



BARQUILLO . 



! Conde Dnque. 
Quiñones. 
Am aniel. 
Principe Pió. 
Álamo. 
Leganitos. 
Bailen. 

¡Postigo. 
Arenal 
Bordadores. 
Independencia. 
Platerías. 
Isabel II. 
Afueras al Pardo. 

#Daoii. 

í Dos de mayo. 

\ Corredera. 

f Bubio. 

^ Afueras á Fuencar- 

ral. 
I Escorial. 
[ Colon. 
Barco. 

f Pizarro. 
, Estrella. 
I SUTa. 

desengaño. 
j Jacometreco. 
' Abada. 
^ PuerU del Sul. 

f Montera. 

Beina. 
I Caballero de Gracia 

Bilbao. 

Alcalá. 
' Almirante. 
^ Libertad. 

/Fnencarral. 
I Hernán Cortés. 
I Beneficencia. 
^ Arco de Sta. Haría, 
i Regueros. 
I Belén. 

^ Afueras á Chanar- 
tin. 



Y BSTADISTIGA. 

"cJ!^" '^^¡^QOdos. Distritos. 



fyiSTlLl/íS ... 



SUR.. 



LAVAPIES.. 



I PRADO.. 



79 

Barrios. 

! Cordón. 
Segovia. 
Cava. 
Don Pedro. 
Cebada. 
Hamilladero. 
Afueras á Alcorcen . 
¡Aguas. 
Calatrava. 
Solana. 
Toledo. 
Rastro. 
Arganzuela. 
Peñón. 
Huerta del Bayo. 

Í Estudios. 
Progreso. 
Relatores. 
Cabestreros. 
Juanelo. 
Comadre. 
Ministriles. 

/Embajadores. 
[ Carayaca. 

Oliyar. 
I Ave María. 

Afueras á Carol^an- 
i chel.. 
I Tinte. 
f Primavera, 
i Valencia. 

Torrecilla del Leal. 

(Constitución. 
Concepción. 
Carretas. 
Í" ' Ángel. 
La Cruz. 
Principe. 
Carrera. 

Í Retiro. 
Cortes. 
Lobo. 
Cervantes. 
Atocha. 
Gobernador. 
Huertas. 
Afueras á Vallccas. 



80 PARTE TOPOGRÁFICA 

OEHARCAClOn DE LOS BABRIOS. 

Barrio del Conde-iyugtte, Comprende la calle 
del Duque de Liria, plazuela de Afligidos, calle del 
Conde-Duque, la parte de la de Tomjos, (antes tra- 
vesía del Conde-Duque) , desde la calle del Limón á 
la de las N^as, calle del Limón, de las Negras, de 
de los Mártires de Alcalá, de Manuel, plazuela del 
Seminario v travesía de los Guardias. 

Barrio de Quiñones, Comprende la calle de san 
Hermenegildo, de Mouserrat, de Quiñones, de la 
Palma Baja, de san Diroas y su callejón, y la parte 
septentrional de las calles del Acuerdo , y del Norte 
hasta la de la Palma. 

Barrio cíe Amaniel, Comprende la calle de Ama- 
niel, plazuela de las Comendadoras , plazuela del 
Limón, calle de Cristo, del Portillo, de Juan de 
Dios, de Ponciano, de San Bernardino, plazuela de 
Capuchinas, parte dé la calle de Torríjos, (antes 
travesía del Conde Duque) desde la calle de Ama- 
niel á la del Limón, calle de San Vicente baja, del 
Noviciado, y la parte de las del Acuerdo y del Nor- 
te desde la del Noviciado á la de la Palma. 

Barrio del Principe-Pio. Comprende la parte de 
la calle de Leganitos desde la plazuela de su nom- 
bre á la de Afligidos, callejón de Leganitos, calle 
de San Leonardo, de los Dos Amigos, de Castro, 
del Duque de Osuna , del Príncípe-Pio y su calle- 
jón , plazuela y callejón de San Marcial , paseo ó 
boyada de San Vicente y la posesión y monta&a del 
Príncipe-Pio. 

Barrio del Mamo, Comprende la calle de los 
Reyes, de la Manzana , de las Beatas y su travesía, 
calle y travesía de la Parada, calle de la Gardufia, 
del Rosal, del Álamo, de San Ignacio, de Santa 
Margarita, de San Cipriano, de Eguiluz, travesía 
del Conservatorio, plazuela de los fifostenses, y la 
parte de la calle de María Cristina desde la de la 
Flor á la del Álamo. 

Barrio de Leganitos. Comprende la plazuela de 
Leganitos y la parte de calle del mismo nombre 
desde la plazuela de Santo Domingo, calle de la 



T estadística. 81 

Flor bflúa, la parte de la del Fomento desde la de 
Torija a la del Rio, travesía del ReloK calle del 
Recodo , la parte de la calle del Rio desde la de 
Leganitos á la del Reloj , y la parte de la calle de 
María Cristina desdo la plazuela de Santo Domingo 
á la calle de la Flor. 

Barrio de Bailea. Comprende la narte de la ca- 
lle del Rio desde la del Reloj á la ae Bailen , ca« 
lie del Reloj, de Torija, de Bailen, plazuela de los 
IHinisteríos , calle y plazuela de la Bncarnacion, 
calle de las Rejas , de la Bola , cuesta y plazuela de 
Santo Domingo , y la parte de calle del Fomentó 
desde la de Torija á la cuesta de Santo Domingo. 

Barrio del Postigo, Comprende la calle de los 
Cafios, de la Priora, de la Flora, costanilla de los 
Angeles, plazuela de Santa Catalina de los Dona- 
dos , calle de los Donados , de la Bodega de San 
Martin, de San Martin, plazuela de San Martin y de 
las Descalzas, calle de la Misericordia, calle, plazne^ 
la y travesía de los Trujillos, calle de la Sartén, de 
las Conchas, de las Veneras, de la Ternera, pia^ 
ziiela de Navalon , y la parte del postigo de San 
ATartin desde la plazuela de las Descalzas á la calle 
de Preciados. 

Barrio del Arenal. Comprende la calle del Are- 
nal, de las Fuentes, plazuela de Celenque, calle 
de Capellanes, de Peregrinos, de la Tahona de las 
Descalzas , de la Zarza y de Cofreros. 

Barrio de Bordadores, Comprende la calle Ma- 
yor, de la Duda, de Coloreros, plazuela y pasadía 
zo de San einés, calle de Bordadores, de fas Hi^ 
leras, de San Felipe IXeri, de la Caza y plazuela 
de Herradores. 

Barrio de la Independencia. Comprende la 
costanilla de Santiago, callejón de las Yerbas, ca- 
lle del Bonetillo, del Mesón de Pafios , de la Esca- 
linata, del Espejo, de la Independencia, dei^Lazo, 
de Lemus , de la Union , de la Amnistía y de Santa 
Clara. 

Barrio de las Platerías, Comprende la callp 
de Milaneses, de Santiago y su plazuela, calle y 
travesía del Luzon, callo. de Cruzada, calle. y pla- 
zuela de San IVícolás, calle, callejón, ^rfazuefo y 



83 PARTE TOPOGRÁFICA 

travesía del Biombo, calle Real de la Almudena y 
de las Platerías. 

Barrio de Isabel II, Comprende las plazas de 
Isabel II T de Oriente , la plazuela y pretil de Pa- 
lacio, calle de la Biblioteca, del Factor, délos 
Autores, deNoblejas, de Rebeque, del Viento, pla- 
zuelas dé la Armería, de Santa María y de los Con- 
sejos, la parte de la calle de Procuradores desde la 
plazuela de los Consejos á la de la Armería, calle 
cUica de la Almudena , de Malpica y cuesta de la 
Yoga. 

. Barrio de afueras al Pardo Comprende desde 
la puerta de SegoYía y camino de Alcorcon hasta 
la puerta de San Vicente, y camino del Pardo, in- 
cluso el campo del Moro, la Tela, la casa de Cam- 
po , la cuesta de Areneros y la Moncloa. 

Barrio de Daoiz. Comprende la calle del Divino 
I^astor, de Daoiz, de Velarde, callejón de San An- 
drés, la parte de calle de San Andrés desde la de 
Daoiz á la del Divino Pastor , calle de las Pozas y 
su travesía, y la parte de la calle Ancha de San Ber- 
nardo desde la del Pez á la puerta de Fuencanal. 

Barrio del Dos de Mayo. Comprende la calle 
del Dos de Mayo , de Santa Lucía , costanilla de 
San Vicente, la parte de las de la Palma Alta, San 
Vicente y Espíritu Santo desde la de San Andrés 
á la Ancha de San Bernardo, la parte de la de San 
Andrés desde la del Espíritu Santo á la de Daoiz, 
y la parte de la de las Minas desde la del Tesoro 
a la del Espíritu Santo. 

Barrio de la Corredora. Comprende la parte de 
las calles de Palma alta, San Vicente y Espíritu 
Santo desde la de San Andrés y la Corredera alta 
de San Pablo. 

Barrio del Bubio. Comprende la calle del Te- 
soro, callejón de las Minas , la parte de la calle de 
las Minas, desde la del Pez á la del Tesoro, la par- 
• le de la calle del Pez desde la de Pízarro á la An- 
cha de San iEternardo , calle del Rubio y de Jesús 
del Valle. 

Barrio de afueras dFitencarral. Comprende des- 
de la puerta de San Bernardino y tapias de la Moncloa 
hasta la puerta de Bilbao y camino real de Francia. 



T estadística. - 83 

Barrio del Escorial. Comprende la calle de Don 
Felipe, del Molino de Viento, del Escorial, de la 
Madera alta y la parte de la del Pez ^ desde la Cor- 
redera á la de Pizarro. 

Barrio de Colon. Comprende la calle de San Joa- 
quín, de Santa Bárbara, plazuela de San Ildefon- 
so, calle de Colon, de Yalverde y de San Onofire. 

Barrio del Barco. Comprende la calle del Barb- 
eo, de la Puebla, de la Ballesta y su travesía del 
Nao y Corredera baja de San Pablo. 

Barrio de Pizarro. Comprende la calle de la 
Cruz Yerde , de Panaderos, de Pizarro, de la Ma- 
dera baja, de san Ilo<iue y de la Luna. 

Barrio de la Estrella. Comprende la parte de 
la calle Ancha de San Bernardo , desde la plazuela 
de santo Domingo á la calle del Pez, travesía de 
la Cruz Verde, calle de la Estrella, de la Cueva, 
de la Flor alta, de la Justa, de Peralta y travesía 
de Altamira. 

Barrio de Silva. Comprende la calle de Silva, 
calle y callejón de Tudescos; calle del Perro, de 
Hita y Iravesia de Moriana. 

Bar ño del Desengaño. Comprende la calle y 
travesía del Desengaño , calle del Horno de la Mata, 
travesía de la Mata, calle del Carbón , de los Leo- 
nes, y la parte de la del Olivo desde la de Jaco- 
metrozo á !a del Desengaño. 

Barrio de Jacometrezo. Comprende la calle de 
Jacometrezo, calle y plazuela de san Jacinto, la 
parte del postigo de san Martin desde la calle de 
Preciados á la de Jacometrezo, y la parte de laca- 
He de Preciados desde dicho Postigo á la plazuela 
de santo Domingo. 

Barrio de la Abada. Comprende la calle de 
Chinchilla, de la Salud, de las Tres Cruces, de 
san Alberto, plazuela del Carmen, calle de los Ne- 
gros, de la Abada , y la parte de la calle del Oli- 
vo desde la del Carmen a la de Jacometrezo. 

Barrio de la Puerta del Sol. Comprende la Puer- 
ta del Sol, calle del Carmen, del Candil de Rom- 
pelanzas, callejón de Preciados, y la parte de la 
calle de Preciados desde la Puerta del Sol hasta el 
Postigo de san Martin. 



gá PARTE TOPO&RAFIGA 

Barrio de la Montera. Gomim;nde la calle de 
la Montera y la angosta de san Bernardo. 

Barrio de la Reina, Comprende la calle de san 
Miguel, de la Reina, del Clavel, de san Jorge y 
parte de la de Hortaleza desde la de la Montera á 
la de las Infantas. 

Barrio del Caballero de Gracia. Comprende la 
calle del Caballero de Gracia, de Jardines y An- 
gosta de Peligros. 

Barrio de Bilbao. Comprende la parte de la ca- 
lle de las Infantas desde la de Fuencarral á la de 
las Torres, plaza de Bilbao y costanilla de Capu- 
chinos. 

Barrio de Alcalá. Comprende la calle de Alca- 
lá y la del Pósito. 

Barrio del Almirante. Comprende la -parte de 
la calle del Barquillo , desde la de Alcalá á la del 
Piamonte, plaza del Rey, calle de las Torres, par- 
te de la de las Infantas desde la de las Torres á la 
plaza del Rey, calle del Piamonte, del Sanco, de 
las Salesas, del Almirante y el Prado de Reco- 
letos. 

Barrio de la Libertad. Comprende la calle y 
callejón de san Marcos, calle del Colmillo, de san 
Bartolomé , de la Libertad , callejón del Soldado y 
parte de la calle de Hortaleza desde la de las In- 
fantas á la del Arco de santa María. 

Barrio de Fuencarral. Comprende la parte de 
la calle de Fuencarral desde la de la Montera hasta 
la de san Benito , y la calle de Farmacia. 

Barrio de Hernán Cortés. Comprende la parle 
de calle de Hortaleza desde el Arco de santa María 
á la plazuela de santa Bárbara , travesía de san Ma- 
teo , calle de santa Brígida y la de Hernán Cortés. 

Barrio de la Beneficencia. Comande la ca- 
lle de Beneficencia (antes de sto Benito), la parte 
dé la de Fuencarral desde aquella á la puerta de 
Bilbao, calle de san Opropio, calle y travesía de la 
Florida, calle de san Mateo, de san Lorenzo, de 
santa Águeda y plazuela de santa Bárbara. 

Barrio del Arco de santa Marta. Comprende 
la calle del Arco de santa María, del Soldado, de 
san Gregorio, de Yálgame Dios, de Góngora, y 



Y estadística. 85 

parte de la calle de san Antón desde la de san Mar- 
cos á la del Arco de santa María. ^ 

Barrio de Regueros. Comprende la parte de la 
calle de san Antón desde la del Arco á h del Bar* 
qulUo, la parte de esta última desde la de Horta- 
leza á la de Belén, calle de Regueros y calle y coa- 
fanilla de santa Teresa. 

Barrio de Belén, Comprende la costanilla cTe la 
Veterinaria, plazuela de las Salesas, calle de santo 
Tomé, de san Lucas, de Belén con su travesía, 
plazuela del Duque de Frías y*la parte de la calle 
del Barguillo entre las de Belén y del Piamonte. 

Barrio de afaeras d Chamartin, Comprende 
desde la puerta de Bilbao y camino real de Francia 
á la puerta y camino de Alcalá. 

Barrio del Cordón. Comprende la travesía de 
Bringas, plazuela y cava de san Miguel, escalerilla de 
Piedra, calle de Cuchilleros, caUe y plazuela del 
Conde de Miranda, calle y jplazuela del conde de 
Banñas, calle de la Pasa, callejón del Panecillo, ca- 
lle de Pufionrostro, del Codo, plazuela de la Villa, 
calle y costanilla de san Justo, calle de Madrid, ca- 
lle y plazuela del Cordón, calle y travesía del Con- 
de, plazuela de san Javier, calle del Rollo, del Sa- 
cramento, del Duque de Nájera y la Traviesa, 

Barrio de Segovia. Comprende la calle de Se- 
govia, pretil de los Consejos, calle de la Tilla, pla- 
zuela de la Cruz Verde, parte de la calle de Pro- 
curadores desde la de Malpica al pretil de los Con- 
sejos, cuesta de Ramón, calle de la Ventanilla, de 
san Lázaro y su callejón, cuesta de los Ciegos, 
de los Cafios Viejos, calle y plazuela del Alamillo, 
calle del Toro y del Aguardiente. 

Barrio de la Cava. Comprende la Cava baja, ca- 
lle del Almendro, calle y costanilla del Nuncio, pre- 
til de Santisteban, calle de san Bruno, de Grafiíl, 
de Tintoreros, de Latoneros, Puerta-Cerrada y su 



Barrio de Don Pedro, Comprende la plazuela y 
costanilla de san Andrés, calle Sin Puertas, plazue- 
la de los Carros, calle de Don Pedro, campillo de 
las Vistillas, calle de la Redondilla, de la More- 
ría con la real y plazuela del mismo nombre , calle 



86 PARTE TOPOGRÁFICA 

de los Mancebos , y la angosta del propio título , de 
Yeseros, y la calle y plazuela del Granado. 

Barrio de la Cebada. Comprende la calle y pla- 
zuela de la Cebada , la Cava alta , costanilla de san 
Pedro y las plazuelas del Humilladero y de Puerta 
de Moros. 

Barrio del Humilladero. Comprende la calle 
del Humilladero, de la Sierpe, de Oriente, de Lu- 
ciente , del Mediodía grande y chica , de Irlande- 
ses y de las Tabernillas. 

Barrio de afueras d Mcorcon. Comprende des-' 
de el portillo de Embajadores y camino que desde 
él va á Carabanchel hasta la puerta de Segovia y 
camino de Alcorcon. 

Barrio de las Aguas. Comprende la carrera y 
plazuela de san Francisco , calle de las Aguas , de 
san Isidro, de los Santos, del Rosario, de san Bue- 
naventura , travesía de las Vistillas , calle del Án- 
gel y de san Bernabé. 

Barrio de Calatrava. Comprende la calle de 
Calatrava, del Águila y campillo de Gilímon. 

Barrio de Toledo. Comprende la parle de la ca- 
lle de Toledo desde la plazuela de la Cebada á la 
puerta de Toledo. 

Barrio de la Solana. Comprende la calle de 
la Solana, de la Paloma y de la Ventosa. 

Barrio del Bastro. Comprende la calle y pla- 
zuela de san Millan, la parte de la calle de Toledo 
desde la de los Estudios á la plazuela de la Cebada, 
calle del Cuervo, de las Maldonadas, plazuela y 
travesía del Rastro, y calle de la Ruda. 

Barrio de Arganzuela. Comprende la calle y 
costanilla de Arganzuela, calle de los Cojos, de ía 
Chopa, del Bastero, de Miralrio alta y baja, callejo- 
nes del Mellizo y del Tío Esteban, parte de la calle 
del Camero desde la del Penon á la de Arganzuela 
y el campillo del Mundo nuevo. 

Barrio del Peñón. Comprende la Ribera de 
Curtidores , cerrillo del Rastro , calle del Peñen, 

rte de la calle del Carnero desde dicha ribera á 
del Peñón, calle de las- Amazonas, de Santa 
Ana\ de las Velas y de la Pasión. 
Barrio de la Huerta del Bayo. Comprende la 



Y estadística. 87 

calle de este nombre, la de Rodas, de la Pefiad(9 
de Francia y su callejón de IttJraelsol, del Ventor-» 
rillo, de Santiago el Verde y del Casino. 

Barrio de los Estudios. Comprende Ja cíüle 
del Burro (hoy de Padilla) , parte de la de Toledo 
desde el arco de la plaza de la Constitución hasta la 
calle de los Estudios de san Isidro y esta calle. 

Barrio del Progreso. Comprende la plaza del 
Progreso , calle y plazuela dei duque de Alba , y 
calle de Barrio-nuevo. 

Barrio de Relatores. Comprende la calle de 
Relatores, de la Magdalena, de las Urosas y de Ca- 
ñizares. 

Barrio de Cabestreros. Comprende la calle y 
travesía de Cabestreros, calle de san Dámaso, del 
Oso, y la parle de la de Embajadores, ccn su ca- 
llejón desde la dicha de san Dámaso á la de la 
Huerta del Bayo. 

Barrio de Juanelo. Comprende la parte de la 
calle de Jyanelo desde la del Mesón de Paredes á 
la de san Dámaso , parte de la del Mesón de Pare- 
des desde la plaza del Progreso á la calle de Cabes- 
treros, calle de la Encomienda v su travesía, de 
las dos Hermanas, y de los Abades. 

Barrio de la Comadre. Comprende la calle de 
la Espada, de Jesús y María, de san Pedro Mártir, 
de la Pingarrona, de la Esgrima, la parte de la de 
la Comadre con su travesía , desde la ae la Esgrima 
hasta la de Caravaca, la parte de la calle del Cal- 
vario hasta la de Lavapies, la parte de la de Juane- 
lo desde la del Mesón de Paredes á la de la Espa- 
da , y la parte de la de la Cabeza desde la de La- 
vapies á la de Jesús y María. 

Barrio de Ministriles. Comprende la calle de 
Lavapies, calle y travesía de Ministriles, y la parte 
de calle del Calvario desde la del Olmo á la de La- 
vapies. 

Barrio de Embajadores. Comprende la parte de 
calle de Embajadores desde la de Cabestreros al 
Barranco y portillo de Embiyadores, parte de la del 
Mesón de Paredes desde la dicha de Cabestreros ai 
mismo Barranco, calle del Espino , de Provisiones, 
parte de la del Tribulete desde la del Mesón de Pa- 



88 PARTE TOPOGRinCA 

redes á la de Embajad(ffes y el Barranco de Emba* 
jadores. 

Barrio de Caravaca. Comprende la calle de 
Garavaca , del Sombrerete , la porte de la de la Co- 
madre desde la de Caravaca al Barranco de Emba- 
jadores, y la parte de la del Tribútete desde la de 
Lavapies á la del Mesón de Paredes. 

Barrio del Olivar. Comprende la calle del Oli- 
var, parte de la de la Cabeza desde la del Ave Ma- 
ría á la de Lavapies, parte de la del Olmo desde la 
del Ave María á la del Olivar, campillo de Manuela 
y calle de san Carlos. 

Sarrio del Ave Marta. Comprende la calle del 
Ave María V la plazuela de Lavapies. 

Barrio de afueras d CarabancheL Comprende 
desde la puerta de. Atocha y paseo de las Delicias 
hasta el portille^ de Embajadores y camino de Ga- 
rabanchel. 

Barrio del Tinte. Comprende la calle de santa 
Isabel, del Tinte, de la Bosa, de san Eugenio, dé 
la Esperancilla , de santa Inés, de san Ildefonso y 
los callejones del Hospital y de la Yedra. 

Barrio de la Frimavera. Comprende la calle 
de la Primavera, de la Escuadra, de Buenavista y 

r« de la de Zurita desde la de santa Isabel á la 
la Fé. 

Barrio de Valencia. Comprende la calle de 
Valencia, del Salitre, de la Fé, de san Cosme y par- 
te de la de Zurita desde la de la Fé á la de Va- 
lencia. 

Barrio de la Torrecilla del Leal. Comprende 
la Torrecilla del Leal, la parte de la del Okno des- 
de la del Ave María á la de Santa Isabel, de san 
Sim(m, de los Tres Peces y de la Esperanza. 

Barrio de la Constitución. Comprende la pla- 
za de la Constitución, calle de Ciudaa-Rodrieo , del 
Siete de Julio, de la Milcia Nacional, arco del triun- 
fo, calle de la Sal, de Postas, de san Cristóbal, de 
Zaragoza , de la Fresa y del Vicario vieja. 

Barrio de la Concepción. Comprende la ca- 
lle , callejón y plazuela de la Concepción Geróni- 
ma, calle Imperial, de Botoneras, del Salvador, de 
la Lechuga y de Santo Tomás. 



T estadística. 89 

Barrio de Carreas. Coin|irende la calle de Car- 
retas, de san Ricardo, del Correo, de la Paz, de 
Esparteros, de Riego (antes plazuela de San Este- 
ÍMin), plazuelas de santa Cruz, de Proyincia, de la 
Leña, con su travesía y de la Aduana Vieja, calle 
de €;erona y parte de la de Atocha, desde la de to 
Concepción á la plazuela de Provincia. 

Barrio del Ángel. Comprende la plazuela del Án- 
gel, calle de san Sebastian y la [Murte de la de 
Atocha desde la de Carretas á la plazuela de Antón 
Martin. 

Barrio de la Crwt^ Comprende la calle de la 
Cruz, del Pozo, del Empecinado, de Espoz y Mi- 
na,, de Miyaderítos ancha y angosta, del Gato y de 
la Gorgiiera. 

Barrio del Principe. Comprende la calle del 
Príncipe, plazuela de Matute , y de santa Ana, tra- 
vesía del Príncipe, la parte de las calles de la Yísi- 
tacion y del Prado hasta la del Lobo y la parte de 
la de ías Huertas desde la plazuela del Ángel á la 
de Matute. 

Barrio de la Carrera. Comprende la parte de 
la Carrera de san Gerónimo desde la Puerta del Sol 
á la calle de Cedaceros, esta calle, la Ancha de 
Peligros con su travesía, y la de Gitanos. 

Barrio del Betiro. Comprende la posesión cer- 
cada del Retiro, san Gerónimo , el Museo de Pintu- 
ra, el jardín botánico, el cuartel de inválidos de Ato- 
cha, el Observatorio astronómico, la ermita del An- 
fei, el Tívoli, el cuartel de artillería y todo el Pra- 
lo desde la calle de Alcalá al cuartel de Atocha. 

Barrio de las Cortes. Comprende la plaza de 
las cortes, calle de santa Catalina, del Turco, del 
Florín, del Sordo, de la Greda, y la parte de la 
Carrera de San Geróninoo desde k calle de Ceda- 
ceros hasta la plaza de las Cortes. 

Barrio del Lodo. Comprende la calle del Lobo 
del Infante, del Bafío, parte de la de la Yisitacion 
desde la del Lobo á la del Bafio, v la parte de la 
del Prado desde la del Lobo á la plaza de las 
Cortes. 

Barrio de Cervantes. Comprende la calle de 
Cervantes, de Gantarranas, del Nifio, de san Agus- 



s: 



90 PARTE TOPOGRÁFICA 

ün, costanilla de Trinitarias, plazuela de Jesús, 
parle de la calle de esté nombre hasta la de las 
Huertas, y la parte de la calle del León desde la 
del Prado á la de las Huertas. 

Barrio de Atocha. Comprende la plazuela de 
Antón Martin , la parte de calle de Atocha desde 
aquella basta el Prado y puerta de Atocha, y la 
parte de la calle del León desde la de las Huertas á 
faplazuelade Antón Martin. 

Barrio del Gobernador, Comprende la calle del 
Gobecnador, de Cenicero, de la Leche, de la Ala- 
meda, de san Blas, de san Pedro, de la Yerónica, 
de Fúcar con su travesía y la costanilla de los De- 
samparados desde la calle de san Juan á la de 
Atocha. 

Barrio de las Hiertas. Comprende la parte de 
la calle de las Huertas desde la plazuela de Matute 
á la de la platería de Martínez, calle del Amor de 
Dios, de santa María, de san Juan y su plaznela^ 
de santa Polonia, de San José, de la Berenjena, 
plazuela de la platería de Martínez, parte de la ca- 
lle de Jesús desde la do las Huertas nasta la de san 
Juan, y parte de la costanilla de los Desamparados 
desde la calle de las Huertas á la de san Juan. 

Barrio de afueras d Vallecas. Comprende des- 
de la puerta y camino de Alcalá hasta la puerta de 
Atocha y paseo y portazgo de las Delicias. 

ESTADÍSTICA. 

POBLAClO?í. 

•Por el censo de policía, verificado en 1831, 
aparecía ascender la población de Madrid á 49,400 
vecinos y 211,127 habitantes, en la forma que es- 
presamos en la segundaedicion de este Manual f 4833),- 
pero aquel censo merece i>oco crédito, por la ma- 
nera defectuosa con que síemnre se ha hecho en- 
tre nosotros esta clase de traosgo, no designando 
clara y distintamente los transeúntes, los eclesiás- 
ticos , los militares y otras muchas clases ; asi que 
vemos enormes diferencias entre los censos depo- 



Y estadística. 91 

llcia, hechos por los celadores y alcaldes de barrio, y 
los padrones eclesiásticos hechos por los curas párro- 
cos; y ya sea la falta de enlace de estas operaciones, 
aplicadías á objetos y fines especiales, ya el carecer 
de reglas bien meditadas los ejecutores, ya en fin, 
su descuido y la calidad de los obstáculos cpie ha- 
bían de vencer, ninguno de los resultados pued« 
satisfacemos de que se haya fijado con esactítud la 
población de la corte. En el curioso libro publicado 
en 1840 por el señor alcalde constitucional don 
Fermín Caballero, bajo el título de Noticias topo^ 
gráfico estadísticas sobre la población de Ma- 
drid , se insertan multitud de datos curiosísimos, y 
se hacen por el autor importantes obserraciones so- 
bre los diversos censos verificados en Madrid des- 
de i 57 i hasta el dia; alli puede verse la monstruo- 
sa contradicción que arrojan dichos documentos, y 
las razones fundaaas para dudar de todos ellos, uf- 
timamente, se insertan también los padrones gene- 
rales , hechos por los alcaldes de barrio en los tres 
afios de 838, 39 y 40, de los que resultan en el 
primero un total de 173,229 personas; en el segun- 
do 167,595;' y en el último 165,060; de cuyas gra- 
ves diferencias deduce el autor la falta de fe míe 
puede darse á todos ellos, y cree probable que los 
moradores de la corle sean en el aia unos 200,000 
y 40,000 el de sus vecinos, con cuyo cálculo te- 
nemos que conformamos á f^lta de dato mas pre- 
ciso. 

caserío. 

El número de casas y aun de manzanas que com- 
ponen el casco de la villa , ha sufrido también no^ 
tables alteraciones por los derribos y construccio- 
nes alternativas. Siguiendo los datos presentados 
por el sefior Caballero, vemos que en 1571, ocho 
o diez años después de fijada la corte, se contaban 
4000 edificios. Algunos afios después, en 1597, ya 
sabia el número a 7016: y desde esta época no se 
advierte aumento sensible. Tor la visita general' de 
1766 resultaron 7049 casas , y en el censo de 1797 
se pusieron 7080 ; cuyos guarismos merecen ente- 



93 PARTE TOPOGRIFIGJl 

ro crédito, por su poca düeiencia entre si\ y por 
la minuciosidad con que hubo de procederse al re.* 
xuento de las casas para la visita general. En la ac- 
tualidad se cuentan 6650 fincas urbanas en las 547 
manzanas efectivas que hoy tiene el casco de es- 
ta villa; y las causas de haber disminuido su nú* 
mero desde el último censo , son las demoliciones 
verificadas durante la guerra de la independencia, y 
posteriormente para formar las plazas de Oriente, 
santa Ana, san Miguel, Progreso, del Ángel y san- 
to Domingo, y la reunión en una sola propiedad de 
dos ó mas pequeñas, verificada al reedificar de nue- 
vo las antiguas. 

Hoy tiene Madrid en el estado actual de su dis- 
tribución, 504 calles, y 71 plazas y plazuelas; i 9 
parroquias intramuros, incluyendo las tres de Pala- 
cio, Buen Suceso y Retiro, sujetas á la patriarcal, 
18 conventos de religiosas, 5 hospitales generales 
y 12 particulares, 2 casas de socorro ú hospicios, 
un cuartel de inválidos, 4 cárceles, 3 casas de re- 
clusión para mugeres, una casa galera, una casa de 
niños espósitos, un Monte de Piedad, una G^a de 
ahorros y 14 cuarteles. Tiene ademas una universi- 
dad literaria y estudios generales de san Isidro; fá- 
cuitad de medicina, cirujia, farmacia y veterinaria; 
escuelas públicas de comercio, de nobles artes, de 
minas , de caminos , de sordo-mudós, de ciegos, de 
taquigrafía, de ciencias físicas y naturales: un con- 
servatorio de artes; otro de música: dos colegios de 
padres Escolapios ; uno general mihtar : 3 para des- 
amparados; 4 para señoritas pensionadas; una es- 
cuela normal de maestros de primera educación; 94 
escuelas primarias gratuitas, v 5 escuelas de párvulos 
ó salas de asilo. Tiene 9 academias; 4 bibliotecas pú- 
blicas; 3 museos de pintura y escultura; uno de cien- 
cias naturales; dos militares de arllUeria é ingenieros; 
una armería real y un jinete topográfico; un Ate- 
neo; un Liceo: un Instituto , y otras sociedades lite- 
rarias y artísticas; 3 teatros; 2 casinos; una plaza 
de torosj 5 puertas principales; 11 portillos; 34 fuen- 
tes públicas y unas 700 particulares. 



Y ESTÁDÍSTIGÁ. 93 

GOMTRIBUGIOIIBS T COHSmüOft (1). 

Las cantídades á gue ascienden anualmente en 
Madrid las contribuciones ordinarias que se deta- 
llan (tomando por base el año de 1843) son las si- 
guientes : 

Por frutos civiles 1.944,306. " 

Por paja y utensilios. 

Ordinaria. . . . 899,009 \ a Aott kka 

Estraordinaria. . 1.227,541 j ^-"«Jí^w. 

Derechos de puertas. 

Hacieiida. . . . 11.028,959 ")a7 * a-» qac 2 
Municipal. . . . 16.378,886 2S / 27.407,846. 

Culto y clero. 

Territorial . . . 4.206,865 20 1 ^ om qaa 22 

Industrial 1.103,439 2/ «.310,304. " 

Subsidio industrial. 

Ordinaria. . ' í 9 4áft oao 

Estraordinaria. j 2.148,942. 

Consumos. Los consumos de esta capital no 
pueden fijarse con esactitud, por folta de datos se- 
guros, y solo por ^roximacion pueden calcularse 
I06 siguientes en cada afio: 1.095,000 fanegas de 
trigo , 258,000 id. de cebada , 190,000 arrobas de 
garbanzos, 48,200 de arroz, 800,000 arrobas de vi- 
no, 544,597 de aceite, 200,000 cameros, 22,000 
vacas, 70,000 cerdos, 80,200 arrobas de jabón 
1.844,250 de carbón, 50,000 de nieve y 20,233 fa- 
negas de sal. 

BftTADIftTIGA mDUftTRIAL. 

nay en Madrid ocho fábricas de papel blanco y 



(I) Ttra fonnar esloo ditos estadistico* de eontribocioMs, 
induiitria ele. h«mo« tenido á le >ista loe que obran ea lat ofi- 
cinal de hacienda de la provincia, junta de comercio y gobier- 
no politico , los repartimientos personales del subsidio del co- 
mercio y los de patentes ; y aunque pudiera haber en este 
trabajo alguna lí{;era inesactitvd creemos que Siempre sea ütil 
y que cum« tal , nos lo agradecerán nuestros lectores. 



94 PARTE TOPOGRÁFICA 

de colores, 5 de naipes, 2 de planchas^ de co- 
bre, plomo y cínk , una de sedas, 62 maestros de 
platería y pedrería, 45 imprentas, 7 establecimien- 
tos iitográlicos, 40 fábricas de sombreros, 16 maes- 
tros de hacer coches, 13 id. de manguitería y pe- 
letería, 41 fabricas de cal, yeso, baldosa y tejas, 

5 de estufas y chimeneas, 16 de velas de sebo y 
esteáricas, 12 de cintas y listoneria, 6 de fornitu- 
ras y equipos militares, 11 de alfombras y tapice- 
ria, 20 de jabones de olor y perfumería, 45 de mo- 
das de muger; 3 plumistas, 10 tiradores de oro, 15 
ebanistas y ensambladores, 4 fabricantes de instru- 
mentos de cirujía, 12 id. de instrumentos de músi- 
ca, 6 id. de óptica y anteojos, 22 id. de guantes, 
19 id. de velas de cera, 6 id. de dientes artificia- 
les, 42 id. de objetos de concha , marfil y hueso, 

6 de cuchillería, 8 de navajas y estuches, armeros y 
espaderos , 6 de tirantes , ligas y corsés , 8 de ma- 
nufacturas de pasamanero , 14 maestros tintoreros, 
24 maestros carreteros, 9 maestros marmolistas, 4 
fábricas de estera y esparto , 4 id. de hules y en- 
cerados , 4 id. de alfileres y puntas de París , 5 
de cuerdas de instrumentos, 9 de almidón, alba-* 
yalde, litargirio y ocre, 6 de botones de metal 
y asta, 10 floristas artificiales, 27 fabricantes de pa- 
raguas y abanicos , 37 guarnicioneros ó talabar- 
teros, 14 maestros de cantería, 34 de sillas de pa- 
ja, 85 pintores de casas, doradores y charolistas, 43 
artífices relojeros, 92 maestros sastres, 108 maes- 
tros de obra prima, 12 id. bordadores, 4 id. esta- 
ñeros , 12 id. caldereros , 57 fábricas y talleres de 
ccrragero, herrero de grueso y menudo , 98 talleires 
de carpintero, 28 de torneros, 28 de encuaderna- 
dores , 77 de vidrieros hojalateros, 91 maestros al- 
bañiles, 34 cordeleros, albarderos, alpargateros y 
jalmeros, un hormero, 44 peluqueros, 4 batiogeros, 
6 fabricantes de corambres ó boteros, 40 id. de ve- 
lones , broncistas y latoneros , 5 id. cedaceros , 5 
id. cesteros, 16 id. cordoneros y botoneros, 5 id. 
toneleros y cuberos, 2 fabricantes de colores para 
pintar, lí id. de obleas, lacre y fósforos, 26 id. 
estereros valencianos , 21 estereros de Madrid , 15 
vaciadores de navajas, y un jaulero. 



1 estadística. 95 

Estadística niercarUit, Hay 54 contratistas de 
empresas en grande, 24 de casas de cambio , ban- 
queros y comerciantes por mayor , 90 casas capitalis- 
tas, prestamistas y negociantes, 14 comisionistas de 
lanas y comerciantes navieros, 21 especuladores en 
granos, 21 dueños de cabanas, 37 agentes de cam- 
bio, 34 almacenistas de pafio, sedas, algodón y 
lienzo por mayor, 3 almacenistas de ferrateria, jo- 
yería y cristales por mayor, 180 mercaderes de lien- 
zo , algodón, sedas j telas de moda , 32 id. de pa- 
nos por menor, 15 id. de bisutería, 27 almacenes 
y tiendas de curtidos , 43 mercaderes de cintas, se- 
das, hilos y pañuelos, 25 almacenes de madera en 
corrales, 24 almacenes de papel fino y de adorno, 
10 id. de muebles nuevos y ae moda, 33 librerías, 
17 mercaderes y tiendas de quincalla, 13 tiendas de 
cristal, vidrío y loza fina, 26 id. de vidrío y loza 
del pais, 20 mercaderes de ferrateria y metales, 4 
id. ae paraguas y sombrillas , 49 mercaderes de ro- 
pas hechas nuevas, 42 id. de sombreros, 13 tien- 
das de juanetes y baratijas, 3 almacenes de estam- 
pas , 13 de lanas , 247 alquiladores de muebles y 
prendas de vestido, 57 olleros ó vendedores de loza 
ordinaria, 61 tratantes en papel y trapo viejo, 67 
buhoneros , 66 corrateros , 63 chamarileros ó tratan- 
tes en trastos y ropas viejas, 18 puestos de libros 
usados , 7 vendedores de periódicos con puesto fijo, 
4 gabinetes de lectura, 61 mesas de villar y tni- 
cos, 14 juegos de bolas, bocha y pelota, 122 alqui- 
ladores de coches y calesas, 9 alquiladores de caba- 
llos y mulos, 58 posadas públicas y 162 secretas. 

Estadística de tos oficios (ipíicados d géneros 
de comer ^ beber y arder. Hay 26 hornos pü- 
blicos, 106 tahonas, un almacenista en grande de 
aceite, aguardiente y licores, 748 abacerías ó tien-. 
das de aceite y vinagre etc., 851 almacenes y tien- 
das de vino, 17 lonjas de géneros ultramarinos, 107 
casas de vinos generosos, 4 fabricas de cerveza, 10 
hornos de bizcochos, 10 fondas, 24 tratantes en 
ganado de cerda y vacuno, 21 id. en granos, 16 
fábricas de velas die sebo, 72 confiterías , 14 pas- 
telerías, 255 tratantes en carbón y lefia , 20 id. en 



96 PARTE TOPOGRÁFICA 

ternera, 40 abastecedores de carnes, 170 espen- 
dedores de las mismas ó tablajeros, 109 salchiche- 
ros con tienda y 48 en cajones, 10 poUeclas y 22 
vendedores de aves muertas, 56 tratantes en pes- 
cados Áreseos y salados , 45 cafés y botillerias , 65 
alojerías y chuferias, 6 neverías, 6 pozos de nieve, 
5 hosterías, 52 bodegones, 158 cabreros y leche- 
ros, 14 mondongueros y tripicalleros, 34 bolleros 
con tienda, 22 buñolerías, un refinador de azúcar, 
un fabricante de hachas de viento, 21 molinos de 
chocolate. 

Estadística de sanidad y aseo. Hay 192 mé- 
dicos, 237 profesores de cingla, 54 barberos callis- 
tas, 6 dentistas, 169 comadrones y sangradores, 42 
albeitares y herradores, 72 boticas, 70 herbolarios 

{sanguijueleros, 16 casas debafios, 266 baños pú- 
licos en el río , y 62 lavaderos. 

Estadística curial. Hay 435 abogados, 12 re- 
latoies, 15 escribanos de cámara, 33 escribanos de 
número, 130 escribanos reales notarios de los rei- 
nos, 7 notarios de las vicarias, 276 agentes de ne- 
gocios , y 42 memorialistas. 

Estadística de las afueras de Madrid. Hay en 
el radio de la capital, según un empadronamiento 
hecho en 1842 9 yeserías , 3 tahonas , 40 huertas, 
56 lavaderos, 3117 bancas en el río, 266 bafiosen 
el mismo, 4 ventas, 4 ventorrillos, 6 pozos de nie- 
ve, 15 tejares, 16 paradores, 4 casas de vacas, 10 
corrales, 4 casas ae pobres, 2 alfares, 2 iglesias, 
8 cementerios, 314 casas que venden vino, 186 ma<- 
tuteros conocidos, 2062 almas en el cuartel b^jo y 
404 vecinos y 276 id. y 1335 almas en el cuartel 
alio. . 



97 
POI.SCS1A T ORNATO. 

ASPECTO GENERAL DE MADRID Y MEJORAS DE QUE ES 
SUSCEPTIBLE. 

Dejamos dicho en el capitulo de Historia la re- 
novación casi completa que ha esperimentado la par- 
te material de esta yilla en los últimos años, y las 
cansas que la han motiyado. Muy lejos estábamos 
de creer, cuando escribíamos la Rápida ojeada so- 
bre el, estado de la Capital y los medios de me- 
jorarla, que acompañamos por vía de Apéndice á 
la segunda edición de nuestro Manual publicada 
en 1833, que todas ó casi todas las Tariaciones oue 
alli proponíamos como mejoras indispensables ó úti- 
les, habían de ser puestas en práctica, ó por lo 
menos ensayadas en tan corto espacio de tiempo 
y con tan buenos resultados, que al paso que nos 
sirven de satisfacción, por damos á conocer que 
acertamos entonces á formular la espresion de la 
voluntad general del vecindario de Madrid, nos es- 
timula hoy á estampar aquí nuestra opinión sobre 
otras mejoras de que aun creemos susceptible á es- 
ta villa. 

Discurriendo en aquella Memoria sobre las cau- 
sas físicas que la naturaleza puede oponer en nues- 
tro pueblo á la perfección deseada, y tratando de 
investigar los medios con que el arte' pueda llegar á 
vencerlas y modificarlas, procedimos luego á señalar 
las causas políticas y morales , ó 'derivadas de las 
leyes y las costumbres. Sentado este principio, re- 
dujimos las primeras á todo % que dice relación 
con |a salubridad, comodidad y ornato de la Ca- 
pital; las segundas á la seguridad, vigilancia y 
beneficencia', y las últimas al estimulo del tra-- 
bajo, á Ip instrucción y recreo de sus habitantes. 

En la primera parte de dicha Memoria , consiga 

7 



98 policía y ORJNATO. 

nainos las veataqas y desyenmás que la naturaleza 
presenta á nuestro pueblo, sefialando entre aquella» 
su hermoso clima, la pureza de su atmósfera, su 
natural salubridad, y la situación central que ocu- 
pa respecto á todas las provincias del reino; reco- 
nocimos las segundas en su distancia del mar, en 
la falta de un rio navegable, y en la escasez de las 
aguas potables y de riego necesarias para el aumen- 
to de la población, de la industria y de la frondo- 
sidad y riqueza de su término. Procurando neutra- 
lizar en lo posible estos inconvenientes y sacar par- 
tido de aquellas ventajas, discurrimos entonces so- 
bre los planes casi inmemoriales de conducción de 
aguas, base principal de casi todas las mejoras pro- 
puestas y que desgraciadamente ha sido la mas des- 
atendida de nuestras indicaciones. Tratamos luego 
de la abundancia y salubridad de los comestibles y 
los medios de procurarlas , é indicamos también la 
conveniencia de la construcción de. mercados cu- 
biertos á la numera de los establecidos en los pue- 
blos estrangeros. £n este punto el resultado ha sido 
mas favorable, habiéndose construido cuatro de esta 
clase, en la plazuela de san Ildefonso , en el solar 
del convento de san Felipe IVeri, en la calle de la 
Torrecilla del Leal, y en el solar de las monjas del 
Caballero de Gracia. Falta todavía á nuestro modo 
de ver la construcción de otros, á saber: uno en el 
derribo del convento de los Angeles, otro en la 
plazuela del Carmen, otro en la de san Miguel , otro 
grande para granos y reses muertas en la plazuela 
de la Cebada, con lo cual acabarían de desaparecer 
los tinglados y cajones de las plazuelas con su he- 
diondez y repugnante aspecto. 

Tratando después de la comodidad y ornato de 
la Capital y su estensíon, que parece indicada por 
los lados IV. y E., fuimos de parecer de que la au- 
toridad del gobierno debía segundar esta predispo- 



POLIGU Y OBKATO, 99 

sicion del vecindario á eslendene por aquella par» 
te, á donde la pureza de los aires es mayor y el 
suelo oArece menos desnivel, aprovechando cualquie- 
ra ocasión de aumentar la animación de aquellos 
barrios, colocando en ellos establecimientos útiles 
y frecuentados, y dando mayor desahogo á sus cer- 
canías; y no puede menos de reconocerse que se ha 
comprendido esta necesidad, estableciendo en di- 
chos barrios la Universidad literaria, la escuela 
normal, la cárcel de Tilla, la Galera, el hospital 
Militar, el colegio militar y otros varios estableci- 
mientos públicos; se han abierto en sus inmedia- 
ciones los hermosos paseos de Chamberí y la fuen- 
te Castellana, se ha construido aquel gracioso arra- 
bal, que parece un día destinado á formar parte del 
casco de esta villa; y á consecuencia de todas es- 
tas mejoras se han renovado casi del todo, y cre- 
cido en importancia, las calles de Fuencarral, Hor- 
taleza. Ancha de san Bernardo y sus travesias. 

£l aumento de plazas regulares en varios pun- 
tos de la capital, que también propusimos para su 
desahogo y comodidad; el plantío de árboles en ellas 
y en las calles principales, y las reformas que ima- 
ginamos en el orden de construcción, regularidad 
y buen aspecto de las casas, todo con sujeción á 
un plano metódico y racional, y teniendo presentes 
las circunstancias del clima y costumbres de este 
pueblo , ha quedado en parte satisfecho con las obras 
públicas y particulares realizadas en estos últimos 
afios; y prescindiendo de la oportunidad ó abuso 
que haya habido en el derribo de algunos de los 
edificios religiosos, no puede negarse que las nue- 
vas plazas del Progreso y de Bilbao en los solares 
de la Merced y Capuchinos, ofrecen una mejora po- 
sitiva, asi como el arbolado plantado en ellas y en 
la de las Cortes, del Rey, de santa Bárbara y gra- 
ciosa glorieta de la plaza de Oriente, en las calles 



400 POLICÍA Y ORNATO. 

de Alcalá, carrera de san Gerónimo y alguna otra, 
han realizado casi del todo nuestras indicaciones; 
faltando únicamente para completarlas el acabar de 
estender dicho arbolado á los demás puntos que pro- 
pusimos, y son el resto de la calle de Alcalá, la 
calle Mayor hasta los portales , la calle de Atocha 
hasta la plazuela de Antón Martin, la calle Ancha 
de san Bernardo , la bajada de santo Domingo, la 
de Palacio ó calle de Bailen , y la regularizacíon de 
la plazuela de los Mostenses. 

Respecto á la plaza Mayor, fuimos de parecer (y 
aun continuamos en él mismo) que concluyéndose 
el lienzo que aun falta, deben colocarse aceras le- 
vantadas y de conveniente anchura por la parte es- 
tertor de los portales; poner de trecho en trecho 
bancos de piedra y foroles aislados , como en la ca- 
lle de Alcalá; igualar el piso de dichos portales á 
la misma altura, condenando para los carruages las 
entradas de la calle de Toledo, del Siete de Julio 
y de la Milicia Nacional , y dejando cuando mas es- 
peditas la de los portales de Guadalajara y su comu- 
nicación con la plazuela de santa Cruz ; con lo cual 
vendrían á ser dichos portales un escelente paseo 
cubierto que tanta falta hace en Madrid. Por último 
creemos que debiera colocarse en el medio de dicha 
plaza una ñiente ó monumento público, y ninguno 
nos parece mas oportuno que la estatua ecuestre en 
bronce de Felipe III que se halla en la Gasa de Campo 
y podría solicitarse de S. M. ; pues ademas del mé- 
rito intrínseco de dicha estatua, tiene la circunstan- 
cia de representar al monarca que hizo construir la 
misma plaza Mayor. 

Para todas las reformas locales insistimos enton- 
ces en la necesidad de levantar un nuevo plano de 
Madrid en el cual , con esactitud geométrica se mar- 
casen la magnitud y situación de sus diferentes 
partes, y por fortuna esta necesidad está muy pro- 



policía T OBNáTO. 101 

xima á Terse satisfecha, merced á la diligencia del 
ayuntamiento del ¿fio i 840 que convencido de ella 
recurrió al gobierno psra que nombrase tres inge* 
nieros de caminos que esclusivamente se ocupasen 
en levantar el plano de la vHla y el de su térmi- 
no jurisdiccional con todos aquellos detalles que pu^ 
dieran ser necesarios para los usos á que la mu- 
nicipalidad destinaba la obra. Nombrados por S. M^ 
los ingenieros, don Juan Merlo, don Fernando Gn« 
tíerrez y don Juan de Rivera, emprendieron á fines 
de aquel afío su obra de la cual daremos una bre- 
ve idea. 

La escala adoptada es la de 1 por 1200 , y á pesar 
de esta reducción el cuadro en que está trazado el 
Plano tiene de ancho diez pies y catorce de largo. 
En esta gran superficie están delineados , con rí^ 
gurosa esactitud , no solo el contorno de todas las 
manzanas de casas , sino también las plantas de to- 
dos los edificios públicos y establecimientos nota- 
bles , y los planos de todos los jardines , corrales y 
huertas que modifican tan notablemente ciertos bar- 
rios de la corte y que facilitan en estremo la re- 
forma de muchas calles, la apertura de otras nue- 
vas y la ejecución de cualquier proyecto de mejo- 
ra. En este plano se marcará también la altura re- 
lativa de todos los puntos necesarios para dar un 
conocimiento esacto del relieve del terreno, dato 
Indispensable para la formación del proyecto de 
distribución de aguas potables y del de construc- 
ción de las alcantarillas, encomendados también 
por el Ayuntamiento á los mismos ingenieros que 
han levantado el plano. 

Prescindiendo de otras muchas alteraciones ma- 
teriales que podrían ocurrimos en el orden y direc- 
ción de las calles, creemos que no esté demás el 
indicar el rompimiento de las dos de Cervantes y 
Cantarranas y su salida al Prado por la Huerta de 



i09 POLIGIl T OBRITO. 

Jesús, la de san Marcos á la del Barquillo, abrir 
una oueva connunicacion , desde la de HcHtaleza 
á la de san Antón, por la manzana 316, y al- 
guna otra; la ampliación de la plazuela de santa Ana 
con el derribo de la manzana de casas que da firen- 
te al teatro del Príncipe; la de la carrera de san 
Gerónimo hacia los Italianos , y las de las calles 
ancha y*angosta de Peligros, para las que se han pre- 
sentado y desaprovechado ocasiones escelentes en 
estos años. Conocemos las dificultades y coste que 
ofrecen estas mejoras; pero no por eso debe el 
Ayuntamiento perderlas un instante de vista. 

£1 patrimonio real por su parte ha contribuido 
mucho i la mejora material de Madrid, regulari- 
zando y hermoseando notablemente la estensa pla- 
za de Oriente del Real Palacio y las bajadas y ave- 
nidas de este, siendo de desear que continúe su 
nueva administración dando el interés que rechuna 
á la plaza del Mediodía del mismo real Palacio, con- 
cluyendo si es posible, el ala izquierda de este, el 
cuartelito y pórticos de la derecha, colocando en el 
medio un monumento, que ninguno podría ser me- 
jor que la estatua de Felipe II, que está en los jardi- 
dines del Gasino, ó la de Garlos III, de este buen mo- 
narca, hijo de Madrid y verdadero fundador de su 
grandeza, igualmente seria de desear, que prescin- 
diendo ya de ridiculas preocupaciones, se emprendie- 
se y llevase á cabo la restauración ó nuevo plantío del 
antiguo y romántico par^tie dd Palacio^ célebre en 
las comedias de Calderón y de Lope, y que se halla- 
ba en el terreno que media entre aquel y la casa de 
Campo, en lo cual ganarían no poca comodidad y 
hennosura el mismo Alcázar regio y la población 
de Madrid. Por último, no podemos menos de feli- 
citar y estimular al mismo Real patrimonio á con- 
cluir la obra ya tan avanzada del teatro de Orien- 
te, edificio que por la importancia de su colocación 



\ 



policía y OBNÁTO. 103 

y destino redama mcesanteinente la civilización y 
el decoro de la Corte, hoy afrentados con los mez- 
quinos teatros únicos con que cuenta. 

£1 interés particular estimulado y dirigido con- 
venientemente, concluirá de poblar con bellas calles 
y casas como las muchas que ya ha levantado en 
pocos afios por aquella parte, las cercanías del pa- 
lacio real, siendo de desear que el arreglo y cons- 
trucción definitiva de dichas casas se termine ya 
brevemente, dando á la gian plaza la forma y di- 
mensiones que ya no puede menos de tener; y tam- 
bién pudiera aprovecharse esta única ocasión para 
levantar en his cuatro manzanas proyectadas por 
ambos lados, algunos de los edificios públicos que 
faltan para Ministerios y otras oficinas , bolsa, ban- 
co etc. 

En cuanto al orden de construcción de dichas 
casas , de las que en todas las calles de la capí- 
tal se han levantado de nueva planta ó reformado 
casi del todo , especialmente á consecuencia de las 
muchas ventas de bienes nacionales verificadas en 
estos afios, jno puede negarse que se ha adelanta- 
do mucho en comodidad y buen gusto, presentando 
las fachadas un elegante aspecto por su buen or- 
den, colocación de los huecos, y color claro de su 
revoque imitando á la piedra de Colmenar, así co- 
mo también por los caprichosos dibujos de los an- 
tepechos de los balcones, fundidos generalmente en 
la nueva fábrica establecida en esta corte por el 
Sr. Bonaplala. Se ha adoptado ademas la bajada in- 
terior de las aguas y supresión de los canalones, y 
empieza á generalizarse la costumbre de las azo- 
teas y miradores, si bien una economía mal enten- 
dida da todavía lugar en las nuevas construcciones 
á las mezquinas buardillas, que por su mala forma 
y la ciase de gentes que por necesidad ha de habi- 
tarlas, destruyen el efecto de las casas mas prin- 



^% 



104 POUCIA Y ORJHÍlTO. 

cipales y son la causa mas inminente de su ruina. 
Lo mismo decimos de los portales y escaleras, tan 
descuidados generalmente en Madrid, por no haber 
comprendido los caseros é inquiünos la inmensa 
utilidad de establecer en todas las casas regulares 
un portero, que mediante ima módica retrUmcion 
entre los vecinos, comprendida en el alquiler, cuide 
de la limpieza de las entradas y de la seguridad de 
•toda la casa« En muchas de las nuevas empieza á 
adoptarse esta ventajosa costumbre, ó cuando menos 
la de colocar en el dintel de la puerta una barandi- 
lla que retrae á los mendigos y mal intencionados 
de molestar continuamente i los vecinos, de rom- 
per los faroles, de acechar las puertas, ó de ensu- 
ciar el portal. No terminaremos este párrafo sin indi- 
ccj entre las buenas construcciones de estos últimos 
afios la elegante (asa del señor marqués de Casa- 
Irujo, la reforma de la del Sr. marqués de Gasa- 
Biera, y las délos sefiores Gargolloy Calderón en 
la calle de Alcalá; la del Sr. Pérez en la Carrera 
de san Gerónimo; la del scfior Jordá en la calle del 
Prado; la del Sr. Mateu en la calle de £spoz y Mi- 
na ; y en general todas las que constituyen el nue- 
vo barrio de Oriente formando calles planas , ali- 
neadas y de una anchura conveniente. 

Hay que confesar ciertamente que nunca ha po- 
dido presentarse una ocasión mas favorable para 
hermosear á Madrid y dotarle de los edificios pú- 
blicos de que carece para muchos de los estable- 
cimientos de administración , instrucción y recreo, 
como aquella en que el gobierno ha podido dispo- 
ner de 50 ó mas magníficos conventos, con solares 
inmensos, y costosas fábricas, en los puntos mas 
privilegiados de la población. Por desgracia no se 
ha sacado de esta circunstancia todo el partido con- 
veniente; antes bien procediendo sin plan y sin 
concierto á su derribo y enagenacion, han quedado 



POLICÍA T ORNATO. 105 

en pié casi las mismas necesidades, se han dedi* 
cado los mejores solares á casas particulares, y se 
ha perdido hasta la remota esperanza de levantar en 
los sitios convenientes ciertos edificios públicos. 
Entre estos se hace sentir la falta de una Bolsa de 
comercio, para la cual á poca costa podría haberse 
habilitado el lindo claustro de san Felipe el Real, 
obra de Francisco de Mora, y que ha sido derriba- 
do inátilmente; en la misma casa podrían haber 
hallado cómoda colocación el tribunal y junta de 
Comercio, el Banco Nacional y otras oficinas pú- 
blicas, y todavia hubiera quedado la mitad del so- 
lar para construir un cómodo y elegante Hotel, 6 
parador para las diligencias. Igualmente en el so- 
lar de la Yítoria pudo haberse construido un tea- 
tro cómodo y capaz, suprimiendo el de la Cruz 
que siempre será mezquino,- y ademas un bello y 
productivo pasaje ó galería cubierta para tiendas 
con vuelta por la calle de Majaderitos á la de Car- 
retas. Otros edificios grandiosos para ciertas oficinas 
públicas y para los Liceos, Academias, Fondas, y 
Casas de bafios , podrían haberse construido en los 
solares de Pinto, la Magdalena, las Baronesas, etc., 
y (iestinar los que han quedado en píe á la aca- 
demia de san Femando , al' Gabinete de historia na- 
tural, la Dirección de Minas, el Conservatorio de 
Artes, y otros muchos establecimientos colocados 
hoy en locales mezquinos, impropios y por los cua- 
les paga el gobierno un crecido alquiler.— La Yi- 
Ua también por su parte podría construir un edifi- 
cio conveniente en el solar de la que fué parroquia 
del Salvador, para colocar en él el Archivo general 
de escrítoras públicas, la Contaduría de hipotecas, 
y la de Aposento, donde se custodian los títulos de 
las propiedades de los habitantes. Igualmente en el 
mismo edificio podrían tener decorosa colocación 
los Juzgados de primera instancia, las Alcaldías 



106 policía t obnáto. 

constitucionales y todas las Escribanías del núme- 
ro de la villa. Otros muchos edificios de utilidad 
pública están indicados, tales son uno mas espacio- 
so para la Biblioteca nacional , otro teatro hacia el 
Norte de la población, cuarteles, cárceles y mata- 
deros en los estremos, sobre todo lo cual el gobier- 
no, de acuerdo con el Ayuntamiento, debiera haber 
procedido con un sistema general. 

£1 empedrado de las calles ha mejorado notable- 
mente, con especialidad por las losas anchas y ele- 
vadas* que se han colocado en aquellas cuya espa- 
ciosidad lo permite , y aun se ha ensayado en al- 
gunas como la de Carretas, Hortaleza , Alcalá y 
otras , la forma convexa en el centro con dos re- 
gueros á los lados , como está en las ciudades es- 
trangeras y propusimos en nuestra ya citada Memo- 
ria { siendo de desear que se generalice este siste- 
ma, y sobre todo, que se acabe de colocar las nue- 
vas aceras en todas las calles, y- singularmente las 
dobles en la de Atocha, Segovia, Toledo, Magda- 
lena, Belatores, Ancha de san Bernardo, Santiago, 
Concepción Gerónima, Caballero de Gracia y otras 
principales; porque si en un principio pudo ser útil 
limitarse á una acera sola para estender á mas ca- 
lles el beneficio , es sobremanera injusto que se 
condene á la soledad por ocho ó mas afios, al otro 
lado de la calle, con grave peijuicio de las casas y 
tiendas de comercio. Por último, deberá regularizar- 
se mas las losas de las calles estrechas y pasageras, 
como la de Jacometrezo, las Infantas, Desengaño 
y otras muchas, y renunciarse al sistema de en- 
maderado ensayado en la calle angosta de Peligros, 
por demasiado costoso en nuestro pueblo, aunque 
cómodo y de buen aspecto. 

Otra de las reformas establecidas durante la 
administración del marques de Pontejos , ftié la nue- 
va rotulación de las calles y la numeración de las 



POUCU T OBNATO. 107 

casas por el mismo sistema que indicamos ya en 
1831, sustituyéndose los mezquinos azulejos, esta- 
blecidos eu la visita general de 1766 , con lápidas 
claras , colocadas en el principio y fin de cada calle 
con el nombre de ella en letras de plomo. Aconse- 
jamos también entonces la Tariacion de mucbos 
nombres ridículos ó duplicados, por otros de perso- 
nages y sucesos célebres en nuestra historia, y asi 
se Terificó con la prudente economía en tiempo del 
sefior Poutejos; aunque después la mania de inno- 
var y el entusiasmo político que todo lo invade, ha- 
ya cUmIo motivo á un abuso de esta disposición, sin 
tmer en cuenta que la opinión pública sabe ha- 
cer una distinción harto delicada eu este como en 
otros casos, y que si sustituye espontáneamente 
y de buen grado el nombre de Gery antes , los 
de Goi.oif, GoaTBS, Pizarao, Daoiz y YELAinsá 
los antiguos de las calles que hoy son conoci- 
das por estos títulos , no se presta con igual do- 
cilidad á adoptar los de otros sucesos y nombres 
que no representan tanto en su imaginación , ni en 
la historia política y literaria del pais; y sobre todo, 
no renuncia de buen grado á los antiguos nombres 
cuando estos recuerdan algún suceso ó tradición 
local. 

La numeración de las casas, verificada también 
por el sefior Pontejos , llena completamente su ob- 
jeto, colocados los números pares á la derecha y 
los impares á la izquierda, y empezando la serie de 
la numeración por la entrada de la calle mas prin- 
cipal , ó próxima á la línea central divisoria de Ma- 
drid , que es la Puerta del Sol , calle Mayor y de 
Alcalá. 

También en el alumbrado público se adoptaron 
en un todo nuestras observaciones, renunciando 
por costoso y peligroso al sistema de gas-iUgh^ pe- 
ro sustituyendo los mezquinos faroles de antes por 



108 policía y ornato. 

hermosos reyerberos colocados á conveniente distan- 
cia. Estos son 2410 en todo Madrid, hallándose al 
cuidado de 187 feroleros , bajo la vigilancia de un 
inspector y de 10 celadores. Dichos fturoleros sir^^ 
ven también de serenos y están numerados siguien- 
do la serie de los distritos, llevando seiíalado el 
número en el Aurol^ para que sea fácil distinguirlos 
de noche. 

La limpieza diurna de las calles , se hace en el 
dia con mas regularidad, alternando las dos mitades 
de la población una cada dia , habiéndose suprimí- 
do generalmente la hedionda costumbre de los ba- 
sureros en los portales , y mandádose que las ba- 
suras se saquen al medio de la calle á cierta hora 
de la noche, para que puedan ser recogidas por los 
carros de la limpieza que pasan al amanecer. Sin 
embargo, este ramo y el de la limpieza nocturna 
de los pozos, necesitan aun grandes reformas, su- 
bordinadas al sistema general de alcantarillas y de- 
pósitos de basuras. Entretanto nos parece que seria 
conveniente ensayar en la construcción de los car- 
ros y mangas para la limpieza nocturna, la forma 
y mecanismo de los que sirven en Paris para este 
objeto, asi como también que se señalase para em- 
pezar esta operación la hora de las 12 de la noche, 
especialmente en los meses de verano. 

El reglamenio de policía urbana aprobado y pu- 
blicado por el ayuntamiento en 1841 , que com- 
prende 431 artículos, relativos á la policía de se- 
guridad, de buen orden, de salubridad, de como- 
didad y ornato, y rural, es un trabajo sumamente re- 
comendable, y que llenarla completamente estos ob- 
jetos en los términos que siempre hemos propues- 
to , si recibiera en la práctica una rigorosa obser- 
vancia. Pero desgraciadamente y con vilipendio de 
la autoridad y aun del sentido común , puede de- 
cirse que dicho reglamento no sirve mas que para 



policía y OBNATO. 109 

consigiiar oíros tantos abusos, como artículos con- 
tiene; y asi continuamos y continuaremos, sin un 
padron del movimiento esacto de la población, en- 
trada y salida de transeúntes , ni estadística gene- 
ral de industria y ocupaciones; veremos al interés 
priyado sobreponerse como siempre al público, obs- 
truyendo las calles con tiendas y puestos ambulan- 
tes , con hacinamientos de escombros , cal , y de- 
mas materiales para las obras; con los serones de 
paja, con las carretas de caibon, con los yunques y 
csJuíUerias de ios herreros, y los rebafios de las 
cabrorias ; peligrará la seguridad del transeúnte con 
los- petardos y carretillas , las pedreas y retozos de 
los muchachos , el riego de los tiestos en los bal- 
cones, las carreras de los coches, calesas y caba- 
llos, los ahuUidos y contiendas de los perros bal- 
díos , y otros mil contratiempos improvisados ; y 
se ofenderá la vista y el decoro público con las enor- 
mes reses muertas conducidas en caballerías al des- 
cubierto, los serones del pan en inmediato con- 
tacto con los pies del conductor; las ropas tendi- 
das á secar en los balcones y buardillas; las bar- 
berías improvisadas en los esquinazos de las calles 
y pilones de las fuentes; los hediondos rincones, 
portales y callejuelas; los puestos de leche, de pes- 
cado, de frutas y verduras en las plazuelas; y las 
llagas, desnudez y clamores de los mendigos. 

Bajo los títulos de salubridad, seguridad, vigi- 
lancia y beneficencia, ademas del remedio de estos 
y de otros muchos abusos , nos atrevimos á propo- 
ner también la nueva división civil y religiosa de 
Madrid, la publicación de sus nuevas ordenanzas 
municipales, la ordenación y mejora de los esta- 
blecimientos de caridad, de trabajo y corrección, 
la estension del Monte de Piedad á mayor círculo 
de operaciones autorizándole para devengar interés 
en ellas, la creación de la Caja de ahorros, y la 



lio policía t ornato. 

formación de sociedades de seguros mátaos p«ra lod 
incendios de los muebles, pérdida de buques y vi- 
talicios ^ y casi todos estos puntos han sido satisfe- 
chos en los mismos términos que indicamos. 

Aconsejamos también al interés privado el apro- 
vechamiento del tiempo, y al gobierno el egemplo 
y la autoridad, disminuyendo el número de los 
dias festivos , variando y ampliando las horas de las 
ofícinas públicas, influyendo de este modo en las 
costumbres generales. Estendímonos grandemente 
sobre estos puntos y sobre la fatal plaga de la em- 
pleomania que pesa especialmente sobre nuestza 
capital; y es preciso convenir que si en todos los 
demás estremos que tocamos, tuvimos la dicha de 
ver adoptadas nuestras indicaciones, en este último 
han sido de todo punto inútiles , pues nunca mas 
que ahora se ha desarrollado aquella endémica en- 
fermedad. 

Por último, á la industria particular, pusimos 
de manifiesto el animado espectáculo que ofrece la 
de las capitales de Francia é Inglaterra, y sin pre- 
tender competir con ellas, por las distinta» circuns- 
tancias que influyen el clima, población y cos- 
tumbres, aconsejamos entonces muchos medios 
propios á nuestro entender á conciliar la utilidad 
privada con el interés y grande adelanto de la ge- 
neralidad de la población. La creación del Ateneo, 
de Liceos y academias , de los casinos ó tertulias 
públicas, de mayor número de gabinetes de lec- 
tura, jardines de recreo, casas de bafios, galenas 
y bazares de comercio, teatrillos subalternos, po- 
sadas bien adornadas , coches públicos estacionados 
en las calles y publicaciones baratísimas, fueron, 
entre otros varios, los objetos que recomendába- 
mos entonces, designando particularmente las cir- 
cunstancias y condiciones de cada uno ; y casi sin 
sentir hemos visto realizados la mayor parte de es- 



CARÁCTBH DE LOS HABITANTES* 111 

tas indieackmes, y formada ]a opinión pare las de- 
más j fazon por la cual según digimos al principio, 
creemos de nuestro deber el continuarlas aquí , por 
]a influencia que sin merecimiento de nuestra par- 
te, hayamos podido tener en la opinión de nues- 
tros convecinos. Faltaríamos por último á un deber 
de gratitud, si no tributáramos la espresion de 
nuestro reconocimiento á la memoria del malogra- 
do corregidor marques viudo de Pontejos, cuya 
amistad y deferencia á nuestras observaciones, le hi- 
cieron ensayar algunas de ellas, con el gran presti- 
gio que su autoridad y su carácter le daban en la 
páblica opinión. 



CARACTSR DS I.08 HABITANTES. 



Los hijos de Madrid son en general vivos, pe- 
netrantes, satíricos, dotados de una fina amabili- 
dad, y entusiastas por las modas. Afectan las cos- 
tumbres estrangeras, desdefian las patrias, hablan 
de todas materias con cierta superficialidad enga- 
fiadora que aprendieron en la sociedad, y si bien 
el ingenio precoz que les distingue hace concebir 
de ellos las mas lisonjeras esperanzas en su edad 
primera , la educación demasiado regalada , las se- 
ducciones de la corte y otras causas, cortan el vue- 
lo de aquellas focultades naturales, y les hacen 
quedar en tal estado. Asi que, brillando por su ele- 
gancia, sus finos modales y su divertida locuacidad, 
se les ve permanecer alejados de los grandes pues- 
tos y relaciones, dejando el primer lugar en su 



113 GJLRAGTER DE L08 HiBITÁI^TES. 

mismo pueblo á los forasteros, que con mas pa- 
ciencia y menos arrogancia, vienen á vencerlos sin 
encontrar gran resistencia de su parte. Su físico es 
agradable, aunque se resiente de las mismas cau- 
sas que el moral, y no pudiendo desenvolverse 
completamente, les hace permanecer pagúenos, en 
general, delgados y enfermizos. Solo. saliendo de 
su pueblo varían de aspecto y aun de ideas, y en- 
tonces se ve de lo que serian capaces con otro mé- 
todo en sus primeros afios. -: 

Los forasteros, dejando su país, tal vez. por las 
mismas causas, vi^en á Madrid, y lejos de sus 
familias, entregados á sí mismos, y sin las con* 
sideraciones orguUosas que inspira la presencia de 
sus compatriotas, adquieren mas solidez en sus ideas, 
van derechos al fin, y no repugnan las privaciones 
y la paciencia necesarias para ella. Colocados' en el 
puesto que anhelaron, se identifican con el pueblo 
que los ha visto elevarse, se confunden con sus na- 
turales , adquieren los modales de la corte , y to- 
dos juntos forman la sociedad fina de Madrid, so- 
ciedad en que reina el buen tono , la amabilidad y 
una franqueza delicada. 

Esta mezcla de costumbres, eslas distintas si- 
tuaciones, de magnates distinguidos, empleados en 
favor, capitalistas, pretendientes, caballeros de in- 
dustria, y tantas otras clases, dan á este pueblo 
un carácter de originalidad no muy fácil de descri- 
bir. £1 trato es superficial, como debe serlo en un 
pueblo grande donde no se conoce con quién se 
habla, ni quién es el vecino. La confusión de las 
ctoses es general por esta causa; las conversacio- 
nes también generales por los diversos objetos pú- 
blicos que cada dia las fijan ; las diversiones fkias 
y sin aquel aire de alegría y franqueza que las da en 
nuestras provincias la circunstancia de conocerse to- 
dos ios que las componen ; pero de esta misma causa 



CARÁCTER BE XiOS HABITAI^TES. 113 

oace |a conyeniencia de poder vivir cada uoo á su 
modo, sin el temor de la censura y de ios obstácu- 
los que presenta un pueblo pequeño. 

¿Y las mugeres? se dirá: jqué! no merecen ser 
nombradas en estas observaciones? jT tanto como lo 
merecen! Ellas regulan nuestra sociedad; ellas inci- 
tan al hombre á todas sus empresas; ellas nos ha- 
cen pretendientes, comerciantes, empleados; sus 
Qi^dchos dirigen nuestros cálculos; sus necesida- 
des fingidas nos crean las verdaderas. Si esta regla 
es general en todas partes , ¡con cuánta mayor es- 
tensión no deberá aplicarse á un pueblo donde el 
deseo de lucir, el lujo estravagante, las continuas 
ocasiones de arruinarse, y en fin, la adoración tri- 
butada únicamente al esterior, disculpan en cierta 
manera y autorizan los caprichos mugeriles! Con 
efecto, es general el deseo de cada uno de sobre- 
pujar á sus facultades. La muger del artesano se es- 
fuerza á parecer señora; el empleado consume su 
corto sueldo porque su esposa brille al lado de la 
marquesa; esta gasta las enormes rentas de su es- 
poso por igualar su tren al de los príncipes, y to- 
aos se arruinan ante el ídolo funesto de la moda... 
Pero ¿á dónde vamos á parar con estas tétricas ideas? 
¿Y qué? ¿habrá de olvidarse la finura, la elegancia 
que esta misma moda de las madrileñas presta á su 
trato? Sí su educación se ve descuidada en los 
puntos económicos, ¿quién las iguala en las artes 
de recreo y en ios talentos de sociedad? ¿quién sa- 
be trasladar mejor los armoniosos cantos de Belli- 
ni? ¿quién baila con mas perfección? ¿quién habla, 
ríe, juega, burla, reprende y seduce con mas gracia 
á sus numerosos adoradores? ¿quién sabe unir el sen- 
timentalismo de las novelas con la mas amable co- 
quetería? ¿quién en modales, en vestido, y aun en 
lenguaje, sabe hermanar la gracia nacional á la es- 
traiyera, formando una peculiar que podeínos Uamar 

8 



114 un BU EN BfÁBBID. 

ffraeia meUrtíensef ¿qaién... Pero basbi lo dicho 
para foniune una idea de su carácter. El fí^co es 
interesante : pequeñas , bien formadas, AiccioDes lin- 
das, talle airoso, color quebrado y aire distinguido; 
tal es el verdadero retrato de las madrílefias. 

Las costumbres del pueblo bajo han mejorado al- 
gún tanto, y aun llegariau á ser mas templadas sin 
las continuas ocasiones de disipación y bullicio, que 
ofrece á cada paso nuestra capital con la multitud 
de fiestas , toros, romerías y prodigioso número de 
tabernas. Hay sin embargo mas laboriosidad, mas 
compostura y deseo de gozar de las comodidades y 
diversiones racionales, y hasta el nombre 4e Mano- 
los y Manolas se va perdiendo como ^trage, mo- 
dales y tradiciones históricas. V 

UN día SN MADRID. 



AI rayar el dia empieza lentamente el movi- 
miento de esto pueblo numeroso. ^ abren sus 
puertas para dar entrada á infinidad de aldeanos 
que conducen las producciones de sus lugares cir- 
cunvecinos para depositarlas en los abundantes mer- 
cados de la capital. Otros, circulando por ella con I 
sus provisiones, permanecen duranto toda la ma- 
ñana ocupados en la venta por menor. En estas 
primeras horas los tahoneros, montados en sus ca- | 
balios con enormes serones , reparten el pan por las ^ 
tiendas,- los ligeros valencianos cruzan las calles 
en todas direcciones pregonando sus refrescos ; las 
tiendas se llenan de mozos y criados que concurren 
á beber; los carros dé los ordinarios que salen se / 
cruzan con la rechinante carreta de bueyes que vie- | 
ne cargada de carbón ; las plazas y mercados van 
progresivamente llenándose de gentes que se ocupan 



UN DU EN HADRIB. 115 

en las compras por menudo; las iglesias de ancianos 
piadosos y madrugadores , que concurren á las pri- 
meras misas de la mañana , y los talleres de los ar- 
tesanos de multitud de obreros que Tan alegres á 
sus trabajos respectivos. Suenan las nuere , y el tam- 
bor de las guardias que se releyan se hace oir en 
todos los cuarteles de la capital. Las jóvenes ele- 
gantes que habian salido á misa ó á paseo en un gra- 
cioso ne^/t^e, vuelven lentamente á sus casas, acom- 
pañadas, por supuesto, casualmente. Tampoco fal- 
ta su casual compañía á la alegre sirvienta , que 
con el cesto de provisiones bajo el brazo, viene 
prestando piadoso oido á los tiernos acentos del agra- 
ciado barberjto ó del gracioso ordenanza. Los cafés 
retirados , las tiendas de vinos y las hosterías presen- 
cian á tales horas estos obsequios misteriosos; pero 
á las diez el cuadro ha variado de aspecto: los coches 
de los magnates, de los funcionarios públicos, se- 
guidos á carrera por la turba de pretendientes, que 
los espera á su descenso , corren hacia los Ministe- 
rios y las oficinas públicas ; el empleado subalterno, 
saütoreando aun su chocolate, marcha también á co- 
locarse en su respectiva mesa ; los estudios de los 
abogados quedan abiertos á la multitud de litigantes; 
el ruido de la moneda resuena en el contador del 
comerciante; el martillo en el taller del artesano; y 
las elegantes tiendas de modas, bien decoradas, bien 
frescas y limpias, empiezan á dar entrada á las di- 
ligentes damas, que vienen á saciar en ellas sus ca- 
prichos y su vanidad. La Puerta del Sol empieza á 
ser el centro del movimiento del público y del quie- 
tismo de una parte de él , que se la reparten como 
su propiedad. Los corredores subalternos de présta- 
mos y papel hacen alli sus negocios sin correr-^ 
los músicos esperan avisos de bodas, llegadas de 
forasteros y nombramientos para correr á felicitar á 
los dichosos; los ciegos pregonan sus hojas volantes. 



1J6 UN BU EN MADRID. 

y 'las ^vendedoras de naranjas, hacen conocer sus 
escelentes pulmones. La agitación, entre tanto, se 
ha hecho mas general. Los elegantes carruajes dan 
paso á las encumbradas y enormes diligencias que 
salen para todos los puntos; las gentes á pie cru- 
zan las calles con bien diferentes objetos; hombres 
de negocios, desocupados, curiosos, mugeres, mu- 
chachos, todos corriendo en distintas direcciones, 
forman una confusión, un ruido, un movimiento, á 
que el forastero tiene trabajo en acostumbrarse. Las 
sesiones de los cuerpos colegisladores, los Juzgados 
de la villa, la caja de Amortización y otros muchos 
objetos llaman una parte de la multitud; los liti- 
gantes cargados de papeles ; los procuradores de sus 
procesos; los escribanos y abogados con sus res- 
pectivas clientelas , apenas dejan paso franco al ob- 
servador en las cercanías de los tribunales supremos. 
£1 artesano, entre tanto, que al punto de las doce 
dejó su trabíyo, prepara su comida sencilla, mien- 
tras el pretendiente va á ocupar su conocido lugar 
en la antesala de la secretaria; el petimetre varía 
su traje para empezar la pesada ocupación de sus 
inútiles visitas, y la dama ensaya sus estudiadas pa- 
labras. La una. ¡Hora preciosa! Los pretendientes la 
esperan con ansia para saber el resultado de sus soli- 
citudes; el especulador para acudir á la Bolsa á oir 
el alta ó baja de los fondos públicos; la encantadora 
belleza para recibir la visita de su apasionado; el 
hombre del pueblo para sentarse á su sencilla mesa, 
y para todos es aquella la hora de las esperanzas. 
Dos horas después las oficinas van desocupándose; 
se cierran bufetes , tiendas y despachos, y cada cual 
se prepara á sentarse á la mesa; los celibatos y fo- 
rasteros corren á las fondas á recobrar sus íüerzas, 
mientras que el padre de familia, en su casa, sabo- 
rea una comida firugal, sazonada con la presencia de 
los suyos. Mas tarde las mesas elegantes ofrecen en 



ülf DU EN MADRID. i 17 

SUS esqaisitas salsas un tormento al estómago, y en 
la etiqueta un inconveniente al placer. La población 
permanece en reposo; la siesta en los meses de ve- 
rano se prolonga mas de una hora; pero á las cin- 
co vuelve la animación , que va en aumento en las 
boras posteriores. Entonces ya se prescinde en ge- 
neral de los trabajos, dando mas lugar á los place- 
res; los paseos empiezan á poblarse de gentes de 
todas condiciones; los toros, las meriendas y volati- 
nes ofrecen diversiones á todas las clases ; en el Prado 
luce la sociedad elegante, los brillantes trenes y la 
esmerada compostura; la multitud esparciéndose fue- 
ra de las puertas, busca los paseos adecuados á sus 
gustos. Todos permanecen en ellos hasta que la no- 
che se acerca; y mientras unos se retiran á sus 
modestas habitaciones á sentarse á sus puertas y 
cantar al son de su guitarra ó la de los músicos 
ciegos, otros pueblan los cafés y los villares. Las 
tertulias ó pequeñas reuniones de confianza ofirecen 
entre tanto su sencilla franqueza, y los teatros, li- 
ceos y casinos, el punto de reunión de las gentes 
de buen tono. La multitud va disminuyendo en las 
calles; los barrios apartados permanecen solitarios, . 
y solo los del centro ofrecen todavía vida hasta 
después de cerrados los teatros. La mayor parte 
vuelve á sus casas á disfrutar del reposo ; pero otra 
parte prolonga la vida que hurtaron al dia, osten- 
tando en tertulias elegantes sus estudiados adornos, 
ó arruinándose en juegos reprobados; sus coches 
hacen retemblar las pacíficas calles, y va disminu- 
yendo su número hasta que ya á las dos de la ma- 
ñana se oye solo la voz del vigilante sereno, que 
canta la hora y avisa al desvelado las que aun le 
faltan que penar. Los cantos de las aves precurso- 
ras del dia suceden á aquel silencio, y el cuadro 
anterior vuelve á comenzar. 



III. 

PARTE GUBERNATIVA 

¥ JUDICIAL. 



RESUMEN 
OE ESTA TERCERA PARTE. 



Gobierno supremo. 

La Reina y tu real casa. 

Las Cor íes. 

Ministerios. 

Direcciones y oficinas generales. 

Tribunales supremos. 

Administración local de Madrid y su 
provincia. 



OOBIBRMO ftUPRBHO. 



LA REUfA. T Sü REAL CASA. 



MÍál Gobierno de la Nación española es monárquico 
hereditario, según el orden regular de prímoffeni- 
tura y representación, prefiriendo siempre la línea 
anterior a las posteriores ; en la misma linea el gra- 
do mas próximo al mas remoto; en el mismo gra- 
do el varón á la hembra; y en el mismo sexo 
jA persona de mas edad á la de menos. Según la 
Constitución de la Monaequia Española decreta- 
da y sancionada por las Cortes generales , y acei- 
tada por la reina Gobernadora en 18 de junio de 
1837, el poder ejecutiyo reside en el rey, cuya per- 
sona es sagrada é inviolable, y no está sujeta á res- 
ponsabilidad: siendo responsables los Ministros. La 
potestad de nacer las leyes reside en las Cortes con 
el rey. Corresponde al mismo convocarlas , suspen- 
der el Congreso de los Diputados, y abrir y cerrar 
las Cortes en persona ó por medio cíe sus Mmistros. 
El rey sanciona y promu^a las leyes y reside en 
él la potestad de hacerlas ejecutar, espidiendo los 
decretos, reglamentos é instrucciones que sean con- 
venientes, y cuidando de gue se administre á su nom- 
bre la justicia; puede indultar los delincuentes : de- 
clararla guerra y hacer y rectificar la paz; dispo- 
ner la distribución de la fuerza armada; dirigir las 
relaciones diplomáticas y comerciales con las de- 



1S4 PÁ&TB eUBEBNlTIYA 

toB fiíeuUMles de teeibir al rey, al saeesor inoie- 
djato de la corona y á la Regencia ó Bebente del 
reino, el juramento de guardar la ConstiUicitm y las 
leyes, resolver cualquiera duda de hecho ó de de- 
recho que ocurra en orden de sucesión á la corona, 
elegir Itegente ó Regencia del reino, y nombrar tu- 
tor al rey menor cuando lo previene la Constitu- 
ción ; y hacer efectiva la responsabilidad de los Mi- 
nistros. Los Senadores y Diputados son inviolablé& 
por sus opiniones y votos en el ejercicio de su en- 
cargo. Las Cortes se reúnen todos los afios, ó es- 
traordinariamente luego que vacare la conma ó 
que el rey se imposibditase de cualquier modo pa- 
ra el gobierno. 

Senado. El alto cuerpo colegislador se compone 
por la ley electoral vigente de 145 senadores, nom- 
brados por el rey á propuesta en lista triple de los 
electores de cada provincia, y renovándose por ter- 
ceras partes cada vez que se haga elección nueva 
de diputados, por haber espirado el tiempo de su 
encargo, ó p«r haberse disuelto el congreso. Blrey 
nombra presidente y vice-presidente del Senado y 
esto sus secretarios y forma su reglamento interior. 
Ademas de las facultades del otro cuerpo colegisla- 
dor, tiene la de juzgar á los ministros. 

El Senado celebra sus sesiones eu público en su 
palacio situado en la plazuela de doña Maria de 
Aragón. 

Congreso de ios Diputcuios, El congreso de los 
Diputados se compone con arreglo á la ley electo- 
ral vijente de 941 diputados, nombrados directamen- 
te por los electores de las provincias y siendo de 
tres afios el término de su encargo. El cmigreso 
puede ser disuelto por el rey; pero con la obliga- 
ción en este último caso de convocar otras Cortes 
y reunirías dentro de tres meses. El Congreso nom- 
bra su presidente, vice-presidente y secretarios, y 
forma su reglamento interior. Las leyes sobre 
contribuciones y crédito público se presentan pri- 
mero al Congreso de Diputados , y ademas de las 
fiícultades del otro cuerpo colegisutdor, tiene tam- 



T JUBiCIÁL. 1^ 

bien la de aeiisur á los Ministros para hacer efec« 
Uva su responsabilidad. 

£1 congreso de los diputados celebra provisio* 
nalmente sus sesiones en el teatro de Oriente pla- 
zuela de Isabel II, 

anifisTsiuoB (i) 

De Estado. Corren por este ministerio las rela- 
' clones y negocios diplomáticos con las demás po- 
tencias, los tratados ae paz, alianza y comercio, las 
legaciones y consulados, grandezas de España y 
grandes cruces; teniendo para su consulta en los 
negocios arduos una junta creada en 10 de setiem- 
bre último, y compuesta de un presidente, cuatro 
vocales y up secretario, todos altos funcionarios de 
la carrera diplomática y administrati¥a. El minis- 
terio se compone en su planta actual del Sr. minis- 
tro, primer secretario de Estado y del Despacho , un 
mayor, y ocho oficiales; está situado en la planta 
baja del real palacio. 

También se hallan bajo su dependencia la junta 
de reclamaciones contra la Francia, por indemni- 
zaciones sefíaladas.en los tratados, y la dirección d& 
Preces á Roma á que está unida la pagaduría de es- 
te ministerio. Estas oficinas están situadas en la 
casa de los Consejos. 

De Gracia y Justicia, Abraza este ministerio 
las reclamaciones en asuntos judiciales de los tri- 
bunales civiles y eclesiásticos; los puntos de religión 
y de disciplina eclesiástica; los privilejios de noble- 
za, indultos, dispensa de ley y demás de gracia: 
el nombcamiento de magistrados, y para las preben- 
das eclesiásticas; el arreglo del clero catedral y par- 
roquial, esclaustrados y tribunal especial de órde- 
nes, y el nombramiento de jueces y subalternos 
para todos los tribunales del reino. Este ministe- 



(4) Las •udiencias de todas las oficina» públicas, sujetas á 
eoatÍAHa variación , irán al fin de esta obríta en un» agenda 
por separado. 



196 PÍlHTB GUBERNÁTITÁ 

rio segon su planta actual se compone del sefior 
ministro, secretario del Despacho, del sub-secreta- 
rio y diez oficiales. Bstá situado en el palacio, lla- 
mado de los ministerios, plazuela de doña María de 
Aragón. 

De Hacienda. Abraza este ministerio los asuntos 
pertenecientes á la recaudación, contabilidad y dis- 
tribución de la Hacienda pública; y sus contribucio- 
nes de cuota fija , como brutos civiles , paja y uten- 
silios, alcabalas, subsidio industrial y de comercio, 
derechos de puertas, y otros arbitrios; rentas estan- 
cadas y aduanas; cruzada, espolios, diezmos y con- 
tribución del clero; rentas y arbitrios de amortiza- 
ción; bienes nacionales y secuestros; minas, lote 
rías, casas de moneda, y todo lo relativo á la li- 
quidación y amortización de la deuda del estado; 
corre también por él el nombramiento de todos los 
empleados del ramo de Hacienda púbUca. Este mi- 
nisterio se compone según su planta actual del señor 
ministro secretario del Despacho, el subsecretario y 
18 oficiales divididos en secciones. 

Está situado en el palacio llamado de los minis- 
terios plazuela de dofia María de Aragón. 

De la Gobernación del reino. Corresponde á 
este ministerio la estadística general del reino y la 
fijación y límites de las provincias y pueblos; la ad- 
ntínistracion civil y económica de ellos por medio 
de los gjefes políticos, diputaciones provinciales y 
ayuntamientos ; las elecciones para senadores y di- 
putados; la milicia nacional; los alistamientos, sor- 
teos y levas para el ejército y marina, con la debi- 
da intervención de los ministerios de estas armas; a 
policía urbana, y rústica y la de seguridad pública; 
el cuidado y administración de los propios y ar- 
bitrios de los pueblos ; los correos, caminos y cana- 
les, y puertos mercantes ; las obras públicas , la na- 
vegación interior ; el fomento de la agricultura, las 
casas de monta y depósitos de caballos padres ; los 
viveros y crias de ganados; el arreglo de pesos y 
medidas; la industria, las artes, oficios y manufiíc- 
turas; los gremios, las nuevas poblaciones establecí- 



T JUDICIAL. 1S7 

das ó proyectadas, mienlras gocen de priTüelios es- 
peciales; las obras de riego y secación de terrenos 
secos y pantanosos; los desmontes, el plantío y con- 
servación de los montes y ariwlados: las roturaciones 
y cerramientos de tierras, y la distribución y aprove- 
chamiento de las de propíos, comunes y baldíos; 
las minas y canteras; la caza y la pesca; la ins- 
trucción 'publica, universidades, colejios, socieda- 
des, academias y escuelas de primera enseñanza: 
la imprenta y periódicos, bien sean del gobierno o 
de particulares j todo el ramo de beneficencia públi- 
ca, establecimientos de caridad, hermandades, hos- 
picios, hospitales, y el de sanidad con sus lazare- 
tos, aguas y bafios minerales; los conservatorios 
de artes y de música, teatros, y toda clase de di- 
versiones públicas; y finalmente, todos los demás 
objetos que no se hallen indicados, y sean análogos 
á las clases espresadas. 

Por este ministerio se espiden los nombramien- 
tos de agrimensores, revisores de letras, y libran 
los títulos de abogados examinados y aprobados en 
las universidades del reino. Consta este ministerio 
según su nueva planta de el señor ministro, un sub- 
secretario y 13 oficiales divididos en dos secciones, 
de administración pública y de fomento. Está situa- 
do en la calle de Torija , casa que fué del consejo 
de la estinguida Inquisición. 

Be la Guerra. Corre por este ministerio todo lo 
relativo á la formación y reemplazo, orden y admi- 
nistración del ejército, su disciplina, distribución y 
operaciones, mercedes, empleos y retifos, tribunal 
supremo, sanidad militar, vicariato y juzgados mi- 
litares, inspecciones de todas armas, capitanías ge- 
nerales y auditorías, estados mayores, cuarteles, 
presidios militares, transportes, bagages, remontas 
de caballería y cria caballar, administración mili- 
tar, retirados e inválidos, y Monte pío militar. Bste 
ministerio se compone según suplanta actual del se- 
ñor ministro secretario deldespactio , el subsecretario 
y 15 oficiales Está situado en el palacio llama- 
do de los Ministerios, plazuela de doña María de 
Aragón. 



tas PARTE GUBBBNATITA 

De Marina^ Comercio y Gobernación de ültrc^ 
mar. Este míDÍslerío según su nueva organización 
se compone de dos secciones , una de Marina que 
tiene á su cargo todo lo perteneciente á la armada 
nacional v sus dependencias; como arsenales, co- 
legios, oDservatonos astronómicos, montes aplica- 
dos á ella y demás. La segunda sección ó sea de 
Comercio y Gobernación de Ultramar^ se agregó 
á este ministerio en 28 de setiembre de 1836 sa- 
cándola del ministerio de la gobernación del reino, 
en donde quedó suprimida; y comprende los ramos 
peculiares á él , tales como juntas y tribunales de 
comercio, bolsas, bancos, ferias y mercados y 
otros,* y el negociado de la gobernación de Ultramar 
respecto á las islas de Cuba, Puerto-rico y Filipi- 
nas, en los mismos términos que respecto á la Pe- 
nínsula tiene el ministerio de la gooemacion del 
reino. La primera sección ó de Bfarina consta de 
un oficial mayor y cinco oficiales, v la segunda 
comprende los ramos de Comercio y Ultramar, cons- 
ta de un oficial mayor y tres oficiales. Este minis- 
terio está situado en el palacio llamado de los Mi- 
nisterios , plazuela de Doña María de Aragón. 

ASAMBLEAS 

DE LAS ÓBDENBS CIVILES . 

La insigne orden del Toisón de oro instituida 
en la ciudad de Bruges, en Flandes por Felipe el 
Bueno, duque deBorgofia, porlosafios de 1419, re- 
conoce por Gran Maestre al Rey católico de Espafia, 
el cual tiene la facultad de convocar capítulos ge- 
nerales y nombrar caballeros para los cincuenta co- 
llares de la orden. Tiene para su gobierno una asam- 
blea suprema y un canciller, un grefier y rey de 
armas. 

La real y distinguida orden de Carlos ///, ins- 
tituida por el mismo monarca en 1771, tiene tam- 
bién su asamblea á la que está unida la junta de la 
inmaculada Concepción patrona de Espafia, y cuyo 
objeto es defender y promover los puntos relativos 
al sagrado misterio de su patrona. 



Y JUWCUt. 129 

La real arden de Damas nobles de María Lui- 
sa fundada por la misma y la americana de Isa- 
bel la Católica , creada por Femando Vil , tienen 
sus secretarías miidas á la anterior y están sitúa- 
das en la calle del Pez núm. 5. 

Sacra asamblea de la orden de san Juan. 
Esta orden institnida en la ciudad de Jerusalen por 
los caballeros del hospital de san Juan , cuyo gran 
prior ba de residir precisamente en España, tiene 
en esta corte su sacra asamblea, compuesta de bay- 
líos y caballeros de la orden, para entender en los 
negocios eclesiástícos de su territorio, con un fis- 
cal y un secretario, y cuatro asesores letrados. La 
secretaría está establecida en la calle de Tabrerde. 

Las órdenes militares son las cuatro de Alcán- 
tara , Santiago, Calatravay Montesa; la de san Her- 
menegildo ; la de san Femando y la de Isabel II. 

Y OnCINAS GEI^EllALES. 

Dirección general de rentas. La administración 
de la Hacienda Nacional, cuyo gefe es el sefior 
ministn) del ramo, se snbdivide en recaudación, 
administración , y contabilidad y distribución^ 
á la primera correEuonde la dirección de rentas uní* 
das; la dirección de aduanas y aranceles, y la jun- 
ta de los mismos; la sección de rentas estancadas; 
la administraciop general de bienes nacionales, y la 
iutttade los mismos; la inspección de Resguardos; y 
las direcciones de loterías, miiias y particulares de 
otros ramos.s£n la ccmtabilidád entiende el tribu- 
nal mayor de cuentas y la contaduría general del 
^reino, dividida en dos secciones, una de distribución 
y otra de valofes; y para la distribución i es la di- 
rección general del tesoro y la tesorería y eonta- 
doria especial de corte.aKHay ademas por separ^ 
la dirección general de liquidación de la deuda del 
Bstado y la Caja de Amortización, y otras direc- 
ciones parciales de loterías, minas, espolies y va- 
cantes, cruzada y otros ramos de ingreso y distri- 
bución , de que procuraremos dar una idea. 

9 



130 PÁRTB GroERIfiTIYÁ 

Dirección qenerat de reñías unidas. Es la ao' 
toridad superior directiva de la administración y r&- 
caudaciou de las contribuciones , rentas y ramos si- 
guientes: rentas provinciales y sus agregadas; el 
catastiD, equivalente y talla que en equivalencias 
de provincias se paga en Cataluña, Aragón, Valencia 
y Mallorca: los derechos de puertas, las contribu- 
ciones de frutos civiles, paja y utensilios, culto y 
clero, subsidio industrial y de comercio, lanzas y 
medias annatas de grandes y títulos, estraordina- 
rías de guerra, veinte por ciento de propios, mul- 
tas y penas de cámara, manda pía forzosa, y ar- 
bitrios de amortización. Propone ademas al minis- 
terio los nombramientos de empleados de todas sus 
dependencias. Para el despacho de todos estos ne- 
gocios hay un director general, y una secretaría 
con 90 Oficiales y 10 escribientes. Está situada en 
el piso principal *de la Aduana , calle de Alcalá. 

Sección directiva de rentas estancadas. Las 
rentas estancadas de tabacos, sal, papel sellado y 
pólvora, cuya administración y recaudación coma 
antes á cargo de la dirección general de rentas uni- 
das, quedó confiada por real decreto de 6 de agos- 
to de i«l2, á una sección especial creada paro este 
efocto en el mismo ministerio de Hacienda, cor- 
riendo desde entonces á cargo de ella la adminis- 
tración superior de estos ramos y la propuesta pa- 
ra los empleados de los mismos. 

Dirección general de aduanas y aranceées y 
Junta de (os mismos. Tiene á su cargo el cui- 
dado y dirección de las aduanas interiores y este- 

.riores, y vigilar por conducto de los intendentes 
de que en ellas se observen las reglas de recauda- 
ción establecidas en la importación y esportaclon de 
los góneros, fimtos y efectos, con arreglo á los 
alánceles, descubrir el contrabando, proponer para 

'los empleos del ramo y demás atenciones análogas. 

^£1 señor director de aduanas , es superintendente 

-de la de Madrid. 

La junta de aranceles se ocupa en los trabajos 
de formar y rofórmar los aranceles mercantes de 



Y lOmCIÁL. Ul 

BgMia é iBdJts, arreglar loa derechos de tonelada 
y demás de navegacloD, el reglamento de aduanas, 
el de depósitos de comercio y otros proyectos mer- 
cantiles. Se compone de mi presidente y nueve vo- 
cales y está situada, asi como la dirección , en la 
casa Aduana, calle de Alcalá. 

Mministracum general de bienes nacwncUes 
y junta de los mismos. Es k autoridad directi- 
va y administrativa de todos los del clero secu- 
lar y regular declarados de propiedad nacional ; cui- 
da de su administración y venta, entendiéndose 
nara ello con los comisionados de las provincias, y 
liaciendo se guarden en las tasaciones, posturas, su- 
bastas y pagos, los trámites y formalidades piev&- 
nidos por las leyes especiales. El sefior adminis- 
trador general es considerado como uno de los 
directores generales de rentas. La junta se compo- 
ne de un presidente y seis vocales, senadores, di- 
putados y comerciantes ; la administración y junta 
están establecidas en la casa Aduana calle de Al- 
calá. 

Inspección de resguardos, Al frente del cuer- 
po decarabinerosde costas y fronteras, bay un ins- 
pector general militar que cuida de su organización y 
distribución en los puntos convenientes , para vi- 
gilar y perseguir el fraude que pueda intentarse 
contra los derechos de la hacienda pública, enten- 
diéndose para ello con la dirección general de ren- 
tas y los intendentes de las provincias.—La inspec- 
ción está establecida en la Aduana. 

Coníaduria general del reino, Por real orden 
de 28 de octubre de 1842 , se dispuso que á con- 
tar desde 1.* de enero de 1843, quedasen reAiu- 
didas en una sola las antiguas contadurías genera- 
les de valores y distribución ^ bajo el título de 
Contaduría general del reino, teniendo á su fren- 
te un contador general, que bajo las inmediatas 
órdenes del ministerio de Hacienda, es la aitori- 
dad superior en todo lo relativo á la distribución 
de la misma; siendo esta oficina el centro de la 



132 PARTE 6UBEBNATITA 

cuenta y razón de todos los ramos qne ccHistítOTeu 
la hacienda pública y todas las obligaciones delte- 
soro. Por la misma real orden se dispone que di- 
cha contaduría general se divida en dos secciones, 
una de valores y otra de distribución^ cada una 
de las cuales desempeña respectivamente las obli- 
gaciones propias y peculiares de las antiguas con- 
tadurias de estos títulos: correspondiendo á la pri- 
meva, la contabilidad é mtervencion de la adminis- 
tración y recaudación de los ramos de hacienda, y 
á la segunda la fiscalización é intervención del re- 
cibo é inversión de los productos líquidos de la 
misma. Ademas del contador general, cada una de 
las dos secciones tiene á su frente un gefe prin- 
cipal y el correspondiente número de empleados 
sniAltemos, Las* oficinas de ambas están situadas 
en la casa llamada de los Consejos. 

Dirección general c(s liquidiicion de la deuda 
del Estado, Tiene á su-<;aigo el eiómen, reco- 
nocimiento y clasificación de todos los ciréditos 
contra el Estado, y comprobada su legitimidad, 
pasa los resultados de las liquidaciones á la direc- 
ción general de la Caja nacional de Amortización, 
para que por ella se espidan los diferentes documen- 
tos de crédito, ya con interés, ya sin él, en pa- 
go de los alcances que resultan á favor de los 
acreedores detestado. Al frente de esta vasta depen- 
dencia hay un director general, u|t secretario y tres 
gefes de sección, con el competente número de 
oficiales , y está situada en el ex-convento del Gar^ 
men calzado, calle de la Salud, núm, 2, 

Caja de amortizaron. Creada y organizada con 
el objeto de redimir la deuda pública por medio de 
una acción progresiva, á cuyo fin le están hipoteca- 
dos los bienes nacionales procedentes del clero se- 
cular y regular y otros diferentes arbitrios, consig- 
nados en el presupuesto general. El reglamento de 
45 de Agosto de 1833 , pcNT donde se gobierna en el 
dia la Caja, hace la clasificación de la deuda gene- 
ral del estado, dividida en defuda interior y deu- 
da esterior ó estrangera; sefiala las garantías de 



T JUDIGIIL. i$i 

ambas , y la consignación para el paeo de ellas; 
espresa las formalidades del gran libro He la deuda; 
de la transferencia de capitales inscriptos en él, y la 
tíñcinsí encargada de lleyarle; arregla lo relativo al 
pago de intereses, y la amortización progresiva de 
capitales; los sorteos ó rifas de la deuda corriente 
y demás formalidades del ramo. La caja de amor- 
tización se divide en dirección , contaduría y teso- 
rería generales, ccm la autoridad, facultades y obli- 
gaciones correspondientes á estos títulos, respecto 
al ingreso é intervención de los fondos desuñados 
á la misma, k su frente hay un director general y 
los demás empleados correspondientes. Sus oficinas 
están situadas en el ex-convento del Carmen €al-» 
zado, calle de la Salud, núm. 2i 

Dirección del tesoro y Tesorería de corte. Tie- 
ne á su cargo reunir los productos líquidos de la 
hacienda nacional y distribuirlos bajo las inmedia- 
tas órdenes del ministerio de Hacienda, siendo co- 
mo tal la primera oficina de distribución. Tiene 
también á sus órdenes la Tesorería y Contaduría 
de corte ^ que está encargada de satisfacer los gas- 
tos, sueldos y obligaciones de las dependencias ge- 
nerales de la corte , y la Dirección del giro pi)r 
donde se habilita á los embajadores y empleados di- 
plomáticos en las cortes estrangeras. Estas oficinas 
están situadas en la casa llamada dé los Consejos. 

Comisaria general de la santa Cruzada, El 
señor comisario general de Cruzada entiende en 
lo gubernativo , administrativo y económico de bu- 
las y del indulto cuadrafi^esimaf ; igualmente está á 
su cargo el dar curso álos indultos y gracias apos- 
tólicas, la revisión y corrección de los libros del 
rezo divino, y otros encargos. Es también juez exac- 
tor de la gracia del Escusaüo^ y para conocer pri- 
vativamente de sus asuntos tiene tres eclesiásticos 
llamados conjueces, que forman el Tribunal apos- 
tólico de la gracia del escusado^ con un fiscal, 
agente fiscal , relator y escribano de cámara. La se- 
cretaria de Cnizada y el tribunal del escusado es- 
tán situados en la misma casa del sefior comisario 
general , plazuela del conde de Barajas. 



134 PÁRTB GUBERNATIVA 

Colecturia general de espoiios y vacantes. Bl 
señor colector general entiende en la dirección de 
los espoiios, que son los bienes <{ae quedan á la 
muerte de los arzobispos y obispos. Igualmente de 
las vacantes de las mitras como producto correspon- 
diente á la corona, y de las medias annatas ecle- 
siásticas y el fondo pió benefícial. Tiene á sus or- 
denes una contaduría, secretaría y tesorería, y en 
las provincias los sub-colectores y otros subaltor- 
nos. La colecturía está situada en la comisaria de 
Cruzada, plazuela del conde de Barajas. 

Consejo de instrucción piíblica. Por real decre- 
to de 1.* de junio de 1843 se suprimió la dirección 
Íi;eneral de Estudios , creando un Consejo de ins- 
ruccion pública compuesto de un presidente y 
17 á 90 consejeros que se reúne en una sala del 
ministerio de la gobernación, y á este se han in- 
corporado las atribuciones gubernativas de la su- 
primida dirección, formándose en el mismo por de- 
creto de 2 de junio , una sección de instrucción 
pública, compuesta de 5 oñciales de la secretaria 
(uno de ellos gefe de la sección) y 2 ausiliares. 
También hay una iunta de centralización de los 
fondos de los estjmlecimientos de instrucción, oue 
se ha creado por el decreto de 1/ de junio, con los 
empleados correspondientes que forman el negociado 
administrativo de ios caudales de este ramo^ se halla 
establecida en el piso segundo del ministeno. 

Dirección general de loterias y Junta de sor- 
teos. En España se celebran dos clases de loterías, 
llamadas la primitiva y la moderna.. La primi- 
tiva fue establecida por decreto de Garios III en 30 
de setiembre de 1773, y consta de noventa núme- 
ros, que combinados de distintos modos, se ven- 
den en jugadas, y de ellos salen premiados cinco. 
Puede jugarse á uno solo, á dos o ambo, á tres ó 
temo; y según lo que se ponga por la jugada así 
sube proDorcionalmente la ganancia. El sorteo de 
esta lotena suele verificarse cada 20 dias. La lote- 
ría moderna se estableció en Cádiz á fines del año 
de 1811 , y en el número de billetes y en el de los 



Y JUDICIAL. 135 

(HFemii^, ft8í como eo el valor de unos y otros, se ha^ 
cen contíBoas Taríaciones, que tienen por base re^ 
giilar la de dejar un 25 por 100 á favor de la ren- 
ta y distribuir el resto a los jugadores, corriendo 
aquella con la suerte que cabe á los billetes sobran- 
tes. Los billetes varian de precio desde 3 á 16 du- 
ros cada uno, y se venden enteros, medios, cuar- 
tos ele. 

Para la dirección , administración y contabilidad 
de este vasto ramo en que consiste una de las ren- 
tas del estado, bay un director general, un con- 
tador, un tesorero y varias oficinas senerales , ade- 
mas de las administraciones de Madrid y provincias. 
Hay también una junta suprema que autoriza los 
sorteos que se celebran con toda solemnidad. Las 
oficinas generales de loterías, están -situadas en el 
edificio de la Aduana por la calle Angosta de San 
Bernardo. 

Dirección general de correos y postas. Este 
vasto ramo , bajo la dependencia ahora del ministe- 
rio de la Gobernación del reino, está confiado á un 
director general que entiende en todo lo adminis- 
trativo y gubernativo del mismo , y tiene á sus ór- 
denes la secretaria y contaduría generales, y admi- 
nistraciones principales y subalternas, con estafe- 
tas agregadas para la distribución de la correspon- 
dencia pública; correspondiendo también al mismo 
la propuesta de todos los empleados del ramo. Su- 
primidos por las Cortes en los presupuestos el juz- 
gado privativo y juntas de apelaciones de correos y 
caminos, los nei^ocios contenciosos pasan á los jue- 
ces de primera instancia, ouedando solo un abo- 
gado consultor para ambas aireccíones, de correos 
y de caminos. La tesorería general de correos lo 
es también de caminos. La dirección y oficinas es- 
tán situadas en su casa propia, Puerta del Sol. 

Administración del correo general y oficina 
del Parte. La administración del correo general 
para el recibo y despacho de la correspondencia de 
todo el reino y estrangero consta de un adminis- 
trador general, dos interventores y el correspon- 



id6 PÁRTB GUBBaNAüYÁ 

diente uúmero de oficiales. Por medio de k min- 
ina, y de las administraciones subalternas se pue- 
de girar á solicitud de los particulares las cantida- 
des pequeñas desde 20 rs. nasta 3000, verificándo- 
se los pagos de estas libranzas de once á una del 
día. Esta oficina está situada en el piso iMjo de la 
casa de correos. 

En el mismo piso bajo se halla establecida la 
oficina del Parte que depende del ministerio de Es- 
tado. Por ella se habilita ú los correos de gabinete 
que el gobierno espide á cualquier punto cte la na* 
cion ó del estrangero para asuntos del serricie na- 
cional. También está encargada de todo lo relativo 
á los viajes de SS. MM. á los sitios reales ó á las 
provincias, espidiendo en tales casos un parte día- 
rio, para el cual se admiten también las cartas de 
particulares, con la circunstancia de echarlas en el 
buzón especial que tiene en la callejuela frente á la 
casa de postas, y la de poner el sobre á lo largo en 
vez de a lo ancho como en las demás correspon- 
dencias. 

Dirección general de caminos, canales, puer- 
tos y faros. Por real decreto de 23 de ootubre de 
1833 quedó separada esta dirección de la de cor- 
reos , componiéndose hoy de un director general, 
una junta consultiva de mffenieros. una secretaria 
facultativa y una sección de contaoilidad. Están á 
su cargo las obfas públicas de aquellos ramos que 
se ejecutan con fondos del tesoro público, ó anM- 
trios generales; y se hallan sujetas ásu inspección 
todas las demás en la forma que establecen las leyes 
y reglamentos. Igualmente tiene á su cargo arren- 
dar los portazgos y arbitrios destinados á este ramo. 
A las inmediatas órdenes de la dirección está la 
comisión de faros , creada por orden de 4 de enero 
de 1842, y compuesta de ingenieros de caminos de 
grado superior y de oficiales de la armada de igual 
categoría. Le está encomendada la estadística de 
alumbrado marítimo de la. Península , é islas adya- 
centes y posesiones de ultramar, y todo lo relativo 
á Canales, linternas, boyas, balizas y demás de 
este ramo. 



ir lüBIGULi 137 

La direccioii y demás oficinas están situadas en 
la casa de coifeos, Puerta del Sol* 

Dirección aeneral de presidias. Polr feal de- 
clreto de lé de alml de 1834, y c<» el objeto de 
poner término al estado de desorden en que por lo 

reral se hallaban los presidios |iel reino, fue crea* 
la dirección general dis eslos, publicándose al 
propio tíempo y con la misma fecha la ordenanza 
por la cual se rijen y gobiernan. £n el día se com- 
pone la citada dependencia, de un directiM', un se- 
cretario, seis oficiales y cuatro escribientes} pues por 
real orden de 31 de agosto de 1838 se suprimió la 
contaduría ceneral del ramo, que formaba parte de 
. la misma , la cual constaba de un contador y cua- 
tro oficiales. Las atribuciones de la dirección están 
reducidas hoy á todo lo gubernativo y económicot 
y en cuanto á lo administratlTO , ó sea la contabili» 
dad de los presidios, entiende la contaduría gene- 
ral del reino, sección de distribución. Esta situada 
en la calle de Silva, núm. 14. 

Dirección general de minas, Bsta dirección 
creada por el rey don Femando Vil en 1898 , para 
el gobierno y dirección del ramo de minería , 'pro- 
mover su fomento, conceder é intervenir en los 
permisos de esplotacion , recaudar sus impuestos y 
proponer para los empleos del ramo , se compone 
de un director general , dos inspectores y un secre- 
tario. Para los negocios de la Península que exijen 
la intervención del gobierno, se entiende con el mi- 
nisterio de la Gobernación. Para los de las minas 
de Almadén, propiedad de la Hacienda nacional, con 
el ministerio de este ramo; y para los de minas de 
las Colonias, con el de Marina y Gobernación de 
Ultramar. La dirección de minas está situada en la 
calle del Florín, núm 9. 

Asociación general de ganaderos. Por real 
orden de 16 de febrero de 1835 , fué suprúnido el 
tribunal de escepcion del antiguo Concejo de la 
Mesta, y abolido este nombre por otra resolución 
de 31 de enero de 1836 , se mandó que en lo su- 



IM PARTE GOMHMÁTIYÁ 

eesivo se denomiiUMe JMXsiaeian general de ga- 
naderos del reino ^ debiendo entender las audien- 
cias territoriales respectivas en los neg^ocios con- 
tenciosos que estaban antes cometidos á la presi- 
dencia de Mesla. Por reales drdenes de 15 de julio 
de 1836, y 27 de Junio de 1839 , se mandó que hasta 
la formación de las leyes que deroguen ó refor- 
men las que actualmenle rigen en el ramo de ga> 
nadería, sigan estas en observancia. Que la presi- 
dencia de la asociación general , continúe ejercien- 
do las atribuciones gubernativas y administrativas, 
que las mismas leyes señalan ai presidente del an- 
tiguo concejo de fit Mesta, é igualmente sigan de- 
sempeilando los demás dependientes del ramo sus 
respectivos encargos. Consiguiente á los principios 
de las actuales instituciones políticas de la monar- 
quía y á la igualdad de derechos que para toda cía* 
se de manaderos establecen las leyes , la asociación 
declaro que en adelante deben tener voto todos los 
sanaderos que reúnan les requisitos esenciales, sin 
distinción de serranos, ni riveriegos, pudiendo asis- 
tir á las juntas generales todos los ganaderos cria- 
dores que gusten , con tal que desde un afio antes 
hayan tenido y tengan por lo menos 150 cabezas 
de ganado lanar ó cabrio, ó 35 vacas ó 18 yeguas 
de su propiedad. Bstas ¡untas generales, suelen ce- 
lebrarse en el mes de aBril de cada afío en Madrid 
en la casa propia de la asociación calle de las Huer- 
tas , núm. 30 y su objeto es tratar de los negocios 
relativos al goniemo económico de la clase y todo 
lo que conduzca al bien y prosperidad de la misma. 
Bn dicha casa están situadas las oficinas de la Aso- 
ciación. 

