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Full text of "Nuevos documentos ineditos o muy raros para la historia de Mexico;"

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in 2010 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/nuevosdocumentosOOcast 



NUEVOS DOCUMENTOS 

INÉDITOS O MUY ÍÍAROS 

PARA LA HISTORIA DE MÉXICO 



o-Ez^^íLi^o c^^¿l:eioxjl. C I S G ^ _ \<^ -^.o J 



Las personas que deseen documentarse más amplia- 
mente sobre la guerra de México con los Estados Unidos, 
pueden leer los siguientes tomos de nuestra anterior publi- 
cación DOCUMENTOS INÉDITOS O MUY RAROS 
PARA LA HISTORIA DE MÉXICO, que, al precio de 
$1 .50 a la rústica, y de $2.00 con pasta, están de ven. 
ta en el despacho del editor, Ignacio B. del Castillo, 5a. 
del Carmen, 75, y en la Librería de Bourel, Cinco de Ma 
yo, 45: 

Antonio López de Santa Anna. — Mi Historia Mi- 
litar Y Política. 

José Fernando Ramírez. — México durante su Gue- 
rra CON LOS Estados Unidos. 

Papeles Inéditos y Obras Selectas del Dr. Mora. 

La Revolución de Ayutla. 

Antonio López de Santa Anna. — Las Guerras de 
México con Tejas y los Estados Unidos. 

Memorias del Coronel Manuel María Giménez, 
Ayudante de Campo del General Santa Anna. 

Y quienes deseen conocer mas a fondo la personalidad 
del General Paredes y Arrillaga, pueden consultar el to- 
mo de los mismos DOCUMENTOS titulado: 

El GeneR/^l Paredes y Arrillaga. 



ARCHIVO DEL GENERAL PAREDES 



LA SITUACIÓN 

política, militar y económica 

UN LA 

REPÚBLICA MEXICANA 

AL INICIARSE SU GUERRA CON LOS 
ESTADOS UNIDOS 



MÉXICO 

IGNACIO B. DEL CASTILLO, EDITOR 

5'"^ del Carmen, núm. 75 

1913 





Queda asegurada la propiedad 
literaria de esta obra por haberse 
hecho el depósito que previene la 
ley. 



Imp . DiRiG . POR J. Aguilar Vera, 7" Ribera pe S. Cosme, 124, Méx. 




ADVERTENCIA. 



Al cerrar, a mediados de 1911, el tomo 
XXXVI y último de la primera serie de estos 
Documentos, decía yo que no perdía la espe- 
ranza de continuarla algún día, para bien de 
la Historia Patria, con los numerosos docu- 
mentos inéditos existentes en mi biblioteca. 

^sa esperanza se realiza hoy, merced al cul- 
tísimo Sr. Ministro de Instrucción Pública y 
Bellas Artes, Lie. D. Nemesio García Naran- 
jo, que ha tenido a bien impartir su alta ayu- 
da a esta publicación, tomando varias subs- 
criciones de ella para la Secretaría de su car- 
go. Muy grato nos es tributar aquí nuestro 
más sincero y profundo agradecimiento a tan 
ilustrado e inteligente Sr. Ministro. 



Los documentos que contiene el presente 
tomo, seleccionarlos del archivo inédito del 
General Paredes, abarcan un período bastan- 
te interesante de nuestra historia, pues se re- 
fieren a los hechos ocurridos desde pocos días 
después de rotas las relaciones entre México y 
los Estados Unidos, y de que salió de la Capi- 
tal la División mandada por dicho General, 
hasta la época en que éste comenzó a sondear 
pérfidamente el espíritu público con el objeto 
de saber si le era favorable y le permitiría lle- 
var a cabo sus planes revolucionarios. 

Son elocuentes \' a la vez dolorosos los da- 
tos que tales documentos nos proporcionan 
sobre la situación política de la República en 
aquel tiempo. Aunque amenazados de cerca 
por un formidable enemigo exterior, los me- 
xicanos, lejos de dar alguna tregua a sus di- 
sensiones intestinas, las recrudecían más v 
más y aun perpetraban motines como el del 
7 de junio, que hizo perder momentáneamente 
su libertad al Presidente \' a tres de sus Mi- 
nistros. Obra de los federalistas fué semejante 
atentado; al mismo tiempo los monarquistas 
tramaban en secreto la caída del Gobierno, 
los militaristas hacían otro tanto, los pare- 
distas seguían su ejemplo y los gobiernistas 
aumentaban el descontento público con actos 
arbitrarios. 

Tal estado de cosas se veía agravado por la 
inmoralidad e indi.'jciplina del P^jcrcito. Las 



tropas no se limitaban a desertar en masa, 
como pasó en Guanajuato y casi de manera 
igual en Californias, sino que llegaban hasta 
rebelarse con las armas en la mano al recibir 
la orden de marchar a combatir a los inva- 
sores del Norte: obraban así, sencillamente pa- 
ra secundar los planes de Paredes, que se re- 
sistía a avanzaren busca del enemigo, porque 
creía, o fingía creer, que el Gobierno sólo tra- 
taba de alejarlo del Centro, o de debilitarlo, 
para estar en libertad de proclamar la Fede- 
ración. 

Con sobrada razón decía el General Rome- 
ro: «Si el Norte-América hubiera bien pagado 
(a) millares de hombres para que en esta Re- 
pública les ayudaran a sus miras de rapaci- 
dad, no les serían tan fieles servidores como 
los mismos mexicanos.» 

Completaba este triste cuadro la miseria 
más espantosa extendiéndose sobre el Gobier- 
no y el Ejército. En algunas partes era tal, 
que el General Micheltorena, por ejemplo, te- 
nía que vender su cama y sus platos para dar 
de comer a su tropa, que desde seis meses an- 
tes sólo comía carne sin sal y sin pan; otros 
jefes, como Langbery y Morlet, tenían que es- 
conderse para librarse de sus acreedores; Aris- 
ta decía que sus soldados habían aprendido a 
no comer, táctica que se ignoraba en todas las 
partes del mundo; hubo lugares donde morían 
de hambre los caballos, porque no había con 



qué comprar los forrajes; en otros, la tropa 
estaba desnuda, sin capotes ni mantas, o bien 
carecía aún de chacos, y los soldados se cu- 
brían la cabeza con indecentes gorras o som- 
breros de petate; y en San Juan deUlúa,el Co- 
ronel Cano vendía a un buque extranjero cin- 
co cañones de la fortaleza para tener con qué 
dar de comer a la guarnición, cuando en la 
bahía estaba ya la escuadra americana. 

Podemos decir, pues, que fuimos nosotros 
mismos quienes desde un principio asegura- 
mos el triunfo del invasor. 

La lección resulta cruel, pero podemos apro- 
vecharla para no repetir jamás el espectáculo 
vergonzoso que dimos entonces, de destruir- 
nos los unos a los otros, en tanto que un ter- 
cero mutilaba a la patria. 

México, Diciembre de 1913. 

Genaro García. 



^%^ 




\^ 



I 

ExMo. Sr. General de División 

D. Mariano Paredes de Arrillaga. 

León, abril 17 de 1845. 

Ali apreciable General y señor de mi respeto: 
Ayer noche ha llegado de Guanajuato el ha- 
bilitado del cuerpo, con sólo quinientos pesos 
y una carta del Sr. General (Teófilo)^ Romero, 

1 Las letras o frases encerradas dentro de paréntesis ( ), no 
pertenecen al original }• son puestas por nosotros para darle ma- 
yor claridad o completar su sentido; los paréntesis propios del 
original quedan convertidos en crochets [ ]; señalamos con puntos 

suspensivos las lagunas del original, y transformamos en 

guiones los puntos suspensivos de éste. Las notas son nues- 
tras, salvo indicación contraria.— ÍP. G. 

Xthvos Doctos.— I.— 2 



J(l 

en la que me dice que no puede mandarme más^ 
porque V. K. mandó se remitiera para Lagos 
todo cuanto dinero había. Estacantida(d) no 
me ha alcanzado para nada, pues desde el día 
28 del pasado hasta esta fecha, es cuanto he 
recibido; así es que a los Sres. oficiales no les 
he dado nada de su paga, y la tropa [como 
manifesté a V. E.] sólo está a rancho desde el 
día 3 del presente, y yo casi sin poderme pre- 
sentar en público, por los compromisos que 
he contraído con algunos particulares, que a la 
llegada del habilitado debía cubrirles. Por es- 
ta causa me preciso a mandarle a V. E. al Sr. 
Mayor para que en persona le haga presente 
que el cuerpo sufre algunas necesidades, que tal 
vez éste sea el motivo de la deserción que em- 
piezo a tener, para que V. E. con su acostum- 
brada prudencia se sirva remediar esta esca- 
sez. 

Puede V. E. estar seguro que la carencia de re- 
cursos que le manifiesto, no es con objeto de sa- 
car numera rio, sólo que es cierta, pues de otra 
manera no lo molestaría con tanta exigencia; 
pero puede considerar que quinientos pesos pa- 
ra diez y nueve días no son suficientes, aun 
cuando yo hubiera tenido dos o trescientos 
pesos más en caja. 

V. E. mismo se sirvió decirme que en el tér- 
mino de seis u ocho días me daría los recursos 
necesarios, como igualmente que todos los au- 
xilios serían repartidos con igualdad a los 



11 

cuerpos de su digno mando, y estoy persua- 
dido de la notoria justificación de V. E., que 
no dejará perecer a un cuerpo y a un jefe que con 
tanto gusto solicitó del Ministerio de la Gue- 
rra las órdenes para acompañarlo y que le es 
tan adicto y subordinado. 

Celebraré que Y. E. se mantenga bueno y 
que mande cuanto guste a su afrao. S.,q.b.s. m. 

Emilio Langbery (rúbrica). 



II 

ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes. 

Lagos. 
Guanajuato, abril 18 de 1845. 
Mi muy estimado amigo: 

Hasta esta fecha los Cuerpos Activos de Ce- 
laya, Activo de Guanajuato, Depósito de De- 
sertores y Caballería Activa de Guanajuato no 
han recibido la quinta parte del haber eco- 
nómico del presente mes; los Sres. oficiales y 
yo, ni un real; y por lo que producen las ren- 
tas ordinarias con que debemos vivir, no al- 
canzan para nada. U. me dijo que me auxilia- 
ría; pues bien, es llegado el tiempo, porque ya 
rae llega la agua al pescuezo. 



Si las tropas que existen en este Departamen- 
to deben contarse entre las de ese cantón, se- 
rá muy regular que para el entrante mes se 
entiendan con el comisario o pagador del mis- 
mo cantón, remitiéndose allá las listas de re- 
vista, presupuestos, etc., lo que espero se sirva 
U. decirme en contestación, para arreglar así 
las cosas. 

Sin otro asunto por ahora, concluyo salu- 
dándolo y repitiéndome de U. afmo. amigo y 
atto. S., q. b. s. m. 

Teoñlo Romero (rúbrica).' 



III 

ExMü. Sr. General 

D, Mariano Paredes v Arrillaga. 

México, abril 19 de 1845. 

Mi muy apreciable amigo y señor: 
Supongo a U. ya en ésa y muj^ ocupado en 
organizar su cantón, que me temo muy pron- 
to habrá necesidad de él. 

Hace doce días que nos ocupamos de triduos 
y novenarios, llenos de espanto a causa délos 
temblores, - lo que había dejado descansar a 

t Toda la carta es de su purto y letra. 

'J Se refiere a los que se mintieron los dias 7 de abril y siguientes, 
Muc motivaron rogaciones iniciadas por el Gobierno General con 
fecha 10 del misino mes. 



13 

la chismografía política; mas aj'cr un extra- 
ordinario de Veracruz nos vino a dispertar de 
nuestro letargo, anunciándonos la llegada a 
Sacrificios de cuatro buques de guerra ameri- 
canos, mandados por el Comodoro Cóver. Su- 
pongo que el pretexto es cobrarnos los tres pa- 
gos que se les deben, y con tal pretexto, u otro 
quizá más insignificante, tomar el castillo (de 
SanJuandeUlúa)y la plaza de Veracruz, mien- 
tras se consuma la agregación de Texas. 

Sabrá ü. también que desde el miércoles te- 
nemos aquí al Encargado de Negocios inglés 
en Texas, que el mismo ha venido a arreglar 
el reconocimiento de aquel Departamento, úni- 
co medio para librarlo de las garras de los 
yanquis. Lo que esto complicará nuestros ne- 
gocios domésticos, U. muy bien lo puede cal- 
cular; mas confío que si hay unión y energía, 
saldremos bien de todo. El General (Ignacio) 
Inclán ha marchado luego a Veracruz. 

Que U. se conserve bueno y expedito para 
todo, como se lo desea este su afmo. amigo 
y atto. S., q. b. s. m. 

J. Miguel Arroyo (rúbrica). 

P, D. — El Supremo Gobierno ha dispuesto la 
reposición de Acal, cuyas órdenes transcribo 
por el correo de hoy, con la condición de rever 
después su nombramiento.' 

{Rúhricn.) 

1 Toda la caita es de !>u puño y letra. 



14 



I Y 



Secretaria Particular 

del Presidente interino 

de la República 

Palacio Nacional de México, a 22 de 
ABRIL de 1845. 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Mi compañero y estimado amigo: 
Seis días antes de recibir la muy grata de U., 
19 del corriente, teníamos ya acordada la pro- 
videncia sobre consignarle, para las atencio- 
nes de aquel cantón, alguna parte de lo que 
producen las rentas estancadas, y si estaba 
pendiente el asunto, era por falta de la Ad- 
ministración Principal, que no había expedi- 
tádolo; mas anoche mismo quedaron puestas 
las órdenes, que se le remiten por el mismo ex- 
traordinario, lo cual probará a U. de una ma- 
nera positiva que en efecto nos apuramos sus 
amigos para que tenga las menos aflicciones 
posibles, no obstante las intinitas y muy ur- 
gentes atenciones a que ha tenido que acudir 
el Gobierno con motivo de haber surtidoa Ve- 
racruz de cuanto le era necesario, para que la 
escuadrilla de cuatro buques de los Estados 



15 

Unidos que se le ha avistado, lo encuentre fuer- 
te, sean cuales fueren las miras que traiga. 

Nuestro Ministro (en los Estados Unidos), 
el Sr. (Juan X.) Almonte, que está ya en Vera- 
cruz, lo tendremos en ésta dentro de muy po- 
cos días, y si algo nos trae de importancia, se 
lo comunicaremos a U. oportunamente. 

Por el Diario (Oficial) de ayer, que se le re- 
mite, se impondrá U. de la iniciativa que el Go- 
bierno ha tenido que presentar a las Cámaras 
para que se le autorice a fin de oirías proposi- 
ciones que ha iniciado Texas. En todo no se 
propone más del fin laudable de evitar a toda 
costa su agregación a los Estados Unidos y, 
si fuese posible, una guerra que hoy no podrá 
menos que serle mu^- funesta a la República 
por el estado en que se halla; mas en el caso 
de que no sea dado sacar todas las ventajas 
que convienen a México y a su honor como Na- 
ción, entonces todo lo arrostraremos antes 
que sufrir una ignominia que nos envilezca. 

Queda obsequiada la petición de U. sobre el 
nombramiento de visitador en el Sr. (Luis) 
Parres, pues opino, como U., de (sic) que tal 
medida arreglará bajo un orden mejor aquellas 
rentas. 

Sea U. muy feliz, y mande a quien de veras 
es su afmo. amigo y compañero, q. b. s. m. 

JoseJ. de Herrera (rúbrica). 



1() 



\ 

Correspondencia particular 

del Ministro de Estado 

y del Despacho de Guerra y Marina 

P^ALACIO XaCION'AI. DK MkXíCO, A 30 DE 
ABRIL Dlí 1845. 

(ExMO. Sr. General 

D. Marl\.no Paredes y Arrillaga ) 

Mi muy querido amigo: 

Como las escaseces que hasta ahora hemos 
sufrido han sido tan grandes, no se había po- 
dido conciliar el hacerle a U. ninguna remisión 
de dinero, y yo tampoco quería contestar sino 
incluyéndole alguna cantidad, cotno lo hago 
ahora con veinte mil pesos que contiene el ad- 
junto pliego. 

Están saliendo j^a los vestuarios, y U. sabe 
muy bien que al Gobierno se le hace la guerra, 
porque se pretexta que no toma providencias 
para la campaña. Con ellos y esta remisión 
de dinero, espero que U. va^^a comenzando a 
expeditar su marcha, porque el Sr. (General 
Vicente) Filisola saldrá de Toluca a San Luis 
dentro de dos o tres días. 

Por esto espero que me diga U. lafuerzaque 
])odrá reunir y lo que importará su presu- 



17 

puesto en tin mes, para mandárselo todo reu- 
nido, y de esta manera v¿\ya la División bien 
atendida. Espero, pues, que por este mismo 
extraordinario me dé U. estas noticias, por- 
que es sumamente interesante la situación de 
tropas a las inmediaciones de Texas. 

U. conoce tanto como yo nuestra posición 
y la de nuestros adversarios, y creo que cuan- 
do U. haya sabido la iniciativa del Gobierno 
para poder oir las proposiciones que se le ha- 
cen por el Gobierno de Texas, vSe habrá persua- 
dido más de la necesidad que tenemos de acer- 
car nuestro Ejército a la frontera. 

Por todo esto es también muy conveniente 
que a^ite U. la persecución de desertores y la 
exhibición de los reemplazos por parte de los 
Departamentos, pues es de absoluta necesi- 
dad reemplazar todos esos cuerpos para que se 
reúna la fuerza que desea el Gobierno. 

Las dificultades se aumentan a cada mo- 
mento; pero, sin embargo, ahora contamos 
ya con recursos, y siempre confiamos en el 
buen sentido de la Nación y principalmente 
de esos Departamentos, en quienes creo que 
U. no habrá perdonado medios de inculcarlas 
ideas de orden tan necesarias en nuestras cir- 
cunstancias. 

Son las once de la noche, estoy sumamente 
fatigado, y, por tanto, me limito ahora a es- 
tas letras, ofreciendo a U. que otra vez le con- 
testaré los demás puntos que contienen sus 



is 

cartas, que, porel mí)tivo que antes le insinué, 
no le había contestado. 

U. siempre esté seguro del invariable afecto 
de su amigo y S., que lo aprecia y atto.b.s.m. 

Pedro García Conde (rúbrica).* 



VI 

ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes. 

Lagos. 

GUANAJUATO, abril 30 DE 1845. 

Mi muy querido amigo: 

Bien se conoce por su carta de 27 del que 
hoy fina, que está U. de un excelente humor, y 
me es fácil deducir que se halla protegido de 
la fortuna, a lo menos por lo que respecta al 
sexo femenino; sea en buena hora, pero le ad- 
vierto que puede salir U. como el negro del 
sermón. 

Se cansa U. en balde si quiere divertirse a mi 
costa con el juego de voces que usa en sus car- 
tas, porque le aseguro de verdad que me que- 
do como tonto en vísperas, como me ha suce- 
dido con la que ahora contesto; y por lo que 
respecta a gratitud, entienda U. que está por 

1 Toda la caria es de su puño y Icira. 



19 

mi parte perfectamente correspondido por los 
grandes socorros que en esta vez me ha minis- 
trado. 

Si yo hiciera púbHco en Lagos el último pá- 
rrafo de su carta, creo que seconcitaríaelodio 
general de esas preciosas niñas; pero como 
somos amigos, le guardaré a U. el secreto, no 
obstante el perfecto conocimiento que tengo 
de su ingratitud. Otra cosa. 

Me escriben de Aléxico por este último co- 
rreo que se dice allí que se ha pronunciado en 
el Sur el General (Juan) Alvarez por la federa- 
cha, y que han hecho una collación (sic por 
coalición) estos Departamentos para sepa- 
rarse de México, apoyados por Su Merced y 
las tropas de su mando. Parece que como han 
cesado los temblores de tierra por allá, quie- 
ren tener al público espantado con nuevos 
pronunciamientos. 

Sé que está U, divirtiéndose muy boniti- 
camente todos los domingos y fiestas de guar- 
dar, y no me pesa, aunque yo aquí sufra mis 
tristezas. 

Que sea U. feliz en todo, le desea su muy 
afmo. amigo y atto. S., q. b. s. m. 

Teófilo Romero (rúbrica).^ 



1 Toda la carta es de su puño y letra. 



20 



VII 

ExMO. Sr. Gp:neral 

D. Mariano Paredes Arrillaoa. 

Tepic, abril 30 DE 1845. 

Mi distinguido General, amigo y señor: 
¡Cuántas veces en el desierto y durante tres 
años, casi, me he acordado de las expresiones 
de II. en Guadalajara cuando el Exmo. Sr. Ge- 
neral (Antonio Lópezde) Santa Anna me man- 
dó a California con ambos mandos! «¿Dónde 

va U. — me dijo U. — , cual otroldomeneo? » 

Y ¡qué verdad! ¡cuánto no he sufrido! ¡cómo he- 
mos padecido yo ^-^ estos beneméritos jefes, ofi- 
ciales y tropa! Vamos, sería nunca acabar 
pormenorizar a V. por escrito: algo le contaré 
al tener el honor de abrazarlo. 

Aquí me tiene V . a sus órdenes, en donde, ni 
en San Blas, se níe ha dado medio, y vendien- 
do cuanto tengo: mi cama, mis platos, y ven- 
deré hasta mi camisa, pues necesitamos trein- 
ta pesos diarios para el rancho, y medio real 
de socorro; los oficiales están sin medio, y 
ocurren únicamente a mí como su General. 
Desde noviembre del año pasado, de mí abajo 
no hemos tenido más que carne sin sal, ni pan 



21 

siquiera, y en cuarenta y nueve días de mar, 
se nos figuró que comeríamos mejor. 

Si U. puede auxiliar con algo a estos solda- 
dos desgraciados, y a prueba de bomba, se pue- 
de decir, dicte sus órdenes para que nos llegue 
algo antes de llegar a Guadalajara, si eírposi- 
ble, y si no, siquiera en aquella ciudad, donde 
espero sus órdenes; van muchos oficiales a pie, 
y sus señoras sabe Dios cómo. 

Tengo mucho gusto de que U. sea el General 
en Jefe de este cantón, porque al llegar nos po- 
nemos ya a sus respetables órdenes y porque 
puedo reproducirle mi amistad y sincero afec- 
to, con que atentamente b. s. ra, 

ManJ Michelt.'' (rúbrica). 



VIII 

ExMO. Sr. D. José Joaquín de Herrera. 

México. 
Lagos, mayo 1° de 1845. 

Mi muy apreciable compañero y estimado 
amigo: 

Por su estimada que acabo de recibir,^ es- 
toy impuesto de haberse ya librado las órde- 

1 Véasela pieza IV. 



ncs que provean de fondos a esta 3" División 
y que seráportadorde ellas el mismo extraor- 
dinario que puse al efecto; mas hasta el mo- 
mento en que contesto, ellas no han llegado, y 
yo me hallo hoy en el extremo de la aflicción, 
porque estas tropas se encuentran ya sin re- 
cursos, aún los más precisos para vivir. Nun- 
ca me persuadiré que el Gobierno me olvide 
hasta tal grado ni me condene a sufrir en el 
mismo la dureza de esta situación desespera- 
da, ni menos cuando mi solicitud se reduce toda 
a órdenes que constan sólo de papel y para 
atenciones que hasta ahora no han obteniflo 
la dedicación de ningún fondo, pues que esta 
3'^ División ha subsistido Dios sabe cómo, no 
habiéndose consignado el pago de ella a nin- 
guna renta. Yo suplico a U., pues, que, pose- 
yéndose de mis circunstancias y procurando 
salvarme de ellas con el interés de nuestra 
íimistad, mandará (sic) luego expedir las ór- 
denes que me libren de sufrir ya tantas y tan 
insoportables mortificaciones, pues U. sabe 
hasta qué punto es esto penoso. 

Mucho me alegro de la llegada del Sr. Al- 
monte, y bastante también agradeceré a U. 
las noticias importantes de que sea portador, 
pues a esta distancia carezco de todo conduc- 
to que me ponga al tanto de negocios de tal 
interés. Yo me prometo que en el delicado 
asunto de Texas, el Gobierno saldrá airoso, 
pues está rodeado del prestigio que justamen- 



te merecen las luces 3^ patriotismo de las per- 
sonas que lo componen. 

{Mariano Paredes y Arrillaga.) 



IX 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Celaya, mayo 2 DE 1845. 

Mi respetado y apreciable General. 

En el correo anterior dije a V. E. de oficio el 
triste estado en que nos encontramos, el que 
con la pluma no se puede manifestar, por mu- 
cho que uno diga, y como cada día nos pone- 
mos en peor estado, he tomado la pluma para 
manifestárselo, seguro de que sólo V. E. es 
quien puede remediarlo. 

El Sr. Tesorero me aseguró en Guanajuato 
que para el día 1*^ sin falta me daría alguna 
cantidad de consideración; en esta confianza, 
aseguré a todas las personas a quienes les de- 
bía, que para dicho día les pagaría; pero llegó, 
y el expresado Tesorero sólo dio una libranza 
de ciento cincuenta pesos contra el Adminis- 
trador de Tabacos, a quien, como le debía yo 
mil y tantos pesos, se abonó esta suma y 
no me dio un real; de suerte que ayer he tenido 
que esconderme, porque me han caído todos 



los acreeflores, al mismo tiempo que los ofi- 
ciales y soldados, a quienes les había ofrecido 
que el día !'■' les pagaría los socorros que se 
les debía, y permanecería escondido si no me 
hubiera hecho salir el temor de que, abando- 
nando (a) la tropa sola y sin socorro, vaya a 
cometer algún exceso. 

La caballada que V. E. vio en tan buen es- 
tado, no habiendo quien me quisiera fiar ya 
una libra de paja para ella, tuve el sentimien- 
to de echarla al potrero, en donde en quince 
días se me han muerto ya once de hambre, 
que V. E. verá dados de baja en las listas que 
debo mandar a esa Mayoría Gener¿d; y estoy 
seguro que dentro de otros quince días, el 
cuerpo se quedará a pie, porque no hay en 
el potrero enteramente qué coma. 

A más de la escasez que hay en la Tesorería 
de Guanajuato, pone en peor estado la situa- 
ción de este cuerpo la parcialidad con que el 
Sr. Tesorero distribuN'e el poco dinero que a 
ella entra, pues a tiempo que los Batallones 
1<? y 2"? de Celaya tenían recibido casi todo su 
presupuesto, a este cuerpo no le habían dado 
ni una cuarta parte de él; y habiéndole recla- 
mado al Sr. Tesorero esta injusticia, su con-" 
testación fué que nosotros teníamos fondosde 
forrajes, que echáramos (a) los caballosal po- 
trero y con el haber de ellos mantuviéramos 
(a) la tropa, y otra porción de sandeces que 
no venían al caso. 



En fin, mi General, no quiero ya cansarlo, y 
sólo le suplico ponga remedio a estos males, 
pues de lo contrario creo que vale más estar 
en un calabozo que mandar un cuerpo y no 
tener con qué darle de comer. 

Apreciaré que Y. E. se conserve con salud 
para que dé sus órdenes al más inútil de sus 
subordinados, que con sinceridad lo aprecia y 
s. m. b. 

Mariano Morlet (rúbrica). 



X 

Lagos. 

ExiJ.o. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

México, mayo 6 de 1845. 

Mi estimado compañero y amigo: 
Como creo sean ya en poder de U. las órde- 
nes sobre aquellas administraciones y, ade- 
más, algunos auxilios que se le remitieron en 
libranzas, lo juzgo ya desembarazado de la 
aflicción que reportaba por efecto de las esca- 
seces; anunciándole, además, que, bastante in- 
teresado el Gobierno en que U. tenga lo nece- 
sario, se ha acordado hoy mismo la busca de 
más libramientos que le conduzcan auxilios, 

Xl'kvos Doctos. — 1.— 3 



2(i 

])()VC{ue en efecto es 111113- rlifícil la posición de 
un jefe cuando carece de ellos. 

Lle^ó por fin el Sr. Almonte sin más noti- 
cias que las de confirmarnos las pérfidas miras 
de los Estados Unidos, en vista de las cuales 
el Gobierno no perdonará medio para contra 
riarlas, porque es menos malo que México des- 
aparezca de las naciones, y no que su nombre 
se conserve envilecido. 

Aunque nada me dice U. respecto de la ma- 
nifestación que le hice en una de mis anterio- 
res, sobre las ideas del Gobierno para fundar 
su iniciativa, veo con placer, por la que dirige 
a nuestro amigo el Sr. (Luis G ) Cuevas, que 
nuestras opiniones están de conformidad en 
negocio que tanto llama la atención y que, 
por lo mismo, reclama la nuestra. 

Ojalá 3' los afanes del Gobierno para que a 
U. no falten recursos, sean coronados, porque 
mucho desea relevarlo de sus aflicciones quien 
es 3' será su sincero afmo. amigo, q. b, s. m. 

Josc* y. (ic Hcrreni (rúbrica). 



XI 



ExMü. Sk. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

México, 7 de mayo de 1845. 

Ali General de todo mi respeto: 

Deseoso de marchar cuanto antes para reu- 
nirme con U. en esa villa, he hecho varias ten- 
tativas para verificarlo; pero desgraciada- 
mente para mí, mis continuas dolencias se han 
vigorizado hasta el caso de imposibilitarme el 
andar siquiera como una mujer; con tal moti- 
vo, solicité del Supremo Gobierno una prórro- 
ga para mi total curación. Yo espero, mi Ge- 
neral; que será de la aprobación de U. 

Aquí se habla con variedad sobre la perma- 
nencia de ese cantón en aquella villa, o su 
próxima marcha para el Saltillo y Monterrey; 
pero, según el sesgo que han tomado los asun- 
tos de Texas, me inclino a creer lo segundo. 
En la Cámara de Diputados ha pasado por 
una fuerte mayoría la iniciativa del Ejecutivo 
para que se le autorice a escucharlas proposi- 
ciones de Texas, aun cuando sea bajq la base 
del reconocimiento de la independencia; y si 
bien esto último no va explícitamente indica- 
do en la concesión, harto claro se manifestó 



por parte del Ministerio en el curso de la dis- 
cusión; de este pretexto se ha agarrado la 
oposición y, sobre todo, la camarilla que vi- 
vió de los beneficios del hombre,^ para acrimi- 
nar fuertemente al actual Gobierno sobre sus 
miras nada equívocas para enajenar el terri- 
torio nacional. A la verdad, éste es un pre- 
texto a la vez especioso y plausible, y si la ac- 
tual administración no se apresura a hacer 
manifestaciones en contra, es probable nos 
envolvamos en una serie de desgracias que 
por último resultado nos encime al hombre y 
su cuadrilla, cuyos abusos hoy deploramos 
y de los cuales nuestros nietos recogerán aún 
amargos frutos: si esto sucediere, que no lo 
espero, U. sabe, mi General, que tanto U. como 
yo tenemos una hipoteca especial sobre nues- 
tros pescuezos. 

Concluyo, señor, deseando a U. mucha sa- 
lud, y mientras tiene el placer de darle un 
estrecho abrazo, se repite de U. mu3'' adicto 
amigo, S. S. y subordinado, q. b. s. m. 

Jii¿iii C. Cano ( rúbrica ).'-' 



1 Antonio López de Sania .Anna? 
■J Toda la carta es de su puftu y letra. 



2í) 



XII 

Correspondencia Particular 

del Ministro de Estado 

y del Despacho de Guerra 

y Marina 

Palacio Nacional de México, a 6 de ju- 
nio DE 1845. 

LAGOS. 

Mi distinguido amigo y señor: 

Recibí la favorecida carta de U., fecha 1*^ del 
actual, y tengo el gusto de contestarla mani 
festándoleque ya de oficio se le aprueba el que 
mandara a Durango al 7° Regimiento de Ca- 
ballería, en lugar del 3° de la misma arma, 
para que sirva a las órdenes de mi hermano 
Pancho. 

Reservado. — Según noticias muy frescas que 
tenemos con relación a los yanquis, parece 
que las cosas se vienen encima, y es de absolu- 
ta necesidad que ü. se translade cuanto antes 
a San Luis, lo cual me tomo la libertad de re- 
comendar a U. muchísimo. 

Ya de oficio se autoriza a U. para que rhan- 
de construir los útiles de zapa a que se contrae 
en su referida carta. 

Disfruto el honor de repetirme muy afecto 



amigo y S. de í'.. que le desea felicidades y b. 
s. m. 

P. G. Conde (rúbrica). 

HxMf). Sr. General df-; División v en Jefe D. 
Mariano Paredes v Arrillaga. 



XIII 

Administración General 

de !a Renta del Correo. 

Correspondencia Particular. 

México, 7 dk junio de 1S4-Ó. 

Sr. General de División 

D. Mariano Paredes v Arrillat.a. 

Mi a preciable amigo: 

Hoy a las tres, la guardia de Palacio, com- 
puesta de una compañía de los Supremos Po- 
deres, mandada por el Capitán (Juan) Ot(h)ón 
(Domínguez), se pronunció por la Federa- 
ción y arrestó de hecho al ['residente y tres 
Ministros, Comandante General, etc., apode- 
rándosedelas torres de Catedral y repicando. 
Cjue supongo sería la señal convenida. Mas el 
Regimiento de Coraceros y el 4*^ de Infantería, 
cuyos cuarteles se comunican con Palacio, en- 
traron aviva fuerza e hicieron rendir alospro- 



31 

nunciados, no sin matar al Capitán Ot(h)ón, 
cuatro soldados, dos artilleros — uno de ellos 
sargento — y a un paisano, más veintidós he- 
ridos. 

Como no fueron secundados, todo se conclu- 
yó así. El Sr. Presidente salió dCvSpués a ca- 
ballo con el Ministro de la Guerra y multitud 
de pueblo; sin otro acompañamiento que éste 
y el Sr. (General Manuel Gómez) Pedraza, se 
paseó hasta San Francisco muy victoriado. 
Aparentemente, el orden se ha restablecido; pe- 
ro 3^0 no lo creeré seguro hasta que no se 
arreste a los cabecillas y promotores de esta 
asonada, para que sean castigados si se quie- 
re que haya orden. 

Pongo a U. estas dos líneas, (así) para que 
no le cuenten mentiras como para decirle 
que la familia, aunque tuvo su sustillo, queda 
ya tranquila, 3' U. debe estarlo, seguro de que 
tiene aquí (a) un amigo que en todo evento 
hará lo que dependa de él en su obsequio. 

De U. se repite con el afecto de siempre su 
afmo. amigo y atto. S., q. b. s. m. 

J. Miguel Arroyo (rúbrica). 

El General (Joaquín) Rangel, de Artillería, 
fué el que estaba a la cabeza, 3' se ha fugado, 

(Rúbrica.)i 

1 Toda la caria cí de su puño y letra. 



(Acuerdo.) 

Junio 12. 

Las gracias por las noticias detalladas que 
contiene y por los cuidados de la familia. En 
efecto, deben castigarse estos escándalos y pe- 
netrarse de que, sosteniendo las Bases (Orgá- 
nicas), se conseguirá! n) el orden, la paz y pros- 
peridad. 



XIV 
Sr. Gknekai. D. Mariano Paredes 

México, 7 de junio de 1S45. 

Estimado hermano: 

Ya hace varios días que con la mayor desfa- 
chatez han estado hablando los jefes y oficia- 
les que se hallan aquí y pertenecían a la Di- 
visión de Santa Anna y ho3' se encuentran 
amnistiados, sobre formarla revolución y pro- 
nunciarse por la Federación, aclarando más 
su plan, que es con ese motivo destruir al ac- 
tual Gobierno para después concluir con la 
Federación y volver a traer a D. Antonio Ló- 
pez de Santa Anna; y esta tarde han hecho ya 
su intentona pronunciándose el manco Rangel 



con parte del Regimiento de Granaderos de 
los Supremos Poderes, haciéndose del Palacio 
y dando la voz de Federación. Parece que 
también estaba en el plan otra parte del 4 de 
Infantería y algunos otros cuerpos de Caba- 
llería; pero o no estaban bien acordados, o 
fuera que violentamente se presentó el Coro- 
nel (José López) Uraga en su cuartel, que es el 
que manda el 4, con lo que ya este cuerpo no 
sólo no secundó, sino que batió a los Grana- 
deros hasta hacerlos rendir, habiendo habido 
algunos muertos, pero fugádose Rangel, con 
lo que concluyó el motín. 

El General (Matías de la) Peña (y Barra- 
gán) se manejó con actividad y decisión para 
contener la sublevación; pero el fuego anda 
fuerte, la seducción en la tropa es demasiada, 
y quién sabe si, no habiéndola logrado en és- 
ta, tratarán de asegurar más el golpe hasta 
lograrlo, pues en ello nada aventuran: si se lo- 
gra, a coger ascensos y gratificaciones, y si 
no, nada se pierde: una amnistía todo lo olvi- 
da y todos estamos iguales, pues la lenidad 
del Gobierno hace que no vea, para reponer en 
sus destinos, si son hombres de bien o no. 

Jimeno, el que te denunció como asesino y a 
quien el déspota Santa Anna, despreciándolo, 
había separado de su destino por malvado, ha 
sido repuesto en él, a pesar de que el Ministro 
de Hacienda fué informado con anticipación de 
la clase de sujeto que era, y por cuya reposi- 



34 

ción se le ha cirtitado el empleo al que lo es* 
taba sirviendo con honradez; pero ha habido 
sus empeños, pues ya empieza a ser esto el mó- 
vil para conseguir destinos, especialmente en 
el ramo de Hacienda. 

He creído poner esto en tu conocimiento pa- 
ra que te sirva de gobierno. Tu familia, tengo 
el sentimiento de decirte que aun siguen todos 
malos de la boca. La mía no tiene novedad, y 
todos te mandan expresiones, y te desea la 
mejor salud tu hermano, que te estima. 

Agustín Suarez de Peredo (rúbrica). 

En el plan de los federalistas entra el poner 
a su cabeza y en el Gobierno a los Generales 
(Valentín) Canalizo y (Ignacio) Basadre. 



XV 
Exmo.Sk. D. Mariano I'aredes v Arrillaga. 

La(U)s. 
Mi:xico, JUNIO 14- DR 1S45. 

Mi estimadi) amigo y señor: 

Recibí a su tiempo la favorecida de T., fecha 
IS del mes pasado, (pie no había contestado 
por esperar la contestación del Sr. Carrera so- 



:^5 

bre el encargo de U.; por fin, me ha dicho que 
escribirá a U. dándole razón del tronco de mu- 
las que U. le encargó. 

Ya sabrá U. los sucesos que presenciamos el 
día 7 y que, gracias al valor y serenidad del Sr. 
Presidente, no tuvieron el resultado que era 
de temer; ' según todos los anuncios, esto se 
repetirá, y así estamos en continuas vicisitu- 
des, entretanto que los vecinos del Norte nos 
van comiendo a pedazos, y el resultado será 
que todo se acabe tristemente. Todo esto me 
hace celebrar el estar separado enteramente 
de los asuntos políticos, y ocuparme sólo de 
los de la Dirección de Industria, cuya Memoria 
ya habrá U. visto; - pero aunen esto no faltan 
enemigos que, por tirarme a mí, le tiran a la 
industria misma, en la que consiste la felicidad 
del país; pero así son estos buenos patriotas. 

Agradezco a U. mucho sus finos ofrecimien 
tos, y recíprocamente tendré mucho gusto en 
que U me mande en lo que me crea útil, pues 
sabe U. que lo estimo y tendrá mucho gusto 
en complacerlo su afmo. amigo y S. S., q. b. 
s. m. 

Lúeas A la man (rúbrica). 



1 Véanse las piezas XIII y XIV. 

2 Memoria sobre el estado de la agricultura é industria de la 
República en el año de 18J4, Que la dirección general de estos ra- 
mos presenta al Gobierno Supremo, eq cumplimiento del artículo 
26 del decreto orgánico de 2 de Diciembre de 1812. Mégico. 1845. 
Impreso en papel megicano por José M. Lara, en la calle de la Pal- 
ma núm 4. En 4". 



:{(•. 



XVI 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y ArrillaTtA, 

San Luis Potosí, junio 14 de 1845. 

Mi General 3- amio^o de mi primera atención 
y aprecio: 

La desnudez en que se halla la tropa de mi 
cuerpo, me hace dirigirme a U. en lo particu- 
lar para suplicarle me diga si de México le 
han traído \'a algún vestuario, pues oficial- 
mente me comunicó la Plana Mayor Gene- 
ral, desde abril último, que el comisionado de 
U. quedaba en aquella capital y recibiría tam- 
bién el asignado para mi cuerpo, por cu\'a ra- 
zón se vino el piquete que, desde que salí de 
México, había dejado con tal objeto. 

Como U. sabe, mi General, que esta Tesore- 
ría no da más que lo muy limitado para el so- 
corro y forrajes, y este último ramo no deja 
hoy nada por la escasez de pasturas, me he 
visto en mil apuros para construir a la tropa 
alguna ropa de lienzo j)ara que hagan el servi- 
cio en la plaza; pero las partidas que continua- 
mente salen y los destacamentos que tengo 
fuera, están ya con las prendas de paño inuti- 
lizadas del todo. Por lo cual, he de merecer a 



U. se sirva tenerlo en consideración, v ver si 
por sus respetos se me da algún vestuario, ya 
que, a pesar de varios pedidos que tengo he- 
chos por el conducto de la Plana Mayor, nada 
he conseguido. 

Dispense U., mi General, la molestia de su 
másafmo. subordinado y adicto S. S., queatto. 
s. ra. b. 

ManJ Romero (rúbrica). 



XVII 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Monterrey, JUNIO 16 de 1845. 

Mi querido compañero y fino amigo: 
En la fecha ya estará U. instruido del suceso 
que tuvo lugar en la Capital de la República el 
día 7 del corriente, en que un puñado de hom- 
bres, acaso seducidos, que por desgracia per- 
tenecían al Batallón de Granaderos de la 
Guardia de los Supremos Poderes, cometieron 
un acto de perfidia, el más vergonzoso que pu- 
diera imaginarse; pues que, constituyendo el 
Palacio Nacional en campo de batalla, no va- 
cilaron en atropellar la persona del Exmo.Sr. 
Presidente y las de sus Ministros, con lo cual 



habrían logrado hundirnos en la anarquía, si 
la Providencia no hubiera velado por la suer- 
te de México. 

Cuanto pudiera expresar en esta carta res 
pecto a mis sentimientos en el particular, lo 
hallará U. consignado en la adjunta nota ofi- 
cial; agregándole únicamente que es llegada 
la ocasión de desplegar toda nuestra energía 
para sofocar en su cuna cualquiera asonada, 
porque los enemigos del orden no perdonan 
instantes para llevar a efecto sus ambiciosos 
planes; pues que si bien no es conveniente per- 
mitir que se entronice la tiranía, tampoco es 
regular que los descamisados, proclamando la 
libertad, introduzcan la licencia. 

Afortunadamente, los Generales que manda- 
mos las Divisiones del Ejército, estamos en 
buen sentido, nos une la mejor armonía y to- 
dos procuramos la felicidad de nuestra patria, 
por el órgano legal para que las leyes tengan 
su imperio. 

Me lisonjeo, querido compañero, de que uni- 
dos, como ahora lo estamos, formaremos un 
muro inexpugnable contra los avances de los 
enemigos del orden y repriraerós (sic por re- 
primiremos) a las facciones que aspiren a la 
vía de hecho; haciendo respetar al actual Go- 
bierno, legítimo por todos títulos. 

Est03^ cierto de qvie no me engaña mi cora- 
zón al creer que opina U. de la misma manera 
que yo, y aun al escribirle mi carta anterior, 



39 

ya presagiaba un mal que estaba sobrevinien- 
do, a la vez en que me ocupaba de explayarle 
mis conceptos. 

Unión, pues, compañero; esté U. seguro de 
que nos haremos respetar de los enemigos in- 
teriores 3^ exteriores de la República, quienes 
es necesario se convenzan de que el Ejército 
tiene poder bastante para hacer respetar las 
leyes y defender la integridad nacional. 

Tengo el gusto de repetirme de U. su afmo. 
compañero y amigo, que lo aprecia y b. s. m, 

Mariano Arista (rúbrica). 



XVIII 
ExMo. Sr. General D. Mariano Paredes. 

MaZATLAN, 18 DE JUNIO DE 1845. 

Estimado amigo y señordetodomi respeto: 
Por falta de conducto no he podido partici- 
par a U. antes mi feliz llegada a ésta, el 11 del 
corriente. El Sr. Duque continúa en Sonora 
sin que \'0 haya podido dirigirme a Guaymas, 
ni aun siquiera escribirle, porque, asegurándo- 
se que salía de aquel puerto para éste, el día 
15, me exponía a que nos cruzásemos en el ca- 
mino y que mi carta no lo encontrase ya en 
aquel punto. Por lo expuesto, no he podido 



41) 

aún ciKar^^armc del mando, lo que sí se verih- 
cará dentro de pocos días, pues de un momen- 
U) a f)tro espero al referid (í Sr. Duque. 

Antes de ayer tuve la satisfacción de recibir 
la apreciablc de ('. del 1 " y con ella su comu- 
nicación oficial sobre los últimos sucesos déla 
Capital de la Kein'iblica. cuya circular igual- 
mente recibí directamente del Ministerio por 
el mismo extraordinario. Hs escandaloso lo 
que sucede en nuestra República; pero es me- 
nester confesar que en esta ocasión el mismo 
(iobieruíj tiene la culpa deíjue los infatigables 
ananjuistas, amigos de todo desorden, estén 
constantemente amenazando la tranquilidad 
pública, por la generosidad y aún considera- 
ción con que los ha tratado. Me lisonjeo que 
lo ocurrido hará conocer al mismo Gobierno la 
necesidad de desplegar un poco de energía y 
de rigor, j)ues si no fuere así, me temo se repi- 
tan los atentados en la crisis que se presenta 
con la elección de nuevo Presidente. Por mi 
parte, estaiiilo conforme en un todocon loque 
U. se sirve indicarme en la carta que contesto, 
y siendo mis opiniones exactamente las mis- 
mas de I ., puede estar seguro de que camina- 
remos de acuerdo y cpie conmigo puede contar 
con toda confianza y seguriilad para con- 
tribuir al logro de sus nol)les líeseos. 

De oticio se me dice, con fecha 28 del próxi- 
mo pasado. (|ue se ponían a mis órdenes la 
Compañía de San Blas, el Batallón deCalifor- 



41 

nias y el Activo de Sinaloa. Si el Gobierno hu- 
biese pensado antes en esto, esto es sin duda 
lo mejor que pudo hacerse, pues cuando el ci- 
tado Batallón de Californias salió de aquel 
Departamento, todavía tenía alguna fuerza; 
pero en la marcha que tuvo que emprender, ha 
sufrido una deserción escandalosa, y actual- 
mente se encuentra en Guadalajara con sólo 
treinta o cuarenta hombres. La compañía ve- 
terana 3^a he dicho a U. en otra ocasión que 
no tiene mucha gente y que está en muy mal 
estado, y respecto al Activo de Sinaloa, sólo 
diré a U. que la mitad de su fuerza la tenía el 
Sr. (General José) Urrea y la otra mitad se la 
llevó iiltima mente a Guaymas el Sr. Duque. 
Parece que actualmente ya. están todos uni- 
dos; pero las disenciones locales de intereses 
personales y Ui costumbre, que siempre ha ha- 
bido en Sonora, de seducir a la tropa para que 
se deserte, ha(n) hecho que el Batallón quede re- 
ducido a muy baja fuerza y en estado deplora- 
ble, no pudiendo contarse con un solo oficial 
bueno. Tales son los elementos conque cuento 
para pacificar y poner en estado dedefensa es- 
tos Departamentos. 

Quedo de U., como siempre 3^ con toda con- 
sideración, su muy afmo. S. y amigo, q. s. 
m. b. 

- Fran^'-^ Fació (firmado). 



XuhVos Doctos.— 1. — 4 



•12 



XIX 



líx.Md. Sr. Gkneral 

I). Mariano Tariidíís dk Arrii.la<.a. 

(JIANAJIATO, JIMO 21 1)K 1 «45. 

Mi rcspeta))lc jefe y señor de mi aprecio: 

Desde ese f)iinto a esta Capital he recocido 
doscientas treinta y siete mtilas que he cmbar 
liado de orden de \'. E Al Ueijar, me presenté 
con el Sr. Cotnatidante General, le entrejjué 
la conuinicacinn ile\' K y le di parte de loque 
había hecho para obsequiar la prevenciones 
que traía. 

