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Full text of "México considerado como nación independiente y libre, ó sean, Algunas indicaciones sobre los ..."

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MÉXICO 



CONSIDERADO COMO NACIÓN INDEPENDIENTE Y LIBRE, 



SEAN ALGUNAS INDICACIONES 



SOBRE LOS DEBERES MAS ESENCIALES 



DI 



LOS MEXICANOS. 



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MÉXICO 



CONSIDERADO COMO NACIÓN INDEPENDIENTE Y LIBRE, 



SEAN ALGUNAS INDJCACIONKS 



SOBRE LOS DEBERES MAS ESENCIALES 



DI 



LOS MEXICANOS. 



MÉXICO 



commmAM 



COMO NACIÓN INDEPENDIENTE Y UBRE, 



O 



SEAN ALGUNAS INDICACIONES 



SOBRE LOS DEBERES MAS ESENCIALES 



OB 



los mexicanos; 



POR TADEO ORTO. 



'&LÜ 






BURDEOS, 

IMPRENTA DE CARLOS LAWALLE SOBRINO , 



PASEO DR TOÜRHY , H°. 20. 



I«I2. 



233. e. 522 



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ft.J* 



DEDICATORIA. 



AL 



SEÑOR D\ MANUEL TERAN, 



CBNKB1L DB LA ABWBLICA MEXICA1! A. 



Mi amigo estimado : la aniistad que 
desde el momento que nos conocimos el 
afío de 1 82 1, nos ha estrechado y culti- 
vamos, no obstante los diversos puestos y ' 



6 

la distancia que nos ha separado por mu- 
cho tiempo, exijen de mi invar labilidad , 
como un deber, que ofrezca d V. esta 
obrilla, ensayo de mi dedicación d los ob- 
jetos que creo interesan d n uestra patria, 
esperando la admita, no tanto por el mé- 
rito intrínseco, de que carece, sino por los 
puntos que abraza, y me persuado esci- 
tardn el celo de nuestros sabios y hombres 
de estado, d su general desarrollo ; ade- 
mas deaue este ofrecimiento, por mi parte 

m 

es un testimiento del reconocimiento de las 
brillantes cualidades y eminentes virtudes 
que adornan dJ^.,y por las que soy con 
respeto 



Su atento amigo , 
Tadbo ORTIZ. 



üiDTi&Birancfínü 



En este opúsculo que en borrador ofrezco á mis eom- 
patriotas , y he redactado sin gozar de salad , en vane 
se bascarán los adornos de la elocuencia didáctica, ei 
estilo seductor , y mucho menos invenciones originales J 
pensamientos nuevos , porque no escribo para doctrinar 
sabios y hombres maduros en general , y aunque las mas 
veces me dirijo á las autoridades , no por eso se crea que 
es con la mira de enseñarles , sino de indicarles en re- 
sumen sos deberes mas esenciales á fin de ahorrarles 
tiempo y trabajo ; yo me encamino directamente al valgo 
y á la juventud; estas clases son mas acsequibles y dóci- 
les para escuchar y entender las cosas que les convienen , 
porque prescinden de los adornos y abandonan la cen- 
sura, y cuando leen sendas verdades, no se ocupan de su 
análisis , sino de la exactitud de los principios y las con- 
secuencias de las máximas sanas, semejantes á los jóvenes 
que Sócrates, aunque con otra sublime doctrina, entre- 
tenia en las plazas, en los paseos y en los parages público* 
de Atenas, con quienes conversaba horas enteras. Los 
interlocutores del mas virtuoso de los filósofos , sin co- 
mentar lo que se les enseñaba, cogian el fruto. Sócrates» 
sin sistema metódico , escitaba el espíritu de sus conciu- 
dadanos , provocaba sus dudas , y al retirarse á sus des- 
tinos cada uno meditaba, razonaba, y todas adquirían 
algunas ideas nuevas y justas que nunca están por demás* 



8. 

¿Pero el autor? ¡El autor! ¿Qué importa á los amantes 
de su patria, saber si es un sabio ó no, si sus pensa- 
mientos son propios ó ágenos , cuando se enderezan al 
bienestar público , y no son contrarios ni k la moral 
sana ni al orden social ? Aprovéchense los lectores de lo 
que encuentren útil y benéfico sin investigar mas , y 
asunto concluido. Guando no se trata de los dogmas de 
fé, ni de atacar, sino por el contrario, de .sostener la 
independencia, las instituciones y las libertades públicas ; 
cuando se escitan la conservación del orden, el amor 
de las virtudes sociales y el respeto á las leyes , que es la 
primer virtud de un pueblo libre , indicándose los debe- 
res de los depositarios del poder , las obligaciones de los 
ciudadanos , y en resumen, cuando se esplanan los me- 
dios mas sencillos y obvios para que todos los Mexicanos 
concurran y cooperen á trabajar por su dicha y la gloria 
de la patria, el examen de un escrito de esta naturaleza 
debe ser, sino omisible, simple, como es el juicio del 
hombre, que viendo la hora en el cuadrante , para con- 
vencerse de la verdad que busca , no necesita desmontar 
la máquina. 

No será estraño que en vista de las diversas cuestiones 
que agitamos, sin relaciones, y á la distancia en que es- 
cribimos, deslumhrados, nos hayamos equivocado en 
muchos puntos de los que tratamos , y por lo mismo nos 
creemos acreedores á la indulgencia de nuestros com- 
patriotas. 



é interesantes imperios que podían formar los 
hombres para ser felices en el mundo de Colon. 
Despedazado el ominoso y carcomido carlon 
de la conquista , y echado por tierra el mons- 
truoso edificio colonial por el valor, unión y per- 
severancia de los Mexicanos, conducidos por él 
caudillo de Iguala , revindicados los derechos de 
la ¿ación , sin ningún auxilio estraño , con in- 
mortal gloria de la patria, naturalmente se subs- 
tituyó al viejo sistema destruido , el fundamentó 
y base esencial de toda asociación política legal, 
el principio imprescriptible de la soberanía del 
pueblo ¿ mas como las costumbres del país se 
resentían de los hábitos que imprime una admi- 
nistración despótica , rapaz y desmoralizada, que 
en el dilatado periodo de mas de tres siglos habia 
puesto toda su atención en clasificar y dividir á 
los Mexicanos en otras tantas parcialidades, 
cuantas eran las fisionomías de su origen , cuya 
discordancia accidental se fomentaba con ciertas 
distinciones y enemistades impolíticas, por el 
espíritu de una legislación ambigua que si por 
una parte afectaba amparar al débil , por otra lo 
degradaba con una tutela perpetua y vilipen- 
diosa, que al paso que alejaba de los pueblos 
el desarrollo de las luces é instrucción moral , 
con su riguroso sistema de aislamiento, pupilage 
y monopolio , y el terror pánico que infundía 
un régimen monacal ceñudo y severo, y los hor- 
ribles actos de un tribunal impío de fuego y 



12 



sangre, que hacia temblar á los mismos déspo- 
tas, no podían menos que contribuir á dividir 
los ánimos y á desmoralizar y abatir la razón ; 
y no siendo posible usurpar sus derechos á vo- 
luntad de los hombres , á lo que solo es obra 
del tiempo, los primeros encargados de trazar 
los cimientos de la asociación moderna para di- 
rigir los destinos de un pueblo nuevo en la es- 
cena política , necesariamente debian tropezar 
á cada paso con graves escollos é inconvenientes, 
á fin de combinar sobre los escombros del despo- 
tismo y sus fragmentos, un regular régimen ad- 
ministrativo, que puesto en consonancia con el 
orden público exigido imperiosamente por la 
relajación y la decadencia del vigor de las leyes 
anexos á todas las revoluciones , por puras y 
gloriosas que sean , no desviase su harmonía de 
los intereses comunes de las diversas clases , y 
los derechos y exigencias de las masas de un 
pueblo generalmente abyecto , pero acreedor 
por muchos títulos á tomar parte proporcional 
y relativa en el nuevo orden de cosas, y aspirar 
con razón á sus adelantos y mejoras , y al goce 
de una libertad racional , que si la prudencia 
y equidad no se acuerdan á conciliar, faltando 
el equilibrio , degenera en licenciosa anarquía , 
y apoderándose la sinrazón del giro de los nego- 
cios , la causa pública se convierte en escenas 
de discordias y pretensiones privadas, que repro- 
duciendo , como por encanto , las facciones, 



i3 

constituyen el teatro patriótico de la libertad , ' 
en un campo vasto de anarquía y reacciones de 
mil cabezas y formas, de que á su vez se sabe 
aprovechar la tiránica ambición con pretestos 
tanto mas temibles , cuanto que por ser espe- 
ciosas pueden alucinar á los pueblos cansados 
de los desórdenes que la licencia , abusando de 
los sagrados nombres de libertad y patria sus- 
cita. 

Para neutralizar tan imperfectos y decimbolos 
elementos que dejaron por legado los domina- 
dores a México, é inclinar la marcha de la revo- 
lución al bien procomunal, era indispensable 
adoptar desde un principio medidas enérgicas, 
pero sólidamente apoyadas en principios lumi- 
nosos y axiomas políticos, afín de encaminar 
los diversos partidos é intereses á un punto 
céntrico de unidad invulnerable, y libre de los 
uros de las facciones é influencia de las pasiones 
perniciosas, de manera que logrado que fuese 
el voto favorito de la independencia, la nación 
reunida por sus representantes deliberase en 
calma, y pronunciase espontáneamente la forma 
de gobierno mas conforme á su posición y cir- 
cunstancias. 

Desgraciadamente la anomalía de los principios 
ilusorios del plan proclamado en Iguala carecía 
de esta fusión cardinal, y si bien pudo presen- 
tarse como un talismán para uniformar los 
vivos deseos de todos los Mexicanos, escitán- 



i4 
» dolos á obrar enérgicamente á las órdenes de 
un ge fe, manteniendo á la vez inerme ó neutra- 
túado el poder y lo» recursos de cierto partido 
que por sus preocupaciones, miras é intereses, 
era y debia reputarse adversario irreconciliable 
de la absoluta emancipación y supremacía de 
México , envolvía en sí á las dificultades de su 
ejecución por la sanción gratuita que suponía 
de parte del gobierno de España , é hipotética- 
mente del asentimiento de la nación , el ser en 
lo mas esencial eminentemente anti-nacional por 
prevenir el sistema monárquico y el llamamiento 
de unas dinastías estrañas al trono de Güati- 
mozin, por el gefe de la fuerza sin misión es- 
pecial para ello , que en el acto de desviarse del 
principio de independencia liso y llano , para lo 
que se pudo creer únicamente autorizado por el 
voto uniforme de la respetable opinión pública , 
atacó en sus cimientos los principios de la sobe- 
ranía nacional, en que se debe escudar toda re- 
volución popular , para legalizarse y llevar con- 
sigo el sello de la estabilidad, y en resumen, por 
que este plan, por mas que lo ratificaran los 
tratados de Córdova, por agentes sin poderes 
regularizados, no podía considerarse por el 
hombre pensador sino como un simple proyecto 
político de circunstancias imperiosas , y de nin- 
guna manera como base de un código funda- 
mental obligatorio en todas sus partes á una 
nación augusta, que conseguido el objeto pri~ 



i5 

mortual de su independencia , pasado el peligro 
j los momentos de ilusión y sorpresa , necesa- 
riamente debería entrar en cuentas y reclamar 
derechos de que nunca pudo despojarse y mu* 
cho menos renunciar, aun cuando en fuerza de 
la posición difícil en que se encontró , disimulara 
al principio. £1 plan de Iguala, por sus falsos prin- 
cipios , no pudo pues ser útil ni conveniente en 
todas sus partes á los intereses de un gran pueblo ; 
todo lo pontrario; convertido por su amfibologia 
en una manzana de discordia , lejos de producir 
bienes trascendentales , agravó los males de la 
patria torciendo la marcha de la revolución , 
inclinándola á íavorecer y fomentar intereses 
parciales. 

Así fue que considerándose la nación emanci- 
pada y en pleno goce de su independencia y 
soberanía en el acto de la entrada triunfante del 
ejército en la capital , cuyo hecho parecía haber 
consumado su misión, desde aquel momento cé- 
lebre , se instaló bajo su influencia una junta 
gubernativa provisional , con un aparato y mis- 
terio tanto mas chocantes cuanto que habiendo 
sido nombrados sus miembros conforme á los 
principios proclamados en Iguala , esto es , por 
su caudillo , sin la menor intervención del pue- 
blo, recayó la elección en individuos que en 
opinión de muchos, la mayoría no podía inspirar 
confianza al público, ni por su capacidad ó mé- 
rito personal , ni por sus ideas , y mucho menos 



16 

influir coa su firmeza y la sabiduría de sus con* 
sejos, en el ánimo del primer gefe Iturbide 
puesto á su frente , á fin de que los actos guber- 
nativos primarios tendiesen al bien público y al 
pronto arreglo y mejoras de los diversos ramos 
de la administración , que el gobierno colonial , 
al desaparecer, había dejado en el mas completo 
y funesto desorden , y agotados los recursos del 
erario , en unos momentos en que mas que 
nunca dependía del acierto de las providen- 
cias , y de la rectitud y celeridad de los actos , la 
popularidad y buena reputación de los primeros 
empleados nacionales, á fin de contrabatan zear el 
disgusto general suscitado con motivo de las pro- 
mociones estemporáneas de ciertos favoritos que 
sin méritos ni servicios , de particulares se trans- 
formaron , como por encanto , en generales , y 
ocuparon los puestos mas importantes, con otros 
incidentes y desaciertos no menos desagradables 
al público liberal ilustrado , que perjudiciales á 
la nación. 

La junta que , por su institución mal ó bien 
calculada , y por lo crítico de las circunstancias 
ya complicadas, debió haber limitado sus funcio- 
nes al simple acto del nombramiento de un go- 
bierno interino , y al arreglo y promulgación de 
la convocatoria para reunir perentoriamente el 
congreso general, y cuando mas á dictar una que 
otra providencia del momento sobre el arreglo 
económico de los negocios de la administración 



'7 
mas urgentes , usurpando á su vez los atributo© 

de la soberanía , afectó legislar , y ajando su 
dignidad con perjuicio de los intereses públicos , 
y mengua de la popularidad y prestigio del ge* 
neral Iturbide , constituido presidente del con- 
sejo de regencia, invistió y condecoró á este gefe 
coa títulos pomposos y dotaciones que recor- 
daban el sistema del desastrado y corrompido 
gobierno de cuyo yugo los Mexicanos acababan 
de escaipar. Semejantes demasías no pudieron 
menos qtie contribuir al descrédito del gefe á 
quién se prodigaban , y atribuyéndose á su am- 
bición particular , escitaron desconfianzas que 
cierto partido conocidamente adversario del pri- 
mean gefe i concitaba. 

Para colmo de los males que se aglomeraban 
-en J&éxico, á los tres meses espidió la junta una 
convocatoria mal conbinada y mezquina que 
coartando la libre voluntad de los pueblos en el 
«nioo ejercicio directo de su soberanía , los obli- 
gaba á nombrar sus representantes en determina- 
rás clases y categorías que por la influencia del es- 
píritu de cuerpo, su posición y fueros, necesaria~ 
rafettte hablan de recaer las elecciones entre los 
empleados* influyentes 9 muchos de ellos sin ins- 
trucción , y -los mas sospechosos á la libertad , 
ú&ando no foeran contrarios á la independencia, 
y en últkno análisis resultar una asamblea en su 
mayoría, adicta á las preocupaciones añejas , re- 
SQ&tida del espíritu de las facciones y opuesta á 



i8 

los verdaderos intereses nacionales , y por con- 
siguiente incapaz de. constituir y reformar á 
México. 

Sin embargo es preciso confesar , en obsequio 
de la justicia , que á pesar de las aberraciones 
de semejantes disposiciones , el espíritu público 
y buen sentido de los Mexicanos progresivo , su- 
plió en parte las incongruencias de los deposita- 
rios del poder , eligieudo algunos individuos de 
luces y acendrado patriotismo; pero por una fa- 
talidad inesperimentados estos en las prácticas y 
teorías parlamentarias , no les era fácil neutra- 
lizar á la par la influencia de los partidarios de 
los principios rigurosos de Iguala , y el de la opo- 
sición, fomentada por su autor, aspirando á apli- 
cárselos á sí mismo, como era natural , ni mucho 
menos alimentar el débil y aislado bando de los 
republicanos que no dejó de vislumbrarse en el 
público, y aun pronunciarse por la intrepidez de 
algunos ilustres diputados , aunque sin éxito , en 
el mismo seno del congreso. 

Bajo estos auspicios de mal agüero , se instaló 
el primer congreso nacional á los seis meses de la 
emancipación de México : algunos bien intencio- 
nados esperaban con justicia que sus. sabias re- 
soluciones , la armenia y el desprendimiento 
espontaneo del poder por parte del general Itur- 
bide , ante la augusta asamblea , cambiarían la 
faz de los negocios públicos y derramarían gene- 
rosamente un bálsamo en las llagas del cuerpo 



'9 
político que iban acancerando á toda prisa la so- 
ciedad j pero desafortunadamente ni la represen- 
tación nacional , ni el primer gefe estuvieron de 
acuerdo , ni se entendieron un solo momento ; y 
este choque (que un ministerio ilustrado debió 
haber evitado ó remediado en parte, moderando 
las pretensiones exageradas de los partidos, á 
que daban lugar el artificioso y comodino plan 
de Iguala y la desmedida ambición de su autor , 
neutralizando en algún modo el descontento que 
habían concitado las graves faltas de la junta y la 
regencia), las anomalías de la convocatoria, y' 
especialmente la sanción prematura y antipolítica 
de las formas monárquicas, y llamamiento de los 
Bórbones al trono de México por el congreso 
antes de constituir la nación, fueron, entre otros 
varios incidentes acsesorios, el origen y la fuente 
de los males que paralizaron el magestuoso curso 
de la revolución mexicana , y las causas que lá 
inclinaron al producido de las calamidades y dis- 
turbios que ha sufrido después , y aun se resiente 
todavía el pueblo, no obstante haberse des- 
viado de los. falsos, principios , constituídose "y 
adoptado, aunque muchas veces en. teoría* má* 
ximas luminosas y axiomas políticos , que si por 
dicha el primer icongréso constituyente , esfor- 
zándose, hubiera intentado aplicar, abandonando 
el problema del especioso proyecté de Iguala , 
ganándose á su gefe, quizá acseqüible al prin- 
cipio á los> incentivos de la verdadera gloria , sin 



2ü 



duda que habrían cortado la cabeza á la hidra 
revolucionaria, y el sistema republicano, echando 
raices» y perfeccionándose con la experiencia, y á 
la sombra de la libertad , la representación na- 
cional, de acuerdo y en unión y conformidad 
con el primer caudillo de Iguala , conducido á 
los Mexicanos á su dicha y bienestar. La armo* 
nía entra los altos poderes de un estado naciente, 
esencialmente al tiempo crítico de constituirse , 
es absolutamente un requisito necesario : sin ella 
no hay administración posible , ni un nuevo or- 
den de cosas, y la discordia intestina, alimentada y 
sostenida mas allá de lo que el bien público exige, 
entre cuerpos que traen su origen de las manos 
y la voluntad de un mismo pueblo que deposita 
su confianza y espera su felicidad de sus manda- 
tarios , no puede menos que trastornar todos los 
principios sociales y conducir al fin á las naciones 
é un abismo, cubriendo de eterno oprobio á los 
factores directos ó indirectos de tamaños males ; 
pues aun cuando es bien sabido el principio , que 
la cosa pública no se debe sacrificar á la adquisi- 
ción de esta armonía necesaria Jr conveniente á 
los poderes de un Estado, porque ella sin ten- 
dencia ál bien público sería una transacción 
traidora ; por otra parte los grandes cuerpos po- 
líticos deben persuadirse que las consideraciones 
mezquinas del amor propio , tan perjudiciales ya 
á los particulares , deshonran y lastiman mucho 
mas una asamblea en donde las pasiones ras* 



11 



treras ion tanto mai ridicula* y perniciosas , 
cuanto que están á la mira y alcanie de todos loa 
que tienen uu derecho de esperar servicios im- 
portantes. El patriotismo, la abnegación y la cor- 
dialidad son ios imperiosos deberes de un con- 
greso público, que se debe baoer respetar mas 
bien por el cumplimiento religioso de sus sagra- 
das obligaciones , que por una vana ostentación 
de importancia que no se puede apoyar ni en el 
prestigio de la antigüedad de su existencia y du- 
ración, ni en el sufragio popular inconstante, ni 
sobre una simpatía á toda prueba con una revo* 
lucion reciente, y en una palabra , una asamblea 
nacional verdaderamente filosófica y digna de 
constituir y representar un pueblo libre , no se 
debe confiar , ni aun en los grandes servicios do 
utilidad reconocidos que baya prestado al país , 
cuando se declare oon una oposición ciega y sis- 
temática contra un poder inferior y su subordi- 
nado en yerdad , pero mucbo mas influente por 
•us resortes y actos públicos. 

Declaradas ostensiblemente la divergencia y 
oposición de los supremos poderes , por su nin- 
guna consonancia y armonía , toda la nación se 
debió resentir por fuerza de tan perniciosa di- 
visión; y mientras se replicaban cuestiones este- 
rilas y desagradable*, desaten tida la causa pública 
y abandonada la recta administración, la nación 
empeoraba su wierte, y no veía el remedio espe- 
ctffco de sus malea sino en el término de una 



3» 

contienda que esponia sus mas caro» interese» \ 
y en último resultado co avenido México en ua 
rasto campo de controversias , las facciones 
comenzaron á disputarse el ejercicio de la sobe-* 
ranía , ente colectivo é indivisible que solo per- 
tenece á la nación pronunciada por la mayoría 
de sus legítimos órganos. Desde aquel momento 
todos los actos que se sucedieron , parecían ínas 
bien el producido de las pasiones de los bandos , 
y el resultado de la violeucia é intrigas que la 
voluntad de la nación y á guisa de semejantes 
desórdenes , la fuerza armada habia de venir á 
decidir la cuestión. 

Apoyado en ella y en la división del congreso, 
en parte desconceptuado , el gefe del ejército, sin 
consultar á la nación, ni contar con la parte sana 
de sus representantes , apeló en tan tristes cir- 
cunstancias al mezquino espediente de una mi- 
serable asonada que lo proclamaba emperador , 
pretendiendo justificar su usurpación só pre testo 
de la defección del gabinete de Madrid á los 
tratados de Córdova , y la represión de los pro- 
gresos de la anarquía para salvar la patria que 
suponia con algún fundamento en peligro : este 
estraordinario acontecimiento que se procuró le- 
galizar con el asentimiento arrancado del con- 
greso , una vez consumado pareció preferible' á 
muchos Mexicanos patriotas, al considerar el la- 
mentable estado del país, y la triste alternativa , 
de pasar por él , ó ver empeñarse una lid que 



*3 

necesariamente tendría por resultado , ó la per- 
dida de la independencia , ó el advenimiento al 
trono de México de un príncipe ettrangero ad- 
versario de su libertad, y aun de la misma inde- 
pendencia, que por su origen , simpatías y rela- 
ciones evidentemente deberia rodearse, y ser in- 
fluido en todos sus consejos y dictámenes , por 
ultra marinos , y al fin sacrificar los verdaderos 
intereses de nacionalidad, constituyéndose desde 
el solio de su trono, un agente eficaz de las tra- 
moyas y miras políticas de los gabinetes es tru li- 
geros , conspirando, contra los progresos de la 
libertad de América ; iucidentes posibles rjne al 
paso que humillarían á los Mexicanos, los vendría 
& comprometer gravemente , exponiéndolos á la 
enemistad de todas las secciones del nuevo 
mundo, que militaban heroicamente contra la 
tiranía de España , y por muchos títulos debían 
contar con la uniformidad de sentimientos y 
cooperación de México. 

Hubo un tiempo en el cual quizá pudo haber 
convenido á México , á trueque de alcanzar una 
independencia sin sangre , y los males de una 
guerra intestina , la admisión de un principe es- 
parto] que en calidad de monarca constitucional, 
lo rigiese bajo los auspicios de una constitución 
liberal , dada por sus representantes y garantida 
por la influencia de ciertas reformas é institución f • 
adecuadas h la ilustración y necesidades, que 
semejante medida exigía á provecho y beneficio 



*4 

del pueblo mexicano. A lo méuo§ así lo juzgaron 
algunos buenos ciudadanos , en unas circuns- 
tancias difíciles en que les parecía insoportable 
ver á toda la América disfrutar de su libertad , 
y el país mas interesante deesa parte del mundo 
gemir en las cadenas, y al parecer alejarse el voto 
de la nación, en fuerza de los desgraciados acon- 
tecimientos de sus primeros esfuerzos reprimidos 
por las huestes peninsulares; pero este tiempo 
desapareció en el momento que la nación, después 
de haberse espuesto á los azares de una nueva 
revolución con sus propios recursos , y el derra- 
mamiento de su sangre , triunfó victoriosamente 
de los adversarios é implacables enemigos de su 
dicha y bienestar. 

Por otra parte el adalid del imperio se apre- 
suró á dar otras garandas nacionales, al parecer 
de buena fé, pronunciando en el santuario (le las 
leyes, á la faz déla nación, un juramento sagrado 
por el cual se comprometió á respetar y guardar 
las leyes y resoluciones de sus representantes , y 
los fueros y libertades públicas; y siendo el prin- 
cipal interesado en el exacto cumplimiento de un 
pacto tan solemne, de cuya observancia dependia 
esencialmente la conservación de la alta dignidad 
de un puesto, tanto mas difícil de sostener, cuanto 
que tomado por asalto , para darle consistencia 
y legalizarlo parecía justo esperar que se afir- 
mara con actos positivos de magnanimidad, equi- 
dad y rectitud * limitando la ambición y poderío 



*5 

en la órbita de tmu monarquía inodcruda, dirigida 
por al primor ciudadauo, baotada couforme u lo» 
principio» ma» libérale» , en armonía coa lo» iu- 
tere»e»dul pueblo, y en cousonancia coa la» luces 
dcil «iglú , que tendiese al üel desempeño da lo» 
eminentes obligaciones contraído» y debida» «1 
bienestar da la nación y á la gloria da la pátriat 
En esta persuasión y concepto 10 avinieron á una 
cosa de becbo , uiucbos de los que se adhirieron 
al imperio; mas tanta ventura no fue dada á un 
personage que á pesar da su» grande» • ervieio» y 
sobresaliente» oualidadef , no gustaba de la li- 
bertad ni de lai ideal modernas , carecia de los 
eentimiento» sublimes que imprime una edu- 
cación ol¿»ica, y reetiüean el cultivo del espíritu, 
el estudio de las letras» y el roce y trato de gente» 
ilustradas y modestas; que desconociendo su falsa 
posición y la época en que vivía, sin las nocional 
mas triviales de la difícil ciencia de la adminis- 
tración social 9 «u situation fue muy comprometida 
y difícil { y si sus amigos incautos» en vea de ins- 
tigarlo á dar un paso tan avaluado, le bubieran 
insinuado que en id teatro estrecbo de una corle 
colonial, despótica y corrompida, y en la escuela 
de una guerra parricida, no se aprenden virtudes 
sociales, ni conbinaeiones exactas de política , y 
que ya babian pasado los tiempo» de las creaciones 
de dinastías, quizá no se deja seducir, y desalu- 
cinado , brillando como un bóroe , babwa sido 
el ornamento de la patria. 



*6 

Sin embargo de tan débiles fundamentos y 
ruines medios, es probable que si el imperio hu- 
biera sido dirigido por otros consejeros , y si su 
campeón , sin violar sus juramentos y faltar al 
pacto social , adopta otras medidas , - el sistema 
monárquico constitucional nacionalizado, se hu- 
biera sostenido á lo menos durante la vida de su 
autor, porque es preciso convenir que no habría 
pugnado , y aun se amoldaba entonces con las 
costumbres del pueblo , y los hábitos é inspira- 
ciones de la legislación de México. Pero deslum- 
brada la magestad con los homenages de la servil 
lisonja y escesivos inciensos, en vez de esforzarse 
á fin de que la nación se constituyera libremente 
y adelantara en la carrera de la civilización por 
medio de las reformas saludables y represión de 
los abusos perniciosos que la agobiaban , inspi- 
rando desconfianzas, inició sus fastos con la per- 
secución de las ideas , atropello el fuero de los 
diputados , y transformado el atleta de la revo- 
lución en gladiator de la libertad mas racional , 
disolvió escandalosamente el congreso , y sin 
apelar á la nación, lo reemplazo con un simulacro 
compuesto de los miembros favoritos ó débiles de 
la estinguida corporación, y en resumen, ocupado 
"únicamente de su engrandecimiento y el de su 
familia , rodeado de unos consejeros inespertos 
y parásitos, y distraído con los homenages pestí- 
feros de una pretendida corte ridicula y fútil , 
exigió honorarios incompatibles con Ja miseria 



*7 
de lo* pueblo* y la demude* del soldado , <{ue 
hubiu ofrecido premiar y no hubiu cumplido. 
Entretanto lo* rarnoi productivo» de la admi- 
nistración , din fomento , decayeron espantoMfe, 
mente , y de error en error el emperador impflte* 
visado, arrastrando con velo/ carrera el carro 
üü su fugas imperio á iu ruina, acabó pronto coa 
precipitar u »u desgraciado autor entre sus es- 
combros. 

El pronunciamiento de Soto la Marina, acae- 
cido por aquel tiempo , reclamando la libertad y 
observancia de lai leyes, y la* disposiciones de U 
masa de la nación , para sacudir el pesado yugo 
doméstico» parecia que debiau abrir los ojos al 
ciego gobierno imperial , ó resolver el problema 
de la servidumbre ó la libertad de los Mexicanos) 
pero sofocado este movimiento de apoyo por la 
inconstancia de su caudillo , y los manejos in- 
sidiosos de la intriga , desapareció como un me- 
teoro, aunque no sin surtir su efecto, pues des- 
cubierta á toda Uu la impopularidad y debilidad 
de la administration y sistema del imperio , 
predispuso los ánimos á cooperar de nuevo, coa 
motivo de la insurrección de la guarnición de la 
plata de Veraoru» , cuyo incideute , ignoble al 
parecer en sus principios , por una reunión do 
circunstancias y encadenamiento de sucesos , y 
sobre todo por los coincidcnt.cn atóntalos del go- 
bierno imperial y manifestación hostil do la na- 
ción! vino u producir un pronunciamiento general 



28 

que terminó con la acta de Casamata, y la depo- 
sición del gefe del imperio, iniciada por el propio 
ejército que lo habia proclamado , y después 
sancionó el congreso. 

El destronamiento y espulsion del general 
Iturbide, lanzado por el cuerpo nacional reunido 
inmediatamente , declarando nulos el plan de 
Iguala y el convenio de Córdova , que las cortes 
de España , desdeñando los avisos del último 
virrey Odonoju, habían desaprobado, libertaron 
á la «ación mexicana de tan perniciosas influencias 
y trabas ; y luego que se reconoció el ejecutivo 
provisional, nombrado por la asamblea, comenzó 
esta á ventilar en su seno la gran cuestión política 
del sistema de gobierno , que durante el periodo 
de las oscilaciones se dilucidaba en los debates 
de la imprenta y los corrillos á beneficio de la 
república : y como quiera que los choques de las 
facciones y partidos no pueden menos que 
dejar resentimientos mas ó menos fuertes después 
del triunfo del vencedor , y el débil prestigio de 
una administración interina , por mucho que se 
afane j mesure, suele ser iheficaz para modi- 
gerar, y no sea estraño en el fermento y agitación 
de las grandes revoluciones, el fenómeno político 
de adunarse diversos pareceres, á fin de oponerse 
á la política de los depositarios del poder é influir 
en los negocios, en los momentos en que parecia 
que la mayoría de los representantes , y el go- 
bierno opinaban por el régimen republicano 



*9 

central , en contradicción de los partidarios del 
sistema federal , proclamado en la capital de 
Xalisco, y secundado en Oataca y Yucatán, los 
que babian sido prosélitos del fugaz imperio, 
viéndose vencidos, se amalgamaron con los ie 
este bando. Este acontecimiento interesante y 
la escisión de las provincias federalistas que 
desconocieron de hecbo la autoridad y supre- 
macía del congreso y gobierno de México , cau- 
sando una grande sensación en los ánimos y las 
ideas, aumentaron los prosélitos de la federación, 
y decidieron al congreso , que en el curso de 
tantas vicisitudes babia perdido mucho de su 
influencia moral , á declararse convocante y 
disolverse, llamando á la nación á una nueva 
asamblea para que por su órgano , y conforme 
á sus votos emitidos esplicitamente , se consti- 
tuyese con libertad. 

Esta medida conciliatoria de alta política 
(testimonio* auténtico del juicio y docilidad de 
los Mexicanos en aquella crítica época, que 
si bien juzgaron algunos , no sin fundamento , 
combatir por no tener datos ciertos de la rectitud 
de los que la babian provocado , considerándose 
ea un principio como un pretesto insidioso para 
trastornar el orden y propender á la disolución 
de un punto de unidad conveniente) fue el es- 
pediente mas eíiéaz para salvar la nave del listado 
que fluctuaba j pueb aunque las instituciones 
indicadas se contemplaban por su perfectibilidad 



3o 

como incompatibles con los hábitos de la nación, 
por la distancia que mediaba entre las costumbres 
y educación de México , y el modelo de los 
Estados-Unidos de América, á que se aspiraba, 
la deferencia de las autoridades, la calma y reu- 
nion de los partidos que parecia habían transigido, 
y la irresistible opinión triunfaron, concurriendo 
todas las opiniones é intereses libremente al 
resultado de las elecciones. Las transacciones 
en política son tan útiles y necesarias al cuerpo 
social, como lo son en el orden físico. El luminoso 

m 

astro no sale á brillar bruscamente sobre el ori- 
zonte, y las tinieblas no se forman y sobrevienen 
incontinente y como por encanto. El dia como 
la luz del sol , y la noche como sus tinieblas , se 
suceden por graduaciones inalterables y prescritas 
en las leyes físicas que dirigen la marcha del 
universo : de la misma forma y manera nuestros 
órganos no pueden soportar el brusco movimiento 
y paso repentino de la claridad á la obscuridad, 
del temple cálido escesivo al riguroso frió sin 
resentirse. Todas las enfermedades tienen sus 
preludios, crisis y convalescenciaj y participando 
nuestra inteligencia y espíritu de las enferme- 
dades dé nuestra flaqueza humana , las convul- 
siones fuertes los ciegan , perturban y exigen 
transacciones graduales , á fin de que no salten 
de su tipo natural y estén en relación y armonía 
con los acontecimientos humanos. Por haber 
cedido las autoridades generosamente á los 



3i 

sentimientos de la opinión pública, y entendidose 
los diversos partidos en que se habían dividido 
los Mexicanos, la guerra intestina que erainmi- 
neute se disipó como el humo , y la nación dando 
un paso gradual, del caos de la anarquía, al orden 
social , se puso en armonía con la revolución 
de los principios y mejoras á que debía aspirar 
para constituirse fundamentalmente. 

Iustalado el nuevo congreso constituyente, in- 
fluido por una mayoría que profesaba los princi- 
pios federales , y supo dirigir el genio activo de 
un célebre patriota , conocido por sus servicios, 
perseverancia republicana y táctica parlamentar 
ría , ejercida en Europea y América , dictó la 
acta constitutiva , consagrando en ella los lumi- 
nosos principios . del sistema federal popular ; 
acta que precedió á la constitución sancionada y 
publicada el 4 ^ e octubre de 1824, y fue recibida 
con júbilo por todos los amantes de su patria , 
convencidos de que aun cuando el régimen polí- 
tico federal , y algunos de los principios consa- 
grados en el código. fundamental, ofrecían difir- 
cultades y no carecían de imperfecciones, como 
todas las obras de lo$ hombres, con el traqscursp 
del tiempo, los progresos de la razón y las refor- 
mas periódicas. *ju¡e se permitían, llegaría á per- 
feccionarse, en cuaitto.caW es dado esperar á 
las sociedades humabas; 

£1 magestuoso acto de la adopción y juramento 
de la constitución mexicana, por todas las pro*- 



32 

viacias de la confederación que ellk instituyó en 
Estados independientes entre sí , y unido9 á un 
ponto céntrico de unidad general , el nombra- 
miento de las autoridades constituidas y el ejer- 
cicio de sus funciones legales en acción , parecía 
que habían consumado la grande obra y el fin 
y objeto de la reYolucion de México , y que 
lograda la empresa de tantos afanes y sacrificios , 
la mayoría de la nación siempre dócil y dispuesta 
a encaminarse a lo mejor, dirigida por sus fun- 
cionarios esclusivamente á la observancia de las 
leyes y á las inejoras sociales para cumplir éus 
destinos grandes , debia prometerse y esperar ^ 
■Cuando no ftaefo el apogeo de una felicidad 
ideal , ¿ lo *nénos ascender gradualmente á Una 
éseala compatülivft q»afc el termómetro de stts 
físicos elemento* brindaba ét su magnífico templé, 
é fin de anunciarse , brillando cual astro reful- 
gente , en la esfera del mundo político , y colo- 
carse honoríficamente en el rabgo de las nacio- 
nes cultas que constituyen k gran familia del 
género humano. Mas tas preocupaciones y vicios 
heredados , él defectuoso caos de la legislación 
española , los resabios y desconfianzas que dejan 
tras sí las yieisitiidés de fas rerolucioriesy cam- 
bios políticos repéftf itttfs , * et descuido de los 
pueblos en ti importante negocio de la elección 
de sus magistrados , y el egbismo , intrigas y es- 
'{tíritn de partido de los electores y personas in- 
fluyentes , eran otros tantos obstáculos qtte ¿fe 



n 

oponían á la /felicidad del pueblo y al acierto do 
sus mandatarios , loe que marchando por una 
senda nuera y desconocida, con una máquina 
tan complicada y difícil de conducir , en el mai 
mínimo vayben esponian sus retorta* á la reía- 
jaoion y desconcierto 9 y aunque no te pueden 
segur en na sentido absoluto, al general Victoria, 
primer presidente oonatiiuoional , rectas inten- 
ciones , sin el mas puro y desinteresado patrio- 
tismo » la experiencia y al genio activo y crea- 
dor , no se penetró con un sentimiento religioso, 
de la delieadeaa y altos deberes de su misión 
difícil, y que para desempeñar sus obligaciones ho- 
norable y útilmente, eran indispensables sacriíteios 
y asfuerios magnánimos y estraordinarios , y un 
plan sabiamente conbinado y constantemente se- 
guido por un ministerio ilustrado y vigoroso que 
no se desviara una línea del estricto cumplimiento 
de Ja constitución , y la rigurosa aplicación de las 
leyes sin distinción de fueros y personas, una justi- 
cia severa en la distribución de los empleos , el 
mas tenas empeño en la educación pública y pro - 
pagacion de las luces, asidua tendencia á las refor- 
mas sociales graduales en beneficio de las masas, 
y el ejercicio plano de una libertad legal que re- 
frenando la licencia sin temor , sostubiese á todo 
trauce el régimen constitucional y el orden pú- 
blico, una constante diligencia y solicitud al lo- 
me uto de los ramos de la administración > y al 
desarrollo de los inmensos recursos y dotes del 



*> 



34 

líelo que poseen el suelo y el genio de los Mexi- 
canos,, y por falta de administración y costumbres 
presentan el mas mísero y desgraciado pueblo 
de la tierra 9 y en una palabra , un gobierno que 
en sentido inverso de la administración colonial, 
sistemáticamente emprendiese y ejecutase todo 
lo contrario , con la firme convicción de acertar. 
Por falta de este sistema , baber alejado á los 
hombres de crédito y / provecho del gabinete , 
aconsejándose de inespertos y aspirantes , y la 
condescendencia ó descuido del gobierno á las 
miras y pretensiones de un insidioso partido for- 
mado y reforzado á su sombra y amparo, á pre- 
teste de destruir otro existente , no menos fu- 
nesto a los verdaderos intereses de una nación 
que , una vez constituida y regida libremente , 
lejos de serle ventajosas las sociedades secretas 
que constituyen estos partidos, no podian menos 
que venir á perjudicar su marcha , comprome- 
tiendo el orden público ; ( pues al fin la existen- 
cia de estas ridiculas sociedades rivales , en un 
país libre pero inesperto, deberían convertirse á 
la larga, por la concurrencia de la ignorancia 
deslumbrada , los incentivos de los misteriosos 
ritos y aparatos ilusorios , una oposición esci- 
tada por una ambición encubierta, y los pretes- 
tos especiosos de la política , en aspiraciones ar- 
bitras de los destinos y puestos, y en último 
análisis , un puñado de hombres deliberando en 
el secreto de las tinieblas , pretender dar la ley 



35 

y regirá la nación.) La nave del estado, sin piloto 
diestro que la condujese al puerto , comenzó de 
luego á luego á fluctuar entre las ondas de una 
serie de borrascas , que en vano se trató de evitar 
con el desesperado grito de TulancingO reprimido; 
y la patria común , constituida con los sacrificios 
y la sangre de todos sus hijos, considerada desde 
entonces como el patrimonio de algunos pocos, 
quizá los menos aptos y mas desvirtuados para 
labrar su felicidad y bienestar, convertida en un 
teatro de escenas de destrucción, vio en 1828 
ultrajar sus autoridades supremas, hollar, sus 
leyes y fueros por los mismos á quienes habia 
confiado la espada para su sosten » y lo que aun 
es mas' sensible, violada la ley fundamental en el 
santuario de las leyes, cuya violación tubo que 
sancionar un gobierno humillado, que en el hecho 
se hacia participe del triunfo de la ambición y la 
tirania , á pesar de los esfuerzos reunidos para 
sostener los principios y la justicia de una con- 
siderable porción de Estados y ciudadanos ilus- 
tres que traicionados y abandonados por la fuerza, 
tubiéron que sucumbir. Las revoluciones co- 
mienzan como principia una grave enfermedad , 
con síntomas terribles; se convierten después en 
fievres violentas y graduales á proporción de los 
cáusticos que se les aplica : con algunos paliativos 
calmantes , toman un carácter menos desorde- 
nado y crítico en la época que se creen termi- 
nadas; pero engañados los médicos, recomiendan 



36 

en el mas mínimo desliz , aunque con preludios 
mas benignos, hacen, pronto su crisis, convalecen; 
mas no precaviéndose en la dieta, se reproducen 
y continúan, hasta que la salud eurobustecida 
con las benéficas transacciones y la observancia 
estricta de los deberes, y los principios las ter- 
minan. Uno y otro requisito faltaron á la revo- 
lución provocada por la exaltación y preten- 
siones igaobles de 1 828 en México ; ella se em- 
prendió para destruir el ejercicio del poder legal 
recaido en el general Pedraza , electo presidente 
constitucional; y por consiguiente Ya tranquilidad 
aparente que sobrevino no pudo ser sino una 
trecha de poca duración. 

La administración precaria que sucedió á la 
desastrada revolución contra los principios cons- 
titucionales, menos precavida, y ligada por com- 
promisos simbólicos á los intereses de^jana fac<* 
cion, era imposible que marchase por vias inde- 
pendientes y rectas para nacionalizarse» único ar- 
britrio que debia haber adoptado para consoli- 
darse , porque careciendo del prestigio de la 
legalidad positiva y la opinión nacional , no con* 
sideró el débil apoyo que podia prestarle el cír- 
culo estrecho de un partido quimérico , que des- 
conceptuado desde un principio por sus graves 
escesós, y arrastrado del espíritu de ambición en 
la distribución de los despojos á que aspiró, ne- 
cesariamente habia de encontrar en sus propios 
elementos el principio de su división , y es bien 



8> 

que la§ facciones desunida* forman las 
defeccione* y al fin fortifica d el olma de la mayo- 
ría nacional , que redkae de la esclavitud de los 
bandos y parcialidades» la causa pública; y aun- 
que esta administración reconocida por los actos 
oficiales de todas las autoridades constituidas de 
lo» Estados» se intentó afirmar por la concurrencia 
y el consejo de algunos hombres de juicio y 
probidad * este paso se dio en realidad con el 
laudable objetó y la mira de evitar ó paralizar 
una revolución que amagaba» cuando pocos du- 
daban que nuestros implacables enemigos» apro- 
vechándose dé nuestras disensiones» osaban inva- 
dirnos en circunstancias que la nación desunida 
no contaba con los medios necesarios para ase- 
gurar & toda costa su defensa , y estaba en el 
o«eo critico de dejar i un lado éus justos resen- 
timientos r prestando generosamente la taano j 
el ooosejo £ un gobierno existente de hecho» que 
á pes fcr de sus nulidades , era como el que mal 
interesado en sostener la independencia , y pa- 
reció mát politico y honroso & los Imphrcialés 
presentarse á sus ilusos y orgullosos adversarios» 
unidos en sentimientos y cooperando en con* 
sonancia con la administración , ¿ fin de minia* 
Parle prestigio y los auxilios que necesitaba » no 
siendo» en aquellos instantes apurados» fiieil prer 
veer loe abusos y dilapidaciones que de estos 
auxilios brindados por toda la naoion para su 
datad»,, se cometieron , aunque ooot el glorioso 



«8 

resultado de haber combatido y arrojado humi- 
llados , con inmortal gloria de la patria , á sus 
presuntuosos enemigos , de las márgenes del Pa- 
nuco, por los valerosos esfuerzos de las divisiones 
que condujeron á la victoria los invictos gene- 
rales Santa- Ana y Téran. Es cierto también que 
este mismo gobierno , en sus apuros , ofreció y 
daba esperanzas de mejorar su administración 
incapaz, cambiando de ministerio; mas no habién- 
dolo cumplido á pesar de los avisos que almas 
generosas le dieron , y su gefe parecia adherirse 
á tiempo de exigirlas célebres facultades estraor- 
dinarias , á cuya solicitud concurrieron muchos 
buenos patriotas con las mas puras intenciones, 
y qn el sentido de que estas facultades, reducidas 
á proporcionar recursos pecuniarios , concurrir 
rian con mas eficacia á combatir a los Españoles 
sin tardanza, y sin comprometer el'hpnqr tifed&~ 
nal , ni las fortunas , echar m^no* #ef^a»n6s 
bienes y fincas de ciertas 1 corporaciottés ' afearé- 
pitas é inútiles á la sociedad , queá merced del 
descuido de los legisladores , yacían; dilapidan* 
dose por dos ó mas individuos, después dé haber 
caducado el fin y objeto de su fundación ,- y bo- 
chóse reversibles a la nación : pero este gefe 
taimado é incapaz de obrar , parecía empeñado 
en su ruina , y ver con indiferencia la: espatoto» 
miseria' de los pueblos , paralizados' lo» giros , 
vacio el tesoro y ' sid crédito , ocupado única «♦ 
mente en agravar mas y mas las rentas públicas, 



39 
y toda la nación desconsolada y en tan grande 
decadencia y humillación que su - permanencia 
por mas tiempo habría ocasionado la escisión de 
los Estados , iniciada en Campeche y transcen- 
dental á Yucatán , preparándose la desmembra- 
ción de la importante provincia de Texas, y en 
resumen, la ruina de la república 

Felizmente la parte sana' de la nación , sü 
mayoría siempre sensata, ya eon alguna esperien- 
cia después de la serie de tan funestas contra- 
revoluciones y calamidades publicas , en las cua- 
jes no ha tenido mas parte que su escesiva doci- 
lidad y confianza , y tal vez la inacción , fuerte- 
mente conmovida, reiinio sus votos y recursos 
álós esfiíerzos del generaVBustamente; vicepre- 
sidente de la república , quien penetrado viva- 
mente dé lw males de la patria, y las justas quejas 
^|osí3feqLÍcanos , cediendo á la voluntad de la 
oj^!||on ftública y alas inthncias de la división 
de reserva qué el 4 de diciembre de 1829 , pro- 
clamó en Xalapa el restablecimiento del orden y 
las» leyes, se puso á la cabeza de un pronuncia- 
miento patriótico , cuyo plan generalizado y ac- 
eeptadapor la mayoría de los estados mexicanos, 
fue sancionado después por el sufragio del con- 
greso, que lo hizo nacional, declarando al mismo 
tiempo al general Guerrero moralmente impo- 
sibilitado para gobernar, y en ejerciéio" del poder 
ejecutivo, al vice-presidénte de la república. Este 
acontecimiento que no le faltó en sus principios , 



4o 

¡Jara ser reputado verdaderamente; nacional , 
síüo la concurrencia ostensible de alguna de las 
corporaciones que representan al pueblo^ que 
pudo muy bien haberse combinado y puestee* 
ea armonía con la fuerza armada, sumergió y 
deshizo como el humo, al gobierno producido 
por el triunfo degradante y violento de la rebé* 
Jiop. de la Acordada, salvó por lo pronto á la na- 
ción del cumulo de calamidades que la amagan 
han, y lisonjeando á los pueblos coa otras espe- 
ranzas de bienestar, la hueva administración , en 
h» circunstancias mas espinosas y difíciles, esco- 
dada cqii la égide de Ib ley , aupo ¿sofocar los 
conatos y la* hostilidades intestinas, dictando 
-amebas pravidaiicktf Vigorosas que si como He* 
-váronr él sello de la energía hubiera» sida acoto* 
^añadas con el de la» rigurosa equidad* itía parcia- 
lidad y las foranas legales que deben ^nagir á dn 
pueblo libre, nada hubieran dejado que ««lesear 
en política; así como *us,disposiokMbes coa reé* 
pecto á la prosperidad publica , son dignas de 
elogios y han merecido la aprobación general. 
¿ Pero qué gobierno compuesto- de hombres* por 
moderados é ilustrados que sean , es infalible y 
perfecto en todos los actos de su administración* 
especialmente en épocas de disturbios y oeeifa* 
cktae» ? La verdad es que México ha prosperado 
en su periodo, y que si se ma&tiene la tranqui- 
lidad pública , nC es dudoso un porvenir lison* 
jero, que en i83a se afirmará sí los pueblos 



4i 
Mfortftti tm ki tolmwkmtxt <U »u* prttiui|M*l«i» oto- 
ffjMradoif tU suya ftáfakUwiftj lltu» y prohitltMl 
áopratUm 4fc <mtii^Mkm"tlt4 lUlmtia fettaml * y 
li muían «to 4e*Jái la» prt>fr*ittai** kltt fó 9 qito uft 
pmldtmt* lepl y dtatro itabo tftnptfmri* un 

• tantyaifcÉr , «rlftendo tro *tf*ipl» A ln mmMihliá 
en domte 1« Mniótt, fbrtofuitlt* Un *dk> imurpt 
ootfipfttitQ y ItoftitifffaM « tributa iUttrfc* , luvun* 
eUklt á iadtolttble i fulfc» btimt9tt*go* á 1<* d«U 
dude» totalare» >d« la HtMtriftd y 1* pin. 

Kl rrtpWb j*#i*í tmpfttxdttl Muta** tto !<*# hit» 
§hm hinldt<k&t ftiA» rntodilei d* ittteiltt'a nivela* 
el*», eonwMMrA A\m Mttfciiutot* <|tf« Im «itttiti* 
jjiwü quit mu* b*u •<ttmtribtilcJt>i¿ ixilrtnílw M 
•Mrtbb, IhalmAmtok tal prGVmAiod* la* fliitolo 
«ny pifian»*, <*tta dfttrhtxmtoidt* U* , plr*itykta 
y 1* tMifc pt4*4km, httn nldti i t»r «i amum IMo» 
y tadrtl del ptttblo f n mHtwíntimdd dtd nJut^ma 
ottaairi aitriiida y tlriimnf «liando i a** fa» vbiial 
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dlvartitM mut\H\m ffita Id 1m i* dirigido ti Irtiantafta 



4* 
aplicarle , sus beneficios , dejando i la nación 
sutriergida eaei mismo abyecto estado de una 
simple colonia j 5°, la marcha de la admiqisU 
¿radon , tendiendo siempre al sistema colonial 
en pugna con los intereses de una nación \ por 
lá ! distancia que media entre las necesidades de 
una simple colonia f dominada por él gobierno 
mas atrasado y una asociación que se emancipa * 
cóástituye y coloca en el honroso rango de las 
demás potencias de la tierna, evidentemente para 
wó más afortunada y dichosa; y en fin -la inob- 
servancia de las leyes , ■ el trastorno dé lós¡ prin- 
cipios, el descuido de la instrucción y ocupa- 
ción del: pueblo, las ningunas mejoras! positivas, 
y él abandohode las obligaciones y los deberes 
dé las autoridades, que olvidando ó ignorando 
sii difícil pokicion , han pretendido administrar 
en. tiempo dé revolución y reformas, sin salir de 
las ináxknas viejas , que caducaron con el nuevo 
arden de cosaé , y exigen distinctas doctrinas y 
muy complicadas' y laboriosas éoribnaciones , y 
sobre todo una aplicación constante y cuidadosa 
á la observancia de las. leyes , y conservación á 
todo trance del régimen establecido y el orden 
social **por la » concurrencia eficaz de todas las 
autoiiládktei En vista de esto, la administración 
que se convenga de la absurdidad de estos prin- 
cipios, y obre en sentido inverso, acertará y 
salvará á la nación de las reproducciones revo- 
lucionarias que constantemente la están ama- 



43 

gando, é impiden su marcha. Jamas una invo- 
lución §e ha emprendido sobre la tierra con mo- 
tivos mas justos y plausibles que la de México; 
pero si esta revolución de justicia se perpetua y 
no tiene un término legal y razonable, degene- 
rará cada vei mas y mas de su nbble fin y objeto, 
y semejante á Saturno devorará á sus hijos , y 
espondrá sus resultados , esto es , el honor , la 
libertad é independencia de la patria, y la dicha 
y bienestar del pueblo. ... 

£1 cúmulo de grandes y extraordinarios acon- 
tecimientos que en el curso de veinte 'y cuatro 
años se han reproducido en México, comentando 
por la osada prisión del virrey Iturrigaray ; en 
ifto8, y continuapdo con el pronunciamiento 
de la independencia en 1810 por el inmortal 
Hidalgo j los asombrólos progreso* de la¿ tusar ¿ 
reocion, favorecida por la oplnióa públl¿& de 
las masas, su decadencia por falta ■•< dé unión f 
concierto, el arresto y sacrificio en las aras de lá 
patria, de sus primeros caudillos 1 ; 'el nucrb ira^ 
pulso de la revolubión por la proclamación» «del 
plan de Iguala en iftai; su triunfo; el fygalz y 
trágico imperio dal general Iturbtde; elestalbléú 
cimiento del sistepia republicana;* la* «adopción 
del régiiñea federal; las opiniones que s*>agU&| 
ron; los^ partidos 'que tía formáiro? filos des*roeios 
de las (nociones ; la violación abierta de los ftro* 
damentos de la constitución para»' exaltar al 
mando al general Guerrero, el abandono de loa 



44 

principios y la falta de vigor de las leyes ; la 
anarquía y sus consecuencias 5 la revolución de 
Xalapa en 4 de diciembre de 1829, que hizo caer 
¿1 presidente intruso j la dimisión de este gefe 
del maudo; la guerra civil que después fomentó; 
su caída y la pacificación del Sur, a cousectten- 
ciado la muerte de esté hombre desgraciado, y 
Id transacción de los disidentes ; he aquí la serie 
dé .Jucoüteciuiiebtos fecundos » en sucesos acceso- 
rios y subalternos , que han ejercitado y nfcán- 
tenido a los ánimos en un continuo movimiento, 
actividad ó inquietud , haciendo que la genera* 
ok>n actual se haya acostumbrado á vivir contra» 
balanceándose * como Alción r en el borrascoso 
laberinto de las tempestades políticas. 

En medio de tantas y tan diversas esceáas f 
vkistüudes y divergencias de opiniones que so batt 
sucedido y agitado los espíritus y las pasiones de 
los Mentednos,, existe uña gfande necesidad» uü 
¡ú tetes naciobal vefrdsdero que dominan la reunión 
de: circunstancias tú que nos> encontramos» y la 
Vcfluntód de; la masa general de la nación, y esta 
es la paí y et orden legal Social , por la itn posi- 
bilidad de pódót subsistir por mas tiempo una 
nación como : México 1 sin esponerse á muchos 
peligros y azare* , y comprometer su libertad é 
independencia y y la pérdida de éú honor y re- 
potación, en ese estado perpetuo de inquietudes 
é indecisiones ; en ese medio , entre el mal y el 
bien , que ponen en duda la cuestión del orden, 



4* 

estabilidad y dicha social; y aun cuando el pueblo 
tubiera la ftierza necesaria para soportar tocaría 
ei mal principio y la ley que á cada paso le da 
la fuerza armada , por ia relajación de la disci- 
plina y debilidad del poder para reprimirla , 
como su voluntad é interés no puede ser este , 
no es ai justo ni político esponerse á que se haga 
justicia y apele á sus fuerzas para remediar sus 
males ; las autoridades constituidas son las únicas 
que deben apresurara* con medidas enérgicas y 
equitativas á cumplir este decreto , transigiendo 
honorable y cordialmente con todos los partidos 
que abrazan el principio de la independencia , 
contando con todos los hombres de bien y de 
luces , de todas las profesiones de fé > sin olvidar 
que ios mismos errores y escesos que nacen de 
las disensiones , que los males producidos de la 
licencia, y aun las mismas opiniones exageradas, 
en la caima de las tormentas políticas preparan 
á los hombres a la moderación y sabiduría; y el 
mismo pueblo ya mas despejado, esperimentado 
é instruido, )e manifiesta también mas inclinado 
y predispuesto á entrar en las vías rectas de una 
sabia libertad. Después de los desórdenes, la tran- 
sición y vuelta al orden es natural , porque es 
una consecuencia necesaria la mqjora progresiva 
de las ideas; y aun cuando esta mejora no se 
palpe incontinente, lo mismo que los ánimos no 
se descarrian en un momento, ella es consi- 
guiente , con solo el cambio de autoridades , de 



46 

juicio y prudencia , que coa uq tacto fino y de- 
licado, sepan aprovecharse de los instantes en 
que los hombres no pueden desconocerla verdad. 

Se ha criticado hasta el es tremo, y se continua 
tachando al pueblo mexicano, de insubordinado 
é inmoral , por los aciagos incidentes acaecidos 
ea los dias déla Acordada, sin. inculcar que este 
atentado altamente sentido y reprobado por 
toda la nación, fue el resultado, no de la dispo- 
sición del pueblo al pillage y al desorden, sino 
de la debilidad y las violencias de dos años de 
abusos y desorganización : cuando se marcha 
por falsos caminos , y se desconocen los prin- 
cipios, no pueden ser otros los resultados. .Camí- 
nese por le senda de la ley y la guía de la virtud, 
y las consecuencias serán diversas : esta es una 
órbita de la cual no es permitido á ninguna au- 
toridad separarse sin ser victima. Por lo demás, 
cuando los magistrados se arreglan á la obser- 
vancia de estas máximas de sana moral , en con- 
sonancia con el movimiento de la naturaleza 
lento , pero magestuoso é imperturbable en sus 
leyes, todo viene á cumplirse á su debido tiempo; 
al paso que la negligencia , la impaciencia y las 
medidas violentas , obrando en sentido inverso , 
todo lo entorpecen y retardan. 

México considerado como nación indepen- 
diente y libre , tiene grandes deberes y compli - 
cados intereses que llenar para consigo mismo y 
el resto del mundo civilizado, especialmente 



4? 
aquello* ulloi deberé» y obligacione» tnwcanden- 
talen que el hombre de e»tado perspicaz, jurga y 
examina ooruo inevitable» y enlazado» cu al 
orden da lo» acón t acámenlo» humano», y en la 
marcha da una da Jai revolucione» ma» grande» 
y «traordinarias que han producido Ion »iglo», 
la que por su importancia y naturaleza , tarda ó 
temprano, suscitara gravaí cuestiones an al 
nuevo mundo; y liando avidanta su comple- 
mento,^» indispensable su preveuciou, esforzán- 
dose an la esfera da lo posible , con una política 
sagaz y pre vinera, á fin da inclinarlos ¿ una tan- 
danoia laludabla y ventajosa á lo» interese» da 
lo* pueblo* y 4 lo* alto» de*tino* y derecho» ¡n* 
hevente» da la América* 

Un vaito imperio emancipado, una da lai aso- 
ciaciones del globo mal importante», constituida 
bajo Jo* auspicio» de la» in»titueione» ma» libé- 
rale* que por »u incomparable situación y opu- 
lento» elemento» puede a»pirar un (Ha, eu fuer/u 
de »u» adelanto» sociales, á pre»idir por »u influen- 
cia lo» negocio» político» que agitan un mundo 
nuevo, no puede permanecer ai»lado y aspeo- 
tador pa»ivo, en medio del inquieto movimiento 
da la» revolucione» y continuo» adelanto» de la 
civilización de lo» pueblo» que lt ¿rodean, sin e»« 
pouer»a á perder cuando mono* el inapreciable 
derecho de una preponderancia futura, tanto 
ma» fácil de alcanzar y »o»tcner, cuanto que 
marcada por la naturaleza de »u po*icion local , 



í 



4* 

y fundada en las Jeyes del equilibrio de sus 
propio^ recursos físicos, nadie se la podra dis* 
putar coa éxito y razón. En vista de estos prin« 
eipios luminosos y axiomas políticos, es pues 
preciso, necesario y conveniente que los ár-r 
titrps de los destinos de México no pierdan de 
vista , desde un principio , tan grandes é in>- 
mensas ventaja* , apresurándose en remover 
todos los obstáculos accidentales para nivelar el 
orden físico de sus elementos materiales con la 
moral de los pueblos que componen la nación, 
poniendo en movimiento todos los recursos que 
posee, y aun existen en inacción y parálisis 
por la maligna influencia del monstruoso sistema 
colonial , que se debe hacer caducar en la nueva 
era de la independe acia y libertad» fijando desde 
un principio la piedra angular del edificio social 
moderno , sin dejar al acaso , siempre eventual y 
sujeto á los caprichos de la fortuna y vicisitudes, 
lo que puede trazarse con líneas rectas, y redu- 
cido a conbinaciones calculadas y exactas, em- 
prenderse, iniciarse , y con la perseverancia , el 
trabajo y el transcurso del tiempo que todo lo 
vencen, llevarse al cabo. 

Los cimientos de un vasto edificio social , con- 
sagrado á la deidad tutelar de los pueblos, deben 
apoyarse en la sana política , la razón y la equi- 
dad. La esencial base de un sistema nuevo razo- 
nable y filosófico, para que sea sólido, estable y 
digno de una patria tan favorecida del cielo, debe 



4» 

delinearse y esculpirse coa Huens grandiosas y 
caracteres indelebles , en el ánimo de todos los 
Mexicanos 9 y las máximas nobles de sus magis- 
trados aplicarse y dirijirse constantemente al 
bien público, y únicamente al bien público y á 
la gloria y prosperidad de la patria. 



4 



5o 



(I) 

De la inviolabilidad de las instituciones poli- 
ticas y leyes fundamentales. 

El primer deber de los Mexicanos , sin escep- 
cion de clases y opiniones , es sin réplica el sos- 
tenimiento inviolable del régimen político con- 
sagrado en el código fundamental por la sanción 
de la mayoría absoluta de sus representantes 
reunidos con todas las formalidades legales , y 
adhesión espontanea de la nación en el acto au- 
téntico de prestar un juramento religioso , obli- 
gándose á guardar y cumplir con estricta obser- 
vancia su constitución , poniendo por testigo al 
juez severo y supremo autor de las sociedades. 
De este sagrado deber emanan, como de una 
fuente pura, todos los demás comprendidos en 
las obligaciones de los magistrados y ciudadanos; 
separándose de esta órbita los lazos que ligan y 
encadenan el orden social á la égide de la ley, que 
es la columna que sostiene el Estado , relajando 
los resortes de la máquina social, paralizan el 
principio motriz que da impulso al vital movi- 
miento, y faltando el equilibrio al espíritu de aso- 
ciación, las naciones marchan de escollo en es- 
collo á un abismo. 



r 
t 



'll 



Los Mexicanos, por un favor de la providencia, 
y el convencimiento de la Ysceleneia del sistema 
federal, patentizado en la administración de al- 
gunos Estados que lian temido la suerte de ser 
regidos conforme las máxima* prescritas en su 
esencia, son los uniros , entre los uuevos estados 
americanos, que lian sostenido liasta ahora su 
constitución , haciéndose un deher de invocarla , 
aun en medio de las disensiones de los partidos; 
y aunque en el tumulto de las sediciones se han 
infringido las hases, y alguna vez el triunfo de 
las pasiones violó en su furor el rigor de sus 
principios , el código fundamental se presentó y 
se presenta todavía como el paladium de las li- 
bertades públicas y el punto céntrico de la 
unidad nacional. 

Todos los publicistas y moralistas antiguos y 
modernos , concuerdan en el gran principio de 
conveniencia y ventajas (pie resultan á los pue- 
blos, especialmente recien emancipados, de la 
conservación y custodia de sus primitivo* dogmas 
políticos y del religioso deber de afirmarlos con 
actos positivos , siempre que ellos dimanen de un 
origen legal reconocido, y consagren principios 
iimiijiosot y una regular forma de administra- 
ción. El sistema político, sancionado por los re- 
presentantes del pueblo mexicano , legitima- 
mente nombrados, adoptado, reconocido y ju- 
rado por toda la nación, reúne» los requisitos 
prescritos por la doctrina de los publicistas mas 



eminentes. El fue libremente pronunciado por 
el órgano legal , en consonancia y armonía con 
la opinión de la mayoría nacional, y las exigen- 
cias de un vasto país difícil de administrarse re- 
gularmente desde un punto céntrico matriz, sín 
ceder á los intereses y necesidades de las locali- 
dades diseminadas algunos de sus principales 
atributos. El ha sido sostenido por un periodo 
de siete años, y acreditado que con las reformas 
y retoques prevenidos en la ley, puede muy bien 
connaturalizarse, por «lucirlo así, con el tempe- 
ramento de nuestras costumbres , que por insa- 
lubres que sean a una planta tan delicada, tras- 
plantada de un clima clásico y benigno, el cui- 
dadoso empeño y los continuos riegos de manos 



puras 



al fía lo 



arrayí 



aran, se ac 



limatai 



cera y florecerá en nuestro suelo, conforme ya 
se lia esperimentado en los Estados de Zacatecas, 
Guanajuato, Nuevo León y otros, en donde su 
cultivo ha sido dirigido por inteligentes y labo- 
riosos hortelanos. El es eminente y fecundo 
para encaminar el cuerpo social á una prospe- 
ridad y gloria sin límites, y al goce de una li- 
bertad benéfica y racional , sin el riesgo de la 
anarquía licenciosa y el tirano despotismo; y en 
una palabra, el régimen político republicano 
federal, tal cual se ha adoptado en México, es el 
producido de la mas bella é ingeniosa conbina- 
cion de los Glósofos legisladores , que teórica y 
prácticamente aplicaron, aunque imperfectamen- 



5S 

te, los Licurgos y Solones en la antigüedad á las 
repúblicas de Esparta y Atenas , y se nos pre- 
senta particularmente la imagen en Licia y A- 
caia , modernamente en Suiza y Holanda , y en 
nuestros días vemos con admiración y simpatía , 
el original perfecto en la escuela de los Estados-» 
Unidos de América , de cuyo modelo los legisla- 
dores mexicanos copiaron tan incomparables 
instituciones. 

Que el sistema republicano sea el mas con- 
ducente y benéfico á la felicidad de los pueblos, 
lo demuestra el .respetable dictamen del histo- 
riador Políbyo , sentando que el gobierno mas 
perfecto es aquel que reúne en sí todas las ven- 
tajas del monárquico, aristocrático y democrá- 
tico, y evita los inconvenientes y peligros de 
estas tres formas, como el de Esparta. Licurgo, 
dice este ilustre escritor , persuadido que los tres 
sistemas enunciados tenían graves inconvenientes; 
que la monarquía degeneraba en poder arbitra- 
rio y tiránico; la aristocracia en administración 
injusta y desigual de algunos particulares; el ré- 
gimen democrático puramente (que compren- 
demos en el sentido del uso practicado en la 
antigüedad, cuando todavía, desconocido el sis- 
tema electoral, el pueblo reunido en las plazas 
públicas, instigado por la elocuencia de las faccio- 
nes, decidía entre el tumulto y el desorden las 
cuestiones mas difíciles) propendía á una ciega do- 
minación sin reglas ni freno se propuso formar un 



/ 



** 



54 
gobierno mixto , refundiendo estos tres métodos 
en uno, de manera que el poder ejecutivo que él 
llamó real fuera contrabalanzeado por el poder le- 
gislativo del pueblo , y un tercer orden , com- 
puesto de los ancianos y sabios esperimentados en 
los negocios de la república, sirviese de contra-? 
peso á los dos primeros , á fin de mantenerlos en 
un justo equilibrio. El sagaz legislador , continua 
el mismo escritor, no se equivocó en sus miras, y 
ninguna república supo conservar sus leyes, sus 
costumbres y libertad mas tiempo que la de Es- 
parta; verdad es que el sistema xle este legislador 
no era el mas adecuado á un estado estenso de 
mucbas atenciones, y tendiendo á engrandecerse, 
porque el sabio legislador creia que la felicidad , 
el honor y bienestar de una nación consistían en 
la conservación de sus instituciones, y los límites 
primitivos y naturales de su propio suelo , de 
suerte que por la justicia , la equidad y modera- 
ción, mas bien que por^un poder estraordinario, 
los Espartanos fueran los arbitros de la suerte de 
la Grecia; pero habiéndose desatendido después 
estos sublimes consejos, con el tiempo la gloria de 
su patria decayó. 

Semejante orden de gobierno , con cortas es- 
cepciones , fue el que dio impulso entre Griegos 
y Romanos, en los hermosos tiempos de los Aris- 
tides y Epaminondas , Fabricios y Curios , al ad- 
mirable espíritu público y heroyco patriotismo de 
aquellos grandes pueblos, y el que facilitó el es- 



traordinario engrandecimiento , poderío y noin- 
bradia da la república romana, en donde el amor 
de la patria i fomentado y estimulado por la 
equidad 9 igualdad y el ejemplo de magistrado* 
desprendidos y virtuosos, contribuyó mas que la 
fortuna , á tm gloria y esplendor. Por medio de 
este régimen, que so podia llamar de familia, 
constituida la patria en un (dolo, cada ciudadano, 
influyendo con sus consejos, y tomando parte en 
Jos negocios públicos como en los propio* , ne- 
cesariamente acaba por afectarse y relacio- 
narse inümameute con lazos estrechos a la causa 
pública, y los suceso* prospero» y reveses, lo 
mismo que el honor y la gloria nacional , se per- 
sonifican é inspiran ese amor al bien público que 
produce la noble emulación para merecer hono- 
rablemente las dignidades , y de aquí las gene- 
rosas impresiones y disposiciones para sacrificar 
Codo, bienes, reposo y vida, en obsequio de una 
patria bienhechora y reconocida. 

El sistema federal se nos presenta en la an- 
tigüedad delineado por el diestro Plutarco , en la 
república de Acaia , que en tiempo de las usur- 
paciones de los déspotas de M acedonia , y en 
medio de las disensiones , suscitadas entre las re- 
públicas de la G recia , apareció como un astro 
brillante , cuyos resplandores encendieron el 
fuego sagrado del espíritu público y amor á la 
patria, haciendo renacer entre los Griegos las 
esperanza? de la libertad y el odio á la tiranía de 



56 

los Macedón ios, y al doméstico, que parecían ha- 
berse estinguido en fuerza de la seducción y el 
oro de Felipe rey de Macedonia. Esta confede- 
ración , formada en su origen de doce ciudades , 
asociadas para su defensa mutua , con unos 
mismos enemigos con quienes combatir , é idén- 
ticos aliados con quienes contar , su legislación 
y sus magistrados eran iguales; su moneda, sus 
medidas , intereses y relaciones entre sí , eran 
comunes á todos. El magistrado investido del 
poder ejecutivo supremo , con el título de go- 
bernador general de las doce repúblicas confede- 
radas , gozaba de la misma autoridad que nues- 
tros presidentes, y ademas presidia las asambleas 
generales. Un consejo de estado de diez, auxi- 
liaba con sus dictámenes á este primer magistrado, 
y equivalía á un ministerio , puesto que él exa- 
minaba los negocios que se proponían á la 
asamblea general , y disfrutaba de la iniciativa y 
el veto en las leyes. Independientemente de la 
asamblea general , y estos magistrados supremos 
de la confederación , cada ciudad tenia sus ma- 
gistrados y legislaturas locales, compuestos á se- 
mejanza de los de la Union. 

Las leyes generales dimanadas de la asam- 
blea , formada de los diversos representantes que 
todos los años nombraban los Estados , y residían 
en un lugar determinado , donde se reunían dos 
ó mas veces al año , cuando las circunstancias lo 
exigían, decidían las cuestiones mas graves y 



i 



5 7 
lodo* lo* negocios importantes de la administra- 
ción que interesaban ú la confederación : estas 
leyes y resoluciones tendían especialmente á 
mantener «1 equilibrio de la Union, y presoribian 
que ninguna ciudad ni ciudadano pudiesen ao- 
ceptar en particular, gratificaciones de un pueblo 
ó príncipe estrangero; ni los Estados enviar ó re- 
cibir embajadas, ni contratar alianzas, sin dar 
cuenta , y antes de ser aprobado todo por la 
asamblea federal , y otra porción de fórmulas y 
reglamento, c«.( ¡dóalico, ú lo. que moderna- 
mente se perfeccionaron en America. 

La liga de los Acaios , bajo estos principios 
tan favorables á la libertad y a los pueblos , no 
solamente floreció , mientras permaneció unida , 
•ino que fue la admiración de los estados vecinos 
que se apresuraron a solicitar su amistad y alian- 
za , y pudo resistir á todo el poder de Mace- 
donia , basta que las intrigas de estos, y la ambi- 
cian de algunos gefes locales, contituyendose 
tiranos , se segregaron y debilitaron la confede- 
ración. No obstante , alimentados los gérmenes 
é intereses federales en los buenos ciudadanos , 
auxiliados por el gran patriota Aratus, libertaron 
á su patria Siconia , del yugo del tirano domés- 
tico , y reconociendo por gefe a su libertador , 
este atacó y venció a los usurpadores de todas 
las soberanías , y restublecio felizmente en toda 
la Grecia la libertad. Es verdad que este nuevo 
de cosas no duro mucho tiempo; mas esto 



y sosten de la soberanía y fueros , con respeto 
á los ataques de dentro ó fuera de la federación. 
Estos son mas ó menos, los principios esenciales 
que arreglan el sistema federal , y por ellos se 
deduce que no es tan insólido y flaco su régimen, 
como se supone por los que no lo examinan 
profundamente , pues dando por sentado una 
regular conbinacion, que por imperfecta que sea 
en un principio, se puede corregir y perfeccionar 
cada d¡a mas y mas , esforzándose con el amor 
de la patria y el desprendimiento , como no 
todos los Estados pueden ser iguales , física y 
moralmente, ni en territorio, población, civili- 
zación y recursos , mediante esta institución di- 
vina, los pequeños se colocan en la escala de los 
máximos, y guiados por un espíritu de emulación 
laudable llegan pronto á nivelarse en poder á 
sus rivales, circunstancias que en cualquier otro 
sistema son un imposible y difíciles de alcan- 
zarse; y como por lo recular los Estados pequeños 
deben ser numéricamente mayores , siendo su 
representación moral igual, en último resultado, 
ellos son los mas interesados en la conservación 
del federalismo , á cuya mayoría y pluralidad 
de votos , en los negocios mas importantes y 
graves que se tratan y pueden agitar , sea el que 
fuere el poder físico de los grandes , tiene que 
sucumbir. Por este principio vital , en nuestra 
opinión , ni el régimen federativo es tan débil 
ni lan fácil de corromperse por la influencia de 



tfl 

uno ó mas de luí Estados máximos que podían 
aspirar ó interesarse A ello , escitados por las 
miras y sugestione* do algún ambiciólo. 

Se arguye también , aun suponiéndole una 
regular eonbinaeion y equilibrio de Eitados (cir- 
cunstancia que no se debe deíatender), que ci- 
tando eitoi en continua pugna con loi poderes 
aupremoi, cada momento puede ser disputado y 
ponerse en duda este poder; pero ademas de ser 
esta una suposición gratuita, las preeminencias 
y fueros del gobierno de la Union , consagrados 
en el código fundamental , no son una mera 
teoría son leyes constitucionales tan obligatorias 
á los Estados como á sus individuos , y así como 
los altos poderes generales tienen un deber á 
interés real y positivo en mantener la unión y 
libertades de los Estado* en particular , estos 
tienen también obligaciones de no menos interés» 
en respetar y guardar los de la federación , sin 
cuyas bases la unión federal no pasaria de una 
quimera, y en el caso contrario, esto es; sin la 
estricta observancia de las leyes fundamentales 
y las orgánicas que las fortifican por ambas partes, 
cualquier forma de gobierno es imposible y por 
consiguiente el régimen federativo en igualdad 
de circunstancias no puede ser mas débil que lo 
son las otras formas de gobierno conocidas , 
faltando las bases en que todos se estriban y 
apoyan. 

La permanencia de las confederaciones suiía 



' 62 

y holandesa que , á pesar de las imperfecciones 
de sus elementos y conbinaciones , ha durado 
la primera cinco centurias y la segunda se con- 
servó tres siglos , son un testimonio auténtico 
de la escelencia y solidez del sistema federal ; 
es verdad que para conseguirlo son indispen- 
sables el rigor de los principios y la aplica- 
ción de los legisladores á las máximas sanas 
y desnudas de las preocupaciones de pura 
localidad 9 y que los magistrados obren cons- 
tantemente con rectitud y amor á las insti- 
tuciones , infundiendo la virtud en los pueblos ; 
pero siendo estas cualidades susceptibles , en 
fuerza de la educación clásica de las clases 
acomodadas 9 y la generalización de la instrucción 
gratuita elemental, en cuanto sea dable á las 
masas , no hay que desmayar , sino perseverar 
en ello , y entonces el sistema federal sera , no 
solamente posible, sino una verdad demostrada. 
Los que han impugnado el federalismo , sin poder 
negar los hechos que citamos , sobre las confe- 
deraciones de Acaia , Suiza y Holanda , refirién- 
dose á los dos pueblos modernos , pretenden 
sostener que ellos no deben servir de regla ge- 
neral , á causa de que si aun se sostiene en Suiza 
y ' en Holanda duro lo bastante para probar su 
solidez (que es nuestro intento) , se ha debido á 
la anomalía de las circunstancias que concur- 
rieron en aquellos países , á los defectos de sus 
constituciones y á las singulares virtudes, pobreza 



(¡3 

y limación local da loa Suizos , no menos que 
al carácter particular de los Holandeses , por 
manera que 9 según su opinión bizarra , las ano- 
malías y basta las imperfecciones de entre ambos 
pueblos» en cuanto á su régimen administrativo» 
contribuyeron á la iníluencia duradera del sis- 
tema federal , con la notable diferencia que el 
país de los Suizos , pobre y encerrado entro 
montañas casi inaccesibles, y el otro rico, abierto 
y compartiéndose las riquezas del comercio del 
mundo , habiendo podido sostener su fede- 
ración , vienen á probar todo lo contrario de lo 
que pretendían afirmar; de donde deducimos 
que el sistema federal conbinado*, sin anomalías, 
y lo mas perfecto posible , permanecerá mas 
tiempo que en Suiza y Holanda; y esto basta para 
probar hasta la evidencia, que su régimen es 
escelen te y sólido, y que se debe afirmar por la 
concurrencia de todos los Mexicanos amantes 
de su patria, Es cierto que Hamilton , escritor 
federalista , dice : « Hay en el seno de los go<- 
» hiéraos federativos una debilidad fastidiosa , 
» una flaqueaa inherente ; es preciso tomar mu - 
» chas precauciones para remediar estos incon»- 
» renientü) es menester asegurar á su organi- 
» «ación todo el tigor compatible con los prin- 
w cipios de la libertad. » 

Adóptense pues estos sensatos consejos, por 
los amigos de tan benéficas instituciones, y ellas 
se afirmarán! Para que los Mexicanos lleguen á 



conseguir este inmenso bien , deben trabajai 
incesantemente, teniendo presente que una fede- 
ración casi perfecta y por consiguiente la mas 
duradera, sera aquella que conlnne las ventajas 
de una asociación , la mas fuerte en el interior , 
á fin de mantener la unión , acrecentando sus 
cuerpos, y lo mas poderosa en el esterior, para 
defenderse contratos ataques del estrangero, sin 
perjudicar los intereses estipulados de los Estados. 
Pero ¡para que remontarnos á épocas tan re- 
motas y atrasadas en que las instituciones que 
nos ocupan todavía en la cuna , no pudieron 
llegar al grado de perfección que estaba reservado 
dilucidar con armoniosa espansion al transcurso 
de los tiempos , á la experiencia de las genera- 
ciones de los siglos y al genio fecundo de los 
filósofos modernos , amantes de la humanidad . 
y al fin vemos planteado y floreciente , dando 
opimos frutos , eu la afortunada tierra de los 
Penes, Franklines y Washinglones , país clásico 
de la libertad, del orden y asilo de todas las vir- 
tudes sociales, que elevando al hombre at digno 
origen de su criador, es dirijido constantemente 
á su destino y sin trabas se ocupa en la perfección 
de un sistema que tanto ha contribuido y contri- 
buirá á la felicidad del género humano! De esta 
fuente es de donde los Mexicanos deben beber 
las aguas puras, y sin alejar sus miradas de una 
imagen viva , mirarse constantemente en su es- 
pejo, ■ l¡n de nutrir un plantel de origen delicado 



<i5 

q^fa exige continuo* riegan y csmeroso cuidado 
para libertarlo de los miasmas de una admósfera 
mefítica, que «i no He purifica con el rigor de loa 
principios v las máxima* de la sana política , la 
moralidad da las costumbres , la educación y las 
reformas sociales, es difícil que prospere y fruc- 
tifique. . 

£1 sistema político que elogia Montesquieu , 
perfeccionado en Norte-América , é imitado en 
México» es pues el mas conforme y conveniente 
al bienestar de los Mexicanos. En la autoridad 
y representación de los poderes generales de la 
república» se encuentran, los poderes legislativo 
y ejecutivo, suficientemente facultados, si obran 
con energía y cumplen con sus deberes para 
mantener el punto céntrico de la unidad nacional, 
£1 Senado que» por su destino debe ser un cuerpo 
vigilante y moderador , dimanando de diverso 
origen que los representantes ó diputados del 
pueblo , exigiéndose otras calidades para su de- 
sompefio , teniendo la revisión de las leyes y la 
iniciativa é intervención en la promoción de los 
altos empleos» y en los actos de la administración» 
como consejo de gobierno , si se organiía oon 
mejores oonbinaciones y reglamentos , como es 
posible, es casi idéntico á la corporación inter- 
mediaria de ancianos y sabios que prescribieron 
los legisladores antiguos, entre el ejecutivo y los 
representantes del pueblo mas directos; y en 
último análisis , la oonbinacion de la cámara di 

5 



diputados , por su origen y objeto , forman el 
complexo del gobierno mixto que elogian los 
publicistas antiguos, con todas sus ventajas, y sin 
los inconvenientes de las distinciones fútiles de 
la aristocracia que los agovió y no son de moda 
en un siglo de luces é igualdad, que desconociendo 
el origen del nacimiento accidental, justamente 
se inclina y prefiere el mérito y la virtud personal 
sin excepción de clases. 

Probado pues el origen legal , la utilidad y la 
escelencia de la constitución política de México, 
s consiguiente su sostenimiento, y su afirmación 
un deber sagrado y religioso, exijído á la vez por 
los principios mas luminosos de la política y la 
moral , á los encargados del poder y á sus subor- 
dinados, k De dos maneras se consagra una re- 
* volucion que nace del principio de la soberanía 
» del pueblo , dice el grande escritor del siglo , 

■ el señor Chateaubriand, haciéndola útil y ra- 
il tificándola por el voto de la nación. En el 

i primer caso toda revolución de esta naturaleza, 

■ qua deja al pueblo de peor ó igual condición 
> que la que tenía antes del sacudimiento , no 
» autoriza ó legaliza su acta de nacimiento. » 
Y como el mayor perjuicio que se le puede inferir 
á los pueblos, es el ataque ó trastorno de sus ins- 
tituciones legales, reconocidas y juradas, de ahí 
es que si los magistrados no aplican toda su aten- 
ción á su estricta observancia y veneración , 
«demás de esponer su prestigio y autoridad, tra» 



Ú'] 



dé' ta transgresión' de la ley viene el desorden , 
los crímenes, los atrasos y todas las calamidades 
públicas qué agovian á los pueblos , forzándolos 
á mirar la causa pública con fría indiferencia , y 
algunas ocasiones, sino á maldecir el nuevo orden 
de cosas, a buscar por sus propias manos remedios 
muchas veces peores que el mismo mal. No hay 
pues arbitrio mas eficaz y seguro , para conte- 
nerlos é inclinarlos á amar y gustar de las conse- 
cuencias de las revoluciones, que proporcionarles 
en su misma órbita, su dicha y bienestar. La 
vigilante aplicación , la perse verancia y el noble 
ejemplo de los depositarios del poder en la fiel 
ejecución de las leyes , y la custodia y conser- 
vación de las instituciones políticas, que el pueblo 
debe respetar y obedecer estrictamente , estimu- 
lado por sus magistrados, lo consiguen, y por una 
consecuencia precisa, afirman, popularizan y le- 
galizan la revolución. 

» « Luego que un gobierno es constituido con 
» todas las formas legales (prosigue el mismo es- 
» critor, y cumple con sus deberes esenciales, se 
» le debe tributar forzosamente homenage y 
» obediencia : no es justo ni lícito conspirar, ni 
» aun en secreto , contra él ; es un crimen grave 
» trastornarlo con la fuerza, y hay una obligación 
» de benevolencia para con él, porque las conspi- 
» raciones y la violencia son contrarias á los debe- 
» res religiosos y á los preceptos de la moral. » 
El ilustre Montesquieu y el amable Fenelon son 



68 

del mismo sentir ; pero la doctrina de este mo« 
ralista eminente es convincente y luminosa, sobre 
la conveniencia y obligación de sostener y afirmar 
las leyes fundamentales de las naciones , cuando 
ellas están en armonía con los principios de 
equidad y utilidad del pueblo. 

Asi pues que encontrándose combinados con 
armonía por los principios mas luminosos de 
política y doctrina moral , las obligaciones recí- 
procas de los gobernantes y gobernados , el 
sostenimiento y afirmación de las leyes y régimen 
político constitutivo, es preciso, es necesario que 
unos y otros, por conveniencia, utilidad y reli- 
giosidad , se apliquen escrupulosamente á guar- 
darlas y conservarlas , conforme lo exijen el 
. cumplimiento de sus mas altos deberes , ligados 
con la existencia y goce de los derechos mas 
sagrados, la libertad, prosperidad, el honor y la 
gloria de la patria. 

Por haberse apartado de este principio vital 
otras naciones , y algunos de los nuevos Estados 
americanos que nos precedieron en existencia 
política, los vemos aun de peor condición, y con 
dolor todavía inconsútuidos , despedazándose y 
fluctuando de sistema en sistema, emborrascados 
en el inmenso occéano de las discordias y escenas 
de sangre y desolación. México, mas afortunado, 
favorecido por el cielo, no obstante sus discordias 
y disturbios pasageros, después de haberse cons- 
tituido, sostiene su primer forma gubernativa, se 



\ 



'«9 
oenpa ya de sus reformas y mejoras sociales; y 
esto es ya dar un gran paso eti la carrera <¿el 
orden social y la civilización; por cuyo beneficio 
los Me*icáhos reconocidos á la providencia , 
deben aplicarse con un sentimiento religioso la 
espresion del inmortal Washington , cuando al 
rendir homenages á la mano invisible, decia que 
ningún pueblo debía estar mas reconocido á los 
beneficios señalados del cielo, que el Americano. 
El singular hecho de la conservación del código 
fundamental de los Mexicanos , aun en medio 
de la exaltación de las pasiones , es sin duda un 
fayot especial del supremo Autor y conservador 
de las sociedades , que también debe escitar el 
ánimo de los Mexicanos á tributarle justos ho- 
menages , y es otro motivo poderoso para sos- 
tenerlo a todo trance. 

Los legisladores y magistrados de México , al 
sancionar y aplicar las leyes , no deben olvidar 
ta máxima política incontestable , que el temor y 
la esperanza son los dos resortes del corazón 
humano, y el gran móbil que lo estimula y hace 
obrar , y por eso vemos confirmado por la his- 
toria y la esperiencia , que todos los gobiernos 
civilizados han decretado penas severas para cas- 
tigar el crimen, especialmente de lesa nación, 
y recompensas para premiar el mérito y la vir- 
tud. Esta disciplina exactamente ejecutada , es 
el nervio de un estado naciente , la que consti- 
tuye su esencial fuerza y vigor , la que mantient 



7# 

la paz , la armonía y buen orden en el interior , 
la que reproduce el mérito y hace florecer y res- 
petar las naciones. Sin este estricto régimen es 
imposible que un estado nuevo pueda subsistir , 
porque el desorden animado con la impunidad , 
y la falta de vigor de las leyes , estimulan los 
crímenes , dan pábulo á los descontentos ( que 
pupea faltan ) para revolucionar , y entonces la 
virtud humillada y sin honra» desaparece. £1 
orden , la justicia y el imperio de las leyes , son 
pues condiciones , $ine qud non 3 p^ra sostener 
la constitución y dar impulso á la prosperidad 
de los pueblos ; y en un gobierno republicano 
son todavía mas necesarios estos requisitos, 
pues siendo por $us principios mas liberal, es 
también mas inflexible por estar mas ligado á 
formalidades enérgicas y firmes , sin las cuales 
pierde su unidad de acción y debilita toda la 
fuerza, « En general las leyes (dice el elocuente 
» Bossuet) no se deben reputar como tales leyes, 
» $i ellas no tienen en su escencia algo de, invio- 
» lables. La afección y el respeto acia ellas , y 
» las máximas sanas afirolan la sociedad é inmor- 
» talizan los estados. » 

Todas las leyes y proyectos humanos presen* 
tan una suma de ventajas y de inconvenientes. 
La sabiduría del legislador consiste en juzgar de 
que lado se debe inclinar la balanza, y en que 
consiste su eficacia para mantener el orden pú- 
blico y afirmar el régimen social político. Al 



V 

fatonto , y eonfbrme ol plan que negulmut , juo- 
§*ino* eottfeniente baoor alguna* indioftoiuuei 
•obre lii reforma urgAulim* que »e pormiíou 9 
y peroooB Ulile* na «nlaitieiiie ni *o*tenlinlanta 
y nfirmftolQA i *ina ¿ la* mww dol *i*toma fe* 
¿eral. 

La eleeekm dol primor magUlradu de la r*» 
feteUea o* muy ImporfctHa y auu por uiuln*a , on 
ol (irden pre*ovUa pm 1 la uunulltuolan 9 parque 
adema* de e*tar omuimtmdada ii una* uuerpa* 
eleotarele* entUbum , nt mimbrtimleiuo e*tempu- 
ranea y anlitflpadu , Un margen á una Mériti de 
maneja* ó intriga* , fraguado* de automauo par 
•1 *iplranti*ino ambioiunu y doftmoritado, que 
comprometiendo el rirden • o*punon A la nauiun 
A Arae*tu* malo* {'amontado* pur ol espíritu do 
partida. J¿* pue* indi*pen*aíde adaptar adra 
mAtodo i deavJando 1* inownbenula de la* oleo- 
otoñe* do la» euorpu* delibérenlo* permanente*, 
abreviando la» trámite» y aproximando en la 

Solibio ol perlada dol nombramiento oau ol auto 
o po*o*lon dol pre*ldeule 9 ouiuotiendo la eloo- 
eten á un cuerpo eleutoral reunido porentorla- 
mente 1 don e*te uuluo objoto on todo* lo* tin- 
tado*, baja la* formalidad*** y requ(*ito* ure*orU 
lo* peni la* oleonUme* do diputada*, y la* pro- 
«ftueioAea ma* ounduoanto* al autorto de une 
oloooian que lntere*a A la pa* do la república , 
Aimplifloar y abreviáis uonblnAndolA do tal *uerte 
que olla *o oon*um* pronto y tranquilamente, 



}J2 



«•tas y otras providencias 'se evitarían en 
porte las perniciosas influencias que los candi- 
datos exaltados pueden ejercer con los miembros 
de las legislaturas , que conocidos y tratados 
anticipadamente , no es difícil seducirlos é in- 
clinarlos á los intereses individuales de tal ó cual 
facción , y resultar un presidente parcial y. en 
oposición con los intereses generales y sentid 
mientos de la nación. 

Ninguna precaución y sacrificio deben omitir 
los Mexicanos , después de una amarga esperien»- 
cia , para asegurar la escelencia y rectitud de 
una magistratura tan plevada, importante y 
ligada con el bien público, seguros, como dice el 
juicioso historiador Rollin, al recomendar las 
escelsas virtudes sociales , y cualidades morales 
y políticas para gobernar , que adornaron al 
ilustre cónsul romano Quinto Cincinato, de que 
los pueblos permanecerán constantemente tran- 
quilos, y serán dichosos, cuando tengan la suerte 
de ser administrados por hombres imparciales , 
desinteresados, prudentes y equitativos. 

Por los mismos principios , las cualidades exi- 
gidas á los senadores, deben realzarse mas, á fin 
de que estos miembros respetables lleven á tan 
ilustre corporación una suma esperiencia , y un 
acopio de luces y conocimientos prácticos de 
todos los ramos de la alta administración ; por 
manera que el gobierno pueda contar con un 
verdadero consejo de hombres de estado , para 



:3 

consultar en lo* cano* arduo* , lo* negocios difl- 
dios y delicados, y at intento convendría que 
(Ue*on do una edad mas madura, y presamente 
hubieren ejercido y desempeñado con honor 
y legalidad alguno de los primeros destinos de la 
república , en la escala de gobernadora* de los 
Estados, distrito y territorios, secretarios , y ofi- 
ciala* mayores de los ministerios, judicatura, 
oooiisarias , agencias diplomáticas y consulados , 
¿anótales de brigada y división , comandantes y 
capitanes de marina , empleos eclesiásticos en 
•u jurisdicción , los gefc* superiores de las adua~ 
na* marítimas y oontadurias de hacienda pública, 
y da las corporaciones ó juntas de los ramos de 
fomento , de agricultura , minería , industria , 
comercio, educación é instrucción , y academias 
de ciencias y arte* • y en una palabra , todos los 
ciudadanos esperimentados por sus destinos y 
carrera magistral , en los diversos y complicados 
'negocios de la administración de la máquina 
social do un vasto Estado , que por su magnitud 
demanda un cúmulo de luces y conocimientos 
para el mejor desempeño da las cosas pública*. 
Lo* presidentes de ambas cámaras , no brillan 
•o la rspúblloa ni podran adquirir cierto prestigio 
y representación , necesaria y conveniente á su 
rango, con particularidad en las funciones y 
actos público* , que no *on incompatible* con 
lo* uso* republicanos, y están en práctica en 
todos lo* gobierno* constitucionales de los paise* 



74 

civilizados; la principal cama es la versatilidad do 
•u efímera presidencia, renovada todos los meses, 
al estilo de las cortes españolas , cuya usanza 
peregrina deben abandonar los Mexicanos , por- 
que ademas de no resultar ningún bien de ello, 
se pierde el tiempo con tan repetidas elecciones , 
y los gefes de las cámara* no adquieren , ni los 
conocimientos , ni la práctica necesaria en los ne- 
gocios, de lo que resulta un desorden y atraso en 
su espedicion : en obvio de ellos , y á fin de ca- 
racterizar y distinguir á los presidentes , no so- 
lamente convendría nombrarlos á lo menos 
durante el tiempo de las sesiones constitucio- 
nales periódicas, sino destinarles, para su ha- 
bitación , uno de los edificios públicos , ó depar- 
tamento en palacio para ellos y los secretarios , 
y el goce, de un honorario correspondiente á su 
dignidad y representación. 

Jjb. nuera ley de elecciones aplicada al distrito 
y territorios , conviene que el congreso de la 
Union la generalize pn toda la república. Él 
tiene , como inspector y regulador de los nego- 
cios de trascendencia , pública autoridad para 
ello , adoptando en principio la propiedad , in- 
dustria , y el pago de contribuciones para elegir 
y ser electo , sin cuya base la diputación sera 
espuria ¡ la semilla del aspirantiamo ignorante y 
menesterosq se fpmentará; no habrá buenas leyes 
ni dignidad en la representación nacional j y lo 
que es mas funesto, el urden público será cons- 



7* 

Uutemonte p§r turbado. La augu»ta dignidad di 
repreoentanta do una gran uaoiun, e» y debe »er 
muy decora»» y honorífica, y por lo mUmo 
exige á 1a p« cierta independencia , ilu»tracioU| 
laborioildad % mueba bourade* y probidad i y 
paro impedir que Ion miembro» podrido» y ¡uta» 
gano» de la »ooiedad profanen el santuario di 
la ley i ei preei»o e»chih' á loa entregado» á loi 
vicio* del juego y embriague* , á lo» quebrado» 
y dilapidadora» de lo» caudales público» y piv 
vado» , á lo» empleado» que no bayau de»empe^ 
fiado »u» de»tino» legal y fielmente , á lo» tram* 
pa»0» y á lp» padre» de familia que abandona» 
m» deberei, privándolo» terminantemente de Ion 
derecho» eleetorale» activo» y pa»ivo», 

I^a grande deftproporciou y bixarrla de alguno» 
pitado», contracta y no guarda proporción ni 
armonía con el mepanUmo del »i»tema federal , 
raspéelo á la medianía de otro» extraordinaria* 
mente de» ni velado», La» leye» del equilibrio »o- 
oial y la» crece» del »i»tema federal , demandan 
á toda la confederación mejicana tma modifica- 
ción útil taludable, en el ma» alto grado , á »u» 
gyandei intere»a», y aun á »u propia e*i»tenola. 
Pora e»u combinación delicada y difícil debe in- 
tentarle con lentitud y prudencia » dejando al 
tiempo, A la raxon y á la naturaleza de la» co»a» 
obrar. No obstante , quUá no e»tará por dema» 
indicar de»de abora alguna» »ubdivi»ione» 9 en con* 
towancia con la política , y la afirmación de la 



7¿ 

integridad del territorio de la república , cuya 
conveniencia está demostrada con la práctica au- 
téntica de los Estados-Unidos del Norte , y los 
felices resultados de aquella confederación , que 
debe en gran parte sus estraordinaríos y asom- 
brosos progresos , á esta medida eminentemente 
benéfica. 

Si á la época de constituirla nación, sus legis- 
ladores se hubieran penetrado de la utilidad y 
ventajas que resultan á los pueblos y á la causa 
pública, de una división trazada y conbinada 
conforme á la naturaleza de la topografía y cons- 
trucción geológica del país y á los principios del 
nuevo orden de cosas; si las grandes secciones 
de la federación hubieran sido calculadas y esti- 
madas en general con arreglo á la órbita de las 
antiguas intendencias , y á erigir uno , ó cuando 
mas dos Estados y un territorio fuertes en los 
estremos boreales , para formar una barrera y 
fijar la línea divisoria entro México y los Estados 
de América , con algunas otras modificaciones 
secundarias de localidades geográficas , á bene- 
ficio de los pequeños Estados, sin perjuicio de lá 
creación conveniente de los territorios y distritos 
en el ámbito de los puntos culminantes, fron- 
terizos y litorales mas importantes abandonados, 
cuya población y fomento están intimamente 
ligados con los verdaderos intereses de la fede- 
ración entera , la grave cuestión que se examina 
parecería estemporánea y temeraria; mas ha- 



77 

biéudone adoptado una nuhdivinion, acano minu* 
ciona 9 y dejádona la piarla abarla á otra* por 
la ley fundamental , y aun conlirmádune nu ne- 
afinidad 8H ©1 hesito de haherne emaucipado y 
constituido últimamente al unvínimo Entudo de 
Sinaloa, no ai ni paligruno ni iueonnecuenie in- 
ouloar otra* , tal ves man importanten y eticaran 
para neutralizar la inllueneia y poderío denmedido 
da Ion Entadon inan grande* , y aludir hanla loi 
intantoi da la encininn y einma <jue ha provoaado 
Vuaatan. 

Eftta panínftula jaman hubiera imaginado rom- 
par al paato y dar la lay á'toda la eonfaderacion, 
Alaran la» que frenen la* circunniant ian de lu re- 
pública, cjuenin duda contribuirían algo, ni (Ium« 
pecha, man relacionado y nimpiUico con Ion lu- 
tado» litoralai veainun, la hubiera podido oponer 
un aontrapeno independiante y legal por la ¡guaír 
dad de rango. Yucatán , nituado en Ion entraman 
oriéntale» del territorio déla república, contiguo 
á una podarona ponenion enemiga, deparado, ain- 
lado y *¡n oomunieaeionen Ajan y aproximada* 

Í)UV el trato de lan poblacione* da Ion Entado* 
nmadiatoi, mientra* no na nubdivida, entara ma* 
aapuanto A lan innidian y manajon niniantron da Ion 
d/nooJon y de Ion advarnarion da México, Júnta- 
me n te 1q* interenen y divergencia* de Ion habi- 
tante* do Campeche facilitan y fkvnrecan anta 
providencia de política. La población de la pe** 
ttintula debe ner en al dia , Á lo mano* da «ata 



cíenlas mil almas, puesto que en el año i8o3 
ascendía á mas de cuatro cíenlas sesenta y cinco 
mil , y desde entonces no ha sufrido ninguna 
calamidad. La superficie de 5,0.77 ' e g ua 3 cuadra- 
das, y la población compartida entre los Estados, 
alejarían ó imposibilitarían su escisión para siem- 
pre, proporcionando un Estado nuevo impor- 
tante y vigoroso, que Campeche, por su plaza 
fuerte , única de este orden que posee México 
en el Atlántico, aplaudiría; y con la colonización 
y fomento del distrito inmediato de Osumacinta, 
el Estado naciente florecería y aproximaría, por 
tierra^ por mar, frecuentes y activas comunica- 
ciones con los Estados de Chiapas , Tabasco , 
Oaxaca y Veracruz , porque el genio de sus ha- 
bitantes, naturalmente Inclinado á la marina, no 
dejaria de impulsarse y cobrar brio con esta me- 
dida , y los esfuerzos de la administración de ua 
gobierno local, activo y celoso de sus adelantos. 
El territorio de Colima, colocado en medio de 
los máximos Estados de Mechuacan y Xalisco , 
si progresa y adelanta en la carrera de la civili- 
zación que se le ha abierto, conviene á la política 
de la federación elevarlo á la categoría y rango 
de Estado, agregándole el partido ó distrito de 
Cohaguallana , y las demás poblaciones cercanas 
del grande Occéano, enclavadas en la jurisdicción 
de Mechuacan , relacionadas con el importante 
puerto de Manzanillo , que importa á los pro- 
gresos de la marina nacional , fomentar en aquel 



79 

eseeleute puerto! y unirle lo* distrito* di ftapot- 
lan f 1 grande y y Amóla ¿ Tusoaouexoo, contiguo 
il Manianillo perteneoientes á Italiseo. Lo po- 
blado* de Meehuaean en t8o3, montaba A trc* 
cíenlas treinta y seis mil almas, y la de Xaliseo, 
i mas de seis eienlas y treinta mil j y aunque la 
de aquel no haya hecho grande* progresos , á 
causa de *ui padecimiento* en la guerra de in- 
dependencia , no debe bajar de quinientas mil 
en la actualidad j y la de este , que ha sufrido 
poeOí a*eendera A un millón, con una superitóle 
de oerea de diea mil leguas cuadradas. Asi pues, 
ni el uno ni el otro Kstado barian un gran 
sacrificio cediendo al de Colima aquello* terreno* 
mae lejano*, que no les haeen falta , y que eon 
esta medida, un gobierno loeal eoneentrado, 
animaría , darla vida y un movimiento saludable 
á las eomunieaeione* y relacione* de oomereio 
activo á beneficio de todo* j e*peeialmente si lo* 
habitante* del nuevo Estado, poblando su puerto 
de Mau»anillo,e¡vilittan *u población y se aplican 
ni eultivo eomenxado del eaeao , y A otro* ramo* 
que crecerán , y e*tenderán el comercio de ea- 
¿otage á lo* puerto* de lo* Estados oeeeánioo* 
vecinos, 

El vasto y poblado Kstado de Menino , á pe*ar 
de la desmembración de su antigua capital, supo- 
niendo que ella le baya arranciado dos dientas mil 
alma*, teniendo, como tenia en iBoJ, una probla- 
oion de mas de un millón y medio , en el dia no 



8o 

debe dejar de coatar coa cerca de dos millones , 
ep una área de 5,937 legua» cuadradas , poblar 
cion gumameate desnivelada coa el justo media 
que la política de la federación debe buscar f y qo 
seria pernicioso, sino muy útil á sus habitantes, 
inclinarse á formar dos Estados designados por 
la naturaleza de su topografía, y los intereses fu- 
turos de su comercio y civilización. 

-Los distritos importantes que abrazan y ferti- 
lizan los hermosos y opuestos ríos de Mescala 
y Tula, destinados a ejercer un dia un alto in«- 
flujo comercial, por. la oportunidad de sus co • 
municaciones internas, que al fin perfeccionaran* 
AO muy tarde , los progresos de la civilización y 
cultura , abriendo aquellos canales naturales coa el 
auxilio de la industria y el arte , parece que de- 
mandan la subdivisión del Estado de Mélico 
en dos secciones siempre grandes, y muy con»* 
venientes á la armonía y equilibrio federal. 

El grande Estado de Puebla (que debería 
adopt&r el nombre glorioso de Cholula , en ho- 
nor de aquella célebre y antigua república y su 
grandiosa pirámide), con una población quisa 
de millón y medio , puesto que en 1 8o3 coataba 
coa ocho cieatas trece mil y tres cien tas, y una. 
superficie de 2,696 leguas cuadradas, no obstante 
la subdivisión de ninguna importancia ni tras- 
cendencia pública del territorio de Tlaicala» 
constituido por la influencia del espíritu del fe* 
voritismo, que acordaba el gobierno opresor á la 



8i 

antigua traición de sus indígenas, es también 
muy desproporcionado á la balanza del sistema 
político de los Mexicanos, y no seria ajeno de 
•us propios y verdaderos intereses, y de los de 
la federación , reunirle el distrito contiguo á sus 
puertas, y enclavado en su propio corazón, como 
una permuta por los distritos del sur, que por 
Ghilapa y Tlapa, están, por su naturaleza, como 
oonvidando á formar un estado oocéanico inter- 
medio entre Oaxaca y el indicado en las márge- 
nes del Mescala, con cuyas providencias y la 
creación del territorio de Texas , rio Bravo del 
norte, el de las Balsas ó Colorado de occidente, 
Goazaooalco, y el cultivo de los distritos de 
Apaohes, Timpanoyos y Osumacinta, no sola- 
mente se llegaría á asegurar el justo equilibrio 
de la federación mexicana, sino que también se* 
rían infalibles sus creces y la afirmación de su 
integridad territorial. 

Si la confederación mexicana considerada en 
general, necesita de una subdivisión legal y ra- 
zonada, acomodada á la topografía natural de su 
suelo, trazada en consonancia con las exigencias 
y esencia del sistema federal , y calculada sobre 
bases mas sólidas y convenientes á unas institu- 
ciones, que los Mexicanos están comprometidos 
y en el deber preciso, no solamente de sostener 
á todo trance, sino aun á costa de los mas gran- 
des sacrificios y desprendimientos, á propender á 
sus creces gradual y progresivamente , de manera 

6 



82 

qué fortificando el régimen político constante- 
mente, tienda este al aumento y creación de 
otros Estados, para que á la vez apuntalen el gran 
cuerpo social, y alimenten el principio vital fede- 
rativo, algunos de los Estados en particular de- 
mandan igual conbi nación, que si bien es menos 
urgente , no por eso deja de interesar á la admi- 
nistración espeditiva y local de ciertos pueblos , 
que como entre otros, los del departamento de 
Tuxpan, por la naturaleza de su posición y rela- 
ciones , pertenece al estado de Zempoala , deno* 
minado de Veracruz, y está anexo al de Chólula, 
llamado de Puebla , en contraposición del terri- 
torio de Pero te , que por los mismos principios 
naturales le toca á Cholula, y las estrañas anoma- 
lías lo agregaron al de Zempoala. La simple y lisa 
permuta del uno por el otro, hecha entre ambos 
Estados,, es tan obvia como racional, y con ella los 
Estados interesados nada perderían; ningún sa- 
crificio ni gasto exibirían, al paso que redon- 
deando su territorio á los naturales y justoslímites, 
los respectivos habitantes, á no ser que desconoz- 
can sus verdaderos intereses, ganarían mucho en 
su régimen interior y adelantos sociales. Por 
analogía de principios , esta medida es aplicable 
al distrito de Istacomitan, que ubicado en el 
estado de Tabasco, pertenece á la jurisdicción 
del de las Chiapas, a pesar de que sus comunica- 
ciones con este estén interrumpidas , por la gran 
cordillera, y sin caminos, todas sus relaciones 



83 

sean fáciles y rápidas mediante la navegación de 
los ríos con Tabasco. El estado Chapaneco, agre- 
gado f reunido por los vínculos mas estrechos 
y naturales á la confederación mexicana, per» 
deria muy poco y ganaría mucho cedfendo Ista- 
comitan, siles posible en cambio del distrito lito- 
ral de laguna de Términos sin perjuicio de la 
creación del distrito contiguo de Osumacinta, 
pues aun cuando este departamento depende 
ahora del estado de Yucatán, en virtud de una 
resplucian legislativa del congreso de la Union, y 
en algún tiempo estubo agregado á Tabasco, 
quien tubo autoridad para segregarlo sin utilidad, 
puede muy bien facilitarlo en indemnización de 
Istacomitan ¿ las Chiapas , y con utilidad de los 
intereses -grandes de la federación, y los particu- 
lares dé los Chiapanecos , ligar mas y mas este Es* 
tado, constituyéndolo de interno en uno délos 
atlánticos marítimos , con tanta mas ventaja pura 
la nación, cuanto que siendo Yucatán Estado lito- 
ral y abundante de puertos, en nada se perjudica, 
y se es tiende la órbita de las secciones que se de- 
ben procurar al aumento de la población litoral ^ 
y á la creación de los elementos de la marina. No 
hacernos mérito de la agregación de Huiniangui- 
11o á Tabasfco, porque por ciertas rivalidades, sus 
habitantes desconociendo sus intereses, lo repu- 
gnan. Guando la ignorancia desaparezca y la 
razón triunfe, esta reunión natural se consumará, 
y entonces el estado de Tabasco ( uno de los mas 



8$ 



"■ "ti;! ii ', j :; ' ; " r- , ■■■ : Tí a 



De la necesidad de la economía 
administrativa . 