Junta suprema de sanidad. En i 8 de setiem- 
bre de 1720 se creó por 8. M. don Felipe y una 
junta de sanidad suprema del reino , compuesta del 
presidente del consejo de Castilla, y cuatro minis- 
tros del mismo, con el obiefo de evitar el grave em- 
barazo y ocupación que á la sala primera de gobier- 
no de aquel tribunal ocasionaba el cuidado y vigi- 
lancia de la salud pública. 

Desde esla época, y con muy pocas variaciones, 



ba eii«lido sfempre la janla supfemi, pnitanáo 
distinguidos servicios al Bstado eu la díraeoion y 
Cfrgamzaiciqn del lamo sanitario, liasta qae en 18 clt 
noviembre de 1840 resolvió la regencia provisio- 
nal , que esta janta no solo etfaf iese encaii[ada del 
gobierno y dirección del rano de sanidad marítimo 
y terrestre, sino también de la policia sanitaria del 
reino , de las academias de medicina y cingla, sub- 
deteffácioDes de farmacia, de los bafios y aguas mi- 
nerales, y de toda la pertenencia del ejercicio de 
la ciencia de curar , con las mismas facultades y 
atribuciones, que antiguamente tuvieron las funtaa 
superiores de medicina, cirujia y de farmacia, y 
posteriormente ejerció la dirección de estudios. 

En 9 de junio de 1841, se reglamentó esta jun- 
ta , compuesta de personas distinguidas en todas las 
diversas carreras del Bstado. Se compone la junta 
según reglamento , de un gefe superior del eiérci- 
to, dos de la armada, otro de hacienda, un diplo- 
mático, un individuo de la carrera consular , otro de 
la de jurisprudencia, dos del comercio, cuatro pro- 
fesores de medicina , de entre los cuales se nom- 
bra el secretario , y dos de Farmacia. Está situada 
en el ex-convento de san Martín. 

Secretaría de la interpretación de lenguas, 
Bstá encargada de traducir á la lengua espafiola las 
bulas de Roma, los tratados, notas diplomáticas y 
toda clase de documentos que se la pasan por 
los ministerios y tribunales, como igualmente los 
exibidos por particulares ^ y sus traducciones mere- 
cen fe en juicio. Está situada en la casa llamada 
del iPiatero, Árente á santa María. 

Cuerpo administrativo del ejército. Para la 
administración de la hacienda en el ramo militar, 
distribución de los fondos asignados á ella en -el 
presupuesto, examen de contratas, cuentas v otros 
cargos , hay una intendencia general suboividida 
en tres secciones, 1.* la central, 2.« de ajustes 
corrientes y 3.' át liquidación de atrasos. Hay 
también intervención y una Pagaduría generales; 
cuyas ties oficinas son la autoridad superior de 



140 PAHTE frIIBBfil!IA.TITÍL 

las sabtllerntts de este nono , en los 14 (tístrites 
militares. Están situadas en la calle de Álcali en 
ei ex-convento del Carmen descalzo. 

Jwnta consultiva de guerra. Esta ionta ha si> 
do creada por decreto de 8 de agosto de 1843 , y 
ce compone ademas de mi presidente « d& los seño- 
íes in^ctores y directores de las armas, intenden- 
te general militar , un número determinado de ge- 
nerales « y un secretario con Yoto de la clase de 
Inrigadier. Esta junta entiende en los negocios de 
guerra (quedando suprimida la junta de inspecto- 
res), y suoljjeto primordial es desempeñar todos 
los trabajos, que la encargue el ministerio del ra- 
mo , con arreglo á las instrucciones y datos que 
este le comunique, y evacuar todos los informes de 
cuakpiier clase que sean que el mismo ministerio 
le pida para el mejor acierto : pudiendo el presi- 
dente utilizar las luces de los fiscales del supremo 
tribunal de guerra y marina, si asi lo creyere con- 
veniente, viniendo á reasumir en sí casi todos los 
negocios en que entendía la sala dé generales del 
tribunal de guerra. Esta junta tiene su secretaría, 
compuesta de un gefe de negociado de cada arma ó 
instituto Y un cierto número de oficiales ausiliares. 
Está establecida en la casa del tribunal de guerra, 
plazuela de la Villa. 

Inspecciones generales de las armas. Los ins* 
peclores y directores generales de infantería, ca- 
ballería, milicias provinciales, artillería, é ingie- 
res, entienden en ei arreglo de sus armas respec- 
tivas, propuestas y calificaciones de empleos, pre- 
mios y retiros, vestuario armamento y disciplina 
y demás concerniente al ejército en sus diversas 
armas. Y los directores de artiUería é ingenieros son 
jueces eñ alzada con asesores, letrados y escribanos 
para los asuntos judiciales del ramo. Para sus des- 
pachos tienen sus secretarías respectivas en casa de 
los señores inspectores, la de infantería calle del 
Duque de Alba núm. 15; de caballería calle de 
Fuencarral núm. 55; de milicias provinciales, calle 
de Alcalá núm. 65; de artillería calle del Caballero 



T JÜMCIÁL. II i 

de Qmtiíi núm. 19; y ée ingaiieros calie de la Man- 
zana núm. 14. 

iHreccion general de la Armada^ qiie antes se 
Uamaba Aimtrantaigo. Para el gobierno, direc- 
ción y administración de la -ürmada se ba restd[>le- 
cido por real decreto de diez de agosto último, la 
Dirección general de la misma Armada^ cuyo 
desempeño está á caigo del capitán general de cdb, 
qne á la Tez es presidente de mía junta de inspecto- 
res, á cuyo cargo están los diversos ramos de la 
marina, de cuya junta es también parte el intenden- 
te ffenend de la armada, que tiene á su cargo la con- 
tabilidad de la misma en todos sus ramos. Esta si- 
tuada en la casa de los consejos. 

Intendencia general de Marina. Tiene las mis- 
mas atribuciones para su ramo me la general mili- 
tar del ejército, y está situada enla casa de los Con- 
sejos. 

Vicariato general castrense. El muy reveren- 
do Patriarca de las Indias es Yicario genera de los 
ejércitos y armadas e^Mifiolas y como tal entiende 
en los negocios del lüero castrense. Es ademas ca- 
mb dijimos tratando de la casa real pro-capeli(m 
mayor de S. H. y su limosnero mayor, y como tal 
entiende en los negocios de la jurisdicción eclesiás- 
tica de Palacio y sitios reales. La Yicaría castren- 
se se baila situada en la kqada de santo Domingo 
casa llamada de la Botica. 

Junta y dirección del Mowterfio de jueces de 
primera instancia. Se compone de varios magis- 
trados de los tribunales supremos, y un secretario 
contador y un tesorero. La secretaria es^ en la ca- 
lle de la Cruz núm. 18. 

TlUBimAI.B8 ftUPRSHOB. 

Tribunal Supremo de Justicia. Con arreglo á 
las nuevas instituciones existo en la corte un tri- 
bunal supremo de Justipia , cuyas atribuciones son 



143 PÁRTB «miEBNÁTIYÁ 

dirimir todas Its compeleMeias de las audiencias 
entre sí en todo el territorio es|Mifiol , ]^ las de es* 
tas con los tribunales especiales que eiistian en la 
Península é Islas adyacentes: conocer de todos los 
asuntos contenciosos pertenecientes al real Patrón»* 
to de la Corte; conocer en primera v segunda ina>- 
tancia, de los juicios de tanteo, jurisdicción y se- 
liorios y de refersion é incoiporacif» á la corona; 
conocer del mismo modo en los ne£ocios judiciales 
en que entendía la cámara de Castilla como tribiK 
nal especial: conocer de los recursos de fkierza de 
todos los tribunales eclesiásticos de la Corte; idem 
de los recursos de nulidad que se intopoogan con- 
tra las sentencias dadas en última instancia; de los 
recursos de iiqusticia notoria y de segunda suplica- 
ción; oir las dudas de los demás tribunales sobre 
la inteligencia de alcuna ley y consultar sobre ellas 
al rey con los fundamentos que hubiere pora que 
promueva la conveniente aclahcion en las Cortes; 
y juzgar ¿ los magistrados de los tribunales supe- 
riores y empleados de alta gerarquía con arreglo 
á las leyes vijentes. Este supremo tribunal se divi- 
de en tres salas, primera y segunda de justicia, y 
tercera destinada especiahnente para conocer de los 
negocios de Indias. Se compone de un presidente y 
i6 ministros y dos fiscales, y tiene pan el despa- 
clio un secretario de cámara y gobierno, tres es- 
cribanos de Cámara, uno de ellos destinado espe- 
cialmente á los negocios de Indias, y 4 relaUnnes. 
£1 presidente del tribunal y los de las salas con ios 
fiscales, forman la junta gubernativa del mismo, con 
las atribuciones que antes tenia la audiencia plena. 
Bl tribunal tiene el tratamiento de AUeia y sos in- 
dividuos el de ilustrisima. Se reúne todos los dias 
no festivos en la casa llamada de los Consejos, y 
local ocupado por el oue fué supremo de Castilla. 
Las escribanías de cámara están situadas en el 
mismo. 

TribuncU especial de órdenes. El antiguo con- 
sejo de Uis órdenes militares, que tuvo principio en 
el aBo de 1489 por los reyes Católicos, que se de- 
clarMoo administradores de las mismas snprimlen- 



YJUBICIÁI. «48 

do el poder de los mudes iMestres, ht sido sao* 
títiiido á Yirtud de las nneyas instíUicioiies, por el 
tribunal especial de órdenes, que conoee privativa* 
mente de los negocios contenciosos del territorio de 
las cuatro de Sataiago^ Alcántara^ Caiatrava y 
Maniesa^ ejerce jurisdicción omnímoda eclesiástica 
en todas las causas civiles y criminales de las ór> 
denes, como en las de los caballeros de las mis- 
mas, y de sus sentencias en lo eclesiástico se ape- 
la al tribunal de la Ilota. Bste Mmnal de órdenes 
tiene un caballero procurador general á 
consultan los asuntos de interés de ellas, 
de sus atribuciones y forma actual está 
de arreglo ó modificaciones ulteriores. Bl tribunal 
con sus dependencias de secretaria, escribanías de 
cámara, contaduría general, archivos etc. está situa- 
do en la casa de los Consejos. 

Tribunal supremo de Guerra y Marina. Su- 
primido por las nuevas instituciones el antiguo con- 
sejo de la Guenra, ftié instituido por real decreto 
de 94 de mano de 1S34 el tribunal especial de 
Guerra y Blaríua, señalándole el conocimiento en 
grado de apelación de las causas militares con ar- 
reglo á las leyes y ordenanzas, y de todos los ne- 
gocios contenciosos de guerra y marina , y del Ale- 
ro de estrangería. Gompónese de un presidente v 
i 3 vocales generales del- ejército y marina, seis mi- 
nistros togados, dos fiscales de fas mismas clases 
y un secretario. Divídese en dos salas , una de ge- 
nerales y otra de togados. La sala de generales co- 
noce eik los procesos de gefes militares y decisión 
' de los consejos de oficiales generales, y la sala de 
togados en los negocios contenciosos de los ftieros 
de guerra, estrangeria y marina. La secretaria del 
estininiido consejo de la guerra sigue siéndolo de es- 
te tribunal, el cual tiene también su escribanía de 
cámara, relatores y agentes fiscales. El tribunal y 
sus dependencias están situados en la plazuela de 
la Tilla, casa de Gisneros. 

Tribunal mayor de cuentas, Bl origen de es- 
t$ corporación data de tiempos remotos, asi eomo 



U4 PABTE aUBBBNlTiyÁ 

«M atribueioiies Judieiaies y gobernativas, pHes h9t- 
JO ambos eoncepios ftie reglamentada ya por el rey 
don Juan II , en los afios de 1437 y 1443, por sos 
ordenanzas particiüares , que pueden mirarse como 
un ejemplo de los adelantos de la ciencia a<tanini9- 
tratiya en aquella época. En 1713, 1715 y 1718, re- 
cibieron muchas modificaciones dichas ordenanzas, 
cometiéndose la parte judicial al supremo consejo de 
Hacienda; mas en 1726 toIyíó á restablecerse el tri- 
bunal de cantaduria mayar cop ei mismo nonibre 
y atribuciones que en lo antiguo, si bien conside- 
rándole en la parte contenciosa como una sala del 
consejo de Hacienda, en cuyo estado permaneció 
hasta I8i6, en el cual y siguientes sarrio nuevas 
alteraciones, hasta que en 10 de poviembre de 1828 
se promulgó la real cédula que actualmente rige, 
por la que se estableció la planta y atribuciones del 
tribunal mayor de cuentas; por ella se continuó co- 
mo autoridad superior gubernativa y judicial en sus 
casos respectivos. En el Vii°^ concepto ó sea co^ 
mo autoridad gubernativa, debe entender en el exa- 
-fflen, censura, aprobación y fenecimiento de las 
cuentas de la administriicion, recaudación y distrí- 
bocion de los efectos y productos de las rentas y ra> 
mos que constituyen la hacienda nacional, y coa- 
lesqmera otros pímlicos ó del estado, estando ca- 
gada á ^esentarselas toda autoridad y persona pv- 
ticular que haya manejado ó maneje caudales ó efec- 
tos que en cualesquiera concepto perteneacan á la 
nación, ya sea por su empleo, ya por comisión es- 
pecial , y pudiendo el tribunal eujírselas en caso 
de folta, usando si fuere preciso de los apremios de 
sn^nsion de empleo y sueldo, y de mnitas pecu- 
niarias contra los que falten á aquel deber. En el 
serondo concepto, ó sea como autoridad judicisi, 
debe entender privativamente y con inhibición de 
todos los tribunales y juzgados del reino; primero, 
de todos los casos y .causas relativas á la presenta- 
ción de cuentas, cualesquiera que sea el fuero qne 
tengan las personas obligadas a rendirlas, cuando 
no hubieren bastado las providencias gubernativas 
para conseguirlo: segundo; en Iguales términos y con 
la misma estensioo de los delitos de infidencia, lili- 



T JÜDIGIJIL. 145 

síficacion y alteración de documentos , abuso de cau- 
dales y efectos del estado, 6 cualesquier otro que re* 
suiten de las cuentas en que aparezca dolo ó malver- 
sación ; torcero; en proceder ejecutivamente y con 
aneglo á las leyes contra todos los que como nrúH 
cipales, sus herederos ó fiadores resulten deudores 
al estado en el manejo que bi^ieren tenido de sus 
caudales ó efectos, hasta conseguir sea enteramen- 
te reintegrado, y conocer también de las solacio? 
nes ({ue se interpongan conforme á derecho de las 
providencias judiciales que dieren los juzgados su- 
balternos de hacienda en materia de cuentas, co- 
branza de alcances y de resultas y sus incidencias. 
Para el desempeño de e^tas atribuciones guber- 
nativas tiene el tribunal á sus inmediatas órdenes 
cuatro secciones á cargo cada una de ellas de un 
ministro contador mayor, de las cuales la primera 
. entiende dé las cuentas de recaudación ; la segun- 
da en las de distribución; la tercera en las de co* 
misión , y en las de todos ios ramos , establecimien- 
tos y conceptos diferentes que no tienen centros es- 
peciales de intervención y contabilidad , y la cuar- 
ta que es temporal y no de planta fija, en las cuen- 
tas llamadas de atrasos anteriores á 1835, formando 
cada una de estas secciones el número competente 
de contadores de primera y segunda clase. Para el 
desempeño de las atribuciones judiciales se consti- 
tuyen en tribunal el señor presidente y los cuatro 
ministros contadores mayores, un ministro y uii 
fiscal togados, un relator y un escribano de Cáma- 
ra, con las mismas facultades en los asuQto^ de 
su competencia que los demás tribunales supremos. 
fil tribunal y sus dependencias está situaob en la 
casa de los Consejos, frente á santa Mario. 

Tribunal de ¿a Rota, El nuncio de la santo Se- 
de en E^fia decidla las consultas sobre puntos de 
derecho eclesiástico acordando las dispensas meno- 
res, con otras varias facultades. 

£1 tribunal llamado de la Mota , consta de seis 
jueces eclesiásticos, legistas, y dos supernumera- 
rios , y conoce de los asuntos contenciosos que vie- 
nen á ¿1 por apelación de los metropolitanos y ]ue< 

10 



146 PABTE GUBBRKÁTIYÁ 

ees eclesiásticos. I^almente de las causas con- 
tra los eclesiásticos, y de ias qne se forman á los 
legos por delitos de heregia, siraonia /sacrit^o, 
osara, perjurio y adulterio, de las demandas de di- 
vorcio y otras. Se divide en dos tumos compuestos 
de tres ministros cada uno, y del uno se admiten las 
apelaciones para el otro, y de los dos para ambos 
reunidos. El orden de sustanciacion es diferente en 
ciertas formas del de los demás tribunales. Para el 
despacho de los negocios tiene dos secretarias de 
jostícia donde están divididos aquellos por obispados, 
y una ábreviadura para las dispensas. Este trd>unal 
y sus oficinas están situadas en la calle del Nuncio. 

Abogados. Para actuar en todos los tribunales 
superiores é inferiores de Madrid, hay un colegio de 
abogados, compuesto en el día de seiscientos y 
tantos individuos, teniendo precisionde hallarse in- 
corporados en él para poder firmar los alegatos y 
asistir á las defensas verbales. Cierto número de 
ellos alternan por años en la defensa de los pobres 
de solemnidad. 

Escribanos, Los escribanos del número de la 
villa son 33 ; estos despachan todos los asuntos ci- 
viles con los jueces de primera instancia, y sus es- 
cribanías de número se hallan situadas casi todas 
en las Platerías, escepto 10 que se hallan en el pi- 
so bajo de la casa de Gremios, calle de Atocha. Hay 
ademas el colegio de escribanos reales, notarios de 
los reinos, compuesto de unos 150 idividuos, los 
cuales en unión con los 33 escribanos del núme- 
ro de la villa tienen derecho de autorizar todos los 
documentos y clase de contratos , aunque con obli- 
gación de protocolizar los documentos en una de 
las escribanías numerarias. Tienen también sus or- 
denanzas que les prescriben practicar gratis todas 
las diligencias de los pobres de solemnidad. 

Procuradores. El número de procuradores es 
en el dia de 66, los cuales entienden indistinta- 
. mente en todos los tribunales superiores é inferio- 
res de esta corte , y todo pedimento debe encabe- 
zarse á su nombre y firmarse por uno de ellos, pa- 
ra lo cual tienen que darle poder los interesados. 



ADMINISTRÁCIOIf LOCAL. 147 

Igmlmento sus ordenanzas les iMrescriben la defen« 
sa gratis de los pobres de solemnidad. Los procu- 
radores asisten diariamente á la casa de los Gonse*> 
jos donde están los tribunales superiores, y en ella 
tienen sus mesas para recibir las notificaciones. 

Agentes de negocios. Para la dirección de los 
negocios y representación privada de los interesa- 
dos en ellos, hay en Madrid un número conside- 
rable é indetermmado de personas, que con el nom- 
bre de agentes se encargan de los poderes y comi- 
siones que se les eonfiím; pero no tienen represen- 
tación legal en los tribunales, á causa de no estar 
autorizados con real título ni formar corporación, 
por lo que para el acto de presentarse en jiucio 
tienen que sustituir sus poderes en un procurador 
de número. Bl no estar restringida la facultad de 
titularse y ejercer las funciones de agentes, da lu- 
gar á varios inconvenientes, como son el que se 
encarguen de negocios algunos empleados púiÚcos, 
contra lo espresamente determinado por las leyes, 
y en menoscabo de la justicia é imparcialidad que 
debe distinguir á todo funcionario; que igualmente 
se encarguen de ellos personas que por incapacidad, 
mala conducta, y ninguna responsabilidad, no ofrez- 
can la garantía necesaria á su desempeño, y final- 
mente que los agentes de probidad no obtengan la 
consideración y el decoro que merece una ocupa* 
cion tan honrosa y útil. 

ADMIMBfRAqiOH LOCAL. 

DE HADUD T SU PROVmCIA. 

Gefe superior político. Esta autoridad restable- 
cida por real decreto de 30 de noviembre de i 833 
b^o el título de Subdelegado de fomento , cuyo 
nombre se cambió posteriormente en 13 de mayo 
de 834 por el de Gobernador civil , y últimamente 
con arreglo á la Constitución de la Monarquía, se 
titula Gefe superior político , es nombrada por el 
gobierno, y reside en él la superior autoridad de la 
provincia para cuidar en ella de la tranquilidad pú- 
blica, de la seguridad de las personas y bienes, y 
de la ejecución de las leyes y órdenes del gobierno 



148 ADMINISTRIGIOIY LOCAL. 

en todo lo que pertenecen al orden público y pros- 
peridad de la misma. En la larga y bien dispues- 
ta Instrucción que acompañó al decreto de crea- 
ción de las Subdelegaciones de fomento, se dan re- 
glas esplicativas de esta superior autoridad, y en los 
77 artículos que comprenae se proponen las me- 
joras de la agricultura, industria y minas, se desig- 
nan las atribuciones del gefe respecto á los ayun- 
tamientos , policía general , instrucción pública , so- 
ciedades económicas , hospicios, hospitales y demás 
establecimientos de beneficencia, cárceles, casas 
de corrección , hermandades, coñ'adias, caminos, 
canales, bíbliotocas, museos, teatros, espectáculos, 
caza y pesca, división territorial; y otras preyencio- 
nes generales, las cuales en el fondo continúan sien- 
do las atribuciones del gefe político. Este preside 
la diputación provincial y el ayuntamiento , y espi- 
de los pasaportes como gefe del ramo de protección 
y seguridad pública. El gefe político de Madrid tie- 
ne el tratamiento de Escelencia. La secretaría y 
oficinas del gobierno político están en el ex-conven- 
to de san Martin. 

Diputación piovinciaf. Con aiTeglo á la Cons- 
titución de la Monarquía , hav en cada provincia 
una diputación, compuesta del gefe político presi- 
dente nato, el intendente, un diputado por cada 
partido jfidicial en que está dividida la provincia, y 
un secretario. La de Madrid , se compone de 13 di- 
putados , y son nombrados anualmente por los mis- 
mos electores que nombran paia las cortes. La di- 
putación provincial entiende en el repartimiento de 
contribuciones y las reclamaciones á gue dé lugar, 
reparte también los cupos para las quintas, exami- 
na y revisa las cuentas de propios y arbitrios de la 
provincia , y los presupuestos de los ayuntamientos, 
y vigila sobre su inversión. Toca también á la mis- 
ma cuidar y dirigir las elecciones para las cortes, for- 
mando los padrones, designando los colegios electora- 
les y deciaiendo sobre las reclamaciones que sobre 
aquellos se hagan $ reunir y suministrar al gobierno 
los datos estadísticos f vigilar y remediar en lo po- 
sible las necesidades de la provincia ; y promover 



ABMimSTRÁCIOn LO€ÁL. 149 - 

ti fomento dé ella por medio de las obras públicas 
7 las mejoras susceptibles en la agricultura , comer- 
cío é inaustria, con otras atribuciones análogas. La 
diputación provincial de Madrid, celebra sus reunio- 
nes y tiene su secretaría en el ex-convento de san 
Martin. 

Ayuntamiento Constitucional. Por la ley de 14 
de julio.de 1840 mandada poner en ejecución en 30 
de enero de 1844 , el ayuntamiento de Madrid , se 
compone de un alcalde, 10 tenientes de alcalde, 34 
regidores y 3 procuradores síndicos , todos elegidos 
directamente por los vecinos del pueblo que tengan 
las circunstancias prevenidas en dicha ley. £1 al- 
calde y tenientes se renuevan todos los años; los 
regidores por mitad : y lo mismo los síndicos , dos 
el primer afio y uno el siguiente. Al gefe político, 
ó en su defecto al alcalde ó sus tenientes corre«- 
ponde la presidencia del ayuntamiento. Son atribu- 
ciones de este el arreglo y administración de los 
fondos de propios, arbitrios y demás del común, el 

Elantío, cuidado y aprovechamiento de los montes y 
osgues del mismo, la construcción y conservación 
de los caminos y puentes vecinales y transversales, 
y las mejoras generales de la población ; el cuida- 
do y repartición de los ^nos del pósito; la forma- 
ción de ordenanzas municipales, las obras de utili- 
dad pública, los presupuestos municipales, los es- 
tablecimientos de utilidad y ornato , la parte que 
les prescriban las lejes en el reparto de contriou- 
ciones, quintas y milicia nacional; y demás aten- 
ciones propias de la administración económica de la 
población. 

El ayuntamiento se subdivide en comisiones, de- 
nominadas de hacienda, de educación y beneficencia, 
de obras públicas, de policía urbana, de fomento y 
reformas , de quintas y milicia nacional , de espec- 
táculos públicos y de otras especiales para objetos 
determinados. Los regidores del distrito cuidan de 
vigilar sobre el peso del pan , salubridad de los co- 
mestibles , orden de los mercados y puestos públi- 
cos y otras atribuciones propias de policia urbana.-=: 
£1 ramo de limpiezas está. comprendido en las atri. 



150 ÁBIKimSTRlCION LOCAL. 

buciones de la comisión de policía urbana, la cual 
se entiende con dos regidores individuos de la mis- 
ma , comisarios del ramo, á cargo de un visitador 
general, que cuida de ambas limpiezas de dia y de 
noche, bajo los reglamentos vigentes, y tiene su 
oficina en la calle de Regueros, á donde hay que 
acudir para la limpieza de los pozos. También están 
á cargo de la comisión de policia urbana, las casas 
mataderos de ganado vacuno y lanar, para las cuales 
nombra el ayuntamiento un administrador y los de- 
pendientes necesarios, y ha formado últimamente 
nuevos reglamentos, cuyos buenos efectos se esperí- 
mentan ya. También corre á cargo de esta comisión 
el ramo de alumbrado publico , los celadores y se- 
renos y la observancia de su nuevo y útil regla- 
mento , los paseos y arbolados , el empedrado de las 
calles y otros encargos análogos.=La comisión de 
hacienda cuida de la recaudación , administración 
y distribución de los fondos públicos, derechos mu- 
nicipales de puertas, de la contribución del culto 
y clero y repartimiento de la estraordinaría de 
guerra. También dependen de la comisión de Ha- 
cienda las oficinas de Fiel almotacén y contraste 
de medidas, pesos, pesas y romanas, estableci- 
da en la casa propia ae la Villa, calle Imperial.^a 
La comisión de ooras públicas tiene á su cargo la 
dirección de las que costea la Tilla y el orden de 
construcción de casas particulares , su alineación, 
altura y demás,- el ramo de fontanería, la conser- 
vación y aumento de los viages de aguas potables, 
y los proyectos de obras relativos á este ramo, en- 
tendiéndose para ello con los dos arquitectos ma- 
yores de la Yilla, y el arquitecto fontanero mayor. 
=La comisión de educacton y beneficencia^ cui- 
da de las escuelas gratuitas, que en el dia son 94, 
48 de nifios, v 46 de nifias, vigilando la conducta 
y enseñanza ae los maestros y orden de las escue- 
las : igualmente entiende por delegación en lo rela- 
tivo a los establecimientos de beneficencia; para 
cuya administración y orden económico hay una 
junta municipal como ausiliar de aquel, de que hsh 
olaremos en su lugar.ssLas demás comisiones del 
ayuntamiento, tituladas de reformas, milicia nació- 



ADMINISTRACIÓN LOCAt. 151 

nal y qoiiitas , espectáculos públicos, y gobierno 
interior^ entienden en los negocios que se deducen 
de sus títulos. 

Para el despacho de todos estos vastos negocia- 
dos el ayuntamiento celebra dos sesiones ii¡as todas 
las semanas, los martes y yiernes, y aaemas las 
estiaordinarías que son necesarias, y tiene como 
dependencias una secretaría general de gobierno, 
una contaduría á cuyb careo está la intervención de 
entiada y salida de caudales, y el examen de to- 
das las cuentas de los diferentes ramos de la admi- 
nistración municipal, una depositaría para la recau- 
dación y distribución de los caudales públicos, v un 
archivo para la custodia, coordinación y arreglo de 
los documentos, copias. Últimamente por real or- 
den de 3 de noviembre de 1842 se ña puesto á 
cargo del archivero de Madrid el general de escri- 
turas públicas otorgadas por escribanos de esta vi- 
lla, que antes era de propiedad particular, cuyodue- 
fio la ha transferido a Madrid, por lo cual disfruta 
una pensión. El ayuntamiento y sus oficinas están 
situados en su casa propia, plaza de la Villa. 

He aguí el estracto de la recaudación y distri- 
bución de los fondos públicos en 1843. 

ENTRADA. SALIDA. 

(or cuenta de be- 
neficencia 21,301 17 1.598,408 4 

Instrucción pri- 
maria 3,912 4 617,399 25 

Cárceles, galera 
y presidio » 573,500 

Milicia Mcional. 17,684 16 1.475,073 IIV2 

Diputación pro- 
vincial » 410,102 8 

Casas consisto- 
riales 801 30 430,514 24 

Protección y se- 
guridad pública. 1,424 283,708 8 

Funciones de 
iglesia y rego- 
cijos públicos. 63 80,55J 17 



152 ÁDMINISTRiGION LO€iL. 

ENTRADA. SALIDA r 

Teatros y espec- 
táculos >i 8,000 

Ofícinas genera- 
les 3,834 569,928 i9 

Propíos y pósito. 409,842 28 321,699 2 

Derechos 17.694,371 6 6.130,325 16 

Policía urbana... 373,950 26V4 507,163 17 
Alumbrado pú- 
blico 793,178 18 1.247,250 287, 

Limpiezas 74,148 29 1.524,491 32 

Fontanería 24,890 22 269^329 33 

Empedrados » 570,412 16 

Nuevas aceras... 76,000 273,978 28 

Píes de sitio 2,251 25 131,935 30 

Obras publicas... 6,469 14 815,659 4 
Arbolados y pa- 
seos 15,223 393,075 15 

Clases pasivas.... 636 17 77,100 12 
Eventuales é im- 
previstos 314,471 21 906,215 6 

19.834,456 3V4 19.205,824 16 



Alcaide y Tenientes de alcalde. Con arreglo á . 
la ley de ayuntamientos de 14 de julio de 1840, hay 
en Madrid un alcalde y 10 tenientes de alcalde, de 
elección popular y directa y renovados anualmente 
Son atribuciones del primero ejecutar y hacer eje- 
cutar los acuerdos del ayuntamiento , cuidar de to- 
do lo relativo á la policía urbana y rural , presidir 
los remates públicos, inspeccionar los estableci- 
mientos municipales, y las obras públicas, conceder 
ó negar el permiso para las diversiones v presidir- 
las cuando no lo haga el Gefe político; public&r, eje- 
cutar y hacer ejecutar las leyes y reglamentos de la ad- 
ministración superior, y las medidas protectoras de 
la seguridad púolíca , dictar los bandos que creyere 
ccMiducentes al ejercicio de sus atribuciones y desem- 
nefiar bajo su responsabilidad las funciones judicia- 
les que les someten las leyes , con otras muchas 
atribuciones análogas y espresas en la ley. Xa au- 



Áll.WltSTRAGIO]ÍV LOCAL. 153 

diencia do! alcalde está situada en las salas consis- 
toriales. 

Los Tenientes ele alccUde sustituyen á este en 
ausencias y enfermedades, y ademas como jue- 
ces de paz , tienen á su cargo celebrar y decidir los 
juicios ae conciliación entre uartes, y fallar los ver- 
bales, cuidar de la tranquilidad y seguridad públi- 
ca en sus respectivos distritos, del cumplimiento de 
bandos y ordenanzas locales, y demás atribuciones 
que comparten con el alcalde. 

Protección y seguridad publica. Por real de- 
creto de 36 de enero último se ha establecido bsgo 
la dependencia del ministerio de la gobernación del 
reino el servicio de protección y seguridad pública, 
disponiéndose para él la creación de Comisarios 
de distrito^ Celadores de barrio y Agentes, 

Los Cofnisarios tienen á su cargo la inspección de 
iodo lo correspondiente áeste ramo, el padrón ge- 
neral de vecinos, forasteros y establecimientos pú- 
blicos, el refrendo de los pasaportes para el inte- 
rior, y la espedicion de licencias para el uso de 
armas, puestos, posadas y carruagesj la persecu- 
ción de los delincuentes hasta someterlos á la au- 
toridad judicial, y demás atribuciones propias de su 
encargo protector de las personas y propiedades. Los 
comisarios tienen por insignia una taja con los colo- 
res nacionales, y un bastón de puño de oro, y sobre 
la puerta de su casa esta inscripción: Comisaria del 
distrito de.... Su nombramiento se hace por el go- 
bierno á propuesta en tema de los gefes políticos. 
Los Celadores desempeñan en sus respectivos 
barrios las atribuciones que hasta ahora han corrido 
á cargo de los alcaldes de barrio, forman los pa- 
drones parciales, cuidan de recoger los pasaportes, 
y dar papeletas para la espedicion de otros , y se 
entienden con el comisario del distrito respectivo 
para estos y los demás encargos de su atribución. 
Los celadores usan de frac azul con dos hileras de 
botones con el lema de protección y seguridad y 
un bastón con pufio de marfil. Encima de sus puer- 
tas hay un rótulo que dice Celaduría de protección 
y seguridad. 



154 AJDMINISTBACION LOCAI.. 

Ba e«da barrio hay iMjo la autoridad inmedia- 
ta del celador cinco agentes uno de los cuales tie- 
ne el camcter de cabo, pan auxiliar v hacer efec- 
tiva las disposiciones de la autoridad. Su traje es 
levita azul con dos hileras de bolones; sombrero de 
tres picos y sable. Los celadores y agentes son nom- 
brados por el gefe político. 

Intendencia y oficinas de renten de la provin- 
cia, £1 caballero intendente es la autoridad supe- 
rior de la provincia en todo lo relativo á la recau- 
dación, contabilidad y distribución de las rentas 
públicas, juez subdelego privativo de los nego- 
cios de la hacienda nacional, de amortización, y ge- 
fe de los empleados de ella en la provmcia. Para los 
asuntos contenciosos forma tribunal con su asesor 
fiscal y escribano, y para los gubernativos y admi- 
nistrativos tiene la Secretaría y la Administración, 
Contaduría y Tesorería generales de provincia. Estas 
oficinas están situadas en la casa Aduana. 

Contaduría de aposento, Bl gravamen que te- 
nían las casas de Madrid del aposentamiento de la 
real comitiva, y que tuvo su orijen cuando el esta- 
blecimiento de la corte en él, consistía primero en 
el pago de un cierto derecho como equivalente id 
alquiler de una parte de la casa, cuyo servicio se 
fijo después en 250,000 ducados de capital, y este es 
el origen de la contribución conocida con el nombre 
de regatia de aposento^ que forma hoy uno de los 
productos de la hacienda nacional. Para su dhrec- 
cion y gobierno existe una oficina, cuyo gefe es el 
intendente, y en ella se hallan los planos de Madrid 
con arrefflo á la visita general y demarcación de las 
propiedades, realizada en 1766; los cuales deben In- 
cesantemente ser renovados con arreglo á las varia- 
ciones ocurridas en la numeración y límites de las 
casas. Bsta oficina está situada en la misma inten- 
dencia. 

Contaduría de hipotecas. Esta oficina tiene por 
objeto tomar razón de las escrituras que causan hi- 
poteca espresa y trashicion de dominio , no pudien- 



ÁDMUaSTRAGION lOCÁL. 155 

do estas hacer fe en juicio sin este nqpiisilo, sobie 
el cual se ha creado pocos «fíos hace un derecho 
de medio por ciento del valor de la cantidad es- 
criturada. Para el servicio de esta oficina hay un 
contador; y está situada en la calle de la Montcfa. 

Capitanía general y Auditoria, El capitán ge- 
neral del primer distrito (Castilla la Nueva) es el 
gere militar superior de la provincia, y tiene á su 
cargo todo lo relativo al gobierno, defensa y segu- 
ndad de ella. Para el despacho de los negocios con- 
tenciosos del fuero militar, tiene un auditor letra- 
do que conoce en ellos en primera instancia, y pa- 
ra el de los negocios gubernativos , tiene un secre- 
tario y oficiales. La auditoría de guerra con su es- 
cribanía, está situada en el ex-convento de santo 
Tomás; y la capitanía general y su secretaría , en 
la calle de la Luna, núm. S9. . 

Gobernador de la plaza y otras oficinas mili- 
tares. El gobernador es la autoridad inmediata al 
capitán general, y segundo cabo de la provincia, de- 
pendiendo de él la 4||uietud y defensa oe la plaza en 
10 militar y otras atribuciones , para cuyo desempe- 
fio tiene una secretaría. 

Las autoridades inmediatas, son el sargento ma- 
yor y los ayudantes de plaza. 

Por real orden de 22 de setiembre de i843, que- 
dó dividida la plaza de Madrid en 6 cuarteles mi- 
litares cuya demarcación y nombres son los mis- 
mos que los de los juzgados de i.* instancia, cuyos 
gefes tienen á su cargo los seguros y padrones 
militares, y demás del buen orden relativo á estas 
clases. 

Las oficinas de intendencia, intervención y pa- 
gaduría militar de este distrito , están situadas . 
en el ex-convento del Carmen descalzo, con entra- 
da por la calle del Barquillo. 

Vicaria y visita eclesiástica. El vicario ecle- 
siástico de Madrid, delegado del muy reverendo ar- 
zobispo de Toledo para el conocinuento y sustan- 



m ADMINISTRACIÓN LOCAL: 

ciacion de todas las cansas civiles y criminales del 
ftiero eclesiástico de esta Villa y su partido, está 
encargado de los casamientos y formalidades ecle- 
siásticas, como igualmente de las causas de divor- 
cio y otras. Para el despacho de los negocios con- 
tenciosos, nombra un teniente eclesiástico gradua- 
do , un fiscal , un alguacil mayor , cuatro notarios 
mayores, y cuatro oficiales mayores notarios. Hay 
ademas cuatro oficiales segundos , cuatro notarios 
segundos y un arcliivero. Este juzgado está situado 
en su casa, calle de la Pasa, núm. 3. 

Visita eclesiástica. Hay igualmente un visita- 
dor eclesiástico nombrado por el muy reverendísi- 
mo arzobis{)ro de Toledo, el cual está encargado de 
el cumplimiento de testamentos y últimas volun- 
tades, fundaciones de capellanías, aniversarios y 
demás obras pias, y administración y arreglo de 
los dos cementerios generales de Madrid. Su tri- 
bunal y oficina está en la misma vicaría, calle de 
la Pasa, 

Curas párrocos. Últimamente, los curas de las 
parroquias de Madrid , están encargados del pasto 
espiritual de los fieles , la formación de matrículas 
para inspeccionar sobre el cumplimiento de los pre- 
ceptos reli£[iosos, la espedicion de fees de bautis- 
mo, de vida y de muerte de sus parroquianos, las 
amonestaciones y otras diligencias para los casa- 
mientos, y finalmente la autorización y celebración 
de estos, los entierros, bautismos y lo demás per- 
teneciente á la religión. 

tribunaz.es locales. 

Audiencia territorial. Estinguida por las nue- 
vas instituciones la sala de alcaldes de casa y cor- 
te que ejercía la justicia como tribunal de apelación 
en Madrid y su rastro , se creó en esta capital en 
virtud del real decreto de 28 de enero de 1834, una 
audiencia oue comprende la capital y su provincia, 
como igualmente las de GuadaUyara , Toledo, Avl- 



ÁDMIJXISTRÁCIOX LOGAIr. 157 

la y Segovia, cuya estensioii y límites fneron fija- 
dos en 30 de Boviembre de dicbo afio. Esta audien- 
cia se declaró de ascenso para los ministros de las 
otras del Reino, aunque por lo demás igual en au* 
torídad y facultades a las demás, i;on la obligación 
de conocer en sus distritos de todos los negocios 
civiles y criminales, inclusos los de hidalguía y te- 
ñutas , quedando definitivamente concluidos en ella, 
salvo los recursos de ley ante los supremos de la 
corte. Este tribunal se compone de un regente, 13 
ministros y 2 fiscales, y se divide en tres salas 
con sus respectivos presidentes, los cuales cono- 
cen indistintamente en causas y pleitos y lo mis- 
mo los fiscales. El regente con los presidentes de 
sala y los fiscales forman la junta gubernativa del 
tribunal con las atribuciones que antes tenia la au- 
diencia plena. El * tribunal tiene el tratamiento de 
Escetencia^ y está situado en el edificio conocido 
por cárcel de €orte plazuela de santa Gruz: tiene 
también 2 agentes fiscales, 7 relatores, un secre- 
tario y archivero , 7 escribanos de cámara, un can- 
ciller y un repartidor y tasador. Todas las depen- 
dencias del tribunal y archivo están situadas en el 
mismo edificio. 

Juzgados de 1.* instancia. Hemos dicho oue 
Madrid para lo judicial se divide en seis juzgados 
que se denominan del Rio, Maravillas, Barquillo, 
Vistillas , Lavapies y el Prado; cada juzgado tiene 
un juez de 1.' instancia y un promotor fiscal , y pa- 
ra el despacho de los negocios criminales, tiene ca- * 
da uno cuatro escribanos que se llaman del crimen. 
Las audiencias de dichos seis jueces se hallan es- 
tablecidas en el piso bajo de la Audiencia terri- 
torial. 

También hay un juzgado de 1." instancia que se 
denomina Subdelegacíon de rentas, que entiende en 
las causas de contrabando y las de falsificación de 
la deuda del Estado. Este juez tiene que consultar 
todos los asuntos con la audiencia. Su despacho y 
escribanía está en la Aduana. 

Jurado. Para los delitos de imprenta está «sta- 



158 ADBIINISTRAGIQN LOCAL. 

blecido el jurado , compuesto de todos los vecinos 
que estando eñ el ejercicio de los derechos de ciu- 
dadano, paguen de contribución cierta cuota es- 
tablecida por la ley. A estos jurados ó jueces de 
hecho, sacados á la suerte en número de nueye, 
correnionde el examen de los escritos denunciados 
y la (feclaracion de haber ó no lugar á la formación 
de causa: y luego en el segundo juicio la califica- 
ción del dicho escrito, como subversivo, sedicioso ó 
injurioso, y el señalamiento de la pena contra su 
autor responsable. Bl jurado suele celebrarse en las 
salas consistoriales, en el piso bajo de la audien- 
cia, y en la csq[Mlla de los estudios de san Isidro. 

Tribunal de comercio. Publicado en 30 de ma- 
yo de i830 el código mercantil vigente, por el cual 
se crearon los tribunales de comercio , quedó esta- 
blecido el de ISfadrid y su partido, compuesto de 
nn priíMT y dos sustitutos nombrados todos anual- 
mente á propuesta de la innta de comercio , y de 
entre los mismos comerciantes matriculados en es- 
ta villa. Sus ílscultades son la administración de 
justicia en los negocios y causas de comercio , pfr- 
ra lo cual tiene un asesor letrado. £1 tribunal ce- 
lebra su adiencía en el ex-convento de san Martin. 



IV. 
PARTE MONUMENTAL 

RELIGIOSA T CIVIL. 



RESUMEN 
DK ESTA CUARTA PARTE. 



Edificios religiosos. 

Parroquias. 

Convenios de religiosas. 

Iglesias, 

Destino dado á los convenios suprimidos. 

Ermitas. 

Cementerios. 

Edificios civiles. 

Palacios reales. 

Edificios públicos. 

Casas particulares. 

Plazas y monumentos- públicos. 



BDincaoft Bs&ioioftoft. 



PARROQUIAS. 



Ía pesar de haberse comprendido la dívisien ecle- 
siistica en la general hecha de Madrid en 1840, 
por el Eicmo. Ayuntamiento, proponiendo la creación 
de 34 pano^uias , todavía no se halla aprobada esta 
por la autoridad eclesiástica , continuando solamen- 
te como tales las 16 antiguas, á saber: Sta. María, 
S. Martin, S. Ginés, el Salvador y S. I^ícolas, San- 
ta Cruz, S. Pedro, S. Andrés, S. Miguel y S. Jus*- 
to , S. Sebastian , Santiago y san Juan , S. Luis, 
8. Lorenzo, S. José, S. Millan, S. Ildefonso, y Son 
Marcos. 

Sin embaigo, atendida la necesidad de mayor 
•ubdirision en varias de estas parroquias, se acordó 
por la autoridad eclesiástica poner anejos ó coadju- 
tores de parroquia en otras iglesias, habiéndose. de- 
clarado como tales á contar desde 1.* de eneits^ de 
1843 los sigttientos: á laparrDq[uia de 6. Martín se 
pusieron los anejos en las dos iglesias del Carmen 
Calzado y el Rosario : á la de Sta. Cruz , en la igle^ 
sia de S. Isidro: á Ja de 8. Andrés, en la de^ 

11 



162 PARTE XONCAffiNTAL 

Francisco el Giande: á la de S. Sebastían, en 
S. Juan de Dios j S. Antonio del Prado: á la de 
S. Luis, en el oratorio del Caballero de Gracia: á la 
de S. José, en la del hospital de Flamencos: á la 
de S. Millan , en la de S. Cayetano : á la de S. Il- 
defonso , en las monjas de S. Plácido y las MaraTí- 
Has ; resultando en esto que Madrid cuenta en el dia 
16 parroquias y 11 anejos. También son parroquias, 
aunque stúetas á la panteeal, las d«l Inl Palacio, 
Castrense y el Buen Retiro intramuros, y las este- 
riores de la Florida y el Canal. 

Santa Maria, Esta iglesia parroqniial está repu- 
tada por la mas anti^a , y guarda la primacía en- 
tre las de esta villa. £1 ayuntamiento celebra en ella 
sus funciones; y tiene nrerogativas de iglesia ma- 
yor. La época de la fundación de ella es muy dudo- 
sa; pues nay quien ^a hace subir al tiempo de los 
romanos, asegurando ser esta donde se predicó el 
primer Evangelio en Madrid, y añadienao que en 
los siglos posteriores fué catedral , y después de ca- 
nónigos regulares. Pero nada se puede anrmar, y sí 
solo que durante la dominación de los árabes, sir- 
vió de mezquita, y Aie purificada y consagrada des- 
pués de la restauración por el rey don Alonso YI. 
Posteriormente, cuando se trató por los reyes Feli- 
pe III y lY de hac<Hrla colegiata, se sacaron las bo- 
las para el electo , y aun se sentó la primera piedra 
de la nueva iglesia en la plazuela que hay detras de 
la actual , pero solo se reparó esta. El edificio es pe- 
queño y de mezquina arquitectura, aunqite renovada 
en su ornato interior en 1778, por el arquitecto don 
Yentnra Rodríguez, que sacó todo el partido que podía 
sacarse, con graciosos casetones en las bóvedas y 
otros ornatos de boen gusto en las arcadas. El re- 
tablo mayor es rico por su materia, aunque pobre 
considerado artísticamente ; pero el cuadro que con* 
tiene es de Alonso Cano. El de la capilla de la Sal- 
era Familia es de Carrcno y los dos de la vida de %. 
Benito son de fhiy Juan Bicci, monje de la orden y 
pintor de mucha práctica. Finalmente en esta iglesia 
se venera la sagrada Imagen de nuestra sefiora de la 
Almádena, paUona de Madrid, y iiuo de los principa- 



Y HELIGIOSA. 163 

les objetos de su devoción. Gaentá la tradición que 
esta sagrada imagen fue escondida por los cristianos 
en un cubo, contiguo á la muralla, en donde estuvo 
oculta durante la dominación de los sarracenos, bas- 
ta que fue hallada milagrosamente en el año mismo 
de la reconquista. De aqui parece venir el nombre 
de la Álmudena , por haber sido hallada contigua 
al Almodin ó albóndiga de los moros. Esta parroquia 
está siuada al fin de la calle de la Álmudena. 

San Martin. (Iglesia de Porta-celi). La antigua 
parroquia de S. Martin, una de las primitivas y mas 
estensas de Madrid, que estaba situada en la plazue- 
la del mismo nombre y monasterio de monjes Be- 
nitos, fue trasladada en 183& á consecuencia de la 
supresión de los conventos á la iglesia de clérigos 
menores, bajo el título de Porta-celi ^ sita en la 
calle de la Luna, donde hov se halla. Dicha iglesia 
'*" " ' de la í * 



fue reedificada después de la invasión francesa y es 
sencilla y de pobres proporciones, y de " 
do notable en materia de bellas artes. 



San Ginés. rcada se sabe á punto fijo sobre la 
fundación de esta iglesia, ni si fue muzárabe (como 
se ha pretendido) en tiempo de los moros, solo sí 
que existia por los afios 1358 y habiéndose arruina- 
do en 1643 su capilla mayor, volvió á reedificarse 
tres afios después. Últimamente sufrió un terrible 
incendio en 1824 en que perecieron muchas de sus 
curiosidades. Su figura es de cruz latina, de orden 
dórico sencillo, con dos naves pequefias á los lados, 
siendo de las iglesias mas claras y espaciosas de 
Madrid. El cuadro del altar mayor que na sustitui- 
do al de Ricci, que pereció en el fuego, representa 
el martirio de S. Ginés, y ha sido pintado por D. N. 
San Martin. Los ángeles del altar mayor son escul- 
tura de don Pedro Hermoso, y merecen también 
observarse el S. José, de don Juan Adán , la virgen 
de Balvanera, obra de Pedro Alonso de los Rios, y 
los santos Domingo de Silos y la Calzada por don 
Valeriano Salvatierra. 

Entre las varías capillas que tiene esta iglesia 
merece citarse la del santísimo Cristo , cuya cfíjie, 



i6i PlKTfi JIOIfUMEIfTAL 

una de las mas veneradas de Madrid, está ejecu- 
tada por don Alfonso Yereaz. Entre las pinturas que 
adornan esta capilla, la del santísimo Cristo senta- 
do en el calvario mientras los soldados preparan la 
cruz, es de Alonso Gano: las otras son medianas. 
Debajo de esta capilla está la bóveda, llamada de 
8. Gmés, donde todas las noches de cuaresma, y 
tres dias de cada semana en lo restante del año, 
Iiay ejercicios espirituales de oración , meditación, 
sermón y disciplma. En dicha bóveda hay tres bue- 
nas esculturas de Fumo y de Colombo , que fue- 
ron donadas por el marques de Mejorada en el si- 
glo anterior. Esta parroquia está situada en la calle 
del Arenal. 

El Salvador y san Nicolás (Servitas). La igle- 
sia parroquia del Salvador que estaba situada en la 
calle Mavor, frente á la plazuela de la Villa, ha si- 
do derribada poi; amenazar ruina, en 1842. La de 
^. Nicolás que está situada dejüras de ella, tam- 
bién fue destruida en tiempo de la invasión france- 
sa, habiendo permanecido cerrada hasta 1826 en 
que la ocupó la piadosa y antigua congregación de 
Servitas de María Santísima, con el objeto de dar 
culto al SeUor diariamente. En el dia se halla esta- 
blecida en ¿lia la parroquia del Salvador y S. Nico- 
lás. La iglesia en su actual estado es pobre en arqui- 
tectura y adornos, y nada tiene de notable. 

Santa Cruz, Se ignora su fundación, solo sí 

Í[ue es de las primeras de Madrid. La iglesia ha su- 
irido dos incendios, el último en 1763, en que pa- 
deció toda ella, y fue reedificada después. Su por- 
tada principal no es de muy mala forma, y su tor- 
re es la mas alta de Madrid. El altar mayor es de 
los mas bellos y tiene un cuadro de don José Mar- 
titiez , el crucinjo es de don Juan de Mena , y la 
virgen de la Paz escultura de mérito de don Luis 
Salvador. En sus altares, hay muy buena colección 
de esculturas. En esu iglesia están las congrega- 
ciones de la Paz y Caridad, que cuidan del socorro 
espiritual y corporal de los infelices ajusticiados. 



T RELIGIOSA. 165 

San Pedro. Es también mny antigua y estuvo 
en otro tiempo en la esquina ó recodo que hace 
una casa antes de llegar á Puerta Cerrada , de don- 
de la trasladó Alonso XI á donde ahora está , que 
es mas ab«jo de la plazuela de su nombre, con es- 
paldas á la calle de Segovia. El edificio es peqqefio 
y ítierte, y entre las varias efigies que le adornan 
es digna de atención la del santísimo Cristo de las 
Lluvias , que se venera en una capilla á los pies 
de la iglesia. En esta misma parroqnia está la ve- 
nerable conffregacion de sacerdotes naturales de es- 
ta villa ftmdada por el licenciado Gerónimo Quin- 
tana, autor de la Historia de Madrid, cuyo institu- 
to es el socorro de todas las necesidades que pue- 
den padecer los sacerdotes residentes en la corte. 

San Andrés, Esta antigua parroquia de que ya 
se habla en la vida de S. Isidro labrador que vivió 
en eb siglo XII, y fue enterrado en ella, sirviendo 
después de capilla real á los reyes católicos cuando 
vinieron á Madrid, y posaron en las casas contiguas 
de don Pedro Laso de Castilla, hoy del duque del 
Infantado, desde las cuales dieron paso á ella, fue 
reedificada en su mayer parte en 1656. 

Lo mas notable y realmente importante de esta 
iglesia, es lu suntuosa capilla, construida en ella 
a espensas de los reyes Felipe IV y Carlos II y de 
b vula de Madrid para colocar el sepulcro de su 
patrón san Isidro Labrador. Esta, que puede llamar- 
se una iglesia aparte, está adornada con todo el lu- 
jo y magnificencia de la arquitectura caprichosa que 
dominaba en Espafia á mediados del siglo XYII, y 
sino como modelo de buen gusto, puede citarse al 
menos como objeto muy interesante de estudio del 
arte y como testimonio magnifico de la piedad y la 
riqueza de la corte. Consta de dos piezas; la prime- 
ra es cuadrada y la segunda octógona; estando esta 
coronada con una bella cúpula con su linterna, am- 
bas adornadas de columnas y casi revestidas de már- 
moles escogidos ; en la primera hay cuatro cuadros 
pintados á competencia por Ricci y Carrefio, en la 
segunda varios otros de Francisco Caro , discípulo 
de Alonso Cano, que representan los misterios de la 



166 PARTE BEOmjMBm'ÁL 

vida de nuestra Sefiora. El retablo central en Ift sa- 
la ochavada en donde estuvo colocado el 8e[>ulcro 
del santo hasta que fué trasladado al colegio impe- 
rial, es todo de mármol y de elegante forma, ais- 
lado en medio de la sala v sobrecargado de estatuas 
y adornos, que unidos a la multitud de ellos que 
adornan la cúpula , su anillo , pechinas , y linterna, 
dan á esta capilla un aspecto imponente y poco co* 
mun. La estatua del santo es del acreditado don 
Isidro Carnicero. La virgen de una de las portadas, 
es del célebre escultor Pereira, v del mismo el san 
Andrés que está en la portada de la iglesia. 

Capilla del Obispo, contigua á la parroquia de 
san Andrés. En los primeros años del siglo XV, en 
lo mas elevado de la colina (|ue ahora se llama pla- 
zuela de la Psga, contigua a la parroquia de san 
Andrés, existia la casa del noble caballero madri- 
lefio, Luis González Glavijo, llamado el omdory 
por su facundia , camarero del rey don Enrique III, 
que le dispensaba la mayor amistad. Este sefior se 
hizo célebre en Europa por el via£[e que hizo á Sa- 
marcanda en la gran Bucaria por los años de 1402, 
con el objeto de cumplimentar al memorable Ti^ 
murlende parte de su soberano, siendo el primer 
europeo se^un se cree, que penetró en la Tartaria 
mayor, y a su regreso á España publicó una des- 
cripción de su viage. En 1422 , se aposentó en es- 
ta misma casa el infimte don Enrique de Aragón, y 
la propiedad de ella pasó á ñnes de aquel siglo á 
Francisco Vargas, del consejo de los reyes católi- 
cos, quien proyectó labrar en ella la hermosa ca- 
pilla que hoy existe , dedicándola á san Isidro La- 
brador. Esta capilla fué concluida por su hijo don 
Gutierre de Vargas y Carvajal , obi4>o de Plasencia, 
del cual le ha quedado el título, aunque su verda- 
dera advocación es de san Juan de Letran , y son 
patronos de ella los marqueses de san Vicente, 
descendientes de los Vargas. 

El esterior de la capilla es todo de piedra, 
y en sus ventanas se ve el estilo de la edad en 
que se construyó. La puerta interior es notable por 
estar cubierta sus dos hojas de b^jos^ relieves. 



T BEUGfOSA. Mí 

festones y omatoe muy bien ejecutados y conser- 
vaos. £1 interior de la capilla es espacioso, aHo 
Lckuro; su ornato de grupos de columuitas es- 
Itas y fajas cruzadas en las bóvedas, eoiresponde 
á la manera llamada gótica, de que solo en esta igle* 
sia y la de san Geróniuio , quedan ejemplares en 
Hadrtd. Bl retablo mavor, obra de Francisco Giral* 
te , es el mas notabfe que se conserva en esta 
corte en «u línea y de aquella época, y está enri- 
quecido con multitud de estatuas y ba¡os relieves 
de curioso trabajo. En el presbiterio están los se- 
pulcros del fundador Francisco de Yargas, y su es^ 
posa doña Inés de Carvajal. Pero lo que distingue 
sobre manera á esta capilla y la hace uno de los 
objetos mas rdcomendables de Madrid, es el mag- 
nífico sepulcro del obispo de Flasencia don Gutier- 
re de Canrfljal, bijo de los fundadores, que se ha- 
lla cofeoftdo.en ki pared del cuerpo de la capilla, 
hacia la derecha. Consiste «n un gran nicho de me- 
dio punto, cuyo arco está artesonado, y en el fon- 
do tiene un bajo relieve que representa la oración 
del huerto. La estatua del prelado está arrodillada 
sobre una gradería en aptitud de orar, teniendo 
delante un reclinatorio. Detras, y al pie de las gra- 
das^ se ven las %nas en pié del licenciado Barca- 
^n, capellán mayor de esta capilla y otros dos clé- 
rigos, el primero tiene en sus manos la mitra: en 
sn rosiro y en el de los demás se conoce que son 
retratos. Por fuera del nicho hay un riquísimo adorno 
Qon columnas estriadas que termina en un segun- 
do cuerpo, en cuyo centro hay una imagen de nues- 
tra Sefiora. Todos los frisos , cornisas , pedestales, 
zócalos, huecos, arcos , gradería y tercios de las 
columnas, están ad(Hmados.de figuritas, cabezas, fes- 
tones, colgantes, medallas y otras mil lai»ores ca- 
prichosas egeculadas con proligidad y atención, de 
modo que es infinito el trabajo que alli hay, por- 
que dejando aparte esta multitud de labores, se 
cuentan unas i 7 estatuas relevadas del todo, y mas 
de 40 de medio ó beyo relieve, por lo que puede 
ioferjrse la importancia de este monumento. La ma- 
teria es mármol blanco algo <^o por su anti- 
güedad, y su gran mérito consiste en cada cosa 



M^ PARTE MoranuBirrAL 

de por s<, iiiM bien que en el coDjmto, en qaé sé 
eeha de menos cierta grandiosidad y frita de esti- 
lo. Bsto no impide el que tan costosa obra sea del 
aprecio de los mteligentes y curiosos , que tendrán 
mucho que admirar en elia juzgándola con el crite- 
rio necesario para distinguir de épocas y de estilos. 
La escultura es del mismo Giraite, las pinturas 
de la capilla son de Joan de Villoldo su amigo, y 
i los pies de ella hay una escelente por Eugenio 
CiÓ<^s que representa á san Francisco de Ásis, sos- 
tenido por dos ángeles. Esta capilla es el únieo mo- 
numento que testifica el estado de las artes en 
Madrid en el reinado de Cários I. 

San Justo. Üabicndose demolido en el siglo pa- 
sado la iglesia de san Justo, se construyó de nuevo 
á espensas del Infieuite don Luís. Su fachada es sun- 
tuosa y la primera entre las de las parroquias de Ma- 
drid , aunque nó puede disArutarse bien por bailarse 
situada en la calle estrecha del Sacramento. Es dé 
figura convexa y de dos cuerpos , y está adornada 
con relieves y estatuas bellas que representan las 
virtudes teologales, y terminada en dos torrecitas 
adornadas con pilastras que acomaBan muy bien 
á lo demás. Bi interior de la iglesia, tiene una 
nave regular y está adornada con buenos retablos, • 
eseirituras y líeseos. El cuadro del altar mayor que 
oAnece la presentación de los santos niños Justo y 
Pastor ante el prefecto de España I>aciano, es 
obra de don José del Castillo , y los ftvscos de la 
cápula, pechinas y demás de la capilla mayor fue- 
ron «Recatados por los tres hermanos Yelazquez. 

Los €k>s ángeles de escultura son de don Pedro 
Hermoso; la nuestra Señora del colateral, de don 
Julián san Martin, y la de nuestra señora de la Bs- 
perana, de don Dionisio Sancho, que murió de di- 
rector de la academia en Méjico en 1839. 

A esta paiToquia ouedó unida la de san Miguel 
deiribada en tiempo oe la dominación firancesa. 

San Sebastian. Fundóse esta iglesia el año de 
t550 y tomó la advocación de este santo por una er- 
mita que habia alli cerca: su arquitectura es pobre 



y tnezqniíia, 7 la rid^la fwhada de la caUe de 
Atocha era uno de los partos del gusto estiaTagaii- 
te de Chnrriguera, y aunque reformada hace pocos 
afios , nada tiene su aspecto de recomendable., sino 
, la estatua del santo, obra de don Luis Salvadori BU 

I el interior de la iglesia lo mas notable es la capí* 

I lia de nuestra seilora de Belén « de los arquitec- 

tos, refoimada por don Yentuní Bodriguez. Las 
estatuas que representan la Huida i Egipto Ale- 
rón inventadas por don Manuel AWarez , pero eje- 
cutadas por don Julián san Martin. Otras dos capi- 
llas tiene, una con la advocacien del santísimo cris- 
to de la Fe, llamado de los Guardias , cuya esce- 
lente efigie es obra de don Ángel Monasterio, y 
otra reformada por el arquitecto don Silvestre Pe* 
rez y dedicada a nuestra seBora de la Novena, don- 
de celebra sus funciones la congregación de cémi" 
eos espafioles. El crucifijo de esu capilla es obra 
de don José Píquer. Hay en esta iglesia algunas 

Sínturas notables , y han desaparecido el martirio 
e san Sebastian, de Vicente Garducho; y el pren- 
dimiento del sefior, de Dominico Greco y otras. Es- 
ta parroquia por el sitio que ocupa en la calle de 
Atocha , y la ostensión de su feligresía , es de las 
primeras de Madrid. En su^veda estuvo enterrado 
el célebre Frey Lope de Vega Carpió , basta los 
primeros afios del presente siglo en que fué saca- 
do y confundido entre los demás cadáveres. 

Santiago y san Juan, Esta parroquia Até de 
las antiguas de Madrid , y habiéndose venido abijo 
fué reedificada en 1811 bajo los planes de don Juan 
Antonio Cuervo, y aunque pequeña es una de las 
iglesias mas bellas de la corte. El gran cuadro del 
utar mayor que representa ai santo peleando á ca» 
bd!o , es de lo mejor de Francisco Hicci , el san 
Flraneisco es de Alonso Cano, y hay ademas otras 
buenas pinturas. La estatua de la beata Mar/a Ana 
es de D. Julián de san Martin. A esta paaroquia se 
unió la pequefia de san Juan después de su derribo. 

San Luis. Esta parroquia , que antes Aie ane- 
jo de la de san Giués, tiene su iglesia grande y 



17* PÁBTB ]tt>llUlIBirrÁL 

ét bütairte buena forma en la calle de la Mon- 
tera: concluyóse en 165d y la portada y sus ador- 
nos son anák)gas al gusto de aquella época y al de 
sn arquitecto Donoso, pero aun mas estravanian- 
te es el armatoste dorado de su. altar mayor, aun* 
que debe conservarse como uno de los pocos que 
han quedado de su clase. £1 interior de esta ifflesia 
contiene, muy poco recomendable en materia de be- 
llas artes. La estatua de .(a Concepción en su capi- 
lla es de don José Salvador. 

San Lorerao. Esta parroquia, gue fué hasta ha- 
ce poco anejo de la de san Sebastian, fué construi- 
da en 1670 en el. barrio de Layapies y su calle de 
la Fé, pero tan pobremente en su aiquitectora y 
adorno que nada hay en ella que encarecer. 

San José (Carmen éescalio). Esta parroquia co- 
mo anejo de san Ginés, fué fundada en 1745 por el 
duque de Frias don Bemardino de Yelasco, y para ello 
transformó en iglesia la sala de su misma casa que 
servia de teatro. Posteriormente con mo(ivo de las 
guerras sufrió nuevas traslaciones, y últimamente 
estin^uidas las comunidades religiosas, se ha fijado, 
en la iglesia oueAi^ del Carmen descalzo calle de Al- * 
cala. Esia iglesia construida á principio del siglo pe- 
nyltimo es merte y capaz, con buenas luces y óroen 
de distribución; poseía con el convento una rica co- 
lección de cuadros de célebres autores, de que solo 
han quedado algunos en la capilla de santa Teresa 
fundada por don Rodrigo Calderón, margues de Sie- 
te iglesias, conde de la Oliva , gran privado y prí- 
m» ministro de Felipe III, que condenado á muer- 
te y deg<dlado en la plaza de Madrid en 91 de oc- 
tubre de 1621 í\ié enterrado en esta iglesia y tras- 
ladado después á la de las Monjas de Portaceli de 
Yalladolid. últimamente, en 1832 se construyó de 
nuevo el altar mayor, que es de buen gusto. La ima- 
gen de nuestra Señora en la portada de la iglesia es 
una bella obra de don Roberto Michel, y el santo 
Cristo de Recoletos es de Pedro Mena y Medrano. 

San Miltan, Fué ermita en sus principios y 



Y BEU6I0SA. i7i 

luego paoooiiia aneja á la de san Justo. £n i4 de 
mano de 1790 un violento incendio, causado por 
una Yela de las que ardían en el aliar, redujo á ce- 
nizas todo el edificio, que prontamente se volvió 
á levantar por el maestro don Teodoro Árdemaus, 
En esta iglesia está un santísimo Cristo llamado de 
las Injurias , que es un objeto de gran devoción. 
Las esculturas del altar mayor son de Miphelr Me- 
na y llom. Se halla situada en frente de la plazue- 
la oe la Cebada. 

San Ildefonso, Esta parroquia, que hasta el afio 
de i 836 ha sido anejo de la de san Martín^ tenia 
8u iglesia mas capaz en el sitio qué re3ultó plazuela 
del mismo nombre, cuando fué derribada. en tiem- 
po de la invasión francesa. En 1827 fué construida 
de nuevo, aunque con tan mezquinas proporciones 
y pobreza en sus adornos que nada oúece de par- 
ticularl 

San Marcos. Esta parroquia también fué anejo 
de la de san Martin hasta 1836. La iglesia está si- 
tuada en la calle de san Leonardo, y fué construida 
en 1753, bajo los planes y dirección del célebre ar- 
quitecto don Ventora Rodríguez, reputado justamen- 
te como el restaurador de la arquitectura española. 
Este templo, aunque pequeño, es de una elegnulj(; 
forma: su planta se compone de tres figuras elípti- 
cas, en la de en.medioestá la cúpula y en las otras 
dos el presbítero y los pies de la iglesia $ toda ella 
está adíomada de pilastras del orden compuesto, y 
florones en las arcadas, y la fachada con dos. pilas- 
tras corintias y un frontispicio triangular por re- 
mate; todo con elegancia, proporción y buen gus- 
to, como lo son en general los altares y adornos que 
decoran esta iglesia. La estatua del santo Evange- 
lista que está en el altar mayor, las de los ángeles, 
!f las de santa Escolástica y san Benito, son del cé- 
ebie eseultor dan Juan de. Mena. El «uquilefito Ro- 
dríguez fué sepultado en esta iglesia. 

Patriarcal. (Iglesia de la Encamación.) Trasla- 
dadas á otros conventos las religiosas agustinas de 



fe 



I7d PARTE MOinmEMTAL 

la Encarnación , ha sido destinada esta iglesia pa- 
ra patriarcal, trasladándose á ella la parroquia cas- 
trense y de Palacio. La reina doña Margarita de 
Austria, esposa de Felipe III que fundó el con- 
vento, hizo construir esta iglesia en 1616 con muy 
buena y seY<;ra arquitectura, que se atribuye á 
un reli^oso trinitario. Últimamente en el siglo 
pasado fue reedificada y reformada con el mayor 
gusto por el ya citado arquitecto don Ventura 
Rodríguez, de suerte que en el dia es adaso 
la igtesía mas elegantemente adornada de Ma- 
drid. La techada es la primitiva que siemj^re tu- 
vo, seria y de buenas proporciones; el interior es- 
tá renovado de orden jónico. Es ciertamente dig- 
no del mayor elogio el restablo mayor de már- 
moles, en cuyo centro hay un gran cuadro de la 
Anunciación , obra de Tícente Cardncho y dos An- 

geles de mármol , escultura de Mena. También se 
ícieron por dirección del mismo arquitecto el cé- 
lebre tabernáculo de mármoles , los altares colate- 
rales , con pinturas de Carducho , las elegantes tri- 
bunas á los dos lados de la nave , la caja del órga- 
no y todo lo demás que hermosea y ennoblece este 
suntuoso templo. Entre las varias y buenas pinturas 
que le adornan merece también citarse una en la sa- 
cristía que representa la Parábola de las nupcias, pin- 
tada por Bartolomé Román, San Felipe y santa Mar- 
garita en sus respectivos altares por Vicente Car- 
ducho, las pinturas á fíresco de los tres acreditados 
hermanos Telazjquez'y Bayeu; y los cuatro cuadros 
de la nave; primero de la derecha, de don Ginés 
Aguirre, segimdo, de don Francisco Ramos; prime- 
ro de la izquierda, de don Gregorio Ferro, y segimdo 
de la izquierda, de don José Castillo. Las esculturas 
de san Agustín y santa Mónica son obra del fómoso 
Gregorio Hernández. 



COMVCHTOS DB RBUMOtAS. 

Santo Domingo el Eeai, Fué fondado para reli- 
giosos en 1217, en el mismo de la institución de la 
orden, y en el sitio que hoy ocupa, que entonces 



T EBUGIOSÁ. 173 

era extramun» de la. puerta de Balnadüi pero el 
afio siguiente fué destinado para relijiosas por el 
mismo santo Patriarca. Desde su principio ba teni- 
do varias reedificaciones, debidas á la piedad de los 
reyes , y entre otras la que verificó don Alonso de 
Castilla, biznieto del rey don Pedro, que mandó 
hacer el portal ó atrio en 1399; y la obra del coro 
construido por Juan de Herrera, de orden de Feli- 
pe U, en memoria de haber estado enterrado en 
aquel sitio el [Nríncipe don Garlos su hqo. La iglesia 
no tiene mala forma, pero sin objetos notables en 
su arquitectura. El cuadro del altar mayor es esce- 
lente; nuestra señora del Rosario^ santo Domingo y 
san Pío papa, que no falta quien le reputa por de 
Carlos Marati; también es bueno el cuadro de la 
Bpifanía inmediato al coro« el de la sacra familia 
por Eugenio Gages que esta en una capilla, y una 
Concepción de Vicente Garducho en uno de loa 
altares, con otros cuadros menores del mismo autor. 
En el convento hay varios entierros; como son 
los de un hermano y sobrino de Santo Domingo, y 
los del rev don Pedro de Castilla, déla Infonta doBa 
Berenguela, de dofia Constanza de Castilla, ¡Mriora 

ri fue de este convento y otras personas reales, en 
que, y en las solemnes exequias y funciones que 
se han celebrado en él, se mamfiesta el ajurecio que 
siempre ha merecido á los monarcas. Finabneute, 
en esta casa fueron recojidas las doncellas nobles 
del pueblo durante las turbulencias de las comu- 
nidades. 

A consecuencia de la reduccion.de las de reli- 
giosas han sido reunidas á esta la de Dominicas de. 
9anta Catalina de Sena, fundada en 1510 en la ca- 
lle del Prado que tenían últimamente su convento 
en la de Cabestreros. 

Concepción Gerónima. Este convento fué fun- 
dado por la célebre dofia Beatriz Galindo, camare- 
ra mayor v maestra de la reina católica, conocida 
por /a Latina^ por haber enseñado esta lengua á 
dicha reina. Fundóle primero junto á su hospital, 
en la plazuela de la Cebada, y luego en el sitio que 
boy ocupa en la plazuela de su nombre. La iglesia 



174 PÁRTB MONüMEin'ÁL 

es nray regular, parte de ella ^ la arquitectura de 
aquel tiempo, y en ella se ven los sepulcros de di- 
cha ddla Beatnz y de su esposo don Francisco Ra- 
mírez, secretario de los reyes Católicos y general 
de artillería, que murió peleando contra los moros. 
Arabos sepulcros están en el presbiterio. Á esta co- 
munidad se halla reunida en el dia la de Agustinas 
de la Magdalena fundada en 1569 que tenia su con- 
vento en la calle de Atocha. 

Concepción Francisca. Fueron fundadores de 
este convento los mismos dofia Beatriz Galindo y 
don Francisco Ramírez, su marido, quienes le die- 
ron á las religiosas en 1512 , sin que en su arijui- 
tectura y adornos se note cosa digna de atención. 
Está situado en la plazuela de la Cebada. A esta 
comunidad está reunida la de los Angetes de Fran- 
ciscas, fundada en 1564 que tenia su convento en la 
plazuela de santo Domingo; la del Caballero de 
Gracia , también de Ftancíscasr, fundada en 1G03, 
en la calle del mismo nombre ; y la de Constanti- 
nopla^ Franciscas también, fundada en 1479, que 
tenía su convento en la calle de la Almudena. 

Descalzas reales. Fundó este monasterio de re- 
ligiosas franciscas de Sta. Clara, la Serenísima se- 
ñora princesa dofia Juana de Austria, hija del em- 
perador Carlos y y madre del rey don Sebastian, 
gobernadora que fue de estos reinos. Fue construi- 
do en el mismo palacio donde habia nacido la sefio- 
ra fundadora, y sitio que hoy ocupa en la plazue- 
la de las Descalzas, habiéndose concluido en 1559. 
La fachada es de orden dórico , con la organización 
de piedra, y los entrepaños de ladrillo, de buena 
forma y con aquel estilo de seriedad que distingue 
en general á las obras del reinado ae Felipe II, 
atribuyéndose los diseños á Juan Bautista de Tole- 
do. La iglesia fUe renovada en 1756 por don Diego 
Tillanueva, pintándose al fresco por los tres herma- 
nos Yelazqnez. Son muchas las obras aprecíables 
asi de arquitectura, como de escultura y pintura, 
que existen en esta casa , debiéndose citar entre 
otras el célebre altar mayor , obra de Gaspar de Be- 



T BBLI6I0SA. . 175 



cena (á < 



i qoíoi se atribuyen tamlneii las pintnns de 
8. Joan y S. Sebastian sobre mármol), los dos al* 
tares colaterales e<m columnas de pórfido, bases y 
capiteles de bronce dorado, el entierro de la ftmda-^ 
dora en una capilla del presbiterio, á la derecha 
con la estatua de rodillas , ejecutada en mármol por 
Pompeo leoni, y otros muchos objetos. Á este 
convento se han retirado varias personas reales, co- 
mo son la emperatriz dofía María, las infantas doila 
Dorotea y dona María Ana de Austria , Dofia Mar- 
garita hija del emperador Maximiliano, v otras per- 
sonas ilustres, y su abadesa es considierada como 
mnde de España. La solemnidad con que se ce-* 
lebraban en esta casa los oficios divinos con su ca- 
pilla real, era correspondiente á su magnificencia. 
A esta comunidad está reunida la de Franciscas 
descalzas de S, Pascual^ fundada en 1683 por el 
Ahnirante de Castilla que tenia su convento en el 
Prado de Recoletos. 

Santa Isabel, Fundóse este convento de Agus- 
tinas descalzas en 1589 , y está situado en la calle 
de su nombre. La iglesia es de buena forma, se 
concluyó en 1675 y fue renovada en el siglo pasa- 
do. Se compone de cuatro arcos torales , y sd>re 
ellos una medía naranja; contiene varías pinturas 
buenas , y aunque ñieron eslraidas muchas en tiem- 
po de los franceses, han quedado notables, la Con- 
cepción del altar mayor, y el nacimiento, del Es- 
panoleto, y alguna otra de Cerezo , Coelllo, y otros 
autores. Sirve también este convento para colegio 
de niñas distinguidas, v de él hablaremos en su lu- 
gar. A esta comunidad está reunida la mitad de las 
de Agustinas de la Encamación fundada por la rei- 
na dofía Margaríta de Austria, que tenia su conven- 
to en la plazuela del mismo nombre. 

La Carbonera, Es monasterío de Geróqimas y 
bajo la advocación del Corpus Cristi fué fundado por 
la condesa de Castellar en 1607. El nombre de la 
Carbonera le viene de una imagen de nuestra se^ 
iiora de la Concepción que se venera en él y fue ha- 
llada en una canKmera. La iglesia es poco notable. 



176 VkXtE MOlfUHENTAL 

pero encima bay ainfunas pintnns buenas, como la 
eena de noeaOro Sefior, de Yicente Calducho en el 
altar mayor v otras. Bstá siUiado en la fdaznela del 
Conde de Miranda. 

Don Juan de Alar con. Llámase así este con- 
vento de Mercenarias descalzas por haberle fundado 
á nombre de la señora doña Manuela Sfirandá, su 
confesor don Juan Pacheco de jüarcon, cjulen dio 
la posesión á las madres en 1609, y está situado en 
la calle de Yalverde, Su iglesia es mendiana con 
algunas pinturas regulares, las del altar mayor son 
de Juan de Toledo, y del mismo las del colateral 
del Evangelio. Las del otro colateral son de Montero 
de Bojas. £n esta iglesia se halla en el dia el cuer- 
no de la beata madre Mariana de Jesús, que esta- 
ba en el convento de Sta. Bárbara. A esta comuni- 
dad esta reunidas las beatas de S, José fundadas 
en 1638 que tenían su convento en la calle dé Ato- 
cha. 

Trinitarias descalzas. Fundado bajo la advoca- 
ción de .san Ildefonso por doña Francisca Bomero 
en 1603. Estuvieron primero en la calle del Humi- 
lladero , y pasaron después á la casa que hoy ocu- 
pan en la calle de Cantarranas, donae tienen su 
iglesia que es poco notable, aunque con algunas pin- 
turas regulares como un san Felipe Nerí, de Alonso 
del Arco, y un san Agustín de Donoso. Bn este 
convento profesaron una hija natural de Miguei de 
Cervantes y otra hija natural también de Lope de 
Vega, Se cree que dicho Cervantes fué enterrado 
en el primitivo convento de la calle del Humilla- 
dero, y trasladados después sus restos á este, don> 
de no han sido hallados. 

El Sacramento, Es de bemardas descalzas y- le 
fundó en 1615 el duque de Üceda, cerca de sus 
casas (boy la de los Consejos) en la calle del Sa- 
cramenfo. £1 templo que hoy tienen se acabó en 
1774; es muy capaz eon una Cachada regular, su 
lonja y atrio, y fué trazado por Andrés Esteban, 
siendo renovado posteriormente con notable gusto, 
pintando al fresco sus bóvedas don Luis Yelazquez 



RBLI6I0SÁ. 177 

y colocándose después el hennoso retablo del al> 
tar mayor con su grm cuadro de S. Benito y 8an 
Bernardo adorando al Santísimo, pintado por don 
Gregorio Ferro. Á esta comunidad está reunida la 
de Bernardas de nuestra señora de la Piedad (Va- 
Uecas)^ ftmdada en 1473 por Alvar Diez de Ri- 
vadeneyra, maestresala de Enrique IV, que tenia 
su convento en la calle de Alcalá; igualmente la de 
Bernardas de Pinto ^ fundado en 1569 y que tenia 
su convento en la Carrera de S. Gerónimo. 

Capuchinas, Tuvo principio este convento en 
1617 en la calle del Mesón de Paredes, y diez afios 
después fue trasladado al sitio que hoy ocupa en la 
plazuela que da nombre el mismo convento. Bs pe- 
quefio y no contiene ni su iglesia cosa notable , pues 
el santo Cristo del altar mayor, que era de Vicen- 
te Cardueho ya no existe alli. 

Calatravas, Bn 1623 se trasladaron á esta Cor^ 
te desde la villa de Almonacid de Zurita! bis reli- 



giosas de la orden militar de Calatrava , y muy lue- 

Kse las edificó iglesia y convento en el sitio que 
y ocupan en la calle de Alcalá. Dicha iglesia es 



bastante espaciosa y de. buena planta, aunque algo 
recargada de adornos de mal gusto. A esta comu- 
nidad está reunida la de Sta, Clara de Franciscas, 
fundada en 1460, que tenia últimamente su nuevo 
convento en la calle ancha de S. Bernardo, 

San Plácido, Fundó este convento de religiosas 
de S. Ben;to, doña Teresa Talle de la Cerda en 
1623 arrimado á la iglesia de S. Plácido , anejo de 
la parroquia de S. Martin, de la que le ha quedado 
el nombre. Dicha iglesia construida bi^ la direc- 
ción de fray Lorenzo de S. IVicolas, Agustino re- 
coleto es una de las mas arregladas de Madrid. Bl 
cuadro de hi Anunciación del jaltav mayor, es de 
Claudio Coello, y ñie pintado por este gran artista á 
los 18 años de edad , dando a conocer lo que ha- 
bia de ser; hay otras pinturas estimables, como tam- 
bién lo son las cuatro estatuas en los pilares de la 
cúpula, oblas de Manuel Pereira; el Sto. Cristo en 

19 



17t PARXB MONUMENTAL 

el sefNilcio que está en- su capilla, y las pinturas al 
fresco hechas por Kicei. Esta iglesia es en el dia 
aneio de la panoquia de S. Ildefonso y está situada 
en la calle de San Roque. 

Maravillas, Se fundó este monasterio de reli- 
giosas Carmelitas en la calle de Hortaleza por el 
afio de 1613, y á poco tiempo se trasladaron al sitio 
que hoy ocupan en la calle de la Palma Alta. £1 ti- 
tulo de Maravillas, le viene de una imagen mila- 
grosa de nuestro Señor , (}ue fue colocada en esta * 
casa con solemnidad. La iglesia fue construida en 
i646 ; es capaz, y fue reformada en el siglo pasado, 
construyendo nuevo el aliar mayor de mármoles v 
de buen gusto de orden corintio, y del mismo mé- 
rito el bello tabernáculo. Las estatuas de S. Elias 
y de santa Teresa son obras de don Francisco Gu- 
tiérrez. A esta comunidad está reunida la de Car- 
melitas {Baronesas), fundada en 1650 que tenia su 
convento en la calle de Alcalá. Esta iglesia es hoy 
anejo de la parroquia de S. Ildefonso. 

Comencladoras de Santiago, Fundóse de orden 
del sefior don Felipe lY en 1650$ está situado en 
la plazuela de su nombre. Su iglesia tiene la figura 
de cruz griega con las estremidades en semicírculo 
y una hermosa cúpula en el centro. La lachada, 
pórtico y planta son de lo mejor de Madrid, y su 
sacristía es sin duda la mas bella entre las de los 
templos de la capital. En el altar mayor el cuadro 
del santo á caballo es de Lucas Jordán. A esta co- 
munidad está reunida la que ha sido trasladada de 
Cien-poiuelos, 

Góngora. Es de Mercenarias descalzas, y fue 
fundado por dofia Maria de Mendoza en la calle de 
San Opropio por los afios de 1636, siendo traslada- 
das en 1662 al sitio que hoy ocupan en la plazuela 
del duque de Frías, de orden del rey don Felipe lY 
y bajo la dirección de don Juan Jiménez de Gón- 
gora. consejero de Castilla. Su iglesia se reformó 
en el siglo pasado, y no contiene objetos notables, 
i escepcion de algunas esculturas ejecutadas y di- 






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RELIGIOSA. i79 

rígidas por don Joan de Mena. A esta eomuaidad 
está reunida ia otra milad de las de la Mncamacian: 

San Fernando, También de Mercenarias y funda- 
da por la marquesa de Áviia-Foente en 1676 enflren- 
te de. la Merced, siendo trasladadas desoues al si- 
tio que ocupan en la calle de la Libertaa. Su igle- 
sia no contiene cosa notable. 

Santa Teresa. Este convento de Carmelitas descal- 
zas ftie fundado por el príncipe de Ástillano en 1684, 
bajo la dirección de la venerable madre Maria Ana 
Francisca de los Angeles. Está situado al fin de la 
calle de san Antón; y su iglesia que se concluyó 
en 1719 , es capaz y regular y no contiene objeto 
notable, después de haber sido trasladado á la aca- 
demia de san Femando y luego al museo de la 
Trinidad el famoso cuadro de Julio Romano , copia 
de la Transfiguración de Rafael, que fué donado 
á esta casa por el fundador y estaba colocado en el 
altar mayor. — A esta comunidad está reunida la de 
carmelitas de santa Ann fundada por san Juan de 
la Cruz en 1586 , que tenia su convento nuevo en 
la calle del Frado. 

Satesas Viejas. El rey don Femando VI y la 
reina dofia María Bárbara sn esposa fundaron este 
real monasterio de la Visitación de religiosas de 
san Francisco de Sales, con el cargo de educar 
nifias nobles , y para ello hicieron constrair el maff- 
nífico convento e iglesia que ocupan en la plazuela 
de su nombre, y que por su suntuosidad y buen 
gusto es sin disputa el primero entre los monumen- 
tos religiosos de Madrid. Concluyóse en 1758, y se- 
gún los autores contemporáneos ascendió su total 
coste á la suma en 19.049,039 rs. y II mrs. sin 
contar las alhajas de diamantes, oro y plata y es- 
qiiisitas vestiduras con que le enriqueció la reína^ 
pero en el testamento de la misma, cuya copia exis- 
te en la Biblioteca nacional , se lee una nota que 
dice : üLo gastado en tas Salesas según informe 
de don Andrés Gómez , asciende d 83.000,000 rs. 
en sola la fábrica^ suplido todo por ía teso» 
reria.H 



480 PIRTB MONUMEIfTAL 

lift esCension de todo el edificio , inclujrendo la 
iglesia, lonja, huerta, jardín y demás oficinas', es 
de 774,350 pies superficiales de área plana. £1 con- 
vento tiene 135,056 pies de superficie y 49 de alto. 
La iglesia , sacristía esterior y pórtico tienen 9,380 
pies y 128 de longitud desde los pies hasta el altar 
mayor , 38 de latitud y 80 en el crucero. Su altu- 
ra es de 48 pies hasta la comisa, y sobre esta ar* 
ranea la bóveda y arcos torales con 19 pies de se- 
midiámetro. El cuerpo de luces que levanta 22 V2 
la media naranja que supera 20 y la linterna con 
21 de elevación. Su fachada de un solo cuerpo, 
con ocho pilastras del orden compuesto, y dos tor- 
res en los estremos, un atrio y tres puertas. Enci- 
ma de la. principal hay un bajo relieve de la Tisi- 
tacion, y otros adornos. Cierra la entrada una espa- 
ciosa lonja con pilares y verjas de hierro. Pero la 
fachada mejor de esta casa es la que cae al jardín, 
y corresponde á lo que llaman el Palacio ^ por ser 
la habitación que destinó para sí la reina dofia Ma- 
ría Bárbara. Los planes de esta obra fueron de don 
Francisco Carlier y la dirigió don Francisco Mora- 
dillo. 

El adorno interior de este suntuoso templo es 
cor^spondíente á su ^;ran fábrica. Pilastras y co- 
lumnas de una sola pieza, de esquisitos mármoles 
de serpentina de Granada preciosa y muy rara, con 
los capiteles de bronce dorado ; hermoso pavimento 
de mármol de colores; suntuosos y elegantes reta- 
blos de lo mismo $ escelentes pinturas, entre las cuar 
les no podemos |>asar en silencio los cinco cuadros 
de Muro, Giaqnmto, Cignaroli y Filipart, artistas 
estrangeros acreditados en aquel tiempo, especial- 
mente Cignaroli de Yenecia, de quien es el cuadro 
de la Sacra familia ; bóvedas pintadas al fresco por 
los tres hermanos Yelazquez , bellas estatuas de Olí- 
Yíeri en el altar mayor , todos los objetos en fin, 
oue encierra esta casa son dignos de la admiración 
ae los inteligentes, y merecerían un volumen para 
su descrípcion. Pero en gracia á la brevedad , solo 
haremos eseepcion en favor de uno de aquellos ob- 
jetos, y es el magnífico sepulcro donde descansan 
los reyes fundadores, único de su clase en la corle y 



BSLmiosÁ. m 

eoDStniidd de orden de Cirios III, por el arqnitec- 
tecto Sabalinl , y el escultor don Francisco Gu- 
tiérrez. 

Sepulcro de Fernando VI. En el crucero de la 
iglesia, al lado de la epístola y dentro de un arco 
y nidio, se eleva el sepulcro del rey D. Fer- 
nando YI, cubierto de escogidos mármoles de di- 
versos colores. En el sitio de la clave están las ar^ 
mas reales sostenidas por un nifio, y una Fama de 
mármol, con clarín en la mano. Sobre el primer 
zócalo se levanta un pedestal, á cuyos lados hay 
dos estatuas en pie, mayores que el natural, repre- 
sentando la Justicia y la Abundancia. Luego sien- 
ta la urna sobre dos leones de bronce, y en su fren- 
te hay un bajo relieve que representa las tres Bellas 
Artes acogidas bajo la real protección. Parte de la 
urna se figura cubierta de un pafio, y sobre ella hay 
dos nifios llorando, el uno levanta el pafio, y el 
otro tiene una espada en la mano. En el íondo detras 
de la urna, se levanta una especie de pirámide y alli 
está colocada la figura del Tiempo encadenado, que 
eoo una mano sostiene el retrato del rey, y con la 
olía le sefiala. En una tabla de mármol que sienta 
sobre el pedestal, está escrita con letras de bronce 
dorado la inscripción siguiente, que cominiso con la 
que se dnrá de la reina, don Juan de Iriarte: Hic 
jacet ku§u$ comobii conditor^ Ferdinandus Vi 
Bispqniarum Aex, optUnus princeps , qui sine 
liberis , at numerosa virtutum sobóle paírim 
obiit ir id. Aug. An. MBCCUJC. Carolus lU fra- 
tri dilectisimo , cujus vitam regno preeoptaset 
hoc mcsroris et pieiatis monumentum. En el se- 
palero de la reina dofia María Bárbara , colocado en 
el recinto del coro á espaldas de el del rey , se pu- 
so ia inscripción siguiente: Maria Barbara Portu- 
gallÍ4B Ferdinandt VI Hispaniarum Begis uxor^ 
post conditum D. O. M. Templum^ Sacris Virgi^ 
nibus Cúmo6tum, optatur fruitur sepulcro^ et 
votiis praprior et aris. Obiit annos nota XLVII. 
VI Kal. Sept. MDCCLVUI, 

k esta comunidad está reunida la de Saksas 
mtevas fundadas en 1798 por dofia Maria Teresa 
Centurión, que tenia so convento en la calle An- 



189 PÁRTB HommEirriL 

clia de san Bernardo. Igualmente la de la misma 
orden fondada en 1835 por la reina dofia María Jo- 
seíU Amalia, en la ciudad de Orihueia. 

Hijas de la Caridad. Esta venerable congrega- 
ción fundada en Francia por san Yicente Paul, se 
estableció en Madrid en el reinado del sefior don 
Carlos lY , viniendo algunas hermanas de la casa 
de Barcelona, á fin de que el considerable núme- 
ro de enfermos de los hospitales, y los inocentes 
espósítos de la inclusa, recibiesen de ellas el alivio 
y consuelo que conocidamente ofrecen su religión, y 
esmerada asistencia. Están sigetas al Visitador de 
la congregación de la Misión , y tienen su casa é 
iglesia en la calle de san Agustín. 

IOI.EftIA8 T ORATORIOS. 

Colegiata de san isidro el Real. Fundada la casa 
de PP. de la Compafiia de Jesús en 1567, y habiendo 
tomado el patronato de este convento la emperatriz 
dofia María de Austria , se construyó en 1651 la ac- 
tual iglesia , que es un templo grandioso , de bellas 
proporciones, y rico de adornos y entalladuras en su 
interior, siendo dirigida su construcción por el maes- 
tro (Francisco Bautista, de la misma religión. Estn- 
fiados del reino, en tiempo de Cirios III los padres 
de la compafiia , ftié destinado este magnífico tem- 
plo á iglesia real colegiata, en donde fuesen colo- 
cados los cuerpos de los santos esposos Isidro y 
María de la Cabeza : y en cumplimiento de esta or- 
den , fiíeron trasladados en solemne procesión el 
dia 4 de febrero de 1769, pasando á esta iglesia los 
capellanes de la real capilla de san Andrés, que 
tomó el nombre de Cabildo de san isidro. Enton- 
ces ftié renovada la capilla mayor por el célebre ar- 
quitecto don Ventura Rodríguez , el que dio traza 
para disponer en el altar mayor las cijas de los es- 
presados cuerpos , disponiendo el presbiterio pa- 
ra servir de coro á los capellanes y la mesa de 
altar en el medio. El cuerpo de nuestro glorioso pa- 
trón está entero ; solo le üsltan tres dedos de los 



BBU6I0SÁ. 183 

pies, y se guarda en dos cajas, la interior de fíií- 
crana de plata, regalada por la reina dofia Mariana 
de Neobourg, y la estertor es una urna de oro, pla- 
ta y bronce , ofirecida por el colegio de plateros de 
Madrid. La estatua del santo, qne está sobre el tro- 
no de nubes, es obra del célebre don Juan de Me- 
na, las de la Fé y Humildad al lado de la urna son de 
de don Manuel Álvarez y don Francisco Gutiérrez; 
Las de los santos labradores son de Pereira. El gran 
cuadro del segundo cuerpo que representa la santí- 
sima Trinidad, fué pintado por don Antonio Rafael 
de Mengs. En los dos colaterales y en la capilla 
del santísimo Cristo hay buenas pinturas de Ricci, 
En los primeros las que representan á S. Fran- 
cisco de Borja y san Luis Gonzaga, y en la segunda 
dos grandes de la Pasión de N. S. y dos óvalos de 
san Pedro y la Magdalena ; y sobre las puertas de 
la sacristía y capilla de san Ignacio otras gue repre- 
sentan la caída de san Pablo y san Francisco Javier 
bautizando á los indios, ^n de Jordán f en la sacris- 
tía también hay una Concepción y un san Igna- 
cio de Alonso Cano, y un cuadro pequeño del Señor 
atado á la columna, por el divino Morales. En la 
ante sacristía el san Pedro y san Pablo, son de Pa- 
lomino , de quien es también el techo de esta pie- 
za. Donoso y Coello pintaron el de la capilla de la 
Soledad, que apenas se disfruta por la mucha talla 
dorada de que está recargada, habiendo repartidos 
en toda la iglesia, capilla y sacristías otras muchas 
pinturas de gran mérito de Coello , Carducho , Pa- 
lomino y Herrera el mozo , cuya enumeración sería 
demasiado prolija. La fachada de este suntuoso tem- 
plo consta. de tres puertas, entre cuatro medias co- 
lumnas con pedestales y dos pilastras en cada estre- 
mo; sobre las columnas corre la comisa v encima 
una balaustrada, rematando el conjunto dos torre- 
cillas laterales aun no concluidas. Todo lo cual, aun 
con los defectos que se le atribuyen , hace á esta 
portada la mas noble y magestuosa de todas las 
Iglesias de Madrid. Ei cabildo de san Isidro ha 
vuelto á ocuparla después de la supresión de los je- 
suítas, y en ella se celebra el culto con la mayor 
pompa y sol^osnidad. Ademas , en la división pro- 



181 PÁRTB HOHUHBirrÁL 

¥isioiuil de 1842, ha quedado establecido en este 
templo un anejo de la parroquia de santa Gnu. Ea- 
tá situada en la calle de Toledo. 

San Francisco el Grande, Befieien los histo- 
riadores de Madrid, que habiendo venido áesta vi* 
Ua el mismo santo j[>atriarca en 1217 , le ofrecieron 
los moradores un sitio fuera de los muros-, para la- 
brar una pequefia ermita donde es hoy la huerta del 
convento. Esta ermita fué estendiéndose, hasta que 
se convirtió en gran iglesia y convento; pero de- 
molido en 1760 , se empezó á edificar de nuevo 
con gran magnificencia, concluyéndose el todo de 
la obra en 1784. Hizose por los planes de fray Fran- 
cisco Cabezas , religioso lego de la orden , que la 
dejó en la comisa, y fué continuada por4os arqui- 
tectos Pió V Sabatini , el último de los cuales con- 
cluyó la iglesia é hizo el convento, uno y otro de 
una magnificencia estraordinaria. 

La iglesia es una rotonda de 116 pies de diá- 
metro ¥ 153 de alto hasta el anillo de la linterna. 
Desde la linea de la fachada hasta el fondo del pres- 
biterio hay 259 pies. Esta rotonda está circundada 
por la capilla mayor v otras seis mas peqnefias, aque- 
lla de 75 pies de fondo, por 47 de ancho y estas 
de 35 pies en cuadro. En el altar mayor hay nn sen- 
cillo tabernáculo y en la pared de su frente un gran 
cuadro de don Fliancisco Bayeu que representa la 
ccmcesion del jubileo de la Porciuncula^ los cua- 
dros de las seis capillas, son de Goya, Calleja y 
Castillo, los de la derecha; y los de la izquierda, 
de YeUóquez, Ferro y Maella. El pórtico de la igle- 
sia tiene 67 pies de ancho y 37 de fondo. Hay en la 
fachada dos torres demasiado bsqas , y tres ingresos 
con arcos. Este templo, que á pesar de los defectos 
que puede hallar en él la crítica, es el mas monu- 
mental de la corte, se halla desgraciadamente situado 
en un sitio estraviado mas abajo de Puerta de Moros. 
En esta iglesia han solido celebrarse las grandes 
ceremonias de desposorios y exequias reales, v úl- 
timamente ha sido destinado por decreto de las 
Cortes para Panteón Neusúmal, donde se coloquen 
las cenizas de los hombres ilustres que ha produ- 



B]ia.IQI06A. i8l 

eido Bwafta. Bd el día es también anejode Upar* 
roquiadesan Andrea. 

Bl convento, iguaUnente grandioso, con diez pa^ 
tíos; doscientas celdas, noviciado, enfeimería y de- 
más oficinas, ha sido destinado después de la so- 
mesio» de las comunidades religiosas, para cuartel 
de infantería. Los cuadros de mérito que estabtn 
en los claustros, han pasado al museo de la Trí* 



San Gerónimo eiBeai. Los reyes católicos tras- 
ladaron á lo alto del Prado viejo de Madrid la comn* 
nidad de religiososde san Gerónimo «^Po^o, que ha- 
bía fundado el rey don Enrique lY en el camino 
del Pardo. Para este objeto se construyó el con- 
vento é iglesia. Esta es de una sola nave , bien 
pn^MNTcionada y espaciosa , á la manera gótica,* de 
cuyo estilo no queda ya otra en Madrid que la Ga- 
pilh del obis||o, y aunque profanada y casi con- 
vertida en ruinas por los franceses , que hicie- 
ron desaiMBurecer de ella las muchas riquezas míe po- 
seía en pinturas, esculturas y alhajas, ha sido res- 
taunda después aunque sencillamente. £1 gran cua- 
dro del altar mayor fué pintado hace pocos afios 
por el distinguido inrofesor don Bafael Tejeo. En 
esta ifflesia se celd[>ra la jura de los príncipes de 
Asturias; y las Cortes del reino, convocadas á esta 
efecto por Femando YII , verificaron esta solemne 
ceremonia de la jura de la actual reina dofia Isa- 
bel II, como princesa de Asturias, el dia 90 de ju- 
nio de 1833. 

Bsta ielesía está hoy cerrada, y el convento 
contiguo aestinado á Parque de artillería, siendo de 
desear que se dí^nga la traslación de este á otro 
ponto, y la nueva apertura de la iglesia, como par- 
roquia dei sitio de Buen Retiro. 



Tfuestra señora de Atocha. En el mismo sitio 
en que habla en los antiguos tiempos una pequefla 
ermita en que se veneraba la sagrada imagen de 
nuestra sefiora de Atocha, sobre cuyo oríjen, anti- 
güedad y milagros se han estendido mucho los his- 
toriadores y poetas madrilefios, fué fundada esta ígle- 



184 PÁRTB mommamiL 

8ia y convento en tiempo del emperador Cirios Y 
con gran suntuosidad, <iue se aumentó después con- 
siderablemente en los sdcesívos reinados, nasta que 
Alé reducido á cuartel por los franceses en 1809. 
Bl rey don Femando TU á su regreso á Bspdto 
cuidó de restaurar esta iglesia y convento, reedifi- 
cándole casi del todo, haciendo construir por su ar- 
quitecto don Isidro Yelazquez el elegante altar ma- 
yor, adornando toda la iglesia de bonitos retablos, 
alliajas, efigies y cuadros, entre los que merece ci- 
tarse un san Miguel, de Jordán, los de la Magdalena, 
nuestra señora del Rosario, y Descanso en Egipto, 
de Conrado, como también los ángeles de la capi- 
lla del Cristo, esculturas de don José Ginés y don 
Bsteban de Agreda; y toasladando á su casa con pú- 
blica solemnidad la* antiquísima y venerada imágai 
de Nuestra sefiora , objeto de la mas religiosa piedad 
de los madrileños. Dispuso también que en ella se 
depositasen colocados en su nave los estandartes y 
banderas de los antiguos tercios, armadas y regi- 
mientos españoles , y los conquistados á sus enemi- 
gos , los cuales se bailan hoy simétricamente orde- 
nados en elegantes pabellones, sobre las pilastras de 
la nave. 

Suprimidas las comunidades religiosas, ha sido 
destinado el convento á casa Cuartel de Inválidos^ 
renovado y vuelto al culto el hermoso templo, en 
el cual se celebran las ceremonias de U íura de ban- 
deras de los cuerpos del ejército y milicia nacio- 
nal, y fiestas reales á que asiste S. M. Bstá situado 
al estremo oriental del Prado. 

Nuestra señora del Carmen, En 1575 se ftm- 
dó este convento por su religión, contribuyendo á 
ello la villa de Madrid , y el celo del Caballero de 
Gracia, en el mismo sitio que ocupaba la casa de 
mugeres públicas. El templo es de los mas grandes 
y de mejor arquitectura que tiene Madrid, con muy 
buenas capillas y efigies. La del altar mayor que re- 
presenta la virgen del Carmen, es obra de Juan 
Sánchez Barba. También hay pinturas notables, en- 
tre ellas la del remate del altar mayor, bella obra 
de Antonio Pereda, buen colorista del siglo XYII, 



RBUGIOSA. 197 

de jpiien son también las de san Elias y san Bliseo 
en el cractto. Del mismo tiempo son asimismo las 
dos buenas estatuas de san Elias y san Juan Bau- 
tista en los colaterales. En el afio de 1833 se ve- 
rificó la total reforma del adorno interior de este 
templo, habiéndose construido el retablo mayor 
y los colaterales con arreglo á las ideas de buen 
gusto, y despojado de estravagancias toda la igle- 
sia, que ha quedado por lo tanto una de las mas 
notables de Madrid. La mejor fachada es la de la 
calle del Carmen, donde tiene una lonja espaciosa. 
Al lá estincion de las comunidades religiosas ha sido 
ocupada j sostenida esta iglesia por la congrega- 
ción de neles bsgo la advocación de IVuestra seño- 
ra del Carmen, y en el dia es anejo de la parro-. 
quia de san Martm. £1 convento está ocupado por 
las oficinas de la csya de amortización. 

' Santo Tomás. La iglesia del que fue convento 
de Dominicos de santo Tomas, una de las mas 
grandes de Madrid y notable también por el sitio 
privil^iado que ocupa en lo mejor de la calle de 
Ajtoeha, f^é concluida en 1656 , haciéndose después 
de algunos anos la capilla mayor y media naranja, 
que se vino abajo en 1726 en ocasión de hallarse 
celebrando el jubileo del ano santo , quedando se- 
pultado bf^o sus ruinas un centenar de personas. 
La iglesia es de buena planta; pero sus adornos 
participan del mal gusto de Bqaeík época;, y sobre 
todo la portada, obra de Churriguera y de sus hijos 
y ridicula hasta el estremo. No lo es menos el al- 
tar mayor y muchos de los retablos de las capillas, 
en las cuales sin embargo hay muy buenas pinturas 
y esculturas que apenas pueden verse por la esca- 
sez de luces, contentándonos con citar entre las pri- 
meras uno de tos buenos cuadros que hay en Ma- 
drid, y es el que está en la primera capilla de la 
derecha y representa á Santo Domingo, obra de Án- 
nio Pereda, y en la capilla de enfrente, ó sea la 
primera de la izquierda, la célebre escultura del 
Descendimiento de la cruz, obra de Miguel Rubia- 
les. En la misma capilla está" un enterramiento mo- . 
demo del conde de Gausa, de bastante buen gusto. 



i%% PÁRTfi HONUMBNTÁL 

También hay dos cuadros de la pasioa en usa ca- 
pilla, del bnoso Herrera, y nna Ásancion y Corona- 
ción de nuestra señora, obra de Ruiz de ía Iglesia. 

San Cayetano, Este suntuoso templo, situado en 
la calle de Embsgadores, se empezó á conslmir á 
principios del pasado siglo y se concluyó en i76i 
con destino á iglesia de clérigos seglares de san Ca- 
yetano; y á pesar de las observaciones críticas de 
don Antonio Ponz y otros rigoristas del aorte, no 
se puede negar que es uno de los buenos monumen- 
tos religiosos que encierra la capital; la portada so- 
bre todo es suntuosa, aunque algo exagerada con 
adornos y follajes ; siendo lastima sin embargo que 
por la estrechez de la calle carezca de punto de yis- 
ta conveniente. El interior del templo consta de tres 
naves espaciosas, claras y bien dispuestas, y no con- 
tiene objeto notable en los altares. La divma pasto- 
ra es de don Luis Salvador Carmena. Este templo 
es en el dia anejo de la parroquia de san Millan. 

San Antonio del Prado. Esta iglesia del ex- 
convento de padres capuchinos, situada al final de 
la calle del Prado, y que sirve hoy de anejo de par- 
roquia de san Sebastian , fué concluida en 1756 , r 
no es notable mas que por su decencia y la senci- 
llez de sus adornos, entre los cuales se cuentan 
algunas pinturas regulares, como la Sacra fiunilia, 
cuadro de bello efecto de Castrejon, que está en la 
primera capilla de la derecha, y algún otro. 

Nuestra señora del Bosario. Esta iglesia del 
que fué convento de religiosos del orden de sanio 
Domingo, y hoy está destmada á anejo de la parro- 
quia de san Martin , tiene una linda portada, que es 
uno de los mejores ornamentos de la calle ancha 
de san Bernardo (hoy de Calderón de la Barca). Su 
interior no contiene objetos notables, sino el santí- 
simo Cristo del Perdón que está en su capilla, obra 
de las mas espresivas del famoso Pereira, y un san- 
to Cristo abrazando la Cruz, buena escultura, en uno 
de los colaterales. 



BBLIGIOSÁ. i89 

San Antonio Abad (Bsciiek Pía). Bata casa de 
padres clérigos regulares de las escuelas pías con 
título de Coíejio Calasancio, tu?o príDcipio en 
1755, y estuTieron en la calle de Fuencamu hasta 
el afio de 1794, en que el rey don Garios lY les hi» 
zo cesión del couTento de padres de San Antonio 
Abad en la calle de HorbUeza, donde existen, ha- 
biendo labrado después el colejío. La iglesia aun- 
que no es erande, es de íorma estrafia, y está ador* 
nada con altares de buen gusto, bellas pinturas y 
esculturas. £1 san José Galasanz es del célebie 
Goya. 

San Fernando (Escolapios). 1.a otra iglesia y 
colegio de PP. escolapios, está en la calle del Mesón 
de Paredes y fue fundado en 1733. La iglesia es mas 
moderna y notable por su linda forma y los objetos 

Siie la adornan. Su fachada tiene una decente senci* 
ez. Las escultiuras de nuestra Señora, S. José Ca- 
lasanz y S. Ignacio son de don Alfonso Yergaz. 

San Juan de Dios, Fundóle en 155S el venera- 
ble hermano Antón Martín, con el objeto de servir 
de hospital, á cuyo servicio se entregan los reli- 
giosos. La iglesia está reedificada en 1798. Tiene 
mucho adorno elegante v rico en materia de esquí- 
sitos mármoles, y las pmturas al fresco y las es- 
culturas qné contiene son dignas de atención. EH^ 
tre estas ultimas merecen citarse los pasos del Ecdé 
H<mio y los Azotes, que salen en procesión el Yie^ 
nes santo; nuestro sefior Jesucristo con la cruz 
acuestas, y S. Juan de Dios sosteniendo á un eili^ 
fermo, célebre» obras de don Pedro Hermoso, qué 
murió en 1830. £1 S. Lázaro de su altar es obra de 
don Manuel Gontreras, escultor poco conocido del 
siglo XYII , pero que merecía serlo mas porque era 
artista de mérito. El crucifijo en su capilla es de 
Domingo de la Rioja y los dos cuadros de la Pa- 
sión, de Manuel de Castro. El cuadro del retablo 
principal es de Jordán. También es notable la esta- 
tua del santo sobre la puerta del convento, ejecu- 
tada por Manuel Delgado, discípulo de Manuel Pe- 
reira, quien la dicigió por hallarse ciego. Esta igle- 



i90 PÁRTB MOmmBlHTÁL 

sia en el dia es an^ de la parroquia de S, Se- 
bastian. 

Nuestra señara del Buen Suceso. Esta iglesia 
del hospital de los criados de la Gasa real es celebre 
mas que por su construcción y decoración artística, 
que nada absolutamente tiene de recomendable, por 
el sitio príTilejiado que ocupa en la Puerta del Sol 
dando frente á la calle Mavor. Su fachada principal 
es mezquina t en ella esta colocado un reloj alum* 
brado de noche. La iglesia quedó muy mal tratada 
en tiempo de la invasión francesa, y posteriormente 
se la habilitó aunque con mucha sencillez. La íma- 
jen de IVuestra señora que se venera en el altar ma- 
yor fué hallada según se dice, en un monte, por 
dos hermanos de la congregación de los Obregones. 
En esta iglesia v su patío ftieron fusilados varios 
desgraciados madrileños en el funesto 2 de mayo, de 
1808 y hay una inscripción en el lado de la epístola 
que asi lo espresa. En esta iglesia se celebra una mi- 
sa á las dos de la tarde á la que siempre asiste es- 
traordinaria concurrencia. 

SI Caballero de Gracia. La congregación de 
esclavos del Santísimo Sacramento, fundada por el 
ejemplar sacerdote Jacobo de Grattis (1), labró en 
1654 esta linda iglesia en la misma calle á que aquel 
4ió su nombre. Posteriormente y en el siglo pasa- 
do flie reconstruida baúo la dirección del célebre 
arquitecto Villanueva, adornando su interior con una 
Joble fila de coiunmas que le dan gracia y novedad. 



(1) Fue natoral de Módena, Caballero del orden de Crislo; 
y marió en Madrid de <02 años en 1649. Vivió en esta calle, 
i qae dio nombre, y eslavo enterrado en la iglesia del con» 
rento de monjas franci.4oas qae fundó en. sus propias casas, 
•itts en U misma calle, y «¡oe ha sido derribado en e«(08 lil- 
timos años y construido en su solar un mercado. Púnese esta 
noticia para ^ue no se confunda con el otro Jacobo Trezxo. ea- 
collor y fundidor de Felipe II, pues la casualidad do vinr ea 
Madrid á un mismo tiempo en calles inmediatas , i que dieron 
nombre {Jaeometre*o)j ha hecho que DáTÜa , Quintana y Poní 
los hayan ofoi4e «no tole. 



BBLIGIOSA. 191 

La portada es sencilla, construida en 1832, con dos 
columnas y un bajo relieve encima, representando 
la Cena de nuestro Señor, ejecutado por el escultor 
don José Tomás, y copia del célebre cuadro de 
Leonardo Yinci. Esta iglesia es en el dia anejo de 
la parroquia de S. Luis. 

Nuestra señora de Gracia. (Plazuela de la Ce- 
bada.) Labró esta iglesia la hermandad de la Vera- 
Gmz ) pero después se rehizo la iglesia que es muy 
capaz, y en ella se encuentran algunas pinturas y 
efigies regulares, como una Concepción de estilo 
italiano y un S. Francisco copia del Espafíoleto. £1 
crucifijo es escultura de Pedro Mena. 

El Santísimo Sacramento. Este oratorio está 
en la calle de Cañizares, y se labró plwa la con- 
gregación de Esclavos del Santísimo Sacramento por 
don Manuel de Aguiar en 1647. 

Espíritu Santo. Este oratorio está en la calle 
de Yalverde , y es propio de su congregación , quien 
labró su. iglesia en 1676. En ella hay algunas pin- 
turas razonables. 

San Fermín. Fundó esta iglesia la real coujg^re- 
gacion de naturales de Navarra y se construyó en 
1746. Está situada en el Prado, y son de notar en 
ella las buenas esculturas de sus altares. La de nues- 
tra Señora y S.Juan Bautista, de Mena , S. José, San 
Francisco Javier, S. Miguel y otras mas pequeñas 
de don Luis Salvador. 

San Ignacio. Fue esta casa del colegio de in- 
gleses , y la compró la congregación de S. Ignacio 
de naturales de Vizcaya, quien la reformó y abrió 
su pequeña iglesia en 1773. Está situada en la ca- 
lle del Príncipe. Las dos estatuas de S. Prudencio 
y S. Martin de Loínaz, que están en el altar princi- 
pal son ol»a de don Roberto Michel. 

Capilla del Principe Pío. En la plazuela de ÁSú* 



192 PARTB MOmiMEKTAL 

jidos. Fue fondada esta capilla mmt dolía Leonor de 
noura, marquesa de Gastel-Rodrigo , y está en las 
casas del príncipe Pió. Bn esta iglesia se véneta 
nna de las copias de la cara de nuestro sefior Je- 
sucristo, estampada en el lienzo de la Verónica, cu- 
ya preciosa alhaja está vinculada al mayorazgo , y 
se espoue al público el Jueves y Yiernes santo. 