Vo hubiera com[)Ictadf) anoche mismo el nú- 
mero de muías <|ue V. B. me ordenó embarca- 
ra; pero este Sr. Comandante (yeneral no me 
lo permitió, y las ha |x*dido al Prefecto, quien 
ha fiad o sus órdenes para que se embarguen por 
los comisionados; pero si para mañana no 
completan el número, yo mismo iré al cami- 
no, y le aseguro a \'. \l. fjue a m/ís tardar es- 
taré en esa el martes de la semana entrante; 
y suplico a \'. li.di^a aljíuna vez cuáles fueron 
sus instrucciones, pues uw pareceque al^ohan 
dudado. 

Las muías que di^jo a V. E. embargué, las 
conduce a ésa mi compañero D. Luis García. 



4H 

3' se quedan conmigo un cabo y cuatro drago- 
nes; debe recoger en León por el Comandante 
Militar las que allí se hayan embargado, pues 
así se lo ordeno. 

Deseo a V. E. toda suerte de felicida(de)s, ofre- 
ciéndole el afecto de su subordinado, que atto. 
b. s. m. 

Ig^ Apezteguia (rúbrica). 

Nada me quisieron dar para los arrieros, por 
lo que deben llegar en mal estado las muías. ^ 



XX 

México, JUNIO 25 de 1845. 
ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes. 

Un amigo de U., que no lo trata, pero que lo 
estima y que a su tiempo se le dará a conocer, 
le dirige estas letras para llamar su atención 
a la suerte de la patria y a la suya, que está 
más amenazada que lo que piensa. 

La Federación se aproxima, ya sea por (Va- 
lentín Gómez) Parías o por Pedraza; el Gabi- 
nete va arrastrado por la corriente y, no pu- 
diendo retroceder, quita los obstáculos. El 
Ejército es el blanco, y U., la víctima. Aleja- 

1 Toda la caria es de su puño y leira. 



44 

(líjs tf)(l()S los hombres de inllujo, sólo I', es 
temible para un (gobierno tenebroso, y sólo U. 
es la esperanza de los buenos. ¡Salve U. su pa- 
tria! listos son los momentos, y son f)recio- 
sos, porque son los únicos; más adelante no 
será posible, y será I', tratado, cuando menos, 
con un insultante desprecio, injusto después 
de tantos laureles, l'n momento decjíle de la 
suerte de las naciones, y mancha el nombre de 
los •.(randeshom))res si vacilan en la hora déla 
salvación de los intereses de la patria, l'n mo- 
mento decidió la suerte de la Austria, y sin 
Tolón, lionaparte no habría sido el hombre 
del si<j;lo. 

Para (pie vea V . que le hablocon fundamen- 
to, le diré (jue está dado el decreto de la mili- 
cia cívica, ííun(jue con diverso nombre. Los 
nombres nada importan. (El General Anas- 
tasio) Bustaniante llega mañana; va a ser 
nond)rad() jete ile los tres cantones, residiendo 
en (Juerétaro, donde irá primero bajo el pre- 
texto de mudar temperamento. V. quedará 
aislado, nulo, después de que U. fué el único 
(|uc tuvo valor para tirar al tirano. ¿Trabaja- 
ría r. para pérfidos, para s.insciilottcs y para 
santíinistas? No, no, no. El relevo del Bata- 
llón de Celaya por el que estaba en León, le ha 
sido a r. desaprolíado para comenzar a darle 
golpes cortos que irán creciendo a medida que 
vayan (|uitándole los medios de obrar. ¿Espe- 
rará r. esto? 



45 

¿Quién le hace a U. hoy penitencia? Los se- 
ñores (Generales Nicolás) Bravo y (Gabriel) Va- 
lencia ni se mezclan ni se mezclarán en nada; 
el señor Herrera es víctima de Pedraza, y de- 
be salvarse; el Gabinete no tiene opinión ni 
poder. Si el Ejército no obra, los cívicos se le- 
vantan; se protege la deserción, se anonada, 
y esto se pierde, y U. obscurece sus glorias. 

Salve U. su patria, eleve U. su nombre a la 
altura que lo merece: la ocasión es la única; 
las Bases (Orgánicas), el estandarte; el triun- 
fo, el premio. No será ésta la última, si como 
lo espero dedica su atención a mis letras, y sa- 
bré si está de acuerdo cuando vea que comien- 
za a escribir a los hombres de su confianza, 
entre los que tal vez me encontrará. 

Su amigo (rúbrica). 



XXI 

Colegio Nacional 
de Minería 

ExiMo. Sr. General en Jefe de la 3^^ Di- 
visión, General de División D. Mariano Pa- 
redes Y Arrillaga. 

Hacienda del Cubo, junio 28 de 1845. 

Muy señor mío, digno de mi mayorrespeto: 
La segunda carta que escribió ü. por con- 



(liifto rio su cíltván. el Capitán D. Santia^^o 
Moreno, es la que ha llegado a mi poder; y 
siento (jue el estado de mi fatiga no me permi- 
ta contestar a 1'. de mi [)uño, que era tan dc- 
l)i(lo hacerlo. 

( )cho días ha que meatacódeimprovisouna 
furiosa pulmonía en esta hacienda, tantlcsha- 
hilitada, (^ue no había ni carbón. Las gentes 
de San I'elipe comenzaron a saber mi mal y a 
venir tra vendóme (a) un médico y un barbero 
con un ijcdazo de navaja: éstos hicieron las 
primeras operaciones, que quizá fueron las sal- 
vadoras por haber sido las primeras. Se escri- 
bió a San Luis, y vino mi hijo con uno de los 
mejores médicos de esa ciudad. Como ya está- 
bil habilitado de botiquín, la curación se fué 
entablando, y creo que a costa de mucha san- 
gre, estoy fuera de todo riesgo, y tanto, que 
si me fuese posible, dentro de dos o tres días 
me pondré en camino en una parihuela para 
lí\ jaral, acercándome a San Luis, donde será 
más fácil la convalecencia. 

(Jue r. se interese tan vivamente porque se 
conserve este cadáver político, es un favor que 
jamás olvidaré, porque la patria njula bueno 
puede esperar ya de mí, por la ruina casi si- 
multánea de mis potencias físicas y facultades 
morales. \í\ sentimiento generoso cjue V. me 
ha explicado, es de aquellos que revelan el ca- 
rácter (Ir Mil hombre. 



Mi gratitud es la que ofrece a U. su atto. S., 
q. s. m. b. 

José María Torne! (rúbrica ). 



xxir 

Exmo.Sk. General D. Mariano Paredes. 
San Luis Potosí. 
Guanajuato, JULIO 7 DE 1845. 

Mi querido amigo: 

Yo supe con anticipación el motín que hubo 
en México el 7 del raes próximo pasado;^ pero 
fjareciéndome inverosímil, no se lo dije a U. 
Ahora recibo una carta de sujeto inteligente, 
y la voy^ a insertar a la letra, para que for- 
me U. juicio de su contenido y me diga lo que 
juzga, si la cosa da lugar. Dice así: 

"El Gobierno quiere pronunciarse por la Fe- 
deración; el sábado 29 del pasado, debió pro- 
punciarse el Ayuntamiento con el pueblo, di- 
rigir su acta al Presidente para que en seguida 
secundase el Gobierno; pero no faltó quien 
desbaratase el plan. — El lunes se debe hacer en 
el Congreso una proposición firmada por sie- 
te Diputados pidiendo el sistema federal: esto 
es de acuerdo con los principales del Gobierno, 

l \"éanse las piezas XIII y XIV. 



4'< 



f|iK* flan cuenta con íjuc Rustamante tome el 
mando de las tropas, para de este modo hala- 
garlas Se ha pensado marche a San Luis a to- 
mar el mando de la División de Paredes; es- 
to se h i suspendido por estfjs días, porque 
han temido cjuc Paredes no lo quiera entregar, 
y se están toinrindo otras medidas para qui- 
tar el estorbo (K- Paredes, y tendremos esta 
desgracia si dicho Paredes no toma las pre- 
cnui'ioncs necesarias, y es probable corra I', 
igual suerte. — Kl motín (Kd ílía 7 no tuvo otro 
objeto masque con este motivo pudiese desha- 
cerse de todos aquellos hombres (pie pueden 
contrariare) sistema federal, en términos que 
hasta la orden de destierro jjara los Generales 
\'alencia y Bravo sellegóa pí^ner, y aunqueco- 
molasde otrostTcnerales.le fírobi lad del Ejéc- 
cito deben recibir de la noche a la mañana un 
golpe horroroso, como mucho cuidado con 
los alimentos, etc., etc. (sic;. — Hl Gobierno de 
mil maneras ha infringido las Bases Orgáni- 
cas, l'n plan proclamado por l's. sería secun 
dado por toílos los puntos donde haya siquie- 
ra nn soldado, jiroclamando la conservación 
de las Bases Orgánicas, declarando traidoríes) 
al (iobierno y las Cámaras por no haber lle- 
vado la guerra a Texas y por los tratados se- 
iretos (pie ha tenido con el (lobierno de a(piel 
Departamento y, al mismo tiempo, con el en- 
viado inglés.— I{n tin. amigo, totlo el mundo 
está desesperado por la mala c<inducta déoste 



Gobierno y los funestos resultados que por es- 
to se esperan de los Estados Unidos }'■ de In- 
glaterra. — De todo se libra la Nación si con 
tiempo se alza una voz militar, que todos se- 
cundarán; ni el Sr. Bravo ni el Sr. Valencia 
quieren la Presidencia, pero sí desean que en- 
tre a ella el Sr. Paredes, porque así podrán 
sujetarse estos malvados. — En la presente se- 
mana están trabajando para vercómola guar- 
nición levanta sus actas pidiendo la Federa- 
ción, 3' el sastre (Lucas) Balderas con Pedraza 
han de hacer se agolpe el pueblo a la plaza pa- 
ra apoyar lo que pida la guarnición." 

Por otros conductos sé que en México están 
todos los más días con acuartelamientos y 
bullicio d& artillería. 

La inserción que he hecho a U. es de hombre 
de conocimiento en hombres y cosas, y si ha 
expresado tan mal sus conceptos, entiendo que 
será para no ser conocido en caso que a él no 
le convenga. 

Ya sabe U que. aunque soy católico, seré el 
primer hereje si me predican la religión con 
pronunciamientos; pero expondré mi pellejo 
en contrariara los cpie se opongan a las Bases 
cjue nos rigen y las que abren la puertíi pa- 
ra que se reforme todo lo que la experiencia nos 
haga conocer que no conviene. ¿Qué más que- 
rrán esos condenados? Federación y anarquía 
es lo mismo, en mi concepto, \^ juzgo que lo 
será en el de U. 



No deje r. (le decirme cuanto sepa y piense 
de la cosa pública, ni de aconsejarme lo quede- 
ba yo hacer, porque yo entiendo que S03' razo- 
nable ejecutor, pero nial pensador. 

Adiós; hasta otn» día. 

Tcn/ilo h'omcro (rúbrica).' 



X X I II 

EXMO. Sk. (jKNKK.M. 

I). .\1.\KI.\N() PaKHDKS y AKKILLAr,.\. 

.Mixico, HLio 9 DE 184-5. 

.Mi muy a preciable amigo: 

Oportunamente ha sido en mi poder la favo- 
recida de r. de 'J del actual, y contestando a 
ella debo decirle tpie ya en mi anterior le ma- 
nifesté los motivos (pie me habían impedido 
escribirle, sin eml)argo de que yo también co- 
nozco la necesiilad que hay de nuestras fre- 
cuentes comunicaciones. 

La paz se conserva inalterable en tt)da la 
República, a excepción de la Capital de Ta- 
basco, y se han tomado y seguirán tomando 
las más eficaces medidas para contener las in- 
tentonas de los revolucionarios, quienes si por 
una parte han podido ser alentados con la 

1 I'.kI;» i.» c.irt.» r- «li- su puA» \ letra 



conducta de los jueces del General Rangel. por 
otra han debido conocer que ésta ha sido ge- 
neralmente desaprobada y que el Gobierno es- 
tá resuelto a impedir la repetición de un abuso 
tan escandaloso. 

Quedo impuesto de cuanto me dice U. con 
respecto al General Tornel, cuya grave enfer- 
medad supe con bastante sentimiento. 

Nada tengo que recomendar a U. respecto de 
la vigilancia que se debe tener con los trastor- 
nadores del orden público, y ojalá pudiera U. 
estar en esta capital; pero su presencia al 
frente de ese cantón es importantísima, y la 
posición que ha tomado, la más conveniente 
por el peligro en que estamos de un rompi- 
miento con nuestros vecinos del Norte. 

Sin tiempo para más, concluyo deseando a 
U. todas felicidades y repitiéndome su inva- 
riable amigo, que lo aprecia y b. s. m. 

Luis G. Cuevas (rúbrica). 

Con la presencia de U. quedaría en ésta ase- 
gurado el orden público; pero sabiéndose que 
las fuerzas de los Estados Unidos pueden ha- 
ber pasado ya el Sabinas, no sería honroso ni 
para U. ni para nosotros que le llamásemos 
en obsequio de nuestra propia seguridad. Aquí 
pasaremos la crisis actual, que a la verdad no 
puede tener otra trascendencia que un ataque 
brusco contra el Gobierno; y U., en ésa, será 



a un tiempo el apovo de éste y de toda la frí)ii- 
tcra del Norte. 

(Kúbriea.)' 



XXI\' 

Correspondencia particular 

del Ministro de Estado 

y del Despacho de Justicia 

e Instrucción Pública 

I'ALACK» N A»"I< >N.\ i. 1»I Mi \Un, III Id !) DI-: 

1845. 

HXMO. SiC. I) .\l.\KI.\Nn l'.VRKDHS V AkKI- 

i.i..\(;a. 

Muy estimado amií^o amigo ("íic): 
( irande eólera habrá I* heeho al ver, no só- 
lo confirmada, sino aun minorada, la senten- 
cia del consejo de guerra de Kangel por la cor- 
te marcial; pero a la vez recibiría V. el dis- 
curso del Sr. Presidente al abrir las sesiones, 
y estola cnlmaría, al leerconsignada en un do- 
cumento tan importante, la solemne desapro- 
b ición de hecho tan escandaloso. Asimismo, 
debe servir a I", de lenitivo que el Gobierno 

1 La pot Jat.i es de su pi ño \ IctrA. 

'.' El i-onscjo soiucncio n Raiit;cl a Jtcx Nftos de prislon y pi^rdi- 
i\i\ ili- cmplcí': piTo la t nric rrilujo Ih pena sólo « prUlón 



53 

acordó y el Ministro de la Guerra llevó ya a 
efecto la acusación de la sala del tribunal que 
cometió tamaña falta. En el Senado está ya 
formalizada la acusación, y esperamos con 
fundamentóla reparación conveniente. El Co- 
mandante General -obró conforme a la Orde- 
nanza en el nombramiento de los vocales del 
consejo, pues eran los llamados conforme a ella. 

Amigo mío, en éste como en todos los nego- 
cios vitales de la época, parece que la Provi- 
dencia exige a nuestros enemigos para que 
obren de modo que cuando creen que van a 
dar el mejor golpe a la administración, se vuel- 
ve contra ellos. No sólo U. ha visto con indig- 
nación su conducta en el negocio de que ha- 
blamos, sino que la prensa se ha explicado de 
un modo fuertísimo, y todas las clases se han 
indignado hasta el extremo; por último, éste 
es un nuevo triunfo a la justicia de nuestra 
conducta y sanos principios, el cual robuste- 
cerá más la moral pública, que tan infamemen- 
te fué vilipendiada. 

La conducta que ha observado U. con el Sr. 
Tornel es digna de U. y lo honrará siempre; yo 
por ella me envanezco de llamarme su amigo, 
y desde luego le agradezco muy mucho que 
con acciones de esta naturaleza pruebe que hay 
en nuestra patria hombres de alma sublime, y 
confunda a sus injustos enemigos. El Gobierno, 
por conducto del Sr, Ministro de la Guerra, 
acordó, antes de saber por U. la desgracia del 



.'.4 

Sr. Toriicl, sino por <jtro conducto anterior, 
que suspeníliese su marcha en no sé qué para- 
je hasta su comjileto restal)lecimientí). lo cual 
jjroljará (a) I', la utiilormidad fie sentimientos 
que nos unen. 

Ya se acordó el que se diera al Sr. I'arres la 
comisi(>n de visitar las oficinas íle Hacienda 
de ese Departamento y el de Guanajuato, lo 
c|ue me fué muy satisfactorio, aur-que siento 
no poder verlo tan pronto comí) creía, en esta 
capital. Mucho debe esperarse de la honra- 
dez y conocimientos de este señor en el desem- 
peño de su encardo, y I', en lo sucesivo tendrá 
menores apuros. No así nosotros, pues se nos 
multiplican; pero estando en el burro, fuerza 
es sufrirlo, hasta el momento deseado en que, 
volviendo a la vida privada, pueda ofrecerme 
fie nuevo de ''. invariable amif^o y constante 
S., q. b. s. m. 

M. Ixivu Palacio (rúbrica). 

Los revoltosos no cesan, auncjue sin éxito. 
Tenga V. también cuidado. ¡Cuí'uito deseára- 
mos no estar en la crisis de lo de Texas y los 
Estados Unidos, para {|uc I", se viniera!' 



1 Tüii;» ; .i> -.. 



XXV 

ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes y 
Akrillaga. 

México, JULIO 10 de 1845. 

Estimadísimo amigo: 

Escribí a U. anoche,^ y al Sr. Parres; y aho- 
ra aprovecho un extraordinario que sale para 
Monterrey, para decirle que contestaré su 
carta que he recibido por el correo de hoy y 
que aprecio infinito por su importante conte- 
nido. Diré a U., a reserva de ser más extenso 
por el correo próximo, que nada nos agrada- 
ría ni nos convendría tanto como la vuelta de 
U. con su decidida y valiente División; pero 
que en estos momentos, en que se amenaza 
nuestra frontera, no podríamos justificar este 
paso; que por más que se diga, no hay más 
que pocos e insignificantes revoltosos, que no 
debemos temer, y que el Gobierno está resuel- 
to a no variar de sistema ni de conducta, 
cualquiera que sea la grita de los desconten- 
tos, unión, paz, orden y cuantas reformas se 
quieran, pero por las vías legales: nada de des- 
potismo, nada de demagogia. 

Las revelaciones tienen algo de exacto y 

l Véase la pieza XXIII. 



niiulio (le cxíigerado. CréiAo V. sin dudarlo 
un nuMiiento. 

Sale el extraordinario. Adiós, 3* S03', como 
siempre, su mu\adietoe invariable amigo, que 

lo estima y h. s m. 

L. Cucviis (rúbrica).' 



XXVI 

HxMo. Sk. (íi;nkr.\i, 

I>. Makiano r.\i<Hi)i:s V Arkillaga. 

MoNTKKKKV. [11 Kt 13 DE 184-5. 

Mi querido compañeríí \' tino amigo: 
Con la satisfacción más cumplida recibí 
la grata del. ficha o del corriente, porqueella 
me lia impuesto de su feliz llegada a esa ciu- 
dad, donde ya se encuentra la División de 
su mando en aptitud de moverse para dondela 
llamen las exigencias de la patria. 

En esta frontera se goza tranquilidad, y só- 
lo aguardamos el resultad») de la agregación 
de Texas a los Estados Tnidos y que esta i'dti- 
ma Kcpiiblica comience a desarrollar sus pla- 
nes de avanzar tropas hasta la línea del Río 
Hravo. para lanzarnos sobre tan pérfidos y 
cobardes tnemigos, a pesar de hallarnos hun- 

1 l'fdií la o.u ui is de -u pufto y Itir;». 



didos en la miseria más espantosa, porque en 
mucho tiempo no se nos han mandado cauda- 
les con que subsistir. 

Por un decreto que habrá U. visto impreso, 
ha suspendido el llamado Presidente de Texas 
las hostilidades con México, y aun los Esta- 
dos Unidos han dado contra-orden para que 
sus tropas ya no pasen el Sabina (s) , según esta- 
ba mandado; mas a pesar de esto, entiendo 
que se consuma la agregación y que pronto nos 
hallaremos al frente de los enemigos exterio- 
res. 

Ruego a U. que, tanto por nuestra amistad 
como por los intereses de la patria, sean muy 
frecuentes nuestras relaciones, comunicándo- 
nos francamente todos los pormenores rela- 
tivos a la felicidad de la República; pues hoy 
más que nunca debemos estar alerta, porque 
estamos amenazados de una guerra nacional, 
a la vez que la facción descamisada se ocupa 
de minar al Gobierno 3^ al Ejército. 

Tengo el gusto de repetirme de U. afmo. 
amigo y compañero, que mucho lo aprecia y 
b. s. m. 

Mar.'' Arista (rúbrica). 



Nuevos Doctos.— I.— 5. 



5« 



XXVII 

Ex.M(j. Sk. Genkral 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Monterrey, JULIO 16 de 1845. 

Mi querido compañero 3' fino ami^^o: 

Por la comunicacinn adjunta,' advertirá I', 
que se acerca el peligro en esta frcjntera, cuan- 
do las tropas de mi mando no cuentan ni con el 
preciso rancho; mas no obstante, yo cubriré 
el honor de las armas nacionales, con muclujs 
o pocos, hambrientos y desnudos, porque no 
ha de ser burlada la Kepúl)lica mientras yo 
exista. 

Ya veril V . cuál es mi opinión particular 
sobre lo conveniente que es, en mi juicio, el que 
avance una briscada hasta el Saltillo para 
que cubra el Departamento de Coahuila y que- 
de yo expedito con el corto resto de las ham- 
brientas y desnudas tropas que me obedecen, 
l)ara lanzarme sobre el enemigo. 

N(j se cuáles podrán ser las instrucciones que 
tenga I', sobre el particular; y. por lt> mismo, 
entiendo que obrará U. del modo que le parez- 
ca más conveniente en estas circunstancias. 

Tengo el gusto de repetirme de V . su afmo. 

1 \\iisc la picía sijtulcnic- 



59 



compañero y amigo, que lo aprecia mucho y 
b. s. m. 

Mary Arista (rúbrica). 



XXVIII 



4a. División Militar 
General en Jefe 



Exmo. Sr.: 

Hoy digo al Exmo. Sr. Ministro de la Gue- 
rra y Marina lo que sigue: 

"Exmo Sr.: 

"Con fecha 12 del corriente me comunica 
desde Matamoros el Sr. General D. Mariano 
García la noticia, que por primera vez recibo, 
de que ha sido ya ejecutada la agregación de 
Texas a los Estados Unidos, añadiendo que 
en Corpus Christi se enarboló el pabellón ame- 
ricano. Este parte fué dado por un empleado 
que regresó de aquel rumbo, según expresa el 
mismo Sr. General. 

"Aunque hasta hoy no encuentro fundamen- 
tos tales, que le den un carácter de seguridad 
absoluta al hecho que se menciona, recordará 
V. E. que en todas mis comunicaciones relati- 
vas le he demostrado mi opinión, referente a 
que siempre he tenido y tengo por seguro ese 
propio resultado. Por consiguiente, he clama- 



do, casi en todos los correos, a ese Ministerio 
para tjue se me aumente la fuerza de esta Di- 
visión, que es bien reducida y cubre una línea 
de más de ciento cuarenta leguas, agregándo- 
se hoy la vasta extensión de costa, que se pro- 
longa desde Matamoros hasta Tampico. Tam- 
poco he cesado de patentizar a V. E. que las 
tropas de, mi mando se hallan careciendo de 
recursosconíjuesubsistir, de vestuario y otros 
diversos elementos precisos para la guerra, 
sin los que difícilmente podrán adquirirse re- 
sultados tan gloriosos como los que exige el 
honor de las armas nacionales, sobre ese ene- 
migo despreciable, en verdad, pero que, cuan- 
flo avance sobre nuestra línea, traerá abun- 
dantes provisiones de boca y guerra, con la 
seguridad de que cuanto le falte lo recibirá 
prontamente, y más, cuando nosotros todo 
tenemos que aguardarlo de la Capital de la 
Kepúblicíi,de donde ni aun siquiera he podido 
lograr venga el caudal preciso para el alimen- 
to del soldado. 

"Las razones expuestas me han estimulado 
a salvar repetidas veces mi responsabilidad, 
de la (|ue me considero enteramente libre, por- 
cpic en ticmix) oportuno he tenido la honra de 
consultar a \'. lü. todas las exigencias de que 
se trata, dirigicndí^le por el correo ordinario 
y aftn por extraordinario mis pedidos del va- 
lor de los presupuestos económicos ile mis su- 
bordinados, para (juíoiks no tengo ni un solo 



fil 

real disponible para sus precisos ranchos, ni 
la necesaria fuerza para cubrir la extensa línea 
del Río Bravo del Norte, alistar la movilidad 
y preparar otras probabilidades de buen éxito 
al abrir la campaña. 

"No por eso debe entenderse que me arredra 
la proximidad del peligro; pues si bien por el 
estado que guardan estas tropas, conozco que 
el enemigo tiene mayores elementos y puede 
con oportunidad recibir los más que necesite, 
estoy firmemente persuadido de que los solda- 
dos mexicanos son superiores en valor y sufri- 
miento, así como también que los que hoy me 
obedecen, están acostumbrados a vencer a la 
raza americana, en todos cuantos combates 
han tenido con ella. 

"Hasta aquí he tratado lo relativo a aque- 
llos obstáculos que pudieran comprometer mi 
responsabilidad, porque no estando en mi ma- 
no vencerlos, es claro que jamás gravitarán 
sobre mí, menos cuando diversas ocasiones he 
anticipado a V. E. exactas demostraciones 
que en todo tiempo me cubrirán. Por lo de- 
más, puede V. E. estar seguro de que sabré 
cumplir lo que tantas veces le tengo anuncia- 
do, y se reduce a que con mucha o poca fuer- 
za, y cualquiera que sea la probabilidad que 
haya en nuestra contra, he de llenar mi deber, 
combatiendo hasta el último extremo en favor 
de la más justa de las causas, que es la que 
hoy defiende la República. También me ani- 



ma el presentimiento rlcq "je triunfaremos, por- 
(]ue haliiendo rlecisión y val<jr en lastr(jpas, y 
en mí ardiente deseo de corresponder a la con- 
fianza de la patria del modo más entusiasta, 
no quedíi otra cosa que desear sino (jue lle^íue 
el enemigo cuanto antes y f|ue, disparando el 
primer tiro, se abra una campaña que va a 
decidir nuestra existencia social. Como en la 
^juerra no debe tener uno ciega confíanza. y 
menosdcspreciardel todo a los contrarios por 
insignificantes c|ue sean, entiendo que ningu- 
na precaución está por demás; y, por lo mis- 
mo, mi vigilancia diariamente se redobla. 

"Esta notíi la traslado hoymismoal Exmo. 
Sr. General I). .Mariano Paredes Arrillaga, 
dándole mi opinión particular de (pie sería 
muy conveniente avanzaralguna brigada has- 
ta el Saltillo, pues de un momento a otro ten- 
dré llamada la atención en el Presidio de Río 
Grande y en .Matamoros, entre cuyas partes 
media una distancia do más de ciento veinte 
leguas. 

"Dígnese \ . E. dar cuenta con esta nota al 
Exmo. Sr. Presidente interino, recabando de 
S. E. que se me remitan fuerzas, recursos, to- 
dos los demás objetos (jue tengo pedidos y, 
además, las órdenes e instrucciones que crea 
conveniente dirigirme en este asunto, que es el 
de niavor gravedad ipic h<>v tiene la Kepú 
blica."' 

Tengo el honor i\i.' trasladarlo a \'. E para 



su conocimiento, manifestándole que no me 
sorprenden estas noticias, porque siempre he 
estado en la creencia de que es segura la agre- 
gación de Texas a los Estados Unidos, a con- 
secuencia de lo cual es inevitable la guerra, 
aunque justa y nacional, por lo que exige de 
nosotros los sacrificios más grandes para sal- 
var el honor de nuestra patria. 

En tal situación, he opinado tínicamente, 
según advertirá Y. E. de la preinserta nota, 
que una brigada de la División que V. E. man- 
da, avance al Saltillo, para que con ese auxi- 
lio quede reforzado el Departamento de Coa- 
huila y pueda yo circunscribir mis operaciones 
a menos extensión de terreno. 

Reproduzco a V. E. las seguridades de mi 
aprecio. 

Dios y Libertad. 

Cuartel General en Monterrey, julio 
16 de 1845. 

Mar.' Arista (rúbrica). 

ExMO. Sr. General de División 

D. Mariano Paredes Arrillaga. 



<;4 



XXIX 

HXMO. SK". (iHNHK.M, I) MaKIWO PaííKDKS. 

Mkxico. hlkj 19 Díí 1845. 

;Cóino hri porlirlo I', imaj^inar. queridísimo 
amii^o, que el (Gobierno fuera capaz de condu- 
cirse con inconsecuencia con I'.? ¿Niqué razón 
puede haber para que crea que quiere desa- 
(hu)ciarlo cuando sabe muy bien que estamos 
satisfechos de su conducta en todos sentidos? 
Desprecie T. cnanto se dice por h^s amigos de 
la discordia y del desorden, y persuádase 
de (|ue no somos capaces de nada c|ue sea in- 
diíjfno de caballeros y hondjres de bien 

Hl Sr. Bustaniante, a quien cierta mente a prc-- 
c¡(í mucho, se halla aquí muy decidido por el 
(Gobierno y muy ílisj)uesto a servir sin preten 
siónde niutíuna clase en cuanto se le crea útil. 
Puede U. creer (jue no ti,íne la menor preven- 
ción coritra su persona y que está penetrado 
del servicio que prestó a la Nación en la última 
crisis pcílítica ' FA (lobierno se aprovechará de 
sus servicios, hoy que son necesarios todos los 
de los buetios mexicanos; pero nunca ofenderá 

1 Se ictii.-r(.' a la rcvuluciOn Iniciada por r.<iredcs el '.' de di- 
i-icmbrc de IH44 y que dio pur rcsult.ido la caida del General San- 
iH .\nna. 



G5 

a U. ni dejará de considerarlo en la posición 
en que está colocado por su clase militar y, 
más que por ésta, por sus conocimientos j su 
buen nombre en el Ejército. 

Verá U. el estado, por los periódicos que se 
le acompañan, que guardan los negocios de 
Texas. Lea U. mi comunicación a las Cáma- 
ras, y dígame con franqueza el juicio que for- 
me sobre ella. El Gobierno está libre hoy de 
todo cargo y toda responsabilidad, y no se di- 
rá nunca que somos responsables de los males 
de la guerra. 

Sabemos, y con mucha satisfacción, que el 
día de Santa Ana tendrá U. un convite que 
le da esa oficialidad. Merece U. este obsequio, 
que manifiesta la estimación que hace de su 
jefe; \^ mi compañero el Sr. Riva (Palacio) y 
yo le felicitamos mu3' cordialmente (por) ese 
día. 

Nos han parecido muy bien todas las consi- 
deraciones que ha gtiardado U. al Sr. Tornel, 
y yo he sentido mucho el quebranto de su sa- 
lud. 

Procuraré arreglar el negocio de Sancho co- 
mo U. desea; me parece excelente para el con 
salado. 

Adiós; \^ créanos U. siempre sus muy since- 
ros amigos y muy particularmente al que se 
repite con el afecto de siempre 3^ b. s. m. 

Luis G. Ci7evas (rúbrica). 



).(i 



Expresiones muy atcctuosas al amigo Sr. 
Parres.' 



XXX 

Sr. Genhkal 

D. Mariano Parkdes y Arrillaga. 

San Luis. 

.\Ik.\ICO, V JULIO 19 DE 1845. 

Mi muy estimado amigo: 

Por la apreciable de U.. 7 del corriente, 
quedo impuesto de la nueva recomendación que 
había hecho al Sr. Cuevas en el asunto de 
nuestro Sancho, quien, como yo, agradecerá 
a U. estos amistosos pasos. 

No me ha parecido conveniente ver a dicho 
Sr. Cuevas, porque están, como es natural, 
ocupados con el grave asunto de Texas. Des- 
de ayer tawle se reunió el consejo pleno, al cjue 
llamaron también a varios particulares que les 
pareció conveniente por su posición, y aun 
hoy a medio día no habían concluido, como 
lo anunció el Ministerio a las Cámaras, ofre- 
ciendo hacerlo el lunes, con todas las iniciati- 
vas consiguientes al negocio. Lo que se ha 
podido traslucir de las ideas del consejo, es 

1 Toilii la v.-iirta rs Av ^u pi:fio \ letra 



(17 

que muchos opinan que no se declare la gue- 
rra, sino que se haga de hecho para evitar 
complicaciones; que se haga un préstamo que 
hacen subir a doce millones, unos con hipote- 
cas del clero, y otros con las rentas de la Na- 
ción. 

Se ha susurrado también que iba a ser nom- 
brado General en Jefe Bustamante, y segundo 
suyo, Almonte, lo que ha extrañado la gente 
por muchas razones. No he oído hacer men- 
ción de U. ni de Arista, y acaso será porque 
quieran que sigan de jefes de las Divisiones, 
lo que sería chocante, con un segundo en jefe, 
que por apreciable que sea bajo otros títulos, 
no se le considera, bajo el punto militar, para 
compararse con los que serían sus subordina- 
dos. 

Repito a U. que estas especies no tienen un 
carácter que se pueda considerar de solidez; pe- 
ro yo se las digo a U. confidencialmente, y 
sólo para sí, porque nada que toque a U. pue- 
de serme indiferente; y bajo este concepto, le 
diré que he sentido que hace unos días, y aun- 
que con carácter de reserva, traían all.en bo- 
ca para un plan de Federación, que pretendían 
trabajado por el Sr. Tornel, y en que debía U. 
ser dictador ínterin se reunía un nuevo Con- 
greso. Esto se me dijo con mucho aire de re- 
serva. Suplico a U. que todo le sirva de go- 
bierno sólo a U., pero sin que le(s) dé a estas 
noticias más valor que el que tienen, pues en 



!»'< 



])r]l)lii<) nad.'i he oído Vo no me atrevo a dar 
opinión, ¡)()r niuthoque meinterese(n) l'.y to- 
da su aprccialjle familia, porque no me creo 
competente para el acierto. 

La Condesa de la Cortina me ha encargado 
recomendara I" el más pronto despacho de 
un informe cpie pide a V . el Ministro de la 
Guerra sobre ratificar lo que tiene I", certifi- 
cado acercí de cincuenta y nueve caballosque 
dio a la División de I'., y trata de que le com- 
pensen entrando por su valor en el fondo del 
26'/f. (jue jjor cierto está hierdo (sic por ver- 
to?), pues hoy sólo valen estos créditos la 
cuarta parte. Vo lo recomiendo a U. 

De r. siem[)re afmo. S. y amigo, q. b. s. m. 

Donnto Mnntcrol.'t (rúbrica).' 



XXXI 

EXMO. Sk. r.I.NKKAI. D. .\I.\Rl.\NO P.XRkDKS. 

San Liis Totüsi. 

("iiANAiiATo. in.io 'Jl nr 1S4-5. 

Mi muy estimado amigo y señor: 
\eré a este Sr. Tesorero para el objeto que 
U. me indica en su apreciable de IGdel actual, 
y en el siguiente c»)rreo avisaré del resultado. 

1 linl;» 1.1 i-ail:» <•- lU- MI ]'>urti' V Iftfa 



fiíl 

Ya sabrá U. que se consumó la agregación 
de Texas a los Estados Unidos; no nos queda 
otro recurso más que hacer la guerra con las 
desventajas que son notorias, y con el triste 
conocimiento de que no hay entre nosotros 
verdadero patriotismo y espíritu nacional. 
Dios nos ayude a los pocos que con la mejor 
buena fe nos presentemos a la lid. 

No ocurre de nuevo por aquí qué participar 
a U., y, por lo tanto, concluyo repitiéndome 
de U. muy adicto amigo y S. S., q. b. s. m. 

Teófilo Romero (rúbrica).^ 



XXXII 

EXMO. Sr. 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

AIexico, julio 22 de 1845. 

Mi queridísimo amigo: 

En contestación a la apreciable de U. de 17 
de julio, tengo la satisfacción de decirle que se 
le remiten por el presente extraordinario cua- 
renta y tantos mil pesos y órdenes para otros 
cuarenta, como se impondrá U. por las comu- 
nicaciones de Guerra y Hacienda. Ya ve U. 
que, atendidas nuestras circunstancias y la 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 



escasez de entradas del erario, se hace más de 
lo que se puede humanamente. Descanse U., 
pues, en (jue hemos de hacer ios esfuerzos po- 
sibles para que nada falte a esa l^enemérita 
[guarnic] División, fligna de todo el aprecio 
y protección del Supremo Gobierno. 

U. con ella han sido hasta ahora un firme 
apoyo del cambio glorioso cjue echó por tierra 
la tiranía y nos restituyó la libertad y el Ihj- 
nor; ])ero van a presentarse a ('.circunstan- 
cias más halagüeñas todavía en la próxima 
campaña de Texas. Por el Ministerio de Gue- 
rra se comunican a l'.las órdenes con venientes 
para cjue se mueva con todas esas tropas so- 
bre la frontera de aquel Departamento. He- 
mos hecho cuanto se ha podido honrosamen- 
te por la paz. y mi comunicación a las Cáma- 
ras, que tengo el gusto de que haya sido reci- 
bida bien aún por los mismos enemigos del 
Gobierno, dará a U. idea de todo lo (|ue se ha 
hecho diplomáticamente. Pero los Estados 
l'nidos, cometiendo mil violencias en Texas y 
gastando niuchodinero, han obtenido la agre- 
gación y provocado con este hecho una gue- 
rra (juc nosotros no podemos ya evitar sino 
envileciéndonos. Tengo un presentimiento de 
(|ue esta vez va a ser tan feliz la .Nación como 
lo híi sido por lo (juetoca a nuestras cosas in- 
teriores en diciembre del año p€'i>ado. Repito 
a r. que, así sobre recursos ct)mo sobre t(xlo 
lo demás, no hemos dedescuidar un momento 



ni a U. ni a esas valientes tropas, que U. tiene 
tan disciplinadas y en tan buen estado para la 
campaña. 

Por lo demás, ya en mis anteriores he mani- 
festado a U., y mi amigo elSr. Riva (Palacio), 
los esfuerzos ridículos que se hacen por los dís- 
colos para sembrar la discordia. Por acá no 
se les hace caso ninguno, y contamos con que 
U. los verá con igual desprecio. Haremos cuan- 
to sea posible, sin embargo, para que no se 
perturbe el orden interior. 

Remito a U. los diarios en que están las úl- 
timas ocurrencias, y copia de la circular que 
remito a esos Sres. Gobernadores.^ Salúdeme 
U. al buen amigo Sr. Parres, y sea U. tan feliz 
en todo como lo desea su invariable amigo y 
S., q. b. s. m. 

Luis G. Cueras (rúbrica). 



XXXIII 

Exmo. Sr.: 

Por la Secretaría de Hacienda se libran las 
órdenes convenientes a ese Departamento pa- 
ra que se presten al Exmo. Sr. General D. Ma- 
riano Paredes y Arrillaga todos los auxilios 
pecuniarios y demás que pida para la División 

1 VOase la pieza siguiente, 



(le su inan(l(j, que marcha hacia Texas; y aun- 
que el Hxmo. Sr. Presirlente interino tiene la 
más íntima convicción fie (juc dichas órdenes 
serán cumplidas sin demora al^^una, en razón 
de la imf)ortancia del objeto fjue se versa v el 
notorio c ilustrado patriotismo de V. E., ha 
creído, no obstante, oportuno que por mi con- 
ducto se ex(c)ite el celo de V. H. a fin de que. 
teniendo a la vístalas circunstancias actuales 
de la República y el destino que lleva dicho 
General, dicte V. K., por su parte, las más efi- 
caces providencias .al imlicado ol)ieto. 

Dios y Libertad. 

México, jilio 2.'{ di: isió. 

Cnevus. 

Se circuló a los Srcs. t robcrnadores de Zaca- 
tecas, San Luis Potosí, Jalisco y Guanajuato. 

(Rúbrica de Luis G. Cuevas.) 



XXXIV 



4a División Militar 
General en Jele 



Miíiistcrio ilc (iucrra y Marina. — í->cccu)n de 
( )pcraci()ncs. 

l{.\ni() Sr.: 

Conforme tciiut) a \ . l{. anunciado, el Exmo. 



Sr. Presidente interino ha librado sus órdenes 
para que se refuerce la División del mando de 
V. E. con las tropas que deben concurrir a la 
canapaña sobre Texas. Al efecto, ha dispuesto 
que la infantería y caballería de la 1^ División 
marche(n) a situarse a Matamoros por el ca- 
mino de Tula y Victoria, y que luego que la (s) 
deje en aquel puerto a las órdenes de V. E. el 
Sr. General de Brigada D. Antonio Gaona, 
contramarche a San Luis Potosí a incorpo- 
rarse a la Plana Mayor de la repetida l'^ Di- 
visión a que pertenece. El objeto con que se 
queda en San Luis el Sr. General Filisola.es el 
de organizar otra División con los cuerpos 
que oportunamente se le designarán. 

La 3"^ División, al mando de su digno Gene- 
ral en Jefe, el Exmo. Sr. General D. Mariano 
Paredes y Arri llaga, se situará en Monterre^^ 
para cubrir la retaguardia de V. E ; y el Exmo. 
Sr. Presidente interino manda que avance V. 
E. a tomar todas las posiciones del Río Bra- 
vo, con cu3'o objeto ordenará los movimien- 
tos que juzgue oportunos, esperando el Su. 
premo Gobierno de sus acreditados talentos 
militares, que aquéllos serán tan acertados, 
que no dejará(n; que desear a S. E. 

Dios y Libertad. 

AIexico, julio 23 de ISéS. 

García Conde. 
Exmo. Sr. General en Jefe de la 4'-' Divi- 
sión DEL Ejercito (D. Mariano Arista). 

XuKvos Doctos.— 1.— 6 



71 
Es copia. — M(;nterre\', agosto [i de lb4-5. 
Amonio Cort.'ixúr (rúbrica), 



XXXV 

Administración General 

de la Renta del Correo 

Correspondencia Particular 

Mlíxico. 23 i)K iri.io dk 1845. 

I^x.Mo. Sk. (tknkkal dk División 

I). Makiano I'akedks y Akkillac.a. 

San Liis ToTOSi. 

Mi muy querido amigo: 

Por las cartas delSr. Tornel he tenido el pla- 
cer de ver la conducta leal 3' generosa con que 
U, lo ha tratado en su desgracia y enferme- 
dad, y no sabe U. cuánto se lo agradezco. 

L.i tina carta de r. del día 17 me ha sido 
muy lisonjera, pues veo la confianza que le ins. 
])iro,y puede T. estar seguro que sabré corres- 
ponder a ella obsequiando sus deseos hasta 
donde pueda. 

Las dos iniciativas (jue verá V . en el Diario 
(Oficial) de ayer no dejan ya duda de la guerra 
contra los l'st.'ubís Tnidos, aunque no faltan 



personas intiuentes que opinen porque se de- 
more aún, hasta tener el dinero en arcas y 
aumentado considerablemente el Ejército, dan- 
do, así, tiempo también para que Iniestra lle- 
gue con su expedición a California, para don- 
de sale la semana entrante. 

Por otra parte, se espera aún el buque inglés 
que fué a Texas y debe traer el resultado de la 
Convención, la que, en mi concepto, en nada 
variará nuestra crítica situación. 

Siento decir aU. que es indudable ya la elec- 
ción del Sr. Bustamante para el mando en 
jefe de dicha expedición, de la que U. será el 
segundo. Digo que lo siento, porque, sin li- 
sonja, ü. sólo me inspira confianza del éxito 
y, además, porque el General Bustamante está 
cascado y viejo. El General Almonte, si no es 
Ministro de la Guerra, irit de Cuartel Maes- 
tre. Entiendo que hoy debe hacerse el nom- 
bramiento de los demás jefes; si así fuere, con 
el extraordinario se lo participaré aU. No du- 
do que se conseguirá dinero con más o menos 
sacrificios, excepto si se atrevieran a hipote- 
car los bienes eclesiásticos o Californias, lo 
que U. conocerá tiene sus graves inconvenien- 
tes. 

El Ministerio ha bambolcíido en estos días 
por la severidad con que se le trató en el con- 
sejo pleno, principalmente por los Sres. Genera- 
les Valencia y Almonte; mas esto pasó, y se 
conservará hasta que se sepa oficialmente la 



elección de Presidente. De esta declaración se 
hace ílepender todo, y es indudable que iiasta 
entonces no se obrará con la energía y activi- 
dad que exige la situación crítica de la Repú- 
blica. 

La familia de I', se conserva buena, cuya 
noticia tiene much<j gusto en darle quien se 
repite de U. su afnio. amigo y S. S., q. b. s. m. 

/. Miguel Arroyo (rúbrica). 
Esta va por cxtraorditiario.' 



X X X \ I 

ExMo. Sk. ('.i:skral L). Makiano I'aredes. 
San Lris INíTosi. 

('.lANAHATO. IlLIo 25 l)K 1845. 

Mi ricneral y l)uen amigo: 

Supuesto cjue \' . cpiiere le dig;i cuanto sepa, 
lo hago ahora diciéndole c|ue se me asegura 
que, a más de haberse presentado el Sr. Ba- 
randa en México y hallarse en su casa sin que 
en nada se le moleste, él ha manifestaiio a al- 
guno que pronto habrá un cambio de cosas 
cu (pie él ha de volver a figurar. Vo no sé c6- 

1 1 oJii 1.1 t.ii la o Je ••o |Mirto \ Iciri» 



nio será esto, porque no hay duda en que fué 
uno de los Ministros que firmaron el decreto 
porque se hallan los Sres. Canalizo y Basadre 
presos y encausados; U., ciue entiende de ro- 
manticismo, podrá aclarar esa parada, por- 
que nosotros, los clásicos, nos atarantamos 
con esos resultados que no van por el camino 
llano, y mucho más cuando no se presentó en 
tiempo hábil para acogerse a la amnistía. 

La deserción en nuestros soldados no se 
puede contener: los más días abandonan las 
guardias, y creo que será porque no ignoran 
el castigo o el favor que les hace la ley penal. 
Ayer salieron a lavarse los reclutas del 2? de 
Celaya, por supuesto custodiados; pero esto 
no bastó para que se fueran once como parva- 
da de grullas, pues corrieron todos a la vez, y 
no se pudo aprehender más que a uno; de mo- 
do que ya hacen ganga del oficio. Los deser- 
tores de segunda, supuesto que ya no soy 
Comandante General, a U. tocará destinarlos 
a los cuerpos a que deban ir, \^ será muy bue- 
no que los vaya U. destinando a los cuerpos 
de Tampico y otras costas de ese rumbo, por- 
que sé que los que hemos mandado de aquí 
para los de Veracruz, se quedan en los de 
México: yo no sé cómo será eso, pero así se 
dice. 

Desde antes de ayer, con el mismo soldado 
que trajo los pliegos que me mandó U. por 
cordillera, mandé la orden para que el desta- 



TS 



cnnicntí> del Rincón fie Ortcf^a me manrlnra un 
piquete par.'i (jue escoltasen siete mil pesos que 
se mandan a Vs. de esta Tesorería, y los de- 
sertores que ha\' ac|uí; desde ayer lo estoy 
esperanflo, y hrista ahora no vienen; pero to 
do está listo prira que mañana sal;^an de aquí 
si la partida dicha lle«íare esta tarde. 

Si, como creo, el destinara los desertores de 
los cuerpos a los de las costas fuera del ramo 
judicial, no ha}' duda que yo deberé hacerlo, 
r. me dirá lo que juzgue sobre el particular. 

También irá a U. hoy, como me lo ha orde- 
nado, la causa instruí la a un oficial del 2'- de 
Celaya; pero creo que no (K-bería ser así. por 
haber dejádose ese ramo independiente, como 
loestaba antes, a las comandancias generales; 
pues si pregunté a V. si podía mandarlo a esa 
ciudad para cpie se viera su causa en consejo 
de guerra, fué únicamente por no haber aquí 
suficiente número de generales o cort)neles; 
mas I'., sobre todo, me dirá \o que ha de ser. 

Me alegraré cjue no tenga I', novedad y 
c|ue mande como guste n su afmo amigo, q. 
b. s. n\. 

Teófilo Romero (rúbrica).* 



1 ToJa In iiiria es Je sti puño y UirA 



7!» 



XXXVII 

EXMO. Sr. GEíNERAT. 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 
Monterrey, JULIO 26 de 1845. 

