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Full text of "Memorial histórico español: coleccion de documentos, opúsculos y antigüedades"

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MEMORIAL fflSrORICO ESPAÑOL: 



D( DOCDIEHTOS, OPDSCDIOS T ASTUflEDADLS. 



LA REAL ACADEMIA DE U HISTORIA. 



Tonox'vn. 






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CARTAS 

DE ALGDNOS PP. DE U COIPASÜ DE JESDS 



mu m iKUM M u muimU 



EFÍTÜE LOS ANOS DE 1654 Y I648« 



COIPRSHDK DKSDK FEBRERO. DE 1643. Á DLTII08 DE 1644. ^ , 









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CERCA de las cartas Contenidas en este tomo Y, y 
XVII del MemoriiU Hislórico, poco es lo qne téneiníos que 
advertir. Comprende los años de 1643 y 44, daraqte tos 
coales ni mejoró el estado general de la Monarquía, nt se 
corrigieron los abusos de la pasada administración , ni 66 
abrieron, como algunos esperaban, las fuentes de te rique- 
za pública, cegadas, decían, por la ambiciori é inepcia dd 
validó. Al contrario, las faltas se multiplicaban, la hacien- 
da se consumía y él desaliento era general. En las fronte- 
ras de Cataluña v Portugal nuestros ejércitos noeran bas* 
tante poderosos para sofocar la obstinada rebelión de lo^ 
unos y el natural deseo de independencia de los otros;' ea 
Plandes los aguerridos tercios españoles apenas bMiafi 
otra cosa mas que defenderse contra la muHitúd de etíe^ 
migos que los acosaban: era pues cada dia mas pa- 
tente y manifiesto que los males de la Monarquía proce-* 
dián de mas lejos y no tenian solamente origen en la 
privanza del Conde-Duqué, ' que retirado en Toro y no 
podiendo soportar so aislamiento hacia aun lesfoerzos {k)r 
volver al favor del Monarca. 



VIH 

Entre las oartas del P. Sebastian 6oiizaiea&, meascladas 
en este volúmeo con las de los PP. Negrete , Camacho, 
Amaya, Ruiz de Quintana Dueñas, Monzón y otros, se hallan 
no pocas escritas por seglares, ya desde Fiandes ó Alema- 
nia, ya desde la froutera de Portugal , ya desde Zaragoza 
donde el rey Felipe lY se hallaba á la sazón ; las cuales, 
como era de esperar, contienen mayores detalles y pintan 
mas al vivo el estado de la cosa pública, que no las sesu- 
das epístolas del padre madrileño. Merecen, pues, la aten- 
ción de nuestros lectores entre otras, dos cartas: una del 
mayordomo del marqués de Castel-Rodrigo , y otra del 
veedor general de nuestro ejército en Fiandes , escritas 
ambas inmediatamente después y bajo la primera impre- 
sión de la célebre rota de Rocroy, acaecida ell 9 de Mayo 
de. 4643, las cuales nos darán ocasión y aaotivo para se- 
ñalar una muy notable equivocación que de dos siglos á 
6s|ta parte se viene constantemente reproduciendo, sin que 
nadie basta ahora la haya advertido ú tomádoise el traba- 
jo 4e deshacerla. Aludimos al nombre y circunstancias 
del general que mandaba nuestra infantería en aquella des* 
gtaciada campaña, pretendiendo los escritores franceses, 
sin exceptuar casi uno , que lo ^ra el conde de Fuentes, 
gobernador del Estado de Milán (muerto en 4610), mientras 
consta por testimonios irrefragables que nuestros tercios pe- 
learan aquel día á las órdenes del conde de Fontana, caba- 
Uero lorenés, de quien se hará frecuente mención en estas 
péjgínas. La equivocación es tanto mas deplorable cuanto 
que repetida, quizá con estudio, por los historiadores 
franceses de mas nota, ha hallado últimamente cabida en 
las obras de escritores autorizados de nuestra patria. Esto 
mismo nos impone la obligación deponer en claro quiép 
faé el conde de Fuentes y qui^n el de Fontana; qué ser*- 
vieios militares hizo cada uno de ellos, y cuan absurdp 
es haberlos confundido. 



Don Pedro EDriquez^1)'de AzoVéde, sB^odo oonde 
de Fuentes de Val de Operó, en Castilla ^ ááció por kiá 
años de 1515. Fué hijo de D. Pedro Bariqoris de Gttfl'»* 
man (3) y de Doña Juana de Azevedo y Fonseca) primeva 
condesa de Fuentes. En 1 585, en las fiestas y jiie^s de 
cañas que Zaragoza h«o «^aica celebrar el casainiento del 
duque de Saboya, D. Cárlba Manuel, oon la infanta Bóoa 
Catalina, hija de Felipe II, fué el cc^euuo de los que mas 
se distinguieron saliendo er^ la cuadrilla' del Aladrante dé 
Castilla. Poco después acompañó al Rey á lasGc^rles dé 
Monzón y al coóclair aquel año fu0 enviado ál^rin» corte de 
Saboya, con el especial encargo de visitar al Doq^ie y ásu 
esposa y tratar con ellos del auxilio que por aqueila par« 
te faabia de darse á los jefas de la liga ñraucésa. 

De camino tomó poseéion del cargo de capRan gene^ 
ral de la caballería de Milán, sirríeado á las órdenes de 
D. Sancho de Guerara y Padilla > gobernador de aquél 
Estado, hasta que por los años de 1 588 volvió ú Espa* 
fia. Aprestábase á la sazón en los puertos de lá Peaín- 
Mía la foraiidable armadía que debía invadir las eos-* 
tas de Inglaterra, y ^1 conde fué uno de kos miniMros en** 
cargados de inspebcibnar las levas y activar los arma* 
flientos. Por Febrero de 4 589^ fué nombrado capitán ge« 
neral del reino de Portugal» cuya capital Lisboa defendió 
en Junio contra el ejército de D. Aátónió prior de Ocrato, 
que auxiliado de ingleses (3) habia desembarcado ea 
aquellas costas. 

(1) Haro y otros genealogistas csQriben indiferentemente Enriquez y 
Henriqoez. Savia en su Pontifical le llnma Enriquez de Toledo; otros Bnri* 
qtuz de Guzman eomo su padre. 

(2) Hyode D. Piego Henriquet de Gazmae, tercer conde de AU»a de 
Liste, y de Doña Catalina de Toledo Pioxentel, hija de D. García de Tole- 
do, el que murió en los Gelves, en 1S15. 

(3) John N(»rri9, sir Franois Drake y otros corsarioi k qaienes la réU 
aa Isabel de Inglaterra habia b|i$ca4o para aquella txpedioiopt 



Gobérnaba los! Estados de Flandes ei célebre duqae 
de Parma, Alejandro Faraesío, el cual había poderosa^ 
mente contribmdti á lóslriahfos de la l¡|;a' católica, di bien 
la falta de unión de los caudillos franceses afiliados en 
aquella bandera, y los talentos militares del príncipe ; de 
Beame, que subió después al trono con el nombre de 
Enrique IV, hicieron inútiles todbs los esfuerzos de Feli** 
pe II para hacer prevalecer definitivamente el partido de 
los Guisas. Herido de un mosquetazo en el sitio de Cau- 
debec, que fué sin embargo tomada en Abril de 1 592, el 
duque se retiró pócó después á' Flandes, desde donde en- 
vió á suplicar á Felipe U se sirviese relevarle del gobier- 
no de las armas I pues sé jconsideraba por sus achaques y 
falta de salud incapaz para el mando, y ademáb desealÁ 
morir en sus estados. El Rey despachó sin tardanza al 
marqués de Corral vo para que de su uparle Je. consolase y 
alentase á continuar en el mando; pero, el míarqués murió 
antes de embarcarse en Palamós, y di estado de las cosas 
en Flandes fué empeorando visiUemente, habiéndose el 
Conde Mauricio de Orange a(>oderado db varías plazas 
importantes de la frontera. El mal pedia pronto remedio, 
y Felipe II puso los ojos en el conde de Fuentes, despa-* 
chándole con instrucciones secretas y orden de no abrir-*- 
las basta su. llegada á Flandes. Entró el conde en Bruselas 
por Noviembre de 1 592; mas cuando trataba de avistar* 
se con el Duque, que se hallaba ¿la sazón en Arras, re- 
cibió aviso de su muerte, y de haber designado para su-* 
cederle en el gobierqo délos Estados, mientras S. M. no 
dispusiese otra cosa, al conde Pedro Ernesto de Mansfeld, 
uno de los señores flamencos de mas autoridad y crédito 
en la política y en las armas. No quería al pronto pasar 
por este nombramiento el Consejo de Estado de Flandes, 
pretendiendo que el Duque habla excedido los límites de 
su prerogaliva ; pero habiendo el de Fuentes presentado 



upa credencial de, Felipe ilIi en la oosd mandaba' se leobe-Á 
deoiese ea. todo , el ConseiíQ ; degistió de su ^cobxpeteñcia* 
qiJ^daQ4Q 4esdQ luego Mansfeld, auoque valetadio^rio y 
caigQ^o de añoi^ , ^Vk el mando político i y encargándoae 
de todo lo i:€iatavo á las armf^» <9l conde de Faeote^. 

Laprífpéro qve esto; hi?y>'faé ^'ar suaieAcioncín la 
bacifB^dapúUica, :caBÍ del todo exhausta por loa desfÁlfar^^ 
ros de la s|d[nÍQiíi¥tr9Cion pasada y los grandes gastos que 
habían ocasionado las guerras de la Liga, Mientras Uega« 
l^ao de E^pai^aloiS; socorros de gente y dinero que Feln 
pe II le había prometido, dispuso fuo^en visitados oficiales 
y cpqtadoreSy y. castigados los delincuentes, l(%nande de 
esta maqera cprr^ir muchos abusos y desórdenes que eni 
]ps tullimos tiempos: se h^bian iAbioducidoL Luego dispiiack 
que e) conde .Cárlos^ de Mansféli, hijo del ^ok^ernadon en^ 
trasepQr, Picardía, mientrasel coronel Crii»ldbal deMon« 
dragan haoip f|rQnt§:aldeOrange, y Francisco Vet^dugo lim* 
piaba la Fiúsia de, enemigos. El mismo; á la cabeza de los 
tercios españolea ó italianos , y después de recuperada la 
plaza dP'Qny,.que )os hol^ndesea habian ganado por trdi-- 
cional arzobispo. de Cembr^y» obispade^li<ía,sedÍ8pomai 
tonaaf Ja, ofppsivia,' cuando la muerte inebperadft del arm 
(^idi;ique'Em^to.(<) qms qn año antes había venido é 
goberf^r lcis. Erados» le obligó á desistir de su intenloL 

. Mienllrais lleli{)ie H pr^veia nuevo gobernador, el conde 
de FueqtQg qi^ói enaavgado del mando; 'peik) el estado: de. 
lajCpsf^.póbUca er(L< l9n aQíctiiVO que bien nedesitó aquel de 
tpdí^^o prndeneiaiy epergiapara^salír del apuro en qué 
se hollaba. Habí4n9o^/amotiaado pdr. falta de pagas los ila^ 
líanos y.vfilqnes, gue doisnos de yaúás plazas^ Se resistían* 






(1) Mario 69le principe qne- era hijo de Maximiliano y hermano del 
acKlildiyqoB. Alberto, -qod goberné dtí|>iié8, éti Febcero de 1595. Sa entrada 
en Bniielae ee verificó el 30 de Enero de 1594. 



á etitregarlas mientras no se satisfaciese á sus jastas recla- 
maciones. Los tudescos entraron tumaltuosamente eh Bru- 
selai^ prendieron áa» eorohél Beristain y ameÁazaroii dai^ 
saco á ta ciudad , si no se les pagaban prontamente sus 
atrasos. El duque de BouiHon, y el conde Felipe de Ñalsatí 
corrían el ducado de Lnxemburgo; el condestable Yélasco, 
que desde Milán babia pasado al Delfinado, se ballal3a bas-^ 
taqte comprometido en Boi^oña, y Enrique ÍV, ya ab- 
suelto por el Papa, y rey de Francia, declaraba solemne- 
mente la guerra al Rey Católico y se preparaba é entibar 
por la frontera del Artois. 

Bá tan críticas circunstancias toÉió el eondfe el go-^ 
bienio de los Estados de Flandes; pero su prudencia y 
ánin^o ' varonil le sacaron de la situación angustiosa 
en que se hallaba. Repartió algún dinero eütreios amo^ 
tinados , y habiendo prometido pagarles cuanto antes 
el resto de sus atrasos, redujo los mas á la obedien-- 
cia, logrando reunir un cuerpo respetable de ejército. 
El coronel Verdugo , reforzado con tropas y bastimentos 
echó del Laxembvrgo á Bouilion y á Nassau; él itaarquéá 
de Varambon, flamenco, &e opuso con ventaja á los desig- 
nios dól duque de Longuevila, que desde DOurlens, diónde 
estoba acampado, amenazaba las fronteras dei Hatnauit y 
del Artois. A Cambray» cuyo gobernador Mr. de '^lígny 
habia súbitamente abandonado él partido de ia Liga pa- 
ra pasarse ai de ^earne, envió al príncipe de Chima y' con 
orden de apoderarse de la ciudad y castigar su deserción/ 
El mismo con los tercios españoles de D. Agustín Méxfa y 
D. Alonso de Mendoza, lo$ alemanes y valones y la caba- 
llería mandada por D. Rodrigo de Mendoza, ' duque éé 
Pastrana (1) recien llegado de España, en todo 7,000 in- 



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(1) Hijo de los príneipes de Ebolí, Aiiy Qomet de Silva y ÜofiA Arth áo 
Mendoxa. 



XJM 

fantesy 1,500 cabailoa, se metió por Picardía. Ei 15 de 
Judío tomó á Gbatelet, fortaleza iiqpartaiiite á dos leguas 
de Cambray ; desde aUí foé á Glery.| castillo pró^iíao á 
Peroua» que tambiéo tomó, dejando eu él . fuerte presidio 
que tuviese en frepio á los de diaba ciudaid.- Por último^, 
ooaocieado que sin apoderarse aptesi de Dourleas, era ip* 
útil toda tentativa contra Cambray, el conde se resolvió á 
atacarla. 

Era la piaz^ fuei^te en extremo; ests^ bien pre^ 
sidiada y bastecida, y ade.más el duque de BouiUon que 
con el ejército* francés. anda})a por aquellas cercanías, ba- 
bia tenido tiempo suficiente para ecbar dentro 409 caba-* 
llos-cprazas y 800 infantes escogidos. Al siguiente día do 
haber acampado nuestro ejército» cooao e\ general de la 
artUleríá Yalentin de Pardieu^ señor de La Motte, armado 
de fuerte celada y rodela, con que se cubría la cabeza y 
el pecho, reconocía las fortiñcacioneis y ^1 fosoí fué muerr 
to de un mosquetazo, entrándole la bala por el ojo.de^ 
recho. Este impensado accidente en nada retardó las ofie^ 
raciones del sitio; abriéronse trincheras, colocóse la artíUer 
ría y comenzaron los nuestros á batir con furia la ciudad y 
castillo. Acudió al socorro Pouillpn con todas las fueczas qjue* 
tenia disponibles, y un gran cuerpo de infantería vieja qae 
le vino de Champada y Normandía; acompañábanle el señor 
de Yillars, almirante de Francia, el conde de Saint Pol 
Mr. de Seaseval, los gobernadores de los presidios comar- 
canos y casi toda la noblezia de aquellas proyiocias* 

El 23 de Julio, hallándose ^ conde de Fuentes á caba^ 
lio recorriendo el campo y dirigiendo las operaciones del 
sitio, tuvo aviso de que el enemigo estaba ala vista» Luego 
al punto mandó tocar al arma y se preparó para recibirle» 
Dejando bien reforzadas las trmcberas y á cargo de Her^ 
nan Tello Cue^ocarrero, dispuso que el teniebte del mae* 
se de Campo general Gaspar Sapena, con 4 ,000 infantes 



• • • * j 

estañóles guárdase la plaza de armas, á la* cual habiá 
hecho prériameB te retirar tódó el bagaje. , * ^ 

Creyendo los franceses engañados por las áparíéñciad' 
qué nuestro ejército se retiraba y que podrían fócilhién'te 
meter gente dentro dé Dourlens, que era su principal intento^ 
sin aguardar al duque de Nevérs qué había de ser'su generar 
decidieron atacar nuestro <»mpb. Traía la vanguardia él' 
almirante Villars con 500 caballos y hombres de armas; 
seguíale de cerca Mr. de Sesseval con 300 caballos picar- 
dosL El resto dé la caballería, cocazas, dragones y arcabu- 
ceros montados venia al cargo del duque de Bouillóti y 
del conde de S&int Pol. Sobre la manó derecha de e^tóé* 
marchaban 1 ,200 infantes dé los reginiiéntós (dé Chátnpa-] 
a& y^ Picardía, escoltaudo 20 cariaos cargados de Víveres 
y municiones 'de guerra , designados al socorro de la! pla- 
za. Yióse lu^o qué el enemigo, al abrigo de 'stí cabi^Iléfík/ 
qüe^á úiuy superior á la nuésti^, intentaba meter getíté' 
dentro dé Dourlens, mientras el grueso de su ejéróito Alá-' 
caba nuestro campo; mas el conde, como general experi-' 
mentado, en lugar de aguardar al enemigo, salió á recibirle.' 
Dispuao que los hombres de armas, al mando del conde dé 
Bossu, en apiñados escuadrones saliesen por la derecha,' 
y lá caballería ligera porta izquierda, mientras él mismo 
con el guión; la compañía de caballos de I>. Sancho de Luúa, 
yuti escuadrón volante compuesto dé oficiales entreteníiios 
y capitanes reformados, ocupó el 'centro. Los dos escua- 
drones de caballos ligeros que llegaron primero al puesto,' 
á cargo de Alonso de Mondrágon y Ambrosio dé Landria- 
rioi volvieron grupé él ptiméi' encuentro de la caballería 
que miandaba el almirante; pero D. Cárlois Gdlomá; dbti 
Juáft Gamarra y D. Francisco de PadHIa con sus óoíhpa-' 
nías de icabalkis, observando que Id gente de Se^é Val se 
apartaba á> la derecha, en dirección á Doítirlelis, ' Con' . 
propéáito «ñuscado de atacaf nuestro canipb p4f un cios^ 



XT 

tado, 8ia esperar las órdenes del general, arremetieron con 
tal resolución y brío que mas de cien franceses pardieron' 
la silla y los demás huyeron en varias direcciones. 
Mientras tanto D. Sancho de- Luna y D. Ambrosio Lao- 
dríano, que ya habia conseguido recoger» sus cdballos li^ 
geros, atacaban al Almirante, que. viendo avanzarse nues^' 
tra infantería mandó tocar retiradla.' Bouillon y Saint Pol/ 
viendo el pdígro en qué se hallaba el Almirante, le envia-^í 
ron 1 50 corazas: con el conde de Beliti , y aunque con^ es-»- • 
te socorro logró rehacerse un poco y aun rechazar á los ' 
nuestros, sobreviniendo el conde de Fuentes con los hom-^ 
bres de armas por un lado, y por el oiro D. Carlos, Coló-- 1 
ma, cerraron con la caballería del Almirante que fué casi ' 
toda degollada, salvándose muy pocos. Lo mismo sucedió* 
á la infantería ; queriendo arrimarse á un bosque para 
guarecerse en él, fué alcanzada por los hombres de armas 
de Bossu, y pasada á cuchillo (1). 

Tan insigne victoria, alcanzada el 2i de Julio, día de 
Santiago, acabó de conñrmar la reputación militar del 
conde de Fuentes. El Almirante Yillars, quedó sobre el 
campo de batalla (2), así como Mr. de Seeséval, el mariscal 



(1) Paede verse la gráfica y anikaada deecripetoii de eela batalla que 
el mismo Cíoloma hace ea sus Guarras ée lot Bstaáós Baxos, lib. VIIL 

(i) Coloma, que segan hemes yisto, se dútingaió mucho en esta ocancm 
contribuyendo no poco al buen suceso de nuestras armas, dice que el 
Almirante fué hecha prisionero y muerto á sangre fría por uno de los 
nuestros. «El Almirante (dice) vistoso y galán, y en un gallardo caballo, 
cayó en manos de k» tenientes Pedro de Sosa y Hernando Patiáo. Llega- 
ron luego el capitán Hernando de Salaaar y el teniente del: vizconde de 
Teja, hijo de Mos de Roña, y pretendiendo parte comeniaron á desavenir- 
se» sin querer escuchar al Almirante que en finoespafiol les decía qaene 
sosegasen que para todos habria, sintiendo gusto particular de haber cal- 
do en manos de espafielesJ Llegó á esto el comisario general Gontreras, y 
dicen algunos que de envidia de ver tan buena presa en otras manos man- 
dó á un paje suyo que le matase y partiese la diferencia. Bl mozo no fué 



XYl 

de oampo.Sisenay, y otros óábos fiíaaceses. Los maertos 
fuecoQ mas de 2^000^ muchos los prisioneros y entre ellos 
algunos de cuenta. El mismo <jlia de la batalla el Conde 
escribía ai Consejo de Estado en Bruselas: « Habiendo el 
duque de fiullon con el conde de San Paulo y monsieur 
de Villar^ almirante de Francia, y todas las tropas que 
hun . podido juntar venido á buscamos para pelear, hemos 
tenida la victoria este dia (de Santiago ) después de me- 
dio dia, donde toda la infantería francesa fué degollada y 
los mayores y mas principales de su cabaUería, habiendo-* 
se salvado la poca que quedó, huyendo. El dicho almi- 
rante quedé muerto, y también monsieur de Sanseval (4), 
liigarteaiente del dicho almirante, el Sv. de Heramon- 
te (2), gobernador que era de Xatelet, y otros muchos 
de los cnales vos enviaré mas adelante los nombres y ca* 
lidades. Monsieur de Belin (d) está preso , mas tan mal 
herido que se espera poco de su vida. Del campo sobre 
Dórhitts, á 2i de lulio de 4595. » 

El dia después de la batalla llegó el duque de Nevérs^ 
con algunas fuerzas de infantería y caballería ; pero ha- 
biendo reconocido el campo español y desesperando dé 



perezoso, pdrf le poniéndole la escopeta por la lien, le airavesó la cabeía 
y cayó luego muerto. Daba por diocalpa Contreras qae no era justo en- 
tretenerse con prisioneros» no estando el enemigo aun acabado de des « 
bacer» lib. VIH. 

(1) Goloma, lib. VIH, le llama Saseval; otros Senseval; Mezeray y los 
biKlOTÍadores franceses Sesseval, como antes se ha escrito. Era teniente 
general de Pioardia» y laé el mismo qne en lo mas recio de la Liga, en* 
tragó al de Parma las plazas de Amiena y Abbeville. 

(i) No le nombra Goloma entre los moertos, pero en ooa relación ma- 
nuscrita, y al parecer original, <iae se conserva en la Biblioteca de esta 
Real Academia ( Pa|»^f mitos dejisuitas, tom. 116, fól. IW^ se baila 
designado bajo el nombre del aSr.de Liermont (¿Hermont?) siear de Chas- 
telet.»» Herrera, lib. XI, cap. XII, le llama Ciramont. 

(3) Gobernador ^ne babia sido de Paris, y á la sazón de Ham. ^ 



socorrerá Dourl908» $q retir(} precipítiidaRMQtQ» y la fi^r 
za fué tomada por asalto pocos diae 4^spue8L El caudi^y 
entOQces,. movido do las rQpetida^ instancias de las prq*t 
vioqias de: .AtrMsi HainauU y ToOTnesi para^ que acometier 
se la eiQpre$a>d9 Gambray, ofreciéodole para ejlq. vUuah- 
llar gente y dinero, por lo acudió que les molestaba (}W^ 
sus correrías la guarnición fraiH^esa, no quiso retardar 
mas el sitÍQ de aquella, plaza ^ y el 8 de Julio se puso á la 
vista con 7,0(1^0 inf^ptes. y 1»&00 caballos oseases. Era 
gobernador de Cambray Mr, de Qaligny, de qui^ y^ 
8^ trató anteriormente^ o&cial exp^imentado y 'tié co- 
nocido valor, el cual' sabiendo la poca ,gepte quie^ej 
conde traia^. dicen enyíó á suplicar á Enrique lY no des- 
amparase las cosas de Borgoña por acudir en su socorro, 
asegurándole tenia spbradas fuerzas para defender la ciu- 
dad y hacer x^ue los españolea levantasen el sitio. En efei^ 
^), era la ciudad fortísima por i^aturaleza y por arte; una 
d^ l£V^ ifiayores y mas populosas de los Paises Bajos. De* 
fendíanla 7,000 ciudadanos, franceses de corazón , y Iqa 
mas de ellos calviniístas ó luteranos, sin contar nnos^^OOO 
lolaQt^s entre frapcese$ y valones, 500 suítos, y. mas de 
300. caballps;^ dentro de la cindadela habia otros 500 
frauceseS:esco£J^dos. Había intentado socorrerla el dnqua 
de Nevera, que estaba aun. en San Quintín, y aunque no 
lo pudo conseguir, su hi]0| el príncipe de Rethel ó Rethe^^ 
loys, munpebo de 1 5 anos, babia logrado, entrar deliro» 
dando. así calor á la defensa. Rías tarde y ya comenzado 
etsitip, Mr. de Vichi, gobernador de Saint. Denis y uno 
de los mas' experimentados o&cíales de Francia, introdujo 
también un socorro de 500 dragopes. 

Dos meses enteros duró el sitio de Cambray, duxaivte 
el cual el conde de Fuenles.se acabó de acreditar de 
prudente capitán y político consumado* El & de Octubre, 

4^ttQs de fil]^|Eírta brfiícba , y cuando ya loa nuestros a^ 

b 



preparaban para el asalto, tos ciudadaiios de Gambray 
deseónfíando poder prolongar la defensa, y cansados de 
la tiranía y exacciones del gobernador , trataron con los 
nuestros y les abrieron las puertas de su ciudad. Dosdias 
después Baligny^ que aun se defendiaen la cindadela, en- 
vió á pedir permiso para despachar un mensajero á San 
Quintín, avisando ai de Nevers , y por ventura á su rey, 
si allí habia ll^do, que no le era ya posible mantenerse 
por mas tiempo. El Conde respondió: «Si me aseguráis 
que Enrique ha de acudir en vuestro socorro, no digo 
seis días, muchos mas os concederé gustoso para darle 
logar á que venga y le veamos aquí. » 

Con la toma de Gambray terminó la campaña de 
aquel año. Pagóse y despidióse á la gente; los hombres 
de armas del país se fueron, como tenian costumbre, á sus 
casas, con orden de estar listos para la primavera siguien-^ 
te, y los demás se retiraron á cuarteles de invierno. A 
mediados de Noviembre tuvo el conde aviso de Bruselas 
de la elección que Felipe II habia hecho de su sobrino el 
cardenal Alberto para el gobierno de aquellos Estados. 
Así se lo escribía S. M., manifestándole lo muy satisfecho 
que estaba de sus servicios, y el deseo que tenia de dis- 
tinguirle con nuevas mercedes, mandándole al propio 
tiempo que luego que hubiese entregado el gobierno al 
Archiduque se partiese para España, como lo verificó, 
libando á la corte en los primeros meses del año 4 596. 

En 1 599, y reinando ya Felipe III, el condestable de 
Gastilla, D. Juan Fernandez de Yelasco, que s^un queda 
arriba dicho gobernaba el estado de Milán, pidió licencia 
y se vino á España. Tratóse de que le remplazase el con^ 
de de Fuentes, pero según Gabrera fueron tales sus exi- 
gencias y las^ condiciones que ponia para aceptar aquel 
gobierno que se cansaron de él y no le enviaron por en-» 
tonces, si bien fué nombrado algunos meses después; Por 



Julio de 4600 (4) aun no habia marohado á su goUeraOt 
pero estaba en Barcelona diaponiéndose para sa viajov. 
Llegó allá en Noviembre, y en 4607 mandaba el ejército 
qoe fué á auxiliar al Papa contra venecianos (2). 

Según parece de la relación que copiamos íntegra al pié 
de estas páginas (3), el conde de Fuentes murió en Milán 



(1) Cabrera, Relaciona ée las eosat sueediias en la eárU de Pipafia daib 
1S99 hoMia leii, pág. 93. 

lí) n)id.,pág. 7«. 

(3) Hállase original entre los manuscritos de esta Real Academia, y 
dice así: 

Jfc#r(#y MiefTo d9l amáe de FmuIm ai MUmmñ» 1610. 

uho qae hay acá de nnevo es qoe el señor conde de Fuentes, después 
demás de 70 días de calentura continua, con crecimientos, murió muy 
áñ tiempo, aunque tenia bario, pues contaba sobre 8$ afios. Pero per4anae 
tales dempre mueren temprano y mas muriendo en la ocasión que he 
dicho 4 Tm4por otras. Murió dia de la Magdalena, un poco después del 
Ave María, hii>iendo estado con sus sentidos basta muy poco, antes; iSrmó 
y negoció de la misma manera que si estuviera bueno, aunque seis ó 
siete dias antes que espirase cometió los negocios á una junta de penor 
ñas que & aoaibró, pero que le hubiesen de dar parte de t^do. Asi9tióle 
el cardenal Borromeo casi siempre, y estuvieron con él muchoe religioses 
capuchinos, recoletos de San Franei«oo y padres de la- Compafiia. Fuéie 
despidiendo de todos estos sefiores cada uno de por si. Uamó el SeiMo y 
biseles un raaonamiento, encargándoles las cosas déla justicia, y asi.ip 
murió sin habérsele oído qn^ar «n toda su enfermedad , ni haber hecdM» 
mudamiento, aunque le dieron claramente que se moría. Fué (an:giiyi 
principe en muerte como en vida. Mandó le depositasen en Nuestra. Ser 
Hora de San Celso, y le llevasen á Espaf&a lo mas presto» Dejó 4,Q0Q; du- 
cados de renta repartidos entre sos criados por sus vidas, entre los cua* 
leo 8M á D. FfMioisco de Avila, con qoe vendrá 4 tener 2,300 de renta 
sin la hacienda. A otros criados dejó áSOO y 300 ducados por un» ves. 
I^ié á D. BaHhasarieo un eabaUo de su oabaUerítt,'el que esocfioBe, y .al 
de Marruecos y Asudi lo núamo» y la demás cabaHerísa 4 D. Francieoo 
4e Avila con eamias» literas y lo demás de este género. El entierro se 
hiio el domingo siguiente á una hora de la noche con SOO frailes, todos 
de San Francisco, y otros 800 clérigos y el cabildo de la iglasia. Manáó 
vistiesen 30 pobres para que le llevasen, y n* pareció mal> aunque no fué 



tí 

d2S de JqIío de Í610, á la edad avanzada de«d aáos; La 
condesa, su esposa, ralleció en esta corte cúatrb días des-^ 
pttes(<). No dejaron hijos varones, heredando el título y 
mayorazgos de Fuentes, D. Manuel Azevedo y Zúñiga, 



pomposo. Desde qae murió hasta que le enterraron hubo grandes cosas so- 
bre quién habia de gobernar en el Ínterin, y aun no han cesado. Porque 
P, Diego Pimentel, como castellano, pretende que le toca, y mas hablen, 
dose desistido D. Alonso Idíaquez, general de la caballería, y ya nombra^ 
do yirey de Navarra. El Consejo secreto quería gobernarlo todo, y prpme*- 
(o 4 vmd. hji sido de grandísimo provecho, el hallarse en esta .ocasión 
aquí D. Felipe, mi señor, porque se han atajado muchas cosas por su res- 
pelo que sonaran mucho y parecieran muy mal. En (fecto, los han pro- 
curado concertar eft que D. Diego tenga las cosas de Guerra y el Ck>nsejo 
las de Estado; pero todavía están cosquillosos y por cada cosa hay en- 
cutentros. 

Espérase el remedio de Espalia con la nómina del Ínterin, y fné- 
ra mueho mejor estuviera acá antes que él conde muriese, sin dar Iv» 
gár á eslaa cosas. Trátase ya D. Diego como gobernador; no visita, ahorra 
de sus cumplimientos con los que le visitan; ba eolMdo fai>aIkrifo á oar 
Mío cuando sale; en efecto no se ahorra con Badie en esta materia. El 
lunes, Qlro éie después del entierro, oencnrríeron casi todos lo» eaballe- 
i^ de Milán á San Celso, y los ministros á la mtsa, á ta cual habia de 
'asistir el cabildo con el cardenal y tenia su dosel dentro deiaft bantaéi* 
Itas al lado del Evangelio; pusieron el sifeíal de D. Diego enfrente con dos 
mMas, una imra él y otra para B. Aknso Idiaqnei. El* cardenal dijo que 
no iría si no qoitaban aqvel sitial , y hiso quitar el soyo. Viendo esto 
§. Diego qne estaba ya en la iglesia, se fiié y tras del uno á «lo ledes 
les caballeros y se quedaron solos ios criados del oonde. Cuando supovev 
le el cardenal, Tino eon el cabildo y dijeron su misa 7 enterraren al 
ec^de. 

< • Gon esta muerte ha crecido el precio del trigo y comienxan i llorar 
a]<eonde y le Uomrán, mocho mas andando el tiempo. De ka gnerra ne se 
habla con estas cosas que pasan de presente, aunque todavía se va jun^ 
lando la gente 7 ne se sabe en qaé parará. El prineipe de Gondé está en 
Yaris Hanado de Flanees por la Reina dos teces, y fueron pani as^th 
rarlo mas de 30 eabaüevos por él, de sos puienlee 7 amigos, 7 está quie- 
lo; no hay otra cosa. Guarde Diosa vmd. y dé le que desee. Milán y J<^ 
üe t8 de ieiO.-4:i licenoiade Jüaa Gutiérrez. (Biblioteoa és la ikcade.- 
'de la Historia; Pupiht wrioM de jesmlaf^ Com. H, fóL 244l) . . 
(t) iVMi¿úiríbdeBarD»toBi.«,libroXI,pág. 263. 



sésto cotwíe de Mobterey, y Faéntbá (1), qué casó con la 
hermana del Gohde-Dtíque, y fué virey dé Náptiles desde 
16SI á i63T' • " ' • 

Queda j)ues derao^ti'ado que el conde áe Puentes, 
vencedor de Dourlens, no pudo de ninguna manera man- 
dar los leróíós españoles en Rocroy. ¿Quiéh ora pufes ese 
conde de Fontana^ 6 Fontaines (2), como le llaman algunos 
historiadores franceses, que agóviado por íos años y tra- 
bajado por la gota se hizo llevar en una litera por entre 
las fifias de nuestra infantería ,' exhortándola á' sostener el 
einpuje.de kt caballería francesa, y murió .al.fip en aquel 
•trance? Los Duestroe guardan silencio sobre esté piínlo. 
Todos ó loabas le llaman Fontana (3); unos pocos Fon-; 
tané'y quién lo hace Kelga^.ó flamenco, qoién Iqrené&j.peT 
ro nínguM.qA&sepaoQQ&i entre los antiguos (4), le da orí-*- 
gen «pañol, ni le cbrifunde con D. Pedro Enriquez, conde 
de Fuentes; al contrario todos convienen en que era na- 
cm (5) ó extrai^ero , y que sirvió en los ejércitos d^ 
Flaodes. '. * * » 



> ^ 



(1) Fné hijo de D. Gaspar y casó con su prima Doña LeODor Haría de 
Gnxman, hija de D. Enrique de Guzman, conde de Olivares y padre del 
Conde-Duque. 

(2) Adviértase sin entl^áfgo, qd^ les qpñ adi le denominan creen tra- 
ducir al írancés el titulo de Fuenl», y^ue ll>^ mas le llaman le comte de 
Fuentes, le vainquear de Dourkús, 

(3) De este número seti 'VMnéo; fe» centihuadores de Mariana; Baños 
de Yelasco en su Pontifical le llama Fonlanár y Finüéiié. 

(4) Los que ie mencionan )o ha««fl Fíempre liajo' el supuesto de que 
era extranjero, al servicio de España. Entre ]<¡fé modernos, el canónigo 
Saban, y D. Modesto Lafuente, siguiendo en esto á los historiadores fran- 
ceses, le hacen español, y lo JMféhUfleat^ con D. Pedro Enriquez, conde de 
Fuentes. Solo D. Antonio Cáift^vtfS del CasUUo, con mas acierto, hace dos 
personajes diferentes y distintos. Ikrad, de España. * 

(5) Asi llaman los eiefüeres de aquel tiem^ 6 'los extranjeros (?oldA- 
do^de naciones] que militaban' «n lAieetros ejém'iee! Kn prueba de ello ci- 
taremos los siguientes párrafos sacados de una relación de la toma de 
Bremen, en 1638: « Luege aeiidí9i^fi'aNf imich^s soldados naciones, y ha- 



La primera vez que hallamos citado el nombre de Fon- 
iaDa(1)esen 1634. Ya para eotonces era gobernador 
del Franco-Condado, y en dicho año había lomado ei 
fuertecUlo de Santa Ana entre la Esclusa y Doma. Poco 
después habiendo el conde de Emden , gobernador del 
Luxemburgo, recibido orden de marchar sobre Treverís, 
le envió delante con el grueso de la fuerza y la plaza fué 
tomada sin grande esfioerzo (2), 



jando al foso iMisieron las escalas y sobieron ¿ la muralla Era el 

alférez de D. Joan Marqaez, nación, y pasaba por buen soldado y va* 

líente Por la pnertecilla qne cae al foso entraron K soldados, loe 

mas de dios «oetoiief ; solo babía entre ellos dos espafioles y nn ilaliaiMU» 

(1) Antes de este tiempo, D. Franeísco Lañarlo de Aragón qne com- 
puso en italiano nna bistoría délas Guerras de Flandes, dice qne cuando 
en 1604 los amotinados de Rnremunda se redujeron 4 la obediencia y 
pidieron rehenes del cuinplimieato de lo pactado, los designados fberen 
el duque de Osuna, el conde de Pimünoi y D. Alonso Dábalos (Gwtrf di 
fíandriüt Antwerpi», 1615,4/); pero en nuestra opinión Fomsnoí y Pcm' 
tam son dos nombres distintos^ 

(8) En nna relación en terso intitulada: /Utoeíoa teriaéara íbIó» ^rtn- 
éet mctorioi ^ d 14 ife Jmiío d^ «Hf aio de 1640 Aon Unido Uu arméi ec* 
táliea», gébeniúdoi por S. Á. H tenor InfamU Carienúl ie loi Bttúio$ 4b FUm* 
éet wníra el prmdfs de Oranje y otrot, se hace mención de Fontana y de 
sus beebos militeres, del modo siguiente: 

cPero si con lo pasado 
El de Oranje no escarmienta, 
B wñis de la Foatam 
Hace que su orgullo tema. 

Soldado de Fama y nombra, 
Cuyo valor y prudencia 
En el gobierno y las armas 
Hoy por Marte celebran. 

Desbarata sus desigaios, 
Sos escuadras amedrenta. 
Tres mil enemigos mato 
Y con las plazas seqneda. 

Porque su nombre y básalas 
Altamente resplandezcan 
Dando bonor i las naciones 
Qne con Espafia se agrefao.** 



IXIII 

Bd 4 636, cuando el Infante Cardenal entró en Fran- 
cia» 86 disposo que el conde de Fontana qaedaseoon 5,000 
ioftntes y S5OOO caballos , defendiendo las plazas maríti- 
mas de Dunqoerqoe, Newport y Gravelingas contra los 
ataques de los holandeses. En i 638 formaba parte del 
Gonaejo de Guerra de Flandes, juntamente con los mar-* 
qoeses de Mirabel y Cerralvo, D. Felipe de Silva, el con- 
de de la Fera, D. Andrés Cantelmo y los barones de 6ro* 
vendocq y Yalanson. El 1 640 pretendiendo desquitar- 
se de la rota sufrida en Galoó , el príncipe de Oranje 
hizo atacar por su primo el conde Enrique de Nassau 
los fuertes que cubrían las avenidas de Hulst; Fonta- 
na le salió á recibir y le derrotó en un renido encuentro 
en que perdió la vida el caudillo holandés (1). Por último 
en 1644, á la muerte del cardenal Infante, sucedida el 
9 de Noviembre, fué uno de los encargados de gobernar 
loa Estados hasta tanto que Felipe IV hubiese nombrado 
sucesor (2). En 43 perdía la batalla de Rocroy juntamente 
con la vida, no ya mandando en jefe , como algunos han 
creido, sino á las inmediatas órdenes de D. Francisco 
de Meló. 

Ac^ca de su patria y nacimiento diremoa tan solo 
que fué natural de Lorena. Así lo declara una relación ím* 



(1) En la Gotüa ó rdaeioo esfMfiolt del año SI, donde hiUamoe eon* 
signado este heeho, leeseríbe jn nombre de esta manera: Ser FimUma, y 
en otra del año 34 Cer Pantana. Jaan Antonio Vineart, seeretario del Con- 
sejo de la Gaerra en Bruselas, que escribió en castellano una relación de 
las eampsfias de los afios de 16S6, 37.7 38, escribe Cn/onlowtf: nombres 
lodos bsjo los caales creemos reconocer el Fontana de los nuestros, pues- 
to que U Strs de F<nUake, como le llamarían los flamencos, pude fácil- 
mente trocarse en Cerfontaiae. 

(ti Los demás fueron el anobispo de Malinas, D. Francisco de Helo, 
él marqués de Velada, D. Andrés Cantelmo 7 el presidente Roose. Véase 
el tomo III, pág« 2i5 de esta cQrrespondencia. 



pres^;del uoo 1 634 y Ip.coDfirma Aubei^lo Mireo (.4)..ori su 
crt^nip^ l^Una de Bélgica^ ^uadieado quQ 6u nombre Qra> 
PabÍQ Bernardo dei F/tntaiin^^ y. que FeUpe IV le oreó QQftr, 
d^de-F^r^t,av}e. üa retraip suyo que teDeiaoflíila«YÍste (2), 
griJDa^o en Qobre porLaca^Yo^lermao, le tlaaia«añor'f}3u>. 
da^ de Fqugerolle, que es ua peq«eiio.temtorio de l&Lor 
reoa, y á, ^pes (Jel siglO'XYU aparece aun. ewatre 'lo&ieur, 
d^Upjio^ del loiperio uq conde de Foolana, que s'm duda 
fu^b\)o ó'nietp del.misiqo. . ' , 

Quizái nos biayapos .alargado mas de ''lo jusU) ej» la 
iaveg^igacioD de uo hecho que, ai no es de la mayor iiopor-< 
tancia, .merecía con todo discutirse y adarajrae eo prove- 
cho di$ la historia, nacional. . • .. 



í . • ■ • 



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P. de G. 



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adveniu usque ad viUtfarem Christi avnufíi MDCXXXVI, • Atabero^v 1630, fol. 
Dos veces trata de {""ontaine c^te autor; la primera al nombrar los duques, 
príncipes, marqueses y condes feudatanos.dé Bélgica; la segunda t\ 'ha- 
blar do Amlrosio Espinóla» eaelaúo d6l(ii£L íaimatio -hieumidiod] ám- 
hrosius Spinola cum filio suo, itemque genero Didaco Leganessos J/c^reJbúünf , 
BruxeUa discedens in iter versus flispaniam se dedtt, non amp^ius in Belgium 
reüturvis. Hattis iíxistens Paulo BeYnardo de Fofilaite IjOlharingo, viro müi' 
Ua tlaroi vñAinU i^ium á Phitíppo liigé tilubo eomiis díF^okiéiiui nuMtim euié 
(2) Pertenece & nuestro compañero y amigo el Sr. D. Valen lin Carde- 
cera, y iicne. la siguiente inscripción: Exce lintissimu s Dñs^ PüuIuí Ber» 
narduSf comes de Fontaine, ¡iber Toparcha supremce terr<B de FougeroHe, ífc, 
Á^iñemmk^f^ii Calho* Maj, per Béígiani GenermlU frwfe^tns^ urhis.Btug^Mtt 
U tftrrúarü Frm^ffnaA%s ^kx^nm PnekMTi su^emttnvftrarmtfúmperpnmn* 
ci^m Fiantrif» Mider$á^r^Y^ ^^ ^' L^VésUrmaniculptordeL ' 



. I • 



:tta=:sssstsstssi 



¡lairid y Febrero \ de 1 643. 

(Tom. 404, fól. t37.} 

Pax Chrísti &c. : Padre mió : después de lo que avisé á 
V. R. el correo pasado, lo qae hay de nuevo es que S. M. 
envió otro decreto á los Consejos, hecho y ordenado por 
su misma persona en la forma siguiente. Días ha que me 
hace instancias contiauas el Conde-Duque &c (1 ). 

Otro dia, después de haber enviado S. M. este decreto 
juntó á ios CQnsejeros de la Cámara, y también les habió 
sobre el punto con mucha afabilidad y prudencia. Antes 
de hablar les dijo con muy buena gracia; «no sé si me 
trago de turbar con el auditorio.» Dióles razón de lo 
que había hecho con el Conde, ponderando lo que había 
obrado en su ^rvicio, sabiendo y conociendo la falta que 
le había de hacer. Exhortóles á que ninguno se encargase 
de intercesiones de. otros para con él, que ellos para sí 
mismos no tendrían necesidad de pedirle nada, que él se 
prevendría de hacerles merced. 

El viernes pasado se halló S. M. en consejo de Estado, 
que duró desde las nueve de la macana hasta las doce y 



(1) No je ha improso por ser ea susUnoia el mismo ya inserto en la 
pag. 501 dd tomo IV. 

Toso ZTII. 4 



media. La materia de que se traté no se i»abe. Lo que re- 
sultó fué que S. M. envió al secretario Rozas con tres re- 
cados: uno al conde de Castrillo, con el cual estuvo media 
hora Rozas, otro al conde Oñate con quien estuvo una 
grande hora, y otro á D. Juan Chumacero, con quien es- 
tuvo otro tanto como con el de Oñate. Tanta atención se 
tiene en las acciones de S. M. que aun estas horas se 
cuentan. 

S. M. (Dios le guarde) despacha por sí solo, y con el 
primero secretario que la ocasión de hacerlo ofrece algunos 
expedientes. Hemos sabido hechos con tan grande cordura 
y atención y inteligencia de los negocios que admira que 
tal caudal estuviese sin su debido empleo, y la satisfac- 
ción de todos en sus resol udoned es tal, que' si 'muchos 
años se hubiera empleado en esto, no lo pudtera hacer 
con. mas acierto ni mejor, j Djos^legoarde, 7' dé J[\iei^fls'pará' 
continuar Jo empegado, que si <;onio'vaiprodigbe, ha de 
ser después de Diose<iÚBÍco remedio de España! 

El Sr^ Conde llegó bueno á Loeches, ylo-esiá; Han4do ' 
algiinos señores á visitarle. A ningubo ha querido ver. Dio 
por razón al P. Ji^an Martínez de Ripalda, para no verlos, 
que los quo venian eran amigos é no ioeran; si erati atni-^' 
gos no queria enternecerse con ellos, ni durle^ ocasión de' 
sentimiento, y si oo lo eran , temeria turbarse. Pldib el 
Condestable Uóencia á S. M. para ir á verle, y respondióle! 
nld 6B buena hora, que ni le veréis ni lé hablareis.» No- se 
sabe 8i lo áüjo S; M. por saber la resolución det Gonde/H 
por ai ^;1q tiene así ordenado, que algunos así lo enl}fen^- 
den. Tampoco recibe cartas ningunas sino soló de'M táú^ 
jer, y ^s cicirto que S. If., áuíique el Conde tederjó bna 
carta escf ita, do ha vírto defedé que se tnó lebra ^suya; * • 

Tres ó cuatro dias ha nos escribieron de Loeches la 
distribución que de las horas del dia hace S. £. Se levanta 
á las ocho; oye misa y está en oración hasta Ta<^, once; 



come Ipqgo. A la tarde rézalas bpraswqy^res, y á la xkh 
cbe hace se jupt^ todos }os de s\\ casa ea el oratorio y 
tambjen el P. Juan Martipez y su compañero, y rezan á 
coro el roerlo q^e ofrece S. E. por la ^alud de SS. MM. 

Lo qpe y. H. me dice. de. la fíeata del arcángel & Mi- 
guel, tuvo este fundamento. Al P. Juan Eusebio (Nierem- 
berg) le escribió un .rpügiosp una parU, con otra para la 
Reina nuestra QQÚqra. Debia el escritor de ser descalzo, 
porque la firma era fray fulano ,d<¡> la Aspncion^ Yo la vi, 
y estaba muy cuerda j bien epcííitt. Np dice la religión- 
ni el pueblo, ^o dp ^a qelda á. taptos de Noviembre. 
En sustancia lo .que contenía era .que una persona muy 
sierva 4^Díqs¡, afligida con. las calamidades y malos 6uce^ 
sos que cada dia supedian en. España, suplicaba instante* 
mente 4 nuestro Señor por el remedio; y que después de 
muchas dias d^ oración y penitencia que en orden á este 
fin había becho; nuestro Spuor le babia revelado que esto 
np nw}dn^i^6'<^@tadq mientras no, tomasen, por patrón á 
San Miguel arcángel, porque S. M.. quería debiese España 
esto á San Miguel, y que se le hiciesen procesiones y ayu- 
nos en la. víspera do su aparición, que es á 8 de Mayo, y 
se notase aquelta fiesta» solemnizándose con todo aparato 
y religión, com> es de costumbre á los que son patrones. 

El fraile , en CAianto á la revelación, dice la tiene por 
cierta; ma^ habla como persona entendida, no queriendo 
en esU> ni faliar á la piedad ni tampoco afirmarlo; de suerte 
qpie quiere dar á entender es indubitable. Remata con que 
dp suyo es tan piadoso, y el Arcángel merece tanto, que 
se puede eBperar, sí esto sp hace, habrá muy felices suce- 
sofl con su amparo y patroeinio. 

La carta para la Reina, nuestra señora, se dio, y conte- 
nia lo mismo que la del Padre. Propúsolo la Reina á S. M 
y como están pío, remitiólo al Consejo, y aquellos señorea; 
juzgaron qnp podía ser de]mucl>a utilidad y de ningún peli- 



gro. Pidieron ai Padre dispusiese la consulta, el cual lo 
hizo; esta se dio á S. M., el cual la envió al Reino, y el 
Reino votó hubiese procesión y ayuno este dia. Ahora se 
dificulta si el ayuno se podrá cumplir, por ser entre Pas- 
cua y Pascua, en cuyo tiempo no acostumbra á ayunar la 
Iglesia. ^ 

S. M. está grandemente asistido de todos los señores^ 
así cuando come y cena, como en las demás acciones pú- 
blicas. De ordinario están á su comida siete ú ocho gran- 
des, sin otros muchos títulos y señores; y es tanto el con- 
curso, que á veces no pueden entrar los gentiles-hombres 
de la boca. En la capilla, de ordinario son once ó doce, y 
mas. Ayer, que fué dia de la Visitación, hubo procesión por 
los corredores de Palacio, como es costumbre. Acudió in- 
finita gente á ver los Reyes que iban en ella. Hubo 1 T gran- 
des, sin otros muchos títulos. Llevaba la falda de la Reina 
la señora condesa de Olivares, en cuerpo, la cual oyó de 
las mujeres que asistían* muchas cosas que le debieron ser 
ocasión de buena mortificación. 

El dia de la Septuagésima predicó en la capilla Real 
fray Juan de Ocaña, fraile capuchino. Todo el sermón fué 
contra el Sr. Conde-Duque, confirmando al Rey en su deter- 
minación. Desde luego entró careando la viña de aquel dia 
con la de San Mateo en el capítulo, y dijo dcsta suerte: 
«Dos viñas tenemos hoy opuestas entre sí, aunque herma- 
nadas para una buena enseñanza. Launa se pierde porque 
cuidan della solo los criados sin el amo; la otra fructifica 
y aprovecha porque cuidan della el amo sin los criados; 
y como parece necesario que se pierda la que administran 
criados sin amo, así es infalible que se restaure y conserve 
la viña do la que empieza á cuidar el amo sin criados. 
Luego trujo muchas razones para probar era forzoso se 
perdiese la viña administrada de solos los criados, y luga- 
res muy picantes al propósito, y al contrario que se res- 



taurase la administrada por el amo sin los criados. V. R. 
discurra lo mas picante y claro en la materia que de todo 
hubo. 

Al conde de Oñate, que era grande personal, le ha dado 
S. M. la grandeza para su casa; muy bien merecida la 
tiene; que ha servido en todos los negocios de mas impor- 
tancia con grande acierto, y si su parecer se hubiera se- 
guido, Cataluña y Portugal no estuvieran hoy como están. 

AI marqués de Leganés dicen le han enviado á llamar, 
y se tiene por cierto es para visitarle {i). También llaman 
á toda priesa al de Torrecusa para que haga oficio de ge- 
neral en Cataluña. 

Muy válida anda la voz de que en breve habrá presi- 
dente de Castilla nuevo; unos dicen lo será el de Castrillo'^, 
otros D. Juan Chumacero; otros el obispo de Plasencia, 
que es hombre docto y entero, y por serlo duró poco en 
el Consejo. 

S. M. llamó á los consejeros de Cámara el otro dia , y 
destossolo á tres que fueron D. Francisco Antonio de Alar- 
con, D.Antonio de Contreras, y Campo Redondo. Estuvo 
con ellos mas de dos horas y media; no se ha sabido cosa 
alguna de lo que se trató. José González ni el de Peña- 
randa (2) nó fueron de los escojidos, ni tampoco D. Luis 
Gudiel, que también son los tres de la Cámara. 

Voz corre que al Protonotario le han mandado no en- 
tre en Palacio sino fuere llamado de S. M. Creo no es cierto, 
como tampoco lo son otras muchas cosas que se dicen. 
Espéranse muy en breve otras providencias que han de 



(1) Así se verificó, paes en el tomo H, 7& de la Bib. Nao. se halla un 
papel impreso en que el de Leganés responde k los cargos qne se le ha- 
cían. Era uno de ellos el que por cnlpa [suya se había malogrado la 
campaña del año 1642. 

(2) Asi en el original, pero parece debió decir Peuerríeta ó Ipeñerríela. 



.6 

« 

causar grande ndredad, aegun aQraian personas (JueeBtáD 
muy inmediatas á la persona Beal. 

De Cataluña se dice por mayor que están muy des-« 
avenidos los catalanes y franceses, y aunque ouenian otras 
cosas particulares no las aviso porque no sé sean itiuy 
ciertas. 

Llegó el P. Luis Pérez con salud, y su compañero dióme 
su encomienda de V. R. que estimo como debo. Viva mil 
años, y ten^ la salud que deseo. De Madrid y Febrero 1 .^ 
de 1 643.— Sebastian Gonzalez.^Al P. Rafael Pereyra> de 
la compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Febrero i O {{¿1643. 

(Tora. 4 01, fól. 3.) 

Él correo francés que trae el ordinario de Flandes 
desdo París á Irún, donde partió á los 22 de este, acaba 
de llegar, y dice que el Parlamento que gobierna después 
de la muerte deRichelieu, mandó soltar á.Basimper (Bas- 
sompierre) y á otros monsieures que estaban presos en la 
Bastilla, prisión principal de París, y que S. M. Cristianí» 
sima habia enviado á llamar al duque de Guisa, al de la 
Vaieta, al d,Q Vandoma, al de Rufal, al de Tranalla (1J, y 
que el de Conde se paseaba en París, donde decian por cosa 
constante que habia de haber suspensión de armas, par^ 
tratar la paz, y que un gran siervo de nuestro Señor, reli- 
gioso de la orden de S. Agustín, dijo á Richelieu que el 
año de 1643 se haría la paz. entre las, dos corona^ p^ro 



(1) Asi dice el original, pero parece habrá de loctsc Elbcnf y Tre- 
ifeoalllrf, é' la trémolle,' cbtD'o Ib llamaban lo^ unestrob! 



que m ^ B. n¿ét ia tteiati efóctu^^dai. El Cqnfedai msrió 
en efecto á ios.cuálro de Dicíraibre, y el religioso uq úiea 
antes. 

Un gran letrado que tenia <el rey de Francia en Bar^ 
celona^ llamado Monsiclar de Argebzon (1 )^ para propbner 
la$ conyeni^ncias, estando en el Consejo de los Ciento con¿ 
firiendo sobre una. fuerz^ que el Cristianíñmo quma hace> 
en Monjuíi Ucigaron á palabras muy pesadas el Argenzoií 
y el diputado del iBrazo eclesiástico^ tanto qué alzando el 
jurisoonsvdto una mu}eta que traia, le dio de palos ^ y el 
diputado sacando €J puñal, le mató de dos pnpaladas. Co- 
menzaron los catalanes , á apellidar nuestro Rey y á dar 
sobre los franceses» de manera que dicen escaparon hn-^ 
yendo con Monsíeuf de la Mota quedando muchos moertos. 

Antes de esto esbribió Aragón ¿ S. M. que partiese con 
brevedad, sin cuidado de gasto ninguno para su oasa^ por 
que aquel Reino, se. le hará porque él vaya. Si este suceso 
es verdad«\iOS (as podeilios prometer muy felices, pero no 
puede d^ar de serlo» porque el de Arcos ha despachado 
dos correos con este aviso. 

J)ici^ que tiene á ^la.oórto el.de Fernandinaydon 
Felipe de 3Uva» y que se valdfeán de ellos- oa^dsta dca^n,' 
porque ha de haber mudanza de caboi en el ejércitOi 

: La plata del Retiro,, que aun no serian 100,000 du- 
cadoíi^ se está haeÍAndo mooódaf para que sirva da ejem-*- 1 
pío para i|iie tolos los. señoras labren la suya, jr S. M^ lo 
pid0-asL . .. . . -. » / .• , I .■.«.. « - 

Pidese dbnativb voluntarioiá;todoá<, y lo yan ofr&* 
ciando loa magnates. Medinaceli ofreció 8yO 00 fanegas de 
trigo en eltPuarto. de Santa María y 36,000 dticadosá 



« . I. . . ., . I ' . • '>• ■ 



V '.I 



•• 



(1) Rene Voyer d' Atgéuson, aünqúé séjs^ub' Ib^ talstoHftüui es franeeses 



8 

{>lazo8, el duque de O^oa ha ofrecido 300 soldados pa- 
gados, puestos en la parte que S. M. quisiere; y todos se 
animan mucho, y así en estocóme en las asistencias á S. M. 
en las audiencias como en la comida, no falta nadie. 

Lo que el Consejo proveyó en el negocio del duque de 
Medina Sidonia se ha tenido por favorable, porque le man- 
diaron aoltar todos los criados que quedaron presos en 
Vitoria, y los que estaban en Coca, y se viene el alcalde, 
y fué un caballero en su lugar, y moderaron el salario de 
los guardas, y que mi señora la duquesa gobierne el es- 
tado; y aunque Valparaíso está nombrado para ir á San 
Lucar á gobernar las armas y aquellos castillos , por la 
ausencia del Duque, se cree que no irá, porque ha pedido 
título de capitán general y no se le han querido dar. 

Dicen saldrán presidentes nuevos de los Consejos, pero 
hoy no se ha visto nada. 

Quien gobierna la Monarquía son cuatro, con quien se 
junta S. M. que llaman la junta del Rey, que ion Borja, 
Monte-Rey, Oñate y Castañeda, y estos dos postreros son 
los dueños de la Monarquía. 

A treinta y seis Ministros han dado comisión busquen 
8,000 ducados de plata cada uno, y ha corrido voz de 
que se los pide S. M. 

Háse casado D. Marcelino de Faria con Mariquita de 
Lq(0, en quien tiene S. M. un hijo. Diéronie plaza de oidor 
de Granada , y yendo por el despacho á la Cámara hizo 
esta consulta al Rey diciéndole : que obedeciendo el de-* 
cretó en que manda se le hable con toda verdad, aunque 
sea contra sus órdenes, le dicen no conviene que vaya 
este hombre á dicha plaza, por ser de la calidad que es, y 
haber ya oiix> en la misma chancillería, sino que S. M. le 
haga otras mercedes, con que ha pasado así hasta agora, y 
se cree sé conformará S. M. con la Cámara. 

Del estado de Milán escriben que fué cierta la pérdida 



9 

que hicimos de Tortona por las armas del príncipe Tomas 
y de franceses; pero con haber recuperado otro ú otros dos 
lugares en el Mitanes, y con haber entrado mal prevenida 
de bastimento la guarnición francesa en Tortona, se dis- 
curre que el enemigo se halla apretado, y que la plaza se 
cobrará brevemente, y mas habiendo el Pontífice dado paso 
por las tierras de la Iglesia á i, 000 hombres, que de Ña- 
póles iban al socorro del Estado. 

De Roma se avisa que el Obispo de Lamego (1), em-v 
bajador de Portugal, y el embajador de Francia con todo 
su séquito, habian salido de Roma y idose á Francia, sin 
haber conseguido el de Lamego lo que pretendia para su 
nuevo rey, después del disgusto con el de los Yelez. Que él 
de Parma había echado de su corte al embajador de Fran- 
cia, y vuéltose á la devoción de España y vestidose á la 
española, con gran regocijo y fiesta del Duque y de sus 
vasallos. Que el Pontífice está mas benévolo á las cosas de 
España. Que el duque de Medina de las Torres ni habia 
dejado el ínterin del gobierno de Ñapóles al de los Yelez, ni 
aceptaba lo de Milán. Guando sepa lo que pasa con el vac- 
udo, podrá ser que no replique. 

Olvídaseme decir que el Protonotarío y otros de su 
parcialidad han tenido estos días un gran susto y senti- 
miento, porque sin saber para qué fines hicieron venir de 
Aragón un famoso hechicero, y sabiéndolo el Inquisidor 
general, pidió licencia, favor y ayuda á S. M. para pren* 
derle; no se la quisieron dar con ánimo de prenderle y no 
por la Inquisición, mas cuando S. M. le mandó prender no 
pareció, y pidiéndole á los que ténian noticia de él, ó por 
cuya orden habia venido, respondieron que se habia vuelto 
y en el camino murió, de que presentaron testimonio, con 
lo cual han dado mucho que pensar. 



(1) Yéastiapig. iCOdeltomolV. 



4« 



Maárii y Péhrero 10 de 1613. 

De Catalana se ha dicho qae 4»000 franceses y catalanes 
que iban á intentar á Balbastro, hablan dado en manos del 
conde de Agoilar, y con alguna pérdida volvieron hayendo 
y eneootraron con dn irtiso qae llevaba D. Simón Masca-^ 
renas fNura socorrer el aiisoio lagar ; el caal los jembistió 
desordettadús y casi de todo puntos k» deshiao. Si esto ül^ 
timo no fné como sb cuenta» á lo menos tíénese por cierto 
haber dado ana rota á aquella gente el conde de Agailar. 

Háse confirmado también por cartas de los vireyes de 
Valencia y Aragón, que los catalanes de Barcelona, vién- 
dose demasiadamente apretados de los franceses, se han 
amotinado contra ellos» y que en el motin mataron á mu- 
chos y jantamente al gobernador teniente del virey Mos. 
de la Mota, apellidando á España; que ganaron á ^fonjoí y 
arrasaron las fortificaciones que habian hecho los frimoeses, 
los caales se hallan. amilanados y sin fner^as. 

Que los migueletea (foragidos de Catalüia) MaUían roc- 
hado im convoy del Fráncésy y llevádosele á. Tarra^ma,' 
dodde se ampararoa de nuestra gente. Con este suceso y 
con algunas inteligencias^ que tenemos dentro déCjataluña, 
y con lo mucho qUe será agradable á los catalanes el ve^ 
tiro del CondehDoítiue» ae ha entrado ea grandes* es^erhn^^* 
zas de que se ha de reodperar aqdel pHácipádq. 

Lo casero de por ¡acá todo est redultas de aqaeHano-»* 
vedad grande, y quenoshafecreehei descaficímieoto :del 
Conde. El dia de San Blas fueron los Reyes. ootn^céélen á 
su ermita, y la de Olivares los acompañó, como camarera 
mayor; los muchachos la sübarpn y dieroujgrita dic|é|idola 



44 

métete, y efin efeta oca^ioh dicou que se dlé^ix)n al R«y tú 
Palacio aigahos memoriales gracioáod aquel diá ^ él db Ih 
Purificación. 

Los papeles del Proto-Notario dicen que se despachan 
ebn el secretario Rozas, qae lo ed de W cosas de Flandes', 
y dícese también que ü. Pedro Pacheco, del Consejo Rfeal, 
dio recado de parte del Rey pidiendo á cada uno 1 0,000 
ducados al Protonotarío, á Joseph. González, á D. Pedro 
Valle de la Cerda y al de Monte-Rey, y que los visitan, y 
talnbien á.Leganési Pbro» breo que no haNyi mas bino que 
el vulgo dide todo lo que ól quiáeta i}ue se hioiese; 

Elmarquédde yillaf4ranoa(1) ^librpiya data prisioD, hk 
v^idó á Madrid, y dicen viene: tahibien D*. Folipü de Silvaj 
que estaba en Burgos pre^o, beírnland del marqués de 
Govea: buena señal es esto de que hdy mudabzaen elgon 
biemo de la monarquía. - i 

Dícese también que se reforman los Consejos,: y que eúl 
el de Gámard dejan solamente á D. Juan Chamaoel'o y á 
D. Francisco Antonio d¡é Alal'oonj . > . 

Murid D. Pedro de Granada, marquófe de Clmpo^ 
tejar (2).- ■ :«••■:.■• . . - ' ■ • i • >. • • ' > : 

Llelgó á la <l¿rte el de Carddn¿k y. Lerma (3)^ que vieoe 
á asistir ádus piel toq. . '. 

Roy se ha echado bando para qiie ae regid rea tbdos 
lOR caballeros de las tres ordenes militares; juzgo que son 

< • '.. ■'*.•• ' ; >' * '• -vi 

I I I ■ I p ■ II 1 ■■ ■ I I I I M . I I — ^ti— I 'I > I I ■ 1^»^^^— i^ 

(1) Bl mismo. D; Qttttik ée f olodd, dUfiie de f tíniLadm» «nías oitaá#» 
(S) ,.]^iq||^rj^i^aVi.(ta6 es do \g^i¡9l del P. Rafael, dice-olaroCamporRej^ 
pero debe ser.equivopacion pues sobre no hallarse este titulo entre los 
de'Berni, consta qué cñ '!.• de Febi*ero de este áüo*, !>. téíi'o dé Graháidk, 
déásédtenlé de \i 'fámilñt real de Ofaniídá, oblavi cí tilalb de nlar^a^' de 
QuM^iTeaic. • r .. i • • • > . . i , 

(3)^ Dqi^J^iiís d^ Ari^on, Córdoba y Gardpna, sexto duque d^ Se^orbe 
j de Cardona, el* cuál cas() con Doña María de Sahdoval y Rojas, tercera 



Ai 

loe que han servido para la jomada que se previene. Ma- 
drid y Febrero 10 de 1643.«D. Gabriel de Arriaga. 



Inundación de Zaragoza el dia de Ceniza en Forero de 
f643. 



(Tom. 404,fól. 266.) 

Dia de Ceniza, entre 9^y 10 de la mañana, sucedió 
una de las mayores desdichas que esta imperial ciudad de 
Zaragoza podia tener, pues habiendo crecido tanto el rio 
Ebro, se llevó dos ojos de la puente de piedra con las dos 
casas que estaban fundadas sobre él, y toda la puente de 
madera con la casa del pontón. Fué forzoso sacar las mon- 
jas de Altabas, y llevarlas á casa del Sr. Arzobispo. Háse 
llevado el rio casi todo el arrabal, los lavaderos de la lana, 
todas las torres que hay hacia el término de Jurlibol. Háse 
llevado los lugares de Sobradiel, Mongalbarba, Utibo, Pra- 
dilla, Pina, toda la cuesta de Quinto, y Osera, Bolilla. Háse 
llevado una calle y puente de Tudela, de Hallur (Gallur) al- 
gunas casas, y también llegó á Alagon. Ha libado á la 
plaza de Santo Domingo, y lievádose parte délos conven- 
tos de las Descalzas, de Diego Fecet, y de Santa Lucía, y 
muy gran parte del de Santo Domingo, Altabas, San 
Lázaro y Jesús; el paseo que hay desde lá puente de ta- 
blas á la tripería lo ha dejado de manera que apenas puede 
pasar un carro, y finalmente ha destruido todos los lugares 
de la ribera. Hánse caido muchas casas; ha muerto muchí- 
sima gente en las huertas y torres, y también dicen se ha 
llevado la mitad de la ciudad de Tortosa, todas las torre^ 
que estaban al derredor de Jesús hasta Gallego por aquellg 
ribera hacia la barca. Entró el agua por la portaza hasta 
casi la Cruz del Coso, y lo que mas es de admirar que ha*- 



43 

bieado sucedido todo esto, no llegó el agua á las escatas 
de la Virgen Santísima del Pilar, cosa que todos lo han te- 
nido á milagro. Las casas de los mesones de Exea se lle- 
naron todas de agua, pero no dicen hayan caido. Quererle 
decir á vmd. todo el daño que ha hecho la inundación es 
imposible, porqae le aseguro que me escriben con toda 
verdad que ha destruido toda la huerta de Zaragoza. Fe- 
brero 11 de 1643. 



Madrid y Febrero 14 de 1643. 

(Tom. 404, fól. 40.) 

Carta de D. Enrique Pimentel^ obispo de Cuenca, á S. Jf. 
el Rey. 

Pax Christi, &c. Un hermano del colegio de Cuenca 
nos mandó estos dias pasados copia de la carta que el 
obispo de aquella diócesi, D. Enrique Pimentel, ha escrito 
á S. M. excusándose de no admitir el arzobispado de esa 
ciudad. Es tan buena y hace tan patentes las virtudes y 
piedad del buen prelado, que á falta de otras nuevas que 
mandar á V. R. por esta estafeta, me ha parecido sería del 
agrado de V. R. Dice así : 

Señor: Por carta del secretario Antonio de Alosa Ro- 
darte de 24 del mes de Enero, he sabido la merced que 
V. M. (Diosle guarde), se ha servido de hacerme del Ar- 
zobispado de Sevilla; y aunque por sus circunstancias 
.es tan conforme á la grandeza de Y. M. como desigual á 
mis méritos, y que solamente besando sus Reales pies con 
toda humildad, confusión y rendimiento, no con palabras» 
puedo hacer de ella la estimación y aprecio que es justo; 
con todo eso, con el mismo reconocimiento y subordina- 
ción, y como vasallo ^ tan beneficiado de la Real mano de 



• I 

y. Mo pongq en con^id^r^pion á ?jí piedad. j,9!^iií^npjí\í^|- 
guuas cansas y mqtiyps qué^ me ofrecei^ p^r^ e?,c;i^r 4 
mi^ flacos hpn^bros peso tap $^ande, y.^e rptaxdaq ák 
justa o^diepcia de y.. M. . . , 

Señof : yo h^ qup soy. prelado ^i apps, j ei^ tpcjqs ^Uo^ 
a4viptiendo mas ¡mper|eccione^ y descvido$, Jip ^uplicadjp, 
á nuestro señ(jr en^m.is. sacfiücios y or^cion^a que siepdo. 
de mayor servicio suyo, me disponga algup jetjf¿^,:dop4ej 
eo los pocos años que me quedan de vida ajuste tantos 
defectos como habré cometido en la dirección de las almas 
y gobierno de ^oe- obispados. Pp^a si agora, señor, me 
encargo de nuevos y muchos mas subditos, acción seria 
por cierto contraria á mi voto y deseo, y á lo que con re- 
petidas instancias pjdo y he pedido á nuestro Señor, y que 
descubriría patente distancia de mis palabras á mi i^ten- 
clon. 

Las n^sidadesdci este obispado, y elJbal^iB.rl^s^sipinpre 
procurado socorrer, me tienen con no pqcas deu^ps y pm-, 
peíos.'El qosie de nuevas bulas, ^mudanza de raicasa^mar.. 
yor lu^trQ y ostentación ^e pila en Sevilla^ m^ Ips iba d<^ 
ocasipnar grandes} y todo esito se ha de v^nir á .pa^r| dp.l^ 
renta de estas dos qsposa^, que se (|r¡gii}q de Ip sangf e y , 
spdor de sus feligresas, á cuyos aprietos y j?ocorpo^^ qup 
es la primera obligación de un prelado^ por. las muc|ip$ y 
otras cargas ^e a(juel jirzobispado, no he de ppfier ficudir 
como quisiera. Pues ¿cómo, señor, no he de formar jíjsIq y 
grande escrúpulo de que para mi bien y vanidad de V[^- 
rir arzobispo de Sevilla disfrute estas dos iglesias, y supér- 
fluapiente gaste sus. do^ dipijtp^/^s y dpbjdq? ,^ lps¡ pp^ 

hres? ' • . , , 

Yo, señor me hallo en ed ad de 69 años; en Cif pppa b^ . 
gastado los 1 9, donde tengo uua iglesia tan ejemplar qpp 
me e:fcus^ el cuidado de la c9rrep¡qi,op, y me dá P# fpdo 
mucho (jue eavid^ar; upa cjvid^id t^p flevpt^de^U pfeJai^o. 



1# 

qae salo.ati^dei á prevenirle en todaa ooaaíoiies agaiajos 
y gu^toa; iQs curas, tos mas hechuras mías, tan doctos y vi« 
guantes, que me «uplen muchas veoea la oUglBioioa de lag 
yiqitfis ordia^ríaa que be acostumbrado (Biempre que loa 
achaques de vii^'o me han dado lugar) hacer; per mi per- 
sQpat aqn en el sa«s retirado y firagoat^ lugar de 'este^obie-^ 
padp< Quaado: Il^giue á Sevjlla los año^ serán mas, las foeri 
zas mepos; e) reconocer personalmente les áibditosi yml^ 
tar 1^ iglesias rep$tidaipente como en esta «distrito dífi-* 
cultQw^ , y. ftier^ai s^r^ fiar ¡este cMidado de ministpós^cnando 
debiera yo tomarle y ejercerle* Pues ¿oómo podri séAe^ 
qjüdQtarfie mí conciencia en la precisa falta y quiebra que 
en estaba fie. haber, mayorodente habiéndola pr6oaradóy¿ 
con mi tffislacipniymudaniía? * : .' t 

Confieso, señor, queiii temple da-Stevtta es 4 propositó 
para viejos, pero sus calores son también tan excesivos 
que los ha de extrañar mucho mi complexión y salud hecha 
ya al temperameqte (he^ de «istls tierras^ 'Y. M. (Dios le 
guarde) con su Real benignidad y clemencia se compade- 
ció el año pasado de verme en ellas^ y por eso se ha ser- 
vido de acordarse de mí en esta ocasión, y este solo favor 
me basta paba pasar en éste bbi^adolo pocé qne me taita 
de la vida iaoomodada y gustosmnente, empleándola coino 
basta aqnt ^ *el miaiaterio de humilde y retionooidó cia^ 
pellan de Y. M- y agor^ éon nuevos y mas agradecidos 
afectos. ••• •• '•' ■• 

^o puedo dejar tamlaen de representar á V. M. qué 
los afectos de mía subditos de este obispada, y las demos^ 
tniciones que han hecho eon solala noticia de thif mudanza, 
han sido de suet^texineoonreapoiidería ingratamente |si cer- 
raje. JIosi pvto/ á íbalídos • do iao reoonocidc^ rebabo; ^ue 
aunque ^ suoespf cumplieta con «sta obliga()ioq mejor que 
yOj deben de is^tfir pagados de lá llaneza y amor con que 
se la procuro satisfacer. 



4« 

Estos reparos, señor, con la reverencia y obsequio que 
debo, presento á los Reales pies de V. M. y le suplico afec- 
tuosa y rendidamente ponga los ojos en otro sujeto , pues 
por la misericordia de Dios hay tantos en su corona para 
este premio, que en cualquiera estará mejor empleado, y 
yo tengo de su grandeza mas de lo que merezco. Y junta* 
mente ruego á N. S., cuyo es el dictamen de los Reyes, 
encamine el de V. M. á lo que mas fuere del servicio de 
entrambos, guardando su Católica presencia los felicísimos 
años que ha menester su iglesia. Pareja á 4 de Febrero de 
1643 años. Bl obispo de Cuenca». 

No tei^ mas que añadir, sino rogar á Dios guarde á 
V. R. muchos años como yo deseo. Madrid á H de Fe- 
brero de 4 643.»Sebastian 6onzalez.>«^Al P. Rafael Pereyra, 
de la compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Febrero 47 de 4643. 

(Tom. 404, fól.STI.) 

Pax Chrístí, &c. Esta tarde habemos tenido en casa, 
para dar buen fin á la fiesta de las Cuarenta Horas , al 
Rey, Reina, y al Príncipe; y otro gran favor que nos han 
hecho los Reyes, ha sido sacar la primera vez en público 
á la infantica , que venia al lado de su hermano en cuerpo- 
cito con un baquero de lana encarnado, fondo qn tela de 
oro cargado de iVanjas; muy linda, rubia y blanca , que 
parecía un Niño Jesús. Sus padres, los Reyes, la iban di* 
ciendo: « anda niña , » y ella con tantas luces y adornos 
se paraba bobilla , y su madre se le iba la vida viéndola; 
y no me espanto de ello, que se llevó los aplausos de todos, 
echándole á gritos mil bendiciones , y sus padres gustaban 
de oirías. 



47 

Venia también la duquesa de Mantua en el coche con 
elRey y Reina, sus primos; luego muchos grandes y la 
mayor grandeza de damas y señoras que he visto , toda», 
aunque con luto por la Reina madre, bizarrísimas; porque 
á la Compañía vienen con mucho gusto, como tienen á 
dos padres de casa sus confesores, que todos los dias van 
á Palacio á confesarlas y tratar sus almas, favor solo á la 
Compañía, gracias i& Dios. 

También venia en su lugar de camarera mayor la se- 
ñora condesado OU vares, cosa que nos hizo disonancia, 
s^un lo que se decia; pero mas despacio va su despedida 
de lo que se pensaba, porque lodo va con mucha pruden- 
cia y guardando su tiempo como danza de compás. 

Estuvieron los Reyes y Príncipes en su sitial todos 
cuatro , y un poquito mas atrás la de Mantua , todos do 
rodillas, haciendo oración al Santísimo todo el tiempo 
que la Capilla Real cantó una letanía de Nuestra Señora, y 
dicha su oración se levantaron , y entonces llegó el pro-^ 
vincial Francisco Aguado f de quien el Rey tiene mucha 
estima por su santidad. Hincóse de rodillas, y el Rey 
le alzó y agradecióle la honra que hacia á la Com- 
pañía , y el favor de traer á la Infantita , á quien y al 
Príncipe, dando S. M. licencia, preguntó si les daria 
algún dijecito. Dijo el Rey: « sí dale de lo que quisiere- 
des.» Luego se llegó la niña, que para recibir todos entien- 
den; diósele unos ricos relicarios, de que gustaron todos 
de ver, y la niña mas alegre«y viva que entró estaba bom- 
bita mirando. La madre la dijo: «Dile algo al Padre;» 
digo: «Dios os guarde.» Con esto todos la echamos mil 
bendidones, y su padre porque no le hiciesen reir, se ta* 
pó algo el rostro. Estuvieron Rey y Reina apacibilísimos 
cual nunca los babemos visto, alegrándose de ver tantos 
Padres como allí estábamos, mostrando la estima que ha- 
cia de todos con la benevolencia y apacible semblante. 
Tomo xvn. 2 



48 

Co0 esto se fueron á Palacio muy cóulenlos, dejándo- 
iM>s mucho á los de casa, que es acciou que nunca la ha 
hecho después que reina; su padre, sí, lo hizo algunas 
veces. 

Esta vemda ha sido de mas eslima, porque siempre 
que viene á casa» aunque sea ordinario , como el dia de 
Año Nuevo» se le va á convidar y él lo acepta ; pero hoy 
fué la causa quería señora condesa de Paredes, dama de 
honor de la Reina , y muy querida del Rey 5 el domingo 
en la noche dijoá la Reina: « Para entrar en la Cuaresma 
santamente» acuerdóme yo que el santo rey, padre de 
S. M» i iba el martes por la tarde á la Compañía y visita-^ 
ba el Santísimo Sacrainento , y ganaba el Jubileo y no 
mogigangas, con que se ofe&de mucho Nuestro Señor, y 
por eso quizás Dios nos castiga. » Dijo la R^ina: «Tenéis 
razón, condesa, yo se lo diré esta noeke k\ Rey, y le haré 
que vaya. » Luego el lunes por la mañana » le d^jo la Reí-* 
na: ft Condesa, avisad á la Compañía que habernos de itr 
d martes al Jubileo,» y así vinieron. Esta condesado Pa-« 
redes, es muy santa y devota de la Compañía , y coino 
priva mucho con la Reina, ella nos hace éstos favores. 

Estos días yendo el Rey á las Descalzas, tres dias des^ 
pues de haber ido el Conde^-Dütiue á su Loechés, les dijo: 
« EncomeiKlad mucho á Dios á mi privado^ para que ie 
comunique luz para el gobierno >>» y como no se declarar- 
se mas, cuimdo se iba, Sor Margarita, hermana del padre 
del Emperador (4 ), se le hincó de rodillas y le dijo: «Señor, 
para qtte estas santas religiosas hagan sus orácionee oon 
Inas frecoeneia, y supliquen á Nuestro Señor le dé acierto 
y luz á su privado de V. M. , suplicóle me haga metx^ de 
dedmos qnijén es el privado. » Respondió el Rey: «Mi pri-* 
vado es la Reina.» Habernos quedado todos muy donten^ 

4 ' ' ' • I í ' ' * * - • 

_L,.^ L^^ ^^^_,^,^. . ^1^ ^ . . , ^ ^^^ l._ 

(1) Aii ini d orígíntül. 



49 

tos, y él reino creo ha úb estar muy bien gobernado. 

Madrid y Febrero 1*1 de 1 643.=«FrancÍ8C0 Negreta, 
de la Compañ{a.«»Al P. Rafael Pereyra. 

Lo que es cierto es, que el Conde-Doque se fbé porque 
se lo mandaron, aunque el Rey quiere por honrarle que en- 
tendamos que con licencia concedida, que no volverá por 
cosa sabida, ni accidente que suceda. Que siempre que 
jpudiere concurrir el servicio del Rey y el nd deslustrar-- 
le, lo hará el Rey; pero si fuese menester precisamente 
proveerle los puestos, se hará , que si pudiese tolerar lo 
dejará de hacer, y el tiempo responderá á las demás du-* 
das. Guarde Dios á V. R. como yo y todos los de aquí 
deseamos. De Madrid á 17 de Febrero de 1643.«Fran- 
cisco Negrete.==^Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Febrero 11 cíe 1643. 

(Tom. < 04 , fól. 268.) 

Pax Christi, &c. Como no dudo le será á V. R. grato 
el saber nuevas del P. Camasa , le remito copia de la car- 
ta que tiá escrito desde Maellá, donde actualmente se 
halla, á un padre de este colegio. Dice así: 

«Mi padre: escribo á V. R. hoy que son 15 dias, es- 
tando en Caspe. Después pasamos á esta villa de Maella, 
para estar mas cerca de nuestra gente, que obraba en la 
castellanía de Amposta , adonde yo he estado dos sema- 
nas. Tomóse el primer lugar de Batea por asalto, quedan- 
do prisioneros cerca de 200 franceses. Después de este 
suceso casi todos los lugares 30 han rendido 6 huido, de- 
jando sus casas y pasándose á la otra parte del Ebro, sino 
son los cuatro castillos de Orta, Mirabet, Mora y Flix. 



20 

Fué nuestra gente á reconocer á Flix, y parecióle 
mas Fuerte de lo que se pensaba, teniendo dentro 1 ,200 
franceses y 200 caballos , y así parte de nuestra gente fué 
á Mora, y comenzó una mina al castillo. 

Viernes 1 3 vino de Flix el enemigo con 4 ,500 infantes y 
600 caballos á socorrer á Mora. Nuestra gente que estaba 
en Gorvera con la artillería, venia para entrar y juntarse 
con la otra que iba á Mora. Vino el enemigo y dio un asalto 
furioso al lugar; pero los nuestros se defendieron valiente* 
mente, de manera que han quedado muertos 300 franceses 
alrededor de los muros. Los franceses que estaban en el 
castillo salieron contra los nuestros de dentro y se retiraron 
al anochecer con los demás dejando abierto el castillo, y así 
los nuestros quedaron dueños de él , y sin enemigos que 
se retiraron apriesa á Flix de miedo de encontrarse con 
lo restante de nuestro ejército que llegaba ya á Mora. Que- 
daba dentro de MoraD. Simón Mascareñas (1)con 800 in- 
fantes y 400 caballos; han derribado los muros del lugar 
y han dejado un tercio de napolitanos en el castillo. 

El señor marqués de Leganés hace grande diligencia 
con estos reinos á que den alguna gente para acabar con 
Flix, que es el puesto mas importante. Esta gente de la 
Castellania es tan bárbara que , aunque se les perdona, no 
quieren volver á sus casas, y los lugares están abundantes 
de vino, trigo, aceite y otras cosas. 

En Francia dicen que hay turbaciones ; que detuvie- 
ron en París el coche del cardenal Mazarini , pidiendo 
paz, y otros príncipes piden de justicia se les. restituyan 
los bienes que les habia quitado el cardenal Rocheliu. 
ítem: que el Rey de Francia estaba muy malo. 

De Cataluña dicen habían dado garrote á un caballero 



(1] GaMlero portagués y pariente cercano de D. Ger6nimo, qae fué 
obispo do Scgovia. 



24 

aficionado de S. M. C. , y que habia por esto grande 
sentimiento, y que Mr. de Argenzon habia pedido á 
la ciudad de Barcelona 300.000 escudos prestados para 
pagarla soldadesca, y que se habia ido á Francia. Por 
allá hay también involuciones. Dios nos ayude por su in- 
finita misericordia. No quisiera que con esto nos quitasen 
la vuelta á Madrid este invierno ; yo lo deseo infinito, asi 
como el poder servir mas á V. R., á quien me guarde Dios 
muchos años como deseo. Maella 25 de Enero de 4643. 

Después de escrita esta carta vino aviso del virey de 
Valencia que habia tenido nueva de Tarragona, de que 
franceses y catalanes estaban muy mal avenidos y disgos^ 
tados. Nació la diferencia de que al gobernador de Barce- 
lona le vino orden de Francia en que le mandaban hiciese 
un fuerte en Monjuí. Es un padrastro de un cerro que 
predomina á Barcelona, y quien fuere dueño del lo será 
de la ciudad , porque en dos horas desde él la pueden con 
la artillería echar en tierra y arrasarla. El gobernador por 
hacerles tragar esta pildora con mas blandura , Itamó al 
conselter, un capitán que es la cabeza de la ciudad, y 
después de haberle hecho un largo razonamiento de lo 
que aquel principado debia al rey cristianísimo , pues les 
habia favorecido y puesto en libertad con tanta costa de 
gente y dinero, que seria bien darle gusto en lo que pi- 
diese, y mas siendo ordenado para bien suyo. Respondió 
el canciller era muy justo como no perjudicase á sus fue- 
ros, á que respondió el gobernador que no era contra dios 
el hacer un fuerte en Monjuí, pues del se seguirían dos 
utilidades : la una dar gusto al Rey, que así lo pedia, y la 
otra estar la' ciudad mas asegurada con esa fortaleza. El 
conseller le dijo que no pensase S. M. en eso, que además 
de ser contra sus fueros, era quererles quitar la libertad y 
que el Principado por ningún caso lo consentiría. Hubo 
machas voces sobre el punto y no quedó resuelto nada- 



22 

Avisó el gobernador á Francia de lo qne le habia pasado, 
y faéie respondido lo intentase por bien si podia, y no 
pudiendo lo hiciese con mano poderosa. Acudió avisado 
La Mota para hacerle espaldas al gobernador ; juntó al 
conseller en Gap y diputados, y díjoles que su rey le 
apretaba en razón del faerte, y que así era preciso que se 
hiciese, y que sería de grande estima el que fuese con su 
beneplácito , y que así se lo pedia en nombre, de su rey. 
Contradijeron todos lo propuesto , y hubo tantas voces y 
alboroto que se oyó en la ciudad. ^Alegaban los cata- 
lanes muchas razones , y entre otras era que hoy estaban 
opuestos á su rey por no haber querido permitir se le- 
vantase aquel fuerte , y daban por bien empleado todo lo 
que gastaban por defender su libertad, y que haciendo lo 
que el Rey Cristianísimo les pedia, era perderla totalmen- 
te, y que no pasarian por ello por ninguna manera. Fué- 
les significado que sino querían bien á bien , seria por 
fuerza. Aquí fué el subirse de punto la cólera, y el dar el 
grito que lo ponian en el cielo. A las voces entraron otros 
que estaban á la mira, y embistieron con Mr. de Argén- 
son, que era uno de los cabos principales de Francia, y 
dicen le dieron de puñaladas, y que entre franceses y 
catalanes hubo una grande revuelta. Mandaron los conse^ 
Ueres se derríbasen unos principios de una fortificación 
que se habia empezado á hacer en Monjuí, y que todos 
anduviesen armados , y que quien no tuviese armas fuese 
á por ellas á la Diputación , con que hoy están muy sentid 
dos unos con otros, y tan mal seguros que el de La Mota 
tiene cerrada su casa, mientras come, y entre dia coa 
gente de guarda. Esto se ha escrito en otras cartas para 
particulares, y todas nacen del mismo principio. Hasta 
que S. M. tenga aviso de algún confidente , que los hay, 
no se tiene por tan cierta esta nueva. 

Los de Flix dic^n se resisten bravamente porque Q9t4p 



IS 

bi6D gnaniQoidoB de gonte^ y la nuestra no eá mnolia, y let 
entra algnn socorro por el río; veremos tm qué para todo.» 

Hasta aquí la carta del P. Antonio Canasa. 

De Flandes llegó correo tres dias ha y en I04 Países no 
hay novedad ninguna. Dicen hacen de nuestra partearan- 
des prevenciones de guerra. Ahora les han remitido dine- 
ro; importa mucho que D. Francisco de Meló salga muy 
con tiempo á campaña. 

(k>n este correo avisan que habiéndose retirado el ai^' 
duduque Leopoldo, después de las derrotas que hábia to-^ 
nido con los suecos, llegaron á alojarse é aquella, ciudad 
donde estaban cuatro regimientos de su ejército, que fiíe^ 
ron los que no quisieron pelear y grande ocasión de esta 
pérdida. Que mandó los alojasen y en teniéndolos dentro 
de la ciudad, mandó cerrar las puertas, y prender todos 
los cabos. A tres de los mas principales envió al Empera- 
dor á Yiena, para qbe conocida su causa y culpa castigase 
conforme merecía el delito. A los demás hizo degollar , y 
á los soldados los diezmó, pagando con la vida á quien le 
cabía la suerte. Mandó que los despojasen de cuanto lle^ 
vahan del pillaje que habían tenido , que por .ser grande 
y estar ricos no ha))ían querido acudir al socorro cuando 
mas se necesitó del. A los que quedaron vivos envió á 
las fronteras de Hungría con buena guardia^ á trabflyar eh 
las fortificaciones. Han quedado grandemente tos demás 
escarmentados con este castigo ^ y muy gozosos! de él lofc 
buenos y leales* • * 

Los electores piden al Boqperador eéhé del ejercito los 
extranjeros. Creo que sienten mandé Piodominí, y no 
tienen razón < que es grande soldado y la • emulación debe' 
de ser ocasión de que pidan coaa tan fuera de camino. 
Dudo venga en ello el Emperador por la grande satisface 
cion y experiencia que de sus iráenos ^serviciOti liene. 

Los dunquerqueses andan dé buena fortuna. Han to^ 



24 

mado eakos días al Holandés 26 navios mercantiles con 
grande riqoeza. Viene el cómputo con este último correo, 
de las presas de este año, y pasan de 90 vasos entre 
grandes y pequeños. 

De Italia vino correo, y con él avisan que se estaban 
haciendo fortificaciones en el Final, para asegurar el paso 
de Milán , y se habia hecho un fuerte real muy bueno en 
Saraval (Sarrabal); que tenian á Tortona bloqueada con 
14,000 hombres, 5,000 esguízaros que están á sueldo del 
Rey,. 5^000 italianos y 4,000 españdes; que tenian toma"* 
dos los pasos *para los víveres, y que el príncipe Tomas es« 
taba dentro de la ciudad. 

También ha corrido voz, no sé si con mucho funda- 
mento, que el príncipe Tomas había escrito al rey de 
Francia le diese gente, que él le daría el ducado de Milán 
ganado este año. Mucho ofrecer es. Hele hecho el rey de 
Francia príncipe de Tortona para tenerle con eso obligado • 

De Ñápeles han enviado para la paga de la gente casi 
dos millones de plata , con que por ahora tendrán que 
comer y con que pagar los sueldos, que los esguízaros no 
es gente que sin él se acomoda servir. 

Voz ha corrido de que murió el Papa á 6 de este; creo 
sin fundamento ninguno sino que el demonio lo haya di- 
cho, qae como lo cuentan parece que él es el autor de 
esta nueva. Dícese que un hombre habló á unos ministros 
de S. M. y les dijo: «señores; hoy somos á 9 , y á 6 mu- 
rió Su Santidad. » Esto es certísimo ; no puedo decir la 
persona que me lo ha dicho, porque fué habiéndome jura- 
mentado guardaría todo secreto. Por acá se tiene por fá- 
bula; el tianpo dirá la verdad, si acaso \o es. 

S. M. (Dios le guarde) asiste á los Consejos de Estado 
de ordinario, y acude con grande cuidado al despacho, y 
por tener mas tiempo todos los dias á las siete está ya 
vestido y dando audiencia. 



25 

Seis días ha bajó un decreto al Consejo Real muy 
bien escrito y todo de mano de S. M. , que en sustancia 
contenía lo que diré: «Muchos lugares de la Andalucía y 
personas particulares se me han quejado de los agravios 
y excesos que se han hecho en la venta de los baldíos , y 
aunque D. Luis Gudiel habrá cumplido con el puesto que 
tiene y con las obligaciones de su sangre , su demasiada 
tolerancia ha ocasionado que sus ministros hayan hecho 
algunos excesos y demasías, y atendiendo á su remedio le 
quitareis la comisión y la daréis á D. Pedro (1) Piícheco, y 
á todos sus oficiales les revocareis los nombramientos 
poniendo otros de nuevo, y á los primeros obligareis ven- 
gan á dar cuenta de lo procedido de las dichas ventas , y 
los pleitos que sobre esto hubiere y las vistas de los ne-^ 
gocios se hagan sin la asistencia de D. Luis Gudiel, y ten- 
dréis cuidado de castigar á quien se hallare culpado sin 
omisión ni remisión. >> 

El de Fernandina se quejó á S. M. por su agente, que 
habia ocho meses le tenían preso sin haberle hecho cargo 
ninguno; que suplicaba á S. M. se sirviese mandar que se 
le hiciese justicia. S. M. envió al presidente para que le 
diese noticia de la causa del de Fernandina. El presidente 
habló á los de la junta, y ninguno supo dar razón de la 
causa, ni había cosa ninguna escrita contra él. Esta fué la 
respuesta que se dio á S. M. , con lo cual S. M. le envió 
un correo mandando le viniese á besar la mano. Vino tres 
días há y, aunque algunos caballeros le salieron á recibir, 
él les dio á entender vendría un día después, con que no 
quiso le acompañase nadie. Con todo eso algunos le en- 
contraron y acompañaron. Entró á ver á S. M. é hincán- 
dose de rodillas dijo: «Señor, sesenta años tengo de edad, 



(1) Está en blanco el nombre, pero parece debió decir Pedro, según se 
ha impreso. 



S6 

los cuafenta be gastado en servipio de V. M. y de su pa- 
dre con la ocupación qué dir^a las cartas que de Y. M. y 
de su padre tengo juntas, con las de los mayores mrnis- 
tros que esta monarquía ha tenido. Ocho meses h9 me 
tienen preso, sin saber la causa ni haberme hecho cargQ 
ninguno. No pido á V. M. si soy culpado que se sobresea en 
mi negocio, sino que se prosiga, y averiguado quesea que 
estoy sin culpa , se me dé la patisfaccion que es jpsto á 
mi persona. » S. M. le respondió: «Yo os desagraviaré, y 
me serviréis como lo habéis hecho hasta aquí,» y él dijo» 
echándose á sus pies: « Sqñor, con eso mi honra» hacienda 
y vida están á los pies de Y. M. , que de todo disponga 
como fuere servido. » Gon esto se despidió de $• M. y 
queriéndole algunos señores acompañar, les dijo: «primos, 
ninguno ha de ir conmigo ; solo me he de ir á mi posada, 
y así no hay que porfiar , que no soy amigo de cumplí-* 
mientes, y si es para dar muestras del favor que me hacéis, 
bien ccmocidas las tengo en muchas ocasiones, y no nece- 
sito de esta mas.» Esto dijo con tal resolución que le hu- 
bieron de dejar. Fuese á hospedar á la quinta de D. Fula* 
no Serrano Zapata; dícese estuvo á solas con S. M. un dia 
después, mas de dos horas; esto no sé si es cierto. 

Otro decreto envió S. M. al señor inquisidor genera), 
escrito de su mano, que en sustancia coatenia esto: 
a Aunque pudiera tener satisfacción en mi conciencia de 
los tributos que están cargados sobre estos reinos, y de 
la forma de su administración, y de la carga que en ellos 
tiene la Iglesia por haber sido con consejo de varios c(m- 
sejeros y teólogos de satisfacción; con todo queriendo 
ajustar las materias de concienciad lo mas seguro y al 
mayor bien de los vasallos, os mando que juntéis en vuas^ 
tra casa á los condes de Oñate y Gastrillo, á D. Juan Chu- 
macero, á D. Francisco Antonio de Alarcon, á D. Antonio 
de Gontreras, á D. Pedro de Yega y al confesor de la Rei^ 



27 

na y al maedtro fray Juan dd Ppzo, y al maestro fray 
Juan de Santo Tomas de la Orden de Santo Domingo , y 
de la Compañía al P. Marcelo de Aponte y al P. Agus- 
tín de Castro, á todos los cuales les encargareis vean los 
tributos que están impuestos, la^ ocasiones con que se im- 
pusieron, la forma que se ha tenido en administrarlos , y 
lo que para* ellos ha contribuido la Iglesia » y con qué tí- 
tulo, y que ajusten lo qpie en esto se deb^ hacer en con-* 
ciencia con toda claridad y verdad sin ningún respeto 
humano, poixjue lo que no fuere conforma á la ley de 
Dios, lo quiero remitir aunque falte para mi plato (1)». 



(1) El decreto en toda 8u extensión se halla copiado al (óL S76. Di- 
ce asi: 

« El camplir enteramente con la obligación y peso que Nuestro Señor 
ha puesto sobre mis hombros, es en mi el último fin á que dirijo mis ac* 
eiones; 7 pareciéndomeque el medio mas cierto y seguro para conseguir 
este deseo» es aplacar la ira de mi Señor que tan visiblemente se ve irri- 
tada contra nosotros, he aplicado el pensamiento estos días á reconocer 
qué cosa será mas ofensiva áNuestroSeñor^y por esta causa mas digna 
de remécfiarae; y discurriendo sobre machas, he juzgado que se debe mi^ 
rar con toda atención si los tributos que he impuesto.en estos reinos, mo* 
vido del apretado estado de las cosas, y de las invasiones que han hecho 
en ellos nuestros enemigos, han sido con toda justificación y seguridad de 
eoncienoia; y aunque en esta parte yo he corrido con satisfacción y quie- 
tud, por haber seguido el parecer de santos ministros, tan aventajados y 
de tanta religión, tan doctos y particularmente por la necesidad tan pre- 
cisa, con todo eso, el ver que los eclesiásticos contribuyen en ellos ^q 
particular breve de Su Santidad, me ha movido á volver á tratar esta ma- 
teria y por ser tan grave y que abraza la conciencia, ^ justicia, las mate* 
rias de Estado, me ha parecido ordeaairo», que juntándose con vos mi con- 
fesor, los condes de Ofiate, Chinchón y Castrülo, D. J^an Chomacero, don 
Francisco Antonio de Alareon, P. An^)nio de Gontreras, D. Pedro de Ve- 
ga, el confesor del Príncipe, fray Juan de Santo Tomás, fray Agqstin 4^ 
Castro, el P. Marcelo de Aponte, de la Compailia, se lea esta orden y ae 
junten los papeles que pareciera ser necesarios para tratar con mas acuer- 
do de materia tan-gravcii teniendo pajra ello las juntas que fueren conve- 
njuptee; y habiéndolo estadiadp con toda inspección, se me consúltelo que 
se tuviese pQr vb^ «egnro nira li^ impaciencia; a^virtiendo que no quieip 



28 

Avisé á V. R. que el daqae de Medina de las Torres 
enviaba un rico presente á su sobrina doña Juana de Ye- 
lasco, mujer de D. Enrique, hijo del señor conde , y que 
decian valia 30,000 ducados. Ha llegado, y creo han ta- 
sado muy cortamente. Lo que envia es una colgadura de 
brocado riquísima, con su dosel; una alfombra extremada 
turca con 24 almohadas de brocado de la miisma tela de 
la colgadura; una cama de brocado con las cenefas de 
bordado de oro relevado ; una banda de vara y media de 
largo y de cuatro dedos de ancho , toda de diamantes, 
que esta se aprecia solo en 11,000 ducados; una carroza 
con cuatro muías, y una litera con dos machos ( las te- 
las de la carroza y litera son de oro); seis caballos napo- 
litanos hermosísimos; doshacaneas; dos muías de regalo. 
Presente es este que se pudiera hacer á S. M. con mucho 
decoro. Guando se envió estaban las cosas diferentes de 
lo que hoy están. Esta es la variedad que tienen las cosas 
de esta vida. 

Dícese por muy cierto que el conde de Oñate y don 
Juan Chumacero, y el secretario Rozas tienen muchas jun- 
tas en que gastan mucho tiempo con grande secreto , y 
así lo está la materia. Entiéndese ha de salir de ella algu- 
na cosa grande , pues de las personas y modo como se ha- 
cen, no puede ser sino por cosas de mucha monta. 



gozar de nÍDgnn triboto qne sea con la menor sombra de escrúpnlo, pues 
qnien no atiende & cumplir con su conciencia, no atiende & defender sus 
reinos, y mas quiero defenderlos todos juntos, cutnpliendo con lo qne se 
debe, que conservarlos por medios poco s^ros; pnes si yo bago de mi 
parte lo que debo, y trato de aplacar la ira de Nuestro Sefior» á Su Divina 
Majestad tocará defenderme, y cuanto mas reducidos nos viéremos al úl- 
timo extremo, y á depender solo de la mano de Dios, estará mas cierta mi 
esperanza y mas firme mi fe, de qne nos ba de sacar libres de los aprietos 
en que estamos, y disponer las cosas de modo qne se consiga con la bre- 
vedad qne conviene la paz y quietud y reposo á la Cristiandad.» 



29 

También se dice» y no con poco fundamento » que la 
señora condesa de Olivares se va en toda esta semana á 
Loeches, á hacer compañía al señor Conde-Duque. Ya 
por el vulgo corren seis ó siete camareras mayores, como 
.son la señora duquesa de Cardona, la de Lerma,la de Al- 
burquerque, la de Terranova, la condesa de Paredes» la 
marquesa de Yillareal y otras que cada uno juzga serian 
á propósito. 

La fiesta de las Cuarenta Horas se ha hecho con la so* 
lemnidad que se acostumbra, este año. Lo que ha habido 
de mas que otros es que esta tarde han estado SS. MM. en 
casa; el Príncipe y la Infanta, la duquesa de Mantua y to-* 
das las demás señoras de honor y damas. Hicieron oración, 
cantaron los cantores de Palacio la letanía del Santísimo 
Sacramento, y luego se levantaron los Reyes; hablóles 
cuatro palabras el P. Provincial, agradeciendo el favor que 
á nuestra casa hacian con su venida , y se dio al Prínci- 
pe y Infanta algunas piezas de devoción de valor, con 
otras niñerías y juguetes de grande curiosidad. 

Esto es lo que se ofrece por ahora: Adiós, mi padre, 
que el martes pasado estando trasladando la carta del pa- 
dre Camasa, me llamaron para un penitente mió que mu* 
rió el dia siguiente, y fué fuerza el asistirle. V. R. perdo- 
ne y me mande. Si pudiere haber traslado de los decretos 
del origina], se los remitiré á V. R, que se holgará de 
verlos, porque están es:tremados de buenos, á dicho de 
todos. De Madrid y Febrero 11 de 1 6i3.«»Sebastian Gk)n- 
zalez. 

y. R. se sirva de no enviar papeles , sino . son de im- 
portancia por el pliego, que el P. Lagunilla pone los por-- 
tes como si viniera algo de importancia , y no siéndolo no 
hay para qué gastar lo que no es necesario. 



áo 



Madrid y Marxo 3 de 16i3. 

(Tom. 404, fól. 271) 

Pax Christi, &c. Padre mió: el correo pasado no escri- 
bí á V. R. porque estuve indispuesto, aunque no fué cosa 
de cuidado, mas de cualquiera suerte, siempre muy al ser- 
Vicio de V. R. 

Lo que hay de nuevo que avisar á V. R. es que ei 
fiscal de Valladolid hizo unas informaciones para un só- 
brino del Protonotario. El lo diligenció de suerte qué 
consiguió sü pretensión. En remuneración de lo bien que 
lo habiá hecho, el Protonotario dispuso las (cosas de suer- 
te que vacando la fiscalía de Valladolid, con tener otros 
pretendientes de muy buenas prendas, á todos se la llevó. 
S. M. debe de haber sabido la causa de esta provisión, y 
también las personas que en ella concurrieron, y que el di- 
cho fiscal no era tan á propósito como otros que lo preten- 
dían, y además que no le sobraban las letras. Llamó á 
D. Francisco Antonio de Alarcon , y le dijo : a He sabido 
se le dio la plaza de fiscal de Valladolid á Fulano, y (|ue 
no era á propósito para aquel oficio, y que otros que lo 
eran se han quedado excluidos. ¿Cómo me propusisteis pa- 
ra este oficio hombre de tales calidades?» D. Francisco 
Antonio respondió: « Yo no le propuse, ni en primero, ni 
en segundo, ni en tercer lugar; y creo que mis compañe- 
ros hicieH)n Ib mismo; que ni eños üi yo le tomdmós en 
boca para consultarle; tnas como las consultas son sscre-*- 
tas, y no sabb el uno lo que el otro dice, es fácil el po- 
nerle á V. M. al que quiere [en primer lugar el (}üe tiene 
el despacho. De jní sé decir no me pasó por el pensamien- 
to el consultarle; de los demás podrá V. M. hacer se sepa, 



34 

y me persuado serían de mi mismo sentimiento. >> Bícesé 
qae se ha hecho averiguación con los otros oidores de Cá- 
mara, y no se sabe si le aliviarán al agraciado del traba- 
jo de la fiscalía, que se teme sé la han de quitar. 

Su Excelencia el señot Gonde-Duqüe , como tiene él 
tiempo tobrado en Loeches , triata de hacer un bosque y 
ha enviado poi^ conejos , &c. para poblarle. Los labrado- 
res de Loéches le han representado que les serian muy 
perjudiciales para los sembrados y viñas. No me parece 
que desistió del intento con la súplica ; acudieron á S. M. 
y dfcese dió orden que los conejos y conejas que se ha- 
blan pedido en varias partes para Loecheá no se en- 
viasen. 

Ya avisé á Y. R. como al du(}ue de Femandiha le ha- 
blan vuelto las galeras, y le daban un trozo del armada 
real para que fuese por general á obrar este año en el 
Mediterráneo. Algunos hablan reparado en que parecía 
se le hacia desfavor al duque de Maqueda. Bl otro dia re- 
cibió este un papel de S. M. en que le decia en sus- 
tancia esto , como había mandado al duque de Fernán-^ 
dina continuase su oficio, y que siendo general del 
Mediterráneo y conviniendo llevase alguna caütidad de 
vasos de la armada real, para lo que se habia de hacer, 
le habia parecido corriese todo por cuenta del duque de 
Femandina, como general que es de aquel mar , y tam- 
bién por no parecerle decente que uüá persona como la 
sbya fuese coü áolo bn trozo de armada y subordinado á 
otro ; que él tenia empleo en que ocuparle digno dé su 
persona, &c. , y esto cotí palabras de gratide cariño y con 
muestras dé mucha estimación , con que ha cesado el 
ffeparo. ' 

Dfcese , aunque no es cierto, que quieren enviar al 
duque de Maqueda por general de las costas de Andalucía. 
Esto há dias que corrió y se habia caído; hásé avivado 1^ 



32 

VOZ, y puede ser sea coq ocasión de este papel que reci- 
bió el duque de S. M. 

Concurrieron á visitar al duque de Fernandina don 
Antonio de Balboa, y el Protonotario. Ck)mo los dos esta- 
ban juntos, cada uno envió su recado casi del mismo te- 
nor con un paje, diciendo que si S. E. no estaba ocupado 
y les daba licencia, le entrarían á besar la mano. Dio el 
paje el recado al Duque, y salió con la respuesta y dijo á 
D. Antonio Balboa : « el Duque, mi señor, dice que vmd. 
entre^ que ninguna ocupación habrá tan precisa que le 
impida el gusto que tendrá en ver á vmd. » y al Protono- 
tario le dio por respuesta» que el Duque, su señor, deda, 
tenia una ocupación precisa , que en otra ocasión le po- 
dría ver cuando estuviese mas desembarazado. No lo de*- 
bia de estar mucho el Duque en mostrarle el sentimiento 
que con él debe de tener con dos recados tan opuestos, 
sabiendo se hablan de dar en su presencia; él es buen ca<* 
ballero, pero tiene grande humorazo. 

Dícese casi por cierto que fray Juan de Santo Tomás, 
á quien S. M. señaló para una junta que se hace en razón 
de la justificación de los tributos (4), especialmente los 
que pagan los eclesiásticos , será confesor de S. M. por es- 
tar ya tan viejo el señor inquisidor; aunque por serlo no 
se da por entendido , y el otro dia dijo á un padre de ca* 
sa que si S. M. hacia jornada, no dejaría de acompañarle; 
que le habia criado y le habia de acudir hasta morir. 

Dos juntas ha habido de conciencia en razón de los 
tributos dichos en casa del señor inquisidor; no he sabido 
qué ha resultado, ni si han acabado de resolver algún 
punto. No es materia que dejará de saberse, pues de cual- 
quiera suerte por los efectos se sacará la resolución , sino 
es que antes se sepa, que es materia en que habrá mu- 

■ ■ I ^ I ■ '«' ■ ■ K— ^— ^— — — ^— W^— ^M^—l— ^M W ■■■■ ■ II lili. 

(1) Véase la p¿g. 27. 



3» 

cho9 cariosos que desean saiberlo y lu^o se divulgará, y 
mas estando aquí once prebendados de varias iglesias á 
suplicar á S. M. se les guarden sus inmunidades, atendien'- 
do además de eso á las grandes contribuciones y cargas 
que hoy tiene y paga el estado eclesiástico. S. M. ha en- 
viado un billete á todas las comunidades de esta corte pi- 
diéndoles qué atendiendo á las necesidades que de pre- 
sente tiene, necesita de que le socorran con dineros, si los 
tuvieren, ó con plata la que estuviere sobrada y no hicie- 
re falta para el culto divino; que ofrece volverla con toda 
puntualidad, y además pagar á 1 por 1 00 hasta la venida 
de galeones, que es el término que se pone para la paga. 
En esta conformidad han escrito á todas las demás igle- 
sias y comunidades del reino. El deán de Toledo ha ve- 
nido aquí de parte de su iglesia, y ha ofrecido en su nom- 
bre de ella 1 50,000 ducados á S. M. , y creo todos harón 
lo que pudieren, por pedirse sin apremio y coii toda se- 
guridad en razón de la paga y intereses, y ser la necesi*- 
dad tan urgente. » > 

. S. M. ha despachado para esta corte diez conductas 
de capitanes de infantería. Quiere no se aliste soldado 
que no sea voluntario, y que á ninguno se le apremie ni 
obligue por fuerza, como se ha hecho antes de ahora que 
en carros*y con esposas y grillos llevaban algunos que 
cogian para esto al vuelo, y así ha lucido todo. 

S. M. envió un recado al presidente del Consejo de Cas- 
tilla con el señor cardenal Borja en que le decia como le 
hacia merced del obispado de Ta razona. Consolóse muy po- 
co con la prebenda y respondióle al cardenal que besaba 
los pies de S. M., y que él estaba ya viejo para encargarse 
ahora de almas agenas; que lo que le restaba de vida de- 
seaba tratar de mirar por la suya. Que en 4}rden á est^ es- 
taba con deseo de retirarse, y que así suplicaba á S. M., si 
lequeriabacer alguna merced le diese tres ó cuatro mil du- 
Tamo xfii. 8 



34 

cadoa de renta, que oon ellos pasaría lo poeo que de vida' 
lé quedaba^ además que m) parecía cosa decente que fiíMh 
se á Tarazona quien había ocupado el puesto que tenia 
(aquí debe de picarle). Volvió con la respuesta el carde-* 
nal á S. M. y dióle segundo recado, y le maudó le dijese de 
su parte tomase resolución ó en aceptar lo de Tarazona, 
ó dejar que se le señalase pensión seguQ lo que indicaba 
tendría por suficiente para retirarse. Llevó este recado ^el 
cardenal , y viéndole estaba sin tomar resolución, él eoo 
muy grande le dijo : « Vuestra ílustrísima se resuelva con 
brevedad , y se persuada que S. M * no gusta continúe en 
el oficio de presidente; » y algunos añaden aun mas al co^ 
loquio. En fin, ayer lunes estuvo en el Consejo (vióse 
el pleito de D. Juan de Córdoba contra la condesa de 
Oropesa sobre el estado de Aleándote, dicen tiene mucha 
justicia). Hoy he oído decir le ha ido tercera monición 
con el cardenal. Para el otro corpeo se sabrá lo que ha 
resultado. 

D. Juan Chumacero pidió licencia á S. M. jpara no ir 
á Consejo Real, y S. M. leba mandado acuda en todo caso, 
porque necesita de su persona: muy valido anda que te 
hacen presidente de Castilla. 

Ya se le ha cumplido su deseo al de Leganés, y está 
en camino. Han proveido su oficio en D. Felipe *de Silva. 
Esto dicen no lo llevó con mucho consuelo, cuando junta- 
mente con la licencia se lo avisaron. Témese que el ha- 
berle desarmado tan totalmente del oficio, sin Jiaberle de* 
jado algún género de dependencia, es para teñóle mas 
desembarazado y visitarle, y como hoy se halla desabri- 
gado, sin el arrimo del señor Conde-Duque , será fuerza, 
si van las cosas con estrechura, que tenga bien que hacer 
en satisfacer á los cargos que le pusieren. 

Ha salido un decreto de S. M. en que manda que por 
obviar átennos reparos que estos años ha habida, haoieoido 



ctíti dMHBiM j^aHiMM^és Id iiifetAMión'dé abbleM y iHhi^i 

pie^á étt Madrid, siü ádudir á lod lugares de stt natubaltíza 
de los dichos preteDdiettte&, ordena y tt)aüdA que lás ta^ 
les inforinacioDeé que eñ adetatite se hicieren, se hagatt 
siempre en los lugares de la naturaleza de los que p^eteo-^ 
dieren, y que en este particular no sé dispense con 
ninguno. 

Tsmbien ha niañdado S. M. por nn debréto al Conseja • 
Real dé las órdenes que no se renda ningan háltlto ni se 
beneficie por ningún caso ni pnetestó; que habiendo estO' 
de «er premio de los que le sirvieren, no quiere se haga* 
una cosa que siempre ha sido y debe de ser de tanta es^' 
timacion común y ordinaria, y que los emolumentos que 
de esto se pretendían sacar se acomoden por otros )neilM>s. 

También se dice (esto no será cierto, pero hft coHridbi 
como tal ) que se ha dado orden para que nú se vetidati 
los oficios reales. 

De Roma ha venido bula de Su Santidad á S. M. para 
que las provisiones que antes solia hacer solo el séfior Jn^^ 
qoisidor Creneral de los oficios de las inquisiciones pártictH 
lares, en adelante ño los baga, sino que consuhe. él Con^ 
sejo de Inquiáciori, éüátído la plaía vacare, las péra&ñái^ 
que ftieren para ella á propósito, y S. M« escoja d qué fe 
pareciere de ios consultados. Aquí se le quita mucho áé 
su autoridad al sefior Inquisidor General, y se da á 16S 
seoore» que son de la Suprema, y én especial á S. M. qué^ 
ha de ser el que últimamente ha de escoger. Antes el esv 
tilo era, cuando vacaba pla^a de la Suprema, se cónsul-^ 
tabaáS M. y escogía á^quien le parecía^ ó lá daba á 
quien se juzgaba tenia méritos y servicios para ella; en las 
demás plazas de todas las demás inqrrrsitionés y ofició!^ 
era dueño absoluto el señor inquisidor mayor, sin dépen- 
denda, ni dé Consejo dé la SupreiM, ni de S. M. 

Ay«ir nos dijo üí seflór átm dtí TkAedo t«íiía yt én stt 



3C 

poder cma bola que ha expedido Su Santidad, en que qui- 
ta\eü toda la iglesia las fiestas de guardar , exceptuando 
laa de Cristo nuestro Senor^ tres de Nuestra Señora , y 
las de los. Apóstoles y la del patrón único de la villa ó 
ciudad ó iglesia, y que esto se publioaria luego. 

Ahora me acaban de decir por cosa cierta, que S. M. 
ha enviado un decreto al Consejo Real en que man^a que 
l^s consultas que estos años se han hecho secretas , dando 
los señores de la Cámara su* voto por escrito , se hagan pú- 
blicas, como se solía , y se confieran entre todos los mé- 
ritos y partes de los pretendientes en la Cámara , y que 
calificados suban los votos, como era de costumbre, para 
que con eso se proceda con mas acierto y se esté menos 
expuesto á los inconvenientes que se han experimentado: 
puede ser se haya esto ocasionado de la provisión del fis* 
cal de Yalladolid, de que escribí á V. R. en otra. 

Ayer vino aviso á S. M. de que los de Vizcaya ha- 
bían tomado un navio francés que iba á Portugal. Las car- 
tas principales que iban para el de Berganza se han remi- 
tido aqui, y concuerdan con lo que^los prisioneros dicen, 
que el rey de Francia escribia al duque de Berganza con 
grande aprieto , en razón de que este año entrase por 
Castilla con el mayor poder que le fuese posible, y que en 
esto no hubiese falta , porque habiéndola no le asístiria 
inas. Que él pondría cinco ejércitos: uno en Flandes, otro 
en I,talia, otro en Cataluña y otro en Vizcaya ó Navarra, y 
que pondría en la mar una poderosa armada. No hay si- 
no fiar de Dios, que Su Divina ^Majestad nos dará buenos 
sucesos , pues para darlos no necesita de tantas preven- 
ciones, y cuando las cosas están mas apretadas muestra 
mas su providencia. 

Al duque de ,Pastrana han ofrecido el gobierno de 
Oran; no, ha^mado hasta ahora resolución; no sé si lo ha 
de acopar, que es oficio para el que ae requiere mas ex • 



37 

periencia de las cosas de la guerra de la que tiene el 
Duque. ; j ' 

Dicen, no sé con qué fundamento , que al obispo de 
Placencia le hacian inquisidor general; á D. Frandáco An^ 
Ionio de Alarcon , presidente de Ordenes, y á D. Pedro 
Pacheco, presidente de la Cruzada. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. á quien 
Nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid y Marzo 3 
de 1643.»Sebastian Gonzalez.—AI P. Rafael Pereyra, de 
la Ck)mpañfa de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Marzo 3 de 1 643. 

(Tom. ÍOí, fól. 4 V.») 

Lo que hay que avisar desde principios del mes pasa- 
do hasta hoy 3 de Marzo , es lo siguiente : 

De Zaragoza avisan en el correo ordinario la inunda- 
ción del Ebro, que en aquella ciudad se babia' llevado 'ia 
puente de madera y parte de la de piedra y muchas ca- 
sas y conventos. Dicen que el daño se estima en dos mi- 
llones, y que también fué grande el que el mismo rio hizo 
en Tudela de Navarra ; • ooatfiOfióse la intmdacion de las 
muchas nieves deshechas. 

De Valencia escriben que' tm catalán habla descubierto 
como él habia llegado allí en compañía de un clérigo, que 
venia inducido de Mós de La Mota y dé otros catalanes á 
echar en el tabaco y en Ifis pilas del agua bendita, polvos 
como los que en Mi^an (1 ) ocasionaron tantas iñóerteé. 



» !>■ 



(1) En Milán por los años de 161% reinó nna clase dépestileneia (npe 
hiio machas victimas. Atribuyóse i unos polvos que. el . vu^lgQ de aq^ueU^ 
ciudad creyó se habían echado en la's aguas potables. No obstante lo ab' 
surdo de esta conseja, no faltaron en E^ipaña grandes doctores que escri- 
bieron aceróa de la aataráiezA é influencia de dielios polvos; ' > 



98 

Súpatoel qlémgo y wwBtóaq; jas 4iljgei^4?¡aa (J^.^rey 
bascándole son grandes, y en orden á ellas ha puesto pr^ 
ms, m boa toiwe de Id óvá^^ de IHootesa algunos mon- 
geá oaUlai^ de San YiQíBotQ mMir, de aqueil» ciudod. 
. : Ai maik'qiié» de Velada se ha dad^ el gobierno d^ 
Milán, y la caballería d^ aquQi estado ae ha ooafirmado e^ 
el.d¥»qñede Alburcfóerqiie; la de Flaadesi, en el marqués 
de €aiiiicena. A D. Juan de Garay han hecho maestro de 
Campo gederá^lde Iqs ejiércitos de Cataluña; al coode d^ 
Santistéban se dice queje envíaa á a^isUr ú la^ frQ0terd3 
de Portugal, en Badajoz; á D. Luis Ponce le envían por 
capitán general de Castilla la Vieja y- de Cantabria con 
el mismo título déla provincia de Guipúzcoa, y con su- 
perintendencia para pedir los socorros que fueren necesa- 
rios á las provincias de Álava y señorío de Vizcaya. Don 
Luifr de AlMcastré €»tá nombrado por g^ner^l d^lft. arti- 
llería de Cantabria, 

Háñse mandado recoger las cartas que ^e l^bian en- 
viado á los oaballenofi de hábito, en que se ke^ podía 
hombres montados. 



Méjico y ifef^ I."" dé 4643. 

(TOI^. 404» fdl. 46e.) 

PaKCfarísli, &e. Esla escribo desde Méjico, á:Quyo 
reiho llegamos el dia de San Fraooisoo 4 de O0t vibras ha- 
biendo gastado en hi navegación S3 días, de los mas tra- 
bajosos y peligrosos que han visto estos mares. Tres tor- 
mentas tuvimos, y en una de ellas, la mías peligrosa, otras 
tres. Uña noche, 2!2 de Agosto, nos vimos en el mayor pe- 
ligro ,<}ue sie^ puede pensar, estando tres veces ya para irse 
á pique nuesth^ naydo, ({ue aun era de lo6 mas fuertes (le 



99 
la floUu Eü-priiaer rebato fué qoe ttn navío^ impelidlo de 
los fuertes oortes y dej furioso mar, veoia á abordar con * 
el aue^lro , del t^ual estaba ya meaos distante que el es*- 
paoio de una pica. El viento crecía; la noche estaba oscq* 
rísimd, el mar sobremanera hindiado, y para romper con 
Qoestro navio y hacernos pedazsos, no habia mas que un 
abrir y cerrar de ojos. Aquí nos dispusimos para morir lo 
mejor que la ocasión tan acelerada dio lugar. Quiso Diqs 
enviar, por medio de uno y otro navio una ola grande 
que los apartó mas de tres leguas en un instante, con que 
quedamos libres. Después nos dijeron los que iban en este 
navio que de propósito venían á juntarse con el nuestro 
para echar en él la gente, porque se venia el suyo á pique, 
habiendo ya echado al mar todos los fardos, artillería, mu- 
oieiooes, bastimentos y aun comida, como casi todos los 
demás navios, pues todos lo hicieron menos tres ó ouatrp, 
y solo asi escaparon de la furiosa tempestad. 

Después de esto, como se enfurecía mas la tormenta» 
vino á tal extremo nuestro navio, que el bauprés y tritio 
quete casi hasta los fogones estuvo hundido en el mar 
por espacio de mas de tres credos, sin poderse menear 
mas que unos vaivenes sordos, prenuncios ciertos del nau- 
fragio. Ya dejaron , teniéndola por perdida d piloto y los 
marÍBeroa, cualquier diligencia; solo atendían con lágrimas 
y sollozos á pedir perdón; ooái previniendo una tabla, 
cuál hachas y haehuelas para cortar árboles, &b. Todo es- 
to duró desde }as diez de la noche hasta casi la mañana, 
que se sos^ó un pooo la tormenta , saliendo todos como 
difuntos, sin comer, con el peligro á los ojos. 

Esto es lo que por nosotros pasó , y fuimos los mejot 
librados, porque no se llegó á lanzar al mar nada, habiendo 
ca« todos los demás navios, como dije , hécholo así á la 
mañana. Cada instante nos veíamos embestidos de las 
olas que eran tan altas, que encapillaban por cioía de la 



10 

cámara de popa alta. AI fin, qtiiso Dios sacarnos de este 
peligro y consolarnos con la vista de Puerto-Rico, en que 
después de ocho dias entramos. Fué la alegría inexplica- 
ble al vernos pisar el suelo seguros de estos temores; el ale- 
grarnos con nuestros compañeros; el abrazarse los del un 
navio al otro. Al fin, señor, aunque hubiesen sido mas 
enemigos del mundo, allí se hicieran mas que hermanos. 
Comimos frutas de la tierra, plátanos, guazabas y otras 
muchas, que ya el deseo de ver cosa de tierra, ya ja no- 
vedad , eran grandes estímulos para comerlas. Lo que nos 
asombró mas fué unos espesísimos montes y valles, que si no 
es con hacha no se puede entrar en ellos; todos llenos de 
paranjos, de limones, y tan linda á la vista su fruta, que nos 
pareció no tenia que ver el valle hermoso de Córdoba , ni 
el Pardo de Madrid, ni Reguchillo de Jaén, sobremanera 
mayores las naranjas y mas hermosas que en España , si 
bien para la salud no tan buenas. Con harto dolor mió me 
quitó un amigo dos de ellas, que mi deseo mehabia hecho 
diligente y ligero á cogerlas. 

Dos dias estuvimos pisando duro, cuando la pieza de 
leva nos hizo volver á la cárcel del navio. Mas adversa 
nos fué la fortuna en estas *700 leguas que quedaban, 
pues en navegarías gastamos cerca de cuarenta y tantos 
dias, mas de un mes de calmas, principalmente cuando 
llegamos al paraje de Jamaica, y cuando caminábamos rU 
go, las corrientes contrarias nos ochaban atrás. Faltónos 
el mantenimiento ; el agua por tasa á la gente, á medio 
cuartUlo en todo el dia, si bien á nosotros por este tiem- 
po no nos faltó; pero como duraba la falta del aire, so^ 
bre haber gastado 15 dias sin comer carne sino un poco 
de arroz, se nos puso tasa y fué Dios servido que el mis- 
mo dia que comenzamos á hacer penitencia , nos la pagó 
Dios con la vista- de la Veracruz, cosa que nos dejó ab- 
sortos de novedad, haciéndosele mas de nuevo á los pi^ 



lotos el parage en qae nos bailábamos, teniéndolo por co^ 
sa de milagro. Dimos gracias á Dios, dicióndole á nnesiro 
tono un Te Deum laudamus. 

Ese mismo dia entramos en el puerto con grande alegría; 
porque hicimos la salva al castillo de San Juan de Lúa (Ulúa) 
con todas las piezas, y el virey salva entera con 36 piezas 
de bronce con bala. Aguóse aquí el contento y estuvimos á 
pique nosotros de aguarnos, porque por entrar primero un 
navio que venia cerca de nosotros, barloamos tan fuerte- 
mente que les quebramos todos los corredores y obras muer- 
tas; y como las jarcias se embarazaron uiías con otras, nos 
quedamos sin poder dar un paso, y ya encima de los ban- 
cos, común peligro de todas las flotas. Aquí sacaron hachas 
y azuelas, para romper las jarcias y quebrar los peñoles (1), 
para que desembarazado nuestro navio pudiesen entrar 
los otros. Para defender los otros el suyo, sacaron rodé- 
las y espadas; los nuestros también, y casi estuvieron 
unos y otros para saltar en los navios y llevarlo todo por 
armas y fuego. De nuestro navio hubo hombre que . tuvo 
ya la mecha encendida , para pegar fuego á las piezas. 
Estorbólo Dios permitiendo los otros que les rompiésemos 
las garfias y cables , para que asi ellos como nosotros nos 
viéramos libres de tantos peligros. Quedó el otro navio 
muy mal parado; el nuestro se sentó en la arena con pe^ 
ligro evidente de abrirse; largó una pieza para pedir so- 
corro; diéron^le, y quiso Dios que pudiese surgir algo^ 
Después de tres ó cuatro horas se descuidó el lantiero (2) 
con la bitácora, lugar donde sé pone la luz y la aguja par^ 
gobernar; encendióse toda; el humo llegó á lo alto ; cono- 
cióse el peligro y no habia tan presto agua' para reme- 



(1] Las extremidades de las vergas. 

(8) Asi dioe el original, aunque en rigor se podría también leer «< e|in< 
tíero.» Una y otra voz nos son desconocidas. 



u 

diarlcK Faltaba muy poco al faego parp Negar a) panol {1) 
higar doode 86 gaardb la pólvora; quebrérooseaqoí muchas 
botijas de agua y de vino para socorrer predto al peligro, 
qoe 8i no, no solo nuestro naTÍo, sino toda la flota pereciera. 
No nos £ailtó en medio de tantas desgracias sino enemigos; 
y aun estos se aparecieron por alli , pues vimos dos ve^ 
las que no se atrevieron á acometernos , por ir entomces 
todos en conserva, qoe sí. dos ó tres dias antes nos vie^ 
ran, infaliblemente cayéramos nosotros en su poder por 
ir entonces muy sgorreros. Entramos a( fln en el puerto, 
y en el colegio de la Yeracruz, donde nos regalaron 
infinito, que como veníamos ya tan cansados de la iar^ 
ga navegación y con hambre, nos estuvo muy bian. 
ARl nos detuvimos espacio de quince dias hasta que lie* 
gamos á la Puebla de los Angeles, y de ahí á Méjico, denu- 
de actualmente estoy para servir á mi compañero y ami-» 
go, aguardando liais naves de Filipinas. 

Ya, cuando esta escribo, es el cuarto de Pascua de Na«* 
vidad, y no hay nueva cierta de los galeones, lo cnal no 
es muy l)heno, por ser este ei tiempo cuando suelea venir; 
y como está tomada por los holandeses ^Machan (Macao), 
puerta para todo el Poniente, tenemos harto miedo que no 
ha de haber comodidad para pasar; ai fin Dios lo re^ 
medie. 

Este es' mi viaje, amigo mio; este es él esítado en que 
estoy, siempre con los mas vivos deseos de servirle; y, 
pues no puedo con otra cosa, con lo pooo que yo ne^^ 
reciere le serviré, rogan(lo á Dios en todo , como 9iem-^ 
pre lo he hecho, por los buenos aciertos de mí amigo, á 
quien Dios me guarde infinitos años como deseo; y no se 
olvide de mí en sus cartas, que aunque sean de dos á 



■T'r' 



(1) Decia pafi&r, pero m ka corregido conforma es(á« Ptmal sígAifícaba 
antignamente « la despensa del boque.** 



«3 

dos años y mas viviré consolado dándome aviso de sus 
cosas. Adiós, mi amigo de mí alma y de mi vida. Méjico, 
26 de Diciembre de iQ4^.'^Muy humilde siervo y cape- 
llán de vmd.=Pedro de Fontiveros.—Al Sr. D. Antonio 
Martínez de Espinossi, eB SevUI^. 

Cuando esta escribí, fué con intento de enviarla con el 
aviso, pero por no ser seguro, guárdela para la flota, que 
va oou toda sffgoridad. Aciula vmd. al P. Fabíaa López, 
el cual se le dará á vmd. 

Amigo mió; vuelvo á decir que estoy con salud y con 
nHWhogwtQ, y ipae bolgftré ea el alma lo ^stéy y a«9 ne- 
gof^ios eon al aumento qu9 sus siervos deaeaou)^ 

Ya vina por Navidad la flota de Filipinas. A S de 
Mw^ me parto para A^^apukp, y de alU ^ los úUiovos de 
Mtr^Pf ^ á<prii9ero de Al>r¡| levantaremos vedas, y á I* 
providencia de Dios, y á las olas del mar y á. vmd* m 
primer logar que n^ encomiende á DÍ09 y le guarde en 
iüQaitos años» ¿sc^ y vfad- no me olvide. iJ" de Marzo da 
f 643t*^May de vmd- amigo, Pedro de Fontiveros. 

AiU doe que MacttaQ (Miaicao) eñtaba tomada por los 
bolandefles; e» fabo, porque oonsta por relaciones que han 
venido de alli, y de eUas verá vqid» muchas. 



44 



Marzo de 1643. 



(Tom. 4 Oí fól. 28 v,«) 



Cosa& que pasaron de edificaron en la enfermedad del rey 
Luis XIII de Francia (1 ). 

Aquel célebre poeta que tratando de sa cristianísi- 
mo monarca, dijo: « La maravilla de los reyes, y el rey 
de las maravillas. » no dijo nada , pues su vida, si bien 
se considera, es un mapa milagroso, un dechado de altas 
virtudes, de las cuales en breve epílogo procuraré de- 
cir algo, si bien corrido de que á lo nido de mi pluma 
se le haya encargado declarar al toundo acciones tan 
heroicas, siendo mis fuerzas tan desiguales, y mas el 
tratar del punto mas delicado que se halla en el comercio 
humano, que es la reputación* Pero mas inconveniente 
seria sepultar en olvido ejemplos tan excelentes de un se- 
ñor, en quien siempre han' competido lo grande de su áni<i- 
mo y el cristianísimo celo de su Religión; cuyo espejo ser- 
virá á los venideros siglos de preciosísima reliquia, sin 
que el tiempo ni sus émulos puedan empañarlo , pues la 
fama inmortal de su acero no consentirá detrimento en su 
memoria. 



(1) Es copia del P. Pereyra, quien añade en una nota: a Vino en Jnnio 
de 1643. La segunda parte de esta relación está á cinco hojas con esta 
señal *f*. También se refiere á otra impresa; pero hallándose en el tomo, de 
presumir es fuese la misma que se imprimió con el titulo de Copia de una 
carta escrita en Tolosa por wi caballero francés á otro de las fronteras, en que 
le da cuenta de la enfermedad y muerte del rey de Francia ^uis XIII, (ra« 
iucida de francés en ca9teUano» Madrid, Pedro Tazo, 1648, fól. 



45 

Madios incrédulos habrá que las úná^ , que verda- 
deramente no se podrá creer lo que de él se dijere, y esos 
serán los que no le vieren registrado én nuestra memoria, 
tanto mas creibles, cuanto mas comunes, quesalen á luz á 
un tiempo mismo, como los pintores que se esfuerzan, en- 
vidiosos unos de otros, en delinear mas al vivo su augusta 
imagen. Estos con la valentía de su pincel lo alcanzan, 
mas ¿quién podrá con el tosco pincel de esla pluma sacar 
lo vivo de su espíritu , siendo este excelso príncipe mas 
grande por sus virtudes qUe por Ids dignidades regias que 
posee? 

Enfermó el rey á 21 de Febrero de este año de 643, 
si bien con tan poco accidente y tan grande ánimo , que 
junto con el mucho deseo de su salud, no dio cuidado. 
Aumentóse el mal á 1 9 de Abril, de tal suerte que su cris- 
tiandad le obligó á pensar en la fragilidad humana» sobre 
la cual habiendo hecho excelentes meditaciones y yivos 
recuerdos de lá muerte, mandó abrir las^ ventanas del 
castillo nuevo de San Germán (1) en (a Haya, donde 
hoy asiste, y viendo por una de ellas la iglesia de San 
Dionis, sepulcro de sus antecesores, dijo mostrándola á 
los circunstantes. « Allí está mi última casa, y para ir á 
ella me estoy preparando con mucha alegría.» Aquella 
misma noche en lugar del Flos sanctarunit que todais las 
noches le leía uno de sus secretarios, mandó le leyesen el 
capítulo 1 7 del Evangelio de San Juan, donde dice: « Ego 
le daúficam in ierra; nunc igüur dasificamey Pater^ y lue- 
go mandó le leyesen Ta introducción de la vida devota, 
en el capítulo que trata del menosprecio del mi]^ndo, y 
prosiguiendo mandó se tomase el libro de Kempis de 
ImücUione ChrisH^ y queriendo el secretario leer por su 



i 

t 



(1) Saint Germain en Laye. 



40 

órdea todos los cépftuloá, S< M. fe t>ii9t>la tnwiú mhth cl 
capítulo: De la buena cnuerte. 

El S!0, á las dos de la tarde » hizo junta en presencia 
de la Reina, de sus hijos, de su hermano y del príncipe 
de Conde) duques, pares y mariscales de Francia y otros 
ministros de la corona y señores de los ínas principales 
que se hallaron entonces en la corte, en gran nútnero. 
Entre ellos estaba el cardenal Mazarino, el canciller de 
Francia, el sobreintendente (1) de las Finanzas y el señor 
de Cbavigni, secretario de Estado. En presencia de todos 
ellos, el Sr. de la Miller, asimismo secretario de Edtádo, 
hizo relación, por mandado de S. M« en que declara, que 
á incitación de los buenos reyed , sus antecesores , que 
amaron el Estado, y hallándose fatigado de mucho tiempo 
destaparte de machos achaques, y al presente de ttna 
peligrosa enfermedad, deseando prevenir tos daños y na 
tnrbar la seguridad, bien y quietud de sus fistados, es sd 
volontad, que cuando Dios fuere servido de disponer de 
él, la Reina sea regente y gobernadora de sus reinos^ du-^ 
rante la minoridad del Delfln; que debajo de su autoridad 
Monsieur, su hermano único, sea teniente getieral de sus 
dichos reinos y cabeza del Ck>nsejo, y en su ausencia el 
príncipe de Conde y el cardenal Mazarino, cabeza tam- 
bién del dicho Consejo, á los cuales agrega con calidad de 
ministros el canciller de Francia, el sobreintendente de 
Finanzas y el dicho Sr. de Chavigní, que no puedan ser 
excluidos como principales cabezas. El Rey prosiguiendo 
hizo firmar esta declaración á la Reina y á sü hermana 
Monsieor, y tes hizo jurar de guardar lo ccmtenido 
enellar. 

Después de esto el Parlamento, que habiasido llamado 
el dia de antes, y venia representado por el primer pi;esiden- 

(1) El superintendente. 



47 

te, lo6 preádeotae, á moríeto (i^ortíer) y dos coiisejero^ de 
cada sala c(m la gen,te del B^y ^eatraron en la dicha sala, y 
S. M. Íes hizo saber coioo haibia hecho su declaración; y dio 
ordena su heriuaiio y al de Conde que el día siguiente 21 
entrasen en el Parlamento y hiciesen registrar la declaración 
como se hizo. I^o cual pronujxció con una voz la mas clara^ 
grave y m^gestuosa que se ha oido ea su mas entera s$rt- 
lud. No hubo D¿nguno de tan venerables cabezas blancas 
sobre las flores de lises, que no derramase machias lá^. 
grimas de compasión, las cuales el Rey trocó dn alegría, 
hallándose muy desembarazado y con nuevas fuerzas áe»^ 
pues de este acto. 

^e mismo dia, entre los señores y darnos que le visi^ 
tarooi recibió al duque de Yandoma, su hermano bastardo. 
A 84 la princesa de Conde y el cardenal Mazarini sa«* 
carón de pila al Delfín, a quien pusieron por nombre 
Luis, el pacífico, por sei* así la voluntad del Rey, y este 
mismo dia fiiíé recibido el mariscal de Baauu Fierre (Ba* 
sompierre) y besó la mano á S. M« 

A S8, hallándose el Rey muy debilitado con la grave^ 
dad y continuación de su adiaque , al primer recuerdo 
que le hicieron d\|o ai P. Diaete de la Compañía de Je- 
sús. (Oh cuan gozoso estoy do ir á ver áDios! Vamos, va** 
mos, Padre, confesadme; » y habiendo confesado deliberó 
comulgar por Viático, en cuyb acción no nooatró menos ^ 
3u prudencia, que en las otras de su vida; porque pirevi-** 
nieado las diferencias que podria haber entre muchos se- 
ñores que le aaistian , sobre tener los manteles de ia co-^ 
muñían, porque los dos cabos mas cercanos al Rey, es 
costumbre los teagan dos señores los mas calificados, y loa 
otroa do6| dos limosneros de S. M. , el cual habia dicho al 
obíspq da I^eos (Meux) que es su limoanero mayor, que ao 
pflfliesB maikleles sido ün velo que S. M. solo tendría; pero) 
áeaie tiempo, entró su hefmano y el príncipe de-Gondé^ 



y entonces llegando el dicho obispo á echar ei agua ben- 
dita, S. M. le dijo, pue9 habían llegado estos dos señores, 
las diferencias que podria haber se habían acabado, y 
que así podía poner los manteles sobre su cama. Bízose 
así , y el cabo de la mano derecha le tuvo S. A. , y el otro 
el de Conde; los otros dos dos limosneros del Rey. El dicho 
obispo, habiendo dicho la misa pro infirmo dentro de la 
recámara misma, sobre un altar para este efecto prepara- 
do, y habiendo el obispo comulgado al Rey, después los 
que le asistieron recitaron en alta voz el Confíteor, el cual 
recibió las cortinas de la cama corridas, dando muestras 
de su gran devoción. Acabada la misa cada uno se reco- 
gió llorando, excepto el Rey que con mas ánimo dio prue- 
bas ciertas de su magnanimidad y fortaleza de espíritu, 
que no consiste en despreciar los peligros, como muchos 
hacen cuando los miran lejos, y después muestran su mi- 
laneza en su presencia, y mas de la muerte de quien 
dice el filósofo, que sola su aprensión es la mas terrible 
de las terribles. La Reina bañada en lágrimas no pierde al 
Rey de vista, habiendo asistido á la misa y comunión 
siempre de rodillas. Ei Rey después la habló diciéndole la 
obligación que siempre la reconocja de su virtuoso carác- 
ter; echóle la bendición con sus hijos , y de allí un rato 
pidió la Extremaunción ; pero el afecto grande de los que * 
le asistían, juzgando que el dársela era el desahuciarle de 
la vida, lo dilataba. 