Otras capillas puMicas. La de nuestra sefiora de 
la Soledad, calle de la Paloma; la de la casa de los 
condes de Paredes, junto á S. Andrés, dedicada á 
S. Isidro Labrador por ser tradición que vivió en di- 
cha casa, cuando servia á Iban de vaigas: la de la 
calle del Águila, donde también vivió dicho santo,* 
la de nuestra sefiora* de la Concepción , en la calle 

Scasa del duque de Osuna: la de nuestra sefiora 
el Sagrar» , en el Pósito ; la de nuestra sefiora de 
la portería en la calle de Sta. Isabel : la de nues- 
tra sefiora de la Soledad, en la calle de Fuencarral, 
y otras particulares. 

Hay ademan otras iglesias abiertas al culto pú- 
blico, en todos los esUblecimieutos de beneficen- 
cia y corrección, como el Hospicio, Inclusa, S. Ber- 
nardino, Galera, Recogidas, Arrepentidas, Monte 
de Piedad, Hospital general, los de la Orden Ter- 
cera , Buena dicna , Italianos , Franceses , Portugue- 
ses, Flamencos, Irlandeses, Aragoneses, Sacerdo- 
tes naturales, Desamparados, y otras, de que habla- 
remos en los artículos respectivos á estos estable- 
cimientos. 

DBSTmO DADO A LOS GONVENTOft 
SUPRIMIDOS. 

Suprimidas en 1836 las órdenes religiosas de. va- 
rones y acordada la reducción de' las de monjas, y 
declarados nacionales los bienes que poseihn, han 
«ido derribados ó dedicados á otros usos los conven- 
tos é iglesias siguientes: 

Convento é iglesia de S, Martin^ plazuela de 
su nombre. Dedicado á oficinas del Gobierno Polí- 
tico, Diputación Provincial, Tribunal , junta y Bol- 
sa de Comercio. 



San Feiipe el Meai. calle Hiajor. Deirjbado y 
construidas en el solar casas particulares. 

la Vidoria^ carrera de San Gerónimo. ídem. 

La Santísima Trinidad , calle de Átocba. Con- 
Tertida la iglesia en teatro del Instituto y el con- 
TCdto en Museo nacional. 

La Merced^ calle de su nombre. Derribado pa- 
ra ftHrmar la plazuela del Progreso. 

El Noviciado^ calle Ancha de San Bernardo. 
Destinados iglesia y convento á la Universidad Li- 
teraria. 

Doña Mafia de Aragón , plazuela de su7nom- 
bre. Ocupados iglesia y convento por el Senado. 

Agustinos Recoletos ^ en el Prado. Derribado. 

Espíritu Santo ^ Carrera de San Gerónimo. Der- 
ribado para construir el palacio del Congreso. 

San Bernardo^ caife Ancha de San Bernardo. 
Derribado. 

Santa Bárbara , plazuela de su non[d)re. Qcu- 
pado por una fábrica de fondícicn. 

Jesús ^ plazuela de su nombre. Ocupado por es- 
cuela de eqoHacion. 

San Basiiio, calle del Desengafio. Convertido 
en cuartel de Milicia Nacional de artilleria, y lue- 
go en prisión militar. 

Premostratenses , calle del B'osal. Derribado por 
los franceses. 

Añijidos, plazuela de su nombre. Destinado pa- 
ra casa particular. 

La Pasión, calle de su nombre. ídem. 

Capuchinos de la Paciencia, calle délas In- 
fantas. Derribado para formar la plaza de Bilbao. 

Padres del Salvador , calle del Lobo, Ocupado 
por las oficinas de la Comisión de Amortización. 

San Felipe Neri , calle de ^Bordadores. Derriba- 
do y construido en el solar uii mercado y galeria. 

Agonizantes de la calle de Atocba. Derribado y 
construida una casa particular. 

San Vicente Pon?, calle del Barquillo. Destina, 
do á presidio correccional. 

Convento de religiosas de Santa Clara, calle 
Ancha de San Bernardo. Destinado á escuela nor- 
mal de maestros de primera educación. 

13 



194 PÁRTR MONÜHBNTÁL 

VráncUeas de ConstarUinopÍa\ calle de la Ál- 
mudena. Derribado. 

Santa Catalina de Sena, ealle de Cabestreros. 
Gasa {»articular. 

Nuestra señora de la Piedad (vallecas), ca- 
lle de Alcalá. Convertida la iglesia en teatro del Mu- 
seo , y el convento ocupado por un Colegio. 

La Magdaiena , calle de Atocha. Derribado. 

Los Angeles, plazuela de Santo Domingo. ídem. 

Santa Ana , calle del Prado. ídem y construida 
una casa particular. 

San Bernardo (Pinto), carrera de San Geróni- 
mo, ídem. 

Franciscas del Caballero de Gracia, calle del 
mismo nombre. Derribado y construido en el solar 
un mercado. 

Baronesas , calle de Alcalá. Derribado para jar- 
din de casa particular. 

San Pasctml, prado de Recoletos. Alquilado 
para depósito de granos. 

Salesas nuevas, calle Ancha de San Bernardo. 
Ocupada iglesia y convento por la Universidad. 

Beaterío de San José , calle de Atocha. Ocu- 
pado por una escuela de párvulos. 

Encarnación, calle de su nombre. Derribado 
el convento. 

Parroquia del Salvador, Derribada. 

Los conventos, cuyas iglesias han quedado abier- 
tas al culto, según queda espresado en sus capítu- 
los respectivos son : 

Colegio de 1^ compañía, Estudios públicos. 

San Francisco, Cuartel de infantería. 

San Gerónimo, Parque de artílleria. 

Atocha, Cuartel de mváüdos. 

El Carmen Calzado , Caja de Amortización. 

Santo Tomas, Cuartel de Milicia Nacional. I 

San Cayetano, vendido. | 

El Rosario, Cuartel de alabarderos. 



196 
SRMITAt. 

San isidro. Fue fundada esta ermita á la orilla 
derecha de Manzanares, por la emperatriz dofia Isa- 
bel, esposa de Carlos Y, en 1538, y está situada en 
una altura , donde se^un tradición , abrió el santo 
una fuente milagrosa. La capilla del dia fue costea- 
da por el maniues de Valero en 1724 y es muy re- 
gular. Tiene inmediato el cementerio propio ae la 
sacramental de S. Andrés. Esta ermita es suma- 
mente concurrida el dia del Santo patrono por el 
pueblo de fiiadrid , que celebra en él una romería 
divertida, y que. ha quedado única en su clase en 
esta villa. 

Nuestra señora del Puerto. Situada á la orilla 
izquierda del rio, cerca del Puente de Segovia, y fon- 
dada por el Marqués de Yadillo , corregidor de Ma- 
drid en 1718. £1 edificio es bueno, tiene sus cape- 
llanes para el culto , y en ella yace sepultado su 
fundador. 

El santo Ángel. Esta ermita sita en el paseo de 
Atocha, estuvo dedicada al santo Cristo de la Oli- 
va, V en el afio de 1783 se renové á espensas de 
^A vifia y se trasladó á ella la efigie del santo An> 
^el, que estuvo primero sobre la puerta de Guadala- 
jara y luego en una ermita á la salida del puente 
de Segovia. Esta de que hablamos fue arruinada en 
tiempo de los franceses, y ha sido reedificada des- 
pués. 

Santa Marta de la Cabeza, Situada fuera de 
Ta puerta de Atocha en el paseo de las Delicias y 
fundada en 1728. 
' San Antonio de la Florida, Es parroquia , j 
está situada al fin del paseo de la Florida, sobre la 
orilla del rio Manzanares. Fue fundada en 1790 por 
el resguardo de rentas reales ; pero el afio de 1770 
se reedificó: y últimamente fue construida de nue- 
vo en 1792. con una forma muy linda, pintando 
Ooya toda la cúpula, y adornándola con buenas 
pintoras Maella, Gómez t otros. La efigie de San 
Antonio es de Ginés, y la arqnitectua de la^igle- 
sia , de Fontana. 



196 



La costumbre de entenar en las iglesias ftie abo- 
lida en virtod de decreto de Garlos III de 3 de abril 
de 1787. Conociendo los perjuicios que ocasionad» 
á la salud pública , ordeno aquel monarca la cons- 
trucción de cementerios extramuros de las pd[>la- 
clones ; pero en Madrid no llegó á tener efecto bas- 
ta la época de la invasión francesa en que se cons- 
truyeron los dos generales de la puerta de Fuencar- 
ral y de la puerta de Toledo , o del Norte y Sur, 
los cuales reparten entre sí las diversas parroquias 
de la corte, correspondiendo al primero las del cuar- 
tel alto, ó sean, Sta. María, S. Martin, S. Ginés, 
Santiago, S. Salvador, S. Luis, S. José, S. Ilde- 
fonso , S. Marcos y la Patriarcal , y al de la puer- 
ta de Toledo las restantes parroquias de Madrid. 

También existen otros cementerios particulares 
de algunas cofradías, en los cuales se entierran los 
hermanos de ellas por privilegio especial, y son 
el de las sacmmentai de S. Andrés, contiguo i la 
ermita de S. isidro, el de las dé San Sebastian, y 
el del Hosj^tal general y S. Nicolás fuera de la puer- 
ta de Atocha, y el de la de S. Luis, camino de 
Fuenc9rral. 

La construcción y forma de todos estos cemente- 
rios es harto mezquina, y carece del ornato en sepul- 
cros y monumentos elegaqtes, áiboles y plantas , que 
en los de otros países procuran ocultar el horror de 
la muerte á las personas sensibles que van á verter 
tiernas lágrimas v ¿ elevar sus oraciones so1h« la 
tumba de un padre , de un hijo, ó de un amigo. 

£1 cementerio de la puerta de Fuencarral es el 
mayor y está situado en parage ventilado. Fué cons- 
truido por el aiquitecto don Juan de VJllanueva y 
empezó á servir en 1809. Consiste en seis patios abie^ 
tos , en cuyas paredes están los nichos ó depósitos 
para aquellas personas que pueden pagarlos,- cuesta 
cada uno 464 rs., y pennanece en él el cuerpo pw 
espacio de cuatro alios, pasados los cuales hay que 
renovar el pago en la visita eclesiástica, pues de lo 
contrario pasa el cadáver al osario genérai Algunos 



ÜBLIGIOSÁ. 197 

féretros hay estendídos á lo ancho en la pared , y 
eotonces se pasa doble ; los nichos están numera- 
dos, distinguiéndose algunos con lápidas sencillas 
de mármol con ligeros adoraos. Las inscripciones 
son también sencillas y en castellano, limitándose 
por lo general á decir el nombre , edad v patria del 
difunto. Las personas oue no pagan nicno , se en- 
tierran en sepulturas abiertas en el suelo. Los ob- 
jetos mas notables en este sitio, son la capilla tren- 
te á l<t. puerta de entrada, que es de muy buen 
gasto , y el mausoleo contiguo cercado y cerrado, 
erigido al marqués de san Simón, por su bija la 
condesa de santa Coloma. 

El otro cementerio general de la puerta de To- 
ledo es conforme al anterior, aunoue dfe un solo pfr- 
tio , adornado con soportales y árboles al rededor. 

Entre los de las sacramentales, los mas notables 
son el de la de san Andrés, junto á san Isidro el 
del campo, y el de san Nicolás y hospital general, 
fuera de la puerta de Atocha. Este ultimo, en en>e- 
cial, ha sido reedificado completamente en 1839 ba- 
jo la dirección del arquitecto don José Al^andro, 
el cual ha demostrado buen gusto en la sencilla y 
elegante portada , en la capilla y panteón contiguo 
para las sepulturas notables. 

Estas coftndlas cuentan en el número de sus 
hermanos á las personas mas distinguidas de Ma- 
drid, las cuales comprando á las mismas su enter- 
ramiento perpetuo, tienen en ellas nichos mas ó 
menos decorados. En estos últimos afios, la de san 
Nicolás ha querido también reunir en su cemente- 
rio los resios de algunos célebres Uteratos, habién- 
dose colocado en sus nichos correspondientes los de 
don Mariano José de Larra (Fígaro), muerto en 1837, 
y los de don José Espronceaa que falleció en 1841. 
Últimamente, derribada que fué en este último afio, 
la parroquia del Salvador, y exhumados de ella los 
restos del gran poeta dramático D. Pedro Cai.db- 
aoH ns LA Bakca que falleció en 1681, fueron tras- 
ladados á este cementerio por una suscricion abierta 
entre los vecinos de Madrid, y colocados en la capi- 
lla del mismo, con un sencillo monumento. 



198 

BDiriGIOS GIVILSS. 

Alcázar antiguo de Madrid» Ed la parte mas 
occidental de esta villa, sobre una eminencia que 
domina la campiña regada por el Manzanares, y en 
el sitio mismo que ocupo hoy el real Palacio, se 
elevaba en lo antiguo ei fisimoso Alcázar de Madrid. 
Cosa es de estrafiar que esta soberbia foitalea, de 

rya hacen mención algunas historias en tiempo 
la conquista sobre los moros en el siglo XI, y 
que otros, mas prudentes, suponen fundado por el 
conquistador Alfonso YI; alcázar regio que mas 
adelante vemos figurar en tiempos del rey don Pe- 
dro, y que por entonces parece quedó arruinado en 
parte, á causa de un terremoto; que luego fué ree- 
dificado por los Enriques 11 y lY, primeros monar- 
cas que tomaron afición á la residencia en esta vi- 
lla; que representó tan importante papel en defen- 
sa de dona Juana la Beltraneja , y mas larde en 
las revueltas suscitadas por los comuneros contra 
el emperador Garlos Y , quien después lo amplió y 
mejoró notablemente; que fué convertido en finen 
palacio real y habitado por su sucesor Fdipe II des- 
. de el momento que determinó fijar irrevocaUemen- 
te su c<^rte en Madrid; cosa es singttlar, volvemos 
á repetir , que tan importante monumento histórico 
y artístico haya quedado como olvidado en los 
anales madrileños, y que ninguno de los muchos 
autores, como Dávila, Quintana, Pellicer, Pinelo, 
Baena y otros que trataron especialmente de las co- 
sas de Madrid , no tuvieran a bien dedicar algunas 
Kneas á describimos la suntuosa morada de losan- 
^guos reyes de Castilla, la formidable fortaleza pro- 
tectora de la capital del reino. 

Tampoco suplieron esta falta los sucesivos auto- 
res que se ocuparon después de la crónica de las 
artes espefiolas, y en vano buscaríamos en las obras 
de Ponz, Llaguno, Cean y otros, los datos suficien- 
tes para formamos una idea del edificio en cues- 
tión. Solo sabemos por todos ellos y por el tesU- 
munio de la historia, que después de naber llegado 
ü su qwgeo en los siglos XYI y XYII, y trabilla- 



CIYIL. 199 

do en él los mas célebres artistas, como los dos 
Vegas, neirera^ Toledo, Mora etc., adornándole 
sucesivamente con todos los recursos de sos talentos 
y la notoria esplendidez de los monarcas de la di- 
nastía austríaca, vino á desaparecer absolutamente 
á impulsos de un voraz iocendio acaecido en la no- 
che de navidad (34 de diciembre de 1734) cuando 
ya reinaba á la sazón Felipe Y , el primero de los 
Borbones en Espafia. 

Tan lastimoso suceso también aparece simple- 
mente indicado en todos los autores, y no parece 
sino que se dieron de ojo para negarnos la noticia 
de la causa, la descripción de la catástrofe, y has- 
ta el edificio oue suplió para morada de los reyes 
desde dicho aíno 34 basta que quedé habitable el 
nuevo palacio real, que por lo menos debieron me- 
diar diez afios. Tampoco en el archivo de la villa 
de Bladrid hemos hallado noticias de nada de esto, 
y únicamente conservamos memoria del antiguo al- 
cázar de los Carlos y Felipes, por un pegúelo mo- 
delo en relieve que se conserva en el Gabinete topo- 
gráfico de Madrid, al lado del otro magnífico, le- 
vantado por el abate Jubara como plan ideal del so- 
berbio palacio que proyectó construir , y que no 
tuvo efecto, como saben todos. 

^ Pero afortunadamente para suplir en parte estas 
faltas, hallamos hace tiempo una obra, aunque en 
lengín francesa, é impresa en Amsterdan en los 
principios del siglo pasado, en la que tratándose 
de las cosas de EspiÁa y Portugal , dá algunas no- 
ticias del alcázar antiguo de Madrid , y la vista de 
su fachada principal. Estas noticias, pues, son las 
que hemos adoptado para ofrecer á nuestros lec- 
tores. 

£1 alcázar antiguo de Madrid estaba situado en 
el mismo sitio que hoy el real palacio. En su posi- 
ción elevada, en la fortaleza de sus cubos y torreo- 
nes y en su severo aspecto, manifestaba claramente 
su origen, y únicamente la fachada del medio dia, 
que era la que miraba á la armería real , como cons- 
. tracción mas moderna, guardaba mayor analojía 
con su objeto posterior. 

Dice el videro cuya obra tenemos á la vista 



900 PARTE moHrHBirrix 

que deltnte de esta fachada , y sin duda en el esjpa^ 
eio qoe mediaba entre ella y la anneria, se huía* 
ba una espaciosa plaza formada de casas de sober- 
bia apariencia, y cuyos balcones todos estdlNuí do- 
lados. La fachada del palacio terminaba en dos pa- 
bellones con sus tortes, y tres puertas abiertas en 
ella daban paso á dos grandes patios, en el fondo 
de loé cuales se veian las escaleras que conduelan 
á his habitaciones superiores. En estos y otros pa* 
tíos se formaban galerías sostenidas por columnas, 

L parece que en el piso bijo ^ «stás calerías ha- 
I muchas tiendas ae mercaderes, y solire algunas 
de ellas, lindas terrazas ornadas de balaustradas con 
tiestos y estatuas. 

Submse á los cuartos de las personas reales por 
una escalera estremadamente ancha, con los psMh 
manos de piedra azulada y adornos dorados , la cual 
daba entrada á una galena bastante ancha, Hanuida 
sala de guardias, en la cual daban el seryicio las 
tres compañías de areheros, ó de la cuchilla^ com- 
puesta de flamencos y borgofieses, los alabarderos 
españoles, v los tudescos ó alemanes. 

Las habitaciones reales eran muchas, suntuosas, 
y ricamente adornadas de primorosos cuadros, esta- 
tuas y muebles. Dicho Tiagero cita entre los prime- 
ros una pintura de Miguel Ángel que dice haber 
costado á Felipe IV cinco mil doblones, y repre- 
sentaba la oración de N. S. en el huerto de las Oli- 
vas. Habla también de las ricas y primorosas tapi- 
cerias flamencas, y de los Áreseos que adornaban las 
paredes de las salas. Sobre todo, el salón de au- 
diencia 6 de embajadores, era magm'fico, cubierto 
materialmente de ricos adornos dorados. 

Los grandes calores del estío obligaron también á 
los monareas habitadores de aquel palacio á guarecer- 
se con gruesas paredes y economía en las luces; por 
lo demás la distribución de las ?entanas, su elegan- 
te adorno de mármol, y balaustres dorados, daban 
á la Achada principal ó del medio un aspecto este- 
rtor muy agradable. 

Por los lados del ponieute y norte conservaba 
periectamente su antiguo carácter de fortaleza^ con 
su^ cubos salientes, sus fosos y derrumbaderos, y 



CITIL. m 

por la de Críenle se hallaba materialmente ahogado 
con el caserío de la antigua población. Pero en la 
bajada de dicha parte del poniente , y en el espa- 
cio que mediaba entre el alcázar j la casa del cam- 
po, se estendian los bellos y variados jardines, el 
frondoso Paraue de pcUacio^ de que hoy no que-% 
da el mas mínimo vestigio, y de que tan románti- 
cos recuerdos nos dejaron Lope y Calderón en sus 
comedias de capa y espada. 

Conviene advertir que el alcázar real era bastan • 
lemente estenso para dar habitación al monarca y 
su Üsunilia, y para contener también en él todos los 
constóos de Castilla, de Aragón, de Portugal, de 
Italia, de Flandes v de las InOias; y á proposito de 
esto no queremos dejar de aprovechar la ocasión de 
transcribir aqui una noticia que hallamos hace tiem- 
po revolviendo mamotretos en el archivo de la villa 
de Madrid; noticia curiosa que no echarán, como 
suele decirse, en saco roto, los poetas que andan á 
caza de incidentes dramáticos de la mansión real. 
Dice así; ^En el antiguo palacio ó alcázar, man- 
»xtó el rey clon Felipe IV en 1632 abrir unas venr 
»tanillas que se llamadan escuchas y daban d 
»las salas donde se reunian los consejos^ y desdét 
»alli oia sus discusiones.» 

Por supuesto que ademas de dichos consejos se 
hallaban dentro del mismo alcázar todas las secre- 
tarías del despacho, en los aposentos bajos llama* 
dos his Covachmlas, de donde quedó á sus oficia- 
les el título de Covachuelistas. En el pabellón iz- 
quierdo de la fachada principal paró el príncipe de 
Gales cuando vino en 1623 á visitar á Felipe IV, y 
hay ouien asegura que en los mismos aposentos acae- 
ció el trágico drama de don Carlos, hüo de Felipe 11, 
Ír aun la detención de Francisco I rey de Francia, 
uego que fué trasladado de la casa de los Libanes 
al alcázar real. 

Todos estos recuerdos históricos, todos aqcellos 
primores artísticos desaparecieron absolutamente con 
el fatal incendio de 1734, y Felíi>e de Borbon, á 
quien se le venia, como suele decirse, á la mano, 
la ocasión de borrar del todo esU página de la di- 
nastía su antagonista, determinó anancar hasta los 



Wt PÁRTB MOIVUlUBirrÁL 

vestigios de su mansión, y leyantar sobre eltat otra 
mas grande, magnífica, y digna del gusto de la épo- 
ca, y del monarca de tantos pueblos. 

Modelo del nuevo real paletcio (1). A este 
efecto hizo venir á la corte á los- mas célebres 
arquitectos de Europa, y entre ellos al célebre 
abate don Felipe Jubara, que tanto nombre babia 
adquirido en la corte de Turin por varias obras de 
su mano; el cual, enterado de la propuesta, de- 
lineó é hizo construir un modelo en madera del 
nuevo palacio real, que si hubiera llegado á reali- 
zarse, sin duda sería el primer monumento de su 
clase de la Europa moderna; pero como para ello 
se necesitaba un terreno muchisimo mas estenso 
que el que ocupaba el antiguo alcázar, propuso Ju- 
bara su construcción en el rellano que se forma á la 
salida del portillo de san Bcrnardino ; escelente idea 

aue una vez adootada, hubiera llamado hacia aque- 
a llanura la poolacion de Madrid, y dado motivo 
á barrios nuevos, estensos y ventilados. ¿Quién sabe? 
Acaso su importancia hubiera sido causa mas apre- 
miante para la conducción de las aguas que tanto se 
ha descuidado. Pero el rey formó empefio en que 
había de ser la construcción en el mismo sitio anti- 
guo, con lo cual abandonó Jubara su idea, no sin dejar 
memoria de su proyecto colosal en el primoroso 
modelo en madera ya citado, que se construyó ba- 
jo su dirección , y se puede hoy ver en el gwinete 
topográfico de Madrid. 

Según dicho modelo , la fachada principal habia 
de tener mil y seiscientos pies , y lo mismo las de- 
mas; la largura del patio principal setecientos pies, 
y la anchura cuatrocientos: habia de haber otros 
dos patios colaterales á este, algo menores, y á mas 
de los dichos otros veinte , de ochenta pies en cua- 
dro cada uno: tendría treinta y cuatro entradas en las 
cuatro fachadas y once de ellas en la princinal. La 
altura en genenu hasta el antepecho de la nalaus- 



(I) EtU precioso modelo- m enroentra colocado «n cl Gm- 
bioeto lopocráfleo, ea el Casos d«l Buen Rotiro. 



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'Wtimwí 



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ilXU 






Mm, 







CIVIL. d03 

tfada que cone al rededor hobieiá sido de cienpiesf 
el resalte ó pabellón de la fachada principal, ador- 
nado de columnas aisladas, de lo mas ina^ífico, y 
su largura basta ochocientos pies. Todavía era ma- 
yor la magnificencia de la galería que debía corres- 
ponder á los jardines, adornada de treinta y dos 
columnas aisladas. Se regula que las que haoia de 
haber distribuidas en patios, pifirticos, lachadas, es- 
caleras, salones, galerías, capilla, etc'., se acerca- 
rían á dos mil. El número de las estatuas que ha- 
bían de ponerse en sitios conrenientes, es increíble? 
la escalera principal , de las mas cómodas y mag- 
níficas; lo mismo la capilla, biblioteca, teatro etc. 
Generalmente usó el arquitecto <tel orden compues- 
to en toda la decoración esteríor. 

Nuevo Real Palacio. Pero entre un palacio que 
eiistió, y otro que no debía nunca eustir, lleguemos 
por fin al que realmente se llevó á cabo , y vemos 
boy elevar su ponderosa mole y su elegante arqui- 
tectura, sobre el mismo sitio que el antiguo alcázar. 
Desechado el grandioso proyecto de Jubara, y 
habiendo fallecido este , fue escogido para la obra 
del real palacio, don Juan Bautista Sacheti su dis- 
cípulo, natural de Turin , quien sujetándose á la 
voluntad del rey en cuanto al sitio y estension , y 
en cuanto á que toda la obra fuese de fábrica , sin 
mas madera que la de las ventanas y puertas para 
libertarse del temor de otro incendio, formó nue-> 
vos dibujos y modelo . aunque imitando al de su 
maestro en lo general del estilo; pero reduciendo 
notablemente las proporciones del edificio. Satisfe- 
cho el rey con este arbitrio , se aprobó la traza y 
comenzó la obra que hoy existe , poniéndose la pri- 
mera piedra en 7 de abril de 1737. La misma irre- 
gularidad del terreno concurrió á facilitar á Sache- 
ti medios para cumplir la orden que se le dio tam- 
bién , de que dentro del recinto prefijado , dispusie- 
se aposentamientos no solo para las personas reales 
que entonces eran muchas, y para los sefioces, se- 
cretarías y familia que debían alojarse en palacio; 
sino también para todos los oficies de la casa Real. 
Colocó la fachada principal como estaba la antigua 



M4 PARTE XOimHElTrÁL 

i la porte del Mediodía donde hay una llanura, y 
dispuso en ella cuarto bajo con alg:uDa elevación 
del suelo, cuarto principal, segundo y buhardlllaa, 
con todos los pisos á un andar en la circunferen- 
cia del edificio. Inferior al cuarto bsgo, dispuso otro 
con ventanas descubiertas por el Poniente, IVorte y 
alffo del oriente y tragaluces en lo demás de las 
mismas fachadas y la del Mediodía , con salida á 
pie llano hacía el Poniente á una secreta sobre bó- 
vedas sostenidas por los murallones que eran nece- 
sarios para afirmar por aquella parte el edificio y 
hacer las bajadas á los jardines. Hizo un ándito que 
abrazase la fachada del Norte y parte de las de 
Oriente y Poniente , formado sobre fuertes pare- 
des y bóvedas, con una balaustrada por corona- 
ción, interrumpida en los tercios con dos esca- 
leras, y dejando dos ram[>as á las esquinas para 
descender al terreno mas bajo de la parte del Norte, 
á cuyo piso ideó también otro suelo con luces vi- 
vas, dejando asimismo muchos subterráneos hasta 
encontrar terreno firme: obras todas costosísimas, 
con cuyo importe se hubiera podido dar al edificio 



cíendo qne por la parte del Mediodía tuviese tres al- 
tos principales, cuatro por el Poniente y algo del 
Oriente y cinco por el Norte , sin contar los entre- 
suelos ni las buhardillas. 

Según el aroyecto de Sacheti para fbrmar la pla- 
za principal del Mediodía, habían de nacer de los 
arranques que se ven á los estreñios de la fachada 
del palacio , dos pórticos á la altura del piso prin- 
cipal , que prolongándose hasta la Armería, fidrma- 
sen allí ángulos y cerrasen la plaza, dejando varios 
Ingresos y levantando algunos pabellones, en cu- 
yos pórticos hablan de estar los cuarteles de Guar- 
dias de infantería* Pero en tiempo de Garlos III, se 
empezaron á formar, en vez de los pórticos indica- 
dos, dos alas laterales iguales á la fachada princi- 
pal, coa el objeto de dar mayor estension al edifi- 
cio. Ambas quedaron sin finalizar a la muerte de 
aq'iel monarca, en cuyo estado pasó después el 



CIVIL. M5 

Imo leiiMdo de Cirios lY, sin míe se peüSMe si- 
quiera en terminarlas, asi como ni tampoco doran- 
te el siguiente de Femando Til, el cual seguía- 
mente hubiera empleado mejor alli los mucliM ca- 
pitales invertidos en (as casitas rústicas y pueriles 
juguetes del Retiro. Únicamente en tiempo del in- 
truso José I , se cuidó de dar á aquella plaza prin- 
cipal mejor aspecto , con una balaustiaida que la 
cierra por su aerecba en forma de balcón sobre la 
camm&i; pero los pórticos y pabellones, quedaron 
p(Nr nacer basta hoy. 

Todo el pahicio es un cuadrado de 470 pies de 
linea horizontal, y 100 de altura, con stdientesen 
sus ángulos en forma de pabellones , y dos alas aun 
no concluidas en la fachada principal. Desde el plan 
toreno hasta la imposta del piso principal se levan- 
ta un cuerpo sencillo aknobadiliado que forma el 
zócalo ó basa del cuerpo superior , hecho de bum 
granito cárdeno ó piedra berroquefia, y las jambas 
y cornisas de las veutanas de piedra blanca de Col- 
menar. Sobre dicho zócalo se eleva el referido cuer- 
po superior que inclina al orden Jónico en muchas 
de sus i^tes , y está adornado de medias colum- 
nas y pilastras que sostienen la comisa superior. 
Las columnas son doce en los resaltos de los án- 
gulos, y cuatro en el medio de cada una de las fa- 
chadas, á escepcion de la del Norte, que sonocho; 
en los intervalos hay pilastras cuyos capiteles se di- 
ferencian de los de las columnas, pues los de estas 
son jónicos, y los de las pilastras dóricos. Todo el 
edificio está coronado de una balaustrada de piedra 
que encubre el techo de plomo, sobre la cual es- 
taba colocada en otro tiempo , una serie de estatuas 
de los reyes de Esnafia, desde Ataúlfo hasta Fer- 
nando el TI, y en los resaltes de los ángulos habla 
otras que representaban varios reyes de Navarra, Por- 
tugal, Aragón, Méjico, el Perú, y otros soberanos 
^ caciques indios; pero unas y otros se quitaron 
lace tiempo, y se han colocado varias últimamente 
en la plaza de Orienle, y en las entradas de Madrid, 
Toledo, Burgos y otras ciudades. 

Todo el edificio tiene seis puertas principales, cinco 
en la fiíchada del sur que es la principal, y una lia- 



I 



h 



996 PARTE HOIfUMETITÁL 

mada del Principe , en la fechada de odénte. Las 
otras dos fachadas no tienen puertas. El patio es cua- 
drado, con 140 pies de área poco mas ó menos, y 
rodeado de un pórtico abierto ae nueve arcos en cada 
lado. El secundo piso es una galería cerrada de cris- 
tales, que da entrada á las habitaciones reales y capi- 
lla. Entre los arcos del patio hay cuatro estatuas que 
representan los emperadores romanos naturales de 
Espafia, Trajano, Árcadio, Honorio y Teodosio , obras 
de don Felipe de Castro y don Domingo OÜTieri : cu- 

Iras estatuas estuvieron antes en donde ahora las co- 
umnas debajo del balcón principal. La escalera gran- 
de es muy suave , y consiste en un solo tiro hasta la 
meseta ó descanso que hay á la media altura, vol- 
viendo después otros dos paralelos hasta la puerta 
de entrada por el salón de guardias : toda la escale- 
ra es de marmol manchado de negro; en frente de 
ella hav una estatua en mármol de Garlos III, y 
en el descanso intermedio de las balaustradas dos 
leones de mármol blanco (i). Por último, toda la 
fábrica de este edificio es de una solidez estraordi- 
naría, por el espesor de sus paredes, por la profun- 
didad de sus cimientos, por la solidez de sus bó- 
vedas, y por el número ae sus columnas. Todo es 
de piedra, y en ^1 no se empleó mas madera que 
la necesaria para puertas y ventanas , cnya mayor 
parte es de caoba : el aspecto de este hermoso pa- 
lacio es imponente, pero carece del agrado que sin 
duda tendría si se hubiesen llevado á efecto los jar- 
dines que se proyectaron. 

La descripción interior de esta real Casa llenaría 
por sí sola un gran volumen, si hubiéramos de ha- 
cer no mas que la enumeración de las infinitas pre- 
ciosidades que contiene,- pero hay que sacrificar el 
placer que de ello nos resultarla en obsequio de la 
concisión; solo se dirá en general que en susmag- 



(4) Se ha dicho qae al sabir Napoleón la escalera de este 
magnifico palacio dijo j poniendo la mano sobre uno de los leo- 
nes : Je la liens en fin cette Espagne si désirée. Y anadié 
Tohiéndose á sa hermano el intraso Job4 : Mon frértt r-ous 
seret mietuc logi que moi. 



CIVIL. »7 

nificfts salas se encienan de cuantos objetos de lu- 
jo y buen gusto han producido mas perfectos las 
manufactuias espafiolas y estrangeras, teniendo el 
curioso ^ue detenerse á cada paso á contemi>lar las 
primorosas obras del arte. Cuadros de los primeros 
pintores antiguos y modernos (aunque muchos de 
los que había han sido enviados al Museo) ^ mue- 
bles magníficos, arañas de cristal de roca admi- 
rablemente trabajadas ,• espejos de la fábrica de la 
Granja de una estension asombrosa : relojes pri- 
morosos ; colgaduras costosísimas y del mejor gus- 
to; salas cubiertas de mármol , de estuco, una toda 
de porcelana; todos los caprichos, en fin, que puede 
inventar la imaginación, están puestos por obra para 
hacer este palacio digna morada de sus augustos 
dueños. Estos adornos varían en ocasiones y asi so- 
lamente se hablará de las magníficas pinturas al 
fresco ejecutadas en las bóvedas de las salas, en lo 
cual se distingue notablemente este palacio, y que 
por su mérito artístico, y no estar sujetas á tanta 
variación, parece oportuno indicar. 

La alegoría pintada en la bóveda de la escalera 
principal, es una de las mejores obras en su género; 
mé pintada por don Conrado Giaquinto, y representa 
en su cuerpo principal el triunfo de la Religión y de 
la Iglesia, a quienes España, acompañada de sus vir- 
tudes características, oirece sus producciones, trofeos 
y victorias. Hay ademas varias medallas de claro os- 
curo, y otras coloridas con otros adornos, todos 
alegóricos á la pintura principal. En la sobrepuerta 
del salón de Guardias se representa el triunfo de Es- 
paña sobre el poder sarraceno; y en el corredor 
llamado Camón se ve á Hércules arrancando las 
columnas, á pesar del poder de Neptuno, aludien- 
do á los descubrimientos y navegaciones de los es- 
pañoles. 

Principíjmdo por la fachada de oriente, en la bó- 
veda de la sala primera se representa el Tiempo des- 
cubriendo la Verdad, obra ejecutada por don Maria- 
no Maella. 

Bn el techo de la sala segunda se ve á Apolo 
premiando los talentos ; y en cuatro compartimen- 
tos sobre la cornisa, están los Genios de las ar- 



906 PÁRTB MONUMBIITÁL 

tes y las eiencias reptesentados cod sos atribalos. 
Todo es obra de don Antonio González Yelazquez. 

La lerceía sala consta de una pintura jpnnci- 
pal en que se ha representado la caída de ios 6i- 
l^tes que atentaron contra el Olimpo , y de cuatro 
cuadros fingidos de claro oscuro, representando fá- 
bulas mttolofficas. Es dl»ra de don Francisco Bayeu. 

Bn un gabinete interior, pintado por don Maria- 
no Haella, se representa á Juno mandando á Bolo 
que suelte los vientos contra Eneas. 

Sala quinta; representa la a|N)teosis de Hércules; 
es obra de Bayeu , acaso la mejor que de este pro- 
fesor bay en palacio. Tiene ademas cuatro óyalos 
en sus estremos que representan la FUosolía, la 
Pintura, la Música y la Poenía, 

La sesta sala también es de Bayeu , y representa 
en el fondo la institución de las ordenes de la mo- 
narquia espafiola , y en los estremos cuatro bajos 
relieres representando las cuatro partes del mundo 
con sus hrespectivos atributos. Es obra muy digna 
de atención. 

Bn la sala séptima se ve á Hércules entre la Vir- 
tud y el Vicio. Bs obra de las mejores de Maella. 

La sala octava (que es la primera de la fiíchada 
de mediodia) representa la apoteosis de Adriano, k 
los estremos hay cuatro medallas de claro oscuro 
en representación de los Elementos. El todo es obra 
del mismo Maella. 

Bn la sala novena está pintada una alegoría alu- 
siva á la orden del Toisón ae Oro , que trae su ori- 
gen de la fábula del Vellocino. Esta pintura es de 
don Domingo Tiepolo. 

La alegoría de la sala décima es de don Juan 
Bautista Tiepolo, y representa la grandeza y poder 
de la monarquía espafiola. 

La sala undécima (que es la principal y magnífica, 
llamada ^o/on de Emoajadores) fué pintada por don 
Juan Bautista Tiepolo, y r^resenta en la parte prin- 
cipal la Mjyeslad de la monarquía espafiola ensalza- 
da por los seres Poéticos, asistida por las Virtudes y 
JTodeada de sus divwsos estados. En la misma bóve- 
da, y en la parte mas alta del trono de la monarquía 
se ve un elogio del grapi monarca que entonces le 



civil, !m 

ocupabd, compuesto de diferentes pintara» alefóri- 
cas de Virtudes, y eu una pirámide está escrita la 
siguiente inscripción: Ardua qum attoUis monu" 
menta et flectter cbvo nestia te ceíebrant , Carde 
magnanimum. En la cornisa representó los dife«- 
rentes estados y provincias de la monarquía española 
con los respectivos trajes de sus naturales y las pro^ 
ducc iones de su suelo , en lo cual lució el pintor su 
fecunda imaginación. Finalmente , en los ángulos se 
ven medallas doradas contenidas en grandes concháis 
adornadas con festones y cariátides, y sostenida ca<- 
da una por dos estatuas de estuco en representación 
de ríos, obra del escultor don Roberto Michel. Todo 
la pintura es la mas vasta que hay en palacio , y da 
al salón 4in aspecto verdaderamente regio. Añádase 
á esto la riqueza de su colgadura bordada de oro; 
el magnífico dosel del trono de terciopelo carmesí 
conr fleco de oro, á cuyos pies están dos leones de 
bronce; la suntuosidad de los espejos, mesas y de- 
mas adornos, y la gran estension del salón; y se 
podrá formar idea de una de las primeras salas ré^ 
gias de Europa. 

En la sala duodécima hay una magnífica compo- 
sición alegórica pintada por el célebre men^s , que 
representa la apoteosis del emperador TrajanO, á 
quien sus virtudes y victorias conducen al templo de 
la Inmortalidad. 

La bóveda de la sala décimatercera representa la 
aparición del Sol y alegría de la Naturaleza, y en 
la sobrepuerta está pintada la Majestad de Espafia 
acompafiada de sus atributos. Es obra de Conrado. 

En la sala décimacuarta pintó don Juan Bautia- 
ta TiepoFo á Eneas conducido al templo de la In^ 
mortalidad por sus virtudes y victorias. 

La bóveda de la sala décimaquinla, pintada por 
Mengs, es la apoteosis de Hércules, y en losestre- 
mos hay medallas de bajo relieve que representan 
las hazañas de aquel héroe, y son obra de Castro. 

La sala décimasesta re^esenta las Virtudes que 
deben adornar, á los que ejercen empleos públicos. 
Es obra de don Luis López, la primera que pintó 
al fresco en 1825 y en que manifestó sus felices dí^ 
poakiones. ■ . ;.. 

14 



SId PABTE BfOIWMEI^TÁl 

En la sala déclmaséf^liina, la primera de la te- 
chada de poniente, pintó en 1825 su padre don Vi- 
cente López, primer pintor de cimara de 8. M., la 
Potestad soÍ)enina en el ejercicio de sus facultades, 
Mía composición. 

La sala décímaoctava, pintada por don Juan Ri* 
bera, representa ai santo rey don Femando en la 
gloria. 

En la sala décimanovena se representa la instí- 
jtttcion de la real y distinguida oroen de Carios III, 
composición diestramente ideada y eiecutada por 
don Yicente López r en la comisa debajo del tesr 
tero, hay una inscripción latina hecha por don Fé- 
lix Reynoso, que en letras doradas dice asi: caro- 

LUV. m. AEG. PiBUTlSS. (ttOHIEM. HISPANUIf . VllGINE. 
806P1TB. GVSTODE. INSTIVEIÜTEM. V1RT.VTI. BT. MÉRITO. 
DBGORANOIS. TBOLO. QVO. DEGESSIT. IN. CAELUH. VIR- 
TUTIS. ET. HERITI. MERGEDEM. AMPLIOREM. ADIT^'RVS. 
raROlRANDVS. VH. NEPOS. DfiPlGTVM. VOLTIT. ANN. 

MDGGCxxvm. Hay ademas en los estremos de la corr 
Bisa los símbolos de la real orden esculpidos y do- 
rados, y en las fachadas tres bajos relieves alusivos 
á la misma. 

La fábula de la sala vigésima representa la dio- 
sa Juno en la mansión del Suefio , y está pintada 
por don Luis López. 

En la sala vigéslmaprimera hay una magnífica 
alegoría ejecutada por Mengs, que representa la Au- 
rora acomiiafiada de las Horas y del Lucero de la ma- 
iana que a|>arece anunciando la proximidad del Sol, 
Ú mismo tiempo que la Verdad ahuyenta al Vicio, 
que disfrazado se aprovechaba de las tinieblas de la 
noche. A. los estremos hay medallas representando 
los Elementos, y en las fachadas las Estaciones del 
afio, V el friso está .adornado con diversos adornos de 
escultura. Sobre las cuatro puertas hay cuadros ale- 
góricos pintados por el mismo Mengs que represen^ 
tan fais Cuatro partes del dia. 

La bóveda ae la sa)a vigésimasegunda represen- 
ta á Colon ofreciendo un nuevo mundo á los Reyes 
Católicos, y está pintada por don Antonio González 
-Velazquez. 

En la de la sala vigésímatercera se representa la 



CIVIL. 3H 

rendición de lanada á ios leyes Calólicos don Fer- 
nando y dofia Isabel, y es obra de Bayea. 

La alegoría de la sala vigésima cuarta es la Be- 
nignidad acompasada de las Tirludes cardinales. 
Está [untada por don Luis González Yelazquez. 

La sala vigésimaquinta representa el poder de la 
España en las cuatro partes del mundo , y parece 
di>ra del mismo Yelazquez. 

La sala yigésímasesta , pintada por Bayeu , re- 
presenta la Providencia presidiendo á las Virtudes 
y á las Facultaíles del hombre. 

£n la sala vigésimaséptima se ve la Recompen- 
sa del mérito y la fidelidad , y parece de don Anto- 
nio Velazquez. 

La sala vigésimaoctava, pintada por don María- 
no Maella , oítece la unión de las Virtudes cardi- 
nales. 

La sala vigésimauovena, la primera de la facha- 
da del norte, tiene por argumento la Felicidad pú- 
blica. 

La sala trigésima representa á la Virtud y al Ho- 
nor bajo otras figuras alegóricas. 

Pasando luego á otras salas en donde estuvo co- 
locada hasta hace pocos años la Biblioteca de S. H., 
que ahora se halla en el piso bajo del palacio , en la 
primera una bellísima joven muestra la sala princi- 
pal , y está acompañada de varios genios con esta 
mscripcion : Ducit ad magna Themis. Rodean la 
pintura ocho medallas q^e representan las cabezas 
de los mas célebres capitanes de la antigüedad. En 
la segunda sala se representa el Triunfo de la vir- 
tud; en la tercera la verdadera Gloria, y ambas son 
de Maella; en la cuarta Apolo protegiendo las cien- 
cias , obra de Bayeu, como los najos relieves alegó- 
ricos. Está adornado el todo con caprichos de es- 
cultura. La quinta sala, pintada por Maella, repre- 
senta la Historia escribiendo sus memorias sobre el 
Tiempo, y está adornada de grupos alegóricos de es- 
culturas y medallas que representan algunos hom- 
bres erainenles. 

Capilla real. La capilla real en la fachada del 
If. y al mismo piso de los aposentos reales, aunque 
no muy espaciosa, es magnífica por su ornato. Es de 



fij2 PARTE MOnUMENTÁL 

figuras elípticas; una grande qae forma el cuerpo, 
otra menor el pie , y otra mediana la cabeza, con 
nichones á los estremos del mayor diámetro, en 
uno de los cuales está el altar mayor, y en el otro 
la tribuna de S. M. Sobre los machones que for- 
man los ángulos entre elipse y eli{»se, Toltean cuatro 
arcos que, uniéndose con las pechinas y anillo, sos- 
tienen un ático con cuatro grandes claraToyas , en- 
cima de las cuales se eleva la cúpula sobre el cubier- 
to del palacio. El interior de la capilla está ador- 
nado de columnas de mármol, mezclado de negra 
y blanco, que inclinan al orden corintio.' Todas las 
partes de la arquitectura que se elevan por encima 
de la cornisa están cubiertas de adornos de estuco 
dorado, y de figuras y estatuas de estuco imitando 
al mármol blanco. La cúpula, pechinas y bóvedas 
están pintadas al ftesco por don Conrado Giaguinto. 
En la primera se representa á la Santísima Trmidad, 
miestra Señora, y varios coros de santos, particular- 
mente españoles. £n las cuatro pechinas S. Dáma- 
so , S. Hermenegildo ^ S. Isidro y Sta. Maria de la 
Cabeza; en la bóveda, sobre la puerta, la batalla 
de Glavijo, y Santiago peleando en ella; en la del 
coro una gloria, y en la de la tribuna del rey va^ 
rías figuras alegóricas. Por último, el adorno en 
cuadros , efigies y alhajas de esta capilla y su sacris- 
tía, es Correspondiente á su magnihcencia , no pu- 
diendo detenernos á citar mas que las cuatro esta- 
tuas de los Evangelistas y los Ángeles que sostienen 
las lámparas, obras de mucho mérito de don José 
Ginés aquellas, y estos de don Esteban de Agreda, 
profesores modernos; la demás escultura es de Mi- 
chel y -Castro. El cuadro principal ó del altar mayor 
que representa la anunciación de nuestra Sefíora es 
una de las mas acabadas obras del célebre Mengs, 
y la última que ejecutó. Posteriormente se pensó 
en construir otra capilla, mayor que la actual, pa- 
ra lo que se levantaron sólidos cimientos fuera de lá 
fochada del norte , pero se quedó en tal estado (4). 
Por último, concluiremos el artículo del palacio 



' (i) En los dias Je grandes solemnidades en esfa capilla Rral 



CIVIL. 913 

red, diciendo ^iie en 8as gaardajoyfts se conserTaii 
alhajas raras y preciosas, en sus inmensas bóverlas 
Qiuitítad de estatuas y otros objetos; y contiguo á 
él se admiran las suntuosas caballerizas, obra del rei- 
nado de Carlos III. 

Cochera de la real casa. En ios últimos alioa 
del reinado de Fernando Vil se construyó esta obra 
magnífica para cochera {general de la real casa Re- 
galada : dicha obra está situada ^n el campo del Mo- 
ro á la espalda del real palacio; ocupa una supcr* 
fieie de 34,800 pies en un paralelógramo de 116 
pies por 300 , y solo consta de una sola pieza de 
100 pies de luz con 28 puertas sumamente espa- 
ciosas. 

Esta obra singular en su clase llama la atencioa 
de los inteligentes por la calidad de su grande ar- 
madura de formas, que siendo de tres pendolones 
cada una, constituyen con sus largos turantes una 
techumbre plana sin ningún punto de apoyo inter- 
medio. £1 carácter de esta obra es elegante y sen- 
cillo, y cual corresponde á su destino y al lugar que 
ocupa. 

£1 arquitecto director , don Custodio Teodoro 
Woreno , ha «riiido combinar las fuerzas de la arma- 
dom, presentando en ella un modelo de lo mejor 
<|ne puede hacerse en su ciase , tanto en los esquí- 
sitos y bien estudiados cortes, cuanto en los berra- 
jes que ios aseguran. 

Casas Consistoriales. El humilde origen de la 
villa de Madrid y su escasa importancia hasta los si- 
glos XY y XYI, es la causa de que no se encuen- 
tren en ella monumentos públicos de consideración 
anteriores á dicha época, careciendo bajo este pun-' 
to de vista del atractivo que para el anticuario y 
para el poeta tienen otras muchas de nuestras ciu- 



se cuLrc coa magnifica tapicería flamenca que reproaenta el 

Apocalipsis, los actos apostólicos, la espedicion 4e Tuiícz por 

Carlos V , y o(ros modernos ¿e la fábrica de Madrid , con las 

historias de José; David, Salomón y Tito. 



314 PÁRTB MOmiMEinrAL 

dades, hoy de segando orden , como Toledo, Talld- 
dolid, Burgos, SegOTia, etc. 

Aonqae quedó establecida la corte en esta Tilla, 
el ayuntamiento de Madrid , respetuoso observador 
de su sencilla costumbre, celebraba sus reuniones 
en la pequeña sala capitular, situada encima del 

Sórtico de la parroquia de S. Salvador (que acaba 
e ser demolida el ano próximo pasado), según cons- 
ta de muchos documentos, y entre otros de unos 
acuerdos que hizo la villa para trocar ciertos terre- 
ftos, cuyo documento empieza asi: Sn la viiía de 
Madrid^ seis dias del mes de octubre , año del 
nacimiento de nuestro señor Jesucristo de mil y 
quinientos y tres años, estando ayuntado el Con- 
cejo de la dicha villa , en la sala que es enci- 
ma del portal de la iglesia de S, Salvador de 
ta dicha villa , según gue lo han de uso y eos-- 
tumbre etc. 

De otros documentos que hemos visto en el ar- 
chivo de esta villa, consta que el lunes 19 de agos- 
to de 1619 celebró Madrid el primer ayuntamiento 
en las casas que eran de don Juan de iLcufía , pre- 
sidente de Castilla, en la plazuela de S. Salvador 
(hoy de la Tilla), y aunque nada sabemos de la clbta 
que en ella se hizo con este motivo , si Aie coiimle- 
ta ó parcial, ni el arquitecto que la dirigió, debe- 
mos suponer que fue en lo principal, sesmi hoy se 
ve, consistiendo su edificio en un cnadriloiigo de 



bastante estension, con dos pisos, bsgo y principal, 
torres en los estremos, y dos puertas iguales por h 
parte de la plazuela, á fas que fueron después 



didas algunas hojarascas de mal gusto. Mejor le hnbo 
en la construcción del balcón principal, ó galería 
de columnas que da á la calle de la Almudena , y 
fue obra del celebre arquitecto Yillanueva, á fines 
del siglo pasado. La distribución interior de este 
edificio tampoco tiene nada notable, consistiendo en 
grandes salones para las reuniones de la corporación 
municipal y otras públicas, oficinas de gobierno, 
contabilidad, archivo, etc., y últimamente na gana- 
do en amplitud por haberse trasladado la carcelería 
llamada de la Tilla, que en ella estaba, al edificio 
del Saladero. 



CVflL. US 

Los consejos. Faé edífieado este paiacio en el 
reinado de Felipe III por el arqailecto Francisco de 
Mora, y para casa de los daqaes de Uceda, á quie- 
nes posteriormente le tomó la real hacienda á censo 
reserrativo, destinándole en 1717 para morada de 
los consejos. Es de figura cuadnula, y de altura igual 
por todas pcurtes; tiene de piedra el zócalo general; 
tas dos portadas son compuestas cada una de dos 
columnas dóricas estriadas debajo, y otras dos jó- 
nicas las ventanas que están encima, rematando 
con escudos de armas de Sandoval y Padilla sos> 
tenidos p^r leones, los cuales se repiten encima de 
las ventanas de las esquinas. Los íirontispicios de 
todas las ventanas son semicirculares en el piso prin- 
cipal y triangulares en el- bajo. Esta fachada pnnci- 
pal está al norte miíando á la iglesia de Sta. María. 
Las fachadas del oriente y medledia no ceden á la 
primera en sencillez y elegancia, y en la última lle- 
ga á tener cinco pisos por el descenso del terreno. 
Todas ellas dsffian al eaiiicio el carácter monumen- 
tal , á no haber sido horrorosamente desfiguradas 
con el absurdo revoque de la cal, en que se han 
comprendido hasta las mismas bases, adornos y re- 
mates de láedra benoqnefia. El interior de este pa- 
lacio no corresponde a la idea que desde luego se 
forma de su escelente arquitectura ; pues no habien- 
do llegado á concluirse , y faltando el ornato en ves- 
tíbulo y escalen, y las galerías de los dos patios, 
que la tienen en medio, y dd^ian estar ad(Hiiados 
de dos órdenes de columnas , y habiéndose atajado 
las salas por infinitos tabiques para dar lugar á las 
muchas oficinas que alli hay , carece todo de la re- 
gularidad que debió tener , y que , asi como en el 
esterior, haría conocer el buen gusto del arquitecto. 

Aiuáiencia. Este edificio, conocido por la Cárcel 
de Corte, por estar efectivamente parte de él destín 
nado á esto objeto, aunque la principal, ocupada 
en lo antiguo por la Sala de alcaldes, sii;ve hoy de 
Tribunal de la audiencia territorial , es uno de los 
mejores de Madrid, y fué trazado por el marques de 
la Torre Juan Bautista Grescencio, con bastante sen 
cillez, buena distribución y ornato. Es un cuadri- 



^I« PARTE IKONüXBirTÁL 

longo c<m portada de piedra, de dos órdenes; el prí- 
mero toscano , con seis eolumnas y tres puertas 
cuadradas, el segundo dórico, también con seiseo* 
lumnas y ventanas sobre las puertas. £1 fronti^ício 
en <|ue acaba este segundo cuerpo estaba adornade 
con estatuas que representaban las virtudes Caiñlina^ 
les. A las esquinas de la fachada había dos torres 
iguales, de las cuales se quemó una y no se ha 
habilitado , siendo lástima por hallarse destruida la 
regularidad de la fachada. Entrando en el ediíieio 
se halla un vestíbulo con tres puertas al fíente, qae 
dan entrada á una magnifica escalera y á dos patios 
que la tienen en medio. En el cuerpo alto hay salas 
espaciosas para el tribunal y sus dependencias, y 
en el biyo, á la espalda están las prisiones, que de- 
bían ser solo destinadas á detención provisional mien* 
tras las diligencias indagatorias, pues por su estre- 
chez y oscuridad no tienen nada de Jo que indica 
la inscripción de la puerta principal. RetnanOo la 
Maqestad de Felipe IV, cm acuerdo del Consejo, 
se fásico esta cárcel de Corte para seguriaad 
y comodidad de los presos. Año de 4634. 

SNriGIOS MODBRlfOS. 

Hasta el feliz reinado del sefior don Carlos III, 
el aspecto general de Madrid estaba muy leras de 
ostentar la magnificencia y buen gusto que debían 
sefialar á la capital de la monarquía que dictaba ó 
h^ia dictado leyes á Méjico y á Lima, Bruselas, 
JHápoles y Lisboa. 

Destinadas las orillas del humilde Manzanares 
como centro de tan vasto imperio, solo había podi- 
do alcanzar en el siglo y medio que la habitaron 
los reyes de la dinastía austríaca, la fundación de 
un gran número de conventos, que si bien demos- 
traban su piedad religiosa, y encerraban en su in- 
terior grandes riquezas artísticas, no eran muy á 
propósito para dar á la población un aspecto bala- 
gQefio, ni respondían á las grandes necesidades que 
natur^mente habían de exigir las oficinas de la 
corte. Asi que estas, para su estaUecimiento, hubie- 
ron de echar mano de los antiguos casaiwics de la 



CIVIL. 317 

nobleza madríleAa, y conTiitiéroiise «n monda de 
los tribunales ó consejos supremos y en oficinas 
públicas, las casas del duque de Uceda y de Cis- 
neras, las de los Lnzones, Vargas, Castillas, y Mon- 
royes. La Grandeza, en tanto, obligada' por su per- 
manencia en la corte á levantar otros palacios pna 
su habitación, lo verificó generalmente con poco 
gusto; y todos los' de aquella época auninie sobre- 
manera estensos, carecen p<Mr lo regular de elegan- 
cia y primor artístico. 

Pero desde que el primer monarca de la casa de 
Borbon hizo construir el nuevo Real palacio, y^ otros 
varios edificios, llamando para ello a los arquitectos 
mas acreditados de Europa, fué variando sensible* 
mente el aspecto de la capital, y adquiriendo ese 
aire de juventud y gentileza que noy constituye su 
principal agrado. 

Has ni las muchas y costosas obras de Felipe V^ 
en las cuales domina por lo general el desdichado 
estilo de Churriguera y del italiano Bonini, nLlas 
posteriores de su hijo y sucesor Fernando el VI, 
eran bastantes á barrar del todo el aspecto mezqui- 
no de la cantal. Necesitábase para ello que el ^ran 
rey que había sabido embellecer su antigua capital, 
que había descubierto á Herculano, y edificado á 
Caserta, ascendiese del trono de rrápoles al trono 
Espafiol , y trajese en pos de sí los recuerdos de la 
antigua Roma, y la grandeza y poesía de las artes 
itaUanas. 

No le bastó á Cários III su vida para llevar á 
cabo sus grandiosas ideas respecto á la capital : no 
alcanzaba tampoco su época ese grado de comodi- 
dad general y ese desarrollo de buen gusto que os- 
tentan hoy las ciudades, inclusa Madrid: no podía 
borrar con atrevida mano , y sin aguardar al trans- 
curso del tiempo, la fisonomía peculiar de un pueblo 
de humilde aunque antiguo ongen ; no' le era dada 
em fin, improvisar los tesoros, los artistas-, los me- 
dios materiales para liacer nacer eomo al toque de 
una van mágica , aquella regia ciudad, que sin <in- 
da debia responder a la grandeza de tan poderoso 
soberano. Mas sin embargo {cuántos y qué gigan- 
téseos pasos no sopo dar en la reforma proyectada! 



91t PARTE SOKC]I££]STáL 

iqué de momiiieatos jpáblicos no iiaedan aun para 
ate8ti(^uar 8U voluntad ! 

La puerta de AlcaU, hermoso arco triunfal eri- 
gido para celebrar su llegada á Madrid: el magnífi- 
co paseo del Prado con sus lindas ftientes : la Adua- 
na: el Museo de pinturas, y el de Historia natural: 
el jardíft Botánico : el Obsarvatorio astronómico ; la 
plalena de Martínez :* la Imprenta nacimial: el con- 
vento de san Flrancisco: el Hospital general: la poer* 
ta de san Vicente y las caballerizas reales: el canal 
de Manzanares; la casa de Gremios, la de los Mi- 
nisterios, la de Correos: ¿qué diremos? casi todo lo 
que hay de notable en Madrid, todo pertenece al 
gran^ Carlos III. 

Aduana, Este suntuoso , edificio uno de los prin- 
cipales ornamentos de la capital, sinre también acaso 
mas 9ue ningún otro, á caracterizar el buen gusto 
artístico en el reinado de aquel inmortal monarca. 
Fué concluido en el año de 1769 bayo los planos y 
dirección del brigadier don Francisco Sabatini , con 
el mismo objeto que hoy tiene de Aduana y oficinas 
de rentas reales, y muy pocos entre nuestros edifi- 
cios públicos han correspondido mejor al intento pa- 
ra que fueron erigidos. 

Si la Aduana estuviese situada en una ancha 
plaza, pernúiiendo abrazar de un golpe de vista su 
inmensa mole y la belleza de su conjunto, no ten- 
. dria nada que envidiar á los mas elegantes monu- 
mentos arquitectónicos que se admiran en otras ca- 
pitales; mas por desgracia se halla intercalada entro 
otras casas, y en una calle, aunque espaciosa y prin- 
cipal, careciendo por consiguiente de fiíchadasal 
Oriente y Poniente y únicamente descubriendo las 
de Mediodía y Norte que son las mas angostas, por 
ser la figura de todo el edificio un cuadrilongo. 

La principal que mira al Mediodía, en la calle de 
Alcalá, es ciertamente digna de un artista tan acre- 
ditado, y sorprende agradablemente por hi amuMua 
y belleza de su conjunto. Fúndase sobre un zóca- 
lo almohadillado de piedra berroqueña hasU el piso 
principal, con tres puertas en el medio, sobre las 
cuales hay un gran balcón y balaustiada de pkdia, 



CIVIL. 919 

BMleride de measolas ó repifiM 4|iie renuitaii en e*- 
bezas de sátíros y de cariáUdee, y sobre ias dos paer^ 
tas cdatenles dos inscrípcioiies, una en latín y la 
otra en castellano , diciendo en ambas , que ái- 
cha casa la mandó construir el sefior don Garlos III 
y el afio en que se concluyó. Tiene desde el suela 
cuatro órdenes de ventanas y cinco sise cuentan las 
de los sótanos. Las del piso principal están adornadas 
eon frontispicios triangulares y circulares altemati- 
Tamente y sobre la de en memo hay un escudo real 
sostenido por dos (amas esculpidas en mármol por 
don Roberto Micbel. La comisa qoe es adornada se^ 
gun el gasto de la compuesta de Ytgnola, da mu* 
cha magnificencia á todo lo demás. 

Bl interior es muy correspondiente á la suntuo- 
sidad, del edificio, y tiene tres grandes patios, el 
de en medio mayor, circundado por un elegante ves- 
tíbulo y una gmeria encima. La escalera principal 
de piedra es muy ancha y suave, y la distribución 
de las salas y de los espaciosos sótanos para el al- 
macena^ de ios frutos, perfectamente adecuada á 
su destmo respectivo. 

C(tsa de Correas. Este es uno de los edificios que 
han obtenido, y no sin razón, la preferencia de la 
crítica. Hase alegado en contra la pesadez de su 
conjunto; la elevación estraordiuaria del (latio; la 
poca elegancia de sus galerías; la dudosa situación 
de su escalera príncipaj; hasta se ha dicho que és- 
ta se le olvidó ; J arquitecto , y que tuvo que colo- 
carla postiza. 

Este arquitecto era IVancés y se llamaba don Jai- 
me Harquet. Trájole de Paris el^ du^e de Alba 
cuando vino de su embajada, y le trajo con el ob- 
jeto de entender en el arreglo del empedrado de 
Madrid. Florecía por entonces en nuestra capital el 
mas aventajado de los modernos arquitectos españo- 
les, el célebre don Ventura Rodríguez, y parece 
que entre sus varios y magníficos planos tralráyados 
para toda clase de obrds, tenia presentados unos pa< 
ra casa de Correos; pero desgraciadamente la envi- 
dia ó 4a intriga artística que siempre le persiguió, 
hizo dar la preferencia á los de Marquet; por lo cual 



nb PARTE HOl^nTHEirrAL 

sin dada, y por la cíf€üB6taiiGift de dirigir Bodri* 
guez como ai^tecto de la villa las obras del em- 
pedrado se dijo entonces «al arquitecto he piedras, 
y la casa al empedrador.» 

Sin embargo, no dejó de haber alguna injusticia 
con Marquet, pues uo solo en esta casa dejó con- 
signado su gusto mas ó menos clisico en arquitec- 
tura. Mucha parte del sitio de Áraqjuez es obra su- 
ya, y dirijió en Madrid otras casas principales: mas 
volTÍendo á la que ahora nos ocupa, no puede ne- 
garse que si bien carece de aquel carácter grandio- 
so y monumental de un edificio público tan vasto 
como debe ser el Correo general ; si acaso en su 
distribución interior no reúne todas las comodida- 
des que serían de apetecer, ofrece sin embargo en 
sn conjunto cierta elegancia y orden, que unido á 
su considerable estension y la situación céntrica 
que ocupa en la famosa Puerta del Sol, le hace ser 
uno de los edificios mas marcados de Madrid. 

Ccua de Ministerios. Esta casa fue construida 
en el reinado de Carlos III, bajo los planes de Sa- 
batini, para habitación de los primeros secretarios 
del despacho, y pasando después á ser palacio del 
prmcipe de la Paz, la adornó este con una proñi- 
sion y buen gusto singulares. Bespues de la guerra 
de la independencia estuvo aili el consejo del Al- 
mirantazgo; á la estincion de este se colocó en es- 
ta casa la biblioteca real: y últimamente se han fi- 
jado en ella las secretarias del despacho. Su arqui- 
tectura es sencilla y su fachada principal de poca 
apariencia, y defectuosa por el declive del terreno 
y hallarse encallejonada,- pero el interior de la ca- 
sa, su elegante escalera de un tiro, que se subdl- 
vide en dos ramales á derecha é izquierda, perfec- 
tamente iluminada y decorada con columnas y un 
b^|o relieve muy grande en la meseta príncipal que 
lemesenta un triunfo, ia espaciosidad y bella dis- 
tribución de sus salas, aunque cortadas muchas de 
ellas para las oficinas que las ocupan , el firesco de 
sus bóvedas pintadas por los mejores profesores de 
aquellSL época, las columnas, mármoles, puertas pri- 
morosas y demás objetos de gusto que la erabdyie- 



í« 



CIVIL. m 

een, son todas cosas d^nas de la mayor atención 
annque por el alto destino qae hoy tiene este pala« 
cío no puede verse con la detención «le mere* 
cia. Esta situada junto al convento que fué de do* 
fia María de Araron, hoy palacio del Senado. 

Palacio de Buena vista. Sobre el plano de una 
eminencia, cuya falda se estiende hasta la hermosa 
calle de Alcalá, inmediato al paseo del lirado, se le- 
vanta este suntuoso edificio mandado construir á fi- 
nes del siglo pasado por la señora dut|uesa de Alba. 
r habiéndolo comprado luego la villa de Madrid a 
ios herederos de la misma , para regalárselo á don 
Manuel de Godoy , d la sazón príncipe de la Paz, 
fue luego secuestrado á la caida de este y conclui- 
da la guerra quedó destinado á parque de artilleria 
L Museo militar ; posteriormente en 1841 pasó á ser 
bitacion del regente del reino duque de la Victo- 
ria, y en la actualidad está colocado en él el Museo 
de Ingenieros. 

£1 cuerpo concluido de este palacio no es mas 
que una jKU-te de su planta. Consta de un ^ran 
zócalo almohadillado de mamposteria, sobre cimien- 
to de sillares , en cuyo frente principal que mira al 
Sur hay una puerta espaciosa, á cuyos costados se 
ven dos nichos para colocar estatuas. En el centro de 
esta üacbada, se elevan hasta el cornisamento cuatro 
I>ilastras estriadas con sus bases y capiteles que sos- 
tienen correspondientemente su frontispicio triangu- 
lar , perteneciendo todo el adorno arquitectónico al 
orden corintio. Tres filas de balcones rodean esté 
edificio, cuyo esterior se conserva en buen estado, 
á pesar de haber sufrido dos incendios mientras per- 
teneció á la duquesa de Alba. El interior ha tenido 
f andes reformas y mejoras para los diversos usos 
que ha sido destinado , y en el dia es decoroso y 
conveniente. Completaría la perspectiva de este sun- 
tuoso palacio, el proyecto concebido el año ante- 
rior de demoler la casa de la inspección de mili- 
cias y continuar cl salón del Prado ^ hasta el con- 
vento de S. Pascual, plantar de jardin sus avenidas 
j- cerrar su recinto con una balaustrada de íiierro. 

Paiacio de Liria. Al terminar la plazuela 4lé 



Mi FÁRTB HOIfVlIEm'AL 

Afluidos, entre la iglesia de eate nonÜMe y el se- 
minarío de nobles, aparece este hermoso edificio, 
qae por/ su grandiosidad y magnificencia puede con- 
Sideri^rse como la mejor casa particular de cuantas 
existen en Madrid. Fue mandado construir en el año 
de 1770 por el Escmo. Sr. D. Jacobo Stuard Fitz- 
James, tercer duque de Berwich y de Liria, bajo la 
dirección del célebre profesor D. Ventura Rodríguez; 
el que á mediados de 1779 lo presentó concluido 
con la solidez , regularidad y buen gusto que se no- 
ta en todas las obras de tan distinguido artista. 

Forma la planta de este palacio un cuadrilongo, 
cuya decoración consiste en un cuerpo rústico has- 
ta el piso del cuarto principal ; sobre él se elevan dos 
fachadas iguales, una que mira á la plaza y otra al jar- 
din. Por uno y otro lado tiene en el medio cuatro 
columnas dóricas , y en lo demás de la circunferen- 
cia pilastras con arqultrave, friso y comisa corres- 
pondiente. Sobre esta hay en lugar de balaustrachi 
un ático, que se eleva en los dos medios, y tiene 

Sor la parte de la plaza los escudos de armas de los 
uques, y por la del jardin las cifras de sus apellidos. 
Las estancias y habitaciones interiores corres- 
ponden por su capacidad y lujo artístico á la bella 
apariencia de tan magestuoso esterior, notándose par- 
ticularmente entre otras la destinada para capilla, 
con rico pavimento de marmol , un magnífico re- 
tablo, y elegantes tribunas: decoradas sus paredes 
con escelentes pinturas al fresco del hábil profesor 
don Antonio Calliano. 

Contribuj'e notablemente á la belleza y adorno 
de este edincio el gran jardín, que consta de dos 
planos, uno en medio al piso del cuarto bajo, y otro 
que le circuye por tres fados á la altura del prin- 
cipal , dando vuelta á unos terrados construidos en 
los ángulos sobre la plaza , y subiendo del uno al 
otro por escaleras bien dispuestas. Los plantíos de 
árboles frutales, las mas varías y vistosas flores, 
seis lindísimas fuentes , diferentes estatuas de már- 
mol, y algunas otras de adorno ejecutadas moder- 
namente con el mayor gusto y elegancia , forman 
el pensil mas grato y delicioso que puede presen- 
tar ei arle. 




1BLI6I0SA. 

IPor lo lesgBctívo á la plaza, sobre' ser „ 
la liaee magDinca la hermosa perspectiva de los ter- 
rados, que hemos dicho, destacados graciosamente 
de los ángulos del edificio, con sus fiílaustraias y 
antepechos, v las beijas de hierro puestas en semi- 
círculo que la dividen de la calle , con pilares inter- 
puestos coronados de sirenas. Mucho pudiera meio- 
nurse todavía , sustituyendo al mezquino arbolado, 
que apenas da escasa sombra en dos lineas parale- 
las , la iormacion de jardines al uno y otro lado de 
la calzada , que sirve para el tránsito de los earrua- 

Ses , y de dos calles bien dispuestas que los dividen 
e esta, partiendo desde las puertas laterales; pero 
la escasez de aguas que en el día esperimenta la 
casa ofrece un grave obstáculo para la realización 
de este proyecto. 

A la derecha del palacio y en local á propósito 
existe una buena galería de pinturas, en que el ilus- 
tre padre del Excnio. señor duque actual, reunió 
muciios y escelentes cuadros de las mejores escue- 
las que adquirió á gran costo en sus diferentes via^ 
ges por Italia. También hay varias obras de escultu- 
ra , entre las que se admiran singularmente algunas 
ejecutadas por don José Álvarez. 

Tal es en resumen el palacio de Liria, tan jus- 
tamente celebrado por cuantos amantes de las bellas 
artes han tenido ocasión de verlo , monumento ilus- 
tre que recordará á los siglos el fastuoso lujo que 
todavía ostentaba la aristocracia española al declinar 
su último periodo de su poder y grandeza. 

Oíros edificios notables. En las descripciones 
correspondientes de los establecimientos que encier- 
ran, hacemos la de los Museos, Armería, Hospitales, 
nospicios , Cuarteles, Teatros y demás. 

Hay en Madrid, ademas de todos los dichos an- 
teriormente y en el ingreso de esta obra, multitud 
de edificios notables, ya por su buena arquitectura- 
como por su estension ; pero como seria molesto ha- 
blar de todos en particular, solo se citarán algUr 
nos, tales son la Casa de postas, detras de cor- 
reos, obra de don Pedro Arnal; la casa llamada de 
los Heros, en la calle de Alcalá, y que hoy sirve 



S94 PARTE MCmJimNTAL 

de álmaceB de crisUtes y losa de las reales tábrt- 
cas: la casa aun no concivida llamada de la Solana 
en la calle ancha de san Bernardo ; la del Ministerio 
de la Gobernación en la calle de TcMrija; la del Nue- 
vo Rezado en la calle de León , una en la calle de 
la Cruzada,- otra en frente de san Martín ; la casa del 
Saladero á la puerta de santa Bárbara, trazada por 
don Ventura Rodríguez, y de una noble sencillez. 

También son notables las casas del conde de Al- 
tamira en la calle ancha de san Bernardo, empezadas 
á reedificar bajo un suntuoso plan por el mismo ar- 
quitecto Rodríguez; la del duque de Villahermosa, 
edificada por el arquitecto mavor que Aie de Madrid 
don Antonio Agnaoo, y situaoa á la salida del Pra- 
do por la Carrera de san Gerónimo : la del duque de 
MedJnaceli, en frente de esta, y de una estension 
asombrosa; la del duque de Hijar, y la del marques 
de Miittflores en la Carrera de san Gerónimo; la del 
marqués de Alcafiices, la llamada de Negrete , en la 
calle de Alcalá; la del conde de Ofiate en la calle 
Mayor, aunque con mal gusto en la portada; la 
del marques de Gamarasa en la calle de la Almudc- 
na, de onena arquitectura; la del duque del InCan- 
tado en las Yistiilas ; la del conde de Miranda en la 

Blazuela de su título; la del conde de Te^A en la ca- 
e del Viento; la de la condesa de Montijo enfrente 
de esta; y otras muchas; en las cuales se encierran 
tesoros en muebles preciosos y del meior gusto, bi- 
bliotecas escogidas, colecciones magníficas de pin- 
turas, estatuas, monedas, armas, antigüedades y 
otros objetos dignos de los personajes que las habi- 
tan , y cuya descripción sena imposible hacer y mas 
en esta obrita. 



PLAXA8 T mO W U MBWT OS PÚBLICOS. 



Madríd es escaso de plazas , y las que ha? no 
corresponden en general al lustre de la capital, ni 
por la simetría de los edificios, ni por los monumen- 
tos que las decoran; se indicarán sin embargo las 
mas principales. 



' -CtVIfc. Ifó 

Plaza Ti pi&mia cíe Orwnte. Bita íDmen^a 
plaza, ttiimciitada dispaFatadamente en tiempo de 
ios firancese» con e; derribo de cincuenta y seis 
casas qae formaban varias manzanas, calles y pla- 
zas, tardines, iglesia, biblioteca, teatro y juego 
de pelota , ha permanecido desde entonces con el 
aspecto de un desierto árido , donde los pobres via- 
jeros (que tales podrían Uamavse los que empren-^ 
dian su travesía) no encontraban un punto de apoyo 
■ara librarse de los ardientes rayos del sol canicie 
lar, 6 de los peiietrantes ahres del enadarrama. Fer- 
nando VII, desde su vuelta al trono , pensó en de- 
eorar dignamente esta plaza con una galería de co* 
Himnas y un teatro en frente del palacio,- pam^ello 
se devríDó et antiguo de los Cafios del Peral , se 
íguirtó la plaza, y se empezó la galería, pero con 
tan mezquinas proporciones , aunque de arqititectiH 
r« totalmente griega , que muy luego hubo de sus> 
penderse la obra. Desde entonces fueron muchos los 
planes ideados para regalarízar esta plaza; mas nili^ 
guno llegó á tener efecto hasta que la administra^ 
don del real patrimonio adoptó en 184 i y empren- 
dió seriamente el que al fin ha tenido efecto. 

' Consiste, pues, en una gracío^' glorieta circu- 
lar , y elevada algún tanto sobre el pi^o de la pía- 
sa, que forma un bonito jardín plantado de llores 
V árboles fruíales y cerrado por una alta y elegante 
berja de hierro bmnceado y de agradable dibujo.- Por 
la parte estertor de la glorieta está circundsída por 
un hermoso paseo formado con filas de árboles y 
coronado en su úHimo término por cuarenta y cua^ 
tro estátoas colosales que representan á los monar- 
eias espaiíoles, y eian parte de la colección que es^ 
tuvo en lo antiguo colocada sobre, la cubierta dé 
palacio y nllhnamentre vacian airiñconadás en las 
MWedas del mismo. Dícnas estatuas, egec^rtada»en 
et reinado de Felipe Y por los artistas de aquella 
época, no pueden ser juzgadas boy con imparciali- 
dad ; pues como que roerán hechas para fiér vísttd 
á grande altura, ni su tamaño, ni sus aetítndeSi 
ni el poco acabado de su trabi^o, están, en corres* 
pondeneia con el sitio en que hoy se hallan coto- 
cadas. Hepresentan á los reyes godbs Attirtfo^ TiitM^ 

15 



S36 PARTE MOnUMENTÁL 

dórico, Eurieo, heofigUóúy SumtíU v Vamba; los 
reres de Asturias don PeJayo, don Alonso I el Ca- 
iduco, don Alonso li.el Casto, don Baaairo 1, don 
(Mofio I y don Aloaso III el maiSQo, los reyes de 
León don Ordofio II, don B&miro II , don Alonso Y y 
don Alonso IX ; Fernán González, primer conde de 
Castilla, don Alonso VIII, y dofia Berenguela, reyes 
de Castilla y León;, don Fernando I, don Alonso 
Yl, doiía Urraca, don Alonso Y II emperador, don 
Alonso X, don Sancho lY, don Alonso XI, don 
Juan I, dona Isabel la Católica, don Fernando Y, 
y don Felipe II ,• Inígo Arista , fundador del reino 
pirenaico; Vs reyes de Aragón .don Hamiro I, don 
Ramiro II, Sancho Ramírez, don Alonso Y el ba** 
tallador,. <íofia Petronila, don Jaime I y don San- 
cho ly fi Bravo; y loa condes de Barcelona Wil- 
fredo el velloso, y don Bamon Berenguer. 

En el centro de la Glorieta se alza un elevado 
pedestal en cuyos frentes han de colocarse lápidas, 
de mármol con inscripciones, y en los costados bar 
jos relieves aue representen el uno á Felipe lY con- 
decorapdo 4 pintor Yelazquez con la cruz de San- 
tiago, y ^1 otffo una alegoría alusiva á la protecckNi 
qae di^nsó awel monarca á las letras y á las ar- 
tes. En los frentais del monumento hay dos fuen^ 
tes formadas de tazas ^ conchas , y sobre cada una 
de dlrts se colocará la estatua de un rio simboliza- 
do por un aaciauo desnudo, vertiendo agaade una 
urna. Dichas estatuas son de piedra blanca de Col- 
menar. En los cuatro ángulos hay c atro pedesta- 
les con otros tantos leones de br<mce de gran mag- 
tíStud. Estas óbt9» han sido encardas á los escul- 
tores de la real casa don Francisco Elias, y don 
José Tomás. 

La estatua del rey Felipe lY que se eleva sobre 
el mommiento ha sido trasladada desde el real skio 
del Buen Retiro eu el corto espacio de tres horas, 
cosa que honra á los iogenieros encargados de esta 
Iteración. La descripci^ de esta famosa estáiua 
es la siguiente...^ 

Estatua ecuestre de Felipe lY en la plaza de 
Oriente del real palacio. Sábese que Felipe IV es- 
cribid á la gran duquesa de Toscana Cristina de. Lo- 



CITIL. m 

reaii, pidiéndoia enenigMe eMa obrfi al célebre es- 
cultor Pedro Tacca, y habiendo esta señora confiado al 
gran duque el encargfo que tenia, llamó éste á di- 
cho profesor, y se le ordenó, con la circunstancia 
de dejar cualquier otro trabajo, y de que había de 
conrer por cuenta de S. A.; que con ella pensaba 
hacer un regalo á S. M. G. Después de alffunos es- 
tudios que Tacca habia hecho , se le manifestó qué 
gustarla el rey que no hiciese el caballo en la con- 
formidad que los otros de su género, esto es, en 
acto de paseo, sino de corbeta o de galope. En vis- 
ta de lo cual, y deseoso de agradar al rey, escri- 
bió á esta Corte solicitando se le enviase un ejem- 
' piar ejecutado por un buen pintor, para gobernarse 
y acertar mejor en la obra. En efecto, dentro de 
pocas semanas se le envió mi cuadro de don Diego 
Yelazquez con el rey á caballo y á mas de esto otro 
retrato de medio cuerpo que el mismo Velazquez 
hizo del rey. 

Vista la actitud que se habia de dar al caballo, 
por los añcíonados y profesores que habia en Flo- 
rencia, tuvieron por imposible que la obra pudiera 
ejecutarse, tratándose de mantener en el angosto es- 
pacio de dos pies una mole de mas de diez y ocho 
millares de libras, la cual habia de subsistir ftiero 
del equilibrio, y por consiguiente pisar en fiílso, co- 
mo era preciso para representar el galope ó la cor- 
beta; y asi se tuvo por quimérico el pretender ha- 
llar fuera do la figura del caballo, ó sobre el plano, 
ó debajo de él, un equilibrio para tan grande sali- 
da. Algunas noticias de aquel tiempo indican que 
el célebre Galileo Gaiilei consideró imposible la em- 
presa, pero las mas ciertas son, que el mismo Ga- 
lileo smirió al Tacca la manera de mantenerlo. 

La destreza de Tacca contribuyó también al sos- 
tenimiento de esta máquina, en el modo que tuvo 
de formar los gruesos y pegar las partes de ella: 
hízola de dos trozos esceptuaudo las piernas y los 
brazos : el un trozo hasta la cincha y otro desue la 
cincha á la cabeza; macizó las plertoas, y asi fué 
aumentando ó disminuyendo los gruesos, conforme 
tuvo por conveniente para su intento. Pesó toda la 
(riNra de la estáioa y el caballo diez y ocho mil 11- 



né PÁ&TE BKXETOHBIITÁL 

bias. &n cuanto á la actitud • ae <Uiá lo qiie «latie- 
ron los inteligentes del arte de cabalgar, 6uponieii- 
do antes que el caballo se maneja en dos maneiast 
esto es, en los aires altos y en la tierra* Una de las 
operaciones del man^o del aire es la coibeta^ for> 
mandola cuando se levanta, caminando siempre do- 
blando los brazos hacia el pecho , v manteniéndote 
é e(iuilibrándose sobre las ancas, bajando la grupa 
hacia el suelo. La posada es otra especie de opera- 
ción en el aire, y esta la hace el caballo al tenní- 
nar cualquier manejo, hágase en tierra ó en el aireí 
es un género de corbeta, con la diferencia de que 
en la posada se levanta mas en el aire que en la 
corbeta, y después se para, y se afirma con los cua- 
tro i>ies. La alzada es nombre genérico de todos los 
movimientos que hace el caballo al alzarse con los 
brazos y posarse sobre las piernas. 

La actitud que dio Tacca al Caballo , es como u 
medio compuesto de las referidas operaciones, no 
siendo corbeta por no sostenerse lo bastante sobre 
las ancas, bajando la. grupa y levantando la cabeza 
y espaldas. Tampoco es posada por describir su fi- 
gura una línea cuasi plana desde los qj^s ¿ lo alto 
le la grupa debiendo ser inclinada , y últimamente 
no es galone , pues para seirlo debiera echar hacia 
atisas una oe las aneas y la otra delante, y no esiar 
iguales como estin; por tanto se considem ser un 
cierto medio como se ha. dicho entre las tales ac* 
titudes, en lo que el profesor procedió con satúdiF 
ría, habiendo observado los que ejercitan la noble 
arte de la escultura que cualquiíer otro movimiento 
hubiera sido menos gracioso. 

Acabada esta graiide obra , y espuesta en la mis- 
ma casa de Tacca, fué admiración de los ciudada- 
nos de Florencia^ pero el artífice acabó sus dias in- 
Vaediatamcnte ; dicen que por graves disgi^stos que 
le ocasionó un ministro del gran du(iue, nombrado 
para entender en los gastos necesarios y en la re- 
compensa de ía obra. Bsta se envié á Madrid para 
ofrecerla á S. M. en nombre del gran duque Fernán* 
do; y de dos hijos de Tacca, vino e| mayor, llama? 
do también Fernando y ahijado del gcan duque , et 
cual por haber estudiado la profesión del padre , y 



% 



civil. 2» 

por SH buen talento, to cóñsiáttó etnpaz de bacer 
este oficio eon el rey, de colocar la máquina en el 
sitio , y de componer los pedazos que lo necesi- 



La referida obm,' se halla estimada en los inven- 
tarios del RMIro , én el precio de 4(^000 doblones^ 
aunque costé menos sin comparación: en la cincha 
del caballo se lee esta firma: Petrus Tacca F. Fio- 
rentiíB armo safutis MDCXL, Pay muy pocas en- 
tre las obras modernas de esta línea que se irualen 
en el brio como está espresado el caballo, en Ta dig- 
itídad del ginete, en la hermosura y lo acabado die 
las labores que se ven, particularmente en los es- 
tribos, ft^no, silla y en la banda del rey. 

Terminaremos aquí esta ligera reseña, diciendo 
qiie^ la disposición ere la obra de está hermosa ^lo^ 
rieta que hermosea hoy uno dejos sitios mas im- 
portantes de Madrid, ftié dictada por los señores. don 
Agustín Arguelles y don Martin de los Qeros, tu- 
tor el primero de S. M. la reina, é intendente el se- 
cundo de la real casa; y míe la ejecución de toda 
m obra lia corrido á cargo de los ingenieros de cá- 
minoB y canales don Juan de Ribera, don Juan 
Merio y don Fernando Oulierrez, con un celo y efi- 
cacia qtfe les ho*ira sobremanera. También esta pro- 
yectada la conclusión de la plaza, formando en los 
costados del teatro y la Glorieta cuatro manzanas 
de casas, dos á cada lado, én las cuales serla conr 
veniente á^ovechar la oportunidad para la coustruc- 
cfon de edificios públicos destinados á los ministe- 
rios y oficinas qoe aun carecen de ellos, con lo 
cual y la terminación del teatro, se dará á la gran 
plaza la imnortancia que debe tener y á las avenidas 
del real palacio la magestad y decoro conveniente. 

Haza del mediodía del Real palacio. Esta plá- 
U es muy grande y casi cuadrada. La forman de un 
lado la fechada pirincipal de palacio; del opuesto la 
lurmería, y de los otros dos un cuartelillo bajo y 
mezquino para la guardia dé palacio ; y una balaus- 
trada con vista al campo. Ésta plaza serla magnífi- 
ca ai se refbrmase de un modo correspondiente al 



$3» PARTE ]»0l7DaiElXTAL 

l^alacio.la lachada 4e la armería y el cuarteliUo; pties 
el coarto lado cb forma de balcón sobre 'las eampi- 
fias regadas por el ríov es de wi aspecto moy agra^ 
dable. A pesar de todo, la plaza es tan grande, <iU6 
aun quedaría como desnuda, si no jse acompaiaba 
cpn una fuente ó monumento en el medio. Hemos 
indicado que allí correspondía la colocación de la 
estatua de Felipe II que esjKá en el Gasinow 

Plaza mayor. Fué construida en 1619 reinando 
Felipe III , bajo los planes y dirección del arqukec- 
to Juan Gómez de Mora , quien la acabó en doa 
a&os. Tiene 434 pies de largo , 334 de ancho y 1536 
de circuito. Esta fundada sobre pilastras de piedra 
que forman soportales muy capaces, y tiene cinco 
suelos hasta el tejado y 71 pies de altura.. Antea de 
los deterioros que há padecido, constaba de 466* ven* 
tanas con balcones de hierro, y un gran númem 
de buhardillas, y era capaz de cuatro mil moradores 
en 136 casas ó habitaciones ; y en las funoiones rea- 
les , que se celebraban en eUa con todo el lujo y 
la magnificencia de la antigua corte de Espafia, y- 
de que vimos la última y magnífica muestra en ju- 
nio de 1833 con motivo de la jura de la prioeeai 
Isabel , se acomodaban cincuenta mil personas. Bsla 
plaza sufrid un violento incendio el 10 de agosto do 
1672 por el lado de la Panadería, que fué reconsr 
truido ; pero en la noche del 16 de agosto de 1790 
se incendió de nuevo v se consumió todo el lienzo 
de los portales de Guadalajara y gran parte del arce 
de Toledo; posteriormente se construyó de nueve 
y con forma mas elegante, aquel lienzo entero, y 
el queliace frente á la panadería: también se na 
cermdo el ángulo de los portales de Guadaliijara y 
calle de la Amargura, construyéndose tres arcos 
Iguales en solidez y arquitectura en las entradas 
de las calles de Toledo , la Amargura y M^or ; tam- 
bién se ha concluido la reedificación por el estrerae 
de la fachada nueva del norte , y va adelantando la 
de el lienzo de la zapatería, siguiéndose el mismo ór^ 
den de arquitecturaon arcos á las entradas de las de- 
roas caües , con lo cual quedará la plaza muy ele-» 
gante, aunque con los defectos de la .Irregularidad 



CiyiE. 131 

y pocft simetría mt pfe«la é i&$ arcos ó «Mrate 
la direceion toreMade las calles, y ademas la dis- 
tinta altura de tos pisos, por lo que no puede pa- 
searse por los soportales sin bajar y subir escalones, 
sobre lo cual dejamos dicha nuestra opinión en el 
artículo de inicia y ornato. Finalmente, verifica- 
da la conclusión de la plaza , Caltará siempre en me- 
dio algún objeto que llame la atención , por estar 
absolutamente desmida. 

' Puerta dffl SM, Esta plaza, mas famosa por su 
concurrencia y situación central, que por su belleza, 
se llama asi por una imagen del Sol míe babia pin- 
tada encima de la puerta de un castillo que se fa- 
bricó en'Squel sitio en 1530 para defender á Madrid 
de las correrías de bandoleros y foragidos que infes- 
taban sus inmediaciones, habiéndose abierto tan^Hen 
un foso al rededor del hospital del Buen^uceso,* 
pero este y el castillo desaparecieron después con 
el aumento de ia población por aquella parte, y. so- 
lo quedó el nombre de fa puerta del SoL Bata pla- 
za es una especie de estrella irregular, á donde vie- 
nen á desembocar varías calles, y entre ellas las 
seis priiicipales , Mayor, carretas. Carrera de san 
6er6iiímo, Álcali; montera y del Carmen. M orna- 
to de este sitio no corresponde en gran manera á 
«n celebridaid , á pesar de que las casas en general 
son bastante buenas, teniendo también el suntuoso 
edificio de Correos, y las vistas que representan á lo 
larg«> todas aquellas calles^ las mas brillantes y ani- 
madas de Madrid. En el centro de la FMerla del 
Sol habla una fuente ciroolar de mny poco «usto é 
indica del sitio ^ne ocupaba , la cual ha sido dd- 
molida y construida dé nuevo en la plazuela de las 
Descalzas, 

Ptaijtíeta de Im Vill^. Delante de la casa de 
a V untamiento está esta plaza, que es regulac y ca- 
si cuadrad», abierta por el lado de la calle Ma^wir 
V cerrada por los domes con las Gasas eonsistorif- 
les ,• la que ocupa el consejo de la- Querrá y la csr- 
sa do los Lujanes. Tiene en medio una fuente que 
' representa laonrmas do castilla y de León. Tres loo- 



233 PÁRTB MPimiiBIfTAL 

■M «sDjtfi anua por la lioct.^ y mpU» ellos se sien- 
ta un easiillo, encima del cual liay una figura de 
mpger en tn^.Diüitar con estandarte en la mano, 
eoyo peBsamiento íue de don Domingo OlíTieri. 

Plazuela de Santa Ana, Esta plaia se formó ^ 
principio de la calle del Prado con el derribo becho 
en tiempo de la dominación ftancesa del convento 
de carmelitas de Sla. Ana; y habiéndose plantado 
árboles , y puesto bancos de piedra y una iuente en 
medio t ba resultado un sitio agradable de recreo 
y desahogo. Falta sin embargo para- concluir el pio^ 

Seeto de esta plaza el que se derriben las casas de 
I manzana 215 , que impiden la vista del teatro del 
Príncipe desde la plazuela, la cual daria á aquel 
una avenida vistosa y cómoda i y á la plazuela la ne* 
cesaría esteasion. La fuentecita del medio, trazada 
por don Silvestre Penez, tuvo en sa principio una 
estatua en bionee de Carlos ¥, que ahora está co- 
locada en la galería de escaltma del miiseo, pero 
^últimamente se le ba sustituido una ag^¡a de pie- 
dra de forma sencilla» 

Píazm de ios Cortes, Delante de lafaebada prin- 
cipal de las casas nuevas, sobre el solar en que es- 
tuv» el convento de santa Catalina, derribado por 
los Aranceses , se ba formado una placeta , que por 
eaer enfrente del sitio donde se construyó el salón 
del Congreso, se denomina plaza de. las Cortes. £s 
irregular y costanera y últimamente se la ba adoi^ 
nado COR árboles, pero su principad importancia la 
debe á la estátaa de Cervantes colocada en su cen- 
tro, de cuyo monuoiento vamos á dar una ligen 
idea. 

Estatua de Miguel de Cervantes, Debe de- 
cirse en honor de Femando YII que por el mis- 
mo tiempo en que el gobierno francés de la restau- 
ración negaba su permiso para colocar en Paria en 
la plaza del Odeón la estatua de Moliere, diciendo 
que solo ó les monarcas estaba reservado este ho- 
■or, daba el rey de Eepafia orden á su osoultor de 
cámara don Antonio Sola, para vaciar en bionce la 
estatua dei inmdrtal autor del Quéjate coa destino 



QIVII.. 333 

á ser colocad en una (te las plazas ée 9U4rid . Ve- 
rificó el esculU)r en Roma su modelo , el que Cue 
fundido eu humee por los célebres arUstas pru* 
.siüBOS, iu)6 Jella^e, y GuiUelmo JX. Hopsgarten. 

Hablando el Diario de Roma de e&ta obra artísr 
tica decía lo siguiente : ^iLoat al seáor de Soíd . el 
que con tanta verdad y perfección del arte nos m^ 
ee ver la imagen de este famoso escritor. Le vemes 
en ella, es el mismo Miauel de Cervantes^ cual lo 
manifiesta aquella no^e figura; su espaciosa frente, 
aquellos ojos llenos del fuego del alma, aquel an- 
dar franco , tan natural al hombre de annas y de 
aventuras, y aquel aire en que se ven las maneras 
espafiolas del siglo XYl. Lleno de una sublime imii- 
ginaeion está en actitud de mudar el paso: actitud 
que no podía con aaas laciUdad y maestría mostrar- 
se por. el artis^, ya por el movimiento natural de 
las pievaas, á que acompaña el de toda la persona, 
ya por el contraste de los pliegues del vestido y es- 
pecialmente de la capa que el aire mueve con sua- 
vidad. En la. mano deificiia tiene un lio de papelea, 
muestra de un literato; la. izquierda la tiene sobre 
el püfio de la esnada, en prueba de su profesión mi- 
litar y nobleea de sus antepasados; y para ocultar 
la imperfección de esta mano á causa de una heri- 
da de ascabuz , que en ella recibió en la batalla de 
de Lepantp, Sofii ha tenido la singular idea de eu- 
hrírla coxi un pliegue de la capa, conservando de 
este modo todo lo perfecto, sin esponerse á la cen- 
sura de los que exigen la verdad. Todo es vida en 
esta estatua 1 todo vivacidad al mismo tiempo que 
se ve la djgnidad. Y coma intendente de las bellas 
artes digo, como sentencia universal ^ que esta es- 
tatua es una de las mas célebres qijie se hau hecho 
en este siglo, y una de las mas importantes por ser 
del hombre tan grande que representa. Afiadiré ade^ 
mas «¡ue hace muchos anos que no se ha fundido 
otra igual en bronce en este pais, pues es semico- 
losal, teniendo diea palmos y medio de alturo.»»ss 
(Salvador Beití, secretario perpetuo de la insigne y 
pontifical Academia romano de S. Lucas.) 

Hasta aquí el dicta«ien del ya dicho profesor, 
tanto mas apreeioble, cua»(o que siendo estrangero 



3)4 PARTE MQNVMBOTÁL 

parece no halhrse dirigida pof \xñ imifvimieiito de 
entusiasmo y mirar la obra con loft ojos desapasio- 
nados é imparciales del arte. Los profesores espa- 
ñoles luego que tuvieron ocasión de contemplarla 
en nuestra capital , no pudieron menos de convenir 
én el fondo con el referido elogio, si bien como 
toda obra artística la encontraron sujeta i censura. 
flay quien hubiera deseado ver en la postura del sin 
igual escritor mayor analogía y relación con su pro- 
fesión de autor que con la de militar, pues por aque- 
lla es por lo one se ha hecho mayormente célebre, 
y á la que debe el distinguido honor de ser repre- 
^sentado por el cincel. Xa postura marcial de la es- 
tatua, el trage militar, y hasta el papel que tiene en 
la mano, despiertan mas bien la idea de un guerre- 
roi y ^ bien los álios hechos de su valor reconci- 
lian fácilmente el ánitno con esta idea, no puede 
prescfndirse de buscar en íaquella figura al ¡tiutor 
del Quijote, tñSiS bien que al maneo de'Umntú 
y al cautivó de Arget. Esto eñ cuanto á h- filoso^ 
na' de la obra.- por h que hace 6 la ejecución, pa- 
rece digna del acreditado cincel del ^fior Solé. 
"• El mismo escultor temitíó^ á esta cortea at Wem- 
po que la estatua, un proyecto de! pedestal que dte- 
bia soportarla, pero no habiéndose hallado confor- 
me wft los profesores ^e la academia de San Fer- 
nando, ftie sustituido por el que presentó' «1 señor 
Velazqucz, y después sufrió ett la ejecución Aífer^ 
sas modiñcaciónes de importancia. Sobre su mérito 
artístico también se ha hablado en opuestos sentidos, 
sin que nos hallemos en el caso de decidir sobre 
él, y solo diremos que nos parece estremadá su al- 
tura: Tampoco nos gusta el verle tan; encerrado en 
la berja de hierro que le impide campear con gallar^ 
dia, y ann menos la banal insctípcion, a ÜÍigükl 

DE CERVANTES SAAVBDRA , fUINClPE Ofe ÍOS ITTGElftOS 
ESPAÑOLES. Ako I)E MDCCCXXXV. 

Los dos relieves del pedestal , obra del escullor 
don José Piquer, nos agradan mas; representan él 
uno ¿ don Qnijote y Sancho Panza , gnkidos por la 
diosa de la Locura ; y el otro la aventura de lo6 
Leones. Menos á proposito nos parece -c^ siH^ á don- 
de se ha elevado e< mommieuto, por ^u eonfiguNh 



CITIL. 93& 

ciou partiefíiar , y carecer del fcnda despejado ne- 
ceeano para campear como debiera. Tampoco hay 
oportunidad en colocar i Cervantes enfrenle del 
coerpo legislativo, y mejor estaría en la plaznela 
de Sta Ana, delante del teatro, y de la calle del 
León en que habitó; jteio de todos nodos , este tes- 
timonio de consideración pública, tríbolado al ihifr- 
tre escritor, es único en naesero país, y mefeee Imni 
el elogio del monarca que le dictó. Bste mommen* 
to fae mandado construir de su orden bafo la di- 
rección del comisario general de crazada don Ma- 
noel Fernandez Yarela y con los fondos del indnU 
to cnadragesimal ; siendo cosa sin|fular ^e Miguel 
de Cervantes que obtuvo su rescate en vida con las 
limosnas de los Padres Mercenarios, haya debido 
tan distinguido honor después de su muerte, ¿ 4as 
tímosnas ae «tro institulo religioso. 

Casa de Cervantes. No fue solo aquel inonu^ 
mentó el único tributo rendido á la memoria dé 
Cervantes por el rey Fernando VII , sino aue habieH'- 
do llegado á su noticia que se estaba demoliendo 
por hallarse ruinosa la casa núm. 90 anliguo en la 
calle de Francos, en que tuvo su modesta habita* 
cion aquel célebre ingenio , dispuso que en la cons- 
truida Doevamente sobre el mismo solar, se coloca- 
ra en alto relieve tA busto de Cervantes, ^ecutadé 
por el escultor don Esteban de Agreda, en un me- 
dallón de raármol -«le CttTara adornado con trofeos 
poéticos, militares y de cautividad , y debajo. ma 
lápida de mármol de Granada con esta inscrípcioil 
en letras de oro: uAífui vivió y murió Miodcl nt 
CnvAiiTEs SAAVBonÁ • cuyo ingenio admira ni 
tnufuio. Faiiecié f 91 1616. • 

. Dicha casa tiene en la nueya nmneraeion el nú- 
mero 2, y es la prnnera entrando á la derecha en 
la antigua calle de Francos, hoy de Cervantes? Bn 
la misma calle , y casa núm. ^5 nnevo^ vivió y nni* 
rió el girn Lope de Vega. 

PloAuela de iaCe^da. Está sitoada en la oa«* 
lie de Toiedor, es muy grande , de piso desigual y 
rodeada de casas paitioulaies poco notables y sin 



Sia PARTE MOFfVMENTiX 

siineiria» CoatiibHye á desfigurarla maa el servir ik 
mercado de granos y comeatibles , por lo cual eslá 
llena de caieneft y puestos para la venta. Bu el me* 
dio tiene una fuente. Esta plaza era célebre por 
eiecutarse en ella las sentencias de los condenados 
al último suplicio, levantándose en ella el cadalso 
la víspera de la ejecución; peio en tiempo del eor- 
Nf idor Pontejos se dispaso que en adelante las eje* 
cactones tuviemn lugar en el reUano ó meseta que 
se forma á la salida de la puerta de Toledo á la de-> 
neeha; y allí se verifíea en el dia. Tenemos entendí* 
do que hay provecto de regnlarizar eéta plaza kit* 
muiAo delante ae ella manzanas de casas , continua* 
£ion de la calle de Toledo» 

. Plazuela de S. Miguel. Bata plazuela «s bat^ 
tante espaciosa^ y sirve de mercado de comestibles, 
el mas abundante de Madrid , para lo cual hay mul- 
titud de cajones alineados en forma de calles. Tuvo 
hasta hace pocos aiee una estatua en el medio que 
repcesentaba ¿ Femando Y. Está situada esta plasme* 
la en la calle de las -Platerías, y modernamente se 
ha decorado pw esta parte con una sencilla porta* 
da, que disminuye su mal efecto. 

Plazuela del Carmen. Esta plazuela foe ideada 
por el difunto don • Antonio Regás , bien conocido 
por sus constantes trabajos en utilidad pública; j 
habiendo propuesto su idea-y planes al Bxcmo. Áym* 
tamiento, dispuso esto la realización de tan útill pro- 
yecto, comprando unn casa ruinosa que se derribó 
para ello, intimamente en i»30, y á indicación del 
mismo Regás, se dispaso la traslación de los cato^ 
nes que afeaban la red de S. Luiss pero es de de* 
aear que se concluya en este local el proyectado 
mercMO cubierto , para evitar losr mucnos incon- 
venientes y la fealdad que causan los cajones y 
poestos de comestibles. 

Plaza del Progreso. En el solar que ocupaba el 
estenso convento de la Meroed, entre las calles de 
su nombre , Magdalena, Remedios y Cosme de Mé* 
dicis, se ha iormado nna plaza laiga adimiada eon 



CITIL. ÍS7 

árboles, banM» y una ftieiitede forma eMfaia á su 
entrada, que sirve de desabogo á a<{uellos barrios 
pobrados y da un buen aspecto á las casas que la 
rodeMi. 

Plaza de Bilbao, Otra plaza mas r^fular, cua- 
drada, ha resultado en el solar, donde estuvo el con- 
vento de Capuchinos de la paciencia , entre las ca- 
lles de las Infantas, S. Bartolomé y Costanilla; tam- 
bién está plantada de árboles y adornada con ban- 
cos , y sería de desear que en el medio de ella se 
colocase la foente que hay enfrente en la calle de 
las Infantas, que quka á esta la regularidad. 

Otrfis plasueias. Ademas de estas hay otras 
muchas plazuelas de menos importancia, destinadas 
varias al mercado de comestibles , adornadas alga* 
ñas con fuentes. Pueden citarse las de Sto. Domina 
go, que aunque irregular y costanera, debe con-> 
vertirse «i paseo luego que se realice el proyectado 
mercado en el solar délos Angeles, la de las De^ 
calzas Reales, del conde de Miranda, de Celenque, 
de Provincia, de Sta. Cruz, de Puerta Cerrada, y 
•tras. 

En la mayor parte de estas plazuelas hay fuen- 
tes, euvas formas no son en general correspondien^ 
tes al Duen gusto de la capital. La de la plazuela 
de Antón Martín es una obra tan estrambótica del 
arouitecto Ribera, que ha quedado como emblema 
dei gusto Cfmrriguereseo, y como tal y documento 
histórico, seria de desear que no se demolie» pa- 
la qne ae vea á donde puede Uegar un- gusto csqprii 
choso cuando no está urrigido por las sencillas re** 
glas de la razón. La de la plazuela de Provincia tie^ 
ne una estatua representando á Orfi^o; la de la Cobar- 
da tiene otra muy deteriorada representando á Diana 
partiendo <á la casa,- la de Puerta Cerrada reprosen^ 
ta tamhieit á Diana , y la de puerta de Moros á Bn» 
dinion; las mas sencillas y meiores son la de los 
ealápogos en la calle de Hortaleza , obra del arqui- 
tecto Rodríguez , la de Capuchinos en la plazuela 
da elle nombre , y la formada nuevamente sn> la 
piaKiiela de las Descalzas, adornada coa la estatua 



ttg PARTE MOIXUIIBNTAL 

éd Ve«tt (ia Maribianea)^ <|u« estaba, «tt la de ia 
PuerUi del Sol. 

Por úUimo, el ayaaiainieDto de esta capital, 
deseoso de dar un tcstitnoDio de su alegría. |K>r ei 
feliz natalicio de doña Isabel II, dispuso sustituir á 
la mezquina fuente eiistente en la red de san Luís 
olía de mejor gusto y correspondiente al sitio pfin* 
ci|Kil que ocupa t y es en la forma siauiente. 

Sobre un gran zócalo de sencillas formas , en él 
que resulta una especie de cascada, se eleva una 
gran taza de piedra berroquefia tallada de hojas de 
i^ua , y aeompa&ada á su pie de cuatro delfines en- 
roscados |)or la cola de dos en dos, y stqetos por 
cuatro geniccillos en diferentes actitudes. En medio 
de la taza hay un surtidor que arroja el agua por 
medí» de una caracola colocada soñte un terrazo. 
La destinada al servicio público la arrojan dos ra- 
ma y dos galápagos, cabras cuatro piezas están va- 
ciadas en bronce, lo mismo que la caracola. Los 
delfines arrojan agua por U boca, y esta, lo mismo 
que la de la taza, baja arrastrando por la cascada á 
recogerse en el pilón , que es un perímetro de be* 
lias formas. JSl proyecto y ejecución de esta fuente, 
corrió á cargo del arquitecto don Francisco Javier 
Mariátegw, y toda la parte de escultura fué egecu> 
tada por el profesor don José Tomás. 

monvmEHvoB pobligos. 

Muy conveniente nos parece la colocación de es- 
tatuas y obeliscos en los sitios públicos con el ob- 
jeto de tributar este homenage á los monarcas y 
personages célebres en nuestra historia, si bien á 
nuestro entender la colocación de esta ciase de mo- 
numentos debe procurarse no solo con relación al 
aspecto material , ornato y grandeza de la población, 
sino guardándola también entre la representación del 
rooBumento y el sitio en que se eleva. Partiendo de 
este principio hubiéramos preferido ver caleteada la 
estatua de Felipe IV á la eatrada del Buen Retiro, 
su obra favorita, como lo está la de Luis XIV en 
la gran plaza de ingreso á su palacio de Versalles. 
Por igual razón proponemos la colocación en la Plaiá 
mayor üe la de Felipe III que existe en la casa éék 



CIVU.. d39 

Cainpo, por ser .sabido que. por orUea de aquel mo- 
narca se verificó la construccioa de dicha plaza. Colo- 
caríamos también la de Carlos Y (primero de Espafia) 
que existe en la galería de escultura del Museo, en la 
plaza de la Villa delante de la Ierre y casa de Lu- 
ían , que sirvió de prisión á Francisco I de Francia: 
la de Felipe II , que se halla en los jardines del 
Casino de la reina, en la plaza del Mediodía de Pa- 
lacio entre este y la armería real; y finalmente la 
del gran Carlos III, hijo de Madríd, y verdadero crea- 
dor de su corte en la Puerta del Sol ó en lo alto 
de la calle de Alcalá, enfrente de la Aduana y la 
Historia natural, la Puerta de Alcalá y el Prado, 
obras de su real munificencia. 

Monumento dei Dos de Mayo. En 24 de mayo de 
1814 decretáronlas cortes que se levantase una sen- 
cilla pirámide en el sitio mismo en que fueron in- 
molados los patriotas madrileños el aia ^ de mayo 
de 1808 en el paseo del Prado á la izquierda de la 
sabida del Retiro, consagrando dicho sitio bajo el 
iítuk) de Campo de la lealtad^ á su consecuencia el 
ayuntamiento de Madrid en 1822 publicó un programa, 
invitando á los profesores de bellas artes á presen- 
tar modelos de este monumento, y en esta concur- 
rencia obtuvo el premio el arquitecto mayor de 
Palacio don Isidro Telazquez, cuvo modelo con muy 
ligeras alteraciones, es el que a fin se ha llevado á 
cabo| y terminado en 1840, fueron trasladadas á él 
con solemne pompa las cenizas de Daoiz y Yelar- 
nB y demás víctimas madrilefias (!)♦ 



(I) D. ttVlS DAOIZ noció «n Sevilla en 6 de febrera <1« 
47G7, hijo de D. Martin Dattic y Queaada y do Duna Francisea 
Torre» l'onee de León. En 1782 entró de cadete eo el colegio de 
artUlcria de Segovia, y eonclvido» ras estudios, salió i Mibter 
mente de la niama arin* en 9 de enero de 4787^ atrviende 
en esta clase se halló en «1 sitio de la plaxa de Ceuta en 4790 
y en la de Oran en 4701, en la que se dislliguió, siend« 
premiado con e^ grado de teniente , ascendiendo luego á este 
empleo en el año inmediato. Declarada la guerra con Francia 
pasó é servir en el ejército de Cataloña , basta 4|ue fue heehe 
prisionero de.gnerra y eondueido i Telosa de Francia. Uecha 
U ptc, re|r«só DaeU i España en 4790 y fue destinnde é la 



2to PÁRTB MONüMBirrAL. . 

La déscrii»ciDn de «ste elegante monumento es 
la sigfuiente : su primer cuerpo consiste en un zó- 
calo de planta octagonal, ó de ocho lados y ángulos 



cHcnadra del Occéano qae mandaba Maxarredo j con la caal 
99 haHú en la defensa del bluqaco de Cádn y otras acciones, 
y pOBterionneiitc en el ñafio S. Uddfoltso , en -el coal hizo des 
V}«ge« redondos ak euntinwnte é islas de Amérña ; llegando á 
enterarse perfectamente en el sorvicio de marina , y siendo es- 
cogido ademas para parlamentario con buqaes estrangeros por 
BU fai-ilidad en hablar las lenguas francesa, inglesa, italiana y 
latina. En -I de marzo de 4800 fue ascendido á caj>it.in de ar- 
tillería , y posteriormente destinado al tercer regimiento , con 
el cnal se encontraba en Madrid el 3 d« mayo de 4809. k 
TÍrtod de las órdenes comunicadas por el capitán general para 
^e las tropas se mantuviesen quietas y tarradas en los cuar- 
teles, se hallaba Daoic aquella mañana con sus artilleros en el 
Parque de artillería y situado en el barrio de las Maravillas, 
calle de S. José , casa llamada de Monte León. AUi observaba 
y cumplia con despecho unas órdenes tan maniiestamente favo- 
rables á los proyectos de Joaquín Mnral, gran duque de Berg 
y eleves, y generalísimo- d« los aj6ecitos de Süapoleon en la 
r^tnínsula, hasta «ntoncvs aliados } obsoivado por una parte 
or Qna guardia francesa de seienta y cinco hombres que 
labia en el Parque , y cscitado por otra de una multitud de 

taisanos . que agolpados á la puerta del edificio , que esla- 
B cerrada, pedían armas: cuando llegó 'so intrépido compañe- 
ro D, Pedro Yelarde y se hiito abrir. Dirigióse este ^ Daoiij 
ñas antiguo qno él, para escitarle i que prescindiese de las 
órdenes y armase y ayudase al pueblo persegnidov Dmíz y c«mu 
responsable de la disoíplina y amanto de ella- en toda su car- 
rera ; luchó todavía algunos instantes contra los impulsos de su 
patriotismo ; pero picado ^ivamente por algunas espresiones do 
Velarde , que podían confundir su subordinación con -falta 'de 
valor, uviva Fernando f'IIn esclaraó , y haciendo menudos 
pedazos la' orden escrita que tenia en las manos , mandó abrir 
his puertas del I^rquc, armó a los paisanos y se preparó á 
resistir á las tropas francesas. DornAte el combate con ellas, 
qnc se verificó atacando por las (res calles qUe conducían a la 
puerta del Parque y que duró unaa tres horas, murió Velar-' 
de de vn balaso de* fusil , con cuya fetalidad , «1 -«auMnci» da 



I 



mv ve «n Uiuaaw uv iubii , cvit cuya i««iiiiuaii , «i 'v«HDvnviv w 

los' pocos soldados que labia , y la cnorma superioridad de 
loa franceses , no s« podía dudar de un otilo desventajoso pa- 
ra' los palriotas españoles. En este punto varían ya las Telacie<p 
ncs. Según algunos hizo la señal de parlamento un general 
francés que marchaba á la csbcia dc una d<* las columnas. Lo 
effrto •» que *e ^ió por algunos instantes á I>aoiz hablar con 
al jifanaral . y de pronto ponersa en guardia uno y otro -y ba« 



Gira. 941 

de j^edra benoquefia común azulada , de io pies de 
alto por su fireiite principal y mayor desnivel, del 
terreno con 51 pies de diámetro en su plano hori- 



tirsc personalmente 3 pero en el acto do este noble y singular 
combate se agolparon sobre Daoiz varios oficiales y granaderos 
franceses j y i pesar del denuedo con qae los resistia^ gaar- 
dándose las espaldas con un cañen , cayó herido morUlmenta 
de varias estocadas y bayonetazos. Los franceses, llevados da 
la ocupación del Parque , que era su objeto , dejaron á Daoia 
en la calle , y entre varios sugetos le recogieron y le llevaron 
i su casa, calle de la Ternera , donde espiró á las cuatro ]io-> 
ras, después de apretar la mano al sacerdote que se presentó i 
viaticarle, única acción de que fne dueño. Contaba entonces de 
edad cuarenta y un años >. y de servicio veinte y nno. Al ano- 
checer del mismo fue conducido so cuerpo , amortajado con su 
mismo uniforme , y metido dentro de una caja ¿ la parroquia 
de S. Martin, donde se enterró , habiendo verificado estos úl- 
timos piadosos oficios el escribiente meritorio que era entonces 
del ramo de cuenia y razón de artillcria D. Manuel Almira. Su 
cadáver fue exhumado en 4814 y trasladadas sus cenizas á U 
Iglesia de san Isidro en Madrid , asi como también las de so 
compañero D. Pedro Yclarde , hasta que en igual dia de 4840 
han sido depositadas difinitivamente en este monumento. Los 
restos de D. Luis Daoiz y de D. Pedro Yelarde gozan los ho- 
nores de capitán general y se incluyen como los primeros ca- 
pitanes de artillería en la escala del cuerpo, pesando revista de 
presentes en el departamento donde esté el colegio. 