Mi querido compañero y fino amigo: 

Por una de mis notas oficiales 3^ por la ad 
junta papeleta, advertirá U. el estado que 
guarda el asunto de Texas y que ya es preciso 
entrar en operaciones que decidan la suerte de 
la patria. 

Hay entre nosotros, lo rñismo que en esa Di- 
visión, un entusiasmo sin límites; pero estoy 
hundido en la miseria más espantosa, porque 
se deben a estas tropas, por sus vencimientos 
económicos desde diciembre a la fecha, 343,532 
pesos, en que sólo ha tocado a los jefes y ofi- 
ciales tercera parte de paga, y rancho al sol- 
dado. 

Además, está desnuda mi tropa, sin capotes 
ni mantas y verdaderamente miserable; de 
modo que me causa envidia saber se halla la 
tropa que U. manda, regular asistida, bien 
vestida y en brillante estado de instrucción. 

He clamado sobre el particular al Gobierno; 
me desvivo; pero no he conseguido vestuarios 
ni que se me atienda; por lo que ruego a V. in 



fHc|uc íil;^f) (le cstf) a Iri superioridad para que 
violente el envío de vestuario y '|ue no falte 
que comer a la tropa, sif|uiera. 

Seiííin el estado de las cosas, estoy aflij^ido, 
l>or(|ue no puedo cubrir a Coahuila y a Mata- 
moros, pues por las dos partes me amenaza el 
peligro, por lo f|ue. y por falta de recursos, no 
he hecho movimiento, pues sería expuesto 
abandonar sin defensa dos Departamentos 
por cubrir una ])laza como es Níatamoros. que 
cuentíi c«jn mil hombres sin las fuerzas auxi- 
liares y los vecinos. 

Ivsto indica (jue debemcjs estar a cuijierto al 
abrirla cam[)aña, por lo que ruego a U. que 
si el Sr. I'ilisola no viene cerca o está en mar- 
cha, me cubra el Saltillo, haciendo salir al*ru- 
na fuerza de su División, mientras me voy yo 
a Matamoros, pues no puedo extenderme con 
cerca de 2,S0() hombres, que es toda la fuerza 
de esta División (sin contar la ¿guarnición de 
Tampico |.en una línea de 14-0 leguas de exten- 
sión sobre la ribera del Bravo. Por lo demñs. 
desprecio yo a ese enemigo, porcjue las tropas 
de los Estados I'nidos son punto menos que 
i.uestros cívicos. 

Ciertamente debemosestar unidos en un to- 
do para evitar las intentonas de los federalis- 
tas, (|ue í-in duda harán en esta guerra nacio- 
nal lo(|ue hicieron cu.indo la de I-" rancia: armar 
bolas, (¡uitando la atención, cpie debía absor- 
berse sobre el enemigo común, y (piién sal>e si 



81 

se pondrán a la banda de los nuevos romanos 
de nuestro continente. 

Estamos decididos todos los militares a ba- 
tir siempre, no sólo a los federales, que siem- 
pre hemos odiado, sino a cualquiera que por 
las vías de hecho quiera subvertir el orden; 
por lo que deseo obremos de acuerdo las Divi- 
siones, como U. me indica, para que los desca- 
misados reciban el desengaño. 

Ojalá Y U. fuera el que viniera al Saltillo, y 
no Filisola, pues sabe cuánto lo quiero y los 
deseos que tengo de acreditarle que soy su 
compañero y verdadero amigo, que mucho lo 
aprecia y b. s. m. 

Mar.'' Arista (rúbrica). 



XXXVIll 

Gobierno Superior del 
Departamento de Zacatecas 
Correspondencia Particular 

Zacatecas, julio 28 de 1845. 

ExMo. Sr. Gexeral 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Mi apreciado amigo y señor: 

Tengo el gusto de decir a U. que esta Exma. 
Asamblea sufragó antes de ayer a favor del 
Sr. Fernández de Castro para la vacante 



del Sr. Míndez en la Corte Supreina de Justi- 
cia: (|nc(la, pues, obsequiada la recomendación 
que r. se sirvió hacerme. 

La iniciativa' de que I', me habla en su^^ra- 
ta del 23, se hizo al fin, y hoy se recibirá en 
México, no obstante que ya vino anunciada 
en «Bl Amiíío» y «La Voz del Pueblo,! aunque 
no en los términos conque la verá V. en el ad- 
junto número del «Observador.» Ya en otra 
vez he manifestado a V. mis ideas acerca de es- 
te paso: csto}' conforme en los princif)ios, pero 
no con los medios ni en cuanto a la oportuni- 
dad. Estas observaciones entiendo que están 
generalizadas, y tal i)re<utición presagia el 
mal éxito de la iniciativa. 

Oficialmente transcribo a V. una solicitud de 
la Junta de I-'omento, ccrntraída a que se si- 
túen en esta capital algunas fuerzas para la 
seguridad pública. Verdad es que en el mes ac- 
tual, dos considerables gavillas «le bandidos 
han perpetrado robos en la hacienda de Medi- 
na, del Distrito de Sombrerete, y en el rancho 
de Las Tilas, distante cuatro leguas de esta 
capital; pero a más de que el piquete de segu- 
ridad pública (pie tengo, ocurrió oportuna- 
mente y aun se han ai>rehendi<lotres o cuatro 
de los ladrones, creo (|ue a I', no lesera fá- 
cil dcs[)ren(lerse de la fnerzM que necesita el co- 
mercio. Lu mi concepto, sí conviene (jue V. se 

I De- lu .Aüiiinbl'-a Oepariamcnini Je Z4Cii(ccas Mbr«r«suM. 
cimlcnlo del sUtv-ma (vvlorrtl 



sirva mandar relevar la compañía de Infante- 
ría del Activo que cuida de su cuartel y de la 
cárcel, por haber en ella gente desmoralizada 
que da bastante quehacer a la policía, y aun 
temo que la noche menos pensada no sea ca- 
paz de evitar una fugade muchosde los crimi- 
nales cpe hay allí. Si U. dispone que esta tro- 
pa se reúna a su cuerpo, será útil por la ins- 
trucción y disciplina y aún para que se le 
atienda con vestuario, porque está entera- 
mente desnuda, y causa vergüenza ver a estos 
hombres dando guardia enredados en sus fra- 
zadas y con unas indecentes gorras o sombre- 
ros de petate; así es que si a ü. no le hacen fal- 
ta una odoscomjDañíasdel Batallón de Aguas- 
calientes, le agradeceré mucho las mandase 
ínterin que se organizan las fuerzas de policía 
de defensores mandada establecer. 

No he recibido contestación de la carta que 
me tomé la libertad de incluir a U. para el Sr, 
Tornel, a quien supongo restablecido de su 
salud. 

Deseo Cjue la de U. sea completamente bue- 
na, y con toda franqueza me repite S. S., q. 
b. s. m. 

Marcos de Esparza (rúbrica). 

Ya no va el oficio de la Junta de Fomento, 
porque en las circunstancias me parece una 
impertinencia jiedirie a U. se desprenda de un 
escuadrón. 



H4 



XXXIX 

KxMo Sk Okshral I). Mari \n"o Paredes. 
México, ago«to 2 me 1S45. 

Oucriílísimo aini<T(): 

Cuánto me alepfro de la resolución de U. de 
venir por unos días para que hablemos sobre 
la importante camp;iña de Texas y medios de 
hacerla con éxito. Tendremos también el ífus- 
to de hnblar sobre nuestra situación política, 
que, en verdad, es mucho mejor de lo que po- 
díamos esperar, atendidas tantas dificultades 
como se nos hrin presentado. Pero crea I' que 
una buena intención y un íleseo sincero del bien 
valen más que todo, porque al fin Dios favo- 
rece los esfuerzos patrióticos, de que ni U. ni 
nosotros cedemos a nadie. 

Acaba de recibirse la noticia de que todo el 
Departamento dcTabasco ha vuelto al orden. 
Sólo el Ticncral Martínez, y ninguna otra au- 
toridad, se resistía; pero creemos que habrá 
sucumbido a la opinión, jirincipalmcnte si ya 
hri cobrailo lo i|ue estaba recociendo por dere- 
chos de bu(|ues llcfíados allí. ¡Qué hombresl 

Nénjíasc T. inmcliitamcnte, y entre tanto 



85 



le doy muchos abrazos, me repito su invaria- 
ble amigo. 

L. Cuevas (rúbrica).' 



XL 
ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes. 
Jaral, agosto 2 de 1845. 

Mi querido Paredes: 

Aprovechándome de tu bondadosa oferta, 
me atrevo a suplicarte que nos veamos pasado 
mañana en San Francisco, en donde ese día 
pienso que los cuerpos de esta División pasen 
la revista de comisario, y podremos hablar to- 
do lo que convenga al mejorservicio y, al mis- 
mo tiempo, tener el gusto de darnos un abra- 
zo. Yo fuera con la mejor voluntad a verte a 
ésa; pero me hallo algo malo, y las mulitasde 
mi quitrincito, estropeadas, y él, necesitado 
de una compostura. 

Dispensa esta confianza a tu viejo y buen 
amigo, y, si no tienes inconveniente, propor- 
ciónale el placer de abrazarte, que te lo agra- 
decerá en el alma qnien con sinceridad tequie- 
re y atto. t. m. b. 

VJ^ Filisola (rúbrica). 2 

i Toda la carta es de su puño y letra, 
'J Toda la carta es de su puño y letra. 



XLI 

ExMo. Sk. (íknkkai. 

D. Mauiano I'akkdks v Akkii.i.aoa. 

MONTIÍKKKV, A<.t»ST<> 3 UK IS+O. 

Mi querido cunipnñero y amigo: 

IlnllnndoiiK- muy nt^obiado de ocupaciones 
y considerando a V. en camino, a virtud de la 
resolución suprema Cjuc recibí, de la cual le 
acom[)año copia, apenas tengo tiempo para 
manifestarle cpie llegó a mis manos suapreci.a- 
ble de 25 del próximo pasadí» julio, en la que 
veo su ardiente patriotismo y los deseos que le 
animan f)ara reivindicar los derech«>s de la 
Nación. 

No jniede I', imaginarse los grandes emba- 
razos que me ojione la falta de recursos pecu- 
niarios |)ara mi marcha; per > me t)cupo de 
removerlos, porque quiero obsequiar debida- 
mente la intención del líxmo. Sr. Presidente y 
el deber (pie me impone la s.ilv.-icióu di- l.i Re- 
pública. 

.\ntes de moverme, aguardaré la llegada ilc 
I ., tanto porcpie deseodarle unestrechoabra- 
zo como porque tenemos que conferenciar so- 
bre la defensa de la ala iztpiienla del Río Bra- 
vo 3' del centrodel DejiartamentodeCoahuila. 



Entiendo que pronto nos veremos, por ío 
que no es más largo su afmo. compañero y 
amigo, que mucho lo aprecia y b. s. m. 

Mar.'' Arista (rúbrica). 

Quién sabe si tendremos tiempo para vernos. 
Yo creo que si U. viene a esta plaza, pierde to- 
da su caballada, porque ni hay pastos en el 
campo ni se consiguen forrajes; siendo lo con- 
trario en el Saltillo y sin el riesgo diario que 
aquí tenemos de que se lleven los indios la re- 
monta: la tengo a 20 leguas de aquí: L). dirá 
si será conveniente. 

Siempre sería bueno que nos pusiéramos de 
acuerdo antes de irme a la frontera. 

(Rúbrica.)^ 



XLII 



Regimiento de Defensores 
Comandancia accidental 



Exmo. Sr. : 

Como a las nueve de la noche del día 2 del 
corriente, vinieron los espías que andaban ob- 
servando los movimientos del enemigo desde 
el día 15 del pasado por las costas del Depar- 

1 La postdata es de su puño y letra. 



tamento de Texas, y rlicen que el día 27 del 
pasado se presentó en Corpus Christi un bote 
que conducía ía) un Capitán, un Teniente, un 
Sargento y ocho hombres, con el objeto de bus- 
car en dónde acamparan 500 hombres por la 
derecha del Río de las Nueces, y, además, a in- 
formarse si la barra prestaría comodidad pa- 
ra que saliera un estimhot que conducía (a) 
los 500 hombres arriba dichos a aquel punto; 
y que, noha])iendí> encontrado campo en don- 
de lo buscaban, ni barra útil parala llegada de 
dicho estimhot, se devolvieron a San José, en 
donde había quedado el vapor, para dirigirse 
a Laborpucnte a hacer su desembarco 3' venir- 
se a acampíir a Las Anacuitas por la izquier- 
da del mencionado Río de las Nueces. 

Dicen los mismos espías (|ue también se in- 
formaron por el Capitán ya dicho y demás 
individuos c|ue lo acompañaban, quedebían in- 
corporárseles 500 cabíillos que vienen a a(]uel 
mismo punto con el fin 3'a dicho, y que unos y 
otros vienen pagados y racionados por dos 
meses; el armamento de los soldados esde oc- 
za con balleta; las fornituras, chacos y ves- 
tuarios, blancos, como los de nuestros solda- 
dos, a excepción del Sargento, que traía vestua- 
rio azul, cuell») amarillo; y los oficiales, vesti- 
dos blíUK'us y sombreros de paja. 

Su[)ieron taml)ién por algunos de los texa- 
nos, (jueno estaba conformecon la agregación 
(k- a(juel Üop.'uta mentó a los Hstados Inicios 



Si) 

la clase común, protestando que ellos han tra- 
bajado para el beneficio de los que ahora se 
vienen a hacer dueños; y dicen que desean que 
vayan muchas tropas de México para que les 
den una buena lección de escarmiento a esas 
tropas que están entrando a Texas. 

Esto es cuanto vieron y supieron, bien rati- 
ficados en lo primero. Voy a mandar (a) otros 
nuevos espías, entre tanto los que vinieron se 
preparan para que se vuelvan a su destino. 

Todo lo que tengo el honor de poner en el 
superior conocimiento de V. E. para los fines 
que le sean convenientes, protestándole, como 
siempre, mi singular aprecio y debido respeto. 

Dios y Libertad. 

MlEK, AGOSTO 3 DE 1845. 

Cristohcil Kamircz. 

ExMo. Sr. Genek.\l en Jefe D. Mariano 
Arista. 

Es copia. Monterrey, agosto 6 de 1845. 
Antonio Cortázar (rúbrica), 

Siío. 



Nuevos Doctos.— I.— 7. 



w 



XLIII 

IvxMo. Sk. (iKnkral 1). Mariano Paredes. 
San Luis Potosí. 

(irANAjlATO, A(.()STO 4 I)K 1845. 

Mi nuiy (lucrido amigo: 

CtJiitc'sto su tjrata de 30 del mes próximo 
pasado, diciéndole que no he podido adquirir 
más noticias respecto del Sr. Baranda, más 
que el (iran Jurado ha declarado haber lugar 
a la formación de causa a aquel señor, que es 
regular sepa V . por los periódicos; p>ero no sé 
si lo híin enipaciuctíi(h) cííuio era regular, por- 
que no lo dice la leyenda. 

Ahora corre por aquí la noticia, cpie se re- 
fiere como cosa positiva, auníjue ignoro los 
fundamentos, de que todos los cantones o di- 
visiones del Ejército se van a pronunciar por 
las Bases Orgátiicas; pero con las protestas 
de ijue no se reformen mientras dure la gue- 
rra de Te.xas, y cjue continúe hastu entonces 
el iiclual Congreso. Estas noticias las dan 
aijuí personas sensatas; mas yt) les he asegu- 
rado que eso no puede ser cierto, porque en- 
vue{l )ve en sí coiUrailicciones de gran tamaño 
el pronunciamiento, porque cíjuivaldría a de- 



cir: "Queremos Bases, y no las queremos," 
por prohibir lo que ellas ordenan. U. sabrá si 
hay algo de esto; y aunque hay cosas que 
se deben despreciar, por más que se asegure 
ser ciertas, quiero ponerlas en su conocimien- 
tcvtales corno las sé, para que se vea, o rectifi- 
que su concepto por lo que por otros conduc- 
tos sepa. 

He destinado a la veterana de Tampico a 
los desertores de que hemos hablado, y ho}^ 
salen de aquí para esa ciudad en que U. se ha- 
lla, para que sigan su camino. 

La causa del oficial de el Batallón de Celaya 
que se halla aquí, por el correo próximo veni- 
dero la remitiré, después que el oficial acusado 
salga de aquí para México, para que él y su 
causa lleguen a un tiempo. 

Por el correo próximo pasado escribí en lo 
particular al Sr. Presidente y Ministro de la 
Guerra, suplicándoles me die(r)an ordena vuel- 
ta de correo para entregar el mando de estas 
armas y (sic por e) ir con U. a hacer la guerra 
a nuestros enemigos. 

He visto una carta escrita en México por 
Uraga, Coronel del 4° de Infantería, en que 
asegura saldrán de allá dentro de muy pocos 
días nueve milhombres con destino a la pelea, 
entre cuyas fuerzas cuenta diez y seis escua- 
drones que denomina con sus nombres y ape- 
llidos. Dios lo quiera, para que probemos al 



mundo (|uc no somos tan cabron(esJ oolo- 
rado(sj. 

Consérvese ( . con salud, y cuente siempre 
con la inútil, pero mu}' sincera amistad de su 
subdito, (¡ue lo aprecia y b. s. m. 

Tc'o/ilo Roincrn (rubrica).' ^ 



XLI\ 

ExMu. Sk. (íenkral 

D. Mariano Pakkdhs y Arrillaga. 

MONTKRRKV, ACOSTÓ 6 DE 1845. 

Mi cjucrido compañero y amigo: 

Acompaño a I', una copia de las noticias traí- 
das por algunos de los espías que he hecho 
mover; y como ellas no dejan de ser de alguna 
importancia, estoy infjuicto por la pronta lle- 
gada de las tropas que me conduce el General 
(raona. 

Suplico a r. me diga dónde se halla dicho 
jefe, y que si estuviere en esa ciudad, le mani- 
fieste que me dirija continuos avisos de su 
marcha y posibilidad de su llegada; así como 
también el camino que trae, para dirigirle mis 
comunicaciones. 

I I Olla la tana es lii su puftox Icira. 



No quisiera perder instante en operar; pero 
sin recursos, escaso de parque [que ya me viene 
la pólvora, y debo hacerlo aquí] y con tanta 
atención, temo haya un mal principio de hosti- 
lidades en algún punto débil, de lo que forma- 
rán una al(h)araca los papeluchos, y quién 
sabe qué será de mi pobre reputación. 

Por otro lado, sé que se ha variado de plan 
en el Gabinete: se piensa [y ya tal vez ha- 
brán dado las órdenes] que la División de U. 
obre en Matamoros,y la mía por estos rumbos 
hacia la izquierda de la línea; de lo que resul- 
ta que evidentemente tiene U. que ir a dicha 
plaza. 

Bajo tal concepto, la dirección de U. entien- 
do que debe calcularla en la inteligencia de 
que, entrando por la boca de Santa Rosa a 
Linares, que' dista cuarenta leguas de Mata- 
moros, ahorra sesenta de vuelta, que andaría 
de más viniéndose por el Saltillo. Con tal me- 
dida, logra también pasar por las poblacio- 
nes más abundantes de recursos del Departa- 
mento, como lo son Galeana, Linares y otras. 
Al emprender su movimiento, piense U. en 
esto; pues lo árido del camino desde Matehua- 
la al Saltillo, va a destruir su caballada y 
nmlada; siendo al contrarío por esa boca de 
Santa Rosa, con el ahorro de sesenta leguas. 

La artillería sí debe venir por el Saltillo, 
solas las piezas con una escolta; pues los par- 
ques darían una gran vuelta, aunque podía 



pasarse dicha artillería por la indicada boca, 
con algún trabajo. 

Xo deje I', de decirme dónde está el General 
Gaonay dirigirle donde esté, el adjunto pliego, 
cí)niun¡cánd<)me cuanto le ocurra; pues no de- 
be cesar nuestra correspondencia, diciéndf>me 
el día que ha de salir y, si gusta, las jornadas 
rpie ílebe hacer, para así graduar mis opera- 
cií)nes, y no errar. 

Tengo el gusto de repetirme de U, afmo. 
compañero y amigo, q. b. s. m. 

Mar. Ariyita (rúbrica). 



XLV 

RxMo. Sr. Gfnhral 

D. Mariano Paredes y Arrillaca. 

México, agosto 9 de 1S45. 

Mi muy amado amigo: 

Con la estimación (lel)ida he leído la a pre- 
ciable del'. del 2v3 último, en que me transcribe 
el contenido de una que recibió de Zacatecas 
informándole de los rumores (jue allí se circu- 
laban; y en contestación, me es muy grato 
poder manilcstarlc r|ue sondeltodo inexactos, 
])ues Insta la foch-i ninguna Asamblea ha se- 



95 

cunrlado la iniciativa de aquel Departamento 
sobre Federación. 

Las manifestaciones que recibe el Gobierno 
son del todo satisfactorias; pero, sin embargo, 
se tendrán presentes las observaciones de U., 
que mucho le agradezco, al repetirle la verdad 
con que soy su muy afecto amigo y S., q.b. s. m. 

Luis G. Cueras (rúbrica). 

P. D. — Esperamos a U. de un momento a 
otro, según nos ha ofrecido, y supongo que ten- 
drá presente que luego que el Sr. Herrera ob- 
tenga la mayoría de votos de las Asambleas, 
los Ministros actuales (dimitirán), conforme 
lo han dicho de oficio muchas veces, y a S. E. 
también. Probablemente me encontrará U. 
fuera del Ministerio. 

(Rúbrica.) i 



1 La post-lata es de su puño y lotia. 



XL\ I 

IvXMí). SFí. CiICNKKAI. 

I). Mauia.no I'aiuídes V Akkilla<;a. 
Pkñasco, agosto 9 dk isíñ, \ i,as once de 

LA noche. 

Mi (icncrnl dt- mi atención: 

Bsta noche a las ocho se decidieron los cuer- 
pos de esta División a i)rotestar contra la mar- 
cha a Texas en el estado de carencia de lo 
más necesario que sufren; y, en consecuencia, 
habiendo recaído en mí el mando, ptírque el 
Sr. (icneral (laona no quiso continuar con 
el, creí deber reunir una junta de jefes y oficia- 
les, de la que resultó la acta que de oficio ten- 
fro el honor de acompañar a W 

La persona y empleo delSr.Gaona han sido 
respetarlos escrupulosamente, y conservados 
con esmero el orden y disciplin.a. 

r., a (piien por tantos respetos debe el Ejér- 
cito ;j;ratitud y subordinación, tenjjo la honra 
de comunicarle h) acontecido. 1^1 movimiento 
ha sido tan espontáneo como grandes las pri- 
vaciones (jue hicieron necesaria la protesta. 
Xadie mejor cjue r.coiKxe los sufrimientos del 
pobre soldado, v cu \' . ponemos nuestras es- 
peranzas. 



97 

Espero, en consecuencia, que me honre con 
sus órdenes. Debo decir a U. que la división 
desea marchar a ésa a unir su suerte a la de 
U., porque aquí carecemos absolutamente 
de todo. 

Mande U. lo que guste a su muy atto. ami- 
go 3'- subordinado, q. b. s. m. 

Ángel Guznian (rúbrica). 



XLVII 

Primera División Militar 
General en Jefe 

Rxmo. Sr.: ' 

Los jefes de los cuerpos de la División de mi 
mando me han dirigido representaciones que 
originales tengo el honor de acompañar a V. 
E. Tal paso me hizo temer que, desvirtuada 
la disciplina militar, produjese un desorden 
que fuese contra el honor de los mismos cuer- 
pos y aún del Ejército; pero poniéndome de 
acuerdo con el Exmo. Sr. General en Jefe de la 
3^ División, D. Mariano Paredes y Arrillaga, 
se tomaron medidas capaces de contener cual- 
quiera desacierto; mas afortunadamente nada 
hubo, y se ha dispuesto que por ahora sus- 
penda su marcha la referida I'* División y que 
vaj^a a esa capital el Sr. Coronel D. Luis Pa- 



rres para f|uc' instruya al Supremo Gobierno 
muy por menor de todo lo ocurrido, cuyo pa- 
so creo merecerá la aprf)bación del Exmo. Sr, 
Presidente, a quien suplico a V. E. se sirva dar 
cuenta con los expresados documentos y con 
esta comunicíición, recabando la resolución 
que fuere de su alto a^^rado. 

Dios y Libertad. 

San Liis roTosi, agosto 10 de 1845. 

\ icen te Filisola . 
Exmo. Sr Mi.sistro dk i. a (jI'erra y Ma 

RIÑA. 

Es copia. Dolores, agosto 17 de lS4r>. 
Frnn."' Schiíitinn (rúbrica). 

Srjr. inl ■■ 



XLVIII 

Primera División Militar 
General en Jefe 

Exmo. Sr.: 

Con el más profundo sentimiento participo 
a \'. lí. la ocurrcnci.» desairradabk- que tuv<i 



99 

lugar anoche en la hacienda del Peñasco con 
la 1^ División, del mandode V. E., y que el Su- 
premo Gobierno tuvo la bondad de confiárme- 
la para que la condujese a la frontera por la 
vía del Saltillo y Monterrey, a las órdenes del 
Exmo. Sr. General D. Mariano Arista, a quien 
V. E. tenía dado conocimiento de este movi- 
miento para que me dirigiese sus órdenes. 

A las ocho de la noche me hallaba en mi ha- 
bitación, situada dentro de la misma hacien- 
da, en conversación con varios jefes de la Di- 
visión, cuando hoy (sic por oí) las voces de: 
«A las armas;» en el acto me presenté en los 
corredores de la hacienda, que era el aloja- 
miento de la Infantería, la que tumultuosa- 
mente se apoderaba de las armas, incitada 
por varios jefes y la oficialidad. Les dirigí la 
voz, llamándolos al orden, y afeándoles un 
crimen tan horrendo como era el que estaban 
cometiendo, para excusarse de marchar a la 
campaña de Texas, que era el objeto ostensi- 
ble del motín; nada oían, Exmo. Sr.; de nada 
hacían caso; mi autoridad fué completamente 
desconocida, y se me obligó a salirdel cuartel, 
con la amenaza de que se atentaría contra mi 
persona si no cesaba de reprehenderles su cri- 
men. Lo hice con el objeto de dirigirme a los 
locales que ocupaba la Caballería, y fué en va- 
no, porque también participaba del mismo 
desorden de la Infantería. Entonces obligué a 
varios jefes (a) que hablasen a la tropa 3^ la 



llNI 

redujesen al orden; a pocos momentos se me 
presentaron, y dijeron que no eran obedecidos 
y que sólo la voz del Sr.íieneral D. An^jel íiuz- 
mán.que por casualidad se hallaba a mi lado, 
que fuese y redujese aquella tropa insubordi- 
nada.' Cumplió bien su comisión, y me dijo 
iba a citar una junta para discutir una acta 
que presentaban los jefes y oficiales amotina- 
dos; en efecto, así se verificó, y a poco rato se 
presentó una comisión compuesta de cuatro 
jefes a hacerme sabedor de que no marchaban 
a la campaña, entre tanto no les diese el (io- 
bierno abundantes recursos, para no carecer 
de nada. Me invitaron con el mando, lo que 
rehusé, por no poderme prestar a una cosa tan 
ignominiosa para el Ejército \' la Nación. Pu- 
se a la cabeza de aquellos amotinados al Sr. 
General D. .\ngel (luzmcán [)ara que les impi- 
diese cometer excesos; y a las once de la noche 
regresé para esta ciu(iad, donde tuve el honor 
de presentarme a V. II. a las cuatro de la ma- 
ñana. 

Sensible me es, Exmo. Sr.. dar a \'. K. parte 
de un suceso tan escandaloso, pues quisiera 
estuviese oculto pordecoro de la Nación; pero 
mi deber me obliga a manifestarlo a V. E. pa- 
ra su superior conocimiento y el del Supremo 
( íobierno 

Sírvase \ . Iv. Icncr la bondad de admitir las 

1 lili i-l otl^jiíi.il ap.irroc, oi»ino ¡iiiui. Incompleta c-t.» oraci.Mi 



101 

protestas de mi aprecio y respeto a su per- 
sona. 

Dios y Libertad. 

San Luis Potosí, agosto 10 de 1845. 

Antonio Gaona. 

ExMO. Sr. General en Jefe de la 1^ Divi- 
sión, D. Vicente Filisola. 

Es copia. Ciudad de Hidalgo, a 17 de agos- 
to de 1845. 

Fran.'^° Schiañno (rúbrica), 

Srio. int.'^ 



XLIX 



Primera División Militar 
General en Jefe 



Con el pesar que demanda el hecho a que V. 
S. se refiere en su oficio fecha de ayer,i quedo 
enterado de él, y me es muy doloroso que la 
providencia que dicté aquella noche, a las diez 
de ella, de acuerdo con el Exmo. Sr. General en 
Jefe de la 3^ División, D. Mariano Paredes (y) 
Arrillaga, no hubiese llegado a tiempo para 
prevenirlo. 

1 Véase la pieza anterior. 



Luego cjuc pude entender las tendencias de 
aquellos cuerpos y el escandaloso paso que 
premeditaban, que fué a las nueve de la noche 
del día 9, lo puse en conocimiento de dicho 
Exmo. Sr., y desde aquel momento mismo co- 
menzamos a discurrir las medidas que exigían 
las circunstancias, para evitar un escándalo 
perniciosísimo a la disciplina 3' tras(c)e(n)den- 
tal al buen nombre del Ejercito y aún de la 
misma Naciwii. El objeto se (h )a conseguido 
en parte, pues aunque mi orden no llegó a tiem- 
po para evitarlo del todo, los cuerpos han 
vuelto a la (obediencia y se han contentado con 
hacer unas sumisas representaciones de las ne- 
cesidades que creen tener, 3' de la imposiliilidad 
de poder continuar la marcha antes de serles 
cubiertas. En consecuencia, se les ha mandado 
suspender; y como en la hacienda del I'eñasco 
no ha}-^ medit)s ile subsistencia para los hom- 
bresy caballos, se les ha prevenido que mañana 
la verifiquen, a situarSv.' en Los Pozos y hacien- 
da de Las Pilas para recibir nuevas órdenes; 
y de todo se ha dadt) ya cuenta al Su¡)remo 
Gobierno. 

La ocurrencia (h)a sido dolorosa para el 
honor y jiairiotismode V. S.; f>erodebe calierle 
elconsuelo(iuc(h)a cumplidocon ambas virtu- 
des, (|ue ti)il() el nunulo le reconoce y confiesa 
y muy [)ariicul ármete el que subscribe. 

Ci)M este >(. nsible motivo, tengií el honor de 



103 

reiterar a V. S. las más sinceras protestas de 
toda mi consideración y aprecio. 

Dios y Libertad, 

San Luis Potosí, agosto 11 de 1845. 

Vicente Filisola. 

Sr. General D. Antonio Gaona. 

Es copia. Dolores, agosto 17 de 1845. 
Fran.'^" Schiañno (rúbrica), 

Srio. ini°. 



ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga, 

Güadalajara, 12 DE agosto de 1845. 

Mi respetado General y fino amigo: 
Antes de ayer se celebraron en esta ciudad 
las elecciones primarias, conforme a la ley, 3' 
en ellas han obrado, aunque muy combinada- 
mente, con inaudito descaro los h. h. federa- 
listas; así es que las ganaron del todo, pues 
sólo les fallaron seis mesas de las ochenta que 
se establecieron por el A3-untamiento. Esto 
indica demasiado claramente que si no se dic- 
ta alguna providencia capaz de contener el 



1M4 

ímpetu siempre creciente de esta desorganiza- 
dora facción, veremos las escenas de 1833 y 
acaso en forma más patética, porque las lec- 
ciones que han recibido y el deseo que deben 
tener por asegurar el poder, los obligará(n) 
a dictar providencias más depresivas que las 
de aquella malhadada época. 

Xo ocurre otra cosa digna de comunicarse. 
Concluyo, por lo mismo, deseando a U. la me- 
jor salud y toda clase de bienes, como su más 
afecto amigo, atto. y S. S., q. b. s. m. 

Fniifilo Gnlindo ( rúbrica . 



LI 
HxMi). Sk. Gemíkal D. Makiano I'akedks. 
México, acostó 13 dk 184-5. 

Mi muy (luerido amigo: 

Habiendo llegadoel decimotercio voto en fa- 
vor del Sr. Presidente interino para la Presi- 
dencia Cí)iistitucional de la Repx'iblica. conclu- 
yó el pcrítxlo del .Ministerio del ü de diciembre 
el lunes último, y procedimos, en consecuencia, 
los Ministros a hacer nuestra dimisión, con- 
forme a lo convenido y acordado muy de 
antemano. 1'. sabe que ésta fué siempre 



105 

nuestra resolución, que la anunciamos de mil 
modos, y que, no estando dispuestos, como 
no lo estuvimos nunca, a continuar por todo el 
período constitucional, debimos dejar en liber- 
tad al Sr. Presidente para que eligiera su 
nuevo Alinisterio. Este aun no está nombra- 
do, sin embargo de cjue nuestra renuncia fué 
admitida en el mismo día que la presentamos 
y en los términos más honoríficos para nos- 
otros. Pero puedo asegurar a U. que el Sr. 
Presidente, poseído de las mejores intenciones 
y deseoso del acierto, hará una elección que 
no haga desmerecer nada el buen nombre 
que hasta ahora ha tenido el Gobierno. 

Como de un momento a otro tendré el gusto 
de darle a U. un abrazo, no hablo sobre nues- 
tra política interior, la cual, sin embargo de 
todo lo que se teme, se mejora de día en día, 
pues vemos que prevalece el buen sentido de la 
Nación, 3^ que, si se exceptúan unos cuantos 
revoltosos, todos los demás están conformes 
con el orden existente y con que haya paz y 
respeto a las leyes y garantías individuales. 
Sobre sistemas, que se hable cuanto se quiera: 
la discusión pacífica no perjudica, y ya hemos 
visto en estos ocho meses que al fin ha(n) lle- 
gado a triunfar la razón y verdad, de las exa- 
geraciones de todos los partidos. 

Véngase U. cuanto antes, y, entre tanto nos 
vemos, disponga como siempre de su invaria- 
ble y afmo. S., q. b. s. m. 

Luis G. Cuevas (rúbrica). 

Nuevos Doctos.— I.— S. 



I(h; 
Exj>resiones tic t»j(la mi ianiiliu. 

(Rúbrica.)' 

LII 

liXMo. Sk. ( "il-.\KKAL 

D. Makiano Paredes v Akrilla<;.\. 
México, agosto 13 i>e 184-5. 

Muy querido amigo: 

Torios periódicos verá W la renuncia que 
antier hicimos de los Ministerios. U., mejor 
que otro alguno, sabía perfectamente que has- 
ta la elección del Presidente Constitucional 
llegíiban nuestros comprt)misos, pues recuer 
do que cuando me quise separar la segunda 
vez que desempeñé interinamente el de Hacien- 
da y se interesó V. tanto para que no saliera, 
por un afecto de su cariño así a (sic por hacin) 
mi persona, dijo: que el natural períododel Mi- 
nisterio era el interinato del Sr. Herrera, 

Me creo en el delK'r de explicar a V . por que 
no aguardamos al 16 de septiembre, día de la 
posesión, y lo haré con tanta más satisfacción 
cuanto más sincero es el afecto y amistad que 
le profeso, y cpic desile la noche cjue tuve el 
gusto de tratarlo por primera ocasión, y en 
momentos bien difíciles y Cíimprometidos. la 

1 l-.i poNiilai.i i» iK- ^11 piifto \ loir.i 



107 

conducta de ambos ha sido igual y consecuen- 
te en todo. El nuevo Ministerio tiene que fijar 
su .programa; esto no es tan sencillo, y como 
en el discurso que en el propio día 16 debe pro- 
nunciar ante las Cámaras el nuevo Presiden- 
te, se ha de consignar, justo y mu}- conveniente 
era dejarle tiempo para pensarlo y discutirlo, 
no sirviendo nosotros de obstáculo, quedán- 
donos hasta entonces, para la marcha de nues- 
tros sucesores. Un mes de imponerse en el Ga- 
binete del estado del país, los guiará para fijar 
con acierto sus ideas. 

El otro motivo, y muy cardinal, es que, ini- 
ciados por esta administración los dos graví- 
simos negocios de la guerra y sus recursos, se 
hace preciso que el nuevo Ministerio no en- 
cuentre decretado(s) ni uno ni otro, para que 
obre en el Congreso según sus opiniones en 
puntos tan vitales, ora sea continuando nues- 
tras ideas, ora contrariándolas o reformán- 
dolas; dejarlo ligado con nuestros pensamien- 
tos, hubiera sido el peor de los males si no 
coincidían con los suyos. 

El satisfacer a U. es un deber de nuestra 
amistad; lo he cumplido, y sólo me resta ofre- 
cerme de nuevo a sus órdenes y aguardar con 
ansia el día en que tenga la satisfacción de dar- 
le un estrecho abrazo su siempre afmo. amigo 
y atto. S., q. b. s. m. 

M. Riva Palacio (rúbrica).' 

1 Toda la carta es de jU puño y letra. 



108 



Lili 

Primera División Militar 
General en Jefe 

Exmo. Sr.: 

Ten<ío el lioiior de adjuntar a \'. E., marca- 
da con el número 1,1a copia del oficio que con 
fecha 13 del corriente diri^^í al Exmo. Sr. Ge- 
neral en Jefe de la 3'^ División,' y en vista del 
cual determinó S. E. el (jeneral Paredes mar- 
char esta mañana a hablar a aquellos cuerpos; 
y estoy imi)uesto que da a V. E., con esta 
fecha, el parte de la resolución que tomó, y yo 
faltaría a mi deber y a la justicia si dejare de 
repetir a V. E. que, en efecto, el Batallón 
de Morelia está en un estado de desnudez 
y desabrigo lastimoso, y el 3"^ Ligero, poco me- 
nos; de manera que cuando yo, ayer, por un 
momento me llegue a lisonjear que lograría 
hacerlos marchar poniéndome a su cabeza, 
auntiue sin misión legal, me había resuelto (a) 
comprometer mi responsabilidail j>crsonal pa- 
ra maullarles construir las prendas de lienzo 
más indispensables y aprovecharme de la bue- 
na disposición delSr. Paredes para proveerme 
de otras, a tin de que de esta manera fuese 
menos el ilesabrigo y se les hiciese menos peno- 

1 N.i i \ínU' «.11 il .iiv liivo Jil tiincial Pnrivlcs 



109 

sa la marcha; pues respecto del haber, con los 
últimos veinte mil pesos que aquí se recibieron 
y con nueve mil ochocientos cincuenta y cinco 
que me trajeron de MoreliayGuanajuato, que- 
dó cubierto el presupuesto del presente mes 
con todo el haber económico que pasa el Go- 
bierno, y ministrar lo necesario para la sub- 
sistencia de arrieros y muías de carga durante 
la marcha hasta el Saltillo. 

Como las circunstancias han exigido, y tal 
vez exigirán todavía, la presencia del Sr. Ge- 
neral Paredes en ésta, no puede tener efecto 
mi mando interino de la 3^ División, que S. E. 
el Presidente se había dignado confiarme, en 
caso de haber marchado para ésa dicho Exmo. 
Sr.,lo que creo será también un inconveniente 
para que eu ésta se reorganice, por la falta 
de cuarteles y forrajes, la 1^ División, de la 
que no existe más que la Brigada de Artillería 
de a caballo. En tal concepto, me atrevo a su- 
plicar, por el conducto de V. E., al Exmo. Sr. 
Presidente, se digne permitirme cjue marche 
yo con mis a3'udantes a ponerme a las órde- 
nes del Sr. D. Mariano Arista, para prestar 
mis servicios en la frontera, o que regrese a 
algún punto de la demarcación militar de la 
1^ División, o se me conceda mi retiro a cuar- 
tel en esa capital, y, en cualquiera de los tres 
casos, lo que deba hacer con la Brigada de 
Artillería a caballo, por serme insoportable 
la permanencia en una ciudad en cuyas inme- 



Iltl 

(liaciones mi nutorirlaíl c inflují) han sufrido 
tan dura prueba, de lo poco útiles que podrán 
ser Vil mis servicios a la patria, aunque pres- 
ta(U)s con el mayor amor y desinterés. 

Tf)do lo tjue ten^o el honor de participar a 
\'. !•>., reiterándole, a la vez, las protestas de 
mi atención. 

Dios y Libertad. 

San Liis Potosí, .v 14- i»jí a<;osto i>k 184-5, 

A l.AS DIFvZ V Cl ARTO DK LA SOCHE, 

1 Ícente Filisold . 

Ii!x.\io. Sk .Minisvko di-: i, a GrEKKA. 

liscopir». Ciudad íle Dolores de Hidnlgo. 
ílJÍOStO 1 7 (le 1 Si;"). 

Fran.'" Schinfiuo (rúbrica), 

Sri., i,.;- 



l.IV 



Primera División Militar 
General en Jele 



Ivxmo. Sr : 

Conforme con los sentimientos de lenidad 
(|ue animaban :i V. H y también a mí, y deci 
dido a hu-er cl ú!timo esfuerzo, me puse en 
luaiclii pan» la villa de Los Pozos, acompa- 



Hl 

nado de mi Secretario, un ayudante \^ ocho 
hombres de escolta. Mi objeto, como Y. E. sa- 
bía, era el de hacer conocer a los jefes que man- 
daban los cuerpos que componían anterior- 
mente la 1*^ División, el baldón eterno que 
imprimirían sobre sus nombres y sobre el del 
Ejército si no se decidían a entrarde nuevo en 
la senda de la obediencia, que habían abando- 
nado. 

Al llegar a la villa de Los Pozos, fui recibido 
por el General D. Ángel Guzmán y todos los 
jefes y oficiales de la caballería acuartelada en 
dicha villa. Les dirigí la palabra y manifesté 
todo cuanto alcancé, relativo a la vergonzosa 
situación que guardaban, y tuve el placer en 
advertir que se derramaban algunas lágrimas. 
Después, reuní a todos los jefes de Infantería 
y Caballería, Sres. General D. Ángel Guzmán, 
Corónelo. Nicolás Enciso, D. Panfilo Barasor- 
da, D.José Frontera, Teniente Coronel D.José 
María Ballesteros y Comandante de Batallón 
D. Tomás Andrade. Les manifesté de nuevo 
cuanto pude, para disuadirlos de su idea, tra- 
zándoles el cuadro de infamia en que debían 
figurar si insistían en llevar adelante el no 
marchar sin demora a ocupar al Saltillo y 
Monterrey, o cuando menos a las ciudades de 
Matehuala y El Venado. Les manifesté que 
las escaseces que se decía se padecían en la 
frontera, eran exageradas, y que, en prueba 
de ello, aunque sin misión alguna, me compro- 



112 

metía íi acompañarlos, [jartiendo con ellos 
las penalidades que esperaban, comiendo del 
rancho de la tropa, snfriendí) como ellos, in- 
virticiiílo mi jKiji^a en las necesidades del sol- 
dado, y suplicándoles solamente me mantu- 
vieran mis caballos para caminar, pues no 
podía hacerlo a pie en razón a mi avanzada 
edad; y, en fin, esforzando todas las razones 
(|nc fueron puestas en mis labios en aíjuel mo- 
mentó, muy difíciles de recordarse, pero las 
cuales sentía mi corazón. Entonces los creí 
convencidos; me protestaron todos marchar 
a la frontera, sin otra condición que la de que 
yo fuese su í^uía. 

Animado por esta espcrnnza. puse en el ac- 
to una comunicación al (íobierno, suplicándo- 
le mandara vestuario y asc^jurándole que 
estos cuerpos marclinrían a sacrificarse en de- 
fensa de la independencia nacional, lo que me 
había prometido conseguir desde antes, con 
la cooperación de V. Iv , para franquearles pren- 
díis de vestuario de primera necesidad que es- 
tuviesen en su arbitrio. Marchó esta comuni- 
cación, y volvió a caer la vemla de mis ojos. 
El Coronel Ivnciso dijo a los otros jefes que 
era necesario hablar sin embozo; (jue por el 
respeto cpic yo les inspiraba, se hibían conte- 
nido; que la francpieza debía reinar. Todo^ 
entonces, me dijeron terminantemente que su 
suerte estaba identificada a la de la tV^ Divi- 
sión, del mando de V. Iv., lo cjue n)e lonveuiió 



11.3 

que era ésta una opinión, un acto de inobe- 
diencia, en fin, y no sólo un error o necesidad. 
Después de haber apurado cuantos recursos 
tenía a mi disposición, no me quedó otro que 
separanne de ellos, habiendo sabido en el ca- 
mino que mientras los jefes conferenciaban 
conmigo, habían dejado (a) las tropas sobre 
las armas en sus cuarteles. 

Tengo el sentimiento de ponerlo todo en co- 
nocimiento de V. E.para las medidas que ten- 
ga a bien tomar. 

Dios Y Libertad. 

San Luis Potosí, agosto 14 de 1845. 

Vicente Fi Usóla. 

ExMO. Sr. General en Jefe de la 3'' Divi- 
sión Militar, D. Mariano Paredes de Arri- 

LLAGA. 

Es copia. Ciudad de Dolores de Hidalgo, a 
17 de agosto de 1845. 

FranS° Schiañno (rúbrica), 

Srio. int" 



in 



LV 

Primsra División Militar 
General en Jele 

Kxmo. Sr.; 

Aunque en mis partes fechas lU. 11, 13 y 14- 
riel cnrrien*^e. participó a \'. E. Ii> sucediflo con 
la Infantería 3- Caballería de la !♦ División de 
mi mando, que a las órdenes del Sr. General D. 
AntonioGaona iban destinadas a lasdel Exmo. 
Sr. General de División D. Mariano Arista. Ge- 
neral en Jefe de la 4», que guarnece la frontera 
de los Departamentos internos de Oriente, y del 
giro que lialiía tomado aquella asonada tan 
desagradable, no lo verifiqué entonces con la 
extensión y detalles que debía, porque to- 
davía me lisonjeaba (de) que el ht)nor y (el) 
rimor a la patria haría(n) retroceder de una 
resolución tandeslionrosíi a losquela tomaron 
como perjudicial a los intereses de la Nación; 
pero perdidas ya todas las esperanzas, me es 
forzoso hacer la liistoria de tan desagradable 
acontecimiento y describirlo tal como ha su- 
cedido, para tpic, en vista de todo, el Exmo. 
Sr. Presidente pueda tomar las me<lidas que 
juzgue convi iiientes. 

Desde antes que yo saliese de San Juan del 
Kí<\ se decía allí in'il)licamente (pie la 3" Divi 



115 

sión tenía orden de marchar a ocupar Monte- 
rrey, pero que no lo haría, porque no se creía 
con los medios necesarios para ello y para per- 
manecer en la frontera; y que así lo había 
representado al Gobierno su General en Jefe. 
Otros adelantaban más, pues decían que aque- 
llo no era sino un pretexto que encubría otras 
miras. Desprecié tales especies, reputándolas 
como vulgaridades; pero en Ouerétaro, San 
Miguel de Allende, Dolores y, en fin, en todos 
los puntos del tránsito, se hallaban generali- 
zadas estas [especies] nuevas y tenidas como 
cosa cierta. En la villa de San Francisco me 
demoré tres días para pasar la revista de 
comisario y aguardar recursos para continuar 
la marcha; allí se hablabaya con más desembo- 
zo, y se añadía había en el Gobierno dos miras 
en hacer practicar a las tropas tales movimien- 
tos; siendo el primero aparentar defender la 
frontera y reconquistar a Texas realmente; y 
el segundo, el de alejar al Ejército con este pre- 
texto para destruirlo y proclamar la Federa- 
ción; que esta opinión era pública en San Luis, 
y se manifestaba sin ningún miramiento por 
todos los jefes y oficiales y aún por el mismo 
General en Jefe. Semejantes especies, tan alar- 
mantes y repetidas, no pudieron menos que 
sorprenderme, 3'' tomé algunas precauciones pa- 
ra que no se generalizasen en la División de mi 
mando, haciéndome el ánimo de hacerla seguir 
su marcha sin tocar a S?\n Luis; por desgracia, 



el (lía 5 recibí la suprema (jrílen íle substituir 
en el manflf) de la 3' División al Ivxmo. Sr. Ge- 
neral Paredes, mientras S. H. marchaba a 
México a confcrenciarasuntos del serviciocon 
el (jobierno Supremo. Presentí luego las con- 
secuencias de esta medida, pero me era forzoso 
cumplir, y al efecto, marché para San Luis el 
O, dejando orden (de) que lo verificase el Sr. Ge- 
neral Gaona con Ka Infantería y Caballería, el 
S.para la hacienda de Las Pilas y villa de Los 
Pozos, para donde debía continuar, el 9, la 
Brigada de Artillería de a caballo, que en el 
día 10 llegara a San Luis. Yo lo hice el mis- 
mo día que salí de San Francisco, y observé 
con bastante s-Mitimiento, en los días 7 y 8, 
que las especies subversivas y sediciosas que 
había oído en todo el camino y que tuve por 
vulgaridades, eran reales y positivas, pues las 
])roducían desde el (íeneral en Jefe hasta el úl. 
timo subteniente. Supe también que, cr(e)ídos 
en (|uc il)a yo a substituirlo, se procuró que 
todos los jefes se presentaran al General para 
jiedirle no los abandonase, porque estaban 
decididos a no obedecer a ningún otro. Se dio 
una (livers'i('>n de tor(ís, en la (|ue se le victoreó, 
llamándolo protector del liljército; se me hizo 
ajiarccer en las fondas y otros parajes públi' 
eos, por bis oficiales de aquella División, como 
un federalista exaltado; se esforzaron las espe- 
cies citadas, de cpie el Gobierno quería destruir 
al Ljército p.ira li.icer la I'ederación. y que. en 



117 

consecuencia, importaba primero acabar con 
los liberales que ir a los desiertos de Texas, 
para lo que siempre habría tiempo. 