Por este medio suele suceder perder ei enfermo este 
Sacramento santo, instituido en la primitiva Iglesia para 
la convalecencia de los enfermos , y la expresión de los 
que están mas desahuciados. Esta santa unción se dilató 
hasta las cuatro después de mediodía , y desde entonces 
hasta el jueves siguiente el celo de este gran príncipe no 
cesó de mostrar los efectos que en él obraba nuestro Señor 
por medio de sus Sacramentos, porque entre los señores 



que le visitaron, fué udo el mariscal de la Fonsa ^ á quieo , 
dijo: « Yo conozco al mariscal por uno de los valerosos y 
leales caballeros de mi reino; pero agora que voy á dar 
cuenta á Dios, tengo obligación de deciros que Dios os ha 
dejado vivir una tan larga edad para daros mas tÍQinpo 
de pensar en vuestra conversión , y que conozcáis; que. no 
hay mas de una religión, en la cual os podáis salvar» que 
es la Católica, Apostólica y Romana que yo profeso. « Tam- 
bién dijo al mariscal delatillon (Chatillon), lo misma 

Después de comer, el 4uque de Vandoma, puesto de ro- 
dillas junto á la cama del Rey, como lo estaban los demás 
señores y señoras, entró la duquesa de Beuf (Elboeuf)y 3U9 
hijos, y también el Sr. de Gandalu (¿Candalle?)» que bá poco 
que estaba de vuelta de Flandes, donde estuvo prisionero^ 
De allí á un poco S. M. pr^untó si tenia apariencia de vir- 
vir aquella noche, y le respondieronquesusrogativ£|sy las 
que sus vasallos ofrecían á Dios por su salud, era de creer 
le sacarían de aquel peligro. Repitió S. M. que no pe^í^ 
absolutamente escapar del achaque, porque esjaba re- 
signado en la divina voluntad; mas que siempre los vier- 
nes habia tenido venturosos, y esperaba vivir basta el di-- 
cbo dia siguiente , que era por entonces la mayor dicha 
que nunca le habia sucedido , para cuyo efecto no quiso 
que se aguardase al dicho dia á darle la Unción Santa, 
que como está dicho, recibió el dicho jueves con la mayor 
resolución que se puede creer, respondiendo al obispo de 
Meos (Meux), que le dio este Sacramento, á todos los salmos 
y letanías con un ánimo mas que humano, en un encuentro 
en que la humanidad no halla materia sino de desespera- 
ción al ánimo; pero era menester que el acto de la vida 
de tan gran príncipe correspondiese á todos los preceden- 
tes, y que sirviese como sello para confirmar á cada uno 
en la alta estimación que todo el mundo le debe tener. 

Todo lo que se lee del fin de los grandes reyett, emperadp- 
Tobo ztil 4 



% 



res y persoMs mas ilustres, do hay cosa que iguale á esta 
que yo Hamo fin, no á nuestro parecer, pues Francia es 
todavía tan dichosa que goza de su presencia tan desea-^ 
da, que Dios conserve por largos anos , si le plácé; pero 
lo que mas admira es verle lo animoso de su rostro con 
un espíritu sano y con las fuerzas que suelen felt^r á los 
que se bailan en este estado. 

& M. dijo al príncipe de Conde que le dijesen al du- 
que de €heurese (Chevreuse), que estaba presente, que 
no le quería mal. • 

La Reina mandó traer su cama del castillo viejo en el 
nuevo junto á la recámara del Rey, y allí no se apartaba, 
tan derretida en lágrimas, de rodillas á su cabecera , que 
obligó al Rey á decirla que se recogiese, que se consolase y 
se sosegase un poco, que él no osaba quejarse por no au- 
mentarle la pena. Pasó el resto de aquel dia todo en ora- 
ciones y meditaciones con palabras todas divinas y fer-^ 
voroaas. 

Tuvo mejor noche en 23 y 24 de lo que se pensó. 

En 2i estuvo exento del accidente y crecimiento que 
le daba los dias antes entre las diez y las once de la ma- 
fianá, y se halló tan bueno después de comer, que mandó 
M Sr. de Niele, primer pago de su recámara que diese 
gracias á Dios, como lo hizo en voz alta, cantando una pa- 
i^áfrasí que S. M. otra vez le había dado, que hizo el señor 
dé Gódeao, que empieza : « Señor , á quien solo quiero 
agradar, » haciendo que le siguiesen al mismo tono los 
señores músicos Campefort y San Martin. 

En 85 fué continuando la mejoría de S. M., y este dia 
hizo dar colación y dulces á la reina, á la princesa de 
ítondé, á las duquesas de Lorena, de Longavilla, de Van- 
doma y otras señoras. 

' La Reina, el príncipe de Conde, el cardenal Mazaiini 
y otros minií9tro9 de Estado, que le asisten en su eaferme- 



5f 

dad, tíeDeo grandes esperanzas dé su sahid, no obatavle 
lo peligroso de su ataque; pero mi Señor ha de «er servido 
de mejorarle, no reusando las rogativas de mas de 40 
milloDOs de almas qoe se lo piden. Hágase lo que mas 
conviene á su sattto servicio. París á 3 de Mayo.de 1fii3. 



Oopta de la acuiodoií dd Fiscal contra elduqne de Medina^ 
9ÍdoniaJ 

(Tom. 404, féL44.) 

M. P. S. El licenciado D. Juan de Morales y Barnuevo, 
caballero del hábito de Alcántara» fiscal del Kxmsqo, en la 
mejor via y forma que puedo y de derecho debo, ante 
V. A. pareeco y me querello y acuso á D. «Gaspar AjtonsQ 
de Guzman, duque de Medinasidonia, preso por asta cau^ 
sa y digo: que siendo obligación precisa de csalqiuMr va-*- 
sallo de V. A. ser muy obediente á sus reales mandatoe, 
y muy puntual en ejecutar sus reales andenes^ y sieado 
esta obligación mucho mayor y mas precisa en el dbcbo 
duque de Medinasidonia por la grandeza de su casa y 
sangre/ por los grandes beneficios y mercedes que iba 
recibido de V. A. y de sos gloriosos progeaitores , y pw 
las honras, puestos y cargos que ocupa, poroeedidoB de la 
generosa mano de V. A. , y ser gentil-^faoqibre de su cá^ 
mará, debia ser el ejemplo de la obediencia y puntualidad 
en ejecutar las reales órdenes, faltó i ellas, y olvidado de 
sus obligaciones, estando en la villa de ^arrobillas por el 
mes de lunio del año pasado de 46i2, con mandadx^ de 
V. A. para no ir al Andalucía , y de esperar en la dioba 
villa las órdenes de Y. A. que babiese de ejecutar , j¡¡ 'ha- 
biéndosela enviado, para que sin dilación alguna ñiese á 
la ciudad de Vitoria , á presidir en el Coosejo de Guerra 



5« 

qne en aquella ciudad tiene V. A. y á gobernar las ar- 
mas de aquella provincia de Cantabria. Y siendo tan gran* 
de la falta que para esto podia hacer cualquiera hora de 
dilación, por los continuos movimientos de los enemigos, 
y por las prevenciones de que era necesario cuidar conti- 
nuamente, faltando á todo el dicho duque, se fué sin licen- 
cia de y. A. á la ciudad de Sanlúcar de Barrameda, y en 
ella se detuvo algunos. dias, causando mucha nota y es- 
cándalo en todo el reino, por saberse públicamente que 
estaba nombrado por Y. A. para el dicho gobierno de las 
armas de Cantabria , y el manifiesto peligro en que esta- 
ban aquellas fronteras, y que no tenia licencia de Y. A. 
para la dicha jornada, y hacerse mas grave este delito, 
con que el dicho duque de Medinasidonia suplicó muchas 
veces á Y. A. ( valiéndose para ello de diferentes medios) 
qne se sirviese de darle licencia para hacer la dicha jornal- 
da por algún breve tiempo , y nunca se la dio Y. A. , con 
que caso negado que no le estuviera prohibida la ida al 
Andalucía, tuvo obligación de esperar la respuesta que 
pedia de la licencia, y no pudo ir sin ella por el riesgo 
conocido de que si Y. A. se la negaba, contravenía expre- 
samente con su hecho á las reales órdenes como las con- 
travino, cometiendo el delito de la inobediencia , que es 
tan grave en todos , particularmente en la profesión mili- 
tar , y en persona tal como la del dicho duque y de los 
cargos que ocupaba. 

Por tanto á Y. A. pido y suplico mande condenar y 
condene al dicho duque, como inobediente á sus reales 
órdenes y mandatos en las mayores y mas graves penas 
en que conforme á derecho y leyes del reyno ha incur-> 
rido, para que le sirva de castigo y á otros de ejemplo, y 
pido justicia y costas, y para ello, &c. 



58 



Copia de la respuesta del duque de Medina á la acusación 
del Fiscal. 

M. P. S. Alvaro de San Martin, en nombre de don 
Gaspar Alonso de Guzman el Bueno, duque de Medina* 
sidonia, en el pleito con vuestro fiscal, respondiendo á su 
querella en que dice que estando mi parte en la provincia 
de Extremadura, con orden de V. A. para que no volvie- 
se al Andalucía, y habiendo pedido diversas veces licencia 
y denegándosela y mandado fuese á presidir en el Conse- 
jo de Cantabria, contraviniendo á la dicha orden, y fal- 
tando á las obligaciones de su sangre y á las de la gran* 
deza de su casa, y debiendo por estos títulos y por el de 
gentil-hombre de la Cámara de V. A. y por las muchas 
mercedes y honras que mi parte y los señores de su casa 
han recibido de V. A. y de sus gloriosos progenitores ser 
ejemplo de la obediencia, en uno de los dias del mes de 
lunio del año pasado de 1 6i2 se fué á la ciudad de San- 
lúcar', donde estuvo algunos dias causando grande nota y 
escándalo, pide sea condenado en las penas en que ha 
incurrido, como de la dicha querella consta su tenor 
premiso. 

Digo: que mi parte ha de ser absuelta y dada por li- 
bre; lo primero por lo general, defecto de parte y rela^ 
cion verdadera, y así la niego en todo lo que excede de la 
confesión de mi parte, en que me afirmo. Lo otro porque 
mi parte. en el tiempo que dice vuestro fiscal, ni en otro 
alguno estuvo prohibido ni tuvo orden de V. A. de no ir 
al Andalucía; ni esta prohibición se presume, y quien lo 
alega debe mostrarlo por escrito, pues "^e funda en ella. 
Lo otro porque las cartas de mi parte que están en el 
pleito no lo prueban ; lo uno porque de su mismo tenor 
consta que la ocasión á que mi parte acudió con permi*- 



51 

sioD de y. A. faé temporal y por tiempo limitado, y que 
se ettmjrfió el día i9 de DicíeiubFé de tGii, habietido 
cumplido mi parte con las obligaciones de su iMeimietíto; 
y cuando por ellas mismas hubiese estado impedido el di- 
cfaó término de salir del puesto y lugares dodde asistió, 
habiendo cesado la ocasión, cesó la prohibición , y se bac- 
ilo mi parte en la permisión natural en que antes estaba 
para hacer jornada en el Andalucía, y á otro cualquiera 
lugar de sus estados. Lo otro porque las cartas que mi 
parte escribió desde Estremadura al Conde-^Duque de 
Sanlúcar, no insinúan ni prueban la dicha prohibición» y 
lo que califican es solamente el rendimiento que tenia al 
dicho Conde, como á su tio , y persona que se hallaba al 
lado de V. A. y primero en su gracia, procurando dispo- 
nerle y grangearle para sus conveniencias , y dándole á 
entender no había de hacer acción alguna, aun de las mas 
lícitas y permitidas, sin su voluntad y permisión, y en 
las dichas cartas la licencia insinuada fué solamente de 
urbanidad y no acto preciso correspondiente á prohibi- 
ción. Lo otro, porque en ninguna de dichas cartas sé de* 
nuncia que mi parte estuviese prohibida de ir al Andalu- 
cía, ni que aguardase licencia de V. A. dispensando ó al- 
zando la dicha prohibición , y si la hubiera , constara de 
ella por consulta de la Junta y por decreto de Y. A., sien- 
do esto tan digno de reparo que los de esta calidad ja- 
más se reducen á palabra. Lo otro , porque sin embargo 
degueno consta de la dicha prohibición, luego que mi 
parte tuvo orden de V. A. para ir á presidir el Conseja 
de Cantabria, aprestó su viaje obedeciendo la dicha orden 
y el haber ido á Sanlúcar fué dando aviso al Conde-Du- 
que de Sanlúcar, para que se le diese á Y . A. por carta 
que remitió con D. Francisco de Avendaño , que al pre- 
sente está en esta corte, de que el intento de mi parte era 
asistir solos ocho dias en la dicha ciudad de Sanlúcar á 



66 

dejar diapueeto la leva de loe mil oaballoa, ood que ofreció 
servir á su oo8ta contra el tiraoo de PorUigal, y para que 
en au preseocia se facilitase el intento , y sus vasallos sq 
ateotasen é ayudarle á la dicba levp, que es lo mistup 
que babia dicho en las cartas que están en los autos ; j 
porque tuvo diferentes avisas de que D. Juan de la Calle» 
del vuestro Consejo de Hacienda , trataba de abreviar la 
dicha leva , y hacer para conseguirla algunas ventas de 
bienes de mi parte, que creyó embarazar con su jornada^ 
dando efectos prontos para efectuar la leva , sin ser ne- 
oesario llegar á vender los dichos bienes; y por haber te- 
nido noticia del parto de la duquesa su mujer, y por con^ 
solarla con su vista, antes de hacer jornada á Cantabria; 
y habiéndose dado la dicha carta al dicho Conde-Duquei 
DO parece entre las demás que se han puesto en el pleito. 
Lo otro, porque antes de cumplirlos dichos ocho dias¡ 
salió mi parte de Sanlúcar via recta á la ciudad de Vitori(^ 
donde fué preso , sin que mi parle diese ocasión á escán- 
dalo ni nota en la ida, entrada y estado en Sanlúcar, pues 
todo lo dicho hizo con sumo recato, afectando el entrar á 
medía noche con dos ó tres criados, tratando los dias, que 
allí estuvo de la expedición de la leva, y de alguna pre- 
vención de dinero para los socorros do su casa. Lo otro, 
porque del aviso que dio de esta jornada al Conde-Ouquc 
de Sanlúcar, si bien hubo respuesta, que es. esta que prer 
sentó con el juramento necesario, jamás tuvo noticia de 
ella mi parte hasta de pocos dias acá, por haberse dete- 
nido en esta córte^ con el accidente de la dicha prisión, y 
si hubiera habido la dicha prohibición , en ella misma se 
reñriera. Lo otro, porque también avisó mi parte de su 
llegada á Sanlúcar á los licenciados D. Juan de Sanfeli- 
cés (1), y D. Juan de la Calle, dicióndoles el intento con 

• ^_^ 

(1) Bd otras partes Santelioes. 



56 

que habia hecho la dicha jornada, y tuvo respuesta de 
ellos, como consta de estas cartas, qae presento con el 
juramento necesario. Con que de todo punto se califica el 
ánimo que tuvo enderezado solamente al servicio de V. A. 
Lo otro, porque las mercedes y favores que mi parte y su 
casa han recibido de V. A. y de sus gloriosos progenitores, 
confesando son de la calidad y estimación que refiere 
vuestro fiscal, como procedidas de tan generosas manos, 
todas ellas han sido remuneradas de notabilísimos servi- 
cios que mi parte y sus antecesores han hecho á esta co- 
rona, exponiendo en su servicio y por su conservación 
sus vidas y estados, con ejemplo universal en todas las 
naciones propias y extranjeras, mereciendo por justos tí- 
tulos y con toda justificación el renombre de «Bueno,» 
de que usan los hijos de esta cusa. Lo otro, porque no ha* 
hiendo culpa ni resultando especie de dolo contra mi par- 
te en lo tocante á la dicha jornada, ni causa de donde se 
pueda motivar cuando por ministro de V. A. ó por los de- 
más títulos que vuestro fiscal alega debiera esperar alguna 
orden para hacer la dicha jornada, este leve defecto estu-* 
viera bastantemente purgado con prisión tan larga de ca-r 
torce meses, con tantas guardas y tan excesivos gastos , y 
áobre todo expuesta á la censura de sus émulos su ino- 
cencia y fidelidad y la grandeza de su casa, y es justo 
que con la brevedad del despacho se le dé satisfacción de 
la dilatación de la dicha prisión. Por tanto: 

A V. A. pido y suplico absuelvan y dé por libre á mi 
parte, pido justicia y costas. Otrosi: digo que sin embar- 
go de la contradicion del dicho vuestro fiscal se ha de 
mandar soltar á mi parte libremente, porque no hay cul- 
pa ni fundamento alguno para su detención. 

Pido y suplico á V. A. así lo mande; pido justicia, &c. 



57 



Madrid y Marzo 10 de 1643. 

(Tona. 404, fól. 275.) 

Pax Christi &c: Porque V. R. no quede desairado con 
la falta de cartas escribo esta, siendo día en que me he 
sangrado segunda vez por una indisposición que, aunque 
no es grave, puede serlo. 

El Sr. Presidente aceptó el obispado de Tarazona f1) y 
hubíérase retirado á no haberse ofrecido cierto tope, que 
es el que diré. 

Háse dicho por cierto que D. Juan Ghamucero ha de 
entrar á ser Presidente de Castilla; ahora al principio se 
dice entrará gobernando como mas antiguo, y que en dando 
la satisfacción que de su buen caudal se espera, se la da- 
rán con el título absolutamente. Entra ahora el reparo que 
gobernando el Consejo Real por mas antiguo en el de Cá- 
mara lo es el conde de Castrillo, y parece que no es de- 
cente que tenga en la Cámara el segundó lugar, quien 
tiene el primero en el Consejo de Castilla. Este tope hay 
para que el Sr. Presidente no se vaya, y D. Juan no en*- 
tre hasta que se tome medio, y se ajusten estas dificultades 
que lian ocurrido. *" 

Decreto ha salido de S. M. en que manda se deshagan 
las juntas todas y los negocios vayan á los tribunales, que 
deben conocer por derecho de las dichas causas. La Junta 
de la Sal ha resistido, y S. M. les ha mandado le den por 
escrito las razones que para que no se ejecuten tienen, y 
que vistas proveerá lo que fuere mas conveniente á su ser- 
vicio. 



(1) Véase lo que queda dicho á pág. 33, 



58 

Con la muchedumbre de hábitos que se han despachado, 
haciéndose las informaciones en la Corte por patria coman, 
se han reparado muchos Inconvenientes, y para obviarlos 
S. M. ha enviado un decreto, como tengo avisado, que no 
se hagan ningunas informaciones en Madrid por patria co- 
mún, sino que vayan á las naturalezas. ítem ha mandado 
qué los que con este pretexto se hubieren hecho no valgan 
por actos positivos para otras informaciones de nobleza ó 

limpieza. 

El Sr. Patriarca dio un memorial á S. M. suplicando 
. en él no se ventilase ni tratase del negocio principal del 
señor duque de Medinasidonia, supuesto que S. M. le 
había ya perdonado, sino que tan solamente se tratase de 
lo que hubiese hecho en deservicio de ^S. |M. después del 
perdón, y que si fuese en algo culpado S. M, le castigase 
conforme la culpa mereciese. S. M., dicen, remitió el me- 
morial y en él puesto de su letra. «Véase en justicia la 
causa del duque de Medinasidonia, teniendo atención á 
lo que se pide por este memorial.» 

Antes de ayer vino correo de Zaragoza, en que avisan 
que los franceses una mañana cogieron á los jiuestros tan 
descuidados en la Castellania de Amposta, que sin poderse 
poner en orden la tomaron con muerte de 60 de los nues- 
tros y 300 prisioneros {i). Tan bien se gobiernan las cosas 
de la guerra que ni espía ni centinelas tenian que les íiesen 
aviso» y así los cogieron como á gente dormida. Leganés 
y Mor tara y el conde de Aguilar estaban en esta ocasión 
en Zaragoza; los enemigos á vista y los nuestros durmiendo 
como si no los tuvieran; Dios lo remedie, y guarde á V. R. 
de Madrid y Marzo 10 de 1643. 



(1) No hallándose en el tomo 101, ni en los siguientes, no es fácil ali- 
Dar CQál sea el aqui citado. 



60 

• Ahí envío á Y. R. ese papel que es el mejor que ha 
salido hasta ahora de Rochelíu (3).=Seba8tian González. 

OlvidábasentB dé aVisQ(r á^V/lt. cono la Junta de Con- 
ciencia, donde se trata de los tributos, y de su justificación, 
votándose el de los e^lesiásticoe, si era ó no justificado, 
según las necesidades y causas que para impedirlos se han 
tenido, de 4 4 votoi los tres dijeron que sí, qqe fherbn el 
seíor confesor, D. Joan Cbamacero y el ooitode de Chinchón, 
7 nueve que no era lícito y que por lo tanto debia S. M. 
absolverse por si había incurrido en alguna de las censu- 
ras que sobre esto hay. 



(1) Varios son los papeles sneltos'qne acerca déla enfermedad, iafferte 
y aecioaes de este célebre hombre de Estado salíeroii k Im en Bsf afta en 
los afios de 43 y 44. Ninguno de ellos, sin embargo» se encuentra entre la 
correspondencia del P. González. Dos afios antes, en el de 16n, salió áluz 
un notable libro del portngués Manad Fernandez de Villareal, intitnlado: 
BjfUomegemalógtm áe\ SmininHiimo Gofémd duqw de Jtafce^íe» y éiscunoi 
polUkos sobre algmas acciones de su wda por el capitán M. F. de ViUareal 
Pamplona, por Antonio Berdun, 1641^ 4.* 

La impresión que es esmerada, y va acómpaffada de un retrato del Car* 
denal Richélieu, gmbaéo por Masné» es ¡ndaddblémenta francés» y bo de 
Pamplona. Ni podía ser otra cesa atendidos los elogios que su aator bace 
del enemigo mas encamisado que España tuvo por aquellos tiempos. Ni- 
colás Antonio que no conoció esta obra , cita otra del mismo autor con 
el titulo de : El pdiHco ékristiano ó Üscierso poliáeo dé la tiéa y aechms 
dd Caréeml de Rich^lm, 1643 4.* 

Este capitán Villareal que^ según Barbosa (fit&. Lw. tom. III pág. 264) 
era judio de profesión, residió algún tiempo en Rúan de Francia, como 
cónsul de la nación portuguesa que acababa á la sazón de sacudir él yugo 
áo Castilla. De vuelta k Li^a faé prooasado por el santo oftdo y sofrió 
la úkimapena el 1^ de Octubre de 1692. Imprimió ademáa de varias obras 
cuyo cat¿ilogo puede verse en el citado Barbosa, una refutación del mani- 
fiesto que el P. Garanuel Lockowits escribió contra los portugueses: Anti-' 
Caramuel ó defensa del mawi/iesto del reino de Portugal. París 1643 4.* Asi- 
mismo pasa por autor de El color verde á la dkwa Celia» Madrid por la 
viuda de Alonso Martin, 1637 4." Fué grande amigo de Enriquez Gómez. 



60 



Madrid y Marzo 2i de 1643. 

(Tool. 404, fól. t8t-8.) 

Pax Christi, &c. Padre mió: correo vino de Flandes! 
con él avisan como los suecos hablan cercado en Sajonia 
una ciudad, y también jcomo ia gente del Emperador la 
habia ido á socorrer. Las fuerzas que hoy tiene el Sueco 
no dicen son muchas, porque luán deBerl (Weerdt), dicen, 
les ha dado una muy buena mano. Los vaymareses están 
desotra parte del Rhin, en cuyo puesto están los imperiales* 
y también el de Baviera. Este, por querer ser neutral, ha 
ocasionado grandes trabajos en Alemania, y con estar ca- 
sado con una hermana del Emperador, es poco austríaco. 

D. Francisco de Meló se ha estado apercibiendo para 
salir en campaña. Las últimas cartas de Flandes son de 23 
de Febrero", y tenia resuelto de salir por Marzo. Tiene 
20,000 hombres y 10,000 caballos; el intento es arrimarse 
á las fronteras de Francia y por allí hacer la guerra. 

Trátaaie de paces en París, Hamburgo, y Flandes ; en 
Flandes con tibieza, porque esperan, si hay buen suceso en 
esta campaña, que se harán después con mas ventajas, y 
esperan en Dios le han de tener. 

Las cosas de Francia (dice él P. Vivero en una suya) 
andan revueltas y turbadas después de la muerte del Car- 
denal Rocheliu, sin que haya persona que llene su puesto, 
porque aunque le ha sucedido el Cardenal Mazarino, como 
os extranjero no es bien visto, y el Rey no le tiene mucho 
cariño. 

Dicen que este rey anda bien malo , y que ve la sombra 
de su madre, con loque anda atemorizado. Lo mismo se 
dice de Nerón que veia la do su madre, y lo cierto es que 



se han parecido en ei mal trato maternal, dobreque andan 
epigramas harto agudas. Su salud anda muy quebrada, y 
dice que mira por ella solo para mal de los españoles. Si 
Dios no mira por ella importa poco, y cuando Dios se le 
Ueve perderá poco el mundo, antes ganará porque se pon- 
drá todo en paz, y cierta importa para ella que las cosas no 
sucedan bien en todas partes; esto dice el P. Vivero. 

También por otras cartas de Flandes se sabe que están 
tan faltos de dineros los franceses como nosotros^ y no sé 
si mas; que no se habian señalado cabos ni hecho levas por 
falta del; que el intento del Francés era ir sobre Flandes y 
Borgoña, y si el estado de las cosas de Italia no le obliga 
á tomar otra resolución hoy están de suerte , y su gente 
tan disminuida, que si no los acude, acabaran en breve los 
nuestros con lo que allí ha quedado de Francia. 

Avisan que el príncipe Tomás siente extrañamente esta 
vuelta que han dado las cosas de Italia, y que todo es mul^ 
tiplicar correos pidiendo socorro, por hallarse sin fuerzas 
para poder resistir; espero en Dios ha de llevar su merecido, 
aunque mas procure as^urar su persona. 

De Dunquerque parte una armada para España de 15 
navios reforzados; traela D. Miguel de Salamanca, secreta- 
rio que fué de Estado de su Alteza. Trae 1,500 infantes, 
500 soldados mas para caballería, que en todos son* 3,000, 
grande cantidad de armas y instrumentos de guerra, sillas 
y otras cosas necesarias y de que habia acá falta; solo se 
aguardaba viento, y teniéndole partirían sin falta. 

Ta con la premática habrá Y. R. salido de cuidado 
acerca de los embargos de las casas de tesoreros; que como 
aquella era hacienda ^eal, seprocuraria tuviese el aumento 
S. M. y no el tesorero. 

Partió á Cataluña á gobernar por ahora el oficio de ge*- 
neral D. Felipe de Silva. Tenia aviso el de Luanes que 
partiese de Zaragoza y se viniese á Madrid el mismo día 



qoe D. Felipe saliese; después, dioeo, le foó otro correo en 
que le mandaban que donde aquel le alcanzase se detuviese 
hasta que tuviese nueva orden. 

A D. Felipe de Silva le hizo S. M. merced de la Cámara 
antes de partir; juró y fuese muy contento con este favor. 

A dos regidores de aquí de Madrid del iiábito de San«^ 
tiago, que estaban presos por una tramoya de unos testi<* 
gos que pretendieron negociar para el sobrino del Presi- 
dente pasado, que pleiteaba un mayorazgo, ios han conde- 
nado á cuatro años del Peñón á cada uno, y en i,000du-* 
cados. Han apelado; con todo creo les han de asentar muy 
bien la mano, porque S. M ha mostrado sentimiento dA 
mal trato. 

G)n ocasión de la premática pasada corrió sin género 
de fundamento que se bajaba otra vez la moneda, con que 
no habia quién vendiese. Pregonóse pena de 400 azotes á 
quien hablase desto ó no vendiese como acostumbraba, ó 
dejase de admitir por esta causa el dinero que se le diese; 
cúpole esta desgracia á una tabernera, y llevólos de coar- 
tado, y tres ó cuatro posaderos están presos por la misma 
causa; eano que do está tan sustanciado el que hubiesen 
faltado, que sár no correrian la misma fortuna que la pobre 
corrió. 

Dícese que á José Gk)nzalez no le quierea hacer buenas 
tres partidas que gastó en esta jornada; la una de mas de 
60,000 ducados que dio al Sr. Conde-Duque; otra de 40,000 
que dio á D. Enrique^ su hijo, y otros 30^000 de gages sa- 
yos que se pagaba de su mano, y d gasto de una corone- 
lía, quB' todo viene á montar 4 30,000 ducados. 

También se ha dicho qae S. M. hacia un asiento con 
unos hombres de negocios, y les situaba lo que les habian 
de 4aren las penas que se sacasen de los que habian de 
ser visitados, de donde se colige habrá grande escrutinio 
en los oficíales, arveri^ándolési tas vides, jr que 110 les fiert 



6S 
donaráD nada de loque habieron. hecho contra TazoA», y 
que á fatta dedto, que 86 entiende será nnuy bastante, daría 
S. M. otros efectos. 

También se dice, y no con poco fundamento, que al 
Protonotario le han intimado la partida, y que será muy 
en breve. 

Dícese que sin falta partirá S. M. á Zaragoza el mes 
que viene; van ya enviando gente de los partidos y ca- 
ballería. 

El Sr. Presidente rociea electo llamó á los Aloaldes de 
Casa y Corte, y les dio una muy sustancial refurension, ad- 
virtiéndoles algunas faltas de qué debian exxmendarse; 
mandóles que todos rondasen basta las i S de la noche, y 
que cada dia le avisasen de lo que hubiese, sin haber en 
esto firita. ítem, que guardasen la costumbre aatigua y di- 
vidiesen sus viviendas por cuarteles, como antes 3e hacia, 
para que de lo que sucediese en cada cuartel corriese la 
averiguaoioQ por cuenta del alcalde á quien tocase allí su 
vivienda. 

Dícese que mejor informado S. M. de lo que.D. Juan de 
Palafox habia hecho con el marqués de Villwa, con oca- 
sión de las cartas que han venido con este aviso, ha ala- 
bado la prudencia y fundamento 4el marques, y dicho: 
«justo es se le dé enmienda y satisfoccion de lo ,que con 
tan poca causa ha padecido». 

Padre mió: no se ofrece otra consa de que avisará. Y. R*. 
Ahí remito un memorial que dio á,Sw M., por medÍ9 de la 
Iteina nuestra señora, una persona bien conocida en Ma- 
drid y hombre cuerdo (1): avíseme V. R. de loque le pa- 
rece por allá, que acá á los que le han visto, no leshades- 



(1) Es sin duda el mismo de qoe se trató ya en la carta del 1.* de 
Febrero, p&g. 3, p^ro no se háUa en el tomo. 



64 

contentado. A Dios, mí padre, que guarde á.Y. B., de 
Madrid y Marzo 24 de ^ 643.»Seba8tían Goazalez.»Al P. 
Rafael Pereyra, de la Compañía d% Jesús en Sevilla. 



Madrid y Abril i de 1643. 

(Tom. 404, fdl. 9%4.) 

Pax Ghristí &c: Padre mío: lo que hay de nuevo que 
avisar á V. R. es lo siguiente: 

El marqués de Lcganés está ya días há en Ocaña visi- 
tándole. Ayer salió un decreto de S. M. en que hace juez 
absoluto, como si fuera su misma persona, á D. Francisco 
Antonio de Alarcon, en orden á la visita de Leganés. Abraza 
muchos puntos la materia de lo que se le pide cuenta: del 
dinero, de las provisiones, de las omisiones en las órdenes 
y ejecución, de los avisos que de S. M. tuvo, y de todo lo 
demás sucedido en la dicha campaña. Dánle por ministros 
para noticias y para otras cosas i D. Juan de Peñarrieta (1) 
al conde de Montalvo, y al Regente Vaietola (2) del Con- 
sejo de Aragón. Mucho se teme que si esto va como debe 
de ir, se ha de revólver grande piscina, y ha de ser oca- 
sión de que muchos padezcan. 

S. M. ha pedido al Reino para su viaje 300,000 duca- 
dos en plata; tiénese por cierto los concederán; solo se di- 
ficulta como se ha de disponer para que se saquen con mas 
suavidad en tiempo tan apretado. 

El domingo pasado hubo procesión general. S. M. con 
su grande piedad toma por patronadel Reino á Nuestra Se- 
ñora para conseguir por este medio felices sucesos. En ór- 



(1) Ipefiarríeta, Yide iupra; pág. B. 

(2) Asi en el original. 



deQ'áteMoliai hecho sefia^D ootá varios con grande so-' 
lemnidad á todas las imágenes de esta cor té j como éfaiá 
Merced á Nuestra Señora de^ los Remedios, en la Victoi^iá 
á Nuestra Señora de la Soledad, en el Hospital dé la GÓrt6 
á la YdigeD del Buen Suceso, y^ asi en otras/ En todas hoy 
se les eatá haciebdo octavario, y S. M. va á visitar éada 
día á .una destas imágenes* 

Paféeeme se hace voló deste patronazga, y hubo su di- 
fiouUad fiobre si se llevártíi en procesión á^Nnestrá' Señora 
Almudena, que es la mas antigua en Madrid y de grande 
delnocioo: y milagros,' ósi sería Nuestra Reñora de Atocha, 
fan célebre eíEi esta corte; S* M. pariece se inclinaba á (^ué 
fuese la Yii-gen de la • AMudena; mas los padres^ dominicos 
süpieroni diligenciarlo ian bien, que en fin olieron con áu 
preCeasioni y. d sábado á . k» cuatro de la mánána htíbo 
misa de pontifical del Nundo. Asistió á ella S. M. con to- 
dos Iq«^ grandes y señoreé de la corte; á la tardé fué la 
procesión que se hizo con la solemnidad que se hace la de) 
Corpus; llevaron. A Nuestra Señora de Atocha á las Descal- 
zas^ donde ha ide j^er la octava; acudieron como suelen 
todas las>religkuies¡en grande número; irian- 600 achas; 
después! el guionl de. la capilla Real; á este seguían los ca- 
pellanes de honor yi predicadores, luego venia Nuestra Se- 
ñora coiL na vestido blanco, la mas rica cosa que se ha visto 
en «Bta oárté, bordado todo de perlas y de piedras ]pfe- 
ciodsifiíÉs; la caiirdza y trono de* eictrémada^ traza, cod tanta 
cantidad jde joyas y; diuiiantes que sería dificultoso apre- 
ciar su valor. Llevaban. el palio que era también blanóo toa 
regidores de la villa; luego iban detrás el Nuncio de pontifi- 
cal, con el mas rico temo que yo he visto, J2 sacerdotes 
con capas; después iba S. M., y el Príncipe á su mano iz- 
quierda, un paso mas adelante que su padre; después el car- 
denal Bspínola, conío ti'es pasos detrás de S; M.; luiego los 
grandes y señora» ^ cop^qx^ide gente fué uuHémenibie; 
ToaaxfiL t 



X-ffiDift,^ .yeghQ BW» AtadfHliMi BM dÉBaasiado de largo; 
^Sf^¡]% fiW>ffí í^P^H^ »» vwtenaa» baloones y caliéft» y no 
OQif ^ .<aH0 g^DJtO m ^ (ietnas partea en que se baoian 
<íP^y^4v<WP iflfl^ffiiM oat^baii Neodeú & Ifi y el PHncipo 
ij¿49jíegip;tirwp. lutoi por.la diiqneea de Sahoyá (4), 
(¡lefip^a^ j^ n^^trw Qeioa^ «[uar pecoS) diae há murió ea 
TurÍQ, y así también iban de n^ro te^oa les se&oraa. EaM* 
e^ipfKWftB^o *< pf§pewMa(5 lo- Édiano serie et doin»^que 
TÍ^)4^\Mf)4fl TV^VMI í If aantaioiáges al conveiit» de 

. :JÍff\ j^^ 4» CRn^iMioia » ba redjioídp i ci|al«o, doa 
]ur^tjas,j(do9 teólogos ;. k^sjoríttas soa Ik'Fi«i«oiseo Am 
Umffj^; ^ft AííTWfl * ft . Antombd© líoaitraraa, les dos^del 
(¡pnp^jp ft9^); {os.l)9(!klf|g9a sqa Fray Juan del Fo»^ doiqi- 
j^ip9„ y.í?R.3i«\ suíffneí^, F«ay Juata deSaáteToipá^ iamtóeq 
dpp[pÍi;o,,y el p. Ajgwtk de Gaatire, de la €oi»papía^ 
j ¡^ Qf(}pJ0?¡;a)(is€m J^ícieroD k>s noestros una ealrada* 
I flq^ ^ g?Q9i*?A ^YÁ^dd easojUI otooa i.OQfl faofnbpes peni 
re^iifaxdp de loq gu^ sntmitta. Bt aeonetario ao les qopo 
^í^^-. 4ór4efl ppr iteoite lía toa da in Los prünetot oogie- 
^qlf^P3nfi4ftd.íte v^g^ft >*! volveffne topwmi 4 losüéeslros 
e9p))Q?((aj(^ e^ pm¥^ ^ífem«lea,del que taima de ecftar. 
CíeyeRdqwaA pftrt^^íMWa^aetiMiiroD ep^ elloS) yicreyeodb 
^^ijSff lp.Qfflql(^.(K(«¥aamn, losacometieroB loadAla eia«> 
bQ^4^^ Pll^o.^lgupps. a^udvtoA) dicaDi qae beata o(du> ó 
^j^ d^ ^Rb^ilHirtof; )» dól coDToy atvíeroa á hia de la 
escof^a^ y ^ngfffQn. i^OOQ weaa. Budier^ta, «i se Yeoonocie^ 
ja^ jiftf^„.líft(:pf .fn#ypr preaa, y el daña ftiera mas ooosi- 
^eifpi^lp ^,^fí^^iilñ4ÍH»^^ iMiestm Señor mejor dale 

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;t9fii|miiMla knMáBL porten, cerno kqúitb dice: 



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Pescalzag CQD la ioffiAUi y la duqu^^ d? ])l»p(pa ji f ftod^ 
de Olivares. Al entrar en el coche se sentó la Rein^.i))^ \n 
{K>pa y á la ipfdp^ a&pt<} á9u lado. Golró Ipego l^det^aQ- 
bi^9 y ^ftptó^ ippy ancl^fi 9\ l^o de eafrente dopdB t^raa 
Lo^ p^Uos, At entrar U de Olivárosle dya la Iieip9 v^fpu^ 
t2(Qs allí» y veqia 4 ser al lado de la de Msi^\w« E«to r^r 
jg^ic^; «soplioQ á Y. M, eooside^e soy nifita del !Rfly J)^ fe- 
U{HB^ JI, ro¡ s^pr, y hija de Ifi ipfwta Don?i C»talip9 y du- 
qpQs» d<) I149n^H9. y q»q nq €» d^exitei v? ya üm Isdal* cq^r 
desa de Olivares, d Por fin habló con tal resolucfqp qpe )a 
Reina hubo de mandar á la condesa se sentase en el estribo. 
Obedeció y fué bien marlifioada. Cuando los príncipes de 
Saboya estaban en Madrid, y iban con S. M. en el coche, 
se usó que uno de ellos Iba eá la proa y á su lado izquierdo 
ej ms^yordoiBO mayor; en copsecuencia de eso d^bii} la Reina 
de ordenar á la condesa Tuej^e con la duquesa de Mantua; 
mas á esta señora oo le pareció era buena la consecuenpia^ 
y así replicó de suerte que salió con lo que parecía se le 
debia de cortesia y de derecho. 

Hoy h^ llegado ün estraordinarip de Ale.mania con pnuy 
buenas nuevi|s; en pocqs días han tenido los in^periales 
tres indignes victorias. La primera fué de Picoloipini, el 
cual peleó cop los suecos y les deshizo 1 1 regimientos de 
caballería y infantería con muerte de los mas. La segunda 
filé dé Juan de Bert (Weerdt) en U Popierqnia; que degolló 
5,0 00 hombres; y el general del de gaviera se les gpuso 
con su gente^ y fuélos apretando tanto que los redujo á me- 
terse en unas lagunas donde los cercó y acometió por todas 
partes. Dicen que no escaparon de todos estos 300. 

l^ Flándep Uegaron uoag urcas á la Corujpai ^m 9)500 
hombres, y aun se esperan los i 5 navios que, si üe^n á 
buen tiempo, será grapde socorro y de mucho aliento para 
Iq 4e ÍJatfllupai, l>m\Q (jfeppP»* X gP«íííq 4 V. R*. 9pn)0 



efe 

tlésed;'DéMddrid á %de Abril de 16t3.-^ébádtiaQ Óonza- 
léz.— Al P. Rafael Péreyra, de la compañía de Jesús, eíi 
^Villff. 

Olvidábaseme de avisar á V. R. como todos ios correos 
he escrito, y en el pagado avisé del recado y estampas qtie 
recibí con el agradecimiento que siempre. El P: Laganilla 
-está ^én Guadalajará asistiendo á la señora duquesa del In- 
fantado que está iliala, aunque ya fuera de peligro. Cuando 
no hubiere cosa particular podrá V. R. escribir con él cor- 
Teo/ f cuando remitiere algo por donde viniere eoü mas 
Seguridad. 

Madrid y Abril S de i6i^. 

, , . , ,. (Tom. 401, fól. 46.) 

, La de Olivares se ha hecho rehacía con despecho de 
Palacio y del pueblo, y un día de estos , yendo la Reina 
*y la de Olivares por los corredores de Palacio , llegaron 
unas tapadas á las damas y las dijeron «bellacas ¿cómo 
sois para tan poco, que no echáis á esta mona de casa?» 
y ellas respondieron « harto hacemos, y no podemos mas; 
ella se irá.» La condesa se echó á los pies del Rey, quejan- 
dose de cómo la trataban, y el Rey le dijo: « Condesa, ya 
ós he dicho que embarazáis, y que no he de castigar á un 
pueblo que piensa que tiene razón, y la dejó. » 

Han entrado á hablar á S. M. los parientes del duqiie 
de Medinasidonia (1); si de gracia no sale algo bueno, 
mucho hay que temer al Consejo Real y de Justicia. 

' ' (1) AI fól. 9 vuelto de este mismo legajo (Núm. 101) se halk ana nota 
ir del P« Bafaél,.dei tenor siguiente: 

<«^n fin de Marzo se env^ron á Madrid por cuenta del Sr. duque, de 

Medinasidonia 50 caballos ensillados y enfrenados, y por capitán de la 
^^oom^la qoé se había de montar en ellos á D. Francisco de Avendlañ6'.>» 



8» 

Los predicadores le han predicacío á S. M. machas 
verdades; prcBsertim el Jueves Santo el P. Agustin de Cas- 
tro, de la Compañía, que estando con la Jleina oyendo el 
sermón, parece que se dormía, y llegó la Reina y tirán- 
dole de la capa le dijo que atendiese á lo que ledecian (1). 



1 1 



(1) Despaes de esta carta que copiada de letra del P. Rafael se halla 
entre los preliminares del tomo 101, sigílenlos apantes que á continuación 

trasladamos: ' ' ' • ^ ^ • ' 

• • < • • * ^ • . 

Muerte desgraciada é D, Juan Antonio dd Alcázar en 19 de Áhril de 1M8. 

««Sucedió en el mes de Abril an disgusto entre Francisco de la Parra, 
oficial de la Contratación, y D. Diego de Villegas, oficial también de la di. 
cha CoBtratacion yobr^ y en ^azon, de que el dicho Villegas tenia por te- 
niente suyo á 8U hijo, y el Parra pretendía que no había de tener .el 
primer lugar, y sobre estas diferencias hubo algunos disgustos y pesa- 
dumbres y pendencia entre el D. Diego de Villegas, padre del contenido 
teoienie y d Pari'a, aobre que los mandó prender en sus casas D. Joain 
de Santelices, regiente 7 presidente de la Contratación. Hioieronlos amigos 
y un domingo, 19 de Abril, después de haber despachado los oficiales un 
estraordinario que les vino de la Corte, á medio dia, el dicho D. Diego de 
Villegas euTÍó con su hijo á llamar á D. Juan Antonio á su casa. Viniendo' 
en el coche encontraron á un primo del dicho D. Juan Antonio del Alcá- 
zar, y lo entraron en él; llegaron á casa del D. Diego de Villegas y'el hijo 
de este dijo que no habia oído misa, que se iba á la Magdalena, y e^ 
primo del D. Juan Antonio dijo también no haberla oido, y se fué á San 
Buenaventura. Quedaron solos el D. Juan Antonio del Alcázar y el Don 
Diego de Villegas. Lo que pasó entre los dos no se sabe, sábese si que le 
dio el D. Diego de Villegas al dicho D. Juan Antonio con una daga por las 
sienes, y lo dejó muerto; y desatentado y sin sentido salió el D. Diego 
Villegas y se fué á San Buenaventura, tan turbado y sin fuerzas que se' 
encontraron el que llegaba y el primo del muerto que salla de oir misa, y 
que este hubo de darle la mano, porque no se podia tener, y diciéndole 
¿qué traia? re!»pondió: <«he muerto á un hombre*», sin decirle era su primo. 
Divulgóse luego el caso; llevaron al muerto en un coche á su casa, y 
la Justicia cercó el convento de San Buenaventura y el de San Fran- 
cisco, y cerró las puertas de San Francisco, y entró dentro dejando es- 
cuadras desoldados á las puertas, y entrando con muchos ministros dentro 
no le hallaron. Pregonaron que darían 2,000 ducados al que le diese, ó 
muerto ó vivo, y si fuese facineroso le perdonarían cualesquier delitos 
que tuviere; embargáronle los bienes, que dicen tenia 200,000 ducados 
de hacienda. 



ib 



' ÜárddbáyAbríi i^d^ñHi. 



(Tom. 404, fól. 44.) 

Carta que se escribió á su R. del P. P.^ de Aviles^ pro^ 
ijifioial df esta provincia, por un hermano del Colegio de 
Cárdobaj esta semana. 

« Skigülat ha sido el cftso que dttcedió en la iglesta óa- 
tedr'ál de ésta ciudad de Córdoba el domingo cuai^to de 
Cuaresma» que por extraordinario lo referiré. Habiéndose 
leklA los Iros edictos de la loqaidicíon los domingos añ- 
teéedéútíéS, éü el último, con ínslruccioo del Tribunal, hizo 
el predicador (que fué el P. M. Pancorbo del Carmen cal- 
zado) shigaiar venia al Tribunal, no solo prefiriéndolo en 



^>4>fc.fcw ■ I n 



Él dia siguiente por la mafiana lo enterraron en la casa-profesa, [fara 
este «abaliero inuy bien quisto y estimado en Sevilla, hijo de ella, del 
h&bíto de Calatrava, nieto de hermano del P. Luis del Alcázar. Cuando 
se divulgó la muerte, los caballeros de Sevilla corrian desalados á sil casa; 
tanto era lo que le amaban. Era digno de serlo por su trato, nobleza y 
buenas costumbres. &1 que le mató era del hábito de Santiago. Duraron 
muchos días los guardas en San Francisco á su cuenta. Híciéronle las 
honras en la casa- profesa á los ocho ó nueve días. 

jGastigo de Dios en el matador! Y porque esta historia no quede trunca, 
ni ios juicios de Dios se escudriñen, este D. Diego de Villegas, matador 
de D. luán Antonio del Alcázar, estando en San Francisco, retraído todo 
este tienipo, en 6 de Mayo en la noche, unos dicen que pasándose de una 
celda i otra por la ventana cayó en el suelo y se mató; otros que tocán- 
dole á la puerta de la celda á las nueve, entendiendo que era la Justicia 
•e arr^^ de la ventana al suelo que estaba muy alto y somató; otros que 
ól misino se arrojó y mató, y las premisas que dan para esto es, que 
todos los diasque estuvo retraído le oían decir: ¡Ah! que maté Si mayor 
amigo i|ae tenia! y le quitaron las armas que tenia para qu3 no se ma- 



rt 

li feíiíat al 4>Ahild«i Aúo habiéndole deii^fiáritaínateiibioq 
ti ddiiido^ laapc^'tto la asistid te .preMda, coa fio oafili se 
t&qhkMMnalfo lostJaadnÁgoe }r< quisi^on hacer algikaá 
demasUacida levaabáadosé; pera el Deaa los aoisegd; <dila«^ 
tando para madurarle mejbr la dbaióslrádioa á.iltro'diá^ 
ooa ^ue pe^ eotoaoss se sosegó la ifÉ|uibtad/ Para ¡el da^ 
DÚBge aignteaie (qaé era el eaarto y de la aoiatoipa^^i'en 
qae predíchbtk el P. Juan de Atmenta^ de áuestra Oooipa^v 
ñia^ eomo fbioistro dsl Tribaaal) le aottficarea - de parie 
de la laqtiisicHm el phedk>ad(Ar advirtídsé que kdhiá de 
preferir ea lUB venias al tribuaal de . la latjdisióíoiL res- 
pecto de) cabUdó, aUnqae le asistáete el prelada^ coda qde 
por salir de la oooioa pi^tioa y eerémoaial la extrand el 
padre» y con igudl reli^ioa que ptudenoia » no fiaiide la 
respaesta de sa solo jaieio , pidió bl Pi Rdcler delibarasf^ 
can sus consultores lo qae eon^isadría reqpondél* al. Tri<^ 
bunal» El P« Reotdr, <tohférido el 6aso> respondió bdn tah 

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kass. En fin, él mnrió de la oaida, y el dia 7 de Mayo amaneció maerto y 
amortajado con hábito dé frailé francisco én ia cápítlá de San Xntfinio de 
SibM %MVesUi AétenáeioA pottostfeás. #aef M allá laé Jüstieiáií; «otíiWe 
aY^rfSiiaeMia del éaso; fué el Pcoviaer ^^ahi ver ai iú hablan de dar .eel«- 
aiáslica sepiiUara ó no; en fin, le mandó enterrar en sagrado^ de donde 
sé colige liae (iébierón dé entender estaba loco ctiándo hizo esto. No hat>o 
deadé'tó ^IMte (¡íh léMlsheáié déiptrié üe iá^iiói MléMroiíle acuella 
■aAaaa en Sad Fránoistd oon «a hkbHo. 

Guando sucedió el caso fué «1 asistente en casa de la viuda de D» Jni^n 
Antonio, y la cont¿ el caso, y la dijo si quería que se embargase el cuerpo 
9 ye ÍSáitíb étra AtihOM^toióti, á qiíe respbmÜÓ ^ae htñítk Í\á XbA pM*^ 
■lilíMB, ^e sim>aesi» qoá S. D. ií. hibiatiermitído M géiféYé de misétie, 
no vneria ella qae ni contra él ni contra sn hacienda se procediese. •* ■ 

Blas adelante al fól. Í0 del mismo tomo, continúa el P. Rafael Pere^- 
rft Ae Ik mkncrá ái^íctoté': 

talÉ 10 flS AbM Sstoidir MsttféMkiaAilo tullejé A tútíMíÉláílb t Mi(t>r 
da am eon^ia» an caballero 4 quien cntrsttda en la eomKiia ifjdJ^ fte 
pagace, j él no quiso, ni que ene compafieros pagasen, estando represen- 
tando el VaÜejó» saltó al iablado el caballero y le dio dos ó tres Tiendan, 
t éé vm^ 4(i^yt61clb« la 'ifUíbo i is^MI^ «b labélbdra'» 



f 71 

pradaote cautela, qpie'sm'di^giifitar al Tríbuml 
oaakiaíer dasaire dei oabiicló y <sa: prelado i^preiiSüiétidi» 
todos los lances qae podiaa ocurrir de* perplejidad, y 
competencia, coaato la prudencia humana pudo aliiaiMcat^* 
de: suerte, tque á juidoi de los de mas oanás' y lelpas^ dd oa-^ 
savy de un letrado de satisfacción» no se podia< asurar 
mejor que la Compañía no ocasionase sino aun apagase eatae 
competenciíBKS'sín disgustar las (^rtes; y^sin duda -se-conf 
siguiera si se ejecutara lo que d P. Rbcior tenia 'determi^ 
riadoy 'óoiivenido con el P. Juah de Armen ta; ^ ; < ' ^> 
•' :Llegó el domingo por la mañana/yidl saHr ^ pnedica^'^ 
dor de casa, le notificaron uñmeindamiéiito def' séñoi^ 
obispo, en que le advertia-no hiciese ^ mas ^vetlia* que 'al 
Santísimo Sacramento faltando el prelado de' su <;abildo, 
porque así estaba acordado por caftas^ que 'tenia él cabil^ 
do del Consejo en semejantes txmcursos , y que tío ha*- 
biéndola de hacerlo así,- le inhabilitaba desde luego' y 
quitaba la licencia de predicar , y le prohibia el hacerlo 
con excomunión lata sententia, &c. 

Con este mandamiento se volvió el padre á casa á 09- 
municarlo con el señor Rector , y si se hubiera quedado 
en casa con cualquier achaque, como estaba prevenido, 
quedaba todo compuesto; porque el cabildo iba picando 
en Iqs oficios para con cualquier detención del predíca-*- 
dor pasar al Credo y evitar el lance; pero la desgracia fué 
no hallar al P. Rector en la celda , y no haber esperado 
el último, consejo, porque con el ahogo del tiempo qiie ins- 
taba ó otro motivo, se determinó el P. Juan de Armenta 
por sí solo, sin mas esperar , á ir á dar parte del manda- 
miento que tenia del obispo á la Inquisición , y no ha- 
llando al presidente da la InquisicioDen su casav pasó á 
la iglesia, donde le halló, y al Tribunal en su asiento e^ 
perando en la capilla mayor. Allí le presentó, desde ía 
sacristía, ppr medio de un secreti^rio, el mandamiento y 



n 

esrixniQiiioD .qmfo! habito (notí^cadO'dQ|)9ifte 49 /soipr^n, 
lado; mirároale y coaQrieadolw^tff^ j$( ilios ánqqisjdcH'e^^ 
respoádieron aenposíeeé ¡el Padre la isobi^eipQlliz , y ^e /ivi- 
shrian: oóoio !se había de portar. RepUcó el ^^., Jqaa, de» 
Artneiita> qde «t "dispeoerse á predicar ;sí|i,exQu/9ar \^9 ^^rr. 
MaKierTríbaftaléra yacímtcadk^ir al(^rd9P{4^ ^u pRola**! 
doy y qaeiQOípodiá ooa6|íoafi|r ei eMándak) (qie ^et f^ir-t 
rm deiiinerle >4trdpell«rV!uftii,es3ei9niuilioQ;(4A i}il prel^^py* 
predk»tiddiJáÍBJ^8H ifiiGiiltad.>A;;e9te{né|pjÍQa í(j ^qtíQoarioq: 
qoe/ellTnboiiaL tenia efpeciaksabb^^ ^aQljdad p^-* 

raipodeif en taiicaso, dia obetaalQ latresis^teupifi del i^tb)?** 
dó, (habilitar y e^if jpredicadbr^ y pa.virbi4de elü^ le. 
daban facuHad para pretboar eataYí^t, «y .^edlQTPMKM^ni 
so pena de éxddnMiDmi, UUa sefUenÜai y qíjn^i^tas /)QqT¡ 
su?as debía temeii .y no. efiotnas.;; 'i . < «. ir rt» - • 
No faltó quien dio aviso á la dipnlacion del cabildQid^ 
eslo para que ^sieteí remedio^; yt T^pandió 'babia hf cho 
moy oi|ri<e) predícácbr en venirlálajigMiaii e^tandpsu» 
fabültad dé predidar, y pües(6e(bal»a puei^tO' W :0lilaw}f) 
viese lo que había: de hacera que eK eabüdo iVeríaiíJQXive 
le conveaia, yi (|ttG adv«#tijeÉ¿ leí babiasl <d0.tr4i^arf (;qiqí(> 
á de8coraa%ado , si baliese Idel^iiiiidea •qp^;rfe.b94^ÍaA 

dado/*;' • í. .• J'. " ; ' ! ; ' (i ^i ! :-(.| ( :..•» M. ':i 

Con esto replicó el P^ Juab de AnK^eoCa. itíefcerA;Vifs 4| 
Tribunal, protestando' ^1. «sctedalo qua'ameo^^bUf'Ji ique le 
farbtarian pomoi á desbonúiilgaido &i no excusaba Ida venias, 
á qoei respoodíeron :lo9 fieñorésánq<usiid<^fe8i que le asistir 
rían y harían fevor en cualquiera sueeaa, y or^.naronile 
asístieseinn seoretario basta sabir alt pulpito. Rindióse qoo 
eato á tomaír la>«Qbríepelli«i(y mlií6i;iidnjtai;ae jwMoii»! ICri** 
banal» oon qa^ se acnJMS dfit4rr«r; y'9€Lfolt(6 ep;k)i pr«y(h 
nido y acordado en casa , pues cOoiAlegar lUi^i d^ffOiyéOn^ 
>indisposieion ^elpei^ina9(Qpn1tant€l^lSl|s^)^l.<)onK>.>le ^a^ian 
dado^{óiCX>a(iv8f de W isacHstfbf . hamndQWfentne pieceptoa 



fl 

el M6^ qUé te dlabia préi^dido; 

Al án, a6áb«dó éfl anátetáa, yérado á toauír la beddmaa . 
él pMdifeador, efttdtiíó el pMste ef Oredo y raapóadhS al 
ptttftó él bóró; coa íqae ftkó ftidrta te HeTáséa los aMretaA 
ri6d dé M[ lAqaiáieiob án bmdieioa al púl^^ y ál atíaow 
tíétapó foé dtt) á tIdUficar al que prendía eo el «ira al^ 
gUfaá létbótftitaAoa de parte del Triboaal; peré mu^ de 
atíaerdd loa fíhelifeiMIados, fijos lodiM óm BassiHae altase aÍB 
hacerte ttial éb accidb, uWMs ptoruaipian m gríloa if démea^ 
trfaélóbéd t-ttldesáa, Wá qM tte podo notífiéar nada» cerno 
íA ótVúi 8tebMJttfk)d que gattierMí «1 púifMto á notificar M 
ibiatté M paeUe, porque 16s ótffaáoe,' íostrariieiitoa y oafa^ 
paüKft 86 tlUáfdián , y Ite Mías del earo se deshaeieía á fp\^ 
pea, con que no pudieron «oliflcar nada por ñin^B ca^* 
tilino. 

Bl p^éaté {troaeguia sn bisa defendido de lea ^*^ 
tímít^^y ^n órdeñ qne dicen tuvo déL sbñor obispo para 
^dMégairtai Gtítt este alboroto^ desatinada la plebe atídabá 
6Mfiieia; Ooifto I9Í dos ejércitos se diesen batalla^ haata qm 
tiéttdoá» deáat^adoa y aun silbados los del Tribunal « e»^ 
lando ya ^ara cenéagrai- el aaeérdote, se salieron dé la 
iglesia calados los bonetes» y llevaron en su compánfii á1 
ptéáitsAw ptírA bemarre sü dbüa 

Qülb^ ^ negdóio aiuy ettconado, y faa caoaado grhn^ 
dé e^ddéto en el pueblo. Bi babikio eM may sentid^ 
nO Mñ lá Gdtnpaftfa, de quien está muy saüsfeofao por lo 
qtié él 9. Itector propuso para que ae excúsate el encuentro, 
pero M tüM el predicador; y proveyd Imgohn sermoBeaqae 
\6 (lubdabátt en tá Iglesia en otro retigieso de ett^a naií«- 
gi06> tittí^que prósigtfe el P; José V<anejo predicander Má 
^Ué fiSBMr én Ib (3attídral. 

llA «teté «Stadóqvkedá tA negoeitt> Mieati-a» d« Madrtd 
|M*4fiíM6 ti WMpeiMMiáj adonde timbad fmm han étt^ 



ce la carta. 

La iglesia áé CóMobá escribió cléápiiéá & éHá dáhdo- 

, le cuenta del caso.^ái^ K)ae ie kyUdaáé'; éák éáóKftfó I iü 

agenté para ^aé dejado^ óUafeácfaíéi^ He¿i6tíÓ5 tdcaateé á 

ésta igteéíá, á^istléte a) báíidiii^diéGdfddbaítúé iba «1 ttá^ 

drid & mé p\%itb. 



Mtiírid y MrH M de 4643. 



(TóiA. W.m. «Í8.) 



I^ax ChY'isli , kc. ttecibo \i dé V. A. y iñe btíelgd ^üü 
llegue á tiempo la Séthillá dé coRfloi- páVh ^déHá séttbráAr; 
conáo en Üiós há dé áalir dé éltá él frutó faitiy iniéttó, por 
ser la semilla de báétia óálídád. Aquí tén^ófc ál büéti 
P. Juan dé Vá Hóf ré, qóe ha i^énidó á Ver á s«f béhAftflO. 
Óiiáüdo hégó la bdéva de la éntbégsi "ñé la YM dé ArAtt 
fué Muy buéúa; péi^ At> se ehtfe^ toda, sHúo la iáá^ót 
paHe 6ótt el castillo; y tos Idgare^ (}ub bó qnisierOA úm 
la obediencia, que lÚérbú diéi; ó "ñbcé, bidtefóik MioM é 
Cáiiítók, t[(te ^ lo hié & dar tíl jP)ém&diM^ Mafgarít, 
qué fdré bón 1 ,000 túfflüteá y t06 cabáñoft. EAtfifiÜtt «ti lá 
Val haáia S'ÓO ó UÚ ámdhdóá tle loé ntitístnié v)üé hábiék 
ido dé Atágod pni^ ábri^ártá; péléaróft bou )o§ éilétfai^: 
péró tmt etiú ittás, ventiiehm á loétt^testh». Unos áe r^ 
tiraron al eáétíTlb, btrbs i Béaasqüé y óticos á la ígle^ 
del ttígar coA él ibi^sé ie Gátaopb I^. Mái^in dé AiBói' (que 
tüétí qüo perdió el castiffo dé Hobzbn el áSo ^ásttdd) 
que le prendieron con los demás; cercó el enemigo d 
castillo y ñ no io soeot'rMi toége h> tonará» filMa mala 
nueva vino hoy hace ocho didS eóti db «!tlt«di'diiHbyfÓ. 



pero están ya de partida. ...♦,, 

-ofl^F^^i^^ 4e hW^^^ ÍDiPrpsi^pe^ y cre9 yendró á'pa-' 
rar en;9^p^le i^a bupi^ pellpix dp.íjiqero; \ , ,^ . ^ ^ 

j, pi Px^ott9ao^ltar^o.dicea^stá ja'depped|¡4o¡ del ^(BspafihQ 
del.iReiy ,yi.Cf?í^?9J9 jd?. Aragoa ; ^i^ero, creo, que ,íe. dM ef 
útil de la protonotaria, plaza de Indias y laisecrejtaríaid^, 
Estado de Flandes , aunque el útil de esta ha de ser para 
Rozas, que ha entrado en el despacho. 

Mala nueva es que la armada del Portugués y holan- 
deses ande por Ibi 'híarés'(^é Gá^z)' piié\l^W t.enier no pase 
al mar Mediterráneo para juntarse con la del Francés y 
cercar á Tarragona, de donde -he ienido cartas estos días, 
y dicen que de aquella plaza se han pasado al enemigo 
m^s^ c|e 1 ,QP0 soldacjbs val^pes, italianos y alemanes por- 
q^ no les pagan p9r haber falta de dinero. 
.,... T^p^bi^ avisan que ^ntfaba de Frapcia much^ infan- 
tería yi^caballería, y en verdad , que. importa que acá es- 
tornos alerta,, y acudamos con fuerza. Lajprpada^e S..M. 
djcep qqe ^liá 9Íerta para^el ^7 de Mayo., Ahor^ {¡ratán 
c(e pedir,,ki jplaía lal^ra^a,. y han comenzado ya .por.lpdps. 
lQ^: Cqasejps^: y qqe de^íi b^^ta los ^tenedores. Cuando se. vie- 
i^e áU^íu- á este .^xtrep», malo va esto. ! 

ij J^n^Yale^i^,^ ^yantan 2,000 infantes á .V)da {H^ísa, 
yihai^ apyí^(lQ. y9 ^00 á Tortosa, porque temen, no la cer- 
qn,e q1 enemigo. Dicen, tendremos por provincial de esta 
pi;ovÍQcifi, al, ip... Pedro González de Mendos y re«5toT de, 
es(^ ipolfígiq al P« Robledillo,^ ó al P. Pimentel ; presto .lo. 
YSf^enqo^fi porqu^ y? va acabapdo el provincial, 
... ^Li^^Qtendráaahí a^. vizcaíno que se partirá un dia de 
eft|Q8.|(5on, el P. Ruiz; y con esto ya pabe Y, R. que soy w 

i (1). Laque [MnealetiDnipo 00 f«r4iabA a}<initrquél (k;'l<e|;auéy.ppi W 
mal é^U^^ i|e. jl/i, PWPf*^* 4? Ca^alufif. . . ^ 



síérVcípáKa ^rvirle éü'tóttA Id qué iíié'qijrisíeftí'tóaildar. 
Habrá cuatro diasque Vobaron áquf . á'Slttibfl Tinoco 
mas de 10,000 ducados en plata y ói*6.' Guaráé 'Dios á 
V. R. muchos años/Madrid 28 de' Abril de 16i3.«íran- 
cisco Médiavilla'.— Ai P. Jiíah Caiiiácho,de telCbmpáíifa* d¡6 

Jesús * * ' »«'•." íi ' /i ¡' ; . lí: ♦•• .1 "^ • 

• = ' ifatíWd y A6ni 28' rfé464ai^ 'n i ,.,., 

(Tom. 401, fól. M6.) .1 1 ■;.' i:-) h| 

Paí* Ckristi, &c.' Padre' iiii<>f lo ^q«é hafy rfé úHe^o ^qu* 
avisar á Y. R. es que antes de ayer llegó aquí D! JufaaúdiB 
Gai'ay, Hamado de S.'M.; hábéhle' líiaestre' de'tampdr ge- 
neral para lo' 'de Cataluña/, y va en su iugsir por ¿aeilre 
de Cattpoí general á Bad'ajbz él conde de Santistébáh.' '|> 

De la Puebla '(?é' Sana bria áVisán quéiás espíala habían 
escritÜ'qiie ^'á un 'piiebló allí^ceticá hiabia' hab!db"'jur)^a'de 

. .' "I ''i" • 

portugueses, y qilé^ Se ibilii'Jtifalandó;'no 'se sáb^'^r' Irán 
hacia lá Puebla ó^ Gáiici^t ctímd'el ánbpa^dd? Ldb'Vle la 
Puetílá éki'áni'avTsadbfe eáén á' punto para cúía^dói ^'lés 
ínáAdd salir 'paWliat* defensa def áqíieWal ftl6utte»»ai/ó>j)ara 
socorrer á'fofe^^lfégüs sí íiécesitaren' dé ayuda:* ^"' í^« '► 
tá \tÚ ^teriido S. ' iME. aiáfeofe de AlemañiarLiy puiítttál é6 
que fe 'des(íérc6-I^ríbür(Fr¡burg) con muerte 'dé'- níMiis. de 
3,000 ó'4,tf6()^'süécos,qiielá tütiéfon tan apret&daí qüfe teq- 
uian yá ganada' trnla 'puerta, dbs torres y'hechof'bp^ha «ft 
¿I miiro de^O codos,' y 'dado tres'&saUos'genei*ates,á que 
resistieron los sitiados con grande valor. Dice Ik óárta'qaé 
Juan de Bert (Weerdt) Kabia deshecho catorce fégmriebtcis 
ifá átítíiAfe, frtbtíeyék y váyfcdi^ésési ibrftóndblé^4;,«00(íaba- 
llos Y. l,500jris¡oneros, y el bagaje y cinco plazas; la una 
bien proveída de víveres y municiones y dineros; de esto 
que ahora digo que es Id'f^anfúah'viná «víiQiáS.iM i 



^e.|l¿(«t(lñ4 W»M ser difíci)lt,os9^ 

^an he^o general del arU|l^(9 de d^paoit 9I mar-r 

01^ j^ TaWw; W ínterin tei»ia,^t«» 9pcio el ^^i í-ígap^^ 
y sastituia al marqués de Castro Fuerte , al qa^ (>0f 
estar ya muy viejo han exonerado de todo lo que tenia 
por la guerra q/^t era XQii$l¥>> y 1^ Ihw llftcho mayordomo 
de S. M., que son tantos hoy, que cuando no acuda hará 
poca falta. 

Las juntas d& Conciencia se han hecho estos días en 
«afa dftD. iVa^dsco A^\om. dq AAarqwí, ^^ <^ ^n«- 
ttJQ fiÁ^l. 

$. Mi hn 8aflj»i}« H» ()|9PP(í|o f)0 qn^ ifm^ ^ ^ 

mmIm lo» eemm wmv^^ y prlft^pi» ^i^o» \»> pldii? 

que t«ivi«<»B labmdfi ,. pce^^da «QB^ iptere^^ SI d^ aq^ 
«yfove <»)pU<Mí cpnsif}wa(l)lQ s§ p)^or^4 (Miq esp el parti- 
4p 4e los pms, qup soq^kia q«i9 w^tilnye^ ei» laf ^ec^6i> 
4p(ie4 ds if^medip, di^wd« síi) él á «us dqefio^. 

Do» Pq^tq á» AdA^ezf^ita (1 ) alc«lde die Cas^ y Cérte, 
(Anift j»\9)m 4<^ 9e$pF (]qpd/erDuque de^ qqe l^ dari^p, 
«a voAvi«i»dp d$ ^ pfwi«ÍpQ9f , plaza de cons^ro r^; 
como las cqip e^ bfm Wf^t^ y ^tp. aei |ha diIataf)fi(o n^is 
4e to qnQ ^ qvWMF». ^^ f) pirq di^ u|i i|[)^^<]|r^l ^ $. M. 
«plMltndele le diesp Ucen(:if( ptiTarp^ír^ir^ que no qv¡i^ 
«I VPWm d^ ^UA ppryipio^ ptro áljsupa ^j ayvd^ <^ cost^ 
m SUmt fm <<Q° 'P P^<^ que de 9U p^tñmqnip t^ni^ se 
•liet«\teW^ Sí viícainp; pp sé «i se lüi d§ aq-epíotir dp 

It sg^ qpci hay liap^ t^qt iii?w9i ^ cv%f^iq ^^^^ por 



(1) A*i «i.0l«naM) Mm«> Amnif^ 



I • 



kift. fraiicesos, 7^ i^M tras. habU VA íiecl«ff(lM< I^m; iqiw 
Im «inoras dsMmb dinididDs^ mm m (fé^r^ qjte^ Iji 
fteina por got^roadava; QtfM> fm wd taf a«9i fev<H' 
raottir el partMq de la. Reina. Si ^ Qey «mi«p^ Rhen «n 
tíeM par eíárlQ húmé gbaikdes^ itueba^iont» «q e): rwiy)^ y 
QOB «atandréÉ jbm» «m qiid tK>dfir*os \mi»4im>' 

La partida de S. M. está echada para nl.y? d9 Mt^ 
Nciae sallfi si irá demoboi á 2aragQ0g, ó piífá A ViJmcia. 
Crr^Mfi.qw par^ afilar en oéf^ aa q«eiv4 Itslta^ m 4Hm^ 
y 600)01 «OH la bnaiia indii^tiia dal ¥ii^y hm }m^ Aqv(«) 
seiBosenúoíos «nstdarablea 4 S> M. dfigentQ y^iiMVQ 
para Cataluña, S. M. querrá agradsflo, qw ea mAJif) pm 
qw fop eaá se aliaoM y aiuwM á hae^v PtlPSidft iRevo! 

Nik sa ofr^de otra ^osa de iqna avisw á Y, R« , ^ quiM 
BUfiStso Se^or guarde cobk> ^eseo. 

Laa aartas «a queoo haJuíere oasa partkular 1^ fivw 
Y. 8u coa e| eorrea onUuamo pono leiga avisado, y 
ovando lo hnbi^re poA^án vanif A la p^nsona 4^ qotsi 
Y. it: tuviere mas satfsfiftcoíon. &e ]!tf adríd. á. ^ da AbnB 
de 1Ai8.i««Ciehaatíeq fioBaale&imAl F. RafiMl Peneyr^ d« 
la Oempaüia <b la^ a^SeviUe. 



IMttf y i%* fr tfb íMS 



(iDia oiv asi. W.) 



Pax Christi, ftoi Pad^iíe miQ; muy poco hay hoy de ipw 
wvka/t áy. 1.; «ckí» aab^ en oalna hasta tauÉo qge S. M. 
parta^ qee será para 9fi íb atf e, eoif). tengo ayisadou Yen 
por conaejeros de Estado el duque de Maqueda, el conde de 
dWftCbWli, el W^e dft Upnterey, gl ifp^^^ ^e <;^9te} este 
último, aunque está señalado, se tiene por cierta JteirtBpr 



lo'k)üéifíe ofr^iere'á láReinaíduéstraiseAirar c60>el>deCas^ 
ti^iltói Ofcese qfa^i'este élridoio-dtó^ üdlmeHBóriaíl moylargo 
difeoirienidó pór-muchos d6«lp8 mimslrosiqáe S^M. vienér 
mp^^atido etí'-e)k)s(l) néserVidD'oóhilhliinpíecdafyidesinte^ 
résHqí«e>S>;M. desea, yde tíao^iiiodicénildclciaídésíiniarafvi^^ 
lias; 'on^ecídüméle iian; al le puedia ^abeír to > tradadaré<y> 
téixíiúféú V.iR.'^ • •••> .1' .-' -I» ii! !i I i; •" 

* ■ ' Al' ' Piríncipe le^ 'están á' toda' priesa ádé? éáandb coartó 
páfb' sacarte dé eatre 'lar muJM^es oon iqai«ii;hwf|>e8táv y 
§:'M; le dejará énélaiites de' partir 'Co» lsu:ifainilia;ifiara 
ellO'dio&n 'harán á seis'de la ciáinára de nuevo :<)aáles 
jhaybn'ideiSer; nQse'sal^v •• ••• ;• !' .^ .«;'i :-.h:: f....j 

"^ üabikr dádo> lo de Orímáí niarqikéside Tab«fai>y oop 
«M^^le dieron la' Ariillefí» Q& íbterín>,iiüo dejación deteste 
oficio, y hay para el qae>dd|ó veinte yitantofrípretendient 
IMV'algUúKMS de) ellpS'Son gránide^ yios doctas títuiosjVien- 
do'<&. M. tenía 'tantos <parientiósi enr Consejo deGuérra, 
iMn|ló'<¿rae iningupo pudiese' yotdr por; pariente < dentro 
ttelA^uarto^grádd'pbr quitárdas sospechas idef lá/ carne. ;^ 
sttngre^ máb icotn^ eátol/era^ basi iai posible por (tei)'to^ 
dos señores, y estar caáii/tódoS' eoipak'eÉtadQ8í|Oon)loé 
del Consejo , habiendo de ser los votos públicos como 
está mandado, ordenó que en esta ocasión fuesen se- 
cretos y cadauAdí diese ireá'de ioé qne le pareciesen 
mas á propósito para este oficio. Créese ha de haber 
materia para poderse entretener S. M. con la grande va- 
riedad que hay de pretendientes, á quien se aplicarán los 
^^ai)COiiiSer á la afición y i obligaciones^ : : . ' . i> 
. U .^bigobeirnadof de Cataluña,' que) hoy ¡está! acfuf; qiH^.w 
iun^ofibiaiqne»S.iM.<proveeiSÍempré;eniuif ícatalaiii^ lerhap 

''^''(\f[^a^i h^t^ '<Íé''(i¿/u^n'd(3»e: '..'de itínnéi ^.'1K} íi^t t^ii^tí^t^ ipie 



de. la Cqío»^. M Ar^igon left,íian;0T4en?i(^, IciJ^I^ .^ifei. 
asistan con su tribunal ,€(n 9qM^U^,<3Í^4 qo^np.qip^^^^i 
aqpí,; y q«p de íUí 4wWolieft lQ.ft«e Bf x;»frpc¡i?^,. ,„ ,. i 

Díoe^que lo^ fraiice?ps y f^taJfipe^lííiNW^ 
coffo.de Yíjv.eregt y amoiciones eq Mo92U>p^ y <jí]^9,,qÍ (^^, 
iHortara estuvo 4 la vista $ip hacer cosa 4^; iippQrt^c^.' 
Tambíem ^: djpe le ilaipan al de Mortar^ po!:q):(Qj^Q d^: 
de ser ¿i'propjSsita par^ lo/qpe aUí' ^preteRfleu .tíWíí)ji/fp 
llaip^n á I«af^. de, Arcq; esle,.es mify bi^ea sold/af^p^pí» hjaí 
sidacQQ quien ip»93 ^ntiq^iepta ba^ t^pidp Ips q$^ta)í^^^ 
pojc haberles desde el pripaipio de est¡a,s TQYuelt^. ^^ 
mas conbrario en todp. U):que se U^ ba qííi^(;f4fír teíV^,;.9J6h, 
ció de maestre de C$^n^,. i ' *. 

JPqp Felipe di? Silva,, que teiíia^l cargp.dte. g^p^rflijf ep¡ 
lug^rdfil de Leg?né$^ ej^tá.malft cpp gpt* .^í^ Zíiragoas^;: 
poGp podrá b?cer desde la «n^. j: .» : ,ij 

Al conde de Aguilar, que bacía oficio de maestre^^^^r 
Gaiinpo, le han mai^dadO' v^^ ^. goberné i^Ti^iVx^gi^^ en 
lugar de JiMtan de Áík;©; ha,repHcadpwpJji(?3pdp.4 5,..ítf..,^e 
d4 licencia .p?ra sei^Vir c(?í)t uqa piaa;. est^ (^wd)jfi.dQ la, 
respuest^i en. ^ffig^; no .^, s^b^ 1^ ^f^jujCfpp. q^^ ^cfc! 
aq»í irá. :,■...•:...-■ ¿. . .,;. ....¡ 

I)p ítande». ha carric^Q vpz qpe: D. rrfpc|i^0i|,4ft l^ly, 
habia peleado cpp lo^ frai^peses, y qu«| la^Jp^a^ík 
8Í<ÍQ muy §afl»íie|it3 d^ upa^ y otr^i^pprjí^;, TO^.p./f^^is- 
co habia quecjafíp, coft el «(japipo,, ís^.^ ^W^ A»J*<1?Í!PW, 
razpn^blQi nlsovS^be bayqi venidp o^ta £)lguf)^.^]^lfjnides 
ni IngWt^rai por dpiíide.se hayíi pod,i49 sab^raj anp^, fie i 
hap. h^cho diligencias, pjara ^u a^reriguapioi^, .... ,^| . 

Lo cierto es que á 5 del pasado saliá en campa^^pjn. 
ErBnpj«JO!de ftfela qi^ t(?njs bj^fin ejérijitpf^qfle e) tfW^^ 
temA«tfw4)ien ca#í,idaf> d^ gi^pteiiqiW.Jo^ Sjiíf^líjfl^, e§t^^ 

cfln lNieiHi,gpft 4pMVfW 4ílfS,PfaW^nWB» Kl9ií9e[¥g9?Ny . 
Toao XTiL 6 



8é eniieúde habrá habido algo y por momentos se espera 
el correo; mas lo qae ha sido no se sabe: en fé de esto de- 
ben de haber comentado lo de arriba. 

La marquesa de Leganés pidió licencia á S. M. para ir 
á ratificar su matrimonio con el de Leganés á Norata, de 
que es marqués su hijo del de Leganés, y que viniese para 
este efecto de Ocaña. Respondióle el señor Presidente que 
Si M; concedía la licencia que se le pedia con calidad que 
el marqués dentro de tantos dias volviese á la vOla de Oca- 
ña. Suplicóla marquesa de estasegunda ordenación pidien- 
do por merced se sirviese S. M. de que asistiese el marqués 
en Moráta hasta que se hubiesen concluido sus negocios, 
y fuéle respondido no convenia al servicio de S. M. estu- 
viese en Morata sino en Ocaña; con que la marquesa hu- 
bb de acomodarse en el tiempo y irse á Morata donde 
hoy está el marqués; no se sabe si los dos se irán de allf 
á Ocaña, ó el marqués solo, y ella se volverá aquí con sus 
hijos: 

A D. Juan de Garay, que hoy está aquf, ha hecho S. M. 
maestre dé Campo general; ha suplicado representando sus 
achaques y que tiene mal de piedra y que irá sirviendo con 
una picb: con todo eso se entiende aceptará el cargo. 

Dícese será general Torrecusa, maestre de Campo 
ly. Juan de Gfaray y general de la caballería D. Felipe de 
Silva , que eiotiende bien de este menester. 

Don Femando de Borja, que es de la Cámara y ha sido 
virey de Aragón y Valencia, queda muy malo. 

La Infinta está mala y muy de cuidado; sería grande 
lásUma se muriese porque es la mas donosa y linda que se 
puede imaginar, y la quieren SS« MM« con grande 
ternura. 

Todo es llevar plata labrada á la casa del Tesoro de 
señores ministros y criados de S. M.; no sé si con todo 
eáo se han de contentar, porque es poco respecto de lo 



mucho dequehóy se necesita. Grande ríesgbcórren lOs jci- 
ros, que son los qtíe suplen en tales ocasioiíeá; fes razones 
en contra para que no se tomen bien fuertes son; mas. no 
só si con todo eso han de valer. ' ' 

A los cardenales está mandado se vayan, y tienen yá 
liada su casa ; ni señor cardenal Borja está con gota y ha 
dicho estos días que no obligará él á ponerse en camino á' 
ninguno que estuviera como' él está; con esto no se sabe 
cuándo será su partida. 

Los negocios del duque de Medinasidonia ño se han 
mejorado; que haya de ir con S. M. no se dice; puedie ser 
que con brevedad se ajusten las cosas de suerte que pue- 
da acompañarle! El P. Rector de Sanlúcar se tospécha 
ha ido estos dias'á verse con S. E., aunque dijo, cuando 
partió, que iba al Escorial. Llegó esta tarde; ha estado au- 
sente ocho dias; si hubiere algo particular luego se sabrá 
y avisaré á V. R. 

Del P. Poza no hay novedad. Está en nuestro colegio 
de Cuenca , como avisé á V. R. Su mayor trabajó le 
ocasiona él con tantos papeles como ha dado;' qué sí en 
esto se hubiera regido por los que le Han aconsejado, yá 
todo estuviera compuesto. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. , á quien 
nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid á 6 de Mayo 
de 16l3.=Sebastian González.— Al P. Rafael Pereyra, de 
la Compañía de Jesús» en Sevilla. 



Encinasola y Mayo 7 de 1613. 



(Leg.* suelto núm. 4, fól. 844.) 

Tenemos salud, aunque con harto trabfíjo y ruido <)ue 
nós'bañ dudó los por luyeses. Martes 6 de este, á las sie- 



^ii^?A[ ^^^i.^f^^M^ ^^^^ •V«sr ^J^ ejército del.Portii- 
^^^v^, iPM?/^f9^ §? q^n?í?P.ep el qerrp 4^ la^C^Jj^t^, dop- 
^^e^j^^s^ i^aa.9hHs.i;í^a, muy grajcid?, qup í^\ |)^recpi; §er¡a,ix, 
de7,ÓÓ0 á 8,000 hombres, de ÍQfenter% y oabaljler^, ^¡^ 
ii^d^^f^\lf. sji,tÍ2ir.oi?, ^odp el, lug^r hasta la fjensí de Ips Mo- 
rM^^^ ^ond^^ nosi hallamos 3plo^ sin soldados de parte nin.^ 
^^3)^pjp(^9 Qurobres bajas. halp^ia 20 ó 3Q.. Pu^to eicer<Q9^ 
Cj(j¡jpeq«aron 4 b^^í.por todas partes &,xin tiempo, y 1^ gíba- 
te del lugar resistieron tan valientes q|\^e, sip teqer ^OFf^o, 
í^ft ipaj;te j^H^iiftfi^ ma^awn m^ d^ 5Q,'y 4Hró 1?[ batalla 
IIJ3S 4p^^s. U^ras, l^n grande gipfietp pos viraos; e.n^eu- 
djj6f}e í^^9^ toíparian. este lu^ar por la mucha gentp qup yp- 
i^fi. j¡^,lj^^poca .q.^e,aquí h9bia,.q,ua de 1^ de^ l^g?^ f^lta^)^ 
fi^uij,^, p^pjj milagrosa n?jenj0 t^os guardó y sacó de es^e 
R^Ugi^o, pprque. anduvieron por todo el lugar loa pprtu- 
l^jippp 3^ rp!ípy;on la9. ca^a,s; q^ue l.lpv^aron m^ de ^O^OOO; 
ducados de ropa y ganado y quemaron ij^as^df; k^(f^c^% 
^\!íi^^l^9Jh ^^^^ quedaron. El ^^i^ristap iflató dfisdp Ij^ tor- 

4^í'.r9)^e(}ino le llevaron, las. oveias; eq p^ras s^ajcarojji. 
nj^^lasjen^ un?^. <Jer;ramaron una tin^ysi de vin?i^re* y. llevan- 
do un portugués una muía, y corriendo, ei^ ella por el ki-, 
^^ ^ tjirarí^n un njioaqviet^zo, y lo ipatjaroq, M?\s, lástimas 
l|p]Í)C|49 •?? qp^. YO Rttedp di^cir; hábil), ifluchas perppnaa. 
(^^ t^jpiai? l^íep. de copjiQi?, y, qp qu^d^aTOn con msysy qu^ 
con lo que tenian vestido., Pi^n^o se per^Qrá e^te l,ugar, 
porque mucha gente se va de él por buscar de comer, to* 
dos hemos perdido; si S. M. no pone aquí gente de presi- 
dio sustentada^ oq^sq. podrá Q9n^ervar^ pprque de no po- 
nerla todos habremos de dejar el lugar , y pues Dios fué 
servido de sacamos,(^ ^n peligro, no Sjsrá bien ponernos 
en otro, porque ellos han de procurar destruir este lugar 
X,,e;, ^f , . Apoplf^, qu8 a,^ !o. dicen. 
í. %??9; ^W W}}os ^e. nuestra parl$; á tr^s enfermo^ 



qtíé''ftá(lai^¿4nkt^t^h."irin'ó'él moño M fi¡^éM de 
Jérét, y Qfé ótrÓs ít^artó-TJéi'o ¿üMóiíégó^'^ós^áé'M^^ 
6iati ¿ei^o. IBncihasolá y TüfaJ^ó 1' dé íi64'3."i¿Iii(fettlcnido¡ 
fiáüfelGóméi. ' • •: i '■'■'• 

. '" ' • ! ¡' I I i 

(Totki. foV, fk tó.) ' ' " • ■'''^' 

JFtfo 1^ há )iÍBibtádo estos diai de óthi cdsa'sifab ¿l¿ cftíé 
él Cohtfe^Duqbe Vuélvfe á ^adHd, y la.Wevá'h'a 'ct#ríd6 
coú taléSa vérálg y tet^édíto de los lüüchc^, qué lia'y 'qúiéil 
didé que le desocupáhlá casa del duque ae ÜcéAa, Üo'nílé 
ha dé vteofr, y dtrois que está aquí todos Ibs diás y Se fé 
con S. M. ; y Idé riias templados , qué desde Loechéb ste le 
consulta todo cuamb tíáy tíé importancia. Juntan para eá-' 
to un millón dé Indicios, y elprimero es su 'cel*cánía; éí- 
tarse á cuatro leguas de Madrid , Ib condesa én l^ayádió, 
donde sigue déla misma ^lierte, y todaá Sus Ü'echúrks sin 
mudanza, y lo mismo las del Protoüotarío» Coii ikles (ñr^ 
cunstáncias de honras y hiercedés, quemad es itiédi^a qb¿ 
caída. Dicen inas, que la visik del marqh^ diá teganés hk 
sido solo purgarle y dejarle ma^ seguró paFá adelante; y 
escudriñan Wto loa mas ocultos secretos, que afirmai) que 
habiendo hecho él Presidente dé Cásfíílá junta 'á S. M!, 
replantándote tjüé áéríá bidá 'pPéndér e\ cbáhqíié's pol- 
los cargos que hasta agora resultan contra él; ¿tó ^a baja- 
do la consulta , y que ^ presidente hizo tres recuerdos so- 
bre ello, sin haítefle rteSpondídóá nfnguno; y 'qiíé (feSpüfels, 
sin darse S.T^.jplor entendido de ésta materia, bajó un de- 
creto al Consejo mandando S. M. que se adoiiaistrase jus- 
ticia y^Aaarsaidaseñ dé las materias ■dirf gobíertío de Itt mo>- 
áálh^uíá, dé ii^ S. M. teWá particular (^uidádo. ' 



. • Todos estos epieaos, apoyados de uaojs á oljroSt fy pulQ- 
rízadojs con personas no muy vulgares que lo creen, traen 
al jqgar en perpetuos discursos. Si, vind. me pregi^nta 4 
mí lo que yo creo no lo sabré jurar; pero tefigp por.sii^ 
duda que el Conde no está fuera de la gracia del Rey, y 
que S. M. despacha por sí casi todo lo importante, ayu- 
dándose del conde de Carrillo* y de IX ,iuis de Haro, y 
que este último tiene hoy la mayor parte en la gracia del 
Rey. El Sr. D. Luis de Haro, por su natural templanza, ó 
por no parecer vengativo , ó porque no se asegura bastan- 
tQQi^nte en el valimiento que tiene, ó porque no considera 
tQtalfUQVte fuera de él á su tio, ó por, la. obligacipn que 
tien^ á la condesa de Olivares, que s^empr^ ha sido amjga 
suya» no. quiere descomponer al Conde ni á sus h^chuf as> 
y.^e va pocoá poco, en la introducqion y qpianejp de los 
i|fgocÍQ3; deu^s que la monarquía está tal que justaqieate 
puede tCAier que espire entre sus manos, y si no íes esto, 
no. hay otro medio sino echarse, en oración, porque sino 
se revela , no hay quien lo atine. , , 

Lo que esta semana he oido acerca de la vpnida del 
Conde á esta, corte, que dicen será antes que paseq quince 
días, y por esto me dicen se hizo ayer una junta, á pedí- 
íuiento suyo para que lo den por importante y convenien- 
te; y dicen mas, que ayer y hoy ha estado en el Retiro (1). 

Aun no se sabe cómo salió Leganés de su visita ; ,mu-. 
cho le han apretado, y como ahora no tiene ,el pari^r^te (2) 
que^ Iq defienda^ podrá ser que le oiaUrjatien. Madrid á 1 ^ 
d(^ Mayo d? 4643. , / 



'. " < 



r-r 



(1) Eala carta 8¡n firma es oopla de letra ilel P. BafaeL . 

l%\ Por parienta habrá de entenderse aqai « el Conde«Duque.» 

De lá visita hecha al ínarqnés de Leganés se trató ya en otro lugar 

(pág. 7§). No hemos logrado ver la acimacíon fiscal ; ^ero la deffente se 

impffimiOrl hay ua ejemplar de ella ^n la Bibl. Nac. de estaoór^.See. 

de Ms. tomo H, 76. de la cual entresacaremos algunos párrafos. Dice asi^ 



87 



Edas coplas de arte mayor se hicieron en contraposición de 
las famosas de D. Francisco de Quevedos qi^ hizo dos ó 
tres años anUs. 



Católica 7 Saera Real Majestad, 
Qaiea esto os escribe os dice verdad; 
No el qae atrevido sin fin y experiencia 
Llama ciego olvido vuestra providencia. 
Ministro tenéis, en quien solo pudo 
Hallar vuestro rey defensa y escudo^, 
A su celo debe vuestra monarquía 
La eonservaoion, no su carestía. 



V 



ff Que sirvió & Felipe III mas de SO años» y mas deM á Felipe IV, asi 
en oficios oomo en negocios de paz, y principalmente en el empleo de la 
guerra. 

Que por Setiembre de 11, habiendo venido & Madrid, se le propuso 
en Noviembre siguiente que se encargase de la jomada de Catalufia, y que 
volviese á Valencia y ¿ Vinares. Procuró excusarse, no por dejar de con- 
tinuar el servicio, como siempre lo habia hecho, sino por conocer las difi- 
cultades que hablan de tener los medios precisos y necesarios para la 
guerra de Espafia, y particularmente en los reinos de Aragón y Valendia, 
por su esterilidad y pocas fuerzas para sustentar ejércitos. 

Que aceptó por fin en 3 de Abril, y el 5 salió de Madrid y entró en 
Valencia el 15. B17 de Mayo salió para Vinaroz, en ejecución délas órde- 
nes que recibió de presidiar, municionar y fortificar á Torlosa. Intentó la 
empresa de Castellón de Amposta que aprobaron los ministros de S. M. y 
en 18 de Junio se le mandó ir á Aragón á formar el ejéreito que había de 
seguir á S. M. 

Alteráronse con esto las anteriores disposiciones, puesto que habién- 
dose tratado de la formación de solo un ejército, se formaron tres: uno al 
mando del marqués de Torrecusa, y otro al de Mortara, los cuales eran in- 
dependientes de él, y otro tercero que no se acabó de formar hasta Setiem- 
bre de 164S. 

En Zaragoza estuvo desde S de Julio hasta SI de Setiembre que salió 
á Fraga, con orden de disponer los dos ejércitos de la vanguardia y el real 
y asi en el discurso de este tiempo, antes que S. M. llegase á Zaragoza, 
que fué el 25 de Julio, oomo después, trabajó lo que pudo para que el ene- 
migo no prosiguió^ sus ventajas. 



■98 
Si imponéis tributos & vuestros TuaHos , 
liutos son, poes foeron pan suslentdlos. 
.,Pi)r librar mia hijos de mnerle ; afrenta . 
Habéis ,consD nudo toda vuestra reDta; 
MVticih M Itía'doaa, n^injasta-cradlil^, ' 
Si vos la dais toda, que os dé U milML' 
Aplaasos Casulla la Naeva ; la Vieja 
Previ >, no llanto ai (jacga; 

Si al M qae 03 obliga 

Con i naestra Tatiga; 

No d las cosas de precio 

Qne aa que perderlas necio. 

Si al kl Andalucía, 

Veréi jae antes solia; 

Aqni provecba y vale , 

Para londe'ello «aV 



. >CÍ,ti^|fieifi}o,Us.4!^fne? qfie sale babian dado, parliít dé Zaragoza i 
fines de Setiembre, y representando lo quebabiade suceder por el mal es- 
Jfijo.ji)^ la prevención de vjyeres, mandóse qae las tropas de Torré^usa m 
jiQSJe^ k SDf úrdeuies. Habioailo luogo tenido aviso 'de que las ntarqne- ' 
^^da Mortkn.á ^inojasa se hallaban á la vista do Lérida, sobre el páen- 
jif^aijaque con innch^ necesidail de bastimentos les escribiú que de nin- 
lg^9f .inanora se,apartasén de sa poeslo, y que eoviasen carros y acémilas 
,ppr k»/vivafes. Salla de Fraga á 6 de Octubre, dejando por gubcrnadoi Üe 
dicba plaza al marqués Gieri (Cbcri] de la Reina. 

.Peleó, cpp, los fr^ce^e? el 7. y los venciú, no sieado completa la victo- 
ñ^,p^rfalta.da,U ca|>aller(a,qae no se portó como debiera, tianfise sio 
¡diB^ge ta artillería, del. epemigo. La falta de Tiveres obligó al iiiarqués 
i ve tirarse ativdl^ (nj^tpa noobe i Torre de Segre, y de allí A Bscarpe, 
■fi4m^ fludíeftii aer ppcorrido de Frag^. , ^ , , _ 

Reparado algún tanto el ejército de víveres, se gana i Ajtona, y se 
,iqtf|p^ ofapAt á fialjg^i^r; pero ja f^lt^ (le viver^ eon&riiíada por el mar- 

. .qués D. P;edro Valle de la Cerda y, D. Fernando de Conlr^rus, le 'óbliga- 
,rDl| á^, desistir de snpnípúsilo y volYorse en elisvierno ^ Zaragoza. 
.,,., Lfis.' cafóos. qae se.bipieron al marqués fueron tres: 1.* Que habiéndo- 
sele dado el cargo de capitán general del ejército lio saliú da la éórte 

., |^t4,cer^. deitD aei;ilQap|ias, i.'-Voi; ^sta caus^, y no haber partido ¿ 

I .t^fcagnoh dilatándola :ejecncion de las úrdenes de S, M ., se dio ocasión ¿ 
. JA^,^f9pplen«:ias, qi)e hubo entre P Pedro ile Aragón y el marqués de la 

. -ijintyas^. y ^ pej;^¡áU caballena que llevaba p.^PedcQ. Y 3.* Que por ésta 
misma causa se dio lugar áque Mausieuc dtt La Mala pusiese sitio áTor- 
toMooD riesgo de perderse aqnella plasa. 



Qoiea élVitf» llera ÉténgaMld )r«on iMt^ 
Si ha de-bdbér toalM> que Mk una ¥m; 
Qae me&Mi imjfbrUi ^piebcAMr ása^d, 
Que no qae peresea sa^Réy empéftttdo. 
Qae el aceite saba no 0011 A^avéUtafas; 
Fuéralo si tA reino m q^edhra éoiwtmto. 
Valgan lofl borregos, i^ es mejor enij^o, 
Qae flO qw les falte sta pastor y do0fiK». 
Riensetss {ieises, no del peseaAwr, 
Sino dé épvs él diablo Hoa prédiieadér. 
Cnaitio intenta Btpiífia 7 ohiseeleal 
Para oélMervarta gaMális'Ubénü, 
Lo 4fQé'8olo vos en ifMBiro reinada ' 

Ni aan den teyes joirtos no lo Imu 'éMMiHUIa. 
E].)mdbU> obediBnlé ¡Mr fUs •»» Teoela 
Pagar dé si» vMa0,iii tmt»orta,iál»«la; 
De estéril ittiiina id biéid aiirevídb , 
Qaien no lo'condoo yá ¥oji te oÍ0iidld6. 
En el óck) ettferma el que es cabaUeno» 
Qué mucho no alean<to fr ]^n y isamero. 
El valor invicto de los éspaftoles 
La ieahad sustenta, no tronchoiB de o'oIbs. 
Si eonoee el dafto ó si lebaminai> 
Aonqne os fsAle & vos lo iuipide^« Juma. 
Para soeorreros venderán las toeas 
Las viudas honradas sinabrirsns bocM. 
Los pobres dé veros están afligidos 

Y ofrecen süs i^daseeb mil alaridos. 

Sois padre de todos, que atento se encarga^ 
De exponed )é9 liombros también á'la eargli. 
Las guerras órneles y gasios horribles 
Hacen las t>iedadé6 «meiiéa invenciMes. 
Lo qufe en)a pa% fdél*a malicia y eraaldad 
En los grahdi's rlesgtm es blanda piedad. 
Negastes á MftAlna, á «faíen se jiisgabk 
Por sanos mmislrob que no *la vedabac 
riá^ioso fué ^ cblo de vtféStra yvsitoiat 
Aunque^^^'léeetídeae iñieilla malioia. 
Envidia, iio Mgfavios ni vanas qmment . 
Nos trajo ál Fmñeést uaeslraaMntáraa; 
GaM^is vuestra retta en ttatta y Fkáidae 

Y ¿ béM6 ^én 09 cvlpb \m Bastea- psrgníAdaa? 
Fabií^nesttincl^ «páíAi ^rágooQos 
D0^l4^>4ftb «M|;dlWiU'vMa>á^^^^^ / 



«o 

Si quien lo qoe debe & lal Bay comidera» 
De j«8pe las pitias labrarle pudiera. , 
Defendéis los templos en mil ocasionts, 
Mal les quitareis vigas y tablones; 
Divertiros quiso la lealtad piadosa, 
No baceros lisonja que fuese costosa. 
Un .palacio solo» no ciento, le ofrece 
Al que un mundo y otro fiel le obedece. 
Tiene el grande Isidro ermita en un cerro , 

Y un apóstol guard^ su gloriosot entierro. 
Madrid en los gastos es gloria triunfantat 
Porque os tiene á vos por César Adianto. 
Quien os diere agora para seguir U casa 
Os verá triunfando sobre alguna plasa. 

Si es licito á un Rey que se quiera bolgar, 
Porque un ignorante le quiere estrechar. 
Si Roma alcansara tan justo sefior 
Le lalffara templos de inmortal honor, 

Y juzgara entonces ser migfQM pocas» 
Aunque las quitaran muchos de sus bocas* 
En vuestros palacios la púrpura sobre 
Que tifió la sangre, pero no del pobre; 
Digalo Alemania, que os miró triunfand o 

- De enemigas huestes en el gran Fernando. 
Entonces lloraron muchos miserables 
Por santos que al bueno fueron agradables; 
Cantó Espafia alegre á su Rey la gala 

Y mostró su celo en fiestas y gala; 
Vestiros quisiera de puro diamante. 
Contenta de verse libre y abundante. 
Infiel la desnuda el que i su cabeza 
Ofende atrevido^ que no la pobreza. 

Las cargas no duelen aunque sean inermes 
Si la causa pide pechos mas disformes. 
Vive la milicia por vos en la costa, 

Y sois para el bueno ayuda de costa. 
Aunque adquiere glorias el valor de estadoi 
No merece menos el cuerdo asentado. 
Premiar al que sirve en la paz prudente 
Hace fuerte al flaco, audaz al valiente. 
Gomo hoy no permiten gastos en Espafia, 
Venden ratoneras ya la gente extrafia. 
Horcas y cuchillos compran los sefiores» 
No sabnm castigos donde hay h^hladaris. 



I • 



Honran & un extrafio vuestros tribanales, 

Losqae por virtades se haci^h naturales. 

Adquiere nobleza el que os sirve y ama, 

Pierde la que hereda quien torpe os infama. 

Porqué nó pa¡^uemos nosotros quinientos 

Dais de vuestras reirías hi!l en los'ásienlos; 

Lo que dé rais'juros prestado lomáis 

No lo venda ' yo, pueís vos to pagáis. ' 

La ocasión, rio i3l J)neteto lo caro encarece;' 

Si gime lá envidia, que llore merece. ' ' ■' 

Jamás tan segnró 'se ha visto el menor, ' 

Pues sois para todos defensa y tutor. ' 

Caan&o ef cíéld ofrece fútiles espigas, ^ ' ' ' 

También las concede para las hormigas. 

Sobra la cebada', que solo encarecen 

Los hombres tan torpes qne brutok parecen.' 

No temen á Dios los revendedores ' ' 

Qué mucho desprecien lás fuerzas menores. 

Sin rienda se atreve con voz homicida; 

Quien burla el castigo no teme la vida. 

¿Qué KDÍk)iian mil boreas^^üioe álgnVia vfez, 

Si ha sido piadoso conmigo el juez? 

No es bien que repita con tan viles modos; 

A mi me perdonan, pues hablen ya todos. 

A quien dais oficiosi las plazas, gobiernos» 

Merecen por jfisto$ qne fueran eremos. 

Vendéis vuestras villas al grande, al piequeño 

Porque todos 'vivan dejais de ser duefio. • ' < . ••> 

Las- vegas irea)engaahábeifi( hoy vetodide; ; • . > 

Mío es «1 ganado, vuestro lo vendido, 

Bien qc^e en España tan grata se muestra 

La tierra vendida que es dos veces vuestra. ' "" '^ 

El ri(M y el pobre oontesan qfte os 'aman,: • : ¡ . f 

Fingidoa os Uor%i^ loB.qao no o$ aclapmn. ^ ^ 

Ved sus intenciones que no las disculpan 

Él celo mentido, 3i es cara la culpa. ' '*' 

Pkra castigar al desvergonzado * > - < * • i 

N» es msoha Ja op^la del papel scUa^o^ • , . 

Pd^iérrense, lenguas qne no so reprimen 

Y vuestras virtudes infieles oprimen. 

La^ acciones vuesti^s tehdr^n ma^ valor < i ' 

Gastigando al malo dando ai Idiü boi^or^ . . 

Eiqí^par ^uileijgn^ pretende alabanza ^^ „ ^ ^^ , 

Hallé enmudeciendo premio en f^ venganza.' 



t I 



Adular al daefio monea fué virtud^ 

Pero no alabarle siempre ingratitad. 

Los méritos claros qne en vos resplandecen 

Por si mismos lacen, ellos se encarecen. 

En vuestra prudencia y valor escogido 

Se vé bien el ministro qne habéis escogido; 

Pavor no le tuerce ni vana codicia; 

Trinnía gloriosa por ¿la jusUcia. 

Tan poco ambicioso que ba solicitado . 

Que deis k otros muobos lo qne & él babeis dado; 

Con propio desvelo y eterna látiga 

Os busca el sosiego con qne no os obliga. 

No plumas compradas, sino las leides 

La verdad que os digo confiesan iguales, 

Tlqdoe con rue^sjpedirin, sehor, 

▲I Cielo que os bagá de grande, mayor. 



Mmdridy Mayo i 9 cíe 1648 



(Tom. 404, fól. 88S.) 



Pax Cbristi, &c. Padre mió: lÓ que hay de nuevo de 
que poder avisar á V. R. es que estos diías ha corrido por 
cierta la muerte del rey de <Fraiicía. fláae^abído por va- 
rios camioos; al embajador dé Vehecia le escribieron que 
á 22 de Abril estaba desahucíacio; al de Inglaterra casi lo 
mismo; pero discon vienen en la dísposioioa del reino. Al 
Nuncio le vino cortijo; coñ él avisan que á 27 habia 
muerto; que ocW ó ¿iez días antes de su muerte habia 
hecho coronar á la Reina y bautiear á sus h^os, digo> ha- 
cer la solemnidad que 'tfco^umHdran wt Francia con el 
olio santo, que por triidícioh tienéh bajó del óléllo. Queda- 
rá la Reina por goberaádorü, no absoluta sino en compa- 
ñía con otros cuatro. Bl priÉaero (es el Gkincillek* ; el segun- 
do el primer présídédlte; el 'tel*dero él 6eblrétarío de Esta- 
do, y el cuarto un hijo de este. í)eja ordenado que en las 



cesqlaciones que tomate siga la mayor parte de los votos: 
crae para las oos^. eclesiástica^ cQQSulte ^1 cardenal Mazar, 
rmo. A Mosior de Orlieas le deja el mapejo de las armas^ 
cqp aatofidad.de poner y quitar los cabos, conforma me- 
jor le parecier^. Esto ea lo que^ corre por mas pierto bastfi 
que velQga ^preso á S. M., que ^i^tonces se sabrá con mas 
pantualídad. Díc^se qfxe e) d^ Conde no h,a quedado pom,- 
brado, y que tiene d^recbo por ser el primer príncipe d^ 
la sangre, y qpe babia becbo protesta an(e el Beino, tiun- 
q^e de esjlq no bay cosa cierta. Iten^: quie antes de morir 
envió^ el Bey á llamar á todos, los cabo9 priqjcipale^ qu^ 
tenia en Flandes, Alemania, ItaJia v. Cataluña, para bacerr 
les una éxbortacion ^n, orden á que cumpliesen con sus 
oficios cqp la puntualidad que lo babian becbo basta qllí^ 
(esto es cierto), y les^ tomó juramento de. fidelidad. Con 
ocasión d^la ausencia de los cabos, se ban meínoscabadó 
ni^ucbo los ejércitos de Fi;apciay porque se ba buídoi mupba 
^te. La qi^e babia ido al condadp de Borgpua ^queda- 
ba mucbo cuidm^ se ba retiíjadp y entrado 1^ ?raf^ci9 
adentro; del3^ c^ ser para si hay algún alborotOr teper á 
mano gente pajpa estorbar los designios de alguno^ que, es- 
tán malcontentos. 

Táipbien se dice que^ encargó el Bey se t^icie^ las 
pac^ con ^spaña; y qqe llamó á los señores y les dijo 
como él babia estado con deseos, de bacerlas, y que en ór- 
dená eso babia enviado á Alemania dop correos: que 
descargaba su conciencia con estas diligepciaa y- con en-r 
comendárselp á ellos; que morjria, consolado con crae. esta 
plática fuese bien admitida de todos. Que los señores resr 
^Pfli€|^, bariai^ en to^q el gustp d^ S. l^. 

Easta abora no han beclio aquí novedad, aunque están 
va los, lutos prevenidos; baráse en teniendo aviso, que se 
tiene por cierto ^rá en bre:<;e. 

^ JÜk- ^mmP^^^9. «e eKribipsíaicay^,^ toí|,op Io« 



Vi) 

^■* ■ 

cabaUeros de hábito para que le fuesen acompanaDao a 



,-:. t 



Zaragoza. Con esta novedad. ha escrito á todos una carta 
que és la que sigue : 

' « Las consideraciones que me mueven' á partir á 21 
de este, á dar calor á las disposiciones y tropas que se 
van juntando para la defensa del reino de A^íígon, de 
donde depende la seguridad de Castilla , tenéis ya eníjen- 
dído por lo que os escribí en 3 de este; y porque vuiBstras 
obligaciones, afecto y amor á mi servicio y la satisfacción 
con que me Hallo de todo pueden acelerar vuesjr^ parti- 
da,* dejseando no faltar en la ocasión on que me expongo á 
dejar mi casa» reconociendo que esos mismos motivos me 
obligan á. mirar por vuestra coiHodidad, mé Ka parecido 
ordenaros excuséis venir á a.corapañarmeliásta otro aviso, 
que será cuando con mayor utilidací, halUindóme yó en 
el eji^rcitp, píie^a lucir lo que sicnjprp esperé de vos; no 
pudíéndo dudar* quej la prontitud con que vendréis en la 
ocasíoii si^rá notoria y de mayor mérito y , estimación. De 
Madrid á 16 de Mayo de 1643.-=Yo erfeey% ! ' 

•I « ■ , . . . .1 • 1 • T ^ , 

. De Flandes vino el correo ordinario. D. Francisco dé 
Meló estaba con su ejército en la raya de Francia; nó se 
pqdia obrar nada ppr el grande frió que hacia, y también 
por falta de forraje para la caballería, porque con los hie- 
los no habia salido yerba que pudifeseu comerlos caballos.' 

' Itém: 'qiíe* el Emperador habia dado las armas á Gala- 
so á instancia de los electores, que no querían fuese el ca- 
bo principal ita.liano, sino alemán. 

Itera: que el conde Picolojuini habia pasado á Flandes; 
dícésé qiie vendrá á servir á S. M, á estos reinps. 

ítem: que eí conde Juan de Bert y el génoráráe ' Bá- 
viera ibau en seguimiento de franceses y vayroareses, 
haciéndoles cada' dia grande daño, y que generalmente 
lo de Alemania se iba cada dia me¡,or3ridb. 

tbm^ ya posesión dé general de la "caballería en l^lan* 



98 

des el daque de Albarquerque; hánie dado po^ aeompafiá^') 
do al conde de Fontana (4), flamenco, soldado viejo y de ^ 
mucha experiencia. 

De los holandeses no se dice nada hasta ahora, ni que 
tengan intento de salir en campaña; mas por lo que siice** 
diere queda D. Andrés Cantelmo con 5,000 infentes y 500 
caballos para oponérseles si i atentaran alguna facción'' 
mientras los nuestros están en Francia. 

Junio al Paular de Segovia se ha descubierto una Ali- 
na; halláronla unos labradores arando. Es de plata y co'^'- 
bre; está señalado para irla á ver con oficíales (^ue entien^' i 
den del ministerio D. Juan de Solórzano. oidor de IñdtiM. 
Tiene en su poder dos barras que trujeron para* muestra; 
una es toda de cobre, y otra de plata y cobre, todo mez^ 
ciado. Yendo un padre de casa á visitarle le dio cuenta 
de esto y le ensenó las barras, que son pequeñas. Si hu-^ ' 
biese mucho metal luego le empezaran á labrái^, tjue e&- 
ta orden lleva, y la tiene de despacharse de aquí con toda^ 
brevedad. : ^ 

De la Puebla de Sanabria me escribió un padre que 
asiste con la gente de guerra nuestra que está allí, que se 
juntaba gente por aquellas fronteras portuguesas, y que 
era de toda broza, mozos, viejos y muchachos. Que hablan 
hecho dos ó tres entradas y sin efecto ninguno , porque 
en saliendo nuestra gente huian como ciervos, y siempre 
con daño, con que los tenian castigados y no se atrevían 
á desmandar. 

. Llegaron á la Goruña los once navios de Flandes que * 
se esperaban con la gente de guerra. 

En Zaragoza han tenido una pelea los valones con los 
de la ciudad. Toda ella se puso en arma, y mataron de 
ellos veinte, y otros hirieron. Fué necesario la autoridad 



I 



(1) Téisa lo <p]6yi te dijo en la Introdaecion k eéte lomo; ' 



• > I .. 1 . 4 I J 



ñiáalgiiM daotedía de lo9 aoMados, qnei en parUcuiar ao 
he sabido. . - i ! • 

Pníf Tanragpi^a qaiaieron las catataadS' 4af á los nufis- 
tro&uaaa Mísperaa aáoUiaoaa, y dieron entpaidaá Ií40 fran- 
cese» y oatataBea. Aescubrióae eá irato; tieaea preso^k, á losi 
diputadtos^ qna con el tormeDto confesaráa de plaQ0« y 
también otros ciudadanos* 

. Aooohe aaberoA á Garabaachel, donde está la pi inciesa 
de« Gariian», 84 saldados de la guardia. Hpy haa ido doui 
Framoia^o ^flitonio de AJarcoa y D« José Qonrale:^, delr 
CoMtóo Rba}^ dos ajcaldea de Górte y m^ alguaciles dei 
Corta La oausft de. cierto no se saJoe; ui^ dioen qae la^ 
pñoeesa Be qvuenía huir en hábito de hofdbre; ottos, que á 
pf^€#der á mi criado si^yo; parece pMa^ eatp mMcbo íí^ 
caf^o^ Mafi#R^ se aabrá y- avisaré^ á, V. R.. á. qui^n nuestro 
SeQí^E g^ar^d' oomo daseo. Be Madrid^ á< 49, de Mayo de< 
l^^'^i^lN^akian tionzalez.«-tAl R Rafael P^iTeyrf^ 4b la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 



S(^ y ifoyo Si(íe 4643, 

■ 

(Tom. 404. Wl. 1^0.^ ; , 

• « 

.. RaA (¡¡bij#tw &Q, Macbo siento su nu^ld^Y. B., d^ Padre- 
Pereyra, y me será infinitamente desagradáis)^. €^t qiuei 
P9fi^^fÍÑfí^y y t^Ugo temof de eUo por la íaMa ^e^tie- 
ne en escribir, pues ba día» faltan carias de Y. Rj^l^a Za-n 
rq§p^SfigQdi4 estos dcasr u& motín de loe^ dellugf^cftpi los 
8(^4a<j^ valones. Sst^s I^iecoA á un aragpié^ $^q oier-» 
t2i.qftf4^Pf}2^ qupb tuvierion con, él; sentijipft. l^s d^t Uigan.. 
dice tomaron las. armas cerca de 8,000 aragoneses y. á 
cuantos vak^p^ togaba^ por ia^ callas lo§vQ(^M>4Ait ,^m^ 



97 

ron los muertos 60 y los heridos muchos. Atajóse el ia- 
cendio por medio del virey y arzobispo. 

Cada dia pasan soldados por esta tierra á Aragón, y 
de aquí se envian ya muías de silla y de carga para el 
carruaje de la jornada de S. M., que dicen será después 
del Corpus. 

El P. Alonso del Caño murió. V. R. le encomiende á 
nuestro Señor, que guarde á V. R. como deseo , y se lo 
suplico. De Soria y Mayo 24 de 1643.=Alonso de Ama- 
ya.=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de Jesús en 
Sevilla. 



. Madrid y Mayo 26 de 1643. 

(Tom. ÍOÍ, fól. 337.) 

Pax Christi, &c. Padre mió: todos los correos he es- 
crito á V. R. excepto uno en que estuve sangrando y el pa- 
sado; dejé de purgarme el martes , por ser dia de correo, 
vy lo dilaté al jueves. Puede ser que cuando esta llegue 
haya ya V. R. recibido las que han faltado. 

En el último correo avisé á V, R. como D. Francisco 
Antonio de Alarcon y José González, dos alcaldes de Cor- 
le y seis alguaciles y 24 de la guardia, habian ido á Ca- 
rabanchel, donde asiste la princesa de Cariñano. No se 
sabia entonces la causa; luego se supo, y fué porque la di- 
cha señora se correspondia con Mosieur de La Mota, y le 
tenia avisado que estuviese con 1,000 caballos en cierto 
puesto, y que ella se huirla con sus hijos y gente, y sal- 
dría de esta suerte de España.* Cogieron en Alcalá á un 
catalán que era el internuncio por donde iban y venian 
las cartas. Con esta ocasión so juzgó por conveniente reti- 
rar á esta señora al alcázar de Segovia, ó á un convento 
ToHo xvn. 7 



98 

de religiosas que está cerca de Madrid ea un despo- 
blado. 

Fueron los oidores con su mensaje, y pidiéronle licenr- 
cia para hablarla, y respondió no se dejaba hablar de na- 
die; replicaron que iban de parte de S. M* , y respondió 
que ella no reconocía á ninguno y dicen mandó cerrar las 
puertas. Los consejeros, en sabiendo esta resolución, avi- 
saron á S. M. de lo sucedido, y S, M. ordenó que sin em- 
bargo ejecutasen lo que les tenia ordenado. Con esto en- 
traron donde estaba, y debieron decirle las razones que , 
S. M. tenia para esto. Ella confesó de plano la correspon- 
dencia con Mosíur de La Mota, y que su pretensión ha- 
bla sido salir de España , donde la tenían como presa á 
ella y á sus hijos y gente, y que no desistiría de ello hasta 
que lo consiguiese. Dijéronle como tenian orden de S. M. 
de llevarla á otra parte, y respondió que no se cansasen, 
que no saldría de allí si no era haciéndola pedazos. Era 
fuerza, si ejecutaban el orden, hacerla violencia, porque 
sin ella no fuera posible, según es de resuelta y terrible. 
Acordaron de venir á dar parte de lo sucedido á S. M, y 
dejarla con los alcaldes y alguaciles de guarda y con al- . 
gunos soldados. Esto ^stá hoy así; después acá no ha ha- 
bido novedad. 

Dos días há partió fuera de Madrid D. Francisco An-» 
tonio de Alarcon; no se sabe de cierto adonde; mas tió- 
nese por muy probable ha ido á Ocaña á tomar su con- 
fesión al marqués de Leganés, conforme á los cargos que 
se le han hecho y á la deposición de los testigos. Esto 
cprre; presto se sabrá con certidumbre su salida. 

Estos días prendieron aquí á un catalán ; dícese 
que por e3pía doble y que «era persona de cuenta. Aunque 
^e procurado averiguarlo no me ha sido posible, porque 
unos dicen es cierto y otro que es fábula. 

Ya tengo avisado á V. R, como s^ió un papel de ocho 



99 

« 

pliegos en defensa del Conde-Duque, (1 ), y respondiendo 
al memorial que yo remití á V. R. y también decia era 
de poca sustancia en las razones, porque ninguna valia 
nada ni hacia fuerza. Tenia muchos arrojamientos, y pi- 
caba á muchos de los señores muy en lo vivo con poco 
acierto, y en materia de gobierno era perjudicial. Los 
señores lo han tomado agriamente y se han resuelto de 
hablar á S. M. como lo han hecho el duque de Osuna, el 
conde de Lemus, el duque de Hijar y el de Medinaceli, y 
otros; y aun no han acabado de decir su dicho todos. 
S. M. ha mandado recoger el papel por perjudicial y .man- 
dó al Presidente de Castilla que hiciese averiguación de 
quién le habia hecho, porque está con resolución de dar á 
los señores satisfacción de lo mal que allí se habla de 
ellos. El que le dio á S. M. y se dio por autor de él , es 
según dicen un licenciado Ahumada, que fué de la provin- 
cia de Andalucía y salió de la Compañía por socorrer á su 
madre qué padecía necesidad. A este , se dice , llamó el 
Presidente, y le preguntó si era suyo el tal papel. Respon- 
dió que sí; preguntóle mas; que cómo le habia impreso, y 
respondió que en su casa le habia impreso. ítem: quequíón 
le habia ayudado; respondió que ninguno, porque él en- 
tendía d9 aquel menester. ítem: que cómo se habia atre** 
vido á sacar un papel tan desacertado, y respondió que el 
celo que tenia de ver padecer la reputación del Conde- 
Duque, su señor, á quien debia todo lo que era, le habia 
movido á recogerse y juntar lo que tenia observado de 
los grandes servicios que el Conde-Duque habia hecho 
á S. M. y á esta corona, para desengañar á los que con 8i<« 
niestras relaciones le habian desacreditado, y á los que 
llevados de los papeles que contra él salían, daban crédi- 



(1) El titulado <« Nicandro *» de que se hablará mas adelante. 



10» 

to á muchas cosas que'injustarnenlc le oponían con tanto 
descrédito de un ministro á quien debia tanto esta monar- 
quía. Finalmente después de varios lances le despidió, y 
debió de dar orden le prendiesen como hoy lo está. Háse 
sometido la causa á.D. Antonio de Robles, alcalde de Cor- 
te y se han hecho varias diligencias en las imprentas. To- 
paron con el impresor que está preso, y tomándole la 
confesión dijo haberlo impreso por orden del alcalde Le- 
zama, que lo es de Corte, y volviendo á la ratificación, se 
confirmó en lo dicho, y añadió que viendo era el papel 
tan arrojado y atrevido, habiendo empezado á imprimirle 
no había querido proseguir, y que le envió á llamar el al- 
calde sabiéndolo y que le habia dicho podia imprimirle se- 
guramente, y que replicando él era un papel muy acedo y 
arrojado, que le habia el alcalde dicho : « Enmiende allá 
lo que le pareciere y imprímalo.» (Malicia fué cautelosa 
del alcalde para tener escusa, como si el impresor pudie- 
se acudir á quitar á su arbitrio lo que se le da á inapri- 
mir). Tienen del original uno ó dos pliegos, con márgenes 
de distinta letra , y coligen no es el autor el Ahumada, 
aunque se lo atribuyen, sino persona de mas importancia. 

Ademas de los señores de que arriba se dijo, han ha- 
blado también á S. M. el del Infantado, el de Cardona, 
el de Luna por su tio, el de los Velez , y el de San Ro- 
mán, por su padre el de Velada. Este negocio está muy 
enconado, y los señores están con grande empeño. Está 
delatado á la Inquisición y dado á calificar; no sé si el se- 
ñor inquisidor lo ha de tomar con el calor que los seño- 
res quieren. Veremos en qué para tanto sentimiento y qué 
demostración se hace. 

A D. Francisco Antonio de Alarcon han hecho gober- 
nador del Consejo de Hacienda con gajes de presidente, 
en el ínterin que el marqués de la Puebla está detenido 
en Portugal. 



Mosiear de La Mota se va arrimando hacia Tarragona 
Tiene 5,000 infantes y 2,000 caballos. 

El marqués de la Hinojosa y conde de Águilar, qué es 
el que hoy gobierna á Tarragona, hizo á su costa dos pa- 
gas á los soldados que estaban mal contentos por falta de 
dinero, y dicen ha ahorcado dos consilleres , y otros dos 
ciudadanos por el rebelión que hahian intentado y se 
descubrió. 

También dicen que luego que se supo en la ciudad la trai- 
ción, tuvo aviso como estaban 1 ,500 franceses y catalanes 
una legua de Tarragona para acudir con socorro, en le- 
vantándose los de la ciudad, y con grande secreto juntó 
600 mosqueteros y llevando la vanguardia dio en ellos á 
media noche; y añaden que habia muerto muchos por ha- 
berlos cogido de improviso y dádoles bravas rociadas de 
mosquetería. 

S. M. dicen no saldrá para Aragón hasta el lunes des- 
pués del Corpus, por hallarse en las fiestas de las Descal- 
zas y Encarnación. 

Lo que hay del rey de Francia, es que el embajador 
fleVenecia, el de Inglaterra y el Nuncio tuvieron aviso 
de que quedaba desahuciado, y que los médicos totalmente 
babian desesperado de su salud , y que según quedaba, 
cuando las cartas llegasen á esta corte sin duda seria 
muerto. Su enfermedad era una grande postema que tenia 
en las entrañas y evacuaba por ambas vias tanta podro, 
que naturalmente no era posible, según reglas de medici- 
na, viviese. Teníase ya por tan cierta su muerte que el 
mercader de S. M. habia cargado con cuantas bayetas ha* 
bia en Madrid para estar prevenido para los lutos. Hoy 
corre está mejor y que desea hacer paces. ¡ Quiera Dios 
sea lo uno y lo otro así! Lo del hermano del Rey es fábula; 
púdose fundar en que en el testamento le dejaba el gobier- 
no de las armas con plena potestad de poner y quitar cabos. 



102 

Don Felipe de Silva ha salido ya de Zaragoza. Si no 
hace mas de lo que hasta aquí, poco se habrá mejorado con 
su elección la pasada; á Torrecusa esperan con gente de 
Ñapóles. 

El virey de Ñapóles ha enviado 2,000 napolitanos de 
socorro á nuestro ejército, y tenia levantados otros 2,000. 
El castillo de Tortona todavía estaba en poder de franceses, 
aunque tan, apretado, que con haber por dos veces el prín- 
cipe Tomás intentado el socorrerle, no ha podido; antes le 
han rechazado los nuestros con pérdida de gente. Ahora 
avisan con este último correo iba juntando nuevas fuerzas 
en el Casal, de gente para hacer el último esfuerzo; veremos 
cómo le sale. Los nuestros no han intentado tomarle por 
batería por no dejarle desmantelado, y sabehque los vive- 
ros del castillo eran pocos. 

Cerca de Avila anda una cuadrilla de 50 hombres á 
caballo con cuatro y cinco bocas de fuego cada uno, ro- 
bando. Háse avisado al Consejo y se ha despachado juez 
para que juntando gente de los lugares los vayan siguien- 
do hasta haberlos á la mano ó esparcirlos, de suerte que 
no puedan tornarse á juntar. 

Dicen que de Cerdeña trae el de Laconi 500 caballos 
para Cataluña, y otro título 600 infantes. 

ítem: que hablan traído á Valencia grande cantidad 
de estarcías (1) de trigo para nuestro ejército, de la misma 
isla. ¡Querrá Dios sea así ! 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. á quien 
nuestro Señoí* guarde como deseo. De Madrid y Mayo 26 
de 4 6 43. «^Sebastian Gonzalez.«Al P. Rafael Pereyra, de 
la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



(1) Está sin duda por stadda ó stadera, medida de graaos qae sa qsiiba 
anligpamenle en Cerdeña, y cnyo equivalente en peso eran unas 65 lil)ras. 



m 



Madrid y Mayo 30 de 1 643. 

(Tom. 40t, fól. n V.*) 

La muerte del rey de Francia es cierta , que aunque 
aquí también se ha dicho y no se ha tenido por verdadera 
hasta que ayer vino extraordinario á S. M. 

Lo que hay del Conde-Duque es que no solo no ven- 
drá aquí, pero le mandan que se retire al Jardin á ser 
nuestro vecino , porque se ha echado aceite en los ojos, 
con un demonio de un defensorio , que ha salido de siete 
pliegos en su favor, y en contra de aquel famoso memo- 
rial (1), que corrió con tanto aplauso de todos que si se 
ha visto el suyo por allá se verá lo desenfrenadamente 
que habla contra todos; y lo que es peor, control to- 
dos los grandes y señores, á los cuales tiene irritados 
contra sí de manera, que para remedio de esto ha hecho 
cada uno de ellos un memorial para dar al Rey, y ademas 
de esto S. M. los ha Hamado á cada uno y han hablado 
de noche con él de palabra por espacio de una hora^ 
obligando á los que se excusaban ; y entre ellos uno le 
dijo que castigase á este hombre, porque de no hacerlo le 
castigaría él, y así lo menos será echarle de aquí. 

Este memorial ó defensorio se atribuy'ó al principio al 
P. Juan Martínez de Ripalda, que desde que el Conde* se 
retiró á Loeches está con él asistiéndole y es nuestro (2) 



(1) Sin dada el que empieza: «Habiendo reconocido Y. H.«> 
fi) En la copia qae de letra del P. Rafael parece leerse y un hermano; 
pero hemos creido deber sustituir nuestro. Este P. Ripalda que murió se- 
gún Nitolás Antonio en 1652, era natural de Pamplona y escribió varias 
obras, enyo catálogo puede yersu en la Bibl, Büp. Nov. 



104 

hermano; y como todo lo malo que se hace se atribuye á 
la Compañía, lo pripero que se les ofreció fué esto, por 
estar allí este Padre. 

Loque nos hacian de cortesía era decir que lo político 
era del Conde, y lo moral de otro, y lo teológico de este 
Padre; mas ya se han desengañado, que no es ni lo uno ni 
lo otro, porque el presidente de Castilla tuvo noticia que 
lo habia hecho un clérigo , á quien el Conde habia hecho 
maestro de D. Juan de Austria, el cual confesó de plano 
que lo habia hecho él, y que tenia el borrador en su ca- 
sa. Preguntóle el Presidente ¿qué le habia movido á hacer- 
lo? Respondió: que volver por quien le habia hecho bien. 
Prendiéronle y al impresor también, y el papel está man- 
dado recoger, que no se halla uno aunque den por éM,000 
ducados (<). 

Hay 'mas, para la verdad de la salida del conde 
y es que yendo yo acompañando al P. Luis de la Torre 
una tarde de esta semana, á casa del duque de Monta! to, 
á la salida se entró en su carroza, y nos llevó en ella gran 
rato; abrió un papel que le trajeron de Palacio, el cual 
nos declaró parte de lo que contenia^ y era que allá den- 
tro se decia la salida, autorizándola con las lágrimas de 
la Condesa que acreditaba la verdad que en esto habia, y 
que saldría ella también. Han comenzado á proveer algu- 
nos oficios del Conde. 

De Roma y de Italia, tuvo carta el P. Luis de la. Torre 
en que le dicen el grande regocijo que habian tenido por 



(1) Es en efecto mny raro y se encuentra casi siempre manuscrito. 
Tenemos sin embargo & la vista uno impreso en 15 hojas en folio con el 
sigufcnté título: Nicandro é Ánlidtíto contraías calumnias qtie la ignorancia 
y envidia ha esparcido por deslucir y manchar las Iteróicas é inmortales acow- 
«M del Conáe-Duque de (Himres, después de su retiro, Al Rey nuestro seiíor, etc. 
El do esta colección es copia de letra del P. Rafael. (Tomo 110.) 



405 

la caída del Conde, y que le deciao: «Agora sí que moret- 
ee el Rey el nombre de Grande. Madrid y Mayo 30 de 
1643.=H." Diego Ruiz, 



Madrid y Junio 9 ¿c 1 643. 



(Tom. 404, íól. 25.) 



Salida del Conde-Duque de Loeches, y eircunstancias que 
pasaron en su notificación. 



Contaré á vmd. para que lo refiera la lamentable hisr 
toria del conde de Olivares, sacada de lo^mejores origina- 
las que pueden hablar en la materia, y tomadas las no- 
ticias de persoiías que han visto parte de los decretos y 
metido las manos en la masa. 

Salió el papel, de que di noticia á vmd. en nombre de . 
D.Juan de Ahumada, que hoy está preso, agora sea por su 
declaración ó por confesión del Conde ó porque el papel 
dice: (cdicesu autor.» Añadiéndose á esto la queja del de 
Osuna y de los demás grandes, y que el papel tenia muchas 
cosas en que reparar, S. M. mandó hacer una junta para 
que se examinase y se le consultase sobre lo que pareció^ 
se convenir. Fueron de esta junta el presidente de Casti- 
lla, el conde de Oñate, el marqués de Castañeda, D. Fran- 
cisco Antonio de Alarcon, yD. Pedro Pacheco, del Consejo 
Real. Confirióse sobre el expediente que se habia de tomar, 
y la satisfacción que era justo se diese á los lastimados 
del papel, suponiendo siempre que el autor era el Conde* 
Duque, porque en esto nunca se ha dudado, y después de 



406 

largas conferencias, se resolvió que convendría alejarle de 
la corte, con lo que se atajaban muchos daños. Hízosé 
consulta al Rey para que le mandase retirar á Sevilla ó al 
Jardin, porque se entendía que en caso de retirarse ten- 
dría gusto que fuese hacia allá. S. M. se conformó con la 
consulta, añadiendo de su letra que se dispusiese que el 
Conde pidiese licencia para hacer menos áspero el destier- 
ro. Este recado pareció que se lo llevasen D. Francisco 
. Antonio de Alarcon y D. Luis de Haro, como sobrino, 
porque fuese templada la purga con este azúcar , sí bien 
yo pienso que on semejantes bebidas es lo dulce lo que 
mas empalaga. El presidente de Castilla envió recaudó al 
Conde, que para tal hora esperase á D. Francisco Antonio 
que iba á tratar un negocio del servicio de S. M. y que le 
aguardase solo. Obedeció el Conde, salió al puesto y hora 
señalada, y en Madrid se dispuso para mayor disimulo 
que D. Francisc4) Antonio fuese por camino derecho, y 
D. Luis de Haro, á título de ir á caza , saliese marchando 
por otra parte, llegando hacia Loeches y al sitio* señalado. 
Esto no se pudo ajuslar tan puntualmente en las horas 
que llegasen juntos. Llegó el Conde primero y luegb Alar- 
con, de que resultó de que como este no llevaba orden de 
hablar en la materia sin la presencia del compañero , y 
el Conde no quiso tomar otra plática, porque no pareciese 
se escusabade hablar en lo que temia, ó que sobornaba 
con la conversación, y que finalmente allí no había otra 
c'osa de que hablar, porque uno ni otro mostraban gusto, 
dicen que se estuvieron ambos en la carroza del Conde, 
este á la testera, y Alarcon á los caballos , mirándose sfn 
hablar palabra en mas de una hora , perdiendo el Conde 
mil colores y trocándolos, y D. Francisco con la natu- 
ral mesura y acedía de que Dios le dotó para estas cosas. 
Llegó con efecto D. Luis de Haro; mandó retirar su coche; 
entró en el de su tío, haciéndole la misma cortesía y ve- 



107 

neracíon que en los tiempos de su prosperidad,- y que- 
riéndole besar la mano, se bajó el Conde al estribo por- 
fiando que tomase su lugar , sobre que bubo muchas re- 
pugnancias. En fin D. Luis se quedó en el estribo , y el 
Conde en la testera, D. Francisco á los caballos, y luego co- 
menzó la conversación. Dijo D. Luis el sentimiento de S. M. 
ocasionado de este papel, la queja de los ofendidos, los in- 
convenientes que se temian, y que previniéndolo todo ha- 
bía determinado S. M. que S. E. se retirase á Sevilla ó al 
Jardin, ó á algún lugar suyo á Andalucía, quedando siem-^ 
pre en la memoria de S. M. el celo con que le habia ser- 
vido, y que, aunque tenia causa para mayor demostración, 
se contentaba con esta y la deseaba disfrazar , con que él 
mismo pidiese licencia para retirarse. 

Esta fué la sustancia del Vecado, á que el Conde res- 
pondió que él era el mas humilde y obediente vasallo y 
que mas le amaba , y así siempre veneraría sus órdenes 
y con igual puntualidad las obedecería, que si S. M. era 
servido de mandarle retirar, no replicaba; pero que pedir 
la licencia no lo haría, porque este beneficio Je renunciaba 
por mayor gloria suya, que era obedecer ciegamente, y 
que siempre sabría el mundo que su corazón estaba pos- 
trado á los pies de S. M., cuyo precepto solamente le po- 
día desviar. Que si supiese que era servido de mandarle 
alejar, le parecería no disimularlo con pedir licencia, no te- 
niendo otro consuelo en su miserable fortuua sino solo 
que no habia nunca de perder la fé y celo de su real ser- 
vicio. Con tanto, en cualquiera punto , con entender que 
allí estaba cumpliendo su real voluntad, viviria contento. 

Sobre esta respuesta y otras réplicas se ajustó que por- 
que no pareciese que no admitía tan singular favor co- 
mo la memoria y atención de S. M. en esta circunstancia, 
que D. Luis de Haro, como sobrino, propusiese á S. M. que 
había entendido que el Conde deseaba mejorar de tempe- 



AOS 

I 

ramentOi porque el de Loeches era caliente, y que juz- 
gaba, si S. M. lo permitiese, que sería singular favor el 
mudar sitio, y que en esta conformidad saliese el decreto. 
Asentado esto, se volvieron los señores embajadores y el 
Conde á Loeches con lágrimas en los ojos , y aunque se 
habia dispuesto que D. Luis volviese por diferente cami- 
no, no fué posible por habérsele quebrado el coche, y así 
volvieron juntos en el de D. Francisco Antonio. 

Con tanto el dia siguiente envió el Conde al P. Ripalda, 
de la Compañía de Jesús, su confesor, con un papel á 
D. Luis de Haro, cuyo sobre escrito decía: « AlSr.D. Luis 
de Haro, mi señor y mi sobrino, ini amigo y mi valedor, 
que Dios guarde mas que á mi, como deseo y he menes- 
ter. » La sustancia era pedirle que de su parte suplicase á 
S. M. que porque el temperamento de Andalucía le tenia 
por dañoso, le permitiese ir á León ó á Toro, lugares de 
mayor templanza. Sobre lo mismo escribió á la Condesa, la 
cual llamó á su cuarto, así como al Protonotario , á José 
González y al P. Ripalda, y confirió con ellos el modo 
del viaje, el sitio y lugar donde habia de ir su marido. 
Resolvieron que á Toro , donde tiene casa á propósito el 
marqués de Alcañices. 

Resuelto así, llamó la Condesa á D.. Luis de Haro v le 
pidió dispusiese con S. M. la permisión para que el Conde 
buscase la mayor comodidad para su salud, y que la ciu- 
dad de Toro le parecia el lugar mas apropósito , y esto 
lo propuso con tal semblante y eficacia, como si verdade- 
ramente impetrase esta gracia con S. M. , sin dar á en- 
tender sino que era pretensión de los que miraban por 
la salud de su marido. Don Luis de Haro respondió que 
aunque era muy inútil instrumento para conseguir de Su 
Majestad esta licencia, todavía por la salud de su tío, y 
por lo que en ella todos interesaban, haria el esfuerzo po- 
sible. En fin, debe de haberlo cons^uido, porque el Gan«> 



409 

de marcha á Toro sin duda pasado mañana , y le segui- 
rá la Condesa. A D. Enrique le acomodan en no sé qué 
escuadras de galeras', y al Prolonotario en cierto oficio 
forastero. Madrid y Junio 9 de i 643. 



Madrid y Junio 9 de 1643. 

(Tom. 401, fól. 341.) 

Pax Chrisli, &c. Padre mió: sangrado escribo á V. R. 
por no faltar á mi obligación, que solo ella me podia ha- 
cer sacase fuerzas de flaqueza por no faltar á quien tanto 
debo. 

■ 

Digo mi padre, que D. Francisco Antonio de Alarcon, 
como tengo avisado, se fué á ver con el Conde-Duque, 
el cual estaba avisado del caso, y así salió al camino. En 
llegando se apeó D. Francisco y entró en el coche del se-, 
ñor Conde-Duque. Fué tan secreto que ni criado , ni co- 
chero, ni persona ninguna pudo entender ni saber lo que 
dijo el oidor al Conde de parte de S. M. , porque , aunque 
se dicen muchas cosas solo es por discurso, que con certi- 
dumbre ninguno la puede tener de lo que entre los dos 
pasó. Lo que de la dicha plática resultó es que S. E. so 
aleja de Madrid y parte á Toro, que está de aquí 30 le- 
guas. La partida será sin falta de jueves á viernes de. esta 
semana. Ofrecióle su casa por habitación á la señora con- 
desa de Olivares, el nuevo marqués de Alcañices. Avisó 
S. E. al Conde de esta oferta, y aceptóla. Lleva su casa 
formada; seis gentiles-hombres; seis criados de cámara; 
mayordomo y caballerizo, &c. , tres criadas que acudan al 
r^;alo de S. E., mientras va quien cuide de él como cosa 
mas propia. Finalmeote, mi padre , de los cuernos de la 






Luna se para en los del Toro, que estas variedades tieneo 
las cosas de la vida, y si paran ahí no es tan malo. 

Ha señalado S. M. tres jueces del Consejo Real para la 
averiguación del papel que salió en defensa de S. E.5 
sospechas hay que Rioja tuvo noticia ó parte ; cierto es 
que asistiendo continuamente en lo próspero y adverso 
á S. E. j.como maestro que fué suyo en sus niñeces, la sos- 
pecha tiene visos de verdad; pero hoy no está ya en su 
casa, antes se ha salido dejando desazonado á S. E. 

La jornada de S. M. se ha dilatado hasta los 1 5 de 
este; dicen que habrá con ella otras muchas novedades. 

Al señor Inquisidor General envió S. M. un billete en 
que le decia que atendiendo á sus muchos años y ocupa- 
ciones, le panecia el trabajo era mas del que pedia su edad 
y salud; y que para que mejor pudiese mirar por ella y- 
acudir á servirle con mas alivio, le ordenaba d^ase el 
oficio de Inquisidor General, &c. Leyó su billete; quó estó- 
mago le hizo puédese presumir no seria muy bueno; con- 
sultó el caso con ano del Consejo muy oonfidente suyo, y 
aconsejóle obedeciese y lo pusiese en manos de S. M. eso 
y todo lo demás que tenia. Asi lo hizo. Dícese por cierto 
viene á hacer oficio de Inquisidor ¡General el obispo de 
Plasencia, Arce Relnoso, que fué del Consejo Real, hom- 
bre muy docto y recto, y creo le traen por eso, porque S. M. 
desea reformar muchos oficios de la Inquisición por ha- 
berse multiplicado en grande número estos años, y redu- 
cir los tribunales y ministros á sa t>rimera instittciOB, 
con que será fuerza vaquen mucho número demmistro» 
y oficiales que estaban mal doplicados sin necesidad. 

De Cataluña hay cartas en que dioen ha sblido ya W 
campaña D. Felipe de Silva con razonable ejército y qae 
los catalanes están muy causados de k» franoeaee, y hay- 
muy grandes esperanzas de que se han de componer con 
o nx ooc »/vr»na Mtiln desenoaiados todos loa señor«6 «»*• 



talaues, y muchos de la plebe, d^ que el intento de S. Af. 
nunca ha sido ir .contra sus fueros, como por la mala ve^ 
ciudad que en los franceses tienen, y mas hoy que con la 
muerte del Rey no les han de poder acudir como antes, 
porque según se ha entendido tendrán harto que hacer en 
asegurar su casa , sin inquietar las agenas. 