D. PSDRO VSIiARDli fue hijo de D. José Yelarde 
Herrera y de Doña Luisa de Santiyan: nació en el pueblo de 
Mnrdieras, en el valle de Camargo el dia 2S de octubre de 
1779. En 4795 entró de cadete en el colegio de Segovia, d« 
donde salió á subteniente en 4799. Destinado al ejército qu« 
obraba contra Portugal, ascendió á teniente en 4802, y dos 
años después á capitán , siendo destinado de profesor i la Aca- 
demia de Segovia, y luego en 4806 de secretario de la Junta 
aaperior económica del cuerpo , residente en Madrid. Esta pla^ 
xa ocupaba cuando su voluntario sacrificio. Tenia Yelarde na 
talento despejado y perspicaz . ¿ que reunia constante aplica" 
aion , por cuyo motivo gozana de aventajado concepto entre 
sus geíes y compañeros. Entusiasta por Napoleón , i quien mi- 
raba como el Alejandro del siglo, cambió de opinión ai obser- 
var su conducta pérfida con los españoles y an rey , y no bien 
•npesó á sospechar la traición que se intentaba contra sn j^a» 
tria , ae dedicó desde lo& primeros dias á trabajar con tu m- 
fnencia y talento 'en formar jplanes, é indicar disposiciones 
que pudieran adoptarse para resistir á los franceses en su caso. 
Como Yelarde reunia las apreciables circnnstancias de inslruc- 

16 



143 (ARTE MOmiMEirTlL 

tonUd; eónteniendo en m freite, espalda y costa- 
dM, cuatro graderías rectas que conducen ai sobre- 
techo de este cuerpo, en el cual y lados laterales 



cioii . jnTentud , ánimo esforiado ▼ osadía para emprender^ 
ciendo por otra parte como accretario de la Junta el dcposita- 
> rio de las noticias sobre la fuerza y disposición de nuestro ma- 
terial de guerra , jnz(ró Morat conTeniente el atraerlo á su 
partido , y valiéndose para ello de un edecán del general de la 
artillería francesa La Riboisiere , le biso concurrir á su aloja- 
miento diferentes veces , convidándole muchas i sn mesa. Ve- 
larde aceptó en dos veces esto convite , para no hacerse mas sos- 
pechoso ) y eludiendo las propuestas que se le bicieron para 
pasar al servicio de Napoleón. 

El 2 de mayo de 1808 se hallaba Yelarde con estas disp»- 
aiciones: concorrió á la hora de costumbre á su secretaría, 
que estaba en la calle Ancha de S. Bernardo , cuando ya la coor 
moción del pueblo principiaba á notarse. Se sentó en su mesa, 

Íue estaba al lado de la del comandante de artillería de la plaza 
I. José Navarro y Falcon . notándosele desde luego la agitación 
de su interior. Cogió la pluma y se puso á borronear sobre un 
papel, diciendo al mismo tiempo á Falcon: umi comandante, 
es preciso batirnos, es preciso morir. n En tal estado se oye- 
ron algunos tiros de fusil, y este fue el cbispazo que electrizó 
i nuestro joven artillero. Tomó el fusil de uno de los ordenanzas 
de la Junta, y acompañado de otro y del escriLiente Vlmira, se 
dirigió al cuartel del regimiento de Voluntarios de Estado, que 
estaba en la misma calle, con el objeto de hacerle tomar parle 
escitando sn entusiasmo con las aclamaciones de «r'i'fl Fernán' 
do yily viva España, coyas voces rcpctia un numeroso pue- 
blo que se le habia reunido. Con solos 50 i 40 soldados se 
dirigió al Parque , cuya puerta estaba cerrada y agolpado algún 
gentío afuera , y por la parte de adenti-o había una guardia 
francesa compuesta de un capitán y 80 soldados; dentro esta- 
ban también el capitán Daoiz y unos 44 artilleros. Uamó Ve- 
larde y le abrieron , y aunque no «ra el mas graduado , su ar- 
rojo y Talentía hizo que le mirasen como tal. Avocóse inme- 
diatamente con el comandante de la guardia francesa y le in- 
timó la rendición, y acobardado este entregó las armas de sü 
guardia y fueron todos encerrados en unas cocheras del natío, 
sirviendo sus fusiles para armar al pueblo que estaba loera; 
poniéndose luego Velarde de acuerdo con sn compañero Daoiz, 
abrieron el Parque , dieron entrada al pueblo , ocuparon á los 
artilleros en la construcción de cartuchos, de los que solo ha- 
bia 40 en el Parque, y cinco piezas aue colocaron detras de la 
puerta, enfilando la calle de san Pedro nueva, que hoy lleva 
su glorioso nombre. Conviene á saber que el llamado Marque 
no era ni es ñas qna una casa kabitacion grande metida en 



CIVIL. 943 

á las gradas, van colocados' cuatro hermosos flame- 
ros de las mismas clases de piedra que la del mo- 
numeato. 



nutzana , sin obra al(;ana militar ni de defensa : del nombre 
podría inferirse que era puesto defendible ^ y esto rebajaría rl 
Tdor y la haxaña de nuestros héroes. 

Inmediatamente se presentó un destacamento francés que 
foe aboyentado por una descarga de fasilerla desde la renta- 
ñas. A poco rato se presentó una columna con sus gastadores á 
la cabeza j los cuales intentaron romper la puerta , en cuyo 
momento Daoiz y Telarde bicicron dar fuc^o á los cañones, 
destrozando la columna y obligando i retirarse el resto. Saca- 
ron entonces cuatro cañones del patio , poniendo uno a las cua- 
tro calles que están al estremo de la de san José á la de Fuen- 
carral j dos mirando á la parte inferior de dicha calle hacia la 
Ancha de san Bernardo, y el cuarto enfilando la de san Pedro 
la nueva, \icndo los franceses esta resolución dieron al Parque 
la importancia de una posición respetable, ? dirigieron contra 
él la primera división Wesfaliana al mando del general La- 
Grange con caballería y artillería , situando dos cañones en la 
fuente de Matalobos para combatir á los de \elarde y Daoiz y 
hacerles gastar las municiones , que era en lo que principal- 
mente confiaban. Adelantando luego una coluoma por la calle 
de san José, fue de nuevo rota y dispersada con dos cañonazos, 
y el intrépido Yelarde, cuya serenidad encontraba recursos en 
todo, hizo á falta de metralla cargar las cañones con piedras 
fia cnispa^ y dirigiéndose al patio del Parque para hacer sacar 
el otro canon qne quedaba dentro y reunir las municiones que 
pudiera , encontró en este momento la muerte gloriosa que bus- 
caba Los enemigos no habian descuidado mientras la acción de 
ocupar las bocas calles y posiciones desde donde podían ofen- 
der con fusilería hasta dentro del patio , y al entrar en él re- 
tíhí6 Velarde un balazo en el pecho del que cayó redondo. Sn 
enerpo ya desnudo se encontró después entre los demás cadá- 
Tores, y envolviéndole en «na tienda de campana fue llevado 
por la tarde al enterramiento de los mártires , donde para 
amortajarle so presentó una persona desconocida con- un híbito 
franciscano de limosna. Contaba Velardc 28 años de edad. En 
4844 fue exhumado con su ilustre compañero Daoiz y traslada- 
do deapves 'como aquel al monumento del Prado. Goza los 
ammos honores de capitán general. La real orden que decretó 
eatoa honores es de 7 de Jodio de 4842. A la puerta de la 
casa de Monteleon debía fijarse ana lápida que marcase el sitio 
de tan gloriosa hazaña, sí bien las calles contig«as lo reeper^ 
dan ya, habiendo recibido el nombre del Dos de Mtyro la de 
san redro la nueva; de Daoiz y Velarde las de san Miguel y 
saa José. {Estrado del Memorial de artillería por D. R. Salas.) 



944 PARTE MOmJMEm'ÁL 

El segundo cuerpo representa nn grandioso sar 
cófiígo de planta cuadrada de 23 píes de linea, en 
cada una de sus frentes, por 21 y, P>^s <^® ^^t he- 
cho su neto de piedra berroquefia tostadiza , que imi- 
ta en su color al granito oriental y sus molduras de 
S ledra blanca de Colmenar, con su zócalo y tapa 
e piedra berroqueña azulada. En las cuatro fren- 
tes de este cuerpo, se observan en el principal nn 
grande vaciado en el que va colocada la urna que 
encierra las cenizas de las víctimas : esta es de pie- 
dra blanca de Colmenar ó de mármol , cuyas di- 
mensiones son 8V2 pies de alto y 8V4 de largo. 

En el frente ó fachada opuesta y en otro vacia- 
do semejante , va incrustado un bajo relieve en la 
misma piedra blanca, que representa á la Espafia en 
el León sosteniendo con su garra el escudo de las 
armas de la nación ; en las jambas laterales á estos 
dos vaciados van también incrustados en la princi- 
pal dos graciosos lacrimatorios y en la opuesta dos 
antorchas con la mecha hacia ábsdo, ejecutado de 
piedra blanca : en ambas fachadas laterales hay lá- 
pidas en que se leen las inscripciones siguientes. 
En la de la derecha mirando alTívoli, dice: Las 
cenizas de las victimas del dos de Mayo de 1808 
descansan en este campo de lealtad regado can 
su sangre. Honor eterno al patriotismo. En la 
de la izquierda dice: A* los mártires de la in- 
dependencia española^ la nación agradecida. 
Concluido por la muy heroica villa de Madrid 
en el año de MDCCCJTL, 

En los cuatro frentes de la tapa ó frontón van 
colocados en sus centros, en el principal una me- 
dalla en bajo relieve de los retratos de Daoiz y Fe- 
larde, que en unión del heroico pueblo sucum- 
bieron en el memorable dia 2 de mayo de 1808 : á 
su opuesto , el escudo de las armas de la villa de 
Madrid, y á sus laterales coronas de laurel acompa- 
ñadas de ramos de ciprés y de roble ; toda esta es- 
cultura es trabajada en la referida piedra blanca de 
Colmenar. 

Sobre este cuerpo se eleva el tercero , que con- 
siste en un zócalo octagonal de la piedra berroque- 
ña tostadiza de ZV2 pies de alto por 16 de diámetro. 



CITIIt. 345 

solure el cual está colocado un pedestal de orden 
dórico en planta cuadrada de 9V2 pi^s de lado por 
15 de alto, hecho de piedra berroqueña azulada, con 
sus molduras de la Dianca, decorando sus fifentes 
con cuatro estatuas de 9 pies de alto de la misma 
piedra blanca de Colmenar, que representan el Pa- 
triotismo, el Valor, la Constancia y la Yirtud del 
pueblo espafiol. 

£1 cuarto y último cuerpo le constituye un ma- 
jestuoso y proporcionado obelisco de 5% pies de 
btdo en su planta cuadrada por 52V8 de altura hasta 
su cúspide, construido de la misma piedra tostadi- 
la que imita ¿ granito oriental como los obeliscos 
egipcios. Ál píe del mismo , y en el lado de en- 
frente se lee esta inscripción: dos de mayo. 

La ejecución de esta obra artística conforme al 
diseño de Yelazquez , el ornato y disposición del 
campo que circuye el referido monumento, ha cor- 
rido bajo la dirección del arquitecto de la villa don 
Joan Pedro de Ayegui. Las estatuas y demás obras 
de escultura son de los profesores Elias, Tomas, 
Medina, y Pérez. 

MSRGAD08 CUBIERTOS. 

Galería y mercado de San Felipe. En las an- 
teriores ediciones, hablamos de esta cíase de cons- 
trucciones tan generalizadas en la capital de Fran- 
cia con el nombre de Pasages , v que vienen á 
fwmar, digámoslo asi, una segunda comunicación 
interior entre sus calles mas frecuentadas, con gran 
comodidad del público y de la industria mercantil. 
Aquella costumbre tan necesaria en París, por 
la rigidez del clima, y el prodigioso aumento de 
m comercio , no lo es ciertamente tanto y por ra- 
zones opuestas en nuestra capital. Sin embargo, di- 
jimos antes y repetimos ahora, que siempre es ven- 
ti^so el ensancnar el círculo ae las comodidades 
publicas , y dar á conocer los adelantos de buen gus- 
to que se observan en otras capitales. Por eso emi- 
timos la idea de lo conveniente que seria aprove- 
char las ocasiones que se presentaran para construir 
eatas galerías y bazares cubiertos á la manera de los 



246 PARTE HOIOIHEM'iX 

flraneeses é ingleses , y aun nos estendimos á indi- 
car los sitios qae nos parecian mas á pnmósito eu 
esta capital, cuales eran desde la Carrera ae S. 6e^ 
rónimo por el solar donde estuvo el convento de la 
Victoria y dando lueso vuelta por la calle estrecha 
de Msqaderltos á la de Carretas; otro ramal desde 
la misma Cabrera de S. Gerónimo á la calle de Al- 
calá por el pasadizo ya existente del café de los 
Dos Amigos .* otro desde la misma calle de Alcalá 
por la casa del marques de la T<»feciUa con vuel- 
ta á la calle de la Montera por la misma casa que 
en estos días se ha derribado: y otro, en fin, desde 
la misma calle de la Montera a la de los Negros por 
el cafe de &. Luis , continuando por dicha calle de 
los Negros hasta la del Carmen; con lo cual se es- 
tablecería una comunicación interior desde dicha 
calle del Carmen á la de Carretas , en el sitio mas 
céntrico de Madríd y donde el valor de las tiendas 
es mas considerable. 

Desgraciadamente no se ha verificado nada de 
esto, y tan solo en el local donde estuvo la ielesia 
de S. Felipe Neri al fin de la calle de Bordaakores, 
se ha construido una galería cubierta y un mercado; 
pero aunque aquella por sus regulares proporciones 
y buen gusto presenta un gracioso mooelo de esta 
clase de construcdon, no na logrado obtener el fa- 
vor del público por carecer de la primera oircnns- 
tancia propia de un establecimiento de esta clase, 
cual es la necesidad; porque el sitio en que se halla 
es distante del centro del comercie y entre calles 
anidas por Recuentes comunicaciones. 

La gcUeria tiene 240 pies de longitud y tres en- 
tradas, una por la calle de Bordadores, otra por la 
de las Hileras y otra por el cei^ro de la fachada de 
la plazuela de Herradores. Su pavimento está to- 
do cubierto de losas de piedra y la cubierta cerra- 
da de crístales presta á la galería todo el grado de 
elaridad posible. A cada uno de los lados hay tiéi^- 
das en otros tantos arcos figurados, ademas de 
los dos grandes centrales de comunicación con la 
plazuela y el mercado. Cada tienda tiene sobre si 
una habitación en piso alto y algunas su sótano. La 
decoración de esta galería ofrece novedad y es de 



CIYIIi. M7 

un gusto que puede llamarse góUeo-^rabeseo. Se 
compone de pilastras pareadas, carece dé comisft- 
mentó y en lugar de este , tiene una tü¡& corrida 

rlcHrma tableros y antepechos figurando un cala- 
de buen gusto ; arrancan sobre esta faja loa ar* 
eos apuntados, conteniendo en sus centros las tcd- 
tanas semicirculares que dan luz al interior del pi«> 
60 alto. £1 ióven profesor don Mariano Marcoartu nié 
el encaigado de la construcción de esta calefla y 
mercado en 1839, y la decoración de aquella estu- 
vo á cargo del pintor don Francisco Martin. 

£1 mercado ocu||a una grande est^nsion en el ín- 
tericNT del edificio; tiene cuatro entradas, dos por la 
calle de Bordadores, y dos por la de las Hileras; y 
consta de tres calles al descubierto y de cinco cn« 
biertas. Los locales para la venta se componen de 
tiendas con sótanos y habitación al nivel del piso 
del mercado , pero que hacen cuarto principal a la 
calle de lae Hueras unas, y á un gran patio inte* 
rior del edificio otras. Bl resto del mercado se com" 
pone de csyones destinados á la verdura, á la caza 
y á la fruta, colocados en un orden conveniente. 
En medio hay un pozo de aguas abundantes, el 
cual con una bomba sirve para reearlo diariamente 
' para la seguridad contra incendios. Después de 
lien examinado este edificio , ateutida la irregulari- 
dad del solar, su enorme desnivel y otros obstácu^ 
los que se han. presentado al arquitecto, no puede 
menos de conocerse que ha procurado salvarles y 
sacar el partido posible. De aplaudir también es el 
desinterés de los duefios de este edificio, que han 
sacrificado espacio y sumas crecidas en formarle. 
Por desgracia el éxito no habrá podido corresponder 
¿ sus esperanzas, pues por razones que nos son des- 
conocidas, vemos todavía casi desierto este mer^»- 
do, al paso ifoe observamos siguen embarazando el 
tránsito público y ofreciendo a la vista su repug'- 
nante aspecto los inmundos cajones de las plazuems 
contiguas de Herradores y san Miguel. 

Mercado de san Ildefonso, £1 primero en el 
orden de antigüedad de los cuatro mercados cubier- 
tos que hasta ahora cuenta Madrid, es el pequefio 



i 



fM PARTE MOIfüMSNTÁL 

cónstnddo hace anos diez afios en la plazuela de 
aan Ildefonso, Imjo la dirección del arquitecto don 
Lucio Olabieta y con destino á la venta de comes- 
tibles. Lo estrecho del local no permitió aplicar 
glandes planes en este mercado, y sí solo atemler á 
& necesidad con el posible desahogo, ventilación y 
regularidad. 

Mercado del CabcUkro de Gr<icia. En el solar que 
ocupó el convento de monjas del Caballero de Gracia, 
en la calle del mismo nombre, se ha construido hace 
tres afios otro gracioso mercado cubierto, con destino 
también á la venta de comestibles, en el cual los ar- 
quitectos directores que creemos fueron dou Ánival 
Üvarez y don Narciso Golomer, han tratado de imi- 
tar la forma de los llamados bcuares en Paris. Con- 
siste en un cuadrilongo regular dividido en dos com- 
iMutimentos alto y bayo y estos circundados de ga- 
lenas que comunican entre sí por escaleras, y reci- 
ben ambas las luces de la gran cubierta de cristales 
que cierra el edificio. Este tiene dos entradas, una 
por la calle del Caballero de Gracia y otra por la de 
san Miguel. En el medio tiene también una bomba 
para surtirle de agua convenientemente, y en la 
ventilación . luces ^ desahogo de los tránsitos y 
puestos se han tenido presentes las reglas de uti- 
lidad, asi como en el sencillo adorno y orden del 
edificio las de decoro y buen gusto. 

otro mercado se ha construido últimamente en 
la calle de los Tres Peces, con mucha sencillez. 
Todos estos mercados dan una idea del adelanto que 
el gusto ha esperimentado en pocos afios ; pero con 
mengua de la capital del reino no hay todavía uno 
oue pueda ponerse en parangón con los hermosos 
de la Encamación y del barrio de Triaoa en Sevilla, 
el de la plaza de la Libertad en Cádiz, y otros de las 
capitales de provincia , levantados en estos últimos 
afios. 






V. 
PARTE artística. 



RESVIEEN 
DI ESTA QUINTA PAATE. 



Museos. 

Real Museo de pintura y escultura. 
Museo nacional de la Trinidad. 
Gabinete de piníura y csculíura de la 

Academia. 
Armeria Real, - 
Museo militar de arlilleria. 
Museo militar de ingenieros. 
Gabinete topográfico. 
Museo naval. 
Otros museos. 






■«8TOR. Lr-fíOT 




B 

c 

B 



KVtBOH. 



JRe 



leal Museo de Pintura y Escultura. No pue- 
de iH^rse sin injusticia al rey don Fernando vil 
el tributo de reconocimiento mas imparcial por ha* 
ber concebido y llevado á cabo en medio de ta pe- 
Durja de los tiempos y de las circunstancias críti- 
cas de su reinado, el noble pensamiento de la crea* 
cion de este real Museo, uno de los primeros orna- 
mentos de la corte, gloria y oitpillo de los aman- 
tes del país. Muy desde los principios de so resti* 
tueion al trono , y á insinuación de su augusta es- 
posa dofia Mar/a Isabel de Braganza, formó la idea 
de reunir en local conveniente la inmensidad de ri- 
quezas de este género que poseía su real Patrimo- 
¿io , y que estaban diseminadas en los palacios de 
Madrid y sitios reales, con los benéficos objetos de 
la instrucción de la juventud estudiosa y del deleite 
de todos los hombres de buen gusto. Elegido para 
este fin el suntuoso edificio del museo del Prado 
íüé necesario que la generosidad del rey , supliese 
los inmensos gastos que necesitaba la reparación de 
esta fábrica, que se hallaba reducida á una casi to- 
tal ruina por la ocupación y espíritu destructor de 
las tropas estrangeras; y no obstante que el presu- 



352 PARTE ARTÍSTICA. 

puesto de la reparación ascendiese á siete millones 
de re&les, se empezó esta desde luego, destinando 
S. M. al intento 24,000 reales mensuales de su bol- 
sillo secreto, ademas de otras cuantiosas sumas es- 
traordinarias que continuó suministrando constante- 
mente, aun en las circunstancias mas difíciles, con 
lo cual atendió á la reparación del edificio y habi- 
litación de los salones , la restauración de cuadros, 
habilitación de marcos , sueldos de empleados y de- 
mas gastos , teniendo la satisfacción de verificar la 
apertura de los tres primeros salones el 19 de no- 
Tiembre de 1819. Continuando sucesivamente la 
obra con igual empe&o , segundado también en la 
parte artística por los primeros profesores de su real 
cámara , quedo habilitado en vida de aquel monarca 
todo lo que constituye la parte principal de ambas 
ricas galerías de pintura y escultura. Últimamente 
después de la muerte de Fernando YII, no descui- 
dó su augusta Yiuda esta importante atención; an- 
tes bien con la habilitación ae mas salones , la res- 
tauración de muchísimas pinturas , y la traslación 
al real museo de 101 las mas escogidas que poseía 
el real monasterio de san Lorenzo del Escorial, ha 
llegado este establecimiento al estado de brilíantez 
en que ho^ por fortuna le vemos, y de que vamos 
á dar una idea. 

El edificio fué trazado y dirigido en 1785 por el 
arquitecto don Juan de Tilianueva , de orden del se- 
ñor don Carlos III , y con el designio de formar en 
él una academia de ciencias esactas y un gabinete 
de historia natural. Su planta es de figura rectilínea, 
compuesta en su centro de un paralelógramo de 
378 pies de largo por 74 de ancho: termina en sus 
estremos con otros dos cuerpos de planta cuadrada' 
de 151 pies de lado , y sus centros hacen línea con 
el del paralelógramo principal, componiendo un 
todo de 680 pies su línea principal y la opuesta: del 
medio de esta, formando ángulo recto, parte un sa- 
lón paralelógramo que termina semicircularmente 
de 66 pies de ancho por 86 de largo. Consta este 
edificio de dos cuerpos, bajo y princí[Md. En su 
gran fachada , que es la que está situada al po- 
niente, se eleva un cuerpo arquitectónico con una 



PARTE artística. 253 

Iberia de calorce arcos de medio pnnto y cuatro 
idintelados : intesta esta galería en sus estreñios en 
dos cueipos salientes 36 píes de ella, con cinco 
ventanas de fachada cada uno y dos en los costa- 
dos. Constituye la entrada principal de esta fachada 
un magestuoso cuerpo arquitectónico, saliente 94 
pies de ella y 64 de frente, compuesto de cinco 
grandiosos intercolumnios de 40 pies de alto, con 
sus correspondientes pilastras de piedra berroquefia 
de Colmenar. Sobre la cornisa se eleva un ático con 
su frontis y en su centro sobre un cuerpo resaltado 
de 41 pies de línea, se ha colocado últimamente 
un bajo relieve que representa varias figuras alegó- 
ricas á las bellas artes y Minerva protectora de ellas 
repartiendo coronas al mérito. Las demás dimensio- 
nes de esta fachada y las otras dos del edificio, los 
adornos en bustos de relieve oue representan los 
principales artistas españoles , las estatuas y otros 
ornatos que las decoran , pueden verse en la des- 
cripción general y minuciosa del edificio que prece- 
de á la Colección litográfica de estampas de los cua- 
dros princifKftles del Museo, ejecutada en los últimos 
afios y que se vende en la portería del mismo (1). 

La distribución interior del edificio es la siguien- 
te : su entrada principal por el pórtico de la facha- 
da que mira al camino que va a san Gerónimo , da 
un ingreso ó vestíbulo circular de ocho columnas, 
cubierto de una cúpula encasetonado y circundado 
por una galería que sirve de comunicación general. 
A los lados hay dos grandes salones de 141 pies de 
largo por 38 de ancho. Al frente una pieza cuadra- 
da, y siguiendo al frente de esta, un grandioso ar- 
co de entrada á un suntuosísimo salón abovedado de 
figura paralelógrama de 378 pies de largo y 36 de 
ancho por 38 de alto, embellecido de casetones y 
ornatos del ^sto mas selecto, con un cuerpo de 
44 pies de altura en medio , cubierto de una cúpu- 
la encasetonada abierta por una claraboya circular. 



■ (i) También se renJe en la misma portería el Catálogo it 
•sl« raal Museo, puUicedo en 4S45 por don Podre 4e HadrMO. 



SS4 PAMB AfiTlSTICA. 

me iltimíBa todo el sidon. El íutercolunmio ízquier^ 
do da entrada á otro salo» terminado en «emicircu- 
lo de 88 pies de largo por 50 de ancho. Por el Aren- 
te del grande, se pasa á una pieza circular, cuyas 
eoatio puertas dan paso á una galería que rodea un 

eo , y sirve de comunicación á dos salones de 
des dimensiones que los del lado opuesto del 
edificio, terminándose este con una pieza cuaikada. 

Galería de pinturas^ La riquísima galena de 
pintaras de este Heal Museo, puede sin temeridad 
calificarse de la primera del mundo, atendida la ra- 
ra conservación de sus cuadros y el prodigioso nú> 
mero de obras de los naas célebres maestros que en 
él se encierran. r¥o ^recerá sobrenatural aquel re- 
sultado, al que considere qneá la inspiración y ge- 
nerosidad de los monarcas españoles , estuvieron es- 
pecialmente dedicados , no tan solo los grandes ar- 
tistas que formaron las tres escuelas nacionales de 
Sevilla, Madrid y Valencia; no solamente los Mu- 
rillos, Zurbaranes y Canos, Yelazquez, Juanes 7 
tuberas, sino también los que produgeran los di- 
versos reinos sujetos á la dominación española en 
las mas bellas épocas dd arte $ y que los Rubeus, 
Tandiks y Teniers, los Ticianos, Yincis y Jorda- 
nes trabajaban á porfía para ofrecer los mas bellos 
finitos de sus talentos á los Garlos y Felipes de la 
dinastía austríaca , sentados en el trono español; al 
paso que las victorias de las armas españolas en tan 
diversos países, las relaciones y tratados con los so- 
beranos , brindaban á los nuestros conk las mas pri- 
morosas obras del arte antíguo, con las cuales pu- 
dieron decorar sus palacios y templos reales. 

El número de cuadros espuestos hoy al público 
en este Real Museo es el de 1949, y para formarse 
una idea aproximada de su preciosidad, baste decir 
flue entre ellos se cuentan 10 de los mas clásicos 
ae Rafael de Urbíno; 4 del Corregió; 1 de Miguel 
Ángel; 43 del Ticiano; 2 del Dominiquino; 2 de Al- 
bano; 7 de Andrés del Sarto; 14 de Yasano; 16 de 
Guido Reñí: 8 del Roscho^8 del Parmegiano; 3 de 
Leonardo Ymcf; 2 de Sasso Ferrato; 37 del Tinto- 
reto; 3 de Salvator Rosa^ l^de Yacaro; 24 de Pa- 



PÁUTB artística. tSS 

blo Veíonés; 3 de SdiMstian de Píombo; 3 de Ca- 
rachi, y otras muchísimas de los primeros autores 
de las diversas escuelas italianas; asi como también 
$3 d^ Rubens; 52 de Teniers: i de Rembrant; 93 de 
Tandik; 12 de Men^s: 10 de Claudio Lorenés; 9 de Al* 
berto Durero; 21 aei Pusino, y otros muchos de las 
escuelas flamenca y holandesa, alemana y francesa; 
y por áltimo lo mas escogido de las escuelas espafio- 
hs, entre cuyo prodigioso número sobresalen 46 de 
Murillo; 69 de Yelazquez; 8 de Alonso Cano; 53 de 
RJ^ra; 18 de Juan de Juanes; 14 de Zurbaran; 7 
de Rivalte; 6 del divino Morales; y otros machos 
que seria prolijo enumerar. 

Las escuelas españolas antiguas ocupan los 
dos grandes salones laterales, de la rotonda de la 
entrada; y aunque parece hacer agravio á los demás 
que omitimos, no podemos menos de llamar la aten- 
eion en la sala de la derecha hacia los siguientes; 
nám. 40 Aparición de san Pedro apóstol á san Pedro 
Nolasco, de Zurbaran; núm. 43, la Sacra familia, 
de Murilio; núm. 56, la Anunciación, del mismo; 
núm. 138, el cuadro de los Borrachos, de Yelaz- 

rz; núm. 151, Desembarco de los ingleses cerca 
Cádiz, por Eugenio Cajes; núm. 155, cuadro 
famoso de las Meninas , que repre^nta la infanta 
doña María de Austria á quien sus damas presentan 
un búcaro con agua, por Velazquez; núm. 166, el 
cadáver de nuestro Sefior, por Alonso Cano; núm. 177, 
retrato ecuestre del conde duque de Olivares , por 
Velazquez. T en la sala de la izquierda el núm. 195, 
ia Fra^:ua de Yulcano, por Yelazquez; los números 
i96 y 97 y 99, el martirio de S. Bsteban, por Jnsn 
de Juanes; núm. 208, Rebeca y Eliecer, por Mu^ 
rllio; núm. 225, la Cena de nuestro señor Jesu- 
cristo, célebre pintura, por Juanüe Juanes; nume- 
10 299,* la purísima Concepción, por el mismo Mu- 
rilio; num. 227, retrato de Felipe II viejo, por 
Pantflja; núm. 299, retrato ecuestre de Felipe IV, 
por Velazquez ; núm. 317, el niño Jesús dormido, 
por Zurbaran; núm. 319, la Rendición de Breda, 
conocido por el cuadro de las Lanzas^ una de las 
mu bellas obras de Velaiqoez; núm. 335, cuadro 



256 PÁRTB artística. 

de IM Hila&denfi, del mismo, célebre por la óptí^ 
ca del claro obscuro y el colorido. 

En las salas bajas de escuelas varias , abiertas 
últimameate , hay considerable número de cuadros 
espafioles y estnmgeros de que por no hacer dema- 
siado prolijo este artículo nos abstenemos de citar 
alguno. 

En el salón de ingreso á la gran Galería central 
están colocados 46 cuadros de pintores españoles 
modernos; Goya, Maella, Bayeu, Madrazo, López, 
Aparicio, Tejeo y otros, que viviendo aun |N>r la mar 
yor parte, no pueden ser juzgados todavía con la 
debida imparcialidad. 

La gran calería á gue se pasa después encierra 
lo principal de las vanas escuelas italianas , y en 
ella llamaremos la atención hacia los cuadros si- 
guientes: núm. 634, S. Sebastian, de Guido Reni: 
núm. 643. S. Juan Bautista predicando en el de- 
sierto, del caballero Máximo: núm. 666, Retrato de 
Mona Lisa, por Leonardo de Yinci: núm. 721, r^ues- 
tro Sefior atado á la columna, por Miguel An^eh 
núm. 726 , la Sacra familia (la Perla) ^ de Baiael 
de Urbino: núm. 741, la Virgen del Pez, cuadro 
admirable, por el mismo Ba&el: núm. 752, la Glo- 
ría, del Ticiano: núm. 762, Jesucristo difunto, 
por Grespi : núm. 765 y 69, retratos en pie de Car- 
los y y Felipe II, por el Ticiano : núm. 772, un 
asunto místico, por Andrés del Sarto: núm. 778 , la 
Sacra familia, ae Leonardo de Yinci: núm. 779, 
Jesús con la Cruz acuestas , de Sebastian del Piom- 
bo: núm. 784, el célebre cuadro de Raláel que repre- 
senta La caída de N. S. J. C. con la cruz en la calle de 
la Amar^pra , y es conocido con el nombre del Pas- 
mo de Stcilia, y reputado por uno de los dos princi- 
pales de Rafael; num. 794, la Sacra familia, lla- 
mada de la Rosa, por el mismo Rafael: núm. 801, 
Yenus y Adonis, del Ticiano: núm. 809, Jesús y 
la Magdalena, del Corregió: núm. 831, la Yirsen 
y el niño , del mismo Corregió : núm. 834 la Yisi- 
tacion de nuestra Sefiora, por Rafael: núm. 836, 
Santiago, de Guido Reni: 837 , el sacrificio de Abra- 
han, de Andrés del Sarto : 848, Lot y sus hgos, de 
Furíní: 852, Ofrenda ala Fecundidad, del Ticiano: 



PARTB artística. 357 

864 , la BacsDal : y 868 , la Sacra KSuniJja , del mi8> 
IDO: 886, la Virgen en contemplación , de Saso<Fer- 
rato: y 907 , un interior, de Juan de Migliara, pin- 
tor coutenoporáneo. 

Las escuelas francesa^ alemana ^^ /latnenca y 
holandesa^ aunque menos copiosas, encierran tam- 
Üen cuadros capitales de las mismas, y ocupan va- 
rios salones, y la galería de paso y otras nuevas 
salas biyas. 

Citaremos solo el núm. 943, paisage, de Clau- 
dio de Lorena; el 944, N. S. J. C. aparecién- 
dose á ía Magdalena en tra^e de jardinero, de Poi- 
cólas Poussitt; 947 otro paisage de Claudio; 948, 
una Bacanal, de Poussin,* el 956, £va recibien- 
do la manzana de la serpiente, por Alberto Du- 
rero; 957, paisage, del Poussiii; 972, retrato de 
Durero, por el mismo,* 975, país con el sol ponien- 
te, de Claudio; 982, David vencedor de Goliat, de 
Poussin; 989. el Parnaso, del mismo; 992, un re- 
trato de hombre, de Durero; 1003, país frondoso 
con figuras, de Claudio; 1006, cacería de venados, 
del Cranach ; 1007, Noé con su familia después del 
diluvio, del Poussin; 1009, composición alegórica, 
de Durero; 1011, la Virgen dando el pecho al niño 
Jesús, del mismo Durero; 1013, conibate de Gla- 
diadores, del Poussin: 1017, alegoría moral, de Du- 
rero; 1018, retrato cíe un hombre, por Holbetn; 
1019, la Vireen y el ISifio, de Durero; 1023, san- 
ta Cecilia, del Pousin; 1025, rústicos comiendo, de 
Vanostade; 1033, paisage, de Claudio. 

£n el salón de la izquierda de las escuetas fla- 
menca y holandesa , llamaremos la atención sobre 
ios números 1330, la reina Artemisa, cuadro de 
Bembrandt; 1336, parada de un cazador, de Wou- 
wermans ; 1339, baile campestre, de Brueghel;, 1345, 
retrato de María de Médicis, por Rubens; 1349, un 
vivak, por David Theniers; 1350, D. Femando de 
Austria á caballo, por Rubens : 1356, san Pablo y 
san Antón, ermitaños, por Tberiiers: 1358, retra- 
to de una Princesa por Rubens: 1376, retrato de la 
infanta Dona María de Portugal, por A. Moro : 1377, 
caza de liebres, de Wouwermans: 1382, retrato de 
una sefiora anciana, de A. Moro: 1383, partida á 

17 



25g PÁRTB ÁRTISnCÁ. 

la caza, de Wonwermans. Y en la sala de la derecha, 
1400, Felipe II á caballo, por Rubens: i407, re- 
tratos de Yannlick y del conde de Bristol, por el 
mismo Yan-dick : 1446, retrato de la reina Maria de 
Inglaterra, por A. Moro: 1449, Aquiles disfrazado 
de mufi^er en la corte de Licomedes , por Bubens: 
1451, las tentaciones de san Ánton, de Theniers, 
1463, partida de caza, por Wouwermans: y 1467, 
descanso de cazadores, del mismo: 1479, paisanos 
tirando al blanco, de Theniers: 1551, una gallina 
muerta, de Metzu: 1573, partida de la posada de 
Wouwermans. Por último, en las nuevas salas fla- 
mencas, 1702, festón de frutas y flores con dos 
genios, de Sneiders, Brueghel, v Rubens: 1772, 
retrato de Doña Foliiena Espinóla, marquesa de 
Leganés, porVandick: 1794, retrato de una de las 
hijas de Carlos Y, por Á. Moro: v otros muchos 
que no citamos por no parecer molestos. 

Galería de escultura. Ocupa el piso bajo en 
casi toda la longitud del Real Museo, y una estén- 
sion de 452 pies, dividida por una gran rotunda que 
forma un marineo golpe de vista. Las agradables 
tintas de que están pmtadas sus paredes, imitando 
á los mármoles, están en perfecta correspondencia 
con el pavimento de mármol blanco y aplomado, y 
todo en armón ia con los preciosos objetos que con- 
tiene. 

Entrando por el gran pórtico de la fachada prin* 
cipal , encuéntrase la rotunda que forma el centro 
de todo el Museo. En medio de ella campea ma- 
gestuosamente el sublime y colosal Grupo de Za- 
ragoza^ ejecutado en Roma, por el celebie escul- 
tor español '0. José Alvarez, que representa un hi* 
lo defendiendo á su padre herido por los soldados 
franceses : una de las mas bellas ooras del arte mo- 
derno y que inmortaliza el nombre de su autor. A 
su frente un Apolo de estrjordinaria estatura, aca- 
ba de matar la serpiente Phiton. Cuatro esceleutes 
estatuas antiguas, mayores del natural, sobresalen 
por su mérito en esta primera estancia, y represen- 
tan á Júpiter, Juno, Neptuno y Augusto en trage 
de sacerdote. En el gran salón de la derecha del 
que entra por el ctlado pórtico, hay bastantes ob- 



PARTE artística. 959 

jetos dignos de consideración y estudio. Larga y 
enfadosa sería aun la simple enumeración de todos 
los que encierra esta espaciosa galería, asi citare- 
mos aquellos que á juicio de los inteligentes han 
pareciao mejores. En la circunferencia de dicha sa- 
h es notable un Fauno mayor del natural: lo son 
también un Baco y un Joven orador, que á pesar 
de las restauraciones que han sufrido, aparecen lle- 
nas de bellezas. Entre los muchos bustos nos pa- 
recen magníficos los de Lucio Yero, de Adriano, y 
de Antinoot todos semicolosales. Hay hermas de 
grande interés artístico é histórico: citaremos las 
de Bias, uno de los siete sabios de Grecia, el 
Feríeles, y una cabeza de Augusto, nombres bien 
sonoros y venerables en este encantado recinto. Uno 
de los objetos de mas nota por su escelente escul- 
tura, es una ara colocada en la línea del centro y 
consagrada á Baco: en su circunferencia están re- 
presentados sus triunfos y sus fiestas, con un cin- 
cel digno del siglo de Augusto. Tan preciosas, aun- 
que de otro carácter, son cuatro bellísimas Bacan- 
tes de otros tantos oajos relieves, empotrados en 
las paredes laterales á la entrada de este salón, que 
también creemos formaban otra ara. 

Be escultura moderna se admira aqui el celebrado 
grupo en bronce de Garlos V, encadenando al Hiror, 
obra del insigne Fompeyo Leoni, y que ha sido por 
dos siglos la admiración de los inteligentes en los 
jardines del Retiro y en la plazuela de santa Ana: 
esta estatua tiene la particularidad de podérsela des- 
nudar de su armadura. Otros dos bustos que repre- 
sentan á las dos hermanas del Cesar, son de la mis- 
ma escuela y dignos de todo aprecio. De nuestros 
artistas contemporáneos, merece citarse particula- 
risimamente el escelente grupo en mármol , de los 
inmortales Daoiz y Veiarde, á quienes Sola pa- 
rece ha querido reanimar con tanta energía y es- 
presion. Un amorcito, de B. José Alvarez, tiijo, nos 
nace sentir profundamente la temprana muerte de 
un joven que tanto honor hubiera dado á nuestra 
patría. 

Seis mesas de estraordinaría ríqueza comple- 
tan el adorno de este salón: dos de ellas incrusta- 



960 PAKTE artística. 

das maraTillosamente con infinidad de niedras duras 

L finas , merecen particular atención , a mas de ha- 
r sido regalo del Santo Padre Pió Y á Felipe II 
y á D. Juan de Austria en memoria de la celebre 
batalla de Lepanto. 

Entremos en la última rotunda ó gabinete, que 
puede llamarse un resumen de infinitas é instructi- 
vas curiosidades , entre otros objetos de muy tri- 
vial interés al parecer. Es innegable, que casi to- 
dos los museos públicos de escultura en Europa son 
infinitamente mas ricos, por ejemplo: en coleecío* 
nes de vasos italo-gríegos, llamados comunmente 
etruscos. ¿Pero qué nos importa el número? Lo que 
no ensefien al artista, al arqueólogo, y al aficiona- 
do con sus curiosas representaciones, al platero, al 
broncista y i otros artesanos, con sus formas ele- 
gantísimas y variadas, mas de cincuenta vasos que 
existen en este recinto, no enseñarán quizá los mu- 
chos centenares que hay esparcidos por los museos 
principales de Europa. En estos de nuestro museo se 
ven de todas las clases y formas conocidas. Por otra 
parte, los asuntos representados en ellos, se repiten 
con harta frecuencia, y las colecciones, algunas muy 
económicas, publicadas por Hamillon, y Millighen, 
Millin, el duque de Blacas, del príncipe de Canino, y 
otras varias, hacen menos necesaria una numerosa co- 
lección. En dos alacenas practicadas ingeniosamente 
en los ángulos que intercepta el semicírculo, y en 
toda la circunferencia de este gabinete , se ven co- 
locados los vasos citados, asi como una infinidad 
de tazas, jarrones de pórfido elegantísimos, taber- 
náculos, mosaicos, cmumnitas, obeliscos, y arcos 
triunfales , casi todo de hermosísimas piedras duras 
y que recuerdan muchos de los principales monu- 
mentos de la anti^ Roma. La célebre Apoteosis 
de Claudio, admirada por tantos afios en el salón 
de columnas del Real Palacio, está colocada en el 
centro (1), y un fracmento de la parte inferior de 



(I) Esfa elejr&nte obra fae mandada construir, spgon sp • 
rri'í , por su sucesor N«'ron , el cual (dice l*llnio) quiso al 
parecvr disiinuliir ron «sto holocausto U tratolon de habvrU* 



PÁRtB artística. mi 

un dorso femenino, próximo á una de las puertas, 
es guizá el mas bello trozo de toda la colección de 
antiguos. De escultura moderna hay cuatro bustos 
y varías estatuas ecuestres pequeñas , todo en bron* 
ce , de Boncbardon y de algunos artistas espafioles, 
con otros objetos de escultura en marfil ect., que 
desterrados por la moda de las suntuosas y recias 
Tiviendas, solo por conservarse merecen aqui fijar 
su residencia. 

£1 otro gran salón colateral de la izquierda con- 
tiene mayor número de buenas esculturas que el 
primero. En el ándito ó corredor que le precede 
bay dos escelentes y grandes bustos de Adriano, 



hecho envenenar para usurpar el cetro. La casa de Colona en 
fiema fue un tiempo poseedora de eate apreciahle monumento. 
y el cardenal Gerónimo Golona le hito transportar á Madrid 
para obsequiar con él á Felipe iV. Hé aquí la raxon de hallar- 
nos hoy poseedores de esta escelente escultura. 

Consiste j pues , en el busto de dicho emperador Claudio 
con corona de rayos y un limbo ó diadema al rededor de la 
cabeza. Asienta este busfb sobre un águila en actitud de levan* 
tar el vuelo , la cual con una garra reposa sobre un globo ^ y 
con otra sostiene el rayo de Júpiter. Debajo del águila se ve 
■a grupo de trofeos , como son escudos , corazas , morrioitesj 
espadas , éneoras , proas y popas de navios , en alusión á las 
muchas victorias alcanzadas por Claudio , ó mas bien por sus 
generales , pues «s harto sabida la imbecilidad de aquel empe- 
rador. 

Este precioso grupo de que trata con detención Montfaucon 
•tttor antiguo do bellas artes, en su tomo 5. ^ capitulo 41, ha 
sufrido mochas restauraciones, y den Antonio Ponz, hablando de 
^1 dice que en su tiempo se nalliid>a destituido en lo principal, 
faltando la cabeza del emperador y algunas otras parles de las 
referidas. Con todo esto, asegura se guardaban dichos trofeos 
con cuidado , desmintiendo al mismo tiempo la. aserción de Mis- 
tcr Galovvay^ general ingles qqe militó en España á principios 
dvl pasado siglo , quien dijo haber hallado la cabeza del ein- 
perador Claudio , sirviendo de pesa al relox del Escorial ; ca- 
lumnia que por oprobiosa á la civilización española , ha ftid« 4efl- 
pues repetida con cuidado en muchos escritos estrangervs ; per» 
que no por eso es menos falsa. 

En el día, vcriCcada la conveniente restauración, y unidas 
con escrupulosidad las partes rotas, se encuentra esta obra en 
loa términos que los inteligentes tienen ocasión de poder apre- 
ciar tn Aocstro museo. 



269 PIRTE artística. 

uno de ellos es de bronce , otro hay de Antínoo, y 
otro busto desconocido. En la circunferencia del 
salón están las ocho musas tan conocidas, que ador- 
naron el real sitio de san Ildefonso , y fueron , asi 
como otras esculturas de la (lamosa Cristina reina 
de Suecia. Una estatua de Augusto, mayor que el 
natural, un Meleagro y una Venus de estraordina- 
ria semejanza á la célebre del Capitolio, copia de la 
famosa del Gnido, debida al cincel de Praxiteles son 
las mas sobresalientes en el paraje citado. La línea 
del centro presenta aislados al espectador, el be- 
llísimo grupo griego de Castor y Polux, que estu- 
vo en san Ildefonso: el Fauno del cordero, modelo 
de 'elegancia y sencillez : un lindísimo Mercurio sin 
brazos : y la magestuosa Ariadna ó Cleopatra , de la 
buena época del arte romano. Muchos bustos y ca- 
hezs& de divinidades, emperadores y filósofos, ador- 
nan este recinto: pero solo citaremos como obras 
de mas importancia entre otros el de Lucio Yero, 
de Sabina, de Germánico, y el de un Baco indiano, 
las hermas ó cabezas del divino Platón, de Home- 
ro, de Demóstenes, de Eurípides, de Sófocles é 
Hipócrates, y una máscara de Neptuno: las dos 
bermas bicipites de Tales con Biante y otra com- 
pafiera de bellísimo y griego cincel. Incrustadas en 
las hornacinas al centro del salón se ven entre otros 
dos pequeños bajos relieves preciosísimos con Sá- 
tiros y Bacantes. Del siglo XYI hay otros dos en el 
testero del salón, que representan á Carlos I y á 
su esposa, labrados con indecible primor. Be esta 
misma princesa se observan aqui también dos mag- 
níficas estatuas, una de mármol blanco lastimosa- 
mente mutilada, y otra en bronce de igual escelen- 
cia, debidas al cincel sabio y magistral de Fompe- 
yo Leoni, 

Galería de pinturas de la academia de san 
Femando. Esta academia posee una apreciáble ga- 
lería , compuesta de unos 300 cuadros qae ha reu- 
nido con la protección de los revés y los donativos 
{>articulares, la cual se halla colocada en once sa« 
as del piso principal del mismo edificio que ocupa 
la academia en la calle de Alcalá. Entre ellas la» 



PARTE artística. 963 

hay originsles de nuestros célebres Morílio, Rivera, 
Velazquez, Zurbaran, Morales, Gano, Ricci, Car- 
dacho y otros célebres autores antiguos, y de mu- 
chos modernos profesores y aficionados, asi como 
también yarias de las escuelas estrangeras, aunque 
liabíendo sido trasladadas al Museo muchas de las 
principales, ha perdido esta galería una parte de su 
importancia. Ostenta todavía en su sala primera el 
magnífico cuadro de Muríllo que estaba en el hos- 
pital de la Caridad de Sevilla y representa á santa 
Isabel reina de Hungría curando i los pobres; y en 
la sala segunda los dos célebres medios puntos del 
mismo Murillo , que representan la Visión que un 
patríelo romano y su muger tuvieron sobre la edi> 
ficacion del templo de santa María la mayor de Ro- 
ma, y otros cuadros de la mayor importancia, de 
que no hacemos mérito por evitar proligidad. Tam- 
bién tiene una sala de escogidos grabados, y multitud 
de bustos , algunos en bronce y en mármol , colo- 
cados en las diversas salas. 

En el piso bajo del mismo edificio está la galería 
de escultura , compuesta de vaciados en yeso de las 
mas célebres estatuas antiguas y modernas, bajos 
relieves y demás que sería prolijo enumerar, y que 
sirven para el estudio de las mismas bellas obras de 
la antigüedad. Esta galería de estatuas tiene la por- 
ticularidad de haber pertenecido en su mayor piurte, 
al célebre pintor de cámara don Antonio Rafael de 
Mengs que la regaló á la Academia. 

Ambas galerías se abren al público todos los afios 
una temporada de 15 días , que empieza el 21 de 
setiembre, y en ellas se hace ademas la esposicion 
de pinturas contemporáneas que envían los profeso- 
res , por la cual puede juzgarse del estado presen- 
te de las artes. A la puerta suele venderse el catá- 
logo de la galería. 

ñíuseo nacional de la Trinidad. A consecuencia 
de la supresión de los regulares, la real academia de 
nobles artes de san Fernando , solicitó del gobierno 
en 1836 la competente autorízacion para enviar comi- 
sionados de su confianza á las provincias , con el fin 
de recoger los principales objetos artísticos de los 



5Í64 PAUTE ABTiSnQÁ. 

conventos esliiiguidos, y obtenida por real orden de 
SO de enero dicha autorización , tuvo lugar dicha 
comisión académica á varias provincias. De aqui 
procede la creación de este Museo, que después se 
enriqueció también con la preciosa colección de 
cuadros estrangeros y nacionales que poseia el infan- 
te don Sebastian. 

Destinado para este Museo el convento de la Tri- 
nidad f pudo instalarse y abrirse al público ñor pri- 
mera vez el día de santa Cristinai 34 de julio ae 1838, 
aunque muy luego volvió á cerrarse para dar lugar 
á muchas obras y reparaciones del edificio, y na« 
bilitacionde los cuadros, á cargo primero de una 
comisión de la misma academia, y luego de un di- 
rector oficial del ministerio de la Gobernación. Rear 
lízadas, en fin, aquellas obras, habilitados nuevos sa- 
Iones y multitud de cuadros fruto de los proceden- 
tes de los conventos , como la dicha colección que 
pertenecia al infante don Sebastian, se abrió de nue- 
vo al público en 8 de diciembre de i 841, y lueiro 
han continuado las e^»osicíones en los dias prefi- 
jados. 

Desgraciadamente no se ha publicado todavía 
ningún catálogo de los cuadros que forman esta ri- 
ca galería, si bien sabemos que el actual director 
sefior don Javier de Quinto se ocupa asiduamente 
en este trabajo, el cual se halla contrariado por ima 
multitud de circunstancias, entre las que descue- 
lla principalmente la mala colocación provisional 
de alonas pinturas, por causa de la estrechez de 
espacio á que se ha reducido al Museo; razón por la 
cual, no pudiéndose arreglar las pinturas por escue- 
las y tiempos como debiera , y habiéndose única- 
mente procurado la economía de los huecos de las 
naredes para la colocación de los mas cuadros posi* 
bles según su tamalio, ha resultado una confusión 
arbitraria, é imposible de deslindar convenientemen- 
te, mientras no se trate de ampliar á mayor espacio 
^ste precioso museo. Entonces podrá darse á cada 
uno la conveniente luz y situación, clasificarse re- 
gularmente en el catálogo, y visitarse con fruto un 
establecimiento que ciertamente hace honor á la épp- 
ca presente. 



FARTB artística. ^5 

El objeto primordial de eate estobteoimiento, se 
- revela sinduaaen m propia calificación de ^ Museo 
Nacimial^» y en él 8in duda debian recog^erse por 
lo tanto las obras de los pintores españoles que re* 
sultaron propiedad de. la nación por la estincion de 
los conventos. Sin embargo, y á pesar de la rique- 
za y variedad que ostenta este Museo , parécenos 
que mas que el título de Nacional, le cuadra el de 
€entral ó Provincial, por componerse especialmente 
de las obras recogidas en Madrid y poblaciones cer- 
canas $ habiéndose formado en las principales capi- 
tales, como Sevilla, Valencia, Granada, YaHadolid 
y demás, otros tantos museos que por su asombrosa 
abundancia y esquisito primor de las pinturas en 
ellos reunidas, no tienen nada que envidiar al de la 
Trinidad. Especialmente citamos estos cuatro , por 
haber tenido ocasión de verlos el año anterior, y 
no podemos menos de recomendar el de Sevilla al 
artista que quiera conocer á fondo toda la fecundi- 
dad , la variedad v encanto del pincel de Murillo, 
Zurbaranetc.; el de Granada, en que domina Alonso 
Cano , Bocanegra y sus discípulos,* la escuela va- 
lenciana de Juanes, Ribalta, March, Orrente, y otros 
casi completa en el museo de Valencia; y las ricas 
esculturas de Gaspar de Ordofiez, que enciena el 
museo de Valladoiid. 

Este de la Trinidad se compone de unos nove- 
cientos cuadros de los pintores españoles Ribera, Mu- 
rillo, Zurbaran , Alonso Cano, los dos Herreras, Cor- 
rea, Juan de Juanes, Pan toja de la Cruz, Becerra, 
Haino, Gelarte, Carreño, los dos Ricci, Camilo, Pá- 
rela, Tristan, Ribalta, Antolinez, Escalante, Cieza, 
Miranda, Orrente, Salmerón, Pedro Atanasio, Se- 
bastian Mufioz, Antonio del Castillo, Pereda, Ce- 
rezo, Alonso del Arco, Leonardo, Palomino, Bar- 
tolomé Román , Lanchares , Eugenio Canes, los dos 
Coellos, Sánchez Colan, Castillo Saavedra, Arellano, 
Valdés Mateos, Eugenio Orozco, Menendez, Diaz, 
Moran , González , .Donoso , Carbajal , Arias, Solis, 
Juan Bautista Ribera, Romero, Blas Muñoz, Rodríguez, 
López Poladto, Ignacio Ruiz, Paula, Vargas, Gar- 
cía, Dionisio Alfaro, Menas, Bayeu, Goya, Cama- 
ron, Ponz, Zacarías Velazquez y diversos otros; y 



' 966 PÁBTE artística. 

de los artistas estrangeros Jiil¡o> Romano, Tíciano, 
Palma, Alberto Burero , Lucas de Holanda, Yolter- 
ra, el Guercino, Rubens, Yandik, Andrés Paul i, 
Gerardo de la Notte, Tiepolo, el Greco, Martín de 
Vos, Angelo Nardi, Dippi, Schniders, Bauden, The- 
niers, Ramper, Pietro Tempestas, Yandepere, Ber- 
vech, Crayer, Vayer, L. Jordán y otros no menos 
>listínguidos profesores. 

Bien quisiéramos llamar especialmente la aten- 
ción del curioso visitador hacia aquellas pinturas 
mas recomendables por su importancia, pero sin 
índice que responda a su colocación es muy aven- 
turada y dificn esta tarea; esto no obstante, nos 
permitiremos hacer alguna escepcion en favor de 
la famosa tabla de la Transfiguración, de Rafael, 
tenida generalmente por la copia que Julio Romano 
y el Fattore hicieron de la obra capital del gran 
maestro; y no faltan críticos de acreditada inteii- 

gencia que han tenido ocasión de contemi>lar y estu- 
iar el cuadro que se conserva en el Yaticano, y se 
inclinan á suponer original el que posee este museo. 
Gomo quiera que sea , aplaudimos la idea del direc- 
tor actual, de labrar para esta portentosa reproduc- 
ción del genio del de Urbino un gabinete especial, 
en donde las luces y la colocación del especta- 
dor, produzcan el efecto artístico que el autor cal- 
culó para su obra. Este cuadro fué propiedad del 
príncipe Astillano , quien lo regaló al convento de 
monjas carmelitas de santa Teresa, que fundó 
al fin de la calle de san Antón , y alli ha estado 
colocado en el remate del altar mayor de aquella 
iglesia y estaba tasado en 10,000 doblones en los 
inventarios de aquella casa. En estos últimos afios 
pasó este cuadro á la academia de san Femando, y 
de aqui á este museo, donde se halla colocado en ía 
sala grande de la derecha de las galerías de los 
claustros altos. 

También merecen especial mención la colección 
completa de los medios puntos representando la Yida 
de san Bruno; pintados por Yicente Carducho para 
la cartuja del Paular. Igualmente no podemos menos 
de llamar la atención en la sala baja, hacia el gran 
cuadro de Francisco Ricci que representa el monte 



PÁRTB ÁRflSTIGA. 967 

Galwio , magnífiea composición en el estilo de Rn- 
benB; en la galería alta un san Sebastian, de Gar- 
refío ; una viígen con el niüo, de Alonso Gano; un 
fraile dominico , por el mismo ; dos escelentes cua- 
dros que representan la muerte de un religioso tri- 
nitario, y el martirio de san Bartolomé; un san 
Fernando, de Murillo;doiia Margarita de Austria, 
de Yelazquez; Garlos Y, de GarreñO; san Francis- 
co de Paula, de Murillo; el cuadro de Rtú)ens, que 
representa á Sansón venciendo á un león ; el retra- 
to de un Girón con coleto y gafiís, céld^i« cuadro 
de Ribera; y un beodo con una botella, por el mis- 
mo; un san Bernardo, de Cano: un retrato de 
la duquesa de Orleans, por Vandik; un descen- 
dimiento, de Vicente Juanes; un retrato, de 01- 
bens: unas bodas, por David Theniers, cuadro 
grande colocado sobre una puerta; una comida, 
de Yan Ostade ; un nacimiento y adoración de pas- 
tores, de Lucas de Holanda; el Prendimiento de 
W. S., por Gerardo de la Notte; dos grandes cacerías^» 
de Sniders; un san Sebastian, de Mateo Gerezo. 
También están en esta ealeria , el precioso cuadro 
de Goya de las Majas al balcón, una de las mas aca- 
badas obras de este célebre artista; y otro cuadro 
famoso de Sebastian Muñoz , que representa á la 
reina dofia María Luisa de Orleans , de cuerpo pre- 
sente, cu dro del que se cuenta, que acabado que 
fué, y presentado por el pintor á la comunidad del 
Garmen que se lo habia encargado, esta no quiso 
admitirlo por parecerle poco semejante el retrato de 
la reina difunta, á lo que contesto Mufioz, pintando 
de memoría otro retrato vivo en un ángulo del cua- 
dro con esta inscripción : Nec semper liíia florent^ 
para darles á conocer la diferencia entre una per- 
sona viva y un cadáver. 

Por último, en la sala grande, entre otros cuadros 
de mérito, solo citaremos el grande de Murillo que 
representa la Institución del Jubileo de la Porciun- 
cma; y el que tiene en frente, del Greco, represen- 
tando la Asunción de IHuestra Señora. 

Colecciones particulares. Ademas de estas co- 
piosas galerías públicas, no podemos menos de reco- 



268 PABTB ÁEnSTlC A. 

mendUrá ia curiosidad de kw amanlesde las artes la 
visita á las muchas colecciones particulares, eujros 
due&os sueleo .tranquearlas con amabilidad y corte^ 
sia. Ko podiendo recordar aqoi todas las que se en- 
cierran en nuestra capíial , solo ciiaremos la copio- 
sa y escogida de coadros capitales espaBoles y es- 
trangeros que posee el séfior Madrazo, director del 
Real Museo, en la calle de Alcalá : la del sefior Ma- 
riátegui, plazuela de Matute: la del sefior Pele-guer, 
calle angosta de S. Bernardo: la de los señores Ga* 
sado y García Luz, calle de Yalverde: la del se- 
fior Jiménez de Haro, calle de la Farmacia, nota- 
ble también por la copiosísima colección de antigüe- 
dades, armas, camafeos y medallas: la del sefior 
Carderera en' la casa de Villa-hermosa, curiosa co- 
lección de retratos antiguos: la del sefior Quinto, 
en la casa de Correos; la del sefior Alvarez , calle 
de santa Isabel $ asi como también las que adornan 
los suntuosos palacios de los sefiores duques de 
Osuna, del Infantado, de Altamira, de Medinace- 
li, V conde de Ofiate: la rica galería de escultu- 
ra del sefior duque de Alba, y otras varias que se- 
ria prolijo enumerar. 

Armería Beai. Uno de los objetos mas dignos 
de atención en nuestra capital es la Real armería, 

rpor confesión délos mismos estrangeros esce- 
en magnificencia é importancia histórica á los 
museos de esta clase en Londres, París, Dresde etc. 
El edificio en que está colocada esta rica colección 
se halla situado en la plazuela del Mediodía del Real 
Palacio , dando frente á este , y fue concluido en 
tiempo de Felipe II por su arquitecto Gaspar de Ve- 
ga, con destino á Caballerizas reales. Es un edifi- 
cio sencillo y sin ornato, aunque de una estension 
considerable, y todo el piso principal forma una ga- 
lería, de 227 pies castellanos de longitud, por 36 
de latitud y 31 de altura, bien iluminada con bal- 
cones. En el estremo oriental del edificio arranca 
un espacioso arco de piedra, almohadillado, que da 
entraaa á la plazuela ae Palacio; y los remates la- 
terales de la bóveda empizarrada que cubre todo 
aquel, están escalonados á la manera de los techos 



PABTB ÁRTISTIGÁ. i69 

flamencos, seg^un la orden del rey don Felipe II, 
que escribía ifesde Bruselas á su aronitecto Vega: 
uQueremos que el techo de las cabaUerizas de Ma- 
drid sea de pizarra, y dispuesto como los de este 
país.» 

Posteriormente, y por orden del mismo Monarca, 
fueron traídos en 1565, y colocados en este edificio, 
los muchos objetos que se hallaban en Yalladolid y 
Simancas , para servir de base á la formación de esta 
Real armena, que continuada posteriormente por 
los monarcas sus sucesores, ha llegado á obtener 
el grado de importancia en que hoy la vemos. 

En esta riquísima galería se hallan colocadas con 
el mayor orden, muy aseadas y limpias, una in- 
mensa multitud de armaduras antiguas y modernas, 
primorosas algunas por su ejecución artística, y de 
on interés histórico casi todas por los célebres per- 
sonages que las llevaron. En el centro del gran sa- 
lón se ven las efigies de los reyes Católicos, de 
Garios T, Felipe 11, y Felipe III á caballo, vesti- 
dos con sus propios ameses, siendo los de Garles Y 
los que usó en la espedicion á Túnez. £u el fondo 
del mismo está también la efigie del Sto. rey don 
Femando III, vestido con su propia armadura, y 
en derredor de la galería se ven una multitud de 
otras armaduras riquísimas y de formas estrafías: 
mereciendo citarse, entre ellas dos que pertenecie- 
ron á la reina dofia Isabel la Católica, compuestas 
de peto y espaldar, braceletes y morrión, en cuyas 
viseras hay una cíAra con el nombre de la rema: 
hay muchas del emperador Garlos Y, de los Feli- 
pes II, III y lY y demás monarcas; una, regalo 
de Luis XI Y á Felipe Y : otra de Boabdíl último rey 
moro de Granada: otra primorosa chinesca ; y otras 
muchas que pertenecieron al Gran Capitán Gonzalo 
de Córdoba: á fieman Cortes: á don Juan de 
Austria: al cardenal Cisneros y otros muchos per- 
sonages célebres. Es inmenso el número de espa- 
das, y entre ellas las hay del rey don Pelayo, de San 
Femando, del rev Católico, de Carlos Y, de Feli- 
pe II, del rey Chico de Granada, del Cid, de Ber- 
nardo del Carpió, de García de Paredes, de Hernán 
Cortés, y estaba también la de Francisco I de Fran- 



t70 PÁBTE artística. 

da hecho prisionero en la batalla de Pavía, que fue 
devuelta en i 809 al emperador Napoleón. También 
hay multitud de montantes pertenecientes á varios 
personages; diversos sables, entre ellos el de All- 
kqá, general de los Turcos en la batalla de Lepan* 
to, otros de lujo, regalo de los emperadores oto- 
manos y de Marruecos á los reyes de Espafia; muchas 
cumias, cimitarras, pufiales, alfanjes, cuchillos, 
bayonetas, dagas, partesanas, alabardas^ picas y lan- 
zas (una de estas del rey don Pedro de Castilta), vena- 
blos , dardos , hachas, clavas y mazas de los indios: 
varias bardas y cubiertas de hierro [>ara caballos: 
sillas de todos tiempos y gustos que sirvieron á las 
maestranzas para las carreras ó sortijas: varios ca* 
fiones de diversos calibres é inventos, algunos muy 
antiguos; machos mosquetes, arcabuces, pistolas, 
trabucos y cerbatanas. 

De las paredes de la galería cuelgan los es- 
tandartes y pendones antiguos de Carlos Y y Fe- 
lípe II, los que sirvieron en la batalla de Le- 
panto, varios tomados á los enemigos en las guer- 
ras de Flandes, colas de caballos de los bajas tur- 
cos , arcos de americanos, traídos por Hernán Cor- 
tés, trozos de ropages, cotas, petos, manoplas, 
cascos y trozos de armaduras de diversos persona- 
ges célebres, escudos de riquísima labor, alguno 
cincelado por Benvenuto Celhni, y un sin número 
de objetos en fin á cual mas interesante, y para cu- 
ya descripción no bastaría un volumen También 
se halla colocada en esta armería una litera , y una 
vagtlla de campafia del emperador Carlos Y; un co- 
che ó carroza de esquísito trabajo que perteneció á 
su madre doña Juana la Loca , y aseguran ser el 

S rimero que se vio en Madrid en 1546 : un modelo 
e navio de dos puentes hecho en 1593: una carroza 
de hierro trabajada en Yizcaya en 1838 y regalada 
á Fernando YII; y otra porción de curiosos objetos. 
Para ver la armería se necesita esquela del sefior 
caballerizo ballestero mayor, ó del veedor de Palacio. 

Museo militar de nrtillfiria. Este magnifico de- 
pósito tuvo su origen en 1803, con la compra de la 
colección de modelos del sistema original de Mon 



PA.RTB artística. 971 

talcnbert y reunión de las memorias, planos, pro- 

Íectosi modelos de sistemas del arma , edificios roi^ 
tares, máquinas, instrumentos y efectos de ffuerra 
asi antiguos como modernos que existían en tos ar- 
chivos, maestranzas, fábricas y almacenes de arti- 
llería de todo el reino, reuniéndose también en é\ 
todo lo relativo al Museo de ingenieros que quedó 
luego separado por otra real orden de 38 de enero 
de 1823. El de artillería de que hablamos cuenta 
su mayor engrandecimiento desde 1840, habiendo 
hecho la adquisición desde dicha fecha hasta el día 
de 257 piezas inclusa la inestimable colección de ar^ 
tiliería, que data desde su primera época del siglo 
XII, cuya riqueza histórica del arma posee esclusi- 
vamente el museo militar español entre las demás 
naciones de Europa; porque bien sabido es, y está 
{MTobado, que la Espófía fue el primer pais del con ' 
tinente que usó la pólvora y la artillería en el año 
de 1118 (llamada máquina ó tiros de trueno), en 
que los cristianos tomaron á Zaragoza, defendida 
por el rey moro Amad Doia , que es la primera vez 
que en la historia se hace mención de dicha arma, 
siendo rey de Navarra y Aragón y mandando el ejér- 
cito don Alfonso I llamado el Batallador. 

. £1 museo militar tuvo anteriormente su coloca- 
ción en el Palacio de Buena vista calle de Alcalá, 
hasta que destinado este en 1841 para habitación 
del regente del reino, se trasladó el Museo al sitio 
de Buen Retiro , 3r magníñco Salón llamado de (os 
reinos , donde se juntaban en lo antiguo las Cortes 
espa&olas , siendo las úUimas las de 1789 qne de-, 
clararon la abolición de la ley sálica. Este suntuo- 
so local, cuya estension y anchura, escelentes luces 
y riqueza de decoración, corresponde muy bien á 
tan digno objeto , escita ademas el interés históri- 
co, por su elegante artesón recamado de oro, en que 
brillan las armas y blasones de los muchos y es- 
tendidos reinos que en tiempos felices componían 
la corona espafiola , colocados por este orden : Gas- 
tilla , León, Aragón, Toledo, Córdoba, Granada, 
Vizcaya, Cataluña, Ñapóles, Milán, Austria, el Pe- 
rú, Brabante, Cerdeña, Méjico, Borgofia, Flan- 
des, Sevilla, Sicilia, Valencia, Jaén, Murcia, Gali 



379 ^ PÜOrB'ABTlSTICA. 

cía , Portuffal v NaTiara. Está sitoaido en la )>iaza del 
mismo sitio ifamada de la Pelota, y i su entrada 
hay. colocadas dos estatuas colosales de los reyes 
Felipe IV y Luis I. 

Imposible seria describir minuciosamente los ma- 
chos y variados objetos que se oflreceu á la vista 
dentro de este edificio; todos ellos suspenden el 
animo, ya por la impreáon: profunda y los sentimien- 
tos p«itrióticos gue escitan, y ya por el esquisito 
trabafo de su ^ecúcion , que justinca la ventajosa 
opinión qu€f ha sabido adquirirse e^ cuerpo cien- 
tífico, dando honor á la nación estañóla. 

£n la planta -baja del edificio está colocada la 
attilleria antigua del siglo XII al XYI de que he- 
mos hablado, con su sistema de duelas, abrazaderas 
y arbollones ó maniiloues , objeto de la mayor cu^ 
ríosidad histórica que recomendamos al curioso vi- 
sitador. 

subiendo alas salas principales, el primer objeU) 
que cautiva la vista es un retrato de S. M. la Rei- 
na sobre un relieve to^giAfko que se desplega por 
todo el fondo del salón , y representa la división de 
de las do6-€ii6tíllas, con vanos grupos de escultu- 
ra alegóricos, y un precioso jardin artificial en el 
pavUnento. En este primer salón están colocados 
los ingredientes para la composición de la pólvora, 
los modelos de molinos,. almacenes y Tábricas mas 
notables del reino, los del Ajcazar de Segovia, la 
Plaza de STelilla, el fuerte de Castellote y otra mul- 
titud de objetos del mayor interés. El sr^n salón á 
que se pasa después contiene todos mooelos de ma- 
quinas de fundición de br(»ice y hierro, fálnricas, 
maestranzas, artículos de plaza y campafia, siste- 
mas y proyectos de artillería , modelos de plazas, 
parques ect. , en unos trescientos objetos , cada cual 
mas interesantes, entre los que se ven -los modelos 
de la fundición de artilleria de Sevilla, del par(^ue 
de artilleria de la Coruña, de la fábrica de .municio- 
nes cerca de Oviedo, de la de arma^ -blancas de 
Toledo, de las maestranzas de Manila y la Corufia, 
de las plazas de Fucñterrabia , Rosas, Melilla y Aea- 
pulco, con otra iporcion de objetos que seria proli- 
jo enumerar.— El salón número 3, compréndelas 



PARTE artística S73 

armas de fíiego, punía j corte , usadas en el con- 
tinente y ultramar ) escogida é interesante colección 
en que se observan todos estos instrumentos de 
guerra desde el estado salvaje hasta el mas refina- 
do adelanto, las flechas, lanzas, creks, hachas, ar- 
cos y solapanes de los Filipinos, Garolinos y Mala- 
yo», la VIS romana, los machetes numantinos y 
cruzados, los petos, alabardas y dagas antipas, los 
alfanges turcos, los cascos y corazas antiguos, y 
todos los modelos de armas espafiolas procedentes 
de las fábricas del reino, contrapuestos en elegan- 
tes pabellones á los de las inglesas y francesas, can- 
jeados por los resi)ectivos gobiernos á este estable- 
cimiento.— Por último se ven en él, oportunamente 
colocadas, diversas armas y otros objetos, pertene- 
cientes á los ilustres guerreros que mas se nan dis- 
tinguido en el presente siglo, como la lanza del Em- 
pecinado, y la de D. Diego León, los sables de 
López Pinto, Tonájos é Iribarren , la faja ensanfi^en- 
tada de Manzanares , y otros muchos objetos de in- 
jieres histórico , siendo de admirar en todo ello la 
inteligencia v celo patriótico del brigadier director 
Don León Gil Palacio, causa principal de la reunión, 
clasificación y buen orden de este magnífico depó- 
sito. 

Museo de ingenieros. Creado este Museo por 
real orden de 9 de enero de 1823, con separación 
del de artillería, le fueron entregados por éste to- 
dos los modelos , máquinas y demás pertenecientes 
á esta arma, y ha vuelto á ocupar el cuerpo princi- 
pal del Palacio llamado de Buena Yista, calle de 
Alcalá, que sirvió de habitación al Regente del rei- 
no. En sus estensos y hermosos salones se halla 
colocada una rica colección de modelos de todas 
armas, instrumentos y utensilios del ramo de inge- 
nieros, planos en reíieve de fortificaciones por to- 
dos los sistemas, campamentos, puentes y maqui- 
nas ; llamando justamente la atención , el preciosí- 
simo modelo del castillo de san Femando de Figue- 
ras, ejecutado en maderas finas, el del castillo de 
san Juan de Ulua, y los de las plazas de Cádiz, 
6erona, Gibraltar, Carlajena y otras muchas. 

18 



274 TÁRTE ARTÍSTICA. 

Real Gabinete topográfico. Por los años de 1832 
tuTo su origen la formacioD de este precioso gabi- 
nete, compuesto por su mayor parte de los mode- 
los ó planos eu relieve de varias ciudades, debidos 
á la inteligencia y laboriosidad de su celoso direc- 
tor, el brigadier de Artillería D. León Gil Palacio. 
Colocáronse estos en un principio en las salas del 
museo militar; pero ocupando bastante espacio y 
no siendo tampoco objetos propios de aquel sitio, 
dispuso el rey la formación por separado de este 
gabinete y su colocación en el gran salón llamado 
de los remos , en el sitio del Buen Retiro ; pero ha- 
biéndose destinado este posteriormente, al Museo 
militar de artillería, ha pasado el gabinete topográ- 
fico á ocupar el Cason o sala de bailes del mismo 
real sitio, que habia sido compuesto para servir en 
1834 de salón de sesiones del Estamento de Prd- 
ceres del reino. 

Este bello salón, una de las pocas reliquias que 
han quedado del antiguo palacio de aguel real sitio, 
es por sí mismo un objeto de especial curiosidad 
por su bella arquitectura ideada por el maraues Cres- 
cenci, asi como por el primoroso fresco ae su bó^ 
veda, en que el célebre Lucas Jordán, echó el 
resto de su habilidad. En ella está representada en 
poética alegoría la fundación de la insigne orden del 
toisón de oro, por Felipe el Bueno, duque de Bor- 
gofía, á quien Hércules le presenta el toisón ó ve- 
llocino de oro, conquistado por él v por sus com- 
pañeros los Argonautas que condujo Jason. Los 
dominios, ó reinos de la monarquía española se ven 
representados mas arriba eu figuras alegóricas, y 
en parte mas elevada está el globo celeste con los 
signos del Zodiaco; á un lado se ven los titanes asal- 
tando al cielo, de quienes triunfa Palas y las otras 
deidades, y al otro estremo de la bóveda se repre- 
senta la monarquía española en una figura llena de 
magestad, sobre el glono terrestre y varios cetros en 
la mano, y se ven varias figuras postradas que sim- 
bolizan sus triunfos. Al rededor de la pieza y de la 
comisa abajo había un gran friso pintado por el 
mismo Jordán , que representaba los trabajos de Hér- 
cules, pero sin duda el estado de deterioro de esta 



PARTE ÁBTISTIGA. 375 

{»arte del fresco, fue causa de que se borrara blan- 
queándolo cuando se destinó la sala para ef Esta- 
mento de Proceres ; lástima grande que no haya po- 
dido conservarse completa una de las obras mas in- 
signes de aquel famoso pintor. 

La colección de modelos que forman el gabine- 
te es primorosa y uno de los objetos de mayor curio- 
sidad que hay en Madrid; campea en primer lugar 
el famoso modelo que trazó el arquitecto B. Felipe 
Jubarra, de un magnífico palacio, cuando se trató 
de construir el nuevo de Madrid, el cual está pro- 
lijamente ejecutado en madera fina y ocupa un gran- 
de espacio. La descripción de este famoso modelo 
la dejamos hecha ya, tratando del Real palacio. 

Hallase también en este gabinete el precioso 
modelo general de Madrid, construido de real orden 
en 183 f por el mismo señor Palacio. Ocupa un es- 
pacio de 272 píes superficiales, y en él se ha re- 
ducido el natural á la proporción de media línea 
por vara. Es admirable la exactitud y delicadeza de 
este trabajo, eu el que se ha representado todo 
el pueblo de Madrid con la mas minuciosa proli- 
jidad, tanto en sus niveles y alturas, como en la 
forma de sus casas, palacios , terrenos , y de- 
mas, sin que falte lo mas mínimo para una copia 
exactísima : por esta razón, este modelo es mirado 
como un esfuerzo del arte, y causa la admiración 
de cuantos lo miran. Lo mismo decimos de los otros 
modelos del señor Palacio, qne reproducen en pe- 
queña escala, la ciudad de Yalladolid, el real sitio 
de Áranjuez, la Gasa del Campo, y sobre todo el 
primoroso del monasterio del Escorial. Hay otros 
muchos modelos, del museo del Prado, del monu- 
mento del dos de Mayo y de otro proyectado para la 
plaza de Palacio, del teatro de Oriente, de las co- 
cheras reales, y del antiguo alcázar de Madrid, con 
otros muchos objetos que hacen muy interesante 
la visita á este gabinete. 

Museo naval. El 2i de noviembre de 1843 ha 
tenido efecto la inauguración de este nuevo museo 
colocado provisionalmente en la casa de los conse- 
jos y que todavía no se abre al público. Entre los 



376 IPÁRTB ÁBUSTIGI. 

objetos curiosos qne contiene se encuentran varios 
modelos de navios de nuestra construcción antigua 
hasta de 112 cafiones, fragatas y otros buques; di- 
ques de nuestros arsenales , modelo del de Cartage- 
na, modelos de artillería, máquinas, telégrafos, 
muestras de tejidos y cáfiamos para el velamen y 
jarcias , anclas , agujas náuticas y otros objetos ne- 
cesarios á la ciencia de la navegación. 

Otros museos. Hay ademas de los dichos otros 
gabinetes y museos, peculiares de los varios estableci- 
mientos científicos. Tales son el Gabinete de historia 
natural en el Museo de ciencias; el de máquinas y 
modelos del Conservatorio de artes*; el de mineralogía 
y aparatos de la Dirección de minas, los de anatomía 
de la Facultad de medicina y de la de Durmacía; los 
arqueológicos del Gabinete de historia nataral y de 
la Biblioteca nacional; el riquísimo de monedas y 
medallas de esta ; el de matrices y medallas de ía 
casa de la Moneda ; y algún otro, de todos los cua- 
les hacemos referencia en la parte científica y litera- 
ria, tratando particularmente de aquellos estableci- 
mientos. 



VI. 
PARTE CIENTÍFICA 

Y LITERARIA. 



RESUMEN 
OB BSTA SESTA PAftTB. 



Eiíablecimientos aenlificos y literarios. 

Museo de ciencias naíurales. 

Jardín Botánico, 

Observatorio* 

Depósito hidrográfico. 

Imprenta nacional. 

Bibliotecas, 

Academias. 

Sociedades científicas , literarias y artis- 
ticas. 

Instrucción pública. 

Universidad, 

Estudios generales. 

Facultades, Conservatorios , y carreras 

especiales. 
Colegios de ambos sexos. 
Escuelas. 



SaTABLEGIBIIBNTOS 

CIENTÍFICOS Y LITERARIOS. 



IwMuseo de ciencias naturales. Bajo este nom- 
bre se comprenden los tres establecimientos cono- 
cidos por Gabinete de historia natural , Jardin 
Botánico y Observatorio astronómico, con sus 
cátedras y dependencias respectivas, aunque últi- 
mamente queaó separado el ultimo de aquellos es- 
tablecimientos. Gobernábanse antes por una junta 
de protección que fué suprimida por real decreto de 
21 de setiembre de 1837, creándose en su lugar 
otra de profesores titulada, junta gubernativa del 
museo de ciencias naturales de Madrid : previ- 
niéndose que el cargo de presidente y secretario fue- 
se por elección anual, v que los catedráticos de quí- 
mica, botánica, agricultura, zoología y demás que 
se establecieren fuesen vocales de la misma. 

Las cátedras que en la actualidad existen en la 
casa donde está el gabinete de historia natural calle 
de Alcalá, son una de química, otrade mineralogía y 
dos de zoología, divididas en tres cursos, uno de 
anatomía y fisiología comparada, otra de zoografia 
de los vertebrados y otra de los invertebrados. Las 
de botánica y agricultura están abiertas en el jar- 
din botánico y la de astronomía. Según el plan ge- 
neral de estas ensefianzas, debía haber otra cátedra 



280 PARTE CIENTinCA 

de geología, dos de qaímica orgánica é ínorgánjca, 
do8 de botánica general y descriptiva , una de física 
esperimental y otra de matemáticas que aun no se 
han estableciao. 

Gabinete de historia natural. Fn el piso se- 
gundo del edificio que ocupa la academia de san 
Femando en la calle de Alcalá, fué colocado provi- 
sionalmente por el inmortal don Cárlo« III , el ga- 
binete de historia natural, formado de muchos ob- 
jetos adquiridos y resalados á aquel monarca y sus 
antecesores , y smguTarmente con la colección que 
formó en Faris don Pedro Dávila, á quien el mismo 
príncipe nombró primer director de este estableci- 
miento. Las elevadas miras de aquel monarca no 
podían quedar reducidas á tales limites tratándose 
de unas ciencias de tal importancia, y asi es que 
en i 785 mandó á su arquitecto don Juan de Villa- 
nueva trazar y construir el suntuoso museo del 
Prado, con objeto de colocar en él el de ciencias 
naturales ; pero concluido este edificio en el último 
reinado de Femando YII, ha sido destinado á la ri- 
ca colección de pinturas y escultura , mientras que 
el gabinete de historia natural continúa encerrado 
en su estrecho , mezquino y obscuro local alquilado, 
sin poder desplegar los tesoros que encierra, ni 
darles la correspondiente colocación científica, á 
pesar del es^uisito celo desplegado, singularmente 
en estos últimos afios , por la junta de profesores y 
el conservador del mismo gabinete. Este, sin embar- 
go, permanecerá en un estado de atraso, poco cor- 
respondiente á su importancia y á la de la corte de 
Espafia, mientras no pueda contar siquiera con todo 
-el edificio de que ahora ocupa una parte, y le sean 
puntualmente pagadas las justas asignaciones que le 
están concedidas para conservación de los objetos 
que encierra, adquisición de los que faltan por com- 
pra ó cambio de duplicados, dotación de los depen- 
dientes, y establecimiento de las cátedras necesarias. 
Hecha esta observación , pasaremos ahora á tratar 
de lo existente en el gabinete. 

Mineratogia. Las dos salas primera y segunda 
del mismo , están destinadas á la rica colección de 



Y LITEBABIA. Sgi 

minerales , que sino es tan nnooerosa como debiera 
en es(>ecies, la magnificencia de sus egemplares , el 
valor intrínseco de muchos de ellos , y la regulari- 
dad y tamafio de sus cristalizaciones, buen estado 
de conservación y volumen rarísimo, la hacen ser 
una de las mas célebres de Europa. Entre estos son 
notables los de azufre nativo de Gonü, los de barita 
sulfatada, cales carbonatadas, cristales de roca, ga- 
lenas, blendas, cobres muriatados, plomos verctes, 
plata y sobre todo uno representado por un grano 
de oro nativo de peso 16 libras y 6 onzas , proce- 
dente de las minas del Perú. Se ha dado a estas 
salas la clasificación del método químico de Haüi; á 
las especies j variedades notables se les ha puesto 
su nombre científico y el vulgar, colocando los ejem- 
plares según la varia forma de unos, el volumen de 
otros y la particular disposición de los armarios $ y 
por consideraciones tecnológicas se han formado 
trapos de muchos minerales que son objeto de lu- 
jo y adorno , como los jaspes , ágatas y piedras 
preciosas. 

Es también objeto digno de atención en estas 
salas , la variada y rica colección de mármoles y 
jaspes de las canteras de España , colocada en 
las mesetas de los estantes. Ademas de la colec- 
ción de minerales que está á la vista del público, 
existe otra en un salón de la misma casa, destina- 
do á la enseñanza de mineralogía y colocada en el 
mismo local de la cátedra á la vista de los alum- 
nos. Esta colección , si bien no es comparable por 
el volumen á los ejemplares de la pública , es pre- 
ferible bajo el aspecto de la enseSanza, por ser mas 
numerosa en especies, los ejemplares mas caracteri- 
zados, y estar colocada según los principios que el 
profesor sigue en sus lecciones, por lo que puede 
considerarse como el Atlas de su esplicacioo. Existe 
ademas fuera de la vista del público, una inmen- 
sa colección de ejemplares repetidos, de que pue- 
de sacarse gran utilidad para cambios por los que 
fiíltan. 

Zoologia. Aunque la colección de animales es 
respectivamente escasa y ofrece vacíos en muchas 
de sas clases , especiakncnle de las especies indige- 



S82 PARTE científica. 

ñas de la Península, todos los seres del reino ani- 
mal que hay en las cinco salas destinadas á este 
fin , se hallan distribuidos sistemáticamente en or- 
denes, géneros y especies, segup los métodos de 
tiuneo y Cuvier, y con arreglo á la capacidad de 
las salas y estrechez de algunos armarios. Sus ró- 
tulos Indican la clase, orden y género á que per- 
tenecen ,• V los mas de ellos llevan el nombre pro- 
Sio castellano con el genérico y específico que los 
etermina en el sistema. El deterioro progresivo 
de los objetos que forman esta colección , hace mas 
incesante la reposición continua de algunos de ellos. 
La colección de aves aue ocupa la sala tercera, es 
pobre en comparación ae las que hoy dia se cono- 
cen, y si bien se han adquirido nuevamente bastan- 
tes, falta mucho para poderla considerar completa. 
Sin embargo, se nota en ella como en las demás, el 
celo é inteligencia de los profesores que las dirigen 
y presiden á su adquisición y colocación por orde- 
nes , familias , tribus y géneros. La colección de 
mamíferos en la sala cuarta, i>osee algunas cosas 
curiosas, sobre todo las adquiridas últimamente y 
que nunca hablan existido en Madrid, tales son el 
Ornitorrinco de la nueva Holanda, que es tránsito 
de esta clase á las aves y reptiles, varios marsu- 
piales y roedores, una colección escogida del género 
télís, indri hilobotes y varios otros objetos difíciles de 
adquirir. Aun es mas pobre la colección de reptiles 
que ocupa la sala quinta y que deja mucho que de- 
sear. La de conchas y zoófitos de la sala sesta es 
mas notable y variada ; y en ella se notan egem- 
plares raros y magníficos de las conchas , moluscos 
y zoófitos, aunque el número de crustáceos es jn- 
significantc comparado con lo que falta. La sala 
séptima ó de fósiles está manca también de ejem- 

{)Iares , bien que nos consta existen muchos materia- 
es para poderla aumentar. Pero en ella existe una 
preciosidad única de su género , que hace sobrema- 
nera notable al gabinete de Madrid ; y es el gran- 
dioso esqueleto fósil de un cuadrúpedo gigantesco 
que Cuvier designó con el nombre de Megaterium 
americanum , y fué encontrado en 1789 en un bar- 
ranco de diez varas de proftindidad á orillas del rio 



T LITERIRIÁ. S85 

Lujan trece leguas de Boenos-aires. Está colocado 
cuidadosamente en el centro de la sala , y ha sido 
objeto de estudio de los mas sabios naturalistas de 
Europa. En la sala octava se ha colocado la colección 
de los peces, y en el centro de ella se halla parte 
del esqueleto de una ballena , que no ha podido co- 
locarse cómodamente por falta de espacio. 

Las colecciones de insectos en este gabinete 
eran insis^nifícantes antes del afio 840: pero después 
de esta época, son ya de alguna consideración, gra- 
cias á la generosidad del malogrado joven español 
€Íon Eduardo Carreña, discípulo de este museo, que 
durante su permanencia en París formó una precio- 
sa colección de ellos, sobre todo por contener la 
de emipteros del insigne Latreille , legislador de la 
ciencia, y que por consiguiente es el tipo citado por 
los demás escritores. Al morir Carrefio pidió permi- 
so á sus padres para legar al establecimiento que le 
había educado esta colección ; y aquellos , á pesar 
de las considerables sumas invertidas en ella, ce- 
dieron á los últimos deseos de un hijo que no les 
dejaba mas que un nombre coronado de gloria cien- 
tífica. La junta del museo , para corresponder óig- 
namente á la memoria de su alumno predilecto, ha 
hecho construir un mueble elegante para la coloca- 
ción de estas colecciones, consignatmo en un me- 
dallón el nombre de su donador. 

Las colecciones de anatomía comparada que 
existen en dos salas reservadas , puede decirse que 
también son nuevas en el Museo, á escepcion de 
algunas piezas de cera poco esactas y unos cuantos 
huesos que habia anteriormente. El gusto del pro- 
fesor por esta ciencia interesante, es una de las 
causas que han contribuido á que principie á tomar 
Incremento esta colección, que dejaba un gran va- 
cío en el gabinete ; y en el dia si bien no se halla 
espuesta al público por la falta desgraciada del lo- 
cal, existe ya una preciosa serie de esqueletos, crá- 
neos y otras diferentes piezas, algunas no comunes 
en los gabinetes de Europa, pudiéndose citar entre 
ellos el esqueleto del Hafícora, cetáceo raro, el de 
la Llama , el Cachalote,- Tatú y otros. También hay 
en otro g^inete reservado una primorosa colección 



884 PÁRTB CIEirriFlGÁ 

de aves procedentes de los secuestros de los infan- 
tes y que existen en depósito en el gabinete. 

Últimamente las otras dos salas reservadas con- 
tienen una riquísima colección de objetos primoro- 
sos de antigüedades , como ídolos , juegos , armas« 
trages y utensilios de los americanos, cbinos y 
orientales: vasos antiguos, piedras preciosas , y otra 
multitud de objetos que constituyen á estas dos sa- 
las en un curioso museo arqueológico digno de la 
mayor atención. También hay una biblioteca bas- 
tante copiosa y escogida de línros científicos. 

1^0 concluiremos este artículo sin volver á llamar la 
atención del gobierno, hacia la necesidad de ampliar 
siquiera á todo el edificio el local que ocupa el ga- 
binete, destinando como debe á la acadenua de san 
Femando otro edificio conveniente para colocar su 
colección de cuadros , cátedras y demás dependen- 
cias ; en lo cual están interesados ambos estaüi>leci- 
mientos, y mas que todo, el honor y decoro na- 
cional. 

Jardin Botánico. Femando YI instituyó el jar- 
din de plantas á fin de propagar el estudio de la 
botánica y agricultura, situándole en 1755 en la 
real Quinta, que está en el camino del Pardo, en 
cuyo sitio permaneció, hasta que de orden de Gar- 
los III se trasladó al sitio que hoy ocupa, cerca de 
la puerta de Atocha en el paseo ael Prado. Su es- 
tension es bastante considerable, de unas treinta fa- 
negas poco mas ó menos, y de ellas hay una sran 
parte destinada al cultivo de las especies , clasinca- 
das para la ensefianza con arreglo al sistema de Lin- 
neo, siendo inmenso el número de todas clases y 
climas que se encuentran en este hermoso jardin, 
y hallándose indicado el nombre de las plantas en 
sendas tarjetas en latin y en castellano. En estos 
últimos años se ha estenaido bastante esta parte pro- 
píamente científica, gracias al celo de los profesores, 
que sin embargo tienen que luchar con la escasez 
ae medios con que cuenta el establecimiento; y se 
conserva todo él con mucho esmero, tanto por lo 
respectivo á la ciencia y arte del cultivo de las plan- 
tas, la adquisición de nuevas, la colocación de mu- 



T LITERARIA. 385 

chas de ellas en estutas construidas á prcoósito y 
templadas por el vapor del agua , como en la direc- 
ción y hermosura de la parte de adorno que con 
sus flores, árboles frutales, precioso emparrado y 
bosquete constituyen á este delicioso jardm uno áe 
los mas bellos paseos de la corte. En los cuerpos 
de edificio que comprende, están las cátedras de, bo- 
tánica y agricultura para la enseñanza práctica, y el 
director actual ha reunido también en uno de los 
departamenlos, una interesante colección de utensi- 
lios para las labores, según los diversos métodos 
conocidos, parte muy esencial de la ciencia. Cier- 
ra todo el espacioso jardin una elefante verja de 
hierro con asientos de piedra que sirve también á 
embellecer aquella parte del paseo del prado, y tie- 
ne dos lindas portadas también de piedra , obra del 
arquitecto Yillanueva. Sobre la principal se lee esta 
inscripción: Carolus III. P. P. Botanices instan- 
ratw^ civium satuti et oólectamento, Anno 
MDCCLXJTAI, 

Depósito Bidroqrdfico, Este establecimiento de- 
be también su origen al reinado de Garlos III. á 
consecuencia de los descubrimientes y progresos he- 
chos en las ciencias marítimas por los célebres don 
Joije Juan , don Vicente Tofíño y don Antonio Ulloa; 
pero adquirió nuevo ser en el reinado de Garlos lY, 
que lo restableció bajo el nombre de Dirección de 
trabajos hidrográficos, le dotó de los empleados 
necesarios, y le hizo merced de la casa que ocupa 
en la calle de Alcalá. Esta fue trazada y dirigida 
por el arquitecto don Manuel Martin Rodríguez, y 
se distingue por la buena distribución y comodidad 
de sus respectivas piezas, las luces y sencilla fií- 
chada con dos columnas dóricas, que campearía mas 
á no hacerla pequefia el hallarse en le mas an- 
cho de la calle de Alcalá, inmediata á la gran 
casa de Heros, almacén de las reales fábricas de- 
cristales y porcelana. Desde dicha época no ha 
cesado el establecimiento hidrográfico de publi- 
car muchos intesantes resultados de sus tnibajos, 
como son multitud de mimas y derroteros, memo- 
rías científicas, viajes y descubrimientos en todos 



S86 PARTB GIEM'IFICÍl 

tiempos ; y en fin, ha sosteoido y sostiene esta cla- 
se qe ciencias al nivel de los conocimientos mas 
modernos. Para ello tiene una cc^iosa biblioteca, 
instrumentos , correspondencias estranjeras y demás. 

Observatorio Meteorológico. Por decreto de 2 
de marzo de 1841 , quedó convertido en meteorold- 
ffico el observatorio astronómico de Madrid, ponién- 
dose al cuidado de la dirección de estudios , de un 
director para las observaciones y formación de las ta- 
blas anuales , y un aspirante. £l primero tiene á su 
chtgo la enseñanza de la geografía astronómica. Es- 
tá situado este edificio en el cerro llamado de san 
Blas^t sobre el paseo de Atocha, y fue construido á 
espensas de Carlos III , y dirigido por el arquitecto 
don Juan Yillanueva. Es un paralelógramo rectán- 
gulo, con dos alas de igual figura, pero de meno- 
res dimensiones. Sobre un zócalo que lo circunda 
todo, y por la parte de S., se eleva un magnífico 
vestíbulo de oraen corintio con diez columnas y 
cuatro pilastras, de las cuales seis hacen frente y 
dos á cada lado. En medio queda un atrio, en el 
cual á la izquierda hay una escalera de caracol de 
ojo, y á la derecha un pasillo que rodea al salón 
central. Este es de figura circular , y los eslremos 
de sus dos diámetros cruzados en ángulos rectos. 
Ha)r cuatro arcos, dos de los cuales dan comuni- 
cación á dos salones laterales. Cubre el salón cen- 
tral una bóveda habida con un luneto circular en 
su clave para facilitar el uso de los instrumentos 
de observación. Por la escalera de caracol, ya di- 
cha, y por otra que hay al lado opuesto, se sube á 
un templete circular de orden jónico, compuesto de 
diez y seis columnas, cubierto con su cúpula esféri- 
ca, que sirve para hacer las observaciones. Todo el 
edificio es de ladrillo, piedra berroquefia, y colum- 
nas para los adornos, y todo está muy bien combi- 
nado. 

imprenta Nacional y calcograña. En la call« 
de Carretas está la casa de la Imprenta Nacional, 
que fue construida en fines del siglo pasado , y dio 
motivo á un ruidoso espediente entre la academia 



T LITERARIA. 287 

de San Femando y el arquitecto TurríUo. £1 inte- 
rior de la casa lo dirigió don Pedro Amal. Enton- 
ces y ahora se ha hablado bastante de los defectos 
de su arquitectura, -V entre otros, del de sus puer- 
tas bajas y aminoradas con la pesada mole del bal- 
cón, que suele modificarse en tiempos de festejos 
con columnas figuradas. Esta imprenta se encuen- 
tra surtida de . todas las máquinas , caracteres y 
demás objetos necesarios , y salen de ella escelen- 
tes impresiones, va por cuenta del gobierno, ya de 
particulares. En el piso segundo que da á la calle 
de la Paz se halla la fundición de letra que sur- 
te en gran parte á la misma imprenta y á las par- 
ticulares. Hay 'en ella una copiosa colección de 
punzones y mucho mas copiosa de matrices. El ma- 
yor número de los primeros fueron grabados por don 
Gerónimo Gil, y en las matrices que el mismo hin- 
có con ellos se han vaciado la mayor parte de las 
fundiciones que han servido desde 1780 para las 
impresiones clásicas bechas en toda la nación, has- 
ta que después de la guerra de la independencia se 
han adoptado los caracteres franceses é ingleses, 
ciertamente mas delicados y elegantes, aunque no 
tan duraderos: todavía sin embargo se hace mucho 
uso de aquellos, y entre ellos es uno el en que se 
imprime la Gaceta de Madrid. En el piso bajo se ha- 
lla unido el establecimiento de Calcografia que ha 
dado estampas notables de los cuadros de S. M. y 
otros, grabados por escelentes profesores. El despa- 
cho de libros y papeles, v el de estampas están en 
el zaguán , el primero á la derecha y el segundo á 
la izquierda. En la misma imprenta está la redacción 
de la Gaceta oficial de Madrid. 

BIBLIOTECAS. 

Biblioteca Nacional, Felipe Y estableció esta 
biblioteca que se abrió por primera vez al público 
en 1712. Al principio solo constaba de los libros 
que la regaló S. M. ,. quien suplió todos los gastos y 
en 1716 la dio reglamentos y mandó que de cada im- 
presión que se hiciere én sus reinos , se había de 
colocar en ella un ejemplar. Al mismo tiempo la 



888 PARTE GIBIfTlFlGÁ 

dotó completamente y la dio constituciones para su 
gobierno , nombrando un bibliotecario mayor y otros 
bibliotecarios. La biblioteca continuó aumentándose 
en el reinado de Carlos III, con la numerosa y apre- 
ciable librería del cardenal Árquinto, que mandó 
comprar en Roma aquel monarca , y otros machos 
dones. Igualmente fué enriquecida por Garlos lY con 
la librería del sefior Muzquiz« embajador en París; 
posteriormente pasó á ella la de las Cortes , la que 
nie del infante don Sebastian, y los libros que per- 
tenecieron á los conventos suprimidos, de los cua- 
les la mayor parte aun están sm colocar en ella, de 
modo que con todos estos aumentos y los adquiri- 
dos por las publicaciones sucesivas, se calcula pru- 
dentemente tener un número de ciento cuarenta 
mil volúmenes. 

Este establecimiento estuvo primero en la calle 
del Tesoro, pero su casa, y aun la calle entera 
fueron arruinadas, en tiempo de la invasión Arance- 
sa, con lo cual fue preciso trasladar la biblioteca 
á los claustros altos del convento de la Trinidad. 
Restituido Femando YII al trono , la hizo colocar 
en la casa que hoy sirve para los Ministerios; y 
por último en 4826 la destinó la que hoy ocupa en 
la plaza de Oriente , al fm de la calle de la Bola. 
Pero á pesar de la considerable estension de dicha 
casa , no tiene siquiera la mitad de la que necesi- 
taria para la colocación cómoda y metódica de tan 
crecido número de libros , si bien hay en ella salas 
grandes bien iluminadas y ventiladas , cubiertas de 
ana bonita estantería, particularmente la que com- 
prende los santos padres, que es de nogal muy ri- 
ca , y perteneció al príncipe de la Paz. Los manus- 
critos (entre los cuales se conservan alffunos muy 
preciosos, árabes, griegos, latinos y obras inédi- 
tas), se custodian en las salas bajas, en estantes 
cerrados y cubiertos: otra sala hay de ediciones y 
encuademaciones primorosas : y en la del índice 
te halla el general (ya concluido) por materias y 
por autores. La biblioteca está asistida por un bi- 
bliotecario mayor, cinco bibliotecarios de número, 
quince oficiales , y los porteros. 

Bfuseo de medallas. Comprende ademas esta 



T LITBRÁBU. S» 

biblieleea el riquísimo museo de medaUaSf al cual 
se entra por una elegante portada dórica: con co- 
lumnas islríadas, y consiste en un magnífico sa- 
lón , á cuyo frente se baila colocado el trono con 
letfiílo de S. M. ; y en una rica estantería á lo 
largo del salón, y en bellos escaparates de cristales 
en el ceniro sobre mesas de caoba, se baila cientí- 
ficamente colocada esta magnífica colección de mo- 
nedas y medallas de todas clases que comprende 
onas noventa y siete mil, en oro, plata, bronce, 
cobre, hierro, ect.; griegas, romanas, godas, ára- 
bes y de las naciones modernas, rarísimas muchas, 
preciosas otras, por su ejecución ó su materia. Los 
escaparates del centro forman una especie de coni- 
pencuo de las series que se encierran en los estan- 
tes , ofreciendo á la vista de los curiosos uno ó dos 
ejemplares de cada una de aquellas. No podemos 
menos de recomendar la visita á este precioso mo- 
netario, uno de los primeros de Europa, que pue- 
den verificar los aficionados todos los sábados , día 
destinado á so esposicion. 

Dentro del mismo museo se halla una preciosa 
colección de camafeos, piedras grabadas y pastas 
que forman la Bacthiloteca. Tanto los camafeos, que 
pasan de trescientos veinte, cuanto las piedras oue 
son mas de mil quinientas veinte, presentan grana- 
dos admirables, no pudiendo menos de citar un 
grande y precioso camafeo, con el busto de una 
griega, hecho de una calcedonia opal, otro primo- 
roso retrato ejecutado en una ágata oriental de mu- 
chísimo valor, y que seffun Iriarte, puede calificar- 
se de la mejor alhma del museo. También hay una 
pequeña colección de sortijas antiguas árabes y go- 
das con piedras grabadas algunas. 

Gaóinete de antigüedades. Contiguo al salón del 
museo de medallas se halla un;pequefio gabinete 
de anügüedades con una bonita estantería cons- 
Iruida últimamente, en que se yen colocados los 
obietos por el orden siguiente: 4.* antigüedades 
egipcias; 2.* etniscas; 3.* griegas; 4.' romanas; 5.» go- 
das y Mbes españolas; 6.* de la India; 7.* de já 
€hina ; 8.* americanas ; 9.* de la edad media ; 10 ol^ 
jetos artísticos modernos. £n este gabinete, se ha- 

19 



^190 PÁaT£ GIE.1TIFIGÁ 

lian tandeen los lilnros perteDecientes al primer ü- 
f^ de la imprenta, y toda la pieza está adornada 
con mosaicos, de los cuales algunos proceden de 
Herculano y Pompeya. En la pieza inmediata ador- 
nada con retratos al oleo de autores eclesiásticos, 
e«tá colocada la interesante colección de los libros 
y estampas en qae se copian los monumentos an- 
tiguos. 

Terminaremos esta ligera resefla de la Bibliote- 
ca nacional, permitiéndonos hacer algunas observa- 
ciones sobre un establecimiento tan interesante.— Es 
la primera, la necesidad absoluta en que se encuen- 
tra de ampliar su local, cosa que no parece posible 
eu el edificio que actualmente ocupa: y por lo tan- 
to se hace preciso su traslación á otro, en buena 
situación y con la dimensión competente para la 
colocación de todos sus libros, y los procedentes 
de los conventos que aun se hallan encerrados en 
la enfermería de la Encarnación. — Conviene igual- 
mente que los índices ya concluidos se vayan 
imprimiendo por cuadernos, á fin de que los 
estudiosos puedan saber lo que existe en la biblio- 
teca y supla también la falta de una Bibliografía Es- 
pafioía, de que tanto se resiente nuestra literatura. 
Especialmente es del mas alto ínteres, la impresión 
del índice de manuscritos, que se está trabajando; 
para que algún dia lleguemos á saber y apreciar 
por consififuiente, la riqueza de esta clase que en 
este jcstwlecimiento se encierra; ni mismo tiem- 
po seria de desear que el gobierno fijara su aten- 
ción en los varios estrangeros que constantemen- 
te acuden á copiar muchos de estos manuscritos, 
ÜBCÍlidad harto prodigada entre nosotros, y que no 
lo es tanto en las bibliotecas estrangeras. — Igual- 
mente llamaremos la atención del gobierno acerca 
de los esuravios ó retardo que padecen los ejempla- 
res de las nuevas publicaciones , por el círculo ó 
rodeo que está marcado, de enUregarlos á los go- 
Memos políticos, siendo mucho mas sencillo au - 
toríiar al bibliotecario mayor, para exigirlos direc- 
tamente de los editores.— Por ultimo creemos tam- 
bién que convendría llevar á debido efecto la rehl 
orden que se dio en 1838, sefialando un departa- 



T LITERARIA. 291 

mentó de la biblioteca Dará que pueblan entrar á leer 
las señoras, pues es sobre manera injusto el esclu- 
sivo priTüegio del otro sexo en la biblioteca na- 
cional. 

Biblioteca de san Isidro, Esta copiosa biblio- 
teca perteneció á los Padres de la Compañía de Je- 
sús, ]r el Sr. D. Carlos ^III, á consecuencia de su 
estíncion, mandó que fuese pública: es bastante ri- 
ca, especialmente en libros de ciencias eclesiásticas 
y morales, bistoria y artes; y está bien servida por 
Yarios bibliotecarios y oficiales. Se halla situada en 
la misma casa que fué Colegio Imperial, calle de 
Toledo. 

Otras bibliotecas publicas. Los diversos esta- 
blecimientos científicos, literarios, j artísticos tie- 
nen sus respectivas bibliotecas públicas. Las princi- 
pales son : NI de la Academia de nobles arles de san 
Femando, calle de Alcalá: la del Gabinete de his- 
toria natural, en la misma casa y calle : la del Con- 
servatorio de artes, calle del Turco: la de la Fa- 
cultad de Medicina, calle de Atocha: la de la 
Veterinaria, en Recoletos: la de las Academias Es- 
pañola y de la Historia; la de la Sociedad económi- 
ca, la del Ateneo, y la del Liceo, 

Hay ademas mucoas bibliotecas particulares , de las 
cuales solo citaremos por su gran importancia, la 
riouísima de S. M. en eV real palacio: y las del 
señor duque de Osuna y del Infantado , en las ca- 
lles de Leganitos y de D. Pedro. La del Infante don 
Carlos está en el Senado. 

AGADSmiAS. 

Española. £1 marques de Tillena, duque de 
Escalona, D. Juan Manuel Fernandez Pacheco, con- 
cibió á principios del siglo pasado la idea de formar 
una academia, con el fin de restituir á la lengua 
castellana su anticuo decoro y esplendor. Comuni- 
cólo al rey D. Felipe Y, el cual no solo tuvo á bien 
dispensar su aprobación, sino que le manifestó ha- 
ber tenido la misma idea desde su venida i España: 



292 PÁRTB CIETVTIFIGA 

celebróse la primcni junta en 6 de julio de 1713, y 
hechos ios acuerdos convenientes para el arreglo 
interior de la corporación , fueron aprobados por el 
rey , que concedió á la Academia la dotación de 
60,000 rs. anuales (que en el dia se han reducido á 
24,000)t y dándola el título de Española por ser la 
primera en Espafia, concediéndola la facultad nara t^ 
ner impresor propio, y usar de un sello particular, qne 
figura un crisol puesto sobre el fkiego , y encima el 
lema de limpia^ fija , y da esplendor-, y señalan- 
do á los académicos los privilegios y gracias que 
asaban los empleados de la Casa real en actividad 
de servicio. 

El fin y objeto principal de esta Academia es 
restablecer, cultivar y fijar la elegancia y pureza 
de la lengua castellana en todo su lustre y esplai- 
dor: desterrar los errores en ella introducidos por 
la ignorancia, la vana afectación, el descuido y la 
demasiada libertad.de innovar: distinguir los voca- 
blos, fk'ases ó construcciones estrangeras de las 
propias, las anticuadas de las usadas, las bajas y 
rústicas de las elevadas y cortesanas, las burlescas 
de las serias, y las propias de las figuradas. Cum- 
pliendo la academia con el objeto de su fundación 
emprendió con tal empeño el trabajo del Diccionch 
rio de la lengua Castellana , que desde 1726 i 
i739, publicó los seis tomos en folio de ^e cons- 
ta el grande de autoridades, que reducido después, 
para mayor comodidad , á un solo volumen, ha con- 
tinuado corrijienao constantemente en las sucesivas 
ediciones hasta la novena inclusive, que acaba de 

Sublicar á fines de 4843. Publicó también la aca- 
emia un tratado de Ortografía castellana, que 
ha tenido varias impresiones : la Gramática de la 
lengua y reimpresa también varias vecés: en cuyas 
dos obras continua trabajando para ponerlas mas en 
armonía con los adelantos de la ciencia. Conociendo 
al mismo tiempo cuan útil es la publicación de edi- 
ciones correctas de los autores clásicos, ha dado 
¿ luz varias del Quijote, todas apreciables por su 
esmero, y enriquecidas con eruditas notas. Tam- 
bién se le debe otra del JF^ero Juzgo , la de El 
Bernardo, poema de Balbuena, la de las Poesias 



t LITEEARIÁ. 3d3 

easMíanas anteriores al siglo xr, y otras Tanas 
obfas, todas de la mayor importaucia. Ha propues- 
to tainbíen y repartido eo ocasiones, algunos pre- 
mios para promover el estudio de la elocuencia y 
poesía castellanas, y demuestra en fin en todas 
ocasiones éí gran celo que la anima, su inteligen- 
cia y buen gusto hacia el sagrado depósito que la 
está confiado. 

Este cuerpo consta de 24 individuos de número 
y de residencia fija en Madrid, de varios académi- 
cos supernumerarios para sustituir á los que se au- 
sentan , y de otros honorarios. Nombra un director 
y secretario vitalicios y otros oficios para su régi- 
men interior. Tiene sus sesiones, á puerta cerrada/ 
los jueves por la tarde en su casa propia calle de 
Yalverde, y en la misma está colocada su copiosa 
y escocida biblioteca. Todas las obras publicadas por 
la Acaaemia se venden en su propia casa. 

Academia de la Historia. La casual concurren- 
cia de algunos literatos en casa de don Julián de 
HermosiUa, abogado entonces, y después conseje- 
ro de hacienda, dio origen á esta Academia, que 
rdd definitivamente constituida en 17 de junio 
1738, siendo su primer director don Agustín de 
Mobtiano y Luyando, v disArutando los mismos prir 
vitegios que la Española. El objeto de esta Acade- 
mia es ilustrar la historia de nuestra Espafia en to*^ 
das sus partes, purgándola de errores y fábulas, 
ventilar las dudas acerca de los hechos , distinguien- 
do en cada uno la mayor 6 menor probabilidSMl f y 
poniendo en claro los acontecimientos mas notables, 
sus efectos, su influjo en el estado moral y físico 
de la nación, y sus conexiones con otras potencias 
y gentes. A este fin dispuso viajes literarios y pro- 
puso premios que dieron los mas favorables resulta- 
dos; como puede verse en parte en los siete grue- 
sos tomos ae Memorias que lleva publicados; en 
su Dtcciorutrio geográfico; y en los cuadernos de 
Cortes, en cuya publicación se ocupa en la actuali- 
dad. En ella se han refundido los oficios de los an- 
tiguos conmistas de Espafia é Indias. Una lev la ha 
hecho invetera general de todas las antigüedades 



294 PARTE CIETn^IGi. 

desciibiertas y que se descutbiaB en Bspafia , y es- 
tá también encargada de la continuación de la Es- 
paña sagrada del P. Florez, y bajo suyigilancia la 
Biblioteca del Escorial. Consta la academia de 24 
individuos de número y de otros tantos supemume* 
rarios de residencia fija en Madrid. Tiene ademas 
otros honorarios y correspondientes en las provin- 
efas y en el estrangero. r^ombra un director, un 
secretario perpetuo y un censor. Celebra sns jun- 
tas los Viernes, antiguamente en la biblioteca Real, 
luego hace ya afios en la casa Panadería, en la 
plaza mayor, y últimamente se trata de trasladar 
a la casa llamado Nuevo Rezado en la calle del 
León , con su numerosa biblioteca, su precioso mo- 
netario y rica colección de manuscritos. Los fondos 
con que se sostiene son una corta asignación en el 
presupuesto del Estado y el producto de sus obras. 

Academia de San Femando de nobles artes í 
Besde los reinados de los Felipes III y IV se' hi- 
cieron varias tentativas para el establecimiento de 
una academia pública de bellas artes , que no tuvie- 
ron resultado, hasta que el rey don Felipe Y jpor 
Influjo de don Domingo Ollvieri , primer escultor 
de cámara; estableció su fundación en 1744; pero 
puede decirse que no llegó á producir resultados 
nasta el reinado de Femando YI que aprobó sus es- 
tatutos en 1751 , la dio su nombre , y la dotó gran- 
de y magestuosamente. Su objeto es la perfección 
y adelanto de las tres nobles artes de pintura , es- 
cultura y arquitectura, para lo cual tiene varios pro- 
fesores pensionados en Roma, Paris y esta corte; 
distribuye premios trienales, y tiene enseñanzas pú- 
blicas de que hablaremos mas adelante. También le 
está cometido el examen de las obras públicas, á 
fin de que no se aparten de la sencilla regla del arte. 
La Academia se compone de académicos y profesor 
res honorarios y de mérito para las partes guberna- 
tiva y facultativa. Unida á ella hay una junta de da- 
mas honorarias y de mérito para gobierno de los es- 
tudios de adorno, destinados á la enseilanza de las 
jóvenes. 

La Academia ocupa la casa que sirvió antes de 



t IITEIULIUA. 29S 

Estanco de tabaco, en la calle de Alcalá, contigo á 
la Aduana, y es conocida por el nombre de «GaÉM- 
nete de historia natural» por ocupar este el piso se- 
gundo de la misma casa. La Academia tiene en ella 
su ffaleria de pinturas y escultura de que ya hemos 
hablado. 