En esos mismos días se hicieron salir muje- 
res de la tropa y aún oficiales emisarios para 
la hacienda de Las Pilas y villa de Los Pozos, 
a fin de inducir a las tropas que marchaban a 
la frontera a las órdenes del Sr. General Gao- 
na, para que se nega sen a hacerlo y se les tinie • 
sen: no se perdonaron, en fin, ningunos medios 
para lograr este objeto. 

Lleno de angustias, apresuré mis órdenes e 
instrucciones al citado General Gaona, para 
que en el día siguiente de haber llegado a Las 
Pilas, sin tocar a San Luis, continuasen la 
marcha por El Peñasco, Bocas, etc., según 
tuve el honor de manifestar a V. E. en mi no- 
ta sin número de 10 del corriente. Este digno 
y leal servidor de la patria lo verificó así, y 
llegó al Peñasco el día 9 en la tarde. 

Esa misma noche, a las nueve, el Coronel 
del Regimiento de Caballería de Querétaro, 
D. José Frontera, que se hallaba en San Luis 
con licencia para un asunto de interés y me 
había acompañado a hacer una visita al Sr. 
General D.Juan V. Amador, encontrándonos 
en ella, recibió una carta del Comandante de 
Escuadrón de su cuerpo, D. José María Bar- 
varena, en que le daba parte de que todos los 
cuerpos de la División estaban decididos ano 
continuar su marcha en el sisfuiente día si 



no se les daban todos 1(js recursos que creían 
necesitar para ella, según expresa la acta que 
dirigí a V. E. con el Coronel Parres; que Bar- 
varena había prevenido al Regimiento citado, 
que era el mismo del Sr. Frontera, se mantu- 
viese neutral hasta tanto no volviese su Coro- 
nel. Esta resolución me llenó de amargura, y 
deseando prevenir un escándalo, del que toda- 
vía no había un ejemplar en el Ejército Mexi- 
cano, que llenaría de vergüenza a la patria y 
de ignominia a sus autores, me decidí a confe- 
renciar con el Exmo. Sr. Paredes para combinar 
el modo de evitarhj, pues yo no tenía otro ar- 
bitrio a mi disposición, que el de la persuasión. 
Después de una larga conferencia, acorda- 
mos previniese yo al Sr. Gaona, aunque sin 
autoridad sobre dicho jefe, se detuviese en la 
hacienda del Peñasco, en donde se hallaba, por 
convenir así al mejor servicio, sin hacerle 
por entonces otra explicación. Esta orden la 
llevó un oficial, y yo me proponía seguirlo en 
la madrugada del siguiente día, para ver si, 
por medio de la persuasión y convencimiento, 
los podía disuadirde un hecho tan vergonzoso. 
Por desgracia, era ya tarde: mi oficio fué te- 
chado a las diez de la noche, y ellos cometieron 
su crimen a las ocho; en consecuencia, el Gene- 
ral Gaona encontró al oficial que llevaba este 
pliego a;las dos de la mañana, retirándose para 
San Luis, y de cuyos pormenores tengo parte 
(lado al Suj)remo Gobierno. 



Deseando, sin embargo, ver si todavía podía 
conseguir hacerlos retroceder de un paso que 
los dejará marcados con una mancha indele. 
ble de oprobio, y del que me remitieron la 
citada acta, que recibí en aquella misma ma- 
drugada, de acuerdo con el Exmo.Sr. General 
Paredes hice marchar a la hacienda del Peñasco 
al Coronel D. José Frontera con el fin de que 
les representara la magnitud del atentado 
que habían cometido; y que yo no me podía dar 
por recibido de semejante documento, que era 
el testimonio irrefragable de la ignominia que 
se habían echado encima; y que sólo admitiría 
representaciones sumisas, hechas con total 
arreglo a Ordenanza; que éstas las elevaría 
al Supremo Gobierno para que las resolviese, 
y, entre tanto, detendría su marcha. En efec- 
to, las hicieron, y tuve el pesar de remitirlas a 
V. E.; mas todo esto, según he podido com- 
prender, era ya un valor entendido con corres- 
ponsales que tenían en la 3^ División, y que 
después me confesaron, el día 12, como V. E. 
lo habrá visto por mi comunicación del 13 del 
corriente. 

Les previne marchasen de la hacienda del 
Peñasco a situarse en la de Las Pilas y villa de 
Los Pozos, por no existir recursos en la en que 
se hallaban. 

A cada hora que transcurría, tenía motivo 
para convencerme de la connivencia de indivi- 
duos de la 3'^ División con los de la 1'^ que ha- 



Ijían (la(](> aquel paso degradante; |)ero me 
era necesario disimular 3' ver si todavía podía 
sacar un resultatlo menos vergonzoso para in- 
dividuos que había tenido a mis órdenes, y 
(|uc apareciese menos criminal paralosque los 
habían inducido a cometer una falta tan ho- 
rrenda. 

Mis conferencias relativas con el Sr. I'are- 
des, acompañado del Sr. (ieneral Gaona, eran 
interesantes; mas quedábamos siempre en la 
misma: S. K nos decía (jue pondría a nuestra 
disposición toda su División para que nos hi- 
ciésemos obedecer; perovomo nosotros no po- 
díamos dudar de la opinión de ella y de él, le 
contestábamos c|ue a él tocaba, porque tenía 
la fuerza y en su demarcación militar se ha- 
bía perpetrado el escándalo. 

Por último, no queriendo yo dejar de tocar 
ninguno de los medios que me sugerían mis 
buenos deseos, tenté inducirlo a (pie me acom- 
pañase a ir a ha])lar a los insubordinados; mas 
lo evadió, a pretexto de que padecería(n) mi 
amor propio y prestigio. Vo le respondí que 
no tenía d primero, relativamente a él, y 
que renunciaba al segundo, por prestar a la 
])atria un servicio que graduaba de suma im- 
portancia, por último, el General Paredes, la 
noche del 11 al 1 2. tal vezcansadode la impor- 
tunidad y también de representaciones de los 
jefes sublevados sobre el mal alojamiento que 
tenían y la situación equívoca queguardaban, 



121 

me manifestó que le parecía preciso que yo les 
fuese a hablar, seg^ún lo había pensado. Lo 
verifiqué, en efecto, el día 12 por la mañana, 
3' mi entrevista tuvo el resultado de que ya 
tenido dado conocimiento a \'. E. 

En obsequio de la justicia, debo manifestar 
(jue en la conferencia que con ellos tuve, me 
pareció advertir mucho abatimiento e indeci- 
sión en todos los jefes y oficiales de Caballería, 
y especialmente en D. Ángel Guzmán, y lo 
contrarío enlosSres. Barasorda^* Andrade, je- 
fes de Infantería. 

El Sr. Paredes, aparentando mucha indig- 
nación y resolución para hacerse obedecer y 
obligarlos a marchar por fuer/.a, fué a hablar- 
les, en unión de su Secretario, el General Zava- 
la, el día 14, y a su vuelta me dijo que había 
conseguido que el día siguiente emprendieran 
la marcha para El Peñasco; pero a mí se me 
aseguró que todo aquello era una farsa, y, en 
efecto, esa misma noche la ciudad se llenó de 
jefes y oficiales de los cuerpos rebeldes, y aho- 
ra se acaba de confirmar esta cre(e)ncia por 
noticias posteriores. 

No quedándome ya otra cosa que hacer ni 
que ver, y completamente desengañado de que 
todos mis esfuerzos serían inútiles, supliqué a 
V, E., en comunicación del 14,' que respetuo- 
samente duplico, lo mismo cjue todas las que 
se relacionan, por si no hubiesen llegado a po 

1 Wase la pi.za LUÍ . 

•XuEVos Doctos.— I.— 9. 



(Icr (lo \'. II., inclinase a S. E. el Presidente 
para cjue me permitiera marchar con s61í> mis 
ayudantes a la frontera, a ponerme a las órrle- 
nes del Exmo. Sr. General Arista, t) que me 
transladase a otro punto de mi demarcación 
militar, o se me concediese, en fin, mi retiro a 
cuartel para esa capital, pues me era ya inso- 
[)ortable la permanencia por más tiempo en 
una ciudafl en donde había sufrido tantos de- 
saires mi autoridad. 

Bn aquel momento estaba resia^nado a espe- 
rar allí la resolución suprema, por considera 
ción a las compañías de la Brigada de Artille- 
ría de a caballo que aun permanecían a mis 
órdenes, y (ie cuya desobediencia aun nohaljía 
recibido prueba; mas después no tardé en con- 
vencerme (|ue ellas estaban en el mismo senti- 
do que todas las demás, y tal vez con más 
exaltación. Para no hacer, pues, por más tiem- 
po un papel insufrible a todo hombre que aun 
conserva santjre en sus venas, salí de aquella 
ciudad en compañía del Sr. General Gaona y 
demás individuos que forman el Estado Ma- 
yor de la 1 ' I)ivisión,delos(]ue tensío el honor 
fie adjuntar relación ' 

.\H intención es la de ir a esperar las órde- 
nes del Exnio. Sr. IVesidente interino en Que- 
rétaro o San Juan del Río. pues aun cuando 
la opinión cpie tenijo de las compañííis de Ar- 
tillería no sea exacta, naia se aventura en c*- 



123 

te paso; pues con ellas solas nada pudiera yo 
hacer, V me evito un nuevo disgusto, y a ellas, 
en caso contrario, que atrajesen sobre sí la 
misma mancha de oprobio que pesa sobre las 
demás tropas que de tal manera faltaron a la 
patria, al Supremo Gobierno, a sus Generales 
y a su mismo honor. 

Suplico, pues, a V. E. que, sirviéndose dar 
cuenta con esta exposición al Exmo. Sr. Pre- 
sidente de la República, tenga también la 
bondad de recabar de S. E. las supremas ór- 
denes relativas a mi persona, a la del Sr. Ge- 
neral Gaona \^ demás jefes y oficiales que me 
acompañan. 

Con este penoso motivo, Exmo. Sr., tengo el 
honor de protestar de nuevo a V. E. y al Su- 
premo Gobierno las seguridades de mi aten- 
ción y respeto. 

Dios y Libertad. 

ClUü.\I) DE HlD.\LGO, .vr.osTo 17 DH 184-;"). 

VJ'' FíHsoIh (rúbrica). 
Ex.Mo. Sr. Ministro dk i,.^ Gukrr.\. 



12» 



Primera División Militar 
General en Jete 

Rcínción de los Sres. Generales, jefes y orí 
dales que componen el Estado Mnyor de la 
1^ División y que se encuentran a mis órdenes 
cs¡>crnndo las del Snprenio Gobierno. 

Sr. (icncral de Brigada D. Antonio Gaona. 

Primer Ayudante de Caballería D. Ramón 
C'odallos. 

Mein I). Antonio (iaona. 

Teniente Coronel, Capitán D. Telesfor<í Ala- 
vez. 

Comandante de Eseuadrón, Capitán I). \li 
iLTiiel Rayón. 

ídem, ídem I). Maximiliano (laona. 

Ca|)itán I) Franeiseo Sehiafino. 

Ídem D. José María Jiménez. 

Comandante (de) Batallón, Capit.'m 1». 
1-" r; i nei sc( > Sa 1 a m anea . 

Teniente D. Máximo Zúñiif.a. 

Ídem I). Joa{|nín \'illavieeneio. 

Comisario de., la División I). Rafael I'alaeios 

Snhteniente O. Rafael Palaeios. 

rraetieante H. Felipe Rivera. 

\l\ Cíijiitán del G" Reirimiento de Cahalloría, 



VIO 

D. Telesforo Alavez, y Teniente D. Joaquín Vi- 
llavicencio, del 3° Regimiento Ligero de Infan- 
tería, ingresaron a mi Estado Mayor por 
híiberse separado de los cuerpos a que perte- 
necían, en razón de no haber querido tomar 
parte en la sublevación del Peñasco. 

Hs copia. Ciudad Dolores de Hidalgo, a 17 
de agosto de 1845. 

Fr/i/2.'" Schicitino (rúljrica). 



LVll 

ExMO. Sk. General 

D. Mariano Paredes y Arrillac.a. 

Monterrey, agosto 17 de 1845. 

Mi querido compañero y fino amigo: 

La carta de U. fecha 9 del corriente me ha 
confundido, porque tenía entendido que el Sr. 
General Gaona venía por Victoria con Jas tro- 
pas de la 1 ' División para Matamoros, y aho- 
ra me dicen que vienen éstas para Monterrey. 

No comprendo tales variaciones de las órde- 
nes del Gobierno, porque no tengo noticia 



(le ellas; (Je moflo que ruego a L'. me diga lo 
(jue en el particular haya ocurrido. 

Estoy detenido, como U., por falta de recur- 
sos, pues los 20 mil jjesos C|uc vienen en con- 
ducta, no bastan [)ara diez días de socorro y 
media paga. 

Hacía a U. en México, pues se me dijo que le 
había concedido el Supremo G(jbierno permiso 
para marchar a aquella capital. 

Parece que a las trojms de los Estados l'ni- 
dos no les agradó permanecer en Corjius 
Christi por los fuertes ataques que sufrieron 
del mosco y de la enfermedad, por lo que han 
tomado el rumbo de Béjar, cuya noticia espero 
confirmar en el próximo correo. 

Acal)amos de sufrir un contratiempo, de 
aquellos (jue sabe V. son muy frecuentes en la 
guerra, más cuando se trata de espías y de 
pequeñas partidas exploradoras, porque con 
la misma facilidad que caen en manos del ene- 
migo, se le aprenden las suyas. 

El día 17 del próximo pasado julio, se nu)- 
vió de Río (irande con 80 lK>nibres un Tenien- 
te presidial, con onlen de no pasar de las Nue- 
ces y mantenerse puramente en observación 
de los movimientos ile los yancpiis, para co- 
municarlos con prontitud; pero un exceso de 
entusiasmo lo hizo avanzar hasta Rít) Frío, 
que está muy inmediato a Héjar; y habiendo 
(a)campado, se desprendió de un cabo y siete 
lu^mbres, (pie fueron a buscar rescs con que 



I 



127 

mitigar el hambre, y se encontraron con una 
partida de 60 texanos al mando del Capitán 
Gei (sic), que los hizo prisioneros, habiéndose- 
les fugado después el cabo, que trajo lanoticia. 

Se ha movido fuerza suficiente para prote- 
ger a dicho oficial y hacer por rescatar a los 
siete prisioneros. Esta es una cosa bien insig- 
nificante; jjero no será difícil hagan grande 
alharaca los que no conocen el arte de la gue- 
rra, ni saben lo cjue es (sic por son) desierto y 
frontera. 

Tengo el gusto de repetirme de U. afnio. com- 
pañero y amigo, que lo aprecia y b. s. m. 

Mar." Arista (rúbrica). 



LVIII 

Ministerio de Guerra y Marina 
Sección de Operaciones 

Exmo. Sr.; 

El Exmo. Sr. Presidente, im{)uesto de la no- 
ta de Y. E. de 13 del corriente, así ccjmodelos 
documentos que acompaña, me previene le 
conteste que el Supremo Gobierno se halla su- 
mamente satisfecho del manejo de V. E. enlos 
acontecimientos a que dio lugar la ocurrencia 
de la 1"' División, que ha visto S. E. con el ma- 
yor desagrado, auncjue cslá seguro de cjue la 



totalidad de la tropa y oficialifiad y la mayo- 
ría de los jefes conservan sus sentimientos de 
subordinación, tan vitales en ocasión tan clá- 
sica para la Repúblicn; mas para cortar el 
mal en su principio ycjue no se repitan escán- 
dalos de tal naturaleza, dispone el Exmo. Sr. 
Presidente que la 1' División indicada se re- 
funda en la 3', del dijL^no mando de V. E.. for- 
mando ambas, a sus órdenes, el Ejército de 
Reserva, de que, según le comunico en oficio 
se[)arado, se le nombra General en Jefe. 

Para que no c|uede impune la falta cometi- 
da por algunos jefes en el suceso que ha dado 
motivo a la providencia anterior, ha resueltoel 
Gobierno se haga a W E. particular encargo 
de que mande instruir la correspondiente cau- 
sa, medio íinico para que la disciplina se resta- 
blezca en su vigor, obrando V. E. en todo con 
la amplitud de facultades que le competen 3' le 
señala la Ordenanza del P2.jcrcitü. 

Respecto de los recursos pecuniarios que ne 
cesitan las tropas que quedan a las ordénesele 
y. E., los comisionadosque ha mandado a es- 
ta capital, le instruirán verbalmentede lo que 
se ha acordado sobre el particular. 

Ivl patriotismo, pericia militar y la decisión 
de \'. E. por la causa nacional, hacen esperar al 
1C.\UK). Sr. I'resiilente cjuc hará organizar 
completamente el Ejército que se le confía, con 
lo acertado de sus providencias, y darán el re- 
sultado que la República desea, de ver triun- 



12» 

fantes sus armas contra los enemigos de la in- 
tegridad de su territorio. 

Dios y Libertad. 

México, agosto 20 de 1845. 

A naya (rúbrica). 

ExMo. Sr. General de División D. AIariano 
Paredes y Arrillaga, en Jefe del Ejer- 
cito DE Reserva. 

(Acuerdo.) 

Agosto 23/45. 

Que 3'a se había(n) prevenido los deseos del 
Supremo Gobierno en algunas partes de que 
trata este oficio, pues la causa que se manda 
instruir, ya lo estaba, y en tal estado, que 
pronto se me dará cuenta con el resultado. 
Que la Infantería de la 1^ División estaba 
acuartelada entre las tropas de la 3'^, según 
se tiene manifestado; que ahora, refundidas, se- 
gún la orden suprema, se pondrán en mejor 
estado de instrucción y disciplina; pero que es 
indispensable la pronta remisión del vestua- 
rio, así como los caudales para ponerla en dis- 
posición de cumplir las órdenes supremas re- 
lativas a sus movimientos. 



Ministerio de Guerra y Marina 
Sección de Operaciones 

Bxnio. Sr.: 

Con esta techa di^ío al Sr. Coitiandante (te- 
neral de Guanajuato lo que sigue: 

"Dispone el Exmtí. Sr. Presidente que haga 
\'. S marchar para esta ca()ital el Batallón 
Activo (le Celaya, que se halla en esa ciudad. 
a cuyo cuerpo vendrá agregadí) el del'rbatios 
(le la misma. el cual se retirará lueg(iCjuehaya 
más tropa eii esta guarnición, pues por ahora 
tiene (|ue salir un cuerpo para Veracruz. Tam- 
bién me orden.a S. H. decir a \'. S. que, en el 
caso lie c|ue dichos cuerpos no traigan todos 
losauxilios necesarios para cíjntinuar su mar- 
cha hasta llegar a esta capital. eljefeencarga- 
do de ellos liirija con oportunidad aviso 
de los puntos de su tránsito, a donde se le harán 
los situad«)s correspondientes." 

Tengo el honor de transcribirlo a \'. E. para 
su conocimiento, en concepto de tjue esta re- 
solución la ha tomado el Exmo. Sr. Presidente 
a virtud de (|uc, como se indica, debe marchar 
un cuerpode esta capital para reforzar la guar^ 



nición de \'eracruz, que se halla amagada de 
tropas enemigas. 

Reitero a V. E., con tal motivo, las seguri- 
dades de mi consideración y aprecio. 

Dios 3^ Libertad. 

México, agosto 20 de 1845. 

Anaya (rúbrica). 

ExMo. Sr. General en Jefe de la 3» División 
DEL Ejercito (D. Mariano Paredes y 
Arrillaga). 



LX 



Ministerio de Guerra y Marina 
Sección de Operaciones 

Exmo. Sr.: 

El Exmo. Sr. Presidente, convencido de los 
conocimientos, actividad y patriotismo de V. 
E., ha tenido a bien nombra rio General en Jefe 
del Ejército de Reserva, que debe componerse 
de la 1^ y 3^ Division(es) militar(es), quedan- 
do aquélla refundida en ésta, como digo a V. 
E. en comunicación separada, de esta fecha; y 
tengo el honor de participárselo de orden de 



|:¡-J 

S. H., reiterándole mi distinguirla considera- 
ción y aprecio. 

Dios y Libertad. 

México, acostó 20 de 1S4-5. 

Anuya (rúbrica). 

Bx.Mo. Sk. (íenhkal kn Jefe del Ejercito 
DE Reserva. 1>. Mariano Paredes y .\rri 

LLAGA. 



I. XI 

Ministerio de Guerra y Marina 
Sección de Operaciones 

Hxnií;. Sr.: 

Teniendo el Supremo Gobierno noticias re- 
lativas a marchas y proximidad de fuerzas 
enemigas, de las que tal vez algunas habrán 
llegado a Béjar, y habiendo solicitado el Exmo. 
Sr. General en jefe de la 4-'^' División militar el 
que se refuerce ésta con algunos cuerpos 
del Ejército, me ordena el Exmo. Sr, Presiden- 
te decir a V. E. ilisponga que así se verifique, 
haciendo marchar a la frontera el auxilio de 
tropa ((uc parezca a \'. lí. más a propósito; y 



con tal objeto se lo comunico, de orden de S. 
E., reiterándole mi consideración y aprecio. 

Dios y Libertad. 

jMexico, agosto 20 de 3 845. 

A navn ( rúbrica ) . 

ExMo. Sr. General en Jefe dee Ejercito 
DE Reskrva, D. Mariano Paredes y Arri- 

LLAGA. 

{Acuerdo.) 

Agosto 23 4-5. 

Que se pondrá de acuerdo con el Exmo. Sr. 
General en Jefe de la 4^ División para que diga 
la fuerza y de qué armas necesita, y que con 
los recursos necesarios se pondrá en marcha. 
Oficio al Sr. Arista en este sentido. Transcri- 
to éste, que si tiene recursos, puede mandar 
algún numerario para expeditar esta marcha. 



].'A 



LXII 

Administración General 

üe la Renta del Correo 

Correspondencia Particular 

Mi XRO. 'JO DE AGOSTO DK 1845. 

HxMo. Sk. (ii;.ni:hal dk Divisiun 

D. Mariano Parhdi-s v Arrillaoa. 

Mi M precia l)le nmigo y señor: 

El Homin^o, que recibí las de V., vi luego al 
Sr. Presidente, no teniendo amistad con el ac- 
tual Ministro de la (juerra. 3' al día siguiente, 
al Sr. Peña y Peña, hablando con ambos so- 
bre lo ocurrido en ésa, los medios de evitar 
que aquí se le diera un diferente colorido, y, 
lo c|ue es mAs esencial, de tomar providencias 
para remediar se repitiera un segundo escán- 
dalo, haciendo desa[)arecerlas causas radical- 
mente, pues si había de hacerse la campaña, 
era indispensable pensar en todos sus detalles. 
.\yer fue el día señalado paratratarde esto, y 
hoy i|ui/,á \<>lverán a reunirse con motivo de 
los |)liegos llega<lt)S est.'i mañana del Sr^ Fili- 
sola y (.Taona. Hstán persuadidos de lo ix'rju- 
dicial que sería que en las circunstancias pre- 
sentes se nombrara a otro ipie no sea 1., Ge- 
ni ral en lefe, sin (pie nadie insista ya en el 



¡ 



\?,r, 

nombramiento del Sr. Bustamante, ni Cuevas, 
autor de él. Mucho siento que no hubiera U. 
venido cuando pensó hacerlo, (tanto) por la 
oportunidad como porque en una hora se ha- 
bría hecho más que escribiendo volúmenes de 
esa ciudad. 

Descanse U. en que si la oposición escribe al- 
go, se le contestará luego rectificando los he- 
chos, aunque siento decir que de ellos resulta 
un fuerte cargo contra García Conde, por el 
miserable estado en que iba la División del Sr. 
Filisola, que no sé cómo contestará; así se lo 
he anticipado, por si llegare el caso. 

Creí que si U., por fin, no venía, habría man- 
dado un comisionado de su confianza para 
que expusiera al Supremo Gobierno todas sus 
ideas sobre la campaña y lo fijara más en el 
modo y plan de hacerla; esto siempre será muy 
conflucente. 

El nuevo Ministerio ha comenzado a traba- 
jar; pero no lo creo muy homogéneo, y aunque 
esto es más bien negativo, no por esto hará, 
que se obre con la energía que es necesaria, y 
temo que pronto se modificará o quizá cam- 
biará del todo. 

La División de Iniestra está en Chilpancin- 
go, debiendo embarcarse en Acapulco; él vino 
aquí con los capitanes de los buques en busca 
de dinero, que no está muy abundante. 

Consérvese U. bueno, como se lo desea este 



1:k; 

su afnio. amijjfo. (jut* lo estima y es S. S. S., q. 

1). s. ni. 

J. Miguel Arroyo (rúbrica).' 



LXIII 
Sr. Genkkal D. Mariano Paredes. 

Sax Lris. 
México, agosto 20 de 1845. 

Mi a preciable amigo 3- señor: 

Sirve la presente para decir a I', que puedo 
venderle todos los paños que necesite, propios 
para vestuarios, de la fábrica que tienen mis 
sobrinos en Celaya,cuya clase es superior. Me 
arreglaré cuanto me sea posible en los precios. 
t|ue serán bastante cómodos, y para su pago 
sólo deseo entenderme con V como particu- 
lar, y de esta manera V. dispondrá lo cpie 
guste. 

Desde el día 7 de diciembre último, me del^e 
cl Goi)iern<) cjuinicntos mil pesos por el vestua- 
rio (jue le he entregado, y aunque hadispuesto 
su i)ago, tardaré mucho tiempo en cubrirme 
de esta suma. 

Si I', quiere que en Uuerétaro se inn^ítinva 

I Tuila lii i-ai t.n i->> vli- ■•u piirto \ Icir.-» 



I.ÍT 



algún vestuario, con las órdenes de U, se veri- 
ficará luego, o desde aquí le remitiré lo que U. 
me pida y a los precios de contrata, que son 
muy cómodos. 

Vea U. en qué puede complacerle su siempre 
afnio. amigo y atto. S., q. b. s. m. 

C. Rubio ( rúbrica ).i 



LXIV 

Exmo. Sr.: 

Los cuerpos de Húsares de la Guardia, 11" 
de Infantería, Batallón y Regimiento Acti- 
vos de Morelia, Batallóny Regimiento Activos 
de Querétaro, que tienen su origen de los De- 
partamentos de este último y de México, se 
hallan en tan baja fuerza, que casi deben con- 
siderarse en cuadro, de que resulta hacerse 
onerosos por sus planas mayores. Para reme- 
diar este mal y que estos cuerpos se pusieran 
en el pie de fuerza que deben tener para ser 
verdaderamente útiles, creo que sería conve- 
niente que el Supremo Gobierno excitase a los 
Exmos. Sres. Gobernadores de dichos Depar- 
tamentos a que reemplazasen sus bajas. Rue- 
go a V. E. se digne acordarlo así con el Exmo. 

1 Toda la cana es de su puño y letra, 

XUKVOS Docios.— 1.— 10 



Sr. Presidente, por si S. E. tuviere a bien acor- 
dar a mi pedido. 

Dios, etc. 

S.\N Luis Potosí, agosto 23 de 184-5. 

{Mariano Paredes y Arrillaga.) 
ExMo. Sk. Ministro dk la Gierka v Ma- 

KINA. 



LXV 

ExM(j. Sk. (teneral 

D. Mariano Paredes y Arrillac.a. 

Monterrey, agosto 24 de 184-5. 

Mi querido coiripañero y fino amigo: 
La grata de U. fecha 18 del corriente me deja 
impuesto del pormenor del suceso lamentable 
que tuvo lugar entre las tropas de la 1" Divi- 
sión, que conducía el Sr. General Gaona para 
ponerlas a mis órdenes. 

No puede r. figurarse lo sensible que me ha 
sido ese acontecimiento, que considero digno 
de un ejemplarcastigo, porque de locontrario. 
nosotros no tenemos garantías, en virtud de 
que un jete u oficial ignorantee insubordinado 
bastará para cjue nuestras providencias sobre 



I.üt 

el rnismo campo de batalla queden ilusorias 
por medio de un motín escandaloso. 

Veo con el más profundo dolor el estado mi- 
serable en que se hacían marchar esas fuerzas; 
pero si los autores de semejante desorden 
hubieran promovido respetuosamente, y con 
arreglo a Ordenanza, una petición legal, U. 
mismo se las habría apoyado, así como supo 
enérgicamente volverlos al orden de una ma- 
nera que siempre le hará honor. 

Quiera la Providencia que los perversos y 
descarados escritores de la oposición no abul- 
ten los sucesos y propaguen nuestro descrédito, 
comenzando por rebatir los artículos tan fun- 
dados, juiciosos 3^ decentes que con tanta ener- 
gía escribieron unos militares de la División 
que tiene U. a sus órdenes y que hasta hoy no 
han desmentido los principios que asentaron. 

Mi buen amigo el Sr. General D. Anguel (sic) 
Guzmán, estoy cierto que se habrá portado 
con honor; así es que se lo recomiendo a U. 
mucho, porque es una espada brillante que en 
la guerra nos dará buenos resultados. 

Cuánto siento que se desmembrara el número 
de capotes, porque toda ponderación es nada 
para indicar la desnudez de mis subordinados; 
pero, en fin, ruego a U., por nuestra amistad, 
que las prendas que quedan me las remita 
prontamente, seguro de que hace un positivo 
servicio a esta División. 

Aguardaba con ansia la llegada delSr. Gao- 



140 

na, porque la falta de esas tuerzas me hace no- 
table falta para el arre^^lo de mis operaciones, 
que todas se han trastornado, y me hallo en 
la inacción, porque no puedo cubrir tan vasta 
frontera, ni castij^ar al enemigo, que se halla 
a 4-5 leguas de la línea. Conocerá U. cuáles son 
mis exigencias, y estoj' cierto que coop>eraráa 
que cuanto antes se muevan las tropas. 

En efecto, hasta hoy no se nombra el nuevo 
Ministerio; pero debemos descansar en que el 
Sr. Herrera, usando de su justificación y buenas 
intenciones, sabrá elegir ciudadanos honra- 
dos y verdaderamente patriotas que metodi- 
cen la guerra nacional en que vamos a entrar, 
(jue propi;rcione(n) los recursos necesarios 
y que salven el honor nacional. 

Sean cuales fueren las macjuinaciones de los 
jjartidos, nosotros mandamos la fuerza arma- 
da, caminamos de entera conformidad y uni- 
dos, resueltos a la vez a sofocar cualquiera 
intentona del snnsculottiíiwo, que es el que 
pretende entronizarse y el que ha de tirarle a 
todo (Gobierno cpie no se componga de las per 
sonas marcadas (|ueesosdescamisa(los preten- 
den colocar, y que mientras no lo consigan y 
encuentren una firme resistencia en el Ejército, 
han de procurar hasta su destrucción. 

Despreciémoslos, compañero; estrechemos 
cada día más y más nuestra unión, y nada 
hay que temer. 

l-u iHi. escríbame \' . con la frecuencia (jue 



141 



apetezco, 3' no dude del constante afecto que le 
profesa su afmo. amigo, q. b. s. m. 

Mar." Arista (rúbrica). 



LXVI 
ExMO. Sr. General D. Mariano Paredes. 
San Luis Potosí. 

GUAN.\JUATO, AGOSTO 25 DE lcS45. 

Mi estimado amigo: 

El silencio de U. me tiene con mucho cuidado, 
y tanto más cuando corren aquí varias noti- 
cias a cual peores, que yo a piejuntillas niego, 
pero que aun los periódicos de la Capital de la 
República ayudan a dar certeza a los habla- 
dores de por aquí. Se asegura f|ue al (Tcneral 
Filisola se le ha insurreccionado su División, 
y que, de sus resultas, ese Sr. General se ha 
marchado a México. Se dice por unos que a 
U. lo ha amarrado su División, 3- por otros, 
que se ha negado a la orden del Gobierno para 
marchar a Texas, y que Parres 3»^ no sé quién (es) 
otros han marchado a México a hacer obser- 
vaciones al Gobierno. Para mí todo esto es 
un tejido de disparates, pues lo único que con- 
sidero razonable es que U. haya mandado ci 
México alguna comisión, ya que no ha podi- 



14:: 

fio ir personalmente a pedir recursos necesa- 
rios para efectuar los movimientos. 

Cada día nos ponemos de mejor condición, 
pues ya ve V . cjue es un gran auxilio para ha- 
cer la guerra a que se nos provoca, el dejar las 
rentas departamentíiles, pues con ese recurso 
se aumentan los grandes que tiene el Gobierno 
(General. Qué de cosas hay que decir sobre es- 
tf); pero V. las conoce mucho mejor que yo, 
pues que está satisfecho de espíritu nacional 
mexicano. 

W)r este último correo he recibirlo orden 
del Gobierno para mandarle a .México al Ba- 
tallón 2^' Activo de Celaya y el de Urbanos 
de esta ciudad.' Más dificultades se me presen- 
tan, a la ve/, que tengo tpie dar escolta para 
mañana a la conducta de platas que niarchi 
])ara Tampico. Estoy haciéndolo todo con 
maña, i)orquc estos patricios no son más que 
I)ara las procesiones, y el 2*'' Activo se compo- 
ne de desertores íiprehendidos y reemplazos. 

Hl Sr. Morales cada día está empeorandoen 
su salud, pues ya no tiene de carne más que 
la lengua. 

.Vuncjuc ya es tarde, vt)v un momento a h »- 
blar con el Sr. Gobernador, para saber lo que 
contra T. le dicen de México, para que, en bien 
de la patria, desmienta I', esa alarma y me 
mande U. con frecuencia el periódico de esa 
ciudad para imponer aquí al público de todo 



143 

lo que ocurra, 3^ los enemigos del orden no lo. 
gren dividir a los que obran bien. 

Vengo de la casa del Sr. Gobernador, donde 
he sabido le dicen de México que allí se asegu- 
ra quese ha vuelto U. otroSanta Anna;queha 
hecho un pronunciamiento militar, aunque 
no dicen cuál; que tiene U. preso al Sr. Gene- 
ral Gaona, y, por último, que se ha negado U. 
a ir a México al llamado del Gobierno. De 
todo eso colijo que, como se dijo en el mismo 
Diario del Gobierno que U. iba a Aléxico, y no 
ha ido, piensan que el Gobierno lo mandó y 
U. no ha obedecido. Repito a U., mi buen ami- 
go, que me escriba U. con frecuencia, impo- 
niéndome de todo para desmentir a los habla- 
dores, en el concepto de que debe U. contar 
con mi discreción en lo que merezca reserva, con 
tal de que U. me lo advierta. 

Sería muy útil, o que me mandase U. de esa 
ciudad a ésta doce o quince caballos, o que del 
destacamento del Rincón de Ortega me man- 
den aquí la mitad de su fuerza, para remitir 
prontamente (a) los desertores y reemplazos 
que se van reuniendo, y de los que de nuevo 
tengo unos veinte y tantos hombres. 

Apreciaré que no tenga U. novedad y que 
mande a su afmo. amigo, q. b. s. m. 

Teoñlo Romero (rúbrica).^ 

% Toda la caria es de su puño y letra 



u 



LWII 

Correspondencia Particular 

del Ministro de Estado 

y del Despacho de Guerra y Marina 

I 'alacio -Nacional im-: Mlxico, a 27 dk 
AíiOSTO DE 1845. 

ExMí). Sk. Glneral 

I). Marlv,no Paredes y Arkillaga. 

Mi anti^íuo, tino y distinguido amigo: 
\ eo cuántf) me favorecer. cu su «jrata de 20 
del corriente; y aunque no puede serme indife- 
rente el concepto de persona tan recomenda- 
ble como r. y de su acreditada inteüsjencia, 
no puedo linsonjearme. sin enibar*;o, hasta el 
lirado de variar de la justa opinión que tengo 
de mí mismo y que manifesté a I', en mi pri- 
mera carta, escrita no con espíritu de honesta 
siíuulación. sino con la verdad nacida de mis 
más íntimas convicciones; de modo que tengo 
lugar de envanecerme por el distinguido favor 
con que V . me honra y yo no merezco. 

Por l.i citada de I'., tengo ocasión de con- 
vencerme de la existencia de una idea, cpie yo 
sólo creía forjada para hacer la guerra al Go- 
bierno, obrase en cualtiuier sentido, y es la de 
(|uc a cierta distancia se hrice valer la suposi- 



14:) 

ción de que se aspira a la destrucción o dimi- 
nución del Ejército; y rae es al extremo satis- 
factorio poder asegurar a U. que esa suposi- 
ción es tan gratuita, cuanto que los designios 
del Ejecutivo están en sentido absolutamente 
contrario. Por lo que a mí toca, creo que el 
que en las presentes circunstancias abrigue 
tan bastardos sentimientos, es un traidor, 
porque la salvación de la patria pende abso- 
lutamente del poder de un Ejército numero- 
so y bien disciplinado. Si en mi mano estuvie- 
se, yo multiplicaría los los (sic) soldados hasta 
un término que excediese los deseos de cuan- 
tos saben, como U., apreciarel mérito de la ins- 
titución militar; y no lo dude U.: la fuerza se 
aumentará hasta donde más y más permitan 
los recursos, porque tales (son) los más vehe- 
mentes deseos del Gobierno. Tengo, además, 
persuasiones tan idénticas a las que U. me 
insinúa, que juzgo la necesidad del Ejército, 
no sólo por consideración al extranjero y por 
las exigencias del momento, sino también 
por la tranquilidad y seguridad interior, por- 
que nuestros pueblos todavía no están en dis- 
posición de conservar por sí solos tan precio- 
sas garantías. 

He hablado a U. con la franqueza y lealtad 
de un soldado de honor, cuáles son mis opi- 
niones y las que norman la conducta del Go- 
bierno, dejando a U. formar las ilaciones que 
le presentará su buen juicio y que bastarán, 



I4C, 

yo lo creo, a tranquilizarlo sobre un punto 
tan vital y que con sobrada razón llama su 
atención. 

Para concluir, diré a U. que le quedo mu}'^ 
agradecido a las expresiones tan finas conque 
me distingue, y que deseo ocasión de patenti- 
zarle la singular estimación (|ue le profeso y 
con la que corrcs¡)ondo sus favores, así como 
a los comfjañeros de armas de quienes haceU. 
mención. Torios fleben contar, y con especia- 
lidad U., con que durante el muy poco tiempo 
que yo desempeñe malamente esta comisi.ón, 
les serviré gustoso como el más sincero y afec- 
to amigo, que atto. b. s. m, 

Pedro M.' Ariíiyn (rúbrica).' 



LXVIll 
HxMo. Sk. Gk.nkk.m. D. M.\ri.\no Paredes. 
S.vN Lris Potosí. 

(irAN-NJlATO, .\GOSTO 28 DE 1845. 

.Mi (jucriilo íimigo: 

Tengo tantas colerillas en el cuerpo y que 
vencer {)ers()n;dmente algunos inconvenientes 
paríi cumplir con mis deberes, que no me será 

I 1'oJh la carin es dt- mi puAo v Ictni 



14T 

fácil el arreglar el orden de esta carta, que co- 
mienzo ahora; tendré que interrumpir(la) va- 
rias veces, 3^ saldrá por el correo de mañana. 

La falta de espíritu público es tan patente, 
que sería necesario ser un imbécil para no 
conocerla. Si el Norte— América hubiera bien 
pagado (a) millares de hombres para que en es- 
ta República les ayudaran a sus miras de ra- 
pacidad, no les serían tan fieles servidores 
como los mismos mexicanos, y para colmo de 
desgracia, las autoridades, que debían inspi- 
rar sentimientos de honor, son las primeras 
que con su ejemplo corrompen a la sociedad 
entera. 

Como dije a U. en mi anterior, me vino or- 
den del Gobierno para mandarle a los Bata- 
llones de Celaya y Urbanos de esta ciudad; 
pero como conozco bien a toda esta gentita, 
por una trampa legal les cogí (a) cerca de dos- 
cientos hombres de esa milicia; y ya por ese 
motivo, por la reserva con que lo hacía, por 
las noticias que aquí hacían correr, de que U. 
se había insurreccionado y de que yo estaba 
en combinación, y, más claro, por el empeño 
que tienen estos patricios en embarazar al 
Gobierno y en que no ha\'^a orden alguno, hi- 
cieron todo cuanto estuvo de su parte para 
que no marchara esa tropa, y, entre otras co- 
sas, reunirse la Asamblea Departamental y 
protestar y disponerse a dar un decreto des- 
trux'endo esa milicia, por no existir con arre- 



HK 

glo a las Bases y leyes posteriores; enredarme 
al Tesorero para que no me diera recurso al- 
f<uno, y provocar la sedición en la tropa. 

Preciso fué resolverse a todp. y comencé por 
alguna(s) indirectillasdeaquellasquel'. sabe, 
contra la Asamblea. Tesorero y oficiales y 
tropa urbana; y f)ara abreviarle a V. el cuen- 
to, les hice saber a los junteras y demás que 
yo habííi dellevíirmisprovidencia(s) adelante, 
por lo que no les (juedaba más recurso que el 
de ponerse el que quisiera a la cabeza delosde 
la oposición, para resistir con las armas; pero 
(|ue les aseguraba que j'O había de insistir y 
les opondría la fuerza a la fuerza. A tan per- 
suasivas razones, la cosa se ha arreglado del 
mejor modo posible, pues he reunido < a ) dos- 
cientos cuarenta urbanos, que han pasado 
revista y se pagarán para que, en unión de 
los de Celaya, salgan mañana de aquí. 

Ya que vieron que no fui blandito, han dis- 
currido una muy graciosa y honrosa salida: 
juzgue V (le ella. Dicen que se habría reunido 
mayor número de urbanos y no habría habi- 
do resistencia alguna si se hubiera sabido que 
esa reunión no ilia a Texas. ¿(Jué tal? Pues, 
señor, ni eso es cierto, porque mis primeras 
providencias fueron el domingo; el lunes, su- 
})ieron, y de una manera oficial, y (sic por e/) 
objeto, y hasta ahora, que es jueves, no se ha 
podido reunir más número del que he dicho a 
r., pues aun(|ue directamente no han hecho 



14Í) 

después la resistencia, sí de una manera indi- 
recta. 

Nuestro Sr. Gobernador (D. Juan Bautista 
Morales), muy buen sujeto, muy hombre de 
bien y obrando de la mejor buena fe con nos- 
otros por el orden; pero a más de que es un 
hombre nuevo en esta clase de negocios, está 
muy enfermo, y me lo asustan los del vinagri- 
llo; pero, en fin, así vamos andando. 

Ansiaba tener letras de U. para ver cómo 
acallaba esta grita infernal de por aquí, y lue- 
go que he recibido su carta y oficio de 22 del 
actual, he influido para que en este periódico 
se hagan saber las cosas, como lo verá U. por 
el impreso que le adjunto. No deje U. de decir- 
me cuanto ocurra, para estar listo a desmen- 
tir a los habladores. 

En cuanto a los re(e)mplazos para esa Divi- 
sión, no faltarán, aunque no sea como debie- 
ra; pero he dicho a U. y le repito que aun para 
ese objeto me serían muy útiles aquí veinticin- 
co caballos, para irle remitiendo (a) los re(e)m- 
plazos que vayan viniendo; de modo que hoy 
diez, y mañana veinte, le iría mandando fre- 
cuentemente. Cuando llegue la hora de mar- 
char, reúna U. allá estos veinticinco caballos. 

Al mismo tiempo que tenían que salir estos 
cuerpos, única tropa que aquí existía, fué ne- 
cesario escoltar la conducta de platas que va 
a Tampico, y aunque pedí al Rincón de Orte- 
ga quince hombres, no vinieron más que doce, 



porque diz que se les han muerto algunos ce- 
Ijallos; pero, en fin, con esos doce y unos cuan- 
tos auxiliares (|uc [)use en figura de soldados, 
salió ese dinero. 

Se ve uno obligado a veces a no obrar bien 
en contra de sus projjios sentimientos, por. 
que hay compañeros que lo hacen arrepentir 
de hiicer las cosas en bien del servicio. Recor- 
dará U. que le pregunté si a los desertores del 
Batallón de Guanajuato los mandaba hasta 
Lagos, p;»ra que de allí los remitieran a Gua- 
dalíijara; convino U. en ello, y y(J mandé una 
cuerda, previniendo al oficial de ia escolta que 
de Líigos regresase; pues, señor, el Sr. Coro- 
nel Flores lo obligó a que fuera hasta Tepa 
titlíin, |)orque así se le evitaban molestias. 
Dios sabe cuándfí vendrán esos hombresy del 
modo que vendrán por la falta de socorros, y 
luego, el hacerlos marcharsolos a incorporar- 
se a su cuerpo. 

Son las cincode la tarde. \' creo haber hecho 
más (pie los doce pares de Francia, porque. 
sin embargo de (pie aun no se han podido pa- 
gar los diez mil ])esos que se mandaron al'.; 
de que ha salido la conducta aN'er, y (de) que, 
por lo mismo, no hay un real en el comercio; 
(de rpic) no han venido órdenes del Gobierno 
para que se hagan los gastos, y 'de) las natu- 
rales resisieneias de estos prójimos, les he sa- 
ca lo ocho mil jjcsos, tpie han sido necesarios 
para ([ue estos cuerpos vayan socorridos por 



I 



• 1;J1 

un mes y pagados los bagajes hasta la Capi- 
tal de la República. 

Ahora, lo que falta es que el Gobierno me 
deje comprometido, pues para conseguir este 
dinero, les he ofrecido pagárselos bajo mi res- 
ponsabilidad peráonal dentro de muy pocos 
días. Quiera Dios que yo no salga crucificado 
por meterme a redentor. Dejo la pluma hasta 
mañana. 

Somos (a) 29, y ya, gracias a Dios, han sa- 
lido a las seis de la mañana los dos cuerpos de 
que he hablado. 

Apreciaré que no tenga U. novedad, que me 
escriba con frecuencia y que mande como gus- 
te a su afmo, amigo, que lo saluda y b. s. m. 

Teotilo Romero (rúbrica).^ 



LXIX 

Secretaria Particular 
del Presidente de la República 

Palacio Nacional en México, a 30 de 
agosto de 1845. 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Mi compañero y estimado amigo: 

Los testimonios que tiene el Gobierno para 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 



no alimentar la más leve sospecha res|)ecto de 
su conducta, los ha venido a coronar su favo- 
recida (de) 17 fiel corriente, la cual he hecho 
circular entre los amibos del Gobierno para 
(pie, llep^ando su contenido a oídos de sus ene- 
mi«^os, vean rjue se equivocan con la desunión 
que pretenden sembrar y que sus maquinacio- 
nes se estrellarán en sí mismas. porf|ue el Go- 
bierno y la escoí^ida parte de sus (Venérales 
que supieron hacer triunfar la razón sobre el 
despotismo, ni aspiran a volver (a) aquella 
época, ni tampoco a dar un triunfo a la dema- 
gogia desenfrenada, cuyo medio juzgan muy 
a propósito esos hombres para llegar a su fin. 

Yo contemplo a U. mortificado con la grita 
que forman los papeles públicos; pero es nece- 
sario que tenga U. filosofía, persuadido de que 
el Gobierno desprecia, como debe, la estrate- 
gia que se está empleando para dividirnos y 
triunfar. Considere V ., por otra parte, que si 
la vocería se dirige así a su persona, es tam- 
bién i)or ser el General más caracterizado por 
sus hechos, por su fama y por el doble núme- 
ro de fuerzas fjuc manda; mas todo desprécie- 
lo, y diríjase, si le parece conveniente, con una 
exposición al público, pues así no sólo calla a 
los que, alucinados con tanto que se dice, 
están alarmados de buena fe, sino que da un 
bofetón sin mano a los que todo lo esperan 
de la desunión (|ue alimentan. 