Monsiur de La Mota, receloso de alguna novedad, se 
fué á Barcelona donde hoy está; aguardará los avisos de 
la Reina madre y gobernadora, para obrar, si le dejan, 
confQrme se le avisare. 

El conde de Aguilar y marqués de la Hinojosa, gober** 
nador de Tarragona, quedaba sacramentado y muy de pe- 
ligro; es buen caballero y alentado. 

Los portugueses acometieron á Badajoz y estuvieron 
bien cerca de la ciudad. Salió nuestra caballería áescara** 
muzar, y unos y otros se retiraron. Murieron 30 portu*- 
gueses y prendieron algunos, entre ellos el cabo que se lia*- 
maba Don Fulano Alniada , hijo de otro Almada (4 ) que 
padre é hijo fueron de los 40 primeros conjurados, cuan- 
do alzaron por rey al duque de Berganza. De los nuestros 
ñieron 1 2 entre heridos y muertos. 

Ayer dijo un Padre habia tenido la marquesa .de Al- 
oanices cartas de Badajoz en que le avisaban habían acó* 
metido los portugueses á un lugar nuestro, que se llama 
Valverde; que la pelea habia sido porfiada de una y otra 
parte; que de^ la nuestra habian muerto algunos , y de la 
de los portugueses muchos, y que los habian forzado á res- 
tirarse con grande daño. Esto dijo por mayor; el jueves 
tendremos aviso cierto de lo sucedido. 

En Galicia no han tomado plaza ninguna los portu- 
gueses, y si hubiera liabido algo, es cierto se hubiera di* 



(1) El original dice llamada ó Sumada; pero deberá leerse segnn se 
ha corregido. 



Í42 

cho, y no se sabe haya novedad. Lo de las naves que ha- 
bían venido á Portugal es tan incierto como lo pasado, 
porque ni hay memoria de la tal cosa, ni se ha dicho en 
el mentidero de San Felipe, donde* todo sale , lo cierto y 
lo incierto. 

En Yepes han preso una familia de portugueses por- 
que de noche se juntaban en una bodega á azotar un Cru- 
cifijo. Tenian en casa un jornalero; entró este á escusas á 
hurtar un poco de vino, y fué la suerte que era la hora en 
que ellos hacian esta maldad; violo y dio cuenta á la justicia 
seglar del caso, y dificultando de la verdad de él, se Ofre- 
ció á meterlos dentro de la cueva para que lo viesen, por- 
que él tenia sospechas lo hacian á menudo. Salió un alcalde 
á} comprobarlo con su persona, y el jornalero le metió en la 
cueva la noche siguiente, y á la misma hora que la ante- 
cedente entraron los contenidos, y sacando el Cristo, des- 
pués de- haberle dicho grandes injurias, le azotaron y se 
tornaron á salir. El alcalde que lo vio y el jornalero sa- 
lieron también admirados del suceso; dieron aviso á Tole- 
do, que está cerca, y prendiéronlos á todos sin que nin- 
guno se escapase. 

A 5.de Junio tomó la posesión de Provincial de esta 
provincia el P. Pedro González de Mendoza, con grande 
gusto y contento de todos. A 7 ú 8 llegó aquí el P. Pro- 
curador, que fué á Roma por Castilla; trujo cartas de nues- 
tro Padre para el P. Mendoza, y se tiene por cierto cor- 
rientemente que le hacen asistente, aunque se cree no irá. 
Esto se dice como cierto en toda la casa, aunque S. R. del 
P. Mendoza no ha dicho palabra y preguntado, nunca he res- 
pondido ni directa ni indirectamente; mas es sin duda cierto. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. , á quien 
nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid y Junio 9 
de 1643.«Sebastian6onz¿lez.»Al P. Rafael Pereyra, de 
la Compaüía de Jesús, qu Sevilla. 



U3 



BfUielas y Jumo Mi de i 643 (1). 



(Toitt. 1M M. ik.) 



! > 



En esto moiAenU) acabo de llegar de Móns, adonde 
degé á nuestro ejérdto que se va recogiendo de diferen^ 
tes parles, y entre caballería é . infantería tendeemos hoy 
1 5)000 hombres, porque aunque la pérdida de Rocroy (2) 
ha dado grande estampido, ha sido mucho menos de lo 
que se imaginaba,^ porque se salvó toda la caballería euíté-' 
raméate y tres tercios de italianos que hicieron tas espaldar 
al bosque, y soianiente Uegará él número de los muertos 
de 3 á 4,000 hcxnbres, y á 5,000 los prisioneros. De losfes^ 
pimoles iseráa cerca de 4,000 y otros í,000 prisioaeroÉ^ y 
ha sido tan grande el valor ccín qué éstos pelearon que 
obligó al Francés, estando con su ejército victorioso, ¿ 
ofrecerles cuartel y capitularla forma del, estando aun en la 
batalla, cosa que no se ha visto jamás.. La de^racia núes-; 
tra fué que conociendo el enemigo que á las diez del 
dia se nos habia de juntar el ejército del barón de Beque 
(Beck), nos embistió á la mañana, y cuando llegó el barón 
de Beque (Beck) sobre una colina, sirvió de que él énémir 
go no siguiese á los nuestro^, y que se salvase la mayor, 
parte. Después de la batalla se entró el enemigo con todo^ 
su ejército por nuestro país, rindiendo al castillo deMeri'y, 
d de Mabrech (Meerbecke), y entró la tierra tan adentro 
que rindió S3 leguas de Mons, y pasó parte de su ejército 



^timmmmmmmim^ 



mr 



(1) Hállase entre fes tparñM del P. RAfáél y 'prelittintréi'^e esie fó^- 
mo 101, .y vino qaizá dirigida á algua Padre del oolegio flevillano. 

(2) La batalla de Rocroy se perdió por los nuestros el 19 de Mayo. 
Mas adelan4e se insertará una reladon detallada de este desgraciado 



suceso. 



i> 



1. 



Tomo xrn* 



8 



á Nivele (¿Ninoven?), donde hoy está, que son cuatro 
l^;uas de Bmsebtvtqo^e el mutV TÍliá donde tenemos 
1 ,000 hombres de guarnición, con que se defenderá al- 
gunos dias; y como nuestro ejército no está acabado de 
formar, no debe haber parecido conveniencia dar otra ha- 
tillo fijinpjtfrv tIguíbnillQ d edemigo dejándolo caibpiñá]^ (1 )» 
pf^nqOQ. es. ; jiii4¥>3ibl6 que. «e pueda siisteíntar ¡por la falta 
c|i9) (Víveres i que hay^ y así le será.difidl id jetírada yiooii 
^Fai)d^ p#dida aftya,; odayor rdel amo que nds püedé ba-L 
Qflr /j^ :4%Meatra [taÍ8(,:sinb4e»qU8 lleve 'Otro hrtento y ^íúeh 
ca, |W39ir I entn»; la ' Simbra ' y Monesar ( MeiÉe ) i á' jutttaiw 
^f^ilqs de Mastríc^/deique hfaurtahgora nó 'SObomOs mas 
q«lifte}i (estado ^eaeoliéyqtue es :el Verdadero, y que ante^ de 
ay^i^pa»} viineodó ^ 'MtsM&niedia i^goa á la vista dé 
Ifji ti:opa del , eneaQ%^*^£l (KeünfciaUo Oaraía de lltiwi) 
proveedor geqeval de iop ejércitos. ! . 

i; ... • •: ^: ' .li- : ■ ■ • ' • '» ' ■•■ ' ' ■ • • :...'■. 
j»¡ i." ■•: " • ' '.■»'.'•. 

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I.Q^o. el c9pjíi(Ulo que los dias pasados esccíbí á vmd. 
(^^ )|(, sesión qae,habia tenido el Sr. JD. Luis deHaro y. Don 
Frai^ciSjCj? ,á^n^ppip ^ A^árcpíi con el Conde-DuquiB,.,^ 1é^ 
l^tjT/j, jOs ,^s(j5^\C9Jiprn^í¥l9. oonel svicqso. Puesj^l viernes sa- 
lí;ó,,(^eiIyoephe3,jCaffiinpdeiJor9, y parece pasó por Madrid. 
](^^ólij9QRc¡§,pí^r^,p9Ste^ pero no jia loonsi*- 

guió.mas que para oir misa en Nuestra Señora de Atocha, 
y que allí seTtSSg cüBiñiseñora'lá Condesa, y él'Sr. Don 
Ljois de Haro^ sin mas vjsites, y que esto fuese con todo Se- 
creto. Y así cuando se sujiro eii el lugar, ya él Conde habiá 

(1) blá sin duda por ««campear.» 



' / 



salido^ y Alé áedmer á uti lagat^cillo dos leguas dé a(}taf 
qae* lltáiaii el Poüaeío de Alarcotí. AUf le llevó tía ino20 
de cámara del Sr. D. Luis de Haro seis almohadas blancHs 
para dormir la siesta. No 6ó domo iban tan des^ret^ni- 
ddsde ropQbkAout no debió de ílégar á tietbpo la ftí'^ 
cámara. ■: • * • '• •'' ' '-i 

Fnéiionte á visitar «llí» y en la Torre (}ue está títttttm. 
l^bas mas addánte' y seiíá de Madrid, algunos áeñored üOü 
sa hija, y el>$r¿ D. Lnis^dé H'aro también. Lo9 que se han 
dado por ofbtidíáos de él, comb Osuna, Lemus, Hfjar/ lú^ 
fantado y btros dé esté séquito, no olieron; Ids demás cA* 
sí todóé flierotí y ihuobbs caballeros particulares, y de to- 
dos se dejó visitar contra la costumbre de Loeches. Eii 
efecto, -va camino de Toro por düs joitnadas. 

' La marquesa de Alcañiceb íe sigue, {)órqué dice quié'^ 
re ir á cuidar del regalo de sú hermano (1) y ser áa ama, 
y ayer partió el marqués de Oropésa , nuevo Marqués* dó' 
Aleañices, sobrino del* marqués mueHo, dé quieú heredd 
la casa y grandeza, que vá ápréveiiÍT el hospedaje para mi 
señora la Marquesa y para el señor Cóndé^Duque que ha de 
aposentar en lüs palacios que tiene en Toro lá casa de AU 
mansa» qne és b baronía de Alcañibes. El nuevo Marqué! 
se' cnbríó ya deláúte del Rey^ y le besó la mano, y como 
digo se volvió; Lá cobertura se le díi5 con gravamen de 
pagar á la marquesa de Aleañices ciertos réditos cada anO( 
creo que son 3,000 ducados por los dias dé su vida. El ta| 
Marqués nuevo es de los mas malos niños (sic) que he visto 
en mi vida. 

Volviendo pues á mi Conde-Duque, dicen que va bien 



(Í)l DofiA Inés éd Gilimaii, ^óevedé y Zúfiigá, hermana del Conde» 
Dnqoei eekate Cfteads oon 9^ Alvurp EoriqnoB de Almkuiss^ o6te?o mar* 
quée dq Alcüfiicée» & quien por kaber faUs&ido m- hyos eacodii an 4 
narqneéedo el conde de Oropesa. 



446 

« 

marchito y lleno de achaques y de canas, y afectahdo 
mucho valor en sus trabajos; pero si prosiguen lo ren«« 
dirán. 

He oido á muchos» aunque ningún original cierto, qne 
lleva un pli^o con orden de abrirlo en pasando el puerto 
de Guadarrama, y ejecutar lo que contiene ; pero, no me 
persuado sea verdad, porque juzgo que va áToro derecha- 
mente» y que si algo se trata contra él ha de ser mas ade^ 
lante. Ya no se habla en Madrid de él mas que á no hu* 
hiera tal Conde en el mundo» y cuando llegue á Toro y 
sepamos en qué pasa la vida, se ofvidarán de él. 

Preteadian la cámara del Príncipe el duque de Oiuna, 
y el del Infantado, y háose quedado sin ella bien ' desai*^ 
rados, porque á tan grandes señores apenas les es lícito 
tomarlo, cnanto mas pretenderlo, y mucho menos no con- 
seguirlo. Quedóse en banda también el de Monterey, que. 
pretendió también llave para su sobrino el marqués de 
Tarazona, y ha sentido mucho el desfiaguisadbt juzgando 
que se le ha hecho el Sr. D. Luis de Haro.' 

Todavía no quiere el fraile renunciar el oficio de In-* 
quisidor general, y dice que aguarden á que se muera, 
que harto viejo es^ y no obstante se trata de reducirlo; 
Sospéchase que se hará alguna visita á estos señores mi- 
nistros, de que no d^ará de saltar astillazo al caballero 
que vá á Toro. Dios guarde á vmd* muchos años como yo 
deseo. De Madrid y Junio 4 6 de i 643. 

Madrid y Junio \^ de i 643. 

(Tom. 404, fOl. 848.) 

V 

Pax Christi, &c. Padre mió: no hay plazo que no lle- 
gue. Viernes 4 2 de este salió S. B. para Toro : fué á comer' 
á Aravaca, ó por otro nombre Pozuelo de Alarcon que es 



447 

un pueblo ceroa de Madrid que compró edlos dias D. Ga-- 
briol de Alarcon, secretario del Consejo de Indias. Dióse 
por obligado á regalarle, y fué allá á este efecto y lo hizo 
,may campUdamente. Allí fué visitado de la señora con-^ 
desa da Olivares, á. quieá acompaSó D. Luis de Haro su 
sobrino, con quien estuvo hablando en secreto algunas 
horas. La materia no se sabe. Fueron algunas personas á 
visitarle, como el Patriarca, el conde de Grajal y otros qne 
se sentían beneficiados de S. E. Dicen que algunos criados 
se han despedido de su servicio; y otros les han sucedido 
de nuevo. No hay infelicidad que no tenga algún resqai-^ 
ció de esperanza para alivio del que lá padece y consuelo^ 
de ks interesados, que con esperanzas de medios apelan 
para mejor fortuna, y los que lio la esperan tratan de bus-' 
earla por otros medios, ya que les salió incierto el que ha-^* 
bian intentado; seguro podrá Y. R. estar no era el Conde 
á que gobernaba. Háme certificado persona de todo cré- 
dito que no ha visto después que partió de Madrid letra* 
de S. M. escrita para él, y lo que es mas, se ha observado 
que á S. M. en Palacio jamás le han oído hablar del Conde 
ea plática ninguna con alguno de los de la cámara, ni con 
la Reina nuestra señora. No debe de estar hoy en la al- 
tura que algunos de sus aficionados publicaban, de donde 
se ocasionó sin dodael decir tenia todavía mano en el go- 
bierna ¡Dios le dé lo que mas le importa para su salvación! 
El dia de la fieMa del Santísimo Sacramento, que se 
hace en Palacio, y anda la procesión por los corredores, 
un clérigo se hincó de rodillas delante del Santísimo, y á 
voces dio gracias. á Dios por la resolución que habia to-^ 
mado S. M. en la salida del Conde, y echó mil bendicio* 
nes á los Reyes por esta acción. No fueron tan devotas las' 
que pasado el Sacramento echó á la señora Condesa, cosa 
que causó sentimiento; grande fué el que S. E. pudo te- 
ner de esta acción. 



No menos, dicep, mti6 la Haiptiéstá de un C(mtn|lor 
4^ Si % i que habiendo sfido dríada svyo ^ y dádole mM 
y otroq Qfíciofl en Palacio» dicii^ndole loeseiá.haieerial haat^ 
ped^'4 9I fiieiiar Coude en e^ta viaje^ por ieif peraona íkh. 
^igQpte, r^spoqdiá que ^. estaba i)cupade tnaej^vibioídé 
3* Mm que 1q perdonase qti6t no podía. ir ásfarvir á S^^E^ : 

Aicompaüa á S. £. el P* Joan Martínez de Ripeld»,' 
QKtfno. confesor sayo, y se queda ensd.ptDVinoia dq asiento 
p^rfl^ poder mejor acudir al servicio de S..E. •: . 

:(!1 señor fiscal «del Consto Real estuvo iaqpí fanies-de 
ayer, y nos dijo tenia órdep de poner; lia acusación tnntvá 
^ Q^emorial qae había »^\iábt en nombre d^l amor Gdnde^ 
P^que, y personas que lo habían hechoy intervenido en éL 
Créase que este. negocio se k>mi( coa maa verás de lo qnq 
p0f)saron los q9e lo hicieron y intervinieren, y qna ;le8 ha 
debatir muy cara esta defensa*' . ' 

El conde de Aguilar y marqués deHin0}Ofla éstáyaisib 
calentura; es gobernador de Tarragona, y antes de ayer 
envió un propio. Can él escribe le habían llegado de Va-n 
lencía setsc^n^tos soldados de socprro, maa desarmado^; 
que nipcesitpiba de armas- ítem : que estaba empeñado en 
6)000 escudos que había buscado en la ciudad para pagail 
los soldados» que S. M. mandare proveer de ebta suma y 
demás dineros para que se fuesen pagando los soldados^ 
ítem : que enviaba un manifiesto queso había pAestOjen todoá 
los cf(ptoQes de. Barpelona en leogna catalana. El manifiesto 
con^JQpe^que 1a cau^a que habja mdvído.á losbátsfenes á 
tomar las armas contra su Rey ihabia sido por laocasíem 
qufl el Conde^Dnquff había dadp, atnopeUándo sas! fuerosr 
qw ya él optaba pp^rtadodel lado de S. M.. y .los tletMai 
que en e^to habian intervenido; que el jurpmenco -qtte %q^ 
nian hecho de fi^lelidad al rey.de Francia habia Sidomionh 
^^ .Y^y^; que cQn mii muerta cesaba, este obUgaeiont 
que de la clemencia de S. M. podían espnHar.JosMreoibhM 



4J» 

MD toda JHiiianfciad^ijiwtaryfandonaqtael Prttté^dá'éü'tt 
estado que antes tenia; que en ninguna' boMicmcoiftó^'^uif 
podían iiel^éri ésa 'gi^eia;)si-oamolbairtb#^ 
ootiodafa ly; idosérabatt 'hftbia sido «ti álfioró i(id él'^iKü'dé^ 
áS* liL, ooifibualo balüa sldcfV'^tttN déAJ¿d6^ sbs>][iHVt¿ 
legíos; t^e énTíaseí- diputados á be^i^tíUt^ lestó'á &.' IfJ 
y acordarse oen^'^l pava qué is^ten ^^Wt^sr y táti' ^Wí 
dañda como^de'la guerra se* «egaiati, yfiiét^n i^tillbido^ 
en m antigoa pati ;jl quietud. Efitas |f ' otras éoáfis^ ^iáf 4f^ 
manifiesto. Víd6 solo txnb é S; >M;'y no fUidie^tiiáliéMÍ^ si^ 
viniete «Igono otro ^n(»euvár4 enviar inna' bdpia- délJ' ' ' ^' ^'^ 

£1 P. Baltasar Gracian, rector de Tarragona; ^es(ciiib¿'á' 
dnb descasa lo sigdieptet c<Lueg6^ue en^Ba^l^^Tónrsé ^upo 
por via cierta' la muerte d^ rey de^ Fránda \ 'qúitalbh' ' én' 
Barcelona sd ^tandarie y-l«d salvagtiardas. B8lá''áq[ü¿1^ 
nmy revuelto;, bideron e:3teqtrias^ al difunto rey/ s'egüil d!^' 
jéron los pHsidüeros c^ue coigierto^aqttf dé'^iA ^abdéhá^' 
vio que Tin(^á surtir debajo dbl bff!uái<té d«l<Skhta €fói'^|^ 
acometiéronle las fi^agatas d^ -Dun^ueir^é cjptté'^iyaHiáá á' 
Rosas, y «le rindieron: - -: ■' ' •• '• í' '- ' ¡^ ;•'-''' '" •^'*'**^ ' '''^ 

^Importa machóla vida' del<coáel« tle íAgüilkt- pái^' ló4* 
trato» con Barcelona^ que* soló jui^ al dé'Fí^ndá^^íf sú' 
vida, y con condición que dé^tieó 'pudlésé¿l'^ác^r fflli^'-i^^' 
mente k) que bien* les estuviesté^, de nlanéf k ^úé iióy^Aa^' 
puerta abierta para poderse ajútár bonrótott^téf títíii Si iv ¿ ^ 
Dios lo encamine.» . . - ^-' < «luí í. ». >.uk>¡> 

lAñadé déíspues el Padre éhofro* (!jBt^tbld:^H)ítiíe dicho 
d'^nde de^Jk^larquetfen^f^^art&^^d^ Ü/'Pelii^e'xlíf i^s(|' 
de como viene retírattdo al^ éuemigd tóh élhmWSMif^ 
lOjOOO inftinti3S,'!y que confia en IMosHlégár por áóá.'»^ 

• • Del efaemig^ estos idias no nos^háñdichonádá, üúo (fü^ 
está muy ocupado en' lás exe^uiaá déstu ^k'éy, y áúií sé 'd{6é!' . 
han acudido muchos á Barcelona. Haitá'slqifí él'B. Griaéiáií.!' 
' ' •Un'éotttoddr dé SJM.'dijb'K ttkd'dg'btíáhkbiál^ido 



4W 

qQe;lo8 toaAabüÉf» habían dado «Kbeirtad áa mtgkn ifescate 

^ .300 4e Í09 uuie8trQ9. . , . i- * » 

. , hfím: qa^ ^D Barcelona ouatro da loe nobles! ea hatuan 
4€|í;|ara4o por S. M;;» y coa. ellos otnos de la friebé; Que 
M^^iur de La Sfott procuró dos^arioa y quiao oa^tigar á 
]ffB cuatra; que la ciudad se puso eü armaa y jk)s^ defendió;' 
qu^ el Francés babia reforxado algunos puestos coél gente» 
y sQ.fa^bia sf^tido dp Barcelona, receloso no le sacediesé* 
^un trabajo cogióndde entre puertas. Esto esk> que corm 
de Barcelona; no sósi e9 tao cierto esto úlüiño del contar*, 
dor como lo antecedente^ que quien lo ayisa es digno dé 
todp crédito. ' 

Hánse publicado los oficios principales de la casa del 
Príncipe, y el jueves estará. w, su cuarto. Está contento, 
i^remanera S. A. fis su sumiller de cors IX Fernando dei 
Borja, con retención de primero de la cámara de S. M.> y 
en ausencia ó enfermedad del sumiller de S. M. , hace el 
oppjo el caballerizo mayor D. Luis del Haro. De la cámara 
son el primero nombrado» el conde de Coruna» el marqués 
de Orani, el conde de Alba de Liste, el marqués de; Flores ; 
de^ Avila, el marqués del Viso, D. Victoriano Gonza^a, hijo 
del príncipe de.Guaslala» y D« Diego Sarmiento» hijo de la 
condesa de Salvatierra y yerno del maestro del Príncipe» 
p. Jufl^i Isassi. Ha sido muy acepta eata etepcíon, por ser 
toj^o^. gente muy cueirda y quct cumplirán con sus K^ligar 
clones con toda satisfacción. 

. ayudas de cámara han hecho cuatro, todos hombres 
de , edad y de toda seguridad, qve .con su asistencia no 
teadt^ ningon div&rünúento el Príncipe. 

La jornada de S. M. se dice será esta semana que viene; 
creo Ja retarda la falta de dinero. El conde de Castríllo 
despachó ayer 500 caballos aderezados con todo gépero 
de armas para Cataluña. 

If^jl^n ayer pri^sodo Badajoz á D. Fn^no ¿te Ahuma-" 



'..'.' 



da (1), que era general ele ia getate qtfe acometió hacia Ba- 
dajoz. B^te es hijo del embajador de Portugal que está en 
Holanda; padre y hijo de les principales amotinados. Ve- 
nia en un coobe de seis muías con soldados d^tro y: 
fuera con arcabuces y pistolas; no se ha sabido donde le 
han puesto en priston; luego se sabrá. 

Estos dias han preso aquí por la Inquisición á nueve^' 
portugueses de en casa del príi^cipe de Esquilache. Gusta 
este se^or mucho ' de música, y tenia una portuguesa qué 
era de excelente voz y muy diestra, y otra ai^iga suya 
también buena músioa. Por reqpeto de las dichas había 
recibido otras siete personas, hermanos y deudos deltas. 
A todos los han puesto á buen recaudo; la causa será la de 
otros de ía misma data, que en particular no se ha dicho. 

De Francia se dice quet mosiur de Orliens y el prín- 
cipe de Conde hablan tenido una pesada diferencia; que 
el de Orliens habia llamado bastardo al príncipe de Conde, 
y el de Conde le habia dado al de Orliens una bofetada. 
Se dificulta por acá la ocasión, aunque la aseguran por 
cierta algunos, extranjeros. 

De Inglaterra se sabe por cartas ciertas que aquel rey 
no se había ajustado con el Parlamento, porque este pedia 
algunas cosas indignas de que el Rey las concediese. Que 
visto no tenían lagar los acuerdos de paz habían acudido 
á las armas; que tienen los ejércitos en campo y á vista el 
uno del otro; y que con el primer correo avisarían lo que 
hubiese sucedido. ' 

Con un extraordinario de Italia avisan que estando el 
virey de Sicilia en Mesina, apretó á uno de título en orden 
á que pagase un donativo ó empréstito, y qíie el Consejo 
del Patrimonio Real le mandó prender, y lo prendieron. 
Supo esto la mujer , y salió como una loca dando voces 

(1) Deeit Raimada. Véase la pág. 111. 



pon toa cplVw.qaaÁbw^ owtva loaAifras^sr iowiuM^tKjas dn 
aquella» qmdsMl* Junt^ropaeto ^oafii. dosoieaMa períQmiaiiji 
fwnDñ á: Iw €9m3 M. vir^« Yíeado j^l, albofofo^ loade 1h 
guard^t, (^ pwiflvpn ^.la puerta; par« (jefeiMkir Jar.eutrada(> 
la. miver» cotna wa^i eipasiouacla y akfeyida^ iUMobS Airtrac^ y 
uno de la guarda la hú^i^-cQu que t\ elAuuopy ivooerfa.aeí 
leyaubS de, puiUú^ Salió eloQude de Liaprea» que á la «dzou 
oslaba m. PJdaciúí, é.Ia0^v:QCQ9^y.vi0l|do la sbñora kerida, 
ddaenwamó la; espada y dio , al soldado dos Mtocaf^% ooa> 
qufi.le vA\Á. Faosejuutaudú con la novedad oías/gente^ y. 
aunque^ dd LinareB pnoqaró aqaietarloa no pudb, y paiti 
recióndole.podia jorree iríesgq el almiraalie^ le hiw tísúhar^, 
oaK eü. sos galeras y. pasar á Pal^riDo. Balo .qdedaí en. este 
e»\Adá\ yeremoa: eii..qttá;|iam.» q«>e seié .Dia3:iaek*¥Ído nO' 
haya pasado. adelaatts. :!•' : . •-.;. . i ,^ 

^E¡Í jobispo de Klasencia^ Arde ReinosQ, .besó la indno á . 
S. U. laego que UogtS aquí, y S. M* , dicen,' le d^o le bl^ 
bia iraMa pam cosas de su servióio da .tnocha Jinpoi'tan- 
cia, por la satisfacoion que de su persona te^ia. El res- 
pondió acudiría en todo al servicio de S. M> como e#a oblirr 
gad9; m^ .que adventia 4iOipodia estar auaente de aui iglesia 
siuQ t^n Bolaifiymte el tíeio|K) que Su Santidfid prometía), 
pena* de eatar descomulgado; guei, él :eaiAbá eíerto de la 
mucba caridad de S. M» no! guataria io- ealavieae^ y que . 
en esté tiempo ^. M» matidase lo, que fuese |9er?ído( que . 
acudiría om Jas yeraa y diligepoiaai quer foese.necedanip. 
para cumplir con lo que le fuese mandadd« iGoa-eatoae.! 
despidió; basta,abora9Q..tieiie{OQaptt9Í0» .papticiilar!^ que 
laa eosaa camina^ ooDt mM e^paeioiqoeupidei M ibuehé . 
prj^eaa.» ■ . • ■ ii». / *•■, i-.n' • . n/. *i...-. -- ,i -> . • • ;• 

. .Ayeir.sei publicó ^Qa,ipr<^i«4it¿Qa idoiide ;$e. (icoatumbra. ;. 
La awsíancift dQ lo, que;pQutienejes.que pu^lquiempecsojoia 
que en poblado ó despoblado topare á alguno ó algunos 
bandoleros los pueda preiider^jf w ae.le leaistiejrea'm»* 



t43 

tarlos; E^tó'dÜEJ -dijo en cásá ánocherpbr mayor; lu^osal- 
drá impresa' "y 1a'reniitiréáV:H.' ' ' i ' 

No estbV' blvldado; del sermbii que V; k. me pidió de' 
• la Cóncébcfótí; 'no los liáy aquí étr Mádridv hé 'enviado iJb? 
óli'eD'fi^éndoíele'Tetóitíré. A'rfiofeque'güdi'dé á Vlft. Dé 
Madrid y Jiuilb 16'dé'46tó.¿Sebáát;iaá tÍ'oííMú!^Á\Pk-- 
dre Raláéíí'ereyrír; eií SéViÜá: ' ' ': '" ^ '= " "' ' • 

'' .'. '.•.!.„l/ 

• •' mrgoíy'SimiólgOd&Hm:'' '' ' ' '' 

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' ' •....• !«¡. •! i; / í.l' ■.'. ' iJ.'lií *. I 



Caándo mi achaqoe htibieá*á sidtí de mucha dóúsldéi^-' 
dotí y peSigro, és' cierto que salo con stí carta de V. P. fe¿' 
htibiém aliviado' y ' ¿aenoscábádó' mucho; qae ícoft ella T¿e 
hallo favorecidísimo, y me alegro itafinilo dé sábér V.'P: Ib' 
pase muy bien y con la salud que deseo, 'y más cbn' las 
nuevas que nos da de que muy aprisa iíáá Madrid, qú^ 
solo V. P., cbn la merced que nos hace,* ciíidát'á y solici-' 
tara lo que mi hermano le ha sUplicadt). * ^ * .»•••. i 

Por aCí, Padre mió, está albórcfladó esté lugar jf llénó^ 
de flamencos, con la venida del cijerpq de 9..A.;, ,que ep- 
tra 01^. t^r^Q ^ las cuatro, y le. pondrán en San Gerónimo i 
en un lúmnío decente ^ que nuestro muy R: P; Fr\ Pedrés 
Veléz ha hecho. AIfí estará hasta mañana donliibgó á lás^ 
cinco de la tarde, que irán por S. A.:el^Q|';..4ir2Pbis(io,¡ 
la Santa Igleam y la ciudad. HftMá la püeirUi>de San Grefó^ 
nimo traerán- el cuerpo^ tós fcrtiadó^ del Infante; allí !é td-;^ 
mará ía Ciudad hasía la^ puerta de. la s^nta igl^iji,. qij^ tft^ 
entregarán á. prebendados, y.ie pondrá debajo del oraiserot 
en este túmuto quei la ciudad ha hecho déceftité, graVe y 
majestuosí). Lunes habrá piisá (^é pqptifical ; prpdic^ ^rj^vo, i 
y,.¿e^.|»^i% ,te^,4ei}¡iíi^ :^)€íi(pni4»íeft.qufi/ r^sta i^^iai ett sBrt» i 
mojantes ocasiones suele hacer. •* » '' ' ' • ' * *' 



4S4 

I 

Habrá grandes poesfas, porque hay certamen y pre- 
mios para los que mas adelantaren en los asuntos propues-** 
tos. No he podido coger uno, aunqqe D. Antonio de la 
Torre me le ha ofrecido; irá otra estafeta sí me le diere (1 ]• 
Yo juzgo de la Compañía le remitirán á Y. P. Tampoco 
ha venido aquí la relación de lo que se hizo en Toledo, 
aunque me avisan está ya impresa y que la . han visto en. 
Madrid (2). 

Es grande el acompañamiento que dicen trae el cuerpo, 
y el gasto que al señor arzobispo se le ha ofrecido no 
es pequeño ; pero él lo ha tomado con tanto gusto que li- 
beralmente gasta, y á fé que aunque mas jo quiera ceñir 
y moderar, no será poco; pero como no lo ha de pe- 
dir prestado, fácilmente saldrá de este empeño. £1 martes 
saldrán todos de aquí, y S. . I. pasa á Madrid , adonde le 
ha llamado S. M. , según en su casa se dice. 

Esto es lo que se ofrece; vea Y. P. sí yo puedo ser- 
vii*le en algo, cuya vida guarde Nuestro Señor largos años. 
Burgos, Junio y 20 de i643.«Servidor de Y. P. que su 
mano besa.=>D. Francisco de Quintanadueñas Alvarado.» 
Al P. Pedro de Miranda de la Compañía de Jesús. 

(1) Al folio 360 86 halla el anuncio del certamen y los asuntos de 
las composiciones, debiendo ser jueces del acto el arzobispo D. Francisco 
Manso y Zófiiga, el corregidor D. Frandseo Baian, el deap D. Pedro de 
Salamanca y los sefiores D. Gaspar de Turramendi y D. Aulaiub Oe^ , 
menle de Ja Torre y Yema, caballero de Calatrava. Debió verificarse el sá- 
bado 20 de Junio de ItiS. 

(i) Salió en ebcto á luí en Ui% con el titulo de Pyra ^úriata, Maw^ 
iealo iaero. Pompa fimúre que la muy Saala IgUm pimaia is la» EifíOM 
origió deootat otíentó grandet eo^Mogró ftodosa á la» reemte» oeñiza»^ álatu- 
fuhrak» memoria», á lat heráiea» rdifum dd que fué scheramo e^, brazo tü- 
ven^ibUp prudeueial aeiorto de la Religkm, de la €hierra, det Gokierw, »u altera 
d »ere%i»imo Cardenal InfañtOt admm»tradior perpéiuo dd atzehiepado di Jo- 
ledo^ priíMÁi de lat Btpana», D. Fernando de Atutrúi. Por el licenciado 
loseph Gonsaleí de Várela. Madrid, por Diego Diai de la Carrera, afio 
Ui% V La Ucencia para imprimir está dada «a Toledo iá 6 de No- 
viembre de lUl 



49» 



Madrti y Junio 23 de 1 643. 

(Tom. 1«4, fdl. S<».) 

r 

Copia de una carkt ^ne el mayordomo dd marqués de Coíteh 
* Rodrigo escribió á un caballero de esta corlea fecha en el 
campo del sitio de Rocroy (1 ). 

Pax Ghristi, &c.: Teniendo S. E. estas tropas en buena 
disposición, ha parecido que convendria meter la guerra 
en casa ó los franceses , obligándolos por algún tiempo á 
disputarla dentro de Francia; y que si bien todo no pudiese 
durar mucho, por lo menos se intentase cuanto fuese po- 
sible. Marchó de la Bare á juntarse con las tropas del /^argo 
del conde de Bucoy (Bucquoy) el sábado. Domingo se pre- 
vino la marcha; lunes marcharon á Smerell, y el conde 
de Isemburg hizo punta de venirse á juntar con su ejército 
para acometer á Landresi (Landrecies), y por la retaguardia 
tomó los puestos á Rocroy el miércoles , habiéndose antes 
adelantado el martes cerca de Abenas (Avesnes). Entró en 
Francia S. E. por la Jiráza, y marchando tres dias por 
' dentro del pafs enemigo, se le ha hecho grande daño, y la 
gente desmandada .quemó grande cantidad de lugares. 
Ardió una iglesia acaso, que mandara S. B. reedificar en 
Henim (Henin), y nó pudiéndose escribir estos (fias, por no 
haber forma de pasar correo á causa de las partidas, llegó 
S. E. con todo á Rocrdy, que hallamos ser una plaza de 
grande OHiáideracion, pero ocm poca gente. 

Habieoado. el isondé de Isemburg con grande diligencia 



(1) Véase la carta del 14 do Janío, pág. 113, donde se anticiparon 
ya notioias de wto descalabro. 



• 

impedido que le entrase socorro, luego dentro de tres ho- 
ras la atacamos por tres partes, italianos, españoles, va- 
lones y alemanes; yiahQruqae sdr^ lii ibe4la noche anda 
vivo el ataque, en que conviene usar de grande diligen- 
cia, porque todo lo que. iba á •Boi;goña y á defender otras 
partes se juntará para oponérsenos y socorrer la plaza. No 
puc|(j(a afeirgaroje m^s, .Guarda DiQ&á T«nd.. 4 qui^ avi- 
^ar44Q Jq .suxje4¡4Qi cQ^ \todH' brevedad y im»toU(lad4W 

campo, &c. . ir..» .', '.. . // ' .*' . . 

r 

. I 

^'^eiSlfi' qv^ fucila la, b^aüa wribió ^, >4t^cf^iir{o ie S. E. 
^ia cartea ^igui^nt,e ií uti cabal krj9 da estapárte.i ! 

U^JiÁv^^^ $1 E¡<! del ^nov marqués íCoq bu 'ejónsUOi 

j unto, y f abi^do qw^ • el Franoés w dnraminuba . eoa . q\ * 

9vy.Q á;la Bprg9pa;;quahal)iaft(tojp[iado: uA ttastülo y quto^ 

usiMisijüar á: Pota, intcnokbó I la. di veniioa llamando lal enb-^ 

a^igo.á qs|.a/parte> oomíp Aa hisso» y vmd. verá por ia rela^ 

cíqQm inclusa, ; quq ^t^ado m tal;>e8(«dQi y tenidildo pot 

QÍ|^rtQ; el. ganar la plaza, hái^iael mártds ó úúértxsieB pasado; 

apareció ql Franges en . una colína con li^OOO faombt-éii^ y 

1^ Q^perf ron 9a forma de batalla,: sin aioometeríé por lio 

faltar at sitiq «y por .esperar que: Uegasd al izaron d^ Beque 

(Qecq).€pQ Sf,000 hondea. qubtema, y estar ya piara. t»4 

pit^lar \pB de la yítla. Pero llegándosele alFíiancéadé nuOTix 

Qitro^.10„OQQ l;iqmbres maa-dei^ geetequé kabia idóá lá 

B^rgo^a^ 7. haiUánd(»9 eon^ 34vW90^ sía haVer IHgad» i' 

& Qi UüiC^nte dcd Beque (Bécq), ni lag notioias da las del 

Ffanai^ii amaMoió.69bdípüe8tai ea/balalfa mártús alas treé 

de la mañana, y^A ttedkr|iom mtvyaiáe «alaban dándo^' 

Ql|tr»iHlo; loa nuestros degélfanfloial Frondas áeté ieitios 

de infantería y ganándole su artillería-, y vuéltosela á la 

carfii y tirándole coa ella. . - 

enieado ya por nuestro el mayor dia cffM «e tta futo mí 



• 

Eitro^a, VoNid grtipa fltieetVA' ettbáHéHfl ' á db^ttalijínr fiaé^ 
tro'bhgt^e; Bih (pi&el Fi'aiiicéd ánib (tonel iiefré^de^^^ 
grande eoeofro pudiese- «ét*e«it< íttiMI^a'ífiftrAlieríá' dbtebtt^ 
SKdá éOBáó estalla dd' 6U:<cHbá1l6)rIai:' ^^i-dtt htír ttuesti^ 
eoiho Itoneé; hfeose «n M gérite idé l^fMcia grafdd^dbstró/ó,' 
ganánloáks ttiiolifas bandead, péJrb ál'dn (^édó el campó 
porsbfoyitttiei'tálá; tiááybrpáftedetá inftlktérfá española: 
Perdidse mnett^d b«g&j6 y'lá yriiíltirfá'>(pilé «éliábik íieVádói 
aW.- S.'£. ftttdaVo eñ féidct leí' H^^ahünaildo'líá ^éiité^, kn 
ennreláB'bálasi qué a^tíHá létórüpi^^lbarbéSíón^'^bllr^ 
)$ tfkettüktotí Ibé s^áÉ^sis. ÍÜds qóSáb lAi^fé párk reme-¿ 
dio de entti pendida. N&dl¿ dé lod qub é«teibaú áOf- quedd 
c(W mal dsld ctüé teiiía ptaéétb*.' R^tíi^áfóA á^. i/.' del pé- 
tíS^ ÍOs:nii^tt>s, (taM ^bt- fü^á. HtlIfiÜél'Ébá 40,000 hom-i 
bMB (}tte M eñivtt^ éü la MftiUtij qué eiítábáii eh dltk^ 
miiek pcíMtóá á;cat^ó dé'l^iíé ^ 'dé! cóbdé d^ Puéiiáal^ 
daia. VáM jttbtfiibdtt géMédéldd ^aé^ Ástílr^fóti á lab villas 
einhmtttbiiiík, ((ué'Vlitiéii ^^áh' ttiAs' de ótroié- 8 ó 9,000 
hoinbtídsr, ^Mti qtté bé -^divbni'*á i'ébácér d ejercitó, faltan^ 
donos casi todos los maestres de Campó, <¡p.é müriei'óh pé^ 
leando valerosamente: el conde de Fontana, maestro de 
Gampo general, d óonde ele TiÜalbá y D. Antonio Velálidial 

Dd conde de'Garcies y dé 1o^ demás no se sabe ai son inübr- 

..... 

tos ó prisioneros; algunos han parecido. Hááé eñviáaó allá 
un trompeta para averígoacion de lo demás, que en es- 
tando hedía sé podrá dar* avi^'més^ en fonda; y" ésto lo 
%o pbr fiíayo^, porqoé aan e^táúdó áqtií bah cl^idólaé 
nüeVááfcóA' grande núihfe^ dé! mentirás'.' ' 'I I 

' • MttHd'd^yllefFhltÁióiiá y ysí é^piezaiiátéb^ereli hqüól 
reino sediciones y parcialidades, y se tiene por derto que 
han de tener en que entender entre ellos miamos. 

No es con macho la pérdida tan grande como se creyó 
al principio, pues se pensó que no habían dado coarid 
á ningon espaficrf;' Afaotase «aíbe icjitei ¿i ióoúde Gárdbs está 



4S8 

preso sin herida uiDguna, porque sus armas fuertes le li« 
braroa de cinco mosquetazos que tenía en ellas. D. Jorge 
de Castelví; preso y bueno; muchos capitanes presos, aun- 
que algunos heridos. De conocidos está entre ellos D. Juan 
de Salamanca, sin herida; D. Bemardino de Castro, algo he« 
rido; Luis de Acostay herido en la nariz; D. Juan de Canas» 
herido, y soldados y prisioneros, y otros o&ciales y soldados 
españoles, al pié de dos mil. Hasta ahora tenemos acá reco- 
gidos otros dos mil> y cada dia van pareciendo mas. Loe ter« 
cios de italianos quedaron casi enteros; y en fin, va pareh- 
ciendo mucha gente que se pudo escapar por el valor y 
constancia con que los españoles estuvieron firmes en la 
campaña, rodeados de escuadrones de infantería y caba*- 
Uería enemiga, que jamás pudieron romperlos, y se rindie» 
ron con pactos como una plaza. Los franceses confiesan que 
murieron de su parte 2,000 hombres, y que tienen 1 ,600 
heridos, y es cosa cierta que murieron de su parte mas 
que de la nuestra. El cuerpo del conde de Fontana han 
traido hoy á Fontal ibeque, donde está la corte de nuestro 
ejercito.» Esto la carta. 

# ' • 

Copia de una carta de A Juarí de Lira, veedor general de 
lo$ ejércitos de Flande$, fecha en Bru$ela$ á 24 <ie Mayo 
¿c1643(<). 

. Lunes 6 de Mayo, á las cinco de la tarde, salió el 
cuerpo del señor Cardenal Infante y la casa de S. A. para 
España, conducida la casa por el Percacho (2) de Francia, 
y el cuerpo en coches de la caballeriza de S: A. con una 



(1) Esta carta, qne segnn se ve está incluida en una del P. Sebastian, 
«s anterior á las otras dos que tratan de la batalla de Rocroy, puesto que 
se envió solo cinco días despaes. 

[2) Asi dice el origii&al, que es copia d(il Fs Sobastian* * 



Mouadra de archerosi acompafiadadel marqués d^BstO) ea^* 

ballero mosiur y gentil-hombre de la cámara » el mad an»» 
tiguo; D. Antoaib de Benavides, de la cámara, sumiller de 
cortinal, limosnero* y capellán mayor de S. A.;mosiiir de 
Croi, sumiller de corana; D. Antonio deSandoval, receptor 
de la capilla; D. Francisco de Castro, caballerizo; D. Fran- 
cisco de Lira, paje de guión de S. A. y ahora de S. M.;Don 
Fernando Carabajal, gentil-hombre de la boca, D. José 
de Salinas, ^arda-ropa de S. A. , y otros caballeros, con- 
tralores, grafieres y otros criados de la casa de S. A. Fué 
esta noche á dormir á Nuestra Dama de Al, y en los cuatro 
días siguientes á Perona, primero lugar de Francia, donde 
halló al tiniente y una eséuadra de archeros del rey de 
Francia, dos trompetas, y un forier que los van alojando por 
toda la Francia; y á 1T de Mayo, sin hacer alto en París, 
pasó á dormir dos lugares mas allá. 

Madama, muger del duque de Orliens,* salió de aquí 
llamada del rey de Francia y de su marido, el de Orliens 
herínano del Rey, el sábado siguiente en la tarde^ á 9 de 
Hayo, con mucho acompañamiento de todas las señoras. 
Lo mas granado y particular de Bruselas estuvo en el 
campo á ver la salida, y de todos se iba aquella princesa 
despidiendo con agasajos y demostraciones. Fué asistida 
de una compañía de caballos corazas. Llegó á Gambresi, 
y allí hizo alto por aviso que tuvo de parar hasta haberse 
allí ^justado algunas cosas. 

Al ejército que salió con el de Tordelaguna, D. Fran- 
cisco de Meló, para campear en Francia, desde 3 de Mayo 
se le ha ido tomando muestra, y dado pagamento general 
á la caballería y infantería, y se le continúa dando á los 
que faltan. En este tiempo ha hecho algunas marchas para 
divertir al enemigo de los designios de S. E. hasta el mar- 
tes 1 SI de Mayo que el conde de Isembug, gobernador 
de Namur, pasó desde aquel lugar á tomar los puestos á 
Tomo xtu. 9 



130 

Rocroy, pla¿a de Francia entre la Sambra y Mossa, puerta 
y cabeza de la Jampaña (1). 

A este mismo tiempo entró S.E. en Francia con el ejér- 
cito, por la parte de Abenas (Avesnes) talando y que- 
mando hasta mas de 30 lugares y villajes, hasta 1 5 de 
Mayo que llegó con todo el ejército al sitio y á atacar la 
plaza, que se halló con hasta 600 hombres dentro. Fué- 
roBse continuando cuatro ataques todos los dtas. A los 
cinco intentó el enemigo socorrer la plaza*; fué sentido y 
rechazado. A los 4 8 se mostró con tropas de caballería; 
hubo algunas escaramuzas; plantóse la artillería y caño* 
neáronse los dos ejércitos. Retiróse el enemigo. 

El dia siguiente 1 9 el enemigo vino con 22,000 hom- 
bres, y hubo grande reencuentro con nuestro ejército. Hubo 
muchos muertos, herido? y pr.esos de una y otra parte, y 
mayor número de la suya, aunque el enemigo socorrió la 
plaza y quedó con el campo. Aun no se sabe la forma, ni 
el número de muertos, heridos y presos. 

En este ejército nombró S. E. por general de la arti- 
llería á su hermano D. Alvaro de Meló; por gobernador 
de la caballería de la Alsacia á D. Juan de Vivero; por te- 
niente de general de la caballería á D. Pedro Villamor; por 
comisario general á D. Antonio de la Cueva. Para el ejér- 
cito del cargo de D. Andrés Canlelmo, contra Holanda, 
nombró teniente de general de la caballería á D. Juan de 
Borja, el cual con no haberse movido el Holandés se está 
quedo pues, aunque tienen junta la mayor parte de su ejér- 
cito, y quieren decir que han perecido algunas tropas su- 
yas en Ultramussa (2), los Estados han llamado al Aya (La 

—————— ' . ■ ■ ■ ' ■ .. ■ ■ ■ " ' ■ i i . f 

(1) La Ghampaipie que los italiano» de este tiempo eeertbiaA Iciam-- 
pagna y Cíampagna. 

(1) Otros escriben Ullramosa, que es Oulre Bleuse ó mas allá ^e la 
Mo9a(cii hol. Mas, en fr. Meuse) rio qué att-avicsa gran parte do Bélgica* 



Hayii) al pri«eipe 4e Om^je qpo. ^t$^ft eft Brcida, f 9fi 
c»estóft;I^^y di^wnfomes.. ....,> 

Murió el rey de Fraoi^^a ^ Idf dj9. Mayo qii elpwp^if 
dia y hora qi|e «atwpa 4 sp. paidü^e: Gorniue (1 ).: DiapuaQ an* 
tes sa te^lamentQ; recibid lopí «aorameotof» y d^ó^forma^ip 
g^bieroo p»r% el ti^aipQ dq ][ae<)^papUcir 4^ 8Pfaq<>* Qum 
ikvm por :j[«4^aadjOi:e9 la Keipa, q1 dnque d^ Anjou herit 
mano menor del Rey, el de. Or}|ep8^ «1 príncipe de Qond4 
eli^rdeaa}.Q(azaFÍop^ yjelSr. d3j, ÍJaptillo awyo (2). í>ejó 
mBud^i^,(S^ ^t\fasf!ptí( de gwcra no pQdiese Qntrw^ei^ 
Franoia la daqiiem de Qeitirosa Mu /lioenoia de la Reipfi y 
demás, gobernadores. La .imm^ noche que rpurió le llf{+ 
varón á 3an Dk>nis^m pompa ni rwdo, . . 

El dia siguiente ÍS;de Jfayo hizQ el Rey mwyo Jf Wfip 
8tt entrada ¡en qna carponAi.iban laReiMp el Rey: y sa her- 
mano; ^y el dp.OdiQAS estuvo, fueran París. Salió á verlis 
entrar toda lag^^tede Pai;is npMq.y. pQpqlu^ta^ipimároi»]» 
con grande alboroto 4iciendo iviva fíl R^y I«^ SI VI Fno^ 
roa 9poi»paaados da la princesa d^ Gpndé» gobernsipta del 
Bey, y de m bermanoV^on lap S49i?dias qrdÍQ9rí{is;.llegQrQii 
4 Palaaíq» y el Parlamento fué ávisitftr á jki Reinfi,: y el mw- 
gistrado :(3) y dem^s ministros, con graiDíd/ee dempstrapkH 
AW de qnerw estimar munbo á la Hfim* 

M B0g: mtM de loorír A^ nombrados para los tra^ 
dos do )«; pa9 aniv^r8al á Moasíew de Bent, da 3erpe^ y i 
Mon^^r 4ei liO^gavilla (UMO^eviUe)^ i 

De Alemania no hay cosa digna de memoria; Crfelasb 

Heoolas MÓmiyíim previniendo las cosas párala dispo- 

'. • ' , ■ ■ . • • , 

• ■ I U I " ■ • ■ ■ ■ ' , 

(1) .Fuá en efecto asesinado por Ravaillae el li de Mayo. 

[i] Oniso eyidentemente dctír téSieur áeChbteau Mufjes decir, Cárlot 
4sr Aabiflii^iiie» marqués dé dicho tCtidb; peto esté ^ne foé gtoardaf^Mllés 
écancillar m«f(Nr tfi ii^ís^ de Bicbeliea, no foraiaba parte del eoneqo 
da Réglela.. 

P) Parece quito decir «•Magistratura 6 los maguitrados*!. 



m 

síeioit de • la <3£ii)ipañfl. Aüsfdir (QaUiblt) eétá éb Vi«ftái 
Guebrian ha dias tiene embarcada lá artillería; sdnéüaüá 
Bajar' al Rín y de cruzado ett Franqueada!., 
-• Dé Inglaterra avisan que. él Parlatioentoéitá pujante, 
y' q[ue á la vista del ejército mismo del Key, sé les rindió 
1& plaza sitiada. Han derribado cruces y imá^úes, y hasta 
las pintadas en vidrieras que jamás las habían (Juilado: 
Ésto la carta de D. Juan de Lira. 
< A ál durmió el Príncipe en su cuarto, hubo grande 
^ntimiento en el de la señora Gcfndésa por verse alejaba 
él Príncipe, y que el verle sería mas de tarde en tiarde; 
En materia taa considerable no eá maravillla salga el sen- 
timiento mas vivo, qué á veces suele ser ocasionado dé lo 
qué de esta separación puede resultar. 
'♦ Dos dias há qte despacha coh S: M. el secretario Ro- 
^B cou grande gustó de todos, con lo cual lé hatt orde- 
nado al Pfótonotárío, al Sr. Carnero y al' secretario Tía- 
Vári*ete no acudan á Bingun despacho. ''"'" 

' " Al secretario Contrerás que le hicieron oidor de Iki<jfos, 
ílíéndo secretario dé Guerra, le han dado suátHocion por 
iloíras en las enfermedades. Y la eféteretáría de Gotitreras, 
dé Guerra, se la hail.dado á D. Miguel, dé Salamaübá, 'sc^ 
cretario de Estado dét St*; InAnté y del Consejo dé Haf^ 
TÍénda, de capá y espada, hombre^ dé toda satisfacción. 
¡j í De Italia Vihó ayer aviso como los ntaeMit>d rtíctopéraí- 
ron el castillo de Tortona; di^ose^ayér por ekú éÍT¿Deufn 
<laúrfamw« ^eti' Palacio.' ' »í* ;/. 'I 

-<' t iHiiéseqtieel príncipe Tornas^ había intétítado el isocoi*^ 
J-erjOj^y que le habían hecho Jos nuestros retirar coa pér- 
dida de mucha gente, y que habia salido herido.. 

Dicen murió el puqne ' niño de Saboya; ' é¡l estaba tan 
malo que siempre: tu vieron ,por cierto no se' había dé io^ 
'^ar; hereda su tío y cuñado el que fué cardenal. 

Murió en Tortosa el conde de Aguilar, que la enfermé* 



4B3 

dad le volvió y'le acabó; era buen caballero y había obrado 
con decoro el tiempo que ha estado en Cataluña. 

Mosieurdela Mota, dicen; hk Iprnádoún pueblo razona- 
ble en Aragón que se llama Mallen. 

Acabo como empezó, ip6r Plandes. Ayer corrió voz que 
D. Francisco de Meló habia tornado á entrar en Francia^ 
j que se había despicado y dado unagrdiade rota alvfran* 
cés y tomado á Landresi. ,Todo ello hacó dificuffadvV Mi 
nase dá crédito á esto, aunque e^tá iduy divulgado pof M a^ 
drid. Ello dirá: no hay sino esperar unos dias, que éiñ breve 
se sabrá si ftiere! cierto. ' ; ' , " 

S. M. se anda despidiendo de todas las jmágeíied dé 
devoción de la corte para hacer su jomada, que será es4 
tos diasl Irá muy á laligerd'en razón de casa^ y e^o los 
que fueren serán miuytíeileotos. 

El fiscal :de Consejo Real dio la acnsacion el otro día 
en el Consejo contra el papel qué salió en defen^ deíse^ 
fior Cónde-Duque. Tiene un pliego; íiámela! ofi^ecido,' pero 
pfdeñselaitantos qme por ser diBudo níio medebédejár pafá 
los últimos, como á persona oon quien no es tan preciso el 
cumplir, irá sin falta. • ■ J"' 

Por la Inquisición se ha mandado recoger dicha de-^ 
fensa con^ eáidtos ^públicos que se han leído aqáf eta casi 
todas las iglesias. ' ' 

• S/B. del Sr. Conde-Dtfque partió de Loéclies para 
Toro. Díceáe por cierto le aderezan casa en León; irá áé 
ññ signo á otl-Oí Si le ha de ser favorable la mudanza m^ 
nos será el sentimiento, mas siendo la distancia mayor, no 
creólo ha de. tetier por tal. A Dios, mi Padre, que guárdela 
V. R. y dé la salud qpe deseo. De [Madrid y Junio Í3 dé 
4 6l3.¿»>Sebastiah Gan2ale2.«»Al P. Rafael Peréyra^, de h 
tíwnpañíÉi de Jedús/eñ Sevilla. ^ í"- 



'•!■•' i:" • • ' ' • 1 ' • '; .' M 

Jlbiife Aey y /tinto 25 ils 1643. . . 

(Tom. 404|f<U. 841) . 



I,. 



Pax Cbri8ti/&Q. AIil4ias Jiá que no. ^ de Y. H^ y gs^n^ 
qiQije jo püM^iera atribuir al uq. estar on Y iUafranca» iv) pue-^ 
d^.fler esta la causa, pues de allá me remUep l^s cart9^ 
Qou puntualidad. 

Sepa Y. R. que he venido á Mqnterey á ,ver y asistir 
ld[Sr..l>. Pedro Carrillo, quQ ;ba i3S{tado indi4pu^stp, .,y la 
peor ^erjoiedad es el. poco gusto con que S..$., estafen 
cvsta plaza de armas^ por. qq awbarle el Rey dé. b»QPr la 
merced que le ha ofrecido, ylf^ es d^t^da por.t^ntoisr.títu?*. 
}q9, Y^ ,e$ forza deteojerw S« .^^ es\» asai(ifími,i y pnas 
habiendo popienzadq á inqiii^rse estos rebeldes. \ 
(, , Habrá iü dias que entraron e» S|alyatierra ppr^rai^ 
«ion y trato doble qqa usó vn.alférezjauefijtFp^qpe altaba 
de. guardia; mató á su capitán, y retiró. ía.gonte^la igler^ 
sia con ocasión, de que oyesen misa, y.^ ;tcicar. á e^lA- f!¡4 
hwor.i^a al enemigp qup estaba en cfi^boeo^da. E|ntró y 
)S«qu^ 9Jl lugar, quemando ^Iguusis ?apas, y el ^^ér^z , m 
volvió con ellos. . , .. ,1 

,En est^ frontera han come^zadp^á in^iptarnQs;;.pera 
.^ SV» D. Pedro los tiene á raya, y ^un es menestearT^pri^ 
xujr: á nuestra gente^ que es m^ha y nmy. buena,, y e$¡tií 
,^n g^9^u4^ AQorps 4^ cboqar. 3pIo igaa .C9nipa&(a i^oes^ra 
lie.caballp?^, que^uda. corriendo lu T^yfl» !!%<) antfqs^.^ 
^oohp bf^ta Clp^yiesy trajo maride 600:4^^as;dp gfma*- 
,do viaypr y menor, y mi^ye carros de ropa, qu^ llevaban 
á recoger al lugar los fronteros que viven f n jpUx^a h^gfi^ 
ríllos mas acá. Yamos cogiendo los frutos á toda prisa, y 
en acabando me parece que se intentará alguna facción- 



De Juan no he tenido mas aviso que el que V. R. me 
dio, de que trataba de venir á Sevilla. Avíseme Y. R. qué 
se hace, y de lo que ^r acá se fuere obrando iré avisan- 
do á V. R., á quien guarde Dios como deseo, &c. Monterey 
y Junio 25 de 4643. -== Francisco Isidro Monzon.«Al P. 
Rafael Pereyra» áe la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Junio 25 de 1643. 

(Tona. 401, fól.28 v.») 

De París 20 de Mayo de 1 643, escriben lo siguiente: 
«En 22 del mes pasado llegaron á París los despachos de 
España para la seguridad del viaje de .los diputados de 
S. M. Cristianísima, que han de ir á la junta de la Paz que 
se ha de tener á 1 1 del mes de Julio próximo de este año. 
Los que S. M. ha nombrado son los condes Chavigny y 
Davos (i) y el primer secretario de Estado y el otro con- 
sejero del dicho Consejo. El Emperador ha nombrado por 
presidente de la dicha junta al duque Julio Enrique de 
Saxa Labemburg (Saxe-Lavenburgh). 

El cuerpo del señor Cardenal Infante, acompañado de 
treinta coches con los criados de S. A* , pasó por Paris en 
1 3 de este parax España. S. M. Cristianiftma mandó que 
fuesen cuatro ministros de justicia y i 2 aroheros de su 
guardia á recibirle á Cambray, y acompañarle hasta Ba- 
yona , y que se haga á costa de S. M. la de los criados 
de S. A. y del carruaje, y que en todos los lugares salga 
la clerecía por donde pasare el cuerpo de S. A. , y le re- 
ciban y hagan los oBcios de difuntos con la honra y gran- 
deza que sé debe á su memoria. 



(1) Aanqne*en el original se lee claramente Daros, se ba impreso Va- 
«01, porque no paede ser otro qpe el conde^ Davaux 6 d'Ávaui^* , , ; , 



430 



Muerte dd rey de Francia. 

S. M. CristiaDÍsíma murió en su palacio de San Germán 
en la Aya (1), cuatro leguas de París, dia de la Asunción^ 
1 i de este, á las dos de la tarde; á tal dia y á la misma 
hQra murió Henrico IV, su padre. Reinó 33. anos ca- 
bales. Estuvo dos meses en la cama de calenturas conti- 
nuas. Reconocióse á pocos dias que era su enfermedad 
mortal, y estuvo el Santísimo de manifiesto en todas las 
parroquias y iglesias de religiosos, en las mas dia y noche, 
con gran concurso de devotos; y porque le apretaba la 
enfermedad, declaró en 21 del mes pasado á la Reina re- 
gente del reino hasta que el Delfín tenga 14 años. Fué obe- 
decido (2) por el Parlamento, donde se hallaroa todos los 
grandes del reino y Monsieur, hermano de S. M. , su te- 
niente general, y cuatro ministros de Estado, el cardenal 
Mazarini, el canciller de Francia Monsieur Boutíller (3), 
tesorero mayor del reino, y el conde de Chavigoi, secreta- 
rio del Consejo de Estado y el príncipe de Conde, presi- 
dente de este Consejo. Quiso S. M. que se diese nombre 
al señor Delñn, su hijo* que aun no tiene cinco años; y 
porque todo fué*de priesa honró S. M. al cardenal Mazari- 
ni, haciéndole padrino, y á la princesa de Conde madrina. 
Fué'voluntad de S. M. que se llamase Luis Augusto , y así 
este niño rey es XIV del nombre. 

El mismo dia que murió S. M. se entendió que la Reina, 
y el nuevo rey y el duque de Aujou, su hermano, vinieran á 
París. Fué tanto el concurso de gente que salió fuera, que 



(1) Saint Gerinain en Laye. 

(2) Entiéndase «jurado.» 
i?) BoaOüUiflr. 



437 

quedó muy poca en París. Difirióse la entrada hasta otro día 
alas dos déla tarde, y Ufaron SS.MM., acompañados de 
todos los príncipes y señores y mas de 40 coches, y el tep*' 
cío de la guardia de S. M. que es de 4,000 infantes y sus 
mosqueteros de á caballo que son mas de 1 ,000, y d tercia 
desuizaros de 2,000* infantes: todos con sus armas muy iu«^ 
cidas. La Reina, el Rey y su hermano venian en un coche 
en medio de la caballería. Fueron SS. MM. reciUdoa con 
grande aplauso. Siempre que pasaban decia el pueblo á vo- 
ces: ¡viva el Rey! Ala entrada el duque de Mombason, go*- 
bernador de París, y la Ciudad se llegaron al coche, y se 
hincaron de rodillas en tierra, y prestaron el juramento de 
fidelidad 9I Rey, y le presentaron las llaves de la ciudad; 
y á la entrada del Loure.(Louvre), palacio de S. M., fue- 
ron SS. MM. recibidos del Parlamento,* que Cambien pres** 
tó juramento al Rey, antes que saliera del coche. 

En 1 8 de este, el Rey y la Reina madre, acompaña- 
dos SS. MM: de todos los príncipes del reino, fueron al Par- 
lamento á las nueve de la mañana. Sentóse el Rey en su. 
trono real, y la Reina mas abajo, á la mano derecha del 
Rey, y él duque de Orjiens, tio del Rey, á la izquierda. 
Después que los grandes y el Parlamento se sentaron en 
su orden, la Reina se levantó y hizo una muy humilde re* 
verencia al Rey, diciendo: «Sire: suplico á V. M. mande á. 
su Parlamento que me reconozca por regente de sü reino, 
en conformidad de la declaración del Rey, mi señor, vues- 
tro padre, que está en gloria.;> Luego el Rey dijo con muy 
gran despejo, (aunque tan niño , saludando á la Reina): 
«Quiero y es mi voluntad que la Reina, mi madre y seño- 
ra, sea regente absoluta de mi reino, y así os mando que 
la reconozcáis, y mi canciller os dirá lo demás; » y des- 
pués que el Parlamento obedeció la voluntad del Rey, el 
canciller trató de lo que se ofrecía para el gobierno del 
reino, en que se estuvieron dos horas. Después se retira* 



488 

ron 6S. MM« á Paleoio^ oon el miaiqQ «compauaipj^to» 

S. M., que esté en gloría, mand6 expresamei^tepor sa 
testamento que su entierro se hiciese sin la ostentación y, 
grandeía que se hace á los reyes orÍ3tianísimos , en que 
se gastan mas de 3100,000 ducados, y que se llevase su 
cuerpo desde San Germán á San Dionisio, dos leguas de 
París, entierro de los Reyes; y así se llevó en 8 de este á 
media noche^ acompañado de todos los grandes de la cor-* 
te, y un tercio de su guardia, vestidos de luto, con las ar-^ 
mas arrastrando , y otro tercio de 4 ,000 hombres con 
hachas encendidas. Mandó que su corazón se llevase á la 
casa profesa de la Compañía de Jesús de Paris, en señal 
de lo mucho que estimó á la Compañía. Ese día se trajo á 
la misma hora con grande acompañamiento y muchas 
hachas, cuya iglesia*, una de las suntuosas que hay en la 
cristiandad, mandó él labral^ Está puesto á un lado del 
altar mayor en una caja de plata. . 

Quince días antes que muriese S. M.> que esté en glo** 
ría, los parientes del cardenal Rochilieu, sacaron su cuer- 
po de la iglesia de la universidad de la Sorbona (donde 
estaba depositado hasta tanto que se acabase una gran- 
diosa capilla y su entierro, que se labra en la dicha Sor-* 
bona), recelándose que muriendo S. M., los príncipes y se- 
ñores que estaban desterrados y ausentes por su respeto^^ 
le sacarían y afrentarian ; los cuales después de la muerte 
del Cardenal han vuelto los mas á la corte» habiendo al-^ 
canzado la gracia de S. M^^ y después la Reina madre 
regente ha concedido la suya á los duques de Guisa, de 
Elboeuf y de la Yaleta, que presto volverán á la corte: no 
ae sabe dónde han llevado el cuerpo de su Eminencia. 

De Inglaterra. 

Cumplido que fué el tiempo de ia suspensión de armas 
entre el rey. de Inglaterra y el Parlamieinto» y no habiéU'** 
dosé podido acomodar» volvieron á ^mar los e^éroito^ las 



439 
armas. El del Parlamento, á cai^o de su general el conde 

deGsa«aR,^i^KGJitidad4«R^ 4 S! leguas de Lon- 
dres, plaza importante al rey de Inglaterra, la cual ie im- 
pide^ qpQ)90 Uogue con. 3U ejército á LónAre^t' Xoip^onla 
en dooe 4iaa; por diesgracifi que 9uce<Jbó al gobemadori 
que era valiente soldado^ y en quien el B^y descansaba; 
Fué que. desuna pi^axi de¡ artillería qu€i los percadores ti* 
rarqn á la ciud^c^i dio ia bala en una cbjmeneaj la cual 
cayó .al tii^po que él pasaba por la calle, y le hirió de 

♦ » _ 

muertOi con que el que lesuoedió era de lañocciop del Par* 
lamento y trataron, luego de concierto. . / 

« • 

Tanü>ien el Milor Waler hd. totnado la ciudad de Hq^ 
refort, capital de la provincia desdicho nom|)re> que ^9r, 
ba por el Reiy. Otras plaiaa ¡han tomado los del.Paríamen^ 
to, y el conde de Neucastel ^ewcastle) general del ejér^ 
cito real, babieíado sitiado la «ciudad de (jeede^ (I>ipeds) 
la («Mnó y Jt^iw príaioiiaro ^1 Fairfox [\ ), general ^ ejér^oito 
del Parlamento en el pais del Norte, á quien ba envwido aü 
castillo de POnfi^t (Pomfret). El general KIng por el Rey 
ba toiQado: sobre lospariamóntarios la ciudad de Norton^ 
gbam (Nottíngham)v capital de la provincia del mismi» 
nombra. Estas guerras de Inglaterra deétrayen aquel reino^ 
y no Jbay primicias de paces hasta que el Rey quede i Vior» 
torioso ó eil Parlamemto, y en el ínter se degttellatk düos é 
ot£03 miserablemente. 



(1) Dos generales tuvo el Parlamento así llamados, padre é hijo (Fer- 
nando y fomás], pero aiinqde eñ lá campaña que aquí se .cita el ejército 
TMlUe1fi4Íbmejd^);ft|ri6;ki(>'«(m6tá>qué iiiiitran6 de a^beltos áos gendrd- 
M» cAye0ie >rí«i(>iM|^ ^ in^nof del Vefto^dfNr. - ^ 






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J -. • • *. ' I. '■ ',. !• ' ••; i ,í 



440 



Uegada dil Conde-Duque á Toro jf lo qtte haee álli (4 ). 



:r • 



Jaeves 1 de Juqio llegó á Toro el sargeiítd mayor 
D. Mateo de Alvear,*con aviso dé que el Confie -Dúqae 
había elegido aquella ciudad para pasar en ella este vet- 
rano , por la templanza y ameoidad del sitio; y como eo-* 
sa tan lejos de imaginarse causó la admiración que se de-^ 
ja considerar. Ti'atóse luego de inquirir la causa, y comof 
faltaban noticias, que pudiesen servir de fundamento, eran 
vanos los discursos. En el modo del viaje, acol»pañamien-* 
to y casa que traía , se hablaba con incertidumbre y va- 
riedad hasta que aseguró el aposentador que venían con 
él' pocos criados, y de los conocidos solos D. Francisco dé 
Montes de Oca y D. José de Ynsausti y Simón Aodríguez; 

Viernes 1 9, se supo que entraría el día siguiente por 
la mañana. Salióle á recibir la Ciudad por sa icorre^dor 
y cuatro comisarios, y á todos dio los mejores tugares en 
cíu coche, quedándose en el estribo izquierdo. Así entró' 
por la plaza y calles mas principales , y en nná de ellas 
encontró á D. Luis de Ulloa (2) (caballero natural de allí 
que después. de haber servido bien á S. M. , pasa desaco** 
modado) , y como si le hiciera sangre el parentesco' de ad- 
versidad paró el coche y le mandó entrase con él en aquel 
estribo; y aunque lo escusó, hizo que le obedeciese, di- 
ciendo, que si bien estaba muy gordo no seria mal veci- 
no, y después de haberle tratado con particulares demos- 
traciones de humanidad, hablando en su retiro le dijo: 
<c En fin, es necesario buscar los hombres para hallar hooH 
bres; que los que se* van á ofrecer, ó no lo son, ó son los 

(1) Es evidente qae esta relación la sacó el P. Rafael de alguna carta 
escrita desde Toro á Sevilla; lo anterior parece copia de alguna ««Gaceta.*» 

(2) El conocido poeta D. Luis de Ulloa Pereyra, cuyas poesias se im» 
primieron por primera vex en 16i9, 4/ 



U4 

mas roioes: j» palabras en que moatró que comenzaba á 
entrarle. la hiz ccMonn» y se iban desalaoclo laB vendas que 
impiden la vista en la prosperidad. 
. LI^ á las casas del marqués de Alcañices» dispuestas 
para isa habitación , y después de haber estado recibiendo 
visitas muy apacibles» se retiró. A la tarde fué. á visitar 
á la marquesa de Aloañices , y ai salir dijo : « Vamos, á 
darle la obediencia á nuestro corregidor, » y por no hallar-- 
le en casa, dejó advertido que le dyesen habia ido á be- 
sarle las manos, y después de haber andado por el caooír 
po paró en las vistas que llaman el Espolón. Allí llegó el 
corregidor^ y le hizo entrar en el coche tomando el terce- 
ro li^r, sin querer otro. Eu una calle después de haber 
pasado, se oyó la voz de un niño que decia: ¡Yictor al . 
conde de Olivares I y repitiendo el P. Juan Martínez Ripal* 
da aquellas palabras del psalmo octavo: ew ere infan^ 
tium^ &c. ; respondió: « no, sino que esto es mas eslimado 
caanto menos merecido.» Poco mas adelante salió \ma vie- 
ja de la puerta de.su casa y le dijo: a sea V. E. muy bien 
venido á esta tierra », y lo recibió gustoso, dando á enten- 
der que hacia caso de estas cortas señas de piedad, en 
que introduce la fortuna consuelo á los que vuelve las es« 
paldas^ trocando en amor el odio inseparable de los gran-* 
des p9estos« 

£1 domingo por la oaañana salió á la plaza , y volvió 
temprano á recibir loa qoe fueron á verle, con extremado 
agrado y cortesía, usando de los términos, de particular» 
como si no hubiera pasado por 22 anos, en que pudiera 
tenerlos tan olvidados. Por la tarde estuvo en la pelota;, 
concertando los partidos, y procediendo como caballero 
de ciudad^ en la forma que si se hubiera criado y vivido 
siempre en eUa. Llevó en su coche los que cupieron, aga- 
ssyándolos y ajustándo el tratamiento de todos, como sí 
conociera la condición y calidad de cada uno. 



Bl lunes se halló éa uü áyuntamiénlo ordinario; y tu*^ 
vo en él el lugar que le toca, sin admitid el éeH marqués 
de Malagon, que le prefiere, aunqu6 ie le ofreció sú t^^ 
niente én nombre del dueño con miicbas instancias; res- 
pondÍ(} al bienvenido y trató de los degocios cómasi ftle« 
ra vecino , y en todas las ocasiones que pudieran causar 
perturbación, con el recuerdo de la diferencia. Es tal su 
tranquilidad y constancia en las acciones, en las pálÍBd)raS| 
en el semblante y en el modo imposible de fingirse, que 
ni los que saben distinguir esto lo tienen por artificioso, 
aunque les admira como milagro, y de todo se va fttbri-^ 
cando un concepto con que se truecan los cotas^onéííj dé 
ittanera que no puede creerse ni decirse , y se coiioee én 
este gran ejemplo la breve facilidad <;on qúe'los acciden-* 
tes mudan los ánimos humanos, y que no hay subsistencia 
en tiada de la vida. 

' fiátedia llegó un criado de sii caballeriza á comprar 
unas guindas en lá pla^^ y sacando un real de moneda 
nueva de los que no tienen caria, para pagarlas, dijo la 
mujer de la fruta que no conocía a(}uél dinero, y sobré 
esto levantaron la voz, á que.se llegó mucha gente di*: 

• » • • 

cieodo, que aquella era muy buena moneda, y cuando no 
lo fuera ni pasara, bastaba que lá trújese criado del Oon^ 
de-Duque para que se le diese cuanto quisiese, haciendo^ 
lo á iniiy buena dicha. Todas las frutera!? se levantaron 
á pagar por él á porfla, tirando déla capa ál mozo para 
que fuese á sus tiendas sin dinero; y aitojándole tas gúm^ 
das á céékás, (^dába mas gustosa la ^ue de más cerca sé 
Ub ofreéia; y como los sucesos menudos explican á las ve* 
oes las cosas grandes, representando á la imaginación lo 
que no 'puedm ni bastan las palabras,' ha parecido refe-¿ 
rir está circunstancia que envuelve mas de lo qué descu* 
brieran muchos encarecimientos. 



4iS 



Madrid y Julio a de \ 643. 

(Toia. 401, fói. >S7.) 

Cia/rfíiiíai ^ «iMi eoria ie% ie JuUo de 4643, de lo nrns 
nueve que ha fuibido tn la villa de Madrid y Ciudad^Reai. 

Qne et Conde-Duque está en la ciudad de Toro» olvi- 
dado ya y sin esperanzas de revivir^ . Que S. M no hizo 
000 él ni oon la condesa, las demostraciones que decís de 
amistad en su partida, ni le dló hábitos ni otras merce^ 
des, ni carruaje ni escolta , porque como Rey mandó por 
decreto, en virtnd del cual obraron los ministros como 
pudieran en cualquier otro señor. Sus criados tqdos pade^ 
cen fortuna; unos presos y otros ahuyentados, y todos 
mal vistos; sus confidentes y hediuras están ó deshechos 
del todo ó en la mayor parte deslucidos y sin séquito^ te^ 
miendo por horas su última desolación. 

Su hijo, ó como se llama;, aborrecido por hgo suyo, y 
mirado como destinado á atguna gran desdidia: que es lo 
que dice el perro pueblo. 

Arce de Reínosd tiene ya el nombramiento dé Inqüi«» 
ador General. Honéstase la deposición del pasado con el 
título de jubilación, dejándole la mitad de los gajes, que son 
9,000 ducados; pero poco los podrá gozar según la edad 
que tiene. Entiéndese queda el Tribunal, en que habi» 1 1, 
eon solos seis, y que estos serán no los mas antiguos, si-^ 
no los mejores i satisfacción del nuevo Inquisidor, y que 
en este y los demás tribunales correrá á un tiempo la 
reforma, y que habrá un poco qiie hacer y que veamos. 

D. Diego dé Riafk) besó la mano de S. M. Díjole S. M.: 
« ya os habrá dicho el Presidente como os he tmido por 



U4 

visitador y reformador del Consejo de Hacienda y otros* • 

Aquí se entiende ha de haber bravo estrago , y qae 
en partiendo S. M. comenzará la obra, de que ya no se 
puede dudar, pues los maestros de ella están á punto 
y con ios instrumentos en la mano. Muchos son los que 
tiemblan; pero los que verdaderamente caerán no se sabe; 
machos serán si se ha de sacudir á todos los que kr mere- 
cen. Lo que es el Protonotario, Carnero y otros, ya ni Va- 
len, ni parece tomarían; los 'dejarán en ese abatimiento. 

Lo que de D. Francisco de Meló decís fué y pasó así, 
menos de salir herido, y que la caballería dejase de pe- 
lear, por haberle dado por general á Alburquerque , que* 
es un señor bien quisto y valiente. El improviso los aga- 
Uinó y el hallarse desordenados y cebados en el saco y 
despojo de los que habían vencido: cosa fea, pero vista 
infinitas veces. Alburquerque y otros muchos cabos y per- 
sonas de cuenta salieron heridos, preso el de Garcies, muer- 
to el de Villalba. La rota en todo caso fué grande, pero 
no nunca vista ni representada; llególe socorro á Meló, re-r 
paróse y escribió animado. 

Cuatro dias hace se certificó que habíamos ganado 
por interpresa á Cadaques, y degollado los naturales el 
presidio francés, pidiendo socorro á Rosas y dándole muy 
á tiempiO nuestro D. . Diego Caballero de Illesoas. Esta 
nueva ha descargado de cerca, y así no la afirmo, pero sí 
el que en Barcdona se ha declarado gran parte de la no-^ 
bleza por S. M. , no queriendo jurar al nuevo rey de 
Francia, que aquel ejército se halla minorado, y que los 
fi'anceaes se huyen ya á bandadas, creyéndose que S. M. 
se pone á la vista. Se han de ver milagros y parece lo 
comprueba el que precipitadamente y caá sin séquito sa- 
le de aquí mañana S. M. la vuelta de Tarazona, y ya hoy 
ha salido la cocina y algo de recámara. Déle Dios mejor 
suceso que el año pasado. 



US 

Picolomiiio y Torrecusa créese estarán ya al desem- 
barcadero con tos italianos y naciones auxiliarías, para 
hacer por la parte de Rosas lo que conviniere. El cuerpo 
del señor Infante llegó tres dias há; lleváronle al Escorial 
aoompañado (de algunos señores y prelados, y (|e la guar- 
da de los cien cóniínáos con libreas de luto, lanzas, gine« 
laSv hierros, borlas y astas negras. 

La hermandad, de CÍDdad'-Real, capitaneada de su al«* 
calde^qne er^ un caballero» de allf^salió en busca de ía 
cuadrilla de 30 (j[ue Jiabiaü hecho grandes robos y insu1« 
tos. Retirósele y siguióla hasta un rio junto á Tala vena j 
donde les -fué fuerza hacer rostro; arcabuzeáronse y se peleó 
de veras. Mató lá Hermandad cuatro, y prencEó 17, y en 
el rio perecieron tres; el resto se desapareció. De la otra 
parte murieron trbs; el uno fué el alcalde. 



Madrid y Mío T de iUd. ■ 

(Tom. 404, fól. 354.) 

• 

Pax Christi, &c. El correo pasado no vino pliego del 
procurador de Sevilla t y con osóme falló la carta de Y. R- 
Teníame con cuidado y salí de él con la que ayer recibí. 

A primero de este partió & M. de Madrid para Tara- 
zona , y las jornadas las hace mayores de lo que primero 
se entendió. Ya á la ligera; créese hay alguna inteligencia 
secreta, si bien los enemigos obran lo que pueden. 

Deja orden para que el tiempo que estuviere ausen*- 
te está el Santísimo descubierto continuamente, hacien- 
do Cuarenta Horas en todas las iglesias y conventos de 
Madrid , por su tumo , conforme at papel que va con es** 

TOKOXTU. 10 



4«e 

ta (4). La diligeofiia eo acudir á Dios siempre te útU » y la 
primera qu» se del)e hacer, mas no deben omitirse lis de-<- 
ma^; si con esta no hay todo lo que se desee, ilo canea la 
imposibilidad del dinero^ ' 

Ueva f)or secretario del despacho á Rozas » hombro 
de aventajada capacidad ^ si la salad no le impide el dar 
muestras de ella, que es corta. Snstitáyéle D. F0rMánd0 
Ruiz de Contreras. Con esto se banqoedadb el ProtonOta- 
rio, Carnero y Navarrete, que eran loe que tenían el 
despacho, y los confidentes de S. E. el aeSor Conda<«' 
Duque. 

Eloonfesor de S. M. se ha quedado^ que en miicbt 
edad le ha impedido esta jomádai 8ú{delé Fray Joan de 
Santo Tomás, catedrático de pdma deAlcaiá, hombrii 
docto y ejemplar ^ may domioico efa todo* 

Dieron la secretaría del Consejo de guerra que tenia 
D. Fernando Ruiz de Contreras á D. Miguel de Salamanca, 
secretario que habia sido de Estado del señor Cardenal 
Infante, y del cona^D de Hacienda; es persona de muy 
buenas prendas, y que hará el oficio con toda satis- 
facción. 

Dejó S. M. antes de partirse al Príncipe en su cuarto 
y con su casa en la forma que á V, R. tengo avisado. Es- 
tá sobremanera contento, y ya su edad pedia no estar co- 
mo estaba en el cuarto de las mujeres, sin tenerla ensé-* 
ñaáza que pide quien ha de ser sucesor de testos teínos i 
las ocupaciones que su edad pide, que es bastante para ir 
enseñándose á lo que ha de hacer en cosas knayores, dfg^ 



(1) Está en efecto en el tomo al fól. 35d, y es una especie de cartel 
|H*e|)ie para SJar en las esquinas cea él siguiente encabetamiento: iTeiacúm 
dfi lüi tilmas m 9^ Hpm elórdeií (n/bucry*» $e had$ «tMrtr la m^eim 
continua e* forma de CuarenUk iforof, desc9briMo9e ^ SfiUúínM» jjd^mevto, 
Kgun te oeldra en R<ma á devo^ áe S. ^. C, del Rejí nvestro ee^or. U^-^ 
drid; por Ork» «lAcheí, 1«W, fW. ' ' 



H7; 

n^s de im Prípcipe-Cpa est» ocasión ^ hfiqm^io, á asís* 
tille Hp FraDcisQO de Boqa. . 

I4 Reixia mie3tra aenpra queda con el gobierno y 
despacho , con mas mano que la vez pasada , pues ahora 
la tíenie. para je^lyer, lo qcie dc^ pre^^nte se ofreoi^rp en 
cu^uiera. {nabería,. ayisaqdo despo/^aá S. M.; y si lof^ 
n^ocios fueren de calidad que dea espera para, poder 
consullar á S, M., estos han de ir donde estuviere, y la re* 
solncíon q«e Sr M. enviare, se ha de ejecutar, 

Al salir de la corte $, M. vino á visitarle el lantsgra^f 
ve de Hesse^. caballero del hábito de San Juan, i quien 
el señor C!onde^Duqae habia hecho general en lu^ del de 
Femandina« Paréoeme que es^ caballero vino con el her^ 
mano deldnqne de Florencia el ano pasado 5 y S. E, se 
pagó macho del, .y le dio este cargo. Es buen soldado} 
maa fanbo reparo que quien tenia su encomienda en Fran- 
cia » y cobraba pensiones de los Barberinosi y t^iia ade-* 
más dependencia <ite Francia ^ fuese dueño acá del man 
Gomo vol vieropi el oficio á Femandina > á este caballeriO 
le despidieron y él se vino á ver conS. M. á darle razón 
de aa persona. Ha estado delenido dos leguas de aquí has« 
ta la salida de S, M, que le dieron licencia para queje 
hablase en Atocha. Hízolo, y S« M. le habló con mucho 
agrado» y le di<S 8>000 ducados de ayuda de costas, y 
6»000 de pensiones» y ofreció avisaría á ana embajadoras 
le honrasen acreditando su persona; mas no ha querkb 
le sirva. 

Estando el castillo de Tortona en lo último , vino con 
deseo de sooorrarle el príncipe Ton^; intentólo y le die- 
ran nná btténa maño degollándole mucha gente, y él dicen 
salió herido, con lo cual se retiraron y el castUlo.se rindió. 

£1 príncipe heredero de Saboya dicen mnríó ; era en- 
fermizo. Con esto entra el tío, que está casado con la 
hermana mayor de ^tq príncipe » y sobrina suya* 



• • / 



U8 
' Han hecho lítnlo (í) á D. Cristóbal de Benayénté, y 
mayordomo mayor y ayo de D-. Juan dé Austria , el que' 
reconoció S. M. por hijo' él ano j^asado; antes dé su 
jornada. t .. • . - 

Tandbien han dado títulos i dos caballeros de Talaye- 
ra; uno se llama D. Fulano de Méneses (8), y .otro D. Fu- 
lano de Carranza» caballero del hábito de Santiago. 

Con el correo que vino de Roma avisan como el prín- 
cipe de Parma habia dado una rbta 3 te gente del Papa y 
desbaratádole 1,000 caballos, con muerte de algunos, y 
prisión de otros. Serón como 300 entre heridos, muerto^ y 
presos. Tomró un pueblo y pasó adelante; en otros encuen- 
tros que con la gente del Papa ha tenido, se di¿e han ne- 
vado lo peor los del Papa, conque los Barberinos están 
muy <^uidadosos. 

Avisé á V. R. como se decia queD. Francisco de Meló 
se habia recobrado, y aun que habia dado una grande rota 
á los franceses. Esto está hoy muy Válido, porque unos 
dicen ha habido cartas de Bilbao; otros afirman las haha^ 
bido de Navarra, y dicen tanto que la mitad fuera buenf- 
sima nuevdi Ayer aseguró en casa un P. inglés le habia 
dicho uno de su nación que acababa de llegar de Francia, 
qué allí era cosa corriente. Lo que dicen es, que sé juntó con 
la gente de D. Francisco el Bec (Becq) con 6,000 alema- 
nes, y se le llegaron otras tropas con que reforzó su ejer- 
cita;* que (ornó á entrar en Francia y que habia cogido 



i; > y .. * . . 

. (IJr S^gon B^rní Tikuhs ie.CasiUiai pAg. 338^ ho Até oreado conde de» 
Fonlaivar basta el 17 de Enero de 16i5. Véase rtaipbien k S^liaar, Dt^^mt- 
(mes de Castilla^ pág. 4$1, el cual escribe Fontanara. 

. {2) Én vano bemos consultado k Beriii, Ri varóla y demás gencalogistas 
que ban eacrito en la materia; uo bailamos ningún caballeta) de este ape- 
llido que rcoibieác titulo en este año. En el de 1652 pareoe según Berni» 
pág. 358, que D.Ambrosio Carranza y Medina, caballero de Santiago, fué 
creado eondode Usté y de Fria^ era yá marques de Arabaeca. 



U9 

al Trances con menos oaidado d^\ que debiera, y le ha^ 
bia degolladd 3,ftQ0 hombres^, preso maa de 2,000, y 
tomádde él . bagaje y * artiUei^a, y tomado también á 
Cambrieai y Lamdresi; y que estaba sobre otra plaza; 
Esto e& lo que corre; mas la gente ^Hierda lo tiene por fán 
bola, y haciendo el oámputo del tiempo, parece moral^ 
melote imposible» aunqtie puede ser haya ^ habido aigOj 
Acfiaden que los mas que murieron fueron de la cabi^lilería 
donde estaba lo lucido de Francia: corren tantas nlentíraa 
qué es pocoá lo que se puede <kr crédito, y esto tanto y 
con tales circunstancias, que no se le puede dar ninguno; 
Dioi.sobfe todo: : i . 

El trabajo e» que n<^se sabrá nada de Flandes sino.es 
por mar. La oausa'ha sido que estaban de acuerdo dotre 
España y Francia pasasen los correos libremente , loa de 
Franda por Flandes para Holanda y Ale^apija; y.los d» 
Flandes y Alemania por Franda para España, y de Espa<^ 
ña para Flandes y Alemania por Francia. Paréoeme que 
de Holanda enviaron un correo para Francia y (^ á este 
en el camino le salieron, en un bo^ue y le desbali jaron,. 
y tomaron: cuatíto. llevaba. Volviendo este correo á Fran^ 
cia ha dado á ; entender que el haberle despojado fué pot 
causa de D. Francisco de Meló y da varias razones: la pri^ 
mera que le detuvo, no sé sí tres ó cuatro horas; lo segun- 
do que le dieron el pasaporte casi al anochecer, ordenán- 
dole partiese; y que él respondió no caminaba dé noche, 
y que la instancia que le hacian parecia fundada en algu- 
na malicia. I^ tercera, que'ci^ando le despojaron, aunque 
es verdad le quilaroh^ él dinero , mas que reparó qué ha- 
biéndosele volado con el aire un papel suyo que llevaba 
en la faltriquera , cuapdo ^e saparon lo que tenia en ellas, 
ano de los qCie allí estaban,, viéndole ir por tierra lieva^^ 
do del aire, corrió y le cogió y se lo metió en la faltrique- 
ra, de donde coligió era no tanto á robarle como á tomar 



460 

tos t>Bégos y despachos ^üe Ikiráln, y á esta tram úvár 
otras razones en Francia. D. Franeisdo det Mékilo Mpo y 
esoribió dando qnejas al Nuncio de lo qoe en Franela ha« 
bia dicho el correo, y purgándose de lo que le había sos^ 
pnestQ^^ y el Nuncio respondió que si los (diegps pareciaa 
él trataría de componerlo y lo conseguiría , mas que de 
otra suerte no tendría remediq. I^to esteren este estado, 
onn que la correspondencia se quebraré, si eato no se 
acomoda, y los correos solo vendrán por már^ con la in-^ 
certidumbre que de suyo ti^en ppr este paaoiino los avisop 
con los riesgos que se 'ofrecen. 

Aviso ha venido que moros y turcos tienen cercado á 
Oran; que S,&00 turcos la habían dado un bravo asalto, 
que los hablan rebatido con pérdida dé algunos' de ellos» 
y sin ninguna de los nuestros. Llegaron otros 3,0(^0 d^ 
socorrb, y dieron todoS junios otros dos asaltos, y ftieron 
rebatidos, con muerte de muchos y algunos de los nues- 
tros. Pidieron mas socorro á Argel; la plaza está despro-* 
vista como otras muchas. Dicen les Van enviando algún 
au&ilío; Dios lo remedie: Adiós, mí padre, que guarde á 
V. R. y dé la salud que deseo. De Madríd y Julio 7 de 
t643 (<).«-iSebastian donzález.^^At P. Rafael Pereyra, de 
la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

4 ^ 

(1) En ^^ lugar haUamos enirfi lfi$ allanta rnaaosorítM dfl P* forey t , 
ra lo siguiente: 

f Venida del P. Ma^eqrelíQ^. 

ja PrManvAl iM[i|so«re|laa» Ujo M WV 46l Sraiói, <y|tabb lea. tUirü 
cufpdo el alzamiento. Tra^ de volverse i Por^p^al y nor órdei de S» &|.í 
estuvo preso en nuestro colegio. Al cabo de dos años mandó S. M. esco* 
gtese la provincia que quisiese ; escogió el Andalucía, y había de venu' 'á 
Gdrdoki oosmandadQ que st le dieran 200 tB.'eada mesdqAliaieQttw.» . 

i<$l.Qf ^rtq dja d^ Pascua se divulga ep^ Sevilla gne se rebi^i^ba ^ mo^ 
neda de vellón , de suerte que el que había quedado en uu ochavo fuese 
un maravddi. Alborótcisela gente de stuéi'te que mticfaós ibati á ^ob'ptkr á' 



AktTá la«i«ÍÉáoiott clél PiMAl, <|ue ofr«0f eilMM (1)/ 



'.'• . ■■•..!. 



I.l 



Madtid y Mío n dé ^UB. 

• » 

PaxChrÍ8ti,.&c. Copia de un párrafo de oaa carta 
qae escribió D« Fematído Ladrón ^de Gnevara al marqués 
de Santa Ocvnz^ fecha en el Puerto de Santa María á T 
de Julio. 

«No 00 puede encarecer el estado lastimoso en que es^ 
tan las piafas de Alarache y La Mamora. De persona def 
toda fé y crédito tengo relación que basta 20 dé este mes 
tienen para comer, á ocho onzas de míazamorra , sin otra 
ninguna cosa. Un saínente mayor ha venido por aibbas á 
dos plazas, y ha hablado al marqués y di duqtte de Ciudad^ 
Real , y al veedor general. Todos se han encogido de 
hombro», dicdettdoque no tienen modo de darles có^ al- 
guna, y viendo lal miseria les pidió enviaten embarcación 
nos para traer la artili^ía y gente, porque indubitable^ 
mente, ii Mto les falta, se enti'egarán á los moros. Tacta- 
bien le Karñ reápondido que na tienen órdeá , y cierto que 
estoy compadecido de tal manera de éste desamparo, que 



las tiendas, llenándose de gente, y compraban; otros no cpierían vender, 
tibos pagábaü y admltiáú la4 deudas; otroé no las admitían. El pan ño se 
afeaaaaíba «bu» may ear», 7 él preeíb^ deMado de' M que el di4 atteeo-^ 
dftit^ ^físaipn.al Kdgante 7 paútenle, y.preganóieiiQ kMviar.domdadet 
la moneda, y. púsose pena de axotca al (¡ae trata^ de {i^ade moneda. 
Fué día de grande confasion en Sevilla^ 7 el domingo de Cuasimodo hubo 
otra inquietud sobre lo mismo sin poder persuiadlr ft la gente lo con*- 
trario." 

(1) La de Leg^Qéfi 6 la da , Abif ma^^, supuesto autor del I^oandrp, pu4)4 
k pna y otra alude en cartas anteriores. Nin^na de la» dos fe halla, sin 
embargo, nt el tdmo. " ' '' 



m 

si Qomo<9Q o^ro tiempo me bailara sqbradis » ! ó <sobrara 
las consigDaciones que S. M. me dio , infaliblemente les 
enviara un buen socorro, aunque nunca me lo pagaran, y 
así y todo be de^^pr^Quri^r .epviariQa lalgun l)izcocbo y vino, 
porque el hombre asegura que con un mes que se les en- 
viase á libra de pan, tendrían reparo para la forzosa pér- 
dida de estas plazas , y en ínterin habrá tiempo para ma- 
yor disposición.» 

Y añade el dicho : c^De Tánger ha .venido ana relacioq 
de mucha gente* que ha muerto de hambre , y: ia v^ ^QQ. 
queda há un mes que come solo pámpanos , y aun eB(q.y4 
les falta: j Válgame Dios, las miserias quQ,eiie8{te tiempo 
nos acaecen ! Cierto que esta es muy grande , y que será; 
lástima para llorar toda .ui^estra vida, si se perdiesen es*: 
tas plazas.» Hasta aquí la carta. . . , i 

Don Gregorio de lyiendizabal , oidor d^l . Consejo Real, 
habia hecho una leva de ge?^ en O^doh^iy. que había* 
costado á S. M. 50,000 ducajdos; porque qo oe le huyesen! 
los embarcó en dos navios. EUos, coq ocSüJbWEi de h^rlo^: 
acometido las galeras de Biserta, tomaron ia^ aunas, que- 
no las llevaban , escaparon de las galeras , y vióo^o^e coq 
armas se amotinaron contra los que los llevabaq, y el unp. 
de los navios dio en Motril,, y saltando. ea. tierra la gente* 
se huyó; el otro en Gíbraltar, y se alzaron, con el.aav^o, y 
hoy no parece. 

El de Berganza dicen hace plaza de armas ó la tiene 
ya hecha en Estremoz, y que va juntando mucha gente en 
los pueblos circunvecinos* Dicen llegará ia infiemteirk , á. 
12,000 hombres y 2,000 caballos; el intento' es para ir 
sobre Badajoz. Con cuidado están en aquella [ilaza^ según 
avisaré; varemos en qué para este ruido. 

Estos dias dieron á cuatro eclesiásticos licencia para 
irse á sus iglesias, porque por falta de dineros no les acu- 
dían con las pensiones que S.M. les daba, y pasaban grande 



45t 

nlisaria, además denlas Mtés que en «Is iglesias htitíaii. 
El uno CB ei arzobispo de Cuenca; el otro el ohlaipo de hé^ 
ridé; el ottrd el prio# mayor de la Orden de Santiago; él 
oiro el deap de Lisboa. Llevaban consigo mas de-isetetita 
portugueses de familia; iban eontentos conlo mil paseras. 

De D. Francisco de Hielo ha habido dos nuevas encon- 
tradas, cQino tengo avisado ; la ana que ha andado may 
válida, que había dado una ^an derrota á los franceses; 
k> otra que á él le habían roto segunda vez; ni lo uno ni> 
lo otro tiene fundamento probable. Lo cierto es qiie los 
franceses, después que dieron la rota á D. Francisco , se 
pusieron sobre TriaiiTÍ(e (Tfaíonville), plaza prinéipál del 
país de Lttxemburgo, que eatá á cargo del general Bec 
(Becq)j Esté iba á socorreife con 1 3,000 infontes y 6,000 
caballos. 

También se ha dicho que D. Francisco de Meló había 
d^^llado y ahorcado á 42 capitanes y cabos por no ha- 
berse habido en la ocasión pasada con el valor que con-« 
venia. También esto no es cierto, porque no hay carta de 
D. Francisco ni da otro á quien se pueda dar entero^ 
crédito. 

El Nuncio. tavo cartas de Roma en razón 'de la Liga. 
Pretende le dé S. M. oontra ella en faVor del Pontífice el 
batalktt de la milicia de Lombardía, ó el de Ñapóles; no sd 
si lo ha de cpnseiguir, que es dificultoso en tiempo qui& 
S. M. tiene guerra viva en Italia y e^ tan desobligado. 

Los de la Liga traen muy trabajados á los del Pontífice, 
y en todos los encuentros llevan lo. peor los del Papa J Los 
venecianos dicen han entrado eii el Ferrai^, y ocupada 
algunas plazas. Los de la Liga dicen estaban sobre Bolonia, 
y que lo» ciudadanos pretendían aoomodarse con ellos, 
porque no les metiesen á saco la ciudad, y que los tratos 
ibap ya muy adelante. .. , 

Su Santidad ha desenvainado las armas espirituales 



Qontm :1(M d« Jn Ug^H y IpB deMoamlgi» Bk Sám, lam de 
Letf aa cm tddaa iM'Cclrepioiiíftítqile la Iglesia wa eu fidiH 
mej^aiUM. oeasioQOA 0^1g6se;la igleiia toda; de hoA»^ ly bby 
(amblw lo aatíb; a6 aa mataroa li^aiMMai ifarqMi. foevaia 
haoba». Ha hecho estamticfaa raído eú Boma. 

I4O9 (Ja la Liga baa aaoado un itamfiéato ^ protesta. 
9(1 ^ daa ra^QQ de loa aaotivos deja guerra , y que wsti-- 
tuyeudo Su Santidad el. estado de Gastix» al de fiarmay á 
QtiQQ pdaqipes las preveocionea que tienen, oyéndoles en 
justicia» oesarén las armas; qve dios t son h\jos obediente^ 
de 1^ Iglesia I ^Ci^ mas que no ka de.querer Su Smtidad 
TalBi^se.del puesto que tiene para qnHvrles losfae lesiper^ 
tenece , no queriéndolos oir en josticia, eomo kan pádiito^ 
y que movidos de estos agravios han usado del -derecho 
que en tales casos les es permitido. Los Barberinos* andan 
mvíy cuidadosas^ y están .bien afrepetrtidds de haber lle- 
vado esto qoa tanta entereoca, potfqñese ven obli^os i 
gastar lo qué tenían, recogido^ y na saben ai al fin se qne^ 
darán :8tn loa logare^ so^re qne se debate, y to que es'Oier-^ 
to sin el dinero, <que es fuerza gasten niucho ooa la. gente 
que tienen levantada. 

De Gerdeña ha venido á Gatafaiña el marqaés de Yí- 
llac^res (1), yerno de la marquesa de Báy.ona» con 800 oa*-^ 
bailas y 4 ,000 infantes; socorro doiisiiferabl&patfaraestro 
ejército , que hay está muy disminuido^ porque ' como la 
gebte vá'foraada y el trato del snstemto no m- bueno , en 
habiendo oeasion se huyen donde puedan. • 

' Los franceses toiparon ení ^gon á Bsladftla que» 
aaaque es pueblo abierto, tiene nn castillo y les esde ím-^ 
portandia para poder llevar los víveres á MonzoQ. Tám^ 
Uen quemaron á Pona» pueblo pequeño) (^uéda desabriga^ 

(t) Asi parece leerse, aunque est& algo confaso el original; mas adelante 



db «li honrado tte Ribagoniá, y mu peligró. - Dtod Itf reme-- 
die, qtiii'(itra nodotroé to cfue puefde ser de otilidad ée noS' 
deshace dígQlo;porqae teofiaibos tratos eti Lérida y alganoB 
princñpálea de elia hálMan ya eüviado qoieti &6 acordar con 
S. Mw No debió de ser esto tan secreto cotno convenia; pa* 
gároitf o con la: cabeza en Lérida nueve vecinos de aquella 
ciudad y algunos otros en Barcelona, que tadlbién estaban 
inclinados á ajustarse con S. M. ; los franceses han puesto 
mas gente en Lérida de presidio. 

El de Leganés Va aun pueblo que deifema Colmenar 
Viejo, que está de Madrid cinco leguas ; su negocio está 
suspenso hasta que venga una inftyrmacion que se ha he- 
cho contra él eü Aragón. 

Ayer partió de aquí- Almada, qiie fué el que prendie- 
ron en Badajoz , trocado por el marqués de la j^uebla. El 
sentimiento es que debían de haberle colgado, antes íque * 
ser descubriera quién era. La marquesa le ha regalado y 
hecho buenos presentes de ropa blanca, dinero, y un 
vestido muy rico. ' 

Los oondés de Chinebon y Ooate partierou efft segui-^ 
miento de S. M. antes de ayer; luego les seguirá el de' 
Maqueda. • - 

No se ofrece trtra cosa de que avisar • á V. H. á quien ' 
nuestro SeíSor guarde como deseo. Sü amigo de V. R. es- 
tuvo coBtbtgo y die dio aqüfel recado. Adiod, que güahié 
á Y: R. De Madrid y Julio II de leiS.'^SebastianGonía-^ 

]ez.«-ÁI P. RáAiel Pereyra, de la CJompaílfa de Jesds, én 
Sevilla, s •,.,.■•■•. .t..' ,: u- ' . .. ; 

Lo de los hechizos del Retiro corrió mucho eá Madrid ' 
y ftíéftbvda, y por eso no lo he avisado, que' ese ha dias 
se dijo. Corren tantas mentiras que hay poco á que se 
pueda dar crédito. El papel quQ Y. R. pide JVe sequaryí 
turb^'ff^ po ha visto, ni oreo ^erá de importancia. El que lo 
era está prohibido. El correo pasado envié la acusacíoh 



466 

del Fiscal contra e\ NiMUídro (1) qae ha sido la piedra de 
escándalo para el Conde. Dicen está muy contento en 
Toro, y que visita á loscaballeros y hidalgos; acude algn^ 
ñas veces al ayuntamiento como regidor que es de todaa 
las ciudades por merx^ed de S. M.; sale á ver la frulA y 
elije para sí la que mas le contenta en la i^aza : eMe es 
ahora su empleo. , 



Madrid y Julio 24 de 4643. 

(Tom. 401, ídl. 84 V.*) 

El Rey partió á 8 de este de Tarazona para Zarago- 
za, sin embargo de tener el enemigo tan cerca , que está • 
á 4 2 leguas, en Estadilla, amenazando á Balbastro; la ciu- 
dad y el reino le han suplicado se dé el arzobispado á Don 
Antonio de Aragón (2). 

Los catalanes que con la muerte del Rey cristianísi* 
mo habian publicado un manifiesto, donde alegaban las 
razones que les movian para no jurar á Luis XI V, su hijo, 
mudaron ya de parecer y le han dado la obediencia, y es 
de advertir que habiendo comenzado sus pnmeros en- 
cuentros, por no haber ido el Rey nuestro seoor á Barce- 
lona en persona á los fueros antes que le jurasen, el año 
de 4 624 , luego que entró á reinar no. han reparado en eso 
con los de Francia, pues juraron á padre y á hüa, sin que 
hubiesen visto á Barcelona, cosa que ellos tienen por gran * 
desafuero. 

El Sr. D. luán de Austria y parte de su casa ha parti- 



(1) Véase la carta del 7, pág. 151, not a. 

(C) Hijo de h doquesa de Cardona y Segorbo, varias veces citada en 
eilM cartas. 



l57 

do ya al Escorial en público; es saperiatendente D. Alon- 
so de Cardona, virey qae fué de Mallorca. Trátasele de 
serenidad; tiene orden de tratar á los grandes de señoría)^ 
á los títalos de merced, y á los caballeros de impersonal, 
y. á los demás de vos. . 

Salieron las sentencias contra Jos que intervinieron en 
los memoriales en pro y en contra del señor Conde-Duque. 
A D. Andrés de Mena, que es el que publicó y dio el pri- 
mero contra el señor Conde-Duque, le condenaron en 500 
ducados y en seis año6 de servicio en Orafn y cuatro dester- 
rado del reino. A Diego deC^radille (4), nn hombre parti- 
cular que le hizo imprimir y le vendía, en 400 ducados y 
diez años desterrado del reino. A Domingo Herrera, ugier 
de la mesa del Rey y criado del señor Conde-Duque, que 
hizo imprimir el segundo, dos» años de destierro del rei- 
no; y al impresor en perdimiento de todos los instrumentos. 
A D. Juan de Ahumada, maestro del Sr. D. Juan de Aus^ 
tria, que le hizo y publicó, se le ha quitado el puesto, mas 
como su causa pende ante el eclesiástico, no se ha sus- 
tanciado aun. 

El duque de Arcos envió y entró socorro en Oran. 



mtm 



(1) A8i se leo en el original de letra del P. Rafael. 



<5? 

' <t ' • ' .i ■ . •••• . '• 



! I ," • • • ' 



Calata gue D. P'rancisco de Qu&oedo escribe 4e Cpgólltido^ 

' lugar y habUacion del duque de Mediñacélil d Madrid 

al duqtie del Infantado, dándole la enhorabuería de la 

sí^téncia de ténüta que obtuvo en su favor sobre los esta-' 

dos de Lerma y Cea {i). . * ' ' 



r. 



«A cabo de los ano» mil 
Ciorrea los Lermas 
Ppr do fldliao ir»» 



,' . . • ■ • . . ' •! ; 



Doy á Y. fi!. él parabién de esta senteacia que en todo 
Séneca no se halla otra tan buena. V. E. és duque del In- 
fantado, duque.de Lerma, duque de Cea y' duque de 
Maridas, que siendo cuatro ducados hacen 44 'rs,y un real 
inas con el de Manzanares. Paréceme que oigo al marrque- 
sado de Denia, viendo que no caben de pies los estados 
en la casa de Y. E. , decirles que se hagjpin allá para tener 
lugar. En fin á V. E. le vén con dos cabezas Mendozas y 
Sandovales. Gracias á Dios que con el pelo que en profe- 
cía juntó Y. E. , ninguna será calva. Ándese Y. E. de casa 
en casa poniendo demandas , como otros demandando, y 
concédale Dios justicia por su casa, cosa que pocos 
piden. 

La mayor solemnidad de este suceso fué el contento 



(1) * Hállase en el tomo 101, fól. 36, entre los apuntes del P. Rafael y eo. 
piada de su letra. No tiene fecha; pero como la sentencia de tennta se pu- 
blicó, segan Tafiez Memorias para la vida dé Felipe III (prol. pág. 56), en 
S3 de Janio de este año, nos ha parecido poner la carta del chistoso es. 
eritor en este logar, tanto mas cuanto en dichos apuntes se haUa entre 
una del SS de Julio y otra del i de Agosto^ 



áfi mi «enora Dfim Antonia (i)» hija; do), de JIMinifOfAú 
opacarlíidp da casar 4^a, el primogéaito dd IofaotadQ4 

Yo me estoy dando un baño de pesi y reMMi.if cpied» 
en infnvon ^ oQbetes paca introdacime i en luminarias, 
qw ya no tengo Qtrp modo de laoir aina itaemándoméJ 



Qne piíOe ^\md», 4 Vv ^.|. 4ifí, 



< I 



] í 



kf^idnd 9 Jmiio M 4é 1«43. 



(T0I9. «^, f«. ÜfM 



..í 



Pax Cfcriatí, ^c £1 juerea aa vate al pleito s<Ata(i^ 
estado dfd duqaa da liermat fta^; la aontaibia lué la 'si^ 
gdienla aaoada orígpuai^manta: 

f Faliataos tffs^ el remedb de la Idy^e Iero\ intenta^ 
dtkpor parte de IDom Manfo de i8fndoval> bondosa de 
Santa Gadea^ aa eoanto al cns^oiáq^^ de Giiniel deMerU 
cadot y de tiad».lo demás agregado pat ét cbrdenal dnqob 
de Laraia , joatainatite con al lítalo de dn^oa deLemfc 
babo lagar; y anskaasiao dadaramas qae d lemcklioi «h 
tentado por el dtiqae'del Inteitada en enante al mayo«4 
liígd de Anip«(fia, dea y Leroia., sía <qne se «mproida 
a<>sa alguna de Ib agregsá(>. por a I dieho Dniíaé-Gardeaat^ 
babo Jugtr* Y mandipiosae le dé' á cada aba da Isa dát 
abas partes la teduta y actual posesión db los máyoratgdi 
qste á eada uno las van adjadíoados» coa los frqtoa y renu 
las que á oada uno nespectivaikíente les partenaeav dssdaihi 
noerte del áltím^i poseedor basta la r^ entrega y réstiW 
taeién» Y en ¿uaato á la proptadad^ remitíoads «este plaílb 
al Presidente y qidores da la teal Audiencia de Valiada^ 

ti) Bija éA flétlm düqoe de H^dlAaédi, D. Joan luis de tá Cer Ha; \i 
eMhai IsssMa epasaaris ^.laiarsai dpriMifnMoaiIiiiuiaSi^ 



\íá; para que hatnadas y oidas las partes tes hag^ jastíbi&r 
y por esta BUestra sentencia de tenata así lo pronuncia- 
nK)s Y mandámoá. » 

El jaeves 'sucedió aquí cerca de nuestra cada un caso 
bien particular y que ha hecho mucho ruido, no tanto pof 
la calidad de las personas, cuanto por el modo y publici*^ 
dad. Pretendió un mancebo casarse con una doncella de 
hasta 1 5 años, hermosa y rica ; pidióla á su padre , y él 
no tenia mucha dificultad en dársela, porque era hermano 
de su segunda mujer. Dio por respuesta que no le parecia 
mal, mas que quería saber lá -voluntad de su hija. Pre- 
guntóla si gustaría de casarse con su cuñado, y ella res- 
f)oadió que por ningún caso^ que antes se meteria monja 
ó haría tm disparate^ con lo cual el padte d^)idió al 
pretendiente. El tal debia de estar picado de la doncella» 
y viendo que ño podiá • conseguir su pettoion , procuró al- 
canzar por fuerza k> que por otros medios no habia podi^ 
do ; juntó docena y media de amigos, y á estos los dispuso 
de suerte qiie la mitad tomaron las bocas de' las calles que 
iban en casa de su cuñhdo; tos otros llevó consigo en un 
coche de cuatro muías , y parando cerca de ]a casa de su 
hermano ) sé quedaron los dos en el coche, y los otros de 
mano armada llegaron á la puerta de su cuñado donde 
estaba la hermana del pretendiente y la doncella á la 
puerta sentados tomando el fresco, que sería á las nueve 
de. la noche, y unos se alejaron con la doncella, y otros á 
las voces que ella daba detuvieron á los vecinos con las 
espadas desnudas. Metiéronla en el coché^ y á todo andar 
la desaparecieron, clamando por el caminó la pobre sa 
desventura. Tenian ya prevenido un cuarto de casa y boe*- 
na cena para desenojarla. A esta sazón pasó un alcalde 
de ronda, y por diligencias que hizo, cuando supo el caso 
i^ pudo hallar rastro. Por la mañana era público en Ma- 
drid^ y como fué en calle tan pasajera^ eü escándalo fiíé 



m 

muy grande. Un alguacil que se había bailado con el al- 
calde, vistiéndose por la mañana á su ventana vio atrave- 
sar con dos mozaelos á un notario , y hizo á una criada 
suya los espiase de lejos y avisase donde entraban. Hizo 
su oficio la criada y dio cuenta de todo á su amo, y este 
ai alcalde que habia sido de ronda, y con solos estos indi- 
cios se fueron á la casa y los cogieron. Preguntando al 
mozo que qué hacia con aquella mujer, respondió que es- 
taba con su mujer; y á ella preguntándole qué hacia allí, 
respondió la habian traido por violencia, y que la hablan 
hecho fuerza. Habíanse quedado dos de los amigos valen- 
tones á hacerle e^aldas, por si sucedia alguna cosa. A 
todos los llevaron á la cárcel, donde hoy están; á la mu- 
chacha en casa del alcalde. Hánles tomado los dichos el 
domingo, y se dice les daban ayer tormento para que 
confesasen los demás cómplices. Tiénenlos con dos pares 
de grillos y muy apretados, y se entiende harán un casti- 
go ejemplar, no obstante que hay grandes intercesiones 
de todos los señores con el padre'; y como el agresor 
principal es hermano de su mujer, han de procurar, si 
pueden, componerlo. Dúdase mucho haya lugar, por el es- 
cándalo grande que ha habido, y por no dejar sin casti- 
go un ejemplar tan malo, pues disimulado este no habrá 
casa donde las doncellas estén seguras; veremos en 
qué para. 

Acometió Honsiur de La Mota en el condado de Ri- 
bagorza al castillo de Graos; llevaba La Mota 1,500. in- 
fantes y mas de 2,000 caballos. Estaba dentro del castillo 
por cabo, el capitán Icida y 60 castellanos, y hasta 20 car 
talanes; hízoles requerimiento se rindiesen. Bespondió el 
leida que él no era el que rendia la plaza que se le habia 
entregado, sino con la vida; instaron segunda y tercera 
vez con fueros y amenazas , y les respondió lo mismo. 
Viendo que no se querian rendir, se resolvió La Mota de 

ToiO ZTII. II 



^^ll^rp» i«a$ dci 90A 9i« oAra9. mui^bm. que $9ili«VQii. l^é^ 
wdW' Víea<ía k> ma> q^. te tt)a, Ift Alota a0 ^twá; aa^ 

ni MSt¿¡Í0k 

)>a.A|f^ ba^a a9J«do <ji«, ^rü^OA, y qm d«ci«n 1» había 
moiMiiv(cl« hécij% Tarragona, y* q«e. eo ai cainiiio> toa 

9a9i yegAdo.á. yJvicaiSM 9^0041 e9pap<»l«6 qftfi S^^m \m 

qm capji^lwoo, ao Cawpa^a, (Cbaqifagaa) wasclo la.q«(ft 
á9j^ %apciA«Q do Mf^-. ^^M aa, re^apop 4> »» i»»i¥f», 
d(?i3¿a V» 0W«^ al) fiWftoés, d^spi^fíift. dA W MÍoíOf ifl, dP* Wi*n 

i¡aaiB9A$'iw<>% 'I')^ 4^^ t€«¡qip4 daiaapsJloWs no» se, «(iwJliaK 

i]|kdi9 «#er/9!. y viÁadp a): ^aAQ4fi r^aoUbj». ^a9<|e düklq 

34 gepVí» 1^ «Avinít q^ trQBip«Ui Q|f^fK!Í(íiMM^. pfli<|ld«a 
q^acepAarpj^ y a«)«ajii!^;PQii Qon(()|j^n,a^l«a,l)«)M)9,dflid«E 

gasQ, QH^pipo^ pon> Fi[^ia. pAíPa ^mirm 4 l^alft. qqp \mh 

deras tendidas y cajas y sus annas. Todo se lo QQ^t^c^dn 
om y» í ««ÍWiiqíiPi C(H»€«'<ífie<vqB(9> n<?i*8ap<^ia»'.BW4ÍíÍo y 

qm í«up ^wJ»aB dfl.dftBwpewwtei afiabw«WiCQB i0»^!aA7 
a^iíaodA 8» vajiíí y- wpsíancia. y qi«9. ja^i^ aei.Hab^ 

HÍsM>.QQ campaPA capHi4ar WPaiP9<iM§ c^fíW^ d« Wk 
«¿^tQiVjiptovipsQvy síp ti9imqf¿ «qn^n «alir.q^iktm 

l¥9mda^ owdiPi^^ %. %- )>{|, avilad», 99. Iss <i|i^^dft.l4 

QKMWtfió» yt \m rewitw á GataJiMñ^ 



i i 



dmbfo Tíverta y mnaieíoiies. para qa año y 800 eadMlKos^ 
con que hacen grandes^ sarlidas cootra loa enemigos 
fra&oeses que esláa sobre aquella plaas. Estost viendo les 
68 dificU el salir con sa intento, han enviado á llamar ea 
so socorro á la genle francesa y coligados, qoe están eir A 
Alsacia, los cuales viniendo, en el camino les salió de 
través el duque de Lorena y Juan de Bert (VVeerdt) y les 
dieroo unit grande rota. D. FrancÍ8eo> de Meló, dieem, tie- 
ne ya juntos i 8,iOOO hombres para ir á chocar coa \úb 
franceses. Quiera Dios tenga mejor saerte que la vez pasa*- 
da, que por no seguir el parecer de los esperímentados y 
qaererse llevar la^ gloría de lia victoria , sin aguardar las 
tropas que le faltaban por juntar, se perdi6. Dicen le han 
capitulado, y que le hacen cuatro cargos; el primero, que 
no sigoió el parecer de los mas en la consulta; siendo los 
qae le daban ios hombves de mayor experiencia qoe traia 
en so ejército; segundo, qué aconsejándole aguardase las 
tropas de Bec (Becq) y del conde de Bucoy dio la batalla, 
áeado may inferior en número al ejército* del en^ni^o; 
teroaio» que habiéndole aconsejado se atrincherase, que 
eoa la gente que tenia seria fácil repeler cualquiera inva- 
sión, del enemigo, y haoerle notable daño, nok) hizo; cur- 
to^ que habiéndide dicbo pusiese en cobro el bagaje, paes 
aquella era* una acdoo ta» arriesgada > y si se* perdía se ha<- 
IldDÍan segmro el bagaje coa- aparejo para poder en hir^ve 
recnbcapse, no* lo habia hecho. Estos son^ fos cargos pnínK 
eipales: Bl conde de la Bontanaf, viendo no qpería en Ba- 
da segain sui parecer, le envió el bastón de teniente de g&- 
Mral, Y se paso con uiia> pica en el^ tMtai& de losi esjiaño- 
le$ y murió el buen viejo peleando oomo un^teon. Añaden 
que puaoi alguno» por cabos principales qae no. ténian la 
experiencia ni la inteligencia que los oficios requerían, 
como al de Alburquerque por general de la caba- 
llería que dicen tratan dei oasarBe? ootí^ una* bijai suya. 



4e« 

y á un sa hermano ó primo por general de la artillería. 

Los holandeses viendo mal parado á D« Francisco de 
Meló, aunque estaban sin intento de salir en campaña, 
juntaron lo mas apriesa que pudieron algunas tropas 'para 
gozar de la ocasión. No se les logró, como deseaban, por- 
que el de Orange cayó gravemente malo, y paró con esto 
iodo el ruido que habia de su salida. 

Ha vuelto á Francia, después de sus peregrinaciones 
de España, Inglaterra y Flandes, la duquesa de Gebrosa, 
á instancia de la Reina. Dicen la ha recibido con grandes 
caricias y que hoy es todo su valimiento. Salióla á recibir 
su marido, con quien tan disgustada habia estado y sa 
suegra, y una y otra son grandemente estimadas de aque- 
lla reina. 

El hermano del duque de Guisa se habia ido á Flándes, 
y siendo arzobispo de Remsa (Reims), sin estar ordenado 
se habia casado en Flandes. Hoy ha vuelto á Francia ves- 
tido de eclesiástico, y pretende nulidad de matrimonio. 
Por dificultoso se tieue salga con su pretensión; tenia mas 
de 50,000 ducados de renta del obispado y otras abadías. 

Los señores que en tiempo de Rocbeliu estaban au- 
sentes, han vuelto á Francia con su muerte. Pretenden ae 
les vuelvan sus Qñcios antiguos, como el duque de Yando- 
ma el gobierno de Bretaña, el de el Buf (Elboeuf) el de 
la guardia y así otros. Tiénese por dificultoso el poder 
ejustar estas diferencias, dejando contentas las partes, 
porque los que hoy los tienen son también grandes seño- 
res y llevarán mal ser desposeídos de sus gobiernos. 

La reina de Francia ha quitado el oficio de presiden-* 
te de Hacienda al que lo era en tiempo de Rochelia (4 ) 
y á su hijo de este el oficio de secretario de Estado, y ha 



(1) BoaUíiUúr y Changny. VéM U |>ág. 186« 



165 

paesto personas confidentes sayas. Dicen desea mucho las 
paces, no tanto por lo bien qae á España le están, cuanto 
por aliviar al pueblo francés y poder acudir á su herma- 
na la reina de Inglaterra , que dicen el Parlamento trae 
muy apretados aquellos reyes; halos socorrido con di- 
neros. 

Por Valencia se ha sabido que los de la Liga han da- 
do de nuevo una grande rota á los del Papa; que el carde^ 
nal Antonio Barberino habia huido á uña de caballo y 
metídose en Ferrara ; que el de Parma se teme se le ha 
de hacer un grande desaire, porque tiene entendido ha si- 
do él la causa de todas estás revueltas; que los del Papa 
están poco seguros de los italianos, vasallos de Su Santidad 
porqtie son poco afectos á los Barberinos , y recelan no 
haya alguna inteligencia secreta para coger algunos de los 
Nepotes , estando la materia dispuesta con la poca afición 
que los tienen. 

Ahora acabo de saber lo particular de la rota de la 
gente de Mosiur de Lá Mota. El caso fué que los france- 
ses tomaron la via. de Lérida ; dicen que con ánimo de 
ponerse sobre Tarragona. Llegaron víspera de Santiago 
junto al rio Segre con grande dificultad 500 caballos 
nuestros, con otros tantos mosqueteros. Tuvieron, según 
se dice, aviso de dos catalanes, del modo cómo estaba la 
gente francesa alojada. Hizo consulta el de Mortara sobre 
lo que convendria hacer, por parecerle era poca gent^ la 
nuestra para acometer empresa tan grande. D. Fernando 
de Tejada, el marqués de Gusano y D. Alvaro de Quiño- 
nes fueron de parecer de acometer á la infantería, como 
parte mas flaca , y que conforme les fuese hiciesen con la 
caballería. Encomendaron la primera entrada por una 
parte á D. Alvaro de Quiñones; dudóse luego si el acome- 
timiento seria á la media noche ó al amanecer; resolvióse 
fuese al amanecer y que Tejada y Gusano siguiesen con 



st^ tropas á <2dfioBe6. AcoiDeUéroiilo8 y los faaHaroD ian 
sin recelo, que en breve faeroQ des))ara4ado8 , muertos 
1 ,500 , heridos mas de 4 ,000; ahogados dicen serán otros 
tantos. Tomáronles 400 muías y caballos, y todo el ejér-^ 
cito quedó derrotado. Mosiui* de La Mota había ido á Bar- 
celona, á causa de estar aquello inquieto y desconteBtoe 
los catalanes. Prendieron los nuestros 800 y entre ellos á 
unos 60 catalanes, á quien dieron luego libertad, dicién-- 
doles que S. M. no peleaba contra los catalanes, sioo con-^ 
tra los franoeses; coa que ellos iban aclamando á S. M. di- 
ciendo viviese mil años. Bsto es lo que harta ahora se sabe.* 
También dicen tomaron el bagaje. Entre los prisioneros 
hay muchos de cuenta. Vendrá todo mas especificado á 
otro correo. De los nuestros murió en la pelea solo uno. 
Al seguir por el rio Segre á ios franceses se ahogaron dos 
capitanes y el de Cosano salió herido en el rostro, cosa 
dicen de poca importancia. Esto sucedió el día de Santiagt^ 
por la mañana. 

Súplicas ha tenido la Reina nuestra señora, acerca de 
los que cometieron el delito de la doncella , y b respuesta 
ha sido se haga justicia; que si esta se disimula, so casa no 
estará segura. Está muy enconado este negocio, y so tiene 
por cierto se ha de hacer un ejemplar castigo. 

Todo lo que por allá se ha dicho de los cardenales 
Borja y Espinóla, es sin fundamento; antes se ha. dicho y 
afinjoan hay cartas venidas já un italiano de en casa del 
Nuncio, que á 6 de este Su Santidad habia dispensado 
con el cardenal Borja, y que pasaba las bulas de ió de To- 
ledo; que á D. Juan de Austria le daba el arcedianato de 
Toledo, que hoy tiene el Cardenal, y le daba capelo des- 
obligándole de traer la cruz de San Juan por gran Prior. 
Todo esto corre con este fundamento; no sé si es tan cier- 
to como quisiera el Cardenal. 
. Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud que 



deieo: elfMés |Mn«éo ^(«ve fluseate y no 'poda estJribir. 
De MaA-itt if itriio 28 de 1 64d<.ixSebáctiaA GooEaleti-«Al 
P. RAfdel PereyrS', de la GbnapaafiBi de íesúss en Seviild. 



TTOfe. m, tí). S7«0 

bíó el m8ir()«iás áe Horiáni li D. Peli{iid de Bilvn ^ la mal 
retnitM D. ^^Iftpé á S. M.s y 3. M. á l'á ÜeiM, nuésirta se"" 

«r El Sr. 9&Miágo Imí hecfto de fc» suyas , y el gmceeo 
há Sfrió (l)^ñiir «lyéMT de Frdga óoñ la cáballerfe, á im 
iré» de la láfnie^ y venir ú ^te et^aasso del Segre, y iiegal* 
á él á «aédiá hota Ide Ubche, y el eagoaso era ttialMIttib y 
AHV diSculceao, y me obstrnte ser Btí , me nssotií á ^a*^ 
sMrle tomo lé ejecbté) aunque dé ahogó el dapitab de ca^ 
balk» Martin. Simo A y éuairo doldádoB^ y el paí^ir loa de^^ 
más flié eaai taiilagro. Acabóse de ésguazal* é las dies de 
hi Dótthe, y Habiendo tenido a vito por nhos catalanes tfae 
ragimos^ de qtie en Lérida bn la hverta ^ ñaera de ella, 
juttM á YillBdoveta^ habia aiganos regimientos de infante^ 
r(a y en las Borjas y sils tontornba lá mayor parte de la 
caballería s resolví por VOto dé los lenientes de geberaleb 
y boibisarfos el ir á romper el caarlel de la caballería dé 
lasBorjas; y ealando para marchar, me dijo D. Aivarb 
de Qttiñohes qve era tarde , que Uegáriamos de dia y tío 
se baria qada, porque hds descubrirían^ y que el la^af erb 
eerrado. A mí me pareció lo mismo en todo , y tbmbieri 



(1) La mismli aeeiod d« gaerra de %n% «e trató ya eD la carta anterior. 



468 

consideré que los demás cuarteles de la cabailerfa acudí-* 
ríaa ai arma, y la infantería que estaba junto á Lérida se 
pondría muy con tiempo á impedir el esguazo, tan dificul- 
toso como lo represento á Y. E. , y así le pr^unté á Don 
Alvaro qué juzgaba que se podia hacer. Respondióme 
que ir la vuelta de Lérida y atacar la infantería, que esta- 
ba fuera de la huerta con 100 caballos, y con lo demás 
estar firme en paraje que diese calor y mirase á resistir 
la caballería del enemigo , que estaba de la parte de las 
Borjas. Llamé á D. Fernando de Tejada, que le pareció lo 
mismo, y á mí me cuadró la opinión , y así me resolví á 
ejecutarla , y envié con él al comisario general Roque de 
Matamoros con capitanes y oficiales de mucho valor, y 
con el resto de la caballería fiíí dando calor y me puse en 
puesto que pudiese asistir á la facción , y miraba á cuidar 
del socorro que podia venir del enemigo, al cual hallaron 
los 500 caballos acuartelado con su infantería, todo fue* 
ra de la huerta. Así pues, cerraron con grande valor con 
trece regimientos de infantería , y los deshicieron todos, 
matando y hiriendo particularmente los maeses de Campo 
y oficiales que fueron los que hicieron cara. Alguna infan- 
tería se salvó en las huertas; pero pasaron de 1,500 los 
muertos y heridos, y ha habido grande cantidad que con 
estocadas y cuchilladas se salvaron en las huertas hasta 
echarse en el Segre. El número de la infantería era, s^un 
dicen los prisioneros, de 5 á 6,000 infantes, y le prometo 
á y. E. que muy pocos quedarán de provecho, y todos 
desarmados, porque las armas se han roto las mas , y el 
pillaje ha sido considerable, pues han saqueado ios solda^ 
dos todas las tiendas de este cuartel y han traido entre ca- 
ballos de infantes, muías y acémilas hasta 400. Los presos 
no puedo decir á V. E. el número hasta Fraga. 

Remito á V. E. esas dos banderas y si pareciesen mas, 
que me dicen las hay , se las enviaré á Y. E. y quisiera 



469 

poner á sus pies todas las de los ejércitos del rey de Fran- 
cia. El comisario general Matamoros y los capitanes que 
fueron á la facción, que, cuando bese á Y. E. la mano, le 
diré quien son , merecen bien que Y. E. los honre mucho 
y les haga merced. 

Don Alvaro de Quiñones y D. Fernando de Tejada han 
trabajado y obrado en la disposición del ejército con 
grandísimo acierto, y así debo representarlo á Y» E. ^ 

Ahora estoy acabando de pasar el esguazo, que está 
peor; ya han pasado todos, y no hemos perdido mas que 
dos soldados que se acaban de ahogar. En la pelea no he* 
mos perdido mas que un soldado muerto y dos heridos y 
un caballo , y el marqués de Gusano que ha andado muy 
bizarro está herido de un mosquetazo en la cara , pero no 
es de peligro. 

Yo marcho la vuelta dé^ Fraga, donde aguardaré la 

« 

orden que Y. E. fuere servido de enviarme. 

La Mota, según dicen los presos y algunos catalanes, 
partió ayer por la posta á Barcelona, y ocho regimientos 
de infantei'ía han ido la vuelta de Tarragona, y la caballe- 
ría dicen marcha entre hoy y mañana á aquella vuelta, y 
la infantería que se ha roto marchaba hoy también hacia 
Tarragona, y ya hablan tocado á recoger para marchar 
cuando fueron rotos. 

Háse entrado también donde está el hospital de los 
franceses que habia hasta 100, y de lástima, por estar 
mas muertos que vivos, no se acabaron de matar; pero 
los sanos lo pagaron, y no me parece les queda mucha 
asistencia á los enfermos. 

A cosa de 50 catalanes que se prendieron se soltaron, 
conforme al orden de Y. E. diciéndoles que la guerra se 
hacia contra lo^ franceses, y que á ellos tenian orden de 
tratarlos como á vasallos del Rey nuestro señor, que co- 
uociesen su gran piedad. Fueron muy contentos diciendo 



m 

mil ifialds 4% 168 franoMés , y eú%\ (paM no ife coaaQBlido 
86 haga daño Dkigufio^ Esto es ib *q«ie se me ofrece >jeoir 
á y. Bw y qae ^o 'deseará dac á Vi E. mucbus mayores 
victorias, y esp^o tía de tener Y. E% oniy graade»» cQy;i 
excelentísima persona guarde Dios muchfosaños como de- 
seou Del ^eégiiázo del Se^re á 26 de Júiio de i 6i3.««esa 
á Yw Ev la tíftano su mayor s6rvtdor.«fil marqués de Mor- 
tara.=»A I>. Felipe de £Ülva (1^.» 

Deapues de baber llegad* á Fraga el de Mortara y 
visto mas en particiiiar las cosas, clscribiB á D. Luís de Ha- 
ro tomo los mü^tos de tos franceses, por las copias ae 
habialto sabido llegaban á tetcfát de 3,000; los presos soa 
600: seis Inaeses de Caaapo , 1 7 oficiales, capitanes y alfé- 
reces; las cabalgaduras de K>da suerte entre caballos^ acó-* 
milas y muías 700; mucho dinero, que debía de ser lo 
qae ellos habiaü robado ea los pueblos que babian en- 
trado y lo que por coacierio tes habían dado porque no 
los saqueasen^ 

De Galicia escriben que el grau Prior de Navarra (2)i 

* 

que eü gobernador y capitán general por S. M. tuvo notí^ 
ciá como algunos portugueses trataban de hacer entrada 
ea aquel reino , á pillar lo que pudiesen. La gente que ve- 
nia no se sabe el número <ea particnlfir; él les arm<i at 

4 

venir una emboscada y los dio una muy buena rota; de- 
golló segoa di0ett 800 y les fué siguiendo la tierra aden- 
tro y quemó 30 pueblos ó aldeas de las abiertas.. 

Avisando Badajoz conK> había llegado ya á aquella 



(I) Édtk o^rto áé itti^Ktfitó tsbú H siguiente nm&, ñelabicm ^f&daiera di 
fii dnTDlA ^w ha hi9ko el mlLifités de Mwrtaí'á en el eskráto frameHjimXQ á 
WawfMa á 2& <2c Mió ie 1643. En Zaragoza, por Pedro Yerges^ 
t¿43. — 4/ bolejada con (a presenté se conoce ser la misma, áiinqae coA 
algunad f ái iafatél^. 

\% Ll^biábasb D. Martin do Redií/ -. 



m 

eináskd D. F. Alfttdda' (1) )|M ed él (Jue to ba dié'fMtíiaf pUr" 
el marqués de la PMbta, ydiüett ()m el duque dé Bér^n^ 
za tio quiei^e hacer ú lA-ueoo, porque no le escribe S. M. 
sino la marquen de la Puebla.. También dicM que el «dé 
la Puebla habia dado aviso al conde de Santtstebati •qite 
tuviese á baen recaado al Aitnada, porque babia entendi- 
do qoe atgoQOS portugueses se babian jutitado para prd^ 
curar librarle sin recompensa, don este atfdo , díceü, to 
han llevado á un castillo, y que tiene 300 mosqueteros pa** 
ra guanda del castillo y de su persóila. 

S. M. (Dios le guarde) luego que tuvo aviso de la WAH 
que ios nuestros habian dado á la gente de La Mota, hizo 
que se hiciese procesión en acción de gracias. Salió éé la 
catedral v fué á nuestra señora del Pilar , doi^de se caM6 
el Te Deum laudamuSy asistiendo S. M. á él. tía sabido Ski 
Majestad que en los pueblos donde bán entrado los fraiioé^ 
ses, como muchos de ellos son herejes, han hecho dé las 
suyas con las imágenes de Nnesira Señora y santos que 
han hallado en las iglesias, maltratándolas y hiriéndolas y 
haciendo otras insolencias, cuales acostumbran en las par^ 
tes donde se hallan , y ha mandado se recojan todas por- 
que las quiere hacer una iglesia y colocarlas con la mayot 
solemnidad que le fuere posible. 

Han llegado á Rosas coa socorro de Nápoiés S,600 ia^ 
hntes, 500 caballos, grande cantidad de cuerdas, pólvora 
y balas, 2,000 quintales de bizcocho, 1 0,000 camisas pé^ 
ra soMados y 5,000 vestidos. Aun no ha llegado Yorn^ 
cusa, que aguardan por horas; Picolomiui, dicen está en 
Genova malo. También se dice qu% el de Medina de lae 
Torres ha ofrecido enviar otro socorro mayor. A él le hali 
enviado á llamar á toda prisa; queda por virey en el ínCe- 



(1) Acerca de esle general portugués puede verse lo que queda dicho 
tu \m p4gs. 111 y lil. 



479 

• 

riD el marqués de los Veloz. Dicen lo será en propiodad 
el Almirante y de Sicilia el marqués de Gastel Rodrigo. 

No se sabe de cierto coántos navios y galeras han ve^ 
nido con est^ socorro; para, el sábado habrá mas puntual 
relación, y avisaré á Y. R. Que ha llegado, es cierto. 

También avisan de Zaragoza como van llegando cada 
día nuevas tropas á S. M., con lo cual está grandemente 
alentado, y no lo están menos los aragoneses con su per- 
sona, y con el grande agrado y afabilidad con que los trata 
hará dé ellos cuanto quisiere , lo cual antes fuera muy di- 
ficultoso. 

Hoy llegó aviso á la Reina, nuestra señora , como los 
navios de Dunquerque que salieron á recibir la flota , ha- 
bian encontrado en el camino dos navfos portugueses car* 
gados de azúcar y de especiería , y los habían rendido. 
Dicen vale la presa largamente 350,000 ducados. 

El P. Francisco de Robledillo, rector que era de un 
mes á esta parte de este colegio , murió el domingo, de 
retención de orina y calenturas. Tenia de edad 78 años; 
era bonísima persona, y nos ha de hacer falta. 

El P. Pedro González ha aceptado el oficio de asisten- 
te; el cuándo partirá no se sabe; será en refrescando. Vi- 
ce-rector de este colegio es el P. Francisco Aguado, pro* 
vincial que ha sido dos veces de esta provincia. 

El Sr. Inquisidor general ha delegado la causa antigua 
de San Plácido en el obispo de Plasencía, Arce Reinoso, 
inquisidor que se espera general; há dos ó tres días que 
empezó. Es materia que ha dado mucho que decir, y 
quieren se apure á satisfacción de todos, que se ha habla- 
do en la materia muy variadamente , y con eso se quieta- 
rán con lo que saliere, que será con entera satisfacción, 
por ser la persona que cuida de ella de entereza y recti- 
tud, que solo mirará á la justicia sin ningún otro respeto. 
Remato con lo que pocos días há sucedió en Extre- 



47ft' 

madura, donde habifl ana monja endemoniada, y acudie- 
ron varios religiosos á exorcizarla, personas de ejemplar 
vida, y el demonio sietnpre se estaba quedo sin hacer ca- 
so de los conjuros. Apretóle mucho un dia un religioso, y 
respondióle: a No te canses, que no he de salir hasta que 
me lo pida un misionero de la Compañía, hombre de santa 
vida, en nombre de San Francisco Javier.» El mayordomo 
del convento tenia noticia andaban allí cerca do¿ de los 
nuestros, en misión; el uno hombre antiguo y que lo mai^ 
de su vida la ha gastado en misiones y singularmente dc^ 
voto de San Francisco Javier; pidióle encarecidamente 
fuese á exorcizar la monja; el padre fué, hízole los exorcis-- 
mos, y apretándole á que saliese por la intercesión 'de va-* 
ríos santos, en nombrando á nuestro santo P. San Fran- 
cisco Javier, con grande despecho dijo: «Javier me echa» 
Javier me echa; » y salió del cuerpo de la buena' monja, 
dejando un olor á azufre, que no habia quien parase en la 
iglesia. 

Doy á y. R. la norabuena de la venida de la flota: es 
obra de Dios, que en tal aprieto y con tal falta de dineros 
solo Su Majestad Divina podia enviar el remedio ; él sea 
bendito, y guarde á Y. R. los años que deseo. De Madrid 
y Agosto i de 4 643.7«Sebastian 6onzalez.»>Al P. Rafael 
Poreyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Zaragoza y Agosto i de 1643. 

(Tom. 404, M). 16.) 

Nuestro ejército se va engrosando cada dia mas, puai 
que todos los soldados que estaban en esta corte, que se- 
rian mas de 3,000 se han ido á él ccm ana paga que les 
dieron. 



en Lérida babi^ partido por la. posta á Kn^oiía; diceiv 
DO lO) d^'aroo eaürcHr \w catalaoes, y to»bi«k« $e díoe qpia 
no pareoe. 

S. U. ha aalído hoy ea campaña coa el ejéreitor que 
le dio Aragoa. LlQg6 á Tarragona coni 1,01)0^ bcmbreB de 
Gerd^EÍa el marqués de Yillaser (1 ). Dicen ^9/A de secv^o- 
en Madrid! Ik Koriquede Gusman, h\|o <tel€QQde-*D»€|ueí 
quQ'fiaé tan maltmtedo en Aragoa». qoe fué fuersa el 
mandarle venir. 

Al obispo Arca baa cometido juatamenH) coa las. d^ la^ 
monja» de San Plócido la canea de la madre Luisa, da 
Cavriqn» 

Poa FrapciaoQ de; Robkyi p^anAó á (cnaar la oMfesíaní 
al dMqiiQ d^) Medina; SídonM,, ^ iaMnacia de ws daudos» 
qu(e dan priesa al pdeitov 

Haa formado j)Unta sobre ei aa^ocio del marque de 
Yillena á instancia de su hijo y heredero. 

Comeazói» la viai^a del Gona^iO: da Hacienda. 