Luego que los hombres pasan del simple es* 
tado natural, ó del pupilage, á la emancipación y 
régimen social regular , reconocen como unajlp 
sus primeras necesidades el establecimiento 4é 
cierta autoridad pública administrativa que ¿ su- 
perior á todo otro poder, dirija la sociedad, 
asegure el libre ejercicio de los derechos y Saeta» 
de sus miembros, y llene por su parte los deberes 
inherentes á tan delicado encargo ; resultando 
de este primer paso , base de toda asociación, la 
satisfacción recíproca de todos los hombres reu- 
nidos. La legitimidad de esta autoridad, fundada 
en el interés común que precede á su estableci- 
miento, se apoya en la voluntad de los subordi- 
nados , y por una consecuencia necesaria , en el 
pacto autentico que resulta de la sanción de la 
constitución fundamental, que exige magistrados 
y empleados para su custodia , y la observancia 
y ejecución de las leyes emanadas de ella; y sefcn 
•las que fueren las denominaciones de los ciuda- 
danos investidos con el carácter público y su- 
blima de ejecutores de las leyes, y administra- 



8 7 

dore9 de la justicia , como garantes de todos los 
bienes sociales , demandan consideraciones , 
miramientos y una retribución honorífica, propor- 
cionada a sus servicios y la eficacia y celo con 
que se supone deben desempeñar sus destinos , 
ó hablando con mas propiedad , sus deberes , 
puesto que los depositarios encargados del poder, 
si cumplen con rectitud sus grandes encargos , 
sin otros goces que la obligación de llenarlos , 
primero contraen deberes positivos que dere- 
chos , al paso que los derechos de los otros ciu- 
dadanos» son condiciones preecsistentes, aunque 
corrqlativas á ciertas obligaciones Comunes, por- 
que los obtienen directamente de la naturaleza , 
y las autoridades los reciben de la sociedad que 
les eleva y sostiene ante todas cosas para que 
cumplan las obligaciones impuestas por los aso- 
ciados. Los gefes de las naciones no reciben pues 
el ejercicio de sus funciones para ostentaciones 
pomposas y fútiles , sino para desempeñar y 
cumplir graves y augustas obligaciones á bene- 
ficio del pueblo, cuya reunión y consentimiento, 
si les confiere el poder , la autoridad y una le- 
gítima recompensa á sus importantes y útiles 
servicios , también les exige severos cargos, 
' grandes retribuciones y mucha actividad de ac- 
ción ea el obrar , porque los magistrados no so- 
lamente son responsables por 1q que hacen mal , 
sino por el bien que dejan de hacer. « Guando 
» Telémaco descendió al reyno de Pluton (dice 



88 

» Fenelon eo su inmortal obra ) á buscar á Ulí- 
» ses 9 habiendo entrado al lugar del averno , 
» donde se castigaban los malos reyes , vio que 
» muchos de estos eran severamente atormen- 
» tados , no tanto por los males que habian in* 
» ferido , sino precisamente por los bienes que 
» habian dejado de hacer. Los crímenes que co*- 
» meten los hombres ( continua el mismo autor ) 
» que provienen de la negligencia é inobservan» 
» cia de las leyes , se imputan á los reyes que no 
» deben reynar sino con el fin de que las leyes 
» gobiernen por su ministerio. » Esta es una 
lección dé moral aplicable á todos los magistral- 
dos de la tierra. 

Los legisladores de México no desconocieron 
estos principios en armonía con las máximas 
sanas de la moral y la política, y al demarcar 
sus deberes á los magistrados de la república , 
les dispensaron consideraciones y el honorario 
correspondiente á su rango , y á los servicios 
inherentes al tamaño de su importancia , sin 
ninguna demasia. Algunos estfangeros , mal in- 
formados ó prevenidos contra la nación, han su- 
puesto en sus abultadas relaciones , abusos en 
esta parte, afirmando que los Mexicanos mas 
ávidos y aspirantes que patriotas , se distribuyen v 
el tesoro público con escesivas dotaciones y una 
clientela inconsiderada de empleados inútiles y 
perniciosos á lá administración, llegando hasta 
el estremo de hacer la apología del sistema co- 



89 
lonial, y como á preferir el régimen monstruoso 
y absoluto de la dependencia ignominiosa , por 
uno que otro desacierto que en el ensayo dq la 
libertad habrán notado , sin advertir que todos 
los pueblos, en su infancia, cometen errores api} 
úa intención; y en cuanto al punto de los sueldos 
crecidos de que inculpan á los Mexicanos, están 
muy equivocados ; cotejen sino la lista civil de) 
gobierno colonial , y encontraran que el sueldp 
de los virreyes montaba á sesenta mil pesos , y 
muchas veces á ochenta ipil ademas de sus grary- 
gerias vergonzosas j los presidentes comandantas 
generales, á ocho mil; los de los oidores é inten<- 
dentes , á seis mil ; al paso que la dotación del 
presidente de la república, con superior dignidad 
y rango , como pnojer gefe de una nación, res- 
pecto á la de un procónsul, no escede de treinta 
y seis mil ; el de sus secretarios , de sejs rail x y 
los gobernadores y comisarios generales de los 
Estados , no reciben mas de cuatro n^j y §i lfl 
conbinacion del sistema republicano federal bp 
exigido en su administración , mayqr n amero de 
empleados > esto no es una invención de los 
Mexicanos; todas las naciones emancipadas ( y 
constituidas , por su propio decoro 9 4ig<ú{J$d y 
conveniencias públicas , tienen precisión de a,u- 
. mentar ; *l número de sus magistrados y em- 
pleados subalterno^ , y por CQfi&iguie^? , d¡e 
acrecentar sus gastos; pero en general esta^^ 
cesidad no es un mal sino ut\ beneficio , cua^flo 



9° 
los destinos se calculaa y nivelan con las venr 
tajas y utilidades que resultan á la causa pública 
y pueden reportar los pueblos. Es cierto que en 
los . tiempos de ignominia y triste memoria , la 
lista civil y militar se cubría con diez y medio 
millones de pesos , y en la actualidad quizá as- 
ciende á mas de diez y seis millones j mas esto 
es consiguiente al estado de guerra y al aumento 
del ejército , que en tiempo de la dominación no 
pasaba de diez mil hombres , y ahora monta á 
cuarenta y cinco mil; pero del deficiente que 
resultaba entonces del producto neto de las ren- 
tas de México, ascendiente á veinte millones de 
pesos , pasaban á las cajas de Madrid , seis mi- 
llones, y tres y medio en clase de situados a otros 
puntos! ultramarinos , mientras que con la inde- 
pendencia , aun cuando se absucrban en los 
sueldos de los empleados, domiciliados, los gastos 
de las atenciones de la guerra y algún fomento 
á los ramos úef industria y educación , siempre 

tedan ten circulación , y al fin aumentan y 
Ificán ; * ltís capitales '-y laí riqueza pública del 
^ís/*No : hky pues motivos fundados para incul- 
£attÉrós,¿óbíre 'este punto ; y si existen en la ad- 
ministración < de la Union , algunos empleados 
subalternos y ^perflubs , son de aquellos mez- 
[huios que el foVoritismo de algunos secretarios 
; gefes de oficinas han introducido en general 
ifr&tllfes y perniciosos , porque ademas de que la 
¿fcéf jróHa dé éísofe j^VenésT soldados de á trescientos 



•+. 



9* 
ó quinientos pesos, ignoran hasta los rudimentos 
de ortografía y gramática , no se puede contar 
con ellos para cosa de provecho , y distraen con 
sus, disparates y ' atolondramientos , la atención 
de los oficiales de las secciones, reduciendo estos 
ó abollen dolos, lejos de sobrar empleados, faltan 
otros indispensables á los ramos del fomento. 
Cbn tatas economías, y la providencia de no 
gratificar con dietas á los diputados y senadores, 
smo durante el tiempo de las sesiones , el ar- 
reglo y diminución del ejército habrá re- 
cursos sobrados, tal vez sin necesidad de? nuevas 
contribuciones para formar direcciones 'delfo* 
mentó de 1a industria, de la instrucción , policía 
y estímulo de las ciencias •; las artes y- oficios '¿-do 
la! abertura de caminos y canales , de la coloni- 
zación y afirmación en grande, de las fronteras^ 
poneos litorales • abiertos at comercio , : del piando 
de árboles y conservación de los bosques, y en 
sorba v » db todos ; aquellois objetbs descuidados 
por el antiguo régimen > y absolutamente snece¿- 
sarkü ¿ 'la ¡prosperidad y ama al iwniQT tteila 

■ Respecto' al sistema de percepción y: economía 
administrativa ,': ó aplicación ' de lbs íni^isti^udos 
al cumplinüenSbode 6tis deberes , después í de ^a 
mdépetadencid ; sfetttf se fea fenéjoradó mnbbo<ao 
pueüeo^er peor-qiie)eb seguido* jior? ¡el gobierno 
cok>mu* ^qalsen' «¡entir 1 del céfebre sabi^ barón 
db< HtunbtfH ; ¿aoMaba' >éb oosw del cobró* de 



los impuestos, al esceso tle 25 p. %, es decir, 
mas que el duplo de lo que cuesta en Francia, y 
sobre los agentes españoles (continua el mismo 
autor) •( la prodigiosa canutad de empleados , la 
» ociosidad mas grande en los que ocupan los 
» deslinos superiores, una cstrema complicación 
» en la administración de la hacienda , hacen el 
» cobro de las contribuciones tau lento y difícil, 
» como vejatorio al pueblo mexicano. » 

No se puede negar , y es preciso cegarse para 
suponer que los Mexicanos no han ganado nada 
con la independencia, cuando ademas de haber 
sacudido un yugo vergonzoso y cuhiertose de 
honor y gloria, rescataron y cuentan con una 
patria cara, se gobiernan por sí mismos, y todos 
sus administradores á porfía han aliviado las 
pesedas é ignominiosas cargas , aboliendo al- 
gunos tributos y muchas contribuciones y estan- 
cos an ti -poli ticos y an ti-económicos , que como 
los que agobiaban á la minería y embarezaban 
la amalgamación de los metales preciosos , in- 
ventados por la rapacidad del fisco de los Espa- 
ñoles , han desaparecido ; y á pesar de que los 
atrasos consiguientes á toda revolución , y la 
salida súbita de mas de cien millones de pesos , 
que ha arrancado la ignorancia de algunos y la 
mala fé y tenacidad de otros , del seno de la 
patria , y circulan entre nuestros enemigos ó en 
países estrangeros , no han permitido mayores 
adelantos , lo cierto es que México ha mejorado 






9 S 

mucho, no obstante sus disensiones , y si sus 
magistrado* se aplican á las mejoras sociales f y 
sostienen el orden público con la observancia 
estrióla de la justicia y las leyes , los Mexicanos 
no retrogradaran como hubiera acontecido con 
la dependencia de España. 

A Jos que calumnian á la nacioci , pintándola 
en una desmoralización completa, y á lbs Mexi- 
canos inclinados esclusivamente al vil interés de 
enriquecerse á espensas del tesoro público, des* 
nudos del amor patrio, de conocimientos y espí- 
ritu nacional, se les debe poner de frente á pecho 
descubierto, las virtudes y el desprendimiento 
de la mayoría de los personages mas influentes 
en el teatro de nuestra revolución, en cuyo curso 
(y esto se repite con una satisfactíion pura y 
quizá única en la historia de los nuevos Estados) 
ciertamente ninguno ha atesorado, La medio* 
cridad en que viven, atenidos á su corto sueldo, 
los generales Teran , Bravo , Bustamante i Bar- 
ragan , Rayones , Michelena , Pedraza , Santana , 
Muzquiz, Anaya, Parres, Victoria y otros (escep- 
tuando al general Moran , que pudiente por su 
casa , ha servido constantemente gratis destinos 
importantes) que son los que mas se han dis- 
tinguido y figurado , todos por sus servicios á la 
independencia , y los mas por su amor al orden 
y á la libertad , es un testimonio público contra 
semejantes imposturas , pues lejos de haberse 
enriquecido, como lo hicieron muchos generales 



94- 

ygefes españoles ^oú; rapacidad, por el contrario, 
I09 mas de ello? han descuidado su corta fortuna, 
heredada de sus mayores , por atender: a los 
cargos públicos que les ha conferido la patria ; 
y digasé lo que se quiera por los que no saben 
apreciar el honor nacional , por los difamadores 
del general JVlichelena, la verdad es que el dinero 
lio se puede ocultar; que se cuente uno que otro 
peculato mezquino, que no falten ineptos dila- 
pidadores, díscolos y ambiciosos, factores y pro- 
vocadores de asonadas y saqueos , es cosa que se 
comprende fácilmente por el filósofo observador 
que no ignora que todas las revoluciones tienen 
sus periodos febriles, sus páginas, sus fasces y por 
último sus crisis. 

Los declamadores cáusticos de los defectos y 
calamidades de México , olvidaron que allí han 
regido y dominado las desmoralizadas autoridades 
y mezquinas leyes de una nación que, en concepto 
del ilustre defensor de los derechos de América , 
el señor de Prat , por sus peregrinas doctrinas y 
pésima administración y atrasos , mas bien per- 
tenece á África que á la. culta Europa; y al pon- 
derar nuestras disensiones, sin duda no recuerdan 
las horribles escenas que refieren las historias de 
las grandes revoluciones de Inglatera , la. del 91 
en Francia,. pintada con horrores y sangre por el 
elocuente JOesoduarts, la antigua de Polonia, las 
de España en nuestros dias, y las de todas las 
naciones qué nos avanzan muchos siglos en anti* 



<* 



güedad f esperiencia y civilización , y con todo 
han escedido á México en todo género de aten- 
tados y desaciertos. 

Por último , si en la administración local de 
algunos Estados , existen demasias con respecto 
á sus empleados en los tribunales de justicia , y '' 
en el gobierno , reduciéndose , como es de es- 
perarse en los Estados pequeños, el número de ,. ■,'■' 
los jueces superiores, á cinco, y en los grandes, *\ 
á siete; luego que se modifiquen los códigos y 
se abrevien los procedimientos y tramites^ em- 
brollados de la legislación española, se supriman 
los vice-gobernadores á sueldo, y se dicte la 
medida arriba indicada, sobre no dar dietas á 
los diputados en las vacaciones, la administración 
de estos sera mas económica , y los ahorros que 
resulten se aplicaran á objetos de educación y 
fomento , y al exacto pago de los contingentes 
que el pundonor y delicadeza de los Estados 
exige, convencidos de que la federación no puede 
subsistir sin que las partes que la componen y 
representan , contribuyan por su parte al soste- 
nimiento de su punto céntrico que tiene que 
cubrir los réditos y amortizar la deuda pública : 
ellos no deben olvidar esta máxima del profundo 
Maquiavelo, que las grandes sociedades no 
pueden permanecer privadas de una cabeza 
ó punto de unidad de acción fuerte sin 
esponerse. Un gran rio (dice un político mo- 
derno) que crece y se fortifica con la reunión de 



9« 
las aguas que le tributan los ríos adjacentes, for- 
mado! de una infinidad de riachuelo! , es la 
imagen de una confederación bien conbinada. 
Un rio grande , dividido en mucboi pequeños 
ríos, escapándose de su manantial ó cabecera 
matriz , te debilito sin cesar , y al cabo te corta 
ó te teca : esta es la verdadera imagen de una 
sociedad egoísta, 6 de la confederación sin equi- 
librio y de existencia quimérica. 

Para dar una idea de la teoría focal del go- 
bierno español en México , consignamos aquí el 
inventario de su* estancos y contribuciones desa- 
parecidas en la mayor parte con la adquisición 
de la independencia. Contaba su administración 
complicada y dispendiosa , cotí los estancos de 
azogue , de alumbre , de nieve , de naypes , de 
juegos de gallos, de cobres, de cordobanes (estos 
dos se babian abolido antes de la emancipación) 
con los asientos ó estancos monopolizados de 
bulas de cruzada , de pulques , vino mescal , de 
oficios vendibles y renunciables , bancos de pro- 
curadores, oficios públicos y escribanos y curiales 
denominados de provincia; ademas de los estancos 
formales de tabaco , salinas y pólvora , todavía 
existentes , pero que los Mexicanos no tardaran 
en abolir. La afrentosa contribución del tributo, 
es verdad que desapareció en tiempo de la cons- 
titución española ; pero ella hubiera sido resta- 
blecida sin la independencia. La alcabala, exis- 
tente por desgracia aun, llego, en la última época 



97 
de la dominación, basta el i(i p. «/„, y en la ac- 
tualidad no escede del r > p. %. Muchas de las 
onerosas qontribuciones afectas á la amalgama- 
ción y procedimientos de los metales preciosos , 
han sido abolidas y ya no existen los directores 
de aduanas y loterías, los tribunales de cruzada, 
de asientos de tributos, y de la inquisición, com- 
puestos todos de un administrador superinten- 
dente, un fiscal , un escribano, un miuistro eje- 
cutor, un tesorero, varios oHciales subalternos y 
muchos escribientes , unos y otros en general 
Europeos. 

Los diversos departamentos ó distritos que 
forman los Estados , dirigidos antes de la inde- 
pendencia por uua clientela de favoritos igno- 
rantes y ávidos , con el título de subdelegados , 
que reunian monstruosamente las autoridades 
gubernativas de policía , justicia y hacienda , sin 
dotaciones, y con el 5 p. %, de los tributos que 
cobraban vejatoria y arbitrariamente , constitu- 
yéndose en el hecho tiranuelos y monopolistas 
absolutos de la suerte y el sudor de los pueblos; 
en la actualidad se administran por ge fes y jueces 
letrados , independientes entro sí , pagados de 
los fondos públicos, con absoluta prohibición de 
comerciar. Y todas estas mejoras ¿se gozarian 
por ventura en México sin la independencia y 
las instituciones federales ? 



9» 



(III) 

i De las convenientes relaciones con las poten- 
cias estrangeras. 

Aunque el esencial deber y obligaciones pri- 
mordiales de los depositarios del poder de una 
sociedad recientemente emancipada y constituida, 
sean dedicar toda su atención á la observancia 
de las leyes , consolidación del régimen político 
y sostenimiento á toda costa del orden público, 
mediante el libre ejercicio de su autoridad legal, 
y la cooperación y goces de los derechos espe- ' 
ditos de los ciudadanos; sin perjuicio de estas 
bases capitales , los principios de conveniencia 
y política generalmente recibidos entre las na- 
ciones , y el encadenamiento y enlazo de los 
intereses de todas las sociedades , exigen por una 
consecuencia necesaria á su propia conservación, 
comunicaciones y relaciones de buena correspon- 
dencia y amistad» mas ó menos estrechas con las 
potencias vecinas , y con aquellas que por la na- 
turaleza de su política y posición en el orden de 
los acontecimientos presentes y futuros , pueden 
afectar y ligar de algún modo sus iutereses con 
los de la nación, ó por el contrarío perjudicar, 
•i no se atienden, á la causa pública. Estas rela- 



\» 



2J9 

ciooei loa tanto mas indispensables u mn pueblo 
paciente 1 cuanto que , constituyendo el derecho 
de gentes , por su órgano bc estipulan y alcanzan 
tu* goce* 1 y los derechos y ventajas que por la 
naturafosa y la equidad tienen y sou inherentes 
i todas las naciones. Mas sin embargo de esto, 
ua gobierpo nuevo, al establecerlas, no debe 
perder de vista que el resultado de sus negocia- 
ciones sera mas ó menos elieaz y saludable a sus 
justas pretensiones , cuanto sea el grado de esta- 
bilidad moral y fuerza física con que se proseóte, 
y el reajze de las cualidades de los agentes á 
quienes se cpníicn ; puesto que los fastos de la 
historia antigua y moderna nos enseñan que el 
/éxito da muchos negocios ha dependido en parle 
40 la habilidad de los gobiernos y las circuns- 
tancias eventuales , sin cuyo aprovechamiento, 
que ion el espediente mas efectivo y dependiente 
délos hombres de Estado, parecería increíble que 
unas asociaciones tan reducidas como las repú- 
blicas de Holanda , Yenecia , Genova , y sobre 
todas Pisa , hubieran llegado, en la época de su 
florecimiento, á nivelarse con las potencias mas 
poderosas de Europa, y aun á iníluir en las tran- 
sacciones y cuestiones mas importantes de las 
HgW que se formaron en su época. A las circuns- 
tancias y á la activa sagacidad de los diplomáticos 
a nglo- americanos , mas bien que ti su poder de- 
bieron sin duda su engrandecimiento territorial 
los Eüadot-Unidos de América 1 pero sin ostabi- 



100 

lidad y buen orden parecería imposible que á lo§ 
veinte y cinco años de su existencia , hubieran 
podido anexar á su vasto imperio y afirmar , sin 
disparar un tiro , la estensa é importante región 
que abraza el Misisipi , y poco tiempo después, 
el interesante puesto de la península de las Flo- 
ridas , que les ha abierto la puerta del grande 
Occéano, y dado una de las llaves del seno mexi- 
cano, por cuya conservación habian hecho antes, 
España é Inglaterra, grandes sacrificios. 

La república mexicana, colocada acia el centro 
de América, entre una grande potencia y varias 
naciones nuevas hermanas , que pueden llegar 
un dia á ser poderosas , si se atiende á sus ele- 
mentos materiales, dominando el grande Occéano 
y una parte del Atlántico hasta el seno mexicano, 
con una estension litoral de mas de 35o leguas, es- 
celentes puertos sobre el Pacífico , y varios ríos y 
radas abordables en las regiones atlánticas ; una 
superficie de mas de 120 mil leguas cuadradas 
de terrenos pingües , amenos y de un aspecto fí- 
sico y temple admirable y delicioso, con una 
masa de población de mas de ocho millones de 
habitantes , que con los progresos de la civiliza- 
ción y el estímulo de la radicación de familias 
estrangeras útiles y laboriosas , llegará á multi- 
plicarse prodigiosamente, y aumentar por el des- 
arrollo de los gérmenes de su riqueza territorial, 
sus consumos y relaciones activas de comercio, 
necesariamente debe entablar y sostener diversas 



MU * 

y intentas uegouiuuionen y ndumonen de polUioa 
traieendenlal y eotnemul, porijue m ponieion y 
eonvenieneiai no le permitan uinlurne y redu- 
eirne á una exinlenciu punivu y egointu , ipie evU 
dentemente perjudwuriuo mu honor y nun nutura- 
lei interesen y iltirrrliui*. Kn mmneuuenuiu uon 
enton nrineipion, y non arreglo á I un iuterenei 
y dentíao* granden de Manicio, en armonía eon 
loi de la gran uoufedtirueiou umeriuunu , que 
parecen iudiear lu homogeneidad y nitnputiun del 
origen , el idioma, lun nontumhren, lu religión, 
lai inititueiouen y lu idmitidud du Ion priueipion 
de la eauíu que nontienen Ion uuevnn Kntudon, el 
gobierno mexicano pureoe denignudo eomoel man 
á propónito puru traxar lu línea de nutun eonmnl- 
oaeionen nintamuliuamenta, non lu mira de Ir ule- 
jando de Améritm lu inílueneiu y lu preponde* 
ránula de la inquieta poliüoude Kuropu, mediante 
la eooperatnon de todon Ion Kntudon ügadon por 
la man eitreohu uliuuxu tptti libren figuran en el 
mundo de Colon, 

La veeiudad y lu analogía de lun inntitueionen 
de Mánieo y Ion Kntudon- IJuidon de Ajuéritut, Ion 
interesen de eouiercio y lun mAximun de unu nuuu 
políliea, eenvenientan ul nontenimieuto del repono 
y Ja pande Ion Kntudon del nuevo mundo, lájon 
de provoeur rivalidades y antiputfun perniuionun, 
entre eiton don gruuden Knludon, puntee que exU 
gen, oohio uu deber nugrudo, ú Ion unuurgudo* 
de mi deiliuon el mantener lu mun nordiul inte» 



102 

lígeüciá y recíproca armbttía , tfscitatido una fli- 
ston dé benevolencia cutre áriibas taátiontfs fuer- 
temente interesadas en adunare y etotfeüdfertfe 
sobre los puntos capitales de su mutua seguridad, 
de sus adelantos y florecimiento, á fin de aSpfrát 
un dia, á la cabeza de todos los Estados ameri- 
canos libres y bien ordenados, por su influencia, 
á neutralizar el predominio europeo en el nttevo 
mundo, y á mantener en equilibrio la balanza 
de sus intereses generales y los negocios y dere- 
chos peculiares de cada Estado, eta fuerza de stifc 
benéficas mediaciones y el desarrollo de una 
sabia política. « ¿Cuál es la regla de una sabia 
» política ? dice Cicerón en el libró de las leyes* 
» ninguna otra que ser justo. Toda ley que nd 
» ¿e ftinde sobre el modelo de esta ley , la tntó 
» antigua , <¡{ue nace con nosotros , que está im* 
» Mresa en todas las al m ais, no merece el nombré 
» de ley con mas título qué aquello que se hu* 
» biera resuelto en una asamblea de ladrones f 
» salteadores. » 

La cuestión del arreglo de límites , aunque es 
de importancia y gravedad para los Mexicanos , 
fes de poca entidad para los Atrglo- Americano* , 
ti ¿é reflexiona que aquellos Estados , cotí 'poco 
más dé un terció de población que México, 
p'OSeen yá mas que el duplo de superficie terri- 
torial, y aunque en general sea ménós productivo, 
lá oportunidad de sus rios navegables, lab llanu- 
ras, y la actividad y erférgfa dé sus Watttfáles^h 



io3 

elementos físicos y morales mas eficaces para 
acelerar la población y el cultivo. La transacción 
de límites es pues fácil y de un interés muy 
secundario' para los Estados-Unidos , en compa- 
ración de su comercio y el noble objeto y fin de 
sos relaciones con México , para suponer ó ima- 
ginar que su arreglo amigable , y las medidas de 
seguridad que adopten los Mexicanos para afir- 
marlos, alteren ó entibien en lo mas mínimo, 
las mas estrechas relaciones de amistad, comer- 
cio» buena vecindad , y mutua , franca y sincera 
correspondencia. Conforme á estos principios, 
los administradores de México deben considerar, 
como una de sus primeras obligaciones , el cul- 
tivo de la amistad con los Estados-Unidos de 
América , manteniendo constantemente cerca 
de aquel gobierno, un agente diplomático de 
cualidades sobresalientes ; y luego que dirima y 
deslinde sus límites mas naturales , por tratados 
públicos terminantes, debe también ocurparse 
en afianzarlos, desplegando medidas eficaces que 
tiendan al aumento de su población, cultivo y 
seguridad futura , que son las garantías mas po- 
sitivas para su conservación j persuadiéndose que 
las transacciones no son infalibles cuando falta 
la energía y el vigor para hacerlas cumplir. « Por 

* solemnes y sinceros que sean los tratados ( dice 
» el historiador Goldomitlls) entre las naciones, 

* dios no pueden ofrecer sino una muy débil 
» barrera contra los intereses , inclinaciones ó 



104 . 

» las prevenciones de la rivalidad de los pueblos ; 
» ellos ceden muchas veces á las miras ambiciosas 
» de los encargados de la dirección de sus con- 
» se jos. » 

La república de Centro-América, limítrofe por 
el rumbo opuesto , parece destinada á seguir la 
estrella de México , y por su posición y circuns- 
tancias particulares , á pesar de la antipatía que 
afectan algunos de sus administradores inesper- 
tos, los bienes y los males que se disfruten ó 
encorben á México , refluirán en su salud ó en 
su perjuicio j y digase lo que se dijere , un Es- 
tado pequeño y sin rentas , no es ni puede ser 
verdaderamente independiente en un sentido 
tan rigoroso que no necesite del auxilio y poder 
de sus vecinos mas aproximados para asegurar 
su existencia política. Estos cuerpos, semejantes 
á los satélites, no pueden menos que girar al re- 
dedor de sus planetas. México sera por mucho 
tiempo el Júpiter de Guatemala j y no tiene otro 
interés, desde que con la mejor voluntad reco- 
noció auténticamente su emancipación , que el de 
verla feliz y prosperar. Un tratado especial de 
amistad íntima , y la residencia de un ministro 
hábil que trabaje en obsequie/ de los Guatemal- 
tecos , y en inspirar confianza y borrar hasta de 
la memoria esa suspicacia y susceptibilidades de 
algunos de los hijos de Guatemala contra los 
Mexicanos que tienen el vergonzoso é ignoble 
fcrígen de las preocupaciones y falsa política , que 



io3 

dejaron por herencia tune» tu lo* ceñudo* domi- 
nadores , para dividirnos y devorarnos , llenará 
eito* objetos. 

El arreglo definitivo de los limites mas natu- 
rales entre ambos Listados , bien examinada la 
cuestión , es no solo fiíeil sino sencillo , cuando 
*e considera que la región de las Ghiapas, encla- 
vada entre Yucatán , Tabasco y Oaxaca, por su 
topografía 9 relaciones ó intereses de comercio , 
se afecta y engaza (briosamente á la confederación 
mexicana, Estas relaciones , superiores á todo 
otro derecho consuetudinario , se han pronun- 
ciado ya en i8q4 por la libre voluntad de la ma- 
yoría de los pueblos de Chiapas , en virtud de 
un convenio entre México y Guatemala , y lo 
babia predieho antes el d r . Górdova , hombre 
instruido y de mundo , tjue á pesar de ser par- 
tidario de Guatemala, decia que las oommunioa- 
eiones y comercio de Cbiapas con su antigua 
Metrópoli , se reducían á traer de la capital los 
santos óleos en sede vacante; al paso que el 
tráfico era activo y de interés con Oaxaca y 
Tabasco. Los puntos culminantes que demarca 
la escabrosa sierra del Rosario acia las cumbres 
del pueblo de Chanda , ó sea la sierra de Cuchi*- 
matanes 9 y las cabeceras de los rios que se des* 
prenden de esta elevada montaña, acia el estable- 
cimiento inglás de Valiz , por donde corren los 
rios Bacalar y Hondo, hasta el Atlántico , y una 
linea tirada acia el pueblo de Güegüetlan, en 



el litoral del Pacífico , parece que son los puntos. 
que deben servir de base á esta demarcación fa- 
vorecida por la construcción geológica del país. 
Con la república de Colombia inmediata , 
México tiene intereses mas trascendentales que 
trazar, y el primordial es desearle su unidad á 
lo meaos con Quito ; y prescindiendo abora de 
las relaciones mercantiles existentes , aun antes 
de su emancipación , ( continuadas entre los 
puertos de Guayaquil y Acapulco , Maracaybo y 
Veracruz , á causa del consumo del cacao que 
los Mexicanos necesitan ; este tráfico eventual se 
suspenderá en fuerza de los adelantos del cultivo 
de este fruto en Tabasco , Guazacualco , Colima 
y otros parages que el gobierno deberá fomentar 
en su suelo natural y primitivo desde la mas re- 
mota antigüedad) una política previsora no debe 
olvidar que la población de Colombia (se entiende 
reunido á lo menos Quito ) aglomerada en los 
litorales, agricola y empreadedora , llegara un 
dia , por su despejo , el espíritu de cálculo y 
sus soberbios puertos, á formar una potencia 
marítima que en el caso de una guerra empren- 
dida contra México , cooperaría , coa el auxilio 
de sus escuadras , á cootrabalanzear los esfuerzos 
de cualquiera potencia , por la oportunidad de 
la conbinacion de las operaciones de ambas na- 
ciones en uno y otro mar , de cuyas ventajas ina- 
preciables no se pueden lisonjear otros Estados 
de América. Con la mira de prevenir estas ideas, 



muy potiblet ea el curso de Im acontecimiento* 
tattttiaooi, el gobierno mexicano tiene que tirar 
línea* mw en grande en el cultivo de la amistad, 
y ios transacciones con el de Colombia , y una 
íMMlldfed de aliarse y mantener un ministro 
ilustrado cerca de su gobierno. 

LfeS repúblicas del Perú y Ghili, engasada! 
mas de cerca con Colombia , no obstante la di$- 
tancia que las separa de México , no dejan de 
ligar tus intereses de algún modo con esto , puet 
aunque sus relaciones comerciales sean de poca 
monta, á causa de la edentidad de producciones, 
su situación , como potencias marítimas , y tos 
simpatías y causa común á todos los nuevos Es- 
tados 9 en el incidente de una desavenencia 
suscitada entre ellos , el gobierno mexicano 
acreditado, podría por la influencia de tul 
consejo» ofrecerles nnd cordial mediación , lo 
mismo que á las de Botívia y la Argentina. Así 
es que por tro encadenamiento político y natura!, 
México puede ligar sus intereses mas caros , con 
todoi los Estados de América , y llegar al ma- 
gnifico resultado de la creación positiva de una 
grtmta confederación en el nuevo mundo , que 
iniciada tea istmo de Panamá , tal ret estempo- 
ttJte&iftéritb , se trasladó A Tacubaya , y se desea 
su continuación por todo» Vos Americanos pen- 
sedorea , A Un de regulurranr definitivamente nn 
tribunal sttpremo t$ inexorable de pueblo* sobe* 
tnhoiyllbreí que arreglando el derecho ínter- 



io8 

nacional de los diversos Estados , uniforme las 
reglas de su conducta política esterior con res- 
peto á los demás , asegure y mantenga el reposo 
y la paz esterior é interior , y oponga un ante- 
mural á las pretensiones desmedidas que pretenda 
suscitar la Europa contra América , presentendo 
á un mundo de repúblicas, formando una fuerte 
liga invencible por sus simpatías , armonía y 
unión compacta que el gobierno de México está 
en el caso de agitar. 

Por no haberse llevado á su fin y grandioso 
objeto , el resultado de esta liga , con motivo de 
las disensiones de los diversos Estados america- 
nos, ellos se han puesto de peor condición, y de- 
savenídose algunos, la Europa ó sus reyes coli- 
gados discurrían ya, según los rumores diplomá- 
ticos y es casi como seguro que hubieran inten- 
tado su funesta intervención, si la gloriosa re- 
volución del pueblo francés no viene oportuna- 
mente á desconcertar sus ceñudos plañes contra 
la libertad del mundo , llamando la atención de 
los gobiernos despóticos , lo¿ cuales no pueden , 
ni podran transigir jamas de buena fé , con la in- 
dependencia y libertad de unas regiones que en 
general usurpadas , han dependido directa ó 
indirectamente de Europa, y tarde ó temprano 
escitaran una revolución general de principios , 
trascendentales á los pueblos gobernados según las 
máximas del pretendido derecho divino , que/ pa- 
rece caducar y reemplazarse por el axioma de las 



soberanía* nacionales. La América , haita la 
¿poca de la revolución del año de 1 83o , acae- 
cida en Parii, debió considerarse eomo aislada en 
su* principios; pero en la actualidad, aunque 
mas escudada con la opinión esparcida de los 
pueblos , no debe aun olvidar que los gobierno* 
de estos mismos pueblos \b son hostiles , y aun 
cuando , respecto á las naciones , la cuestión sea 
diferente , y no nos vean con ojeriza , incierta* 
todavía , y sin que les inspiremos mayor con* 
fianisa con una conducta mas arreglada, fuerte y 
legal , mientras ellas no sean libres , y de hecho 
su* mandatarios tengan d su disposición los re*- 
cursos forzados de los pueblos , debemos preca- 
vernos , reparando á la vez nuestros males y 
verificando lo que los reyes hubieran ejecutado 
(esto es , una reunión recíproca y eíicaa) y aun 
podrían practicar, si poruña fatalidad triunfan, 
y la lid del absolutismo se decide y pronuncia 
contra los principios liberales, Reúnase la Amé- 
rica , entre tanto esta cuestión en litis se decide , 
y apelando al proverbio del inmortal poeta Be- 
ranger , invoquense sus sublimes palablas consi- 
gnada» en estas magníficas frases : 

Peuples , formons une aainte allianoe , 
Et donnons-nous la main. 

Lo* embarazos de Europa son grandes , estra~ 
ordinarios los sucesos , y el fermento que se es- 
perimenta y aparece casi en todas las naciones , 
y en particular en la hermosa Italia, y en la parte 



seria de acontecimientos dti IBflWWa trascen4^r 
$ia. Este es pues el tiempo que k» hombres de í#r 
tado de América deben emplear, aprovechándole 
de tan favorables circunstancias , no para me#r 
alarse en los negocios europeos , ni manifestar 
¿atenciones hostiles (escepto á España que fl$ 
debe tratar de inquietar en sus posesione* de las 
Antillas y la Asia , á £n de obligarla á haqer ta 
p*g ó reducirla á la península) sino para fijar la 
posición que debemos tomar después de haber 
consumado nuestra emancipación recíproca, para 
ponernos por siempre fuera de los tiros y prs- 
t&asiones de la denominada Santa*- Alianza , 4$- 
jando á cubierto nuestros derechos y los de todo 
Uft mundo Ubre y verdaderamente indepe$? 

diente. 

Aunque un pueblo naciente necesita por su 
estado infantil , del apoyo y amistad de todas las 
aciones, para acreditarse, sostener sus derechos 
y mantener la pas y buena armonía con todas ; 
n# teniendo México otras relaciones que las de 
ooflfcercio , con la mayor parte de Europa , estas 
se deben limitar al fomento de este ramo , me- 
diante sus agentes mercantiles! que residirán con 
el carácter simple de cónsules generales encar- 
^adw <te negocios ea los puntos donde mas con* 
raoga , y w to* demás , I94 cónsules y Tice- 
capules pueden muy bieqt de^mpeítar estas 

i mtioms* , rejiucWiMto m política, m sata parte 9 



III 

¿lap ro uoai oa di eu ooweruu> f abandonando m 
loponible el linterna probibiiivo y rebajando pro- 
porokmalmente la tarilii de Ion dereobon da en- 
trada i que no nirven niño para fomentar el con- 
trabando, dinmiuuir Ion counumon y el tesoro 
pübüoo, oonbinando ente de manera que so 
•i perjudique la imbuiría del paín. 

Eitft regla geueral de política deberá tener nui 
eioepotenen , con renpecto & la Gran-Bretaña. Jü 
punto de contado de lo» dominión de enta pa- 
teada eon Mtíxico , nu vanto comercio 9 la nim- 
patía dftl pueblo ingle* en favor de nuentra 
cauna, loi reeurnon que ba minintrado al gobierno 
7 á Ion particulares á beneficio de la minnria, el 
ejemplo que dio íu Uuntrado gobierno , apresu- 
rándole A veoonoeer la independencia, langaraa- 
tlan que no dio de ella el noble é inmortal 
tniuiftro Camrfng, en el b#cbo de baborie 
ojmento á 1an miran y proyecto» bontilen de la 
denominada Hanla-Altamia, y por último, el po- 
derono auxilio y apoyo que nu adiuininini^toa 
previtora non puede preMar en cano neoenario, 
bien por el influyo de nu mediación, bien por rae 
flotan i exigen relacionen de otra «onbina^on y 
naturaleza con la nación, que empuftaudo el 
tridente de fteptuno, en dueña y nefiora abnaluta 
del dominio de Ion tnaren, y por cierto* motivoe 
politicón tiene man luteren de 4o <ju* nc pierna 
comunmente , en que México h* fpaud* y 

proapfirf i 



( IV ) , ■ 

De la urgencia de la instrucción popular y 
enseñanza gratuita. 

Fácilmente se puede reconocer por el hombre 
menos reflexivo , siendo palpables los vicios y el 
abandono de la educación en México, la urgente 
necesidad y el justo deber que la confederación 
mexicana tiene de colocar al lado de la libertad. 
reconquistada del yugo eslrangero y doméstico , 
-y el no menos pesado y funesto de las preocupa- 
ciones de mil matizes y formas f que durante 
.tanto tiempo bao agobiado al pueblo mexicano, 
nn sistema de instrucción razonado, compacto y 
liberal , que al paso que se generaliza , esté en 
armonía con. el régimen político adoptado por 
la nación; sin cuyo desarrollo é inteligencia , las 
instituciones liberales en pugna constante con los 
hábitos decrépitos no pasarán de bellas teorías; 
y ni la nación podrá amarlas , ni sostenerlas di- 
gnamente , ni representar y ejercer sus derechos 
de supremacía , y en una palabra, mucho menos 
■hacerse respetar y ponerse á nivel con el resto 
de las asociaciones cultas de que se compone el 
mundo civilizado. No negaremos que esta cuestión 
grave por su naturaleza , lo es quizá mucho mas 



Mi 

an Menino por oirounAtaiidia* prduliard* van rd*- 

pdflto á Ioa QtroA podido» (Id la i forra tjito m«A 

ó ménoA han goxado dd cforio trato y roda nutra 

ftl , por 6UYQ wmdiiato , A pcaar dd Ion a*il*arKOA 

del diipotUmo di vil y monacal , no da ja da pa- 

natrarie alguna lux , qua adindjuutd á Ion rayo* 

del ftol i dUipa la* tiufohlu* dal oii/onta , y nutra 

lai denla* nuba* da la Imrharfo 9 no v¡«lumhra 

]ft fardad , al puno <pin lo* Mdxfoano* mirado* 

herma tiaamdu Id , uo pudforou parnihir la aurora 

do AU libertad por grítelo* , y todo lo qua pn*a<tn 

m\ mianto á principio* y »uhar , lo daban A la 

handllca iiiütiniicta dd no magnífico afolo , y ¿ 

la* brillanla* dUpnticioud* ualurafo* dts nu ganio 

facundo. Ma* no porqua lu uuitarm nti mia*tion 

Ada dilfcil y a*pino*a , *a daba abandonar ; al 

contrario, a*ta* mioma* oau*u* udlilau du *u favor, 

y no porque la ampra*a puragea lumamm , lu han 

dd ddjar dd iuculcar Ion umign* dd la humanidad, 

amanta* ddl hiaua*lur y gloria dd mu patria, 

indicando á Ion lagUladora* lo* o i adió* qud ptidddu 

conducir al grande uhjdto qua *a (rata dd aou*a- 

guir, *in tarnar A la* praoaupacioiid* dañina*, y 

i'a*patando ha*ta ciarlo grado lo* hábito* diílaifo* 

y paligróiq* dd da*arraigur y combatir; paro poan 

temible* é in*iguillauntd* «muido no *a truiuu dd 

da*truir non violencia, «¡no panmadfoudo don la 

antorcha dd la raxou. 

Hapethoo* que lúa dificultada* non gratula*, 
mai no Atondo mrmo* lo* incouvdufontd* y mala» 

A 



I* 



i«4 
que se aumentan y aumentaran todos los dia* 
á la nación y á su gobierno t si sigue desatendida 
la instrucción de la juventud , no podemos menos 
que escitar la concurrencia de todos los Mexi- 
canos f á fin de interesarlos á la cooperación del 
cultivo del entendimiento, y dar la estepsion que 
sea susceptible á la ilustración del espíritu de 
las masas , con relación á sus exigencias perso- 
nales , y respecto á sus obligaciones y derechos, 
sin cuyas máximas gravadas en el corazón de 
la multitud, el orden social y la libertad son 
quimeras escritas en pliegos de papel y la ver- 
dadera felicidad y bienestar de las sociedades 
principalmente modernas, ilusiones. Entramos 
en la materia con sobrado temor , esponiendo , 
no un sistema profundamente razonado , porque 
careciendo de superiores luces» tenemos que 
apelar a las teorías y métodos seguidos y reco- 
mendados por algunos sabios , que deseamos ver 
aplicados á la educación reformada en México. 
De conformidad con estos principios , y con la 
mira de ser útiles á la juventud mexicana , ma- 
nifestaremos algunas opiniones sobre un plan 
material de estudios , los métodos y los estable- 
cimientos que convienen y son necesarios en el 
nuevo orden de cosas , y los medios para sostener 
estos planteles j, que si viciados antes de nuestra 
existencia política, con una administración es- 
trangera y sombría , aislados , sin protección y 
aun embarazados , produgéron sabios y literatos 



n5 

ambientes, y mas da 1 4o escritores entre clásicos, 
regulares y medianos , bajo los auspicios de la 
independencia y libertad , con un gobierno na- 
cional protector , y un plan y método de estudios 
ratonado y liberal , las ciencias , la literatura , 
Uu artes y la moral constituirán su emporio en 
México. 

£1 proyecto de un plan de educación pública 
ratonado y aproximado a la perfección , ha sido 
en estos tiempos el objeto de grandes debates en 
algunas naciones de Europa que gozan del be- 
neficio de la libertad : la cuestión ha dividido 
las opiniones de los sabios , pensando unos que 
debe ser abandonada al público , y discurriendo 
otros » apoyados en la práctica constante de los 
antiguos , que ella pertenece de derecho a los 
gobiernos , como tutores y custodios del edificio 
político , suponiendo nada menos en los encar- 
gados del poder , ideas sanas y un solícito interés 
en la estenskm y circulación de las luces y la 
moralidad de los pueblos. Prescindiendo noso- 
tros de esta disputa en cuanto al primer punto , 
por cuanto creemos que México , por una con- 
binaokm de circunstancias particulares , parece 
no estar preparado á recibir una libertad absoluta 
de educación 9 en un sentido tan lato , que podía 
perjudicarle , esponiéndose á que alguna de las 
clases mas influentes de la sociedad se apodé- 
rate esolusivamentedeella, é introdujese abusos 
¿ Weas perniciosas á la libertad en la mente de 



n6 

la juventud y las masas , nos ocuparemos de la 
segunda parte. 

La educación política , moral y religiosa , que 
forma á los hombres de un Estado regido por 
instituciones liberales , goza en cierta manera de 
una libertad ; pero esta libertad no debe traspasar 
los límites de la vida doméstica , cuyo asilo , en 
opinión de los publicistas, es preciso que respete 
el legislador como sagrado é inviolable; de donde 
se infiere que los parientes tienen un derecho in- 
contestable de formar á sus hijos á su antojo, sin 
que nadie pueda censurar con justicia lo que se 
pasa en el seno de la vida privada. Este poder 
de los ciudadanos , ejercido dentro de su casa , 
es y debe ser en esta parte , absoluto como lo 
es el de los monarcas despóticos , y por consi- 
guiente la libertad de la instrucción existe y aun 
debe continuar en el seno de las familias : fuera 
de esta órbita , se usurparían los derechos gene- 
rales de la sociedad , encomendados al cuidado 
y solicitud del Estado, esto es, de los magistrados 
encargados por las leyes, de las acciones públicas, 
conforme aquel priocipio de derecho, que lo que 
no pertenece á la vida privada , es del dominio 
de la vida pública. Generalmente hablando, estas 
han sido las reglas que en materia de educación 
han seguido los mas de los modernos. Los anti- 
guos desplegaron miras mas en grande sobre la 
educación , y considerándola como la esencial 
ba$e de la asociación, abrasaron en ella todps los 



U7 

tkbfra* da lo» ciudadanos , orayendo como una 
obligación escluslva da lo* gobiernos , al cuidado 
y al sosten da la educación clásica y elemental, 
prevaleciendo la* máxima* da Aristóteles. K*to 
grande sabio afirma « que un bnmbre en el 
cuerpo social , es uu hombre privado , y paria-* 
atea ni cuerpo socml , quien liana derecho da 
exigir que anta hombre udopte los principio* 9 la 
moral y la* costumbre* recibida*. ♦» Sin esto* 
principio* lumiun*o* au práctica, parece en efecto 
difícil podar Airiuar hombre* regido* y goberna- 
do* por una* ml«ma* iustitucione* y laya* *impá- 
ticas y en armonía con ai carácter general na- 
cional j púa* a* claro que da la dUparidad y 
dWar*idad da principio* y método* da instruc- 
ción • ra«ultaria una eonftision me&struosa y fto- 
ne*ta á la unidad nacional, cuyo espíritu y cien- 
cia a* preciso a*tandar y cultivar con ta*on en 
lo* pueblo* moderno* recientemente emancipado*, 
aon la mira da nutrir de*da *u infancia , al prln- 
aiplo vital da la sociedad , para que *a vigoriza 9 
fortifique y vaya (orinando una ma*a homogénea 
y compacta. K*ta* máxima* que lo* legUladore* 
no daban olvidar, por la consonancia <jua guar- 
dan con al orden social , frieron raconocidas por 
Afontesquleu , al sentar « qua asi como las layas 
da la aduaacion nos preparan á ser ciudadanos , 
cada familia particular daba ser gobernada *obr§ 
al plan do U gran familia qua las comprende á 
todas, « * El medio mauglcafi da todos para cor* 



y.* 



i.8 

/ 

servar la república, dioe ApistóteleSi en $u tratado 
de política , es el de educar á lo» ciudadanos ea 
el espirita del gobierno. Au<n guando la» insti- 
tuciones y las leyes tengan el carácter de la optas 
profunda sabiduría , todo seca inútil si los ciuda- 
danos no están formados y fundidor, por decirlo 
así , en el molde de la constitución del Estado* 
y si las costumbres no están impregnada* del 
gobierno. Cuando los hábitos de un solo ciudar 
daño no tienen la fisonomía nacional, es porque 
la ciudad ó comunidad carece de ellos. » 

£1 derecho é interés que tienen los gobierna», 
especialmente en los Estados nacientes r para di«* 
rigir é inspeccionar la enseñanza, es pues, no 
solo incontestable , sino útil y conveniente* y aun 
absolutamente necesario á los intereses de la so- 
ciedad. Los partidarios del sistema de libertad 
de la instrucción pública, temen con fundamento 
la funesta influencia, que los gobiernos ignorantes 
y adversarios de las libertades públicas , pueden 
ejercer y mas como en las repúblicas bien consti- 
tuidas este temor es remoto,, por cuanto ( á no 
ser que los hombres y los magistrados perdieran 
el juicio, y se trastornarán todas las ideas de 
orden, y los, resortes administrativos ) regidas po- 
pularmente , no existe ó no, debe existir un cmm» 
dadano que no se interese extremadamente en 
que el pueblo, sea ilustrado y dichoso j y como 
no puede, haber dicha sin los conocimientos y la 
moral que nacen daU¿M|rucciou, que es el priu* 



it9 

eipio 9 bate » fin y objeto de luí sociedades libras i 
cuando algún gobierno litase tun temerario ó im- 
prudente que tratase de reprimir las luce» , aca- 
barla cutí su existencia, y el pueblo proveerla mas 
preoatid* lo mejor, no podemos ni aun imaginar 
(gathaya quien contrarié y entorpexca en una 
Hp Ú b H ca, el unioo medio posible de udmiuislrar 
á los pueblos sin violaucia y con estublUdad j 
pttW sin la instrucción y las reglas de los debe- 
res qoe se aprenden con la práctica de una 
btiretta educación , las naciones reposan sobre un 
edifteio sm cimientos, y el gobierno es un impo- 
sible , *ítando esnuesto á desmoronarse á cada 
momento entre los tumultos sediciosos de la 
Ignorancia atrevida y el monstruo de la bar- 
barie. 

La educación pública 9 sistemada , dirigida y 
costeada por los gobiernos antiguos , constituyó 
toda su fWaa y poder ; por ella solamente se 
puede esperar que los pueblos cambien las ideas 
perniciosas en principios sólidos que despleguen 
él carácter y el genio natural • comprimidos por 
las preocupaciones da lu ignorancia que • como 
dice Benedicto XiU, es el origen de todos los 
males y la fUente de todos los vicios, de esas preo- 
CupacioTieftíjurt adornadas con olas de plomo y 
bói 4 ! a de dfoetor, en ftierza da la costumbre, sue- 
lan ofuscar aun algunas personas dotadas al pa- 
ttiéét 46 sefttldo común. Por lu educación y la 
estéttrfbtfdti las ideas y la diftision de tas luces, 






i2o 

imperios mediocres eo elementos, haa competido 
coa lps mas vastos y florecientes ; ppr ell^i Sesos- 
tris» educando una generación, levanto a Egipto 
á un grado de poder y gloria desconocidos hasta 
entonce? : ella es la que en Grecia y en particular 
Esparta, produjo ese enjambre de héroes. y filór 
sofpsque son las delicias y la admiración de 1? 
historia y honran á la l^umanid^d ; \% que £scitó 
tan grandes y tan $ublime$ ejemplos de virtudes» 
valor y amor $ la patria; la que constituyó á lop 
Romanos legisladores y vencedores del; mundo; 
y por último, ella ha formado ese puehlp sipgUr 
lar y afortunado qu# -se nos presenta por moder 
lo en el norte de América, el cual, á impulsos 
de la instrucción política y moral, llevada h^sf^. 
los estremos de las clases menos acomodadas, hfi 
ejercido una maravillosa influencia en sus asom- 
brosos progresos y en la consolidación y adelan- 
tos de sus instituciones, presentándonos una na- 
ción única, por decirlo así, que ha hecho desa- 
parecer de su suelo ese populacho grosero , des- 
moralizado y supersticioso que deshonra á las 
nationes mas antiguas y civilizadas, y es el germen 
de las revoluciones. 

En jista de ejemplos tan patéticos, y de la 
prodigiosa metamorfosis que de un buen plan de 
enseñanza y de la espansion de los conoci- 
mientos resultan á las sociedades , es menester 
convenir que la obra mas digna de un gobierno, 
y el mas grande servicio que se puede l^acer £ 



121 

un pueblo naciente y atrasado 9 es el proporcio- 
narle! por cuantos medios sean posibles , y aun 
á costa de los sacrificios mas difíciles, una sólida 
y estensa instruqcion. « Nacemos en las tinie- 
blas d# la ignorancia 9 dico Rollin , y la mala 
educación añade muchas falsas preocupaciones. 
£4 estudio disipa las primeras y corrige las otras. 
Él da 4 nuestros pensamientos y raciocinios» 
precisión y exactitud ; él nos acostumbra á ob- 
servar fl orden y la armonía en todas las ma- 
terias } él nos presenta por guia y modelo á los 
hombres mas esclarecidos y sabios de la antigüe- 
dad » que se pueden Jfonar , en el sentido de 
Séneca» los maestrqiHpreoeptores del género 
bumano» prestándonos lu discernimiento, y sus 
miradas nos hacen marchar con segundad con la 
antorcha que llevan delante estas guías escogidas» 
que después de haber pasado por el examen ri- 
guroso de tantos siglos y de tantas generaciones » 
y haber sobrevivido á la ruina de tantos imperios, 
han merecido, por un sufragio unánime, ser para 
todas las edades , los arbitros soberanos del buen 
gusto» y los modelos acabados de lo que la litera- 
tura tiene de mas perfecto. Mas la utilidad del 
estudio no se limita á la ciencia ; él da también 
capacidad para desempeñar los negocios y los 
empleos. » 

Dos ion los planes de instrucción que nece- 
sita un ; Estado regularmente gobernado : la 
primera , la educación de los ciudadanos » que 



por tu aptitud y mayores facultades física* y 
morales, se dedican al estadio de la* 'tieueia* 
clasicas , y emprenden la carrera de ldft letras , 
puede comprenderse en el primer rango de lá 
civilización, bie o entendido que ella no debe ser 
escipsira á solo estas categorías , Siúo que la 
puerta ha de estar abierta á las clases mas infintas, 
é impulsar su entrada por los incentivos del píe* 
mió y la recompensa j y la segunda , la instruc- 
ción popular elemental y preparatoria que tienda 
á generalizarse y á difundirse gratuitamente , éá 
cuanto sea posible, á espensas del Estado. La 
predilección natural qMfclos gobiernos deben 
prestar á la instruccio4flHÉ|*d clases vulgares es 
tan necesaria y urgente ^ttanto que ella es el 
instrumento mas eficaz para imprimir en las ma- 
sas los sentimientos de mejoras , de goces , de 
orden , humanidad , justicia , amor á la patria , 
por el conocimiento de sus instituciones , de sus 
derechos , y cumplimento de sus obligaciones , 
¿micas garantías sólidas de lá seguridad de )ás 
clases superiores é influentes que reunidas , fófr- 
man ei apoyo del gobierno y los estribos del 
reposó de las naciones. « Si la instrucción ño 
tnbiertfottfo objeto q*e fottüaf á los hombres efe 
«1 conocimiento de tes tollas leh*as y las cien- 
cias, dice Rollin; si ella se limitara á hacerle 
hábil, eiocuenwKy propio para los riegocíos-; y 
si ai cultivarse el espíritu se descuidase dfel 
arreglo éék oe*ttzOtt , ella fío correspondería é 



i*3 

todo aquello á que se debe aspirar , y oo nos 
cooduoifoa á uno de los principales fine* para 
que haaNoa nacido. Por poco que se examine la 
nauíraleaa dal hombre» sus inclinaciones y su fin» 
es fácil conocer que oo fue criado para él mi** 
mO» t itao para la sociedad. La providencia lo 
tito* destinado á desempeñar oo empleo : al 
•t miembro de ua cuerpo cuyas ventajas deba 
procurar , y como eu uu grande coacierto deba 
coloqane en estado de sostener bien á su patria 
para formar una armonía perfecta. » 

Conforme a nuestro propósito, nos parece que 
la universidad y los colegios reformados y baciados 
en un iodo» se pueden encargar en Mélico, de la 
primor clase de educación científica. El proyecto 
dal seftor llaman , presentado al congreso na* 
akmal en l&3q, es en* general sabio • á proposito 
y digAO da este bombre da escado* laborioso j ai 
te realiae con algunas adiciones, Us cámaras qua 
lo adopten baran ua gran servicio* á la nación, y 
la juventud marchará sin tro pie ajo»,, pon la» senda 
da la virtud 9 al templo da. laa ciencia». « Eli plan 
qpe voy á propomr, dioa el s*wor Ajaman , se 
reducá i quitar lo auperfluo, y eststbleeae to wh 
cesaría ; á dedicar cada uno de to% esiafeLseip» 
miento* e*i»teuta*» á, uot rama parfcteulbr da 
enseñanza * y dai? una direwion uaifcyfme i 
esta» » En afecto* al primer aparejaría da ea« 
tado d^Wnepúbliaa lv al detallar st*bieo caneer» 
udí|. plan , hace woa distribución san juiciosa y 



t*4 

sensata de los colegios existentes en la ciudad 
federal , de los ramos á que cada ua$#e debe 
aplicar, y de los recursos con' que se puede con- 
' tar sin aumentar gastos , que él con ciertas am- 
pliaciones , algunas mejoras materiales de los 
edijflpios , y el orden económico administrativo 
interior, llenaría este objeto. Así es que planti- 
ficado y desarrollado por la junta de inteligentes 
que previene el espresado plan , cuya compañía, 
en nuestra opinión , sería útil y ventajoso que 
se constituyese en forma de academia ó instituto 
de ciencias, encargándose á la vez de la direc- 
ción de los estudios , el cultivo y fomento de las 
ciencias y literatura , adjudicándole un edificio 
propio y los fondos necesarios para estos objetos. 
£1 edificio de la universidad, que el gobierno 
puede adquirir , cambiando el colegio de San 
iPedro y San Pablo por él , nos parece oportuno 
al intento, agregándole la colección final del 
museo. Esta casa, situada en el centro de la 
ciudad, una vez que se le quite el mercado im- 
propio que la obstruye , poseyendo ya en sus 
corredores las piezas colosales de las antigüeda- 
des mexicanas , y en su patío la hermosa estatua 
ecuestre de bronze es muy propia; y puesto que 
con el nuevo proyecto en planta , quedan con 
mucli£ razón cerradas las cátedras de pura fór- 
mula , perdedero de tiempo y dinero de la uni- 
versidad , pasándose útilmente al colegio gene- 
ral de la Union de San Ildefonso , y al que se 



t»6 

designa pura el tfetudio de ln medicina 9 «1 des- 
tino dtA+tlaustro de ln universidad , limitado 
unleamiattf á conferir Ion grítelo» de doctor, se 
ejercerá cumplida y oportunamente en un edi- 
ficio próximo al punto de ln mayor afluencia es- 
colar t ó en el mismo colegio general, el qua*pu- 
dléndoie Aumentar 9 abrasando la» ca»a» de la 
esquina del colegio chico 9 denominado del fto- 
MriOi ofrecerá toda» la» comodidade» y eonve- 
oienclai nece»aria» á que »e destina \ y para 
dotar el instituto, u fin de proporcionarle estabi- 
lidad y lo» medio» necesario» A »u administración 
económica 9 premios que distribuirá 9 y el esta- 
blecimiento de una biblioteca y amuehlurnieuto» 
se le podrían adjudicar parte de la» finca» que 
ftiéron de la inquisición, y la» del e»tinguido 
eolegio de Santo». 

El colegio de Lelran , que el nuevo proyecto 
aplica al estudio de la» ciencia» médica», reu- 
oiéndole la» cátedra» de cirugia y armlomía exis- 
tente» , quedaría completo »i »e lo agregan cáte- 
dra» de ciencia» auxiliare» á la medicina , indis- 
pensable» á la perfección de e»ta profe»ion tan 
t'ilil 41a humanidad , como la» matemática», fí- 
sica 9 química 9 farmacia e historia natural, y el 
establecimiento de una buena biblioteca escogida» 
gabinete ó anfiteatro anatómico de esqueletos 
naturales y formas de cera, y el acoplo de todo» 
los instrumentos oirárgioos y métodos de ven- 
dage. El eolegio seminario, que el proyecto que 



1*6 

no» ocupa deja , ^omo debe s#5 ab&ttdonadb áS 
enkivó de las ciencias eclesiásticas, y & fe teología 
y moral , no por pertenecer al clero deja ée sfcr 
nacional , y considerado como tai , la instrucción 
y -métodos «de educación que en él se observen, 
deben también ser inspeccionados por el gobierno 
én virtud de su derecho de supremacía. El ie«- 
minario de la capital , como todos los de la re- 
pública , para *p*e sean útiles y correspondan al 
fin y objeto de su instituto , necesitan baciarse 
de nuevo, pues á pesar de ser regidos por ecle- 
siásticos , están en el mismo desorden y relaja- 
ción que los seglares en cuanto á la vida en 
oomon, licencias y distribución, por manera 
que si un alnmno seminarista mexicano viese el 
orden , el arreglo y estricta observancia de loü 
seminarios de Francia , quedaría asombrado : en 
estos, el retiro (porque generalmente existen en el 
campo 6 estramuros de las poblaciones) , el si- 
lencio, la vida ascética , los continuos ejercicios 
espirituales y piadosos, la estricta vida común y 
el encierro, constituyen su disciplina, y el estudio 
de la Escritura , santos padres é historia ecle- 
siástica , son stt alimento j asf es que , con es- 
tos planteles dignos de modelo, el clero francés, 
ascendiente á treinta y dos mil individuos , es el 
mas aufttero y ejemplar de la Iglesia. Un clérigo 
y ttn seminarista se buscarían en * vano por los 
cafts , paseo*, teatros y otros paráges públicos , 
frecuentados por lo» sacerdotes en k devota Es- 



ii7 

pnAa, en Portugal» en b*» América* denominadas 
OipeAolAl* y en el mUmu liorna, capital del orba 
oriitianoj y todo por defecto dtí la educación 
elemental del clero , y la peroicio»a inania da 
meaolar la» muñeran y lo» método* do lo* cole- 
gio! Wglura», admitiendo la enneñaiua, Ion wo- 
dale* y aluwuo» a^eno» de la in»truccion y da 
la vocación sagrada da lo» de»iinado» A »er al 
ejemplo de la» virtudc» muíale* piadora», que un 
día lian da ejercer nomo panuira* y antorcha 
da Jo* pueblo*, til »emiuario da Menino uacetita 
púa* da una raforma completa, y cambiar da*da 
•u va* tunanta ridicula, adoptando al va»tido cle- 
rical ti otro equivalente y ma* acomodado, y la 
aitricttt observancia en cuanto ii la vida ouumn 
y al réginieu da cuidar y aleudar & loa alumno», 
deide al lavado y calzado ha»ta *u habilitación da 
libro* y pa«ao an común , acompañado* da un 
auperior, cuando ma* do* vece* A la «amana. I* 
educación de la juvantud dedicada á la igle*ia, 
00 tanto *e daba atender al número cuanto íi »u* , 
cualidad?» múrala* y verdadera vocación ; y aun 
cuando para aoo*aguir *u reforma completa, un 
ao»teminitinto gratuito y atender á lo* porme* 
ñora* da U vida en común , y un» instrucción 
reiíglOM oláiíoa , fite*e neoeaario reducir »u uA» 
maro» liando ente lelaeto, la lleligicm y al litado 
ganarían mucho an un tiempo de reformo* an qna 
mal que nunca lo» «tile*¡á*lioo» tienen uu deber 
«agrado da dar ejampla á loa pueblo*, con aotoa 



I2& 

positivos de moderación y el ejercicio de las vir- 
tudes prácticas. £1 seminario de la ciudad federal, 
así como todos los de la confederación, necesita 
del establecimiento de cátedras de escritura sa- 
grada y doctrina de los santos padres , de his- 
toria eclesiástica, de historia profana, y geografía 
especialmente de su patria , de liturgia , de loa 
idiomas griego y mexicano , y acaso hasta de los 
elementos de higiene y agricultura , de dibujo, 
música y de gramática española , y en una pa- 
labra , de una biblioteca selecta y gabinete geo- 
gráfico ; y á fin de que estos establecimientos 
fuesen gratuitos , el gobierno , de acuerdo 
con los pastores y los capítulos , podia reca- 
bar que los canónigos desempeñasen por turno 
graciosamente algunas de estas cátedras, así 
como también los empleos de rectores y vice- 
rectores de los seminarios. El edificio que ocupa 
el seminario de México, es de lo mas triste, re- 
ducido é impropio, carece de todas las comodi- 
dades necesarias , y espone á los colegiales , en 
tiempo de epidemias , á ser víctimas, por el api- 
ñamiento y estrechez en que viven , sin poder 
gozar de ninguna recreación, ni disfrutar de un 
jardín y un lugar destinado á los ejercicios gim- 
násticos. En vista de estos y otros inconvenien- 
tes, muchas veces se ha tratado de cambiarla 
localidad , se ha comprado el terreno j pero ha 
faltado un genio y la energía, y todo se ha que- 
dado, como por desgracia sucede entre nosotros 



á OttSft puno, oti prnynoln*. Almni ipin nontamon 
noli un ouhildu nolnWmliro dn INInutnituM lilir* 
mlei| y (lo ¡<lc«nM y pnnnmiiioiilon nohlrn y un flu- 
Intimo ncftüioiml inlnrnnnilo ru Iiia rnlntuiit* nqut* 
Ulivtti y tumvnnimtln* , no mipiio* cptn nn ni rm- 
belletuminnlo dn ln * ío«I<hI fwlnnd , tu intidm'inu 
del fttintuiMt'io , tiin¡oi'fuido tío lonnl , nrni liiril , 
Alil y ounviuuntiln id miii^uo couvnnio dn llnlnu, 
tjue el gobierno dnlw ilouar til rlnro nn minino 
tídl Otlíllrio c|tin dnjn, puní clrmolnrlo y nnlnudnr 
itt pltt*tt ttiuyor dn lu < iotiülilunioii. 1,1 rnnvrnlo 
dti Itolen V* itdcvuiidu , y fulmina nfrnnn \t% vnn* 
Irtjrt de pndnrln (inmun* ni ¡unliu purliruliu* inuin- 
dirtto, oilumln nn ni rullnjoii dn llnlnu , yn por 
Vltt dti nntupnt, y« tuTnnditiidolo, p«m propor- 
tUOttttf « Km jóvnnnn un pnntn dn rjrtririo n ¡un- 
truootim did oullivo <ln ln«* plmittt* uiiia UMmlnn 
un lrt medicina, ií lin dn eptn punduu nnlnldnenr 
un din vn mi* ptuTnipúit* , jurdiun* dn plantan 
ituidiriimln* , y aplicar *u* virludn* *impln* a lo* 
nnfnmum, twrviciodn Ion ma* ^raiidn* tpw ni clnro 
puedn prtiMar á I» liiituamdad. I'ora rnparar n*!n 
hnrmono fdilicio, adornarlo y amunliltirlo dn tu 
don tan olleina* iinwnaria* á la vida común , ha*- 
fnt'irt el prunSindn dn la venia dnl notar tpm nnlá 
destinado para ndillrarnl colngio, y aun miando 
no fuclun nuHcicnln nnln rm<ur*o , *n podia r\\ 
gil* Ull donativo (i Ion párroco* y napcllanc*, pro 
poreionadn á Ion rnodiminiiln* dn mi* rumio* y 
uttltdnde* Oapnllánioa*. Noltrn ni colegio dn nii- 



i3o 

neria , su método de enseñanza y las facultades ' 
que en él existen , no tenemos motivos sino de 
elogiar, y á escepcion de su completa reparación 
y conclusión de su portada , quitando esas inde- 
centes puertas que hace muchos años le desfigu- 
ran , y aun cuando sean provisionales deben pre- 
sentar otra forma y no la de un corral de campo : 
la compostura y elevación de su piso y el alige- 
ramiento del peso de su techo, haciendo desapa- 
recer el edificio que lo agobia y parece destinado 
al observatorio; el orden y clasificación de su 
museo y gabinete j el establecimiento de una 
biblioteca , y el aumento de cátedras de idiomas 
vivos, comenzando por la enseñanza del español, 
cuya gramática, si no queremos esponernos á 
reducirnos con el tiempo á formar un dialecto 
aparte , es indispensable enseñar y dotar un 
maestro en todos los establecimientos de instruc- 
ción pública, y el método estricto de la vida en 
común ,. aun para los diversiones y paseos, pro- 
porcionando á los alumnos, dentro de casa, algún as 
distracciones, como billar, truco, juego de pelota 
y otros ejercicios gimnásticos , que sera conve- 
niente adoptar en todos los colegios y escuelas ; 
el colegio de minería , ya célebre por los ilustra- 
dos miembros que ha producido, continuara 
siendo útil y del mas alto interés al Estado. 

México , al paso que necesita de las reformas 
completas indicadas , y otras que la sabiduría de 
sus magistrados aplicaran á los establecimientos 



i3i 

alistante* , como nación independiente y libro , 
etigt al mismo tiempo la creación da otro* 
nuevo» plántales; y ademas de dar una e Habi- 
lidad dolida y ordenada á la escuela militar cjua 
Oliste oomo provisional y sin reglas fijas ni edi- 
ficio propio, lo (pie es íVu il conseguir, adop- 
tando algunas de las bases y principios de la 
escueta politécnica de I* 'rancia , y destinándole 
al palacio de Gbapultepec , el gobierno de la 
Union baria un gran servicio á la nación, creando 
un liceo general de ciencias elementales , litera- 
tura é idiomas vivos , ( como el francas , inglás , 
italiano y el alemán ) especialmente destinado á 
la instrucción de la juventud, en la geografía, an- 
tigüedades é historia nacional , el derecho cons- 
titucional! el de gentes, la estadística y economía 
política , y todos los elementos necesarios para 
formar hombres de estado que sepan gobernar 
por principios la república y representar con 
honor á la nación en los países estrangeros, cuya 
medida escusaria á bis padres enviar á sus hijos 
á educarse fuera de su suelo y no esponerlos 
á estraviarse en una edad tierna , y aun 
á recibir impresiones, por la influencia de 
aua tutores á maestros , contrarias á los inte- 
reses de su pálria , como hemos visto algunos 
poco aprovechados y peor dirigido* ú causa de 
la distancia de sus familias. Kl nuevo deslino, 
que el plan del gobierno da ó estiende al colegio 
de San Ildefonso , aunque oportuno y cuerdo , 



i3a 

cómo abraza la enseñanza de todas las ciencias 
clásicas, esto es, un curso completo de estudios , 
diverso del método de instrucción elemental y 
selecto aplicado á determinado número de jó- 
venes, que sin abrazar la carrera de las letras en 
forma , necesitan únicamente dé ciertos princi- 
pios y conocimientos generales auxiliares é in- 
dispensables, para poder desempeñar con honor 
y provecho de la república, ciertos encargos, 
comisiones y puestos que solo se podran cumplir 
aprendiendo ciertas máximas en una escuela por 
escelencia nacional en sus formas y método. £1 
local mas oportuno para este establecimiento, 
sería él palacio de Tacubaya , denominado del 
arzobispo, supuesto que en el nuevo plan en cues- 
tión , nuestros legisladores no olvidaran las ven- 
tajas , que resultan en todo sentido á la instruc- 
ción y á la moral de la juventud conforme se 
practica en todos los países civilizados, de ubicar 
los establecimientos de educación fuera del bu- 
llicio y distracciones de las grandes poblaciones , 
á fin de que los. niños viéndose aislados y menos 
acosados de las visitas de los parientes y el espí- 
ritu de las novedades públicas , se acostumbren 
á la quietud y reposo que exige el estudio , y 
vayan abandonando esa costumbre funesta á sus 
adelantos y perniciosa á la moral y á la afección 
de sus colegas de frecuentes y aisladas salidas , 
que con el nuevo arreglo de estudios deseamos 
se prohiban y solo se permitan en común , acom- 



i33 

panados de maestros y superiores alternativa- 
mente , sin ningún distintivo individual (por- 
que los vestidos particulares de todos los estable- 
cimientos, aunque deberán prescribirse uniformes 
y al estilo corriente del mundo , abandonándose 
esos sacos ridículos que llaman mantos , y que 
tanto contribuyen al encogimiento y al desaseo 
de los jóvenes) que solo se usaran en las cere- 
monias y asistencias públicas que se practicaran 
rara vez. Con esta medida se lograrían al mismo 
tiempo locales mas vastos , proporcionados de 
manera que cada colegial pudiese disponer de un 
pequeño terreno para cultivar un jardincito, con- 
forme al diseño que se le dé , en las horas de 
descanso , con la mira de acostumbrarlo desde 
temprano a las distracciones honestas y á los 
encantos del campo que ofrecen las produc- 
ciones de la naturaleza, y un parage amplio para 
los ejercicios gimnásticos , como la lucha , la 
carrera, el juego del florete , la montura de ca- 
ballos, nadar y otras distracciones que ademas de 
los billares, tiucos y juegos de pelota y de tum- 
baga , se deben fomentar en nuestros colegios y 
escuelas , por lo mucho que contribuyen á des- 
plegar las ideas , á fortalecer la salud de los jó- 
venes y hacerlos listos y vigorosos. Contándose 
pues con este edificio , que el patriotismo de los 
canónigos no dejará de brindar, haciéndose cargo 
el gobierno de satisfacer los cincuenta ó mas 
pesos , que parece es la única pensión que tiene 



134 

afecta , y se aplica á una obra pia perteneciente 
al convento de San José de Tacubaya, no faltarían 
arbitrios para sostener los gastos del liceo nacio- 
nal de la Union , amueblarlo , repararlo , darle 
biblioteca, gabinete ó museo de instrumentos 
científicos, planos, antigüedades y productos na- 
cionales de los tres rey no 9, dotaciones de maestros 
de idiomas , dibujo , música y baile, catedráticos 
y demás gastos, económicos á un gobierno babil 
y laborioso que sabe mover todos los resortes 
que están en su mano, y sin necesidad de gravar 
á los pueblos, los mismos individuos que lo 
componen , podran ministrarlos. 

Guando se reflexiona que en general todos los 
gobiernos , ya sea por egoísmo , conveniencia , ó 
por una consecuencia necesaria de las afecciones 
naturales de los hombres , de que es casi impo- 
sible desprenderse, los mas de los empleos de las 
secretarias , oficinas , comisiones y legaciones 
estrangeras se confieren á los parientes y abija- 
dos de los empleados mas influentes fen sus res- 
pectivos ramos , y por la práctica, la costumbre 
y aun la utilidad que basta cierto punto resulta 
á lá sociedad de que los hijos abrazen la carrera 
de sus padres, ciertos destinos son como una 
especie de patrimonio de los magistrados y 
empleados , resulta que siendo por lo co- 
mira, los hijos y parientes de estos, los mas 
beneficiados , ellos son también los que mas se 
deben interesar en lá creación y sosten de este 



i36 

útil attftbledmUmto , y por consiguiente contri* 
bulr directamente á iu fundación, dirección y 
eeite i ministrando loi medio* , tanto man seu- 
aiUoi y füellai do realizante , cuanto que repar- 
tido! proporcionalmaute antro luí empleado*, 
GQtiiMQ* por una juuta admiuiítrativa elegida 
{lOT tUai A iu latiifaueion , ciada uno concurriría 
«on iu cuota reipeutiva en pequeño, para formar 
la maift á el teioro general en grande, A*f e* que 
«uniendo luí altuí puderai de la unión , á nui 
ampiando* eu forma (oo*a que también iuiita- 
rian loi ÜUtadoi ) al efecto , y autorizado* para 
que de loi lueldoi que percibeu, deitinen el uno 
6 ni doi por abmto del total valor , recaudado y 
dil tribuido por iu junta ó eoniejo administra* 
tita 9 que tambied le encargaría de la dirección 
del liceo, areerno* que lin que nadie le reiintieía 
da la axibicion mediocre indicada 9 le reunirían 
tai fondoi neeeiarioi para el liceo da loi varona* 
y aun para otro de niñaij pudiéndole á la ve* 
•xigir por ley una mediana contribución al 
tiempo da librar loi deipaebo* á loi empleadoi, 
aplicada á lo* gaitoi de la biblioteca , gabinete 
y muieo dal eitableeimieoto j euyai ordeuauKai 
formará la junta admiuiítrativa » lin dejar al tfo- 
hJerno inai interveuniou que el da ampliarlas, 
modificarla* y aprobarían en uno, del dereobo de 
inspección general que por el da iiipremauia le 
Hierve. Al weuifaitar la idea da ante lineo, no le 
área que qpinamoi por un aitablauimianto es- 



* i36 

elusivo álos parientes de los empleados ; al con- 
trario, deseamos que él se es tienda, conforme á 
los principios republicanos , á todas las clases de 
la sociedad , cuyos hijos deberán entrar en con* 
currencia , satisfaciendo un estipendio lo mas 
moderado que se pueda , á fin de atraer la con- 
currencia de la juventud de los Estados, que por 
sus circunstancias no puedan emprender seme- 
jantes establecimientos. 

Las escuelas de navegación y náutica , veteri- 
naria, botánica, farmacia y del arte octrotiz para 
la instrucción de mugeres en el oficio de partear, 
son también indispensables en los ♦puertos y en 
la ciudad ó distrito federal; la de veterinaria 
quizá convendría adunar con la escuela militar , 
supuesto que no deja de tener alguna relación , 
y ser útil la instrucción y los conocimientos de 
este arte á la caballería. La aplicación de los 
principios y métodos curativos de la higiene ó me- 
dicina de los animales, es tan interesante y nece- 
saria en los ejércitos como en los campos , y la 
sociedad exige su inteligencia considerada como 
medida de economía política. Los regimentos 
franceses de caballería no se creen bien organi- 
zados , sin el auxilio de tres ó cuatro oficiales 
esperimentados en la veterinaria , encargados 
esclusivamente del cuidado y curación de los 
caballos. En México quizá, porque no se practica 
este sistema, se destruyen ¡numerables animales, 
y la caballería de los mas de . los cuerpos , . mas 



,3 7 

bien parecen esqueletos que bestias destinadas al 
duro trabajo y rápidos movimientos de la guerra; 
sin embargo de que, según estamos informados, 
dependa esto en la mayor parte , de las grange- 
rias rateras que se hacen sobre los forrages á 
cansa del punible descuido é infidencias de al- 
gunos oficiales. Las escuelas de botánica y far- 
macia se conecsionan , y seria conveniente y 
aun útil establecerlas bajo un mismo techo ; y 
ai, como es de esperarse, el jardin botánico 
ejecutado en grande, se verifica en el hermoso y 
bien situado campo del éxido denominado de 
Concha, á fin de proporcionar á la ciudad federal 
un nuevo , agradable é instructivo paseo , esci- 
tando la concurrencia de los amantes de Flora , 
la casa de campo del señor Pérez Galvez , viene 
como á medida del deseo , y al efecto se puede 
arrendar ó comprar , y en caso necesario , exigir 
un derecho de patente á los profesores de medi- 
cina para su sosten , puesto que esta clase apre- 
ciable tiene un interés mas directo en su creación 
y florecimiento. Para la del arte octrotiz, el bello 
sexo, á quien se podria encomendar su adminis- 
tración y cuidado inmediato , quizá no se escu- 
saria de concurrir con un donativo arreglado y 
proporcionado , recaudado , manejado y distri- 
buido por un consejo de las principales señoras. 

La medida de refundir en uno, los tres colegios 
de niñas, existentes en la capital de la Union, su 
absoluta reforma y el completo arreglo de su 



i4<> 

porción del género humano, que nos acompaña 
en los goces y penas de este valle de placeres y 
amarguras , como que las saca de su elemento , 
aislándolas y destacándolas de su destino domés- 
tico natural, pierden de su virtualidad, y la es- 
periencia nos enseña que las mugeres educadas 
en los colegios y conventos , son las menos su- 
fridas, mas disipadas, menos laboriosas, las peores 
madres de familia y no las mas fíeles consortes; 
al paso que las que tienen la suerte de recibir 
una educación al lado de buenos padres y á la 
vista del menage de una casa regularmente ad- 
ministrada, desplegan virtudes sociales y domés- 
ticas y son en último resultado , mas benéficas 
á la sociedad ; por cuyas poderosas razones , la 
política del legislador debe tender á la reducción 
de estas casas, y en donde existen, á reformarlo* 
y limitar en lo posible el número de las educandas 
á la esfera de las huérfanas inválidas, y aquellas 
personas imposibilitadas para contraer matri- 
monio. 

La práctica de refundir establecimientos, no 
es una innovación ; ella se verificó hace mucho 
tiempo en la ciudad de México, y los colegios de 
San Gerónimo, Santos Justo y Pastor, San Miguel, 
el Rosario , Santos Pedro y Pablo y Cristo , fun- 
dados, en el siglo XVI , se reunieron é incorpo- 
raron al de San Ildefonso , con utilidad del pú- 
blico. El colegio denominado de las Bizcaínas , 
es mas que suficiente para reasumir los de las 



,4i 

ñifla* y Balen , vulgarmente llamado da las 
Mochas j eita paso y la introducción en el nuevo 
plan y método, que se le dé, ademas del apren- 
diaagede la cocina, del lavado, costura y menage 
da casa en comuu, los talleres de algunos olidos 
que pueden ejercer las mugeres, como la sastrería, 
bordaduria, tejeduría, cordonería, zapatería en 
fino , dulgerias y otras preparaciones y procedi- 
miento! económicos de cousumo, y la instrucción 
da Ja caligrafía , conforme á los principios orto- 
gráficos , la aritmética , la gramática castellana , 
al dibujo, la música, el baile, la geografía y ru- 
dimentos de la historia , particularmente de la 
patria , con los sólidos principios de la religión , 
de la moral pura , y los deberes y obligaciones 
da una muger considerada como madre de fami- 
lia, permitiéndoles recibir visitas de sus parientes 
y conocidos, sin esos lúgubres enrejados , y salir 
á pasear por la ciudad en común , acompañadas 
da sus supariorat los dias de asueto, dándoles 
buenas maestras de los Estados -Unidos y da 
Europa, para que plantifiquen, en unión con las 
Mexicanas , el nuevo sistema económico, admi- 
nistrativo é instructivo, llenarían este interesante 
objeto, 

Adoptado el nuevo plan da estudios del go- 
bierno, con las adiciones que indicamos, una ve* 
que se califiquen útiles, resta examinar el método 
de estudios, distinto del plan enunciado que 
formará al complexo de la educación escolar, 



sin cuyo auxilio y cooperación eficaz , todos los 
planes del inundo serian sino del todo inútiles , 
á lo menos ilusorios y superficiales én sus efectos; 
y puesto que hemos procurado dilucidar la cues- 
tión , sobre la utilidad y* conveniencias que re* 
sultán á la sociedad , de un plan de educación 
uniforme , por una consecuencia necesaria el 
método , que es el alma de la educación , debe 
estar en armonia y en consonancia con el plan. 
Varios son los métodos prescritos por los sabios; 
pero preferimos y consideramos como el mas 
acsequible y saludable á la juventud mexicana , 
el del virtuoso Rollin, detallado en su obra clásica 
titulada : Tratado de estudios, generalmente se- 
guido en Europa ^ y por desgracia casi desconocido 
ó ignorado en la práctica de nuestros colegios , 
por lo menos en nuestro tiempo , puesto que 
nunca lo oimos ni aun mencionar. En esta obra, 
que si no está traducida al castellano, el gobierno, 
disponiendo su versión , haría un gran servicio á 
la juventud, se encuentra cuanto hay que desear 
sobre los deberes y cualidades que deben tener 
los maestros , el modo de conducir á los niños , 
los cuidados que exige una buena educación; 
los detalles de la administración , cuya solicitud 
se ha de estender a la par á los estudios, la dis- 
ciplina, la instrucción, las costumbres, la religión 
y hasta á los detalles y pormenores délos alimen- 
tos , vestidos , ejercicios y práctica del régimen 
común ; por manera que según su doctrina , un 



i43 

director de un colegio 9 do solamente ei un ins- 
titutor y un padre de fumilia, sino un gefe de un 
pequeño Estado, cuya autoridad fuerte y conci- 
liadora 9 imprime el amor de los deberes á una 
juventud pronta á descarriante, que sea al mismo 
tiempo el ángel tutelar entre los maestros rivales, 
y el regulador de la independencia y libertad de 
loa discípulo* en cuanto á sus inclinaciones ho- 
nestas. « No diremos (dice el autor de la vida de 
este grande hombre) con que acierto Hollin llenó 
deberes tan variados y difíciles. Kn su tratado 
de estudios, él espone las obligaciones del director 
de ún colegio, y habla con un respeto que acre- 
dita su fidelidad. Así es que todos los (pie lo co- 
nocieron repiten uuanimamente , que trazando 
un modelo, se retrató á sí mismo. Cuanto pres- 
cribe ól lo practico; aquello* felices artificios para 
dulcificar las dificultades del estudio , sus exor- 
taciones particulares llenas de unción y de auto- 
ridad, y sus miras previsoras sobre los diferentes 
espíritus y caracteres que se penetran aun en 
medio del tumulto de los juegos , y sus modales 
corteses para con los profesores y maestros su- 
balternos. Hábil sobre todo para realaar ú la vista 
de la juventud, el ministerio de los hombres des- 
tinados A difundir la instrucción y el buen ejem- 
plo, cubría sus defectos y concillaba sus diferen- 
cias , con una bondad y una discreción admi- 
rables. Si percibía el mas ligero resfrio ó desa- 
venencia entre los profesores , los reunia en un 



i44 
pequeño convite de mesa; su elocuencia paternal 
coordinaba pronto los corazones, y los convidados 
se separaban amigos. Este medio , según referia 
en su vejez, había tenido siempre éxito; mas como 
se traslució alguna vez .no dejó de abusarse ; y 
sin duda no le pesaba cuando veia cerca de sí 
•jóvenes y amables profesores que habían fingido 
entre ellos disputas por tener el placer de en- 
contrarse reunidos en su mesa. » Rollin piensa 
con razón que todos los preceptos de la educa- 
ción , y los cuidados mas inteligentes serian es* 
tériles , sin el amor y afecto de los niños ; este 
cariño é interés fue su secreto y el principal re- 
curso de sus talentos para la educación , mani- 
festando en todas sus acciones una vigilancia 
continua, y el gusto que tenia entre una juventud 
dichosa y bien gobernada, tomando parte en sus 
festines y distracciones , influía en gran manera 
en el ánimo de sus subordinados, y en el empeño 
de los maestros á la instrucción* «No se dice 
en su Tratado de estudios, si puede haber para 
un hombre de letras y de bien , una alegría mas 
pura que la de haber contribuido por sus cui- 
dados y liberalidad, á formar jóvenes, que hayan 
de llegar á ser hábiles profesores , y por sus ta- 
lentos^ el honor de la Universidad. Esta alegría 
me parece es mucho mas sensible , cuando estos 
servicios se han hecho gratuitamente para reco- 
nocer y pagar de algún modo los que uno ha 
recibido en situación igual; porque frecuente- 



•45 

Mentó, y esto no debe ler motivo de sonrojarse, 
del seno de la pobreza es de donde salen los mas 
eseelentes stigetos. » En resumen, por el método 
deRolün, los preceptores, profesores y directores 
de loe colegios de México , casi no tienen otra 
cosa cjue hacer , que practicar su doctrina y eje* 
eutar sus preceptos , en él encontraran no solo 
el orden directivo , administrativo y económico 
en lo material , sino la moral y los principios de 
la religión ; y ademas aquellas cosas mas esen- 
ciales en cuanto á la disciplina de la instrucoion 
elemental , que conduce progresiva y fácilmente 
á la sólida , tan descuidada basta ahora en nues- 
tros colegios , como por ejemplo la instrucción 
en la caligrafía y arte de escribir no solamente 
con bellos caracteres , sino con arreglo a los 
principios ortográficos y gramaticales, y las 
formas didácticas de la persuasión y purea* de 
estilo, tanto en las piezas literarias como en las 
correspondencias de oficio y epistolares, cuya 
utilidad, así como estar al corriente en la arist* 
raétioa, y el uso de sentar partidas y llevar libros 
de cuenta , es tan necesaria en el curso de la 
▼ida del hombre , y tan indispensable á su pro- 
pio bienestar , que nuestros legisladores deberían 
prescribir en todos los colegios y escuelas , una 
cátedra de gramática aplicada al idioma usual , 
ortografía y composición de oficios y cartas mi- 
sivas, una de caligrafía y dibujo, y otra de urist- 
méttea y método de sentar partidas y llevar libros 



10 



de cuenta», Todo e»to iin perjuicio de la ente- 
ñanza 9 á lo méno» en loi grande» colegio» uni- 
ventitario» genérale» , como ie intenta comtítuír 
al de San Ildefonso de la» lengua» antigua» sabía», 
A propó»ito , ya que tocamo» el punto de eo~ 
seflar el eitilo de escribir carta» mi»iva» f desea- 
ríamo» que loi preceptores moderno» inculcasen 
desde la infancia, en el ánimo de la juventud 
mejicana , cierto» principio» de delicadeza rela- 
tivo» á conte»tacionc» j ó por mejor decir f el 
deber que entre gente» de buena educación, e»tá 
con»tantemente recibido, de conte»tar 9 aun 
cuando no »ea ma» que actuar recibo tan de»- 
cuidado entre no»otro» , por cuya falta liemo» 
oído con »entimiento queja» por toda» par- 
te», con»tándono» »er fundada» y muy comunes, 
aun entre per»ona» con»tituida» en dignidad y 
carácter por »u representación. 

u La inteligencia de la» lengua» , dice Hollín , 
»irve como de introducción á toda» la» ciencia» , 
Por ella» aprendemo» ca»í »in trabajo , el cono- 
cimiento de una infinidad de co»a» bella» , que 
ban cuitado grande» fatiga» á lo» que la» inventa- 
ron : por ella» todo» lo» »iglo» y todo» lo» pai»e» »e 
no» abren; ella» no» hacen en alguna manera con- 
temporáneo» de toda» la» edade» y ciudadano» 
de todo» lo» reyno» , y no» ponen en e»tado de 
entretenernos aun Imita el dia, con todo lo que la 
antigüedad ha producido de grande» hombre» , 
que parece haber vivido y trabajado para no»o- 



i47 

tros. Encontramos en ellos otros tantos maes- 
tros, cuanto nos es permitido consultar en todos 
tiempos ; tantos amigos cuanto que lo son cons- 
tantemente y que pueden serlo de todas nuestras 
treguas , cuya conversación siempre útil y agrá-* 
dable enriquece nuestro espíritu con mil cono* 
cimientos curiosos , enseñándonos á aprovechar, 
igualmente de las virtudes y vicios del género 
humano. Sin el socorro de las lenguas estos orá- 
culos son mudos ; todos sus tesoros se nos cier- 
ran , y por falta de llave que pueda abrirnos la 
puerta, permanecemos pobres en medio de tantas 
riquezas ó ignorantes entre tantas ciencias. Las 
lenguas que se deben enseñar en los colegios 
son , el griego , el latin y el francés ( esto 
prescribía Rollin para los colegios de Francia : 
nosotros desearíamos también que en los nues- 
tros se enseñasen los mismos idiomas y el es- 
pañol). Yo comienzo por el último, porque creo 
que por él es por donde deben empezar los es- 
tudios. » 

La instrucción por principios del idioma usual 
de una nación, es absolutamente indispensable al 
cultivo de las ciencias y a los progresos del buen 
gusto, y así lo vemos practicado (escepto en 
España y las América» que dominó ) en todas las 
naciones cultas , y sin duda de este descuido ha 
consistido en parte la decadencia , ó á lo menos 
la corruptela y parálisis de una de las mas ricas 
y armoniosas lenguas modernas « Los Romanos, 



dice RolKn > nos han enseñado , por la aplicación 
qtre ponían al estudio de su lengua , lo que debe- 
mos hacer para instruirnos en la nuestra. Entre 
ellos , los niños desde la cuna se acostumbraban 
á la pureza de la lengua ; este cuidado se consi- 
deraba como el mas esencial después de las 
costumbres. Se recomendaba, afirma Quíntiliano, 
á las madres , á las nutrices y á los doméstico* 
particularmente j advirtiéndoles la vigilancia en 
cnanto era posible , á fin de que no se les esca- 
pase jamas una espresion ó pronunciación viciada 
ten presencia de los niños , temiendo que ettas 
primeras impresiones no se convirtiesen en una 
segunda naturaleza imposible de cambiar des- 
pués. » Sobre el conocimiento ( á lo menos para 
entender las obras ) del griego y el latín , en el 
Tratado de estudios que nos ocupa , se bailan 
razones tan luminosas y convincentes de la 
necesidad de aprenderlos, confirmadas con la 
doctrina de Plutarco , Cicerón y otros autores 
clásicos , que refiriéndonos á esta obra verdade- 
ramente selecta , omitimos esplayarnos en el 
particular, y terminamos esta materia recomen- 
dando el estudio de la historia y geografía par- 
ticularmente nacional y los principios de la 
economía política en nuestros colegios y escue- 
las ; para el estudio de la historia nacional, desea- 
ríamos que se formase un curso elemental divi- 
dido en tres épocas , adoptando para la antigua , 
la historia del sabio y erudito veracruzauo , 



«49 
Clavijero > oraatueato de la patria , 1a del 11 uniré 
Gblraalpala publieada filiUtmftiotittí por el labo» 
rimo ó ItUUlig^bln patrióla, dou (jarlo» María 
Bttltat&aQte i wm lo qun lm quedado del iapiea- 
tULmo dea Garlo* %ütin*u j U ¿pona taodnraa ó 
Uidk que notaprnadn lodo ni lalnrvalo del rá» 
gj^aaa ealoalal i ao un bu puhlluatlo aua ) pero ni 
gablera® i sirvldadow iln laaio* meounnrlio* 
tíwioiOl ¿ lalara*aatn* n&klaaln* eá ni ereldvo 
(auaque muuliMn un han extraviado) y nu la» 
bibllubeea» dn la iwtndral, uaWnruldad, araobln* 
pado i voleólo* y muiveato* * y de uaa Juaia de 
perieaa» eelo*a» ¿ lu*lrutda*i podía promover *u 
redaeetaa y |)ubUaetiUm, aarovetíbáadoan dealfltt» 
Bil Baílela* bUuMua* da la abra Ululada poiu» 
peiataeate i II I* loria de 1a Aitiérlna*npieatrloaal| 

{mblbwda de drdau del ar*obl*po LoreniAOtt, y da 
a e*arlie ullbnataaatn por el iae*ieaaa (Cabrilla § 
latllulada : Matarla tfeaeral de Má*lea, que ao 
aa kaprhaie por babnr*a opun*ta el íl*eal de la 
audituawiiii *a tíeaipo da ladatuliiaplea» á prele*ta 
da que ie aeue»ltaba lineada del uan*eja de la- 
diai| ella ie uoatpaae de oaan llhroa y yym- 
preade • tegua lo* lalnllfjaaln* que la baa ana» 
taiaada , aullóla* baporlaaln» y narlona* , anae- 
aldat deide 1a «<oaquUtA ba*ta la ó|mmia de la 
revolaulou, v ea Mírenla atulllarin tuanbo la 
abra que ladfnauui*. La tnrnnr ¿paua, noatprna* 
dltudu el periodo dn la guerra de íadepnadfMude 
ó iaaurreeulou baila que la ueeiou »a uuuillluyói 



i5o 
se debería redactar , valiéndose de la obra del 
D r . Mier , y el apreciabíe cuadro histórico del 
señor Bustamente, que por lá reunión de docu- 
mentos importantes y oficiales , es digno de 
mucha estimación. La enseñanza de este curso 
de la historia nacional , la historia antigua de 
Rollin , y el compendio de las modernas por An- 
quetil, ú otros autores contemporáneos , forma- 
ran el complexo del curso histórico dé los cole- 
gios y escuelas de la república. 

El estudio de la historia , cuándo se enseña 
bien , afirman todos los moralistas , es tan nece- 
sario al género humanó y tan útil á la sociedad , 
x cuanto que ella es una escuela general de moral 
para todos los hombres; ella en sentir de Séneca', 
grita contra los vicios , descubre las falsas virtu- 
des, quita el velo de los errores populares, disipa 
el prestigio encantador de las riquezas y de los 
vanos aparatos que deslumhran , y demuestra 
que todo es humo y que no hay nada grande y 
sólido sin el honor y la virtud. Por ella los pue- 
blos saben libremente la verdad, porque solo ella 
tiene el derecho de juzgar soberanamente de las 
acciones de todos los mortales : en vano la adu- 
lación y la lisonja exaltaran hasta las nubes el 
talento, el valor y las empresas de los personages 
y conquistadores, la historia, si todo este brillo no 
está acompañado de la equidad, y la justicia , 
hará secretamente sus procesos , pintando los 
famosos dominadores y trastornadores del re- 



i5i 

poso de las naciones, como á los azotes de la 
humanidad, y salteadores de los pueblos que 
arrastrados de una desmedida ambición, desoían 
con falsos pretestos á los paises y perturban la 
quietud de las familias. « No sin razón , dice 
Rollin, citándola autoridad de Cicerón, la his- 
toria se ha considerado siempre como la antor- 
cha de los tiempos , la depositaría de los acon- 
tecimientos, el testigo fiel de la verdad, la fuente 
de los buenos consejos y de la prudencia , la 
regla de la conducta y de las costumbres. Sin 
la historia, estrechados en los límites del siglo en 
que vivimos y el país que habitamos , encerra- 
dos en el círculo estrecho de nuestros conoci- 
mientos particulares y de nuestras propias re- 
flexiones , demoraríamos siempre en una especie 
de infancia que nos haría estrangeros respecto 
al resto del universo, y en la mas profunda 
ignorancia de cuanto nos ha precedido y de .todo 
lo que nos rodea. ¿ Qué cosa es ese pequeño nú- 
mero de años que abrazan la vida mas dilatada ? 
¿ ó que significa la estension del país que podemos 
ocupar ó correr sobre la tierra , sino un rincón» 
imperceptible respecto de las vastas regiones del 
universo, y de esa grande serie de siglos que se 
han sucedido desde el origen del mundo ? » 

£1 estudio de la geografía descriptiva del país, 
es desconocido en nuestras escuelas , y muy 
común su ignorancia , aun entre nuestros sabios 
y hombres de estado; para generalizar sus cono- 



i5a 

cimientos , necesita el gobierno fomentarlo t y 
mientras se levanta y redacta el plan general 
que indicaremos, convendría disponer la for- 
mación de un compendio en la parte mate* 
rial descriptiva 9 valiéndose de lo que hay útil en 
el diccionario general de Alcedo , en el Teatro 
americano del mexicano cosmógrafo Yillaseftor, 
que aunque los estrangeros lo tienen por com* 
pilador, con los defectos de su siglo, no le faltan 
conocimientos y mérito \ y en la estadística de 
Mechoacan, escrita por el juicioso Le jarza, y 
otros modernos opúsculos que se han formado 
en los nuevos Estados. De la apreciable obra 
del curso de economía política , escrita y publi- 
cada últimamente por el señor Florez Estrada , 
se puede sacar un gran partido , disponiéndose 
su estudio en el nuevo arreglo de los colegios , 
de cuya instrucción y conocimientos resultaran 
á la juventud en particular, y a la nación en ge- 
neral , inmensos bienes. « No es posible , como 
demostraré en bu lugar , dice este autor en el 
prólogo á su obra 9 que un país mejore su indus- 
tria , que sus habitantes salgan de un estado de 
.** «¿seria y descontento, y que su gobierno acierte 
¿ tomar las disposiciones oportunas para pro- 
mover la felicidad general , sin que se estudie y 
posea la ciencia que trata de la fortuna de las 
naciones. » 

Adoptado en nuestros colegios el método de 
estudios que prescribe Rollin, recomendamos 



1 53 

para lai esouelas y liceos elementales lai novísi- 
mas máximas que ©1 se ftor Naville, p r . de Ginebra, 
aoaba de dar á lux, en utux obra clásica titulada : 
Educación pública considerada en iui relacione! 
con el desarrollo de la* facultades, la marchada 
la cWUiaacion y la* actuales necesidades de la 
Franoia) cuya doctrina , afirman todoi lo» inte- 
ligente^ ei de lo mas puro y períbolo al intento. 
Cierto autor al analizarla , se esplica del modo 
alguiente : « En el concepto de loi sabios cono- 
cedores, esta obra en el producido de un hombre 
que reúne el espíritu sutil necesario, para elevarse 
á los verdaderos principios de la instrucción pú- 
blica ♦ la esperieucia , cuyas lecciones son indis- 
C entables cuando se quiere pasar de la teoría á 
\ aplicación. Raras veces se ka ofVecido al publi- 
co, sobre esta importante materia, un trabajo en 
el cual todas las cuestiones que se enlaaan, hayan 
sido tratadas de una manera tan p rotonda tomo 
luminosa. El autor toma al nifio á la edad en 
que es llamado á recibir los primeros socorros 
de la educación j le sigue después en las diversas 
escuelas en que el gobierno de su país le procura 
los medios de adquirir los conocimientos que 
reclaman su edad y su vocación; no le abandona 
sino cuando se considera suficientemente dis- 
puesto á cumplir cit el estado en que la provi- 
dencia le lia colocado , sus deberes como hom- 
bre y como ciudadano. Mas , lo que sobre lodo 
admira y parece caracterizar la obra del señor 



1 54 
Naville, es que el autor no pierde nunca de vista 
el verdadero objeto y fin de la educación , ya 
sea partieular ó pública , el desarrollo gradual y 
completo de las facultades intelectuales y mo- 
rales. » 

« Si importa , dice el señor Naville , dar é im- 
primir a los niños, conocimientos , interesa to- 
davía mucho mas desenvolver sus facultades. De 
este desenvolvimiento dependen esencialmente 
la perfección del hombre , esto es , lo que cons- 
tituye sus arbitrios y los medios personales para 
alcanzar los diversos fines que se propone. Des- 
pués de la exactitud que él puede emplear para 
conformar sus acciones á las reglas de la moral , 
sus facultades son el primer elemento de su dicha 
y bienestar. El que no las ha perfeccionado 
suficientemente se encuentra en muchas circuns- 
tancias , privado de las ventajas que podría sacar 
de fós conocimientos que ha adquirido. Que un 
abogado esté profundamente versado en la cien- 
cia de la legislación , ella le sera frecuentemente 
inútil , si no goza de la presencia de ánimo y la 
facilidad de la elocución, que solos pueden per- 
mitirle mil veces sacar partido. Poco importa 
que el médico que nos sangra , conozca á fondo 
todas las reglas de su arte, si él no posee aquella 
sagacidad de observación que le sería necesaria 
para apreciar, bajo de los síntomas ligeros y 
fugaces de la naturaleza , el mal de que adoles- 
cemos. £1 desarrollo de las facultades , facilita la 



i55 

adquisición de los conocimientos. La memoria 
reunida al espíritu de observación y á la rectitud 
del juicio, proporcionan hacer rápidos progresos 
en la historia natural , une el buen gusto á la 
delicadeza y a la perfectibilidad de los órganos 
y asegura los adelantos en las nobles artes. Se 
pueden hacer notas análogas sobre los demás 
ramos del estudio. Algunas ocasiones, las facul- 
tades pueden suplir á los conocimientos de que 
se carece. De esta manera, con juicio, sensatez 
y una imaginación viva , se logrará , sin haber 
estudiado el arte de la retórica, atraerse el audi- 
torio. Finalmente observaremos que si la vida 
presente no es mas que una preparación para la 
vida futura , si el puesto que ocuparemos en un 
mundo mejor , es hasta cierto punto determi- 
nado por el grado de desenvolvimiento intelec- 
tual y moral que adquirimos aquí en la tierra , 
la perfección de las facultades de la juventud 
debe ser para los amigos de la humanidad , el 
objeto de utia profunda y religiosa solicitud. » 
El virtuoso Suizo , autor del sistema de la edu- 
cación económica y moral , Simberg , desplega 
también pensamientos nobles y doctrinas subli- 
mes que se pueden aprovechar. 

Puede ser que estos principios y muchas de 
las máximas que recomendamos, repugnen á 
algunas gentes, que demasiado timoratas ó ave- 
zadas en las antiguas preocupaciones y hábitos , 
no se pueden avenir con el siglo en que viven, y 



»56 
como si los tiempos y las circunstancias na hu- 
bieran cambiado la faz de la nación > los deberes 
de los magistrados y las obligaciones de los go- 
biernos y exigencias de los pueblos, aspiran á 
un imposible , cual es administrarlos sobre rosas 
y con máximas añejas , pretenden detener ó pa- 
ralizar la marcha de las luces, sin considerar que 
los tiempos de la apatía,, ilusiones y restricciones» 
volaron, y que viven en medio del torrente de 
las revoluciones físicas y morales , que pesando 
sobre los hombres, es citan otras ideas y demandan 
con empeño irresistible , otros métodos y formas 
para dirigirlos y sacarse partido de un mal y un 
bien mezclados , pues al fin una y otra cosa son 
el producido del movimiento y las agitaciones 
sociales cuya resistencia y oposición exageradas , 
lejos de ser un lenitivo , agravan los males y em- 
peoran la suerte de las naciones que han comen- 
zado á moverse invocando mejoras sociales. La 
repugnancia y horror á las nuevas doctrinas en 
todo género , y especialmente en materias esco- 
lásticas y métodos de instrucción» data en México 
de épocas lejanas » y ella ha sido una de tantas 
cawas de que los grillantes talentos de los Mexi- 
canos no se hayan desarrollado mas generalmente, 
y correspondido en el todo á la benéfica in- 
fluencia de la estrella de nuestro magnífico cielo, 
que no obstante el aislamiento y cortapisas que 
lo constreñían, ha producido en todas épocas, 
no solamente hombres eminentes y literatos en 



i5, 

todo género , sino genios y fenómeno» admirable! 
que ornarían á Otras naciónos célebres y antiguos. 
La intolerancia, que deseamos ver esterminada 
en nuestra patria en materias científicas y cues- 
tiones políticas , cuenta sus nobles víctimas , y ya 
desdi el siglo diez y ocho , el sabio jesuita de Si- 
naloa, Gampoy , fue por este motivo desterrado 
déla capital al mortífero clima deVeracruz; el 
célebre literato y sabio magistrado xalisiense 
Gamboa, arrancado de la patria y trasladado 
por fuerza á Kspafln ; el eminente y erudito ge- 
nio xalisiense, Portillo Galindo, admiración de 
Valencia, por sus vastos conocimientos, su ama- 
ble índole y relevantes virtudes, arrojado A 
Madrid por la calumnia , suspicacia y despotismo 
del arzobispo Lorenzana, y otros muchos hom- 
bres de provecho, tan grandes y dignos, que bri- 
llando en la misma corte de España , á donde se 
enviaban como sospechosos , no solo se indemni- 
zaban , sinb que reconocidos sus relevantes mé- 
ritos, á pesar del poder de sus adversarios, vol- 
vieron & su patria, muchos de ellos colmados de 
honores y de empleos, pues es necesario advertir, 
en obsequio de la justicia, que el gobierno supre- 
mo peninsular nunca fue, ni tan arbitrario, ni tan 
injusto como el virreinal local , y esto prueba la 
imposibilidad de gobernar con rectitud ala dis- 
tancia; pero es ya llegada la época de que los Me- 
xicanos se convenzan que el sistema caduco anti- 
guo en contradicción con la libertad , las institu- 



1 58 

ciones y el nuevo orden de cosas, es incompatible 
é imposible de sostenerse. £1 gobierno , sus ma- 
gistrados, legisladores y personas influyentes por 
su representación y carácter, deben abrazar y 
profesar otra fé política, y como hijos de la revo- 
lución , si quieren dirigirla y aun salvarla y sal- 
varse, no es ni útil ni justo que rechazen sus con- 
secuencias, persuadiéndose que los pueblos tienen 
ya otras necesidades y exigencias , y la nación dis- 
tintas miras y objetos á que dirigirse y encami- 
narse j y aun cuando los Mexicanos no aspiren , 
ni el gobierno pretenda la perfección que pres- 
cribe para la educación la república de Platón , 
que es el concepto de un Estado fundado esclusi- 
vamente sobre las bases de la virtud en el que este 
gran filósofo , considerando á la sociedad como 
una persona moral, sometida á los mismos debe- 
res que un individuo, el cual no puede hallar la 
felicidad sino en la práctica de las virtudes , pre- 
tende constituir con argumentos un poco sofís- 
ticos, y sin atender ni hacerse cargo de las en- 
fermedades de las sociedades humanas y los vicios 
de la generalidad de los que la componen , una 
sociedad es trao ni i nanamente dichosa, y no siendo 
posible establecer este bello ideal en su absoluta 
perfección, á lo menos es necesario apelar y apro- 
ximarse al sistema de las leyes inviolables que al 
fin Platón invoca, pasando de su teoría ideal de la 
república, al método ó práctica material depen- 
diente de las leyes. En su primer obra no existen 



leyeij todo reposa en la» buenas o o* t umbral, las 
cuales estriban en una educación perfecta j en 1* 
segunda todo depende necesariamente de las 
leyes. Platón, pretendiendo realisar su república! 
en filadlo de la corrupción de su tiempo, tío po- 
día olvidar esta corrupción, y viéndote obligado 
á tomar sus precauciones contra ella, anadio á 
la* costumbres , el freno y la inviolabilidad de 
lai leyes eon las pena* que le ion afectas. Esta 
esencial diferencia supone y enla*a otras mu- 
chas, pues cuando las disposiciones de los ciuda- 
danos no inspiran conllauna, precisamente se 
apela á las leyes penales , y en este caso seria ab- 
surdo darles inslilucioues y preceptos de una se- 
veridad moral cpie exija de ellos Imposibles, 
n Las leyes de Platón (esto es el libro de las leyes) 
dlee el señor Gousln, son, baldando con propie- 
dad , el único monumento del pensamiento po* 
Utico de Platón, puesto que la República no es 
sino el Ideal que debe dirigir el espíritu del le- 
gislador, al paso que las leyes contienen la orga- 
nización y legislación positiva que se pueden ob- 
tener, realizando juiciosamente este ideal sobre 
los datos y las necesidades de la bumanidad. » 

81 la Instrucción clásica y cultivo de las cien» 
CÍAS son necesarias en una nación bien consti- 
tuida , la educación elemental primaria de la 
masa del pueblo intimo , es urgente n indispen- 
sable y sin duda muebo mas conveniente & la 
soeiedad , porque ella constituye la esencial base 



i6o 

y el fundamento primordial en que reposa el 
orden social y et espíritu vital de una república 
regida popularmente, y por una hilacion de este 
principio lógico , ella debe ser mas es tensa* y ti 
es posible , ilimitada. Las escuelas normales lan- 
casterianas, establecidas aisladamente desde 1832 
en México 9 aunque protegidas por el gobierno , 
no ha sido tanto como debiera , y á proporción 
sus adelantos son lentos. De la capital parece 
que se han difundido en algunos Estados , pero 
débilmente ; en otros , como en el de Veracruz, 
se ha quedado en proyecto , y en muchos , como 
en Tabasco , no se conocian , y por desgracia de 
los Tabasqueftos , no existia hasta ahora cuatro 
años, ni una sola escuela de primeras letras, 
ni un colegio en forma. Así es que , mientras el 
congreso de la Union no dicte una ley que adopte 
en principio el sistema de enseñanza lancasteriano 
gratuito , en el distrito y territorios , dirigido 
por un directorio y seminario general que cuide 
de la instrucción , y ministre á toda la federación, 
maestros instruidos y bien dotados por el tesoro 
general, escitando á los Estados á seguir su ejem- 
plo , la instrucción primaria no progresará. Para 
que ella sea eficaz y completa , y surta todos sus 
benéficos efectos , es preciso que á los principales 
elementos de la enseñanza primaria, como la 
lectura , escritura , el cálculo , la ortografía , los 
elementos de la lengua castellana , la moral ciril 
y religiosa , se añadan , según las necesidades y 



iGi 

los recursos de las poblaciones , el diseño linear, 
algunas lecciones de ortografía, de comercio , de 
agricultura común , el sistema de los pesos y 
medidas, y aun , si es posible , los rudimentos de 
la historia de la religión y la civil de la patria , 
con los del espíritu del régimen político, y las obli- 
gaciones del hombre para con Dios, consigo mismo 
y sus semejantes , por un método conciso y razo- 
nado , esplicado por los mismos maestros de es- 
critura, aproximando en lo posible, la educación 
á los deberes y prácticas del sistema paternal de 
las familias, dejando la libertad de la concur- 
rencia de establecimientos particulares , con tal 
que se arreglen á lo que disponga la ley , á fin 
de escitar la emulación y mayor estension; y 
para que los niños huérfanos é indigentes se ani- 
men y adquieran goces , especialmente los indí- 
genas , y el hábito de la decencia , proveer los 
medios de manera que puedan vivir y vestir en 
común. Las reglas que, según Quintiliano y 
Plinio el menor , se deben prescribir á los profe- 
sores , comprenderán un testimonio auténtico de 
capacidad, índole agradable y buenas costumbres, 
con la mira de que dirijan á los niños con sua- 
vidad , y sepan conducirlos á sus adelantos, mas 
bien por los modales , el ejemplo y la perseve- 
rancia de amigos institutores , que por los me- 
dios perniciosos del temor y los castigos que 
se deben prescribir , olvidando aquel temera- 
rio proverbio que se nos repetía , y por una fata- 



1 1 



lG'2 

lidad aplicaba, de que la letra coa sangre entra. 