Yo estoy con la paciencia ya perdida, no 



153 

por los chismes que corren diariamente sobre 
pronunciamientos, ni porque me designan 
también como uno de los que han de compo- 
ner un triunvirato, sino por la total falta de 
recursos, porque en la política de los que pro- 
curan envolvernos, ha entrado la de confabu- 
larse para negar al Gobierno toda clase de 
recursos; de manera que estoj resuelto a que 
si hoy mismo las Comisiones unidas de Ha- 
cienda de ambas Cámaras no nos iluminan 
sobre el modo de salir detantoscompromisos, 
pedir fiutorización para imponer una contri- 
bución forzosa, siquiera por seis meses, por- 
quedespuésdeéstos, a más de los recursos que 
nos puedan venir, contaremoscon los que pro 
duzcan las rentas a virtud del nuevo arancel, 
que hasta ese tiempo no vendrá a surtir sus 
efectos; y, entre tanto, se propone el Gobierno 
garantizar a los que les recaiga aquélla, no só- 
lo con las seguridades que mejor les cuadren, 
sino también con un premio moderado que les 
indemnice en parte el perjuicio que puedan re- 
cibir. 

Por las circulares que últimamente han sa- 
lido, habrá U. visto la excitativa que se hace 
a los Departamentos para que, supuesto a 
que están ys. en la posesión completa de sus 
rentas, organicen la policía 3' fuerzas de defen- 
sores que crean conducente(s) para guardar 
el orden interior de ellos y cuidar de los cami- 
nos, pues de este modo, no sólo se quita alGo- 

XuEvos Doctos.— I.— 11 



I". I 

bienio General la carga de aquellos jjagus, 
sino f|ue ílcja listas sus fuerzas para emplear- 
las doiule juzgue nccesari(j. 

Contiue, mucha filosofía y seguridad de mi 
amistad le encarga su compañero y amigo, 
(jue de veras lo aprecia mucho y b. s m. 

JoscJ. de Ucrrcr.i (rúbrica). 



LXX 
México, 30 de agosto de 18+5. 

Mi respetable Sr, General y amigo: 
Creo que con just(j sentimiento le(e;ría Uen 
El Siglo (XIX) de hoy una exposición harto 
injuriosa a su persona que hizo el Diputado 
Boves en mi Cámara, la que, sufriendo segun- 
da lectura, fue desechada generalmente por 
la misma, menos por sus paisanos, los yuca- 
tecos; mas debo decirle que 3'0 tomé la de- 
fensa del'., y su reputación quedó bien puesta 
a presencia de un numeroso concurso que me 
oyó. Boves ha perdido el derecho a la confian- 
za pública, y se halla en tal estado, que el que 
le hace mucho favor, lo tiene por un loco dig- 
no de una jaula en los orates de San (H)ipól¡to. 
listo deberá calmar la justa indignación de 
r., (|Mc deberá tloscntenderse de sus baladros, 



como la luna la (sic) de los perros, que no im- 
piden su marcha majestuosa en el (h)emisferio. 

La imputación del asesinato del General 
(Esteban) Moctezuma la disipé leyéndole un 
párrafo áe\ Gabinete Mexicano, an que referí el 
modo brillante y denodado con que U. lo des- 
trozó con sus 260 caballos en la acción cam- 
pal que le dio, en 31 de mayo de 1837, en las 
inmediaciones de su campamento. 

Siga U., por tanto, mi buen amigo, en sus 
empresas militares, vengue el honor de la Na- 
ción hasta las márgenes del Sabinas, y con- 
tando con mi afecto, mande a este su atto. S., 
q. b. s. m. 

Carlos M." de BustamJ^ (rúbrica). 

ExMo. Sr. General en Jefe D. Mariano 
Paredes Arrillaga. 

San Luis Potosí.' 



Tuda la carta es de su puño y letra. 



\-Mi 



LXXI 

Administración Genera! 

de la Renta del Correo 

Correspondencia Particular 

MkXICO, 30 DE AGOSTO DE 1845. 

ExMO. Sr. Gen fí ral dk División 

D. Mariano Paredes v Arrillaga. 

Muy estimado amigo y señor: 

No se quejará I', de que no se ocupan de su 
persona en ésta, pues todos los días lo presen- 
tan con un nuevo pronunciamiento, y sea mie- 
flo en unos, o deseos en otros, nadie los apea 
de eso. El Diputado (Crescencio) Bovcs ase- 
gura a todíxs que tiene copia de el (plan); pero 
que no es tiempo de publicarlo. 

Aquí ha habido sus alarmas, estos dos días 
anteriores. (|ue han confirmado las precaucio- 
nes del Gobierno con el acuartelamiento de 
tropas, etc. Se asegura que son los federalis 
tas amigos de Parías que quieren evitar la to- 
ma de posesión del Sr. Herrera y ver qué par 
tido sacan. Vo creo que si hay algo, es muy 
aislado c insignificante, v confío (en) que I'., 
desde esa. sabrA imponer(sc) a los anarquis- 
tas y sostener, como me ha asegurado, las 
Bnsos y ni (V^bierno; v vivo tranquilo. 



Por mis letras a nuestro amigo el Sr. Gene- 
ral Tornel, habrá visto que los he tenido al 
corriente de todo lo ocurrido por acá. 

El Ministro francés pidió sus pasaportes, y 
al fin se le darán, todo porque no se le dio la 
satisfacción que él pedía sobre los incidentes 
del acontecimiento del Baño de las Delicias. 

Hay escasez de dinero, y, por consecuencia, 
ni quien hable de guerra. ¡Cuánto lo siento, y 
más el oprobio, que debe ser la consecuencia 
natural! 

El nuevo Ministerio camina, pero muy len- 
tamente, y esto me hace temer que durará 
muy poco, o se modificará, al menos, muy 
pronto. 

Se sabe que esa División está brillante, como 
dirigida e inspeccionada por U.;que se conser- 
ve y aumente, si ha de ser para bien de este 
desgraciado país. 

QueU. se mantenga bueno, como se lo desea 
este su afmo. amigo y S. S., q. b. s. m. 

/. Miguel Arroyo (rúbrica).^ 



1 Toda la carta es de su puño y letra. 



1.> 



LXXII 
México, y agosto 30 de 184-5. 

(EXMO. Sk. (jHNEKAL 

D. Mariano Paredes y Arrillaga.) 

Llevamos 6 u 8 días de mentiras y de alar- 
mas, hasta el punto de haber el Gobierno 
tenido las tropas en sus cuarteles, y antes de 
íU'er lle;^ó a correr la noticia de que la Cinda- 
dela estaba pronunciada. Como no hay con- 
fianza, en el primer momento todo el mundo 
se alarma, si bien luego vuelve a tranquili- 
zarse al ver la falsedad de las noticias que 
la producen. Tratando yo de indagar antes 
de ayer í|ué pretexto se daba para estas alar- 
mas, se me dijo que I', y el Gobierno tenían 
un pastel, y (jue se intentaba la revf)lución 
para impedirlo. 

Se añadía que I", había desobedecido al Go- 
biernooponiéndose a mandar tropasa Arista, 
y que toda esa División, unida a la cpie des- 
obedeció a I'ilisola y Gaona, proclamaban a 
r. por su protector, porcjue les había U. ofre- 
cido no llevarlos a Texas, etc. 

()tr()s, más mal intencionados, decían (juc 
;i estas lioias estaba T. pronunciado por u:i 
triunvirato, compuesto de N'alencia, Bravo y 



ir,! I 

U., y otros, Herrera, U. y Tornel, etc., etc. 
También me dijo un pasajero de Guadalajara 
en la diligencia, que unos ayudantes de Filiso- 
la se expresaban con él en el camino en este 
sentido contra U. 

Los que se les suponen ideas anárquicas, vo- 
ciferaban a U. como tirano que quería sobre- 
ponerse a la Nación, como Santa Anna, pero 
que harían y acontecerían. 

Como todos estos pretextos desaparecieron 
con el desengaño de pocas horas, que trans- 
currieron sin haber conseguido el fin que se 
proponían, y máxime habiéndo(se) publicado 
en el Diario del Gobierno los oficios de U. de 
20 (de) agosto, en que se desmienten todas 
estas falsedades, ya hoy está la gente tran- 
quila. 

Sin embargo, hoy ocupa la atención pública 
la interpelación exaltada que ayer hizo en la 
Cámara de Diputados el célebre tribuno Bo- 
yes, quien, con el objeto ostensible de que la 
Cámara llamase a los Ministros para que in- 
formasen de lo que había en ese Ejército, y si 
U. había castigado la insubordinación de las 
tropas de Filisola", se desató, según dicen, en 
fuertes diatribas contra U., en declamaciones 
tan ampulosas como exageradas, apellidán- 
dolo tirano, traidor, etc.; y esta mañana co- 
rría impresa de mano a mano, si bien no he 
podido conseguir una, pero es regular que al 
guno de los periódicos la inserte esta noche, 



¡jara (|ucha;ía sucfcctoen los Departamentos. 
El resultadíí fue íjue la Cámara lo ílesairó, 
como siempre; pero por desgracia siempre 
queda al^ún mal hecho. 

En resumidas cuentas, yo opino que siendo 
Boves un riego instrumento de un partidor 
de unos hombres bien conocidos tjuc tienden a 
¡-"cderación 3' en seguida a la anarquía, se han 
propuesto por estos medios inutilizar a U. 
políticamente, introducir la desconfianza en- 
tre I', y el Gobierno, 3- hacer saltar a U. a la 
arena, incomodándolo de todos modos. 

El antídoto, en mi concepto, para frustír)ar 
sus pro3'ectos, es el de que desprecie U. sus 
manejos; que no pierda I,', su calma, que es lo 
que quisieran; que obre U. como buen mexica- 
co y patriota, 3' que lo juzgue la Nación por 
sus hechos y sacrificios, que es la corona más 
gloriosa a (jue puede aspirar el hombre públi- 
co en la posición de U., sin tlescender al fango 
de los partidos, en que después de una corta 
y fugaz adulación que halaga el amor propio, 
nada í|ueda de verdadera gloria, a que deben 
aspirar los hombres de sentimientos elevados. 

Sé por un amigo que el Presidente y el Go- 
bierno están mu3' satisfechos de I'., y lo mis- 
mo toda la gente que desea el orden, cuno 
sostén principal ven en V. 

So.MOS .\ 1" (I)K) SEPTIKMnRE. 
Desde la fecha de la antecedente, he tenido 



Kil 

motivos para confirmarme más en el juicio 
que emito a U., de todos los enredos que han 
puesto en juego contra U. estos días, sujetos 
cuyas tendencias son provocar desconfianzas 
e inutilizar a U., porque en U. ven el obstácu- 
lo mayor a sus fines. Ya nadie habla hoy, 
porque el tiempo ha desmentido sus patrañas. 
Repito a U , pues, lo que le digo antes sobre 
la conducta que debe observar para salir 
triunfante de sus enemigos. 

Sé hoy que el Gobierno está solicitando 
200,000 pesos para mandar a U. de pronto. 

Aunque la antecedente va por el correo or- 
dinario, he queri(3o aprovechar esta ocasión 
que me ha ofrecido un amigo para el extra- 
ordinario que despacha para ésa. 

Deseo que llegue cuanto antes ésta para que 
se tranquilice U. y no lo violenten las noticias 
exageradas que puedan llegarle, 3' acaso algu- 
nas sean, como parte del plan, de los que, fin- 
giéndose amigos, quieran precipitarlo. 

Suyo siempre. 

(Donato) Mianterola) (rúbrica ).i 



I Toda la carta, es de su puflo v letra. 



1'.: 



LXXIII 

ExMo. Sk. Oknkkal iJ. í^iíDKu M. Anava. 

México. 
San Luis Potosí, septifímmre I'-" de 1S4-5. 

Mi fino y flistinguido amij^o: 

Lleno de orgullo por lo cjue U., bondadoso, 
se digna expresarme en su favorecida de fecha 
27 del próximo pasado agosto, y agobiado, 
por otra parte, con las miserias que experi- 
menta(n) el Gobierno 5', porconsiguiente, estas 
tropas, medirijo a I', hoy por extraordinario, 
infiriéndole mi primera molestia, por la cual 
le suplico se sirva dispensarme, atendidas mis 
angustiadas circunstancias. 

En mi respectiva comunicación oficial, hago 
a r. i)resente, para que se digne ponerlo en co- 
nocimiento de nuestro común amigo el Sr. 
Herrera, ijuc antes, para socorrer a la 3*^ Di- 
visión con su presupuesto punimente econó- 
mico, y contando con las rentas do los cinco 
Departamentos, me veía en grandes apuros, 
no bastándome tales recursos; hoy. que tengo 
(|ue atender a la 1" División, a los cuadros de 
los Regimientos !'•' y 'J" de Caballería y .v 2+ 
icfes y oficiales procedentes de la 4-* División. 



Hi.-, 

han subido de punto mis añicciones, no tenien- 
do con qué comenzar los pagos en el presente 
mes. Lo que produce la renta del tabaco es 
muy poca cosa respecto de las erogaciones; 3' 
consignadas a los Departamentos todas las 
rentas, y no teniendo con qué poder atender 
con sus haberes a las guarniciones de ellos, se 
gún avisos que tengo, quedan aquellas tropas 
en el mayor abandono y expuestas a cuanto 
puede ser consiguiente. Todo esto necesita, 
compañero, de un remedio radical, y U. tiene 
la prudencia y los talentos suficientes para 
conocer el tamaño de las dificultades de esta 
penuria que de día en día se aumenta. 

Yo desearía que al sueldo de estas tropas se 
consignasen ciertas rentas fijas, y que cesasen, 
tanto los apuros del Gobierno como los míos, 
en cada mes. La idea sólo del día 1° me quita 
el sueño, me desespera. 

Hoy he tenido que dar un paso bastante 
sensible, pero indispensable y forzoso: he obli- 
gado al Tesorero de este Departamento (a) 
que me franqueara ocho mil pesos. 

{Mariano Paredes y Arrillaga ) 



hA 



LXXIV 
Monterrey, septiembre 5 de 1845. 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Mi estimado compañero \' fino amigo: 

Conozco, querido amigo, que U. sin recursos 
nada puede hacer; pero considere que nuestra 
patria y nuestro honor militar se loís) lleva el 
diablo. 

Los americanos están reconcentrados en 
Corpus Christi; tienen tres mil hombres de lí- 
nea y 25 piezas de artillería. Mi línea, exten- 
dida en ciento cuarenta leguas sobre el Bravo, 
es observada, más bien que cuidada, por esta 
División, compuesta de menos de 3,000 hom- 
bres. Las fuerzas que cubren a Matamoros y 
la de los destacamentos no son de operaciones, 
y sólo quedan en este inmenso espacio l,20O 
hombres con seis piezas c|ue tengo conmigo. 

Importa, pues, que .XLatamoros, sea reforza- 
do por 1,000 hombres, entre los que se necesi- 
tan 400 caballos. 

Dirá U. que })c)r (jué no lo refuerzo yo. ¿Có- 
xno lo haré ile.scul)riendo de un golpe to<la la 
línea al enemigo, pues soy la única fuerza de 



165 

respeto en la vastísima extensión de 140 le- 
guas? 

Para estar expedito, necesito que se cubra 
Coahuila con 600 u 800 hombres, y entonces 
ya podré j'-o acudir al centro de la línea 3' pre- 
parar hostilidades al enemigo, que traidora- 
mente nos echa las tribus salvajes, que ha mu- 
nicionado para que vengan a ejecutar sus 
actos de barbaridad, cosa que reprueba la 
ilustración del siglo. 

Conciba U. mi situación, y en medio de ella 
pidiendo al comercio el rancho diario fiado; 
los oficiales sin qué comer, y todo lo demás 
que es consiguiente a la miseria. 

Así no se puede hacer la guerra; lo veo; pero 
¿nos dejamos dominar y abatir por los ame- 
ricanos? 

El patriotismo nos pide esfuerzos de gran 
cuantía: veamos de qué manera los hacemos, 
pues de otro modo la patria será vilipendia- 
da, y nosotros, deshonrados, aunque no ten- 
gamos la culpa, porque así juzga la multitud. 

Aguardo que ü. todo lo allanará, seguro del 
agradecimiento de su afmo. compañero y ami- 
go, que mucho lo aprecia y b. s. ra. 

Alar.° Arista (rúbrica). 



l«>li 



LXXV 

EXMO. Sí<. CtENKRAL 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 
Monterrey, septiembre 5 de 1845. 

Mi querido compañero y fino amigo: 

Al contestar la grata de U. fecha 27 del 
próximo pasado agosto, tengo el gusto de fe- 
licitarlo dándole la más cumplida enhorabue- 
na por el acertado nombramiento que en su 
persona ha hecho el Supremo Gobierno para 
General en Jefe del Ejército de Reserva. Hasta 
ahora no sé cuál será el Ejército de Vanguar- 
dia, lo que me hace cre(e)r que vamos a ope- 
rar por inversión. 

Agradezco los finos ofrecimientos que me 
hace r., propios de la íntima amistad y de la 
inalterable armonía que nos une. 

Va en carta y en oficio separado, hablo a V . 
sobre la urgencia con que se necesita mandar- 
me tropas; mas respecto a recursos, conocerá 
la imposibilidad en que estoy para remitírse- 
los, porque del día S en adelante ni con el ran- 
cho cuento para la tropa; de modo que se enter- 
necería r. al mirar a estos sufridos veteranos 
careciendo de vestuario y aún de dinero con 
(|nc sub.>íistir. 



Nada importa, compañero, que los federa- 
listas continúen sus maquinaciones, porque el 
buen sentido de la mayoría de los habitantes 
de la República y la unión nuestra forman un 
muro inexpugnable que jamás penetrarán esos 
descamisados, enemigos de todo orden, con 
especialidad del Ejército. 

No dude U. que todos mis. esfuerzos se redu- 
cirán a consolidar las Bases Orgánicas, a evi- 
tar nuestra destrucción y a impedir el entro- 
nizamiento de la facción que la pretende; pues 
afortunadamente estamos unísonos en senti- 
mientos, caminamos a un propio fin y tenemos 
la más grande armonía. 

Por lo mismo, suplico a U. que sobre este y 
todos los demás asuntos de vital interés, es- 
criba con frecuencia a su afmo. compañero y 
amigo, que lo aprecia y b. s. m. 

Mar° Arista (rúbrica). 



i(;x 



LXXVI 

Ex.Mo. Sh. ÍJ. Antonio Escobedo. 

kescrvadn. 

GUADALAJARA. 

Mfxico, siptikmhre 6 DK 1845. 

Mi estimado amigo y señor: 

Hoy veo las cosas muy próximas a reventar: 
habiendo concluido D. Luis Parres (de) re- 
dondear su negocio para llevar dinero al Ejér- 
cití) a San Luis, lo llamó esta mañana el 
Ministro de Hacienda para decirle que ya no 
podía ser esto, pues que se hallaba amenazada 
la Capital de un pronunciamiento, y era preci- 
so atenderlo. Antes de aj'cr llegó el General In- 
clán de Puebla. Se ha mandado llamar al 
General Tornel de San Luis, y todos ven este 
negocio tan mal, que se cree la Federación en- 
cima. Por de contado, Paredes se disgusta y 
n(í se aviene, y empezamos a tener tinga. Ya 
a Igo se ha a pun tallo lie las Cámaras, y los hom- 
bres sensatos ven la cosa fea; puede que no sea 
así. Ya veremos lo que vaya ocurriendo, y 
avisaré a V. V. vea la cosa ci>n calma, porque 
])iicdcn ."^ir buenos deseos de los hermanos. 



l()!l 



üicenque la(s) mesa(s) de eleccionesson gana- 
ríais) por ellos. 
Es copia. 



LXXVII 
Sr. D. JMakiano Paredes y Arrillaga. 

San Luis Potosí. 

GuaDALAJARA, 9 DE SEPTIEMBRE DE 1845. 

Mi querido y fino amigo: 

Hasta el viernes 5 de éste, recibí la grata de 
U. fecha 28 del pasado, que contesto ho}^ mar- 
tes. 

Los dos puntos capitales que abraza la de 
U. — independencia y gobierno representativo 
en nuestro país — , dan materia infinita para 
escribir como un abogado. Yo me contraeré 
en el mayor laconismo posible, con dos obje- 
tos: primero, que conozca U. a fondo mis 
ideas, y segundo, cjue de ellas infiera U. que 
comprendo su pensamiento. Este método-nos 
llevará pronto al acuerdo mutuo. 

La independencia es un hecho consumado; 
pero no por esto deja de ser causa de lo que 
sufrimos. Es la herencia de un padre inteligen- 
te, laborioso y económico, recaída en un hijo 
ignorante, pródigo, disipado y algo vicioso. 

XuEvos Doctos. — l.—l'J 



I TU 

Ln in(kpcn(]cnc¡a de la América Española es 
debida a la im])otcncia en cjue estuvo España 
por la opresión de Napoleón; no es el resulta- 
do lento y se- (sic) de la constitución moral 
del jjueblo. En suma, la independencia, tan 
Jarata a nuestros corazones, cjuizá fué prema- 
tura. Al hablar así, no es mi ánimo disminuir 
las «glorias de nuestros í^randeshímibres, ni re- 
jjcler el únic(j bien jjúbiico cjue disfrutamos, si- 
no revelar el triste estado de nuestras masas. 

Pues bien, a estas masas déles V. mañana 
un código adaptado a sus necesidades, 3' lo 
rehusarán, porque quieren Constitución de 
1824 y Federación; quieren palabras, y no he- 
chos; quieren la libertad, como si fuera la feli- 
cidad social, no siendo más que un medio de 
obtenerla. Yo tengo para mí, querido amigo, 
que una nación puede ser feliz sin estar ence- 
rrada en ese estrecho círculo llamado Federa- 
ción. La tal Federación es, a mis ojos, la más 
inmunda cortesana, que se presta al primero 
que la invoca en sus torpes necesidades. En 38, 
amagados por los franceses, y después blo- 
(pieados, rajas se hacían l'rrea y comparsa 
proclamándola en Tampico; 1103-, en vezde co- 
rrer a la frontera, la gritamos en las calles de 
Mé.xico, y nos entregamos a los chismesdelas 
elecciones. 

lín cuanto a la campaña de Texas, tengo 
también unas ideas bien originales. Todos 
gritan: «(luerra a Texas!,» y examinándolos. 



171 

encontrará U. que unos lo hacen con la espe- 
ranza de sacrificar al tesoro público por el 
agiotaje; otros, por hacer a mansalva una 
sublevación contra el Gobierno, etc. Para em- 
prender la guerra de Texas, se necesita contar 
exclusivamente con los recursos de tierra, e 
inmediatos. De otra suerte, es perder hombres, 
reputaciones, honor nacional y dinero. La 
guerra de Texas no la estimo yo útil para re- 
conquistar, sino para negociar. Texas es per- 
dido irrevocablemente: sólo la fatuidad puede 
pensar en triunfar de los Estados Unidos. 
Nuestro patriotismo andaluz y de bravatas 
no derrota legiones de yankees. Que en vez de 
hablar en los cafées, en los periódicos y en ofer- 
tas, vengan a San Luis a filiarse en las Divi- 
siones del Ejército, y entonces cambiaré de 
modo de pensar. 

Por lo que hace a la tormenta tribunicia y 
periodística, sobrepóngase U.,mi buen amigo: 
es U. más grande perdonando y haciendo el 
bien de sus mismos enemigos, que perdiéndose 
en debates miserables. YayaU. al grano: cum- 
plir uno con sus deberes es ser liberal, es des- 
empeñar su misión. 

Dicho tengo a TJ. mi modo de pensar: acaso 
porque voy envejeciendo, me voy enfadando 
de la fraseología de nuestro tiempo Pero a 45 
años han pasado todas las ilusiones: soy más 
positivo y más seguro hoy, que antes. 

Por lo expuesto, U. ve que le he contestado 



abriéndole mi curíizón. ;liu qué quiere U. que 
coadyuve al bien pú])lief> mi insignificante nu- 
lidad'? 

''. sabe cuánto lo quiere este su afmo. amijío 

y atto. S., ([. b. s. m. 

I'cdm 7'.<//ít> (rril)rica).' 



LXXVIll 

Correspondencia Particular 

del Ministro de Estado 

y del Despacho de Guerra y Marina 

r.\i..\ci<) Nacionaí. I)H Mi:xico, a 10 de sep- 

TllvMMKI-; PH 1S4-5. 

San Lris Potosí. 

Mi distinguido amigo y señor: 

Recibí las favorecidas cartas de V. fechas 3 
y 4- del actual, y paso a tener el honor de con- 
testarlas manifestándole que, respecto a la 
primera, es decir, sobre el vestuario para el 
8/' Batallón Ligero, se servirá ver por la ad- 
junta noticia- que este cuerpo ha recibido un 
ecjuipo bítstante en corto tiempo, y en este 
concepto, r. me dirá lo que le ocurra sobre el 
particidar. 

1 TuJa la carta es do su puAo v Iclra. 

■-' Nu c\istc en il archivo »lil Gt-ni-ral Piircüt>. 



17;? 

En cuanto a la cantidad de cuarenta 3' tres 
mil pesos de que dispuso U, como sobrante de 
los derechos de la conducta de platas, para la 
División de su digno cargo, le manifestare C{ue 
esta providencia la tomó S. E. el General Pa- 
redes, a quien tanto y tan de buena fe aprecia 
Y considera oficial y particularmenteel Gobier- 
no, y esto basta para que sea aprobada, sin 
embargo de que los apuros pecuniarios tocan 
al mayor extremo, pues ni hay dinero en el 
erario, ni posibilidad de que lo tenga en mu- 
chos días; de modocjue lo poquísimo que entra 
se distriliuye como el pan bendito en cien mil 
atenciones, porque U.sabe que la Administra- 
ción actual recibió una Hacienda arruinada y 
recargadísima, y, además, teniendo el Gobier- 
no al frente su programa de no gravar más al 
mismo erario ni al pueblo, es indispensable 
que marchemos por ahora con lo poco que hay. 

Ya en una gran parte se tenían prevenidos 
los deseos de U., pues se dispuso que dos ter- 
cios de los referidos derechos fuesen jiara esa 
División, y el resto para el Sr. Arista, que cla- 
ma continuamente por recursos. 

S03' de U., con el afecto más distinguido, S. 
S. y amigo sincero, c}. I. b. 1. m. 

P. M. Anaya (rúbrica). 

Eximo. Sr. General de División y en Jefe D. 
M.\Ri.\No Paredes y Arrillaga. 



174 



LXXIX 

Gobierno Superior 

de Guanajuato 

Correspondencia Particular 

del Gobernador 

(ilANAirATO, 10 DE SEPTIEMBRE DE 1845. 
EXMO. Sr. (tENERAL 

D. Mariano Paredes v Arrillaca. 

Mi estimado amijío y señor: 

En el correo de anoche recibí un oficio de I'. 
y una carta, ambos con el mismo objeto y 
tratando una propia materia, por lo que la 
contestaci«')n que he dado al oficio, que remito 
a r. por separado y que hoy inserto en Líi 
Prudencia, debe servir de contestación a la car- 
ta, dando aquí ]ior rcfxrtido cuanto en aquél 
dije. 

Añado únicamente que es necesario no ami- 
lanarse con injurias ni calumnias. Conozco el 
<íenio demasiado quisquilloso de V. en punto 
de honor; mas es necesario acallar nuestros 
propios sentimientos, haciendo este costoso 
sacrificio a nuestra patria. Ya habrá U. sabi- 
do lo que han dicho de mí en México; pero yo 
tenj^o una alma insensililc a lt>satacjues de los 
fieriodistas y habladores, acaso por el hábito 



que he contraído de batirme con ellos en todas 
épocas. A U. le cogen de nuevo esos ataques» 
y por eso se le h icen tan sensibles. Es preciso 
tener alma grande y despreciarlos ladridos de 
los perros. Continúe U. con calma en su con- 
ducta, que al cabo la verdad triunfa de la men- 
tira. Sigamos por regla de nuestra conducta 
aquella máxima de un poeta español: Obrar 
bien, que Dios es Dios. 

Acabo de ver dos cartas del Sr. Tornel diri- 
gidas a un amigo suyo de esta ciudad, en que 
le hace a ü. mucho honor, desmintiendo cuan- 
to se ha dicho en contra de esa División. Esto 
debe servir a ü. de una prueba de lo que he di- 
cho antes: que al fin la verdad de los hechos 
ha de desvanecer todas las falsedades y redu- 
cir a nulidad todas las intrigas de los revol- 
tosos. 

Creo inútil repetir a U. que yo, por mi parte, 
le ayudaré en cuanto pueda, y que con la fran- 
queza de la amistad le manifestaré mi opinión 
cuando, según ella, crea que se extravía en al- 
guna cosa, pues esto le servirá para rectificar 
su conducta. Ahora puntualmente he adverti- 
do que en su carta me habla de una persona 
cjue está en México dirigiendo la oposición; 
por algunas cartas que he visto, sospecho que 
esa persona queU. me indica, sea el Sr. Pedra- 
za; y si es así, me parece que puedo apostar 
mi cabeza a que este señor no es autor de na- 
da de lo que se le atribuye. No crea U. chismes, 



ITíi 

y par.'i íjuctobrc experiencia de ellos, sepa que 
paní la revoliuión última fiel día 7 de abril, 
escribieron de México a esta ciudad varias per- 
sonas dianas de crédito, rjue los revoltosos 
contaban con I'., (jue se había de pronun- 
ciaren L'ijíos con su División por el sistema 
fvíderal. ¡Tal es la fuerza de los chismes, que 
aun lieiía a alucinar a las personas sensatasl 
Vo, entonces, hice respecto de I', lo que ahora 
res|>ecto de Pedraza: desmentir la idea y salir 
j)()r fiador de la conducta de V. 

Además, pongo en su cono«:imiento que hace 
poco pasó por aquí el Sr. Lie. (Francisco) Elo- 
rr¡ao;a, que va nombrado de (» ibernador a 
Dnrant^o. P^ste señor y yo n')s hemos visto 
desde el cole«^i() con más confianza que si fué 
ramos hermanos; está identificado en ideas 
con nosotros, y aun nos pusimos de acuerdo 
para obrar en todo uniformes; hablamos mu- 
cho del Sr. Pedraza, sin que me hiciera ni aun 
la menor indicación sobre la conducta revolu 
cionaria (|uc se le atribuye, tanto, que habién- 
dole dicho i|uc por c|ué no lo habían colocado 
en el Ministerio de Relaciones, porque su gv^nio 
fuerte era el ni.'is a propósito para contrarres 
tar el orgullo de los extranjeros, me contestó 
(|ue el Sr. Pedraza no debía salir del Sanado, 
cu donde hacía una gran falta, y que, por lo 
mismo, iba a trabajar por su reelección, encíir- 
g.'mdomc (jiic hiciera yo otro tanto. Va ve P. 
(|uc todo esto prucb.i mucho en su favor. 



177 

Es preciso, por lo mismo, dar cuarentena a 
las noticias que se nos mandan de México, 
aun cuando nos vengan por conducto de per- 
sonas sensatas y nos parezcan dignas de to- 
da fe. 

Yo cada día estoy peor de mi enfermedad, 
que me ha hecho una mala obra incalculable, 
impidiéndome que haga yo ciertas cosas per- 
sonalmente y de las que rara vez saca uno 
todo el fruto quequierecuando las verifica por 
mano ajena, aunque sea mu^'- activa. El vier- 
nes me voy a Cuevas, a ver si su temperamen- 
to me sana, o me alivia por lo menos; lo que 
advierto a U. para que esté en el concepto de 
que el despacho de este Gobierno sigue sin al- 
teración alguna, lo cjue me parece necesario 
advertirle a fin fie que no vaj-an a paralizarse 
sus comunicaciones con motivo de no hallar- 
me en esta ciudad, pues los mentirosos de 
aquí y de México dan ya por renunciado mi 
empleo y por cierto mi regreso a aquella capi- 
tal. Nada de esto hay. Estoy resuelto a tra- 
bajar en favor de mi Departamento y de mi 
Nación hasta donde alcancen mis fuerzas, y 
solamente en el caso en que me falten del todo, 
porque mi enfermedad me inutilice, tendré que 
volver a México, pues entonces, con mi inuti- 
lidad, más bien perjudicaría que aprovecharía 
a mi Nación y Departamento. 

Deseo a U. en ése y en cualquiera en que se 



17K 

halle, toda felicidnrl, como su verdadero ami- 
^o Cjuc lo estima y h. s. m. 

Jiain liíiiit." Morales (rúbrica). 



LXXX 
ExMo. Sk. General D. Mariano Paredes. 
México, 10 de septiemhke de 1S4-5. 

Estimado hermano: 

Después de halDcr puesto el sábado mi carta 
en la estafeta, me remitió el Sr. Lerdo los ad- 
juntos impresos y carta, por lo que en aquel 
correo no fueron. 

En El Siglo XIX del día 8 verás el comuni- 
cado que te insinué en mi anterior, así como 
el editorial, que en contra hablan algo, pero 
no se atrevieron a hacerlo directamente, por 
lo (|ue no he podido contestar. I^ierde cuidado, 
que si dijeren algo directamente, por la res- 
puesta no irán a Roma. 

Las elecciones a(|uí han sido ganadas por 
los federales ped racistas o el Gt)bierno, que es lo 
mismo, pues, como sabrás, D. José Joaquín de 
Herrera no es más que un pu[)ilo gobernado 
por los bien conocidos honrados IVdraza, y 
Teña y Teña, tpie a pasos agigantados, pero 



17!) 

ruinosos, llevan a esta desgraciada Nación a 
ponerla en manos de los patrioteros. ¡Dios 
nos saque con bien! 

Toda mi familia te saluda; consérvate bue- 
no, y manda a tu hermano, que te ama. 

Agustín Svarez de Peredo (rúbrica). 

El día 1° del entrante octubre, debe hacerse 
la elección de Senadores por las Juntas Depar- 
tamentales, y ya verás que en El Siglo de hoy 
hacen la postulación original, mezclando entre 
los de la cascara amarga sa{n)sculotta, tres 
o cuatro verenjenos. A ver cómo influyes en 
esos Departamentos para arreglar esa elec- 
ción. 

(Rúbrica.)^ 



LXXXI 

Gobierno Superior 

del Departamento de 

Zacatecas 

Correspondencia Particular 

/Z^.\CATECAS, SEPTIEMBRE 11 DE 1845. 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Mi apreciable amigo y señor: 

Son muy justas y bien sentidas las quejas 

1 La postdata es de su puño y letra. 



que I), tiene íle los periíídistas de México, por 
su inoílo tan siniestro como libero en juzj^ar 
del suceso del I'eñasco, atribuí eiulo a V. y a 
su División los perversos desi^jnios que encu- 
bren los enemigos del Gobierno y del orden 
actual de cosas. I'or fortuna, el buen sentido 
sabe ya repeler con cordura ese juego de una 
política suspicaz, y creocpielan breve como 
la prensa de buena fe haga ostensibles los sen- 
timientos del Ejército, la Nación acabará de 
rectificar el favorable juicio cpie anunció de su 
conduct^a la alocución cpic í'. expidió el 23 del 
])asado. 

Las pruebas (pie I', tienedemi franqueza me 
inclinan a creer rpie no recibirá mal una indi- 
cación |)uramente amistosa que me tí)mo la 
libertad de hacerle, y es que, haciendo uso de 
su bien merecido intlujo en el Ejército de su 
mandi», evite (pie salgan de su seno impresos 
de la clase de los (pie han circulado por el últi- 
mo correo, como la letrilla contra el sistema 
federal y la milicia cívica, pues sabe V. que en 
uno y en la otra hubo muchísimas [personas 
(pie aun viven, que ¡irest-aron a la Nación ser- 
vicios distinguidos y de la mejor buena fe, 
ennobleciendo sus aspiraciones con la utilidad 
(pie constantemente procuraron al país con 
dignidad y decortí Repito que me he tomado 
la libertad de hacer esta indicac¡(')U, en obvio 
de cpie sujetos como el a quien V. alude en su 
grata del (», jueguen esa sAtira con maligni- 



I 



181 

dad. Por lo demás, las miserables supercherías 
que aparecieron el mes pasado, no han hecho 
eco en ninguna parte, pues yo no sé que perso- 
na alguna de sensatez haya calificado la ocu- 
rrencia del Peñasco en más de lo cjue realmen- 
te fué, asignándole causas diversas de las que 
lo influyeron. 

Ya oficialmente manifiesto a U. la sinceridad 
con que he aceptado los votos del Ejército que 
le obedece, y esta misma le reproduzco con el 
singular afecto con que soy S. S. y adicto ami- 
go, que atto. b. s. m. 

Marcos de Esparza (rúbrica). 

El Gobierno me avisa oficialmente que ya 
tenía U. orden de mandar un escuadrón. Es- 
tosactivos siguen tan indisciplinados y desnu- 
dos como informé a U. ¡Qué bueno sería rele- 
varlos y que se refundiesen en su cuerpo, para 
que se arreglen! 

(Rúbrica. )i 



LXXXII 
Ministerio de Guerra y Marina 

Exmo. Sr.: 

Enterado el Exmo. Sr. Presidente déla nota 
de V. E. de 8 del corriente y que remitió por 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 



extraonlinario, se ha servido resolver se le 
manifieste en contestación que con setenta mil 
pesos que en dos partidas se le remiten, y la 
cantidad que \'. K. tomó de la conducta, po- 
drá cfjmplctar el j)rcst-su[)uesto de estemes y 
hacer (jue en el momento marche el auxilio 
pedido ¡jor el lixmo. Sr. General D. Mariano 
Arista, cuya exigencia no necesita encarecerse 
a \'. E., porque con la amplitud de sus conoci- 
mientos y ton su celo y entusiasmo por la 
causa de la República, distin«i;uirá muy bien 
cuánta es la iniportanciadereforzar a aquella 
División, próxima acaso a ser atacada por los 
que sólo temlrán semejante arrojo por la su- 
perioridad numérica con que pueden acome- 
terle. 

Por las grandes escaseces del erario, no ha}' 
de pronto vestuario que poder remitir; mas se 
autoriza a \'. E. paracjue.si lo cree convenien- 
te y oportuno, manrle construir el preciso, 
contando para ello cotno crédito con la asig- 
nación de Jalisco, que por un equívoco de aquel 
Tesorero no ha recil)i(lo \'. E.; debiendo ser- 
virle de norte jiara sus providencias que en la 
suma de numerario (¡ue hoy se le remite, va 
inclusa la refcriiia asignación por el mes que 
corre y i)or el siguiente, pasado el cual puede 
V. E. aplicarla a la satisfacción del crétlito que 
para vestuarios contraiga. 

El Exmo. Sr. Presidente confía y descansa 
absolutamente en W E., v así me ordena se lo 



18;} 

signifique, recomendándole de preferencia el 
auxilio que con tan verdadera necesidad recla- 
ma el Exmo. Sr. General D. Mariano Arista, y 
que no duda hará V. E. marche con los soco- 
rros de un raes, ya que no sea dable del mo. 
mentó otra cosa. 

Al comunicar a V. E. lo resuelto por el Exmo. 
Sr. Presidente, me es muy satisfactorio repro- 
ducirle las protestas de mi particular aprecio. 

Dios y Libertad. 

México, septiembre 12 de 184-5. 

A naya (rúbrica). 

Exmo. Sr. General en Jefe del Ejercito 
DE Reserva ( D. Mariano Paredes y 
Arrillaga). 



LXXXllI 

Reservada. 

Exmo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Guadalajara, 12 DE septiembre de 1845. 

Mi respetado General y fino amigo: 
Impuesto de la muy estimable de U., fecha 2 
del corriente, debo decirle que en efecto he no- 
tado la insolencia de los periódicos de México 



y i'l modo vc-nctioso y soc/ con (jue se trata a 
esa bcncnicrita DívísÍíhi. Recordará 1. las sos- 
pechas que abrigaba desde que nos pronuncia- 
mos en el añfí pasado en esta capital cí)ntra 
el tunestcj I'edraza. Desde entonces, el partido 
del (;rdcn y el venerable clero sospechó (sic por 
sospecharon) que el cambio político que iba a 
hacerse, pudiera convertirlo este perverso en 
su provecho; así es c|ue estamos obligados 
a c|uitar]e, como I', dice, la presa de la mano, 
para lo cual espero (pie contará V . con todos 
mis débiles esfuerzos. 

Era(n) verdaderamente lamentable(s) la 
apatía e indiferencia rjue se notaba entre las 
gentes de buen sentido; pero la grata de I', de 
que me ocupo, tpie he mostrado con las debi- 
das precauciones, ha sido un destello de luz cjue 
los ha reanimado muchísimo: están entusias- 
mados, y sería iiiiprudencia perdtr momentos 
tan favorables; es, por lo mismo, necesario 
que r. economice conmigo lo menos posible 
sus estimables letras. Desde kugoseprestaron 
a escribir con fuerza en El Jalisciense, cuya 
lectura le recomienilo, y no dudo que alcanza- 
remos (lela parte del clero la cooperación con- 
veniente, pues ya estanu)S convenidos el Sr. 
(.\iitonio) Hscobedo y yo, y tenemos funda- 
das ríizones jiara creer Cjue obrarán deacuerdo. 

HsteSr. Gobernailor sabe de posilivt; que de 
México han sjilido comisiünf.dos de les fide- 
ralistas a lodos los DepartanHiilos, y sospe- 



185 

cha que para éste lo sea el Coronel graduado 
Teniente Coronel D. Juan Aristi, que acaba de 
llegar, porque viene nombrado Jefe del Detall 
de Tepic. Yo apenas conozco de vista (a) este 
jefe; pero sé de positivo que es cuñado de 
(Anastasio) Zerecero y antiguo sansculotte. 
U. puede conocerlo mejor; pero principalmente 
lo conocerá el Exmo, Sr. D. José María Tornel, 
de quien se queja que lo desterró a Chiapas. 
Es sujeto vivo, y siempre en desempeño de 
prefecturas y mesas de la Plana Mayor. Según 
ha asegurado, quiere reclamar la Comandan- 
cia de Tepic, porque Parga es retirado; pero 
yo no se lo concederé sin que U. lo determine. 
Sería, pues, conveniente que U. ordenara su 
marcha a ese Cuartel General, dándole alguna 
comisión. 

Sé a no dudarlo que el hipócrita de el Lie. 
(Joaquín) Ángulo ha leído enalta voz, y a pre- 
sencia de todos sus satélites, una carta queU. 
le dirigió, poniéndola a discusión en la Quinta 
de Batres, que por compra le pertenece, y que 
la criticaron con tal acritud, que se irritaron 
varios concurrentes, asegurándoles Ángulo 
que no sabía qué contestar, que lo pensaría. 
Avisólo a U. para que vea, en lo que este señor 
le escriba, una cosa estudiada con premedita- 
ción.^ 

Uno de mis más verídicos corresponsales de 
Morelia me avisa que el Lie. D. Juan B. Ceba- 

1 Véase la pieza LXXXVII. 

Nuevos Doctos.— I.— 13 



186 

líos, ex Diputado de 41 }', por consiguiente, 
exaltado e influente federalista, fué comisio- 
nado por Pcdraza para poner de acuerdo 
aquel Departamento con los mexicanos, en 
cuanto a pronunciarse por la Federación; que 
concluida su comisión, se volvió a México, y 
para comprobarlo me incluyó una carta de un 
jefe acreditado del Ejército, escrita desde la 
Capital, que daba igual noticia. Estos, reuni- 
dos a las noticias que tiene U. y me comunica 
en su apreciable, no deja(n) duda de que Pe- 
draza es el corifeo de la revolución que se sus- 
cita desde la Capital de la República. 

El General D. Francisco Garay, que manda 
las armas en Michoacán, ha hecho salir de él 
a los Capitanes Fino 3' Fernández, por suges- 
tiones de Truena, Valcnzuela, Valdovinos, 
Ortiz, Elguero y toilos los patrioteros, a cuya 
dirección está completamente entregado. Par- 
ticipo a U. esto para que en caso ofrecido vea 
lo (|ue dispone, pues a mi entender se necesita 
allí tropa y un jefe que se haga respetar, como 
D. Ángel Guzmán, porque (el General José) 
Ugarte solo no podrá hacer nada, aunque 
abunde en deseos. 

Celebrare que disfrute ('. ile cabal salud y 
(jue ordene cuanto guste a su afmo. y muy 
adicto amigo, que lo estima y atto. 1. b. 1. m. 

I\'inii¡() Gil J indo (rúbrica). 



187 



LXXXIV 

Reservada. 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

GUADALAJARA, SEPTIEMBRE 12 DE 1845. 

Muy señor mío y amigo, dueño de todo mi 
aprecio: 

Con satisfacción me he impuesto de la esti- 
mable carta de U. fecha 2 del presente, y por 
ella veo está U. impuesto de todas las intrigas 
de que en México se está echando mano para 
sacrificar (a) el Ejército que está a las órde- 
nes de U., y a U. mismo. Hoy, parece, han va- 
riado de sistema, y quieren dar a entender 
que se encuentran satisfechos con U.;pero por 
acá la gente sensata está persuadida (de) que 
no hay buena fe, y que, por el contrario, se es- 
tá asestando el tiro, acaso con alevosía y con 
la esperanza de que sea seguro. 

En el Monitor (Republicano) comienzan a 
hacer elogios de U.; pero se dice que esto es 
con estudio y con miras siniestras. 

En El Siglo (XIX) trabaja (el Lie. Maria- 
no) Otero, y ya habrá U. visto un artículo 
contra este Gobierno, porque no establece 
milicia cívica; no falta quien crea que de aquí 



se remitió, auncjue le jK^nen fecha en Tepic; 
otros creen (que) es obra del mismo Otero. Se 
va a contestar, y no lograrán en Jalisco la mi- 
licia Cjue pretenden, pues ya se sabe que sería 
para arruinarnos; mas la demagogia no de- 
siste, y espera el triunfo lo más tarde en la 
reunión de los Diputados que se van a nom- 
brar. 

En fin, se hace indispensable poner remedio 
a tanto mal, y todos los buenos suspiran por- 
que llegue el día, pues el desorden crece en to- 
dos los ramos de la administración pública y 
cunde a personas que se han tenido por de sa- 
nas ideas. 

Es cuanto por ho^- puetle decirle este su 
afmo., attü. y S. S.. cj. 1. b. 1. m. 

/. Aiit. Xivto (rúbrica).* 



LXXXV 

EXMO. Sr. CtKNERAL 

D. Mariano Tareofs y Arrillaga. 
México, septiembre 13 de 1845. 

Reservada. 

Estimado compafiero y amigo: 

Los revolucionarios de esta capital han re 

1 Toda la cana c-. ^U su puflo v Ictr.i 



189 

doblado en estos días sus trabajos con bas- 
tante actividad. Anoche se sorprendió una 
junta, y por impericia de la policía sólo cinco 
personas se aprehendieron, entre las que se 
encuentra D. Ramón Ugarte,bien conocido en 
ese Departamento y por U., el que pocos días 
antes se fugó de Santiago. Estos son insigni- 
ficantes; otros son los interesantes. 

La voz pública y los diferentes avisos de di- 
cen (sic) manifiestan que D. Valentín G. Pa- 
rías es el director de todo. Dicen que han reu- 
nido de ocho a diez mil pesos para la revolu- 
ción; que cuentan con mucha parte de la 
guarnición; con ningún jefe, pero sí muchos 
oficiales; lo que supongo que es por alentar, 
pues tengo motivos para tener confianza en 
todos los cuerpos. Trabajan sin plan, sin 
unión y sin objeto, pues éste sólo se limita a 
que haya un trastorno para estorbar que yo 
tome posesión constitucionalmente de la Pre- 
sidencia de la República, para que en su vista 
haya pronunciamientos en diferentes puntos. 

Ahora, que son las once de la noche, se ha 
presentado un oficial que ejecutivamente ha ve- 
nido del Departamento de Veracruz, manifes- 
tando al Gobierno que el General (José Alaría) 
Jarero lo invitó para la revolución, en la que 
se iba a poner a la cabeza el General Canalizo, 
estando comprometidos los Generales (Anas- 
tasio) Torrejón y (Prancisco) Avalos; que 
contaban con seguridad con el 8*^ de Caballé- 



1!H, 

ría, que está en el camino de Puebla; que pre- 
tendía Jarero apoderarse de la conducta de 
platas que salió el día I*' de esta capital; pero 
merced a que el Coronel (Francisco) Muñoz, 
del 5" de Caballería, que está en Perote, se 
opuso, no se hizo, y la conducta pasó para Ja- 
lapa; que le manifestó que para el 10 estaban 
de acuerdo en diferentes puntos a secundar el 
movimiento revolucionario que ese día debía 
estallar en esta capital para que yo no ocu- 
pase la silla presidencial. 