SslDs vqrtHii» wám entre loa costesanM de ss^ií; dmnh 
U>s^hizo UJtoa> 



Este varón, qae de gloriosa rama 
Al Queso se aparece coronado^ 
Después que de su mérito fiado 
Examinó del sol toda la llama, 
Asido de las plumas de la fama, 
Vive sobre la envidia, contrastado , 
Y. dentro de las almas retirado 
Logra el amor que universal' lé acl^mtr. 
Siempoeean laonsvda isayor quettaimaiiie 

(1) Véase lapág. 101 



Y no quiere valerse de l^s alas ] 
En entrambas fortonas soberano, 
SabOt «liando parece que éisciende, 
\ 9^¡i,de e4>r<^«)n^. 1^ e^^i^. 



La Monarquía enfermó 
T eada día empeora , 
(k el Gende goJiierAa agoMi 

Dios, &c. Zaaiwza á 4 de AgQsio de 1643 



Vtltqfranca ¡^ Agp^fiQ ^ dfii^k^. 

S«s. €bmtr, 4<q. MiuehQ QOQweIo tie moibi<|o aoi^la db 
y. ^ que b^ dia9i cto^aVo^ paea sftbQi de ift salud de V. ft. 
y del eaA^* d^ ese mp:90, (|ia«) me escribe dsidgostadp de 
btbei^ idA ái SeTjJIa^ «uaqae grandenepto ireoooocido á la 
«wi^d y ^yor que. y. R. Iq h^ce. ^^o ái Y. R. ie ewn* 
Uii^ esfis^r^nnda y aliente/ para qm se ef deMv que db esrs 
bL «laeera «o. Iq> payará leoí ipdt. Vo». paére mió, vMdví 
ttes. semanas habrá de> Monterey, siatiéadolo harto el 

Sr. J)é, PedinO) CarriUo; pero lat&bd q^e Wia ea estocóle - 

gio DO díó higar á* deteoerfne mas. Dejé b«eiio al Sr^ Den 
Pedro, aunque poco gustoso, habiéndote topado bien. malo. 

Lo que por acá hay de nuevo es que tenemofi^mal% 
de cuidado á mi señqi;^ ^ i;Q^i:q^Q^ Lo principal de la 
enfermedad es melaooolíib y. una. vi^níaína aprensión de 
que ha de morir S. E. en esto mes de Agosto , porque di- 
ce han muerto en este me^lq^ ntas^cj^.s^^casa. 

De guerra con los rjs^MlldM.QQ b^ ova de particular, 



m 

ni por la frontera de Monterey la babrá, si de acá no 
los iaquietamos. Esto segundo pienso que se intenta, por- 
que los aprestos que se hacen y están ya hechos son gran- 
des, y cuando esta campana no se haga entrada, me avi- 
san se han de alojar el invierno todo el ejército dentro de 
Portugal, porque el país de Monterey y sus contornos 
no puede ya sustentar tanta gente, en especial 1 ,600 y 
mas caballos, que tienen destruida la tierra. 

Antes de venir yo de Monterey, tuvo aviso él Sr. Don 
Pedro de un confidente de Portugal , en que le decia estu- 
viese su señoría con cuidado, porque tenia cerca de sí al- 
gunos traidores que se correspondian con Portugal y tra- 
taban de clavarle la artillería de Monterey (que es lo que 
mas temen los rebeldes), para asegurar la entrada y toma 
de la plaza. Avísame el Sr. D. Pedro como prendió uno de 
estos espías, y dándole tormento confesó la traza y modo 
con que tenia dispuesto con los portugueses entrasen en 
Monterey, y se hiciesen señores del valle. Mandó su seño- 
ría ahorcar y descuartizar á este mal hombre, de cuya 
confesión cobró luz para asegurarse de la traición. 

Aquí vino dias pasados, enviado por ün padre de Cór- 
doba, la relación poética de que mando copia por si no ha 
Hegado á manos de Y. R.,cuya vida ruego á Dios guarde 
como yo deseo (1). Villafranca y Agosto 5 de 1643.— 

(t) Siguiendo ¿ esCa carta (al fól. S81) se halla un romance popular 
que cuenta el lastimoso suceso de la muerte que Diego Suarez» labrador 
natural de Córdoba, dio ¿ su mujer. Empieza con un ampuloso exordio é 
invocación de las que tan en boga estaban por aquellos tiempos, diciendo 
él poeta: 

t< A la hija mas dichosa 
De las mas dichosas madres; 
A la h^a mas hermosa 
Que entre todos los mortales 
Ha nacido y nacerá 
Escogida oitre millares; 



u 



177 

Francisco Isidro Monzot.=«Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla (1). 



A la que fué preservada 
Antes qae Adán, nuestro padre , 
Fuese criado en el mundo 
,. ' <- I Ni la, culpa jen él entrase; , « . 

A la que en ^u concepción 
Los altos cielos y el aire, 
El fuego, el agua y la tierra 
( Dieron muestra de alegrarse» ete» »» 

(I) Al fóL 36 de este tomo 101, se baJla entre los ^>untes del P. f%^ 
reyra la relación dq un caso acaecido en Sevilla, que por curios^ trjasla-, 
damos á este lugar. Dice así : 

<«<Sucedié en e»ta ciudad en el mes de Julio que mataron á una mu- 
jer ramera una noche á deshoras por robarla; achacáronle la muerte áon 
escribano que trataba con ella, y prendiéronle; juzgaron insuficientes ios in.-. 
dicíos, Y diéronle por libre. Salió tres dias há de la cárcel, y pasando el do- 
mingo 9 de Agosto por Cal de Francos, encontré á un mozo con unas jo-. 
ya0 en la mano,>que la» ^llevaba á vender; reconoei^ qne-eran de la dífnnia 
y avisé á un alguacil, el cual haciendo presa en el mozo, le preguntó cu- 
yas eran las joyas que llevaba. £1 mozo respondió habérselas dado para 
que las trajese á vender un alférez del baratillo, y otro mozo su compa- 
fiara Fueron al baratillo el dicho alguacil y el alcalde de la Justicia, ha« 
liaron al alfér^9 y al otro oompafiero; al alfér^z prendieron; el compiafieré 
huyó, que entre tantos corchetes y ministro» de justicia se escapó por Ib 
Carreteriaj postigo del. Ace^Q y. se metió en la iglesia mayor, huyendo 
cpn su espada .de^pinda. Fueoon tras él para cogerle los dichos, y al mi- 
dp acudieron los clérigos» colegiales y criados de canónigos que estabaíi 
en la dicha iglesia, y cerrando las puertas para que no sacasen lü retraí- 
do, dieron cantraiol alcalcke de la Justicia. Era esto á las diez del día, y 
yo esM>a en la iglesia, y oyendo: las voces le dije á mi hermano el arce* 
diano de Jarea: «< Hermano, salga allá y vea eso y componga ese raido,*» y 
fué hacia dQudp estaba el pobre del alcalde de Justicia, y haUóle tan mal 
tratado de la gente, que á empellones, mogicones y palos que le habiaü 
dado estatii que era copipasipn; y a&ade mi hermano que estaba desata- 
cado y dándole de azotes con las pretinas los monacillos, y él muy agar- 
rado, co^ la vara. .Llegóse á él mi hermano y dljole: ««Compóngase vmd.; 
sefior.*» Después de sosegar la genAe,; comienzo el dicho alcalde de la Jus* 
ticia á decir qae ppr vida, del Rey que se lo hablan de pagar, y que habla 
^ traer una compañía de .9o]4%.4cs y menear laigleBia. Mi het^mane cbrr 
la mayor paz del mundo le dijo: «< Sei^or» d^ váad^ agota-, lai^fida. del Be(^ 
Tono x?ii. 4S 



17B 



Madrid y Agosto A ^ de 1643. 

(Tora. 101, f¿l. ílk.) 

Pax Chrístí , &c. Copia de ííúú íciartá del P. Baltasar 
Gracían, rector del colegió de Tarragona, su fecha á 26 
de Jalio de 1643. 

ff Aquí no esftamos sitioddis^ fevo eú ^ilia, y según di- 
cen con el áiparejo m\%y -próximo. Bi dé La Mota se díée 
vierte mistrchattdó á toda priesa y qué antes de anóc'hé vi- 
gilia de Santiago durmió en Monblaac. Además de esto se 
sabe que pasaran á Toton 3,&00 marineros partt covffpo- 
ner aqaelísl ármádá. Tres dias Tiá sé hliió éri Moñjui sénal 
de armaáá dé galeones y galeras; así Ío há contado un 
prisionero de los que cada dia se huyen y vienen «quf; 



y advierta <|iie esta desgracia le ba McedMb en H iglesia p6r el poeb 
respeto que le iba i^udo, y por el desacato fM en ella ba cometido > qué 
estando descomulgado y puesto en la tabHlto ^út la Crtt^ada^ í«e bá atre- 
vido ¿ entrar en ella.*» Con esto vínole acompafikiide baáta la puerta y á 
sacarle de la iglesia, y 'pensando qite mi bermanb toHiKa á «cdmpafiarté 
d^o que se quedase. Respondióle mi berinano: ^yt» lid bago ^U>f ér t^úi:^ 
plimienta, sino por librar k vnoid. y sacarlo eti pifi!.'«*Bl ftaé ttti sgt^ddciii(^ 
del bien ^ue mi bermano le babia becbo^ qbe lé «bl^id vtú reeattifo, dáfl^ 
dolé lab gracias. Cuando el caso estaba losando los eicribános és^ban I 
longé ^miendo no les sucediese lo que 4 su alcalde, y dícüE^e á los M. 
rigos les abriesen las ptieitas, que ellos no qiMiantkhda. Al'retrtido me- 
tieron donde no lo haHaran. Bi merecia ta berta ^or el btebo tbn ebór*- 
me de habsr muerto á una pobre mtfer raHüera» matarla p6r robarla tan 
alevosamente con el atférea; pero el quererle sacar de la iglesia y ceréá 
del altar mayor, fué grande desacato. i)e8Comii%(yie tk Croíáda por bálMr 
embargado los bienes déla diionia, perteneeiéüdolé Alá Grtizada, palr'iHft 
bienes de ak inieitato, y dijome mi bérmbnd qtie és Jttez de Ib OruzUdb: 
«« posa foecte es que malen á uno y en logar de embarigar los UeA'éiB dé 
m#t^dflr>i4MbargiBfia los del JiMierto.» 



aunque' ahbra dvelánlb»' hm sacadt» á 4o6 pririotteros^n 
BarrceloDa de las A^larazaMs, dkmde estaban mas'de 1^006 
pereciendo de- haím^e y 4iactendo (as foriHIcacioBes, y los 
han Ne?ado á Francia. 

G&ñ estas nuevas y avisos todo es aquí preveaieion; 
háse pasado muestra rigarosa de ca balería y infanteiría, 7 
hay entre montados y desmonftados mas de 300 de ia •qa-*^ 
baflería sin tos oficiales; de infeintería bay 4^0M de lodos, 
aonque'^ son los mas soleados buenos y viejos. Sin esto 
boy ban llegado "I ,S0O ^n tres galeones y saetias denlos de 
la tierra; con los qne han venido de Ress se ban formado 
cuatro compaftías dea 400 cada ona, «dejados ios inútiles; 
víveres bay muchos para cuatro anos, de pan y vino, 
abadejo, tocino, arroz, aceite, legumbres, &c. , solo teña 
faltará; páganlo las casas que no hay 400 en ;>ie. Este es 
el estado en que estamos, sea el Señor bendito que nos 
fevwezca y ayude. 

Hoy ha libado un tambor mayor nuesUro, que faé é 
lomar lengua del enemigo , con achaque tie ir á trueque 
de unos prisioneros. Este dice que ha «abído que el eMmi- 
go ae va retiramlo á «Barcelona, y que sn artUlerte 4a iie 
enviado allá; que la armada que ha parooido {delante id^ 
fiarceleti^ se cree es \a nuestra de Italia, fMDrqwe ban des- 
MbierU) ttías de ^ galeras y no ha «echado lanches áe 
aviso á Barcetona. Gllos están -con mucho cuidado; sin es»- 
to dtfcen que ha dado inedio peste en >el 'ejército frameés, 
y qne han metido 4,000 enC^mos, en Lérida á la retirada. 

ítem: dicen que los nuestros de Rosas faaoen grandes 
^Kalidas, y motestan f^andemenle la cemarea de Gerona. 
^0 fhlta también quien diga 'que el enemigo ae aretiiui 
por empeñar nu^slro >ejévcito deatro >de CataluM, y qne 
perezca como d'del afoo pasado con nml pasar. 

De 'Baroelcnuí >ban ido á iParís, i tádr e| pésame 4Abí 
Aeinao^iuid0ippt)rciail)i)pfta€teii D Luis deiRoeadell, yiel 



490' 
Qomeiidador Miguel; por la ciudad» D. Pedro de Aymaya 
y otro. Gobierna aquella Margarft. El único íqtimo de Jos 
delsignios de Mota, Mosiar de Argenson, salió de Bar- 
celona para la raya de Aragón y Lérida» echando voz qua 
Aragón pactaba y que él iba á concertar aquello. Todo son 
mentiras y para todas hallan crédito en Barcelona. » Hasta 
aquí la carta del P. Gracian. 

. Esta carta se escribió antes que en Tarragona turie - 
sen noticia de ia rota que los. nuestros hablan dado á 1q3 
franceses; con ella , estarán mas desahogados y coa menos 
recelo del sitio que temian, que no hay principio teogan 
hoy I los franceses fuerzas para cosa de importancia. 

Las de S. M. se van engrosando cada día con nuevas 
tropas que llegan de diversas partes. ¡Quiera. Dios sean 
con mas fruto que el que se tuvo estos anos pasados! 

Tor^ecusa dicen babia llegado á puerto Maoa ( Mahon) 
con 2,500 sicilianos; hasta ahora no ha. habido ayisohaya 
llegado á Rosas. 

También se está aiguardando por horas á Picolomini». 
Harta desgracia esnuestra qué haya tan pocos para cabe^ 
zas entre los nuestros, que necesitemos de los extranjeros 
para cualquiera cosa de importancia. 

Correo vino de Flandes. Con él solo se ha sabido co- 
mo los franceses continuaban su sitio (de Tbionville), y que 
trataba Meló de hacerles segundo socorro. Este lo ha im- 
pedido las invasiones que los holandeseis han tratado de 
hacer en Flandes, que por dod veces han intentado entrar 
en Flandes y ambas han sido repelidos de los nuestros. 

Ya tengo avisado como teniendo Galaso sitiada en 
Alemania la ciudad.de Olmuz, los suecos la metieron so- 
corro con algún daño de los imperiales. Témese que Gala- 
so no está hoy taa á propósito para la guerra como solia; 
mas los. de ¡la Dieta Imperial instaron tanto al Emperador 
en/que^fufise la:eab6sÉi alemaa,qi]||e fué ..fqeraa. conceder 



48t 

con ellos por la necedidad que tteoe de su asisténéia , que 
á no teiierla; sin duda le hac^ en todo oonocídad venta- 
jas Picolomini, á quien tripularon (1) porque entrara 
Galaso. 

La viuda del tanzsgrave de Hassia se ha acordado 
ya con el Emperador, y ehtre ios acuerdos ésoño que ha 
de ser obligada todo el tiempo que la guerra dorare én 
Alemania á tener 4,000 infontes en el ejército imperial y 
4 ,000 caballos, que es buen socorro. 

' De Francia avisan que hay poco dinero; que p<Mr falta 
del no se envian socorros á Catataluña que también está 
muy necesitada, y muestra estarlo, pues habiendo pedido 
La Mota al Principado socorro de dinero para pagar' la 
gente, le respondieron no lo teman, que acudiese á Fran- 
cia, á quien competía conforme á los acuerdos y asiento 
que tenian hecho el acudir con dineros , y que no los ha- 
bla remitido. 

También di^n está en Francia malo de consideración 
el duque de Orliens; que la Reina madre le fué á visitar; 
que estimó el Duque grandemente la visita y hizo graAdes 
humíllat^iónes á la Reina, y que por ahora aquello está 
quieto, aunque disgustados los franceses tenga mano en 
el gobierno el cardenal Mazarino, y se temia le Habían de 
armar alguna zancadilla para retirarle del manejo i de los 
negocios. 

Avisan por cierto que la mujer del duque de Orliens 
hermana del de Lorena, está preñada, y él muy contento 
de teneria en Francia; puede ser que estando su mujer 
presente viva con mas quietud. 

Con este correo de Flandes avisan cojmo los irlandeses 



(1) Asi en el original. El verbo Ir^piflár se osaba en este tiempo en 
sentido de ««dar de mano, quitarle & ano el empleo.** 



48S 

habiaa dado bma rota á lofi ingleses ^que asíate» esr a^uel 
reinov y haben eo él cuerpo de ejércUo» y que habían, ya 
tocnado casi todos los puertos del mar < exceptp doa ó tros 
de los mejores. 

Tambíea Áe ba sabido por cartas dei fai^aterra eomo 
el Rey había dado aaa bueaa rota al Parlamento,' y toma- 
doles el attiUeria y bagaje, usaudo de ana estratagema. 
Provocólos á pe^r en un pueata tacú de inundar coa 
acequias, y ya que estaban para dal*se la bataU^^^isoltaroa 
tas acequias ^ inund6 de suerte el campo que ni infantes 
ni cabaUoB podian menearse, eon lo cual muoboa fue roa 
muertes., y tomado el bagaje y artillevía á los del Parla- 
mento. 

Tenia el rey de Inglaterra trato secreto deatro de hón* 
dreS) adonde se iba eiDóaminaiKl(>;'deacubrióse y prendiera 
ron á Ibs frínoípales. A ocho ahoh:aroa luego delaptiB de 
sus casas; á otros algunos títulos tienen preso3 hasta qUe 
el Parlamento jdzgüe^ cuando esté juato, (finé pena se les 
badedar. 

Loa esoobeses están neutrales viendo el Ai0go de Ingla- 
terra desde parte segura, y sin riesgo; gozan del q«ie, pa- 
decen los ingleses^ que para ellos no es poca ganancia la 
pérdida de aquellos con quien tienen tan graade oposición 
natural. \ . r 

Este día pasado llegó extraordinario de Italia; non, él 
ae aupo babia Sn Santidad becho creación de; oard^ales; 
babia ereado quince, ninguno español» ai francés ««ú tale-* 
man; todos Son rooiaaos ó italianos de aquellas repúblicas; 
mas entre estos les ha tooado k suerte á los Nuncios de 
Bspáña presente y pasado> al de Francia y al de Ale- 
mania. 

Todos desean la paz de Italia y en orden á que ta 
baya se han enviado dos embajadores^ uno de Gspana que 
es el embajador de Genova pareqnede parte de S; M. C. ha- 



4M 

Usa a^paHo$ piViMÍpes f • trabqje por ajustartadiCODí ^el 
PoDtífice; otiH) de Eranoia de par4e de )a Reina madre, 
para el miatoa rfeote^ 

Ltegdt á SVaqoía omeatro plenipoteociarío D. Diego de 
Saavecba^y partió y» paca Alemania; aviea que va ooü 
grandes prendas da (fací ha dp acomodarae epi breve y bien 
este aoaerdo de las pac^ • 

Al príncipe Tomás le han confirmado de Francia él 
oficio que lenia de general con un conque que no sé si le 
ha db hacer buen estómago» y es qne lo sea de la gente 
de loa estados de su sobrino y -de la deoaás avepturera 
que se le Ufigare; que la geüte francesa tenga general de 
su aaoion, y que en el modo de obrar se comnoiquen , y 
GOi^yiméndosp pntre los dos, ep ejecute lo que se resolvie- 
se, y na convil^óndo8e cada uno de los generales obre lo 
que enteadtere ha de hacer mas útil al país y al servicio 
del rey eristíanísinlo. 

La duquesa de fi&^ntua eatá ya en las Descalzas , en 
el cuarto cin que vivió la señora Emperatriz ; tiene buena 
casa y bastante número de crindos y criadas; dí&nle cada 
ano pasa au sustefito 24,000 ducados; ayer foé á C^n^ 
handiel á visitar á su cunada la princesa de Carüano. 

Dieron ia sentencia á lo& cufi|tn> que estaban pne- 
eos por el rapto de la doncella que cogieron perca de 
nuestra casa una noche «de estas , y también á los au* 
sentes» que son sicfte ú opho. Yióse la causa y' hubo tanto 
que hacer, que en toda ia mañana no se vio otra ninguna 
y se aeaibó á las dos de la tande« Consta que hubo poco 
de nalicíe, si bien OMcbo de atrevimiento; que ni sapie^ 
ron bift)ia tal pena ni creyeron la sacaban mas que para 
poMrla en fiarte segora, para que con boencia del vica<» 
rio ee pudiesen icasar, sin qne I09 padres y deudos videq*^ 
tasgn la voluntad de la moza. Probó el agresor no la ha- 
bía hecho agravio en su persoga, CQP haberla tejido 



184 

tma DKxdié '60 811 poder; < prueba qtoiehieo' creíble qiié 
el sacarla de aquélla suerte había éido mas impruden-^ 
cía del mozo, que uo supo cómo se había de 'gobernar 
para hacer' coa el vicario ta cacasen del poder de sus pa- 
dres y la depositasen donde pudiese Hbi^emen.te '«(lecir sd 
aenlimiento; que no malicia, pues procedió thn n^amen^ 
te y con tanto ruido y escándalo pudiéndolo hacer muy 
fácilmente, llemi dio por escnsa su letrado de que era 
hombre de tan corta capacidad que por su<confesion y lo 
demás conlbenido en el proceso constaría mabifiestamente 
había procedido sin gémiero alguno de cautela ó malicia, 
ni conociipientode lo que había obrado. Uenit lósrtestir 
gos, coíQ ser muchos loe que depusieron; por ser- cosa tan 
publica, :no hubo nibguao que contéstate (1) cbn el- otro. 
iftem: el padre de la bioza perdonó por lo que ^ le tocaba. 

Vista.ila/céu^» al prinoipat agresor condboai*on en 
nueve años de galeras y pordímiento^deitódós sus bienes; 
á los -otros dbsqiie le ayiKlaron'á pérdihiiealq'de bienes 
y á seis anos < de galeras á cada ono ; al padrastro^ del 
agresor qtae taro moticíá del cáso;á aeis años* de destier^ 
-ro-y á .600 duoado^. Bchahon toda la geiUede la^cáFcel) 
que estaba lleday y «á loe preáos todos reoogieróu eb: lofe 
calabozos, diligencias que se haced iciDaado.han debon- 
denar alguno: á muerte, y ya ¡tos • pobres la tenían tragada* 
Quedó uñ alcalde para la notifícadon de la sentencia, é 
cual ' envió á llamar al verdugo, que lui^o vino, y en! vi- 
niendo dos de ellos cayeron en tierra desmayados dándq^ 
•se por> muertos. Hízoles su plática don grande ceremonia, 
y ponderando el hecho con el' mayov picante del mundi, 
remató' jque por edtender la Sala había sido líias impru*^ 
•dencia y necedad que malicia, no los colgaban á todos; 
que la sentencia era la: que diría ^1 secretario déla oausa, 

• (1Í Por « estuviese contestó. » . ' '*' 



185 

el'Ctial se- Ifl \e^6 eú la forma dicha v J al fmnjta mno uh 
barbero y los rapó, y les pusieron uia owAmia al pié y 
los llevaron á Toledo, donde se juntan todos los qae han 
de ir á ^eras; do. sé si oon todo esto les han de prócu'^ 
rar aliviar esta pena, mas ha sido neoesarío este raido 
para escarmiento y ejemplo de otVos. A los depiás oóitt- 
plide9:aaseiiles éond^oron eo r^[>ehUa á'muerte. ' > •" ' 

Verificóse la toma de los dos navios portugueses qu^ 
vmtaii dd Brasil. Quien los tomó fa^ el hijoi^de Jat[ae^ 
Gollart, almimante que foé de la escuadra' de Ddftiqucíh}aé 
por S. M., que murió en la Coruñk fiste mozo armó'üná' 
fragafta con 81 hombres en Dunqúerque, y se vino'CéJ^dáí 
de los puertos 'de Portugal; encontró con estos clús navíoíl 
y peleó con ellos con tanto valor que los de^t*b6ló á los 
primeros cañonazos.' Pretendieron huirse y füéles dando 
caza, y apretólos de suerte que se le rindieron' Calvas las 
vidas y t)«& les diesen pasó áegnrb pata Portugal . Ofreció^ 
áela Cotlart,' 'y coaf taráto fuercm pass^údo de ctíatrd én 
cuatro á la fragata 1 49 portugueses, y domo. iba» pasando 
kfÁ maüiata'b^ü y ponian débajo-dela oofbiertade la A^agata. 

Pasaron como SO* hombres á'lds navios, y se encá*r ' 
minaron á la Coruña, y una legua de ella tomaron puerto 
avisando al gobernador de la presa y de los pactos que 
habiain hecho con los rendidos; que.si los ratificaba entra- 
rían en la Ccu;u5á y si no pasarían á otro puerto de ¡5. M. 
En esto estaban cuando enviaron el aviso de la presa y 
débiéroüse de acordar y haber entrado en la Coruña, por-* 
que de allá avisan Vale el azúcar á real la libra, y debe 
de ser de la que traian los navios que venian del Brasil. 
Dieen vale la presa» mas de 206,000 ducados. 

Vbz ha corrido se han tomado otros cuatro navios del 
Brasil; veremos si se verifica como lo de arriba. 

El rey de Dioamarca dicen tiene levantado un nu«* 
moroso ejército, y^ue- Hasta ahora nó tsábeú los designios 



Mtt 

de aqaerf rey; unos copjetarames ei oontni ida Steeii»; oUnm 
que para ayudar al rey deloglatefra; veMnos en qoé patm 
esta ruido. 

Bq Cartagena escribe un kermano que hk ciudad aart 
(uve para penderse y fué así : ^ue el Cofide (4) oqq ottm 
cjp t a n ieg. cpierian el 29 de Agosto é las dos de h^ mañana 
tomar con sua soldada» la media luna y el reduto y bar 
oeF$e fuertes en eUo» y deade allí batir la ciudad y rendi- 
Uai y tomar ias callea; y como los. vecinos ñieaen $stíémé^ 
d^ isus casas, matatlos. Fué nuestro Señor aerrédoi qw w 
cüpíta^ ^ quien ei Conde se desotd>rió, avisa ;al sargento 
v^f^oT, y avisado lo pavi<S á nuestra casa A ifue .e8t#YÍAir« 
hasta que le ayisara para <}ue no le maiaaln. fia «I (oter 
mandó qpe luego se armasen las compañías pagadas y Iqe^ 
go 19^ de la ciudad, echando híM que hvabía en la pnq^ 
de Ift Qaooa 6(( navios de enemigos» y esta lo ^ízq p^m 
diyerf jr a) enemigo interior» Y má dentro de nM kom y 
medi9> cuando toda la gente estuvo armada, pren{li6 9I 
dicbo Conde y á Pinoo oapilanea «paa. 

Adio^» mi padre, que guarde á V. R. y 4é la salud 
que deseo. Estiaiaré si V. R. ti0ne oea^ion de un enebillo 



{\) 91 49 QMtdmelhor.lJoa ao4rtgqof 4e V^sopuoelloi da Spfm) 4$ 
cuyas ayentqr^is salió i. Ini en Lisboa una oiirío.8^ relación con el &{- 
guieñte titulo: Rela^&o verdaMra dos siíedesos do eonde de Cattelmelhor, pretg 
na éidaáé de Cartagena de Inüae, \fe. hcji Iwre por partimUarmerce te Ceo, ^t, 
fanwr dd rey iam ioao ¡V tgoeo e^hor, n^ dMo de LMoa» Em lisbea* Ha 
opcioa de Qoipingos Lopes Rosa. Axi^p \fA%,^.\ }2 lioj. 

Este con^e de Castelmelbor, qne mand() mas tarde las armas portu- 
guesas en nuestra frontera, hizo parte de la expedición al Brasil oe Don 
Fernando Mascarenhas, conde de hi Torrea en ISiS; haVóte despnea in la 
jonqada dAlft úla de la Pppn^deiicii^ en q^^ murió m^ b^j^a^ifl al espitan 
Nicolás de SousfL En 29 de ^^osto de 16^1; fué preso con Jaques de M^ 
galhaes y otros caballeros portugueses por sospechas de que procuraban 
prodamir á ti. Joan IV, rey dé Poriagal. DiéüMilailormeiito y «enünciá- 



y tenador todo jbmtov ^ sea iBaysGOPNiso> p^t» 4»A^ és 
una persona que ¥. R. óonowe y ha de hatfer UfUa joroMiai 
larga servirle para ella con é{, que de luglalerra los haj* 
escogidos de bbenés; qw Y. R. me hagft este laTor, y ijm; 
sea coa brevedad 5 ()orqiie la joraada será muy presta y $j^ 
para cuando liaya de ser no ha venido, no. hay <)aerQih*: 
vtarle. ./•".•- 

Reetok* de esté ootogio es el P. Fj^anoiaeo Aguado <^' 
vice-rectdr por muerte del P. Robtediile, que hat)ift so)^ up 
mes habia tomado la poseáon. Vice^provlncial faoyiiQ i$; 
hay, mas ha salid^a á visilar el P« Juan de Pefia, peosona 
de otuy buenas prendaos en nombre del P. Aarttabler c<H-i 
mo Provincial que es de esta provincia; creo se qaedaí^ 
por Vide^provinciaL ' 

ffl P. Asisieaile partirá el mes que viene, p^krque.Ufine 
aotioia han de partir á Italia catorce galeras, y qVQrrá c^- 
zar de la odsuaion* Madrid y A(^tO(41 de 4643.Fi»Seb8s^ 
tian González. «^41 P. Rafael Pereyrá, de la CáMj^íA de 
feeáSi en iSetiila. 



Mhdrid y Agosto 18 de 4643. 

(Tom. 404» fé). B64.) 

Pax Cbristi, >&c» Padre miec lo que hay de nuetc^ de 
que avisar á V. It., es i^ae et martes pasado á les siete de 
la tarde, d^radaron al fraile yictoriatte qbe ayudó á ma^ 
tara su tia los dias pasados. Vina la sebtenda de Roma 
en <|Qe la condenaren eá peda eapvtal, remitiendo alseior 
NnncM^ la suerte die mberle que le habia» dé dar. fil eeiipr 
Nuabio le cóndenC á «horiQdr ; acudieron ^! SaÉta (Cruz 4 
verte degfadar'taníl0iliiaiero de gente- íq[u0.«o eibían^xáti 
la iglesia, 'y* f«é>ifaenesler que «uchos algipaciles ^nlA^r 



488 

za abriesen' el camino para que entrase d obispo que le 
había de degradar, y el auditor del señor Nuncio que ha- 
tna de asistir por Su Eminencia i este actov Luego le en- 
tregaron al brp2o seglar, y cinco algpaciles de c6rte le co- 
gieron y Nevaron á la cárcel de cérte. Ayer lunes le me- 
tieron e<i la capilla; hoy comulgará y manaba le despacha- 
rán. S. M. envió un decreto en que manda que por ser 
religioso y por tener deudos muy honrados» no le den la 
muerte en público, sino en secreto; y así está ordenado le 
den garrote en la misma cárcel. 

A otro fraile tienen condenado á galeras, que en su 
religión había sido predicador y de buen talento, y se 
aficionó en un lugar de la Mancha á una doncella,, y por 
dos veces la sacó de en casa de sus padres» Fuese con eüa 
á vivir 4 Murcia con tanto desahogo como si fueran dos 
casados; fué conocido y preso, y sn superior lé.avocó á sí y 
le hizo su proceso y condenó en la forma dicha. 

Tres dias há socedlo una muerte bien extraordinaria. 
Un fraile recoleto se salió de su convento, y tenia -aquí en 
Madrid un conocido. Fuese á su casa y díjole se venia á 
favorecer y amparar de él, que habia tenido unos disgus- 
tos con su superior , y trataba de salirse de su religión por 
causas legítimas que para ello tenia. Este le albergó unos 
dias y después se despidió del el fraile, y hizo ausencia 
por un breve tiempo. Volvió después en casa de su co- 
nocido en hábito de clérigo con su corona abierta, como 
si lo fuera, y díjole habia negociado muy bien , y que ya 
estaba exento de su religión, y que á mas de eso el se- 
ñor Nuncio le habia ordenado de sacerdote. El s^lar lo 
creyó, qué debia de ser hombre llano y menos receloso 
que otros* Pidióle le hiciese fovor de buscarle alguna casa 
principal donde hiciese oficio de capellán. El hombre lo 
hizo*, y le acomodó muy bien. No habia tres dias que ^1 
dícho'frfíite, ingerto en clérigo, se hallaba ajlí» cuando 



489 

topó ea o¿a calle á su favorecedor y lieglSiidoae lá, .^1^ sacó 
ana daga y le dio tres ó cuatro puñaladas cou que l^ \úr 
rió de. muerte. Lleváronle de esta suerte á su casa j y d^^ 
claró lodo. lo referido, y preguntáudole si había tepido 
alguna pesadumbre ó disgusto con el fraile, respondió que 
no por ningún casa, y que no sabia qué le había xnovido 
para hacer una maldad como la que babia hecho. Confe-* 
sóse; recibió los Sacramentos y murió al dia sigqientQ* El 
fraile se ha desaparecido y aunque se han hecho vpri«8 di- 
ligencias, no han hallado rastro de él.. 

De Cataluña lo que hay es que Monsiur de La Mpta^ 
envió á Francia á avisar á la Reina como el ejército de 
S. M. se iba cada dia engrosando , y el suyo e^tabia muy 
disminuida , así por los encuentros que con los nnestros 

■ 

habían tenido.^ como por enfermedades que habí9n dado 
en la gente; que suplicaba á S. M. le remitiese hombres y 
dineros con toda brevedad porque no perdiese lo que ha* 
bia ganada y 'se impidiesen otros progresos que podía 
haper muy considerables. Dícese le respondió la Reina, 
que gente le enviaría toda la que quisiese, m9s que dine- 
ros no los tenia, y que pues estaba defendiqndo á ios ca- 
talanes, que. ellos los diesen, pues el interés er^ pro- 
pio suyo. 

EKcese que Mosiur de La Mota no ha quedado bien 
contento de la respuestiei , porqqe echa de ver que los ca- 
talanes están muy apurados de dineros y de todo lo de- 
más en tanto estremo que en Barcdona dic^ vale, ocho 
ducados una fanega de trigo, y que es imposible durar ep 
lo comenzado, si de fuera no se tes socorre. Ilem:, dicen 
que les habia entregado A los catalanes algunos lugarec» 
que había ganado en el Principado, diciendo- que ellos los 
defendiesen, que ño quería se perdiesen en sus manos por 
jno acudiría, habiéndole costado tanto trabajo e^ con- 
quistarlos. 



11/ 



lláuibiéü be ha dicho, ' y por persona *dé crédito, que te 
avlsabdfii de Zai^gó^a que iOO catalanes se 4iabiaB pasa** 
-dé a^ ejérciti^dé S; M.: sí todas estas iwones son ciertas, 
"e^ránf^üa^ bay qoé seba de acoitiodar >eM<i (de GataloBfai 

Loé ^tíataaes y portugueses han» «evviadd á la Dieta, 
donde 'Sé l^ata <le la paz universal, sus dipotados para 
tre^CáN^^n ^la dé sas paiiíoulanes. ¡ (^iésaíDioB se baga ai* 
^ i^lie 'éfea de 'p^ vecho ! ? < 

Lá 'Reííia, nuestra seifora, avioi A & M. s^gaa *se dÍGei 
que advirtiese tenia avisos ciertos que le echebaa grande 
nútnerbde soldados dedavo (i)^ sin faaber tal geste en 
Ú ^ércitó, y otras coss^ particulares. En raaoi de -esto, 
con este aviso S. M. mandó al conde de MontalKro^ que es 
el proveedor general, y á D. Francisco de CovIrerM, se- 
ctietario de guerra y sustituto del de Estado, fuesen al 
ejército y faiciesen exacta averiguación de lo que la Reina 
nuestra señora había avisado. Bíciéronk) y «e dio mdiestiia 
general, y hallaron babia en las copias %,a06 aoidados 
fnenos de lo que por ellas constaba , y la dilígeocia por 
exacta que feese tío lo seria tanto que no pasasen ptazp 
de soldados 'muchos "ói'iados de los cabos yoires qiae de 
ordinario andan én los ejércitos sin serlo. Mirai ¥. R. ctkfeto 
se maneja la hacienda de S. M. y qué fidelidad hay >entfre 
los que h diátr^yen: S. M. escfibióá la IMna nuestra 
señora agnadeüiétidole el avi^, y dieiéwdole ilo tque queda 
ílichó: • ' ^ 

De Port'úgak' s6 dico que el tinque de 4er{^Ka había 
bfre(;ido á l^rattüia entraría en Castilla y tomaria uoa ibae^ 
na pta^a este vürau). Con este deseo que debia de babor 
t^om^nicado y 'dicho á los caballeros y fidalgós de aquel 
teíno, partió de Lisboa para Bvora, créyando le babian 



j t -. Ai 



i' *■" ' - fi^'"-i n 



'(l) Asi eñ el manóse rito; son soldados qoe aparéeen en \a$ lisAussIá 
servir. . '.n » i ■,■ 



de seguir todos loe señores y g^ift» ^ríáblfíiA: Bsttl^ft 'xítm 
días en Evim y nb b«bo perMba qM 'lé «l§u^e» <ñ6s 
qiietM soiaibéntetosqué ev^ü de stí dasa^ Qaédó miay 
dtsgQ(st8Í0 ^ pQfoo satisfedbo^e la gente vobl6v y esoí^ibió- 
lesTÜáendó se espantaba m«dho d(d >qae ¿adiendo él dé 
Lisboa con «deseo de hacer algtfná fatcioii cotiaídéNible^ 
pérsoobs^e «antaa obliga^nes, «ooiaid O^an loa aeáoMs y 
fidai^iMi, fao le livlntesen Mguidd y acom^&hdo, &b. Si- 
cen ^é casi uAifortaeAieiitte \» fespohdtetioh qtié' nb lé 
bainam Regido y tevanrtado por Re|f Ae l^érougal pafi^h>é(tie 
oonqttibtasa á Castilla idno pbra qm defendióse álWlttgál. 
Esto <et*a lo que 4«s cáMss dicen qub conteniten }eú WiErfáb- 
ota. Con ocasión de esta respuesta se dice tufo tatito seb'- 
tioHeiito, qae cayó en fivora malo y de cuidad^^. É^ t!^r- 
re por cierto; no sé si lo es (1). Tambiea dicen tf^ con 
A seniémiento de io que te habían respondido había pre-* 
80 en Lisboa á -algnUos, y hecho degollar seis ú ochb, |)ar 
no tener de i^los sátnsfaceion; tampoco esto se sabe con 
certidumU'e. 

Salieron de Madrid cuatro eclestástícos pa^ Portugafl 
con SU8 femiltaS, ^on Ucencva de Sw M. y fiados «en <^ue 4el3 
darian ^entrada €A «quelreido; el Ubo él >s(niobiH^o de Evo-> 
ra, el étro el obiépo de Sase (2), el 4Príor ttHayor y >el deab 
de Lisboa^ üstando en la raya envianm al duqw de Ber-»- 
ganza á pedirla licencia para entrar, y fuélés tespondixlb 



' * » ' t . \ . 1 1 » t < 



..:uL 



(1) «ffiVntto de Poi^gál sdlñb de Lisboa para entrar en íftadajoz, y no 
le «igaié niüflsá fidhlgov y ^aej&nddse ^él le respondieron (fie no le habían 
hecho ray para ganar & Castilla» sino para guardar á Portogal; p esto le 
di6 tanta pena qne cayó malo y lo está en £vora, donde vino para re|)rí- 
mir el levaniáttiiéiito qáe hacia por Castilla. IVborcó 30 plebeyos y dego- 
U IS MAigoa; l^éíeécái <MM (le hamb^b y faRfei de diiiéi<o.«», Carla dd F. 
ikmee 4e Aáiaya «1 P. Itafae), leoba m Soria á Sa de lA^aW f4e vl648 
I6L452. 

(2) Asi en ¿t original dé letra del t*. 'Gonzalee (|uizá debió decir Salé 
(en África). ... 



qu$ ha«i^ ouohfi fsiiaban del/riñiio. y qud Adneoesitabii 
de ellos. Ei arzobispo, y 'Obi$po no se atrevieron, á entrar 
coo esU respuesta. Dicen entró á eseuaas el Prior mayor 
y el deán. De este es cierto que á pocas jornadas le pren- 
dieron á ^1, y creo también al Prior mayor, sf ! es cierto 
que también euttró, y á los que los acoiüpaaaban. 

E| duque de Alba escribió este C/Orreo á, an padre de 
cdsp.que le babian avisado que el duque de Berganssa 
venif^ bócia Ciudad-Rodrigp cQni&OO oaball6s:y 43,000 
infantes; que babia despachado en su tierra y to los luga- 
res circunvecinos et aviso, y dado orden se júntasela mas 
gente. que pudiese por loque podía suceder; que hasta en- 
tonces no habia otra novedad. Veremos si se le cuaja es* 
ta entrada por Ciudad-Rodrigo, como la que se dija bacía 
por Badajoz al principio del verano, con 3,0Q0 caballos y 
20,000 infantes, que todo fué rumor sin^ustancia, con que 
loa portugueses estaban por acá muy u&nos. .(i / 

Dícese por cosa cierta que ha subido la plata de pro**. 
cío, con que están todos muy disgustados y debti el' fiey< 
de tener grande necesidad, porque tiene etxtranjeros á 
quien pa^r, y ahora' de riu^vo dicen le han venido fde. 
Francia y jSolanda 4,500 hombres, y es fuerte: el pagar-r 
los, y en no habiéndolo, además de las libertades: de que 
usan los moldados, puede ser le bagan alguna burla coa que 
acabe con todo. . ¡ : ..; 

Aquí ha hecho S. M« una junta de Portugal» ó medio 
Consejo; entran en él el duque de Villahermosa, |dos. con- 
des portugueses, el licenciado Laiton (Leiiao)^ jurista 
y Cid de Almeida, también jurista. Es secretaría de esta 
júntd Gabriel de Almeida, á quien han mandado se Ic en- 
treguen lo& papeles de Portugal. Di^o Suarez, que era 
secitetarío del Coiisejo de Portugal , con quien ios portu-^ 
gneses estaban muy mal, y era el todo, hoy no es nada; 
n¡ entra en cosa alguna, y se cree la visitarán. 



'í.:¡j- • 



(93 

Hay carta del P. José Martínez/ su fecha en la Puebla 
de Sanabria á 30 de Junio de 16i3, en que dá larga cuen- 
ta de lo que pasa por aquella frontera. Dice as(: 

«Doy cuenta de mi persona á V. R. y de las cosas de 
por acá. Quise ejecutar la obediencia de nuestro P. Pro- 
vincial y tratar de disponer mi jornada; avisé al señor 
maese de Campo, D. Juan de Benavides, que estaba en Be- 
navente, y me respondió que él vendría dentro de cuatro 
dias, que tenia que hablarme. Vino su señoría y yo le 
aguardé y salí á recibir y apeándome á darle la bienve- 
nida, su señoría se apeó también, y me dijo: « Y. P. sea 
muy bien hallado y con salud, que con tenerla V. P. y 
tenerle yo aquí, me parece puedo ya salir seguro de esta 
plaza, estando V. P. dentro. Tenga paciencia, que quien ha 
servido á S. M. tan incansablemente en estas fronteras bien 
puede tomar otro trabajo de nuevo; además del que tiene 
del cuidado délas fortificaciones, es preciso se encargue V. P. 
del gobierno de la artillería haciendo oficio de gobernador 
de ella.» Yo respondí que no esperaba otro mayor 
premio que ocasiones de servir y trabajar para pagar las 
honras que S. M. me hacia y su señoría en óonfiar de mí 
mas de lo que yo merecía y podía. Entramos en la plaza 
aquel día; después de comer me llamó y me comunicó 
una carta y papel del señor duque de Alba, con que pdr 
orden de S. M. y del Consejo de la Guerra reformaba todas 
las primeras planas (1) de los tres tercios que aquí había 
formados, dejando solo uno de 1 ,400 hombres y 100 ca- 
ballos, reformados todos lois demás capitanes de los otros 
tercios. Entre los reformados venia un teniente de gene- 
ral del artillería que aquí habia, llamado D. Manuel de 
Yillaverde, diciendo el duqae en su papel confirmado en 



(1) Lo mismo (jae hoy Damamoe plana mayor. 
Tobo xtii. 43 



. 494 

el Conpqjo de la Guerra que el P. Jos^ Martínez, por ahor- 
rar de gastos, como persona inteligente en el menester de 
artillería cuidase de ella y de las fortificaciones de la plaza 
y puertos y froi^tera^, por convenir asf al servicio de S. M. 
y 4e SU; real l^aciepda; que al presente estaba con las 
Qontipuas guerras sftfbgada.. Con qu^ ehseñor maese de 
Campo, que ipe hace mil favores y honras, me dijo no 
podía (ii^armeir sin tiener del Consejo de la Guerra licencia 
para ello, porque él po tiene persoga que atienda pi epT 
tienda Ip^ ma^eriajs del artillería y fortifipaciones sipo á 
Wí y Qu^ conmigo descuidahj^ d^ estas cosas, que son 
las ma^ útiles para la defensa de estos . reinos de Leon^ 
Galicia y Q^stilla , pues en cualquiera necesidad que se 
viese conmigo se desahogaba de estas cojsas para poder 
éil y su sargento fnayqr cuidar de lo deinas del pelear y 
de la gente y su gobierno; y que así^ núentras S. M. no 
diesQ Q,tra persona aquí que cuidase de Q5to> y lo entena 
tppdi^se, no pi^ ha);)ia de dejar ir, qu? así lo habia de sü-^ 
pJijDS^r y p^ir á puestrp P. Provincial por carta particular 
que |e habia de esj^ríbir, y especialmente pidiéndole me 
^pja^e ^quí ha^ta que se acabale esta campaña ep qu0 
^.^pemigo estaba amenazando con pn ejército á este 
partido, y haciendo cocos háciá nosotros, ya hacia Gali- 
cia, donde acudimos, ya hacia el partido colateral de la 
^ra de Alcapi? y Lis.te, donde sooorrepuos también: 
plises la defensa de estos lado^, Galicia, Alcañi? y l'istej 
dqpepda de los quQ t9men esta plaz^^ pues la tienen nieti-- 
da . ep .pPQSto qu^e la dejan á; jas espaldas y cpstados por 
cualquiera .parjte d.eatí|s qpe qpjerap.^ptrar, y asíesíla-r 
v^ de todo. Aquí ^^jtaino^ razon^iblemente puesjLo^, y so- 
mo3 fem|do3 y ap tememos, y ^^jfqndefpps nuestros iadp^ 
y á nosotros. 

El gran Prior de Navarra recibió una quema y saoo 
de Salvatierra, en GaUpjya» pop t.raipipn de pn alférez n|](es- 



406 

(ro, portugués; ppro juntó su gispte» oaballos 1,^00, ioft^ 
tería 9,000> y hizo dos entradas basta llegar á ChaveiBi 
saqueó, robó y quemó siete lugares; peleó con la caba^^ 
ría del enemigo y la djsrrotó basta iqeterla debajo de }f^ 
mosquetería de las .murallas de Chaves; iqató inucbofc 
prendió otros. Avisónos estuviéramos prevenidos pa^Tf 
cuando pos avisase y nosdiérgu^ps las manos. Vámoslo ha- 
ciendo; tenemos ya la caballería junta y va entrando, la ÍA,r 
fanter^a, aunque con trabajo no poco en disponer las arq^a^ 
y municiones, que como superintendente del artillería cori19 
por mi cuentai además 4e los otros pertrechos del tren» &c. 
Avisónos enviaba por Ucencia para entrar en Portugal; hq 
sé si la darán mas que para la defensiva; pi él la tiene 49 
invadir» es fuerza lo hagamos nosotros. Así por lo qiiff 
pueda spceder nos prevenimos. 

Los enemigos por esta nuestra parte no hacen lopí 
que hacernos cocos de lejos, pero nq se atreven .4 pjisar la 
frontera ni á dañar una yerba^ porque por una yofiSi qoo 
nos quiten, la p^gsm cop veinte. 

Este dia, víspera de San Pedro, galio nuesti^a caJbfUehf 
ría de tropa > y yo ib^ en un potro dP (res afiqs^ brioso y 
espantadizo, y pasafnos de trQpa por up rispo m^f^ d^ 9i| 
estados de pepa tajada, y por do)>ajo up rio biep caudalqr 
SQ. Dispararon 4 O pipzas de arti)leríA gruegfi desdfl bt mjy^ 
r^Ua y }a mosquetería; alborotóse n^i potro que me lo. ihar^ 
bían prestpdo par^ estajorpada, y dio pp salto háoii» €Ü 
despeñadero par^ el rp, y est^pdq ya cpn las manoaf^cir^ 
en el aire y )p piit^d del cperpo, pqjrece qup me hallé iCM 
alas p^raspcar Iq^pi^ de Ips qstFibo^ dej^r l^ viwdfn^ barf 
lirme de la silla, dar por encima.de las ^caa upp vuelta y 
c^r á los pies de los otros caballos ep b1 camino; hao^ryo 
esto y el po^ro capr pbajo y reventar, fué Iq pijsmov Todoa 
me dieron el parabipn de \x9^f nacido aquel di^; marcha^ 
mos adelaplp d^ndoo^p en qf^é fue^e. íbamos á la raya cpi» 



196 

-no sé qué rumor del enemigo, que con el nombre nuestro 
«olo se retiró á Berganza, y nos volvimos aquella noche, 
y yo como vuelto de la otra vida á esta. Mucho tengo 
que agradecerá mi padre San Pedro, por el beneficio que 

» _ 

recibí en su víspera y á San Pelayo, santo que se celebra 
en este obispado y santo de este país, &c. 

Ahora traigo entre otras cosas á mi cargo la fábrica de 
un hospital para la gente de guerra, por no haberlo aquí, 
y 'á mí se me ha encomendado el cuidado y superinten- 
dencia. » Hasta aquí la carta. 

De D, Carlos de Meneos, que fué á recibir la flota, se 
ha di(;ho por acá tomó en el camino cinco navios do tur- 
cos; dos ó tres de ellos eran de ingleses que llevaban de 
presa los turcos, muy cargados con cantidad considerable 
de m(ircancías, los otros de corsarios; no sé qué certidum- 
bre tenga esto, porque si la tuviera ya se supiera por allá. 

Ya entró en la Cor uña Col lar t , ajustadas las condicio- 
nes con el gobernador, con. su presa de dos navios por- 
tugueses que venian del Brasil; y también avisan que ha- 
biendo de llevar fuera de allí, á ser monja, á una hija de 
tm secretario de la Audiencia, y siendo madrina una mu- 
jer de 4in oidor á quien acompañaba otra, también inujer 
de oidor, con algunas criadas y criados, entraron por fes- 
tejar á la monja en un bei^antin para llevarla por iBar al 
pueblo donde estaba el convento, y que en haciéndose á 
la mar los habian topado corsarios y tomado el bergantín; 
f beibian dado con todos en Argel. Esto corre por cierto; 
tto h3 tengo por tal, porque en caso tan extraordinario ya 
lo hubieran avisado los nuestros de Santiago á los PP. de 
Cas! Jila que están en casa. 

Recibieron en Salamanca á un caballero en la Compa- 
ñía, deudo del P. Pedro González de Mendoza, rico y único. 
Sintiólo bastantemente la madre, hí¿olé poner en libertad 
y tea estado como una roca. Con ocasión de una herencia 



497 

tornó la madre á instar por vía del Couaejo Real para queJ«e 
pusieran, en libertad. Después de seis meses de noviciado la 
madre sacó provisión, y viniendo á hacer la diligencia mu- 
rió en el camino. Ha continuado la abuela Jas diligencias; hán<-. 
le traído á Madrid y depositado en Atocha , dando lidctficiiai 
para que los deudor le hableí^^ y que ninguno de. la Com*^ 
pañía le vea. Hánle hablado , y él está constante y fírme^ 
Desengañados de que no le podrán rendir, tratan de que 
se renueve el depósito, y que le traigan á este colegio; 
creo vendrá de hoy á mañana. Paréceies que estando, en; 
casa podrán por medio del P. Provincial reducirle á que. 
haga en razón de la hacienda alguna equivalencia á la abue-7 
la, que esto es lo que mas la pica; creo se acomodará to*T. 
do bien y con satisfacción de los deudos y nuestra. 

Murió la condesa de Castro en Yalladolid, sinhijoi 
varón de este matrimonio, con que el marqués de Xodar 
entra á heredar uno de los estados , habiendo escogido e 
conde de Rivadavia, que es el heredero y hoy está sin ca- 
sar y viudo, y no tiene hijos del primer matrimonio y es 
conde de Rivadavia y de Castro, y hereda al marqués de 
Camarasa. Los dos estados primeros son los incompatibles, 
y si muere sin.hijos, entra todo en el de Xodar, que es 
primo hermano del P. Pedro González. 

Padre mió: el'tratado de Espino (1) he oidó decir está 
prohibido por la Inquisición, y que á él también trataban 
de recogerle. En cnanto á lo segundo, que Y. R. pregunta, 



(1) A esta carta aigao en el tomo tp^3. 388, 95) on papel impreso can 
el siguiente encabezamiento: AdverUncias á los que leyeren la deloMon que 
üce hizo al Tribunal del Sanio Oficio, i imprimió después el Doctor Juan del 
Espmo, de las teinte y cuatro proposieiones que en el eapUulo promneial de i« 
árienj celebrado en Málaga, defendió presidiendo el P. Maestro Fr. Silvestre 
de.SaavedrOf compañero de nuestro Reverenimmo P. Maestro General de la sa* 
grada religión de Nuestra Señora de la Merced^ redención de oaulivos. 



198 

ob ha salido auh releen del viaje del seftor lüfonte, desde 
qne salió de Bruselas basta que lo pusieron en el BdCorlaL 
> No se ofrece otra cosa de qué avisar á Y. R. ; el oor^ 
reo pasado avisé á V. fi. se sirviese de enviar cierta enco- 
ilñelida (4) y ahora hago lo mismo. Suplico á V. R. sea tal 
que sé pbeda presentar já persona digna de todo respeto, 
y encargo la brevedad pdt la cóntigencia de su Jomada 
qm será en breve^ 

V. R. me avise si con esta flota viene buen tabaco en 
hoja^ que me dicen que sí, y á cómo vale, que me lo han 
pedido lo sepa algunos PP. dé casa, que lo han menester^ 
y ellos y yo compraremos algunas Jíbras. Adiós, mi padre, 
que guarde áV. R. De Madrid y Agosto 48 de 1648.-» 
Sebastian 6oneaIez.—Al P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesás, en Sevilla. 



I , 



> • 

Madrid y Agosto 48 de 4643. 

(Toro. 4 04, W1.S9.) 

I 

1 

i 

Al Condestable de Castilla le ha hecho S. M. merced 
^elgo))iemo de Sanlúcar de Barraroeda, con la misma ju- 
risdicción que al duque dé Medina , con título de virey 
de la costa del Andalucía , y que se provea de tres en 
tres años. 

La reformación del Consejo de Hacienda está hecha, y 
para publicarse; quitan grande número de ministros, asi 
dé los tres tribunales como de los contadores de mebos 
importancia; dejan cuatro del Consejo de Hacienda, cuatro 
de garnacha y cuatro contadores mayores, y de 450 cou-* 

* 

(1) El cuchillo y tenedor. Véad^ U carta del 11, pág. 187. 



tadores y engaños que hábia de oirtiá contadurías los d»^ 
jan en 30. 

I 

El señor Presidente hace cuanto ^uede ipot quitar las 
despensas á los embajadores, á quienes la Reina ha hablan 
do Y pedido no las permitan, y la YHla dá á cadd uno^ 
por eso 2,000 ducados y viene á interesar con esto ma^^ 
de 20,000 ducados, pero no sé si dorará este órdéb. ' * 

Don Pedro de Áme2squita; por particular . gracia del' 
Rey, vuelve á ser alcalde de Casa y Corte. • 

Guarde Dios á vmd, como yo y todos sus amigos de-^i 
8eamos.=Mateo de Urdan Videluz, secretario del Pre.^iden- 
te de Castilla.-=A D. Antonio de Estrada, oidor eñ Se* 
villa (1). 



CórdobayAgosto iSdeidiS. > ' 

(tom. 404, fiH. 40.) 

Don Diego Caballero de Illescas, caballero de Santiago 
y gobernador generar de la plaza de armas de Rosas, ha* 
tenido feliz suceso contra catalanes y franceses, porque 
aunque parecerá pequeño respecto del número, en Id ca- 
lidad es grande, y es que habiendo el Rey cristianísimo ' 
muerto, entre otros cabos que se removieron con el ntle-^ 
vo gobierno del Rey liiño, fué ttno el que gobernaba laá 
armas contra Rosas. El que le sucedió, queriendo estrenar 
su gobierno con alguna facción de porte, taló Con ^u ca- 
ballería la campiña de Castellón de Ampurias, para quitar' 
el forraje á los caballos dé Roáas, que teñiáii hasta 2d0;^ 






(1) Signe una nota del P. Rafael, del tenor signiante: «£i cf^rt^ f^e 
Tenia con las cartas 4o Madrid ¿i 3ovUIa, y se habían de rec|b¡r en 84 de 
Agosto, se ahogó de calor en el camino y trajo otro las carias. 



aceroóae decaes á ua puesto quje llaman la Garriga, y 
D. Diego Caballero emboscó parte de su infantería, y salió 
á la deshilada con su caballería en tropas de á 25 cada 
una, y con otro trozo de infantería empezó la escaramuza» 
y cuando tuvo bien empeñados á los franqeses salió nues- 
tra emboscada, y dieron las espaldas al enemigo; derrotóle 
300 caballos, de que aprovechó los 200, tomó 80 prisione- 
ros, y solo perdió dos soldados , q.ue se ahogaron al pasar 
un esguazo. La calidad de este suceso es, que en aquella 
parte le era fuerza al enemigo tener 700 caballos contra 
250 nuestros, y agora le es preciso rehacer los que ha per- 
dido y añadir otros 700, porque los nuestros se han engro- 
sado de forma que há menester el enemigo poner 1 ,400 ca- 
ballos, y donde no, seremos dueños de la campaña. Pero en 
Aragón, cerca de Huesca, perdimos 36 caballos de aque- 
lia ciudad, que nos d^ollaron 400 Cranceses de la caba- 
llería que ellos llaman de los gascones. 

De Roma (por cartas de 18 de Junio), avisan que el 
dia de San Pedro habia de entrar el marqués de los Yelez 
en el feudo del reino de Ñapóles, de que los parciales de 
Francia estaban descontentos, así por esto como por fal- 
tarles la asistencia de aquel reino i, sus pensionarios de 
dentro y fuera del cónclave con la muerte del Rey. Que 
los señores cardenales de Albornqz y de la Cueva estaban 
desavenidos sobre el manejo de los negocios de España 
que en ausencia de Albornoz tenia el de la Cueva, y no 
los quiso soltar con su venida. Que el cardenal Francisco 
Barberino daba muestras de hacer Pontífice (si faltaba su 
tic) al de la Cueva. Que Su Santidad estaba puesto en 
gran cuidado con lo que obraban las armas de la Liga en 
el estado eclesiástico, donde se va encendiendo el fuego de 
modo que se debe temer, ó su ruina, ó la duración do la 
guerra por muchos años. 

ítem: avisan de Milán de "! O de Julio, que el marqués 



201 

de Velada hallará, cuaDdo llegue á su gobierno , las cosas 
en buena disposición , pues ninguna dá temor por agora, 
y solo estará á la mira de lo que obran los príncipes de 
la Liga en el estado déla Iglesia, que según la priesa que. 
se dan acá, hará presto, como no haya accidentes en su 
invasión. 

De Venecia dicen en caria del 3 del pasado que el du- 
que de Módena ha embarazadora gente del Papa que se 
avanzase enteramente á la Carfañana , y que cerca de No- 
van tola han llegado á las manos con buen suceso. Las bar* 
cas de la República han hecho sacos y daños grandes con 
fuego en el Secenático, y asi va disponiendo armada naval 
numerosa de barcas y galeras y una galeota, para lo cual 
ha hecho un repartimiento general de gran suma. £1 du-* 
que de Parma está en Estilata y Bendíno, fortificando es- 
tos puestos, sin que entienda en otros intentos, ni los del 
Gran-Duque, después que tomó la ciudad de Piere, se sa- 
ben, si bien déla buena disposición de los cabos y del 
número de las tropas se puede creer se continuarán los 
progresos. 

Dicen, otrosi, de Yiena en carta del { O de Julio, que 
los suecos se hallan á las puertas de aquella ciudad; pero 
aunque tienen fuerzas considerables, no les es posible man- 
tener aquellos puestos, porque cada dia se van engrosando 
los imperiales de manera, que se hallarán obligados á pe- 
lear reconociendo ventajas, ó sino las tienen á retirarse 
á la Silesia; pero no deja de dar cuidado que el Sueco 
haya de estar á los umbrales de la corte del Emperador. 

De Londres vienen nuevas de 1 de Julio que algunos 
regimientos del rey de la Gran Bretaña han tomado la ciu- 
dad de Exister (Exeter) que es una de las principales de 
Inglaterra y muy rica, con que cada dia se va mejorando 
el partido del Rey para llegar á un acomodamiento razo- 
nable con el Parlamento. 



202 

De Dunkerkén, eá correo de 1 3 de Julio, se sabe que los 
holandeses han reforzado su armada naval, con que tienen 
cerrados en alguna manera á los nuestros, y han ejecuta- 
do una novedad, que da mucho que pensar, pues han ro- 
to tregua con Inglaterra y tomado cuatro navios ingleses, 
que salieron de Dunkerkén, á 2 de Julio, y dos de Hamburg 
que salieron de Ostende , y llevádolos todos á Holanda, 
siü embargo de los convoyes y pasaportes; y está es mala 
nueva, y se entiende que están de concierto con los del 
Parlamento, ó con el rey de la Gran Bretaña, con que ya 
dn sus barcos nada irá de acá seguro. 

Avisan de Bruselas á 18 de Julio, queD. Francisco de 
Meló partía al Saxo de Gante, que es por donde ha pica- 
do el príncipe de Orange, y aunque sin fruto, por lo me- 
. nos consigue la diversión que nos hacen para que no se 
pueda acudir al socorro de Triunvilla (Thionvílle), condes- 
cendiendo en esto el de Orange con las instancias de fran- 
ceses; los cuales, dicen, han acabado ya él cordón ó recin- 
to sobre la plaza, y están casi en defensa tres fuertes rea- 
les, que han hecho para impedir el socorro. Disposición es 
esta que da temores de que saldrán con la empresa, si 
bien generalmente en Francia se desea que la plaza no se 
gane, porque si se gana, quedan imposibilitadas totalmen- 
te las paces que allá tanto quieren. 

El viernes 1 i de este se quemaban las casas del conde 
la Puebla de Montalban, que están en la calle de Atocha; 
acudieron todos los vecinos y nobleza de la corte y justi- 
cias y fué Dios servido se atajase el fuego. 

El correo de Zaragoza trae que S. M. persiste en el 
designio de sahr á campana, y la vez que saló en público 
lo recibe el pueblo con grandes aclamaciones. 

El dia de Nuestra Señora se leyeron en nombre del 
Deán y Cabildo de Toledo, sede vacante, los edictos de las 
fiestas que se quitan por breve de SU Santidad^ 



m 

El frailé inínimo & qúied dieron garrote se ílamaba fray 
Manuel de la Espada, hijo dé García de la Espada , escri- 
bano. Dios; &c. Madrid < 8 de Agosto. 



moníilla y Agosto .19 cíe 16 i^^. 

(Tom. íO^fól. 88 V.*) 

I T • ' 1 • • 

I » 

Ya habrá satido V. ít. como el arzobispo de Evora es- 
taba en Madrid, y el Prior mayor de Santiago de Portu- 
gal, D. Tepdosio Manuel, electo obispo de Miranda, don 
Alonso Hurtado iie Mendoza, deán de Lisboa y otros ecle^ 
siásticos. Pidiendo licencia para irse á Portijgal, con color 
de escrúpulo de residir en sus iglesias, ventilóse I9 mate- 
ria y resolvióse darles licencia, creyendo que allá serian 
otros tantos procuradores del servicio de S. M. y que para 
el viaje se les librarpí^ gruesas ayudas de costas. Partieron 
de Madrid y con título de criados otros muchos que no lo 
eran; y entre todos fueron 105 personas. Hicieron antes 
de irse empleo de cosas; compraron muy escogidas mu- 
tas y caballos, arcabuces y pistolas, y entre ellos corrió 
voz que esta era la salida de Egipto. 

Con esta prevención y los despachos del Rey salieroa 
de la corte, y reparando D. Gerónimo Mascareñas (1 ),, her-r 
mano del P. Mascareñas^ del Consejo de Ordenes,. en los 
inconvenientes que traia al re^l servicio el que los prela- 
dos y los d^ BO séquito entrasen en t^ortugal los comunicó 



■■■A, ■ ■■ I ».■■■», ■ I I. 



(1) Este caballero qae faó mas tarde obispo electo de Leiria, en Por- 
tqgal, pablicó en 1650, Madrid, (Diego Diaz de la Carrera, I.*) una rela- 
ción del viaje de Doña María Ana de Austria, segunda esposa de Feli- 
pe IV, desde Viena á Madrid, habiéndola dorante todo el camino serWdQ 
de capellán y limosnero. 



204 

coa D. José (4) Pellicer y Tobar, y asi se firmó un papel 
de seis pliegos que lo representaba muy pormenor, Envió- 
se á la Reina por mano del señor duque de Nájera; leyó- 
le S. M. todo, y escribiendo una carta al Rey , toda de su 
mano, se la remitió con correo á toda diligencia. Visto 
allá el papel, parecieron fuertes las razones, y así S. M. 
se sirvió de obrar conforme se le decia; que fué enviar 
correo á toda diligencia y priesa al conde deSanlisteban, 
gobernador general de las armas de Badajoz, para que 
con buen color y cobro los detuviese , y á no poder mas 
enseñase la orden. Hízolo con gran destreza, solo se esca- 
pó el deán de Lisboa, que se huyó á Yelves, ¡ buen indi- 
cio del ánimo con que iban ! y el electo de Miranda, que 
se fué solo por Ciudad-Rodrigo, y entró en Portugal sin 
estorbo; todos los demás están detenidos en Badajoz y se 
entiende volverán: tal fué el fruto del papel. 



Cádiz y Agosto 23 dé 1643. 



(Tom. i04, fól. 39v/) 



Pantoja no ha hecho nada en Gibraltar ; hánsele frus- 
trado todas sus pretensiones, ni aun puso guardas en las 
naos hasta que forzado las puso en la almiranta. Hizo va- 
rias juntas con el general en su capitana, donde estaba 
enfermo, sin querer venir á curarse á tierra; otra con el 
general de la escolta que también estaba malo, y otra so- 
bre la salida de la flota y en todas se resolvió que se vi- 
niese luego, y el jueves á las diez de la mañana, estando 



(1) El autor de los Avisos, ya antes citado, el cual en su aprobación 
de la obra de Mascarcñas se declara grande amigo suyo, y hace los ma- 
yores elogios de él y de sus obras. 



206 

yo en la almiranta, se disparó la pieza de leva y me dijo: 
« Esta larde será la otra, y con el primer levante saldre- 
mos», y así todos sé embarcaron aquella tarde; yo me vine 
con el P. Bernardo de Aramburu y hermano Gil dé Espi- 
no por tierra. 

Pantoja no fué á Gíbrallar motu propio, sino por cédu- 
las de S. M. para remitir la plata á Sevilla y entregar la 
de particulares á los que la quisieren, y así no hizo dili- 
gencia alguna, ni visitó nao. En Cádiz se hará la visita, si 
halla que visitar. Todas las naos están muy boyantes, y 
así han necesitado de echarlas lastre. 

El P. Andrés Pérez trae letras de allá á pagar acá, 
digímoselo al señor Presidente y que aquella provincia se 
tiene 600 ducados de renta acá. Cádiz y Agosto 23 de 
46&3.=Don Juan Camacho (1). 



(1) A continatcion da esta carta, y á manera de notas á so contenido, 
hay unos apantes del P. Rafael del íojíqt siguiente: 

«> Pantoja puso pena de la vida que ningún marinero ni hombre de 
mar saltase en tierra, por(}ae no le hiciesen falta á las naos. ítem: no 
permitió visitar casas de capitanes, marinos, pilotos ni hombres de mar. 
ítem: tiene cédula para que por otros 20 dias mas de plaxo puedan regis- 
trar, ítem: ha hecho buen pasaje. ítem: piden que paguen á 17 por 100 
con el gasto del armadilla; replican los del comercio. ítem: ha mandado 
S. M. se dé luego la plata. ítem: vino una nao grande de Caracas, de las 
que se tenían por perdidas de la flota pasada, cargada con cueros y ca- 
cao, ítem: llegó la fiota de Nueva España á Cádiz y Sanlúcar. 

£1 armada se dice va á Oran. 

En 30 de Agosto se publicó el edicto de 'las fiestas que han de guar- 
dar y está adelante impreso» (pág. 48). 



206 



Cádiz y Agosto 25 de 1 6ia. 

(Tom. 404, fól. 87.) 

En poco meaos de dos dias y medio llegué á Gi))ral- 
tar y volví, si bien no llegué á la ciudad, porque antes de 
llegar á ella legua y media encontré al P. Ai)4ré3 Pérez y 
su compañero, y me dijo no era necesario volver al}á, 
que todo quedaba acomodado; yíoele hirviendo; padeciera 
mucho en el camino por ser malo, si yo po )e acompañara. 

Todos los particulares han sacado ya su plata que ve- 
nia sin registro; no quisiera que se prosiguieran los rigo-? 
res prevenidos. Las galeras están en el Pffptql, y dicen al* 
gunos que para echar toda la gente de las naos de la flo- 
ta en ellas y visitarlas muy despacio; no sé si es cierto. 
Grandes prevenciones había de rigores. Pantója le dijo al 
P, Rector de este colegio de Cádiz que tenia carta de S. M. 
en que le mandaba hacer muy buen pasaje á todos; pero 
que le mandaba que pusiese todo rigor posible en que 
no se sacase un real del reino. ¡ Pluguiese á Dios Sfsf lo 
pudiesen ejecutar, porqué es mucha la plat^i que se saca 
fuera ! 

Luego que la flota dio fondo en Gibrallat di^ de San 
Ignacio, en la tarde, sin poder h^oer qtj^^. cosa, porque 
estuvieron dos dias peleando, con los vientos» y viendo el 
general que no pedia, quiso asegurar la plata, püés pedia 
dentro de cuatro horas ponella segura en puerto del Rey, 
y si se detenia podia venir un temporal que los arrojase 
á otra parte y diese con los enemigos; echó , al punto que 
dio fondo, toda la plata en tierra. Muchísima gente fué 
allá á poner la suya en salvo. 

A dos barcos masteleros que venían la via de Sevilla, 



807 

bien cargados y conocidos, embistieron seis de I4 avería 
que se contentaron con 600 pesos repartidos entre sí. Otrqs 
dos caminos se han encontrado en mar y tierra, que bue* 
ñámente se componen con los descaminaptea ó descami- 
nadores, y así todo se queda entre est^ gente, que me di- 
cen habian venido ^mchos de Madrid á pretender pla^q^ 
de guardas de pao , y otros que es grande el celo quq 
traian de mirar por la hacienda (}el Rey, pues desde I^Ia- 
drid han venido á ipirar no entre tanta plata en Cádiz y 
Sevilla. Quedáronse en las naos el P. Aramburu que aun 
no ha acabado sus estudios, y vm hermanp qiie viene por 
compapero que.se ha de quedar en Madrid, y el dic|iQ 
P. Aramburu escribe al P. Aa4rés Pero^ q^^ estáp 4IIÍ cin- 
tre grandes piratas, que se matap cada di^. La parpi^ía 
de tpdo es grande, y le parece que no ha llega4Q á £jspa?- 
ña. Cádiz y Agosto 25 de 1 |Si3. 



Mi^drid y 4sf09to 25 de i 6i3. 

(Tom. 404, fól. 497.) . . 

Pax Christi, &c. Padre mió : el miércoles pasado die?? 
ron garrote al fraile Victoriano en la cárcel. Para I9 eje- 
cacion de la sentencia recogierop los prqaos ^ si/s eslginr 
cias, y despejarou la cájrcel. ^1 se dispuso par.41. morir e^ 
^ mismo aposen|)o en que había estado preso. Pe allí )é 
sacaron á un corredor que estaba iQpipÜiatp al p>ismo 
appsento, donde tenían un n^adero fijo y una tabi^ qu§ 
hirviese de ^sfiento. Sentóse en e)la, y Ja argplla con* que 
los ahogan estaba dispuesta en proporciop qup en un prerr 
do le despacharon. Asistiéronle solamente fdos de los i^pes- 
tros que vinieron grandemente ediQcado§ ^e Ip ^iep qfie 
9P disppso pl i)\i^m del fr^il^ . pgf* ipprir, PPU fftUch^sW»- 



""> * 



• W "O 



PJ" 



208 

grimas de dolor de sus culpas, fervorosísimos actos de con- 
trición, unos coloquios tan tiernos con el Cristo, que á sus 
lágrimas acompañaban con las suyas de ternura los cir- 
cunstantes. Fueron estos bien pocos; cuatro alguaciles, 
otros cuatro ó seis criados de los alcaldes, el escribano de 
la causa, los dos. PP. y un caballerito mozo que recabó 
de los alcaldes le diesen licencia para estar allí cuando se 
ejecutase la sentencia. Esta es la historia del Victoriano. 

Entra ahora otra que es el fraile que mató á su amigo, 
al cual han preso y de su dicho se sabe lo puntual del ca- 
so, que es muy diferente de lo que al principio corrió. A 
este tal fraile descalzo por justas causas sus superiores le 
mudaron de Madrid á otro convento , habiendo antes pre- 
cedido las correcciones que ellos acostumbran. Para mas 
seguridad de que fuese puntual en la ejecución de su obe- 
diencia, le dieron dos compañeros que le fuesen sirviendo 
de guarda; pusiéronse en camino con sus báculos que les 
sirven de ayuda para er alivio del trabajo de la jornada. 
El dicho llevaba uno de buen tomo. Cuando ya estaban 
casi tres leguas de Madrid, de repente dio á palos tras 
los compañeros que, sobresaltados con la novedad del caso 
y lastimados de los golpes, huyeron del muy mal parados 
y le hicieron el paso franco. Volvióse á Madrid, y fuese en 
casa del mayordomo del marqués de Palacios; contóle su 
desgracia, pidióle le favoreciese en aquel trabajo, y com- 
padecido dély con deseo de reducirle á su religión, le aco- 
gió y tuvo en su aposento unos dias, en los cuales le iban 
faltando algunas cosas, de -suerte que el hombre entró en 
sospechas de que el fraile las iba poniendo á buen recado. 

UiL dia que faltó una de mas consideración, le dijo al 
fraile: «Tal cosa tenia ayer allí, y hoy no parece, pues 
¿qué se puede haber hecho no entrando en este aposento 
sino los dos solos? » El fraile respondió: «Pues qué, ¿es 
decirme que yo lo he tomado?» Dijo él mayordomo. «Yo 



no dígd eso; lo qaédi^o ed qne aquí bo eoftna nadie 'sioo 
solo yó y V. RÍi y que esto falta, sin oirás cosas qae rae 
han follado y las he disímálado. f> El fraile <}od átgün £(»-' 
cudimienlo y enfado le respondió y se salió del apoáértto,í 
el mayordomo cerró y se fué <• la paerla de la callé. C!cíq 
grande paz estando en el umbral Il&gó el frtiíle y cóñ un 
cuchillo ancho le dio por detrás y le abrió por medióla- 
cabeza y se le dejó allí sin confesión; con bien pocos in-» 
dicios le conocieron cuatro leguas' de Madrid y le pren-' 
dieron; sd religión le pide para castigarle; Teremos en. 
qué paria. 

De Gataiúña lo que hay es que han venido de Fraádiá 
á cercar á Tarragona por mar, 30 navios y 42 galeras; 
corre voz vienen apestadas y que se les mnei^B mucha 
gente ; no sé sí esto es para consolarnos. ' : 

También avisan. de Valencia que se decia allí que 
yendo tres navios de Dumquerque con víveres para 'Ró^-' 
sas, y también una urca, hablan caido en manos déla át^ 
mada francesa/ y los hablan tomado. 

A Mosiur de La Mota llaman á Franci» para etñplearle. 
en otra parte, y al gobernador de Barcelona, que era Mons 
siur de Argenson, hombre de importancia para lo político 
le sucede Luins (Luynes), pariente delk>chel¡u, y á La Motd 
el conde de Ancourt (Harcourl) que fué el qne rompió al 
marqués de Leganés, cuando estuvo sobre el €asal de 
Monferrato. Voz corre que La Mota pidió por despedida 
álos dé Barcelona 70,000 ducados, y que se los hábian 
negado por estar grandemente alcanzados. No le harán á 
él falta, que muy rico dicen que va de lo que ha pillado 
el tiempo que ha gobernado las armas. La gente, dicen, 
se le va disminuyendo al campo francés, con «na enfer-»- 
roedad que les ha dado de disentería, y que por horas vie- 
nen á Tarragona de 20 en 20 y mas; no admiten á üift-^ 

guno; dánles paso libre para Francia. 

ToHOXYii. 44 



nuj^trai sirí.¡Weirjía.Jí»)íian^adÍo,.q|, rior Ciño» híoMi, I>ém«l?,¡ 
y, ^<^e sftiií m 4ff4A, el/lwflapsB.S, 1^ m ^ ejifwjtp»; lu^gp, 
qa« ,«310 i jflnjlip ,. ^ opft^ují n^i f^pcio», qva. «^ h^. 
, , I^.yaJ(eiMS¡#,p^ry>ierpp a[V P. A«P^ewt« qPQi aa/d«^ 
j^l|í,quq,í(aV.i?iíi4p¡ (le N4po|ep.l}al^^ lh8?dp,íi Vinvp??,,y, 
qnfl YftiMSip ,eq, p^a.PiífolprBim, Xocrec<i^ y, olj a^rq^^.^e, 
lo^Qalb^pe?. JSqíscj tiene ^tp por cií!rJo,.Rorqviíi ai ío fnpDi, 
ya)S. »ívlp)bubipria. Wfwafio á 1í| J^eioa,,^ noB^itr» s^raj. 

' A D. Juan de Castro y Castilla, que estaba eJL^Z9iTa^, 
f^i^ por ppov^or gpnera^ 4el ^j^rcit^, .y b^bia según dí- 
ceqj, acodicio ^iw,„ le) bw diado, JÍQeíi¡FÍa pmr^i yeiairse.á 
¥Mrí4vy e9,'Si;Ji¡igar B9V^b uq' vále^o^is^Q, Np sé quién 
es, mas pues le esQ9gi5ta:Qn.QS|.Q üqqppQ. qpe^. uepesíta da 
ho^^b^s?:gr^p<jl^s».p^^B ^ Ip sea^^y, siijtp diesre buena 
cuQptft ííwíil s^r^i .mód^rle^ A^i. lo! ¿«rft, ^r i^sdlar qpiei^ 
COR; toda) aatíflfim^cioq api|c(Í9S8 :á' la proFÍ^ipq^, , de donde 
depende el haber ejércítiQ.y.lat sagiunflfd; 4^^ r^ÍQP # ^^'^ 
gaqLyVffl^apja. La Qav^a.de ^la ^ajidaí ha sido, un/ en- 
cuentra.(|ue.tavq, unos dioen qfie.^aiii el;Yirey, otrpf q^ 
coa D, FQÜpe de Silva ^.ea matoria^ dp wv^es^^fi; na s^ 
omn ciqrt(vsea esto* esípel qijp se. yienft á.M?ic|ri4 y qu() 
«tá y*e4G*,inipo-. . , 

: g/Uít t^es d¡aa Wr parlifS' dp, Xarpgpza ppr^.^ragíi, < 
yerpB coq,lQS(pa^s y poqferin (mp^^Uq^ Ip qne conyendríy 
iMi/tsr., y cálese efepto fueron llRtiadps.to^pK veroqoos ^ 
rew^ttcíoni cfíid se ioma^ 

.: Pon,]aaA.de Austf^i^, hijp 4e)S> Ai^i qn^^boy está>eq el 
^^pqrjalf h^ estado iquy mato» y; han; idaic|eaq.uj[ doa mér 
dícQS]de la Cándara á aisiplirle; está ya aJgp. mei^r. 

. De Su SaQUd|^l'Si^4í<)B por €03a derlp^ que no; qpie*- 
Tfi pa^ar las bulas áel señor (carfl^mai B€|rj.a« Lo exterior es 
porque dice está descomulga d^i y OQ.pidft absQ|^qioa¿.lp 



lal ptoljSita»! ^^^ trt)Dl xjifi» tada^r laa^ prooiociptM)^ qq^r ^p^ 
viifmd 4a\to :dei^iaepor . (wrdebal . 0e hfteiaa,r eMar4^^ yi sei 
ofti^iMifií.por okro iMmíícKditereOte. I>ÍQe|* fll(8S|í..qs^ft$ll;; 
SaDtidad ea la carta que escribió á S. M. denegando^-Ini 
promoeí^flrdel cardoabH' d^ía^ que pairar qiid Svfilv e«i|eD- 
diiw:il(y lof OioyiairHdrák ai^otro jres^^p.parUcjuIar/ ^ig^, 
solo d jíU2;g;M qO cbav'eaia poaer eoi.a^ivrilft dignidad .al) 
cardenal por las causas que allí dselib^a^: 1» IwiiQÍa gnsy^i^) 
dt^todoallo^.eaiohitiieQtos^que él había .d0'percí^r;dfi^. di- 
cher aiv»)bU(tadd y d9>todat^Us^ vMaatea qpe le^pen^p^, 
cñ6sQa; ^tfer^lQslfe lul^Oile dabaí iáe^lMid.' p$tra^ pTQVQpfias, 
eu' su^ Qoatbré tdda el üeoi^o qiie;por esMcQua* eakpv^e^) 
vadlbDlie; aquella' diguidad,. y & cuakyá^ra o(r4 pecsoaa; 
qtteS. Mv kiotaibras» pw: dlgaa db ella; admiUria aío, difi^ 
oultaA:iIbtoi8er. ha dicho por' muy cierto,. aias^ como sqo 
materias que penden tan inmediatamento>d? S.; M« ^^ y jOsl^i 
a«$bn^ M ha; habida caoiiAO.cietftop^Fa poder sabef lo 
pantuaC que a^tfnto^'dudán de Qs^libf raliciMI de Su Smr^ 
tidad 0niUea^^ (^uéneco^iíadinep^ 

Daí Poriqgal 89 dicen' varíaa oosasioo aá ^ coi^.basr 
teote fuodaoiealo^ Lo priiperq» que los portug^^ef* b4piff^ 
Giiid;»4^Rodrí^ habiao) talado cuairo lagiiasrcf^ caipppi». 
De esto no hay mas fui^doíoapto qu^ d^irse sin safier elj 
aiMoiSJiv haber cavias da C^M^H»' oo coq ^rmacipa. 

TaBil>iaaMdÍQ^qii9«ii'G$^li(m habido totqador á Salya;^ 
tierra, pueblo abierto y que so fortifijcahan en éL'^ E^tq 
tiene, algjyeaa mas prqbabíli.dioíd; mfiS'el Prior de Navarra 
que gobierna aqaeUas armas,' ise^kiene por deirlo Iqs eacar- 
meiitaf á. 

De Oran, eot^a coa graiade cuidado^ porque e3tá cer-r 
eadq por tierra y por mar^ coi^ doce nqvíos yr. seis galer^ 
liD'pi^esi que tieneu deatro poca^provisioii,! y ;si. no le? 
aeaoniw QOif (íooipo/iMLqedwi^ila.^^^^ laademj&s plaza». 



Ya édtá avisado Feniatidina, y^qoó dad¿ < cásO' que" él ño' 
salga á hacer el socorro, qae vaya eii duque de 'Cíudaid«^ 
Real^ y lo midmo de ha avisado á otraB partas; ffratKfe fal- 
ta hace la armada realyla de Ñapóles que agunrtiav por 

horas.' • .•.'':'..'.. 

^ La viísita del Consejo de Bacieáda va c^mioaiido con. 
grande priesa; trabaja en ella de noche y de día el Presi- 
dente dé Valladolid Riaño» y se entiende han de vesaliar 
de ella grandes novedades. .....' 

-' Al fiscal del Consejo de la Guerra le ha enviado S. M. 
comisión: para que averígae lodo lo que el Hoipo ha con- 
cedidoy dado á S. M. desde el ano de Hi , iqoién lo ha 
cobrado y recibido, con qué órdenes, y tódd lo demás que 
juzgare ser necesario en orden, á saber cómo se ha dis- 
puesto de tanVa máquina dé millones como le han dado 
sus vasallos á S. M., hasta haber libado al- apuradéro que 
hoy tiene el reino. • : ' 

El otro dia se publicó una premáticaqué há ya dias 
habia concedido el Reino á S; M. y hallaban tantas difi- 
cultades y ' inconvenientes, que obligaron á dilatar la 'ejé^ 
cüciotí hasta ahora que la necesidad es tan> apretada que 
de todo se valen. Lo qde contiene es que ee pague á dos 

or ciétifo de todo fo arrendable; esto es lo que por ínáyor 

é sabido; si sale impresia la remitiré. ' 

Los nombres de los cardenales irán á otro correo que 
aunque he hecho diligencia, no hay en casa quien loa tenga 
y es fuerza buscarlos fuera. • 

Agradezco el cuidado de V. R.; si no se hallare aquel 
recado, como he pedido, V. R. no» se canse, que por acá 
se suplirá, porque solo sin tenedor yo tengo dos^xcetei^ 
tes, mas para el intento de jornada no sOn'tan á propósi- 
to como los que pedia, que es cosa inbs. acomodada para 
camino. El de nuestro P. Asílenle será en brete, mediado 

< 

él mes que viene, y ai continúa el Uover^ qué hoy ha llovió 



!i 



. >1B 

do algo, será certísima la partida, porque habrá refrescado 
y se podrá coo^seguridad poner. ei\^^camiao,,.y cuando no, 
será sin falta para fin del que viene. No se ofrece otra 
cosa de que avisar á Vi.> R. á quien nuestro Señor.guarde 
como deseo (1). De Madrid y Agosto 25 de 16i3.«Sebas- 
tian Gpuzái^.F^M P.. Rafael Pereyra, de laCojopa^ísi de 

Jesú3,^Sevil|a. 

. • • • ' • 

(1) Aqn( al fól. 37, y.\ del misiio tomo 101, se baila ub apante déle** 
tra dcl^P. fiaücl, delteofl^ sigaienle: 

«Ayer 11^ de Asosto recibió tres cédalas reales Manuel Pan toja; una 
es para qne ee parla luego á Gibraltár eon todo su tribunal y jurisdic- 
ción, como la tiene, en servicio, haciende primero páblioo qae todoB loe 
que trajesen piala y otras cosas registradas, si las quisieren en Gibraltár 
9B las entreguen 1a<^o, obligándose & pagar los derechos de aterfos y la- 
brar la plata en los casas de la úioneda, y los que tnijeren por registrar» 
registrándolo se les entregue, con la misma calidad de pagar los derechos 
de averias y labrar la dicha plata en las casas de lá moneda en Espafia, 
y asi lo hilo pregonar ayer tarde su señoría, y se parle esta (arde á Gi^ 
braltar .coh todo su tribunal. Cádiz ut supra.*> 

Pidióle Pantoja al de Fernandina dos ¿aleras para ir i Gibraltár, y 
este respondióle ; 

L^ guerra 1)0 tiene cortesía; 
No qniero nada «con' el averia. ' i. . . 

9osA lita manos á Y. vueseftorfa 
Del puerto de Santa María 
De Toledo Don García. 

Lo qi^e la flota trajo, registrado : 

Para S. Mi en liarras y reales - 1.IM,000 pesoa. 

Para particulares 432,750 Ídem. 

De lirutos. . . . i 987,6W ídem. 

1 

1840,400 reglstr. : 

■ 

Délos 400,000 posos registrados y de las mercaderías piden que pa- 
guen la costa del armadilla que vino de escolta con la flota, qne dicen sa- 
le á 60 por 100. 

Cofia de carta ie Manuel Pantoja al iu^ de Pernamiina, y respuesta, del du- 
quemíla misma caria, que fué en Agosto después de venida la ¡Iota. 

«Por mis continuas ocupaciones no he ido como deseaba i besar la 



' .'. • ' 



• .• ? 



i * 



•14 



(.! .. 



SéhnutMety A^úU« 9» it H9«8. 



(Tom. I0<, fól. m:) 



1 1 



Oí 



dias pasados hizo entrada él Tortúgu^ por la 
frontera de Ciudad-Rodrigo , y dio algan caídado por él 
número considerable de gente ; mas poca de la nnestra le 
saiíé «íl «ncaentro en un iugarefo d6 Ja raya y le poso en 
huida con 30 muertos. IJíp se teme gne haya de volver 
e^ cbu^q^ai con lo que hap ce^^dp |a3 J^va^ gve ^ har 

6ÍBB !tti 6S|a ^ciiidfd y bi| isomarca. 

I . . . - I ), 

- «n f r, l>4 i.i tt »' ' ' I i >ti "^X'» t. .•!•' It ' < I É> "..(.'* .1 ,11 ITT^; ■ i j | ' ' ■ "^ 

paoo A y. B. k fpjíififk íjfifj^i(^ me ^i)|;a por di^cujIpajlQ con «modarme 
epoqio des^.' ¡^ j^^ ^^^^ «pfior, as j^iie ,ppr part(i (Ijs S. M. (Dios 1^ 
gp^r^ej^ji^e jbe r^cítí^^Q hqy, wp jp^L^da que cqp ^a ^r^y^d^d jo^i^fe ya- 
ya á tribraYtar á visitar la flot^, cpn )qs dep^s p^Pl^es reales j ^ ^y9r(a« 
JPQrr^er c^sa tfn de sji r¡ial servicio me átrevp á sppUcar ^ V* E. dé 
rden á sus galeras qae nos conduzcan al dicho puerto, porcjae dem^s de 
la brevedad y de las inoomodídades del camino, no dejaron allá de aer 
muy necesarias para la Vtieltédela 'tfota á eétea puertos; y porque quedo 
cierto de la que Y. E. mebace, y la in teñeron que tiene siempre del ser- 
vieio deS. M., no me alargo mas. -Guateé ^Dles'á ¥. É, muchos afios. De 
Cádix, etc. » 

c A esta flota la libró Dios milagrosi^mente del holanto que la estaba 
esperando en San Cristóbal con cuarenta naos, que les dio un tempbral, 
quei«cl#r]lalí)hjMdid y parta las derroté, dftisi|eela ífaenQ^tuMéoiÁguna 
en A^utti^i ': ' 

Fiiéolla«Mmntoja.& fiibraltar.con todo, w .tribunal y míBiattos ¿ 
viaiftar 4a -flota, y 4o8 maestres y capitanes de la dicha flota no le deja- 
ron .flilW li¿^ft)1fak naos, dando por rason que después de la visita no 
flJ*t*?)»¡f«hl<P'ííHe fiara xoifffiviif' Jsa,iyv«<^¡A,í44i?. ,íf<lMW .JjIfSWdíí allí 
1^ pa^tv^a,,^^ qpftíado ipqy .deaalrAdq el^hw .Mim^ff R» • If .«^fíeN«M? 
acabarán de poner en cobro lo que queda por poner. .<:(.[.... .) , .. 

Domingo S3 de Agosto entraron en Seyilla de 80 á 90 cargas de plaU 
lííiéVféní 'lk>r tíb^'íesde Gii>raltár: ' '''^'^ '^^ -^ '"'• ^- »' -^ 

Algunas naos dé flota texnary>ü'lasl^pat^*8áNr de (?i{n^!i!t¿ír;W'hálKan 



áMOÉMndo 



AlDS|9iaí^r >• cX--'aiL.o' t^iir, 'k'I' 



tiÉ de B*J)«Ba. ' . . i-. 



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SófaMineáí ^ igrdiifo 30 dk H-fifii}. 



rrom. 4M,f6i.<t4i 



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. Alá Uüfv>ei%¡a&d ^idi'ó lá Ré^Btk, nbeátVá ÁáflóráVigétaH 
te^a^a f'órli^sil, pero tab hAtáñ dti^a joi^bada cáitiü 1á (^it^ 
sada, y así mirándolo muy bien, le han respondido qtfé'ütí 
ptied^ ddr^tttÜÜBtites, qub faay innétít gieíite tiobléí ^ no 
h ha dé'ar^il^ágarlálittiVersidad/y (^^ él H3ÍÓJ ¡dé BH^ 
cnélflé lincea se vio to(^r ál ártna como los ^iáspdsádiOB 
coaiido olieron; que soltíteetite áón losí'^átádifimiés'pfti^tj 
las liOjÉíft db Ibis 'libros y no parra las efe 'los estoques ^ "é^^aSáé 
aci(AÍ6das, coa lo que han éeSaifo ñb pe&iv gétide. SalM 
tnaoca á 30^ Agüéto de 1613.^^. Mrguél FáÍ)iái!k. 



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• 1 1 « • . . ' . . I ^ 



SómySeHémbréñ de *643:' 



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(Tom. <0Í, fól. «MO '" •'-";! 

'•,fi|. I» 1'» ■ I; « 

qdlB desdé Saiiiiago té escribé iih P. dé á^adXoté^.'Sí* 

ce'á^i' •' ' .•.■•:••. 

' '(^Mientras V.'R. sé' é^tl hbfgáiMh tótáo qtiiéffai^fa' 
ir á técrh, estaííiós ¿qüi cóú la gíiérrá en ca^.'^'pbrcieN 
to qóé'^á'dado haría pésadumt>re. Es d>6d^'qUé él día* 
de Niiéstra Señora dé Agosto, ál amanecer, pasó él Pof'^^ 
togués el río coD algonas barcas , media legua dé Satvá-< 



tierfa» yrrecoaqGiepi|dp>la ri))era de aaosM^a jitaFtay 7 no 
WllandO/ oontrediccioQ, t^vieroo lugar para tmcer paeale 
de. bancas (611 freate de Salvatierra, de. modo que¡ miestm 
artillería no los pudiese ofender. Por ella pasaron au ejér** 
cito, que es de 8,000 infantes y 600 caballos. Acudieron 
de los nuestros cinco compañías, dos de á caballo y tres de 
infantería; resistieron/ y obligaron dos veces á retirar lo- 
do el ejército; mas reconociendo que á nuestra infantería 
le faltaba la pólvora, se animaron, y obligaron á que 
nuestra gente con buen orden se retírase. Asegurada la 
puente^ .subieron arriba, y sin : resistencia tomaron el lu- 
gar, cautivando á 300 que pretendían estorbarla la en^ 
U*ada. 

Aquí se fortifiqan muy bien. Nuestria gente se ha- ido 
juntando á toda prisa 1 y teadrá hoy el gran Prior SO^OOO 
hombres. Según dicen han acudido algunos títulos, que se 
han hallado en h tierra con mucha gente. Bf enemigo 
con 2,000 hombres ha procurado pasar una: puentecilla 
por tres veces, y todas hsL sido rechazado por 400 de los 
nuestros. Tenemos buenos soldados que gobiernen, y se 
espera aun con gallegos un buen suceso, porque la gente 
del enemigo, aunque está bien armada, pero es gente sin 
obligaciones; los: inas v)n n^ros, gitanos, bandoleros y 
otros á este modo. Hoy ó mañana será la facción. Dios 
nos dé buen suceso. 

El enemigo cada día espera mas gente. Lo que de 
nuestra parte hay de desgracia 09 el n9. andar bueno el 
gran Prior; mas el P; Escobar, que está en Tuy por con- 
fesor de S. E. , dice que es increíble el cuidado y la asis^ 
tencia que desde la caina tiene á todo; á ralos se leranta. 
El señor cardenal salió antes de ayer, acercándose hacia 
el ejército, con que ha obligado á que hombre de bien no 
quede en Santiago; no hay un hombre en lodo el lugar, y 
por los caminos va la gente* apiñjida. De la Coruña han 



M7 

idd io6 soldados viejos/ cien quinlales deou^dai M car-^. 
ros de pólvora, y solalneiile ;se teme ao haya f^lla de ba3^ 
timeiUos; porqae la geate qoe aoade es muoha; No se 
p\s&dá ir á Tuy sioo por graa rodeo, y en la Puebla de, 
Sanabria, dicea, tieoe &\ eaemigo 2,00.0 hombres: esto oo 
es tan cierto, oondoi ni tampoco q^ie hayan hecho invasión 
por Monte<*ey, aanque algunos avisan que si. 

Los portugueses repiten muphaa veces: , « ¡ Ah caatesa* 
niliosi,^ el día de San Bartolomé veréis lo que pasa! » Ma- 
ñana es, y si hoy no les dan la batalla , será mañana sin 
falta. Aquí no nos aeo.rdamos ya de cosas, sino de la guer-^, 
ra. El P. Provincial, dicen,, está muy despacio en Yillagar* 
cía, visitando; no vendrá aquí, si tiene noticia de cual está 
este reino. E} P^ secretario partió á León á ver cómo está, 
la hacienda de aquel colegio , porqu? instan en que no 
pueden tener tercera probación; yo me persuada que no 
la habrá, pues^ el ano pasado , que ellos la deseaban , no 
la hubo, ¿qué será cuando con tantas veras la resisten? 
Adiós, mi padre, al P. Andrés y á los amigos mis saludes» 
Santiago 23 de Agosto de 4 643. » 

No hay otra cosa de nuevo que avisar á V/ R. y por 
esoiUjO le canso con carta propia. Guarde nuestro Señor 
Y. R. como se lo suplico. De Soria y Setiembre 5 de 
4 643.«»AlQnso de Amaya.~Al P. Rafael Pereyra ,. de Ja 
Goj»pa|iía de Jesús, en Sevilla. 



Granada y Setiembre 7 de 4 643. 



(Tont^Oí, fól. 41) 



Quiero qijte Y, R. tenga noticia de un C0so sucedido, 
de los mayores que hasta agora ha tenido la Compañía y, 
Wü hay opiniones de PP. de importancia^ de que se pue- 



de tf^dk- el<ik«y6r, el titiles ide >é«ta $aidrte.'<Jh dérigó, 
qué 66 iHama ét 'Doc^É^r Juab de Bsplno, fraile profeso y 
exputso de la reliKÍoa de SaMa Teresa, y qae á la aazon 
está preso en la cárcel del ArEObidpo, de esta ciadad, ha- 
brá cosa de cuatro ^5 cioco meses qae sacó un libro contra 
la Gompaaía en su propio nombre. lEl libro era ^de ftSlio 
entero de 40 pliegos. ^Héine ioFormado onaato he ¡podido 
de qoiea le leyó, y el libro i?ie&e á ser un fainoao libelo 
contra la Compafiía. Lo qoe ootítténe €is que loS de la 
Compañía soa herejes, anthiopólalas y eolirídianov; qoedan 
deidad álá Miadrede Dios; que el P. Pota es iier^e, &é., 
y aquesto pretende probai^lo cdn varios tedtos y eobi^aoK 
zas definiendo al P. Poza ysüséscrítodrpar'útlltao qoe loa 
herejes de la Gompafitd son Bnarez (mire Y. ti. qué «ligd), 
Mendoza, del Rio y no sé cufiles otros. 

Este memorial fué delatado á la 'Sap^clnva, y á esta 
particular de Granada por algunos PP: de esle'Colégkk >£n 
Cratiada faé prohibido y 'después de tanto tiompo w> se 
ha h«lblado palsáM^a de este asunto en la Supretíia, estttfldd 
allá avisados los PP. mas gmVes, de que tengo evidMdia, 
pues he visto sus cartas y re^ueétas. La c^usa á^ ésto di- 
ceft 'fitosofontes que es contener él papel cosas oonti^ ^Po- 
zB, cuyo nombre es abominable é los señores inqaimlores; 
otro* que es fraile predicador el inquisidor, y éstos jui^ 
que aciertan. Finalmente esto 'é^nbá sepultado é •doimf^ 
do, cuando este espiritual varón llegó á esta ciudad y 
posó en casa de los PP. sapientísimos , reverendísimos 
Guzmanes, predicadores; y siendo un héroe tal como he 
dicho, pues es fraile expulso y muchas veces preso en la 
Inquisición, le iban acreditando con lo mejor de este lu- 
gar, en el cual, después de ya entremetido, decia á algu- 
nais personas q[ué uo venia á otra cosa á Granada mas 
que á destruir una religioh grave, insinuando la Cotnpá- 
ñ(a, la cual decia él (y cuanto digo éés6 V. ñ. en que es 



•ft 

de este Colegio) qae no era religión; qaé á la l^pi.|^4« 
;pi^t9,.8i no ^ ^í^,^v>QJp9qE^.4(M^ ja^^ita8 npijií^y co- 
pia c|e o^l^^^; ^^a rpveJ^inQS l?a coiifepípi»^a ,y,qifW 
jfiguejkili^s áiest^lmo y;íle«steliWiafi»«»e: P9«(K>;»6cmí^> 
porque unos los afirman y otros ios ni^p, 

Cwfíiíi «8tO;,i!Wicl»e poiTÍíi.cifidflfl JmUi' .qpp V4«¡pron 
^,p^4@^j;!)a;Qi)ql ipri^ifífi «o ^ M«MÍa4iW^l»(f)i >Dl^ 
99^ \fi§.B^oiipmí»» ^«^(POTr lMij)fr 4ioho «tisfti mai)^ 

im^pf t^o j^Q.jp .cei^bryíoip^t'filánfo {ly^rigHiKÍo iimQhos.qoaT 

tesl93 f»M v0rfc^^i49JUit9l^BWQif|Q t^jR^ftT'Op^st^Qe^ 
y el sábado ea la tarde presentó una petición (1 ) ai provisor 
en que muestra, segua me dicen, hablar bien, y entender 
mal, aunque ¡op parece nct dOta fm^s qojnpatibles. La pe- 
tición decia en suma, que era doctor en teología, hombre 
noblQ f y que no te^ia de qué 9fP3t^tarse; ¡qw s^ merced 
le acu4iQ$e ,á costa de Ja Gomrpaofa; que sr^ verdad, '^ue 
él habtúa dic^ que la Comp^ía i^o era reUgion, Ip jopfi 
mucb39 yecjBs habja diobo, y que h^ia i^l^o .pre^o 1^ 
veo!^ ep, yflri|i3 ijo^qui^idpxies de iQda.^^lia y pbis?a4as 
por pjiy)iicp .d^atpT y ^Qcidor ^JecpSrW oORtpfi 4a Gompa-^ 
nía; que el provisor y arzobispo no eran sus jueces por 
pertenecer aquello á la Inquisición, y que así anulaba cuanto 
•biqosQ^. (jqiié l\í^ .4iap9ratel )) «iiie ¡no :pod¿an qwnre- 
llarse^dét ios' íesmlas, -porque él iba contria ia <:ompftflí», y 
que un colegio no es la Compañía , sino iíl geners^ ,y dos 



(t) A;t ftSk A% de esté mismo IHiio, whm, iOl, sellalla la Péílkwn qtíB 
«¿ Dn ^ino Há istavídú pvetú m «» dBfinsñ y eoníra hCompañh, Está toéa 
copiada de tetra del f . Pereyrar, y empieza asi: *<E1 Dr. iuaii del 'Espino, 
clérigo pvesfcíterp de prefesip»; teólogo, natural de la ekNlaid de Veler, 
jnríséiGoioii idel obispado* de Málaga, de sdad de 56 aflos, morador en eUté 
tiempo 7 oÉo présenle de la 'vUla de tenaraargoaiA, jiirisdioeion de Mála^ 
ga, por la aeisteneia á en&tro hermanes doneeAlas, Imérfanas, y agora pre- 
so en eeta ol«dad y oitseeVafidbiepal/ dige,..ele. »» 



ásististttes generales, y asf cpie no tenia ]parte contra só 
acusación. 

Yo doy en qae quien así discurro es loco (y ¿hay quién 
diga que es hombre entendido?) y en esto convienen casi 
todos. Granada y Setiembre 7 de 4643.«-Juan de So« 
sa, de la Compañía. 

Escribió además un memorial al señor arzobispo di- 
ciendo, que todo lo que podian decir los testigos y mucho 
mas teníb él que decir de nosotros, y qué él era muy hijo 
de la Iglesia. Vánse examinando testigos, y no sé si libra- 
rá bien, pues quizá saldrá de allí para la Inquisición (4). 



Madrid y Setiembre 8 de 1643. 

Pax Christi, &c. Dia de San Luis, rey de Francia, una 
pintura de Nuestra Señora del Pópulo, en la casa de un ve • 
ciño de esta corte mudó de repente el color del rostro, po- 
niéndose como si fuera blanco de yeso, y comenzó á mover 
apresuradamentelos dedos déla mano derecha. Ha repetido* 
se desde aquel dia el mismo milagro muchas veces, viendo- 



(1) En otra carta de este mismo ?. Sosa, sn fecha eü Granada á iñ 
de SÓtiembre, que está roas adelante al fól. 44 v/, so loé lo sígaíeate: 

«Otra petición sacó Espino al arzobispo en qae contrapone la Coropa- 
fiía á la Iglesia Católica, diciendo qne le es contraria; susténtala cada 
dia un fraile dominico. Dice mas, que el confesor del arzobispo tiene tres 
heregias en sus libros. Por acá andan listos el P. Prior, P. Ximenes, y pa* 
dre Campo contra él. Oirá V. R. dar qaejas de que ha tenido cárcel muy 
suelta, pues han hablado con él coantos han querido. Sepa Y. R. que se 
ha hecho de propósito para que se vaya disponiendo. Leyeron el domingo 
en la Iglesia mayor un edicto contra él. Lo que dicen que contenta era 
que todo» denunciaron si sabían ó habían oido decir las proposiciones 
que á Y. R. dije, pena de excomunión. Otros que era el mismo que o/tm 
salió contra Reales jnmef ú imOéUti contra Espino; otros que contenia que le 
tuviesen por sospechoso y ninguno hablase con él» pena de eacomuníon.^» 



tu 

le «dgqndst jpei^soDbs' dé lás madhal» qne haá oononrrido á • 
vUítar la imagen, hasta qne el Naácio dio Órdea al viciaría 
para qoe la cerrase, como se hizo en la cusma' casa , don 
la decencia que se debe. De haber . sacedido esto en dia 
de San Lciis, rey de Francia^ quiereii algoju» que sea 
pronóstico de saceso notable en aqnel reino. 

S. M. se está en Zaragoza. Dé giierFas no hay novedad. 
En el gobierno hay cisma de validos: oonrepor una junta 
de que son los condes de Oñate y de Monterey y D. Fer^ 
nando de Gonlreras. Mandó el Rey que se entregasen los 
papeles á D. Luis de Haro; opusiéronse! y replicaron di- 
chos condes diciendo que S. M. habla dado palabra á los 
Consejos y al Reino de no tener valido; con esto se emba- 
TBtó d entregárselos. Llevólo con modestia D. Luís de Ra- 
ro; DO con tanta su padre» qne dicen tuvo sobre ello 
deisabrimientob con el de Ouate. El Confesor fray Juan dé 
Santo Tomás disuade én conciencia el teMr valido, de 
todo lo cnal se originó, en Zaragoza esté pasquín: «Pinta- 
ron áios dos ioondes y á Haro sentados en una mesa en<*: 
trando juntos la mano en el {dato^ y al confesor con una 
varilla dándoles en las manos diciendo: Zapé.» 



Madrid y SetímiMre 8 de 4 648. 

.(Tom.404,fóI.4Sv.*) 

Había corrido voz que en el sitio de Tríunviia (Tbion- 
vilie) los átiados habían volado una mina que llegaba á 
los cuarteles del enemigo, con muerte de S,000 france* 
ses y del duque de Enghien, su general (1); mas ayer vi- 



{!) El que murió en ai^a de k» aaalloi dados á U piusa» loé el marqués 
de GesTrei. 



Dé cbrrarHxm lar riían^ áe la; féváláá d(^la< pheupi (f )y y^ae^ <' 
siiécdb5/{k>iri!itedi6fiJ)ÍDÍisitai^ gaaildariaffi rej^Iasdév 

laiiüsciidtDaí müiÉar;! porqué' fie^ii; eUas.3eí.faabía>ítaQteadoí; 
la:di]nteÍQ[iiHd6bBÍl!k)' portodoid^mesrdeAgostfi / 

Esteciieaia:.hicÍ0PMÍ!Qv Fránoiscbdb Mato.yitoldaaii^iist* 
principales caba^¡ioQri'cppaa' se^ áNkn^ pa^; 

ra' qtie «ni daaéinipáados&i dé! lafronteiSá da fiolaadáf. dítn- 
deíasi hatíaba^ portodo'éliimest^iffhase'abDdieBd' aliaos 
coTíttí^ JUaB tpa^fiííaiixtesels^iiO'dejlGíitoiiíii^ 
pnds lá Cffinrpio descabíartov ünt abrib tpínohéras), ácaáief^f: 
tierton(fo80va{Gdia^laBa( y álgQaQS)foérlé9 antes deíla' piafar; 
y. tos getibiioa;, y; después la. ciudad; jbién'qüelcdiii pérdida' 
dditkfiDita ganie;, y la Éhiejorde''sQ8 ti^pasj itlubiepdoimaH ' 
ch0b! cábese y . éntHai' ellos jet segando .despüés'dié'.dKc^e'^ 
de EagUien, y^ partioblanqente^Mttrisibal:; dsl^ Qannpoi 
MOnsíeut de.GuitoíL (2^,.que^6érilaba Ia)cafadlleHai,'y: laí 
gcibernó ésta gueifrá > con grande aciertbí y tbrpór nieetit^ 
coiK qde laíñaaBstrp'babiflp.de'qaedarmuy VientajósasioicoCH 
trario tanidioboso qué parece oós téma^gbnQda líp fortnn&r: 

Alisitío^ de esta Iplaza jucuidieron ooantás faenas háhia' 
en Francia, sini^erVar él regimiento ide la guardia; yet/ 
que la Reina levantó, y todas han quedado deshechas, 
con que les cuesta carísima la victoria: así se escribe. Con 
esta ganancia s6iha'eiÍBai&chaídQ.drFnahcéspor la Lorena 
á Alemania, y se pone muy cerca de Treverys, y deja el 
ducado de Luzemburg.yrla. mayor pdrte en contribución, 
por ser un país abierto, y solo nos quedan plazas fuertes, 
LweiAbur^ y ArloiC qué aunque peqnenit; la tíéde. por 
ebeKpfOgiiable; peno la mayor pérdida, ai cerrar el patscv 



t • 



(1) La plaza capituló el 10 do Agosto. 

(2] Salieron heridos el marqués de Tavannes y el mariscal Gassion, 

meato Qwktu 



. Bl ?itíí>, deZaragpí» ,s^ ii¿ ;dwvawe¡4flfi. ^li.eii^wt»} 
fra()oés.;par.te.ha,eD4if^dA.por la, Ca$ji4UQ(B.,#. A^pp^i; 
Qj:)fg^nido,.lo» lug^ijcj*; abi(Bríc8„ y p»rJte¡.§ftpí>íQ Riv'liJflipoií^, 
t0^qqf,j(ji£t ¡Lérida^ DoJI tei?GÍp ^e Ií^. Dipo^ipa $&, «.qwMr 
WP? .a)¿ff¥»><?Oíp^attí^,',y l)aB^.,^Q.l^o¿alM;^.8^ P9i9í^, 
i^«á,T3affa|Bíft3¿ fóerpQ;:bjei^, i^Uji^o»,. I^ Motoo^ftg^) 
Ip^ d^p^ fi9(í,.a|guQ: d¡ft^p,,'apív*,q^ M. ^l'.WPtiP}; yi 
maR^fffldo ,^ÍG¡a,,B?xce!oifa, ar<ja|)U(t#', f^lílap jC^li^fiiS' yi 

Qli;e^,4^^gieqtQQavió.«^Ai])parda^..., . . ' 

S. Mr JbLa,inapc|^4o ep^r baodofqj;^ rtp|J93.1p9 6(^dadp«i 

v^yaa al ejérciloi deptro (|e;%i-:)ipEasry.-q(id lo mifipo.sd^ 
entienda. con; los que eDtrs(r<Mv>4^: nu9,Tp>¡ y'.quej. no. se^ )«f, 
dé bastimentos. 



í I "< 



. • |i|oi||k'4«4,.íeu.4a4.), . 
PqfxCbristi, 4», Copia, díriwa;oarU|i4e,Vftl9Poift qjie; 

f\k^ del iodo- 1^ d^la, aro^f^^ I^IegfUHW dpfe-^lerafrde Gpr : 
Dovaj p^ el:duqu.e de Tur$Hii 3^ el^oadQ de Sirttpla j; X(]fri^ 
reqys», lOi^rop; vista árVioaroz de^ dpoda eorrió voíi;qAi^ 
veojst el s^rq^l^a. Di^rpa/CAtiOrá D^niaiield^Siruela^tVi-, 
DO por tierra á Vaieivcwi y? Toriw>«4«pWii»W.cQp todA 
afi tropa; lle§j6 a) Grao .coa uit berg^oUn, Apois^nMís^ en ^ 
Cáro^e^^fo}^ lony pocp(qpe.lQ9>.fr«Me9esiPQípe^ca3PQ ái 
Torre<>ísí^|d¥íl)pnjft ajl Grap,.porqpe, Wiose; Uempo^aiMT; 



peüs6 venia espiando dichas galeras, por si podiatf pescar ' 
algan pérsoaaje de ellas. Gchároüle at bergantín de Tor-^' 
recusa unas lanchas ; no pudieron hacer cosa. Ya se ha 
partidora Zaragoza y el de Tursí con sus galeras á Oran, 
á ver st podrá hacer algo en el socorro de aquella plaza/ 
que todos dicen está boqueando, y como vé que e^tá den- 
tro el del Viso que es su yerno, pícale. Grande lástima es" 
qué el Francés sea señor de este mar; por aquf nos va ha^' 
cieüdo cocos sin que haya quién le diga nada; roba todo 
lo que puede. Un curso entero con su maestro estaba en 
Denia para embarcarse en un bergantin para JMalIorca. 
¡ Quiera Dios no le agarren los franceses, porque todos es- 
tos mares están Henos de enemigos! Mal tiempo es para 
nuestro P. Asistente; mejor es irse por tierra si -tiene la 
ocasión del embajador. El pasaje del de Tursi fiíera bue- 
no, pero dudo que pase este año. 

Habrá 1 5 días que se partió de aquí para Tarragona 
el P. Garbonel con un barco armado. Llegó á Yinaroz 
donde todos le aconsejaban que nó pasase , porque era 
cierto el cerco de Tarragona; con todo se resolvió á pasar 
y tomando alta mar y caminando toda la noche , al ama* 
necer se hallaron enmedio del armada francesa y seis le- 
guas de Tarragona. Constaba la armada francesa de 30 ga- 
leones que tenian desde Salou hasta una legua mas abajo 
de Tarragona, haciendo una media luna. Luego se dieron 
todos por perdidos porque la barca iba muy cargada, y no 
tenia mas de ocho remeros por banda, ymas cuando vieron 
que una galeota venia para ellos, la cual galeota les dis-^ 
paró dos piezas; la una dio en las velas y la otra en la pd-¿ 
lamenta. Llegaron á estar ya á tiro de mosquete, y cuan« 
do pensaron ser presos, no saben cómo ni por qué quedó 
la galeota Inmoble, con que pudo la barca entrar en el 
puerto de Tarragona» con admiración de toda la ciudad, 
qae'loda estaba á la mira. Recibieron á todos con mil psh 



raftÍ0M8, y ál P¿ lO'Uevdroh vidloreándo basta iiueBtrb fo^ 
logío. Toda 68ta hüitoría escflibe el sdíeho P. en ' una suya 
áeS5 de Agosto; y dice, mas, que la: plaza eMá inexpog-^ 
nable; tiene iSsíOf^^'^bfaotesy y.Ios>3^000rdi€eJe dijo ToraW 
raltOi que es la mejor géo¡le que tieneiel Bey. Los caballo^ 
noi0ikmas;dé3(M);lai gente de tierra.; del enemigo no se 
sabe bien la qae es^qaé. comer tienen para meses. Brto es 
lo que hay hoy de Tarragona. 

De. Rosas nú se dice nada. Vbrdad fué ^ue lomarim el 
socorro que iba para Rosas con una nave y dos saetías y 
uno délos galeones de Donquerque , que era el menor, 
porque con el' etro^no se atrevieron, las pobres galeras 
del francas. Bala refriega quedaron taJés que no 'han pa« 
recido nías, ni parecerán en todo éste ano, que lo; habrán 
menester para curarse. £1 de Liche dicen. qae viene ^coa 
las galeras y galeones, llegará cuando «da. sea menester: 
en fin socorro de España. 

Los oércoB de este año, sino es que estén alzados^ no 
hay que temerlos} mas los. que pendra del mar, es otra 
cosa, que luego se altera todo. Bien podemos tenerles lás^ 
tima á nuestro reíy; no hay que espantarse ^ue no salga 
nada, pues la cuentalaun no se ha dado del todo; Dios los 
acabe^ de alumbrar. ... 

Por acá todo es: pedir gente y ninguno ' quiere saUr{ 
todo esiíailes ydanois y saraos, cómo si el enemigo es- 
tuviese en Turquía : hay cada dia comedia y los pobres 
rel^;ioso$> que nos i azotemos y. que aymemoá oías valiera 
que tamiáramoa las, armas y salíérAmo& presta de. congoja, 
para quitac Jbelancolías. Diré un ouento que escribe d^ 
Vinaross un ankigp: y fuá. que • predicando un fraile agusr 
ttto antes de la.Jforciúnrala; éohó el jabileo y juntamente 
echó otro. de;su;corirea conialgúnoft ebcareoimientos,! dia» 
minuyendo.eldeial PdrciúAc^. ISallóse alUiun. fraile desp- 
talw : f nuaciAo 4 «1 *^vái ^eñ notibandOj d* agustino, sa wbió 

ToMifU. 46 



al.pflpítoididMdo>tml*inrfm deilt^'<tt)ntetfi \f ^ngitfitf^ 
Giendo 8a>jri»iléb. Bsfábh taiMiieD léii >tf ' Im^ima' el priwr 
de S^m lAgoMin, ^ cpal eii;bajMdo <* frmkimé, ^ áúU^ 
all pulpito >ffliaT6Wé» ^itorsb/conlia. fll Vi«8rio4pié «Mb« 
ba* al I pié dd altái* impaoíeatem'^pñló laioasalla yib0á«{ié^ 
Dar an <paziá .iosifiiaOes; y pueaM» «o pút if(ñiñ6 ^A piwe^ 
gair feKi> laiaaícofi «i 0r$tefratPi9:á Hpdoa toB>pdede^OMr 
en 8u libro. !. / ' . • 

He sabido í^^^ah i hambre ^ae iba ea 4a f(aMta que 
perseguía el 'bei^^aiHmMQbl P. Carbofaei^ tqpe la oaaaa por*- 
que na lé cogieron fué porqiie Hévaban ea la fragata >90 
cautivos d^blro'blergevtin que poco anttt habiaa eogidOi 
y temieron qu^ sí itodos se juntaban ae habían de peidi»». 
Ayer 66 pprtieron Sirrida y Torrecusa para Zara|i;o2a. 
Dios ios ^ encaniiiie y {guarde á "V. 1. 

i De Zaragoza lo úhirao que se ha escrito es que & M. 
estaba con resolución de salir hoy dí^ de Noest» ^ñora 
en <aittipaia?'á dónese noae sabe. lénia 9,Ma infimtte y 
8^000 ^caballos. Dios le dé acíprto y fpraeia para que h^gn 
9^ ^úe sea de Mportancia. 

> El de TVMtreeasa ly^ruelpí ktan Uagadoiá Zaragoia; no 
se'sabe'haátaiafabra ek qué le kan ¡de 'emplear é .Torpea- 
cusa» ni el puesto que le darán. Tiene difidohád por éerte 
opuestoaD,>Jaaiii|lei6«iray y el tniirquéB • de Movtara, y 
eoando eMe ho estuviera irilá perdierahí pooo Ito aréias 
de'8¿iM/> '! •• 

. De Lérida aviaaf^^qm h|in tenido una diso^irdia gWH. 
de tBeeiuiAadénos. y franceses. Dicen qoe la oeasíatt > tv?o 
fiirinci^ft) de <que en 'una procesión loa cakoa tréncese» 
tfuiáteróti it* en m^or IbgaT que * los diputados; estes nsís- 
lierasi» >y de/las'pálábrasVimiehmdlas 4nanoa» y^lééneoe^ 
si«4ocqti^MlfAslttP de liaiMota Ibese >áiooiiipoiierkia^Diéan 
-^ue laieetaiposibioti)>dt4>iite darbabá^leis M^tadoy ppréíen 
( >déwi«iÉitfrf Mir>6íaéidáiioa,t 4o cfial ikan taantido Jcm i gMiMfe 



aentáádolM el * «iamraUe ^(acb ol qto : m iMiUlBLhaii / puw 
8e))dt¿;aBaü m.katflialyQr.dervidurabré y-eadavillid qfa^sé 
|Mfian Jrek*^ íin hboietidás, «ii honras, y eipoestop fdttra^ 
tamiemk) dB^fianeetoB ¡y ttíUknaflMMe .desandados,, cb» 
otras mil caitas que son daños que.han .de f)adttCeriiQ re«4 
mbdia raíbDthrás tes duran Su pcrntuDacia) de la cnái los 
aobles. tienen losmasbpen jpoca.cul^. r. > ! 

De Portagal sejdioe ct^e. al duque de Berganaatíleiba 
nacido iiopiihijD^ y qae se ^emnisó eí aaetmieDto md 
grattde éokoiHtidád. Habo grandffcs . másearas y tegaeijaBi 
salvas de «ftillariá y mosquetería. . : >> ^ 

Tambiea dieen que táene madia gente ec^'intebtd^lde 
acofnetmr áiQadajos. Tienen ooid cuidado lá los .dé ^óeilá 
oiadad) jorque fat uroz que córreles qaB:ilegaráD;ái9fiya00 
hombres con 2^009. caballea. íMueho^fi^e»» pañete; ijqm 
oemeiitodO)^ go^ dé la gentil 'liaeM^tdsM-hácul GalaU^ 
ña, bien puede dar cuidado, aunque sea mucho ^mBoosi 
que de ordinario nos hallan mal proreaidbs en tbdas 
partes*. . » ^ 

Acometieron al pasturo de Paioa.SOO «cabfUes y SAO 
portugueses de lafietnl^ría. El quejo guardaba ios dajfS 
¡logar muy :á.8il salva Mn. género' ide iresiateMÍA, aates iia^- 
ciendo qtie JosimuchaáhoB se asomasen áoias ^knaáas del 
castillo y dieten TüfeÉ dtcáeado los -sacaaen de sAlí que 
morían de hambre. Ellos con su orgullo y mánoa.eantéih 
de la que debieran se acercaron á buena diligencia, muj 
ciertos que tenían ya por suyo el castiUo. Tenían los 
nuestros cargada la drtí Hería de balas de mosquete, clavos 
y otras cien ¡ZiSira adujas, y en. «jsH^üíIo qflé estuvieron á 
propósílo ¡A dispar>aroii , ly la iBosque^»*ía . á un mismo 
tiempo, f^ué tal la roiciada, por cogeífos á buena distancia, 
que (lela caballería casi no escáp¿ niíigúno, y de J|ipi in- 
fimtería murieron muchos. Llegaron, A 600 jps muerlop; 



pimdierón'otro8,!e(m'qike'aqiielwab(mel]^^ Im salió 
mali; y losIdÉaNás maltratadoB y-pocos setretirarao: Pioa- 
ddsdp éste^steesa vioüeron aobreet casliUo del Atb^r^ 
gaeriá^ qm está á cinco: leguas <le Giadad-^Rodrigo, 50Q 
caballos y i ^000 infantes; metiéronle los- nuestros socorro; 
noisethadiebo otra cosa. i 

iSn iGalicia s& están los portugueses en Salvatierra (4), 
donde se han fortificado. El cabo qae está. allí;, «ndque es 
may^'bneno, nó'pabde hafcer nada porqne está :en la cama 
con goto'y.isma, !y táni impedido que. no salé ni f»ede de 
su €afla..Hánle ^eneomendédo al CárdBníaly' coíde la muida 
con el general que allí hay de la cabal leviá» que bs bolsa 
sMdfldoj : ¡napolitano^ Hala tomado oon^ grande Jarvér el 
Card^nah(S), ^ creo él; tiempo que le daráre <|ué será po^ 
oOyCAirará. bien. Está mandado al ^marqués dQ Fabara que 
vaya á^gobernar aqoeUás armas;"' hombre es de oaadal y 
dcÉbdahá testado ha dado muy buena cikenta de sa 
persona»' 'i 

r uha armada francesa ha venido á parar en Cartagena 
cerca de Oran, por ventura si no á ayudar clarametíte á 
los moros qde la tienen sitiada (aunque no sé si es gente 
qoe hará mdcbo* e8crü{)irto d^ eso) para divertir el soeorr 
ro y ocasicNvar su pérdida. Echaron en lanchas algunos 
toldados, á atierra;/ acudió la gente de Murcia* y áp aquella 
ooata, y obligáronlos á salir más á priesa de lo que ha- 
ibianientradoii ' - u> .• 



^..1^) ., Vélalo que atráa qoeda dicho, pág* 194, Salvatierra fué lomada 
j)or traición de so gobernador, el cual era poruigaés y cojo, según Gán- 
'dará:' 'ÁYñm y frtim/bf á¿ Cofteta, cap. XXXX, p&g. «li. 
oi ta^ £i(e«rdimal Eapinolavairtobíépo de Ssotiago. En una carta qae el 
f . A^l<)D^o de Amaf a escxikia pX P. Rafael desde Soria á li de Setiembre, le 
dice: «fDe Vailadolid escriben que el cardenal E^ínola con los gallegos ba 
~dJLdoWv)i( rota á los portugueses que sebabian fortificado en áaivatierna. 
:]Qékm)IKoáq4e'séa'verdádl»¿ ": -'>)'• ''>'•" 



B^rtben de Muróla hoy que él de Torsi había ido á Caf i 
tagena é ver á sa hija^ y nietas, y habia enviado á su ihijo 
con las dos galeras suyas y otras cuatro que habiaí eh Car-^^' 
tageoa al socorro de su yerno (1). BuíenasesperaDSEas hay,» 
y se entiende se habrá socorrido; mas^hóy no se sabe cosa 
alguna. Como estamos de desgracia, lodo se espera y todo 
se teme. ' ' ' 

Vino correo ayer de Fiaddes y trajo malas nuevas 'de> 
Tríonvila (Thíonyille), la cual tomaron ios franceses des*- 
pues de nueve asaltos, donde de su 'parté: murieron de 
7 á 8,00^0 hombres y mas de 3i000! de 'los nuestros; Bl* 
cabo se ha portado con grande valor. Después de entra- > 
da la placa se retiraron iOO soldados que habian queda- 
do vivos en ella, á una basa fuerte dónde pelearon con 
singuhir valor y les hicieron muy honrosos partidos para, 
que se entregasen; 10$ cuales viendo perdida la plasa y 
que su porfía habia ' de ser inútil y sin* fruto, se ríndÁéron 
saliendo con arikias, balas bn boca , cuerdaa encendidas y 
sus bandefas desplegadas, y lo poco que tenian. Ha sidc 
grande pérdida, porque es la llave del país, y paso dé' 
Plandés pata Alemania y en contra. ¡ Dios lo remedie! 

Meló se está avista de los holandeses; onos y otros sin. 
hacer nadb. Estos han intentado entrar dos vebes en Flan*» 
des, y ^ los ha tenido á raya. Con eso acabará ^ta cám-n 
pafia, qm tan poco afortunada ha sido para él y para, 
nosotros. 

Murió aquí estos dias la condesa de Orgaz, y D. Lo-* 
renzo Girón, canónigo y dignidad de Cuenca. Valia su nn*- 
la mae de 7,000 ducados. Residía aquí de ordinario , y 
una noche yéndose á recoger á su casa, hizo al paje se 
apease del coche para llamar á la puerta de su casa -^ara 

■ I I ■ I ■ ■■ I ■ J á , ■ . I ■■»!■■■ I II» 



(1) El matqo^ ¿%\ VíBo qt^ >gobÍHiiib4 k Oran. 



i I * 't'M t^ii 1, iT. 



qMl6í abrieÉdOi omuido valvid; á. ctooir á MiMtto<fte afea- 
ae; qtie.ya habito. abtMto» estaba, ea la otra irida* Díqb le 
ha]^ dado boeui' muarlei q«ie ha cau^adograade lásüoia; 
era bennADO payw de;D, Pedno Qiroo, oidor del GoQ8e|9 
ftaaL y de I» laquiafcioii. ' 

r.: Tresidiap háqae m desaf»ardci<^ de Madrid elOical del 
Coasejo de Hacienda; llámase D. Pedro Jurado. La catisa 
qile ^noMUinielate se dice es que este tal fiaoal tavo< noti- 
cia de ^dgQB/ 4Í1U0O «que, está en, Zaragoza ^ oomo hafaíA 
héehoel víaitador del Consejo de Hacieoda^ ana coasuita 
eti qae á éL le mandasen, retirar, de Madrid, porque ast 
oemteoia lal feai servicie para averiguar aJI^anas causis 
quecoi|traél;babia,6n( t^toa de soboroos y otras inteli- 
genciaa de ofintidades grandes de. dineros prohibidas á 
peospnaá de puesto; y ea especial á él , por, haber de ser 
abogadto; de S; M. en ooatra de los que manejaban su ha-* 
oianda. Parece^ a^unk) que corre, ibafá la parte con loa 
aseoftitaai y que por este mediOí babia dreoibido <en ha-- 
ciénda en pooo tiempo mucho, puc» dicen pasa de* 1 %00Q 
ddcadea^ de renta Aú otix» gastos graode^ qae ha. hecho, 
que boi es posible qoe con lo que él entré y! lo qaetieae de 
gajiea^ pudiese baber adquirido taotOi sino ea con los * me- 
dios=()ue se dieea.' Recijleso no le prendieaaa, tomó por 
medio irse á ver á ^. M.. yrhablarl^ y decirle; algunos 
aantífnieiitos ooptra el • visUndor y. presida^ te.. Una ; y obro: 
son muy buenos jueces y rectos , y de muy bueaa< Kmar* 
oieobia; no sé sí por hoy ha de mejomn su negpeíoj loicier- 
toies ipieiOoa elooireoique eada dia va á Sí Mt ae^le bai 
alisado db esta novedad y. de algunas cosas n)as«.!coa.qiie' 
se tíiia€| por cierto net le darán audíeaciai fil buen fiscal 
estáVsk|aislo sobre, mapera, y tiene muy pocos aaiigoa y 
á muchos ha disgustado; puede ser que esto ocasione el 
hablar tan mal del, en razón de interés, y que no sea con 
mucho tanto comoti.fe diMrrOe. uaaj sola idádhifa^o <pe,iae 



cree es cierta « le dieron 800 doblones de á ocho ; mire 
V. R. que interesaría el que los dio. Aguardaremos á ver 
en qué para e|^ J9r^f^(%, y *Y<lfSyP^ .^^ A^ ¡K^ resultare, 
que es fuerza haya historia digua de saberse de persona 
tan conocida y tan not^jpi-, . ; i . 

Al Condestable de Castilla ha hecho S. M. general de 

P CHjr^w pftSííiJp^np.ewrit^í ^ Y, ^. ppf qp^ ,f|ié di^ (|e 

qippp €initer9yi y v|nip|ios jp^i^ ^F^^^ ^^ *• P^f^W ÍH^ 
aÍipra.8€Lh»ad«seql;í> el agr^yip. , . . , . , , 

Y- R, se sirva, 4e remitir^, si hpljarec, lo qpp Ip teng^o^ 
encj^g?i4^cpn.breve4?^4, porcj^e pi^w^rj? P. Apt^nte sq 
nos ii:á p^ breve; y adiq3, qi^e ^¡«kafí? 4 Y. R. 1>9 Madrid. 
y SplieBfibre 8 de A 613.— S^l^apUai;!, (jOpz^l!qz.--Al P* Ra-. 
£w»l Per^yra, de la Copap^^ía día íeí^4s,.eft §eviU^ (4). 

■ ■I ■ K. ) p i M| II I sillí n i I ' I I I I i I I ■ I n i i IM ^ ■< !■ I | < ■»!< l i ll u I ^Mfci»i^i^»i^Mifc— ^■^' 

(1) AI (6], 41 dé esiB mismo tomo, entre los apuntes deft P. Fereyra, 
9^ ¡nütL con fcdut del 9(de> Settemhre, la sig uienta rdacúln ds un snceed 
aeaeoido dfsn^e ds Striljljfa . s . 

« En ^eviíla, en la parroqnia ^e Santa .Gatfdioa, & 9 ^ este mes de 
SetiemÜre/ sacedlo el casó sigáí ente: Dn gabacho francés (irá una piedra 
á otpe, y «rióle; la piedra se entra en nna' bot|oa de enfrente y qneM 
dtte^jlii^ TWP»/de}^d)rip<.|;).))ioti(^^ ^0(3 ^e.UfunAba hp?f ^d^igiW, 
enojado eyn §1 ijrancés,^ ^1 <Ua si^niente we pasaba el dicho francés por 
su puerta, salió k ¿1 y le trató mal de palalbra, y con una áigale dio una 
cuchillada que le abrió media cabeza de que queda muy malo* Este por 
si ó por otro se querelló k la justicia; el boticario se puso en cobro, vino 
|4^ m^if^fL A fcaw M^M^c^nv^ .b^prio,; y ^ dicho l^oUcft^ip ^vió .* 
nD heFWI<> ^^P lü^l^ 9Q^ ^QfP QoJ^ jura^ha contcii ^. J^ ^il moxo If 
diU||9q<^ia, y,m^stioí(| t9^ ppr.ie^^igo^ á ^qs veoinos j^yos (|e fma.ca- 
fa. I^ l^^uaiici^ figo fl b^ticafiq á. medio 4iit y. se quA^ó ¡ú vecino df 
4pe^lH]li|e6e4jgyrád9 coiM^i^él y ]p M*^ miü de p^l^bra, ,y fifvf, ^a daga le 
di6apifk|w4ialaAappr ins Ádiy^s.q^^jse ^s i|trave0. I^l^e^ido pon lasanr 
«as AHaaiMpte» (M#ó,(^q9 m [ffiw»^ gMÍ4f«lo pl bpliOAno y dióle se- 
fondftjkor^a M» (pe^^y/^ ieft(e piido a)^an;H^ el óUgí). JL^^i^j^f vieo/^ 
4Mfmfil|^ turlio de;.»WRl«MCWW?*á 4ar yo^; 4ÍÓI0 4 .^laipni^ es- 

tocadgf|Mr(fll<«ltaM0,dteW9A%^ I#re 



«M 



í ' 



I 

Madrid y SetietrAre 45 de 4613. 

' . . . ' 

(Tom. 404, fól.*480.)' '• • 



I 



Páx Christi, &c. A 9 dé esté vino el iaviso de que ha- 
bía ehtrado el socorro en Oran ( no se halM Fernandiná 
en él ni debió pensar en esd). Éf caso ñié q^ne él virey de 
Valencia cargó en dos navios ingleses i ¿,000 hanegas de 
trigo. Tuvieron buena suerte, que pudiera sucederles'muy 
ínal y perderlo todo. Los generales de 'mar y tierra de los 
moros se desavinieron el uno con el otro, y el de la mar se 
apartó seis teguas de la ciudad, metiéndose la mar aden- 
tro. Bn esta sazón llegaron con su trigo los navifos ingleses, 
y D. Tomás dé Oria (Doria) con seüs galera^' nbétió 4,000 
hanegas de trigo, y pólvora y municiones en la misma 
ocasión, con que la plaza que4ó socorrida cQn:grand0 sen- 
timiento de los moros. Esto es lo cié rto^n' cuanto áOran. 
Vamos á nuestra armada. Fué con ella D.' Carlos de Men- 
eos, cpn orden del de Fernandiná , que le. aguardase en 
Cabo de Gata; él se quedó en Málaga. A^g^ardó D. Carlos 
dos días, y al tercero vio venir cantidad de velas : hízose 
á lo largo para reconocerlas, creyendo fuese el de Fernán - 



prefiada, con qae ia críatora también morid (annque «e dijo la habían 
abierto y bautizado la criatara, faé falso, que asi me lo dijo el beneficiado 
de dícba parroquia). Estaba alli una vieja, comenzó á reprender al dicho 
^boticario de lo qne hacia, y el endiablado le pasó nn brazo, de qne al dia 
signiente mnríó. El se paso en cobro y la justicia hace sus diligeáctaB 
para seguirle. ¡En un dia cuatro muertos y nn herido* de mfaertc^ Los 
dias pasados hizo otra y se libró, y á él también le dieron dos heridas dé 
qne estovo á la moerte. Todo; era pendencia con los vecittos, y están de- 
seosos de que le castiguen. A quien tienen lástima, es á lá' ptbre mttjer 
prefiada y cbn muchos hijos; murió y con eso'hubd dtrtf Biaeiie oiáai*» 



m 

dkia, y cvaikdo meóos lo entendió: se ^haUó. en mediQde la 
armada fi*aiiceda« Peleó' pon ella, y cpiem^roale la Áli;airan- 
tade Nápoleay tomároole dos navios, y muy mal parado 
se retiró áCarCagena. Dicen que le etoh^ron al francés seis 
navios á pique; lo primero es cierto, estoúltimp no lo es. 
El se anda robando por la mar, sin haber quien se lo imt* 
pida. Ahora se quéjala de que 1a pélvora estaba falseada. 
y que no hacían tifo por esta causa los cañones, no me 
espantaré de ello, que el asientista es portugués, y ya há 
días se dio de esto quejas , y nad0 ^remedia. Esto es lo 
que hasta ahbra se tobe de nuestra armada (1). 

Oiéronle áDJiíande Austria, hijo del Rey nuestro se <- 
fior, la gran cruz de San Juan. Fueron á este efecto el Baílío 
deLoia, el embajador de Malta y otros caballeros. Al Bair 
lio, cuando le fué á besar la mano, le quitó el sombrero, y 
esto, no k> hizo, ^n ninguno de los demás, Puede spif fues^ 
pórqtíe la dignidad, de Gran Prioi; le ^oc^ba al.Bailio por. 

antigüedad y por especial privilegio (2) se la h^bia 

dado& M* para q4i^ pQr esta orden tan solamente en 

las; cortesías. La. que hicieron á D, Juan de Austria fué 
llamarle sereuidad, que así lo tiene ordenado S. M. aun* 
qne algunos de sus criados le llaman alteza. Don Juan de 
Aoetriaá los qne le venian, á dar. el hábito , . ni los ilamé 
de vos ni de merced. Todo fué por impersonales y poca^ 
palabraís y bien estudiadas. £1 darle el hábito fué en la 



(1) tínanoU mafgíQal del P. Pereyra paesta en este lagar, dice as6 
a bta armada se aprestó con dineros sapados con gran violencia de los 
del cabOdo de esta ciadad, y D. Juan de Santelíoes regéntiEl, el di& ifoíp 
ÉrM «I aolo eh que ' mandaba near el dinero á loe vf intíeiiatros y jtrados 
f foe los 'prendieran y sacasen prendas» come en efecte fe lúw, ese dia 
cayó malo y estavo á la muerte, y luego sucedió á la arpiada el efecto que 
aqqi vemos. Esto me dijo un jurado de Sevilla, atento & estás M^as ;y de 
níiny bneii jciiclo.» <*' 

(fl> Eat4 nM^fd ongiiial fa vaqaf pi^r^es, \ ... , j. ,., , , ; 



m 

éÍB¿ mayor; banUtlM lá' tsüíáef y« ^^lato^^tritidif d» §M: 
eóh aba ropa! Ibrgsí, ()tt& ^s'oústambre Úe h> Mfe»i i<&yH 
ifalulgó eiy fa okito y antes de decirla, ek Baiti^^ á ta puértaJ 
(fé' }a iglé^a lé armó de cabaVero, llis etpMito déreillB; 1» 
ptiéo una él' eiiibajador de< Malta, y oira el. ... . dé tau 
.drdián y al óoinalgar, pdtiqae' «o (rapeasabe, eatoé múmect 
sé iás quitaron. Acabada la vtM»y lé élérotí «1 háUto ém 
hién pocas ceremonias, qoe no aeostumbitea dioá, Boasioon 
esto le fueron acompañando á su cuartp, y á lá tarde ae* 
despidieron y se vinieron á Madrid. 

Estos dias hemos estado con grande cuidado por({«^ 
de Cataluña habian avisado habla de haber una grande 
feccion y hasta ahdra n<r ha habido nada. Salieron con*<el 
ejército dividido en tres partes; la una ttevafea D. Felpé 
de Silva; otra D. Itian de Garay, otra el de Mortara% Uso 
dicen iba á Lérida, otro á Plix» y otro á cfuemar onpuéta* 
te de barbas; ninguno hasta ahoraí se' sáibe haya hfohq 
cosa alguna. . í = 

Hoy ha corrido voz qiie habian tottiaá» fo^ trato á 
Lérida, pagándodefó muy bien á los oabés-^; ^ éé na a e poi* 
fábula. 

Estos dias se ha dicho habian los portugueeas; úeroah 
dó á Valverde, un puebtecilto ds poca ffealp, y qw baA 
bian ido á esta facción 30,000* hombres (oKachá genie p#« 
ra tan poco lugar), y qué lo batían om 80 piezas de aitit^ 
llería* También esta es mucha para unas fortificaciones 
de fagina y estacas. Hoy se ha dicho salieron de Badsyoz 
600 ca)>allos y 3,000 infantes á socorrer los cercados , y 
qae los portugueses se hablan retirado con pérdida consi- 
derabla También eato parece ttlMila; no lo e¡á que estaban 
sobre Valverde; tnas ta gente no debe de ser tanta oo«io 
ha publicado la voz. 

Por cartas de mercaderes se ha sabido que Galaso .IjiA- 
bia dado una grande r6t« ' á loa sneoea y ^«e 4e« iiat^ia 



i 



niMio flBteha geolév toteado Bkifehto' piisíbiMroa . ^ «tm 
elM SO caíbos db muoha iiuporUttaia, y. el i^g^er ;f artí-» 
Hería. 