El modelo que ofrece á todos los Estados , el 
de Zacatecas , cuyo benemérito gobernador me- 
rece bien de la patria , en el hecho de haber as- 
pirado últimamente á generalizar la instrucción 
primaria hasta en las mas pequeñas aldeas y úl- 
timas chozas del campo , es de desearse que se 
imite por todos los gobernadores , y si se realiza, 
como es de esperarse de la perseverancia y vir- 
tudes del señor García, el nombre de este ilustre 
y juicioso Mexicano sera inmortal, lo mismo que 
el del apreciable gobernador de Guaaajuato, 
Montes de Oca, que, según noticias, ha estable- 
cido un colegio en forma , no solamente bien 
reglamentado , sino enriquecido con una biblio- 
teca selecta y un precioso gabinete científico. 
Es verdad que no todos los Estados cuentan con 
los recursos necesarios para semejantes estable- 
cimientos ; pero con tan nobles ejemplos , si los 
depositarios del poder se eligen á propósito por 
los pueblos , y estos se aplican y trabajan con 
empeño , no dúdanos que , mas ó menos , se en- 
contrarán arbitrios por todas partes para tan no- 
ble objeto. 

La existencia de la escuela normal lancaste- 
riana de la ciudad federal , protegida por una 
junta de fomento que impulsa sus progresos 
constantemente, contándose con la favorable dis- 
posición de los ciudadanos respetables y patrio- 
tas que la dirijen, y un presidente tan apreciable, 



i63 

como el señor Yañez , que no perdona medios 
para su mayor solidez y estabilidad, proporciona 
cuanto hay que desear y darle uu impulso acele- 
rado á este inmortal método , creando un direc- 
torio general y constituyendo un seminario cen- 
tral en forma , con los fondos necesarios y ía 
destinación de uno de los edificios públicos mas 
contenientes , situado en el centro , y los corres- 
pondientes en los diversos cuarteles ó barrios de 
la ciudad. Para la dotación de los profesores , 
gastos económicos de la casa y los auxilios que se 
ministren á los huérfanos é indigentes , á quienes 
se les debe dar asilo completo , nos parece sen- 
cillo que los padres de familia acomodados , los 
artesanos y personas industriales, casados, reuni- 
dos legaimente por medio de una junta elegida 
por ellos , recolectasen una módica cotización 
mensual t recaudada , manejada y distribuida por 
ellos mismos, conforme á las disposiciones legales 
del directorio encargado á la vez que la junta 
del establecimiento. Esta medida nos parece 
acsequible cuando consideramos la necesidad y 
el interés que todos los ciudadanos tienen en la 
instrucción elemental de sus hijos , en cuyo ob- 
sequio no viene bien la economía. « £1 filósofo 
Grates , dice Plutarco , ansiaba por subir al 
parage mas eminente de la ciudad para gritar : 
Hombres fatuos , ¿ cual es vuestra locura , cui- 
dando de amontonar riquezas y descuidando 
absolutamente la educación de vuestros hijos 



i6f 
para quienes decÍ9 que las amontonáis ? » Mas 
como no todos los hombres están en circunstancias 
de contribuir, por mas deseos que se les suponga, 
el gobierno , para cubrir el resto , poniéndose de 
acuerdo con los obispos mexicanos , que deben 
arder en amor del prójimo , y no dudamos que 
por sus virtudes, caridad y rectitud, convencidos 
de los beneficios que resultan á la religión y al 
Estado , de la espansion de las luces de un pueblo 
á quien deben después de Dios todo cuanto po- 
seen , puede recabar un donativo proporcionado 
á los rendimientos de cada mitra , que seria tras- 
cendental á las canongias , á los beneficios ecle- 
siásticos de utilidad y á la colación y goces de 
los individuos que disfrutan de las pingües cape- 
llanías muertas sin prestar servicios activos á la 
sociedad. El colegio de Portaceli, negociando 
un eambio ó permuta con los religiosos que lo 
poseen , por el colegio de San Gregorio ú otro 
de los edificios pertenecientes al gobierno ; seria 
el edificio mas oportuno y conveniente para el 
seminario normal lancasteriano, y la reunión del 
directorio y juntas escolásticas de los padres de 
familia formados en consejos. 

En ningún país escita mas la solicitud del go- 
bierno la educación de las clases inferiores, 
que en el de los Estados-Unidos. Cada Estado 
ó territorio consagra á la educación de los niños y 
adultos de las clases vulgares , una suma pro- 
porcionada á sus rentas , pero siempre bastante 



eoailderable para »ttbvonir á la in»lruooion de 
todo» lo» mene»tero»o» j do manera que »i e*i»te 
un Amerloano que no »epn loor y e»oriblr, »e 
puede atribuir A mi falin, Im mayor parto de lo» 
Eltódoi afectan á eMo» ^toto» til arrendamiento 
do derla cantidad do i ierran , til roí imponen una 
contribución eapwial , y lo* man un (In barí for- 
mado un capital ouyo» inlereae» »e apuran al 
sostenimiento do la* e»ouela» y lo* maeatro», 
Aunque no bemo» podido encontrar documento» 
que comprendan on general la »ituacion e*acta 
en que le encuentra la Instrucción olomontal de 
lo» Estado» , porque no on todo* se publican 
dato» estadístico» , por lo» que ofrecen alguno» 
publicado» en t 83o , ge puede establecer aproxi- 
mativamente , proporción guardada , que la Ins- 
trucción se baila di(\indlda mas que on uingyna 
otra naolon , y olla »e puedo lijar á un escolástico 
lobro nueve habitantes , que comparativamente 
A la Francia, que en tflsu »o encontró do doi 
escolásticos sobre a a habitante», resulla á la con- 
federación una enorme »uporloridad j pues aun» 
que en e»te reyno había algunos departamentos 
en donde era iuperlor al termino medio do uno 
á veinte y do» , on otro» muchos era de uno á 
ochenta. Para dar una idea do la o»ten»ion de 
la Instrucción elemental do e*ta confederación , 
termináramos con el cuadro estadístico de do», Kn 
18*19 el Kstado de H nova- York , nitya poblaron 
ascendía á »,flif$ 4 ooo habitante», po»oia B/>Ba oí- 



1 66 

cuelas que recibía a 468*257 niños dé seis a quince 
años , cuya educación costaba por año g5y ,68o 
pesos. En el de Maine , con una población de 
38o,ooo, contaba 2,499 escuelas, donde recibían 
educación i3;y,g3i niños, gastando el gobierno 
en ello la suma de 1 3 1*878 pesos. 

La educación secundaria y la clásica .guarda 
proporción perfecta con la elemental primaria, 
y la feliz ocurrencia que han tenido los Ameri- 
canos de dotar á cada colegio con una biblioteca 
selecta , ha contribuido mucho al desarrollo de 
la inteligencia y adelantos de la juventud , y 
este ejemplo ha sido un aliciente para que los 
educandos no satisfechos con la biblioteca pú- 
blica, se cotizen entre ellos -con entusiasmo y 
formen todos los dias nuevas bibliotecas y gabi- 
netes de lectura particulares , que están bajo la 
custodia y vigilancia de uno de los profesores, y 
á veces es tan considerable como la del estable- 
cimiento. El cuadro siguiente presenta el número 
de los colegios, los profesores , las dos clases de 
alumnos que recibían , y la importancia de las 
bibliotecas existentes en i83o. 

Colegios seminarios dedicados á la teo- 
logía y ciencias eclesiásticas, total 21. Es- 
tudiantes total .* 2,1*57 

De facultad médica , en las principales 
ciudades , estaWecimieatos , total 16. Es- 
tudiantes .».» 2,000 

De derecho y otras ciencias , total 7... 



167 

Bibliotecas de los colegios, 1 8. . . La escuela 
militar que recibe ademas de los jóvenes 
que se destinan al servicio de la guerra , los 
que se ejercitan en los diversos ramos del 
ingenio : este colegio cuenta estudiantes.. 3oo 
£1 número de escuelas primarias existentes en 
Francia , sacado de un documento oficial , pre- 
sentada á la Cámara de Diputados en diciembre 
áe i63i , es de 30,796 , número en verdad des- 
proporcionado al de los Estados-Unidos; pero 
que no tardará en aumentarse según las dispo- 
siciones del actual gobierno y la nación empeñada 
en su mayor estension. £1 número de colegios 
denominados reales asciende á 3g y comprende 
10,016 alumnos , importando su subsistencia al 
gobierno la suma de 900,600 francos. Los lla- 
mados comuuales , ó del cargo de los ayunta- 
mientos, montan á 33o , conteniendo 26,000 es- 
tudiantes. Las instituciones, i3o; las pensiones» 
1,000, y los pensionistas s3,ooo. La facultad de 
derecho tiene 9 escuelas y 3, 600 cursantes : la 
de medicina cuenta 3 escuelas frecuentadas por 
2,200 estudiantes. La de teología no tiene sec- 
tarios en ninguno de estos establecimientos , y 
solamente hay prosélitos en 4 seminarios grandes 
y otros pequeños que cuestan al Estado 1 ,100,000 
francos. Se avalúa el número de los estudiantes 
que reciben una instrucción superior, a 58, 000 , 
m sin contar con los que siguen los cursos de las 
facultades enunciadas. 



i68 

Ea 1829, de loa 38 mil pueblos que componen 
los deparlaiñentos franceses , i4 mil carecían de 
escuelas en lo absoluto , y 800 seguían 3olamente 
el método espeditivo de la enseñanza mutua. En 
invierno el número de los escolásticos asciende 
á 1,372 mil; de estos resulta que mas de un ter- 
cio de los niños se quedan en Francia sin los 
beneficios de la educación primaria; y aun este 
número disminuye de la mitad en el verano, con 
motivo de que los padres retienen á sus hijos , 
con el fin ó pretesto de que les ayuden en lps 
trabajos del campo. En resumen , existen en 
Francia : 

Colegios reales 3g 

Colegios de provincias dichos co- 
munes . 33o 

Instituciones ó pupilages 1 3o 

Pensiones ó casas de educación pú- 
blica '. 1 ,00o 

Estudiantes aplicados á una instruc- 
ción superior 5 8, 000 

Escuelas primarías , total 3o ,796 

Escolásticos de primeras letras, total. 1 ,372,000 
Gastos afectos á la instrucción pú- 
blica elemental y científica, total... f. 6,1 i4»8a3 
El número total de nuestros establecimientos 
científicos y literarios (supuesto que del de escue- 
las vulgares nada dice la memoria del ministerio 
de justicia de i83o) comparado con él de loa 
Estados-Unidos y Francia, debe alarmar y escitar 



»60 

á 1a vea coa ardor el celo patriótico de lo» Me* 
xlaano» á Un de que »c aumenten , y cuando 
m*too» aspirar á e»tablceer en todo» lo» libado», 
lint* biblioteca, un gabinete de lectura, una aea- 
dftmU di nuble» arte* y apreudUage de otieio» 
meeánlSOl 9 un liceo elemental , una »ociedad 
de tafeNlOi un colegio y un »eminario, He aquí 
el tftidi At lo» c»lableclmiento» de la eonfede- 
HlflfaltfBWlUcana : 
püHhIIWW» | total iiiiiiiiit!iMHMiiiiiini Q 

Alumno» pen»lonado» , total,,,,,,,,,,,,, B3fl 
A»i»tentes de friera, total,,,,,,,,,,,,,,,,, 1,309 
Colegio» de que tenemo» noticia» ,,,,,,,, \ fl 
ln»titutos conocido», .,...„.,,..,.....,,,,, 4 
locuelas laneasteriana». ,,,,,,,,,,,,,,,,,,, 
Colegio» ó uaná» de educación para ni- 
tía» i tota» tfttt*tt,«,«*<!ttt*tttttttttttttiitftftt *ff 
Afortunadamente la» escuelas comuna** aun» 
que mal dirigida» y peor datada», »oa numerosa» 
y frecuentada» , y un ftdta en la capital uno que 
otro pupilage en donde »e da tina regular ins- 
trucción ¡ pero careciendo de dato» oficíale», omi- 
timos aventurar nue»tra» conjetura» »obre una 
materia de tanta importancia y trascendencia, 
esperando que nuestros compatriota» se apliquen 
á este género de Investigaciones curiosa» é Inte- 
resantes, 

til hospicio, <\ por mejor decir lo» do» hospi- 
cio* de la ciudad federal , ofrecen en lo material 
cuanto bay que desear para el Ihmento, di»eU 



*7° 
plina y administración de estos grandes y nece- 
sarios establecimientos. En el plan general que 
indicamos , manifestamos deseos de que uno de 
ellos , que es el mas reducido, se destinase para 
residencia y alvergue de los inválidos ancianos , 
y esperando que esto se verifique , nq^ ocupare- 
mos del mayor. Este hermoso y va|yi^¿*dfficio 
merece toda la atención de los djte*/p<wto£t fe- 
derales, que deben acordarle uqa 30)iqi{£,pro- 
, lección y dotarlo con los fondos necesarias «para 
s*t sosten y florecimiento. La confederación me- 
jicana carece de un establecimiento que sin duda 
es el mas interesante al desarrollo de las artes 
industriales y al estímulo del espíritu de activi- 
dad y mejoras sociales en un pueblo regido por 
instituciones liberales : nos referimos á una es- 
cuela formal de artes y oficios , que abraze en 
su enseñanza, ademas de las artes mas necesarias 
y ventajosas á los hombres f como son la ins- 
trucción de la mecánica, hidráulica, química 
aplicada á los procedimientos de la maquinaría 
y artefactos , el diseño linear, la música y todos 
los oficios de mecanismo, inclusive la tipografía, 
taquigrafía s litografía , relogería y otros seme- 
jantes. Un establecimiento de esta clase vendria 
.muy bien al lado de la horíandad, debiendo es- 
tenderse el sostenimiento gratuito de esta apre- 
ciable parte de la sociedad , á la juventud indi- 
gente , escitando á los padres de familia mas 
acomodados , á fin de que envíen á sus hijos á 



I 7 I 

instruirse. Este régimen usado en alguna* ciu- 
dades de Europa, es satisfactorio en Roma, donde 
hamos visto coa estrema emoción , en el hospicio 
de Smn Miguel , á Jos huérfanos de ambos sexos 
y á los hijos de los menesterosos , recibir gr»- 
ciosa monte por preceptores inteligentes , do- 
tado» por el .gobierno , una regular asistencia é 
mstruooion , con arreglo á los edades y disposi- 
cioMS, desde el alfabeto basta el mecamisoK) njas 
miaacioso de todos los oficios mecánicos, termi- 
nando en los hilados, tegidos y tintorerías unop, 
y otros tomando lecciones desde el dibujo linear 
hasta la arquitectura, eseulptura, pintura, gra- 
bado, litografía, música, composición vocal, me- 
cánica ó hidráulica por principios. El número do 
los huérfanos varones , y algunos pocos que con- 
tribuyen con la mediocre cantidad de seis pesos 
mensuales para su subsistencia, por considerarse 
no insolventes, es de sao; ¿1 de mugeres, 3ooj 
ancianos inválidos , g5 j mugeres inválidas 9 8o. 
Total, 695. 

Es inútil demostrar á una nación generosa , 
humana y sensible, que para ministrar los recur- 
sos y medios de asistencia de un hospicio nacio- 
nal , que en los principios de su fundación flio 
la obra de un piadoso Mexicano, y establecer en 
¿1 como anéxala escuela formal de artes y oficios 
indicada, el congreso debe apelar á los vecinos 
pudientes de la capital , imponiéndoles una con- 
tribución especial dedicada á este piadoso y noble 



f. 

te:* 






17» 

• 

objeto , recaída sobre las cosas de lujo j y con 
esta medida y el recogimiento de los pobres 
acostumbrados á mendigar por las calles (no 
para encerrarlos herméticamente, pues conforme 
á los principios liberales, se les deben dejar cier- 
tas horas de libertad para que á su antojo entren 
y salgan, sino á fin de que ganen como puedan, 
conducidos racionalmente, de su trabajo el pan), 
prohibir la mendicidad y las limosnas en público, 
bajo ciertas multas y penas aplicables á bene- 
ficio del propio hospicio. 



<c 



1,1 



(V) 

v 

D§ ¡os beimfwios iUI cultivo dfi la¿ otenoías 

y lm avtvs* 

Si les Griego* no s« hubieran aplicado con un 
ardor admirable al estudio de las bellas letra* y 
al cultivo de las artes nobles, ni 1» reducida 
península de (ireoia habria podido resplandecer 
ó inmortalizante en lo* fasto* de 1» historia, ni 
el magnánimo Periele* embellecer á Atañas coa 
lo* mage*tuo*o* é inimitable* monumento* de 
marmol y bronge que *e admiran j pero ¿ hasta 
donde la fama de estos ingeniosos peninsulares 
no *e estendió , y hasta que grado remontaron 
su gloria y esplendor por haber perfeccionado 
la* ciencia* y la* arte* ? La escuela de la ciudad , 
consagrada al culto de Minerva , se constituyó 
escuela del género humano, cuna de la sabiduría, 
fuente de las bella* arte* y el centro del buen 
gusto y de la perfección de la mt'tsica , arquitec- 
tura, escultura, pintura y parte de la mecánica , 
que tanto contribuyeron á dulcificar la* cos- 
tumbre* y civilizar los pueblos antiguos , desar- 
rollando á la vex asombrosamente lo* sublime* 
pensamientos y luminosas ideas de esos genio* 
prodigiosos que, sin el cultivo del entendimiento 



i74 
y el auxilio de los principios de la sabiduría 
desenvueltos , hubieran dejado de brillar y re- 
lucir en la refulgente aurora, y eclipsadose entre 
las tinieblas de la barbarie , que solamente es 
dado á las ciencias y á las artes disipar con sus 
fulminantes resplandores. 

A medida que los pueblos abandonan ó se 
aplican á las ciencias y las artes , se embrutecen 
ó civilizan;, véanse sino el África y en particular 
á Egipto, en otras épocas tan fecundas en grandes 
hombres , obras colosales y conocimientos só- 
lidos ; considérese á la misma Grecia, en el día 
sumergida en la mas crasa ignorancia y vergon- 
zosa estupidez, por haberse abandonado las artes 
y descuidado el cultivo intelectual , al paso que 
otras naciones del septentrión y occidente de 
Europa , groseras en otro tiempo , á proporción 
que se han dedicado al estudio de las ciencias 
y las artes, se han civilizado, florecen , han pro- 
ducido y están produciendo grandes hombres y 
obras sapientísimas en todo género, patentizando 
con estos hechos que la filosofía y desarrollos del 
entendimiento humano producidos de las ciencias 
y las artes, transformando las sociedades, causan 
en las costumbres y en la inteligencia del género 
humano una saludable metamorfosis , y que en 
todos los climas y regiones, los espíritus tienen 
iguales dispociones, y el método y el estudio son 
los que regulan y nivelan la diferencia. La jovia- 
lidad y alegría de los Franceses , su cultura en 



175 

el trato, su afabilidad é hidalguía, la hospitalidad 
y el respeto (jue dispensan al estrangero en lo 
general , iu franqueza y hasta su ligereza para 
olvidar agravios y transigir querellas, y por 
último , su tolerancia y delicada decencia en sus 
maneras, son sin duda cualidades debidas en 
parte d los efectos de la educación v al cultivo 
de las ciencias y artes nobles de esta nación 
¿generosa, destinada á grandes empresas. 

Guando por consecuencias de la decadencia 
del imperio romano la invasión de los pueblos 
bárbaros del norte sumergió á la Italia en la 
desolación y ruinas , que destruyeron las luces 
y los monumentos de las artes y cultura de esta 
vasto edificio social , parecía que las ciencias y 
las artes , reducidas ya con mucho en su tierra 
natal clásica , habían desaparecido para siempre 
del mundo, la espulsion que las rápidas conquis- 
tas de los Turcos impulsaban en el oriente , de 
algunos artistas griegos inteligentes , y la favo- 
rable acogida que los M édicis dieron en Florencia 
á estas familias , apresurándose á protegerlas , 
resuscltáron las ciencias y especialmente las 
nobles artes en Toscana , y difundiéndose como 
por encanto , en casi toda la Italia , no tardaron 
en salir á brillar en este bello cielo los inmor- 
tales Migueles Ángel, los Rafaeles , los Ticianos, 
Perucienes, Dominicanos, Tintoretos, al lado de 
los Tasos, Ariostos, Dantes, Petrarcas y Alfieres, 
que comparables á Fidias y Praxiteles , y á Ho- 



176 
mero , Virgilio y Esquiles , recordando los her- 
mosos tiempos de los Pericles y Augustos, espar- 
cieron luces de buen gusto , que al fin llegaron 
á penetrar y hacer mas ó menos progresos en 
España, Inglaterra, Alemania y particularmente 
en Francia en el brillante reynado de Luis XIV, 
siglo de los Bossuet, Massillon, Fenelon, Colbert, 
Racine, Moliere, La Fontaine, Riquet, Turenne, 
Conde , Vauban y otra porción de autores clá- 
sicos que iluminaron sin descarriar la razón ; y 
si en estos climas sombríos , comparados con el 
despejado de México , bajo la influencia del des* 
potismo , en fuerza de la energía y aplicación ' 
europea, y el genio de los Italianos y Franceses, 
el entendimiento humano, las ciencias y las artes 
hicieron tantos progresos , reflexionando al 
mismo tiempo sobre la actividad y los adelantos 
que , no obstante la rudeza del clima , en mate- 
rias de comercio y mecánica se palpan en Norte- 
América, juzgad, Mexicanos, ¡cuales y cuan gran- 
des serán los progresos de estas ciencias y las ar- 
tes útiles y de buen gusto , cuando formalmente 
se enseñen, fomenten y protejan en el país mas 
benigno de la tierra , cuyo brillante cielo y mag- 
nífica naturaleza están convidando á un pueblo 
dócil , vivaz y sensible , á cultivar unas bellezas 
no desconocidas , que á pesar de los obstáculos 
de la tirania, las preocupaciones de la ignorancia, 
los vicios de la legislación, la parálisis y el 
aislamiento , produgéron el catálogo de hombres 



•77 

dUtinguido* y e*eritore* ilustra* de cjue u* pro-» 
aentamo* al modelo ! 

Como, «aguo uue*tro plau, e*eribimo* para 
la juveutud y al vul^o , no* parece iue*eu*abla 
baeer una re*aña , y al mUmo tiempo tributar 
un homenaje de reoonommieuto y re*peto debido 
i la memoria da lo* brillante* tyeuio* y *abio* 
e*orUore* mejicano* , cuya* ini'utÍHable* tarea* 
honraron al tiempo en que viviórou, y pre*tando 
Hervido» A la pátrnf, cootribuyáruu am *u* luoe*, 
estímulo y ejemplo , a lu ilu*truciuu de *u* cou- 
oiudadano* , á la* mejora* *uciule* , y á dar ua 
impulio y e*tender lu e*feru de lo* cnnucimieutu* 
humano* y el iomeuto de la* meuciu* y Ja* arte*, 
no ea maguillca* academia* uha*tecida* da ele* 
meato* eientllico* , y auxiliada* cuu lo* iuveuto* 
y doctrina* de la concurreuciu y roete de mil 
sabio* , *luo eu *u* reducido* ^abiueta* , *iu al 
comercio del mundo culto , *iu obra* elá*icu* , 
*iu iuntrumeuto* perlados, y arro*tramlo peui- 
Idamente emburujo* a c*cu*e*e* y aun *obrado* 
temora» , y eoutra al torreóte de lu* prevenciu- 
na* , *u*ceptibilidude* de la ceñudu polilicu é 
iutolerancia imjuUitoriul, luebando cual utlciu* , 
dieron á lu* obra* apreciubles y ultimo* iuveuto* 
iii(fenio*o* , (pie á pu*ur de *er poco conocido* 
del mundo literario , una íjuh oiru obra, rodada 
por ea*ualidad a tuvo lavoruble acogida y «ou 
*e admiró en la ameua Italia y ait la culta IVau- 
4*ia. La* obra* é invento* de mucho* bi*toriu~ 



178 
dores y 1$ mayor parte indígenas , casi descono- 
cidas en Europa y aun entre nosotros , recono* 
cidas como clásicas por los eruditos estraugeros 
Boturini , Nuix , Garreri , Gemeli y nuestro 
críliop historiador Clavijero , la noble** de los 
pensamientos de los dos reyes Aztecas legisla- 
dores y poetas y oradores , Netzahualcóyotl y 
Netzahualpili 9 la brillante imaginación de los 
varios poetas heroycos y líricos 9 las observacior 
ues exactas de los filósofos? especialmente en 
astronomía 9 aplaudidas en la academia de cien- 
cias de París 9 y honrados por Luis XIV; el 
conocimiento sólido de las matemáticas por los 
profundos Sigüenza, Velazquez, Gama y AUate; 
la vasta instrucción en la botánica, de los célebres 
Moziño, Lallave y Montaña; la química, la medi- 
cina , la literatura , aun en el difícil arte dramá- 
tico , y finalmente la jurisprudencia , teología y 
la moral , y hasta la música, la pintura , escul- 
tura, arquitectura , agricultura y mecánica han 
sido cultivadas en México, no solamente con 
éxito, sino con perfección por muchos de nuestros 
compatriotas escritores, sin haberse desconocido 
la metalúrgica , las antigüedades y la economía 
política , y digan lo que dijeren los estrangeros 
Paw, Roberson, Hay nal, y los peninsulares 
Marti y Delgado, lo cierto es que nuestra patria 
se debe gloriar de contar antes 4e que los 
Estados-Unidos produjeran á sus escritores Je- 
ferson , Madison , W. lrving , el sublime poeta 



151) 

Gotipar, Wardeu, Hamillou, treinta y seis bisto* 
Fiadores , la mayor parte dánico* , de lo» cuales 
catorce aateoesj treinta y cinco poetan, muehoi 
de ello* sublimes, de los cuales doi latino* , do* 
¿picos, dos beroycos, seis dramáticos, y un 
compositor de música y óperas , y seis poetisas t 
do las cuales una divina y justamente calificada 
por al erudito Feijóo y otros sabios críticos espa<- 
AqUs, como un geuio y la única musa moderna] 
catorce matemáticos , de los que cuatro proftm* 
dosj nueve astrónomos, de los que tres clásicos , 
y uno Hay de Texcuco¿ nueve botánicos , mine- 
ralogistas ó naturalistas, tres de los primeros 
célebres i geógrafos, agrimensores, hidráulicos, 
mecánicos y músicos compositores de nota dieaj 
literatos críticos y satíricos, agrónomos s3¿ juris» 
consultos , legisladores y economistas siete ¿ 
módicos , die« y ocbo ¡ teólogos , moralistas y 
gramáticos seis ¿ artistas eminentes y de reputa- 
ción 4' i cuy®* obras se han publicado en Mé- 
jico, Puebla , Madrid , París, liorna y Veneoia , 
y aunque raras en el dia, no dejan de encontrarse, 
y para que no quede duda á los Europeos , que 
uos suponen y aun exageran nuestros atrasos 
mas allá de lo que el pundonor nacional debe 
permitir y es en realidad , nos ocuparemos de 
esta reseáa, examinándola formal y compendia- 
damente por centurias, 

mu* XV. 
Netzahualcóyotl, rey de Acolbuacan ó Texouoo, 



1 8o 

hijo del desgraciado Ixtlilxochitl , destronado y 
muerto por el tirano Tezomoc , fue príncipe de 
raro talento y magnanimidad , recobró su trono 
auxiliado de los Tlaxcaltecas, y aliado con su pa- 
riente Itzcoatl , emperador de México , venció al 
usurpador , y dedicado al restablecimiento de su 
Estado , lo hizo florecer , dictando leyes sabias 
y erigiendo establecimientos útiles ; poeta hábil , 
compuso varias canciones heroycas , conocidas y 
apreciadas, en el siglo XVI, por muchos eruditos 
Españoles. Es autor de sesenta himnos al Criador; 
su descendiente, don Fernando Al va, tradujo al 
castellano dos odas trágicas de este grande hombre, 
en las que desarrolla con pensamientos nobles , 
la inestabilidad de las cosas humanas , y dan á 
conocer las grandiosas y sublimes ideas del filósofo 
mexicano , y por la que inserta Torquemada en 
el primer tomo de su obra , se echa de ver su 
rara y fecunda elocuencia ; elle es una arenga 
pronunciada por el príncipe en una asamblea á 
sus generales y ministros. 

Netzahualpili , rey de Texcuco , hijo del pre- 
cedente y de la señora de Tacuba , fue digno de 
su padre en todo : dictó leyes sabias y las hizo 
observar con tanta integridad que por la infrac- 
ción de una , sentenció á muerte á su primogé- 
nito Huexotzitcatzin. Dedicado en los momentos 
de reposo» al estudio de la astronomía, observaba 
desde lo mas eminente de su palacio el curso de 
los astros , y llegó á arreglar el calendario mexi- 



cerno , ajustaodo las horas con mucha precisión , 
hasta formar un año completo de J6u diai, Como 
Sócrates y Cicerón , se hurlaba en secreto del 
oultO supersticioso de au nación : fue también poet a 
moral y orador eloeueule , y tan sabio que el 
vulgo lo tenia por encantador, como al rey don 
Momo el Sabio de ( Otilia. Lo* auales mexicanos 
lupOMU que no murió , siuo que lúe arrebatado 
prodigiosamente á la región de las estrellas. Tor- 
quemada afirma que también fue naturalista , y 
hace mención de sus obras, 

Pimental , descendiente de loa reyes de Tex- 
cuoo t escribió : Memoria* históricas del rey no 
de JÍQQlhuacaH , de las cuales se aprovecharon 
Torquemada y Glavigero, para formar el cómputo 
de las contribuciones que los Mexicanos pagaban 
á sus reyes, Pimeutel , pariente del anterior , ó 
hijo de Couacotaiu > último rey de Texcuco , 
redactó á instancias del conde de Denavente ; 
Caria sobre la genealogía de los reyes de Jcol- 
hnacan, 

Pomar i á quien los primeros conquistadores 
por ftus grandes talentos y despejo , hicieron es~ 
pribaoo público de Texcuco, descendiente de un 
hijo bastardo de los reyes de aquella corte , es- 
orihio : Relación de las antigüedades políticas 
y religiosas de los Indios Aztecas, dirigida al 
rey de España en i 58i4 , de la cual aprovecharon 
algunos escritores españoles , y existió una copia 
en la biblioteca del colegio de San llregorio de 



i8i 

México , que vieron y consultaron Torquemada, 
Betancur y Ctavigero. 

Tobar-Moctezuma, descendientede los empera- 
dores de México y reyes de Texcuco, redactó de 
orden del virrey de México, don Luis de Velasco,* 
á instancias del conde de Benavente : i°. Memo- 
rias de la genealogía, antigüedad jr descen- 
dencia de los reyes mexicanos ; a°. Memorias 
de la descendencia de la dinastía de Texcuco, 
cuyas obras rieron y hacen mérito de ellas, Cía- 
vigero y Boturini. TobadHlenominado por los 
Españoles el Cicerón mexicano , en fuerza de la 
elocuencia con que hablaba el idioma azteca cas- 
tizo, escribió de orden del virrey don Martin 
Enriquez un grueso volumen intitulado : Historia 
antigua de los reyes de México , Acolhuacan 
y Ttacopan , de cuya obra se sirvió Acosta f 
según ¿1 mismo confiesa, para escribir su historia 

natural. 

SLGLQ X\I. 

Alva Ixtlilxochitl, don Fernando de nombre, 
pero indígena mexicano, descendiente de los reyes 
de Texcuco, escribió en mexicano y en español* : 
i*. Historia de ta Nueva España ; 2*. Historia 
de los señores Chilchlmecas ; 3°. Ordenanzas 
del rey Netzahualcóyotl, copiadas por Bbturini ; 
4*. Relación histórica de la nación tulteca ; 
5*. Varios fragmentos históricos; ©>. Cantos del 
emperador Netzahualcóyotl, de que ya hemos 
hecho mención , cuyas obras manuscritas fueron 

* 



1 83 

muy apreciada» ♦ por »u crítica y veracidad , de 
todoi lo» hiitoriadorai ettpaftole* , y sirvieron 4 
Clavigero para formar m hUtoria antigua di 
México. Todaí «lian la* heredó don Cario» 8i- 
güenea y fróugora 9 quien la* depo*U¿ en la 
Uoitanidad de Menino 9 y por desgracia no fue- 
ron apreciada» como debían 9 de un cuerpo lite- 
raria que t lin (|ttedrtr»e con una copia 9 la* dejé 
eatTeer de orden del conde KevHlagigedo , para 
remitirla* A la norte da Eipaña. ( iomprenden el 
etpeeio de man de d%P"l aflo» 9 y mn un testi- 
monio de Ion grande»' talento» de e»te ilustre y 
grande mexicano. Alvarado-Te»omoe , noble 
mexicano , escribió : Crónica mexicana, Ayala, 
noble texeucano 9 escribió : Apuntes históricos 
d§ la nación mexicana, que abracan el periodo» 
desde t a/|'* hasta i ft(b : etta obra escrita en idioma 
náhuatl 6 aateoa puro 9 la leyó y turo en »u pode* 
el caballero Boturlni. 

Ghimalpain , noble indígena, escribió en cas- 
tellano 9 en tfíaft : i ». Historia mexicana an* 
tipia hasta el año de t5n6; a». en mexicano: 
Crónica de México tlesáe #1 año de ro6H hasta 
el año de i5t)7i 3*. Apuntamientos dv sucosos 
desde 106/f hasta iSat j 4"« Jielaoiúnes origi- 
nales de hs reyes de Avolhnaoan } "Mfatm y 
otras provincias* desde muy remotos tiempo* ¡ 
5°. Mktorla de la conquista d« Afd&tco, CUta» 
obrttfÉtataswifa» e xbtiéron cnpoderdtiSigttenoat 
de cuyo poder la» copio Boturini. Depotifadat , 



i84 
coa motivo de haber fallecido Sigüénza , ea la 
biblioteca del colegio de San Pedro y San Pablo, 
fllí las leyó Clavigero ; pero coa la es pul si o q de 
los jesuítas , las mas se han estraviado. Cristo , 
religiosa historiadora, escribió : i°. Crónica de 
las carmelitas de México ; 2 . Crónica de las 
de Puebla, Duran escribió : i°. Historia de los 
indígenas de México ; 2 . Antigüedades de los 
indígenas de México. Estas obras no se impri- 
mieron; pero Tovar y Clavigero las elogian y 
afirman que sirvieron de fundamento á la histo- 
ria natural de Ácosta. Huitzimengari , natural de 
Mechoacan.y nieto del rey Cazoqtzia , escribió : 
Memorias, del re/no de Mechoacan, con un 
mapa anexo , pintado en un lienzo de algodón 
en 1 589 , cuya obra leyó Boturini. Muños Ca- 
margo , noble mestizo tía xcal teca , intérprete de 
los Españoles y diligente investigador de las 
antigüedades de su patria , nació en los primeros 
.años de la Conquista , y, escribió : Historia de la 
ciudad y república de Tlaxcala, manuscrito cu- 
rioso de que se sirvió el historiador Torquemada, 
«n su Monarquía indiana , y del que , asegura 
Clavigero , existen muchas copias en Europa y 
Méjico. Muñoz escribió cinco tratados de Teo- 
logía dogtqática, manuscritos existentes en la bi- 
blioteca del colegio de Santos que erigió el mismo 
-autor. Naranjo , talento original y prodkppso en 
materias escolásticas , .escribió : Disertaciones 
literarias improvisadas en presencia de los 



1 85 

i 

doctores de la Universidad de Méxko* uuya 
obra original enviuda ií tápana , umtimoniadu de 
todos loi prelada », <iau»ri tul »orpr@»a tin la corte» 
que lo bieiéron ob¡»po <lo l'iiM'Ln-lMuo. NUa, 
noble tlaxoaltaou , wmbio dci orden clnl virrey 
don Antonio Mtindoxa : I listona da la eontjuisla 
de México, firmada en i r i/|8por treinta Caai(|itei 
Tlaxealteea» flonocwdotm Cumie c^arildo, negun 
Glavigero, Helaoion de los indios, de sus ¡dolos 
% Y de los ritos de su gentilismo, mami»<ir¡to 
apreciado del m¡»mo (¿lavigero. '1 erraga» ti*oribio 
varia» poe»iu» impre»a» en Madrid y celebrada» 
por Cervante». Vola eauribio ; f\ la comedia in- 
titulada El asturiano en Amérfoa ¡ a". Por en» 
gahar engañarse : >• Amar d su semejante ¡ 
4», Las Constantes espafkdas; 5». Con agravios 
faeo,yoon etilos euerdo : CW Por los peligms de 
amor oonsíguio la mayvr dteha ; 7". El amor §s- 
cede al arte ; 8 y . Si el amor escede al arte, ni 
arte ni amor d prudencia ; <)". h% contjuista de 
México ; io«. El heme mayor del mundo s 1 1«. 
La pérdida de España por una muger, /> la 
Cavat t a ü i El amor mas bien premiado. Nucutro 
poeta dramático , en »entir de lo» inteligente» 
E»pañole» de aquel tiempo, lino ignala á Cal- 
derón y Lope, »e «prójima tnucbo, y la mayor 
parte da »u» comedia» han nulo apreciada» cumio 
tngen¡o»a», arreglada» al arto, tí lu» tuwtttmbreí 
y á la buena critica , y merecen imprimirse : 
tmcribio tamban otra» da Santo» y eo»a» mUtieaa, 



i86 

política de México , dedicada al Ayuntamiento 
déla capital. Encarnación, religiosa carmelita, 
escribió con mucha crítica : Historia de lafun- 
dacion del convento de San José de México. 
Escobar escribió : Modo de invadir la común 
enfermedad presente, y síntomas que en ella 
se esperimentan en los que la padecen y han 
padecido ; impreso en México en 1776. Eslava 
escribió : Poesías profanas con nombre de di- 
vinas, impreso en México en 16 10. Estrada Me- 
d}nilla doña María escribió : Relación en novi- 
llejos, poesía; Descripción de una corrida de to- 
ros en México; impresas allí en i64i . Farfan es- 
cribió : Tratado de medicina y de todas las 
enfermedades , impreso en México en i6o4> y 
reimpreso allí en 1610. Ávendaño escribió : i°. 
De Neumologia ; 2 . De Capite ; 3 o . De Penis. 
Guadalaxara describió y levantó la carta de 
Chápala y del lago de Texcucp, que sirvieron á 
Gemeli. . Guevara escribió : De los perjuicios 
de las bancarrotas, impreso en i64o. Gue- 
vara M. escribió : Amor es mas laberinto, cer- 
tamen poético, impreso en México en i653. 
Gutiérrez, indígena, escribió con erudición : 
Antigüedades mexicanas , manuscrito de que 
se sirvieron y copiaron Boturini y Clavigero. 
Maria Josefa de San José escribió varias poesías 
premaidas. Petronila de San José escribió : Bio- 
grafía de varias personas virtuosas, muy esti- 
mada de Sigü^oza. León escribió : i°. Diarios 



tñg 

dé Alonso d(t létfon ; *4". Ifahwion del nuevo 
re/no de León vn iímjo; por euyo» e»mto» lo 
comisionó el gobierno para poblar la bahía del 
Espíritu Santo. León don Manuel oonslruytWa- 
ríai máquina» eurio»a»y t'uiln» para fuudinione» , 
molino I, desagüe» dn mina», y eonduceion do 
aguasen \Cnfu y (im n) primero que en Mfoieo 
ensayó el oro »¡n ni auxilio del friego. Seeonser- 
van sus diseño* f mapa» tí instrueeiones , según 
afirma fterinstain. 

Lima Ksealada escribió : ttyhtffagh dt* la na» 
ttimletay üual¡da<fa# del tvitft) llamada alblllo, 
en respuesta t\ tan razone» non que »n quiere per- 
suadir que ti» nocivo ri la »alud pública. Ksta obra 
le escribió non motivo de la eonlrover»ia debatida 
entre lo» fl»ieo» de Mtfxioo, de»de 1C77 ♦ wbre ^ 
era ó no saludable el 1110 del trigo denominado 
albulo, nuya e»peeie »e oo»eobaba en Puebla een 
abundan (lia, aun en lo» afio» de eseaseees. Lo» ar- 
gumento» del autor ftiéron tan sólidos que el go- 
bierno, ya di»pue»to eonforme al dictiimen del 
T*roto-inedieato , ti probibir »u siembra, la fo- 
mento non ventaja» de la nación, »e publicó des- 
pue» de la e»terilidad de $t y t)^i , en México año 
de irtcja. 

LoaUa c»eribio : tflxtoria dr* la fUndaohm de 
Tlaa^ala y de sus twtitm paivialidadew tra- 
ducida» en caxtcllauo de lo» apunte» que escribió 
un cacique de aquella república; maiumerito que 
vio y turo Hnlurini en »u museo mexicano, 



Zorra escribió : Lamentaciones sobre la étoott* 



* ■* 



dación que sufrió México en 1629, impresa en 
México el mismo año. Maazo escribió : Historia 
de la revolución de Tehuantepec, acaecida en 
1660 y terminada en 1661. Matias Juan, indí- 
gena , natural de Zoapecbe , en el estado de 
Zapotecas ú Oaxaca, de veinte años de edad, 
supo tocar perfectamente todos los instrumentos 
conocido^ ; y nombrado maestro de capilla de 
la catedral de Oaxaca, escribió varias obras sobre 
música , según Burgoa. Mota , obispo de Gua- 
dalaxara , escribió : Historia, descripción y es- 
tadística de la nueva Galicia. Muñoz Molina , 
de trece años de edad , defendió en la Univer- 
sidad de México» sin presidente, un acto lite- 
rario de theses filosóficas oontra la doctrina pe- 
ripatética de Aristóteles. A los diez j seis años 
de edad , hizo oposición á la cátedra de teología, 
en competencia del sabio padre Naranjo , y la 
ganó : poco tiempo después se opuso á la cáte- 
dra de retórica , preguntando en el acto si habia 
de hablar en prosa ó en verso, lo que ejecutó 
brillantemente de ambos modos : tenia tanta 
facilidad para poetizar improvisamente en con- 
sonancias, que ningún amanuense podia alcan- 
zar lo (pie dictaba. Pasó á España en donde se 
le dieron grados de doctor en varias Universi- 
dades, premiándolo el gobierno con la canongía 
de maestre -escuelas de Mérida de Yucatán. Es- 
cribió : Elogio en verso del virrey marques de 



r ¿jktjplbo, impreso en México en tC3o. También 
^_li|ñtjliin otras obrai de literatura que se han per- 
dido 9 y- confirmaron sus vastos conocimientos » 
según Diax de Arce y Cogolludo. 

Muflen de Castro escribió varías poesías pre- 
miadas por la Universidad, publicadas en la obra 
intitulada : Triunfo parténico, impresa en Mé- 
xico en 1 683. Ñuño/ escribió, entre otras obras 
místicas : Exposición literal y sumaria del de- 
creto de los intérpretes del concilio sobre la 
frecuente comunión. Parece que esta obra se 
mando imprimir á Madrid , y se perdió en la 
travesía. Barrio y Peralta escribió : t°. Diserta- 
ción sobre el agua de la zarza he rmodac lilis 
ó sen, impreso en México en 16G8; 2 . Principia 
me dicte et epitomen do totius humani corporis 
fabrica, impresa eo México en tG85. Parra es- 
cribió : t°. Catecismo de la doctrina cristiana; 
a°. Luz de verdades católicas jr esplic ación de 
la doctrina cristiana. Esta obra ha sido muy 
apreciada por los doctrinarios, y reputada sabia, 
de estpio agradable, muy erudita y aguda, y tan en- 
vidiada que han pretendido usurpársela el monge 
alemán Lenga y el italiano Arda : se ha impreso 
eo México , Sevilla y Madrid. Reatan escribió : 
Arte de aristmética , y método de arreglar un 
ejercito, impreso en México en 16/19. Rodríguez, 
catedrático de matemáticas de la Universidad de 
México, escribió : i°. Delegaritmis, tratado so- 
bre matemáticas ; a°. Tratatus pr<v mi alium 



¥. 



*9* 
disciplinarum, mathematicarum et de com$\ 
dationem elementarum mathematicarum ¿% 
Geometría especulativa; 4 o - De aristméticá ; 
5 o . Tratado de ecuaciones , con tabla alge- 
braica discursiva, su uso y su formación; 6 o . 
Arte de fabricar relojes orizontales, verticales, 
orientales, con declinaciones y sin ellas, por 
senos rectos y tangentes. Todas estas obras se 
encuentran manuscritas en el convento de la 
Merced de México , y es de desearse se impri- 
man. Discurso etheorológico sobre el cometa 
aparecido en México en i652, impreso allí 
dicho año. Sandoval escribió : Panegírico de la 
Providencia, impreso en México en i645¿ tam- 
bién escribió otras nueve obras de literatura bas- 
tante apreciables. Saavedra escribió : El pere- 
grino indiano, impreso en Madrid en 1699 : este 
es un poema histórico de la conquista de Mé- 
xico , en veinte cantos , muy apreciable y raro, 
y aunque arreglado á las reglas del arte poética, 
es mas exacto y tiene mas naturalidad y vero- 
similitud que el poema en prosa de Solis. Mereció 
este poema elogios de Balbuena , príncipe de los 
poetas americanos , y de Espinel y Lope de la 
Vega, que lo celebraron dedicando varios sonetos 
al autor. * 

Sigüenza y Góngora , literato, historiador, an- 
ticuario, astrónomo, matemático, crítico y poeta, 
nacido en México el año de i645, perfectamente 
instruido en las ciencias eclesiásticas y sagradas 



ig3 

oomo sacerdote , se formó al mismo tiempo un 
literato completo, y perito en el idioma mexicano, 
acopió un número considerable de escritos y ge- 
roglíficos de los antiguos Aztecas , á costa de 
inmensas investigaciones , trabajos y gastos , los 
cuales reunidos á los manuscritos y mapas an- 
tiguos , que le dejó legados el sabio indígena , 
descendiente de los reyes de Texcuco, don Juan 
de Alta, escribió : i°. una completa Historia 
antigua del imperio de los Chichimecas, arre- 
glando astronómicamente (porque también po- 
seyó profundamente la ciencia celeste) los mo- 
numentos aztecas y su cronología acomodada á 
las épocas y á los anales de la historia general 
del Mundo; a°. Primavera indiana, canto en 
77 octavas j 3 o . Las glorias de Querétaro; 4 o » 
Teatro de virtudes políticas que constituyen 
un buen principe , obra simbólica - histórico- 
poética y copiosa en selecta erudición, en la que 
se describe un arco triunfal erigido al conde de 
la Laguna virrey de México j 5°. Triunfo par- 
tónico, poesía histórica de la Universidad de 
México, en obsequio al misterio de la Concep- 
ción ; 6°. Paraíso occidental, que es la historia 
de la fundación del monasterio de Jesús Maria ; 
7 o . Manifiesto Jilos Ajico contra los cometas : en 
esta obra intentó Sigücnza destruir la opinión 
vulgar de que semejantes fenómenos anuncian 
calamidades públicas , con motivo del cometa 
que se vio en México en noviembre de i GBo ; 

i3 



l 94 
el autor, sirviéndose de sus vastos y sólidos co- 
nocknientps astronómicos y de una física Jumi-r 
nosa, trató con crítica ilustrada destruir estps» 
errores , que no dejaron de rebatible algunos 
preocupadlos á quienes no contestó; 8 o . Libra 
astronómiQci, impugnando á uno de sus adversa- 
rios : estas obras se imprimieron en México casi 
al mismo tiempo que »e escribieron ¿ 9 . El Be- 
lerofonte matemático, obra curiosa , seguí} lop 
que la vieron , pues no se dio á luz ; 10 o . Rela- 
ción histórica de los sucesos de la armada de 
Barlovento, desde 1690 basta 1691 , que es el 
triunfo de los Españoles contra los Franceses en 
Haiti; 1 1°. Trofeo de la justicia española : esta 
es una bella descripción de dicbos sucesos en 
Haiti; 12°. Infortunios de Alonzo Ramírez, ó la 
historia de un marinero escapado de unos pira* 
tas en los mares de las islas de Luzon , que des- 
pués de haber girado ó dado la vuelta del mundo, 
vino á parar solo ea un pequeño barco , .hasta 
las costas de Yucatán, cuyo hecho parece un 
prodigio : también se imprimieron estas obras 
en México/ Escribió ademas y redactó el perió^ 
dico titulado : Mercurio volante, y ojra porción 
de obras que se hap perdido ó estraviado por no 
haberse impreso; así como también los. veinte 
y ocho volúmenes que en general r$unip de di- 
verso^ escritores indígenas , y dejó legados al 
colegio de San Pedro y San Pabjq, de los. cuales, 
según Eguiara , existían en i^jSo ocho ; pero ha- 



bióndose pasado á la Universidad coa motivo de 
1* ettioaura de los jesuitas » ya uo se encuentran 
lino algunos restos , y lo pías sensible es que la 
grande historia antigua general de México ha 
sido saqueada ó estraviada por la incuria de sus 
herederos , y la poca estimación ó sea prodiga* 
lldad de loa Mexicanos con los solícitos, curiosos 
y apreciadores estrangero* ; de manera que solo 
por los elogios y mención que Garreri y Boturini 
hacen de la obra meritoria titulada : Ciclo grafía 
comprensiva de la historia astronómica de los 
Ante cas, los anales de los Cbichimecas , relativa 
& la transmigración de los Mexicanos, conduci- 
dos por su gafe Cbicbimeqal del Asia a la Ame* 
rica, su establecimiento en la región del Anáhuac, 
las creces del imperio por los Ulmecas, Tul tecas, 
Aeolhuas y Gulbuas aztecas , de que hace men- 
ción el autor Sigüenza en el prólogo á su Paraíso 
occidental, Betancur en su Menologio, Pinelo 
en su Biblioteca occidental, j( Nicolás Antonio 
en U Biblioteca hispana, se conserva la memo* 
ria de estas obras , aai como de la Genealogía 
de los reyes, mexicanos ; las ¿notaciones orí-» 
ticas d las obras de Bernal Dia* del Castillo y 
Torquemado ; el Teatro de la Metropolitana 
da Méxioo; Historia de la Universidad ; TW- 
banal histérico ; Historia de la provincia de 
Texas; Elegió fúnebre de la célebre poetisa 
mexicana , Juana Inéf de la Cru* ; Tratado 
de la esfera ; Vida de don Alomo de \fis 



"I." " 



196 

Cuevas, arzobispo de México; de cuyas obras 
se encuentran constancias auténticas; pero según 
Beristain, ya no existen en la biblioteca de la 
Universidad , sino un fragmento. La Historia 
antigua de los Mexicanos con estampas $ Ca- 
lendario de los meses jr fiestas de esta nación, 
y la de reducciones de estancias de ganado 
a caballerías de tierra, trazadas según reglas 
de aristmética y geometría , y un informé al 
virrey sobre la fortaleza de Ulua , parece que 
también han desaparecido. Tan sabios escritos 
sobre diversas y complicadas materias interesan- 
tes y curiosas , hicieron que su reputación saliese 
del rincón de su aislada patria , en donde fue 
catedrático de matemáticas , y llegando hasta la 
culta Europa la fama de su gran mérito, mereció 
que Luis XIV le escribiera , invitándole para que 
pasase á Paris á iluminar esta nación donde flo- 
recían tantos hombres eminentes, brindándole 
con honores y pensiones, que el modesto filó- 
sofo mexicano no aceptó , prefiriendo el título 
de cosmógrafo regio que se apresuró á enviarle 
Garlos II , rey de España. El virrey de México, 
conde de Galvez , que no dejó de apreciarlo , 
aunque estérilmente , lo obligo el año de 1 6g3 , 
á dejar su retiro en el Hospital del amor de Dios, 
donde servia, el humilde pero benéfico empleo 
de capellán de los enfermos , destinándolo á que 
acompañara á don Andrés de Pez al reconoci- 
miento del seno mexicano , empresa que de- 



*97 



sempeñó Sigüenza á satisfacción de aquel general 
y del gobierno. Los autores Gemeli, en su Dic- 
cionario histórico ; Carreri , en su Giro del 
mundo ; ' Boturini , en su Historia del museo 
mexicano ; Mañez , Pinelo , Nicolás Antonio , 
Castoreña en el tomo III de las poesias de la 
poetiza mexicana , y otros autores clásicos, tri- 
butaron en sus obras, justos homenages al sabio, 
erudito y virtuoso genio mexicano , ornamento 
de la patria, que le debe erigir estatuas. 

Sigüenza don Gabriel, sobrino del anterior, 
escribió : Epopeya postuma de don Carlos Si- 
güenza y Góngora, impresa en México en 1701. 
Tello escribió : Historia de Xalisco y Nueva 
Vizcaya, manuscrito existente en la biblioteca del 
convento de San Francisco de México, estractada 
en nueve cuadernos. Xu^res , cacique , escribió 
en mexicano : Memorial de cosas memorables, 
manuscrito que cita Sigüenza con estimación. 
Zarate escribió , con el título de Epigramas, una 
obra chistosa y de una sátira tan fina y delicada 
que, según Boturini, se le puede reputar como 
el Marcial mexicano : existen algunas de sus 
obras manuscritas. 

Juana Inés de la Cruz , honor inmortal del 
bello sexo , y ornamento de México , conocida 
allí y en España por la Monja de México , ó la 
musa moderna, nació el ia de noviembre de 
1 65 1, en el pueblo de Nepantla, situado entre 
los dos volcanes de México. Desde su infancia 



descubrió un ingenio prodigioso , y á la edad de 
5 años supo leer "escribir y contar perfectamente; 
ad virtiéndosele la facilidad de esplicarsé con 
número, cadencia y medida. Una de las personas 
que frecuentaban su casa le ofreció una obritá 9 
que era el entretenimiento de la niña , con la 
condición de que compusiese una loa ál misterio 
del Sacramento, lo cual ejecutó admirablemente 
á los ocho años de edad; y como habia oido 
decir que en la ciudad de México existían escuelas 
adonde acudian los jóvenes á instruirse , rogó á 
sus padres con candor inocente , que la vistiesen 
de hombre para ir á estudiar á ella. De 9 años de 
edad la llevaron sus padres á casa de su abuelo 
materno, vecino de México, en donde encontró 
algunos libros devotos que devoró con increíble 
estudio; observando desde entonces una rigurosa 
abstinencia , porque en su opinión , los man- 
jares embotaban el entendimiento. El bachiller 
Olivar le dio allí algunas lecciones de gramática 
latina , y con solo ellas poseyó con tanta per- 
fección el latín que lo hablaba y escribió toda 
su vida con una facilidad asombrosa , tanto en 
prosa como en verso, entendiendo las obras mas 
' clásicas de los antiguos Romanos. El virrey , 
marques de Maneira, á donde llegó su fama , la 
llevó al palacio, y honró con el título de dama 
de la virreyna, en cuya corte fue el embeleso de 
estos señores , y las delicias de cuantos concur- 
rían á tratarla; y juzgando que aquel estraor- 



(Vinario ingenio no podia menos que ser indino , 
obligó á lo» virreyes á rnunir varias personas 
doctas para examinarla en una sesión solemne, 
concurriendo teólogos, juristas , filósofos y poe- 
tas, que dirija ron ú Inris las preguntas mas difí- 
ciles sobre asuntos y cuestiones de ciencias y 
literatura, en que* brilló el talento de la poetisa , 
•atiifackmdó ri todos victoriosamente á los 17 
aft<M de edad, conviniendo y testificando al virrey ' 
la reunión , que el talento de la joven era pro- 
dígioió y su erudición escedia A su sexo y edad , 
y aun á lo que podia esperarse de un Mbio edu- 
cado en las Academias literarias; mus la modesta 
Inés, lejos de envanecerse por los aplausos mere- 
cidos á sus conocimientos, viendo con indife- 
rencia y desinterés el estado do matrimonio que 
Sé le propuso con ventajas , se decidió á encer- 
rarle efi un claustro \, sin embargo de que este 
estado , p&reoiéndole imcompatible con el estu- 
dió de las ciencias , la bacia vacilar; pero al fin , 
influida de los consejos del padre NuAcz, jesuíta 
confesor del virrey, se decidió (\ tomar el hábito 
de carmelita descalza en el convento antiguo de 
México ; en donde con el tos£ó vestido , la es- 
eeslva abstinencia , y en nuésirb concepto , la 
privación del cultivo do su bcroyeo espíritu, 
perdió ía salud , y por dictVundn de lo* médicos, 
salió de aquel convenio para entrar al de San 
frcrónimo, donde bi/,o su profesioh, y por repa- 
ció de 17 afín* , en medio de la mas estrecba 




30© 

obsér vancia , cootiauo como pudo su vida lite- 
rana. 

Ya de religiosa , se aplicó casi esclusivamentb, 
tal vez escitada por los eclesiásticos , al estudio de 
la teología y la inteligencia de la escritura sagra- 
da, sin omitir la lógica, retórica, física, aristmé- 
tica, matemáticas, historia , música y sobre todo 
la poesia que poseía con tanta naturalidad como 
elegancia , dejando bastantes pruebas de ello en 
sus sobresalientes odas y otras versificaciones, 
hasta merecer en México y en España el honroso 
renombre de la décima musa, á pesar de no 
haber gozado de la paz , tranquilidad y delicias 
que reynáron en el Parnaso, pues sufrió los tiros 
de la envidia , [y aun persecuciones de la igno- 
rancia dentro y fuera de su monasterio , que su 
virtud , modestia , generosidad de alma y emi- 
nente mérito , al fin la hicéron triunfar, convir- 
tiendo á sus adversarios en panegiristas. Poco 
antes de morir, tal vez resentido su noble corazón 
de pesadumbre , dejó el estudio de las humani- 
dades, abandonó los libros científicos y se 
dedicó , á instancias de su confesor el mismo 
padre Nuñez que la habia instado á abrazar la 
vida monástica , á consultar con obras ascéticas 
hasta su muerte, acaecida el 17 de abril de i6g5, 
á los 44 años 5 meses de edad , contagiada de la 
peste por haber asistido con una caridad admi- 
rable, á las enfermas de su monasterio. Su muerte 
llorada de todos los hombres sensibles y amante* 



de la literatura y las pendas , fue seguida ae so- 
lemnes exequias , cuya colección de piezas apo- 
logética! publicó González, Sancha. Dejó lu 
copioia librería, compuesta de 4,ooo volúmenes, 
con varios mapas e instrumentos matemáticos y 
curiosidades , a disposición del arzobispo de 
México Geijas , y ¡ quién sabe á donde iría á 
parar I El sabio y erudito don Garlos Sigüenia 
escribió , en obsequio de la heroína mexicana , 
una elocuente oración fúnebre. Castoreña im- 
primió en Madrid su fama postuma. El obispo 
de la Puebla , Santa Gruz , elogio á la poetisa en 
una carta atenagórica , que bajo el nombre de 
Filotea de la Cruz , le dirijio á Inés. También 
publicó este prelado la crítica que ella babia he- 
cho á un sermón del padre Boira, jesuita portu- 
gués. El erudito Feíjoo dice : « La célebre monja 
de México, sor Juana Inés de la Gruz, es conocida 
de todos por sus eruditas y agudas poesias, y es 
esousado hacer su elegió j acaso ninguno de los 
poetas españoles la igualó en la universalidad de 
noticias de todas facultades. » Pacheco , en su 
obra intitulada : Desahogo erudito del dnimo, 
no duda comparar la poetisa mexicana, & su 
famoso paysano Gamoens. El docto Polaco» 
Kelten, en su Apeles simbólico, formando el 
Índice de los ingenios que han sobresalido en 
todo el orbe en la ciencia simbólica, pone en 
segundo lugar i't la monja de México , por su 
obra intitulada : Neptuno alegórico, pareciendo 



203 

á Kelten de tanto mérito ^que desconfiaba fuese 
obra de una muger. El mismo Feíjoo, haciendo 
mérito en otra parte , de los sobresalientes y 
estraordinaños conocimientos de Inés , dice que 
aunque su talento poético es lo que mas se ce- 
lebra , fue lo menos que tuvo ; añadiendo que 
siguió el gusto de su siglo, y que en otro mejor , 
hubiera sido por su genio y erudición , igual á 
los Leones y Villegas , o á los Melendez , Mora- 
tines y Bacas > y nosotros opinamos que siendo 
única , no hay coa quien compararla , y como 
heroína es digna de una estatua. 

Sus obras son : i°. Neptuno alegórico, im- 
presa en México en i$8i; 2 . Critica de un ser- 
món del grande orador entre los mayores, 
el padre Antonio Be ira, jesuíta portugués ; 
impresa en Puebla en 1690 , y reimpresa varias 
veces en México. Solo este opúsculo merece el 
concepto de que la poetisa de México tuvo 
tanto ingenio , dialéctica y erudición sagrada 
como et mayor orador y teóíogo del siglo X.VII , 
dice Beristain \ 3 o . Poesías sagradas jr profanas , 
a tomos en-4°. , impresas en Madrid , Sevilla y 
Barcelona , seis veces en 1700, y reimpresas des- 
pués otras tantas; 4 o ' Obras postumas delfeniac 
mexicano f décima musa, impresas en Madrid 
en 1700 cuatro veces, y reimpresas muchas oca- 
siones. Dejó manuscritos súmulas que autógrafas 
conservaba el padre Porras : Equilibro motal , 
ó direcciones practicas de costumbres , según 



hu wntemltiti pmb<\Ups t w$umt : e*u nhi'a 
la eoaiervó en mi poder don Curio* tío Nlgüen*** 
y ttóagora j W/ Citnwtil , n «vtp ¡utva npvpHdev 
tíón Jttetltdtitl hi miliiutt. tln <«tiya lililí haee 
mañoton tialleja , mi l« viilu qiia a*orIMo de Indi 
tie l&GriiM, y ne Imprimió mi Mudi'ld. 

hii;mi xvm. 

Abad einrlbln en huin y rutilo *nl>llnm , una 
obra pladoia llluludu : ffrniltM *1p t)pn mmina* 
AlAP&m (don Pedro), attliídrátleo dn muleiná» 
Üeai de h TTiilvntnridncl de IVMxlan 9 tiwrlhlo ¡ 
i». Tabhu twtivtiAmhMi* <Íp fot mwlmipnhís 

'dfe hs phlHPhix; ti", ttfpmpvhtp.1 <Ip Int lu$itvp& 
% f Iñtwtmlpntnt iIp <tlffnnot¿tp /o.v ¡>l<tnr>tti* t para 

el periodo aun corra da*<í# 1 7 1 1 lumia i^i.'I. 151 
autor eareelmido t1n lo* ttimlIoM pura Imprimir 
iU9 obra* en MMao, l«* mivio A IWU, y 1a 
Itorbtma , conociendo *n itiArlto , la* mandil Im* 

Srtmlr honrando Á Alareon non ni nombramiento 
e miembro da mu tdauairo. Mía lambían poeta 
y geógrafo , dejando en prueba da ello alguna* 
«ida* , y un plano IgnngriUieo de mu nAlrla 9 aegun 
lígnlara, Alegre, je*uíla natural (le Veraaru*, 
enerlhln entre oirá* obra* eelebrada*, y ademan 
de la hUlnrla de la nompaflfa de .temí* de Manlao, 
y de mi obra ahiwlaa leoMglaa Intitulada : /m,*//- 
IHiihuiPN iPiíhSfthuutt en telonio*, oatorae libro* 
«le fitfittiPHtnn i)p tfpnntpfrltt t y cuatro da jtPp.ithtHp& 
rfnWtw.*. Tradujo con inucba elegancia Im (liada 
da Homero, dal griego id laiiu an ver*n, y *n 

4 



\"*J 1 



a<>4 

famosa obra en verso intitulada : La Alejan- 
dríada, su Biblioteca crítica. Todas estas obras 
filaron publicadas en Italia , estimadas y aplau- 
didas en Europa , donde hizo honor á su patria 
inmortalizándose , y es una desgracia que este 
sabio eminente y sus escritos sean tan raros , ó 
poco conocidos en México. Almendaris escribió : 
Varios tratadas de las ciencias médicas. 

Álzate, literato, astrónomo, matemático, quími- 
co y geopónico , escribió : i°. Diario literario cíe 
México; a . Observaciones meteorológicas, im- 
presas en México en 17695 3°. Observación del 
pa$o del planeta Venus por el disco del Sol, pu- 
blicada en Paris en 1770; 4 o - Disertación astro- 
nómica sobre el eclipse de Iq, luna , observado 
en México el 12 de diciembre de 1769, y pu- 
blicada en 1770 y 5 o . Observaciones sobre física, 
historia natural y artes útiles ; 6 o . Consejos 
útiles para socorrer las necesidades en tiempo 
de escaseces de comestibles ; 7 . Antigüedades 
de Xochicalco, plaza fuerte de los antiguos 
Mexicanos, situada cerca de Cuemabaoa, 
impresa en México y traducida al italiano , reim- 
presa en Roma en i8o4 ; 8 o . Método de sembrar, 
trasplantar, podar y sacar fruto de las moreras 
jr morales, para la cria del gusano de seda, 
impresa en México en 1793 ; 9 . Memoria sobre 
el insecto ¿té grana ó cochinilla, con estampas, 
impresa en México en 1777 j 10 o . Carta geográ- 
fica de México, estampada y publicada en Paris 



de órdea de la Aoadtjmlft Ae rUmoin* ; n*. TVbrtw 
d la historia antigua de Marico de Clavlgero,* 
ta § . Memoria sobre la seda silvestre de Mtfwlco, 
y utilidades <¡uc Ja nación puede sacar de est§ 
ramo d§ comercio : t ,'K He flexiones de un pa* 
trlota mexicano contra el proyecta de cegar 
las acequias de las caifas de Marico ¡ t/|». t)es* 
oripcion de na nuevo Instrumento útil para 
elaborar la pólvora enn prontitud y seguridad; 
1 5 W . Observaciones sobre fas esperlmenlos eje* 
untados en la* JUbrica de pólvora de Cha* 
pultepec : tíK Memoria salive mejoras en el 
beneficia de las granas: \f\ Método y dcscrlp* 
clon ile los hornos de Aünadeti, con itisfruo= 
otoñes para estraer el azogue: iH". Descripción 
del homo ingfas y su uso: t</. Noticias de las 
minas de atogne, y ratón de las que en otro 
tiempo se han esplotado en Marico: 9u H , fíl 
modo con <]ue se hace el contrabando de aso* 
gue : 9i H . Memoria de Mons sobre alagues, 
tradumdft ni «matellimo j w* Knsaya sobre la 
siembra y cultiva del ctlnamo; %V\ Memoria 
¿obre el uso del álcali voldtlL para desvanecer 
ti gas mefítico de las minas : %1 H . Furias pía* 
ms y cartas al virrey Jievlllaglgedo 4 sobre la 
policía de MMon : *ty, Descripción del bar* 
wno IngMs, para uso de tos mineros y labra» 
dores* Knt« ««tilo ttituitmno tnmwfi mi nuwtm 
flontwpto , por mi ttplinmimt A \t\o\cmo* trabajo* 
«impendido* por ni tniímo , pura «iuntar Un ntrn 



cios ♦ las artes y la industria entre sus compatrio- 
tas , el nombre de gran ciudadano y celoso pa- 
triota liberal. La patria le debe tributar ua jtuto 
bcmenage de reconocimiento, sin olvidar que 
la Academia de las ciencias en París • lo colmó 
de elogios , publicó á sus expensas algunas 4a tus 
obras, y honró con el título de socio corres* 
ponsal, 
. Amable escribió : Elementos de medicina^ 
obra punlicada en México en 1 8o i . Arce escribió ; 
Instrucciones sobre impuestos, obrita muy 
apreciada de los conocedores» Avila escribió : 
Juicio médico sobre la epidemia de Matlac- 
zagudj impreso en México en i73g. Dar talache* 
guanaxuateose, compfcso y ordenó la biblioteca 
del Seminario de México» de donde fue colegial ; 
y perseguido allí después por las preocupaciones 
de la ignorancia y fanatismo, pasó á un pueblo 
á servir da preceptor de primeras, letras» de 
donde lo sacó el sabio Yela«quex de León , ins- 
tándole á que se aplicase al estudio de las ciencia* 
exactas, cuyo cultiva emprendió Bartolacbe con 
mucho calor % aprovechando sobresalientemente 
en las matemáticas. Escribió ; i°. Lecciones 
matemáticas \ obra impreca en México en 1769} 
3 o . Instrucción para la cura da las viruelas* 
3°.. Observaciones astronómicas del paso da 
Penas por el disco del Sol , publicada» en Mé- 
xico y en Paria. Bermudea escribió : i°. Cartas 
sobre el kernis. su composición y disolución % 



io7 

impresa* en México im 1789 ^ ^ ü . Descripción 
de tas pulmonías y dolores de costado que 
afligen d México, y método ¡pura su curación, 
impresa* en México nn rl minuto afloj X Me^ 
moría médica sobre tercianas, injlamaciones 
del hígado y disenterias 9 impreso en h mismtt 
ciudad y aflo j t\". Cavia apologética del nso del 
vino 1 impresa idem. Cabrnra escribió : Arte dé 
pesar aguas y de medir tierras, impresa en Mé* 
íleo en t^4' f Calva, platero do profeaiotj, mc- 
etinjeo y maquiniala, construyó rl rolojs gcomé* 
trico que nucsto en ni castillejo de un carro, mide 
á punto H|o la* distancias que se caminan. No es- 
trenó este ingenioso instrumento publicamente en 
México con buen sucedí, el if\ de julio do iy3H. 
DoflaGomsaga Castillo, natural de la ciudad de 
México, literata Instruida, sin afectación y muy 
tersad» en (as matemáticas y astronomía, escribió 
una obrita intitulada : Ffemérides ^alentada al 
meridiano de México , para el año "1787 , Im- 
presa en dicha ciudad en 175(1. 15n su prologo 
asegura la sabia matrona, que en su tiempo exis- 
tían en México , ocho Insignes astrónomos sus 
corresponsales 1 VA marques de San Cristóbal, 
hombre aplicado que no dejó de brillar en París 
por sus conocimientos, escribió : Fuego ftldrmo- 
nico > impreso en México «ti 1 7/Í9. Giertfliegos, 
nalUiense , escribió : Posposición jurídica de lo 
rpie rírAí» entenderse por tnenage ó afnnr r/<» 
cttsa , obrita muy apreciada de los letrado* y 



ao8 

digna de la prensa. Córdova escribió : i°. Modo 
de leer con utilidad los autores antiguos de 
elocuencia, impresa en Guatemala en 1801 j 
2 o . Utilidades que resultan de que los naturales 
se vistan y calzen,y medios de conseguirlo 
sin violencia, corrección ni mandato; obra 
premiada por la sociedad literaria de Guatemala, 
é impresa allí en 1798, y es digna de que los 
amantes del fomento y civilización de los indí- 
genas la consulten. Corichi escribió : Disertación 
apologética por las ciencias y las virtudes , 
contra la que escribió Juan Jacobo Rousseau, y 
y le premió la academia de Dijon, impreso en 
Puebla en 1774. 

Ganancia escribió : Tristes ajes del águila de 
México , escelente poesía impresa en México 
en 1759. 

Clavigero, conocido en Italia por el abate don 
Franciso Sjjterio, natural de Veracruz, hijo de 
padres ilustres por sus virtudes é instrucción, 
después de haber hecho una carrera escolar bri- 
llante en uno de los colegios de México, an- 
sioso de sus adelantos se hizo miembro de una 
corporación ilustre , como el medio más eficaz 
para conseguirlo en su patria y ya consumado 
humanista leyó en la ciudad de México la retó- 
rica, y en Morelia y Guadalaxara fue el primero 
que ^nseño la filosofía moderna, para lo cual 
compuso un curso completo. Trasladado á Italia, 
á consecuencia de la espulsion de los jesuítas, en- 



oonttfó en esta tierra hospitalaria y apreciadora 
del mérito* aquellas satisfacciones capaces de con- 
solar en la desgracia á las almas sensiblcS|,y esti* 
mular el estudio y la contemplación de lanatu» 
ralésa, á que se habla inclinado desde su infan- 
cia, y Uegó á ser profundo en Bolonia, en cuya 
Ciudad! mereció como en toda la Italia, el aprecio 
y aun'la admiración de los sabios que lo trataron, 
haciendo honor á su patria. 

Escribió : i°. Historia antigua da México , 
obra eminentemente clásica, capas por sí misma 
de inmortalizar el nombre de nuestro autor : su 
estilo es conciso , claro, elocuente y de una cri- 
tica imparcial y profunda , su erudición amena y 
adaptada á la materia. El relevante mérito de 
esté küugne y amable escritor , no solo se reco*í 
oocio al instante en Italia sino en toda Europa, 
eft ¿laude fub encomiad* por muchos eruditos so 
obra maestra, como una Oe las mas belfas produc- 
ciones en su genero que se habían ~>isto. La 
Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y Dina- 
marca, se apresuraron i traducirla y reimpvi* 
mirh : solamente su patria humillada entonces f 
no tuvo esta gloria , sin embargo de haber sido 
dedicado! como uua prenda-, á la Universidad 
de México * i ya sea por la decadencia del buen 
guato,, ó por Ibs desmesurados miramientos de la 
política opresora , y a pesar de baber honrado al 
historiador con el estéril título de doctor, la Uni- 
versidad la mandó archivar en el polvo de su 

'4 



biblioteca! contentándose con regalar copias al 
virrey, al regente de la audiencia , ak arzobispo 
y á otros empleados que quizá no la leerían : se- 
mejante falta es una mancha de que el primer 
cuerpo literario de México no se podra lavar ja- 
mas. 2°. Historia de Ut California, obra postu- 
ma bastante bien escrita, no obstante de que 
siendo poco ó nada conocida la parte superior de 
aquella península en aquella época, el autor no 
podia trazar un cuadro completo y exacto. Esta 
obrase imprimió en Yenecia el año de 1789. 3 o , 
Curso completo de filosofía moderna. 4 o * -&*- 
ciocinio entre Filaleto y Paleojilo sobre el es- 
tudio de la física; con otras varias que disponía 
el autor, y no salieron á luz por haber fallecido 
de 55 años de edad en Bolonia. Bianchi Regio, 
sabio profesor italiano , rindió homenage al es- 
critor en una carta datada el a5 de marzo v de 
1781 en esjo9 términos : <* Nuestra Europa os es- 
tará siembre obligada de haberla enriquecido con 
una obra tan singular, que tiene aun el mérito 
de estar escrita con aquella claridad y precisión 
que convenia á tanta verdad. » La Universidad 
de México le contestó con fecha 24 ele marzo de 
1786 que se gloriaba de ver aparecer su nombre 
Colmado de honores en la dedicación de una obra, 
euya doctrina y vasta erudición han merecido 
la admiración de los verdaderos sabios, y que 
aquella corporación, no pudiendo contener den- 
tro de sí misma bu afecto, deseando manifestar 



• II 

euafito ©mimaba aquella granda obra, le» consa- 
graban uña eopla al ylrrwy, al ar*ohiipo, ragante 
y otro» ttagUtradoa, y que todo* hablan contal» 
tado que la obra tira til nrnamantn v daeoro da 
aquel ligio, tilavigarn no lolamaata roa ua labio 
eoniumadoy JiiIoÍomo InMoriador, iilno que tam- 
blaa poteyri el gfin^ti , ni lailn, §1 IVaneái y el tot- 
ean© tas perfectamente bien, como lo acredita al 
habar eierito mi* obra* un Italiano y en eipañol. 
Loa Vefaeriwauoa deben erigirle ^alntiina. 

Dlaa de Olivare* dmoHIiIii i /?/ Intimo amlge 
del hambre, la prudencia, Imprein ari Madrid, 
Egulara, autor da la biblioteca mexicana, eieri- 
bio •• i*, Opii*tmh>* de la* bella* letra*: a», 
Materia* hSftUmn y jurldlm*} ¡K tiermtme* y 
práettea* doctrínale* t \m trabajo* literario! i 
ÍB¥eitlgaelonai eurloiaa da e»ta labio arfifoo 
mexicano, que nía al primero qua dio á'eonoeer 
aueitra literatura , la hacen acreedor |1 reflbae- 
cimiento da iui compatriota», encovar eierlbl© ¡ 
Mod§ de Invadir la oamun enfermedad pr§" 
señte 9 y*lntoma* t¡ne en pila *e e*pertmentan 
en h* t\m la padeeen y han padeelda, Impraia 
en Mé*lco en 177c!. Kiaovar da Saen» eierlblo \ 
1». Praemdtka getmtftrtea y meednlea en twt 
tratada* t a». Pe la* medida* de la* tierra*/ 
3», De la* medida* de la* mina*; /{\ De tñ* de 
la* agua*, manumito ourioio en la librarla dal 
padra JMahardo. 

(tal vea eierlblo trai arte*, 6 mdtodo* para' 



212 



aprender la lengua griega , hebrea y siriaca, que 
poseyó perfectamente ; y como inteligente en la 
maquinaria, construyó una pequeña máquina, de 
movimiento continuo , según afirman las gazetas 
de México de 27 de mayo de 1728, en. que des- 
graciadamente murió á los 33 años du su edad , 
ejerciendo la abogacía. 

Gama, nacido en la ciudad de México : fue cele- 
brado su talento como astrónomo hábil por el s**. 
Lalande, clásico astrónomo francés, en su obra ti- 
tulada : Conocimiento de los tiempos. Ademas de 
haber fijado Gama astronómicamente la latitud de * 
la ciudad de México con bastante aproximación, 
escribió : i°.Descripcionortogrdficaunwersaldel 
eclipse del sol, observado en México el a4 de ju- 
lio de 1778, impresa en dicha ciudad el mismo 
apoj a°. Disertación sobre eluso medicinal de las 
lagartija's de Guatemala* impresa en la misma 
en 1762 j.3*. Inpugnacion de N. sobre el ha* 
llazgo de Ja cuadratura del círculo, impreso ea, 
la gazeta de México; 4 o - Disertación física sobre 
Iq ma<teriq y formación de las auroras boreales 
impreso ;en idetn en 1790. Escribió nuestro insi- 
gne amor esta obra, con motivo de la rara 
aurora boreal aparecida al norte de la capital el 
1 4 da no vieaibf e de 1789* qiró por su ostraordi- 
o^tíq resplandor consternó al vulgo; 5*. Des- 
cripci&nhítfQriGa.f cronológica del. calendario 
mexicano y la piedra simbólica que se descu- 
brió enfa plata de México el ano de 1790, 



ai3 

impresa en 179a. En esta obra de crítica, esplica 
Gama claramente el sistema de los calendarios 
mexicanos, el método con que dividian los tiem- 
pos y su corrección para igualar el año civil con 
el solar , y otras noticias curiosas é interesantes 
sobre los conocimientos astronómicos, la mito- 
logía y ceremonias del culto de los Mexicanos; 
en <i8o4 se reimprimió en Roma, traducida al ita- 
liano; 6 o . Dictamen sobre el método en que 
deben comenzarse a contar los siglos, impreso 
en México en 1802. Dejó también este sabio 
modesto varios manuscritos y entre ellos : His- 
toria }*uadalupana ; Cronología completa de 
los Mexicanos ; La numérica y guenoniia de 
los mismos ; Perspectiva practica ; y otra por - 
cion de piezas , varios pronósticos de calendarios 
insertos en las diarios de México , que acreditan 
sus vastos conocimientos, aplicación y erudición, 
y hacen acreedor á que se le repute como uno 
de nuestros primeros sabios y fundamento de las 
literatura mexicana. Gama (don Gabriel padre 
del anterior) escribió : De los contratos, manus- 
crito apreciado de los letrados , según Beriüs * 
tam, y por lo mimo digno de la prensa. 

Gamarra escribió : i°. Musa americana ; 
3 o . Academia filosófica, impresas en México en 
1774 J 3 o . Las antigüedades de Xochicalco, 
impresa en Bolonia en 1774 ; 4 o • Errores del 
entendimiento humano , impresa en Puebla ; 
5*. Reflexiones criticas sobre las historias es- 



ai4 

cogidas del viejo testamento , impresa en Mé- 
xico en 177 1 ; y otra porcioa de obras místicas 
que menciona Berinstain en su biblioteca. La villa 
de Zamora debe gloriarse de haber producido 
um literato tan insigne y estimado en Italia. 
Gamboa» xalisiense, natural de Guadalaxara , 
escribió : i°. Comentarios d las ordenanzas de 
minas, obra impresa en Madrid en * 771 y en 
sentir de los inteligentes Españoles , es de sin- 
gular mérito , y capaz de afianzarle en la poste- 
ridad el cqncepto de un profundo y erudito 
magistrado; 2 . De la geometría subterránea 
usada en las minas de Europa; 3 o . Esplicacion 
por alfabeto de algunas voces obscuras en los 
minerales de México ; 4 o - índice alfabético de 
los romerales de México; 5°, Comercio de Mé- 
xico; 69. Opúsculos varios ; manuscritos depo- 
sitados en la biblioteca de la catedral de México , 
en cuya ciudad murió nuestro insigne magistrado 
el año de 1794. Víctima del despotismo virrey nal, 
fue uno de los arrancados con injusticia y vio- 
lencia de su patria , y conducido á Madrid , en 
cuya corte , ppr sus talentos , espíritu de mundo 
y finos modales se grangeó la voluntad del mi- 
nisterio y de los Españoles imparciales , y por su 
influencia , y $ia solicitarlo Gamboa , á pesar 
de sus poderosos enemigos , se le restituyó á su 
patria con el empleo de oidor , y pobo tiempo 
después fue promovido á regentear ia audiencia 
de México. Su sabiduría , patriotismo y virtudes 



9l3 

hacen honor á U ciudad da Guadalatara su pá- 
tria, Guillan escribió : Despertador catequís- 
tico, impreso en México en 17^4. 

Hidalgo escribió ; ¿a nueva Ruth , elogio di 
la indita matrona doña María liona de la Parta , 
Imprimo en México en 1764. Hljar Espinosa es- 
cribió i Historia de Meohoacan* manuscrito 
en ekarahivo da la oatadral da Moralia iu patria, 

Larrhftaga ft*e autor da la traducción an 
mitro ó veno haroyco castellano , da Publio 
Virgilio , verdón clásica Impresa en México an 
1781 1 y dal Computo eclesiástico nuevamente 
ilustrado, escrito el año de 1790, manuscrito 
existente anal convento de Ghurubusoo, Larrea- 
tegi escribió : Descripción de la Castilloa elds* 
ttoa, impresa en México en 1795. Laso Vega 
escribió ; Reglamento general de las medidas 
de aguas para los agrimensores de Md&lco, 
impreso allí en 1771, Labandara, xalislense, 
agrimensor general da México , escribió : Pro* 
nósticos de lunaciones y temperamentos del 
año , arreglados al meridiano de la ciudad do 
México en 1768. Fue también uno de los pin- 
toras mas insignes que hemos tenido. Legaría 
escribió ; i q . Reducción del oro y ¡a platas as, 
Sus leyes, precios, quintos y demás derechos, 
Lope» , indígena oaxacjueño noble , literato j 
muy versado en las antigüedades «apotecas , es- 
cribió i Triunfos aclamados contra bandoleros, 
impreso an Puebla en 1783, 



ar6 

• Mendoza escribió : Noticia del cometa des- 
cubierto al occidente de Méoobco, impresa allí 
en 1723. Mendoza (doña María), natural de Gua~ 
naonato , escribió : Cánticos devotos sobre los 
cuatro novísimos, impresa en México en 180a. 
Montaña escribió : i°. Discurso sobre las afini- 
dades botánicas ; a°. Modo de socorrer á los 
enfermos en las epidemias, en los cases en 
que no haya médico que asista ; 3 e . Informe 
*ú gobierno sobre los baños del Peñón, los de- 
sagües de las lagunas f ei vómito de Veraeruz. 
Moziño , natural de Temaacaltepec 3 bota- 
«¡00 y literato distinguido, se le destinó en la 
«spedicion botánica de Californias, que de orden 
de la corte de Madrid *e emprendió , en cuya 
^capital lucio sus vastos lientos, escribió : t°. 
descripción del volcan de JuruUo, en iteróos 
latinos; 3 . Impugnación de ia Mdrgileida de 
Larrdhaga; 3 o . Respuesta a la apología de Ja 
Ufargileida; 4°. Cartas y sátiras contra los Aris- 
totélicos y escolásticos de mal gusto ; 5 o . Dis- 
curso sobre la materia médica, publicado ¿n 
1801 ; y las -demás en Jas gazetas de México de 
aquel tiempo. La famosa obra de botánica titu- 
lada Flora mexicana,, que él y sus colaboradores 
trabajaron y sp publicó en Madrid así como su 
fpceleote Descripción del volcan de JuruUo en 
versos latinos, le han hecho célebre en el mundo 
científico y literario. Muñoz escribió : Elogios 



4117 

del señor fialafbx, obispo de Puebla, premiado 
y publícalo allí en 17(18. 

Ooampo escribió : Tratado de las obstrue* 
eiome* det hígado , impreso en México. Ordoflét 
Montako eioribio : Arte ó nuevo método i* 
ensmyar metalas de oro y plata con ley de 
oro por awogue , Impreso en México en 1778. 
Pono* de León escribió : Refleja sobre el mayor 
de toáoslos riesgos en que imaginan muy pone 
hombres, obra preciosa sobra la facilidad de per* 
der el juicio , impresa en México en 1768* 

Portillo Galindo (don Antonio Lorenao Lope»), 
natural de la ciudad de Gvtadalaxara en el Estado 
de XaIísco, en donde nació el aflo de t73o, Aie 
un prodigio de memoria 9 pues solo le bastaba 
•leer una obra para que se lo quedase impresa , 
y de un talento tan raro y sólido que de veinte y 
.tras aflos de edad defendió un acto público eñ 
•la Universidad de México 9 de muebas horas y 
un tres dias consecutivos 9 brillando su talento 
*m las difíciles cuestiones que esplanó en réplica 
aobM la teología, jurisprudencia y cánones, 
por lo que mereció que la Universidad le dléée 
•1 grado de Doctor en todas estas ^facultades, 
disponiendo en aquel acto que su retrato te co- 
Jocara en el salón gofteral para estímulo df) la 
juventud. El célebre F<4joo lo califtcd por un 
ingenio aingular y A pesar de que el antobispo 
Lorensana lo arrancó arbitrariamente de sti pá- 
tria , só pretesto de que Portillo habia censurado 



2l8 

una de sus pastorales , sé le premió con una 
canqngía de Valencia, en cuya ciudad murió 
el 1 1 de enero de 1 780 , llorado de todas las 
$l&ses, que por sus conocimientos, virtudes y 
caridad, se supo captar. Fue también matemático 
consumado; escribió : Oración inaugural de la 
Academia de San Carlos de Valencia , en la 
primera y pública distribución de premios que 
SUS socios hicieron a los alumnos de las tres 
nobles-artes, impresa en Talencia en 1773 y una 
porción de panegíricos escelentes de varios perso- 
nages, en Jatin y castellano, impresos en México. 
Su vida escrita por el jesuíta veracruzano Luis 
Maneíro, se imprimió en Bolonia en 1791 , y 
en ella se encuentran noticias muy curiosas é 
interesantes de la literatura y virtudes de este 
insigne Xalisiensé ornamentos de su patria. Por- 
tillo, primo del canónigo, escribió : Vida alegre, 
ó máximas para sufrir con serenidad todo gé- 
nero de sucesos, obra razonada y juiciosa que 
ha merecido aprecio, impresa en Madrid en 1795. 
Quiles Galiado, obispo de Nicaragua, escribió : 
De la situación, climas, montes, ríos, puer- 
tos y costas de las islas occidentales, impreso 
en Madrid en 1707. Rivadeneira escribió 1 El 
pasatiempo , poema endecasílabo en i4 cantos, 
que comprende los mas notables sucesos desde 
la creación del mundo hasta el reynado de Fer- 
nando YI, rey de España, obra que si no está 
muy arreglada al arte , es regular y sobre todo 



de mucho trabajo , #e imprimió en Madrid ea 
1752. Revilla escribió : Lunares regulares del 
meridiano de Puebla, jr noticias astronómicas 
interesantes d la agricultura, d la medicina/ 4 
la náutica, impresa en Puebla en 1753. Rojas y 
Rocha (doña Elvira) escribió : Versión para- 
frástica, ó sea el himno Stabat Mater , impresa 
en México en i8o3. Ruiz de León escribió : i°. 
JLa Tebaida indiana : es una descripción del 
desierto de los carmelitas de México; a°. La 
Hernandia , poema heroico de la conquista de 
México f impreso en Madrid en 1755. Este 
poema épico no se puede comparar, dice con 
razón Berinstain, a los que á imitación de la Iliada 
de Homero y la Eneida de Virgilio, compusieron 
los poetas mas célebres de Europa j y si en la 
Jerusalen del Taso , en el Paraíso de Mil ton 9 en 
la Luisiada de Camoens, en la Herniada de Vol- 
taire, Araucana de Ercilla y últimamente en otras 
muchas se notan grandes defectos , seria exijir 
demasiado que las leyes de la difícil epopeya, se 
hubieran llenado por un poeta mexicano del 
siglo XVIII , retirado y aislado en el campo, y á 
. estas causas y no al ingenio del autor deben atri- 
buirse los defectos que los críticos modernos 
demasiado severos han encontrado en la Her- 
nandia, la que no obstante su estilo y pensa- 
mientos metafísicos, mereció en su tiempo un 
elogio bellísimo del poeta español Lugano , afir- 
mando que el poema de Ruiz contiene conceptos 



profundos , muchas sentencias , reflexiones dis- 
cretas y rasgos originales. ' 

Salvatierra escribió : i°. Circulo astronómico, 
impreso en México en 1 756j 2 . Esplicacionpara 
sacar por las reglas de aristmética el cómputo 
eclesiástico y las fiestas móbiles, impresa en 
idem idem. Sopeña escribió : i°. Elementos de 
astronomía, impresa en México; 2 . Curioso 

. catálogo y serie legitima de los Sumos Ponti- 

fíces , sus hechos principales y sucesos de su, 
tiempo y impreso en México en 1767; 3 o . Catá- 
logo y serie de los reyes de España, con la 
noticia de sus hechos principales , impreso en 
idem idem. Soria , ingenioso y modesto poeta 
dramático , escribió las comedias regulares si- 
guientes : i°. Guillermo duque de Aquitania; 
2°. La Mágica mexicana; 3 o . La Genoveva, y 
otras varias que se han represantado en México. 
Toxica tradujo él Virgilio ál castellano en verso 
elegante , y habiéndolo enviado á España con el 
obispo de Puebla Fuero, pa^a que se sujetase á 

• la censura de los sabios y se diese á luz , varios 
eruditos españoles la aprobaron; pero según 
Berinstain, no se ha publicado. También tradujo 
ál español la Carta ovidiana de Dido á Eneas. 

"Torres Moreno escribió : Juicio imparcial sobre 
la disputa suscitada acerca de si es saludable 
ó perjudicial el trigo llamado álbitto ó blan- 
quillo, impresa en México en 1777. 

Vega escribió : Pronóstico de temporales. 



según la altura, longitud/ meridiano de Mé- 
xico, impreso allí en 1757. Vega escribió : Dis- 
curro oritioo sobre el uso da las lagartijas de 
Guatemala, oomo especifico contra el canoro 
y otros males venéreos, impreso en México en 
178a. Velasco Arellano , singular ingenio mexi- 
cano, escribió : i°. Triunfo de Felipe V, poema 
heroico, impreso en México en 171 3j 2 . llanto 
por la muerte del delfín de Francia, impreso 
idem idem,' 3°. Desengaño moral en selva libre, 
impreso en 1711 en idem; 4 d < Estimulo cris- 
tiano, canto moral impreso en idem. Villaseflor 
escribió : i°. Informes sobre la rebaja de pre- 
cio del azogue, que solicitan los mineros, im- 
preso en México en 17 12; a°. Observación del 
cometa que apareció en México en los meses 
de febrero / marzo de 174^1 impresa allí el 
mismo afloj 3 o . Teatro americano, impreso en 
México en 1746» Esta obra fue mandada escribir 
de orden de Felipe V, en tiempo del virrey, conde 
Fuenclara , y á pesar de que algunos Europeos 
tratan al autor mexicano (oficial mayor de la 
contaduría de tributos, é inteligente en. el ratnp 
de hacienda) de compilador, es paitante aprecia- 
ble por su estilo castizo, trabajo y curiosaapotidias. 
Velaaque* de León , nacido en el pueblo Ti- 
sicapam (Estado de México), escribió : i°. ¿fo* 
presentación por el Tribunal de minería sobre 
que tas utensilios, pertrechos jr demos efectos 
que inmediata . ó directamente conducen al 



/ 



%11 

laborío de las minas, no causen alcabala, im- 
presa en México éa 1781 ; 2 . Discurso dirigido 
al virrey de México en febrero de 1771 sobre 
el beneficio de las minas del sur de Californias 
jr demás de México, manuscrito existente en la 
biblioteca de la catedral. Este sabio ejecutó ob- 
servaciones astronómicas sobre el eclipse de la 
luna en Californias, de una exactitud tan cabal , 
que admiro al sabio astrónomo francés Cbappe , 
su concurrente , y emprendió trabajos geodés- 
icos grandios ; formado por sí mismo , supo á 
costa de su laboriosidad é ingenio, construir 
instrumentos matemáticos , y escitar á sus com- 
patriotas al estudio de las ciencias , y turo la 
gloria de fundar el Tribunal de minería , siendo 
el que mas se interesó en el fomento de este 
ramo; así pues creemos que los literatos y mine- 
ros mexicanos le deben una estatua. 

Zamora escribió : i°. Descripciones poéticas 
para el uso de las escuelas de letras humanas 
de México, impreso varias veces; 2 . Epigra- 
mata4atína, obra clásica escrita en latín en elogio 
de Luis XIV, impresa en México en 1728. Zu- 
maga : este Mexicano, p"., tradujo al castellano 
y puso en música varias óperas italianas, en 
tiempo del virrey duque de Linares : dos de 
etta's soá : el Rodrigo, drama que se representó 
é ítnprimio en México en 1718; La Partenope : 
abitas sé representaron en el palacio del virrey, 
y la última se imprimió también en 1711. Zu~ 



**3 

fltga ( dofla Ana María ) f nacida en la dudad da 
Mélico, literata amena, ingeniosa» aguda y 
pronta» compitió con los poetas mas celebres da 
su tiempo i con quienes entró en certámenes, 
llevándose muchos premios, escribió i i°, Flo- 
rido ramo , canción devota impresa en México 
en 1748; a°. Enjugado llanto de Melpomene, 
en la jura de Fernando Vl> impreso en Mélico 
en 1760) 3°. Resucitadas glorias de la hermosa 
Callope , en celebridad del mismo monarca, 
impreso tdem ídem . 

SIGLO XIX. 

¿acárate escribió : t°. Poema heroico en oe- 
Ubridadde la colocación de la estatua ecues* 
tre en la plaza de México > Impreso en dicha 
ciudad » afto de i8o4| a°. Apuntamientos parm 
¡a historia de la literatura de México , manus- 
crito 1 3°. Ensajro panegírico é histórico deb 
mérito de los sujetos distinguidos en México 1 * 
La literatura y el buen gusto de este Metioano 
distinguido, nos ofrecen bastantes conocimiento* 
en estas dos obritas que se deben apresurar ȇ 
imprimir los amantes de las letras. Barrasabal 
escribió : Trafalgar y Buenos* Ayres > raigo 
poético en dos cantos , impreso en México en 
t8o4i y otras poesias muy estimadas de toe 
amantes de las musas, publicadas en el diario de 
Mélico. Barquera f poeta dramático » escribió i 
t*. La delincuente honrada, 6 Polibaquett 
a*. La seducción castigada ; 3°. El triunjb dé 



a*4 

la) educación. También escribió en puosa i* 
obríta. intitulada ; Curso completo de la litera* 
turada una» niña, cuyos manuscritos mere cerneen 
e geminados y darse á la prensa. Bu* temante (do» 
Carito* Maria), escritor laborioso» erudito literato» 
y magistrado noto r escribió : Cuadro histórico* 
déla revolución de la república mexicana, 
obra estimada y muy curiosa ¿interesante por 
loi importante* documento* que el infatigable 
autor le ba reunido; *e bao impre*o vario* tomoa 
en México , y *e ligue publicando. Se ba beobeí 
de ella un estracto y publicándose en Lo adre* 
batiendo bonor i#u autor* Berin*tain e*cribib : 
Biblioteca hitpano -americana, obra curiosa poft 
el adopto de notioias que reúne,, de la cual *e bao 
sacado lasóme* de eatfc resefta; pero es sensible que 
este autor en su* prólogo se haya estraviado tanld 
«apolítica, y del verdadero amor y la felicidad 
de, su patria. Ruatamante, célebre naturalista^ 
botánico* matemático' y. químico» catedrático dé 
química. deLeolegk* de minería de, México : hájs 
noticias de algpuos» escrito* de este sabio f . que no 
*e<handedoa.lue, , " 



i 



fm 



« Cab rHlo «se wbio entre otra* cosas : Historia ge* 
uertddti' JUémíeoenm libro*. Esta obra curiosa 
mea sé pub l toó i. porquera opuso el fiscal de la 
abdiénola, árpretesüfr de que; ora* necesaria, la 
liniMüiii del consejo de; Indina. • De; ella *e podría 
sacar un«toélentee*tracto, particularmente desde 
la época de la conquista basta el principió de 



*m5 



la revolución > ó imprimirse 4 espensas del go- 
bierno para el uso de 1a j uve alud en los colegios. 
LardUabal (don Manuel) escribió ; Discurso 
sobre las penas contrahidas d las leyes crimi- 
nales de España , impreso en Madrid en 176111 
ta donde fue celebrada como obra maestra por 
su profunda lllosoíla , erudición y sentimientos 
humanos. Lardieahal ( don Miguel , hermano del 
anterior)» hombre de listado f escribió ; i", apo- 
logía de los Agotes de Navarra y los Chuelas 
de Mallorca, impresa en Madrid cu 178G) 
2°i Apología del mdtodo de estudios del semi- 
nario de Hergara, de su enseñanza jr dirección, 
Impresa en Victoria en iBoüj >. Amo impor- 
tante /urgente d la nación española; 4". Juicio 
imparcial de sus corles > impreso en la Corulla 
en 181 1. Lisardi escribió ; Vida de Periquito 
Sarniento, crítica ingeniosa de ciertas costum- 
bres bizarras de los Mexicanos. Es obra de bas- 
tante mérito; se encuentran rasgos de originalidad 
y sátira íiua 9 que la asemejan de algún modo á 
muchos de los pasages del célebre don Quijote , 

Íf con particularidad ai (i turnan de Alfarachoj 
mpresa en México en iHut . 

Mier (cid 01 ".) celebre patriota, natural de Mon- 
terrey, escribió : 1". Sermón panegírico en las 
exequias, o dedicación de la tumba de Hernán 
Cortés, obra completa de elocuencia y erudición; 
*■»• (hla ó carta en verso sublime, dirigida desde 
au prisión en un convento de España , al ilustre 



aa6 
Jovellaooa , siendo ministro de gracia y justicia, 
escrita coa bastante gracia y nobleza de estilo , 
que le valió su libertad; 3 o . Cartas al Español 
en Londres, obra crítica y muy curiosa por su 
erudición; 4 o - Instrucciones d los patriotas 
mexicanos , dirigidas al general Victoria. Esta 
obrita escitó el patriotismo y amor á la indepen- 
dencia de sus compatriotas ; 5°. Contestación d 
la ensiclica de León XII, cuyo opúsculo le me- 
reció el concepto de los sabios de buen gusto en 
América y en Europa. 

Navarrete , insigne poeta , comparable según 
unos y superior según otros , á los poetas espa- 
ñoles Melendez y Gienfuegos , escribió : i°. el 
inmortal poema titulado : Poema de la divina 
Procidencia, obra maestra en el arte, y tan 
sublime y elevada , que su lectura escita la 
admiración de sus nobles pensamientos , y un 
profundo respeto al ojo invisible que sostiene 
y dirige el Universo, y es el embeleso de las 
personas de buen gusto y piedad , impreso en 
México en i8o8j 2 o . Panegírico en octavas 
reales de la Virgen de la Concepción , impreso 
ídem idem. Este poeta admirable y eminente 
hubiera ilustrado aun á su patria con otras obras 
clásicas , si la parca no le hubiese privado de la 
vida á los treinta y nueve años de edad en 1809. 
La villa de Zamora su patria, que no es el único 
hombre grande que ha producido» debe gloriarse 
de contar entre sus hijos á este religioso inmortal. 



Ochoa y Aria escribió : Canoion famosa de 
la vista de un desengaño, poesía estimada, im- 
presa en México y Puebla. Oletea , célebre 
matemático , colaborador do los trabajos geo- 
détiioos que el harón do Humbolt emprendió 
aunque imperfectamente , para arreglar la itrea 
de México. Ocboa tradujo del latía en verso 
heroico s las ff ¿raídas de Pirgilio, con tanta ele- 
gancia y bel lesea do estilo , que al leerlas parece 
que aventajó al poeta latino , y se han caliHcado 
por los literatos de gusto de Europa , que la han 
examinado , por una versión maestra y original. 

Piohardo escribió : Demarcación de los llmi~ 
tes de Tvonas con la faiisiana, y otros opúsculos 
•obre geografía y antigüedades de Mélico ; reu- 
niendo una de las bibliotecas mas curiosas é 
interesantes de manuscritos raros. Quintana Roo, 
poeta eminente y profundo, escribió : Oda de la 
independencia, y otras pocsias sueltas de buen 
gusto i impresas en los diaros de México. San- 
doval , noble y erudito mexicano neto, escribió : 
Arte de la lengua mexicana . impreso en Mé- 
xico en tBto. 

Taglo , ingenio noble y sublime , quien por 
tu purexa de pensamientos elevados , y su elo- 
cuencia y estilo canuto, ha contribuido (\ res- 
taurar el bello gusto de la poesia , deeaido última- 
mente en México, escribió : i°. <Ma en elogio 
de la lealtad de los Mexicanos ; -r\ Oda en 
elogio del barón de Humholl ; >. Oda a la. 
gloría inmortal de los valientes Españoles; 



2*8 

,4 o - La infelicidad humana; 5 o . El rompimiento 
de la libertad ; 6 o . Varias poesías, de escelente 
gusto, en obsequio de la independencia de su 
patria, una de ellas publicada en el Cuadro 
histórico ; 7 . Oda en elogio de la estatua 
ecuestre de México. También tradujo con pri- 
mor del italiano al español , el Estío y la Pajino - 
día &l Me tas t asió. Todas estas obras han sido 
impresas en México desde 1 8o3 hasta 1 8 1 1 . 

Téran, general de la república, genio juicioso, 
aplicado y muy aprovechado en las ciencias 
exactas , y en las que dicen relación con la car- 
rera militar , que abrazó en defensa de su patria 
desde los primeros dias de la guerra de indepen- 
dencia ó insurrección, abandonando, siendo aun 
muy joven , su reposo y el estudio del colegio 
de minería por servir á tan noble causa, ha hecho 
varias observaciones astronómicas , fijado las la- 
titudes de muchos puntos de la provincia de 
K t Texas y el Estado de Nuevo León , y escrito 

escelentes informes y efemérides de aquellas re- 
giones, que el público debe desear se impriman. 

Gorostiza (don Eduardo) ha escrito varias co- 
medias , algunas de ellas de un gusto delicado , 
que han merecido aplausos en los teatros de Es- 
paña y aprobación de los conocedores : este esce- 
Jente poeta dramático publicó la colección de sus 
piezas en dos tomos , en la ciudad de Bruselas. 

ARTISTAS. 

Lavandera floreció en la capital de Xalisco y 
en México como pintor, y es regular que en un* 



• •*■» 



y otra dudad se encuentren »u» obra» de pintura 
muy elogiada» en »u tiempo. 

Cabrera, nativo do Ouxaca, y ademan indígena 
Mapoteca i célebre pintor, que no tuvo man dea- 
gracia para que bu gloria qucdnse obscurecida y 
»U» obra» sepultadas en el olvido , que haber 
florecido en México. Su infinidad de obra» clá- 
alcaí le encuentran en Mcxioo , Puebla , ¿Tasco 
y otro» punto» , y al examinarla» »c confirman 
•ü genio y e»traordinario» talento» j por tnanera 
que le le debe con justicia el sobrenombre del 
Rafael mexicano. 

Xuares i nativo al parecer de Puebla : lo» cua- 
dro» que »e encuentran en lo» ángulo» del claus- 
tro alto del convento de Han Francisco , y un 
medio punto de/ lo» de»po»orio» de Han Jo»e , 
existente en la iglesia de la Profesa , son obra» 
maestra» y en Moma »e considerarían como un te» 
soroi Ttllalpando e» recomendable por lo mucho 
que trabajó, aunque no poseyó im pincel tan 
hermoso y correcto como lo» anteriores. Vallejoj 
de la escuela de Cabrera : lo» cuadro» de este 
pintor existente» en el convento de carmelita» 
de San Joaquin, manUle»tan que »u manera el 
franca y agradable. I totora > nativo de México, 
e» pintor de mucho mérito , y »e encuentran de 
él , aunque en pequeño , pintura» muy buenas , 
que en «tro teatro hubieran desmeollado mas 
en grande su genio» hopea, nnturat dn Mónico, 
y eéNHft? pintor de la escuela de Cabrera ; si d 



a3o 

este artista se le hubieran proporcionado obras 
en que ejercer su habilidad, se habría reproducido 
otro Cabrera. Saenz, nativo de México, dejó 
muchas obras clásicas , especialmente al temple* 
en la iglesia de la soledad de Santa Crue : también 
acompañó al director de la Academia de San 
Carlos de México , Ximenez ( español de mu- 
cho i^érito ) á pintar la cúpula de la catedral , y 
él trabajó enteramente el grupo donde se halla 
San Miguel, que desgraciadamente no concluyó 
sorprendido con la* muerte ; pero lo poco que 
terminó acredita su raro talento. 

Gutiérrez , pintor de mucho mérito , pero en 
la miseria t siempre estuvo obligado á asalariarse 
al lado de otros pintores menos clásicos, y al 
fin muño pidiendo limosba. En la Academia de 
bellas arles de México , existe un san Garlos 
Borromeo , que es un testimonio de su natura- 
lidad y buen gusto. Esquivel, natural de México: 
existen muchas de sus obras; las mas sobre** 
salientes son las del claustro del convento de la 
Merced , comparable en muchas cosas de su pin- 
cel , al gran Gabrera ; su gloria hubiera sido in- 
mortal si no hubiera hecrfio de su noble arte el 
instrumento único para nacer dinero. Sendejas, 
nativo de Puebla* pintor recomendable, de quien 
se encuentran muchas cabezas de vírgenes de 
bella y suma proporción de estilo , aunque un 
poco timido. Gora , nativo de Puebla , escultor 
distinguido , dejó muchas obras clásicas, y entre 



*3l 

ella* la Wrgen del (¿armen del oouveuto de Mó# 
nieej ltt tanta Tereaa y »an I \liim del mi*mo eou- 
vento, le deben apreciar, Pul i no intloliuque, 
indígena» nativo de Mómco, eécultor ^ólulira t 
miy&l inAnitai obra* dejan oonoeer iu genio y 
pfttudlo, pudfóudofte citar como modelo* mochil 
«fttttua* entre lo* muiln* do loi altare* do 1a Pro- 
íeía, en el retablo itinyov da i'uebla, llamado 
vulgarmente Ci^iín , y en la capilla da tienta 
Turma, Si e*te brmemrirlto artista, digno de 
mejor tuerto y do la protección del gobierno , 
hubiera florecido entiuropa, merecería el renom- 
bre de Canoha j pero reducido á una mezquina 
«ubiirteneia , eu ve* do haber «ido nombrado 
director do la Academia de noble* arlen , *e ba 
viito obligado a *alir a ti abajar á lo* pueblo* para 
proeumr la *ub*i*teneia din una crecida familia j 
tea Uu*tre anilla como buen patriota, en medio 
de mié e*ca*cce* , en publieo que contribuye al 
fomeato 4e la* cicuela* de alguno* lunarejo» j y 
aunque mu genio tímido y mode*lo lo aUJau , el 
gobierno debe ¿guarió del olvido, *eguro de que 
#*eUado , lera uuo de lo* e*eullore* ma* «obre» 
caliente* del *iglo ¡ él tuvo parte activa eu la í\m- 
djgion de la fiebre e*latua de 'folia. 

Kohaudia y (Caballero ion inteligente* arqul- 
tectol, y li *e bj* hubiera estimulado , hubieran 
iluMradn uun *u* obra* a *u pa(* j |>cu<o uo pu- 
djeotkt *uh*i*tir de un oilciu lau noble , *?»lo y 
bu oircuuetencia* los condujeron á abraia»' la car* 



rera militar. Paz no dejó de ser sobresaliente 
"arquitecto. 

Ño se debe olvidar el bello sexo mexicano, que 
así como hizo progresos en la literatura , ha so- 
bresalido en las nobles artes. Los retratos en mi- 
niatura de la ex-marquesa de Villahermosa , 
pueden presentarse en las mejores esposiciones 
de Paris y Roma , tanto por lo parecido de los 
individuos que retrata esta señora , como por el 
hermoso colorido y lo bien empastado del tra- 
bajo; en suma, las obras de esta escelente pin- 
tora pueden entrar en competencia con lo que 
la Europa ha producido de mejor gusto. Doña 
Juliana Azcarate y Pedraza merece una atención 
particular en sus obras , sobre todo las de flores. 
La ex-marquesa de San Román, directora hono- 
raria de la Academia de México, ha ejecutado al 
olio pinturas escelentes, que existen en la sala de 
juntas de la Academia, y hacen honor á suautbr. 