Igualmente tiene establecidas esta Academia tres 
escuelas de enseñanza pública y gratuita, dividi- 
das en esta forman. Bn la misma casa calle de Al- 
-calá, están las cátedras de matemáticas, primero 
y segundo año: modelo natural y de yeso, arqui- 
tectura y geometría práctica: y en el ex-convento 
de la Trinidad , y en la calle de Fuencarral nú- 
mero 47 , las cátedras de dibujo , perspectiva y 
adorno. Todas ellas son muy concurridas, por lo 

2ue en las matrículas hay que dar la preferencia 
los jóvenes que siguen algún ofício y que son hi- 
jos de padres pobres. En dicha casa calle de Fuencar- 
ral tiene también la academia una clase de dibujo 
y adorno, por las mañanas, destinada á las señori- 
tas jóvenes. Para todos estos establecimientos y pa- 
ra el gabinete de pinturas necesitaba la Academia 
la traslación á otro edificio conveniente. 

Academia matritense de jurisprudencia y le- 
gislación. Desde el reinado de Garlos III fueron 
establecidas para el estudio de lá legislación y ju- 
risprudencia varias academias bajo la advocación de 
Sta. Bárbara, de la Purísima Concepción y otras, 
que posteriormente fueron refundidas en las dos co- 
nocidas con el nombre de Derecho patrio, de Feí' 
nandú VII^ y de Jurisprudencia teórica y prác- 
tica^ de Carlos III, en cuya división siguieron sus 
tareas literarias, hasta que por real orden de febre- 
ro de 1836 se mandaron reunir ambas academias 
bajo la antigua advocación de la Purísima Concep- 
cion; Y aprobados sus estatutos en 11 de mayo de 
1838, ha tomado desde entonces nueva vida é im- 
portancia. Son notables los ejercicios literarios, y 
las memorias y disertaciones publicadas por varios 
de sos individuos, que dan á conocer la utilidad de 
esta corporación para la ciencia de la legislación ó 
jurispruaencia. La Academia consta de tres clases 



996 ViJXtB GiBIlTIFICA 

de aeadéiiiicos, profesores, iipineranM, y ooirespon* 
sales. Tiene pora su gobierno un presidente, dos vi- 
ce*presidentes, im censor, cinco revisores, un h^ 
bUolecario, un tesorero y dos secretarios, elegidos 
todos anualmente de entre sus mismos socios^ ce* 
lebra en cada semaua dos sesiones ordinarias, la pii- 
ñera teórica, y la sen^unda práctica. Aquellas con- 
sisten en la discusión de un punto de legisLacioo y 
jurisprudencia, y en la lectura de Memorias. T en 
b sesiones prácticas se sustancian toda clase de es- 
pedientes por todos sus trámites; incluso lojs infor- 
mes en estrados. La Academia celebra sus sesiones 
en la calle del León, núm. 34, piso principal. 

Academia de ciencias eclesiásticas. Desde 1751 
data ya la creación de la de sagrados Cánones, titula- 
da de S. Juan Nepomuceno, la que después sufrió va- 
rias vicisitudes y fue titulada Academia histórica- 
canónica de S. Isidoro. En 1819, fue de nuevo 
reorganizada bajo el título de Cánones , liturgia y 
disciplina eclesiástica. Últimamente en 7 de lebre- 
ro de 1838 , formó nuevos estatutos , bajo el título 
de Academia de ciencias eclesiásticas^ v en 14 
de abril de 1841 las constituciones y reglamentos 
que hoy la rigen. Bl objeto de esta Academia e& el 
estudio del derecho canónico, teórico y práctico, 
el eiamen de la disciplina de la ijg^lesia en sus di- 
ferentes épocas, y la ilustración de la historia de 
la misma. Consta de tres clases de socios ; profeso- 
res, numerarios y adictos; y celebra cada semana 
dos sesiones ordinarias, teórica la una, y la otra 
práctica , {)or el orden que hemos indicado en la aca- 
demia de jurisprudencia. La Academia reconoce por 
su especial patrono á S. Isidoro; tiene un protector, 
un presidente, dos více-presidentes, un censor, cua- 
tro revisores, un bibliotecario, un tesorero, y dos 
secretarios, elegidos todos anualmente de entre los 
mismos socios. Celebra sus sesiones en la misma 
casa, calle del León, núm. 34, piso principal. 

Academia Greco-Latina. Este cuerpo literario 
que antes llevaba el nombre de Academia Latina 
Matritense, fue instituido en 1754, reinando Fer- 
nando VI que le concedió varios privilegios y uso 



T LITBRIIUA. ^7 

de sello particular. Bl rey Femendo YII guc tenia 
predilección por los idiomas antiguos, did á este 
cuerpo una nueva vida con los estatutos aprobados 
por el supremo consejo de Castilla en 183 j , am< 

riando su objeto á la lengua griega, lo mismo que 
la latina, con el fm de promover su enseñanza y 
escitar el buen gusto y la afícion hacia estudio tan 
importante -, facultándola ademas para examinar á to- 
dos los que aspiran al magisterio de las dos lenguas, 
y para presidir y juzgar las oposiciones á las cáte- 
dras de aquellas clases que vacan. La Academia se 
compone de 20 individuos numerarios, 30 supernu- 
merarios y un número indefinido de honoranos , y 
celebra sus sesiones los domingos por la mafianaen 
los estudios de S. Isidro donde tiene su secretaria. 

Academia de medicina. Se creó en el alio de 
1731 ^r varios profesores, con objeto de difundir los 
conocimientos médicos siendo aprobadas sus consti- 
tuciones en 1734 , eri/°:iéndose en academia con se- 
llo particular. Asi conlmuó hasta el afio de 1830 , en 
fie por real decreto se generalizó esta institución 
las demás provincias. La academia de Madrid com- 
prende la de Castilla la Nueva y se compone de 
tres clases de socios: numerarios, agregados y cor- 
respondientes. Sus objetos son esmerarse en el cui- 
daoo de la salud pública, recogiendo observaciones 
y datos; favorecer los procesos de la ciencia mé- 
dica, estimulando el trabajo de los individuos etc.; 
asegurar por este y otros medios la estimación de 
los profesores; desempeñar las enseñanzas que se 
establecieren y los encargos de la junta de Sanidad. 
Las tareas literarias consisten en esperimentar los 
nuevos remedios y específicos, censurarlas memo- 
rias y obras médicas , publicar programas , mante- 
ner correspondencias con otras academias, y formar 
la historia natural médica de España. Ademas ilus- 
trar á las autoridades en todos los ramos de policía 
médica, como son construcción de hospitales , laza- 
retos, cárceles, cementerios, canales , nuevas po- 
blaciones, iglesias, teatros y otros. Las juntas ordi- 
narias son cada quince dias y se celebran en la sala 
de juntas del real hospital ael Buen Suceso. 



298 PARTE CIENTÍFICA 

Academia de ciencias naturales. Esta acade- 
mia es de nueva creación , y cupo la gloría de fun- 
darla á la reina doña María Cristina de Borbon sien- 
do gobernadora del reino. El decreto de su funda- 
ción es de 7 de febrero de 1834. Tiene académicos 
numerarios, de honor, y corresponsales. Los prímYi- 
ros se hallan distribuidos en cuatro secciones, que 
se denominan: I.' de Historia natural, 2.* de Cien- 
cias fisico-matemáticas , 3.* de Ciencias físico-quí- 
micas, y 4.* de Ciencias antropológicas. La acade- 
mia celebra una junta al mes, y las secciones el 
primer dia de cada semana. Esta academia se ha en- 
tregado con ardor i los trabajos propios de su ins- 
tituto; pero carece en la actualidad de recursos y 
necesita recibir un ^ nuevo impulso para producir to- 
das las ventajas que de ella aeben esperarse en fa- 
vor de estas ciencias harto atrasadas en Espafia. La 
academia tiene su secretaría y celebra sus sesiones 
en la casa del PTuevo Rezado , calle del León. 

Academia de maestros de instrucción prima- 
ria. Bajo el nombre de colegio de san Casiano, se 
Amdó en el siglo pasado y permaneció asi hasta el 
afio de 1840, en que recibió la forma que actual- 
mente tiene por un reglamento aprobado por el go- 
bierno. 

80CIEDA0SS 

CUSNTÍFICAS, LITERARIAS Y ARTÍSTICAS. 

Sociedad económica Matritense. El ilustrado 
gobierno de Carlos III, deseoso de utilizar los co- 
nocimientos y el patriotismo de las personas que 
pudieran ser útiles al país, estableció las sociedades 
económicas que desde su creación dieron tan bue- 
nos resultados. Entre ellas se distinguió siempre la 
Matritense fundada en 1775; y notorios son los 
grandes y patrióticos trabajos que desde su princ i- 

Eio la ocuparon, ausiliada con las luces de los céle- 
res Jovellanos, Campomanes, Florida-blanca y otros 
erandes publicistas. El objeto de su creación fué el 
fomento de la industria popular y los oficios, pro- 
mover la agricultura y cria de ganado, tratando por 



Y LITERARIA. 299 

menor todos 8ns ramos subalternos , y esponer pú- 
blicamente el resultado de sus tareas y cálculos po- 
líticos ^en sus Memorias anuales. Impresas están; y 
en ellas puede verse el resultado de sus fecundas 
tareas en la primera época, que comprende desde 
su creación hasta la invasión francesa, brillando so- 
bre todo en ellas el inmortal informe sobre ley 
agraria estendido por su socio Jovellanos y adop- 
tado por la sociedad. Suspensa esta por las ocurren- 
cias ae la ffuerra, volvió á instalarse después en 
1823. Por ultimo , reinstalada de nuevo en 1835, ha 
continuado sus tareas con no menos constancia v 
resultado , promoviendo la creación de estableci- 
mientos útiles, dirigiendo otros á su cuidado, y au- 
siliando al gobierno con luminosos informes en asun- 
tos de púbuca utilidad. Á su inlluúo y diligencia se 
debe la creación del Ateneo de Madnd, la de la Ca- 
ja de Ahorros , la de la Sociedad paia mejorar la 
educación del pueblo, la de Ilacienda y crédito pú- 
blico: y balo su dirección, fueron establecidas la 
jOBta de Damas que cuidaba de la casa de Espósi- 
tos, el colegio de Sordo-mudos y la escuela de Cie- 
gos. Ha continuado publicando íuminosas Memorias 
sobre puntos importantes de agricultura, artes y 
comercio; ha repartido y continuado ofreciendo pre- 
mios á los trabajos importantes en estos ramos: ha 
influido directamente en la creación de cátedras de 
economía política é industrial, agricultura, taqui- 
grafía y paleografía, y ha determinado últimamente 
una esposicion anual de frutas y flores del pais , y 
la publicación de un periódico titulado El Amigo 
del Pais, 

La sociedad se compone de un número indeter- 
minado de socios, propuestos y elegidos por la mis- 
ma, las cuales pagan una cuota de iso reales anua- 
les. Tiene para su dirección una junta compuerta ^ 
de un director, un subdirector, un censor y un vi- 
ce-censor, un secretario y un vice-secretario, un 
contador y un vice-conlador, y un tesorero: todos re- 
novados anualmente menos el de secretario, vice- 
secretario y tesorero que duran tres años. Para la 
distribución de los trabajos se divide én cuatro sec- 
ciones : una de agricultura , otra de artes , otra de 



300 PARTE CIBinriFICi 

comercio y otra formada esclusívamente por tas se- 
ñoras qne componen la junta de Damas de honor y 
mérito en lo tocante á tos otnetos del instituto de 
la sociedad. Esta tiene su edincio propio en la casa 
que túé almacén de cristales calle del Turco, en la 
cual están sus oficinas de archivo, biblioteca y se- 
cretaría, los colegios de Sordo-mudos, Cielos y las 
cátedras; pero la sociedad celebra sus sesiones por 
privilegio escepcional en las satas consistoriales to- 
dos los sábados por la noche. 

Aieneo, La sociedad económica Matritense , cu- 
to nombre va unido á los mas patrióticos trabajos, 
nié la que promovió en 1835 la instalación de un 
Ateneo científico y literario semejante al que 1821, 
22 y 23 existió en esta capital, y de que tan grata 
memoria conservaban los amantes de la ilustración. 
T como el crédito de aquella respetabla corporación 
era ya una sólida garantía del acierto, viéronse reu- 
nidas por simpatía á una ligera insinuación suya, 
mas de 200 personas de todas clases, conocidas las 
mas de ellas por su fama científica, literaria, ó ar- 
tística. 

Constituido el Ateneo con toda independencia, 
verificó su Instalación solemne en la noche del 6 
de diciembre de 1835, estableciéndose provisional- 
mente en los salones de la casa llamada de Abran- 
tes en la calle del Prado, habiéndose trasladado 
después á otra casa en la misma calle núm. 37, lue- 
go á la de Carretas n¿m. 27, y últimamente á la 
{plazuela del Ángel, n.** 1, casa que ocupó el Gonsu- 
ado, donde permanece. Y aunque fueron grandes las 
4)ificultades que tuvo que arrostrar y limitados sus 
medios á los esfuerzos de sus individuos, sin ningún 
género de protección superior, todo quedó al cabo 
superado , y reducido á la práctica el pensamiento 
que presidió á su formación. 

Esta sociedad esclusivamente científica y lite- 
raria, puede considerarse según su organización 
particular bajo los distintos caracteres, de academia, 
instituto de enseñanza, y círculo literarío, para ser- 
vimos de las denominaciones con que son conoci- 
das en el estrangero esta clase de establecimientos. 



T UTERAlaÁ. 301 

Para corresponder á la primera idea, el Ateneo se 
subdíTidióen cuatro secciones á saber: 1/ de cien- 
cias morales y políticas , 2.* de ciencias naturales, 
3.* de ciencias matemáticas, y 4.* de literatura y be- 
llas artes $ cuyas secciones respectivas, tienen sus 
reuniones semanales para tratar privadamente de su 
objeto especial : habiéndose dilucidado en ellas los 
puntos mas interesantes de la administración y del 
derecho, de las ciencias y la literatura, en anima- 
das discusiones dignamente sostenidas por la mayor 
r\e de las notabilidades del [miís. — Bajo el segun- 
caracter ó de Instituto de instrucción, estm)le- 
ció el Ateneo varias cátedras , regentadas por sus 
misinos socios, y á las cuales tiene entrada el pú- 
blico. Los objetos de estas cátedras han sido el de- 
recho político y el patrio, la legislación, la econo- 
mía política, ía hacienda y crédito público, la ad- 
ministración, la filosofía, la historia general y par- 
ticular do la civilización española, la física , la geo- 
logía, mineralogía, geografía, historia de la medi- 
cina, literatura española, francesa, latina, estran- 
ffera, la elocuencia parlamentaria, la arqueología, 
idiomas griego, árabe, hebreo, ingles y francés , y 
otras disertaciones y estudios parciales, y para juz- 
gar del desempeño de estas cátedras y de la razón 
con que han merecido la constante asistencia y fa- 
vor del público, baste decir aue han sido regenta- 
das por los señores Alcalá Galiano, Donoso Cortés, 
Pérez Hernández, Pacheco, Pidal, Valle, Ponzoa, 
Puche, Benavides, Morón, Santaella, Chinchilla, 
Lista, Revilla, Corradi, Lozano, Calderón, Usoz, 
Nicolás y otros profesores. 

Últimamente, para el objeto de círculo ó reunión 
literaria, formó el Ateneo una escogida biblioteca 
moderna, un gabinete de física, otro precioso de 
mineralogía que le fué donado por uno de sus so- 
cios, un monetario, y un ele^nte salón de lectura 
y otro de conversación , recibiendo todas las publi- 
caciones españolas y las primeras políticas, cientí- 
ficas y literarias de Europa. 

El Ateneo se compone de un número indeter- 
minado de socios, que en el dia se acerca á 500, 
los cuales son propuestos y. admitidos en junta ge- 



303 PARTE CIEirriFIGA 

neral. La cuota gue pagan á su entrada es de 160 
reales y 20 rs. al mes, teniendo derecho de presen- 
tar á un forastero. Para la administración y gobier- 
no del establecimiento hay una junta directiva, nom- 
brada por la general de los mismos socios y reno- 
vada anualmente; se compone de un presidente, 
dos consiliarios , dos secretarios , un contador , un 
tesorero y un bibliotecario. 

Liceo artístico y literario. Un pensamiento' fe- 
liz de un joven entusiasta por las artes y la litera- 
tura, dio ocasión á la formación de este estableci- 
miento , que creciendo prodigiosamente en impor- 
tancia, é imitado después en la misma capital y 
principales de provincia, ha llegado á formar uno <fe 
JOS rasgos ó condiciones características de nuestra 
actual sociedad. Don José Fernandez de la Vega es 
la persona á quien aludimos, y que venciendo deno- 
dadamente los obstáculos que le salieron al paso, 
empezó por reunir en su propia casa calle de la 
Gorguera núm. 13, á sus amigos y compafieros, li- 
teratos y artistas, escitíindoles á trabajar reunidos 
en periódicas sesiones, promover su noble emula- 
ción , y dar al pais en medio de una desastrosa guer- 
ra , el consolador espectáculo de una juventud árni- 
ca, cultivando con acierto los gratos estudios de 
[as letras y de las artes. Tan noble pensamiento no 
tardó en encontrar eco en todos los corazones, y se 
vio diariamente correr á alistarse en la asociación 
todos los nombres ilustres por sus trabajos literarios 
ó artísticos ; de suerte que verificadas las primeras 
reuniones por el mes de abril de 1836 , y no cabien- 
do en el estrecho local primitivo , hubo de trasla- 
ladarse la sociedad á otra casa en la calle del León, 
posteriormente á la calle de las Huertas, después á 
la de Atocha, y por último al Palacio de Villahermo- 
sa esquina al Prado, donde hoy permanece. El en- 
trar en la enumeración de las vicisitudes y progre- 
sivo aumento de esta sociedad serla prolijo en es- 
trcmo, y por lo tanto nos limitaremos á ofrecer una 
rápida ojeada de su estado actual. 

VA Liceo artístico y literario se compone de un 
número indeterminado de socios de ambos sexos 



la 



T UTERÁRIÁ 303 

que en el día se acercan á 600, todos propuestos y 
aprobados por la junta directiva del establecimiento. 
Esta se eli^e anualmente de entre los mismos so 
oíos y en junta general $ y consta de un presiden- 
te , dos consiliarios , dos secretarios , un contador, 
on tesorero y un bibliotecario. Los socios del Liceo 
se dividen en seis secciones: 1.* de literatmra, 2.* 
de pintura , 3." de escultura, 4.* de arquitectura, 5/ 
de música, y 6/ de declamación ó dramática. Ga> 
da una de estas secciones tiene obligación de con- 
tribuir con sus respectivos trabajos al sostenimiento 
y brillo del Liceo en las reuniones semanales, cer- 
támenes de premios, cátedras y esposiclones públi- 
cas de objetos artísticos. 

En las sesiones de competencia que celebra el 
Liceo los jueves por la noche, se ofrece un cuadro 
tan animado en su especie, gue ha llamado con 
justicia la atención de los viajeros mas ilustrados. 
Reúnese en sus salones la sociedad mas escogida 
de la corte; la mas decorosa franqueza; las galas 
del ingenio y la cortesanía; el talento, la grandeza, 
y la hermosura. En esta reunión se escucha ade- 
mas la voz de ios primeros poetas y escritores de 
la corte que ofrecen á la sociedad sus agradables 
producciones; la de los primeros artistas y afíciona- 
008 de ambos sexos lucen su habilidad en el can- 
to; los pintores la magia de sus ¡pinceles ; y ade- 
mas en el elegante teatro de la sociedad se repre- 
sentan por los mismos socios, y con una admimle 
perfección, funciones líricas y dramáticas, muchas 
veces compuestas espresamente por los mas céle- 
bres autores contemporáneos del pais. En este tea- 
Uro ha escuchado esclusivamente el público de Ma- 
drid las admirables voces de Rubini, Paulina Gar- 
ría^ y otros profesores estcangeros, ademas de to- 
das las notables oue ofrece en este punto la capital. 

£1 Liceo celeora también una reunión general y 
certamen anual de juegos florales^ para premiar 
algunas producciones artísticas y literarias, con ar- 
reglo al programa oue se anuncia de antemano, cu- 
ya gian. solemnídaa suele ser autorizada con la pre- 
sencia de S. M. que distribuye por su mano los 
premios. Tiene tautbien el Liceo establecidas pata- 



304 PARTfi científica 

dras públicas y gratuitas , aue regentan sofi misuMSe 
84Vcios, y comprenden los diversos ramos de la 1¡~ 
teratora y de la crítica, la declamación, el dibujo 
y la música. Igualmente tiene una pequefia biblio- 
leca, y por último, celebra anualmente una espo- 
sicion pública de las obras artísticas contemporáneas, 
que llama justamente la atención y el interés del 
pueblo de Madrid. Los socios del Liceo contribuyen 
con la cuota de i60 rs. á su entrada y 30 rs. de 
suscricion al mes. 

Instituto. El ejemplo del Liceo determinó la 
formación de otras sociedades análogas, y entre ellas 
la que mas se ha distinguido es la del Instituto 
Espafiol , fonnada en 1838 , primero en la calle de 
Toledo, frente á san Isidro, y después en el ex-con- 
▼ento de la Trinidad, calle de Atocha, donde exis- 
te.* su orjg^anizucion y división en secciones es se- 
mejante a la del Liceo y no repetimos por esta can- 
sa, hallándose á su frente también una junta direc 
tiva, compuesta de los mismos socios. La sociedad 
celebra también sus sesiones de competencia los sá- 
bados por la noche; y en ellas suelen ejecutarse 
también funciones teatrales, conciertos y bailes, en 
el espacioso salon-teatro de la misma. 

Esta sociedad se ha consagrado mas especialmen- 
te á la enseñanza, para lo cual, tiene dos colegios, 
uno de nifios y otro de niñas, donde se ensefian 
las primeras letras, lengua latina, retórica, dibino 
lineal y de figuras ; y en el de niñas las labores de 
su sexo, música, dlBujo, italiano y baile. Estos co- 
legios, donde son recibidos gratuitamente los hgos 
de los socios, suscritores de beneficencia y huérfií- 
nos militares, son inspeccionados por los socios co- 
misionados. También tiene el Instituto escuela de 
adultos por la noche, en que se enseña á los arte- 
sanos á leer, escribir y contar. Hay ademas un 
gimnasio, donde se enseñan estos ejei^icios á los 
niños y adultos, divididos en dos clases. Esta es- 
cuela está á cargo de los profesores que forman es- 
ta sección del Instituto, y está en ooirespondencia 
con el del célebre español Amorós, de París, 

Finalmente tiene el Instituto una escuela de pin- 



Y LITERÁBIA. 305 

lufa ú óleo y otra de dibajo de figura, cátedras de 
matemáticas, lógica, fílosoija moral, literatura, geo- ' 
grafía, idiomas griego, á^abe, italiano y francés; 
todas regentadas gratuitamente por los mismos so- 
cios, é incorporadas á la Universidad. Hay tam- 
bién un gabinete de lectura y biblioteca, y una pre- 
ciosa capilla que va á abrirse al culto público. 

llfuseo lírico y dramático. Ademas del Liceo y 
del Instituto, hay establecida otra sociedad ü tararía 
bajo el título de Museo Matritense , calle de Alcalá 
en el exconvento de las Yallecas, que suele mas 
bien limitarse á la ejecución de funciones teatrales y 
conciertos, siendo muy concurridas sus sesiones. 

Sociedad arqueológica. Esta sociedad fundada 
en i 837 por varias personas amantes de esta cien- 
cia, consta de socios de mérito, de número y cor- 
responsales, y se divide en cuatro secciones, una de 
numismática, de paleografía é inscripciones; otra de 
artes y monumentos: otra de ética y literatura; y 
otra de geografía é historia. Los socios pagan 40 
r^es á la entrada. La sociedad se rige y ffcbiema 
por una junta directiva compuesta de un director, 
un vice-director, un conservador, dos consiliarios, 
un secretario general, otro de correspondencias es- 
trangeras y un bibliotecario y depositario. La socie- 
dad se reúne dos veces al mes en una casa de la 
plazuela de Oriente, y la diputación de Madrid en 
el gobierno político. 

INSTRUGCIOll PÚBLICA. 

Universidad literaria, k consecuencia de las 
alteraciones políticas y variaciones ocurridas en el 
gobierno y administración del reino, se acordó la 
traslación á Madrid de la célebre universidad de Al- 
calá de Henares, fundada por el gran cardenal Cis- 
.neros en 1508. En su virtud se trasladaron en se- 
tiembre de 1836 las facultades de leyes v de cáno- 
nes , estableciéndose en el edifício que fue Semina- 
río de nobles. Al año siguiente se trasladaron asi- 
mismo las facultades de teología y filosofía, reunién- 
dose entonces todas cuatro en el que fue con- 

90 



306 PARTE GIE5TIVIG1 

vento de Salesas nuevas, calle ancha de San Ber- 
nardo. Pero siendo muy estrecho este edificio para 
tas diversas cátedras y el gran número de estudian- 
tes que desde luego se matricularon, obtuvo la Uni- 
versidad del gobierno el colegio de Jesuítas , cono- 
cido por el Noviciado^ sito en la misma calle, em- 
pezándose en él la obra necesaria para la traslación, 
que aun continúa, habiéndolo ya verificado en el 

f presente año las tres cátedras para la facultad de 
urisprudencia. También queda concluida y adornada la 
sala de claustros, en la que se ba colocado la hermosa 
sillería que habia en la sala de este nombre en Alcalá, 
y en ella se confieren por ahora los grados de doctor, 
hasta tanto que se habilite con este objeto la iglesia 
en que debe colocarse la célebre sillería de S. Mar- 
tín de Yaldeiglesias, adjudicada por el gobierno á 
esta Universidad. 

El número de doctores que forman el claustro 
pasan de 160, la mayor parte de jurisprudencia. Las 
cátedras son nueve de jurisprudencia (según el últi- 
mo arreglo del gobierno), siete de teología , tres de 
filosofía , dos de matemáticas , y ademas las de eco- 
nomía política , literatura, elocuencia, historia de 
la filosofía, gramática general, paleografía , idiomas 
griego, hebreo y árabe. Las horas de ensefianzas, 
nomores de los profesores y derechos de matrículas 
están de manifiesto en la secretaría. La Universidad 
tiene provisionalmente en el edificio de las Salesas 
una pequeña biblioteca, compuesta de los libros fa- 
cultativos mas usuales, hasta que se concluya de ar- 
reglar la que debe abrirse en el nuevo local, com- 
puesta de los libros de la Biblioteca Complutense y 
los que se agregarán de nuevo. 

Estudios de San Isidro, Estos estudios públi- 
cos fueron fundados en i 625 por el rey don Felipe 
lY ; y puestos á cargo de los P. P. ae la compa- 
fiia de Jesús , que los han desempeñado hasta su es- 
tincion en «836. En el día están regentados por 
profesores nombrados y dotados por el gobierno', y 
comprenden los tres cursos sigiilentes; 1.* Idgí- 
ca y gramática general y primer año de matemá- 
ticas : 9.* id. y física esperimental : 3.* filosofia mo- 



T LITERARIA. 307 

nil y relJ^oD , literatura é historia y elemental cas- 
tellana y latina, lengua griega y taquigrafía. Ademas 
hay clases inferiores de latín , historia natural , geo- 
grafia é historia, elementos de matemáticas, reli- 
gión y moral y gramática general. Últimamente, en 
el año pasado de 1842 , se han abierto dos cátedras 
nuevas de derecho administrativo , para los que si- 
euen las carreras de empleos públicos. Están situa- 
dos en el que fué colcho imperial de la compofiía, 
con puerta á la calle del Estudio. 

Facultad de medicina^ cirujia y fanndcia. 
Por real decreto de 10 de octubre de 1843, quedó 
suprimido el colegio de medicina y cirujia de San 
Carlos de esta corte y el de San Fernando de far^ 
mácia de la misma, creándose en ella para la ense- 
fiauza de estas tres ciencias y bajo el nombre de 
Facultad un cuerpo científico, constituido por la 
reunión de los catedráticos de medicina , cinyia y 
farmacia, correspondientes á los colegios suprimi- 
dos; y de otros nuevos nombrados por el gobierno 
con un director, un vice-director y un secretario. 
En la Facultad se enseña la medicina, cinqia y 
itomácia, con toda la plenitud y estension que su 
institución exije y con aplicación á dos profesiones 
diferentes; medicina y cirujia la una, y farmacia hi 
otra. Para la enseñanza de estas dos profesiones 
hay 90 asignaturas , cada una de las cuales está á 
cargo de un catedrático, escepto las clínicas, mé- 
dica y quirúrgica, que son desempeñadas cada ima 
pw dos. La distribución de las materias por asig- 
naturas es del modo siguiente: 1.* física y minera- 
logía médica: 2.* química id. ; 3." zoología y botá- 
nica id. : 4.* anatomía humana general v descripti- 
va: 5.* fisioloffia: 6.* patología general, anatomía 
patológica y clínica de patología general: 7.* higie- 
ne privada y pública: terapéutica: mat^ia méoiea 
y arte de recetar: 9." patología quirúrgica: 10 me- 
dicina operatoria, anatomía quirúrgica y vendiyes: 
11 patología médica: 13 obstetricia y enfermedades 
de mugeres y niños: 13 medicina legal: 14 moral, 
historia y bibtiografia médicas: 15 clínica qnirúrgi- 
g^i 16 clínica médtca< 17 clínida de partos y en- 



308 PARTE científica. 

fermedades de mugeres y niños : 18 materia farma 
ceútica : 19 manipulaciones químico-farmaceúticas y 
farmacia galénica: 20 farmacia química operatoria. 

Todos los catedráticos de la facultad son iguales 
en categoría y atribuciones y disfrutan el mismo 
sueldo. Hay ademas 12 profesores agregados diyi- 
didos en 3 secciones; 1." de ciencias ausiliares; 2.* 
de ciencias médico-quirúrgicas teóricas y prácticas; 
y 3.* de ciencias farmacéuticas, los cuales sustitu- 
yen á los catedráticos en ausencia y enfermedades, 
y tienen á su cargo otras atribuciones. 

Los alumnos de medicina y cirujia estudian en 
7 afios las materias que les corresponde de las asig- 
naturas referidas, y los de farmacia en 5 anos las 
que les son respectivas , teniendo ademas que prac- 
ticar otros dos años en un establecimiento farma- 
céutico ó botica. En la facultad no se confieren mas 
que dos grados, á saber; el de bachiller y el de doc- 
tor; el primero se obtiene con la aprobación del 
examen del 6.* año, el 2." con la del sétimo. 

La facultad por lo respectivo á la medicina y 
cirujia tiene sus cátedras y dependencias en el 
nuevo ediñcio concluido en estos últimos afios pa- 
ra el Colegio de S. Carlos en la calle de Atocha, 
contiguo al hospital general. En este vasto local, en 
cuya construcción de nueva planta se han emplea- 
do muchos años y muchísimos fondos, hay los de- 
partamentos necesarios para las juntas y actos so- 
lemnes, cátedras, enfermerías, gabinete anatómico^ 
biblioteca y otras dependencias. Es digno , sobre to- 
do, de visitar, el referido gabinete anatómico, colo- 
cado en varias salas , en donde se conservan con la 
correspondiente colocación científica, multitud de 
modelos ejecutados en cera c(m una rara perfección 
y gue representan los diversos órganos y enferme- 
dades del cuerpo humano , los periodos de la gene- 
ración, partos y esqueletos; y otros naturales, mo- 
mias , fetos monstruosos, y demás objetos necesarios 
para el estudio de la ciencia. El anfiteatro anató- 
mico situado en medio del edificio presenta también 
un gran golpe de vista, aunque pueden achacárse- 
le defectos de construcción en la parte artística y en 
la distribución de las luces, así como también ado- 



T LITERARIA. 309 

lece de otros análogos todo el edificio, efecto de 
los diversos planes á que en su larga construcción 
ha tenido que sujetarse. La Facultad por lo respecCi- 
Yo á la Farmacia, tiene sus cátedras, gabinetes y 
dependencias en el gracioso edificio construido pa* 
ra la misma ciencia en 1830 y situado en la calle 
antigua de S. Juan, hoy de la Farmacia. 

Facultad de veterinaria. Él colegio de veteri- 
naria fundado por el rey don Garlos lY en Í791, 
recibió posteriormente en 1835 el nombre de fa- 
cultad veterinaria por reunión á él del I^roto-al- 
beiterato, y depende en el dia del ministerio de la 
gobernación. La facultad se compone de cinco ca- 
tedráticos que forman la junta, y tiene á su cargo 
el examen de los atbéi tares, la evacuación de los 
informes pedidos por el ministerio, y la enseñanza 
de los alumnos. Los cursos de esta enseiSanza son 
5 afios^ 1.* de anatomía eencral y descriptiva; 2.* 
fisiología esteriordel caballo, anaiomia patológica y 
jurisprudencia veterinaria: 3.** patología ^eneraly es- 
pecial; 4.* cirujia , vendajes, ostelricia y arte de 
nerrar, y 5.* materia médica, terapéutica é higiene. 
Hay dos clases de alumnos, unos intefnos, y otros 
estemos. Los primeros se dividen eu pensionados, 
mantenidos por el colegio, y pensionistas; y los 
segundos pagan 4 rs. diarios por manutención y en- 
sefianza. El establecimiento tiene también dos hos- 
pitales , uno de medicina y otro de cirujia , para la 
curación de los animales enfermos, y en él se ad- 
miten á todos los que lleva el público, con la retribu- 
ción de 6 rs. diarios , 4 por los menores y 3 por 
los perros. Hay también para el estudio de los alum- 
nos del colegio y enseñanza de las cátedras, una 
copiosa Biblioteca con las mejores obras de la fa- 
cultad y ciencias ausiliares, un Gabinete anatómico 
enriquecido de piezas de cera y naturales , v un 
buen arsenal de instrumentos operatorios, haoién- 
dose hecho últimamente en toda la casa obras de 
consideración. Está situado este establecimiento en 
el paseo de Recoletos. 



310 PABTB científica 

Conservatorio de artes. Por real decreto de 18 
de agosto de 1824 se estableció en Madrid un cod- 
servatorio de artes, cuyo objeto es la mejora y ade- 
lantamientos en las obras industriales , tanto en las 
de oficio como en la agricultura. Para ello se man- 
dó en dicha real orden que este establecimiento se 
dividiese en dos departamentos, el uno depósito de 
objetos artísticos, y el otro taller de construcción, 
donando al primero las máquinas que formsdmn el an- 
tiguo gabinete, y otras que se hallaban esparcidas; 
como asimismo dispone que se depositen alli los 
modelos que se presenten en solicitua de privilegios, 
los que son concedidos mediante un servicio a es- 
te conservatorio. En su consecuencia se formó este 
con un director , un secretario y otros empleados. 
Posteriormente se establecieron en él las cátedras 
aplicadas á las artes para llevar á efecto el plan ge- 
neral de enseñanza. 

Igualmente por real decreto de 30 de mayo de 
1896, se mando que todos los afios se haga una 
esposícion pública de los productos de la Indus- 
tria espafiofa, con el objeto de acelerar los pro- 
gresos de las artes y fábricas por ^medio de una 
noble emulación. A su consecuencia se verificaron 
las dos primeras esposiciones en 1897 y 18S» y ha- 
biéndose posteriormente resuelto que en lo sucesi- 
vo se verifícase cada tres años, tuvo lugar la ter- 
cera el 30 de mayo de 1831. Pesteriormente, las cir- 
cunstancias de la guerra han impedido el periodo 
regular de estas esposiciones , habiéndose verificado 
la última en el de 1841. Su resultado ha escedido 
en gran manera á las esperanzas de los buenos es- 
pafioles, por la multitud de objetos de todas clases 
y su delicada perfección que han concurrido de to- 
das las provincias, demostrando unos adelantos de 
que apenas se tenia noticia. El gobierno, en vista 
de las memorias de la junta nombrada para la ca- 
lificación de estos objetos , ha dispensado á los ar- 
tistas que mas se distinguieron diferentes premios, 
como honores, cruces, escudos de armas reales, 
cartas de aprecio, medallas de oro, plata y bronce 
y mencioues honoríficas. 



T LITERÁBIÁ. 311 

El Gabinete de máquinas y modelos que exis- 
te en este consenratorio , es ana rica colección en 
qae se encuentran muchas en grande para hilar la- 
na, estambre y algodón por el sistema antiguo; va- 
rias para hacer las cardas, y otras relativas á la fa- 
bricación de paños y demás telas; muchos hornos 
antiguos y modernos para fundir minerales; diferen- 
tes modelos de ruedas hidráulicas de varios siste- 
mas, de molinos harineros con todos los aparatos ne 
cesarlos, y de una máquina para trillar y limpiar el 
trigo á la manera que se usa en Holanda , Bélgica 
y Suiza. Bxisten también los demás aparatos usa- 
dos para la agricultura por nacionales y estrangeros; 
y entre otros el arado de vertedera llamado de Dom- 
oasie, introducido en España en 1H3I por los se- 
ñores Álamo y Yaldés en su establecimiento agrí- 
cola de Áldovea á cuatro leguas de Madrid. Todos 
estos aparatos son de diversas dimensiones, y sir- 
ven también pora hacer los ensayos prácticos en las 
lecciones de Apicultura del jardin botánico. Hay ade- 
mas modelos de molinos de viento, de máquinas mo- 
vidas por animales y por el vapor, y una rica colec- 
ción de muestras de maderas de España y de América, 
todo lo cual se va aumentando según lo permite la 
escasez de fondos del establecimiento. También se 
hallan espuestos en este gabinete los modelos y pla- 
nos de los privilegios ya caducados , y las mues- 
tras de artefactos procedentes de las esposiciones 
públicas. Este rico y útil gabinete forma varios sa- 
lones, con mucho orden y limpieza ; y está al cargo 
de un conservador facultativo que dá las esplicacio- 
nes necesarias á los artesanos y demás personas cu- 
riosas que le visitan. Igualmente se halla en el mis 
mo edincio el taller de construcción para la reno- 
vación y reparación de las máquinas y la construc- 
ción de las que encargan los particulares. Final- 
mente, en la misma casa están establecidas las cá- 
tedras de química industrial , de mecánica , aritmé- 
tica y geometría elemental y descriptiva, delinea- 
cion y física. 

Este establecimiento, uno de los que mas hon- 
ran el reinado de Femando YII, ocupa provisional- 
mente desde su creación parte de la casa que antes 



312 PARTE científica 

fué almacén de cristales en la calle del Tureo y 
otra inmediata; pero está reclamando incesante- 
mente la traslación á un grande edificio , donde pue- 
dan cómodamente colocarse el gran depósito ó ea- 
blnete de máquinas, el taller de construcción , las 
cátedras de enseñanza pública, de química, deli- 
neacion y mecánica y demás dependencias con que 
cuenta. £n el mismo podrían tener lugar con el de- 
coro y magnificencia correspondiente las esposicio- 
nes publicas de la industria espafiola, que hasta aho- 
ra se han verificado sin lucimiento en las estrechas 
salas de esta casa. 

Cansei'vatorio de música. Para la mejor ense- 
ñanza , fomento y progresos de la ciencia y arte de 
la música, asi vocal como instrumental, se estable^ 
ció en 1830 bajo la protección y con el nombre de 
la reina dofia María Cristina ^ un conservatorio de 
música, en el edificio que antes itié conocido por 
la Patriarcal , situado en la calle que ahora lleva el 
nombre de la misma reina, y antes se llamaba de 
la Inquisición. Este establecimiento, dotado con lar- 
gueza en sus primeros años, y dirigido con inteli- 
gencia por el profesor l>t6rmarmt y los demás maes- 
tros de música y declamación, proaujo resultados in- 
mediatos*en el adelantamiento de estas artes, y me- 
reció los encomios de nacionales y estran^eros que 
le visitaron, entre otros del célebre Bosstni que lo 
hizo en 1831, y convino en el escelente método de 
enseñanza y en la natural disposición de los espa- 
ñoles para estas artes encantadoras. 

Las oourrencias políticas y las escaseces de la 
hacienda pública, han reducid.0 hoy bastante las di- 
mensiones de este conservatorio , habiéndose reor- 
ganizado en octubre de 1838 suprimiéndose las pla- 
zas de alumnos internos y quedando reducido á una 
escuela de enseñanza pública, en donde reciben to- 
da clase de insmiccion gratuita en la música, así 
vocal como instrumental y en la declamación ^ so- 
bre trescientos jóvenes de ambos sexos. Las clases 
de que consta son: composición, piano, acompaña- 
miento, canto dos clases, solfeo para canto, solfeo 
para instrumental dos clases» violin y viola , vio- 



T LITERARIA. 313 

lónchelo, contrabajo, flauta, clarinete, oboe, fo- 
got, trompa, arpa, declamación dos ciases, é idio- 
ma italiano; toaas regentadas por los profesores y 
artistas mas célebres de Madrid. Para el gobierno 
económico y facultativo hay un director nombrado 

Sor S. M. que sirve este destino honorífico sin sueK 
o ni emolumento alguno, y una junta facultativa 
compuesta de los primeros profesores de la sección 
de música y de los de declamación , con quienes 
el director consulta las cuestiones artísticas y de- 
mas asuntos concernientes al establecimiento. 

El edificio que ocupa es notable por su 'senci- 
llez, espaciosidad y buen gusto, conteniendo entre 
otros objetos un lindo teatro capaz de 300 especta- 
dores, donde suelen celebrarse con gran aparato las 
distribuciones de premios, exámenes y Amelones 
dramáticas y líricas , desempeñadas por los alum« 
nos, y que suelen ser honradas con la presencia 
de S. M. 

Escuela de xomercio. Esta escuela fué estable- 
cida en parte en 1828 por el consulado de Madrid 
y en la misma casa en que tenia sus sesiones. Se- 
gún el plan de ella había de dividirse en cuatro cla- 
ses: la 1.* comprensiva de la aritmética mercantil 
y teneduría de libros, ó sea cuenta y razón comer- 
cial y administrativa , cambios , arbitrages , segu- 
ros, conocimiento y conversión de pesos y medi- 
das asi nacionales como estrangeras ; la 3.* clase di- 
vidida en dos comprendía los idiomas francés é in- 
glés, y la 3.' y 4. • clases (que no llegaron á esta- 
(lecerse) hablan de comprender la historia del co 
mercio, la geografía mercantil, la legislación y ju- 
risprudencia comerciales y el conocimiento práctico 
del comercio. Pero en el día está reducida esta es- 
cuela á la sola cátedra de idioma francés. Está es- 
tablecida en el ex-convento de san Martin. 

Escuela especial de ingenieros de caminos^ 
canales^ puertos y faros. Esta enseñanza esta- 
blecida por la dirección general del ramo, se divi- 
de en los cursos y clases siguientes: 

PRIMER Gunso. cálculo diferencial é integral y 
geometría analítica de tres dimensiones, geometría 



bl 



314 PÁBTB GIBimFICÁ 

d«8cripÜTa pan con sus apUcacioues á las sombras 
y la perspectiva, órdenes de arquitectura, dibujo li- 
neal y lavado correspondiente a esta clase ,• física y 
principios de química. 

2.* Mecánica racional, topografía y geodesia, con 
inclusión de la gnomónica y aplicación de la geo- 
metría descriptiva al figurado del terreno y á la 
construcción de cartas geográficas, operaciones prác- 
ticas correspondientes, geometría descriptiva aplica- 
da al corte de maderas y á los engranajes, roscas y 
demás partes de las máquinas. Dibiyo lineal y lava- 
do y construcción de modelos de madera corres- 
pondientes á esta clase. 

3.* Mecánica aplicada á las construcciones, á los 
motores v máquinas , á las artes ausiliares del inge- 
niero, hidráulica, que comprende movimiento y re- 
sistencia de los fluidos y primeras nociones sobre 
la conducción y distribución de las aguas, estereo- 
tomia y arquitectura civil, dibujo lineal y lavado; 
construcción de modelos de veso relativos á esta 
clase , mineralogía y gcognosia. 

4.* Primera parte del curso de construcción, que 
comprende: conocimiento y uso de los materiales, 
tanto naturales como artificiales ; métodos de cons- 
truir según la diversidad de terrenos, tanto en seco 
como dentro del agua; construcción de caminos or- 
dinarios; puentes de piedra, de madera, de hierro, 
colgados, levadizos, giratorios etc.; pro^rcctos, di- 
bujos , lecturas y trabajos prácticos relativos á esta 
clase, mecánica aplicada a las máquinas, conduc- 
ción, elevación y aistribucion de aguas en las pobla- 
ciones, dibujos y trabajos prácticos correspondien- 
tes á esta clase. 

5.* Teoría general de las máquinas de vapor, es- 
pecialmente las locomotoras. Caminos de hierro, 
proyectos, dibujos , lecturas y trabajos prácticos 
correspondientes á esta clase; canales de navegación, 
de riego, de desecamiento y sus combinaciones; 
nantanos; puertos de mar, faros y demás obras re- 
lativas á los puertos, proyectos, dibujos, lecturas 
y trabajos prácticos relativos á los objetos mencio- 
nados; derecho administrativo aplicado á las obra 
' públicas. 



T LITBRARIA. 315 

Blbujo de paisage coman á^los cinco afios; di* 
bcqo lineal, lavado y to{x>gráfico común á todos los 
alumnos. 

La división de los alumnos en esta escuela se 
determina cada afio por el gobierno á propuesta de 
la dirección general, y son admitidos previo exa- 
men de aritmética, álgebra-, geometría, trigonome- 
tría, aplicación del álgebra á la geometría, traduc- 
ción del francés y principios de dibujo. La escuela 
está situada en la' plazuela de la Lefia, casa cono- 
cida por la Aduana vieja. 

Escuela especial de ingenieros de minas. Fué 
creada por real orden de 23 de abril de 1835 y 
comprende tres cursos de ensefianza.ssEn el pn- 
roero se esplica el laboreo de mina$, la mineralo* 
gia y la preparación mecánica de los minerales y 
metalurgia general. En el segundo, la mecánica 
aplicada á las minas, la geognosia y metalurgia es- 
pecial y docimasia: y el tercero comprende la 
construcción, los ensayos docimá^ticos y el dibujo 
de hornos, máquinas, y las escursiones geognóstí- 
cas. Para ser admitido alumno en esta escuela se 
requiere tener 15 años cumplidos y no ilefi:ar á 25, 
tener complexión robusta, y haber estudiado las 
materias siguientes: aritmética, álgebra, geometría, 
trigonometría y elementos de física y química, prin- 
cipios de dibujo delineal y topográfico, y traducción 
de (irancés. La escuela posee una rica colección 
de mineralogía, otra de geología, dos gabinetes de 
modelos de máquinas, de hornos, de útiles y de 
herramientas, un laboratorio (](uímico y dociraástico, 
una biblioteca y una . colección de dibujos de la 
facultad. Los profesores de esta escuela, franquean 
la entrada á las personas que desean visitar el es- 
tablecimiento. Está situado en la calle del Florín, y 
plaza de las Cortes (1). 



( I ) Da un esUdo qoe tenemos á In viata de los fóneros plo> 
mitos T cobre esplotadus cii 4842, aparece qae por los cuatro 



ií(í PARTE CIENTinCA 

Colegio general militar. El colegió general de 
todas armas , instituido por real decreto ote 8 de fe- 
brero de 1842 , por el que quedaron suprimidas las 
compañías de distineuidos, y la admisión de cade- 
tes en los cuerpos del ejército ^ tiene por objeto la 
educación de los jóvenes dedicados á la clase mi- 
litar, y en él ha quedado refundido el anterior co« 
legio general militar, y las demás instituciones de 
esta clase, creadas en diversas épocas. £i estado 
costea 20 pensiones para huérfanos, y 20 medias 
para hijos ae militares. La edad de la admisión de 
los cadetes es de 14 á i6 afios; los alumnos no pen- 
sionistas, han de tener la asistencia de 6 rs. diarios 
y de 4 los hijos de oficiales, desde la clase de sub- 
tenientes efectivos , y han de sufrir examen de pri- 
meras letras, doctnna cristiana, aritmética y gra- 
mática castellana. La educación que se recibe en 
el colegio, consiste ademas de la correspondiente a 
la disciplina y régimen interior del mismo, en las 
ensefianzas siguientes: aritmética, álgebra, geome- 
tría especulativa elemental, trigonometría, geome- 



distrito* de Adra, Lorca^ Alicante y Linares lo fueron en di- 
cho año 

449,758 qs. de plomo; qae i GS rs. quintal valieron 28.974,270 rs. 
5t,0t3 quintales de alcohol; de valor 2.0;0,520. 
4^44 arrobas de cobre fino ; á 120 arroba, hacen 175,2S0 rs. 

Todo lo cual produce un valor de SI. 488,070 rs. 
20,000 arrobas de cobre fino , qne produjeron las minas del 
Bio tinto; importan 2.400,000 rs. 

Las de Sierra Almagrera produjeron 435,754 marcos y 7 li- 
bras de jplata; i 180 rs. marco importan 24.075,877 rs 

Las de Almadén, 20,340 quintales 48 libras de mercurio; 
á 4200 rs. el quintal, importan 24.048,579 rs. 

Todo lo caai produce un valor de 82.342,526 rs. 

En esta noticia no se comprenden los plomos que do las 
inspecciones de Adra y de Lorca salen para el consumo inte- 
rior del reino. Tampoco entran lof azufres de Aragón y Valen- 
cia, ni ningún producto de la inspección de Aragón y Catalu- 
ña , que siempre es alguna cosa. De las minas de Asturias se 
estratin 400,000 quintales de carbón al año. Se puede calcular 
á 3 rs. quintal. 

Por último , las salinas es un producto mineral de gran con- 
sideración y que corre por separado. 



Y LITERARIA. 317 

tria práctica, fortífícacion , ataque y defensa, cas- 
trametación, puentes y reconocimientos militares, 
táctica superior, dibujo militar y natural, ordenan^ 
zas y procedimientos judiciales militares, táctica de 
todas las armas, geografía, religión é historia, fran- 
cés, equitación, esgrima y baile. Está establecido 
el colegio en el antiguo cuartel de Guardias de 
Gorps. 

Colegio de sordo-mudos (1). Tuvo principio en 
1805 , bajo el gobierno y dirección de la sociedad 
Económica Matritense, señalando en él seis plazas 
de número para pobres de solemnidad, y otras pa- 
ra pensionistas: asi siguió el colegio hasta el ano 
de 1835 en que encargada de nuevo del estableci- 
miento la misma sociedad, estendió las plazas de 
número á tantos individuos como diputaciones pro- 
vinciales hay en el reino , y las de pensionistas á 
un número indeterminado, abonando la cuota de 
300 ducados anuales. En el día cuenta solo, por 
falta de local, con 20 colegiales de número, dos 
pensionistas y 12 estemos de ambos sexos. La en- 
señanza que se da á estos 32 alumnos , en 6 afios 
de permanencia, consiste en palabra y lectura, di- 
bujo y escritura, aritmética, geometría y geografía, 
y ademas los conocimientos morales y religiosos, 
necesaria base de toda educación. Igualmente ha 



(i) £1 arte d« enseñar á hablar á los sordo-mados ^fac in- 
Tencioo del español Fr. Pedro Ponce de León, monge benedic- 
tino, quien tomó en lus antiguos bailes pantomiiuicos la idea <^o 
que estos seres infelices podian ser enseñados. Juan Pablo Bo- 
net , secretario del condestable de Castilla, fue él primero que 
redujo á arte esta enseñanza, que después elevó á un grado 
eminente de perfección el célebre abate P£peé, á quien mu> 
chos han creído iuTcntor, tratando de privar de esta gloria i 
nuestros españoles ; siendo asi que el mismo abate dice en sus 
obras que aprendió el castellano por leer el arte de Bonet. Pos- 
teriormente el Director que fué de este colegio D. Tiburcio 
Hernández escribió otro arte , y perfeccionó el sistema de en- 
señanza , y últimamente el actual Director D Juan Manuel Ba- 
Uesteros ha escrito y publicado un Manual muy interesante pa- 
-ra la misma cnseñansa. 



318 ÍIRTB GIERnnCA 

establecido la sociedad una imprenta y un obrador 
de eDcuadernacion, dependientes del mismo colé* 
ffio, á los que se dedican los alumnos pobres , con 
H) que al mismo tiempo que aprenden un oficio útil, 
contribuyen con los productos al sostenimiento del 
colegio, siendo de notar la corrección y buen fas- 
to de dichas obras de imprenta y encuademación. 
La dirección del colegio eslá á cargo del amaestro 
director de la enseñanza, bajo la inspección de una 
Junta de individuos de la sociedad, y tiene ademas 
los maestros ayudantes necesarios. Celebra anual- 
mente exámenes públicos, y franquea la entrada á 
las personas que deseen Tisitarlo. Bstá situado en 
la calle del Turco. 

Escuela narmal de ciegos. A consecuencia 
también de los trabsyos y escitaciones de la socie- 
dad Económica Matritense, se abrió baio sus auspi- 
cios esta escuela^ el día 90 de enero ae 1842, po- 
niéndola á cargo del director del colegio de Sordo- 
mudos D. Juan Manuel Ballesteros, autor de este 
filantrópico pensamiento, y que ya anteriormente 
había ensayado con escetentes resultados , una es- 
cuela privada de estos seres desgraciados, y demos- 
trado nasta la evidencia su aptitud para todo géne- 
ro de instrucción intelectual é industrial. En ambos 
pantos se ocupan los nueve alumnos únicos con que 
nasta ahora cuenta, siendo mucho de admirar el 
ingenioso mecanismo para la enseñanza de la escri- 
tura, lectura y aritmética, por medio de libros im- 
presos en relieve en la misma imprenta de la casa; 
asi como las labores de punto, de aguja y de telar, 
encuademación y otras, según puede verse todos 
los viernes de cada semana, en que se permite la 
entrada. Está situada en la calle del Turco. 

Escuela normal Seminario de maestros de 
instrucción primaria. El objeto de esta escuela 
normal es formar maestros instruidos y capaces de 
dirigir las de provincias, y superiores y elementales 
de instrucción primaria de todo el reino. La escue- 
la normal se compone de un seminario para los que 
aspiren á ser maestros, y una escuela ae nifios pa- 



T in^RARU. 319 

tá la ensefiánza práctica de aqaellos. El seminario 
recibe alomiios internos y estemos, el námero de 
unos y otros es por ahora indeterminado. Los pri- 
meros son nombrados y sostenidos por las provin- 
cias , y han de tener la edad de 18 á 20 afios cum- 
plidos , contribuyendo con la cantidad de 3000 rs. 
anuales, y hay otros pensionados por el eobierno. 
Los estemos pagan por derechos de matricula 200 rs. 
por sola una vez. Las materias de enseñanza son: 
religión y moral, lengua castellana, aritmética y 
elementos de eeometna, dibujo lineal, elementos 
de física y de historia natural, geografía é historia, 
principios generales de educación moral, intelectual 
y física de los nifios, método de enseñanza y pe> 
dagójia , lectura y escritura. En la escuela practica 
de nifios , se ensefian las materias ordenadas en el 
reglamento provisional de estudios. Para la direc** 
cion, gobierno y ensefianza de la escuela, hay un 
director principal , un vice-director, y un maestro 
tésenle de la escuela práctica, nombrados por S. M.: 
y los demás profesores necesarios para completar la 
enseñanza. En lo& exámenes celebrados anualmente 
desde el establecimiento de la escuela, se han pre- 
sentado muchos alumnos , que están ya prestando 
servicios importantes en diversas provincias. Se tia- 
Ua situado este establecimiento en la calle ancha de 
san Bernardo, núm. 80. 

Sociedad para propagar y mejorar la educa- 
cion del pueblo. Esta benéfica asociación, tuvo 
principio en 15 de julio de 1838 , y se compone de 
un número indeterminado de socios de ambos sexos 
que en el dia se acerca á 700 personas, todas de co- 
nocido nombre y amor á la filantropía, los cuales 
se suscriben caritativamente por una ó mas accio- 
nes de 30 rs. anuales, para este objeto benéfico. 
La sociedad está representada por una junta direc- 
tiva ; compuesta de un presidente , cuatro vice-pre- 
sidentes, un secretario, un vice-secretario, un tesore 
ro, un contador , y veinticuatro vocales; y se divide 
en cuatro secciones, llamadas 1.* de gobierno, 2/ 
de escuelas de párvulos , 3.* de escuela de adultos, 
y 4.* de publicación de libros. Hay ademas una jun- 



320 PílBTB CIBM'IFIGÁ 

ta de damas, elegida entre las mismas sefioras sócias, 
para contribuir por su parte á las tareas de la socie- 
dad. 

£1 objeto que esta se propuso en su fundación, 
y para el cual se agruparon en ella todos las nom- 
bres mas distioguidos de la corte , por su gerarquia, 
riqueza, talento y provídad, fué el de establecer en 
nuestro paiSs, las escuelas de párvulos^ que con 
este nombre y el de salas de asilo ^ ofrecen tan 
admirables resultados, en Inglaterra, Francia, Bél- 
gica y Alemania. Ideó también establecer escuelas 
dominicales para los adultos^ y publicar libros 
de educación; pero la falta de los medios necesa- 
rios (pues no cuenta con otros mas que la suscrí- 
cion voluntaria de los socios) la ha limitado hasta 
el dia á ocuparse casi esclusivamente, en la educa- 
ción de los pánulos, para lo cual, ademas de la 
fundación y sostenimiento de las escuelas de que 
hablaremos en su lugar , ha publicado un escelente 
Manual para maestros, di^no de la mayor reco- 
mendación. La sociedad ha dirigido también muchos 
de sus trabajos, á promover la reforma de las es- 
cuelas gratuitas de primeras letras, costeadas por 
el Ayuntamiento , y el ejemplo de sus benéficas ta- 
reas no se ha limitado solo á Madrid, sino que ha 
estimulado la fundación de otras muchas escuelas 
de párvulos, en las ciudades de Alcoy, Gáceres, 
Córdoba, Soria, Pamplona, Segovia, Valencia de 
Alcántara y otras; formando los maestros, para to- 
das ellas en la escuela normal , primera de esta so* 
ciedad. Es de [)resumir, atendidos tan pródigos re- 
sultados, aue si el gobierno y el ayuntamiento dis- 
pensasen i esta generosa y noble sociedad, los 
auxilios análogos con que en otros países se sos- 
tienen estos institutos, nada tendríamos que envi- 
diarlos en su resultado. 

Escuelas de párvulos, Bstas escuelas, conoci- 
das en Francia por salas de asilo, y que tan bue- 
nos resultados producen en ella. Bélgica,. Alemania 
é Inglaterra, han sido establecidas en Madrid por la 
sociedad formada para propagar y mejorar la edu- 
cación del pueblo. 



T LITEIURIA. a3f 

Bl abjétú de estas eflcneias es tomar al hombre 
en la misma cmia y dirigir sus primeros años por 
medio de mía educación moral y religiosa, com- 
prensible á tan tierna edad; desarrollar su constitu- 
ción física , por medio de ejercicios gimnásticos: y 
encaminar su inteligencia hacia los estudios de m 
ciencias y de las artes con los mas ingeniosos y 
materiales mecanismos ; pudiendo decirse que el em- 
blema de esta filosófica ensefianza puede reducirse 
á estos tres principios; educar ei corazón^ fortü' 
iecer el cuerpo, y despertar el entendimiento. 
La primera escuela establecida por la sociedad que- 
dó abierta en 14 de octubre de 1838, y está situada 
en la calle de Atocha, núm. 115, en la casa que 
fué beaterío de san José, único local que ha facili- 
tado el gobierno para este objeto. Esta escuela de- 
nominada de Virto, en memoria de B. Juan Bau- 
tista Yírio, cónsul ^e fue de Espafia en Hambur- 
go en 1833, que hizo al gobierno un donativo de 
40,000 rs. para establecer estas escuelas en Madrid, 
es la mas espaciosa y aneglada, sirviendo también 
de escuela normal para maestros de esta en- 
sefianza. Poco tienopo después fueron establecidas 
otras cuatro escuelas, una en la calle del Espino, 
núm. 6, denominada de Montesino; otra en la ca- 
lle del Rio, núm. 10, llamada de Santa Cruz; otra 
en la calle de Yelarde, núm. 23, nombrada de Arias, 
y otra en la calle de Belén, número 16, llama- 
da de Pontejos; todas en los barrios mas apar* 
tados del centro , con objeto de dar educación á 
las clases menesterosas. Finalmente se ha estable^ 
cido la última escuela en la fábrica nacional de ta- 
bacos , cuya inspección en su parte facultativa cor- 
re a cargo de la sociedad, y ja económica del di* 
rector de dicha fábrica. 

Cada una de estas escuelas tiene á su frente un 
maestro y una maestra, y está bajo la vigilancia 
de un inspector, individuo de la junta directiva de 
la sociedad. Cada escuda tiene cabida para mas dé' 
cien nifios, y alguna para ciento sesenta, y en el 
día concurren á dichas escuelas, de setecientos á 
ochocientos párvulos ; la tercera parte de ellos con* 
tribuyen con la cuota de 6 cuartos cada semana, 

21 



35» PARTE cmimncA 

4os demás son absolutamente gntoitos y sostenidos 
por la sociedad, quien paga los maestros, alquiler 
y otnras locales , utensibos de ensefianza y todos los 
demás gastos. La edad de los nifios recojidos es 
desde dos afios liasta el dia en que cumplen siete: 
en dicho dia salen de estas escuelas para pasar a 
las de instrucción primaría, y ya preparados pan 
eOa. Las horas de asistencia son desde por la ma- 
liana muy temprano hasta el anochecer, con el ob- 
jeto de descargar á los padres de este cuidado, y 
eyitar á los nifiíos los peligros y malos ejemplos de 
las calles y de sus propias casas. Estas horas están 
armoniosamente distribuidas en ejercicios de oía- 
cion, ensefianza, juegos de destreza, y comida, 
que lleva cada niño de su casa, siendo un es* 
pectácttlo por manera tierno é interesante el ob- 
servar el aseo y decoro, orden y alexia que 
reinan en estos santos asilos de la inocencia, cuya 
visita recomendamos á toda persona benéfica. £1 
genio y los modales indómitos y groseros de las 
clases mas ínfimas de la sociedad, se truecan in- 
sensiblemente alli por la compostura y modestia mas 
interesante; los sentimientos puros ae amor á Dios 
y al prójimo, respeto á los ñsidres y mayores, se 
desarrollan visiblemente ep los tiernos corazones: 
y no una vez sola, hemos presenciado que obser- 
vando los nifios que algunos de sus compañeros ca- 
recían de su ración á la hora acostumbrada, se apre- 
suraban á cederles cada uno parte de la suya , con 
otros ejemplos que demuestran bien la importancia 
de esta primera dirección de los sentimientos hu- 
manos. Las escuelas están abiertas todos los dias 
desde las 8 de la mafiana hasta el anochecer, y pue- 
den ser visitadas por cualquiera persona que lo 
desee. 

COLBOIOB. 

San Femando, de Padres Escolapios. Fué fun- 
dado este colegio , por los padres de la escuela Fia 
en 1733 , y en él ensefian principios de religión, pri- 
meras letras, gramátiea castellana* y latina, retori 
ca, poética, historia samda y profana, matemáti 
cas, filosofía, lenguas francesa é inglesa, dibujo y 



T LITERARIA. 333 

música. Los discípulos son internos v estemos y' 
ios primeros usan de uniforme. El edificio es gran- 
de y de su iglesia ya iiablamos en otra parte. Está 
situado en la calle del Mesón de Paredes. 

San Antonio Abad , de Escolapios, La otra casa 
colegio de padres de la escuela pía, conocida por se- 
minario de san Antonio Abad, tiene enseñanza de las 
mismas materias que en su colegio de san Feman- 
do. Los seminaristas no han de tener menos de seis 
afios ni mas de doce, y por su alimento y enseñan- 
za contribuyen con la cuota de diez reales. Fué 
ftmdado en 1755. El edificio es espacioso, y está 
situado en la calle de Hortaleza. 

Nuestra señora de Loreto, Fué fundado por el 
rey don Felipe 11 en 1581 para nifias huérfanas, ha- 
biendo también plazas para pensionistas, y á unas y 
á otras se da una educación esmerada. Está situa- 
do este colegio con su iglesia pública, en la calle de 
Atocha. 

Santa Isabel. Fundado en 1592; en él hay tres 
clases de colegialas : unas huérfanas , otras pensio- 
nistas que pagan, y otras hijas de criados del rey. 
Está situado con su iglesia y convento de que ya 
hemos hablado , en la calle ae su nombre. 

Nuestra señora de la Presentación (vulgo ni- 
ñas de Leganés). Fué fundado por los afios 1603 
para educación de nifias huérfanas y también hay 
prasionistas. Está situado en la calle de la Reina, 
donde tiene también su iglesia pública. 

Colegio de la Inmaculada Concepción (el Re- 
fugio). Fué fundado en 1651 por la misma santa 
hermandad del Refugio , quien ha conservado su 
gobierno y patronato. Hay aos clases de calegialas; 
buérfiainas pobres, y pensionistas, á las que se da 
una educación esmerada. Está situado en la corre- 
dera de san Pablo , y unido á el está el hospital de! 
Refugio de que hablamos en su lugar y la linda 
Iglesia de san Antonio de los Portugueses. 

San Ildefonso (vulgo doctrinos). Es ftindacion 
de la villa de Madrid en 1478 y tiene por objeto am 
parar nifios huérfanos naturales de Madrid desde la 
edad de 7 á 14 afios, ensefiándoles la doctrina cris- 
tiana y primeras letras y luego se les pone á oficio 



334 PARTB GIBIOIFIGA. 

á su Toluntad. Está bajo el Mtrouato del ayunta- 
mjeuto y hay un rector eclesiástico y otros emplea- 
dos para su régimen interior. Los nifios sacan los 
números en los sorteos de la lotería y de la cua 
de Amortización; y el número de plaáis eo el día 

Suede Qjarse en 20 á 34. Bstá situado en la carrera 
e san Francisco.. 

Santa Bárbara. Fundó este colegio para niños 
músicos de la capilla real el rey don Felipe II en 
1590. Está situado en la calle de Leganitos. 

San Patricio de los irlandeses. Fundado en 
1639 para Irlandeses. Está situado en la calle del 
Humilladero. 

Enseñanza miitiia de niñas, Bajo la dirección 
y cuidado de la junta de Damas unida á la sociedad 
económica, hay una eusefianza mutua de nifias si- 
tuada en la cafie de Preciados. 

Enseñanza de las hijas de la Qariáad, Galle 
de san Agustín en su casa principal y otra en el 
hospital de incurables, ademas de la del colegio de 
la Paz, que también está á su car^o. 

Escuelas gratuitas de instrucción primaria, 
Las escuelas de esta clase sostenidas por el ayun- 
tamiento son en el dia 94, 48 para nifios y 46 nara 
nifias , distribuidas en los diversos barrios y comen- 
do su inspección á cargo de una comisión del mis- 
mo ayuntamiento. 

Qolegios y escuelas particulares. Hay ademas 
de estas cátedras colegios y escuelas gratuitas , un 
gran número de instituciones, profesores y aulas 
particulares, oae mediante una retribución corres- 
pondiente, están dedicados á la enseñanza de las pri< 
meras letras, gramática castellana y latina, retori- 
ca y poética; varias casas de pensión para ambos 
sexos , y algunas para todas las carreras, incorpora- 
das á la Universidad V enseñanzas del gobierno x y 
un crecido número ae profesores de matemáticas, 
geografía, comercio, idiomas, música, dibujo, bai- 
le , equitación , esgrima etc. que dan lecciones en 
sus casas y en las de los alumnos. El hacer indica- 
ción de todo esto exigirla un libro especial. 



vil. 

PARTE FILANTRÓPICA 



T COBRECCIONAL. 



RESUBIBIf 

DE BSTA SÉTIMA PABTE. 



Establecimientos de beneficencia. 

Casas de socorro ú Hospicios. 

Casa de espásitos. 

Hospitales. 

Monte de piedad. 

Caja de Ahorros. 

Pósito. 

Asociaciones de Caridad. 

Corrección. 
Sociedad de cárceles. 
Cárceles. 
Recogimientos. 

Cuarteles, 



BSÜEFICSNCXA. 



Junta municipal de Beneficencia. Por la ley or- 
gánica de benefíceiicia de 6 de febrero de 1822 res- 
tablecida en 8 de setiembre de 1836 , se dispuso 
que en cada provincia haya una junta municipal de 
beneficencia, compuesta del alcalde , un regidor, el 
cura párroco mas antiguo, cuatro vecinos del pue- 
blo y dos facultativos, con un secretario nombrado 
por la misma; y que á su cargo corran todos los 
establecimientos de beneficencia , como son las ca- 
sas de maternidad , las de socorro , los hospitales 
de enfermos, convalecientes y locos, y la hospita- 
lidad domiciliaria ; rindiendo cuentas anualmente al 
ayuntamiento y diputación provincial. Bajo la direc- 
ción de la de Madrid, están por consiguiente la pri- 
mera casa de socorro (Hospicio), la segunda {De- 
samparados)', la Inclusa nacional y Colegio de la 
Paz, los Hospitales generales, el de Incurables, el de 
san Juan de Dios, y el Asila de san Bernardino. La 
junta se ocupa en el dia en virtud de facultad con- 
cedida por el gobierno , en hacer nuevos reglamen- 
tos para todos los establecimientos, tratando de es- 
tablecer la casa de maternidad , hospital para hom- 
bres incurables , dividir el general en dos, y for- 
mar uno de locos. La junta celebra sus sesiones y 
tiene sus oficinas en la casa del suprimido hospital 
de convalecencia, calle de Atocha num. 74. Para to- 
dos los establecimientos, no hay mas que una con- 
taduria y en ella se llevan las cuentas por separa- 
do, de modo que aparece lo que cada uno tiene ó 
debe á los finaos comunes, según se demuestra en 
el estado que ofrecemos á continuación. La deposi 
taría también es común. 



URTB FILANTRÓPICA 



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T úoíimcaornt. 3^ 



HOSPICIOS. 

Primera Casa ale socorro (Bospicio de €an Fer^ 
natido). Fundado f»or la reina gobernadora dofia 
Mariana de Austria en 1668 en la calle de santa 
Isabel 4 fué trasladado en el reinado de Felipe V á 
la calle de Fuencanal y ai sitio v casa que boy oeo* 
pa f inmediato á la puerta de Bilbao. £1 beato padre 
Sinion de BojaSf de la Trinidad , fué el primero que 
con el favor de la reina dofia Isabel de Borbon,dió 
piineipio á recoger todos los mendigos, en cuyo 
piadoso cuidado continuó después la congregación 
de Esclavos del dulce nombre de María que aquel 
babia fundado. Esta fué la que estableció el bospicio 
en una casa que le donó el conde del Puerto en la ca- 
lle de santa Isabel, hasta que trasladado en 1674 á la 
calle de Fuencarral y formada una nueva hermandad 
titulada del Avemaria y san Femando, quedó bajo 
6U gobierno y dirección, y la protección del rey. En 
1726 le concedió varias franquicias y arbitrios, lle- 
gando á mantener ya en 1765 390 pobres. Ultima- 
mente, habiendo crecido sus rentas y arbitrios en el 
reinado de Felipe Y , se construyó su casa en la ca- 
lle de Fuencarral, quedando concluida en 1735. 

Esta casa es espaciosa y bastante bien distribui- 
da: fue construida por el célebre corruptor don Pe* 
dro Ribera , el cual dejó en su estrambótica facha- 
da principal (que costó 968,429 rs.) el testimonio mas 
auténtico del disparatado gusto arquitectónico que 
imprimió á su época y á que dio su nombre el cé 
lebre Churrigítera , siendo por lo tanto un docu- 
mento curioso del arte, y que conviene conservar, 
aunque todavía parece mas estravagante con los rí* 
dículos colorines con que en época posterior se ha 
enjabelgado este frontispicio, emblema de toda ri- 
diculez artística. Por lo demás , el edificio es gran- 
de y espacioso, con abundantes luces y ventila- 
ción, y es capaz de albergar en él basta 1800 per- 
sonas. 

En este establecimiento (hoy titulado primera ca^ 
ta de socorro) se admiten pobres de ambos sexos, 
destinándolos á diferentes ocupaciones, para lo cual 



S30 PARTB ntAinHÓPIGÁ 

hay en el mismo hospicio lubricas de litios, pafios, 
pmitos y tejidos de lana, bordados, hilados, alpar- 
gatas y vidrieria, cuyos eéneros se venden en la 
misma casa á precios equitativos, y sirven también 
para el surtido de ella y las demás de beneficencia. 
También se han trasladado últimamente i ella mu> 
chos de los pobres de S. Bemardino, y los talleres 
de carpintería y ebanista, tapiceria, calderería, es- 
partería, y sastrería de aquel establecimiento. A los 
muchachos se les da ocupación y se les enseña ofi- 
cio, y i los ancianos imposibilitados de poder tra- 
boyar se les cuida con esmero. En 1819 ascendían 
las rentas de esta casa á 1.830,804 rs. y sus gastos 
á 1.193,054. £n aquella época mantenía á 800 po- 
bres, y los sueldos de empleados y viudas importa- 
ban 353,532 rs. En el reinado de Garlos III, llegó 
¿ mantener el hospicio con menos rentas 3104 po- 
bres, los 1386 en Madrid y 718 en S. Femando. El 
número de los que hoy cuenta asciende á 1537, los 
877 varones y 650 hembras. Algunas de estas están 
destinadas al servicio de casas particulares. Para 
cuidar de tan importante establecimiento bajo la di- 
rección de la junta municipal , hay un director, un 
capellán , una rectora y vanos otros empleados que 
entienden en su policía y buen orden. Tiene tam- 
bién su capilla, y en ella hay un buen cuadro de Jor- 
dán, que representa la toma de Sevilla por S. Per- 



cala segunda de socorro (fiesamparados). 
Fue fundada esta casa por la villa de Madrid, ha- 
cia los años de 1600 para la educación de los niltos 
espósitos, y en el día está cometida su dirección 
á la junta municipal de beneficencia. En ella son 
admitidos los niños que se crían en hi Inclusa de esta 
<iorte, luego que las que se encargan de su lactancia 
los vuelven al establecimiento de donde los habían 
sacado, que es á la edad de 7 años. También hay 
en dicho colegio la fundación que en 1766 hizo don 
Agustín de Torres, secretario de S. M. con objete 
de que se sostuvieran 20 niños huérfanos sin nece- 
sidad de ki cualidad de espósitos : pero esta se ha- 
lla en suspenso, por no estar comentes sus ren* 



T cobbbgciohai. aai 

tas desde la emwenacion de fincas pertenecieBtes 
á obcas pias^ k dichos hoérfanos y espósitos se les 
instruTe en la docirína cristíana, principios de ci- 
vilidad y subordinación, leer, escrínir, contar, gra- 
mática castellana , y loego se les procura su colo- 
cación para algún arte á oficio en que puedan ga- 
nar su subsistencia con honradez. En este colegio 
hay capacidad para SOO niiios ; pero en el dia se 
calcula por un cómputo regular en 270. Hay pa- 
ra la administración interior un director, dos ins- 
pectoies, dos maestros, un organista é instructor 
de música, y otros empleados. Bsta casa está con- 
siderada como segunda de socorro, siendo la pri^ 
mera la del hospicio, y en ella se admiten tand)ien 
algunos nifios pobres naturales de Madrid, aunone 
no procedan de la Inclusa. Tiene también su igle- 
sia pública y está situada en la calle de Atocha. 

Jnlo de mendicidcul de S. Bernardina. Por 
real orden fecha 2 de agosto de 1834, en aquellos 
críticos momentos en que atribulada la capital del 
reino con el funesto azote del có/6ra-mor6o, se ha- 
llaba mas que nunca dispuesta á ejercer la benefi- 
cencia y á parar la atención sobre la mejora de las 
costumores públicas, se espidió la real orden man- 
dando establecer en el antiguo convento de S. Ber- 
nardino, extra-muros de Madrid, un asilo capaz pa* 
la recoger en él á todos los mendfgos que vagaban 
por sus calles y paseos; y cosa sineular en Bqwüla, 
a los pocos días de espeaida la orden empezó á re- 
cibir su cumplimiento. £1 18 de setiembre de aquel 
mismo afio, rué el dia en que entraron los mendi- 
a»s en el nuevo establecimiento. Debióse tan rápi- 
do resultado á la filantropía y sensate;t del vecinda- 
rio , al cdo de la junta de caridad, y finalmente á 
la enérgica voluntad, inteligencia y patriotismo del 
corregidor de Madrid, marques viudo de Pontejos, 
ante cuya firme decisión desaparecieron como por 
encanto los obstáculos que antes se creían insupe- 
rables. 

Uno de los medios ingeniosos, el principal para 
su sostenimiento , que inventó y puso en práctica 
el corregidor, fue el de una suscnpcion voumiaria, 



333 PABTfi FILAüTROFtCÁ 

redtteida á kcMiUdad de una peseta al mes^ eou 
cayo módico recurso y otros ineresos eTentoales, 
se planteó y siguió eL establecimiento , bajo la di- 
reccioo dei corregidor y del ayuntamieDto, y hoy 
al cuidado de la junta municipal de beneficeneúi. 

Bl número de pobres de ambos sexos acctffidos 
en él voluntaria y forzosamente (después de haber 
enviado al hospicio parte de ellos y los talleres), es 
de 456, los 218 hombres y 191 mugeres, 32 nifios 
y i5 nifias, no permitiendo hoy mas los escasos 
productos con que cuenta el establecimiento, que 
nan ido disminuyendo, al paso que ha crecido la 
miseria general. 

Los pobres están divididos en brigadas y escna* 
dras, destinados unos á la barbería y cultivo de la 
huerta y lavado de ropas, porterías, cocina y demás 
servicio interior de la casa, y otros al servicio es* 
tenor de conducir ios enfermos al hospital, dar lum- 
bre para íümar en calles v paseos, cuidar las sillas 
en las iglesias, y asistir a los funerales á que son 
invitados. Los niños y nifias asisten á la escuela del 
establecimiento y de t^rendices en los talleres. La 
ración que se les da es la siguiente : almuerzo, un 
cuarterón de pan en sopa: comida, un potaije de 
menestras bien condimentado y media libra de p«i; 
y cena, otro pot(qe de patatas y otro cuarteron de 
pan. Todos los acogidos usan del traje de la casa 
que es uniforme y aseado, distinguiéndose los hom- 
mes por la blusa azul y el cinturon, y el sombrero 
encerado con el número remctivo. 

A consecuencia de las obras hechas en el anti^ 
guo convento , ha quedado bastante bien dispuesto 
para su objeto actual , con espaciosidad y aseo en 
los dormitorios , tránsitos ^. almacenes , talleres y 
oficinas; siendo muy notables los dos espaciosos co- 
medores con una cocina circular en el medio, y la 
abundancia de aguas repartidas por toda la casa; to* 
do con un orden é intehgencia poco común en nues^ 
tros establecimientos públicos. Para su gobierno in* 
terior hay un administrador tesorero, un inspector 
guarda-aimacen , un contador, un director de ni- 
ños, un chnúano, y una directora de mugeres. SI 
resto de los dependientes es de los mismos acojidoe. 



T CQVBECCíOVKh. 333 

Casa cíe niños espósüos {inclusa). En i567 
se ftindó en el convento de la Tictoria una cofradía 
de nuestra sefiora de la Soledad , la que con el au- 
silio de los fieles tomó una casa cerca de la parro- 
quia de san Luis, con el objeto de recoger los ni- 
ños espósitos. Luego compro otra en la calle de Pre- 
ciados á la puerta del Sol, que hoy posee todavía, 
aunoue está establecida hace algunos años en la ca* 
Ue de Embajadores. Este establecimiento en que tan- 
to se interesa la humanidad , corre hoy á cargo de 
la junta municipal de Beneficencia , y servido por 
el celo religioso y esmero especial de las herma- 
nas de la Caridad. En él se recogen todas las cria- 
turas espuestas en los tornos ó depósitos públicos, 
abandonadas por sus padres legítimos ó ilegítimos. 
Dichos tomos son varios; uno en el hospital general, 
otro en el del Refugio, otro en la calle de Ama* 
niel y otro en la.de Paredes. Las criaturas traslada- 
das á esta casa , son luego cufiadas á amas ó no- 
drizas, eme habitan unas dentro de la misma casa, 
y otras fuera de ella y en los lugares comarcanos, 
contándose anualmente de i, 000 á 1,300 criaturas 
asistidas de este modo. Pero las rentas de esta ca- 
sa son hoy tan cortas , que apenas con las limosnas 
públicas y los ingeniosos arbitrios de rifas , concier- 
tos y otros, puedíe atender á lo mas indispensable,, 
sí bien en el día la junta de beneficencia suple lo 
demás del presupuesto , ascendiendo solo el pago de 
nodrizas, á unos 4,000 duros mensuales. Las cria^ 
turas existentes dentro y fuera de la casa en fin del 
aild 1843, eran 3,501 ; las entradas en todo el afio 
úttimo fueron 1373 , que en todo hacen 3874 : de 
las cuales han muerto en dicho afio 805 , se han en^ 
tregado á sus padres 35, se han remitido á los Be* 
samparados 47 , y ai colegio de la Paz 47 ; y han ú^ 
do prohijadas 5; resultsando salvadas 8069, y que*» 
dando en la casa 3935 en fin del afio de 1843. £1 
resumen general de las criaturas que han tenido en- 
trada en los siete allos últimos, los que han muer* 
to y se han salvado es el siguiente: 



334 PÁRTB HLÁirrROPIGA 



Años. 


E.p«.to.. 
1448 


FaUecidot. 


Salv44ot. 


1837 


1111 


337 


1838 


1550 


1164 


386 


1839 


1350 


894 


456 


1840 


4297 


948 


349 


1841 


1337 


690 


647 


1842 


1345 


503 


842 


1843 


1373 


471 


902 



8327 5310 3017 

Por el estado antertor se ve con satisfacción que 
el progreso de los salvados , ha sido siempre ascen- 
dente en los siete afios últimos , lo que depone 
en favor de la buena administración del estableci- 
miento. 

En la capilla de esta casa se venera una sagra- 
da imagen ae Nuestra Señora, que trajo un soldado 
español de Bnkuissen ciudad de Holanda . de la cual 
por corrupción se ha deribado el nombre de In- 
clusa aphcado al establecimiento. 

Nuestra señora de la Paz, Fué fundado en 
el año de 1663 para educación de las niñas es- 
pósítas , en donde son admitidas á los ocho afios 
nasta que se establecen. En el dia está reaní- 
do este colegio con la Inclusa y situado en su casa 
calle de Embajadores. En él hay 270 colegialas y un 
director, un vice-director, un capellán, un comi- 
sario de entradas, dos fecultatívos, y veinte y dos 
hermanas de la caridad. Las niñas fóbrican en la 
casa guantes de piel , sombreros de paja de Italia, 
suiza y arroz, petacas , bolsas y hacen toda clase 
de labores, cosidos, bordados y puntos, todo lo cual 
produce á la casa un producto líquido de 50,000 
reales anuales» 

HOSPITAI.BS. 

Hospital general. £1 Hospital general de nues- 
tra señora de la Encamación y san Roque es para 
hombres ; y fué fundado por el rey don Felipe II 



T COBBECGIOIflL. 335 

en 1587, cuando se hizo la leducckm de los hospi- 
tales menores, uniéndose á él el de la Pasión para 
mngeres, el del Campo del Bey , que estaba en las 
cercanías de la puerta de Segovia , el de san Ginés, 

rse hallaba frente á su iglesia parroquial , y el 
los Convalecientes, que fundó en la calle de 
Fuencamd el venerable Bemardino de Obregon. A 
cargo de este, quedaron reunidos todos estos hospi- 
tales en la calle del Prado, y sitio donde después se 
fundó el convento de santa Catalina y ahora son las 
casas nuevas. Yaríos aumentos y alteraciones ocur- 
ridas después pusieron al hospital en disposición de 
trasladarse á otra casa é iglesia nuevamente labrada 
en el camino de Atocha: hasta que creciendo aque- 
llos con la piedad de los reyes y de los vecinos de 
Madrid, dispuso don Fernando TI en 1748 la cons* 
truccion del suntuoso edificio que hoy ocupa. 

nizo la traza de este edificio el capitán de in- 
genieros don José Hermosilla y Sandoval, que le 
saeó de cimientos, y continuándole después en el 
reinado de Carlos III el señor Sabatini, se constru- 
yó la mayor parte de él aunque no se ha conclui- 
do, y si llega á verificarse, será uno de los mas 
vastos edificios de su clase. Esta obra es un cua- 
drado de 600 pies de largo por .600 de ancho, en 
medio del cual se habia de construir la iglesia « y 
habia de formar seis patios muy espaciosos con otros 
dos roas pequeños. £1 principal solo, concluido en 
1781, tiene 134 pies de largo y 80 de ancho; los 
salones para las enfermerías, son de una inmensa 
ostensión, anchos y bien ventilados, y todas las de- 
mas oficinas están con la suficiente comodidad y 
decoro. En este vasto hospital es admitida toda 
persona que se presenta con calentura ó herida, 
siendo tratados los enfermos con toda la humanidad 
que su situación exige , dándoseles la ración diaria 
de una libra de pan , doce onzas de carne, un cuar- 
tillo de vino, una onza de ffari)anzo8 y un cuarto 
de onza de tocino, distribuido por mitad en comi- 
da y cena, escepto cuando por lo grave de su en- 
fermedad están ¿ media ración. Su asistencia está 
á cargo de los hermanos de la congregación de la 
Cruz, que bfljo la orden de la regla de san Francia 



336 PAHTE TELÁmhOnCk 

có ftindó en 1566 el mismo Tenerable Obreg^on, de 
donde les Tiene el nombre de hermanos obrego- 
nes j y hay también otras corporaciones piadosas crae 
visitan á los enfermos y aplican sufragios por los 
difuntos. Los facultativos que les asisten son de los 
mas famosos de Madrid, y finalmente, nada se ha 
omitido para aliviar la suerte de los infelices á qnie- 
nes la miseria conduce á este piadoso asilo. Su si- 
tuación también es la meior para los enfermos y pa- 
la la población , pues se nalia al fin de la caiie de 
Atocha, en parte fuera del pueblo. 

El general de la Pasión^ paramugeres, reunido 
definitivamenle ah anterior en 1^6, y formando par- 
te de él, existe con las mismas condiciones, sien- 
do servido por las hijas de la Caridad con un celo 
admirable y habiendo ademas otras corporaciones de 
sefioras que visitan y consuelan á las enfermas. 

La infección y gobierno de estos vastos hospi- 
tales y otros de la corte, se halla hoy á cargo de 
la Junta Municipal de Beneficencia, la que cuida 
de todo lo relativo á la dirección y empleo de sus 
rentas, que son cuantiosas, y consisten en fincas, 
imposiciones sobre los teatros, arriendo de la plaza 
de toros de su propiedad , limosnas y legados. Para 
la administración interior, hay un director, un ofi- 
cial y un escribiente, once capellanes, diez médi* 
eos par& las visitas de las salas, cuatro id. para el 
servicio de las guardias, ocho cirujanos, dos co- 
madrones, un vendista, un dentista, tres sangrado- 
res, un boticario mayor y un segundo, un comi- 
sario de entradas, con el competente número de 
practicwites enfermeros, guanfe» y mozos de oficio. 
Desde 1.** del año de 1844, se ha establecido ona 
sala con destino ú la curación de nifios y nifias has- 
ta la edad de 8 años, con el objeto de que no es- 
tén confundidos con las personas adultas, cuya sala 
está también á cargo de las hijas de la Caridad. 
Puede formarse una idea de la importancia de es- 
tos vastos hospitales sabiendo, que habiendo que- 
dado en camas en fin de 1842, 859 enferaios de 
ambos sexos y entrado 10,713 en 1843, que en to- 
do hacen 11,573, fJaliecieron en dicho ano último 
1,766, se curaron 8,890, y han quedado en canu» 



T GOBRECCIONAL. 337 

para el actoal dl6. Los Jueves de 9 á 11 por la ma- 
Dana y de 3 á 5 por la tarde , y los martes , sába- 
dos y domingos ae 9 á 11 por la mafiana, pueden 
visitarse las salas de enfermos de estos hospitales. 
Tienen su pequefia iglesia pública en la calle de 
Atocha , que nada tiene de notable , y por bajo de 
la escalerilla que sirve para subir á ella, hay una 
pequefia celdilla con reja á la calle que sirve para 
esponer los cadáveres que se encuentran sin saber- 
se su nombre. 

Hospital de San Juan de Dios. Fundó este hos- 
pital el venerable Antón Martin , religioso y com- 
pañero de san Juan de Dios , confiándole á los her- 
manos de dicha orden, que le sirven con todo el 
celo de que es susceptible la caridad cristiana. Es- 
ta destinado para recibir enfermos de toda clase de 
enfermedades venéreas y cutáneas, y sostiene dos- 
cientas camas para ambos sexos. La asistencia y cu- 
ración es la misma que en los hospitales generales, 
dándoseles de ración ocho onzas de carne , onza y 
media de garbanzos y veinte de pan , con los de- 
mas artículos ^ue determinan los facultativos. Ilay 
para su dirección interior un director, dos capella- 
nes , tres facultativos y el competente número de 
practicantes , enfermeros , guardas y mozos de ofi- 
cio, y corre también su gobierno á carfi^o de la Jun- 
ta Municipal de Beneficencia. En fin dei año de 1843 
quedaron en camas para el actual 127 enfermos, en- 
traron en 1843 1,741 , que en todo hacen 1868 ; de 
los cuales han muerto 22, han curado 1691, y que- 
dan en camas 145 para el año de 1844. De la igle- 
sia de este hospital hemos hablado ya, por su im- 
portancia , tratando de las demás de la capital. Es- 
tá situado en la plazuela de Antón Martin. 

Hospital de incurables (mugeres). El hospital 
de Jesús Nazareno de pobres impedidas é incurables, 
fue fundado en 1803 por la condesa viuda de Lere- 
na, marquesa de san Andrés , bajo la protección del 
rey don Carlos IV, en la calle del Conde Duque: y 
suprimido en tiempo de los franceses, Aie restal^le- 
eido en 1815 por Femando YII, en un edificio, ar 

22 



338 PAATB FILANTRÓPICA 

rendado en la calle del Burro, de donde fue tn&- 
ladado á la de la Madera, y últimamente á la casa 
que fue colegio de Monte Rey en la calle de Ama- 
niel, que les concedió S. M., donde existe. Este 
hospital en su actual estado es un modelo de los 
establecimientos de esta clase , por su buen orden^ 
aseo , inteligencia y celo con que está servido. Cuen- 
ta con 11 i camas, ocupadas casi todas constante- 
mente por enfermas declaradas incurables ó impe- 
didas, con dolores nerviosos y reumáticos, parali- 
lis ó ancianidad : las cuales son asistidas por vein- 
te hermanas de la caridad, tres facultativos, y el 
competente número de mozos dependientes ; disfru- 
tan una buena ración en desayuno, comida y cena, 
Ítoda clase de auxilios y consuelo que exige su 
elicada situación. Hay también un director al fren- 
te del establecimiento, el cual también se halla al 
cuidado de la Junta de Beneticencia. Se manifiesta 
al público en la pascua de Resurrección. 

Hospital de la Latina, El hospital de nuestra 
Señora de la Concepción , fundado por Doña Bea- 
triz Galindo (la Latina) ^ y. ^^ general Francisco 
Ramirez su esposo (según dijimos tratando del con- 
vento de religiosas unido á él), quedó abierto al 
público en 1499. En el día mantiene 8 á 10 camag 
en beneficio de los infelices, y está á cargo de un 
rector eclesiástico. £1 edificio no ofrecería nada no- 
table en otra población en que abundasen mas los 
monumentos antiguos; pero en Madrid en donde 

rnas se ye ninguno, merecen atención su porta- 
y escalera. Dirigió la obra un arquitecto moro 
llamado Maese Hazan, que seria uno de los muchos 
musulmanes de todas profesiones que quedaron ave- 
cmdados en nuestros pueblos. £1 mteríor de la ca- 
sa nada ofrece de particular, pero la portada á la 
calle de Toledo es curiosa y sencilla. Es de piedra 
sin embadurnar. La entrada un arco apuntado, y los 
ornatos correspondientes al gusto gótico, con festo- 
nes, estatuas, doseliilos, y los escudos de armas 
de los fundadores, guarnecido todo con el cordón 
de san Francisco. £1 pasamanos de la escalera es 
de piedra blanca y bien trabsgada, con calados y 



T GORBBGCIONiX. 339 

hojarasca bastante bien conservado. Este hospital es- 
tá situado en la esquina de la calle de Toledo y 
plazuela de la Cebada. De su iglesia ya dijimos tra- 
tando del convento de religiosas. 

Hospital del Buen Suceso. En 1529 se fundó 
por el sefior D. Garios Y el hospital de nuestra Se- 
ñora del Buen Suceso, destinándolo á la cura de 
soldados y criados suyos , que si^iesen la corte, 
y en el ma sigue siendo [>ara criados de la casa 
real, suministnindose también toda clase de cura- 
ciones á cuantas personas se presentan. De su igle- 
sia hemos hablado ya. Está situado en la Carrera ' 
de san Gerónimo. 

Hospital de la venerable orden tercera de san 
Francisco. Este hospital está situado en la calle 
de san Bernabé, inmediato al portillo de Giiimon, 
y ftié fundado en 1678 por la misma orden, con 
limosna de varios devotos. Su fábrica es muy capaz 

Ír hermosa, y se concluyó en 1693. Tiene tres sa- 
as, una para los hombres, otra para las mugeres, 
y otra para los éticos; los enfermos han de ser 
nermanos profesos, y son cuidados con el mayor 
esmero y delicadeza por sefioras viudas, que viven en 
el mismo hospital , y á cuyo cargo están su aseo y 
limpieza. 

Hospital de la Suena Dicha. El hospital de 
nuestra Señora de la Buena dicha fué fundado en 
1594 por el abad del monasterio de san Martin, con 
destino á doce enfermos vergonzantes de la parro- 
quia de san Martin , para cuyo cuidado se instituyó 
una hermandad de misericordia. Tiene su pequeña 
iglesia pública, poco notable , dedicada á santa Bi- 
biana, y está situado en la calle de Silva. 

Hospital de san Pedro para sacerdotes. Este 
hospital pertenece á la venerable congregación de 
sacerdotes naturales de Madrid, que le fundó con 
sus propios bienes en 1732. Está situado en la ca- 
lle de la Torrecilla del Leal, y corre á cargo de un 
rector individuo de la congregación. Tiene su capi- 
lla pública para el culto. 



340 PÁETB FILANTRÓPICA 

Hospital de san Fermín^ de Navarros. La con- 
gregación de los naturales de Ifayarra tiene su hos> 
pitai é iglesia situados en el paseo del Prado; fué 
fundado aquel en 1684. La iglesia se construyó en 
1746, y no tiene de notable mas que las esculturas 
de nuestro Señor y san Juan Bautista, de Mena; 
san José, san Francisco Javier, san Miguel y otras 
mas pequeñas, de I). Luis Salvador. 

Hosjñtal de nuestra señora de Mmiserrat, Fun- 
dóse á solicitud de D. Gabriel de Pons en i616, 
para los naturales de la corona de Aragón, y estu- 
vo primero en el Lavapiés, y se trasladó en 1668 
al sitio que ocupa en la plazuela de Antón Martín. 
El edificio es capaz, y la iglesia pública bastante 
notable por su buena planta y adornos. En ella hay 
dos capillas, de nuestra señora del Pilar y los De- 
sampa»-ados , cuyas imágenes son servidas por las 
cong:regac¡ones de aragoneses y valencianos. 

nospitat pontificio y real de S. Pedro (los Ha- 
líanos). Bste hospital fue fundado por la misma 
nación italiana para ios naturales pobres de aquellos 
reinos por los años de 1598. Su iglesia pública es 
notable por su sencillez y buena forma. Está bajo 
la advocación de S. Pedro y S. Pablo , y protección 
inmediata de su Santidad , que ejerce el muy Reve- 
rendo ]Xuncio Apostólico. El cuadro del altar ma- 
yor es bastante oueno y obra de Filipart. Está si- 
tuado en la Carrera de'S. Gerónimo. 

Hospital d^ S. Andrés (de Flamencos). Fue 
fundado este hospital en 1606 con el legado de Car 
los 4.mberino, natural de Amberes^ y con destino 
á los pobres peregrinos de los estados de Flandes, 
Países-Bajos y Borgoña. Está situado en la calle de 
S. Marcos, y tiene su iglesia pública, en cuyo altar 
mayor se ve un cuadro del célebre Pedro Pablo Ru- 
bens, que representa el martirio de S. Andrés 
Apóstol. 

Hospital de S, Antonio (de los alemanes^ vul- 
go de los portugueses). Fue fundado este hospi- 



Y COHRECCIONÁt. 34 i 

taü en 1606, por mandado del consejo de Portugal 
para los pobres naturales de aquel reino: pero des- 
pués de su separación de España, se dedicó para 
los pobres alemanes, conñríéndose á la hermandad 
dei Refugio su administración y patronato en 1703. 
La iglesia de este santo hospital es muy nota- 
ble por su buena forma en figura oval, por la pin- 
tura al ftesco de la bóveda que empezaron Ricci y 
Garrefio y concluyó Jordán, quien después pintó 
todas las paredes desde el anillo abajo, y es de sus 
composiciones mas notables; por los buenos cuadros 
de Sta. Ana y el Cristo de este, y la Sta. Inés, y 
Sta. Engracia, de Eugenio Cajés,- por el altar mayor 
de mármoles y de buen gusto en arquitectura y pin- 
tura; y últimamente por la estatua del santo, obra 
de Manuel Pereira. Está situada esta casa é iglesia 
en la corredera de S. Pablo y calle de la Puebla. 

Hospital de S. Luis (de los franceses). Fue 
fundado este hospital en 1615 por don Enrique 
Sauren , capellán de honor de Felipe III , con des- 
tino á los i>obres naturales de Francia. Tiene su pe- 
quefia iglesia cuyo altar mayor fue trazado por don 
Ventura Rodríguez. Está situado en la calle de Ja- 
cometrezo. 

Hospital de nuestra Sefwra de la Novena (de 
los cómicos). La congregación de nuestra Señora 
de la I^ovena de los cómicos españoles, erigió esta 
enfermería para la cura de sus individuos en la ca- 
lle de la Redondilla esquina á la de la Leche. Tie- 
ne su capilla pública. 

Hospital de Sta. Catalina de los Donados. Es- 
tá situado en la plazuela del mismo nombre y fue 
fundado en 1460 por Pedro Fernandez Lorca, para 
doce pobres honrados á quienes la demasiada edad 
priva de ganar el sustento £1 nombre de Donados 
les viene del trage que usan parecido al de aquellos. 
Esta casa tiene también su capilla y estaba najo el 
patronato del prior de 6. Gerónimo del Escorial. 
Hay tradición de qne en la misma casa se alojó el 
emperador Garlos Y , en una de las ocasiones que 
Tino á Madrid. 



342 PARTE HLAJNTRÓPIGl 

Hospital militar. Los varios y mezquinos hos- 
pitales militares que eiistian en Madrid , se han reu- 
nido en estos últimos afios en uno solo situado en 
el antiguo edificio que fue seminario de nobles, que 
por su grande estension y ^tuacion lejana del cen- 
tro es el mas á propósito para este objeto. Está de- 
dicado para militares esclusivamente y servido con 
mucho esmero y diligencia por los empleados cor- 
respondientes y facultativos de nota. 

£1 número de enfermos que existia en este hos- 
pital en 1.* de enero de i843, unido al de los en- 
trados hasta \.* de enero de 1844, ha sido de 18,204 
de los cuales han muerto 369, óuedaron en camas 
1019 para 1.* del año actual, y nan salido curados 
todos los demás. 

Hospitalidad domiciliaria. La junta municipal 
de beneficencia nombra una junta parroquial para 
cada una de las en que está dividido Madtrid, y se 
compone del cura párroco y ocho vecinos, renova- 
da por mitad cada dos afios á propuesta de ella mis- 
ma, y tiene á su cargo la recolección y distribu- 
ción de suscriciones y limosnas en su distrito , la 
hospitalidad domiciliaria, la enseñanza y vacuna- 
ción de niños , dando cuentas á la junta municipal. 
Be los estados remitidos á ella por dichas juntas 
parroquiales resulta que en el año último de 1843 
han sido ausiliados los siguientes enfermos : S. An- 
drés, 268: SU. Cruz, 198; S. Ildefonso 444; S. Pe- 
dro, 57; S. Lorenzo, 276; S. Sebastian, 714; San 
Ginés, 260; Santiago, 128; S. Marcos, 349; San 
Millan, 86; S. Luis, 147. Las parroquias de S. Justo, 
S. Poicólas, Sta. Mana, S. Martin y S. José no han 
remitido aun sus estados. 

OTROS ESTABLECimiENTOS. 

M(mte de piedad. El 3 de diciembre de 1703 
el capellán de S. M. en el convento de las descal- 
zas reales D. Francisco Piquer, tuvo la feliz inspi- 
ración Hle crear este benéfico establecimiento, colo- 
cando un real de plata en la caja que abrió dicho 
día para este objeto. La institución de los montes 



T CORRECCIONAL. 343 

de piedad , qiie bajo el nombre de Casas lombar- 
das era conocida en Italia desde el siglo XII, de- 
biendo su origen á la orden de S. Francisco , se li- 
mitaba en un principio á ser an instituto de caridad 
religiosa, láciíitando /gratuitamente algunos antici- 
pos á las clases necesitadas, hasta que sintiéndose 
h importancia de un establecimiento de esta clase, 
y la necesidad de dar mayor ensanche á sus opera- 
ciones, hizo adoptar en todas partes el sistema de 
gravar con un módico interés las sumas prestadas. 
•El monte de piedad de Madrid, basado estricta- 
mente sobre el principio religioso y ardiente celo 
de su fundador, fue aprobado y planteado definiti- 
vamente en 1713, en que el rey don Felipe Y le 
tomó bajo su protección, nombrando para represen- 
tarla á un ministro del supremo consejo, v para su 
dirección al mismo capellán Piquer y aprobando los 
estatutos que este formó. Al propio tiempo, para cu- 
brir las necesidades del mente, la bizo merced de 
la casa que hoy posee , y donde se hallan sus ofici- 
nas, concediéndole igualmente otros ausilíos, con 
los cuales pudo desde 1724 plantear definitivamente 
8U8 operaciones filantrópicas, sin exigir al empeñan- 
te el mas mínimo interés por razón de premio ó 
depósito. En estos términos ha continuado el mon- 
te, sin interrupción por siglo y medio, hasta que 
disminuyendo los recursos, creciendo las necesida- 
des , y mejor entendidos los principios económicos 
que dan á conocer que este esceso de desínteres li- 
mitaba la importancia del establecimiento, el cual 
no bastaba ya á cubrir una mínima parte de las ne 
cesidades particulares, se dispuso por real orden de 
8 de octubre de 1838, solicitada á instancias de la 
misma junta administrativa del establecimiento, que 
desde 18 del mismo mes se exigiese en él por las 
cantidades prestadas el interés anual de 5 por 100 que 
posteriormente por otra real orden se fijó en 6 por 
100 anual, autorizasdo al mismo tiempo ai monte á 
tomar á préstamo con el interés de 4 por 100 las can- 
tidades que necesitase para sus operaciones, aun- 
que con la obligación de recibir para este objeto y 
con el rédito de 5 por 100 anual todas las cantida- 
des que ingresen en la Caja de ahorros, sin poder 



3i4 



PARTE FltAlíTRÓPICA 



acudir á otros préstamos mientras esta le suminis- 
tre lo necesario. 

La importancia suma adquirida por el Monte con 
estas determinaciones se demuestra con el resultar 
do comparativo de los afios anteriores con el último 
de 1843, en los términos siguientes: 

ANTIGUO SISTEMA SUI ÍNTERES. 

Afws, Personas socorridas. Préstamos rs,víu 



1833. . . 

1834. . . 

1835. . . 

1836. , . 

1837. . , 

Totales. . 


11,518. . 
. 11,122. , 

11,961. . 

12,658. . 

. 10,837. . 

58,096. . 


. . 1.902,210 
. . 1.830,930 
. 1.978,880 
. . 1.953,650 
. . 1.510,220 

9.175,890 



HUEVO SISTEMA CON INTERÉS. 

Años. Personas socorridas. Préstamos rs,vn. 



5.153,180 
6.657,580 
7.254,870 
7.772,860 
10.135,900 



1839. . . 


. 18,583. . 


1840. . . 


. 23,450. . 


1841. . . 


. 24,487. . 


1842. . . 


. 26,816. . 


1843. . . 


. 30,069. . 


Totales. . 


. 123,405, . 



36.974,390 
RESUMEN DE PERSONAS. 

Personas socorridas en el quinquenio mo- 

,.<ie™0- • . 123,405 

Id. Id. en el antiguo 58,096 

Diferencia del número de personas. . . 65,309 

RESUMEN OB PRÉSTAMOS. 

fj^stomos en el quinquenio moderno. 36.974,390 

Id. Id. en el antiguo sistema 9.175,89 

Diferencia de préstamos 27 798,500 



T GORRBOGIONAL. H6 

Para el gobierno de eate establecimiento existen 
dos juntas , una de gobierno y otra general , bajo la 
presidencia del gefe político ae Madrid y compues- 
ta del Vicario eclesiástico, el capellán mayor de las 
Descalzas, cuatro individuos de la junta directiva de 
la caja de ahorros y otras personas de categoría, 
nombradas por el gobierno. Las ofícinas del monte 
de ]>iedad se componen de tesorería , depositaría de 
aUiajas y sala de almonedas, teniendo para el des^ 
eoipefio de sus obligaciones respectivas, un eclesiás- 
tico administrador general, un depositario de alba- 
jas, un tesorero, un contador y un secretario. 

Se admiten en empeño toda clase de alhajas de oro, 
plata, piedras preciosas, aljófar, ropa blanca que no se 
liaya mojado, piezas de seda, algodón é hilo de buen 
uso , panos linos en pieza y otras telas que se con- 
« sideren de fácil salida. Presentada la alhaja ó pren- 
da de empeño, es reconocida y apreciada por los 
tasadores , los cuales , bajo su responsabilidad , de- 
signan la cantidad que puede prestarse sobre ella, 
pasando después de una multitud de formalidades á 
la depositaría, hasta que el interesado la reclama y 
paga la cantidad empeñada con el interés del 6 por 
100 anual. Bl término del empeño puede ser hasta 
un año , pasado el cual , y no acudiendo su duefio 
al desempeño, pasan las alhajas á la sala de almo- 
nedas para su venta pública, que se anuncia en el 
Diario , y de su valor se hace pago al monte de ca- 
pital y réditos, quedando el resto á disposición del 
mteresado. 

Los dias destinados para el empeño son mar- 
tes, jueves y sábados, y para el desempeño lunes, 
miércoles y viernes por las mañanas. 

El monte está situado en su casa propia, plazue- 
la de las Descalzas. 

Caja de ahorros. La caja de ahorros , creada en 
Madrid por real decreto de 23 de octubre de 1838,. 
es un establecimiento de benefícencia destinado es- 
elusivamente á recibir y hacer productivas las eco- 
nomías de las personas laboriosas. 

Las operaciones de la Caja de Ahorros de esta 
corte están limitadas á recibir las. cantidades que 



346 PARTE FILÁM'BOPICA 

en ella se depositan semanalmente y pasarlas en el 
acto al Monte de Piedad , á fin de que este pueda 
hacerlas productivas en los objetos ae su instituto; 
abonando á la Caja el interés anual de 5 por 100, y de- 
▼olviéndola los capitales siempre que esta se los exija. 

La dirección y administración de la Caja de Ahor- 
ros está á cargo de una junta presidida por el gefe 
político de la profincia, y nombrada por el gobier- 
no entre las personas de conocido arraigo, filantro- 
pía, probidad é inteligencia. Esta junta se compo- 
ne de tres directores, un contador, un tesorero, un 
secretario y doce vocales, cuyos cargos son ente- 
ramente (^tuitos. 

La Cata de Ahorros recibe todos los domingos 
del año las cantidades que cualquiera persona se 
presenta á imponer en ella , desde la de cuatro rea- 
les hasta la de sesenta inclusive en cada semana. 
La primera imposición de cada interesado puede 
ser hasta la suma de cien reales vn. rio se admi- 
ten fracciones de real para evitar complicación en 
las operaciones. El máximum que cada imponente 
puede llegar á reunir devengando interés, está fija- 
do en la cantidad de diez mil reales. 

Estas sumas impuestas ganan el interés del 4 
por 100 al año , á contar desde una semana después 
de la imposición. Los intereses son al fin del afio 
acumulados al capital y devengan sucesivamente el 
rédito correspondiente. La diferencia del 1 por 100 
entre el 5 que abona el Monte á la Caja y el 4 que 
esta abona a los interesados en ella, queda reteni- 
do y destinado ñor ahora á atender á los gastos in- 
dispensables de la contabilidad y á formar un fondo 
de reserva para los imprevistos. 

Las sumas depositadas en la Caja, pueden re- 
tirarse por los interesados á su voluntad, avisando 
á la misma con dos semanas de anticipación, y ce- 
sando desde aquel punto de devengar mterés. 

Cada semana la junta directiva , publica una ra- 
zón del movimiento de entrada y salida en la Caja, 
y al fin de cada afio un estado circunstanciado de 
ella. Las operaciones de la Caja desde el dia 17 de 
febrero de 1839 en que quedó abierta al público, han 
sido las siguientes: 




¿=ílÉ^liiÉl 


SVUVA 


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3i8 PARTE FIL\NTnOPICA 

La €aja está abierta al público todos los doinin- 
gos, desde las 10 de la mafiaaaá las 3 de la tarde 
en los meses de octubre á mayo inclusive , y de 9 
á 1 en los restantes meses del ano. Las tres pri- 
meras horas son destinadas á recibir los depósitos 
y la última á realizar los reintegros que se hayan 
solicitado. 

Cada interesado recibe al hacer la primera entre- 
ga una libreta de resguardo , en la cual van espre- 
sados el número de orden , su nombre , cantidad de 
kt imposición y demás circunstancias necesarias; y 
en esta libreta visada y firmada por uno de los di- 
rectores V el tesorero, se van anotando en seguida 
las cantidades que sucesivamente imponga el mismo 
interesado , sirviéndole siempre de resguardo y cré- 
dito con que poder reclamarlas cuando guste , y 
cuidando de llevar consigo dicha libreta siempre qae 
baya de hacer un nuevo depósito en la Caja , á fin 
de que en ella misma puedan hacerse las anotacio- 
nes espresadas. 

Para las solicitudes de reintegro , ha de presen- 
tarse el mismo interesado personalmente con la li- 
breta correspondiente, en la que se anota el dia 
en que ha de realizar el cobro dentro del térmioo 
de las dos semanas que quedan prevenidas. Los au- 
sentes pueden reclamar sus fondos por medio de 
persona autorizada con poder especial. La muger ca- 
sada necesita para ello de la autorización de su ma- 
rido, y los menores la de sus padres ó tutores le- 
gales. 

La Caja de Ahorros está situada en la plazuela 
de las Descalzas, casa del Monte de Piedad. 

Pósito de Villa. Este útil establecimiento fué 
dispuesto por la Imilla desde la venida de la corte á 
Madrid , para almacenar las harinas necesarias : y en 
el reinado de Felipe lY se fabricó inmediato á él 
un barrio ó lugar con 42 casas que se llamó ViUa" 
nueva y en ellas estaban los hornos de los panade- 
ros. Posteriormente se mudó esto y se establecieron 
las tahonas, y en 1745 se labró la albóndiga actual 
que es de figura redonda y capaz de contener 100,000 
fanegas de trigo. Por último en 1763 se hizo otra 



Y GOBRBCCIOPÍAL. - 349 

panera. Bn las escaseces se abren estos pósitos y 
Tendiéndose el trigo á un precio moderado, se cui- 
da de impedir los abusos de los almacenistas. La al- 
bóndiga está situada en el paseo de Recoletos. 

A80CIAGI0NS8 DS CARIDAD. 

Nuestra señora del Refugio, Fundóse esta san- 
ta santa hermandad en 1615, y después de varias 
vicisitudes se estableció en 1702 en el real hospital 
iglesia de los alemanes (vulgo de los portugueses)^ 
cujro patronato y administración y el del colegio ae 
ninas huérfanas, le confirió el rey don Felipe V. Bs- 
ta hermandad se compone de personas de distinción 
y conocidas por su amor á la beneficencia ,* y sus 
caritativas ocupaciones consisten en hacer conducir 
los enfermos a los hospitales con el mayor esmero 
y diligencia, socorrer en sus casas á los que en ella 
permanecen y son visitados por los mismos indivi- 
duos de la hermandad ; ausiliar á otros con los opor- 
tunos socorros para salir á tomar bafios, y á los de- 
mentes para ser conducidos á los hospitales de To- 
ledo y Zaragoza; pagar la lactancia de las criaturas 
desvalidas; recoger las criaturas que se esponen en 
el tomo de su establecimiento y conducirlas inme- 
diatamente á la Inclusa ; y hospedar y dar albergue 
á los forasteros y peregrinos que carecen de él; em- 
pleando para todas estas piadosas ocupaciones á los 
mismos hermanos de la asociación , valiéndose pa- 
ra ello de informes reservadlos y otros delicados 
procedimientos que acrediten la necesidad y eviten 
la vergüenza de los interesados ; todo lo cual cons- 
tituye á este establecimiento en uno de los prime- 
ros de beneficencia que encierra nuestra capital. Son 
varios los estatutos que ha tenido esta santa her-. 
mandad , y los que en la actualidad la rigen fueron 
aprobados por el gobierno en 20 de octubre de 1843, 
reservándose aquel el nombramiento de funcionarios 
de la junta directiva á propuesta en tema de la mis- 
ma. En el año pasado de 1843, ha subido el gasto 
en tan piadosos usos, á la cantidad de 279,059 rs. 
y 6 nfrs., habiendo socorrido con ellos á 3513 per- 
sonas de todas clases: suministiado bafios á 132, 



3S0 PARTE FUAMUOPIGÁ 

hecho criar 48 nifios, recogido 1893 pobres y S40 
criaturas, con otros machos servicios piadosos. Igual- 
mente han sido inyertidos en el mismo alio en ia 
real casa, iglesia y hospital de san Antonio 80,2^ 
reales y 30 mrs. y en el colegio de niñas huérfanas 
unido a la misma casa 62,059 rs. y 5 mrs., compo- 
niendo un total de fi^asto en el afio de 421,339 rs. y 
7 mrs. y desde su Jundaclon con iguales objetos de 
71.823,148 rs. y 27 mrs. 

Hermandad de nuestra Señora de la Esperan- 
%a (vulgo Pecado mortal). Fué fundada esta real 
hermandad en 1733 en la parroquia de san Juan, y 
al afio siguiente le confió el rej^ ia administración y 
gobierno de la casa de Arrepentidas. Está situada en 
casa propia calle del Rosal frente á la plazuela de 
los Mostenses , y se compone de personas de distin- 
ción. Las ocupaciones de esta hermandad son aco- 
Ser V asistir sigilosamente á mugeres embarazadas 
e ilegítimo concepto , facilitar los matrimonios re- 
culares y la dispensa de los pobres, repartir bulas 
a estos, y disponer misiones. 