Uegi» oí 'firioal del GoMejode EUoieiida á Zaragoza, y 
en tabíooda eslabaiaUíi faé ünideoheto de SL M. én qoeto 
mandaba «fie deatro 4o cuatro faoBte salieia de: Zdragoa,' 
que donde rio, leidijo el que le iotíaió el decreto^ teoiaí 
arden de daoarlé preso coa aei6 alguaciles. Avisos con iuv 
propio á saimajer, la cual fué á echaran á los pies del se^ 
Dor Pieéidente supttoándolp diese higan Volvióse & mi 
GonsejO) y faále respondido que él se había ido sin lioén**' 
cia, y que no volviera á entrar en el doneejo sin teneriaí 
de S. M. instó la buena señora y el Presidente la dqo no 
sé oaosasB. que esta era voluntad de S. M.» y quetanáneá 
habla mandado ^e si Volviese.á Madrid le sacasen prasol 
foera* 

Díoese que Sé Santidad ha nespondído á S. M. en n^ 
zon dks la propoesta de la IriqniaieMMi esneral en la perso^^ 
na del obispo de Placencia, que le .parece bien la pevsén» 
ea'.quieoi'Si M. ha puasto loa qjos para el tal oficio; Bwq 
qne para, opiitánelo al que lo táetta hoy necesita de saber 
kffirqausaá qne\á(S. M. le obligan^ porqaé no haibióndofos 
no paraeei idéeoste pri¥arle de eale ofídoí al* que. boy k> 
litae^babíiende aervidp taiMos anos con aie|tisfaoeion de S. Mj 

Btceaa* que sábiendb & M; q«e Su.Santkbd no ipasa 
iaálbalá^dfsl terdqnal Borja ha» hecho nueva< propeaioioo» 
pana »ei >anwíbispado de Toledo» y que les ionibradod parai 
él Bop el eardebal* de Jaén, él obispa de Ckíenoai y iel ofais» 
po de Piacencia. 

Al BailJOf doiLoráleihan htfcho mayordomo de ialtei- 
nai nuestra señora^ db loa cuatiro. 

Síoen tptei A dncptci ^dei^reois, vifDoy ^ue hoy es (á6 Va- 
tencíá, lé khéeniiaaiirfirdbiaoiniaycdí/detSi^ H^y que leí su-* 
oadecéielidfiíiÍQ'el'tMie>de>iOvopeaaJ y}«i#»ilo-dd 2fa^ 



990: 

Yaf ra dan á D. FéKpe 4é Sílira, : y lel gcAierno de* las amas 
á Torrecu8a,«que hoy asiste á la persoDa de S. M.; aadarde 
esto es cierto» si bien corre por tal. 

Bl miércoles 'pasado ahorcaron á nn dochéro del Prín- 
cipe de ^ 8 á 4 9 años de edad; tenia tres mnertes, y bsK 
bía dado algunas heridas á varías personas. Revolvieron 
la corte con intercesiones los criados del Príncipe y él 
mismo lo pidió á su madre por merced , y le respdnr 
dio: «hijo, en todo deseo daros gusto-, y en ninguna 
cosa os lo puedo dar mayor que en hacer se administre 
justicia, y cuando vos seáis rey , ninguna otra cosa ha- 
béis de estimar en mas que la justicia, y si así lo hiciere - 
des, os hará Dios mil mercedes á vos y á vuestro reino.» 
Acodieron á S. M. y la respuesta fué que la sentencia de 
los oidores y alcaldes estaba bien dada. «Ejecútese sin té- 
plica.» Ya que vieron era forzoso el que nmriese, inten- 
taron le diesen gártx>te en la cárdel. La Reina* estuvo tan 
firme que con disimulación fué entreteniendo á los qtae lo 
pedían hasta el último dia , que instando dé nuevo y re- 
presentando le parecia indecencia morir públicamente 
un criado -de S. A. , respondió era bien entendiesen los 
criados suyos y de su hijo había de haber castigo para 
eRos como para los demás, él dia que no* prodediesen co-^ 
mo era razón, y que se persuadiesen que do habian de 
tener atrevimiento para desmandarse á sombra de ser 
criados suyos para hacer demasías , y que el qñe las hi«* 
cíese las había de pagar, y que sin réplica ejecutasen la; 
sentencia; por orden de uno de los mayordomos le quita* 
ron la librea y con tanto le despacharon. 

El P. Asistente envía á Y. R. muchos recados y en lo 
que Y. R. dice no se halla nada; por lo menos acá no ha 
corrido voz de tal cosa. Sus prendas y caudal merecen 
ese premio y otros mayores. Cluarde Nuestro Señor á Y. R. 
y dé la salud q[ue deseo^ y ho seolvidei en habiendo oia«- 



sioQ déKemitirim eócoraifnidá/ para qpe yo .nb la «pierda 
de htoer boeii empleo de -ella. Madrid y Setiembre 4& d& 
4 643.-¿^ba»tian González,**» Al P. Ra&el Peroyta, de la 
Goiiipanfá de lesas, en Sevilla. 



Madrid y Setiembre 45 (fe 1&Í3. 

• ' ■ • ■ 

(Tom. 104, fól. 50.) ' ' '■ 

• • •'■..; 

• . ■ • * i> 

El martes pasado sacaron de orden de S. M. en las 
Descalzas Reales la imagen de Nuestra Señora del Milagro, 
del oratorio á la iglesia donde ha estado ya otras vezes, y 
eldia siguiente vino la nueva del socorro de Oran. Le- 
vantóse el sitio porque habiendo publicado el Morabito un 
jubileo para esta guerra, acudió infinito número de moros 
á ella; acometieron diez veces á la plaza, y otras tantas se 
jugó sobreí eUos la artillería , sin que pareciese qae moría 
ninguno, según era su muchedumbre, hasta que retirándose 
ée conoció fa mortandad, pueahabia en la campaña mon« 
iones de cuerpos prny altos, con que los enemigos úg^ 
ampararon el sitio. 

De Zaragoza escriben que jugando D. Enrique de 
Guzman ((), hijo del Gonde^Duque, entró D. Antosíio de 
Mendoza á mirar junto á la silla, y perdiendo una suerte 
se volvió á él y le dijo: «Quitaos de ahí. » Desvióae el 
Mendoza y comenzó á pasear, y luego volvió al mismo 
lugar; perdió otra suerte D. Enrique y volvió á decirle: 
« Ya os he dicho que os quitéis de ahí^ » á lo que respon- 
dió D. Antonio, a ni soy vos, ni quiero ser vos, » con lo 
cual se salió de la sala y se lo fué á contar al Rey. 



>!*■ » 



• j ■ ll 1 í , I ■ , .1 . . , I 

(1) Elorigínal deeia eqoivocadaineDte «Jüendoi^n 



' . fiíperábaDM aqpeiloB.3^00»eflpafeléi!qM ireoiab por 
Ffaaoía desde ím paéfoAde la :bat«lla< deBonkory (ftMrdy)« 
M t!|«e fué idertottctd D. Fraackco (de Mélo^ iHabiandbí 
capitulado con franceses habian de sacatioi de ¡FJaqdaí»» 
y ponerlos en tierra de España. Dícese.como tardan, que 
los franceses, por no dar este pleno de soldados de tanta 
importancia á, nuestras armas, en razpn dfi tal asiento, los 
han traido por Francia á Gascuña, y que de allí los llevan 
á la Borgoña, porque en estos tránsitos lleguen deshechos 
y ni acá ni allá sean de provecho (1). 



Badajoz y SetienAre iñde \ 613. 



(Tooi. 1M» fiSL 49.) 

t Al 

lEetos .paisas ha puesto mi amor en tanto aprieto (que 
habióndose perdicb Valverde, Uaire de todo el ducado <de 
Fecia y de medía ELxtremaduta, en solos dos diaa» ún qu0 
haya nadie sabido, haaf a «t^ora el por qué diciandb ^mm 
que por falta de munición, otros que poir falta de mior, 
olrosqae porvluensa muy sbperíor.del eneniígo^ esKá en 
gcande peligro eftlaeiudad y dAnuiiparMlajia. mucha cor- 
ttarea. DeBad^dz.á 16 de'SetfleoibrB.€|e(i^id.r-rJ^. %M- 
cío d6 Esquinas» ;de lÁ Gompafiía. ... 

(1) Úállase esta carta sin fecha ni ffrma entre los apuntes del P. ?e- 
reyra, €dmdi» ikhiKfafépa' copiado de oirá reoíbMei'pdr algún eoiupáfiero. 
lüoMdlatAQieDle deapnas ««ci^uenlran eitos, iwgltnes: «ffidiHr S. M.ide la 
Reina, nuestra se (iota k la ciudad de Sevilla para el socorre de Badajoz los 
dos tercios de la milicia de la ciudad y de su reinado, que serian hasta 
5,000 hombres y que estos los habia de sustentar dicha ciudad dos meses. 
Hicieron su acuerdo en la ciudad, y ofirecieron á S. M. 15,000 ducados y 
que enviase facultad fMtfiíefiD.» 



* t 

EneinaiUa y^ Setiembre \ñ de 4643. 

(Tom. 404, ról.4».) 

FroivetQ á Tiiqi. qo0.to caiiaado sentimi^tp que loe 
mMcN 8p «pod^iw^ deJ^ pl9za de Yalverde» la que 
(lM|9iiiitel«roa ^^pues y desiqQroos^ron. Fué su entreg^ 
doflaÁ^go 43 del GOiTÍent§ á partido, parque lé f^llarop la^ 
owAioio^eB. Loa Iqgarefs del Maes^azgo y F^ria ^ van 
4espQblaodo, dcíéodoloa ^^rmqs y al eQ^omigo mucboQ 
Viaateaioíealos oon qpfi ae, rehará. Sa caballería tiene 
pQfsta 60 la víHa de Albnjera y conque le corta el paso á 
Btttfajoe.SMto iiKl^t6r|QUiQbles(1),8egimlo declaró un pri- 
sionero, 9i embeBtiráp 4^ ciudad df Jerez df los Caballeros 
d'á Badajoz. Paj?$ce no 190 aios ha dado cr^ito á,los avisos 
q«e hemos dado del grueso que tapia el es^ipigo, asi ep 
esa ciudad de SevíUa i^omo et Madrid y Badajoz, hasta 
q^el oMoiígo le& Uaipóá lasipvcrtas.No ce3amo8 de ha- 
cer fortificaciones en esta villa, con resolución de guar- 
darin, y aunque mueran lodos no ontrc^r la plaza; mas 
sin DHinícíoiiea m bmlmef^ips^ mal e^. defenderá, que es él 
mayor eneod^ j^uesDO teaemos pólvora para dps dias. 

Eacríbese 4) SdviUa» y/ial conde de la Puebla asistente, 
M particnhir, iioa aocensa cqq la brevedad que se pueda 
úe^ tedo Ib iqae se necesita en esta plaza antes que nqs 
puedan «iftrAr,:piie8 si viene el epemigo á Jerez, estamos 
.oiiatv9 iegnfiís y es fiaerza que nos han de atacar para a¡u 
ffBlarada, y )a ciudad de Jerez está, {tan wü proveída cqpio 
4odo io^enéSt y se teíae jmticiho per ella. F|raKK»scQ Perep 
ffioza; )Qapila&. .;¡ > . .. ;. 

(1) Está sin dada por « indeeiaMi m 1, . 



m 



Vaiafranea y Setiembre 16 ¿e 4643. 

' ■ ' > i \ \ ' 

(Tom. 404, fól. 454.) 

■ • 

Pax Ghristi, &c. Mil días bá que no sé de Y. R. ni me 
dice nada de lo de por allá; para que V. R. me te diga y 
avise de su salúá, y para decirle' yo lo que por acá hay 
de nuevo, quiero hacer estos renglones y to primero digOi 
mi padre: que ya se sabrá por allá cómo tos portugueses 
se han apoderado de Salvatierra adonde están fortificados 
y intentan sitiar la ciudad de Tuy, aunque no . lo han de 
conseguir, porque se ha juntado an buen grueso de gente 
de los nuestros, los cuales la semana pasada les acometie* 
ron para desatrincherarlos y les mataron mas de lOO 
hombres sin pérdida Questra. Tenétnoslos acorralados, y 
escriben de allá que si los rebeldes pudieran á su salvo 
volver á pasar el rio y meterse en su Portugal, lo hicie^- 
ran de muy buena gana. El señor cardenal Espinóla go- 
bierna las armas, y es el capitán general, porque e> Prior 
de Navarra que lo era, ha estado muy malo y esítá des*- 
pedido del gobierno* y del reino, de adonde se piensa 
saldrá con desaire, porque le culpan mucho eoésta segon^ 
da entrada que han hecho los rebeldes ei^ Salvatierra. 

Por MoDterey han hecho algunos dafiós qnemando al- 
gunos lugares; peí^b el St. D/ Pedro Carrillo loa tiene allf 
mas á raya, y ahora hará 10 días se entró basta Chaves, que 
es lugar fuérie delíenemigo, dos leguas de Mónterey y le 
quemó siete lugares teniendo nuestra gente buen pillaja 
En éste estado andaü tas codad por acá, y oada dia aguar- 
damos novedad; porque los^ rebeldes están muy in- 
quietos, y los nuestros tienen ya licencia para entrar en 
Portugal, lo cual no habían tenido hasta ahora, sino para 
hacer guerra definitiva no maa* I' • ; . > i 



144 

En este colegio hemos tenido esta semana al P. Pro- 
vincial que pasa á Santiago; dejó S. R. ordenado se co- 
mience luego el edificio » qne será grandioso por serlo la 
renta del col^o. El no haberse comenzado ha sido por 
faltarnos agua en el sitio; pero ya tenemos concertado el 
traer una fuente de muy linda agua que servirá para la 
obra y para el uso del colegio. No se me ofrece otra cosa 
de que avisar á V. R. , sino suplicarle se sirva de am- 
parar á Juan, á quien espero en Dios acomodar mejor en 
yendo el señor cardenal Espinóla á Sevilla, porque Su 
Eminencia me hace merced. 

Déle V. R. esa carta y quédeseme con Dios que guarde 
á V. R. muchos años como deseo y suplico. Villafranca y 
Setiembre 16 de 1 643.— Francisco Isidro Monzon.«»Al P. 
Rafael Pcreyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Encifuucta y Sdiembre 46 de 1643. 

(Tom. 404, fól. 4t.) 

El domingo pasado 43 del corriente vino el ejército 
del Portugués y puso cerco á Val verde junto á Badajoz, 
que será lugar de 300 vecinos, pero muy bien atrinchera- 
do, por ser de mucha importancia para que el enemigo 
no tuviese entrada. Unos dicen no tenian municiones; 
otros que se entregó; últimamente lo quemaron y destru- 
yeron, sin que por nuestra parte hubiese resistencia. El 
eneinigo, como tan boyante , se entró con su ejército en 
el Almendral y en el Albujeda, donde está por señor de 
toda aquella tierra, que es la yema de Extremadura. Pa- 
rece que por nuestra parte no hay nadie según los efec- 
Toioxfu. 46 



m 



* 

Car(^ en. qu^ 4f . c^ nofíoia d^ ¿o, tot^a d[e Valverde p^r el 
enemigo portugués, y del fstfldfi de, lasi qosa» dfi eí^ 
fjrj(ff4cr,qfi d^ Efqtremadu^'d e» ^0 de Setiembre d^. 4,6i3, 
fiscri^: d(f\9de Fregefrial por m ^- de h, Chrngafivfi. 

N9. qu¡;§ju3i;a ser oorif^. 4^. malp3 iw»eya§, ai parecer 
de los que enfurecen sus plumas contra las calamidades 
de los tiempos, sino contar la verdad con la mayor pun- 
tualidad que he podido averiguarla acerca del desgracia- 
do saco y rot^, de la plaza de Valverde de Badajoz, que 
es digna de compasión, no solo por la pérdida , sino por 
la ignominia y desdoro de la nación española, que aquí 
mas que en ninguna parle perdiíó su lustre. 

A los primeros de este corrió voz que el Portugués 
l;i^t4d baj^a 4 91i,yen?3, coiii na íjéi;cit0t <jle, 3^,9A^ hpm- 
br^ d^ ii^fciulería y cs^balleríar Pusi^onse. t^4as, est^^ 
frx)a|^i:8;s. 4e l&%tr^Tf^f^dms^ en, a/;mA, 4eiiaado. todp3. la^ ca,- 
pas^que y^^ op, Ip§. quedaba, ati;a, co^ que d^ar, ^guarr 
d3fl^o ó vw dpijde cajcoinabfli. el eneinigt?^ y tem^<^^ tor 
do^ fues^^u Ingajr qI primero, por doi^ oomeozajba,, poi; 
la pQ<;^ prevención, que hay en, \o^ m^a^, y oa much(^ 
i^ipguna. 

PgüQQjngp 6 d^. eat^. ^ puj^ el enemigo 4 ^i^ d^ y^^*- 
vende, p}a;?a^ qvp. disfca ciíptro leguas, de B^dftj(;«, y^P^MWP 
al?\«ta. y ^a pasljillo, e^tab^, ipuy, l?J€a^i)ej:tfpqb^ boj;Jí^ 



«I» 

prevenida 4,,5iOOD^apolitAao8 que estabaD deofaro, fueira 
de Í06 veGin^s del lug^r, qm erab: hadia iOO y U^ea pil^zaa 
de artiller(a, por ser la Uave y coosecvei^.para ^an 
parte de Ex^treo^d^ra. B^ llave procar(^ baber á' \m 
maDoa el Por:tug^<«, para te^^r abiertas puerta por doade 
poder eO'trar 4 roba;r , y. así deade luego la comentó á 
dar batería y cargas con graade eafkíen^o de la nooaquete-* 
ría y piezas de campaaa que traían, correspondiémlole 
Ibs nuestros no con, meaos briqa, por espacio de tres días, 
en que pelearon geoerosísim^mente^ sin perdonar el mis- 
mo cabo napolitano t,rabaJo alguno» aun basta hacer ba^ 
las por sa misma mano, dci ritiendo lodos lo^ n^etales á 
propósito que babia én el logar; porque ^el conde de Sao- 
tisteban no se las h^Jbia q|ueri4o^ enviar, babiéodoleprevepi- 
do que tenia falta de ella3> ni antes de la batalla» nicuai^io 
ios vio en e(la> auiique se las en vio á pedir, dictóndole qpe 
si no se las enviaba se entregaría, porque no tenia con <|Mé 
pelea r« Pero de nada trató menos el conde, porque díoeq es 
persoíaa qiue todas las perdices que come se le conviden 
en gallinas, ni quiso darles otro socorro alguno aunqne no 
fuese mas qui^ Uacer algjun acometimiento con 5,000 bom<- 
bres y 1,500 Q9baUo4 que tenia en Badajoz, á vista ó uoa 
legua del eneio,igo, que de verdad no tenia mas que 
40,000 infantes y ^,000 caballos, gente tumba habana 
la mas, que á una estrataígema que hi^o d napditaiK) de 
repicar las campanas y mostrar alegría (como que le ve- 
nia algún socorro) los 4,p00 de ellos huyeron á Port^ugal, 
y el ejército todo se retiró del lugar un tiro mas de mos** 
quete; pero viendo era en falso el repique, volvieron á 
acercarse y á acometer con mas bríos hasta que el cabo 
napolitano, viéndose falto de balas, pidió sospension' de 
armas por dos dias. Concedicronsela, y viendo no venia 
le avisó el enemigo se entregase, sino que los babia de 



pasar á todos á cuchillo. Obedeció por ftiensa nuestro na- 
poKtano, porqae no pereciesen tantas vidas sin contingen- 
cia de remedio, y así salió á campaña con D. Francisco 
de Meló (1 ], general del enemigo, con quien hizo concier- 
tos de entregar la plaza, con condición de que hablan de 
salir todos los soldados con sus armas y cuerda encendida, 
que yo la imagino candela de la muerte de todas estas 
fronteras extremeñas. También fué condición que lodos los 
vecinos habian de sacar cuantos bienes pudiesen para ir 
á vivir donde quisiesen. Con estas condiciones entró el 
enemigo apoderándose del lugar, guardándolas fidelísi- 
mamente, porque ningún soldado se atrevió á descomedir- 
se ni á tomar un cabellq hasta que sacaron los vecinos 
cuanto pudieron oon sus personas y cabalgaduras, y salie- 
ron los soldados prisioneros, que de napolitanos eran mil 
y tantos y de los nuestros 800; á los cuales llevaron á Oli- 
venza, comiendo aquel dia con el general portugués todos 
. nuestros capitanes, que después fueron con los demás sol- 
dados la tierra de Portugal adentro, para echarlos dentro 
de 40 diiis por A y amonte, en rehenes de los cuales dejó el 
e^emigo en Badajoz dos famosos capitanes, uno de ellos 
Mascareñas. Estos dicen que el enemigo hace intento de me- 
terse por Extremadura y Jerez por saber no tiene esta pla- 
za prevención , y es así, porque aunque andan en Jerez y 
Fregeual y todas estas fronteras previniéndose á toda di- 
ligencia, no tienen dinero, ni gente, ni artillería, porque 
siempre se ha hecho burla de esta guerra de por acá y 
agora se lleva de veras , pues importó el saco mas de 
300,000 ducados, así de Yalverde como de todos los de- 



. (1 ] Diflttnto de otro D. Francisco que por este tiempo mandaba nuestros 
ejércitos en Flandes. Aqnel era conde de Asomar y marqoés de Tordela- 
guna; este marqués de Ferreira y condestable mayor del reino ; ambos 
portogueses. 



US 

más logai^s en contorDO qae coa él estabao abrigados, 
Moreda, Torre, Alboheda, Almendral y otros que luego 
desampararon los vecinos y se vinieron á vivir á los luga> 
res comarcanos que están que no caben de gente, muje- 
res, ropa y niños, llorando todos las pérdidas de sus casas 
y haciendas, que quiebra mil corazones. El enemigo está 
todavía en Yalverde arrasando las fortificaciones y huer- 
tas y llevándose cuanto hay, que no se sabe qué hará luego; 
la verdad es que es dueño de la campaña y de las plazas, 
porque no hay quien le haga ni aun un coco, y es hasta 
afrenta de nuestra nación, que habiéndose entrado la tier^ 
ra adentro no haya quien siquiera le dé á comer taoto 
pan y trigo como ha sacado, que ha sido mucho, con al- 
gún susto, y mas teniendo el conde 5,000 hombres de- 
seosos de acometer todos ó los mas, y siendo tal la gente 
enemiga que fuera de &00 hombres, la demás es canalla, 
según escribió un capitán nuestro prisionero desde Por- 
tugal, que no les daba tanta pena el ser vencidos como 
de haber visto, cuando pasaron por el ejército, qué gente 
era la que los habia vencido. Así humilla Dios nuestra 
soberbia, venciéndonos con gento menos briosa que mos- 
quitos. 

Según el enemigo está de insolente con la victoria y 
desmayada nuestra gente, bien pienso que habremos de ir 
con los padres apóstoles de Portugal á celebrar el naci- 
miento y aup mucho antes. Lo bueno que tienen es que no 
hacen mal á religiosos ni á pingunos otros , como hablen 
bien de su Rey D. Juan; mucho mas tirana se muestra 
nuestra gente, pues luego que el enemigo dio vista á Val- 
verde, fueron publicando los nuestros de á caballo estaba 
ya cogida, con que desamparando la gente los lugares, 
eran, ellos los primeros enemigos que entraban á robar 
las casas. ¡Cómo no nos ha de castigar Dios! Fregenal y 
Setiembre 20 de 1643.-»P. J. Lorenzo, de la Compañía . 



»6 

Diré Ae k» muertos, que se rae olvidaba. Det e&entígo 
se cree fueron alguuos, aunque uo muehos, sí bien la voz 
es de 300; de ios nuestros pocos. A cuatro de ellos voló la 
pólvora nuestra que el napoiitaaó hizo qaeniar caando 
se quiso entregar, porqué el enemigo no se aprovechase 
de ella. Entre estos muertos ttuestros se caenia el capi* 
tan Lara, grande hombre en Riie8tíx> ejército, á quien por 
estar murmarando del mngerü ánimo del Conde le dio 
capitán de los nuestros, Bustamante, una grande e«ichiHa- 
da de que murió. -El Conde ha grangeado con la facción 
un grande nom^bre^ y piadoso, pero mas á propósito para 
una almohadilla que para el dísfuenso de general; Uámanle 
Maristeban y no es mucho le hayan mudado el nombre, 
pues agora le acabaron de confirmar eú Badajoz, que an- 
tes no habia habido ocasión; no k> guardó para «üala co- 
yuntura, que no le faltó por obispo. 

Granada y Setiembre 92 de 164». 

¡Tom. 4 04, f 61.44 Y,*) 

Pax Christi, &c. Busqué relación del caso que V. R. 
me envió á preguntar, y me Lriyeroif e^ primer traslado 
que se sacó de los caracteres (1). Estos no estaban en cé- 

(1) En otra carta sin fecha que el fi Jum Acacio, compaRero del P. 
I^edro de Aviles escribió ál P. Juan Martínez, rector del colegio de la 
Goncepeion de Salamanca, q^tesb baila también en ai tdnw {f(A. U), se 
babbt de estas letras, que se^uu alli se dice «e haHaron escritas de color 
yerdd, en el dedo de una doncella en el mes de Agosto, a Por mas que 
aquella hizo paia quitárselas lavándose repetidamente el dedo, no pudo 
eonseguirlo sino al cabo de mucbos dias ^ itvn éiitoniHls qtiédó sin borrar 
la O. Viéronl^as y oepiáronlas anuokoB eafirtoada* Erinde eM manera: 

9 b u q ó r ' 

o lo p d fi y. 



M 

derecho, tfttt'y tífeh)& y dfetfalbs. tá enféifmíá no ha müei^W 
cWbó Sitó d^eton; éb hljb de Vín procurador, gente honra- 
da. E^bán éñ dOs rettglóttés Ut ^pra. 

Es^aá letl^aé dicen sé bab cbmOntóado á toiiichbs; (ódos 
en inter^n-etóHás dan pot- e&ás ^té*fés; otros lh& tietttín 
por fábula. Yo en bstó no hago toaíí (Joré camplfr lo qti'é 
V. R. me ttianda. Guarde Í)ios á V. R. como yo y los do- 
mes de fesle colegio déseahios. «Granuda á Í2 dé Setiéih'- 
bre de íeiS.—BártoIbmé de Ntegr^alés.=-AI P. fofáel Pte- 
reyra, de la Compafifá de Jeátts, ett Sevilla. 



Madrid y Setiembre 2Í rfo 1^644. 

(ton. 1 04, f». I4IS.) 

(^fa^isti, &c. Stt ^stb É»é b^eve, porqtte ktie ^(9ge 
mal dispuesto, y también hay pocb toáteriá. 

VMCi Jtian de Caray fué cOü 4,(yOO infatites y 600 ca- 
ballos á tomar á Flix, y Ifegó cuiátro horas mas tarde de 
Id (fué tifta líeceisartd cóñfoh^e á ló áóordado. Habia ya éd 



muñí, qoe es una como súplica de just» ó oosmiseraoion 4 de todoe en 
ana vés, ardiendo como está todo el mnndo en guerras, y casi todo en- 
▼uelto ya «n su ruina, y principalmente España. Decía el segundo ren- 
glón (Htí/tiid jura, ofnHtuVn ptírdaih, áf/tmó negantíum ymnwk, 

Qcíe yitetMi y hl^níMi séÉ lo misnio, lai netas (pie he citado lo «Dséfian 

I qaé esta palabra significa alabanza en griego. Es cierto que ¿ Dios es gran 

sacrificio la alabanza. Los puntos juntos sobre la C inversa, sobre el honé 

I sobre el creaüi y sóbrela D solo notan grandeza y ponderación en el nom- 

I bre de «t^ríaNft^l' bueno;*» de «isefiof «^ y en ki acéion de la evaden, y cnaii- 

de habla ^ la ruina qos ba de hacer, los pone debido de la P, estando 

I los demás sobre las letras y no pueden ser vocales del hebreo ni del si- 

ríaco porque ¿á qué propósito con letras latinas? El color verde denota 
Ídi^6cía%bftsiiist}ca, tlc.v» 



Í48 

este tiempo metido el Frai^^ 500. hombres de socorro, 
con que ae hubo de volver sin hacer cosa ninguxm. 

S. M. está muy disgustado viendo que no se obra cosa 
de provecho; D. Luis de Haro fué por la posta á verse con 
el general D. Felipe de Silva, y con los demás cabos; no 
trujo nada resuelto porque no deben los unos convenir 
con los otros en dictámenes, y así sucede. 

A Torrecusa le recibieron en Zaragoza con grandes acia* 
maciones; no le faltan émulos; hánle hecho de la junta par- 
ticular de Guerra, donde entran el de Oñate, conde de Chin- 
chón, conde de Monterey y otros pocos. 

De Badajoz vino aviso como los portugueses que esta- 
ban en Yalverde le habían tomado por falta de municio- 
nes; era cabo un napolitano. Di^ronse después de un asal- 
to donde mataron 500 portugueses ; salieron de la plaza 
4,500 soldados con las condiciones ordinarias; mas los 
hacen dar una vuelta á gran parte de Portugal , porque 
no puedan servir este año en la campaña y han de enirar 
en Ayamonte para el dia de Todos Santos, y no antes. 
. Los portugueses han quemado en el estado da'Monte- 
, rey 29 lugares, cuales son los de allí; dicen son de poca 
monta. Los gallegos entraron en Portugal y les quemaron 
ocho, y dicen que uno de ellos es Chaves, su plaza de ar- 
mas; otros dicen no hicieron mas de saquearla: es lugar 
grande y de gente de valor. 

De Alemania avisan que los hdngaroá habían dado al 
Emperador 10,000 caballos para reforzar su ejército. 

Los grisones se han declarado por la casa de Austria; 
paréceme que intentó el Francés le diesen 'paso por allí 
para el Alsacia y Tirol; concediéronlo los magistrados; el 
pueblo recelándose de* los franceses , por parecerles se les 
iban entrando mucho en Alemania, contradijo y se albo- 
rotó, de suerte que mataron algunos de sus magistrados 
y apellidaron la casa de Austria, y han enviado sus em- 



m 

bajadores al Emperador, para acordarse con él eu lo que. 
fuere mas coaveniente en orden á divertir los designios 
del Francés, 

Los cabos alemanes que tenian las plazas (leí Alsacia 
las venden y han avisado al Emperador y á S. M . para sí 
las quieren, que dándoles el precio se las entregarán. 

Los franceses después de la torna de Triumbila (Thion- 
ville) dicen se iban encaminando hacia Tréveris, y que la 
querían sitiar. 

El marqués de Astorga está acabando. Adiós, mi pa- 
dre, que guarde á V. R. á quien agradezco la caridad re* 
cibida, y la que espero será doblada si con brevedad vie- 
ne. De Madrid y Setiembre 22 de 1643.— Sebastian Gon- 
zalez.=«Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. 

De Badajoz vino ayer correo: estaban los portugueses 
á vista de aquella ciudad; hoy no ha venido nada. 



Badajoz y Setiembre 83 de 1643. 

s. (Tom. 404, fóí. *6.) 

El provisor de aquella ciudad á D. Antonio de Estrada^ 
oidor en Sevilla. 

El Portugués llegó á esta ciudad el viernes por la lar- 
de, y el sábado á medio dia comenzó á darnos una rocia- 
da de balas á los de la muralla, de manera que se peleó 
toda aquella tarde de una y otra parte valerosamente y 
le mataron los nuestros, en particular con piezas, mucha 
gente. Lo cierto no lo supimos, pero obligámoslos á reti- 
rarse y á dejar unos vallados de unas huertas y olivar, 



ÍS9 
áééAe donde nod trataron mat, y nód táaiát'on ^i§ d ^'éte, 
y heridos algunos 20. 

Ei domingo , al amanecer, se comenzó otra vez á pe- 
lear bravamente; no nos matarott maá de doé, y uno era 
un artillero. Mire vmd. si eátán bien cerca, á causa que 
los vallados que digo, y olivos no se hablan cortado, anií- 
que muchas veces estaba advertido. ¡ Ah, señor! qué hay 
pOcá resolución, y la guerra necesita de mucha, y ál Con- 
de le temen muy poco los soldados, y de verdad que te- 
mo mucho^ éi no hay aquí un gran soldado que nos go- 
bierne y tenga resolución y sepa , y esto tío admite di- 
lación. 

El lunes á la mañana hizo el enemigo demostración 
áe toda su cabalteria, y safio reconociendo el asiento del 
lugar de eminencia en eminencia, y llegó á un convento 
que llaman San Gabriel, de franciscos descalzos, y en es- 
ta sazón lé picaron por la retaguarÜTá alguna cosilla fos 
nuestros, con que se detuvo un rato, y en el ínterin aca- 
bó de entrar un poco de infantería que venia de socorro, 
y también nos entraron, oosa de 10,000 escudos que dicen 
remitía el Sr. D.Juan de Santelices, y aseguro que fué suer- 
te no cogerlos el enemigo. Todavía prosiguió este hasta 
otras colinas, y allí hizo alto, y no se atrevió á desunirse 
mas de su infantería, que la dejaba adonde asentó el real, 
camino de un arrabal de esta ciudad, que llaman l'elena, 
que se desmanteló. Volvióse allí otra vez, y en lodo ayer 
martes no salió á pelear, y aunque la batería de la- mos- 
qúéte'ría nos está dando algo de espacio, ño ha asentado 
artillería. Lanu&stra, en viendo algunosjuntos, losdesbalija 
y son buenos artilleros, y vemos que han hecho lindos tíros. 
Háse cogido un rendido, y no hay cosa ñja; mas dice que 
1es han muerto los nuestros mas de 200, y herido mas de 
i 50. Lo cierto es que el ver que el enemigo no planta ar- 
tillería eb éstob cinco días, bos da gran cúrda'do, y lambió 



el (|ye se e0té fijo alK; qué es ana <(fte doB, ó aguarda gran 
sooorro,ó habrá alguna liga de estos portagiiesea, que hay 
ea eslá'oíndad mudios, y há mas de dos años qué olamo 
que los&a^uen de aquí, que no hay quelfiamos de ellos. Ul- 
(imatnente esta ciudad, oorao tenga pólvora y municiones, 
aunque renga todo el poder de dos Portugalés, por fiíem 
no nos la llevarán en 1 5 dias. Esto es seguro, s^uro; en 
el latetin attá obran todo^ .que acá los verdaderos vasa- 
llos de mi rey, á buen seguro qué no nos descuidamos. 

fio lo que vmd. dice del Conde, hay que decir, y no 
hay quien ée atreva. La ciudad tuvo hecho acuerdo y 
aun escrita carta y apercibidas poetas para ir á S. M. 
una persoma, y el Conde lo entendió y Uámó al escribano 
del cabildo y vio el acuerdo, y después trató mal á los re- 
gido^es de palabra y dicen tiene en su poder las cartas* 
Esto es verdad, y b sé de buen original, con que cesa el 
que nadie escriba ni haga nada ; porqué dióen que es 
grande señpr y que es hechura de los que aiklan éerca de 
la persona de S. M. y que se desaparecerían' las oarlae* 
Es4o hay muchos que b dicen y se amilanan; yo antepon- 
go á mi Rey, peroro tengo á quien escribir « como Dioa 
Itevó á mi hermano, y no sé el crédito que me darán, pues 
q wzáfi por no haberme creido en esto « estemos isí. 

La gente tiene átiimo, y cierto que pelean liiMlamente; 
y las majeres que siempre he temido que nos estorbaran 
much€^ por los llantos que haciau en otras ocasiones de 
algún rebato, agora por lo menos no se afligen, antes 
hay muchas que con cántaros llevan agua é la^ murallas. 
Dios lo hace, y si el enecBígo se está allí y vino confiada 
en alguna «raícion, eomo no traiga poder mayor que el 
que tiene, se ha de perder, y espero en Dios que si se hace 
lo que andamos animando á el Conde para que lo haga, y 
yo soy de los que mas hablan en esto, y es que envíe 9fi 
hombres de bien por estos lugares de aqui á Llerena y la 



Serena y MedelUn, y saquen mil caballea y rocines para otros 
tantos dragones qne sabemos los hay con ellos ; es llano 
que podremos darle una grande rota , y seguramente con 
la gente que hay dentro en la plaza, se le puede dar co- 
mo aquello se haga. El Conde ya comienza^ mas luego llega 
otro que le dice si puede ó no; otro que será para ir á He* 
nar las bolsas los que salieren, á que satisface que envien 
hombres grandes de resolución y celo del servicio de Dios 
y del Rey. ¡ Pluguiera á Dios que el primero dia que lo dije 
al señor obispo, que es de los que mas le aprietan, me lo 
encomendaran á mi , que yo les sirviera á ambas mages-^ 
tades y con tanta resolución como otro. 

El haber dicho tanto del Conde y con celo del servi- 
cio de Dios y del Rey y reino me tiene muy odiado de él, 
y si aprovechara lo continuara; mas no hay sino oir á to« 
dos y sufrirnos muchas cosas que no son razón y decir 
que sí y todos dicen que no ata ni desata. Si se escribe 
algo á Madrid, discurrimos qué dirán allá, que pues le en- 
viaron, bien saben que es para ello; ó que queremos en- 
mendar lo que han hecho. Cosas á este tono se me ofrecen 
machas, y yo paso mil penas con tantos discursos, y con esto 
que el Conde tiene buena intención de acertar y celo del 
servicio de S. M. y es buen cristiano, y que sale á la cam* 
paña y que en eso es valiente. Déla disposición y resolu* 
cion se quejan todos, y los que mas le comunican dicen 
mas, y sé que ha oido de asto mucho , ya sin querer , ya 
acaso. 

Yo padezco en los hospitales, que antes que me den 
dinero llego á estar empeñado en mucho; camas he sus- 
tentado hasta estos dias, sin que S. M. gaste un real; hoy 
me faltan, y doy arbitrios y no se resuelve á nada. Dios 
guarde á vmd. muchos años. De Badajoz á 23 de Setiem- 
bre de 1643. 



* 

Madrid y Setiembre 24 «íe 1643. 

(Tom.404,fiil. 80t.*) 

Traslado de la carta original que el P. Gaspar de Sobre-- 
monte Villalobos escribió á la duquesa de Medinasidonia, 
dándole cuenta de lo sucedido en el Consejo acerca de la 
sentencia dd duque de Medina su marido, preso. 

Excma. Señora : Ya dije á Y. E. la estafeta pasada que 
el haber dilatado el escribir á Y. E. habia sido hasta po- 
der dar buenas nuevas de los sucesos del pleito. Ayer se 
vio en el Consejo, y habiéndose hablado en él con toda 
satisfacción, se cerró el Consejo y dui^ó el votarse 
hasta las doce y media , estando toda la corte esperan- 
do el suceso , y hoy duró el tomar resolución mas de una 
hora. Al fin, señora, ha mandado hacer consulta á S. M. 
sobre soltar libremente, y á lo que se ha podido entender 
coQ grandes recomendaciones, al Duque mi señor. Gra- 
cias á Dios que ha vuelto por nuestra verdad, y que no 
han podido contrastarla malas intenciones; solamente 
me queda un sentimiento, y es que no se haya visto 
el pleito en medio de la plaza para que viera el mundo 
quien es el duque de Medinasidonia.' 

Señora, Y. E. reciba esta norabuena, que se la doy á 
Y. E. con el corazón , y tendré por mi mayor gloria la 
parte que me ha tocado en la solicitud de este negocio 
y el haber merecido título de criado de Y. É. Lo que im- 
porta es que Y. E. se nos venga muy aprisa , adonde logre 
con el Duque mi señor el gusto de este buen suceso, que 



espero en Dios ha de ser por muy felices años. Que guarde 
Dios á Y. E. como este su menor criado desea, &c. De Ma- 
drid á 24 de Setiembre de 1 643.»6aspar de Sobremonte 
Villalobos. 

Zafra y Setiembre 24 de 1 643. 

(Tona. 40«, fól. 45 ▼.•) 

Ha sido tanta la desvergüenza del enemiga portugués, 
que glorioso de haber tomado la plaza de Valverde tan 
sin riesgo, se ha venido á Badajoz y puestQ sitio á la plaza 
el sábado pasado, dicen con 12,000 infantes y 2,200 caba- 
llos. Ha llegado á tiro de mosquete de las murallas, por el 
camino quetraia de Val verde, que dejó quemado. Háse for- 
tificado en unos paredones y vallados, que estaban cerca 
de Badajoz y en unas huertas. Salió nuestra caballería á 
él al llegar al sitio, y escaramuzaron un rato; disparáronle 
el artillería, que les hizo recogerse algo mas, con pérdtdiHi 
de mucha de su gente, y sin perderse hombre de ios 
nuestros. 

Otro día enviaron los portugueses á decir á la ciudad 
que se entregasen, que les harían el pasaje que quisiesen, 
y que de no hacerlo llevarian el negocio á foegO' y san^ 
gre, y no quedaría hombre que no degollasen, A esta- des-- 
vergüenza respondió la ciudad oon salir la caballería y 
800 mosqueteros, que los acometieron ayudados de la ar- 
tillería que seles disparaba d^ la ciudad, aunque con po- 
co daño respecto de pasarse de largo por haberse ello9 
metido la noche mas adentro; pero oon todo los sobajaron 
bien, j^ dicen les mataron gente; de acá solo fallaron ocho 
hombres, entre ellos un capitán de muy buen crédito, de 
esa ciudad (4). 



El lunes tuvo la ciudad aviso venia el socorro que la 
Reina nuestra' seiiora enviaba, y 60 carretas de harina que 
remitía Mérid^ , porcjpe ^t^aba vmy necesitado el ejército 
y no tenian pan por falta de moliendas. Yeoian 200 ca- 
ballos y mosquetería , porque llovieron aviso como el ene- 
migo -faabia enviado unas mangas de caballos y soldados 
á impedirles la evi.trada ^ ék tomados; pelearon hasta («rde 
y fué Dioa servido entrase dicho socorro si^i ningún yeli-^ 
gro. Dicen trajp Q9»000 escudos de oro, y cartas de mu- 
cho favor para ?1 da Santísteban, con. que se b^;» alegrado 
isM^cbo y esforzado algo los corazones^ Promete S^ M. en- 
viaj'á con brevedad gente del reino de Mqrcij^, die tierra 
de Campos, IH^pb^ y tierr^de Madrid, y que será, coq 
brevedad, y que y^ habrá llegado un muy buen trozo de 
Andalucía. Este esperamos por horas, y no acaba de lle- 
gar. ¡Quiera Dios q^ue llegue á tiempo, para que nos den 
fendamos de tanto mal como» sería, que el Portugués at^- 
ca^e Qsta plaza de B9.dajoz, y (jiesde allí nos hiciese correr 
rías y destruyese tod^ es^t,a tierra, que lo ppdria hacer con 
(^ran facilidad, porque desde Badajoz aquí no hay lugar 
que tenga gente, que a| que mas no le han quedado 50 
vecinos, que han huido todos! Zafra y Setiembre 2^ 
de 1643.=E1 Dr. Duran de Torres. 

Ha echado el corregidor un bando en este lugar de 
q^e n^die s^lga 4^ él im saque su. casa, de cualquiera calir 
dad qu& aea, pena de la vida, con que ha estorbado á al»** 
gana gente el ejecutar -sus miedos (1 ). 



(1) Signe despaes. en el tomo, entre Ipa «i^untes del P. Pereyra, el ai<- 
^en^. 

Incendio.de un aposento en este ooleigio de San Hermenegildo al 29, de 
S^ii^mbr^ de 1643. Dia de San Miguel Arcaagel, ¿ las siete deia noche, co- 
nienz6 ¿arder el aposito del comprador que esjtaba encima del almacén 
d^l ao^te, Otéente de U peapaderia del colegio, y la cansa fué que quemó 
un poco de romero el dicho comprador^ y se j^egó eljfu(|gptfm viyo qffe.i^* 



Madrid y Setienibire 29 de 1 643. 

(Tom. 404, m 461.) 

Pax Christi, &c. Un padre de este colegio recibió es- 
tos dias pasados la adjunta carta de avisos de Inglaterra, 
Irlanda, Italia y Flandes, fecha en 28 de Agosto. 

(( De Oxford avisan que la reina de Inglaterra habia lle- 
gado á verse con el rey, el cual fué á recibirla hasta Edgilh, 
(Edge-Hill) donde el año pasado se dio aquella gran batalla. 
Ha traido de socorro 3,000 caballos y 2,000 hombres de 
á pié, los cuales de camino se apoderaron de la ciudad 
de Bristol. Biciéronse grandes fiestas á su llegada, y el 
dia siguiente recibió el mismo rey nueva de la rota que su 
gente habia dado al coronel Waller, en que los parlamen*- 
tarios tuvieron 1,000 hombres muertos, y otros tantos 
presos, y se cobraron mas de 1 30 del partido real que en 
varios encuentros habia hecho prisioneros aquel coronel 
del Parlamento, rehusando de prestar nuevo juramento de 
unión como lo piden. 

hora y media qae duró quemó todo el techo. Acudió toda la comunidad con 
calderas y cántaros de agua, sin reservarse nadie; quiso nuestro Sefior que 
al cabo del tiempo, que sería hora y media, cesó de todo punto. Fuimoe 
todos á la Iglesia; dijimos el Te Deum latidamus, y el dia siguiente todos 
la misa, y los hermanos el Rosario en acción de gracias de haber librado 
Dios este oslegio de incendio mayor. 

Hubo dos providencias; la una que fuese tan temprano y no después 
de acostar; la segunda que habiendo poco antes corrido marea, en el tiem- 
po del fuego cesó, que si ella fuera viva se abrasaba gran parte del Colegio 
y vecindad. No dejamos entrar á nadie de fuera, ni se tocó á fuego por no 
causar alboroto; los padres y hermanos y mozos de casa ayudaron también 
y un albafiil que actualmente estaba en casa trabajando, que no fué ne- 
cesario de otrn ayuda. La verdad es que cayó una pavesa del candil so- 
bre un poco de romero y se prendió. 



«57 

BI conde de Essex se va apartando caanto puede del • 
Rey, habiendo dejado el parte que tenia en (1) ... . por to- 
mar A de Gonteni-Slrasford (sic), lo cual ha causado nota- 
bles sospechas de que tiene inteligencias con el Rey, y las 
mismas sospechas y celos ha dado el conde de Warwic» 
su primo, y muchos otros parientes suyos. 

El Parlamento tiene una guarda continua de piqueros 
y mosqueteros en la casa de Santiago (2) donde están los 
infantes de Inglaterra, sin que se les conceda facultad de 
poder salir siquiera un rato al campo. ' 

AIHilord Graywarth (Grey of Wark) le encerraron en la 
Torre de Londres, por haber desechado la comisión de ir á 
Escocia, como diputado del Parlamento; en su lugar fué el 
Milor Warthon con buen acompañamiento. La comisión que 
lleva es para dos fines; el uno es para acelerar y dar prie- 
sa á los socorros; el segundo , para pedir ministros que 
ayuden al senado (3) convocado en Londres, en el cual no 
se concluirá cosa. S^un parece , el conde Warwic habia 
desembarcado 2,000 hombres en Exmons (Exmouth) con 
fines de hacer levantar el sitio de Exeter ; pero tuvieron 
que volver á embarcarse mas que de paso porque las tro- 
pas reales les dieron buena caza. 

De Oxford se avisa de 20 de Xgoslo por una grande 
nueva que el rey de Inglaterrjsi hábia salido para hdicer su 
entrada en Bresta w (Bristol), plaza que el príncipe Roberto 
(Rupert), ha conquistado con mucho valor, juntamente con 
su cindadela. Los ciudadanos se rescataron del saco que se 
les habia de dar con 16,000 jacobos, la mitad dinero con^ 



(1) Hay un claro en el original. 

(% S.^ James Palace ó el palacio de San James (James, Jayme, Jaco* 
bo, Jacome, Jacqnes y Santiago son vn mismo nombre), residencia de los 
reyes de Inglaterra. 

(3] Está maltratado .el original y no se puede leer bien. 
Tomo xtii. 4 7 



I 



tado/yta mitad á pagar pOP Navidad. A mas de lo dicho, 
86' haq obligado á pagar el aaeldo de dos meses á todo el 
ejároito real, y á armar algunas naves en servicio de S. M. 
BriláQTca. Hánse ^aHado en dicha ciudad pertrechos de 
guerra y armas^ para armar 16,000 hombres y 60 piezas 
de artillería gruesa,' y mucha cantidad de municiones^ y 
no hf^y que espantarse porque ia plaza es la mas prin- 
cipal y importante del reino de Inglaterra» después de 
Londres. 

El mismo ejército reai se ha apoderado de Gloeisler 
(Gtouceater ), y de Exter (Exeter), y Ka vuelto á cobrar á 
Gftsnéeborong (Gainsborough), donde h|i hecho prisionero á 
Milord- Willonery do Darham {\) con los comendadores 
Cromwel y Gell que habian sido gobernadores de ios tres 
castillos que perdieron los protestantes en la Gonnaeia 
{Gannaugktj en trianda.) 

• Ha biéndosepublicadonn edicto del rey de Ingla térra, ea 
que ordenaba á todoslos capitanes de navio que desampa* 
rasen al conde de Warvvic y fuesen á juntarse con el comen-* 
dador Juan Pepiüton (Pennington), vice-al mirante que es- 
*tá en Falmuth (Falmouth), cuatro navios del conde obede^- 
cieron puntuales y dejaron la armada del Parlamento. 

Tiénese po( cierto que los diputados del Parlamento 
tle.^aron á Escocia, sobre lo cual el conde de Neucastei 
(Newcáslle), general del ejército que el Rey tiene en In- 
(glaterra, en las partes del Norte, habiendo convocado los 
mas principales de aquel país para resolver con sn conse- 
jo lo qué se había de hacer en caso que los escoceses en* 
viasen socorro al Parlamento, todos wnammé bené et consen- 
$u convinieron en que darian sus vidas y haciendas para 



(1) Lord Willougbby ol Darhaa, general del ParliMnento, el cual Ufwó 
k Gainsborongh é hizo prisionero ¿ Lord Kingston qa^ mandaba aqaella 
faena por el rey; al coBtrario de lo que aquí se (}ico. 



cfdnóraele, ofredendo el fiaís una lava de 5AyM0 hdm« 
bres. Algunas tropas de) Farlamento se lum atrevido ¿ 
saquear el palapio real de Bilhaond (Riehmond)^ que es 
donde suele de ordinario retidir el príactpe de Gales; 
han sacado de él algunos tiros peqoenoB y hecho pedazos 
los cuadros. 

De Londres se avisa de 48 de Agosto que «taa prohi- 
bición que el rey de Inglaterra haSÚM mandado publtcar 
para que ninguno llevase provisiones ¿ la didta dudad, 
ha obligado á las dos salas dd Parlamento á pre|ioner al*- 
guaos artículos de paz con estilo mas humilde que loa an^ 
teoedentes. 

Estos dias ha amaofieido un papel* impneso i^do á 
las puertas de esta ciudad de Landres; en que se dice que 
en Oxford el Bey había rocibidbel sacramento al vedo del 
país, de mano del arzobispo de Armah (Armagb), primado 
de Irlanda, y que poco antes h^a hecho uoa pf otestacion 
pública de que so intención era mantener la religión proies*? 
taote en la misma fcnrma que estaba en tiempo deto reina 
Isabel, y que si otra cosa ptetendia, aquel sacramento (que 
asi le llamaba él) fuese pera su condenación eterna i con 
lo cual ha grangeado el Bay muchas v€JuolAd6s de loa 
querellosos de lo contrarío^ por lo cual se habían dectam^ 
do de parle del Parlamento. 

Vamos ahora á Irlanda, de donde dicen en una de 4S 
«le Agosto escrita eu Dougaf van (Dungannon), que el te- 
niente de general Piers....* habia partido ya eon fioi de 
echará todos los protestantes del condado de Watarford^ 
y qne tenia sitiada la ciudad de Lesmor (Lismor) desfoes 
de haberse apoderado del castillo de Balnekilla (BaUebill). 
£1 general Presten rindió también otros cinco fuertes en la 
Genía, y derrotó ua cuerpo entero de ejército con muerte 
de naucbos protestantes, ganando Uído el bagaje y artille-- 
r(a del enemigo. ^ 



860 

El teniente de genecai Boirke (Burke)> después que 
riadió y se apoderó del fuerte deGalivay (Galloway), rín- 
dró asimismo tres castillos qoe tenian los protestantes en 
la Gonnacia , con un navio del Parlamento de 2i piezas 
de canon, que también dio en manos de católicos. Este 
teniente de general va juntando las tropas con el general 
Oneil (O'Neil), para oponerse con mas vigor á los protes- 
tantes da Ultónia (Ulster). 

' Trátase aquí de una tregua ó suspensión de armas por 
un. año ^ Irlanda, ala cual mostraban inclinación los 
católicos por pareoeries tenia gusto de ello el rey de In- 
glaterra; pero por parecerles no interesaba con ella nada 
la religión cali^lica*, no se ha concluido, si bien los cató- 
licos con nuev<9s dernostraciones de fidelidad han ofreci- 
do servir al Rey mientras duren las guerras con 10,000 
hombre^ pagados y municionados. ' 

Eu Italia hacen pocas hazañas los ejércitos del Papa y 
de la Liga; parece que todos tieuen gana de vivir. El prín- 
cipe Tomás cogió á Yillanueva de Asti , y está ahora so- 
bre Trin. El Francés tomó en Ftandes á Tríunviila (Thion* 
ville) en el país de Luxemburgo , y la entraron á 1 del 
|>a6ado, dia de San Lorenzo. El Holandés parece que no 
hará nada esta campaña, sino recibir algunos palos de 
D. Andrés de Cantelmo, general de un trozo del ejército 
del rey de España. 

Ya avisé á Y. R. de la toma de Valverde. Las rela- 
ciones por acá son mas puntuales , porque vienen inme- 
diatamente á la Reina nuestra señora. Lo cierto del caso 
es que por orden de S. M. estaba mandado desmantelar 
Valverde, y asi lo juzgaban otros era mas conveniente, y 
que la gente se retirase á Baddjoz. Remitiólo S. M. al con- 
de de Santistéban y 'á otros cabos que hay en Badajoz, 
que ios mas eran del mismo parecer. El obispo con algu- 
nos otros hizo tan grande instancia en que se enviase gei^ 



MI 

te y se resistiese allí á los enemigos/ que se hubo dé ha«» 
cer. Pusieron 1 ,000 hombres fuera de los que allí habia 
de presidio, que serian como 500. Los dos cabos prínci'* 
pales^eran italianos y un capitán de corazas . español. Al 
principio se defendieron con valor, y se creyó pudieran 
resistir al enemigo, si bien el pueblo no tenia mas fortín- 
cacion que unos trincherones, sin castillo ni cerca de im« 
portancia y solas dos piezas de artillería. Hízosele al ene- 
migo con ella algún daño. El cabo principal pidió socorro 
y municiones á Badajoz por la mañana un dia, y previ-* 
niendo el socorro y lo demás necesario, á la tarde de 
aquel mismo dia se entregó con las condiciones ordiüa- 
rias. Ha dado algún género de sospechas d haberse 
hecho con tanta brevedad y tan sin pei|isar. Menester es 
oir las dos partes; puede ser no haya tanta culpa como á 
la primera vista parece. 

De Val verde se encaminó el enemigo á Badajoz; dióia 
vista y púsose en las puertas de aquella ciudad. Salió el 
de Santisteban con 600 caballos y 500 .mosqueteros, y con 
algunos buenos cabos extranjeros. Acometió la caballería 
nuestra á la del enemigo y\*ompióla con muerte de :a1- 
ganos y prisión de otros. Lo mismo sucedió á la infante^ 
ría. Esto les obligó á dejar el puesto. Parecióles hybia si-> 
do caso de menos valor, y tornaron segunda vez, y los 
nuestros los salieron á recibir y tratáronlos peor qne la 
vez pasada con muerte de mas' de 500 y ' otros heridos, y 
* obligáronlos á retirarse hacia PortugaVy ios iban siguiendo. 
Han tomado algunos prisioneros de importancia y muerto 
personas, de mucha cuenta algunas. El de Santisteban es* 
cribe ha andado con tanto cuidado porque no maltrata* 
sen aquel país, que una sola ave no han tomado entran^ 
do; la gente que traian fuera d^ los cabos , que los mas 
eran extranjeros, era vilísima: muchos muchachos y 
negros y menestrales, en fin gente sin obligaciones, que 



«a viendo vd poco de reáisteDda corrían eomo iiebreSé El 
oáestro de Campo nuestro afirma cpie á tener mil soi^ 
4ado8 viejos no volviera hombre á Portugal. Los extre*^ 
tfieños lo bao hecho maraTÍHosamente de bien , y mas se 
temia de su coraje no se perdiesen por adeianlarse sin ór^ 
den, como gente poco experimentada, qoe no que se retira» 
sen con menos valor del que con venia. Por dos ó tres ve-* 
ees se poso d de Santisteban con la espada desnuda de- 
lante de las tropas para detenerlos, porque no se desorde- 
nasen y les hiciesen por esta causa algún daño. 

De Barcelona hubo cartas en que avisan que Lérida y 
Balag}aer y toda aquella campiña está muy inquieta con*- 
tra los fraiKeses, y que habia habido algunds muertes. 
Aqtí corrió voz <|ue Balaguer y otro pueblo hablan muerto 
el presidio y puesto banderas de S. M. ; no sé sea cierto, 
mas éslo lo de las inquietudes, y que se les faace muy pe* 
sado y intolerable el gobierno de Francia. El P. Rector, 
prepósito de Yaleocia, que es catalán , escribió aquí al pa«* 
dre Pinto como corría en Valencia la misma voz que aquí 
aoeroa de que dos pueblos se habían declarado por S. M., 
y dice: «no seque sea cierto, mas si no lo es quiere serio, 
porgue la esclavitud que boy tienen los catalanes es para 
su Ubertad intolerable.» 

Avisan al regente de Cataluña que reside aquí, que la 
reina de Francia habia escrito á la ciudad de Barcelona 
que tenia enviado sus embuiíadores para k» tratados de 
la paxá AlemaBia^^f que para haber de acomodar las co* * 
aas de. Barcelooat necesitsAa de saber la causa que habia 
OHivído aquel principado á tomar las ansias contra el Rey 
su hermano. Hánio sentido esto grandemesite los catalaoes. 
parañénd«tes que la Reina no ha de tomar su causa con 
laa veras que elkis qniaieraii , y oon esfaar pedemndo in-^ 
«oiecabtes opresiones de los franceses aun no Ito bastan 
imra eanmoeer sus deaaetortos; tan d¿4Si»tados eatáii y 



poco saiiisfeehos oomo k» de Balaguier y Lérida; y ten re^^* 
celosos los franceses , que el gobernador, qué er'a Móteíeuir* 
de Argeoson, se. ha retifado á Francia por tene«;l(»sl por 
gente indómita y terribte; Monsieur de la Mota ha doblan 
do su gaarda por no tener por segura su persona, y refer-| 
zado los presidios contra los misibos ciudadanos. Todo ésto 
* vino al Regente 9 y añaden que iba juatando 16 qn^ habiá 
pillado de plata y otras cosas; puede ser que sea para cuan- 
do vea el pleito mal parado, tener con qué triunfar en Fran- 
cia á costa de Cataluña. 

También dicen en esta carta que pasan en Barcelona 
grande necesidad de víveres, y que la hanega de trigo 
pasa por ocho ducados. A otros escriben que á cuatro, 
otros que á seis^ lo cierto es que padecen mochó. 

Nuestro ejército pasa por cerca de Zaragoza; rió se 
sabe hoy dónde va, aunque algunos piensan sé a'cerca á 
Monzón. El de OBatey el de Monterey tienen grande gátía 
se avoquen con los enemigos , y así lo han dicho én Con- 
sejo; otros recelan si nos sucede al^na desgracia, queda- 
ba aquello muy desabrigado de gente. 

Dicese que el reino de Aragón hace instancia con S. M. 
para que les dé por virey al marqués de Torrecusa, y qué' 
al cardenal Tribulcio le harán virey de Cerdeña. 

De cierto se sabe há llegado á Mahon, puerto de Miji- 
Horca, el duque de Terranova con siete navios de Nápó*^ 
les; trae 1,500 sicilianos. ' 

El correo que trujo este aviso trae tambiéti de deM 
como llegaron á Mahon 1 7 galeras de Náp¿lés ¿on -Sü^é 
hombres, porque aunque sacaron 3,6{)tf de í?á|f>ólés, deja- 
ron en el Final 1,000 para guarda de aquél pafs: Vienfe 
con esta gente Picolomini, y es muy profeafcíleí qué así 'eá- 
tos napolitanos como los sicilianos estóa ya- ^n Valencia. 

Agradezco á Y. R. la memoria que d^ xn\ tiene, y; el 
cuidado de aquel recado^ Si con brevedad b(> vienid^i ptier- 



Mi 
de ser üo halle aqai al P. Asistente , que lo sentiría mu-*- 
cho. Háse de ir con la primera ocasión que se ofrezca y de 
un dia para otro la está esperando, y con la venida de es- 
tas galeras es muy cierto la habrá en breve. Adiós, mi - 
padre, que guarde á Y. R y dé la salud que deseo. De 
Madrid y Setiembre 29 de 46i3.»Sebastian González.— 
Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. * 



Badajoz y Setiembre 30 de 1643. 

(Tom. 40Í, tul 47Í.) 

Señor mió: en 23 de este escribí á vmd. dándole cuenta 
como el Portugués y sn ejército estaba tan cerca de esta 
ciudad, que nos hallábamos á tiro de mosquete, pues de la 
muralla le mataban gente los nuestros, y ellos también á 
nosotros. El jueves 24, á cosa de las nueve de la mañana, 
se comenzó e! enemigo á retirar, y hizo alto en un arrabal 
que se llama Telena, una legua de esta ciudad, que há dias 
lo demolió, y se estuvo. allí hasta el sábado por la noche, 
que comenzó á marchar la vuelta de Olivenza; pero no 
llegó allá, y volvió á hacer alto en el camino. De allí 
fueron 2,000 infantes y un trozo de caballería , y nos 
quemaron algunas casas de la Albufera (1), y no he podido, 
nt los que gobiernan, saber qué se hicieron 1 7 soldados y 
.un sargento que estaban fortificados en la iglesia de este 
Iqgar, si bien han venido centinelas y batidores que di • 
cen que Ifi iglesia está abierta y las imágenes desnudas 
y aun maltratadas. Anoche 29 vino nueva de que habia 
el enemigo entrado en las villas del Almendral y Latorre 



«... 



(1) En otras partes AUmjeda, Albuheda y AUmjera; es la villa de Albuht- 
ri i cuatro y cuarto teguas S. E. de Badajos. 



MS 

y quemado las trincheras y algunas casas , y dado vista 
al castillo do Nogales, y que de allí se retiró á los olivad- 
res de Oli venza y pretende ir quemando y demoliendo las 
vijlas dé Barcarrota, Alconchel y otros lugares. Cosa las- 
timosa es lo que pasa, que no tengamos con que hacelle al 
enemigo oposición. Yó como no entiendo las materias de 
guerra, ó qué sea la causa por que la caballería nuestra no 
anda á la vista y procura divertirlos para que no tenga el 
traidor tan libre el campo y con tanta facilidad nos baga tan 
grande daño, le aseguro á vmd. que se me pasa el corazón, 
pues veo que no se pone remedio á nada. Viendo yo la Aoje* 
dad, he ofrecido hacer una cosa que, bien creó la haré 
con toda fidelidad y sin excepción de personas, que es sa- 
Kr á juntar de 800 á 900 caballos y rocines; los caballos 
para corazas y los rocines para dragones; y aunque esto no 
es cosa de mi profesión ni puesto, pero con todo atropello y 
á todo el trabajo y riesgo me pongo con buena voluntad, y 
he dado al Conde un memorial que vmd. verá, y creo que 
con este arbitrio se refrenará á este enemigo traidor, que 
es infalible que nuestra caballería, si tuviera dos ó tres 
compañías de dragones, hubiera sido fácil haberle picado 
por un costado y rompídoles el ejército, y todos convienen 
en esto. Bad^oz y Setiembre 30 de 1643.»-E1 licenciado 
D. Gabriel Ortiz de Orbe» provisor de Badajoz. 



366 



Monterey y Sttíetnbrt 30 de 4643. 

• ■ 

(Tom. 401, fól. 469.) 

Primera relación dd estado de laí cosas en las ftontetas de 
GaUdaj en S^iembre de 16i8, eñviadn por A Pedro 
CarrülQ^ cabo de aquel partido (4 ). 

Lunes 31 del mes pasado, tuve aviso aütes del ama- 
Mcer de qoe el frontero de Chaves habiá marchado é) 
sáb^o antes, despaes de media noche, cotí su gente es- 
eogida y alguna artillería, y que se encaminaba hacia el 
valle de Salas, pero que no se sabia con qué designio, 
maá de que los confideates que me avisaron presumían 
qué era para entrar por dicho valle de Satas, y encami- 
narse por los altos á embestir eata plaza de armas por el 
costado derecho (que es por donde muchas veces me han 
amenazado los rebeldes, y entrada mas segura para ellos). 
Parecióme que si entraban por dicho punto y con artille- 
ría, podrían también, encaminarse á la plaza de Alláriz, y 
así previne un tercio de infantería y utia Compañía de 
caballos, para que marchase luego á cintrarse en dicha 
villa, luego que se entendiese que el enemigo hacia allí la 
punta, y la demás gente estuvo prevenida para el otro de- 
signio de encaminarse á esta parte. 

El lunes, después de medio dia , tuve aviso t de que 
habían entrado por dicho valle de Salas y saqueado y 
quemado diez aldeas, y de allí á dos horas le tuve de que 



(IJ Esta relación, lo mismo que otras que mas adelántese insertarán, 
no tiene fecha. Por conjetura la hemos dado la de 30 de Setiembre, su- 
poniendo que es el parte detallado de lo ocurrido en aquel mes. 



«67 

se habían retrrádo, sia que se viese persona qse me jm^ 
4me infoi*mar con qaé número de genké habiael eaemigo 
hecho la entrada, ni ios que yo envió á reconocerlo pn- 
dieron ver mas que unas mangas sueltas de infantería 
guarnecidas de caballería que hicieron dicha obra, que* 
dando su grueso fijo, dándoles calor en la misma raya, 
que está distante de aquí cinco leguas. 

El martes siguiente, después de medio día, tuve otro 
aviso de que el enemigo había vuelto á entrar y requemar 
las mismas aldeas que el día antes había quemado, y qne 
se encaminaba con sn grueso de esta vuelta, y se recono* 
ció por ios humos qne venia quemando las mas aldeas 
qoe están sobre la montaña, hasta cfiB llegó dista Mía de 
menos de dos leguas de esta plaza de armas y las que 
quemó fueron catorce aldeas, que tas mas fle eUas habían 
sido qaemadas el año de 644 . Luego al instante despaché 
al maestre de Campo D. Juan Alejandro de. Sosa con su 
tercio qoe consta de 1 ,300 infantes, y otras dos compai* 
nías de cabaltos, de las tres que aquí tenia, dándole orden 
para que faese á hacer alguna oposiekm a) enemigo, ocu- 
pando puestos ventajosos porque no prosrgní^en los da- 
ños que hacia, como para impedirle bajasen al valle. El 
dicho maeGftne de Campo marchó con diligencia, pero Iva- 
hiendo llegado al paraje al. poner del sol , ya el Gnemigo 
se habia retirado. Dos horas después de anoohecido tne 
trajo un abad un prisionero q«e me infonttó qae los re^ 
beldes se iban á acuartelar aquella noche á Villar de Per- 
dices (lugar abierto dentro de Portugal, poco distante de 
la raya); también me informó qoe la gente que llevaban 
eran 3,000 infantes, tnas de la mitad con bocas de fuego 
y los demás con chuzos y picas, y cien caballos y tres pie* 
zas de artillería, y por lo mas que me dijo colegí la desb- 
orden y pooo recato con que la noche antes se babiar. 
acuartelado, y la satísibccion con que estaban de que yo no 



«68 

me hallaba con fuerzas (por la gente que había enviado á 
Tuy) para hacerles la menor oposición; con tanto me re-- 
solví luego á..tomar sati^accion y envié .orden al dicho 
maestre de Campo , para que si se hallaba en puesto 
que pudiese llegar á dicho lugar de Villar de Perdices 
otro dia al romper el alba marchase luego de aquella 
vuelta, y á la dicha hora diese sobre el cuartel y le rom* 
píese y derrotase la gente , que no me pareció obra de 
mucha hechura, considerando que aquella noche se ha* 
bia deshecho alguna gente de la allegadiza con la presa, y 
la demás estaría cansada de la marcha de dos días y des- 
cuidada del asalto, pues no me juzgaban con fuerzas para 
üingun intento. Para reforzar mas mi grueso le despa-^ 
che la otra compañía de caballos que me quedaba, dejan* 
do aquí solos tos batidores. El dicho maestre de Campo 
puso en ejecución la orden , pero llegó algo mas tarde al 
lugar, pues el enemigo se había ya desalojado , al pare* 
cer teniendo aviso de la marcha de nuestra gente ; y así 
entró en él sin oposición y le puso fuego con todo cuanto 
había en él, que era mucho lo que se halló dentro, centeno 
y otros bastimentos y ropa. Luego ^ encaminó hacia el lu* 
gar de Grallas, donde halló que el enemigo se había recogí- 
do y fortificado, lo que pudo reconocer, y ver también sus 
escuadrones y formada la guarnición, pues llegó con la gente 
á tiro de mosquete; y por parecerle que había de ser di- 
ficultoso romperle allí y que le había de costar gente (y 
lo principal porque no llevaba orden para mas que hacer- 
lo en la forma referida) hizo alto dos horas allí á su vista, 
por si salían al llano á pelear ; y por irritarle mas quemó 
otros dos lugares que estaban allí junto, que se llaman 
Sobrayre y Santandres y no los saqueó, aunque los halló 
también buenos y ricos , por no dar lugar á que nuestra 
gente se desordenase. Quemóse todo junto y desperdició 
el trigo y centeno^ de que había mucho , y se tiene por 



t69 

asentado que se le hizo mas daño á los rebeldes aquel dia 
soto que todo el que ellos hicieron en valle de Salas y la 
montaña. Habiendo vuelto á hacer aitpel dicho maestre de 
Campo con el fin de esperar que el enem.igo saliese, como 
lugar mas ocasionado para ello, le llegó orden oiia para que 
se viniese retirando de esta vuelta, y para asegurarle me- 
jor la retirada hábia yo hecho marchar otro tercio de in- 
fantería hasta cerca de la raya y tomar un puesto venta- . 
joso donde pudiera hacerlo con mas ventajas; con que toda 
mi gente llegó aquí aquella misma noche sin fallarle un 
hombre. 

El dia Siguiente tuve otro aviso de que el enemigo ha- 
bia marchado á Chaves é incorporado su gente con la que 
allí tenia, y la que estaba en M anforte de Río libre (sic), y 
que tenia dispuesto hacer entrada aquel mismo dia por 
este valle, como lo ejecutó á las cuatro de la. tarde. Mos- 
traron luego tres batallones, al parecer, de 1,000 hom- 
bres cada uno y tres compañías de caballos , en la &lda 
de la colina de Yilarello, primer lugar de Portugal, y lúe* 
go avanzaron de esta vuelta dos tiros de mosquete dentro 
de Galicia. Hice al punto salir nuestra gente en campaña, 
y por mucha prisa que nos dimos ya habia la caballería 
del enemigo quemado alguna paja y barracas que allí ha« 
bia, con cinco aldeas cercanas á la raya, que ya do9 veces 
hablan sido quemadas dicho año de 641 , con que no hi- 
cieron daño de consideración; y como el enemigo hizo la 
entrada tan tarde, no pudo nuestra gente salir á tiempo 
que le pudiese impedir, mas que el que no libase á otros 
logares que estaban mas adentro, como se le impidió. 

Yo me quedé aquella noche en cajnpaña en un puesto 
á propósito hasta ver el otro dia el poder del enemigo y 
sus designios para obrar según los accidentes. A media 
noche envié un 4;eniente de la caballería con 20 caballos 
á que tocase al arma *á los rebeldes, para tenerlos inquie- 



f7á 

los si e^^ban allí, ó á oertifiearme si se hablan netirado. 
Hallaron que no había mas que unos fuegos que habian 
dejado encendidos (para dar á entender que ocupaban el 
puesto), y que ya m había en éi persona alguna; con que 
yo me retiré luego con la gente á esperar que llegasen las 
cinco compañías de caballos y ocho de infantería que el 
señor gran Prior me mandó volver de Tuy, de las que yo 
habia mandado alK de socorro, para con todo junto 
poder tomar alguna satisfacción para darla á estos fialu- 
rates que se hallaban tan ofendidos y para el crédito de 
las armas de S. M. Para ejecutarlo mejor despaché á 
la Puebla de Sanabria á D. Juan de Benavide^- que gober- 
naba aquel ejército, pidiéndole que locase al arma á los 
rebeldes por allí, como lo hizo luego con buen suceso; y 
habiéndome llegado el viernes las dichas cinco oompa-* 
nías de caballos y ocho de infantería que venian de Tuy, 
sábado siguiente, por la tarde, tuve aviso dadiofao D. luán 
de Benavides en que me decia lo que habia hecho; y junr 
lamente tuve aviso de que el frontero de Chaves habia 
despachado de aquella vuelta a^una de su gente, con que 
me resolví luego á marchar aquella noche dejando bien 
guarnecidas estas plazas de Monteroy y Verin. Domingo 
siguiente me hallé al amanecer sobre la colína de Yilare- • 
Ho 'dentro de Portugal, con poco mas de d.OOO^ infiíntes 
armados en cuatro batallones, y mas de oíros %QOQ sol-* 
dados de milicia con chuzos, de que se formaron otros dos 
batallones , y otros cuatro que se formaron de siete eom- 
pañías de caballos, porque laolra compañía de caballos y 
dos do infantería habia yo despachado al puesto de las 
Fieras siete leguas de aquí. También llevé dos piezas de 
artillería, y di orden para qae al mismo tiempo se dejase 
ver en la raya la gente de infantería y milicias que tengo 
en otros puestos; y con d grueso que yo ^enla en campa*- 
m i^e eacaoúné ia vuelta del Otero Seeo, que es un logar 



de 2&0 veeinoa, muy ddleftQso y de buenos educios y 
fortificado, que sirve de cuartel á los rebeldes, y donde 
ellos tiepeo toda su provisión de mantenimiento, porque 
está un cuarto de legua de Chaves, llevando intento de 
darle vista, y si le bailase en disposición de costearle, ha^ 
cerlo y destruirle, y si no hacer el nstismo daño en los lu^ 
gares de los contornos que son muy ricos todos. A las ocho 
déla mañana, hallándome cerca del dicho lugar de Otero 
Seco, tuve aviso que el enemigo había enviado desde 
Chaves á dicho lugar á reforzarle con 500 iofant^ y 104 
caballos y 1q3 mas corazas, enviando yo á llamar á los 
maestres de Campo y comisario general para ajustar si 
seria bien empeñarnos con dicho lugar, hallándose guarne<> 
cido y fortificado. Pareciéndome pues que aunque le entrá-r* 
sémos nos habia de costar gente (que es la que yo no 
querría aventurar por ningún suceso), nos hallamos meti- 
dos en la obra cargando la caballería del enemigo á nues- 
tros batidores (que habían avanzado mas de lo que tenían 
orden), y el capitán D. Antonio Mosquera, que iba de van* 
guardia con su tropa de caballería avanzando á socorrer*- 
losy como mozo y lozano se empeñó demasiadamente, con 
que se vio en grande aprieto, hasta que llegó el comisario 
general con la demás caballería, que cogiendo la del ene- 
migo en medio la derrotaron toda, quedando muchos en la 
campaña, y entre ellos cuatro caballeros particulares, el 
uno hijo del Sr. de Villar de Perdices, y se supo después 
que todos los damas fueron ' mal heridos y que solos ^ 5 
quedaron en pié, y se lea ganó un eatandarte. El escua* 
dron volante de infontería, que iba al cargo del maestre 
de Campo D. Juian Alonso de Sosa y Castro, dando 
calor á la caballería y hallando rota la del enemigo, cuan^ 
do llegó siguió el buen suceso y cerró con las fortificación 
nes del lugar, y le entró por la misericordia de Dios sin 
pérdida de un hombre,- que fué mucho no tenerla, aunque 



97i 

ao recibió mas que una carga del enemigo si bien faé 
grande; degolló los mas que pudo de los traidores, y de 
los que se reliraron por la otra banda del lugar pasó en 
su seguimiento y ellos se rehicieron en unas peñas, pues- 
to muy ventajoso, y allí ios volvió á embestir y acabó de 
deshacerlos y se quedó en dicho puesto y nuestra caballe- 
ría pasó siguiendo la del enemigo que habia quedado hasta 
cerca de las murallas de Chaves, donde estaban con tan- 
to miedo que no abrieron las puertas para t^bir los su- 
yos porque no entraran los nuestros á las vueltas, y así 
se abrigaron ellos debajo de la artillería y mosquetería de 
dichas murallas, y si los caballo^ del enemigo no fueran 
de mejor raza que los nuestros, todos hubieran quedado 
en la campaña; 

Hallóse á Otero Seco lleno de todo género^ de mante- 
nimientos y se entendió que de allí se proveía á Chaves, 
Berganza , Braga , Villa Real y Salvatierra. No permití 
el saco porque no me desordenase la gente; pero sin em- 
bargo hicieron muchos presa de importancia, de plata la- 
brada, dinero y otras cosas, porque era lugar de muchos 
mercaderes. Diósele fuego á dicho lugar, y en poco tiem- 
po con el mucho aire que hizo se abrasó todo: quemaron- 
sele después otros nueve lugares, los mas de ellos también 
grandes y ricos, y abastecidos, quedando solo en pié dos 
que estaban de la otra banda del rio, por cierta demora 
de un oficial mayor. Con tanto me vine retirando dejando 
hecha esta obra , y después se ha sabido que los rebeldes 
han quedado sumamente quebrantados y con gran terror 
y espanto, culpando todos á su general, porque habia 
ocasionado á estas armas á que les hiciesen tantos daños: 
que ponderan todos la grandeza del que recibieron con 
la destrucción solo de Otero Seco por mayor que si hu- 
bieran perdido á Chaves. 

Por la bondad de Dios no murió do nuestra* parte mas 



que uax^abo &^ esonadba de la compañía deoabilllofi del 
capitán Martin Bravo de Seyés, y diez ó doce lieridos de 
las demás compañías y eatire elloÁD. BartoldméBnriquez, 
capitán de cabailos reforoiiado y el dyadánte de la< eabs-i» 
Hería, Var^a; también reformado; y I>. Léoaa' Laso, que 
todos servían en la caballería y caéa ano quedó: con ma^ 
cbas beridas; y de los traidores no- se puede ajbstaf el 
núm^o delos^mnertoa; como. luego se abrasó á' Oteroi 
Seco donde quedaron los demás; y fué madio qiíejno mur. 
rieron mas dé los nuestros^ porque cuaodo llegó elcomisaria 
general á socorrer á los nuestros y se dio la cai^, estaban 
taa envueltos los anos .eoa los.oúros». y con polvo tan c^-* 
peso que no se conocian; y yp. me bailé siempre ■, . dando 
calor á los que obraban: en. un puü^ló á: propositó con el 
grueso á la vista de Chaves, ilesde las siete de Id mañana 
hasta las oincó de la tardei . .. : 

Débese mmeba parte de* este buen saoesóial comisario 
general IX Antonio Salgado, caballero .. de ia orden de 
Santiago, ^que sé mostró con gran valor» peleandi) con 
so persona, y ó labnena disposición de su cabaiteríu« 
También se mostraron' muy bien los capitanes de caballos 
y loe de infantería que pudieron llegar á pelear y demá3 
I oficiales» queá todofr se les M)en hacer gracias y tniaree- 

des, que yo de mi parte no puse mas que el buen deseo 
de aeertar.«»D. Pedro GarriÜo. 






(Tom. <0<, fól. 47S.) 

« 
» ■ • . ■ • ■ 

' ■ ■ ■ .* " 

^ñor mió: Remito á vmd. traslado de dos cartas que 

de Badajoz han venido á esta ciudad, dando cuenta de lo 

ocurrido en el cerco que el reMdéL portugués Jha . puesto 
ToaozTU. 48 



á diohaiplhza. iLa iprimera^ifeobaidé ayer tiUiaia <fe Se^ 

«¡SeSdr mió: el énaHHgo vÍAD.á Badajoz; el jueves, jy se^ 
I>tac(t6 eá Telena , y daidlU sé Uegá el vieraés^ y ek sába- 
do se alriobheraroQ en ud oliivar junio á el Aicieaa ,' y. de 
¿^Ut le oañoDeeroDilosioestfos hasta inae de una* hopa de' 
docbe, djssda Im qrut.del dia, y salió la! caballería y míiohm' 
mosqueteros y! se atrinf^heracon en aitaionlon de estiér»^. 
col, y allíUoviaD balas encima de ellos, y mataijon á ci»* 
comózQsde ios núestoos; el uao.era<na bizarro, moao. 
foriél' mayor del tercio de D. José Pulgar , y él y mii hija 
estaban hom<]|)ro oofl hembra hablando «y atriBcherándose:: 
vino una bala y le atravesó pop una sien, que solo poda 
apretar la m^oo á mi hijo; á quien Dios libró., Hoy seiháii) 
cañoneado todo el día; han Iraido cosa de diez maertoa 
délos nuestros, entre ellos un capitán del tercio. de la 
nobleza (1). Bsto fué alas* noevie de^lcf mañana: 

Tengo el corazón' sobresaltado, oyendo t6do el dia ti^ 
roSi BMa macana le ganaron los nuestros al enemigo lia*. 
dos los vallados/ adonde se atrincheraron ayer^ y los a/la- 
naro^v Laartilletía ha obrado mucho «ñire ellos, qué.ape^ 
nas^sb descubrida cuando. de siete en^ siete as. los llevaba 
pordeiaQte^ y le$ mataron, ba» genecal ó, comisario daliac-^ 

t'illeifia/ ' •'■';■ ^ ■ ^ * '-' i • ■ ' * . • 

Esta tarde le entró sooorroi a) eabmfgOi ele. PoringaLt 
con artillería, y dicen ha tomado el cerro del Oriente pa- 
ra plantarla esta noche , y de allí batir la ciudad. ¡ Con- 
lianza en Dios. que; nos ha' de ia^N^ar^ei\Ii fin este estado 
(luedan las cosas; muy alentados y briosos andan los sol- 
dados. .: ' . 

Ayer domingo en la noche estuve con mucho cuidado 



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J (ip. ; Véase la oariaid8^24Mi¿«. WL ■ ¡i (. .!- - 



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por mi hijo, porque eátá en el molino de ia Aoeñaicon 
30 mosqueteros^ cañoneándose coa el enemigo que. .está 
fronterO' de él y muy cerca; pero Uranios por unas trin- 
cheras de dentro del molino, y el enen>igo no puede ofefw 
darlos, aonque de noche se acerca bastante. 

Esta mañana tuvo el Portugués aviso de que en esta 
ciudad entraban 100,000 doblas qtie enviaba la Reina f^a-* 
ra socorrer sus soldados, que así lo dice la carta ; y pasó 
toda la caballería del enemigo y sus mosqueteros a) camino 
de Talayera para cogerlo y impedir el socorro de esta du- 
dad, y iOO fanegas de harina que vienen; Itenáronse todjds 
loe montes y cerros de tropas. A estos salió auestra caba*- 
Hería con 1,500 caballos, ciertos y buenos, y con 
eHos algunos mosqueteros que se quedaron á los primeros 
vallados. Huyó la caballería del enemigo hacia Sao Ga- 
briel á todo huir; con esto entró libre el oro gracias á Dios, 
y salió aviso para que la harina quedase en Talaverai 
Matáronle al enemiga un capitán y algunos soldados^ y ca-- 
ballos; de acá no murió nadie ni hubo herido, l^uestra ar- 
tillería le ha muerto mucha gente; trajeron hoy dos muías 
con pistolas y hay otras cabalgaduras que traen de foda 
Envióle á decir el enemigo al Conde en una carta, que te 
dio una hortelana, que le diese las llaves de la ciudad, que 
si no había de entrar en ella á fuego y sangre, abrasán- 
dola y degollando á cuantos están en ella; ha sembrado 
unas cartas por esos campos, cuyo traslado envío junla- 
mente con esta (1). Badajoz á30 de Setiembre de 1643.» 



(1) HáUnM también copiado abarte de letra, del P. Fereyfav 7 m del 
tenor sigQlente: 

Copia de la carta que el general portugués esparció por los campos convidando 
á las villas de Extremadura se entreguen al Rey í). Juan, y amenazando á 
las que no lo aceptasen. 

«•Francisco do Mek), montero mayor, del Consejo de S. H., eailNíja^r 



276 

La otra carta, también de Badajoz, es del tenor si- 
guiente: 

« Ya vmd. sabrá como el enemigo se apartó de aquí 
ayer jueves 24 de Setiembre, que nos tuvo sitiados siete 
(lias. Deja abrasadas las haciendas y dicen ha hecho mas 
daño que la pérdida de Valverde: huertas, olivares, viñas, 
todo abrasado y arrancado y descepado ; quemadas las 
casas y todo sembrado de cuerpos muertos de los enemi- 
gos, desnudos una infinidad de ellos, que le mataron 
ayer al partir con la arlillería, fuera de los muchos que 
ellos enterraron y llevaron heridos ; y con estar tan mal 
tratados enviaron antes de ayer miércoles por la tarde un 
trompeta á pedir al Conde entregase las llaves de la ciu- 
dad, ó si queria pelear con él cuerpo á cuerpo. Ha estado 
niiuy desvergonzado el Portugués , mas qué mucho si le 
hablan ofrecido los judies portugueses de Badajoz la puer- 
ta de Mérida, y cogió el Conde una espía con unas cartas 
que traía en respuesta de otras que habia llevado de eata 



de Francia y capitán general de la caballería: Hago saber á todos los mo- 
radores de los logares de Extremadura, y á los demás vasallos de la bq- 
JecioQ del Rey de Castilla, qne el rey D. Juan el IV de Portugal (Q. D. G.), 
nos manda entrar sus armas, no como conquistador para á costa desan- 
gre y vida de sas naturales hacerse sefíor, antes como defensor y liber- 
tador de las grandes tirantas con que há tantos afios están oprimidos; y 
empefio mi palabra en nombre de S. M. de no hacer agravio de hostilidad 
ni vejación alguna á todos los que siguieren su voz, recibiendo sus armas 
y se entraren debajo de su protección real, levantándoseles todos los tri- 
butos indebidamente poestos, y con que son tiránicamente oprimidos, y 
dejándoles pacificamente sus casas y haciendas, como si estuvieran en la 
mas tranquila paz, y por lo contrario serán tratados con el mayor rigor 
de guerra, poniendo á sangre y fuego lugares y vecinos, tomando k Dios 
Nuestro Sefior por juez, y á la Virgen María Nuestra Sefiora, protectora 
de este reino, con toda la c<)rte celestial y toda la cristiandad por testigo 
de que le son homicidas de si mismos, no se aprovechando de la paz y 
quietud que les ofrecen, en fé de lo cual firmé de mí nombre y señalé con 
el sello de mis armas, en Olivenza á 3 de Setiembre de 1613.— Francisco 



«77 
ciadad, que todos los días iba y venía al ejército del ene^ 
migo con avisos de acá , y dia de dos espías. Han desea-* 
bierto muchas cosas los prisioneros que han traído, y di- 
cen que hasta las cartas que ha enviado la Reina nuestra 
señora, le han enviado los traslados al enemigo, y estos 
los ha enviado Manuel de. León Pinto, el cual está preso 
en su casa con guardas, y en la cárcel están siete presos 
mas de loa culpados. Han atormentado á algunos y van 
cantando; todo será nada, qué por nuestros pecados nada 
castiga. La gente popular brama, y hay mil clanK)res 
contra estos perros, que nos venden, y si no hay algún 
castigo en ellos, me parece darán cuenta á la Rdna, por- 
que así conviene. Está preso un Antonio Fernandez, som- 
brerero, que vivía en la plaza arriando al castillo, y de 
allí se levantaba' el hacho para avisar á los portugueses en 
cualquiera salida que los nuestros querían hacer. Está tam- 
bién preso UQ Pablo del Valle y muy culpado ; está preso 
un tintorero, y este ha estado preso otra vez por indicios 
de otras espías, y está preso un Manuel Pitera y otros que 
no sé ios nombres. ¡Dios permita que sean pronto castiga- 
dos estos traidores que tantas desdichas nos causan ! Está . 
acabada esta tierra; la harina vale estos dias.á cinco du- 
cados la fanega; una libra de pan un real; las uvas, tantas 
como esta ciudad tenia, no hay un racimo; los olivares 
desoirá parte dobde el enemigo estaba los cortaron la 
gente de la ciudad, porque no se viniese aquí á emboscar 
cargados de frutos, y las viñas Ids desceparon. Iban todos 
por uvas y no ha quedado cosa. Agora vienen los bati- 
dores y dicen se va el enemigo recogiendo á Portugal, y 
no acaba de salir de Telena; esto es lo que agora pasa en 
25 de Setiembre. 

El capitán de Sevilla que niataron se llamaba D.Juan 
de Nogorta; fué desgracia que habiéndole dado una bala 
en el rostro, herídole la quijada baja, le cogieron dos sol*^ 



97S 

dados que le traían de mano» y vioiéadose Ueg6 iiqb hala 
desmandada y le dio por' Jas espaldas y salió por el p6«> 
cho» GQD que al puoto murió. Badajoz úliimo dia de Se^ 
tiembre.» 

Despu^ d^l 85 de eMe el coenaígo.se víik) deisde Te^ 
lena, doade está fortificado, con uo boea tro^o de gente, 
y Hegó á ia Albufera, y con facilidad la tomó y quemó, 
que babia muy poca gente en ella. Desde alit vino al Air* 
niendral, seis leguas de este lugar'» y porque estaba coa 
pooa> gente sin ninguna resistencia se le entregó. No hizo 
ningon agravio á los conventos de religiosas que tieae; 
ofreció á querían ir á Portujgal llevarlas allá y dallas lo 
que hubieren menester, y si no que se quedaaen á devo- 
ción del rey portugués, que serían bien tratadas. Dijeron 
querien salir de allí para venir á este logar repartidas en 
los conventos de él (como las esperamos de aquí al sába^ 
do). Píjoles el general que á qué á ZaFrü, que no se lia- 
biun de pa^r 15 dias sin qiíe él le hubiese visto los ntu- 
ro$; pero pues querían se despachitsen dentro de 1 2 ó 16 
diaa« No ooneintió que los herejes que trae en el ejército las 
ofendiesen^ aunque estos hicieron bastante dauoon las igle^ 
stas maltratando las imágenes, y quemaron algunas casas 
del lugar principales, hasta que el general les fué i la ma- 
no. Desde el Almendral vinieron á la Tofito, que está 
media legua, y lo quemaron ó todo lo'ma$ de él, no per- 
donando las iglesias. Desde allí han echado algunfi gente 
hacia Nogales y á los Arcos; hasrta hoy no ha hecho aco- 
metida á estos castillos. La Morera que está cerca se ha 
de:$poblado, y lo mismo va haciendo Ja Parra, medrosos 
todos del poder de este enemigo, con que queda perdido 
y rematado lo mas y mejor de este estado de Feria , sin 
acordársele al marqués duque de él; aunque le han avi- 
sado no hace caso de nada. En osle estado están las cosas 
hoy último de Setiembre. 



t?9 

Nueva hemos tenido, y se dice muy de cierto, que vie- 
ne por general de este ejército en lugar del conde de San- 
tisleban (¡qtj^iminob &dá iitlbiek*^ venido!) sttlermano del 
duque de Arcos D. Luis Ponce de León; estará en Bada- 
joz de aquí á el lunes; es gran soldado y de mucha expe- 
riencia. Hay gran falta en el que hoy gobierna, que no ha 
solido de Badajoz> un soldado á socorrer psjbds Jugaren per- 
didos. Mucho'se queja» en «sta liiánra d^e la pooa caridatj 
de esaeíndadr y aitn dioén se ha de dai^ avisó á S» fif. N^ 
lo deboB hacer ñsU P^^n^ ^^ Hte oen^ionos lateadas, en avi4 
saaidb^áibdftteátd tierra de: los l»^re9^veoinpaá«\i juri»^ 
diocáon» salian todos á sOcórrerlcISv/Ed fio^ todo está «ea*4 
bado; bo.hay que tener mas cdn&aflea que ea Dios/ n 

Á ésti hora me avisan qoe él de Sanlistiabfcii.tistiribió 
una carta al oorregidpr de aqtiít !en que le' daba avisb 
hiciesbídHigeiloib secreto buscando: tres eispíds qoe tebih 
noticia venían á este lugar, dando la» se6ds :de todos. B> 
corfesídorlo ha hecho con tanto secreto y vigítanoía quj^ 
ha surtido efecto, y esta tarde, miércoles elogió á uno; quo 
es de los mas acreditados de espía que hay en todas estas 
fronteras, que llaman Malatma, y otros compañeros quo 
estaban con él (aatiqile ¿contra' estos^ que son once, no hay 
mas indicio que el de estar juntos á la salida del arrabal 
de los Mártires, á la cruz blaoica). Están presos, avisare 
del suceso. 

Aq^í atamos tan llenos de esiQ? portugueses, tan. ^afee- 
loa á su nación, que; es lástima. ¡ Quiera. Díqs no' seab ellos 
los que no0 venden! Lo que d-igo á vmd., Beñor, es \q 
mas. cierto que corre de verdad y de personas que trátate 
con puntualidad de estas co^as, procurando quitar anteí^) 
q4ie añadir. Zafra y iOctubre 1.^ de 1643. ««El Dp« Duran 
de Torres. . > ■ 



» ■ 



• > í . • 1 • • / > 

1 ' • \ 



YiUagareia y Oetukr* i." de i 643. 

(Toiil. 401, Í61. WO.) 

' El Goode-Düqifó se e^ en Toro muy de asiento, muy 
apacible y cortés; vendrá á honrar este noviciado para 
San Francisco Javier ; prevfótiesele un coloquio' que hará 
hie^ el P. Vale^tin, que solo á edte fia vino á este colé- 
gia.> Tíénese por cierto dos cosas cerca del GoHdfe^kiqQe; 
)a primera ' qué jamás volverá á la privanza; la segunda 
que el Rey no hará oti*a demostración mas de lo hecho. 
El H.^ Luis Ignacio de Guzovan vuelve ya de Madrid 
después de dos moses de prueba , que se hizo por orden 
del Consejo Reáh ha admirado la corte y dado grande ius-* 
tre á ia Compañía; grandes principios tiene para ser santo. 
Dios nos le guarde y á V. R. como deseo. Villagarcfa y 
Octubre 1 ." de i643.«=»Fra!icísco Alvarez. 



Mmiterey y Octubre 4 rfd 1643. 

(Tort. f«4, fól. 477.) 

Ayer, diade San Francisco, envié á ejecutar oBá fac- 
ción dentro en Portugal, y agora me acaba de llegar avi^ 
so de que mi gente ha quemado y saqueado todo el campo 
de Barroso y Montealegre, y cinco lugares muy floridos 
que había en dicho campo, y traídose gran suma de ganado 
mayor y menor;'y por la misericordia de Dios esto se hizo 
sin pérdida de un hombre, aunque hubo resistencia en al- 
gunos de los lugares, porque estaban bien fortificados y 
bien llenos de mantenimientos, y esta tierra es lo mas 



tfil 

graao ^ .abundante que elloa teaian de toda esta fron- 
tera, con que no les queda á los enemigos á qo^ aspirar» 
Desde que: estoy ^en Moa tei'ey tenia yo puestos lús ojos en 
esta faecion, y para ejecutarla agora he hecho doá mil es'^ 
tratagemas para Uanla]r Jas fuerzas del enemigo á otra 
parte.Doy infibi tas gracias á Dios de haberlo e|ecutado» 
aunque iaata saber que mi gente está de tock> puolo en 
salvo; estoy con ouidado porque el aviso me lo enviaron 
de dentro de Portugal á las cuatro de la tarde ; no puedo 
ser más largo. ««D. Pedro Carrillo , maestre mayor de 

Campo. 

■ • 

Madrid y Octubre ñ de 1643. 

(Tora. 404; fóL 482.) 

Pax Ciiristi, &c. Lo quo hoy ocurre es mandar á V. R. 
copia de una carta que escribió el P. Rector de Tarrago- 
na á un P. de este colero, fecha á í2 de Setiembre. Has* 
ta hoy no lieg¿á mis manos, y por creerla curiosa y que 
se alegrará V. R. de verla y comunicarla, la he hecho 
trasladar. Dice aáí: 

<kEI enemigo se retiró hoy; va á Lérida. Hízonos una 
visita antes de ayer por despedida; vino con grueso de 
cabañería y infantería. Sacudírnosle con toda la* artillería, 
y dieron. algunas balas en medio de sus batallones. Estaba 
entre ellos el conde de Jaboc^su cabo. Salió nuestra caba*^ 
Hería á escaramuzar; no nos hirieron á ninguno ; algunos 
de ellos cayeron, como cuatrq, y al dia siguiente hallaron 
los nuestros en tierra algunos caballos » y guantes borda- 
dos; debieron ser de los que despachó el artillería. 

Viéncnsele cada dia los infaules rendidos; anoche ha- 
bla en nuestro claustro mas de cien IVanceses; hoy se en- 



camiieían para Viaarcxs, y á no «ocortrie^'sü' caballería no 
léB quedarían i úüMíies; < .'' 

Los de BahM3ldna hsitt tenido imf^re^d dttatro ; <^taá: 
naa áé la Rema ma(!lre;yOtrá del Riey «iOo; otra de^uf tío 
rüonsiür duque de Orliei^, y otra d^ ¡cafe-deftail Mazorino, 
ofreciéadoles montes de víentOj yqoe no dosmayébradüM 
que haya maei*lo el Rey que ahora Ijes^há de iaMtír^piBS, 
y añade la Reina que no pienseii qué ba de 'faUaries, sino 
acudirles como madre. Msfzarinodespaeadégifand^'Ofer^ 
tas, dice les ha de háoer grandes mercedes, todo para 
engañarlos para que no llamen á su buen rey y señor. 

En Barcelona están padeciendo grande necesidad y 
perecen de hambre sin tener un real; vale la cuartera de 
trigo á 42 reales y lo reparten como pan bendito y á cuar- 
terones. Si entrase nuestro ejército, ya todo se habría le- 
vantado en favor de EspaJía; no sé qué calma es esta. ¡Sea 
el Señor alabado ! que aun no está satisfecha su ira contra 
nosotros, pues esta siüspension no. parece >puede ^ar otra 

cosa. : ' V . 

De^ó á este colegio el s^ñor marqués de Hioojosa un~ 
legado,. cuando murió, de 600 eecudo^; coJ>iéios.y. los' ha 
trocado en doblones de á ocho^ y tepgo, gloria á^ Dios, 
con qué pasar en medio de tantos trabajos. 

Al P. Pinto dirá V. R. que cada día tengo aquí á sus 
paisanos de Cerde&e, al hermanQ del marqués do Villa^ 
oer que se ha críado en nuestro seminario de Caller« y á 
ot^os muchos caballeros muy lucidos. De nuestros solda-^ 
(los so han huido mas de 400-; p^ro no me espanto, 
(|ue los matan de hambre y nunca ven paga y así todos 
se van. 

Olvidábaseme queia víspera déla Virgen deSeti^m-^ 
bre apareció aquí una estrella como ua sol, que la \imo& 
todos los que estábamos en la quiete de la, noche, y corrió 
hacia Barcelona. Yióla en la piudad mupbageate^y se ob^ 



f83 

sarvá qM e^aba siendo de Docbe , cImo coino á. i»e4ip 
dia. » Hasta aquí la carta (le Tarragona. .1 

Nuestro ejército en Cataluña vq camiiK) de Balbastro; 
de allá no 86 sabe dóqdeh^ de ir; Uev» 10,000 infantes 
y 2,000 caballos. 

Díccse que si hacen alguaa. facción 'considerable se 
veadrá S« M. fisto ha de depender del suteso. Ciprio qs 
que losq^e le asisten tienen gana, de. volverse & sus ca- 
sas; y aunque. desearáa sQ^con mas decencia y. aire quo 
el año pasado , todos desean ser primeros. Ya h^ habido 
algunas diferencias sobre el caso. Puede sor se aiienda n)as 
á granjear este lugar que á concluir con la guerra de Ca- 
taluña, El confesor que es fray Juan de Sa^ito. Tomás está 
bien querido do S, M. y procura no se' le llegue nadie^si- 
no que obre por sí lomando parecer de los que* le pueden 
dar conforme á las ms^teri^s.E)! secretario Rosas está muy 
valido, y lo merece su capacidad, porque es grande, y ha- 
brá, pocos ó ninguno que en hacer un despacho le hagan 
ventaja. 

De Badajoz se ha sabido que el PortugiM^s habia qui- 
tado algunos de los cabos (i) que llevaba su ejército, y 
puesto en su lugar otros; que habia enviado mas gente 
de infantería y caballería y se .decia iban hacia Ba-- 
dajoz. 

En osla ciudad tienen presos algunos portugueses que 
se carteaban con el duque de Berganza y le daban aviso de 
lodo cuanto habia en la ciudad. ítem: que el haber veni^^ 
do allí habia sido ocasionado de las cailas que estos ha- 
bian escrito asegurando seria fácil el entrar aquella ciudad, 
por esCar meifos prevenida do lo que conviniera, 

Estos dias ha corrido voz que el general Becqup (Beck) 



(l) El conde de Ouvidos fué por eslQ tiempo reparado del mando del 
cjércilo de Exiremadura, y en su lugar nombrado Alborqucrquo. Pellicer, 
Avisos, pftg. 83. . ^ , . 



S84 

qae era gobernador de Luxemburgo por S. M. , habia da- 
do una grande rota á los franceses en aquel pa(s. El cor- 
reo nos sacará de esta duda cuando venga, como también 
de olra rota que dicen dio Gálaso á los suecos en Ale- 
mania. 

Voz ha corrido estos dias que asaltando á Trinel prín- 
cipe Tomás, le habían muerto; no tiene bastante funda- 
mento, aunque lo apoyan con cartas que han venido de 
Florencia; qué autoridad tengan estas, no lo sé. 

Salió de aquí su eminencia el señor cardenal el miér- 
coles pasado. Llevaba para su persona una silla de manos 
y gente bastante para llevarla , acompañábanle 90 coches 
de su familia y otros muchos á muías. De los cortesanos 
saldrian 200 coches acompañando á su eminencia; creo 
llegará en breve á Sevilla porque el tiempo no es malo 
para caminar, si el calor no lo impide. 

El domingo pasado se consagraron el obispo de Mon- 
doñedo, magistral de Cuenca, (llámase el Doctor Paino), y 
otro magistral de Cuenca, que se llama el Dr. Piñeyro, que 
es obispo de Calahorra; el uno colegial de Salamanca y 
el otro de Alcalá, de colegios mayores. 

Fray Juan de la Serena , electo de Lugo, se consagra 
el domingo. 

Aquí hay un niño de cuatro años, que tocando algu- 
nas personas los ha sanado de grandes enfermedades, y 
es constante tiene esta gracia, y acuden á su casa muchos 
enfermos. El otro día le llevaron á palacio por cosa rara. 
Un padre de los de casa desea mucho le traigan para que 
le cure de sus achaques; el mas grave que tiene es ser 
de 80 años y mas, y sí para esto tuviera gracia, muchas 
se le pudieran dar por. el beneficio , y tuviera no pocos 
que le buscaran. Adiós, mi padre, que guarde á V, R. De 
Madrid y Octubre 6 de 1643.«»Sebaslian Gonzalcz.«=Al 
P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



S85 



Granada y Octubre ñ de i 643. 

{Tora. 4 Oí, fól. 47».) 

PaxChnsti, &c. Mi padre: ya tomara yo que mis 
ocapaciones fueran solamente con Espino y sus cosas, y 
no con mis achaques. Yo estoy en la cama sangrado y 
pulpado , y mañana me abro una fuente en la pierna pa- 
ra remediar el encendimiento de este hígado, que es el 
origen de todo^ mis males. Con esto, aunque el P. Pro- 
vincial me hizo comisario contra Espino , he interrumpi- 
do mi asistencia al negocio después de los pMmeros lan- 
ces del edicto. Este no ha sido nuevo , sino repetido el 
que el año de 3i publicó el señor Inquisidor general en 
favor de las religiones, especialmente de la Compañía, ha» 
ciendo caso de Inquisición el injuriarlas, y mandando 
quemar aquellos papóles de Reales.- Y repitióse el dicho 
edicto porque los señores inquisidores por su autoridad lo 
pueden hacer de nuevo , y este era nacido para la oca- 
sión presente; con lo cual conocerá V. R. que no hay 
edicto que enviarle copiado, como me manda, y si lo ho-* 
biera fuera Y. R. luego, obedecido. 

En lo de la segunda petición procuraré lo sea Y. R., 
que en particular no sé lo que contiene. Lo mas nuevo 68 
la confesión del mismo , que pienso tiene cuatro pliegos 
de papel, en que se ratifica en lo dicho , y añade otras 
cosas mas. El es un loco, y por este nombre entiendo 
aun mas que apasionado, porque pica en lesión física de 
cerebro. Dd cualquiera suerte él nos dará muy bien en 
que entender, y nosotros hemos de hacer muy poco , se-* 
gun hasta agora voy viendo. Las cansas no son para es ^ 
critas. 



286 

Lo de la estatua de Málaga es cosa bien singular, pero 
no es ese el camino de hacer roncha en esta ocasión, aun- 
que es buena circunstancia para acumular á la sustancia 
de la querella. Del aljedrez dirá el secretario, y yo ago- 
ra no mas, sino que Nuestro Señor guarde á V. R. como 
deseo, &c. Granada y Octubre 6 de i643'.=:=Antonio del 
Gampo.«Al P. Rafael Pereyra, dé la Compañía de Jesús, 
éü Sevilla. 



Madrid y Octubre 6 de 1643. 

(Tom. i 01, fól. 53.) 

Y^ido á Alcalá los infórmanos de D. Die^ de Quía^ 
(anilla á hacer las pruebas, y queriendo examinar á im. 
caballero de allí, acertó Á haUajrse presente un colegial 
mayor de San Ildefonso^ que movió la plálioa de ouán 
relajada estaba ya la pureza antigua de los hábitos, y 
qoe soto en los teólogos, mayores se coaaervaba el examen 
incorrupto de.l&s.Umpieaas. El testigo le hizo algunas ré- 
plicas cuerdas, que en. las oornti^nidades había de todo, y 
que á los colegios se les podia' informar siniestramente. 
Persistid el colegial con talpertlaacia en la príoier propo- 
sición, que el testigo se arrojó á decirle no blasonase 
tanto, ;que también ea los colegios habla' j'udí os, y le ser 
¿aló doé colegiales hermanos, el uno de eilos con hábito^ 
de mas á mas. Fuese d colegial y dio cuenta á sa coma* 
nidad; el caballero no se desdijo, cuando fué preguntado 
segunda vez, coa lo cual d colegio, leyendo las constitu*- 
eiones, quitó las becas á losados hermanos^ y les nombró 
informantes para calificar lo dicho. Yinienon dios á que- 
jarse al Consejo, y ha hecho grande novedad esta aoeiao, 



987 

por toi puerto qa^ desabre á quje nadie esté seguro de un 
eMfoigfit bon el: iátúto (másto (ii). 

Ooa JwbDde Austria, daspaea de haber recibido la 
graa crus deSm Juaa, y deckL'ódofie Grait Prior de Ca9^ 
tula y Iieoa» par|i6 del EsíJoriat á toioar posesioit de sa 
estado é G(»i8it«^ra eft la Mancha » cabeza, del Priorato. 
Lleva su. casa toda, auoque '00 vino á Madrid á besar la 
loano á la Beiua; y Príncipe, dioeo que así fué la orden. 
De. Madrid á . 9 do.Octabre da 4 64a. 



Zafra y (M^e'^ de 4643, : 

» 

^Tom. 104^ Wí. «74.) ' 

■ 

. Por. agora no hay que esperar bonanza, porque esUi 
levaatado el azote dia la ira de Dios; ¡ Quiera Su Divina 
JMiyestad apiadáis de nosotros acoanaaodo su ira, para 
que esto poco que ha quedado no se. destruya l.No hay 
verdad eaccü^ de lo que allá dicen de lo. que. por.acé 
pasa, que es todo al revés. La verdad es que: el enemigo 
portugués, valido de Bm fortuna, llegó al AhaendraJ y La 
Torre .y las< si^etá , quemando lo mas dé la Torne y el Al* 
taBiendral; Hieo poco daño quemando tal ó cual casa; á las 
Bifnjas. (ipor no querer, ir á Portugal) dio licencia saliesen 
dontJto de (anboa diaacon su ropa. Eüasjo hicderon, y vi- 
DÍerom laf) de uift oon vento, que llautaban. Finibu6teirro¡, .á 
est6tlKigar;:Son/«onjaS franciscas; ilolas quisievon recibir 
«i;loBi con venios» repartidas. Llieváronias á. San Francisco 
^u|aeUai nddie, y de allí á la nuedia^OíKthe lea llevaron I06 
fittt^a al hospital de iosrSaatoaf eo: donde oomo por jn¿la>- 

i 

(1)) Véase lo qite s«bre este parlicular dice Pellicer en sus Avisóg 
(8em. Biitá{ » took JQU^il; pdg. afc)^ . 



388 

gro entraron , hallando las puertas sin cerrarde/ Esta casa 
habia de ser convento, y si no dispone el fundador faeae 
hospital, nunca habían hallado orden de coinp6«erIe para 
cualquiera de dichas cosas, y así se comian los patronos y 
afdminislradores la renta, no habiendo quién Jes fuese. á la 
mano, por ser la gente mas principal y poderosa del lu^ 
gár. La mañana, recien llegadas las monjas, se alborotó^ 
el lugar, pero amansóse luego, que estaba dispuesto de la- 
misericordia de Dios este albergue para 36 monjas, ^po>-' 
sas suyas , que venian perseguidas de estos malditos por- 
tugueses. Están hoy muy apaciblemente y bien halladas; 
solo hay controversia entre el prior de ta provincia de 
León y los frailes sobre á quién han de ser sujetas, por 
serlo el dicho hospital al Prior. En este estado queda ésto. 
Luego que estos malditos tomaron estos lugares , hi- 
cieron punta hacia Nogales y la Morera', y no habiendo 
acon>etido por allf á cosa ninguna , dieron sobre Alcon^ 
chel, y estaba en él el marqués del dicho lugar, muy. 
síbastecido de mantenimientos. Dicen habia en el castillo 
casa suya, mas de 10,000 fanegas de trigo en ser, y mas 
de 2,000 fanegas de harina,' lo mas del marqués^ y nSu«* 
cho vino, aceite, tocino y otros mantenimientos. El casii^ 
lio tenia cuatro piezas de artillería, y es el mtts fuerte y 
eminente que hay en toda esta Extremadura. Llégedo d 
enemigo, atacó el tugar y fortalesea. Fué en tiempo que 
faltaba gente, por haber venido á la feria á este lugar, y 
aunque le mataron alguna gente al enemigo, que seguo 
dicen fueron mas de 400, batió el foette y atrouerólo, y 
echando unas bombas de fuego en la iglesia y en d cas^ 
tillo> hizo mucho daño% y dicen quemó el Santísimo Sa*^ 
crattento. Apretados de esta manera^ se* rindieron á par* 
tido que saliese la gente y llevase de los muebles lo que 
cada uno pudiese cargar en la cabeza^ y el señor su oasa 
y todos sus muebles, dándole cabalgaduras piara elk). 



Hízose Ési y áilieran el joeytts (lasada Hoy he visto aquí 
en «1 convento de >SaiDta Clara unas mujeres y hombreai 
que ham venido, pafientas del viearia del con vento qoe! 
anqlieroB en el castillo hasta laí entrega. 

Dicen qte llegado el maldito Portugués les envió á' 
deoir oonun trompeta se diesen, ó Iqs matarían todos. No 
le faieiepon acoqseja(to6 de un soldado^ quQ goberaabi 
aquello, y a) rendívsé salid éste soldado sargento mayWy 
y* Éo lo quisieron oír, antes lo degollaron y luQgo admi-^ 
tm^n partido con los denjás, como ke dicho. 

NTambieá dicen qae^ enfroron en la %lesia mochos \iei 
rejas deles que traen, y que bábiain violado el Sagfarící 
y tomado )« custodia, jugando con eHa, y que desnudaibaii' 
he imágenes; y «n hcimbre del lugar, que era mayordomo 
de Nuestra Señora del Valle, imagen de mucha devoción, 
Uegó y íes á^0 que no habia de oonseotir llegasen á aque- 
Ha SaitfMmft' imagen, aunque lo hiciesen pedazos, y^ 
los herejéiaí te mataron y ctespedazaron. \ Envidia le 
tengol ■ ^ 

Uíctíde asimismo por muy cierto que el marqués del 
higar envié á pedir socorro de gente á Badajoz, y que lé 
respondieron matase la gente que tenia que no era de pe^ 
lea, y procurase remediarse, que allá no había orden; con 
que se desmayaron. El marqués (4) dedidio AlconchelsaHO 
y vía hetído á Madrid -á quejarse á la keina nuestra seño- 
ra. Háse procurado di^rtirle, y ha escrito fitaría Est^an 
[éág^ el conde) aquí, al corregidor, le procure divertir y 
entretener para que no siga su intento. Ño ha pasado por 
aquí, que ¿icen va por MedélHn. 'Su beriban* ei P. fray 
iwg& ée Meneses^, qué há diaí que estaba en este higar, 



jan .^M^^M^hfw^fff^m^^^m^ ^^^^^ ww<?». »*#-.w)' 

lo6 habitantes dd castillo I9 prendieron para impedirle qne prolongase 
10 defama. 

Traoxfiir 49 



feqiendio'ayet* la nue^adel suceso y oartá^de sa herma*- 
BO,. hacia mil esiremoaias y: lloraba. oómd una aríaiura, y 
luega tomó cabaigadiinas para irae á Mai]|riéidiciendo '. ba-^ 
bia de ponerse á loa pies de S; M. y ^adar.claioaDdo pw 
las óalles la iinrazoQ de no socorrer él su hennano. ^ 
t / Deálo) Alcouchel pbstaron los enemigos. ;á la .Higuera 
dé Yar^s» que no tetaia resistencia y la quemaron ; agdni; 
han enviado á decir á Jerez de losGabaübroa se den en lie* 
gando el ejéiFcitOi que encienden, estará alU dé aquí al do^ 
mingo, si no quieren que á fuego y saúgre los desIruyaA, 
y <|ue promelé el Poiíiugués venir, á. cenar el luAésá Za- 
fra. Jeret ha enviado p6r socorro de ; muoicÁenes y gente; 
de acfuí.noá llevan las municibnes; geoíle aun piar A. hacer 
alguita demostración no liede este lugar^ y con poca gdnte 
grandes miedos. . ¡ . i . . * 

,Lq cierto / aeñor , es que. Bleidajoss: no ¡acude á nadie, 
por 00 ihltará sü aDcesjdad, y que por a0á ni^ h«y gente 
como» seiecha.de ver^ pues el enemigo va distrayendo y 
paseando por donde quiere sin haber quien se lo estorbe. 
Tcfdo lo que allá se dice de haber desbaratado la gente 
de Badajoz al enemigo no tien0. verdad»; ni. que. fsstá oor-^ 
tadp; 8o1q es cierto han salido algunos iuf^u^.qu^., se^n 
dicen ser^Q hast» 4 0,^0Q y 600 ^»l^l|i9S| y qq hai^ hecho 
nada ni encoqftrádp^e pon el eneotigp» ¡..,. 

I Todo está, perdido y p^tr^ dar eoeli^Q, «si Di<» por 
#1 viisericptrdia no nos socorre» ^yiáudoA^,;«|buod4ncn 
deiftguarquQ en esta fundan v^doa^u^ri^sperfmzas, :y silfs 
QoaadTaa como las pasadas np hay, sino a(;abar con t<^ 
do.Es.asI qqe.l^an yeniclfí láíjS^le lu^^r, i^u<^ps. pert^ 
phpa deipa^rra, de pólvpra, l>alas y cuerda, que. se han ret 
partido á todas partes. No es la necesidad sino de quien 
maneje estas armas. Es compasión lo que pasa; no sé co- 
mo allá se dice qué no son menester hombres. Todo es ce- 
liarse para que por nqestros pecados nos perdaíi^9« 



S9i 

Ha publicado este dof regidor qae nadie pené de la 
vida salga de eeíie lugar, ni saque bienes maguóos peoa 
de perderlos para gastos de guerra. Aquí se había dicho 
venia el Sr. D. Luis^PoDcede Leoa i gobernar estas ar- 
mas éa* lagar de María Esteban; no hay cosa de verdad, 
porque nO' hay acierto en óosa que nos ía)porte.«-EI De. 
Darán da Torres*. 



' • • 



Badtijog y Otíiibre 1 de 4643. 



\ < 



(Vottii 1^, mi. 47ft.) 



i 



(ktrta M prh^nior de Badajoz , dé ^ de Octubre de 4643. 

.' • ■ . . ■ » . . '. . 

Vuestra merced pida á Dios se duela de esta pobre* 
provincia y remedie tantas miserias y desdichas, y dis« 
ponga qae S. M. y sus Consejos acaben de creer quje estóse' 
pierde por falta de gobierno, y que la gente tiene muerto 
el corazón y está muy desalentada. Hago á Dios testigo 
que para que se alienten no me falta inas que ponerme 
en hábitos de soldado y andar esforzándolos y dando vo« 
oes. para que lo hagan, que lo qae permite mi hábito y 
mee higd y no basta. Sefior ; en hablando de estb, conK> 
▼eo tanta flojedad eu casi todos y en el conde de Santis^ 
tebau poca ejecución ó ninguna, y que el enemigo está : 
tan 'pujaníte , y que J6s socoirrós dé esta provincia qtae nos' 
yieuéuv^ apenas han venido hoy, á otro día* se van; unos 
con licencia qu» les ha. dado él conde, como «e. la dio- al 
goberhadordeLlérena y á otros de la misma ciiidad y 
Uérn yiá olíros imochos que se van sin ella; otros que sa- 
liendo de su lugar para venir aquí, si salen 1 00 , acá no 
llegan 60; otros qa& van sus capitanes y saliendo deMe 
ios Idgarop con sus compañías, aquí llegan los oficiales y 



«no 6 dofi aoUidoB, y ea esto no hay niiigM oaat^go. De- 
jólo fiquí, que soy edeaiáfUoo , y iifürto fCÜgo dt^ manara 
que lo aBpa éí cando. 

Eki Qoanto al enemigo, deajpue^ que quemé al Aimen^ 
dral y á la Torre, m faé á Aloonehel, qiie tenia un Undo 
castillo y fiíerte, y á dos. dias de batería ae han reanudo 
vilmente; y fué el caso, según ha dicho uno que ae<eaaap6 
de los nuestros, que D. Pedro de Zabala , saínente mayor 
que acudia al señor de Alconcheí, murió de una bala de 
artillería del eneaúgo, y qae dentro do «maliora de como 
murió, el marqués de Castro Fuerte se fué hacia una sala 
del castillo, y loa del Jugar McaroQ bandera de paz, y 
luego se entr^aron al traidor Portugués. Los pactos no 

se aake cóaio fiíeroQ, Otr^ dJ«a» que loa del tegar w 

amotinaron con los soldados y con el. señor, y que como 

él entró á tod^s, en el oastHlo y á Id« nüM y imiíeraa y á 
todos los ¥aMilk»i que Im iMa ran pwrtngiiMW» le Imíwoh 
traiiicm y 'qaisíerM matar al $eiM. Xod^» «ato no> ae «be 
oen JnnibimBQtQ» aunque le hay «raivle de qae tplia^ en 
eia^ tniokm. E)h aitaiiw IlaAM' de portiieneses^ yip. dar 
mo eaai tres «ñaa liá; no aó qué deeir^ sina qn^ BWftmi 
peoadfBddbon 4M)rrer» 

AfflMbe ifiíu) avMQ 9ámáB de e^t^ daiqne ilian tgqfs» 
ptfa k Higueflada YaRgM, fue leílá ámia¿gna dftiálk^Mih^ 
ohél y la quenaaon* Ekala^éí^ eftemigo qiteimir ln ffigae^ 
ra ai fuá oon^nta, •que ao bá iine«eiter fMra«Uam^Unráu 
Afltra tpdo aa eoh^r jifticioa ai id» aUí itáá Jieve; Aal^<Ga^ 
bailaros» ó ai icááViUaoueraidel Ftaano. Saioa^ tadaaa 
dasdichaa y deairentimia) y te gante teda m^ ^ánimay: oon 
mal iyihicirno y qae in^ >sa le impida aada y qna; >a d— fla 
pedia» ^d^eaderse no la ;haean » posM io qiie he di^ fao^ 
AdooadieL 

Atíao ha ^mnidojipia el enemigo Ta i, Villannava <|el 
Fresno; lagar Finrlie fes gf et caat^lo na dion cpua Jo es 



fertiMDÓ; pera 6i lá gento bo fáe cniíáa mas dé b ipn 
kfttta aquí, es écná laBtiaioaísiiiia y qos me áfraviéia el 
eoraaoa. El ÉMiyor y6rro qae lia haUdo ha sido &Ita dé 
qoien aDtíéDda la rnaáel^a dela^el:ra««^A Antoaio de Sa^ 
irada, oid6r de SevUla.-<WE!I ttoanciadb D. Qttbrid Orfiz» 
fnroViior de Badajoz. 



(Tom. 404, fól. 476.) 

Cada día tenemos rebatos en esta ciudad , y son tan 
grandes que de noche y de día estamos en vela. Lo que 
hay de cierto es que la plaza de Alconchel se rindió por 
falta de no darle el conde de Santistebaa 200 soldados de 
socorro al castillo^ y fué tanta la fuerza que tuvieron las 
tres compa&fos de esta ciudad, que con solos 80 booü)re« 
que á la aazon se hallaron en el cuartel, pelearon tres dias 
y tres noches, oan tanta valeatfa , que la primera noche 
que ava«c6 el Portugués al castillo, deepues de haber ü^ 
rado 83 piezas ^ruessB. á él, se arrimaron á querer asal*^ 
4arki y salieron del castillo 22 arcabuceras y le acorné* 
tieron el cerro arriba á mas de 400, y los echaron del 
cuerpo de guardia y les tomaron de moaquetes y arcaba* 
0eb y picas que eutraron en el castillo doscientas y mM, 
y ^g$6 por aquella noche y el dia siguiente y otros dos. 
Fuá cosa de asombro lo que hicieron hasta qu^ se rindió 
lá gente del castUiOi» que les shltaba la sangre por los pidos 
sin comer ni beber , clamoreando las mujeres y ^ninoe. 
Eavió el general del ejército portiigués dos frailes al se- 
ñar de Aleenchel á ofreoerle partido, y visto las pocas 
fuerzas lo aceptó el marqués, si bien lo aclamaron losca- 
fHtanea con nombre de traidor , porque no peled^i^ hasta 



su 

wprirJ Múri^on del caskiUo cíocd SQldádos; HiatároDte'il 
enemigo 600; ^y le mataran i toda el IsjéroUo á t^ner^OA 
hbmbres mas. En Barcárrotá e^táo. 2,000 sddaüoa unes-* 
Irob ^ mas de 1,500 infontes, éin losiqae van de socorro; 
si hubiera MO soldados mals,' no hábia de quedar ninguno 
del contrario ejército. De Jerez de los Caballeros é'7 de 
Octubre de 1643.» 

Por ahora no hay mas de qué avisar; Dios nos tenga 
en su divina gracia y petrmita que ^ 'enemigo poVtugués 
sea arrojado del otro lado de la frontera. 

Calatayud y Octubre 7 (fe 1643. 



Ni • 



(Tori). 404, flíl. 4'ÍO.) 



r ( 



Pax Christi, &c. Holgaré halle eslía A V/líl eñ s¿ cole- 
gio dé Soria con la saliid que yo deseo. No traté V.^R. de 
corrernos,' que el agasajo ft^é líiuy limitado sobre lo mu- 
cho que* V. R. merece. Lo cierto eis que la apacible con- 
versación y dulce trato de V. R. y del P. MedraYio nos 
dejaron muy cariñosos, y á m^ muy en particular obligan- 
do á lo que V; R. toe quisiere rtiin^iar, que lo tendré á 
grande favor. El P. Rector se queda en 'Zaragoza y dicen 
que ayer tomó posesión de su nuevo rectorado. El P. Ge- 
rónimo Gáréía, ministro, es Vicerectbr , ' y Vntívé las sa- 
ludes dobladas, y que V. R. le haga favor de acordarse 
de la diligencia que le suplicó. Ya di el recadé al P. Gon- 
zalo; queda muy agradecido, y las saludes dé parte de 
V! R. á todos los padres y hermanos, vuélvénlas á rai^ 
liares. 

Por acá lo que hay de nuevo es que tenemos otra 
vez en este colegio al P. Galindo, entretanto que se com- 
ponen las materias. 
• Sábese* ¡lor toda •cierta 'qué Buedtro: ejército tB d^ 



43»000 infantes y 3,000 caballos, y muy superior al 
enemigo, que de infantería tiene 3,000 y ia caballería 
no excede el numero, 4e 4^000. jQíeeae que ya marchando 
nuestra gente á hacer facción ; no se sabe si va sobre 
Lérida ó á dar en el ^^migo, . , , . 

El P. Baltasar Gracian , vicerector del colegio de Tar- 
r»gpna, escribe; d^, 12 d^^ S^ieipbr^ que el Frs^ncés dio 
vista á Tarragona y se acercó á tiro de canon saludándole 
cfíü tod^i la artill;erÍ9, y que salló puestra caballería á osca-r 
ramuzar, con ,]|0 qp^ le obligaron á retirarse con pérdida de ' 
alguna gente,, y que á la m^dan^ Iqs de la ciudad hallareis 
algunos goan^ bprc^ados en el suelo;, que se cree recibió 
daño alguna gente pripcipal, y que después nuestra caba- 
llería llevando en grupa alguna infantería, iba á picar en 
la retaguardia , enemiga. Dice mas, que en Barcelona va 
muy caro ^1 trigo y, que el vulgo está algo inquieto, y que 
le ha obligado á la. reina de Francia y.á los demás del gon 
biernoá escribir nuevas cartas á los catalanes, animan* 
dolos para que no llamen á su r€^ natural; y estas para 
quietar al vulgo las han dado á la estampa, para que to- 
dos las puedan leer. Que los franceses se pasan á Tarra • 
gona muertos de hambre ^ y que la otra noche estando 
todos los.PP. en la huerta de Tarragona, apareció una 
como estrella muy resplandeciente j con cuya luz vieron 
en tierral, haata |as ^las menudas yerbecitas, y que des- 
pués co^ó hacia Barpelona, y esta la vieron también los 
soldados de las trincheras. ¡Quiera Dibs sea para bien ! y 
V. R. me mande. Al P. Medrano sírvase V. R. de darle 
mis saludes mpy cumplidas, y no se olvide V. R. de mí en 
sus oraciones á quien guarde Dios. Galatayud y Octubre t 
de 4643, 

El duque de Terranova ha desembarcado en Tinaroz 
con 2,000 soldados sicilianos, y trae nueve galeones. Do 
Galatayud á 7 de Octubre de 16i3,»Luisde Tapia 



t 

I 






r 

\ 



Som y Óéiiéi'é A% dé 1619. 



(Tom. 404, f¿l. $iti,) 



!• .. 



Pat Ch^isli, &d. bel 1^. j^rdndscd dé Lériüá kcább de) 

recibir cart^ con noticias de íá gaerra qtié sé faáde pó^ lá 

.frontera cíe Portugal, y por si V. R. no está al corfieüté 

de lo que allí pasa, sé la remito para (}ub lia lea, y léídá 

ía pase á los dea!iás ámig6^ dé etó bólegio. t)ice asi: 

«Aquí llegó éf luneá á nüedióáídf ér Gran' Prior mu^ 
acabado, que no había áfaimo para niirarle, póf vet nú 
caballero de tan gtan ánimo y de pt^e^edciá tan reápeta- 
jble reducido á nó poder dar poi* ^í ^Ib tín^ ^któ, fat po^ 
¿er po,rsus m^nos llegará taboca una 'eá|tmdlllá dé ¿a(dd. 
Dentro dedos dias partió para la Cohifia á donde ste va 
á curar. 

Él P. Proviücial está en éste tolégió desde ,e1 iáitléé. 
Con su venida se coaipondi*án loli disgustos con la Uni<^ 
versidad, qué su agrado Vén6ei^¿ todas láá diftctíltádeé. 
Esto puede ser que le. detenga á S. "A. alguno^ díái;, 
que en lo demás no hay que háde^. í)e aquí Volvéirá Á 
Monforte á predicar un sermón, y de^é átlí de há dé bá- 
cer la visita de Montéi^ey, poirque dé allá escfibeá qné lid 
está aquello para que S. R. vaya por él mucho fíesgb 
én que sé puede poner. 

Esperábamos un gran suceso, por haber desembarca^ 
do nuestra gente á la una dé la boche felizmente en Yl- 
nañueva, lugar bueno; más vióse que nosotros tiiidmos nbs 
hacemos la guerra. Sin resistencia ninguna tomamos el 
arrabal, y después gananios lá puerta principa í; mas vol- 
viendo^algunos soldados nq<estros con el pillaje á los bar- 
cor, se lervántó voz que nos hábiáñ cortado,' y 'éátO éíe éé- 



m 

fáti^ «Mto pe AtteAfti j|j»nté ditf < hWr , y tan kmp^ 
lladameote se eotraroa en los barcos que algunos cay^tKMil 
dft i«i Hb V W ahée^n : y tSeadb á üumt^ géttl6 d«sma« 

EM6 no «é sibe de étéitOi totno tíi ubjjoéo «i ntk^t'o «tef 
lii qM ^i^táost ^tlsdiíaá de gmo atééío «ttcribeti <ym 
MMA 6M li¿nirlilti3£, y JiÜénéasé ^üé te tatieN»i dé 1á iMh' 
síM {iétfa faiiVS6. Cdti lÁn fóbA fófttoüa Mlá lA ^t«1iiii9« 
aiál«tatíída,4íil que á Válbf Mb tj^e ixumetímiA y {^iHH 
Mft l«i trtácli«rd8 4^ dalvátíérra kü di^ «Biltub. fftbSenm 
ebkWdtt d6 todo pKintb itíidáb«d<} iMH *el itrntatigé p6k 

Hqtfétla ^aftéí, sl'hdbtt^hib taifiíto bdn Mié tMéHM, qo» oo^ 

«¿ríblBUi áólo'é^tyk^féHe; U6 lletttrbn bttAiáfite AOttH 
6ion. Etitd 'és )t» (jiiebay ^ ábbi'tl. IN<i6$¡ttM^ á V. R; 
ddttO déáéo.' SáMihgb i dé OütiHkÜ dé 16'.U.->>F'fttadwb 
flé Lerttiá.^Al P. AlbbsO <de Atttayií, 1«MW dél ébl«gk> <dé 
Sotíib'i» 

9!n ttáá |k>l' álibi*á , (xM' halUttM faartd «ciipétfé «n 
c6tfé!¿0a«i y tté^iiii lasuinté áMüOs dé éM6 Bolégié, no 
libé ^üéflá tiéinpó ttas qUe {«tá éttóbttaebdaMiíié'á tos éi» 
-v<>tá8 Máci6iié* de V. R. ,^á vidü güáMé Dt<M tan Iwr^ 
06ááflél eiQiMb :]r^ déséd. Sóríá 16 déOólMfbÑr dé 1dl8.^ 
AloüM'dé AttasíyáMAl P. Ráfáél Péréytii.ilé M GoittiMAié 
aéIéMs,eD'S«ViAá. ' 



< « 



Modrití y Octubre 43 cíe 1643. 

. ..'•'..■ • ' í 'í • ... ^ 

Pas thHsti, &c. Padre Mío: ayer Sé tééibió eb esté 
colegio la adjunta carta de Badajoz, teéha del ^, la cual 

óoiMarS jiára (3(ué V. ft. y Ité amigos y hét^iáoii é&iéti k) 



m 

cofffiQMe .do Ips.ataoflsq^^^ k), guerra ppr.iiquellAS! 

>« Digo fHie$^ padree (ii^Q,» qM6/ja§]ir6s Sii.; de 3et;íeiiibre 
te¥ODt(S;Sii>campo,el qQepJeo^'Ciovio ^íj>j|^i'4a pfm<!|a,i y 
BEiarchó la vuielta dfi PDrtjugal,,0i?s»;al(a fln ua.lug^rides^ 
pcMado»; que ,e9lá upa )egoa de ^st? :f lajca^ AlH,^(uifiQ sw 
maverse * viernes y sábado. DoipjDgo 'fíWrM v^im^w 
apartó idM grueso del ejército ^q ba^o troz^ii^ .W^9ter 
r(a y caballería donde, habría 3>000 ¡íafapte^^y 400 oabarr 
Ik») y marcharon la. vuelta, de un lugir^may Imeno qm 
dista tres leguas 4e aquí . Entraron .en¡étiy,)haUároAle Atn 
gente. PQSÍér4u>|e fuego bi(S^ .qi]#;qo!M)ói49s.tfi|jdp« E* la 
i^lesífk estaban hechos^ faertes co^a A^^t^^iA.ída Wld?dO( 
con OQ 8|Sige«ito; matarpn des y é, j^,t^i«^a i^etií^ron: en 
Portugal^ Pas^rop ái^Urot lagar .quje Jlaipw el .Ahqendral 
Aqu( hubo aigiina. resistencia id^. alganep ¡f^eci.nwi .pem 
luego se rindieron. Saquearon cuanto habia en el lugar, y 
por baber allí dos conventos de .tnonjasi j(iq, quisieron por 
entonces .qu^marl^, sino que les.jd^íeroi). dipz dias de tér- 
mino pora salirt y hici^on c<m ellas, muchas galanterías» 
dando á cada cmv^ntQ 400 hanegas xie ^rigo y 200 r^ar 
les díB plata d^ Umiesna» y otras n^ucha3 j^mosnas particu* 
lana^; y grandes r|3ga|oa de. d«loi^ ^sl^ .^b^coi^que A^ 
todo vienen bien apercibidos. Dejaron .dilugary y ¡al saijr 
apercibieron á las monjas saliesen, porque cumplido el 
término señalado habian de volver á quemarle. En la igle-. 
sia no hicieron daño alguno ni á los pocos víveres que 
dentro habia. ^ ' * ^ ' '' ' '^^ ' 

Pasaron á otro lugar que llaman La Torre , y le sa- 
quearon y quemaron. Aquí hicieron muchos desacatos los 
herejes que traían, porque maltrataron muchas imágenes, 
dando á algunas de puñaladas. Así, lo oí decir hoy á un 
religioso y que él habia visto á una imagen de Nuestra 
Seppra con,^^(^ y otros pnlps coftados los^bwos; y su 



crueldad ¡llegó átírnto qiie ée hlMvlíeroa ali Sentífsnho Sa4 
cftfieiito (dMdiéha diraoa' ifiifigÍQadá-ea Béjpafia)' vdm- 
pfend6 la custodia i' y sacaroo ud oMíz! :dbadb estaba ia 
hostia consagrada:* Y dice ieas-ei dicho rdigiteo; tfue Id 
edharoa fuera d^ yaso y )é aboUaron 7 seiio :iMraro4. A 
la gente no hicieron daño , sino que los dejaron' if liinresi 

Marohardn ense^úida'ia'vudtá de otro jhtgar, iqüe 
llaiáañ Aloon¿hél^ cicaal'tiene unbaehoaballeré {i]iQ\ié^ 
nkanron ellngfr y li ^enttf sé retiró «al caétitlo.r Tíónefile 
sitiado, y juzgaif ié< llegarán |!Nr^O; porque! Üeaqdí iio::8e 
t^ata deki soqerrferlo^ qtae es tosa que. espanta te 'poca 
dfsposicioa qttehay para nuestra» arsiai, qaelptt*éce salo 
sé 'vá á errar^ yei enemigo* anda défttré> de nuestro páis 
con mas desebfiído que anduviera: en el snyo. (Aquf acudía 
mucha gente de socorro, pérolnega'seviielven'á sorcasasi 
y así chando qpieren hacer algo se hallhn sin gente. 

Lories, por ih mañfma salieron de aqiií dosa^de j&ftO oa^ 
ImHos, 'y ienlraron.por oirá, parte en Portugal; y tomaron 
una grande: presa; r saqtaearoa muchas ofsepiaá y. 8iacaiy>n 
de ellas :mucha haoíendaw La pt^eaa fUeród 800:calbeakade 
ganido mayor^como/vaeas y bueyes. iVenJa eonñrodado (S) 
para él i ejéi^cito. Dé IxkIo esto .tío ha liegajdo á Badajos^ 
nada, porque los soklados dicen quedan ricos y quadaitáb 
macho massi snpieraft venderlo. í : 

Lunes dicho trajeron 'dos priaioneroa de Pdrtagals y 
entre otras cosba qué dijeron fué que de éste ilugtei tenia 
nknbhas vedes «ueívab el Portugués dejk^qae^n él pastfba;, 
y que. él babia visto ir utt hombre muchas veces con car^ 
tas. Bijéronle ai le toñoeeria; d^o que si lo vieae que si 
Pusiéroide á ufia puerta' de la cAidad, que es .por don<|e 
le entra iodo el bastimento, donde conoció al dicho bom*f 



(1) D. Joan* de Sotomayor. Véase la pág. 289. 

(3) AqaChabrtf sin 4xiiá de ^^tenBérsé «hanÍdo4 jiú(kái\i i ^' ' • ' > 



bré y le ^madibroii y lam dado tanoMito^ y no b» tstíñt^ 
eado nada tota ahbra ; pero onidaD do! ao; regalo jMra 
ftolTerld á dbr tbrmMrtO) porque ae tieái» por oferU) i|«e 
hay aquí algalia ootgilraoí(m de poHcigoeiei ipw dan $m*^ 
00 de todo lo qoe paia, y á alganoa pdr soapedioaoa ios 
tíenéü preaoa. 

Paro aquí , mi jpadre, pon|ae si bnbíera de dar etenta 
de todad las teénndendias qae hian stocedido efatos dtaá» 
em nanea aéabar. Quédese V. I^ eon Dios, qae Ib guarde 
oomo deseo. Badqos y Oelabra S de 1 643;s 

Hasta oqaí la carta de Badajoz. Despoes luí Veoiao 
otra del P. Joeé MarlineK (de la Puente)} q«s ansié en él 
qército maestre de fialicih, dando onénta piHitaal de lo 
odarrédb ]^r aqadUas fronteras de ia PeisMa de fiana*^ 
bria eo todo el nns de Setiend^re. fiíce así: • 

«Despees de haber avanzado ni enemigo^ tea las nuei' 
V» qee tbvo de ^oe se nos hafaia «qaemadb hi póbo^a y 
moaíoiofnes todas con ocaeion de nna casa cerca del ¿tas^ 
tillD) donde 86 tfoemó un pooo de aqnelia, «riño acorné'^ 
tiendo al cuartel de Pédraiba, donde qneái6 un redÉctí^ 
Ik) de ftígina capaz de SO hombres^ y onncortadaraíde lo 
misüo en an paso estt*eoho, y entrabdó en el higartíllo de 
M cassB 40 qoemó, y dos oom^anfas ipm allf hnbia tm»^ 
tieroD dentro de la iglesia» hasta qoe se rindisron cooio 
i iú teitobtte oon un oapitsm y dos aMéreces y un sarjen- 
«O5 itanriendo des de tes enemigos y cinco de los nbestrbs; 
y después de haber de esta plaza de ia PtiAla acndíde 
con presteza al socorro, el enemigo^ aainqae con 300 ca¿ 
bellos y 4,000 ínfiRaUs, «o se atrariiü agaardar^ retirán- 
dose con grande príéea de &0 cataeHes y 900 inftntes qde 
le segaiibos hasta la raya , cogiéndoleti algunos prieioneN- 
ros qae iba dejando cansados. 

Sacedlo qae sabiendo y entendiendo de los prisione- 
ros tenian orden )os rebeldes de aooneter con todo su 



podir pftr isérn pñF\m, MnirMaiMipi toibia bis «mfnñíw 

PQ9, ta orden á defwderoafl de la mvnMaii (iw «ulmta^ 
bM; y híBktMiwdQ myitdo lea (SrdboM para, qoe vmeiaii A 
oatil plaza oaa toda preateaa, U^ óréaü da & JL de qm 
en Portugal coataa Im ? cihaldea no a^ b» bíoia^ igneiHra 
dafcpaífia, jigaaidáaiMeeQ anbatra eaaa» veo qm^ te ofen* 
diéaaaioa hMoáodofe or la aoiya» con qua la genta aaíalasrt 
téf y aifittdo.|baft poca fat qna haUa qaa »ü pasaba deiMA. 
boMbiea, ae detatoouiiá baear fiinua ü aMnpigo. aataa da. 
igwydw la daoiáa. gaift&qve ae babia aiósado^; 

. ¥ aaf á 19 del iniaipo (narcbaasoa la iraaUa Aal Loniiti 
ho de Babia, de oaob^ ooa SM fifanlaa y S0 cabaHaa, y 
sa aooflulid iun rtaavld gaaraiMidp eaa danta. SiqtióiMiT 
noa loa oaftíndaa , diépoaiipñt la easgat eo^aM\Q$f y la 
gante da gaarva ae rattfó y dfjc) «ai aaeatffaa artoioa alhifr 
gar UaaMcfo GaardaBail, que lado él ae qnenoió. 

A48 dal laiBHio mpa niarebaÉaoe por otra furíñ aaaa 
oeivana i Baigania, y ae abiritf ift tiaria, oogíanáa mon 
óba gaaada Qíéae en na aaaitol 4pnda babia uai comn 
paAía emmiga da gaarMcien. Al vúiíe da üMstaoBiaabi^r 
llaa*ae hiaieoM «I monte y ^eiron dbada* él 89a anfgni; 
desampanaroa iél .cuavtel; lado ae qoaflod sin .qnadar' ^n él 
casi né liana qan no aadiefe» y madiB gente tauíbi^ ¡an 
las casas. 