No sera fuera del cfaso tributar aquí un justo 
homenage de gratitud á los Mexicanos que , sin 
ser artistas, han protegido y protegen á las bellas 
artes , y entre ellos se deben contar el señor 
Pérez, obispo de la Puebla , que contribuyó hasta 
su muerte para sostener la Academia, ademas de 
su influencia , con 200 pesos mensuales, y formó 
una escelente galería de cuadros de todas las es- 
cuelas , sin pararse en precios , evitando de este 
modo que los estrangeros estragesen muchos.de 
los de nuestros autores, y algunos de los del cé- 



a33 

lebre Murillo , que poseía en su colección el li- 
cenciado Cristo. El señor don Francisco Tagle 
ba desplegado también los mayores esfuerzos, á 
fin de que el gobierno protegiese á la Academia 
y á los pocos artistas que quedaban. Don Garlos 
Icita es también acreedor á nuestro reconoci- 
miento por la galería que reúne ; lo mismo que 
don Francisco Fagoaga y don Agustín Pagasa , 
estimulando á la vez el buen gusto de los Mexi- 
canos y la estension de 1$£ artes , así como lo 
ejecutó el ex -marques de Guardiola mientras 
vivió, -: " 

£1 justo elogio que el señor Beltrami, viagero Iz+t, l&* 
juicioso é instruido, tributa al mérito de los artistas 
mexicanos mas célebres , de todas las épocas , y 
á sus distinguidas obras, nos parece preferible al 
juicio que nuestras escasas luces podian formar 
para terminar el cuadro estadístico de tan reco- 
mandable materia. El está pintado con inteligen- 
cia, veracidad y exactitud, y es textualmente 
como sigue : 

«Después déla conquista, el primer artista 
europeo que trajo á México estos conocimientos 
( el primero á lo méños que he podido hallar en 
mis investigaciones), fue un tal Arteaga. Un cua- 
dro suyo, la visitación de la Virgen, en Santa 
Teresa la antigua , hace conocer que su pincel 
pertenecía á este estilo elevado , espresivo y sor- 
prendente que distinguía entonces á la escuela 
1 española. Era también arquitecto , y puede ser 



%4 

* • i t § i 



*34 
que á él se deba la mayor parle de los edificios 
de la ciudad. Se cree que un Indio llamado Tel- 
pochtepico, á quien se cree autor de mis i4 cua- 
dros cronológicos , estudio con cfcte artista 9 ha- 
ciendo grandes progresos : este indio era de 
Méchoacan , la Ática del antiguo México. 

» Oistüvai Yillalpando vino después , siendo 
igualmente pintor y arquitecto. En San Agustín 
y San Francisco se ven escelen tes pinturas suyas; 
y si es cierto que 4 p' an de I a iglesia de San 
AgttStin sea obra suya, se le puede tener sin 
replic%.por el Paladio de su nación. En mi con- 
»& ^ cepto , es el edificio mas atrevido y magestuoso 
de México ."Pintó en Zelaya , Querétaro y otros 
puntos , donde causó su pincel la mayor admi- 
ración. 

y El reverendo Padre prior de los Agustinos 

me enseñó un cuadro ó pintura sobremadera que 
se deja abandonado al polvo en un corredor del 
convento. Este padre k> atribuye á Villa! pan do, 
sin pensar que tal vez sea una de las mejoras 
«obras de Morillo. El cuadro representa un san. 
4*edro arrepentido de haber negado tres veces al 
<Sefiof« En él sé vé la grosería y la debilidad de un 
humilde pescador,, el arrepentimiento humano 
tundo á una divina esperanza que deja ver en é\x 
temblante la gracia, precursora del Espíritu 
Santo , que debe residir en su alma. La postura 
y vista del gallo espresan todos las amargas re- 
convenciones qoe le traspasan el corazón por mi 



fHWlMMW v vi' 



»S6 

panto digno y penetrante. Lo riw sombrío y 
triste ea la soledad da la escenu i la vi^tb «a pasea 
allí aun la mai proflmda contemplación entre 
)on Arbolas apifeutas y eu medio da mil cuevas y 
rouas, Lo romanesco y sublima , lo terrestre y 
eelastial , todo anta pintado del modo mas sor- 
prendente , y su argumento recuerda eou vara* 
asprestan, otros tanto* apóstolas que en nuestros 
dú» i niegan por sus nefandas acciones , á esté 
divino Redentor que sin oesar ofrece su hipo** 
créala á los damas nomo modelo que deben iml* 
ta*t Si algún amigo nuestro viene A Mellen , no 
deje da ver asta obra maestra del arte , en aaso 
da que esté aun¡ paro me temo que mis freoueu* 
ten visitas hayan raaUado damasiado su preciar 
y mérito á los ojos da estos reverendos padres , : 
y que cedan por consecuencia d la tantaelon de 
hacerlo desaparecer. 

* El tercer artista español fue Baltasar Chaval, 
quien dejó muy hermosos cuadros an la #Vo~ 

fo#» * se noun an él rasgos del género de Uuer- 
alna, 

* El siglo JlVll eontó un gran numero da ar-* 
tistas mejicanos , discípulos Ja mayor parte dé 
loa Iras precedentes. Los mas ilustfes fUéron 
Manual Uraliano , Antonio Aguilera , Josa Tor* 
res | ¿Jleineute («opa*, Andrés Lope* y Herrera, 
denominado el divino , porque pintaba oott 
asombro, Los dos cuadros suyos que ha visto , 
uno au la catedral y otro en la iglesia da .fosos y 



236 

Mana , justifican bastante el epíteto con que lo 
honran. En la iglesia de la Encarnación, una 
Virgen de Guadalupe demuestra un gran ta- 
lento de dibujo y colorido ffifc<4»gwle*»t y el 
palacio de la Inquisición deja ver un pincel atre- 
yido, aunque un poco amanerado , en las pintu- 
ras de Torres. 

w > El XyiIJ fue el siglo de León X de México : 
fyfi tjpmpo, en que se vieron brillar artistas cuyas 
p^ras adornarían con distinción las mejores ga- 
lerías de Europa. 

f . . » Losfres Rodríguez, Luis, Juan y .Nicolás, flo- 
recían al principio de este siglo. Las obras de 
Juan en la catedral y en la profesa , merecen 
Yertamente el renombre de grande , con que 
lo ha» distinguido los Mexicanos; y sü san Gris- 
tpyal en San Agustín , es un pedazo tan gigan- 
tesco en su figura como en la perfección del arte. 
Su pincel tiene, muchos rasgos de Garacci , y su 
dibujo y colorido es tal vez mas perfecto. Su tío 
Luis y su hermano Nicolás merecen también el 
nombre de Rodríguez. Los conventos de San 
Francisco y ¡San Lázaro pueden dar fé de ello. 
I^ps tres eran mexicanos. ; 

*;El padre Manuel» jesuíta mexicano, pintaba 
admirablemente con ambas manos. La Cena, en 
el refectorio de los padres fernandinos , es una 
hermosa prueba de su talento. 

» Juan Correa poseía sin duda tanta facilidad 
como talento en la pintura , pues que ha llenado 



.f 



»3«j 
Méiieo de sus obras. Su colorido no a* da lo * 
mas bailo, pero su composición ai grifada y nu- 
bil me, Su* cuadro* , en la sacristía da la catedral 
y su* pinturas al fVeseo an Saata Teresa la anti- 
gua, dan á conocar un famoso artista : granda en 
todo , hixo también un gran número da discípu- 
los, todos mejicanos, quienes se han distinguido 
mas á menos , como Cabrera , Josa Esbarra , 
Antonio Aguillara , Autonio Sancha», Josa da 
Jludecindo a ate , que florecieron con otros , ¿ 
mediados del siglo XVI 11, 

» Algunas pinturas da Cabrera sa llamaron 
maravilles ameiioamix* y todas fUérou de un 
mérito relevante. La vida da santo Domingo , 
pintada por él an al claustro dal convento da 
este nombra i la vida de san Ignacio, y la historia 
dal aoraaon dal hombre degradado por al pecado 
mortal, y regenerado por la religión y la virtud, 
an al claustro de la Profesa, ofrecen dos galerías 
que en nada cedan al claustro de Santa María la 
Nueva, de Florencia , y el Campo Santo de Pisa* 
Me avanturo tal ve» demasiado diciendo que Ca- 
brera solo, an estos dos claustros, vale lo que 
todos los artistas juntos que han pintado la* dos 
magníilcas galerías italianas. Cabrera tiene los 
contorno* de Corregió , lo animado de Domini- 
quino y lo patético de Murillo. Sus episodios , 
como los angelas, etc. , son de uua beldad rara. 
En mi concapto , es un gran pintor. Fue ademas 



s38 

turquitecto y escultor en madera; en fia el Miguel- 
Angelo da México. 

» Francisco Antonio Vallejo , buen pintor de 
ese tiempo, dejó en el colegio de San Ildefonso , 
preciosos monumentos de su arte , sobre todo el 
cuadro ele la muerte de san Francisco Xavier. 

» Las pinturas del claustro de San Fernando , 
ofrecen también un artista distinguido en José 
de Paez. 

« José Ibarra , contemporáneo de Cabrera , y 
discípulo también de Correa, ha transmitido , en 
Santa Inés , Belemitas y otras partes , muy her- 
írnosos modelos á la posteridad. 

» Mariano Vasquez es el Carlín Dolce de Mé- 
xico', y dignó discípulo de Cabrera. Sus obras 
en la Academia y otras partes , motivan mi 
opinión» 

» Las pinturas que se han conservado de José 
Alcibar, en el claustro superior del convento de 
San Agustín , atestiguan que no ha sido muy in- 
ferior á su maestro Ibarra. Un san Luis Gou<- 
zaga, en el sagrario de la catedral , se ofrece con 
un aspecto no menos digno de atención. 

» Domingo Manrique fue gran oraador y buen 
arquitecto. 

» A fines del siglo hubo grandes artistas como 
en las demás épocas. 

» Joaquín Esquivel hubiera sido clásico si se 
hubiera detenido mas en sus obras , que ha des- 
cuidado mucho. Ponia su genio, por decirio asi, 



*39 

en sus pinturas, sin detenerse mucho en el dibujo 
y concordancias. Esto indican por lo menos tul 
cuadro* del claustro de la Merced ¿ iglesia de 
Loreto. Nació gran pintor y no tuvo la paciencia 
de llagarlo á ser. Sus obras, á mi parecer» onun» 
oian grandes cualidades como también grandes 
defectos i y no por esto deja de ser un artista de 

» Juan Saenx lia pintado casi todo el interior 
de la cúpula déla catedral, La muerte lo sopren- 
dio en medio de su empresa» que concluyó des- 
pués Rafael Ximenex , director actual de esta 
Academia de bellas artes. Este pintor ha reem- 
plazado dignamente al artista mexicano; pero lo 
que queda del pincel del primero es una disputa 
de comparación muy importuna para el amor 
propio rival del segundo. Ademas, creo que est* 
«iguio en su trabajo los estudios y dibujo de Juan 
Saanx. 

» Manuel Garcia y Juan de Hurtado fueron 
grandes pintores en perspectiva y bueno* arqui- 
tectos. Se les debe la mayor parte de los monu- 
mentos , ó los Sancta Sanctorum, cuya bailesa , 
riquezas y magnificencia resplandecen en los al- 
tares mayores de las principales iglesias de 
México. 

» £1 siglo XVIII ha contado otros artistas dis- 
tinguidos en todo género ¿ como los tres herma- 
nos José, Mariano y Alejandro Guerrero; los Josa 
Alfano, Manuel Serna, Ignacio Castro, Rafael 



*4<> 

Gutiérrez, Andrés Yuntas, etc., todos mexicanos. 

» En Zalaya se hallan muchos edificios diri- 
gidos por un sobresaliente artista. Estas obras 
son tanto mas dignas de admiración, cuanto que 
son hijas del genio de un criollo, que ni siquiera 
vio la capital de su país, y casi nunca salió de su 
pueblo. Este hábil criollo, el señpr Tres guerras, 
gefe de una familia de las mas distinguidas de la 
provincia, ha hecho en San Francisco y otras 
partes» capillas y altares magníficos , y todo con 
el mayor desinterés , por solo el gusto de hacer 
servir á su país, ese genio universal en las bellas 
artes, de que lo ha dotado la naturaleza y él cul- 
tivó con esmero. Es igualmente pintor y escultor; 
en una palabra, el Miguel-Angelo de México. 

» Estos artistas, continua Beltrami, que fijan 
las mejores épocas de las bellas artes en México, 
han encontrado todos su perfección en su propio 
genio, sin tener academias, ni otros estableci- 
mientos públicos para cultivarlo y hacerlo nacer, 
y su siglo Leonino concluyó con el principio de 
una academia fundada en 1781. Desde su estar 
blecimiento, ni siquiera un solo artista ha llegado 
á los Yillalpando, Rodríguez, Herrera, Correa, 
Cabrera, Ibarra, etc. ¿Y porqué? Porque estable- 
ciendo academias sin buenos modelos y sabios re- 
glamentos, es peor que si no las fijaran : así se 
hace violencia al genio que inspira la naturaleza, 
y corrigen el gusto y buen sentido, sin instruirlo : 
esto es desanimar ó detener el vuelo natural sin 



*4* 
arreglarlo y destruir sin reedificar, cuando no sea 
reedificar mal. 

» Solemnizóse la apertura de la academia por 
el concurso del virrey , de la audiencia , y se le 
puso "bayo los auspicios de Carlos tercero. Esto 
conreóla tanto mas cuanto que Car] oí» tercero 
era un escelente Rey ; empero de esta bondad no 
puede resultar una academia; se necesitan buenos 
profesores, y se debe lisonjear el orgullo, sino na- 
cional (puesto que se había guardado de dejar to- 
mar á ios Mexicanos el carácter de nacionalidad, 
como -se hace en Italia con los Italianos) á lo me- 
nos popular. Se 'la llenó de Españoles , y por 
consiguiente vino a ser academia espartóla. Sus 
discípulos, buenos ó malos, eran los solos artistas 
de derecho, y el genio mexicano retrocedió en- 
teramente al siglo pasado. La academia ahora no 
tiene mas que un bello local , una galería regular 
y una colección de enyesados muy escelenfte. 
Un gobierno nacional puede darle otro nuevo 
vuelo j pero se necesita tiempo porque antes de 
todo tiene que ocuparse juiciosamente de su si- 
tuación política y pecuniaria ; y las bellas artes 
ruelven á venir con paso lento. Téngase cui- 
dado entre tanto de conservar lo que les ha legado 
el genio de sus antiguos artistas , y tendrán con 
que formar una de las mejores galerías del 
mundo. » 

Pero aun cuando el copioso catalogo de autores 
y artistas eminentes, que forman el inventario 

ttf 



f 

honorífico de la esclarecida literatura mexicana , 
no hubiese sido conocido en Europa en la época 
de los escritores que trataron á nuestros ascen- 
dientes de bárbaros, y acaso hasta el dia se ignora 
según nos consta , por una mayoría inmensa . 
¿ cómo es posible que el prusiano , autor de las 
reflexiones , el inglés , redactor de la historia de 
América , y los Franceses en sus Incas y la his- 
toria filosófica de los Establecimientos ultrama- 
rinos, por otra parte tan apreciables, después de 
haberse publicado las escelentes obras sobre las 
cosas de México de los críticos españoles (muchos 
contemporáneos) Tor quemada, Oviedo, Acosta, 
Hernández, Argensola , Herrera , Solis y otros , 
hayan escrito de buena fé tantas vaciedades é 
inexactitudes, é ignorado que los Mexicanos anti- 
guos hablaban un idioma bello , copioso y armó- 
nico, que habian tenido monarcas instruidos, filó- 
sofos y legisladores , sabias ordenanzas y leyes de 
policit admirables, establecimientos científicos y 
de instrucción regulares , colosales, grandiosos y 
científicos monumentos , como las pirámides de 
Teutihuacan, Gbolula y Zempoala (bien que esta 
última se ha descubierto después), soberbios pala-», 
cios de arquitectura bellísima, sólida y con todas 
las reglas simétricas del curioso orden azteco, se- 
gún los restos que á cada paso se encuentran en 
las excavaciones de las ciudades de México y Tex- 
cuco, y los admirables existentes en Mi ti a, inme- 
diaciones de Oaxaca, el magnífico Teocali i de 



*43 

Tecnostitlan , el suntuoso panteón de Cholea - 
tongo , reunión de tantas preciosidades de escul- 
tura , pintura y arquitectura, que se puede repu- 
tar como el museo de los Aztecas (este soberbio 
monumento fue destruido por el fanático Her- 
nández , que hizo pedazos la hermosa esmeralda 
ó ídolo llamado corazón del pueblo) , el famoso 
mercado de Tlaltelttlco , las sólidas calzadas y 
acueductos de la capital de Anahuac, el delicioso 
jardín botánico de Huaxtepec , el cultivo y uso 
de la cochinilla ó grana , y el tinte de púrpura , 
el conocimiento do la medicina , puesto que se 
aplicaban á la cura de las enfermedades las virtu- 
des específicas de las plantas simples , el uso de 
las sales especialmente del azúcar de caña-miel , 
estraida del maiz , aplicado á la benéfica bebida 
del cacao 6 chocolate inventado por los Mexi- 
canos i el conocimiento y procedimientos de los 
metales comunes y preciosos, aplicados á la 
agricultura , como el cobre , y al lujo y ♦bello 
gusto, como lo acreditan los instrumentos y ba- 
jillas ingeniosas é inimitables de que hace men- 
ción Cortés en sus cartas á Garlos V, y vieron to- 
dos los conquistadores, el pulimiento de las pie- 
dras comunes y preciosas, el bello gravado y 
relieves de muchos trofeos, y sobre todo el cul- 
tivo de las ciencias exactas , geometría y astro- 
nomía , que se descubre y manifiesta en el inge- 
nioso é inmortal calendario mexicano , monu- 
mento eminente y superior á cuanto dejó la 



*44 

venerable anfigdétt&d de este género, y en fin \k 
invención del p&pd de 'agave macerado , él éé* 
litado y artificioso arte del mosaico de pinina» 
de diversas colores , y ih carioca colección his* 
torrea de lab 63 pintaras originales de geróglífl- 
cos m&tic&nús, orientadas con sus esputaciones, 
reunidas y entradas á España por el primtefr 
virrey de México don Luis Mendoza, que apre- 
sadas en la travesia por un corsario francés , póf 
mil rodeos fueron á parar eñ manOS de Tehebét, 
geógrafo del rey xle Francia, de cuyos heredero* 
compró á gran precito Hakuit , capellán del eím- 
bajador inglés en París > habiéndose publicado *tt 
aquel tiempo, y después pasaron por inciden tfefc, 
patte al Vaticano , en donde hemos visto ^o , y 
parte á Viena , regaladas por un cardenal *1 
emperador Leopoldo, y no debiérbn iBescootota* 
iPávir, Ráynal , Marriiontel y especialmente Ro» 
berson , que después de 'afirmar que los Metkér* 
ños dieron la idea del establecimiento de lta 
cotreos en forma , destinados antes de la eon* 
quista de Méxiéo tn Europa, sienta que el erfton* 
dimiento de estofe es tata Hmitado , que n6 son 
capaces de formar ideas abstractas , y que es tlatt 
Atérñ su idioma, que uo tiene voces para espHcsff 
sino las cosas mas groseras y sensibles, y esto ya 
cuándo en la Monarquía indiana de Torquemafla 
aparecía una bella y sublime oda del rey de 
Texcuco Netzahualcóyotl , y corrían traducidos 
en lengua mexicana en una elegante versión , 



i 

el Kempis y otros catecismo*, obras teológicas y 
QO pocas comedias venidas del latin y el casto- 
U400 al fecundo y culto idioma azteca, por 
muchos peritos y subios humanistas espadóles e 
indígenas* entre otros el pudre Sahagum , y dos 
descendientes de los reyes , que probaron la ar- 
QUWfa y afluencia del mexicano , y en cuanto 4 
tu riqueía numeral , ya el erudito Ola vigoro, que 
llegó á enumerar basta 4& mi I loaos, lo demostró 
em su kUtorio, uní igua ? 

Los monumentos y hechos auténticos que ci- 
t#rao*t y otros muchos que el espíritu de vanda- 
lismo y barbarie destruyó , como lo confirman 
lo* rostas mutilados que se encuentran por todas 
partes , no solamente prueban la estensiou de 
pensamientos nobles 6 ideas grandiosas de los 
antiguos y* modernos Mexicanos, sino que inmor- 
WlUau á unos , colocándolos entre los pueblos 
inventores y civilizados de la tierra, y honran á 
los otrps, puesto que aun antes de su exisjpncia 
política, cuentan con el documento que mas 
estiman las naciones , que os la literatura obra 
del gpnio y la virtud ; y si los antiguos en medio 
de tantas virtudes que los caracterizaron, aun 
QOO los verdugos de sus príncipes y usurpadores 
de lt| independencia y propiedad natural, ejercían 
Una barbarie ciertamente inhumana y execrable 
en tu culto , ¿qué pueblo de la tierra se escapó 
de semejantes manchas ? ¿ No vimos a los lio- 
m*49l esponor ú los gladiatores en lid con las 



a46 

fieras en los anfiteatros , cuya costumbre , según 
un historiador, tenia su origen en la práctica de 
los antiguos Europeos de inmolar á los manes 
de los héroes, los esclavos y prisioneros de guerra? 
¿ Y en cierto modo no eran estas escenas mas 
horrorosas y desmoralizadas , puesto que no 
fueron efecto del fanatismo , sino objeto de una 
diversión pública ? ¡ Mas en fin, este espectáculo 
pasó entre gentiles idólatras y aislados, y no 
deshonra tanto á la humanidad , como las hogue- 
ras de millares de hombres sacrificados en Europa 
y en América , á nombre de un Dios de piedad j 
tolerancia, por los inquisidores europeos, mucho 
tiempo después que la luz del Evangelio debia 
haber dulcificado sus costumbres....! 

Con respecto á la suposición gratuita de algu- 
nos de los autores que nos ocupan , sobre qué la 
influencia de nuestro clima delicioso , bello cielo 
y magnífica natureleza, inclinan á la molicie, á la 
ociosidad, no son menos contradictorios sus 
asertos, y se conoce que hubo pasión , envidia ó 
ignorancia , pues debieron tener presente , ya 
que ignoraban tantos testimonios corroborantes 
de lo contrario , que los grandes hombres , las 
bellas y admirables producciones , las luces , las 
ciencias y las artes, florecieron y vinieron de la 
India, Media , Egipto, Palestina y Grecia , y que 
hoy prosperan en Italia las artes nobles, y cier- 
tamente todas estas regiones son análogas á 
nuestros climas , porque la providencia justa en 



*47 
tus decretos, distribuye proporcionadamente sus 
dotes i todos los mortales , sin diferencia de 
raías, aunque por lo común impenetrable en sus 
secretos i ha permitido que los países templados 
hayan sido los primeros en la carrera de la civi- 
lUacion y la práctica de las virtudes sociales. 81 
hubieran escrito imparcialmente los defectos de 
los antiguos Mexicanos, serian cuando mas, dei 
cargo de su aislamiento , y los ponderados vicios 
de los segundos , la legislación colonial europea, 
su intolerancia y desorganización complicada y 
contradictoria, sus aberraciones, la escasea de im- 
prentas , la dificultad de hacerse de buenos IU 
bfOS) los exorbitantes costos y trabas que se opo- 
nían para llegar á publicar una obra que , ó se 
pendía manuscrita, ó se estraviaba en su remisión 
á Espafla , la arbitrariedad , la injusticia y la 
firita de protección , las únicas causas responsa- 
bles. 

Concluiremos escitando á nuestros compa- 
triotas sobre la necesidad que tiene la nación de 
reunir en forma y con autoridad legal, un cuerpo 
de sabios y literatos, ó sea el constituir uno 
academia de ciencias consagrada á su cultivo , 
estension y protección , con el cargo de dirigir 
la instrucción pública , y cuidar de las mejoras 
y fomento de los establecimientos científicos 
existentes y los que convenga crear ; y supuesto 
que en el párrafo de la instrucción gratuita se 
indicaron el edificio de la Universidad y lat fincas 



*48 
y renta* del colegio de Santos y ex-inquisicion 
para su mocada y sosten, nos ocuparemos de los 
establecimientos que mas falta hacen en la ciudad 
federal, y son indispensables y dignos de tomarse 
ea consideración por una administración, ilus- 
trada y creadora. 

La universidad de México , fundada el año de 
1 533, conforme al plan gótico de la de Salamanca, 
contando con seis cátedras de teología , cinco de 
cánones, dos de leyes, cuatro de medicina, dos 
de artes ó filosofía ,. una de matemáticas , una de 
retórica , y dos de idioma patricios , careció de 
profesores de griego, de derecho natural y de 
gentes , de historia y de antigüedades , y eftfl 
grave falta y la inobservancia absoluta de sus cons- 
tituciones y completo abandono de la instrucción* 
pues solo era ya un curso de fórmula la concur- 
rencia escolar , han sido sin duda la causa de los 
atrasos de la juventud y escasez de literatos de mé- 
rito tan eminentes en otro tiempo; mas supuesto 
que la Universidad, conforme al plan del Gobierno 
presentado á las Cámaras en 1 83o, queda reducida 
justamente á conferir según parece , los grados 
de Doctor sin necesidad de rentas > ellas debe- 
rían ser aplicadas á la creación y sosten de una 
buena biblioteca pública > reuniendo á la que 
existe en dicha Universidad, la de los ex-colegios 
de Santos y San Gregorio , las de los conventos 
suprimidos, muchos de los manuscritos de histo- 
ria y. literatura, del archivo y copias ya que no 



*4g 

Maa lo» origínale» , de los muchos curiólo» ó inte- 
resante* que se brillan en varios conventos y en 
la biblioteca pública Je la catedral. Esta biblioteca» 
monumento de la generosidad , no de los canó- 
nigos 9 sino de los ilustren Americano» hermano», 
don Cayetano y don Luis rorro», que la funda- 
ron para utilidad del público el ofio de 1 787 1 
legando sus libros particulares , comprando otros 
mucho», y dejando eon»¡dnrables dotaciones para 
su fomento y cuidado , es la mas clásica y sobre 
todo la mas rica en manuscritos curiosos c inter 
resanles , pues aunque existen otras quince , se 
forman en la mayor parte de obras teológicas, 
vida» de santos y crónicas de las respectivas or- 
dene» religiosas ; de ella deberá el gobierno dis- 
poner , estraer copias y aun originales , á fin. de 
proporcionar al público cien tífico su lectura y 
evitar su pérdida , como sucedió con las deposi- 
tadas en la Universidad , que pertenecieron á los 
colegios do San Pedro y San Pablo y Tepoiotlan ; 
por lo demás , la impresión de muchos de estos 
manuscritos , y la reimpresión de las obras raras 
y muy escasas de nuestros sabios escritores , coa 
la compra de las mejores obras estrangeras mo- 
dernas , un surtido de plano» , globos y esferas , 
formarían ií poca costa y trabajo, una biblioteca 
digna do la metrópoli. 

El edificio mas acomodado por su situación es 
sin duda el departamento desocupado en Palacio* 
con la traslación de la corcel á la Acordada , 



i5o 

puesto que en este punto céntrico los agentes de 
las oficinas , los representantes y el publico en- 
contrarían á mano donde instruirse y satisfacer 
sus dudas en los momentos de desahogo , y mas si 
se establece á la vez un gabinete de lectura , abas- 
tecido de todos los periódicos , diarios y revistas 
de Inglaterra , Francia , Alemania , Italia y Amé- 
rica , y en el departamento bajo , la oficina del 
correo. 

La Academia de nobles artes de México, fun- 
dada en 1781 , es sin duda la mas antigua y com- 
pleta del nuevo mundo , y su colección de bacía- 
dos mitológicos é históricos , una de las mas ricas 
y bellas ; no así su galería pinacotea , pues aunque 
se ven pinturas de gusto , y no faltan modelos 
de Murillo, Rubens, y si no nos equivocamos, un 
San Juan Bautista del Espafioleto , y otros cua- 
dros de los artistas españoles mas célebres, des- 
graciadamente se buscan en vanó las obras de 
nuestro ilustre Cabrera y demás autores nacio- 
nales, cuyo conjunto' se debe llamar justamente 
escuela mexicana. Una administración celosa del 
honor J gloría nacional, está en el deber de for- 
marla á toda costa, y antes de que se estravien y 
estraigan algunas buenas y raras pinturas que se 
dice existen en ciertos conventos de monjas , y 
evidentemente en los de religiosos, estropeándose 
por la intemperie y el polvo , como las sibilas y 
otros cuadros que se hallan en una escalera y 
salón de San Francisco y otras en el Garmen de 



M¿*lea, k» pintura» del \*\a vmtiLs en la catedral 
de Puebla y en el salan 4o reereaelanei del Car- 
mea de e»ta ciudad, que por mu mérito lupunema» 
ler de Sendeja», aolleltarla» y e»ponerla» (can atrai 
varia* que se encontrarían) ni pi'ihlino en la pina- 
catea ó galería de k Academia) y á fin de estimular 
tal adelanto» da k pintura y la» arlen, establecer 
el linterna de e»po»ielone» y premio» anuale», enfi- 
larme al usa recibida en todo» lo» palie» clvlll- 
aadai. 

El eangreso general tiene un espediente muy 
sencillo para estimular y estender á paca ca»U 
el guato y florecimiento de la» bella» arte» , coa 
telo ordenar la Academia en forma de lleeo , de 
manera que alerto número de alumno» encuen- 
tren a§l»tencla é Inutruoalan dentro de ella, Invi- 
tando á lo» listada* á que envíen elnee jóvenei 
Íieniianada» por uuenta de iu tesara, aplicada! á 
a escultura , pintura , arquitectura , gravada y 
música, y aun »1 ftiera posible , en la mecánica é 
hidráulica , cuya »ola medida formarla una reu- 
nían de ciento y veinte jóvenes que, agregadnsá lai 
[ue la» territorio» y el distrito destinen par cuenta 
le la Unían a este Interesante nhjeta, canstltui* 
rían un almáciga de artista» que pronto difundi- 
rían en todo» lo» Kstado» lo» ennnelmlenlos y el 
helio gusto , y sobre todo proporcionarían una 
tUil y decorosa subsistencia á ttiucha» thmilla* 
honestas; por cuya» ratones no dudamos se pres= 



252 

taran á concurrir guataco* todos 1q* magistrados 
de los, Estados. 

Si el edificio que fue de la inquisición , se des- 
tina como esperamos, esclusivamente á la Aca- 
demia de bellas artes, y si al verificarlo se adopta 
una buena policía y orden en su administración 
interior, no solamente dotando competentemente 
á los directores y maestros, sino proporcionando 
una asistencia completa en común á los alumnos 
pensionistas, y un empleado conservador respon- 
sable de los objetos preciosos que , como las esta- 
toa», pinturas, y especialmente fas baeiados exi- 
gen , á fin de que se conserven limpios sin dete- 
riorarse y mutilarse, pnes hemos visto por este 
falta algunas averias., cjue si son reparables, no 
atendiéndose a su pronto recomposición por 
manos inteligentes y responsables, acaban por 
arruinarse ; también notamos la falta de un por- 
tero que se presente con modales y decencia á 
la introducción de loa forasteros* y un conductor 
instruido es indispensable $n estos estableci- 
mientos, á fin de que no desconceptué á la nacipa 
y evite en uoa Academia pública , ese desorden 
y ninguna polieia que se advierte desde la en- 
trada en ellos. 

La colección del museo mexicano es ya de 
interés en cuanto á curiosidades j pero si el go- 
bierno hace esfuerzos y escoge un director insr 
truido, celoso y de gusto, se arreglará mejor y 
enriquecerá progresivamente en los artículos do 



i35 

antigüedades aztecas, producciones de lo» tre» 
rey no», curiosidades, fenómenos naturales y ob- 
jeto» de artel; Imita ahora dos año», carecía di 
do» ramo» de que abundan nuestra tierra y ma- 
ro», existia de la parta zoológica muy poco, y 
de la perlería casi nada , siendo tan ricas de ei- 
ta» preciosidades la» costa» de California. f)i su 
director establece relacione» con lo» que cuidan 
de enriquecer estos establecimiento» en Europa, 
encontrara por medio de lo» cambio» y permuta» 
formales , con tal que baya exactitud y delica- 
de«a, lo» medio» mas efleace» de abastecer el 
museo de muebas co»as que le faltan, y por la 
inversa sobran en los de Europa. 

Convendría tambimí que este establecimiento 
desde un principio se colocara en un edificio 
escluslvo y cómodo , en atención A que si se 'fo- 
menta por una ¡unta dedicada tt ello , y se pro- 
tege por el gobierno , llegará A ser uno de los 
mas vastos y copiosos , y por su naturaleza cxtye 
estabilidad , por cuanto con solo una mudanaa, 
mucho» de sus objetos se deteriorarían : en vista 
de esto parece pues indispensable que continué 
en la l Triiversitlafl , puesto que ya no existirán 
allí cátedras rtt los paseos escolares, y están co- 
locados la ellisiea estatua ecuestre mexicana, al- 
gunas antigftrriadcN colosales de mérito , que 
aumentaran con las investigaciones del Palenque» 
Milla, panteón daflbaleatongo y la traslación allí 
del incomparable calendario aatcoo, que delie 



\ 



a54 
embellecer el museo y libertarse con esta medi- 
da de las intemperies del tiempo á que está es- 
puesto en donde se halla. £1 departamento alto 
puede destinarse á las producciones de las artes y 
la naturaleza, y las piezas y corredores bajos , á 
las antigüedades mexicanas cuya inteligencia ne- 
cesita un preceptor estudioso. Aunque México 
cuenta con un elaboratorio químico, que nece- 
sita mejorarse en el colegio de minería , carece 
de un observatorio. Los manes de los profun- 
dos Sigúenza , Álzate , Gama , Velazquez y otros 
distinguidos amantes profesores de la sublime 
ciencia celeste , exíjen este templo astronómico 
que á la vez escitará el estudio de los astros á la 
juventud. Muchos son los puntos que se podían 
indicar; pero como el mas culminante es la 
cima ó cúspide del cerro de Ghapultepec , es- 
peramos que sea preferido. 

El jardin botánico del palacio federal , aunque 
curioso y muy reducido, carece de casi todas las 
plantas preciosas, exóticas y de las mas intere- 
santes peculiares á México ; y cuando aun en las 
ciudades de provincia de Francia, como en Lion, 
Marsella, Tolosa y especialmente Monpeller, 
vimos la pina , vainilla , plátano* musa paradi- 
sum , el café , caña-miel , la pimienta de Ta basco, 
canela, clavo y otras plantas curiosas y delicadas, 
como el árbol de las manitas mexicano, el mango 
y el guayavo ; el de México , si se esceptua el de 
las manitas , parece que carece de estas plantas , 



a55 



y no conserva ni aun la memoria de las preciosas 
que en tiempo del antiguo imperio enriquecieron 
el jardin de Huaxtepec , conocidas por el natura- 
lista Hernández , denominadas kuacanas , mari- 
ponda 9 el panuco , que produce el opobálsamo f 
que según Clavigcro , es tan entunado como el de 
Palestina , y se vendió en Roma , enviado de 
México a precio de oro, el estoraque , las gomas 
lacea , copal , cuapinoli ó sudeino vegetal , el 
liquidambar u ocosote, la acacia ó goma arábica, 
que es el mezquite , y finalmente el drago , el 
mechoacan, la jalapa, espinosillay otras drogas, 
los hermosos árboles del tamarindo y cañafístola, 
del género de las acacias , la acacia rosa de Virgi- 
nia , tan común en Europa, y el jobo, paqui, 
ojoche, castaño ó almendro de Goazacoalco, el 
mamey , chicozapote , aguacate , chirimollo , 
nanci , ceiba , caoba , gateado , granadillo , bálsa- 
mo 9 campeche , moral y una infinidad de árboles 
preciosos y plan tus que debían embellecer el 
jardin , y es preciso plantar y dar á conocer en 
un nuevo y vasto vergel digno de la Flora mexi- 
cana , así como el platanus orientalis que nos 
parece haber visto entre Xalapay la Banderilla , 
sobre el camino de Vcracruz , y como el maro- 
nier escullís hipocastane ó castaño de Indias , la 
amelica acedraca , el olmo y otros árboles exó- 
ticos tan abundantes en los caminos y paseos de 
Europa y los Estados-Unidos , desconocidos en 
los de México. 



¿56 

El proyecto de un nuevo jardín botánico en lá 
metrópoli de la Confederación y de las capitales 
de los Estados , no solamente debería combinar 
lo útil sino tender á lo agradable , conforme al 
uso recibido de todas las capitales y no capitales 
de Europa , esto es , proporcionar á la vez á lps 
vecinos y amantes de Flora , un paseo ameno y 
deleitoso. Ya temos indicado en otra ocasión , 
como parage oportuno , al éxido denominado 
de Concha, que corre desde la azequia por dpnde 
termina el llano en donde se está construyendo 
un monumento a un héroe de la patria, y aunque 
parece que él terreno no es feraz , con solo dis- 
poner abonarlo con los deshechos de la ciudad , 
que se amontonan en los muladares diariamente 
se fertilizarían , y sin gastos prepararía la tierra 
para el establecimiento definitivo de este útil y 
agradable jardín, que sin saber por qué causa se 
pensó erigir en el reducido cementeriod elhospital 
de indígenas , ó en el retirado y estrecho jardín 
de Chapultepec ,, sitio cuando mas á propósito 
para semillero , aclimatación y conservatorio de 
plantas. 



•ií>7 



esis 



(VI) 

De los cstablecimientes de beneficencia y 

corrección. 

Una de las primeras obligaciones de una so- 
ciedad bien constituida y administrada con- 
forme á los principios de la sana política, lus má- 
ximas de la moral pura y los preceptos de la reli- 
gión divina , es atender y avivar la beneficencia 9 
haciendo practicar esta gran virtud consoladora, 
•ublime é indispensable al género humano, que 
ejercida por los corazones sensibles , remonta á 
los mortales al origen de su Criador, asemejándo- 
los por decirlo asi, A Dios de quien son la ima- 
gen, creando un universo nuevo en donde la 
omnipotencia, sirviéndose del débil brazo del 
hombre, hace resplandecer sus maravillas con 
mano pródiga, no solamente utilizando la super- 
fluidad de las riquezas del poderoso, sino ejer- 
citando la concurrencia de los consejos, cui- 
dados y protección de todos ios miembros de la 
sociedad y los depositarios del poder, que 
uniendo sus esfuerzos con armoniosa conmise- 
ración, tributan á ios menesteroso» y desvalidos, 
miembros de la coi ruin patria, los dignos lióme- 
nages que exige de todos la religión y la huma- 

■7 



•¿58 

uidad. ¿Quién es pues el hombre que eu una 
sociedad bien ordenada , no pueda coa sus ar- 
bitrios respectivos y el goce de la salud y repu- 
tación, contribuir al fomento y dirección de los 
establecimientos de amparo y refugio, que de- 
mandan á la par el niño débil , el anciano menes- 
teroso y baldado y el enfermo desvalido ? ¿ Quién 
no está fuertemente interesado en la creación y 
sostenimiento de la$ casas de corrección, á fin 
de esperar la enmienda de sus parientes y con* 
ciudadanos estraviados , no siempre por la per- 
versidad del corazón , sino las mas veces arras- 
trados por los malos ejemplos y la imperfección 
de las instituciones sociales ? Ninguno cierta- 
mente ; y de ahí es que tqdas las naciones civili- 
zadas, aun las de mediana suerte, nos presentan 
ejemplos en esta materia interesante dignos de 
imitación y que acreditan á la vez su moralidad , 
la rectitud de sus administradores , la tendencia 
saludable de sus instituciones y leyes al bien de 
la humanidad : decimos de la rectitud y moralidad 
de los magistrados y ciudadanos, porque estamos 
convencidos que todos tienen , no solo un interés 
real, sino obligaciones positivas y sagradas en la 
fundación, el sostenimiento y buena dirección de 
esta clase de establecimientos , por ser indispen- 
sables y ventajosos en el mas alto grado, á la po- 
lítica benéfica que debe guiar á los depositarios 
del poder al mas digno brillo y esplendor de la 
religión en su doctrina esencial, y al ejercicio y 



* 



prédica de las virtudes sociales misericordiosas , 
por parte de todos los individuos del cuerpo po- 
lítico que debe ser constante como 4o son la re- 
ligión y la moral , sin las cuales no puede haber 
Sociedad bien ordenada y dichosa. 

Si nuestros compatriotas registran los cuadros 
estadísticos de las casas de beneficencia de casi 
todas las poblaciones grandes de Europa, y los 
de una potencia vecina , que por la analogia de 
sus instituciones debería ser el dechado , encon- 
trarán que México, á pesar de la ostenlosa y 
aparente piedad de los dominadores, que casi se 
redujo á acumular mas conventos que los nece- 
sarios al culto divino ( los mas de ellos estériles 
al bien público y gravosos por su escesivo número 
y desarreglo á la sociedad ) que la ciudad mas 
populosa del nuevo mundo carece de muchos es- 
tablecimientos de caridad, beneficencia y correc- 
ción discreta , y que contando con 21 conventos 
de monjas y otros tantos de, hermanos, apenas 
puede enumerar un hospital general , con el in- 
conveniente gravísimo de ser reducido, mal co- 
locado y tener que atender anualmente á mas de 
1 5o mil personas de todas clases y enfermedades, 
y sobre todo estar sometido el manejo de sus in- 
tereses y dirección ecoa<Jmica, en pocas y estra- 
fias manos, cuya administración mal combinada, 
no puede menos que ser viciosa y funesta á Ja hu- 
manidad, y según se manifiesta por los estados de 
sus gastos, con un ingreso de mas de ochenta y 



a6o 

un mil pesos, no puede cubrir sus atenciones, re- 
saltándole el espantoso déficit de mas de treinta y 
un mil pesos , que en comparación de los hospi- 
tales de Francia, administrados con primor y ad- 
miración por las religiosas de la * caridad de 
san "Tícente de Paul, sale á mas de un ter- 
cio su costo. 

El mismo desorden , y acaso mayores defectos 
existen en la casa de espósaos cuyo déficit, no obs- 
tante la adjudicación de las fincas de laex-inqui- 
sicion que le hizo el gobierno, es también crecido 
si se (ompara con el corto número de 1 3o niños 
que comunmente mantiene, y sus rentas corrien- 
tes. Mas si en estas casas, que son las que se dicen 
mejor atendidas , existen Semejantes desórdenes, 
¡ quién es capaz de enumerar el horrible estado 
en que yacen las de San Hipólito , San Antonio 
abad y especialmente la de San Lázaro! (puesto 
que la del divino Salvador no está en el mismo, 
debido á la piedad de don José Antonio Mar- 
tínez de los Ríos, celoso amigo de la humanidad, 
cuyo nombre debe ser grato á los Mexicanos), 
los dos primeros estaban en un completo aban- 
dono y aun deteriorándose el hermoso edificio 
de San Hipólito, porque una falsa política, ó por 
mejor decir, la temeridad, por no decir impiedad, 
lo destinó para cuartel , y cual si nuestros sol- 
dados fueran vándalos , á guisa del descuido de 
los oficiales y negligencia de los magistrados á 
quienes nada se les debería ocultar en cumplí- 



4 



irtt 

miento de »uf deberé» c*tii dc»eonoeido y ame- 
sanando mina uno de Ion monumento* man *un- 
tuo»o» de la filantropía de lo* Menleano* , Cui- 
tada por el venerable Hernardino Alvarc»} pero 
refiriéndonos al de San y *aro, en donde no it 
pttiái entrar *in botTnri*ar*e, necc»ita de un ni»* 
tema de policía *evem y á la par de une*mero 
particular, á Itn de que aquello* infcliec* vivan 
¿na» aleado» y arreglado*, proporcionándole* un 
jardín va»to, ti cercado para ejercicio ydi»trae« 
cion, ean ab&oluta *cparaeion de bombre* y mu = 
gere»,áno »cr que *e canco, cu atención á que 
eitoi mUerable» inbribile» pura aplicarlo* á la in= 
duatría fltbrll , podrian ejereitar»e cu el cultivo 
deijardinage pura *u* eon»umo*, por cuanto c* 
notorio que lo* alimento* de e*ia cla*e convienen 
maná *u* enfermedade*, y miliaria la incoo- 
tittenela que *c dice lo* devora y que por la 
falta de arreglo en *u adminUtraolon lo» tierno» 
villa eon c*crfndatn, alguna ve» mentado», y mu- 
cha» vece* pidiendo limo*ua por ta* calle* de la 
ciudad, (Y que todo c*to *e tolere por la adrnl- 
nlitraelon de tina nación civilizada y »en»itde I 

A* I e» que adema* de la carénela de e»table» 
cimiento* publico* de beneficencia, debida á la 
rapacidad del gobierno de»a*trado colonial , que 
no »olamentc no cuidó de lo» ocluí bo*pitale» 
que de»de un principio enhilaron, como el Ani- 
dado en Santa Ktf por el re*pelablc y piatlo*o 
oblipo de Mecboacau dfln Va*co de Quirnga, 



a6? 

modelo de pastores, amor y caridad para con gps 
ovejas , el de Huaxtepec y otros , debidos al celo 
de los hermanos hospitalarios de la caridad, esta- 
blecidos en México por el venerable y caritativo 
Berna relino Alvarez y el antiquísimo del Amor de 
Dios fundado por el primer obispo Zumárraga, 
sino que contribuyó directa ó indirectamente á 
sus atrasos y decadencia , pues parece que en estos 
últimos tiempos, dejando impunes álps dilapida-^ 
dores de las sagradas reptas de estas casas 9 se 
echó mano de sus fondos, aplicándolos á objeto* 
es t ranos, y acaso á sostener la tiranía, dejando 
envueltos en su ruina al desaparecer, todos los 
hospitales y hospicios, que la piedad de los Me- 
jicanos nativos ó avecindados en México , habia 
erigido. Por otra parte, estando mal situado el 
hospital de San Andrés , y siendo peligroso al sis- 
tema sanitario de una gran población destinada 
á una inmensa estension, mantener estas casas en 
contacto con el resto de los habitantes, en aten- 
ción á esta grave circunstancia y á la mayor área 
que ün establecimiento de esta clase necesita, se- 
ría muy conveniente que al tratar del arreglo de 
los hospitales se destinase al intento el vasto edi- 
ficio denominado la Audadela y factoría de ta- 
bacos, que reúne á la ventaja de «estar fuera de la 
masa de la población , la inapreciable de su ais- 
lamiento y mayor capacidad, no solamente para 
trazar una distribución mas conforme á un hos- 
pital general y militar, euyos departamentos coa- 



»6S 

viene subdividir en un lodo, lino el de ser mas 
ventilado y purificado por loi ayres del campo, 
pudiendo proporcionar el establecimiento de un 
jardín de plantas y árboles útiles á los miamos 
enfermos para sus medicamentos y alimentos 
mas comunes y la recreación de los convalecen» 
tes, ademas de las comodidades de los departa* 
meatos que exigen las diversas enfermedades y 
las crisis de los pacientes, A fin de evitar en lo po- 
sible el acumulamienlo de camas y el espectá- 
culo doloroso de las agonias y la muerte, ú los 
que por su menor gravedad dan esperanzas de 
vida 6 sean atacados ligeramente. Esta medida 
libertaria también a la capital de la trascenden* 
. fMÉ-tftinttttttn en tiempo de una pesie epidémica, fa- 
' «mando mayor número de camas y aun el poder 
formar un verdadero lazareto, puesto que la po- 
aioion y aislamiento de este espacioso edificio 
ofrece, mediante un cordón sanitario, mitigar 
los estragos de una peste improvisa ; y aunque 
*e pudiera objetar que es de piso bajo y por con- 
siguiente húmedo y susceptible de anegarse en 
las inundaciones á que está espuesta la ciudad, 
en cuanto á lo primero, el piso bajo es justa* 
mente el que mas contiene a la espedicion y 
economía del servicio hospitalario, y respecto á 
la humedad, son muy sencillos los medios de 
precaverse de ella , eleillldo los pisos de una ó 
mas varas ( cuyo sistema debería adoptarse por 
regla general en todos los ediücios que se levan- 



i64 
too en México , y e» muy e»traño que la policía 
no lo baya prescrito antea) y el mejoramiento 
de entarimado» de madera» ma§ «olida» y conve- 
niente» que el pino. Trasladado el hospital ge- 
neral de San And re» á la ciudadela, lo» objeto» 
mano» importante» á que e»tá destinado »e colo- 
carían muy bien en el desocupado, pues para 
ello tiene capacidad y no e» un inconveniente 
sino una ventaja »u situación, fuera de la ridicula 
aplicación que »e le dio últimamente por lo» ad- 
versarios de la independencia; pero exigiendo la» 
reforma» y economía del nuevo plan de hospitales, 
una administración completa de principio» rela- 
tivo» á la salubridad, policía y espedieion, al 
trosformar este establecimiento y todos los 
al debido orden de su instituto, sería de la 
importancia adoptar el uso de otros muebles de 
materias mas sólidas para el servicio de \ot en- 
fermo», los utensilios de yerro colado y aplica- 
ción de la maquinaria en todas las operaciones 
de las cocinas y procedimientos laboratorios y 
químicos 9 practicados en los hospitales de Eu- 
ropa con gran provecho de la economía, por lo* 
ahorros que resultan de manos y combustibles, y 
aun cuando se eroguerf gastos por lo pronto, te 
evitará el continuo despilfarro y grangeria» de 
los manipulantes y rateros» 

Dedicando este magmflco edificio únicamente 
i la curación y asistencia de la» enfermedades 
mas comunes de los pobre» y soldado*, formando 




• 

dos departamentos en grande separados, Gubdi- 
vidiendo estol coa arreglo ó loé síntomas mas ó 
monos grates, y las diferentes crisis de los en- 
fermos, por manera que los desauciados, los aco- 
metidos ligeramente y los convalecientes estén 
separados , así corno deben estarlo los sexos \ 
el sistema sanitario ' de nuestros hospitales 
mejoraría mucho, no solamente en cuanto á sal- 
var mayor número de la muerte, sino aun para 
hacérmenos repugnantes, mortíferos y mas efi- 
caces los alivios de la humanidad en estas casas , 
que por sus circunstancias exigen toda la atención 
de las autoridades supremas y una perseverante 
aplicación de los encargados de su administración, 
dMJfea así es muy difícil su desempeño. Kn conso- 
™MHla con este sistema, se hace preciso esta» 
blecer un hospital separado para la asistencia de 
las enfermedades crónicas incurables , otro para 
la curación de las dolencias venéreas, uno para 
los ancianos sexagenarios menesterosos, y final- 
mente una casa hospital para niños y jóvenes no 
adultos que en el orden regular de policia,yaun 
para hacer ciertas observaciones útiles y particula- 
res á la higiene de esta edad, es como indispensable 
á la curación y aplicaciones de la inocencia y 
pureea de las costumbres, y por consiguiente son 
de distinto origen y piden un método diverso de 
asistencia. Los edificios para estos, los cncon*- 
trará el gobierno en algunos conventos ó cole- 
gios de monacales, abandonados 6 al ahandr»-» 



• ♦ 



na rae, porque ni tienen estudios ni religiosos, á lo 
menos en comunidad como debería ser para que 
disfrutasen de ellos sin perjuicio del público, y 
del fin y objeto de su establecimiento ; así pues , 
la administración poniéndose de acuerdo con los 
respectivos prelados de los religiosos, escudada 
con la ley , sin necesidad de muchos gastos , po- 
dría reponer el antiguo colegio de Agustinos de* 
nominado San Pablo» cuya posición es adecuada 
y cómoda para los enfermos incurables, propor- 
cionando el establecimiento de un jardín y ce- 
menterio, aplicado á los convalecientes y muer- 
tos. Para enfermedades venéreas , se podía des- 
tinar el hospital de Jesús , trasladándolo al que 
fue de naturales , con la aplicación de sus Ma- 
guas rentas de que fue despojado reunidas ¿las 
de Jesús, cuyo local es mas propio para un mer- 
cado central en forma de que carece México. £1 
edificio del hospicio viejo , pegado al nuevo, nos 
parece cómodo para morada de los ancianos se- 
xagenarios é inválidos mutilados , mancos, tulli- 
dos y todo género de desgraciados por su avan- 
zada edad é inutilidad para dedicarse al trabajo. 
EJ colegio de Belén de Mercedarios, casi al arrui- 
narse por su abandono, para hospital de los in- 
fantes que quizá convendría adjudicar su inme- 
diato cuidado á los religiosos mercedarios, puesto 
que no pudiendo ya ejercer la caridad con 
los cautivos cristianos, por no existir, que fue el 
fin y objeto de su instituto , podían muy bien 



aplicante nn »u lugar » á c»ta obra de caridad » 
y cumplir iu ouarto voto mUerioordioio. 

Para reparar y ul\\\mv Ir»to» cdlllcio», »muo- 
blarlo» y aoitener lo* ga»io# de iu adminUtra» 
eluu , erígete* y < ou*utno» , y «I minino tiempo 
cubrir el delleienle de lo» eitiltente» de San A»* 
dm, San Hipólito, ni Divino Salvador, San Aa» 
fonfó libad y San Ltaaro , ni alto gobierno de- 
berta recabar una contribución , ó *ea donativo 
perpetuo de toda* Iu» corporaeioue* religio*ai , 
powfcdura» de ílneaa urbana* y rústica* exi*tentei 
en la «apila! i sin e*uepeion de la* colVadlai y 
hermandadei regularuiindola por una oapitauloa 
de iu* II iioa» y eapilale* impue*loa , c*igi¿udolei 
up Unto por ekftto del producido de »u» utlll- 
4lflÍ6i percibida!* en trimeatre* por una junta 
general de beneficencia mmitiluitla y arreglada 
legabnenle » oompue»ta de loi ciudadano» ma* 
benemérito* y bien reputado», y de lo» tniímoi 
individuo* de la* torporaeioue* religio»ai (aun 
euaodo *ean del bello Meto) y cofradía* coutrU 
buyente* , & lio de in*pirar oanllanmi y (pillar 
toda duda en la aplicación de e*te donativo pía» 
do»o , que iudependientemdfete del gobierno > le 
deberá Invertir preei*arnente en el »o»Um y recta 
administración de lo* bo*pilalei y «a*a* de bene» 
licencia, rpiedando bajo »u re*pon*abilidad, obli- 
gado» a rendir »u» cumia* al gobierno , y e»te al 
publico por medio de la imprenta. 8¡ el o*pfrltu 
de lo* religiosa* e* 9 como nn dudatno* , verdi- 



a6A 

dero y fundado en la graa doctriaa del evangelio 
y en el ejemplo práctico de su divino autor, 
estas corporaciones dedicadas al culto , deben 
arder en amor de Dios y del prójimo , y ser las 
primeras que por la perfección á que aspiran , 
estén mas desprendidas de las cosas mundanas , 
y predispuestas a dar el ejemplo sublime del 
ejercicio de la caridad y virtudes cristianas para 
con el desvalido , destinando una pequeñísima 
parte de los productos de sus rentas, á tan noble 
y necesario objeto, seguros como están sus indi- 
viduos , de que sin la práctica de esta eminente' 
virtud, que es la base y fundamento de la obser- 
vancia de la verdadera religión católica, las dev'o^ 
ciones puramente abstractas estéifftres son infruo¡¿ 
tuosas para la salud de las almas, y sin las buenas' 
obras para con los que son templos vivos de Dios, 
los templos materiales, sus adornos y la suntuo- 
sidad del culto esterior , no conducen al verda- 
dero fia y objeto grande de la religión sublime 
Se su divino legislador. No dudándose pues de 
los principios piadosos de las corporaciones 
religiosas , y de la fervorosa caridad de las con- 
gregaciones cristianas , que en fuerza de sus eco- 
nómicas virtudes , han reunido bienes y acopian 
capitales para su sostenimiento y gastos del culto 
divino á que se consagran , se presten á esta obra 
eminentemente cristiana. Las otras clases gra- 
vadas ya de muchas maneras y con otras aten- 
ciones , quizá no tienen una obligación tan es- 



'titf 

plíelu de emplear una eorla parta dti lo que 
dedican en IWlone* eeleMáailettii , ni nonte* 
nlmlento de Ium imiwn de earldad y benefl- 
miiqIa y al alivio de lo* que taulo uootrlbu* 
yen ¿ ^üiüfti ftiiioiniie* , puen *ín la eommrrtmtiiti 
de lo» pueldu* janm* *e ludirían varillando 9 y en 
Ultimo uiiálUU, «I efectuarlo no ae haoe film vuw 

f|Uf» Wft WlO llri jluMeia diülrllmllva , tlüVIll vléu» 

dolé lo que dio miando ho Jt> liUo falta j ol se 
diga que tum moiivo de ente donativo *e jmrwli- 
aanítt Um auto* 1I0Í mdto , miando uto populólo 
del verdadero , y eou noln eennnudaar ol^rtcm 
gaato* entraño* á M , turnio por ejemplo el u*o 
dfBHuriadn de la eera , de lo* refVewo* , de Ion 
juego» artificíale* , ilumluaelnue* y alguno* ln«- 
trumento* guerrero* y demonatraMone* paganas, 
aeofttumliradn* 00 MtUleo, eomo ae pratítleri en 
la edad media, y otro* ^anto* auperlluo* de pura 
©atentación y vanidad, que evidentemente deben 
daaagradar á Uto*, Ion convento* y eoíVadiai* 
&aa*o *iu tocar en lo e*eneltd el producto de aiiíi 
renta* , llenarían tan «agrado objeto , y cumpli- 
damente *u* nhli(jacione* primordiales como 
religioso* y ciudadano*, convirtiéndose en mío-» 
délo* de admiración y respeto del \n\U\U o con 
utilidad de la pal ría , á la que son acreedores de 
cuanto poseen y son, y finalmente ton csie acto 
verdaderamente piadoso y á la ve* patritílleo, 
tiritar Un lieudíeioneié de millares de *cre* des* 



■*■ 



dichados , que reconocidos elevarían ea su obse- 
quio votos fervorosos hasta el cielo...! 

Ademas de estos establecimientos , la metro - 
poli de la confederación mexicana necesita de 
una casa de maternidad ó refugio para asistir y 
dar un asilo discreto á los partos secretos , que 
por esta falta y las preocupaciones fundadas 6 
infundadas de Ja sociedad, el íalso pudor * apa- 
rentando desconocer las enfermedades de la fla- 
queza humana, prefiere á veces los crímenes; crí- 
menes horrendos que interesa á la moral y á la 
política evitar á todo trance y sin consideraciones 
fútiles. El nefando» destestable é impío delito de in- 
fanticidio no es estraño en México., como en todas 
las ciudades populosas , y los rastros se perciben 
comunmente por el hombre sensible en las aze- 
quias y cementerios; con este establecimiento 
bien administrado , que convendría reunir á Id 
casa de espósitos , ministrándole el edificio del 
colegio de niñas (una vez que al tratar del arre- 
glo' de estas casas de educación se reúnan todas 
en uno) cuyo edificio proporcionaría todas las 
comodidades y ventajas conducentes ; y para 
gastos de sus atenciones y dirección, la autoridad 
del congreso podría imponer por una ley especial 
una contribución esclusiva y por capitación á . 
todas las personas célibes acomodadas , sin dis- 
tinción de sexo ni edad , en atención á que po- 
dran soportarla en clase de estraordinaria , pues 
no teniendo ni las obligaciones ni los gastos del 



»7* 
los padres de familia , pueden contribuir á esta 
grandiosa obra de equidad y rigorosa justicia, 
cuya percepción , manejo y distribución lo de- 
sempeñarán ellos mismos reunidos en una junta 
especial compuesta de los individuos de mas 
confianza y probidad. El hospicio , ó casa de 
enseñanza para recoger a los sordos mudos, apli- 
cando los principios del inmortal y filantrópico 
abate de l'Epée , de que carece México , y bace 
mucho tiempo que existe en los Estados -Unidos 
de América , puede establecerse , lo mismo que 
él de los ciegos á nativitate , en los antiguos hos- 
picios de San Jacinto y Santo Tomas ; para sub- 
venir á los gastos de su dirección y el sosteni- 
miento de estos niños, que la nación debe adoptar 
como á sus hijos predilectos , se puede imponer 
una contribución sobre los caballos y criados de 
lujo, como pages y demás, aumentando los esta- 
blecidos de coches , la que recayendo sobre los 
consumos no productivos, y las clases de la socie- 
dad mas acomodadas, no puede dejar de ser útil 
y fácil su recaudación al cargo de una junta 
compuesta de los mismos contribuyentes , que 
debería cuidar y dirijir tan filantrópicos esta- 
blecimientos , adjudicándoles otros arbitrios y 
una contribución en las herencias en que no sean 
los herederos forzosos, y sobre todo cuando estas 
recaigan en persoáas estraogeras residentes fuera 
de la república , a los que se les aumentará la 
tasa á proporción 



27a 

La hospedería de inválidos para militares , es 
de desearse que no se quede en proyecto olvi- 
dado, y sea cual fuere el origen de esta idea 
grandiosa, la ciudad federal necesita ennoble- 
cerse con un monumento digno de la generosidad 
«nacional , que proporcione un asilo seguro , có- 
modo y decente á los beneméritos ciudadanos 
que han espuesto su vida y derramado su sangre 
en obsequio de la independencia y libertad de la 
patria común , quedando inutilizados en su ser- 
vicio. £1 gobierno deberá pues promover sin tar- 
danza este gallardo establecimiento bajo las bases 
sólidas y dignas de su fin y objeto, pidiendo á Tos 
religiosos de San Francisco el convento casi de- 
sierto de San Cosme, cuya recolección quizá está 
por demás , existiendo las de San Diego y San 
Fernando , que dan cabida sobrada á estos reli- 
giosos, y no se podra emplear mejor, aun cuando 
permanecieran allí los dos ó tres religiosos qtte 
domoran y podían encargarse de su custodia, y 
de la administración espiritual y culto divino de 
la casa de inválidos. Para su sostenimiento deco- 
roso y dirección , debería contribuir proporcio- 
nalmente toda la oficialidad de plana mayor, 
mediante una junta que ellos mismos podrían 
nombrar y encargarse de su administración, 
supliendo el gobierno el resto , y los gastos de 
utensilios y demás enseres y amueblamientos , 
que deben ser decentes y sólidos , para que cor- 
respondan al útil estableciMiento en donde de- 



*,1 

taran regir el buen arrian, la iabklurfa y U 
policía. 

Mobre Ion ertlahlccimicutu* do corrección pru- 
dente, racional y dincrola que conviene y e» 
necesaria mu tti»li< íu^íchi tí cierta cla*e de per»onaíi, 
<jue por mi edad , relacione* de familia y Mira* 
"?loft juvutiilcg 9 fiftijmi ui\ tratamiento euidadouó 
jf comedido, que Injn* dn obcecarlo» Km corrija 
y enmiende, »¡n n»pnucrlo* & porvcrlir»c a*ncÍA* 
do» y confundido» con lo» crimínalo» dn otra 
esfera y gorarquia 9 ba»f a afirmar cjiín mi la du- 
dad de Mruiro no e*i*te ninguno , y ni hay para 
ttiUgere*, como parece, en la nana doNan Imca»* 
e»tá deftalcudida y no corc*poudc a mi lílll 
objeto, (Innviono pue* A todo* lo» padre* de 
femllla, « la politiza del gobierno y A Ion lcgi*la 
dore» i cuya» Inyn» , *cgun ni dictamen de un 
jurl»cou»ulfn c*panol celebre , deben tender a 
hacer aborrecer el crimen y compadecer al dclin* 
cuente , la creación de una cana de filantropía 
en donde puedan Ion jiívono* ro»idir cómoda^ 
mente en cla*e de detenidos por falla* y delito» 
ligero* 4 que cometan contra la autoridad palor* 
nal a juicio de lo* padre» y juoco* , ó contra el 
érdeu público , proporciomuidnlc* en ella edil* 
ración y trabajo, y el ejercicio de UU(\ vida rí- 
gida y lahm io»a , adoptando el *i*lema pnuilnti- 
eiario de la* uacinue» culta* « dn manera rptn lo* 
jtWennq vivan de *u trabajo y *n corrijan, Mu lo* 
de la* mugeren podia *acar*n ni prnvnrho dnocu^ 



•74 
parlas en las costuras y lavados gratuitos , á U 
meaos á las mas incorregibles , de los hospitales, 
hospicios y cárceles. Para sostener los gastos de 
estas caías , y la comida de los presos de todafc 
las cárceles ¿ debería aplicarse ó agregarse una 
contribución á las vinaterías, pulquerías y pulpe- 
rías , que son los que mas contribuyen con» mi 
trafico á los descarríos dé la juventud , especial- 
mente del pueblo. 

La administración espiritual y el culto divinó 
indispensables de todos estos establecimientos, 
convendría encargarlo mensual ó anualmente, á 
las comunidades religiosas , escitándolas á fin de 
que sie presten áeste servicio, y á dar paramentos 
graciosamente : la directorial y económica, á 
juntas nombradas por el gobierno , ó los ayun- 
tamientos, cuidando que se compongan á Ib 
menos de sesenta miembros, á fin de que siq 
perjuicio de sus obligaciones personales , esteri 
espeditos para asistir uno ó dos ' diariamente de 
pié, en los hospitales y hospicios. La administra- 
ción interior y cuidado , esperamos que se 
encomiende á las religiosas de la caridad de Sati 
Vicente de Paul, cuya fundación en la capital no 
nos cansaremos de recomendar , destinándole! 
para su casa de noviciado el colegió de niñas de 
Belén, y para su sostenimiento las rentas en 
parte ó en todo de las misiones de Filipinas. En 
la feliz Francia existen ademas de estas religiosas^ 
ejemplo admirable de hospitalidad y virtudes 



•75 
lucióle» y económica» , la» do Santo Toman do 
Víllanueva, Santo K»pfritu, Santa MfU'tA y £a« 
giuido oomon , con otra» mucbft» qua cridan f 
atiendan todos Ion bonpilalc» y ua*tt* do houeíl- 
eenaia y caridad, como un prodigio do la oiuaí- 
potoncia y con iumtnun» ventaja* mi betiftllahí 
do h humanidad . de la rtdigion , do la ra§r,ai y 
dol E»tado , propendiendo con »u ojomplo al 
aumonto de o»tu» .cuna» , A »u »o»tenia*ienta por 
nu economía , y á la mejora do loa uoatntnbre* y 
práctica do la* virtude» hospitalaria» do que 
carecen otro» pai»o», Adoptado» Iba principio» 
enunciado» , y eatnbleeíendo e»ta» religiosa* , la 
protoccion dtí la divina procidencia cuidara do 
lo doman , y México en cuta parto contarla con 
un »¡»tema do beneficencia «olido , »eria ol pafft 
ma» afortunado, y tributando lo» debido* borne* 
nage» A la divinidad y & la religión , merecería la 
protección del cielo. 

Nuc»tro» leotot e» podran bacer juicio» de com- 
paración , examinando la diferencia de lo» gan- 
to» do lo» hoapitale» de la capital de la república, 
con lo» do Burdeo». 



I -M ! 



Rilado qm manifle*$a el in$w#fi y enveto de múdale* 
que ha habido en el hotpital de San Amlre* % denle 
i A , de enero hanta 5i 4e lUvimuhrv tfa iNu¡) ( 

Cobra (lodo wuany como».. ........ ,<.».>• 3f,07i ifi 9 

Do noveno y modio,. .,♦,......,.*.*. ......... .MijtiMi |6 fi 

, /|i.lli|H t s 5 



' 4i^6 9 8 4 5' 

De interinatos...... 800 o o 

De venta» de la botica., i,33o 7 g 

De prenda» estravíadas y que pagaron 
lo» dependiente»! .... 1 36* 6 o 

De entierro» en la» parroquia» pertene- 
ciente» al hospital........ * 98 60 

De lo» hospitales militare» que quedaron 
debiendo en 828 son 7,375 p*. 6 g**, 
y de esta cantidad solo abonaron en 
el presente año 6,365 p f . 7 r 1 . 5 g 1 ., 
restan 907 p f . ir 1 . 1 g°., y 27,356 p § . 
6 r*# que importarán la» del corriente 
año, resulta el total adeudo de 28,265 
p'. 7 r*. 1 g° i. 6,565 7 & 

De hospitalidades de distinguidos, paysa- 
no» y militare», en el año, 2,4g5 p f . 6 
*'• 3 g**# y *°1° han pagado en el año. 1 ,254 o 7 

Por la contrata de lo» preso», y 60 ca- 
ma» de libre» , pagó el Ex m °. Ayunta- 
miento... 24*000 o o 

A cuenta de (adeuda atrasada de 48*771 

p 1 . 7 r - . 7 g f ., abonó el mismo 6,000 ó 6 

- - 

Suma el ingreso de caudales. ... 81,696 o o 

í 1 1 M 1 

Resolución. 

Ingreso de cándale». ....••• 81 ,696 o o 
Resultado total de ga»tos.. 11 3, 58o 4 o 

Déficit 51,786 4 o que rt- 



*?7 
Itillft pii umiIni il*l l»n*|titftl y h toviM 1 da la* pwvwdwm 

d« dlvtwwMt'MtHiluftj hablando pililo I» MUiuda 4e y»d« 

tru pnr «I Kuladr» n H . i. M^^Íim», r. de mm^im da tttáti. 
Vi IIi Jim MuriuiMi de Víi4mH«i wulms ~ Vitnwte Uurtrig, 

pWVftüdflf IfPllW'rtl, 

Eftl»tmt r»u Hm'tlptHt *lt*lr* lioNpUaleí iftiftlidotí 
por I»* ldj«* d* I» twldad ripNatt vlwoto dtit'Aii], 
y dirigido* por una adodoUlr«<doH flpowal eoin* 
piiMtA tlr» nitut* otltuliiUlrodornii ptwidldo* por el 
Alwtidtt oíayotv <!ada uno dr* Im«* adodoiMradoren 

eaii ent<arfla<bi iife iM-ItMtlnntien^ de oh hotplul, 
ó qultm la* vpWftuw* rloden *m mente* y piden 
lo tpo* Ip« haw (1*1 1» y neutollAit los lioupUalea, 
\iM eolWnioa np MMiieomi , fwgtm Ia i^íloil y 1a 
GAlldad dn <<ada uno, 4 rAKuo d« uttairo reatai y 
medio ttr» vrilloo <m él de Ion viejo* , treí) y medio 
«o <M de lo* olno* eapiMloa j iré* p\\ él de la 
mototnhlí^l , y po<<o ota* A ménm , a! cabo del 
uño re*nlia de Ia*<<hphIa* genérale* de iodo* Ion 
hnipllale*, el fla*lo de looiooo pe*o*i J*a admi* 
aUtraelmt pre*eoNi din eoetUa* AftUAlmeiUe al 
Ayoolandeiuo, quien gradúa batía donde alean* 
nan la* reni-a* e*i*í#nte* de Ion bmpbale* , que 
eon*l*ie <m done* gratuito* asegurado*, alguna* 
propiedad***, llfno*na*, ele., y el dellell que re- 
tulla ¿lo* 1 00,000 pe*o*, que e* tooy pono cuando 
aparece , |tt *uple el gobierno enn permito del 
minUterlo de jutllela. 



* 



* 



I til 



Étfadfr áfirórtMátibó dé tos ¡¡¡délos M kd&píM ¿éüetdl 

i£e San Andrbi de Burdeos. 

Enfermos enttfaatest diariamente;..... ...j. 4a So áv jfo 

Estancias ocupadas inensualmente de 6oó á 700 

Religiosas hospitalarias 4° 

» '. A. ■ . ' ■ ■ 

Costo de cada una de ellas por. año 60 p\ 

Capellanes dos» á joo p 8 . cada uno por 

año . » 2,00 

Médicos cuatro, á 160 p 8 . cada uno por 

. año, son «, *....,.....;.... 640 

Médico mayor uno, por ápo.,. ...... $00 . 

Cirujano ipayór uño, por ano..... 120 

ayudantes facultativos cuatro, á éo p^. 

cada uno por añxr, son................... V4o ? 

'jSfr viériteé ¡fréfiitá y seis, '"'& 12 p\ cada 

"■ «nó por año. ..„ 43* 



11 1 — ♦ 



Cucaba total de gastos del hospital, de i5 a úo,bte* p\ a\ 



■»*« 



ftotd. taaPrtáígíoda«h»^)ítálí*ríáS', ¿aetoas»áef serttelo 

* • • 

íe los hospitales , corret» con tos procedimiento y atat- 
-iteración de las bórítas, y ella* y los d^mai^ealpleftaVbs 
** ©a mail tenias ¿ costa de l«fc taspitales. . 

.-:; ■ ..;■■• . ••..■• ■ •: • , 

> tívspüai de inearabées. ¡ 

Enfermos penptfi&ntes.*. *,«»•,•«.., 106. .. 

Religiosas **•':*? 9, 

Capellán 1 



*79 

Médico i 

Cirujano i 

Portero i 

Barbero i 

Sirvientos * 4 

Nota. Los sueldos son los mismos que los del anterior. 
Totul de gastos. i , 10,000 p\ 



*fc 



• •Mi 



3&D 



(VII) 

Del fomento de la agricultura é industria. 

La base y fundamento del poder real tie las 
sociedades es la agricultura , ya sea considerada 
como el principio vital de la población, ya como 
el origen material de la industria y la fuente ina- 
gotable del comercio, que constituyen la esencial 
riqueza yja fuerza verdadera de las naciones. De 
los adenVtos del cultivo de la tierra dependen 
pues necesariamente los progresos de la pobla- 
ción, civilización é industria que acumulan los 
capitales y avivan el comercio , las ciencias y las 
artes , que hacen la dicha y bienestar de los pue- 
blos. Todo depende pues del resultado de la agri- 
cultura ¿ ella mantiene en efecto la existencia y 
vigor interior de los Estados , forma su fuerza 
esterior, y atrae la industria y la riqueza de fuera. 
Los arbitrios buscados independientemente de 
esta fuent% no pueden menos que ser en parte 
como todos los medios artiñciales precarios hasta 
cierto punto , porque estando sugetos á las vici- 
situdes humanas físicas y morales , no son tan 
seguros como las producciones del terreno que 
rinden á la vez artículos de consumo y brazos 
consumidores y productores. 



*8i 

México 9 en opinión de un sabio viajero 9 dp 
acuerdo con todos los Mexicanos pensadores que 
saben apreciar las ventajas de su país, goga 4o Ul 
conveniencias mas eminentes para que su agricul- 
tura prospere, sin exijir otros esfuerzos por parid 
del hombre, que una mediana dedicación al tra- 
bajo : posición magnífica, duhurade clima, ad- 
mirable variedad de temperaturas , prodigiosa é 
incomparable fertilidad , multitu4 inmensa do 
valiosas y superabundantes producciones de 
cuanto hay conocido sobre la» tierra , y algupqs 
.artículos peculiares á su suelo espontáneos; [he 
aquí el cuadro magestuoso de la estadística, y los 
estraordiuarios dotes con que el cielo legó á la 
tierra de los Mexicanos ! « En el interior de Mé- 
xico (dice el barón de Humbolt, hablando de los 
artículos coloniales y las manos que los proseen 
en las Antillas), la palabra agricultura recuerda 
ideas menos penibles y tristes. El cultivador in- 
dígena es pobre , pero libre. Su estado es aun 
preferible al de los campesinos de una gran paitye 
de la Europa septentrional, No existen ni corveas 
ni servidumbre en la N. España. El númerq de 
los esclavos es casi nulo. El axúear en la «mayor 
parte se produce por manos libres. J^os objetos 
principales de la agricultura no son precisamente 
aquellas producciones que el lujo europeo ha d$- 
signado un valor versátil y arbitrario. Son cerea- 
les, raices nutritivas, y el agave que es la vifta de 
los indígenas. La vista del campo recuerda al vía- 



estanco) , cuyos artículos en su mayoría no ad- 
mitirían concurrencia, por su calidad y facilidad 
de producirse en las riberas é inmediaciones de 
1q$ puertos, que tanto conviene á los progresos é 
intereses locales de los Estados atlánticos y á la 
mayoría fomentar, aun suponiendo pues todos 
/estos elementos, reunidos á los artículos de perlas» 
corales, concha de nácar ó halistis de Californias, 
.parey, peleterías y 'demás productos del Occéano 
Pacífico puestos en movimiento activo en el co- 
mercio del cambio, estrangero , susceptible de es- 
¿enderse en fuerza de los adelantes sociales y pobla- 
ción al mas alto grado de valor, en el caso de una 
.guerra, como la masa en grande de los consumos 
jpiteríores debe ser superior y constante, los agríco- 
las de México sufrirían meaos en sus intereses, que 
los de las Antillas y los Estados-Unidos del 
porte. 

Ademas de estas eminentes ventajas físicas 
.propias de la naturaleza de su suelo ^ por una feliz 
combinación de circunstancias, México: reúne las 
^preciables calidades morales, de poseer ó poder 
( crear con facilidad capitales colosales por las. uti- 
lidades que dejan la esplotacion de la^ minas, las 
empresas agrícolas, 1$ crianza de ganados y el 
comercio ; utilidades que pueden avaluarse , sin 
temor de equivocarse, á un veinte y cinco por 
ciento. El módico precio de la mano de obra, 
considerada con relación á los jornales de los 
Estados-Unidos y otros países , no deja de ser 



también una conveniencia de mucho peso al cul- 
tivo de la tierra, y en último análisis, gozando los 
Mexicanos de todas las modificaciones y climas 
conocidos en la superficie de nuestro planeta 9 
produciendo las tierras superiores en un término 
medio, cuarenta granos de trigo por uno de síeínt 
bra, como se verifica en los afortunados y delfl 
ciosos distritos de Querétaro, Zelaya, León, Silao; 
Valle de Santiago , en los Estados centrales mi* 
ñeros y mas consumidores; en los hermosos valléi 
de Atlizco, Cholula, Tesmelucan, Tepeaca, ChaU 
chicomula y en algunas haciendas de Tehuacan, 
destinados para ser un dia graneros del litoral, dé 
lál Antillas y Europa, cuyo interesante p roble mía 
06 resolverá con la abertura de caminos miltóf* 
y siendo esta producción en las tierras inferiores» 
de veinte por uno , al paso que en los Estadoé*- 
Unidos y en Europa no escede de seis granos por 
uno , y en la América meridional cuando mtfs 
llega á diez y ocho, en fuerza de tan estraordinaríá 
fertilidad, las harinas de México Negarían un diá 
á coúcurrir con las del norte América. El jo^rícíl 
4n las regiones frias es de dos reales de plata , y 
en las cálidas sube á tres. En la confederación 
anglo-americana y en las Antillas , el precio del 
jornal de las manos libres, es por lo común éutf* 
triple , y según el seflor Warden , A veces llegfe 
en el primer país, A uti peso y medio ; por todas 
estas ventajas nuestra patria privilegiada con soló 
el goce de sus Instituciones , la conservación del 



m ■ 

orden ppblico¡ la libertad real y efectiva del co-, 
íaerqío activo -de cambios, el fomento de la pp* 
plació a y cultivo de los valdios de las fronteras j 
riberas abordables del litoral, y una activa y sabia 
administración que estinga todas las trabas que 
han entorpecido la agricultura y el tráfico inte- 
rior, dedicando ¿oda su atención á estos objetos, 
cualesquiera que sean los obstáculos secundarios 
y accesorios de otra naturaleza , no siendo iosu*» 
perables v y por consiguiente vencibles , nuestra 
patria repetimos está destinada coa el tiempo y 
el impulsp de los adelantos sociales que pasan 
jdel ^sjte pl- oeste con celeridad, á ser un mercado 
general de cuanto sé produce en la redondez del 
globo, y por una consecuencia necesaria, á cons- 
tituirse México , el emporio «del comercio dej 
mundo antiguo y moderno,. 

Mas para llegar & conseguir tan brillantes rer 
£u]ladps.> indicados por la naturaleza de su situa- 
ción» y los vastos elementos de opulencia geperitf 
que poseemos sin réplica, es preciso que lop> qvpp 
rigen I03 destinos de la patria, trabajen y conbinen 
Jos medios*. q**e se desvelen, y sin embriagarse jp 
¿¿ocioars^ coji el simple goce de su independencia 
¡aislada y estéril , sepan meditar y apreciar en su 
^rd^d^P *ajpr* á h par Ja dignidad nacional j 
el, desempeño de sus grandes obligaciones coq^- 
ti^as, como directores de una asociación inte.- 
pe$ant^e , ípersjuwJiéndose que tan inapreciables 
ventajas fe,#&d?L } á Ae,p peo servirán %\ biejí p4- 



*1 

blioo, titi que Ida hombre* la» »opan aprovechar» 
y que »i no »e cumplen ó »e retardan por neglU 
gencia do la* primera» autoridades , e»la» llevan 
lobre oí una inmensa re»poo»ab¡lidad do la que 
le» Itni'á ear^o» Intrihlr-» la nevera poí leudad, por 
euanto eomu fumladore» da un vatio imperio, 
•lUti en la prceUa obligación dd Manjar »u» ai* 
miento» ootí »olide* y magnitud* 

La mayor e»t«u»ion, y la introducción do lodo* 
le» objete» cpio pueden contribuir á laocupavio* 
do bra*o», ai aumento doJ mdtivo, á la i*iqu**a y 
©omereio a que »o brinda México , #00 piie* 
lili oo»ft» que ina» deben lijar la aleueiou de lo» 
depoéilario* dol poderi y adema» do) lómenlo d* 
le» articulo* del consumo que 10 importau »iu 
Bfoesidad, nomo ol chumo y otra» droga» que, m 
puodou producir sulldenlemente ca Mélico , 
convendría a »u pro&peridad introducir eu gratule 
ItM siembra» y cullivu do lino, cánamo, seda» oora, 
vifta», olivo» y otro» artículo» do lu* pai»e» dnjuie 
te producen do la mejor oalidad , la oriamta do 
1m oveja» merina* y cabra» dol Tibet ya introdu» 
oída» , repartida» o» lo» pai»e» quo como en lo» 
fttrritorio» do Teta» , rio bravo dol «orle y Cali» 
¿bruta», goaan de la» ventaja» do clima» análogo*, 
y too (I tan la» lana» fácii *alida, circunstancia que 
tto »o ha de perder de vi»la en un pat» donde la 
bul u»l ría agrícola 01 má* fácil y sonedla que la 
lUbril ú lo tuerto» á lo» principio», Al intrato (> ol 
Hibierno mediante lo» inoeetive» dol {¿rendo* it*. 



troducira Jas mejores riñas y cepas de Por- 
tugal , España , Italia y Francia, los olivos 
de la Córcega y Genova , que son los mas 
propios para un país montuoso , porque re* 
sisten la intemperie , el lino de la nueva 
Zelandia , fácil de connaturalizar en nuestro 
suelo , y que , como sienta Say , da filamentos 
mas largos , mas finos y mas abundantes que 
el Europeo , el cáñamo y arroz de la China , 
también mas propio para las montañas , las 
papas de Bogotá que son las mas prolíficas 
y de mejor calidad , la quinoa del Perú , co- 
nocida en la botánica con el nombre de Chono- 
podium-quiaoa , que es un grano alimenticio tan 
agradable como sano; de lima el delicioso y sano 
mas que todas las especies de musas paradisum , 
denominado en aquella ciudad, plátano de Otaiti, 
de donde se introdujo , las castañas y plantas 
apreciables del género de las acacias de Chili, que 
cita el ilustre americano Molina en su apreciable 
obra , el árbol del pan del Brasil , y finalmente 
los camellos, las alpacas, llamas, vicuñas, chin- 
chillas y guanacos del Perú y Chili. 

Las recompensas que ofrece la ley de la materia, 
previniendo á nuestros ministros respectivos, 
que estimulen el transporte de todos estos objetos, 
libertando á los buques que los introduzcan en 
los puertos de los derechos de tonelage , no deja- 
rán de facilitar estas importantes y útiles empre- 
sas. También seria útil estender la crianza de las 



oveja* y cabra* de California y Monterrey, deno- 
minadas berrendos, 

La estansion del cultivo da las papas y el arro* 
HO el interior da la república , y la introducción 
de 1a quinoa dal Para , son objetos dal mas alto 
Ínteres para al pueblo mexicano , pues espuesto 
como está á las calamidades da las escaseces da 
grano* alguuos años , por falta da las cosechas da 
mal* , ¿ causa da la disminución da la* lluvias , á 
Guando por uua repeutina ft'ialdad atmosférica 
se y alan las sementeras , oomo sucedió en i iBÜ, 
y en 1 790 (bian que auto* fenómenos iean raros) , 
y como acredita la esperiencia, al hambre ae 
ligue la deioladora pasta, cuyo auote ha devorado 
mas de una ve* los pueblos , cuanto mas se au~ 
manten las siembras de papas y los granos fari- 
náceos , estará menos espuesta la población & 
Mtos males. En toda la América dal sur son del* 
conocida* semejantes calamidades, y no dudamos 
imitar cpia esto as debido á la estension del cul- 
tivo da las papas , que constituyen alli la base 
Alimenticia de las masas , y como esta planta , la 
mas prulíüca por su naturaleza > se acomoda á 
todos los climas y calidades de terreno , ya sean 
húmedos á secos , las cosechas son mas seguras 
y menos espucstas y costosas que las de las cerea- 
les , y por consiguiente el precio as mas módico : 
por todas astas circoustancia* , cu toda la Kuropa 
es tan comuu y vasto su cultivo, y de tan beiuV- 
lleas miluencias , que en opinión de muchos, 



2 9* 
escritores clásicos , desde su introducción lo* 

pueblos de esta parte del mundo eré han libertado 
del hambre y mejorado su suerte eti tal grado , 
que afirman con sólidos fundamentos , que es el 
regalo mas considerable y de mayor valor que Sé 
pudo hacer á la humanidad , y que con él la 
América' ha recompensado- mas que superabun- 
dan temen te todos los dones de este género qué 
recibió de Europa. Desgraciadamente en México 
la cultura de las papas es muy reducida , y en 
comparación de la que se observa en el sur y 
norte de América y en Europa , está circunscrita 
á la nada , y por consiguiente es escasa y cara ¿ 
proporción:. Esta anomalía ha dependido segura- 
mente de la preferencia que se da al cultivo del 
maiz , en fuerza de la costumbre antiquísima da 
los naturales que no conocieron las papas , y tam- 
bién por la repugnancia que los Españoles y sos 
descendientes manifiestan á esta tuberosa aun ea 
España , en donde basta la época de la invasión 
de los Franceses , si se cultivaban las papas 4 eta 
para engordar cerdos. Á fin dé proporcionar al 
pueblo medios de existencia más seguros , y pre- 
venir en lo posible los horrores y consecuencia* 
de lá4 escaseces , es pues necesario fomentar y 
estt»nder á todo trance el cultivo de las papas en 
México, no solamente premiando sino libertando 
por cierto tiempo del diezmo, primicias y de toda 
gavela , á los que seMediquen á estas siembras , á 



la quino* del Peni , al arfo* ib 1» Chino y al ár- 
bol del pan, 

Ik introducido*} de la* marera* de Valencia y 
de Calabria, *eriun In* ma* adeeuada* A nue*i,roi 
ownpo* y *u heneíkio tm la* tierra* man e*tdrile* 
y leeaii e*pee¡almenle en Ion hermo*o* valle* de 
Oa*aea, planieie* d<d centro del wlmo d« Tehuau- 
tepw * la* Mialeea* , Wehuuoan , Tepiíaea y otro* 
punía* del K*lado de Choluto , que por la opor- 
(anidad de la e*porlaeiun rendirla mucha* utilida» 
de*¿ lo* que *e dediquen á *u oultivo : en alguno* 
punta* tronío en Tep^gi de U *eda, quUA no e* 
emterfu¡nente de^onoeido. I<o* Oa*aquefio** en 
f Uta de la deeadenoia del ?on*umo y pierio da la 
grana , qua dUminuye todo* lo* dia* f aeo*tum* 
brado* u la* oj^iNu ú>4)^# minuoin*a* y prolija* del 
cultivo y heneíleio de la eonhmUla, *erian propio* 
para beueíleiar la *eda, y *u* venia jai tal ve* oum- 
penurtriiui de mueho la deoadeneia de la grana ¡ 
el gobierno de aquel fitUudo baria un gran *ervieio 
é *n pal* *i animara y eMbnulara la* *¡embra* de 
morera* y el heneilrio de la *eda, K*la plañía 
exime en el propio Jetado, y nadie ignora que en 
otro* tiempo* era la ooupaeion favorita de mu» 
cha* pueblo* de la Mi*te<va t pero *obre lodo el 
plantío de morera* tendrá ¿kíio en e*a* deieyto*a* 
llanura* que *e eatuniden de*de HuUn ha*t* la 
ciudad d« Oa**ea y Chollan, y |>or uun fatalidad 
y de*t)uidt> dn lo* propitMai io* y Ion pueblo* , *e 
pifwtttan ¿ la vintn d*d viajero lo m¡*mo que la* 



♦ 



*9* 
planicies de Puebla, áridas y desnudas délos en- 
cantos de la naturaleza y hermosura que ofrecen 
los prados artificiales y las arboledas, cuyos um- 
bríales son tan necesarios á los viajeros como úti- 
les á los animales, á la'amenidad y salubridad de 
la tierra y abundancia de lluvias y cosechas. Las 
moreras de ambas especies son mas comunes que 
lo que se piensa en casi toda la república, y ade- 
mas de las que hemos visto en Oaxaca y los con- 
tornos de México, que parecen ser de la que pro- 
duce la fruta negra , y se sirven los Valencianos , 
recordamos haberla visto de las dos especies , en 
el hermoso valle de Mascota , lugar de nuestro 
nacimiento , perteneciente al Estado de Xalisco. 
Entre diversos métodos que hemos leido sobre las 
siembras de ese precioso árbol , recomendamos á 
nuestros compatriotas , ademas de los de nuestro 
Álzate , el del señor Constant , por ser el mas 
análogo á la calidad de nuestros terrenos, y por- 
que se aprovechan los mas áridos; este agrónomo 
belga demuestra con una serie de esperimentos 
curiosos , que conviene plantar las moreras en 
los terrenos menos feraces y mas secos, por cuanto 
la hoja que se produce en las tierras gruesas y hú- 
medas, espone al gusano á muchas enfermedades 
y no rinde la mejor seda. Prefiere también , apo- 
yado en fundamentos sólidos , el plantío de se- 
millas al de estacadas ó de ramos, y aconseja 
abrigar las plantaciones con cetos ó macisos de 
árboles constantemente verdes , como el encino 



♦ 



y lo» plaoi i á oau»a da a»tar probado <jue 011,01 
arbole» oon»ervan ma» calórico , bien que a»ta 
precaución aea»o no »eria necesaria en 1a benigna 
y deliciosa temperatura de nuestra» regione», l£i 
de notarse que la calidad da la tierra mas conva* 
sísalo á e»ta cultura , ai juntamente la (jue ma» 
abunda en al interior y centro da Mó*ieo , y por 
consiguiente e» fácil vaticinar cuanto florecería y 
rendirla el plantío da morera» an oue»tro »uelo, 
El medio ma» efieaa para al fomento da lo» bo»-. 
qwei 1 y poblar lo» camino» da arboleda» , »eria 
conciliar al intere» da lo* partieulare» , promo» 
viendo también al cultivo da algunos arbole» fVu* 
tala» 1 eomo el castaño , nogal , almendros , ave- 
llano», dátile» y tamarindo» tan poco comuna» an 
Méfcieo. 

La plantación é introducción da la prolüloa 
graminaoaa da Guinea e*i»tente en la» Antilla» y 
aun en Guatemala, »aria de la mayor importan* 
ola en Méjico, y da una influencia benéfica para 
cubrir la» duna* á médano» del litoral y parti- 
cularmente de Veracrua, cuya población de»- 
nuda da todo yardor en »u» contorno». »in ár- 
bole» ni pa»ao», e»té amenazada »u e*i»tencia por 
al continuo movimiento da la» duua» <jue la cir- 
cundan y e»treoban ; al gobernador de aquel 
EUtado, ¿ municipalidad que »a empeñase an el 
plantiu da arbola», pa»eo» y jardines an el barrio 
del Santo Gri»to, cubriean an cuanto caba 
aquellos médano» da verdura, »a inmortalizarían 



*94 
haciendo un gran servicio á la humaittá&d : ect 
raao se dirá en contra que el terreno salitroso 
por el ambiente del mar, y la esterilidad natural 
del suelo no se prestan , cuando todo lo vencen 
los esfuerzos y la perseverancia de los hombres. 
La ciudad de Veracruz es susceptible de gozar 
de un hermoso paseo, si sus magistrados locales Be 
empeñan en ello, y también de cubrir paulatina- 
mente de graminaceas los médanos de arena mo- 
vediza, sirviéndose para lo primero de las palmaq 
de coroso y cocos , del tamarindo , de la acacia 
denominada caña-fístola , del paqui y jobo, de 
las ceibas , encinos , limones , naranjos agrios y 
otra porción de árboles regionales de que abunda 
la tierra caliente, que aguantan y resisten los nor- 
tes, y no estrañan el ambiente marítimo ; con los 
mismos corosos , los nopales ó tunales y otras 
plantas calaceas, encajadas entre los desechos de 
los muladares y despojos de las caballerizas que 
imprudentemente se arrojan al mar, acaso se 
prepararía el cimiento para la espansion de la 
yerba de Guinea y otras graminaceas. La indus- 
tria holandesa ha sabido erigir sobre las arenas 
de la f ibera del Surinan , la deliciosa y magnífica 
ciudad de Paramaribo, cuyas calles y plazas, ade- 
mas de estar empedradas de conchuelas y ripios 
marítimos, se halla embellecida según MalteBrun, 
en su geografía universal , de naranjos , jazmines 
y otras plantas odonferantes que contribuyen á 
la vez á la salubridad atmosférica, y á formar 



una da 1a* oiudada» ma» de)ayln»a» du la Aiu¿- 
rioaequinoaaial. 

L* mUtnii (¿umaa »amhradu <m la» oolinu» iri- 
4a* del inlarior, qui/at ra»i»t¡ria por la nulidad de? 
«utanaaidad, a»tranrdinario anrataumiento y ía- 
üilidad de multipl¡our»a lo» ardianta* »urr», quo 
en l0ima»a» da ahril y mayo da»olan lo» pollón, 
•hooiin da lo ma» trinco lu prímttvtmi, y por la r?n- 
qíiíva ra»aquadad atiun»itíirioa, <¿au»au lu* an- 
&rm«dadti»apM;oc>l¡aa» y la timarla da lo» ganado» 
Je» fttA* vana» por fulla dn pu»to» y Uliihriula» , 
fluyo» mala» quigi'i »e logran** rom adiar a« parta 
oon la mtrodutuuon da a»ta plualu, lo* prado* ur 
•tiílmafo» y otra* pranuuaiona» qua an»añu la lanría 
rural á lo»luhrudora», Marra, no *u Trtttutlo dv 
fo*bo>uiuvs rvAtnotot, qua lia Mimbrado gratula» 
prado* <la pino* »dva»tra» en la* ao»tu» da Kran 
eia mu» a»iarila», dioa : « i/,» iiiiiiiait^i* en al a»> 
tado aotuul da la* »oai*dada» humana*, que *a 
habitúan lo* hombro* A dar A la aulturu da lo* 
«bo»qu*» lo» mi»mo» atildado» qua á la da la» 
tierra* da pan llavar, aon a»lu dilarouaiu impnr» 
tanta, qua alia a*¡ga nuidudo» mánu* miuutdo 
10», mano* ¡orualaro» y no tan rapatido» trabajo», 
'No dudo qua Magua al na»o, porqna »a n»omhru* 
rán da la* ¡mn«u»u» vantuja» qua la» mullan.» 

t^o» oortu» progra»o» qua ha bodijo un Mítico 
al unitivo d* lo» olivo» plantado» liana muuhM* 
arto» ro Tuotihuyu y ou»í todo» lo» ulradadoru» 
da la aapttul, an Talaya, Ziuuiora y ulro» punto», 



Ü9 6 
prueban, no la esterilidad de la tierra, pues cierta- 
mente la lozanía y productos de este árbol, según 
nuestras observaciones en Francia , Italia y Es- 
paña , son de mucho mayores , y aun cuando las 
frutas ó aceitunas dé España sean en general me- 
jores, no asi el aceite, pues el de México cuando 
está bien hecho y purificado , solo es comparable 
al mas esquísito de la Provenza ; y si su plantío 
se estiende á todas las tierras eriales de ios valles 
de Tecnoxtitlan , Cholula, Zelaya y Zamora, li- 
bertándolo conforme á la ley de novales def toda 
gabela, los Mexicanos se abastecerían absoluta- 
mente de este artículo, que fomentado en Ta- 
maulipas y Texas, podia también aspirarse al 
abasto de los Estados-Unidos j así como llegará 
un dia en que estos paises y el Estado de Otomi- 
tas ó Potosí produzcan toda la cantitad de vino y 
licores que se consumen en el interior de la repú- 
, iblioa y necesita la confederación a ngl o -ameri- 
cana , conocida como es ya la bella calidad de la 
uva que se cosecha en Zapotitlan, Dolores, y lo 
esquísito de los vinos que se han beneficiado en 
San Luis de Ja Paz, en Parras y el Paso del Norte, 
El cáñamo y lino, según el testimonio de 
Villaseñor, se cultivaron en los valles de Atlizco 
y Zamora, en donde los vio prosperar ( así como 
el clavo de comer, de cuyo cultivo no ha quedado 
mas que la memoria). El ilustre Glavigero afirma 
existir silvestre en Meoqui , N. México y Me- 
chuacan; y la fábrica que por cuenta del gobierno 



»97 

hubo en 1 780 acredita tu beneficio y florecimiento 
en Gbalco y otras haciendas, en donde se cultivó y 
reprodujo admirablemente. Si se introducen el 
lino de Nueva Zelandia y el cáñamo de China 
( cuyai calidades hemos ya recomendado ) en los 
Estados de Otomitas, donde se han hecho venta- 
josos esperime n tos, eu Tamaulipas, Texas y en 
las riberas abordables de estos distritos, México 
abastecería al consumo de la marina de los Es- 
tados-Unidos, Inglaterra y Francia , acelerando 
con su beneficio la población y cultura de los rios 
Bravo y todos los que bañan á Texas. Cultivados 
pues todos estos artículos en el interior y en los 
parages mas próximos á los caminos mixtos, á la 
Tes que el cacao, arroz, algodón y tabaco cu las 
riberas litorales, el comercio de esportacion de- 
cuplaría, y un movimiento general de acción da- 
ría vida á nuestras desamparadas costas, facili- 
tando trabajo y una existencia social en conso- 
nancia con nuestras instituciones , a esas hordas 
de hombres incultos é improductivos, que á ma- 
nera de árabes habitan las costas de Zempoala, 6 
sea Veracrus y Tamaulipas, cuya vida aislada, 
errante y licenciosa deben procurar corregir sus 
autoridades locales , estimulándolos al amor del 
trabajo y á otros goces , que al paso que los sa- 
caran del estado de barbarie en que yacen su- 
mergidos, proporcionarían brazos y jornaleros al 
cultivo, especialmente al de Zempoala, que debe 
ir en decadencia en fucrxa de los progresos del 



comercio libre estendido á todoálos Estados lito- 
rales, y si sus legisladores y gobierno, después de 
baber perdido" su antigua preponderancia mer- 
cantil, no estimulan y dedican toda su atención 
á los ramos de agricultura, de tal manera decaída 
que se ven obligados á abastecerse de azocares 
del interior desde que en'Górdova se arruinaron 
los ingenios, "que en otro tiempo no solamente 
abastecían sil Estado, sino qué esportaban la can- 
tidad de 4%, i3s arrobas , cuyo valor ascendía á 
cerca de millón y medio de pesos, la mayor 
parte producida en las inmediaciones de Orizaba 
y Cor do va, su decadencia y la miseria del Estado 
sera evidente. 

Cuando los que rigen sus destinos se persua- 
dan de su ventajosa posición para la agricultura, 
y que no tienen otro recurso para prosperar, 
verán con otra atención é interés ios progresos 
de la población de las riberas del Papaloapan, rio 
Gañas, Goazacualco, Tancocbapa y Toneladas* 
escitando con franquicias la emigración de las 
gentes de color libres , y otras familias aclimata- 
das de las Antillas y la Luisiana; pero adoptando 
juna política generosa y libre de las preocupa- 
ciones é influencias locales , y de las restriccio- 
nes del comercio libre y clausura de otros puer- 
tos , á que se inclinan algunos de sus legisla- 
dores deslumhrados con el sistema colonial 
impracticable en el estado actual de la sociedad, 
é incompatible con la independencia y libertad. 



*99 
Con estas medidas , la introducción de la caña 
de Otaiti, y la máquina de vapor en los ingenios* 
el aprovechamiento de la navegación interior 
del río Blanco , que se puede verificar desde las 
cercanías de los pueblos de San Lorenzo ó San- 
campús, quizá en buques de vapor venciendo 
algunos raudales , es decir , á cosa de seis leguas 
de Górdova , el azúcar, café y los frutos de estas 
poblaciones y aun los de Huatuzco , las maderas 
preciosas de gateado , caoba y otros , tendrían 
fácil salida , y las vastas haciendas de la Estan- 
suela y demás, que corren ubicadas en la cañada 
de este río hermoso , y aun en el de Zongolica , 
duplicando sus valores, aumentarían su indus- 
tria y capitales, aplicándolos al cultivo de las 
colmenas, cafta-midl, arroz, algodón, tabaco, vai- 
nilla , pimienta y otras especies , que como la 
canela , el clavo de comer y moscada , podia es- 
timular y proteger una administración esclarecida 
abandonando esas reiteradas pretensiones de los 
perjudiciales derechos de esportacion que recla- 
ma, puesto que mejorando la suerte de los propie- 
tarios con la abertura de caminos y canales flu- 
viales, aumentándose los medios de subsistencia, 
lo que es fácil alcanzar generalizándose 'las siem- 
bras de arroz, plátano , yamo y otras plantas, 
seria mas útil y conveniente imponer una con- 
tribución territorial, 6 una capitación. Rajo estos 
grandes y sólidos principios, el Estado mas ven- 
tajosamente situado, y el man feraz y abundante 



3oo 

de producciones valiosas de la tierra, por sí solo 
llegaría un día á rivalizar', en los artículos de 
arroz, algodón y tabaco que esportan los Estados* 
Unidos de América , y que asciende el, primer 
artículo al inmenso valor de mas de millón y 
medio de libras , y esto sin gozar ni de la ferti- 
lidad, ni de. los frutos peculiares a. nuestras cos- 
tas y riberas, que en fuerza de ponderar la 
maleza y plagas de su clima , se menosprecian sus 
terrenos , sin advertir que esos defectos existen 
en todo su vigor en las Antillas, en Colombia, el 
Brasil y la Luisiana , y sin embargo se han po- 
blado , cultivado y producen sumas inmensas de 
riquezas por la industria de los hombres. Iguales 
providencias podían adoptarse en los Estados de 
Tabasco y Tamaulipas y en una parte de Oaxaca 
y Cholula por Tuxpan , y con ellas en planta 
¡ á qué grado de prosperidad no Uegaria la agri- 
cultura y utilidades del pueblo mexicano! ¡Cuan 
vasto seria el movimiento del trabajo y mejoras 
sociales de los pueblos, y las creces y circulación 
de capitales ! « Acerca de la importancia de 
emplear el capital en el cultivo de la tierra , dice 
el señor Florez Estrada , sera superfluo que nos 
detengamos en hablar de ello , pues de la tierra, 
incluyendo en esta voz las minas, y las pesque- 
rías , se saca la materia de todos los artículos 
necesarios , útiles y agradables al hombre, te- 
niendo por esta razón el trabajo de producir ó 
de apropiarse las primeras materias , que prece- 



3o i 

dea necesariamente A otro cualquier trabajo. 
Las producciones enteramente espontaneas son 
muy pocas 5 la gran provisión de productos en 
rama que forman la principal parte del alimentó 
del hombre, solo puede conseguirse con la coope- 
ración del trabajo y del capital que se emplea 
en cultivar la tierra. £1 tránsito de la vida pas- 
toril á la agricola , es el paso mas importante de 
todos los que se dan desde el estado mas atrasado 
de la sociedad , hasta el de mayor perfección. 
Guando se compara la cantidad de alimento y 
de productos en rama que se saca de una super- 
ficie de terreno bien cultivado , con la de una 
igual estension de terreno de la misma fertilidad 
destinado al pasto de rebaños; y cuando se 
considera el estado de atraso en que debió ha- 
llarse la industria fabril en una época no nitíy 
remota, en que aun no habia salido de su infan- 
cia la geometría de los movimientos, á cuya 
ciencia se deben todos los grandes adelantos dé 
la maquinaria , con que tanto se aumenta la 
cantidad y perfección de los productos manu- 
facturados, no debe sorprendernos que los 
antiguos diesen gran preferencia á la agricultura 
sobre las fábricas y el comercio. » 

La admirable diversidad de climas que en un 
corto espacio de terreno , según la mayor ó me- 
nor altura del suelo ofrece la estraordinaria cons- 
trucción geológica del nuestro , es tan ventajosa 
á las empresas agrícolas , que debe estrañáMé 



3oi 

como faltad aun en México todas esas produc- 
ciones de la China é islas del mar Pacífico ; mas 
cuando se reflexiona el abandono é ignorancia 
de nuestros dominadores, después del primer 
periodo de la colonización que no dejó de ser 
activo y brillante, no nos debemos admirar, pues 
á pesar de la apreciable obra de botánica del 
sabio Hernández, la de historia natural de 
Oviedo , Acosta y otros escritores que deberían 
haber escitado los adelantos agrónomos, aplicán- 
dose casi exclusivamente los Españoles al laborÍQ 
de las minas j al ejercicio del comercio por las 
grandes utilidades que les fie jaban» especialmente 
en tiempo de las famosas, flotas, no solamente no 
introdujeron el cánamo de China , el lino y el 
árbdf fiel pan de la nueva Zelandia , la canela d$ 
Geylan, la cana -miel de Otaiti y otras frutas q<ue 
como el mango , se han introducido indirecta* 
mente de las Antillas inglesas, rodeando el grande 
Occéano , sino que descuidaron y aun dejaron 
perder varios bálsamos que según Hernández, 
se recogiaa en su tiempo, con utilidad de fe me- 
dicina y el comercio, por las indígenas , y qut 
como sienta el ilustre Clavigero ya á mediados 
del siglo pasado por no haber protegido á los 
naturalistas mdígegnas que conocían sus benefi- 
cios y virtudes especificas* se iban perdiendo el 
huacanez, maripeada, estoraque, liquidambar, y 
las goma lacea 9 copal y sudeino á quapinoli , y 
otros conocidos » tales como el opobálsamo de 



3o3 

Panuco , tan estimado como el de Palestina , con 
varias plantas y drogas tan útiles Como precio- 
sas a la salud y dolencias de la humanidad, pot 
ejemplo el mechuacan y espinosilla , y en resu- 
men > llegó á tal grado la inercia é ignorancia de 
los farmacéuticos españoles , que existiendo en 
Mélico el precioso drago , la goma arábiga , que 
es la que produce la verdadera acacia conocida 
cOn el úombre de mexquile , tan abundante 
como productiva y de no menos consumo en las 
boticas y las artes , el agengibre y el sen que he* 
mos visto en abundancia en las inmediaciones 
de Góazacoalco ,. se introducían de fuera como 
cosos desconocidas, lo mismo que otras muchas 
que descubrirán la» investigaciones científicas y 
los adelantos sociales, en un país de una natura- 
leza tan magnífica como privilegiada por la pro- 
videncia. 

« Según este orden de cosas establecido por la 
naturaleza (dice el sabio Humbolt, admirando con 
razón la magostad de nuestro suelo) , se concibe 
que en un país montañoso y estenso como México! 
lá variedad de las producciones indígenas debe 
se? inmensa, y que apenas existe una planta sobre 
el resto del globo , que no sea susceptible de ser 
cultivada en algún ángulo de México. A pesar de 
laft investigado nos penosas de tres botánicos dis- 
tinguidos» los señores Sesse,|tfoziño y Cervantes, 
encargados por la corte de examinar las riquezas 
Vegetales del país , falta caucho para poderse K- 



3o4 
so ajear del conocimiento de todas las. plantas 
que se encuentran esparcidas ó diseminadas en 
las cimas aisladas , y oprimidas unas sobre otras 
en las vastas florestas del pié de las cordilleras. 
Si aun se descubren todavía diariamente nuevas 
plantas y especies herbáceas en la planicie ó me- 
zeta central , en los contornos de la ciudad de 
México , ¡ cuantas plantas arborecentés no se 
habrán ocultado á los ojos, de los botánicos en la 
región húmeda y caliente que se estiende á lo 
largo de las cost¡as orientales , desde la provincia 
de Tabasco, y las fértiles riberas del Goazacoalco, 
hasta Tecoluta y Papantla ! ¡ En la estension de 
las costas occidentales , desde el puerto de San 
Blas y la Sonora , hasta las llanuras de Tehuaiv- 
tepec en la provincia de Oaxaca ! » 

Estas consideraciones manifiestan el alto in- 
terés y el deber sagrado que deben escitar á las 
autoridades de la Union y de los Estados, á pro- 
teger el ramo de la agricultura, y su mayor 
estension por todos los medios que estén en sus 
facultades y alcanzes ; pero sin reglamentar , ni 
mas incumbencia que los alicientes de las habi- 
litaciones , estímulos del premio , y el incentivo 
de las franquicias y abastecimiento de las semi- 
llas y plantas nuevas brindadas gratuitamente } 
y ai intento nos parece conveniente y aun indis- 
pensable que ademas del banco de avio ya esta- 
blecido , y que desearíamos ver mas en grande y 
con mayor capital disponible en beneficio del 



3o5 

fomento, m crease en debida forma una sociedad 
de agricultura é industria , compuesta de todo* 
los propietaros y capitalistas residentes en la 
ciudad federal , constituyendo las subalternas ó 
corresponsales respectivas en las capitales de los 
Estados y territorios, organizadas de suerte que en 
fherzade sus trabajos, esperimentos , observación 
nes y descubrimientos , por su influencia , acti- 
vidad y celo , avivasen y escitasen en toda la 
república , la ostensión y los adelantos agrícolas 
é industriales , proveyendo los medios para sus 
mejoras, y el aprovechamiento y aplicación 
paulatina y gradual de los preceptos de los me- 
jores geopónicos , como Herrera , Rossier, Colu- 
mela , y otros inventos modernos que se han 
hecho respecto de la economía rural y fabril, por 
Dahamuel; distribución de los trabajos y maqui- 
naría para el cultivo , sin omitir la crianza de los 
ganados y los medios de proveer á la cura de 
sus enfermedades y mejoras de las razas, y en una 
palabra , escitar á la gente del campo á remediar 
su suerte con medidas legislativas y alicientes 
eficaces y oportunos > á fin de que saliese del 
empirismo , ignorancia y pupilage en que yace 
parásita por falta de protección , estímulos y 
conocimientos. 

Ademas de estas atribuciones, pedia encar- 
garse esta sociedad del establecimiento formal de 
escuelas rurales , de la dirección de un perió- 
dico semanal ó mensal para publicar sus actas» 

30 



3o6 

transacciones y todos los inventos é instrucciones 
que facilita el uso» , y la construcción de las má- 
quinas mas sencillas y económicas , como las de 
desgranar el maiz, limpiar el arroz, despepitar el 
algodón , prensarlo 9 y limpiar y. acomodar las 
lanas, el uso de los molinos de viento y la per- 
fección de los de agua , casi desconocidos entre 
las clases pobres que podian ser habilitados de 
ellas á costo y costas y al crédito, á fía de enten- 
derlas ,así como todos ios procedimientos sencillos 
de la agricultura , esquilmos, sistemas de podar, 
ingertar y conservar las frutas , y cultivar las 
plantas de jardinage , proporcionándoles cate- 
cismos agrónomos fáciles y razonados , pero 
compendiados : la práctica y el uso de los pozo* 
artesianos en los parages y haciendas escasas de 
aguas y manantiales, este benéfico invento, que se 
Labia creido costoso , se acaba de demonstrar 
últimamente en Paris , que no e9cedera de i,5oo 
pesos , y si se introduce en México en los ter- 
renos susceptibles, evitará el pernicioso uso de 
esos pestilentes algibes , que envolviendo mias- 
mas y efluvios malignos y pestíferos en las aguas 
represas, especialmente en la estación de las se- 
cas, deben tener grande influencia en las hydro- 
fobias , epizootias y otras enfermedades que se 
esperimentan en los ganados , y quizá no dejan 
de tener parte ¿n las epidemias crueles del 
matlazaquat y demás dolencias á que contri- 
ta||pen esos estanques corrompidos , situados en 



los contornos de las casas de las granjas y en no 
pocos pueblos del norte y oriente de México , 
y de algunos de los Estados de Cholula y 
Oaxaca, que por desgracia espuestos á los rever* 
beros del sol á causa de la falta de árboles , están 
en la horrible usanza de beber de ellos á la vea 
las gentes y los animales, sin tomar ninguna 
precaución. 