Asociación de señoras para el socorro de las 
religiosas de Madrid, Un noble sentimiento de 
caridad y de celo religioso ha dado lugar á esta 
asociación, dirigida por una junta de señoras de las 
mas respetables clases de Madrid , con el objeto de 
reparar en lo posible la injusticia y abandono en qae 
yacen las desgraciadas monjas, privadas de sus bie- 
nes y no satisfechas sus pensiones. Debióse el bello 
pensamiento de esta filantrópica asociación á la se- 
ñora marquesa de Malpica, y reunidas las señoras en 
crecido número, desplegaron desde luego un celo 
y una generosidad , 9ue forma magnífico contraste 
con el effoismo y la impiedad de la época. Los re- 
sultados nan correspondido á aquel ardiente fervor; 
y verificada la primera reunión en 14 de marzo de 
1841 , pudieron presentar en fin de aquel año y á 
los diez meses de su instalación, un resumen de 
imó'eso de 161,972 rs. y 33 mrs., producto de las 
suscriciones voluntarias , limosnas y mandas , cues- 
taciones hechas por las señoras en las iglesias, y 



T CORRECCIONAL^ 351 

de algunas funciones diamestas por las mismar, 
todo lo cual Alé repartido á prorata entre las 
religiosas desvalidas. En el afio ultimo ha emplea- 
do en los mismos piadosos usos 209,580 rs. 

GORREGCaON. 

Asociación de caridad del Buen Pastor, Fué 
fundada en 1799 con el objeto de atender al alivio 
espiritual y temporal de los pobres presos en las cár- 
celes de Corte , y bajo su dirección se halla esta- 
blecida la elaboración de espartos que se despachan 
en el almacén de la misma cárcel. Cuida también 
de los auxilios espirituales y de algunos agasajos 
facilitados á los presos en ciertos dias del afio, v 
está compuesta de personas de distinción y caridad. 

Sociedad para procurar la mejora del sistema 
carcelario. Una de las reformas que reclama en 
Espafia la mas urgente necesidad , es el abandono 
y mala disposición de las cárceles y establecimien- 
tos correccionales. El celo por el bien público de 
algunas personas filantrópicas promovió la reunión 
de una sociedad voluntariamente encargada de estos 
trabajos, que instalada solemnemente en i." de ene- 
ro de 1840 , emprendió desde lueso las importantes 
tareas de su cometido. Por resultado de ellas se 
inauguró en 16 de febrero la nueva cárcel de Jó- 
venes de que hablaremos después, colocándose la 
primera pleura de una Penitenciaria modelo^ que 
desgraciadamente se encuentra paralizada por fiuta 
de fondos; mejoró la material disposición de las 
cárceles de Madrid, y llevó á efecto la incorpora- 
ción á la corona de las alcaidías de la misma , que 
consistían en oficios enagenados; refundió en la mis- 
ma la comisión de cárceles que existia aotes, y lie- 
gó á contar en el primer año ,«563 socios de suscri- 
clon voluntaria de 20 rs. anuales; procurando en el 
mismo por este y otros donativos y anticipaciones, 
hasta la cantidad de 84,383 rs. y 14 mrs. que. fué 
el total gasto en aquel. La junta directiva de la so- 
ciedad en su Memoria de 31 de diciembre de 1840, 
se proponía otros trabajos de reglamentos de caree- 



359 PARTE FILANTRÓPICA 

les y refonna material de las mismas, que no ha 
podido realizar del todo por las revueltas de los tiem- 
pos y escasez de fondos con que cuenta. £1 resul- 
tado mas importante hasta ahora, ha sido el haber 
comprado el gobierno á instancia de la sociedad las 
alcaidías de las cárceles, que eran un motivo de 
abusos y estafas , creando un solo derecho que pa- 
gan los presos que quieren estar en habitación apar- 
te y asignando este derecho a la sociedad , que con 
la suscricion voluntaría de sus individuos, forma el 
único fondo con que cuenta para el pago de sus 
atenciones. 

Cárcel de corte. En el mismo edificio donde ce- 
lebra sus sesiones la Audiencia territorial , y por la 
parte de la espalda que cae á la calle de la Con- 
cepción Gerónima, está el local destinado para cár- 
cel de corte, que aunque ampliado con el que t\\é 
capilla del Salvador, y mejorado en lo posible, no 
tiene ninguna de las condiciones necesarias en es- 
tos establecimientos, y con su estrechura, lobreguez 
y ahogo , desmiente rotundamente la inscripción 
que campea sobre la puerta principal del edificio. 
Ki parece decoroso que en el mismo sitio en 
que tiene sus sesiones el primer tribunal de la 
provincia, esté la cárcel, ni que tampoco se halle 
situada en el centro de la capital; lo regular seria 
que esta parte del edificio, fuese solo destinado á 
retención provisional de los encausados ó á ciertas 
y determinadas clases de delitos , sin la monstruosa 
confusión que reina , tanto en esta cárcel como en 
la de villa , en que se mezclan indistintamente los 
crímenes mas atroces, con los deslices mas comu- 
nes, las opiniones políticas y demás. La comisión 
de visita de cárceles de la sociedad no ha dejado 
de reconocer estos inconvenientes, y desde fines de 
1841, trató de sacar el partido posible , asi de es- 
ta como de la de villa, dando ventilación y cla- 
ridad á los calabozos del piso bajo , y estableciendo 
un r(^gimen de aseo y limpieza interior. En la mis- 
ma cárcel está establecido el taller de espartería en 
que trabajan los presos , bajo la dirección de la aso- 
ciación del buen Pastor. 



Y GOBBECGIONAIi. 353 

Cárcel de vUla (el Stüadero), Habiéndose re- 
conocido el inconveniente de hallarse establecida la 
cárcel de villa en las mismas Gasas Consistoriales, 
fué trasladada en 1831 á la casa titulada el Salade- 
ro, contigua al portillo de santa Bárbara, que ijor 
so segundad y buena disposición ofrecía ventajas 
sobre el antiguo local. En ella ha hecho la misma 
comisión de visita de la sociedad de cárceles, con- 
siderables mejoras en el año último, destinando dos 
cómpdas y espaciosas habitaciones para las mugeres, 
una pera las pendientes de causa, y otra para las 
ya sentenciadas, formando dos grandes salones en 
el piso principal, dando ventilación á las prisiones, 
arreglando aseadamente las camas de los presos, y 
cuidando, asi como en la de corte, de la mejora 
del alimento, y de que se ocupen en los trabajos 
establecidos en ella. 

Cárcel correccionai de jóvenes. El primer cui- 
dado que ocupó á la sociedad de cárceles desde el 
momento de su instalación, fué el establecimiento 
de una correccional para los jóvenes menores de 16 
afios destinados á presidio, a fin de que pudiesen 
cumplir alli su condena, aprendiendo ai mismo 
tiemiM) un oficio , y moralizándolos con alguna ins- 
trucción. A este fin , la comisión de visita nombra^ 
da á fines de 1841 , estableció en ella un taller en 
grande de sillería, que le produce lo necesario pan 
atender á la ensefianza de leer, escribir , vestido y 
alimento de los jóvenes, habiendo contado para ello 
con el auxilio de la hermosa junquilla que se coje 
en Aranjuez, que tuvo á bien cederla el real pá* 
trimottio. 

Casa galera. Desde el año 1610, se pensó en 
establecer en la cárcel de corte la debida separa- 
cion para las mugeres de mala vida, perseguidas y 
castigadas por los tribunales, y va en 162S apare- 
ce un auto acordado de la Sala de alcaldes, desti* 
Dando á la Casa galera una parte de las condenat 
que se hiciesen en los repesos. Posteriormente la 
galera aparece estuvo á cargo de loa hospitales, hasr 
ta que en 1673 la congregación de esclavos del 4olr 



354 PARTE FULANTROPICÁ 

ce nombre de Blaría, fundada por el beato Simón 
de Rojas en el conYeulo de la Trinidad, principió 
á recojer los mendigos de ambos sexos, y de aquí 
tomó oriffen el establecimiento del Hospicio; en 
1722 se ideó el establecimiento en él de una vi- 
vienda separada con el título de galera paraHepó- 
alto de las mujeres mundanas. Asi siguió con mu- 
chos trabajos, basta oue á mediados del siglo pasa- 
do se trasladó la galera á una casa propia de los 
hospitales en Ui calle de Atocha, poméndose su 
dinMscion á cargo de la junta suprema de aquellos 
y manteniéndose precariamente con algunas limos 
ñas y mandas, hasta gue el dos de mayo de 1808, 
á fovor de la revolución de aquel dia, se fugaron 
las reclusas, y quedó abandonado el establecimien- 
to. Concluida la guerra, y vuelta á restablecer la 
galera con varios arbitrios que concedió el gobierno, 
ouedó dispuesta en la calle del Soldado, en el edi- 
ncio que sirvió antes de Inclusa, bajo la dirección 
de la Sala de Alcaldes; en cuyos términos ha con- 
tinuado mezquinamente, hasta que en 1837 ha sido 
trasladada al ex-convento de Monserrat, calle An- 
cha de san Bernardo, que ftie comprado con este 
objeto á la hacienda nacional á censo reservativo. 
La Audiencia territorial, que sustituyó á la supri- 
mida Sala de Alcaldes, continuó teniendo á su car- 
;o la protección de esta casa , hasta que en octu- 
bre de 1842 ha quedado cometida á la misma so- 
ciedad filantrópica de mejora del sistema carcelario. 
lYombrada por esta una comisión de su seno, con 
el obieto de plantear y arreglar el nuevo sistema del 
establecimiento, esta lo ha llevado á cabo en tér- 
minos, que honra el celo é inteligencia de sus in- 
dividuos ,* dando cómoda distribución al edificio, es- 
tableciendo nuevos reglamentos, arreglando el sis- 
tema interior doméstico, estableciendo nuevas labo- 
res y trabmos, en que se ocupan todas las reclusas, 
y las enseñanzas de leer, escribir y contar, mejo- 
rando en fin, y moralizando su condición, de suer- 
te eme hoy puede visitarse con complacencia un 
establecimiento que en lo antiguo ofrecía el mas 
lepognante espectáculo. £1 número de reclusas en 
el dJa es de 113; cuando anteriormente nttnc4i pu- 



g 



. Y CORRECCIONAL. 355 

do ascender de 40 á 50. Bl orden , el silencio y la 
compostura reinan en este recinto ; y sin los empí- 
ricos sistemas , ni atrevidas teorías esperimcutaies 
oae hemos visto aplicados en los establecimientos 
de ésta clase en países estrangeros, podemos aseg^u- 
rar que en este vemos cumplidamente desenvueltos 
los preceptos de la religión, de la humanidad y de 
la moral pública. 

Cárcel militar. Las prisiones militares están en 
el dia en el ex-convento de san Basilio, y en el de 
santa Isabel. 

Vivak. Es una prisión provisional que hay en la 
guardia del principal (casa de correos en la Puerta 
del Sol), y en donde son custodiados los detenidos 
durante la noche, hasta su traslación á las cárceles 
principíales. 

CikBAS DB RSGLU8XON DE mUOERES. 

Santa Maria Magdalena (vulgo Recogidas). 
Tuvo principio en 4587 en el nospital de peregri- 
nos, y de alii se trasladaron en 1623 á su casa 
en la calle de Hortaleza. Sirve de reclusión decen- 
te para mugeres, y está al cuidado de las religiosas 
de santa Maria Magdalena de la penitencia .- no se 
admite en esta casa muger ninguna que no haya si- 
do pública pecadora, y una vez entrando allí, no 
pueden salir mas aue para religiosas ó casadas. Hay 
también una sala donde se guardan las mugeres á 
guienes sus parientes envian por castigo. Tiene su 
Iglesia pública. 

Arrepentidas. Fué fundada esta casa, también 
reclusión de mugeres, en el año de 1771 con la 
diferencia de poder salir de ella á su voluntad. Es- 
tá situada en la calle de san Leonardo. 

San, Nicolds de Bari. También este colegio es 
de reclusión de mugeres, y fué fundado en 169! 
eo la calle de Atocha , donde existe , contiguo al 
colegio de Desamparados. 



3^ PÁRTB FILANTRÓPICA 

CÜARTSLSB. 

CuarUl de inválidos (Atocha). La desgraciada 
suerte de los militares iDutilizados en campaña ha 
llamado justamente la atención de todos los gobier> 
nos , y los pueblos mas ciyilizados de Enroi» mues> 
tran con noble orgullo los filantrópicos asilos des- 
tinados por su munificencia á los infelices vetera- 
nos. Nuestra Espafia presentaba un sensible vacío ' 
en este punto , hasta que el real decreto de 20 de 
octubre de 1835, disponiendo la creación de un cuar- 
tel de inválidos, vino á reparar esta injusticia he- 
cha á los defensores del estado. Instalada una junta 
para este objeto, y nombrado en 30 de noviembre 
del mismo ano para director y comandante ffenerai 
el Excmo. Sr. duque de Zaragoza, el nooibre de 
Pafafox, título de orgullo y de gloriosos recuer- 
dos para nuestra [)atría , quedó naturalmente coloca- 
do sobre el honorífico trofeo de sus defensores. Lu- 
chando con los terribles (^stáculos que ofrece la 
peuuria de los tiempos, y sancionada por S. M. la 
ley de las Cortes de 6 de noviembre de 1837 , pu- 
do en fin llevarse á cabo la idea, destinándose á 
este objeto el que fue convento de Atocha , con su 
huerta y la de S. Gerónimo, que por su venu^osa 
situación y espaciosidad ofrecía muchas ventajas. 
Fácil es conocer el deplorable estado en que seha- 
llalia el edificio, entregado al fatal espíritu de des- 
trucción; las habitaciones convertidas en cuadras; los 
suelos hundidos; las puertas arrancadas; los tejados 
amenazando desplomarse, v la hermosa iglesia de 
Atoclia despojada de sus altares. Todo fue pronta y 
brcvcmeute remediado , y gracias al entendido celo 
y actividad del general director y ayudantes, pre- 
senta hoy este establecimiento un espectáculo li- 
sonjero, habiéndose construido en él las escaleras, 
tránsitos y habitaciones necesarias para 400 solda- 
dos, divididas en 4 crujías, de las cuales solo hay 
una amueblada y habitada por los 100 inválidos que 
entre oficiales y soldados tienen hasta ahora entra- 
da en el establecimiento. Es de notar también la 
grande y espaciosa cocina, y el grande y hermoso 
comedor, el almacén del vestuario y otras depen- 



T CORRECCIONAL. 357 

dencias. El régimen interior del establecimiento es 
el mas aprop&ito para fortalecer la salud de los 
inyálidos, curar hasta donde es posible sus heridas, 
y hacerles útiles á la sociedad. La comida es sana 
y abundante , el aseo y limpieza estremados , el or- 
den y disciplina escelentes. Todos los diversos car- 
gos desde el de gefe director , hasta el ,del último 
ayudante, están servidos por veteranos, sin mas 
sueldo'que el que les corresponde por su clase ; de 
suerte mte en este punto no sirve el establecimien- 
to de nmgun gravamen al tesoro nacional. El mode- 
rado prest de 5 rs., señalado á cada inválido, basta, 
bien manejado , para su decente sostenimiento. 

El antiguo y venerable templo de nuestra Seño- 
ra de Atocua, dignamente restaurado y enriquecido 
con preciosos altares y cuadros, se halla de nuevo 
restituido al culto ; y en su principal trono está ya 
colocada la celebrada imagen, objeto de la venera- 
ción del pueblo madrileño. Campean gallardamente 
dispuestas en los machones de la fábrica, las glo- 
riosas banderas, trofeos de las antiguas glorias na- 
cionales. El pendón inmortal de don Juan de Aus- 
tria, los de las órdenes militares, los de los tercios 
de Flandes, y los temidos en otros tiempos mas 
allá de los mares, reposan alli como estímulos de 
l^oria y de virtud , como tributo de reconocimien- 
to al Dios de los ejércitos, como brillantes páginas 
de nuestra historia nacional, custodiadas por los 
que con su propia sangre escribieron en ellas algu- 
nas lineas mas. 

Cuartel de Milicia Nacional (Sto. Tomas). En 
el año anterior de Id4a, se ha arreglado el antiguo 
convento de Sto. Tomas en la calle de Atocha, con 
el objeto de servir de cuartel para la Milicia Nacio- 
nal, como ya lo era, hallándose ho)[ ocupado por 
uno de los regimientos de la guarnición. La deco- 
ración esterior de este cuartel no carece de gusto y 
especialmente su portada adornada con dos estatuas 
entre columnas que dan un regular ingreso , asi co- 
mo la simetría en las órdenes de ventanas y el an- 
tepecho que cubre el tejado, presta á todo el con- 
junto un agradable aspecto. 



í. 



358 PARTE nLAirTRÓPICÁ 

Cuartel de guardias. Hoy cuartel de caballería 
y colegio militar. Es el edificio mas grande de Ma- 
drid. Se empezó á construir en 1720, por las traza 
í bajo la dirección de don Pedro Rivera, uno de 
ios luas famosos corruptores del buen gusto en ar- 
quitectura. Es un cuadrilongo muy grande, con tres 
plazas ó patios, una torre por acabar en cada angu* 
10, y un observatorio á poniente. A levante está la 
focbada principal , con una portada de las mas ridi- 
culas. Podian alojarse en este cuartel cómodamente 
^00 caballeros guardias con sus criados y 600 caba« 
líos. Está situado en el barrio de Aflijidos. 

Cuartel de S. Gil. Fue construido este vasto 
edificio para convento de Franciscos descalzos á Ti- 
nes del siglo pasado, y después ha sido destinado 
para cuartel de caballería. Su arquitectura es noble 
y seria, como convenia al objeto. Es obra de don 
Manuel Martin Rodríguez, sobríno, y acaso el mas 
aventsyado discípulo de su tío don Ventura. Está si- 
tuado á la bajada para la puerta de S. Tícente. 

Cuartel de Palacio, En 1832 se concluyó otro 
cuartel d^ caballería detras de palacio, destmado al 
escuadrón de guardia real que diariamente entra de 
servicio en aquel. Es bastante espacioso , muy bien 
distribuido y ventilado , y su ejecución sólida v de 
aspecto elegante, habiendo sido dirigido por el ar- 
quitecto mayor de S. M. don 'Isidro Yelazquez. 

Otros cuarteles. Hay ademas para caballería 
otros cuarteles , como son : uno en el pósito al la- 
do de Recoletos, y otro por la subida á la puerta 
de Alcalá, el espacioso de artillería en la subida 
del Retiro; y el de la misma arma de la Milicia IVa< 
cíonal en el convento de S. Basilio. 

De infanteria. El mas espacioso es el de la ca- 
lle de S. Mateo; otro hay llamado de Aranda, en la 
calle de Fuencarral, frente al Hospicio; otros en la ca- 
lle del Soldado, y el de Sta. Isabel en la calle del 
mismo nombre. Ademas se han habilitado para cuar- 
teles de guardias Alabarderos el convento del Ro- 
sario en la calle ancha de S. Bernardo, y el con- 
vento de S. Francisco para tropas de infanteria. 



VIII. 
PARTE MERCANTIL 

É INDUSTRIAL. 



BESUMEN 

OE ESTA OCTAVA PARTE. 



Junía de Comercio. 

Bolsa, 

B ancos . 

Casas de moneda» 

Compañías mercantiles. 

Fábricas principa les . 

Industria madrilfña. 

Ferias, 



ESTABLCGIBIlBNTOft DS COMERCIO^ 



Junta de Comercio, Vot real cédula de 36 de 
agosto de 1827 , se estableció eu Madrid ci Consu- 
lado de comercio^ que estaba dividido en dos dis- 
tintas secciones ó cuerpos, denominados tribunal 
consular y junta de comercio. Posteriormente, 
con la publicación del Código de comercio en i830, 
cesaron los consulados, estableciéndose independien- 
temente las juntas de comercio y los tribunales dch 
misQio, circunscribiéndose el conocimiento de aque- 
llas á todo lo relativo á la administración j fomen- 
to , y á la distribución del subsidio mercantil é in- 
dustrial. Compónese la junta de Madrid del intenden- 
te de la provmcia que la preside, y de i 2 vocales 
comerciantes, renovados anualmente. Celebra sus 
sesiones en el ex-con vento de S. Martin. 

Bolsa de comercio (1). Por ley de 10 de se* 
tiembre de 1831 se creó en Madrid una bolsa de co^ 



(I) Cuando el aayor comercio de los Países Bajos era en la 
ciadad de Bra{jes, los comcrulantus se reunían en una gran 
plaza donde estaba la nia(plQca casa propia de la familia rlflíi 
Borsa : esta coraonicó su nombro á la plaza , que se llama 
Plaza de ia Bolsa | y cuando mas adelante se trasladó el co- 
mercio á Amberes, los comerciantes , acostumbrad-»» á reunirse 
en la Do/sa , llevaron esto nombre ) á par que svi!> negocios á 
dicha ciudad, y desde allí se comunic*) al lugar dondj se re- 
onett en Amstcrdan, Londres, Paris, IIambiiv.Tf> , ele. F-n Ts- 
paña estos cdiflcios tenían en lo antijjuo el titu'>n de I.unja de 
contratación, ea Serílla, Barcelona, Valencia y Paluia. 



363 PARTE MERCAMIL 

mercio, en que 8e reúnan las personas dedicadas al 
tráfico y giro comercial y de fondos públicos y los 
agentes que intervienen en sus contratos y opera- 
Clones. Los objetos principales de esta bolsa son al 
tenor de la ley , la negociación de los efectos pú- 
blicos, la de las letras de cambio, libranzas, pa- 
garés y cualquiera especie de yalores de comercio, 
la venta de los metales preciosos y de todo género 
de mercaderías, la aseguración de los efectos comer- 
ciales , contra todos riesgos terrestres y marítimos, 
el fletamento de buques, y los transportes del inte- 
rior por tierra y por agua, sin que sea permitida 
otra reunión en lugar público ni secreto para ocu- 
parse en negociaciones del tráfico, que la de la bol- 
sa. Esta se halla bajo la dependencia del Ministerio 
de marina y comercio, y para el buen orden y po- 
licía interior hay un inspector con nombramiento 
real. La reunión en la bolsa se verifica todos los 
dias no feriados desde las doce á las tres en punto, 
destinándose esclusivaraente á la negociación de los 
efectos públicos la hora de una á dos , y las demás 
á las otras negociaciones comerciales. La junta sin- 
dical de agentes de cambio fija con presencia de las 
operaciones hechas en la bolsa , el curso ó precio 
corriente de los efectos y cambios , redactando el 
Boletín de cotización que se fija á la puerta y lue- 
go se publica é inserta. en los periódicos. La bolsa 
se halla provisionalmente establecida en el patio y 
claustro bajo del ex-convento de san Martin, siendo 
muy de estragar que por el gobierno , y mas bien 

Eor los negociantes mismos interesados en ella , se 
ayan dejado pasar las ocasiones de construir ó ar- 
reglar para este objeto un buen edificio en punto 
céntrico y conveniente. 

Banco español de san Femando, Creado por 
real cédula de 9 de julio de i829 , refundiendo en 
él bajo este título el antiguo Banco conocido con 
el nombre de San Carlos^ creado en 4782. Por con- 
secuencia de la liquidación verificada á este, se re- 
conoció por el gobierno á favor del nuevo de san 
Fernando una acción de 40 millones de reales en 
efectivo , transigiendo aquel por esta cantidad, cuan- 



E mBUSTBliX. 363 

tas acciones ó créditos pudiera tener contra el Es- 
tado. Al mismo tiempo se dispuso la creación del 
nuevo banco sobre una sociedad anónima de accio- 
nistas que subsistirá por 30 aSos , á menos que se 
pioroguc por un decreto especial; y bajo un fondo 
de 60 millones de reales constituido en 30)000 ac* 
Clones de á 2,000 reales cada una. Las operaciones 
se fijaron: 1/ en descontar letras y pagarés de co- 
mercio: 3/ ejecutar las cobranzas que se pongan á 
sn cuidado: 3.* recibir en cuenta corriente las can- 
tidades que se entreguen en su caja , y pagar letras 
por cuenta de sus auefios hasta su total importe: 
4/ hacerse cargo de los depósitos Toluntaríos ó ju- 
diciales que se hagan en el banco en dinero , barras, 
ó alhajas de oro y plata: 5/ hacer préstamos á par- 
ticulares sobre garantías de alhajas de oro y plata 
justipreciadas, que no escedan de las tres cuartas 

rbes de su Yafor, ni tengan mayor plazo que el 
seis meses : 6/ hacer con el tesoro , giro y ca- 
ja de amortización las negociaciones en que se con- 
venga Igualmente se concedió al banco la facultad 
privativa de emitir billetes pagaderos á la vista al 
portador. Estos billetes circulan solo en la corte y 
los hay de tres clases : de 500 rs. , de i, 000 y de 
4,000, representando entre todos doce millones de 
reales. Los pagos ó cambio de ellos se ejecutan to- 
dos los días en la casa del banco de diez á una, sin 
demora ni detención, en plata ú oro, y en las mis- 
mas horas se espenden billetes al que los pide. En 
la real cédula de creación se dispuso también la for- 
ma de la dirección del banco, con un comisario 
regio, una junta de gobierno de accionistas y un 
director. El crédito adquirido por el banco de san 
Femando desde su creación, ha hecho subúr sus 
acciones hasta el punto de cotizarse á 130 por 100; 
y ha llegado á repartir á sus accionistas hasta 9, 
10 y 11 por 100 anual de dividendo. Los billetes al 
portador también corren en la plaza al precio del 
oro , y alguna vez mas apreciados, por la reli(^iosi- 
dad y buena fe que el banco pone en su emisión. y 
pago. El banco y sus oficinas están situadas en ui 
eaile de la Montera frente á san Luis. 



381 PiKTE XBRC\NTIL 

Banco de Isabel //. Por real decreto de S5 de 
enero de 1844, se dispuso la creación en Madrid de 
un nuevo l)anco de descuentos, préstamos , giros y 
depósitos , bajo la denominación de Banco de isa* 
6e/ //; y por los estatutos que acompafian á dicho 
real decreto, se dispuso que dicho naneo le cons- 
lituTa en Madrid una sociedad anónima por ei ca- 
pital de 100 millones de reales representados por 
SOfOOO acciones de 5,000 reales cada una ; fijando 
en 30 afios la duración de dicha sociedad. Las ope» 
nciones del banco han de ser descontar letras, pa- 

Sarés y efectos negociables cuyo plazo no esceda 
e cuatro meses: nacer anticipos sobre hipotecas 
seguras transmisibles y de pronta realización que no 
sean bienes inmuebles, y sí frutos y géneros nació* 
«ales y estrangeros de Talor conocido ; verificar ade* 
lautos sobre depósitos de metales preciosos y títu* 
los de la deuda del estado; admitir depósitos volnn- 
taríos, ejecutar lus cobranzas de que se le encar- 
gue , llevar cuenta corriente con las personas que 
lo soliciten, con las formalidades y garantías que se 
previenen. Se autoriza al nuevo banco para emitir y 
poner en circulación cédulas al portador pagaderas 
en su caja en solo Madrid por ahora, hasta cT duplo 
del numerario efectivo del banco. Por último, se 
dispuso el orden y gobierno de la sociedad en un 
largo reglamento, creándose una dirección compues- 
ta de un presidente , un vice-|>residcnte y doce di- 
rectores; también hay un comisario regio y un di- 
rector gerente. Bn consecuencia de estas disposi* 
ciones y cubiertas ya mas de la tercera parte de tas 
acciones que previenen los estatutos , tuvo lugar la 
instalación del banco y nombramiento de la junta 
directiva en el mes de marzo de 1844 en una sa- 
la de la casa de gremios ; pero aun no se halla es- 
tablecido en sus correspondientes oficinas. 

Casas de moneda y departamento de grabado 
y máquinas. En el reinado de Felipe lil se fa- 
bricaron las dos casas principales en que está divi- 
divido este establecimiento , sitas en la calle de Se- 
eovia y una en frente de otra. Antiguamente no se 
labraba moneda en Madrid por cuenta del rey, y sí 



E IIYBUSTRIAL. 365 

del tesorero, cuyo oficio estaba enagenado de la co< 
roña; pero en el reinado de Felipe V se incorporó 
á ella , y desde entonces este establecimiento ha 
corrido siempre por las ordenanzas que aquel le dio. 
En él se pueden acunar diariamente de 50 á 60,000 
monedas , para lo cual está provisto de las máquinas 
y operarios correspondientes. El local es poca cosa 
y la material ejecución de la moneda, aunque ha ga- 
nado mucho en estos últimos años, todavía no llega 
á igualar su perfección á la francesa , inglesa y 
belga. 

Eí departamento de grabado y construcción 
de máquinas para ¿a moneda, está sito en la car- 
rera de san Francisco. Fué creado en el reinado 
de Garlos lY y año de 1803, con el objeto de 
reunir en un solo punto todos los elementos del 
arte de hacer monedas , y dar la lenseñauza por 
principios fundamentales, para lo cual hay en él 
una escuela de giabado de monedas y medallas, en 
que se formaron profesores de mérito y que fué res* 
tablecida en 1828. En este establecimiento se hallan 
reunidos los punzones y matrices originales de la 
moneda, los diferentes tipos en que se ha acuñado 
desde la reforma en 1772 , los troqueles para la 
acuñación en la casa de Madrid , los de las mcda* 
lias grabadas desde Felipe V acá con motivo de 
proclamaciones, victorias y otros sucesos notables, 
un buen monetario, modelos del antiguo, dibujos, 
estampas, planos y libros pertenecientes al instituto, 
un volante , un laminador, un corte y un muton, 
construidos en Paris por el célebre Droz, y una por- 
ción de iriáquinas , aparatos y modelos, obra de es- 
ta casa, que no ceden en perfección á los estrange- 
ros. Los talleres son muy espaciosos. 

COmPANIAS 

ASEGURADORAS Y HfiaCANTmES. 

Sociedad de seguros mutuos ae incendios ds 
rasas de Madrid, Esta sociedad fué creada en 
1822 por algunos propietarios bajo la protección del 
ayuntamiento y aprobada después por el supremo 



360 PA.RTB MBRGA.NTIL 

consejo de Castilla en 31 de marzo de 1824. Sa ob- 
jeto es que todo socio sea asegurador y asegurado, 
para proporcionarse una garantía mutua infalible, 
obligando é hipotecando sus fincas á los daños que 
causen los incendios, é indemnizarse recíprocamen- 
te repartiendo su importe á prorata del capital ase- 
l^urado. Para su gobierno económico y administra- 
tivo, que es sumamente sencillo, hay dos directores, 
un contador, un tesorero, un secretario y un archi- 
Tero, cuyos destinos «on careos anuales electivos 
entre los mismos socios que los desempeñan gra- 
tuitamente $ el nombramiento de estos funcionarios 
se hace en junta general de socios que se celebra 
en los primeros quince días del mes de enero de 
cada año , en la cual la dirección da noticia de to- 
do lo ocurrido desde la anterior. El signo distintivo 
del seguro , es una lápida fija en cada casa con es- 
ta inscripción Asegurada de incendios. Tiene 
ademas la sociedad sus arquitectos, bombas y obre- 
ros que asisten á los fuegos. Bl número de edifi- 
cios inscriptos en esta sociedad hasta fin del año de 
1843 asciende á 6,098, inclusos varios establecimien- 
tos públicos, iglesias, conventos, casas de grandes 
y corporaciones de todas clases, por el capital de 
1078.136,688 reales, y el número de socios es de 
4303 , cuya respetable garantía con dificultad pueden 
ofrecer las compañías o empresas particulares cono- 
cidas en otras partes para este fin. Los fondos de la 
sociedad consisten únicamente en un cuartillo de 
real por millar del valor de las fincas que se pre- 
sentan al seguro , y sirven para atender á los gas- 
tos ordinarios y tener un remanente en caja, con 
el fin de no demorar la indemnización de los daños 
entretanto que se verifica la cobranza de los repar- 
timientos,- los cuales en los veinte años transcurri- 
dos desde la instalación nunca han pasado de un 
cuartillo de real por millar, á pesar de haber habido 
fuegos de gran consideración, con cuyo pequeño 
sacrificio se han cubierto todos los perjuicios cau 
sados por aquellos. Las ventajas que proporciona es- 
ta útilísima institución , la esactitud con que ha cum- 
plido sus empeños, la gran suma inscripta y el mé- 
todo simplificado de sns operaciones, han dado tan 



E INDUSTRIAL. 367 

conocida estimación á las casas, que es una de las 
causas esenciales de las mejoras que se advierten 
lauto en su progresivo aumento, como en la reedi- 
ficación de la ma^^'or parte. La oficina principal de 
esta sociedad , está en los portales de la plaza fren- 
te á la Panadería. 

Sociedad de seguros mutuos contra incendios 
rfc casas extra-muros de la corte. Tuvo princi- 
pio esta sociedad en 19 de noviembre de 1834 con 
arrefi^lo al reglamento aprobado para ella. Su objeto 
es el mismo que el de la anterior, y las reglas que 
la gobiernan son también las mismas , pues solo es- 
triban en el mutuo compromiso de auxiliarse en los 
casos de un fuego , procurando la inmediata indem- 
nización de los danos. Los límites sefialados por el 
reglamento fueron hasta la media legua, contada 
desde murallas ; pero en 19 de noviembre de 1843, 
á los nueve años de su existencia y en igual dia 

Í[ue principüra, acordó la junta general que se ce- 
ebro al efecto, se prolongara su radio hasta la le- 
gua poco mas, por cuyo medio quedan comprendi- 
dos los pueblos de Ambroz, Aravaca, Canillas, Ga- 
níllejas, Carabanchel de arriba, Garabanchel de aba- 
je, Ghamartin, Fuencarral, Hortaleza, Humera, Ya- 
llecas, Vicalvaro y Villaverde? y de consiguiente 
todas las casas que abraza el círculo que describa 
dicho radio en su mayor longitud, como son las 
reales casas de Gampo, Florida y Moncloa, puerta 
de Hierro , ventas y portazgos de Alcorcon , Fuen- 
carral , Villavcrde, Ganal hasta la tercera esclusa in- 
clusive, y otras diferentes de mas ó menos valor y 
servicio. 

Los fondos de la sociedad consisten en el medio 
por mil que pagan á su ingreso los capitales ase- 
gurados, y después las respectivas cuotas que les 
corresponden en los repartimientos,* los cuales en 
los nueve afios que lleva de existencia la sociedad 
ha sido el de 7V2 por mil, habiéndose con ellos 
cubierto los daños acusados en ocho fuegos impor- 
tantes y los ocasionados en la instalación de la so- 
ciedad, honorarios de los dependientes, viajes de 
los directores eet. La sociedad hasta el dia cuenta 



ii 



368 PABTB MERCANTIL 

con t88 socios y 27o casas aseguradas ¡lot un ca- 
pital de 11.942,011 rs. Tiene para su gobierno 4 di- 
rectores nombrados de entre los mismos socios, á 
cada uno de los cuales está señalado una demarca- 
ción. 1.* Desde la puerta de san Bernardino á la de 
Recoletos, inclusos los pueblos de Fuencarral, Hor- 
taleza, Canillas y Chamarlin. 2.^ Desde la puerta 
de Recoletos hasta la de Atocha, y los pueblos de 
Ambroz, Ganillejas, Yallecas y Vicalvaro. 3.* Des- 
de la puerta de Atocha, á la de Segovia, v los dos 
Garabancheles y Yillavcrde: y 4.* desde fa puerta 
de Segovia á la de san Bernardino , y los pueblos 
de Aravaca , Humera , casas de Campo , Florida, 
Moucloa y puerta de Hierro. 

Compañía general española ele seguros contra 
incendios^ contra riesgos marítimos, y sobre la 
vida. Ha sido fundada en 1841 , y empezó sus ope~ 
raciones en 1842. Los objetos de esta sociedad anó- 
nima son: 1.** asegurar toda clase de propiedad con 
tra el riesgo de incendio : 2." pagar capitales venci- 
dos á la muerte de los asegurados ó á otro plazo 
fijado con anterioridad: 3." pagar rentas vitalicias: 
4.' asegurar buques y cargamentos contra los ries- . 

Í^os de mar. El capital de la compañía es de 75 mi- 
Iones de reales, divididos en 7,500 acciones de 
10,000 rs. cada una: y ha repartido por dividendos 
de utilidades conrespondiente al ano de 1843, dos* 
pues de destinar una buena parte de ellas al fondo 
de reserva, á razón de 80 rs. por cada acción, ade- 
mas del 6 por 100 sobre la parte del capital apron- 
tado por los accionistas, los cuales hasta ahora no 
han tenido necesidad de consignar mas que el 2 por 
100 del valer nominal de las acciones, para hacer 
frente á todos los ramos que abraza la compañía. 
Esta se administra i>or cuatro directores nombrados 
por la junta de gobierno, compuesta de doce indi* 
viduos. Los directores han de poseer en la compa- , 

&ia veinte acciones al menos cada uno, y los indi- 
viduos de la junta de gobierno diez. Las juntas ge- 
nerales ordinarias de accionistas se celebran en el < 
mes de marzo. Sus oficinas se hallan establecidas en ' 
la calle del rrado, núm. 26, y en las mismos se I 



E UfBUSTRIAt. 369 

reparten los reglamentos, tablas de operaciones y 
demás noticias convenientes. 

Compañía general del Iris, Esta sociedad anóni 
. ma de sejg;uros generales y á primas fijas contra el gra- 
nizo y piedra, na sido establecida en 1842. Su objeto 
es aseeurar en todas las provincias del reino los dados 
causaaos por el granizo y piedra en los productos 
de la tierra pendientes en ramas ó raices, median- 
te un ta«2o por 100 anual. El capital de la sociedad 
consiste Iw 50 millones de reales, representados 
por acciones al portador que se pagan en su totali* 
dad al contado y otras nominales que satisfacen el 
i6 por 100 de entrada y el resto según lo exijan 
las necesidades de la sociedad. Las cantidades en- 
tregadas ganan el interés del 4 por 100 al afio y ade- 
mas la parte aue les corresponde de las utilidades 
de la sociedad. Para la dirección de ella bay tres, 
directores, dos subdirectores y una junta de gobier- 
no formada de doce individuos fundadores renovados 
por tercios cada tres años, y en febrero de cada afio 
se celebra la general de accionistas en que se da cuen* 
ta de las operaciones de la sociedad. Esta está re* 
(«esenlada en todos los partidos judiciales del rei> 
no por agentes y comisionados. La sociedad por^ 
acuerdo celebrado en 1.* y 3 de abril de 1843 ha 
establecido una Caja general de ahorros aplicada á 
redimir del servicio militar con el objeto de procu- 
rar á los asegurados los medios de librarse de esta 
contribución de sangre ó sea del reemplazo del ejér* 
cito, pagando cantidades proporcionadas á la cuota 
con que se hubiere contribuido. La compañía para 
este ramo de seguros ha aumentado su capital has- 
ta 75 naillones, y mediante las condiciones espre- 
aadas en sus reglamentos se compromete á procu- 
rar el reemplazo de los asegurados. Las operaciones 
de esta compafiia en el afio de 1843 primero de su 
existeneia , la han puesto en el caso de repartir á 
sus accionistas un 9 por 100 de utilidades. 

La sociedad está establecida en la calle de Fuen- 
carral, núm. 53. 

Compañía de los cinco gremios mayores. Es- 

34 



370 PART£ MERGÁIHTIL 

ta célebre compañía de los cinco gremios may<M«9 
de Madrid tuvo principio en 1679, y la formaron 
los mercaderes de tejidos de seda , de plata y oro, 
de mercería, especería y droguería, de paños, de 
joyería y de lienzos. Su primitivo objeto fue la re* . 
caudacion de las rentas reales del casco de esta ca* 
pital y sus agregados, la que corrió á su cargo has- 
ta 1808, En 1763, se erigió esta compañía general 
de comercio compuesta de los mismos individuos 
accionistas ,• y si bien á los principios (ü^ libre á loa 
individuos de dichos gremios mayores el incorpo- 
rarse ó no en ella, después por el nuevo reglamen^ 
to que el gobierno dio á esta compañía eu 1785 se 
iri>ligó á tiKlos los que hubieren de hacer el comer- 
cio en Madríd de dichos géneros á que forzosamen- 
te se interesasen en esta compañía con la acción 
de 200,000 rs., su mitad ó una cuarta parte, basta 

Sne, tolerado y estendido en Madrid el comercio 
bre de todos aquellos géneros ha cesado la obliga- 
ción de incorporarse, y la compañía se ha ido re- 
duciendo á un cortísimo número de accionistas. Ca- 
da gremio de los cinco nombra un apoderado gene^ 
ral aue le representa, y el cuerpo de apoderados 
nomora los diputados directores generales de la com- 
pañía que desempeñan todos sus negocios, giros y 
asuntos , y de la reunión de estos con los apodera- 
dos se forma la junta general de gobierno, presidi- 
da hoy por un señor comisario regio. En el mismo 
año de 1785 el rey encomendó á la compañía va- 
rias reales fábricas para su establecimiento y fomen- 
to, las cuales con otras de la compañía se elevaron 
al grado de prosperidad en que las admiraron na* 
clónales y estrangeros, como fueron las de tejidos 
de seda, plata y oro en Talavera de la Reina, la de 
paños superfinos de Ezcaray, la de hilar y torcer 
seda en Murcia , la de tejidos de seda en Valencia, 
la de paños finos y regulares en Cuenca, la de ja- 
bon en Carabaochel de abajo, y la de sombreros 
finos en Madrid. La irrupción francesa en 1808 tan 
funesta para España, causó el esterminio de estas 
fábricas; y si bien al recobro de nuestra indepen^ 
dencia las fué restaurando con nuevos sacrificios, se 
vio luego precisada á suspenderlas, quedando única- 



£ INDUSTRIAL. 37i 

mente con la de sedas de Talavera y la de pafios de 
Ezcaray, cu^as elaboraciones han merecido meda- 
llas de premio en las esposiciones públicas. El de- 
cadente estado de esta célebre compañía, la mas an- 
. tigua de España, sus eminentes servicios al rey y 
al estado, y la desgraciada suerte de un sin número 
de fómílias arruinadas por haber impuesto en efia 
sus capitales, llamaron justamente la atención del 
gobierno, quien en diferentes ocasiones y señalada- 
mente en 1835 dispuso la reunión de junta general 
de la compañía para proceder á su arreglo defini- 
tivo. Desde entonces se han celebrado varias en dis- 
tintas ocasiones, que han dado por resultado el nom- 
bramiento de sucesivas iuntas administrativas y li- 
quidadoras, las cuales han procedido á la liquida- 
ción y reconocimiento de créditos , á la transacion 
y amortización de débitos, al sostenimiento y fomen- 
to de las fábricas, y á la administración y venta de 
las fincas de la compañía , la cual puede considerar- 
se en el día en liquidación con sus acreedores. Es- 
tá situado este establecimiento en la calle de Ato- 
cha y el edificio que ocupa de su propiedad, es uno 
de los mas elegantes de Madrid, y fue construido en 
1791, bajo la dirección del arquitecto don José 
Ballina. 

Otras sociedades ó compañías as^mr adoras, 
mercantiles é industriales. Ademas de las arri- 
ba dichas, existen en Madrid otras muchas socieda* 
des ó empresas particulares con objetos diferentes 
mercantiles, industriales y de socorro mutuo,- ta- 
les son la compafiia de longistas, la de drogueros, 
la de impresores y libreros del reino, la de empre- 
sas varias, la comisión liquidadora de la compañía 
de Filipinas, la empresa carbonera de Madrid, la 
sociedad Ibérica Matritense y otra multitud de aso- 
ciaciones y empresas mineras: la sociedad de es- 
critores dramáticos , la unión literaria, la sociedad 
literaria, la unión comercial, la sociedad médica 
general de socorros mutuos, la sociedad de socor- 
ros de jurisconsultos y abogados , la de profesores 
de arquitectura, la de empleados de Hacienda y Go- 
bernación, la general de padres, viudas y huérfii- 



á72 PARTE MERCANTIL 

nos , la filantrópica mercantil, j otras varias que se- 
ria may largo especificar. 

Compaftia de diligencias generales. Este in- 
teresante establecimiento tUTo principio en Cátala- 
fia en 1815, y lucliando con los inconvenientes que 
ofreciaesta empresa en nuestro pais, fue adelantan- 
do en ella hasta llegar á estender su carrera desde 
Barcelona á Madrid en 1819. Desde entonces, con la 
protección de un privilegio esclusivo y el favor del 
público, se füc generalizando á otras carreras, como 
de Madrid á Valencia y Barcelona , á Bayona, á Se- 
villa y Cádiz, á Badajoz, á Yalladolid, a Buréaos, á 
Zaragoza j á Toledo y la Corufia, y entroncándose 
luego con las subalternas ó transversales. Los dias 
de salida y entrada y demás pormenores pueden 
verse en la Instrucción para el forastero que va al 
fin de este libro. Los carruajes que emplea esta com- 
pañía , la organización de sus oficinas, sus mayora- 
les, postillones y escoltas, y las mejoras notables 
Í[ue ha procurado en las posadas, han hecho muy 
áciles y cómodos los viiyes por todo el reino, co- 
mo lo reconocen los mismos estrangeros imparcia- 
les que hoy atraviesan diariamente nuestro pais en 
todas direcciones, siendo generalmente mayor el 
espacio recorrido en igual tiempo que el que sue- 
len andar la&. diligencias francesas, y no mucho ma- 
yor el precio. Puede verse el pormenor de todo en 
los cuadernos de las diferentes carreras que bajo el 
nombre de Manual de diligencias ha publicado 
en el año último D. A. G. G., y se vende en las 
oficinas de la empresa que se hallan situadas en la 
calle de Alcalá, núm 31. 

Diligencias peninsulares. Esta compañía crea- 
da hace pocos años bajo la razón de Carsi y Fer- 
rer, y que posteriormente ha adoptado el titulo de 
Diligencias peninsulares., proporciona grandes 
ventajas al público , por la competencia que man- 
tiene con la de diligencias generales , habiendo es- 
tablecido casi simuluineameme su servicio en todas 
las carreras que aquella tenia montadas, como son 
las de Bayona, Valencia, Sevilla, Granada, Zara- 



B mBUSTRIlL. 373 

goza, Yalladoiid, Bilbao, Guadali^ara, Aiaiijiiez etc., 
consiguiéndose de ambas una rebaja considerable en 
los precios y una emulación noble en el servicio. 
Igualmente esta compafiia ba tenido el feliz pensa- 
miento de establecer en la propia casa donde se ha- 
llan sus oficinas calle de Alcalá uúm. 13, habitacio- 
nes de hospedaje para los forasteros, y una fonda 
aneja á ellas, en todo lo cual se projiorciona un ser- 
vicio interesante al decoro de la capital. En el apén- 
dice para el forastero, vap anotados los viajes y or- 
den de salidas y entradas de estos carruages. 

FABRICAS REALES. 

En la imposibilidad de dar una descri^ion de las 
muchas fábricas de varias clases que existen en Ma- 
drid, hay que limitarse solo á manifestar algunas 
de las principales, que por su importancia merecen 
esta preferencia. 

Fábrica de tabacos. La elaboración de cigarros 
rapé se estableció en Madrid en 1809 por el ^o- 
cierno intruso en el edificio dedicado á la fábrica 
de aguardiente , junto al portillo de Embajadores, 
llegando su mayor aumento en aquella época á te- 
ner 800 operanas. Continuó la fabrica después de 
la guerra liasta mediados de 1816, teniendo 400 á 
500 operarías que elaboraban cigarros mistos, comu> 
nes de Virginia y cigarrillos de papel. En diciem- 
bre de 1817 se estableció á cargo de un director 
interíno, y en 1818 se nombró un sui>erintendente 
con iguales prerogativas que el de la fábrica de Se- 
Tilla, subsistiendo asi hasta 1822 con unas 600 ope- 
rarías, elaborando cigarros de todas clases. Por ul- 
timo , en julio de 1826 se ha restablecido otra vez 
y continua. En el dia cuenta 3000 operarías, y las 
labores en el año último de 1843 han sido 14,925 
libras de tabaco habano, 123,552 de misto, 652,707 
de común, y picado 29,809. El ^efc tiene el dic- 
tado de superíntendente. El edificio en que se 
halla esta fabrica (que ya ^ hemos dicho ser en la 
calle de Embajadores) fue mandado construir en el 



I 



374 PARTE BfEHCiJiTIL 

año de 1790 para fábrica de aguardientes, barajas, 
papel sellado y depósito de efectos plomizos. Su fí- 
giira es regular y sencilla, teniendo de línea su fa- 
chada 428 pies y 337 el costado , que multiplicados 
componen un total de 101,436 pies superficiales. Tie- 
ne ademas un corralón por el costado que mira al 
mediodía , y prolonga su fóchada en 63 pies con 
14,931 de superficie. 

Fábrica de platería. Don Antonio Martínez, na- 
tural de Huesca , sobresaliendo en el arte de plate- 
ría, vino á Madrid en el reinado de Garlos III, y 
llamando por sus felices disposiciones la atención 
de aquel gran monarca, obtuvo su protección, bsgo 
la cual le envió pensionado á París y Londres para 
adc[uirir todos los conocimientos en su arte. Consi- 
guiólo Martínez', y á su regreso trajo una porción 
de máguinas, y con los auspicios reales se fundó 
la fábrica y escuela de platería , que bajo la direc- 
ción del mismo Martínez , consiguió á poco tiempo 
un gran renombre. Esta escuela de todos los ramos 
del arte, empezando por el dibujo y modelo, ha da- 
do desde su creación, y continúa dando, alumnos 
distinfi^uidos , que han merecido ser premiados por 
la real mano ae S. M. En cuanto á las obras de la 
fábrica son de tal modo bellas que parecen haber 
llegado á la perfección; en ella se trabaja no solo 
la plata y el oro, sino el bronce, el alabastro, y 
hasta los estuches y cuchillos con un pulimento su- 

Eerior. La casa real ha ocupado siempre á esta fá- 
rica en obras de la noavor consideración , que por 
su belleza han cautivado la admiración general. Tam- 
bién se trabaja para el despacho público. La dispo- 
sición de los talleres es magnífica, pues solo el mu- 
de obrador tiene de largo 115 pies, 34 de ancho y 
22 de alto, y en él pueden trabajar cómodamente 
200 oficiales, y hasta 300 repartidos en los demás 
talleres. Su dueño actual , el brigadier don Pablo 
Cabrero, yerno de Martínez, no í^lamente ha lle- 
gado á perfeccionar en su fábrica la elaboración 
principal , sino que acaba de establecer en ella mis- 
ma la fabricación del plaqué, que era desconocida 
entre nosotros, y loba hecho con tan felices resul- 



E INDUSTiaAIi. 375 

Udos, como puede vene en toda clase de alhajas 
basta enriquecidas con sobrepuestos de oro, surtien- 
do á la industria ademas con todas las planchas de 
plaqué que necesita, y haciendo inútil la considera- 
ble introducción que antes se verificaba del estran- 
gero; también ha establecido con el mejor éxito 
el plateado y dorado por el ^albanismo, cuyo ade- 
lanto es de un gran resultado para las artes. Las 
máquinas son inmensas y de gran coste , y el 
despacho es una -graciosa rotunda á la entrada por 
la lachada principa. Por último , todo el edificio es 
elegante y uno de los mas grandiosos de su clase 
en Europa. Está situado al fin de la calle de san 
Juan, haciendo esquina y fachada al Prado Árente 
al Museo. Fue dirigido por el arquitecto don Garlos 
Vargas, y comprende 67,400 pies de sitio. Su facha- 
da principal la forma una gatería con 10 columnas 
doñeas, y encima se eleva un gracioso adorno de 
escultura , lo cual , así como los vasos etruscos 
colocados en el plinto de la cornisa superior hacen 
muy buen efecto. Este establecimiento tiene la hon- 
ra de ser visitado frecuentemente por SS. MM. , co- 
mo también por todos los viajeros de distinción. 

Fábrica de tapices. En el reinado de Felipe Y 
vinieron de su orden desde Flandes don Juan Tan- 
dergotten y sus Ures hijos, maestros de tapicería, 
para ensefiar este arte en España. Para ello se es- 
tableció la fábrica fuera de la puerta de santa Bár- 
bara, en el edificio que antes fue almacén de pólvora, 
el mismo en que hoy subsiste; y desde entonces han 
salido de ella obras primorosas de tapicería, que 
decoran los palacios y los primeros edificios de fa 
corte y sitios reales, y son uno de sus principales 
ornamentos. Los dibujos son de Goya, Bayen, Mae- 
11a , y otros profesores distinguidos. Esta fábrica ce- 
só en tiempo de la invasión flrancesa , y sus oficia- 
les perecieron hasta quedar reducidos al número de 
ocho : pero desde 1814 empezó á trabigar aunque 
lentamente, hasta 1834, en que S. M. acordó las 
hases ó contrata que hoy la rige, y con este im- 
pvdso ha seguido trabajando. Se pueden contar siem- 
pre cuatro telares de tapices y otros tantos de al- 



376 PARTE BfEBOlOTIL 

, Araibias; estas son de las c|«ses que Uaman turcas, 
y en su dUnqo, colorido y fusto nada tienen qoe 
envidiar á las estrangeras. Las lanas que se emplean 
en ellas se tifien en esta real fábrica con toda per^ 
fcccíon. Por último , para el adelanto de los jóvenes 
ba establecido el actual director una escttsla de di- 
bujo. Bsta fábrica no solo tnd^ja para la casa real, 
sino también para los particulwes. 

1BIOU8TRIA KAORILSlifA. 

La industria de Madrid , jior muchas causas que 
seria prolijo enumerar , y mas principalniéBle por la 
escasez de aguas y carestía de combustible y la 
mano de obra, está limitada generalmente á sur- 
tir las necesidades del vecindario, si» ftaber apenas 
labricacion, que en concepto de tal haga comercie 
esterior con^ sus productos , á escepcion de k> poce 
que sale pera los pueblos de las cercanías, y pam 
algunas ciudades de provincia, del ramo de curti- 
dos, sillas de madera, ebanistería, imprentas, ftis- 
trumentos de música, bijias, y algn otro género* 

Sin embargo de esto no puede negarse qoe la 
fabricación de todos los objetos que constituyen boy 
la industria madrilefia, ha adelantado considerable- 
mente de algunos afios á esta parte , en términos 
de llegar á competir en varios de ellos con lo que 
viene del estrangero y hacer de todo punto inútil 
su introduceiott. 

Muebles. En el ramo de ebanistería , es tal la 
perfección, seguridad y buen ensamblage de las pie- 
zas, tal el gusto y la Tariedad en las formas que 
ofrecen toda clase de muebles de casas , tal en fin 
la delicada conclusión del trabajo en que luce la 
rara variedad de maderas del reino y americanas 
5[U|^ poco ó nada dejan que desear al mas exigente, 
hallándose en su precio casi al nivel de los merca- 
dos estrangeros , y ofreciendo á nuestras casas ma- 
yor aspecto de elegancia y de buen gusto. Para juí- 
gar del grado de perfección que alcansan en este 
^ ramo los artistas madrílefios, podríamos citar aqoi 



BINlMTSTRIÁt. 377 

entre otros mochos limpios las beUisimas obras 
presentadas á la esposicion por los maestros Medí- 
na, tas iDgeDíosas obras del sefik>r Iza, y otras. Es^ 
te artículo y el de sillas de madera de cerezo, la- 
brada en cuadro, que anteriormente se introducían 
de Burdeos y Bayona, y posteriormente venían de 
Tolosa de Guipúzcoa , se construyen en el día en 
esta corte con tal perfección y comodidad de pre- 
cio , que son estraidas para las provincias, á donde 
han llevado el buen gusto de esta fabricación , «er- 
rando con ello la puerta de este comercio á los es- 
trangeros. La madera de cerezo y de haya que se 
emplea para ellas la traen con abundancia y bara> 
tora de las cercanías de Santander. 

Pianos , guitarras , instrumentos de música. 
Los fabricantes Hosschruders y sobrinos, Larrú, 
Schneider , La-Vígne, La-Cabra, Pérez, y otros haa 
conseguido perfeccionar este ramo en Madrid hasta 
el punto de cerrar casi la puerta á la competencia 
estrangera, habiendo merecido ser premiados en la 
esposicion última de 1841, por la sólida construc- 
ción , suavidad y sonoridad en las voces , finura y 
elefancía en la forma de los pianos que presentaron 
á ella. £1 número de los que se construyen anoal- 
oiente en Madrid se calcula en mas de doscientos. 
También la fabricación de arpas se hace en Ma* 
drid con toda la perfección imaginable, y las tres 
presentadas á la ultima esposicion , por el construc- 
tor D. Tiburcio Martin, merecieron igualmente pre- 
mio por su sonoridad, solidez y riqueza. 

La construcción de guitarras permanecía en es- 
tado pasivo por la opresión de sus ordenanzas gre* 
míales, y sin embargo, en Barcelona se hacía ma- 
cho comercio de ellas con las Amérícas,- mas desde 
qne este ramo adquirió la libertad de poderse fabri- 
car, ha presentado singulares mejoras en las formas 
T construcción, y por consiguiente mas fuerza de 
tono en los sonidos, haciendo mas y mas recomen- 
dable un instrumento característico de nuestra na- 
ción. Sin embargo, croemos que esta fabricación 
haya decaído en Madrid del lustre á que la elevaron 
el fiunoso Mufioa y otros constructores. 



m PÁRTB MBBCAmiL 

instrumentos de aire. Á esta clase de instra- 
mentos se le ha afiadido mueha perfección y au- 
mentos de puntos aplicables para acompofiados que 
antes no tenían, y se han inventado otros , que an- 
teriormente no eran conocidos; y este aumento y 
estension que se le ha dado á este ramo inslrumen- 
tal , es debido (sin poderlo dudar) al establecimien- 
80 de cuerpos músicos en todos los regimientos. 
Anteriormente nos surtían los alemanes y franceses 
de estos instrumentos , pero adoptados los cuerpos 
músicos en los rendimientos de nuestro ejército, se 
han establecido en Madrid hasta doce talleres, con 
tanta perfección y baratura , que nada de este ra- 
mo se introduce del estrangero, y su progreso y 
aumento está en razón de los consumos. 

Curtidos, Otro de los ramos que mas han pros- 
perado en esta capital es el de curtidos de toda cla- 
se de suela, becerros, badanas, baldeses, charoles, 
ect., y últimamente la sociedad titulada del Iris ha 
presentado en la esposicion última buenos tafiletes 
y badanas, habiendo merecido ser premiada con la 
medalla de oro. igualmente son notables los adelantos 
en la construcción de todos ios objetos referentes á 
esta fabricación, como correages y guarniciones de 
carruages, fornituras militares, guantes y. zapatería. 
De las primeras ha presentado á la esposicion objetos 
INreciosos, que han sido premiados, D. Francisco Sei- 
rietz , así como también un surtido bello y comple- 
to de guantes presentado por el señor Dubost. £s> 
ta fabricación oe los guantes de piel se ha genera- 
lizado y perfeccionado en Madrid, en términos que 
hoy es udo de los pocos objetos que no puede te^ 
mer la competencia con lo mas esquisito que sale 
de las fábricas de París, por la finura de la piel, 
variedad y delicadeza de los colores , igualdad y fir- 
meza del cosido, calculándose en mas de cien mil 
pares, los que se fabrican en Madrid anualmente. 

Cerveza, En marzo de 1828 se averiguó que el 
lúpulo, hombrecillo ó hublon , flor indispensable pa- 
ra la fabricación de la cerveza, se criaba .espontánea- 
mente, aunque en corta cantidad, en las. cercanías 



E INDUSTRIA!. 179 

del canal de Manzanares y soto de Migas calientes, 
y con mas abundancia en ios alrededores de Guada- 
fajara y Alcarria , siendo su coste ona cuarta parte 
de la aue se traia del estrangero , y su calidad la 
mejor a juicio de los fabricantes. También se en- 
cuentra esta planta muy abundante en Aragón y Ca- 
taluña. En las fábricas de cerreza de esta corte se 
ba mejorado y variado este eéncro estraordinaria- 
mente, y se regula su despacho en ocho mil bote- 
llas dianas. 

Impresiones, El ramo de impresiones llegó á tal 
prosperidad en esta corte en el tercio último del si- 
glo pasado, que fueron apreciadas en Eqropa las 
que sallan de la Imprenta real, las de Ibarra, Sancha 
y otras , citáhdose aun como modelos en este gé- 
nero la del Salustio, de 1772 y la de la Historia 
de Mariana, en 1780, impresiones de Ibarra; asi 
como la famosa del Quijote, de la Academia, en 
el mismo año. Estas y otras impresiones iban ador- 
nadas con magníficas estampas ejecutadas por los 
escelentes grabadores de aquella época, Carmena, 
Selma, Moles, Montaner, Ballester, Albueme y otros, 
riqueza de que carecen las ediciones del d:ia, por 
la notable decadencia á que ha venido el arte del 
grabado desde que los señores Esteve, Peleguer y 
oftros trabajan poco. El invento de la litografía, y 
posteriormente la aplicación que se ha dado al gra- 
bado en madera á la tipografía , han sido las causas 
¡que han motivado entre nosotros el abandono del 
grabado en dulce. Pero en cambio las ediciones que 
salen hoy de las prensas de Madrid suelen ir ador- 
nadas con multitud de grabados por aquel procedi- 
miento, y en cuanto á la forma de los caracteres 
han ganado mucho , por haberse adoptado los tipos 
estrangeros, cuya fundición fué introducida por los 
señores Sturme de Yalencia, Rius y Yílarue Bar- 
celona , y últimamente los señores Demaill, Petibon 
y Landeta en Madrid, y adoptados también en las 
fundiciones de la Imprentp nacional, y de ios señores 
Aguado y Barrios; con lo cual ha venido en gran 
parte á hacerse innecesaria la crecida introducción 
que antes se necesitaba de caracteres estrangeros. 



. 380 PÍATE NERCAXriL 

011*8 conocidas Tendías ha adquirido también la 
tipogiafia madrílefia en estos últimos años, como 
son la construcción de prensas de hierro á la Stan- 
hope que han establecido en su fábrica de Madrid 
los señores Bonaplata; el clisado, politización y es- 
teriotipia establecida por ios' señores Burgos y Nu- 
fiez Arenas y compañía : principalmente la gran me» 
jora del papel debida á las nuevas fábricas estable- 
cidas en Yillarluengo, Totosa, flianzanares el real. 
Burgos y Candelario, con lo cual ha venido á reu- 
nirse dentro del país los principales elementos ne* 
cesarlos á este arte. 

Vestido. La elegancia, comodidad y solidez con 
que los sastres y modistas de Madrid saben cortar 
y coser los vestidos de ambos sexos, ha emancipa- 
do á nuestros elegantes de la triste precisión de na- 
cer sus periódicos encargos á la capital de la moda» 
y hoy día pueden sin rubor presentarse en ella coa 
el atavío de fábrica madrideña. Bl crecido número de 
maestros y maestras estrangeros establecido en Ma- 
drid de algunos años á esta parte, inoculó comple- 
tamente el gusto de la tijera francesa , y los nues- 
tros apresurándose á imitarlos, lian llegado á com- 
partir con ellos los honores del triunfo. 

Los adelantos de nuestras fábricas permiten hoy i 

también alternar en el vestido los géneros naciona- 
les con los estrangeros, y una prueba de ello se 
vio en la última esposicion, en delegante maniquí 
presentado por el maestro Utrílla, cuyo vestido y 
adorno era todo compuesto de prendas elaboradas en 
el país. 

Sombreros, Bste es otro de los ramos cuya es- 
célente fabricación en Madrid ha desterrado á los 
estrangeros, con los cuales se equivocan por su fi- 
nura, ligereza, buen negro y duración, de suerte ¡ 
que de fas fábricas de la capital se surte todo el | 
vecindario de ella y hay alguna estracciou para flie- i 
ra; pero desgraciadamente la moda ó la economía 
ha hecho desterrar el uso de los sombreros de cas- 
tw, sustituyéndolos por los de felpa de seda, mas 
baratos y brillantes; y á este terreno han tenido 



el 



£ mDUSTRIÁL. 381 

que seguhrla los febrícaiites de Madrid ^ aanqne coa 
la desventaja de tener que usar principalmente de la 
felpa estrangera , por fio estar tan adelantada la fa* 
bncacion de ella en ¿uestro país. Los sefiores Gar- 
ro, Wellencamp V Aimable, presentaron primorosas 
muestras de somoreros que fueron premiadas en la 
última esposícion. 

Papel pintado. Las fábricas establecidas en Ma- 
drid por los sefiores Giraud de Yillete y Marrot han 
tenido en estos últimos afios tan notables adelantos, 
que han lo^^rado generalizar esta clase de adornos 
en las habitaciones, acercándose bastante en buen 

:usto y baratura de precio á los que antes venían 

[el estrangero. 

Alfombras. La compafiia de Empresas varias es- 
tableció hace algunos afios la fabricación de alfom* 
bras, que aunque todavía no pueden competir con 
los preciosos adelantos que ha alcanzado este ramo 
en Bélgica, Inglaterra y Francia , ha logrado surtir 
en parte la necesidad con géneros de buena confec- 
ción, aunque con sencillo dibujo, mejorando estos 
sucesivamente y bajando el precio hasta el punto de 
facilitar este ramo de comodidad y elegancia,* por 
cuyas razones ha merecido también premio en la es* 
posición última. 

Pedrería. A pesar de la penuria de los tiempos 
que ha hecho mas escaso entre nosotros estos lujo- 
sos artefactos , no han olvidado los artistas de Ma- 
drid las buenas tradiciones de sus antiguos maes- 
tros, ni ven indiferentes los progreses del buen gus- 
to y adelantamientos del arte en el estrangero. Los 
primorosos objetos de altar, tocador y condecora- 
ciones presentados á la última esposicion por los se- 
fiores Soria, Moratilla, Pujol, é Iraburrupoco ó na- 
da dejaban que desear en cuanto al dibujo, bruñido 
y esmalte de los metales, en la labor, colocación y 
engaste de las piedras preciosas. 

Hierro fundido. Una de las grandes adquisicio- 
nes que ha hecho en estos últimos afios la indus* 



389 PÁRTB BIBRGIIMTIL 

tria madridefia, es la grsa fábrica de fundición es* 
tabiecida en el antiguo convento de santa Bárbara 
por los sefiores Bonaplata, cuyos productos contri- 
ouTen hoy á la comodidad y ornato de la población, 
y nan fomentado y hecho realizables fabricaciones y 
procedimientos <][ue sin su auxilio nunca hubieranpros- 
perado en la capital. La construcción de máquinas de 
hierro y cobre propias para las fábricas y talleres, la 
compostura de otras, ios adoraos de fas casas en 
balcones, rejas y balaustradas, y otra porción de 
necesidades hoy satisfechas por esta fábrica, con 
arreglo á los adelantos del arte y del buen gusto, 
han sido uno de los objetos mas notables y que me- 
recieron ser premiados con la medalla de oro en la 
última esposicion. 

También lo fué en este ramo por los escelentes 
productos de su taller de herrería y cerragería en 
los diferentes ramos de máquinas , armas y arte de 
relogero, el maestro don Tomas de Miguel, cuyos 
notorios adelantos en todos estos ramos son bien 
conocidos del público madrileño. 

Relojería, El arte de la relojería se halla limi- 
tado en Madrid con muy pocas escepciones á la re- 
paración de obras de construcción estrangera, y á 
pesar de que en el reinado de Garios íll se estable- 
ció una fábrica, no llegó á dar grandes resultados, 
quedando solo de ella algunos aventajados discípu- 
los. Sin embargo, en la esposicion de 1841, fué pre- 
miada con la medalla de oro una escelente péndola 
de ecuación y compensación construida por don Luis 
Esteban y Hernando. En la misma esposícion se 
presentaron y fueron premiadas otras péndolas y cro- 
nómetros construidos por los señores Doyhanart, 
Hulla y Rubio; un eclímetro ó nivel de pendientes, 
presentado por don Antonio Várela, una máquina 
eléctrica y otros varios objetos por don Simón Ghi- 
caizo, ademas de otros distintos instrumentos cien- 
tíficos de los señores Bonaplata, Miguel y otros fa- 
bricantes de esta villa. 

Carruages. También ha adelantado en ella es- 
te ramo de construcción , si bien no ha podido con- 



B mOUSTRIÁL. 383 

seguir todavía cerrar la puerta á la introducción e&* 
trangera, procurando en lo posible imitaria en cuan- 
to á la solidez, nivelación y adorno, siendo una 
buena muestra de ello el elegante cabriolé presen- 
tado á la esposicion última por el maestro don Ca- 
simiro Martin. 

Espejos, B. Juan Bautista Guerín ha establecido 
últimamente en esta corte una fábrica de azogar, 
que hacia gran falta y las tres lunas presentadas i>or 
el mismo a la última esposicion , han sido premia^ 
das en ella. 

Perfumería, El señor Gavaret y Fortis ha sido 
el único de los í)sd)ricantes de estos objetos que ha 
presentado á la esposicion uu surtido completo de 
jabones de olor , esencias , aguas destiladas y com« 
puestas, cremas para el cutis, pomadas y aceites, 
y fué premiado en ella , cuya distinción hubieran 
sin duda merecido también otros artistas de este ra- 
mo , si hubieran presentado sus muestras. 

Productos químicos, B. Antonio Javier de Mo- 
ya ha establecido en esta corte una fábrica de {>ro- 
auctos químicos y farmacéuticos; y presentado á la 
esposicion una variada muestra de ellos, mereció 
tanobien premio. 

Tejidos de paja. También llamaron la atención 
y merecieron premio ios tejidos de paja para som- 
breros, gorros, petacas y otros objetos, presenta- 
dos por el señor Lelievre y por el colegio de las ni- 
ñas de la Paz de esta corte. 

Objetos de goma elástica é impermeables. 
Este es otro de los objetos modernos introducido en 
Madrid , y sostenidos hoy por la fábrica de don Ju- 
lián Biaz Pérez, que han merecido igualmente pre- 
mio en la esposicion. 

Bugias de la Estrella, He aqui mía de las fá- 
bricas que desde su establecimiento en Madrid ha- 
ce tres años , ha podido competir en sus productos 



384 PARTE MBRGANTIL 

con lo mas adelantado de las fábricas de Paiis,. y 
generalizado en las clases acomodadas de la pobla- 
ción este género de alumbrado de las velas esteári- 
cas qoe esceden en claridad y baratura á las de ce- 
ra. De este articulo se hace oastante estraccion pa- 
ra las demás poblaciones , y acabará por generali- 
zarse cuando h major baratura de las primeras ma- 
terias permita rebuar el precio, hoy de a rs. libra. 
£os objetos de esta fábrica, presentados por su di- 
rector don Juan Julián Bert, llamaron justamente hi 
atención del público, y hubieran merecido el pre- 
mio, á no carecer todavía del tiempo de residencia 
e&igido á los estrangeros por reglamento. 

Otros odjelos. Últimamente, la industria madri- 
deña presentó y obtuvo premios en la última espo> 
sicion en otros diversos ramos, tales como el de 
pastas finas , de oue presentó diez y siete especies 
la sefiora viuda cíe Gnarlone é hijos; los preciosos 
marcos dorados y de todos gustos por don Adriano 
Ferran, los bastones de concha por don Antonio 
Garcia , los estudios anatómicos en cera por don 
Antonio Yenegas y don Marcos Yifials, las denta- 
duras artificiales y otros preciosos objetos por los 
señores don Antonio Rotondo t don Melchor Ibar- 
rondo, los bules v charolados de la fábrica del sefior 
Seutin , los cepillos de la sefiora viuda de Lerroux 
y del sefior Perché , los botones de charol y pasta 
del sefior Escudero , los prociosos jarrones de már- 
mol del sefior Silici, los grabados en madera y la- 
tón del sefior Tardío , los corchetes del sefior Mo- 
reno, los azúcares del sefior Liegart y otros muchos 
objetos que prueban los progresos actuales de la in- 
dustria madrilefia; asi como la ausencia en laespo- 
sicion de los de muchos artistas no menos dístin- 

§ nidos , demuestran la poca importancia que dan á 
icha esposicion, único dato sin embargo para juz- 
gar del estado general de la fabricación en Madrid, 
y el solo á que hemos debido atenemos para no 
entrar en una clasificación voluntaria de nuestra 
parte. 



E mBUSTRllL. 38^ 



FERIAS. 



Por privilegio espedido por el señor rey don 
Juan II en la Tilla de Yalladolid ú 48 de abril 
de 1447, hizo merced á esta de Madrid de dos fe- 
rias francas por san Mifi^uel y san Mateo, en remu- 
neración y recompensa de haoerle quitado las villas 
de Cubas y Griñón que eran suyas, para dárselas 
á un criado. 

Por testimonio que dio Gaspar Bávila, escribano 
del ayuntamient'O de esta villa, de un privilcj^io es> 
pedido por el seiáor rey don Enrique IV en la casa 
del Pardo en 25 de octubre de 14C3, consta que 
este concedió á Madrid la facultad de que pudiese 
tener un dia en cada semana de mercado franco, 
señalando el martes para ello. 

Por real cédula espedida por el señor emperador 
Carlos V en Yalladolid á 30 de setiembre de J545, 
consta haber mandado S. M. se despachase nueva 
cédula de la merced que en unión de la señora rei- 
na doña Juana habia hecho á esta villa de un mer* 
cado franco en el miércoles de cada semana. 

La feria de Madrid da principio el dia 21 de se- 
tiembre y concluye el 4 de octubre , aunque por lo 
regular se dan algunos dias de próroga; consiste 
en muebles nuevos y viejos , loza , alfarería , este- 
ras, mantas, vidrios, cuadros, libros, juguetes de 
niños y frutas. Celebrábase en lo antiguo en la pla- 
zuela ae la Cebada, y en este siglo ha tenido diver- 
sas colocaciones , como la plaza Mayor , prado de 
Recoletos , calle de Atocha y calle de Alcalá , que 
es donde últimamente se celebra por lo regular, con«* 
trayéndose al intento cajones de madera por cuen- 
ta del albergue de mendicidad de san Bernardino. 
También se ocupan con estos muebles todas las 
plazuelas y calles anchas , y el espectáculo de estos 
objetos es singular y muy divertido para el foraste- 
ro y desocupado. La feria de Madrid ha sido el ob- 
jeto de la crítica de los poetas y gentes de bi^ 

35 



386 PÁBTE MEBCÁirriL 

humor, que no han calculado bien su inmensa uti- 
lidad é importancia. 

£1 mercado de caballerías se celebra hoy los 
jueyes de cada semana en lo ancho de la cafie de 
Valencia , á la entrada del portillo del mismo 
nombre. 



IX. 
PARTE RECREATIVA. 



RESUMEN 
DE ESTA NOVENA PARTE. 



Teatros y diversiones. 

Oíros especíáculos públicos. 

Toros. 

Jardines interiores. 

Paseos, 



TEATROS 

T DIVERSIONES PÚBLICAS. 



No 



10 consta á punto fijo cuando tuvo principio la 
representación de comedias en Madrid ; pero sí que 
las había ya en los primeros años después del esta- 
blecimiento de la corte en esta villa , y en ellos fué 
sin duda cuando brilló el famoso comediante y poeta 
Lope de Rueda, que según Antonio Pérez, era el 
embeleso de la corte de Felipe 11, y de quien Cer- 
vantes dice que le había visto representar siendo mu- 
chacho. Por los años de 1568 consta ya que había 
en esta corte compañías de comediantes , que en- 
tendiéndose con la cofradía de la Pasión (que tenia 
este privilegio) , le arrendaban un sitio en la calle del 
Sol y otros dos en la del Principe, en los cuales 
representaban pagando un tanto a aquella cofradía. 
También consta que en 1574 se introdujo la cofra- 
día de la Soledad á solicitar el mismo privilegio de 
sefialar sitio páralos comediantes, sobre lo cual se 
siguió un reñido pleito entre ambas cofradías, que 



390 PÁETE RBCRBATITÁ. 

tenninó conymíéndose en repartir el usufrato; En 
su consecuencia se reformó y alauiló en dicho año 
el corral de la Pacheca' (uno de los de la calle del 
Príncipe) á un comediante italiano llamado Ganosa^ 
contratando con él que se había de cubrir dicho cor- 
ral, que estaba descubierto, como asi se yerifícó 
aunque el patio siempre quedó sin techo, y solo ten- 
dían sobre él un toldo ^ara librarse del sol, pues 
entonces las representaciones eran de día. Otro cor< 
ral alquilaron también las cofradías en la calle del 
Lobo , habilitándole para la representación de co- 
medias , hasta oue por último fabricaron sus dos tea- 
tros propios, el uno en la calle de la Cruz, que fUe 
el primero, y el otro en la calle del Príncipe, aquel 
en elafio 1579, y este en 1582, cesando entonces 
el de la calle del Lobo. 

Tal es el origen de los teatros de Madrid; y cre- 
ciendo sucesivamente sus productos hasta un punto 
tal, que ya se arrendaban en 115,400 ducados por 
cuatro afios desde 1629 á 1633, Aieron cargados con 
pensiones en beneficio de varios hospitales y esta- 
olecímientos de beneficencia, hasta que en 1638 se 
encargó de ellos la villa de Madrid, quien pagaba 
una indemnización correspondiente á los hospitales. 
Desde entonces se suscitaron en diversos tiempos 
muchas prohibiciones contra las comedias, y aunqae 
con mayor ó menor trabajo, siempre triunfaron estos, 
valiendo para ello mucho el piadoso fin en que se 
invertía su producto. Pero en el reinado de Feli- 
pe lY llegaron á su mayor boga por la inclinación 
particuhr del rey, y oo solamente se representaban 
en los ya citados corrales^ sino en las salas mismas 
de palacio, y en el nuevo suntuoso teatro del pala- 
cio del Buen-Retiro, resonando en todos ellos las pro- 
ducciones innumerables de Lope de Yega, Calderón, 
tirso de Molina, Moreto, Solis, Rojas y otros infi- 
nitos que suministraban á la decidida afición del pú- 
blico un alimento inagotable. Pasó esta época; vino 
otra de privación , y apenas los últimos acentos de 
Cafiízares, Candan»), y Zamora, lograron sostener el 
renombre de nuestro teatro en meaio de aquel uni- 
versal silencio. La TcUia española (dice Jovellanos) 
habia pasudo los Pirineos para inspirar al gran 



PARTE RECBEITITA. 391 

Moliere; y en tanto, ni el triste reinado de Carlos 11, 
ni las agitaciones de la guerra de sucesión oue si- 
guieron después , eran á propósito para hacerla tor- 
nar á nuestra nación. 

Contribuyó después, á prolongar su olvido la cons- 
trucción del teatro de los Caños del Peral en prin- 
cipios del siglo pasado, y su ocupación por una com- 
pelía de representantes italianos, y mas que todo 
la afición que inspiró Femando Yl á las óperas de 
aquella nación , que se empezaron á ejecutar en es- 
te teatro v en del Retiro. No eran ya las gracias 
sencillas del ingenio las que llamaban la gente á los 
teatros, sino el aparato de la escena, la magnificen- 
cia en ios trajes y decoraciones , el brillante ruido 
de las mas escogidas orquestas, las vistosas danzas, 
y todos los recursos, en nn, que emplea el arte para 
la seducción de los sentidos. Los mas célebres ar- 
tistas venidos de Italia y otras naciones sorprendían 
con su habilidad. Bl teatro de los Caños, mucho 
mas espacioso y noble que los antiguos, era un si- 
tio digno de tan bellos espectáculos; pero donde 
sobrestán estos hasta un punto de magnificencia 
sorprendente, era en el del Retiro, colocado en 
medio de los estensos jardines, que á las veces, se- 
gún lo pedia el drama, servían de decoración , pu- 
diéndose ver maniobrar en ellos tropas de caballe- 
ría, y haciendo la ilusión tan verdadera, que des- 
recia toda idea de ficción escénica. En tanto, los 
corrales de la Cruz y del Príncipe, ocupados 
por los mosqueteros y gente de broma , oArecian un 
campo indecoroso de batallas continuas de los par- 
tidarios aficionados. La medianía de los actores, lo 
mezquino de la escena, la ninguna propiedad en 
tr<M<^s y decoraciones , la poca comodictad de los 
concurrentes, y mas que todo, lo soez y grosero 
de las piezas que por entonces sostenían la escena, 
bsyo la influencia de los Cornelias y Zavalas ; todas 
•estas causas reunidas produjeron en nuestro teatro 
el estado en que le pinta el célebre Moratin en La 
comedia nueva. Pero las medidas del gobierno, que 
empezaron á alejar las causas físicas de este desor- 
den , arreglando la mejor disposición de los teatros; 
el biien gusto que se estendió con las bellas pro- 



zn pílrtb rbgbeátitá. 

duccMmes de Moratin , Iriarte , Quintana y otros 
Taríos; y finalmente, la aparición en la escena de 
dos genios yerdaderamente sublimes, la Rita Lu- 
na é Isidoro Maiquez, fueron bastantes á hacer 
ganar al teatro el puesto que debía ocupar, y á lle- 
varle entre nosotros á un cierto grado de decoro. 

La guerra de ios franceses , la destrucción de los 
dos hermosos teatros del Retiro y los Cafios, y las 
circunstancias turbulentas y poco á propósito que 
desde principios de este siglo ocuparon á España, 
hicieron seutir su inüuencia en nuestra escena; y 
•habiendo desaparecido los principales teatros , loa 
o primeros autores, y los actores mas distinguidos, 
volvió á caer en una medianía triste, si bien no se 
resentía ya de aquella falta de decoro y propiedad 
que tuvo en el siglo pasado, pues, aunque lenta- 
mente, se hacian sentir en ella los progresos del 
entendimiento , los adelantos de las artes , y el im« 
perío en fin de la razón.— La afición del público, la 
aparición en la república literaria de muchos jóve- 
nes y distinguidos poetas, y la de nuevos actores 
escelentes , entre los cuales no podemos menos de 
citar á los señores Latorre, Romea, García Luna y 
Guzman, las sefioras Matilde Diez, Llórente y La- 
Madrid, tornaron á nuestra escena el perdido pres- 
tigio, y nunca, desde la época de Fehpe IV, se ha 
observado en ella tal abundancia de producciones 
originales, tal brillo y elegancia en la ejecución, 
tal entusiasmo de parle del público. Por desgracia 
su incansable curiosidad no se satisface con las mu- 
chas obras de nuestros ingenios contemporáneos, y 
la moda, que antes daba la preferencia á las anti- 
guas comedias de capa y espada, niega hoy sus fa- 
vores á los ingeniosos enredos de Lope y Calderón; 
razón por la cual tienen que alternar harto frecuen- 
temente en nuestra escena propia , los autores fran- 
ceses, el infatigable Scribe, los terribles Hugo y Du- 
mas, el clásico- De la Yigne, y otros menos cele- - 
bres, con quien tienen que sostener formidable com- 
petencia nuestros modernos Bretón, Gil, Zorrilla, 
Rubí, Hartaenbusch , y demás. Con ellos compar- 
ten los honores del triunfo en nuestros teatros, mien- 
tras que el Gobierno, fijando su atencl<Hi en este 



PÁllTB HEGUEATITA. 393 

punto tan interesante de ia ciTilizacíon, no consagre 
un teatro especial y decoroso á la escena nacional 
antigua y moderna, y llame hacia ella de nuevo la 
atención del orbe literario. 

Teatro de la Cruz. Este teatro se labró de nuc 
YO á espcnsas de Madrid por el aBo de 1737 bajo 
las trazas y dirección del corruptor Ribera, que tan- 
tas pruebas dejó de su mal gusto. Este edificio es 
una de ellas , y ni su fachada irregular , ni su inte- 
rior mal dispuesto con un pobre escenario, son á 
propósito para el objeto. En el afío anterior se ha 
alargado y decorado, pero sus defectos capitales son 
imposibles de remediar no derribándole. Hasta su si- 
tuación es ridicula, en una rinconada, cuyo acce- 
so es por calles estrechas y mal dispuestas, lo que 
ocasiona gran incomodidad. Es capaz de 1400 per- 
sonas, y su entrada llena produce mas de 10,000 rs. 
Los precios son : palcos baios 64 rs. ; id. principa- 
les 60 ,* id. segundos 48 ; ia. por asientos 10 rs. la 
delantera y 8 lo demás ; lunetas principales 12 rs., 
Ídem segundas 8 rs. ; galerías 8 y 6 ; tertulia de- 
lantera 8 rs. y 4 los demás asientos, anfiteatro 8, 
6 y 4 rs., y todo ccn aumento de dos cuartos en 
billete para ciertos establecimientos de beneficen- 
cia. Se representa todas las noches, variando la ho- 
ra de principiar según las estaciones ; y en invier- 
no también hay otra representación en cada teatro 
los dias de fiesta á las cuatro y media de la tarde. 

Teatro del Principe. Fué reedificado á costa de 
la Villa en el año de 1745 , pero habiéndose quema- 
do, se volvió á reedificar en 1806 bajo los planes 
y dirección del arquitecto Villanneva , que sacó el 
partido posible del escaso terreno, é hizo un teatro 
decente, aunque pequefio, dándole un soportal y 
cinco entradas en una fachadita muy sencilla, y 
conservando para la escena un local proporcionado. 
Últimamente se le ha pintado y adornado con me 
daliones en la bóveda, que contienen los retratos 
de los poetas célebres españoles. En este teatro 
mas regular se representan mas Arecuentemente 



394 PÁRTB REGBEÁTIVÁ. 

Ingedias y dramas de ^n aparato, para io cual 
da lugar el escenario , siendo decoradas ma^ífica- 
mente, y vestidos los actores con toda propiedad y 
lujo , en lo cual se ha adelantado mucho d& pocos 
años ¿ esta parte , y principalmenfe desde que am- 
bos teatros están á cargo de empresas. Este teatro 
es capaz de 1236 personas, y está repartido lo mis- 
mo que el de la Cruz. Las representaciones son 
también diarias, y las horas y precios son los mis- 
mos que en aquel. 

Teatro del Circo, Hace pocos afíos que con el 
objeto de servir á las compafiias gimnásticas fran- 
cesas que bajo la dirección de Avriiion, Paul, Áuriol 
y otros transpirenaicos vienen anualmente á ofrecer 
su habilidad á los madrileños, fue construido este 
teatro en la plaza del Rey al fín de la calle de las 
Infantas, y en su construcción apropiada para el obje- 
to, se estuvo sin duda lejos de pensar que algún dia 
habia de convertirse en teatro de ópera italiana, de 
baile serio y hasta de verso. Pero la escasez dé tea- 
tros en Madrid, y la progresiva afición del público, 
hizo habilitar este para dichos objetos, construyen- 
do un escenario en uno de sus Árenles , y procuran- 
do aproximar en lo posible lo demás á este nuevo 
servicio: mas como deja de conocerse, no ha podi- 
do ser esta variación tan radical , que no se resien- 
ta aun en todas sus partes del primitivo origen de 
su institución , pues ni su figura ni sus dimensio- 
nes , conformes con las reglas ópticas y acústicas 
que exige un teatro , y en el ornato carece también 
de la suntuosidad y elegancia que requiere la esce- 
na de una capital. Á ^sar de todo, la elección del 
espectáculo , que consiste en ópera italiana , y gran 
baile serio, la habilidad desplegada por unos y otros 
artistas, la espaciosidad del local y comodidad de 
los precios, han dado á este teatro una gran impor- 
tancia, en términos aue suele luchar con ventaja 
con los dos del Príncipe y la Cruz. Regularmente 
hay función todos los dias, ya de ópera, ya de bai- 
le; y los precios son: lunetas 12 rs. ; sillas 8;. pal- 
cos 6 i; galerías 6; entrada 4. 



PARTE BEGBEATIVA. 395 

Teatro de Oriente. En la edición prirnen del 
Manual se acompañó una estampa representando la 
planta de este teatro según el proyecto primitivo; 
pero habiendo sufrido este diferente^ modincacionea 
durante su construcción, que aun continúa, y no 
siendo fácil prever las que aun podrán tener lugar, 
Bo parece prudente presentar por ahora dicha pmn- 
ta ni dar grandes detalles respecto á aquella obra. 
Únicamente puede decirse que es grandiosa en su 
interior , y que su resultad» ofrecerá á la capital 
un teatro comparable en su estension al de la Aca- 
demia real de música de París; y une no será ol- 
vidado en él nada de lo que constituye la como- 
didad y agrado en un edificio de esta especie. 
tanto para el servicio de la escena, cuanto para el 
desahogo y recreo del público espectador; siendo su 
¡poscenio de cien pies de fondo, y habiendo ademas 
grandes salones de baile, de descanso y de café, 
patios y demás. Las fachadas presentarán un aspec- 
to noble é imponente, como puede observarse en la 
concluida que da frente á la calle del Arenal , y en 
ei modelo oe la principal que se halla depositado en 
el Gabinete topográfico. £1 hermosísimo salón de 
baile de este teatro sirve en ei dia para la reunión 
del Congreso de Diputados. 

Diorama» uno de los espectáculos roas intere- 
santes y de un género absolutamente nuevo en Ma- 
drid es el Diorama, construido hace siete afios con- 
tiguo á la fábrica platería de SUrtinez; espectáculo 
que por su parte principal y los muchos accesorios 
con que esta cizañado, exige una especial visita 
de tooa persona de gusto residente en Madrid. ^Con- 
siste, pues, en un espacioso edificio construido al 
intento , en cuya parte principal se halla reproduci- 
do con admirable perfección en tamafio, decoración 
y combinación de luces, el interior del grandioso 
templo de san Lorenzo del Escorial , á que da vis- 
ta. el espectador desde una tribuna colocada encima 
del coro. Esta admirable producción artística, cuyo 
artificio se oculta absolutamente al espectador para 
constituirle en una completa ilusión de realidad, no 
cede en nada á lo mas atrevido y grandioso que 



dM PIRTB RECBBÁTIVÁ. 

ostentan los dos Dioramas de París y de Londres, 
y sin necesidad de acudir á aquellas capitales, puede 
el curioso admirar en la nuestra una de las mas in* 
geniosas invenciones de las bellas artes en el siglo 
actual. £1 celoso é inteligente dueño de el Diora- 
ma el brigadier D. Pablo Cabrero, oueriendo ade- 
mas amenizar aquel grandioso espectáculo con otros 
interesantes accesorios , ha dispuesto en los salones 
altos y bajos del edificio varias escelentes vistas 
también en diorama , como la admirable del coro de 
capuchinos de Roma, y la del Panteón del mismo 
Escorial: otros trasparentes, como el interior de la 
iglesia, ae Atocha, y el conjunto del monasterio de 
san Lorenzo; ademas un neo y elegante salón de 
física recreativa, bien provisto ae máquinas ópticas, 
eléctricas y pneumáticas, qne demuestran al visita- 
dor los esperimentos mas interesantes y halagüeños de 
la ciencia, y por último corona todo el edificio un 
magnifico kiosco ó belveder oriental, cerrado con 
infinidad de cristales de colores, que presentan en 
sus raros cambiantes los mas halagüeños puntos de 
vista del Prado, Botánico, Museo, Observatorio, tor- 
res, caserío y cercanías de Madrid. Bste espectácu* 
lo es público todos los días,* y el precio 8 rs. por 
persona. 

Galería topográfica. Hace pocos años se abrió 
al público este curioso espectáculo, que consiste en 
una copiosa galería de vistas en relieve y con las la- 
ces convenientes, las cuales representan varios sitios 
pintorescos y ciudades célebres, con la mas escru- 
pulosa exactitud; también hay otras dispuestas en 
cosmorama, y otros objetos recreativos que propor- 
cionan un rato halagüeño en la visita á este estable- 
cimiento , otro de los que no debe descuidar un fo- 
rastero. Está situado en el paseo de Recoletos in- 
mediato á la Yeterínaria, y el precio de entrada es 
4.rs. por persona. 

Otros espectáculos. Ademas de los tres teatros 
principales, pueden calificarse también de públicos 
por la gran concurrencia los tres del Liceo^ del Ins- 
tituto y del Museo ^ que suelen dar á sus sociedades 



PARTE RBCBEÁTITA. 397 

respectivas una ftincion semanal. Igualmente haj 
otras muchas sociedades dramátíoas con lindos tea- 
tros parlíciilares; j por último, suelen abrirse por 
temporadas , especialmei)te en inyierno, otros subal- 
ternos en donde se representan dramas y comedias, 
ó lacen su habilidad los equilibristas y prestidigitado- 
res, y se ofrecen también vistas y cuadros pintorescos 
con figuras móviles , tales son entre los primeros el 
de las Musas en la plazuela de la Cebada; el de Va- 
riedades calle de la Magdalena; y luego los de la 
calle de la Luna^ el de la plazuela de Navalon y 
otros. Hay ademas para amenizar las noches de invier- 
no un Circo provisional de volatines en la carrera de 
san Gerónimo, varios Cosmoramas en la calle de Alca- 
lá, Gorgnera etc., y la periódica exhibición de mons- 
truos naturales é inverosímiles, Hércules ganapanes, 
y escamoteadorcs saltimbanquis , con que las pro- 
vincias y el estrangero contribuyen alternativamen- 
te al recreo y distracción de los habitantes de Madrid. 
La sociedad aristocrática y elegante tiene ademas 
para su recreo, los brillantes Casinos de la calle 
del Príncipe y de Alcalá; á imitación de los círcu- 
los (cercles ó eluds) franceses é Ingleses , donde 
encuentran sus asociados y los estrangeros presen- 
tados por ellos, magníficos salones de lectura, jue- 
gos y conversación. 

Toros. Las corridas de toros son tan antiguas en 
Espafia, que ^a se habla de ellas en las leyes de Par- 
tida, y la afición del público ha sido siempre tal, que 
ha triunfado de las prohibiciones que en ocasiones le 
ha opuesto el gobierno y el grito aun mas fuerte de 
la humanidad y de la razón. Verdad es, que en el 
estado actual, reducida esta lucha á un oficio de gente 
arriesgada y grosera, sujetos á un arte en que están 
diestramente combinados los movimientos del valor, 
y disminuido en lo posible el peligro por todas las 
precauciones imaginables, ha perdido en parte el ca- 
rácter de ferocidad que pudo tener, si bien conserva 
wm lo bastante para ser detestada. Pero lejos de ello 
se ve sostenerse la afición pública y reproducirse 
cuando se la cree mas amortiguada : tal na sncedi-* 
do de pocos afios á esta parte , con la qHuricion en 



3d8 PÁ&TB RBGREÁnVÁ. 

la arena del eélebre lidiador Francisco Montes^ cu- 
ya bien merecida (ama deja atrás la de los Romeros 
y Pepe-Hillos. 

Desde muy antiguo se celebraban estas corridas 
en Madrid, pero era solo dos ó tres veces al afio 
con ocasión de alguna fiesta , y entonces se yerifi- 
eaban en la plaza Mayor, concurriendo i veces los 
reyes. Luego hubo una plaza destinada á ellas jun- 
to á la casa del duque de Medinaceli ; después otra 
bácia la plazuela de Antón Martin, otra al soto de 
Luzon, otra saliendo por la puerta de Alcalá mas 
distante de la que hay boy; y últimamente esta, 
que se labró de orden del rey, para propio delhos- 

Sital general, y se estrenó en 1749, habiendo sido 
espues reformada en el pasado reinado. 

Es esta plaza de forma circular, y tiene unos 
iiOO pies de circunferencia, cabiendo en ella cómo- 
damente unas 13,000 personas, repartidas en iio 
balcones, otras tantas gradas cubiertas y bancos al 
descubierto , llamados tendidos. Hay en ella todos 
los departamentos necesarios con desahogo, y la sufi- 
ciente seguridad. Be dan en esta plaza regularmente 
doce corridas de toros al afio . desde los meses de 
marzo ó abril á octid>re, y por la tarde solo, siempre 
•por lo regular en lunes; y es un espectáculo orinal 
el que presenta tanta multitud de gentes de distintos 
trages y costumbres, sus alegres dichos, los chillidos, 
los aplausos, silbidos, y la animación exagerada de 
tantos aficionados que pretenden dirigir desde segu- 
ro los movimientos de los lidiadores. Los estrange- 
ros, asi como las personas sensatas de nuestra na- 
ción, han declamado y declaman contra las funcio- 
nes de toros ; pero unos y otros van á verlas , y se 
entretienen con aquel bulhcio, aquella variedad, aquel 
movimiento que se nota el dia de toros desde la 
puerta del Sol y calle de Alcalá, que conduce á la 
plaza. Los precios son: palco á la sombra 130 rs. 
al sol 100; id. por asientos 14 ; grada cubierta á la 
sombra 14, al sol 8; tendido a la sombra 6, al 
sol 4. Las horas varían se^n las estaciones. En es- 
ta plaza suelen darse también funciones de novillos, 
y de habilidades de volatines y csd>allos, y enton- 
ces los precios varían. 



f ARTB RECREATITA. 399 

JAROIMBS. 

Reai sitio de Buen Retiro, Pocos monarcas 
pueden contar como el español tantos y tan varia- 
dos sitios reales de recreo en que descansar de las 
fatigas anejas á la corona, y ostentar su grandeza v 
poderío. En el radio solo de i 5 leguas de la cüpital, 
cuéntanse por lo menos catorce palacios ó casas 
reales embellecidos por la mayor parte de jardines 
y bosques, en los cuales asi como en la arquitec- 
tura y adorno de las dichas reales mansiones, se ba 
^ desplegado grandes recursos para el hala^ de los 

sentidos. La enumeración solo de dichos sitios bas- 
ta á recordar en la idea de los que los conocen , la 
,^ esactitud de nuestra observación, y no temeríamos 

' llamar la atención de los viageros que han recorrió 

; do las capitales y sitios mas célebres de Europa, 

\ hacia el conjunto que ofrecen á su curiosidad san 

\ Ildefonso, Araniuez, Escorial, Rio-Frio, Quitapesa- 

\ res, el Pardo, la real Quinta, la Zarzuela, la casa 

■ de Campo, la Moncloa, Yista- Alegre, el Retiro, el 

¡: Gasino y el Palacio real de Madrid. 

^ ' Todo el mundo sabe que la fundación del lier- 

¡¡ DIOSO sitio de Buen Retiro , que tiene sobre los de- 

^ mas la ventaja de hallarse dentro del recinto de la 

\ capital , constituyendo uno de sus principales orna- 

' * mentos , fué debida á la época galante y caballeres- 

ca de Felipe lY , el cual, bajo la inspiración del po- 
^ deroso vaiido Conde-Buque de Olivares, quiso os- 

^ tentar en este recinto todo el gusto y la magnificen- 

\ cia propios del monarca de dos mundos. 

^^ La corte de Buen Retiro presentó , pues, duran- 

r. te todo aquel reinado, el espectáculo de animación 

', I mas halagüeño; hermosos y dilatados bosques y jar- 

y diñes , regios palacios , magníñcos salones , una 

^' población numerosa, templos, teatro, cuarteles, y 

'^ otras dependencias; nada faltaba para dar al Retiro 

^ la importancia de una ciudad : la inclinación partí- 

^ cplar del monarca hacia el sitio que había creado, 

1^ la destreza con que por medio de brillantes funcio- 

1^ nes sabia cautivar su ánimo el afortunado favorito, 



zf 



400 PARTE BBCBBATIYÁ. 

las costumbres caballerescas y poéticas de una cor- 
te que dictaba las leyes á la Espafia, al Portugal, 
á Italia, FlandeSr y el Nuevo Mundo, al paso que 
encerrdba fin su recinto poetas como Lope de Vega, 
Calderón, Tirso y Quevedo, y pintores como Ve- 
lazquez y Murillo; todas estas circunstancias reuni- 
das reflejaban en este recinto mas que en ninguna 
otra parte de la monarquía, y nuestros libros de la 
época están llenos de los certámenes y representa- 
ciones, las máscaras, y otros festejos, con que los 
ingenios cortesanos alternaban honrosamente con el 
mismo monarca, aue no se desdefiaba eu mezclar 
6US producciones a las de aquellos. 

Siguió la boga de este real sitio por todo el rei- 
nado de la casa de Austria, hasta que la nueva di- 
nastía que empezó en Felipe Y, quiso tener su Yer- 
salles al pie de las sierras de S. Ildefonso, y dio, 
en la estación de primavera la preferencia á los 
deliciosos jardines de Aranjuez. Sin embargo, gran 
parte de los que aun viven en Madrid han podido 
conocer el Retiro antes de la dominación francesa; 
han asistido en él á las etiqueteras cortes de Fer- 
nando YI y Garlos III y lY; y visto campear en 
sus salones las anchas casacas, y empolvados pelu- 
cones, que sustituyeron á las plumas, capas y fer- 
reruelos; aun pueden recordar las famosas operas 
que Fernando el YI importó de Italia, ejecutadas 
en aquel teatro, cuya decoración muchas veces con- 
sistía en los mismos bosques en que estaba edi- 
ficado; han visitado la magnífica casa-fábrica de la 
china, que llegó á compatir con las primeras de su 
clase en el estrangero, y esta fue sin duda la cau- 
sa de su ruina por los mgleses en 1812; pudieron 
en fin reconocer en su primitivo estado el Salón de 
los Reinos, en que se juntaron las cortes hasta las 
de 1789 inclusive, sus soberbias pinturas, y la mag> 
nífica de Lucas Jordán, que decorjü^ el Gasón ó 
sala de bailes. 

* Ruinas tan solo y destrucción dejó el ejército 
francés cuando abandcnó este recinto por capitula- 
ción en el día 14 ás agosto de 1819. VA pueblo de 
Madrid, que durante cuatro afios habia temido co- 
mo imponente cindadela á aquel sitio mismo que 



PÁRTB RECRBATIYl. 401 

en otro tiempo formaba sus delicias , corrió á reco- 
nocerle á la salida de sus dominadores, y lloró de 
amargura al contemplar su actual estado. Sus regias 
habitaciones ó demolidas ó trocadas en baterías, 
cuarteles y establos; sus jardines en terraplenes y 
campos de maniobra; y los escasos árboles que aun 
daban testimonio de sus antiguos bosques, estaban 
solamente regados con la sangre de las víctimas 
madrilefias. 

Honor era y deber del trono espafiol borrar cuan- 
to antes aquel testimonio de afrenta, restituyendo 
al paso á la capital del reino su primer adorno y solaz. 
1^0 quedaron, pues, defraudadas las esperanzas de 
los habitantes de Madrid, y el monarca difunto, con- 
sagrando graúdes sumas á la reparación de este real 
sitio, consiguió -en pocos afios ponerlo en el esta- 
do en que noy le vemos , que si no escede en bri- 
llantez al que tuvo durante la dinastía austríaca, la 
iguala por lo menos en variedad y lozanía. 

Su figura es irregular en una ostensión como 
de 4000 pies de largo desde el Prado hasta la es- 
quina de la montaña artificial , por unos 5000 de an- 
cho desde dicha montaña hasta la tapia del olivar 
de Atocha. Sus entradas principales son dos: nna 
por la subida de S Gerónimo, otra llamada de la 
Glorieta, inmediata á la puerta de Alcalá. Entrando 
por la primera se pasa á la espaciosa plaza llamada de 
Palacio ó de la Pelota , que es lo único que ha que- 
dado de la antigua población, £1 costado derecho 
de esta plaza le forma el gran salón llamado de los 
Reinos, de que ya hemos hablado tratando del Mu- 
seo de artillería que está establecido en él. Al freB< 
te de dicha plaza y entrada á los jardines se cons- 
truyó en tiempo de Fernando Vil una pequeña igle- 
sia que sirve de parroquia del Real sitio, y ya ne- 
mes indicado tratando de la iglesia de S. Gerónimo 
lo conveniente y decoroso que seria la traslación á 
ella de dicha parroquialidad. A la derecha del Salón 
de los Reinos se ha conservado también aislado el 
magnífico Casoíi ó sala de bailes, que comunicaba 
con el Palacio y de que ya hemos hablado tratan- 
do del Gabinete topográfico que está establecido en 
él. En toda la estension del Real sitio por el tn^ 

26 



409 PARTE BECREÁTITA. 

te y derecha de sus entradas, se estienden los in- 
mensos paseos, bosques y jardines, que aunque po- 
co decorados ni caprichosos, son uno de los desaho- 
gos favoritos de la población de Madrid. £1 estan^ 
que grande que se halla en medio del real sitio, es 
un cuadrilongo de 960 pies de largo por 440 de an- 
cho V de bastante profundidad para poderse embarcar 
en él, como lo hacían á veces las personas reales en las 
primorosas falúas que se conservan en el lindo em- 
barcadero chinesco aue está Árente al estanque; al 
rededor de este es el paseo general, y apartándose á 
la derecha se estienden otros paseos que conducen 
al sitio donde estaba la fábrica de la china, en cu- 
yo lugar hay ahora otro estanque; torciendo luego 
I la izquierda se encuentra la c<isa de fieras , nue- 
va, construida en 1830, y es un cuadrilongo muy 
estenso con jaulas ó aposentos fuertes para fieras y 
anímales salvajes, aves y pájaros de singular rareza, 
cuya colección, aunque oismmuida notablemente por 
no haberse repuesto las faltas en estos últimos afios, 
es un objeto de mucha curiosidad y de estudio. 

Desde aqui empiezan siguiendo siempre sobre la 
izquierda los jardines reservados para recreo de S. M. 
los cuales son sumamente estensos y graciosos, llenos 
de multitud de objetos interesantes, tales como fuen- 
tes, estanques, canal, un magnífico sahn oriental 
que bajo apariencia rústica encierra todo el primor 
y magnificencia de aquel gusto, udíí montana ar- 
tificial que sustenta un templete ó betveder, des- 
de el cual se presenta la vista mas completa y pin- 
toresca de Madrid. La casa del pobre ^ la del pes- 
cador, la faisanera^ el interior del embarcadero 
y otros varios departamentos curiosos y dignos de 
ser visitados , concluyendo estos graciosos jardines 
cerca de la puerta de la Glorieta. Para ver todo lo 
reservado de este real sitio hay que sacar una es- 
quela del conserge, y es cosa que no debe dispen- 
sarse ningún forastero. 

Casino de la neina. Al fm de la calle de Emr 
bajadores se halla la casa y jardin de recreo cono- 
cido por el Casino de la netna, á causa de haber 
sido comprado y regalado por la villa de Madrid á 




m 

Vi 



iS^rUm^r» 



PA.RTB BEGBBÁTXTÁ. 403 

la Reina Dofia Isabel de Braganza, por cuya orden 
fue adornado y enriquecido basta el punto de llegar á 
ser digno dei monarca. £1 jardin es bastante estén- 
so, en terreno desigual, Jo que contribuye á hacer 
mas Yariadas sus vistas; y en él hay frondosos pa- 
seos , cuadros de primorosas flores, un gracioso ca- 
nal con su puentecito, una espaciosa estufa, varias 
estatuas en mármol y en bronce , una de ellas repre- 
sentando á Felipe II, y muchos otros adornos. La 
puerta principal que da al campo es muy graciosa ' 
y elegante, con cuatro columnas agrupacías de dos 
en dos v en medio una verja de hierro. La casa es 
un cuadrado pequeño con una sencilla portada : sus 
habitaciones son todas reducidas, pero adornadas 
con mucho gusto en muebles y colgaduras; la sala 
principal es bastante capaz y su techo está pintado 
por don Yicente López. Esta casa y jardin se ense- 
na con esquela del administrador. 

Otras jardines interiores. Aunque la escasez 
de aguas y la poca afición de los madrileños hagan 
bastante rara entre nosotros esta comodidad y des- 
abogo interior, todavia pueden citarse en el casco 
de la población iardines estensos y amenos, tales co- 
mo el llamado de las Delicias , en el paseo de Re- 
coletos, que suele abrirse al público en la tempo- 
rada de baños; el de Apolo cerca de la puerta de 
Bilbao, que también fué público; el del Valencia- 
no en la calle del Saúco , muy abundante en flores 
y simientes, aue se venden. en el mismo; y los 
particulares de ios conventos de monjas, de los «gran- 
des dé España, embajadores, Inspección de Milicias, 
platería de Martínez etc. 

PASEOS. 

£1 Prado, A la cabeza de todos los paseos de 
Madrid se coloca naturalmente el del Prado, célebre 
en los tiempos antiguos por las intrigas amorosas, 
los lances caballerescos, y las tramas políticas á que 
daba lugar su innfediacion á la corte casi permanen- 
te en el Retiro, y lo desigual, inculto e inmenso 
de su término. Pero todo mudó de aspecto bajo el 



404 PÁRTB BEGfiBÁTIYA. 

reinado del gran Garios III, quien, por la influencia 
del ilustrado conde de Aranoa, su|m> arrostrar gra- 
ves dificultades, y traosforinar este sitio áspero y des- 
agradable en uno de los primeros paseos de Euro- 
pa. Ilubo para ello que allanar el terreno, plantar 
una inmensa multitud de árboles, proveer á su rie- 
go y adornarle con primorosas fuentes, llegando á 
conseguirlo todo á despecho de los espíritus mal in- 
tencionados ó incrédulos, que intentaron desacredi- 
tar tan bella idea. Entre las muchas trazas que se 
dieron para este paseo , fueron preferidas las del ca- 
pitán de ingenieros don José Hermosilla, en las que 
sacó todo el partido posible de la irregularidad del 
terreno y de los límites que se le señalaron. El paseo 
comienza en el convento de Atocha , y pasando de- 
lante de la puerta de este nombre, vuelve á la de- 
recha corriendo hasta la calle de Alcalá, que atra- 
viesa y se estiende después hasta la puerta de Re- 
coletos: su estensíon es de unos 9650 pies. Un gran 
paseo muy ancho , y otros á cada lado plantados 
de árboles altos y frondosos corren toda la esten- 
sion, el primero destinado á los coches, y los otros 
á la gente de á pie. En el medio del paseo y en la 
estensíon desde la Carrera de San Gerónimo á la 
calle de Alcalá, se ensancha el sitio, formando un 
hermoso Salón que tiene 1450 pies de largo por 200 
de ancho. Todo el paseo, ademas de las vistas de 
sus lados, formadas por notables edificios^ jardines 
y calles principales que desembocan en él , está 
adornado con nancos de piedra , y ocho bellas 
fuentes. 

La primera , llamada de la Álcacfiofa , frente á la 
puerta de Atocha, es obra de don Alonso Yergaz. 
Su pensamiento consiste en un tritón y una nerei- 
da, agarrados de la columna sobre que está la taza 
y la alcachofa sostenida por unos niños, y todo ello 
es de buen gusto y bien trabajado. En la plazoleta lla- 
mada de las Cuatro fuentes, que se forma á la salida 
de la calle de la Huertas, hay otras tantas iguales 
compuestas de niños en diferentes actitudes que tie- 
nen estrechados unos delfines, haciéndoles arrojar 
el agua por la boca en forma de surtidor, cuyo pen- 
samiento, bastante impropio, está perfectamente eje- 



PÁRTB RBGBEATITA. 405 

rutado y hace muy buen efecto, k la estrada del gran 
salón delante de la Carrera de San Gerónimo está la 
fuente de Neptuno., con un gran pilón circular, en 
cuyos centros se mira la estatua de aquel dios en 
pie, sobre su carro de concha tirado de dos caballos 
marinos, con focas ó delfines jugueteando delante, 
todo muy bien ejecutado , aunoue por no haber dih 
do mas altura al pilón ó rebajado mas la base de to* 
da la máquina, ha resultado que el carro, los C4h 
baUos y delfines ruedan y nadan, no en el agua 
como debieran , sino sobre pefias. Esta obra es de 
don Juan de Mena. Hacia el medio del salón está 
la grandiosa fuente de Apolo ^ sabiamente ideada, y 
combinado el deirame de las aguas de suerte de ha- 
cer armonía y consonancia, [>or irse derramando de 
una en otra tara: la ftiente tiene dos caras en que 
se repite exactamente ; y encima de ella se ven sen- 
tadas á los cuatro vientos otras tantas estatuas repre- 
sentando las Estaciones, ejecutadas perfectamente 
por don Manuel Alvarez. Corona toda la fuente una 
estatua de Apolo , obra de áitn Alfonso Yergaz. He 
aqui la inscripción que debió ponerse en esta fuente, 
cuyo original existe en el Ayuntamiento, y para la 
cual se hicieron las letras de bronce. D. O. M. 
REGrvARTK Carolo III Hispaniaruh Indiarumqve Rk- 

6B CAT0OL1GO EX SBNATCS CONSULTO AQUAS DUCI 
FORTfflUSQUE iMHmT AD SAIUBRITATEM CCJHSÜS PU- 
BLIGI ARBORESQUE íRRIGAKDAS... S. P. Q. MAORI- 
DEnSIS... PEGÜTHA GONLATA CüRAVlT D. D. 1780... 
BONAVENTCRA RODRÍGUEZ ARGRITEGTUS URBIS OPUS 

MOOBRABATUR. Finalmente, á la entrada del salón 
por la calle de Alcalá se halla la magnífica fuente 
de Cibeles, Esta está sentada en un elevado carro 
tirado de dos leones, perfectamente ejecutado, y 
con saltos de agua muy graciosos que vienen á caer 
en un estenso pilón circular con un soberbio solpe 
de vista. La diosa es de lo último que ejecuto don 
Francisco Gutiérrez, y los leones sonde don Ro- 
berto Michel. Todas estas fuentes , aunque ejecuta- 
das por los ya dichos profesores , fueron trazadas y 
disenadas j^r don Ventura Rodríguez , quien pre- 
sentó al mismo tiempo un disefio muy estudiado de 
mi pistilo ó pórtico para constniir delante de las 



406 PARTE RBCREÁTIYA. 

eabftilerizas del Retiro, qne dan firente á la fuente 
de Apolo ; lo cual hubiera ocultado el mal aspecto 
de aquel terreno, proporcionando b Tentaja de po- 
derse guarecer tres mil personas en ocasión de Un- 
▼ia repentina; y podiendo ademas contener cafés y 
botillerías, con un gran terrado encima pan colo- 
carse las músicas los días que SS. lEM. baiasen al 
paseo: cuyo feliz pensamiento hnbiera aeaoado de 
hacerle uno los primeros de Europa. 

La concurrencia al Prado es general y casi po'- 
manente, y en sus diversos paseos se reúnen gentes 
de todas especies y gustos. Los verdaderos paseantes 
por comodidad, que gustan de andar despacio y sin 
tropel , pararse á nabiar con sus amigos , tomar un 
polvo, y recordar sus juventudes, prefieren el paseo 
desde el convento á la puerta de Atocha. Los pro- 
vincianos y estrangeros gustan del lado del Botánico, 
donde la vista y fragancia de este jardín de un lado, 
y del otro el continuo paso de coches y caballos los 
entretiene agradablemente. Hay quien se dirige con 
preferencia al paseo de san Fermín , desde la Car- 
rera de san Gerónimo á la calle de Alcalá, y ma- 
chos que hallan su recreo en el trozo Uamado paseo 
de Recoletos; pero la juventud elegante, y á cierta 
hora toda la concurrencia en general , viene á re- 
fluir al hermoso Salón , situado en el centro del pa- 
seo. Allí es donde reinan las intrigas amorosas, don- 
de la confusión, el continuo roce, las no interrum- 
pidas cortesías, la variedad de trajes y figuras, el 
ruido de los coches y caballos, el polvo, los mu- 
chachos qne venden agua y candela , y una vida en 
fin desconocida en los demás paseos de la Corte, 
producen una couftision estraordinaria , que al prin> 
cipio molesta á los forasteros, y concluyen por afi- 
cionarse á ella. Es singular en especial el espectá- 
culo de este paseo en uno de los hermosos días de 
invierno, en que luce todo su brillo el despejado 
cielo de Madrid. Yese en él de dos á cinco ael día 
la concurrencia mas brillante, las gracias mas seduc- 
toras, los adornos de mas lulo, una multitud de 
coches y caballos, y en fin todo lo que puede ofre- 
cer de elegante una capítol. Igualmente es notoble 
en las noches de verano, en que sentadas las gen- 



PARTB KBGRBÁTIYA. 407 

tes biyo sus espesos árboles , formiin tertulias ale- 
ares, respirando un ambiente agradable , después de 
días estremadamente calurosos. Finalmente , el Pra- 
do en todas ocasiones es el desahogo principal de 
Madrid. 