Bn M^dol «iamofiaa voMAie A baaer 0lm Jtateada 
oaa aftcnhdiQs y IMlmqsqiMBtaroa, qne gobanabafinn 
Pedro Moaoqao, y bafaiendo arfado qne <habiai acuartaladaa 
áinadíalagaadaBeiganza, en animan logar^lanaadoíSplaio» 
don eompaitas^ aa* entaóédarias SaaaMga, EUóaalas<ean Ift. 
tMMHJMraa} et)oa ^jaMaion; iaabéae esewanwga^ y ^l HÉaiáanti 
sO'antai^ielittgaa^ann'CnailM) beiidoe da toa nqeatiiaa y^nna^. 
ohoa qMertaaéal lanam^ 4)aaoióaa ¡A bignr^ qna «éoñ 
grandif fíaO) y mncba gente árdiétab él Jú 



siguió iMiBta désaidjatío de una eminenciQ dande.se babia 
heobo' fuerte ^ se iba eDg^o^adoí,< oón quehabíóndoles da-* 
da 'algmiías carga» y muel-to alguDoa de; ellos y dos herí-- 
dos no «ñas de los nqestrosV nos retiramos porque de Ber* 
ga«9a éalía mucha g¿ate y los nuestros no eran mas que 
4>50'ino6quetéros; trújéroosedos'prisíonepós; ' i < 

En do «le ' Agosto ya babian llegado aignoasconipa- 
mas: ' de tierra adentro,' avisadas, don que babía ya 2,000 
hoiÉbrés eiii la , plaza. Súfniaeiqne. el enemigo agraviado de 
laé> entradas iyeorrér (as ooestrasy juntó: de* los mas esoo-*- 
gídos que pudo tí;000 bombres, y quería coa ellos que-^ 
inarnds tiÉA ^cuartel : II amado Pequejo , • dónde babía • gente 
mieslta ák^áda, y es elpa^úntoo para ir de CaütíUa á 
GaUoiapof unia pprtela qiié afcnen las oMMitañas de Sana» 
bi<ia y. Cabrera. Sabi4o esto, dispúsose que eLcaipitaa Ser-« 
rano con el^i€apiUin Lema, !qbe estaban mas adelante en 
los confínes. «deGrflicia, hibieseaieotnadatpor donde ba*^ 
IwM» deírepir; y que! al Bwdio: tiempo «afinisaaeti á D./Pe- 
dfOi MoáK>8cv<y> á D. DÍ6g6 Pioseador , y lá Franieisco Vas*- 
quezpqae.cohdob cbm¡taflí8is.de íníantería y uaia da Ga«- 
balléría vsei fiaeseB 8Í^;nténdo]M; ál • pueslb i subiendo las 
mentadas y niejoriedbse; y 4ue estos avisasen ai mismo 
tiempo lai capitán- Aragón, y ai capitán iD. Juan , de Hino-^ 
josa y á Duiuan d&Benavides qM». fiíesoa, también me«' 
jorando subiendo la montaña. < • 

I 'i.EalandoMtO'aaíl marobaion loa primeros y éniriaroñ el 
aniM) d. los. otros.'fifte.no.'Uegó^ porque se^pérdkSéa las 
mdntáñasicomo ierá d^ ooobe-. Ebtraitm los capitanes Ser-. 
raáoiyLdniMb, yniBá legua dentro de Poriu^li enCoütra^ 
ron 'Oon dos* escuadrones 4el' enemigo> que veoiafa mar* 
dmndo.de S^OO bombres. Diéronsesusí cargas y los n<MB«* 
(roB^iauaqne pocos; rteistiévod haBlsbacábáraeléa Itt* mn-T 
moionas^^Retifiátoilse átunas^peñaa doAdeicbn Jas.espadaÉ 
es. ktsi maMsl ágiUirdabUn al enemigo; y ratcinoberi(do6 • en 



ellas, por i|ovpodené rétíbr ittsdos 'COlaQ(»a»Jíaft. nuedtnis 
metidas'deptro de Portugal y ain Mllniéiottea y ^oortadoa 
con a;oaft portégaesea al frente. Eüstáfodo en < eatb , al ruido 
de los mosqBeteBOs, sin otro aviso salieron t>. Pedro Moa^ 
co8o«>D:;I>i^o Pescador y D. Francisco Vaéquéte; D^ímnú^ 
Hinojosa, D. Juan de Benavides, y el oapitaá *'Ar4igon< ootí 
sus eompbñíab; iy corando poi*an la<do>c<>n«eleiqieiDÍg6, se 
iooof^poi^aroki con las* dos aaesltras que estaban en lab pe« 
ias toólo sítiadas^del enemigo portiignés » y moéicíonán* 
doiasiitoa la pólvora qde en unas alforjas de! oannino ifeVá-- 
kamoa,: todas las eómpañías nuestras eerraron dándo' ear*» 
ga en loaoaeiliigos, qae deapUea de haber: desistido inatt 
de; tresi horas! Tolirier on laa jespaidas ; y la cabaHeria nnea^ 
tra losfiué'Si^aáeodo ei aleance haciendo en «llós> grande 
stttanaa. Dioen itodes los que siguieron el alcánee qj» ae»^ 
rían mas de SOO loa qoe mariéron en él i sin^ oíros i 00 
que 'tan • la eat^aralíMita mariéron A mosqaetaMS aUí . dei con« 
lado» De-'íos noóstros murieron' oüatip; trüjiíDOS' ouatfo 
prismperos» y no pocas arnu» de tea que dejaban ios qtae 
ibaáhtty|eBdo;.di||affO&enjMestraft raanw uni ni*y buen 
cuartel . medía kjgüa de YergánzU', ^laosádo ModfliMarique 
tddoél'Se saítució y quemó después, sin* quedar, caáa. ni 
era de^pan^ty tt^sstitaigente se retiró, y uiioa < de • acaban 
Uo se.diiridikvoni á un lado y quemaron! una lindfa éasa y 
quteta^idel colegio ^déBergánai/d^dé tienen icast' toda; au 
renta y hacienda. ./{:./ i 

. . Bn.iftide^lélfeflaybre, Mbieádo qoie. en Saliialíárrá, por 
la parte>de'6alieia, estaba élpebádB>muy.:pá}aaste, se.le 
bino Una llamada pQi la {tarta de Monterey.i Pon a¥i|90 
ftua8Ar0 que entfáaemas á uap ^ Bulrd D.: Pedto^ yiacomeM 
tió /Qon M (gentes áf un .lugar S^ljiíBadoiIlaibadQ.OterQg^roi 
df;fiuid|')a(adqi(e <eni{( MOiífoldaáU» de.gnaroieíon» ae:ie»i 
tró.:y degolló todaia gantei enemiga. Vino d^. Charéa^aof^ 
corro de 60 caballos y 500 infantes, con quien se ebooó 



m 

«» 1» ^mtnpMA y «e ewiqparott án todoa Imy pooeef; 
qoeÓM ^i hgftíti á/Mvi^i» w fwlí&eüeíoD; qiiMnároiiw 
and ciMAs.1 bA^i^ndo: tutos y fweMsd^ gaaajto»; qnemátoBte 
otras^aÍQte piwb}o9 y r^tíjÉAnomfi hám lloator^y, ti Itiea 
§»n fn^^ja. ^PediTi^eo Qtmpata, y •oaoUros lo efitamosp 
tftiobú^QL{)AraTrQlíW. 

. l¿i. eei^t^n .de>Qid^ÍQ«b ^lego, qw osUímI: dq gaardft 
80 psíQB coafin&ftr 60» fiti^ 4» íttfanlefte , ; ftcosUmibi^faa á 
enbrar. hádía el v^ de Cl^y«! á robáif ^aaiadbfi; fiíaolo «I 
^ áe SfitícAolMe tíSffí^ SO afaaUoft dqs veoes; salid la^ ím^ 
eem vdz. taíCftbaUtrte de CiMiiffeB baalja 60, y^ le anmaroaí 
ana embofleada.' StiIifS /el gaUqga om( sfia^O tafaaUoB, jf 
fliaa . iban 4mi .él baala Ml «ififlqaateiifia, Rqtíó aaátroi de** 
blAte cip& iMüídorea; estos descabriaim laeatwcada y n^ 
tifáBd^ aiiríaaBQki ó les dañas lAd caed» FoatKUi al 'Sitía 
dttJaemboaeada; y.entraiidoi^inr lopeostádos y tente la 
mosqiiBtekia «aaaftrii, oon k»> pocoa caiíattas qae Hetiteiv 
oorftKDn en.eV bosque la oabcdievía eoeoNga., y sía padaii 
ellfi bacer ñafia, por aar íAipedíde el |Mqealo, la BMaqnéleH 
ría lÉJOshra le diáaiiacaifiaa taa.aeeala^MaeaUíqp» sino 
ea.4Qa(UdQs.ios dunas fpn&itifieú ed» el jMsqoe mtiertoa» 
líeodn ea iiíla^9ro; de 60; coa loi^sf; 9^ le )^ mermaide 
BUriobo al enemigo su /caballerfa^ eopn .la «pae qneaUíalhiD^ 
tjGnasliabia hecbo bramía» fQvtugnesas* Eratt los: ^caballos 
firaneeasa; tomarea; Ifis ^ue, pndíaroii haber .y >lleiiáiHMiÍoa 
á Monterey. 

. Ba Aft de SetíemlMpe Mm^s-dB' ebla {tosa dé^ Ha Pue- 
bla de^ Saailof is^. oonm 8)AáM) mMites y •casi^OO odiaQoa» 
y-ftasando las montafias de Pa^omele y U Gamboeda 4í^ 
msm iriát^ ¿ ilottagal. A 89 por b nmuma aooitfetiiÉefl^^ 
pii|i^;arllamadoMoütaSi, qÉeee'^ntivó y qUeoié. Loegoi 
paaames á«lro Uaniada Dbié, ^le db^oeil d«>biílieiwsa^ 
qMado je> qaenti (Hm alpina' rwsténdiaí dé liS' «ae^ 



».*<•'<.' 

I 



305 . 

Teníamos enfrente á Viñais; al lado derecho á Chaves, 
y al izquierdo á Berganza. Todo Portugal se ardia en achos 
y ruido; veiamos de mil partes juntarse tropas y gente. 
Nosotros en tres escuadrones de infantería , dos de á 500 
y uno de á 1 ;000, y cuatro trozos de caballería de á 25 
caballos, pasamos un río una buena legua dentro de Por- 
tugal, y dimos en un lugar llamado Santa Cruz, grande y 
fuerte con trincheras. Peleóse sobre él mas de dos horas; 
entróse con muerte de mas de 40 enemigos; solo hubo un 
herido de los nuestros y un caballo muerto y otro herido. 
Quemóse el lugar; pasamos adelante ladeándonos á Ber- 
ganza, que era por donde venia el enemigo á atajar nues- 
tro campo en dos escuadrones; púsose el uno media legua 
de nosotros, amparando aun lugar llamado Ojebe, may 
bueno; todos nos enderezamos allá. Viendo nuestra reso- 
lución nos dieron una carga .y se retiraron á unos bos- 
ques. Llegamos á Ojebe; entrárnosle y quemóse; bajamos 
á un valle donde habia otros dos pueblos llamados Pote y 
Manjanal; quemárnoslos también. Pasamos adelante una 
buena legua de aquí, acercándonos á Berganza, y la gen- 
te del escuadrón, que huyó, reconocimos haberse embos- 
cado en un gran bosque junto al camino. &nvianK)8 dos 
mangas de arcabuceros y otras dos de mosqueteros con 
otras dos tropillas de caballos, y cerraron con el bosque, 
y desalojaron al enemigo con muerte de muchos y de nin<^ 
guno de los nuestros. El enemigo dejó el bosque y se re- 
tiró á un reducto de maderos que tenia en una colina; 
avanzamos á él por dos partes, y á vista nuestra se vol- 
vieron. Huyeron dejándole; desbaratóse y pasamos medía 
legua de allí mas á Berganza, á un lugar llamado Para- 
mon, donde habia una hermosa casa ó quinta con molino, 
bodegas y un palomar, con viña, huerta y granjeria de la- 
bor, de los padres jesuítas de Berganza. 

Este lugar era grande, de mas de 200 vecinos; atrin-^ 

TOKO XTll. 80 



cb^fadq y dentro de ]^ trjoeherfis dps IjpsqppQíllos, y 
lue^ otra? barraras e^ Ifts bocas de \s^ calles, '^oda la 
gente del escpi^drou que se retir<i d^l reducto ss hizo 
íuerte en egt^s trincheras y lugar, y ^ la? esjpaldas q\í una 
eminencia babia otro escfiadrofi que b^bi^ calido de £(^r- 
gapea cpn un trozo d^ caballería. Nosotros hicimos aUo, 
y visto esto, se trató que fuesen por un lado dos tropas de 
caballos, y después dos mangas de arcabuceros ; luego un 
escuadrón volante de 500^ y al otro lado lo mismo, y por 
la frente dos mangas de mosquetería con otra tropa de ca-* 
b^llQs aventureros cjue iban con el Sr. D. Juan, maese de 
Campo y gobernador de esta plaza . Mientras nos dispo- 
pian)iO^ así nos dieron muchas cargas, y las balas nos pa- 
saban :;i^rriandQ. Afejorámonos acercándonos á las trin- 
cheras muy despacio, y estando ya á distancia de i 00 pa- 
sos, levantando la espada el maesQ de Campp^ dijo: « Ea, 
amijgQS, á ellos^ Santiago » y cerramos todos con las trin- 
cheras que saltamos , y en la emboscada hubo muertos 
de los enemigos muchos; |os otros huyeron y desampara-* 
ron las trincheras, 

^fitiradips los eneirai/jos entramos el lugar, cjue ^odp 
ar^ia> y la casería de lo^ PP. pue estaba un poco a^r- 
^da^ CQ.i^ palomiar, bodega y molino. Yo libré un santo 
crupif^p que estaba eu un oratorio , y ¡o truje para el hps- 
pit^ que hago en e^ta plaza. Truje también el ara, y un 
frontal que libré del incendio^ unps querubines y otras 
qo^ dé sapristía, todo par^ el hospital A vis|a de esto, el 
otro^ escuadrpfx del enemigo se retira á otra colina, donde 
b^bi^ o^ro lugajc muy baeno medja Ipgua mas adentró 
ya cerca d^ ^prgan^a, 

Jlrarj 1^ tres de (a tarde; la gente estaba cansada por 
habef 9>^4^f[^ d^áe.la media noche ochp leguas; las cin^ 
00 peleando, las tres, saítandp penas y riscos sin pomer; 
los caballo¡s laq r,e^didos que uno se cayó revpntadp de 



m 

cansancip; con que se recodó la j^ente (ije^pi^es de h^ber 
quemado fuera de los lugares dichos, mas de 30 molinos 
ribera del rio de Yerganza y Vipai?, cpn qu^ voly;iendo 4 
nuestra raya, llagamos á la^ diez de la PQcha al priper 
lugar nuestro^ donde se refrescó la g¡ej^,t^. De all( yolyÍQiqf 
á esta pla^y díja ^e S^n Miguel, h^sl^ qua S9 triace otra en- 
trada> que espero $erá presto bácia la otrsi piano de Ber- 
ganza y últiipo de ella. ' 

Tuvo S, 1^. avi^o de qijie Íois fraUíss de Qq9d?|pp9 ha- 
bían dado por donativo á S. M< Ift Beina pve9trf^ ^eporq 
unos blandones de plata y upp cof ctna d^ OTQ d? la WJ^^ 

imagen, y mapdó qveal p^ptí), ?i no estaba ,(jte^«c^ se 
volviese, y 3Í lo eraban 1^ tre^ pie^aí, que se biciese^p 
otras tales ^ ip^ores y ^ di^p á la sapta imág^p, y di- 
(^e S. ^. en upa al de CastriUp: « ipirad qpe oa pido opap 
epcarepiíj^mepte paedo que al punto que esta Uqg^^ l^ 
vp^str^s manos se ejecpte lo qv\e mando, qup si ippporta- 
r^ el perder cuanto tengp» no pie yaliera ^e co^ ?)guP9 
dada á nuestra Sonora, que en ^vxas esitima tengo lo qu^ 
le ofrecen q^e cuaplo posep.» ¡^uepos indicios de 1^ j0rap- 
de piedad de ppestro buen Rey^ y qpe 9i pediera sip du- 
df^ bipiera lo mi^n^o cop los que boy padecen tap;^o con 
la$e^cciQnQs! 

Bian llegado ya á nneatroa puertos l^fi g^as de Ña- 
póles, y con ellas Picolomipi qo^ 4 j50Q a^pmpp^. ^.^^^* 
IJAitos q^9 vi|snea en ells^ po se 9pbe de ciertQ el nüp^ro; 
unos dici^n siOP 1J5<),0, otny» ^M0\ presto sabremp^ lo 
cierto, ^n el vifu^e le ^ca^ de} virey de Nápol^ pp^ fyr 
\^ á I^. Melchor de Borja, gener^J de la? galer.^ d^ N^r 
poles. CfiP ppa certa en í^b le (jleci^: « S. M- ( Bio;^ le 
gi^de^) pie ba dad^ ya Ucepciia para vepir á Papiw» y 
así V. $• »p .reip¡*irá Ifi capi^pa de Níjpole^ pfira «jpeiqatpr 
lo t^m §. M^ p«r m Ardw ,W .W^^ ^ ^^ W^tlp^w de 
Bpiyi epí^rií la^ gaíif^raa de Nápple? ^ un l^ísnwnp M 



308 

conde de Saalistéban, que venia en ellas por cabo, y él 
se volvió con lá capitana á Ñapóles para traer al duque 
de Medina, virey de aquel reino. 

La liga de los potentados dé Italia ha dado una gran- 
de rota á la gente del Papa. A quien principalmente atri- 
buyen esto es al duque de Florencia. Lo qué hasta ahora 
se sabe es que los desbarataron; tomaron 1,800 prisiones 
ros; murieron mas de otros 1,500, y. de estos los mas eran 
los cabos principales^ y les tomaron el bagaje y artillería. 
Algunos dicen son los muertos 6,000; muchos parecen, y 
entre los de la calidad referida. 

Sa Santidad ofrecía á Picolominí porque sé quedase en 
sil servicio 10,000 escudos de renta y 100,000 ducados 
en dineros pro uha vice. Todo esto ha tenido en poco por 
hervir á S. M.': no sé si se han de hallar embarazados en 
premiar eáta fineza, por estar S. M. tan apurado de dine- 
ro y correr las cosas por acá el dia de hoy con tanta es- 
trechura que da cuidado; que habiéndola, como la hay, no 
son los alemanés gente sufrida en razón de sus pagas ; sir- 
ven bien si los pagan, y eri no haciéndolo se alteran fácil- 
méiíte. Dios lo remediará y dará buena salida á lodo. 

Dícese que á Picolominí le quieren ocupar en lo de 
Portugal. No hay hasta ahora cosa cierta; en ajustándose 
la materia Veremos dónde va á parar éste personaje tan 
codiciado de todos los príncipes. • ' ' 

Dé Alemania han venido buenas nuevas al Emperador 
^ coligados. Tienen tres ejércitos; el del Emperador consta 
dé áO,000' hombres y 10,000 caballos húngaros; el de 
Ansfelt, que está en las partes del Rin, consta de 14 ,000 
hombres entre infantería y caballería. El* duque-dé Lore* 
íidL tiene también en otra parte del Rin sü ejército, y cons* 
ta de n^OOO hombres entre caballería é infantería. 

ÍIl ejército del Emperador ha echado de toda la Bohe- 
mia y Moldavia á los suecos, con muerte de muchos de ellos 



309 

y tomádoles bagaje y artillería. Esto se sabe por mayor; 
con el ordinario de Flandes vendrá mas en particular el 
número de los muertos y lo demás. j • 

Ansfcld en el Rin chocó con los franceses y lós derro- 
tó con muerte de muchos de ellos, y de esto se sabrá en 
particular con el mismo correo. 

Estos dias se ha dicho que en Francia se habian levan- 
tado tres provincias en favor del duque do Orliens, y que 
este duque hacía gente y que aquello estaba alboro- 
tado. 

Que á asta causa habian sacado del presidio de Lérida 
cantidad de soldados viejos para enviarlos á Francia. De 
esto no hay mucha certidumbre. 

En Zaragoza no hay nada de contar; sí muchas men- 
tiras que se dicen. En favor nuestro grandes esperanzas, 
nunca se ve se logre ninguna, y los catalanes son tan 
duros , que si la fuerza que hay hoy allí no lós doma, 
no se han de sujetar con ningún partido, y 'los nuestros 
que están alojados en Aragón hacen de las suyas. Memo- 
rial impreso de quejas han dado los de una provincia á 

■ 

SL M. y bien significativo de su sentimiento. ¡Quiera Dios 
que después de tantos gastos no pare esto en tener de 
nuevo otros enemigos, hechos tales por la codicia y mal 
modo de proceder de los nuestros! 

De Valencia avisan que unos turcos y moros* en dos 
falúas grandes no dejaban pescador á vida ni ótt*oá' pasa- 
jeros que iban en embarcaciones menores. Juntáronse al- 
gunos pescadores y armaron bien seis ú ocho barcos y sa- 
lieron á pescar. Los bergantines ó falúas enéofitrai'on con 
ellos; cercáronlos y se peleó valientemente. Después de 
haber muerto algunos moros y turcos los rindieron y lle- 
varon la presa á Valencia. Presentáronse ante el virey 
con doce turcos y otros taotoS' moros; contaron el suceso 
y el virey les dio toda la presa por lo bien que lo habian 



3i0 

hecho 8ÍQ reservarse cosa alguna , con lo cual están con-< 
tenlísimos. 

Adiós, ini padre, que guarde á V. R. y dé la salud que 
deseo^ De Madrid y Octubre 43 de 1643.»Sebastian Gon- 
zalez.»Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Voz ha corrido que Ceuta y Tánger se habían entre- 
gado por hambre. Bien viene esto con las bizarrías que 
por allá se dicen del de Fernaíidína tan sin fundamento. 



Badajoz y Octubre 4 4 de 4643. 

(Tom. 401,fóL476 V.*) 

Gomo el Portugués prosigue en su traición, nos trae 
á todos desvelados. Desde el jueves están batiendo á Vi- 
llanueva del Fresno , y según los avisos que tenemos la 
baten á lo largo, porque con las piezas la dan batería, y 
la infantería la tienen afuera á tiro de mosquete, pare- 
ciéndoles que con aquello amilanarán á los de dentro de la 
plaza. Está esta murada y tiene buen castillo, y á mi ver 
los vecinos se han de defender muy bien, porqué k noche 
misma que llegó el enemigo le entraron los nuestros socorro 
de gente y toda clase de municiones, y también quedó dentro 
D. Jrancisco de Agüero, maestro de Campo y hombre de 
resolución, y de los que mejor entienden la guerra. El que 
la gobierna es D. Francisco Geldre (4 ), hombre también 
de resolución, y le asiste D. Francisco de Quero, que &o 



(1) Asi parece que dice el orfginai copiado por el P. Pere^, atinqoe 
taiñbieti ^diem Teerse Gúottt 6 Galoftie. En otro higar se lee GMro. Pt- 
llieer, en si» Avuoi, le llana unas veces GMre (p6g, 9d), otras Xddre, 
páf. 98. 



3<V 

parece fué bien quedase deutro, porque nos hace acá niu- 
cha falla, y por el riesgo qiie hay i3e que si nos derrota 
el enemigo y nos le llevan prisionero, lá hará y ipuy jgraú-f 
de, por sei* grande hombre dp fortificaciones. Además, co- 
mo el enemigo se ve pttjánte, hay nueva de algunos 
fendidos de que se dice en su ejército que desde allí váq 
á Jerez de los Caballeros, y aun se arrojan á decir 
que han de entrar diez leguas la tierra adentro , y para 
estar seguros adobde se hallan hoy, dejaron guarñicioii 
en el castillo de Alconchel y en una casa fuerte qué há- 
bia en la Higuera de Vargas, qué fué la que también to- 
maron. Para poco sereinos si por interpresa no le hace- 
mos una biirla á Isi gente que dejó en la casa fuerte deU 
ttiguera ó á los de Alconóhel , que están uña legua larga 
uno de otro, y tres desde donde está al enemigo. 

De Madrid Van viniendo caballos á esta plaza , aun- 
que no entraron anoche mas de 30, y nos dicen vifenfeü dé 
camino 5ü0. Hánthe dicho que el Conde, en co'nforínldiad 
del métaorial que yo te di, tiene ya ün caballero sacando 
algunos. Andamos en una intéütotia. Dioá nos ayude, qué 
si teneddos valor la tengo por factible y sería grlan cosa. 
Badajoz y Octubre 14 de l64á.«El liceticiado t). Gabriel 
Oftiz Drve, provisor de Badajoz. 



Édfra y Ódtúbfe \í úe kU^. 

(Ten. 494, M. 47€.) 

Lo que hay de cierto es la asistencia del enemigo en el 
sitio deYillanueva del Fresno. Ayer partió de aquí socor- 
ro para allá, de harina, pan, vino, vinagre y tocino; va en- 
caminado á Jerez para que de allí lo convoyen y para que 
pueda entrar con mas certeza. Hánle dado muchas balerías 



Mi 

al Fresno; ellos han resistido como valerosos. Está allí go^ 
bernando aquella plaza D. Francisco Geldor (1) que tiene 
crédito de muy soldado; por lo menos dice que si no es 
hecho pedazos, no ha de llegar el Portugués al lugar. Los 
enemigos padecen mucha sed^ porque es lugar que no tiene 
agua, y una fuente que tiene á tiro de arcabuz del lugar, 
la tienen muy guarnecida, con que á los que vienen á 
buscar agua les dan en caperuza. Dicen que en las bate- 
rías que han dado le han muerto mucha gente al enemigo 
sin haber recibido ningún daño el lugar hasta agora, y 
ayer vino un soldado, y dicen llevaban los portugueses á 
Morón, lugar el mas cerca, diez carros de cuerpos muer- 
tos.. Muy animada está por allí la gente, y agora lo estará 
mas si J legan los soldados del armada que son de mucho 
crédito. 

Todo lo demás de las fronteras no tiene por agora 
ruido, y quiera Dios librar al Fresno, que importa mucho 
para Fregenal, Jerez y este lugar de Zafra y otros, y mu- 
dar el temporal para que el euemigo se retire, que tanto 
daño ha hecho á esta tierra. 

Ayer noche trajeron las monjas que salieron del Al- 
mendral á este lugar; repartiéronlas en los tres conventos 
de Santa Clara, Santa Marina y la Cruz. No permitieron 
los frailes franciscos, á quien son sujetas , quedasen en los 
Santos, que querían dándoles el convento y renta se suje- 
tasen á la provincia. Zafra y Octubre 1 4 de 1 643.»EI 
Dr. Duran de Torres. 

(1) Asi á\t% eUnmtnte. Vétse lo atrás dieho,pág. 310. 



3<3 



Encinasola y Octubre 45 de 1643. 

(Tom. 101. fól. 477.) 

■ 
« I 

Espantado estoy cuan olvidados están en esa ciudad 
del socorro de estas plazas; ó no lo creen ó quieren que 
el Rey las pierda y nosotros perezcamos, pues há 40 días 
que el enemigo entró en Castilla y no tratan de socorrerlas, 
y si tratan van tan despacio, que el enemigo ha quemado 
ya ocho leguas muy buenas, de donde ha sacado mas de 
medio millón, pues de Alconcbel solo, después de quemar la 
iglesia y las imágenes y el Santísimo Sacramento y sacó 
solo de trigo y harina 20,000 fanegas, y hace hoy ocho 
dias que está cercada Villanueva del Fresno, y aunque 
han peleado valerosamente y le han muerto mucha gente 
al Portugués, corre mucho riesgo, si no le entran socorro, 
porque un preso que trajeron á Oliva del ejército ha 
declarado que se dan mucha prisa á coger á Villanueva, 
porque así lo ha mandado el rey D. Juan, y que de allí 
marchan á Encinasola, Fregenal, La Higuera y Jerez. Vea 
vmd. el cuidado con que estaremos. Dios nos acuda, pues 
nadie nos socorre. Encinasola y Octubre 15 de 1643.=EI 
licenciado Benito Gómez Parreño. 



Oliva, y Octubre 45 de 1643. 

(Tom. 101. fól. 478.) 

Digo, señor, que llegué á esta villa de Oliva miérco- 
les en la noche, que se contaron 14 de este, y á aquella 
hora llegó un soldado que la noche anterior entró en el 



3U 

Fresno, y trajo cartas del maestro de Campo que estaba 
muy alentado; entró y salió dentro de dos horas , y dice 
que el enemigo tiene la l)áiertá puesta en el medio del 
lugar á las esquinas , y de allí ha echado las obras del- 
gadas abajo. En la torre no hacen efecto las balas ni en 
la muralla de fuera; hánie disparado hasta miércoles en la 
noche los enemigos cuatrocientos cincuenta y tantos ti- 
ros; bombas 86. Han muerto de los nuestros cinco, y de 
ellos muchos, "^ avanzando por la plaza el enemigo á la 
puerta coa la mosquetería le mataron 26 reformados muy 
bizarros y le hicieron muchos heridos , con que se re- 
tiraron. 

Es notable la batería y el valor de nuestra gente, 
pues há ocho dias qiie pelean de noche y de dia; pero 
juzgo seremos vencidos, que no hay socorro alguno. Boy 
pasaron muestra los de á caballo y se hallaron én es- 
ta villa 950, qué cob 5Ó0 más que podrán quintar y 
^,ObÓ infantes derrotarán al enemigo, y hánse venido á es- 
ta villa cinco oséis soldados í^orluguóses, y dicen que tie-r 
hen 8 ó 9,000 infantes, la más gente infame. jDios alum- 
bré ál Conde para socorrer ésta plaza del Fresno ! que lo 
merece, pues con tanto valor han reñido y riñen. Boy dia 
de la fecha el señor barón de Saba {sic) ha hecho requeri- 
mientos á la ciudad de Jerez y villa de Fregeual acudan á 
socorrer esta plaza del fresno con protestas notables; las 
respuestas se. aguardan. En esta villa de Oliva no hay ve- 
cinos, ni pan, ni vino, ni carnp, ni camas; en el suelo dor- 
mimos. Oliva 18 de' Octubre dé lé43.«Alejandro de 
Osera. 



345 



Madrid y Ottubre l1 de 464á. 

(Tom. 4 Oí, róI. 4d5.) 

Pax Oiristi, &ó. Ya V. R. tendfá üoticia como el con- 
de de la Puebla deja el oficio de asistente de Sevilla y le 
sucede el marqués de Bedmar; ¡quiera Dios sea tal cual ha 
menester esa ciudad, que como hoy están las cosas eti to- 
das partes re(}uieren los que han de tener puestos mUchó 
caudal y prudencia; creo la tendrá el marqués si bien no 
le conozco ! 

Al duque de Maqueda le han vuelto el armada real; 
cuatro dias há se publicó esto en la cámara de S. M.; si 
no obra mejor de lo que este año se ha obrado, poco ten- 
drá que hacer. 

Dicese que al Almirante de Castilla le han enviado cé- 
dula de virey de Ñapóles, y que pocos dias después de 
haber despachado un correo con este aviso habia partido 
otro á toda diligencia en que le ordenaban se viniese á 
España á hacer oficio de mayordomo mayor; esto último 
tiene alguna dificultad por cuanto el ínterin le tiene el 
conde de Barajas y tiene mas de '18 años, y S. M. ha da- 
do á entender que mientras viviere y pudiere servir no 
nombrará propietario en este oficio. . 

Del duque de Medina de las Torres se habla ho^ con 
variedad; lo cierto es le han mandado venir á Madrid; 
voz corre que va á Alemania por plenipotenciario; cuan 
cierto sea esto no se sabe, hasta que vuelva la palroná de 
Ñapóles, que fué por él y se aguarda. 

El vireinalo de Sicilia unos dicen se le dan al mar- 
qués de los Yelez; otros que al maitjués de Gastel-Rodrí- 
go; no hay en esto cosa que sea cierta. 

Nuestro ejército está en Cataluña entre Lérida y 6a- 



3f6 

4 

laguer; no se sabe haya cosa alguna de consideración y se 
teme no la ha de haber. Monsiur de La Mota dividió su 
gente y con parte de ella se metió en Baiaguer; la otra 
parte alojó en Lérida; de suerte que estas dos plazas están 
bien surtidas de gente, y la nuestra en campaña en tiem- 
po lluvioso, que no es fácil llevarles mantenimientos» y las 
ganas de pelear de los cabos, según dicen, pocas, con que 
se volverán tan airosos como el año pasado. 

Trescientos franceses y 30 caballos se apartaron de 
su gente y dieron sobre Maella, pueblo de Aragón; los ve- 
cinos se pusieron en armas y se defendieron bien; mata* 
ron mas de 40, y del pueblo no murió ninguno, y los ene- 
migos se retiraron mal de su grado. 

Por las demasías que algunos cabos (como avisé á 
V. R.) hacían en los alojamientos, mandó S. M. prender á 
seis; vista su causa, los condenaron á degollar. Uno de 
ellos era hijo de un médico de familia de S. M. ; entró 
á pedir misericordia para su hijo y la' causa era me- 
nos pesada que la de los otros; echóse á los pies de S. M. 
con lágrimas y muestras de grande sentimiento por ser 
hijo único por quien pedia; á pocas razones se cayó al pa- 
recer desmayado ; por fin él hizo su papel tan bien que 
intercediendo algunos de los presentes, de compasión se 
conmutó la pena de muerte en tres años de Peñón; en los 
demás se ejecutó sin remedio la sentencia. 

Entró ya Picolomini en Zaragoza acompañado del 
conde de Oñate. el viejo, que le salió á recibir por orden 
de S. M., y también se le mandó le hospedase en su casa, 
donde boy está. Salió todo de Zaragoza al recibimiento; 
dicen viene con grande lucimiento de gente y que trae 
casi. 300 hombres de compañía, muchos de. ellos soldados 
que le han asistido en Alemania. 

En Barcelona se dice que á dos inquisidores que allí 
había les pidieron de parte del rey de Francia que hi- 



317 
ciesen juramento de fidelidad á la corona de Francia; 
ellos se excusaron diciendo le tenian hecho á S. M. y que 
por ningún caso faltarían á la obligación de su juramento; 
hubo varias demandas y respuestas de una y otra parte, y 
ellos estuvieron siempre constantes en lo dicho, con lo cual 
les mandaron salir del Principado y irse á uno de los puer- 
tos de España y lo ejecutaron al punto; unos 'dicen están 
en Rosas, otros que en Cartagena. 

De Extremadura hoy no sabemos de cierto mas de que 
Villanueva del Fresno se había perdido y que para socor- 
rerla habian enviado al conde de Torrejon; habiendo pre- 
cedido grandes dificultades en esto, por estar allí un cabo 
francés (1) en servicio de S. M. , mas antiguo y experi- 
mentado que el conde, que no parecia conveniente go- 
bernase el conde estando el otro allí. En fin, con estas di- 
laciones la plaza se perdió, y corre voz estaban sobre Je^ 
rez de los Caballeros , donde se temia que sucedería lo 
mismo, y que iban la vuelta de Alcántara. Lastimosa cosa 
lo que en una provincia como la de Extremadura , donde 
hay gente de valor, no se haya juntado grueso para po- 
der resistir á los portugueses, y que los ánimos estén tan 
caidos, que viendo quemarse los pueblos, no se alienten *á 
hacer alguna resistencia, que con poca, se entiende, se tu- 
vieran á raya los enemigos. No hay sino entender que es 
el castigo de Dios , pues los medios humanos están impo- 
sibilitados por falta de disposición, donde pudiera haber- 
la con menos dificultad que en otras partes. 

Al marqués de Leganés le han dado licencia para irse 
á vivir á su pueblo de Morata. Pasó por cerca de Madrid, 
adonde le visitó el P. Asistente. 

[i) Sin duda D. Francisco Geldre de qnieu se trntó ya en otro lugar. 
Yéase la pág. Sltf. 



■ I 

Tres di^ ]\^ que un caballero jlarppdo p. Pe4ro ?5egr( 
hal)ia ganado eu días atr^s 4,000 rs. al \\^e^o i m hijo de 
familia de edad de 19 años; pagóle á plazos lo? 3,000, y 
bebíale i, OOP mas. Fué á ?u casa D. Pqdro, y Ufimái^íjole 
aparte le dijo palabras muy pesadas sobre que no cum- 
plía su palabra , y que era un rapaz, que le había 4® cor- 
tar las guedejas y azotarlo como ^ muchacho. No tuvo 
poca paciencia , siéndolo^ en responderle con blandura^ 
díciéndole advirtiese era hijo de familia, y que de pre- 
sente no tenía posibilidad; que de 4,000 rs, que le habi^ 
debido le había pagado los 3,000, y que lo mismo haría 
de lo demás; que él no tei:úa para satisfecerle sino los ga- 
jes de un oñcio de la Qruzfida, que como fu^n cayendo 
irigí cumpliendo con est^ deuda, y que se moderasi^ y re- 
portaje en l^s palabras, pues conocía hacia todo cuanto 
pp^ia. 

^\ p. Pedro, si mal empezó peor continuó, y 4 tas 
yoces salieron los oficialejí del escritorio , y al mozo le mi^r 
tiero^ en casa y cerraron en un aposento; al D. Pedrp le 
echaron la puerta ?ifuera; en la calle prosiguió cop grap^ 
(^s \oces á decir lo que habia dicho y jpaucho jn^ip. El 
maucebo no pudien^o ya sufrir t3jx\^^ deijwsías y I¡be^irta-r 
des, se arrojó por una ventana cpn sw e^ada y el p. Pe- 
dro metió también mano á la suy;^ y á las prinjiqr^ idas y 
veQÍdas el mozp le dio un^ estoc^ida que 1q dejó al)f SÍ9 de- 
cir Jesi^s. Hallóse el pobre lurbadp con el supesQ taq re- 
pentino, y un caballero q^e había oddo y VfSto lo qqe pa- 
saj)?i «yentras \^ pen4P0cia le ruelíó. en si? Qochi? y I9 lle- 
vó en casa de nn emb?ijador. Vino luegq m alcalde á h?^ 
cer la información y hallóla tan mala d^ p, ?edrQ y 4^ 
la ocasión que habia dado, que sin hacer embargo ni mo- 
lestia á su madre del mozo, que es muy rica, díó manda- 
miento de prisión, que es lo ordinario, y se fué, pareciép- 
dolo que habia tenido sobrada ocasión pf^'a hacer ¡9 



?49 

que bifo, bfibiéadQl? pút)licw)eote tr^udp tfin. wal de 
palat)rii (1). 

Ya tengo avisado y agradecido el recado, y ahor^ lo 
vi^elvo á híicpr. Y- Rf yiva mil añq? y reciba mil aaludes 
del p. Asjstentfí que le quiere á V. Ji. mpy cordiajijíeflte. 
Pe Madrid y 09tnl)re í 7 de 1 643.=f=Sebastian Gpjizale?.— 
^l P. Rafsiel Pereyríi, de la Coippaüía de Jesús, en Sevilla. 



M<fdri4 y CkiHbre 19 de 1643, 

(Tqbi. 1Q<, roí. 491.) 

P^3^ Cl^risti, &c. I}oy no ae ofrece cos?i particylpr ^e 
qi^e avisar á Y. R. mas que remitirle copia de qua cartst 
que el Conde-Duque de Olivares y Saplúcar ba escrito 
á nna perdona de las que hoy iienei» ma^ mano con S. M. 

a El reüro epi que meh?illo, y el desaparejo para tpdo 
ci^Ap^) po sea trajífr de mi flpiuerte , mj^ tieueí^ W oslado 
que Aui^ be pfiPípdo en. pías; porque si bie^ previne l^ 
ceremonia (2) de este lugar á las frontera? d^ Portugal» fn* 
If^ de ^\^^ de Lqecbes, aq sp roe resppndiíí ^otppíjpa mas 
dí5 que ?p d^jria (¡írdeu ^l (iorr?g¡dor y pabez^s ¡íp la gu^rr» 
PSr» qwe cuiiJaseí^ de toda ro¡ seguri^a,d ^ (j^^fenpa. T3)»l?iew 
pjfevinp ^ps qa^s qpe pui^de? ofrec^r^ co» 1^ yewjd* del 
en^fDílgfp á Ips fronteras de Z^xsxor^, y á aquellas pordiHe- 



^l^»*»<>T l'^ IM ll ■■!■> > ■■« H I MI * "" t i ! " ' Hin ■ ( ,», m . . . f , P j- n Tttif/ 



(1) l^énieer t AviM, pág. 95]cneiita el snceso 'de distinta manera. Ci 
matader 86 Uasaba IK Isidro Lopes Caio , secntasio de ktiCcimda, JUat 
qi^ r^JMOfett^o if 2^ la ^p4^ ^ ^ gaefian poner p^z, {ué al punto 
atravesado de una estocada por i^u contrario. «Ha hecho (c)ice] ^ran lásti- 
ma', porqne era moy pacifico y con mnchos amigos. Deja cuatro hijos en 
n mujer» ^oMssa. del sefiot ddispo 4b fcria.>i 

&\ 4^ ^ )^e<vif 4e ii\^ áfííf. (rpim^ ffrajai^fsf m^ A^í^ d^r 

cir «cercánia,» 

• 'H. ■ . ' . . . 



320 
ras, y fasar de allí y penetrar A este lugar, cosa no muy 
difícil en la calidad de estos enemigos, porque lo de Ciu- 
dad-Rodrigo está cerca de 30 leguas de aquí. Las accio- 
nes que yo puedo hacerse deben regular por los puestos 
que he tenido y tengo, pues la edad aun sin esto me 
tenia excusado de los rebatos y d(3 cuanto fuese mas que 
asegurar mi persona, que lo demás parece que tocará á 
quien se hallase con menos trabajos y desvíos; que es el 
mandar toda esta frontera de una y otra parte, y que todos 
observasen mis órdenes y se diesen medios por el desamparo 
y mala forma en que todo esto se halla. No es fácilmente 
creible, ni yo me persuadiera jamás á ello, si yo no lo 
hubiera visto por mis ojos, siendo cierto que si el enemi- 
go' no fuera por su naturaleza tan flaco, con S,000 infan- 
tes solos de buena calidad y 300 caballos pudiera poner 
á fuego cuanto hay de su frontera á Valladolid. 

Ya se sabe cuan fuera del asunto de mi retirada sería 
este camino, y pretender eá la corte para nada de esto, 
cuando creo que hasta Extremadura no se hallarán 300 
hombres que hayan visto guerra> ni 1 ,000 que sepan dis- 
parar un arcabuz. 

Queda el caso de ordenarme S. M. que yo tratase de 
esto, cosa de que se debe estar tan lejos como es justo por 
mi inhabilidad y por las consecuencias de las razones tan 
justas de ini desvio, y de ponerme en el puesto que en 
este caso no se me puede negar , con qué á los mayores 
ardores de rebatos que aquí ha habido, verdaderamente 
me he hallado con tanta y tan entera quietud, como el 
«villano en su rincón,» y como los mismos entenrados. 

Pudiera también mi desvalimiento impedir que se me 
encargara alguna leva de caballos» con que se asegura- 
rán peligros mayores, mandándoseme que agregase toda 
la caballería de la frontera para repartirla á título y debajo 
de pt*etexto de compañías de mis guardas, pues de aquí á 



3SI 

Valladolid, Burgos y Yaldeburon no fuera poco el levan- 
tar 300 caballos; ni creo que faese necesario mayor nú* 
mero qae este agriado á lo qae hay, y si se hdllasen sol- 
dados de importancia , para que quedase todo esto sin 
mas cuidado que alguna correría muy ligera; pero ni 
los medios que para esto pueden darse serán suficientes, 
ni yo, aunque gaste cuanto tengo, podría suplir» porque el 
estado de toda esta tierra miserable obliga á que si no es 
á fuerza de dinero no se mueva nadie; y cuando con uno 
y otro se pudiera conseguir esta leva, dejo considerar si 
con una casa moderadísima de cuatro criados solos gasto 
cada mes 2,000 ducados y mas, sin la caballeriza, qué 
gastaría con tantos de guerra y tanta gente miserable que 
sería menester socorrer; fuera de la inquietud á que me vol- 
vería, tan opuesta ámi inclinación, á mi vida y á mi alma. 

Por todo esto junto y ver que aun para una proroga* 
cien de un servicio en este mismo lugar, ni S. M. ni sus 
ministros se acuerdan que he nacido en el mundo, he juz- 
gado por lo mejor el estarme olvidado, asegurar mi per* 
8ona y dejarme gobernaí*; piíes en la parte de valor no 
me acusa la conciencia en ninguna edad , por la infinita 
miserícordia de Dios , y fio de ella que cuando sin des- 
honor se me mandare aventurar la persona, lo haré con 
menos caudal y fuerzas que el mas esforzado cabo de 
SS. MM. en mi rincón y con un par de pistolas. Estimo en 
menos mi vida cuanto mas la desestimen, y así repararé 
menos en perderla. 

Esto es lo que se me ofrece, creyendo siempre que no 
solo lo que se me mandare sino lo que se me aconsejare 
será lo mejor, y lo que yo ejecutaré la boca por el suelo. 

También he reparado en que si me moviese podría, 
así por mi condición natural como por lo que- he querido 
á los soldados, llamar^ mas gente de la que convendría de 
otras partes, y esto también sería delito en mí , como lo 

Tomo xtu. SI 



328 

demés, pues ninguno he kcofao por 4a boiidad de Dios ni 
me he excedido en mas cpie en servir á S. M., aonque mis 
pecadas (que son ios mayores del mundo ) lo iiay^n ma- 
logrado todo. 

Bien tieoeü que construir los visos á que tire d sen- 
tido de este papel, que son varios, y tienen mas misterios 
de lo que parece en las palabras. » 

Hasta aquí la carta del Conde-Duque. 

Por aeá lo que liay de que avisar á Y. A. es que 
nuestro ejército por la parte de Balbastro ha entrado ea 
Cataluña; no se dice dónde va. { Dibs les dé buena suerte! 

S. M. avisan se vendrá en todo el mes de Navsemiire; 
lo cierto es que con poco que los nuestros obren instarán 
bs que están al lado de S. M. por la vneHa, por d mu* 
cho deseo que tieaen de verse en sus casas» mirando mas 
su comodidad qae otras conveniencias. 

De Picotomini corrió vos estos dias ie qtierian emfdear 
ea lo de Portugal ; boy corre que le enVian á Flandas* Si 
esto ee así, bien pudierao batorle excuMdo el caminó y 
haberte enviado desde Italia; uno y otro es ineierto. Cree 
les embarasa tanto hombre, y mas el ser eEtrái^ero» oo« 
mo si por acá estuviesen sobrados olrds natarales ^pm 
puedan suplir su falta. 

Don Luis Ponce se está aquí muy desjtaDio» que es 
dificultoso el salir de Madrid. Las fronteras de Bdrtugad 
necesitan de personas de mas resolución y brio. Dios les 
dé acierto en las elecciones, que hasta ahora pMOs «feo«> 
tos buenos hemos visto. 

Don Luis de Haro dicen está muy aoiigo del confesor 
de S. M* fray Francisco de Santo Tomás, de que no deben 
gustar mucho otros que desean teaer mano con Sw H. con 
quien fray Juan está muy valido, y el qae hubiere de ea** 
irar á serlo ha de granjear primero esta sujeto, (lae ooa 
eso se fecHitará mucho su intento. 



3ÍÍ 

De Badajoz bo se ha sabido cosa particular; el jue- 
ves tendremos cartas. Golpaa de poco alentado al de 
Santístébao; no sé si puede mas, así por la poca gen- 
te, que tiene como por la poca seguridad (|ue hay en 
machos de la ciudad, que son portugueses; los cuales 
si viesen fuera de ella el grueso de nuestra gente, po- 
dría suceder algún fracaso que fuese mas considerable 
que lo que hoy se pierde, por no tener ejército de consi- 
deración en aquella tierra. 

El otro dia, pasandp dos mujeres de buen porte por 
junto de la Virgen de la Enclusa (1) se le cayó á una de 
ellas un guante, y bajándose por él por cortesía un caba - 
llero del hábito de Santiago que iba á casa por la otra 
acera, y le vio caer , cayó un tejazo de una casa, y á to- 
dos tres los dejó allí muertos sin confesión. 

Hoy en la obra de nuestra iglesia, yendo por la cor- 
nisa un albañil á hablar á otro amigo sayo que trabaja en 
la cúpula, al pasar de la cornisa á los andamies, blandeó 
ún poco la tabla, y ya fuese que le turbase el temor ó que 
la cabeza se le desvaneciese con la altura, dio consigo eñ 
tierra y se hizo pedazos. 

El dia de San Lúeas, por principio de los estudios se hi- 
zo en este colegio un diálogo (2) del tnartirio del P. Mastri- 
lio, que pareció muy bien , y los muchachos representaron 
con grande donaire y ricos Vestidos. Acompañóse con las 
danzas también de estudiantes , que lo hicieron maravillo, 
sámente de bien. 



(1) Bajando pot la ctUe del Carmen á la Puerta del Sol, dice PeUicer 
en 808 Ivifds, p&g. 90. £1 calHillero se llamaba D. Joan Frandaco da 

Gomara. 

(2) PeUicer {Amos, p&g. 102] trata de un diálogo ó comedia k 
aste astmto, aunque se nota contradicción en cuanto &la ocasión y tiem- 
po en que se representó. 



3S4 
Padre mió ahí eavio una relación que vino de Ale- 
mania de varias cosas; V. R. viva mil años para que fa- 
vorezca á sus siervos. Llegó el recado á tan buena sazón, 
que se logró como yo podía desear. De Madrid y Octubre 
19 de 16 43. «-Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, 
de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Avisos de Alemania y de otras partes. 

9 

El Emperador ha renovado las treguas con el Gran Tur* 
co por ocho años , y ansi se envían embajadores recípro- 
cos para establecerla con presentes. La caballería húnga- 
ra de 1 0,000 hombres, ha dejado sus fronteras , y debajo 
del conducto del palatino de Hungría han ido á servir al 
Emperador, que á S7 de Agosto salió en persona á oponer- 
se á los suecos en Moravia. El ejército del Emperador pa- 
sa de 30,000 soldados; el de los suecos no llega á 20,000 
y así se van retirando de Pomerania á la Silesia y Bohe- 
mia y Misnia. 

El arzobispo de Brema, hijo del rey de Dinamarca, se 
casa con hermana del landzgrave de Assía (Hessia], y re- 
nuevan una liga con los protestantes de Alemania y rey 
de Francia para recobrar el palatinado, y el palatino Fede- 
rico con su madre parten de la Aya (Haya) á esta jornada. 

El ejército francés después que tomó á Triunvila 
(Thionville), cercó .á Sirie, lugar del duque deLorena; to- 
móle y desmantelóle. Después acá el ejército pasó el Rin 
( Rhin) hacia el Palalinado. 

• El rey de Polonia juntó cortes para sacar un nuevo 
tributo sobre las mercadurías extranjeras; no vinieron en 
ello, y le han engañado con esta estratajema. Pidió que 
ordenasen á los mercaderes que no vendiesen mercadurías 
extranjeras á precios excesivos , sino que se contentasen 



325 

con ganancia moderada. Pareció cosa conveniente y así 
hicieron una ley que los mercaderes naturales del reino 
se contentasen con ganar á 7 por 1 00 y los extranjeros á 
5 por 100, y que se les tomase juramento, y en caso que 
los hallasen ser perjuros, les confiscasen todos sus bienes. 
Llegando á ejecutar esto, los mercaderes, para librarse de 
esta vejación, ofrecen mas de lo* que el rey les pidió. 

Después de esto el rey de Polonia partió la vuelta do 
Delethania (1) para residir allí el año de 1614, conforme 
lo capitulado con ellos. Lleva consigo á la Reina y al Prín- 
cipe. Antes de partir descubrió una mina de mármoles 
junto á Cracovia, y de ella ha sacado una piedra sola que 
tiene una vara cuadrada de 42 palmos italianos, y 40 
palmos de alto. Esta pirámide ha colocado frente de su 
palacio, y por remate la figura de su padre, de bronce, con 
una cimitarra en la mano y una cruz en la otra con esta 
letra Mus et pro te. Tiene toda esta máquina gradas, y to- 
do 90 palmos en alto, que es la primera pirámide que se 
ha puesto en Polonia. 

De Flandes avisan que una noche cogieron los holan- 
deses 250 caballos nuestros del ejército que tiene D. An- 
drés Cantelmo , y por cabo de ellos D. Juan de Borja, hijo 
del duque de Yillahermosa. El caso fué que los holandeses 
hicieron una emboscada, y salió una tropa hacia la parte 
donde los nuestros tenian su asiento. Siendo avisado Don 
Juan de Borja, salió con su gente en demanda del enemi- 
go, que en viéndole se fué cautelosamente retirando, para 
que se empeñase en su seguimiento hasta meterle dentro 
de la celada, donde sobreviniendo los que en ella estaban; 
que eran tres ó cuatro veces mas, se hubieron de entregar 
al enemigo. D. Andrés Cantelmo los ha rescatado á todos, 

(t) Asi se lee en el original do letra del P. Sebastian; quizá quiso decir 
la WiifUa ds ¡Mmnia, 



trocándolos por otros que tenia presos de los Estados. 

Los estados obedientes empiezan á murmurar del peso 
que llevan, porque no los acuden como solia con dineros, 
y se han perdido los soldados veteranos, y la plaza de 
Triunviía (Thionville) por esta causa. 

En Francia la Reina favorece mucho al cardenal 
Mazarino; hale hecho superintendente de su casa; hale 
puesto guaixla, primero de 30 soldados y después de 
200. La nobleza se ha indignado desbo, principalmen- 
te el duque de Vandoma , y así á ól y á su hijo el du- 
que Mercurio (Mercoeur) y á su mujer han enviado á 
su gobierno de la menor Bretaña, y á su segundo hijoi 
el conde de Beuforté (Beaufort) le han preso en el cas- 
tillo de San Venancio de Blois. Al limosnero de la Rei- 
na, que era. grandemente su privado, le han mandado sal- 
ga de París y se vaya á su obispado ; y esto con orden 
que no salga de él sin tener nuevo aviso de S. M. la Rei- 
na, ítem: á todos los arzobispos y obispos que vayan á 
sus residencias. 

A la duquesa de Gebrosa trataban de enviarla, y ella 
previno este lance y pidió licencia; diéronsela y ordéna- 
sele estuviese distante su habitación 60 leguas de la corte 
de París; lo mismo se hizo con su suegra la duquesa de 
Mombason (Moptbazon). 

Yanse en Francia muy despacio en enviar plenipo- 
tenciarios á Alemania, al congreso de Monslors (Muns- 
ter). Tenian ya nombrados los que habian de ir á la dicha 
junta, y el nombramiento se ha revocado con pretexto 
que la Reina necesita de tener á su lado á Chaveni (Cba- 
vigni), y en su lugar se nombró á Cebrian (Guebriant) que 
estaba nombrado por embajador en Italia. Lo que se al- 
canza á saber es que la Reina da muestras de querer 
continuar la guerra y seguir los dictámenes que en esta 
parte tenia el cardenal de Rocheliu. 



397 

De Italia* arisim qtie dadfHíes de bAker toinftddel prín^ 
cipe Toi&ás á Yillanova de Astí^» y tambion cogidO' á Trin, 
ai ejército del Papa, priocipaltaente ala caballería, se le 
ha dado uaa rota muy considerable. 

De Inglaterra que el rey va cobrando muchas provin- 
cias. Tiene por sí toda la parte septentrional, excepto Huel 
(Hull) y todo el poniente; He dado< cuatro ó cinco bata- 
llas á sus rebeldes, y en todas ha salido victorioso. Des- 
pués que los puritanos en Londres, y en otras muchas 
parles del reino derribaron todas las cruces, no han te- 
nido suceso bueno, y siempre han salido descalabrados en 
los encuentros que han tenido con los reales. Últimamen- 
te tomó el rey las ciudades de Bristol, y Golcestria (GIo- 
cester), y otras, todas' de grande importancia y conse- 
cuencia, lo cual ha- desanimado mucho á lo& que' seguían' 
Ir parcialidad parlamentaria» También han tomado laRe- 
cíde, en Oxonia(i); Gonttigton (Coltington) ha venido de 
Londres estos d i aar y pasádose al servicio del Rey; lo mis- 
mo han hecho los condes de Nortbumbria, de Holanda y Pe-^* 
robrosk (Pembroke). 

En Escocia quien sobresale y predomina es la facción 
puritana. Estos tratan de socorrer á los puritanosr de In- 
glaterra, y para la jornada mandaron quitar á los católi- 
cos la tercera parte de sus haciendas: para la ejecución de 
tan injusto D>andato señalaron al general de sus armas, 
que se llama Le8teo(Leslie ó Lesley) con poder muy amplio 
para todo lo que en esta parte se le pudiese ofrecer. Ef di- 
cho ha replicado (procurando no ser instrumento de man- 
do tan inicuo ), dando varias excusas; no sabemos en qué 
parará , si bien el Lesleo se les ha hecho con esta répli- 



rt**i 



(i) Asi dice el P. Sebaslian do su propia leira, pero es sin duda equi- 
vocación por Ride of Oxford. Ride en inglés equivale á distrilo, jurisdic- 
ción, proviqeia; y Oxford, se |lam6 eo latín Oxonia, 



328 

ca sospechoso. Con todo no se declaran contra él, por ser 
hombre de mucho valor y experiencia. Vuelven su cólera 
contra los católicos amenazándolos con destierro general 
de todo el reino, sin que quede ninguno. ¡Dios ios ayude! 



Zafra y Octubre 21 de 1643. 



(Tom. 404. fól. 477.) 



Bien puede vmd. asegurar á los que mostrare mi car- 
ta, que no hay mas verdad ni mas certeza de lo que yo 
le dijere. Todo cuanto allá han dicho es falso. 

En lo de por acá lo que ha habido, después que escri- 
bí á vmd. , es que vinieron 350 soldados del armada sin 
ningún provecho, pues ni socorrieron ni hicieron nada. El 
aviso que he tenido dice así: «Lo que aviso á vmd. délos 
rebeldes portugueses, es que esta noche 13 de este vino á 
Barcarrota un trompeta que estaba prisionero en el ejér- 
cito del enemigo, y dijo que salió de allá á prima noche, 
y que hasta la hora que salió le han muerto al enemigo 
mas de 1 ,200 hombres, y que ayer 1 2 del corriente cesó 
la batería desde por la mañana á hora de las nueve has- 
ta las dos de la tarde, y que dijo el Portugués: « Agora se 
han de dar» (esto es los del Fresno), y les envió un trom- 
peta á que se dieran, y D. Francisco Geldres (1) levantó 
bandera de guerra, y se le avanzaron á las trincheras co- 
mo leones y los rechazó de modo que les hizo mucho da- 
ño, y como anocheció volvieron á arremeter con la mis- 
ma furia, y á esta hora tuvo lugar el trompeta de venirse 
y no supo lo sucedido. Dice que la noche del agua que 



(1) Véase lo que ya ae dijo en una nota déla pág. SIO. 



3» 

ailá llovió, con toda la oscuridad dieron asalto, y sabién- 
dolo dentro, por orden de D. Francisco Agüero se carga- 
ron dos tiros con cantidad de pólvora y muchos ovillos 
de lino y trapos mojados en aguardiente, y teniendo pre- 
venida la mosquetería y arcabuces á sus sitios, dispara- 
ron los tiros que encendidos dio mucha luz á todo, y 
viendo muy claro los cercados les dieron una y otra carga 
y les mataron gente* y obligaron á recogerse. La batería 
se oyó muy clara aquí, y escribe Geldres cada dia dicien- 
do que qué hacen los nuestros que no juntan gente para 
acometer al enemigo por otro lado; que la junten, que él 
entretendrá al enemigo cuanto pueda, y si se tarda no los 
podrá resistir. También dice este trompeta que todo lo al- 
to de la torre del castillo lo ha derribado Geldre, porque 
el enemigo no se lo echase encima, y , que la dejó pareja 
con las almenas de la muralla donde tiene el artillería. 
La noche del agua le entraron al enemigo 1 ,500 hombres 
de socorro. Los nuestros no entienden mas que en robar 
cuanto hallan y huir. Mas há de ocho dias que entró aquí 
el de Barcarrota y estuvo hasta el domingo que se fué, y 
en el camino encontró al de Santistéban que vino antes 
de ayer lunes. El dia antes entró el marqués de la Alga - 
ba, el del Espinal vino con Santistéban; en cada casa hay 
huéspedes. . 

Llegando aquí, que son las ocho de la mañana entra 
correo al de Santistéban, avisándole se ha entregado el 
Fresno, que no pudo resistir mas ni quisieron socorrerlo. 
Estamos todos los de este lugar alborotados. A mis hués- 
pedes y á estos señores todo les parece poco , y no hacen 
caso de esto. Sabido esto, el de Santistéban mandó adere- 
zar el coche y después de medio dia salió de aquí con 
cuatro criados , sin otra persona que le acompañase. No 
se sabe á qué, y haciendo yo diligencias con persona de 
autoridad, me dijo que habia salido á hablar con persona 



330 

de macha importanoia que le había de esperar en ei cam- 
po dos ó tres leguas de aquí, y q4ie se< volvrerá luego. Eq 
averígiíando esta acción la avisaré 4 vmd. que har dado 
cuidado y ha habido juicios diforente6> q^ue por no lenei* 
certeza no los reBero. Aquí dicen que quiere, hacer pltiza* 
de armas que le coatentael lugar* Aquí vau eati^ando te« 
dos los socorros. deesta comar^ca, que si no los- comien«- 
zan á despachar no cabremos^ de piós^ en^ los- lugarea de 
por aquí, cuanto mas en este; no hay otra cosa* » 

En este punto me dioea qiie el conde* de Saqtístébaa 
cuando salió fué á Burguillos» adonde ha- citado veogaa el 
corregidor de Jerez» el capitán que trajo los> soldados de 
esa ciudad y el maestro de Gampo^ Rodríguez eni que an« 
dan en competencias sobrequién ha de gobernar las aro- 
mas allí, que cada uno quiere ser rey, aunque le cue6te> 
la vida. Dice quiere componerlos. Con estas^ cosas ¿qué 
podremos esperar? Zafra y Octubre 21 de 1 643.»>EI Dr. 
Duran, de Torres. 



Badajoz y Octubre 21 de 1643. 

(Toro. 401» fól 477 ¥.•) 

Yo he estado estos dias en Talavera» seis leguas de es- 
ta ciudad, q^e estuvo aquella villa en término dé perder^ 
se, y sin Qucarecinuento puedo decir que trabajé en dea 
dias ma& que en mi vida en tan poco tiempo , y si bien 
llegué aquí rendido, como cons^uí el hacerlos amigos á 
todos y quedasen hechas paces , con eso descansé. 

Fué el caso que el Conde tuvo determinación de ir á 
una faccioU) y estuvo ya dispuesto , y porque salia para 
ella la mayor parte de la gente do esta ciudad (que ¡ oja*- 
lá^ se hubi^a hecho ! y hoy conocen cuan gran; acierta 



384 

faera); poes, para dicha facción d\6 orden el Conde que de 
dicha villa de Talayera viniesen aquí una compañía de 
caballos y los demás qoe habia en ella del; lugar, y vinie^ 
ron con efecto, y como no se hizo luego mandó el Conde 
qoe se volviesen y en el camino , entre el capitán de ca-« 
halles, el alcalde de la villa y dos regidores (todos mo«* 
zos), trataron de dar á la villa un rebato felso y con 
efecto lo hicieron y se pusieron en tres batallooea, en 
tres colinaS'á vista del lugar, aunque algo separados, y 
echaron batidores que recogiesen el ganado, y á los que á 
la sazón iban por el camino los cautivaron, como que ellos 
eran portugueses, y al ganado kinar que estaba mas cer-« 
ca de dicha villa , á todo correr los traspusieron cooio 
que lo llevaban á Portugal. Los de la villa «creyendo que 
era el Portugués, se pusieron en arma y tiraron á los que 
llevaban las ovejas algunos mosquetazos. Viendo esto el 
capitán y el alcalde, acudieron al lugar queriéndolos apa- 
cigoar, y ellos como que estaban tan alborotados , y que 
unos llevaban á las iglesias sus ajuares y otros á un con^ 
vento de monjas, volviéronse contra el capitán y alcalde, 
y si un clérigo no hace que el capitán, se retire, sucede 
una gran desgracia, y el alcalde lu^o que entró para re«* 
matarlo todo y que se perdiesen, comenzsó á querer pren*- 
der á quien le había tirado algunos picazos y apuntado con 
escopetas. Fué Dios servido que uoo&deudos del alcalde lo 
sacasen de allí, bien apaleado (y tambien< el capitán que es 
natural y casado en dicha villa). Pues tras de esto el ca^ 
pitan da cuenta al Conde, diciendo que no le d^aban en- 
trar, y el alcalde viene aquí quejándose de los malos tra- 
tamientos así al Conde ) como al señor obispo y á mí por 
lo que toca á clérigos» El Conde manda que vaya el au- 
ditor general á la averiguación; los de la villa parecién- 
doles que además de haber sido los agraviados, el audi- 
tor y catorce ministros que llevaba, Ips.babian de casti^ 



332 

gar y llevar sus haciendas, comenzaron á quererse amoti* 
nar. Tuve< noticia del caso y á toda prisa fui allá, y 
conseguí que hiciesen las paces, que lo he tenido á gran- 
de suerte, y ya que las tenia hechas, llegó allí el Conde 
(que iba á Zafra y de allí á Jerez) y dispuso que el al- 
calde y capitán y dos regidores pagasen las costas y 
salarios, y que el Conde mandase sobreseer en la prose- 
cución de la causa. S. E. lo tuvo por bien; mi oficio fué 
este; mi sentir que el capitán y demás fueran de aquí al- 
gunos días castigados; que un clérigo hallé culpado y se 
lo probé, y no hablé palabra y tiene otras cosas y adhe* 
rentes que de aquí á 20 días lo llamaré y lo tengo por 
acertado. 

El Conde fué con ánimo de socorrer á Villanueva del 
Fresno, y de aquí llevó alguna poca de gente, y allá tie- 
nen y en Jerez mucha mas; y si los del Fregenal les 
ayudan á los de acá, según las noticias que tenemos del 
enemigo, podríamos tener algún buen suceso. También 
llevó el Conde alguna caballería mas de la que dice en su 
carta el fiscal de la Audiencia , que es quien me la es- 
cribió, y para que vmd. vea lo que dicen de allá , la re- 
mito (1 ). Los de Villanueva se defienden ; cierto que lo 
han hecho lindamente. 

Señor: por lo que yo pierdo mi juicio es que hace hoy 
43 dias que el enemigo está en campaña, y que en este 
tiempo no hayamos juntado algún grueso de ejército de 
caballería é infantería para dar una derrota al enemigo, 
y que siendo así que de la gente ordinaria de acá vale 
mas un hombre que cuatro de allá , y que iodo sea ani^ 
quitarnos y retirarnos mas adentro, y que no haya caba- 
lleros y gente entendida que con persuasiones y razones 



(1) Véase la i^g. 311. 



333 

bobas, pues hoy tantas persuaden ala gente ordinaria 
nuestra á que no se retiren, y los nobles acudan aquí á 
ayudar y pelear, Mucho hay que decir aquí, y yo suspen- 
do mi juicio , y bien sé que tengo harto que hacer en cui* 
dar de mis hospitales y oficios, y no meto la mano en 
mies ajena ; mas como veo lo que pasa y lo que se obra 
no hay paciencia que baste. 

El Conde trabaja de dia y de noche y no sé cómo 
pu^e hacer tanto; pero es en escribir, y correos van y 
correos vienen, y oir á unos y á otros ; buen deseo tiene 
de obrar y téngolo por valiente; mas los soldados son de 
dura cerviz y quieren resolución y brio y que se obre; 
siento que aquí hay poco enemigo. Badajoz y Octubre 81 
de 1 643.— Gabriel Ortiz Orbe, provisor de Badajoz. 



Madrid y Octubre 28 de 1643. 

(Tom. 404, fól. 504.) 

Pax Ghrísti, &c. Ayer escribí largamente, y á pesar de 
eso quiero hoy mandar á Y. R. copia de una carta que 
D. Felipe de Silva ha escrito á SS. MM. con fecha de 25 
de Octubre de 1 643. Dice así: 

« Esta mañana, hallándose este ejército en el campo 
de Reimat, se dejaron ver 20 batallones del enemigo» de 
la parte de la Riba. Habiéndose avanzado su vanguardia 
á reconocernos y con ella , según se averiguó, Monsiur de 
La Mota, la forragería y demás cabos, y habiendo pareci- 
do podría hallarse con su infantería en batalla, por la con- 
fianza con que lo podia hacer al abrigo de la acequia , se 
dispuso que la caballería los acometiese, y dejando el ba- 
gaje dispuesto en su puesto , se fueron adelantando los 
escuadrones de infantería y artillería del ejército, el cual 



334 

anda tan bien conducido, y se maneja con tanta facilidad 
por sas cabos, que en todas partes se hizo prontamente 
sifli el embara^ que caando esto falta suele haber , y la 
caballería con tan buena retolucíon y orden que habién- 
dose encaminado contra la del enemigo la llevó retirando 
hasta haberla pasado del acequia primera y segunda ; pa- 
sando también el marqués de Mórtara con parte de la 
vanguardia el puente de la primera y t-ompiendo la com- 
pañía dé la guardia de Monsiur de La Mota que habia 
desmontado para defender este puente, y habiendo hecho 
mas allá del cara algunas tropas del enemigo, en tanto 
que las otras pasaban el segundo puente, fueron puestas 
en desorden de las nuestras que habian pasado el primer 
puente, recibiendo el enemigo daño con pérdida de gente 
particular que habia quedado en la retaguardia. En toda 
esta ocasión se señalaron muchos soldados y caballeros 
aventureros, y los catalaned que sirven en este ejército, y 
habiéndose retirado todo el grueso del enemigo y hecho 
alto algún tiempo las tropas de Y. M. , no quedando mas 
que hacer, se volvieron marchando con buena orden sin 
mostrarse mas el enemigo; y así llegando fe caballería al 
puesto donde se habia avanzado la infantería , voMó el 
ejército á ocupar el mismo Cuartel que habia tenido la 
noche de antes, y irán continuando su marcha ia vuelta 
de Binifar , con que si el enemigo volviefe á salir para 
querer peleaf, no tendrá la guarida de su retirada tan 
cerca. » 

Basta aquí la carta de D. Felipe de Silva. 



335 



Carta del gobemadar de la ¡déza de Fraga para ti Señor 
D. Fernomdú Ruiz de Omíreras, secretArie Íel Consto 
de Huerta. 

ff Ayer sábado por la mañana hizo movimieüto el ejér^- 
oíto iMiesCro, pera marchar de la vista de Lérida. Como 
QTisé á V. S., et de La Mota vino de Balagtter el Viernes 
en la tarde , y aquella noche marchó so gente y llegó sá- 
bado al amanecer, y habiendo reconocido que los na^^ 
tros marchaban , creyendo era para retirarse, salió de la 
plaza con su caballería y mas de 3,000 infantes en siete 
trozos á la ligera, y filé á la retaguardia dejando la ñierza 
de stt infenteria en pmstos (hacia mucha ñieblb) y ocho 
tropas de á SO por frente y dos de fondo; tocaron á atar- 
ma; púsose con orden nuestra gente y chocó cm eNos la 
caballería. Litigóse sobre tomar una colina y fué rechaza- 
do tres veces el de La Mota-, y cargado de manera que 
se retiraron muy desordenados y con pérdida de la for- 
ragéría, pasando el braso derecho al capitán de la guar- 
dia del de La Mola que fué preso y mal herido , y há^^ 
hiéndesele enviado murió. Hay algunos oficiales mas he^ 
ridos, áunqvé dinmulan esto mocho. Yiéronse muy apre^ 
lados habiendo empezado á sacar municiones y artillería 
de Lérida y á gran priesa lo hicieron retirar todo. Bl 
miedo qae cobraron fué de muñera que no se atrevieron 
á quedar de esta otra parte del Segre, y pasaron de la 
otra. Aquí sentioios no pelear, y por no haber tenido 
aviso de lo que habia sido despaché hoy á Lérida y me 
trujeron lo que refiero, y además de esto me acaba de en- 
viar el gobernador un soldado de la compañía de D. F'er- 
nando Gallo que hicieron prisionero en la refriega. 

Él diputado que envió Barcelona á Alemania para tra^ 



336 

tar de las pac^, no le quisieron admitir allá, diciéndole 
no se podian haber rebelado sin haber comunicado pri- 
mero con otros reinos las causas que tenían para ello. Ha 
vuelto á Barcelona, y de sentidos han publicado de nuevo 
las guerras de aquella ciudad; están con mucha necesidad 
y me lo asegura persona de crédito. Fraga y Octubre 26 
de 4643.» 

Adiós, mi padre, que le dé tanta salud como yo y to* 
dos los de este polegio deseamos. De Madrid y Octubre 
28 de 1643.<»Sebastian GonzaIez.«-Al P.Rafael Pereyra, 
de la Compañía de. Jesús, en Sevilla. 



Segunda (1) relación que envió D. Pedro Carrillo, c^ttan 
general de las fronteras de Galicia, en que da cuenta de 
las vietorias que ha tenido contra d rtí^elde Portugués^ 
este mes de Octubre de 1 643 años. 

(Tom. 404, (61 474.) 

Teniendo D. Juan de Benavides (que gobierna el ejér- 
cito de la Puebla de Sanabria) y yo dispuesto juntar 
nuestras fuerzas y hacer una poderosa entrada en Por- 
tugal, no pudimos ejecutarlo por no desabrigar ninguno 
de los dos las plazas principales de nuestros distritos , en 
tiempo que los rebeldes se hallaban con gran grueso jun- 
to en Chaves y Berganza. Después llegué á entender que 
el frontero habia traido de Berganza la mayor parte de 
sus fuerzas la vuelta de Chaves, y hallándome yo aquí 



(1) Véase lo que ya se dijo á pág. 266. Una parte de su contenido se 
hallará en la carta de D. Pedro Carrillo, del 4 de Octubre. Esta no tiene 
fecha; pero es de suponer se escribió en Monterey en la primera qnince- 
na de Oetobrt. 



337 

con tan pocas, aun para la resistencia de ningún intento 
suyo, despaché correos avisando al dicho D. Juan de Be- 
navídes, para que obrase por aquella parte; pues además 
de hacerme así el mayor socorro, podría él conseguir 
muy grandes efectos, pues no habia de h3llar' posesión, y 
para obligarle mas le envié 60 caballos escogidos que 
animasen á su caballería. El dicho D. Juan lo ejecutó va- 
lientemente, haciendo entrada en Portugal, dia de San 
Miguel, y con tan buen suceso que quemó y saqueó nue- 
ve lugares de los rebeldes, y les hizo otros grandes es- 
tragos, y puso en confusión toda aqu^la comarca, y lue- 
go me avisó de todo. Presumiendo yo lo .que sucedió, de 
que el enemigo habia de cargar allá con toda su' fuerza, 
me pidió le socorriese, y así hice marchar luego la vuelta 
de Las Freirás (que es adonde se dividen nuestras juris* 
dicciones)' toda la gente de la milicia de Yiana, Yaldeor^- 
ras y tierra del Bollo , y otras dos compañías de infante- 
ría demás de las que tengo en el dicho puesto , encar- 
gando á D. Antonio de Losada (que. le gobierna) que 
socorriese con todo al dicho D. Juan de Benavides, siem- 
pre que le avisad que lo habia menester. 

A 8 de este mes de Octubre tuve aviso de los confi- 
dentes como el frontero habia partido de Chaves la vuel- 
'ta de Berganza, con buen grueso de gente de caballería é 
infantería, dejando en Chaves solo 1 ,500 hombres infantes 
y de á caballo mas de la gente de la tierra; y luego aquel 
dia dispuse yo que marchasen la vuelta de Bei^anza, que 
es de este otro costado derecho, el maestre de Campo don 
Juan Alejandro de Sosa y Castro con su tercio y otras 
compañías escogidas del maestre de Campo D. Diego de 
Oca que le agregué, y en todos irian 1 ,700 infantes (que 
no pude disponer mas), y al comisario general D. Antonio 
Salcedo con cinco compañías de caballos, dando á enten» 
der otros designios y con orden secreta de que el dia de 
Toao xni. SS 



Sfua Fria|MN§W: ealvas^a ^üth parte fie Valle iIB; Salas ea 
Portugal y qvieiiiásdii y .deslraye^ea el campo iÁ¡áo de 
6;»Fr^Q f MoQtealfi^PO. qpe es bi mas flqrida tierra qoe 
ip^ r^Qlde^ tieMQ m e3ta Irotttera* 

. £r4 ^^. xma facoiob que yo (¡jieseaba mueho faaqer, 
de^viat qm eate; m, Mboterey y pana ejoepUirla h^ 
h^^JIado granjea difileultoike, pues adema» de que á an 
l^oque de qjinopaaa 30 jiiataa allá 6,<M)0 hombres araiadoa 
i£inÍai0O3 t^uubieia oonttra noaotros el ser las entradas del 
dipho flaiapQ w«y eatiltííU/a*, ásparMy moatuosas, y don^ 
df^m podm jugar jau^traeahsJteria; pero yo m^ valí de 
iq^cbpi^ Q^tifs^^a^msis para llamar á aquellas fuerzas á esta 
y^l^i y ji^^Oquié al artaa.muy viva^ aacfaado en campat* 
fíft \^ g^pl^ q»p ^)ae qii&daba; daxido á entender háeep en** 
tJii^^9i por; ;e§(ñ parte, 0on qué oú frente entré el dicho día 
* ppr aquel presto o<m menos oposición, y quemó y saqueó 
Wfco liVígmes pAuy gifandels y ricos y de buenos ediñok», 
qif^ \\9Íyi^ en ^l dichiQ oampo, y dio vista al caatUlo de 
Mppte^^gre, que está eut Bl dicho pariaje y muy háea for^ 
ti&qgido y g^í^raecido de mo^quoterí* y artillería; y te- 
niendo los rebeldi^ al abrigo de alia gran cantidad d|e ga*:- 
na4p.9 el capit^u Xf. Auitoaio Mosquera con 'su' ttopa de 
QabaUos y ^na manga de lAo^quetevíai cerró basta iae 
mi^p^as oiuralias y les quitó todo el ganado, sin dejarles* 
u()f( sqla ;P^z^, por lai misericordia de Dios sin pérdida 
d^i^ hombre ppífks que de tres oabatlos que le mataron 
dei§u tr<;^f y comoi np l^abau orden mia ni fií^sias y 
fír^VQQq^m .pfffa fámbarasara? coa la tom^ del dicho cas* 
ti|l9y P9isa?QP prosigUfiendo I4 desjtruecioh dú todo, aquel 
p^(^ síq dejfr ^oMü tn pié de heiredadds^ mobnos y ool- 
o^i^^ares, 4^9 h^^iA muQboa, ademáa de k>s dichos cinco 
lj^gare# qii9 ^ queiMroa» qué no habia otcof», y en loa 
mflSi>MÍ9c^ft4Qf'^£ft€)OAsiderable, por estar fortificados 
S l;>ign,gt)a^R^ci(jb% y &^ «AMdsli^r.eíaoibeatirlea por dife^ 



389 

rentes partdd; y éú esto solo dos mátanm ,dos soldados de 
infantería, pero de los suyos murieroü BHichos, y entre 
elbs an clérigo que estaba pot caldillo de la gente de 
uno de los lugares, y era rector de aquel partido, y muy 
valeroso, y que por su persona nos había muerto á los 
dichos dos soldados. 

Nuestra gente Se ViÓ eü los principios en grande con- 
fusión y en riesgo de no lograr ningún intento, porqpe los 
rebeldes estaban tan obstinados, que viendo que no podían 
hacer otra defensa dieron fuego á los montes por diferentes 
partes, por donde era preciso pasar nuestra gente ^ara 
impedirlo, y se rieron no poco arriesgadas tas municioDea 
que iban de repuesto , y los soldados que tattbien iban 
todos amunicionados, pues se hallaban cercados del fuego 
por muchas paites, y á riesgo de volarse unos y otros 
con la pólvora que llevaban, sin tener otro paso; pero 
todo lo venció el valor y buena disposición de los ofi^ 
ciales. Asegúranme todos que ha sido este golpe de los 
mas sensibles que pudieran recibir los traidores, pues 
además de ser aquel paraje tan grajso y abundante, y que^ 
dar arrasado y destruido, que no les queda otro por aque- 
lia parte á que puedan aspirar, se les ha traido gran su-« 
ma de ganado que serán mas de 2,000 cabezas de 
solo mayor, porque del menor fué mucho mas , y muy 
grande la cantidad de ropa, trigo y centeno que trajo, la 
gente suelta de la tierra de la Limia y Yaldesalas que 
acudieron al despojo. 

To doy muchísimas gracias á Dios de que se obrase 
todo tan á nuestro salvo, y si las asistencias de dinero há 
hubiese hecho S. M., y por esta falta no se hallara este 
ejército'en el miserable estado que tengo significado, se 
hubieran obrado y obraran muy grandes efectos , porque 
la gente muy alentada estaba para cualquier empleo , y á 
todos se les deben gracias y hacer merced, y mas gracias 



340 
á Dios; como á doeño de los sucesos , pnes nos lo ha da- 
do de tanto crédito para las armas de S. M. , y de quien 
fio nos ha de dar otros buenos, antes de acabarse la cara* 
paaa.^D. Pedro Carrillo. 

Cádiz y N^embre i de i 643. 

(Tom, 404, fól. 65.) 



El suceso de nuestros cinco navios que fueron á Tán- 
ger, fué que al llegar á la bahía les hicieron salva real» 
creyendo que» era el socorro que les prometió enviar la 
duquesa de Berganza* Estando al parecer las cosas de 
buena data« fundada en engaño, se levantó un temporal 
queoos obligó á alzar anclas y meternos en Gibraltar. El 
dia siguiente enviamos dos galeras, á las cuales, creyendo 
que eran de Castilla, recibieron los portugueses con mu- 
cho cañonazo, con que nos obligaron á retirarnos hacia 
donde salieron galeras y galeones para estorbar la entra- 
da del socorro del Portugués , sin el cual perecerán de 
hambre ó se rendirán en todo este mes los de Tánger. 

No se puede decir con todo rigor que aquel lugar se 
rebeló, porque no fueron los rebelados mas de 200 parti- 
culares, que cohechando al capitán de la guarda , se con- 
certaron en el coav;ento de Santo Domingo de salir arma-* 
dos á medía noche y apellidar al duque de Berganza por 
rey. Hízose así y en breve se apoderaron del artillería, 
CdTtalezas y alcázar, en donde, cogiendo al buen Conde (1 ) 



(1) Llamábase D. Rodrigo da Sylveira, conde das Sarzedas. Era yemo 
del conde de Linhares, qae en el levantamiento de Portugal signió la 
causa de GaaUlla. Por esta oauaa y por haberle despiiea del afio 41 
agri^ciado Felipe IV coala llave de la Cámara y el titulo de manpiés de 



844 

gobernador con sa mujer en la camaf le m^Baróii kís biar- 
has y qaisierOD malar, y lo hubieran éfectüatdo á no ba*^ 
berse hincado de rodillas sa mujer, pidiéndoles se con-* 
tentasen con prenderlo. 

Al qne llevó la nueva á Portugal hizo la Reina (que el 
Rey no estaba en Lisboa ) merced de una encomiendía de 
1,500 ducados de renta. Envió con él dos fragatas de^arroz 
y harina, y prometió de enviar socorro que nuestros ga- 
leones pretenden impedir ó coger. Los de la ciudad, que 
son 5,000 vecinos, llegaron á grandes extremos por 
no faltar á la lealtad debida. Treinta dias pasaron con so^ 
lo hojas de parra. Los levantados* enviaron dos judíos á 
Tetuan pidiéndoles enviasen cáfilas con víveres, asegu- 
rándoles que seria grandemente amigo el nuevamente 
aclamado rey. El morabito rjespondíó que no quería fiarse 
de gente que no faabia guardado fidelidad á su rey. De 
Cádiz á 4 de Noviembre de 1643.— P. Ricardo Barrete, 
de la Compañía. 

Madrid y Noviembre i de 1643. 

(Tom. 404, fÓI. 499.) 

Pax Ghristi, &c. Copia de una carta que escribió un 
criado de S. M. á un padre de los nuestros, su fecha en 
Zaragoza á 28 de Octubre de 1 643. , 



SovereiraFermoza, se.mantavo fiel- hasta el 24 de Agosto, día de San 
Bartolomé, (jue pasó el suceso aqui referido, aunque Menesos en su Uis- 
loria de Tangere cuenta el lance de distinta manera diciendo: «E tendo as 
ooasas dispostas em d4 de A|;osto, dia de San Bartholomea do anno de 
1643, subirao ao Paco ao amanhecer, en entrando na Cámara do ,Conde 
que aínda estava na cama, disserao em voz alta ¡Viva el rey Dom Joaml 
ao que respondeo: ¡Vivamuitos annosl e se antes tne constara deste desa* 
jo lora ó priMiro que á todos dera eiemplo.* 



la 8ahi4 que yo deseo; yo la tengo á «eivicio-á^ Y. P., aw* 
que á Falos no faltan loeteocolíast y tristezas^ de ver las 
cosas que se ven y que no tienen euaienda, porque pa* 
vece ^ue solo Dios to puede remediar» y teoio con grande 
Sondl^mento nos castigue coi% los iqísbios pecados que son 
tanaa de su íiwlignacion* 

■ - En fin» nuestro valiente ejército ohra como esperábamos 
a%unoSi puea estando el enemigo sin ejército, y siendo 
Lérida (según usanza de Flandas y de Italia), se retira sin 
tirarle un balazo^ y se va á Monzón, que no nos importa 
y está difícil de tomar , porque tiene qué comer » y para 
plaza cojrta es. fuerte lo que no era Lérida , que habiendo 
menester 5,000 hombres para guarnecerla, no tiene 3,000, 
y estaban, adames avisados de las partes débiles y flacas 
por donde se había de acometer. £n esto debe^ de haber 
algunas causas secretas, pues así se procede. 

Al retirarse nuestro ejército en tendió. Monsiur de La 
Mota dar en nuestra retaguardia y hallarlos descuidados, 
y salió coa su caballería; fuéle mal;, porqtuje la rechazaron 
con muerte de alguna gente; en particular la compañía 
de su guarda se adelantó demasiado y la rompieron los 
nuestros prendiendo ó matando á casi todos , que apenas 
ning)JW) hjubx> que escapase, y el capitán de ella quedó 
mal. herido y preso. Los puestos sobre Monzón están to- 
mados; si llueve, no sé lo que harán. El enemigo no inten- 
tará hacer diligencia algiina, porque no tiene gente para 
apartarse de Lérida ó Balaguer. Dios nos dé luz y gracia 
para que cada uno cumpla con las obligaciones de su ofi- 
cio,, que con eso su Divin^ Majestad noá darla felices su- 
eesps, y muy apriesa Cataluña y Portugal obedecerían; mas 
Qomp no se hace, no alza Dios el azote, antes dispone que el 
enewigQ na tonga, fuerzas, y nosotros un ia.ércilo bizarrí- 
simo y sustentado para qm vea que el na oboar np<<{Uflda 



por oCifaf oooft aiftcytB'poi^e nd qtHék^« M Wyhíá MtfJeS^ 
lad, á ^uieíi i^Beg^ humildediettte se dttelá dé nfó^tro^l y' 
dé Im á S. M. para qué fiéai uü rey ñyuy j«íéeiciem m pü¿^ 
miar y ód«tig«r, y te #uego fue' gttarde á Y. F. <;Oitid hé^ 
menester. » 

Haito áqfsí ]« caria de nuestro P^ de Zarar^a, péi^o e'á* 
de advertir, qiie atan^fm áqni^ttota tío hiciei^oú )c(á^ DfMMM^: 
todo lo i(iie padiei^alü ea* eatnf odasíóii, y afguoo^ oúro» itó*^ 
neii el mismos ae^ckiiieiilto!,» y repara» en m haber ^guldo 
iHiestra ^enle á .los «ndinií^, ouaúd6 desbaraltadoa ^ áñ* 
orden btiídny es preciso confesar qné loa tálá]ATmitíoÍ&^ 
dos, pero muchosv anda* soikre Mm en^ to que dioétf á 
los noestvoB^ pues babietido' por. cartas donde á en tendefr se 
qileria» entregar á3t M; aocKsliids dólf ejército de Mbi^^ir' 
de La; Mota, teüian urdida tinfi traibíM sb^tettilae, seguiiljia 
dkbo biDy éiÉ casa personis descrédito; y esió obligó ato», 
nuestroa á procedet" om cautela ea' esta ocasión. Foé'et) 
caso em esta forma: dtos tentan' aviisado que nuestro' éjér^! 
cito acometiese áf k>9 franeestei^,» y épi^ ettos^ con a» tropas' 
estarían apartados en ifiv bo^n^, yqüé cuando b\)ibít^iy 
pasado tes dos: ae®ií|iKíaa qué habia: entre nuestro ejército 
y el suyo' y llegaidk)> á ui&a coK^, dlós sé jn'aítaviaA> con 
nuisotn» y danri^ín traig loa franceses; Estando en estov M- 
vierow los generales aviso de Lérida: de personas codfi-- 
drajlies' qoe) tes avisaba» que los catatanes que sé haWan 
retirado al^ bosque era' con ctencia y acuerdo die los fran* 
ceses, y qpoie la preteásioü^ era dejar pasar de laaacéqufíasi 
hasta % 6 3;d00 hombrea y eu^&avlos haeta liegsfr á' la> 
colina, y que los del .bos(fae de través^ les cogieaen< por 
lais>eiqpalAss'y ios que se retiraban por la frente, y óógi- 
dos' enm^dio' aeabal* c^nüellos. Esto parece tietaé' fundad 
nmito, así popqué se; dié parie= dé este aviso al coasejé» 
ds^fioérrai come ta«id^ien:porqoe( después de hai^ süoe^ 
dídó él encwspitrb ,> Viendo los catalanea dbt besque qué 



Mí 

los na«stpos no w alejaban , como tenian* acordado , ae 
toraaroQ á juntar con la gente de Monsiur de La Mota, y 
muy en sana paz se volvieron á Lérida franceses y cata- 
lanes juntod; y no volvieran con tanta hermandad, si no 
hubiera sido este designio comunicado con acuerdo de los 
franceses, que á no serlo se les hubiera ya traslucido y lo 
pagaran con las cabezas, y con riesgo de ellas no se atre- 
vieran á volver á Lérida. Esjte aviso obligó álos nuestros 
á no empeñarse en seguirlos, por la poca seguridad que 
dejaban eá las espaldas, contentándose con haberlos reti- 
rado con pérdida de algunos de los enemigos. Esto es lo 
que hoy se ha dicho acerca de este punto. 

También avisan de Zacagoza que S. M. por ahora no 
trata de su venida por algunas conveniencias que en esto 
se hallan (y de esto no hay que hacer mucho caso, que si 
gustan se tuelva los que están á su lado hallarán otras 
mayores para efectuarlo, y así, un día corre sé viene 
presto S. M., y otro dia se dice está muy despacio), las 
cuales son la conservación del efércilo que es razonable, 
y que asistiendo allí S. M., las levas que se hicieren de 
nuevo se conservarán para tener para la primavera buen 
grueso de ejército. ítem: que este invierno podrá S. M. 
hacer cortés en Aragón y Valencia , y en esta ocasión y la 
de las mercedes sacar algún socorro de gente y dineros, 
porque desean hacer el año que viene en aquQl principa- 
do un grande esfuerzo; y si esto no bastase, que creen sur- 
tirá efecto, se habrá hecho lo posible, y no quedaremos 
con sentimiento de que por no haber esforzado esta pre- 
tensión, no se concluya con ella. 

Dícese que si S. M. se viene ó se ausenta con ocasión 
de las cortes de Valencia , encargan la superintendencia 
dé la caballería al conde de Oñale , y esto no ha de ser 
que la gobiek*ne en campana, sino <)«e cuide de la que 
hoy hay, y de Ih que se fuere enviando ; de que esté bien 



8A5 

surtida de amun, tirem y de lo demis iiec<warió, dáiH>' 
dolo en cuanto á esto poder muy amplio. Lo mismo hacen 
de la artillería, y esta dan al conde de Monterey , t>ara 
que tenga prevenida pólvora^ balas y lo demás necesario 
para el tren. La conducción de los víveres para el ejército 
en la misma forma encargan al conde de Chinchen. 

Yoz ha corrido, no sé si con bastante fundamento, que 
al doque de Femandina le lenian retirado en Denia con 
orden de S/M. no sAiese de allí sin licencia suya par^ 
ticular. 

Don Pedro Pacheco, consejero del C!onsejo Real y de 
la suprema Inquisicicb, há seis dias que, salió de aquí á le^ 
yantar gente en Toledo y en toda su tierra. También la 
villa de Madrid hace ahora levas dé gente á su costa vpor 
orden de S. M. 

Avisan de Galicia que teniendo un buen trozo de ejér- 
cito el cardenal Espinóla, para entrar con él en Portugal/ 
y estando aprestadas las barcas por donde la in&tntería. > 
había de pa9er , y ordenado pasase la caballería por el 
Tado, estando ya para ejecutarse esto, los cabos giaron y 
dijeron al -cardenal que si el Rey no iba no quería^, en- 
trarse á matar en Portugal. Hizo cuanto pudo y supo el 
buen cardenal con los cabos, ofreciéndose á ser el prime- 
ro que entrase, y después de dos ó tres horas de porfía, 
ellos se quedaron en sus trece , con que la gente que se 
habia juntado instaba al cardenal para que entrase, que 
ellos ie seguirian. No le pareció al cardenal acertado en- 
trar sin cabos con gente, la mas de ella bisoña, con lo 
cual muchos de los gallegos que hablan venido para esta 
ocasión se volvieron á sus casas, y se dejó de hacer un 
buen efecto. A los cabos se dice quitó les oficios el car* 
denal, y que ha escrito esto á S. M. , suplicándole envié 
quieá ctiide de laa armas y gente que sea á propósito pa- 
ra la guerra, y que sí esto no se hace con brevedad en- 



oaffgbrá Ite anMs^ ftl:C|ke ibeise /iMAOt imatoA y iél;«e» 

! Ayav yiMt,aviÁD <|!ie ya tiabídn tea Bae$(M$ ; lomado 
los puestos sqIhb Mohzoü para cercarkt». y q«e estaba ya 
bloqttésKla aquella plaza. BtidsntFaá qM tiuvitrea qoé co^\ 
mer durarán los ^oef eetáü de^lura^ porqué no^ está en 
disposiiáoo dB pederás bátír^ y edando la batan a6 fptiará 
poca tierra, y desmantelado ü dastillo no. vl^b á aer' de 
fruboi el haberlai oercado ^ lo <tual S0t> será lí le^ totnaii; eit 

■ 

el ser que hoy tiene. 

Entre las ineccáderea extraDjecoa, y tátnbíbfl^ lora>tisan 
de Navarca, coírre qoe se jiHitó eH Dim^rqiQ nn bueni 
número de na^os de loa auestvos» f que aaHendo d& 
aquel puerta y- baeiéndbse á la mairv ya qbe Utñriéseé ati*^ 
so de que venia la flota de los holandeses y. saliesen á ds-^ 
perairla, ó ya que. easuaUaenfee eacoDAraüett obn. elia^ ha- 
biéndola reeonocfldo ae lie asoorearon y ^éleafbií cdá lo» 
eneoi^os coo grande eoraje de a osa y <tti^ parie^y y tití-' 
mámente: rindieron) los mas* de ioft^nbvtosv y aaegurdn yÜ^ 
dráia presa dos niilloisesi Deestó'nieiba venido' aviso? d& 
Flandes á & M., que eade dondia veodrái rthKñoh oierfiá^ 
quei basta abora esto; no se tiene portal.> 

También haa avisado por Návarral, q«e e«rrtfiaiYoa;-ttiii 
aquellas fireátoras, que el rey oídO' de Fraania habiai 
muerto^ y que sobre esto se hufblaba' Tanadámonte^ sí le 
habiaa ayudado; esto taibpodoi es cierto: - i 

El señtmr conde de OHvaree y ddqaió de Saoláca* está) 
en Toro con erisipela, sangrada tres veces] v so aerá^det 
cuidado, pues la señora condesa nic^ ba eriviáda pon méd¿« 
ocia de cámara qué le asistan. Ha^ enviado, por ser tiempc^ 
de ferias (el^ señar' Gonde-Daiq[uB)^ á' todaiá las daouia de 
lei eiiidad< pa|ielé9ide alfileres y guantes. 

Después- de sor larga) peregrinaeion y enfbnuedad: que 
tuvoy'en Itegatndo'á suésbidQ el m arquea de Yditeoa Vino 



ai7 

á MadrUI á \mmr la mano ái la Reinad wf^BéníMocak ^ d^ 
quien fué muy bien itecübido y trotado eta gramlf hts&flH 
oidad. Hospedase én casa ádl duque de Osuna/, como de- 
TOto y |>arientQ t» cercano; parte luego á Zaragoza á 
besar la mano á S. M. del rey iMiestre aenor. Hánscla 
ofrecido los deudos, que son muchos, ipanaaeompafiarle; 
mas no ba admitido la oferta por no. haceut demasiado 
ruido, yendo con tantos eabalknrós. Nd obstante esto ie 
acompañarán el de la: Puebla de Montaiban y algnntís 
otros cuatro 6 seis señores. En agradecimiento del hospe* 
daje hizo mi muy bue'a presevté. á ta señora duquesa db 
O^una, que fué un capotillo de que usan de camino las 
señoras, bordado de perlas y aljófar, una gargantiifa de 
perlas netas, grandes, y enmedio una m«y rtea y goande 
y de muobo valora un bufetico pequeño de plata cov dtas 
gavetas, la uofa iba llena de ámbar y otra, de- piedras. be«* 
zoaresL Tenia el bufete dos pebeteros, á. los lados, dq 
plata*, .y enmedio> su perfumador püoperoiooaifeKL Bemx 
uiM castaña de oro hueca para meter eV lienz» de na^ 
ríz, de extremadas laboresi Itemí: una caja- de filígra^ 
nai muy priína, Uena de baches, de almiz(^,.y tam- 
bién: dds docenas de abantóos dB Japón; canUdaédd 
batrosi y búcaros de Méjico j y^ liiodos bollos áé oboeola^ 
te; ea cuya confecaion, fuera de oleras cosas de mucho ^ro^ 
lor, iba tanto oro deshecho, que aun dbspées der heclúx el 
chocolate se reconoce el oro. Ai conde de lai Pueblh de 
Montalban le dio una cadena de oro do mucho ffiecio y 
de masiestima, por estar labradaiooo gvánde faEon^ti) y db 
muy lindo gusto. A otra señora de obli^cibnes ana cama 
muy rica y de grande valor. A otees señores deudos y 
amigos ha presentado otras varias cosas, que para quien 
viene tan alcanzado no es de poca estimación el haber 

— _ ^ _ _ . _^^_ ■_ ' , 

(1) Hechara, del fr. fa^n. 



Si8 

podido cumplir 19a decentemente coa tantos; aunque por 
estarlo pudiera darse por desobligado. 

En cuanto á lo que V. R. me dice le avise si se trata 
de tri^uas en Francia y Cataluña» digo que basta ahora 
no hay nada ni se habla en esta materia» porque con Ca- 
taluña no se harán por ningún caso. 

Los portugueses se retiraron á Portugal» y cuando 
tomaron reseña de su gente, desde cuando tomaron á Yi^ 
Hanueva del Fresno» vieron les faltaban mas de i^OOO 
hombres entre huidos y muertos» y se hallaron Can flacos 
de gente que no se atrevieron á esperar los socorros que 
se aguardaban. 

Todos los correos tengo escrito á V. R. y largo, y con 
esta e& la tercera vez que agradezco á V. R. la caridad 
de aquel recado» y le suplico me mande en. todo lo que se ' 
le ofreciere. Con el tabaco que Y. R. ha comprcfdo habrá 
por acá bastante, y as( Y. R. no compre mas de lo que 
me ha dicho tiene en su podet , y me avise de. lo que 
cuesta para que yo haga se le dé ahf, y con esto se que* 
de con Dios» que le guarde 4os años que deseo. 

El P. Asistente envía á Y. R. sus saludes, y me dijo» 
leyéndole la de Y. R. que preguntase qué quería decir es- 
ta cláusula » porque le hizo difictiltad. «Fué á visitar Don 
Juan de Góngora al alcalde de Casa y Corte con vara; re- 
cibióle mal diciéndole: «¿De esa manera viene aquí? &c.» ' 
La dificultad está en cómo siendo D. Juan de Góngora» 
oidor» iba con vara, y si acaso está proveído por alcalde 
de Corte, ¿cómo sin tomar posesión traía vara? Dios» &c. 
Madrid y Noviembre 4 de 1 64d.o°Seba8tian González.-» 
Al P. Rafoel Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



U9 



Cádiz y Noviembre S de 1643. 

(Toip. 404, fól. 50*.) 

Pax Ghristi, &c. Padre ^ señor mió: estimo el caída- 
do de las nuevas, ¡quiera Dios que las de Cataluña y Fraa- 
cia seaa buenas como me dicen de Madrid que por horas 
las esperan! Lo de Granada se disputa como falso y men- 
tiroso; lo que hay 4e cierto de Tánger, como persona que 
se puso en las naos que fueroit es que 200 hombres «a el 
convento de Santo, Domiqgo que hay allí se juntaron, y 
una noche salieron armados y prendieron las postas y 
fueron en casa del señor gobernador , y en su cama le 
dieron muchas puñadas y le quisieron matar , y su mujer 
á gritos pedia que no le matasen á su marido, (esto era en 
camisa), y que fuese el lag^r de quien ellos quisiesen. 
Prendiéronle, y enviaron á Lisboa la obediencia, y les di- 
jeron que no matasen al gobernador, sino que se lo remi- 
tiesen, y diéronle 1,000 ducados de renta al que llevó la 
nueva, y como 80 quintales de harina, y les enviaron á 
decir que luego harían llevar en cuatro ó seis navios todo 
bastimento. Llegaron nuestros seis navfos y otros tantos 
barcones cargados de bastimento, ^ pensando que eran 
los de Portugal pusieron banderas de paz; y aquella no- 
che les cargó el tiempo de manera que les forzó á irse á 
Gibraltar, donde habian llegado cuatro galeras nuestras. 
Aplacóse un poco el tiempo, y se adelantaron estas hasta 
cerca, de suerte que se hallaban con los de dentro; y co-' 
mo vieron que no eran los qíie aguardaban, comenzaron 
á tirarles y á llamarlos de. cornudos, tales por tales, con 
que se retiraron las dichas galeras y no llegaron mas do 



los nuestros. Esténse allí cerca aguardando que les ven- 
ga de socorro. 

Avisaron los de Tánger á los moros para que el trato 
no cesase, sino que fuese mas continuo , porque estaban 
esperando muchas mercaderías de Portugal, á quien esta- 
ban sujetos. Respondióseles que antes no hacían mucha 
guerra, pero que quienes habían sido traidores á su rey 
natorcil (jue no querían ningana comunicación con ellos, 
y >qiie ae apercibieBen , que había de ser la guerra con 
ellos de otra soerte que hasta allí. Toda esta historia nos 
dijo el capitán. Ferreyra del hábito de Cristo, qoe es uno 
de lo» queviban é )a composición de acjuella plaza y en** 
viaron á Ceuta dos judíos fot embajadores, pidiéndoles 
qoe también elk)S los siguiesen; prendiéronlos y están á 
buen recaudo. Mire V. R. si hago lo que me manda en es- 
to y én lo demás que fuere s^vido mandarme; y Nues« 
tfo Señor gtiarde á V. R. y dé mucha vida y salud, &c. 
Cádiz 8 de Noviembre de 16i3.;=-Lais de Figueróa.^AI 
P. Rafael Pereyra, de )a Oonkpafiía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Noviembre 10 ¿e 16i3. 

from. i ti, tól AOS.) 

Pax Ghristi, &c. Copia de una ciarta que escribió un 
padre de los nuestros, que vive eh el colegio de, Badajoz, 
^u lecha á ^0 de Octubre de 4 6(3. 

« Padre mío : con las aguas se ha reniediado tiuestra 
fortuna por ki de ahora, por esta parte , porque después 
que el enemigo tomó á Villanueva del Freáno, como es- 
drfbí á V. R. el correo pasado , hafn sobrevenido tantas 
qué se ha retirado con el grueso de su artillería, dejando 
étt d FVesno l,<H)0 hombres de guarnición, porque quiC'» 



así 

ren trasladar Allí la guíarnickm ée Mórcm, y con coalqfiite** 
ra caba'Ilería ^fne tengan podrán canter toda la tietra ée 
Jerez y llegar hasta Zafra. En Barcatróta ni Oliva no top- 
earon, pero ya se han despoblada los lugares y soií ÍO 
los que heniH» perdido éste verano, no tomb alié esorfben 
lugaf trillos, sino tetnosós lugares de á &eO y á %0é ved-» 
nos ^gunos, y lodos lugares r Jcos de tes mejores !firulá^ 
de Extremadura, de pan, vino y afeeíte. Allá coftqne no 
se pierda Badájoí parece que rtó ítbporta esto, y Badajoz 
no ha menester mas para perderse que dejarle aislado^ 
como <;a9i queda ya y quedará del lodo, si w hübíeria 
arrojado él enemigo á Taíavera.^Hoy esláü dos tercios dé 
portugueses y alguna caballería desmantelando á Valver- 
de y arrasando iglesia y casas; el tefclo ^e la armada, 
dicen, se encamina á Lisboa. " i 

De Campomayof salió todo el lagar dejándole despo-^ 
blado, y llegó hasta las trincheras de Alburquerque. Lie* 
váronse ^OW cabezas dé ganado de lana, 2, (WO cabras y 
WO puercos; y acá nada se puede sino padecer. Ha con- 
tratado el de Berganza con la caballería que tiene extrari-' 
jera que les dará cebada para los caballos y él pillaje, 
con que no les da sueldo. Así tendremos el otoño de pér-^ 
didas de plazas y el invierno dé haciendas. » 

Hasta aqní la carta de Badajoz. » 



V 



Copia de un capitulo de tarta d'el P, 'Éedor de Tútfitgtmd 
para uno de fcsí nueslrok. 

<(MonWur de Lá Mota Volvió ya á Barcelona de los 
bafios de GaTdes, qu^ caando le dijeron que entraba núes-, 
tro ejército, Jr ^e no^ le gobernaba Torrecusa, dicen que 
dijo: t< no hay ya qtíe tener cuidado; vamonos á holgar,» 
y se ftté á CaMes: Qon lodo sus tropas se van juntando 



36t 

por este campo. EL otro día llegaron dos teroios de cata^ 
lañes á Valle, y la caballería está en el Yendill (Yendrell) 
cerca de 3,000 caballos; otros dicen 4,000. El otro día 
comió con el cabo que tiepe. aquí un amigo mió de esia 
plaza, y me dijo que hacia grande fisga de nuestro ejér- 
cito y de los cabos; que se le volvia rejalgar la comida 
oyendo estas cosas. Antes de ayer llegó aqní el aguacil 
mayor de la Inquisición , y contó como habian entrado 
con ignominia , y abierto las cárceles y sacado todos los 
presos. Hacen mil insolencias los franceses; todo .va per- 
dido , y los catalanes mas obstinados hoy que el primer 
dia. ¡ El Señor nos ayude y ampare ! Esta noche vienen 
las galeras y pasan á Rosas á llevar gente y dinero. Tar^ 
ragona y Octubre 1S de 46&3.» 

El Papa prosigue la guerra contra los coligados con 
varia fortuna, porque junto á Perusia el príncipe Matias 
de Florencia desbarató 2,500 cabaHos de los papalinos, 
quitándoles su artillería y bagaje con muei*te y prisión de 
500, y entre otros queda preso e) general La Mana que lo 
era del campo pontificio. 

Después acá la gente del Papa ha entrado en diversas 
partes del estado del duque de Florencia. Tomó el burgo 
del Santo Sepulcro, de donde han llevado 500 caballos, 
400 vacas y mucho ganado menudo. Junto á Pistoya han 
entrado 8,000 papalinos, y tienen bloqueada la ciudad y 
fortificado una colina y proveídose de bastimentos para 
mucho tiempo á costa de la tierra. 

£1 duque de Módena pide que no saqueen sü país, que 
él no saqueará el Bolones. Parma y él están muy blan- 
dos, y así aunque el Veneciano los llama y ha enviado 
dineros, no acuden á quitar á los papalinos el fuerte que 
les han tomado en el lago Escuro , que está del otro lado 
del Pó, hacia Yenecia , y los papalinos le defienden con 
grande valor. Ya les cuesta la borla á los venecianos 



S5S 

3,000 hombreS) d cuyo servicio viene Gil de Aix, alemán, 
baen soldado y eicpericnentado ^ con nn r^nnienlódé 
alemanes, y en tierra de esquicaros, así el Papá comü loa' 
príncipes levantan gente. 

Bl< Emperador Va ganando iién*a á los sáecos en Mo- 
ravia^ aunque poco á poco, porque él Jíríncipe dé- lYán- 
ñlvania sé uñe con los suecos, y así los héíúígaros de ttiála 
gana se alejaa de sos tierras. - •; ' ' < ' 

ES^duque dé Baviera ha cercado i iHbgenaa (Eéknatf) 
en la Alsadta, y el ejército francés en aquelíád partes éé 
va retirando por falta dé dineros y de víveres. ^ 

Los ád la¡nzgrave de Assia (Hedsen) han levantado éf 
cerco dé j^oren en el país de Gleves, porque el duqne'dé 
Neuburgo, á quien pertenece, les ha dado dineros y pro^ 
mete ser neutral. 

Juan, hifo del príncipe de Óranje, én la primera fac-í 
cien que hizo cautivé cosa de 950 caballos nuestros y 350 
infantes. Llevólos á Bergemopzon (Berg-bp-zoom) y slK 
los regaló y dejó ir libres sin rescate, por ser su prímerü 
acc)cm en campana. Al conde de Salma dio tres caballos 
y á D. Juan de Borja uno muy bueno. 

En Inglaterra el Rey prosigue en la guerra contra los 
parlamentarios con feliz suceso ; pero han venido los pu'« 
ritanos de Escocia en ayuda de los parlamentarios puri- 
tanos de Inglaterra. Todos los títulos de Inglaterra escep- 
to* tres se han pasado al Rey. 

En Francia, la Reina ha heeho al conde de Harcourt, 
caballerizo mayor del Rey y le ha enviado por embajador 
á Inglaterra, á denunciar la* guerra á los parlamentarios 
en caso que no se rindan y obedezcan á su rey. 

E( doqae lluevo de Espenion es gobernador de Gas- 
cuña, y el mariscal de Sconberg (Scbomberg) de Lengua- 
doc y Provenza, 

En Cataluña se prosigue el sitio dét castillo de Mon- 

Tono xvu. S3 






dQ a)U io^ptóp, l)i^liepd^ pon iMteaás- esperaiusas de ocu-*- 

Al conde de Oñate ie ha heobo Su M. oieroad da 
20i,9OP diácidos pari^ «yuda. «L kmpadaje de Piúdomini, 
á ^fn S. íML: bsi IPie^l^Oi ]( b«C€i grande» hopraa y favorcB. 
Cqft^dqe^trt^ «if^;íara96i3ia. salid é rtcibiiie el Gonflcy^ da 
Estado, y á la puerta de la cijudiBid ettaba uAft, careozída 
S^ J^.. mra, que eqlr^se en «Ala,, y Icia ágaaajos y demostra- 
GÁPiM^.ftue ^^ Mw Iq.ba bedto ^ik aijdogranda aokremaf^ 
ñera, y él efk tH94^<^r«^^i^j9t 7 trb^ tM grande ItaeimteB^ 
^q de qri^ifi^ y «opropaniidQ» cjne dado la pmdkra traer 
iqftyQy mngviQ^ ipQtW^do d^ k)s inai» ricos de. Italia ni 

AÍí}ppíinií|r . ; 

Al duque de Maqueda le han vuelto. la armada real, 

y ^4^^ 4(^ ^^ 1^ 1'^ lincho Sw M.< mereed 4a que goce 
de su e^pomí^^da 1 Q ano» d»s|iueis de miento, y dispon*^ 
ga de lo$. frutos coiap ineáor le p«reci^re, y ea ana de las 
me^or^ Qncpmiendas que bay, 

Al duque de Tursí le han d?do. la?. g^Jíeraa de Bapa*^ 
ña con que Fernanciioa (ped^ tri|ll^l%dQ* 

3* Mt ppr ahora se queda w ^^inagp». y $e anAitnde 
pa^rá £)IU est^ iuvierno. 

. Qa^ niand^do ^. M. que para e^ c^^a que venga aa lo 
s^^^rece 4 Picolomiui un cuarto en la ca^a del Tesoro» y 
otro al duque de Tursi; mas no hay hoy f erüdaiDbra de 
qui^ hayan d^ venir,, ant^ está muy valido lo oaalrario, y 
sobre este punto se^ bífso cénselo. d)9 G9(^^ ho» pjwreoeres 
fu^f on enco9tra4Q8; I09 vm fu^roft d» aenUisieiita (1 ) que 
conveníala a^istenf^ia (j^S* M. por ah<Mra en ^i^aga»» 
El eje Oñ^te, ae diipe^ sacó- w papel umy hneoa ea contra 

■ I I" ' " K" ' 



3Sft 

da esto pamcer» y iii> a))$taot6 esto se prosigue kr: aaUteD*p> 
cía da S» AL en aquciUa ciodad. 

Siíoeae vigiiaa al sedDc Cond&-Doque y al Protonota* 
riov 7 que astáA senalados por S. M. por juecea el señor 
Presidente de Castilla > y el señor Presidente de Haoioi^ 
da, el Sr. Presíidente de Yalladcdíd que koy está ocupado 
en la visüa <lel Consejo de Hacienda, D. Antonio ContreM* 
ras» y eV obispo de Pamplona. Esta último no lo será, por-» 
que ha muerto. 

Tres diasi há tiegaron las bulas d» Inquisidor geáeraif 
(Joáspo de Pkmncia, Aree,Reiooso> que hoy está ocupador 
eala visita déla cansa que hqbo esbos^ años pasados en 
el convento de San Plácido, fundación del Protonotarío. 

Por D. Jttan de Villamayor, que era maese de Campo 
de un tercio, y estaba preso en Barcelona, se bebía 
hecho diligencia para trocarla con otrO monsiur que nos* 
otros teníamos pveso, y no querían darlo los franceses, 
si no daban además del prisionero S,000 escudos en oro« 
Viendo esto A p. Joan y que estaba en una prisión muy 
esta^eoha, se resoifvíó á. l^cQr sua dilig^ciaspara escapar- 
se> teiMeiido por menor traba|o el morir de una vez que 
el estar padeciendo tantas muertes con el mal tratamiento. 
Estaba con él un criado suyo preso, y los dos se quila ron 
el uno al otro las prisiones con grande trabajo, y con ma^ 
yor rompieroa ooq grande cuidado una pared de piedra y 
bioiefoa un agujero capaz para poder salir un hombre. 
Salieron de noche y dieron en ua terrado; de aquel se 
arrojaron á un patio y se escondieron hasta que al ama-^ 
naoer, abierta la puerta, tuvieron el paso franco. Salieron 
á la ciudad, donde estuvieron aquel dia enciibiertos hasta 
qne fué hora de cerrar las puertas. Ya tenían compradas 
espadas» y coa grande disimulo, coa la gente qoe-de la 
ciudad salia, se salieron entre ellos. Viéndose ya fuera, no 
pódian ir por camino derecho por no ser sentidos y vuel* 



956 

tos á lapriáion* Tomaron unos despoblados , donde encon- 
traron algunos soldados coa quien tuvif^ron choques, y á 
punta d& espada se libraron. Lo <}ue mas les aprestaba 
era el hambre^ y fué en tan grftnde extremo que el Don 
Juanide Yiilamáydr se cayó desmayado , sin poder dar 
paso. Aeertóá pasar un labrador « y el criado le pidió por 
amor, de Dios álgun pedazo de pan. £1 debía de ser mise- 
riocNrdióso; dióle pan. y: vino y de lo que llevaba» y paga* 
ronselo bien; y además les dio unos panes,, don que des^ 
pues de varias, fortunas alegaron á Zaragoza amo y criado. 
S. M. le mandó volver al ta*cio, y le dio una ayuda de 
costa; es. bu^n soldado, aunque 00 ha sido dichoso hasla 
ahora* ¡. 

La du(|iie8a de Medinasidonia se dice entrará en Ma- 
drid el jueves que viene. 

Casó D. Pedro Valle de la Cerda cQn la marquesa viu- 
da de Gilvos. No ^ha sido bien recibida esta boda por la 
desigualdad, y por estarle hoy visátándo á.D.- Pedro Yalle, 
que si sal6 bien será gran cosa por las mudiais quejas que 
del 90 dijeron Ifi campaña pasada, á saber que corrian por su 
cuenta los bastimentos, y hubo mal modo en la disposi- 
ción de ellos; puede ser no tuviese culpa, que dicen está 
bien prevenido de respuesta para todo lo que te puedan 
opoQier* Tiene hoy 26,000 ducados dé renta, y creo no 
tuvo su padre, según se dice, la cuarta parte (4). 

No. hay plazo que no llegue. Llegóse ya el de la seño- 
ra condesa de Olivares de salir de Palacio. El lunes por 
la manatia envió, á llamar la Reina, nuestra' señora, á José 
González,. y le. dio & M. unas órdenes para la Condesa. 
Lo que eslas conteoian de cierto no se sabe. Fué José 
González y intimólas de parte de S^ M. á la Condesa , y la 



4«*«iM«i****^H^**< 



(1) Sobré esto puede verse á Pellicer, Avisos; pkg, 98. Este P. Pedro 
V«lle.toé.jcilftado del protonotário, D Gofdnimo de Vniañuéva. 



3»7 

• 

sesión que ios dos tavieroü fué de mais dé dos horas. Sú- 
pose hubo grañijie sentiiníento y lágrimas aquélla noche; 
{>idió la señora Goodesa licencia á la Reina nuestra Seño- 
ra» por tercera persona, para ir á Loecbes, y le fáó dddá 
luego. Ya que era hora de cenar vino su nuera Dona Jua- 
na deVelasco para que fuese á cenar, y díjole: «Bija, vete 
tú á cenar» que yo no me encuentro buena.» Instó la nue- 
ra y ella no quiso cenar. En fin , después de varias por*- 
fías redujo á su nuera á que cenase , porque á ella no le 
baria provecho por estar con grande dolor de cabeza. 
Ck)mió la nuera bien poco, y volvió donde estaba la sue- 
gra, y le dijo: «Señora, viendo á V. R. indispuesta y con 
muestras de sentimiento grande , se me ha hecho rejal- 
gar cuanto, he cenado; dígame Y.R. qué tiene. » Respon*- 
dió: « Lo que he dicho, un grande dolor de cabeza , ¿quer- 
rás irte conmigo mañana á Loeches ? » La nuera respondió 
que sí. « Pues vete á recoger, porque á las ocho sin falla 
heodos de partir, p Mandó al contralor de la Reina tuvie- 
se aparejados para las ocho á las puertas de Palacio dos 
coches de la caballeriza de la Reina, y á las ocho del dia 
siguiente ^itró en el uno con su nuera y una criada suya 
y otra de la nuera , y en el otro coche entraron cuatro, 
criados y dieron consigo en Loeches, ^in haber visto an-^ 
tes de la partida á la Reina nuestra señora. El dia si- 
guiente escribió (que fué martes) Doña Juana de Yelasco 
Á una de las señoras que pidiese licencia á la Reina nues- 
tra señora , para que su madre hiciese noche fuera de Par- 
lacio, porque le habia dado un vahido y se sentia mal dis- 
puesta. Debiten de dársela. Miércoles por la mañana es^ 
viaron á Loeches á todas las criadas de la señora condesa 
y su ropa. Dícese que en dpsdias, los primeros que estu- 
vo epi Loeches, la señora Condesa no atravesó bocado y 
que todo era lloran 

Ayer oí. decir habia Doña Juana de Yelasco escrito á 



358 

uoa seaora {lidiendo licencíft para estar oehb días íbb 
fuera de PaJaoio. Tode esto se cree es 4 i4 Iraxa 4e io ^e 
pssó ea ia ida del seoor Gonde^Doqde, de qoe bo fee ^eik^ 
Hienda los énvian, sido que ellos se van. 

El mísflio dia que ¡se le itotifioó á la señora Condesa 1á 
orden de S. fiL , le intimó Rozas ^n Zaragoza otrt á Ikm 
Enrique, marqués de Mairena, hijo dd «eñor Gonde^Da* 
que^ de parte de S. M., en que le decia: S. M. había tenide 
noticia ^ua el señor Gond^Duque estaba falto de salud; 
que la señora Condesa había de ir á curarle; que coorve* 
nia la iasiétencia de su persona en esta enfermedad, y que 
así el dia siguiente, que era martes» partiese sin falta. Jte*- 
plicó: « y no podré besar primero, la mano á S. M. > Dijo* 
-le Rozas no tenia orden de eso , mas que si le parecía lo 
^iria á S. M. Don Enrique le dijo le liaria un grande fia- 
yúc. Debió el secretario de decírselo á S. H., y diéranle 
4iC0noia, y elmái^tes bien de mañana besó lá mano á S. H. 
y loego al pumto salió de Zaragoza, y ya ha babiüo «vtoo 
de que está en Loeches. 

■Estas novedades dicen se han ocasionado ¿e un plie^ 
igo de cartas que se hubo del señor *Conde4)fiqae, «en que 
dráCaba de volver á encuadernar su valimiente co^ varias 
-trabas para oonsegnirio si pudiese, y débese de haber des- 
-cubierto el j^ego, y algunos temen 'por entraren él M)4es^ 
nloan(ie fiarte, que será pérdida sin gatíancto. 

Díeieseque al Gottde--Duque te mudan de toro; uttob 
-dicen ^«i á León; otros á Oviedo y otrosí Btífrgos; de "esio 
noíiay cosa cierta. C!mm> ni «atnfpoco lo «s que huyan 
:É^n<lado shlir de Zaragom al conde de Gtajal y á -D. Pe^ 
<dH> Tenorio, ayuda de Cámara, según se dijo estos días. 

También ise dice (creo sin fundamento) que babian 
tetíidó un di^slá peáado él ^jonde de Mrtawrey y el du-» 
que de Hijar; y cuentan una historia mü'y -laftga, y que á 
HIJ» te htobian 'preso y á Monterey 4e traían prMó á la 



AUmeda. No tiesie ^d^abUídad, 7 w perdoiiáá á btre 
daaib dtel Gonde^ ^^m (ái&bien ^áioéa 9& bañ maadade «a^» 
lir de Zaragoza. Son tantas las meolípás qas ae ^toen^ 
qob tto aé ({HKlfc craei* aiadá^ 

Aboca 1^ la p testa d) akis dtadas 4 fjregontbs de V. JEt: 
Eft 4o que toGá al aonde de LeíaiAs, lo qtie hay ea que utt 
dia dé estos la tráa el Pi Esítrada y el R Foaaeóa ieiíabla*^ 
ron en razón de los disparates de Espinó, y o^hiio A éat^tae 
deudo de la Clompapíá/le ibicíeroa ijrande diaonandíá, y 
dijo badiíá 'de áadMar á loa inquidUbres^ y Jes había de idar 
qn^as deque no cpstigaa á un hondire caoio este; q»e 
lo haya bedio asL> nb lo ^iie el P¿ iBatrada. 

A lo de ios bermaaos coiegiaiesdígojqtte los de la fta^ 
cialidad coniraoía les iiupuieroii un ñe se qoé, bien* ím«- 
pertínentemetite, 7 ¡se leB d&é satíaGaBcídD^ y boy es uüb 
de ellos rector, de la Univecsidad ; qne Je cupo la warie 
por San Lúeas, y ni vieron al Consejo, ni les pasó en cuan- 
to á esto por el pensamiento» y no hay mentira que no 
sea, como dioem» hga "de aJgfi. <La pacoiaUdad contraria 
quiso quitar tres ó cuatro votos para que su facción tu- 
vies^i mas votos; al que boy «es reclort, porque decian estaba 
casado; á otro porque decian habia cumplido el tiempo 
de cok^gifiU y ^ <>tro pocq^e estaba proveida en ufia pre- 
j)enda. Para esto ser vino al Caascúo (porque no ii^pidie^ 
sen los votóse JBxaminada la juat^ia, ^e mandó VKUasw 
y sf9 hizo laelaccion en <el que boy es. r^epUw. Estos otrxis 
de la parcialidad contraria á la suya, también prel^ndict- 
T(^a qqe.dosao eraa^ votos ipor rasques .aeqi^^iU^, y á 
unos y á otros dieron por colegiales y legítimos votos , y 
con esto los pusieron en paz. 

Del ^dmue de Medinasidome no hay novedad. Los 
dias pasados pidió el fiscal prorogacioü de término para 
la probanza, y se lo dieron c^n un poco mas de dilación; 
mas no tiene que probar ai hay fnio ile'que aeír. Creo 



saldrá bien, poi]qtte hoy -solo se trata «de la id<t á Sanlú^ 
éar síb licencia de S.M. , qae de io antecedente S. M; ha 
ordénade no se trate. < 

De Fernandina solo se sabe k han quitado las gale* 
raSf coiiíio tengo dicho, y dádoia^ !al de Tursi. Baeno, si no 
fuera: tan viejo. Decíase le tenian preso én Denia; no tie- 
ne eslb bástanle fundamentó» ú bien lo hay de que lé hah 
oíandado esté allí. 

El diálogo (1) procuraré sacar á quien le hizo. En es- 
to puede ser haya dificultad; si le da > no ta habrá en lo 
demás, que eso es muy poco {)ara lo que yo deseo senrir 
á y. R., á quien nuestro Señor guarde como deseo. Hoy 
entramos por la noche en ejercicios; no sé si podré escri- 
bir el correo que viene. De Madrid y Noviembre 1 de 
.i6i3.«»Sebastian Gonzalez.«^l P. Rafael Pereyra, de la 
Ciompañía de Jesús, e^ Sevilla. 



( . 



> Madrid y Noviembre 40 de 1643. 

I ... 

(Tom.M04,M1.57T.») 

« 

Fax Christi , &c. Por si no ha llegado á manos de 
V. R. remito copia del memorial que han dado á S. M. los 
moradores de los lugares* de Aragón donde estuvieron 
soldados. Mándalo de Zaragoza un Padre de los nuestros. 
Dice así: 

<c La villb de Cabás con los lugares de aquel contorno 



, (1) Pc^bablememie el MarUrip delP. ifíiircdo MáttrUK que repre$enU- 
ronlps estudiantes del Col^o Imperial en ocasión de babei«e trasladado 
á la ca^a profesa de la Compañía un hueso del Beato San Francisco da 
^a qué estaba en- las Descalzas. Véase á PelÜéer, Am<a de/ 10 ii iVb* 
fMtff / p«f . 101 VélMa támlrien la pig. 983, meta. 



8M 

j dét abaifiado de AIonteara{(o&, que en núQiera son ma$ 
de i(^> postradas á los Reales pies de Y. BL y ow vivo 
seotimíeato, dicen: 

Qfl&coD k ocasión de las DiacbA y frecaoütes levas 
de eab^lecfa y infantería qne se han entreAeáidQ y^ alojn*- 
do todofl:eatoa!afio6 muy de asiento en ellas, se' bftUan 
tan desentrañadas sas poblack>B6s, que .aunque, con el 
afecto y natural obligación de servir á V. M. » han jai:ga- 
do hasta agora por leal disimulación el sufrir con dilatada 
vida tan continua experiencia; pero como e^te daño va 
creciendo cada dia» antes de llegar ésa última disolución, 
como vasallos fieles de Y. M. y por conservarse en axh 
Real patrimonio» más que por sus interósea y conven¡ien-' 
cias, que todas y sus vidas las exponen al mayor servicio 
de Y. M., ha sido y es precisa necesidad representar los 
trabajoi y miserias presentes á qoe les han traído -los 
soldados, cuyo dolor ( como aun están vertiendo sangce 
las llagas) es tan grande que no deja lugar para quejar^ 
se de ellas» pues no contentos hoy con haberse de dar 
de colEn^ francamente sin debér^selo á título de faltaiies 
el socorro^ ^usando de la bondad de sos huéspedes y 
ain: laalidiarlos el verlos en estrena necesidad y pobrera, 

* 

se toman con violencia cuanto topan, y en poblado y por 
loa caminos'públicamente saltean y matan, á todas ipanos; 
y al que no tiene (como di fuera delito) lo maltratan de 
obiías y palabras, sin que haya.quiea se atreva' á ppooórr 
flblesií porqoe arcabucean á los jurados y^ ministros que se 
hallan á wrregirlos ó prenderlos;. los friUtbs de los camn 
pos anri verdes y desazonados los cogen y desperdician; 
en laa vifiasiponen los caballos» las acuchillan y talan y 
arrojan por el raelo' las ubas , con que sos dpeños han 
perdido y malogrado la esperanza de sus cosechas para 
muchos íaños; los ganados no están seguros en. las incultas 
y firagqsas m^ontañas, porque como son muchos todo lo 



IwafcM) y lo feiinM, oon ^m esftiem ^fa¿ pám 'elMi y 
UBiYemúin^nté para boéo el vtítit fiille «I «tütonté ne^ 
cesario. 

'(!;r6oein¿is esta dkesdicha góq Iob alogiafliieflDtas dé los 
c^AroB y capitatoeft^ baoiéodoiQ oonHfeinr cm ékeMvas 
ttjMiiB de dioeró, y peneque V. M. se «nfoimé m^mt de 
ésta verdad seTefarirán ajgnüosw 

ÍA villa de Cabás üa gastado este láio Ion ttner la »e* 
M paéka ^capitán de caballos D. Joiam de Rqas i^fiOb 
^eí&les, y shi esto « hizo dar 40 pieaasde á ocho cuando 
bübo ^Ae pasar maestra^ y 600 ba^fes^e Isolo para hm* 
¿terles estorsiones envió á düéreiites partes, 'dé|Mk>Io8 en 
lugsfr de agradecimiento intimado de qué volvería por 
MU con otra gente bmta asoiarlQis. 

IK)n íhian de iPavaaán^, capitán de ooraBa&, á lit ida y 
vtieltá deLapvfien, y una c(Hn{ian<á delmaaiipiés de MDr* 
(IM témMeti se deBOOmpasaron. fil comiAirfD.^nertiliAii-* 
diféÁ de Haf<0 qne 'hoy >éBtá dojado oon la eoya^ st kaee 
dbr psfra stt f)tallad6 rs. ál ^ía, y ous «oldaéos wmmh j 
belbeti oon 'el mismo exceso, y en lo hfíhimo noabn lel des^ 
(Srden wn acttChillab, berir y uiti^r )á 4os |iiiftronsB* áqoí 
\6 padece 'él real convento de neNgieisas de ^n Oélmáido 
én coíbrar )s» rstttvs y irntos deque se soeteMm. 

8n el lo^r de Líesa el «aipilan loscom^Mso'on KO i«k 
les dé á báí^yj en lüsihigares de Aviego y iPienzonn idon 
Péd^o <de Mendtea, así como Hegd les smA SU rs. és4 
ocba» ofreciendD* baoerse ed gasto^ y luego^se kitao dar ¡de 
cdtner -e^plébcKdttinente. Coi D. Rodrigo iSifio <se iccRiota*^. 
tsron en dos'de á «ocho fuera de isa eoinida, y en dsetó tras 
noches iq«e test/irvo cobré adeTanllades 1$. A ¡D. (Alvaro lie 
(piñones le dan cada dia nn cántarode vino, cmitro a^p^es^ 
citfob Mfbras de enmero y el pan necesario, y >en Bitege el 
cepitan D. Inan de Kojas, demás del pan y vtoo, 4e ^MWtii. 
buyen con 1 i ^t^.-, y en (a Baf¡a O. DomMgo de BniMpb 



•d^be i34 libnñ qoe pidkS preMadds pana >ei Mcorró de IcM 
«oidádds; y ñiá éa ^eátois como e«i tos lugares de tal y ^tfl 
parte y gefteratmeiítéiM todos adtMide^táD ell^dos, de^ 
«ás de eusteotarse y Roerse dar l>agajes (que esto cMi 
4á oobtínuaoíoa se les lia he^o carga ordiiüatia , aüD<i6é 
ífioomportable) con ifias libertad que padieHan MfédcfenOfeí, 
jrampoQ tes pwrtsb, mean el trigo y cebaiia láe los «^b^ 
Henos; Vibrtefi él tídéo de las bodegas; lA^aViesaa Ibs mon- 
tes 'yovios ; trepan los eamiúo6 ; llévaiise la comida y 
cuanto Ibopaii de los pobres 4abi^adores que ' Cultivan la 
iienra y los dejan imañiatados, ton que precisamente Mtft 
la Dontrátacion de un lugar á otro, las liéi'edades «quedan 
hioiüta6, y todopor donde andan pairee catnpo de «netai^- 
^. JUévanse pvesos hw que quieren de un pueblo á Mró 
basta desedtnsfiarios; y eomó se ven superiores en las afr^ 
tna», ^li^onen los alojamientofei á su modo, alojándose 4'0 
y 4>2 petHDüas en «na casa, y ^ veces una t^Hupanía entera; 
y otmib ipdr la mayor parte son cortos, en Weve los a^ue^ 
lan y licenciosamente pasan á otros á ejecutar 9ns tráistfli-» 
dttdes. 

No ¥e teprasenltan otros irffinitbs^ravio^, ^ccfhechbs, 
tJ^teisiMes, insolencias, estúpidos, homicidios, poi*que ya con 
lo referido falta el aliento para Contarlos, y porqijte las 
voces con tan multiplicadas lástimas no quieren causar 
aflicción al magnánimo pecho de V. M.; solo para consuelo 
suyo manifiestan el corazón y ^cen: que les fuera mas 
gustoso morir en medio de tantas apreturas en servicio 
de Y. M. , y tuvieran por l)feh , ya que están empobre- 
cidos y asolados, dejar sus mujeres y hijos, ó miserable- 
méhte é'stts «rjios verter la sangre én defensa de Ids ar- 
mas de V. M. 

Gloriosos blBAí ¡quedado tos ^«áblos qfM ha ooupado 
fá FVafnbés tott sus ultimas y lán^entables Tainas, ^ek> en 
aoM^dMse isus vecinois que ataduvieron tan leales s)nfMtar 



aeti 

ano» quedeudo ^0(es perder (qdoís s^a h^(»^dbs/dveritii^ 
iTQr la^ vidas» ver despedazados los hijos, llevar, lato Ddu- 
jeri^s y 9al;ire todo morir tritteioeate, qite/ conservarse 
eo ellas rjq^s y poderosos, -aunque vasalk»; viles dé otro 
ce^, y es gloria grande para ellos, que aun en medio de 
tantos' accidentes no se olvidan de servir á Y. M. con sol- 
dados qpe 'asistan en las frQnteras.para la presente igaerra. 
,. Lo qqe últimamente sitien hs que; los soldados de 
y. .]\(4 qi^ Qstán para defenderlos, esltoa.mtsmoa los des» 
{truyaPi ultrajen y deshonren. Y pues Y. M. es: padre rey y 
señor, no permita que á su vista se les hagji A' tañías inao-^ 
Jpncias, porque; ¿á qqién mejor queá Y. Mw podnin dirigir 
SU9 lástioaas, en cuya Católica Real Magestád . sé halla el 
ppder para satisfacerles las injurias, la justicia para el 
coligo de los dj^litos , el amparo para volver por la aflic* 
cipn de estos subditos , y la piedad y misericordia para d 
repiedio de todos que esperan conseguir de la .Real mano 
de Y. Mm que Dios guarde felíoisimoa añoa parabién de la 
cristiandad.^ 

Nada mas tengo que avisar. Dios guarde á Y. R. mu^- 
chos años, como yo y los de este coJlegio deseamos. De 
Madrid á 10 de ¿noviembre de 1643.-= Al P. Ra&el Pe- 
reyra » de la Compañía de Jesús, etn Sevilla. 



Madrid y Nmmbrí 4 5 de 1 6434 

(Tom. 419, fól. 744.) 

. De Roma nos han llegado av^isos.de primeros de Oc^ 
tubre , que en sustancia dicen lo siguiente : 

«Prim^am^te me dicen qtte en. el. año de .1642 
martirizaron en Jqpon á* siete mi^ionoroa, los cuatro de la 
Compañía, y 1d9 tve» seglares .portuguesas que les apompa* 



36S 

oaron; tocios ifindron laegó que entrarofi presbis y martiri* 
zados; los de la Compañía eran: dos polacos, ano porta, 
guésy otro italiano. 

De Etiopia que babia siquel emperador llamado del 
destierro á su tio, hermano de sa padre, que se dice Ras- 
zela Ghristos; qq^ por s^r.gra^a de^o^or de 1^ fé y de la 
Compañía le babian quitado sus oficios y le habiaa des- 
terrado , cuando desterraron al Patriarca y á los demás 
PP., con que abre la puerta á la conversión de aquel 
gr^wde imperio. . ; 

De ^ China avisan los PP. como el Rey los bal)ia lla- 
mado á la. corte, y á su Palacio, y que eran y estaban 
muy validos, y con licencia para predicar b fé, y que 
así lo hacían, y que bautizaban innumerables, y que no 
ecan ma^ por falta de PP^.y así piden 200,. dioieodo. 
que lodos tendrán que hacer, y muqhos mas si fu^ep. 

Llegó un P. Procurador de la provincia i}@ Goa á 
Amsterdan en una nao inglesa. Este escribe que además 
de la nao de la India, que llegó á Lisboa en Abril, carga- 
da de perlas, pedrería y demás cosas del Oriente, estaban 
á su partida en Goa otras dos mas para partir, riquísimas, 
y que con ellas venia un galeón , hecho allá en la India, 
cosa notable y con 80 piezas de broooe, que el estado 
enviaba de presente á Portugal, cargado de cosas del 
Oriente. • 

Dice mas: que 1 5 dias antes de su partida de Goa ha- 
blan llegado dos naos de Macao, cargadal de oro, sedas 
y almizcle, y que en ellas enviaban á darla obediencia á 
el nuevo rey, lo cual no habjan hecho hasta ahora, por* 
que quisieron les viniese primero de las islas de Castilla 
lo que allá tenian, y recogidas sus embarcaciones hicieron 
lo que digo. 

Dice mas que holandeses dieron sobre Ceylan, pero 
que fueron rechazados def 4o& portugueses ; y que estos 



di9r09( wbre \m hobAdeaes y lea tioiiaraiii á MefAlüM^,. 
1% qyial haH^roa laay fortifio^da y rica ^ y (tue quedsiB en 
ella los portugaeses. 



Zarugoxa y Nimembfe 16 tfe fSlS. 

fFom. 404. f».«l ?.•> 

Estos versos andan en manos de los cariosos; hüroiba 
algún ' desocupado, hombre de ingenio mordaz y atrevido. 
Por si' ña son conocidos d!e vmd. los copio para que yea 
éí triste eslaéo de nuestras cosas ; no andan mejor tas de 
aquí, pidea nada se adelanta con tanto apresto de guerra, 
tanta junta y tanto qnitar cabos y nombrar otros nuevos, 
que Dio9 quiere sin duda castigamos por nuestros ma«i 
cho^ pecado». 

<<La guerra da Pbrtogal 
De Ul ioerte te gobiema, 
Que pwft qpoAaea elema 
Se dispone en todo mal. 
O es falta de general, 
O es ealpa de lo» soldados , 
Que «4QS yi otro» enrosoado^ 
•En sa insaciable codicia, 
Afrentan á la milicia 
Con robos y con pecados. 
La Tifia, de Bstramadnta 
HoDtarey la Tendimió,. 
T Garay la rebuscó 
La escarda verde y madura. 
iSaolistéban saapvesfra 

Por dejarla d^si^efada» 
T viéndola ya acabada. 
Sin que pueda defendella, 
Sa anlra el Fortuguéíi per ala 

QoB|i(Q vite Tiondiíaiaila. 



yalvec4^ t¡fi^ era el vi\lU4o 
De la viJEia J su defen^^» 
De la portngiiesa oíeD3a 
Está ya por lierra ech^do^ 
No le dá al Gondoi quidado 
Su pérdida, aunque la viit 
Edutre Us^Bto y voceriii 
De ^iSiXilA ji/ipiT^ j glelveya. 
«•Mira Neio da Tarpey^^ 
A Roma cómo. se. ardí v 
Viendo 4 Valverdi^ rejadida 
Se cisca, todo exirem^o, 
Del mayor ^l ma^ pe^oef&o; 
Con &nimo y. color perdidp» 
MedrosQ el mas atrevido 
Fía solo de sus pies,, 
De su miji;á el interés 
Hacieada y c^aa perdiendp, 
Vá paso á paso huyendo 
De miedo del Portugués, 
Victorioso el lusik^uo, 
Gana cuanto lles;a ék veiT) 
Aun mas que con su poder 
Con el miedo casteliauQ 
Todo le es t&eil y \lano 
El es^urrif y cyspuri^; 
Mas quién se lo luí do eslprbap 
Si solo los cast^Ilanba 
Para roh^r t,ieneu baños, 
Mas no para pelaai;. 
Socorro piden al Gfmdei 
Los pueblos en su aflicQiipn,. 
T el Go^d^ ^ ^^ petición 
Ni socorre ni resf <md^ 
Dentro en Badajea se e^nf)e. 
Sna vfoxqp fortiOoando, 
Tiempo al enemigo dando; 
Ni snnas preriene, ni gentes 
Qoa coflfMi Fabio prudente 
Piensa vencer dilatando, 
tto bita, al Conde vtJor, 
Qu9s Cueva de 9enavide|, 
Nieto d^ ,eaii!|afioles (¡lides ^ 
Del moro espauto y terror. 