Rara local de sus reuniones , trabajos , oficina 
y depósito de su archivo, librería y museo de esta 
sociedad, pues deberá reunir las maderas, fósiles, 
tintes, semillas, muestras, modelos de máquinas 
y utensilios, se le destinará alguno de los edificios 
públicos, y podia convenirle uno de los departa- 
mentos de la casa del Estado, pues importa mu** 
cho que estas compañías tengan un alojamiento 
propio ó designado , á fin de radicarías , porque 
componiéndose de hombres , es bien sabido que 
estos se aficionan de sus propiedades y mani- 
fiestan apego al lugar de su mansión j y para 
ayuda de gastos , puesto que sus individuos de* 
berán contribuir por su parte , conforme á la 
práctica de todas las sociedades de este género , 
con una pequeña suma mensual para formar su 
tesoro particular , el congreso baria un servicio 
á la nación imponiendo una contribución per-» 
sonal á todos los individuos que poseyendo fin- 
cas rústicas y urbanas en la república , existen 
en paises estrangeros , sean ó no mexicanos , á 
no ser que estén empleados por eí gobierno , 



¿•8 

recargando de dos Untos mas á los forasteros 
respecto de los nacionales. Constituida esta 
sociedad por una ley especial , con facultades de 
atender ella misma á la formación de sus estatu- 
tos y nombramiento de un consejo administra- 
tivo económico y directivo amovible, que apro- 
bará el gobierno, tenemos esperanzas fundadas 
de los adelantos y florecimiento" de la industria 
rural y fabril de la república , y mucho mas ú se 
enlaza y pone en armonía con la interesante y 
patriótica junta del banco de avio, cuyos celosos 
y activos miembros merecen ya por sus ensayos 
y trabajos bien de la patria ¿ y si á los individuos 
de su consejo , y á toda la corporación se les 
acuerdan ciertas consideraciones honoríficas que 
nada cuestan, y las mas veces escitan á los hom- 
bres á la virtud y al desempeño de las obliga* 
ciones contraidas , y á formar una noble emula- 
ción y el espíritu de cuerpo , que son los princi- 
pios vitales de estas congregaciones inmortales y 
útiles en el mas alto grado , cuando son bien 
dirigidas , al género humano y a los adelantos 
sociales. Una medalla de oro , plata ó cobre , 
con emblemas y símbolos oportunos 9 graván- 
dose el nombre del autor ó inventor de una 
memoria, máquina ó cosa semejante, un retrato» 
estatua ó busto colocado en un salan, recordando 
al público el servicio hecho por un hombre de 
talento, ó por la munificencia y generosidad 
defcpudientir, una obra dritfra distribuida, y el 



3*9 
panegírico correspondiente en los actos públi • 
eos y en los diartos, son los incentivos de que un 
gobierno ilustrado y fomentador se vafe para 
escitar lo» talentos, la aplicación de las cora*- 
paftías y la dicha y bienestar de los pueblo». 

« Las medallas , las recompensas acordada» á 
lo» particulares que mejoran h agricultura y la» 
plantaciones, no son, según un economista; dil* 
el Mflor Noirot, en.su Tratado de la cultura de 
l&fbosqjies, mas que un lujo de legislación; pero 
es difícil acordarse con esta opinión , cuando es 
olaro que solo el ejemplo puede conducir á lo» 
habitantes del campo i adoptar nuevos método» 
do cultura, y que los que dan el ejemplo, estiman 
co«&o un gran premio estas recompensas honorí- 
fica». » 

Concluiremos esta reseña indicando á nuestros 
legisladores algunos medios para mejorar la triste 
suerte de los pobres arrendatarios, que espuestos 
ha¿ta ahora á la versatilidad y caprichos de al- 
gunos propietarios tan inhúmanos como igno- 
rantes:, yacen en el estado mas abyecto e im- 
productivo en casi toda la república, y nos consta? 
lo» males y perjuicios que se le sigue á esta clase 
frpfeciable de la sociedad , y á la agricultura y 
población, en coheecuencta de su estado precario 
y las vejaciones que los administradores de la» 
haciendas y dueños de las tierras les infieren , 
despojándolos muchas veces con arbitrariedad 
absoluta, de sus pobres choias, y aqti de algunos 



\ 



3i* 
paciones del coaquistador de Mélico , í vendé* 
al crédito , y bajo hipoteca! y plazo» ♦ á las po- 
blaciones escasas de terreno, y. i los particulares 
que lo soliciten las tierras que no pueden cul- 
tivar. Las ventajas que estas disposiciones ofre- 
cerían , comparadas con los inconvenientes que 
pueden alegarse en su contra por los avenados 
en las máximas erróneas del sistema colonial,, 
y que se fcutren de las preocupaciones, desoyendo 
los clamores de la humanidad y desentendiéndose 
tle los resortes mas eficaces del orden social » 
que no san. oíros que el sacrificio de una pequeña 
parte de los intereses individuales al bien común* 
$on tan evidentes y fundadas como obvias, y 
fútiles las contrarias. « Con dificultad podra la 
ley i sin perjudicar mas á méno$ el derecho de 
propiedad, dice el señor Florez Estrada, intervenir 
£4 determinar la duración del arriendo, ni W 
pedida de las tierras que debe cultivar cada la- 
brador; pero es indispensable para qu«t progrftte 
la industria , que remueva los obstáculo* que 
.pOnen en contradicción los intereses d^l pro- 
pietario y del colono r y que entr? tila no influya 
]a calidad de U riqueza arrendada en la validación 
del contrato del arriendo. Mié&tras subsistan 
,]#$ leyes de la amortización civil y eoleaiástica , 
M itáoesaria par* modfcrar y reprimir ». ya que 
no todos , varios de los perniciosos efectos , y 
poanr «q armonía estos distintos intereses , que 
se apruebe** por ana lfey los arriendos de tiempo 



3i3 

¡limitado de la propiedad amortizada , y que se 
reconoaoa el derecho que al colono le asiste de 
redamar el capital y el trabajo que en ella bajá 
empleado ¡ y que ya que esta propiedad tenga 
el privilegio de no poder venderse, á lo menos 
no tenga el de no poder arrendarse en los tér- 
minos en que otra no amortizada. Dé otro modo 
estas leyes retraerán al colono de hacer ninguna 
mejora importante en la tierra que cultiva; pues 
en vea de conciliar sus intereses con los del pro- 
pietario , los disgregan y ponen en una continua 
Jucha* siendo el resultado final que el colono en 
perjuicio suyo , del mismo propietario y de la 
sociedad entera, no saque de la tierra el producto 
que pudiera sacar. » 

* En Tosoana , el gran duque Pedro Leopoldo 
arrendó ¿enfiteusis (prosigue el mismo autor) por 
cuatro generaciones , casi todas las tierras de la 
corona y una gran parte de las del clero conqpr 
diendo al colono la facultad de renovar el ar- 
riendo, siempre que antes de concluirse el términb 
pague al propietario el importe de cinco rentas 
Tetadas por el precio que entonces tengan les 
fincas en venta. El buen resultado que produjo 
«sta no bastante ponderada disposición , escedSe 
ooft mucho á las esperanzas que al darla pudo 
hdber concebido el legislador, pues con ella logré 
arrancar al dominio de Isa aguas las provincias* , 
cuya agricultura es en el dia la asas floreciente, 
de toda la Italia. Con dificultad se concebirá una 



3i4 

ley que mas bien concilio los diferentes intereses 
á que hay que atender ; los del propietario y los 
del consumidor. Con esta ley en fin no dudo que 
los países que la adopten , verán progresar rápi- 
damente la agricultura , pues con ella el colono 
se enriquece , estando seguro de que él y 6u 
posteridad disfrutarán de las utilidades , y la so- 
ciedad vé cumplido en todas sus partes el objeto 
de sus ley e6 primitivas, el cual fue proteger la 
propiedad territorial, no para beneficio esclusivo 
del dueño de ella , sino para el de todos los aso- 
ciados , no para que el propietario por codicia , 
obstinación ó capricho haga que susfincas no pro- 
duzcan , sino para que se saquen de la tierra los 
mas productos posibles ; ni la indudable justicia 
de las leyes relativas á la prescripción se apoya 
en otro principio que en esta general conve- 
niencia. » 

^De los progresos cíe la agricultura ó industria 
agrícola, dependen inmediatamente los adelantos 
de la industria artificial y fabril, que es aquella que 
enseña al hombre, después del aprovechamiento 
del rey no vegetal, á servirse de los rendimientos 
y riquezas de los reynos mineral y animal ; y si 
los Mexicanos poseen los mas vastos elementos 
del primero, la naturaleza no fué menos pródiga 
en los segundos. Luego que los que rigen los 
destino? de México dirijan el residuo de la po- 
blación central ya considerable , y fomenten sis- 
temáticamente la emigración de gentes estran- 



3i5 

geras laboriosas , acia los países templados y fér-t 
tiles fronterizos que bañan los rios Bravo, Puerco* 
Colorado y Sabinas en el Atlántico , y los de 
Zaguanacoas ó Colorado de Occidente , Gila y 
Timpanoyos, abordables al comercio, los esquil* 
mos de los ganados bacuno y caballar, los cueros, 
sebos y lanas, y las pieles de los hermosos ciervos 
mexicanos, de las cabras de Monterrey , de los 
berrendos , zorros , osos , nutrias, cíboles, casto- 
res , halistes ó concha de nácar , los corales , las 
perlas, él carey, y aun los despojos de la ballena 
y cachalote, y otra porción de artículos abando- 
nados por falta de brazos, que se pueden fomen- 
tar formando compañías sobre bases liberales , 
constituirían una suma de riqueza valiosa y es- 
traordinaria al movimiento del comercio activo,, 
y mucho mas si en aquellas regiones se introdu^ 
con los merinos, las cabras del Tibet y los caballos 
árabes y frisones. Por otra parte existiendo ra 
en las inmensas llanuras de los ríos Bravo y Texas 
á millares los ganados bacuno y caballar, y de* 
biendo esperarse mucho de los establecimientos 
sólidos formados por el ilustrado general Teran 
en aquellos paises , muy breve rivalizarán * en el 
ramo de pieles y esquilmos, don, el rio de la 
Plata y Montevideo > constituyendo un -artículo 
dees(tortacion importante hasta ahora casi des- 
conocido en México, que puesto en movimiento 
á la par de los adelantos de la población , él por 
sí solo hará florecer aquellas interesantes regio* 



f 



» • 



3i6 

nes, destinadas a formar et antemural de la 
repiiblica. 

La industria mineral en México , á pesar de 
sus adelantos en cuanto a los metales preciosos , 
está muy distante de su prosperidad relativa- 
mente á los metales comunes , y los fósiles nece- 
sarios á ios procedimientos de las artes indus- 
triales, y á la concurrencia de los artículos espor* 
tables. La ninguna explotación de unos , como 
el hierro y el cinabrio , y la mezquina de otros , 
corno el cobre, estaño, plomo, el vitriolo, el 
alumbre , azufre , nitro , potasa y otros , cierta* 
mente no es debida á la escasez de estos meta- 
les y fósiles, sino á la incuria, abandono y versa- 
tilidad de la administración colonial , que por 
una política siniestra , su sistema de monopolios 
y miras de dependencia contradictorias , 6 aspi- 
raba y quería emprenderlo todo , embarazando 
con reglamentos perjudiciales la concurrencia , 
ó desanimando á los empresarios con medidas 
fiscales ó desdeños , por fuerza paralizaba las 
empresas mejor conbinadas y de esperanzas; todo 
dependía del estado y de la duración de la paz 
ó de las guerras marítima^, y en medio de estas 
fluctuaciones , ninguna especulación de las que 
Sfc dirigían á las esplotaciones del mercurio y 
el hierro podía prevalecer , no obstante el buen 
resultado del mineral de Durasno cerca de 
Guanaxuato, que e*í 1802 produjo 700 quintales 
de azogue , y que los metales contienen una H- 



3 1 7 

bra de azogue por carga : es verdad que esta mina 
esta en el dia inundada , á causa de haberse 
esplotado mal , y quizá no tendría cuenta be- 
neficiarla; pero ¿por ventura es ella la única que 
se encuentra en la república ? No ciertamente ^ 
por fortuna existen en Gassavé cerca déla ciudad 
de México, en San Gabriel inmediato al real del 
Doctor , en los Pregopes no lejos de Tasco , ea 
Centeno inmediato á Zelaya, eu Durango y sobre 
todo ea Chica contiguo á Guanaxuato, en donde 
según las observaciones del señor Chovel , este 
mineral , los del Rincón , Centeno y el Gigante 
son dignos de llamar la atención de los'Mexicanos. 
£1 seftor Humbolt afirma como testigo ocular ♦ 
que el mineral de Chica de cinabrio es extraordi- 
nariamente rico, aunque poco abundante j mas 
esto se puede atribuir á no haberse profundizado 
los trabajos » ni dirigídose en debida forma hasta 
dar con el verdadero cuerpo de la veta ; pero 
siendo evidente su riqueza y su pureza comparada 
según el mismo autor , al mejor de Almadén , el 
Gobierno general y el particular de Guanaxuato 
prestarían un gran servicio á la nación y a la 
minería, si por medio de los estímulos de los 
privilegios temporales , franquicias y demás re- 
sortes escitan el celo do una compañía á su espkn 
tacion , entrando los gobiernos á la empresa ea 
calidad de accionistas. Este objeto es del Aas alto 
interés al Eatado , pues teniendo la República 
necesidad de cerca de veinte mil quíntales anua- 



3i8 

les de azogue para su consumo, entrado en cuenta 
el aumento de este metal á proporción de los 
progresos de la minería, puesto que en 1746 , se 
consumían cinco mil , y en 1 80a , quince mil , y 
aun cuando en la actualidad no ascienda á quince 
mil quintales , es claro que ira en aumento , y 
sin buscarlo en su propio suelo, siendo ya escasos 
los paises estrangeros que lo producen en pequeña 
cantidad , en el caso de una guerra marítima ó 
continental de Europa , llegaría á subir á un 
precio escesivo : ademas de este posible incidente 
poseyendo como posee México , los medios de 
sacudir este tributo que hasta ahora ha rendido 
á Europa sin necesidad absoluta, es necesario que 
se prepare para sacudirlo con provecho y honor, 
así como debe hacerlo relativamente al hierro y 
el acero > artículos aun mas urgentes , conocidos 
como son ya los minerales superabundantes de los 
Estados de Zacatecas, Nasas ó Durango, Xalisco, 
en Tecatitlan y Jayamitla, Mechuacan, Otomitas 
ó Potosí y en otra porción de parages en donde 
abunda este metal estraordinariámente, encon- 
trándose en el cerro de Mercado en los contornos 
de Durango , en masas enormes y en su estado 
nativo , cuyo mineral hemos sabido con placer 
que se ha comenzado á beneficiar por una compa- 
ñía de los intrépidos y laboriosos Ingleses, cuyos 
individuos nos han llevado y proporcionado tantos 
bienes y utilidades desde el momento que con tan 
buena fe, como ventajas recíprocas para sí y para 



3i9 

los Mexicanos , se han aplicado á la esplotacion 
de los metales preciosos , si se favorecen, quizá 
no tardarán en dedicarse á la de los comunes 
especialmente de azogue y hierro , y así progre- 
sivamente hasta especularen la del cobre, es- 
taño, plomo y otros metales abundantes. Un* 
compañía que se reuniese bajo lo» auspicios y 
distinguida protección de las autoridades respec- 
tivas , á fin de esplotar en debida forma las minas 
de hierro do Tecatitlan , Zacatecas , Santa Cruz 
cerca de Zelaya , y aun las de Potosí , que son 
los puntos mas céntricos , y en donde por las 
distancias de los puertos tiene mayor precio el 
hierro y el acero, haría su negocio y á la vez un 
alto servicio á la nación , y por consiguiente ella 
debería ser no solamente favorecida, sino auxi- 
liada y aun habilitada en parte por los gobiernos 
interesados, respecto que este género de empre- 
sas son por su naturaleza , fin y objetos verda * 
deramente nacionales y patrióticas , puesto que 
tienden á abaratar una materia de primer orden 
y necesidad para todas las artes , y á libertar á 
la nación de esos tributos ominosos y perjudi- 
ciales á la prosperidad pública, á que quiso como 
forzarla una aciaga administración de tristes re- 
cuerdos , tan rapaz como estúpida. 

Las ricas y abundantes minas de cobre de Santa 
Clara , Guetano é Ingaran , en el Estado de Me- 
chuacan , muchas no distantes de los ríos tribu- 
tarios del Zacatula por donde se pueden trans- 



3*o 

portar al puerto de Siguantanejo , producen, el 
cobre eo su estado nativo de diversas calidades 9 
ya oxidulo ya vidrioso 9 y alguno tan estimado 
como el mejor de Coquiobo y Gopiapo en Chili. 
£1 mineral de cobre y otro de azogue , que se 
esplotáron en San Gregorio cerca del pueblo 
de Azuchitlan , a dos leguas de las márgenes de 
los ríos de Zacatula y las Truchas , por cuenta 
del gobierno español á principios del siglo décimo 
séptimo , son dignos de fijar la atención de loa 
gobiernos interesados, y de los especuladores 
particulares , porque estando situados estos mi- 
nerales (abandonados) én puutos oportunos para 
su esportacion, y como á las puertas de un puerto 
que puede llegar á ser famoso, no dejarían da 
rendir utilidades de consideración; finalmente 
la masa de cobre que presenta la enorme moch- 
tafiade Tequila, a quince leguas de Guadalaxara, 
en las cercauias de los rios grandes de Piginto j 
Aguacatepec ó Purificación tributarios del Pací- 
fico , cuyos inumerables y superabundantísimos 
minerales hemos visto hace algunos años, por 
ser aquel parage punto de tránsito para la villa 
de Mascota nuestro país natal , y según recor- 
damos especies, nos parece que esplotada en 
forma por una compañía , solo aquella montaña 
toda mineral y de varias calidades de cobre, 
podía abastecer cuanto necesita el comercio de 
la Asia, China y una parte de Europa, habilitado 
hasta ahora de Chili , cuyo precio aunque ha ba- 




jado , se sostiene generalmente á diez y ocho 
pesos el quintal. El estaño de Tecualticbi real 
junto a las riberas navegables del Tololotlan , y 
los minerales de este metal muy comunes en el 
Estado de Xalisce y otros punios , como Tasco , 
Mextitlan, G-uanaxuato, con los plomos del Car- 
donal , Tamaulipas y Monterrey , no dejarán 
también de interesan al comercio de esportacion, 
cuando sean beneiiciados- en regla, pues no dis- 
tan mucho de algunos ríos y puertos adyacentes 
á la navegación del Bravo y otros , por donde 
se espOFtarian con economía y ventajas. 

El alumbre es muy abundante, y se encuentra 
en su estado nativo en una mina existente cerca de 
Tehuantepec. En las colecciones de varios objetos 
de utilidad que hicimos en el Istmo para el mu- 
seo nacional , y que saquearon y destruyeron los 
revolucionarios de Acayucan en 1828, cuando 
intentárou acabar con nuestra existencia , reu- 
nimos una gruesa cantidad de este alumbre , y 
el poco que escapó del furor de aquellos sedi- 
ciosos, se le ofreció con otras cosas, al respetable 
vice-gobernador del Estado de Veracruz , don 
Mauuel Arguelles , quien lo reconoció por de 
muy buena calidad; la opinión de este ilustrado 
mexicano bastante inteligente en las ciencias na- 
turales y la química , nos convenció de las ven- 
tajas de su beneficio. El nitro no es menos co- 
mún en los contornos del pueblo de Güegüetlan 
cerca de Soyallepce , es decir á los bordes del 



rio Papaloapan , donde se benefició con éxito y 
se esportó hace dos siglos. Las minas de azufre 
natural del pueblo deTaximaroa, cinco leguas dis- 
tante de Mará vatio , beneficiadas en otro tiempo 
por cuenta del gobierno, son bastante abundantes, 
y si se trabajaran formalmente dejarían rendi- 
mientos de consideración. La alcaparrosa ó vi- 
triolo estraordinaríamente común en muchos 
puntos , lo xnispio que el salitre y el muriato de 
sosa denominado en el país tequezquite , deben 
ser objetos de esportacion de mucha cuanlia y 
utilidad , luego que con la abertura de los cami- 
nos mixtos haya economía de transportes , par- 
ticularmente el muriato que se eflorece en todas 
las llanuras centrales , singularmente en las de 
Perote , y muchos puntos del Estado de Potosí , 
no muy distante de los puertos y caminos mas 
frecuentados : su valor y consumos en los mer- 
cados de Europa son de consideración. 

Aunque no faltan en México piedras preciosas, 
y en la antigüedad se encontraron abundante- 
mente las esmeraldas , amatista , rubies , corne- 
linas , venturinas ( de estas piedras vimos una en 
la villa de Mascota en poder del platero don José 
María Guerra , de mayor tamaño que la esme- 
ralda de la Misteca de que vamos á hacer men- 
ción) y otras de que pagaban tributo muchos 
pueblos especialmente los Mis tecos y Zapotecos, 
según afirman el ilustre Glavigero y otros autores, 
refiriéndose al testimonio de los antiguos registros 



3*3 

de las matrículas de las contribuciones : en la ac- 
tualidad creemos que se ha perdido hasta la me- 
moria de las localidades donde se producían estos 
tesoros , que si se buscasen no dejarían de ser de 
algún interés á la industria y al comercio, á pro- 
porción que la civilización avance en los puntos 
donde existen ; y ciertamente que cuando se re- 
cuerda el inapreciable valor de la esmeralda, que 
el fanatismo del misionero Fernandez redujo á 
polvo en el pueblo de Achiutla, cuya esmeralda 
asegura Burgoa y otros autores coetáneos, que 
medía cinco dedos de largo y dos de grueso, con 
la particularidad de tener gravado en bajo relieve, 
un idolo llamado corazón del pueblo, tan bien 
esculpido que un Español ofreció en vano sobre 
la marcha tres mil pesos por ella. £1 objeto dtj 
esplotar estas magníficas y colosales piedras prd* 
ciosas v no debe ser despreciable , así como el 
cristal de roca , conocido por los antiguos en la 
provincia de Goazacoalco, en donde se esplotaba, 
lo mismo que en Gozamaluapan , y otros del 
Estado de Zempoala , y tributaban homenage de 
este artículo al imperio. 

Los mármoles jaspes y pórfidos preciosos, 
aunque desgraciadamemte desusados en México, 
como en todos los pueblos donde han dominado 
el mal gusto y ningunos pensamientos nobles y 
sensibles , se encuentran en las montañas de Gal- 
polalpan , por el camino de Toluca acia el Monte 
de las Cruces , en muchos puntos de Nayarít , 



3?4 

Cadereita, y en graa cantidad el preciosa y trans~ 
paréate alabastro de Tecali cantera á seis teguas 
de Puebla , comparable, al alabastro oriental 
transparente qué coma una suma rares^, sa en- 
cuentra una columna salomónica en la biblioteca 
del Vaticano de Roma , y dos en uno, <fc los re- 
tablos ó. altares de la iglesia de San Marcos., ó 
catedral de Venecia. Las canteras dé diversas 
clases y bonitos colores , son bastante comunes 
y conocidas , asi como el yeso , talco , ópakx y 
otras piedras, y varias sales y cale», para que nos 
ocupemos de ella; pero ya que tenemos la dicha 
de ser libres , que formamos una graa nación, 
y tenemos héroes que inmortalizar y presentar 
en nuestras plazas y establecimientos públicos ; 
puesto también que hemos entrado en la carrera 
d& la civilización y adquiriremos sentimientos 
nobles , sublimes principios, bello gusto y máxi- 
mas de moral , no tardaremos en hacer uso de 
los mármoles y bronzes en nuestros templos, 
para rendir homenages religiosos á la divinidad 
por los. grandes bienes qup hemos adquirido-, y 
deseamos conservar bajo sus auspicios, ¡patria y 

y libertad 1- sin cuyas inapreciable* prendas 

la existencia, y demás goces son como iadifer 
reates á las. almas generosas; en las. plazas y par 
rages públicos, para, recordar el denuedo y los 
servicios de nuestros héroes , tributarles nuestro 
reconocimiento y ofrecerlos por modelo i lamas 
remota posteridad, y en los cementerios para 



3a5 

depositar entre las tumbas y catafalcos, los restos 
mortales y las cenizas de estos mismos heroo^ y 
los de nuestros parientes , amigos y conciu&gfe 
nos distinguidos por sus virtudes y mérito , tfíf[ 
mos pues que no estará por demás manifestar la 
utilidad de formar una compañía con el fin y 
objeto de esplotar estos mármoles* estableciendo 
dos máquinas de cerrar en Gadereita y en Tecali, 
é en tos puntos donde mas convenga , á fin de 
proporcionar á precios cómodos estas materias 
qué no podrán menos que escitar el buen gusto 
* y el cultivo de las nobles artes , y por lo mismo, 
ebmo ihedida económica y taller para ocuptor á 
los genios y á las masas, ser digna de la protección 
del gobierno y de la habilitación del banco de 
avio á su debido tiempo. La máquina de cerrar 
mármoles que hemos visto en los Pirineos , en 
Bañeras de Bigorre, es bastante sencilla, y á 
manera dé molino de agua se maneja por tres 
ó tenatro hombres, y no cuesta en Francia arriba 
«dé dos ó tres mil pesos , produciendo según los 
P infcttnes que tomamos las utilidades de un 10 
P- Y<>, y si &n México dá pridcipio el gusto de 
estatuas, sepulcros, altares, relieves, molduras, 
chimeneas , mesas y de mas á que se aplican los 
mármoles en las naciones civilizadas que prote- 
gen las artes y el bello gusto, el consumo 
de festós artículos llegará á ser de utilidad y de 
mucho provecho á la industria y ocupación de 
los Mexicano^ de diversas clases. 




3*6 

Las esplotaciones metalúrgicas ea México son 
útiles y muy poco nocivas á la salud por la feliz 
tunstancia de existir en los climas mas beni- 
»9, salutíferos y fértiles de nuestro suelo , don 
apreciable de que no pueden lisonjearse los otros 
pueblos que se dedican al beneficio de los meta- 
les preciosos; de sus progresos han dependido la 
población y cultura de una porción de distritos , 
las creces de los consumos, de los productos de 
la tierra , y el movimiento del comercio interior 
y esterior ; y como luego que la nación recobró s 
sus derechos , atendió y protegieron sus autori- * 
dades el ramo de la mineria , libertándolo de 
los monopolios y trabas que la ignorancia , ó sea 
mala fé de los dominadores le impusieron , no 
solamente estancando el azogue y todos los ele- 
mentos necesarios á su amalgamación , sino 
recargándolo de contribuciones que estaba reser- 
vado á la administración nacional abolir en la 
mayor parte, declarando libre de todo derecho 
la introducción del azogue , y escitando, á toda» 
las naciones á la esplotacion , con cuyas sabias 
y patrióticas medidas debidas en mucha parte, á 
los esfuerzos del ilustrado y activo don Lucas Ala* 
man , se ha dado un impulso tan acelerado á la 
minería, que-de seis millones á que habia que- 
dado reducida la esplotacion y acuñación por 
causas de los atrasos de la revolución de, once 
años , y la salida dé muchos capitales , en el año 
de 29 ascendió una y otra á cerca de 16 millones 



* 



3a^ 

en las cinco casas de moneda existenles , y muy 
probablemente pronto montará á mayor can- 
tidad que la que produjo en los años mas flore- 
cientes, de la época de la dominación , que fue 
de 37 millones. ¿ Qué argumentos en contra de 
.nuestra independencia alegará el señor Presas. , 
escritor español , quien, á fin de escitar á las na- 
-piones á cooperar á nuestra reconquista» asegura 
6Q £u Juicio imparcial sobré las principales 
-causas de la revolución de América, (que np 
. tiene sino el nombre de imparcial ) que conti- 
nuando México independiente de los monopo- 
lios, de la tiranía y la desorganización del gobierno 
español, podia asegurar que dentro de poco 
tiempo no.se acuñaría la pequeña cantidad.- de 
cien mil pesos ? ¡ Y esta es la. nación mas incapaz 
de gobernarse , y una administración franca y 
generosa que estingue el monopolio y las trabas , 
dt y *bre sus puertas á todos los capitalistas para el 
laborío de las minas, se le calumnia aun con exa- 
geraciones ! £1 público sin embargo espera aun 
mas franquicias del buen juicio de los Mexicanos; 
y si la pólyora y la sal se desestancan , ya porque 
-este sistema caducó , como porque libres estos 
. artículos resarcirían conjrentajas y mayores uti- 
lidades , imponiendo una contrihucion á los que 
.se dediquen á su beneficio , ahorrándose emplea- 
Idos y sueldos. 

La administración haría también un gran ser- 
vicio á la clase de los mineros de escasa fortuna , 



3*8 

$i por los arbitrios que están á su disposición * y , 
los que se pueden reunir del cuerpo de los mine- 
ros, volríéndolos á formar en compañía ó corpo- 
ración, en cuanto sea compatible con las institu- 
ciones federales , se establecen bancos de arrio y 
rescate qué habiliten sobre hipotecas > y con un 
corto premio áJg* que careciendo de capital , se 
▼en obligados á abandonar ó suspender ta* J**~ 
bore$, ó á malbaratar á vil precio sus pastas p«m* 
atender á sus rayas. Los Estados mineros pre*- 
* tarian también un gran servicio á la humanidad, 

si se ocupasen de Jas mejoras sociales y de la 
hospitalidad que reclaman las inapreciables cla- 
ses que se emplean en los trabajos materiales y 
pggjteglimientos metalúrgicos, que por su natura- 
leza , y aun cuando el clima sea salutífero, no 
dejan de afectar en edad mas temprana á estos 
operarios, de ciertas enfermedades que en nues- 
tro país natal llaman cascarse, y es una afee- * . 
cion al pecho que suele parar en tisis, como 
resultado de las repentinas variaciones atmos** 
féricas y el tránsito súbito del «alórico al fresco , 
ó de un ambiente mefítico á otro ventilado y 
puro. Una hospedería erigida para puertas eda- 
des, ó los que se impojgbilitasen para el trabajo ; 
£, donde se les ministrasen todos los recursos que 
reclama la humanidad, una escuela gratuita 
para la enseñanza de sus hijos, y un hospital paré 
curar especialmente las enfermedades contraidas 
en los trabajos de las tuinas , llenaría tan lauda- 



3*9 
liles objetos y colmarían de bendiciones á les 
promovedores , fundadores y directores de estos 
útiles y necesarios establecimientos j y para ♦cos- 
tear «en parte los gastos y erogaciones qae exige* 
las edificios materiales, y su servicio y sosted» 
quui no seria difícil conseguir que estas gentes 
««sudas formasen un banco de ahorros , y baje 
ciertos reglamentos contribuyesen eemaualtnen&e 
-con una pequeña cantidad , cubriendo el restó 
tutt contribución á manera de donativo impuesto 
lom los capitalistas y accionistas mineros , re» 
ooÉdbda y distribuida por ellos mismos , come 
directores de los establecimientos, puesto que 
los gobiernos no deberían tener otra intervención 
i|ue una inspección protectora y benévola, y 
escitar su creación bajo un plan ilustrado , libe* 
n&y$iautr&picó. 

át'propósito, ya qme tratamos de minerales y loé 
medios de aliviar las enfermedades peculiares á 
loa veinte y cinco 6 treinta mil mineros opera- 
rios, llamamos también la atención benéfica de 
nuestros sensibles y dóciles compatriotas á un 
objeto que interesa á la salud de muchos. Las 
aguas minerales y termales se encuentran en 
muchos parages oportuno* de la república; pero 
esto «o basta para ser útiles á la humanidad y 
corresponder á los beneficios de la pwtádeücia j 
es men e ster que se examinen sus virttiBes, que 
se den á conocer y se faciliten los medios de 
frecuentarlos con economía y comodidades, y al 



4 



•% 



33o 

mismo tiempo encontrar á lo menos en los mas 
cercanos, á las poblaciones grandes , los auxilios 
medicales y de subsistencia, á fin de facilitaran 
uso y frecuencia. Una administración paternal y 
atenta á cuidar y ocurrir á todas las necesidades 
de la sociedad , no solamente deberá promover 
estos establecimientos, sino también esforzarse 
en protegerlos, haciendo examinar ó publicar 
las cualidades y las virtudes de las aguas, prove- 
yendo por una ley á su fomento y sosten ;*tar 
manera que los propietarios ó los pueblos doSde 
existen , construyan edificios públicos formales , 
donde se encuentren hospitalidad, abrigo y los 
medios de existencia, á precios cómodos. Los 
gobiernos, con la mir^ de cooperar por su parte 
á su fomento, podrían conceder á los propieta- 
rios, sean pueblos ó hacendados , alguno&|fem- 
legios ó dispensa de las contribuciones , sietiijpre 
que mantuvieran , con arreglo á las ordenanzas 
que se prescriban , dichos baños , y para poblar 
y cultivar las tierras de los que están en parages 
despoblados , se deberían libertar las familias que 
se domicilien, de las gavelas comunes y gene- 
rales á los demás pueblos : , con estas y otras dis- 
posiciones análogas , tendríamos baños en debida 
fórína, no solo para los enfermos , sino como en 
los Pujwúos en Francia y en todas las naciones 
civiliza^, puntos de distracción, reunión y 
conctuseeneia para las clases acomodadas, que 
en la bella estación salen de las ciudades á gozar, 



33 1 

con utilidad de los pueblos y beneficio de su 
salud, de las delicias del campo. Los baños del 
Paflón situados en las goteras de la capital de la 
federación , exigen estas prevenciones , porque á 
pesar de ser frecuentados , no se encuentran au- 
xilios, y no todos los enfermos tienen las como* » 
didades para ir y volver diariamente á tomarlos, 
protegiendo el gobierno general este útil estable- 
cimiento , breve se levantaría una bonita pobla- 
ción, en el ámbito mas alto y libre de las inun- 
daciones de la falda del cerro del Peñón , cuyos 
edificios convendría construí^ sobre postes de 
madera y que se formasen del mismo material, 
á fin de libertarlos de las humedades j y con la 
mira de obtener y disfrutar de jardines y bos- 
ques» estercolar y abonar con los desechos de la 
ciudad que se desperdician las tierras de los con- 
tornos , reconstruyendo la calzada , adornándola 
oon árboles y limpiando el canal que conduce al 
Paflón. Los baños eminentemente benéficos 
para las dolencias de gota y reumatismo de Ato- 
tonilco el alto , ubicados en el hermoso valle de 
Ixtlahuaca, á dos leguas de distancia de la po- 
blación, están deshabilitados de todo y son dignos 
de fijar la atención del gobierno del Estado, és- * 
pecialmente desde que con tanto acierto como 
cordura, se ha fijado la residencia de la adminis- 
tración en Tolucaj y no dudamos que el ilus- 
trado, péfbiota gobernador Muzquiz, al paso que 
st ocupará de embellecer esta nueva capital con 



33* 

aJemedas f plateas , y tn las btereiosas entradas , 
cota arboledas particularmente al través de lá4e- 
lilciúsa llanura que atedia entre Lerafea y Toluoa » 
multiplicando él precioso árbol de Macpal*o<¿ 
ehitl esclusivameate nacional* Uatíaado iulgar- 

* mente de tas mónitas , bien sea por estacará é 
po* simiente, aprovechándote del ántrquísitaó :jr 
uitiéo árbol madre de esta especie qub existe ea 
la falda de Ib colina boreal de na 'barrio de la 
ciudad, 4¡ué sNsitece resguardarse y póüerse á w- 
bierto con üü cercado 6¿me (tu^o árbol, «¿í 
o6rao <el 'que ee vápn el patío del convente .de 
San Francisco de la misma diudad , lian héobo 
célebre en el cuando á Tolnéa, dfecia el ilustre pa- 
triota I>. Mier > éscitaudb & sus vecinos á >su es- 
timación y plantío cuando con motivo de ba- 
bemos tefiígiado en ácptellá ciudad ^ estuvimos á 
visitarlo juntos en t6*3 ) bo se olvidará del fo- 
inento de los baños termales de Atotonileó 4 en 
donde pikede fundarse una poblabion éampefttfé 
y regular,, que no dudamos atraerá lá eohcvr* 
reacia de México & beneficio de la ciudad f ra¿ 
llm dé Toluoa té Ittlahuaoat Las benignas y delfr» 
«osa* aguas knikiek-alek del ptteblo de Zmapé* 
eoaro , sobré el caminó dé México á Morelia ¿ prir 

*' cus admirables y específicas virtudes se frebúen* 
táron antiguamente J al gobierne) db Mechoboan 
perteáece ra cuidado y fomento* así como á los 
de Guanaxuato, Qtiérétata y Xalisco, ift de San 
Luis dé la Pac y Salátitlan cttrcá de Guadalaxara, 



333 

coqipavahtee jm>mu bondad y abundancia á las 
que existe* contigua* 4 Quezaltenango. en G.«Ai- 
temal*. Para atender al mérito curativa y I4 pá- 
lida, medical de los establecimiento* de «ate ge- 
neto» se podía encargar su desempeño» y tóate* 
4I ouferpa de módicos* remudo. qp eoneejos¡ aoar 
dánpooe, exigiéndole una pequeña ootizaQief 
peoparcionüda á las. utilidades y vapulación* pwr 
eeoal aplicada i mantanei; conatAntemenAe u* 
faoubetiYo director con su bólioa, que afcendies* 
gratuitamente á las. olaus necesitadas*, y par «* 
}uttt> estipendio & Iw acomodadas. - * • 

. La- naturaleza, dicp eL ingenioso portjqg^ Jti- 
*xeida, e* un libix» que abrió Qioe i todas! k» 
kotahvesgr pero les. cerró» el epígrafe da susí capír 
tulaa? una administración laborioaa y persea» 
rento dedicada al cumplimiento] de sus, deberes* 
que na toa otaros qu* constituir y labrar Uftfc. 
eidbd dé sus comitente*, penetra en ciento mod# 
loa. ateanos de la peotideoejat,. cuando* por s£ 
justa* y aocctada*. disgMickmea^ abce la pueirt* 
dahtaabajo, cirilieao^ttÉlelantot y mejoras sor 
oíales» á los pueblos; JMpplos gobievnos.se desenr 
§afiea,.eeto no consiste* en teorías, JM¿fo« sinoen 
medidas, prácticas* de induat¡gflpt y un ejercicio 
ooaünuado de ocupaoiones» que á la. par coditos 
aetabfecimientos de* instrucción pública, conr 
duccan á las naciones í la moralidad, y los pue- 
blos de infelices é< inquietos- vienen á ser dichor 
sos y subordinados á la leyjf todas laa>proridenr 



334 

cias que se aparten de estos objetos sagrados, por 
brillantes que aparezcan, serán inútiles é iluso- 
rias; es. pues absolutamente conveniente y nece- 
sario proporcionar trabajo y hacer laboriosas á 
todo trance y á costa de sacrificios las naeiones: 
£1 pueblo mexjcano 9 digno por su docilidad y 
predisposiciones naturales, de mejor suerte» es- 
pecialmente las clases mixtas y la indígena, qm 
por la falta de educación y ocupación laboriosa 
y ordenada, debida á la impolítica del sistema co- 
lonial, pisándolas riquezas de su suelo yace (no 
nos contaremos de repetirlo ) el pueblo mas aba- 
tidair.Suserable de la tierra: mas contándose con 
sn bella índole, con una protección saludable y 
solícita de parte de los magistrados, á la sombra 
de la libertad, sin duda llegará á un grado dé 
moralidad , civilización y prosperidad descono* 
cida, y por mas que Mal tus, citado y rebatido en 
jarte por el señor Florez Estrada , olvidándote 
' de los inventos, magníficos trabajos y obras colo- 
sales é ingeniosas de lo* antiguos Mexicanos, y 
de la funesta influenqgjMbé el yugo de los Eu*- 
ropeos ha tenido en llPS$adencia de la mora- 
lidad, del cg^ácter y energía de esta desgraciada 
nación tan mal apreciada como vilmente calum- 
niada, afirme que en los Mexicanos por natura- 
leza inertes y perezosos , existe una no-disposi- 
ción á consumir, se demostrará todo lo con- 
trario, así como se ha probado su idoneidad para 
las ciencias y las artp , cuyas disposiciones sos- 



335 

tiene el noble barón de Humbolt» en su clásica 
obra del Ensayo político, y ya había rebatido 
antes victoriosamente el ilustre veracruzano 
Glavigero en su inmortal obra de la Historia 
antigua' de México, refutando al impostor Paw» 
y 4 otros estrangeros adversarios de las virtudes» 
energia y apreciables cualidades morales de los 
Mexicanos. 

• En virtud de la independencia de México , y 
desde, que contamos con patria y una adminis- 
tración nacional , no obstante nuestras inquie- 
tudes , digan lo que quieran sus adversarios , no 
nos cansaremos de repetir que el pueblo mexi- 
cano ha ganado y mejorado mucho su suerte 
física y moralmente, y á pesar de los atrasos con- 
siguientes á toda revolución» por pura y gloriosa 
que sea» y aun cuando en nuestro modo de pen- 
sar no se haya hecho cuanto deseamos » porque 
hay ciertas cosas que son obras del tiempo » y 
porque es difícil desarraygar incontinenti ciertos 
hájbitos y preocupaciones» con solo los beneficios 
de un gobierno popular regular » los goo$| de la 
libertad individual » de imprenta » de industria » 
puesta que se han abolido y se abolirán todos 
los estancos , y de comercio que por restringido 
que sea » siempre es de concurrencia estrangera» 
y no está reducido á los monopolistas de Cádiz» 
y en fin con la rebaja de los derechos de alca- 
bala» derecho vejatorio y funesto á la industria , 
que poco á poco se estinguira» y la introducción 



336 

de*' grande» capitales ■, máquinas y otros artículos 
para el laborío de* las minas, ei jornalero, el pro*» 
pietario, e\ minero y el comerciante mexicatas 
kan participado del inmenso é inapreciable hita 
de la independencia y libertad de la patria ¿ iu** 
dependencia tanto mas gloriosa y estimada A 
cnanto que la alcanzamos* sit* el mas mfariaeo 
auxilio estraño , y por solo la voluntad y te» esí- 
ftierzos del pueblo* mexicaao^^JLos progresos rá- 
pido» que en eas£ todos lose ramos hizo» México 
sin» ningún conato por parte de la administsacioxi 
en lozanos de i8a5 y 1&26 cuando disfrutó: de 
quietud interior; y lia prosperidad que goza; desde 
i8£k* debida á la juiciosa administración/ actual', 
prueban que el país eon solo el sostenimiento 
del orden publico florecerá mucho mas- y llegará 
á un grado de poder y civilización incapaz dt 
haberse .conseguido jamas, dependiendo del pue* 
blo mas atrasado y peor gobernado de Eurojraj 
y si en algunas épocas ó episodios desgraciado*, 
el Gobierno se ha visto escaso de recursos y y 
para» cubrir sus inmensos gastos que absueeve 
un numeroso ejército indispensable por los un«- 
timienftes hostiles de España , ha tenido! que 
ocurrir para cubrir sus atenciones , á la» aduanas^ 
recargando los derechos* de importación é mter> 
nación , también ha dispensado todos los. de 
esportacion de los fruto* indígenas, y aun cuando 
nosotros no opinemos por el; recargo escesivo 
de los efectos esfratigeros, cuándo consideramos 



que en los tiempos de la dominación se exigían , 
y ademas satisfacían á su entrada en Cádiz i5 
p. °/oi y á su salida para Voracruz 7 ; total , aü 
p, % que reunidos al mayor costo de la marina 
española y las comisiones , no podían menos de 
ier como lo eran, mucho mas subidos los precios, 
y por consiguiente dificultar que el pueblo se 
'Tíldese } así es que con solo el beneficio de la 
ooncurrencia del comercio estrangero , vemos 
las mercancías mas baratas , y al pueblo mejor 
y mas generalmente vestido. Es verdad que 
después de la emancipación , los restricciones 
y prohibiciones de ciertos artículos ban paralizado 
loa goces y consumos del pueblo , y aun dismi- 
nuida los derechos de entrada , aumentando el 
contrabando y la desmoralización; pero este mal 
ha sido en parte suspendido, y lo sera según com- 
prendemos , hasta que los telares últimamente 
introducidos produzcan sus saludables efectos. 

En México puede llegar á ser de mucho in- 
terés al pueblo y á los progresos del tráfico in- 
terior! el ramo de manufacturas de consutnos de 
primera necesidad» especialmente cuando ten- 
gamos caminos de ruedas, puesto que se producen 
y existen todos los artículos y materias en bruto 
necesarios en abundancia, y no falta predisposi- 
ción natural en las masas de las poblaciones & este 
género de trabajos! acreditados por algunos pro- 
gresos .parciales que en varias épocas se hicieron, 
ascendiendo su valor de 7 & 8 millones de pesos, 

91 



¥ 



3*8 * 

á pesar de la ninguna protección y aun oposición 
de parte de un gobierno, que no tenia otro interés 
que el de una dependencia absoluta y mercenaria 
de la metrópoli , la contemporización con los 
monopolistas que le daban la ley, como á toda 
administración menesterosa, y la imperfección 
de los procedimientos, de las pésimas máquinas, 
mal tratamiento de los obreros é insalubridad 
de las localidades, que con tanta justicia como 
veracidad reprueba el señor Humbolt j y si el 
gobierno colonial no hubiera entrabado , ó hu- 
biese prestado su atención á las manufacturas , 
las poblaciones habrían aumentado considera- 
blemente su industria y moralidad , y México 
ademas de haberse abastecido de cuanto necesi- 
tábale encontraría con fábricas de papel, cristales 
planos y de uso , losas y porcelanas , y de todo 
cuanto necesitan las clases menos acomodadas. 
Las que en nuestro concepto debería fomentar 
de preferencia una administración ilustrada na- 
cional , serían ademas de las conocidas y de uso 
común en el vulgo, de lana y algodón, cómo 
pañetes, gergas, gerguetillas, bayetas y fresadas, 
mantas, cocos, jamanes, cotonías, panas, caní- 
culas y colchas dé algodón; las de franelas y 
coletas ó mahones de algodón de color que llaman 
coyote , y es común en las costas de Tomatlan 
y otros puntos, siendo un género propio para 
vestimenta del pueblo , y las manufacturas de 
crea, lona y brínes para el mismo objeto, luego 



33» 

que las siembras y beneficio del lino te produccau; 
lai de ebanistas para muebles de maderas pre- 
ciosas y sólidas , á íln de sacar al giro industrial 
la caoba, caobilla, gateado de las costas, y en el 
interior el cedro , ciprés , granadülo , tapincirap 

Lia preciosa y estimada denominada bálsamo , 
i ftmdioiones de utensilios de bierro colado , 
de ouobillos y bajilla de acero , macbetes y otros 
instrumentos de agricultura 9 artes y usos co- 
munes que parece que faltan , y seria fácil em- 
prender y fomentar escogiendo los parages mas 
á propósito por las inclinaciones y hábitos de las 
gentes , y comodidades de los elementos de lo- 
calidad, como abundancia de combustibles y 
aguas corrientes. 

En las poblaciones internas de Guapas, Etla , 
Gholula , Tlascala , Texouco , Querétaro , Tulan- 
cingo, Toluca, León, Páccuaro, Xeres, Zapotlan, 
Sayula , Durango , Chihuahua * Paso del Norte y 
Santa Fé de nuevo México, nos parece que podian 
establecerse oportunamente los ingenios, ó telares 
de moderna invención para manufacturas mixtas, 
ó de lana y algodón , y en Puebla , Oaxaca , 
México , Morelia , Potosí y Guadalaxara , las d« 
papel de todas clases , cristales , vidrios planos , 
botellas, locas y porcelanas finas, ebanistas, guan- 
terías y otras cosas de lujo ya trabajadas , en los 
artículos de galones, cordones, tirantes y demás, 
que no se desconocen y consumen ; mereciendo 
el pueblo de México protección especial en el 



ramo de la cera aplicado á las formas por los 
adelantos qué ha hecho desde que se ha dedicado 
á representar los monumentos antiguos , las fi- 
guras mitológicas y las costumbres y vestimentos 
del pueblo, por cuyas causas este arte en nuestro 
concepto industrial y estimado de loé estran- 
géros, debería fomentarse, creándose una escuela 
práctica de enseñanza por principios, á fin deque 
no se pierda cómo ha acontecido al precioso 
mosaico de plumas de los antiguos Mexicanos-, 
que no estaría por demás resuscitar . 

La fábrica de papel establecida en San Ángel, 
a pesar de disfrutarse aguas en abundancia , que 
es uno de los elementos esenciales de estos es- 
tablecimientos , .parece que no ha correspondido 
á las esperanzas del señor Sosaya ; mas esto , 
según estamos informados, ha consistido en que 
el propietario no la ha atendido ó dirigido per- 
sonalmente, y se ha fiado de personas poco aptas, 
confirmando esto la mala calidad del papel , del 
cual nos consta que no se podia hacer usó , no 
obstante las disposiciones benéficas del gobierno 
en sus oficinas; también se atribuye su decaden- 
cia á la falta y escasez de hilas que se introdu- 
cían de fuera j pero esto terminará luego que las 
poblaciones grandes, buscando agentes activos 9 
se dediquen á este género de industria , y entre- 
tanto debería intentarse cómo se ha pensado 
aplicar él agave ó maguey macerado de la es- 
pecie mas fina , de cuyo espediente se sirvieron 



34. 
coa éxito loa antiguos Mexicanos, é hicieron un 
regular papel , también 8c podía intentar hacer 
uso de los capullos del gusuno de seda silvestre, 
llamados de madroño, abundantes un Mechua- 
can, en las Mistecas y otros muchos puntos, de 
cuyo espediente creemos se sirven los Chinos , 
mezclándolo con otros materiales, y sacan una 
buena calidad de papel. El consumo de este ar- 
ticulo en la República deberá ascender ú mas de 
un millón y medio de pesos , puesto que antes 
de la libertad ya montaba ú mas de un millón, y 
en el dia se han aumentado y aumentarán con- 
siderablemente los consumos , respecto á los 
adelantos de las comunicaciones sociales , mayor 
suma de negocios agitados en el país , y lo que 
invierten mas de treinta imprentas que sudan 
diariamente en toda la confederación, y no pa- 
saban de tres ó cuatro antes de la emancipación. 
Esperamos que estos nuevos adelantos, y el uso 
de la hoja de maíz uplicudo ul procedimiento 
del papel , animarán una compañía en debida 
forma á emprender y utilizur tu fábrica de San 
A.ngel y otras en los puntos que convenga , se- 
guros áe que estableciéndolas y dirigiéndose con 
economía y cuidado, dejarán grande» utilidades 
i los accionistas proporciouando una industria 
bajo todos aspectos útil y venlujosa ul país. 

En tiempo de Villusenor eran ya célebres y 
dichosos por su iudustría fabril , los pueblos d« 
Marinalco y Temasealtepi 






>j 



.■(>.'< 



34* 

Estado de México , y la aplicación de las muge- 
res de este último al tejido de paños de rebozos, 
es digna de apreciarse , así como fomentarse él 
amor al trabajo y dedicación á los oficios mecá- 
nicos de los hombres del primero. En el Estado' 
de Guanaxuato es de notarse la dedicación é in- 
clinación á las fábricas de hierro, como ameses 
y armas de los vecinos de San Luis dé la Paz, y 
en San Miguel el Grande á las de algodón y lana , 
cuyas colchas y mangas ó sarapes de un tejido 
sólido y bonitos colores, son dignos de llamar la 
atención y de protejerse por el banco de avio / 
es tendiendo la mano á todos los pueblos, que á 
pesar de la imperfección de sus telares, y la falta 
de conocimientos técnicos en el arte, adelantaron 
y sin duda adelantarán mas con la introducción 
y habilitación de los nuevos procedimientos y 
máquinas , hasta entrar en concurrencia con los 
efectos estrangeros de cierta clase, únicos medios 
de fomentar la industria, sin aumentar el contra- 
bando y los rigores prohibitivos. « La perfección 
de una máquina ó el descubrimiento de otra 
níSeva , dice el señor Florez Estrada , ha de re- 
bajar necesariamente el precio de los productos, 
y como toda baja de consideración en el precio 
de un artículo , surte siempre el efecto de que la 
demanda de él sea mayor , en vez de que los 
adelantamientos en la maquinaría hagan que se 
disminuya la demanda del trabajo y la cuota de 
los jornaleros , y se empeore la suerte de la clase 



343 

trabajadora , cuando no surtan el efecto contra- 
rio , á lo menos no causan el que enuncian los 
autores á quienes asustan los progresos de las 
facultades productivas de las artes. Una prueba 
evidente de esta verdad la tenemos en las incom- 
parables mejoras que» se hicieron en las máqui- 
nas de la manufactura de algodón en Inglaterra, 
pues aunque se inventó máquina que en alguna 
de las operaciones suple el trabajo de mil indi- 
viduos , por ejemplo , el torno para hilar , sin 
embargo, como el pedido de los productos de es- 
tas manufacturas es también á causa de la baja 
de su, precio incomparablemente mayor, á pesar 
de los progresos asombrosos de la maquinaria 
en este ramo de industria , se emplea hoy un 
número de trabajadores mas que cuadruplo que . 
el que se empleaba hace sesenta afios cuando aun 
no se habían descubierto las principales máquinas 
con que se hacen los mas de los trabajos. Por 
otra parte siendo necesario menos capital en un 
ramo de industria en que se introduce una nueva 
máquina , lo regular es emplear en otro ramo 
de industria el capital que se ahorra, y aun cuando 
el primero dejase sin ocupación algunos brazos , 
el segundo los emplearía. £1 solo inconveniente 
que pudieran causar al trabajador las nuevas má- 
quinas , es obligarlo alguna vez á mudar de tra* 
bajo ; pero este es muy pequeño respecto de las 
grandes ventajas que traen así al individuo que 
trabaja , como á toda clase trabajadora en gene* 



344 

ral. Un artesano que está habituado á un ramo 
de industria , fácilmente puede ejecutar otro di- 
ferente ; un tejedor de lienzos pronto sabe tejer 
algodones ó paños ; y un fundidor de hierro sabe 
pronto las operaciones de fundir el plomo. » 

Todas estas operaciones del fomento de agri- 
cultura é industria aplicadas paroial y gradual- 
mente , unas por las leyes y los cuidados de los 
altos poderes de la Union , por ser de su resorte 
y pertenecer á los intereses generales de la na- 
ción , y otras por las autoridades de los Estado* 
respectivos , conducirían sin duda , en el hecho 
de iniciarse y ejecutarse perseverantemente, á un 
resultado general dichoso , cual es el bienestar 
y la prosperidad del pueblo. La multiplicación y 
divergencia de trabajos complicados , emprendi- 
dos á la vez ó gradualmente , aunque no carecen 
de enlace y armonía , pudieran muy bien causar 
algún retardo en sus resultados, y en el com- 
plemento de los grandes y altos objetos á que los 
Mexicanos deben aspirar ; pero lo cierto del caso 
será que si ellos se abrazan con patriotismo y 
buena fé por los ciudadanos, y los magis- 
trados desplegan energia y constancia , aun 
cuando parezcan un imposible á los estrechos 
cálculos de la inesperiencia y á la tiranía ilimi- 
tada de las preocupaciones y contrariedades , al 
fin no dejaran de surtir los saludables efectos 
que se proponga el legislador , especialmente en 
ün país en donde la naturaleza se brinda pródiga 



345 

á lo» conato» de los hombre» , y lo» depositarios 
del poder pueden estar seguro» que no »e esfbr» 
uráa en vano para colocar al pueblo mexicano 
•a la afortunada e»fera de otra» naoiones, que 
para llegar al astado floreciente de civilización é 
industria que no» pre»entan como dechado y 
modelo» han tenido que luchar y vencer innume- 
rable» obstáculo» peculiares á la naturaleza de su 
suelo ingrato. 

La administración general de la Union » de 
cuya aotividad y verdadero patriotismo nos con- 
gratularemos sinceramente , ha prevenido ya en 
parte algunos délos pensamientos que indicamos, 
introduciendo no solamente escelentes máquinas 
eoonómicas y perfeccionadas para establecer en 
forma fábricas de tejidos de algodón y lana» sino 
maestros en el arte que enseñarán á los Mexicanos 
los procedimientos por principios y el orden 
económico y administrativo de polioia descono- 
cido hasta ahora en la República , ouyos útiles 
conocimientos no dudamos que se dilhndiran en 
toda la federación por el celo de las autoridades 
respectiva» á beneficio de los pueblos , los ouales 
no dejaran de oonocer la necesidad que tienen 
especialmente á los prinoipios, de dar una favora- 
ble acogida y apreciar á los laboriosos estrangeros 
que introduzcan en el país todo género de indus- 
tria y artes mecánicas , persuadiéndose que no 
es solamente el oro y la plata riqueza afectiva 
como vulgarmente se supone» sino que el trabajo 



346 

y la industria del hombre son también una verda- 
dera riqueza, y ademas el fundamento de la pros* 
peridad de las naciones , y que un mecánico y 
un obrero son semejantes á una mina en bonanza 
y un verdadero capital fijo acumulado en el país 
que les dio el ser , los educó y enseñó su arte u 
oficio á costa de tiempo , gastos y fatigas , y por 
consiguiente respecto á la producción de la ri- 
queza son lo mismo que una máquina que vale 
dinero y paga el principal y« el interés en el país 
donde se aplica y ejéree el mecánico su industria, 
haciendo circular en él una riqueza llevada de su 
patria, que es su talento adquirido en ella; no es 
pues perjudicial, como algunos espíritus mezqui- 
nos han pretendido , la introducción de brazos 
industriales estrangeros en ningún país por ade- 
lantado que se suponga, y mucho menos en uno 
atrasado como el nuestro; por el contrario, bajó 
todos los puntos de vista económicos, es útil y se 
debe foníentar, escitar y proteger todo estrangero 
laborioso que se radique, ya sea comerciante, 
capitalista, ya sea artesano ú obrero, por cuanto 
si lleva fondos , como es costumbre en el comer- 
ciante , los ha de hacer circular y ha de ser por 
fuerza arrendatario , consumidor y aviador de 
operarios, y si es industrial ó mecánico, aumen^ 
tara el producto y la riqueza , abaratará los artí- 
culos de consumo con la concurrencia , y en re- 
sumen, todos facilitarán trabajo, consumos, goces 
y civilización al pueblo , é incremento los mas á 



» /■ 



la población; utilidades patentes que aun cuando 
regresaran á su patria , llevándose una parte de 
su capital adquirido con sus propios fondos é 
industria, no por eso dejarían de haber contri- 
buido al aumento de los capitales » industria y 
riqueza nacional. « El origen de la portentosa 
industria y prosperidad de la Gran-Bretaña , dioe 
el señor Florez Estrada, fue la buena acogida que 
dio la reyna Isabel al ejército de artesanos á quie- 
nes la persecución de Felipe II de España , hiio 
huir de Flandes y buscar en Inglaterra un asilo 
y una ocupación que encontraron y que fue mas 
útil a los naturales que se la dieron , que á los 
estrangeros que la buscaron. Así es que desde 
entonces el estrangero en Inglaterra es mas pro- 
tegido por las leyes que en ninguna otra nación 
de Europa. » « Guando ocurrió la revocación del 
edicto de Nantes, afirma el mismo autor, la reyna 
de Suecia , Cristina , dijo que Luis XIV se habia 
cortado el brazo izquierdo con su brazo derecho. 
El gran Federico , aludiendo á los Franceses que 
emigraron con este motivo y que se establecieron 
en Prusia , dice que antes de la llegada de los 
Franceses no se hacian sombreros , ni medias , ni 
sargas , ni ninguna tela de lana al telar , y que la 
industria de los Franceses enriqueció á su país de 
todas las fábricas, no solo de los primeros consu- 
mos , sino de las de lujo , y en una palabra , ase- 
gura este principe filósofo, que Berlin tuvo desde 
entonces plateros, joyeros, relojeros y escultores 



348 

en la capital y en el campo , tabaco y fruto» es- 
celentes cu tierras arenosas , que con el beneficio 
que les dio esta gente industriosa, se convirtieron 
en huertas amenas y deliciosos jardines. 






349 



(vm) 



De la benéfica influencia del comercio libre, y 
i funestas consecuencias del sistema prohi- 
bitivo. 



Desarrollados todos los gérmenes y elementos 
de la riqueza pública en el interior de un Estado, 
se llega como por una consecuencia precisa, al 
brillante resultado del comercio del cambio es- 
terior, sin cuyo fin y objeto los esfuerzos de las 
sociedades serian sino del todo estériles , á lo 
menos parásitos, y estacionarios los adelantos de 
su civilización. La disminución de los salarios , 
el entorpecimiento de la industria , la parálisis 
de la agricultura y el comercio interior , la mi- 
seria, la desmoralización y barbarie son el premio 
y las consecuencias que la providencia ba decre- 
tado á las sociedades cuya legislación y princi- 
pios administrativos tienden á aislarse , cuando 
por un necio orgullo y temeraria ceguedad , se 
encaminan al triste y mezquino sistema de alejar 
desdeñosamente de sus puertos con medidas 
probibitivas y tarifas exorbitantes la benéfica y 
vivificante concurrencia de todos los pueblos de 
la tierra , reduciéndose á las relaciones forzadas 
y monótonas del interior , que ni pueden ser tan 




35o 

numerosas y variadas entre sí, ni dejar con mu- 
cho las utilidades y ventajas que brindan el trá- 
fico y activo cambio practicado entre diversas 
naciones, cuya concurrencia hace estraer los 
productos de la tierra , abarata los artículos, cria 
nuevas necesidades, aumenta los consumos y 
avivándose las empresas agrícolas é industriales, 
acrecéntan el valor de las tierras , dan trabajo 
á las masas y multiplican los derechos del fisco; 
así es que por una feliz conbinacion, que no 
puede menos que dimanar de la inmensa sabi- 
duría del supremo autor que todo lo ha creado, 
los pueblos mas aislados y de las regiones mas 
remotas y estrañas , vienen á aproximarse , au- 
xiliarse y ligar mutuamente, y en fuerza del ma- 
ravilloso sistema de las permutas, facilitándose 
las travesías de inmensos occéanos , el Chino , el 
Inglés y el Mexicano dándose la mano se rozan 
y estrechan , constituyendo por decirlo así , el 
, cosmopolitismo de los pueblos , resultando, del 
trato de todos una sola , grande y magesjtuosa 
sociedad, útil y conveniente en el mas alto grado 
á la civilización y adelantos recíprocos de las di- 
, versas regiones de la tiei$a j y por una consecuen- 
cia necesaria el grado de la cultura y bienestar 
de- las naciones , el poder y riqueza de sus go- 
biernos es proporcionado , no á la mayor ó me- 
nor estension de su territorio , número de sus 
habitantes y elementos materiales , sino á sus 
mayores ó menores relaciones y actividad de su 



35 1 

comercio citerior ; de otro modo ¿ como era po- 
sible que los Inglese! , Holandeses , Alemanes 9 
Rusos y aun los Anglo-americanos hubieran po- 
dido jamas rivalizar con los Italianos, Españoles, 
Portugueses f Turcos y otros pueblos (sin meter 
en cuenta las diversas naciones de los litorales 
de África y Asia) que gozando de benignos climas, 
y disfrutando de ricas y valiosas producciones , 
yacen atrasados , y sin comercio é industria en 
general embrutecidas las masas» é influidos y 
agobiados sus gobiernos por el pesado yugo de 
la política de unas cuantas potencias que se titujan 
grandes? 
Desgraciadamente el magnifico pais de México» 

• aislado desde la remota antigüedad , y reducido 

• después de su injusta oonquista á este rigor tirano, 
sujeto por sus intolerantes dominadores al mas 
estrio to sistema prohibitivo» no solamente perdió 
el tiempo en la carrera de la civilización» progre- 

, siva por todas partes desde aquella época (escepto 
en España que retrogradó ) » sino que al verificar 
su emancipación tardía é impulsada por las cir- 
cunstancias» no era posible á pesar de sus gérme- 
nes , despojarse de un golpe de las preocupacio- 
nes y los mas dejos vicios de una administración 
y legislación monstruosa» tratadas con todas las 
. bizarrías de los principios góticos» feudales y mo- 
nacales del siglo décimo quinta» á causa de que 
los hábitos suelen ejercer sobre los espíritus una 
especio de tiranía que los mantiene en la serví- 






35a 

¿timbre , é impide hacer nao de la razón , que 
en materias de mejoras es la guía mas segara 
que el ejemplo , por mucho que lo autorizen las 
costumbres y el tiempo ; y aunque los Mexica*- 
nos anuentes á los principios de la independencia 
y libertad , abrieron sus puertos al comercio es- 
trangcro invitando á las naciones al tráfico, bien- 
sea por el imperio dé la costumbre y arraigadas 
preocupaciones del sistema colonial , ó por la 
inesperiencia , falta de recursos y atrasos consi- 
guientes a la guerra destructora auüque gloriosa 
por sus resultados , de once años , y la salida de 
inmensos capitales , no han franqueado y esten- 
dido como debieran su comercio esterior, adop- 
tando él sencillo espediente de una tarifa módica 
y constante en los derechos de importación , un 
' regular y Unieo sistema de aduanas á la entibada 
de los puertos , aboliendo fuera de ellos las tra- 
bas y vejaciones con que á cada paso tropieza el 
traficante en los diferentes puntos que atraviesa, 
y en resumen , un abandono completo , racional 
y parcial del sistema prohibitivo , cuya versati- 
lidad en los aranceles y escesivos derechos y pro- 
hibiciones , aumentando el comercio clandestino 
y la desmoralización , embarazan la civilización, 
los consumos y goces del pueblo, sin acrecentar 
las rentas públicas ; pero como por todas partes, 
y especialmente en el círculo estrecho de las 
asociaciones nacientes, la esperiencia jes la maes- 
tra de las acciones de los hombres , escudados 



» 



S5S 

ooo ella en lo de adelante nuestros legisladores i 
©t de esperarse otra* medidas mae francas y gé& 
aerone, que consultando fes málimaÉfe fe <H¿ 
fioll alenda de fe economía política ^J|m é*U 
geaofet y necesidades de los pueblos , atraigan ú 
tmatetaio de cambio eco loa menos gravátnentft 
^ol&tet , eonbinando fea conveniencias y como* 
¿Matos de loa comerciantes , y las neoesidadél 
de fe mayoría de fe oaoioo sin perjudicar fe iüi 
duttrtfe Interior} persuadiéndose que fe verdedetft 
base del comercio Kbrb activo ; cbfafcfste en } adfr 
rtitir á todwratte fe tídoeurrenefe y proporcfc* 
Mar oda fe tobaja de loa derechoa mayores eonW 
moa, y tfde lo que ae deja de percibir por lo pronto 
útí el *mas que eo apariencia , puesto que siendo 
ftiJtyOttM 1 lói eófesumos, aeran proporcionado! 
«upeflatauodatítemente loa derecho* de enurfcdtfi 
rtóogtébdbie ademaa el fruto de fe acumufecfofc 
de capiteles, fe disminuóioú del contrabando 'jf 
delmortfliisacion , que de otro modo ea coni'O 
Imposible evitar y reprimir , aun suponiéndote 
en vigor leyea penales, insignificantes á la verdaíé 
cuando hacen una violencia demasiado abaoltftl 
i fe naturales» del hombre, sietapT<e dispuesta 
á tAudltfe* y vengarse del despotismo 1 del legisla* 
d«r, bien por el crimen que ea una reacción vtó*. 
lenta i bien por la corrupción que es una prtí- 
tettacioH Itenta y sucesiva de la at^trariedad^ 
la ityjttkticffe ■: por fcstn es qntf ai tratarse de lís 
aduanas', cti lias Mf»OsMorie* que afectan db 



354 

alguna manera 4 la libertad y á I09 hombres, CQfao 
ton todas las que tienden al sistema de prohibí- 
cionea^fefrep concurrir á la par una estrepaa 
circu^Ppcioa y las mas discretas precauciones, 
particularmente en un país regido por institucio- 
nes liberales, i fin de que. las medidas legistajiyas 
np. sean abs^lptas y eviten poner ^a ridículo ¿1 
legislador y. £ los magis^ado^, ,« Ut\ sfctcm* 
rctstric(;iyo apiolo disminuye Jp producción, diqe 
q\ s^ftor Flores Esí^da , haciendo que el trabajo 
y 4 el papital 8^ jenipl^en en ^mo^.n^4pffs;prodn(> 
tifos q^e lo serian aquellos en qu*Mj$#mplea$en f 
s¿ ftiese libre ; .e^<?pmpiy;io, sino privando ala 
¿#du$tría de puchos brazos , cuales serian lo* 
penalistas y qqnfxabandistas que cria el , toisn^o 
sistema. Üq pómputo exacto, d?<la riqjj£$a <jpe 
podían producir estas dos clases que son ,p^4ictaB 
para ]a industria,; y otro del impprte, dp. Jos pro- 
ductos e$trangeros recargaos que se ipfcroduci- 
¿fcn si el comercio fuese libre , haría patente k> 
absurdo del sistema ; pero no son menos; fi^nestos 
los males relativos á la producción Je Ja ri^p^za, 
los que causa ¿ la moral . Poniendo en cobradle - 
cion.el interés del individuo con el dfi la >pq}edad, 
sacrifica innumerables víctimas á un cp'ipea ima- 
ginario 5 impone un castigo por dirigir el capital 
¿cia los canales mas productivos ; infama ai 
hombre industrioso ; detiene, la activids^l; parar 
liza la circulación de la riqueza y empobrece Ja 
nación. Desde el momenta en que los delitos 



156 . £ 

son obra de la ley, la moral no tiene basertobre 
que establecer sus reglas» ni apoyo sobre que 
fundar sus juicios. » 

lias inconsideradas prohibiciones y escesivetf 
derechos no pueden traer el resultado de trans-r 
portar la producción de lo que se recibe , en 
cambio da una cantidad, proporcionada á, loa 
productor naturales del país , ni el fomento di- 
recto de .la industria interior , que consiste y tM 
triba en conbinaciones de otra naturaleza; lo 
que hacen es limitar los consumos é imposibili- 
tar que el pueblo se vista y adquiera otros goces 
y necesidades que lo estimulen al trabajo, redu-i 
oiépdose por una regla de proporción , la espor« 
tacion y la ocupación de las masas menos acpmoH 
dadas j por el contrario se da vuelo > ó hablando 
con propiedad , se protegen el contrabando , la 
desmoralización y la miseria por los. mismos; m$-> 
dios con que se pretende conseguir otros rest|]l-<i 
tados. Es pues pernicioso y nocivo el sistema 
prohibitivo, y si son funestos al orden social y A 
las mejoras de una nación , las escesivas prohiH 
bidones y derechos! no lo son menos la con ti-, 
nuacion de aduanas y repetidas visitas y registro» 
en el interior y fuera de los muros de los puertos., 
«¿Quién hay que no vea, dice el autor de la Eco^ 
nomia política tantas veces citado , las ventaja» 
del establecimiento de un mercado ó de un,a 
feria para facilitar la circulación de las riquezas 
y promover la industria ? Sin embargo el sistema 



É« 356 
fcntario y él espíritu: fiscal , como si pu- 
diese resultar uü grave perjuicio á la sociedad 9 
de que los habitantes de un país gozasen de lee 
libertad de reunirse en los sitios que creyesen 
mas á propósito para permutar les productos dé 
su trabajo , sin cuyos cambios lá industria dé txti 
país nó puede salir de un estado dé^ infancia , 
tiene dispuesto que los pueblos no gocen de eétík 
libertad , y el permiso de tener un mercado rió 
Se consigue sino á costa de muchas vejaciones , 
tiempo, dinero y favor. Una buena teoría ápoyádi 
en la experiencia de los males espantosos que 
produjeron tan absurdas disposiciones , promul- 
gadas en tiempo en que en toda la Europa no sé 
tenia idea alguna de la ciencia que trata dé la 
fortuna de las naciones , dicta que los gobiernos 
se apresuran á remediarlos , sin cuya circunstan- 
cia no es posible que la industria prospere , que 
las naciones sean poderosas y que Se formé una 
renta pública con que hacer frente á las cargas 
publicas del Estado. El gobierno no tiene que 
hacer mas que destruir los obstáculos ; todo lo 
demás ha de ser obra del interés individual. Sus 
funciones en lo relativo á la industria, después dé 
conceder libertad á los pueblos y á los indivi- 
duos de ejercer la profesión 6 trabajo que mas 
les acomode , y de reunirse en los sitios y cHas 
que nías les convenga para hacer sus permutas , 
deben limitarse á abolir los ruinosos reglamentos 
del sistema feudal , que detienen la circulación 



35 7 
de la riqueza, y que violan el derecho de propie- 
dad, como soq los tauteos, las posturas , los mo- 
nopolios , los privilegios (y nosotros añadimos 
las vejaciones de las aduanas iuternas, las alcaba- 
las y los derechos de consumos inventados y 
plantificados últimamente en la república ) y 
cuanto impide la ubre concurrencia de produc- 
tores y compradores con el objeto de arrancar 
al trabajador una parte del producto de sus 
faenas. » 

Entre otros muchos datos que se citan en Eu- 
ropa y ponen en evidencia el inmenso perjuicio 
que las crecidas tarifas y arránceles versátiles han 
inferido al pueblo mexicano y á su gobierno , 
debe llamar la atención de sus legisladores y 
abrir los ojos á la nación el siguiente hecho. En 
la cuestión que se debatió en el Parlamento bri- 
tánico en el mes de mayo de i83o sobre los ne- 
gocios de América , se probó que el Brasil con 
una población de cuatro millones , casi la mitad 
de esclavos, cuyos derechos de entrada son de 
i5 p. % del valor de las mercancías, se importan 
comunmente todos los años solo en mercancías 
inglesas, el valor de seis millones de libras ester- 
linas (importando cada libra como todos los 
instruidos saben 5 pesos) , al paso que en Mé- 
xico con una población probablemente de mas 
de ocho millones de habitantes libres , según los 
registros de las aduanas inglesas manifestadas en 
aquel acto , no recibía, ¡qué proporción tan dt- 






331 

gradante y vergonzosa I siao cuatro cientas mil 
libras. Pero esto es todavía poco cuando se refi#- 
«done por el hombre de Estado pensador, amigo 
de la humanidad y amante de la civilización y 
honor de su patria , que los Estados-Unidos con 
nn tercio mas de población que México , y tam- 
bién con cerca de dos millones de esclavos é 
islotas sin derechos ni goces sociales , consumé 
anualmente en solo mercancías inglesas , según 
los estadistas anglo-americanos , el inmenso va- 
lor de treinta y seis millones de libras , debido á 
la libertad de su comercio , á la mediocridad de 
sus derechos, á la civilización y actividad de 
aquella bien gobernada nación , y sobre todo al 
arreglo y buen orden de sus aduanas, y á no tener 
(jomo nosotros á imitación de España , esa línea 
de aduanas interiores que semejantes á una plaga 
desoladora, destruyen y aniquilan con sus repe- 
tidas vejaciones, inquisiciones, registros y mani- 
pulaciones al comerciante y á las mercancías, esa 
sentina de depredaciones , fraudes, vicios , atro- 
pellamientos y violaciones de la libertad indivi- 
dual y de la propiedad , sostenidas con mengua 
de una nación humana y generosa que debería 
invocar en masa, con arreglo al derecho de peti- 
ción , la abolición de un ejercito de ociosos y 
estafadores, que en general se prostituyen y ven- 
den caros los servicios que les prescribe una po- 
lítica insana , que debe desaparecer del suelo de 
una nación libre que aspira á la cultura y civili- 



"i 

zacion. En el afortunado país del norte América, 
en Francia y otras naciones , luego que el mcr » 
cader comprueba sus efectos y ajusta el pago de 
sus derechos con arreglo á las formalidades de 
las aduanas litorales y fronterizas , es libre para 
circular y atravesar por todas partes con sus 
mercancías y venderlas donde mas le convenga 
y se le antoje , sin que ninguna autoridad ó indi- 
viduo tenga el derecho de registrarlo , embara- 
zarle y cuestionarle cosa alguna; mientras que en 
México no se siga igual conducta, y se estío gan 
esas tramoyas y turbas de zánganos , el comercio 
interior y esterior no florecerán, y ni la moral 
pública ni la libertad individual brillaran. 

« La libertad dada al comercio, decia un sabio 
Español, citado por el autor de los Elementos 
de la ciencia de Hacienda, en un precioso in- 
forme dado al rey en 1801, que seguramente 
fue grande, si se atiende á la opresión en que se 
bailaba, abrió un camino que basta entonces ha- 
bía estado casi cerrado al común de los subditos : 
proporcionó á cada individuo la parte activa que 
quisiera tomar en los negocios, y dio un nuevo 
impulso de actividad que se estendio á toda la 
nación. » Y el virrey deN. E. conde de Revilla- 
gigedo « Empiezo, decia , asegurando la primera 
verdad muy interesante; y es la de que lejos de 

I haber decadencia , hay aumentos muy visibles 
en el comercio y felicidad de esle;reyno , com- 
parados los i3 años del comercio Ubre con los 



aptígwps de flotas* Aumentante .opda dia las tie^r 
das en esta capital y en las provincias; aumentase 
di número en la nueva clase de comerciantes , y 
seguramente no se aumentaría si esperimentácan 
perdidas en vez de ganancias; porque ni querrían 
subsistir en im tráfico destructor, ni podrían ha- 
cerlo aunque quisieran , porque en poco tiempo 
consumirían su corto caudal y escaso crédito. El 
que esta clase de comercio va cada dia en au- 
mento, es una verdad tan notoria que no se atre- 
verían á negarla los mismos que aseguran el 
comercio decaído. Ellos dicen que es escesivo el 
número de efectos que vienen, y que se han re- 
tirado de comerciar los sujetos de gruesos cau- 
dales. Con qpe es preciso que para dar giro y sa- 
lida á las existencias , se empleen muchos indi- 
viduos de corto caudal. » 

La isla de Cuba, que ahora 4o años necesitaba 
de millón y medio de pesos que le iban de Mé- 
xico ( de ese pías opulento que se quiere hacer re- 
trogradar con medidas prohibitivas, y en otras 
épocas, aunque con monopolios y esclavitud, 
vivificaba con sus riquezas á casi toda la Amé- 
rica con sus situados ) gracias i su comercio libfe, 
al establecimiento de sociedades patrióticas , al 
domicilio de estrangeros que se han dedicado y 
fomentado la agricultura y el comercio, y a la 
rebaja de sus derechos de importación, cuyo mí- 
nimum es de 3 a i3 p. %, y el maximun de ai 
¿27, según los d?tosde su estadística formada en 



i8¡vjr «i flWvlmiMlo de iu oomtreio ftte íwn 
luado á 3o millonea de peaos concurriendo en 
ausfuertoi i84i embarcaciones entr antes, y ifl4í 
salientes, din entrar en cuenta las muebas da ea- 
botage. El monto de iui importaciones, según 
los registros de sus aduanan en aquella ¿poca, os» 
candió á la «urna de 1 7*35«,854 peso», y el de raí 
esportacione* i * 4**88, 139 pesos, figurando loé 
produelo» indígena» el ?alor de 10,7^4,677 
pesos. Á*i en que una illa que basta el afto de 
1 778 dependió en cierta manera de México, 
puerto que de allí recibía los medios de subáis» 
tenoia, no solamente en dinero sino en gante», 
eon una pablaoion de 7 3o, 53* almas, de las oua» 
les son toas de un tereio de esclavos, por la aeti* 
vidad de su comercio, euenta oon una renta 
anual de 8,4691973 pesos, oon los que no sola 
puede baoer frente á sus gastos interiores, j 
mantener una marina floreciente que nos bostl» 
Uia, sino que auxilia á su metrópoli oon cantU 
dadee considerables que nos perjudican y se con- 
vierten contra nosotros , ademas de haberle mi* 
nistrado en un corto periodo, 9) fragatas, 7 pa* 
quitóles, 1 4 goletas y 99 buques pequeños ¡ a** 
«üios de importancia que «eoesamamente irán en 
Aumento á consecuencia de los progresos asom» 
brosos* de una isla considerada ya en el mundo 
oomeroial, oon mengua de los Estados ameri- 
canos , después de los Estados-Unidos , aome el 
primero y mas rico mercado de América, debido 



t 

ledo á k estension y movimiento de sus negocios 
mercantiles» 

£1 sistema prohibitivo fae, ó á lo menos pre- 
tendió ser llevado á un rigor estnemo en la repú- 
blica, en los aciagos años de desatinos y desór- 
denes de 1828 y 1839 : la actual ilustrada admi- 
nistración, sin embargo de no contar con la in- 
fluencia necesaria y la mayoría de las cámaras de 
aquella época, ha contribuido á su disminución 
temporal, sin duda escandalizada de unas leyes 
tiránicas y per judicialísimas , fraguadas por el 
interés individual» el egoísmo é inspiraciones de 
algunos individuos, que escandalosamente sor- 
prendieron á los buenos , diputados, y al fin in- 
tentaron prohibir el aguardiente de uva, sin tener 
ni viñas ni destilaciones en corriente, y solo por- 
que dos propietarios del interior poseían escasa- 
mente este artículo de inmenso consumo, cuyo 
uso por nocivo que sea, no es posible destruir en 
un dia, y mucho menos obligar pedantemente á 
las gentes á proveerse incontinenti del impuro y 
mal sacado de caña-miel j igual disposición re- 
cayó á las mantas de algodón, sin contar con te* 
lares y fábricas en corriente de estos efectos, y 
en una palabra, se pretendió en medio' de las 
inas tristes circunstancias, y cuando la miseria 
estaba en auge, y las leyes hablan perdido todo 
su vigor ademas de un imposible, despojar de un 
golpe á una administración no muy económica y 
menestecosa, quisa, dé millón y medio de pesos, 



que habrían rendido los derechos de entrada da 

estos artículos (que al lia se introdujeron sin pa- 
garlos como era fácil preveer), con cuya canti- 
dad se hubieran podido cubrir los dividendos y 
réditos del empréstito inglés, que por no haberse 
pagado, se ha disfamado á ta nación sin culpa 
suya , por unos cuantos Mexicanos indignos de 
regir á un pueblo grande y pundonoroso, y evi- 
tado el empeño tan ruinoso como vergonzoso que 
se hizo de las rentas duanales. ¡ Mexicanos, exa- 
minad con escrupuloso cuidado las inclina- 
ciones y cualidades de las personas que elegís, 
para que os representen y defiendan vuestros de- 
rechos é intereses con honor y probidad, olvidán- 
dose si es posible de los suyos 1 \ Exigidles ga- 
rantías en el cumplimiento de sus deberes, y de- 
mandadles cuenta de su buena ó mala con- 
ducta, para premiarlos ó reprobar el bien ó el 
mal que hayan hecho ó dejado de hacer á la pa- 
tria y á vuestro bienestar I 

n Las leyes prohihitivas, dice el autor de los 
Kleini-ntas do Hacienda citado, que impiden la 
franca entrada y salida de los frutos y manufactu- 
ras con el fin de animar la industria propia , la 
perjudican ; porque , como decia el sabio conde 
de Cabarrus, quitan el estímulo de la concurren- 
cia que la conduce á la perfección. Después de 
haber impuesto un derecho de 10 á i5 pesos por 
ciento sobre los géneros estrangeros , adema del 
recargo que les causa el transporte y demás gas- 



tfef 'si na bastaeáto á lat ftbricbs nacionales qus 
timen á su ¿avor muchas veces la equidad en los 
crudos, como en la lana y seda; si estas coa tan* 
tas ventajas no prosperan , es seguro que las pro- 
hibiciones no las harán prosperar; antes bien solo 
servirán para que mediante la suposición de sellos 
y plomos, los fabricantes hagan el monopolio del 
contrabando, y contentos con está ganancia cuan- 
tiosa que encubrirán con algunas producciones 
ricas , no cuiden de multiplicarlas. En una pala* 
bra , servirán para mantener las fábricas en un 
estado de infancia y de ruina , las mismas provi- 
dencias que el gobierno dirije á su prosperidad. » 
Se aleg» muchas veces por los partidarios del 
sistema mercantil caduco 9 que las restricciones 
del comercio esterior impiden en parte la salida 
del numerario; pero aun suponiendo que este 
error, debatido ya victoriosamente por casi todos 
los economistas mas clásicos, fuese cierto en las 
regiones donde no se cosechan los metales precio- 
sos , en uñ país casi esclusivamente minero como 
lo es México , el dinero es y debe considerarse 
como cualquier otro producto de la tierra , y así 
como seria pernicioso á la industria agrícola poner 
trabas á la esportacion , por ejemplo de la grana 
ó el algodón , por cuanto decaería su cultivo , y 
vendrían á abatirse ó disminuirían su precio , lo 
sera también con respecto al oro y la plata que , 
si no se favorece la estraccion , bajaría del signo 
de su valor y haría subir el precio de los demás 



efectos de consumo en perjuicio de la masa de lu 
población. « E.as naciones mas comerciantes, dice 
Hume , eslan aun muy celosas con respecto á la 
balanza del comercio , temiendo que el oro y la 
plata las abandonen ; pero este temor no tiene 
ningnu fundamento. Mientras baya bombrcs é 
industria en una nación , yo por mí no creo mas 
que se puedan agotar sus rios y fuentes , que su 
dinero; cuidemos pues de conservarla población 
y la industria , y no dudemos de que la nación 
tendrá todo el dinero que necesita. » 

En Méiico es verdad que no hay toda la indus- 
tria necesaria , y por eso creíamos antes que la 
balanza de su comercio era sumamente desventa- 
josa; mas convencidos ahora de los adelantos que 
hará la agricultura, luego que se estieodany favo- 
rezcan el cultivo de ciertos ramos, y con la aber- 
tura de caminos y el uso de los canales fluviales , 
se faciliten las esportaciones de los productos 
territoriales, y particularmente los artículos colo- 
niales que evidentemente fomentará la acción 
activa del comercio libre, en tal caso la República 
no debe tener ningún motivo de temor , ni per- 
judicarse con la salida del dinero. « La esportacion 
del dinero que trae en retorno otras mercancias 
á nn país , tuce el autor del Curso de economía 
política, es verdaderamente un consumo produc- 
tivo , que aunque por el pronto ocasiona, como 
toda producción , la pérdida de un valor pro- 
duce otros mayores. El error de los que creen 



perjudicial la salida del dinero ó una balanza del 
comercio desfavorable , coosiste en que solo va- 
lúan la primitiva pérdida , y no cuentan coa e! 
valor que esta perdido , ó mejor diré , este con- 
sumo productivo trae en retorno. Su argumento 
se apoya en un fundamento igual al de uno que 
para hacemos creer que una fábrica , cuyos pro- 
ductos dejasen crecidas utilidades á su dueño, 
era perjudicial, calculase solo los gastos que este 
hiciese para comprar las primeras materias , y 
los salarios de los trabajadores en ella empleados, 
y no hiciese mérito del importe de los productos. » 
La Inglaterra , que es la nación mas industriosa 
y la que esporta mas productos , según afirma 
el mismo autor, está muy distante de tener una 
balanza favorable, y sin embargo es la mas mer- 
cantil y rica de Europa. Por sus datos presen- 
tados al Parlamento en 1801, resultó que en cien 
años el valor de los productos que esportó, esce- 
dio al de los productos estrangeros que introdujo 
en 3^8 millones de libras esterlinas, resultándote 
por año un residuo en dinero de casi tres mi- 
llones y medio de libras esterlinas. 

Por otra parte, el aislamiento á que nos con- 
denan loe abusos de las prohibiciones y pernicioso 
sistema de ese encadenamiento de aduanas fuera 
del litoral, no puede menos que mantenernos en 
la miseria y acarrearnos funestos resultados, y 
sobre todo refluir contra un pueblo atrasado , 
que concentrado y aislado ya por la naturaleza 





j hábitos de su posición mediterránea , y la leu- 
dencia de la política dominadora ejercida por 
siglos, si no se adoptan otras medidas en armonía 
con la independencia , libertad y rango de la 
nación , las preocupaciones y vicios del sistema 
colonial no se sacudirían , huiría ó se retardaria 
la civilización y el espíritu de industria, la pereza 
y la desidia, origen y fuente de todos los vicios, 
no se destruirían, y en último resultado, consti- 
tuyéndose la iuaccion y parálisis en el ánimo 
de una nación tan recomendable , y destinada 
á ocupar en el mundo político un eminente y 
alto rango, perdería mucho de su consideración 
é inllucnciu , y lejos de hacerse respetar y usar 
de sus derechos en toda plenitud, siendo evidente 
la marcha de todos los pueblos que la avecinan, 
vendría á ser el objeto del desprecio, humillación 
y dominio directo ó indirecto de la política es- 
trangera , poique es preciso desengañarnos, sin 
comercio activo, no hay civilización, ni riqueza, 
ni poder, y sin estas cosas las naciones modernas 
no puede u ejerced con honor sus verdaderos 
derechos de supremacía ni en el interior, ni es- 
teriormente , y por consiguiente no existen ni 
gozan sino de una independencia nominal , qui- 
mérica y especulativa. Ademas de estos males , 
México con una política estrecha en sus relaciones 
para con el resto del mundo culto, se espondria 
á correr el riesgo que aunque no es inmineute . 
■i es imposible, cual es que la raza indígena 




368 

nía» numerosa y demasiado preponderante e4 
los Estados de Yucatán , Chiapas, Oaxaca, Gho¿ 
lula, México i Mechuacan y Xalkco , sin abrirje 
los caminos de la ilustración, y lo* medios de iraé 
confundiendo y compactando , aüíiqué sea pan* 
latinamente, con los espedientes del rocfc, enlacé* 
y el contrapeso de la concurrencia , domicilié 
y radicación de lbs éfctraugero* ^e simpatiza ¿ 
eon nuestro color y faábitos , ;y al $& algunos Sé 
ligarían y vincularían opa ellos , podría «ser $u¿ 
gerida á suscitarnos males y querellas de dominad, 
é aspirad á influir incontinenti en los negocios 
de que en general eslía alejada en la actualidad 
y con razón por su abyecto estado :• repetimos 
nfm ¡este temo** es remoto , pero no despreciaba 
á la irisrta jperspicae de una adtoiniatratiton : tyfe 
debe tener ojos de Argos. ■ '*' 

Las fane&tas consecuencias del aislamiento son 
graves, y á proporción eligen repiedie* éfigáeés 
y muy diferentes á ios que se han seguido basta 
«hora , para hacer desaparecer por todos j los 
*nedios posibles d embrutecimiento y la inercia 
de lias masas, formar buetfá^ costumbres, inspirat 
¡amor a tos goces y al trabajó , sin los ¡ctiale* nú 
hkj ni puede haber awmén tu de población átÜ^ 
m ;bapi tales , n£> honor 9 m $dbie*no y ótden p&- 
*tblé*. Los qfUfc rigfen los 'destinos de Mérticó tío 
4ébea olvidar que tienen uá intfcres real y xmk 
<fbli^aCÍoti sagrada dc( aspirar á rivalizar en cuanto 
'oab£ 'en e^ta línen ^oéí "una nación Vecina ¿ «Jafe 



•aguo los cáloulbs mil exactos de los economistas- 
y estadistas ,■ duplica cada veinte y cinco aflos 
su riqueaa y población , siendo el motivo de tan 
asombrosos incrementos los efectos dé la ilus- 
traeiott del pueblo , la actividad de su industria 
y fgko de sus capitales , la libertad civil y la de 
comercio, y una suma aplicación á las mejoras 
sociales y al trabaje, y esto sin disfrutar ni de 
la dulama de nuestro clima r ni de la fertilidad 
y riqueaade nuestro suelo. * A pesar de la acti- 
vidad del número de sus habitantes, y de la 
ésfcebsion y fertilidad del suelo de Francia , esta 
nación , dice Destutt de Tracy , antes de su re- 
volución no podia pagar ni aán los gastos pre- 
cisos dé su administración' , y ¿sucho menos los 
que necesitaba para mantener su puesto entre 
las naciones; empieza la revolución y con ella 
todos los males imaginables ; y al mismo tiempo 
que la nación se despedaza por la guerra intestina/ 
sostiene una esterior contra toda la Europa , sin 
preparativos y sin medios tiHiemp o para hacerlos, 
los pueblos principales son devastados 6 redu- 
cidos á cenizas , otros saqueados por ladrones y 
por las tropas ; su comercio interior y esterior 
desaparecen ; pierde todas sus colonias y los 
hombres y tesoros que prodigó para recobrarlas; 
casi todo su numerario se estrajo por la emi- 
gración y el fatal sistema del papel moneda; por 
último, en circunstancias de una hambre espan- 
tosa tiene que mana tener catorce ejércitos á un 



3^o 

tiempo. Esto no obstante, en muy pocos años 
se aumenta su población y agricultura, y cuando 
la república se mudó con el imperio, sin sus co- 
lonias , sin comercio esterior y sin un momento 
de reposo, podia ja sobrellevar contribuciones 
mas crecidas que antes ; sus individuos gozaban, 
generalmente de mas comodidades; se hacían 
obras públicas de costos inmensos; sostenía todas 
estas Cargas sin necesidad de empréstitos; por 
último tenia un poder colosal , que nadie pudo 
resistir en el continente, y que sin la marina in- 
glesa hubiera subyugado á todo el globo. ¿Cual 
fue la causa que obró tan prodigiosos é incon- 
cebibles efectos? Una sola circunstancia, y fue 
que antes los mas de los trabajadores se empleaban 
en producir las riquezas que formaban las in- 
mensas rentas de los capitalistas ociosos , y estas 
se consumían en objetos de lujo , ó en asalariar 
jornaleros que se ocupaban en producir artí- 
culos que no se destinaban mas que á propiór-»- 
cionar goces escesivos á muy pocos individuos 
que eran dueños de casi toda la propiedad ter- 
ritorial ; pero con las reformas que se hicieron 
en la revolución, una parte de aquellas rentas 
pasó á manos del gobierno como contribuciones/ 
y la mayor parte pasó á la clase industriosa,. ha* 
hiendo por lo mismo pasado aquella riqueza á 
producir cosas necesarias y no lujo. Los que 
antes se ocupaban en hacer cosas de puro lujo y 
ostentación , se dedicaron á cosas de industria y 



t; 



3,. 

objetos de agricultura , y aun aquellos misma* 
que antes gozaban de inútiles productos se vieron 
obligados, para subsistir, á hacer otros servicios 
de que habiiÉ^ecesidad, haciéndose dependientes. 
En solo esto consiste el secreto de los prodigiosos 
recursos que halló la Francia en tan peligrosa 
y difícil crisis , como que este es el único modo 
de que se aprovechen fuerzas inmensas que se 
pierden sin qué se conozcan en los países en que 
solo prevalece el lujo. » 

Es pues uno de los deberes mas. esencial es de 
los Mexicanos el fomento del comercio libre, 
como : fuente de la actividad y movimiento de 
las empresas industriales , y una de las obliga- 
ciones primordiales de los encargados del poder 
el protegerlo y activarlo con leyes francas, fijas 
y equitativas de benéfica influencia y reciproci- 
dad mutua para los Mexicanos y los estrangeros; 
y si desde la época de la independencia hubieran 
desaparecido con este símbolo de una nueva era; 
los pirincipios del sistema de las restricciones y 
abusos de las aduanas, contándose con las dis- 
posiciones de la dócil nación para recibir las me- 
joras sociales, cuyos adelantos en el corto pe* 
riódo de diez años son patentes á la vista del 
hombre reflexivo que coteja las épocas, y haciendo 
juicios de coínparacioñ , mira al pueblo mejor 
y mas generalmente vestido y aseado , es seguro 
que Tá miseria , desnudez é inercia Serian ya casi 
enteramente desconocidas , y sin duda el rachtí- 



3? a 

Ibiento anual de comercia de 38 millones de pe- 
ios , tomado en dmas diplposo $iclo de la epodos} 
de la dominación , no solamente estaría ya ni- 
velado , á pesar de nuestras ioqv^i(^|pies , puesto 
que cpmp qu^eda sentado, no sq# las T^yoluciQuef 
las únicas calamidades que atrasan los pu^hlo$,sia,o 
la apatía y oinguuas. mejoras sociales para injip^tear 
la población á otros goces de utilidad pública, sino 
que probablemente hubiera sido progresivo» y 
guardada proporción , los 22 millones de efecto^ 
estrangerQs que entonce? necesitaban y consu- 
mían lop Mexicanos, no hubieran retrogradado, lo 
mismo, qo$ el producido anual de las aduanas , 
á pesar de H>s progresos del contrabando y de 
la estraqcion de tantos capitales , porque es tal 
la benéfica influencia y saludables efectos del 
comercio libre y sin trabas, que todo se suple 
con 1/» actividad de su libre acción. Para llegar a 
este feliz resultado y nivelarse á lo menos 99a el 
estado que tenia antes de la emancipación el 
movimiento del comercio de México , cí^stip^. 
del mas alto interés en la cual está compTQfl^f- 
tido todo el honor nacional, á fin de acredij^r 
con hechos patentes y verdades demo^ada^, el 
gran resultado , la utilidad y ventajas , no ifl^nw 
que la justicia de su independencia y libertad, y 
cerrar la hqca á sus adversarios, y detraetqr^ 
los le^isjadpres mexicanos comprometidos , por 
l«yres de honor , amor propia y delicadeza > qp 
tieqen ^af que dictar una, l^y que rebaje d? un? 



* 



3 7 3 
tercera parte Jos derechos de introducción, abo- 
lir las aduanas interiores y el ominoso y pesado 
derecho de la alcabala , desconocido en todos los 
paisesuultoi de Europa, y como asegura un autor 
antiguo español , rebatiéndolo desde su origen, 
por mas que se rebaje , si rio se estingue , ascen- 
derá siempre por las trabas , vejaciones y perjui- 
cios que infiere al comercio y al traficante , al 
esceso de un 3o p. °' en su cobro; disponiendo 
estas medidas de manera que lo que se cobra 
en las aduanas internas , y la fatal invención del 
5 p. % de consumo para los Estados, se recaude, 
así como los derechos de introducción en los 
puertos, y si se teme la introducción clandestina 
( que á causa de la rebaja de los aranceles al cabo 
debe disminuir, si es que no se destruye comple- 
tamente) que la misma ley adopte contra registros 
ó aduanas situadas en las fronteras del litoral acia 
las entradas de las gargantas déla cordillera, como 
por ejemplo , en la Hoya camino de Xalapa , en 
Maltrata via de Orizaba , y en otros puntos aná- 
logos en donde convendría percibir los derechos 
afectos á los Estados , á fia de simplificar mas el 
sistema , fin y objeto del espíritu y la ley del co- 
mercio libre. Con estas disposiciones el permiso 
de la introducción de todos los efectos y artículos 
prohibidos , imponiéndoles un derecho á su en- 
trada que los nivele en precio con los de nues- 
tras fabricas , las cuales en su estado infantil no 
deben ser csclusivas si se quiere que florezcan , 






s 7 4 

por cuanto monopolizadas es claro que- jamas 
prosperaran ni se perfecionaran; la continuación 
de los efectos de la ley de 10 de mayo de. 182 5 
que liberta a los artículos indígenas que se es- 
porten de toda contribución, y si es posible 
ofrecer recompensas á l^s esportaciones de las 
harinas, azucares, algodón, tabaco, arroz; lanas 
y otros nuevos productos como se verifica con 
algunos renglones en Fraacia , y en resumen , 
si el congreso general persevera , y sin dejarse 
influir de los intereses aislados y mezquinos de 
las localidades, deja como es justo, francos y abier- 
tos al comercio libre en el Atlántico , los puertos 
de Sisal, Campedtie, lagunade Términos, Tabasco, 
Goazacoalco f á^p^íoapan ó Al varado, Tuxpan, 
Tampico, Sototanapina, Matamoros y Galvezton 
ó Matagorda, habilitando todos los menores in- 
termedios para el tráfico del cabotage , como el 
medio mas eficaz para poblar las riberas lil orales 
y crear marineros. En el Pacífico, los de Hua- 
tulco , Siguantanejo , Manzanillo , Navidad, San 
Blas mudandp la población á las márgenes del 
rio Tololotlan , Mazatlan , Gu&ymas , Paz y San 
Francisco de Timpanoyos , escitando á los Esta- 
dos interesados respectivos á la población formal 
de los que lo necesitan, declarando puertos fran- 
cos á Galvezton y Timpanoyos , aumentando log 
sueldos de los empleados de las aduanas é impo- 
niéndoles penas severas y positivas á los que 
falten al cumplimiento de sus obligaciones , las 



¿$f 5 
reatas de la República de 1 6 millonea de pésol 
en el corriente año , pasaran en breve al duplo , 
y cuando no , montaran á los so millones de las 
épocas anteriores ; los legisladores tendrán la 
gloria de avivar el comercio , resúscitár la agri- 
cultura é industria , y estimular la población in- 
duciéndola á la civilización y amor al trabajo, 
y México dichoso y rico, recobrando su antigua 
y bien merecida fama de opulencia , sé colocaría 
en el primer rango de las naciones de América. 
«Las causas de la prosperidad de la industria en 
la Gran-Bretaña, dice Smith, son aquella libertad 
de comercio qué á pesar de nuestras restricciones 
es igual ó tal vez superior á la que goza cualquier 
otro país del mundo; aquella facultad de es poi> 
tar sin i repuesto alguno casi todos, los productos 
de la industria doméstica , cualquiera que sea 
su destino, y lo que es mas importante, aquella 
libertad ilimitada de trasportarlos desde un es- 
tremo del reyno al otro sin que el individuo que 
los trasporta se obligue á dar ninguna cuenta 
ni razón , y sin que tenga que presentarlos en 
ninguna oficina, ni ¿pie se haga la menor ins- 
pección de lo que conduce, ni la mas ligera 
pregunta. » 

Todos los admirables aumentos de riqueza, 
civilización , industria , goces y poder de los In- 
gleses , y los asombrosos progresos de los Anglo- 
americanos, han consistido en las franquicias 
que sus sabios administradores han acordado á 



la libertad y éstebsioa de su pomercio, y oon 
esto maravilloso espediente los Estados» Unidos 
sin tener minas, ai muchos de los artículos y 
producciones de que nosotros abundamos , ppr 
la actividad de su industria y comercio , aquella 
nación afortunada que México debe tomar por 
modelo con noble emulación , es ya considerada 
como una de las grandes asociaciones políticas del 
mundo civilizado. Por la esportacion que hizo 
esta nación hábil y laboriosa en 1829 , se prueba 
cuanto los productos obtenidos por el trabajo del 
hombre y la libertad de comercio, son superiores á 
los productos espontáneos de la tierra, por es tensa 
y feraz que sea. En el documento oficial de 
aquellos Estados consta se esportáron al estran- 
gero en productos de agricultura , trigo , harina 
y galletas, el valor de 5,972,930 pesos ; en mair, 
974,535 pesos ; cebada y otros granos» 30,079 pe- 
sos; papas, 201,100 pesos; frutas, i5,g58 pesos; 
arroz, a,5i4»370 pesos; lino, u3,o4o pesos; 
lúculo, 6,917 pesos; azúcar en bruto, 3,*8g 
pesos En producciones espontaneas de pesquería, 
1,817,100 peso»; en pieles, maderas, resina» y 
potasa de cenizas, 3,o4o,858 pesos; en animales 
y productos de la agricultura rural , a, 563,291 
pesos. : total esportacion 49*453,443 pesos ; en 
cuyo documento figuran el Estado de la Liusia^p 
por el valor de 10,898,183 pesos , y el novísimo 
distrito de Golumbia el de 914,285 pesos. 
La esportacion de 1806 de Veracruz ascendió 



en productos agrícolas de grana, azúcar, añil, 
algodón , jalapa , vainilla , pimienta y otros artí- 
culos , á 6,5oo,ooo pesos empleando 4ig embar- 
caciones. En 1824, de los mismos por Al varado, 
4,og8,65o. Por Veracruz , 593,907 , empleando 
388 buqnes europeos y americanos, tomando 
por un término medio la esportacion anual de 22 
millones de metales preciosos en especies , y de 
los comunes , como cobre y estaño , puesto que 
estos artículos se deben considerar como produc- 
tos de la tierra, resulta el valor total, cuando las 
minas están en corriente, como parece en la actua- 
lidad, de esportacion el valor de 28 y */ 3 millones 
de pesos, sin entrar en cuenta las estracciones de 
los demás puertos habilitados del Atlántico, como 
Campeche , Laguna de Términos y Tampico , y 
San Blas , Mazatlan , Guaymas y el resto del 
Pacífico. El producido total de las rentas de la 
república del año pasado ascendió á 16 millones 
de pesos, y no dudamos vaticinar que en el cor- 
riente, restablecido como está el orden social, si 
se conserva aumentará á 19 millones. Si se reali- 
zan nuestras esperanzas sobre el comercio libre 
absoluto , si se abren los caminos y canales flu- 
viales que indicamos , y los Estados atlánticos 
fomentan su población y agricultura , no duda- 
mos asegurar que México vería acimentar á lo 
menos de un tercio su importación y esporta- 
ciones, su industria y sus rentas anuales, siendo 
trio á todos los amigos de la humanidad. 







378 

que el briljante producido de la minería apenas 
emplea en sus labores treinta mil operarios 
emancipados , y los productos de la agricultura, 
por reducidos que sean hasta ahora comparativa- 
mente á los de los Estados-Unidos , Brasil y la 
isla de Cuba, ellos son el fruto del cultivo de ma 
nos libres. 

El florecimiento y orden económico y admi- 
nistrativo del importante ramo de comercio , 
exigen imperiosamente á la vez un código y una 
corporación , qámara ó tribunal que los repre- 
sente, y administre en sus casos espedita justicia, 
á fin de suplir la falta que hacen á esta clase 
respetable de la sociedad, los estinguidos consu- 
lados, adoptando al efecto lo mejor de las orde - 
panzas de Bilbao y de las cámaras y tribunales 
de este comercio de Francia : la creación, de 
estas corporaciones compuestas, elegidas y reno- 
vadas periódicamente por los misrqos comer- 
ciantes reunidos sin mas intervención que una 
ley que lo? constituya , y la aprobación de los 
gobiernos del tribunal que se elija por ellos, sera 
de benéfica influencia y con ella el espíritu mer- 
cantil casi estinguido entre nosostros , avivaría 
el comercio y auxiliaría á la administración con 
sus conocimientos, sin dejar de ayudar y aun de 
habilitar el giro y las empresas mercantiles quf 
las corporaciones saben por su propio honor é 
interés impulsar; igualmente podría ocuparse en 
la redacción de un código de comercio razona- 



3 79 
ble. Coa esta medida teqdrémos estados exactos 
de los progresos , importaciones y esportaciones 
anuales del comercio; una escuela de este arte , para 
que la juventud se instruya en ella y pueda apli- 
car, auxiliada de los principios teóricos, los cono- 
cimientos á la práctica , y en una palabra , para 
conseguir que los hijos de los comerciantes sigan 
con este aliciente la carrera de sus padres. Para 
los gastos de oficina, la administración gratuita 
de esta corporación y el sostenimiento de la 
escuela ó liceo de comercio, dotada de maestros 
de todos los idiomas moderno? que se hablan en 
los países con quienes la república tiene ó¡ puede 
tener . relaciones , y profesores de las ciencias 
auxiliares y necesarias al comercio, que se ense- 
ñaran elementalmente , la misma ley deberá 
prevenir que los individuos de esta carrera se 
matriculen y registren anualmente , y al ejecu- 
tarlo contribuyan los individuos clasificados con- 
forme á la opinión de sus fortunas , con una mó- 
dica cotización : también seria útil que se exijiese 
legalmente á los corredores y agentes de plaza, 
un derecho de patente proporcionado á sus uti- 
lidades renovado todos los años, aplicada á igual 
objeto, y si hubiere sobrantes , con ellos y otros 
arbitrios que jel celo y laboriosidad de los comer- 
ciantes , reunidos en corporación facilitaran , se 
puede aspirar al establecimiento de un banco 
aviador de crédito, á la manera del que se ofrece 
por modelo en el ilustrado pueblo de Hamburgo, 



38b 

puesto qti|pÉtto» establecimientos contribuyen 
al impulso del comercio activo interior y es- 
terior. 

£1 objeto dé declarar puertos francos para el 
comercio de altura, á Galvézton éü Texas , y en 
la Garlifomia superior al de San Francisco dé 
Tim pan oyos, es dé una importancia tan grande, 
y de tanta trascendencia á lriM|§ft£os destinos é 
intereses mercantiles de Méüitíi', y á los ade- 
lantos generales de los dos ángulos estrenaos qué 
forman la barrera natural y deben constituir él 
antemural de la independencia é integridad de 
la república , qué por notorios los omitimos y 
dejamos sometidos á la alta consideración dé 
supremos poderes de lá Union para qué iú 
duría pese las razones y motivos congruentes <jüé 
íttilitatt en favor dé una medida que á la vez ase- 
guraría el sostenimiento de aquellas remotas regio- 
nes y los adelantos dé su población , riqueza y 
civilización , sin cuyos resultados su existencia es 
efímera , y siú fomentarlo* y activar el ttáfíco y 
comunicaciones entré las costa* de Xalisco, Siria- 
loa y Sonora, en lá pritíier guerra que sé áuscite 
á la república se le destacarán, porque es prééfeó 
convencernos, los paisés lejanos , desiertos y sfrti 
vida, no pueden sostenerse sino en fuerza de sus 
propíos recursos y una marina propófrnouad* y 
expeditiva que loa ptfóteja. Una escala dé transitó 
abierta á todas las embarcaciones de las naciones 
amigas ó neutrales que los abastezca dé tos artí- 



3fti 

culos de consumo necesarios para su subsistencia, 
y que estraigan sus productos ya para surtir sus 
tripulaciones , ya para conducirlos á los puntos 
que les convengan , serian los medios más efica- 
ces para hacer florecer la población, y la agricul- 
tura de aquellos países , y á la vez facilitar arbi- 
trios para cubrir los gastos de su administración ' 
local y el ejercicio y sosten de una escuadrilla 
sutil , no por los rendimientos de aduanas , que 
se deben desterrar de allí» sino por una contribuí 
cion territorial proporcionada á los adelaulQf 
<le la cultura y actividad de su CQmercip,, con e} 
cxjal y el tráfico del cabptage que resultará entre 
estos puertos y loa inmediatos, podramos uu.dÍ4 
aspirar 4 tener marina mercante, y cuando eti&ir 
venga, juques de guerra a lo» menos pa¿*a deferí 
dfir muestras postas» perseguir el contrabafldp, $ 
en, s^, c^sqs soft wr un* s^diewn UtQral y ¡KQta* 
ger, el, comercio, ?< 



+■* ...-■* 



38a 



(IX) 

De la utilidad de la abertura de los caminos 

y canales fluviales . 