Paseo áe las Delicias. Este paseo se estiende 
desde la salida de la puerta de Atocha , bajando en 
dirección al Canal, en dos divisiones de á tres ca- 
lles cada una, destinándose las de enmedio á los co- 
ches, y apartándose pro^esivamente los paseos has- 
ta concluir cada uno a la entrada de uno de los 
puentes del canal. Este paseo, aunque sin mas or- 
nato que los árboles, es muy concurrido por aque- 
llas personas que van á pasear por conveniencia y 
recreo corporal, animando á continuar en él su de- 
clive suave , las grandes plazas que de trecho en tre- 
cho le cortan , y mas que todo el deseo de encon- 
trarse á su conclusión en las frescas orillas del 
canal. 

La Florida, Este hermoso paseo plantado á la 
orilla del Manzanares, y que corre desde la puerta 
de san Vicente hasta la ermita de san Antonio, y 
aun se prolonga hasta la puerta de Hierro fue muy 
concurrido en los reinados de Garlos III su funda- 
dor y de Garlos lY ; pero ha dejado de serlo á causa 
de la distancia de la parte mas poblada de la villa 
quedando solo frecuentado en el dia , de lavanderas 
y demás que se dirigen al rio. 

Paseo de (a Virgen del Puerto. Otro paseo hay 
á Ib orilla del rio por la parte baja, que comenzan- 
do en el puente de Segovia, va hasta cerca de la 
puerta de san Y Ícente. Este agradable paseo es no- 
table por su frondosidad y alegría de las gentes que 
concurren á él , particularmente en los dias festi- 
vos, á celebrar sus danzas y meriendas. 

Delicias de Isabel U. Uno de los nuevos paseos 
y el mas interesante por su ostensión y localidad- 
es el que se ha abierto últimamente desde la puer- 
ta de Recoletos á la fuente Castellana. Este hermo 



408 PÁRTfi EEGREA^TITA. 

SO paseo , cuya atílidad y conreiiieiicia se habjan 
hecno sentir hace muchos afios , llegó á emprender- 
se al fin en los últimos del reinado anterior, limi- 
lándose por entonces á unas lineas rectas de árbo- 
les puestos sobre un terreno irregular y que produ- 
cían pocas ventajas. Durante el corregimiento del 
señor Pontejos, a cuyo esquisito celo e inteligencia 
debe la capital tantas mejoras , volvió á proseguir- 
se también la obra de este paseo que había quedado 
abandonado, y se formaron en las cuencas de la 
parte superior unos planteles colaterales que le die- 
ron mayor novedad y agrado. Posterionnente el 
Bxcmo. ayuntamiento constitucional formó empefio 
en la conclusión de una obra tan beneficiosa, y se- 
gundados poderosamente sus deseos por la actividad 
celo y decisión del caballero regidor don Lino Cam- 
pos , y la no desmentida inteligencia del director del 
arbolado don Francisco Sangüesa, vemos al fin con- 
seguido el objeto, y terminado un paseo que por su 
situación, comodidad y belleza es sin disputa el 
primero de los que aaoman las inmediaciones de 
Madrid. 

Déjase conocer ahora á su simple inspección, que 
la persona encargada de su egecucion ha debido lu- 
char con grandes dificultades, superando entre otras 
la necesidad que aparecía de la formación de dos 
puentes, el uno en la parte que atraviesa el arroyo . 
todo el camino, y el otro para abrazar la plaza del 
Obelisco con el ramal qne conduce á Chamberí. 

La base de toda la obra ha sido la formación de 
un canal que recoge las aguas del camino de Hor- 
taleza y del de Mandes. Bste feliz pensamiento ha 
traído por consecuencia el enlace mencionado, ter- 
raplenar la hondonada que daba paso á las aguas por 
la mitad del camino, transformar un arenal en agra- 
dables jardines que sirven- á un tiempo de colateral 
al objeto principal , y de continuación á los gracio- 
sos bosquecillos hasta la puerta de Recoletos, cuvo 
numeroso arbolado tiene un riego abundante con las 
aguas de una gran noria abierta á la estremidad del 
paseo y las de la antigua fuente Castellana. 

Obelisco, Para concluir esta ligera indicación. 



PARTE BBGBEATIYA. 409 

Tamos ahora á hablar del Obelisco que termina el 
paseo. Hállase colocado en el centro de una gnn 
plaza circular, v principia desde el pavimento con 
un pilón de piedra berroqueña de 70 pies de diáme- 
tro esterior. En el centro y desde el fondo de di- 
cho pilón se eleva el Obelisco sobre un zócalo de 
la misma piedra en planta rectangular , con cuatro 
cuerpos salientes que presentan otras tantas caras, 
de las coales la principal es la que mira á Madrid. 
Sobre este zócalo que supera dos pies sobre el ni- 
vel del pilón, insiste toda la obra, que principia por 
un gran pedestal de i3 pies y medio de alto, y si- 
gue en su planta el mismo contomo del zócalo, cons- 
tituyendo la cara principal en su neto una hermosa 
lápida de piedra de (almenar para una inscripción, 
y el resto del dicho neto es un cuerpo almohadil'a- 
do gue corona como el primero un imposton, cons 
tituido por un friso estriado y diferentes molduras 
de buen contomo, entre las cuales se ve un cuarto 
bocel tallado con un ovario y coronado por un po- 
quefio filete. Terminado el pedestal carga sobre él 
UD pequeño zócalo que recibe la escultura, con la 
cual están decoradas las dos caras principales del 
Obelisco, consistiendo la que mira a la puerta de 
Recoletos en un escudo de armas reales acompaña- 
do de dos genios con guirnaldas de flores y trofeos 
militares, y en la cara opuesta el escudo ae armas 
de Madrid apoyado en dos genios. 

El segundo cuerpo de la composición principia 
por un cubo de siete pies y medio de lado, que 
sirve de base á la aguja con que concluye el Obe- 
lisco, elevándola para que campee y no la oculte 
la escultura. Esta aguja que es de granito rojo, co- 
locada sobre mía basa toscana, es una pirámide có- 
nica truncada que tiene sin contar dicha basa 29 
pies de altura, 5 de diámetro inferior y 3 en el su- 
perior, incluyendo en dicha altura la de un cuerpo 
coadrado que interrumpe la monotonía de las líneas 
convergentes de la pirámide v estrias de que está 
adornada, y en cuyas caras nay b^^os relieves de 
bronce dorado que representan en la principal el 
Sol , á la opuesta la Luna y en los costados coro- 
nas cívicas. Por último, termina este monumento 



410 PARTE BBGRBÁTIYÁ. 

con una hermosa estrella polar de bronce dorado de 
dos pies y medio de diámetro, sobre un estilete 
del mismo metal de cuatro pies de altura. 

El agua de la ftiente es arrojada por la boca de 
dos esfinges de bronce colocadas á la inmediación 
del borde del pilón sobre zócalos de seis pies de 
largo por cuatro de ancho y dos y medio sobre el 
referido pilón, estando colocadas de manera, que 
mirada toda la obra por su frente se ven de perfil. 

Los artistas encargados de esta obra arquitectó- 
nica, inventada y dirigida por el arquitecto mayor 
dojí Francisco Javier de Mariategui, fueron por lo re- 
lativo á escultura, el académico de mérito don Jo- 
sé Tomás, el que también vació en bronce las dos 
esfinges y adornos del mismo metal colocados en el 
lado qne interrumpe la pirámide; y la cantería el 
maestro de este arte don José ArniUa. 

Otros paseos. Hay ademas de los dichos , otros 
nuevos paseos que embellecen algún tanto los alre- 
dedores de Madrid, y casi todos ellos han sido abier- 
tos y plantados de quince años á esta parte. Los mas 
importantes son los tres hermosos ramales qne par- 
ten de la puerta de Toledo y conducen al puente 
del misino nombre , terminando en una hermosa pla- 
zuela circular adornada con estatuas y obeliscos, lo 
cual da un bollo ingreso á la capital por aquella par- 
te; siguen luego otros ramales que conducen á las 
puertas de Atocha y de Segovia, y se enlazan con 
el que circunda las tapias y es conocido por la Ron- 
da. Desde et puente de Segovia y pasado el ya di- 
cho de la Virgen del Puerto se sale al paseo de la 
Florida, y desde la esquina de la ermita costea la 
montaña del Príncipe Pió , la cuesta llamada de 
Areneros basta el portillo de san Bernardino; sigue 
la ronda de árboles hasta la puerta de santa Bárba- 
ra y Bilbao, y desde estas parten nuevos paseos al 
gracioso arrabal de Chamberí, y desde este al obe- 
lisco de la fuente castellana, asi como también des- 
de la puerta de Alcalá á la venta del Espíritu Santo. 



X. 
PARTE ESTERIOR. 



RBSUMBN 

DE ESTA DÉCIMA PAftTB. 

Pucrlag, 

Pnenlea. 

Rio Manzanares. 

Canal, 

Viages de aguas. 

Aspecto de la Campiña. 

Casas de Campo. 

Sitios reales. 



.„,™"Eirf55r , 



'"--"Sí:^, 



PUERTAft. 



•■• íene Madrid cinco puertas reales, á saber: las 
de Alcalá, Atocha, Toledo, Segovia v Bilbao (los 
Pozos); y ouce puertas de seg^undo orden ó porti- 
llos, á saber: Recoletos, Santa Bárbara, Santo Do- 
mingo (Fuencarral), Conde-Buque, San Bernardi- 
no, San Vicente, la Vega, las Vistillas, Gil Imon, 
BiubajadOTes y Valencia. En las cinco primeras hay 
registro de rentas , y permanecen adviertas hasta las 
diez de la noche en invierno y las once en verano, 
podiendo abrirse en lo restante de ella, v los porti- 
llos se cierran al anochecer y no se YueKen a abrir 
hasta por la mafiana. 

Puerta de Alcalá, Está situada al fm de la ca- 
lle de este nombre, mirando á oriente , y da entra- 
da al camino real de Aragón y Cataluña. Es un mag- 
nífico arco de triunfo construido en el reinado de 
Carlos III para perpetoar la memoria de su venida 
á la corte de España : fué inventado y dirigido por 
D. Francisco Sabatíni, y consiste en cinco entra- 
das, tres iguales en forma de arco en el medio, y 



4i4 PIRTE £ST£niOR. 

nna cuadrada á cada estreino. Está adornada por 
fuera de columnas jónicas , dos á cada lado del ar- 
co del medio, una á cada uno de los otros dos, y 
otra en cada estremo de la puerta. Los capiteles son 
los que inventó Miguel Ángel para la fábrica del 
capitolio en Roma , de donde se trajeron los mode- 
los. Un ático se eleva sobre su comisa, rematando 
en frontispicio con las armas reales sobre trofeos y 
sostenidas por la Fama. La decoración por la parte 
de Madrid es la misma, con la diferencia de que 
en lugar de columnas hay pilastras, á escepcion de 
dos [>ara el arco de en medio; los ornamentos son 
también mas escasos: las cornucopias cruzadas so- 
bre las puertas y las cabezas de leones de las cla- 
ves son obra de D. Roberto Micbel. Tiene toda la 
puerta sin contar las armas reales 70 pies de altu- 
ra; y cada arco 17 pies de ancho y 31 de alto. To- 
da ella está fabricada de escelente piedra berro- 
quena, y los adornos y escultura de la de Colme- 
nar. Las rejas son de hierro, y por uno y otro la- 
do tiene esta inscripción: Eege Carolo Til. Amio 
MDCCLXXvni. Esta puerta por su magnificencia 
es la primera de Madrid. 

Puerta de Atocha, Está al Kkiediodia al concluir 
la calle de Atocha, y mirando al Prado. Por ella 
se sale al paseo de las Delicias que , pasando el rio 
se une al camino de Aranjuez. La puerta es de la- 
drillo y consta de tres arcos iguales, fabricada en 
1748, pero con un gusto tan estravagante , co- 
mo muchas de las obras de aquella época ; por lo 
que fué preciso, con ocasión de las entradas de 
SS. MM. en los años de 1828 y 29, reformarla por 
medio de trabajos diestramente dirigidos |)or el ar' 
quitecto B. Francisco Javier de Mariátegui con ar- 
recio á las ideas del buen gusto, en cuanto lo per- 
mitía su antigua deformidad. En el día presenta una 
perspectiva mas lisonjera, tanto por haoerla descar- 
gado de sus ridículos adornos , cuanto por haberla 
pintado del color de piedra berroquefia y de Col- 
menar, coronando el nnal de su ático por la parte 
del campo un escudo de armas reales, sostenido por 
dos genios y acompañados de trofeos de guerra ; y 



PARTB ESTERIOR. 415 

eii el lado que mira al Prado el escudo de armas 
de la viiia con genios y varios atributos; cuyas obras 
de escultura fueron ejecutadas por D. José de Agre- 
da y D. José Tomas. Igualmente son de este ulti- 
mo los grupos y trofeos militares que dan bello real- 
ce á los estremos del sotabanco. 

Puerta de Toledo. Está al ñn de la calle de su 
nombre también al mediodía, y da entrada al ca- 
mino real de Andalucía. Esta puerta se ideó y co- 
menzó á constniir en 1813 mas abajo de donde es- 
taba la antigua, bajo los planes del arquitecto ma- 
yor D. Antonio Aguado, y se concluyó en 1827. 
Consta de un arco de 36 pies de alto y 16 de an- 
cho, adornado con dos columnas estriadas de or- 
den jónico. A los dos lados hay dos puertas cua- 
dradas de 10 pies de ancho y 21 de alto con pi- ' 
lastras estriadas del mismo orden ,* siendo la altu- 
ra total de la puerta, sin incluir los grupos y su pe- 
destal, de 65 pies, y su línea 54. Los grupos se 
eleyan 20 pies mas. En la fachada que mira ai cam- 
po se representa á la España (colocada en el cen- 
tro y sobre dos hemisferios) recibiendo un genio 
de las provincias (personificadas por una matrona 
colocada á la derecha de Espafia), para pasarle á 
las artes que están á la izauierda, por otra matro- 
na con los atributos de ellas. En la fachada que 
mira al interior de la población está el escudo de 
armas de la villa sostenido por dos genios , y á los 
estremos de la puerta varios trofeos militares. Esta 
obra de escultura fue modelada por B. José Ginés, 
y ejecutada en piedra por D. Ramón Barba y Don 
Valeriano Salvatierra, siguiendo dicho modelo, es- 
cepto la Espafia que esta variada. Sobre la entrada 
pnncipal se lee una inscripción latina que, traduci- 
da al castellano en la fachada que mira á la pobla- 
ción : dice asi : A Fernando VII el deseado , Pa- 
dre de la Patria^ restituido d sus pueblos^ ester- 
rñinada la usurpación francesa^ el Ayuntamien- 
to de Madrid consagró este monumento de fide- 
lidad ^ de triunfo, de alegría, Afio de 1827. 

Puerta de Segovia. Al fin de la calle del mis- 



416 PÁRTB BSTBRIOR. 

mo nombre mimido al poniente, y dando enlrada 
al camino real de Castilla y Galicia. Fue construi- 
da al principio del si^lo XY II , cuando se abrió la 
calle nne^a de Segovia (que es desde la costanilla 
de san Andrés hasta la puerta) : la fábrica de ella es 
pobre con dos arcos iguales de ladrillo, embadur- 
nada de tiempo en tiempo con colorines, que com- 
pletan su mal aspecto. 

Puerta de Bilbao ó de los Pozos. Está situada 
en el estremo de la calle de Fuenearral, junto á 
los pozos de la nieve, de donde tomó el nombre, 
hasta que , trasladado á ella el registro de la puer- 
ta de Fuenearral, se mudó por el de san Fernando, 
y en 1837 se la dio el nomore de Bilbao: mira al 
norte , y da entrada á la carretera real de Francia. 
Fué febricada en 1767, y consiste en un arco de 
piedra con dos puertas mas bajas, cuadradas á los 
lados , todo de muy buena arquitectura. 

Puerta de Recoletos. Está al concluir el pasco 
del Prado, y mira al norte. Fue construida en el 
reinado de Fernando YI en 1756. Consiste en un 
grande arco muy adornado de ambos lados , y cua- 
tro columnas dóricas puestas de dos en dos, rema- 
tando en un ftontispicio triangular con las armas rea- 
les adornadas de trofeos, y a los lados unas figuras 
medio echadas. Tiene ademas del arco dos puertas 
cuadradas mas bajas con balaustres eucima, y sobre 
ellas cuatro inscripciones latinas á cual mas ridicu- 
la. Toda la arquitectura de la puerta es bastante re- 
guiar. 

Puerta de santa Bárbara. Está al fín de la ca 
lie de Hortaleza mirando al mismo lado del norte, 
y dando salida al paseo de Chamberí. Es de un 
solo arco y de mezquina arquitectura. 

Puerta de santo Domingo ó de Fuenearral, 
Al norte también y final de la' calle ancha de san 
Bernardo, dando entrada al camino de Fuenearral. 
Es poca cosa en forma y en materia, y no merece 
detenerse en su descripción. 



PÁltTB E8TEBI0R. 417 

Puerta del Conde-Duque, Sitaada jnnto al cuar- 
tel de Guardias de Corps en ]a misma dirección 
que las anteriores. Tomo el nombre de aqael pri- 
vado, que Tivia allí cerca. Se ha reformado últi- 
mamente, y consiste en un solo arco de bella apa- 
riencia. 

Puerta de san Bemardino. Junto á la casa del 
Duque de Liria y á muy poca distancia de la ante- 
rior se halla esta mirando al mismoi lado. Es de un 
solo arco. 

Puerta de mn Vicente, Está á la bajada de 
las reales Caballerizas, mirando al poniente , y fae 
construida en 1775 cuando se reformó toda aquella 
parte. Consiste en un hermoso arco adornado por 
h parte de á fuera con dos columnas dóricas y dos 
pilastras del mismo orden á lo interior, cornisamen- 
tos y frontispicio triangular , que remata en un tro- 
feo militar. A los lados hay dos puertas cuadradas, 
mas bajas, coronadas también de trofeos. Toda la 
puerta es de una escelente arquitectura , y con la 
mejor distribución en los adornos. Fue dirigida por 
el señor Ssü^atini. Da salida al paseo de la Florida 
y caminos reales del Pardo, Escorial y la Granja. 

Puerta de la Vega. Es la primitiva de Madrid, 
y está inmediata á los Consejos. No es camino mas 
que para la gran vega que se descubre desde alli, 
nsAHendo que bajar una penosa cuesta. La puerta 
se ha destruido hace pocos años bajándose la cerca 
al medio de la cuesta , y aun no se ha hecho mas 
que un postigo de madera. 

Portillo de las Vistillas. Es una salida que en 
el día está habilitada. 

PortUlo de Gil imon. Inmediato al convento de 
san Francisco , mirando casi al mediodía está este 
portillo, que tomó su nombre del célebre licencia- 
do Baltasar Gil Imon de la Mota , fiscal de los Con- 
sejos y gobernador del de Hacienda en 1692, que 
teuia allí sus casas. Es de una puerta sola y se ha 
reconstruido últimamente con sencillez. 

27 



418 FÁRTB ESTBUOR. 

Portillo de Mmbajadares. Ü fin de la calle del 
mismo nombre , mirando al mediodía , está este por- 
tillo , que es un hermoso arco de buena fábrica he- 
cho eu I7d2. 

Portillo de Valencia. En la misma dirección y 
al fin de la calle ancha de Lavapies. Es de ma so- 
lo arco líü)rado en 1778. 

Bio Manzanares. Este rio, aonque célebre por 
bafiar la capital de España, no lo seria por el cau- 
dal de sus aguas, que es tan escaso, que ha dado 
lugar á las burlas de los poetas y gentes de buen 
humor. Nace en el término del lugar de Manzana- 
res el Real (de donde toma el nombre), siete leguas 
de Madrid, y corriendo de PY. O. á S. £., atravie- 
sa eJ Pardo, deja á la derecha la Casa del Campo j 
á la izquierda la población de Madrid, y va á reu- 
nirse al Jarama junto al pueblo llamado Vacia-Mar- 
dridy tres leguas de la capital, y á las diez, poco 
mas ó menos de su nacimiento. Parece que eu lo 
antiguo iba mas caudaloso , pues tenemos la relación 
del viaje de ÁntoneUi en tiempo de Felipe II , que 
desde el Tajo y el Jarama continuó por el Manzanares 
hasta el Pardo; pero nunca pudo ser gran cosa, pues, 
ademas de los proyectos que desde luego hubo de 
remiirte al Jarama, todos los escritos de aquella épo- 
ca acreditan ya su pobreza. Pero lo que sí es cier- 
to, que con el derrame de las arenas viene el acua 
mas oculta. Este rio, como todos los que proceaeu 
de las nieves de la sierra, queda en verano casi en 
seco, lo cual recuerda una graciosa comparación de 
Tirso de Molina, que dice hablando con el río: 

uGomo A4calá y Salamanca 

Tenéis, y no sois colegio. 

Vacaciones en verano, 

T curso solo en invierno.» 
A pesar de su escasez este rio es de grande 
ulilidaa á Madrid para üertilizar gran parte de su tér- 
mino,^ para el lavado de ropas, para los baños ge- 
nerales en verano, y para surtir el canal, de que 
hablaremos después. Sus aguas son delgadas y bue- 
nas, pero no se bcbeij por estar destinadas al la- 
vado. 



PÍ.RTB E8TBRI0B. 419 

PUSNTfiS. 

Puente de Segovia, Fué fabricado en el reinado 
de Felipe II, bsúo los planes del famoso Juan de 
Herrera. Está sobre el no, á la salida de la puerta 
de Segovia. £s de sillería, y hecho con gran sun- 
tuosidad, aunque en el dia no podemos ya conocer 
toda su belleza, por haber perdido su proporción y 
hermosura á causa de las arenas del no, que aglo- 
merándose junto á él, le han cubierto hasta masar- 
riba de la imposta. Esto ha justificado el pensamiento 
de hacer tan gran puente para tan pequeño rio, pues 
á ser menor ya tal vez se hubiera mutilizado. Cons- 
ta de nueve arcos, con las manguardias correspon- 
dientes, y un dique alto para igualar el piso en la 
distancia que hay desde la puerta al puente. Tiene 
de largo 695 pies y 31 de ancho. 

Puente de Toledo. Aunque antiguamente existia 
en este mismo sitio otro puente de cuya forma ar- 
quitectónica no tenemos noticia, el cual debió ser 
reconstruido por los afios de 1682 según un largo 
informe de la villa de Madrid , que se inserta en la 
lYoticia sobre la arquitectura española, de los señores 
Llaguno y Cean, debió desaparecer del todo para 
dar lugar al nuevo, que es el que boy existe , cons- 
truido á lo que parece por lósanos de 1735, sien- 
do corregidor el marques de Yadillo, época célebre 
eu esta villa por las muchas obras que en ella se 
realizaron , si bien con la desgracia de haber sido di- 
rigidas por el mal gusto de los arquitectos Ribera, 
Ghurríguera y sus imitadores. 

Sin embargo, la importancia y solidez de esta 
obra no merece pasarla en silencio. Compónese es- 
te puente de nueve ojos , y sus pilares y arcos tie- 
nen grandeza y regularidad , y están esentos de los 
estravios del mgenio que le condiqo ; no asi los re- 
mates de los pasamanos ó antepechos, las torreci- 
llas que hay á la entrada y á la salida, los pabello- 
nes de en medio, en que están colocadas las efigies 
de san Isidro y santa María de la Cabeza , en todo 
lo cual campea á su sabor aquella pueril decoración 



490 PIRTB BSTEMOB. 

gótico-plateresca, qoe ha «jnedado sancionada con el 
nombre de su apóstol Ghurrlgnera. No obstante, el 
gusto ?ana á cada momento en las bellas artes, y 
camino las vemos llevar en el dia, de alabar con en- 
tusiasmo muj en breve , lo que hace medio siglo me- 
reció la indwnacion de los críticos. Por eso somos 
de parecer de que deben respetarse los monumen- 
tos artísticos , que sirven como el presente á la es- 
posición de la historia del arte en sus diferentes pe- 
riodos. Hablamos de aquellos en que en medio del 
estravio de la imaginación se descubre alguna cen- 
tella de genio, alguna originalidad en el artista, á 
las cuales sin duda daríamos la preferencia s<^re te 
multitud de remedos prosaicos de que en el dia nos 
vemos inundados, por la turba de raquíticos co- 
pistas. 

Otros cuatro puentes hay sobre el Manzanares, 
uno á distancia de una legua, llamado de san Fer- 
nando, otro de piedra recientemente construido para 
dar paso á la Gasa de Campo, otro de madera á la 
pradera y ermita de san Isidro, y otro también de 
madera , junto á san Antonio de la Florida llamado 
puente Vente, 

Canal de Manzanares. Este canal fué proyecta- 
do, aunque en distintes términos que hoy existe, 
por los coroneles don Garlos y don Femando 6m- 
nemberg en 1668. Pensaron estos (>rincipiarie en el 
Pardo, dirigiéndole hacia Vacia-Madrid, y desde aquí, 
con auxilio del Jarama, hacerle llesar hasta Toledo, 
atravesando el Ti^o cerca del pueolo de 4ceca : pe- 
ro este proyecto, presentado á la reina gobernadora 
dofía Mariana de Austria, no fué admitido. Tin siglo 
después, en 1770, y en el reinado de Garlos III, se 
obligó don Pedro Martinengo y compafiía á hacer un 
caoal navegable desde el puente de Toledo hasta 
Jarama, y conducir la navegación por las riberas del 
mismo. Henares ó Tajo, á donde conviniere. De estas 
resultas se construyó por entonces el canal que exis- 
te por espacio de dos leguas, en las cuales se hi- 
cieron siete esclusas, cuatro molinos, y varios bar- 
cos de trasporte, plantándose sus oriílas con una 
infinidad de árboles, como almendros , moreras, ala- 



PARTE ESTERIOR. 421 

mos blancos y otros, que se regaron con el aguft 
del mismo canal. Pero este proyecto no llegó á con- 
cluirse por entonces, ni en el siguiente reinado. 
Femando YII desde su regreso en 1814 miró con 
preferencia este canal , y á ella se debe el aumento 
de un trozo considerable para llegar á Yacia-Madrid, 
asi como la recomposición de la cabeza ó principio 
junto al puente de Toledo, esclusas, puentes, mo* 
linos , y la graciosa plazuela del embarcadero con 
una ele^Mte puerta de entrada, asi como también 
las oficmas necesarias para los dependientes, cons- 
trucción de barcos, y por último una bonita capi- 
lla-parroquia. 

Surtido de aguas. Queda dicho ^^a que las aguas 
del rio Manzanares están solo destinacuis al riego, 
lavado de ropas y alimento del canai. Resta ahora 
solo decir el modo con que se surte de a^uas pota- 
bles la población de Matlrid. Muy desde To antiguo 
se acudió al medio de adquirirlas por filtración en 
unas minas subterráneas que se estienden á cierta 
díistancia de la población : y se forman de las que 
derraman las sierras inmediatas. Formáronse, pues, 
cuatro de estas minas ó viajes principales; uno que 
llaman de la Castellana con dirección á Fuencarral; 
otro de Alcubilla hacia Chamartin; otro de Abro^ 
nigal alto de la parte alta del arroyo del mismo 
nombre; y otro de Abroñigal bajo de la parte 1k^ 
del mismo arroyo. Hay otro visje de aguas potables 
llamado del Rey , y otro nuevamente verificado para 
la Aiente de la Reina, Estos viajes surten de agua 
á las Aientes de Madrid en esta forma : el primero, 
ó de la Castellana, cuya agua es la mas gorda, y 
qne en 1843 ha tenido 108 reales de ella (1), provee 



(I) £1 retí de affua (medida usada en Madrid) e« un tubo 
del diámetro de nn real de vellón , que luego s« snbdivide en 
medios y cuartillos, y este en cuatro pajas, lo que equivale i 
decir que el real tiene dos medios, cuatro cuanillos y diez 
y acis pajas '^ según los cálculos hecnos por los fontaneros de 
Sladrid, un real do agua equivale á 9G cubas diarias do i dus 
y atedia arrobas j é mas esactu do M8 á i 50 picf eébicos. 



439 PARTE ESTBBIOR. 

las fuentes de santa Cruz , de santa Ana , de Ca- 
pellanes, de la calle de las Infantas, del Soldado, 
de los Galápagos, y de la plazuela de Antón Maitin. 
Bl segando, ó de la Alcubilla, tuvo en el mismo afio 
74 rs., y surte á las fuentes de san Antonio, san 
Fernando, de la calle de Yalverde, de la plazuela 
de santo Domingo, de la calle del Álamo, de la 
plazuela de Aflijídos y de la Red de san Luis. £1 ter- 
cero, ó de Abrofiigal alto, tuvo 72 rs., y surte de 
agua á la fuente de la puerta del Sol, la de la Tilla, 
la de Relatores, y ja de la plazuela de la Cebada. Bl 
cuarto , ó de Abrofiigal bajo, cuva agua es la mas del- 
gada, tuvo 330 rs. , y surte á las fuentes de la Cibe- 
les, del Rastro, de la puerta de Toledo, la de san 
Francisco, de la puerta de Moros, de la calle de 
Embajadores, de la de Cabestreros, de Puerta Cerrada, 
de la calle de santa Isabel, del Ave María, de Laya- 
pies , de la calle de Toledo , de la del Águila , y san 
Joan. El yiaje del Rey surte á las fuentes del cuartel 
de guardias de Coros, de Matalobos en la calle ancha 
de san Bernardo, del Cura en la del Pez, de Palacio, 
Caballerizas reales, y otras. También hay otros cinco 
yiajes de aguas gordas para beber el ganado y rega- 
dío. El primero el de la fuente del Prado 'de san 
Gerónimo, que tiene su origen en la calle que divide 
los dos jardines del Almirante y marques ae Monte- 
alegre. El segundo en la esquina del Pósito para sur- 
tir Tas fuentes del Prado. El tercero en los altos de 
la venta del Espírílu Santo para rie^ o de los árbo- 
les del Prado. El cuarto cerca de la parroquia de 
san Millan para riego del arbolado de fuera de la 
puerta de Toledo; y el quinto en las inmediaciones 
del almacén de pólvora para el surtido de las fuentes 
del puente de Toledo, últimamente, también hay 
otros tres viajes particulares. Primero el del Hos- 
pital General , que nace en el Prado junto á la casa 
de Medinacelí , y después de haber surtido á aquel 
establecimiento, sirve á las ftientes de fuera de la 
puerta de Atocha. El segundo el de las Salesas vie- 
jas, que nace en los altos del arro^'o de la fuente 
Castellana,- y el tercero el de las Descalzas Reales, 
cuyo origen está en los altos del camino de Cham< 
berí. Todavía hay algunas otras arcas menos impor* 



PARTE ESTERIOR. 423 

tantes en los cafios viejos de la puerta de Segovía, 
que surten de aguas gordas los pilones del puente*. 
Prolijo seria el emprender aquí la relación de los 
muchísimos proyectos que desde el establecimien- 
to de la corte de Madrid se han presentado para el 
aumento del caudal de sus aguas. Especialmente 
desde la real cédula espedida con este objeto en 8 
de marzo de 1829, han tomado mayor consistencia, 
ejecutándose para ello trabajos importantes de reco- 
nocimientos y revelaciones, por los ingenieros mas 
acreditados: pero las críticas circunstancias en que 
se ha hallado la nación en estos últimos afios, han 
sido causa para que se haya dilatado aun la ejecu- 
ción de alguno de dichos proyectos , con grave de- 
trimento de la corle de España , que escasea de es- 
te artículo tan indispensable para el aumento de su 
población y de su industria. Últimamente se ha for- 
mado una junta compuesta de individuos del ayun- 
ttmiento , de ingenieros y de capitalistas , de la cual 
esperamos grandes resultados en este asunto vital 
pora nuestra villa. 

ASPECTO DB XiA CABIPtíf A. 

k\ tender la vista por la árida campifia que rodea 
á Madrid, se creería con dificultad que estas mismas 
lomas, áridas hoy y descamadas, fueron en otro tiem- 
po tan célebres por su feracidad y hermosura. Sin 
embargo , los testimonios oue de ello tenemos son 
irrecusables. Testigos de vista los mas imparciales 
nos han trasmitido la descripción de sus frondosos 
bosques, montes poblados, y abundantes pastos. El 
agua , este manantial de la vida, abundante entonces 
y voluntario en esta región, ofrecía su alimento i 
la Inmensidad de árboles que la poblaban, y que 
describe el Libro de Montería del rey don Alonso XI: 
y este arbolado, esta abundancia de agua, hacían el 
clima de Madrid tan templado y apacible como lo 
pintan Gonzalo Fernandez de Oviedo y demás con- 
temporáneos en el siglo XY ; pero el establecimiento 
de la corte , que debía ser para esta comarca la sefial 
de una nueva vida, solo fue de destrucción y estra- 
go. 8us árboles, arrasados por el hacha destructora, 



324 PA&TB BSTBBIOB. 

MsaroD á fiNrmar los ininensos palacios y habitaciones 
de la cort«. y á servir á sus Decesidades; desterraida 
la humedad que atraían coa sus (bondosas copas pa- 
ra filtrarla después en ]a tierra, dejaron ejercer su 
influjo i los rayos de un sol abrasador, que, secando 
mas y mas aquellas ftientes perennes , convirtieron 
en desnudos arenales las que antes eran fértiles cam- 
pifias; de aquí la falta de aguas en Madrid; de aqui 
la miseria y triste aspecto de su comarca, y de aquí 
finalmente el destemple de su clima. Con efecto, 
no encontrando contrapeso ni tem[»erante loa rayos 
del sol canicular, ni los mortales vientos del norte, 
alteraron las estaciones, aumentaron el rigor de 
ellas, y ejerciendo á la vez su imperio, hicieron 
raros entre nosotros los templados días de prima- 
vera. Ya se penetró de estos males el ilustrado go- 
bierno de Garlos III, que, formando hermosos y 
magníficos paseos dentro v fuera de la población, 
plantando cerca de dos mulones de árboles en las 
márgenes y praderas del canal, y otros muchos en 
las orillas del rio, en el Retiro, cosques del Pardo, 
Casa del campo y otros sitios , dejó couocer la im- 
portancia que daba á este objeto; pero por des- 
gracia se desconoció entonces que la aridez y el mal 
principal estaban por los lados del norte y levante, 
y que tanto estos como los demás, no podían vol- 
ver á su antigua fertilidad no trayéndoles aguas abun- 
dantes y haciendo plantaciones estensas , sin con- 
tarse con las parciales ya verificadas. En este mis- 
mo caso estamos en el dia , y hasta que aquello se 
verifique, no hallará el viajero en los paseos que ro- 
dean á Madrid , compNen sacien suficiente para bonar 
de su memoria las áridas llanuras y peladas colinas 
que viene atravesando hasta muy cerca de las tapias 
de la capital , ni los habitantes de esta encontrarán 
en sus campiñas la salud, el recreo y holgura que 
necesitan. 

Los terrenos que rodean á Madrid están ondea- 
dos de pequeñas cuestas y lomas, razón pof la cual 
no se perciben por ninson punto mas que tres ó 
cuatro lugares á la vez de los que tiene en su radio. ' 
Las tierras son de varias calidades, y se siembran 
por lo regular de trigo y cebada; hay muy pocas tí- 



PÁRTB BSTERIOfi. 42$ 

fias y olivares, á pesar de que el terreno es á pro: 
pósito; y esto, unido al aspecto de las peñas de ye> 
so que abundan en los alrededores, completan el 
triste cuadro de esta comarca. Las poblaciones par- 
ticipan de este aire de miseria; y parecerá increíble 
si se asegura que son de los mas tristes y miserables 
del reino en lo general, y también de las menos ci- 
vilizadas. 

Dada esta idea rápida de los alrededores de Ma- 
drid, pasaremos ahora á hablar de los varios obje> 
tos notables que de trecho en trecho alteran aque- 
lla monotonía, y á donde la naturaleza, apurada por 
el arte, ha formado sitios de placer correspondien- 
tes á la cercanía de la corte. Empezaremos, pues, 
por los mas inmediatos i ella , y concluiremos con 
IOS sitios realeo 

GASAS S£ GABUPO. 

Real Casa de Campo, Esta posesión , destinada 
desde el glorioso reinado de Carlos 1 11 para sitio 
de caza mayor y menor, se halla situada a I9 parte 
O. de Madrid sobre la orilla derecha del Manzana- 
res y frente al palacio de S. M. , desde el cual hay 
un camino de arcos subterráneos y un bello puente 
de piedra nuevamente construido que conduce á 
ella. Su estension es de tres leguas de circunferen- 
cia, y de una superficie muy estensa y multiplicada 
en razón de los diferentes montes que en ella se en- 
cuentran ; hay también un lago grande y un estanque 
que reúnen y reciben las aguas de los diferentes ma- 
nantiales de la posesión , repartiéndola á los jardi- 
nes, huertas y bosques. 

Con motivo del objeto á que ha estado destinada 
esta posesión , no ofrece en el dia por su mayor par- 
te mas que un cercado inculto y montuoso , siendo 
muy corto el sitio destinado á jardines ^ arboleda. 
Entre los varios adornos de estos en estatuas, fuen- 
tes y estanques, lo mas notable es la que representa 
á Felipe III á caballo ejecutada en bronce por Juan 
de Bolonia, «que pesa 12,518 libras, y una magní- 
fica fuente en la misma calle del caballo. Frente 
á esta se alza la principal fachada de la habitación, 



426 PIRTB ESTERIOR 

3ae en d dia está inhabitable y abandonada; y salíen- 
o de este recinto pequeño, solo se hallan en el bos- 
que algunas casas esi>arcidas en tal ó cual punto 
con el objeto de albergar á los guardas y demás em- 
pleados. 

La augusta reina dofia María Cristina conoció 
cuan susceptible de ventajas es esta real posesión, 
tanto por la abundancia de aguas que tiene , cnanto 
por la feracidad de su terreno ; y convencida de su 
importancia por hallarse tan inmediata á la capital, 
concibió ti proyecto de realizar aqui los adelantos 
de la agricultura en otros paises. Empezó la obra 
ampliando y reedificando una casa muy capaz para 
vaquería , construyendo otra preciosa casa de aves y 
otras varias obras,- é ideaba también establecer una 
yeguada, y dividir 800 fanegas de tierra de esta po- 
sesión en cuatro partes , psúra ensayar en ellas los * 
sistemas de cultivo seguidos en Vizcaya, en Italia, 
en Inglaterra y en Suiza; pero todos estos proyectos 
quedaron luego paralizados y en el dia sigue esta 
real posesión sin ofrecer los resultados que debiera. 

La Moncloa. Esta casa real de recreo , pertene- 
ciente en el dia á S. M. , fue antes quinta de los 
duques de Alba; está situada al N. O. de la villa 

La un cuarto de legua de ¿lia. Está rodeada de 
nitos jardines, algunos trozos de viña y olivar y 
tierras de labor. La casita es pequeña y adornada 
con el mejor gustos Dentro de esta posesión está 
la casa íábrica de loza y porcelana, establecida po- 
cois afios hace de real orden; y en ella se trabajan 
escelcntes vajillas á precios muy moderados, y que 
han merecido premios en las esposiciones. 

Alameda. La casa y jardín que en la Alameda 
posee el señor duque de Osuna, es uno de los obje 
tos mas preciosos de las cercanías de Madrid y aun 
de todo el reino. Esta posesión, en donde se han 
invertido enormes sumas , ha sido dirigida por todas 
las reglas del arte , pudiendo competir en riqueza y 
buen ^sto con las mas célebres de esta clase en él 
estranjero. Este resultado es tanto mas' recomenda- 
ble , cuanto que su ilustre dueño permite la entra- 
da á cualquiera familia decente que la solicita. Los 



PARTE ÉSTEMOB. 427 

jardines, bosques, palacio, eolmenar, y otros infini- 
tos objetos qae adornan esta posesión , todo es pri- 
moroso y digno de verse. Está situada á la izquier- 
da del camino que conduce de Madrid á Alcalá, á 
siete cuartos de legua de la corte. 

Con este concluimos la descripción de los sitios 
de recreo inmediatos á Madrid , pues aunque hay 
ademas otras quintas y huertas, no son de tanta im- 

Sortancia, y ailemas están reservadas á los placeres 
e sus dueños respectivos. La falta de aguas de es- 
tos contornos, la inseguridad , «1 poco gusto, y otras 
causas, han dado lugar á que los personages que 
habitan la corte de España se priven de los placeres 
agradables del campo. Suelen tener sin embargo ca- 
sas de recreo en los pueblos circunvecinos, como 
los Garabancbeles, Pozuelo, Ghamartin, Tillavicio- 
sa, Miraflores y otros. En el Carabanchel bajo es- 
tá la preciosa posesión y casa de Campo denomina- 
da Vista- Alegre , donde su augusta dueña , la reina 
dofia Marta Cristina, ha desplegado un gusto y mag- 
nificencia verdaderamente re^os; y en el Caraban- 
chel alto son dignos de visitarse la casa y huer- 
ta de los condes ae Chinchón; el jardin de la con- 
desa de Montijo; el del marques de Bélgida,- la ca- 
sa de Masoni y otras ; en Pozuelo la casa de baños 
y jardin de don Pedro Cano; cerca de aquel la po- 
sesión de Somos-aguas de la baronesa viuda de Eró- 
les , en Boadilla el palacio de la condesa de Chin- 
chón , en Villaviciosa el Castillo , y en Chamartin 
el palacio de los duques del lufantado con jardines 
muy adornados , en cuyo palacio se espidieron los 
cinco decretos dados por Napoleón en los primeros 
días de diciembre de 1808 , estando su cuartel ge- 
neral en dicho pueblo. Pero todos estos objetos son 
de poca importancia, en comparación de los sitios 
reales , de que vamos á dar una idea. 

SITIOS REALES. 

El Pardo. Sitio real de invierno á dos leguas 
N. O. de Madrid á la izquierda del rio Manzanares, 
que atraviesa su bosque. Su población es de unos 
775 habitantes , la mayor parte empleados y joma- 



428 PÁBTE ESTERIOR. 

lerofi; tiene capilla |Ktrroquial de buena construcción, 
un hospital, administración real , escuela y estudio 
de latinidad, y fábrica de baldosas. £1 palacio se 
construyó de orden de Carlos V por su arquitecto 
Luis de la Vega; en el reinado de Garlos III se au- 
mentó, y en el de Fernando YII recibió mejoras 
considerables , como son un arco de comunicación 
con la capilla v otras. Es un gran edificio cuadrado 
con un foso al rededor plantado de verduras y flru- 
tales. La belleza de las piezas con pinturas af fres- 
co, ejecutadas diestramente por los primeros profe- 
sores modernos de la corte : los riquísimos tapices, 
obra de la fábrica de Madria, que adornan sus pare- 
des y que representan costumbres nacionales; los 
elegantes muebles y alhajas , entre los que merecen 
citarse la prodigiosa colección de relojes y las ele* 
gantes obras de cristal; el bonito teatro donde solía 
representarse durante la permanencia de SS. MM.; 
todo esto ha dado á este palacio una importancia 
que no tenia. Delante de él se ha formado un gra- 
cioso jardín , que contribuye á embellecer su agra- 
dable vista. Algo mas distante y á la parte N. hay 
una casita llamada del Principe , que consiste en 
un bello recibimiento de estuco, un gabinete circu- 
lar de mármoles aue da paso al parterre, la sala prin> 
cipal á la izquierda y otras salas mas pequefias, to- 
das ricamente yestiuas de terciopelo y seda , y pin- 
tadas sus bóvedas. 

Por último , el gran bosque que rodea la pobla- 
ción tiene 15 leguas de circunferencia, siendo su 
puerta principal la de Hierro, situada en el camino 
de Macfrid. En toda su estension hay buenos montes 
de encina, fresno, bardaguera, retama y pastos. El 
bosque esta dividido en varios cuarteles con sus cor- 
respondientes guardas. Le atraviesa de N. á S. el 
rio Manzanares , y mas de 20 arroyos que le fertili- 
zan , cruzándole 17 caminos. Á menos de un cuarto 
.de l^ua del pueblo ai poniente, y pasado el rio se 
elevaba sobre una colina el convento de capuchinos 
fundado por Feline III en 1612, en el cual ^ vene- 
raba la sagrada efigie de nuestro Sefior en el sepul- 
cro, obra del escultor Gregorio Hernández. A la 
media legua por S. £. está el palacio y posesión de 



PÁBTE ESTERIOB. 429 

la Real Quinta, y á las dos legnas la de la Zar- 
zuela , célebres antes de la ^erra por sus buenas 
pinturas, adornos, jardines y demás, y que se van 
renovando decentemente. 

Aranjuez. El real sitio de Araniucz ha sido y es 
en todos tiempos el objeto de la admiración de na- 
cionales y estrangeros. Si se hubiera de hacer nq 
mas que la enumeración de las infinitas bellezas de 
todas clases que le enriquecen y le hacen el primer 
sitio de placer de España y uno de los primeros de Eu- 
ropa, seria alelarse del objeto de esta obra, que es 
hablar deMadnd, y dar solo una idea rápida de sus 
alrededores, á la manera que el que forma el mapa 
de un reino presenta ligeramente mdicadas las pro- 
! vlnclas confinantes con él. Quien guste adquirir ma- 

yor noticia de este delicioso sitio, puede hallarla 
en las dos descripciones mas modernas que hay, que 
[ son la publicada en 4894 por D. Manuel de Aleas, 

. y la que contiene el Diccionario geográfico de Mt- 

; nano. 

I La proximidad de Aranjuez se hace sensible una 

I legua antes : el aspecto árido de la campiña que se 

^ ha venido recorriendo desde Madrid por espacio de 

: seis leguas, cambia de repente en un valle encan- 

^ tador. Una inmensa multitud de árboles altísimos 

^ sombrean el camino: otros, formando bosques deli- 

: ciosos presentan toda la riqueza de la vegetación; 

t ••<"- las praderas cubiertas de verdura, el ruido de los 
, í arroyos, el alegre canto de los pájaros, todoanun- 

*; cia un nuevo clima, una región diferente de la que 

* se acaba de dejar. Las aguas del T^jo y del Jara- 

^ tna, y la cultura mas esmerada son la causa de es- 

'^ ta maravilla. La ilusión va en aumento al llegar á 

^ una plaza circular, en la que desembocan doceca- 

t lies o paseos formados por hermosos árboles. Desde 

I aquí ya se descubre Aranjuez , llamando la atención 

^ los arcos de la gran plaza, la iglesia de san Antonio 

^ y el monte llamado el Parnaso, Poco después se 

)* llega al puente colgante sobre el Tajo. Aqui la vis- 

^ ta se deleita de lleno con la perspectiva que se pre- 

'^ senta: al frente la hermosa población de Aranjuez, 

F á la derecha el palacio, el jardín de la isla, un pre- 

,lí 
de 



4S0 PílRTB B8TBRI0R. 

cíoso molino construido nuevamente $ á la izquierda 
el iiimenso jardín del Príncipe, la calle de la Reina 
y otra multitud de objetos interesantes. 

La población de Aranjuez es una villa á la ho- 
landesa, seg^un la idea que á su regreso de la em- 
bajada de Holanda dio el marques de Grimaidi. Sus 
calles anchas y derechas, algunas con árboles en 
medio; sus casas, no muy altas, están pintadas, y 
esto, unido á los bellos palacios que de trecho en 
trecho alteran la uniformidad, dan á este pueblo un 
aspecto hermoso. Tiene 4023 habitantes fuera de jor- 
nada, pues durante ella, que es en la primavera, es 
grande la concurrencia, y pueden acomodarse en 
sus casas 90,000 almas, lieúnese entonces en este 
sitio cuanto puede hacerle agradable: casas cómo- 
das y buenas fondas, aunque muy caras, paseos de- 
liciosos, escelentes comestibles, placeres campes- 
tres de caza, pesca y demás, un gracioso teatro, 
plaza de toros, cafés y sociedad en fin la mas deli- 
cada; todo concurre entonces á embellecer á Aran- 
juez. 

Pero sobre todo, lo que le hace mas interesante 
son sus deliciosos jardines. £1 llamado de la isla^ 
en que está el real palacio, es admirable por la ri- 
queza, buen gusto y frondosidad de sus distintos 
compartimentos, y por la belleza de sus adornos 
en fuentes , estatuas , estanques , cenadores y otros. 
Está situado en la isla que forma el Tsyo y la ría 
que, corriendo por la fachada norte del palacio, va 
a reunirse otra vez á aquel en el Puente verde, y 
se halla rodeado de un foso con murallas de cante- 
ría, adornadas de barandillas de hierro, con tiestos 
y jarrones, todo del mejor efecto. El palacio por la 
parte del jardín tiene un aspecto muy sencillo , y 
por bajo de sus ventanas corre la ria, y á muy cor- 
ta distancia el Tajo forma una cascada encantadora. 
La fachada principal del palacio cae fuera del jardín, 
y es muy elegante , como asimismo su interior. Es- 
te nalacio es obra del famoso Juan de Uerrera, y 
fue construido de orden de Felipe II, aumentado y 
mejorado en los reinados sucesivos , v decorado cor- 
respondientemente á sus augustos dueños. 

JXo es menos variado y neo el jardín del Prínci- 



PÁRTB ESTBBIOR. 431 

pe, caya froodosidad y hermosura esceden á toda 
ponderacioD. Este jardín fue principiado por el rey 
D. Carlos lY cuando era príncipe de Asturias. tie« 
ne 6905 varas de circutíTerencia, y está poblado de 
cuantos árboles y arbustos han recogido ios botáni- 
cos en sus viajes por América y Asia. Es tan inmcn* • 
so , que se confunde el que entra á visitarle sin mé- 
todo, y puede dividirse en cuatros distritos: 1.° el 
jardin que empieza desde la puerta de los Pabello- 
nes, y circundando al de Primavera, llega á la ca- 
lle de Apolo: 2." el mismo jardin de Primavera: 3.* 
el comprendido enlre la calle de Apolo y la del Blan- 
co: y 4/ la parte de jardin que rodea la casa del 
Labrador. El Tajo, corriendo con mil revueltas por 
estos jardines, los fertiliza de un modo sorprendente, 
y permite á las personas reales pasearlos embarcadas, 
para lo cual hay su embarcadero con una batería. 
Sus muchas fuentes, deliciosos puntos de vista, jar- 
dines de todos los gustos , islas de América y Asia, 
laberinto , y palacio de la casa del Labrador^ lodo 
es estraordmario en hermosura. Esta casa, que se 
edificó en el reinado de Carlos IV con el obieto de 
formar una casa rural , como indica su nombre, no 
tiene nada de esto , y sí es propiamente un palacio 
admirable por la suntuosidad y esquisito gusto de 
sus adornos. Ellos son tales, que sorprenden la ad- 
miración de los viageros mas acostumbrados á ver 
palacios reales, y en ellos se ve de cuanto seria ca- 
paz la industria española que ha producido tantos y 
VUfí preciosos objetos como adornan este palacio, r^os 
abstendremos pues de describirlos , y terminaremos 
este artículo estimulando á todo hombre de gusto á 
que vaya á contemplar por sí mismo este y los de- 
mas encantos de Aranjuez. 

San Lorenzo {el Escorial)', Este célebre monas- 
terio fué fundado por el rey don Felipe II , bajo los 
planes y dirección de los arquitectos Juan Bautista 
de Toledo y Juan de Herrera , y le dio el titulo de 
san Lorenzo el Real de la Victoria , en memoria de 
la que consiguió en su día en 1557 en la memorable 
batalla de san Quintín. Todo el edifício forma un 
paralelógramo rectángulo que se cstiendc de I^. á S. 



439 PARTE BSTERIOB. 

744 pies, y de E. á O. 580. Su devacioD es pro- 
porcfoDadt. La materia piedra berroqueña ó de gr»- 
nito, y la forma por la mayor parte et orden dóri- 
co. Sus cubiertos están vestidos de pizarra azul, y 
en muchas partes de planchas de plomo. Las tor- 
res, capiteles, cimborios, pirámides, puertas, yen- 
tanas, remates y frontispicios, guardan la mayor uni- 
formidad y simetría; resultando de todo una obra ver- 
daderamente noble. La planta es á imitación de unas 
parrillas, con relación al martirio del santo á quien 
está dedicado. El mango le forma la habitación real, 
que está á espaldas de la capilla mayor, y los pies 
se figuran en las cuatro torres de las esquinas. La 
fiíchada principal, y la de mayor adorno, es la que 
mira á poniente donde está la entrada general. Tie- 
ne de largo por esta banda 774 pies, por 62 de al- 
to hasta la comisa; en las esqumas hay dos torres 
de mas de 200 pies de elevación, y en el espacio 
intermedio tres grandes portadas. La fachada de 
oriente tiene la misma estension; la del S. tiene de 
torre á torre 580 pies , y es la que a^da mas á la 
vista por la continuación no interrumpida de los cua- 
tro órdenes de ventanas; la banda del N. es para- 
lela á la anterior, y hay en ella tres puertas para 
la entrada de palacio y oficinas. Todo el cuadro de 
la casa tiene 3002 pies de circunferencia; las puer- 
tas que se ven en estos lienzos de fuera son 15, 17 
nichos, y 1110 ventanas. Al rededor de las dosfá 
chadas de norte y poniente hay una espaciosa lonja, 
que tiene de ancho por aquella parte 13o pies, y 
190 por está. El suelo está repartido con sus losas, 
y por ambos lados está cerrado de un antepecho de 
piedra. 

La división interior del edificio es en tres partes 

Srincipales ; la primera que ocupa todo el diámetro 
el cuadro de poniente a oriente, comprende la en- 
trada principal, el patio de los Reyes y el templo 
con todo lo que le pertenece; la segunda, que es 
el costado dei lado díel mediodía , son cuatro claus- 
tros pequefios y otro grande , en cuya estension es- 
tán las Habitaciones de los monges conventuales: la 
tercera, del otro costado del N., guarda proporción 
con la anterior, y en los cuatro patios pequeños es- 



PARTE ESTBBIOja. 433 

tan los dos colegios, y en el grande el Palacio, al 
cual pertenece también el claustrillo que figura el 
mango de la iiarriiia detras de la capilla mayor. Des- 
pués de la entrada principal se balia el gran patio de 
ios reyes , llamado asi por las seis estatuas colosa- 
les que se ven al frontispicio del templo, y repre- 
sentan á David, Salomón, Bzequi'as, Josías, Josa- 
flit y Manases. Tiene este patio 230 pies de largo 
por 136 de ancho. £1 gran templo á que se entra 
desde allí tiene de largo 320 pies por 330 de ancho. 
Toda la altura del cimborio desde el suelo del tem- 
plo hasta el remate de la cruz es de 330 pies. Los 
altares del templo son 48. Bl panteón, que es el 
sitio destinado á la sepultura de los reyes de Bspa- 
lia, está situado debajo del altar mayor, de modo que 
el celebrante pone los píes sobre la clave de su b<V- 
veda. Bájase s él por una preciosa escalera de gra- 
nito y mármol pardo basta la bóveda, en cuya por- 
tada nay una reja de bronce de bellísima forma, la 
cual ofrece entrada para la escalera principal del 
panteón. Bste consiste en una pieza ochavada de 36 
pies de diámetro por 38 de alto, toda de jaspes y 
mármoles de gran pulimento. Henos de adornos de 
bronce dorado. Ál rededor bay 26 nichos, donde 
están colocadas otras tantas urnas sepulcrales, todas 
de una misma medida , materia y^ forma. Contienen 
los cuerpos de los reyes don Carlos Y, don Feli- 
pe II, don Felipe III, don Felipe lY, don Car- 
los II, don Luis I, don Garlos III, don Carlos lY; 
y don Femando YII; y de las reinas dofia Isabel, 
dofia Ana, dofia Margarita, doña Isabel de Borbon, 
dofia Maria Ana de Austria , doña María Luisa de 
Saboya, dofia María Amalia de Sajonia , y dofia Ha- 
ría Luisa de Borbon. En este panteón principal se 
entierran solamente los revés y las reinas que hu- 
biesen dejado sucesión. El panteón llamado de in- 
fantes, que está inmediato, y no tiene nada de par- 
ticular, contiene multitud de cuerpos de personas 
reales, entre los cuales llaman la atención, e) prín- 
cipe don Carlos hijo de Felipe II, don Juan de 
Austria hijo natural de Carlos Y , el duque de Yan- 
doma, y las tres augustas esposas de Femando YII. 
Si hubiéramos de describir menudamente lasin- 

28 



431 PARTE ESTBRIOR. 

finitas bellezas artéticas qne adornan este concento* 
palacio, no acabaríamos nunca. Baste decir que con 
ser tal su grandeza esterior, es mucho mayor la 
que en él se encierra, causando la admiración de 
nacionales y estrangeros, que con razón la han lla- 
mado la octava maravilla. Limitándonos, pues, 
á ima recapitulación, diremos que se cuentan en este 
real monasterio 63 fuentes corrientes , v 13 sin us<i; 
il aljibes, y mas de 40 cantinas, 12 claustros, mas 
de 80 escaleras, 73 estatuas de bronce y otras ma- 
terias, 4 de mármol, 6 colosales de piedra berro- 
quefia, y una de 15 pies; infinidad de bajos relie- 
ves, 207 libros de coro, 2 bibliotecas con mas de 
24,000 volúmenes impresos y 4,000 manuscritos, 13 
oratorios, S órganos, 16 patios, 5 refectorios, 9 tor- 
res , 51 campanas , de las cuales habia 31 dispues- 
tas en consonancia (que padecieron un gran deterio^ 
ro en 1821 con la caída de un rayo), 14 zaguanes, 
y mas de 10,000 ventanas. Las alhajas en reliquísus, 
obras primorosas, ornamentos y demás no tienen nú- 
mcio. Las bóvedas y paredes pintadas al fresco en 
el templo, coro, claustros, escalera, salas v bibiio* 
tecas, componen un espacio de 2972 pies de longi- 
tud , y son obras de Pefegrini , Lucas Cangiaso, Ró- 
mulo Gincinato, Garducho, Jordán y otros. Las 
pinturas al óleo (que formaban una de las mas precio- 
sas colecciones de Europa) son en el día 465 origi- 
nales de los primeros pintores del mundo, habién- 
dose trasladado ademas al Museo de Madrid 101 de 
las principales, y 261 copias; siendo de lamentar 
únicameote en este venerable monumento, de la 
piedad , de la gloria, y de las artes espafiolas , la fal- 
ta de los religiosos cenobitas que tan fieles guardia- 
nes eran de sus riquezas artísticas é históricas; y es 
de creer que convencido de ello el gobierno, dedione 
este grandioso recinto á la mansión de venerables 
sacerdotes, cabildo, ó seminario conciliar que se pro- 
yectó, cuando la supresión de las órdenes mona- 
cales. 

La detención que no hemos podido menos de ha- 
cer al enumerar tantas bellezas , nos obliga á pasar 
por alto las muchas que se encierran en la parte de 
palacio, correspondiente al alto objeto de su desti- 



PARTE ESTERIOR. 435 

no. Igualmente habremos de renunciar al placer de 
describir la lindísima casa de recreo de SS. MM. 
llamada del Principe ^ situada en el declive de una 
pradera cerca del Escorial de abajo. Esta casita es 
notable por la buena forma que le dio su construc- 
tor el arquitecto Villanueva, pero mas aun por el in- 
menso número de preciosidades con que están alha- 
jadas sus salas, que contienen todos los progresos 
del gusto moderno, y toda la magnificencia propia 
de las personas reales. 

El Escorial está situado á 7 leguas de Madrid, al 
pie de Guadarrama, y sirve de sitio real en la esta- 
ción de otoño. El pueblo es poco notable. 

San Ildefonso {la Granja). Fundó este real si- 
tio el señor don Felipe Y en 1720 á imitación de Yer- 
salles , donde había pasado su niñez , escogiendo pa- 
ra ello el terreno á propósito en la falda de los mon- 
tes carpetanos, cordillera del Guadarrama, á distan- 
cia de dos leguas cortas de la ciudad de Segovia, y 
á unas 12 de Madrid. Trajo para ello los primeros 
artistas de aquella época, y en 1724 se consagró va 
la real colegiata , que es muy elegante y adornada. 
Es notable en ella el panteón mandado construir por 
el rev don Fernando YI, situado entre la sacristía y 
la iglesia, en que se conservan con gran suntuosi- 
dad los cuerpos del fundador Felipe Y y su esposa 
doña Isabel Farnesio. Contiguo á la colegiata está el 
real palacio, cu^a fachada principal, que es muy 
linda , cae á los jardines. Estos comprenden una es- 
tensión de 14.764,000 pies superficiales, y están si- 
tuados á la falda de la montaña, dominando casas 
de la población. Es de admirar en ellos su bella dis- 
tribución , los caprichos de sus cuadros , los estan- 
ques, de los cuales el mayor llamado el mar^ ha 
sido navegable en sus primeros años, y tiene en su 
línea inferior 400 pasos, 60 sus costados, y 36 pies 
de profundidad, la multitud de estatuas y jarrones 
que decoran todos los paseos , el complicado labe- 
nnto y otros muchos objetos , regulándose el total 
de árboles en 3.140,000, sin contar los arbustos no 
sujetos á línea, que son incalculables. Pero lo que 
embellece sobre todo estos jardines , y en lo que 



436 VkXTE ESTERIOR. 

acaso DO tienen igual, son las magnificas fuentes re- 
partidas por todos ellos. Suben estas á 26, llamadas 
áe la Fama, los Baños de Diana, Latona ó las 
IRanas , el CanasliUo , Andrómeda , Neptuno ó 
Caballos , los Vientos ^ Pomona ó la Selva ^ las 
tres Gracias , Anfitrite, dos de el Caracol, el Aba- 
nico, Apolo, dos de la Taza, dos de los Drago- 
nes , y (as ocho de la hermosa plazuela de las ocho 
calles , desde la cual se ven correr 16 fuentes á un 
tiempo. El artificio con que están combinados los 
juegos de aguas de todas estas fuentes es admirable, 
y merecía una prolQa descripción , pero por muy di- 
fusa oue fuese , nunca sería oastante á hacer formar 
una íaea del efecto que producen á la vista del asom- 
brado espectador. Baste decir que la de Pomona cons- 
ta de 83 salidas de agua; que las de las llanas, Ba- 
fios, Canastillo, Vientos y otras, llenan con sus de- 
liciosos juegos las plazas en que están situadas, y 
que la de la Fama arroja el agua á la altura de 134 
pies franceses , siendo todas en fin encantadoras por 
su combinación y riqueza, asi como por las fábulas 
mitológicas diestramente ejecutadas que representan. 
Por último, hay también otras fuentes naturales, una 
magnífica cascada, una ría é cascada vieja, cena- 
dor, y en fin. cuantos objetos pueden hacer inte- 
resante un sitio de esta clase. El interior del pala- 
cio está ricamente adornado. La plaza ^e da entra- 
da al real sitio, tiene 600 pasos de longitud , 200 de 
latitud por lo mas ancho y 50 por el menos, deco- 
rada por buenos edificios de cuarteles, caballerizas 
etc. El resto del pueblo también es agradable. Este 
sitio sirve de mansión real en la estación de verano. 
Para conocer por menor todas sus bellezas puede te- 
nerse presente la descripción publicada en 1825 con 
el título de Compendio histórico topográfico y mi- 
tológico de los jardines y demás del real sitiú 
de san Ildefonso, 

A media legua de distancia está el real sitio y 
palacio de Talsain destruido , y á dos leguas el pa- 
lacio de Kiof^io, obra suntuosa de la reina dofia Isa- 
bel Famcsio, cuya magnífica escalera causa la ad- 
miración de los inteligentes. 



APÉNDICE. 



INSTRUCCIÓN PARA EL FORASTERO 
EN MADRID. 



RESUBIEN 
DE ESTE APÉNDICE. 



Pasaportes. — Conocimienío topográfico de 
la villa.—EUccion de calle y casa. — Fondas. 
— Casas de huésped, — Casas de alquiler, — Po- 
sadas.^Cafés y villares.'— Memorialistas y es- 
cribientes, — Criados. — Aguadores y mozos de 
cuerda. -^Agencias públicas. — Carruajes de al- 
quiler. — Casas de baños. — Vestido, — Tiendas. 
— Cambios de monedas. — Periódicos, — Gabi^ 
netes de lectura. — Dias y horas de correos. — 
Postas, — Diligencias. — Mensa jerias. — Orrft- 
narios. — Estancos. — Loterías. — Campanadas 
en los fuegos. — Curiosidades que debe visi^ 
tar el forastero y Agenda del pretendiente.— 
Lista de las calles y plazas. — Conclusión. 



APÉIIDIGS. 

inSTEUCClON PABA EL FOEASTEAO EK MADRID. 



1 Jeseando que este libro , ademas de la descrip- 
ción topográfica, administrativa y artística de esta 
villa, que hacemos para toda clase de lectores, ha- 
bitantes ó no de ella, sea también de útil consejo 
al forastero, en aquellos pormenores que constituven 
la comodidad de la vida, no hemos dudado en des- 
cender á ellos en este Apéndice, que damos por 
separado, porque siendo de suyo variables las indi- 
caciones oue contiene, y no habiendo en ellas nin- 
gún interés de narración, parécenos que desdecían 
en el cuerpo de la obrita. Esto supuesto , empe- 
zando por las primeras diligencias del forastero á 
su llegada, como refrendo del pasaporte, conoci- 
miento material de la villa, habitación, alimento, 
vestido y recreo; se dan después las convenientes 
noticias de las comunicaciones, transportes , audien- 
cias y curiosidades. Por último, hemos trazado un 
ligero bosquejo, que sirve de indicador al recien lle- 
gado sobre la vida animada de la población durante 
el periodo de un afio; y una lista alfabética de las 
calles, con algunas notas etimológicas de sus nom- 
bres. 



44d ÁPÉIfDICB. 

Pasaporte. Bl forastero al entrar en Madrid de- 
be presentar i la autoridad su pasaporte en regla, 
dentro de las yeintícuatro horas de su Ueeada; si 
careciese de dicho documento ó le fáltase algún re- 
quisito , manifestará la causa oue para ello haya ha- 
bido, sobre lo cual decidirá el comisario del distri- 
to, lo que estime justo. Los Tecinos y duefios de 
pecadas públicas y seerefaK tíeoen la misma obli- 
gación de dar parte á la autoridad en el mismo tér- 
mino, de los forasteros que admiten en ellas, con 
espresíon de su procedencia, ocupación ú oficio, y 
objeto de su viaje. Los duefios de casas no podrán 
entregar las llaves al nuevo inquilino, sin que este 
les presente el padron de su domicilio, espedido . 
por el celador del barrio que deja, y la misma no- 
ticia se dará por los duellos de casas y posadas 
cuando el huésped pase á vivir á otra. 

Madrid para estos objetos se halla dividido en los 
12 distritos y estos en ios 89 barrios, cuyo porme- 
nor dejamos ya espresado en su lug^r respectivo. 
Cada uno de los distritos de Guardias de Gorps , Pa- 
lacio, Universidad, Correos, Aduana, Hospicia, Vi- 
lla, Matadero, Colegiata, Inclusa, Imprenta y Con- 
greso, tiene á su frente un comisarto de protec- 
ción y seguridad, cuyo despacho está en sus ca- 
sas respectivas, sefialaoo con un rótulo y farol que 
lo espresá. Las horas de despacho son de iO á i2 
por las mafianas. Cada barrio tiene á sfi íirente un 
celador cuyo despacho está en sus respectivas casas, 
en cuya fochada oay un farol que lo espresa, y las 
horas de despacho por las mafianas. 

Se necesita sacar pasaporte siempre que se haya 
de ir mas ailá del radio de 6 leguas de Madrid. 

Para solicitar pasaporte para el interior se acudi- 
rá al celador del oarrio respectivo, el cual median- 
te la firma de una persona abonada del barrio, des- 
pacha el documento , que puede irse luego á reco- 
ger á la oficina de pasaportes, sita en el gobierno 
político, ex-convento de S. Martin, cnyomspacho 
está abierto de 10 á 4 por el dia y de 8 á 10 por 
la noche. Para obtener pasaporte parapais estrange- 
ro, hay que acudir al sefior Gefe político, el cual 
b^o el abono de tres vecinos responssdi)le8, 



4PÉJNDICE. 44i 

espedir el basaporte , mediante el derecho de 40 rs. 
Teilon; habiendo después que visarle en el ministe^ 
rio de Bstado sito en el real palacio y en la emba- 
jada ó legación del pais para donde mere espedido. 
CanoctmierUo topográfico de Madrid, r^ada hay 
mas natural en un forastero que la curiosidad de 
conocer el aspecto generaKdel pueblo que por pri- 
mera yez Tisita, y nada también suele ser tan fre- 
cuente como el decidir por esta primera impresión 
de la belleza ó mezquinaez del tal pueblo. 

Áyenturado por cierto seria aquel juicio, aplica- 
ble á nuestro Madrid, pues que variaría absoluta- 
mente según el lado de donde venga el forastero, y 
por donde pueda observar su primera vista. £1 ga- 
llego y castellano, por ejemplo, mirando la pobla- 
ción por su parte mas antigua y escabrosa, atrave- 
sando su escaso rio sobre el magnífico puente á que 
Juan de Herrera imprimió la severidad de su escue- 
la, y entrando por una mezqiiina puerta, solitaria 
y empinada calle , cuyos tejados forman una dilata- 
da escalera, apenas encontraría diferencia notable 
con sus tétricas ciudades» si la presencia del Pa^ 
lacio real á su izquierda, no le hubiera dado de an- 
temano á conocer la capital del reino. 

Muy diferente idea formará el andaluz, que vie- 
ne de la parte del mediodía, abrazando con su vis- 
ta toda la población por su parte mas vital y variada. 
Los suntuosos edificios del seminario, cuartel de guar- 
dias y palacio á la izquierda; la fábrica de tabacos, 
el hospital general y el observatorio, á su derecha; 
el puente, paseo y nueva puerta de Toledo al Aren* 
te; intermediado todo por variados edificios, mu- 
chas y caprichosas torres, numerosos grupos de ca- 
sas de distintas formas, y revelando, por decirlo 
asi , la existencia de un pueblo grande y vivificado 
.con la presencia del gobierno, prestan por este la- 
do á Madrid su vista mas completa é interesante. 
Los catalanes, aragoneses y valencianos, arribando á 
la capital por ja soberbia puerta de Alcalá y la de 
Atocha, formarán una idea aun mas risueña ;r mag- 
nífica, por los elegantes paseos de las Delicias y el 
Prado, los pintorescos jardines del Retiro y Botáni- 
co, y las suntuosas calles de Atocha y Alcalá; y fi- 



449 APÉNDICB. 

nalroeBte, los procedentes de las provincias del nor- 
te y el estniígero , juzgarán á nuestra villa árida y 
monótona al entrar por las puertas de Bilbao ó w 
santo Domrnffo. 

Si deseando modificar estas primeras impresiones 
y conocer á un golpe de vista al conjunto del pue- 
blo ^e los. recibe , solicitasen subir á una altura 
céntnca y de la elevación correspondiente para me- 
dir y conocer á vista de pájaro todo el plano de la 
capital, seria aun mas difícil el indicársela, care- 
ciendo, como carecemos, de un gran templo cen- 
tral, que suele ser en otros pueblos el sitio á don- 
de los forasteros acuden para satisfacer este deseo. 
La torro de la parroquia de santa Cruz, es lo úni- 
co que puede suplir en Madrid aquella falta, aunque 
ni su colocación ni su altura son suficientes para 
abrazar distintamente todo el plano, y conocer a un 
ffolpe de vista las varias fisonomías de los cuarteles 
ae esta villa. Sin embargo colocados en aquella al- 
tura, puede observarse el corte de la población, 
uno de los mas cómodos y ventajosos que conoce- 
mos, pues que partiendo sus calles principales de 
un cenbro común, que es la Puerta del Sol,, se 
prolongan en forma de estrella hasta los últimos 
conñnes de la villa. Asi que, conocidas una vez la 
dirección al levante de las calles de Alcalá y san 
Gerónimo; de la de la Montera, Hortaleza y Fuen- 
carral al norte; de la Mayor al poniente: y de las 
de Carretas, Concepción Gerónima y Toledo al me- 
diodía; llega á ser fácil evitar la confusión que un 
)ueblo nuevo infunde. La frecuentación de sus ca- 
les, hará conocer al forastero que todas ellas le lle- 
van , como por la mano á estos puntos capitales, 
que en la mayor ostensión del radio se modifican, 
y cruzan por otros mas subalternos y parciales, co- 
mo las calles de Atocha, ancha de san Bernardo, 
Jacometrezo y otras. Por lo demás, en cuanto á la 
belleza del aspecto general, menguada idea podrá 
formar desde aquel punto, no divisando desde él si- 
no la desigualdad , tristeza y mezquina forma de los 
tejados de nuestras casas. 

Bsta desfavorable impresión será sin embargo 
modificada , cuando descendiendo á las calles, bie- 






APÉNDICE. 443 

ra la vista del observador la espaciosidad y desaho- 
go de estas , la regularidad bastante general de su 
alineación , la vanada y caprichosa pintura de las 
fachadas de las casas, y sus distintas formas y di- 
mensiones, que si bien puede condenarlas un oio 
artístico por su falta de orden y simetría, llevan la 
ventaja de entretener agradablemente la vista, al- 
terando á cada paso la insoportable monotonía de las 
ciudades edificadas biyo seguro plan y severas con- 
diciones. 

Elección de calle y casa. Lo primero que debe 
hacer un forastero es la elección de una calle y 
casa gue estén situadas á la inmediación de los si- 
tios a que le hayan de conducir sus particulares 
circunstancias, pues el desatender este punto, es 
una de las causas de la gran fatiga que esperimen- 
tan los recien venidos á Madrid. Si por ejemplo, fue- 
se pretendiente, deberá situarse en las calles Mayor, 
Arenal, y sus cercanías, para no estar lejos de los 
tfibunaíes , ministerios y otras oficinas generales. 
Pero si la mera curiosidad ó el deseo de divertirse 
le traen á Madrid , puede escoger su habitación por 
las calles principales de Alcalá , san Gerónimo , Car- 
retas, Montera, y sus traviesas, con lo cual se pro 
porcionará la vecindad del Prado, museos, teatros 
y demás objetos curiosos. £s inútil advertir que 
para ningún objeto deberá situarse en parage estra- 
>iado, pues entonces no gozará de Madrid; pero 
sin embargo, si quiere conservar en la corte la tran- 
quilidad de su provincia, no tiene mas oue fijarse 
en los barrios del norte , hacia las eslremidades de 
la calle ancha de san Bernardo, de Fuencarral ó de 
Hortaleza, y alli reunirá, ademas de las ventajas del 
silencio, las del menor coste, mayor amplitud en 
la habitación, y aires mas saludables. 

Fondas. Para la elección de casa, se presentan 
al forastero varios medios ; pero debe consultar an- 
tes su bolsillo escogiendo en consecuencia. Preciso 
es reconocer, sin embargo, que la escasez de via- 
jeros, propiamente tales, que visitan á Madrid , y 
la falta de edificios correspondientes, hace que nues- 
tra capital carezca de aquel refinamiento de como- 
didad y buen gusto que ofirecen al estrangero los 



444 APÉNDICE. 

Bóteles de París, Londres, Bruselas y otras capita- 
les estrangeras, llegando en este punto la desidia 
hasta el estremo de no haber uno solo construido 
espresamente para este objeto. Las pocas y malas 
fondas ó casas de comida suplen escasamente aque- 
lla falta, hospedando en ellas á algunos forasteros, 
y dándoles servicio regular por un tanto diario, 
que suele Tariar según las diversas circunstancias de 
habitación , mesa, y cama, entre 20 y 30 rs. dia- 
rios. Las principales de estas fondas con posada son: 
la de las Diligencias peninsulares , calle de Alca- 
lá: hi de la Amistad^ calle del Caballero de Gra- 
cia; la de Genyeis^ calle de Jacometrezo, la de 
san Luis, calle de la Montera; la de París, calle del 
Carmen; la de Europa, calle de Peregrinos; la del 
Arenal, calle del mismo nombre: las del Comercio y 
de los dos Amigos, calle de Alcalá, y de los Leo- 
nes, postigo de san Martin. En todas, o en la mayor 
parte de ellas , ademas de admitirse huéspedes, se 
sirven comidas al que las pide desde 10 ó 12 rs. cu- 
bierto. Hay ademas casa de pupilos ó huéspedes en 
la Fontana de Oro , establecimiento de M. Mo- 
nicr, uno de los principales de Madrid y frecuen- 
tado por estrangeros , por la comodidad de tener 
en la misma casa un escelente salón de lectura, 
y bafios públicos. Otras fondas hay donde también 
se sirven comidas á precios fijos, á la manera de 
los restauradles franceses; las principales son la 
del Caballo blanco, calle del Caballero de Gra- 
cia; la de Santa Ana en la plazuela del mismo 
noinbre y calle de la Gorguera; las pastelerías fran- 
cesas de la Carrera de san Gerónimo, y calle del Prín- 
cipe: las dos suizas calle de Jacometrezo , y otras. 
Finalmente , en toda la población hay diseminadas 
multitud de tiendas de comestibles y figones, don- 
de se sirven comidas y almuerzos á la clase menos 
acomodada. Ademas la multitud de tiendas de irinos 
generosos, géneros ultramarinos, pastelerías famo- 
sas y lindísimas confiterías, situadas en todas las 
calles, ofrecen un recurso siempre abierto y en- 
dito para restaurar las fuerzas perdidas del estóma- 
go. No hay qne indicarlas , porque siendo tantas, y 
teniendo á la vista sus grandes muestras, sería tra- 



i 



ÁPÉIIBIGE. 4é5 

bigo inútil. Perm/tasenos sin embargo, hacer una 
escepcion en favor de los almacenes de los Anda* 
iuces de la calle de Carretas y de Fuencarral , en 
donde se sirven pescados y mariscos, vinos esqui- 
8ito8 y otros frutos de aquellas provincias , que tan- 
tos apasionados tienen. 

Casas de huéspedes. £1 segundo medio y mas 
adoptado para vivir en Madrid los forasteros , son las 
posadas secretas ó casas llamadas de huéspedes^ en 
las cuales cediendo sus amos una parte de su habi- 
tación ya amueblada, contratan con el huésped el 
precio de la comida por un tanto diario, que nunca 
es tan escesivo como en las fondas, teniendo ade- 
mas la ventaja de verse asistido con mayor interés 
' por personas de otra clase que en aquellas : las 
lay en todas las calles de la población, y sus pre- 
cios varían según la situación, dimensiones, mue- 
blaje y demás comodidades , por lo que no se pue- 
de fijar regla general ,* pero por 4 á 8 reales díanos 
se encuentra un cuarto y cama decente , y por 20 
todo el gasto de comida y servicio. Para darse á 
conocer estas casas, se usa de la sefial de un pa- 
pel atado á la estremidad de los balcones , y no en 
e! medio como se pone cuando se alquila un cuarto 
por entero. 

Casas de alquiler. Pero si el forastero hubiese 
de permanecer largo tiempo en Madrid , puede al- 
quilar una habitación tratando para ello con el ca- 
sero sobre precio y condiciones; las cuales suelen 
ser: dar un fiador abonado, ó adelantando algún mes 
de alquiler por vía de fianza. Pero entonces tiene 
que amueblar la habitación , y si no quiere comprar 
los muebles en los muchos almacenes que hay de 
ellos, podrá alquilarlos ya usados en los mismos, 
aunque este medio es siempre caro y solo puede te- 
ner ventaja en algunas ocasiones. 

Posadas 6 paradores. Últimamente, las posa- 
das ó mesones, son en Madrid bastante malos en 
general y los precios mas bajos en correspondencia^ 
por lo cual no paran en ellos las personas que gus- 
tan gozar de algunas comodidades. Los principales y 
mejores son : el parador llamado Ae san Bruno, ca- 
lle de Alcalá; el de la Reina, calle de san Miguel; 



446 ÁPÉIIDICE. 

el de Cádiz ^ calle de Toledo; el de Castilla , ca- 
lie angosta de san Bernardo. Otros muchos hay en 
dichas calles de Toledo, Segovía, Gaba-baja, Alca- 
lá, Carmen , Montera, Concepción Gerónima y otras; 
pero en general están limitados á aposentar á les 
tiagineros por sus escasas comodidades. 

Cafés, Los mas frecuentados son : el de Cervan- 
tes, el Nuevo, el de los Dos amigos, el de el Jle- 
creo, el de Levante, el de la Aurora y otros en la 
calle de Alcalá; el de el Principe, el de Sólito y 
el de Venecia, en la calle del Príncipe; el de la 
VieXoria, en la puerta del Sol; el de la Bolsa, en 
la plazuela del Ángel; y los de San Luis y de Ama- 
to , calle de la Montera. Otros muchos hay disemi- 
nados en todo Madrid , que se reparten entre sí la 
concurrencia y tienen respectiyamente para sus abo- 
nados su mérito particular. La moda, que en otro 
tiempo se daba por contenta con hediondas botine- 
rías, no se satisface ahora con las brillantes lám- 
rs , las mesas de mármol y los delicados crista- 
y porcelanas que han sustituido á los candilones, 
bancos y los vasos de campana conque se holgaban 
nuestros mayores. Asi que la vemos negar alterna- 
tivamente sus favores á todos estos establecimien- 
tos, á pesar de que se esfuerzan á complacerla dia- 
riamente con notables mejoras. Sea egemplo de es- 
ta injusticia, la prematura muerte del Tidoli del Pra- 
do , y del gran café de santa Catalina , cuyo lujo 
les hacía competir con los mas brillantes estableci- 
mientos de esta clase en el eslrangero. Sin embar- 
go , hay algunos egemplares de inmutabilidad afor- 
tunada, tales son los que ofrecen el antiguo café de 
Levante en la calle de Alcalá, que protegido por sus 
jugadores de damas, dominó y algedrez. ha sabido 
de^ar constantemente los desdenes de la moda; y 
la botilleria-café de la calle de Carretas, que sin dar 
importancia á los accidentes de un lujo esteríor , se 
contenta con ofrecer á sus numerosos apasionados 
las mas. delicadas bebidas. 

Ademas de los cafés, hay un inmenso número 
-de juegos de villar nunca desocupados de jugado- 
res y mirones, que ofrecen un recurso á la distrac- 
ción y á la holganza. 



APÉTVBICC. 447 

Escribúntes y memorialistas. Hay un crecido 
número de ellos con puestos fijos, mas particular- 
mente en la casa de Correos y en la callejuela que 
hay detras. En dicha casa de Correos en los postes 
del patio fijan también sus anuncios los escribientes 
que buscan acomodo para dentro de las casas. Los 
precios varian según la importancia del servicio que 
prestan. 

Criados, Los asturianos en general abastecen á 
Madrid de criados de servicio: los mas finos y asea- 
dos sirven dé lacayos; otros nacen de compradores 
y mozos de cordel, y todos por lo regular no des- 
mienten la antigua y conocida honradez de su pro- 
vincia. Son trabajadores, sufridos y solo torpes en 
los principios de su llegada á Madrid , aunque muy 
luego se enteran de sus calles, usos y costumbres. 
Sus salarios varian según el convenio y trabajo que 
se les dé , pero puede fijarse por término medio el 
de 2 rs. diarios y la comida, que pagan la mayor 
parte de las casas de Madrid. 

Aguadores y mozos de cordel. Los aguadores 
asturianos y gallegos suelen servir igualmente de 
mozos de compra, y el precio de su trabajo suele 
ser el de 20 rs. al mes, con lo cual surten de agua 
que toman en las fuentes principales. Los robustos 
mozos de cordel, que se hallan en las esquinas de 
las calles, aunque toscos sobremanera, sirven para 
conducir los efectos y hacer toda especie de man- 
dados, lo cual ejecutan con bastante exactitud y no- 
table probidad , pagándoles de 2 á 4 rs. por cada 
mandado. 

Agencias publicas. Para el trasiego y acomodo 
de criados y criadas y otros menesteres de la vida 
interior, existían desde tiempo inmemorial varias 
notabilidades de portal , como el célebre Valenciano 
de la Puerta del Sol , el Catalán de la calle de Car- 
retas y otros, que sin mas registros que su gran 
práctica, llenaban el objeto de estas comisiones. Pe- 
ro en el dia se ha desarrollado este género de in- 
dustria, hasta el punto de establecerse grandes ofi- 
cinas con el título de Agencias publicas^ en don- 
de no solamente se proporcionan criados y criadas 
de servicio, sino también préstamos, habitaciones, 



44S ÍL?ÉróI€fi. 

eoloeackm de fondos, cambio de ciédHoft, segui- 
miento de negocios forenses y pretensiones, y venta 
de libros, muebles, trages ect. De estos estableci- 
mientos existen varios en las calles de Carretas, Ma- 
yor, Carrera de san Gerónimo , Jacometrezo, las 
Fuentes , plazuela del Ángel y calle de Atocha. 

Carruajes de alquiler. Este servicio no está en 
Madrid montado con toda la comodidad que debie- 
ra, pues los varios establecimientos due proporcio- 
nan coches y cabriolés, lo hacen solo por días y 
medios dias, y no han llegado á comprender la ne- 
cesidad de (üquilar los carruajes por horas ó por car- 
reras. El precio del alquiler vana entre tres y cua- 
tro duros diarios, según el mayor ó menor lujo de 
los carruajes y lacayos, y ademas estos exigen la 
propina aparte, todo lo cual es sobremanera incómo- 
do V abusivo. Para los paseos á las inmediaciones de 
Sbarid, no se sujetan ni aun á aquella voluntaria tarifii, 
teniendo solo en cuenta, la estación, el dia, la dis- 
tancia, y por último su voluntad. Los carruajes des- 
tinados a estos paseos, suelen ser los mas vetustos 
y estrambóticos de forma, y estos son precisamen- 
te los únicos que estacionan en las plazas de la Cons- 
titución, de san Martin, del Ángel, calle de Tole- 
do y otras. los batios del rio, las romerías y Ub 
fiestas de toros , entran también en la jurisdicción 
de estos inverosimiles muebles, bien que para ello 
tengan que luchar en desigual competencia con los 
inmemoriales calesines, trono de las manólas de 
Lavapies, y verdadero agente locomotor del pueblo 
bajo de Maclrid. Los establecimientos principales de 
alquiler de coches de visita están situados en la ca- 
lle de Alcalá esquina á la de Cedaceros, en las del 
Bafio, Sordo, Huertas, Greda, Desengaño, los rce- 
gros, Ballesta Concepción Geróníma, Majaderitosy 
otras varias. También liay caballos de alquiler en m 
calles del Postigo de San Martin, Infante, Ba&o, an< 
gosta de San Bernardo, Arenal, arco de San Gines 
y otras, cuyos precios suelen ser de 20á 24 reales 
diarios. 

En la plazuela del Rey están los carros llamados 
de la Gamella, que sirven para conducir ios efec- 
tos de la Aduana, como también para llevar los 



I 



ÁPÉ]!a)ICE. 449 

muebleft en las mudanzas de casas etc., á cuyo úl- 
timo objeto hay destinados otros muchos. 

Casas de Baños. Son muchas las casas de baños 
establecidas en Macbrid de pocos anos á esta parte, 
f entre ellas las hay que no tienen que envidiar á 
Jas estran|!;eras en comodidad y elegancia. La de 
Mr. Monier en la Fontana de Oro, carrera de San 
Gerónimo; las dos nuevas en la calle del Caballero 
de Gracia; la llamada de Oriente, en la plaza de 
Isabel II; la del señor Travesedo, en la calle de 
Santa Clara; la de San Isidro, en la calle Bfayor; 
la de Santa Bárbara, en la calle de Hortaleza; la 
últimamente abierta en la calle de Capellanes, y la 
del cuartel de Guardias son realmente dignas de la 
capital por su aseo y buen servicio, habiendo ade- 
mas otras varias que sjrven especialmente en la -tem* 
porada de verano. En las principales de aquellas se 
sirven baños á domicilio y en la de Monier los hay 
gaseosos y de vapor. 

Vestido. £n un pueblo donde el vestido es de 
las circunstancias mas recomendables, tomándole 
por fiador de la persona, es natural que todo el 
mundo se apresure á pasar este tributo á la Diosa 
de la opinión; asi que ei provinciano á su llegada 
á Madrid , deberá renovar su vestido con arreglo á 
los preceptos de la moda, si no quiere esponerse á 
desaires que ofendan su amor propio. Muchos son 
los sastres y modistas encargados en Madrid de tras- 
niitimos las modas francesas, miradas como otras 
tantas leyes por nuestra elegante Juventud; y sin 
que sea nuestro intento hacer distinciones , ni cali< 
ncar su mérito respectivo, nos limitaremos á de* 
cir que los talleres de sastrería mas afamados es- 
tan situados en la Carrera de San Gerónimo , calles 
del Príncipe, Jacometrezo, Montera y Carretas; y 
Iso de modistas en las calles del Carmen, Fuen* 
carral y la Montera, dejando los nombres propios 
para que la fama se los trasmita al forastero. 

En estos últimos años han tomado también gran* 
de vuelo los almacenes de ropas flechas, en tér- 
minos que el forastero mas exigente puede, si gus- 

97 



450 APÉNDICE. 

ta, balbne complelamente ataviado y en pocas ho 
raft, acudiendo á las roperías famosas de las caUes 
Mayor y de Itocha. 

Bn punto al ccUzado , aunque bien cortado y co- 
sido, no es uno de los objetos preferentes de la in- 
dustria madrílefia, y la cansa principoi es la mala 
calidad ó preparación de las pieles. En las calles de 
Fuencarraf y de la Montera, de Jacometrezo, Car- 
retas, Carrera de San Gerónimo y otras, bay mu- 
cbos y buenos obradores de zapatería, que por su 
námero, y tener á la vista sus artefactos, nos es- 
cusamos de citar. Las fábricas de sombreros de es- 
ta corte, cuyos despachos están situados por lo ge- 
neral en las calles del Caballero de Gracia, Monte- 
ra, Jacometrezo y del Carmen, pueden competir 
en perfección y baratura con las mejores estran- 
geras. 

Tiendas. Por último, se encuentran en Madrid 
en todas partes infinidad de tiendas de géneros de 
toda especie, donde puede cualquiera satisfacer su 
gusto y necesidades en proporción al gasto que quie- 
ra hacer. Los productos y manufacturas de esta vi- 
lla, se mezclan en ellas con los mas célebres de 
las provincias y del estrangero. Grandes alma- 
cenes elegantemente adornados, y servidos por 
diestros mancebos, convidan con todos los objetos 
det luto mas delicado. Las brillantes tiendas de la 
calle del Carmen, Mayor y de Carretas ofrecen to- 
dos los caprichos de la moda en punto á telas de 
vestidos y allí es donde concurren á tributar sus sa- 
crificios la elegamte beldad y el apasionado rigoris- 
ta. Los surtidos almacenes de la calle de Postas, 
brindan á las amas de casa las tetas de hilo y al- 
godones de la industria nacional, en competencia 
con la estran^era. Fruto esclusivo de esta son los 
objetos que hmchen las ricas y pintorescas tiendas 
de bisutería de la calle de la Montera, y la mayor 
parte de las tiendas de quincalla y ferretería de 
la subida de Sta. Cruz. En los abundantes almace- 
nes de paños de las calles Mayor, de la Montera, 
de la Paz, de CaiTetas y otros, dividen por mitad 
la posesión, las fábricas de Sedan y de Luviers, 
con las de Tarrasa, Manresa y Alcoy. Las de telas 



APÉNDICE. 451 

de seda de Talayera y Valencia, en los portales 
de la calle Mayor; las de galones y cintas en la 
plazuela de Sta. Cruz ; las de flores y plumas en 
la calle de la Montera; las de botones en la calle 
de Carretas y de Atocha : los almacenes de muebles 
de casa en las calles de Hortaleza, Caballero de 
Gracia, de la Montera, de Carretas, del Carmen, 
Jacometrezo y otros muchos; los de vapel de es- 
cribir de la casa de los Gremios, ae la plazuela 
del Ángel, calles de Majaderitos, del Carmen v del 
Arenal; los de papel continuo para imprenta de 
las fábricas de Tolosa, Yillarluengo, Burgos, Can- 
delario y Manzanares, sitos en la calle Mayor, del 
Caballero de Gracia, del Carmen, de Carretas y de 
Toledo; el de Cristal de la fábrica de la Granja si- 
to en la plazuela del Ángel; el de loza de la Mon- 
cloa en la calle de Alcalá; las elegantes tiendas de 
guantes de las calles del Carmen, la Montera, Car- 
retas, Jacometrezo y Fuencarral, y las ricas plate- 
rías y- abundantes lonjas de sedas^ se surten -ge- 
neralmente de productos de la industria nacional, 
alternando también con los de la estrangera; los alma- 
cenes de música de las calles del Príncipe, Gorgne- 
ra, Fuencarral y otros; las estamperías de las ca- 
lles del Carmen , Atocha y Carrera de San Geróni- 
mo ; los depósitos calcográficos de las calles del 
Príncipe, Preciados, Montera y Carrera de San Ge- 
rónimo; las tiendas de relogeros^ instrumentistas 
ópticos^ de música , de física y otros. Por último, 
haremos también mención de la riqueza y abun- 
dancia de las boticas de todas las calles, de las 
lindísimas confiterías andaluzas , perfumerías na- 
cionales y estrangeras, de las calles de la Montera, 
Caballero de Gracia , Carrera de San Gerónimo y 
otras. 

Toda esta reunión de tiendas y de comercios que 
desde las magníficas columnas y góticas portadas, 
va descendiendo hasta los rincones y portales mas 
escusados, prestan al aspecto de Madrid una anima- 
ción singular. Sin pretender establecer comparacio- 
nes ni preferencias , séanos lícito indicar como una 
prueba ae lo que el buen gusto ha ganado últimamen- 
te en el adorno esterior é Interior de esta clase de 



452 APÉNDICE. 

establecimientos las tiendas siguientes, que no pue- 
deu temer la comparación con las mas lindas de 
París; el almacén de bujías de la Estrella calle 
de Carretas; platería de Moratilla plazuela del 
Ángel; id. ae la calle de Carretas; nulla cons- 
tructor cronometrista, calle de la Montera; More- 
no diamantista; guantería de Lacomde; almacenes 
de bisutería de los alemanes-^ del gran Bazar ; de 
Kramer'^ de Falcó -^ los Saboyanosi y en gene- 
ral todos los de diclia calle: las confiterías de los 
Andaluces Carrera de San Gerónimo, de las Plate- 
rías, y la de Alvarez calle de la Montera: las doti- 
fías de la Carrera de San Gerónimo , calle del Car- 
men y plazuela de Sta. Ana : la perfumería de 5a- 
lamanca calle del Caballero de Gracia; las som-^ 
hrererias de la misma calle, y las guanterías de la 
calle del Carmen y otras inhnitas que no recorda- 
mos, sin que por eso desmerezcan de las anterio- 
res. Únicamente uno de los ramos mas importantes 
del comercio lia sido el que no ha tenido por con- 
veniente adelantar un punto en el aparato de su es- 
posición: y este ramo es el de la librería^ cuyos 
encargados (con muy raras escepciones) parecen 
haberse estacionado en aquel punto en que les cojió 
de improviso el siglo de las laces. Las principales 
librerías existen en la calle de Carretas, Mayor, de 
la Montera, del Príncipe y Carrera de San Gerónimo. 
Cambios de monedas. Hay varías casas estable- 
cidas para este objeto en las calles de la Montera 
y Toledo, donde se reducen por un tanto, que va- 
ria según las circunstancias, las monedas de oro á pla- 
ta y vice-versa. En ellas se reciben y cambian las 
monedas estrangeras; pero de estas no corren masque 
las francesas : asi que las otras no se admiten mas 
que al peso. Las monedas francesas tienen según la 
ultima tarifa el siguiente valor. 

Oro. Rs. vn. mrs. 



Pieza de 40 francos. . . . 159. . . » 

de 20 id 76. . . » 

Luis de 48 libras «79. . . i2 

de 24 id. ..... . 89. . . i7 



ÁPÉi^mcfi. 



4^ 



Plata, 



Rs, vn. 



mrs. 



Pieza de 5 francos. . . 


19. . 


. » 


de 2 id. .... . 


7. . 


. 18 


de i id 


3. . 


. 26 


de medio ó 50 cents. . 


1. . 


. 30 


Luis ó escudo de 2 libras. . 


22. . 


» 



Periódicos, Los periódicos políticos, científicos y 
literarios son ana de las primeras necesidades del 
siglo. La libertad de imprenta, restablecida por las 
nuevas instituciones, ha dado lugar á la aparición 
de un sin número de ellos , cuya misma abundancia 
ha peijudicado á su existencia , y hecho desapare* 
cer á la mayor parte en un breve término. Á pesar 
de este triste desengaño, continúan saliendo dia- 
riamente otros nuevos bajo todos ios títulos posibles, 
que apenas tiene el público ocasión de tomar en la 
memoria, sobreviviendo únicamente aquellos que 
por su antigüedad y crédito han logrado formarse 
una regular clientela de suscritores. 

En el día se publican para los avisos particulares, 
el Diario de Madrid con carácter oficial para loa 
bandos y órdenes de las autoridades, y ademas los 
anuncios particulares del comercio é industria. Tam- 
bién existen otros diarlos particulares de anuncios, 
titulados : el Novelero , el Manzanares , el Agente 
y el Nuevo Avisador revista de teatros. Hay dos 
periódicos de música, titulados: la Iberia Musical 
y la Gaceta Musical: dos de medicina, titulados.* 
el Boletin de mediciaa, cirujia y farmacia y los 
Anales de medicina , y tres festivos con el título 
de la ñisa, la Carcajada, y el Dómine, Lucas, 

Los periódicos poíilicos son : la Gaceta de Ma- 
drid diario oficial del gobierno , que inserta direc- 
tamente las reales órdenes y disposiciones guberna- 
tivas ; el Boletin Oficial de la provincia , para la in- 
serción de circulares y disposiciones de los ayun- 
tamientos y autoridades; el Heraldo, el Eco del Co- 
mercio , el Espectador, el Censor de la Prensa^ 
diarios políticos de la mañana ; el Castellano, el 
Corresponsal , la Posdata , el Boletin del Eiércir 
o, el Mundo, el Moscardón, el observador de 



454 APÉNBIGB. 

Ultramar , el Pensamiento de la Nación^ y la 
Tarántula , diarios políticos de la tarde -, el Cató- 
lico Y el ReparacLor^ cKarios religiosos y políticos 
también de la tarde. Ij^ualmente se publica martes 

Í' Yíernes Fray Gerundio y periódico satírico de po- 
ítica. 

Científicos y literarios ven hoy la luz pública 
con diversos periodos la Revista de Madrid^ la 
Revista de España y del Estrangero^ la Revista 
Económica , la Revista de intereses materiales^ 
el Amigo del Pais^ el Boletin de Jurisprudencia 
y legislación y el Semanario pintoresco Español^ 
el Museo de Familias , el Laberinto , el Mentor 
de la Infancia y la Guia del Comercio, Hay tam- 
bién un escelente Boletin Biblioqrdfico que se pu- 
blica cada quince días, y no recordamos si algún otro 
mas. 
Gabinetes de lectura. Para la lectura de los pa- 

Seles ya dichos , y los estrangeros que llegan á Ma- 
rid diariamente, nay establecidos varios gabinetes, 
siendo los principales el de M, Monier fontana de 
Oro, Carrera de san Gerónimo, el que también tie- 
ne para su lectura , una selecta biblioteca moderna 
nacional y estrangera: el Gabinete literario en la 
calle del Príncipe ; el de la Galería de cristales de 
san Felipe y otros varios, en todos los cuales se 
reciben también suscriciones para leer libros y pa- 
peles á domicilio. 

Estancos. Los géneros estancados por la hacien- 
da nacional como son papel sellado y letras de 
cambio, tabaco y sal, se venden en la Aduana, y 
para mayor comodidad del público hay establecidos 
varios estanquillos en la población donde se despa- 
chan por menor , escepto la sal. Estos están 
situados en la puerta del Sol, Palacio, Platerías, 
Puerta Cerrada, Cafios á los Consejos, calles de Se- 
govia, Leganitos, plazuela de Santo Domingo, Cuar- 
teles, San Bernardo, Pez, Desengaño, San Ildefon- 
so, Hospicio, Recogidas, Montera, plazuela de la 
Paja, Cuatro Calles, Cruz, Sauto Tomas, Barrio 
Nuevo, Antón Martin, San Juan, Atocha, Santa 
Isabel, Merced, Lavapies, Embajadores, San Isidro, 
Bastro, cava Baja, Calatrava, puerta de Moros, 



APÉNDICE. 455 

plazuela de la Cebada, puerta de San Vicente , puen- 
tes de Segovia y de Toledo. 

Loterías. La primitíTa sale de tres en tres se- 
manas, y la moderna por lo regular dos veces al 
mes, en los términos que se anuncia en cada sor- 
teo. Para el despacho ae billetes existen en Madrid 
24 administraciones, situadas 3 en la calle de Ato- 
cha; S en la de Toledo, Cuatro Calles, Carrera de 
San Gerónimo, Mayor, Platerjas, plazuela de santo 
Domingo, plazuela de Isabel II, Montera, Hortale- 
za, Fuencarral, Desengaño, Luna, Preciados, Oli- 
vo Bajo, Corredera de San Pablo, Concepción Ge- 
rónima. Angosta de Peligros, Duque de Alba, Prín- 
cipe y Tintoreros. 

Campanadas que se dan en caso de fuego^ 
según las diversas parroquias. 

Parroquias. Campanadas. 

Santa María i 

San Martin 2 

San Ginés 3 

El Salvador y San Nicolás. 4 

Santa Cruz 5 

San Pedro 6 

San Andrés 7 

San Miguel y San Justo ........ 8 

San Sebastian 9 

Santiago y San Juan . . iú 

San Luis. 11 

San Lorenzo • 13 

San José .13 

San Millan 14 

San Ildefonso 15 

San Marcos 16 

Entrada y salida de correos. Todos los cor- 
reos entran en Madrid al amanecer y salen á la una 
de la noche y basta las doce se admiten cartas por 
el buzón de la calle de Carretas en los dias y pa- 
ra las provincias siguientes: 

Lunes, miércoles y viernes? se reparten los de 
las provincias de Almería ? Barcelona, Bilbao, Bur* 



456 ÁPÉ5DlGfi. 

008, Cádiz, Ciudad-Real, Córdd», Gerona, Gran^ 
da, Guadalajara, Huelva, Jaén, Lérida, Logroño, 
Málaga, Pauna, Pamplona, Canarias <, Santander, 
San Sebastian, Sevilla, Soria, Tarragona, Teruel, 
Toledo, Yitoría y Zaragoza. Salen oe Madrid loa 
mismos dias. 

Martes, jueves v sábados: se reparten los de 
las provincias de AÍDacete, Alicante, Ávila, Bada- 
joz, Bilbao, Burgos, Cáceres, Castellón de la Pla- 
na, Corufla, Cuenca, León, Lugo, Murcia, Orle- 
do, Orense, Palencia, Pontevedra, Salamanca, San 
Sebastian, Segovia, Soria, Tarragona, Talencia,yalla- 
doUd, Vitoria y Zamora. Salen para los mismos pun- 
tos en iguales dias. 

Hay ademas parte diario para la carrera de Fran- 
cia , que sale á las doce de la noche. 

Las cartas para el estrangero han de franquearse 
precisamente hasta la frontera, en la oficina del 
hanqueo, sita en el patío de Correos, que está abier- 
ta basta las diez de la noche. Para Madrid mismo 
puede escribirse todos los dias echando las cartas 
en el buzón , que se reparten á la mafiana siguien- 
te. Para la correspondencia de América sale un bu- 
que el 1.* de cada mes de los puertos de Cádiz ó la 
Corufla, avisándose con anticipación por el Diario. 

Durante la permanencia de SS. MM. en los si- 
tíos hay parte diario , coyas cartas se han de echar 
por el Duzon de la callejuela del correo. 

Las cartas se reparten de varios modos: i." pa- 
gando el apartado que son 60 rs. cada medio afio, 
y consiste en entregar al interesado sus cartas en 
el mismo establecimiento con anticipación de algu- 
nas horas t 2.' por medio de los carteros que las lle- 
van á las casas , para lo cual es necesario que esta 
conste en el sobre de la carta, y cuyo servicio em- 

Sieza á las ocho de la mafiana : 3." por listas que se 
Jan en el patio de correos á la una del día. Son 
alfabéticas y hay una para militares, otra para pai- 
sanos y otra para las atrasadas, las cuales se con* 
servan durante un afio en la administración. 

Estafetas. Últimamente, para mayor comodidad 
del público hay establecidas varias Estafetas en dis- 
tintos puntos de la capital , en las que hasta las on- 



ÁPÉNDICB. 457 

ce de la noche se reciben cartas para el correo por 
la corta retribución de cuatro maravedises cada una. 
Dichas estafetas están alumbradas de noche con un 
farol y rótulo transparente, y se hallan situadas en 
los puntos siguientes: 

Ifúms. res^ Calles en que están 5i- Núms, de 
pectivos. tuadas, las casas. 



!.• Be Toledo 5S 

2/ De Silva 3 

3/ De León 34 

4.* De la Corredera de S. Pablo. 30 

5.' De Hortaleza 58 

6.* Del Homo de la Mata. . 14 

7.* De Santiago 8 

8.* Del Mesón de Paredes. . i8 

9.* De la Manzana 7 

10 De la Cava baja l 

11 De las Infantas 3S 

12 Del Calvario 13 

Sillas-correo, En la carrera de la Mala ó Fran- 
cia, de Sevilla y de Zaragoza están establecidas si- 
llas-correo que salen la primera diariamente, y las 
segundas los dias de correo, y ademas de la cor- 
respondencia conducen pasageros para dichas carre- 
ras en un brevísimo término, tardando la primera de 
Madrid á Bayona 55 horas , y la de Madrid á Zara- 
goza de 30 á 33. Salen de la casa de postas sita 
detras de la de correos. Igualmente parece que van 
á plantearse luego estas sillas en las demás carreras. 

Sillas de posta. Para correr la posta hay que 
acudir á la dirección de correos solicitando la li- 
cencia, quien la espedirá en vista del pasaporte del 
interesado, teniendo este que pagar por ella 40 rs. de 
vellón y otros 40 por cada persona, si fuesen mas 
en un carruaje. 

Las carreras de posta desde Madrid son las si 
gaientes: 



\ 



458 



APÉNDICE. 



Para- 
das. 

35. 
43. 
42. 
43. 
95. 
25. 



Leguas 
ele posta. 

110 
110 

111% 

73y, 

64 



De Madrid á Irun. 
De id. á Barcelona por Zaragoza. 
De id. á id. por Valencia. . . . 
De id. á Caüiz por Sevilla. . . 
De id. ¿ Garbyena por Murcia. . 

De id. á Badsyoz 

De id. á laCorufía 34. 

Los precios son cada legua los siguientes. 

Del ser- Departí- 
vicio n.^ cuiares. 

Por cada caballo en viaje á la ligera. 5 rs. 7 

Por las sillas de posta 6. . 7 

Por cada caballo para estas. . . . 5. . 6 

Agujetas en cada posta 4. . 6 

Portazgos y barcas. ». . Los pa- 
ga el via- 
jero. 

Los que viajan á la ligera pagan su caballo y el 
del postulon. Las corridas se satisfacen antes de 
salir de parada. La casa de postas está situada de- 
tras de correos. 

La salida de Madrid es doble para particulares. 

DILIOSlfCIAS OENSRAI.es DEESPAN A. 



CALLE DE ALCALÁ NÚMERO 21. 



Carreras. 



rara Bayona. 



rara Sevilla. 



Para Valencia y 
Barcelona. 



Salen. 
r Todos los diaspa- 
\ res á las 6 de 
la mañana. 
Los dias pares á 
las 12 de lama- 
fíana. 

[ Martes, jueves y 
sábados á las 4 



( Martes, 
/ sábad< 
I de la 



Llegan. 

Entran nones id. 
de 2 á 4 de la 
tarde. 

Entran los dias 
nones de 7 á 9 
de la mañana. 

Domingos, mar- 
tes y viernes 
de 5 á 7 de la 
larde. 



ÁPÉIYDIGE. 
Carreras. Salen. 

t Lunes y jueves á 

Para yaUadolid\ las 5 y media 

de la mafiana. 

*.«..v r^^^A^ I Lunes á las 4 de 
para Granada. \ j^ mañana. 

! Lunes, miércoles 
y Yiemes á las 
4 de la mafiaita 
Todos los dias á 
Para Aranjuez. / las 6 de la ma- 

1 ñaña. 
Para Burgos y Con las de Ba- 
Santander. yona. 

"• ^12 del dia. 



459 
Llegara. 
Martes y viernes 

de 3 á 4 de la 

tarde. 
Miércoles de 5 á 

7 de la tarde. 
Martes jueves y 

sábados de 4 á 

6 de la tarde. 

Todos á las 6 
de la tarde. 



Lunes, miérco- 
les y viernes 
de H ál2. 



DILIGENCIAS PENINSULARES 

CALLE DE ALGALX NÚH. 13. 

Para Bayona. Los dias nones. Los pares. 
Para Valencia. Los dias nones. Los dias pares. 
Para Sevilla. Martes y sábados. Lunesy jueves. 
Para Granada. Los viernes. Los sábados. 

{ Domingos mar- í Lunes miérco- 
Para Zaragoza. \ ^^ y jueves. I les y viernes. 

para Yalladolid. Lunes y viernes. { ^^J^*/ ^^''*- 
Para Bilbao. Los dias nones. Los dias pares. 

« n «^«i«;«..« (Lunes miércoles I Martes jueves y 
ParaGuadalíuara. { y viernes. i sábados. 
Para Aranjuez Los dias pares. Los dias nones. 

Diligencia para Toledo. Plaza del Progreso 
núm. 10. Sale los martes, iueves y sábados á las cin- 
co de la mañana, y vuelve los lunes, miércoles y 
viernes por la tarde. , 

Diligencia para Badajoz. Del mismo parage sa- 
le los martes y viernes a las cuatro de la mafiana, 
la llegada lunes y viernes .de cuatro á cinco de la 
larde. 

Diligencia para Alcalá. Calle de Alcalá núm. 



160 ÁPÉNDlCfi. 

S6. Sale todos los dias á las dos de la tarde y llega 
de diez á once de la mafiana. 

Diligencia para Salamanca, Calle de Alcalá 
núm. 40. Sale los lunes y jueves á las diez de la 
inafiana , eutra los miércoles y sábados de doce 
á una. 

Diligencia para Cuenca. Galle de Alcalá num, 
36. Sale los lunes á las cinco de la mafiana , y en- 
tra los jueves de cinco á seis de la tarde. 

Diligencia para Navalcamero. En el mismo 
sitio sale los martes, jueves y sábados á las dos de la 
tarde , y llega los lunes , miércoles y viernes , de 
once á doce de la mafiiina. 

Para Segovia, Mesón de los Huevos calle de la 
Concepción Gerónima, sale un coche todas las se- 



Diligencia para el Escorial, Tiene su adminis- 
tración calle del Espejo núm. 8. Sale de Madrid los 
miércoles por la mafiana y sábados por la tarde, y 
del Escorial los lunes y viernes. — Otra diligencia 
suele haber para el mismo sitio, que tiene su despa- 
cho en el café de la plaza de la Constitución, sa- 
liendo los miércoles v sábados. 

Düiqencia para ios Caradancheles. Tiene su 
despacno en la plaza mayor núm. 27. Sale por la 
mañana á las siete y por la tarde á las tres y 
media. 

Mensagerias y ordinarios periódicos. Hay ade- 
mas de estas diligencias fijas, multitud de mensa- 
gerias y ordinarios con galeras y carros , que salen 
también con período fijo y por su precio mas eco- 
nómico pueden servir á las clases menos acomo- 
dadas. 

Del parador nuevo del Rincón calle de Alcalá, 
salen las mensagerias de diligencias generales para 
Sevilla, Cádiz y sus carreras; y para Trillo en el ve- 
rano. — Del de las diligencias peninsulares en la 
misma calle, salen galeras tres veces al roes para 
la Corufia y su carrera. — Del despacho de Fores 
y Garci'a Galle de Alcalá, salen tres veces en se- 
mana para Zaragoza y su carrera. — Del despacho de 
Aroa, calle de Alcalá núm. 26, salen cada ocho dias 
galeras mensagerias paia .Granada , Málaga y sus oar- 



APÉIVBIGE. 461 

reras. — Bel de los señores Ferrer calle de Alca- 
lá núm. 16, salen también todas las semanas para 
Sevilla, Cádiz y sus carreras. — Del despacho de los 
sefiores Martin Pardal Pérez hermanos, calle de Al< 
cala á la derecha del parador de san Bruno , salen 
todas las semanas galeras y ordinarios, dos ^ondo- 
letas á la semana para Salamanca, Zamora, Giiidad- 
Bodrígo, Toro, Peñaranda y Ledesma. — Del para- 
dor de Castilla calle angosta de san Bernardo núm. 
15, salen todas las semanas cuatro coches y galeras 
para dichas carreras de Salamanca , Ledesma , Ciu- 
dad-Rodrigo, Zamora y Fregeneda.— ^De la posada 
de la Encomienda calle de Alcalá núm.. 18, salen 
todas las semanas galeras para Barcelona , Valencia, 
Alicante, Yalladolíd, Falencia, Badajoz, Talavera, 
Zaragoza, Guadalajara y Alcaljü; también sale todos 
los meses un coche para la Corufia, y cuatro gale- 
ras para Yalencia, los domingos y miércoles. — De 
la posada nueva calle de la Montera núm. 24, salen 
cada veinte días galeras para la JHestosa , Burgos, 
Carranza, Laredo, Castrourdiales, Valle de Mena, 
Balmaseda, Santander, Cangas, Infiesto y otros 
puntos de Asturias. — De la posada de la Herradura 
calle de la Montera núm. 20, salen galeras para San- 
tander. Pamplona, Vitoria, Logroño y Cataluña. - 
Be la de la Gallega Vieja en la misma calle num. 45, 
salen todas las semanas para Bayona y su carrera, y 
cada quince dias para Burgos, Logroño y Bilbao. 
— De la de los Huevos calle de la Concepción Ge- 
rónima núm. 15, salen todas las semanas para Za- 
mora, IVava del Rey, Alaejos, Avila, Segovia, To- 
ledo, Cáceres, Plasencia, Guadalupe y Monte-her- 
moso.— Be la del Peine calle de Postas núm. 3, sa- 
I9 cada veinte dias para Sigüenza , Teruel y su car- 
rera.-<- Be la del Soldado calle de Toledo , salen fre- 
cuentemente para Ubeda, Bacza y otros puntos de 
Andalucía.— Be la deMonroy en la misma calle sa- 
len cada veinte dias para Granada , Jaén , Andigar y 
las Alpujarras. — Be la posada de la calle del Caba- 
llero (fe Gracia, salen todas las semanas las galeras 
de Balada para Barcelona y su carrera. — Be la po- 
sada de la plazuela de Herradores sin periodo fijo, 
salen galeras para Segovia y Badajoz. — Be la posa- 



464 AfÉTVDICB. 

da de llcalá calle de las Infantas, salen galeras pa- 
re Barcelmia , Gerona y sos carreras. 