368 

Qae lá Condesa y bu amor 
Le detiene, es cosa clara, 
Pues al partir de sn cara 
Cuando Marte mas le pica» 
Si espuela de honor le pica, 
El freno de amor le para. 
Yalverde, El FresnO; Alconchel, 
Chaves, Torona y la Higaera, 
Torres, Almendral 7 Albugera 
Abrasa el tirano cmel; 
Temblando de miedo del 
Está Badajoz, no es nada; 
La tierra está despoblada 
Y fuera de su clausura 
Las monjas, y Extremadura 
Consumida y acabada. 
Si desto no hacen caso 
Los que gobiernan á Espafia 
O su juicio les engafia, 
O la llevan paso á paso 
A su ruina y Aracaso. 
Cual Cataluña anteayer 
Portugal se perdió ayer; 
Si hoy Extremadura pilla, 
Andalucía y Castilla 
Mafiana ¿qué han de hacer? 
Cometiendo á España estén 
Por dar con ella al través 
De una parte el portugués 
T de otra el catalán. 
Uno y otro pian pian 
Ganando tierra se viene. 
Aunque procurar conviene 
Remedio páralos dos. 
Si no lo remedia Dios, 
Remedio España no tiene (I).* 



(1) A continuación de estos versos se halla al fol 64 vuelto el siguien- 
te apunte de letra delP. Rafael: «En Cantillana se le quemó al Conde de 
dicha villa todo el palacio; comenzó el fuego por uña sala entera llena de 
cáñamo, y de alli se quemó tpdo el palacio y menaje de casa, que fué 
mncho. Ibase pegando en el pasadizo que va á la iglesia y sacaron el 
Santísimo y las imágenes; cortaron el pasadizo y atajóse el fuego que no 



S69 

De la guerra que por aquí ^ hace no tengo nada que 
añadir á lo que dije en mi últiina. Los catalanes siguen 
obstinadísimos; si algo ocurriere ya avisaré. Dios, &c. Za- 
ragoza á 1 6 de Noviembre de 1 643. 

Madrid y Noviembre 2& de 1643. 

(Tom. 404,fól. 674.) 

Pax Ghristi, &c. Un Padre de este colegio acaba de re* 
cibir una de Badajoz del 48, que á la letra dice asf: 

a Padre mió, si mi miedo hubiera de depender de la 
rota de los portugueses, mal pleito tenia, que no sé 
quién escribe mentiras tan sin fundamento. 

Nuestro ejército nunca lo fué; nuestra caballería an- 
duvo junta, y por no tener infantería no vio jamás la 
cara del enemigo. Durmieron esos millares de hombres; 
sería de buenas á buenas; la verdad es que se retiraron 
sin haberles roto nunca 20 hombres juntos ni imaginación 
de ello. Están previniendo la campaña de la primaviBra, y 
corre voz que fabrican barcas, que es argumento que 
quieren dar en Talavera, que es el modo mas seguro de 
sitiar á Badajoz. Ciento y cincuenta mil ducados tionen 
de asientos para las mesadas del ejército; parece increíble, 
pero los tributos son tan excesivos que alcanzan á todo 
esto. De acá pocas esperanzas hay de que se remedie 
nuestra fortuna. Dios disponga lo mejor, y guarde á 
V. R., &c. 



Uegase á la iglesia. Despaes en procesión llevaron el Santísimo olra vez 
4 la iglesia. El P. Quintana Dueñas se halló alli y el hermano P. Glemen- 
le^ y el Sr. Tiberio y estos sallaron por una ven Una para librarse üel 
incendio. Sucedió esto de 20 ¿ 22 de Diciembre de 1643. 

Tobo zvii. 34 



De: Zaragpra la qne hay eaque Moiisíw de La Mota 
dio* YÍsta á naestro ejército, que está solare II¡oq;(oki. Salios 
la mayor parte dól á haeerle freato; traía La Mótt i,,WO 
infantes y 2,500 caballbs) foriaó sa éjévcitó oob grande 
frente y poco fondo, porque pareciese habia mas gente 

de la que en realidad de verdad venia. Nuestro ejército, 

• 

por el contrario, constaba 4q 8,Q0,0 infantes y 2,000 ca- 
ballos, porque otros 2,000 infantes y 500 caballos queda- 
ban en el sitio de Mon^Qn en conserva de las fortiñcacio- 
nes. Dispúsose al contrario de lo que el enemigo lo tenia 
dispuesto . la frente no grande y el fondo n^ucho, coa de- 
seo de qu^ pareciendo la gei^te m^nog les diese codicii^ 
de acometer. Salieron seis compañía^, dql eneoiigo á esca- 
rani^uifar y fueron luego retiradas de Ips nu^tros cof^ 
muerte de algunos franceses. No qui§o L^ Mota eo^p^j^^ 
se ^i^ acudirías (1 ] cpn que sq di^a principlp. con este 
^mpenup á qi^ hubiera rompimiento genpral de jfjf^ y obra 
partQ. Satúvose á vista aqu^l, diai y sfí retiró. 0a rep^rti»^ 
do 4!4 g^nte para, invernar; p^roce no trat^ cap, Q^tq de 
soQorrer la pl^za, sino que la deja en mi^Apsi d^ la for*- 

Loa del castillo están bien apretados y. no 4o})eq 4q 
teneiT municiones, porque no han tirado e^to^últippos días, 
^1 Qtrp dia salieron á hacer un^ surtida y cQgÍQi[oxi des- 
cuifla^os mas de lo que debieran un cuartel; mataron al^ 
graQs; fueron luego puertos en bui^a cop mi;iiQif(e de xaor 
cbos, con que la gentQ que hoy hay es pocq, . si bieipi, la 
obsiMQií^Qion es mupha. 

Dicen por cierto tienen por gobernador allí l^fif^nr 
ceses un valon (2) que se pasó de nuestro ejército al su- 

(1) Lo mismo que soeorrerlas. 

(S) Pellicer en sus Avisos, pág. 109 le llama «iborgonés y vasallo d» 
España.» Afiade que en Flandes vendió nna forlalesa que tenia ¿ su oar- 
jgo, y se pasó á la ol)ediencia de Francia. 



yo, y nos faé traidor, y este viendo no ba de babef para 
él perdón llegará consaporfia haeta lo último. S. M. ló 
siente, porque desea se tome sin derramamiento de san*** 
gre, y será fUerza le haya tomándose por violencia. 

También escriben este cotreo pasado un caso extraer* 
dínario que había sucedido en Zaragoza. Había en aquella 
ciudad una señora viuda y de buen parecer, que era viz- 
condesa de Torreseca. A casa de esta señora llegaron 
tres hombres; el uno en hábito de labrador con una ees-** 
tlHa y una carta; los dos que. le acompañaban se queda- 
ron á la puerta de la casa. El labrador (si es que lo era) 
subió arriba con so costilla y carta, y preguntó por la 
señora vizcondesa á una dueña. Ella le dijo que qué la 
quería; respondió que dalle aquella costilla y carta. Fué 
con esto la dueña á su señora y díjola como estaba allí 
un labrador con una costilla y una carta para su seño- 
ría. Respondió la señora: « Decidle que os la dé. » Volvió 
con esto la dueña al labrador y dijo: « Mi señora dice me 
dé la cesta y carta, y si pidiere respuesta aguarde y se 
le dará. » Dijo el labrador que traía orden de dar la ces*^ 
ta y carta en propia mano á S. S. , y que sí no le dabap 
licencia para darla de esta suerte se volvería con ella. 
Fué segunda vez la dueña con este recado, y su ama le 
dijo: «Decidle que entre.» Entró y haciendo su cortesía, 
le dijo: « Esta cesta y carta me dieron para S. S., y me 
dijeron la diese en mano propia, y que S. S. la leyese y 
me diese la respuesta.» La buena señora se puso á leer la 
carta y el labrador debsgo del capote sacó un pistolete y 
le tiró á la vizcondesa y se la dejó allí sin decir Jesús , y 
se tornó á salir y se juntó con sus compañeros y se esca- 
paron, de suerte que por ningún caso se ha sabido hasta 
hoy de ellos. 

También avisan de Ziaragoza que trataban los de BIoq-» 
zon de rendn*se, y que pedían entre otras oonditiones 



3W 

que hábiau dé salir seis enmascarados. No sé si esto es 
taa cierto; que si lo fuera, mas cartas hubiera que dieran 
noticia, y esto solo se sabe por una de un. particular. 

De Flandes vino el correo ordinario el otro dia-y con 
él avisan que en nuestro pafd no hay novedad ninguna; 
que en el de los holandeses habia división entre ios Esta- 
dos y el príncipe de Orange y sus aliados por ocasión del 
rey de Inglaterra, porque el de Orange y consortefii. tratan 
de favorecer el partido del Rey; los Estados al Parlamen- 
to; y si con esto se embarazasen los unos con los otros 
nos estaria bien. 

También avisan una singular providencia que nuestro 
Señor ha usado con el Emperador, y fué: que habiendo sa- 
lido á campaña contra los suecos para echarlos de la 
Moravia y de otras plazas que habian ocupado en la Boe- 
mia, se ofreció enla ciudad de Yiena, corte del Emperador, 
un negocio muy grave, para cuya resolución necesitaba 
el Emperador hallarse presente y dar la vuelta á Viena á 
la ligera. Salió de Moravia y llevaba solas sus guardas 
ordinarias, y muy pocos de los caballeros, que los demás 
quedaban con el ejército. 

El Sueco no se sabe por dónde tuvo noticia de esta 
ida á Viena del Emperador, y le armó en un puesto aco- 
modado en el camino una emboscada de 2,000 caballos; 
y siendo aquel el camino derecho de las guardas que iban 
delante, llegando cerca de aquel puesto, donde habia dos 
caminos, echaron por yerro por el de mano izquierda , y 
dejaron el otro de la emboscada, y fueron los de adelante 
siguiendo á los de atrás hasta que llegaron á un pueblo que 
preguntando cuánto distaba de allí Viena, hallaron ha- 
bian rodeado dos leguas y perdido el camino. De allí los 
encaminaron, y en estando en Viena tuvieron avisQ del 
ejército de cómo el enemigo en tal parte habia puesto 
una emboscada para dar al pasar por allí sobre el Em- 



373 

perador y prenderle ó matarle» y qae habiendo esperado 
dos días y mas, siendo el camino derecho ir por allí, en- 
tendieron habían sido descubiertos y ídose el Emperador 
por otra parte, con lo cual se volvieron á incorporar con 
su gente; y fué el acierto y buena suerte del. Emperador 
el haber guiado por yerro las guardas por distinto cami- 
no, ordenándolo así nnestro Señor para benefício del Em- 
perador y de los suyos, dejando frustradas las astucias de 
los enemigos, en cuyas manos cayeran sin duda si no los 
hubiera Dios y su ángel guiado por parte donde llegaron 
salvos y buenos á Viena. 

También escriben de Flandes que los imperiales que 
están en la Moravia hablan dado dos rotas á los . s(jiecos 
muy considerables. 

ítem: que otro ejército imperial había ido á la Silesia 
y cogido á Freiberg, puerto principal donde desembar- 
caban los suecos que vQpian de su tierra á Alemania, y 
otras dos plazas que alH tenían principales que les servían 
de seguridad para los socorros de su tierra, y para tener 
en la ajena seguras las espaldas para las retiradas en ca- 
so que la suerte les dijese mal. Esto ha venido en algunas 
cartas; si fuese cierto era la mejor prueba que podía ve- 
nir de Alemania, po^ quedar hoy sitiados en medio de 
ella ios enemigos, sin tener donde retirarse ni donde ir. 
Esto se tiene por cosa tan grande, que mientras no hu- 
biere mas ciertos originales que los de Flandes, no se le 
dará entero crédito, si bien juzga la gente cuerda puede 
ser haya algo, aunque no tanto como lo que escríbela de 
Flandes, y así aguárdase la certificación de Alemania pa« 
ra saber lo puntual. 

Ya creo tengo avisado á V. R. como al conde de S¡- 
ruela, gobernador que fué de Milán, le han dado la em- 
bajada de Roma; al de los Velez el víreinato de Sicilia, 
donde ya está, y al almirante de Castilla lo de Ñápeles» 



871 
Liche va por embajador extraordinario á Roma (1). Dice- 
se que ei Almirante estará poco tiempo en Ñapóles y 
que vendrá á ser mayordomo mayor. Ei conde de Pena- 
randa, que era del Consejo Real y de la Cámara, va po.r 
embajador ordinario de Alemania, y ya ha partido. 

Estos dias partió de Valencia una galera reforzada 
con dineros para Genova de particulares; iban en ella el 
embajador de Luca y el de Genova. Díoese padeció nau- 
fragio en el golfo de León; no se sabe de cierto, si bien 
las congelaras lo haóen creíble. Para esta estaba convida- 
do el P. Asistente , y por no parecerle á propósito no 
aceptó la oferta. 

Bícese parten otras dos galeras de Cartagena y que 
en la una irá la marquesa de los Yelez y en la otra el 
conde de Siruela, y que iban en conserva de estas otras 
cuatro. No sé si esto es tan apriesa como se ha dicho, si 
bien se hacen diligencias para saber la certidumbre que 
esto tiene. 

Ayer vino aviso de Zaragoza que habían saKdo cua- 
tro soldados de los principales á tratar de la entrega de 
Monzón con D. Felipe de Silva, y que entre otras condi- 
ciones pidieron les diesen licencia para ir á tratar con 
Monsiur de La Mota del socorro, y (ftae si dentro de tan- 
tos dias no le daba, se entregarían. Respondióles D. Feli- 
pe era ya tarde para pedir aquella condición y las demás 
que pedian; que se habían de entregar á discreción del 
general lisamente , y que no daría oídos á otro ningún '^ 
partido. 

Del señor Conde-Duque no se sabe otra cosa mas de 



(1) Es equivocación; pues ftié nombrado para la dieU de Munsler para 
las paee9 que á la sazón se trataban. Por Liche ó Eliche, como debió de- 
cir, habrá de entenderse el duque de Medina de las Torres, yerno deJ 
Gonde*Duque. 






375 

qne con esta novedad de la salida de la seoora Condesa 
de Palacio le ha caido una melancolía. V. IL pida á nves-^ 
tro Sei^nr lé cohsudie y conforme oon su Tóluntad* 

Salió de iioeeiies para Toro él Iones pasado la isenora 
Condesa. 61 séntimíentb y lágrimas que esta jomada le 
cuestan ha hecho grande compasión á los que la han vi-- 
sitado. Al pasar el puerto estaba tan cubierto de nieve 
que un criado murió del frid^ y S. E. se volvió al Bsco-- 
rifll. Llegaron tan penetradas del sos damas, -que fué ne*- 
ce^rio cubriríais con sábanas en vino caliente p&ra qub 
tío acabasen tambiefa algunas de ellas. Así lo escribió &. E. 
á Palacio. Ya ha habido aviso pasó el puerto, por^ne hi<- 
cieron se abriese el camino , y llevaron mas i^eparos con-* 
tra el frío que la primera vez. 

Muy pensada debía de estar esta jomada y muy re* 
suelto S. M. en que la señora Condesa la hiciese» Díjome 
uñó de Palacio que el tiempo que S. E. ha estado en Loe* 
ches todo ha sido proponer saliendo á varios partidos de 
estar en Madrid ó en Loeches, &c. , y que con todo edo 
no se le concedió nada de lo que pedia, sino que ejecuta- 
se lo que le estaba ordenado. No ha podido estja señorn 
haóer mas para mostrar la fineza de amor que tenia á 
SS. MM. y AA. * 

Un criado (1 ) de S. M. estaba casado con una mijyer 
de buen arte; tenia en su casa á un enano del Príncipe, á 
quien su mujer, por ser cosa de Palacio y huésped, r^a^ 
laba como á tal. El hombre es melancólico y de edad, y 
dio en sospechar que lós regalos que su mujer hacia al 
enano no iban encaminados á buen fin. Tuvieron sobre 
esto muchos disgustos, de suerte que vino á boticia de la 



(1) Llamábase Marcos de EnziniUas, y era aposentador de Palacio, co- 
mo puede verse en Pellicer, que caenla Umbien el suceso, ivtm, pá- 
gina 111. 



376 

Reina, nuestra señora, y mandó al ponto le sacasen de 
casa al enano. Pasaron algunos dias y dio después en de-) 
cir que una niña chica que tenia se parecía al enano , y 
cavando en este pensamiento tres dias há que recoglén* 
dose con su mujer en sana paz, á las tres de la mañana 
la dio de puñaladas, y quejándose con el susto á la pri- 
mera, y pidiendo confesión la degolló. Cogió tres hijos 
que tenia y llevólos en casa de una vecina, diciendo iban 
él y su mujer á cumplir una promesa á Atocha , que cui-r 
dasen de ellos hasta que volviese á la noche. Despidió las 
criadas luego, y cerrando su casa se fué en casa de un 
oidor de Hacienda, y contóle lo que dejaba hecho en su 

• 

casa , y rogóle diese cuenta á algún alcalde amigo para 
que previniese la causa y se recogiese el hacienda, que es 
hombre muy rico. Hfzolo así el oidor; y atisó á un alcalde 
v dióle las llaves de la casa, donde halló mucha cantidad 
de reales de á ocho, sin la plata y oro y joyas y otro me- 
naje y vellón. En plata, en reales de á ocho, serán mas de 
48,000, y lo que se embargó pasa de 50,000 ducados. Él 
se retiró á la Ti^inidad , y de allí enVió á llamar al enano. 
Él, inocente del caso, iba y en el camino topó con un 
conocido , y preguntándole dónde iba respondió le habia 
enviado á llamar su huésped. El otro le dijo si sabia lo 
que pasaba ; dijo que no : .« Pues sepa quo ha muerto á su 
mujer esta noche por celos, y que debe de querer hacer 
lo mismo con él. » El pobre se volvió despulsado (1 ) á 
contarle al Príncipe el suceso, y la dicha que habia tenido 
en haberle avisado. La mujer tenia muy buen crédito en 
todo el barrio, y muy buena opinión con todos los que la 
conocian. Ha causado grande lástima , y cargan mucho al 
marido de melancólico , y qae este disparate ha sido efec- 
to de su condición , y no de causa que la mujer le hubie- 

(1) Sin pobo? 



377 

se dado. CSon todo eso él tiene dineros y en breve con 
ellos saldrá por ventara bien, que así suceden otras mu-^ 
chas cosas. 

Este correo no he tenido carta de Y. R. ; deseo esté 
con enta*a salud; désela nuestro Señor á Y. R, comopue* 
de y yo deseo. 

Del suceso de D. Bernardino de Córdoba teníamos ya 
noticia aquí (1). 



(1) Hállase relación manusorita de este suceso en el dicho tomo» 
número 101, fól. 577, y dice así : 

« Fué D. Bernardino de Córdoba á pedirle al tesorero de la bnla de 
Sevilla le pagase á un hijo suyo cierta cantidad de dinero; y el tesore* 
ro no le respondió tan á su gusto y con los rendimientos que él seprome-* 
tia: de que D. Bernardino se dio por ofendido y le dijo algunas palabras 
ocasionadas y pesadas, con que se despidió; y á pocos dias, yendo el teso- 
rero con otros cuatro en su coche le encontró D. Bernardino, y al empa- 
rejar, tomando ocasión de que no le babia quitado el sombrero, se apeó del 
caballo, y sacando la espada embistió con ios del coche y riñeron un rato 
trayendo á mal traer á el D. Bernardino (que aunque es animoso y se tie- 
ne por valiente, reflia con cinco hombres de bien) hasta que llegó gente y 
los apartaron. Esto sucedido, á poco trecho se encontró D. Bernardino con 
un cuñado suyo, y como habia quedado poco satisfecho del suceso le di- 
jo á su pariente lo que había sucedido, y los dos volvieron á buscar á 16s 
del coche, y segunda vez les embistieron y salieron heridos uno ó dos de 
la parte del tesorero. Con esto, temeroso y poco seguro el tesorero, se fué 
á dar cuenta ¿D.Juan de.Santelices, y acordó fuese D. Cristóbal Mufiozi 
alcalde de la Real Audiencia, á prenderle.El lo ejecutó buscando ^ hom- 
bres para que le acompañasen; muy pocos para su mucho miedo; y sabedor 
deque le ballariaen casa de su dama entre doce y una, fué á esa hora 
de la noche. Hizo llamar; respondió una criada dándoles á entender el 
poco gusto que tenia de abrirles. Dióse á conocer el dicho alcalde, di- 
ciendo que estaba él alli protestando rigores y que mandarla echar las 
puertas en el suelo, con que D. Bernardino, que estaba dentro, hubo de 
tomar resolución de lo que habia de hacer, y bajándose subió en su caba- 
llo y con dos pistoletes en las manos lo dijo al criado con todo silencio 
que abriese las puertas, y él de repente se arrojó corriendo por entre to- 
dos, y escapó, 

>»£ntró el alcalde y subió al cuarto donde estaba la dama, y le dijo 
que se vistiera, que la quería llevar presa. Ella dicen que le respondió 



876 

De MaürM y Noriembre 84 de i 643.a^ba8tían. Gon- 
za}efc.«-Al P. Haftiel Pereyra ^ dé ia Gompmía de Je^áB^ 
en Sevilla. % 

Ahora me acaban de decir ^áe el hijo d^ principe de 
Condó habia levantado en Tríunbile (Thionville) banderas 
por su padre; téngolo por dificultoso; aguardaremos á ver 
si M confirma. 

ítem: que se habia en Francia descubierto una conju- 
ración contra el cardenal Mazarino, por la cual habian 
degollado á cuatro ó seis personas de importancia. Si se 
empezasen á revolver en Fraücia , tomarian mejol- estado 
nuestras cosas. Dios haga lo que mas convenga. De Ma- 
drid á 94 de Noviembre de 4643.«»Sebaslian Gonza- 
lez.»Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús ', en 
Sevilla. 



muy buenas cosas y chanzas, y te dijo que si sabia que aquella casa era 
de D. Bernardino de Córdoba, y él le dijo que porque lo sabia la quería 
llevar ¿ la cárcel. Ella le volvió muy buenos donaires, y el alcalde corrí, 
do la cogió por el brazo y sacó de la cama en camisa, diciéndole que se 
vistiera al punto. Ella ofendida de este desaire, dicen que se despicó muy 
bien con lo que le dijo y que se saliese de la sala él y los demás que le 
acompañaban, que no era mujer qne se habia de vestir delante de ellos. 
Hizolo asi, y ella se dio tanto espacio á vestirse, que estando ya al um- 
bral de la puerta para subir á las ancas de un caballo dónde la querían 
llevar, hételo por donde viene D. Bernardino con otros seis, y sin decir 
agua va, puestos muy en orden y hechos ala, les fueron dando una y otra 
rociada de pistoletazos. T el dicho alcalde, olvidado totalmente de su au- 
toridad y gravedad, corría que se las pelaba, y en menos de un credo no 
quedó hombre en 20 calles, sino fue un corchete que cayó áñi sin poder 
confesar, y otros tres ó cuatro heridos que también Como pudieron no 
quedaron en la calle. El alcalde llevó la capa pasada de una bala. Tomó 
D. Bernardino A su dama, la llevó y puso en cobro; después volvió á la 
misma casa á sacar la ropa, dicen que con 12 de á caballo, y que aunque 
no es suya, si quiere carta de pago ó recibo do ella el dicho alcalde, que 
lo espera en la raya de Portugal en el ejército de su rey Felipe IV, á 
quien piensa servir para que le perdone cotí bus hazafias sus desaciertos, 
que mas vale salto de mata, etc.*» 



370 



Madrid y Didembrt 8 de 1643. 

(Tom. 4(M,Í61. 560^ 

PaiL Ghrísti , &c. Copia^de ticla oaiia escrita de Zara-^ 
goza á UDO de los nuestros , sa fecha á & de Diciembrei 
de16i3. 

a Este miércoles pasado te doábaron y ooüclbyeroa los 
pactos coü los ffáiiceseB) q«te báü eMado muy rebeldes, 
pues levantaron bandera negra, que edtre ellos es amena-^ 
za de guerra. Con esto mandó D. Fdipe de Silva atacar 
las minas para volar el castillo de Montón, amenazándoles 
que si dentro de 24 horas no se dabdn , las daria fuego. 
Al oir esto hicieron nna grande ahumada para ver si 
habia alguna esperatiza de socorro que respondiese á esta 
seña. Pasado algún tiempo, y viendo que no le habia ^ el 
gobernador quo estaba en el castillo echó fuera "un capi*- 
tan para que tratase de acuerdos y concertase ]a salida 
como mejor le pareciese. Concertaron que saliesen solos 
los franceses, y que á ios soldados rebeldes que hablan ena- 
ltado antes del cerco, que á estos se les haría merced de la 
vida; pero á seis ó siete que del mismo torco habían entra- 
do que los habian de entregar á merced de D. Felipe de 
Silva, y que habian además de dar todos los priáoneros que 
tenían y ios vasallos de S. M. que estaban dentro del 
castillo. ítem: que habian de entregar toda la plata y or- 
namentos y cosas pertenecienteis á la iglesia que habian 
robado y tenían dentro del castillo, y que para que esto 
fuese con mas satisfacción ejecutado se énviaria un reli- 
gioso á quien se le entregase todo y reconociese oondo 
entre la ropa que llevaban no habia nada comprendido 
en á dicho eapttirlo. Señalóse el dia de la salida > qne fué 



380 

el jueves á 3 de eslepor la mañana; que habían de ir 
convoyados hasta Lérida ; que se les hablan de' dar bas- 
timentos para dos dias , y que en ellos solo habían de 
hacer una noche fuera de su distrito; que se les habian 
de dar doce carros para llevar su bagaje y enfermos. 

Salieron, pues, jueves con arcabuces al hombro, bande- 
ras tendidas y sus cajas, balas on boca, frascos con pólvo- 
ra y mechas encendidas, puestos en orden. Empezaron 
su marcha para Lérida, y apoco espacio de camino trope- 
zó una cabalgadura y dio en tierra con un costal que con 
el golpe reventó , saltando por tierra cálices , candeleros, 
blandoncillos de plata, vinajeras y una custodia, &c. Fi- 
nalmente iba todo el costal lleno de plata de las iglesias 
robadas. Dieron noticia á D. Juan de Garay que iba cerca, 
y viendo habian faltado al pacto y á lo comprometido de 
que no llevarían cosa alguna de las iglesias , praidió al 
gobernador , y lo tienen muy apretado. Con esto van 
acuartelando la caballería por las fronteras y bailías , co- 
munidad de Calatayud. 

S. M. se parte para esa corte el miércoles que viene, 
dejando aquí los Consejos. Háse despedido del Reino, y 
hales dado palabra que para el diá de Ceniza volverá á 
Aragón. Ya contento por haber ganado esta plaza de 
Monzón, que quedará con buena guarnición. Dícese que 
quedará por virey Picolomini y con el gobierno de las 
armas, y dicen . ha ofrecido dar ganada á Cataluña den- 
tro de un año, dándole S. M. ejército competente y 
armada por el mar para impedir el socorro que de Fran-^ 
cia les pueda venir, y habiendo cuidado de dar provisión 
de víveres y pagas con puntualidad. Que el modo de 
guerra que ha de hacer no ha de ser sitiando castillos, 
sino salir á campaña rasa y chocar, ofreciéndose ocasión 
con el enemigo, y si no la diere irle siguiendo y repelando 
la gente; que á pocos lances los destruirá , con que los 



38* 

catalanes podrán mas á su salvo declararse, ó los ob)iga* 
rán á rendirse, estando sin socorro de Francia.» Esto la 
carta que, aunque en la sustancia dioe lo que hay , el 
modo y disposición es como de aragonés, que algunos son 
poco aseados en el decir. 

Ha causado grande lástima en toda la corte la muerte 
del hijo único del marqués de Yilléna , de edad de once 
años y de muy linda suerte. Diéronle unas viruelas que 
en pocos dias le acabaron; hallóse el marqués, como él di- 
ce, pobre, viejo y sin crédito, y á esto se le junta el esiar 
hoy sin sucesor. • 

Hoy tenemos la fiesta de la Congregación de los se- 
glares, q96 es aquí muy lucida. El dia es muy ocupado, 
y así no me puedo alargar. Solo digo que el P. Padilla 
me dio la encomienda de V. ñ. Recibí su carta, y con 
ella la cédula de los ocho reales, que torno á remitir por- 
que no son necesarios para el efecto. 

La comedia (1] me ha costado grande trabajo el sacar- 
la, porque el dueño ño tiene sino solo el borrador, y ha de 
costar mucho el sacarla en limpio» y no es cosa para que 
pueda entrar en ella escribiente. Y. R. lo encomiende á 
Dios, que en fin se sacará, aunque sea á la larga. A su 
dueño ya le he contentado con buen chocolate, con que 
la dará para todo lugar, que ha sido todo cuanto se ha 
podido negociar, porque estaba con resolución de no co- 
municarla á nadie, que estas cosas por nuevas dan gusto, 
y en mirándolas segunda vez no contentan tanto, y mas 
cuando puede ser salgan á juicio de personas entendidas; 
no gustan verse calificar donde no se pueden defender y 
responder á las objeciones que se les hicieren. Adiós, mi 
Padre, que guarde á Y. R. De Madrid y Diciembre 8 de 



(1) VéMe Us págs. 3S3 y S60. 



49i3.-*«-3eba8tiaii 6offfialez.«»A) P. Rafcei Pertiyra, de la 
Compañía de Jesús, en SeviHa. 

El correo pasado no escribí, porque lo ano estuve in^ 
dispuesto, y lo otro no babia cosa de importancia. V. R« 
me avise del recibo de esta y de la cédala. 



Madrid y Diciembre 15 de 1643. 

(Tom. 404, fól. 584.) 

Pax Christi, de. Padre mió : lo que la pasada faé da 
breve, creo será esta de larga. Y empezando por Francia 
digo: que los villanos de la provincia de Aubemia (L'Au- 
vergne) se han rebelado y tienen sitiado á su gobernador 
en la principal ciudad; serán hasta 10,000; otros 6,000 
andan en otra parte. 

Llegó á Francia el capelo del Nuncio monseñor 6ri- 
maldi, hermano del príncipe de Monaco , que nos volvió 
la cabeza. Quiso el Rey niño se diese en su capilla, la 
cual se aderezó para el efecto muy bien, y un camarero 
de Su Santidad que lo traía, en estando que estuvieron en 
sus lugares la Reina madre y el Rey , llevó la birreta al 
Rey en una fuente, y tomándola el Rey y llegando el 
Nuncio se la puso en la cabeza, y le dio la norabuena y 
convidó á comer. La comida fué en un salón grande; la 
mesa tenia de largo ocho varas; la Reina y el Rey se un- 
taron en la cabecera, y al fin de la mesa estaba el car*- 

denal. 

Muy disgustados están en Financia con Mazaríno; no 
pueden ver le haga tanto favor la Reina, y (]ue le dé 
tanto manejo en los negocios. Hánle echado ala Reina va- 
rias cartas sin firmas hablando de esto pesadamente y de 



388 

dttas ofms qué oo 8oa¡ para decir, y i sóele. haberla la 
Kbertád francesa» 

La hermana del duque de Lorena y mujer del de Or-* 
Mens está muy cercana al parto, y Afonaiur muy. alborota^, 
do , y si tuviere i^ijo sería póáble intentasq algunas kk)^ 
vedádés , que cobo hoy está s^ A kace poco ruido. 

Llegaron & Munster, donde se bace la junta paca loa 
tratados de las paces, dos embajadores de Franeia y en- 
ti>aton con grande ostentación y lucimiento^ Llevan por 
camaradas un embajador de Cataluña , otro de Portugat 
y otro del Piamonte, y á estos tres no los han querido 
admitir por embajadores y así van con titulos de allega^ 
dos á la corona de Francia como coligados con ella. 

De Flandes lo qpe hay es qoe tos holandeses quitaron 
los navios que suelen tener de guarnición de ordinario 
cerca de Dunquerque, para impedir la salida á los nues-^ 
tros de aquel puerto, y en este tiempo les haa tomado 
los dunqu^rquenses 90 navios, parl€! de ellos de guerra^ 
y parte mercantiles. 

Teniendo aviso el duque de Anjien (Enghien),hijo del 
Oondé, como el ejército francés estaba muy dpshecho dé 
la otra parte del Rin, porque le iba siempre picando 
Juan de Bert (Weerdt ), se resolvió de isocorrerie. Dejó 
bien presidiada á Triunvila (Thionville), y sacó la de^ 
más gente con engaño, dando á entender iban á una foc*- 
cion (pues los franceses sienten militaren Alemania por- 
que mueren de hambre en ella), y se fué encaminando 
Kácía el Rin. Huyéronsele muchos, y de los que le queda* 
ron agregó de cada compañía algunos y á los demás Hoen*- 
eió, con que esparcid el ejército francés, y él se fué á Parte, 
donde boy está. 

De Flandes se bm enviado al Alqasia» al duque d^ Lo^ 
réna, 2,000^ oabaMos y 4,000 infantes para que se junten 
con la gente de la Liga. 



884 

De Alemania lo qae avisan es que uno de ios generales 
de los suecos se ha declarado por el Emperador y toma- 
do en la Pomerania más de 80 ciudades que estaban por 
los suecos. Los suecos que estaban en la Moravia la han 
desamparado para ir á resistir á este, por dejarlos muy 
sin abrigo, si dura en su pretensión, y haberles quitado 
la retirada, y dejando ¿demás presidiadas tres plazas. 

Galaso ha echado á los suecos dé la Silecia y los iba 
siguiendo, si bien se decia no con tanto calor como qui«- 
sieran. 

El lanzgrave de Asia (Hessia) ha tomado un castillo 
eerca de Colonia. A aquel elector le tienen por remiso y 
poco cuidadoso de la guerra , pues estando cercado de 
enemigos no ha hecho cosa de importancia, teniendo 
gente y lo demás necesario para poder hacer ofensión ^ 
los contrarios. 

De Inglaterra avisan ha tomado aquel rey al Parla* 
mentó 20 ciudades, y entre ellas dos ó tres puertos de 
mar, y añaden que estaba ahora sobre Plemua (Plimouth). 

También dicen se ha desvanecido el socorro de S0,000 
hombres que los escoceses trataban de enviar al Parla* 
mentó. La causa de esta novedad dicen ha sido que se 
han turbado las cosas de Escocia, por haberse declarado 
en favor del rey de Inglaterra el conde de Hamilton y 
otros 22 títulos de aquel reino. 

La persecución contra los católicos es muy mas rigu* 
rosa en Escocia hoy que nunca. Tratóse vivamente lo que 
se determinó en la última asamblea de aquel reino, de 
que se les quitase á todos los católicos las dos partes de 
sus haciendas de las tres que tuviesen. Ha resistido á esta 
ejecución el general Lesleo, que lo es de las armas de to- 
do aquel reino, por parecerle exorbitante el decreto; tié- 
nenle por sospechoso los calvinistas, y recelan es católico 
de secreto. 



385 

Eq Irlanda haa hecho Iregaas los católicos irlandeses 
con los herejes ingleses que allí hay, por un año, y los 
irlandeses envían al rey de Inglaterra^ 4 0>000 soldados y 
1 50,000 libras esterlinas para sustento de ellos, mitad en 
dineros y mitad en víveres. 

De Italia lo que hay es que el príncipe Tomás ha es- 
tado malo y muy de cuidado; dicen está ya mejor. 

También avisan que la gente del Papa tenia sitiada 
una ciudad del duque de Florencia , que se llama Pitilla- 
no; que vino el duque á socorrerla con su gente, y rompió 
á los del Papa y degolló 200 caballos y 600 infantes, hizo 
prisioneros mas de i ,000 y tomóles el bagaje y artillería, 
dejando su ciudad libre y al enemigo totalmente deshecho. 

De Portugal escribe un padre de los nuestros la carta 
siguiente: «La tiranía de Portugal ha llegado á tal estado 
que han ahorcado á dos hombres solo por haber dado 
parte de los que les mataron en la corta resistencia que se 
les hizo en Castilla. Vino ya b. Francisco de Xeldre, y tam- 
bién D. Francisco de Agüero (1 ) que fueron los que con valor 
defendieron la villa de Yillanueva del Fresno , y aseguro 
á V. R. que no se puede oirlos sin grande confusión, por« 
que tienen averiguado con certeza el número y calidad 
de la gente de que se componía el ejército de Portugal, y 
dan razón de la que allí hay, que es bien conforme á aque- 
llas primeras acas (jacas) en que á los principios venían los 
fidalgos á la frontera ; pero bástales para lo que. acá hay, 
que es nada. Tres hábitos ha enviado S. M. ala ciudad; no 
sé á quien les tocará de los señores regidores, y no sé qué 
otras mercedes* La mayor fuera enviar gente, que hoy no 
hay 400 hombres de guarnición, de suerte que no se en- 
tran guardas porque no hay para remediarse. Enviaron li- 



(t) El mismo oficial llamado en otra parle D. Franeieco de Qaeroi 
Tomo xth* S5 



386 

cencía al marqués de Estepa para que se volviese á su ca* 
sa cofi 1 50 hombres que había traído. Esto está así, y no 
sé que haya mas. Guarde Nuestro Señor á V. R. Badajoz 
y Diciembre 4 de 1643.» 

Ayisé el correo pasado la toma de Monzón. Esto ha 
habido: que habiendo consultado á S. M. como algunos de 
los franceses no habían cumplido con lo capitulado, y esp- 
iaban por eso detenidos, por llevar contra lo dispuesto al- 
gunas cosas de 4as iglesias que habian robado, S. M. man- 
dó los enviasen, y que D. Felipe de Silva avisase á Mon- 
siur de La Mota castigase á los que habian faltado á lo 
capitulado como merecía el delito, y hiciese restituir lo 
que faltaba de las iglesias. 

También faltaron en que habiendo de dejar la plaza 
con la artillería en la misma forma que estaba , enterra- 
ron dos piezas, y no serian las peores. Súpose por un pri- 
sionero y sacáronse de donde estaban. 

Después de la toma de Monzón llegó aviso como don 
Diego Caballero, castellano de Rosas, había tomado á Ca- 
daques con esta ocasión. Gomo Monsiur de La Mota tenia 
poca gente, sacó para reforzar su ejército de los presidios 
la que le pareció le hacia mas al caso. Tuvo aviso de esto 
Caballero, y ofreciéronle los catalanes darle una puerta. 
Avisó con grande secreto al conde de Linares se pusiese 
con las galeras de Sicilia á vista de Cadaques á tal hora; 
ejecutólo puntualmente, y á la misma D. Diego Caballero 
acometió el pueblo por la puerta que se le había dado con 
parte de la gente de Rosas. Resistieron por mas de tres 
horas los fVanceses, y los nuestros los apretaron de suerte 
que pocos de los enemigos quedaron con vida, y d^pues 
de haber peleado pasadas de tres horas con grande porfía, 
los pocos que quedaron rindieron el castillo. Receloso de- 
bía de andar de este suceso Monsiur de La Mota, que por 
mar había enviado algunos barcones con gente; mas cuan- 



387 

do llegaron ya la plaza estaba tomada, yjla mar tenia con 
las galeras defensa , con qae últimamente se hubieron de 
volver á La Mota sin haber hecho nada. 

S. M. partió de Zaragoza el martes pasado; viene á lá 
ligera con intento de volverse con brevedad. Así lo ofre- 
ció á los diputados de Aragón que se fueron á despedir' dé 
S. M. Quedan alli todos los Consejos: el de Aragón , el de 
Guerra y Kstado. Queda por gobernador el marqués de 
Torrecusa con título de virey. y le asisten para el despa- 
cho el conde de Monterey y el conde de Chinchón. El de 
Oñate se viene á convalecer , que ha estado inuy pialo. 
Hánle dado voto en las cosas tocantes á la Guerra á don 
Fernando Ruiz de Contreras que hacia oficio de secreta- 
rio de Guerra, y los papeles de la secretaria de Guerra los 
han dado al secretario Lecama. 

S. M. ha sido muy aplaudido por todos los lugares 
que ha pasado, en los cuales se le ha hecho diverso aga- 
sajo del que le hicieron él año pasado, con no ser mucho d 
que Sé le ha hecho esto. En fin se ha obrado algo, y fuera 
mas si la disposición se hubiera toúiado con roas tícmpt); 
creo este año se acudirá con mas sazón. 

En Alcalá el rector de la Universidad dio traza como 
se le hiciese á S. M. un solemne recibimiento y victor. 
Pusieron en todas las ventanas del colegio mayor rótulos 
de Víctor en tafetán cotí letras de oro. Sacó un lábaro con 
un Victor en una lanza grande el hijo del conde de Caís- 
tríllo, á caballo, y le acompañaron mas de 300 estudian- 
tes; el rótulo era de oro y azul muy vistoso. Fuerori 
con este acompañamiento los estudiantes , á recibir á 
S. M. á la puerta de los Mártires. Llevaban espadas y 
broqueles y pistolas y iban bien aderezados. Cuando llegó 
cerca de S. M. le hizo novedad ver tanta gente con espa- 
das desnudas. Al acercarse mas empezó el clamor de las 
voces victoreándole y líaciéndoie salVas con las pistolaSi 



388 

de que recibió mucho gusto. Fuéronle acompañando has- 
ta San Diego , donde estaba la guarda de S. M. esperando, 
como es costumbre, y los estudiantes empezaron á decir: 
c Despeje la guarda á la Universidad, que donde está ella 
no es menester otra guarda. » Los mayordomos dieron ór^ 
den se retirase la guarda un poco. Entraron acompañando 
á S. M. y le asistieron todo el tiempo de la misa , y aca- 
bada, al salir, le dijeron: «Señor, Y. M. haga nos vuelvan 
los votos. » Sonrióse el Rey, y los patrones los quietaron 
con decir, que eso y mucho mas liaria S. M. por la Uni- 
versidad. Acompañáronle hasta salir de Alcalá, y la des- 
pedida fué un gran clamor de voces victoreándole. 

Llegó S. M. cerca de las once á Madrid , y ya habia 
salido la Reina nuestra señora y el Príncipe y Infanta á 
recibirle muy de gala, y lo mismo todas las damas. Fue- 
ron á Nuestra Señora de Atocha , y allí se cantó upa misa 
en acción de gracias á Nuestra Señora, por haber traido 
á S. M. con salud; de allí se vinieron á Palacio. 

No quedó en Madrid grande ni título, ni persona de 
cuenta que no fuese á Alcalá á dar la bienvenida á S. M. 
el dia antes que llegase. Entre los demás fué el duque de 
Escalona y marqués de Yillena, y al besar la mano á S. M. 
se le arrasaron los ojos de lágrimas, indicio del senti- 
miento que sus desgracias le ocasionaban, y S. M. mostró 
tenerle de ellas. Al entrar en su coche el marqués le dio 
un desmayo; creo lo ocasionaría el mismo sentimiento. 

Muchas novedades se esperan; veremos lo que sucede, 
que á veces suelen ser grandes las promesas , y paran en 
cosas de poca importancia. 

Vino con S. M. el cardenal Tribulcio; dicen pasa á 
virey de Cerdeña. 

Habia de venir también Picolomini, y S. M. le ha or* 
denado parta á Italia con toda brevedad , donde le darán 
dineros para levantar gente en Alemania, con la cual ha 



389 

de estar la primavera en Flandes. Lleva el gobierno de 
las armas, y para lo político va el marqués de Caslel-Ro- 
drigo. Hale hecho S. M. grandes mercedes; hale dado el feu- 
do originario de su casa para él y sus sucesores , varo- 
nes y hembras, y en caso ó defecto que no los tenga para 
los de su sobrino. Hale dado el toisón de oro , y impor* 
tan las mercedes mas de 47,000 ducados de renta en 
Ñapóles, sin otras muchas premisas que se irán cumpUen-* 
do como fuere obrando. 

Al P. Urbina , comisario que fué de la orden de San 
Francisco , le han hecho obispo de Coria. 

Dícese por cierto que el marqués de Garaoena, qoe, 
hoy es general de la caballería del estado de Milán, pasa 
á Flandes á hacer oñcio de general de la caballería de 
aquel país; y el duque de Alburquerque, que lo era, se 
viene á España. Sucédele al de Caracena,.en el oficio de 
la caballería D. Vicente Góngorá, de la casa de Guastala, 
buen soldado y experimentado. 

Nuestro ejército en Cataluña está alojado en los con-, 
fines entre CatalqñS y Aragón. 

El oficio de la Inquisición que suelen tener los domi-- 
aícanos, por decreto de S. M. andan muchos pretendien- 
tes para él; los principales son el confesor de la Reina frai 
Juan de Santo Tomás, Araujo, y frai Juan del Pozo. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á Y, R., á quien 
nuestro Señor guarde y dé la salud que deseo y muy» 
buenas Pascuas y entradas de año. 

La comedia tengo, y se irá sacando poco á poco pere- 
que es borrador, y está dificultoso de concordar; por eso 
no podrá ir tan brevemente como quisiera. Ya yo he pro- 
curado contentar al autor, con que le tengo contento. Ma-» 
drid y Diciembre 15 de 1 6 &3. «Sebastian Gonzalez.»Al 
P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



390 



id y DidantreSSÍ de iUZ. 



(Tom. 4«4, m. U8.) 



. í 



Pax CliriBti, &c. Padre mk) : lo que hay de que avisar 
á V. R* es lo siguiente: el trueco del marqués de la 
Puebla con D. Fulano de Almada {A) se hizo el lunes pa- 
sado; diéronse rehenes de una y otra parte, y á la .entre- 
ga fué el conde de Riras/ H(zose en una puedte; salieron 
piva seguridad dos compañías de Caballos, y el Almada 
se fué con súá portugueses , y el marqués se incorporó 
con los nuestros. Híciéronleuná famosa salva; hubo gran- 
des cumplimientos á la despedida, y los portugueses dije- 
ron al de Rivas que ahora con estas paces universales ha- 
bían de vohrer é ser iiermanos como antes. Viene muy 
viejo el marqués, que años y pesadumbres rmdeá al mas 
alentado; ayer dat^mió en Casarrubios; y hoy etitrará en 
Madrid. Dícese por cierto volverá á su ofició de pt^iden** 
te de ^Hacienda. 

6. M^ l)a enviado un recado al príncipe lamsgrave 
(que le había despedido para Alemania y tuvo un pedazo 
de arjoada estos años por su cuenta), y le dijo se detuviese^ 
que b quería ocupar, y qu0 le avisarla cuando estuviese 
dispuesta la Éiateria en que se quería servir dé!. Dfcese 
vienen de Flandes 26 fragatas, y que le hacen general de 
ellas, para que esté á vista de Portugal, siempre con ellas 
impidiendo el comercio. 

Grandes preñeces hay de Flandes, fundadas en que el 



• • • 

, (1) Oenaral portugués heeho prifionero en tina 4e la^ entradas que el 
auemigo hizo por la frontera de Extremadura. 

V 



394 

de Oranje está poco gustoso coq los Estados, y que se 
iaclina ó á paces ?S á treguas por mucho tiempo.. Asi lo 
avisan. ¡Quiera Dios sea cierto! Yése viejo, y su h^o .el 
mayor de solos 1 7 años, y debe de querer mirar por su 
casa y dejarle apoyado con el Emperador y con nues^ 
tro rey. 

Ayer partió de aquí el P, Luis de la Torre para Carta- 
gena, donde hay galeras para pasar á Italia. Ya en ellas 
la marquesa de los Yelez, vireina de Sicilia; el P. Asisten- 
te ha estado estos dias con calentura y sangrado dos ve- 
ces; ya está mejor, pero no de suerte que pueda ponerse 
en camino; irá en otra ocasión, que habrá muchas con la 
de las guerras. 

Monsiur de I^ Mota está muy espinado con los cqita- 
lánes, porque los tiene por sospechosos y poco seguros, y 
ellos no están muy contentos con el trato de los france- 
ses. Dícese intentaba recuperar á Gadaques , y que anda- 
ba juntando tropas de gente para este efecto. Al conde de 
Linares, general de las galeras de Sicilia, le han mandado 
ansta con ellas en Gadaques piara lo que se ofreciere. 

Al conde de Sirnela le dan grande prisa de parte de 
S. M. para que parta á su embajada de Roma. Hánle dado 
40,000 ducados de ayuda de costa ; pide mas, y alai^ 
con esto y otras dificultades la jornada; debe de querer 
aguardar á la primavera. 

El marqués Espinóla v4ene de Genova por orden de 
S. M, ; no se sabe el empleo que le darán. 

Al cardenal Tribuido han hecho de Gonsejo de Esta- 
do, y se dice partirá de aquí á Ñapóles y asistirá iflU pa- 
ra dos fines: uno el acudir á coses pertenecientes al ser- 
vicio de S.. H., particulares que se le ha encomendado, y 
otro para estar mas cerca de Roma , si hay vacante. 

A 45 de este mes sucedió en Medina del Campo, en 
nuestra casa, el caso ngoiente* Había habido fiesta aquel 



392 

día en aquel colegio y el altar se habia aderezado lo me- 
jor qae se habia podido. Tenían en él entre otras cosas 
4 8 candeleros grandes de bronce de muy linda hechura y 
plateados, de suerte que quien los viese y no supiese el 
fundamento los juzgara por de plata. AI anochecer, el pa- 
dre rector de aquel colegio, entrando á visitar el Santísi- 
mo Sacramento, vio en la iglesia un estudiante grande y 
que no era conocido. Al salir, se pasó por la sacristía y le 
dijo al hermano sacristán que cerrase las puertas y reco- 
nociese la iglesia, que habia visto allí un estudiante y que 
no le parecia estaba con tanta devoción como pedia 
aquel lugar. El hermano sacristán recorrió la iglesia y no 
halló al estudiante; cerró sus puertas y llevó las llaves al 
superior, como es costumbre. A la mañana, yendo un pa- 
dre á tener oración á la iglesia, vio el altar descompuesto 
y sin candeleros; avisó al sacristán que vino bien afligido, 
recorrieron la iglesia, hallaron descerrajadas las puertas y 
que faltaban 18 candeleros y que el Sagrario estaba sin 
custodia, que se la hablan llevado teniendo dentro mas 
de 300 formas. El sentimiento del padre y hermano fué 
grande sobremanera; avisaron al P. Rector y luego cor- 
rió la voz por la casa, y en un credo se juntaron todos 
en la iglesia con la turbación y lágrimas que pedia verse 
sin la compañía del Santísimo Sacramento. Estuvieron 
grande rato en oración pidiendo á nuestro Señor consejo 
y remedio en tan grande aflicción, y el P. Rector juntan- 
do á los PP. ancianos de aquel colegio , consultaron qué 
debian hacer en aquel caso y por consulta se resolvió die- 
sen parte al corregidor y al abad mayor ó vicario, y ca- 
da uno por lo que le tocaba empezaron á hacer grandes 
diligencias en todo el lugar. Luego que se supo se dobla* 
ron todas las campanas, y cayó tal sentimiento en todos 
los del pueblo que no hubo persona que no se ocupase en 
la forma que le era posible en hacer alguna diligencia. 



893 

Bien acaso entró uno del pueblo en una casa pobre, y contó 
lo que pasaba, y preguntó si tenian alguna noticia de alguu 
forastero ó del lugar, que le hubiesen visto con alguna de 
las cosas que se habian hurtado; y una niña bien pequeña 
dijo que allí habia entrado uno que parecia clérigo, y traía 
muy guardada una cruz entre unos papeles , y que se la 
habia enseñado á ella^ y que era muy linda. Preguntáron- 
le las señas, y tuvieron rastro donde posaba y dieron con 
él; cogiéronle y reconocióle la muchacha , y )a turbación 
dio á entender era él el malhechor. Traia la cruz pen- 
diente de la cinta entre la camisa y jubón, y desnadán- 
dole se la hallaron. Confesó de plano y dijo se habia co-> 
mido las formas; que la custodia estaba enterrada en cier«- 
ta parte, y los candeleros en otra. Juntóse toda la clerecía 
y religiones y todo el pueblo, y dejando al malhechor á 
buen recaudo fueron en procesión al lugar donde estaba 
la custodia enterrada, y la sacaron, que tenia dentro tres 
partículas bien grandes y la llevaron á nuestra casa con 
todo este acompañamiento y grande cantidad de luces. 
Hubo grandes fiestas; dándose todos el parabién unos á 
otros de que se hubiese descubierto el robo, y los sacrista*- 
nes se hicieix>n rajas repicando las campanas. Esto estaba 
en este estado, cuando vino el aviso á Madrid. Mañana 
vendrá el correo de Castilla y sabremos mas en particular 
lo quQ ha confesado el malhechor, si hay cómplices, ó si 
es de los cristianos nuevos que de ordinario suelen ser los 
que hacen atrevimientos, ó algún hereje, que á no serlo 
no parece pudiera tal desacato caer en persona que tenga 
fé. Dios nos guarde y ayude á Y. R. y dé muy alegres 
Pascuas y años. De Madrid y Diciembre 22 de 1643.— Se-- 
bastian González.— Al P« Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús, en Sevilla. 



394 



Madrid y Diciembre 23 de 1 643. 

(rom. 404. fól. 592.) 

Pax. Christi V &c. EL señor cardenal Boija escribió al 
P. Asistente, dándole cuenta de su llegada á Sevilla. S. R. 
le re^ndió y remitió la carta del P. Juan Méndez pa- 
ra que ae la diese á su eminencia, y como Y. R. avisa 
ahora que el P. Juan Méndez ha estado peligroso, teme el 
P. Asistente que con su enfermedad se haya perdido la 
carta y no se haya dado, porque no ha tenido aviso el P. 
Méndez del recibo habiendo pasado tantos dias, y así el 
P. Asistente pide á Y. R. sepa de) P. Juan Méndez ó de 
quien sea asistido en su enfermedad, qij^é se ha hecho de 
esta carta, porque seria una gran falta, y ju9tamente diga 
Y. R. al P. Juan Méndez lo que se huelga de que se haya 
librado del mal , de que no tenia noticia. 

Y. R. avise en el primer correo de esta diligencia que 
me encomienda el P. Asistente. 

Olvidóseme escribir la respuesta á las preguntas que 
Y. R. hace en la suya, en otra que tengo escrita hoy mas 
larga, y así irán aquí por apéndice. 

Del papel que Y. R. dice ha salido aquí en defensa de 
la CompaSía contra Espino y consortes , qq he tenido noti* 
cia, y creo si fuera cierto que sé supiera en (^asa, y así me 
persuado que no tiene fundamento; mas estaré con cuida- 
do^ y si le hubiere lo remitiré. 

En lo de San Plácido no ha/ cosa ninguna cierta. Es- 
túd dias atrás se dijo que las monjas habian hecho varias 
súplicas por diversas personas á la Reina' nuestra señora, 
para que no se prosiguiese en su causa, y que la Reina 
babia consultado con el obispo de Segovia , que es el P. 



395 

■ 

T9pi9; dominico, y que él habia sido de parecer qpe pues 
las monjas estaban qaietas y procedían religiosamente se 
sobreseyese de la causa; pero aun esto no es cierto. . 

Lo que V. R. apunta del P. Cjtsimiro (1) que le ordenó 
Su Santidad y díó la posesión, también se ha dicho; y Ue-;- 
gando á averiguar qué fundamento tiene , no hay mfis de 
que se dice ; presto vendrá correo y se sabrá lo cierto. 

De Espino, cuando esta llegue, sabrá Y. R. como está 
preso por la Inquisición, no en las cárceles secretas , sídó 
en casa de un familiar, con orden que nadie le hable. De 
los papeles no se ha dicho; de ordinario sale edicto con^ 
tra ellos, diciendo son injuriosos, y m,as siendo estos d§ 
tan mala calidad y tan perjudiciales. , 

Adiós, mi padre, que guarde á Y . R. y dé la salud que 
deseo. De Diciembre 23 de 1 643.«Sebastiaa González.»» 
Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jestís, en Sevilla. 



. . Mft^rid y^ Diciembre de] 6iZ. 

• •. . • . 

* • I 

(Tom. IÍ9, fál. 4408.) 

Rdacion wrdaiera de lo que ha sMédido en la plaza y 
frontera de la PuMa, m el mes de Noviembre ^ haslá 
&0 dA, por el P. José Martinea, de la Compmia de Je^ 
sus, que se halló presente á todo. 

Sentida la frontera y ciudad de Berganza de las inva« 
siones que por esta plaza de la Puebla se le habían beého 
este verano, envió á decir el rebelde qbe si no le asistía 



(1) El principe Casimiro, hermano del rey de Polonia, qae por este 
tiempo entró en la Compañía de Jesús. 



396 

coa refuerzo » no podía defenderse del gobernador de la 
Puebla y sus gentes ; coi) que deponiendo al frontero ma- 
yor y enviando otro con refuerzo de 500 mosqueteros 
de naciones y 1 00 caballos, los' 50 armados de corazas, se 
determinó á vengar los agravios recibidos de esta plaza, 
acreditarse y atemorizar estas fronteras. Y conociendo 
que la de Alcañices estaba poco prevenida, dio en eíla y 
quemó cuatro lugares con daños considerables. ' Pero 
atendiendo en esta plaza de la Puebla á que el daño era 
común y de un mismo dueño, sin tener respeto al punto 
de que eran ajenos de la frontera los lugares quemados, 
al mismo tiempo ordenó el señor gobernador D. Juan de 
Benavides á D. Diego Pescador y á D. Alonso de Mella 
que picasen por el lombo (t) de Babia al enemigo, como 
lo hicieron con daños tan considerables que llamaron al 
rebelde y le divirtieron, atajando sus intentos que llevaba 
de alzarse con Alcañices y su tierra; y considerando este 
que del partido de la Puebla habia nacido descrédito del 
frontero mayor pasado, y que de la misma plaza le po- 
día á él suceder lo mismo; juntando la gente de Chaves, 
Miranda y Braganza, toda á su obediencia, con el re- 
fuerzo que trujo dew Lisboa, juntó un grueso mas que 
grande y con el intento de invadir la frontera de lá Poe* 
bla, como lo hizo, por el valle de Lubian, tan de repente 
qae antes estuvo dentro del que fuese sentido, cogiendo 
. las centinelas que teníamos á lo largo; y aunque habia 
buena guarnición en el valle, con todo eso fué tan exce- 
sivo el cargar del enemigo, que hizo alto nuestra gen- 
te para detenerle hasta que los naturales salvasen sus 
haciendas y ganados con sus personas. Después se retira- 
ron ellos con armas y municiones, dejando al lugar de 



(l) Loma, cerro, otero, del latín hnéw. 



397 

Lubian solo con el casco de 50 casas de paja, que lan so- 
lamente quemaron. 

Esta entrada' antes se supo por el humo, que se esten- 
diese en la Puebla por otro aviso, por negligencia de los 
correos que se despacharon. Acudieron al socorro D. Pedro 
Moscoso, que gobernaba el cuartel del Requejo, con sacom- 
pañía y con la del capitán Francisco Vázquez, y Juan Gon- 
zález de la Fuente con la suya y otras de milicia. De la Pue- 
bla acudieron el señor gobernador y D. Alonso de Mella con 
su compañía de caballos; el maese de Campo D. Lnis de 
Olinos y D. Benito de Rebolledo. Por la parte del Padornelo, 
entrada del valle hacia Castilla, y por la montaña Gamo- 
neda acudió D. Diego Pescador con su compañía de caba- 
llos acortar la retirada, con D. Juan de Hinojosa, Geróni- 
mo de Aragón, D. Pedro de Benavides, D. Manuel de Be- 
navides y D. Antonio de Melgar, con sus compañías; pe- 
ro por presto que acudieron, ya el enemigo se habia reti- 
rado viendo asomar el socorro, temiendo lo qu^ podia 
suceder, no dándole lugar a mas de que quemase el lugar 
de Lubian y Chaves, que habían quedado solos con sus 
casas pajizas. Nuestra gente con todo eso, aunque habia 
caminado seis leguas grandes por montañas intratables, se 
determinó aquella noche de estar allí entre hielos y nie- 
ves en las montañas mas frías de toda Castilla'. Amaneció, 
y el dia nos hizo patente al enemigo en un valle y co« 
lina fortificada dentro de Portugal, al paso, media le- 
gua de la raya adentró; y considerando no éramos mas 
de 600 infantes y 80 caballos, y el enemigo 2,000 in- 
fantes y 100 caballos, determinamos no acometelle, ni 
entrar en Portugal por entonces, contentándonos con ha- 
berle echado fuera y atajar el daño que intentaba, y así 
nos retiramos, viendo que el enemigo también se retiraba, 
en(rado el dia. 

Por este tiempo tuvimos nuevas como el gobernador 



398 

de Zamora y Alcañices juntaban sus gented para venganza 
de sus daños. Convidárnosles á que nos uniéramos juntos á 
hacer la entrada, y después de varias dilaciones en que 
nos tuvo, se divirtió del intento retirando sus gentes de 
los puestos mejorados, con que el gobernador D. Juan de 
Benavides se determinó de hacer la invasión solo con su 
gente, sin depender de ninguno de los colaterales, pues 
tan mal le correspondian ; y así junta su gente , á 26 de 
Noviembre, un dia después de Santa Catalina, salió de la 
Puebla acompañado solo de sus criados, y se fué por los 
cuarteles de los vecinos de Pedralla y Requejo, que^ esta- 
ban hacia la raya, y ordenó que todo*» se mejorasen aquella 
noche con sus gentes al lugar llamado Calabor, donde 
aquella noche aguardaba; y asimismo dejó ordenado á 
D. Miguel Anciniega, su sargento mayor, gobernase la pla- 
za en el ínterin ; y á D. Alonso de Mella que con su com- 
pañía de caballos, y á D. Diego Pescador con la suya se 
fuesen entrada la noche al mismo puesto dé Calabor , so- 
bre la misma raya. 

También ordenó al maese de Campo D. Luís de Olmos 
Girón, que fuese al cuartel de Unsalde y condujera i 5 com- 
pañías que allí habia al puesto y lugar de Santa Cruz, lugar 
que entre él y el Calabor está cómodamente situado. A una 
legua del camino real de Braganza, y otra media legUita está 
la raya. Hízose así, y á media noche se avisaron los dos se 
hiciese la marcha al lugar llamada Campieza, el camino 
real de Berganza en la misma raya, y así dos horas antes 
de amanecer se marchó de estos pueblos y se líe^ó al des- 
tinado puesto, una hora antes del dia; y dispuesta la gen- 
te en la forma que se sigue, se comenzó á entrar al ra- 
yar del alba. 

Iba en vanguardia un escuadrón volante de cuatro 
mangas de arcabucería, que gobernaban D. Pedro de Be- 
navides y D. Manuel de Benavides, sobrinos ambos del 



39» 

gobernador, con el capitán Francisco Ramón y Esteban 
deLiñan. Abrigaban este escuadrón dos tropas de cabañ- 
iles de á 23: una de la compañía de D. Diego Pescador, y 
otra de la de D. Alonso de Mella. Lu^o se segoia otro es^' 
cuadron todo de mangas de arcabucería y mosquetería, y 
á su abrigo el resto de la caballería de D. Alonso de Mella. 
Después iba un escuadrón de mangas de piquería, á quien 
abrigaba el resto de la caballería de D. Diego Pescador, y 
después por retaguardia se veia un escuadrón de picas> 
guarnecido de mosquetería , y remataba una tropa de ye- 
guas tijeras de la tierra. 

Así, salido el sol, entramos por el camino real de Ber- 
ganza á yista déla crudad,* y encontrando dos cortaduras 
en el camino, las salvamos. Iba la gente marchando tatt 
derecha á Berganza por su camino real, que se persuadió 
llevábamos la mira á ella. Dispararon tres piezas, pero 
aprovechó poco para que no nos acercásemos A ella, tan- 
to que á media legua no quemásemos un lugar suyo lla-^ 
mado Zacoyas, de donde salió un capitán, llamado Mdga-^ 
llanes, y peleó tan valientemente que de siete de á caba- 
llo se defendía, hasta que habiéndonos muerto un caballo 
de la compañía de D. Alonso de Mella, él cayó muerto de 
dos cai'abinazos v dos cuchilladas en la cab^a. Pasamos 
adelante con pasmo de la ciudad, y casi á los muros de 
Berganza les quemamos otro lugar llamado Bazal , rico y 
grande y que era el granero de Berganza. El pasmo én 
la ciudad fué grande, y mayor cuando pasamos adelante. 
Dimos vista haciendo alto en una eminencia , y formando 
los escuadrones que venian en trozos , enviamos al te- 
niente de caballos Juan Dionisio de Santiago á que con 25 
caballos y una manga de mosquetería quemase lois moii'* 
nos Alberos debajo de las murallas de Berganza. Va ¿ es- 
te tiempo se divisaba muy bien la ciudad, sbs casaa y 
ventanas; todo era confusión y miedOi ei bi^ ttoe mlieroOr 



400 

á hacer cara como 400 mosqueteros y 20 caballos que se 
estuvieron arrimados á su artillería y murallas. Desde es- 
te puesto descubrí á mano derecha de la ciudad, tres 
hermosos y grandes y no menos riegos lugares : Olleros, 
Mejedo y Rabal: ]M[ejedo tan rico que su abadía vale 3,000 
cruzados; Rabal tan rico y grande que solo él es la bode- 
ga de Berganza. Luego se ordenó á D. Alonso de Mella que 
con su caballería fuese pasando el rio Taber de Berganza 
y un puente á quemar á Olleros, que lo hizo en compañía 
de D. Pedro de Benavides, D. Manuel de Bena vides, don 
Francisco Ramón, y Esteban de Liñan con sus compañías; 
y pasando de allí toda la gente se avanzó al lugar de Me- 
jedo, poderoso lugar que luego se entró y pegó fue^o. Lo 
que fué de mas estima fué la casa del abad, que era el 
obispo de toda la tierra de Berganza, que en su opulencia, 
grandeza y regalo parecia un palacio grande de algún 
príncipe, pues basta decir que de sola volatería de pavos, 
gallinas, palomas y lavancos, que en su huerta, están* 
ques y jardin^ tenia, participó toda la gente del ejército, 
y apenas hubo soldado que no tuviese que cenar aquella 
noche algo, en que se conoce qué seria esta casa y lugar. 
Desde este puesto se descubrió una hermosa colína de vi^ 
ñedo, y fuénos dicho que detrás de ella habia un lugar 
aun mayor y roas rico que este, llamado Tarragosa. Orde- 
né luego al alférez Juan Guerrero, de la compañía de ca- 
ballos de D. Diego Pescador, que con 25 caballos fuese 
abrigando al escuadrón volante que ya caminaba allá. Hí* 
zose así, y aclarando el lugar la caballería entró la infan* 
tería y le abrasó todo. 

A este tiempo hubo voz que al lugar llamado Rabal, 
el mas poderoso y rico de toda la jurisdicción de Bergan- 
za, donde se cuentan 600 pueblos, daba muestra el ene- 
migo. A cuya voz acudiendo D. Pedro Moscoso con su 
manga de mosquetería^ los tenientes de caballos D. Gre** 



gorio del Pulgar, de la compañía de D. Alonso de Helia, y 
Joan Dionisio de Santiago de la compañía de Diego Pes- 
cador., se huyó el enemigo á unas colinas muy altas y ás- 
peras, y nos dejó en las manos el lugar de Rabal, tan rico 
de vino y lagares, como grande, que á un mismo tiempo 
se le pegó fuego por cuatro parles, y en breve ardió como 
si fuera una Troya. 

Bajamos todos á lo bajo del , donde el incendio fué 
tanto que no se trabajó poco en defender las municiones 
de las chispas del fuego, y nos vimos forzados á caminar 
bien apartados del por de fuera para no ser participantes 
de su incendio. Marchamos de aquí á un valle muy ame- 
no, orilla de un rio como una legua, y fuimos á dar á un 
lugar no menos rico que este, si bien mas fuerte, llamado 
Francia. Era como plaza de armas de su frontera; inacce- 
sible por estar coronado de tan empinadas y cortadas 
montañas que los gatos apenas podrán subir y bsgar á él; 
solo tenia una entrada bien angosta; esta estaba con cor- 
taduras, trincheras y estacadas guarnecida ; pero nuestra 
caballería y infantería de vanguardia á toda di^cultad in- 
vencible, trepando por las peñas y gateando por los riscos 
dieron vista al pueblo, y tal que los vecinos y la demás 
gente que en él había lo desampararon, retirándose á 
unos peñascos muy eminentes, donde nos dieron no pocas 
cargas, siendo su capitán su cura, preciado mas de cam- 
peón de esta frontera que de pastor de almas. Pero á su 
vista, á pesar de sus balas, fue el pueblo arrasado y 
abrasado, sin quedar ni aun con paredes, solas las de una 
ermita y su iglesia, que se echó bando pena de la vida 
que nadie hiciese daño á ermita ni iglesia, ó alhaja suya 
ó á persona que sb acogiese á ella. Acabada esta empresa 
fuimos dando vuelta en torno hacia nuestra raya, ende- 
rezando nuestra marcha á un valle arriba, hada un logar 
llamado Pórtelo pequeño; pero el mas fuerte de todos por 

TOKO XYII. S6 



402 

ser puefta dé Portugal para Castilla y Saoabria : todo éi 
goaraecido de inaccesibles montañas, y por el un lado un 
valle que mas es foso y caba que entrada, y en él trincte- 
ras, empalizadas y cortaduras. Todo se venció y se entró el 
pueblo, y fué puesto en polvo y ceniza como los demás, con 
que á puestas de sol nos hallamos en el lugar de Calabor, 
nuestro, de donde salimos al amanecer sin haber comido ni 
bebido en todo el dia. Habiendo por ñn quemado al rebelde 
ocho lugares, los mas ricos y grandes de toda la tierra de 
Bergánza, campeado por toda su campiña , llegado á un 
lado y otro por su frente á sus murallas, provocándole á 
que saliese á probar sus brios , nos retiramos habiéndole 
hecho sin los cascos de los lugares en las quemas de alha- 
jas y frutos, á juicio de los dé la tierra, bien mas de 
500,000 ducados de daño, con pérdida solo de dos caba- 
llos de la compañía de D. Alonso de Mella: uno que mata- 
ron á su teniente D. Gregorio del Pulgar, y otro que mató 
el capitán Magallanes, cuando fué muerto en él primer 
lugar que se quemó. Perdióse un soldado de D. Alonso de 
Mella, y una yegua de las de la tierra que pasando por 
un lugar de los que se quemaban, cayó un pedazo de una 
pared y le dio en la cabeza y la mató, quedando el mon- 
tado en salvo. 

Esta noche tuvimos alto en Calabor; estúvose con 
macha vigilancia y guarda por estar un cuarto de legua 
de la raya. Amaneció, y el enemigo dio muestra por unas 
oolidas; volvimos el rostro á él tomando las armas; reco- 
nocióse por el capitán D. Alonso Mella y el teniente suyo, 
cóñ el de D. Diego Pescador, Juan Dionisio de Santiago y 
D. Pedro Barba, que vinieron y dijeron ser gente de los 
logares quemados, que andaban por aquellas montañas; 
oon que hicimos nuestra marcha á la Puebla. Én el cami- 
no encontramos uh propio que venia del gobernador de 
Zfl^^ora y AlcaUces, pidiendo qué uürdos ditirtiésethos 



403 

al eaemigo, qile se hallaba coú grueso hacia Aicañicésr pi** 
diaDdo atora lo c^nb hábia andado rebasando cuando noa^ 
otFO$ 66 lo'avisaoios; pero ootoo tan conforineB efa el ser^ 
vido de S. M. y ofensa del rebelde, ya teníamos hecho lo 
qoe él qos pedia; con que e\ rebelde se apartó desistiendo 
de su intento; libertando eáta entrada á Aloa&íées., que éiÁ 
duda peligraba esta vez á no haberle nosotros llamado 
con ventosa tan sajada y encendida, acudiendo esta fron- 
tera no solo á defenderse á si, sino á Iqis colaterales, como 
lo ha hecho y hace , no temiendo de ofender al enemigo 
porque él no ofenda y acometa, pues se siente con valor 
para ofenderle por sí y por vecinos, saliendo á la ofensa 
del por sí sola, sin unión ni ayuda de las que la debian 
hacer, por ser criados de un mismo dueño y de una mis^ 
ma caiisa común, sin mirar en los puntos de particulareí^ 
personas ó comodidades. 

Asistieron en esta entrada cerca de la persona, deí sq- 
ñor gobernador, yendo en la vanguardia , el mae^e. de . 
Campo D. Luiá de Olmos y Girón, el sargento mayor don 
Francisco de Grijalba , D. Francisco de Andrada, caballe- 
ro portugués, D. Pedro Barba, D. Francisco Cubillas> ca- 
pellán mayor del tercio, el licenciado Fuénmayor, módiqp 
del tercio, el P. íosé Martínez, de la Compañia de Jesús, in- 
geniero mayor de e^tas. fronteras por S. M., &c.» 

Este relación, despiíes de sacada, la préslé á uq P. 
para trasladarla, y dióla á un muchacho y volvióla con 
esos birragos de la margen y borrones; Y. R. perdcme. 

Él marqués de la Puebla entró niartes ac^uí; biesó la 
mano á S. M. y volvió á su oficio ae presidente del Con- 
sejo de Hacienda. z 

Dos dias después de lá llegada del marqués le dio á 
la marquesa, su mujer, una enfermedad tan aguda que 
hoy ie han dado el yíático. 

A b. Francisco Antonio de AímKoé te «nviiftB* Mb M 



404 

decreto muy honorífico de lo bien que le había servido 
en el Consejo de Hacienda, y que le daba facultad para 
ir cuando quisiese á asistir al C!onsejo Real y de Cámara, 
y cuando no pudiese estarse en su casa ; mas que le pe* 
día por lo mucho que estimaba su persona y letras, no 
faltase ni dejase de asistir al de Cámara. 



Madrid y Dicimbre 89 de 4613. 

(Tom. 404, fól. 4442.) 

Pax Chrísti , &c. Este correo no he tenido carta de 
y. R. ; como V. R. esté con salud, será menos la ocasión 
de sentimiento careciendo de lo que tanto estimo. 

Estas Pascuas han sucedido algunas muertes desgra- 
ciadas. El segundo dia de Pascua, á las siete de la noche, 
pasando por cerca de San Sebastian D. Diego (1) de Men- 
doza, caballero del hábito de Calatrava, le dieron un pis- 
toletazo , y cayó luego muerto; era corregidor de Cuenca. 
Dos dias hacia que habia venido de allá, llamado del se-* 
ñor Presidente. Dícese que le habian amenazado, y que la 
causa^ era un galanteo; no sé sea cierto. Metiéronle en San 
Sebastian, y al ruido acudió D. Andrés de Fuenmayor, 
alcalde de Corte; halláronle dos pistolas en las faldriqueras, 
una bolsa con 100 escudos, y dos libranzas de dineros de 
cantidad de 6,000 reales. No debian de pretender quitar- 
le el dinero sino la vida: muerte ha sido bien desgra- 
ciada. 

No menos lo fué otra que ayer sucedió; estaba preso 



(1) Pallicer en sos AcHiof, pág. 182, le llama D. UUgo, y afiade que 
Mña lída gehemate da Martes. 



405 

D. Diego de Abarca (1 ), y condenáronle en 200 ducados. 
El alcaide de la cárcel, como la condena era poca y era 
persona abonada, dejóle salir de la cárcel sobre su palabra 
de que pagarla; dilatábase esto, y la sal^ de los alcaldes 
apremió al alcaide á que él pagase la condenación, ó volviese 
á la cárcel á D. Diego de Abarca. Envióseto varias veces á 
decir con sus hijos, y él también topándole acaso se )o 
dijo. El D. Diego se enfadó de tantos recados y habló pe«* 
sadamente del alcaide en materia de calidad (y sin razón). 
No faltó quien se lo dijo á uno de los hijos, y este sentido 
del caso, trayéndole preso al D. Diego de Abarca, se llegó 
áél y le dio una puñalada. El D. Diego metió mano á la es* 
pada y dio al hijo del alcaide una estocada y le atravesó 
por uno de los ojos y le sacó la espada por el otro, y al 
punto cayó muerto el Abarca de la puñalada. Al hijo del 
alcaide cogieron los alguaciles que llevaban al Abarca he« 
rido, el cual murió hoy al amanecer; esta es la historia. 

La víspera de Pascua tuvo un mozo de cámara del du«> 
que de Osuna unas palabras con un paje del Duque, y co* 
giéndole después aparte le dio una puñalada y lo mató. Fue- 
se á recoger en casa del duque del In&ntado, y este mandó 
no le admitiesen en su casa, diciendo que no era bien que 
quien habia hecho un atrevimiento como el que este había 
hecho en casa del duque de Osuna , hallase fevor en su ca^ 
sa; recogióse á una iglesia. 

De Murcia escriben que al señor del Alcantarilla, 
hombre mozo y poco ajustado, estando en su pueblo, una 
tarde le fueron á visitar seis enmascarados , y entrando 
en su casa, el besamanos que le dieron fué con una cara* 

(1) De muy distinta manera refiere este sneeso Pellicer (Atuoi, págf. 
na IM). «Ayer» diee (el 88 de Dioiembre], D. Pablo de Espinosa, por dir 
férencías sobre nn banco en la comedia, mató á nn caballero llamado don 
Diego de Abarca, y el matador quedó tan mal berido qae está des- 
ahneiado.*! 



406 

áoé batazo», con cpie le dejaron allí muerto, y él ert 
taalooo y atrevido , qae pedia su vida mas espacio de 
tiempo para morir; estas desgracióla hao aooíedido es* 
tosdias. 

Llegó de Zaragoza el P. Trivulcio, cardebal; besd la 
mano dos dias antes de Pasoua al Rey lauestro señor , y 
por la tarde á la Reina. El primer dia de Pasosa vino á es- 
te cdegio á decir misa; espeésoda de linda presencia, vivo 
y de grande ingenio, y se echa de ver en su persona que 
es hombre de valpr. Ahoi'a está aquí at)oeentádp en casa 
á^ marqués de la Piovera» qde es tapUen mUanés; veré* 
moa quó empleo lleva, que hastfa ahora solo se ha di^ 
óho. pasará á Italia á oosab pertenecientes al servicio 
íeS. M. : 

B) conde de Onopesk que hahia dias estaba casado y 
no tenia saceskm^ después que es virey de Pamplona, le 
ha dado Nuestro Señor un hijo varón, que ha sido de gran 
ODhsuelo para aqbeUa easa^ la cual pasaba al marqués de 
los Veles, no tebieiido ancesion el de propesa. 

Tino de Flandes el duque de Alburquerque é traer la 
üueva de: la victoria qlib los ipperiales hablan tenido de 
)q9 franceses, vaimareáes y suecos, que ha sido de las mas 
insignes que )ia habido en éstos tiempos. Ya avisé á V. R. 
como luán de Bert y el dnqae de Lofena iban siguiendo 
álos franceses y vaimareses, &c., y que estaban de la 
.•tl*a parte del rio, y destotra )os nuestros, teniendo por 
defensa los franoesea el Rbiti que los dividía. ítem: avisé 
coma Francisco de Helo había enviado al duque de Lore- 
ii$L %OQA caballos y 3,000 infentes. Con esta gente y con 
la que el duque de Lorena y Juan de Bert tenían llegaría 
.el ejércitJGi oatéiicQ de la liga imperial á mas de 30,000 
hombres. Los franceses y vaimareses eran menos. Esérí- 
bierou á la reina de Fraiicia el aprieto en que se hallaban 
y cuánto importaba con toda brevedad les diese socorro. 



407 

La Beina lo biza mandando al duque de Anjou (4), hijo 
del de Conde» juntase la mas gente que pudiese y fuese á 
socorrer al ejército francés. Hízolo el de Anjou con toda 
presteza» llevando el regimiento de la Reina y el del car- 
denal Mazarini y otras tropas de la gente mas lucida de 
Francia. Llegó con ellas al puesto donde estaban el general 
francés, vaipiarés y sueco con sus tropas, y hecha mues* 
tra del socorro y de la gente con que se hallaban , entre 
infantería y caballería pasaban de 18,000 hombres. Alen- 
tados con el socorro y con los buenos sqcesos qiie en 
otras ocasiones habian tenido, se resolvieron de ir á bus- 
car á los imperiales y pasaron el Rhin , que estaban cerca 
de Rot-Willer y la tenian bloqueada. Puestos á vista los 
ejércitos, se dieron batalla campal los unosá los otros; fueron 
vencidos los franceses, y entre presos y heridos y muer- 
tos pasan de 13,000. La batalla se dio en Tutlingen (2), á 
24 de Noviembre, y en especial se refiere de ella lo siguien- 
te. Drenáronse dos regimientos enteros de infantería, con 
los cuales murió el maese de Campo Gil Ransan (Rantzau), y 
el sargento mayor debatalla Schomberg, y el maese de Cam* 
po Gil Mazarín, y el maese de Campo Gil Monclosís (3). 
Tomáronse 1 6 piezas de artillería y el bagaje del regimiento 
de la Reina, 85 capitanes presos y todos los demás oficiales; 
tomáronse 2*7 banderas. Guebrian, el general, murió de un 
cañonazo de bombarda delante de Rot-Willer (4). Un 
capitán imperial, croato, del regimiento de Trucmiller, 
(Tracmuller) deshizo otro de caballos franceses, y tomó ocho 
estandartes. El coronel Sporck deshizo seis regimientos de 

(1) Asi diee el original del P. Sebastian, pero debió decir «Engbien.»» 

[%) Tudlingan 6 Datlingen, oindad del Wartemberg. 

(») Baftos de Yelasco en su Pcml^ScaJ, parle VI, fól. 366, le llama M<H»- 
tosier. 

(4} Rothweil ó Rotlweíl qne las relaciones del tiempo se baila escrito 
RootQYei], era nna villa fortifleada del Wnrtemberg, «n el distrito llama- 
do de la Selva negro. 



408 

franceses y tomó ocho banderas y otras armas y cajas de 
guerra. El .general Rosa , sueco, huyó ; el hijo del Duen- 
de huyó; quedan prisioneros también el maese de Campo 
Mistinghen y el marqués de Vitri y su regimiento. 

Esto que he dicho en la jornada que va escrito, se sa- 
có de la carta que se escribió al príncipe lanzgrave, y va 
resumido como se cuenta por mas cierto. Los muertos y 
presos pasan de 10,000. De los tres generales francés, 
vaimarés y sueco, est'ehuyó; el francés fué muerto; el otro 
preso. Fueron presos cinco -maestres de Campo y otros 
muertos, y casi todos los oficiales ó presos ó muertos. To- 
máronse 50 banderas , i 6 piezas de artillería y el bagaje, 
con que la Dieta tomará, según se escribei, mas en breve 
resolución de las paces, con notable mejoría de parte 
nuestra 9 habiendo sucedido esta victoria en tan buena 
ocasión. Han sitiado áRot-W^iller, que está á cinco leguas 
de Brisac, la primera y principal plaza de Alsacia y de 
Alemania. 

Remató con un capítulo de una carta que se escribió de 
San Clemente en la Mancha á 1 8 de Diciembre, en que dice: 
ttLo que hay por acá de nuevo es que ha resucitado Peran- 
drés, el bandolero, junto áCuenca, con una brava cuadrilla, 
y el dicho sabiendo que un médico de dicha ciudad andaba 
instando y pei'suadiendo al señor obispo para que procu- 
rase remediar los daños que causaba Perandrés y los de sa 
cuadrilla, de consulta de todos enviaron un bandolero ves- 
tido de serrano con una muía, diciéndole al médico que un 
cura de un lugar allí cerca estaba malo, que rogaba á su 
merced le fuese á curar. Fué el médico, y á tres leguas de 
Cuenca le salieron 40 bandoleros. El hombre , en cuanto 
hombre, se turbó sobremanera ; llegáronse á él, y pregun- 
táronle si era el médico Fulano. Respondió que sí, y como 
estaba tan turbado y descolorido, llegóse uno de los ban- 
doleros á él y díjole : « Señor mío; esa color no me coí^ 



409/ 

tenta; yo soy también médico y me parece estávmd. ma- 
lo; sírvase de darme el pulso. » Dióselo , y arqueando las 
cejas y volviendo la cabeza á un lado y á otro con gran- 
de suspensión dijo : « vmd. está tan malo que no le doy 
de vida seis horas.» Después de esto llegó otro motejando 
al primero y diciendo no sabia cuál era su mano derecha 
ni conocía de pulso ; que él se lo quería tomar al señor 
doctor, y diciendo y haciendo , pidióselo y el pobre mé- 
dico dióselo, y haciendo fiesta del primero, como dando 
á entender lo poco que alcanzaba, dijo: « Ni aun tres horas 
tiene ei señor doctor de vida.» Llegó el tercero, que era 
hombre de mas edad, y llamando á los otros médicos de 
poquito y sin experiencia, le hizo' bajar de la muía y que 
se sosegase y tuviese buen ánimo, que él le diria si era 
de peligro su mal. Tomóle el pulso y díjole que no le da- 
ba hora y media de vida, pero que él tenia hecha una 
medicina con que podía ser escapase; y diciendo esto dijo 
á unas mujeres que venran en su compañía y andaban 
con ellos, que le trujesen la ayuda que tenia hecha para 
el señor doctor, y ellas le trujeron una grandísima punta 
de toro, llena de pólvora, y desnudándole en cueros al 
pobre médico se la pusieron donde se suelen poner las 
medicinas, y pegándole fuego le volaron y mataron. Con 
este género de muerte tan cruel dieron cabo del pobre 
médico, que ha hecho grande compasión á todos ios que 
lo han sabido. Contólo en casa el señor inquisidor de Cuen- 
ca y cura de este lugar, que está.aquí estas Pascuas.» Esto 
la carta ; entretenida fué la burla , á no ser tan costosa. 

No ha venido de Rosas aviso á S. M. de lo de Cada- 
qués, y dsí ya se duda del suceso. 

Acá se ha contado uno que tuvo en esa ciudad el se-* 
ñor Cardenal con sus ordenantes. Adiós, que guarde á 
V. R. De Diciembre 29 de 1643.<»Sebastian González.-* 
Al P. Rafael Pereyra^ de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



4<0 



ANO D£ i 644. 



Mwlfi4 y Enero 9 iíe4644. 

(Leg.* suelto nüm. 1, ídl. 6i2.) 

Pax Christi, &c. Halle á V. R. esta con ti^ salad qoe 
deseo. El arzobispado de Toledo se ha dado al de Jaep; 
dúdase sí le admitirá; partió á persoadirle aoeptase sa 
hermano el conde de Altamira. 

Jueves 4 de este,¿ launa, salió el cuerpo dd cardenal 
BoTJa. Iban delante á muía 29 frailes de cada nna de las re- 
ligiones mendicantes con hachas; seguíase el obispo Orozco 
con d capelo en la mano; después un capellán con el pontifi- 
cal y luego la cruz de )a. primacía > y en una mala litera 
^ cuerpo cubierto con un repostero de terciopelo morado. 
Cerraba la marcha el acompañamiento de todos los seño- 
res que llevaban en medio al de GtB^al y á los dos Fran- 
ciscos de Borja, eclesiásticos; solos estos tres iban con lu- 
to. Tomaron su viaje por la Plaza Mayor» calle de Toledo, 
Puerta cerrada, encaminándose á la puente segoviana 
por huir de pantanos. 



61 E«jy, di^n, partirá i ti]tioios <le VelmT^ ^ Zv«8Q* 
w. No 1^ siente «qví dispMÍQion próxirq» de C^^rtes; Gm-> 
))ara3aiide las ciudades con la controversia de Iq$. viotos* 
£1 Pontífice se dice ha sentido mucho el que la iglesia de 
ToledQ iuteatase hacer iafermaciones 4 su nepote. 

Bu Palamós quisieron eútrar frfiace^es p^a «eíiorear 
tA puerto; los catalanes no 1q consintieron y I09 reJ^atijeroQ 
oon muerte de m$^ de 6Q franceses. 

En GranoUers trataron de alojarse, y nq solo no 1q 
COAaigaierOD, pero perdieron hasta i 00. 

Aquí muría. el herniano tíñate, aqud que acaso á Y. B« 
ha mesas le metió por un anca un cuchillo , y ea|á muy 
malo el hermano Agustín de Morales de una horida 00 
ana mano, causada de ifua escopeta que disparó mal 

£1 P. Provincial viaita el Noviciado , de revuelo; ha 
cokrido voz que el P. Mendosa es general; no se sabe 
palabra. 

Guarde Dios á V^ R. ioomo deseo. Madrid y Enero 9 
de 1 64 4.»«MigueI GodtoIob.^AI P. Francisco Jüstiniano, de 
la Gompaíía de Jesús, en Sevilla* 



Madrid y Énéfó \9^ de 4614. 



(Tora. 129; fól. 1405.) 



Bax. Cbtisti, ^c. Hoy empezaré ppr copiar 4 V. B- el 
dVGirelo que S. M. ha enviado á I). FranciacQ Antonio de 
AÍarcbn, gobernador del Condejo de Bacienda. Diqe «sí: 

« Agradezcoos mucho la atención que tenéis á que el 
marqués de Loriana reciba satisfacción Volviéndole el car* 
gD» cuya:prQp(¡edad se te conservé cuando fué á Portugal; 
y habiendo senvidQ y padecido alU laque sabéis,. parece 



Mí 

eso mas debido; vos lo dejais, no por mi voluntad , que 
habéis servido con grande satisfacción mia, sino por este 
accidente. Volvereis al ejercicio de vuestras plazas y 
comisiones con todas las prerogativas y preeminencias 
del cargo de presidente de Hacienda, como si lo sirviéra- 
des, y porque habéis merecido que yo os honre con par- 
ticular gracia y favor, dejo á vuestra elección y voluntad 
el ir ó dejar de ir al Consejo en los dias y horas que os 
pareciere, en la misma forma y con la misma prerogaii- 
va en esta parte que se dieron á D. Alonso de Cabrera, 
cuando se le exoneró del gobierno del Consejo de las Or« 
denes, para que le sucediese el duque de Cardona; pero 
bien holgaré uséis de esta permisión como lo pidieren las 
ocasiones de mi mayor servicio , por lo que será prove- 
choso alli vuestro parecer. Al consejo de Cámara asisti- 
réis siempre, y podéis confiar de lo que estimo á vuestra 
persona y de lo que nos merecéis; que no os olvidaré en 
las ocasiones que se ofirecieren de vuestro honor y acre^ 
centamiento; y en llegando el marqués entienda de vos 
el estado de la hacienda y el gusto con que le dejais su 
cargo, &c.)» 

S. M. partirá de Madrid á 23 de este mes; así lo tiene 
ordenado, y al conde de Grajal que hace oficio de caba- 
llerizo mayor le ordenó el otro dia estuviese á punto to- 
do lo necesario del carruaje para dicho día, y 'el conde lo 
dijo á uno de casa con quien se confiesa , que sería para 
el 23 la jornada sin falta. 

Lleva S. M. cuatro predicadores para la Cuaresma de 
los que le sirven: al P. Yelez, clérigo menor, electo obbpo 
de Indias; al P. Agustín de Castro, de la Compañía de J&- 
sús; al P. Boil de la Merced, y al P. fray Francisco Sua- 
rez, de San Agustín. 

Murió la marquesa de la Puebla, no habiendo gozado 
de la libertad del marqués, después que llegó á Madrid 



r 



413 

1 

sino solo un día, y al siguiente le dio un tabardillo que 
acabó con ella al catorceno. 

La princesa de Esquilache queda acabando, recibidos 
los Sacramentos y sin esperanzas ningunas de su vida. . 

El marqués de Aytona se casa mañana miércoles, que 
por lo que tiene de Mendoza, con desearlo sumamente, no 
ha querido sea boy martes. La novia es doña Ana de Sil* 
va, hija del marqués de Orani, tio del duque de Pastrana, 
hermano de su padre. 

De aquí á ocho dias se casa el príncipe de Paterno 
con la hermana del marqués de Aytona, doña Catalina de 
Mendoza. 

Tres dias bá prendieron á Gabino Penducho Carti, re- 
ceptor del Consejo de Aragón, ministro de S. M. , y hom- 
bre muy rico, por la muerte de D. Iñigo de Mendoza, al 
que mataron de uo carabiuazo junto á San Sebastian. Está 
en casa de un alguacil de Corte; su mujer está también 
presa en su casa con cuatro guardas. Tiénenlos embalsa- 
da toda la hacienda. Un cochero, que fué quien le llamó, 
está también preso en casa de otro alguacil de Corte, y 
otro pobre que de ordinario asistía á su casa , donde le 
daban limosna. Este ha dicho mucho, según se dice, en 
razón de las correspondencias que tenia la señora. Uoa hi- 
ja natural del Gabino se ha desaparecido, y el criado que 
fué el malhechor. Tiénese por cierto que el Gabino está 
sin culpa: esto es lo que corre, pero el trabajo es que .pa- 
dece de todas maneras sin tenerla. 

Torrecusa escribió una carta al secretario Rozas, dán- 
dole cuenta de algunas cosas de importancia; cuáles sean 
estas no se sabe, solo que le decía que si era necesario lo 
supiese S. M. se lo dijese en nombre suyo. Debióle de pa- 
recer era conveniente dar parte á S. M., y diósela. Re- 
sultó de esto que le mandasen venir á Madrid donde hoy 
está. S. M. le ha mandado cubrir, que era lo que le tenian 



444 

ofrecido y desea; de IQ demás se v«rá en qué paráa sus 
avisos. 

Doft Juan de Caray está ya de partida para Badajoz. 
Llegó aqbf de Zaragoza el otro dia y en breve se irá, y 
se vendrá el conde de Santistéban. 

» 

Ha hecho S. M. regente del Gonsejb de Itato á doo 
Alonso de Agraz por el reino de Sicilia; eba allí fiscal del 
Patrítnonio Real, fis ^érsoiia de graá talento y lejtras, y ha 
sido esta promoción con grande crédito sayo^ pues no 
viniendo puesto en nómina por el vírey, el Orasejo le 
consultó y &e la dieron; y lo mipmo subedió ahora dos 
años con la fiscalía, por tenerle por el sujeto de niadex^ 
periencía y prendas y servicios que S. M. tiene en Italia. 
Stí mucha rectitud y entereza le debta de tener desazo* 
nado al virey, que no ha echado mano del para los pues^ 
tos que le eran tan debidos: mas Dios lo ba premiado, y 
le habrán hoy taenester todos los vireyes de Italia. 

Dfcese, si bien ño es cierto, que al marqués de la Poe*^ 
bla, que vino de Portugal, le hacen del Consejo de Bstado, 
y que acompaña á S. M. en. esta jornada , y que á don 
Francisco Antonio de Alarcon le vuelven al Consejo de 
Hacienda,- con él oficio de presidente. 

Una persona fidedigna me aseguró hoy que estaba to^ 
filada resolución con la venida de los galeones, qne les 
juros se vuelvan á sus dueños, y ^ue no seles tome 
nada. 

Partió de aquí Morqnecho (t), oidor de Indias, á des- 
pachar la flota y con varias cédulas de S. M. en razob de 
taioderar los celos y diligencias de Manuel PantojA para 
l|ue se trate coh toda benignidad lo qtie viniere por re-* 
gistrar, y que con los castellanos no se hagan ditigeñote) 
más sí coh los que fueren extrátijerOs, ó con tos que ttt« 

(i) Llamábás0;.]tkrlolótíil» ' 



415 

vieren en su babeza algunas canlidades, aunque sean üa-* 
tárales de estos reinos. 

BaMolomé Espinóla ha hecho ahora un asiento con 
S. M. de cliatto millones para este año, los dos para Fliein- 
des y otros dos para Cataluña; es persona rica y qu& cum- 
plirá lo que ofreciere. 

» 

Esta semana pasada quebró Toribio Gutiérrez de Bus- 
tamatite, receptor de la Inquisición y de las personas de 
nías nombre de hacienda que habia en Madrid. Lá quie- 
bra ha sido de las mayores que ha habido en este lugar, y 
por ventura en todo el reino. Pasa de 340,000 ducados el 
débito, con lo que infinitas personas que tenian enél pues- 
to á ganancia su dinejo, quedan por puertas, y entre ejlas 
lleva á uñ yerno suyo 40,000 ducados. Quedaron á ganan- 
cias en su poder, y mas le dio otros 1 0,000 suyos el yerno, 
y con todo dio al traste, y la hija queda muy principal- 
mente casada y sin blanca de dote. Gomo este hay otros 
mntíhos. La sustaticia déla hacienda es alguna, aunque nluy 
inrerior al débito, y cuando el yerno sabiendo mas hace 
dé un año que estaba el suegro á pique de quebrar, no 
pudo sacarle ningún dinero, es verosímil tenga poco con 
que dar satisfacciob, y esto se irá parte de ello entre loa 
jueces, escribanos, depositarios y otros ministros. El di- 
cho Se ha ido á retraer en casa del embajador de Ingla- 
terra. La Inquisición por su j[)arte entf-ó €mbai^ando suá 
bienes; lo mismo han hecho los alcaldes de Corté á iüs^» 
tancia de los acreedores. Su hijo era receptor ¿el Consejo 
de Indias y habria como dos años que su padre le habia 
comprado este oficio en casi 60,000 ducados, dé ios cua- 
les dio los 30 luego y lo demás hdbiá quedado Mú úohte 
él dicho oficio. También se le llevé tras sí el padre, y él 
Consto de las Ihdias como interedado, tnmbien entró 
embargando. Bate mozo está rettaido bn la Mei^ced; está 
muy indignado el Consejo y ápriMa gMnd^ttietite ; veM^ 



446 

mos en qué viene á parar todo esto, si acaso es lo que 
otras veces, que los acreedores se quedan sin su dinero y 
los deudores á pocos meses se pasean, y siempre recejen 
de suerte que tienen con qué pasar á costa de los pobres. 

El robo de la imagen de la plazuela de la Cebada fué 
estos dias pasados, que yo creí lo tenia ya avisado. Roba- 
ron á la imagen la corona, la luna que era de plata, y las 
demás joyas que tenia y vestidos. Dos de los delincurates 
estaban ya presos, y habrá como cuatro días cogieron al 
tercero, y serán castigados como merece tan grande 
delito. 

Ya tengo avisado á Y. R. como recibí la carta que se 
habia perdido y pregunté al hermano Montiel qué miste- 
rio tenía el haber puesto porte en mi carta , y aseguróme 
que ni él ni el P. Fonseca hablan hecho tal xosa ni pasán- 
doles por el pensamiento, que se persuadía lo hablan pues- 
to allá en la procuraduría general ; no he podido ver al 
P. Fonseca; en viéndole sabré si esto tiene algún misterio. 

Del Diálogo están ya sacados siete pliegos poco me- 
nos, y faltarán como tres. Agradezco á Y. R. el favor; mas 
se estima por acá el chocolate, si es bueno que el dulce. Si 
Y. R. ha de enviar algo dése género, redúzcalo á chocola- 
te, que será mas á propósito, y no envié mas tabaco, que 
el que acá se gasta es de longaniza, por la semejanza 
que con ella tiene, y solo es bueno lo del Brasil, y por 
ventura este no lo habrá por allá y desotro que es para 
humo, no lo gasta la persona para quien se pidió. 

Ahora le ha venido al P. Asistente una orden para 
que la intime á todos con grande apretura. Lo primero, 
que ninguno tome tabaco si no fuere con licencia del mé- 
dico, juagando que el Cal necesite de & para su salud y con 
licencia del superior* Lo segundo, que quien con esta li* 
cencia le hubiere de tomar, no le tome en público ni de- 
lante de seglares ni de los nuestros. 



447 

Ahí reinito á V« R. su papel de preguntas y respondí- 
do al margen lo que en efecto pasó. . . 

También remito á V, R. el breve que el Papa ha en- 
viado al rey de Polonia, en razón de la entrada del prfn-^. 
cipe Casimiro en nuestra Compañía. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R., á quien 
Nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid y Enero 12 
de 164&.»Sebastian Gonzalez.»»Al P. Rafael Pereyra , de 
la Compañía de Jesús> en Sevilla. 



Salamanca y Enero iQ de 1644. 

(Leg.* suelto, fól. S25.) 

■ 

» 

PaiL Christi , &c. El caso de Medina pasó así: Hallaron 
la puerta de nuestra iglesia abierta y rompida; el Sagra- 
rio sin la Custodia, en que había 200 forman, y los altares 
sin 1 6 candeleros de bronce plateados. Sabido el caso y. 
horto, clamorearon las campanas de todo el lugar, visti^r- 
rOQ de luto los altares, ayunaron; muchos ele suyo fueron 
eA busca del delincuente. Vinieron unos pastores á decir 
que á su majada habia venido á media noche un hombre, 
ootí , lateis señas. Una muchacha á quien el hombre topó 
con los pastores, galleguilla que venia á acomodarse, y 
le mostró la cruz de la Custodia, dio también aviso y se- 
ñas* Una persona del lugar,, movida de reponte de alguna 
idspiracion. se fué á la casa y huerta de Ips Dueñas, en el 
campo, no muy distante, y entrando en ella, tuvo un hor* 
ror singular. Atendió y vio en el hueco de una pared la 
Custodia vacía y los candeleros, y en el suelo algunai; 
partículas. Dio aviso; fué procesión solemne á traerlas á la 
iglesia mayor para llevarlas el dia siguiente á nuestro co- 
ToBozfii. ' S7 



4« • 

legio, como se hizo, con un octavario célere ^de ásrtno- 
oes de todas las comunidades en él. 

En la procesión vieron a) hombre de las senas: pren- 
diéronle, confesó de plano y quizá por minorar su colpa, 
añadió mentiras, comoqoe en Guadalupe, desesperado, es^ 
tuvo perra ahorcarse, y que un fraile llegó á tiempo de estor- 
bárselo; que en Medina , despechado de que en nuestro 
colegio no le dieron limosna, se encontró con un hombre 
que le dijo buscase tenazas y se Tolvtese al anochecer y 
le pondría en ocasión de hacerse rico: que vino con ellas 
y se topó con él, y le guió por nuestra portería á la igle- 
sia, sin ser visto, y le escondió en una capilla debajo de 
unos maderos: que volvió á media noche y le hizo salir y 
descerrajar la Custodia y llevarla con los candeleros, que 
los tuvo por de plata: que le ayudó á abrir y quebrar la 
puerta de la iglesia para dalir: que en el campo le exhortó 
á sacar las formas, y puestas en el suelo , bailar alrede- 
dor: que no quiso; que llevó el hurto á esconderlo en di- 
cha casa, por estar sola, y se comió todas las formas, de 
que se cayeron aquellas partículas , y que volviéndose al 
litgar se foé á calentar á aquel rancho de pastores, donde 
mostró la cruz de esmeraldas á la mnchacha, y que s^ hoi^^ 
gaba de ver que sentían las campanas que él hubiee&sido 
el autor del ruido (1). 

Condenáronle á ahorcar y descuartizar, habiéndole 
antes arrastrado, y á poner su cabeza y mano enfrente de 
nuestra iglesia. Ejecutóse. 

Lo de Falencia fué sueño de algunos, qníe oyendo 
truenos desusados en invierno, dijeron que eran^ ejérci- 
tos. Llegó acá tan presto et desengaño eomo la mentira. 

El preso está aun en la inquisición de Va>lUdolid, 
pertinaz, shi bastar á reducirle cuantos medios se han pen- 

(1) Vide supra. pág. 391. 



419 

8a4o. Ahora ha d^do en no hablar ni reqpooder; aolo, 
cuando él Inquisidor va cada semana á Ti$itat las cárceles 
secretas, al abrir su puerta, dice: «Viva ialeyd^Moisen,» 
y luego enmudece (1). 

Guarde Nuestro Señor á Y* R. como deseo* Salamanca 
Enero 16 de 16i4.— Andrés Mendo.«-Al P.Ba&el Perey- 
ra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Enero S2 de i^U. 

(TooLlM.fól. 4I0«.) 

Pax Ghristi, &c. Adjunto remito.oppia de una relación 
Tenida de Flandes en que se da cuenta del suceso qua 
ya anuncié en una de mis cartas á V. R. 

Iklaci&n de la entera rota del ejército francée y vaimatée, 
siendo 9u capitán general el conde 4e Guebri¿mt, tnafiir^ 
cal de Früneia, junto al lugar Umnado Tudlingen sokre 
el Danubio, por el ejéreito imperial^ siendo capitán general 
el duque de Lorena,y su teniente Juan de Bert {Weerdt)^ 
áUde fToviembre de 1 648 (S). 

«Sabiéndose eft Flaiides como el Francés se déta*mi«* 
naba á enviar sus tropas y mejores soldados para socorro 
éeí ejército que tenia en Alemania, á fin de qué pudiese 



[1) Mas adelante se tratará de este reo qae se llamaba D. Francisco 
de Vera y fué quemado -vivo ^or jndayzante. 

(i) Juan Sañchef imprimió en Madrid [% hoj. ftií.) una relación de es- 
te suceso, que se dice traducida de otra que se puÚioó en aruselaa, en 
fintiicés» 7 es ¿iitinla de la eofnada por el P. Gonzalos. De ella habremos de 
ferfimos para rectificar la ortografía casi siempre viciaáa de Amelios 



6^)8fr al ^láreito imperial de 6us> aléjatmíeritoa, S: E. ^, 
marqués de Tordélaguna, teaieodo aviaqiqué. el. duque de, 
Anguibn ( Engbien ) sré habia puefifto BU oamíno, .'despachó 
al Emperador 4,000 hombres de socorro, es á saber: 
2,0^00 cabal k>$^ e¿ seis regimieDtos, los de Vera, Doochiél, 
Brtmch , Sauary , Villars y Vitte (1 ) , y . otros taolos de 
infantería, compuestos de los régiwientos de Romrpy (2), 
Frangipani, Geraldini y de las compañías del Palatinado: 
los unos y los otros debajo del mando de D. Juan Vivero, 
gobernador genéraf de la caballería del ejékx^íto de la Al- 
sacia. El cual se dio tanta priesa que pasó el Rhin junto 
á Espira (Spira), al mismo tiempo que las tropas de S. A. 
el de Lorena, y repartió su infantería por el Palatinado 
en los pasos m£is ímpqrtántes para defender e& toda oca- 
siop los puestos y las pkzás, llevando órdeo que m cabanr 
Hería obedeciese al coronel mas antiguo, y todo el^i^érci-; 
to á S. A. de Lorena, y estos 4,000 hombres habiéndose 
juntado oon el ejército de S. A., D. Juau de Vivero se. 
volviese. Hízose así, y volvió D. Juan, danda grandes es- 
peranzas dé un muy feliz «uceso, fundadas ea la determi- 
nación con que habia visto caminaban sus tropas y las 
de S. A; . , 

El ejército enemigo del mariscal Guébritol teniendo de 
socorro 6 ó 7,000 hombres, habia empezado á pasar el Rhin 
al fin del mes de Oólubre, con intento de pasar el hivierno 
^enJa Baviera y en laSuecia. Sabiendoesta resolución S. A.i 
el de Lorena, mandó al ejército de Baviera, el cual se habia 
pertrechado en un. paso del marquesado de Turlac (Dur- 
lach), que dejando aquel puesto marchase hacia Tu- 
bingen (3), para ^star á la mira y reconocer el intento del 

(1) En k relación iippresa Bronc. 

(3) Bn otros Ronoroy j 6eraldii|. PeU^oer en sos AiátM, páf. 1I4| 
fynmny,Sr§iííippaney,QirMiw.y. . ...] . .. 

(3) Asi en el original; pero parece debió decir DottliD9éi^4^Jn4iilif«t 



til 

enemigo, y'di3tenerie en lugar mas aventajado, mimlraff 
tüTÍede tiempo de llegar á jañlar sai fií^zas. . < ^^ . 

Enbre tanto el coronel Espoi^slc (S()orck) tav» arden dé 
acometer conSOO caballos y 250 dragones al eneqiigo, alojan 
do en Gislengen, adonde estaba en su puesto el general RoM 
(Roose) con su regimiento» que fué del general Ocheid (5)> 
el mas TÍejo y ftierte del ejército de los vaimareaes, yei 
f^miento de dragones del mariscal Guebríant, montan-r 
do, loB dos á 4,600 hombres; lo cual hizo coa (antadicha 
á 8 de Noviembre, que habiendo p^do fuego eoi ittoQha^ 
partes del pueblo, la mayor parte de los soldados y oabarr 
líos quedaron abrasados ó niuertos de los nuestros, t^ra, 
de 200 presos, dos cabos principales, ocho capitanea» 
200 caballos y ocho banderas. Pocos escaparon , y entre 
ellos el general Rosa (Roose) en un castillo vecino. 

A 46 de Noviembre, S. M, teniendo juntas. sus tropa^ 
caminó con lodo su ejército á Ballingen, tres leguas^ de li^ 
ciudad de Rotueil (Rothweíl), cercada por el enemigo coi) 
intento de socorrerla y trabar batalla con él; pero habien- 
do juntado los cabos principales, filé determinado d^ 
aguardar al conde de Ansfeldt (Hatzfeld), distante dos días 
de camino que venta con un socorro de 3,000 hombre^ 
de á pié y 4 ,000 de á caballo ; pero no ll^ó á tiempo, 
que vino á los 20, y la plaza sé, habia . eotri^ado á 19. 
El conde de Guebriant se hizo llevar dentro de la ciudad 
para curarse , porque ud tiro peque&o le habia llevad^ 
parte de un brazo, y fué necesario después cortársele to- 
do entero: era el izquierdo. Entre tanto el ejéroibo enemi- 
go quedó debajo del mando de su teniente el conde áp 
Banzan { Rantzau), el cual habiendo puesto dos r^gimien^ 
tos de infantería para guardoi de la plaza, y dejado por 
gobernador dé alia al duque de Yitinbei^a (Wittemberg), 
el mozo^ caminó consh ejército hacia el Danubio. 

S. A. d de Lórena y .Bertj(Juan de Wj&ejrdt), teniefidp 



notieia del camino qoe tomabt el eaetaat^^ se dHterminaroD 
á s^air la misma banda, fingiendo qneriaa k al aooorro de 
Rotoyeil (Rothweil). Llegd el enemigo al Danubio; quiso 
echar un puente sobre el rió , juzgando que quien no ha* 
bia tenido ánimo de socorrer á Rotveil (Rothweil), no le 
tendría para aguardarle en campo raso; de manera que á 
S3 del mes 86 alojó en la orilla del rio al rededor de Tur- 
tingén f S. A. mas abajo en Noblin, pensdndo el enemigo 
que los imperiales iban huyendo. Sabiendo S. A« qiie el 
cuartel de ios iranoeses eaiiabaén la villa deTilUingen, ñió 
rescfelto en la junta de los generales deaK^ometorles, lo <^ual 
m hizo á S4, de eita manera y. con tete orden: $« A. man- 
dó que todo «1 bagaje quedase en el coArtel, y que todas 
las cootpafiías acudiesen á la plaía de armas adottde llega- 
roa hasta 18,000 hombres^l barón Juan de Bert(Weerdt) 
iteraba la vanguardia cotí 1,000 caballos y SOO mosque- 
teros, y S. A. caminaba puesto en batalla toa lo restante 

del ejército. 

Con esta disposición y orden llegaron á media legua 
de Tudlingeo, adonde el barón Juan de Bert (Weerdl) dio 
aviso que de 3fe franceses que había preso de 6amino ha- 
bía oido que los generales enemigos no aabian que mar- 
chase S. A., y estaban muy despacio haciendo un puente 
sobi^ el rio. Con este ariso SL A. hizo doblar el pteo , y 
dióáe tanta priesa que á las tres de la tarde el cuartel del 
enemigo ftié cercado, sin que nadie lo sintiese ni lo echase 
de ver. Asi, pues, el ejército imperial, afiametietido de 
todas partes presto, se ateo con el cuartel, y cogió los ti- 
ros guardados por 2S hombres solamente. Xodos cuantos 
haciíin rostro ó te hallaban ert defensa eran muertos. Los 
generales se escaparon entrando dentro déla villa con dos 
regimientos, adonde después de dos horas de rbsisletícia 
se entrc^ron á discreaon, habiendo hecho esta resisten- 
^;ii artV^ rt/m irttftnto de oonbr en cobro los eatendar- 



138 

tes del regimiento de la Reina, qae se guardan 800 años 
ba^ lo etel ao p^ierotí Goasegi^ir. 

En el mismo tiempo la caballería nuasira ftcofnetiendo 
al cuartel del enemigo, el coronel Sporek (Sporck) desba- 
rató seis regimientos enteros de ella,, y ganó lodos los es- 
tandartes y el bagaje, y un capitán croata del r€glmifinto 
de Trutmiller (Trucmuller), rompió á an escuadrón de ca- 
ballería y volvió con ocho estandartes. El marqués de Vi- 
try que tenia su alojamiento en Meringen, con siete regi- 
mientos se rindió á discreción. 

Por otra pajrte el barou Juan 4^ Bert (Weerdt) fué en 
el cdoance del general ilosa (Roose) que se iba huyendo 
con tres regimientos de caballería , y el regimiento de Ma<» 
zarin, que €)ra de infantería, fnó enteramente degollado, 
quedando soló el teniente del coronel. La caballería y los 
croatas siguiendo dos ó tres dias á los que huían, hallaron 
grande número de ellos ya muertos de hambre y frió 
dentro de la nieve, que es muy alta en los montes. 

A 21 del mes ocho soldados trujeron S80 franceses 
I»resos, que no se podían teaer en pié, y cada momento 
se hallaban otros. En fin , toda la infantería enemiga ba 
quedado ó presa ó muerta, y la mayor parle de la caba* 
Hería, hasta 11 regimientos ^n todo. Rosa (Roose) se 
escapó hacía Brissac con parte de la caballería. 

Desde 26 del mes S, A. hizo batir la ciudad de Rob- 
viel, adonde el mariscal de Guebriant marió oyrado la 
derrota de su ejército y victoria que se ha de atribuir i 
Dios, y á la destreza y valor de S« A. ; el cual dio prue* 
has de su grande ánimo , y al ^emplo de tan esforzado y 
valeroso capitán los demás generales, los cuales todos han 
dbdio mioeatras de su bigarda. 

De parte de los imperiales fueron muertos cuatro sol* 
dados y hay nueve heridos. 



491 



f 






Lista de los presos del ejército francés y vaifnarés del fua- 
fiieal de Gud>riant. 

a 

El conde de Ranzaa, teniente genera). 

El mariscal de Montigny. 

El marqués de Maugiron, mariscal. 

El marqués deVitry, maese de Campo, general. 

El general Ochem (<). 

El teniente general de batalla Scombérg (Schomberg). 

El barón de Siró, mariscal de Campo. . 

El marqués de Noir Moutier (Noirmontiers), mariscal 
de campo. 

El coronel Stoom, presidente del Consejo de Guerra. 

El coronel de la caballería, NotafT. 

Él coronel de infantería, Collas. 
' El coronel de infantería, Bcial. 

El coronel Folmel, mariscal de Campo. 

El coronel de la artillería con su teniente de coronel. 

Monsiur de Bois David, capitán de cuatro compañías 
de la guardia. 

El teniente coronel de Ranzau. 

El teniente coronel de Collas. 

El caballero Merey, , teniente coronel de la guardia 
escocesa. 

Mosiur de Cordón , capitán d^ cuatro compañías de 
guardia escocesa. 

Cuatro ayudairtes generales. 

Él teniente coronel Mazarini. 

El teniente coronel de Vitry. 

El marqués de San Germán, primer 'capitán déla 

guaMiaf. 

» t 

r 
V 

(1) . En otras parles Oebem. 






4ISi 

Mpsiurde Blettesque maod&ba kísii 

El teoíenté dé coronel y sargento niayordel ;coade. 
Goiolie. 

El teniente ooixmel de Orosy (1). 
' El teniente coronel de Tregny , con los oQciales del 
regimiento; los ooinisarios y pagadores del ejército de 
Rantzau; 47 guiones y JSB estandartes. Todo el bagaje del 
r^miento de la Reina; 46 capítaobs y grande número de 
oficiales, 1 4 piezas de artillería y dos morteretes. Todas: 
las moniciones, bagaje, pólvora y bdlas. 

Por Orden de S. M. el daqae de Lorena, la mujer del; 
general Rosa (Roose) , con nueve cochea de damaa, fueron 
llevadas á una ciudad cercana» á puesto seguro. 

No se puede decir cuan varios y ricos, han sido los 
despojos, pues Revaba el enemigo parte de las riquezaa , 
de Alemania. 

Cantóse el Te^-Dóum laüdamut en la í^iesiA nuetjúr de 
esta ciudad de Bruselas, adonde asistieron el marqués y 
marquesa de Tordelaguna con grande aoompañaibienlo.». 

Después de esta reiaéíon ha venido nueva á Flaade^ que 
se ha entregado Roteviler (Rólh weil) y que salieron de la 
plaza 1 ,600 hombres, que han tomado asiento con los há- 
yares y con la gente imperial, sirviendo á sueldo al duque 
de Yitemberga (Wiltemberg)» yá otros capitanes se les ha 
dado por libres. De todo el ejército de Guebrian no han 
quedado sino 3,600 hombres. El jgeneral Rosa (Roose) 
está alojado en Estramburg,» &c. 
i Este otro papel (2) vino de Bruselas; su fecha és de 20 
de Diciembre de 1 643. 

(( Desde la retirada de la campaña ha ajustado S. E. 



• 9 I H II ^ ^ ■ ■ IMI » ■ I ■■)! H 



(1) En otros Crosy. 

(2) Lo qne signe no se halla en la relación impresa arriba citada, y 
por consigaiente debe ser considerada como copia de otra carta reeibitüt 
de Bruselas, 



los caarleieB y dt$pMBtfo IM oosas del gobierno, y va 
traUtttdo Ite deiMB prevencioDeii del ejército. 

Domingo por la tarde á 6 de Diciembre, acompafiado 
de toda la corte, Toé S. B. á la iglésm mayor al Te^Deum 
landamni por el buen suceso de las armas de S. M. y de 
los imperiales, la de los bávaros y del duque de Lorena, 
á cuyo cargo hoy estáu. A la salida del coro le salió al 
encuentro la princesa de Fabamburg y le dio la anliora-* 
buena de este buen suceso» 

Dia de Nuestra Señora de la Concepción fué S. E. coa 
toda su familia á Santo Domingo, á la solemnidad de esta 
fiesta celebrada en la capilla de los españoles. 

S. E. concedió liee«icia al príncipe de Grabe, hijo del 
conde de Agamon (Ggmont) para entrar ea estos Esta- 
dos. Vino á Nuestra Señora de Monte A^Uido, donde basa* 
lido á verle Madama Barlemon (Berlaimont), su abuela. 
Creyó HerarjCOMigo á mademoiselie de Ariscot ( I ), su nie- 
ta; no tuvo licencia, ni los parientes quieren veoir en sa 
intento de casarle con ella. 

El duque de Alburquerque pasó á España por Francia 
á S de Diciembre ; aoompanóle toda la corte en cochea 
basta iá salida; va por la posta. 

El gobernador general de la cabatleria de Alsacía doQ 
Juan de Vivero, y el teniente de maestro de Campo ge^ 
neral D. Antonio Pimentel, entraron en Bruselas i 83 dé 
Noviembre, habiendo dejado D. Jaaa las tropas de su car* 
go al duque de Lorena. 

Murid! el príncipe de Symai ( Chimay)| flamenco, á 1 7 
de Noviembre. Estuvo en público, en lacaáia en que mu* 
rió, tres dias; depositáronle en lo¿ Capuchino^. 

Reformóse el regimiento de D. Carlos de PadiUa; tiene 
licencia para ir á España. 

(1) ^arebot ó Aersehoot . 



<«7 

fil Conde de kiiaai^ ^ va á Bdptóir por'la' man 

D. Andrés Gantelmo vino á Bruselas á tratar confi.:E^ 
las óósas f>eMeneeíentes al artilfería^^ faospediSe el conde 
de l^ásidgo seis dias qaé eslavo aquf; volvióle i Mólinod* 

El gobernador general de la caballería de Alsada ie 
ocnpa S. M.; m> se sabe hasta ahora el ¿argo que- le dan:;' 
será de importancia porque ha servido muy bíea y es del 
grande valor. 

D. García de Vera partió á 4 de Diciembre á la ñe¿o« 
ciacion de presos de la rota de Alemania, para trocar 0611 
los españoles que están en Francia. Hánse señalado 1 »500. 
soldados, 40 oficiales y algunos de ellos pei^sonas dé ibii*^ 
cha Cuenta. 

Martes Á .^ de Diciembre vino á S. E. uti correo del go*« 
bémadordeFilisburg (Phillipsburg), con la iioeva del grab 
suceso que tuvo et duque de Lorena con las armas de 
S. M. y las imperiales y bávaroá, todas á su orden, donh 
tra franceses y vaímareses (1), de que irá puntual re^ 
lacion. 

S. E. con orden y á devoción de S. M. hace celebrar 
siete dias en Santiago de (üobergas , iglesia inmediata á lá 
Casa Real , la fiesta de la Espectacion de Nuestra Señora 
con grande pompa y magestad , predicando loe mayores 
predicadores de esta ciudad y de S. M. 

EX Holandés con 3,000 hombres intentó tomar i Bste^ 
vens-Werts por interpresa; fué sentido y dejaron las bar<« 
cas y demás municiones que Nevaban para eHó. 

La de Gebrosa en Francia partió á una romería , y 
aun se está en ella. 

Dícese sq trata de casar el duque de Inghien (Enghien). 

El duque de tiuisa y el hijo dd de Cbatilloo tavieron 
una pendencia; salieron heridos loa dos, y también los se- 

: 

(1) Sin dada la misma <iae ya se paso. 



498 

■ 

grnidos,. y el M Chaimioo pi4í^ la vífla de merced al de 
Güba. »: 

Sábado 4 tnediodia 1 de Noviembre, un dia después 
de haber partido de esta ciudad de Bruselas el correo pa* 
rá España, salierou de esta ciudad para Gante D. Diego 
de la Torre y el tenieote de maestre de Campo general 
D. Francisco González de Albelda. E¡ste llevó orden de eje^ 
cutar la que le entregaria D. Diego de la Torre, y D. Die*. 
go la llevó de despachar un correo yente y viniente á Bru- 
selas á Carlos Guaseo (1 ), para que el dia siguiente llegase 
á Gante á un negocio del servicio deS. M. (EsesCeun 
soldado de fortuna, de valor y calidad mediana , napolita- 
no de nación). Carlos Guaseo avisó estaría en Gante» como 
estuvo, á las cinco de la tarde, y se fué á alojar en casa 
del obispo. Allí le fué á buscar D. Diego de la Torre, no 
con poco cuidado de cómo se ejecutaría la orden de pren- 
derle, ñendo la casa del obispo sagrada , y adeipás hués- 
ped suyo, que és peor. En fin, con trázale sacó parlando á 
la calle buen trecho de la casa del obispo. Llegó el teniente 
Albelda y prendióle, y luego inmediatamente el conde de 
Salazar con algunos oficiales del castillo que estaban á 
vista; lleváronle preso al castillo. 

La ocasión de esta prisión es por haberse casado cpn 
la princesa dé Phalsenphur (2), hermana del duque de Lo- 
rena, á quien es muy desigual en cuanto á calillad , por 
ser él un hidalgo particular, y ella de las casas mas no* 
bles y antiguas de Europa. Parécese que el tal Carlos 
Guaseo había dado en galantear á.esta señora , y ella últi- 
mamente no le ha sido ingrata , haciendo estimación de 



■■ I ■■>' 



' (1) ' Hijo de LodoTico Gaasioo, iiiarqdéadeSoKér. 

{%) Pfsljklrg que ios franeeiefl escriban PhaUjMrg. U princott qae ae 
Uamaba Enriqueta de Lorena y era hermana del duque Carlos, había sido 
antes casada con Luis de Lorena, príncipe de Ffaizbarg. Véase á Pelficer» 
ivboi, pág. lU. ' ' 



4^ 

lo que DO debiera. En fin, á 1 1 de Octubre de este año es- 
ta señora envió á pedir al arzobispo dé Aerase al conven- 
to de las carmelitas descalzas, donde ella estaba, para tra- 
tar con él un negocio de importancia. El arzobispo fué y 
estando con la señora en conversación, salió Guaseo de 
Otro apoéetoto con tres ó cuatro' criados ó confidente», y 
rodeando al arzobispo ; dijo. Guaseo : <jue recibía por ^ su 
esposa y mujer á la señora princesa de Rbsdsenphur^ y. 
ellb que Nc^kíia* por: >sn esposo y ibtrído di Sr. G^los 
Guaseo. Et arzobispo se tapó los oidós y decia que 00 oia. 
y iiue aquella era grande bellaquei^a. Ellos • j^i dierosi; á . loa 
circunstantes que les fuesen testigos,- los cuales dijeron 
que lo eran. La sentnra pidió que el negocio ao se divul- 
gi^, porque ella despachaba á España un gentil-hombre 
suyo á dar cuenta á S. M. Luego que el tal desposorio 
cliandestino se celebró, se fueron y consmnbron el matri- 
monio, el cual no ha salido á luz hasta la'pbision enqueél 
queda, y la señora dice que no siendo vasallaideS. M. no le 
habían de haber preso á su marido, y pide se le den laegp» 

El duque de Lorena, su hermano, ha , eseiríto después ' 
acá al señor marqués de Tordelaguna y i Id princesa 
conviniendo en ol matrimonió, y aun como.dáadple la 
norabuena de haberse casado á su gusto. 

El duque de Orliens, jsu cuñado de aMa señora, cascado 
con hermaÁa suya, ha enviado de París .ub gentil^hombra 
á agradecer al señor marqués la demostnacion que ha he^ 
cho con Guasca, y á pedirle la continué hástd qué S. M« 
mande lo que se ha de hacer en el particular. También ha 
escrito haci^do grande demostración de sentimiento con 
la princesa.» 

Dios &c. Adiós mi padre, que le guarde como yo y 
todos los de aquí deseamos. De Madrid y Enero i% de 
4644.^S6bastian GonzaIez.-»Al F« Rafael Pereyra. de la 
Compañía de Jesús, ien Sevilla. 



430 



Madrid y Snero 23 de i 644. 

(Leg.* 8u«lto núm* 4, ^l (M7.) 

PaK ChriBti, &c. Seré muy breve por ser tarde y oo 
haber podido escribir hasta ahora. CoatóDtese pue$ V. R. 
cOQ estas poquitas nuevas. 

De Flandes escriben con Cacha deM 3 del pasado que 
€4 Papa habia ordenado se tratasen las matéríaa del go- 
bierno antes d^ la elección^ y que se esforzase la voz dé- 
los PP. Memoransí y Mendoza. Dios sobre todo. 

El Holandés ha quebrado en 1 2 millones de oro, por-> 
que los portogneses han recobrado casi todas las plazas 
del Brasil. 

El Emperador trata paces con suecos , y se entü^nde 
que da Kbertad de conciencia. 

La reina de Polonia pasó por Antuerpia: aolo va á ver 
aquella víHa. Esto de Flandes. 

Han escrito que Leganés tiene apretado á Qlív^aza, y 
que á Breóla trataron de tonar por interpresa loa Craoueesea» 
y que la nieve io impidió. Han degollado al qwí estaba en 
el castillo, por entenderse coa el enemigo. 
• D. Pedro de Aragón está ya «n Zaragoza ; no d^ron 
entrar en Barcelona al que fué á pagar el rescate; fallaron 
4,000 ducpdoapara su cumplimiento por la variedad de 
váluacioq de joyas; prestólos una señora catalana con 
secreto. 

Murió el oidor Nieto, que era auditor 4el ejército» y 
el alcalde Quiñones (1). Tomó po^sion de su plaza ú^l 

Consejo, Ríobles. . 

• • I ■■ » I -o t ■ ■ ■■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ 11 h l ti ■!> ^Mp^i*»» mtmtm 0kH*í >— i»|i I I 

\ 

'* (t) Es D. Jaah de Qaiftones, de quien m trató ya ai y»m fugares de 
esta correspondencia. El catálogo do »va^i|ia4)MÍs^€ra<|ei|]H9aM9Ali* 



La i Corles no acaban de fraguaraev Burgos, Sfllaip^n^ 
c» y otras ciudades hasta ahora oo dan al decisivo. TqI^ 
do ya le concedió á instancias del d6 Altaxnira. 

No se sabe de cierto si acepta Moaeoso (1); Is pensión 
ha de llegar á 80,000 ducados , y aunque vaque alguf^a 
parte se ha de volver i pagar á voluntad del Rey. Hi edi^ 
fick) (2)dQ la iglesia de Jaén, el haber dicho que no quieria 
dejar su príviera iglesia en otra ocasión, todo hace fuerza 
á que no lo será, pero todo se deja vencer. 

Ouanfe Dios á V. R. como deseo. Madrid y Enero 83 
d^ 4 644i.«»Mignel Gonsalez. 

Bl P. Provincial viene ya del Noviciado donde el P. 
Tanez los ha rilado hoy, llevando convidados del Cole^ 
gio. Bl P. Ramireí; va al Colmenar de Or^a esta cuaresmaw 
Bl P. Valle se está aquf ; partirá presto, que tiene gana de 
la jornada. 



Madrid y Enero 26 de 4641. 



(Tom. 419, fól. 4109.) 



Pax Christi, &c. Padre mió: lo que hay de nuevo que 
avisar á V. R. es que por orden de S. M. el P. fray Jnao 
de Santo Tomás juntó á todos los superiores mayores de 
todas las religiones, y les ordemS trujesen consigo uno do 
los PP. mas ancianos y religiosos de cada casa. E)jecutaron 



tonio, Bibl. Hisp, Nao.; pero este diligente biógrafo no logró tener noticias 
ciertas de sa muerte, puesto qne la pone vagamenCe coim áeaeeidsoatss 
del afio de 16<H). 

U) El arsobisi^ado de Toledo, pneato fioa se trata de D. Baltasar l^fos- 
coso y Sandoval» que por este tiempo era obispo de jaén. 

(2) Entiéndase ««El estar edificando,*» pues tomó conmuelio empeS« la 
coaadnsion de las obras de la catedral. 



i»3 

esitá orden pontáálmeate el iniór coles pasado, y el P. fray 
Juan so genio ¿níreel general de San Fradcásco y el de 
la Merced, y después de hal^er encarecido él sanU) cela de 
S. M. y el deseo grande que tenía de lá reformación de sa 
reino, como parte tan principal, dijo que las religiones ba- 
bian de tener en esto el primer lugar para qne ^oo aa 
ejemplo lo demás se compusiese, y propuso tres puntos en 
que debian reformarse conforme á la noticia que S. M. ie^ 
nia necesitaban de remedio: Priifaero, la ambición en las 
elecciones; segundo, reformarse en materia de. pobreza, 
porque habia noticia de que las celdas dé algunos religiosos y 
sus gastos eran meiios ajustados de loqué su estado pqdia; 
lo tercero la demasía que habia en algunos conventos de 
religiosas en parlar con seglares, de lo cual habían resul^ 
tado grandes inconvenientes; que cada uno dijese lo que 
acerca de estos puntos sentía se debía reformar conforme 
á lo que en su religión ó en otras hubiese reparado. 

Fueron diciendo sus dichos los superiores que para 
solos ellos hubo lugar, y de los demás para el P. Castro 
que fué por compañero del P. Aguado , rector de este 
colegio. 

El general de los franciscos, el de la Merced y el de 
los Premostenses, y el Provincial de los Carmelitas des- 
oakos (quQ no^ entró ningún otro descalzo en la junt?) 
hliblaron muy ))ien; oíros razonablemente, y algunos lo 
piídieran habar excusado; en especial el Prior de San 
Agustín, que sin mucha ocasión cqntó algunos excesos de 
su religión en razón de las elecciones, y llegado al punto 
de la pobreza, dijo, no sentía había en su religión cosa 
digna de remedio (siendo así que hay muy grande reparo 
en los aderezos de algunas celdas de fi^ailes suyos) y aña* 
dio que el que un religioso tuviese su celda bien alhajada y 
algqnas curiosidades en ella, pedia ser conveniencia fun- 
dada en religión, para que con eso estuviesen los rel^io- 



4SS 

808 coD mas gtoto eki casa» y remató: <i no obstante que 
mis frailes salen faera sdkradamento. » 

Bl Prioi" de San Jerónimo , llegando al punto de las 
monjas^ dijo: qae las que corrían por cuenta de su religión 
había grande cuidado con días, porque é la grada ninga-^ 
BO hablaba que no fuese padre , madre ó pariente; qne 
doads podia haber algon exceso era en los locmlorios, que 
á anas pobres qne estaban encerradas entre cuatro pare- 
des, no era mucho se les permitiese para alivio de su tra-^ 
tejo algvna correspondencia , que algo se había de per- 
mitir á la fragilidad, &c. 

El abad de San Bernardo habló bien por su camino á 
frai Juan de Santo Tomás, diciéndole: a Y» P. nos ha jun* 
lado para que bagamos un ungüento de sánalo todo , el 
caal es imposible; porcpie querer nivelar las religiones por 
•n lúedio, no es cosa á propósito; querer no pida bmeéna 
an mendicante, que es conforme á su instituto y que la 
pida nn monje no conviene con el suyo; que el mendican-> 
te trata solo de contemplación , y el monje die trato de 
prójimos. Ni esto dice con sus reglas, ni aquellp conviene 
á quien profesa el confesar y predicar. Padre revereh* 
diáma, las religioDes tienen diferentes reglas y estatutos, y 
diversos medios cada una para alcanzar la perfección, y 
así los remedies haib de ser diversos y proporcionados á 
lo que cada uno profesa; poner remedio universal es ima^ 
gmácion^ asi como lo es el entender le ha de haber para 
todas las refigíones^ conío Y. R. pretende.» 

Hb P. Francisco Agnado respondió con grande cordura 
diciendo: que de las demás religiones no sabia cosa que 
no fiíeee de mucha edificación y ejemplo; qne en cuanto á 
la Compañía no le tocaba nada porque las elecciones no 
se hacían por votos, sino qne nuestro padre elegía el que 
jotgaba era mas á propósito. Que el punto de las monjas 
no nos tocaba porque no las teníanos; que en cuanto á la 
Tono xm- S8 



434 

pobresa» niiíguQ! particular tenia nada; todo era oomun; 
que si por alguo caao habia de meaoscabarse la Com- 
pañía» habia de ser por no tener la comunidad con que 
acudir á los particulares » tomando ellos de esto ocasioD 
para buscarlo; y que para esto el remedio era el no qui-* 
tarles S. M. los juros, que era el sustento con qae se les 
acudia, y no dar decretos S. M. para que ningún subdito 
estuviese en ningún lugar contra el dictamen de los supe- 
rieres, que de esto se seguían muchos inconvenientes. 

El P. Castro dijo en sustancia lo mismo , y apretó mas 
el punto de que se dejase á cada religión gobernarse con- 
forme á sus reglas y institutos; sin que S. M. ni el valido 
ni el confesor apurasen á ninguno; que con eso yendo el 
gobierno de los superiores corriente, los pocos ajustados 
tratarían de acomodarse con sus cabezas , y que cuan<k> 
hubiese alguna falta, mejor era se quedase dentro de la 
religión, que no que saliese afuera á los tribunales con 
tanta desedifícaeion como en algunas se habia visto. 

La junta fue larga, y en fin de poca sustancia, y para-* 
rá en lo que otras, que es quedarse las cosas como 
estaban. 

S. M. ha hecho tres maeses de Campo catalanes para 
que levanten gente catalana en Valencia, Aragón y parte 
de Cataluña , de que están muy contentos los catalanes 
obedientes. 

Este jueves pasado fué la boda del duque de Pater- 
non (príncipe de Paterno) con la hermana del de Ay tona; 
las galas fuercm mas moderadas por estar los señores de Iu«- 
to por la princesa de B!squilache. 

Hoy se han hecho las honras por ella en casa; colgdee 
toda la iglesia de negro con varios escudos de los Borjas; 
hízose un grande túmulo con su paño rico de brocado, 24 
blandones de plata con hachas, mas de 500 luces en cande- 
leros de plata. Dijo la misa de pontifical el señor Patriarca; 



i35 
ofrecióla la Capilla Real, y estuvieron todos los añores dé 
la corte, y fué tan grande el concurso que no pudieron 
los nuestros salir como acostumbran á asistir con velas a^ 
responso. 

A los grandes ha mandado S. M. se observe con ellos 
el privilegio antiguo que tenian de entrar siempre' que 
quisieren donde está S. M. á hablarle ó asistirle; con que 
los de la cámara hoy tendrán menos mano y y el valido ' 
si le hay, mas de quien cuidar y de tenerlos contentos, y 
S. M. mas gente que le advierta lo que juzgaren convenir. 

Al de los Arcos, virey que hoy es de Valencia, en- 
vian por virey de Ñapóles , y al Almirante le mandan 
venga á ser mayordomo mayor. 

Al conde de Fuenclara y Sástago traen de Flqndes á 
Italia por maese de Campo general. 

Al marqués de Caracena le han enviado á Flandes por 
general de la caballería; con eso el dé Aburquérqüé se 
quedará por acá. » 

A D. Vicente Gonzaga le dan la caballería de Milán. 

A D. Diego Vázquez Coronado le han hecho castella- 
no de Cambray; es soldado de fortuna y muy aventajado, 
y que por su valor ha tenido grandes puestos. 

Para Flandes se ha librado millón y medio, y de hecho 
han llegado ya 300,000 dncados, con que se está levan- 
tando gente. 

Hoy partió para Zaragoza el P. Castro á predicar 
áS.M. 

Remato con lo que á V. R. ha de dar mas gusto, y 
es que al señor Nuncio en cuatro cartas que há téiiidó de 
Ñapóles, y á S. M. en las qué ha recibido de aquella ciudad; 
le avisan como Su Santidad ha hecho cardenal á su amigo 
de V. R. el P. Juan de Lugo,' y que allí corre esta nueva 
constantemente. Solo hay de reparo el no haber 'carta de Ro- 
ma con el aviso, y que solo se escriba esto de Ñapóles. Por 



*9« 

■ 

ij§ ppr p^uy pípb^We que i?8 piejrM, A<Jipfb mi p^drei.q^e 
^pan:^e á V. R., Qa cqyttó ^»nt09 »qri6ciio3 4íc. Maílfid y 
Enero 26 de 164i.=»Sebast¡aü González.— Al P, Rafael 

P^»?fiyíav ^^ h Compañía de ^esus, eu Sevilla. 

Ahí eftvio á V. R. la verdadera y pieria relación (1 ) 
dq Ip 4e Aleinaqia, que ayer vino deFiandes» escrita en 
franca, ^ q9e se ha traducido y trasladado hoy. Con esto 
ly) hfi ipodidp acabar de sacar el Diálogo que auda en bue- 
qps lér^inos y se acabará cop brevedad* Vale. 



Madrid y Febrero 2 de <644. 



(Toro. 1S9, fól. 4241.) 



^9^ Christi, &cv l^ que t^ay áfi mipvo q»Q a^íaar ^ 

y. R. es que el capelo del P. Lugo se ha verificado ppr 
Fra^qi^, y e\ Nuncio de aU^ lo . escribió aJ que f^tá en 
es^la (}^x[^'% ^ anadea vive en la casa profesat ei^ el cubarte 
diel car49Aal Farnesio : ha sido de garande consuelp ^air^ 
todos esta nu^va, 

E| cpri;ep f^asado avisé coo^io á P. Juaa de Garaqf le 
hat}i^ piandado irsQ á sa ca^ ppr hab^r estado depwsía- 
do porfiado en que le hiciesen . las mercedes, Ant^ de 
ir§p 4 Badajoz, ua amigo suyo dp V^\¡m> habló á S-, M. 
deseando tornar á introducirle, y S. M. dicen resp^Bdjó; 
« No me babjpij? vx^s (jift D. imti de. Qaray» siflp, bíiced 
?ue9^^ Ip. 4iprpP ^u mosquetazp e^ uus^. rpfriega; él há^ 
queriijip vender la necesidad qve )e parpcp tí^eu del y 1^ 
ha salido mal el lai^ce. & , . 

Hpy me dijo ui^a persona que: el marqués de la ^^ 



4St 

bla le había dicho y sa hijo él conde dé Ribas , que eála-- 
ba ióíiáládo para Badajoz el liiarqtiás de Torrecusa , que ' 
eü valor y résólucioú és de los mejores saldados qae hoy 
tiene S. M. 

De Barcelona ha venido á 2ardgo2:a un canciller, á tra- 
tar con S. M . negocios dél^ Principado : boéiías esperan- 
zas hay de composición. 

Algunos señores catalanes se Ttan tdo á sus tierras , y 
defendido en ellas contra la gente de Monsiur dé La 
Mt)ta; cierto es la gente nóbléha estado y está éii Gálalb^' 
ña, la mas por S. M. 

Al marqués de Lemanes le fían se&alado jnéóei para 
sttó capítulos; tres de capa y espada y Irés letrados, fistos 
son: el Presidente de Castilla , D. Francisco Antonio dé 
Alarcon y D. Antonio de Gontreras; decapa y espada son: 
el de Castríllo, el de Oñate el Viejo, y el marquéá étí 
Castañeda. 

Quiso el Presidente de Castilla ir á visitielr Al Nunúio y 
darle la norabuena del capelo, y el Nuncio se eiccu^ cor- 
tesmente, diciendo no entraban en su casa ministros de 
S. M. si no era de parte suya, y que habiendo su Ildstlf^i^ 
ma de venir acompañado de dos cndóres, no se reoí6iria 

* 

bien en Roma. Replicó el Presidente iria en siBa y con 
eso se obraba lo de los oidores, y e) Nuncio le suplióó lé 
excusase, pues era fuerza le acompañasen ótroá mittíatros^ 
que, aunque inferiores, serviría de dar motivo se haMatie 
no tan acertadamente de acción tan símtera, y qtie vtó 
quería se dijese que en su tiempo no habia observado M 
que sus antecesorea,' de no perínitir entrase en su ' cas* 
ministro alguno ^sino de orden de S. M. , con que el señoi' 
Presidente desistió de su intento. 

13 marqués del Viso , hijo del de Sánfa Crérz; haé« 
grande dáigencia pard voTvef á sus gftieras dé Sfdlls^; no 
sé si lo consegüi^^í. 



IS8 

El príncipe de Oria partió ya á disponer las que cor- 
rea por sil cuenta. Pocos días después se hicieron las ca- 
pitulaciones, con poder que dejó en casa del Sr. D. Luis 
de Haro, para casar su hija con el heredero del marqués 
djs la Puebla de Montalbao» y en haciendo las capitulacio- 
nes, el. yerno que ha de ser partió por la posta á hacer 
compañía este año al príncipe de Oria, 

E\ prínci^ Tomás 1^ ido á Francia, á tratar de la guerra 
de Italia, y también el marqués de Yila. Hicieron á Tomás 
un grande recibimiento y le hospedaron en un palacio 
cerca de la casa del Rey. 

Para entretener al Hdoasiur, tio del Rey, le han dado 
el gobierno de una pi:ovincia y comisión para que levante 
tr^ ejércitos, y le han dado por sus tenientes al conde de 
Elhuf ^Ibceuf)» al mariscal Malleri (La Meilleraye), y á 
otro Mosiui? de cuyo nombre no me acuerdo. 

Hale dado la Reina madre al cardenal Mazarini cien 
mosqueteros de guarda para que- siempre le acompañen. 