Adoptado en principio y por sistema el fo- 
mento de la población de los valdios y puntos 
mas ventajosos fronterizos y litorales, se llega 
como por grados á las útiles empresas de fó 
construcción de los caminos mas cortos y có- 
mqdps, y abertura de los Canales fluviales, natu- 
rales paralelos á los parages mas frecuentados; 
con el objeto grandioso de animar la agricultura 
¿industria, y facilitar 4 el tráfico y comunicaciones 
interiores dando v impulso al comercio activo es- 
terior, sin cuyas disposiciones la riqueza y pro- 
ductos de los pueblos, no contribuyen sino muy 
limitadamente á la civilización y prosperidad 
pública. Convencidas de esta verdad, todas las 
naciones civilizadas y bien administradas , han 
reconocido como uno de sus deberes mas esen- 
ciales, la ejecución y escitacion de estas obras 
comunes al uso y provecho de toda la sociedad. 
Los Ingleses, los Franceses , los Alemanes, los 
Anglo-americanos y hasta los Rusos, que es uno 
de los pueblos mas atrasados de Europa, deben 
en la mayor parte sus asombrólos adelantos y 



383 

Tasto comercio á estas empresas. « Pedro el 
grande, afirma Storch, contribuyó mucho mas 
á la prosperidad de la Rusia facilitando ia nave- 
gación y comunicaciones interiores, que trasplan- 
tando á aquel país la industria y cultura de Eu- 
ropa. » Esta es la causa principal á que deben 
atribuirse los progresos que desde entonces hizo 
la industria, el comercio y aun la civilización y 
y riqueza de aquel imperio. 

El tráfico interior, el comercio de cabotage , 
los consumos y aun la civilización de un pueblo 
montaraz, poresplicarnos así, no puede vivificarse 
sino por el medio espeditivo de regulares ca- 
minos carreteros, y el aprovechamiento de la na- 
vegación de los rios ( que son los canales naturales 
á que nos referimos , persuadidos que los artife 
cíales en grande por ventajosos que sean, no pa- 
recen los mas adecuados á la Construcción geoló- 
gica de ciertos países escasos de población ), y por 
unaconsocueocia necesaria de la brevedad, facili- 
dad y economía con que se emprende el comercio 
interior y el cabotage, resulta el incremento del 
comercio esterior en grande, que consiste en la 
concurrencia del estrangero, y en el cambio 
del sobrante de las producciones de la tierra y 
efectos de la industria ¿ cambio tanto mas activo 
y ventajoso cuanto son fáciles y económicos los 
medios de conducirlos del interior á los mercados 
marítimos. «La prosperidad de un país, dice el 
señor Florez Estrada, no tanto depende de su 



384 
ventajosa situación, Je la salubridad de su clima 
y de la fertilidad de su suelo, cuanto de que se 
adopten las medidas que son á propósito para 
escitar los talentos á nuevas mejoras, ó para dar 
actividad y perseverancia á la industria, y por 
mejor decir, para destruir los obstáculos que la 
pueden mantener atrasada. El hombre eo todas 
partes tiene unos mismos estímulos naturales 
que le impelen á buscar su bienestar, y por lo 
mismo cuando una nación favorecida por la na- 
turaleza no es rica, tiene por necesidad leyes que 
impiden á sus habitantes ser industriosos. El deseo 
de todos los hombres de mejorar su suerte, sea 
rico ó pobre, desgraciado ó feliz, es el origen de 
todo cuanto opera el hombre, y el que le impele 
á ser industrioso, á monos que le contrarié alguna 
disposición del gobierno ó algún obstáculo na- 
tural. Este deseo equivale en el mundo moral á 
lo que en el físico la ley de la gravedad ; es el 
móvil que da impulso ai hombre, como la gra- 
vedad lo da á los cuerpos. » 

En México como por todas partes, la natura- 
leza ha repartido sus beneficios desproporciona- 
damente, pues en medio de una inmensa variedad 
de producciones valiosas, muchas de ellas pecu- 
liares á su fértil suelo por la diversidad de sus 
climas, carece de rios navegables en forma que 
penetren hasta el interior, y obstruida la nave- 
gación de los pocos que existen , por una serie do 
cordilleras de montañas la mayor parte 



~ 



385 
brosas, dificultan, pero no imposibilitan este gé- 
nero de comunicaciones; sin embargo, las creces 
de su población, civilización y riquezas consi- 
guientes á los beneficios de la libertad, reunidos 
á los constantes esfuerzos y perseverancia de un 
gobierno nacional ilustrado y emprendedor, lle- 
garan á vencer estos obstáculos, intentando y 
llevando al cabo ciertas obras, marcadas por la 
naturaleza en las abras y gargantas de la cordi- 
llera, que por algunos puntos se brindan enla- 
zándolas llanuras centrales interiores, con las ca- 
ñadas y vegas que giran algunos rios en las costas, 
proporcionan á costa de sacrificios y conatos, el 
encadenamiento y liga de los caminos interiores 
con los canales fluviales que se pueden reputar 
comunicaciones estertores, cuya empresa digna . 
de las meditaciones del hombre de Estado, no 
parece ser ni difícil ni costosa, y sus resultados 
serían de la mayor importancia y trascendencia á 
toda la república, por la brevedad y economía 
de tiempo y de gastos con que se traficaría desde 
el centro á los puertos, por conductos mas natu- 
rales y espeditos. «Para que los hombres consi- 
gan las ventajas de la división general del trabajo, 
dice el señor Florez Estrada , no basta que vivan 
reunidos en poblaciones mas ó menos grandes, es 
menester ademas que estas transmitan unas á 
otras sus respectivos productos; de otro modo 
su industria y población nunca harán progresos 
de importancia. Por favorables que sean las na- - 

a5 



V 



386 

tárales facultades productivas de un pueblo ó 
distrito, si la falta de caminos y. cágales imposi- 
bilitan, ó hacen difícil la exportación de sus pro • 
duelos, uq podra, cambiarlos por los de los otros 
pueblos y distritos, y su producción se limitará á 
la cantidad de los artículos que consuman los na- 
turales del pueblo, la que por necesidad sera 
siempre muy escasa. Cuando por medio de los 
cambios» la división del trabajo se hace común 
en la universal sociedad del género humano, el 
Chino trabajó para el Europeo y este para aquel, 
seguro, uño y otro de hallar un mercado en que 
poder permutar una parte de sus productos por 
, otros que desean, y de que su trabajo por este 
P medio tendrá una justa recompensa. » 

Los rios Papaloapan , y los de Tula y Panuco 
'que forman el de Tampico, abren la puerta á las 
■\ comunicaciones del Atlántico, y los rios de Za- 
•'f /. catula y Tololotlan, á las del Pacífico con ej centro 
. * ; en todos sentidos : estos rios caudalosos en la es- 
tación de las lluvias, pueden admitir hasta cierta 
r distancia de las llanuras internas, á lo menos dos 

tercios del año , embarcaciones de vapor, y toda 
la vida barcos chatos tirados á remolque ó por 
trenes de muías y caballos, conforme se estila en 
el Ródano, que es uno de los rios mas rápidos y 
corren tos os de Europa, y en diez horas se nave* 
gan mas de 6o leguas que desde Lyon se cuentan 
hasta Aviñon. Se indican estos canales naturales 
de preferencia á todos los recomendados : 



i°. porque girando paralelos coa las regiones cen- 
trales mas pobladas, cultivadas y consumidoras, 
es mas fácil y ventajoso ligar su navegación de 
5o á 6o leguas con los caminos que se constru- 
yan ; 2 o . porque son los que se aproximan á las 
abras de la cordillera intermedia , y entre ellos 
y las llanuras internas apenas hay de io á 12 
leguas; 3 o . porque descienden inmediatamente á 
las hondonadas que regularizan el curso de su 
navegación directa á barras abordables y puertos 
formados ; 4 o - porque sus márgenes superiores 
están pobladas, y en la parte inferior en general 
son habitadas, abundan de ganados para el tirage, 
y de bosques para la construcción y el combus- 
tible de las embarcaciones ; 5 o . porque su tráfico 
dará ser y vida al cabotage , elemento de la ma- 
rina, y la feracidad de las tierras que bañan y fer- 
tilizan atraerá la población, y el cultivo de todos 
los frutos coloniales susceptibles de esportaciou 
por la oportunidad de su conducción, y los des- 
cuajos y siembras contribuirán á purificar la at- 
mósfera y á la salubridad de las costas; 6 o . por- 
que el sistema mixto de caminos y canales flu- 
viales ligados que recomendamos, ahorrando 
tiempo, distancias y gastos, emplearía menos 
brazos, evitando la mortandad de los arrieros y 
la destrucción de las bestias de carga, en aten- 
ción á que la arriería convertida en carreteros 
se disminuirla y no tendría necesidad de pasar 
de las tierras sanas y templadas, de- 







388 

jando esta faena á las gentes aclimatadas, que re- 
cibirían los efectos del interior en el punto de 
embarque y desembarque de los tíos. 

Tan inapreciables ventajas y otras que se omi- 
ten en obvio de mayor difusión, no pueden menos 
que llamar la atención del alto gobierno , y es- 
citar el celo de los Estados interesados de Oaxaca 
y Cholula ó Puebla, de cuyo patriotismo y amor 
al bien público es de esperarse, que examinando 
el. terreno sepan apreciar y ejecutar un camino 
' trazado desde Teu tillan, al través dé la sierra de 
Teutitla por el pueblo de Güeguetenango, á salir 
ai Papaloapan ; y los de México , Querétaro. y 
Potosí (que denominaríamos Estado de Otomitas) 
y todos los internos , el de Tula aprovechándose 
del canal de Huehuetoca y la parte navegable 
del Tampico ; el mismo de México y la ciudad 
federal , el de Zacatuía , y finalmente todos tos 
astados centrales el uso y aprovechamiento de 
la navegación del Tololotlan hasta la ciudad de 
Guadalaxara y el puerto de San Blas. El gobierno 
de la Union no podra menos que proteger estas 
obras, sin perjuicio de las mejoras y conclusión 
del camino antiguo y frecuentado entre la capital 
y Veracruz, que conviene practicar prescindiendo 
de los intereses privados de la ciudad de Puebla, 
y con el objeto de aprovechar la navcgacion.de 
la laguna de Texcuco y canal en cuestión de 
Hueheguetoca porTeutihuacan, Otumba y llanos 
de A pan, á salir en derechura á Perote, evitando 



3é 9 

el paso penible , riesgoso y destemplado de Rio 
frío , sin despreciar el proyecto del ingeniero 
García Gonde, relativo á colocar columnas con 
inscripciones indicando las distancias y las alturas 
con respecto al nivel del mar, y adoptar sin es~ 
cepcion el plantío de líneas dobles de árboles 
adecuados á las calidades del terreno, conservación 
y nuevo plantio de los bosques que atraviesan 
los caminos, y el establecimiento general de alo- 
jamientos cómodos y seguros, no solamente para 
los viajeros, sino para la arriería y cargamentos \ 
al intento seria útil formar en todas las pobla- 
ciones y haciendas del tránsito, presidios urbanos 
y guarda-caminos encargados de su recompo- 
sición y reparos ,der cobro de péages, y de la 
policía y buen orden de las posadas y seguridad 
de los viajeros. La ejecución de este camino y 
el de la ciudad federal por Méchuacan hasta Co- 
lima, y de la misma ciudad los denominados de 
tierra adentro a salir á San Blas y Chihuahua , á 
la par de los mixtos qtié de un golpe de vista 
abrazan por todos los cuatro ángulos de la Repú- 
blica, los intereses de la confederación mexicana, 
engazándose con armonía ios de los Estados cen- 
trales ó alpinos con los occéanicos y atlánticos, 
serán los medios mas eficaces que el gobierno 
emplee, y tiene á su disposición para aumentar su 
población, impulsar la civilización y la industria- 
agrícola, y al fin aspirar á que las harinas y todos 
los productos del interior concurran en los mer- 



39° 
cados estrangeros, y en último análisis, convertir 
á México el país mas opulento y dichoso de h 
tierra y á la vez agrícola, minero y comerciante, 
y por consiguiente constituirlo de aislado é in- 
terno , en una potencia marítima. « Guando las 
mejora? territoriales, dice Say, aumentan los 
productos de la tierra, producen el mismo efecto 
que si se aumentase el territorio de la nación. 
Las carreteras, los caminos de travesía y los ca- 
nales de riego y de navegación , son los medios 
que iia gobierno tiene siempre á su disposición 
para fertilizar las provincias no bastante produc- 
tivas. La producción es siempre muy costosa y 
cara en una provincia que tiene que hacer mu- 
chos gastos para trasportar sus productos. Una 
conquista de esta naturaleza aumenta induda- 
blemente la fuerza de un Estado, al paso que 
una conquista lejana lo debilite casi siempre. » 

El actual camino de Oaxaca al Atlántico por 
Tehuacan , Orizaba y Górdova , no solamente es 
exótico por el rumbo que toma , sino pénible y 
costoso su tráfico por el rodeo de mas de 5o 
leguas, carestia de víveres y cabalgaduras, al paso 
que si se abre desde la ciudad de Oaxaca por 
Huiso, atravesando un ramo de la sierra por el 
rancho ó sitio del Capulin , á salir al pueblecito 
de Dondominguillo hasta Teutitlan del camino, 
no hay mas de 36 leguas , de regular terreno y 
sin otros inconvenientes que la subida suave de 
cosa de tres leguas al Capulin (país delicioso para 



& 



3^1 
formar una población) y cinco de bajada no es- 
cabrosa; el restó es bástante bonancible si se deja 
á un lado la cañada del rio de las Bueltas, y dirije 
el camino nuevo á la falda del grupito de colinas 
entre Cuica tlan y Quiotépec. Dos puentes, uno 
al llegar á Güicatlan y otro en Tecomahuaca, 
puntó por donde el rio que forma una de las 
principales cabeceras del Papaloapan , se va á 
precipitar cómo á tajo abierto , por el medio de 
la gran cordillera á salir á las llanuras inmensas 
de tierra caliente , y una que otra calzada, serian 
las obras mas costosas de este camino que ofrece 
ripio, cascajo y piedra por todo su tránsito. 

Teutitlan es una regular población situada al 
pié delá cordillera ó sierra deTeutila, intermedia 
entre las planicies longitudinales de Tehuacan , 
Tepeaca y Cholüla ó Puebla, y la cañada del rio 
Papaloapan; de este pueblo á Güegue te nango , 
colocado casi en la cima de la Sierra, se cuentan 
seis leguas de una cuesta aplanada de colinas 
tendidas , y según noticias probables , esta po- 
blación de indígenas, cuyo curato tiene otros siete 
pueblos con mas de veinte y cinco mil almas , 
no dista de Soyaltepec en línea recta mas que seis 
leguas ' ? este útilísimo pueblo es célebre por ser 
hasta allí el término de la navegación interior 
del Papaloapan desde Albarado. Así es que el 
nuevo camino desde Oaxaca hasta el canal na- 
tural de sus comunicaciones, apenas ascendería 
á 48 leguas , y aunque la sierra de Teutila pre- 



394 
aguadas y umbrales párá la arriería de carruages 
que abastecerían Tehuácah y lá Misteca inmedia- 
tos; resultando de todo esto inmensas comodida- 
des y ahorros al tráfico y á las comunicaciones del 
comercio á los Estados de Oaxaca y Cholula , y 
en particular á los fértiles distritos de Tehuacan , 
Tepeaca y la Misteca, que sin duda alguna darían 
un impulso decisivo á su agricultura é industria , 
pues sus harinas y aun las de Atlizco, y los cueros 
de la Misteca tendrían salida con los demag fru- 
tos que, como la seda, la viña, el lino y el cáñamo 
se emprenderán y trasportarán en carros hasta So- 
yaltepec, ó el parage mas cómodo del Papaloapan, 
desde donde en embarcaciones de vapor, ó en bar- 
cos planos correrían 5o o 6o leguas á Albarado , 
puesto que no cabe duda de la navegación sin 
obstáculos hasta este punto del rio , y si acaso 
existe alguno, sera vencible y de poca monta res- 
pecto de las grandes utilidades, ahorros y econo- 
mías que resultarán por un camino mixto y sus- 
ceptible de innumerables mejoras. « Un buen 
camino ó canal , por lo que respecta á facilitar el 
trasporte de las mercancías , dice el señor Florez 
Estrada con bastante juicio , es en realidad una 
máquina de las mas importantes para economizar 
el trabajo, abaratar los productos que se traen de 
otros puntos , dar mayor valor á los del pafs , 
multiplicar las permutas y acelerar la producción 
en todos los ramos de industria, cada una de las 
cuales ventajas es de la mayor importancia , y 



3g5 
todas ellas hacen que la facilidad de trasportar 
las mercancías equivalga á una mayor fertilidad 
de la tierra. Sin hablar de las ventajas incompa- 
rablemente mayores que resultan á los caminos 
con carriles de hierro , en los de carro se regula 
que bastan 3o caballos para tirar el peso que lle- 
van á lomo ciento. Se regula también que el gasto 
de mantener i o caballos (esto se aplica á las mu- 
las con mas razón por ser mas caras) de los 70 
que se ahorran con el caminó de ruedas, es sufi- 
ciente para conservarlo en mejor estado , por 
ultimo, se regula que cuatro carreteros, si viajan 
juntos , bastan para dirijir los carros en que vaya 
igual cantidad de mercancías, qué las que condu- 
cen á lomo 1 00 caballos asistidos por 20 azemile- 
rosj resultando de estos cálculos que el ahorro del 
costo de trasportar las mercancías en carro por 
un buen camino á trasportarlo á lomo de bestias 
por un camino de herradura , es con respecto á 
las bestias , de un 60 p. % , y con respecto á los 
tragineros , de un 80 p. %. » 

El camino que desde Oaxaca se dirije por la 
abra de la sierra de San Juan del estado y Jalla- 
catlan á salir á la cañada del rio de las Bueltas , 
ademas de ser mas largo y molesto , seria mas 
costoso que el de Huiso por la necesidad que ha- 
bría de abrir á pico las faldas de la montana de 
Basalto para evitar mas de sesenta veces el paso 
del rio. 

El que parece indicar el señor vice -gobernador 



3g6 
Ortigosa por Tecómahuaca, en el hecho de haber 
propuesto el reconocimiento de la navegación 
del rio Cuicatlan , navegación absolutamente im- 
posible desde aquel punto, porque precipitan-* 
dose el rio de una altura considerable entre la 
sierra , por una angostura eñ forma de raudal, 
es muy regular que forme también cascadas , j 
por consiguiente que aun vencidos ya estos obs- 
táculos, no se pueda utilizar la navegación hasta 
Soy al te pee, y aunque el camino que se cons- 
truyera al pié de la montaña inmediata á Tecó- 
mahuaca á salir á Tuztepec por Goy ula fuese mas 
corto , como la distancia que media hasta el punto 
de la navegación es mayor y tal vez de peor ter- 
reno , creemos preferible el trazado por Téutit- 
lan. 

Por los mismos motivos y otros fundamentos 
de mayor interés para Oaxaca, concebimos que 
el proyectado por el apreciable capitalista Guer- 
gue y otros patriotas oaxaqueños , seguramente 
estimulados por su juicioso vice - gobernador 
Ortigosa, seria mucho mas costoso y menos útil, si 
abierto por ejemplo desde el puerto de Huatulco, 
se dirigiese al través de la áspera cordillera que 
desde el valle de Mitla corre engrapada el dilatado 
espacio de cerca de 3o leguas hasta Villalta, y 
algo mas á Playa Vicente , á fin de aprovechar la 
navegación del rio Guaspala tributario del Papa- 
loapan , tanto por ser de mayor distancia como 
porque aquellos parages están enteramente des- 



poblados y por consiguiente faltos de recursos de 
Villalta en adelante j y las ventajas que ofrece el 
Güespala por lo que respecta á su navegación , 
quizá las brinda también con mas oportunidad el 
rio Tonto, que desciende deTeutila,y aproximán- 
dose cinco ó seis leguas de Güeguetenango acia 
su confluencia con el Papaloapán junto á Soyalte- 
pec , no seria difícil utilizar parte de su navega- 
ción á lo menos en canoas, y por este medio abre- 
viar ei camino que nos ocupa ; pero estos lauda- 
bles proyectos prueban cuando menos que en 
Oaxaca hay espíritu público y de empresa , que 
sus vecinos y gobierno se ocupan de las mejoras 
sociales y de uno de los negocios que mas les in- 
teresa , y una administración hábil y calculadora 
no podrá menos que sacar partido de uno de los 
Estados mas bien dispuestos por la genial dulzura 
y docilidad de sus habitantes hospitalarios , apli- 
cados á la agricultura y al comercio, inclinándo- 
los á preferir el camino y canal fluvial que reco- 
mendamos á los empresarios, persuadidos que es 
el mas oportuno , útil y conveniente en el mas 
alto grado al Estado de Oaxaca : i°. porque por 
la via que indicamos , el camino sera mas fácil , 
mas corto y por consiguiente mas útil y econó- 
mico en su ejecución y tránsito; 2 . porque com- 
promete y empeña los intereses de Puebla, y ha- 
brá mayor concurrencia de accionistas empresa- 
rios que faciliten el capital y los medios para 
verificar la obra con mas brevedad; 3 o . porque ha- 



3g8 

bria mayor movimiento ds comercio , y por con- 
siguiente las utilidades de los empresarios y. los 
medios para sostenerlo en buen estado, y propor- 
cionar los avios de Posadas y carruages por tierra 
y una. embarcación de vapor por el canal fluvial 
se aumentarían; 4 o - porque este camino atravesa- 
ría precisamente por los parages mas poblados y 
frecuentados por los sucursales de las Mistecas , 
Tehuacan, Tepeaca y otros pnntós traficantes , 
abundantes de ganados y producciones, y las po- 
blaciones grandes del canal fluvial de Soy al te pee, 
Tesechoacan, Cosamaloapan, Tlacotalpan y otras 
situadas en sus márgenes y acostumbradas á la 
navegación de los ríos adyacentes, proporciona- 
rían tripulaciones ; 5 o . porque Oaxaca con esta 
via se abre a la vez comunicaciones directas y 
económicas con el Atlántico, con Puebla y la 
capital de la República , y en suma , abrazando 
desde el litoral del Pacífico los intereses de la 
mayor parte del comercio de sus departamentos, 
vivificará su industria y aumentará su población, 
civilización y riqueza pública. 

El tráfico y comercio de Oaxaca por el Papa- 
loapan , según el viagero Gages , era ya conside- 
rable en el siglo décimo sesto , y se frecuentó 
hasta que el rigor de los principios del sistema 
prohibitivo de los monopolistas de Cádiz le cerra- 
ron esta via cómoda y natural , forzando á sos 
habitantes á rodear mas de cincuenta leguas por 
un camino malo, costoso y en parte mortífero, 



3 99 
pues aun cuando el Papaloapan y Alvarado fuesen 
tan insanos como la rada de Veracruz , no ha- 
biendo necesidad de pasar del clima templado , 
sino de hacer un depósito de las mercancias como 
se verificó en otro tiempo en Villalta , la arriería 
de Oaxaca cncontraria ahorros y evitaba las en- 
fermedades de tierra caliente, cosa que lograría 
ahora con el camino mixto , estableciendo bo- 
degas de depósitos en Soyaltepec, donde se des- 
cargaría y cargaría sin necesidad de bajar á Al- 
varado. Actualmente el movimiento anual del 
comercio de üaxaca ascenderá á cosa de cuatro 
millones de pesos; agregándole una parte del de 
Puebla , y el que proporcionaran la facilidad de 
sus permutas y cambios, y el aumento de sus 
consumos por un buen camino y los ahorros de 
fletes y distancias , con el aprovechamiento del 
canal natural del Papaloapan, y mas si se practica 
el camino como debe ser por carros , y la nave- 
gación en barcos de vapor, sin duda muy pronto 
dupücaria, y las harinas de Puebla concurrirían 
á los mercados de las Antillas, de la América del 
sur, y estas, los cueros y peletería déla Misteca 
en los de Europa, con grandes ventajas y uti- 
lidades de los Estados de Oaxaca y Puebla, y de 
los empresarios de esta grande y fácil empresa. 

El rio Tula , que reunido mas allá de la cor- 
dillera de los minerales de Zimapan , la Encar- 
nación, San José del Oro, el Doctor y San Onofre, 
célebre por sus minas de cinabrio , con los rios 



4óo 

Verde, Tatüüy y Panuco, lleva el nombre dé 
Támpico , tieije su origen en la sierra qué cir- 
cunda el hermoso valle de Tecnoxtitlan , y for- 
mando una de sus cabeceras principales el tór- 
rente de Guatitlan, corre diez leguas distante de 
la ciudad de México acia el rumbo del norte. Sr 
el gobierno nacional abandonando el sistema , 
las preocupaciones y versatilidad de la adminis- 
tración colonial, y sobre todo olvida las disposi- 
ciones de Madrid srobre este negociado , adopta 
el proyecto del sabio geómetra mexicano Velaz- 
quez, examinado en 1774 después de haberse 
nivelado el terreno, que consiste en abrir un 
canal positivo desde los estremos boreales del 
lago de Texcuco hasta Huehuetoca, construyendo 
una mediana esclusa y distrubuyendo las aguas 
del desagüe á beneficio de la agricultura , por 
medio de recipientes y conservatorios para los rie- 
gos en la estación seca. Esta empresa eminente- 
mente útil y digna de una administración ilustrada, 
no solamente libertaria á la capital mas eficaz- 
mente de las inundaciones , sino que disminuiría 
él precio de los consumos de la ciudad , aumen- 
tando los valores de las propiedades de los valles 
de Guatitlan , Tula , Apan y Tulancingo , y la 
actividad del tráfico de Querétaro, Guanaxuato 
y todos los Estados internos , por los ahorros y 
economías especialmente en el periodo de llu- 
vias , que por el pésimo estado del camino de 



4o i 

Huchuetoca á México , se pierden el tiempo y 
muchas bestias. 

Los canales de Texouco y Chápala que indica- 
mos emprenderse en México , no son del generó 
<fe Ins establecidos en Inglaterra y Francia, que 
constituyen la riqueza y aceleran admirable- 
méate las comunicaciones Interiores de estos 
paites; son canales -de loíii taguas. El canal de 
mediodía Q de Langoedoc quermes, costó cin- 
ctienia millones francos (10 millones pesos) : 
tiene 28 á 3o pies de ancho ¡ 5 á 6 de profun¿ 
didad 9 f 5q leguas de e.stension ; sus escí usar 
son &4* eon 55 puentes de acueductos; se prin- 
cipió ¡ea l666 y condujo en 4681. 

¿Los ¿admirables adelantos é inventos que han 
hecho los hidráulicos , facilitando la subida de las 
embarcaciones de construcción particular por 
las montañas mas altas, con tai que se encuentren 
puntos jde repartición de aguas, dan bastante luz 
sobre la abertura de canales 5 pero como estas 
obras, por posibles quesean, exijen costos supe- 
riores á las ventajas y utilidades que reportan 
los caminos carreteros bien construidos, aquí no 
se trata de la empresa de un canal continuado , 
sino de uno parcial entre la capital de la Repú- 
blica y el puerto de Tampico , aprovechando los 
desagües de los lagos del valle de Tenoxtitlan , 
y los puntos favorables del cauce del rio Tula , 
ó cuando esto se dificulte á lo menos utilizar la 
navegación de su carrera inferior , desdé donde 

26 



4*? #fc 

con el auxilio del arte puedan remontar barcos 
chatos de vapor á lo menos en el periodo de las 
lluvias. Conforme. a estos principios , y supuesta 
la ejecución del canal dé Yelazquez, que es como 
la base del proyecto que agitamos , si la conti- 
nuación del canal no se pudiere avanzar hasta 
Tula con la dirección dejas aguas del: rio Gua- 
titlan, abriéndose^ un camino desde esta villa si- 
guiendo las marines del rio, bien por el pueblo 
industrioso de Ixmiquilpan , ó por el mas opor- 
tuno, á salir al párage donde aumentado su cau- 
-dal de aguas con los adyacentes rios de Mextitlan, 
Tulancingo , Alcholoya y todas las vertientes de 
la cordillera ya vencida de Zima pan, penetrando 
al punto mas oportuno de la navegación interior 
del Tampico, seria no obstante de la mayor im- 
portancia á la capital, á todos los distritos del 
norte y á los Estados de Querétaro, Guanaxuato 
y Mechoacan. Con las diez ó quince leguas del 
eanai mencionado , aun suponiendo que; nada se 
aprovechase del cauce del Tula entre el canal y 
el decenso de la cordillera , cuando mas la dis- 
tancia de este camino seria de 6o leguas , poco 
costoso y difícil por la calidad del terreno en 
muchos puntos de colinas tendidas, y aunque en 
general de montañas ásperas, no faltarían espiar 
nadas y abras; pero aun Suponiendo que no fuera 
tan corto y sencillo, el ahorró de fletes, de tiempo 
y pérdidas de bestias , y sobre todo de brazos y 
de vidas que su tráfico impediría, evitando el 



4o3 
arribo de la arriería hasta' Tampico y Veracrttas ,' 
son objetos de mucho tamaño y gravedad , qué 
od gobierno esclarecido y calculador debe tomar 
en consideración y examinar detenidamente , á 
fin de sacar partido de estos cajÉtoos mixtos , y 
decidir la interesante cuestión ere estrechar sus 
relaciones comerciales interiores con las esteno- 
res, á beneficio de toda la sociedad , y sin fo# 
perjuicios y calamidades que trae consigo , la ne^ 
cesidad de que los habitantes de los climas tefcn- 
piados desciendan hasta los puertos á perecer en 
la maligna estación. '' > » 

El Estado de Otomitas ó Potosí participaría mas' 
de cerca de estas inapreciables ventajas, y de la 
influencia y afluencia de tráfico y navegación del 
Tula y Panuco por la oportunidad de su situa- 
ción, siendo como es mas que probable, accesible 
la navegación del Tampico en barcos de vapor á 
poca costa y trabajos /hasta la población de Tá- 
muy, punto en contacto directo con la villa de 
Talles y la capital del Estado ; pudiendo pues 
arribar hasta Tamuy , que serán cosa de 3o le- 
guas, las embarcaciones de vapor á lo menos de 
3oo toneladas , y abriendo desde esta población 
un camino de ruedas al través de la montaña 
intermedia entre Tamuy y Villa de Valles, que 
parece ser de 8 á i o leguas y no muy escarpada , 
y de allí á salir á Potosí por terreno mas bonan- 
cible y cómodo , este camino acaso no llegaría á 
6o leguas. Su abertura es de una importancia 



4°4 

tau graudé % y tiene una relacionaba íntima con 
los progresos y florecimiento deOtómitas, Zaca- 
tecas , Nas&s , Chihuahua » Sonora > Sinalóa y N. 
México ó A¿tlan » que no debemos dudar, de su 
pronto exáaMJfey ejecución * interesados tiontO 
están ek ella «gobierno general y los t eféridofc 
Estados , cuya concurrencia y patriotismo ceh~ 
biáado y esókádó por la administradlo», ponién- 
dose al freíate el gobierno dé Potosí, facilitarían 
el capital ftecesarió* mediante una compañía for- 
mal de gobiernos y ciudadanos accionistas em- 
presarios , y en un momento examinar , frazar , 
empezar y acabar ana obra que seria el colino 
dé la felicidad de los Estados boreales, y la pros- 
peridad y aumento dé la riqueza de los habitantes 
de Potosí , constituido emporio de un Tksto 6o- 
meTcio que no tendría comparación en la Repú- 
blica. La construcción de esté caminó y el giro 
de una embarcación de Vapor <le Tampico^á Ta- 
Htfuy, interesa inmediatamente á los propietarios 
de este Estado, que se deben apresurar y prestar 
los recursos necesarios á fin de su prosita reali- 
zación, seguros que con solo esta obra adquirirá» 
doble valor sus tierras y artículos existentes , y 
que el producto de estos valores aiplicade á la 
agricultura de viñas, cáñamo, lino y otros ramos 
de esportacion , por esta via cómoda podrían 
concurtir á los mercados estrangeros , dejando 
utilidades de consideración á los gobieróost á $4**. 
propietarios y empresarios. 



fo5 
Si el allaa^gfreüto de la via interna y la fluvial 
del Tula ofVe^én tantas conveniencias y utili- 
dades á México, la que le brinda al sur el rio Zaga- 
lula ó Mesoala , no seria menos ventajosa. Esté 
gran rio que nace casi de las mismas montañas 
de '¡Fula su competidor, presentará menos i npo a - 
Tenientes en cuanto al aprovechamiento de su 
navegación interior , por la calidad del terreno 
que corre y su oaudal de aguas , y aunque no$ 
faltan noticias puntuales de las citeunstancias 
de su cauce , no tiene duda que dirigiéndose dé 
oriente á occidente con inclinación ai mediodía, 
desde las inmediaciones de los fértiles distritos 
de Quautla y Cuern abacá , corre cerca de cien 
leguas por una cañada y vegas fértiles y habitadas, 
hasta perderse en el antiguo puertecitQ de Zaea- 
tula que le da el nombre, célebre desde el primer 
periodo de la conquista $ y según la calidad del 
terreno bajo que riega , no presentará inconve- 
niente insuperable su navegación interna en baiv 
eos de vapor y lanchas. La desembocadura d* 
estp rio en los contornos del magnífico puerto 
abandonado de Siguantanejo , no deja también 
de ser una recomendación y circunstancia feliz , 
si se reflexiona que abriendo al comercio y á las 
comunicaciones esteriores este canal natural , 
todo el tráfico del Pacífico con la capital federal, 
y la mayor parte del centro de la República for- 
zosamente refluirá allí, por la oportunidad da 
su situación intermedia entre Mé*icp y Mechoa- 



4o6 

caá, y la navegación del Zacattaja,. cualidades 
que se buscan en vano en el puerfode , Acapulco, 
á quien ademas le supera en cuanto á que siendo 
mas abierto y ventilado , debe gozar de mayor 
salubridad, y sobre todo abundan sus próximos 
bosques de maderas de construcción, circuns- 
tancias muy apreciables de que parece su rival , 
y un gobierno hábil evideatemeaté lo preferirá 
para establecer un arsenal, y el emporio del co- 
mercio futuro y relaciones que deben fomentarse 
pon la América meridional , con la India » el 
Japón y la China. 

, Utilizando pues la navegación del Zacatula 
desde el parage por donde sea susceptible , fo- 
mentando la población de sus riberas , conce- 
diendo algunos privilegios á su cultivo, poblando 
y franqueando el puerto de Siguautanejo , tras- 
ladando allí el apostadero de San Blas, estable- 
ciendo en debida forma un astillero y decidiéndose 
por la construcción de un camino carretero, que 
por el valle de Toluqa conduzca á los bellos dis- 
tritos de Tenanciogo , Sultepec y TemascáUepec 
entre Tasco y esto§ minerales , á salir al punto 
mas ventajoso que proporcione la navegación 
interior del Z^acatula, camino que no pasaría de 5o 
leguas ; y ademas del ahorro de 20 con respecto 
al que pudiera abrirse acia Acapulco, se evitarían 
la subida penible de la cumbre del Marques» y 
los pasos peligrosos del Papagayo y el Mescala, 
que en tiempo de lluvias detienen al traficante, y 




4»7 
la calidad de |us cauces hacen difícil y costosa 
la construcción y permanencia- de puentes. El 
camino abierto de Toluca, las llanuras de Ateneo 
y la sierra, mas tendida y compacta que en 
el nuevo camino occéanico , concurrirían tai 
bien á su menos costo. 

El hermoso y risueño rio Tololotlan, denomi- 
nado por .los modernos de Santiago , es uno de 
los mas interesantes de México, ya por su curso 
y caudal , ya por ser el único que quizá desde 
su origen en Ateneo y sobre el valle de Toluca 
brinda comunicaciones fáciles desde el cení- 
tro á los estreñios de la República, porque gi- 
rando por las mecetas de Toluca,- Querétaro, 
Mechoacán , Guanaxuato y Xálisoo , inmediato 
ó atravesando las ciudades de Zelaya, Salvatierra, 
León, Zamora, Labarca y Guadalaxara cerca de 
doscientas leguas , desemboca magestuoso al Pa- 
cífico junto al puerto de San Blas frente del gru- 
pito de las islas Tres Marías. Así es que este rio se 
puede reputar como el canal natural de comunica- 
ciones de la región mas poblada é importante, por 
los adelantos dé su cultura rural y minería y 
las utilidades de un sistema de riegos que aunque 
defectuoso y parcial , es de mucho provecho para 
los hacendados. Con la mira de estenderlo y fa- 
cilitar las permutas y relaciones entre estos Es- 
tados , y aun aspirar á llevarlas al esterior , sería 
de la mayor importancia aprovechar de una ma- 
nera espedita y regular la navegación del Tolo- 



4«$ 

ludan, cuanta o desdb Lerma, alo ihébofr desde 
4) punto de corífUíeoeia del riachuelo de la Laxa, 
a cosa de diez leguas de 1* ¿tildad de Qüeretaro, 
faffie cu jo parage es mas <Jufe probable qoe con 
Acunas recomposiciones éa su cauce allanando 
uno que otro bajo ó correnfcal, admita barcos 
chatos f aun de vapor en la estación lluviosa hasta 
el hermoso lago de Chiapala , que atraviesa , para 
precipitarse formando liña magnífica cascada: pin- 
toresca j poco conocida, al pié del pueblefch© de 
¿uabáCatlan terca de Tololotlan , por donde se 
desliza entibe las coünái del suntuoso puente del 
mismo nombre* y atorredtado va á salir á las ca- 
riosas barrancas dé Satí Cristóbal , a cosa de seis 
legras al nprte jle la ciudad de G-uadala&ata 4 y 
apaciguado gira ptir usa ainena Vega mas de 70 
Í4guas ¿ probablemente sin obstáculo invencible 
ea si* navegación basta el gtande Occéaüo. 

Abriendo pues un pequeño oamibo desde Qtáe* 
rétaro á salir al vallé de Saátiagoj que facilitará la 
planicie del terreno en general de colinas , re* 
componiendo él caucb del rio ¿ afiribabdo sus 
márgenes: con albarradones , arbolados, árlMstofc 
y graminaceas, y edhandd barcos bhados (¿üamk> 
no se pueda por vapoif) conio se practica eti él 
oánal de Languedbc en Francia , en donde gir*¿ 
barcos grandes tirados jior tres caballos ó mülás> 
y en dos dias áe navegaÜ mas de 5o leguas ijaé 
hay desde Tolósa á Bebieres. La distancia media 
desdé la confluencia del rio la Laxa : , hasta los 



4<>9 
estremoedeCbapala, quizá nú pasará <fte 70 leguas 
por las sinuosidades del rio , mas cómo un canal 
natural tieoe corrientes mucho mas rápidas qué 
tf& artificial, no se puede duda? que esta travesía 
se consumará en dos ó tres dias al descender, y 
doble tiempo al ascender. ¡ Que los Estados in* 
egresados en estas comunicaciones calculen el 
tiempo y los gastos que en la actualidad se em- 
plea por malos caminos , especialmente en el 
periodo de las aguas * los brazos que se ocupan 
y las bestias que se pierden , ademas de las are- 
rías y los riesgos de los robos , con las comodi- 
dades, celeridad, economías y seguridades de 
esta fia fluvial > y sin trepidar se decidli-añ por 
la ejecución de una empresa sencilla , natural y 
poco dispendiosa , útil en el mas rito grado ¿1 
gobierno general , para aprotimár sus fcótnuní- 
cacíones con C&liibrnia* , á Xalisco para atiirnár 
m comercio é in&ttétrfó pot* el atorro de iéÁi 
dé 8© leguas *, y dé sd&iá ttascendéütia á los pro* 
jrietarids de los Estados (ütertaedióS , por él ati- 
meiita de valores t^M resultará A Sus tteri&S y 
«bttsumos; puerto que tendrán posibHftfád dé 
^ewtiutar y vender súb granos étiWe üftó§ ^ ótrób 
pueblos ^ cuando las *M>sflóhas nb ¿é lógt^n eá 
•wd&fe, lo fctial sn^eklé éótt frecttétifciá 1 fr <jüafadb 
«k hf iñdttttríá fcOmetolál -, iíicé SSy ', Se fleacubte 

el medio de ejefcttttt* coti teinte hombres lo qate 

*ín éste tftedio no se podrta hacer sin el trabajo 
de qüiufekittis , Sfe introducé tifia mejora iguala. 



4 LO 

la que resulta en las artes de una máquina por 
cuyo medio dos hombres ejecutan la obra de cin- 
cuenta y suponiendo un mismo capital en ambos 
casos ; y hay una ventaja mas en los progresos 
de la industria comercial , pues la máquina se 
aplica á la producción de un solo objeto, por 
ejemplo , la máquina de Aukvrright al hilado de 
los algodones j mas un camino mas fácil que era 
antes , es una ' n^ejora progresiva que se aplica 
á todos los productos que se destinan á tener la 
ventaja de trasportarse por él. » 
: lia dificultad no es pues el aprovechamiento de 
$slte brillante canal natural, particularmente en la 
estación de las lluvias, hasta Chápala, sino su con- 
tinuación á Guadalaxara y el Pacífico» P or la opo* 
sicipn de la cascada ó salto deTololotlan, y los rau- 
dales hasta San Cristóbal; pero afortunadamente 
epte obstáculo se vencería abriendo un canal ar- 
tificial desde los estremos occidentales de la la- 
guna de Chápala a Guadalaxara, en un trecho 
de doce leguas de terreno plano y de fácil ni- 
velaciott, cuyo camino sembrado de haciendas y 
poblaciones, es naturalmente de carruage , y se 
podría frecuentar entretanto se ejecuta el canal. 
El cauce del riachuelo que atraviesa por aquella 
capital, lo facilitará de^de allí hasta abajo de las 
barrancas de San Cristóbal , aprovechando las 
aguas de los arroyos de Zapopan , Soquipa y 
Atemajaque , por el rumbo donde el rio de To- 
lolotlan se aproxima , y dista cuando mas seis ú 



4 1 * 

ocho leguas. La abertura de este canal acia el 
pueblo de Tlachicilco ó el de Ocotlan , al través 
de la hermosa hacienda de Atequisa y otras con- 
siderables , impidiendo en parte el desemboque 
del rio por el salto de Juanacatlan en fuerza del 
impulso del canal , y proporcionando á las ha- 
ciendas y pueblos del tránsito, riegos, compro- 
meterla á los dueños de las tierras á la concur- 
rencia y ejecución de una empresa que les de- 
jaría utilidades, aumentando el valor de sus pro- 
piedades considerablemente. El señor Saulnier, 
escritor, economista , hablando sobre el grande 
interés de los propietarios en estas empresas, 
dice : « En efecto se ha calculado que un camino 
nuevo, aumenta á lo menos de un diez por ciento 
la renta de los propietarios vecinos. Este hecho 
está atestiguado por la subida de los valores in- 
mediatamente después de abrirse nuevos caminos, 
cuyas tierras vecinas arrendadas .en iooo francos 
(200. pesos) lo fueron á mas de 1 100. No es una 
.exageración estimar á 4 p-% el aumento que re- 
sultaría á la renta de la propiedad de toda la 
Francia , con la mejora,- conclusión yprolpn- 
gaciou de todos los caminos antiguos y de la cons- 
trucción de otros oiuevos, ¿Cómo una propiedad 
cuyos, productos abordarían fácilmente á los mer- 
cados de mucho consumo por yias- nuevas y me- 
jorada? , no había- de tener mas que un 4 p- % 
de valor anual ? » . Está graduación quizá seria 
mayor en México por la diferencia, de reindí- 



4«* 

míe btos con respecto á Francia , donde los ha- 
cendados se contentan con un tres ó cuando mas 
un cuatro por Ciento de utilidad en las empresas 
agrícolas , mientras que en México el término 
medio no bajará de un i5 p. %, y si nuestros 
propietarios mejoraran su administración econó- 
mica , y atendieran personalmente á lo menos 
algunas temporadas sus haciendas , seria mayor 
á causa de la fertilidad admirable de las tierras 
y dulzura del clima. 

El magnífico proyectó del canal de Chápala 
y él del séfior Castoreña , relativo á un cañal 
directo desde los es t remos de los lagos de Cbalco 
y Xpchimilco hasta la capital, emprendidos 6 
escitados á la vez por el gobierno nacional ,' 
serian de la mayor importancia á los adelantos 
de la agricultura , tanto por el tráfico que faci- 
litaran cómo por el sistema de regadíos que de- 
bería adoptar , y en la ejecución del último pro- 
porcionarían á la ciudad de México , por medio 
de algunas obras hidráulicas y recipientes de 
esclusas, poderse limpiar en la estación de las 
secas , de las inmundicias represas por falta de 
pendiente, qué causan con sus miasmas mefíticos 
é^ás enfermedades anuales que afectan á la ca- 
pital y propenden á las pestes , que es preciso 
prevenir a toda costa ; y á fin dé purificar el ayre 
y espesar la a ttíaósfera rarificada del valle de 
Tecnox tillan, disponer al mismo tiempo el plan- 
tío' de árboles y bosques , en los bordes de los 



4i3 

canales y potreros sia pastos por las eflorece nci as 
mar i atas, de olivos moreras, bálsamos ú oc oso tes, 
acacias , el plátano de la India , la castaña del 
mismo nombre, el olmo, los cedros , iilos^ alisos, 
aguehuetes y sauces de Babilonia , que no se Ten 
en los contornos de la capital , y es preciso in- 
troducir y fomentar como preferibles., en los 
paseos y caminos , a los tristes álamos y sauces 
que tenemos. 

Cordier , autor de una escelente obra de agri- 
cultura ^ canales y caminos, se esplica en estos 
términos : « £1 sistema de praderías atestigua el 
estado de barbarie de los primeros siglos; los 
árboles como las otras plantas, exijen el cultivo, 
cuidados anuales , descuajos bien entendidos y 
la reposición de las especies. Grandes beneficio? 
se obtienen por los plantíos y descuajos, haciendo 
penetrar el ayre , la luz, e¿ algua , sobre todo 
en los parages que lo permiten. » Noirot afirma 
también y prueba , que los árboles artificiales 
crecen un tercio de tiempo mas pronto q*e los 
naturales. 

La resequedad y falta de lluvias en México, 
es cada dia mas sensible y funesta á la agricultura 
y crianza de .ganados ¿ toda la sociedad está in- 
teresada en prevenir ó remediar en parte e&te 
grave mal , y W se ofrece otro espedíate que 
el plantío .general de árboles y bosques nsuervos h 
y la conservación estricta de los <fue existen. Al' 
congreso general toca dictar una ley ¿obre esta 



4«4 

importante materia >, aplicable á toda la federa - 
cioú , y mediante el estímulo del premio y la 
represión de las multas , obligar á todas las po- 
blaciones, a crear almacigos y plantar arbolados 
en sus plazas, éxidos y entradas, y á los pro-; 
pietarios en sus tierras eriales y demarcaciones 
territoriales, dando el ejemplo los gobiernos en 
los caminos nuevos y canales que se emprendan. 
La ley debe referirse también á la conservación 
de los bosques , especialmente de los prados de 
las dostás que producen el palo de tinte de Cam- 
peche , de moral, caoba y pimienta de taba seo, 
que para aprovecharse del fruto lo destruyen 
sin replantarlo j es pues necesario prevenir por 
una ley el plantio , proporcionado á los árboles 
que se destruyan , constituyendo una junta en- 
cargada de su cuidado y fomento. 

£1 centro de las llanuras de México que, se* 
gun el testimonio de los historiadores antiguos,' 
confirmado por el ilustrado Clavigero, abundaba 
de árboles y bosques en los campos y de huertas 
cultivadas por los Monarcas y Caciques Aztecas , 
ofrece hoy por todas partes á la vista del viajero, 
el aspecto mas árido y triste del mundo , en 
medio de un cielo y naturaleza bella , particu- 
larmente en el periodo de la seca , por la bar- 
baridad y descuido de los que después de haber 
desolado las llanuras de Castilla , llevaron este 
gusto de Vándalos á México , y convirtieron a 
uno de los suelos mas feraces en una aridez me- 



4.5 
lancólica, perniciosa á la salud, á la agricultura 
y á la industria, que es preciso hacer desaparecer 
con el fomento y domicilio de las plantas y ar- 
bolados por todas partes y por todos los medios 
posibles, á fin de atraer el aumento de las lluvias 
y la fertilidad de la tierra , convencidos como 
están los Mexicanos, que la falta de vejetacion 
espouiendo el suelo á las insolaciones é influen- 
cia directa de los rayos del sol , evaporizan con 
velocidad la humedad que mantendrían los ár- 
boles , sus despojos , las malezas y retamas que 
amparan con su sobra , y acelerándose por esta 
fáltala evaporizacion, disminuyen las conbina- 
ciooes de las leyes físicas , que forman las nubes 
y constituyen las lluvias. , 

La ejecución de estos caminos á la vez, ó pre- 
firiendo los mixtos con relación al Atlántico , 
daria ser y vida á muchas poblaciones nuevas, y 
puestos de alojamiento para viajeros y traficantes, 
que convendrá se arreglen y regularizen desde 
un principio por agentes del gobierno general 
ó de los Estados respectivos , con tal que en los 
parages aislados no falten guarda- caminos encar- 
gados del buen orden y policía de las posadas 
construidas al intento á ciertas distancias , de 
la seguridad de los caminantes y sus cargamentos, 
y de la recomposición de las vias y el cobro de 
los peazgos, para lo cual no nos cansaremos de 
repetir la utilidad de establecer posadas grandes 
y seguras donde puedan alojarse no solamente 



» . 



# 



4i<¡ 
los viajeros, sino las cargas, carros y arrieros 
bajo de techo y Ha ve, prohibiéndose «t bárbaro 
sistema usado solo ea México , que ^stas gentes 
arranche o á campo raso y <eu parages solitarios. 
El comercio y Jos mismos arrieros tierna aq 
iateres r$al en adoptar es*a medida donde se pro* 
porcione ; eila es eligida para la seguridad 4* 
los interesados y la humanidad la redama, por- 
que espuestos «los arrieros ó acemileros , á todas 
las iacleopencias del ciejo «de dia y de noche , 
abordan á las costas y países in&a&os , agobiadas 
y predispuestos á las enfermedades que los asolan 
á centenares á causa de esta costumbre , y su nin- 
gún abrigo y precaución. No se arguya que coa 
esta providencia se <ataca la libertad individual y 
aumentan los gastos de trasporte, pues cuando el 
bien público y la seguridad lo demandan, es 
necesario hacer sacrificios y tributar justos ho- 
menajes á la humanidad. La arriería (que ea 
opinión de los economistas es la polilla de la 
sociedad) es escesiva en México , pero ella dis- 
minuirá con el establecimiento de los carros 
usados en todo el mundo civilizado , y al efecto 
de proporcionarle alojamientos seguros seria con- 
veniente y equitativo imponerle una contribución 
proporcionada , encargándoles á «ellos mismos 
su cobro y la inversión. X<a economía que resul- 
tará á los arrieros ó carreteros con este sistema 
de tránsito , y las mejoras de los caminos les re- 



4.3 

cira de mucho esta exacción y los gastos Je alo- 
jamientos. 

Para facilitar la ejecución de estas obras, la 
abertura de los caminos y plantíos de arboles en 
líneas dobles y su conservación , seria también 
ventajoso establacer ea los parages mas cómodos 
del tránsito , presidios urbanos y militares en 
distancia proporcionadas, los primeros para obli- 
gar á trabajar á los vagos y menesterosos por 
su regular jornal , y los otros para deslinar á los 
soldados y particulares sentenciados á obras ' 
públicas , de los cuales cuidarían los guarda- 
caminos y los gefes de los destacamentos de la 
tropa. 

Los fondos necesarios para la ejecución de 
estas empresas , y el aprovechamiento de la na- 
vegación de los ríos que forman el sistema mixto 
de caminos y canales fluviales que no nos can- 
saremos de recomendar, pueden proporcionarse 
en parte y sin crear nuevas contribuciones , au- 
mentando un pequeño tanto á alguna de las 
menos gravosas existentes , como el tabaco y el 
consumo de los licores fuertes , conforme se 
observa en Fancía , que cuando hay necesidad 
de fomentar estas empresas , ó por otra causa , 
se adicionan con algunos céntimos tales ó cuales 
contribuciones : en México seria casi insensible 
adicionar algunos octavos ó granos mas á las 
exacciones indicadas , ó aquellas que perjudica- 
sen menos á la agricultura é industria nacional, 




4i8 
y coa esta medida proporcionar un capital sufi- 
ciente, sino para llenar la totalidad de los costos 
de estas obras , á lo menos para que el gobierno 
se pusiese al frente y animara á los particulares , 
que por medio de compañías y acciones medio- 
cres proporcionadas á las capacidades y haberes 
de todos, se facilitara lo restante, y por este 
medio reunir dos ó tres compañías empresarios 
compuestas de la concurrencia del gobierno ge- 
neral , de todos los gobiernos de los Estados , 
municipalidades , corporaciones , prelados y co- 
fradías, en calidad de accionistas, de todos los pro* 
pietarios y hacendados, de los comerciantes y mi- 
neros y cuantos ciudadanos pudiesen, á cuyas com- 
pañías tocaría el cobro , conservación y manejo 
«del capital, nombrando entre todos al efecto 
una junta directora que entendiese en todo, 
dejando al gobierno únicamente la alta inspección 
de los caminos , el examen de los parages y pro- 
visión de los ingenieros que pidiese la direc- 
ción independiente en lo demás , convencido 
él gobierno como debe estarlo , que el interés 
individual es la guia mas segura de las empresas 
industriales y particularmente las de esta natu- 
raleza , que reglamentadas se entorpecen y con*» 
tradicen , y no puede pertenecer otra cosa á la 
*P" administración que fomentarlas , estimularlas y 
protegerlas. Jovellanos , en su informe sobre la 
ley agraria , hablando de los caminos y canales, 
dice : « En semejarles procedimientos no se 



4*9 
echa de ver, que el mayor número de los hombres 
dedicados á promover sus intereses, oye más 
bien el dictamen de su razón, que el de sus 
pasiones; que en esta materia el objeto de sus 
deseos es siempre análogo al objeto de las leyes $ 
que cuando obra contra este objeto , obra contra 
su verdadero y sólido interés , y que si alguna 
vez se aleja de él , las mismas pasiones que lé 
estraviáron le refrenan , presentándole en las 
consecuencias de su mala dirección el castigó 
de sus ilusiones, un castigo mas pronto, mas 
eficaz é infalible que el que pueden imponerle 
las leyes. Tampoco se echa de ver que aquella 
continua lucha de intereses que agita á los hom- 
bres entre sí, establece naturalmente un equilibrio 
qué jamas podran alcanzar las leyes. » ' '••* 

Estas obras tienen un enlace íntimo con las 
postas y correos , y asi como no contamos coa 
ellas, ni podemos decir que existen estos en de- 
bida forma, se necesita arreglarlos y es tenderlos, 
y salir del sistema de los Españoles, como mo- 
roso y poco seguro. Los correos se deben mon- 
tar en sillas de posta por donde se pueda ¿ el dé 
la capital y Veracruz debe ser diario; y también 
el del interior hasta Guadala&ara , estender los 
semanarios á toda la república, y cuando menos 
dos mensuales por tierra para Yucatán y N. M" 
xico, y uno marítimo para Californias aunque ate 
doblen los portes. ; JÉ * 

El gobierno prestaría un gran servicio á la na"- 




4*o 

cíoq aplicando una parte del ejército á la aber- 
tura de los caminos y canales , adoptando la má- 
xima de los Romanos» que por este medio, dice 
Tito Livio y otros autores, se inmortalizaron, es- 
pecialmente el censor Flamiuius y Augusto, que 
mas bien por los magníficos y sólidos caminos y 
obras públicas que emprendieron con sus le- 
giones que por sus victorias y conquistas, ha pa- 
sado su nombre á la remota posteridad, consi* 
guiendo á la par buenos y gigantescos caminos, 
y el mantenimiento de la disciplina y el vigor 
de sus soldados. 

No es pues ni difícil ni imposible adoptando 
todas estas medidas y disposiciones y otras que 
la sabiduría, celo y patriotismo de un gobierno 
pacional tiene á su disposición y removerá, pro- 
porcionar caminos y canales sólidos y ventajosos 
en México, y lo que una administración ávida, 
que después de tres siglos de dominio y haber 
sacado cerca de a,5oo millares de millones de 
pesos y otras riquezas de un país de tantos recur- 
sos no verificó con mengua, lo realizaran coa 
gloria y provecho los Mexicanos si desean tener 
una población correspondiente y proporcionada 
á su territorio, pero á la vez civilizada, laboriosa 
y feliz, gozando de todos los dotes que el cielo le 
S y deben desarrollar con . decidido empeño 
para que no se les tache de negligentes y aban- 
donados. 




(X) 



De las ventajas de la colonización de las fron- 
teras y riberas litorales. 

Cuando se reflexiona sobre ta actividad v 
energía que en materias de descubrir , conquis- 
tar y poblar regiones vastas, desconocidas y le- 
janas desplegaron en México los primeros Espa- 
ñoles en el curso del siglo XVI y parte del si- 
guiente, arrastrados del amor de la gloria y los 
incentivos de la codicia ; cuando en menos de 
un cuarto de centuria aun no saciados con los 
despojos del imperio de los Aztecas, llevaron sus 
armas y espíritu de empresa desde los estremos 
de Guatemala basta Xalisco, Sonora y California, 
después de haber fundado sólidos y útiles esta- 
blecimientos en la tierra de los belicosos Otomi- 
tas é indomtables Chícbirnecas , penetrando los 
inmensos países de Nayarit, Xauraumara , Azt- 
lan ó N. México, es cosa digna de admiración 
la apatía é indolencia de sus sucesores , que ha- 
biendo dejado despoblarse en el litoral del At- 
lántico las populosas Panuco, Zempoala, Papa- 
loapan, Goazacoalco y Tabasco, descritas por los 
contemparáaeos, por las relaciones de cortés y el 
respetable Las Casas , como colmenas de geutes, 



4aa 

abandonaron ó dejaron destruirse posterior- 
mente diversas colonias y provincias enteras que 
en Guevavi, Mioquí, N. México y Texas existie- 
ron al norte de México en el siglo XVII, 

A la espedicion y colonización castellana de 
Goazacoalcó verificada en i5ai por el valeroso 
Diego de Ordaz aun antes de ocupar a México» 
siguieron inmediatamente las de Cortés armadas 
en Tehnantepec y Zacatula con el objeto de 
descubrir á California : el intrépido Cabrillo eje- 
cutó en 1 533 una espedicion formada en el 
puerto de la Navidad ( abandonado boy ) para ir 
á reconocer circunstanciadamente las descubier- 
tas de California, y Álarcon á su vez zarpando, 
del puerto del Valle de Banderas, en 1 54o re- 
montó en canoas 85 leguas «1 rio Zaguán as, de- 
nominado Colorado de Occidente, en busca de 
las supuestas ciudades de Cíbola y Quivira ima- 
ginadas por Niza : los ríos Zaguanas y Navajoas 
fueron visitados y reconocidos en 1777 por los 
padres misioneros Escalante y Velez. 

A estas empresas militares sucedieron otras no 
menos arduas y mas útiles reducciones de los 
jesuítas, y en particular las de los celosos y di- 
gnos de memoria eterna, el mexicano padre Ve- 
4 lazco, sobrino del virrey de este nombre, que 
á pesar del cariño de su tio y sus esfuerzos para 
que dejase su gloriosa misión, permaneció en 
Sinaloa catequizando diversas tribus que des- 
pués de haberlas reunido en sociedad, docilitó y 



bautizó mas de 20 mil almas á fines del siglo 
XVI ; y el alemán padre Kino, varón tan sabio 
como fuerte en sus vastas empresas, logró la re- 
ducción y bautismo de mas de 5o mil indígenas 
en la Pimeña alta^, en donde estableció 16 mi- 
siones no estériles sino instruidas en la religión, 
la agricultura, formando muchas haciendas, y el 
conocimiento de las artes necesarias á la vida 
civil, y los adelantos intelectuales por espacio 
de treinta años. 

Las interesantes provincias de Mioqui J Gue- 
vavi no dejaron de prosperar bajo la dirección 
de los jesuitas y franciscanos , que fundaron her- 
mosos establecimientos estendidos casi hasta los 
ríos Gila y Navajoas, país ameno habitado por 
tribus dóciles, esplorado por varios misioneros y 
carabaneros que desde allí- penetraron unos 
basta el N. México, y otros como los padres ins- 
truidos Font y Díaz, al través de estas inmensas 
y fértiles regiones basta California, se abando- 
naron del todo á consecuencia de la espulsion de 
los jesuitas y la negligencia de la administración 
colonial, degradada ya en el siglo XVII, puesto 
que no solamente no adelantó el sistema de colo- 
nización, sino que no supo reprimir ó contener 
la rebelión de los Pimas, cuya horde apenas ha 
dejado la memoria de lo que fueron aquellos es- 
tablecimientos, tanto mas interesantes, cuanto 
que por aquel rumbo se bahrian abierto comu- 
nicaciones estables v de importancia entre So - 



4*4 

ñora, Chihuahua, N. México y California, ace- 
leradas en parte por la oportunidad de los cana- 
les naturales de los ríos navegables Gila, Calo- 
rado y otros, comunicaciones emprendidas desde 
Monterrey hasta California en 1775 en tiempo 
del virrey Bucareli. En el desierto del Muerto 
de mas de 4o leguas , que media entre el pre- 
sidio del Norte y las poblaciones de N. México, 
á pesar de los obstáculos que opone la naturaleza, 
hubo colonias ó misiones estables dirijidas por 
los franciscanos hasta el año de 1660, que por 
las mismas causas de abandono destruyeron los 
Comanches y Apaches, dejando á la provincia 
mas lejana aislada y sin comunicaciones fijas , 
espuesta á acabarse de asolar por las bordes que 
la circundan, ó á segregarse de México. Seguí* 
Clavigero la península de California descubierta 
desde el año de r534 por Diego Becerra de Men^ 
doza, pariente de Cortes y Fernando dé Grijalba, 
á pesar de mas de 1 5 espediciones infructuosas 
del gobierno, no se principió á poblar formal- 
mente hasta 1697 í ue e l p a ^re Salvatierra, vir- 
tuoso milanes escitado por los celosos PP. l^ino y 
Ugarte , auxiliado por el conde de Miravalles y 
otros Mexicanos piadosos que le ministraron 
16,000 pesos, una goleta y otros auxilios, puso 
los cimientos en Loreto, el 19 de Octubre del 
mismo año. 

Mas lo que debe afirmar sobre todo la apatía 
y abandonó de los administradores coloniales de 



los dos últimos siglos, son tres hechos notables; 
el primero es el grande territorio descubierto y 
habitado por las tribus de los Tobosos, Gavila- 
nes, Jicarillas y otros salvages en el Bolsón de 
Mapimi, que corriendo de sur á norte mas de 
oo leguas, y de oriente á occidente como 5o, 
ubicado entre los rios San Pedro, Conchos y 
Bravo, permaneció independiente, y aquellas 
hordes sin freno haciendo constantes incursiones, 
han desolado impunes á los pueblos y haciendas 
de las provincias vecinas, sin adoptarse otra me- 
dida que la estéril de situar unos miserables for- 
tines donde se condenaba á los soldados que los 
custodiaban, al celibato forzado en vez de haber 
procurado por todos los medios la reducción, ó 
cuando menos en fuerza de medidas enérgicas, 
que aquellas tribus hubiesen abandonado el ter- 
reno y establecido en los parages mas fértiles que 
no faltan, un regular sistema de población, tanto 
mas fácil de conseguirse cuanto que los vecinos 
de Cohahnila, Monterrey, Durango ó Nasas y 
Chihuahua escitados, se hubieran prestado como 
interesados, y el rio Bravo ofrecía una línea de- 
fensiva á poca costa. 

El segundo la versatilidad, inconstancia é iner- 
cia del fomento déla población de la importante 
provincia de Texas, pues no obstante haberse co- 
menzado desde el año 1691 por su gobernador 
don Domingo Teran en la bahía del Espíritu 
Santo ; y en r-3i fundadose Vejar y casi al 



4*6 

mismo tiempo los presidios de Sansabas, Nacodo- 
chesy Adayes, ni la capital de Vejar prosperó 
como debiera, oí aquellas poblaciones presidía- 
les, ni la reducción de los indígenas süsistiéron, 
permaneciendo sus escelentes puertos dé Mata- 
gorda, Gal vez ton y bahía de Orcoquiza desiertos, 
y lo que aun fue peor todavía, al cederse la Lui- 
siana, cuya posesión había costado tantos sacri- 
ficios de caudales y gente á México, cerca de 4o 
años que permaneció unida á España , no se ar- 
reglaron definitivamente los límites de Texas 
conforme á los derechos consuetudinarios é in- 
tereses de México, dando margen á pretensiones 
efímeras fundadas en el desembarco casual y 
equívoco de Lasale acia la bahía de San Bernardo 
en i685, £1 tercero las ningunas medidas de 
precaución para asegurar con establecimientos 
sólidos los naturales límites de la California su- 
perior, que á pesar de las exageradas pretensiones 
del gabinete de Madrid, aspirando al predo- 
minio de todo lo que pasa mas allá del grado 4o 
de latitud norte acia el cabo de San Sebastian 
( cuyas regiones aun cuando fueron descubiertas, 
y reconocidas recientemente por las espediciónes 
españolas de Vizcaíno , Pérez , Cañizares , Ga- 
liano y Malaspina, no podía alegarse un derecho 
positivo contra los Ingleses, puesto que esta po- 
tencia se había adelantado á erigir la primera es- 
tablecimientos bastante lejanos de los formados 
en California, y dominado los mares debería 



4»: 

sostenerlos aun á costa de una guerra que párecia 
inevitable en 1790, si el gobierno débil de Es- 
paña no se apresura á transigir), consintió que 
los Rusos stn saberse con que derecho, pero si 
sus miras que como dice un escritor, después de 
haber encadenado la libertad de Europa, tien- 
den á remachar sus grillos en América, ocu- 
paron en 181S una parte de California acia el 
puerto de Bodegas, cuyo terreno han coloni- 
zado y fortificado sin ninguna oposición , ni 
reclamó al parecer ni por parte del gobierno es- 
pañol antes de la emancipación de México, ni 
por el gobierno nacional, á pesar de haberse 
agitado esta cuestión eu tiempo de la adminis- 
tración del señor Iturbide, cuya usurpación una 
administración ilustrada y previsora debería 
reclamar , por la mediación de los gobiernos 
de los Estados-Unidos y la Gran-Bretaña inte- 
resados de algún modo en este negociado. 

Pío hacemos mérito de otras espediciooes ter- 
restres y marítimas ejecutadas en nuestros dias 
sobre las costas de Californias y el seno mexicano 
por los hábiles marinos Martinez , Ceballos y el 
general Negrete, porque nos limitamos al resumen 
histórico del sistema de colonización , sus pro- 
gresos y decadencia, seguido por los dominadores 
de México , á fin de escitar á nuestros compa- 
triotas á imitar en muchas cosas la energía y ac- 
tividad de los primeros pobladores castellanos , 
y el deber que en el estado actual de la sociedad 






4*ft 

tienen , en orden á abandonar la política versátil 
é inercia que en virtud del sistema colonial des- 
virtuado en los dos últimos siglos, dejaron trazada 
unos hombres resentidos de la decrepitud y de- 
cadencia del vasto imperio que la fortuna y su 
valor erigieron y desmoronó la ignorancia , la 
pereza y la injusticia, convenciéndose que si por 
una fatalidad las fronteras de las Californias, 
Nuevo México y Texas continúan en el estado de 
abandono en qué yacen á una enorme distancia 
del centro de la población y los recursos , aisla- 
dos, siu comercio y sin vida, despoblados sus límites 
naturales , sus riberas y litorales desiertos , tarde 
ó temprano es inminente su pérdida; porque 
dígase lo que se quiera, en cuanto á los derechos 
de posesión estos serán ilusorios é insostenibles 
á la distancia, delante la especiosa política y las 
aspiraciones de la ambición del poderoso , siem- 
pre que una nación naciente tenga la desgracia 
de que sus administradores por una ciega igno- 
rancia y criminal apatía no cuiden de propor- 
cionar á los pueblos interesados y comprome- 
tidos dentro de sus propios límites , los medios 
mas eficaces y necesarios á su defensa conbinados 
en los elementos naturales de la población , de 
sus adelantos y mayor facilidad de relaciones 
sociales y de interés, mediante el establecimiento 
de administraciones locales vigorosas, medidas 
liberales , y la creación de un franco comercio 
favorecido y protegido en fuerza de la actividad 



y creación de una regular marina que abraze y 
sostenga tamaños intereses. 

Si desde que en i^63 , que se fijaran estable- 
cimientos de colonizacioD en la alta California , 
ea vez de haberse erigido una administración 
puramente teocrática y monacal, se hubiera cui- 
dado de un cultivo mas en grande, del aumento 
de una población regenerada y de la libertad de 
comercio, sin dudaque aquella región importante, 
lejos de exijír sacrificios, no solamente florecería 
contando con recursos sobrados para subsistir, 
sino que contribuiría superabundan temen te al 
auxilio de una escuadrilla necesaria y conveniente 
en el Pacífico que los elementos de un país esen- 
cialmente marítimo proporcionan , y con ella 
quizá los Rusos no hubieran arrojádose á una 
usurpación atrevida é injusta. Pero si la suerte 
de las Californias con otro sis tema ofreceria otras 
garantías de estabilidad y bienestar, sus progresos 
no se hubieran limitado á su órbita , la hermosa 
legión bañada por los ríos Zaguanas , Navajeas 
y Gila participariau de estas ventajas , y su po- 
b'acion y cultivo proporcionado comunicaciones 
y relaciones estables del mas alto ínteres con 
N. México. 

La provincia de Texas por su situación, dulzura 
de clima, fertilidad y sobre todo por sus esce- 
lentes puertos y proximidad con los Estados- 
Unidos y las Antillas , poseyendo como posee , 
artículos de consumo indispensables á aquellos 




43o 

países , ¡ á qué grado de prosperidad no hubiera 
llegado con solo un sistema de colonización y 
cultivo regularizado , los goces de una adminis- 
tración activa local y la libertad de comercio, 
á lo menos como lo entendieron los Españoles , 
y se ejerció después de la estincion de las flotas 
en varios puertos de América l Digalo sino el 
Misisipi , las Floridas y otros puntos de las que 
fueron posesiones españoles , y aun los que per- 
manecen como Matanzas, y deben sus asombrosos 
adelantos al tráfico directo y á la actividad del 
comercio libre , que facilitando su población 
y goces desconocidos antes , su posición , sus 
adelantos y riqueza son actualmente admirables; 
mas sin necesidad de buscar modelos en el 
estrangéro , el florecimiento de Tampico, Mata- 
moros y Mazatlan , ahora siete años constituidos 
en guaridas de insectos y rebaños de ganados , 
¿ no son en el dia poblaciones marítimas de ín- 
teres? 

Aunque la provincia de Texas habia sido re- 
conocida y visitada por carabanas militares desde 
el siglo XVI , no se trató de reducir ni poblar 
formalmente hasta el siglo siguiente j si no nos 
equivocamos al registrar los libros existentes en 
el archivo general del palacio de México, los 
primeros establecimientos que en esta región 
remota se establecieron á consecuencia de su 
conquista completa en el año de 1690 por su 
primer gobernador don Alonso de León, y la 



'43. 
llegada de Lásate , é incursión de unos aventu- 
reros franceses que por el rio Rojo de Nacbilo- 
ches llegaron de la Luisiana al parecer con miras 
de radicarse allí , escitados por las noticias de 
algunos escapados de la espedicion de Lasale , 
arruinada por los naturales en i685; estos esta- 
blecimientos se situaron como debió ser , en el 
litoral y riberas de los ños principales dirigidos 
por el segundo gobernador don Domingo Teran 
ácía el año de 1691 , componiéndose en verdad 
de elementos débiles , pues no se avecindaron 
familias en forma, sino 5o soldados, i4 misioneros 
y 7 personas. Por estos materiales mas bien pa- 
rece que se propendía á una conquista temporal 
y espiritual de las tribus, que á establecimientos 
coloniales subsistentes, y esta falta , no obstante 
los esfuerzos del gobernador, reunida á la escasez 
le víveres por haberse perdido la cosecba , que 
nuaca pudieron emprender con éxito tan redu- 
cidos brazos, y el descuido del gobierno virreynal 
contribuyeron á su completa ruina. 

En 1719 con motivo de la guerra declarada 
entre Francia y España , se nombró gobernador 
al marques de Aguayo, y con esta calidad entró 
en la provincia con 5oo hombres para oponerse 
¡1 una invasión que los Franceses fortificados en 
INachitocbes intentaron contra Texas , y acom- 
pañado de algunos misioneros restableció los 
presidios de Nacodoches , Adayes y babía del 

ipiritu Santo, cuyas poblaciones no adelantaron 




á causa de no haberse estimulado coa el aliciente 
de la concurrencia de familias y la franquicia de 
un puerto; por fin en i'jii el virrey marques de 
Casaftierte, á instancias de los misioneros, y sobre 
todo receloso de los establecimientos avanzados 
de los Franceses» haciendo llevar de las islas 
Canarias algunas familias, fundó á San Fernando 
ó San Antonio de Vejar (cuyo plano y reparti- 
miento de tierras afirma Villaseñor es su obra) 
reforzando los puntos de Nacodoches, Adayes 
y Espíritu Santo , y aunque Vejar hizo algunos 
progresos durante la permanencia y administra- 
ción del gobernador don Simón Herrera en la 
población, los demás pueblos nunca prosperaron 
ppr falta de comercio marítimo, y en 181 i fueron 
completamente arruinados. Llegó la gloriosa 
época de la independencia , y no faltaron Mexi- 
canos que interesaron al gobierno nacional á que 
se ocupara de la colonización de Texas ; pero 
desgraciadamente todos los depositarios del poder 
que hasta ahora han administrado á México, han 
desatendido este interesante negocio , dando el 
congreso segundo constituyente el último golpe 
á la provincia reuniéndola como a fuerza de re- 
molque, á un Estado pequeño y lejano, que por 
mas que se afane en su fomento, á tanta distancia 
y sin los medios y los esfuerzos que el gobierno 
de la Union puede solamente desplegar, nada 
ha adelautado , y uno de los puntos fronterizos 
mas importantes de la República , su barrera 



4*3 

ttátüf al, y el antemural de la integridad del té£* 
rijtorio nacional sigue débil, espuesto á perderse 
6Í no se cambia de sistema y adoptan positivas 
medidas de ¿omento y seguridad , mediante una 
administración local fuerte y conciliante depen*- 
diente del gobierno federal, puesto que aquel 
punto fronterizo abrazando los intereses de la 
federación entera, ella es quien debe encargarse 
de. su custodia y cuidado. 

Catón repetia con frecuencia á los Romanos v 
que era menester destruir á Gártago ,• dando á 
entender que sin adoptar esta rigorosa medida 
propia de un estoico consumado , la existencia 6 
la seguridad de la República eran efímeras : los 
Mexicanos que comprendan los verdaderos in- 
tereses de su patria , no deben cesar de repetir á 
los depositarios del poder , y á los legisladores 
y hombres de Estado influentes , que es preciso 
atender de toda preferencia y ocuparse de la pobla- 
ción, administración y fomento de las fronteras y 
riberas litorales , y que mientras sus autoridades 
do adopten en principio medidas análogas y po- 
sitivas* al afecto, no cumplen con una de las 
obligaciones mas sagradas y necesarias al soste- 
nimiento de la integridad del territorio nacional, 
y eí único medio de asegurar la paz esterior y 
los derechos de la República con bonor y bene- 
ficio de los pueblos. 

Nosotros , es decir , algunos Mexicanos , no 
hemos cesado de trabajar sobre este asunto , y 

a8 



aun hecho algunos sacrificios desde el año 18*2, 
aunque por una fatalidad que ha presidido á 
'estas empresas en México , con poco fruto y 
gratitud de los que deslumhrados con falsos in- 
formes juzgan á los hombres por el espíritu de la 
calumnia y la envidia de los adversarios, inca- 
paces dé hacer cosa de provecho , que después 
de haber contrariado la obra de tantos afanes, 
juzgándonos conforme á sus deprabadas inten- 
ciones , apelaron al prurito acostumbrado de 
suponer haber echo negocio y especulado con las 
miserables cantidades que empleamos en un país 
desierto de escasos recursos, á beneficio de los 
cimientos de seis poblaciones que se fundaron 
ea Goazacoalco en medio de mil obstáculos, de 
revoluciones y persecuciones, saqueos, atropella- 
mientos y amenazas, que los opositores de los pro- 
gresos de la nación, y eternos enemigos del orden 
social y los hombres de bien nos infiriérouj y al fin 
parece que cierta autoridad se dejó influir, mani- 
festando muy poco mundo, y olvidándose de 
servicios auténticos , sin tener presente de lo que 
' es capaz la atrevida ignorancia escudada con él 
espíritu del sedicioso partido : mas con todo eso, 
firmes en nuestro modo de pensar y principios, 
á pesar de los desayres y prevenciones, y de 
haberse desatendido nuestros avisos y métodos , 
convirtiendo lo hecho en la obra de Penelope , 
después de haber atravesado los mares con la 
mira de arreglar una empresa de colonización , 



que preveíamos desgraciarse por desatender lo» 
consejos que la esperiencia , la humanidad y el 
ínteres nacional reclamaban, sin dejar el renglón 
de la mano, espusimos al gobierno general y á 
loa de otros Estados , desde el consulado mexi- 
cano en Burdeos , diversas medidas sobre coloni- 
zación , y entre ellas nos referimos á las repre- 
sentaciones que con fecha 3i de octubre y 3o de 
noviembre de i83o dírijimos al primer magistrado 
de la República, y á la que por conducto del 
señor diputado don Mariano Micbelena , enca- 
minamos al augusto congreso de la Union en 4 
de octubre de i83i , y se insertan al fin de este 
opúsculo para conocimiento del público. 

Las graves medidas que en dichas esposicionei 
indicamos , pueden afectar los intereses de algu- 
nos egoístas, y quizá el espíritu de provincialismo 
y los hábitos del sistema colonial nos declararán la 
guerra; sí así fuere , los verdaderos amigos de la 
federación , y celosos defensores de la integridad 
y felicidad de la República tendrán un argumento 
mas, de que una pequeña porción de Mexicanos, 
ni comprenden sus deberes , ni el fondo de las 
instituciones y régimen político que la nación 
adoptó , y que se pretende un imposible , esto 
es , que la nación marche á su estabilidad y ade- 
lantos sociales , sin que sus magistrados se apre- 
suren á trabajar enérgicamente y á desplegar tas 
medidas positivas de consoliJ ación y prosperidad; 
pero sean Jas que fueren las prevenciones que 




4» 
se nos susciten ajamas cambiaremos de modo de 
pealar , por cuanto consagrado» á la causa gene-* 
ral de la nación , sin aspirar á .otra cosa que-á 
ser útiles ala patria, prescindiremos de.losia^ 
tereses de pura localidad siempre que estén en 
contradicción con los de la comunidad. Puede ser 
también que se alegue en contra , la falta de re* 
cursos y escesi vos gastos que la creación, pobla- 
ción y fomento de siete distritos eligen; pero 
á los cuitados que tal piensen, se les debería 
echar en cara el ningún conocimiento de Jos, re- 
cursos de una nación , que en el simple estado 
de colonia mal administrada , ademas, de haber 
alimentado la disipada corte de Madrid, sostuvo 
por siglos con sus tesoros las islas de Cuba y ,de 
Luzon , las Floridas, á Guatemala , . Cartagena 
de Colombia y algún tiempo á la Luisiana, creando 
y poblando á costa de sus sacrificios, y. sangre 
las poblaciones de California , Nuevo México, 
Mioqui y Guevavi, que el abandono y la pereza 
dejaron destruirse , y que el país de Xamáulipas 
que hoy figura como Estado , fue colonizado y 
fomentado, por la concurrencia y los esfuerzos 
de todos los Mexicanos, cuando en virtud det 
decreto de 3i de mayo de 1748 se cometió esta 
comisión al coronel Escandon , en cuyo desem- 
peño obró con tanto acierto este juicioso militar, 
digno^de la gratitud de los amigos de la huma* 
nidad.y adelantos, que como dice Villaseñor, 
eou unos cortos auxilios del gobierno , casi á sus, 



i 



esperisas, fundó, Consolidó y hizo 'florecer tiiñ* 
chai poblaciones, y en suma, ayudando dé'&fi 
genio crió una provincia á pesar de las contradic- 
ciones qué Jas anteriores desgraciadas empresas 
dé Xuarigui ; Montecuesta y Guevara ministraban 
á - los adversarios dé los principios del patriota 
Escaridon , reconocédor del puerto de Sotolama- 
rina, dé cüyá habilitación y fomento dio dicta* 
meii favorable ¿ según Villaseñór , desdé él áñeí 
de ¿743, don Juan Rodríguez marqués de Ál- 
tamira, auditor dé guerra del coronel Escandón.' 
A las indicaciones qué hicimos en las preci- 
tadas esposiciones , añadimos ahora el proyecto 
dé éscitar la emigración dé la China, la India 
Y las islas del Pacífico para colonizar el litoral f ' 
riberas y puertos del mar del sur. En todaS 
aquellas regiones del Asia es abundante la po- 
blación , y por uña feliz coñbinacion de circuns- 
tancias , no sera difícil á un gobierno hábil y 
emprendedor atraer una considerable emigración, 
especialmente del Indostan , cuyos habitantes 
laboriosos, económicos y acostumbrados á un 
clima análogo al de las 1 costas de México, sé 
prestarían gusto$ á transmigrar , sienipre que sé 
les costease el pasbge , y distribuyese tierraá y 
goces sociales con 'generosidad en las inmedia- 
ciones de los puertos dte HuatiiFco, Siguantanejqj 
Zácatula , Manzanillo, Navidad , Valle de Ban- 
deras, Gbacala, Mazátlan, y en las márgénéi 
de los ríos Verde de Jamiltepec , Yopes , *Mefc«i 



4» 

tal», ToJploUaa, Cañas, Mayo, Sonora y: Za~ 
guapas , puntos escelentes por su situación jen* 
tajosa para el coúxercio , y acomodados por la 
feracidad de su clima y susceptibilidad de sus 
productos , á formar las bases de una inmensa 
población , la fuente de un Tasto comercio y el 
semillero de la marina nacional , que una admi- 
nistración esclarecida deberá tratar de fomentar, 
ti quiere florecer y aspira á conservar las Califor- 
nias , y no dejarse imponer la ley de laa potea^ 
cías marítimas que la circundan, y trafican el li- 
toral del grande occéano que está dominapdo 
Jflexico, 

Para emprender ■ un sistema de población pu 
grande, y digno de un imperio como México sobre 
el litoral y riberas abordables . del Atlántica, ya 
indicamos en la esposicion relativa á la colonizar 
ciondeGoazacoalco, y en otra obrila que pronto 
saldrá á luz sobre este interesante país, la medida 
de favorecer el residuo de la. población de gente 
de color y demás familias sin propiedad de las 
Antillas y la Luisiana : estas clases recomendables 
por su energía, y aun su industria y civilización, 
mucho mas adelantadas que la especie de babui- 
nos que habitan las costas orientales de la Repú^ 
blrca como todos saben existen , arrastrando una 
suerte efímera y vilipiendiosa á manera de islptas, 
sin gozar de los derechos comunes de hombres en 
su propia patria, y por consiguiente deben estar 
predispuestos á abandonar el ingrato suelo na- 



tal, y adoptar una patria generosa que á la vez 
les ministre lo» medio» de existencia honrosa ,' 
goces sociales y tierras , coa los medios de ade- 
lantar , y costeándoles el transporte de sus fami- 
lias, irían á centenares á establecerse en los 
puertos y barras de Sotolamarina > Tampico» 
Tamiagua > Tuxpao- 9 Tecoiuta , Veracruz 9 Án- 
tonlizardo, Pa paloa pan , Son teco mapa , Goaza- 
coalco , Toneladas, Gupilco , Ghiltepec, Santana, 
Tabasco, laguna de Términos, Champoton, 
Campeche , Sisal y Bacalar , y en las riberas, de 
los ríos Sarabia > Zongolica , Tonto , Guaspala , 
Lalana de Tuxta, Tancochapa, Uspanapan, 
Mixes , Sanapa , Palizada , Zendales , Osuma- 
cmta y Hondo - 9 cuyos puntos no menos venta- 
josos para, el cultivo y el comercio que los del 
Pacífico , hoy desiertos ó débilmente habitados , 
abundan de valdios y tierras amortizadas exce- 
lentes 9 y se están brindando a unas gentes adir 
matadas y acostumbradas á las plagas propias de 
tierra caliente • de manera que con cincuenta ó 
cien familias reunidas con las mexicanas , habi- 
litadas y sostenidas el primer año por el gobierno, 
se echarían los cimientos* de una prosperidad y 
tráfico sin límites, y en breve México (dígase lo 
que se dijere por los que no saben apreciar sij 
ventajosa situación y elementos materiales) ten- 
dría puertos en forma , y no en los planos 9 con- 
taría con una respetable marina fomentada por 
el cabolage y la población de las costas , y des» 



pues" de 'adquirir un comercio positivo de per* 
mutas y cambios de productos de su suelo» se 
haría respetar , colocándose en el catálogo de 
las potencias marítimas. 

La crítica posición de las Antillas y su paráli- 
sis , amagadas como están del movimiento con-» 
vulsivé de una revolución desastrada y la mas 
terrible , facilitaría este proyecto á la vez- fácil y 
económico por las circunstancias y proximidad ; 
qsí es que con solo el nombramiento de agentes 
activos y la reunión de algunos fondos , esclusi- 
Vamenté aplicados á los gastos de trasporte y ha- 
bilitación de las familias, exigiendo en los puertos. 
y puntos marítimos mas próximos á los distritos 
coló nizab les, sociedades ó juntas del fomento de 
población compuestas de nacionales y estraogq- 
ros, que como se practica en los Estados-Unidos, 
cuiden de la recepción y dirección de las familias 
á sus destinos , ministren lo que necesitan y sa- 
tisfagan el costo de los pasages ajustados por los 
agentes del gobierno en los países estrangeros; y 
finalmente dando ana ley de colonización franca,' 
liberal y bien oonbinada , que correspondiendo 
á la generosidad y dignidad de la nación, se des- 
poje de esas ideas mezquinas y resentidas del sis- 
tema colonial intolerante , que lejos de escitar el 
espíritu de fomento, lo ahuyentan y nos descon- 
ceptúa. Las leyes de la materia existentes son mas 
bien de proscripción y embarazos que de alicien- 
tes de colonización; la única ley racional de 18 



de agosto de t8a4 es absolutamente ilusoria , y 
la de 6 de abril de i83o complicada, se resiente 
de las circunstancias, es absurda, ineficaz y con- 
tradictoria, por cuanto exige al gobierno general 
comprar valdíos , que sin valor se donan gratui- 
tamente á los aventureros , y nadie negará que 
es anti-nacional y grosero poner al gobierno pa- 
tricio de peor condición que á los estrangeros , y 
en suma , por los motivos esptanados en las dis- 
posiciones que sobre el particular dirijimos al 
gobierno. A fin de animar á los capitanes á con- 
ducir el mayor número de familias posible á pre- 
cios cómodos, seria oportuno que se les rebajase 
ó dispensase el dereclio de tonelage á proporción 
de las familias que condujesen. 

Espresamente bemos omitido hablar de la po- 
blación de Texas , márgenes de los ríos Bravo , 
Zaguanas , isla de Tiburón y California superior, 
porque en general deseamos que los fértiles val- 
dios de estos hermosos paises se apliquen al 
cultivo y radicación de escogidas familias estran- 
geras , y al repartimiento de los militares mexi- 
canos. 

Consolidadas nuestras instituciones , y el espí- 
ritu de quietud y orden social establecido, los 
depositarios del poder deben tratar, y la nación y 
aun los mismos militares convencerse que en una 
república bien ordenada , sienta mal un ejército 
superior á las necesidades y medios de sostenerse 
y sobre todo amenazante , considerado como el 






4fc 

mas $ficar aliciente de la tiranía , y ek espediente 
je qjoe -a cada paso se vale la ambición con pre- 
testos aparen tes indignos de un pueblo libre, para 
dar pábulo á las facciones y llevar la desolación 
y el terror al seno de las- familias , usurpando 4 
nombre de la- patria» que está clamando por el 
orden, y la felicicUd el poder supremo,; depositado 
por el pacto sooial y la voluntad de los pueblo* 
4n los magistrados llaojados por la ley, que todos 
los ciudadanos ( no importa sus grados y gerar-r 
quia ) deben respetar siempre que cumplan sus 
obligaciones ,. y en casos contrarios apelar no ala 
fuerza armada , sino á los medios que las leyes y 
U razón demandan 9 y que si sqn fundada» las 
quejas , no serán desatendidas por los represen^ 
tantos' del pueblo elegidos con sensatez y garantías 
positivas de probidad yjjusticia. 

Guando en un país libre se trata de sostener 
numerosas legiones , pasado el peligro en que la 
patria pudo exigir este sacrificio á los ciudadanos, 
ademas de ser un gasto superfluo de dinero y gen- 
tes i es nocivo y pernicioso por cuanto la milicia , 
fuera de los casos de la defensa de la patria que 
es uno de los deberes, mas sagrados del hombre , 
esteriliza la industria general , empobrece las na- 
ciones , y haciéndose difícil cubrir las atenciones 
del spldado con puntualidad , falta la estricta dia- 
tiípliaa, y la desmoralización es el consiguiente : 
á mayor abundamiento , no siendo político ni 
eco veniente mantener un grande ejército reu- 



44? 
nido, por necesidad hay que diseminarlo, y á la 
distancia en un vasto suelo como el nuestro , es 
casi imposible hacer cumplir la obediencia pasiva 
que prescriben las ordenanzas á las autoridades 
públicas , especialmente en medio de un pueblo 
naturalmente tranquilo, que en fuerza de repeti- 
das asonadas puede llegar á contaminarse del ma- 
yor mal de las sociedades , la insubordinación ; 
todas estas causas persuadirán á nuestros sensatos 
compatriotas , de la necesidad y conveniencia de 
modificar el ejército , conveniencia que se puede 
conciliar con utilidad de la patria y el interés de 
nuestros juiciosos militares, que en general tan 
valientes como pundonorosos , la mayor parte de 
laoGcialidad y casi todos los soldados están tan 
distantes de haberse desviado de la senda del ho- 
nor y cumplimiento de sus obligaciones , que en 
obsequio de la justicia afirmamos, nos constan sus 
nobles sentimientos y aspiraciones á dejar la 
carrera que por ideas generosas , v no por espí- 
ritu de ambición y mucho menos de Inclinación 
á vivir sobre el país , abrazaron cuando la patria 
los necesitó ; y esta predisposición se manifestó 
en i8a3 cuando se trató de colonizar á Goaza- 
roalco , para cuya empresa se subscribieron con 
entusiasmo innumerables oficiales de todas gra- 
duaciones, y no tiene duda que si el gobierno hu- 
biera favorecido el proyecto activamente, habrían 
cumplido su palabra, y á su ejemplo seguido otros 
muchos que en 1836 se nos brindaron en México, 



iu 

Puebla y Jalapa, porque dígaselo qcte ée dí\été 
del carácter dé los Mexicanos, na existe sofera la 

■ * 

tierra pueblo mas dócil y bien dispuesto cuando se 
le sabe conducir á su bienestar; cuya inapreciable 
condición y virtud , por desgracia de la nación 9 
basta ahora ninguna administración ha sabido 
estimar y sacar partido ; pero es evidente qtifetoor 
habieúdo degenerado de tan bellas feuaíidádés¿ 
siempre sufrida, bondadosa y amante de su felici- 
dad , la providencia que vela por sus destinos/ le 
deparará un genio 9 un solo grande hombre cfttó 
saque partido dé tan brillantes prendas y la con- 
diuca á su. dicha y bienestar; y este secreto no "es 
un misterio; consiste en proporcionarle los me- 
dios de trabajar con utilidad y provecho, bajo ira 
método liberal y generoso : no hay pueS motivo 
paja desmayar , ,y contándose con las disposi- 
ciones é idoneidad de los militares de todas cla- 
ses, es preciso que el gobierno se ocupe de un plan 
en grande para convertir á estos bravos en otros 
tantos grandes propietarios , distribuyéndoles en 
propiedad , y libres de toda carga y gavela, los 
valdiQvdé mejor calidad de la pro vincia de Texas, 
Californias, y ¿iberas fie los ríos Bravo y Za^uanas, 
habilitándolos de los recursos necesarios á su cul- 
tivo y trasporte. 

El sabio legislador de los Romanos , Ñama ^ 
al dedicar á su ejército al cultivo de las tierras r 
repartiendo al soldado las conquistadas ó las que 
permanecían incultas , dio pruebas de una filo- 



445 
sofid y política consumadas, considerando anexa 
á esta inocente y lucrativa ocupación el aumento 
de la riqueza de la población , de la moral, buen 
orden y disciplina, porque veia la vida del campo 
como un Bel guardián de la inocencia J como 
una escuela de simplicidad , frugalidad ¡ energía 
y el destierro de la mendicidad y de todos los 
vicios que trae consigo la vagancia, en oposición 
de las virtudes sociales que deben caracterizar á 
un pueblo republicano. Los resultados justifi- 
caron plenamente las miras del legislador ; los 
desórdenes de un pueblo inquieto se calmaron, 
y la agricultura fue no solamente una felicidad 
pública , sino que formó el pueblo mas sabio , 
mas virtuoso y hábil en la profesión de las ármas^ 
siendo desde entonces muy frecuente en Roma 
en los tiempos mas difíciles sacar del arado á los 
cónsules y generales , que después de haber 
triunfado de las disensiones intestinas ó de los 
enemigos estraños , celosos de la gloria republi- 
cana , volvian á ocuparse del laborío de las tierras 
con sus manos triunfales , las que gloriosas del 
honor que recibían, en sentir de un historiador, 
parecía que á porfía retribuian con profusión 
en justo retorno sus frutos y riquezas. 

El inmortal congreso americano que proclamó 
primero en la tierra de Colon los derechos del 
hombre y la libertad é independencia de Amé- 
rica, inspirado por el nuevo Cincinato, el 
tal Washington, siguió también el ejempl 



inmor- 
ilo del 



44* 
tara» romano, aplicando é los ciudadanos de* 
fensores de su patria al «altivo de las tierna. 
1 Y con tan nobles modelos no se estimularan k* 
Mexicanos l 

• Al efecto indicamos entre otros medio* - f un» 
ley de población , premios y fomento , aplicada 
esclusivamente i loa militares y empleados cen- 
santes i y por apéndice , á las fknrilitó estrange* 
ras y nacionales titiles , que en fuerza de sus e** 
tinados y alicientes^ esrite voluntariamente á este 
género de ocqpacion bonrosá y útil á los que lar 
adopten , y á iú vez de la mas alta importancia 
al reposo , prosperidad y garantías de la paz-in* 
tenor , riqueza territorial é integridad de la Re- 
pública. 

La ley de población y premios debe tener 
por bases la liberalidad y los incentivos paite que 
surta el efecto que se proponga el legislador f 
así es que ademas de un terreno en propiedad , 
proporcionado al grado ya los servicios hecho* 
á la patria con arreglo á las épocas que se. desi~ 
gnen, sin mas condición que su cultivo ó pobla-» 
cíon de ganados en determinado tiempo, á fin 
de escitar el laborío y beneficio, se deben capi- 
talizar los sueldos con arreglo á las probabilida- 
des de la vida , entregando una parte del sueldo 
capitalizado, por ejemplo una tercera, á los inte* 
resados, luego que se subscriban , en el punto 
que eligiesen , ó decida la suerte , recibiendo en 
el lugar de su residencia lo necesario para trans- 



«- 

bordarse con sus familias si las tuvieren, ademas 
del pasage costeado si el viage se emprendiese 
por mar , una casa provisional con las provisio- 
nes necesarias de utensilios y -víveres el primer 
año , reservándose el gobierno el resto del ca- 
pital para formar un fondo, que á manera de 
banco haga circular en billetes de créditos con 
un corto ínteres , la canutad que adeuden los 
Estados , obligándose estos á satisfacer exacta- 
mente los réditos á los tenedores, y parte tam- 
bién emitiendo billetes de banco, designándoles 
por hipoteca cierta cantidad de tierras, que aun- 
que reguladas en un principio á un precio ín- 
fimo , como debe ser para inspirar confianza , 
ellas subirán de estima a proporción de los ade- 
lantos del cultivo de los distintos en cuestión, 
bien calculado todo , no dejarán de apreciarse 
en el mercado, siempre que se paguen con pun- 
tualidad los intereses de un tanto por ciento. 

Con el capital reservado , v el producido del 
papel de crédito , se atenderá á los pobladores 
mensualmente, basta satisfacerles en cantidades 
parciales el total de sus sueldos en el término 
que prudentemente fije la ley , constituyendo 
una junta nombrada por los interesados y pre- 
sidida por un agente del gobierno responsable, 
que corra con el manejo y distribución de los 
caudales y el banco conforme á la ley ; bien en- 
tendido, que los fondos necesarios para entregar 
de contado una tercera parte á los colonos, gas- 








44* 
tos de viage, habilitación de* Iqs objetos emm* 
ciados . al poblador agraciado, de la admiiustra^ 
cionde los. distritos cultivables y el banco, y ras 
agentes deben designarse y administrarse inde- 
pendientemente del gobierno, y graduarse com- 
petentemente al fomento de los militares , em- 
pleados y familias estrangeras , á quienes se les 
habilitará á la par de las mexicanas concurren- 
tes , con las mismas cosas , y ademas se les eos* 
teará el pasage desde el punto de su embarque 
en Europa ó en América. . • ¿- 

Con una providencia de esta naturaleza , que 1 
en su espíritu y esencia, lejos de perjudicar pre- 
mia y beneficia á los servidores de la patria, reu- 
nida á, las predisposiciones naturales de la oficia- 
lidad y. soldadesca, á dejar la carrera según he- 
mos demostrado , y lo acredita la continua baja 
del ejército y la repugnancia de los indígenas y 
mestizos, que son los que por la costumbre for- 
man el ejército de la República, no tiene duda: 
que nuestras legiones se reducirían al numera 
efectivo de 1 2 á 1 5 mil hombres , que cuañdcf 
mas convienen y se necesitan para atender la» 
fronteras, los presidios y las pocas plazas de ar- 
mas y puertos que contamos ¿ y si en una mo- 
narquía constitucional amagada por la siniestra 
política del despotismo estrangero, dijo un cé- 
lebre mariscal, que en materia de ejército no es 
la cantitad sino la calidad la que se debe apre- 
ciar, - que él ejército mexicano reducido á su tipo 



449 
Terdadero y correspondiente á uo pueblo libre, 
se encamine á la mejor y mas exacta disciplina y 
moralidad del soldado, proporcionándole todas las 
conveniencias de educación é instrucción, y en-- 
tetes de campaña de que^basta ahora ha carecido, 
en lugar de ese estremado y ridículo lujo v os- 
tenta, que algunos espíritus superficiales y vanos, 
pretenden imbuirle , y él seguirá prestando ser- 
vicios especialmente ¿i se consigue aplicarlo ala, 
abertura de caminos y otras obras púbücas i 
_ ejemplo de los Romanos, y cuando mas adoptar 
en sus uniformes esclusívamente los colores na- 
cionales. ■ . ■ .■« 
Pero los partidarios de la permanencia de un-' 
grande ejército, replicarán que esto -no- puede 
ser, porque estando la nación en fierra con Es- 
paña, y asestada de los. tiros de los déspotas de 1 
Europa, correría un gran peligro la indepen- • 
dencia y libertad; mas aun cuando esto sea' 
cierto respecto á lo primero, es necesario que' 
los Mexicanos se conYfgjgtm de sus fuerzas mn- *' 
*± terrales, y que en virf.M0Re* ellas.y de la consol}-" 
dación de sus instituciones, mantenimiento del- 1 
Orden público y observancia de lasJeyes^su in-i ■ 
TÜependencia y libertad son-irrevocables, y iodos 
los esfuerzos de su natural enemiga y adversarios 
serán en vano, si estas apreciables circunstancias 
se consiguen; pero sin ellas, inútiles serian puede 
ser considerables ejércitos , y tarde ó temprano ' 
sin orden ni leyes sucumbiríamos, cuando no al 



.45. 

ignominioso jugo cstraogero , á uncirnos con la 
dura coyunda de la tiranía doméstica , y envile- 
cidos quizá arrastraríamos cadenas doradas. Reú- 
nase la nación, amalgámense los panidos.de 
buena fé, y ella con el tafnocimiento de su fuerza, 
adquirirá los sentimientos de confianza y genero- 
sidad , y entonces las virtudes y el patriotismo 
formarán su antemural, y un enjambre de legio- 
nes de los ciudadanos mas interesados en su inde- 
pendencia y libertades públicas , serán los mas 
firmes apoyos del orden social y las instituciones. 
Apélese por una ley formal á la institución mas 
republicana, que á la vez ofrece mayores garan- 
tías que un grande ejército á la causa pública y á 
los magistrados verdaderamente liberales , que 
deben regir un pueblo libre; fórmense, decimos, 
guardias cívicas nacionales de todos los ciudada- 
nos que cuentan con algo, tienen que conservar 
y contribuyen á las cargas públicas , y la nación 
contará con mas de medio millón de soldados 
que desde luego vigilarán.. como centinelas alerta 
del orden y policía deph grandes poblaciones , . ' 
y en el campo de la seguridad de los camino», ' 
sin pesar al pueblo, y sin perjuicio de la agricul- 
tura y población , conforme se practica en los 1 ' 
'Estados-Unidos y con particularidad en Francia, 
cuya guardia nacional puede servir de modelo á 
México. 

Y si de la reunión de la nación se esperan su 
esencial fuerza y generosidad , de estas han de 






45, 
venir los sentimientos de humanidad , pues así 
como los partidos siempre débiles y descon- 
fiados , son por su naturaleza constantemente 
intolerantes y crueles , cuando la nación go- 
bierna , cuando afortunadamente ella llega á 
ser la arbitra y legisladora de sus destinos y 
régimen, la pena de muerte por delitos políticos 
debe desterrarse , y depararse un asilo sagrado 
á los que los cometan. La isla de Tiburón amena, 
salutífera y bien situada , convida á formar este 
establecimiento de fílanlropia y utilidad nacional; 
ella parece que está babitada por tribus mansas 
fáciles de ganarse para Ter de poblarla con los 
Mexicanos descarriados por opiniones políticas , 
sin desalojar á los indígenas. No hay necesidad 
de imitar en esta parte á nuestros vecinos, que 
á fuerza de despojos , van formando sin pensar 
un conjunto de bordes poderosas mas allá de la 
derecha del Misuri y las montañas de Stoni, que 
con el tiempo amenazarán á N. México y las 
Californias. La administración mexicana debe 
seguir otra política mas sana, y al poblar los dis- 
tritos de Texas, Bravo, Apaches, Osumacinta , 
Zaguanas y Timpanoyos , no se ha de tratar de 
ahuyentar á los naturales, sino ganárseles y por 
los medios mas prudentes establecer con ellos 
relaciones de buena fé , á fin de atraerlos al gre- 
mio de la República civilizándolos y proporcio- 
nándoles educación civil y religiosa á sus hijos, 
en las escuelas y establecimientos coloniales. 






45* 

También seria conveniente tratar de poblar pop 
los vagos y mal entretenidos , i las islas Marías f 
de San José Cerraibo y demás del golfo de Cali- 
fornias, cuya disposición facilitaría el fomento 
de la pesca de badiana, cachalotes carey, coral y 
perlas de que parece qw abunda á, la par la isla 
de Tiburón. 

Echados los fundamentos de los siete distrito» 
que indicamos , no se crea que se ha puesto el 
sello a la población de las fronteras; estos no son 
mas que loa cimientos ; es preciso ligar á N« 
México con los Estados de Chihuahua y Sonora, 
colonizando el terreno del Muerto de mas de 4o 
leguas de desierto intermedio ; las antiguas pro- 
vincias de Mioqui y Guevavi, y algo del Bolsón 
de Mapimí, persuadiéndose que sin esta medida 
en grande, Aztlan, Sonora, Chihuahua, Goha- 
huila y N. León que denominaríamos Huali- 
huises, corren riesgo de ser invadidos, y desolados 
sus campos y habitantes de las tribus belicosas 
de los Comanches y Lipanes , y ademas pudiera 
ser muy bien que las bordes de los indígenas del 
Norte América , impulsadas imprudentemente 
acia el sur , llegaran un dia á transmigrar de las 
altas riberas del Misuri y montañas Rocheuses , 
y apoderarse ó incursar al territorio fértil y tem- 
plado de estas comarcas, y reunidos con las tribus 
independientes errantes, ser funestos á los Estados 
boreales^ males remotos, pero posibles que un 
gobierno previsor debe tratar de evitar y prever 



453 

nirse , oponiendo una línea de poblaciones y 
presidios militares , que á la vtt atraigan á los 
indígenas errantes á la civilización, y de macera 
que contengan sus incursiones y sé estiendán 
las líneas de nuestras fronteras por todas aquellas 
regiones, que perteneciendo á la República no 
se pueden asegurar, ni sacar partido de ellas sin 
lá población y el cultivo ; y si algún piadoso sa- 
cerdote mexicano inspirado de Dios , fundara 
una congregación de misioneros útiles y labó ¿ 
riosos, que como los antiguos jesuítas de Mélico 
crearan pueblos civilizados y cultivadores , 
¡cuanto adelantarían y se consolidarían todos 
éstos establecimientos , con el auxilio de la re- 
ligión y pasto espiritual dé sacerdotes piadosos 
y celosos de la felicidad y bienestar de los hom- 
bres! Entretanto, y puesto que en México no hay 
religiosos que aspiren a esta obra evangélica , 
nos parece conveniente que Sé pidan misioneros 
de las congregaciones dé San Vicente de Paul y 
Barnabitas al efecto ; estos padres Van volunta- 
riamente á ejercer su ministerio á los Estados- 
Unidos, y si se les solicita para nuestros estable- 
cimientos no se rehusarían. 

A fin de estimular á los párrocos que se de- 
signen , á lá ádminisiracion de los distritos , si *• 
adopta el sistema que enunciamos , el gobierno 
podría interesar lá concurrencia y el celo de \ú% 
pastores espirituales, para que tas capellanías de- 
nominadas de juridevotuto (que por haberse 



V 



454 
estinguido 1*8 personas, ó familias <|ue conforme 
á la mente de los fundadores debían disfrutarte, 
no hay qnien las reclame, y hasta ahora en *et 
4e apuparlas á los curas pobres , se han donado 
á esos favoritos capellanes , ó abates cortesanos 
que $on el esqandalo de h. socie4ad, y en general 
hacei} poco honor al sacerdocio, pasando la vida 
en los paseos, teatros, cafés y tertulias), se colasen 
única y esquivamente, lo mismo que l?s de 
temporalidades á los ministros del culto de los 
establecimientos coloniales , y 4 l$>s <?apelhmes 
de ejército y marina. 

La población central de los Estados mediter- 
ráneos equinpcciales, es de consideración en casi 
tollos los ángulos fértiles y bien situad q^; mas 
siendo en general 1$ mayoría de indígenas pobres, 
y poblaciones despojadas ó escasas de las tierras 
que la mente de la ley quiso designarles, y en su 
yirtud existeQ muchos pueblos en litis para con- 
seguidlas con grave perj inicio de sus intereses y 
bien estar, en obvio de estos males y en obsequio 
de lo$ aumentos de la agricultura y población, 
seria del mayor iqtgres que las autoridades su- 
premas de la Union y los Estados, comprasen 
al crédito ó al contado , autorizados por una ley 
al intento, todas las tierras eriales ó poco pobladas 
de gallado y sin cultivo , que existen casi aban- 
donadas, como las de los dominicos de Oaxaca, 
y Chispas, situadas en el departamento de Te- 
huantepec, contiguas á los pueblos denominados 



455 
del Mar, que yacen sin un palmo de tierra , al 
paso que estos religiosos mantienen abandonadas 
inmensas haciendas de escelentes terrenos, desde 
que los frayles Españoles vendieron el ganado , 
quizá para traerse ó enviar á España el dinero. 
Igual medida se deberia adoptar con las de esta 
clase, y los mayorazgos ó herencias que disfrutan 
los estrangeros no residentes en la República, 
fijándoles un corto plazo para que las vendiesen, 
y aun estrecharlos á ello bajo de penas de per- 
derlas ; con esta providencia se satisfaría en 
parte á los antiguos propietarios naturales re- 
partiéndoles cierta cantidad á los individuos eu 
eafiteusis , y á las parroquias para sus gastos 
de fábrica y culto , y el resto distribuirlo entre 
los militares, que por sus enfermedades, heridas 
y edad, no pudiesen ir á establecerse á los países 
mas remotos. 

« En los Estados-Unidos de América (dice con 
mucho tino el autor de los Elementos de Ha- 
ciendá)e\ número de propietarios agricolas creció 
desde el año 1774 a l ae '799 a ^ compás del cul- 
tivo de sus valdios; este siguió la razón de 20 á 
36 : de 6 á 16 la estraccioa de sus producciones, 
y de 4 á 16 la cantidad del metálico circulante. 
La provincia de Avila en España , que el año de 
i8o4 contaba 46>4' 1 fanegadas de terreno perte- 
necienles á propietarios que las labraban por sí 
mismos , y 4g°>844 * cuerpos inmortales y ar- 
rendatarios cuyo número ascendía á 1 i65 : á 




* 4% 

i6o3 el de los propietarios, y á 77 J( el de 10* jor- 
naleros, presentaba uq valof igual a 43*588,348 
reales ea los estados de su riqueza agrícola; al 
paso que Vizcaya ofrecía 45, 1 01, 483 reales re- 
sultado de las faenas de 27,767 labradores arren- 
datarios, y 2,076 jornaleros. Ea Sevilla, ppa uqa 
estensioa territorial la mitad mayor qpG la de 
Valencia, solo se representan sus producciones 
territoriales con 211,698,587 reales, cuando las 
de la segunda llegan á 4 2 $>&77»978* Aquella 
cuenta 118,741 jornaleros, 5, 3 09 propietarios, 
y i4>ooa arrendatarios; y esto 65,590 dé los pri- 
meros, 25,700 de los segundos, y 57,463 de los 
últimos. >> 

En todas épocas se ha considerado en Mélico, 
como superflua c inútil la marina, y noesestrano 
que esta njal fupdada opinión, prevalida del falso 
principio de que no contamos con .puertos fór- 
male?, por desgracia haya influido en el periodo 
corrido de la independencia al descuido de su 
fpmento, que aunque por los reducidos elementos 
pudo ser lento, el empeño y la perseverancia dtfl 
gobierno nacional, sino hubiera carecido de un 
verdadero secretario de marina, mucho habrían 
adelantado, y no que después de enormes gastos 
y sacrificios , nos encontramos si# marineros , y 
con los buques abandonados ó al perderse. £6 
intolerable esa pretendida y ponderada falta de 
puertos en el Atlántico , ya que la preocupación 
no niega la existencia de los soberbios que po- 



4^7 
seemos en él Pacífico, cuando se nos presentan 
á la vista las hermosas bahías de Ore o quiza, San 
Bernardo y Galvezton en Texas,* y los buenos 
puertos d£ Sotolamarina , Antonlizardo y laguna 
deTérmSptis;j^ue con una limpia y recomposición 
serian excelentes para navios y fragatas de guerra $ 
y con igual medida ó la aplicación de la máquina 
de pontones que hemos visto en el puerto de 
Cette, en este reyno, de poco costo, ejercida en 
las barras de los ríos Bravo , Tampíco , Tuxpan , 
Papttloapan, Goazacoalco y Tábasco, haftarianse 
doce -puertos, que con los de Campeche, Sisal y 
Bacalar llegan á quiaoeáÉÍÉÉ|> se entiende poblán- 
dolos y fomentándolcáHHÉb de que produzcan 
marineros; y ú la RepSolica quiere conservar 
reunidas sus regiones lejanas, estrechar sus rela- 
ciones con los nuevos Estados, y cuidar sus costas 
protegiendo el comercio de cabotage , y hacer 
efectivos sus bloqueos cuando sus 'circunstancias 
Jos dicten, y sobre iodo hacer respetar su pa vellón 
y predominar en los pueblos litorales , especial- 
mente en el cafco de una Invasión enemiga ó re- 
belión d$ sus plazas, que el gobierno se* con vensta 
die la absoluta necesidad de orear una marina, 
formando dos arsenales y cuatro astilleros en los 
puertos de Siguantaaejo y Timpanoyos sobre ej 
Pacífico, y en el Atlántico , en losf de Galvezton 
y Goaaacoaloo , puntos que á la vez se deben 
fortificar, así como los mas convenientes y de 
fendiblas de las fronteras, y mantener en pié una 



♦ 



458 
flotilla sutil, y aun dos ó tres barcos de vapor en 
ambos Occéanos, para acelerar las comunica- 
ciones coa GdRforaiaSj Texas y Yucatán. 