Los ordinarios y arrieros periódicos y sin periodo 
fijo, de los diversos pueblos qae hacen sus yiages en 
carros, galeras ó cabailerfas, suelen parar en los pun- 
tos siguientes: los de Alicante, Valencia, Murcia, 
Orihueia, Cartagena y Lorca, en la posada de la Lu^ 
na, y en las de la Parra, y de la Torrecilla calle de 
Toledo; otros de Yalencia y Alicante, en la de la 
Estrella en la misma calle. — ^Los de Zafra, Llere- 
na, Trujitlo y Estremadnra alta , en el parador de 
Ocalla en la misma calle ; otros de Estremadura al- 
ta y baja, Segovia, Fuentesauco y otros pueblos de 
Castilla, en la posada de Puerta-Cerrada calle de 
SegoTía. — Los de León, Oviedo, Benavente y As- 
tunas, en la posada de la Madera plazuela de la Ce- 
bada. — Los de Talavera, Toledo y parte de Estre- 
madura, en el mesón de los nuevos calle de la 
concepción Gerónima. — Los de Salamanca y parte 
de Estremadura y de Toledo , en la posada del Dra- 
gón en la Cava-baja. — Otros de Salamanca, san Mar- 
tin de Taldeiglesias , Fuensalida y otros jpuntos de 
Castilla, en la posada de la Tilla, Cava-baja. — Los 
de Andujar , Bailen , Córdoba , Montoro y otros pun- 
tos de Andalucía, en la posada de Monroy calle de 
Toledo. — De Toledo, Moray sus campiñas, Baeza, 
Lucena y otros puntos , en la posada de la Úrsula 
calle de Toledo. — Los de Bilbao, Pamplona, Yito- 
ria y Burgos , en las posadas de la Herradura y la 
Gallega calle de la Montera. — Los de la Maragate- 
ria , Oviedo , Asturias y Galicia , en las posadas de 
gallegos y maragatos calle de Segovia. — Los de rva- 
valcarnero, Yaldemoro y otros pueblos de las inme- 
diaciones de Madrid , en la posada del Agujero y en 
la de los Angeles Cava-alta; y ademas en los varios 
paradores fuera de las puertas , paran otros ordina- 
rios de las carreteras en que están situados. 



463 
GURIOSIDABBB 

QUE DEBE nSITAR EL FORASTERO. 

ñeaí museo de pintura y escultura^ en el Pra- 
do. Entrada á la Galería de pinturas, los domingos 
de 10 á 3 ; ídem á la galería de escultura, los lunes 
á las mismas horas. Los estrangeros pueden entrar 
todos los dias presentando sus pasaportes. 

Síusfio nacional de la Trinidad , calle de Ato- 
cha. Entrada pública los domingos de 10 á 3. 

Galeria oe pintura y escultura de la acade- 
mia de San Fernando, calle de Alcalá. Entrada 
pública desde el 21 de setiembre al 10 de octubre. 
Los estrangeros presentando sus pasaportes. 

Gabinete de Historia natural, en la misma ca- 
sa. Entrada pública lunes y viernes no feriados de 
9 á 2. Las salas reservadas con papeletas de los ca- 
tedráticos. 

Museo de artillería, en el Retiro. Los martes 
y sábados de 10 á 2, con papeleta del director. 

Museo de ingenieros, palacio de Buena Vista. 
Wíutes y yiemes de 10 á 3 con papeleta del di- 
rector. 

Gabinete topográfico, en el Retiro. Martes y sá- 
bados con papeleta del director. 

Museo naval. No está aun abierto al público. 

Armería real, frente á Palacio. Todos los días 
con papeleta del veedor. 

Gabinete de anatomía, facultad de medicina, 
calle de Atocha. Los domingos , con papeleta de los 
catedráticos. 

Gabinete de maquinas. Conservatorio de artes, 
calle del Turco. Todas las mañanas con permiso del 
director. 

Gabinete de minas, dirección de minas callo 
del Florín. ídem. 

Biblioteca Nacional, plaza de Oriente. Todos 
los dias no feriados, entrada pública de 10 á 3. El 
museo de medallas de la misma, los sábados á las 
mismas horas. 

Biblioteca de S in Isidro, Todos los dias no fes- 
tivos de 9 á 1. 



464 

Palacio Real. Se puede ver con papeleta del 
Alcaide de la Real Casa. 

Jardines reservados del Retiro. Ídem con pa- 
peleta del administrador. 

Calino de S, M, ídem con papeleta del admi- 
nistrador. 

Jardín Botánico. Abierto al público la tempora- 
da de verano y en el resto del afio con papeleta del 
director. 

Hospital general, calle de Atocha. Entrada mar< 
tes , jueves , sábados y domingos de nueve á once. 

Hospital de inválidos, Atocha. Con permiso del 
gefe. 

Hospital de incurables , calle de Amaniel. Con 
permiso del director. 

Hospicio, caite de Fuencarral. ídem. 

inclusa , calle de Embajadores. Ídem. 

Asilo de san Bernardino, extra-muros. ídem. 

Monte de piedad, plazuela de las Descalzas. 
Días de empefio lunes, miércoles y viernes, de nue- 
ve á una; y de desempeño, martes, jueves y sába- 
dos á las mismas horas. 

Caja de ahorros, en la misma casa. Abierta to- 
dos los domingos de diez á dos en invierno y de ' 
nueve á una en verano. 

Colegio de Sordo-mudos y Escuela de ciegos, 
calle del Turco. Con permiso del director. 

Escuelas de párvulos. Franca la entrada á vi- 
siurlas. 

Casas de moneda, calle de Segovia y carrera 
de san Francisco. Con permiso del director. 

Fábrica de cigarros, calle de Embajadores, 
ídem. 

Fabrica de plateria de Martínez. ídem. 

Universidad literaria , calle ancha de san Ber- 
nardo. Con permiso del Rector. 

Aterro, plazuela del Ángel. Presentado por un 
socio. 

instituto calle de Atocha. . . \ ., . ..¿t^npr 
».«,.<,, calle de Alcalé. . . .f^Vñotó^S^' 



465 

Teatros del Principe, de éa Cruz, y del Circo. 
Función todas las noches. 

Diorama. Fábrica platería de Martínez. 

Galería topográfica , en Recoletos. 

Toros. Todos los lunes desde abril hasta octubre. 

Iglesia de San isidro el Real, calle de Toledo. 

Iglesia de San Francisio el grande. Carrera 
de su nombre. 

Iglesia de Atocha, al fin del paseo del Prado. 

Iglesia de las Salesas, Plazuela de su nombre. 

Iglesia de las Descalzas , plazuela de su nombre. 

Parroquia de San Andrés y Capilla contigua 
del Obispo, plazuela de su nombre. 

Los Consejos, calle de la Almudena. 

Cusas Consistoriales, plazuela de la Villa. 

Audiencia , calle de Atocha. 

Aduana , calle de Alcalá. 

Casa de Correos, Puerta del Sol. 

Sal(m del Congreso, al teatro de Oriente. 
. Salón del Senado, Plaza de los Ministerios. 

Observatorio , en el paseo de Atocha. 

Palacio de Liria , á la puerta de San Bernardino. 

Monumento del Dos de Mayo, en el Prado. 

SI Obelisco, paseo de la fuente Castellana. 

Estatua de Felipe IV, plaza de Oriente. 

Estatua de Cervantes, Plaza de las Cortes. 

Casa de Cervantes, calle de su nombre. 

Casa del cardenal Cisneros, calle del Sacra- 
mentó esquina a la del Cordón. 

Casa y torre de los Lujanes, plazuela de la Villa. 

Puertas de Alcaldy de Toledo, al fin de las ca-. 
Ues de su nombre. 

Puerta de San Vicente, á la bajada de Palacio, 

Puentes de Segovia y de Toledo, Árente á las 
puertas de su nombre. 

Paseo del Prado, desde el cuartel de Invtiidos 
hasta la puerta de Recoletos. 

Paseo de Isabel II, fuera de esta j^erta, hasta 
la fuente Castellana. 

Paseo del Canal, desde frente la puerta de To* 
ledo á Árente á la de Atocha. 

30 



AOBHOA DEL PRBTSHOlBIfTB (1). 
oías de audiergia. 

Ministerios. De Estado. Sefior ministro, los sá- 
bados i las doce del dia. Subsecretario y oficiales, de 
doce á tres todos los dias. 

Gracia y Justicia. Sefior ministro, domingos á 
la mía; subsecretario, todos los dias á las cuatro; 
oficiales , miércoles , jueves y sábados de una á dos; 
parte, sábado de dos a tres. 

Hacienda. Señor ministro , lunes de una á dos; 
subsecretario, no tiene dia señalado; oficiales todos 
los dias á las tres. 

Gobernación. Sefior ministro, sábados de ocho á 
diez de la nocbe. Subsecretario, martes, jueves y 
sábados de doce á una de la tarde: oficiales todos 
los dias á las dos. 

Guerra. Señor ministro y subsecretario , los do- 
mingos. Oficiales, los lunes, martes, miércoles. 
Jueves, viernes y sábados, de once á doce parte. 
. Marina. Señor ministro, domingo de doce á una; 
oficiales todos los dias á las tres. 

Dirección general de Bentas unidas. Sefior di- 
rector, los sábados de diez á once; oficiales, todos 
los dias de dos á tres; registro, miércoles y sába- 
dos de doce á tres. 

- De Aduanas. Sefior director, lunes y jueves de 
nueve á diez de la mañana; oficiales, martes y vier- 
nes á las dos; registro, lunes, jueves y sábados de 
una á tres. 

De bienes nacionales. Miércoles, jueves y sába- 
dos de doce á una. 

: Junta de Aranceles. Todos los dias de doce á 
dos. 

De rentas estancadas. Todos los dias de once 
á tres. 



(I) Siendo de continuo variables las noticias contenidas es 
esta Agenda j y habiendo tenido qae valemos de manos sabal- 
ternas para procurarlas, no respondemos de qa« havan dejtdo 
de escaparse algunas inciactitudes. 



467 

Inspección de carcUñnei'os, Domingos y jueves 
de una á tres. 

Dirección de Correos, Señor director, lunes á 
la una; oficiales, martes y viernes á las tres. 

De Caminos. Sefior director, no tiene dia fijo. 
Secretario y oficiales, miércoles y sábados á las dos. 

De Minas, Señor director é inspectores, todos 
los dias á las tres : oficiales de doce á tres. 

De Presidios. Todos los dias desde las diez. 

De Loterías. Todos los dias por la mañana. 

Del Tesoro, ídem. 

De Liquidación, Todos los dias de una á dos. 

Contaduria general del reino. Sección de dis- 
tribución, todos los días. De valores, miércoles y sá- 
bados de doce á tres. 

Caja de amortización. Presentación y saca de 
documentos, todos los dias de diez á dos. 

Tesoreria de corte. Todos los dias 

Comisaria de cruzada. Todos los días de nueve 
á dos. 

Patriarcal, Todos los dias de diez á dos. 

Inspección de caballeria. Señor inspector y se- 
cretario, lunes y jueves de doce á una; el oficial de 
guardia, todos ios dias de once á doce. 
• De infantería. Señor inspector, todos los dias; 
secretario, miércoles y sábados de once á una; ofi- 
ciales, todos los dias de una á tres. 

De milicias. Señor inspector, lunes y jueves de 
once á doce ; secretario, todos los dias de una á dos; 
oficiales martes y viernes de doce á una. 

De artilleria. Todos los dias. 

De ingenieros. Martes y viernes de once á dos; 
parte, todos los dias de diez á tres. 

De la armada. Todos los dias. 

Junta consultiva de guerra. De una á dos se- 
cretarlo y oficiales , martes y sábados á las cinco de 
la tarde. 

Intendencia general militar. Señor intendente 

feneral á las dos de la tarde. Secretario y oficiales 
las dos y media; registro de una á tres. 
Intendencia generai de marina. Todos los dias. 
Tribunai supremo de Justicia, Todos los dias 
de diez á una. 



1 



46» 

Tribunal de Ordenes. ídem. 

Tribanal de Guerra y Marina, ídem. 

Tribunal mayor de cuentas. Martes, miércoles 
y vtemes de diez á dos. 

Audiencia territorial, todos los diasde diez á 
dos. 

Tribunal de comercio , de once á dos. 

Gobierno político de la provincia. El Gefe no 
tiene dia sefialado; secretario, de dos á tres de la 
tarde; oficiales, de doce á una; pasaportes, de diez 
á cuatro del dia, y de ocho á diez de la noche. 

Capitanía general. El gefe , martes y viernes 
de doce á una; secretario y oficiales, todos los dias 
de dos á tres. 

Gobierno militar, Gefe, martes y viernes de 
doce á una; secretario y oficiales, de diez á dos. 

Diputación provincial, OQciales de dos á tres 
todos los dias ; parte, de doce á dos. 

Apuntamiento constitudonat. Secretario y ofi- 
ciales , de una á dos. 

Alcalde y tenientes. Juicios de conciliación á las 
horas que sefialan. 

Comisarios de distrito, despacho por las ma- 
Ranas en sus casas. 

Celadores de barrio, id. id. 

Intendencia de rentas, de once á dos. 

Vicario y visita eclesiástica, de once á dos y 
de cuatro á cinco j;>or la tarde. 

Juzgado de primera instancia, de doce á tres. 
. Escribanias de número, de once á dos; 

Bolsa de comercio, de. doce á tres. 



CONCLUSIÓN. 



Al terminar una obra en que hemos procurado 
dar á conocer detalladamente la organización de 
un pueblo numeroso, que por su estension, por 
su vecindario, y por la residencia en él del supremo 
gobierno, es hace tres siglos el primero de la mo- 
narquia, parécenos del caso acompafiar á aquellas 
noticias materiales (muy propias para ser consulta- 
das separadamente en los casos respectivos) un 11- 
Sero bosquejo que dé á conocer al forastero la m- 
ole y movimiento de este mismo pueblo en su vi- 
da animada; materia muy importante de estudio pa- 
ra el espíritu observador, y á que ya consagramos 
algunos afios de nuestra juventud en una obra es- 
pecial destinada á este objeto (1). 

No es ni puede ser nuestro intento entrar como 
en aquella en todos los pormenores íntimos de la 
vida privada, trazar dramáticamente los cuadros ú 
escenas á que dan lugar la educación, las costumbres 
y las leyes que gobiernan nuestra sociedad, ni re- 
petir tandeo festivamente aquellos tipos ideales que 
entonces nos sirvieron para desenvolver y materiali- 
zar aquella idea. Nuestra tarea es por hoy mas re- 
ducida, tratando solo de indicar al forastero que por 
ínteres ó por capricho venga á visitarnos, aguellos usos 
mas generalmente recibidos aue en las diversas éj^ 
cas del afio prestan vario colorido á nuestra socie- 
dad matritense , y la hacen, á juicio de los mismos 
estrangeros, una de las mas gratas, animadas y 
cultas de Europa. 

(I) EscERAí Matkiterses , poF El Curioso Parlante-. A to- 



47d 

Debemos suponer que el forastero al presentar- 
te en ella cuenta afortunadamente con aquellas do- 
tes naturales y adquiridas que constituyen un cum- 
plido caballero , y que por sus relaciones y posición 
social puede prometerse hallar acceso fácil y hala- 
güeño en lo mtimo de nuestra sociedad. Ante todas 
cosas preciso es que se persuada de que en un pue- 
blo tan numeroso y compuesto de tan distintos ele- 
mentos, ha de ofrecerse aquella á su vista bajo todas 
las fases; pero como le suponemos dotado de bue- 
■a educación, regular criterio y filosofía, desde lue- 
go nos inclinaríamos á aconsejarle que estudie y ob- 
serve bien antes de juzgar en todas las ocasiones 
oue la necesidad ó el capricho le brinden. Á ayu- 
darle, pues, en esta concienzuda tarea, es á lo que 
tienden hay nuestras ligeras observaciones. 

Bn otro sitio de esta obrita hemos indicado ya air 

Snos rasaos característicos de los naturales de Ma- 
d , y dijimos alli (sin que creamos que por ello se 
nos acuae de apasionados) el ingenio natural, los ele- 

rntes modales y la benévola franqueza que distinguen 
la juventud madrilefia, y que la hacen acoger al fo- 
rastero con cordialidad, dispensarle sus favores y hasta 
cederle el puesto en el teatro cortesano. Esta justicia, 
por lo menos, debe hacerse á los hijos de Madrid, 
que repugnan la intriga y la ambición, desconocen 
& envidia, y tal vez por estar acostumbrados á mi- 
rar lo efímero del poder, le tienen en poco, son- 
ríen desdeñosamente á los esfuerzos que miran ha- 
cer por alcanzarle, ó combaten con satírica ironía 
la ofuscación y deslumbramiento de los que le al- 
canzaron. Esto, ciertamente, no es ni puede serlo 
mas provechoso para ellos; pero sí para el foraste- 
ro, oue acogido desde el primer momento en so in- 
timidad , abiertas para él las puertas de sus socieda- 
des públicas y privadas , facilitadas las relaciones, y 
aseguradas en boca de los naturales otras tantas 
trompetas de su fama , puede aprovechar los momen- 
tos, jr derecho al fin que anheló, elevarse sobre 
tan próvido pedestal, é incorporarse naturalmente en 
una sociedad que asi le tiende los brazos y le hu- 
milla todas las barreras. 

Ni son solo los naturales de la corte los que asi 



471 



conspiran para atraer á su centro á las notabilidades 
Drovinciales. En el estenso recinto de ella j forma- 
da como las capas de la tierra por superposición su- 
cesiva, existe siempre una grande hijuela, acaso 
compuesta de la parte mas importante y vital de to 
población de cada provincia, de cada ciudad, de cada 
Sdea, á donde el forastero encuentra naturalmen- 
te desde sus primeros pasos el mas decidido apoyo 
en su carrera. Los destinos públicos de la admmis- 
tracion , la magistratura , la milicia y la iglesia , las so- 
ciedades científicas y literarias , la industria y el co- 
mercio, cuentan respectivamente una parte proporcio- 
nal de andaluces y catalanes , montañeses y vasconga- 
dos, asturianos y gallegos, aragoneses y castellanos, 
estremeños, valencianos y manchegos. Allí natural- 
mente , en su respectiva sección de compatriotas , en- 
cuentra el recien venido el núcleo de su sociedad 
futura , el germen de su fama ulterior. Ellos le ten- 
derán cordialmente la mano, ellos le pondrán en 
evidencia, ellos le ayudarán en su tarea, y ya sea 
pretendiente ú orador, ya comerciante, literato, ú 
hombre de mundo , puede contar con que los prime- 
ros aplausos que escuche en la capital del remo , ha 
de oírlos seguramente en el dialecto provincial que 
le arrulló en la cuna. * ,. . 

Pero también no se persuada de que tan lisonjero 
triunfo, que tan próvida ovación, hijos sin duda de 
su talento ó de su fortuna, han de llegar tan pron- 
to, y sin mezcla de sinsabores. Reconozca nlosón- 
camente la diferencia que la distinta posición, el 
diverso teatro, suele causar en los hombres, y mas 
si son actores cortesanos, y saben la importancia de 
su papel. Wo pocas veces bailarán desdenes donde 
esperaban fevores, estrañeza donde recordaban in- 
timidad, celos donde buscaban ternura, y hasta en 
jos lazos de la sangre desconocimiento ú aversión. 
En este punto, su estrella , su ingenio y su tacto es- 
qnisito para no herir susceptibilidades, son las úni- 
cas salvaguardias que han de preceder al recien ve- 
nido ; sobre todo, le recomendamos el sufrimiento, 
la constancia y el trabajo, seguro de que como él 
valga realmente alguna cosa, como él insista y con- 
siga al fin hacerse útil ó necesario, tiempo tendrá 



472 

de recoger amplía cosecha en el campo del favor. 
La iutroduccioD privada del forastero en la socie- 
dad madrileña, es fácil y sencilla hasta el eslremo. 
Una simple carta de recomendación, una relación 
de vecindad , tal cual modesta tertulia, un encuen- 
tro casual en una visita, son causas suficientes pa* 
ra ofrecerle con franqueza una casa, son pretestos 
plausibles para volver á ella á visitar á sus doefios. 
Suponemos á nuestro forastero de bastante discre- 
ción y escogidos modales para pretender aconsejarle 
en este caso; la escala del ceremonial entre noso- 
tros es muy corta, y tal vez se resienta de dema-- 
siada franqueza v buena fé. Sin embargo, el hom- 
bre para quien ía galantería no es unii serie de fór^ 
muías finéidas y sí una obligación do deferencia y 
de bondaa, debe conocer sin necesidad de pedagor 

fo hasta donde su presencia es grata ó importuna, 
qué punto concluye la satisfacción de la persona 
visitada para dar lugar á la obligación de la etique- 
ta, cuales son palabras de cortesía y cuales espre* 
siones del corazón; y procediendo con arreglo á 
ello, no prodigar sus gracias, ni disimularlas hasta 
obscurecerlas; no confiarse del todo, ni recelar tam- 
poco demasiado ; no aparentar tibieza por los d>je- 
tos nuevos que la corte le ofrece, ni tampoco exa- 
gerar su admiración hasta un ridículo estremo de 
candidez. 

En un pueblo como la corto , grande y agitado, 
el tiempo adquiere naturalmente mas valor que en 
las provmcias ; las relaciones y visitas no pueoen ser 
por lo tanto tan íntimas y frecuentes, ni llevar el rí- 
f or al estremo de eii^ir que todas le sean devueltas 
inmediatamente : conviene pues al forastero calcular 
¡as horas convenientes á cada casa, á cada persona, 
á cada edad , y para «lio le será muy oportuno infor- 
marse anticipadamente de sus usos, pues en la épo- 
ca de transición ^ue tocamos en nuestras costum- 
bres, aquellos varían hasta lo infinito, de suerte que 
la hora de comer, por egemplo, comprende en Ma- 
drid desde las doce del ilia en que empiezan los jor- 
naleros , hasta las ocho de la noche en que conclu- 
ven los magnates y embajadores. £l uso general eo 
la sociedad decente , es comer entre tres y cinco 



47d 

de la tarde, y por lo tanto las visitas familiares ó 
de ceremonia pueden convenientemente hacerse 
entre una y tres. Para ser recibido por la noche en 
tertulia de confianza, es preciso ser invitado es- 
presamente d ello, pues de lo contrarío puede espo- 
nerse el forastero á causar molestia con su presen- 
cia, y de ningún modo parece regular aun en otro 
caso, presentarse antes de las nueve ni retirarse des- 
pués de las once ó las doce. 

£1 trage, los modales y ceremonias apenas se 
diferencian en la corte de los generalmente adop- 
tados en la culta sociedad de las princi|»ales capita- 
les de provincia; sin embargo, el recienvenido es 
una carta cerrada y hará muy bien en cuidar esme- 
radamente de aquel sobrescnto de su persona, y es- 
tudiar en. los modales cortesanos ciertos matices de- 
licados, ciertas indescribibles pequeneces, que for- 
man el carácter del trato de Madrid, y marcan con 
un sello especial su mnshle sociedad. En este pun- 
to, si el forastero es joven , bien pronto le inocula- 
rán en estos misterios dos bellos ojos ó una grata 
sonrisa, y si fuese viejo y observador ¿á quién le 
remitiremos?... á los Libros de Séneca ó á los Ca- 
racteres de La Bruyere. 

Nuestra sociedad, afortunadamente, no alcanza 
aquel grado de magnífica perversidad 6 refinada c¿- 
vüiuicion al decir de nuestros vecinos transpirenai- 
cos, de que ofrecen espejo fiel sus Memorias contem- 
poráneas. Sabemos por ventura poco, y no sentimos 
la necesidad de envolver nuestros estravíos en esa 
elegante gasa recamada de oro , en ese perfume 
oriental, (][ue revelan en la mas alta escala de la so- 
ciedad Parisiense , las ingeniosas novelas de Balzac, 
Sand y Soulic. Tampoco la desigualdad de las for- 
tunas es. tan estrema , la grosería y el libertinage 
tan atroces, como los pinta Eugenio Sue en su céle- 
bre obra de Los Misterios de París, ¡nuestros des- 
lices, hijos del corazón mas que de la cabeza, no 
están tan bien calculados para producir efecto dra- 
mático. Tenemos unidad de creencia, y creemos to- 
dos; el disimulo y la hipocresía entran por poco en 
nuestras costumbres .-.los deseos no son tan violen- 
tos ni ilimitados: la instrucción no es mucha en 



474 

las clases elevadas, ni tampoco demasiada en las 
rafimas : hay en unas y otras, sin duda alguna, de- 
Utos, pero en todas domina el instinto religioso y 
cierto buen juicio y rectitud natural. 

Dejando, en fin, estas observaciones generales de 
que no hemos podido prescindir, entremos ya en 
aquella rápida reseña que hemos prometido al foras- 
tero, de los usos establecidos en lavida animáfla de 
este pueblo, que al paso que le den nuevos datos 
para juzgar por ellos de su índole distintiva, sírvan- 
le también de pauta para arreglar el empleo de sa 
tiempo y la oportunidad de alargar mas o menos su 
permanencia; para ello nada nos parece mas conve- 
niente que recorrer rápidamente las varias estaciones 
y meses del afio , dando una ligera ojeada sobre las 
ocupaciones y placeres que le brinda Madrid en este 
periodo. 

Enero. La introducción del año nuevo, que en 
los pueblos estrangeros es una fiesta de familia, dan- 
do lUgar á los mutuos regalos por vía de estrenos, 
festines y parabienes , pasa absolutamente de incóg- 
nito entre nosotros , sin que apenas se diferencie ae 
cualquier otro dia de festividad religiosa , si bien es- 
ta es de gran importancia incidental en nuestra so- 
ciedad, por las infinitas personas que llevan el nom- 
bre de Manuel que se celebra aquel dia. Es costum- 
bre entre nosotros (y decimos esto para inteligencia 
de los estrangeros, que solo festejan el dia de su 
natalicio) celebrar el dia del santo de nuestro nom- 
bre de bautismo, y recibir en él las visitas de nues- 
tros amigos , sobre cuyo olvido no siempre están dis- 
puestas, especialmente las damas, á hacer la mas 
minima concesión. Recomendamos por lo tanto al 
forastero el estudio del calendario de Castilla la Nue- 
va.— La apertura de las cátedras y tribunales des- 
pués del oescanso de pascua de Navidad , se verifi- 
ca generalmente el 2 de enero con alguna solem- 
nidad.— El día 5, víspera de Reyes, por la noche, tie- 
ne lugar una farsa popular , que consiste en el en- 
fafío que los chisperos de Madrid se complacen en 
acer a los tristes criados asturianos y gallegos, recien 
venidos, cargándoles con una escalera de mano y 



475 

disfrazándoles horrorosamente, llevarlos entre hacho- 
nes, cencerros y gritería de una en otra puerta de 
la villa I con el objeto de esperar d los reyes mor 
gos , espectáculo grosero que sorprenderá al foraste- 
ro que le vea jwr primera vez.— En esta noche suele 
repetirse también en las tertulias de familia (aunque 
es uso ya demasiado anticuado) el jneeo ó suerte 
de \o% comi^adres ó estrechos ^ que tanioien se ce- 
lebra el último día del año. --> Otra fórsa popular tie- 
ne lugar el 17 de este mes, y es la llamada las vueltas 
de san Antón ^ paseo de muías y caballos enjaeza- 
dos que son conducidos á comer la cebada bendita, 
por las calles de Hortaleza v Fuencarral, con inmen- 
so acompañamiento de coches y calesas, desocupa- 
dos y curiosos. 

La sociedad elegante disfruta ampliamente en es- 
te mes sus placeres favoritos. Los salones aristocrá- 
ticos de las embajadas , grandeza y personajes pú- 
blicos, ofrecen sus elegantes soirees traducidas lite- 
ralmente del francés; las animadas sociedades del 
Liceo, del Instituto, del Museo, de la Union y 
otras , brindan regularmente un dia por semana con 
sus concurridas y halagüeñas reuniones. En aquellos 
establecimientos y especialmente en el Ateneo, pue- 
de oirse la voz de los primeros políticos y literatos 
de la corte , que en ellos tienen sus cátedras públi- 
cas y gratuitas; los Casinos son el punto de reu- 
nión de las gentes de buen tono : y las tertulias de 
brasero ofrecen lars^as horas para disfrutar de su sen- 
cilla franqueza. El mviemo, fuerte y peligroso en al- 
gunos dias , dá lugar en otros á que briUe con una 
admirable pureza el halagüeño cielo de Madrid, y 
el paseo del Prado con su gran concurrencia , ani- 
mación y lujo, presenta entonces un espectáculo sin- 
gular. Los teatros guardan para este mes sus mas es- 
cogidas novedades, y no hay que decir si será enor- 
me el consumo de coronas y laureles. 

Febrero. Este mes, á que preside en todos los 
pueblos la diosa de la locura , ha decaído mucho en 
Madrid de su antiguo esplendor. Las fórsas políti- 
cas han hecho perder mucho terreno á las priva- 
das; mas sin embargo, ha^ tres dias en este mes 
en que no es posible prescmdir de hacer un paren- 



476 

lesis á te raioD. tos salones de Tilla-hermosa, del 
Instituto, del Museo, y otros infínitos , abfen sus 
puertas al armonioso son de los coros y las danzas; 
la sociedad de buen tono celebra fiestas privadas, ya 
con disfraces, ya sin ellos; y el popular disfrazíado 
de moro 6 de arlequín, corre las calles dando gri- 
tos y bromas , trisca y salta en la plaza de los to- 
ros , ó invade el Prado con su soberana autoridad. 
Especialmente el día que si^e á los tres de locura, 
el dia que debía ser de espiacíon, es cabalmente, el 
escogido por el luyo pueblo de Madrid para la gro- 
tesca é irreligiosa ceremonia del entierro de la sar- 
tf»9ia, que celebra en las orillas del Canal; ílsursa sis 
embareo, que en medio de su demasía, no presenta 
nada de la repugnancia, obscenidad y abyecion de 
k famosa escena de la bajada de la Courtille^ que 
hemos presenciado en París en igual dia. 

Marzo. El santo tiempo de cuaresma ofrece en 
Madrid i los espíritus devotos, amplia cosecha de 
sensaciones religiosas. Sus numerosos templos (aun 
después de la supresión de mas de cincuenta de 
ellos) rara vez se ven vacíos de una crecida concur- 
rencia que asiste á los ejercicios y sermones, mu- 
chos de estos predicados por escelentes v modestos 
oradores, y aquellos acompañados con iiqo de de- 
coración y armoniosas orquestas.— La sociedad pro- 
fana aprovecha también esta temporada, para susti- 
tuir á las danzas de Tersícore los halagos de Euter- 
pe, disponiendo en los salones de las sociedades pú- 
blicas y privadas, escelentes conciertos en que lu- 
cen sus admirables voces y talento musical muchas 
aficionadas y aficionados que (no tememos asegu- 
rarlo) producirían efecto en los primeros salones y 
teatros de Londres y París. Esta es una especiab- 
dad matritense, que han reconocido Rossíni, Merca- 
dante, Rubini, Galli, y otros distinguidos profesores 
estran^eros. 

Mn^. Los primeros días de este mes están re- 
gularmente consagrados á la celebración del sagra- 
do misterio de nuestra redención, y ciertamente la 
semana santa en Madrid, ofrece suficiente interés 
para el forastero. Celébrahse en todos los templos 
los divinos oficios con gran solemnidad é inmensa 



477 

concurrencia t en especial en la Capilla Real, igle- 
sia de la Encamación, la de san Isidro, las Descal- 
zas reales y otras, donde suelen escucharse las mas 
célebres composiciones de jos autores nacionales y 
estrangeros. Especialmente son notables los oficios 
de Palacio, á que asisten jas personas reales., y los 
que celebran en sus respectivas iglesias las Ordenes 
militares. Es por manera interesante la ceremonia 
del lavatorio en Palacio el jueves santo después de 
los oficios, en que la reina sirve la comida y lava 



los pies á cierto número de pobres, y la solemni- 
dad y aparato con que rodeada de todas las perso- 
nas del supremo gobierno, embajadores, dignidades 



eclesiásticas y autoridades de la corte, todos de 
gran gala, sale en público á visitar las estaciones el 
mismo jueves por la tarde : igualmente la procesión 
del viernes santo p(»r la tarde , y las de las parro- 
quias en las semanas de pascua. — Después de la fies 
ta de semana santa, suele hacer la corte la joma- 
da de Aranjuez , y es muy de buen tono el trasla- 
darse á disfrutar los placeres que aquel real sitio 
ofrece en esta estación. 

Mayo, 1^1 mes de mayo encierra las dos fiestas 
especiales y características de Madrid : la fiesta pa- 
triótica y la religiosa; el 2 de mayo, y el Patrón de 
madrid. £1 primero está dedicado al solemne ani- 
versario de las víctimas mmoladas por los franceses 
en el Prado en igual día de 1808, y el espectáculo 
que presenta esta numerosa población postrada de* 
lante del monumento íúnebre, asistiendo al santo 
sacrificio de la misa que en él se celebra al descu- 
bierto ; la hermosura del sitio en la estación en que 
los árboles brillan con su primer verdor, el aparato 
de las revistas militares, los sonidos de las músi- 
cas, V mas qne todo, el recuerdo simpático que es- 
cita la memoria de aquellas víctimas del patriotismo, 
todas estas circunstancias producen un conjunto sin- 
gular. — El diade san Isidro (15 de mayo) por otro 
estilo, despierta los instintos de localidad, saca, pu« 
dieramos decir, de sus casas á la población entera, 
la traslada á las orillas del Manzanares, y al rededor 
de la ermita del santo patrono de la villa, la obliga 
á perpetuar una romería animada ^ pintoresca, y gra- 



478 

ta, en donde el pueblo entregado á sus pn^ias im- 
ntesiones, revela sus instintos naturales, muestra 
hancaniente su fisonomía, y ostenta su carácter tal 
cual es. 

Junio. Otra fiesta religiosa y popular domina en 
el mes de junio, pero esta es ae lucido aparato, 
magnífica, grande por su objeto y por su forma. Es 
la solemnidad del Corpus Cristi $ y la procesión que 
Madrid celebra en día semejante, es digna déla an- 
tigua corte de dos mundos. La estension y hermo* 
sura de las calles de la carrera, su adorno con tol- 
dos y colgaduras, la inmensa concurrencia de todas 
las clases, y el lujo y atavíos que á porfia desple- 
gan en tal ocasión, son accesorios que prestan mu- 
cbo interés á aquel solemne acto, y le nacen gran- 
dioso y bello á los ojos del observador. — Las vela- 
das de san Juan y de san Pedro también ofirecen 
un cuadro animado, aunque por lo general reducido 
á las ultimas clases de la sociedad , que las pasan 
entregadas á sus bailes y zambras en el salón del 
Prado, ó cantando á la guitarra por todas las ca- 
lles de la población. 

Julio, Desde pasada la pascua hasta la cam'cula, 
empiezan en Madrid las fiestas de toros, que se cele- 
bran los lunes por la tarde; pero como el verano tar- 
da en asegurarse, regularmente no desplegan aque- 
llas todo su lucimiento, ni los anímales toda su bra- 
vura, basta la entrada de julio, y entonces es de ri- 
ffor para la sociedad madrílefia la asistencia semanal 
a este terrible espectáculo. Los mas célebres lucha- 
dores del reino , el ganado mas bravo y escogido , 
la plaza mas bien servida, la concurrencia numero- 
sa, su inteligencia, animación y bullicio, dan á es- 
ta fiesta una reunión de circunstancias deslumbra- 
doras, y todo Madrid en semejantes días se resien- 
te de la misma agitación. 

Agosto, La sociedad madrileña, que no puede 
procurarse en estos contornos los placeres del cam- 
po, y que por otro lado reconoce las ventajas de 
ellos, se contentaba basta hace pocos años con las 
agrestes mansiones de Pozuelo ó de Garabanchelj 
pero mas facilitados hoy las medios de comunicación 
y estendido mas aquel gusto, es muy general el tras- 



479 

ladarse en mediados de julio y todo agosto á las pro- 
vincias Vascongadas, Santander ó Valencia, y hasta 
hay quien aprovecha la salida á Valladolid ó Bur- 
gos para ver de paso á París ó Londres, y venir lue> 
go muy satisfecho á revelarnos el último corte del 
pantalón, ó el novísimo nudo del corbatín. La po- 
blación general de Madrid es inamovible sin em- 
bargo, y sufre heroicamente los 34 ó mas grados Reau- 
mur, que suele aplicarla el rubio dios de Délo en 
los días que median entre el 1.* y 31 de este mes, 
contentándose simplemente con tomar tal cual ha- 
fio de agua y de vapores en las casas públicas , ú 
otro de arena húmeda en las profundas corrientes 
del Manzanares; y luego solazarse por las noches ba- 
jo los frondosos árboles del Prado. 

Setiembre. Pasados los ardores caniculares, y en- 
trado el sol en el signo de Libra , ostenta Madrid 
su cielo despejado, su pura admósfera y un templa- 
do antbiente. £1 21 de este mes comienza en él la 
animada /érta de las calles, que dura una quincena, y 
en los mismos dias tiene lugar la esposicum de pin- 
turas contemporáneas, dos interesantes episodios 
en que toma gran parte la población de Madrid , y 
pueblos comarcanos. A su vez estos ostentan tam- 
bién sus animadas, aunque rústicas fiestas patrona- 
les , que regularmente suelen verificarse en los dias 
de Ui IVatividad , ó del Dulce nombre de María , en 
la primer mitad de setiembre, con eran aparato de 
procesiones y novenas , y el obligado de novillos y 
bailes en la plaza de la Constitución , bajo la presi- 
dencia de su merced el ayuntamieuto ^ regidores^ 
y hombres buenos^ y malos, que de todo hay. 

Octubre, Mes de transición : la sociedad elegan- 
te se reinstala en la capital ; los amores interrumpi- 
dos vuelven á anudarse ; prepáranse otros nuevos pa- 
ra hacer mas llevaderas las noches de invierno ; em- 
piézase á hablar con interés de la ó[jeni próxima, 
del tenor nuevo, del baile que se ensaya, del dra- 
ma de Zorrilla ó de Hartzenbusch, de la comedia de 
Bretón ó de Rubí. Los salones del Liceo no resue- 
nan ya en hueco; la nueva cosecha de poetas se 
presenta regularmente fecunda; las notabilidades de 
todas clases abundan en las calles de la capital, r^o 



hablamos del teairo poh'tíeo ó cortesano , porque es- 
te no tiene día ni mes fijo , para la representación 
de sus dramas á grande espectáculo : pero sin em- 
bargo , los meses desde inlio á octabre inclusive, 
kan solido ser los escogidos para los beneficios de 
los partidos en afios anteriores , y pudiera temerse 
que la costumbre establezca la ley. 

Noviembre. Visita profana á los cementerios el 
día primero , y reunida con esta ceremonia otra bien 
diversa; la de las meriendas y francachelas en su no- 
che. Sin embargo , nada mas lógico y natural ; orar 
por los muertos, hacer por los vivos; mezclar el 
raido de los dientes al de las campanas ; ahogar el 
humo de la cera amarilla, entre el de los amarillos 
buñuelos; los sollozos en dulces tragos; y en brindis 
atronadores los responsos y letanías.— En este mes 
hay también una solemne festividad de corte el día 
19 en que se celebra el nombre de nuestra reina; la 
magnificencia de las galas, y el aparato de la cere- 
monia del besamanos en la corte de Espafia , son 
proverbiales, y merecen ser vistos por el estrangero 
y observador. 

Diciembre, Este mes está dominado, ofuscado, 
por sus últimos días desde el 34 hasta el 31 : casi 
sobran los demás. La Noche buena y la semana de 
Navidad es Madrid el pueblo mas feliz de la tier- 
ra, el siglo de oro improvisado. Nadie trabaja y to- 
do el mundo baila y come besugo , y sopa de almen- 
dra, y pavo, y mazapán. Una simple visita por la 
plaza Mayor en tal dia, es suculenta y alimenticia; 
y á no ser por el ruido infernal de los rabeles y 
zambombas, chicharras y panderos, la aconsejaría- 
mos á los dulcemente dormidos, para alimentarse 
sin el disgusto de despertar. La semana última del 
afio es un abreviado de todo él en este pueblo : tra- 
bajo, poca cosa; agitación, continua; comida domi- 
naiate.... el turrón \ este emblema moderno del fa- 
vor cortesano, palanca poderosa que asi inclina la 
benevolencia del magnate, como templa la arro- 
gancia del tribuno; que asi conquista los laureles de 
la ciencia , como embota las decisiones de la justi- 
cia, ó vence los rigores de la beldad. 



LISTA ALFABÉTICA 

DE LAS CALLES, TRAVESÍAS T PLAZAS DE MADRID. 

{Abreviaturas, C Carrera; C." Corredera; P." Plazuela; P. 
Puerta; T.' Travesía, C."^ Costanilla; C."* Campillo; C* Ca- 
llejoD; St." Santa.) 

Nombres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Abada (i) P/ del Carmen. . . Jacometrezo. * 

Abades Mesón de Paredes. Embajadores. 

Abadía y Castro, boy 

Castro Beyes Dos Amigos. 

Acuerdo Noviciado S. Hermenegildo. 

Aguardiente (2). . . C."* de san Andrés. P.' del Alamillo. 

Aguas Tabemillas Don Pedro. 

Aguas, boy de la 

Caza Mayor P.* de üerradores. 

Águeda (St.'). . . . St.' Brígida S. Mateo. 

Águila Mediodia grande. . C."** de Gilimon. 

Agustín (S.) Prado (del) Cantarranas. 

Agustín (S.), hoy río 

Esteban (C'del). Arganzuela Sin salida. 

'^^'^^ (3) {'■'^r^lí^!'''' Goben.«Ior. 

Alamillo C."" de S. Andrés. P.* del Alamillo. 

Álamo María Cristina. ... P.' de Capuchinas. 

Alberto (S.) Montera P.* del Carmen. 

Alcalá (4) Puerta del Sol . . . P. de Alcalá. 

Almendro Nuncio {'''\^^] «««^"*- 

Almirantc (5). . . . Barquillo { ^\eto^ '^'^ ^'''''^ 

Almudena(realdela) Plaz.* de la Villa. . P.* de los Consejos 

Almudenachtcadela P.* de los Consejos. P.'de St.* Haría. 



l\) Llamóse asi esta calle por ona akadn ó rinoceronte hembra que en- 
•eñaban en ella vnoa portogacnee qoe la Iragoron del Brasil. 

(2) Antes se llamaba de 8. Isidro. 

(5) También se llamó de la Arboleda. 

(4) En lo antiguo se llamó de OlÍTares^ y en nnestro* dias ha lleTado 
•Ignnos meses el titnlo del Duque de la Victoria. 

{TS) Antes se llamaba de Arrecho» , y comprende también la antigua de 
el Rincón de S. Cristóbal. 

31 



482 
mmbres de las ca- Entrada, Salida. 



lies. 



Altaintra(T.'dc)(l). Justa Flor Alta. 

Amaiiiel P." de Capuchinas. S. Hermenegildo. 

Amargura, hoy Sie- 
te de Julio. . . . Mayor Plaza mayor. 

Amazonas P.' del Rastro. . . Pefion. 

Amnistía Espejo Santiago. 

Amor de Dios. . . . Huertas ...... . P.*deAntonMartin 

Amor de Dios baja, . 

hoy Provisiones . Comadre Embajadores. 

Ana (santa) Ruda Rastero. 

Andrés (S.) Espíritu Santo. . . . Divino pastor. 

Andrés (callejón) . . Divino pastor .... Sin salida. 
Andrés (C y arco de san) véase costanilla. 

Ángel Aguas Santos. 

Angeles, hoy C."" de 

los Angeles. ... P.* de Isabel II. . . P.-deS.? Dommgo 
Animas, (véase P.' de las Salesas). 

Antón (S.) San Marcos Rarquillo. 

Arco de Rotoneras (véase Botoneras). 
Arco de san Gínes, 

hoy pasadizo de.. Arenal P.* de san Ginés. 

Arco del Triunfo (2), (véase infierno). 

Arco de santa María, (véase Sta. Maria del Arco). 

Arenal (3) P. del Sol P.* de Isabel II. 

Arganzueía Toledo A las tapias. 

Arganzuela, (véase 

€."• de la) ... . Arganzuela Sin salida. 

Ataúd , hov T.' de , . , ,^ ..,, 

los TrujiUos. . . P."de san Martm. . P.-delosTrujillos. 

Atocha P." de St/ Cruz. . . Al Prado. 

Aunque os pese, (véase T.' de la Parada) (4). 

Autores P.' de St.* María. . Viento. 

Ave-María (5). . . . Magdalena P.* de Lavapics. 

Azotado, íioy del. 

Cordón P.* de la Villa . . . Segovia. 



(1) Antes calU del Clavel. 

(2) Llamóse del Triunfo por la acción del 7 de julio de 1822. 

(S) El arenal que formabHn alli las Tertientes se terraplenó con el des- 
monte de la caUe de Jacometrczo y otras. 

(4) Esta calle, la de Enhoramala vayas, y la de Sal si puedes, conti- 
guas, se llamaron asi por las dispalas que hubo sobre vender el terreno. 

(5) Esta calle fue Uamada asi por el Beato Simón de Rojas que espulsó 
de ella i las prostitutas. 



493 
Nombres de las ca- Entrada, Salida, 



lies. 



Azotado, véase GrafaL 

Bailen, (véase calle nueva del Praxló), 

Ballesta Desengaño | C/'^Baja de S. Pa- 

Ballesta (T.' de la) véase San José, 

Bafío G/ de S. Gerónimo. A la del Prado. 

Bárbara (St.-). . . . Fuencarral | P.'^e san ildeíon- 

O^barala Tieja (St.") > váisanie Dios \ ^^ 4«1 ^"<l"e de 

hoy Góngora. . J válgame Dios. . . .\ ^^^ 

Barco (1) Desengafio. | P.Me san iWefon- 

Barquillo (Real del) 

(2) Alcalá nortaleza. 

Barranco de Embajadores (3). Al final de la Calle de idem. 
Barranco (véase san Buenaventura,) 

Borrio-Nuevo. . . . n^!"! ^J'"^'. P.' del Progreso. 

Bartolomé (S.) . . . P." de Bilbao. . . . Arco de St." María. 

Bastero Toledo Carnero. 

Batan y Divino Pas- 
tor , hoy Divino 
Pastor Fuencarral San Andrés. 

«patiiQ / ^í^cha de S. Bernar- 

^^^^ { do Álamo. 

Beatas (T." de las) véase Sal si puedes, 

Belén San Antón. ..... Barquillo. 

Belén (T.* de) , véase Jesús y María, 

Beneficencia (véase san Benito.) 

Benito (S.), hoy No- r Ancha de S. Bernar- 
viciado ^. I do Amaniel. 

Benito (S.) hoy Tor- 
riios Conde-Duque .... Negras. 

Benito (S.) hoy Be- 
neficencia .... I^uencarral San Opropio. 

Berengena Huertas San Juan. 

Bernabé (S.) .... Calatrava {^«S. ^"^ ^" 

Bemardino (S.). . . P.' de Capuchinas. . P." de Afligidos. 



(1) Se Iltinó en lo antiguo de D. Juan de Alarcon, 

(2) Esta caUe y barrió fueron en lo antiguo jurisdicción de VicÜTare. 

(3) También se llamó antes calle real de Granaia. 



484 

Nombres de las ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Bernardo (Ancha de \ 
sao), hoy de Ca/-iP/de santo Domin- 



deron de la Bar- i go P. de Faencaml. 

ca (1). J 

»«S^^¿/'s*>;* Wjsantalsabe! Valencia. 

Biblioteca ." .' ! \ \ .VSo' !'""^.^.'^{'*c¡oní* ^"''™" 

Biombo P/ de? Biombo. . . Factor. 

Biombo (C* del) . . P.* del Biombo. . . Ídem. 

Biombo (T.* del) . . P.* de san Nicolás. . Calle del Biombo. 

Blas (S.) San Pedro Leche. 

Bodega, hoy Bodega 

de san Martin. . Arenal Flora. 

Bodegones (véase Velas.) 

n/.ia /t9\ /P.* de la Encama-/ P.* de santo Do- 

"^^ ^^^ \ cion i mingo. 

Bonetillo Mayor Escalinata. 

Bordadores Mayor Arenal. 

Boteros, hoy Milicia 

Nacional Mayor Plaza Mayor. 

Botoneras, (antes Ar- 
co de) Plaza Mayor Imperial. 

Brígida (St.*). . . . Fuencarral Hortaleza. 

Bríngas (T.* de). . . Ciudad Rodrigo. . . P.' de san Miguel. 

Bruno (S.) (3). . . . Toledo Cava baja. 

Buenaventura (S.). . C* de S. Francisco. Ytstillas. 

Buenaventura (S.), 
hoy Callejón de 

Leganitos P.* de Leganitos. . Sin salida. 

Buenavista Santa Isabel Fé. 

Buenavista (véase Tesoro Alta.) 

Burro, hoy de PaMi- 

lia, (4) P.* del Progreso . . Toledo. 



( i ) Esta calle se llamó antes de los Cunvaleciontos , por el hospital que 
estaba en ella. 

(2) Antes se llamó de la Encarnación. 

(3) En lo antiguo se llamó del Peso de la harina , por estar allí. 

(4) Esta caUe ha sido conocida anteriormente con los nombres de San 
Isidro y de la Compañía. 



485 



Nombres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Caballero de Gracia, 

(1) Montera Alcalá. ' 

Cabestreros Mesón de Paredes. Embajadores. 

Cabestreros (T.* de) véase San Justo, 

Cabeza Jesús y María. . . . Ave Mana. 

Calatrava Humilladero Santos. 

Calderón de la Barca (véase Ancha de san Bernardo), 

Calvario Jesús v María. . . . Olivar. 

Campillo de las Vistillas (véase Vistillas), 

Campillo de Manuela (véase Manuela). 

Campillo y Carrera de san Francisco (véase Carrera). 

Candil Carmen . . ^ . . . . Preciados. 

Cantarranas León Plaz.' de Jesús. 

Cañizares Atocha Magdalena. 

Caños (véase Caños del Peral), 

Caños viejos {Cuesta 

de los) Segovia Morería. 

Capellanes p/ de Celengue. . . Preciados. 

Capuchinos (C."')- • Plaza de Bilbao. .. San Marcos. 

Caravaca (Cruz de). Lavapies Mesón deParedes, 

Carbón jacometrezo Desengaño. 

Carlos (San) Olivar Ave-Maria. , 

Carmen Puerta del Sol. ... P.' de S. Jacmlo. 

Camero Riberade Curtidores. Arganzuela. 

C."yC."MeS.Fran- ^ _^ . 

cisco Puerta de Moros. . . A san Francisco. 

C-'* de S, Gerónimo, , , « . 

hoy zayas Puerta del Sol. . . P.' de las Cortes. 

Carretas, noy Ponte- 
jo^ (2) Puerta del SoL . . Atocha. 

C¿ino (véase Sol). 

Castro (véase Abadia), 

Catalina (St.'). . . . C," de S. Gerónimo. Prado. 



(1) Tomó el nombre de el ctballero Jaeobo de GrattU, que ^nió en elle 
y fundó el convento de monjas. 

(2) Tomó en nombre de la calle ó parapeto de carreta» qne formaron 
en aqnel campo los comuneros que vinieron de Segovia , y por ignal raion 
se llamó Plaiaela de la Leña la contigua. El gremio de broqueleros ha- 
biUba la calle de Carretas, basta la época de Carlos II. Hoy comprende el 
troso qne sale á la calle de Atocba , y antes correspondía á la plazuela del 
Ángel. 



486 

Nombres de las ca- EfUraOa. Salida, 
lies, 

Catalina la Tieja(St/) 
hoy Colon Faencarral P/ de S. Ildefonso 

Catalina de los Dona- 
dos, (hoy DoTiacío^) P/ de santa Catalina. Arenal. 

Cava Alta Grafal Puerta de Sforos. 

Cava Baja Puerta Cerrada. , . Puertade Moros. 

Cava de San Miguel. P.* de san Miguel. . Cuchilleros. 

Caza (yéase Aguas). 

Cebada ( véase viento). 

Cedaceros Alcalá C." de S.Gerónimo 

Cenicero (véase Redondilla Vieja). 

Cervantes fvéase Francos), 

Cerrillo, (véase Rastro). 

Ciegos (Cuesta de los) Segovia Morería. 

Cipriano (san). . . . María Cristina. . . . Leganitos. 

Ciudad-Rodrigo (véase Nueva) (1). 

Clara (St.*) P.* de Santiago. . . Plaza del Oriente. 

Clavel Caballero de Gracia. Infóntas. 

Clavel^ hoy Trujillos Flora P.'deNavalon. 

GlaveU hoy T." de 
Mtamira Justa Flor Alta. 

Codo, hoy G." de 
Preciados Preciados Sin salida. 

Codo, hoy C."* del 
Nuncio Nuncio AS. Pedro. 

codo P..delaViUa. ...{f-^a^r"*' 

Cofreros Puerta del Sol. . . . Zarza. 

Cojos Toledo Arganzuela. 

Colmillo Fuencarral Hortaleza. 

Colon (véase St* Catalina la vieja), 

Coloreros. (2). . . . Mayor ArcodeS. Gines. 

Comadre Esgrima A las tapias. 

Comadre (T.* de la) véase Esperancilla, 

Concepción, hoy T.' j p^_^_ r Ancha de S. Ber- 

de las Pozas. , .y^^^ \ nardo. 

Concepción Geróni- 

ma Atocha Toledo. 

Concepción (C." de / Concepción Geróni- 

la) \ ma Sin salida. 

(1) A^ni estovo U pverU de Guadalajara, y en «m de las casas eonti- 
gtMs nació Lope de Vega. 

(2) También se Uamó de las Zapaterías de S. Gines. 



487 



J^ambres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Conchas. (1) P/ de Navalon. . . C."' de los Angeles 

Conde. . , Cordón Rollo. 

Conde (travesía del) Segovia. . Conde. 

Conde de Barajas. . . Puerta Cerrada. . . Pasa. 

Conde-Duque (2) . . P.' de Aflijidos. . •{^Se^.^'^'''''^^" 

conde de Miranda. . P/ de S. Miguel. .. | ^-¡^^.^{^1^^^^^ 

Consejos (pretil de los P/ de los Consejos. Tilla. 

Conservatorio (travesía del), véase Cuadra. 

Cordón (véase Azotado). 

Corral dé las Naran- 
jas, hoy Morería. Cuesta de los ciegos. Vistillas. 

Corralón. . ... . . Flor Alta Sin salida. 

C.'^Alta de S.Pablo. Pl.* de S. Ildefonso. Velarde. 

C." Baja de S. Pablo. Luna P." de S. Ildefonso. 

Correo Mayor Paz. 

Cosme de Médicis, (véase P.* del Progreso). 

Cosme y Damián (S.). Santa Isabel .... Salitre. 

Costanilla de los Angeles (véase Angeles). 

Costanilla de San An- 
drés, (arco y C.» de) Puerta de Moros. . . Segovia. 

G."* de Capuchinos. Plaza de Bilbao. . . San Marcos. 

C."" de los Desampa- 
rados Huertas Atocha. 

Costanilla de San Justo (véase Tente Tieso). 

C.^ de Santiago. . . Milaneses P.* de Herradores. 

Costanilla de San Pedro , (véase Palma). 

Costanillade santa Teresa, (véase Teresa). 

C."' de las Trinitarias (véase Trinitarias). 

C.*** de la Veterinaria (véase Veterinaria). 

C.*^ de S. Vicente (véase S. Gregorio). 

Cristo Amaniel Limón Alta. 

Cristóbal Mayor P.* de Sta. Cruz. 

Cruz (3) C." de S.Gerónimo. P.' del Ángel. 



(4) Se llamó de las Conchas ó Veneras por el hospital de peregrinos 
que estuvo en la casa llamada aun de las Conchas. 

(2) Allí estaba el palacio y jardines del Conde-Duque de Olivares, 
donde hoy el cuartel de Guardias de Gorps. 

(5) Se llamó en lo antiguo del Cerrillo de la Cruz, por haber una 
pequeña eminencia con una Cmi , en el sitio que hoy ocupa el teatro de 
•u nombre. 



488 

Nombres de las ca- Entrada. Salida, 

lies» 



Cruz de Canvaca (véase Caravana), 

Cruz del Espíritu Santo (véase Espíritu Santo) 

Cruz IHueva, hoy 

Sla. Lucia. . . . Tesoro Paima Alta. 

Cruz Verde Luna pez 

Cruz Verde (travesía de la) véase Nado, 

Cruz de la Zarza (véase Zarza). 

Cruces (tres). . . p.- del Carmen. . . Jacoractrezo. 

Cruces (tres), hoy 

Cruz Verde. . . . Luna pez 

Cruzada. . ..... P.* de Santiago. .' .' San' Nicolás. 

Cuadra, hoyT." del 

Conservatorio, . Mana Cristina. . . . Reyes. 

Cachilleros- Puerta Cerrada. . . Escaler.* de Piedra 

Cuesta de los Caños viejos (véase Caños Viejos) 
Cuesta de los Ciegos (véase Ciegos), 
Cuesta de Ramón (véase Bamon), 
Cuesta de la Vega (véase Vega), 

Cueva Justa. ... / ^^^^ de S. Ber- 

^ ' ' ' ' '\ nardo. 

SJ?^J;„- Estudios Rastro. 

ChmchiUa Abada Jacometrezo. 

Chopa. . ^ : . . . .Santa Ana Mira el Rio Alta. 

Bamas y Primavera (véase Primavera) (1). 

Dámaso (san). . . . Estudios Embaíadore». 

Baoiz (véase S. Miguel y S, José). 

Desamparados (véase Costanilla). 

Desengafio Fuencarral Luna. 

Desengaño (travesía del), véase Flor, 

Dimas (san). .... paJma Baja A las Umias. 

Dimas (callejón de san), junto al anterior. 

Divino Pastor (véase Batan), 

Domingo (St.*), boy 
Ct.* de Sto, Do- 
mingo, ...'.. P/ de SI.» Domingo. P." del Oriente. 

Domingo (santo), véase Quiñones. 

Donados (véase Santa Catalina). 

Don Felipe (2,\ . . . Pl.- de S. Ildefonso. Madera Alta. 



(4) Aquí había ventas y sitios de recreo donde acudiaa á dWertirM 
como añora á Chamberí. 

de^S. Fdipe'"* "^"«"""«"^^ ^« !>• F«Up« ¿e Acuña, y luego del Ro«„io 



489 



Nombres de las ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Don Pedro Puerta de Moros. . . Yistillas. 

Dos Amigos S. Bernardino. . , . p/ de Leganítos. 

Dos de Mayo (véase San Pedro la nueva). 

Dos HermaDas. . . . Mesón de Paredes. Embajadores. 

Dos mancebos, hoy 

Mancebos Redondilla C."* de S. Andrés. 

Duda (1) Mayor Arenal. 

Duque de Alba. . . P." del Progreso. . Estudios. 

Duque de Alba. . . Barquillo Salesas. 

Duque de Liria. . . p.- de Aflijidos. . .{^¡Jjno ^' Bernar- 

Duque de Nájera. . Almudena Sacramento. 

Duque de Osuna. . . p.* de Leganítos. . . Príncipe Pío. 
Duque de Osuna (G." 

del), hoy C* del 

Prmcipe Pió. C de S. Marcial. . Duque de Osuna. 

Bguíluz S. Cipriano P.* de Leganítos. 

Embajadores s. Dámaso P.'deEmbijadíves 

Bmbaj|adores(G.''de} Embajadores Sin salida. 

Empecinado (véase victoria). 

Emperatriz (véase la segunda del miq^ie de Alba), 

Encarnación P.*de la Encarnación P.* de Ministerios. 

Encomienda Mesón de Paredes. . Embajadores. 

Encomienda (travesía de la) véase Sacramento, 
Enhoramala vayas, ( Ancha de S. Bemar- 

boy T.* de Parada, i do Parada. 

Escaferil (a de Piedra. P .* de la Constitución Cuchilleros. 

Escalinata (2). . . . Mesón de Paños. . P.* de Isabel II. 

Escorial {^bio^^^'í ^"l ^'.^^IlJesus delTallc. 

Escuadra Torrecilla de Leal. . Primavera. 

Esgrima Jesús y María. . . . Mesón de Paredes. 

Espada P.* del Progreso. . Esgrima. 

Esparteros (3). . . . Mayor P." de St.» Cruz. 

Espejo (4) Santiago Independencia. 

Esperanza Ave-maría Escuadra. 



(I) En esta calle estaba la mancebía en tiempo Je Felipe 111. 
{%) Antes de los Tintes. 

(3) Mas Tul^armente conocida por subida de Santa Croi. 

(4) Moratin cree que tomó el nombre de Specalum (itala^a), por ona 
e nabia en lo i ' 



i|ae nabia en lo anti^o en esta altara. 



490 

Nombres de tas ca- Entrada, Salida, 

lies, 

EsperaDcilIa, hoy T.* 
de ta Comadre, . Jesús y María. . . . Comadre. 

Espino ProYisiones {^'j?^.^^ ^'^'''' 

Espirita St.* C." Aludes. Pablo. {^"JJ^^^JI® ^- ®^'' 

Espoz y Mina. . . . G." de S. Gerónimo. Cruz. 

E.treUa 8¡Wa { ^¿?io'' '' ''''■ 

Estadio Vieja (véase Dos Mancebos.) 
'"'^TJ^'rñZ^^'^o Embajadores. 

Estadio de la Villa, t Pretil de los Conse- í P.' déla Cruz Ver- 

hoy Villa (1). . .\ jos \ de. 

Eugenio (S.). . . . Atocha St.* Isabel. 

Factor. K- de los consejos. { «^uH; P^ct 

Farmacia , (véase san Juan.) 

Fé P.* de Lavapies. . . Tapias del Salitre. 

Felipe Neri(S.) . . . Mayor P.' de Herradores. 

Femando (S.) véase Libertad, 
Flor/hOyT.'de/De- 

senqañó. Jacometrezo Desengaño. 

Flor , hoy T.' de las[ Campillo deS. Fran- 

. Vistillas I cisco Vistillas. 

««« BodegadeS.Martin.{l'",f,St.;^f„^^taa 

Flor Alta...... Justa... { n'^^do'* '^ '''" 

«o'B'^J» {n'o'"'.*'^'*'r: Leganitos. 

Florida, antes de las 

Flores Hortaleza S. Opropio. 

Florida (T.' de la). . Florida S. Opropio. 

Florín P.' de las Cortes. . Sordo. 

Fomento (véase Puebla.) 
Francisco (S.) véase Carrera, 
Franci9ce-(Si>, véase calle de Válgame Dios. 
Fresa (véase Velas). 



ih) En esta cdle estuTÍeron los estudios públicos de la -viHa que dirigí» 
el maestro Juan Lopeí de Hoyos, y a que asistió Ceryantes. 



491 



Nombres dé las ca- Entrada, 


Salida, 


lies, , 




Francos, hoy Cer- 




vantes(i) León 


P.' de Jesús. 


Fúcar P.« de S. Juan. . . 


Atocha. 


Fúcar (T.* del), véase Jesús y María. 




Fuego (véase santo Tomé.) 




Fuencarral (2). . . . Montera 


P. de Bilbao. 


Faentes P.* de Herradores. . 


Arenal. 


Fuente del Cura (3). { ^^^^^"^ ^ ««'^"^^ 


Pez. 


Garduña | Andiade S. Bernar- 


Parada. 


Gato Cruz 


Gorgnera. 


General Torrijos (véase Preciados.) 




General Laci (véase Lobo.} 




Gerona P.* de Provincia. . 


í P.' de la Constitn- 
\ cion. 


Gerónimo (véase Carrera de S.). 




Gil Imon (Campillo 




de) (4) Águila 


Rosario. 


Gínés (S.). hoy P.* 




de S. Qinés. . . . Bordadores 


Arco de S. Ginés. 


Gines (Pasadizo de S.), véase Arco de. 




Gitanos ........ Ancha de Peligros. . 


Cedaceros. 


Gobernador {'"'í.^i^' .''!^: 


Al Prado. 


Góngora (véase santa Bardara la Vieja.) 


Gorgnera. .... . . . Cruz 

Grafal ........ Tintoreros 


P.* de St.' Ana. 


Cava Alta. 


Granado Redondilla 


P.* de Morería. 


Greda Cedaceros 


Turco. 


Gregorio (S.), hoy 




C."*deS.rtcewíe. S. Vicente 


, Palma Alta. 



(1) Los francos formaban barriadas aparte en Madrid. SeviUa, Vallado- 
lid y otras ciudades ^ y de ellos tomó el nombre esta calle. Hoy es llama- 
da de Cervantes, ajunque propiamente la casa donde este murió tenia su 
entrada por la ael León. Esta de Francos debia llamarse de Lope de Ve- 
ga, pues en ella y su número 45 nuevo j vi\ió y murió aquel c<^lebre poeta. 

(2) En el número 8 antiguo y 47 nuevo de esla oalle, vivió Moratin 
en casa de sn propiedad. 

(3) £sta fuente fue costeada ñor el cura de Colmenar. 

{4) Antes Plaza de Armas. Gil Imon do la Mota, fiscal y luego presi- 
dente del Consejo de Hacienda vivió alli. 



493 

mmbres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Gregorio (S.) .... Soldado fielen. 

Gregorio (S.), hoy 

Irlandeses .... Humilladero Mediodía chica. 

Guardias (T.' de). . Limón alta Conde-Duque. 

Heman-Cortés (véase S. Pedro y S. Pablo.) 

ir««».^»^»;M^ /a\ í Ancha de S. Ber- 
Hermenegildo (S.) •{ „„¿^ Amaniel. 

Hileras P.' de Herradores. . Arenal. 

Hita Jacometrezo Tudescos. 

HiU (1), (hoy T.* de 

Peligros Alcalá. Peligros (ancha). 

Horno de la Mata. . Jacometrezo Luna. 

Hortaleza Montera P.* de St Báibon. 

Hospital (G.*) .... Atocha Sin salida. 

Hoz alta y Hoz haja, 

boy Mesón de Pa» 

redes P.* del Progreso . . Barr.* de Lavapies 

Huerta del Ba3'o (3}. Ribera de Curtidores Pefia de Ftancia. 
Huertas, boy Mai- 

guez P.* del Ángel. ... Al Prado. 

Homilladero P. de Moros Toledo. 

Ignwk, (S.) {Abmo .{'"torio. *^*"*^ 

Ildefonso (S.). . . . S. Eugenio St.* Inés. 

Imperial P.* de Provincia. . . Toledo. 

Independencia (3). . P.* de Isabel II. . . Espejo. 

Inés St.* Atocha St.* Isabel. 

Infantas (4) Fuencarral P.* del Rey. 

Infante Lobo León. 

Infierno (C), hoyíi,,.„^, r P.* de la ConstUu- 

Arco del Triunfo, )"*y<>' ( cion. 

Inquisición (5), véase María Cristina), 
Irlandeses, (véase S, Gregorio), 

(4) En lo antiguo era conocida por calle de los Bodegones. 

(2) Allí ««taba la huerta del clérigo D. Francisco de Bayo, jnato al ai- 
tío que ahora ocapa el Casino do la Reina. Antes se llam¿ de los Reyes 
^icja. 

(3) Antiguamente se llamó de S. Bartolomé. 

(-4) El trozo de esta calle entre las de Fuencarral y liortalexa se lla- 
no en lo antiguo del Piojo , y su último tercio ^ de las Siete Chimeneas, 
por la casa que hoy es del conde de Polentinos. en la cual vivió el núnia- 
tro Esqnilache , y fae célebre por el motin de 4765. 

(5) Se llamó en lo antiguo callo de los Premostratenses. Después tomó 
el nombre de la Inquisición , cuyas prisiones estobaa en la cata nám. 4, 



493 



Nombre de las ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Isabel (St/) P/ de Antón Martin. Hospital gral.C»" 

Isidro (S.) (véase Huerta del Bayo). 

Isidro (S.) Ángel Don Pedro. 

Isidro (S.), hoy Pre- 
til de Santisteban. Nuncio Almendro. 

Jacinto (S.) Abada Posf de S. Martin 

Jacinto (S.) hoy Zor- 

ragoza P.* de Sta. Cruz. . P.* Mayor. 

Jacometrezo (1). . . Montera P.*deS.* Domingo 

Jardines Montera Ang.* de Peligros. 

Jesús P.* de Jesús P.» de S. Juan. 

Jesús del Valle. . . Pez Espíritu Santo. 

Jesús y Maria. ... P.* del Progreso. . P.' de Lavapies. 

Jesús y Maria, hoy 

T.* del Fúcar. . . Fúcar Leche. 

Jesús y Maria (2), rP." del Duque de 

hoy T." de Belén. \ Frías Belén. 

Joaquín (S.) Fuencarral P.« de S. Ildefonso. 

Joaquín (S.), hoy 

Torrijas Amaníel Conde-Duque. 

Jorge (S.) Caballero de Gracia. Infantas. 

José (S.) Huertas S. Juan. 

José (S.), hoy T.* de 

la Ballesta .. . . Ballesta C." de S. Pablo. 

José y St.« Tomé'(S.), ] , i i p-« ^^ a^, n^ca^ 

hoy C."* de lilp.'delasSalesas. .{^\^í^f ^®^®^*^ 
Veterinaria ... I * *®*^^' 

Juan (S.) (3) '^ P/ de Antón Martin. Al Prado. 

Juan la nueva (S.), I Ancha de S. Ber- 

hoy ñfonserrat. . ' nardo Amaníel. 

Juan (S.) hoy Far- 
macia Fuencarral Hortaleza. 

Juan de Dios .... S.Bernardino. . . . / T/ del Conde-Du- 

Juan García Pastor, J 

hoy Mira el uto > Chopa Arganzuela. 

alta ) 

Joanelo (4) Mesón de Paredes. . S. Dámaso. 

(1) Tomú el nombre de Jacome do Trexzo, escultor y lapidario de Fe- 
lipe II j qne tívíó en ella. 

(2) Se llamó en lo antigoo del Nombre de Jesns. 
(9) En eata calle nació D. Leandro Moratin. 

(i) Tomó el nombro del ingeniero Juanelo ^ne vivió en ella. 



494 

Nombres de tas ca- Entrada. Salida, 

lies, • 



T,«ta f Ancha de S. Ber- 

^°*^ { nardo Estrella. 

Justo (S.) Puerta Cerrada ... P.* del Cordón. 

Justo (8.) hoy T.* 

de Cabestreros, . Cabestreros Embajadores. 

Justo C."* de S., (véase Tente Tieso,) 
Laci (General), (véase Lobo.) 

Latoneros Toledo Puerta Cerrada. 

Lavapies (Real de). . Magdalena P.* de Lavapies. 

Lázaro (S.) Segovia P. de la Vega. 

Lazo Espejo Union. 

Leche Gobernador Atocha. 

Lechuga, hoy r.' 

del Pincipe, ... P.' de St.' Ana. . . Príncipe. 

Lechuga Salvador Imperial. 

Leganitos (1) P.* de St.* Domingo P.* de Leganitos. 

Leganitos, callejón (véase Minutas.) 

Lemus Espejo P.* de Santiago. 

Lefia (T.*) P.* de la Lefia. . . A St.' Cruz. 

León (del) (2). . . . Prado P.' de Antón Martin 

Leonardo (S.). . . . S. Bernardino. . . . Leganitos. 

Leones Jacometrezo Desengaño. 

Libertad. (3) Infóntas St.* Maria del Arco 

Limón alta S. Bernardino. ... P."* del Limón. 

Limón baja, hoy T.* 

del Reloj Fomento Reloj. 

Lobo, hoy generat 

Laci C." de S. Gerónimo Huertas. 

Lorenzo (S.) S. Mateo Hortaleza. 

Lucas (S.) S. Gregorio St.* Tomé. 

Lucia (St.') véase Cruz nueva. 

Luciente ó Reló . . Humilladero Tabemillas. 

Luna. {Horno de la Mata. .{^^l\t ^' ^'' 

Luzon (4) P.' de la Tilla . . . Cruzada.' 

(4) Leganitos, Laganes, viene de la palabra árabe ^l^annel, Alf^an- 
nit f que significa huertas, á las huertas. La alcantariUa fae ejecaUéa d« 
orden del señor Figaeroa , gobernador del Consejo. 

(2) A la entrada de esta calle entre la del Prado y la de las üaertas 
había una plaxoleta con árboles que se llamaba el Menlidero. Asi lo ve- 
mos en el plano de Madrid grabado en KiSS. 

(3) Se llamó en lo antiguo do los Carmelitas^ y después de S. Fernando. 

(4) Hay tradición que en esta calle tívíó y murió D. Vedro Calderón 
d« 1« Barca. ' 



495 



Nomtyres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Luzon T/ de (véase Bosa.) 

Madera alta Pez Espíritu Santo. 

Madera baja Luna Pez. 

Madrid. ..;.... P.* de la Villa . . . buque der^ájera. 
Mag^dalena alta, boy 

Pizarro Luna Pez. 

Magdalena baja, hoy 

Magdalena. ... P.' del Progreso . . P." de Antón Martin 
MAiquez (véase Huertas.) 

Maiaderitos ancha. . Ang.* de Majaderítos Cruz. 

Majaderilos angosta. Carretas Espoz y Mina. 

Maldonadas P.* del Rastro. ... P.^ de S. Millan. 

Malpica P.' de los Consejos. P. de la Yega. 

Mancebos (véase Dos.) 

Mancebos (angosta de los) (véase Estudio vieja.) 

Manuel |P.-de los Aflijidos. { '^'jju^^ ^^"^^' 

Manuela (C."« de) (1) Olivar Lavapies. 

Manzana. . í Ancha de S. Ber- 

I ^^^^ Álamo. 

Marcial (C.» de S.) P.* de S. Marcial. . C." del Príncipe Pió 

Marcos (S.) (2). . . . Hortaleza.' Libertad. 

Marcos (C* de S.). . Libertad Sin salida. 

Margarita (Sta.). . . Cuadra P.' de Leganitos. 

Mana (Sta.) León P.* de S. Juan. 

Mariadel arco (Sta.), 
hoy Arco de Sta. 

María Fuencarral Libertad. 

María Cristina. (3). . P/ de Sto. Domingo Álamo. 

María (Sta.) y Pana- 
deros, hoy T.' de 

S. Mateo S. Mateo S. Antón. 

Martin (Postigo de S.) P.* de S. Martin. . Jacometrezo. 

Martín (S.) Arenal p.'delasDescabws 

Mártires de Alcalá. . P.* del Seminario. . Duque de Liria. 

Mata (travesía de la), véase Viento, 

Mateo (S.) Puencarral P." de Sta. Bárbara. 

Mateo (travesía de S.) véase Panaderos. 

Mayor Puerta del Sol. . . Platerías. 

Mediodía Grande. . . Humilladero Águila. 

(1) En ^1 estaba el famoso ventorrillo de Manuela, á dond* acudían á 

beber y solazarse ¿ fines del siglo XVII. 

> (2) Se llamó en lo antíffao de S. Hermenegildo. 

(3) Antes de le Inijaisicion. 



496 

Nombres de (as ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Mediodia Chica. . . Mediodía Grande. . Calatrava. 

Mellizo (Callejón). Arganzueia Sin salida. 

Merced (véase plaza del Progreso.) 

Mesón de pafios. . . C."* de Santiago. . Escalinata. 

Mesón de Paredes. . P/ del Progreso. .{^^aTres!" ^"" 

Miguel (S.) Horlaleza n^^"" ^"^ ^'^- 

M¡guel(S.), hoy Ca- 
va de S. Miguel. Platerías Cuchilleros. 

"g'^^ai^^^lJDos de Mayo. . . .[^^^ «• ««- 

Milaneses Platerías. Santiago. 

Milicia Pfacional (véase Boteros.^ 

MiUnn ^Q ^ / Bstudios ¿t S. Isi- 

""'^ ^^-^ \ dro Toledo. 

Minas Pez Espíritu Santo. 

Minas {Callejón). . , Minas Sin salida. 

Minillas , hoy calle- 
jón de Leganitos. • P/ de Leganitos. , Sin salida. 

Ministriles calvario {<^''„7^'j» '>'' «"- 

Ministríles (C^tca 

tí6)(2) Lavapies Ministriles. 

Mira el Rio Alta. . . Chopa Arganzueia. 

Mira el Rio Bíya. . Mira el Rio Alta. . { ^XCevo* ''""' 
Mira el Rio (véase Rio.) 

Mira el Sol Embajadores { Hibera de Curtido- 
Misericordia CapeUanes {^'^Jl ^^ ^^^^' 

Molino de Viento. . Pez D. Felipe. 

Montera, hoy del Pa- x Fuencarral v Hor- 

triota Jifanzawa- [puerta del Sol. . .{ ¿le» 



(1) En esta calle está la casa de Montcleon qae Iiacia de Parque, y 
dcfendieroa con tanto arrojo Daoiz y Vclardo el 2 do Mayo de 4808. 

(2) Antes de la Peña de Francia. 

(3) Tomó el nombre de la Montera por ana eéleBre hermosura j mag^^r 
del montero del Rey. El último tercio se llamó Red de S. Luis, por ha- 
llarse en ella la red del ganado y del pan. 



497 



Nombres de las ca- Entrada, Salida, 
lies, 



Monserrat (véase san Juan la Nueva), 

Morería P/ de la Morería. . P/ del Alamillo. 

Morería Vieja y Cor- 1 p . ¿1 i» Morería I ^^^^^ ^® *®^ ^*®" 

ral de Naranjas. .K' ^® la Morena. .{ g^g 

Moriana (T.* de). . . Jacometrezo .... Tudescos. 

Muertos, hoy Tru- 

jillos P." de los Trujillos. P.* de Navalon. 

Mundo-Nuevo (Cam- 
pillo de) Pefion Arganzuela. 

Nao T.» de la Ballesta. . Puebla Vieja. 

Nabo , hoy T.- de la ) ^ ^ . / Ancha de S. Ber- 

Cruz Verde. . . ./^™^ ^^^^^ * nardo. 

"Naranjas, véase Morería. 

Negras (véase Sierpe). 

Negras P.' de Afligidos. . . Conde-Duque. 

Negros Carmen P.« del Carmen. 

Nicolás (S.) P." de los Consejos. Cruzada. 

Niño (1). Cervantes Cantarranas. 

Nifio Perdido (véase Reyes vieja.) 

Noblejas Reveque S. Nicolás. 

Norte Noviciado Quiñones. 

Noviciado (véase san Benito). 

Nueva, hoy Ciudad- 
Rodrigo Plaza Mayor platerías. 

Nueva, hoy fiaíYew.. P.* de Oriente. . . P.' de S. Marcial. 

Nueva de la Alcan- 
tarilla, hoy üeí/on- 

dilla D. Pedro Dos Mancebos. 

Nuncio Puerta Cerrada. . . S. Pedro. 

Nuncio (C."' del), véase Codo. 

Olivar Magdalena P.' de Lavapiee. 

Olivo Alto y Olivo 

Bajo, hoy Olivo., Carmen Desengaño. 

Olmo Olivar : . . St.' Isabel. 

Onofre (S.) Fuencarral Talverde. 

Opropio (S.) (2). . . P.' de St.' Bárbara. Florida. 

Oriente (3) Humilladero Tabernillas. 



{\) En esta callo vitió Queredo. En el registro original de Aposento de 
1658 leemos: «Una casa de D. Francisco Qaevcdo, que fue de María de la 
Pai.* Muy justo seria dar á esta calle el nombre de este escritor. 

(2) llamóse en lo antiguo de las Beatas. 

(3) Antes se llamó de los Carros. 

32 



498 
Namóres de las ca- entrada. Salida. 



lies. 



PMilia (Téase calle del Burro) 
Palma, hoy C.*** de 

^' ''^'•^ SegoTÍa. ...... p..de S. Andrés. 

Palma Alia • Paencarral. . / ^'^cha de S. Ber- 

» u . « ' ' ' '{ nardo. 

Palma Biya / ^cha de S. Bernár- 

PflinmA o ?^; Amaniel. 

|Si£«s.-.::::£sl^r.;:;:;:Jr"- 

Panaderos, hoy r.* 

ife S Mateo . . . s. Mateo s. Antón 

pS ^P^^^*^^- Pasa. , ; 1: Justo 

Parada (traVésía *dé)' véas^e*^ Enhoramala. ' ^^^^' 

^«» Conde de Barajas. . ( P' .^®* Conde de 

Pasión (véase 5. Perfro) ^ Miranda. 

Patriota Manzanares (véase Montera). 

taz {i). s Ricardo P.* de la Lpñi 

S«S«s(deIostres). . Ave María S a. ís^i ' 

Pedro (D.) véase D. Pedro 

Je^ro (S.) s. Juan. Atocha 

Pedro (S.), hoy Pa- ^"^''*- 

Pedriayu¿vi(s;); ^«"^«í^^^^^^ Rib.-deCürtidores 

T^}Aj^rS!Í^¥^y^' S. Vicente Alta. . . Baoíz. 
Peáíy»'(^-)- ^•'^«•Congn^so... Calvario. 

hoy Porlier. . . . Alcalíi ^«u « j « 

penaos (iravesia d¿) Téase krt¿. '='*• ^^'»- 

Pefia de Francia. . Rodas Miraal<»«i 

Pefia de Francia (C.-J Mira el sil! . ; .' \ Kíi^ 

^P'fion Sta. Ana.. . /C."" del Mundo 

* Kiiero. 



499 



Nombres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Peralta Justa Flor Alta. 

Peregrinos Zarza P.' de Cclenque. 

Perro (1) Tudescos Justa. 

Pez C des. Pablo B^ja.{^"¿^j.^J*^ ^- ^®^- 

Piamonte P* .^^^ <^"<I»e ^^ , 

^ Pj.ij^g salesas. 

PJDgarrona • Jesus y María. . . . Espada. 

^io^ hoy Principe Pío P.' de Aflijidos. . , Duque de Osuna. 
Pizarro (véase Magdalena alta.) 

Platerías Mayor P/de la Villa. 

Polonia (Sta.) Sta. María S. Juan. 

Ponciano S. Bcrnardino. . . .{^Z del Coude-Du- 

Portier (véase Angosta de Peligros). 

Portillo (2) T.' del Conde-Duque Amaniel. 

Pósito Alcalá Puerta de Alcalá. 

Postas Esparteros Plaza Mayor. 

Postigo de S. Martin (véase S. Martin). 

Pozas Pez Espíritu Santo. 

Pozas (travesía de las) véase Concepción. 

Pozo Empecinado Cruz. 

Pozo (travesía del) véase Peralta. 

Prado (calle del). . P.* de Sta. Ana. . . P.* de las Cortes. 

Prado (paseo del). . P. de Recoletos. . . Atocha. 

Prado (Salón del). . Alcalá P.* de las Cortes. 

Preciados , hoy ge- ^ p ^^ ,^j g , í P.' de Sto. Domin- 

neral Torriíos (3) / ^^^^^ ^®* ^^*- ' '\ go. 
Preciados (callejón de) véase Codo. 

Pretil de Palacio. . P.* de la armería. . Rebcqiie y Vlcoto. 

Primavera Esperanza Ave María. 

Principe C de S. (Gerónimo. Huertas. 

Príncipe (travesía) véase Lechuga. 

Priora P/de Sta. Catalina.. Cafios. 



(1) Esta calle es la mu estrecha de Madrid, y no hay en toda ella 
ninfun portal. 

(2) En lo anticuo se llamó de Garniel. 

(5J En esta calle y sn numero 74 nació el desgraciado general D. José 
María Torrijos, fosilado en Málaga en 4831 por intentar restablecer la 
Constitacton. En la fachada de la misma casa hav un medallón con su re- 
trato en relieve y ana inscripción que lo recuerda* 



500 

Nombres de las ca- Entrada, Salida, 

lies. 



Procuradares P.' de los Consejos. { ^^^^¡^^"^ ^^^ ^'^- 

ProTisiones (véase Amor de Dios Baja). 

Puebla, hoy Fomenío Ct."deSt.*Domingo. Rio. 

Puebla Vieja Valverde {^.-^de S. Pablo 

Puebla de Peralta (véase Peralta) (i). 

Puerta Cerrada. . . . P.' de Puerta Cerrada Latoneros. 

Puerta del Sol. . . . Mayor Alcalá. 

l>»Bonrostro S. Justo {^'Miíalr*' *' 

nnSRAtioc í Ancha de S. Bernar- r P.' de las Comcn- 

""*°^"®^ \ do { dadoras. 

Ramales Yergara Santiago. 

Ramón (cuesta de). . Segovia Ventanilla. 

Rastro (cerrillo). . . Ríberade Curtidores. Pefion. 
Rastro (iravesia;. . . P.* del Rastro. . . . Embajadores. 

Robeaue (2) Factor Pretil do Palacio. 

Recodo Maria Cristina. . . . Flor Baja. 

Recoletos (paseo de). Alcalá P. de Recoletos. 

Redondilla (véase Nueva rfe la Alcantarilla) (3). 
Redondilla vieja, hoy 

Cenicero Gobernador Atocha. 

Recueros Belén Barquillo. 

Rejas Bola P." de Ministerios. 

Relatores Atocha P.* del Progreso. 

Reloj P.* de los ministerios Rio. 

Relo^ (véase Luciente). 

Reloj (travesía del) véase Limón Baja. 

Requena, (es nueva 

y se llamó antes 

de S. Gil Nueva.) Ramales P.* de Palacio. 

Reyes Baja Anc.'de S.Bernardo P.* de Leganitos. 

Reyes Alta, hoy Sa- 

lesas P.' de las Salesas. . Saúco. 

Reyes Vieja, hoy isi- \ n,„ T„aK«i i Tapias ilel Hospí- 

rio perdido }5Ma. isaoei | ^ general. 

Reina Hortaleza Torres. 



(1) Las calles de las Pueblas se llamaron asi por las que hizo D. Joa- 
quín de Peralta. 

(2) Llamóse asi por oí marques de Robecliq , embajador de Holanda, 
que vi>ió alli, en la niisnia cusa quo lue(;o el principe de Sqaílacc. 

(3) Aquí paseaban en tú-nipo de Enrique IV como ahora en el Prado. 



501 



Nombres de las ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Bicardo(S.) Carretas Correo. 

Eiego Esparteros Paz. 

Bio Leganitos Bailen. 

Bibera de curtidores P.* del Rastro A las tapias. 

Bodas. (1), .... . Embajadores Ríb.* de Curtidores 

Bollo. . . Madrid P.' de la Cruz Verde 

Bompelanzas Carmen Preciados. 

Boque (S.) Luna Pez, 

Bosa ó de la Flor. . Ave María Leal. 

Bosa, hoy T.* de Lu- 

zon Luzon P. del Biombo. 

Bosal Parada P.* de Mosteases. 

Bosario Santos. . . P."' de Gil Imon. 

Bosario de D. Felipe (véase Z>. Felipe). 

Bubio Pez. Espíritu Santo. 

Buda P.* del Rastro. . . . P.' de la Cebada. 

Sacramento, (3) . . P.* del Cordón. . . . P.' de los Consejos. 
Sacramento, hoy T/ 

áeiüEncamienda Juanelo Encomienda. 

Sal Postas. PlazaMayor. 

^al si puedes, hoyT/ 

^ de hs Beatas, . . T.* de la Parada. . . Beatas. 
Salesas (véase Reyes Alta), 
Salitre (véase 5. Bernardo), 

Salud (3) Carmen Jacomelrezo. 

Salvador (S.) P,- de Provincia. . ij ^S?'*"" ^'^ 

Salvador (S.X véase Luzon, 
San Sebastian, (véase Viento). 

Santiago Milaneses P.* de Santiago. 

Santiago (C.*»*) . . * P.' de Herradores. Milaneses. 
Santiago el Verde. . Huerta del Bayo. . Casino. 
Santisteban (Pretil), véase San Isidro. 

Santos, Ángel AS. Francisco. 

/p.* de Navalon. 

Sartén Postigo de S. Martin. | l^°^.?u"^*^^jg 

t Angeles.) 
Saúco Barquillo ...... Salesas. 

(i) Tomó el nombre de Taños griegos fugitivos de la isla de Rodas, 
cvando esta se perdió, 

(2) Se llamó en lo antiguo calle de Santa Maria. 

(3) S« Uamó en lo antiguo calle alta del Carmen. 



S09 

N&mbrei de (as ca- Sntrada, Salida. 

Ues, 

SegoTiad) P. Cerrada P. de SegoTia. 

Sierpe (2) Toledo Humilladero. 

Siete de Julio (véase Amargura.) 

c¡i«« I P/ de saDto Domin- 

*"^ \ go Luna. 

Simón (&.) ATe-]tfaría. ..... Leal. 

Sin puertas G."* de S. Pedro. . G.'^ de S. Andrés. 

Solana Paloma Águila. 

Sol, boy Calino. . . Embajadores .... G/delYentorrillo. 

Soldado S. Marcos Yálgame Dios. 

Soldado (C del). . S. Marcos Sin salida. 

Sombrerete p/ de Lavapies. . . Mesón de Paredes. 

Sordo Cedaceros Turco. 

Subida de St.* Cruz (véase Esparteros.) 

Tabernillas P. de Moros. . . . , Águila. 

Tahona de las Des- 
calzas Peregrinos Capellanes. 

Tente Tieso, hoye."' 

de san Justo. . . P.* del Cordón. . . Segovia. 

Teresa (santa) P." de St/ Bárbara. { ^^gjf.^JJ^ * 

Tere8a(C."') P.' de St.* Teresa. . Baitfúillo. 

Ternera (3) Sartén Preciados. 

Tesoro Alta, hoy Te- 
soro (4) Rubio Pozas. 

Tinte Atocha St.' Isabel. 

Tintes, hoy Escali- 
nata C.*** de SanU^o. . P.* de Isabel n. 

Tintoreros Toledo P, Cerrada. 

Tío Esteban (Callejón) véase san Agustín, 

Toledo (5) P.' Mayor P. de Toledo. 

Tomás (santo) (6). . P.^de Provincia. . . { SSa^P^''*'' ^^^ 



(1) La parte nueva do esta calle deade la plazuela de la Croa -verde, 
eonstrnida en tiempo de Felipe II j se Hamo calle de los Caños, y de ta 
Puente. 

(2) Antes de las Negras. 

(3) En una capa ilc esta calle murió ]>. Luis Daoiz , herido en el Par- 
que" el 2 de Mayo de 1808. 

(4) Se llamó en lo antiguo de Buena vista. 

(5) En el libro de aposento de 4 658 se dice que esta calle se IltiDó 
antes de la Mancebía. 

(C) Antes se Uamó del Verdugo. 



503 

ííami>res de las ca- EntraíUi* Salida. 
lies, 

Tomé f santo) Piamonte P.*de lasSalesai. 

Tomé (santo) véase san José. 

_ .. , ,. í P.' de santo Bomin- r P.' de los Ministe- 

Torija (1) \ go \ nos. 

Toro €."■ de S. Andrés. . Alamillo. 

Torrecilla de Leal. . St.* Isabel Buenavista. 

Torres Alcalá Infantas. 

Torriios (véase san Benito y san Joaquín), 
Torrqos (general), véase Preciados, 

Traviesa Almudena Sacramento. 

Tres Cruces (véase Cruces). 
Tres Peces (véase Peces). 

Tribulete P.* del Lav^ies. . . Embajadores. 

Trinitarias (C."'). . . Cantarranas Huertas. 

Trmillos Flora P.* de Navalon. 

Trujillos (T.') véase Jtaud. 

Tudescos...... {%^^.»~ j.„^. 

Tudescos (callejón de) véase Callejón sin salida. 

Turco(2) Alcalá P.' de las Cortes. 

Union Amnistía Lemus. 

Urosas Atocha Magdalena. 

Valencia P.* de Lavapies. . . P.'^ de Yalencia. 

Válgame Dios (3). . S. Antón Arco de St.* Alaria 

Ttilverde Desengaño Colon. 

Yega (Ct.* de la). . P.*delaarmeria. . . P. delaYega. 
Yelarde (véase S. Miguel y S. José,) 

Yelas. . Toledo St.* Ana. 

Yelas, hoy Fresa, , Zaragoza P.* de Provincia. 

Veneras Preciados P.' de Navalon 

Ventanilla {segovia ^ ^^j^^ 

Ventorrillo Huerta del Bayo . . Casino. 

Ventosa. ....... Toledo C."* de Gil Imon. 

Yergara ....... P.* de Isabel II. . . Bamales. 

Verónica, hoy T.' de 

Mariana Jacometrezo Tudescos. 

Verónica Fúcar Alameda. 

Veterinaria (C."') (véase S. José y 5í.* Tomé.) 



r Pretil de los Con- 



{{) Antes ie Corito. 

(2) Se llamó «n lo antiguo ¿e los Jardines. 

(3) Sü llamó en lo antiguo <le S. Francisco. 



504 

Nombres de las ca- Entrada. Salida, 

lies. 



Vicario Viejo Esparteros Postas. 

V¡cente(altadeS.):i){FuencarraI { ^ nwdo^^ ^' ^^'' 

Vicente (baja de S.) AnC de S. Bernardo Amanieí. 

Vicente (C."" de S.) (véase S. Gregorio), 

Vicente (paseodeS.; Bailen. * p. de S. Vicente. 

Vitoria , noy Empe- 
cinado C." de S. Gerónimo Cruz. 

Viento Factor Pretil de Palacio. 

Viento, lioy S. Se- 
bastian. ..... p.« del Ángel. . . . Atocha. 

Viento, hoy T.* de la 
Mata Olivo alto Horno de la Mata. 

Viento, hoy O bada j P.* do la Cebada. . Humilladero 

• Villa (véase Estudio de la Villa). 

Visitación Príncipe Baño. 

Vistillas, hoy C."* de 
las Vistillas . . . Don Pedro P."* de las Vistillas 

Vistillas (!.• de) (véase Flor). 

Yedra (C») Sta. Isabel A las tapias. 

Yerbas (C"). . .-. . C."'de Santiago . . Sin salida. 

Yeseros Redondilla Morería. 

Zayas (véase .C* de S. Gerónimo), 

Zaragoza (véase S. Jacinto). 

Zarza Arenal Preciados. 

Zarza (C), hoy C." 
de las Minas . . Minas Sin salida. 

Zurita (2) St.« Isabel Valencia. 



(1) Sc llamó en lo antigoo de los Siete jardiaes. 

(2) En lo antiguo se llamó del Caorvo. 



NOTA. Dorante la impresión de este Mannal se ha dado á la calle de 
Cantarranas el nombre de Lope de Vef^a. £n la misma calle ▼ aa nilme- 
ro 45, ha muerto en 23 de Marzo último el célebre orador parlamentario 
D. A^fustin Ar^aellcs. 



PLAZAS T PLAZÜfiliAS. 



Nombres de las pía- Entrada. Salida» 
zas y plazuelas. 



Aduana Vieja. . . . Atocha P.* de la Leña. 

Afligidos Leganitos. ..... Duque deLiria. 

Alamillo (1) Alaniiilo Morería. 

Almirante (véase plaza del Rey) 

Ana (St.") Gorguera Prado. 

Andrés Carros Humilladero. 

Ángel (2) Carretas P.* de St.* Ana. 

Antón Martin. . . . Atocha Atocha. 

Bárbara (Sta.). . . . Horlalcza P. de St." Bárbara. 

Bilbao (3) Infantas Infantas. 

Biombo (P.* del}. . . T.' del Luzon. . . . Biombo. 
Caños del Peral (véase Isabel II), 

Capuchinas Reyes S. Beraardino. 

Capuchinos (véase Bilbao). 
Carbonera (véase Conde de Miranda). 

Carmen s. Alberto Abada. 

Carros p. de Moros C." de S. Andrés. 

Catalina de los Do- 
nados (Sta.). . . . C."" de los Angeles. Flora. 

Cebada Toledo Toledo. 

Celenque(4) Arenal Capellanes. 

Comendadoras. . . . Quiñones Amaniel. 



(I) Moralin dice qae se llamó asi por KaLer estado allí cerca el Alamin 
ó tribunal de los moros, pero es mas probable que el nombre le venga de 
an álamo plantado en ella que aan existe. 

12) Huno en lo anl¡(];ao en ella una ermita, extramuros, que estaba 
icada al Ángel. Hasta la <^poca de los franceses liabia en ella otra man- 
stna de casas que formaba la calle del Beso, frente á la del Viento. 
(3) Nuevamente formada con el derribo del convento de Capacbinos. 
{4} En documentos anti|;uo8 se la titala Salenqac. 



506 

Nombres de ios pia- Entrada, Salida, 

zas y plazuelas, 



Concepción Geróni- 1 Concepción Geróni- 

nía / ma Sin salida. 

Conde de Barajas. . Conde de Barajas. . ídem. 

Conde de Miranda. . Conde de Bliranda. . Pasa. 

Consejos Aimudena St.* María. 

Constitución (plaza de la) véase Mayor. 

Cordón S. Justo Cordón. 

Cortes C* deS. Gerónimo. Prado. 

Cruz (de santa). . . Esparteros P.* de PiOTincia. 

Cruz Verde (3). . . Segovla Villa. 

Descalzas Reales. . . Misericordia S. Martin. 

Do«togo(«»to)... Preciado, {*^"Ci«ÍS. *^ 

Duque de Alba. . . Duque de Alba. . . Sin salida. 

Duque de Frías. . . Góngora S. Lucas. 

Duque de Liria. . . S. Bemardino. . . . Portillo. 

Encamación Biblioteca Encamación. 

Esteban (S.) Esparteros Correo. 

Ginés Colorcros Bordadores. 

Granado Granado Mancebos. 

Gil (S.), (véase &. MarciaC). 

Herradores S. Felipe P^eri . . . Fuentes. 

Ildefonso (S.). . . . Barco C.^altade S.Pablo 

Isabel II Arenal Teatro de Oriente. 

Jacinto (S.) Carmen Post.** de S. Martin. 

Javier (S.) Conde Sin salida. 

Jesús Cervantes Cantarranas. 

Juan (S.) Sta. María Fúcar. 

Juan (S. Juan la nue- 
va), hoy Limón. . Amaniel Conde-Duque. 

Lavapies Lavapies Valencia. 

Leganitos Lcganitos Beyes. 

Lefia Aduana vieja. . . . St.* Cmz. 

Limón, (véase 5. Juan la nueva). 

Marcial (S.) .... Leganitos Bailen. 

María (St.*) Aimudena Armería. 

María de Aragón, 

' hoy Ministerios. . Toríja Bailen. 

Martm (S.) Postigo Bajada. 

Matute Huertas Atocha. 

(3) Eftta plaxBcla lomó el nombro por ana crnx Terile colocada en la 
accesoria del contento de monjas del Sacramento , qae fue la que sirrió en 
el último auto de fó celebrado en Madrid. Todavía quedan restos de dicha era». 



507 



Nombre de las pía- Entrada. Salida, 

zas y plazuelas, 



Mayor ó Real (entre las calles Mayor, Atocha y Toledo). 

Míffael (S.) Platerías GayadeS.Míffnel. 

Millan (S.) Estudios P/ de la Cebada. 

Ministerios (véase Doña María de Aragón), 

Morería Granado Gafios viejos. 

Mostenses María Cristina . . . Rosal. 

Navalon Sartén Conchas. 

Nicolás S. ivícolás P/ del Biombo. 

Pages de S. M. hoy 

Armeria P.* de St.* María. . Pretil de Palacio. 

Paja (véase C."* de san Andrés), 

Palacio Arco. ..... ... Palacio Real. 

Pájaros (véase san Esteban), 

Progreso Magdalena Duque de Alba. 

Provincia St.* Cruz Imperial. 

P. Cerrada Cava de S. Miguel. . Se^ovia. 

P. de Guadal^jara (véase calle de Ciudad-Rodrtgo), 

P. de Moros Humilladero D. Pedro. 

P. del Sol Alcalá Mayor. 

Rastro Cuervo Rib." do Curtidores 

Rey Infiuitas Barquillo. 

Saíesas Sto. Tomé C.^^deVeterináría 

Sta. Cruz (véase Cruz). 

Santiago Santiago Cruzada. 

Seminarío Duque de Liria. . . . Mártires. 

Trujillos Travesía Tiujilloa. 



UXDICE EE MATERIAS. 



INTRODUCCIÓN. . . V 

PARTE HISTÓRICA, i 

Ojeada histórica .... 3 
Armas y blasones, fueros 

y privilegios 36 

Madrileños célebres. . . 41 

PARTE TOPOGRA. 
riGA y estadística, 

policía y ornato 7í 

Topografía. Situación. . 73 

Estension 74 

Clima 75 

División interior .... 76 

Estadística. Población. 90 

Caserio 91 

Contribuciones y consu- 
mos 93 

Est '(dística industrial y 

mercantil Id. 

Pálida y ornato, aspee- 

to general y mejoras. 97 
Carácter de los habitan- 
tes 111 

Un dia en Madrid ... 114 

PARTE 6UBERNA. 
TIVA y judicial. Ad- 
mÍDistracion local. . . 119 
La Reina y su real casa. 122 

Las Cortes 123 

Senado 124 

Congreso Id. 

Ministerios 125 

De Estado Id. 

De Gracia V Justicia. . Id. 

De Hacienda 126 

De la Gobernación. . . id. 

De la Guerra 127 

De Marina y Comercio. 128 
Asambleas de las órde- 



nes civiles , 128 

Direcciones y oficinas 

generales 129 

De Rentas unidas. ... 130 
De Rentas estancadas. . id. 
De Aduanas y aranceles. Id. 
De Bienes nacionales . 131 
Inspección de resguardo . Id. 
Contaduría general del rei- 
no Id. 

Dirección de liquidación. . 132 
Caja de Amortización . . id. 
Dirección del Tesoro y Te- 
sorería de corte 133 

Comisaria de Cruzada . . Id. 
Colecturía de Espolios. . 134 
Consejo de instrucción pú- 
blica Id. 

Dirección de Loterías. . . Id. 
Dirección de Correos. . . 135 
Administración del correo 

general id. 

Dirección de caminos y 

canales 136 

Dirección de presidios. .' 137 
Dirección de minas ... 138 
Asociación de ganaderos . 137 

Junta de sanidad 138 

Secretaría de la interpre- 
tación de lenguas. ... 139 
Cuerpo administrativo del 

ejercito Id. 

Junta consultiva de guer- 
ra 140 

Inspecciones generales de 

las armas id. 

Dirección de la armada. . 141 
Intendencia general de 

marina id. 

Vicaríato gral. castrense. . Id. 
J untadel monte pió de jue- 
ces Id. 



510 



Tribunales supremos 

De justicia 141 

Be órdcDes 142 

De guerra y marina. . 143 

Mayor de cuentas* ... Id. 
De la Rota de la l^uu- 

datura 145 

Abogados 146 

Escribanos Id. 

Procuradores Id. 

Agentes de negocios. . . 147 

Aaminislracion local. . Id. 

Gefe superior político. . Id. 

Diputación provincial. . . 148 

Ayuntamiento constitu- 
cional 149 

Alcalde y tenientes. ... 152 

Protección y seguridad 

pública 153 

Intendencia y oficinas de 

rentas 154 

Contaduría de aposento. . 155 

ídem de hipotecas. ... Id. 

Capitanía general y audi- 
toría Id. 

Gobierno de la plaza mi- 
litar Id. 

Vicaría y visita eclesiás- 
tica Id. 

Curas párrocos 156 

Tribunales locales. 

Audiencia territorial. . Id. 
Juzgados de primera 

instancia 157 

Jurado id. 

Tribunal de comercio. 158 

PARTE mONU- 
BlElf TAL religiosa y 

civil 159 

Parroquias 161 

Santa María 162 

San Martin 163 

San Gínés Id. 

El Salvador y san Ni- 
colás 164 

Santa Cruz id. 



San Andrés y capilla 

del Obispo 165 

San Justo . 168 

San Sebastian id. 

Santiago y san Juan. . 169 

San Luis Id. 

San Lorenzo 170 

San José id. 

San Millan id. 

San Ildefonso 171 

San Marcos id. 

Patriarcal id. 

Conventos de religiosas. 
Santo Domingo el Real. 172 
Concepción Gerónima. 173 
Concepción Francisca. 174 
Descalzas reales. ... Id. 

Santa Isabel 175 

La Carbonera Id. 

D. Juan de Alarcon. . 176 
Trinitarias descalzas. . Id. 

El Sacramento Id. 

. Capuchinas 177 

Calatravas Id. 

San Plácido Id. 

Maravillas 178 

Comendadoras de San- 
tiago Id. 

Góngüra Id. 

San Fernando. .; ... 179 

Santa Teresa Id. 

Salesas viejas Id. 

Hijas de la Caridad. . 182 
Iglesias y oratorios, 
San Isidro el Real. . . Id. 
San Francisco el grande. 184 
San Gerónimo el Real. 185 
Nuestra señora de Ato- 
cha Id. 

Nuestra sefíora del Car- 
men 186 

Santo Tomas 187 

San Cayetano 188 

San Antonio del Prado. Id. 
Nuestra sefiora del Ro- 
sario Id. 

San Antonio Abad (es- 



cuela pía) 189 

San Fernando (ídem). . id. 
San Juan de Dios. ... Id. 
IHuestra señora dql Buen 

Suceso i90 

£1 Caballero de Gracia. Id. 
I^uestra señora de Gra- 
cia .. . 191 

El Sacramento id. 

Espíritu santo Id. 

SanFermin Id. 

San Ignacio Id. 

Principe pió Id. 

Otras capillas públicas. 192 

Destino dado d los con-- 
ventos suprimidos. . 192 

Ermitas, 

San Isidro 195 

Nuestra señora del Puer- 
to Id. 

£1 santo Ángel Id. 

Santa Maria de la Ca- 
beza Id. 

San Antonio de la Flo- 
rida Id. 

Cementerios 196 

Edificios civiles. 
Alcázar antiguo. . . .198 
Modelo del real palacio. 202 
Nuevo real palacio. . . 203 

Capilla Real 211 

Cocheras de la real casa. 213 
Casas consistoriales. . . Id. 

Los Consejos 215 

Audiencia Id. 

Aduana 218 

Casa de Correos. ... 219 
Casa de Ministerios. . . 220 
Palacio de Buena Tista. 221 
Palacio de Liria .... Id. 
Otros edificios notables. 223 

Plazas y monumentos 

públicos 224 

Glorieta de Oriente. . . 225 
Estatua de Felipe lY. . 226 
Plaza del Mediodía de 
palacio 229 



511 

Plaza Mayor 230 

Puerta del Sol 231 

Plaza de la Villa. ... Id'. 

De santa Ana 232 

De las cortes y estatua 

de Cervantes Id. 

Casa de Cervantes. . . 235 
Plazuela de la Cebada. Id. 

De san Miguel 236 

Del Carmen Id. 

Del Progreso Id. 

De Bilbao 237 

O tras plazuelas y fuentes Id. 
Monumento del 2 de 

mavo 239 

Mercados cubiertos. 

De san Felipe 245 

De san Ildefonso. ... 247 
Del Caballero de Gracia. 248 
De los Tres peces. . . id. 

PARTE ARTÍBTICa 249 

Museos. 
Real Museo do pintura 

y escultura 251 

Galería de pinturas de 

la Academia 262 

Museo de la Trinidad. . 263 
Colecciones particulares 267 

Armería real 268 

Museo de Artillería. . . 270 
Musco de Ingenieros. . 273 
Real gabinete Topográ- 
fico 274 

Museo Naval 275 

PARTE CIENTÍrt- 

CA y litóraria 277 

Museo de ciencias natu- 
rales 279 

Gabinete de historia na- 
tural 280 

Jardin Botánico 284 

Depósito hidrográfico. . 285 
Observatorio meteoroló- 
gico 286 

Imprenta nacional y cal- 



513 

cografia 286 

Bibliotecas, 
Biblioteca nacional. . . 287 
Biblioteca de san Isidro. 291 
Otras bibliotecas públi- 
cas Id. 

Academias. 

Espa&ola Id. 

De la Historia 292 

De JXobles artes 294 

De Jurisprudencia y le- 
gislación 295 

De ciencias eclesiásticas 296 

Greco-latina Id. 

De medicina 297 

De ciencias naturales. . 298 
De instrucción primaria. Id. 
Sociedades cientificas y 
literarias. 
Económica Matritense. Id. 

Ateneo .- 300 

Liceo 302 

Instituto 304 

Museo Matritense. . . . 305 
Sociedad arqueológica. Id. 
Instrucción púbíica. 
Uni\ersidacl literaria. . Id. 
Estudios de san Isidro. 306 
Facultad de medicina, 

cirujia y farmacia. 307 

Facultad de Tcterinaria. 309 

Conservatorio de artes. 310 

Conservatorio de Música. 312 

Escuela de comercio. . . 313 

Especial de ingenieros 

de caminos id. 

Especial de ingenieros 

de minas 315 

Colegio general militar. . 316 
Colegio de Sordo-mudos. 317 
Escuela normal de ciegos. 318 
Escuela normal seminario 

de maestros id. 

Sociedad para mejorar la 

educación del pueblo. 319 
Escuela de párvulos. . . 320 
Colegios de Padres Esco- 



lapios , ... 321 

Nuestra Sefiora de Loreto. 323 

Santa Isabel id. 

Niñas de Leganés. ... id. 

El Refugio , id. 

S. Ildefonso CDoctrinos). . id. 

Santa Bárbara 324 

San Patricio de los Irlan- 
deses id. 

Énsefianzamútuade niños, id. 

Enseñanza de las hijas de 
Caridad id. 

Escuelas gratuitas de pri- 
meras letras id. 

Colegios y escuelas par- 
ticulares id. 

PARTE FILANTRÓ- 
PICA y monumental. 325 

Junta municipal de bene- 
ficencia 327 

Hospicios. 
Primera casa de socor- 
ro (Hospicio) 329 

Segunda Ídem (Desam- 
parados) 330 

Asilo de san Bernardino. 331 
Casa de niños espósitos 

(Inclusa) 333 

Ntra. Señora de la Paz. 334 
Hospitales. 
General id- 
San Juan de Dios. . . 336 

Incurables 337 

La Latina 338 

Buen Suceso 339 

Orden Tercera id. 

Buena dicha id. 

S. Pedro de (naturales), id. 
S. Fermin (de navarros). 340 
Monserral (de Aragón), id. 
San Pedro (Italianos). . id. 
S. Andrés (Flamencos), id. 
S. Antonio (Alemanes), id. 
S. Luis (Franceses). . 341 
Nuestra Señora de la No- 
vena (cómicos). ... id. 



Santa catalina de ios 

Donados id. 

Militar 342 

Hospitalidad domicilia- 
ria id. 

Otros establecimientos. 
Monte de piedad. ... 342 

Caja de ahorros 345 

Pósito de villa 348 

Asociaciones de Caridad, 

El Refugio 349 

I^tra. Señora de la Es- 
peranza (Pecado Mor- 
tal 350 

Para el socorro de reli- 
giosas id. 

Del buen Pastor para 

los presos 351 

Correcciort. 
Sociedad de mejora de 

cárceles id. 

Cárcel de Corte 352 

De Villa (Saladero). . . 353 
Correccional de jóvenes, id. 

Casa Galera id. 

Cárcel militar 354 

Vivak 355 

Casas de reclusión. 

Recogidas id. 

Arrepentidas id. 

San Nicolás de Bari. . id. 
Cuarteles. 

De Inválidos 356 

De Milicia Nacional. . . 357 

De Guardias 358 

De San Gil id. 

De Palacio id. 

Otros cnarteles id. 

PARTE MfiRGAIII- 

TJL é industrial. ... 359 
Junta de comercio. . . 361 
Bolsa de comercio. . . id. 
Banco español de San 

Femando 362 

Banco de Isabel II. . . 364 
Casas de moneda. ... id. 



513 

Sociedades asegurado^ 
ras y mercantiles. . . 365 
De seg^uros de casas de 

Madrid id. 

De casas estramuros. . 367 
Compañía general espe- 
cial de seguros. ... 368 
Compañía general del 

Iris 369 

Compañía de los cinco 

gremios id. 

Otras sociedades y com- 
pañías 371 

Compañía de diligencias 

generales 372 

Compañía de diligencias 

peninsulares id. 

Fábricas reales 

De tabacos 373 

De platería id. 

De tapices 374 

Industria Madrileña. . 375 
Ferias 385 

PARTE RSCREATI- 

VA 387 

Teatros y diversiones 

públicas 389 

De la Cruz 393 

Del Príncipe id. 

Del Circo 394 

De Oriente 395 

Diorama id. 

Galería topo^áfíca. . . 396 
Otros espectáculos. . . id. 

Toros 397 

Jardines. 
Real sitio de Buen Re- 
tiro 399 

Casino de S. M. .' . . . 402 

Otros jardines 403 

Paseos. 

El Prado id. 

Las Delicias 407 

LaFlorída id. 

La virgen del Puerto. . id. 

Delicias de Isabel II. . id. 

33 



514 

Obelisco 408 

Otros paseos 410 

Puertas. 

De Alcalá 413 

De Atocha 414 

De Toledo 415 

De Seffovia id. 

De Bilbao 416 

De Recoletos id. 

De santa Bárbara. ... id. 

De Fuencanal ¡d. 

Del Conde-Duque ... 447 
De San Bernaraino. . . id. 

De San Vicente id. 

De la Vega id. 

De las Vistillas id. 

De Gil Imon id. 

De Embajadores. . . . 418 
De Valencia id. 

Rio Manzanares id. 

Puentes. 

De Segovia 419 

De Toledo id. 

Canal de Manzanares. . . 420 

Surtido de aguas 421 

Aspecto de la campiña. 423 

Casa de Campo 425 

La Moncloa 426 

La Alameda id. 

Otras casas de campo. 427 

Sitios reales. 

El Pardo id. 

Aranjuez 429 

El Escorial 43 i 

San Ildefonso 435 

APÉNDICE 437 

Pasaporte 440 

Conocimiento topográ- 
fico de Madrid. ... 441 
Elección de calle y casa 443 



Fondas 443 

Casas de Huespedes. . 445 
Casas de alquiler. . . . ¡d. 
Posadas ó Paradores. . iá. 

Cafés 446 

Escribientes y memoria- 
lista 447 

Criados i± 

Aguadores y mozos de 

cuerda ¡d. 

Agencias públicas ... id. 
Carruages de alquiler . 448 

Casas de baños 449 

Vestido id. 

Tiendas 450 

Cambios de monedas. . 452 

Periódicos 453 

Gabinetes de lectura. . 454 

Estancos id. 

Loterías 455 

Campanadas en los fue- 
gos id. 

Entrada y salida de 

correos ¡d. 

Estafetas 456 

Sillas-correo 457 

Sillas de postas 458 

Diligencias generales. . id. 
ídem peninsulares ... 459 
Otras diligencias. ... id. 
Mensageriasy ordinarios 460 
Curiosidades gue debe 

visitar el forastero 463 
Agenda del preten- 
diente 466 

CONCLUSIÓN 469 

LISTA ALFABÉTI- 
CA DS CALLES T 
PLAZAS . . .i . . 48r .. 




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