H^y hoy en Francia alborotos ; en Turnen y en la 
Pro venza están amotinados por ocasión de un nuevo 
tributo» 

No se ofrece otra cosa que avisar á Y. R. sino que 
recibir los dos recados, y estimo el favor que me hace , á 
quien suplico no me envié tabaco, porque lo que he reci- 
bido no es á propósito para el efecto que se pretendía» y 
cuesta enfodos á los que los traen el entrar por las puer- 
tas. Gpn el P. Greepo remitiré á V. R. el Diálogo y una lá- 
mina de Nuestra Señora con el Niño Jesús, guarnecida en 
acero,., del mejor maestro que- ha habido jamás en la cor- 
te. Creo le contentará á Y. R., porque todos los que la han 
visto la han alabado sobremanera , y tiene otra cosa mas, 
que es. de talsuecte que se puede traer al pecho. Desearé 
^(Tvade men^oria para que Y. R. me encomiende á Dios, 
y le suplico, por lo que yo la he estimado, no la dé á na- 



139 

die y qne sirva de prenda de la voluntad que de servir á 
V. R. tengo, &c. De Madrid y Febrero 2 de 164i.=»Sebas- 
tian 6onzalez.«»Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 

Imprimióse el papel de Alemania que á Y. R. remití 
de mano en la pasada; ahora va de molde. 



Madrid y Febrero 49 (íe 4644. 



(Tom. 4S9, fól. 4S03.) 



Fax Christi, &c. Padre mió: el miércoles pasado fué 
el desposorio y velaciones del marqués de Aytona con 
doña Ana de Silva. Sacóla de Palacio la duquesa del In- 
fantado , su prima hermana, y su cuñada la marquesa de 
Almenara fué al acompañamiento de todos los señores de 
la casa del duque del Infantado, todos á caballo, muy bí« 
zarros, y no quedó ninguno que no saliese, unos por deu- 
dos, otros por amigos. La duquesa y marquesa iban al fin 
del acompañamiento en coche, porque el dia amenazaba 
con agua. La duquesa llevaba un vestido de terciopelo li- 
so, saya entera y jubón, todo bordado de hilo de plata y 
lana pasada con varias flores, y ricamente labrado; la be- 
chura de sola la bordadura de manos costó 7,000 reales. 
La marquesa, cuñada de la novia, iba también muy gala- 
na. Inmediatos al coche iban el duque del Infantado y el 
de Osuna, también á caballo y llevaban en medio al mar« 
qués de Aytona que iba vestido de noguerado, tan cuaja* 
do de plata el vestido y de labores, que apenas se conocia 
de qué era qI fondo. Llegaron á Palacio y en besando la 
mano á SS. MM. les entregaron la novia» á la caal acom- 
pañó la Reina hasta la última pieza de su oufirto y S. Mt 



y el Príncipe basta la escalera, y heobas las corteabis $. M.. 
se volvió á sa cuarto y los del acompañamiento faeroa 
poaiéodose en ó^de^ como hablan venido, y caminaron así 
á casa del marqués de Orani, padre de la novia, la cual 
iba vestida de noguerado con bordadura de plata como su 
marido, el cual fué al lado á caballo, galanteando á su mu* 
jer, y al otro lado del coche iban también el del Infanta- 
do y el de Osuna. Cuando salieron de Palacio era ya tarde, 
con que se suplió lsi falt^ d^ Iw cqa grande cantidad de 
hachas que llevaban los pajes de la duquesa del Infantado 
y marquesa de Almenara^ y de otros señores deudos. Fué 
el concurso de gente en el acompañamiento tan grande y 
el de lucimiento y joyas de suerte que personas bien an- 
ligaas de Madrid dicen no han visto cosa mas grande 
ano9 ha. 

Murió la f^^^^^ ^ Esqi;ii}afib0 (1) y enterróse en 
nuestra oasa muy A la sorda, sin aconip^namiento ningu* 
no. Gi^atro ó seis parientes la acompañaron y tos criados 
del Príncipe; trujéronla en un coche, y los de casa le hi- 
cieron el oficio de la sepultura y la enterraron, 

Al duque de Medipasldonia le han puesto de . pocos 
días ó €kst4 parte ocho guardas mas ; habíanle quitado 
anle^ 20 y dejádQlp cuatro; ahora tiene dwfe. A un criado 
suyo, no aé de ciectQ ^i es mayordomo ó secretario, han 
puesto do^ gnardas. 

I^ priopesa de M^lito^ y las duque^av de Feria y de 
Medina hablarpn eatQ$ dias á S. M. con el sentimiento qua 
era razón; S. M. dicen les.respQodió sentia mocho la des- 
gracia del duquOi mas que era pipeci^o hacer lo que se 
hacia. 

(1) Dofia Ant de Boija, mnjer de D. Francisco de fioija, conde de 
Mayildey hermaiio del daqne de ViUiMrmosa. Mlcer, Amioi^ pig. IMl 



444 

Of€e9e q/do^ al marqnás de áiyainente ha hecha una 
deolaracion ahora de oaevo, y que $e teme op baya re-^ . 
aaltado de ella alguna cosa qae oo le sea tan JayoraUQ al 
diuque de IMLedína. Esto no tiene mas 'fundamento que el. 
decirse» y cu^odo le tuviera, ya de lo principal ha man- 
dado S. M. no se hable sino de la última ida á Sanlúcar. 
Otros afirman que la guarda mayor ha avisado está aque* 
\\o muy sin guarda^, que sin ella no podía h^cer el oácio 
Qon )a satisfaocioa que era necesario, y que á esa oaujia, 
le habian enviado estas guardas de nuevo; puede SQrb^ya. 
resultado de aquí, lo que saría menos malo. . 

S. M. se habia de partir para. Aragón ^ á '23 sábado; 
ya se difiere su salida, haisla 27 de este. 

El duque de Paternon (1 ) se casa el jueves con doña 
Catalina de Moneada, hermana del de Aytona. 

D^ Cataluña escribe w maese de Qa^ipo que aquello 
está en m^ior estado que estaba antes, y que. espera en 
Dios que este año se ha de acoEnodar lo c^ol Priaeipadp. 
¡ Quiera Pies sQa esto asU que hasta ahora no hay noticia 
niqguna da aovedad que pueda prometerna9 esta dicha. 

De Mérida y de Badsqoz avisan que habia muerto ca^i 
de repente el duque de Berganza, estando leyendo una 
carta, y de este suceso han venido varias de estos dos luga* 
res; mas tiénese po|r fábula y que ha sido nueva echada 
allí para que se divulgase por otras partes del reino, como 
suelen hacer con otras los que tienen gana de entrete- 
nerse. 

De aqpí han partido ya algunos sai^g^ntos mejores á 
alistar las milicias, de loa pueblos, y tener Ja gente á pup.- 
to pera cuaado le^ dieren órdea de marchar con ella 
dpnde S« ilk. mándate. 



(1) El áoqtié: d» Hoft(alv<K principe it Pafem^i VéMi á KíHtm, Avi^ 



» 

Dfcese que S. M. había enviado orden para qne la 
capitana y almiranta de Dunqáerque fuesen á un puerto 
de Galicia, otros dicen de Vizcaya, para de allí llevar al 
Sr. D. Juan de Austria á Flandes. Tiénese por incierto, 
por estar malo con cuartanas, y estándolo es ciertísimo no 
le pondrán en camino. 

Como el conde de Peñaranda va á Alemania por em- 
bajador, le han ordenado á D. Luis Gudiel, del Consejo 
Real y de la Cámara, vaya acompañando á S. M.,Io cual 
será sin falta. 

Ya por auditor general de la milicia un alcalde de 
Corte, llamado Quijada, y viene á ser alcalde de Casa y 
Corte D. Juan de Larraga, cuñado del P. Hernando de 
Salazar, que estaba por auditor de las órdenes militares 
en Cataluña. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á Y. R., á quien 
Nuestro Señor guarde y dé la salud que deseo. De Ma- 
drid y Febrero 1 9 de 1644.«Sebastian González.— Al P. 
Rafael Pereyra, de la Compañia de Jesús, en Sevilla. 

En teniendo lugar, que ando ocupado, buscaré la peni- 
tencia que se dio á Abendaño, el P. de Santo Domingo. 



Madrid y Marzo 1/ de 4644. 

(Tom. íí9, tól 4Í07.) 

Pax Christi , &c. Copia de la carta que escribió á 
nuestro general el cardenal Antonio Barberino , dándole 
cuenta de la elección que Su Santidad habia hecho de la 
dignidad cardenalicia en el P. Juan de Lugo, de la Com- 
pañía de Jesús. 

« May reverendos padres : Habiendo la Santidad de 
nuestro señor creado cardenal aquesta manaba en oonsis* 



torio al P. Juan de Lugp, y;zpaiidádole aceptar Qsta díg- 
nidadj como mas en particular signiñcará á Y. P. é¡ por-* 
tador de ia presente» me doy á mí mismo las gracias cod 
la Iglesia saata, espiando su santo servicio, así por la 
calidad delr padre, como por ser de esa religión y hijo de 
y. P., ai cual me ofrezco siempre. Palacio 14 de Diciem* 
bre de 16*3 (1).«»Afectísimo mi P.«Cardenal Barberino. 

Las armas que ba tomadp el nuevo cardenal son á es« 
ta semejanza: 

En un óvalo un Jesús en la forma de este IHS. ; las 
tres avejasi armas de Su Santidad, á la mano derecha, y 
á la izquierda tres pinas ó montecíllos con tres ramos que 
nacen de ellos. 

IXcese ba sido esta elección con general aplauso de 
toda la ciudad de Roma, y que se entiende le llevará S|u 
Santidad á vivir á Palacio; esto vino en las últimas 
cartas. 

De la salud de Su Santidad no se sabe cosa particular 
ni en prp ni en contra. 

Los presos que tenia el duque de Florencia los ba res- 
catado Su Santidad á dinero, con que queda boy libre 
Fray Juan de Marradas, general de una parte del ejército 
do Su Santidad y buen soldado. 

El gobernador de Milán, marqués de Velada» ha en- 
víaido á S. M* un maese de Campo á representarle cuan 
desabrigado de.g€¡nle está el estado de Milán, y suplicáur 
dolé envien sucesor, atento á que está fallo de salud y con 
poco alivio para acudir á cosa tan grande y precisa; que 
mas estimara perder la vida con una pica siendo soldado 
particular, que no siendo cabeza se pierda en su tiempo 
aquel estado ó parte del por no asistirle. 



w*»*^.^a^mm^m^ 



(1) D«b6 haber eqmrocaoioii «n esta ÍBOha» pueatoque la de la caria 
del?. S^bastiai^iei anterior (1/ de H^rsode UiL) 



4«« 

Ha dado éti acunas ciudades de Italm oñá enferme- 
dad tan eitcesiva (fie algunos la ttenea pot* peMe , sbgan 
la grande mortandad qae cansa. Las principales con qníen 
há tooado este contagio son Módena, Bolóña, Parma, Rijo 
(Reggio) y otras de aquél circuito; el cardenal Antonio se 
salió de Botofia; unos dicen se flié á Perusia , otros qué á 
Roma, huyendo del contagio. 

Díóese que el nuevo cardenal Juan de Lugo hábia es- 
crito al Rey nuestro señor, Reina y Príncipe, ofreciendo-' 
seles á su servicio con graAdes urgeáeias y sami^nes de 
reconocimiento á ser vasallo de S. M. y bijo' de BspaSá, 
y ofrecifettdo acudir á su servítólo en todo Jó qué pud^e^e• 
Esto ha corrido, y aunque un padre que acude á Palacio 
lo ha preguntado , con déséó de saber si es vei^ad , no 
ha podido descubrirla ; por allá no se sabe cosa alguna 
de tales cartas. 

Monsiur de La Mota se ha ido á Francia llamado dé 
la Reina, y han enviado otro sucesor á Cataluña para el 
gobierno de las armas. No se ha dicho hasta ahora el que 
es; dejó, como tengo avisado, fortificado áBaláguer, á Flix 
y á Lérida. 

S. M. diceti da grande priesa para que la gente se 
junte y se conduzcan bastimentos en abundancia para sa-^ 
lir muy con tiempo en campana . 

O. Felipe de Silva está ya bueno ; efttíó en su enfer^ 
medad S. M. á visitarle á D. Antonio de Mendoza, y al pa- 
sar por un fio, por un vado^ venia tfin ^crecido que estn-' 
vo á pique de ahogarse; él sef escapó, y lá milla se ahogó 
y otras dos de dos criados. 

De Badajoz avisa uú P. que pM aquella frotxtera no 
hay novedad, ni se cree 1& habrá , porque los soldados 
de importancia los habían despachado para el Bra- 
sil, el cual, ó está ya todo tomada por los holbüdesea 
ó cerca de tomarse, y eítto les ha obligado á enviar 



M9 
aqíiGttq^i pwqud. w 90 acate i}el to4» df jpPfdflr. Ya 

aquí se había dicho del sínodo de Portugal ea WHW 
de. le^ o))í3p9do9, y que quaríAn erifiír p9triarca w oaso 
qijie Su SAp^ids^} Qo les 9Qqoed9^ lo que le piden« {¡IUk pa^* 
r^c^í $e v« dwpoaieiKlp par^ una cierna; ^iw |o remedia 

gpy m(Q 4Ü0 QP9 peraoQ^ de crédito que cu^udo mu^ 
rió el obispo de (^iftboa habi» dejado un pap^), e| foal ¡la-* 
bi4i escrito de w mano eo el di^cursp ^e la enfennedad 
eQ que 90t?e otrfiai cowa decía que eti <Hiapt^ 4I rebelii99 
de FQrtqg^l, si bn^u él oo se me\\% en si t^ia ó uo t^QW 
derecho al reino el duque de Berganza , mas que uunca' 
I^abii^ ^do su ánÍQio que le levantasen por fey , que él 
sieuif^re hai)ia tenido por s^ rey legítimo al roy de C^s^i^ 
Ha» y qu^ s^ (Jfseo wlo hal)ia sido reiuecUar las insolen^ 
oías y demasías de Vasconcelos y del seofetariq Diag^ 
Suarez que tenían con ellas destruido aquel reino» y iwh 
gaba no ^, podían curar sino cou remedio áspero, y que 
pfira el punto eu. que estaba ornaba e^to^ y q^ie uo le 
habia movido otro Qa. \)m a? le hs^ya dad<» bueno» (^ 
bien tendrá de que dar cuenta á Dios de Iq que. él y otrM 
han becbo. 

Dícese que el <;ardQnai Espiuiola poír 6xdm ^ & M^ 
va á Koma á ^1: pro^tQQiiqr y á teuei; \ek V09. dq G3pami 
que en orden á esto deja el arzobispado, y que el qlwpQ 

j^Sigoc^» v*4 5wtiago,y á Sigttew* rt 4« Sego^iia y 

á Sq^oyia, \k Pe^ro de N^,, i;€igeRte qu* koy 9a <)9l Ci»- 
s^Q d^ IjiAHa;. <te estp np ^y cfi^a. cierta. 
. Háute becho ya los cargos, aji, vimfsé^ do! Logau^. tq*^ 
4os sobi;e lo que succ^ii^ ep^ la campapa^ de ahora doa 
^ños. ^n i3; alguuos que sea Iqs que yo sé, de pocs^ aps7 
l,aAcia¡ procuraré hacer diligeocia para verlos si pueda 

Pícese qi^e maudao. «qu( grande i^ieto a) marqués dq 
lyicbe, ctoqpfi de Mqdioa 4a ]aa.Xoi;res» piartí^ ó AJqmar* 
w^>y, mf^ QQ el ÍRterjl^ que. el Almiitapte niwe de SícíImi 



446 

gobierne D. Tomás de Borja, geüeral de las galeras de 
Ñápeles, 

El príncipe Tribuido jaro ocbo ó diez días há de Con- 
sejo de Estado, y ha tomado ya la posesión y ido á él aU 
ganas veces. También ha j arado de Consejo de Estado el 
marqués de Este y se irá á Milán á su ofició de general 
de la caballería de los contornos de aquel estado. 

A D. Juan de Vivero, hermano del conde de Fuensal - 
daña, traen de Fiandes para general de la caballería de 
Cataluña , y en el ínterin hace el oficio de general un na- 
politano. 

El conde de Castro Llano, napolitano, ha heredado 
por muerte de un sobrino suyo el principado de Sanz en 
Nápioles. Lleva toda su casa, y en tomando' la posesión, 
pasará á Sicilia á ser uno de los principales oficios de 
aquel reino. 

Dicen que aun no está muy cierto que haya de prose- 
guir el Consejo d^ las Indias con lo que se ha introducido 
que cuatro del sean de la Cámara, como tengo avisado; 
porque los excluidos representan razones eficaces de dis- 
conveniencia y inconvenientes. Con todo dudo que hayan 
de contrastar al presidente, que es el de Castrillo, y hoy 
tiene mano y maña para conservarlo por lo mucho que le 
importa. 

Hánse hecho reformaciones en tas comedias y se ha 
señalado un oidor de Consejo Real que atienda con par- 
ticular cuidado á su observancia: éslo Mendizabal. Lo que 
de nuevo se ha observado es lo siguiente : que ninguna 
mujer que no sea casada pueda representar; que ninguna 
de las que representaren pueda sacar vestido con ningún 
género de oro, cOmo pasamanos, Jsordados ni cosa alguna 
de este género; y que en Madrid no ' se permita sino so- 
lo un autor, qtie habia siempre de ordinario dos;^ que en 
UM semana no se pueda representar sino solo una come-^ 



447 

dia nueva» qae al cebo de las comecHaa nuevas que se ka-* 
cían se llenaban los dos patios. 

Bl otro dia ahorcaron á un sargento que había sido de 
las milicias que han áalido de Madrid, por ladrón. Entre 
otras oasaa que confiasó de este género , una fué que por 
capear una noche á un hijo del oidor Solorzano, de 46 
años de edad, le habia matado lastimosamente. Nunca se 
habia sabido del matador de este mancebo» ooñ haberse 
hecho diligencias, y ahora dándole á este tormenta se 
descubrió» habiendo por algunos indicios padecido otros. 

En lo que Y. R. me dice del duque dé Medinasidonia, 
solo puedo decir que su negocio no debe de estarcen inuy 
buen estado, porque á él le han tabícaido puertas y ven<- 
tanas , y no le han dejado comunicación con ^ nadie. Esto, 
es cierto; lo de la sentencia no sé lo sea > porque aunque 
he oido decir aun mas de lo que Y. R..me dice, no sé ten- 
ga fundamento, y án él no es bien haUar de persona tal; 
yo haré diligencia, que no es materia para ocultarse, y 
en teniendo eosa: áerta de que avisar, lo haré. Ahora Y. R. 
se quede con Nuestro Señor, que le guarde y dé la salud 
que deseo. De Madrid y Marzo 4.^ de 4614.— Sebastian 
González.— Al P« Rafael Pereyra , de la Compañía de Jo- 
sas, en Sevilla. 



Madrid y Marzo 13 de 4644. 

■ 

(Tom. 4S9, fól. 4U4.) 

Pax Ghristi, &c. Padre mió : lo que hay de nuevo que 
avisar á Y. R. es que vino correo de Flandes. Las cartas 
que trae son antiguas, que há 40 dias que se escribieron. 
Con ellas avisan como los suecos, retirados de los impe- 
riales, se metieroA en tierras del rey de Dinamarca, el cual 



ii8 

era ottilral. Háiáe kecbo fraude «hii«s pdrqfMcoD lattea**^ 
tralidad le cogieron desapwcibida. Va juntabdb geaite, y 
hacióiidolei oposícioú. Hise coligado coa el Bmpérador y 
les darán uéo y otro m recado. 

Los fraaceses baceo graode ioslaBe» á los holandeses 
pera que salgan en oampads. Estos se van mas desfiacio 
de lo qué ios fraiióeses quisieran, que con du fenror anda» 
Thoa en las prevenciones, pareeióndotes <(ee este aiose 
hMín de llevar á Flandes« Dícese que tenemos bastaste 
ejército para hacerles oposícioQ , y que se han levantada 
en. el país de Jubers y en Alemania 6,000 caballos. 
' También avisan cómo D. Andrés Cantehno, napolitano, 
vime á ser maese 4e Campo general á Cirtalnña. Ya avisé 
^mo venía para general de la caballería D. Juan de Vive* 
ro» da €ata)aia» 

De Porüigal, par acá no sd ba décho nada,, solo que 
hacia el de Betf;anzá general de su amada á m D. Fnia-* 
no Maacareoas, castellano de San Gian, el €oaial primera 
dn los alborotos lo hizo bien (4); después as aeoinodó con 
0l de Berganca por no sé qué qoe le dievoo y entregó á 
SímiGiiai^. 

: Muertes hfy repentinaa fista semana maiiermí dos se* 
ñoras; la una de 4 8 años, recién casada , y mtlDgró I» 
criatura con su repentina muerte; y otra de un sobrepar- 
to, que le dio apopl<^ia y murió luego. 

Estaban capituhdbs dos regidores da esta villa, del 
hábito de Santiago. El uno que se llama Luzon habia sido 
maese de Campo de un tercio que estos años pasados le- 
vantó la villa; y el otro era su sargento mayor. Llámase 
este ultimo B^raarda de Salas, hoa capítulos eran que ha- 
blan oi^etido la maxiQ mas de lo que convenia en eLdinera 
de las lavas; condenaron al Luzon en privación perpetua 



i»M^^^^^i— — í| ■>■■ .■ I l l'l II 



U) Yéittl»vd<|ie4a«Msftt]i«vlmoXVl,p*c^llJL 



449 

del oficio de regidor, ocho años de destierro y en ifi%0 
ducados; á Bernardo de Salas le condenaron á ocho aios 
de prívacioñ del oficio de regidor, y un aAo de destierro 
y en 500 ducados. 

Al conde de Peñaranda, que iba por embajador de 
Alemania, le han mandado ir á Zaragota á qpae ^ista á 
S. M., y corrió por su cuenta el año pasadora conduccioá 
de los víveres, y estuvieron muy á punto y con abundan-»- 
cía; deben de querer prosiga, porque lo hizo muy bien. < 

Ha mandado S. M. le propongan otro para embajador 
de Alemania; basta ahora no se sabe quién será. 

Tres días há vino aviso como el Miño habia oreekk) 
tanto, que se llevó la puente, por donde los portugueses 
que están en Salvatierra quedaban cortados. * ' 

El Sr. D« Juan de Austria ha estado hasta ahora cotí 
cuartanas; está ya bueno y se entiende será muy en bre- 
ve SQ partida para Flandes. Solo se espera el pasaporte 
de Francia, que en viniendo luego se partirS.Ya para^go-^ 
bernarla casa de S. A. D. Diego Sarmiebto,h|jo del conde 
de Gondomar que murió, para lo político de laS' provin- 
cias el marqués de Castel Rodrigo, y para las armas el 
conde de Pioolomini. 

El jueves pasado quemaron á dos por moneda falsa. 
El principal habia sido pretendiente en este colegio pocos 
anos há , y el otro era un escribano real. Dicen confesó 
este por miedo del tormento, y que el otro le habia ex- 
cusado diciendo que como le apretaban eu que diese 
cómplices, dijo el primero que se le ofreció. Creyóse le li- 
braran, mías aunque se hicieron diligencias y se dilató la 
justicia ningunas aprovecharon. Otros tres hay por el 
mismo delito presos, que por ser eclesiásticos nó se ha 
concluido todavia con su causa. Hacian reales de á ocho 
y escudos y doblones , los que hallaron con los cuños y 

demás instrumentos de la fábrica. Iba delante en un serón 
Tobo xyjl 29 



pmne^ t^mMm guiado ooq )m defe ff» tN» é m 

en la cdpilla , coo ias uñas fué cavaudQ fOit h juitUir* 

^ )a vqütBiift y firranc(^ jQOQ Im imms im pAsw de 
bicypQ de li^ r#ja y eoa él teóia yii eo bmn Qstgd» vwi 
btediib y fe IbüMí iíqp^ par» «^barla^ poiqw «1 amavo** 
09r dtemn aTi$o al at^ide y le eogié mix el |»§rfQ €m \m 
maootk Quodé despulsada ql folMrQ MiJwe!» y bíMówle 
da rfidlUai al aloalde pidiendo» misaríoovdia; «o te hizo 
ningún daño, sino dobtaurle las pñsionea y pagarle 4 «(rfo 
Jl«gar Qiaa seguro. 

Cédplaq de mootadoa vaa saliendo para los «abaUcrm 
de las órdenes «liUtarea. Mucbof esláo \v^ fQhfW que no 
timen qué llevat á la booa, Su M. dicen unoa iré é Balbas- 
trQ eala verano; otroa que á Sástage^ por estar maa oQroa. 
da gnode piñasa para que la gente saü^ á oampaia; 
tendeé liasta 9,(M0 caballos, y panudas 4e 8|0Q4) infantas 
pita la aan^pada de este ano* 

]>. Tdmáa de Om^ h^o del doque de Tumi, y peraana 
de gramdea ^peransaa y eolesiástieo nsny rÍQOi, nuri^ el 
viernes pasado de un recio tabardillo en eeaa de an cqmk 
dow Varan por sn míverie »aa de 1^,09ft dnoadeade jenta 
ecleipáatiea. 

SI corren paaado na pude eaaribir porqué ine. kan en^*- 
caogado^au lu^giocio ds tnucha ioifiortaneta d& tos Gstudkis 
R^alea, y todo el dÁa estuve fuera , y á la ni09iie alienas 
m^ qnedé lagar para feaar. Y. R. perdone* y In guarde 
Wm coioa deseo. Do Madrid y Marzo 43 de i6U^«-p«Snh 
bastían Goo2alav.<^Fi^ P. Rafoel Peneyea, de In Compañía 
die h»^ m Savi^lla* 



454 



Madfid y Mano 82 de 1 614. 

(Tom. 139, rÓI. 4S86.) 

Pax Ghristí, &c. En tiempo tan ocupado no es m«cbo 
que la falta del me obligue á 3er brevQ, y también la ma- 
teria, porque hoy hay poco de que poder avisari mas irá 
lo que hay que es lo siguiente : 

En Cataluña tiene hoy poca fuerza el FraAcés, y si no 
le vleae mas^ habrá ocasión de apretarle* Redúcese á tres 
plazas toda ella; en Flix tiene 800 hombres; en Balaguer 
1,000; en Lérida 1,500; esta es toda su gente has- 
ta ahora. 

S. M. da gran priesa para que se salga á campaña. 
Hoy efectivos tiene 7,000 infantes y mas de 2,000 caba- 
llos, y con la gente que se espera de los lugares pasará 
de 10,000 infantes y 3,500 caballos. 

Al duque de Hijar le ha venido orden secreto que no 
esté en Madrid, y es cierto está hoy fuera y va á un 
pueblo suyo cerca de Almagro, que se llama Yillarrubia. 

El cardenal Tribuido ya á pasar esta semana santa al 
Escorial, y luego dentro de pocos dias se irá á Italia. 

Al duque de Terranova le envian á la embajada de 
Alemania, en lugar del conde de Peñaranda. 

Los embajadores franceses que estaban en la Haya, 
corte de los holandeses, se dice partieron por orden de 
su Heina para Munster, donde se (rata de las paces. 

Ayer se dijo habian venido cartas de que el Almiran- 
te estaba ya en posesiotí del vireynato de Ñapóles; con 
todo eso no se tiene por cierta esta nueva hasta que haya 
maá certidumbre de ella por via de S. M. 



tót 

El Condestable de Castilla dicen tiene levantados 
3,000 hombres en la Rioja para Cataluña^ 

El P. Asistente parte mañana para Murcia y de allí 
se embarcará con la primera ocasión para Roma, ó en Car- 
tagena ó en Valencia ó Alicante. 

Las vacantes de D. Tomás de Oria, que importarán 
1 0,000 ducados de renta , las han dado á D. Juan de 
Austria. 

Picolomini, se dice ha ido á Vizcaya para embarcarse 
en uno' de aquellos puertos con la primera ocasión para 
Flandes. 

No se ofrece otra cosa, sino que V. R. me mande y 
tenga muy alegres Pascuas con la salud que deseo: irá la 
carta para el cardenal Lugo en la primera ocasión. Ma- 
drid y Marzo 22 de 4644.»Sebastian 6onzalez.»Al P. 
Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madridy Abrüi de 1644. 

(Tom. 493, tót, iUO.) 

Pax Chrísti, &c. Padre mió: el correo pasado no es- 
cribí porque estuve ausente, y también había poca mate* 
ria ó ninguna, que si la hubiera fácil seria dejar la carta 
escrita. 

Ahora lo que hay de que avisar á V. R. es que la Rei- 
na Nuestra Señora malparió -de tres meses. Solia tener en 
otras ocasiones sospechas de preñado y salían inciertas, y 
entendiendo eran estas como las pasadas no se guardó 
¿orno suele cuando hay certidumbre, y sucedió esta des- 
gracia. S. M., que lo supo en Zaragoza, envió por la posta 
á darle el pósame con el marqués de Aytona. 



453 

S. Bf . tiene hoy en el ejército para esta campaña » sin 
la gente que irá de nuevo, 10,000 infantes y 4,000 caba- 
llos. La plaza de armas se ha puesto en Sástago; ha sali- 
do ya la artillería de Fraga y saldrá luego la gente, por- 
que S. M. insta vivamente en la salida, y se entiende se 
acercará al ejército para dar calor y que se obre con to- 
da diligencia y cuidado. 

Los franceses hoy no tienen mas gente de la que en 
otra tengo avisado , reducida á tres puestos; voz corre 
qne envian de Francia un socorro muy considerable, mas * 
hasta ahora no hay nada. 

De Badajoz avisan con el correo extraordinario que 
el marqués de Torrecusa hizo muestra de la caballerea, y 
que teoiéndola junta les mandó entrasen como 400 ca- 
ballos en Campo-mayor; qne los 300 se emboscasen en uii 
puerto, y 100 restantes saliesen á correr la campaña. Eje- 
cutóse esto; ll(3garon los corredores hasta cerca del pueblo 
donde pastaban los ganados de aquel contorno; dividió** 
ronse á cogerlos haciendo solo frente los batidores y algu-* 
nos pocos mas. Tocóse á rebato en el pueblo; salieron como 
1 50 caballos del y escaramuzaron con nuestros batidores; 
matáronnos á uno y murieron cinco de los portugueses. 
Viendo los de la emboscada que la caballería portuguesa 
peleaba solo con los batidores y algunos pocos mas, por 
estar los demás esparcidos recogiendo el ganado, salieron 
de 8u puesto antes de tiempo, y descubriéndose, el ene* 
migo viendo la celada volvió la grupa y se retiró al pue- 
blo cop toda diligencia. Trujeron los nuestros 8,000 ca- 
bezas de ganado menor y muchas de mayor. De eiitas no 
se dice el número cierto , mas éslo que los portugueses 
desde que fué Torrecusa han retirado sus haciendas de la 
frontera» y metídolas la tierra adentro. 

Háse dicho también que hablan desamparado á Villa- 
nueva y á Alconchel, y á Valverde; mas esto uo es cierto; 



454 

el correo que viene tendremos lo cierto de lo qoe en 
etto hay. 

Díoese que d hijo del principe de Conde ha entrado 
ya con gente por él Alsacia. 

También dicen que el duque de Oriiens entra en Platt- 
des con 21,000 hombres esta primavera; de eierto no se 
sabe mas de que corre esta voz. 

Háse dicho que en Galicia entraron los portugueses 
y que quemaron un pueblecillo pequeño con an castillejo 
que tenia. El qae estaba por cabo principal, en viendo los 
portugueses, se retiró y puso en cobro, dejando un «Ifiárez 
con poco mas de 20 soldados. Bate entregó con poca re- 
sistencia el castillejo que quemaron , habiéndole muerto 
cinco soldados. Tuvo noticia de esta entrada el marqués 
de Tabara, y antes que entrasen la tierra adentro se les 
opuso y obligó á retirarse con facilidad. Cogió al cabo y 
ahorcóle , y al alférez por no haberse deflendido le sacó á 
la vergüenza con una rueca por espada ; con esto escar- 
mentarían otros y harán su deber. 

Cuatro días há que yendo unos padres* nótaseos , cuyo 
instituto és ayudar á bien morir á los que están en lo úU 
timo , á hacer este oficio , con un caballero portugués (1 ), 
sucedió lo siguiente: Tenia este tal caballero una criada, y 
dos pretendían casarse con ella; el que no estaba tan fti^ 
vorecido de la moza trató de quitar de por medio el in- 
conveniente del competidor y matarle para quedar solo. 
Espiaba de noche la casa para si lo veía entrar ó salir. 
En esta ocasión estaban los dos padres agonizantes, que 
así los llaman, ayudando á bien morir al caballero » y al 
uno le dio gana, apretado de una necesidad, de salir á la 
calle á cumplir con ella; y estando en esto, el que estaba 
á la mira de lejos, se fué acercando- y emparejando con él 



(t) Llamábase Mascarefias. Véase Fellicer , Avisóte p&s* tM. 



un 

le dio una estocada qae murió de ella dentro de hora y 
inedia con grande opinión de santidad, porque en 'viéndo- 
se herido, á alta^ V6ees ié 6j^ctOIi ^etiri « Yo te perdono 
y doy gracias á Dios me saca de una vida tan llena de 
miserias.» A las voces acudió la gente del barrio, que 
era ya bien de noche, y le llevaron á su casa, donde re- 
cibidos k» Sacramentos espiró. Dio tanto sentimiento á la 
jufitieia tttta ttiuerte tan dtsgraciada que, bacfiendo varias 
dilifetteias cogieron al mirlador y á otros do& Bl radiador 
oottfesó de plano que él había errado el golpe, porque á 
quiOA pretendía Hiatar era á áu competidor ^ y que como 
le vio salir de la casa ,' ciego con la pasión, le había dadd 
la estocada; mas que nunca imaginó era sacerdote al ^ue 
hería ni el tal le había ofendido jamás en cosa alguna^ 
A este le despacharán én breve; los otroé que ó debian de 
ser companeros suyos ó iban acompañándole; no sé el car-' 
gó que les hacen. 

Ayer hubo aquí tres muertes violenias , una de un o»< 
pitan, y otras dos de dos mozos de üo mucha ódaíd, qtie 
en riñas quedaron en la demanda* 

Los escoceses han entrado en Inglatorrh eíi fttfot del 
Parlamento, y le han tomado at Rey nná provintiia que 
confina por un lado con EA^oda ; «pfetaránle si coa» 
tíndan. 

No seí ofrece otra eos* de qoo poder áviánc á Y. R» « á 
quien Nnestro Seftor guanas coitao desdo. El P» LagMiHkr 
me dio 80 encomienda de Y. R. Yira mil aios por ^ fa*« 
vor f caridad. Madrid y Abril 5 de f Ali^^a^fiebáslia» 
6on2alez.«4«Al P. RafiMl fereyí*», de la Gooqpa&íá de Je^ 
iúsi es Sevilla* 



i8« 



Madrid y AbrüiO de íHL 

» ' ' ' • 

(Tom. 420, fóL49U.) 

Pax Christi, &c. Padre mió, lo que hay de noevo que 
avisar á Y. R. es lo siguiente: La cámara de Indias ha 
resuelto que ningún oñcial mayor ni capitán de los que 
vinieron con los galeones pasados, vuelva con ellos á este 
viaje por cuanto por su medio se trajeron muchas canti-- 
dadés sin registro, y los qae registraron, que habian de 
ser los mas bien parados, salieron condenados en costas, 
pues les cargaron entre pocos las averías que debian pa- 
gar muchos, con lo cual subieron tanto los derechos, y 
se pone impedimento al comercio que es tan útil para es- 
te reino. Yánse repartiendo los oficios y se nombran de 
nuevo cabos principales y capitanes; hasta ahora no ha 
salido la lista; en habiéndola avisaré. 

S. M. salió de Zaragoza el viernes, y fué [iorsus jorna* 
da^^ hasta donde el ejército estaba esperando. Hoy consta 
eeM)^d&9i00O infantes efectivos y 4,000 caballos. Espérese 
mas infantería y caballería. Los mas sod soldados viejos, 
y muchos de ellos han sido capitanes y alféreces, y tenido 
ckros- oficios. S. M.; estando á vista del ejército , tomó un 
caballo y acercándose á él , paseó toda la frente . que 
ooupaba casi media legua. Las naciones todas á su usan-* 
¡sa lé batieron las banderas al pasar. Eran 1.4 tercios hici- 
disimós; bicieron primero calvas de tres tiros de artillaría 
con bala; luego toda la infantería por tres veces/y siempre 
con bala. El traje de S. M. fué vestido de soldado , en- 
carnado bordado de oro, jubón y calzón, coleto de ante 
liso; la banda carmesí bordada, sombrero blaoco y plumas 
carmesís, bastoncillo corto de palo liso. Estuvo onc e ho- 



487 

rasé caballo» caaúdo se esgoasó el Ciaoa; qae con su 
asistencia pudo dar calor al edificio del puente, de suerte 
que en un dia se hizo lo que en diez se habia de hacer. 
A la noche visitó de embozo todos los cuarteles, en donde 
ardian mas de %M0 hogueras, que eran las qae servían 
á los soldados de cocina. Reconocido á la luz áei fuego se 
levantó grande vocería en toda la gente victoreando á 
S. M. ; unos daban saltos de contento ; otros arrojaban en 
alto los sombreros, y otros hacian otras mil demostracio* 
nes de gusto y contento. Hizo S. M. tres mercedes á los 
soldados: Primera, un escudo de ventaja á todos sobre su 
sueldo ordinario. Segunda , que ningún soldado pagase 
media anata de ningún oficio de milicia. Tercera, que los 
puestos se fuesen optando por sus grados, sin que se in-* 
giriesen para ellos favores, v.g.: faltando el capitán, 
entre á serlo el alférez, y al alférez suceda el sargen^ 
to, y al sargento el cabo de escuadra mas antiguo, y 
á este el soldado mas antiguo de la compañía, con lo cual 
los soldados, además de estar grandemente contentos, es* 
fán sobremanera alentados. 

Hay provisiones para cuatro meses abundantísimaoien-* 
te, y sobran 660,000 liciones. El Almirante envió para 
Tarragona 90^000 fanegas de trigo y 6,000 quintales de 
bizcocho. De balas, pólvora y cuerda dicen es la provisión 
copiocfísima. 

No se ha sabido hasta ahora la facción que tienen t*e** 
suelto de hacer, y cuanto mas secreta estuviere es mejor. 

Dícese que Monsinr de La Mota ^e habia metido en 
Lérida para defender aquella plaza; no se sabe de cierto, 
mas sí lo es que há vuelto á Catalana de Francia,. que en 
Lérida había 1,000 franceses de gaamieion, y que en to- 
do el Principado no habia mas de 4,000 franceses y 
i, 500 caballos. 

De Badajoz hubo cartas este correo pasado, ¡y avisan 



que Torreouaa eayió á Un maesire de GittfK) sobre» • • (i) 
con 2&0 caballos y otros tactos mosqueteros. Sstw qud- 
daroQ eoiboscados y la eabállería salió á correr el campo 
y recoger el gaftada Traim ud« buena presa de toda 
suerte de ganado mayor y menor. Eo eeta ocasión llaga- 
ron 4 y^OO hombres de socorra ai pueblo > y Tiéndoae el 
cabo que en éi estaba con tanla infantería y 1 00 caballas» 
pareeiálie tenia cogidos en la red á los castellanos ^ y que 
no se había de escapar uno tan solo. Dispuso' su gente 
oon intento de cogerlos en medio; los nuestros iban reti- 
rando su presa y dando y recibiendo cargas; cuanto mas 
los nuestros picaban» tanto mas priesa se daban los por- 
tugueses en irlos cerrando, -y juntándose: iban c(m tanta 
confianza que llegaron con la codicia de cogerlos á manos 
A tiro de canon de la trampa que les tenían armada. Pa- 
saron los nuestros de ella, y al pasar ios portugueses por 
el lado y por las espaldas les dieron dos ó tres raciadaa 
de mosquetería tan á tiempo, que cayeron casi 100. Con el 
inopinado suceso empezaron á huir los portugueses; unoa 
por una parte, otros por otra. Nuestra infantería los fué 
siguiendo, y la caballería dejando algunos con la presa, 
llegó hasta las puertas del lugar donde algunos se reco-« 
gieron. Fueron en el alcance muertos algunos , heridos 
mas, presos 40 y un fidalgo principal que era et cabo. To^ 
máronseles 30 caballos y cantidad de armas, y recogiese 
k> demás que en la primera entrada no* S0 había podido 
traer y con todo se vino el cabo á Badajoz. Háse eslíma- 
do eefa facción, porque además de haber sido) bien consi- 
derable Ib presa, loe que habían venido ea socarro del 
pueblo quedaron totalmente desbaratados y tan amedren-* 
tadoa que no se sabe; haya vuelto hasta ahora ninguno al 
lugar. 



l««*****MlMMlM 



(t) Haf na Maeo m el oriflnsl. 



I6t 

diiqae de Alba avisa á an P. de casa cerno entra «^ 
nm 3,0M portagoeses y 1,000 oaballos por hacia Ciudad* 
Rodrigo, y qae dieron ea un pueblo suyo, y (juemaron 
algunas casas porque las mas estaban dentro de una for* 
tificacion, y se llevaron algún ganado mayor y menor. La 
gente que habia de guarnición era poca, y esa se conten* 
tó con defender lo que estaba fortificado, como lo hizo. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. El Diá-^ 
kMgo no fué el correo pasado porque volvió de suerte que 
temí M habia de llegar de provecho. Con este correo va, 
y le he encargado al P. Fonseca. No me atrerH á enviar 
dentro la imagen, porque no suceda alguna desgracia y 
se pierda: con el primero que de aquí fuere á Sevilla la 
enviaré. Guarde Nuestro Señor á V. R. como deseo. Ma^ 
drid y Abril 1 de 1644.«-"Seba3tían Gonza)ez.«»Al P. Ra** 
fael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Abrü ii de 1644. 

(Tom. 49», fói. 4tlS.) 

Pafx CSiristi, &c. Porque V. R. no se queje de mf, con 
ser hoy dia de campo lo he dejado por no perder la oca- 
sión de escribir, siendo dia de correo. 

Bale día pasado ahorcaron á xm hombre que había 
sido de los cómplices que hicieron el hurto á Nuestra Se^ 
ñora de Gracia, en la plazuela de la Cebada. Habían sido 
cuatro y prendieron los tres, y este cuando supo estaban 
presos los compaieros. vino de su tierra á visitarlos á la 
cárcel áb Corle. Diéronlos tormento á los tres, y aonquo 
confesaron sa delito, ninguno le descubrió; si bien un es** 
cribano tenia noticia del y de las señas por la sumanuí 
Condenaron á los tres á ahorcar, y él se hallé preseat» s«h 



bido en ano de los cajones de la plaza para verlos mejor. 
Acabado el saplicío, miró el escribano casaal mente á la 
gente que estaba en aquel cajón , y dióle un aire de que 
este hombre tenia las señas de lo que se había probado 
en la información sumaria, y díjole á un alguacil: <v Apeaos, 
que creo tenemos al cuarto que nos faltaba en las ma* 
nos. » Apeóse» y al bajarse del cajón escribano y alguacil 
dieron sobre él, y le llevaron á la cárcel, y luego á la pri* 
mera vuelta confesó y le colgaron muy en breve, con que 
todos los que se hallaron en el hurto de la Virgen, murie- 
ron ahorcados. 

Tienen en la cárcel de Corte preso á un portugués por 
espía del duque de Berganza; díéronle tormeoto, y por 
niogun caso quiso confesar. Pareciéndole iba larga la pri- 
sión se concertó con otros de romper una reja de la cár- 
cel y de huirse por allí todos. Teoian los instrumentos ne- 
cesarios para el efecto, de limas, escalas y otras cosas que 
una mujer les habia metiJo en el hueco del guarda infan- 
te. Habla entrado de nuevo el alcaide y la ocasión les ha- 
bia venido á las manoseóme ellos podian desear. Parecióle 
al nuevo alcaide barajar los calabozos y mudar parte de los 
unos presos de un calabozo á otro y al contrario. Fué bue- 
na suerte suya, porque uno de los que salieron, viendo se 
les habia desbaratado el conseguir su libertad , acusó sus 
compañeros al alcaide y^ le contó lo que pasaba,' y como al- 
gunos tenian iostrum^los para huirse; que velase aquella 
noche y visitase tal calabozo. Hízolo y halló entre los -col- 
chones dos escalas, tan bien labrados los palos como si fue- 
ran para otra cosa; palanquillas, limas y otras cosas para 
el menester. Todos culparon mas á este; díéronle tormento 
para que declarase los demád cómplices, y sin preguntar- 
le nada de sí ei'a . espía confesó de plano , y los demás 
que estaban apalabrados para este hecho y hubo una bue- 
na sarta de azotados para principio de castigo. A este le 



4«( 

tienen condenado á ahorcar y embargados mas de 40,000 
dncados de hacienda, y después de lodo esto le han to- 
pado segunda vez con limas y palanquillas para huirse. 

Con ocasión de esta mujer que metió en el guarda in-« 
fantes estos instrumentos» ha mandado el señor presidente 
no entren mujei'es en la cárcel, y que laft que entraren 
hablen por un locutorio que se ha hecho con reja fuerte 
y espesa, y que esté á vista siempre un portero. 

S. M. ha hecho ahora de nuevo tres predicadores: á 
dos franciscos, el uno se llama Sanlillana y el otro Cámara, 
y á un dominico que se llama Lerma. También ha dado el 
oficio de capitán de las cuchillas, que es el de mas im- 
portancia que S. M. da y demás lustre al duque de Aris- 
cot, hijo del que murió preso. 

Ya han llegado de Flandes á Vizcaya D. Juan de Vi- 
vero y D. Andrés Cantelmo; el uno dicen viene por gene^^ 
ral de la caballería, y el otro por general de la artillería. 

Base dicho que el marqués de Torrecusa llamó á dos 
ó tres arrieros y les ordenó estuviesen con sus recuas^ 
dia siguiente en su casa, que habian de llevar á un pue- 
blo pólvora y municiones. Ellos le replicaron que en bue^ 
na hora, mas que les diese escolta porque lo demás se*^ 
ria perderse ellos y su caudal, que eran sus mulos, y todo 
cuanto llevasen. El de Torrecusa les dijo tuviesen buen 
ánimo, que esperaba no les sucedería trabajo ninguno, ni 
los portugueses les harían daño , y que les daba la pala-» 
bra de que si les sucedia algún fracaso , los rescataria y 
pagarla cuanto por esta ocasión hubiesen perdido. Insta- 
ron con suplicas los arrieros, sintiendo la dificultad del 
negocio en ir solos, y Torrecusa afirmándose en lo dicho 
les habló con tal resolución que hubieron de ir, aunque 
pon '£0 poco miedo y recelo de ser salteados, como lo 
fueron. Saliéronles 80 caballos portugueses» y cercándoloe 
se rindieron , habiendo caminado poco mas de una legua 



^ 



# 



46t 

de Badsgoz. Ya qaa los portHgiie9e» se ünba Miy uftiiiM 
coa la presa» de improviao los salleartfD SOO osbaHoe de 
los Boestroe» y oortándoles el camino loa faeron apfeUft- 
do y dando tales cargas de aroabuoería, qae sefiodieron 
sÍQ escapar unguno» y soldados y maoicíeBes volvieFoa á 
Badajoz coa 80 prisioneros de á caballo portugueses* 

Un tftttlo de Ñápeles de los mas califieados de acpiel 
reino se ha venido á casar con la hija de la condesa de 
SaWatibrra; dicen trae de Italia variiui cartas para S. M. 

También de dice que el Almirante está muy sentido 
eon el de Uche^ porque no le envia los despachos que 
tiene en su poder para ir i ser virey. 

Esto que se sigue se ha dicho y no se Üsx^ por cierto; 
y es que S. M. habia dado Ucencia á O. Finando Raíz de 
Contreras para que se viniese á Madrid, á servir su plaza 
de Indias» ítem: que al secretario Rozas, por falta de sa- 
lud, le retiraban y que entraba en loa papeles PaaSoía. 
Ítem: que él ofteio de presidente de Hacienda as le daban 
á D. Francisco Antonio de Alareon en propiedad, y al 
marqués de la Puebla le hacían de Consejo d^ Kstade » y 
presidente del Gonaeijo de Aragón, y otras mercedes gran« 
des. Nada de esto me escriben de Zaragoza, de donde no 
hay semana qoe no tenga dos 6 tres cartas^ y aa( lo ten- 
go por hal^UUa sin fundamento. 

Aquel bandolero valenciano que se llaasa Perandréa (i) 
ha esiado eatos días á. cinco leguas de Madrid y trae cen^ 
sigo* 30 oompafleros á caballo, y cada uno trae una asee* 
pela larga y tres ó coatro tercerolas. A un criado del de 
Leganés que habia ido á caza le eoconCraroQ al anoche-^ 
eer; quitáronle la caza para cenar y el caballo^ El señor 



«ft«^^hA**Mte^^iaa 



(1) Pei'e Andrea ó Pedro Andrés, dd ({iiiea trata hr^tmente PeSfeer 
M flift ilwtoi^ pág. 16S. Caiete ser tomó el nombre y apdKSo de olíase- 
lelNre banUda mí Uanado qse andoTo entre Talenda y Uorcia. 



Presidente ha mandado á un alcalde de Corte le vaya si-» 
guiendo. Cuando el alcalde salga estará él donde Dios fue- 
re servido, que aa menean estos señores muy despacio. 

Aquí ha venido un andaluz con unas quimeras de Ar- 
chimedes y ha hecho un molino en el Prado bajo. Juntóse 
con otro de los nuestros; que por justa razón no se nom- 
bra, y añadió á la tramoya otra traza, con que habian de 
tener unas bombas movimiento perpetuo, y la agua que 
subiese para hacer moler la rueda habia de volver al 
mismo estanque de donde se habia sacado. Probóse el sá^ 
bado pasado, y et agua no sube ni baja , ni las bombas 
hacen el efecto que se entendió. Tres mil ducados tiene 
hasta ahora gastados, y pensaban hacer mras de 6,000 de 
renta con la traza, que para que otros no se valiesen 
de elfo tenían sacada provisión real para que no se pu- 
diesen ftibricar otros molinos sin su licencia. Ahora tratan 
de remediarlo y consuUan en qué estará la dolencia; todo 
será gastar en balde; que siempre estas cosas extraordi- 
narias salen al contrarío de lo que prometen los que fas 
hacen. 

Adiós, mi padre , que no hay otra cosa de que avi- 
sar. Guárdemete Nuestro Señor como deseo. Este padre 
Crespo no acaba de ir á SeviHa, que me pesa por no po- 
der remitir et Diálogo y la imagen: irá sin fatta pon el 
primero que fuere de este colegio. Madrid y Abril it áe 
464i.<=^Sebastian Gonzalez.^-AI P. Rafael Pereyra, áe la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Mt 



Madrid y Abrü AQ de 4 644. 

r 

* ■ 

(Tom. 429, fól. 1245.) 

Pax Chnsti, &c. Padre mió: escribo á Y. R. un capítu* 
lo de ona carta que escribió á uno de los nuestros el ar- 
zobispo de Esirigoüia llamado Cispay (1 ) , y el P. lo es- 
cribió aquí al P. Juan Gómez Agraz, que todo este apoyo 
es menester por ser cosa bien extraordinaria. 

En Casovia» en los confines de la Transilvania, esta-* 
ba un soldado turco de nación, y converlido á nuestra 
santo fé católica, el cual pidió licencia á su general para^ 
mostrar el aborrecimiento que tenia á los de su nación 
por seguirla secta mahometana con un hecho que pensaba 
ejecutar en servicio de la religión y desprecio de Maho- 
ma. Diósela el general, y subió en su caballo, y fuese á la 
ciudad de Agria (2), que es muy fuerte y de las mejores 
de Hungría, y está en poder de turcos. En un bosque» an « 
tes de llegar á la ciudad, cortó ramos y hizo una escala. 
Llegó de noche», y poniendo sn escala subió á la muralla 
y entró hasta la plaza de la ciudad , donde encontró la 
centinela que con una lio terna iba visitando las guardas. 
Mató á este y con la linterna pasó entre las guardas y 
llegó al templo ó mezquita donde estaba guardada una 
bandera que un sultán había quitado á los cristianos, y 
un alfalge con que había derramado mucha sangre de 
cristianos. Cogió esto y puso fuego á la mezquita, y de 
allí fué y en cuatro partes de la ciudad puso también fue- 



(1) En el original esta enmendado <«Cyppay.<* 

(2) La ciudad de Eger, Erlaa 6 Jager segun ee llama en lengua eslava. 



A65 

sa oab^llQ y tomóte caoupp de Gasovia; eoeontró, ei^. él. 
un tqrco y díjple ^visase a) Bajá> que .gu^rd^^n la cindd(d 
y mezquita, porqae él se llevaba la'baqdefa y alfanje. 
Avisó el turco al Bajá y; enviaron 500 caballos tras él. 
Llegó el ciQldado á Caspyia con la presa. Dicen tienen 
aquellos turcos por superstición que se perderán cuando 
se perdiere aquella bandera y alfanje. El fuego apagaron 
y no hizo dafio considerajajle, y. quedaron con los agüeros 
muy tristes y recelosos dealg^n fracaso. Esta ^s[ la his- 
toria ». que aunque tiene -sus dificultades se escribe por 
verdadera. 

Díoese también que los franceses han instigado á los 
torcos hagan guerra alEmperador por 1^ parte de Traa-- 
ailystnia, y que Ragosi (ftagotzi), que essa príncipe, tepia 
levapta^QS HjOOO hombres; que avisándole de qstp al 
Emperador, habia dicho no ae le daba, nada; que él, j^is- 
pondrialas cosas de suerte que viniesen á rogarle, con? 
la p9z* Enyió luQgo tres regimiqíjitos de muy buena gente 
vete^anai y mandfS se levantase. gente en ¡Hungría con, 
que. por aquella; parte tiene hoy muy buep pedazo , de 
ejérpito. 

El dQ Dinamarca estjá granjdeqote^te ofendidq de los, 
suecos y les hace el daño que puede, por mar especial- 
mente, con que U)s haqe grande daño. 

Está aqví en este colegio el confesor de D. Andrési 
C^ntel^o^que lo, es un P. tlameñco, y habla bien la len- 
gua castellana. Dice que en Flandes hasta ahora no habia 
novedad, mas de que se decia haoian franceses y holan- 
deses grandes preparaciones. Tiénese por cierto estará ya 
en Fl^indes Picolomini, según el cómputo del tiempo que 
há partió dp España; y si h^ llegado él dispondrá la. guer- 
ra incijor de 1q que estos años atrás se ha dispuesto. Dine- 
ros han ido» que sqn los que todo lo aazons^n. Como don 
Tomo xtii. 30 



466 

Francisco de Meló sabia había de tener tes ariÉfas Picólo- 
xmini, se duda si habrá hecho las levas coh el cuidado 
que pide la materia. Dios lo remedie, qoe por todas -partes 
hay materia de cuidado. 

Sábese que en Francia hay tanta falta de dinero có- 
mo por acá> y que están muy apurados. M príncipe To^ 
más ha pedido se restituyan al duque las plazas que están 
en poder de franceses desde el tiempo de su padre. Con- 
sultóse en el Parlamento , y la respuesta no ha salido á 
gusto del. príncipe. Decían volvía á Italia mal contento. 

Los príncipes de Italia se dice están casi acomodados^ 
con el Pontífice, aunque no deltodo, porqne hay dife^ 
rencias que ajustar. El de Parma pretende no ha de pe- 
dir absolución porque la excomunión no fué justificada. 
El Papa dice los perdonará con que pidan esto por me- 
dio del rey de Francia. Todo tiene sus dificultades y eílos 
poco dinero para proseguir con sus intentos, y esto les ha 
hecho amainar los bríos. 

El cardenal Albornoz fué á dar quejas á Su Santidad, 
que no parecía bien que haciéndose paces en Italia fio 
se diese aviso de esto á S. M. como á quien tenia tanta 
parte en ella, y respondiéronle que no estaban concluida^; 
que en estándolo lo avisarian á S. M. y á todos ios prín- 
cipes católicos. 

Los venecianos han tenido un encuentro con los del . 
Papa y estos llevaron lo peor, y el cardenal Antonio es- 
tuvo muy á pique de ser preso y fe talió ét tener tmen ea- 
ballo que con él se puso en cobro. ; 

La duquesa de Mantua trata de casar ' su 'W jo en Praa- 
cia con la hija del duque de Orliens del primer matrimo-' 
nío. Tienen de esto los venecianos^randes celos, y lo han 
procurado impedir por todos los caminos posiblie», y vien- 
do que ella no viene en lo que se lá pide, han 
guarnición en Mantua, que corre por su cueirta. 



. • . 



467 

4 

De datalafia fo que hay es que á D. Joan de Vivero 
le han dado la posesión de general de la caballería. íioa 
Andrés Gantehno se entiende hará el oficio de general, 
por estar con su gota D. Felipe de Silva. Díoese que dea* 
pues que ha < v^isto está attí D. Andrés Cantelmo se ha 
animado y sale, aunque enfermo, á visitar la gente y re- 
querir loi^ cuarteles: tanto puede el haber sucesor cerca» 
que , obliga á sacar fuerzas de flaqueza. Cantelmo es de 
los mlejores soldados que hoy ti^e el Rey, y para enviar- 
te de Fiaodes fué necesario escribiese S. M * por cuatro ven- 
ces, porque tres fueron las réplicas para no enviarle por 
la falta que allí hacia. 

Tiene hoy S. M. \ 3,000 infantes y casi 4,000 caballos: 
esto efectivo. Hay grande cantidad de víveres y municio^ 
nes. ¡ Quiera Dios sea para que con esto se haga algo de 
proTe(;ho ! Artille? ía se ha fundido de nuevo y se funde. 
La gente del Francés dicen es mucho menos ^ y qne solo 
tratará de conservar lo que tiene. 

Dícese ha ido por gobernador de Barcelona el hijo del 
príncipe de Conde. 

Ha mandado S. H. vaya á Zaragoya todo el Consejo 
«de Aragón , y así el sábado pasado se cerró y partirán allá 
todos los del Consejo. Discúrrese de esto variamente, por- 
que aHí nq son jueces dentro del reino. Los que están 
aquí en Madrid dicen que es para tratar de acomodar 
las diferencias de Cataluña, y que solo atiendan á eso, y 
esto también tiepe sus dificnltades; no hay sino remitirio 
al tiempo. 

De aquí se han remitido 6^00ft vestidos, los mas para 
Cátailuna y parte para Badajoz, pdra vestir los soldador 
necesitados. 

De Zaragoza me escriben que es grande la cantidad 
de trigo y ganado que va enU'ando en aquel reino para 
el sustento de los soldados, y solo de cuerda entraron d 



i68 

Otro dia i 00 cargas y grande cantidad de balAs , mos- 
quetes, &c. 

De Ñápeles avisan que aquel reino concedió un servi- 
cio á S. M. para las guerras de Italia. El de Medina de laa 
Torres trató de vender el principal de este servicio, que 
en buen romance es perpetuarle para siempre. Resistió 
uno de los minisiros de la Górle » y prendióle por esto el 
de Liche. Acudió á hablar al virey él Consejo ó Corte , y 
sabiendo los ciudadanos el caso, se les fué juntando tanta 
gente por él camino que cuando llegaron á Palacio ibao 
ya mas de 5,000 hombres. Viendo el tumulto, el virey 
trató con grande cortesía á los de la Corte , y dióles el 
preso y alzó mano de la venta del tributo. Ellos envia- 
ron á llamar á Sicilia al Almirante , ofreciéndole ponerle 
en posesión del vireinato, sabiendo de cierto está señala- 
do, para él , y que Liche ha cogido con traza los despachos 
y con varios pretextos lo va dilatando. 

Anoche se dijo habia habido aviso que el Almirante 
esiabja ya en Ñápeles, y el de los Yelez en Sicilia , y que 
el de Medina de las Torres se habia retirado á Castelnovo 
de donde es castellano. Esto no se tiene por cierto hasta 
que venga aviso á S. M. 

De Badajoz ya V. R. tendrá aviso de cómo los nues- 
tros entraron en Obega, frontera de Alburquerque, que la 
saqueai^n^ y que quemaron algunas casas. 

Torrecusa está ya bueno de su enfermedad , aunque 
convaleciente. Dícese mandó el otro dia juntar 1,000 ca->- 
bailes para una facción; hasta ahora no se sabe cuál 9erá. 

Tuvo aviso Torrecusa que un teniente de maeae de 
Campo que estaba en Llerena, y corría por su cuenta un 
tercio, estaba amancebado con escándalo grande, y escri* 
vióle una carta que en sustancia decia: « Señor teniente: 
por varios caminos he sabido que vmd. está amancebado^ 
con grande escándalo de los aoküidos y ciudiad; deseo. 



460 

para que Dios nos dé baeaos' sucesos, qiie los que son ca« 
bazas de ia milicia sean tan ejemplares como valieutes; y 
en orden á conseguir esto tengo proveído su oficio 
de vmd. én persona de satisfacción en lo uno . y en lo. 
otro; y así vmd. se podrá desde luego ir donde fuere ser- 
vido, y esta carta mia le podrá servir de patente para 
que nadie le moleste ni dé pesadumbre.» 

La tierra de Extremadura está contentísima con 
Torrecusa, y escriben en varias cartas que después que 
está allí viven, y no hay ladrones, que de estos tantos da- 
nos dicen hacian los nuestros á los de la tierra cómo los 
portugueses, y no sé si mas. Ha reformado á muchos capi- 
tanes y á otros cabos. Estos sentidos no dejan de ladrarle 
y divulgar algunas cosas contra su condición , de que es 
áspera, y no deja le hablen, to cierto es que él es limpio 
de manos y de grande resolución y valor, y de los que . 
le ladran no sé si de todos se podrá asegurar. 

Cierto es parte á Roma el cardenal Espinóla, y de 
aquí le dan grande priesa para que parta , y será fuerza 
sea en breve. Tiene dos canongías vacas en su iglesia , y 
están ya leyendo [para ellas]. Querrá dejarlas dadas antes 
de partir, si la priesa no le obliga, á dejarlo todo. Dánle. 
18,000 escudos de pensión, y deja él arzobispado. 

La villa de Madrid concedió el otro dia la otra cuarta 

> 

parte de los juros, con que se vendrá á tomar ia mitad: 
dos regidores absolutamente lo negaron, y cinco de ellos 
exceptuaron las obras pias y rentas eclesiásticas en sus 
votos. 

El visitador del Consejo de Hacienda ha dado ya los car- 
gos que le han hecho á D. Podro Valle de la Cerda, oidor 
del dicho Consejo, de los de capa y espada, y al fiscal del 
dicho Consejo D. Rodrigo Jurado; uno y otro tendrán bien 
que hacer én desenvolverse de eUos, y ambos tienen bien 
COI) que poder pagar la condenación que le9 echaren. Tie-* 



470 

nen para re^ondeír y probar solos 20 días de término. 

Don Femando de Ojeda, de Consejo de Hacienda, mu- 
rió el otro dia ; quedan ricos sus hijds y él se ha escapado 
de la visita, qué no les estará mal á los que le heredan. 

El Conde-Duque ha estado estos dias con erisipela, 
sangrado tres veces ; pide venir á Loeches por acercarse 
á los aires de Madrid. Tíénese por cierto no se lo conce- 
derán; su nuera, hija del Condestable» está preñada: bue- 
na alhaja dejará á la casa de su padre con lo que 
pariere. 

El viernes se despidió del Consejo de Hacienda el 
marqués de la Puebla; hánle hecho de Consejo, de Estado, 
y espera otras mercedes. Han hecho presidente de Ha«- 
cienda á D. Francisco Antonio de Alarcon, y creo estima- 
rá en mas lo que tenia que lo que le han dado, porque 
con esta promoción vaca la plaza de Consejo Real y la de 
W Cámara, y la que tenia de Cr azada, Inquisición y otras 
muchas comisiones que corrían por su cuenta, y todo era 
de mucha honra y provecho. Menos tendrá en Consejo 
de Hacienda y mas pesadumbres, porque hoy es dificilísi- 
ma la provisión del dinero. Tomó la posesión de su ofi- 
cio de {^residente este sábado pasado. 

A los dos regidores (de que en otras h^ escrito) de 
esta villa que hablan privado de los oficios , á Luzon para 
siempre, y á D. Bernardo de Salas por ocho años , y uno 
y otro desterrados con otras condenaciones pecuniarias, 
les han dado por decreto de S. M. suspensión de la eje- 
cución de esta sentencia y mandado se vuelva de naeva 
á ver el pleito, y se les han señalado otros tres jueces 
mas de los que tenian antes. ^ 

El P. Rector de Viltarejo de Fuentes me esonbe en 
upa del S4 de este lo siguiente. Lo que por acá puedo es- 
cribir á y. R. es lo que me han dicho con testimonio au- 
l^utico; conviene á saber: que en un lugar cerca de aquí 



«71 

ilaiBado las Oseas, oat imégea de la Verónica estaba en 
uoa cim pariiottlar» y sudó sangre el Jueves Santo por la 
noche y el Viernes y eí Sábado Santo ddante de todo el 
pueblo en la iglesia, de donde la habian llevado después 
de haber sudado la primera vez. Dicen es grande el con- 
curso de la gente que va alta por ver la santa imagen. 

De Badajoz se ha dicho ha hecho una buena facción 
Torrecusa; no tiene la noticia bastante apoyo; el jueves 
habrá cartas de allá y avisaré la verdad. Adiós» mi padre, 
que oon esta jse recompensará la falta del correo pasado, 
y hago saber á V. R. me han encargado ua pleito de mu- 
cha importancia de esta casa , y aquel dia anduve infor- 
mando los oidores, y me faltó tiempo para escribir. El 
Diálogo irá en dos pliegos el correo que viene, y la imá-* 
ge0 en habiendo quien vaya de los nuestros á Sevilla. 
Madrid y Abi;il 26 de 4644.«-Sebastian 6onzale7.»«Al P. 
Bafael Pereyra, (jb la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Mayo 3 de 1 64i. 

CTom. 4M, tal 653.) 

« 

Han llegado cuatro navios cargadas con 30,000 fane- 
gas de trigo,' miicho bizcocho y cecina y otras cosas ne- 
cesarias para el abasto de Tarragona y Rosas, que el Al**- 
mirante de Castilla le ha enviado á S. M. desde Sicilia; 
con qvie estas plazas quedarán abastecidas y proveidas de 
todo lo necess^río que han menester. 

Avisan, de k) frontera de Portugal un buen suceso que 
tuvieron los qoe estaban de guarnición en Llerena. Tuvo 
órdeoí sí cabo da ella de hacer una interpresa con la caba* 
ller^a que le envid el marqués de Torrecusa » y apoderá- 
ronse del lugar de Morón , que tiene^un buen, castillo» y 



478 

queda yd por naestro;'y cada diá bate la caballería en-* 
Iradas eci Portugal por una y otra parte, que los abrasan. 

' También ha llegado aviso que los navios de t)ufiqaer^ 
que habian hecho presa de cinco de Holanda, y echado 
tres ó cuatro á pique, en el canal de Inglaterra, y ellos á 
nosotros uno, y que habia sido presa de mucha impor- 
tancia. 

Asimismo ha llegado aviso que antes que moriera 
Rocheliu, quieren decir que tuvo modo con el visir del 
Gran Torco (que así se llama su valido) para que juntase 
un ejército sin que el Gran Seior lo supiese, para que al- 
canzando el beneplácito del prínóipéde Transilvania , tu- 
viese paso para eintrar con él por la Bohiemia adentro , é 
infestarla, y por aquella parte divertií y enffiaqueeer las 
fuerzas al Emperador, para que no pudiese acudir á las 
demás partes. Que los suecos y franceses le apretaban 
para que con este divertimiento pudiesen mejor apode- 
rarse de algunas plazas, que iban tomando en Alemania, 
en el Alsacía y otras partes; y parece ser que la campaiia 
pasada se trató ya de poner en ejecución este tratado; 
que llegó á noticia del Emperador, el cual se la dio al rey 
de Polonia, y ambos acordaron á un tiempo enviar sus 
embajadores al Gran Turco , para que le propusieran lo 
que hablan inventado, y que si aquello era romper las pa- 
ces se declarase para que estuviesen enterados de la ver- 
dad. Respondió el Gran Señor que él no sabia nada, pero 
que él lo averiguarla presto y daría satisfacción, y luego- 
al instante envió á Ilaníar al valido y averiguó y ajustó el 
caso, y al instante, sin dilacioü alguna, en presenciadle 
los dichos embajadores, le mandó cortar la Cabeza al va- 
lido, y dijo á los embajadores qué ya quedaban deApaChit- 
dos, y que bien se pódiánií*, y tjúe diéSett por respues- 
ta lo que habían visto y entendido de la materia. Grande 
ejecución por cierto, y digna de semejante castigo, y de 



IZ3 

que dé podrá tomar ejemplo. S. M: (Dioar ie gitenli3)'8aKd 
en campaña de Zaragoza > según los aviaos que de aqiieHa 
CHidhad han V6DÍ405 que todos soil oonfonñes, el yíefrnes 
que se contaron S9 de Abril, con i 2,000 infentes , todos 
soldados YieJQs y gente de experiencia y obKgaeíottes, y 
5,000 caballos, sin la gente qne. Ifá llegaodo á la plaza 
de armas, donde se ha de formar otro ejército para re- 
forzar el primero. Y el jueves en la noche se hicieron en 
todos los conventos de ls( córt^, así de .frailes como de 
monjas, rogativas por la dicha sabida , para qne iDios le dé 
buenos sucesos, y S. M. vuelva con las victorias que .ha 
menester, y sus vasallos desean; y la Reina nuestra seño- 
ra y S. A. el príncipe y señora infanta , fueron el viernes 
por hi tande ú visitar á Nuestra Señora de. Atocha, donde 
á su ruego se hiaso otra rogativa por la dicha salida. 

£1 dicha jueves á 28 vinieron cartas de la Extrema-* 
dora con el aviso que el enemigo portugués llegó á la vis* 
ta de Mootijo con 5 ó 6,000 infantes y 1 ,5Ú0 caballos, y 
antes de su llegada y^ so tenia noticia de su venida. Tor- 
recusa envió un buen socorro; y el lugar estaba atrinohe** 
rado y prevenidas las bocas de las calles, y habiendo que-- 
dado parte de la caballería é infantería emboscadas, la de- 
más, que pareció bastante entró en el lugar, aunque se de-* 
feñdió; y habiendo el enemigo saqueado ya una calle llegó 
otro socQf ro de caballería de Torrecusa tan á tiempo que 
obligó al enemigo á dejar la presa que tenia y retirarse á 
toda dUigencía, y en la retirada le degollaron 80 portugue-. 
ses, y de los nuestros murieron cinco y una mujer. Ya á 
este tiempo ^loonde/de Montijo se hsd)ia retirado, degue 
desf^oeh ^\^Y0^ m,uy ajrr^peptjdo; pero su, hijo con una 
compañíadecaballof pasó con gran valor y esfuerzo; y 
dice una carta que el cura del lugar mató á pedradas á 
dos portugueses. 

Partió el duque de Tursi con nueve ¿aleras reforzadas, 



I7i 

j se halla boy en Gibráltar, aguardando que acabe de 
Tmir y juntar9e al armada real. 

' Por Galicia ha entrado en Portugal la gente de áque-** 
lia provincia «y ha quemado siete lugares, y primero k» 
iban saqueando. Dios guarde á V. R. muchos años. Ma-^ 
drid 3 de Mayo de 4644. 



Madrid y Mayo 3 de 1644. 

(Leg.*8ae]to, f(N.4R) 

Pax Ghristi, &c. Padre mió: lo qoe hay de nuevo de 
que avisar á Y. R. es* lo siguiente: Los del C!onsejo Real 
de las Indias por dos veces propusieron á S. M; con gran- 
de instancia que no hubiera Consejo de Cámara en Incfias, 
y en esto se ha instado con grande esfuerzo, no solo por 
parte del Consejo de Indias , sino por parte de( Consejo 
Real por parecerles que el consultar solo pertenece á 
aquel Consejo. Últimamente vino de Zaragoza resolucíoB 
que prosiguiese lo determinado en la primera resolución 
de S. M. Ya avisé á V. R. los que eran, y por sí V. Jl. se 
ha olvidado de los nombrados, fueron el presidente conde 
de Cástrillo, D. Pedro González de Mendoza, el Dr. Arias 
Templado (D. Pablo) y el Protonotarío. Los días de cáma- 
ra son martes y sábado. Esto es cierto y no menos >o es 
el sentimiento que los excluidos tienen , por ser ¿o soto 
mas antiguos, sino de prendas mas aventajadas, como son 
el Dr. D. Juan de Solórzano D. Lorenzo Ramírez de Pra* 
do, D. Francisco Zapata (4). A lo dicho se añade que 

^^—1 ^^— ^^ ■ ■ ^^M^^fc^B^^— lili ■ ■ I I 

f - 

(1) Dij» del oondft Ab Btn^t»: téa>ej h Bellmrr 4ntio^ p|i^.. US. 



476 

9. M. ha enviado al Gomqjo Real dé €ámam ooüsolte 
oíros dos mas , coa qae serán cinco los qae entmráft en he 
Cámara de Indias. 

Con ocasión de esto corre y se entiende que no care-r 
ee de fundamento que jubilan en el Consejo de las ludias 
á D. Juan de Solórzano y al licenciado Mena. También di- 
cen que á D. Lorenzo Ramirez (de Prado), le dan plaza 
de Consejo Real» y á D. Juan (1) Zapata le envían á Ñá- 
peles* á visitar á Liché con D. Juan Chacón áá Condejo 
de Ordenas; esto corre si bien no es cierto. 

Al marqués de la Puebla le ha hecho S. M. merced 
de dos llaves de la Cámara: una para el hermano del do*- 
qne de B^ar que casa con su hija mayor, y otra para el 
conde de los Arcos que casa con la menor. 

. Al conde de Peñaranda D. Gaspar de Bracamonle le 
han hecho merced del vireinato de Méjico , con qué et 
marque de YUleaa está con no poco sentimiento del oasou 

Al marqués dd Carpió le ha heoho S. M. caballerizo 
mayor en esta campaña , y en auáenoia del Conde-Duque. 
El deGrajal, que era teniente de caballerizo mayor, y* 
caballerizo primero de los cuatro á quien pertenece ir en 
el coche de S. M. hizo dejación del oficio y el doque de. 
Terranova se ofreció á S. M. de servirle, y S. M. le drfo 
entrase én el coche como caballerizo primero; mas que el 
oficio de teniente le sirviese D. Luis de Haro; pbco gusto 
tendrá de esto el señor Conde-^Duque cuando lo sepa (2). 

-S. M. salió á29 de Zaragoza para ir al ejército á Ber- 
bcyal, dos jornadas de Zaragoza, y de ordinario estará en 
Balbastro , por tener mas comodidad de alojamientos para 
los cortesanos. 

Bn Barcelona se han divulgado en lengua catalana y 



(1) Asi dice el original, pero parece debió deeir « Francisco .»« 
(^ Véase á PelUcer, Avisos, pág. 167. 



476 

en todo el Principado varios papeles exhortándolos é la 
reducción á su rey, /y proponiéndoles ' las calamidades que 
de presente padecen, con que los ánimos páreben estar 
bien dispuestos.. 

En Lérida los franceses quisieron apoderarse de las 
fortificaciones y los de la ciudad lo resistieron. Avisaron 
á Monsiur de La Mota, que dicen ha vuelto de Francia, y 
este envió á un catalán llamado Margarit con 600 franceses; 
no le quisieron admitir en las fortificaciones ni castillo los 
de Lérida , como lo deseaba Margarit , que es persona 
principal y cuñado del que ahorcó el de los Velez, el cual 
era barón, y el sentimiento de este agravio le bá hecho 
s^ grandemente parcial con Francia, y enemigo grande 
nuestro; volvióse á Barcelona .sin hacer lo que deseaba. 

En casa dé Monsiur de La Mota echaron mas de 1 00 
jfiapeles de los arriba dichos; mandó preñar daría grande 
premio á quien descubriese al autor ó al qUe los había 
hecho. Hasta ahora no ha habido noticia de quién los 
echase. El autor es castellano , aunque iban escritos en 
catalán. 

S. M. dicen ha hecho varias mercedes á algunos de los 
catalanes que están en nuestro ejército sirviendo como 
buenos vasallos. 

El secretario Rozas escribió una carta á D. Juan de 
Garay, diciéndole como catalanes y aragoneses estaban 
disgustados con el marqués deMortara, que hace oficio de 
maese de Campo general; que viese si se hallaba en dis-^ 
posición de poder servir, y si gastaba le escribiese D. Luis 
de Baro que lo haría, y que esto fuese con toda breve* 
dad. No se sabe la resolución que tomará, que la pasada 
fué muy poco ajustada á sus obligaciones y al tiempo* 

De Flandes vino correo, aunque dicen son las cartas 
antiguas.. En una que vio un conocido mío le avisaban 
habia llegado Picolomini á , Punqu^rque. Otras hay que 



♦77 

dicen aun tío había llegado , puede aer/«e¡a& esjlas: mas 
antigaas. . 

D, Francisco, de Meb había ido á: solicitar dÍQ^Q? & 
Amberes^ mientras Uegabaú las letras qkie há días 9aHerQ0 
de aquí. 

El de Castel-í Rodrigo envió á pedir con grande enea- 
rebimiento al P. Vivero qao estaba de partida para Espa- 
ña se detuviese , porque deseaba tenerle por confesor y 
consejero el tiempo que estuviese en Fiandes. 

El pasaporte de Francia para D. Juan de Austria lle- 
gó^ venia en cabeza de D. Diego Sarmiento > dándole K-*- 
cencía para que él y otros 30 camaradas pudiesen pqsar 
por Francia á Fiandes. 

Estos días hubo un consejo de Estado muy largo; di- 
cen se ventiló largamente en él si sería conveniente la ida 
A Fiandes de D. Juan de Austria, y después de haber dis- 
currido en la materia por muchas horas, últimameAte se 
acordó no era por ahora conveniente ; con que se sus- 
penderá la jornada. 

Avisa el P. Vivero por cartas que ha tenido de Ale- 
mania del níiarqués de Castel-Rodrigo que el rey de Po- 
lonia había desbaratado el ejército de los tártaros que 
intentaban entrar en Alemania en socorro del Transilva- 
no, el cual se habia puesto en campo contra el Empera- 
dor fiado en este socorro y en el que le habían ofrecido 
el bajá de Hungría y otro de allí cerca. El Gran Turco 
edvíó á un su privado á Hungría , y mandó cortase las 
cabezas de estos dos bajaes por haber consentido á sus 
soldados hacer coirerías en tierras del imperio contra las 
treguas con el Efdperador hechas y ún haberle avisado* 
La rota de los tártaros fué tan grande, que se dice de 
40,000 que venían / los mas fueron degollados de los 
polacos y todos desbaratados, i 

Díceae que como D« Frapcisco de Meló sabia babia de 



i7« 

dejar ^l g^bierOD, no ha cuidado como debiera de las 
prevenciones, qae franceses y holandeses las hacían ^on 
grande diligencia. Dios nos ayude, qae de solo éi puede 
venir el remedio de tantos trabajos como cada día sobre- 
vienen. 

Los de Dunquerqne eneontranm dos navios portugue- 
ses que iban á Holanda con mercadurías y dineros; loma- 
ron el uno, donde fuera de las mercadurías haltaroo 
f 00,000 escudos en oro; al otro echaron á pique. 

Antes de ayer fué ano del Consejo de.Estado é hablar 
á la princesa de Carinan de parte de S. M. y darla uu re-' 
cado, y fué que podía cuando quisiese i^se á Italia cta su 
marido, y respondió veria primero á la R^a aa prima. 
No sé si esto se lo concederán. Adiós, no^padre, que guar- 
de á V. R. y dé ia salud que deseo. De Madrid y Mayo 3 
de i644.-"S6bastian GonzaleE.a-"Al P. Rafael Bereyna, de 
la Compañia de Jesús, éa Sevilla. 



Madrid y Mayo i^ de 1644. 

r ■ 

(Tom.429(Cól.4»19.) 

Pdx Christi, &c. Padre mo: dos cartas han veiiido 
tos dias de Berbejal , lugar próximo á Zaragoza , donde 
se halla el BÍey nuestro seáor. La primera de ellas, fecha 
á 9 del corriente, dice así: 

a Desptues qtre S. M. dejó el ejército de la otra parte 
del Cinca, y paira no perdonar diligencia estuvo on (lia 
en Barbaslro , dando calor á lo que quedaba atrá? del 
tren, y provedurfa, fie vino á Berbejal , viernes 6 «eis dé 
este, donde llegó el duque de Alburquerqae y joro aque* 
Ilá noche de gentit-hombre de la Cámara <^on aatigUedad 



479 

al de Tarazooa que habia jurado á 5» dejando esta calidad 
al duque y al conde de Luna que le ha de seguir. 

El ejército nó pado arrancar de la ribera hasta el 7 y 
por sus marchas llegó ayer á pasar el tip Noguera por 
Alferraz, sin haber habido oposición, y hoy estará en la 
ribera del Segce. Hánn TÜto algunas tropas de caballe- 
ría de la otra paite y se presttme querrán embarazar que 
no se eche el puente; pero si no hay infantería, no parece 
podrán bMer oposición considerare. . 

Ayer tíqo aviso de Rosas coedo á la vista habian pau- 
sado doce bajeles deFrafncia, y añade el patrón de la 
barca que le trujo, que vio que echaban alguna geab$ en 
Palamós. Este pudo ser antojo, pero de cualquiera mane** 
ra se está con cuidado sin* saber el inlento , si acomete- 
rán á Rosas ó si traen gqiile^ y bastimentos para engrosar 
y hacer oposícipu á nuestro qército. 

Aquí xae parece estamos despacio, porque S. M. está 
en este empeño, y aunque el lugar es desacomodado» no 
me parece hará mudanza , sin algún buen suceso y gran, 
caaea. Al principio enviaron los aposentadoites. á reconor 
eer á Sariñetía y Alcafiices; pero todo á fin de desüoeotir 
las espías. Es naturalmente fresca y de noche demasiaijk). 
Hay ÍQO caballos de guarda en el Esguaso y 4 50 desmon- 
tadtos qne guardan las paer^ mientra» para ellos vienen 
caballos y se da otra Idrma. Ko vemos venir á nadie de 
Madrid; hablase mal de los cortesanos- De Zaragoia han 
venido hasta una docena de caballeros que están alojados 
en los lugares del contorno. » 

Hasta aquí la carta de Berbejal. 



I«» 



Copia de otra carta escrita en cttnünMf Berbejal á 42 de 
Mayo de 1644. . / 

a Hoy jueves es el primer día que escríbo á V.. P.. cote- 
forme á lo acordado, y he de cumplir faooradamente con 
lo que debo A Y. P. El ^ércíto llegó á Castellón de Far- 
falla, una legua de Balagoer, que estaba forliácado y ha-- 
bia dentro. 500 caballos del enemiga Tuviéronse por mal 
seguros y enviaron á decir de parte del Itígár á D. Felipe 
de Silva, que tes enviase un trómpela. Respondió que el 
ejército deS. M. no tenia necesidad de hacer esa . diligen-^ 
cia con sus vasallos. Salieron ios franceses por una parte» 
y los jurados á dar la obediencia por otra/ Recibiólos be- 
nignamente el general ; entró en el Jugar , publicó el per- 
don general qqe va con esta , y asegurólos (1 ). Puso 50 
mosqueteros de guarnición, y pasó la vuelta de Balaguér. 
El enemigo viendo que hacian pueni^e aUí sacó la guarni- 
ción de Lérida para socorrerla, y. hallóse burlado, porque 
gozando de la ocasión vino el ejército cayepdo spbre 
Lérida. 

No hay otra cosa de nuevo; el lunes vamos á Gariae^ 
ná, por estar omm^ eómodo reapédo de.lA.pmentey4e Fraga 
para las asistencias dat Lérida, desde donde, daré aviso á 
y. P. de k> que hubiere y fuere ducedií^do.» 

» • • ... / 



I \ 



(1) Entiéadase << les dio segaro.ji 



MI 



> i ■ 



Copia del perdón generad que se ha publieado en Cat<¡du>ña 
en varios pueblos y oiudades por 'orden de &. M. 

« Don Felipe , por la gracia de DióB, rey de Castilla^ 
dé Aragón, &c. , por cuanto deseamos ver reducidos loa 
vas&llos de los nuestros principados de Cataluña y ootidah 
dos de Rosellon y Cerdaña á nuestra obediencia, y á su 
entera quietud, y que queden libres de la opresión que 
hoy padecen de las armas francesas., viviendo en paz y 
apartándose del error y confusión que hoy la turba; par^ 
cayo fin solo habernos formado los cjércilois que han enrt 
trado en aquella provincia: y os nuestra voluntad y reol 
intención usar con ellos de medios de ^Ibmencia y beníg^ 
nidad , para obligarles mas á que sigan sas propias con-« 
yeniencias y reconozcan los yerros en que hdn caido» y; 
las utilidades grandes que se les siguen de redecirse: á- snn 
obligación y á mi obediencia, viviendo ^ea el pacífico gío^ 
biemo que.solian tener, coino conviene al servicio de Dios 
y bien común de lodos ,• y á esta coasideracioa habernos 
declarado por diferentes despachos nuestros el 'ánimo y 
resolución con que estamos de perdonarlos y recibirloa ea 
nuestra gracia, siempre que como buenos y fieles vasallos 
se hicieren dignos de ella. Por tanto, por tenor de las pre^ 
«entes, de nuestra cierta ciencia y real autoridad, delibe^ 
radameute y consulta, usando de nuestra suprema y ab-^ 
soluta potestad, como verdadero, y soberano señor de -los 
dichos principados de Cataluña, y condados, de Rosellon 
y Gerdaña, ofrecemos perdón general á. todos los. vasallos 
y naturales de ellos, de cualquiera estado, grado , /condvr 
cioa, edad y calidad que sean, y les aseguramos debajo 
de. nuestra fé y real palabra» que reducidos á. nuestra 
obediencia» como lo estaban anles^ios tendi*eo)os pqrperr 

Tobo xtu. 3 i 



18i 

donados de todos y cualesquiera cargos, delitos y penas 
en que hubieren incurrido por su inobediencia y sedición; 
y desde ahora para eatoaces los admUtmos á nuetira gren 
cia y poAeiDOs debajo de questro amparo y saiiraguarda 
real, y prometemos olvidar todo lo pasado y tratarlos 
ooma buenos y leales vasalk»^ manteniéndolos eo ^us ha- 
eiendaS) privilegios, usajes, fueros, pragmáticas , capítulos 
de €ónes, leyeí^ y ooostiluciones de los dichos aoesfax» 
priacipadod y condados; y para mayor seguridad, si iiece« 
sarto fuese» desde luego se los aprobamos y cooGrmamos, 
y tos cotiseñraremos en paz y quietud con lodo unestro 
p(Kler, y ateuderemos á su protección y defiensa en todo 
tiemp<^; y mandamos al respetable D. Pdipe de S^v^ 
nuestro lagar-ateniente y capitán general en los dichos 
nuestros principados de Cataluña, condado de Roaeiioii y 
Gerdafia^ y á otros cualesquiera capitanes generales, cabos 
y oficiales de nuestros ejércitos y del que ahora entra ob 
aquel Principado, que tengan entendido nuestro real 
ánimo y absoluta determinación en todo lo referido y qoe 
á los lugares que se fueren reduciendo á nuestra obedien* 
cia voluntariamente no se les haga daño, molestia 5 ni mal 
tratamiento en personas ni haciendas, en general ni en 
particular; antes es nuestra voluntad y mandamos que 
pongan particular cuidado en la observancia de esta ór^ 
den» y castiguen oon severa demostración al que no la 
goardarS) y qué así lo observen y guarden invidablemefi- 
te, y lo hagan observar y guardar sin contradiocioa algosa» 
ai nuestra gracia tienen cara, y en nuestra ira, en nuestra 
indignación y en las penas á nuestro arbitrio reservadas^ 
desean no incurrir. D^larando, empero, cooio declaramos 
(fue en este nuestro perdón general no es nuestra vdtan- 
tad ni queremos que hayan de ser eompretididos ai se 
comprendan: D. José Margarít, el Dr. FontaaeHa, JosóRo^ 
cabruna y Francisco Bergaa^ ni loe que hubieren puesto 



48» 

mano eb él conde de iSatiia Coloma ; y amniaiiíio qdei*€H 
mos y mandamos en Tlrtud de las presen tea so las mis- 
mas penas arriba referidas, á todas y cualesquiera perso- 
nas, así eclesiásticas como seglares en dichos nnesiro 
principado de Cataluña y condados de Rosellon y Cerdaña 
y fuera de ellos constituidos, que en ellos tuvieren vasa- 
Uaje, jurisdicción civil ó criminal, mero ó misto imperio, 
que no molesten ni molestar permitan á ninguno de sus 
vasalloB, directa ni indirectamente, por haberse salido de 
stt obediencia y de la nuestra; y en caso de contravención 
(lo que no creemos) mandaremos se proceda contra las tales 
personas á la secuestración de sus bi^es según permitiere 
el derecho y la justicia; y notificamos y publicamos á todas 
y ooalesquiera personas de dichos nuestros principado y 
oofldados, que así como los perdonamos y perdonaremos 
ée buen corazón como padre y señor natural, y que los 
ampararemos y defenderemos, y mandamos no sean mo- 
lestados, como en este nuestro perdón se contiene, así en 
caso que na quieran gosar de nuestra benignidad y pater- 
nal amof, perseverando en su inobediencia, les notifica-* 
mos y publicamos, que mandaremos se proceda contra 
todos con toda hostilidad , según permiten las leyes de la 
goerra, hasta reducirlos en nuestra obediencia, por ser su 
^ñor natural y principe soberano con título de sucesión 
antigua como todo el mundo sabe; protestando delante de 
Dios, nuestro Sefior, que todos los daños , muertes y es-« 
cándalos que sncedieron , cargarán sobre sus conciencias, 
atento á que no les hemos dado ni ellos han tenido ocasión 
para salirse de nuestra obediencia , por lo menos que á 
nueet^a noticia haya Hegado: en testimonio de lo cual 
mandamos despachar las presentes con nuestro sello real 
común en el dorso selladas. Data en la nuestra ciudad de 
Zaragoza á 25 dias del mes de Abril del año del naci* 
lÉieUto dé Nuestro Señor Jesucristo de 46i4.«>Yo el Rey» 



484 

Vid. Vico Regens. Vid. Vaietolá Regena. 

Vid. Magárola R^. Vid. Ortiz Reg. 

Vid. Valonga Reg. Vid. D. Cristóbal Crespo Reg. 

Vid. Pons é Turrell Reg. Vid.Lanuza pro Coas. Gere. 

Dominus Beco mandavit mihi Miehadi BapiUta Lanuza^ Sfc. 
Visa per Vico, Vayetola. Magárola, OrtiZy Valonga, Crespo el 
Pons Begenies, Cancellariam et me pro conservatore genérale. 

Concuerda con el origÍDal."-Miguei Bautista Laauza.» 

Ayer vino aviso como estaban ya tomados los puer- 
tos sobre Lérida y que de Fraga* avisaban se había oído 
grande ruido de la artillería. 

También corrió ayer gue los franceses habían salido 
de Lérida para Balaguer, con otros que se les habían jun- 
tado habían intentado volver á Lérida, y que habían 
nuestras tropas cogídolos en medio y degollado y preso á 
los mas ; esto ilo es cierto , antes se tiene por falso. 

De Alemania avisan como el rey de Dinamarca había 
dado una grande rota á los suecos, y que había quedado 
preso Gustavo, hermano bastardo del rey de Suecía, el 
cual fué otra vez preso en la batalla de Norlingen. 

ítem, que los cabos que quedaron mas principales jun- 
taron cantidad de dinero para ir á levantar gente á Sue- 
cía. Estos se embarcaron en un navio de Dinamarca; el 
patrón los regaló y dio á beber largamente y enderezó su 
viaje hacia Suecía. Levantóse una tempestad recia, y co- 
mo las cabezas estaban flacas , la borrasca los acabó de 
rematar. Para que se quietasen hizo que mientras pasaba 
el temporal se recogiesen todos á descansar ó dormir, y 
en asegurándolos volvió las velas á un puerto de Dina- 
marca, y avisando en tierra entró gente y los cogieron 
tan sobre seguro , que sin poderse escapar fueron lodos 
presos. 

El lanzgrave de Essem ( Hessen ) , enemigo del fimpe- 



485 

rador, con su gente, cerca de Colonia acometió algunas 
tropas que estaban allí alojadas, del duque de Lorena , y 
degolló mas deciento, y prendió á otros. Retiróse muy ufa- 
no á un lugar de allí cerca, á celebrar á su usanza la victo- ' 
ría. Tuvo aviso Ansfel (Hatzfeld), y cogiendo 4,000 caba- 
llos y otros tantos mosqueteros á la grupa, cercó el lugar la 
noche que llegó y le puso fuego por varias partes, con que 
muchos de los enemigos se quemaron, y los que esícapa- 
ron del incendio ó fueron muertos ó presos de los solda- 
dos El lanzgrave con cinco de á caballo escapó su persona. 

El navio en que iba Picolomini á Flandes tuvo en el 
viaje grandes infortunios de tormentas y de enemigos. De 
estos le libró Dios, mas las tormentas marearon á Picolomi- 
ni de suerte que se vio obligado á saltar en tierra en un 
puerto de Inglaterra. Hoy no se sabe de cierto dónde esté; 
su ropa y alhajas llegaron á Dunquerque. 

De Flandes avisan que ni hay cabos por la falta de Pi- 
colomini y Cantelmo, ni soldados por la del dinero; don 
Francisco de Meló fué en persona á Amberes á diligen- 
ciarlos, creo sin fruto, y así envió á un sobrino suyo con 
el aviso á diligenciar fuesen con toda brevedad dineros 
si no querian se acabase todo: aquí está, no sé en qué 
parará; los enemigos dicen están prevenidos y cerca de 
salir, y nosotros sin prevenciones; trabajoso está aquello, 
Dios lo remedie. 

Don Fulano Gualter Zapata, que estaba por plenipo- 
tenciario en Munster de orden de S. M. , murió allí; han 
enviado en su lugar á uno del Consejo de Flandes. 

De Badajoz avisan que los portugueses habian hecho 
una entrada en Barcarrota y quemado en él cuatro ó seis 
casas, porque del castillo los ojearon. De allí dicen fueron 
á otro lugar y le acometieron por dos veces y los del 
pueblo los rechazaron ambas valientemente con muerte 
de mas de 1 00 portugueses; serian estos que acometieron 



hasta 1 ,500) y para despicarse se Itevaron 50i0 cabezas de 
ganado mayor, que los del pueblo po pudi^W S9lir 4 de?* 
feader por no dejarle solo. 

No se ofrece otra oosa de que avisar á Y. R, , á qmw 
suplioo me avise del i^oibo del Diálogo qae envié el cor^ 
reo pasado; y quédese con Dios, que le haya dado alegrea 
Pascuas. De Madrid y Mayo 41 de 4644.»>Seba8tian Gon- 
zalez.—Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de lesús, en 
Sevilla. 



Madrid y Mayo 84 de 16U- 

(Tom. IS9, fól. iW.) 

Pax Cbristi, &c. Padre mió: muy bueqas nuevM bay 
de nuestro ejército de Cataluña ; ahí envió la relacioq de 
la victoria que loa nuestros ban tenido del ejército del 
francés y catalán. Todas las cartas concuerdan ca^i con ella 
en la sustancia; algunos Otros accidentes que en ella no se 
tocan avisaré. 

Lo primero, que murió el teniente de maese do Cam-r* 
po general de nuestra caballería; llamábase |4atamoros, y 
era valiente soldado. 

ítem: murió un hijo de D. Nicolás Cid , capitán de ca-r- 
bailes y único de su padre. liem: murió un caballero ca- 
talán que servia á S. M., capitán de caballoB, uno y otro 
sin heridas, por faltarles la respiración al subir de )a co- 
lína. Ilem: murió un hijo de D. Francés de 6ea9mi9nl; ca- 
pitán de caballos. 

S. M. (Dios le guarde) ae ha resuelto de íf á Frag^, 
aunque es el hospital de loa soldados, y proponiéndole 
por inconveniente esto de ser la enfermería del ejército, 
respondió: no importaba, que con su presencia estaríaj» 



Uff 
mtfor asiflthloB los eaférinos. Adióse ni paáire, que gúfcrde 
áV. R. De iMadríd y Mayo Si de 4 6i4.MS€ibasiiaa Go$^» 
x^koL'^Ai P. iUfael Bereyra, de la Gampaaía de Jesús, ea 
Sevilla* 



Madrid y Mayo 38 de 1«4i. 

(Leg.* «tilo, mto. 1 , m. •?).} 

Pax Christi, &c. Uno de los nuestros rdoibíó ayer la 
ioolttsa de Sariñena : 

«Ayer priiner dia de Pascua de Espíritu Sanio, en 
que también cayó la festividad de San Isidro de Madrid, 
fué Dios Nuestro Señor servido de dar á mis armas junto 
á Lérida una señalada victoria contra las de Francia y 
los sediciosos de Cataluña , en que quedaron muertos y 
prisioneros 7,000 hombres del enemigo, y le tomaron 1 i 
piezas de artillería y el bagaje; y aunque hubo algunos 
muertos y heridos de mi ejército, el número fué de pocos, 
y en todo se ha visto que obró en este suceso la mano 
de Dios, así en haber salido temprano mis armas marcban-t- 
do con celeridad, y Uegado con prevención á las del ene-*^ 
migo , como en el valor grande que mostraron los cabos y 
soldados del ejército, ganándose la victoria con la mitad 
de gjsnte menos que la del enemigo. Hálleme contento con 
esta nueva , y reconocido á Dios que ha querido damos 
este dia de tan gran reputación de mis armas , ea tiempo 
tan oportuno que hace consecuencia para qoe esperemos 
de su Providencia victoriosos progresos en aüeato de mis 
armas en todas partes y em beneficio comuo de la cris^ 
tiandad, disponiendo la pae de mis vasallos y la reducción 
de los q«e se han apartado de mi obediendn » que deseo 
tanto. 



Háme paremio daros noticia de tan bnoa suceso para 
que iodos tnis Consejos y tribonaies, que le habrán desea*^ 
do con tanto amor por 'el que á mí me tienen, me ayudea^ 
á reconocerle á Dios con hacimiento de gracias cada uno 
de por s(, con limosnas, oraciones y sacri6cios, y particu- 
larmente procurando merecer con esto y en el cumpli- 
miento de las obligaciones de su ministerio , recta admi- 
nistración de justicia y enniiendas de pecados públicos, 
que Dios nos mire y favorezca misericordiosamente , y 
se agrade de nuestras obras , y dé á mis armas los pro- 
gresos y felicidad qué espero de su mana para mayor ser- 
vicio suyo y bien de la cristiandad. En Saríñetía 46 de 
Mayo de 1644. 



Madrid y Junio 10 de 4644. 

» 

.(Leg."» saelto aúia. 4, fól. H7.) 

Pax Chrísti, &c. Uno de los PP. de este Colegio logró 
ayer copia de las cartas que> D. Felipe de Silva escribió 
á S. M. desde el campo de Salsas. Diómela y trasladóla 
para qué V. R. no esté privado, yo pudiendo, de los pa- 
peles que áe imprimen ó circulan entre cortesanos. Di-^ 
te así: 

a Señor: Después de haber dado cuenta á Y. M. de lo 
sucedido' esta mañana con \ú caballería del enemigo que 
taraia la harina, sei descubrió una emboscada dé 1 50 ca- 
bailes, que estriba á la otra parte del rio, entre Víllanneva 
y Alba Sarre. Esta caballería habia venido para tocar 
arma por aquel lado y divertirnos, para que con seguridad 
entrasen en Lérida k>s caballos que llevaban la harina. 
Quisieron, para hacer esta diverdion, atacar un caerpo dé 
guardia nuestro, que suele estar fuera de las fortiGcacío** 



489 

oes» el oaaiv como miesira caballería había marchado á 
esvpafto, DO estaba, y como no lo hallaron, no se atre- 
yieroD á empeñarse mas y se emboscaron en el paraje qne 
refiero á Y. M., y saliendo nuestros - forrajeadores de 
aludios coárteles, faeron de esta caballería presos los 
masi Viniendo pues el aviso, y hallándose á caballo una 
compañía de caballos que iba á reconocer á Torres de 
Segre, para ocupar el castillo , fué luego en busca del ene- 
migo; y encontrándole con la presa empezaron á escara- 
muzar, y el enemigo se fué deteniendo, con que llegó el 
comisarío general Blas Genini con 200 caballos, y el ene- 
migo, dejando la presa, tomó la carga; y habiéndose des- 
viado gran trecho, volvió cara. Compuestos los batallones 
y embistiendo los naesiros, huyeron los enemigos en des- ' 
orden; y fueroa cargados tres leguas, matando los nuestros 
y hiriendo á m^chosdaellos y haciendo 21 prisioneros, y en- 
tre ellos: un alférez, que examinándole, dice que habrá cin- 
co diasjlegó nueva á su ejército, la cual está hoy*secreta, y 
es que yendo de Tiunviia (Thionviile) el mariscal de Tu- 
. rena (Turenné) con 12,000 infantes y 6,000 caballos á 
sitiar á Tréveris, se encontró con Joan de Wert, que di- 
cen traia menor groeso y se dieron la batalla en que Tu- 
rena quedó deshecho, quedando 8,000 muertos de su 
ejército. 

En la plaza esta noche se ha quemado el rastrillo que 
tenia el enemigo en la puente, y los nuestros están aloja- 
despeado á él, y se mina el segundo pilar de la puente, 
y en todo se va obrando con el cuidado y diligencia que 
conviene al real servicio de Y. M. , cuyas reales manos y 
pies besó. Del Campo de Salsas á 2 de Junio de 4644.«" 
D. Felipe de Silva. » 

Otra del mismo, escrita el mismo día. 

« Señor: después de haber dado cuenta á V. M. de lo 
que ha dicho el alférez de á caballo francés que se pren- 



4M 

díó hoy, Tolviéadole á examinar, dk» además que no bay 
duda que eetaba destinado y formado ejército contra 
Fuenterrabía para hacer entrada por. aquella parte, y que 
por haberse solevado (1 ) una provincia en Francia, han 
ido estas tropas á quietar. aquello que eran en número de 
7,000 infantes y 1,500 oaballos, y que ahora oon la rota 
que ha recibido La Mota (La Motte), insta mucho á bu 
rey para que este cuerpo venga á hacerse con él , y que 
se ju^a no dejarán de enviar este grueso á esta parte ; de 
lo cual me ha parecido dar cuenta á V. M. , cuya católica 
y real persona guarde Dios, como la cristia&dad ha me^ 
nester. Del campo de Salsas á 8 de Juníp de 1644.<«-Feli«^ 
pede Silva. A 

Lo que en su primera carta dice D. Felipe de Silva de 
la caballería del enemigo fué, que venian 4,600 caballos 
con otras tantas fanegas de harina á la grupa para socor- 
rer la plaza, y dio con ellos nuestra caballería y rompió^ 
los matando á muchos y haciendo 80 prisioneros y obli- 
gándolos á de||ar la harina por poder huir. 

El dia antes, á otra tropa que venia del* mismo modo • 
los desbarató, y aprisionó á 30. 

Hoy tuvo la Reina nuestra señora correo en confirma- 
ción de lo que el alférez prisionero babia declarado de la 
rota que tuvo en Flandes el Francés. Dios nos dé buen su- 
ceso en todo. Amen. 

No hay, padre mió, por ahora otra cosa de que avi^ 
sar á V. R. , y por lo tanto no haré mas que encomendar^ 
me á sus santos sacrificios, y rogar á Dios le dé salud, y 
le conserve por muchos años. Madrid y Junio 4 4 de 
46i4.mAI P. Ha&el Pereyra, de la Compañía deiesús, en 
Sevilla. 

(1) Lo mismo qaeMsablefEáiD ó vehelalo.*» 



w 



m4ni if Jmio 86 de \^ií. 

{t«g.* foelto, Búm. i, fó)..ft09.) 

Pax Cbriati» &e. Un p^dro de ios oMstros ha f«cíbi- 
db de ValaMMi wm oart^ dfi D. Luía Ponco de l«eon, «4 
hermano del dqqtikede Arceos, en qa^ I9 omojiU ^1 ^iiceaQ 
de Valeaciit, y como la escuadra fraoceía iatwtó hacer 
dado en tíerr» • aaoque no lo ooo^iguió» Dica 9Jsi: 

f Da buena nos etcapamo^ el miéroplea paaado , qoa 
hubo aobre eata plasa por tres horas la mayor lluvia da 
cañonazos que poada ser de toda la armada francesa. Yo 
eataba & caballo con la espada en )a mano, casi mientras 
duró, y fué Dios servida na me acertase bala ninguna» y 
que <on todo el ruido los muertos y heridos no Uegaisen á 
seis. El enemigo no pudo llevarse los cuatro nay(os qw 
había aquí , que los dos eran de trigos mas ecb^^les navios 
de fuego y quemólos. Por la mañana vioiaroii 1 4 galeras 
nnestras , y aunque les ofrecimos embarcarnos todos, el 
duque de Tursis no quiso pelear con los navios franceses 
que estaban 6 la vista, porque llevaba dos galeras con dos 
millones de plata, y en una de ellas á la marquesa de los 
Vele? y sus hijos; con tanto unos y otros se fuerout Ya** 
leneia y Juaio 1 i de 1 64i,<-«-D. Luis Ponce. » 

Dios guarde ó Y, R. muchos anos. Madrid y Junio S6 
de 1644.*<^ebastian Gonsalez.^^Al P* Rafael Pemyra, 4e la 
Compañía de ^sú$» en Sevilla, 



»9S 



Madrid y Agosto Z (fe 4644. 

(Leg.* suelto, núm. 4, fól. 599.) 

Pax Ghristi, &c. Padre mió, el correo pasado ao es- 
cribf á V. R. por estar índíspaesto, y aun ahora también 

» 

lo estoy y por esto va esta de mano ajena. 

Lo que hay de nuevo es que monsiur de La Mota dio 
vista á nuestras fortificaciones con 5,000 infontes y 2,500 
caballos , y le pareció que estaban inaccesibles y que era 
perderse el acométalas. Retiróse y dio aviso á los diputa- 
dos cbnselleres para que se enterasen como había proce- 
dido como buen capitán. Estos vinieron y tornóse á acer- 
car Mota á las fortificaciones con ellos, y con unas tropas 
de caballos que serian hasta 600 , dieron de lejos vuelta 
á la^ fortificacioties y se volvieron á retirar , con lo cual 
desahuciados los de Lérida del socorro que esperaban , hi- 
cieron llamada diciendo querian capitular. Enviáronles al 
marque de Mortara para este efecto, y pedían tantas de- 
masías que Mortara se enfadó y se salió de la plaza sin 
concluir nada. Pasados tres ó cuatro dias hicieron en di- 
versas ocasiones tres llamadas , á las cuales D. Felipe de 
Silva nó se dio por entendido, ni quiso que les respondie- 
sen. Yiéronse obligados á enviar á llamar al mismo D. Fe- 
lipe de Silva á pedirle se sirviese de tratar las diferencias. 
Envió comisarios para que parlamentasen. Ajustáronse 
las condiciones de la salida , la cual había de ser domin- 
go, dia de San Ignacio, y enviáronselas á S. M. Antes de 
firmar S. M. ha reparado de que en ellas se trata de los 
catalanes, como si fueran vasallos del rey de Francia, y 
no le parece conveniente pasar por eso. Ha enviado para 
allanar esta dificultad al conde de Peñaranda; para mana - 



493 

na 86 agaarda el aviso de lo que habrá sucedido. Esto e^ 
en cuanto á Lérida. De Badajoz do he sabido aada par- 
ticular. 

Con el correo de ayer vino jubilación para el Dr. Juan 
de Pareja, maestro que fué de V. R. en Saiamanca, y hoy 
oidor del consejo de Hacienda por estar muy viejo, no 
obstante que tiene buena salud. También han jubilado por 
viejo á Juan de Mena, oidor de Indias y al Dr. D. Juan de 
Solorzano, del misnK) Conseyo, por estar sordo. 

No sé que haya otra cosa de que avisar á V. R. Nues- 
tro Señor guarde á V. R. Madrid y Agosto 2 de 1 644.»^ 
Sebastian Gonzalez.»*Al P. Rafael Pereyra, de* )a Coippa-> 
níBi de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Agosto 2 de 4644. 

■ 

(Leg.* suelto, oúm. 4 . fál. 599.) 

4 

Pax Christi, &c. En Valladolid, dia de Santiago após- 
tol, quemaron vivo por la Inquisición á un pcptinacísimo 
rabino, mozo de 22 años, caballero de San Clemente. Ha- 
bía mas de cuatro años estaba preso, y la disputa para 
reducirle del judaismo corría al cuidado la Compañía. Ha 
sido asombro de dureza y llegó á prometer por prueba de 
su secta, que puesto vivo al fuego, no le habia de quemar 
un pelo de la cabeza en 20 días Intitulábase Judas cre- 
yente, y en su tierra D. Lope de Vera (1). Dios guarde á 



(1) La Inquisición, dice Pellicer, hizo auto en Yalladolid, y entre lo« 
castigac^os fué uno D. Francisco de Vera, hijo de D. Lope de Vera, caba- 
llero de San demente, y muy emparentado, á quien acusó su mismo 
hermano. Ha estado preso seis afios. Quemáronle vivo por negar la venidn 
del Mesias y otros artículos de la Fé, siendo asi que por ningún lado de- 
jaba de ser cristiano viejo. Interpretaba á su modo la Biblia, y no fué 
posible que se convirtiese, y al In murió impenilenle y obalioado en la ley 
de Moisés. Atnioi, pág. 210. 



y. R. «uóhoi Hñús. Mddríd á S dd A^dsto 
Aiotiáo'íefna<i!(!é& de Córdoba. 



tfádfid y Setiembre 40 é$ 4614. 

( Leg.^ siiello, fól. IB(.) 

Pax Ghristí, &c. Poco es lo qae este correo tengo que 
avisar á V. ft. , y así me cooteataré coQ copiar algonos 
capítaloi de éai^tas y otros papeles que andan en manos 
de los VP. dé éste colegio. Sea el prioaero an cápftuio de 
cierta carta que D. Pedro Laso de la Vega^ corregidor de 
Plaseacia escribió al hermano Fonseca, su fecha á 27 de 
Agosto de 4644; 

(( Lo que hay de nuevo por acá, es que ayer viernes 
tuve un correo de D. Fernando de Tejada, gobernador de 
las armas de Ciudad-Rodrigo, en que me avisa del buen 
suceso que ha tenido, habiendo entrado á Almdda, 
plaza de armas de aquella frontera del rebelde portugués, 
y degollado 400 hombres de cuenta; entre eitos el comi- 
sario de la caballería, francés de nacioú, y el sargento 
mayor de la plaza y dos capitanes de caballos y otros de 
infantería, y traídos prisioneros 60, once de ellos hombrea 
nobles y dos capitanes y otros dos tenientes de caballos. 
Pídeme que apreste socorro por si acaso quieren despi- 
carse los portugueses, y aunque le hemos enviado una 
compañía de 1 50 hombres á Alcántara , me pareció dar 
cuenta á la ciudad para que enviemos otra compañía á 
Giudad^Rodrígo al primer aviso, fistos son mis ejercioíoe 
después quéí llegué aquí. «> 

Hasta aquí ^l capítulo de la carta; lo que sigue es co- 
pia de la deoiiiracion de un alemán que vino por Fmn^ 
cia, acerca de la toma de GravelingáSs 



M6 

cAatottiD Bmdudr^ nafttral de BÉisfeui, cédmoó jmt U 
posta de París á Bof déos; salió de su lugar & 4 7 de Af¡pé*^ 
to; llegó aquí el viernes á X de Setiembre pare eouiíioicar 
algunas oosaa coa ua pariente suyo en materia d^ hacien- 
da. Dice el sobredicho ^ae en las poetas y todas cuanias 
persoBas salian óó París se lameiUabací de la grande pér^ 
dida que recibió la Francia en el sitio de Gravelingas , la 
cual habiéndola ganado y llegado á poner sa gente sobre 
la muralla) se retiraron los españoles al castillo y ciudá^. 
déla, (tn cnyó tieotipo entró Picoiomini con la vanguardia 
y se apoderó de la artillería del euMiigo , donde murió 
mucha genie, siguiéndole con la retaguardia el duqlie de 
Lonena y el resto de la gente; y viendo el Francés las 
grandes fuerzas rindieron las armas y fueron deshechos^ 
Escapóse Mosiur, hermano del Rey, y la Ms^erí ( La Mei»^ 
lleraye); d^aron las armas » bagaje y lo demás que allí 
había. » 

Envió esta declaración el Presidente de Hacienda á la 
Reina nuestra señora. Este hombre viene á pedir licencia 
para meter mercadurías de contrabando , y hoy tiene en 
Málaga un navio con mas de< 50,000 ducados , y afirma 
ser esto tan cierto que ofrece su hacienda y vida, cuando 
parezca no ser cierto y puntual lo dicha Esto es lo mas 
ajustado que hay entre las variedades que corren con oea^ 
sion de las cartas que vienen de Francia á mercaderes que 
unas dicen se perdió, otros que se recuperó. De Flandés 
no hay haata ahora aviso ninguno* 

Ayer vino aviso habian llegado á Denia 4 4 galeras de 
Italia con 2,000 hombres; las seis son de Ñapóles; cuatro 
de Sicilia, y una de Genova. Los aavíos que vienen, que 
dicen son 4 4 ó 46, y que traen 600 á 800 caballos /están 
en Mabon; si llegasen, vendría el socorro á bonísima 
sazón. 

Las galeras de Italia partieron luego á los Ái&ques á 



496 

juntarse ooa k» del daqoe de Tursis, que ma 14, con que 
tendrán SS galeras para el socorro. Intentó d duque con 
una galera reforzada meter &00 hombres en Tarragona , y 
saliendo .para esto, la noche hizo i;an oscura que era impo- 
sible hallar el desembarcadero» y al amanecer como fueron 
descubiertos, se hubieron de volver á incorporar con su 
escuadra. 

De Tarragona piden el socorro con instancia, porque 
Monsiur de La Mota no la ha sitiado con cerco , sino que 
con asaltos la quiere tomar, parecténdple , si da tiempo 
con cerco, además de tener poca gente, podrá el socorro 
impedirle sü pretensión. Dícese que ya se estaban juntan- 
do para salir; que habia 1 2,000 hombres y 2,000 caballos, 
que con los que habrán llegado ya, llegarán casi á 3,000. 
Irán además 8,000 infanteá y toda la caballería; de Valen* 
cia vienen otros 1,000 para juntarse en Tortosa con 
los 1,000 que allí hay y incorporarse con nuestro 
ejército. 

£1 Francés habia enviado casi toda su caballería á un 
paso estrecho; mas hay otras dos partes por donde poder 
ir. Cuidado da este socorro, sL bien hay buenas esperanzas 
de que, siendo Dios servido, ha de suceder bien. 

De Italia ha venido extraordinario, en que avisan que 
á 8 de este mes pasado entró en Roma el conde de Siruela 
que va por embajador , y que á los 9 se habían encerra- 
do en el cónclave. 

Ya por acá se han hecho tres ó cuatro pontífices; unos 
dicen lo es Zenino. otros Panfilio, otros Peretí , otros Ro- 
ma; nada de esto tiene fundamento.. 

D. Felipe de Silva llegó dos dias há (1) á un lugar del 
marqués de Montemayor, que está tres ó cuatro leguas de 



(l) De vuelta del ejército, habiendo hecho renuncia, que le fué admití 
4la, del cargo de ge&eral. 



497 

aqoí (1 ). Gate caballero es deudo suyo, y le querrá feste^ 
jar. De cierto no se sabe dónde hará asiento^ si en Madrid 
ó en Toleda 

Ahora vino correo extraordinario de Italia, y con él 
avisan que la voz que corre espor Saquetti (3) para Pbpa, y 
ea s^undo lugar por Pamfilio, y que á este le pide d pue-« 
blo romano, y en tercer lugar el cardenal de Santa Cecilia; 
en cuarto Aldringer, y en quinto Rochi Bichi {$ic). Todos, 
estos tienen votos y allegados. No se habia aun declarado 4 
quien inclinaría la mayor parte , y puede ser den en otro 
distinto de los dichos, según anda de vario este n^ócio. 

El de Medina de las Torres llegó con las galeras d^ 
Ñápeles á Dénia , y tomó la posta para ir á Zaragoza á 
ver áS. M. Dícese por cierto estará poco tiempo allíi y 
me persuado mucho será así , porque no están las casas 
en la disposición que él las dejó. 

Han hecho teniente de la guardia española á D, Hodri** 
go de Tapia, hijo del oidor Pedro de Tapia , que fué d0l 
Consejo Real. : ./ 

Antes de ayer murió aquí el licenciado Mena, oí4qF) 
del Coqsejo de Indias; tenia mas de 80 años: va mal lo- 
grado. Eira buen juez; mas gracáa no temamos los de t^i 
Compañía que esperarla del. 

El duque del Infantado, que era huésped del duqiK^ da 
Osuna» se ha venido á su casa, digo al cuarto que le qued^i 
sin tocarle el incendio. Es bueno, mas estará estrecho» y . 
los criados lo pasarán mal hasta que . se repare el daño 
del fuego que se trata de hacer vivamente. 

No sé si se nos ha de volver guerra la nueva de Gra- 



(1) A un lagar, dice Pellicer (Amos, pág. 830), llamado el Viso, naete 
leguas de aqai jonlo á Yillaseca. 

(2) Deberá leerse Sachetli, el mismo qae estuvo de Nuncio en esta G6r« 
le por los afios de 38 y 39. 

Tomo xyh.' 38 



veKngafl (4), porqae hoy ha tenido un padre carta de Na- 
varra, en qne le dicen de han hecho grandes fiestas en 
Bayona por la toma de dicha plaza, y que allí es constante 
este sentimiento. Si después hubiera sucedido alguna no- 
vedad, no pareoe que dejara también de saberse allí, por 
estar tan cQrca y tener espías que dieran Idegó el aviso. 
Mucho recelo que estos alegrones que nos dan es para que 
después sea el sentimiento mayor. Dios lo haga como puede, 
que si fuese verdad habia grandes esperanzas de unas bue- 
bas paces. 

Ayer un caballero del hábito de Alcántara quitó á un 
deudo suyo que llevaban preso unos alguaciles por una 
muerte. Dieron cuenta del caso á un alcalde , y fue donde 
el caballero vivia con una dooeha de alguaciles de Corte» 
y él se estaba con tanto desahogo como si tal cosa no ha-* 
biera sucedido. Entró en su casa y le dijo se viniese con 
él; (Mdgióle tan de improviso, que diciendo y haciendo sin 
niáguna resistencia le metió en su coche y dio oon él en 
la cárcel de corte. Creo le castigarán muy bien para es- 
caiMMentar semejantes demasías. 

La Reina, nuestra señora, es tan pia que anda muchos 
días de im^en en imagen visitándolas y haciendo se les 
hagan fiestas por los buenos sucesos de las armas de S. M^ 

< 

También ha enviado á encat^r á las religiones 9t hagan 
(tasaciones y sufragios por este fin. Todos loa que la tratan 
están grandemente pagados de su santidad y caudal; sin 
duda es grande y no era conocido. 



(1) Gravelíngas se perdió él 28 de Julio. 



499 



Madrid y Noviembre 22 rfe 4644. 

(Leg.* suelto, núm. i, fól. 457.) 

Pax Cbristi, &c. Padre mió: pésame de que V. R. ha- 
ya estado con cuidado por la falta de mis cartas; yo he 
estado fuera de Madrid , y fué mi partida tan de priesa 
que no fué posible dar aviso á V. R. de esta ausencia pa- 
ra que estuviese sin cuidado. Luego que llegué entré en 
ejercicios y con esto se ha ido embarazando y encadenan- 
. do uno con otro, no sin grande sentimiento mió por el 
que V. R. muestra |,ener. Ya, gracias á Dios, se ha cum- 
plido con las obligaciones forzosas , y tendré mas tiempo 
para continuar el servicio á V. R., como deseo hacerlo. 

Lo que hay de nuevo que avisar á V. R. és que el 
jueves pasado, por la tarde, fué la vigilia de las honras de 
la Reina (4) nuestra señora, y el dia siguiente el sermón y 



(1) La Reina DoQa Isabel, segunda esposa de Felipe IV, faUecié ea 
esta corto el jueves 6 de Octubre & las cuatro y media de la tarde. Gele«< 
bráronse las honras en la iglesia de San Jerónimo del Prado, y el conde 
de Gastrillo, que fué el encargado de tan aparatosa magnificencfa, tuvo 
^ orden de publicar come lo biso la descripción de ellas. Pampa fimerét 
lumrés y isepiaa en la tifmeru de la w«y alta y eatóHca Seiora Doña 
Isabel de Borbofiy etc. Madrid, for Diego Diaz de la Carrera , 1645, 4.* 
Es uno de los libros que mas honor hacen á las prensas espafiolas en 
tiempo de Felipe IV. Acompañan á la obra varias l&minas grabadas* en 
Dobre , y se inaertai^ poesías fúnebres del Dr. D« Manael Antonio de Var^ 
gas; de Antonio López de Vega; de D. José de Bolea ;^ de D. Gabriel de 
Bocangel; del abad D. Diego Polanco; de Dofia Leonor de Cueva. y Silva; 
de Francisco Lopes de Zárato; de D. Juan Antonio de Montalvo y de la 
Cuadra; delllceneiado Luis Sanebes de Helo; de Gaspar de Avila; de I>on 
Rodrigo Dávila Ponee de León; de Jusepe Antonio; del presbítero D. Ja- 
cinto de Torres y Sotomayor; de Manuel de Faría y 9ousa; D. José de M i- 
cbeli y Márquez; Doña Maria Nieto de Aragón; D. Juan de Matos Frago- 





500 

misa. Asistió á uno y otro el Príncipe en público debajo 
de su dosel, como suele hacerlo S. M. cuando está en pú- 
blico. S. M. no asistió; dicen es estilo, y siéndolo se guar- 
da inviolablemente. 

A la entrada de la iglesia de San Jerónimo estaban 
dos hermosas columnas de oro y negro con su arco y ar- 
quitraves; encima. estaba una figura grande, mayor que el 
natural, con una pica en la una mano armada, y la otra la 
tenia puesta en la mejilla con semblante muy melancólico. 
El adorno era aventajado; estaba cercada de instrumentos 
bélicos. Significaba á España y al sentimiento grande que 
tenia de la muerte de la buena Reina. Esto decian los ge- 
roglíficos y poesías que habia á los lados, muy curiosos en 
la labor y de poesía aventajada. 

La iglesia estaba, el cuerpo colgado de terciopelos y 
la^ capilla mayor también; con sola la diferencia que en la 
capilla mayor, en la^ cortinas de las piernas, habia franjó- 
nos de pasamanos de oro que las cubrían. El techo alto ó 
bóveda de la iglesia estaba cubierto con bayetas; el túmu- 
lo tenia tres altos. Fundábase sobre cnatro columnas de 
oro y negro. Estas asentaban sobre tres gradas de madera 
que habia por fundamento. En estos pedestales estaban 
las armas reales; el segundo cuerpo era mas pequeño, á la 
misma traza del primero. Estaba allí yin ataúd, con un ri- 
quísimo paño de brocado , con grandes florones de oro 
resaltados de la misma tela; una almohada del mismo bro- 
cado con la corona y cetro. El tercer alto era mas. peque- 
ño 'y á la traza de los otros, CQn una figura grande de la 
muerte con su guadaña. Luego remataba con una figura 

so; D. García de Salcedo Coronel; D. Cristóbal de Arias Zapala; Fray 
Francisoo Pintre; D. Tomás Siveri Espinosa; D. Sebastian de ViUaTicio- 
sa; Alfonso de Batres; D. José de Boloa; D. Pedro de Rósete Nifio; D. Fer- 
nando de la Peña; D» Francisco de MaTarrste; el lioenáado Laí9 Sancho 
de UelQ, ete. 



804 

de la Fama con su trompeta, cuya cabeza tocaba al techo 
de la bóveda de la capilla mayor. En el segundo alto, 
donde estaba el túmulo en lo que hacia figura de techo de 
aquel cuadro, estaban las armas reales pintadas con una 
corona á un lado y una palma á otro, y un rótulo quedecia: 
O Regina Elisabetha, puestas las letras en círculo, y de ca* 
da una salia un rayo y un epíteto al fin de la Reina que 
empezaba con aquella letra, y la última que era la o decía 
obit. En las cuatro esquinas del túmulo hubo cuatro hache^ 
ros que llegaban hasta el tercer alto, con varios enrejados 
á que llaman pinas, con tres altos cada uno con gran- 
de cantidad de luces; el primero mayor, el segundo y el 
tercero mas pequeños en forma piramidal , muy vistosos 
y de grande adorno. Por el cuerpo de la iglesia salian de 
las paredes blandones con hachas, y entre blandón y blan- 
dón habia un rótulo que decia solo: Regina Elisabelha. 
Hubb para entrada dos vallas distantes de las capillas va*- 
ra y media, y por allí entraban los señores; estas eran de 
madera dadas de negro. Para que el Príncipe entrase en 
la iglesia se rompió uua pared de una capilla; estaba casi 
inmediata á unas piezas del Retiro ; con que queda muy 
autorizada aquella entrada: esto es, en cuanto á la iglesia. 

El claustro estaba colgado todo de terciopelos y da- 
mascos negros. En las cuatro esquinas habia cuatro altares 
donde dijeron todas las religiones misa cantada y responso 
por la difímta Rema. 

Hubo en la iglesia tres misas aquel dia de Pontifical: 
la del sermón dijp el obispo de Cuenca, y predicó Pedro- 
sa, frailé de San Jerónimo , predicador que fué de la ma- 
jestad de Felipe III, y obispo que hoy es de Yalladolid, y 
dicen lo hizo muy bien. 

El concurso de la gente fué increíble. A las cuatro de 
la mañana el viernes era tanta la multitud de la gente, 
que ni la guardia ni las prevenciones que se hicieron cer- 



«os 

raudo puertas y poniendo en las que era fuersa ertovidsaii 
abiertas personas de toda confianaa^ no se podían valer^ y 
las religiones apenas podian entrar cuando vemian á oficiar 
su misa , pues con entrar por contadero, entre uno y otro 
religioso se atravesaban seglares , con que babia un rui- 
do y una confusión extraña, que ni los * palos de los ala-^ 
bardaros» ni la apretura de la gente pudo hacer que 
nadie desistiese de la pretensión de entrar á veraqud 
acto. 

Esto escribo por rdacion que han dado lO£i PP. de casa 
que se bailaron en las honras. Muchas otras cosas se que- 
darán por decir, pero cuando salga relación irá todo mas 
por extenso, que yo no la puedo hacer mas puntual por 
faaber estado en ejercicios cuando eslo sucedió. No digo 
nada de la orden y multitud de hachas y velas del túmulo, 
que eran en grande número y requería haberlas Visto pa- 
ra poder con puntualidad decir lo que sin ella parecerá 
exceso. 

Esto es en cuanto á honras. De Flandes vino correo, 
y no trae buenas nuevas sino malas. Dicen que viendo los 
franceses embarazados los ejércitos imperiales en la expul- 
sión de los suecos, que estaban eü Dinamarca , y con poca 
gente el corazón de Alemania, enviaron la mas que pudie- 
ron de Flandes y sacaron de otros presidios de Alemania 
gente á cargo del hijo del príncipe de Conde y que toma- 
ron á Espera (Spíra) y á Maguncia. Gstas dos no son pla- 
zas faertes. Convidaron al arzobispo elector se quedase 
con ellos ; él no quiso sino irse á Viena que siempre ha 
sido grandemente afecto á la casa de Austria. De allí 
pasaron al Palatinado y tomaron á Filispur (Phillipsbur^, 
plaza de importancia y fuerte. Son ayudados ^con gente de 
los holandeses, y holandeses y franceses han hecho esta 
entrada en Alemania. En Flandes los franceses tienen blo- 
queado á San Omer. Las provincias obedientes dicen acó* 



sos 

dan con buena voluntad con gente y dineros, que no es 
poco en este tiempo. 

El Emperador, en sabiendo esta inranon envió á lia--» 
mar á Galaso y á los demás generales y al de la Uga eató- 
lica qne corre por cuenta del duque de Baviera: todos se 
kan de juntar; veremos lo que hacen. 

De Italia lo que hay es que el príncipe Tomás sitió por 
ti^ra al Final y por mar los franceses con doce navios. 
Acudieron bien de Genova con gente al socorro , y tam- 
bién de Mflun, con que el príncipe Tomás al2ó el sitio, y 
los franceses se retiraron seis leguas del Final á un puer-^ 
teeiilo, picados de los genoveses y con ganas de cogerles 
una galera que venia á Genova con dineros de la Repú- 
blica. Estatuyo tan buena suerte que entró en bl puerto 
de Genova sin qne los franceses la pudiesen ofender. 

De Italia han venido cartas ; el P. asistente estaba ya 
de partida á 5 de este para Roma. Babia de ir en una 
galera del duque de Marsí hasta Líorno, y de allf por tter<- 
ni á Roma , que el Gran Duque le había escrito le aviaria 
eoD toda comodidad. 

En Francia han sentido mucho la elección del nuevo 
Pontí6ce (1), y por haber venido en ella el cardenal An-' 
tonio le han quitado la protección »de Francia y enviado á 
decir quite de la puerta de su palacio las armas de Francia. 

El nuevo Pontífice envió á llamar al cardenal Francis- 
co Barberino, y viniendo á ver lo que Su Santidad le 
mandaba, dicen le dijo : « Monseñor, estos 80 memoriales 
me han dado contra vos y contra vuestros hermanos; 
vadlos, que yo quedo con otra copia de ellos, y escribid á 
la margen la respuesta de lo que tuviéredes que decir en 
satisfacción de lo que ahí se expone. » 



«■rfa 



(1) Vetific60e & 5 de Octabre, saliendo elegido el cardenal Juan fií^u- 
tina íampiíüi baj« al nombre de Inoeenoio X» 



n 



504 

Al tesorero de la iglesia piden grande suma de duca« 
dos. El da por satisfacción no deber nada , píorqne cuanto 
se le pide, y de lo que se le hace cargo ha dado por ór- 
denes expresas de los Barberinos» y tiene cédulas de los 
recibos por donde consta se sacó el dinero de orden su-* 
yo y de Su Santidad, que le daba para que dichaís canti-- 
dades se sacasen. 

De Francia se ha pedido á Su Santidad quite á los 
Barberinos las legacías que el Pontífice pasado les dio por 
su vida; á Francisco la de Bolonia y á Antonio la de 

Urhino. 

Así comiO se eligió el nuevo Pontífice, cuándo fueron 
á San Pedro á adorarle, hubo competencia aatre D. Tadeo 
y otro Príncipe.eobre quién había de ser caudatarío del 
nuevo Pontífice. D. Tadeo alegaba su oficio y perteneeerle 
por él y por la posesión que de nuevo le habia dado su 
tio. El opositor era otro príncipe romano y alegaba haber 
estado aquel oficio en su casa muchos años , y haber sido 
desposeido dé) contra justicia. El Pontífice respondió debía 
mantenerse en su posición á D. Tadeo, por ser mas mo* 
4ernd, y que esto lo hacia sin perjuicio deliderecho que 
pretendia la parte contraria; que pidiese y alegase y sería 
oido, con que el príncipe se fué, y D. Tadeo prosiguió con 
su oficio. 

El duque y condestable Golona pretendió contra la ca- 
beza de los Ursinos ir en el acompañamiento á la mano 
derecha del Pontífice, y á uno y otro se les negó diciendo 
no era aquella acción donde ninguno de los dos tuviesen 
lugar determinado, con que se salieron y no fueron en el 
acompañamiento. 

Murió de parto la princesa Astülano (Stigliano), iQujer 
del duque de' Medina de las Torres. Pretendieron sus deu- 
dos la pusiesen, por ser dominio absoluto el de Astillano 
(Stigliano )» corona y cetro sobre la tumba. Tuvo noticia el 



sos 

Almirante • v mandó la enterrasen como se enterro su 
abuela la Princesa, sin exceder en cosa ninguna particu- 
lar. Los deudos lo sintieron y la entierran de secreto , y 
el duque de Medina de las Torres ha mostrado mas el sen- 
timiento con el Almirante, si bien hoy no está en estado 

« 

que pueda ocasionarle ninguna desazón por no haberle 
héchó este agasajo: 

Al conde de Villamedianai le han penado en 4,000 du- 
cados por las honras de sa padre (1), ei^ las cuales exce- 
dió á lo que está mandado en las premáticas reales (2). 
El entierro, túmulo y lo demás que en esta ocasión se hf- 
20, y la grandiosidad y magnificencia de las piezas donde 
esluyo el cuerpo , acompañamiento y ornato de la iglesia 
fué la mayor cosa que se ha visto en la corte; y asi puede 
dar por bieü empleada la pena por lo bien que todos 
han sentido éri la acción de honrar á padre tan bene- 
mérito ,- y que era táñ estimado de todos por sus ^buenas 
prendas. 

A la condesa de Medellin, lia del duque de' Cardonal 
y hermana de su padre, la han hecho camarera niayór 
dé lá infanta I á la condiesa de Paredes, aya en ínterin, 
no sin grande sentimiento de la de Salvatierra , qiie* vien- 
do no tenia lugar en el coche donde estas señoras iban, 
habiendo hecho oficio de camarera de la Reina muerta, s^ 
excusó de ir á las^honras diciendo estaba mala. 

A-D. Luis de Haro están aguardando de hoy á maña- 

(t) D. Iñigo Beltran de Guevara. 

(2) Según Pellicer {Aviaos, p&g. 259), habiéndose entoldado toda de 
arrU)a abajóla iglesia de San Felipe el Real, y levantado un magnifíeo 
túmulo de grande altura, vino por orden 3uperior un alcalde de Corte, que 
hizo descolgarla iglesia y arrasó el túmulo basta dejarle en la medida y 
aüiuna ocdenado por Ja pragmática en la» honras de los grandes, por ser 
contra ella el fabricado y solo permitidp ájaspe^raonas reales. Las baye- 
tas con que estaba colgada la iglesia se adjudicaron para vestir á los sol* 
dados franceses que han venido rendidos de Gatalufia. 



na. Oícese ha de haber algunas nqvedad^ en la disposi* 
cioa del gobierno: todo es prepiso, aunque nunca sale cosa 
de momento que sea de alivio para el reino. 

Ei P. Pedro Pimentel vino á hablar al Pardo á S. M 
de parte del Conde-Duque. Lo que se dice es que le ha- 
bló en razón de que el oficio que tenia la condesa de Oli- 
vares de aya de la Infanta no se proveyese en propiedad 
en ninguna. persona» sino solo en ínterin. El estuvo en 
audiencia pública mas de una hora; hay quien diga no fué 
esto solo lo que trató: veremos si resulta algo de esta plá- 
tica, que creo no ha de ser de efecto. 

Dícese que el Conde-Duque fué á la Espina» convento 
de frailes bernardos , que está en un desierto , y que esta- 
ban allí un secretario de la Inquisición, un fiscal y el in-* 
quisidor Nestares de Yalladolid, y que estuvieron á solas 
grande rato; no se sabe acerca de qué fuese, ni aseguro 
sea esto muy cierto, si bien hay algunos que lo afirman. 

El coche que hoy trae S. M. , por ser particular, me ha 
parecido describirlo á Y. R. La madera es blanca, dada 
de un betún muy blanco y el encerado de la misma for- 
ma, con alamares negros y lo dem^ de cortinas y ador- 
no; dentro todo negra Sale también lo negro cpn lo blan- 
co y tan blanco , que tiene visos de gala, según lo bien 
que parece» aunque en esto S. M. no ha hecho novedad 
de lo que los demás reyes han acostumbrado en tales 
ocasiones. 

De los catalanes no tengo que decir á Y. R. mas de 
que se ha hecho una junta grande en Barcelona. Lo que 
de ella resultó fué enviar dos embajadores á Francia; á 
pedir á la Reina les asistiese con gente y dineros , porque 
ellos no tenian posibilidad para poderse defender; que ai 
estas asistencias les faltaban les sería fonsoso tonar oiro 
acuerdo para no acabarse de perder. 

Dicen han hecho en Francia asnnto ^e sustefit^ es(p 



«•7 

año que viene 60 millones de guerra. Mucho es si pue- 
den hacerlo, estando tan apurados de dineros como nos- 
otros y mas; el trabajo es qoe lo que tienen se les logra 
mejor. 

Dícese por cosa cierta que el cardenal Mazarino, prin- 
cipal ministro de la reina de Francia, quedaba muy malo. 

D. Franqisoo de Meló está ya en Irún y ha enviado 
por carruaje para venir A la corte; dioetti vieqe con gran- 
de ostentación y casa. 

De Torrecusa se dice salió en campaña á 1 5 de este 
roes> mas no á dónde ni á qué; en habiendo novedad 
avisaré á Y . R., á quien Nuestro Señor guarde como át-* 
seo. Madrid y Noviembre S2 de 1 64i.<»Sebastian Gonza- 
les.— Al P. Rafael Pereyra, de la Ck)mpañ^ de Jesús > en 
Sevilla. 



I 

í 



808 



Madrid y Dtctemire 1 9 de 4644. 

t 

(Leg.* suelto núm. 4, MI. 654.) 

* 

Pax Christi, &c. Copia de una carta escrita en Bada- 
joz á 2 de Noviembre. 

(c Ya se llegó el dia de la campaña, tan deseado como 
poco creido de la provincia, y poco apetecido de los maes* 
tres de Campo. Fué el lunes á medio día. Salieron mas de 
13,000 infantes, 2,800 caballos, 10^ piezas y dos trabu- 
cos; hicieron alto hacía la puente de Gebora, donde estu- 
vieron todo el martes, dando lugar á que saliese la carre- 
tería, que sería de hasta 800 carros y carretas. Miércoles 
en la tarde el tercio de Monroy volvió á tomar la marcha 
hacia el puente de Badajoz, desde donde cogió el camino 
de Olivenza, y con seis tropas de caballos siguió su der- 
rota al tiempo que todo el grueso restante del ejército to- 
mó una marcha muy acelerada hacia Elbas. Acabóse el 
dia y quedaron todos á buenas noches de los intentos de 
Torrecusa, y no nos valió el levantarnos el jueves antes 
-de la mañana, porque salió el dia tan aguoso y tan nu- 
blado que no nos dejó ver palmo de Portugal. Llovió to- 
do el dia, y el siguiente salió claro, y aunque á diversas 
horas hemos oido mucho estruendo de piezas , no hemos 
sabido lo que es; avisaré para otro correo. » 

Hasta aquí esta carta; ahora entra otra del mismo, del 
correo siguiente. 

« Prosigo la carta pasada con decir que el sábado se 
trató de tomar puestos para sitiar y batir á Yelves; peleó- 
se fuertemente sobre el intento, y al fin Torrecusa consi- 
guió todo lo que quiso. No ^ sabe los que murieron de 
una parte y de otra , porque á los portugueses los retira- 



509 

ron luego, y á los nuestros los entierrau ea uu sitio quQ 
llaman el Calvaríp, y como no los remiten acá no sabemos 
el número. Desde este día han sido tan continuadas . las 
baterías, por tenerla ciudad mas de 50 piezas, que de dia 
y de noche estamos en un perpetuo trinar de lo que allá se 
dispara. Cogióse un correo con que el gobernador de Ye!- 
ves escribía á D. Juan que el marqués habia hecho punta 
á Campo Mayor y á Olivenza, y así habia él enviado so- 
corro á entrambos lugaí^es, y se habiá quedado con me- 
nos de ^ ,000 infantes; que si dentro de 1 2 dias no le so- 
eorria sería fuerza entregar la plaza. Hay carta de un ca- 
pitán fidedigno que el martes envió el tal gobernador un 
recado al marqués, diciendo que aquella ciudad vivia de 
aquellos olivares y viñas, y que así se sirviese de mandar 
que no se descepasen las unas y se quemasen las otras; 
que si dentro de ocho dias no les enviaban socorro , le 
halúan de entregar la ciudad. Respondió Torrecusa que 
él no hacia concierto con rebeldes ; que si cada noche se 
quemaban/ 4 00 olivos y 200 cepas, daria orden fuesen 
200,000; con lo cual se volvió á proseguir la porfia de 
los cañonazos; con la misma continuación que antes. £1 
domingo trujeron preso á Lobero un caj'nicero de Albur- 
querque que se habia pasado á Portugal y hacia grandes 
daños en toda la tierra. La caballería recogió mas de 
4,000 cabezas de ganado menor, con que se regala nues- 
tra gente á vista de esta buena canalla, porque está bien 
abastecida de todo, y el tiempo no es muy malo para ser 
en Diciembre. De la retirada hay mucho que averiguar; 
yo lo sabré todo , y lo avisaré. » Hasta aquí la segunda 
carta. 

Estas dos cartas piden la tercera. La persona que las 
escribe es tan puntual, que hasta que tenga^bien averigua- 
do las causas de la vuelta de nuestro ejército no ha que- 
rido escribir. Paréceme que para el jueves tendremos el 



54a 

> 

aviso; en viniendo le remitirá á V. R. Por mayor se dice 
iban los cabos poco gastosos á la facción , y también pue- 
de ser que no quisiesen se llevase Torrecusa la gloria de 
esta facción, que por esta misma razón bá años que pu- 
diera estar tomada Lérida, la que ba costado muchos di- 
neros y vidas. Remito á Y. R. la respuesta de aquellos 
puntos. 

La relación que Y. R. pide de las honras de la Reina 
la enviare en otro correo, que por parecerme cosa de po- 
ca sustancia no la envié. Y. R. se quede con Dios que le 
dé muy alegtes Pascuas y principios de años con la salud 
y vida que deseo. Madrid y Diciembre í 9 de 1 64i.»Se-^ 
hastian 6onzalez.==>Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús en Sevilla. 

.El hermano Juan de Montiel lleva la laminica que yo 
ofrecí los dias pasados á Y. R ; no ha ido antes por no ha- 
ber tornado persona de mi satisfacción con que enviarla; 
ya está en su poder, y el hermano cada dia para partir, y 
por falta de compañía no lo ha hecho. Saldrá de aquí ma*- 
ñana ó esotro dia. Holgaréme sea del gusto de Y. R. que 
acá lo3 que entienden de pintura les ha parecido aventa- 
jada, y es de mas estimación por haber muerto un extran- 
jero que las hacia. Quisiera servir á V. R. con mayores 
cosas; reciba Y. R. la buena voluntad. 



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