La confederación mexicana se estieqde portel 
sur, desde los límites de la sierra d4<^fe(iurna ta- 
ñes en el Estado de las Chiapas, laáfud tB, y por 
el norueste hasta mas alia del cabo Menddcino acia 
el de San Sebastian en la California superior, 
latitud 4°- 

Su mayor longitud es de 64o leguas comunes , 
y su njayor latitud ó anchura , de 364 tomadas 
desde el rió Sabinas, latitud 3o en la provincia de 
Texas, hasta la isla deáflÉirpn, contigua á la costa 

de Sonora. -'¿?^8Pr 

La parte del territorio de la confederación, que 
se estrecha mas entre los dos grandes Occéanos 
en el Istmo de Tehuantepec , es de 45 leguas. 

Comprende la superficie mas de i4o,ooo leguas 
cuadradas, entrando en cuéntalos territorios de 
las' Chiapas y Lacandones. El barón de Humbolt, 
de 'acuerdo con los trabajos geodésticos de nues- 
tros sabio matemático Oteiza, le dio en su primer 
graduación el año de 1 8o4, 8 1 , i44 leguas cua- 
dradas; en 1 808 la aumentó el mismo , auxiliado 
del señor Oltmanns á 1 18,000 ; pero ambas gra- 
duaciones no pueden menos que ser diminutas , 
si se reflexiona que en aquella época no se contó 
con los territorios de las Chiapas y Lacandones, y 
al mismo tiempo sobre la dificultad de estimar con 
exactitud en leguas cuadradas, regiones tan vastas 



# 



45 9 
cuando aun en los paises reducidos y poblados , 
como por ejemplo en Irlanda , la superficie se ha 
avaluado por algunos geógrafos en 1 1 ,000 millas 
cuadradas, y por otros en i4,ooo resultando una 
diferencia de 3,ooo. 

Los dos tercios de la superCcie mexicana perte- 
necen á la zona templada, y cerca de las tres cuar- 
tas gozan de un clima delisioso ó fresco. 

Una cordillera colosal denominada, á diferen- 
cia de la de los Andes, de Anahuac, poblada <Ie 
pinos , cipreses, cedros , sabinos , robles y otra 
multitud de árboles y plantas, atraviesa de norte 
á sur la región central Alpina, entrecortando el 
suelo con grupos de colínas que forman estensas 
llanuras longitudinales. 

La mayor elevación de las montañas es de 
a5oo á 2800 toesas de nivel del mar; la de las 
planicies ó mécelas es de 85o á i^oo toesas. Los 
picos ó crestas mas altos son el Popocatepec y 
el de Orizaba , el primero de 3771 toesas , y el 
segundo de 2717. 

El clima cálido y estraordinariamente húmedo 
y feraz del litoral de ambos mares, constituyen 
un suelo insalubre , que contrasta con la región 
alpina seca de ambiente puro, terreno fecundo, 
ameno y admirablemente salutífero. 

El calor mediano en la zona templada , es de 
26 á 27 grados del termómetro centígrado en la 
sombra, y en el invierno, de i3 á i4 en los días 
mas destemplados. En la zona tórrida ó regiónos 



46o 

calientes de las costas , sube eü la estación ca- 
nicular, cuando faltan las brisas, hasta 20 erados 
del termómetro de Reaumur. 

Las lluvias comienzan en México á fines de 
mayo , ó cuando mas á principios de junio, ter- 
minándose en la región central á fines dé octu- 
bre : al empezar caen las aguas á torrentes, y la 
electricidad es frecuente j el máximum Se veri- 
fica en el Solsticio del estio y equinoccio de 
otoño , y en todos sus periodos llevan un curso 
tan ordenado, que son raros los dias que molestan 
las lluvias é interrumpen los trabajos del campo ^ 
por las mañanas , pues lo común es comenzar á * 
llover de medio dia en adelante , y pocas veces 
dura hasta por las noches generalmente de un 
cielo despejado y brillante; en los cinco ó seis 
meses de aguas , el aspecto físico del pafs es ma- 
gnífico en la región alpina , que se cubre de ver- 
dor y respira un ambiente fresco y agradable. 
Guando en algunos años llueve en el solsticio de 
invierno y equinoccios de la primavera , es un 
presagio dichoso , porque anuncia la abundancia 
é impide la escesiva resequedad atmosférica, que 
suele hacer triste y árida la primavera, desolar Io$ 
pastos, y las insolaciones atraen las epizootias. 

En la región cálida ó tierras litorales , llueve 
constantemente á torrentes, desde junio hasta 
éfl solticio de inviérnoj pero pasado el equinoccio 
de otoño , son lluvias blandas acompañadas de 
impetuosos vientos del norte , que se suelen espe- 



461 m \* 

rimentar coa intervalos hasta fines del equinoc- 
cio de primavera, que comienzan á soplar aires 
desechos del sur escesivamente calóricos y pesa- 
dos : esta región está poblada en general de es- 
pesos bosques , de árboles preciosos y frutales» y 
la naturaleza lozana permanece germinando sin 
interrupción , todo el año , por no decir toda la 
vida- m 

La población se compone cfllpifttjx) razas pre- 
ponderantes, compartidas en su mayoría entre 
aztecas, denominadas mal á propósito indios ó 
indígenas, mestizos, blancos descendientes de 
Europeos, y mulatos libres mezclados de Espa- 
ñolea, azteca? y africanos. La antigua población , 
aunque nadie la ha graduado bajo un verdadero 
punto de vista , porque la humanidad se resiente 
al considerar como y por quienes se destruyeron 
tantas gentes, cuyo aniquilamiento los filósofos 
modernos quisieran ¿ludir en obsequio del gé- 
nero humano , está comprobada con las, ruinas 
existentes de millares de pueblos , los venerables 
monumentos, y lo que es otas, el testimonio de 
los mismos conquistadores y diversos contempo^ 
rápeos que les siguieron , por mas que se digan 
interesados en exagerar sus crímenes ,• son docu- 
mentos evidentes de la existencia de una pobla- 
ción, cuando menos de diez millones, que el 
fanatismo , la barbarie , codicia , inhumanidad, y 
las viruelas y otras vejaciones que introdujeron 
los conquistadoras , casi hicieron desaparecer en 



> 



.1 



menos de un cuarto de centuria, y en vano se 
pretenderá sostener lo contrario por las almas 
generosas , cuando la isla de Cuba y demás Aqj- 
tillas mayores , estraordinariamente pobladas 
antes de la Conquista, son hechos confirmados 
por las relaciones del inmortal Colon , y su in- 
existencia está comprobando la general desolación 
de América,, püjjÉkla por el humano Las Gasas, 
y discutida sin exageración por el sabio modesto 
Clavigeíd y otros autores de nombre, y sobre 
todo incontestable por la muestra de las horribles 
crueldades ejercidas inhumanamente con los 
príncipes, nobleza y sacerdotes de México. Pero 
¡ qué otra cosa se podia esperar de unos aventu- 
reros que pusieron en duda la racionalidad de 
los indígenas, y encontraron teólogos que la dis-» 
putáron seriamente ! 

Las investigaciones y los trabajos estadísticos 
de economía política, fueron desconocidos en 
México , y no existen en sus archivos otros do- 
cumentos sobre tan importante materia , que los 
que en 1742 se redactaron de orden del virrey 
conde de Fuenclaraj mas como ellos se reducen 
á avaluar el número de familias, solo pudieron 
servir a la 'obra de aquellos tiempos escrita por 
Villaseñor. En 1794» el ilustre Americano virrey 
conde deí Revillagigedo , emprendió en verdad 
esta difícil empresa ; pero á pesar del celo , acti- 
vidad y estraordinarios talentos de este hombre 
de Estado, que deberían tomar por modelo las 




.•463 
autoridados de la República , el eraj 
miento general que se intentó, no se 
en Xalisco , Veracruz y Coahuila , é incompleto 

* no puede pasar sino como un ensayo imperfecto 
•T v en los cálculos , de los que sabeáíjpi dificultades 

. * que una obra de esta natuf al^frófreCe aun a las 

* naciones mas civilizadas, de una concentrada 
población. 

£1 estado de población que arroja este docu- 
mento, presentado en 12 de mayo de 1794, es 
de 4»483, 55g habitantes, como sigue : 

Nombres de las intendencias y gobiernos erí 
que se terminó el empadronamiento en 1793. 

POBLACIÓN 

de las inten- de las can- 
dencias y go- tales, 
bienios. 

México 1,162,856 112,926 

Puebla. ....... i . . 1>66,443 52,717 

Tlascala. . . . < .... . $9,177 3,357 

Oaxaca . . . , . 4 IX >366 19*069 

Valladolid , . . 289,314 17,093 

Gcfanaxuato 397,924 32,098 

~-5á& bilis Potosí. '. . . w . ^4 2 > 2 8o 8,571 

Zacatecas. . * 118,027 25,495 

Durango. 122,866 11,027 

Sonora 93,396 

Nuevo México. , 3o, 953 



* 



3,494,60a 




464 
*■ 3,494,6oa * 

Californias 12,666 * 

Yucatán 358, a6i 2&,3g2 

Total de la poUacion de la 
N/ Espaf^^reipcida del 
empadronam^JtFectuado 
en 1793 3,865,559 

En una relación hecha al 
Rey, el conde de Revilla- 
gigedo evaluó la inten- 
dencia de Gualdaxara 
á. . . . . 4^5,000 hab. 

La de Vera- 
cruz á. . 120.000 id. v ~ 

_ > 018,000 

La prov*. 

de Coa- 



huila á. . 1 3,ooo id. 



*k 



Resultado aproximativo del 

empadronam to . de 1793. 4*483,559 babit. 

* i 

Estos trabajos se estimaron con mucho razoo 
por los intendentes y el virrey , como el míni- 
mum de la población total , y lejos de haberse 
exagerado, las autoridades de provincia y el 
mismo gobierno convinieron en que era diminuto» 
admitiendo en principio desde aquella época , 
que era menester agregar una sesta ó una sépti- 
ma parte, y adoptada, ascendía la total población 
á 5,200,000 almas. 



Cod estos resultados á ía vista, y los cálculos 
de la aumentación progresiva de población, exa- 
minados con mucha prolijidad y nuevas investi- 
gaciones tan sólidas como inconcusas, sacadas 
de las partidas de bautismos y entierros , exacta- 
mente trabajadas en los curatos del arzobispado 
de México, comprendiendo un periodo desde 
i^52 hasta 1802, se convenció el barón de Hum- 
boldt, después de haber admitido el número de 
las gentes substraídas del empadronamiento ge- 
neral, en vez de una sesla ó séptima parte, la 
décima con la mira de aproximarse á la verdad , 
que la población de México en i8o3 era de 
5,200,000 almas, refiriendo una porción de he- 
chos comprobantes, para poner en claro que el 
término medio en la población absoluta de los 
climas templados, que son las tres quintas partes, 
es, de muertos con respecto á los nacidos, de 
100 á 1 no (siendo de notarse que en la zona tem- 
plada ó tierra fria, es justamente en donde existe 
la totalidad de la masa de la población), después 
de un examen convincente, resultó que el esce- 
dente de los nacidos en circunstancias ventajosas, 
esto es, en los años libres de epidemias y ham- 
bres, seria de 1 5o, 000, y que si e! orden de la 
naturaleza no se interrumpiese por causas es- 
traordinarias, la población de México deberia 
duplicar rada ig años. El propio autor consideró 
como muy probable, que la población de la 
República en 1808, ascendia á 6,5oo,ono hahi- 




4<tf 
tantes, citando ea su apoyo principios 
nasos , sólidos fundamentos , hechos interesantes 
y juicios de comparación incontestables coa res* 
pecto á los progresos de la población de los 
Estados-Unidos de América , y sobre todo de la 
Rusia ¿ por la 'analogía que guarda en muchas 
cosas con ' México , hechos que confirman él 
aserto de este sabio' hasta un grado de evidencia. 
En su vista, prescindimos de cualesquiera otros 
cálculos insignificantes ', y sin atención al lenaz 
empeño de disminuir aun en los documentos ofi- 
ciales , la población (cuyo prurito , no obstante 
las observaciones del resumen estadístico publi- 
cado en 1822, se adoptó desde la junta titulada 
soberana, hasta el congreso segundo constitu- 
yente) admitimos en 181 o una población de 
6,800,000, fundados en los cálculos exactos for- 
mados en i8o3 y 1808 por el señor Humboldt , y 
en el esceso de los nacidos anualmente , de 
1 5o, 000 y sobre todo en el hecho auténtico de 
no haber aparecido ninguna calamidad desde 
i8o3 hasta setiembre de 1810 que principió la 
insurrección. Ni se arguya que en la proporción 
de l?i total población hay una diferencia sobre el 
esceso íle los nacidos, calculada a 70,000 almas, 
por cuanto es inadmisible esta graduación , res- 
pecto á que la mayor parte del país, ocupado por 
la masa absoluta de la población, es de i5o,ooo, 
y Jos países mortíferos ó de menos fecundidad á 



i*} . 

la propagación de nuestra especie, apenas cuen* 
tan de 4oo,oóo á 5 00,00 o almas, 

£1 apreciablfe Mexicano don Fernando Na- 
varro compuso una memoria estadística curiosa/ 
en 1810, cuyos trabajos dieron por resultado 
una población de 6,1 22,354 almas ; pero este 
desgraciado autor que murió trajicamente con- 
fiesa que sus documentos eran tomados , si na 
nos equivocamos, desde el año de 1807, y no 
deja de reconocer que sus cálculos fueron di- 1 
minutos , pues si se admitiera , corito la de loar 
sectarios de los 6,000,000 parásitos, era preciso, 
convenir que la población de Mésico no dupli- 
caría sino en el dilatado periodo de mas de 4o años, 
al paso que todas las probabilidades y cálculos 
demuestran que ella se verifica todos los 25 ó 
3o años , y aun en menos en las regiones tem- 
pladas. 

La insurrección ó guerra de la independencia, 
es verdad que fue una terrible calamidad , por 
cuanto encendida la guerra intestina, se estable- 
ció bárbaramente en principio la guerra á muerte,* 
y en sistema la desolación de los pueblos ; pero' 
como una guerra civil , por fortuna del género 
humano , no puede impedir en lo absoluto , por 
mas que perturbe algo la propagación , y esta 
aunque se prolongó 1 1 años , se redujo á los lí- 
mites de Mechoacan , Guanaxuato y algunos 
puntos de las provincias de México , Puebla , 
Potosí , Zacatecas y Veracruz , en donde casi es* 



466 

elusivamente ejerció sus furores , y estos fueron 
modigerados en mucha parte por el virrey kfo- 
daca, desde el año de 1817 hadta el de i8ai f 
queda reducida la pérdida de gentes , eu urt pe- 
riodo de poco mas de 7 años , á 5 provincias j 
pocas localidades. .-..*.- 

• Xa peste que yíqo á acabar de agobiar al pueblo, 
aparecida el año de 18 14 > no fue general ni du- 
radera, y por dicha se circunscribió en la ciudad 
de México y sus contornos , y aunque no falta* 
ron escaseces, no está probado que haya habido 
grandes hambres ; por otra parte , las pestes de 
viruelas que desolaban antes á los Mexicanos, 
han sido mitigadas desde que se usó la inocula- 
ción, que precedió á la introducción en i8o4 
de la bacuaa : todas estas cosas examinadas bajo 
de un punto de vista razonado , inducen á creer 
qui ni fue grande la mortandad de la insurrec- 
ción , como se supone , ni el orden prescrito de 
la naturaleza pudo perturbarse en tanto estremo, 
que no siguiese su curso natural en l^s provin- 
cias internas , en la mayor parte de Xalisco y 
Oaxaca , en los dos tercios de las intendencias de 
México y Puebla, y en la totalidad de Tabasco, 
Yucatán, Californias y N. México, en donde no 
asomó un instante la insurrección, y por ella mis- 
mas se viene á deducir evidentemente, que la po- 
blación de México en el triste episodio de la re- 
volución de 1 1 años , si no aumentó de un ter- 
cio, como debiera sin estas calamidades, por lo 



46© 
menos , de 6,800,000 almas que poseía en 1810, 
ganó hasta 1821 600,000, y por consiguiente una 
población total de 7,400,000 almas. 

Para llegar á este último resultado no hay- 
necesidad de exagerar cifras , ni aventurar con- . 
jeturas al aire ; se estiman hechos incontestables, 
partiendo del principio cierto y fundado , que el 
esceso de los nacidos con respecto á los muertos, 
tomado en la población absoluta de los países 
templados y sanos, es en los años libres de ca- 
lamidades, de 1 5o, 000, que rebajadas al ínfimo 
niiuimun de un tercio , esto es , á 5o, 000 en los 
1 1 años de insurrección , producen las 600,000, 
las que agregadas á 6,800,000, forman el total 
de 7,400,000; pero si esta rebaja es debida á las 
calamidades del aciago periodo , ella no puede 
ni debe admitirse en buena crítica , en la época 
corrida y mas brillante de los. dos lustros últimos, 
ya reunido Chiapas desde el año de 1821 , hasta 
el de i83i; por cuanto aunque no han faltado 
escaramuzas militares , por suerte ni han sido 
duraderas , ni ensangrentadas , y todo ha termí- 
do con la pérdida de algunos centenares de 

oldados , ¡ mortandad sensible causada entre 

ermanos por el horrible honor de las guerras 
civiles, como dice Mirabeau ! evidentemente 

nfima á la que en i83o cansó la epidemia de 
viruelas , algo mas considerable por el descuido 
de la estension del sistema de bacunacion , pero 

educida al corto periodo de poco mas de medio 



47» 
afio , y 8¡q haberse generalizado, no pudo ejercer 
una gran mortandad. 

Así es que no podemos admitir sino 5o,ooo 
almas de rebaja, disminución siempre escetiva 
cuando se reflxsiona que si la masa de 5 millones 
y medio da un deficiente anual de i5o,ooo almas, 
la de 7,400,000 debe ser mucho mayor y gra- 
dualmente progresiva; mas como la línea que 
nos proponemos es el mínimum, consecuentes á 
este principio , sin hacer mérito de un hecho á 
nuestro favor , abonamos á nuestros cálculos el 
aumento de, 100,000 almas anuales desde "182 1 
hasta el año de 1 83 1 , y con esta suijaa de un 
miliion, ajustamos la población total de la Re- 
pública, en 1 83.i, á 8,4oo,ooo. 

Fácilmente se podrían desenvolver otra multi- 
tud de reflexiones para probar estos cálculos con 
principios luminosos y razones convincentes, 
después de haber meditado mucho tiempo tan 
interesante materia, y haber hecho eñ España, 
Inglaterra, Francia é Italia, juicios de compa- 
ración sobre ciertas localidades análogas á la 
población de México, que en la faja dilatada que 
abraza desde Perote hasta la capital de Xalisco , 
el espacio de cerca de 200 leguas, y desde Potosí 
bastas las ta pítales de los Estados de Mechoacao, 
Mésico (en el Valle de Toluca), á salir á Oaxaca 
por Guernabaca, Quaútla, Ghilapa y las Mis- 
tecas , abrazando la sierra de Gadereita y las 
Jlanuras de Tula , Tiilanciügo , Apany San Juan 



4?I 

de los llanos» mas de 200» se advltrle palpable- 
mente casi taata población como cjn, algunos d$ 
los departamentos de estos países , y en el Bajía 
y contornos de Quére taro, Tol tica, México, 
Tlascala, Puebla, Tepeaca, Tehuacan y Oaxaqa , 
aun mas que en los alrededores de Roma y 
Madrid, siendo estos departementost unos pig- 
meos respecto á la estension que por norma 
comparamos con la población de México;, por 
otea parte , que los sectarios de la cantilena de 
6,000,000 parásitos en medio det país majs tem- 
plado, delicioso, salutífero y ameno de la tierra, 
calculen los consumos y el producido de los 
diezmosy contribuciones, y guardada proporción, 
los cotegen con los de otros países mas poblados, 
y se convencerán de lo contrario', abandonando 
esas falsas y tímidas graduaciones , que formadas 
-por el pedantismo y la ignorancia ó sea negli- 
gencia, se copian sin emprendar nuevos y exactos 
trabajos, por algunos pobres alcaldes ó regidores, 
que sin oóuparse en investigar la verdad , siguep 
compilando, admitiendo sin glosar ni analizar 
con crítica noticias añejas , á fin de aparentar $1 
cumplimiento de sus obligaciones y las órdenes 
desde su despacho , sin penetrarse de la impor- 
tancia del negociado , que á la verdad se les 
confía imprudentemente. En cuatiLo á nosotros 
la población de México no es un problema ;, se- 
guimos la opinión de algunos sabios de Europa 
en consonancia con los dalos, fundados , las pro- 



4?* 

habilidades dé la esperieucia, el raciocinio, que 
tíos escusan hacer otras reflexiones , y apelando 
al tiempo que totdo lo descubre , y que parece 
se aproxima , estamos seguros que verificándose 
un nuevo empadronamiento general por manos 
inteligentes , la República cuenta con mas de 8 
millones de habitantes. 

« Muchas memorias que los intendentes re- 
dactaron sobre el estado actual del país confiado 
á sus cuidados (dice el barón de Humboldt) con- 
tienen exactamente los mismos números que el 
cuadro de 1793 , como si la población pudiese 
ser estacionaria durante» 10 años. No hay duda 
que la población aumenta con una rapidez pro- 
digiosa. El aumento délos diezmos y los tributos, 
' el de los derechos de consumo , los progresos de 
la agricultura y de la civilización , el aspecto de 
una campiña cubierta de casas nuevamente cons- 
truidas .anuncian creces considerables en casi 
todas las parte del reyno. ¿ Cómo concebir que 
las instituciones sociales puedan ser tan imper- 
fectas para que un gobierno pueda perturbar el 
orden natural , é impedir la multiplicación pro- 
gresiva de la especie humana en los tiempos 
de calma sin guerras interiores, sobre un suelo 
fértil y templado ? \ Los indígenas no gimen ya 
- encorbados bajo el yugo de las encomiendas , y 
una paz de tres siglos ha borrado casi basta de la 
memoria los crímenes producidos por el fana- 
tismo y por la avaricia insaciable de los nuevos 



4 7 3 
conquistadores ! * Si se pudiese admitir, continua 
el mismo autor, que en la N. España el término 
medio de los nacidos es como, á 1 7 en la pobla- 
ción, y el de los muertos de 1 á 3o, se sacaría que 
el número de los nacidos es á poco mas ó menos, 
de 35o, 000 , y de los muertos de 200,000. El 
escedente de los nacidos en circunstancias ven- 
tajosas, esto es, en los años sin hambre , y sin las 
epidemias de matlazaahuatl, que es la enferme- 
dad mas mortal de los indígenas , seria por consi- 
guiente de i5o,ooo almas. Se observa por todo el 
globo, bajo las formas de gobierno diferentes que 
(cuando el poder absoluto no degenera en tira- 
nía ) la población aumenta en los países poco ha- 
bitados , sobre un suelo eminentemente fértil, 
bajo la influencia de un clima dulce y tempera- 
tura igual, y sobre todo con una raza de hombres 
robustos é inclinados á los matrimonios desde la 
juventud. Las partes de Europa , en las cuales la 
civilización no ha comenzado á germinar sino 
tarde , presentan ejemplos notables del esceso 
de nacimientos. En la Prusia occidental hubo en 
1784, sobre una población de 56o, 000 habitan- 
tes, 37,134 nacidos, y i5,66g fallecidos. Estos 
números dan respecto de los nacidos á los muer- 
tos, uu resultado de 36 : 20 ó como 180 : 100 
término medio casi tan venla]OSO como el que 
ofrecen las aldeas americanas situadas en la pla- 
nicie central de México. Ea el imperio ruso en 
1816 se contaron i,36i,i3.í nacidos, y 818, 433 



Í7* 
muerto». Lias mismas causas producen, por todas 
partes los mismos efectos* Mientras mas nueva es 
la cultura de un país,' los medios de subsistencia 
son mas fáciles y mas rápidos también los pro* 
gresos de la población. Para confirmar este ac- 
sioma no haj mas que echar una ojeada en la 
proporción de los nacidos y fallecidos que pre~ 
' senta el cuadro siguiente : 

En Francia en i8a3 12$ : 100 

En Inglaterra 1^7 : 100 

En Suecia. i3o : 100 

En Filandia. ......... 160 : 106* 

En el Imperio ruso. . . . . . 166 : 100 

En la Priisia occidental. ... 180 : 100 

En el gobierno de Tobolsk, se- 
gún M. Hermann 210 : 100 

En muchas partes de la llanura 

de México 23o : 100 

En los Estados-Unidos , Estado 

de N. Jersey 3oo : 100 

» Las noticias que tomamos con respecto á los 
nacidos y muertos , y los de estos á la población 
entera, prueban que si el orden natural no fuera 
interrumpido de tiempo en tiempo por alguna 
causa estraordinaria y perturbadora , . la pobla- 
ción de N. España deberia doblar cada 19 años. 
En una época de 10 años debe haber aumentado 
x de 4I/00. En los Estados-Unidos se ha visto dupli- 
car la población desde el año de 1784 cada 20 á 
24 años. » 



47* 

Entre tanto se verifica un censo general exacto 
en la República , seria conveniente que el legis- 
lador adoptase para facilitarlo , la medida legal 
usada enJFrancia y en todos los países civilizados, 
de que se estableciesen en los ayuntamientos, 
registros para sentar las partidas de nacimientos, 
matrimonios y muertos , con las formalidades 
que exigen la administración civil , y sin perjui- 
cio de que los eclesiásticos sigan la costumbre de 
llevar sus partidas de bautismo y entierros ; esta 
providencia salvaría muchísimos inconvenientes 
en la administración judicial , allanaría muchas 
dificultades , facilitando los censos anuales , y 
ademas, en el caso de que se incendien ó estravien 
algunos de los archivos de ias parroquias , no se 
perderían estos documentos tan necesarios en el 
curso de los negocios de la vida humana. 

En el ministerio de Estado de relaciones déla 
República, está haciendo notable falta un depó- 
sito hidrográfico , mueble de primera y absoluta 
necesidad, indispensable brújula de los gobiernos 
y la prenda mas estimable del hombre de Estado, 
porque sin conocer á palmos el país» sus monta- 
ñas, eminencias, abras, encrucijadas « flancos ó 
descubiertas en sus fronteras, ríos, puertos y ra- 
das, y saber de memoria si es posible el número 
de sus pueblos, habitantes , sus producciones y 
calidades , y hasta las necesidades , pasiones , io* 
clinaciones y genio de sus vecinos , ¿cómo sera 
posible administrar á los pueblos con acierto *y 



4?* 

rectitud ? Si los depositarios del poder cólomat 
hubieran poseído las mas triviales nociones de la 
topografía de las localidades, y geología natural de 
México, sin duda no se encontrarían esasdemar- 
caciones estraüas y monstruosas aberraciones qae 
á cada paso notamos , y que por desgracia para 
los pueblos , victimas por todas partes de la im- 
perfección de las instituciones sociales, al parecer 
presididas por el genio del mal , son difíciles de 
corregirse á causa del funesto imperio de la ti- 
ranía de las preocupaciones de los mortales. 

El sistema independiente , siguiendo el mismo 
camino , es quizá mas disculpable porque ni en- 
contró otras trazas, ni le ha sobrado tiempo para 
enmendar errores , y el espíritu de rutina es el 
mas sencillo y cómodo ; mas este orden de cosas 
provisional no deberá durar, y aun ha sido dema- 
siada su permanencia. 

£1 congreso de la Unión, las legislaturas de los 
Estados , el gobierno general, y en suma toda ta 
nación , están interesados en poseer un plano 
topográfico general astronómicamente trazado y 
descrito con exactitud y prolojidad en la parte 
geológica . y física del país. Hubo un tiempo en 
que la nación se pudo dirijir ( porque gobierno 
nunca tuvo ) empíricamente, por esplicarnos así , 
y el pueblo obedecía por costumbre ; pero esta 
época tan afortunada para los mandatarios, como 
desdichada para sus subordinados , ya pasó , y 
el símbolo de la independencia exije otras con- 



4?7 

lunaciones, y la aplicación elemental de los prin- 
cipios de ciertas ciencias auxiliares á la dificilí- 
sima de la administración : tales son, ademas de 
las nociones del espíritu de la legislación é insti- 
tuciones sociales , los conocimientos de la geo- 
grafía práctica, estadística descriptiva y economía 
política, sin lascualespor el honor de las naciones, 
y en obsequio de la humanidad , no se deberia 
aspirar al mando , y es casi como seguro salir 
mal, especialmente en un país nuevo y en mo- 
vimiento continuo , que se necesita crear casi 
todo, y sin dejar de impulsar , nivelar el movi- 
miento convulsivo con las inspiraciones y nece- 
sidades de los pueblos. Algunos pretendidos y 
falsos patriotas se persuaden que en el hecho de 
haber prestado servicios á la patria , y llegado á 
ser generales (como si lo primero no fuera un 
deber, y lo segundo un premio de sus servicios 
tan decantados) ya son acreedores de derecho á 
las supremas magistraturas; pero se equivocan, 
pues sin la ciencia y la virtud, aun cuando los 
electores alucinados é ignorantes los elijan, sin 
estas cualidades perderán su reputación, y ha- 
ciendo desgraciados á los pueblos serán, á pesar 
de una dignidad espuria, el objeto del desprecio de 
su siglo, y el oprobio de la posteridad, si es que 
no tienen un fin mas trágico, y todo por el es- 
píritu de ambición que los ciega, no querer es- 
carmentar en cabeza agena, y hacerse cargo de 
las dificultades de gobernar bien en tiempos orí- 







47* 

fíeos de revoluciones, y partidos, aun por los» 
pocos ciudadanos mas instruidos y honrados» 
que por fortuna del género humano no suelea 
faltar cuando se busca él bien procomunal* Los 
supremos empleos de un pueblo libre : no sos* 
premios ni honienages ; son cargas terribles que 
la patria exige del ciudadano instruido y tít- 
tuoso, que á la vez administre justicia con rec- 
titud á sus compatriotas .y haga honor á su 

patria. ; . ■ ■ . . 

Los conocimientos de que hacemos mérito, 

como un requisito indispensable para gobernar 

con tino y equidad, serán menos raros en México* 

cuando se sistematize la instrucción en todas las 

clases, y entretanto que los depositarios del poder 

promueven con tenaz empeño todos los resortes 

necesarios; uno de los mas esenciales es el estudio 

de la geografía descriptiva , ó sea la estadística 

aplicada a la economía política; su base es un plan 

general científico de que carecemos; hasta ahora 

no existe ninguno que merezca el nombre. En el 

archivo general habia muchos mapas imperfectos 

que parece han desaparecido. Siendo gefe del 

Estado mayor el apreciable general Moran, llego 

á reunir lo mejor en esta línea , mas á su salida 

creemos que todo se ha estraviado por la incuria 

de la administración de aquella época, á lómenos 

así se nos dio a entender en el ministerio de guerra 

cuando con motivo de la invasión de 1829, el 

secretario de relaciones nos comisiono para reu- 



4n 

nir conocimientos de todos lot puntos litorales y 
gargantas de la cordillera susceptibles de defensa. 
Se apeló á todos los Estados, pero á escepcion del 
de Xalisoo, que remitió el mapa regular de Nar-* 
v&ea todos so& borradores en embrión de fechas 
atrasadas. Existen uno del estado de Yeracruz le- 
vantado por el general Teran, el del istmo de 
Tehuantepec rectificado por el general Orbegoso f 
conforme á nuestros reconocimientos é itinera- 
rio , el del coronel Garcia Conde del camino de 
Yeracruz, y otros en poder del laborioso coronel 
Rincón que pueden servir de algo; pero en gene- 
ral no hay uuá carta completa de la República ; 
no están trazados sus límites , ni aun por líneas 
acia el noroeste, y es preciso salir de tan profunda 
ignorancia y confusión del interior , puesto que 
en el litoral no es tanta : las cartas hidrográficas 
de Gebalios y Sigue aza son buenas , y escelen tes 
las de Californias de Malaspina para auxiliares del 
plano que nos ocupa con los trabajos geodésicos y 
observaciones astronómicas de Yelazquez, Oteiza, 
Humboldt, Teran y otros astrónomos españoles, 
La empresa de levantar un mapa general de 
la República , y los parciales de los distritos y 
estados , es ardua pero no difícil , y aunque lo 
fuera , los intereses del gobierno, las exigencias 
de la sociedad y el honor nacional demandan 
imperiosamente que se inicie esta gran medida ; 
y el 'empeño y la perseverancia que todo lo ven- 
cen , la terminarán. Una ley formal debería ar* 



reglarla adjudicando los legisladores al ejecutivo, 
los arbitrios , y una estrecha responsabilidad 
para ejecutarla ,- porque cuando se trata Ae $brbs 
de tamaña naturaleza , ambos poderes deben 
concurrir con celo y eficacia j al intento» iftdi- 
cáramos un medio que nos parece el mas sen- 
cillo y económico , siempre que no falten como 
esperamos en la República , diez astrónomos J 
geómetras, cinco naturalistas y otros tantos bo- 
tánicos y dibujantes , que divididos en cinco sec- 
ciones, se distribuyan dos en I09 puntos entre- 
mos deY país j una en el centro y dos repartidas 
en el litoral del Pacífico y Atlántico. El colegio 
de minería, quizá proporcionaría los primeros 
elementos, estoes, jóvenes auxiliares instruidos 
y. los instrumentos , y si los Estados se prestan 
(como no dudamos) activamente á la empresa; 
ministrando é impartiendo auxilios y conoci- 
mientos, en cuatro ó cinco años , y con la suma 
de 23o mil pesos contará la República con un 
buen plano general , y los mismos Estados con 
el propio respectivo. 

Cada una de las cinco secciones ó comisiones 
se ha de componer de trece individuos , uu di- 
rector en gefe y un ayudante astrónomos (y con 
este nombre ya se sabe que á la par son geó- 
metras y matemáticos) , y dos auxiliares, un na- 
turalista aplicado al desempeño de la parte geo- 
lógica , zoología y aspecto físico , un botánico i 
lá de las plantas y producciones , un joven auxi- 



4*i 

liar cada uno , un dibujante , un guarda instruí 
méritos , un médico y dos escribientes ; los es- 
cribientes los costearan los Estados de sus oficinas 
durante la inspección en cada Estado sin salir de 
sus límites, y los ayuntamientos de los pueblos se 
encargaran $n virtud de un docreto de las legis- 
laturas de ministrar las guias y cabalgaduras ne ce- 

* 4 

sarias, así como los curas escitados por sus prela- 
dos, los alojamientos. ! 

La espedicion central inspeccionará los Es- 
tados de Cholula, México, Querétaro ,. ; Guana- 
xuato , Mechoacan , Otomilas ó Potosí , Coha- 
buila, N. León , Zacatecas y Xalisco , y el ter- 
ritorio de Tlaxcala , escepto en la parte del lito- 
ral. La del mediodía, á los de Oaxaca, Chiapas, 
y Yucatán, reconociendo y fijando los límites 
naturales de la república con Centro América, 
y las posesiones inglesas de Walis , y los lito- 
torales de los mismos Estados. La del norte, los 
Estados de Nasas ó Durango, Chihuahua, Áztlan 
ó N. México, y la parte superior de Sonora con 
las tierras fronterizas de (odas las regiones bo- 
reales y antiguas provincias de Mioqui y Gue- 
vavi, y el gii^o alto de los rios Bravo, Gila, Na- 
vajoas y Zaguanás. La destinada a las costas del 
Pacífico, todas las regiones calientes de los di- 
versos Estados y el territorio de Colima, y[la del 
Atlántico , los Estados de Tabasco , Zempoala , 
Tamaulipas y la provincia de Texas. Una comi- 
sión especial reconocerá las Californias, puesto 

3i 



úfiá 

que esto* territorios son los mas. acsequibtes, por 
el conjunta de observaciones astronómicas de 
Velasquez y Cbafxpe , y los egcdentes planos de 
varios marinos instruidos. Del producido de estas 
eapedk¿oao& científica* resultará tarabiea kt po- 
sibilidad d$> obtener un htuen dic^ionairia geo- 
gráfico. 

Loa 2&o mil peso* que calculamos necesarios 
para la empresa, los graduamos del modo si- 
guiente : 

5 Directores á 5,ooo p». cada uno. 1 5,ooo p*. 

5 Ayudantes á 2, 5oo iá,5oo 

io Naturalistas á 2,000 20,000 

5 Dibujantes á 5oo s,5oo 

5 Médicos á 1,000 j 5,óoo 

5 Guarda instrumentos á 5oo. . . 2,5oo 



■ i ■■! * > x— í.a. 



Suma total. . . . 67,500 p s . 



•— ~f 



que multiplicada por los cuatro años 

forman la suma de 23o, 000 p*. 

Nota. Aun cuando fuese preciso gratificar coa algún» 
cosí los jóvenes auxiliares que suponemos, empleados, 
militares, ingenieros y. alumnos del colegio de minería, 
esto no aumentaría de mucho nuestro cálculo aproftl- 
inativo. 



^ 



463 

(XI) 

De la policía, salubridad jr embellecimiento dé* 

la ciudad de México . * 

A la caida del imperio de los Chichimecas , 
constituidos los Aztecas en una república., afir- 
man sus anales, fundaron el año de 1 3 27 la ciudad 
de México, sobre unos islotes situados en una de 
las orillas ó parte del lago de Texcuco, que por 
aquel tiempo que daban enteramente aislados la 
mayor parte del año. La planta de esta población, 
que no obstante sus débiles principios , como ^ 
Roma debia ser un dia la metrópoli de un vasto 
imperio , fue magnífica : calles regulares , her- 
mosas plazas , suntuosos templos , palacios , cal- 1 
zadas y útiles acueductos , deliciosos jardines y 
vivares la adornaron en pocos años , y en breve 
se aumentó estraordinariamente , llegando á ser 
no solo populosa , sino opulenta , bella y culta » 
como lo comprueban el plano antiguo existente 
en el archivo, el resto de los monumentos qu^se 
pudieron salvar de los furores del vandalismo 
y fanatismo , y ios fragmentos <jue se descubren 
en las escavaciones. 

Al momento de la ocupación de la capital to- 
mada por asalto el i3 de agosto de í5ai después 



4«4 

de \sl heroyca resistencia que hizo el inmortal y 
último emperador Gu&timotzin, hecho prisionero 
por Garcia Holguin, los Españoles animados del 
mismo espíritu de destrucción que los Romanos 
desplegaron en Siracusa y Cártago , arrasaron 
bárbaramente todos los edificios de una ciudad, 
que en sentir del vándalo capitán Cortés, aunque 
era la mas hermosa cosa del mundo , porque sus 
heroycos habitantes eran rebeldes y resistieron 
obstinadamente, resueltos á perecer todos pri- 
mero que rendirse , debia aniquilarse la ciudad 
y arder Troya; y refiriéndose al príncipe Guati- 
motzin vencido, que no tuvo este pérfido aven- 
turero tan celebrado por los Europeos, la nobleza 
de respetar en la desgracia , dice en una de sus 
cartas á Carlos quinto capciosamente : * Le di 
asiento y traté con franqueza ; pero el joven , 
asiéndose del puñal que yo llevaba en mi cintura, 
me exprtó á que le quitara la vida, porque des- 
pués de haber hecho lo que se debia á sí mismo 
y á su pueblo , no le quedaba otro deseo que el 
dé morir. » << Este rasgo, dice un ilustré viajero, 
es digno de los mas hermosos tiempos de la Grecia 
y de Roma. Bajo todas las zonas, cualquiera que 
sea el calor de los hombres , el lenguage de las 
almas fuertes es el mismo, cuando se lucha ciontra 
la desventura. ¡ Ya vimos arriba cual fue el fin 
trágico del desgraciado Guatimotzin! » ¡Su fin 
fue, después de haber sido martirizado, quemán- 
dole á fuego lento los pies , morir ahorcado en 



485 
un árbol con los otros tres reyes 1 ¡ Qué abomi- 
nación! Sin embargo no todos lps Castellanos 
tubiéron corazón de tigres , y en obsequie* de la 
justicia debernos citar los sentimientos generosos 
del valiente Bernal Diazdel Castillo, quien dice, 
hablando de este incidente en su historia de la 
conquista, « que la muerte del jóvei^rey fue cosa 
bien injusta, y as\ fue reprobada de tpdó el ejér- 
cito. » 

Después de la completa destrucción de 1$. an- 
tigua Tecnpstitlan , convocados por la fuerza los 
vencidos por los vence<ior$s , conpurriéro^ es- 
pantados de las crueldades de estas fieras , los 
obreros y artistas Mexicanos en tanto número , 
que en tres años, esto es, en i$24, la nueva ree- 
dificación contó con treinta mil habitantes, cuyos 
hechps prueban la actividad é inteligencia de 
aquellos pueblos , y la inmensa población que la 
ciudad de México comprendía dentro de su casco 
y en el suburbio de Tlatelolco, que aun hoy dia 
llegan á descubrirse ruinas mas de una legua acia 
el camino de Tanepautla , y que probablemente 
ascendió á mas de medio millón de almas. 

Si los conquistadores , después de su incon- 
cebible destrucción y crueldad, se hubieran ocu- 
pado de mejorar la situación de la capital , que 
encombrada de ruinas necesariamente había 
mudado de faz , desde que cerrados y terraple- 
nados los diversos canales que antes de la demo- 
lición de tantos edificios existían y con>lituiaH 



4» 

1» ciudad única , por decirlo así , en el atiero 
mundo, parecía imposible darle el mismo aspecto, 
á lo méf*Q3 tendría alguna disculpa su sistema ele 
vandalismo. Mas no fue así por desgracia , y la 
política que creyó dominar alucinando, colo- 
cando su solio en el punto central del imperio 
destruido, prefirió á todo trance á la conveniencia 
publica , establecer su dominio en medio de los 
escombros y entre los montones de cadáveres, 
antes que esponer su autoridad. Semejante desa- 
cierto se echó de ver desde el año de 163^, cuando 
agobiada la capital por las continuas inundaciones, 
las corporaciones se esplicéron. « Fue un gran 
yerro á mi ver, dice una dellas, fundarla en este 
sitio , porque habia otros mejores á dos y tres 
leguas de aquí. Ademas de esto edificaron las 
casas mas bajas que las calles y plazas, y así toda 
el agua llovediza se entra en las casas y no tiene 
desaguaderos. » * En i63i mandó Felipe II , y 
repitió varias veces con órdenes estrechas, que se 
trasladara la población a las llanuras acojinadas, 
situadas entre el pueblo de Sanctorum y el molino 
de Juan Alcocer, como el parage mas oportuno, 
sin perjuicio de continuar los ensayos del célebre 
canal proyectado. » Mas estas órdenes y proyectos 
llegaron y se emprendieron tarde; ya habia cor- 
rido mas de una centuria , y una población que 
á los tres años de su reedificación reunió mas de 
treinta mil almas, proporción guardaba, debería 
no solamente contar ^on mas de cien mil ha- 



hitan tes , sino coo muchos edificios y obras qui- 
no son tiendas de campaña ambulantes, y es 
difícil trasplantar á voluntad délos gobiernos, 
por arbitrarios que sean, á no ser que indemnizen 
inmensas somas, y esto no lo ejecutan jamas los 
metropolitanos con los países que llaman colo- 
nias. Así es que el Ayuntamiento de México se 
opuso á esta mudanza estemporanea y costosa , 
representado al rey : « La magostad que tiene esla 
ciudad en templos y edificios , dice en su espo- 
sicion, cuyo valor, y de lo que está en pié y ha 
de estar muchos años, es de tanta estimación que 
se puede con seguridad avaluar á mas de cincuenta 
millones (de pesos), y el amor que está radicado 
en lo que cada uno ha labrado es tan grande, que 
se debe dudar si bahra alguno que hoy desampare 
su casa sin ver la última ruina, etc. » Y después 
sigue : « Y si se consideran quince conventos de 
religiosos, coa tan suntuosos templos, ocbo hos- 
pitales y seis colegios, ¿cómo se fabricarían ha- 
biendo faltado sus patronos y los que los erigieron, 
las capellanías , obras pias y mayorazgos total- 
mente se perderian, y el clero quedaria sin re- 
cursos algunos, no omitiendo la iglesia catedral, 
siete couventos de religiosas , dos parroquias J 
demás edificios públicos. ■ Contestación del 
mismo Ayuntamiento á la consulta del virrey. 

La indecisión y versatilidad que caracteriza á 
la administración de todos los paises regidos por 
el sistema colonial prevaleció, y en nuestro «oo- 







cepto lpfc int$r€#fi$ de }o$ propietarios y el clero 
algo fuAda4<W*; y la ninguna generosidad de parte 
del gobierop d$ Madrid , que no se apresuró á 
ofr^cpr indemnizaciones á los vecinos de la ciudad, 
á fía de espiarlos á mudar de localidad, perdieron 
la oqa^ioo ngLa$ favorable que se pudo presentar 
sobre el proyecto de ogiejorar la sitpapipn de la 
capital, quq evidentemente se habría conseguido 
en tqdos aspectos en las esplanadas y colicúas in- 
dicadas , y en su ltyg^r se apeló á la abertura de 
un canal gigantesco, que ;si por forana se traza 
pon inteligencia, aunque perjudicial ala fertilidad 
4gl .valle de Tecnox tillan , bajo otr^s comidera- 
Cippes hubiera sido útil, y libertado i. Méxipo de 
muchas calamidades que hasta el dia la amagan, 
y continuaran apnenazaudo si el gobierno nacional 
no abandona la conducta versátil y perniciosa 
del poder que dominó; esto es, si no trata de rea- 
lizar el canal positivo que el hidráulico flamenco 
IVfartinez proyectó desde un principio, y recpnpcio 
posible el célebre patriota Mejicano Velazquez. 
Entj-e tanto baste saber que eLactual canal ne- 
Una de las obras hidráulicas mas colosales 
idp , por sus trabajos gigantescos , y no 
por su utilidad , según documentos oficiales , ha 
costado mas de seis millones y medio de pesos , 
y ya desde 28 de noviembre del año 1607 9°^ 
se comenzó, gpbernando don Luis de Velasco , 
hasta fines de setiembre de i636 se habia invertido 
la cantidad de 2,952,464 pesos recaudados, adc- 




489 
mas de varios empréstitos arrancados á los ve- 
cinos de la ciudad , de las exacciones impuestas 
al consumo de vino, sobre las carnicerías , y ib 
pesos por cada pipa de vino cobrados en Veracruz, 
según consta en el informe que en 7 de marzo de 
1637 dio una junta nombrada al efecto al virrey 

Si los canales de Velazquez y Castoreña se 
realizaran á la vez. la ciudad de México , ademas 
de librarse quizá para siempre de un peligro fu- 
nesto é inminente , ganaría mucho en cuanto á 
su industria, tráfico $ salubridad y embelleci- 
miento , por cuanto se le pueden proporcionar 
riegos para fertilizar sus contornos (que deb#n 
poblarse de árboles , especialmente de olivos y 
moreras) y reservatorios ó depósitos de agua 
para limpiar las calles y atargeas en la estación 
de las secas, cuyas inmundicias represas esponen 
con sus miasmas mefíticos la salud de sus habi- 
tantes atacados frecuentemente por §u influencia 
de escarlatina, estéricos* ataques nerviosos y 
otras dolencias susceptibles de convertirse si no 
se atiende la policía , en epidemias funestas , á 
proporción que la población se aumente. 

Según Villaseñor y Chappe, la ciudad de 
México antes de la esclarecida administración 
del ilustre Revillagigedo á pesar de su hermosa 
planta , estaba tan atrasada en policía y orden , 
que mas bien parecía una pocilga que la resi- 
dencia de las autoridades coloniales; y no hay 
que admirarse cuando se considera que la corte 



49° 
de la que fue metrópoli , no fue otra cosa hasta 
el rey nado de Carlos III , y aun para plantear 
entonces algún orden y policía en un pueblo , 
que á pesar de aborrecer á los Judios conserva 
sus preocupaciones, y sobre todo la incuria y 
ninguna limpieza que caracterizan á los Israelitas, 
el pueblo madrileño se sublevó contra las medi- 
das del ministro Esquilache, y la policía de Ma- 
drid, como casi la de todas las capitales de Eu- 
ropa y América, es inferior á la de la República, 
abstracción hecha de ciertas cosas peculiares al 
terreno estremadamente plano y desnivelado de 
México, que se opone á mejorar mas su lim- 
pieza interior, y suele anegarlas calles en la esta- 
ción de las lluvias. 

* 

Aunque el virrey marques de Montesclaros 
fue el primero que se ocupó de la policia y em- 
bellecimiento material de México, muy poco se 
adelanto hasta el año de 1791 , que el activo 
conde de Revillagigedo , dando un feliz movi- 
miento á todos los ramos de la administración, 
su genio fecundo transformó con admirable ce- 
leridad l<a ciudad á un esplendor tan magnífico , 
que la constituyen una de las capitales mas bril- 
lantes y hermosas del mundo. El ilustre viajero, 
autor del Ensayo político de México, la pintó 
oon su acostumbrada maestría en los términos 
que se merece, y nada dejaría qué desear en 
cuanto á su encantadora situación, si no estu- 
viera espuesta á las calamidades de las inunda- 



te 1 

cío o es. Guando Revillagigedo dispuso cegar los 
diversos canales ó azeqoias que giraban por casi 
todas las calles de la ciudad, empedrándose 
estas y dándole un aspecto nuevo á la pobla- 
ción , no faltó quien opinara que esta medica 
seria perniciosa á la población. El ilustre Álzate, 
en sus Reflexiones de un patriota mexicano 
contra el proyecto de cegar las azequias de 
las calles de México, al hallar de esta empresa 
dice con su genial franqueza y libertad : « No es 
este un pasquin 6 papel díscolo. Pudiera divul- 
garlo porque todo ciudadano tiene derecho para 
hablar de las providencias perjudiciales al pú- 
blico , y mis reflexiones interesan al bien co- 
mún ¿ Pero me permitirán imprimirlo.... ? A$í 
pienso y así escribo j piensen y escriban otros 
de otra manera , el tiempo y la esperiencia 

aclararan la verdad » Puede tener razón 

nuestro patriota autor en parte ; mas cuando se 
reflexiona que el mal venia de muy atrás , y qqe 
si la destrucción de las azequias dañaba á la ciu- 
dad , quizá su permanencia era mas nociva a la 
salud , puesto que el pequeño declive de un 
palmo del terreno , dificultaba el curso de aguas 
inmundas y represas, y en la estación del ver 
rano perjudicarían con sus miasmas la atmós- 
fera y la salubridad pública , el partido mas pru- 
dente era impedir el cúmulo ó receptáculo de 
aguas muertas, que si juzgamos por las que han 
quedado , deberían apestar el ambiente , y hacer 



„ 49* 
repugnante el través á los transeúntes. En Ve- 
necia con quien han comparado á México en 
cuanto á su antigua fisionomía , vimos que los 
canales nq ofrecian estos inconvenientes, res- 
pecto á que la influencia de las mareas, ejer- 
ciendo su flujo y reflujo cada doce horas, renue- 
van las aguas y limpian las inmundicias propias 
de toda población grande. 

£1 actúa), estado de esta ciudad capital de la 
confederación mexicana, Ja mas antigua de la 
América septentrional, presenta la población 
mayor del nuevo mundo , y por la magestad y 
grandor de sus edificios ? establecimientos sóli- 
dos y paseos, se puede reputar la metrópoli de 
América • y en resumen, por la belleza de su 
situación , dulzura de clima , regularidad y po- 
licía , una de las mansiones mas agradables f pla- 
centeras de la tierra. Situada en el centro de la 
mesa ó llanura del valle de Tecnoxtitlan, sem- 
brado de tres lagunas, regado de varios ria- 
chuelos , adornado de cinco colinas porfiríticas 
vistosas y aisladas , tres de ellas deliciosas por su 
aspecto físico , pintoresco y agradable , y rodeada 
de una gigantesca , magestuosa y amena cordi- 
llera de basalto que parece la amuralla , y mide 
67 leguas. Su posición astronómica es de 19 ?5 
segundos de latitud y su longitud 19,127. Su po- 
blación era en 1820 de 168, 846 ; pero pn 1829 
se consideraba, según nos aseguró el señor Ortiz 
de La torre, pro- secretario del ministerio de re- 



49* 
¡aciones, que se ocupa de estos conocimientos, 
pasaba de 180 mil almas. Su elevación respecto 
del nivel del mar es de 1,168 toesas. 

El palacio nacional bien colocado se compone 
de una arquitectura simple, pero uniforme, y es 
sin duda , sino el mas bello , el mas vasto edifi- 
cio de América. Abraza cuatro cuadros en con- 
torno, comprendiendo de norte á sur 25o Varas, 
y de oriente á occidente, que es su fondo, s3o. 
Guentanse cinco grandes patíos , de los que dos 
adornados de galerías, tres menores y un bonito 
jardin de plantas, y aunque tiene pocas y mez- 
quinas escaleras y puertas, esta deformidad es 
muy fácil corregir y remediarse. 

El templo metropolitano ó catedral es gran- 
dioso, y evidentemente la basílica mas estensa y 
magnífica del continente americano : en su arqui- 
tectura mixta se encuentran tamaños y medidas 
proporcionadas , singular orden y sobre todo 
una situación admirable y simétrica con la plaza 
mayor, -que sin los estorbos del mezquino semi- 
nario, mal colocado sagrario y el monstruoso 
edificio diforme denominado el Parían , aumen- 
taría aun mas su magestuoso golpe de vista. 
Consta el templo de cinco naves, tres abiertas al 
círculo de las procesiones y concurrencia , y dos 
que encierran las capillas que circundan la igle- 
sia : su longitud es de 4<>o pies geométricos , ó 
1 33 varas y tercia castellanas, y su latitud 195 
pies , ó sean 65 varas ; se cuentan 174 ventanas 



494 

y i o puertas. Se abrieron sus fundamentos el año 
de i5i3 justamente sobre las ruinas del antiguo 
Teocalli de los Aztecas, y se dedicó en 1667 ha- 
biendo ascendido basta aquella época su costo 
á 1,752,000 pesos. Los diseños fueron trazados 
de orden de Felipe II , por uno de los arquitectos 
mas hábiles de su tiempo. II retablo mayor, que 
en el país llaman mal á propósito ciprés, fue cons- 
truido por el arquitecto español Balbas en 1 ji^S 9 
de madera con columnas de mármoles no de mal 
gusto, pero se resiente del estilo recargado de su 
tiempo. El tabernáculo interior es de plata, y 00 
deja de tener su mérito. El conjunto de los pa- 
ramentos que adornan este altar y todo el tem- 
plo, es de plata y oro, y tan rico y precioso que 
en vano se buscaría en la incomparable y única 
hasílica de San Pedro de Roma j y si á propor- 
ción fuera todo lo demás, en cuanto á gusto y 
riqueza de mármoles , monumentos de bronze y 
pinturas , la catedral de México seria una de las 
mas hermosas del universo. La balaustrada lla- 
mada crugia , de bronze esquísito , que por su 
color y brillo denominan metal del príncipe, y 
circunda el coro girando basta el retablo mayor 
que también rodea, es una obra valiosa y aca- 
bada , especialmente en el calvario que presenta 
su frente, y no faltan escelentes obras de pintura 
en las capillas y sacristía, que honran á los ar- 
tistas mexicanos. 'La cúpula es gallarda , y uoa 
obra maestra de pintura al temple , de los cele- 



fe5 
bras SacDz y Ximcnez; en ün este templo au- 
gusto y magestuoso seria admirable sin el em- 
barazo de su coro, sin las capillas cerradas, el 
pésimo entarimado, la arquitectura mixta y es- 
cesiva altura de sus torres que lo hacen diforme f 
mas como estos defectos en la mayor parle suu 
corregibles, y los nuevos canónigos mexicanos 
tendrán mejor gusto, ya nos ocuparemos de sus 
mejoras y embellecimiento. 

La plaza mayor sin el monstruoso Parían y 
el colegio seminario, sin la falta de simetría de sus 
mal formados é incompletos portales , y con lí- 
neas de árboles y fuentes , seria una de las mas 
grandes y lucidas del mundo : dpspues indicare- 
mos el proyecto en grande de sus mejoras y ador- 
nos. Hasta el año de i8a3 estuvo adornada con la 
hermosa estatua ecuestre de bronze que tanto hon- 
ró al artista Tolsa su autor, y en la que tuvo mucha 
parte nuestro inteligente esculptor Patino , tan 
hábil como modesto. Esta obra es maesta y ad- 
mirable por su belleza, regularidad y por haberse 
modelado y baciado de una sola pieza colosal. 
La estatua es mayor (y comparable según algu- 
nos conocedores) que la de Marco Aurelio del 
Capitolio en Roma , que examinamos con cui- 
dado , y aunque mas gallarda y de bellas propor- 
ciones , parece que no es de una pieza : su colo- 
cación en i8o3 inmortalizó á su autor, y dio 
motivo á que ios talentos poéticos mexicanos 
brillaran ; pero habiéndose colocado en una plaza 



496 
circular fuera del punto céntrico de la gran plaza, 
sin embargo de los adornos y embellecimiento 
del círculo , no se calculó bajo el punto de vista 
de las leyes de la simetría y orden general , que 
deben caracterizar los grandes monumentos pú- 
blicos. 

Entre los paseos que hermosean la capital fe- 
deral , aunque todos pueden llegar á ser amenos 
y deliciosos á poca costa y trabajo , solamente 
se encuentra digno sin faltarle defectos, el de la 
Alameda. El plan de este es de gallarda planta , 
pero un poco monótono ; carece de buenas fuen- 
tes jr estatuas , el aire que se respira está infes- 
tado con los miasmas de lá azequia que lo rodea, 
sofocado por el polvo que levantan los coches , 
y el no muy bueno terraplén dé las carreras , por 
donde transitan estos muebles y las caballos , y 
én algunos de sus ángulos escasea el sombrío por 
lá mala calidad del arbolado, y en fin porque 
todavía no se conoce el sistema de jardines ó bos- 
quecitos á Ja inglesa , y cetos ó macisos de ar- 
bustos que como el arrayan , tan común en los 
coutornos de México , resguardan y embellecen 
las florestas y templetes \ mas no obstante esta* 
faltas , el paseo es bonito y susceptible de ser de 
lo mejor conocido. Los demás , aunque de' vistas 
hermosas, carecen de árboles de las especies mas 
propias al sombrío, y cuando se planten acacias, 
plátanos orientales, el castaño de Indias, olmos, 
chopos del Canadá , tilos , sauces de Babilonia , 



k1 

abnegué tes , cedros , sabinos , eiprfeses , pinos * 
encinos hembras, naranjos y otra inmensa varié-* 
dad de preciosas especies de las regiones tem- 
pladas, como el ocosote y el paqui, ojoche, 
zapotes , cañafístola , ceibos , tamarindos , flori- 
pondios y otros de tierra caliente, que sin duda 
se pueden aclimatar , con estos plantíos y el cui- 
dado de podarlos, los páseos de Bucareli, Azanza, 
Campo-florido y el alhagüeño de la primavera 
denominado de la Viga , serán agradables y pla- 
centeros. 

Los edificios públicos de los colegios de Mine- 
ría , San Ildefonso , la antigua Inquisición , ia 
casa de moneda, el monte de piedad, la Acordada, 
el hospicio y casa de Tabacos y la aduana son 
regulares , y cinco magníficos por su magnitud 
y bellas proporciones de arquitectura. Entre los 
templos , son notables por su elegancia y regula- 
ridad los de San Agustín , Santo Domingo , San 
Pablo y la Soledad , y por su adorno moderno 
y bello gusto Jesús Maria. La arquitectura, escul- 
tura , pintura y hermosos mármoles de la capilla 
de Santa Teresa consagrada al crucificado , la 
hacen comparable á las del Sagrario y San Andrés 
Corsino de San Pedro y Letran de Roma. El 
coliseo ó teatro es indigno <íe México, y no se 
puede ponderar su deformidad sino afirmando 
que es abominable el edificio , y lo peor es que 
amenaza desplomarse ; carece de puertas y es- 
caleras, de salones y de todas la? comodidades de- 

3a 



49* 
bulas á estos establecimientos, y aun necesarias/ 
¿fin de libertar al público de calamidades en el 
incidente de un incendio. Las plazas ó mercados 
públicos son pocos y pequeños » y las de adorno 
desfiguradas , imperfectas de propósito , y sin 
árboles, ni fuentes en general solitarias. El único 
mercado formal de la pequeña plaza del Volador, 
es reducido , mal colocado , peor cubierto j 
sucio, está esponiendo constantemente el palacio 
nacional á un incendio , y toda la población á 
infestarse , porque estrecho , es mas bien recep- 
táculo de los gérmenes de la pestilencia y el desor- 
den, que el atractivo de Flora, Pomena y Geres. 
¡ Qué contraste con el antiguo de Tlatelulco, 
dirijido por las ordenanzas y policia de un 
pueblo que gratuitamente calificaron los Euro- 
peos de bárbaro porque no vestia como ellos , á 
pesar de vivir con mas arreglo y probablemente 
sin tantos vicios ni complicados reglamentos en 
su administración ! 

Las casas 6 edificios particulares sou todos 
de piedra de lavas y tesontle, bien construidos , 
y sin la deformidad de esos balcones y enrejados 
de madera, que afean por lo común las pobla- 
ciones de la América del sur, cuyas capitales, 
sin escepcion de la del Brasil , por una conbi- 
nacion de circunstancias visitamos , y aunque 
tienen la regularidad de las calles de México en 
general , son inferiores en edificios y policia ; 
en la capital que nos ocupa, azoteas, corre- 



dores y patíos interiores , y cuando mas tres 
cuerpos ó pisos , ofrecen todas las comodidades 
á sus afortunados habitantes , por lo común bien 
distribuidas , si estuvieran las cosas una ó dos 
varas elevadas de la superficie de la tierra , y sus 
entresuelos fueran mas altos, nada dejarían que 
desear , y son preferibles al sistema y méLodo 
europeo , donde ó sea por economía del terreno, 
ó por el mal gusto , pocas casas gozan de las 
conveniencias de patíos y corredores, y la am- 
plitud de los departementos que en las nuestras, 
y un Mexicano no puede menos que entristecerse 
y vivir molesto , trasplantado de su país y habi- 
tuado á esas moradas de palacios, cuando por 
necesidad tiene que acomodarse á vivir encerrado 
en una prisión y habitar en celdas de recoletos , 
pues tal es el aspecto de la mayoría de las casas 
de Europa , si se eseeptua ea parte Inglaterra. 

El laberinto y estrechez de las calles, no dejan 
de aumentar la fealdad de estas poblaciones an- 
tiguas , y á pesar de su actividad y continuo 
movimiento de carruages y gentes generalmente 
mucho mejor vestidas y decentes , no se pueden 
comparar con las calles anchas y rectas de Mé- 
xico , y cuando esta hermosa ciudad consiga ci- 
vilizar ó vestir á lodos sus habitantes , y domi- 
cilie la actividad é industria que son consiguientes 
á la estension de una buena educación , y pro- 
porcionar otros goces domésticos , la energía , 
aplicación y contentamiento que deben caracle- 







5o# 

rizar á un pueblo libre y virtuoso , las calles So- 
litarias y tranquilas de México , que semejantes 
en muchas cosas á un claustro de monges re- 
lajados, solo parece que se alteran por el ruido de 
los pordioseros, procesiones, campanas y cohetes, 
y las continuas reverencias y acatamientos que 
obligan al viandante y traficante las prácticas de 
una devoción mal entendida , exigida fuera de 
los templos, en donde á sus horas y tiempo se 
deben rendir justos y públicos homenages al 
Criador , se convertirán como en las poblaciones 
de Europa, en talleres y tiendas de industria y 
provecho. Entre tanto no dejaría de ser útil y 
conveniente á la industria y moralidad del pueblo, 
que las fiestas se redujesen únicamente á los do- 
mingos , pascuas y festividades mas precisas y 
solemnes de los misterios del Señor, que las pro- 
cesiones se circunscribieran al interior de las igle- 
sias y cementerios , y en fin , que los toques de 
las companas no fueran tan frecuentes y á todas 
horas, en atención á que todos estos usos y prac- 
ticas en decrepitud perjudican mas bien que 
aprovechan al verdadero culto de la religión. 
El empedrado de las calles de México de gui- 
jarro , pedernal ó china lisa á estilo español , no 
deja de ser incómodo : en el nuevo método de em- 
pedrados adoptado en Inglaterra , Francia y úl- 
timamente en Italia , se prefiere con razón el 
pedernal tallado á manera de ladrillo cuadrado 
de un palmo de diámetro; si este sistema se adop- 



5oi 

tara en México, mejorarían mucho sus calles, así 
como con la conclusión uniforme de sus veredas 
ó aceras. 

La policía de la capital de la federación , para 
poder sostenerla inalterable y aun aspirar á sus 
mejoras progresivas, necesita de una administra- 
ción especial , que separada de las atenciones de 
la administración política y municipal , cuide 
únicamente del buen orden, salubridad y embe- 
llecimiento de una población destinada por su 
situación geográfica y posición política, á ejercer 
un grande influjo en el mundo civilizado como 
centro de la cultura , cabeza y señora de un vasto 
imperio. Al tratar de este importante objeto , no 
se crea que Lacemos mérito del establecimiento 
de una policía de espionage hostil á las libertades 
públicas é indigna de un pueblo libre ; nos re- 
ferimos á la creación de una magistratura mas 
noble y sublime , compatible con nuestras insti- 
tuciones y las exigencias de las mejoras sociales, 
que está demandando imperiosamente el nuevo 
orden de cosas, á fin de reprimir poco á poco 
los abusos introducidos por la administración 
versátil y provisora colonial , y tender al aseo , 
conveniencias , moralidad y aplicación de un 
pueblo dócil y predispuesto á los adelantos de la 
industria y civilización. 

En esta inteligencia , creemos conveniente j 
aun necesario que el poder legislativo al tratar de 
arreglar la administración del gobierno del dis- 



¡>©a 

trito bajo una ley sabia y vigorosa , consideré 
que se trata de los intereses y destinos futuros de 
una población que coa el tiempo aglomerará 
millones de habitantes, y que no muy tarde abra- 
zará una área es tensa , que sr no se conbina y 
arregla á propósito , por mas que su» cimiento* 
sean ya magníficos en su centro , por una crimi- 
nal apatía y descuido se ha dejado desfigurar ea 
algunos de sus barrios , que como en los de Saá 
Juan, San José, Santa Veracruz, San Diego, San 
Hipólito , San Fernando , Santa María, cercado 
de Santo Domingo , Santa Catalina , Santa Ana , 
Tlatelulco, Carmen , San Sebastian, Santa Cruz , 
Merced y especialmente en los poblados subur- 
bios de la Candelaria , San Pablo , San Camilo , 
San Miguel y Salto de la agua , que no se ha se- 
guido un plan regular y ordenado, se han cerrado 
muchas calles y permitido edificar sin orden y 
simetría , como en la edad media , desfigurando 
una de las mas cordinadas y hermosas poblacio- 
nes que pudieron fimdarse ó reedificarse en el 
siglo XVI, cuyos abusos importa mucho á la sa- 
lubridad , policia y embellecimiento de sus ha- 
bitantes, y aun al buen gusto , dignidad y honor 
nacional reparar oportuna y gradualmente. Si la 
administración de la ciudad de Londres, á quien 
Vol taire en su Henriada pinta como el centro de 
las artes , el templo de Marte , el almacén del 
mundo, y por su ventajosa posición la población 
maf floreciente del universo hubiera adoptado 



después de la gran conflagración ó incendio acae- 
cido en la metrópoli de la Gran-Bretaña el año 
de 1666, el proyecto del patriota y célebre ar- 
quitecto inglés sir Cristóbal Wren, Londres reu- 
niría á su inmensa magnitud de mas de tres le- 
guas de largo y diez de circunferencia , de su es- 
traordinaria riqueza, actividad é industria, la 
regularidad y belleza simétrica de que carece 
hoy dificultando su tránsito, con graves perjuicios 
de la energía y cultura de sus industriosos habi- 
tantes, que lamentan esta falta y no bendicen al 
gobierno que despreció la magnífica y oportuna 
idea del artista patriota é ilustrado ciudadano. 

Ademas de esto, la ciudad de México necesita 
de nuevos establecimientos públicos indispensa- 
bles á su fomento, salubridad, comodidades y 
embellecimiento, y en suma, de un nuevo y ar- 
reglado orden de cosas , considerada como la 
metrópoli de una nación independiente y libre, 
residencia de las autoridades supremas y ministros 
estranjeros, centro de las ciencias, ai tes é indus- 
tria que es preciso cultivar , y una sola mano ó 
gobernador ya demasiado ocupado en los nego- 
cios políticos, es imposible que pueda atender á 
tan interesantes y complicados objetos, y mas si 
prevalece el favor en la elección de una autoridad 
que es indispensable reúna á la actividad é ins- 
trucción , el buen gusto, celo, conocimiento del 
mundo y la instrucción de los viages tan raros 
entre los cortesanos parásitos de México , que en 






>4 . 

general acostumbrados á ciertas preocupaciones, 

sino repiten el proverbio, que después de México 
el cielo y del cielo una ventanita para verá México, 

incapaces de poder formar juicios de comparación, 
si se esceptuan á don Francisco Molinos y don Mel- 
chor M uzquiz , que desplegaron actividad , y á 
don Francisco Fagoaga, que trasladó las imáge- 
nes de las calles á los templos, demoliendo cier- 
tos edificios que consagrados al culto eran guari- 
das de criminales, dando pruebas de buen gusto 
y aun aspirando á reformas promovió el arreglo 
de los paseos y jurisdicción de las parroquias , los 
demás nada han adelantado , y aun antes bien 
según examinamos y nos informan los diarios , 
todo ha ido en decadencia en cuanto á policía , 
seguridad y embellecimiento , no obstante los 
adelantos y florecimiento material de la ciudad 
federal; en obvio de estos males , y sin perjuicio 
de que las autoridades supremas dediquen toda 
su atención y solicitud en orden á la elección, del 
gobernador del distrito, constituyendo este inte- 
resante destino únicamente para los Mexicanos 
activos , instruidos y aficionados á las reformas 
sociales , ciencias y artes de buen gusto , indica- 
mos la creación de un prefecto superior de poli- 
cía, y un consejo de ediles aplicados á las mejo- 
ras de la administración de salubridad , policía , 
w seguridad, fomento y embellecimiento de la ca- 
pital, que imparta sus atenciones con el ayunta- 
miento á quien debe presidir en todo lo concer- 



So5 

iriente a estos ramos, que se deberán diríjír 
independientemente del gobernador territorial. , 
La prefectura de policía con su correspondiente 
secretario y oficina , deberá ser tan considerada 
y bien dotada como la administración política, y 
á mayor abundamiento impartir sus tareas con 
cuatro suprefectos delegados auxiliares en los 
cantones ó barrios de los cuatro vientos de la 
ciudad, y el consejo de ediles que como en Roma 
vigile sobre el fomento de la policía, salubridad, 
construcción y conservación de los edificios, ca- 
nales, calzadas, paseos, acueductos, fuentes, pía* 
zas, cementerios, lonjas , mercados, bazares, ba- 
ños, leváderos, empedrados, teatros y circos , y 
el embellecimiento y mejoras de la capital* Una 
de sus principales atribuciones sera la seguridad 
pública y el desarrollo de los medios mas efica- 
ces para evitar robos y la radicación de gentes 
viciosas y vagamundas , la estirpacion del juego 
y mitigación de la embriaguez , y en suma la 
corrección severa de todos los vicios y escándalos 
públicos, y el destierro da la juventud no eman- 
cipada legalmente de los cafés y casas públicas , 
á no ser que vayan acompañados los niños con 
sus padres, parientes ó personas de las casas de 
familia; cuidar del orden de estas casas y hospfc 
derías para que en ellas no se abuse, se condimenta 
ten los manjares con viandas frescas, prohibiendo 
las confecciones y procedimientos en utensilios que 
no sean de barro ó hierro colado, ven las vinaterías 



5o6 

y pulperías que nase alteren los licores y catóos, y 
que en estas casas, sentinas de vicios j estafas, «tose 
espenda al menudeo, ni se reciban prendas, ni se 
abran los domingos y fiestas , ni por la noche en 
la semana. Los escandalosos progresos de la em- 
briaguez y desmoralización de las grandes pobla- 
ciones de México , tienen su torpe origen de la 
abundancia y protección de esas perniciosas casas 
denominadas pulperías , y de la falta de distrac- 
ciones nocturnas. En Francia y en muchas ciu- 
dades de Italia , donde por costumbre el pueblo 
después del trabajo se reúne en una multitud de 
paseos, plazas 6 bazares, y las pocas vinaterías se 
cierran por la noche , no se ven ebrios en las 
calles , y por consiguiente los robos , las quere- 
llas y los asesinatos son raros : prohíbanse en 
México esas bacanales á deshora , y que no se 
venda el aguardiente sino en botellas como debe 
ser, puesto que para el menudeo no faltan cafés, 
hermoséense las plazas con árboles , fuentes, 
asientos é iluminaciones, y habrá temperancia 
en las masas. Todo esto se puede hacer recar- 
gando de contribuciones á las llamadas pulperías, 
y aun prescribiéndose su número ; y si quieren 
espender al menudeo, que abran cafés públicos, 
en cuyas casas suele haber menos abusos por la 
concurrencia y publicidad , y porque entonces 
los interesados evitarían los escesos á fin de atraer 
marchantes de gentes de toda clase. 

El servicio doméstico , mueble indispensable 



5o, 
por desgracia , necesita arreglarse eo México : 
esta falta, á pesar de la genial docilidad y fideli- 
dad de las clases que lo desempeñan , que son los 
indígenas y mestizos , es decir las mejores gentes 
del país, aumentan el desorden y ningunas con- 
veniencias y economía que comunmente se notan 
en el seno de las familias ; cuando la administra- 
ción de policia se ocupe de este interesante objeto, 
contándose con las buenas disposiciones de los 
sirvientes mexicanos, mejorará mucho. Conven- 
drá pues que una junta auxiliar de la prefectura 
de policia compuesta de ciudadanos patriotas , 
entienda en este negociado, y en nuestro concepto 
se conseguirá, reuniendoen congregación ó gremio 
á todos los sirvientes de ambos sexos, y bajo un 
reglamento procurar sos adelantos, y cierto mé- 
todo para que ninguno sea admitido al servicio, á 
no ser que se renuncien los malos resultados, sin 
el conocimiento y garantías de una junta com- 
puesta de los sirvientes de conocida probidad , 
y el certificado del consejo direclorial ; dis- 
poniendo que cada patrón provea al recibir- 
los , de cama y utensilos domésticos nece- 
sarios al aseo por su cuenta , y por la del sir- 
viente un vestido decente si le hiciere falta, y que 
precisamente se calzen. Para gastos de escritorio 
del consejo directorio, y formar un fondo á bene- 
ficio de los domésticos, especialmente consagrado 
á estimular el matrimonio entre ellos , sus pa- 
tronos autorizados por la lev deberán reservar 



5o8 
mensualmente cierta pequeña cantidad de los 
salarios vencidos, que bajo su responsabilidad 
entregaran á la junta directorial y se impondrán 
en masa en un banco de ahorros ú otro estable-* 
cimiento de los que pagan premios. Iguales ó 
semejantes medidas se podian adoptar con los 
cargadores, aguadores y aun con todos los obre- 
ros, contándose con los cabezas ó dueños de los 
talleres mecánicos, y con estos principios se lle- 
garía al feliz resultado de mejorar de suerte , 
acostumbrándolos por grados á la sobriedad, 
honradez, economía , y aun á escitar la instruc- 
ción y placeres honestos, puesto que no sería 
difícil inclinarlos á reunirse los domingos , y 
celebrar una fiesta anual al santo patrón que 
adopten, sencilla y reducida á una simple fun- 
ción de iglesia , á donar á los hospitales y encar- 
celados una limosna, y á regocijarse con ban- 
quetes y baile el resto del dia, alquilando en el 
campo entre todos los sirvientes y artesanos un 
edificio destinado á este objeto , y aun gabinete 
de lectura para que los domingos y las noches se 
instruyan los que supieren leer. 

El banco de ahorros y previsión , que ba in- 
dicado el secretario de relaciones desde i83o, 
debería efectuarse por la saludable tendencia que 
resulta á las clases jornaleras , en orden á con- 
traer el hábito de la economía , y aspirar un dia 
á que todos los obreros mexicanos , como todos 
los de ios países cultos, economizando una parte 



5og 
de su9 salarios , adelanten en cuanto á los goce» 
sociales y contraigan nuevas necesidades para 
hacerlos mas aplicados , laboriosos y menos pró- 
digos de sus cortos ahorros. Estos establecimien- 
tos establecidos en Francia en 2/4 de marzo de. 
1819, han sido útiles á los jornaleros. Este banco 
está fundado sobre principios ciertos, y los miem- 
bros de que se compone su administración ofre- 
cen á la vez un conjunto dichoso de todas las 
garantías que se pueden desear en su adminis- 
tración, propiedad y comercio. Está administrado 
gratuitamente : recibe en depósito las cantidades 
que les confian todas las personas que quieren 
buscar un recurso en la economía. Cada depósito 
debe ser de un franco lo menos y de 1 5o lo mas : ' 
estas cantidades pueden sin embargo aumentarse 
con nuevas intregas que se hagan todos los dias> 
de recaudo. Los despachos están abiertos al pú- 
blico todos los domingos desde las diez.de la ma- 
ñana hasta la una de la tarde : su interés ó pre- 
mio está fijado á 5 p. %, y se pasa' ó aprueba 
por cada suma redonda de 1 2 francos. El premio* 
se arregla al fin de cada mes , que se añade ai 
capital , y este produce él mismo interés para 
el segundo mes , siguiendo así sucesivamente. El 
dinero depositado se saca cuando se quiere , en 
parte ó en la totalidad , conformándose á lo pre- 
venido por los estatutos. 

* La policía y cspedita administración ordinaria 
de México exige imperiosamente una subdivisión 



eo cinco catfaaes grandes , adctmas da lo* 3j 
cuarteles menores existentes, el aumenta dad 
alcaldes y un tercio de regidores , por manei» 
que cada cantón cuente coa dos de los primeros 
y el suficiente número de los segundos compar- 
tidos ea cinco secciones que independientes ad- 
ministren precisamente en los respectivos canto- 
nes , es decir , en el centro , oriente , norte , 
sur y occidente la justicia ordinaria y demás 
atribuciones municipales , á la par que los sub- 
prefectos que' arriba indicamos , la policía que 
se advierte en todos los ramos. El atraso en los 
barrios de las parroquias de la Soledad , San Pa- 
blo , San Miguel , San José , Santa Ana y San 
Sebastian están clamando esta medida , y á la 
veas una regular división y uniformidad de la ju- 
risdicción de las parroquias de la ciudad $ cuyo 
desorden vergonzoso es preciso corregir , y aun 
escitar el esplendor del culto de las parroquias 
que en fuerza de la influencia y estraordinario 
proselitismo de las funciones monacales de los 
conventos , con perjuicio de los derechos cristia- 
nos parroquiales y sagradas atribuciones de los 
curas» esta en tal decadencia, que aun en los dias 
mas solemnes de la semana santa y pascuas, mu- 
chas de las* iglesias parroquiales permanecen de- 
siertas en perjuicio de la religión y cumplimiento 
de los deberes de los fíeles y los párrocos 9 que 
mal podran atraer las ovejas descarriadas los pas- 
tores natos sin conocer y tratar su rebaño : á fia 



de evitar estos graves inconvenientes, y aficionar 
á lqs feligreses á su jurisdicción y domicilio espiri- 
tual , convendría que los obispos estimulasen el 
culto divino de las parroquias , incorporándoles 
los clérigos y capellanes sueltos , con obligación 
de asistir al coro y rezar solemnemente antes de 
la misa y por la tarde las horas canónicas de cos- 
tumbre en los conventos ( el coro de las parro- 
quias se podrían situar en los presbiterios), esfor- 
zándose los curas á la asistencia de sus feligreses, 
á la misa mayor y sermón evangélico y doctrinal 
por el propio párroco ó alguno de sus ayudantes. 
£1 legislador podría también concurrir á esta 
obra religiosa , prohibiendo que se legasen ani- 
versarios, y se hiciesen funciones j exequias en 
los conventos, sin el permiso de los respectivos 
párrocos interesados , á fia de que se prefieran 
las parroquias; y cuando los fieles quieran sufra- 
gios de las comunidades religiosas , que estas 
concurran á oblarlos en las iglesias parroquiales, 
y entonces estas se restablecerán a su sagrado y 
verdadero fin , así como las comunidades reli- 
giosas en agonía por su relajación (y que si no se 
tratan de reformar, perniciosos á la religión y al 
Estado , acabaran escandalizando al mundo con 
sus demasías) se reducirán á la vida ascética dentro 
de sus claustros, y por economía á determinado 
número, y á vivir en un solo convento como debía 
ser, y si aspiran á ser tolerados en una sociedad 
que trata de reformarse en toda su administración, 









5i* 

que se sujeten á guardar sus reglas y estatutos , 
dedicándose á las misiones , á la instrucción 'de 
los niños en las primeras letras , al servicio espi- 
ritual gratuito de los hospitales , hospicios y car-* 
celes , y entonces su fin y estincion no serán tan 
infalibles. Las autoridades supremas de la Repú- 
blica , bien sea por consideraciones políticas , ó 
por timidez, no han tenido á bien hacer lo que 
el gran duque de Toscana y el rey de Ñapóles 
hicieron á beneficio de estas congregaciones re- 
ligiosas y las costumbres , esto es , prohibir la 
recepción de jóvenes en los noviciados antes de 
los s5 años de edad , y respecto á la supresión 
de los conventos que no cuenten con una comu- 
nidad á lo menos de doce individuos , todos los 
gobiernos católicos, y aun el mismo pontífice 
romano la han adoptado últimamente. 

La salubridad de la ciudad federal necesita 
que la administración proporcione á cada cantón 
ó cuartel una botica, médicos, cirujanos, comadres 
ó parteras precisamente avecindados en dichos 
cuarteles , á fin de que los vecinos cuenten con 
estos auxilios á la mano pronta y eficazmente , 
y para conseguirlo deberían demarcarse las 
casas de habitación , escitando á los médicos y 
demás facultativos á que se presten á este arreglo, 
á tener una campana y un portero en sus casas, 
imponiendo á los contraventores multas á bene- 
ficio de la policía, ó negando á los renuentes la 
autoridad de ejercer su oficio. También seria 



5i3 

conveniente á.la humanidad que ]a autoridad 
constituyese uqa jupta consuh¿va de médiqpe en 
cada qua?teL*.qP£ «atendiese gratuitamente, qopao 
acontece en Burdeo^y otras cipdade$ de Francia, 
á lps pufermps que lo soliciten, A propósito , ya 
<$ue tratamos de yin objeto que interesa á )a hu- 
manidad , la& autoridades de los pueblos de^eu 
e*for«tt$e , á fia de spsteper mediante suscrip- 
ciones corrientes de las municipalidades, em- 
pleados y ciudadapps, médicos habilitados $e 
boticas ep sus poblaciones, cao latirá de dester*- 
rar el empirismo que tantas geptes asesina, .puex|p 
sw^ buena fe, por el. descuido y falta de celo 
de >lps que no deben omitir nada ep obsequio. jde 
los pueblos ,y la humanidad ¿ ellp$ deben estar 
persuadidos <¡ue si se. empenta • no faltarán mér 
dicos como sucede. ,en Europa. En los Estadps. 
eclesiásticos existe en todas las poblaciones, ade«\ 
mas de un preceptor y. un organista, un facujta* 
tivo sostenido de IpsJfppdos púbücps. 

El corto declive y ninguna pqndiepte.del piso 
de la capital, dificultan el curso de J*s agualde hb 
atargeas, y* ios desagües de las letrinas eiispjvap 
y acumulan las inmundicias en ,lo£ canales sub- 
terráneos ; por igual causa se represan aguas 
muertas é .impuras en los canales de la wa.y.Qij 
parte de las calles, y de aquí 3a fetidez y pjrpb^- 
blemente el origen 4e las escarlatinas j pestes d* 
México especialmente en la estación. d£ la* seea&i 
Eu obv^ode estos ff:a*f& jíjcpj^eniefiíe^^ f p^n^ 

33 



5i(T 

sano un nuevo método de plantíos, resguardando 
á los árboles párbulos con cétos de tunales , 
ó espinos que no faltan , y que la tierra se abone 
coa los desechos de la ciudad , y al mismo tiempo 
construir nuevas puertas triunfales de Regular 
arquitectura y tamaño, consagradas la oriental al 
benigno astro del sol *,la occidental á la luna , y 
las del norte y mediodía á las preciosas conístela* 
ciones de lá Ursa mayor y Centauro austral ■> las 
demás á los primeros héroes de la patria. Las 
plazas de las entradas de México, principal- 
mente lá de Miaoalco ó de la garita de San 
Lázaro, es deshonrosa, y mas bien parece un mu- 
ladar que otra cosa ; así es que la entrada princi- 
pal desde Ayptla, quita al viagero que llega toda 
ilusión de belleza ; es pues preciso arreglarla con 
algunos edificios uniformes , pórticos y arboledas^ 
á fin de que dé otra idea de la ciudad federal •> 
así como la plaza incomparable de Roma deno- 
minada del Pueblo : con el mismo objeto se de- 
berán descombrar y poblar de árboles las de la 
Santísima Trinidad, San Pa(bIo, San Miguel , San 
Gerónimo» Regina, Vizcaínas, Concepción, Santa 
Ana , Carmen y demás que existen sib. ser fre- 
cuentadas por el pueblo seguramente por esta 
falta, y el no estar iluminadas y earecer de bañ- 
óos. Los adelantos que en este respecto han he- 
cho todas tas ciudades de Francia é Italia , son 
dignos de imitarse ; Burdeos , Tólosa , Nímes ¿ 
Avirton y Marsella y casi «todas Jas poblaciones de 



5,, 

este rey no , no solamente han construido edi£U 
cios sumtuosos, hermosas plazas, portadas de 
gusto , teatros bonitos y paseos deliciosos , sino 
calles nuevas á costa de gastos, porque han tenido 
que comprar y demoler casas , y el delicioso pa- 
seo que circunda á Milán, con su admirable arco 
triunfal del Simplón, todo de mármol blanco, y 
de una arquitectura y escultura , modelo soá 
obras maestras construidas en nuestros dias; la 
vasta ca)Ie y teatro de Garlos Félix en Genova , 
y la magnífica plaza rodeada de galerias de Niza, 
el hermoso paseo moderno de Montepincho , y 
otros establecimientos ejecutados en el mismo 
Roma, trazados por Napoleón y llevados al cabo 
por los Sumos Pontífices, sin hacer mención de 
los asombrosos adelantos que en esta clase hace 
diariamente París , deben escitar á los Mexicanos 
á emprenderlos y corresponder al siglo de acti- 
vidad y belleza en que viven, si no quieren que 
se les tache de mal gusto y negligencia. 

El desorden que existe en México en las juris- 
dicciones parroquiales, depende puede ser en 
parte de la estraña'y complicada nomenclatura 
de sus cuarteles y calles ; es verdad que las mu- 
danzas de nombres consagradas por el uso, cues- 
tan alguna pena , y por lo pronto traen equivo- 
caciones; mas cuando las reformas son útiles, el 
público se habitúa sin dificultad á ellas. En esjtt 
concepto indicárnosla denominación de los cinco 
cantones grandes del centro, y los demás de con- 






5i8 

formidad coa los cuatro vientos cardinales ; los 
3a cuarteles ó barrios , adoptando los nombres 
de los principales héroes, y las calles los ape- 
llidos de los Estados. Semejante nomenclatura, 
ademas de ser esencialmente nacional, traería la 
ventaja de simplificar el número desordenado de 
calles, puesto que en el nuevo método deberán 
fijarse las nomenclaturas de cabo á cabo , princi- 
piando de oriente á occidente los Estados y dis- 
tritos , y de norte á sur los principales puertos , 
ríos , lagos y montañas de la República. Entre 
los edificios públicos que se necesitan, los mas 
útiles son los mercados y bazares (adoptamos 
este nombre de origen oriental por estar admi- 
tido én este reyno) $ ya otra vez indicamos al 
gobierno su necesidad y la conveniencia de quitar 
el existente en la plaza del Volador, constru- 
yendo uno» central en forma en ^l sitio del hos- 
pital de Jesús, ó en la plazuela de la Paja con- 
tigua, abrazando todo su cuadro, para lo cual 
seria preciso hacer un cambio del hospital de 
Naturales por él de Jesús, ó comprar las casas 
del cuadro de la plaza de la Paja , abriendo al 
ayuntamiento un crédito al afecto ; las de los 
ángulos quedarían bien situadas en las plazas 
de Loreto , San Pablo de Agustinos , las Rejas 
de la Concepción y San Juan de la Penitencia , 
abriendo las calles principales que obstruyen su 
entrada y avenidas : con estas medidas se conse- 
guirá un sistema completo de mercados á bene- 



(icio de los vecinos de todos los barrios , útil y 
conveniente á la policia y comodidades, y aun 
al embellecimiento de México. Los bazares, uno 
destinado á las cosas de lujo , y otro á los efectos 
del país y consumo del pueblo , se pueden colo- 
car el primero para substituir el Parían , en la 
Alcaiceria inmediata perteneciente al duque de 
Monteleoue, antigua posición del palacio del des- 
graciado Moctezuma, que se apropió Cortés y 
permanece en poder de un estrangero, á pesar 
de no haberse cumplido con las disposiciones 
testamentarias, del grande usurpador, este pro- 
pietario debería ser obligado por una ley á cum- 
plir el testamento del conquistador, y á em- 
plear una parte de sus rentas á beneficio del país, 
sin perjuicio de respetar el sagrado derecbo de 
propiedad; y si el duque comprende sus inte- 
reses y es bien aconsejado , no tiene duda que 
emprenderá con utilidad! suya y beneficio de 
México , esta obra consistente en la simple cons- 
trucción de pórticos ó portales en los callejones 
de la Alcaiceria, y en cubrir con cristales su te- 
cho proporcionando las tiendas necesarias á los 
traficantes del menudeo. El otro se puede cons- 
truir mas en grande en uno de los ángulos der- 
rumbados ó mal parados existentes entre Corpus 
Cristi y la parroquia de San José, en donde 
convendría también edificar una gran plaza, cer- 
rada de una alohóadiga, y en su centro un paseo 
de invierno con portales interiores y estertores á 







520 * 

la maneja del palaóio reett de París , sembrado 
de cedros , pibós , ahuegnetes y encinos de los 
denominados hembras ea .Méjico , que en los 
paseos de Roma , permanecen cubiertos y verdes 
eu el invierno. £1 barrio de que tratamos es 
vastó y admite muchas casas , si lo* Mexicanos 
capitalistas emprendieran su reedificación con- 
forme al plan general de la citid$d, que debe 
levantarse y seguirse sin variar una línea, forma- 
ría un cuartel dé magníficos edificios con grqpdes 
ventajas y utilidad , puesto que comprarían ba- 
ratos los solares , y tendiendo el aumento de la 
población á estenderse acia aquel punto necesa- 
riamente, una compañía que emprendiese edi- 
ficar el nuevo cuartel de invierno , baria negocio 
hermoseando la ciudad. 

El abatorio y mercado para caballos que se 
deberán formar, se colocarían en el humilde 
barrio de Romita , y los baños y lavaderos pú- 
blicos repartidos entre las casas de Tolsa y Gal- 
vez , y en elcañal de la Viga contiguo á este pa- 
seo : el campo de Marte , y un sitio para carreras 
dé caballos , jtiegofc de lucha y demás ejercicios 
gimnásticos, fel primero entre ia Acordada y la 
denominada cindadela, y el Segundo en la car- 
rera que principia desde lá fuente de la Victoria 
hasta la azeqtíia qué la termina , adornando am- 
bos de arboledas y bancos para proporcionar ai 
piiblico en los diás de parada y ejercicio de las 
guardias cívicas descanso. Los mismos estable- 



» 

« 



521 



cimientes pueden proporcionarse en en cuartel 
«ie la perroqula de San Miguel mal construido y 
«diforme. 

- .. Los sitios mas oportunos para campos santos , 
«otx el de la antigua plaza de Tlatelulco y el corral 
<lel colegio de Agustinos de San Pablo. £1 de Tlate- 
lulco , sitio proporcionado por su resequedad y 
«altura, debe dedicarse con particularidad á los 
«héroes de la patria , consagrando un panteón en 
eu centro al efecto. Todos los pueblos de la tierra 
consagran monumentos sepulcrales públicos á sus 
libertadores; los legisladores de México com- 
prendieron este deber dictando una ley que es 
preciso que ejecute el gobierno de una manera 
-digna de la generosidad nacional , y el panteón 
y monumentos que lo han de adornar, deberán 
reunir el buen gusto de la arquitectura y escul- 
tura , y la magnificencia de los mármoles y ala- 
: Jiastros de la República , sin omitir los adornos 
lie cipreses , acacias y sauces de Babilonia , que 
eutoboüsan éstos establecimientos públicos y ba- 
<oen admirables los cernen torios de Lima , Paris, 
Pisa, Florencia, Bolonia y otras ciudades de 
♦Europa , al paso que nuestra capital carece en 
4o absoluto de tan útiles eúmo necesarios nao- 
aumentos* último asilo de los restos moríales, 
co dónde los hombres reconocidos tributea el 
postrer tromenage de su sensibilidad á «tis bien- 
hechores , parientes y amigos. 

Si tos mas que apneciables edificios públicas 



* 



existentes en la metrópoli, no se brindaran á ai 
mejoramiento y belleza que el buen gusto dek» 
Mexicanos y el nuevo orden de cosas reclann, 
acaso nos abstendríamos de proponerlas; 
habiéndose provisto las canongias, y con 
dose obispos, según comprendemos en ecl 
ticos ilustrados, y como hijos de una revol 
á quien deben todo, dispuestos á contribuirá 
mejoras sociales y á prestarse como dignid 
de un pueblo libre, á la sencillez y al mayor 
plendorde la nación que por todas partes d 
brillar , contando también con los adelantos 
tendencia de los depositarios del poder al embef< 
Uecimiento del lugar de su residencia, no pode- 
mos menos que indicarlos , seguros de que suce- 
siva y gradualmente tendrán su efecto. El palacio 
nacional, según nuestro plan, si fue regular part 
morada de una administración colonial y provi- 
soria, no lo es para residencia de los supremoi 
poderes de la nación ; sin embargo él sera digno» 
regularizándolo y hermoseándolo interior y este- 
rio rmen te, á proporción que las rentas pública 
mejoren, cosa fácil en un país opulento al ilu- 
tante que las instituciones y el orden publicóte 
consoliden, y el influjo del poder legal sea efictf 
para cortar de raíz la cabeza á la hidra retóla* 
cíonaria donde quiera que aparezca , en faena 
de la observancia estricta de los principios y lt 
justicia distributiva. Esperanzados con estáis li- 
sonjeras ideas , nos persuadimos que desapare- 



1 



* 



5*3 

|dos todos los motivos de inquietudes , y reu- 
gjtfios los partidos cordialmente al rededor del 
fpvetno magistrado que constitucionalmente se 
^jija, conforme á los votos y necesidades de los 
jreblos , esto es , en un ciudadano de ciencia y 
Jfetudes , cualidades sin las cuales es imposible 
Jjbérnar dtt una nación regida por* el régimen 
Jfrve de las leyes, las autoridades después de 
Jjfttar su crédito en el esterior, y proveer á los 
judíos de la instrucción y moralidad de los pue* 
gips , se ocuparán en el cultivo de las ciencias y 
^t artes, hijas de la paz y la abundancia, y como 
gimas eficaz medio para conseguirlo, es la jes- 
tensión del ingenio y trabajos de los artistas que 
éfcos se apliquen al embellecimiento de los an * 
■gaos edificios y la confección de algunos nue- 
iQft. El plan que á su tiempo deberá tratarse en 
inden al palacio nacional , se reducirá en el in-r 
fSríor á abrirle una comunicación pública, á salir 
leí patío principal denominado antes de la au~ 
lie ocia, á la calle del Parque del Conde , frente 
|p.la calle de la Estampa de Jesús María, cons- 
MÍyendo al fin del patío donde se han levantado 
M postes que sostienen el hermoso salón de la 
finara de disputados , una calle en forma en 
honde se proporcionen cuatro ó cinco casas 
ke, habitación para los secretarios de Estado, por 
fc conveniencia que resultaría al despacho de los 
negocios, que morasen en palacio ; esta comuni- 
cación útil que se podia cerrar por las noches, no 



ta 



^ 



■* 



ofrecería inconvenientes y sí muchas ventájala 
público que por obvias las omitimos. £1 piliji Be c 
de justicia , ó sea la residencia del Juzgado « pers 
premode la federación, necesita un nuevo* tes. 
reglo en su planta, y sobre todo una eomoiál ?eoc 
cion ó entrada directa, abriéndole una puertfilcu 
la calle del Arzobispado ; igual mnjtfi enjAjuai 
patío del presidente en «1 ángulo por donde flflBigtic 
los comunes á salir á la plaza del Volador, ojnresi 
costado del palacio convendría edificar nmm E.1 
memente, abrazando la cuadra hasta la escpiHkii 
del cuartel del mismo palacio , coa el objetofcdic 
proporcionar á los presidentes todas las camoliogí 
dades que en el estado actual se buscarían 1 col u 
vano á una familia, á fin de aplicar iodo safa4ibr¿ 
principal á los salones de recibimientos y Mt&ti 
tas públicas. El gran patío se debe adornar flikU 
un jardin de naranjos y flores escogidas, ?*4k* 
fuente dominada con una estatua de mármol k\ Jo 
la libertad, facilitando las comunicaciones, o* 
la abertura de una escalera que salga al corrri* 
que domina el salón de la cámara da diputa!* 
La escalera principal existente necesita «nk* 
bedar su techo , y embellecerse coa estatuas J 
pinturas : el cuadro del pronunciamiento del ¡* 
mortal Hidalgo en Dolores, seria el adorno a* 
propio. Las cuatro galerías ó corredores altos q* 
también se podían embobedar, lucirían eabriafr 
dolas de Zelosias de cristales, conforme seto 
en el ángulo del senado, y sus muros de pinta- 



d 
ce 

en 
el 
Ui 



lo 



5*5 

t al temple ó fresco , de hechos históricos de 
eatra independencia, y los retratos de nuestros 
ftonages y grandes hombres en ciencias y ar- 
>. En la escalera del patío del presidente, con- 
■«Iría otra forma mas noble, y adornarla con 
Duadro histórico de la entrada del ejército tri- 
rante , así como el salón que inmediatamente 
\we , con los retratos de los presidentes , vico- 
esidentes y hombres de Estado. 
El adorno esterior del palacio es todavía mas 
11 y sencillo; consiste ademas de su conclusión 
licada, y las tres, puertas nuevas en todos sus 
galos , en construir un gran pórtico ático de 
tacanas , sin arcos en todo su frente , que 
rafee la altura desde su piso hasta el techo del 
ttfesUelo, embelleciendo sus estreñios con una 
lausttada coronada de estatuas alegóricas y ma- 
tones con cipreses 4 agaves , naranjos y grana- 
te, dejando su azotea -al descubierto á fin de 
obscurecer los salones de palacio, tertóflírado 
adorno con una balaustrada de ¡guato en sus 
atoróos altos ^ y las tres puertas principales, 
Irando en cuenta la del nuevo patío, que para 
corred y biblioteca se reedificará en «1 depot^ 
*entó qtte fue de ta cárcel , con las atmas en 
irfflol y bronze dorado de la República* . 
Para «lembeUeci miento de la catedral» *fc dtfbé 
omover la translanion del coro á tet capilla áe 
i reyes, situada á espalda» del retablo mayor, 
ta medida no es una innovación original ; cra-él ' ? 



5*6 I 

uso de las iglesias de Italia y Francia , y creen! üí 
de toda la cristiandad en donde no han regido» a " 
pésimo gusto y el prurito de lucir y ostentar» ® 
cortesanos canónigos de España. La destroces * 
ó abertura franca de las capillas, proporcionanil * 
al templo las cinco naves que esta peregrina M * 
vención le robó , afeando las proporciones y mi ■ 
gestad del conjunto del edificio coa esas separt» c 
ciones y enrejados diformes , un entarimado m ( 
mármoles ó maderas de nogal, caoba ú otras pnl 1 
closas, y la simplicidad y embellecimiento del 
retablo mayor, quitando el existente envejecí! 
y obscuro con el humo de la cera, colocara! 
en su lugar un sencillo baldoquin de mármol ¿I 
bronze dorado, conforme al estilo de las basílicas! 
de Roma, en donde especialmente en San Pedro, 1 
está reducido á ese baldoquin de cuatro colonia* 1 
salomónicas verdes , sobredoradas en sus ador» I 
nos , zócolos y capiteles que cubren el retablo 1 
mayor mas sencillo del mas grandioso templo de I 
la cristiandad , y consiste en su interior en un I 
hermoso crucifijo , en doce candeleros y alea- 1 
nos candelabros y relicarios. Los canónigos de I 
México deberían imitar de preferencia á los cal- 1 
tos italianos, y prescindir del gusto de los 
Poblanos , que han erigido un monumento a 
la verdad rico y bello , pero desproporcionado 
á la mole del edificio , y de ninguna manera 
compatible con la simplicidad y simetría que se 
observa en Italia , y es mas digna y análoga á la 



uraleza del culto católico ; el haldoquin es 
^ademas de poco costo , y dejando el taberna- 
^culo de plata existente coa los demás adornos 
^del altar , el retablo mayor de la catedral seria 
,^do solo fácil sino económico y bello, y coa 
. ^.algunas buenas pinturas eu los cruceros, y pocos 
„. altares que deben dejarse , se supone nivelados 
^ con los hermosos de San Eniigdio y la Concep- 
c cion , el embellecimiento interior de la metro- 
politana sería completo y digno de la ilustración 
-^ del siglo. El esterior depende de ua pórtico ático 
-_. gigantesco , que á manera de los de San Pedro, 
_ Letran y Santa María la mayor de la capital del 
u orbe cristiano , cubriese la portada y ofreciese á 
■ los fieles un abrigo esterior , en donde prepa- 
rarse á entrar á rendir á Dios sus hdmenages ; 
las puertas no sentarían mal de bronze con re- 
lieves de gusto. 

Si para trazar el embellecimiento de la cate- 
dral es indispensable destruir su coro , para eje- 
catar aun idealmente él de la gran plaza, ab- 
solutamente han de desaparecer el Parían y el se- 
minario , edificios tan mezquinos como mal 
colocados , que si después del tumulto de la 
Acordada , en lugar de ocuparse los sediciosos 
del saqueo , destruyen al primero , aunque ile- 
galmente , no los maldecirían tanto los Mexi- 
canos de buen gusto. Se dice que el conde Revi- 
llagigedo se ocupó de este negocio ; prueba de la 
exactitud de su buen gusto ; pero la administra- 



I 

5*8'. 

cion de un virrey era , aunque despótica, fogai, 
y por esta causa existe ese monstruo eiitre iodos 
los monstruos edificados. Cuando tengamos á la 
cabeza de la administración otro genio como 
Revillagigedo , bien que estos son raros 9 óui 
ayuntamiento que merezca el nombre, él Parían 
desaparecerá á pesar de su retoque ¡quitado .pues 
este estorbo, y destruido el material del semina- 
rio translándolo al punto que hemos indicado, 
d á otro , la plaza de México se embellecerá cir- 
cundándola eon un magnífico pórtico proporcio- 
nado e igual , construyéndolo como uo modelo 
de los cuatro órdenes d& arquitectura , e* decir, 
el dórico en lo que corresponda al palacio na- 
cional , y el compuesto 9 jónico y Qoriotüo, en 
el resto de los ángulos , edificando por cuenta 
de la administración , ademas del palacio , «1 del 
consistorio denominado diputación ; y una lonja 
y banoo en las esquinaste la calle» de plateros, 
el resto se obligará á reedificar á los propietaria I 
con arreglo al modelo , sin e acepción de los pé- 
simos y bajos portales existentes. Loa callejones j 
de San Bernardo y Mecateros neoeaitao ensaa- 
abarse , especialmente este, para que. corresponda 
y guarde «imetria «con la calle ancha de su frente 
del Arzobispado , que desde la esquina del anti- 
guo hospital del amor de Dios, hasta • la piasa de 
Mizcdlco es irregular, y convendría unifor- 
mar y cubrir de lúteas de acholes por aew\ la en- 
trada principal; (esta medida, -estendida .y da del 



5*9 
frente de la pequeña calle de la palma que estre- 
cha la Alcaiceria , lá abertura del callejón de 
Dolores , y la que cierra el convento de la Con- 
cepción , y otras acia San José de Gracia y San 
Miguel se habia pasado por alto*). Por lo demás, 
un empedrad ro alto de piedras grandes de. can- 
tería, líneas dobles de cedros , cipreses, acaotas y 
encinos sembrados en todo el contorno , una 
iluminación de gas en candelabros de bronze, 
cuatro fuentes de marmol , cuatro pedestales en 
las esquinas y en el centro una columna colosal 
de bronze, con los trofeos, y estatuas de los hé- 
roes Hidalgo , Allende , Aldama , Abasólo y Mo- 
relos, harían el complexo del embellecimiento, 
adorno y simetría de esta giran plaza, proporcio- 
' nando al pueblo un paseo especialmente por las 
.noches, tan agradable como útil. 

Sin distracciones honestas, la ciudad de Mé- 
xico hasta ahora (pues el único teatro es caro á * 
proporción de los de Italia , en donde el jorna- 
lero con media real puede disfrutar de estas 
diversiones ) , cerrándose , no sabemos por qué 
causa la alameda , ofrece el aspecto mas triste y 
lúgubre del mundo casi á prima noche , y en 
cónsecueucia el pueblo por necesidad se hace 
insociable , ó inclina á las distracciones perjudi- 
ciales de la embriagues y el juego, y de ahí el 
origen de las malas costumbres, Jas depredacio- 
nes y latrocinios que la educación y el empeño 
de las autoridades en proporcionar al vulgo ocu- 

54 



pación y distracciones honastas , *stim alando*! 
trabajo y el espíritu de sociabilidad de fas Jgemes 
tle todas clases, proporcionando puntps 4e<éetL- 
tacto, especialmente por las noches harán ules* 
aparecer. i 

Descombrada la plaza del Volador /de esafrdtt¿ 
nion de inmundicias y cabaretes que en la&6¿ 
tualidad la desfiguran , ahuyentando la cóncur^ 
reucia, debería tratarse de substituirle otro pase$ 
nocturno , que por su escelen te posición atraería 
las gentes proporcionando variación . Un portal 
de gusto al rededor , dedicado á las librerías j 
á las tiendas dé los objetos de nobles artes, línea* 
de naranjos , una hermosa fuente y cinco pedes- 
tales de mármol, adornados con las estatuas de 
nuestros grandes hombres y sabios compatriotas 
Sigüenza , Álzate , Clavigero , Yelazques é 'Inés 
de la Cruz , le darian el nombre de plaza de los 
. Grandes hombres; y un nuevo y digno teatro 
entre el callejón de Tabaqueros y el colegio de 
Portaeoeli , convertirían á este sitio uno de los 
mas frecuentados y deleytosos. Un gran teatro 
es absolutamente indispensable, y ningún parage 
proporciona mejor localidad, sin escepcion de 
la plaza ^le la Aduana , que embellecida se de»* 
beria deslinar al inmortal y filantrópico padre 
Las Casas , heroyco defensor de los Mexicanos 
y constante censor de los tiranos usurpadores. 
Baynal dijo que la primer estatua que en la Amé* 
rica que fue de España se había de erigir, debía 



Jtéf JU de este ilustre religioso* ¡ Qué honor té* 
sultararía á lo» Mexicanos , pi cumplen coa ' el 
Vaticinio de uq célebre historiador . filósofo l 

£1 coliseo existente convendría retocarlo y 
dedicarlo á uq circo olímpico de equitación , y 
para representación de comedias populares es- 
cogidas para divertir al pueblo, como dice Fene* 
Ion, instruyéndolo. En la plaza del oriente, uaa 
estatua consagrada á la memoria de Cristóbal 
Cotón vendría muy bien. 

La alameda exije mayor ostensión de área» que 
proporciona el terreno de las capillas que se de- 
molieron, cerrando la azequia que la infesta , y 
acrecentándola por el frente hasta los arcos del 
acueducto , formando bosquetes á la Inglesa en 
sus ocho ángulos principales de pinos > ci prese 3 , 
cedros, tilos, sauces de Babilonia, naranjos , en- 
cinos hembras , manitás , floripondios r mirtos , 
granados y otros árboles, arbustos y flores aro- 
máticos, cerrados con macisos de arrayanes, que 
en México llaman vulgarmente yerba del car- 
bón , á causa de qué los carboneros cubren sus 
sacos con este hermoso arbusto tan común en 
los paseos de Europa como olvidado en los nues¿ 
tros; con estas adiciones sencillas, y el plantío de 
las acacias, plátano oriental , moreras y castaño* 
de la India, el empedrado de ripio y cascajo, bue+ 
nas fuentes y estatuas , y la prohibición de la 
entrada de coches en ahorro de polvo, y á fin 
de escitara las señoras á pasear ji pié, el éH^ 



53 a 

blccimiento de uo café » comunes, un porui 
abierto ea el antiguo sitio de las capillas , y nr 
iluminación y abertura por la noche, la alameda 
de México seria hermosa y útil al público. £1 des- 
cuido de los árboles , en general de mala calidad 
si se esceptua el fresno, hace creer á los estran* 
geros que el suelo del valle de Tecooxtitlan es 
ingrato y poco propicio á las arboledas ; mas si 
se cultivaran y podaran á su debido tiempo como 
ea Europa, ellos serian acaso tanto ó mas fron- 
dosos, y en prueba de ello se deben citar los 
árboles de los conventos y jardines, los gigantes- 
cos ahueguetes de Chapultepec , y el colosal de 
Santa María del Tul en las cercanías de Oaxaca, 
que el general Teran y nosotros hemos medido, 
y .admirados encontramos mas de 33 varas de 
diámetro macizo y ser uno solo en su especie. 
Una de las dos capillas de Animas y San Pedro 
anexas á la catedral , puede servir de Marga pú- 
blica ó depósito de muertos accidentales. 
- Al efecto de embellecer y reedificar la gran 
plaza, y especialmente erigir la columna, pedes- 
tales y, estatuas de broni? á los ciuco primeros 
ilustres héroes de la independencia , que sacri- 
ficaron su vida en las aras de la patria, y la nación 
ha cóutraido un deber sagrado de rendirles justos 
homenages de reconocimiento, é& necesario €pte 
todo el pueblo mexicano haga tití esfuerzo f y me- 
diante un donativo generoso y proporcionado á 
ios haberes y posibilidades de cada uno, reunir 



i a suma necesaria; las autoridades y corporaciones 
deben dar el ejemplo, promoviendo con celo y 
eficacia los medios, y sin duda la nación corres- 
ponderá; el material podría ser ministrado por las 
parroquias y templos de la República , cediendo 
lina campana las iglesias grandes, y !as pequeñas 
Jo que puedan y no les haga falta; y con este do- 
nativo general, las 1,0-2 parroquias y los 364 
conventos, se reuniria el bronze necesario. Una 
subscripción general de todas las corporaciones, 
clases é individuos emancipados, abierta todos los 
años el dia del aniversario de la independencia, 
recolectada y guardada por los ciudadanos reu- 
nidos en ¡untas, depositado en una arca de Ires 
llaves, puesta en manos de las primeras au- 
toridades de las 5,oi3 poblaciones hasta reunir 
la cantidad suficiente para principiar la obra en- 
tretanto se construyen los portales , la columna 
colosal, estatuas 3' demás, ministraría suficientes 
arbitrios para concluir una obra verdaderamente 
nacional. En este género de empresas la difi- 
cultad es comenzar; el resto es obra del tiempo, 
Ja perseverancia y los esfuerzos de las autoridades 
y cooperación de los pueblos, cuando se les sabe 
cscitar tocándoles las libras mas delicadas, que 
son el honor y la gloria de la patria. Esta es una 
verdad demostrada por la historia y la existencia 
de laníos monumentos de Europa, y sobre todo 
el palacio y museo del Vaticano, el San Pedro de 
iloina, que lia costado mas de \- millones de 



3*4 

pesos» y tres siglos y medio de trabajos; no siendo 
meaos admirable y gigantesco el templo de már- 
mol de Milán, y los' monumentos dedicados á 
Miguel Ángel, Al fien, Maquiavelo, Galileoyotro* 
existentes en la iglesia de Santa Cruz de Floreneia, 
y en una palabra, si la esperanza y constancia no 
jmbieran conducido á las naciones mas pequeñas 
á concebir y llevar á cabo las obras del buen gusto 
j el genio, los magníficos palacios, paseos, plasa* 
y templos, y aun todas la$ calles adornadas de 
suntuosos portales de Turin, parecerían ilusiones 
.especialmente la incomparable plaza de Víctor 
Amadeo que acaba de concluirse, terminando con 
i» suntuoso puente dé mármol, y un magestuoso 
templo comparable a la Rotunda de Santa María 
de Roma. 