Todas las personas que se indican, son mar- 
cados santa-annistas y descamisados. 

He creído oportuno poner en conocimiento 
de U. todo, pues aunque estoy creído que hay 
alpo, creo cpie hay también exa^íeración; pero 
siempre es conveniente esté V. sobre aviso pa- 
ra poder obrar, encargando a todas las auto- 
ridades departamentales la viiíilíitt'^'in, para 
no ser sorprendidas con falsos anuncios. 

Desea a U. toda clase de felicidades su afmo. 
compañero y amigo, que lo apreciíi y s. m. b. 

José J. de Herrera (rúbrica).' 



l Toda la c.irtii o* Ac su pufto \ letra 



191 



LXXXVI 

Reservada. 
México, 13 de septiembre de 1845. 

Mi respetable Sr. General y caro amigo: 

Al formar la defensa de U. en la Cámara de 
Diputados, no he hecho otra cosa que defen- 
der los derechos de la justicia e inocencia. Las 
inculpaciones atrevidas que se le hicieron, es- 
tán desvanecidas de una manera victoriosa; 
y si sus autores tuvieran vergüenza, se corre- 
rían de haberlas suscitado. 

México, de tiempos muy atrás, es el país de 
la holgazanería y de la inmoralidad, y, lo que 
es más, el foco de las revoluciones fomentadas 
por cabezas alquitranadas y hombres que as- 
piran a colocarse en puestos eminentes sobre 
los escombros de la pobre Nación; mas por 
fortuna son conocidos, y si logran formalizar 
una revolución sangrienta, ellos con sus mis- 
mas manos abren un abismo que probable- 
mente se cegará con sus cabezas. 

El honor de U. está bien puesto, tanto en el 
Congreso como en el común de la gente hon- 
rada y pensadora, por lo que no debe U. hacer 
el menor aprecio de sus imputaciones calum- 
niosas. Tengo a U. por dichoso cuando veo 



]!»2 

(jue se le ha presentado un vasto campo de 
gloria, que aunque sembrado de cambrones y 
espinas, sabrá marchar por él para recibir al- 
gún día los plácemes de toda una Nación 
agradecida y los aplausos de la Europa, que 
nos observa con más cuidado del que se cree 
por el común de las gentes. Yo estoy viejo; ya 
piso el sepulcro, y no quiero bajar a él manci- 
lladas mis canas: éstas, la experiencia de 15 
años en la Legislatura, y el desprendimiento 
de riquezas y honores [pues el día en que mue- 
ra, no habrá con qué enterrarme, y será pre- 
ciso entrar en transacción con el párroco so- 
bre los derechos de mi funeral], me hacen su- 
bir a la tribuna y con voz firme y enérgica 
tronar contra los malvados; no les temo, pues 
tengo hecho el desapropio de mi vida. 

Ln Fcí^c;vic/ó/7, detestada por los que ya he- 
mos visto sus estragos por experiencia dolo- 
rosa, no es más cjuc un mero pretexto, es un 
eructo apestoso de la masonería, impulsada 
por el oro extranjero, y, j)or lo mismo, yo me 
le afronto y afrontaré con mi pluma, con mi 
voz y, si fuere posible, con mi espada. Usted 
viva en ese concepto, y que cuando no pudie- 
ra obtener con estos recursos, mi último sus- 
piro y mis últimas palabras sería decirle 
íiníitheiihi a la I-'ederación. Nada, nada des- 
aliente a r. |)ara obraren obsequio de la jus. 
ticia, de la rdigiiui y de la lilx'rtad de la pa- 
tria, y tenga T. presente( s) aíjuellas preciosas 



193 

palabras salidas de la pluma de Cervantes: 

<iPor estas asperezas se camina 

de la inmortalidad al alto asiento.» 

Tengo un Diario comenzado desde diciembre 
de 1822 hasta ayer, en que he consignado to- 
dos los hechos históricos dignos de memoria.^ 
Tres años ha que referí por predicción de una 
alma Justa lo que hoy nos pasa. En ella es- 
tá anunciada la presente revolución; dícese 
que se pasarán indecibles trabajos v de toda 
especie, pero que el triunfo será nuestro. ¿Qué 
dijera U. si en este Diario viera referida cir- 
cunstanciadamente la batalla de Chinaa, un 
día después de sucedida a las orillas de Cam- 
peche, y comprobada al mes con los partes 
oficiales? Pues así sucedió ciertamente. U. no 
me tenga por fanáticoy menguado; si ha leído 
la Biblia, habrá ü. visto que Dios, en su mise- 
ricordia y compadecido de los pueblos, les 
anuncia las calamidades para que vuelvan 
sobre sus pasos y aberraciones. Dígalo Jonás 
en Nínive saliendo del seno de la ballena, y 

1 Diario Histórico de México Por el Lie. D. Carlos María Bus- 
tamante. Contiene una relación diaria de todos los acontecimien- 
tos políticos ocurridos en la ciudad de México y en otros lugares 
del país, rasgos biográficos referentes a muchos personajes pú- 
blicos y multitud de noticias y comentarios sobre diversos asun- 
tos. Abarca esta obra el período trascurrido desde Diciembre de 
1822 hasta Agosto de 1841. Primera edición arreglada por Elias 
Amador. Tomo I. (18l'2-1823) Zacatecas. Tip. de la Escuela de Ar- 
tes y Oficios de la Penitenciaría, á cargo*ieJ. Ortega. 1896. En 
8. "—Los tomos restantes permanecen inéditos en poder del Go. 
bierno del Estado de Zacatecas. 



ll»4 

también Isnííis, que murió ascuarlo, dándoles 
a todos enerj^ía para sobreponerse a los tira- 
nos. Dios dará una mirada de propiciación 
sobre 8 millones de mexicanos, ya U. lo ele^rá 
por instrumento de este triunfo. Oiga U. su 
voz, observe su ley y marche al enemigo. 
Es de U. atto. S. y amigo, q. b. s. m. 

Carlos .\í." de Bustam.,, (rúbrica). 

Por .separaflo remito a I', un impreso sobre 
la conducta de Flon en Granaditas. 

ExMo. Sk. Gkneral D. M.\riano F.vredes 
Akrill.\g.\. 



S.vx Luis Potosí 



LXXXVII 

EXMO. Sr. 

n. -MaKIA.SO P.\RKI)KS V .\rrill.\g.\. 

Gr.\l)AI.Al.\K.\, SEPTIKMHKK 16 DE 184-5. 

.\Ii aprecia<ile amigo y de mi consideración: 
Con el mayor gusto recibí la muy favoreci- 
da de U. de 29 de agosto, porque con ella me 
persuado de que hace U. gratos recuerdos de 
una nulidad como la mía.-' 

1 Toda la ciui;» es de «u pufto y Ictrn. 
J V.Í.1SC U plií.» L.K.KXIII. 



195 

No contesté en el correo anterior, porque he 
estado postrado en cama con fuertes calentu- 
ras y una complicación de padecimientos, que 
apenas me permiten hoy cumplir el deber de 
dirigirme a U., aunque sea con cuatro letras, 
para satisfacer el objeto de su citada apre- 
ciable. 

Nadie como yo, mi respetable amigo, ha sido 
tan entusiasta por la Federación, porque 
siempre he creído que de ella pende el adelanto 
de las localidades, y que de una buena unión 
resultaría un gobierno fuerte, sólido y consi- 
derado por el exterior, que tanto nos amenaza, 
como que tanto envidia el engrandecimiento 
de que somos capaces; pero con la misma fran- 
queza conque digo mi opinión sobre este pun- 
to, reconozco y confieso que el personal del 
Gobierno, y no su forma, en los años de 33 y 
34, hizo males que han dejado recuerdos tan 
funestos y grabados, que huyendo las clases y 
los propietarios de su repetición, renuncian 
cuantas ventajas pudiera traer una Constitu- 
ción Federativa. Este punto ha pasado para 
mí en autoridad de cosa juzgada; y creo tam- 
bién que si no es imposible, a lo menos sí será 
sumamente difícil que de un modo franco, 
unánime y general se adopte la Federación en 
nuestra desgraciada República. 

La primer consecuencia que saco de este an- 
tecedente es que si, aun reconocidas tan altas 
verdades, quieren algunos hacer esfuerzos para 



la restitución clara y terminante de las insti- 
tuciones de 824, en lugar de conseguirlas, ten- 
dremos un sumo despotismo, o una horrorosa 
anarquía, extremos porque no estará el que 
merezca el nombre de verdadero amante de su 
patria. Faltará entonces la paz, base positiva 
de k)s Ijienes nacionales, y los llamados pa- 
triotas serán los primeramente envueltos en la 
ruina y los desastres que son consiguientes. 
Líi Nación acabará por ser presa de los mal- 
vados que han procurado desunirnos para 
debilitarnos y entretenernos, y nuestros hijos 
irán a ser los cjue conozcan nuestra falta de 
previsión y de cordura. 

La segunda consecuencia que saco es que, a 
la vista de tales resultados, debemos soste- 
ner las actuales instituciones, porque ellas 
abren la j)uerta para que se dé a las localida- 
des aquella amplitud que baste a su felicidad 
peculiar y respectiva, que debiera proporcio- 
narles una buena r\'deración. Se conseguirán, 
pues, los líienes de ésta, y faltará aquella fes- 
tinación que hace tocar los extremos, que todo 
lo arrolla y cjue da lugar al imperio de las 
pasiones fuertes, c|ue todo lo (juieren de un 
golpe, sin (.alcular la fatalidad de los medios. 
Aplicaré a(|uí el prudente aforismo del divino 
viejodelos médicos: (Jiuni ¡>:¡ul:ítiitt ht,tútiini 
tit, porcjue.en efecto, los males políticos corren 
una escala parecida a la de los físicos. 

Vodiré al', franca mente tjue, contra mis sen- 



197 

timientos y contra mi educación, pensé alguna 
vez en violencias y precipitaciones, porque a 
tanto me obligaba una persecución injusta 
que se me suscitó por ruindades; y después 
seguí algún tiempo con mis desatinos, porque 
la palabra, las relaciones que se forman, y el 
mismo honor, todomehacía permanecer entre 
dificultades. Sin embargo, procuré, hasta don- 
de pude, calmar las exaltaciones e inspirar la 
concordia de los partidos, logrando en estos 
últimos años algunos momentos de paz con 
mis pequeños esfuerzos, aunque, por resulta- 
do, acabo de obtener el famoso premio de que 
aquí se diga que estoy vendido al Gobierno 
Departamental, y que cuando más honor se 
me hace por otros, se concede que yo por mi 
buen corazón estoy alucinado esperando la 
venida del Mesías; siendo así que puedo ase- 
gurar a U. mi total independencia del mismo 
Gobierno, y que no he procurado sino calmar, 
y que cuando se trata de elecciones, se escoja 
lo digno, lo útil y lo que nos saque de las ban- 
deras de los léperos, que tanto han manchado 
la libertad y que han tenido en alarma a la 
República entera. 

No han faltado liberales en estos momentos 
que, persuadidos de mi buena intención, estén 
propuestos a seguir mis convicciones, y ellos 
sin duda serán los que puedan de tal modo 
prestar algún servicio patriótico, pues yo en 
el día estoy reducido a nada por mis males, 



l)()r el aburrimiento que me domina y por un 
humor negro que ocupa mi corazón. Todo me 
desalienta, todo me sensibiliza, y desgraciada- 
mente est<íy lleno de previsiones funestísimas, 
que serán disparatadas, como hijas de mi me- 
lancolía, pero que, mientras me ocupen, nece- 
sariamente ejercen en mi espíritu todo el 
dominio necesario para abatirme. Veo sólo a 
mis hijos, y me enternezco, pcjrque acaso ellos 
van a |)articijíar de la desgracia de su padre, 
siendo unos inocentes, dignos de mejor suerte. 
A ellos quisiera consagrarme de una manera 
exclusiva, y en esto, aunque fuera, hacer a mi 
patria el muy corto bien de dejarle dos ciuda- 
danos honrados, que siquiera puedan unirse 
en algún tiempo a los patriotas sensatos y 
juiciosos para que lloren sus infortunios. 

Por lo expuesto, se persuadirá U. de lo 
anuente que estoy con los principios que U, 
me manifiesta; y agregaré a U. que veo como 
cierto que si las elecciones actuales colocan al 
frente de los negocios a hombres exaltados 
que no presten las garantías que buscan to- 
dos con ansia, hal)rá pronunciamientos. \* aca- 
baremos de perder para siempre la es¡3eranza 
de constituirnos. Yo llegué a creer, seg^jn las 
especies Cjue aquí corrieron, que U. era el pri- 
mero en pronunciarse, aun antes de acjuel re- 
sultado; pero ya veo los juiciosos deseosde U. 
y que sólo propende a que no se extravíe el 
buen sentido, lo cual se logrará únicamente 



199 

salietido electos hombres de honor, de previ- 
sión y de prudencia. 

Dos o tres correos antes de recibir la de U., 
le había 3^0 escrito una recomendándole a mi 
hermano Francisco. Reitero a U. mi súplica 
para que se sirva cuidar de la educación de 
este joven, que tiene buenas intenciones, pero 
que podrá extraviarse si no hay alguna per- 
sona de la respetabilidad de U. que se interese 
porque, a lo menos, no pierda los principios 
que mamó. Le hará U. un gran servicio al in- 
teresado, y yo le viviré siempre muy agrade- 
cido. 

No dejaré de escribir a ü. algunas veces, 
aunque no con repetición, porque temo serle 
molesto distrayéndolo de sus ocupaciones. 
Sin embargo, U. me honrará mucho cada vez 
que lo haga conmigo, y me proporcionará la 
ocasión de acreditarle que, a pesar de mi in- 
utilidad, abundo en deseos de complacerlo, co- 
mo su muy adicto amigo, atto. S., que afrao. 
s. m. b. 

Joaquín Ángulo (rúbrica). 



aio 



LX XXVI 1 1 

ExMo. Sr. Gíinkral 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

León, septiembre 18 de 1845. 

Mi muy apreciable amigo y señor: 
Es llegado el caso de que la sociedad toque 
a su disolución. Estamos al borde de entrar 
en el labcrint(5 del barullo federal, y éste será 
el término de nuestra independencia. El Ejér- 
cito está atacado, 3' se piensa destruirlo. La 
Nación toda está padeciendo, 3' casi se descon- 
fía del remedio. Estas circunstancias tan agra- 
vantes y de tanta atención me han decidido a 
dirigir a V . mi pluma y recordarle como Gene- 
ral mexicano, como ciudadano, y si U. me lo 
permite, como su amigo, que es V . la única 
áncora de salvación para el país. I'., y no más 
U., nos puede escapar del naufragio político 
en que nos hallamos. Cuenta I', con fuerzas 
físicas, con la moral, porque la parte sana de 
la sociedad está por otro orden de cosas del 
(en) (jue nos hallamos y del que se piensa es- 
tablecer; el Ejército está unísono en sentimien- 
tos, y fija sus miradas en V. Su espada, que 
tantas veces la ha desnudado para cuhabllu- 
bar (sic por coadyuvar) al bien de los mexica- 



1^01 

nos, es preciso que hoy salga de la vaina y no 
vuelva a ella hasta poner el remedio que nece- 
sitan los males que nos acjuejan. En suma, 
ésta es la ocasión más favorable que puede 
presentarse para establecer un sistema econó- 
mico que pueda dar vida a la sociedad. Vein- 
ticinco años de laberinto y de consideración a 
los Licenciados, nos han dado a conocer lo 
que nos conviene. Esta canalla es necesario 
separarla de la escena política, y no dejarles 
por ningún motivo que tomen parte en nues- 
tra regeneración. 

Yo soy bien insignificante, pero estoy pron- 
to a todo sacrificio 3' en ayudarlo en cuanto 
pueda; si mi súplica es oída y U. acepta mi 
oferta, cuente desde luego con su sincero ami- 
go, que lo aprecia, le apetece salud y s. m. b. 

Fran/'^ Pacheco (rúbrica).^ 



LXXXIX 

Panzacola, septiembre 20 de 1845. 

Apuntes de una campaña contra México. 

1° — Establecer puestos militares en Laredo, 
Mier y en un punto cerca de Matamoros. De 
este modo está demostrada la primera base 
de operíiciones sobre el Río del Norte. 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 

Nuevos Doctos.— I.— 14 



:(»2 

2" — Poner un cuerpo de observación en el 
camino que conduce de Laredo a San Antonio 
de Béjíir. Hsto contiene a hjs comanches, en 
caso que se muestren hostiles. 

3'^ — 10,(J00 hombres se mueven de La redo al 
Saltillo, y de allí a Zacatecas. 

4" — 10,000 hombres se mueven de Miera 
Monterrey, y de ídlí a San Luis í'otosí. 

5'-' — 5,000 honiljres flesemliarcan cerca de 
Soto la Marina [lugar del desembarque del 
valiente (General Francisco Javier) Mina en 
1817], y marchan sobre San Luis í'otosí. 

6'*— 5,000 hombres desembarcan en Tampi- 
co, aunque su pequeña fortaleza haga alguna 
resistencia. De este modo está establecida la 
segunda base de operaciones sobre la línea del 
Panuco, o río de Tampico. extendiéndose des- 
de Tampico hasta Sui Luis Potosí. 

En tal estado del ejército de operaciones, 
5,000 hombres marchan de Zacatecas a San 
Luis; otros5,()00se t|uedan en Zacatecas para 
observar el camino de Durango, y guardan el 
camino real ([ue contluce de la ciudad de Mé- 
xico a Santa Fe; 15.000 hombres se concen- 
tran en San Luis; 5.000 hombres de Soto la 
Marina se hacen fuertes cerca de Tula, en el 
río Panuco; 5,000 cjuedan de reserva en Tara- 
jjico.de donde irán todos los refuerzos necesa- 
rios; v una fuerza naval se estaciona fuera de 
la barra. 

Durante estas operaciones, se tiene el mayor 



2o;5 

cuidado de no hacer daño a los habitantes en 
sus propiedades y personas, ni molestarlos 
en su religión. Se les hace entender que la gue- 
rra no es contra ellos; se les invita a declarar 
a las Provincias de Tamaulipas, Nuevo León, 
Coahuila, Zacatecas y San Luis Potosí, una 
república independiente, bajo la protección de 
los Estados Unidos. 

El objeto de marchar el ejército por el Salti- 
llo y Monterrey, en lugar de desembarcar en 
Soto la Marina y Tampico, es producir una 
impresión favorable. 

Los puntos (sic por puertos) de Alvarado y 
Veracruz, en el Golfo de México, y los de Aca- 
pulco, San Blas, Mazatlán y Gua^^mas en el 
Pacífico, estarán bloqueados. Tampico y San 
Francisco se rendirán. El último se fortificará 
bien. Después, 5,000 hombres de Independen- 
ce marcharán sobre Santa Fe y Paso del Nor- 
te; este último punto domina el camino de 
México a Santa Fe. De suerte que el Río del 
Norte será entonces nuestra frontera, y la po- 
sesión de San Francisco se asegura. 

Aquí hace México proposiciones de paz. 

Si no las hace, el camino del Panuco a la Ca- 
pital es fácil. 

La ciudad de México será ocupada por 
100,000 hombres, si necesario fuese, y el Go- 
bierno de México deja de existir! 

Estos apuntes demuestran lo que los Esta- 
dos Unidos pueden hacer, si el caso lo exige. 



•2iH 

con respecto a Méxic(j. De los 30, COO hombre? 
mciiciíjiinflos, 20,(JCÍ) serí'in voluntarios; los 
10,000 (le línea servirán de ejemplo, de í)rdeny 
de disciplina militar. I'ara cuando toda la 
fuerza llegue al Panuco, ya todos estos hom- 
bres igualarán (a) la mejor tropa del mundo. 
¡Supongamos estos 30,000 hombres sobreel 
Panuco, 3' un pedido de voluntarios para mar- 
char a la ciudad de México!!! 

{Sin ñrma.) 



EXMO. Sk. (JKNKKAL D. M.XKI.VNO PARKDES. 

San Lris Potosí. 

(iIAN.VH ATO. SKPTIKMMKK 29 DE 1845. 

Mi muy (|ueri(lo amigo y señor: 

A la hora de ésta tengo ya reuniílos como 
noventa hombres, entre los que habrá cincuen- 
ta cjue deben marchar a ese cantantón (sic 
por cintnii) cuando se vaya pudiend(i escol- 
tarlos. 

La solicitud de (¡uc me habla I . en su ;i pre- 
ciable de 2v{ del actual, a ipie contesto, ya se 
la tengo a U. remitida.' 

l Kcliitiva al |Hrtni><u Jcl Guhicir.üquc necesitaba Romero pa- 
I .» contraer niatrimonli». 



205 

En nuestra fiesta cívica ha habido su(s)discur- 
so(s) el 16 y el 27 del presente rnes;el primero 
fué pronunciado por uno de la bolita, como lo 
manifiesta su conjunto, que verá por el impre- 
so que le adjunto para que los militares que 
en ésa escriben al público, le echen su rociada 
de metralla; porque acusan al Ejército de no 
tener voluntad para hacer la campaña de Te- 
xas; siendo las Bases el sistema que tenemos 
hoy como única tabla de salvamento, se les 
desprestigia como una cosa aborrecible; te- 
niendo un Gobierno razonable, que sufre más 
de lo que debiera, se dice que ahora no tienen 
los pueblos libertad; se dice que la Nación en- 
tera quiere el divino sistema (federal) cuando 
sólo las Legislaturas de este Departamento, 
Zacatecas y Californias lo han pedido; las de- 
más no lo han hecho, y lo detestan todos los 
hombres que tienen honradez o bienes que 
perder. Se siembra en todo el descrédito, la 
cizaña, y luego quiere cosechar unión; y entre 
otras cosas, por último, quiere que todos ce- 
dan de sus pretensiones, mientras predica a 
supartidoque unieran (o mueran) mil 3^1uego 
(jtros mil. 

¡Vaya si es un primor el discurso! Y siento 
no saber hacer los melones cuando puedo dis- 
tinguir cuál es dulce y cuál es desabrido; pero 
a los compañeros de ese cantantón que tienen 
cacumen, dígales U. que no dejen pasar ese fá- 
rrago de disparates. Era chulísima cosa que 



Jl II , 



si;íuiéramos el cjenujlo que nos dejó nuestro 
Padre Hidalgo; ni es píjsihle seguirlo en todas 
sus partes, aun cuando quisiéramos, porque 
no podemos robarnos lo que ellos se robaron, 
3'^ porque entendeuKJS la compasión de otro 
modo que aquel Padre de la Patria, pues que 
por lástima de c|uc no fueran caminando sus 
víctimas, decía: «Marroquín, Marroquín, de- 
güella a esos pobrecitos chachujñncs para que 
no anden padeciendo.» 

Dicen que fueron engañadas sus esperanzas 
con el movimiento del 6 de diciembre y que 
siempre se le ha mentido al yiueblo; yo digo 
que nosotros no hicimos ni una ni otra cosa, 
porque no les ofrecimos íederata, y se engaña- 
ron porque quisieron voluntariamente enga- 
ñarse. Bueníj fuera que, al comerse una torta 
de pan, se engañaran, y se comieran una de 
caramelo. 

El discurso del día 27 aun no se imprime, 
pero lo oí; y. en mi concepto, es otra cosa, pues 
tiene idea y un enlace razonable de la historia 
de los sucesos, aunque nodeja también de oler 
a divino, (juizá porque lo creen de moda. No 
me es posible olvidar todavía lo de el discurso 
{jue le acom|)ano ahora, porque no se me hace 
posible concebir que estos hombres nos crean 
sin sentido común. Hn la página 7 dice que la 
voluntad del pueblo es la Federación y que es- 
tá fundada, no en las teorías ni en el cnprícho 
(le ¡os hoinltrcs, sino en nnn fuente más eleva- 



207 ♦ 

da: en el orden natural de las cosas y en la 
organización misma de las sociedades. Si esto 
no es una contradicción de principios, yo les 
diría que el derecho que tiene un Departamen- 
to para ser soberano de sí mismo, lo tienen 
los distritos, las ciudades, pueblos, manzanas, 
calles, casas e individuos; y sería una sociedad 
preciosa de soberanitos sin subditos. Me dan 
coraje estos léperos, aunque en público los 
desprecio. 

Perdone U., mi amigo, que le quite su tiem- 
po con mi charla, pues conozco que mejor se- 
ría para U. mandarle el papelucho sin mis co- 
mentaciones; manténgase bueno, y mande a 
su afmo. amigo, q. b. s. m. 

Teófilo Romero (rúbrica).' 



XCI 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

México, 1° de octubre de 1845. 

Estimado hermano: 

Al ocurrir por mi correspondencia, el día 25 
del próximo pasado septiembre, a la estafeta, 
respondieron en ella haberla sacado, y aunque 

1 Tocia la caria es de su puño y letra. 



ios 

se hicieron varias tlili^encias, no se cncíjiitró, 
hasta que hoy iiu- hi han traído, viniendo en- 
tre ella tu apreciable del día 20; pero no he 
advertido malicia en el extravío, porque no se 
conoce absolutamente hayan abierto las car- 
tas. Mas toda esta relación, aunque cansada, 
f|ue te haí^o, es con el objeto de que veas que 
si ha habido demora en cumpUr con tu encar- 
íjfo entregando la que me adjuntas, no ha si- 
do, en manera al.mnia,cul[)a por mi parte, sino 
casualidad. 

Los principios generales de política, entre la 
gente pensadora, están de acuerdo con los que 
me manifiestas en la tuya a que contesto, y 
en los periódicos en general sucede lo mismo, 
pues (sic) excepto El Siglo (XIX). cuyo editor 
(D. Ignacio Cumplido) sabes no es arreglable , 
a las ideas racionales, sino a su capricho, por 
halíerle heclu) cre(e)r era el Salomón mexica- 
nf), y La Voz del Pueblo, cuyo periódico se ve 
con demasiado desprecio.' 

Por ahora parece que no hay cosa particu- 
lar, pues los cal)écillas Parías y Pedraza tie- 
nen puesta la mira en las elecciones de Dipu- 
tados y Senadores; y lo tínico que se advierte 
son las muchas reclamaciones de todos los 
Ministros extranjeros, pues hasta las más li- 
geras frioleras las redaman como cosas de 
importancia, a la rcz que en lo particular 

1 E-no pcTÍóáico c't.iba subvencionado por D Valentín Gdmcs 

l'.u fas. 



20'J 

alguno trata a los mexicanos con sumo des- 
precio. 

A consecuencia de lo que dijo un periódico 
francés acerca de los mexicanos, contestó en 
El Siglo, como editor, Otero, y anoche, en el 
Teatro (Nacional), el Barón de Cyprey (Minis- 
tro de Francia), en unión de otros franceses, 
lo cogió en los tránsitos, le ha escupido la ca- 
ra y dádole dos bofetadas y dos palos; ppr lo 
que tan luego como se supo, se halla esto bas- 
tante alarmado, y aun han buscado a Cyprey 
varios mexicanos con objeto de vengar el 
agravio. Si el Gobierno no ve con energía las 
demasías de los extranjeros, se va formando, 
o mejor diré, fomentando el odio que se les tie- 
ne, y quién sabe los resultados que esto podrá 
traer en el pueblo. 

Ayer ha llegado aquí Tornel, a quien han 
salido a recibir y obsequiado sus amigos; pero 
la noticia de su llegada se ha recibido en lo 
general con horror, pues sabes lo mal querido 
qvie está. 

En toda tu familia 3-^ la de esta tuj^ajno hay 
novedad; recibe sus expresiones, y que te man 
tengas bueno desea tu hermano, que te apre- 
cia. 

Agustín Suarez de Pereda (rúbrica). 



¿hi 



XCII 

EXMO. Sr. Oííneral 

D. Mariano Paredks y Arrillaga. 

San Lns Potosí. 

La I'RovinF.NCiA, octihkk 2 (de) 184-5. 

Miapreciablecompañero y estimado ami^o: 
Ocnpaflo en recorrer la línea de mi mando, 
hube (le alejarme por unos días y (de) dete- 
nerme en la Costa Grande, con cuyo incidente 
no recibí sino tarde las favorecidas letras de 
r. de G del próximo anterior, contraídas a ha- 
cerme una manifestación de los principios y 
firmes resoluciones en que abunda a favor de 
las Bases ()r<íánicas ydelliobierno actual. No 
debe extrañar, por tanto, la dilación de mi 
respuesta, la que me apresuro a darle en la 
presentí-, lue^o que he regresado, manifestán- 
dole que en efecto se dijo mucho acerca del su- 
ceso del reñasco, y que la reputación de V. ha 
sufrido at.'iques iíUjíetuosos por la prensa, que 
no le habrá sido posible ver sin disgusto; pero 
sus amigos, entre ipiienes tengo la honra de 
contariue hace algún tiempo, y aquella parte 
de la Nación que juzga de los hechos como de 
las personas con una sana crítica, indepen- 



211 

diente de la animosidad y desenfreno de los 
partidos, no ve en esos ataques la deshonra de 
uno de los dignos caudillos del Ejército, como 
fué la intención de sus autores, sino la culpa- 
ble ligereza de algunos escritores, o el odioso 
rencor de nuestros bandos políticos, y, de cual- 
quiera modo, la desgracia de la patria. 
" Parece que la razón natural dicta que pues 
en la voluntad nacional reside la soberanía, y 
ésta ha sancionado solemnemente la Consti- 
tución actual, apoyándose en ella para derro- 
car la administración militar del General San- 
ta Anna, cuando la ambición extranjera ame- 
naza tan de cerca nuestra existencia política y 
cuando lo arruinado de nuestro erario nos tie- 
ne en el más triste conflicto, no debiéramos 
pensar sino en sostener esa misma Constitu- 
ción, sacrificando nuestras opiniones particu- 
lares y dejándonos de argucias para después 
del peligro; sin embargo, éste se aproxima con 
todos sus caracteres de horror y desolación, y 
nosotros no pensamos sino en desprestigiar 
al Gobierno, despedazar la nueva Carta en vez 
de reformarla, y en desconceptuarnos mutua- 
mente. 

Habrá U. visto, acaso, que la misma suer- 
te nos tocó en esta parte; mas le protesto a 
U. que todo ello me afecta infinitamente me- 
nos que el porvenir de la patria, porque éste 
ya no puede ser dudoso, si lo hemos de inferir 
de la confusión y desquiciamiento en que nos 



21:! 

vemos hiinrlidos 3- de los débiles esfuerzos que 
apenas será dable oponer a la desplomación 
del edificio social, mientras que el ciudadano 
honrado a quien hirióla envidia, o bien la oje- 
riza de partido, encuentra en su propia con- 
ducta un recurso segurode defensa, y con ma- 
nifestarse a sus compatriotas puede confun- 
dir victoriosamente a sus calumniadores. Y 
fuera de tales consideraciones, U. sabe bien 
que el hombre público, sea cual fuere su mane- 
jo, nunca puede lisonjearse de contentar a 
todos: su deber lo constituye entre opuestas 
pretcnsiones, y es fuerza que el despecho acuda 
alguna vez a empañarle con su aliento. Esta 
es la realidad de las cosas, y si en los países 
perfectamente constituidos no faltan ejempla- 
res para comprobarlo, en nuestra naciente Re- 
pública deben ser menos raros. 

De lo dicho deducirá U. que, calumniados 
por una propia causa, estamos igualmente 
identificados en principios, y que las maquina- 
ciones C|ue a esa distancia le hicieron compren- 
der el plan a que alude, tampoco han faltado 
por acá. Sea, pues, en hora buena; yo me glo- 
río de que nuestras ideas no sean disímbolas, 
y fundado en esa certidumbre, espero que si la 
patria, empujada hacia el precipicio por pre- 
tendidos innovadores, viere consumar su des- 
gracia, nosotros bajaremos al sepulcro sin el 
remordimiento de haber cooperado a ella. 

Doy a r. las gracias por el recuerdo conque 



213 

me favorece; 3' deseoso de ver sus letras con 
frecuencia, concluyo con asegurarle que soy, 
como siempre, su afmo. amigo, atto. S. y com- 
pañero, q. 1. b. 1. m. 

J. Alvarcz (rúbrica). 



XCIIÍ 

ExMo. Sk. General 

D. Mariano Paredes y Arkillaga, 

León, octubre 2 de 184-5. 

Mi muy apreciable amigo y señor: 
Me (he) impuesto detenidamente de su muy 
apreciable de U. de 23 del mes próximo pasa- 
do; y aunque me dice en ella que su norte es 
(sic por son) el Supremo Gobierno y las Bases 
Orgánicas, yo insisto en suplicarle tome en 
pronta consideración los multiplicados males 
del país, que casi lo hacen llegar a su disolu- 
ción. Permítame explicarme, y concédame que 
el Gobierno cjue hoy por desgracia tenemos, 
no tiene respetabilidad ni acierto en sus ope- 
raciones, no ofrece garantías y está poniendo 
a la Nación en (el) ridículo más espantoso pa- 
ra con el mundo entero. ¿Qué esperanzas con- 
cibe U. de remedio en un Gobierno nulo y en 
un sistema dispendioso y de barullo? Desen- 



21 1 

^añéniotKís: unCKjbicrno militar es el Cjue con- 
viene en las presentescireunstaneias, alejándo- 
nos de los malhadados Licenciados y redu- 
ciéndonos a un corto círculo de empleados 
(jue, l)ien pajeados, sus pretensiones sean las 
de sostener un orden de cosas convenencial 
fsic)para ellos y para la masa general, que no 
será extorsionada como lo está siendo, y esta 
masa será otra colucna (sic) de apoyo, luego 
que advierta sus ventajas. 

Hl Ejército es el que en todas nuestras osci- 
laciones políticas ha fijado en el país lo bueno 
y lo malo, y ese pueblo con que se amenaza, ha 
sido un admirador de lo que ha sucedido, sin 
que haya podido entender cuáles son sus de- 
rechos. 

Vo creo que, unidas las personas de más res- 
petabilidad de la clase militar a que formen 
una sola persona, y rodeadas de los(ienerales 
3' jefes del Ejército, pueden establecer la dicha 
de los mexicanos, porque, repartidos en los 
Departamentos, no permitirán ni conatos de 
revolución, y dejaremos que las leyes que se 
den, produzcan sus efectos para gozar de sus 
buenas consecuencias. 

Si U. quisiese ponerse a su rededor a losSres. 
Bravo y Valencia, estándolo ya el Sr. Tornel, 
y gustare el (|ue yo sea el de esta obra, así co- 
mo a los Sres. Ileretlia, J uvera, Ampudia, Gu- 
tiérrez y otras personas de provecho, me em- 
plearé gustoso en ese trabajo, y no dejaremos 



215 

persona alguna de crédito público que se pon- 
ga a la cabeza de la parte de oposición; y de 
esta manera, Us. serán los de la grande obra, 
siendo U.el primero, y criándose admiradores 
que bendizcan (sic) su memoria; mas si U. 
repudiase esta unión, yo siempre estaré dis- 
puesto a cuanto me disponga, asegurándole 
que soy hombre de honor, que nimca falto a 
mis pactos y que me sobra resolución en to- 
dos los lances, por difíciles que sean. 

El Gobierno tiene fijado su anteojo enU.,no 
obstante que lo está llenando de considera- 
ciones; y, al efecto, se están escogiendo los 
medios más finos y seguros de debilitarlo, pa- 
ra reducirlo a nulidad y sumirlo en el fango; 
no lo logrará, porque en el talento tan limpio 
de U., ya habrá alcanzado lo que se piensa 
hacer, y tendrá prevenido(s) los lances; mas, 
sin embargo, el tiempo es precioso, y no se de- 
ben de desaprovechar las circunstancias; qui- 
zá mañana faltarán los elementos que hoy nos 
favorecen, y, sobretodo, hoy hay teatro donde 
su genio reluzca, y es preciso lo dé a conocer. 

He sido algo difuso, por lo que espero de su 
bondad disimulará y escuchará a su verda- 
dero amigo, que lo aprecia, le apetece todas 
satisfacciones y s. m. b. 

Fran.'^'^ Pacheco (rúbrica).^ 



1 Toda la caria es de su puño y letra. 



!lfi 



XCIV 
ExMO. Sr, (tknkkal D. Mariano Pakhdes. 

QlKKETAKO, OCTIURE 3 DF 184-5. 

Mi apreciable compañero y amigo: 
Va (le oficio (ligo a I-, ladificultarl enrpieme 
encuentro para remitirle el armamento, muni- 
ciones, re(e)in|)lazos y desertores que existen 
en esta ciudad. La miseria ha llegado al más 
alto grad(í, de manera que ni aun para soco- 
rrer a los infelices presos, ni menos a los reclu- 
tas, rinde esta Tesorería; y este justo motivo 
y el no tener un soldado de que disponer, me 
privan de la satisfacción que tendría en obse- 
(juiar los justos deseos de V.; jiero si V. pro- 
j)orciona los auxilios de tropa y numerario, 
en el momento (|uedará cumplido lo que I'. 
(|uiere. 

Antes de recibir la (írden de I', respecto de 
armamento, ya yo había querido deshacerme 
de el, por la sencillísima raz6n de que, no te- 
niendo tropas con que cuidarlo, no hace otra 
cosa su existencia (pie proporcionarme com- 
promisos, como r. conocerá muy bien; y por 
esto solicite rcmiti sic) remitirlo a I', o a los 
almacenes generales de México, sin que haya 
podido verificarlo, porque, como he ilicho, no 



217 

hay dónde sacar un solo real para este objeto, 
puesto que aquí los militares estamos sujetos 
a ración de hambre. 

Por tal motivo, repito a U. lo dicho: que si 
U. proporciona escolta y recursos, tendré mu- 
cho gusto en cumplimentar sus órdenes. 

Recibí la proclama que dio U. el 27. Los prin- 
cipios contenidos en ella son dignos de un me- 
xicano honrado y celoso de la prosperidad de 
su patria. Felicito a U. por el noble fin que se 
propuso al emitirla, porque de esto le debe re- 
sultar aumento en el aprecio público, y de aquí 
el bien inestimable de contener los esfuerzos 
de la anarquía, quedando U. en la buena posi- 
ción de hacer el bien, pues que de U., del digno 
Ejército de su mando y de todos los hombres 
patriotas y juiciosos se espera, y con razón, 
la salvación de la República, la estabilidad 
de la Constitución que se ha dado y délas au- 
toridades que ésta ha creado y que se desean 
conservar por justicia y por conveniencia de 
la comunidad mexicana. 

Como siempre, y con el más cordial afecto, 
se repite de U. adicto amigo y decidido S., q. 
b. s. m. 

Man Anciríide (rúbrica). ^ 



1 Toda ia carta es de su puño y letra. 

Nuevos Doctos. -I. —15 



21x 



xcv 

Muy reservada. 

México, octubre 4 de 1845. 

Sr. General D. Mariano Paredes. 

Muy señor mío y de mi aprecio: 

Si son ciertas las noticias que han venidode 
esa a esta ciudad, si U. está penetrado de los 
enormes desaciertos de la actual Administra- 
ción, y desea, como no se puede dudar, contri- 
buir a evitar la ruina total y pró.xima de 
nuestra patria, préstese U. a conferenciar por 
escrito y reservadamente con un hombre que es- 
tá resuelto a sacrificarse por la independencia 
absoluta de su país, por la integridad de su 
territorio y porque se dé a sus conciudadanos 
una Constitución conforme a la voluntad na- 
cional, investigando ésta, si aun se duda de 
ella, por medio de un registro enteramente li- 
bre. Los males, Sr. General, son muy graves, 
son muN' urgentes, y los diversos planes que 
hay para llevar al cabo intereses muy encontra- 
dos, nos perderán indudablemente, si pronto, 
muy pronto, no se tremola una bandera, a 
cuN'o rededor se pónganlos buenos mexicanos 
porciue lean in ella estas palabras: «Paz con 



219 

verdad, paz con justicia, paz con beneficencia, 
paz acatando la verdadera voluntad nacional, 
y guerra eterna a las naciones que no respeten 
nuestros derechos incontestables.» El que esto 
escribe no es un malvado, no es un intrigante; 
dice lo que siente, y no aspira a medrar con 
ficciones. 

Si U. recibe bien esta invitación, lo que cele- 
braré mucho, espero que se servirá contestar- 
me sin firma y rotulando la carta a D. Sebas- 
tián Perreault. 

Aprovecha esta ocasión para ponerse con 
sinceridad a la disposición de U. su afmo. 

( Valentín Gómez Parías. ) 



XCVI 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

México, octubre 4 de 1845. 

Mi grande amigo y digno compañero: 
Después de pasearme por Guanajuato y el 
Bajío, llegué a esta ciudad el día 30 del pasa- 
do, sin especial novedad, que tampoco tuvo 
mi esposa, que me encarga para U, las expre- 
siones del más vivo reconocimiento, de que 
también participa mi hijo Manuel. 



-¿*> 



A mi llegada a esta, mis amigos han estado 
muy expresivos cínimigo, y el Gobierno me ha 
recibido medianamente bien. Con la mayor 
complacencia he advertido que en todos los 
pueblos de mi tránsito y en la Capital tienen 
de U. la más alta idea, y que lo consideran 
hoy como la esperanza más firme de nuestra 
malhadada patria. 

Los chismes son aquí, como siempre, infini- 
tos, aunque por ahora absorbe la atención la 
paliza que solemnemente dio el Barón (de) 
Cyprey a su amigo de U, el Sr, Otero, quien 
manifestó que la humildad cristiana es lamas 
brillante de todas las virtudes que posee. Mer- 
ced a esta ocurrencia, he entrado casi des- 
apercibido, })orque los mexicanos nunca se 
ocupan más (|ue de un negocio. 

Por el correo inmediato, más actuado en la 
situación de nuestro mundo político, escribiré 
a U. lo que o]jservare,para que pueda servirle 
de gobierno. 

U. ha ganado mi corazón para siempre, 3' 
mi sentimiento ma3'or es que no podré jamás 
corresponder dignamente a tan multiplicados 
favores. Esté U. seguro de que al menos estoy 
sumamente dispuesto a hacer cuanto (|uiera, 
sea lo que fuere. 

Mañana voy a tener el gusto de visitar a su 
recomendal)le señorita; y recibiendo 1. memo- 
rias de la mía, sabe que de todo corazón es 



221 



hoy su primer amigo y apasionado compañe- 
ro, q. b. s. m. 

José Maria Tornel (rúbrica).' 



XCVII 

4a División Militar 

General en Jefe 

Correspondencia Particular 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

Monterrey, octubre 5 de 184-5. 

Querido compañero y fino amigo: 

Estoy temeroso de que el Gobierno tome a 
mal mi último pedido, porque si rehusé la ve- 
nida de fuerza, es sólo porque, sin medios de 
subsistencia, se destruyen y me comprometo 
a lances que podrán acabar de arruinar la 
reputación del Ejército. 

Mientras se quiera hacer las cosas sin diñe, 
ro, resultarán estas anomalías; y lo que entre 
tanto siento, es el desenfreno de la prensa, que 
nos pone de asco, como habrá U. visto en el 
número 40 del Amigo del Pueblo. 

Creo que el Ministerio dirá que marchen las 
fuerzas con lo necesario para llegar al Saltillo, 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 



como si allí hubiera otra cosa que miseria, lo 
mismo que aquí. Si esas tropas, con la pre- 
vención que tienen de las escaseces que aquí se 
sufren, llegan sin dinero, se disuelven en una 
semana; pues a estos soldados ya les han 
enseñado casi a no comer, y las del interior 
no saben esa táctica, que se ignora en todas 
partes del mundo. 

Estoy desesperado, compañero; nuestra si- 
tuación es bien triste: trabajar sin cesar, y 
por recompensa, dicterios e insultos. 

Respecto a los enemigos, no hay cosa nota- 
ble que participarle a U., según le he ofrecido. 

Otra ocasión seré más largo, porque ahora 
ya es bien tarde; así es que se despide su afmo. 
compañero y amigo, que lo aprecia y b. s. m. 

Mariano Arista (rúbrica). 



XCVIII 

ExMO. Sr. Gkner.vl D. M.xki.k.so T.xrkdes. 

Sa.n Luis Potosí. 

(tianaiiato, octubre G de 184-5. 

.\li (jiierido amigo: 

.\iMK|uc sin ninguna de I', (jue contestar, le 
pongo ésta |)ara insertarle un párrafo de car- 



223 

ta que se me escribe de México con relación al 
Barón de Cvprey y Otero, que, aunque le ha- 
brán hablado a U., pero quizá de distinto mo- 
do, como regularmente sucede: 

«Anoche [31 (sic) de septiembre] tuvimos 
campaña en el Teatro Nacional; y aunque se 
cuenta, como sucede en semejantes casos, de 
diversas maneras, daré a U. la versión que 
tengo de un testigo de vista, imparcial, que es, 
al mismo tiempo, la más general acreditada. 
El Barón (de) Cvprey estaba muy enojado 
por el editorial del Siglo XIX en que, con mo- 
tivo de lo que había dicho en París el Diario 
de los Debates, le dio una buena carga, y muy 
bien merecida, al Sr. Barón. Las verdades 
amargan. El Barón se encontró anoche en los 
corredores del Teatro Nacional con Otero, y 
de buenas a primeras le preguntó si él era au- 
tor del editorial en cuestión; Otero le contestó 
que no tenía por qué darle satisfacción a su 
pregunta, y que si quería averiguarlo, fuese a 
la imprenta. Entonces el Barón le escupió a la 
cara y en seguida le arrimó con el bastón dos 
o tres palos. Unos dicen que Otero se sorpren- 
dió \^ no hizo movimiento ninguno; otros, que 
se le fué encima, al tiempo que muchos de los 
que se paseaban por los corredores, se metie- 
ron por medio y separaron a los contendien- 
tes. La verdad no está bien aclarada; pero 
existe un hecho grave, y es que Otero ha reci- 
bido un grave insulto que no ha devuelto to- 



2lM 

da vía. Por supuesto que no faltaron botara- 
tes en el Teatro que quisieron hacer del asunto 
causa común, y atacar al Barón enmasa para 
darle una paliza; pero tampoco faltaron per- 
sonas juiciosas que les representaron lo inflig- 
no que sería esta acción y les dijeron que aquél 
era un insulto jjarticular que sólo tocaba 
veni^ar al interesado, y si éste no tenía valor 
para hacerlo, a al^^ún amigo suyo que lo tu- 
viera y sacara la cara en su defensa. Por for- 
tuna, prevaleció el buen sentido, y el Barón y 
su familia salieron del Teatro sin ser insulta- 
rlos. Veremos el resultarloque esto tiene; pero, 
según dicen, Otero no es hombre de armas 
tomar, y j'o dudo que haya un Quijote que 
f|uiera tomar la demanda. El tal Barón de 
Cy[)rey es un cadete viejo muy poco digno 
de representar, no digo a una nación, pero ni 
a una compañía de titiriteros.»' 

Ya ve U. cómo nos tratan esos prójimos; 
f|ué ¿no tendremos remedio? 

Soy de V. afini). amigo, q. b. s. m. 

Teofílo Romero (rúbrica).' 



1 Con ol títulii J'j Kl Rompimiento de l.i<i relaciúncs diplotnAti- 
cis entre Fr;inii;i y .MOxico en ISJ").» nuestro cilitor. D. lf;na<-'io B. 
ilel Castillo, public;iril próximamente un estudio histórico en que 
Se relat.'in el suceso objeto Je esta carta, los que lo motivaron y 
los que fueron su consecuencia. 

'.' Toda la carta es de su purto v letra. 



225 



XCIX 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

GUADALAJARA, 7 DE OCTUBRE DE 1845. 

Mi respetado General y fino amigo: 
Las pretensiones de los partidos, que las 
más veces son tumultuarias, se empeñan en 
desfigurar los actos públicos, con el objeto de 
llegar a su intento, aunque se sacrifique la re- 
putación de los ciudadanos que fungen en ca- 
lidad de autoridades. Un caso idéntico ha te- 
nido lugar en la^ elecciones de Diputados al 
Congreso General celebradas en esta ciudad 
el 5 del corriente. Es el caso que el Exmo. Sr. 
Gobernador dispuso que el colegio electoral 
tuviese sus sesiones en uno de los salones del 
Palacio, ordenando que con este fin quedara 
comunicado porla puerta que da a su espalda, 
para que no pudiera pretextarse que se coar- 
taba la libertad con que deben obrar. El re- 
sultado de la primera junta fué funesto a los 
federalistas, pues, como comuniqué a U.en mi 
anterior, obtuvieron los nombramientos de 
presidente, vice, escrutadores y comisionados, 
hombres de rectos principios; así es que, pal- 
pando aquéllos la ventaja que les llevaba el par- 
tido del Gobierno, intentaron inutilizar la elec- 



22c> 

cióri, esforz/íuflosc |)rinci[)nlmcnte en que 
transcurriesen los días constitucionales, ha- 
ciendo correr la voz de que no concurrirían si 
no se les vari,'il>a el local. Desde luej^o, el 
Bxmo. Sr. (iobcrnaflor ordenó que la elección 
se continuara iii el Colegio de San Juan, y es- 
tando en ella, los satélites de los snnsculottes, 
escribanos }júl)licos Barbosa y Blanco, co- 
rrompidos por el dinero que a suscrición en 
cantidad de dos mil pesos y distribuidos por 
el Lie. Ángulo, pretendieron embromarel tiem- 
po, y titulándose apoderados del pueblo, pi- 
dieron la palabra. El presidente del colegio 
electoral les contestó que los reconocía como 
una facción desorganizadora quetrataba(de) 
coartar la libertad de los electores, v que la 
representación del pueblo de Jalisco residía 
únicamente en el colegio que presidía, y no en 
la insignificante fracción de un partido dema- 
siado marcado. Ocurrió al Exmo. Sr. Gober- 
nador pidiéndole auxilio, quien, acompañado 
conmigo, se presentó en el salón y aseguró al 
presidente que podía continuarse la elección, 
seguro de que allí estaban para sostenerlo las 
autoridades y el auxilio que le tenía {>edido. 
En seguida, los desv'amisados se exaltaron 
hasta el extremo de proferir expresiones tan 
obscenas como insultantes contra los electo- 
res, amenazándoles con las sillas, por lo que 
parte de ellos querían abandonar sus asientos, 
V otros se salieron del salón. En este acto nos 



hallábamos el Exmo. Sr. Gobernador y yo en 
los corredores del edificio; penetramos por 
entre la concurrencia, que en su mayoría era 
de leperócratas armados de tranchetes 3'' pu- 
ñales, y con algunos empellones logramos res- 
tablecer el orden, fugándose los cabecillas del 
motín, con lo que se celebraron las elecciones 
tranquilamente, resultando nombrados los 
individuos que manifiesta la lista que tengo 
la satisfacción de acompañarle.^ 

Esto es todo lo ocurrido sobre el particular; 
mas los inquietos, que aun en esta misma ciu- 
dad han dado val caso el colorido que cuadra a 
sus intereses, es regular lo hagan correr abulta- 
dísimo en el exterior; y para que esté U. al 
tanto de lo que ha habido en realidad, me apre- 
suro a participárselo a fin de que no se logren 
las perversas intenciones de los anarquistas. 

Entre los vocales déla Asamblea, como verá 
U., soy el primer nombrado; y aunque me es 
sumamente satisfactoria la nueva prueba de 
distinción y aprecio que me tributan mis pai- 
sanos, confieso que mi insuficiencia me aleja 
a una distancia inmensa de las personas tan 
juiciosas como sabias que componen aquella 
corporación respetable. Sin embargo, en ella 
se ofrece a la disposición de U., sin ninguna 
reserva, su afmo. y muy adicto amigo, atto. 
y S. S., q. 1. b. 1. m. 

Panñlo G alindo (rúbrica). 

1 No existe en el archivo del General Paredes 



c 



ExMO. Sr. Gknekal 

D. Mariano I'akíídhs v Akkillaga. 

GUADALAjAKA, OCTCHKH 7 DK 1845. 

Mi a preciable ami^^o: 

II03' he visto tres cartas de Guaymasdiri^i- 
das a amigos míos, en que dicen haberse pro- 
nunciado todos los propietarios de aquel De- 
partamento p(jr la expulsión de Urrea y depo- 
sición de todas las autoridades, dejando al 
Departamento en estado de hacer tina nueva 
elección para constituirse. El día 2 del pasado 
tuvieron un clioque de armas en que fueron 
derrotados los de í'rrea, dejando cuarenta y 
siete muertos en el campo. 

Se habían pronunciado todas las principa- 
les poblacionesdel Departamento, a excepción 
de Alamos, y tenían en prisión a la mayor 
parte de las autoridades que habían consegui- 
do coger; de modo que si aquello se enreda en 
una revolución un poco larga, los de la F{ede- 
ración) vana organizarse al otro mundo. Ures 
fué uno de los puntos pronunciados, y dicen 
f|ue hubo en el bastantes ilesgracias, sin de- 
signarlas. 

VA correo sale, y no tengo tiempo para ser 



229 



más largo. Reciba U. mi afecto y disponga de 
su muy atto. amigo y S., ci. b. s. m. 

ManJ M."" Gándara (rúbrica). 



CI 
ExMO. Sr. D. Mariano Paredes. 

México, octubre 7 de 1845. 

Mi querido amigo: 

Aquí he recibido una carta de U. muy atra- 
sada, dirigida a Guadalajara. No llamo apre- 
ciable, pues por sabido debe callarse; pues si 
toda señal de amistad por parte de U. lo es 
para mí, mucho más aquélla, que está unida 
con tanta confianza. Los sucesos que todos 
los días se repiten, nos están probando que ya 
se realizan los conatos de tanta gente desgo- 
bernada para apoderarse del Gobierno de la 
República; y a la verdad que demasiado torpe 
ha andado, pues según el sistema desbaratado 
y dislocado que resultó del Ministerio pasado, 
en que el honor del uno de los Ministros y la 
viveza del otro fueron burlados por los dos 
que no habían abdicado las antiguas opinio- 
nes, ni dejaban de obrar conforme a las inmu- 
tables y anárquicas ideas del partido, ya debía 
haber avanzado más en su conquista. 
El pueblo mexicano ganó, al parecer, la 



elección del Senado; pero la plebe, ya la desnu- 
da, 3'a la mal vestida, pero de casacas y levi- 
tas costosas, se ha apí)deradodelas elecciones 
para la Cámara de Diputados. 

Vo no vería esto como un mal, si el Gobier- 
no es lo que debe. No se pierde una nación 
porque el partido democrático posea una Cá- 
mara, siempre cjuc el elemento aristocrático 
predomine en la otra, y el monárquico en el 
Poder Ejecutivo. Mas si este se desnaturaliza, 
y las opiniones del hombre tratan de modifi- 
car la institución, y ésta va a mezclarse con las 
cualidades que sólo y exclusivamente son de la 
democracia, desaparece el ¿gobierno, y no que- 
da sino la mano de una facción armada con el 
pviñal fratricida, para sacrificar la sociedad. 

La Constitución del año de 2-4- fué un mons- 
truo, aborto de la inexpericia (sic), y con- 
cebido en las pasiones más bajas, y dado a 
luz por la i«j^norancia. La del año de 36, fun- 
dada en principios eminentemente sociales, 
era más perfecta de lo que convenía a nuestra 
sociedad; una metafísica verdadera, pero inen- 
tendible a la mayor parte de la gente, la estaba 
despegando de todo interés y la dejaba aisla- 
da; pocos conocían su mérito, y nadie confun- 
día sus intereses con los de la ley. ¿Qué es todo 
esto, si no ser impracticable? Para cúmulo de 
los males, se encargó su ejecución a manos tan 
débiles como poco hábiles, que pusieron su 
suerte, la nuestra v las de la lev en las tosta- 



das y temblorosas de aquel intrigante a quien 
U. dio tan malos ratos en aquella carta que 
publicaron en esta ciudad. 

Las Bases Orgánicas sacaban enormes ven- 
tajas a todas nuestras pasadas legislaciones. 
No pudo ser tirano Santa Anna sino despeda- 
zando la ley, y los anarquistas no pueden 
apoderarse de la República sino destrozándo- 
la. ¿Qué mayor elogio de una legislación? No 
era perfecta; unas cuantas reformas la hubie- 
ran hecho, pero no se ha querido. Los anar- 
quistas han insistido — ¿en qué? — en vestirnos 
de nuevo con los asquerosos andrajos que, ya 
con más fortuna y mayores recursos para 
aderezarnos, habíamos tirado en el muladar. 
He aquí a los filósofos! a los escritores! a los 
hombres grandes! Nada aprenden y nada ol- 
vidan. ¿Haya sabios de temple más ruin? 

«Quince años hace escribí estos desengaños, 
y las repúblicas hispano-americanas no han en- 
mendado uno solo de los disparates, que han 
estado repitiendo,» dice Simón de Simondi en 
sus consideraciones sobre las constituciones, 
que U. habrá leído,y sino, recomiendo a U. lea. 

Mucho he charlado ya, querido amigo; ¿no 
me lo dispensará U. atendiendo a la causa? Me 
hace hablador el placer de departir con mi 
querido amigo, cuyas manos besa 

F. AIJ de S."Juan Crisostomo (rúbrica). ^ 

1 Toda la carta es de su puño y letra. 



232 



CU 



Sr. Genkeal 

D. MaKIANO f'AKKDES Y ArKILLAGA. 

San Luis. 

Mkxico, y octubre 8 DE 1845. 

Mi nui3' estimado amigo: 

No contesté en el correo pasado a su apre- 
ciable (del) 26, por esperar si en éste podía 
decir a U. algo de noticias, de que también 
hay poco o nada. 

Principiare por dar a U. las más expresivas 
gracias por su generosa condescendencia en 
remitirme las cartas de recomendación para 
los Sres. Presidente, Ana3'a, Cuevas y Riva 
Palacio, de que voy a hacer uso en favor de 
nuestro desgraciado amigo Rubio. Siempre es 
satisfactorio ser generoso, como l'.en este ca- 
so, y útil, contar en la carrera de esta vida con 
el mayor número de amigos que se pueda. De 
todo he avisado al interesado, quien, como su 
familia muy apreciable, se lo agradecerán a T. 

Por el correo de hoy avisan de Veracniz que 
3'a haj' diez l)uc|ues de guerra americanos; ve- 
remos la empanada que traen. 

Canalizo y Basad re se embarcaron en el pa- 
(lucte inglés. 



233 

Las elecciones de Diputados de ésta se gra- 
dúan haber recaído en la mayoría en hombres 
federalistas, pero legales, es decir, moderados, 
o que no la cjuieren por golpes revoluciona- 
rios. 

Los de Puebla creo que son algo más violen- 
tos, pues figuran (Francisco M. de) Olaguíbely 
(JoséM.) Lafragua. No sé si con este motivóse 
me ha preguntado, acaso con estudio, si IJ. 
se opondría a la Federación en caso de que vi- 
niese por resolución de los poderes constitu- 
cionales, y he respondido que no puedo satis- 
facer tanto como eso. 

Según se dice, el Gobierno está poco hala- 
güeñamente respecto de obtener recursos por 
la autorización de los quince millones, y eso sí 
sería fatal, pues no sé cómo podría marchar en 
la actual situación del país. De los males que 
vendrían de esta falta de recursos, hemos teni- 
do una muestra con 200 y pico de hombres que 
iban a la mal compaginada expedición de Ca- 
lifornia y que parece representaron la escena 
del Peñasco, habiéndose dispersado, según 
unos, dejando las armas, y apaciguándose el 
motín, según otros, sin dispersión. 

De U. afmo. amigo, que lo estima. 

Donato Manterola (rúbrica).^ 



i Toda la carta es de su puño y letra. 

Nuevos Doctos.— 1.— 16 



•2M 



CIII 

Secretaria Particular 
del Presidente de la República 

Palacií Nacional dk Mkxico. a 11 de oc- 
tubre DE 18 45. 

ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

San Luis Potosí 

Mi compañero y apreciado amigo: 

A la vista de su estimable de 4, reclamé a los 
Sres. Ministros de Guerra y Hacienda sobre 
las órdenes para que del dinero procedente de 
Jalisco se construyese vestuario, y ambos rae 
han manifestado que están ya libradas; lo 
que puede servirle de gobierno. 

Tanto como U. deseo fijar de una manera 
radical el presupuesto de esas fuerzas; pero 
como esto sea mediante los recursos que esta- 
mos expeditando.creo que con alguna pacien- 
cia lo conseguiremos pronto. 

Que U. se conserve muy bueno son losdeseos 
de su compañero y amigo, que con afecto 
b. s. m. 

Josf J. de Ucrrcni (rúbrica). 



235 

Por este correo se remiten a U. cuarenta mil 
pesos. 

(Rúbrica. )i 



CIV 

ExMo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

México, octubre 11 de 1845. 

Mi digno amigo y muy querido compañero: 
Como en esta ciudad, aunque falta la since- 
ridad, sobran, sin embargo, las visitas, éstas 
no me dejaron escribir a U. en el correo ante- 
rior, según le tenía ofrecido. 

El mundo político se encuentra, sobre poco 
más o menos, como lo dejó el Sr. Parres, es 
decir, muy confuso y revuelto. El Sr. Pedraza 
ejerce el primer influjo, aunque en el Senado ha 
decaído mucho, y en él está perdiendo todos 
los negocios en que tiene empeño. Lo alienta, 
sin embargo, el triunfo que su partido ha ob- 
tenido en las elecciones de Diputados de Méxi- 
co, Puebla, Morelia y en algunos otros De- 
partamentos, en que han sido electos los más 
exaltados federalistas. La política del actual 
Gabinete es dejar hacer a todo el mundo lo que 

1 La postdata es de su puño y letra 



2:{H 

le agrade y no hacer nada por sí mismo, lo 
(|ue pondrá a los partidos en el caso de entre- 
nzarse a su lucha de muerte. Cuando salí de 
México, los partidos estal)an hasta cierto pun- 
to amalgamados por el interés de resistir id 
enemigo común; pero hoy están colocados, 
como lo estaban antes, el uno frente del otro. 
\() que, en mi humilde juicio, lejos de ser un 
mal, es un bien, porque el equilibrio de la so- 
ciedad podrá venir de esta misma oposición. 
Una mediana energía en el Gobierno bastaría 
para ordenar la marcha de los negocios, por- 
que la Nación, aunque tanto se ha hecho para 
desmoralizarla y desquiciarla, conserva toda- 
vía un estado normal. 

Nada, absolutamente nada, se piensa ni pro- 
vecta para hacer la guerra a los Estados Uni. 
dos, ni para recobrar a Texas; y aquí general- 
mente se cree (jue esta cuestión se mantendrá 
viva no más para que haya un pretexto pa- 
ra desmembrar a U. su fuerza, lo que es el 
pensamiento dominante del so/'-d/^íiní hombre 
de la fibra, que ve imposible la realización de 
sus designios mientras U. conserve una acti- 
tud tan respetable. 

Así que, como 3^0 me lo imaginaba, es U. el 
obstáculo para que los perversos acaben de 
arruinar a nuestra pobre patria, y la más fir- 
me esperanza de todos los buenos, que con- 
templan en r. el único representante de las 
ideas conservadoras de la sociedad. Hov sc»n 



237 

adictos a U. hasta sus enemigos, y todo indica 
que está U. llamado por el imperio de los 
mismos acontecimientos a ejercer una misión 
reparadora. La creo muy sencilla por ahora, 
porque limitándose U. a conservar ese pie de 
Ejército en el pie brillante que tiene, merced a 
su constante trabajo, a su superior inteligen- 
cia y a su castizo patriotismo, basta para evi- 
tar que los malos se atrevan a todo, y si se 
atreven, esa fuerza, conducida por el prestigio 
de U., sobra para el escarmiento. 

La falta de recursos es extrema, y ella sí que 
está amenazando la disolución de la sociedad. 
Esta circunstancia es la única que puede bur- 
lar los cálculos sobre el mantenimiento del 
orden, y sin ella podría asegurar a U. la con- 
servación del orden, porque los inquietos care. 
cen de todo recurso para alterarlo. 

Por fin salió ya el Barón deCyprey dejando 
bien escupido al Sr. Otero, quien procuró lim- 
piarse el rostro con una farsa de desafío, que 
nadie creyó, y en que figuró como paladín 
nuestro amigo (el Conde de la) Cortina. 

Por lo demás, estos superficiales mexicanos 
han olvidado que tienen patria, porque hay 
una cantarína llamada (María de Jesús Cepe- 
da y) Cosío, que les repite el sempre bené, y 
ellos lo creen. 

Yo hasta ahora lo paso bien, porque me dan 
por difunto, y lo más que dicen es: ¡Qué ñaco 



23í< 

ha venido Torne!! Si dejan a mis huesos en 
descanso, no les i)ido más. 

El domingo disfrute de la satisfacción de 
saludar j' visitar, acompañado de Catarinita 
y de Manuel, a la Srita. y familia, y palabras 
me faltaban para explicar la gratitud de que me 
hallo poseído para con mi ilustre amigo. 

Ruego a U. que me salude a todos los com- 
pañeros y que imponga sus órdenes a su reco- 
nocido, afectuoso y sincero amigo, q. b. s. m. 

José Maria Torncl (rúbrica).' 



CV 

Ex.Mo. Sr. General 

D. Mariano Paredes y .\rrillaga. 

Lagos, fíCTiiiRi-: 12 de lS4r). 

Mii\' señor mío y de toda mi estimación: 
Hoy me dirijo a U. oficialmente pintándole 
el penosísimo estado en cjue me hallo con mi 
extracto de Batallón, y ésta servirá sólo para 
empeñar el aprecio particular que V. se ha 
servido disix-nsarme, para que me saque de 
tanta mortificación, pues yo no tengo ya re- 
curso para aliviármelas. Xo crea I', que he 
sido indiferente a las necesidades del cuerpo, 

1 Toda la v-arta es dt- mi puAn x letr». 



•2;{9 

pues le tengo prestados doscientos y pico de 
pesos; ya me es imposible pasar de esa canti- 
dad, porque se me han agotado los recursos, 
y U., que los tiene suficientes, es quien única- 
mente puede remediar tantas escaseces. U. 
sabe muy bien lo que es carecerde fondos para 
la subsistencia de la tropa, y U, que no sufría 
ni un momento semejante estado, tampoco 
puede querer que lo sufran las personas de su 
estimación. Me lisonjeo de ser una de ellas, y 
por eso aguardo que U. me auxilie para dejar 
de padecer. 

U. dirá si las Juanas, en las circunstancias 
en que me encuentro, podrán divertirme. Con 
todo, las visito, les aguanto sus relaciones 
extractadas primero, sin novedad, ni interés. 
Cuando quiero oirías ejercer su desbaratada 
cavilosidad, les cuento una mentira gorda, 
impasable, como que U. se pronunció por la 
Federación, etc.; al punto raspan [máxime 
Juana 1^], se atiesan, dan á sus ojos la inmo- 
vilidad de un pensamiento profundo, plantan 
el exordio de «Pues, señor, ahí tiene U. no 
más,» y después de esta introducción acomo- 
daticia, viene una tormenta de desatinos tan 
deshecha, que exclamo con Bretón: «¡Bien- 
aventurados los sordos!,» y por piedad a raí, 
retracto la especie. 

Entonces sigue la época de maldiciones: rae 
amenazan con el infierno, rae maltratan con 
su gritería, y no hay más recurso que echarse 



240 

despaví)ri(lc) a la calle. Esto, ni más ni menos, 
me cuesta tener que hablar con las Juaníis. 
¡Dios no se los tome en cuenta, y por su mise 
ricordia infinita las mande al limbo! Corres- 
ponden a V. sus memorias, pero la mía no es 
capaz de retener los términcís del retorno. U. 
figúrese todo lo que pueda haber de inconexo 
y mal dicho, y tendrá una idea exacta. 

Deseo que U. siga muy bueno, y reiterando 
mi suplica, me repito de U. su afmo. S., que 
de veras lo estima y atto. b. s. m. 

licrnanJo Flores (rúbrica).' 



CVI 

Ala derecha del Bravo 

4a División Militar 

2a. Brigada 

Exmo Sr.: 

El Sr. General Coronel del 10*^ Regimiento 
de Infantería, D. Mariano García, en oficio 
fecha 11 del actual me dice lo siguiente: 

«Exmo. Sr.:— Varias veces he manifestado 
el estado miserable de desnudez en que se en- 
cuentra la tropa del Batallón de mi mantlo; 
mas hoy, que se deja sentir la estación del in- 
vierno, y no teniendo aquélla ni mantas ni 

1 Tod» la iMri* es de su piifto v lctr.t. 



241 

capotes con que cubrirse, me veo en el preci- 
so caso de dirigirme a V. E. con el objeto de 
recordarle la lamentable situación que guar- 
dan estos servidores de la Nación, y que si no 
se les provee con tiempo, aunque sea de man- 
tas, seguramente no podrán resistirla fuerza 
del invierno, que se aproxima. En tal virtud, 
suplico a V. E. que en obsequio de la justicia, 
y de desnudez en que esta tropa se halla, se 
sirva interponer su influjo ante el Exmo. Sr. 
General en Jefe, a fin de manifestarle que en las 
tropas de Infantería que se hallan en este 
punto, no ha}" otras queestén tan necesitadas 
de mantas como las de este Batallón, en ra- 
zón de que desde que están en la frontera, ja- 
más se les ha dado esta clase de prendas. Este 
principio y el encontrarse en Monterrey mucha 
jerga a precio cómodo, me hace creer que el 
Exmo. Sr. General en Jefe no tendrá inconve- 
niente de proveer a este Batallón de trescien- 
tas mantas de jerga, que tanto se necesitan.» 

Tengo el honor de transladarlo a V. E. pa- 
ra su superior conocimiento, asegurándole mi 
aprecio 3^ respeto. 

Dios y Libertad. 

Matamoros, octubre 13 de 1845. 
Fran.'^^ Mejía (rúbrica). 

Exmo. Sr General en Jefe D. Mariano 
Arista. 



242 



CVII 

Mkxico, ocrriJKE 14: (de 1845). 

(Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga.) 

Fué en nuestro poder la de U. del 8, así como 
la recomendación que dio U. a favor de D. Se- 
cundino. 

En todas las anteriores he hablado a U de 
la necesidad de aprovechar el tiempo: la acti 
vidad y buenas precauciones tomadas de an- 
temano, producirán seguramente los resulta 
dos más provechosos. Los elementos son 
mejores cada vez, y los únicos peligros que 
vemos aquí son los de la dilación. 

La escuadra americana que llegó a Veracruz 
hace algunos días, desembarcó un comisiona- 
do con pliegos para este Gobierno, que conte- 
nían proposiciones para que viniese un pleni- 
potenciario a arreglar la cuestión de Texas. 
Las bases que se suponen son las siguientes: 
primera, la República Mexicana cede el anti- 
guo Departamento de Texas a los Estados 
Unidos; segunda, se fijará como límite meridio- 
nal del territorio toxano el río de las Nueces ; 
tercera, los Estados l'nidos se comprometen a 
])agar al (robierno de México, por vía de in- 



243 

demnización, doce millones de pesos, de cuya 
cantidad se rebajarán los créditos reconocidos 
de aquella Nación. [Estos se calculan en mi- 
llón y medio a dos millones.] Las comunica- 
ciones de Washington declaraban, además, 
que si México no aceptaba las propuestas de 
amigable transa(c)ción que se le hacían, los 
Estados Unidos, para salir de la posición in- 
cierta en que se hallaban, se verían obligados 
a empezar las hostilidades. 

Nada de esto, nada absolutamente, transpi- 
ró en el público. Aj^er reunió el Gobierno a las 
Cámaras con el mayor sigilo, y se presentaron 
los cuatro Ministros a darcuenta con las pro- 
posiciones, manifestando su deseo de aceptar- 
las. En consecuencia, el Ministro de Relacio- 
nes leyó una minuta de contestación a la co- 
municación de Washington, manifestando que 
el Presidente se halla animado de deseos amis- 
tosos y recibirá al plenipotenciario que envíen 
los Estados Unidos para tratar de la cesión 
de Texas y reconocimiento de su agregación. 
Esta respuesta del Gobierno ha ido ya a Vera- 
cruz a manos del Almirante americano, y has- 
ta se agrega que el plenipotenciario esta aquí 
o llegará muy pronto. 

Así, pues, Texas está cedido a los Estados 
Unidos. El Gobierno va a recibir doce millo- 
nes de pesos efectivos; el Ejército de San Luis, 
no teniendo ya objeto, puesto que no ha de 



244 

haber campaña, será disuelto dentro de muy 
poco. 

Para los planes de U., lo primero es favora- 
ble, porque le quina de encima una gran difi- 
cultad, se la encuentra U. resuelta sin haber 
tenido en su resíjlución responsabilidad al- 
guna. 

Lo se^un(l(j es muy [)criu<iicial, si se cleja 
tiempo al (lobierno de tomarlos o de negociar- 
los para sus a|juros, porque con ellos podrá 
acallar a los unos y hacerse partidarios de los 
(jtros; pero si, como pensamos, no se retarda 
el movimiento, se encuentra U. con esa canti- 
dad a su disposición, y juzgue I', qué fuerza 
daría a su Gobierno y cuántas cosas pueden 
emprenderse con ella. Xo dudamos un mo- 
mento de que no se dejará U. arrancar las ar- 
mas de las manos; pero a su penetración no 
se oculta cuánto más ventajosa es para obrar 
la posición actual de V., (|ue la que tendría si 
se diese la orden de destitución o se enviasen 
a diferentes cantones los cuerpos de su Ejército. 

Permítanos U. que en el interés fie nuestra 
gran causa y en el de U. mismo, le hagamos 
estas indicaciones: para salvar al país, para 
fundar su prosperidíid, j)ara hacer un Imperio 
grande, organizado y respetable de una Na- 
ción que se ve disolver por miimtos, no hay 
ocasión como ésta, ni se reunirá jamás un 
Ejército como el rjue tiene V . a sus órdenes, 
ni sl' pre-íciilará un hombre de las cualida- 



245 

des y circunstancias de U. para llevar a cabo 
pensamiento tan fecundo de prosperidad y de 
gloria. Esta es nuestra íntima convicción. 

No fuera inoportuno que, al emprenderU.su 
movimiento, enviase algunos ejemplares de 
su manifiesto al Obispo de Puebla, Sr. Vás- 
quez, con una carta en que, sin revelarle todo 
el plan, le indicase U. lo suficiente para que 
lo adivinase. Así podría contarse con su apo- 
yo, y este apoyo pudiera evitar en aquella 
ciudad algún conflicto que, aun cuando poco 
peligroso, sería siempre desagradable. 

Agobiado por sus achaques, piensa el Sr. 
Herrera pedir una licencia de cuatro meses, 
con la esperanza de reponer en tierra caliente 
su salud. Su deseo y el del Gobierno es que se 
nombre Presidente interino a Gómez Pedraza, 
El Senado, sin embargo, está más dispuesto 
en favor de Ahuonte. Este, lisonjeando oculta- 
mente las pasiones de los federalistas, trabaja 
para llegar al puesto que apetecía. La cues- 
tión está así. Si se asegura la elección de Pe- 
draza, Herrera pide inmediatamente licencia; 
pero mientras tenga Almonte probabilidades 
de triunfo, se resistirá. Almonte es lo que U. 
sabe: ambicioso, sagaz e inquieto; sería nues- 
tro si viese la bandera levantada; pero si lle- 
gase a la Presidencia, donde él espera mante- 
nerse halagando a los revoltosos y tal vez 
haciéndose nombrar Presidente vitalicio, sería 
un adversario temible v encarnizado. 



Esto es lo fjue hay. La pruflcncia y discre- 
ción deU.Ie señalarán la ruta que debe seguir. 
Nosotros, por lo que desde aquí debemos juz- 
gar, vemos la ocasión jjropicia y favorable. 
Suponemos a I", con sus r.'imiíicaciones exten- 
didas y sus cálculos hechos. Vigor y rapidez 
S(m, en nuestr(í entender, lo necesario. 

Entre tanto, calculamos, ineditamos sin ce- 
sar, para que, una vez en México, nada falte 
a U. Tenemos fundadísimas esperanzas de bus- 
carle tOíl(j lo necesario para organizar bajo el 
jjie más brillante un Ejército de treinta a cua- 
renta mil hombres; creemos poderle preparar 
a U. todos los elementos para resolver las 
cuestiones interiores y exteriores; y tenemos 
la convicción de que vaU.a sorprender al país 
fundando una administración vigorosa y dán- 
dole una paz, un orden 3' un rango en el mundo 
de que nunca ha disfrutado. 

(Sin firma.) 



CVIII 
ExMo. Sk. General 

D. M.\KI.\NO r.MíEDES Y AkRILL.VGA. 

San Liis Potosí. 

México, octubre 15 de 1845. 

Mi digno amigo y queridísimo compañero: 
Sin ninguna de Va que contestar, y que ya 



247 

deseo, le escribo con el mismo interés de siem- 
pre, por saber de su interesante salud. 

Vuelve a hablarse con bastante generalidad 
del designio del Sr. Herrera de dejar por seis 
meses la Presidencia para atender a su que- 
brantada salud, y presentan como candidatos 
a losSres. Pedraza.Bustamante, Almonte, Bra- 
vo y Valencia, aunque también se dice que el 
Sr, Herrera no efectuará su salida has(ta) que 
en el Senado esté segura la elección en favor 
de uno de los dos primeros, lo que será muy 
difícil conseguir, porque esa corporación está 
muy cambiada, y el hombre de la fibra ha per- 
dido la popularidad que le dieron las circuns- 
tancias. 

La falta de acción en los Poderes Supremos 
continúa agravando los síntomas de disolu- 
ción social, y la de recursos es tal, que Cano, 
ComandantedelafortalezadeUlúa,vendióaun 
buque mercante extranjero cinco cañones para 
mantener su guarnición. LaDivisióndeJalapa 
está en suma miseria, y aquí es también gran- 
de la penuria. Ya en el Diario (Oficial) se ha 
hablado de la hipoteca de los bienes del clero, 
lo que en nuestro país no dejará de causar su 
alarma y excitar fuertes contradicciones. 

El descontento es sumo, y se trata al Supre- 
mo Gobierno con muy pocos miramientos. Yo 
he encontrado los negocios en peor estado del 
en que los dejé, que es cuanto puede decirse. A 
un célebre ladrón del barrio de la Palma lo han 



248 

hecho Coronel de cívicos, y cuenta con 400 
forajidos que Ginés He Parapilla hubiera des- 
echado de su palera. ¡Y éstos son nuestros de- 
fensores - - - - ! ! ! 

Entre la gente sensata, es U. considerado co- 
mo la íínica esperanza social, al paso que los 
perversos detestan su nombre, porque tiem- 
blan cuando se pronuncia. Me han asegurado 
que el General gringo,' por un sentimiento de 
venganza rastrera, es el agente de las absolu- 
tas que se expiden a los soldados de la División 
que mandó, y que en la semana anterior lo- 
gró Cjue se exi)i(lieran 14- para sólo el Regimien- 
to de Querétaro. U.debe estar en guardia para 
que no le vayan anulando ese Ejército, que sir- 
ve de único freno a los anarquistas para lan- 
zarse sin estorbo en la carrera de la iniquidad. 

Esto es lo cjue haN' por aquí hasta ahora. Si 
arreglo aquí mis negocios, que he encontrado 
en pésimo estado, marcharé 10 ó 12 días a la 
hacienda, lo que avisaré a U. oportunamente. 

Catarinita, Manuel 3-^ toda mi agradecida 
familia mandan a U. sus expresiones, y yo me 
repito su más afectuoso amigo y compañero, 
q. b. s. m. 

fose Mnri:i Torncl (Tnhúcix)^ 



I Vicente Flllsola- 

'J Toda la carta es ik- su puflo y Ictrn. 



249 



CIX 



ExMO. Sr. General 

D. Mariano Paredes y Arrillaga. 

León, octubre 16 de 1845. 

Mi muy estimado amigo y señor: 

Con fecha 2 del que corre, dirigí a U. una 
mía, de que no he recibido respuesta; y como 
no alcanzo a saber si ésta se extravió, o acaso 
su contenido habrá desagradado a U., le pon- 
go la presente suplicándole me disimule en ca- 
so que sea lo segundo, pues un exceso de pa- 
triotismo me hace arder en el deseo de que se 
ponga remedio a los innumerables males que 
sufre hoy nuestra infortunada patria, y el te- 
mor de que los demagogos sean los que levan- 
ten el estandarte y nos conduzcan a peores 
males que los que hasta aquí sufrimos. 

Es indudable que la revolución está para 
estallar; los enemigos del Ejército y de un or- 
den moderado de cosas están para salir a la 
palestra, y seguramente equivocarán la opi- 
nión y pondrán dudoso el triunfo de la gente 
sensata, y acaso se perderá la unidad del Ejér- 
cito, que halagarán para después concluirlo. 

Yo esto3' enemistado con la canalla, y acaso 
moriré combatiéndola, porque mi fe política 
€s otra y porque creo verdaderamente que 

Nuevos Doctos.- I.— 17 



2ó<» 

si éstos triunfan, más pronto perderemos nues- 
tra indepcntlencia y que el nombre de México 
se Ijorrará del liljríj de las naciones, cosa que, 
si sucede, lloraremos con lágrimas de sangre, 
pero sin alcanzar su remedio. 

Yo no me he equivocado al tomarme la li- 
bertad de manifestar a V . mis sentimientos y 
de excitarlo a Cjue atienda y cure los males de 
la Nación. Conozco sus principios, sus talen- 
tos y su espada, y sin haberlo visto, estoy 
cierto que, como 3^0, siente y deplora las cir- 
cunstancias tan angustiadas a que hemos lle- 
gado los mexicanos, y advierto el que motivos 
que acaso 3^0 no puedo comprender, lo obli- 
gan a sufrir. 

Repito a U. lo que ya le tengo dicho: U., y 
no más I'., puede fijar la suerte del país, dar- 
nos respetabilidad para lo exterior, y paz y 
orden para lo interior. Yo no soy adulador; 
hablo segíin mis sentimientos, y ofrezco lo que 
debo cumplir. En esta virtud, estoy pronto a 
seguir su suerte, si así me lo indica; deseo que 
hechos positivos acrediten esta verdad y 
que sean los que un.in de una manera indiso- 
luble los ví(n)culos de amistad entre nosotros 
dos, pues éstos son los deseos de su afmo. ami- 
go y S. S.,que lo aprecia sinceramente, le ape- 
tece salud y s. m. b. 

Frun." Pacheco (rúbrica). ' 

l Tuvlii lii I alta ^•^ df >u puftu \ Itira 



251 



ex 

ExMo. Sr. General D. Mariano Paredes. 

San Luis Potosí, 
guanajuato, octubre 17 de 1845. 

Mi amigo y señor: 

Aunque hace días que U. ha entrado en mu- 
da conmigo, no quiero tomar su ejemplo, sino 
tomarme el gusto de saludarlo y charlar lo 
que ocurre. Por ahora le adjunto ese impreso 
para que vea en él lo que dicen desde Oaxaca 
sobre ocurrencias de Puebla y México que yo 
ignoraba, y paso a insertarle dos párrafos de 
cartas que he recibido de México y Guadala- 
jara: 

Guadalajara, fecha 10 del actual: «Mu^^ pú- 
blicamente se emiten en México, según escriben 
sujetos de toda reputación honorable, concep- 
tos favorables al establecimiento de un Gobier- 
no fuerte; es decir, se indica como único remedio 
una monarquía, 3' ésta, no pudiendo ser diri- 
gida por ningún mexicano, claro es que se pre- 
tende introducir un monarca extranjero. Estas 
ideas, que hoy no tienen más lugar que matar 
el tiempoen conversaciones y que poco a poco se 
dejan resbalaren el camino de los oyentes, quie- 
nes se familiarizarán naturalmente con ellas, 



¿no cree U. que al fin producirán su efecto? Pare- 
ce que el cuadernito escrito el año de 833 (sic 
por 1840y porcl Sr. (José María) Gutiérrez Es- 
trada, está haciendo ho^' el germen de unas 
ideas que tendrán su desarrollo, tal vez, antes 
(le mucho tiempo. Muchos se fundan en creer 
que este plan empieza a manifestar sus tenden- 
cias por el estado de embrollo en que se van 
poniendo las relaciones con el extranjero. Se 
advierte que, a la vez que a México se le supo- 
ne en guerra con los Estados Unidos, por el 
grosero atentado de agregar a su territorio 
el Departamento de Texas, el Ministro francés 
arma una riña personal que da por resultado 
el interrumpir las relaciones diplomáticas con 
la Francia; el Ministro i(n)glés previene al Go- 
bierno que no consentirá en que los actos del 
Gobierno provisional en que tuvieron intereses 
los subditos británicos, sean revisados; y el 
Ministro español viste de luto su persona, su 
casa y comitiva el día del aniversario de la in- 
dependencia de México. • 

De México, con fecha 1 1 del mismo mes: • Aquí 
hay una escasez espantosa. Va comienzan a 
resentirse los efectos del ílisparate de designa- 
ción de rentas. Ya todos ven que en esto se 

1 Cariu diri;:iJ;( al Hv.-Mt}(^'. Sr. ProiJenic de la Rcpüblica, so- 
bre la necesidiiJ de buscar en una Convención el posible reroedio 
de los males que aquejan A la República: y opiniones del autor 
acerca del mismo asunto, por .1. M. Guiierreí Entrada. Xlcxico. 
Impreso por I^rniíclu Cumplido, calle de los Rebeldes No. '.'. 1840. 
EnS". 



253 

hizo un mal, y algunos quieren enmendarlo 
quitándoles a los Departamentos lo que les han 
dado. Esto sería hacer exactamente lo que di 
ce aquel adagio: «Un clavo con otro clavo, etc.» 

Haga U. ahora de todo eso un pastel, y re- 
gáleselo al que guste. 

Con un oficio que hoy inserto a U. del Sr. Go- 
bernador, van ya cuatro quejascontra el ofi- 
cial a quien U. ha encargado la aprehensión de 
desertores por San Felipe, y con este documento 
van ya cuatro veces que he dado conocimien- 
to a U., sin que hasta ahora se me haya con- 
testado. Estoy encargado del mando de las 
armas de este Departamento, y en lo judicial 
me hago independiente de ü.; pero, estimándolo 
y respetándolo en lo personal, no he querido 
hacer más que avisárselo, para que ponga el 
remedio a efecto de que no se quejen con razón 
contra los militares. 

Ya tengo nuevamente cuarenta y tantos 
hombres que mandar a U.; pero espero que re- 
grese la partida que mandé con los ochenta y 
tantos, para remitírselos. 

Espero que no se olvide a U. decirme si pue- 
do escoltar la conducta deplatasquedebe salir 
de aquí a fines de este mes o principios del en- 
trante, con parte del destacamento del Rincón 
de Ortega, hasta Ouerétaro. 

No tiene por ahora otra cosa que decir a U. 
su muy íifmo. amigo, que lo saluda y b. s. m. 
Teoñlo Romero (rúbrica). 



2^4 



Aumento. — Pregunt(j porqué nocambia sus 
producciones El Rpaminonrlas con La Prurlen- 
cia. Lo extrañan acjuí sus editores. 

(Rúbrica.) • 



CXI 



Colegio Nacional 
de Minería 



EXMO. Sk. (fp:NER.\L 

D. M.vRiANo Pakhdes y Arkill.\ga. 
San Lns Potosí. 

MkXICO, OCTrURE 18 DE 18+5. 

.Mi muy querido compañero y digno amigo: 
Sin embargo de que hasta la fecha no he te- 
nido el gusto de recibir ninguna carta de I'., 
no quiero carecer de la satisfacción de escri- 
birle noticiándole que el día 21 marcho para 
mi hacienda del Valle de San .\Lartin, donde 
no permaneceré ¿irriba de diez días. 

.\quí tenemos la gran novedad de que el Go- 
bierno se presta ya, según parece, a recibir (a) 
un comisionado para la compra de Texas por 
los Estados Tnidos, lo que, como debe V. su- 
poner, está causando granile alarma y las 
murmuraciones de costumbre. 

1 Toila la carta es de su pufto v loira. 



255 

El héroe de Sonora, cuyas proezas me refirió 
U. algunas veces, ha sido nombrado Oficial 
Mayor del Ministerio de la Guerra. Veremos 
haber (sic por a ver) qué tal trabaja el lino 
mientras que otros trabajan la lana para fra- 
zadas. 

Aquí se dice generalmente, aunque ignoro si 
con fiíndaraento, que habiendo ü. destinado 
al Sr. Coronel Partearroyo y a dos Sres. Te- 
nientes Coroneles con pliegos para el Gobier- 
no, éste ha mandado prenderlos en el camino 
sin dejarlos hablar con nadie, y los lleven a la 
presencia del Sr. Presidente. Esto será verdad 
o mentira, pero yo no quiero que U. ignore 
cosa alguna. 

El Sr. (Bernardo) Couto deja el Ministerio 
de justicia, y habiéndose negado elSr. Monjar- 
dín a sucederle, es casi seguro que lo reempla- 
zará el Sr. (Octaviano) Muñoz Ledo. 

El Sr. General Bravo me encargó para U. 
muy afectuosas expresiones; y recibiéndolas 
U. de toda mi familia, U. sabe que le está muy 
reconocido su ninigo y compañero, q. s. m. b. 

José María Tornel (rúbrica). 

Mis memorias a los Sres. Parres, Zavala y 
Escobar. 

(Rúbrica.)' 



l La postdata es de su puño y letra. 



2r)« 



CXII 

4a. División Militar 

General en Jete 

Correspondencia Particular 

EXMO. Sr. (íenf.ral 

D. MakiaS) í*arkdes V Akkillaoa. 

Monterrey, octubre 20 de 1S45. 

Mi querido compañero y anii^jo: 

El cuerpo que creía menos agobiado de ne- 
cesidades, hace la insinuación que verá U. en 
1h adjunta nota.' 

Por ella verá U. la urgencia con que se nece- 
sita la pronta remisión de las capas y capo- 
tes, pues tenemos encima un invierno muy 
cruel, a la vez C|ue estos sufridos y beneméri- 
tos soldados sólo cuentan para su abrigo con 
unas hilachas de l^rin que mal cubren su 
cuerpo. 

Ruego a U. que, en obsequio de hi humani- 
dad y de las estrechas relaciones que nos unen, 
me remita ese auxilio directamente por el 
Saltillo, seguro de la gratitud de su afmo. 
compañero y amigo, que mucho lo aprecia y 
1). s m. 

Mariniio Arista (rúbrica). 

I Vt-ase I:i pie/a C\'i 




IXDICE ALFABÉTICO 



Págs. 
Alaiiuiíi. Lucas,' 

Carta al General Paredes. — U de junio de 1345 34 

Alvares, Juan. - 

Carta al General Paredes —2 de octubre de 1845. .... -10 

Atiaya, Pedro M. 

Cartas y oficios al General Paredes: 

20 de agosto de 1845 127 

20 de agosto de IS 15 130 

20deíigosto de 1845 131 

20 de agosto de 1845 132 

27 de agosto de 1845 ;............ 144 

10 de septiembre de 1845 172 

12 de septiembre de 1845 , 181 

Andrade, Manuel . 
Carta al General Paredes.— 3 de octubre de 1845 216 

1 Véanse otros documentos suyos en el tomo XXXV ile los Docl'.mExtos 
In'kditos o muy Raros para la Historia de México. 

2 Véanse otros documentos suyos en los tomos XXVI. XXVII. XXIX y 
XXXI de la colección citada. 



258 

AiiKuiu, Joaquín. 
Carta al General Paredes.— 16 de septiembre de IftíS 194 

Anónimos. 

Cartas a las siguientes pcr-onas: 

Al General Paredes: 

L'ñ de junio de 1845 -13 

14 de octubre de 1840 242 

A D. Antonio Escobedo.— 6 de septiembre de 18Í5 168 

Apuntes de una campafln contra México.— 20 de septiembre 
de 1843 201 

Apcsteguia, iKHacio. 
Cana al General Paredes— Jl de junio de 184*» 42 

Ariíita, Mariano.^ 

Cartas y oficios al General Paredes: 

16 de junio de 1X1'. 37 

13 de julio de 1^1'. 56 

16 de julio de H I'. 58 

16 de julio de isl". S9 

26 de julio de 18l'> 79 

3 de agosto de 1845 86 

6 de agosto de lS4ñ 92 

17 de agosto de 1H4.'. . 125 

■-•4 de agosto de 1S4;').... 138 

rt de septiembre de 181.'. IM 

5 de septiembre de IHj; Iwj 

5 de octubre de 184ó 221 

20 de octubre de 1845 256 

.•l»>/7/(HC<i. Mitritino Paredes v 
VOa-iC Pareile.'! y Arrilliiiia, Mariano. 

.{rroyo.J . Minuel - 

Cartas al General Pnroi|p«.: 

1»» de abril de 181- 12 

7 de junio de 181 .■!•> 
23 de julio de 184.. 74 

1 Vi*aiiK« otnNi dociimciitiw HU.vn* en el tonio X X VI 'lo la ciuwbi colN«li.m. 

2 Vc^anm- otm<iili>rnmi'nt<» -iiviw en luí tom-» X\'l v XX <\f la cUa» 
ili» oolpcrlón. 



•2r>9 

20 de agosto de 1845 13-» 

30 de agosto de 1845 lát> 

Biistaiiiaitte, Carlos M de. 

Cartas al General Paredes: 

30 de agosto de 1845 ^'^^ 

13 de septiembre de 1845 191 

Cauo,Jiiaii C. 
Carta al General Paredes —7 de mayo de 1845 27 

Conde, Pedro García. 
Véase García Conde, Pedro, 

Cuevas, Luis (7. 

Cartas al General Paredes: 

9 de julio de 1845 50 

10 de julio de 1845 55 

19 de julio de 1845 64 

22 de julio de 1845 69 

2 de agosto de 1845 84 

9 de agosto de 1845 94 

13 de agosto de 1845 104 

Circular a los Gobernadores de Zacatecas, San Luis Potosí, 

Jalisco y Guanajuato.— 23 de julio de 1845 71 

Esparsa, Marcos de.- 

Cartas al General Paredes: 
28 de julio de 1845 81 

11 de septiembre de 1845 1'9 

Fació, Francisco. 
Carta al General Paredes.— 18 de junio de 1845 39 

Parias, Valentín Gomes. 
Véase Gomes Parias, Valentín. 

1 Véanse otras cartas suyas en el tomo VI de la citada colección. 

2 Véase otra carta suya en el tomo XXXII rte la colecciiin citada. 



Pag». 

Füisola. l'icenle-^ 

Carlas y oficios a las sljjuienics personas: 

Al Ministro de la Guerra; 

lude agosto de IHIñ 97 

14 de atrosto de 1845 . 106 

17 de agosto de Ihj:. . 114 

Al General Paredes: 

•-' de aposto de 1»4,'. .85 

14 de agosto de 1H45 .110 

Al General Gaona. —II de agosto de IHlñ 101 

Relación de los Sres. Generales, jefes y oficiales que compo- 
nen el Estado Mayor de la I" División.— 17 Je agosto de 1845. 124 

/•lores. Bernardo - 
Carta al General Paredes.— 11' de octubre de 184.0 .'** 

(i alindo. Panfilo. '^ 

Carlas al General Paredes: 

12deagostode 1S4,"> 103 

12 de septiembre de 1M4.^ . 183 

7 de octubre de lH4ó .225 

Cándara, Manuel M. 
Carta al General Paredes.— 7 de octubre de 184.=» 228 

Gaona. Antonio 

Oficio al General Filisola.— 10 de agosto de 1845. '>^ 

(iarcia Conde. Pedro. 
Cartas al General Paredes: 

3rtdeabrilde 181.'i . 16 

o de junio de 1H45 2«» 

Oficio al General .•\rista.— 2:1 de julio de 1^4-■•. ^.' 

(lome: Farias, X'alcnlin.^ 
Carta al (ieneral Paredes -4 de octubre de 1S4:> . 218 

I VtMiiisi' otnw diHniiiieiit4<s (¡iiyiw» v\\ los ti>m<»s X.\l\. .\ X X \' V 
XXXVI lie lii eltailii is>lwfi.«ii. 

'i Veosootrn eiirtu hiivii rti i'l tniiio XXXII <le li> (stlnvlón eitafia. 

3 Vi!«iM> ntnk eivrtii xiiyit en el tomo X X \' I <)•■ lit ritwlH otlcrrion. 

•I ViaiiBo otru» «iirta-i «uyiui en !■» tumos VI y XXN'I loU ellmUitMlw- 
«•lou. 



2(>1 

Págs. 

Ousntán, Ángel. 