S¿ replicará por algunos parásitos adversarios 
del movimiento de las luces, aludiendo á las con- 
tinuas y repetidas inquietudes de la República, 
que llaman de preferencia la atención de los 
magistrados , que no es tiempo de empresas y 
menos de las que dicen relación con el cultivo 
de las artes y embellecimiento; pero que los que 
tal piensan reflexionen que justamente en el per 
ríodo mas desastrado de la República francesa, 
y en la época mas agitada y anárquica dé Italia , 
% se erigieron los mas vastos monumentos qué ad- 
miramos , y como dice el presidente Hainault, 
refiriéndose á la concurrencia de los ' grandes 
hombres que produjeron esos siglos tormentosos 



535 

que no gustamos sino en la historia : « Ea los 
tiempos cri ticos, dice este profundo historiador, 
los acontecimientos felices y desgraciados repe- 
tidos mil veces , fortifican el alma , aumentan su 
resorte, no le dejan ver nada sin esperar el éxito, 
y le imprimen aquel deseo de gloria que jamas 
deja de producir grandes cosas. » 

Mexicanos 1 en la antigüedad los Griegos eri- 
gieron estatuas á sus libertadores Hermodio y 
Aristogiton, los Romanos á Bruto y Casio, los 
modernos á Doria, Guillermo Tell y Washing- 
ton ; ¿ seréis vosotros la escepcion de la regla con 
estos nobles ejemplos, y la sublime doctrina del 
ilustre Fénelon, que dijo que después de Dios el 
culto de los hombres debe d ir i] irse acia la pa- 
tria ? Así es que contando con los recursos in- 
mensos del patriotismo, y los elementos del ge- 
nio de muchos compatriotas residentes en Mé- 
xico y aun en Roma, en donde progresan los ar- 
tistas mexicanos , don Ignacio Va /.que z como 
pintor para embellecer con su diestro pincel las 
glorias de Hidalgo é Iturbide en el palacio, y don 
José Labastida con el buril las estatuas de las 
plazas y paseos , nada os falta sino trazar y dar 
principio á la grande obra de homenage á vues- 
tros héroes, de ocupación á los artistas, y del 
embellecimiento mas honorable y digno de la 
hermosa y populosa ciudad de México. 



FIN. 



. ■ . ^ '. i - ■ . i j ■. 



REPRESENTACIONES 



r ■• 

• I r éj 



DIRIGIDAS 



AL PRIMER MAGISTRADO DE LA REPÚBLICA : 



AL SOBERANO CONGRESO A QUE NOS REFERIMOS. 



Restablecido el régimen legal en la República , y fija- 
das sus instítuciooes , según es de esperarse de las coa* 
tenientes reformas que prescribe el código fundamental 
ú la nación reunida en su próximo congreso , del qufc 
necesariamente deben aguardar los Mexicanos , á la páf 
de otras saludables mejoras» la conbinacion de un poder 
general mas vigoroso que contando con mayor fuerza 
coercitiva, pueda dirigir los negocios políticos de la 
Union más espédito, y en armonía con los grandes y 
positi ros intereses de la federación ; y ya que no se in- 
tente tocar la reducion conveniente de los Estados máxi- 
roos para llenar sus deberes ,' y equilibrarlos con la "po 1 
Dación y riqueza de las diversos fraciones que fueron té 

obra dé lá inesperiencia, y el espíritu de provincialismo 
• • • ■ ■ 

de- algunos exaltados, y! no la libre voluntad de los pue- 
blos , á lo menos acordar al gobierno dé la Utiioti entrv 



338 

otra* atribuciones una inspección discrecional en lt 
administración de la línea, fronteriza cpjl la% nación* 
estraogeras y tribus salrage?, que- al peso «Jne- dirija lo 
gubernativo y económico por el intermedio de autorida- 
des políticas locales independientemente de la juri dicción 
de los Estados, impulse un sistema de colonización orde- 
nado- y progresivo <jae regularice »n- pian tet^'|^la«)- 
nes, á fin de asegurar y poner á cubierto el débil flanco 
que por todas partes presenta el ámbito boreal á la inte- 
gridad del territorio de la República inminentes peligros, 
ya por las- incursiones de loa bárbaros' in d ígen as y las 
invasiones no menos temibles dejos aventureros , y ya 
finalmente por las pretensiones y miras de las naciones 
reciñas, especialmente acia los términos de Texas, N. 
México y alta California , cuyo abandono por mas tiempo 
irremisiblemente acarrearía ha pérdida tot*d ¿. p^rciatde 
. tan importante*, puntas-, con. desdoro y detrimento gpk 
peral da la nación y su gobierno » qua 4 toda flagea* y 
¿ costa de. cualquier sacrificio- debe, gigveoinse» aprpro» 
$banda loa mementos» 

, Puesto un término (como no. se dqda) enl>r$v:e 4 I» 
(instjlidades y difergencias, estenaible*. que desgraciada- 
píente suscitan á la patria aJguaoa bijas espurios;; costar 
blecida la quietud interior, y afianzada U pa£ ctsjkpnjojr, el 
fuerza de los grandes acontecimientos que ser j&pivadVicea 
£¡n esta parte delMundp á impulsos del|t revolución fraor 
¿esa , que ha sancionado la nupstta» y -que es iippositíe 
jk)P& de refluir por su enlace en, üue$U?a tf(&da orgjinaa- 
£J$n social, y relaciones poíiiiea&^q^.tandepáife ¿ujouiattoo 
luencstflr. , engrandeci^aienjfoa y prosperidad, * teda h 
ateoctoa dd gpbipr** at.debfe (¡¿luí acia las. reformas,, y 



mejora» que las tontf&etencias j su poi¡cfioa : íf exige* 

i 

imperiosamente. 

Reconocida espontanea y espl¡eitaa*en¿fe 4a indepen-r 
¿encía dé la República pefc el niteVo gobierno fraace*;- la 
afianza que con está grande potencia y la Gran-Bre tafia 
puede el gobierno estipular; las disposiciones amioalea 
que en su consecuencia desplegarán líos gobiernos de' lee 
«lemas naciones, toda ves que han espirado los principios 
y «liras políticas de la Santa* Alianza; la próxinía rero*? 
taciaiff de España , ya invadida por las huestes de los 
eorntitacíonates , que evidentemente' restablecerán üa 
régimen rendar y atrojaran de su socio á su tirano y 
Ümj&By y en fin el probable trastornó de la isla dfe Cuba* 
toda* estos acontecimientos, Escel&átisimó Señor, son he* 
tfeos * cual mas grandiosos, influentes y do una ittfteasa 
trascendencia para el nuevo Mundo» cuyas consecuencia* 
•bren una nuera era de gloria y felicidad e& los registros 
de fes destinos grandes y permanentes de la República 
para el año de i83i, que el tino , la perspicacia y pro- 
Jiínela política del gobierna i& V« E. no pueden deja* 
encapar* 

En ytsta de esté, la nación mexicana , una de las ma% 
afortunadas sociedades del globo que pudieron formax; 
loa hombres para ser felices» convida á su gobierno á laa 
mejoras sociales, no con aquellos obstáculos que en otras 
regiones presenta una ruda é ingrata naturaleza como 
insuperables al genio mas inteligente y activo, si con 
enantes elementos imaginar se pueden , cuyo desarrollo 
es muy sencillo por. su superabundancia y oportunidad. 
Una masa de 7 á &. millones de habitantes , dotados de 
iqdole y genio escele otes, un suelo inmenso y fecunda» 



de Una variedad increíble "de producciones , modificada 
con los climas de todas las zonas, y en posición de do- 
minar al Mondo por su influencia» solamente necesita de 
un orden legal consolidado» de una regular administra- 
ción, del aumento de su agricultura» industria j comercio 
para Henar sus destinos y colocarse en el rango dé las 
naciones mas respetables y dichosas. 
- Hasta aquí; México no podia ser otra cosa que un pue- 
blo naciente» (continuamente sobresaltado por las ame- 
nazas hostiles de un enemigo impotente pero tenaz) que 
•altando dé un sistema colonial monstruoso - w desmorali- 
zado y tiránico» al goce de una Iifbrtad casi ilimitada » 
necesariamente debia degenerar en licenciosa anarqqtav 
porqué no es dado ^los hombres qué han obedecido 
por ttóbíto » y temor á mandatarios estraños j né po* 
efecto á sus propias leyes ejecutadas en beneficio de la 
sociedad común , alimentar todas las virtudes sociales , 
que imprimen los principios prácticos, y el ejemplo dé 
üh gobierno nacional de origen legal , y del convenci- 
miento de las ventajas del buen orden , que inspiran* la 
educación y la esperiencia de los males que siempre traen 
consigo las revoluciones por puras y gloriosas que sean ; 
resultando de todo esto que los pueblos inespertos al 
principio se envuelven en errores sin advertirlos» y desen- 
gañados con el tiempo y la esperiencia de los hechos 
(porque nadie escarmienta en cabeza agena ) guiados por 
un escolen te instinto, naturalmente aborrecen los dis- 
turbios, buscan el reposo, y escudándose con la égtde do 
la ley, al fin se colocan al rededor de sus autoridades y 
cooperan con ellas al sosten del orden, y á los adelanto* 
y seguridad de la patria. El pueblo mexicano va pasando 



ya cila arriesgado periodo, su revojucioa hace crísi^ j 
muy en breve el gobierno podrá contar con la fuerza física v 
y moral de la nación para dedicarse esclusivamente á su 
bienestar, y á llenar sus deberes contraidos como ca- 
beza de. una potencia independiente» esto es haciéndose 
respetar en el interior y estertor, consolidando sus insti- 
tuciones, y asegurando la sagrada inviolabilidad é inte-: 
gridad de su territorio con disposiciones enérgicas y sis- 
temadas. 

i En lo de adelante será muy diverso el aspecto político, 
dé, México; los adelantos relativos y la e*p$riéñcia del 
pueblo mexicano son, visibles, á pesar de no haberse aten* 
dido debidamente á su instrucción elemental y sólida , 
y la .maestría ó sea ciencia de la administración social 
adquirida en la amarga y penible práctica de la revolu- 
ción, convulsiones y exaltación de los partidos que le han 
agitado interiormente, han cambiado la faz de la nación; 
de sus progresos intelectuales, y desengaños pueden am- 
piarse inmensos bienes, especialmente en punto de refor- 
mas, constitutivas, leyes orgánicas y de elecciones hasta 
ahora imperfectísimas , singularmente esta que será fu- 
nesta al buen orden, mientras no se adopte el principio 
de la propiedad é industria como base indispensable para 
elegir y ser electo; y como por otra parte el gobierno 
mas sólido y vigoroso apoyará su administración en las 
nuevas relaciones políticas que el estado actual de Europa 
•le brinda , y el ningún temor de ser amenazado ó inya- 
dido por parte del único enemigo natural de su eman- 
cipación, parece qne la época de la disminución de sus 
•gastos- se aproxima por la consiguiente reducion de su 
ejército f cuyos fcrazps sobrantes podrán dedicarse útil- 



a* 

jfteat* ú liWrto Ai fot valdu» en feeneiek>4n k api? 
orillara , la población y 1* moral, y «a ¿hernativa co^ 
familias estrangeras constituir en los fronteras «i baluarte» 
y antemural de la República» 

Bste 4rden de «osas, y renoion de ciroanstamcias, JSsce* 
lentísimo Señor» colocan á Y* K en una posición no ntéb 
nos singular , que venturosa y envidiable para labrar la 
felicidad de la patria, y asegurar sus intereses' mas carea 
y comprometidos» y siendo estos en mi concepto». J crear 
en él de todos ios Mexicanos qne meditan y se consagran 
al servicio del país que les dio él ser y les alimenta, la 
población sistemada de los pantos fronterizos de la Re- 
pública con familias mewcafca* y estrangeras mezcladas* 
á espensas del gobierno general , y {ebernada» exclusi- 
vamente por sos agentes sin intervención de los Estados 
por detenmnado tiempo, y mientras se vigorizan y forfi* 
fican establecimientos nuevos , que para fijarlo* y darles 
impulso exigen á la vez una administración sistemada v 
uniforme y eficaz , que partiendo der un solo punto cén* 
trico no se entrabe, y constituyan ana barrera inespugna* 
ble sobre el débil flanco de la vasta y lejana linea diviso» 
ría entre la República y dos naciones tsstrangeras* que 
«vanzan , y van acrecentándose á merced del abandone 
con que desde el gobierno antiguo se vieron aquellas vas* 
4as regiones, cuyo descuido é ignorancia hizo perder una 
inmensa área á tiempo de cederse la Luisiana, que por la 
naturaleza de su posición y derechos consuetudinarios 
pertenecía y estuvo* anexa al N. México y á la provincia 
de Texas, y hoy existe en manos estrañas , sin duda aspi- 
rando á su dominio absoluto, lo mismo que ana gran 
parte de la alta California en poder de la Rusia, sin otro 



$4* 

¿erecto que el íé la fuetea, y*l no haberte tr alado eui 
éüípfeño de ¿ü población y fortificación. Si las fronteras 
¿igüén abandonadas, *si tío se atiende urgentemente ala 
población y fortificación, alo menos por los puntos más 
expuestos d&I litoral, y garages nlediterraneós mas defen- 
¿¡bles, mediante "ufa plan cónbinado y ejecutado direc- 
tamente por el gobierno general, la integridad del territo- 
rio de la .República es ilusorio é insostenible, y -al fia 
ttnnprometerá el decoré del gobierno nacional» y los mas 
caros intereses de la patria. 

El estado agitado de Europa, y la escesiva población 
de algunas potencias, que como Francia, Inglaterra, Pru- 
sia, Suiza, y muchas de las que constituyen la confedera* 
cion germánica, están escitando la emigración, y ios 
gobiernos no pueden mellos que consentir y aun fomentar 
por sus. propios intereses la salida de muchas familias del 
campo y los mecánicos y artesanos , que abrumados do 
miseria no encuentran trabaja y piden pan para sus hi- 
jos que ño hallan y por necesidad toman parte en las 
convulsiones, ó están espuestos á peryertir se y ser funes- 
tos al Estado, ó adoptar el partido que seles ofrezca, sin 
pararse en la espatriacion; así es, que lo mismo es oír 
algún proyecto de colonización, cuando aun desde los pa« 
rages mas distantes concurren á ofrecerse, como sucedió 
.últimamente luego que «oqó la colonización mal conbi- 
nada y peor dirigida de Goazacoalce , á cuyo ruido lle- 
garon desde Alemania hasta esta ciudad varias familias 
honradas y laboriosas, para engancharse , en creencia de 
que el gobierno ó los empresarios les pagarían el pasage : 
el error los espuso á la miseria , y sin los auxilios de sus 
cónsules y algunas personas benéficas no habrían podido 



*<4 

regresar á tus hogares. Loa gobiernosde Europa tienen pues 
un ínteres en auxiliar las familias que quieran ir á destinarse 
á la América» y no será imposible que algunos de ellos se 
presten á costear y facilitar su transporte, una vez que se 
solicite esta medida formalmente por los agentes residen- 
tes de la República ó por la influencia de una sociedad 
destinada á este objeto, siempre que el gobierno nacional 
ofrezca de su parte ademas de una cantidad proporcionada 
de tierras , algunos privilegios y goces sociales , un asilo 
seguro y pacífico , su manutención, de ciertos víveres de 
primera necesidad por un año , y una habilitado» de los 
utensilios indispensables y animales útiles al fomento de 
la industria rural. 

La introducción progresiva de familias estrangeras hon- 
radas y laboriosas de diversas naciones , usos y costum- 
bres en los límites aislados y lejanos de la República no 
debe hacer sombra, ni chocar con las preocupaciones de 
la clase ínfima del pueblo , ni á los principios religioso» 
del clero mexicano por intolerante que se le suponga» ni 
mucho menos ser un motivo de temores con respecto al 
orden y al régimen político de un gobierno liberal , que 
por naturaleza es y debe ser franco y generoso en todo* 
sus actos y transacciones, especialmente cuando se trata 
de un grande interés nacional, y que llegado el caso,, estas 
'familias se escogerían entre los subditos de las naciones 
amigas y aliadas , ó que han manifestado deferencia á 
nuestra causa , y no sean limítrofes ; ademas de que por 
todas partes se encuentran católicos, y muchos miembros 
de estas familias no tardarían en conlraer enlaces con las 
mexicanas que se les interpolen , y que poco á poco ha- 
rian desaparecer las repugnancias y formar una masa 
komogénca y siiapátíca con la nación. 



545 

Por la ley de 6 de abril de i85o se proporcionan si 
gobierno recursos para sostener la integridad del territo- - 
rio nacional, y por los artículos 3% 4% 5 o , 6°, 7° y i4° 
se le autoriza para fortificar , y colonizar la provincia de 
Texas con presidarios y familias mexicanas y estrangeras, 
y al mismo tiempo arreglar las colonias ya formadas , y 
las que se pretendan establecer. El espíritu de esta ley 
es muy laudable , y en general su esencia y algunos de 
los diversos puntos que decide interesantes; pero compli- 
cada y parcial se resiente de las circunstancias agitadas 
que la redactaron, y no puede llenar su mas principal 
objeto que es la colonización de las fronteras j litoral de 
Texas, puesto qoe se escluye á las familias estrangeras de 
los auxilios y habilitación que se ofrecen á las mexicanas, 
y he aquí el primer defecto y el inmenso vacio de la ley 
que por mas que se afane el gobierno; no surtirá todos 
sus efectos , 6 serán muy lentos , á'causa de qué habrá 
muy poca concurrencia de familias mexicanas , y sin la 
competencia de las estrangeras con iguales alicientes, 
permanecerán aquellos paises desiertos; pues aun cuando 
no fallen empresarios qué se prometed enviar allí de su 
cuenta pobladores , estos no los destinarán precisamente 
á los establecimientos que el gobierno está en el caso de 
formar , á lo que entiendo de preferencia en los puertos 
marítimos y algunos puntos limítrofes que exigen forti- 
ficaciones , y estos importantes parages necesitan urgen- 
temente vecinos especialmente artesanos y mecánicos , á 
mi juicio, subordinado^ ó bajo la influencia inmediata de 
los agentes del gobierno, ya para que en fuerza de sus 
compromisos é intereses , y proximidad concurran á las 
obras públicas que se necesitan, ya para que su industria 

35 



5^6 * 

y agricultura ministren á los tiuplejtflos y á 1* tropa vi- 
Teres frescos, y ya en fin piuca que den movimiento y ser i 
una población naciente ,. estimulando, con su ejemplo 4 
los pocos Mexicanos que se avecindarán al principio. Por 
otra parte la espresada ley pone al gobierno, nacional de 
peor condición que á los estrangeros, puesto que por ella 
se le previene comprar los valdios á Ips Estados , que oo 
tienen, ni pueden tener valor en mucho tiempo, y es bien 
público que estos se donan y han cedido gratis en grande* 
porciones á los aventureros, que en general jamas cum- 
plen con las leyes, y suelen hacer negocio con las tierras; 
perjudicando la concurrencia. Tampoco arregla las atri- 
bución* gubernativas de los comisionados que designa 
para ta dirección de los nuevos establecimientos, y este 
punto interesantísimo mientras bo se fije independiente- 
mente de la jurisdicción de ios Estados , entorpecerá la 
administración, y suscitará competencias y compromisos 
funestos á los agentes del gobierno; y en suma como la ley 
se limita á la provincia de Texas olvidándose de {as vastas 
regiones de N. México y Californias* cuya posición -es ideá- 
tica y está también comprometida su seguridad , forzoso 
es reputar la trunca y mezquina, y preparar otra que llene 
iodos estos objetos debidamente ; á V. E. toca peca- 
baria , y en el entretanto iniciar una adición , á fin de 
que se le faculte para solicitar determinado número de fa- 
milias estraqgeras, costeadas y habilitadas en los ansióos 
términos que se ofrece á las pelicanas, precisamente 
para destirnarlas á los establecimientos que forme el 
gobierno en Texas, y sucesivamente en los otros puqtos 
mas comprometidos, y que por su impojtancia y situación 
están mas espuestos y pueden servir de asilo y escala 4b 
distribución. 



El fondo destinado para repeler la invasión que dispo- 
nía un enemigo ya despreciable , ó una parte de los re- 
cursos que ofrece el permiso de la introducción de los gé 
ñeros prohibidos, continuando par mas tiempo la intro- 
ducción podía dedicarse a este objeto, y proporcionar al 
gobierno sobrados medios papa el costo del transporte y 
habilitación de las familias eslrangeras que vayan á po- 
blar por ahora los establecimientos mas urgentes del 
gobierno en Texas, y succesi va mente los de toda la línea 
de las fronteras de N. México, Californias y Centro Amé- 
rica. 

Calculada la ¿rea de la República aproximativamente 
enciendo 4° ipil leguas cuadradas, por lo muy monos 
treinta y cinco mil existen vajdias ó despobladas, y casi 
en su totalidad están enclavadas en Texas, N. México (re- 
pujándose como debe ser anexo á este territorio el vasto 
distrito despoblado, que bañan los ríos Nahajoas, Gila j 
Colorado de las Balsas , que desaguan en el golfo de Ca- 
lifornia) en la alta y baja California, y acia Guatemala 
y colonia inglesa de Valiü, que corresponden a los Es 
tadps de las Chiapas y Yucatán. 

La total cantidad de tierras valdias en estos distrijtps , 
puede graduarse sin temor de mayor equivoco en veinte 
y seis mil leguas cuadradas . de las que veinte mil se su- 
pondrán comprendidas entre la linca divisoria que desde 
Texas corre por el rio Sabinas hasta dar c on el rio Kojo 
cerca de! grado 34 de lalidud norte, y de alli inclinándose 
al oeste parte por la orilla de dicho rio, y vuelve atrave- 
sando los diversos ríos tributarios del Mi&isipi y Misuri 
ocia el septentrión hasta ej grado 42°. d,e la propi 
lud, abrazando la parte boreal que nos han dejado de N 




México, desde donde tornando al oeste limitando las 
Californias, concluye cerca del cabo de San Sebastian, 
mas allá del cabo Mendocino , en el litoral del occéaoo 
pacífico. Las cinco mil restantes corresponderán á la 
línea inversa con Centro América y Valiz, situadas en 
el despoblado de los Lácaridones que riega el rio Osu- 
macinta por el Palenque , y en las sierras de Chiapas y 
Yucatán que dividen éstos Estados. Quiero suponer que 
en un despoblado tan considerable existan seis mil le- 
guas estériles, y veinte mil dé labor , entonces el go- 
bierno dispondría de tamaña cantidad para distribuirla 
en beneficio de la nación. 

Una administración previsora ; aun cuando deba tran- 
sigir los negocios del momento conforme á sus circuns- 
tancias, jamas olvida las generaciones de los siglos ¿ y 
para que sus actos se reputen en todos los tiempos na- 
cionales* han de ir marcados con el sello de lá justicia 
distributiva^ que dejando legados á la posteridad, conáti- 
tuye el principió vital y el fundamentó de las creces dé 
los imperios. 

Partiendo de estos principios , y convencido de ¿jue el 
congreso en atención á la pública conveniencia, adjudi- 
cará al gobierno general la distribución y colonización 
de las tierras valdias fronterizas de la República indebi- 
damente despojado, y en pugna con el ¿lismo sistema fe- 
deral, y lá práctica de los Estados-Unidos del norte que 
mantienen en posesión de su gobierno general no sola- 
mente el dominio y distribución de los valdios, sino la fa- 
cultad de formar y regir diversos distritos nuevos que como 
el de Columbia limítrofe con la alta California se está 
poblando á la par que otros muchos y luego que á impul- 



54g 
sos de las primeras poblaciones toman valor las tierras; sur, 
venta forma .una, de las reptas mas* considerables de la, 
Union. Autorizado el gobierno mexicano para los mismos, , 
objetos r podrá. distribuir los valdios disponibles en tres, 
cuadros, ó porciones, que á mi juicio concurrirían á espe*, 
ditar su población , concillando sus intereses y los dé los. 
empresarios que se dediquen á este negocio importante?., 

A solicitud del gobierno pueden formarse en Europa 
tres ó cuatro sociedades de ' fomento de colonización .. 
presididas ó influidas de los agentes diplomáticos ó mer- 
cantiles residentes 4« la República , y autorizadas por el 
gobierno, cuyo objeto deberá ser ocuparse de los medios 
mas seguros y eficaces para reunir famjlias honradas , ro-i 
bustas y laboriosas, y facilitarles recursos para su pasage 
gratuito á los puntos á que. se destinen, conforme á los 
reglamentos del gobierno, algunos auxilios medicales, los, 
precisos utensilios del uso doméstico y labranza, y acaso, 
las obras elementales para, la educación de sus hijos., 
Para estimular estas sociedades, y darles* alguna interven-, 
cion $ fin de comproniete^las^ el gobierno en recompensa 
de los servicio^ que espera les cederá e,n propiedad uity¡ 
quinta parte de las tierra» que se pueblen por sus esfuer- 
zos, graduando la población á diez . familias por legu^ 
puadrada ó del modo que se estime mas conveniente. f*ft 
sociedad ó sus fedividups podían ser libres para distriT 
buirse el terreno cedido individual y colectivamente* y 
también para venderlo ó cultivarlo á su arbitrio» arreglájnr. 
dose £ las leyes nacionales. 

El gobierno ,s,e comprometerá formalmente con las 
sociedades, á prqteger las familias que envien, y á reci- 
birlas en algún asilo provisional que las ponga á cubiertp ; 



55o* 

je toé faWiüpéi4¿9 , ttttnltaé fúéáétí cbÚSmit *6¿ 'Háiá* 
en los solares é^iit Sé le* ietátíé i fas <f¿te ¿Vfr üé ybldritád 
ó por sus ofteiéá qdieráh Wé'dtóvft&é en tké poblacio- 
nes i á repáHíríég én propiedad y á título él terreno qtié 
designe lá ley ó el i^ánientó ; atendiéndose ál tb^yor 6 
tíierióV títfmeró aVsÜknijofc, á inf n?átrafrfi& tífctíñoé nftf&- 
riafés dé mádertt , para que levanten cásai ^fóVMoí&lé*, 
á mantenerlos por un afíb de uña Mentó fie Víveres* de 
primera necesidad, á iffl&tctóeittfc AéM séitírü^fe y ani- 
males dé Corral para Sos siembras y fá procreación VM 
éstos, á costearles los gastos M chitó &M& f ¿fas minis- 
tros, dispensándote pdr díefc áfíos dél^agó dé dfttéhtós Jr 
primicias , f dé toda conrribucídá péciutóatía , y. eh fin 
concederles ál&tíúds déVeebos políticos, tftímó él de h 
ciudadanía y otros en ^1 ftécnó de tttüe* ctfsaí tofteM 6 
etí^üierá éátabfecímíerrto ^ñbHco , etí^ndóiéfi» Üní- 
feméíiíe el Juramentó dé gtíéfrdárr lácbtístitáfcion, <ó*édé- 
ce*1¿ leye^, y defender la independencia y la int^gWd^d 
del téi^o^tm d!é fe ft^uWtók ' 

fja sÜ^rábürfdaWcíá de kWiiffl^ -^lídTétftM', labios y 
Wn^íicos ^[üé réühen >aris, tondas y ótr #s c^ftalé*! dé 
EuYop^á, y sü dejación tábitli^l á íos ramoá «J iltiáfrg- 
éión y fifántf o^k escitáda c#n Wfc ifoBfe (fajéto* , pues al 
fin ré*undá éú bfén dé Ik Üutíiamdád fóériéftétfé* y del 
estáiíó, üriá reunión de Wiid^dáiVós 'd&ffciáuVá toejóMr 
fe suerte de sos Cofn^tricft^ , y ioVadéfóntói koc&lés , 
no dudó <fué tóncurrirSn á la fóVtfiáción y és'tiábiéci- 
miento de estas sociedades, y ma^i Vea bdériaí , libéla- 
les, y tertóinaWés 'fóyés áé'éólorifeáciotí y íom«nto>, y 
decidido etipeno en él gobierno á cuihplirlá* y ejecu- 
tarlas. HTstas ¿ottíiderátionés me impelen á suplicar á V. 



E. respetuosamente , que en el «aso de que el gobierno 
tome en consideración los varios y diversos peo san) i en tai 
que indico, no se desatienda ei míenlo délas sociedades, 
y que se designen como puntos principales al objeto Lon- 
dres , Paris, y Ilamburgo , ó alguna de las grandes po- 
blaciones del Rín, pertencientes á la monarquía prusiana, 
reuniendo á la de Paris la que on Suiza no podrá verifi- 
carse por no tener allí á lo que entiendo agentes la Repú- 
blica. El establecimiento de semejantes asociaciones, está 
acreditado con la esperiencia de tos servicios que han 
prestado & los distintos objetos á que se dedican por 
todas partes en las naciones cultas: y no seria estraño 
que su influencia y respetos , alcanzaran de sus respec- 
tivos gobiernos auxilios, que ministraran el transporte 
de las familias nías necesitadas que agobian la adminis- 
tración con sus clamores, y escitan la compasión de lo. 
hombres sensibles que la componen. 

No dejará de ser conveniente y útil , establecer otra 
sociedad en la capital de la República con el mismo ob- 
jeto, y el encargo especial de ayudar al gobierno ea los 
asuntos económicos y distributivo» de los establecimien- 
tos coloniales, formar su estadística general, y llevar 
una correspondencia instructiva con el gobierno , con las 
sociedades estrangeras y los comisionados en los estable- 
cimientos. 

Las tres grandes porciones en «jue se dividan las tierras 
valdias, se aplicarían una á las familias que envien las 
sociedades estrangeras , incluyéndose lu parte que seles 
adjudica á sus miembros; otra para que el gobierno la 
reparta á los militares, empleados, cesantes, pensionistas 
y demás ciudadanos mexicanos »jue quieran avecindar?* 



55i 

en las fronteras , y para premiar los grandes servicios 
hechos á la patria, y concederla á los empresarios que 
soliciten poblarla conforme á las leyes , y la última se re- 
servará el mismo para venderla gradualmente» luego que 
tenga valor real, y formar un ramo de renta destinado al 
fomento de los establecimientos de beneficencia y edu- 
cación de la República, y para resarcir los gastos antici- 
pados á los establecimientos. 

Si pues el pueblo mexicano , por sus esfuerzos, aplica- 
ción y perseverancia , espera fundadamente ver breve 
restablecido el orden legal y la tranquilidad , y fijadas 
sus instituciones , si su gobierno consolidado en el inte- 
rior y vigorizado en el esterior por las nuevas relaciones 
que va, á contraer afianza la paz esterior, si en la hermosa 
perspectiva que se le brinda , economiza , y se aplica á 
restablecer su crédito , á las reformas de su administra- 
x cion y mejoras sociales, y si por último, con mano firme 
desplega medidas enérgicas y sistemadas para poblar y 
fortificar sus fronteras , sin duda corresponderá á las es- 
peranzas y debido reconocimiento de la nación, á la re- 
putacion honorífica que justamente se merece en el es- 
trangero , será respetado y considerado , y asegurará la 
integridad de la República, 

Dios y libertad. Burdeos, oct re . 3i de i83o. TadeoOrtiz. 



Habiendo llegado á mis manos el 1 9 del pasado la ley 
de 6 de abril último, relativa entre otros objetos á la colo- 
nización y fortificación de la provincia de Texas, y diversas 
medidas para asegurar la integridad del territorio de la Re- 
pública, ley que por muchos títulos debe calificarse trun- 
ca é incompleta para llenar su mas escencial objeto, no 



553 
hubo el necesario tiempo de esplanar circunstanciada ■ 
meute en la esposicion que sobre este importante nego- 
cio tuve la honra de dirigir á V. E. respetuosamente, uno 
de los puntos mas interesantes á la consecución de las sa- 
bias miras del gobierno', sin cuya base inculcada y adop- 
tada porV. E. ¡i mi juicio, ni la integridad de la Repú- 
blica será estable, ni el gobierno podra poner á cubierto 
su inmensa respo risibilidad : quiero decir, que sin cons- 
tituir algunos distritos inmediatamente dependientes del 
gobierno federal bajo un plan sistemado y cpnbinado de 
administración, población, fomento y fortificación en los 
principales puntos del ámbito do la linca fronteriza , que 
desde la Bahía de Sabinas hasta el Cabo de San Sebas- 
tian sobre el litoral del Pacífico, nos circunda con una 
nación solicita, que con el mayor empeño adelanta sus 
establecimientos, y nos cerca con una masa de pobla- 
ción creciente y activa , que aun cuando no traspasara 
sus límites, cosa que seria difícil evitar en tan remotas 
y desiertas comarcas, si con tiempo no se opone igual 
contrapeso de poblaciones, nos estrecharla de tul manera, 
que por la influencia de su preponderancia en toda la 
vasta ostensión limítrofe, del tráfico que por necesidad y 
conveniencia forzosamente emprendería en nuestros 
puertos de Californias y Texas , do los incidentes que los 
acontecimientos, las cuestiones frecuentemente susci- 
tadas entre pueblos vecinos, y otras razones políticas 
que no faltarán, pondrian aquellas vastas regiones tan ala 
devoción de los Estad os- Unidos del norte, que la supre- 
macía é independencia de México, seria ilusoria y nomi- 
nal, y en el caso de una guerra , aquellos distritos aban- 
donados á una suerto efímera en contacto con uno po- 






554 
Máofa* tigwma y frapirante , ya detofcsiadb comprome- 
tidos» por los constantes esfuerzos y tertdericia dé una 
pétesela tóarftima , aspirando 4 1* leí á la supremacía 
mercantil y predominio del occéano de California*, y Seno 
me*icano, eorteri-an inminentes peligros, y la Rbertad de 
mtéstto cottemo dé Sabotage Sucutabim. 

£Í gobierno ttejtfe&no, Escéfofttisitno ftefioir , tío puede 
olvidar un testante , á tm mano firíné Quiere transmitir 
6 la pt&tétfdad la integridad de sus poseáiotíés * <fué ih- 
tttediatfctnente que loa t ntrépidos descendientes dé kií ft*¿- 
glé^s consiguieron s>* todependeneia y consolidaron sus 
iüslitueióttéi , reflekkmaHdo sobre los mesónos «téiítoB- 
toé qué úu tertéño tó editare y de tilda ftataráleza les 
había legado , paita llenar $tis d^tinos , y adquirir una pt& 
portderaneia política en el ntfeVo mundo , que sd singular 
postema y el ardor glorioso de ftaber sido los pratoerca 
qéie *é constituyeron como nación en América les brin- 
daba en tíiedio de icofctaifts abyectas, aspiraron justa- 
mente & «ngrantifecerse y ampliar sus límites acia el sur 
y él oeste , Sébre fófreftéfe nías feraces y de climas suares, 
tjue át fin té deé&déifóiá del imperio español , y la 
ígttefaftriá y debilidad áél gobierno de Madrid les pro- 
ptfcitonaria. 

Una ad^ísVttictóri ¿ ertfeéotétóetíté liberal y solicita , 
Méírta ¿iéitipfe tfl desarrollo €e ía opinión publica -razo- 
nable , nOte^rtán^títe debía secundar la* disposiciones 
Ae wn pueblo jó^Efn emprendedor. Lá& conrvulsiones po- 
lftteas *jue por "ahitos ttetápes trastornaron la Ehiropa 
y Mft tatidgtftes", cOnctii^iéVoh^ór firi á fbrtnar do etta 
idea un plan tjote convertido ^or 'lo^ sucesos en sistema , 
y ettiteriltfdo en faeñá del «tito de ciertas medidas ím - 



m 

ponentes y el juego de una sagacidad diplomática admi- 
rable, coronaron sus constantes esfuerzos en i8oa con 
la adquisición de la Luisiana, cuya dominio concedido dis- 
crecíonalmente á un gobierno calculador y hábil, «ule 
poco tiempo antes había limitado sus pretensiones al libre 
ejercicio de la navegación del Misisipi , dio margen al 
desmembramiento de una considerable porción de la pro- 
vincia de Texas, entre el Marmetas ó Carcusín y el Sa- 
binos , una gran parle del N. México , y aun de las Cali- 
fornias, cuyos distritos se habían reputado hasta entonces 
como mexicanos , y por último el convenio sobre limites 
y la cesión de las Floridas en 1820 viniendo á poner el 
sello ó estas desmembraciones. 

Las miserables y embrolladas transaciones á queabrié- 
ron campo, la convención sobre limites y cesión de las 
Floridas estipuladas entre el gobierno español y el de los 
Estados- Unidos del norte, tuvieron por base y término 
la pérdida para México de todas aquellas comarcas, que 
aunque abandonadas hasta aquella, época por la apatía del 
sistema colonial , debían perjudicar los intereses futuros 
de la República mexicana, y dar un golpe mortal á sus 
naturales límites, puesto que traspasándose todos los 
puntos culminantes, qué desde las cabeceras del rio Píate 
vertientes de la sierra verde enclavada en N. México, 
siguiendo todo el giro de este rio hasta su confluencia 
con el ntisuri , y de allí atravesando el Arkansas por una 
línea recta dVT occidente á!. oriente , á salir al p'úrítd á*é 
Pecan solirü él rió Rojo, Acia donde tiene i'ú Origen el 
Sabinas inconexamente tódiéhban los 'Ifrfiités nias natu- 
rales dé ámba 1 * naciones , y pot I* menos ésta faja con- 
siderable intermedia era anexa y debió reputarse como 



mexicana 



556 

Las cuestiones avanzadas , suscitadas y. manejadas con 
capciosa política , por los diplomáticos anglo-americanos 
en él dilatado curso de estas negociaciones con el mi- 
nistro español Onrs , deberían haber abierto los ojos al 
candor y buena fé de la nación, que sin entrar en cuentas 
ha permitido que los Anglo-ameruttfco* después de una 
adquisición tan enorme á costa de los Mexicanos, coló- 
nizen casi* esclusiva y discrecionalmente á Tesas, y según 
parece la administración de uno de los Estados mas dé- 
biles de la federación mexicana , se ha dejado influir de 
tal manera por aquellos estrangeros , la mayor parte 
avantureros, que sus leyes particulares y las generales, 
han sido eludidas ó contrariadas con frivolos protestos 
por la astucia y el poder de unos hombres, que despre- 
ciando en secreto á la nación, y acostumbrados á los 
manejos siniestros y á las intrigas, espiaráq el momento 
favorable para consumar su traición. Por otra parte, el 
gobierno del Saltillo , colocado á una suma distancia del 
distrito de Vejar, debiendo residir en Monclora, no puede 
atender por su aislamiento al arreglo y buen orden de un 
punto fronterizo que indebidamente, y en perjuicio de 
toda la federación ¿é le adjudicó por la intriga y el espí- 
ritu d$ favoritismo , y que quiza por ignorancia , no con- 
tento con la pródiga é inconsiderada distribución de los 
valdios pertenecientes á Texas , traspasando su linea * ha 
dispuesto evidentemente de las tierras del N. México, 
cuyas concesiones debe reclamar y anular inmediata- 
mente el gobierno general * instruido como lo esta de 
que los límites de Texas no pasan mas allá del grado 33* 
de latitud norte, que es el punto donde i comienza el 
N. México, según las constancias auténticas y los mapas 



55 7 
antiguos existentes ea el archivo general, confirmadas 
por todas las noticias de los misioneros y viageros espa- 
ñoles que dieron á conocer á Texas y á N, México desde 
el año de 1690. ; , 

Hasta el incidente al parecer de poca monta para los 
que no meditan , de la colonización de éstos paises por 
losApglo -americanos /parece que ha venido á favorecer 
con la influencia que estos estrangeros astutos han adqui- 
rido en el gobierno de un Estado pequeño , las miras de 
una nación afortunada , que en menos de un cuarto de 
centuria y desde el principio del siglo en que vivimos ha 
acrecentado su área de mas de cien mil leguas cuadradas» 
y engazado como á fuerza de remolque una estension de 
costas de ciento setenta y cinco leguas sobre el mar de 
Californias , con un distrito de mas de treinta y seis mil 
leguas de superficie y tres rios navegables ; y que desde 
la época de la adquisición de la Luisiana, ha creado y 
constituido ocho Estados, cinco territorios, y el distrito de 
Columbia : de estos territorios están en contacto con nues- 
tras fronteras solitarias el de Misuri , Platte , Árkansas 
y Columbia enrizados ya de fortines y poblaciones. El 
último de Columbia, formado en 1822, cuyo principal 
rio de este nombre se da la mano con el Misuri , facilita 
comunicaciones con los establecimentos nuevos del pueblo 
de Astoria , varios fuertes, ó colonias militares , y las fac- 
torías que en las márgenes de aquel gran rio navegable se 
han formado y fomentan el vivo empeño de aquel go- 
bierno, y el tráfico de las pieles de nutria y otras pre- 
ciosas , que ministran los indígenas al comercio de los 
Anglo americanos , para cambiarlos en la China. Entre- 
tanto la población de la Union ha cuatriplicado, y en re- 



.558 

túmidas cuentas impulsándose con rápido movimeqto d 
deceso de estas gentes laboriosas, y las familias estrío- 
faeras que Centenares arriban de Europa á los £#tades- 
Unidos acia el sur y oeste cargan sobre bis abandonadas 
fronteras de México , y no pueden menos que estrechar- 
nos, imponernos la ley, y aprovecharse de nuestra de- 
bilidad y descuido , ni mas ni menos que en tiempo del 
sistema colonial con la administración dé España» si el 
gobierno nacional mexicano no adopta y opone con te- 
naz empeño ignal sistema de población y fortificaciones. 
Verdad es que si se ha de juzgar fa «dministracioa 
Aoglo-ámericana , después de nuestra emancipación per 
tA rigoroso principio de sus instituciones análoga» k las 
qú£ ie hemos imitado, al sistema americano, queá virtud 
de la independencia del Nuevo Mundo parece digne 
de adoptarse , sobre bases pacificas , y en armonía $00 
los intereses bien entendidos de América , especialmente 
entre dos naciones vecinas y naturalmente aliadas > cuya 
rivalidad es todavía remota , satisfecho como debe eslar 
cd gobierno de sus inmensas posesiones , parece que este 
nuevo orden de cosas en consonancia era los interesas 
generales de dos grandes asociaciones que conviene se 
robustezcan , adunen y entiendan para equilibrar las pie- 
tensiones y preponderancia de Europa en el Nuevo Mundo, 
deberían inspirar otra confianza á nuestras inquietudes; 
mas aun suponiendo esta política $?na, y la m o curación 
de parte de un gobierno ilustrado , según los rumores pú- 
blicos intenta 6 ha intentado proponer la compra de k 
provincia de Texas , que es nada menos la Ua¥e de 
México; esta idea no puede menos que alarmar á la na- 
ción hasta cierto grado por la* criticas circunstancias ea 



(¡iie se ha suscitado , y sean las que fu ere u tas mires del 
gobierno de Washington , ¿ podría esle evitar eficazmente 
que sus subditos á los estreñios de una distancia inmensa , 
no abusasen de su actividad y preponderancia , y promo- 
viesen motives para traspasar los límites de una línea 
facticia, y escitarnos querellas y odiosas rivalidades, que 
larde ó temprano perturbarían la armonía de buen veci- 
nage y nos envolviesen en hostilidades y los compromisos 
de una guerra, cuyos resultados podrían ser funestos á la 
integridad de la Kénublica? 

A estos desagradables incidentes, nos conduciría cuando 
menos, Escelentísime Señor, el abyecto estado y abandono 
por mas tiempo de nuestras fronteras; y supuesto que la 
potencia vecina como mas antigua nos gano la delantera, 
y dio un ejemplo tan palpable para la seguridad y fo- 
mento de las suyas , que el gobierno mexicano imitando 
esta imagen obre con iguales principios y por los mismos 
medios sin duda conseguirá los mismos resultados. Los 
arbitros de los destinos de México no pueden disculparse 
por la disparidad que medía nitre ambos gobiernos , 
pues si la balanza se inclina hasta ahora en favor de la 
administración de un pueblo mas antiguo que por la es- 
tabilidad de sus instituciones , su mayor inteligencia y 
actividad , y sobre todo por la libertad política y reli- 
giosa sin límites de que goza (cuando nosotros comen- 
zamos a vislumbrar esta refulgente aurora y sido feliz), 
é inspiran naturalmente mas confianza al domicilio de 
familias estraogeras , y á las empresas de colonización ; 
la celebridad de) clima , riqueza y feracidad de ¡México 
por otra parle , y los constantes esfuerzos y franquicias 
que es de esperar desplegue y adoplr su gobierno nado- 






/ 



56o 

nal » aspirando á las reformas y mejoras sociales que 
eiigen una nueva era y la civilización, neutralizarían 
cuando menos tan apreciables ventajas , y al fin atraerían 
lá concurrencia y radicación á su suelo de millares de 
familias , que mezcladas con los Mexicanos formarán una 
masa homogénea para asegurar la barrera 3e sus fértiles 
fronteras* 

Una rápida ojfeada sobre el mapa mexicano conven- 
cerá á Vuestra Escelencia y á la nación ' entera y sus 
hombres de estado , que si la California superior es á la 
par el antemural y la llave de la República al oeste , el 
N. México y la provincia de Tfexas lo son evidentemente 
del norte y nordeste , con la diferencia notable que los 
puntos litorales de la primera y segunda regiop por sus 
escelentes puertos, bellos délos y variedad de produc- 
ciones , están destinados por la Providencia á la vez , al 
emporio del comercio de la nación con la India , la Chi- 
na y todo el vasto continente americano , con las Antillas 
y Europa, y con una población activa proporcionada, 
á cubrir nuestras fronteras y dominar nuestros mares , y 
asegurar la libertad del comercio de los Mexicanos , aun 
en tiempo de guerra; al paso que N. México cultivado 
abrazando ambos entremos , impondría á las tribus in- 
dígenas , y garantizaría el interior de la federación. Sin 
la población y fomento sistemado de estos remotos paí- 
ses , es pues todo perdido para la República y su inte 
gridad muy efímera. 

Estas consideraciones del mas grande interés á la pa- 
tria que Vuestra -Escelencia no dejará de convenir y con- 
' sultar á la nación reunida , si no se le quiere cubrir de 
oprobio , y hacer el juguete de los estrangeros , me obli- 



56f 

gan después de referirme á los diversos objetos indicado» 
en mi anterior citada exposición, á llamar la atención de 
vuestra escelencia , y por su órgano muy particular- 
mente la del congreso mexicano , contrayéndome á los 
puntos mas esenciales comprendidos en los valdios fron- 
terizos, que por su posición mas empeñada y ventajosa , 
y otras circunstancias políticas y de mucho interés na- 
cional , exigen urgente é imperiosamente poblarse , fo- 
mentarse y fortificarse , constituyéndose en distritos se- 
parados de los Estados y territorios bajo los auspicios de 
una ley especial fundamental , que garantizo su existen- 
cia , y sobre basas conbinadas , sencillas y liberales que 
asegure á la par el gobierno federal , su vida y fomento 
y la integridad de la República. 

Pareceme escusado detenerme en la descripción délas 
cualidades de las comarcas, que voy á indicar áV. E« ir*- 
dispensables al intento de establecerse en distrito» , siendo 
notoria su celebridad en los registros geográficos, tanto 
por su posición extropical , como por su hermoso cielo, 
clima eminentemente salutífero y suave , terreno variado, 
regado y dotado de producciones valiosas , y susceptibles 
á la vez de cuantos ramos se intente fomentar : bástame 
decir que se trata de la existencia y afirmación de la 
porción mas importante del precioso suelo mexicano , 
de los principales puntos marítimos por sus grandes rb* 
navegables y escelentes puertos , del futuro emporio del 
comercio nacional , y en fin del antemural de su inde- 
pendencia , libertad é integridad. 

Comprendidas estas inapreciables ventajas de un inte- 
rés general, se deduce por ellas mismas : i\ lá necesi- 
dad absoluta y esclusiva de la dependencia de estos 

Á 56 



¿abes del gobierno de ta Union ; á # . de su inspección 

general , 7 3 o . su régimen administrativo escepcionid, 
franco y privilegiado para fomentarlos, supuesto que 
riendo el gobierno federal el principal encargado respon- 
sable de la conservación de la integridad y sosten de la 
Independencia nacional , conforme á la sección v cuarta 
facultad tercera de la constitución , él es pites quien uni- 
damente debe gobernar las fronteras para cumplir esta 
disposición fundamental; y como el congreso general 
por la facultad cuarta, sección quinta, puede admitir nue- 
vos territorios ó distritos (pues el nombre poco importa), 
; es evidente que quien admite esta en actitud de crear y 
constituir los distritos que se juzguen convenientes y ri- 
giéndolos por leyes escepcionales privilegiadas, puesto 
que aplicadas á un nuevo objeto que se le va á dar exis- 
tencia, á nadie pueden perjudicar las franquicias tem- 
porales concedidas , y en último resultado ■> refluirán en 
beneficio de toda la sociedad , circunstancia por (a que 
se debe exigir la cooperación de ciertas clases de ciu- 
dadanos , imponiendo el congreso una contribución ge- 
neral en los Estados consagrada á los gastos de un nego- 
cio grave de utilidad común conocida. 

Las dificultades que hasta ahora se han pulsado ert la 
República , cuando se ha tratado la imposición de nue- 
ras contribuciones , no deben en mi concepto abando- 
nar la idea , ni mucho menos intimidar á los legisla- 
dores , seguros de que este inconveniente se pulsa por 
todas parles; mas cuando después del restablecimiento 
del orden y el imperio de las leyes una administración 
moderada , económica y juiciosa sucede á otra dispen- 
diosa ¿inhábil , cuando la exacción se regula conforma 



563 

á los principios sólidas de la difícil ciencia de la eco- 
nomía política , calculándose á proporción de los haberé* 
de los ciudadanos sobre bases módicas y sencillas que 
faciliten su exacción , y en fin , cuando su aplicación es á 
cosas de conocida utilidad pública > de que se debe in- 
formar á la nación por medio de la imprenta y las auto- 
ridades , entonces otras garantías , y la confianza que 
ellas inspiran , docilitan mas á los pueblos. Verdad fcs 
que la decadencia de todos los ramos es notoria, como 
consecuencia forzosa de la dilatada y desbastadora guer- 
ra deja gloriosa independencia, y las continuas convul- 
siones de los partidos ; mas como una nación opulenta 
- por sus propios elementos , luego que se reposa se anima 
y prospera , es de esperar que en breve la clase de los 
propietarios de fincas rústicas y urbanas , y los mineros 
puedan soportar una contribución directa equitativa , ó 
una capitación por familias , aplicable única y esclusi- 
vamente á los gastos de la población, y fortificación de 
las froníeras. 

Yo indicaría á vuestra escelencia. al mismo tiempo 
como un arbitrio, el gravamen ó pensión de una tercera 
parte de las rentas de las mitras y canongias que van á 
proveerse, cuya medida produciría probablemente él 
situado de doscientos cincuenta á trescientos mil pesos 
que , á poco mas ó menos cálculo , montaría anualmente 
el costo de la población , fomento , administración y 
presidios de los puntos fronterizos que me propongo; 
pero ignorando si el poder legal del congreso se es tiende 
á esta facultad , que ejercia el rey de España por el pa- 
tronato, y aplicaba muchas veces á cosas frivolas, y 
alguna á la construcción de un puente en la Península , 



toe limitaré á tocar este punto como por incidente poní 
el gobierno tuviere á bien alcanzar esta gracia de la silli 
apostólica , y dedicar una parte de estas cuantiosas ren- 
tas á este ú otro de los objetos de caridad y beneficencia 
pública , persuadido que en una República se debe ale- 
jar toda vanidad y ostentación , porque á la verdad choca 
tanta riqueza en el alto clero y contrasta con la medio- 
cridad y pobreza de algunos párrocos y la miseria del 
pueblo, y por su venerable estado y sublime institu- 
ción , está en el caso de dar él el primer ejeinplo de 
desprendimiento , y enjugar las lágrimas del meneste- 
roso. Mas volviendo á la grave cuestión de la contribu* 
cion directa sobre las fincas de los propietarios y los 
poseedores de minas , dejando para otra vez las fincas 
urbanas; no puedo concebir difícil la exaccicn de dos- 
cientos á trescientos mil pesos anuales, en un país donde 
ademas de que los consumos son considerables 9 y el 
valor de los productos escesivo comparativamente al 
módico precio del jornal» se cuentan 3749 haciendas» 
6684 ranchos, y 1190 estancias de ganado y laborío, 
con pocas esccpcioncs en corriente , y cuando méno» 
cien minas productivas , enteramente libres estas délas 
antiguas gabelas. Solo por el valor numérico de estas 
fincas se pueden graduar mis vastos productos y utiKoV 
jdes retativas, que en tiempos mas bonancibles fueron 
evidentes por el lisongcro resultado de los diezmos; asi 
es que aun suponiendo una rebaja numérica y produc- 
tiva de una quinta parte de las fincas, por su decaden- 
cia y la ruina de las que lejos de ser productivas nece- 
siten de fomento , y deben ser exentas de una tasa , gra- 
vándose las restantes, proporcional y relativamente a 



m 

Itts valones y producidos, por ejemplo, á las hacienda* 
desde 3o basta 120 pesos anuales; á tos ranchos inde- 
pendientes, desde 6 hasta 1 2 pesos ; k las estancias , des-: 
de i5 hasta 24 pesos, y á las minas, desde 120 hasta 
36o pesos , no me cabe duda que la mediocridad de 
está exacción bien aplicada y colectada en trimestres 
por los gobernadores de los Estados ; dirigiéndose estos 
á sus autoridades políticas > estas á los ayuntamientos , y. 
los ayuntamientos ¿ los propietarios ; poniéndose do 
«ouerdo con los comisarios y subcomisarios de la federa- 
ción; «signándose á las municipalidades para gastos de 
escritorio un dos por ciento y á los subcomisarios no 
dotados un tres sobre «1 total de la contribución que co- 
bren , la operación se facilitaría , y probablemente el 
producido total cubriría el costo del situado arriba indi*» 
cado. 

Cinco son los distritos que calculo , por ahora como, 
indispensables para aseguear la integridad de la Repú- 
Wica. Los gastos de su administración, colonización, 
fomento , establecimientos, fortificación, guarnición mili- 
tar y marina, no se pueden graduar en general sino con 
proporción aproximada, y conforme al plan que me 
propongo , podia convenir la organización siguiente á su 
administración y gobierno. 

Sección de administración :un impector gobernador 
político y de hacienda ; un ayudante auxiliar; un secre- 
tario; un oficial; dos escribientes; un portero ordenanza* 
Sección de justicia : un juez asesor de primera instancia; 
un escribano de oficio auxiliar. Sección del culto y edu- 
cación : un Vicario; un capellán castrense auxiliar; dos 
sacristanes sirvientes de iglesia; un maestro de primeras 



566 

letras ; un ayudante. Sección dé fomento : uq agrimensor; 
un auxiliar ingeniero; un dibujante; un médico; un bo- 
ticario director de la botica; un ayudante de iétem; no 
proveedor de víveres; un director de la finca normal; 
otro idem del vivar de. animales útiles ; un mayordomo 1 
de hospital; un alguacil ó carcelero; cuatro mozos auxi- 
liares para estos establecimientos; dos ja'rdiúerosY aa 
arquitecto; tres carpinteros; tres herreros ftres atbáñilés; 
nn ¿obre-estante ; un guarda bodegas. Sección de edifi- 
cios públicos, gastos poruña sola vez juna Capilla; aáa 
casa de gobierno ; otra idem del común pfeíra alojamiento 
de transeúntes ; otra dicha. Para *el Tictarío; lotra táenti 
Para escuela; otraufem. Para empleados; ira presidio 
A edificio de corrección; un cuartel; toft hospital; una 
cárcel; una bodega; un edificio para la háefendl? 6 finca 
jaormal; uno idem para el vivar; otro idem para* alo 1 
jamiento y oficinas de los artesanos y obreros de la ad- 
ministración. :i •• 

La planilla ó estado que adjunto á Vuestra Escelencia* 
instruye sobre el costo de los diversos sueldos de estos 
empleados , á mi juicio absolutamente indispensables ea 
unos nuevos establecimientos , que situados á inmensas 
distancias, del gobierno» en unos distritos incultos 9 dise- 
minados de hordes de salvages, y regidos por unaloy 
especial , necesitan concentrar dentro de sus propios 
límites todos los resortes « de una administración local 
vigorosa conbinada con las miras y objeto de su insti- 
tuto , para que puedan existir y florecer en términos que 
correspondan á los sacrificios , y se constituyan (o mas 
breve en otros tantos Estados de la federación. Los costos 
de la guarnición , que. en mi concepto debe dotante ea 



56f " 

cada distrito coa un batallón de infantería , un escuadrón 
de aballaría -y ua pequeño estado m^yor divisionario , 
con un cuerpo de artilleros é ingenieros facultativos , qua 
formado en academia cuide de la- instrucción y arreglo 
de la guarnición , ( á la que convendrá también aplica» 
á Ut< agricultura y crias de ganados , distribuyéndole^ 
tierra en propiedad, y fomentando en general los matri- 
monios y adelantos del soldado ) ; así. como también los 
gasto* del fomento déla población y los de los presidios 
fortificaciones , parques de artillería y marina , pues á lo 
menos se debe-dotará cada distrito con dos paquetes ór 
berganüaes á fin de facilitarles comunicaciones mensale* 
regulares) con el gobierno no los fijo; pero los designo 
para completar el sistema que me propongo y comprendo 
en eá situado de los doscientos cincuentava trescientos mil 
pesóse mencionado. 

Pocas ó ningunas dificultades encontrará el gobierno ,. 
en la formación de tres de los distritos que le propongo 
constituir en Californias y N. México , supuesto que estos 
paisas han dependido siempre y dependen ahora cons- 
titucionalmente del gobierno , y no perjudica, sino que 
antes bien interesa á la federación una subdivisión , en 
consonancia -con los principios de la ley fundamental , y. 
sobre todo exigida para la seguridad y conservación de 
toda la sociedad; mas como los otros dos distritos deben 
fijarse en la jurisdicción de los estados de Cohahüila y las 
Chiapas f podría ofrecer esta circonstancia algún incon* 
veniente á la suma delicadeza y posición del gobierno. 
Pero ¡qué inconveniente se hace invencible en una admi- 
nistración esclarecida , cuando se trata de un negocio de 
fodea. ciático y grave que afecta y debe afectar i la fede- 



568 

ración entera ! £1 celo de los Estados apoyará al congreso, 
no tiene. duda , y al gobierno general/ en la resolucioii da 
una providencia iniciada ya casi en el misino sentido por 
la juiciosa legislatura si mal no me acuerdo del N. Leen 
hajjpe dos años , y mas cuando no se trata sino de ana redu- 
cida porción, la mas comprometida de la provincia da 

exas , y de unos terrenos incultos y en vecindad coa 
do* potencias estrangeras en el estado de las Chiapas. Ea 
vistq pues de estos principios luminosos, de las ramones 
de conveniencia pública , difusamente esplaúadas , y da 
la imperiosa ley de la necesidad, que sacando todas 
las cosas de su órbita, las empuja del derecho coman al 
escepcional , en mi opinión , y creo en la de todos los 
sensatos Mexicanos que se ocupan délos intereses sólidos 
y futura suerte de la patria , el gobierno puede y deba 
proponer al congreso la erección de los cinco distritos 
que deben constituir la barrera y el antemural de la Re- 
pública , y el congreso consentir y dar una ley constitu- 
cional que los rija y ordene , convencido de que este es 
el único y mas eficaz medio de conservar la integridad 
del, territorio nacional. Paso á designar los distritos*: 

, i\ El territorio comprendido en la provincia de Te- 
xas, entre los rios de San Marcos y Guadalupe al sur, 
desde sus cabeceras hasta su desembocadura , y acia el 
ncyrte, elrio Sabinas en 4 oda la estension de su giro; 

Ías islas del Atlántico al oriente, y el rio Rojo al occi- 
dente , formarán el distrito de Sabinas , dejando , si así 
\e conviniere , al estado de Goahuila el partido de Vejar. 
La capital de este distrito se fundará en la bahía de Or- 
coquizas , por ser el mejor puerto del norte* 

*•. Todo el terreno comprendido entre la siento - 



569 
divide las antiguas poblaciones de <N. México y la Unas 
divisoria con los Estados-Unidos del norte * formará el 
distrito de los Apaches ó de las Cabeceras. Su capital se 
situará en las márgenes del rio Rojo. 

3°. Las tierras que bañan los ríos Colorado de occi- 
dente y Gila , formarán el distrito del rio Colorado de 
Zagunas. Su capital se fijará en la desembocadura de 
este rio. 

4 o . El país comprendido entre los ríos de San Bue- 
naventura y. los límites de la California superior, for- 
mará el distrito de Timpanoyos , cuyo rio navegable mas 
de cincuenta leguas , desemboca en el puerto de Sao 
Francisco , que es uno de los mas clásicos del mundo. 
Su capital debe ser este puerto. 

5°. La región ubicada entre el Palenque y el país de 
Lacandones, abrazando los términos entre Guatemala 
y la colonia inglesa de Valiz, que baña el rio Osuma- 
cinta , formará el distrito de Osumacinta. Su capital sé 
fundará en el par age mas cómodo de los términos d* 
la navegación interior de este río. 

La civilización de los indígenas errantes que habitan 
todas estas regiones , hemos visto que no se consigue 
con el sistema teocrático puro de las misiones , y á la 
verdad que un gobierno ilustrado , después^ de una amar- 
ga esperiencia de siglos, debe convencerse que este ré- 
gimen monstruoso , propio del fanático siglo de los Es- 
pañoles , ya no puede convenir á la política moderna , y 
mucho menos á nuestras instituciones sociales. Los Esta- 
dos-Unidos y los Rusos nos dan un ejemplo notable 9 y 
es digno de la imitación : ellos , por medio de sus esta- 
blecimientos y factorías , han docilitado y hecho produc» 



57» r 
ttv*t musUm hord$» > y »»n mezclarse eo los hábito» de 
M creencia, los van preparando con su. trajo y comer- 
cio ét nuevas necesidades y costumbre, qpe al .fin -los 
atraerá á ciertos principios sociales que encaminan j 
preparan el corazón del hombre á abrazar la moral de 
«ha religión, que exige el convencimiento ..y las idea^ 
desarrolladas de la razón. Los establecimientos de estos 
distritos facilitarán sin duda la civilización de estas gen-r 
tci* r yrentónces vendrán biei| la# qaisiqtnes, d¿ eclesiás- 
ticas de talento, qu& prediquen una moral pura y des- 
nuda de las supercherías y preocup acones monacales, 
que lejos de hacer útiles á los hombres, tos anonadan y 
abisman en el golfo, da los errores abstractos mas perni- 
ciosos á la sociedad y á su bienestar; que.se, envíen» por 
abofa pues párrocos ilustrados » es lo que importa* 

A propósito, y ya que por incidente he mencionado 
¿los Rusos; .estos dominando una gran porción de.lt 
América mas septentrional , han formado establecunien- 
tos considerables en la península de Alaska y en las islas 
Aloentaneas , no muy distante de las Californias^ y desde 
i8i8, se establecieron y fortificaron en el puerto de 
Bodegas, á ocho ú once leguas del puerto de San 
lYancisco , estoes, en las tierras de México,, donde 
según los informes que. se me han comunicado, ade- 
mas de haberse fortificado, han puesto una factoría 
y , estendido considerablemente su población, en las 
inmediaciones de Bodegas. Yo ignoro en virtud de que 
efetos peligrosos estrangeros tomaron aquel punto, y si 
túé> por alguna transacción con el imbécil y menesteroso 
gabinete de Madrid , ó por el derecho niel .mas fuerte; 
pWo sea lo que fuere , conviene • que el gobierno iad*« 



57* 

pendiente reclame ésta usurpación paria mediación de 
alguna potencia amiga» y en vista de la declaración del 
gabinete de Rusia, tomar todas las medidas, á fia db 
que esta nación dfesocupe el puesto , ó entienda que aquel* 
terreno no es suyo. 

Una providencia dictada á tiempo evita muchos coín^ 
promisos de trascendencia política, entorpece planes 
ulteriores, é interesa alas naciones amigas á tomar parte, 
y cuando no es dado» remediarlo todo , una protesta deja: 
los derechos á salvo y cubre, hasta cierto gro^o el decora.' 
y la dignidad de un gobierno celoso' de sus deberes y 
derechas. El establecimiento del distrito def río de Tint- 
panoyos, bajo el aíslenla que me ocupa, frustraría las 
privadas intenciones de los Rusos y formaría el mas 
eficaz garante á la seguridad y defensa de todas aquella* 
hermosas comarcas , las que pobladas y fortificadas , ba~ 
rían también florecer él comercio de la República , llegada- 
como es ya la época de que su gobierno remueva todos 
los obstáculos que en fuerza de las preocupaciones y 
abandono han dejado por siglos en inacción y parálisis 
Una multitud dé preciosas producciones , que como las 
pieles finas, portas, coral , concha de nácar ó Alistes y 
Carey se encuentran en el interior y en las costas As 
ambas Californias. 

Los adelantos del comercio que es el principio vital de* 
los Estados modernos , y el desarrollo de los elementos 
de la riqueza pública, que constituye la esencial base y* 
respetabilidad de las sociedades cultas , dependen prin- 
cipalmente en México de los progresos de la coloniza** 
cion y cultura de las costas. Desgraciadamente hasta 
ahora los intereses y hábito* de una población concón-» 



S 7 * 

Mida patiiculartnente dedicada al laborío de los métales 
preciosos v ios resabios del sistema colonial, y la exage- 
rada ¡¿salubridad da algunos pantos litorales, se han 
opuesto á éstos adelantos, mientras que los Estados 
meridionales y una porción de los que componen ¡ la 
federación Anglo-americana y las Antillas tan insanos 
como las costas de la República , aglomerando una masa 
de población agrícola en sus playas y riberas , activan tul 
movimiento mercantil de productos coloniales de muchos 
- millones de pesos , que á la par favorece su cambio,, la 
circulación y la reunión de capitales. La balanza de 
comercio de México no ofrece estas apreciables ventajas, 
por la bita de productos de retorno en que se encuentra 
para equilibrar sus consumos estrangeros acelerados por 
k civilización ya considerables ; y como una nación en 
la cuna no puede razonablemente ser fabril antes de $er 
agrícola , es preciso que una administración ilustrada y 
calculadora la conduzca por sus conbinadas medidas á 
este ramo : entonces los Mexicanos , quintuplicarán sus 
capitales origen y fuente de las empresas industriales , 
facilitarán el cobro de las contribuciones en fuerza de la 
mayor circulación , naturalmente se nivelarán sus consu- 
mos de efectos estrangeros con los cambios de sus pro- 
ductos agrícolas y rivalizarán con sus vecinos , poniendo 
en decadencia el tráfico de las Antillas» Tiempo es ya 
de que la nación no se alucine con la falsa perspectiva 
del producido de sus minas , esta riqueza verdaderamente 
ilusoria por su inestabilidad , nunca ofrecerá las conve- 
niencias y utilidades positivas del laborío de las tierras 
pingües , que proporcionen un cambio fácil y espedí to 
como acontece en las costas y riberas. Por otra parte * 



5 7 3 

los únicos productos que en pequeña cantidad oftr^co 
el cambio de México son comunes á los Americanas 
del sur, y el mas considerable de la grana en suma 
decadencia ya no es esclusívo , en Guatemala , Es- 
paña y otros puntos se ha plantado y prospera. Asom- 
bra el producido de los millones de algodón, tabaco; 
arroz y cera que esportan anualmente los Estados-Unido*, 
y aun cuando nosotros no podamos competirlos en mu- 
chos años por falta de brazos , f porque felizmente no 
tenemos un millón y medio de esclavos en contradicción 
de la humanidad , y de los derechos del hombre que pro-* 
clamamos en la práctica , la superior feracidad y mayor 
actitud de nuestro suelo y variados climas , con el empeño 
de la colonización hará prosperar estds frutos , y todo* 
los coloniales en la vasta estension de nuestras costas , y 
esencialmente en las riberas de Goazacoalco, Papaloapan* 
Tabasco , Osumacinta , Tuspan y Tampico ; al paso que 
en los distritos de Sabinas , rio Colorado , y las Califor- 
nias florecerán muchos de estos ramos á la par que el 
lino , cáñamo , la seda , el olivo , la viña , cera y las lanas 
merinas, que en general nunca podran reducir en. el 
rudo clima del norte, y que reunidos á los productos 
preciosos de perlas y coral , formarán un vasto y opulento 
tráfico en los nuevos distritos. Mas para conseguir esto 
feliz resultado necesita esforzarse el gobierno 9 estimu- 
lando la nueva población á estos ramos , que deben ser 
particularmente protegidos y privilegiados. Al efecto 
convendría formar en cada distrito comenzando por el 
de Sabinas , una hacienda ó finca normal de modelo de* 
dicada al cultivo de lino, cáñamo, moreras, olivos, 
viñas y colmenas. para la propagación de estas especies, 



•ujf» cimientes y plantas se repartirán gratis á ios colo- 
nos, prometiéndoles un premio condicional, conforme 4 
los progresos que presenten». Con igual objeto se estable- 
cerá un vivar ó conservatorio de m??¡nos y cabras. del 
Tibe : ambas especies existen abandoleadas en Tehua- 
can , y pQr falta de protección de la administración ante- 
rior poco ha faltado para que se destruyan , ó no han 
progresado como debieran lo mismo que. los. .caballo» 
frisónos , que se deben llevar á Texas. 

Para el fomento de los ramos de pieles» 'perlas, coral y 
nácar, convendría promover compañías en Europa , que 
en concurrencia con los Mexicanos, se dediquen' á la vez 
á este objeto y á la colonización de los distritos; pero 
para estimular estas compañías, es indispensable que el 
gobierno obtenga una ley de privilegios temporales exclu- 
sivos, que estimulen á los emprendedores i anticipar gas- 
tas , é inspire confianza y ofrezca utilidades y seguridades 
que animen y compensen los, riesgos. Ningún motivo de 
temor debe arredrar á una administración que conoce 
los negocios, que distingue las épocas, y que sabe los 
servicios que estas sociedades prestan y han prestado al 
comercio de las naciones en paises remotos , que por su 
distancia y naturaleza en bruto no brindan otros medios 
para su cultivo , y mas cuando es evidente que las facto- 
rías de compañías rodean á la República desde N. México 
basta Californias, y mientras que los Anglo- americanos , 
Ingleses y Rusos de los distritos ¡le Columbia, de la N. 
Caledcmia é Islas Aloentaneas incursan nuestras tierras y 
Costas solitarias en busca de las pieles deque hacen un 
gran tráfico, parecería ridículo y aun irrisible que temié- 
semos -é los eslrangeros arribar legal mente á unas playas, 



'«75 
: que ye frecuentan clandestinamente un ninguna uíSíJki 
n! provecho para la nación. 

' En mi anterior esposicion indiqué á Y. E. el modo* 
términos y condiciones de rendir y formar compañías da 
colonización para poblar los valdios fronterizos; conforme 
á los principios allí enunciados, convendría mucho á 
éstos establecimientos y £ los adelantos de la industria # 
comercio y marina , que estas mismas compañías , para 
animaríais obtuviesen el privilegio esclusivo por* determi- 
nado tiempo de la caza de pieles de nutria» osos, ciervo», 
y demás animales útiles , el buceo de perlas , corales y 
concha de nácar de Californias. Estos privilegios allana- 
rían las dificultades de semejante empresa , concurrirían 
á facilitar la población y tráfico de aquellos remoto» 
países , y las propias compañía* , proporcionarían aUs 
toismo á la administración á precios cómodos las cosas 
necesarias á las obras y empresas del gobierno , y á la 
habilitación de sus empleados y colonos ; y en suma el 
movimiento de las operaciones de estas corporaciones y 
los consumos de sus agentes residentes, contribuiríah 4 
las creces y fomento de aquellos excelentes y abandona- 
dos puertos , cuya soledad yerma se vivificaría con las 
dulzuras de la concurrencia y el trato de hombres cul~ 
tos. Por otra parte reservándose á los Mexicanos el dere» 
cho de concurrencia en las empresas de esta clase/ la 
esclusiva no podia perjudicarles, sino á los es t ranos á la» 
negociaciones de las compañías , las que por sus propio» 
intereses emplearían á ntuchos patricios. 

Si ademas de esta providencia , acreditada por la es- 
períencia de los hechos útil y conveniente en todos loé 
paises vecinos que nos rodean y presentan factorías y 



5;« 

privilegios, el gobierno coordina la medida perentoria J* 
puertos francos en los nuevos establecimientos , j m » 
declara esta libertad al de San Francisco, rio Colorado 
de occidente , y el destinado para capital del distrito da 
Sabinas» evidentemente la población y prosperidad da 
aquellos puertos se acelerará , ahorrándose sueldos de 
empleados de aduana, pues en este caso un simple 
capitán de puerto y uno ó dos agentes cuidarían de U 
policía de las aduanas, y con mediana vigilancia evitarían 
los abusos del contrabando, que á la sombra de la fran- 
catura de los puertos se intentase, y que seria muy difi- 
cilsino imposible emprender, en unos puntos aislados y 
distantes de las poblaciones, grandes. Esta disposición 
conocidamente útil al fomento de los puertos nuevos 6 
en decadencia» ha hecho florecer el comercio de muchos 
paises, á la par de su población; y el pequeño sacrificio 
de rentas abandonado por algunos anos, resarce é indem- 
niza con superabundancia al cabo de algún tiempo el 
tesoro público, después de haber favorecido las necesi- 
dades de una sociedad ó establecimiento naciente que 
por su naturaleza exige consideraciones del público. En 
la hipótesis pues de que el gobierno se pronuncie por esta 
disposición saludable, entiendo que convendrá á los inte- 
reses de nuestro comercio de cabotage , al tráfico nacio- 
nal, y á la seguridad do los puertos favorecidos, que esta 
libertad se circunscriba al comercio de los Mexicanos y 
compañías estrangeras privilegiadas, en obvio de compro- 
misos á la administración de los distritos y al gobierno. 
Y si el gobierno general al constituir estos estableci- 
mientos en las fronteras y desarrollar los principios ge- 
nerales y particulares , que llevo espúestos, escita á la 



5 7 7 
par eL celo y. patriotismo de los Estados, á fin de que sur 
gobiernos formen otros establecimientos en los diversos 
puntos de su compreension. respectiva, no menos venta- 
josos para el fomento de su agricultura y tráfico interior 
y esterior. ¡ Cuantos y cuan rápidos serán los progresos, 
agrícolas y mercantiles dentro de pocos años ! ¡ Cómo no 
ha de aumentar la población y riqueza de la República 1 
Los resultados lo confirmarán, y la población y cultura 
del puerto, de Huatuleo y la pendiente oriental ¿e la 
Sierra de Oaxaca, acia las orillas del Sarabia, Mixés y 
Guaspala; la, Bahía de la.Asension, Isla de Cozumel 
y. Costa de Bacalar en Yucatán; la parte superior de lo» 
ríos de Tabasco, la sierra de los Tustas y el Goaza- 
coalco y bajo Taxnpico en Veracruz, las márgenes del rio 
Bravo en los Estados de Tamanlipas, Cohahuila y N. 
León; las riveras de los ríos de Nazas y Conchos en Id* 
de Du rango y Chihuahua; las del rio Tuspan é Isla de 
Lobos en Puebla; las márgenes del Zacatula y el Tula en 
México : las del panuco en Potosí; los puertos de la Navi- 
dad y Valle de Van^cras , y las riberas del rio Tololotlatt 
é Islas Marías en Xalisco, y en fin la Pimería y fronteras 
de Sonora abundantes de placeres de oro llenarán estos 
importantes objetos, y formarán un sistema completo de 
establecimientos útiles en toda la vasta estension de 1» 
República, 

En mi anterior esposicion , manifesté á V. E» las con- 
veniencias y ventajas que producirían á las disposiciones 
del gobierno , y á los adelantos de sus establecimientos 
especialmente á los principios, si cierto número de fa- 
milias estrangeras se ponian á nivel con las mexicanas 
en cuanto á costearles su pasage , habilitación de útiles y 

3 7 



5?8 

mantención por un año, y la utilidad que resultaría á los 
establecimientos y á los mismos colonos mexicanos adop- 
tando esta medida que ahora reproduzco , y seguro de 
que el gobierno la recabará en la nuera ley distritorial 
que le indico , me limitaré á esponer á V. £. que dos- 
cientas ó trescientas familias estrangeras destinadas á 
cada distrito , y costeadas por el gobierno en los mismos 
términos que las mexicanas , no exigirán grandes gastos 
según manifiesta el estado aproximado adjunto , y mas si 
se fletan embarcaciones, y no se les auxilia sino desde el 
punto de embarque como debe ser; mas en este caso es 
preciso proporcionarles un alojamiento provisional en el 
punto de su destino, y mientras se solicitan hay tiempo 
suficiente para disponerlo, con el auxilio de los presida- 
rios que por la ley de 6 abril se destinan á los trabajos 
públicos de Texas. Suponiendo pues la autorización del 
gobierno á este objeto , yo me encargaría de buscar las 
familias mas honradas y laboriosas del campo, y las con- 
duciría á su destino de Texas, puesto que este es el punto 
por donde va á comenzarse la colonización ; mas para 
verificarlo es indispensable un reglamento previo que 
arregle y garantize las concesiones y privilegios de estas 
familias ; las que reunidas á las que envien algunos em- 
presarios particulares, y las compañías que sucesivamente 
se formen , formarán con las mexicanas el sistema pro- 
gresivo de colonización en los distritos; debiéndose tener 
presente que los que se dirijan á Californias , seria có- 
modo y económico encaminarlos por Goazacoalco al 
Puerto de Huatulco , y de allí embarcarlas á su destino» 
Por fin si el gobierno consigue formar los estableci- 
mientos nuevos, no debe desmayar por falta de recursos, 



5 79 
ni de hombres aplicados y cultos á quienes encargue h 
delicada administración de estos nuevos planteles , una 
vez que dedique su atención al logro de tan interesante y 
grave negocio. En sus mismas secretarias y oficinas en- 
contrará hombres de provecho, que desempeñarán cum- 
plidamente el empleo que se les confie , y para la admi- 
nistración de fomento , sobran eslrangeros ilustrados y 
laboriosos, que en clase de auxiliares de los Mexicanos , 
presentarían muchos servicios estimulados, por la con- 
cesión de una propiedad, que como á todos los empleados 
se les debe agraciar, y proporcionar brazos para su cultivo. 
En resumen, Escelentisimo Señor, una ley especial y 
general, de colonización, fomento y fortificación para la 
seguridad y conservación de las fronteras de la República 
hacíada sobre los principios espuestos en el examen di- 
fuso, pero fundado que acabo de esponer respetuosamente 
á la consideración y profunda política de los consejos de 
V. E. es evidentemente necesaria , con su aplicación ur- 
gente y coi) binada en sistema, la integridad nacional del 
territorio do México será un axioma, y los adelantos de 
la población , agricultura y riqueza pública una verdad 
demostrada, sin ella una paradoja, y el transcurso del 
tiempo que todo lo aclara , estoy seguro que confirmará 
ambos estreñios. El negocio es difícil y delicado no lo 
niego, ¿pero qué empresa grave y trascendental á di- 
versos y clásicos interés, se prnsenla sencilla y sin obstá- 
culos á los mortales? Ninguna, por nimia que sea. Guiado 
por estos principios, voy á copiar las bases diseminadas 
en esta y en mi anterior esposicion, las que adiccionadas 
ó modificadas por el congreso y el gobierno con su sabi- 
duría acostumbrada, formarán «I complexo. 



58* 

>°. Establecimiento de 3istritos emancipados de lo* 
Estados y territorios respectivos; 2°. administración con- 
forme al régimen uniformé y general que indico; 3°. li- 
bertando á los nuevos pobladores por diez años de toda 
carga y contribución sin escepcion; 4 o » concederles los- 
derechos políticos de la ciudadanía en el- momento qne 
se establezcan y levanten casa , coordinen su propiedad 
territorial , ó cuenten con un taller j oficina industrial r 
ó mercantil; 5°. queso les dé á sus hijos una educación 
primaria en 'castellano á • espensas ' del gobierno en lo» 
primeros anos, y se les administre gratis los sacramentos, 
y el pasto espiritual; y 'Ja- justicia en los tribunales; 
6 o . que se ^sí-distribuyan' tierras ; en' propiedad con" lar 
precisa condicionado su cultivó* en determinado tiempo, 
y con proporción al número de familias y sus propios 
capitales ,'y erí atención ásus oficios; 7 . que se pague 
el'pasage á*ló menos, á las familias concurrentes' los tres 
primeros años á las poblaciones qne forme el gobierno; 
8 o . que se habilite á las mns necesitadas de los indispen- 
sables utensilios de labranza por una sola vez , y dé una 
ración de víveres de primera necesidad' por 1 un año en 
los climas frios , y. por seis meses en los* templados ; g°. 
que los presidarios les presten la mano para 1 levantar áus 
casas y primeras cosechas; 10 o . que en sus en f^pín edades 
se les proporcionen auxilios medicales y hospital gratui- 
tamenle; 1 iVfprá se estimulen entre ellos con premios 
los ramos de la' agricultura,' especialmente el cultivo de 
lino, cáñamo, olivos; viñas, moreral, celnlenas, y la 
propagación de! los merinos /gusanos dé seVíá y cobras 
de lana fina , 'proporcionándoles las simientes, plantas 
y animales ai intento, bajó ciertas condiciones; 12 a , que 



5fti 

puedan libremente introducir sus muebles y cqu ¿pagos , 
sin sujetarse á registros de aduanas, ni á los aranceles; 
i3°. que luego que se reúnan en congregación trescientas 
familias , dé las que una tercera parte estén acomodadas 
en domicilio fijo, nombren un consejo municipal, sugeto 
á la aprobación del gefe de las colonias; i4°* que este 
consejo elija un consejero ó disputado general para for- 
mar en el lugar dcla residencia del gobierno colonial un 
consejo general, que presidirá el gefe de la administración» 
y entenderá sobre la policía, agricultura, comercio, y en 
general sobre puntos de prosperidad y fomento de las 
colonias; i5°. que el principal puerto de cada establecí- 
miento se declare franco á lo menos por diez años; 16 o . 
que se autorice al gobierno para formar compañías de 
colonización ,' cediéndoles una parte de los valdios para 
poblarlos , y guardada proporción relativa á las familias 
que envíen, costeándoles el viage ó passge, posean una , 
tercera ó quinta parte en propiedad, para venderla ó 
cultivarla é indemnizarse de los gastos que anticipen á las 
familias; 17 o . que solo estas compañías y los Mexicanos 
tengan el privilegio esclusivo por algunos años de4ka caza 
de pieles, pezca y buceo de perlas, coral, cencha de' nácar, 
y carey, y el derecho de establecer factorías y traficar 
en los nuevos puertos; 18 o . que las tierras valdics de las 
fronteras se adjudiquen discrecionalmente rl gobierno , y 
este las divida en tres partes : i°. una destinada á síjs 
establecimientos , y las concesiones que tenga á bien es- 
tipular con empresarios particulares de colonización; 2 . 
otra para distribuirla entre los Mexicanos que presten o 
hayan prestado distinguidos servicios á la patria, y á las 
compañías que se formen; 5 o . esta se reservará el go- 



58* 

bierno para irla vendiendo conforme vaya adquiriendo 
valor, é indemnizarse de los gastos que anticipe á la for- 
mación de los establecimientos, y para el fomento de los 
ramos de educación y beneficencia pública de la federa- 
ción , los estados y territorios, i g°. Al gefe de cada uno 
de los establecimientos, se le facultará : i°. para proponer 
los empleados de la administración de su distrito á la 
aprobación del gobierne» , y para proveerlos cuando va- 
caren provisionalmente; 2 o . todos los empleados le re- 
conocerán en sus relaciones per inmediato gefe ; 3 o . ins- 
peccionará todos los ramos de colonización , gobernará 
en lo político , administrará la hacienda pública del dis- 
trito, y nombrará los alcaldes de los pueblos nuevos á 
los principios. 

Si pues se trata de los mas caros y comprometidos 
intereses de la federación , seguridad é integridad de la 
República , si sus progresos y adelantos en todos los ra - 
mos que constituyen el poder y la fuerza de las naciones, 
honran é inmortalizan á sus administradores , lo deman- 
dan y si los deberes mas sagrados á la patria exigen una 
medida sólida y sistemada para llenar estos deberes , y 
cubrir la responsabilidad del gobierno que rige los des- 
tinos grandes de los Mexicanos, yo melisongeo, Escelen- 
tísimo , Señor , que el proyecto que tengo la honra de 
someter á la aprobación de V. £. para que se sirva esci- 
tar el celo del congreso nacional , á fin de que en su 
vista espida una ley general de colonización , fomento y 
fortificación para las fronteras , que asegure á la vez de 
una manera estable y permanente la integridad de la Re- 
pública y su futura prosperidad no será en vano. 

Burdeos, noviembre 3o de i85o. 



583 

ESTADO que manifiesta el número de empleados de 
los distritos fronterizos en cuestión, y el monto de 
sus dotaciones. 

ADMINISTRACIÓN GENEB1L. 

Sección de gobierno. 

i Inspector gobernador político y de ha- 
cienda 5,ooo p a . 

1 Ayudante auxiliar. i,5oo 

1 Secretario. . , , , 1,200 

1 Oficial. 1,000 

2 Escribientes 5oo 

1 Portero ordenanza 5oo 



Suma, . . 7,5oo p\ 

Sección de justicia. 

1 Juez asesor de 1*. instancia 9,000 p a . 

1 Escribano de oficio auxiliar 600 

1 Secretario escribiente 4°° 



■ b 
Suma. . . 3,ooo p'. 



Sección del culto y educación. 

1 Vicario 1,200 p'. 

1 Capellán castrense auxiliar. • • 1,200. 

2 Sacristanes sirvientes de iglesia 600 

1 Maestro de primeras letras 1 ,000 

1 Ayudante 4°? 



Suma. . • 4»4°°P*« 



564 

Sección de fomento. 

i Agrimensor j,ooop'. 

i Auxiliar ingeniero. 6oo 

i Dibujante. 3oo 

i Médico i ,ooo 

i Boticario distribuidor de la botica. ... 5oo 

i Ayudante id. ........... . . "". loo 

i Proveedor de víveres. .......... fioo 

i Guarda -almacenes ó bodeguero. •• •• • ' 5oo 

i Director de la finca normal. ... * • ■••" • 5oo 

Otro id. del vivar de animales útiles. . . • 5po 
4 Mozos auxiliares para estos- establici- : 

mientos. . . *< ^oo 

2 Jardineros 6oo 

i Arquitecto # 6oo 

3 Carpinteros 1,200 

3 Herreros 1,200 

3 Albañilcs. ....;.... 1,200 

l Sobre-estante de obras. ......... 3oo 

Suma. . . 1 1,200 p*. 

GASTOS PARA EDIFICIOS PÚBLICOS POR UNA SOLA VEZ. 

1 Capilla 3,ooo p\ 

1 Casa de gobierno . , . . 3, 000 

Otra dicha común ó consistorio. • ... 3, 000 

1 Cuartel de tropa. . • . • . . 3, 000 

1 Presidio. . . . . 3, 000 

1 Hospital . 5,ooo 

1 Cárcel. 1 ,00o 

• . r . 

19,000 p\ 






585 

19,000 p*. 

1 Cementerio. . 1,000 

1 Gasa para empleados. ......... 1,000 

Otra dicha para el cura. • , . • . . .' . . 5oo 

Otra id. para escuela. ......... . 5oo 

1 Bodega.. .............. . . . 5oo 

. . Otra id. para la hacienda normal demo- . 

délo 5oo 

Otra dicha para el vivar. '....'...,, 5oo, 

Otra id. para los mecánicos y artesanos 

dependientes de la administración. . . 5oo 

Para gastos de utensilios y muebles de 

edificios. ... . . . . • . . . . . . . 3,ooo 



Suma. . . 27,000 p*. 



DEMONSTRACION. 

Secc 



ccion de gobierno, total. 7,5oop*. 1 

Id. de justicia. . . ' '. . . 5, 000 f ''■''' 

Id* del culto y education. 4>4°ó \ ' . 



Id. de fomento . , . . . : 11 ,20o 

I '■ ■ <: ' '.* ' ■ ' : . : - : : ' ' ' . . i 



) 



GASTOS EVENTUALES PARA LOS TRANSPORTES Y VIÁTICOS 
A LAS FAMILIAS QUE SE SUPONEN IR A POBLAR. 

■ '. ' ' ' ' ' ' 'í • 

Para pagar los transportes, calculados por un año 
de cien familias y á razón de cincuenta pesos cada 

una 5,ooo p*. 

Id. para su mantención por id. ".'.". . ' . 5, 000 
Id. para su habilitación de uténsilios'de 

labranza y animales útiles, id. . ."'.'. 3 ,00o 

Total. ..... 1 3,000 p*. 



,*• 



586 

Nota. Por este estado se puede formar una idea en 
globo de los gastos anuales de la administración en cada 
uno de los cinco distritos, sin comprenderse la^de su guar- 
nición y marina , los que no pueden ascender anualmente 
á los veinte y un mil pesos restantes sobre el situado de 
trescientos mil , entendiéndose en calidad de gastos ex- 
traordinarios aun suponiéndose como debe ser dicha 
guarnición bajo el pié de guerra. 

Burdeos 9 noviembre 5o de 1 83o. 



Todas las naciones modernas civilizadas al emanci- 
parse han adoptado en principio ciertas y determinadas 
bases como permanentes^ inalterables, que constituyen 
los capitales puntos fundamentales del edificio social que 
debe regirlas, dejando una libertad condicional ó de 
raciocinio á los representantes de las generaciones con- 
temporáneas y venideras para alterar, modificar ó adic- 
cionar otros puntos , que sin embargo de consignarse en 
el código elemental se reputan por ser . menos graves y 
\ esenciales á los principios constitutivos orgánicos ó re- 
glamentarios , de cuyas reformas resultán á la sociedad 
inmensos bienes,, especialmente cuando la revisión es le- 
gal y se sanciona de conformidad con las exigencias del 
país , y la esperiencia razonada del transcurso de los 
tiempos. El rigor de los principios fundamentales de las 
constituciones de los pueblos, no se altera pues en sus 
bases por los procedimientos periódicos regulares j pa- 
cíficos, y mucho menos cuando estos tienden á vigo- 
rizar y fortificar ios mismos principios fundamentales. 
La gran confederación mexicana, -en medio de las de- 



»ei;has borrascas políticas que aun agitan íi la mayoría 
Je los nueves Estados americanos, y que hnn compro- 
metido á veces Inertemente su propia existencia, ha te- 
nido la suerte de sostener aun cntie el tumultuó de la 
rebelión y efervescencia de los partidos victoriosos y 
vencido», el aucora de su existencia política, el paladium 
do su libertad , y la salvaguardia de sus instituciones ga- 
rantidas por la permanencia de au constitución, y esta 
gran circunstancia eu un mundo ligero yvacitante, es ya 
un inmenso paso andado en la carrera de la civilización, 
y un testimonio público de la solidez del régimen interior 
y prosperidad común que sin duda afianzarán los futuros 
deslinos de la República. No es pues ya fácil en México 
trastornar el sistema político constitutivo adoptado y 
sostenido siete años por un pueblo, en la infancia si se 
quiere, pero que ha desplegado aun en los vaivenes y 
vicisitudes, virtudes sociales, sensatez, perseverancia, y 
amor á sus instituciones. 

El actual congreso mexicano, llamado por la ley á las 
reformas constitucionales , aunque no puede lisonjearse 
de ser la representación mas antigua en el Mundo de 
Colon, con razón debe sentir en su pecho un ardor glo- 
rioso de ser el único que en los nuevos Estados, ha po- 
dido arribar á la aurora brillante y sido feliz del pe- 
riodo en que debe ocuparse de las mejoras sociales; mas 
como desgraciadamente nuestra constitución tiene vacies y 
vacíos de consideración comu todas las obras de los hom- 
bres, y á mi juicio uno de los mas notables es él de las tra- 
bas que se demarcaron al acto augusto de su revisión, por 
manera que la actual aseinblea no pueda ocuparse en un 
■■■■ ii,].. lato sino de las reformas, que el limitado circuio 



588 

do las legislaturas délos Estados pudo proponer á la cali- 
ficación del anterior Congreso, las que en general son re- 
ducidas ó mezquinas , á causa de que los disturbios y 
oscilaciones de aquel aciago periodo» no permitieron ana 
deliberación razonada y filosófica á uñas corporaciones , 
que por los elementos heterogéneos y espurios de que se 
formaron casi en su totalidad , fueron incapaces de cor- 

• • • 

responder al fin y objeto de su noble encargo , y este 
incidente grave puede ser un escollo terrible á la misión 
y responsabilidad postuma del actual Congreso á pesar 
de la superioridad de sus luces y recto patriotismo; como 
por otra parte, la constitución felizmente no le prohibe á 
lo menos esplicitamente el poder de ocuparse de otras, y 
aun antes bien le indica Jftpa espresamente que en armo- 
nía con la esencia y el sentido obvio del código funda- 
mental , y por analogía con las grandes sesiones nacio- 
nales en consonancia con el rigor de los principios fede- 
rales ya reconocidos , exijen imperiosamente los mas 
caros y comprometidos intereses de la patria , cuyas 
exigencias urgentes y notorias en la República, son el 
alma de una ley invencible anterior á las convenciones y 
pactos de los moríales que invoca la naturaleza de las 
cosas , y que los publicistas aplican al imperio de la ne- 
cesidad y conveniencia pública reconocidos, cuya dispo- 
sición consagrada por una ley constitucional en calidad 
de adiccion ó como decreto común, lejos de barrenarla 
constitución , en mi opinión formará su complexo amu- 
rallándola. 

Se trata en ella de constituir en la República otras 
secciones ó miembros políticos que fortifiquen el cuerpo 
social, iio nuevos en su genero, ni estraños en la esfera 



58^ 
y el modelo del régimen iederal, pero <Jue acaso Con- 
vendría al fin y objeto de su instituto, y al desarrollo de 
los principios vitales de unos planteles que se van á crear, 
para cimentar su existencia con solidez, y acelerar las 
creces de uno de los mas interesantes y vasto imperio del 
nuevo Mundo , diferencias de la gerarquia y administra- 
cion de los teri torios; puesto que las sesiones en cuestión, 
consideradas en su estado naciente no necesitan de re- 
presen tácio a , y exigen en su cuna ademas de una admi- 
nistración patriarcal característica, franquicias, tutela y 
«na protección distinguida de los supremos poderes de la 
Union, de cuya dependencia inmediata no se desprenderán 
hasta que Cuenten con cierto numeró de población y ri- 
queza para poder colocarse e%el rango de los Estados ó 
en la categoría de territorios, ...-•. •>■,:.•. ; > 

La práctica de los Estados -Uuidos del norte América» 
cuyo modelo invocamos con razón á cada paso , es el 
mas firme apoyo de éstos establecimientos, y ella: debe 
servir de guia y norma á los representantes de los de 
México convencidos de que a virtud del desarrollo de estos 
principios motores ; aplicados en el norte con un sistema 
de conbi nación perseverante y previsor á las diversas 
secciones que sucesivamente han formado, debenraqucUós 
Estados tan asombrosos engrandecimientos , y el haber 
•Convertido aquellos desiertos de trece Estados que com- 
pusieron en su origen el cuerpo social basta treinta y tres, 
ettátríplicr.ndo su población , sus relaciones y riquezas , 
y asegurando sos fronteras en menos de la mitad de. una 
centuria , : siendo de notarse que los establecimientos que 
se afirmaron recien temiente á la derecha del Misisipi , y 
el ¡ultimo establecido en 1829 en las márgenes del rio C 4 o- 



5oo 

lambía sobre el litoral del grande occéano en el mar de 
Californias, tienen mucha analogia por su administración, 
y el fin y objeto de su fundación con los distritos en cues- 
tión que demandan imperiosamente el fomento y la se- 
guridad de México ; y oomo por otra parte, por la facultad 
4 a * sección 5*. el congreso mexicano puedo admitir en el 
cuerpo social nuevos territorios , aplicando esta denomi- 
nación á los nacientes distritos , pues el nombre importa 
poco á la esencia del objeto , no cabe duda que la actual 
asamblea tiene autoridad para ello , indisputablemente 
constitucional ; agregare á esto una obligación/ grave en- 
comendada al gobierno general, pero muy difícil de 
cumplir en el estado actual de la división y jurisdicción 
de una parte la mas esppesta é importante de nuestras 
fronteras , que es la provincia de 'Sexas , y de otros dis- 
tritos fronterizos que como el N. México y Californias 
existen destacados y á una suma distancia , aislados del 
centro y ángulos principales de la República y el re- 
sorte activo de la administración , y sin aplicárseles en 
sus puntos estremos abandonados y desiertos á los mas 
de ellos un sistema que desarolle su población y riqueza, y 
asegure su defensa local , el gobierno general no podría 
llenar debidamente en el caso de una guerra la sagrada 
obligación de sostener y defender la integridad é inde- 
pendencia de la nación que la previene en la sección 4 a * 
facultad 5*., la constitución. Es pues conveniente á los 
intereses mas caros y comprometidos de la patria., y con- 
forme á los principios federales y al tenor y espíritu de 
la ley fundamental , y la práctica de los fundadores de 
este sistema la creación de nuevas secciones ó distritos en 
la República por una ley constitucional, ya sea por via 



di; una adiccion á la constitución , ó bien por una ley co- 
mtin, y el congreso mexicano actual tiene autoridad legal 
é inleres grande para darla. 

El proyecto , bien podrá ser que por su gravedad y 
altíi importancia, y sobre todo porque se roza con lo 
que algunos adversarios por egoísmo , espíritu de par- 
tido A de provincialismo, y las preocupaciones aisladas 
v mezquinas del miserable sistema colonial que nos 
dejaron por herencia los perezosos opresores, cali 
ficarán como atentatorio á los pretendidos dere- 
chos que las sutilezas y oposición á toda empresa en 
grande pudieran alegar en favor de algunos Estados, 
sobre unos terrenos valdios ubicados dentro de los limites 
de estos , que primero pertenecen á la nación colectiva- 
mente que individualmente á los Estados, y que estando 
abandonados y sin vida espuestos a perderse, muy bien 
puede el congreso general adjudicar a la masa de la na- 
ción por ser mas equitativo y conveniente a sus intereses 
generales, y porque en el remoto caso de una oposición 
á su nacionalidad que no es de esperarse del patriotismo y 
sensatez délos Mexicanos, los supremos poderes arre- 
glaran la propiedad por una transacion de compensacio- 
nes como se ha practicado algunas veces en los Estados 
Anglo-americanos. Qnizá se alegará también la dificultad 
de atender á los costos de la administración y fomento 
que exigen estos establecimientos, y en fin algunos otros 
protestos que no faltarán á la oposición, y á los que por 
ignorancia o malicia continuamente embarazan los ade- 
lantos de la nación: pero cuando la mayoría del congreso 
se convenza de su utilidad y trascendencia al liíeiiisiai' 
de una nación magnánima y opulenta , que en su nclunl 






591 

estado pacífico y ordenado, camina á su prosperidad, j 
con una administración esclarecida y moderada que se 
ocupa de su fomento, ministrará sin duda sobrados me- 
dios para cuanto se intente emprender en obsequio de sos 
adelantos y engrandecimiento , y la defensa de sus dere- 
chos é independencia, persuadidos como están los Mexica- 
nos que una nación naciente sin fronteras fijas y defen- 
dibles, al fin es el objeto del desprecio y' humillación de 
las grandes potencias, que tarde ó temprano se saben 
aprovechar de los descuidos y; debilidad del vecino , en- 
grandeciéndose & su costa; eslos argumentos,' y todos los 
que se susciten, desaparecerán como el . humo , y asegu- 
rado él augusto congreso del voto .de la mayoría déla 
nación, y el asentimiento de la totalidad de los Estados, 
fuertemente interesados en la. ejecución, de .uno medida 
salvadora, poco le importarán las prevenciones y oposi- 
ción de la .minoría que una asamblea, vigorosa y enérgica 
nunca debe considerar .stmomprometer su honor, como 
un decreto del destino , delante del cual sea preciso pos- 
trarse , porque el fatalismo es vicio propio de los débi- 
les, y opuesto á la razón de estado. 

El proyecto que es el objeto de esta sumisa y respetuosa 
petición , que en uso de mi derecho legal dirijo á la au- 
gusta ; asamblea , existe ya difusamente esplanado, y 
suficientemente fundado en manos del supremo gobierno, 
y desde el mes de diciembre del pasado año tuve el honor 
de dirigirlo por conducto de la secretaria de relaciones 
al Escelcnlisioio $eíior vice presidente : á él me refiero 
ahora, persuadido que se pasará á la cámara luego que 
lo pida , y que omito acompañarle por no estenderme 
mas; poro como en él mo limité á indicar el establecí- 



5 9 3 
miento de los cinco dislrilos de Sabinas en los límites 
est remos de Texas, de los Apaches entre este y N. Mé- 
xico, de Timpanoyos, de rio Colorado de occidente entre 
N. México y la baja California , y el de Osumacinta en el 
país enclavado entre los Estados de las Chispas y Yu- 
catán, confinante con Guatemala y la colonia inglesa da 
Valiz, y ahora agrego los de Goazacoalco y rio Bravo del 
norte , no me parece estar por demás dirigirme al con- 
greso , añadiendo algunas reflexiones para motivar la 
conveniencia y utilidad del establecimiento simultaneo 
de estos dos planteles á la par de los cinco referidos, y en 
la misma categoría. 

En apoyo de la creación del distrito de Goazacoalco , 
apelo á la representación que con fecha 3i de enero di- 
rigí al supremo gobierno; á ello me refiero, y el congreso 
encontrará todas las razones de política que demandan 
este establecimiento verdaderamente nacional y patrió- 
tico, así como también las medidas que se deben adoptar 
para allanar los obstáculos que el clima y lo agreste de 
la naturaleza de los valdios de aquella región, especial- 
mente en el bajo Goazacoalco oponen á su población y 
fomento; añadiendo ahora que la federación necesita im- 
periosamente en el Occéano Atlántico (digan lo que di- 
geren los adversarios de la marino nacional) de un asti- 
llero y arsenal para su fomento, aun cuando no seo mas 
que para la mercantil, y ningún punto es mas oportuno 
por la superabundancia y escelencía de las maderas de 
construcción, y porque pobladas y fomentadas los riberas 
de estos ríos, se estrecharán las relaciones recíprocas acia 
las costas y el centro de la cordillern con Tabasco y Yu- 
catán , cuyo ultimo Estado esta como desprendido det 
58 




5g4 
rosto de la federación por el intermedio de lagos y de- 
sicrtos, y conviene á la política é integridad de la Repú- 
blica aproximarlo f especialmente con el fomento de los 
distritos de Goazacoalco y Osumácinta que refluirá sobre 
Tabasco y Yucatán. 

La ubicación del distrito de Goazacoalco conviene que 
la íigeel congreso en toda la estension de los valdios que 
comprende el Istmo y el alto país que baña el rio Ta- 
basco, abrazando los ríos de Tancochapa, Uspanapa y de 
los Miges, y mientras se funda su capital en el parage mas 
cómodo, se puede fijar la residencia de su administración 
en la nueva población de Hidalgotitlan; 

El rio Bravo del norte es el mayor de la República , 
corre mas de quinientas leguas, y asta destinado, cuando 
sus márgenes se pueblen y fomenten, á ser uno de los 
baluartes y antemural dé las incursiones de los salvages, 
y la integridad del territorio nacional , y también para 
abrir al comercio y á la civilización de los Estados bo- 
reales con el auxilio del arte, un canal natural de rela- 
ciones y comunicaciones de sumo interés por sus rios 
adyacentes de Conchos y Puerco , y sin embargo existe 
en un completo estado de abandono que es preciso aten- 
der, y con el establecimiento de un plantel de población 
y fomento se llenará este vacio. 

La demarcación de este distrito se fijará en todos los 
valdios que existen en sus márgenes , y los rios Puerco y 
demás tributarios , comprendiendo el terreno del bolsón 
de Mapimi. 

Su capital se puede designar por ahora en Matamoros, 
6 en una de las poblaciones existentes mas acomodadas. 
Concluyo afirmando á la cámara, que todo el bien qu* 



5g5 

resultará á la nación , si este proyectb se toma en consi- 
deración como se lo suplico respetuosamente , y en su 
consecuencia se dicta la ley que arroja de sí su esencia, 
le pertenecerá al actual congreso; pero desde ahora ase- 
guro que sise repulsa, después quizá será demasiado tardo 
cualquier providencia para sostener la integridad de la 
nación y sus derechos. 

Marsella, octubre 4 Ae i83i. 



y 



5g6 



< 



En confirmación del cálculo aproximativo que consi- 
gnamos en la página 377 de este opúsculo, persuadidos 
de que la República mexicana con solo el goce del orden 
social, y una aplicación regular, puede nivelar los pro- 
* ductos de sus rentas con sus gastos , y lo suficiente para 
amortizar en breve su deuda y aun resultarle un saldo 
favorable , que debe aplicar á los ramos de su fomento , 
damos el siguiente estracto sacado de un documento 
oficial , que llegó á nuestras manos al terminarse este 
impreso , juzgando curioso agregar otro estracto del 
producido de las rentas de los Estados- Unidos , y el único 
documento oficial que acabamos de recibir sobre la pros- 
peridad de la esplotacion de los metales preciosos en el 
segundo mineral de México. 

Hacienda pública de la federación mexicana. Estado 
de los rendimientos líquidos del erario del gobierno 
general en el año económico desde 3o de junio de i83o, 
basta el mismo de i 83 1. 

Producto según la memoria de 
hacienda . 17,256,882 o 4 

Existencia en fin del año an- 
terior 3o4,326~ 7 5 

Quedan 16, 952, 555 o 11 

Sé recaudó de lo pendiente 
en i83o t 2,846,958 5 10 



•» 



597 

Quedaron únicamente \k,\ o5,5g6 5 i 

Derechos que resultaron pen- 
dientes 4*816,703 o 4 

Total producto del año 

económico 18,922,299 3 5 



«KM*»»" 



Según los datos que arroja la memoria del secretario 
del Tesoro de los Estados-Unidos de América , la recau- 
dación del año i852 puede subirá 3o, 100,000 de pesos» 
á saber : 

Aduanas 26,5oo,ooo 

Tierras públicas 5, 000, 000 

Dividendos del banco. . . . 49°» 00 ° 

Recaudación occidental. . . 110,000 

El presupuesto de gastos en 1 85 2 en todos los ramos sin 
la deuda pública, sera de pesos 1 5,365, 20a 16, á saber : 

Relaciones esteriortos y di versos gastos. 2,809,484 26 

Servicio militar. . , 6,648,009 19 

Ídem naval 5,907,611 71 

Que deducidos de los productos estimados , dejaron 
.un saldo de pesos 16,754,797 84* 



Sg8 



i o o o o o o o t 



io ms -n fj? v 



n CTa w — h d^flO 



•s ta o o<» »r - m o 



1-M 
18Í 



C £ B ^ o .2 o s S 
g -fl n ¿ IT a — So- 
la Ifc 38 3Jí¡íiS>'5 , *ot 



mmmm 



ÍNDICE. 



>^» 



p'* 

Dedicatoria 5 

Advertencia *] 

Discurso preliminar. ...*... 9 

I. De la inviolabilidad de las instituciones políticas y leyes 
fundamentales 5o 

II. De la necesidad de la economía administrativa. ... 86 
1H. De las convenientes relaciones con las potencias es- 

trangeras 98 

IV. De la urgencia de la instrucción popular y enseñanza 
gratuita na 

V. De los beneficios del cultivo de las ciencias y las artes. i^3 

VI. De los establecimientos de beneficencia y corrección* n5 r ] 

VH. Del fomento de la agricultura é industria 280 

VQI. De la benéfica influencia del comercio libre , y 

funestas consecuencias del sistema prohibitivo 349 

IX. De la utilidad de la abertura de los caminos y canales 
fluviales 38a 

X. De las ventajas de la colonización de las fronteras y ri- 
beras litorales fyii 

XI. De la policía, salubridad y embellecimiento de la 
ciudad de México 4&3 

Esposiciones adicionarías 537 

FIN DE LA OBRA. 



FE DE ERRATAS MAS NOTABLES. 



Pdg. 66, 
7*> 


Un. aa,i 
*3, 


á/ce qda, 

útil saludable, 


léase que. 

útil y saludable. 


86, 


aa, 


sublima, 


sublime. 


9*> 
9*> 


*7> 
20, 


pesedas, . 
embarazaban, 


pesadas, 
embarazaban. 


98> 


ia» 


enlazo, 


enlace. 


108, 
ni» 


6, 

*7» 


presenteodo, 
no dio, 


presentando, 
nos dio. 


161, 
*99> 


29» 

7» 


prescribir, 
literalusa, 


proscribir. 
Viera tura. 


*$7, 


i5, 


maravilles, 


maravillas. 


«57, 


aa, 


«vanturo, 


aventuro. 


*48, 


10, 


cánones, 


cánones. 


a 7 8, 


30, 


bótitas, 


boticas. 


Í16, 


3o, 


recira, 


sjtrvtta. 


457, 


o3, 


gastos, 


gustosos. 


449» 


6, 


ostenta, 


ostentación. 


Í76. 


*3, 


prolojtdad, 


prolijidad* 


48i, 
494, 


6, 
3» 


oncargaran, 
de i5i3, 


encargaran, 
de 1573. 


49¿>> 


ao, 


maesta, 


maestra. 


*99» 
5o5, 


4. 

i4, 


cosas, 
levaderos. 


casas, 
lavaderos, 


5og, 
53 7 , 


<7> 
i5, 


intregas. 
diversos. 


intrigas, 
diversas. 


53q, 


ia, 


sucio, 


suelo. 


555, 


i*, 


viniendo, 


vinieron. 







I . 



¿7 



•¿a 

3