Carta al General Paredes —9 de agosto de 1845 % 

Herrera, José Joaquín de A 
Cartas al General Paredes: 

22 de abril de 1845 14 

6 de mayo de 1845 25 

30 de agosto de 1845 151 

13 de septiembre de 1845 188 

11 de octubre de 1845 234 

Langbery, Emilio. 
Carta al General Paredes.— 17 de abril de 1S45 9 



Mant eróla, Donato. 
Cartas al General Paredes: 

19 de julio de 1845 Ob 

80 de agosto de 1845 158 

8 de octubre de 1845 232 

Mejia, Francisco. 
Oficio al General Arista.— 13 de octubre de 1845 240 

Micheltorena, Manuel. 
Carta al General Paredes.— 30 de abril de 1845 20 

Morales, Juan B. 
Carta al General Paredes.— 10 de septiembre de 1845 174 

Morlet, Mariano.^ 
Carta al General Paredes.— 2 de mayo de 1845 23 

Sájera, Manuel. 
Véase San Juan Crisóstomo Manuel de. 

Xieto,J. Antonio. 
Carta al General Paredes.— 12 de septiembre de 1845 187 

Pacheco, Francisco.^ 
Cartas al General Paredes: 
18 de septiembre de 1845 200 

i Véase otro documento suyo eu el tomo XXX V de la colecoiún citada. 

2 Véase otro ilocumento suyo en el tomo XX de la citada colección. 

3 Véanse otros documentos suyos eu los ttmios XXVI y XXXI de la co- 
lección citada. 



¿i'>2 



pak" 



'J de octubre de IH4.J.. 
\h de octubre de IMó '.'49 

/'alacio, Mariano tiiva. 
Véase Riva Palacio, Mariano. 

Paredes y Arrilínna, Mariatio} 
Minutas de cartas y oficios a las siguientes personas: 

Al General Herrera —1° de mayo de 1845 21 

Al Ministro de la Guerra.— la de agosto de l»(ó 137 

Al General A naya. — 1" de septiembre de 184Ó 16Ü 

l'eredo, Agustín Sitares de. 
V'éasc Suárei de ¡'credo, Agustín. 

fíatnirea, Cristóbal. 
Oficio al General Arista.— 3 de agosto de 1845 .. .-«T 

Riva Palacio, Mariaiio.- 

Cartas al (ieneral Paredes: 

9 de julio de 184.5 52 

13 de agosto de I84ó lOb 

Romero, Manuel. 
Cana al General Paredes.— 14 de junio de 1845 3b 

Romero, Teófilo. 

Carlas al General Paredes: 

18dc abril de 1H45 11 

30 de abril de 1845 18 

7 de julio de 1845 47 

21 de julio de 1845 (« 

'J5 de julio de 1845 76 

4 de agosto de 184."i 90 

'J5 de agosto de Itvl') 141 

■J8 de agosto de 1845 146 

•J*» de septiembre de 1845 . AM 

b de octubre de 1845 .V.' 

17 de octubre de 1845 .M 

1 VéaiiHOotn» document»» tuyos en lo» t.>iu.* \ 1 y XXXIl 'ir tu cx>1íc- 
cl(Sn clttula. 

t VeiuiM! otriiy liiM'uiiivnto^ mivi>k uii el toiii» X X \° I <1c Ui citada coIcv- 
eimi. 



263 



Rubio, Cayetano. 
Carta al General Paredes.— 20 de agosto de 1845 13b 

San Juan Crisóstomo, Manuel de} 
Carta al General Paredes.— 7 de octubre de 1845 229 

Snáres de Pereda, Agustín. 

Cartas al General Paredes: 

7 de junio de 1845 32 

10 de septiembre de 1845 178 

1° de octubre de 1845 207 

Tatnés, Pedro. 
Carta al General Paredes.— 9 de septiembre de 1845 161 

Tornel, José María. - 

Cartas al General Paredes: 

28 de junio de 1845 45 

4 de octubre de 1»45 219 

11 de octubre de 1845 235 

15 de octubre de 1845 246 

18 de octubre de 1845 254 

1 Véanse otros documentos suyos en el tomo XXXII de la colección 
citada. 

2 Véanse su biografía en el tomo XXI y otros docvunentos suyos en los 
tomos XXIX y XXXII de la colección citada. 



NUEVOS DOCUMENTOS 

INÉDITOS O MUY RAROS 



PARA LA 



HISTORIA DE MÉXICO 



PUBLICADOS POR 



CARLOS E. CASTAÑEDA 

BIBLIOTECARIO DE LA COLECCIÓN GARCÍA 
DE LA UNIVERSIDAD DE TEXAS 



TOMO II 



TALLERES GRÁFICOS DE LA NACIÓN 

Lie. VERDAD NUMERO 2. 

MÉXICO, D. F.— 1929 



I c 



f 



NUEVOS DOCUMENTOS INÉDITOS 

O MUY RAROS 
PARA LA HISTORIA DE MÉXICO 



^2)1;,^^ ^^va.\^ V\\s\üvva. at ^'c-^'C-o " 



Vo\.7 
HISTORIA 

DE 



4y 

TODOS LOS COLEGIOS 

DE LA 

CIUDAD DE MÉXICO 

DESDE 

LA CONQUISTA HASTA 1780 



POR EL 



V,c. Dr. FÉLIX DE OSORES -^ ^oI^v^m 






TALLERES GRÁFICOS DE LA NACIÓN 

Lie. Verdad núm. 2. 

MÉXICO, D. F.— 1929 



sao re/ ícu anií^eSícuf 



ADVERTENCIA 

Con la publicación del presente manuscrito rea- 
nudamos, en cierto sentido y gracias a la bene- 
volencia e interés de la Secretaría de Educación 
Pública, la meritoria obra que la justamente sen- 
tida muerte del infatigable y distinguido biblió- 
filo mexicano, ¡Don Genaro García, interrumpió. 
Bien hubiéramos deseado que mano más digna 
continuase tan magna obra; mas un azar de la 
suerte nos ha puesto al cargo de la valiosa colec- 
ción que durante largos años de concienzudo 
afán amasó este insigne bibliófilo. Del vasto aco- 
pio de manuscritos reunidos, sólo una parte .i)uy 
insignificante logró publicar en sus Documentos 
Inéditos o Muy Raros Para la Historia de México 
quedando, al tiempo de su muerte, un sinnúmero 
por publicar, muchos de los cuales había ya em- 
pezado a preparar para la prensa. 

Con el traspaso de su biblioteca a la Univer- 
sidad de Texas se pensó que esos preciosos manus- 
critos, fuentes indispensables para la historia 
patria, se perderían del todo o permanecerían 
indefinidamente desconocidos. Por fortuna, dado 



el interés de la Secretaría de Educación Pública 
y la buena y liberal disposición de la Universidad 
de Texas, los tesoros de esa inestimable colec- 
ción de manuscritos vuelven hoy a abrirse al 
público, iniciándose su nueva publicación con el 
presente tomo. 

Al reanudar la pul)licación de los dichos Do- 
cumentos Inéditos o Muy Raros principiada por 
el señor (Jarcia, hemos creído muy apropiado 
hacerlo con el presente Apéndice del señor Oso- 
res a sus Noticias Bio-bibliogrdficas de Alumnos 
Distinguidos del Colegio de San Pedro, San Pablo 
y San Ildefonso, que forman los tomos XIX y XXI 
de dicha colección, por haber sido la intención 
expresa del señor Cíarcía el haberlo publicado. 
En la Advertencia al tomo XIX dice García: "El 
doctor Osores, en un apéndice a sus Noticias Bio- 
bibliogríificas, que publicaremos próximamente 
en estos Documentos Inéditos o Muy Raros, es- 
cribe la historia pormenorizada de dicho Cole- 
gio," y puede agregarse que dicho Apéndice es más 
que la historia de este colegio, pues en él se da 
una idea sucinta de la fundación de todos los co- 
legios de la Ciudad de México hasta 1780. 

El precioso manuscrito del Dr. Osores fué 
propiedad del Lie. José L. Cossío, quien lo rega- 
ló a Don Genaro García. Al publicar ahora el 
Apéndice nos es grato expresar nuestro agrade- 
ciiiiionto a tlicho señor por su caballeroso con- 
sentimiento y entusiasta aprobación. 



XI 



En la edición de este interesante documento 
que ahora presentamos al público, reproducimos 
el texto original sin alteración alguna, respetan- 
do religiosamente su ortografía y puntuación. 
Escrito a mediados del siglo pasado, su estilo y 
lenguaje no presenta ninguna dificultad. Nos 
hemos permitido agregar algunas notas para 
aclarar puntos dudosos y para enriquecer los in- 
formes del original, con el fin de hacer la presente 
edición lo más completa posible. Ya el señor 
García publicó algunos apuntes biográficos acer- 
ca del autor en su tomo XIX. No teniendo nada 
nuevo que añadir, dispensamos su reproducción 
en la presente. 

Para anotar la presente edición hemos hecho 
extenso uso de una colección de notas del gran 
historiador y colector mexicano del siglo XVIII, 
Lie. Mariano Echevarría y Veytia, que encon- 
tramos entre los numerosos manuscritos de la 
Colección García. Parece que estos apuntes fue- 
ron hechos por Veytia en 1756, y en su mayor 
parte se refieren a la fundación de nuestras pri- 
meras iglesis, escuelas y conventos. Los Apun- 
tes, que llevan por nombre ''Noticias de la Ciu- 
dad de México," constan de más de 800 folios, 
muchos de los cuales contienen noticias muy 
curiosas sobre los primeros colegios de la Ciudad 
de México. En nuestras anotaciones nos refe- 
riremos a estas noticias meramente como Apun- 
tes de Veytia. 



XII 



Reconocemos nuestra ineptitud y suplicamos 
la indulgencia del lector, siendo nuestra única 
disculpa la buena intención que nos anima para 
acometer tan arriesgada empresa. 

C. E. C. 



índice de materias 

Págs. 

Colegios o Seminarios de México 1 

Fundadores, Patronos y Benefactores del Co- 
legio de S. Ildefonso 71 

Becas Dotadas 83 

Cátedras en el Colegio de S. Ildefonso 93 

Maestros. Presidentes y Academias 105 

Constituciones del Colegio 109 

Privilegios y Premios 113 

Ejercicios Literarios 125 

Festividades y Prácticas Religiosas 131 

Plan de Estudios 145 

Capellanías en favor de los colegiales 151 

Biblioteca o Librería 163 

Rectores que ha tenido el Colegio hasta el se- 
ñor doctor D. José María Guzmán 169 

Colegiales que han sido religiosos 187 

índice alfabético 205 



Este apéndice histórico se formó con el objeto de aclarar la serie 
de Rectores, la antigiiedad del Colegio, exhibiendo la historia y erec- 
ción de todos los demás fundados desde la Conquista hasta 1780 en que 
se fundó el Seminario de Minería, así como para tener algunas noticias 
de los colegiales que fueron religiosos, de los fundadores, patronos y 
demás de que tratan los siguientes catorce artículos. 

La nota anterior precede al MS del Dr. Félix de Osores. 



¡mwñwwñwñwiwiw. 



COLEGIOS O SEMINARIOS DE MÉXICO 



• SANTA CRUZ 

1.^ El colegio imperial de Santa Cruz, llama- 
do imperial por alguna ayuda de costa que el em- 
perador Carlos Y le mandó dar para su funda- 
ción, ^ hubiera sido por su antigüedad el primero 
ó segundo de México, si la falta de sustancialidad, 
y aun de realisacion ó hecho, no lo impidiera. ^ 



1 

Se asegura que este Colegio recibió real aprobación en 1548, cuan- 
do Carlos V, por cédula fechada en Valladolid, a 26 de noviembre, asig- 
nó 300 ducados a los niños educandos de San José de San Francisco, 
más tarde Colegio de San Juan de Letrán. Parece que en esa misma 
fecha dió al Colegio de Santa Cruz 1,000 ducados de su real tesoro. 
Veytia, Apuntes MSS. Colección García; Diccionario Universal de 
Historia y de Oeogra'ia, II, 362-364- 

2 
Este Colegio, el primero en que se enseñó gramática latina a los 
indios, fue e¡ resultado de los esfuerzos del buen Obispo D. Fray Juan 
de Zumárraga. Se abrió el 6 de enero de 1536, conociéndose general- 
mente con el nombre de Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco. Duró la 
casa basta principios del siglo XIX, cuando de.spués de pasar por mu- 

N'uevos Documentos — 1 



Pero á este colegio, a.sí como á otraí? corporacio- 
nes, que (lebieroFí su fundación á la actividad y 
fervor de los conquistadores y primeros pobla- 
dores, están comprendidos en la informalidad 
de sus principios, y se deja ver de lo que escribió 
el P. Fr. Juan Torquemada en su monarquia 
Yndiana (Lib. 15, cap. 13,) diciendo: ''El P. Fr. 
Martin de \'aloncia, sus compañeros en México, 
y los (lema.s religiosos en las provincias y pueblos 
hicieron sus conventos y dieron orden con los SS. 
c indios principales, como a los niños que pen- 
saban ensenar, se recogiesen en una manera de 
colegio. De estos niños así recogidos, se encerra- 
ban en aquel colegio ó escuela, según lo mas ó 
menos de la gente, seis cientos, ochocientos y mil 
muchachos. Ix) primero que en estas escuelas 
les comenzaron á enseñar, fue el signarse y san- 
tiguarse, á rezar el padre nuestro. Ave Maria, 
Credo y Salve, todo esto en latin, y después se 
procedía á lo ilemas." Véase X.° 92.'^ 



chiia vicidituclps dosaparociA Icaibalcrta. Lit Inttrufcüm PAlic* m 
México durantr il sijlo XVI. 

Tanto Solnno en sua Suticitm dr México, romo cl Dicaonnrio l'ni- 
rrrsnl df Uiflorin nsoguran que fuó fundado pn 1537. En los Aifunlt* 
He Vrylia. M.S, npnrerc rsta misma fecha. .Sin embarso. la fecha ci- 
tada por Ii-nzhi\lreta ron tanta precisión, es digna de toda constdeni- 
ción. 



3 
Refi^rfae ac|ul el autor al párra/o 92 lie la presente «jbr*. Toda* 
lúa citas siguientes dadas en esta forma tienen el luianio aicnifinido. 



2. El mismo autor, sin embargo en el cap. 43 
del citado libro refiere la fundación del colegio 
de Sta. Cruz en estos términos: "El virey D. 
Antonio de Mendoza dio orden como se edificase 
un colegio en esta parte de Tlatelolco, donde los 
religiosos de S. Francisco tienen convento de 
la vocación del glorioso apóstol Santiago, para 
que el guardián de este convento tuviese a su 
cargo la administración del colegio, y no emba- 
razace este estudio á los frailes del convento ma- 
yor. El mismo virey D. Antonio edificó el colegio 
á su costa, y le dio ciertas haciendas y estancias 
que tenia, para que con la renta de ellas se sus- 
tentasen los colegiales indios que hablan de ser 
enseñados, y estos fuesen niños de diez á doce 
años, hijos de Señores ó principales de los ma- 
yores pueblos ó provincias de esta N. E., tra- 
yendo aquí dos ó tres de cada cabecera ó pue- 
blo principal." 

3. "De esta manera juntarían poco menos de 
cien niños ó mosuelos,^ para el tiempo que les 
fue señalado. La fundación se hizo con mucha 
autoridad, y con solemne procesión desde S. 
Francisco de esta ciudad, donde se juntaron el 
virey, D. Antonio Mendoza y el obispo de Mé- 
xico D." Fr. Juan de Zumarraga y el obispo de 



4 
"Comenzóse la fundación con sesenta estudiantes, cuyo número 
fué creciendo." Icazbalceta, La Instrucción Pública en México. 179. 



Santo Düiiiinj^o 1). Sohastian Haininíz de Kuen- 
leal, presidente que había .sido ile esta Ileal Au- 
diencia, y con ellos toda la ciudad ... &tos 
niños colegiales fueron a(|uí criados y «loctrina- 
dos con mucho cuidado, coniian todos juntos 
como frailes. ... se les enseñaba latín, lógica y 
íilo.sofia. . . .pero ha cesado el enseñar esto á los 
indios (escribía esto Torqueniada en lüOó) por 
estar los del tiempo de ahora, por una parte muy 
solare sí, y por otra tan cargados de trabajos y 
ocupaciones temporales, que no les queda tiempo 
para pensar en aprovechamientos de ciencias, 
ni de cosas do espiriti.'" 

4. El P. Torquemada huijíera sido muy ecsac- 
to, si huljiera dicho íjue el colegio había cesado 
pocos años después de su fundación, pues que 
en el gobierno del virey D. Martin Henríquez 
de Mendoza años de 1568 á 1580. se suspiraba 
en México por una ca.sa ó colegio en donde reco- 
ger niños estudiantes. Si el colegio pudo conser- 
var alguna .sombra de lo que fué, en los años pos- 
teriores á su fundación, aquella fue dcsapare- 



5 
Si para D'iD.'i habla ÜM^ido pI Colegio, no por MO «e Ir puede qui- 
tar U diftincn'in do linbpr lido p| pnnirro y dp haber leMido ealr» aua 
profp«orp» "lioinbn-» tan niunontoi come» Kr Anialdo d^ lla*aao. fran- 
ela: Fr Garrln <lc Cisncnis. uno dp loa docp pnmrroa y pnmpr proxnn- 
rial de los franriaranoa: Fr Andr^ Olmo*, inaicnp miaiooero poHclo- 
ta:Fr. Juan ilnGaona. alumno lüatinguido déla l'nirpraidad de Pkria; 
Fr Francinri» dp Huatamantp, p| mayor pr«lirador «Ir au lípnipo; Fr. 
Juan Fochrr, doctor pn Irypa. por la fnix-praidaíl dp l*mti». y Fr Bel- 
nardino dr ."^ahagiln •■ /f>t/ . ISft 



ciendo, en términos q. en 1728 nada tenia de lo 
formal, sino la escuela de doctrina cristiana, leer 
y escribir, y de lo material solo hablan dejado 
ruinas las inundaciones q. habla padecido esta 
ciudad. Véase al Br. D. Francisco Sagun de Are- 
valo en su gaceta de México de julio del citado 
año.® 

5. Lo cierto es que en 19 de nov.*^ de 1528 se 
abrió el colegio de la Santa Cruz, celebrando su 
apertura con un acto dedicado al Yllmo. Sr. 
obispo de Honduras, y asistencia de los nuevos 
colegiales, con manto azul y beca blanca, y en- 
cima al lado siniestro la cruz encomienda de San- 
tiago y una corona imperial, con alusión al em- 



6 

"El Señor D. Juan de Olivan Rebolledo, del Consejo de S. M. bu 
Oydor de esta RI. Audiencia, y Auditor GI. de la Guerra; como Juez 
de Hospitales, y Colegios Reales; passó á reconocer el antiguo Edificio 
del Real Colegio de Santa Cruz, (que el Augustissinio Señor Empera- 
dor Carlos V. mandó fundar de su Rl. Hazienda, y se fundo en el sitio 
de Santiago Tlatilulco en el año de 1537. á cargo de sus Religiosos del 
Orden de S. Francisco para educación, y estudios de Indios Caziquea 
de este Reyno) y en vista de la ruyna, que padeció por las inundacio- 
nes, que ha ávido en México, y de las Aulas, que á sus Pórticos perma- 
necen, y que solo existe la Escuela en que se les enseña la Doctrina, y 
á leer, y escrivir con pleno conocimiento de lo referido, y de los instru- 
mentos, papeles, y titules de las fincas, censos, y rentas, que poseyó, 
y con que se mantuvo en lo antiguo con lustre; y tan floreciente el es- 
tudio de las Artes, y Ciencias, que empleados sus Nobles Colegiales 
en él salieron tan insignes, que ayudaron á la composición de los libros 
de su Idioma, como refiere el P. Juan Baptista en su Sermonario Me- 
xicano: Ha consultado á su Excelencia los medios concernientes á el 
restablecimiento de este Colegio para que en sus Colegiales re\Tva la 
memoria de el beneficio de el Cesar Aue;ust!Síin:o fundador." Caceta 
dt México, Segunda del mes de Juho, 1 7¿8. 



perador Carlos 5.° El citado autor en la gaceta 
de Dic.'^ de 17287 

0. Por lo dicho, en los actos y concurrencias 
públicas, no tuvo el colegio de Sta. Cruz, mas 
que el penúltimo lugar, respecto de los demás 
de M(''XÍco, como se vi6 en las asistencias de los 
entierros ó funerales de los virreyes Duque de 
Linares, D. limando de I^encíustre y marqués 
deCasafuerte D. Juan de Acuña, succedidos estos 
en 21 de marzo de 1734 en que los colegios ocu- 
paron en la jjrocesion este orden; el Real de S. 
Juan de Letran: á su continuación, el imperial 
de Sta. Cruz de indios nobles caciques: el Ylus- 
tre de S. Ramón Nonato: el Real de Cristo Se- 
ñor Nuestro: al último, el Mayor de Santa Ma- 
ria de todos Santos. Caceta de mar/o de 1734 id. 

Algunos años se mantuvo este colegio con lus- 
tre, y de tal modo floreciente, que del salieron 
insignes colegiales (|ue ayudaron a la composi- 
ción de libros de su idioma según refiere el P. Juan 
Bautista ími s\i sermonario mexicano. Y aun- 



I.a rita c-i<t:í r<|uiv«K-a>la, purs la dirlia noliria ñptkrrc* en ti nA- 
moro 12 clr l¡i Cinrrta rorrrspondicnio al mes de no^nrnibro. I72K. 

8 
El Srrmonnriii Mrjiraiio del P Juan Hauíiiiln c» obm nufsáma y 
raai iieñConocUia . Moflinn, en »\l Imprmln rn Mfxiro. hite la pnmcni 
clrscriprión bililingriifira clr olla lierínlnin ciire que fu^ iniprea* en 
I Oí)!!, poro oslo en «•vidrnteinonlo un error, puen la verxladen» fooha de 
»u iinproflión (uó KWXV Kn la ColeeoiAn Cíarrln h.ny un ejemplar alto 
avrriiulo, HÍn portad» y ron aólo t)l)l ptltcinaa 



que no hubiera tenido otra gloria, le bastaba 
haber tenido por alumno á D. Antonio Valeria- 
no, natural de Azcapotzalco, y de la sangre Real 
de Moctezuma, de ingenio vivo y suma inclina- 
ción a las letras, tan buen latino y retorico, que 
sucedió en la cátedra á los religiosos francisca- 
nos. Enseño publicamente y por reglas la lengua 
mexicana, y fueron sus discípulos los celebres 
P. P. Juan Bautista y Juan Torquemada.^ 

7. A pesar de esto, de los esfuerzos de los re- 
Hgiosos franciscanos, que una y otra vez han 
levantado este colegio echando el resto ultima- 
mente en 1785, esta casa no existe ya, como es- 
cribía en 1811 el Sr. Beristain en su biblioteca 
hispano americana, art.° del citado Don Anto- 
nio Valeriano. Xi en 1828 tiene otra ecsistencia 



9 
En el Diccionario Unitersal de Historia y de Ocografía, se dice, ha- 
blando de este insigne alumno, que fué "discípulo del mismo P. Juan 
Bautista y el P. .Juan de Torqueniada,'' pero Beristain confirma lo 
apuntado por Osores. asegunndo que los dichos Padres fueron sus 
discípulos. No es difíci! que el mismo Beristain haya obtenido .=u in- 
formación de Osores. pues con frecuencia usó de sus anotaciones sin 
indicación alguna. 

Entre los alunincs distinguidos de este Colegio debe mencionar»e 
a D. Pablo Xazareno de Xallocan, quien en una carta al rey. fechada 
en México a 11 de febrero de 15.56, entre otras cosas, dice: "Fui rec- 
tor del colegio de Santa Cruz, dedicado a Vuestra Majestad, j- esto 
sin ningún estipendio para conservar mi vida. Así que yo y mi mujer, 
Doña María, sobrina de Moctezuma, hemos llegado a estrecha mise- 
ria ... Durante los días y las noches, en gran manera he trabajado. 
y para que durante todo e! año se lean en la Iglesia los Evangelios y 
Epístolas, «los traduje a mi lengua materna."' Cuevas. Hisloria de la 
Iglesia en Milico, I, 201, Xota S. 



que la misma (|uc tienen los descendientes de 
ricos y nobles, después de cinco ó cuatro p:f*ncra- 
ciones, por lo común. 

SAN JUAN DE LETRAN 

8. Multitud de niños de diversa calidad, que 
iban á la escuela que se tenia en la capilla de S. 
José en el convento de S. Francisco de México, 
para recibir las primeras instrucciones, recogi- 
dos muchos de aquellos en aposentillos, cons- 
truidos á la inmediación del convento, de donde se 
dirigían á tránsitos y grandes aposentos, en que 
se les enseñaba ademas de la doctrina cristiana, 
algo de música y pintura, es lo que formó la pri- 
mer escuela de rudimentos, '° que ampliados 
después, aunque por periodos interrumpidos y 
cortos á la enseñanza del latin, delineó un cole- 
gio, que años después trató de formalizarse del 
modo que se ha dicho arriba en el número prime- 
ro: y que por falta de fondos y eficaz actividad, 
no tuvieron completo efecto los que solicitaron 
gracias en favor de esta casa, ni los que la solici- 
taron. Abandonado muchas veces á su mezquina 
dotación, y á las inundaciones de aquellos tiem- 



lU 
Ks necesanu ii-ix-r pre«cnto que asi como S*at* Crua fué ri phiu«r 
oolrgiu (ioiidc sr i-iisefió «nkiiiútira Utina a loa iodioa. San Juaa de Lp- 
trán (irne ¡n diftinción áe haber sido la pnniera recuela primaha par» 
incstiioa. 



pos, ni en lo material, ha tenido importancia, ni 
las providencias del gobierno que en 1728 trató 
de sacarlo de las ruinas, le han dado mas consi- 
deración q. la que tiene ho}^ de un edificio des- 
preciable/^ En lo formal de escuela pasó á co- 
legio informe, ^^ de aquí á una cofradía piadosa 
que varios años tuvo por destino acompañar los 
cadáveres que se llevaban á enterrar, yendo en 
comunidad con una cruz alta, y una banderilla 
negra en la misma, presidiendo el rector ;^^ has- 



11 

Refiriéndose al edificio de esta vieja escuela, la primera de su clase 
en México, uno de sus últimos rectores dijo, en 1853: "Se edificó lo 
que se juzgó necesario para una escuela y habitación de niños. Aún 
hoy se conserva parte de esta primitiva construcción, y es notable 
por la sencillez y soHdez de ella, y porque sus columnas, a pesar de te- 
ner más de cuatro varas de altura, son de una sola piedra." El Ca- 
bildo de México concedió el terreno y recogió dinero aun de limosna 
para llevar a efecto la fundación que tuvo lugar en 1529, quedando al 
principio bajo el patronato del dicho Cabildo. Diccionario Universal 
de Historia, II, 369-370; Aptintes de Veytia, Colección García. 

12 
Sin duda refiérese Osores a la real cédula del 26 de noviembre de 
1548, haciendo dotación de 300 ducados de la real hacienda a la escuela. 
A ésta siguieron otras de igual índole y para 1557 en que se recibió 
constituciones (cédula de 8 de septiembre de 1557) gozaba de más de 
tres mil pesos anuales de rentas sobre el real erario. Apuntes de Vey- 
tia, Colección García. 

13 

Las rentas y otros recursos de la escuela sufrieron tal mengua en los 
años posteriores a su fundación, que para antes del fin del siglo XVI 
los rectores se vieron obligados a recurrir a la práctica poco decorosa 
de "mandar á los colegiales á asistir á los entierros por cierta limosna." 
Durante el rectorado del Dr. Valdés (1770-83) se abolió esta costum- 
bre y "no ha vuelto á usarse después." Diccionario Universal de His- 
toria y Oeografia. II. 368-370. 



10 



ta (\no ol celo de alp:unos rectores un poco pro- 
tegidos del gobierno, á su diligencia y expen- 
sas, le dieron la forma conque hasta aquí se con- 
serva. 

9. El P. Torquemada (Lib. 3." cap. 26, año 
1606) dijo de este colegio: "hay otras iglesias 
y entre ellas el colegio de los niños de S. Juan de 
Letran, donde á los principios se criaban niños 
pobres y otras gentes hijos de españoles, habi- 
dos en indias, que como á los principios hubo 
pocas mugeres españolas, hubiéronles los nues- 
tros en las naturales de la tierra, los cuales todos 
se recogieron con mucho cuidado en este colegio, 
y se admini.straban con regalo y doctrina, y aho- 
ra también hay muchos donde aprender á leer 
y escribir." 

10. "V (lon(l(> primero se les enseño á leer la 
gramática, fue en ol convento de S. Francisco de 
esta ciudad, adonde era su común recurso para 
ser enseñados en la doctrina cristiana y en todas 
las artes y ejorcisios en que su buen padre y guia- 
ilor Fr. Pedro de Gante, procuraba imponerles." 

11. "Por ccílula de 9 de nov.* de 152G se man- 
do enviar á España veinte niños hijos de los mas 
principales indios y do los mas hábiles, para que 
fuesen tratados, on.soñados y doctrinados en 
monasterios y colegios de allá, para que después 
de bien instruidos y ensoñados volviesen & sus 
tierras á instruir á sus naturales. . . . Xo ha- 
l)¡('nd() po(li<lo llevar ;'i los niños indisuelos á Es- 



11 



paña, el emperador mandó^^ que á los del cole- 
gio de Santa Cruz Tlatelolco, donde se les ense- 
ñaba la latinidad, se le diesen en cada un año, 
mil ps. de minas por ciertos años. A los que se 
enseñaban en la capilla de S. José á leer y á es- 
cribir, cantar y tañer instrumentos de iglesia, 
trescientos ducados, que se les dieron también 
por algunos años." El mismo Torquemada Lib. 
17, cap. 19. 

12. En 1699 el P. Fr. Agustín Betancur (Vetan- 
curt) escribió en su menologio franciscano dia 29 
de junio en la vida del V.*^ Herm.° Fr. Pedro 
Gante, y hablando de este así "Hizo escuelas y 
colegios de niños y niñas, que hoy están á los dos 
lados del convento, y á petición suA'a la Señora 
emperatriz envió renta para el sustento del cole- 
gio de los niños. "^'^ 

13. El citado autor de las gacetas de Mex.*^° 



14 
Es esta la cédula, fechada en Vaüadolid a 26 de no\'iembre de 
154S, a que ya antes nos hemos referido (véase la nota 12) y por la 
cual se le dio el carácter de escuela normal, bajo real patronato, a 
la antigua escuela primaria de San Juan de I.etran. 



15 
Al citar el texto original de Vetaneurt, Osores no lo ha hecho con 
toda fidelidad, pues en el Menolngio se lee: "Hizo escuelas j- Colegios 
de niños, y de niñas que oy están á los dos lados del Convento, y á 
petición suya embió la Señora Emperatriz á su costa seis Matronas, 
que enseñaron los oficios mugenles á las Xiñas. Y al Colegio de loa 
Niños Su Magestad, por petición suj'a, renta para el sustento." No 
hay lugar a duda de que no fué la emperatriz la que en^ió renta, sino 
Su Magestad el rey. Vetaneurt, Menologio Franciscano. 67. 



12 



en ia de set.^^ de 1737 ha dicho: "qvie este colegio, 
(como es constante en los libros de cabildo de 
esta ciudad; tuvo su principio en el sitio, que hoy 
permanece, llamado entonces Tianguülo de Seda- 
zar año do 1Ó29, y desde el mismo fue deputado 
para recoger los niños, instruirlos en los rudimen- 
tos de la fé, enseñarles política cristiana y demás 
de que (por haber poco tiempo que dichosamente 
^;e hallal)an sugctos á las armas católicas) se ca- 
recía en estos reinos: de allí á veinte años, esto 
es, el de 1549 se erigió en colegio Real, y por real 
cédula de 8 de set/'' de 1557, le dio S. M. cons- 
tituciones para su gobierno: conque es el pri- 
mer colegio de los seminarios reales de esta cor- 
te; y el mismo año de 549 por bula de 14 de 
set/" se agregó su iglesia á la sacrosanta Late- 
raiiense, con el goce de sus preeminencias é 
indultos."' 

14. I). Juan de Sagun mal informado, no es 
consiguiente ni con los citados Torquemada y 
Betancur, ni aun consigo mismo, pues q. en su 
gaceta de julio de 1728 publicó q. este colegio se 
habia fundado do orden del Srmo. Sr. D. Felipe 
2." en el año do 1557 con dotación do mil ducados 
de renta anual de su Real Hacienda situados en 
la Real caja ile México para educación, doctrina 
y estudio iW letras á niños pobres españoles y en- 
comendado su gob.** a clérigos prcsbiteros, les 
dio constituciones y ordenanzas por especial 
cédula del mismo Sr. rey." ¿Quien ignora que en 



1557 no habia Felipe II, ni de hecho lo hubo, sino 
hasta 1558 en que murió Carlos V.'® 

15. ¿Y como es el primer Colegio de los semi- 
narios Reales de esta corte, cuando el mismo edi- 
tor habia dicho en la gaceta de marzo de 1734, 
describiendo el funeral del Ecsmo. Sr. virrey D. 
Juan de Acuña, que en la procesión del entierro 
después de cofradias y terceros ordenes, entraban 
los colegios 'primero con su banderilla negra y pre- 
sidido de su rector el Real de S. Juan de Letran, 
cuyos alumnos visten mantos morados y becas blan- 
cas: á su continuación iban el imperial de Sta. Cruz: 
el ilustre de S. Ramón Nonnato: el Real de Cristo 
Sr. Nuestro: á lo último el mayor de Sta. Maria de 
todos Santos mas antiguo en fundación df los de es- 
ta universidad? Aquí como se vé, el de Santos 
es el mas antiguo, y el de Letran, el último de 
todos. 



16 

Aunque parece contundente esta pregunta, se puede contestar a 
favor de Sagún, pues hay que tener presente que desde 1543, Carlos 
V confió la regencia de España al príncipe Felipe. Por orden de Car- 
los V se embarcó Felipe en Rosas para los Países Bajos, el 19 de octubre 
de 1548, encargando la regencia a los príncipes Maximiliano y María 
(esta última era hija del emperador). En 1551 regresó Felipe II a Bar- 
celona, donde desembarcó el 12 de julio, investido de los más amplios 
poderes para gobernar el reino. Por último, Carlos V abdicó formal- 
mente a favor de Felipe II, el 25 de octubre de 1555, en cuya fecha asu- 
mió Felipe II el gobierno de España y los Países Bajos, siendo procla- 
mado con gran regocijo en Valladolid, el 28 de marzo de 1556. Por 
consiguiente, no está del todo errado el autor de la Gaceta al afirmar 
lue fué este soberano el que dio constituciones y ordenanzas al Colegio 
-le San Juan de Letran. Lafuente, Historia Ceneral de España, II, 
Caps. XXXI - XXXIII. 



14 



IG. La ilusión ó indebida atribución de la fun- 
dación do este colegio á Felipe II, la tomó desde 
luego el editor del hecho que refiere en la gaceta 
de junio de 1730 y es el de que el 24 de aquel mes, 
a seis de los niños colegiales nombrados por S. 
Ecsia. se les puso sobre sus mantos de paño fino 
morado, la Ijeca blanca, que encima á el lado iz- 
quierdo siniestro tiene bordadas las armas de S. 
M., y una orla que dice: "Philippus II Hiapa- 
niarum, et hidiarum Rex, para memoria de su 
piadosisimo fundador." Esto no se compone ni con 
el tiempo en (jue empezó á reinar dicho Principe, 
ni con haber enviado dotación para el colegio la 
Sra. emperatriz como queda ya visto en Betancur, 
y a cuja Princesa debiera haber aludido la letrA 
del escudo con mas razón que á Felipe 11.'^ 

17. Pero el editor de dichas gaceta>í dá en la de 
dic.'^*^ de 1734 otro documento para convencer 
que el Colegio de S. Juan de Jotran, en los tiem- 
pos que escribia, se había tenido y tenia por ultimo 
de todos, y por eso desde luego en el entierro tlel 
Rev.""* P. comisario gral. Fr. Fernando Alonso 
r.oiizalez, dice q. á la procesión del funeral, daba 
principio la banderilla y Real colegio de S. Juan 
de Letran, y que detras del cadáver iba el cole- 
gio de Sta. Cruz arrastrando beca: ni valdrá decir 
(¡ue est(' como quo iba ru ol duelo, y romo m»brr- 



17 
\ i'Me lo <iuc <iuc(la apuntaiio rn I.ia notas 13 y 16 «obre este punto. 



15 



nado por los Religiosos de S. Francisco, iba como 
se ha dicho, pues si en aquella fecha ya no se go- 
bernaba Letran por los padres franciscanos, á 
estos sin embargo debe su origen, y ello bastaba 
para que á lo menos hubiese ido delante del de 
Sta. Cruz, y no en un lugar tan indecoroso, a ser 
cierta la infundada antigüedad que le da el editor 
de dichas gacetas. 

18. Tal vez llevado de ellas fue por lo que el 
Dr. Beristain en su biblioteca, art.*^ Fr. Pedro 
Gante, dijo: que el colegio de S. Juan de Letran 
es el primero de la N. E. cuando no ó se guio de 
vulgaridades ó vio este particular con el descui- 
do y superficialidad de muchísimos otros artícu- 
los de su biblioteca, trabajada casi en el todo 
en los últimos años de su vida, en q. le ocupaban 
todos los momentos multitud de gravísimas co- 
misiones y ocupaciones de su dignidad. 

19. Después de todo, una escuela de primeras 
letras que á cierto tiempo se quiso que fuera co- 
legio, q. con tal designio logró rescriptos y per- 
gaminos, q. ni á medias tuvieron efecto después 
de algunos años, no se reputó por colegio formal, 
sino os hasta 1709,^^ y aun así volvió á decaer y 



18 

En vano hemos buscado justificación para esta fecha citada por e 1 
•efior Osores como la del principio formal del colegio. En 1710 el Dr. 
Pedro Gonz.41ez de Valdeosera tomó el cargo de rector, siendo su su- 
cesor el erudito D. Francisco Antomo Eguiara y Eguren, quien asumió 
dicho cargo rn 1738. Diccionario de Historia y de Geografía, II, 370 



16 



á tener que socorrerse con la asistencia á los en- 
tierros, del modo q. aun hoy lo practican alfanas 
cofradías. \'olv¡ó á tener forma de colegio desde 
(jue por fortuna tuvo por sus rectores al Dr. D. 
Francisco Antonio de Eguiara y Epuren, cate- 
drático do decreto en la Universidad, y á los DI). 
D. José García Bravo, Yllmo. Sr. D. Andrés 
Llanos Valdes, obispo después del Nuevo Reino 
de León, y particularmente á D. Francisco Ma- 
rragut y Boldú, todos catedráticos de dha. uni- 
versidad, que vieron la su.sistencia y esplendor 
del colegio, con cuanta eficacia les fué posible, 
y con cuantiosas erogaciones de su peculio: otro 
tanto acaba de hacer su penúltimo rector, el Sr. 
1). Juan Bauti.<ta Arochederreta,*^ prebendado 
de la metropolitana, dándole un fomento consi- 
derable con hai^erle agregado el colegio de S. 
Ramón el año de (lSU)-lS25j.-'^' 



En los .4/>unífj« 'le Veytia. a que nos hemos referido frecuentemente. 
hay una nota al fin de lo relativo a San Juan de Letrán. firmada por 
Voytia, en que se asegura <iue los informes que deja aaentadoa le fueroo 
dados por el soflor Eguiara. rector del dicho rolegio. No hajr nada 
rn estos apuntes que indique que a partir de 1700 pnncipió la e ri ala*- 
cia formal de San Juan de Letrin como colegio. 

19 
Loa mencionados rectores deaempefiaron su* canos en los aflos ai- 
(uienles: Francisco .\ntonio Kiruiara y Enuren. 17ÍS-I76S- Dr Am- 
brosio Llano Vald<^. 1770- 17S.}: Dr Jos# GarrU Bravo. 1783-17S*; 
Dr Francisco Antonio Marracut y Boldú. 178S-18O0. Dr. Juan Bau- 
tista Arwhederret.'i. ISie-lSS.V 

20 
Aquí dejó una laxuna el seflor Osorrs. I» mismo ocurre en la par- 
fe dedicada a S H'im6n La fecha exacta no la henos podido encon- 



17 



SAN RAMÓN 



20. E\ Yllmo. y Rev.'"° Sr. Maestro D. Fr. 
Alonso Enríquez de Toledo y Almendariz, del 
orden de Ntra. Sra. de la Merced, obispo de Si- 
donia, Habana y Miehoacan, fundó el colegio 
de S. Ramón en 11 de marzo de 1654^^ para 
ocho colegiales, hijos legítimos y pobres; cinco 
de la provincia de Miehoacan y tres de la de la 
Habana, á cargo y dirección de los religiosos 
mercedarios de la provincia de la Visitación de 
México, de la que el fundador habia sido Visi- 
tador y Vicario general. Asignoseles a los alum- 
nos por vestuario; manto morado, y beca larga 



trar en ninguna parte. Sin duda el mismo Osores no la pudo determi- 
nar por cuyo motivo la dejó en blanco para agregarla después. Nin- 
gún dato nos da el Diccionario de Historia y de f^eoffrafía sobre este 
punto, ni tampoco lo trata el señor Icazbalceta en su breve reseña his- 
tórica sobre este colegio. Lo único que se puede asegurar es que la 
unión de estos dos colegios se verificó durante el rectorado del señor 
Arechederreta, cuyas fechas citamos. 

21 

En la Crónica de la Provincia de la Visitación de Ntra. Sra. de la 
Merced, del P. Pareja, que fué primer rector de este colegio, se lee lo 
siguiente acerca de la fundación: "Llegando el día 12 de marzo del 
año de 16Ó4, se dedicó el Colegio, celebrando misa de San Ramón en 
la capilla nueva el R. P. Maestro Fr. Juan de la Calle y Heredia, Vi- 
cario General, y asistiendo a todo el R. P. Provincial, los Padres de 
Provincia, j' Padres Maestros dando todos gracias a Dios." Crónica, 
II. 14.5. 

Guijo, en su Diario, dice, no obstante: "A 9 de este mes de marzo 
se fundó el colegio de San Ramón, que dejó mandado el Obispo de 
Miehoacan D. Fr. Alonso Enríque^, y dio el virrey la licencia el año 
pasado á 2" de octubre." Guijo, Diario de ■'Sucesos XotabJes, 27'^. 

Nuevos Documentos — 2 



18 



encarnada con palmas y roscas. Sus estudios 
eran privados en ol mismo colegio, yendo a cursar 
á la universidad. Para obtener estas becas ade- 
mas del origen y pobreza referidos, los jóvenes que 
las tenian habían de estudiar precisamente ju- 
rispnidencia.^^ El Yllmo. fundador nombró 
por patrono al ]{. P. Provincial, que por tiempo 
fuese de la provincia de la visitaeion. 

21. El referido año de su fundación, le dio la 
precedencia á los colepos de S. Juan de Letran 
y Santa Cruz, como se vio en la asistencia al fu- 
neral del Ecsmo. Sr. virey marquóz de Ca.safuer- 
te, de que se hablo arriba (n.° 6). Tuvo por pri- 
mer rector al R. P. Maestro Fr. Francisco Pareja, 
autor de la crónica de los PP. mercedarios de N. 
E.: tuvo también de sus colegiales doctos y 
.sabios abogados q." ocuparon los coros de algimas 
catedrales y vistieron la toira de varias i-hanci- 
llerias. 

22. Pero la escasa renta de su fundación, la 
falta de maestros y de estudios publico.s dentro 
del colegio, y la diminución de rentas por las vis- 
ci.situdes de los tiempos, obligaron á incorporar 
este colegio de S. Ramón, que por sí ya no podia 
ecsistir en lo absoluto, al de S. Juan de I>etran. 



22 
"Kl motivo gue tuvo para cata «anta ubra. fu^ rl habrrar nato 
rn aniboa nbiiip«doa ain un aujrtu jiinsta iiuo furra au i*mnaor," dic* 
rl P. Pareja rrfiíi^miosr n rale r(x]uinito para obtrnrr laa bM«a. Pa- 
reja, Crónica, II. la.*». 



19 



lo q.® se verificó el año (1816-1825).^^ A'eanse 
la mencionada crónica, la gaceta de México de 
agosto de 1730 y la biblioteca mexicana del Sr. 
Beristain, art." Almendariz, recomendando di- 
cho Sr. al fundador por el apellido materno, y 
no por el paterno, Enriquez de Toledo, ó de Cas- 
tellanos que es el q.*^ le dá Gil González Davila, 
según el ultimo párrafo del citado art.° Véase 
después n.° 86. 



CRISTO 

23. La fundación de este colegio es toda de D. 
Cristóbal Vargas Valades, que en la clausula 28 
de su testamento, otorgado en 23 de marzo de 
1602, dispuso que en el colegio de S. Yldefonso 
entrasen por su cuenta cuatro estudiantes pobres, 
manteniéndoseles por espacio de diez años, y 
pagándose porcada uno de ellos, cien ps. anuales; 
nombrándose dos á voluntad del P. rector, y dos 



2.3 

Véase la nota 20 sobre este mismo particular. En los Apéndices 
de la Crónica, del Padre Pareja, hay una interesante nota sacada del 
Diario, de Rivera, que dice: "1686. — En 12 de agosto los colegiales 
de San Ramón se sublevaron contra el P. Rector, niercedario; acudie- 
ron a la asonada el Pro\'isor y un alcalde de corte Este colegio, 

llamado de "Comendadores," estaba agregado á San Juan de Letrán 
desde el tiempo del virrey conde del Venadito." Crónica, Apéndice 
III, 23. 

Si la unión se verificó durante la administración del Conde del 
Venadito, debe de haber sido entre 1816 y 1820. No hemos podido 
aproximar la fecha con más exactitud. 



20 



a l:i <1(' su allíucea, y que estas becas se dístin- 
giiif>s(!n (1p las dorna'*, auinentan<lose el referido 
número, al paso que se aumentara su caudal. 

24. Pero varió la anterior disix).sicion en dos 
codicilios; uno de 1." de .set."* di>;o ají.'° de 600 
3' otro de 11 de Enero de 610, revocando en este 
también una escritura de concierto que hahia 
hecho con el R. P. Prior dfl convento de S. Apu.s- 
tin de México para fundación de la obra pia de 
casar huérfanas, de la que habian de ser patronos 
los relifíiosos de dicho convento. En lugar de 
esta oi)ra pia mandó fundar un colegio de estu- 
diantes poijres, aplicando para él unas casas en 
la calle de los donceles, y unos principales, que 
todo haria cosa de sesenta mil ps. : dispiLso asi- 
mismo que el colegio se llamase de Cristo: se 
compusiese de un rector y doce colegiales que 
trajesen hal)ito morado con beca verde, y en ella 
sobre el hombro izquierdo el lambel 6 escudo de 
sus armas Ijonlatlo: describió la educación, ense- 
ñanza y obligaciones de los colegiales: y nombró 
por patrono del colegio al Prior del referido con- 
vento con cuatro consultores de él: y que renun- 
ciando estos al patronato, recayera en el rey. 
como sucedió. 

2.'). El fundador murió en 11 de enero de 610, y 
después por la renuncia de los agustinos, y ven- 
cidas difirultad(\-í, proveyó ol vircy en 14 de mayo 
do Itil 1. (lue cuanto antes se hiciese la fundación 
del coloiíitK lo (jue desde luego se verificó dentro 



21 



de lino ó dos años,^** pues en la referida fecha 
nombró el mismo virey por primer rector al Lie. 
D. Gaspar de Venavides, con la obligación jun- 
tamente de la mayordomia y de la administración 
de las rentas. 

26. Erigido el colegio,^"' sus alumnos iban á 
recibir lecciones de latinidad, filosofía, jurispru- 
dencia y teología, á las aulas de la universidad y 
del colegio jesuítico de S. Pedro y S. Pablo, go- 
bernándose este colegio con armonía y unión tal 
con S. Yldefonso, quera muy frecuente el repu- 
tarlos casi uno, y el pasarse alternativamente los 
de un colegio al otro. Blasonó con justicia este 
colegio de haber tenido por sus alumnos a muchos 



24 

"Dió orden que se procedipge a la fundación en 14 de mayo del' 
siguiente año, la cual no obstante no pudo realizarse sino hasta pasa- 
do un año." Diccionario de Historia y de Geografía. II, 378. 

Según esto, la fundación no se verificó hasta 1613. 



25 

En los Apuntes de Veytia, MSS (1756); hay un cartapacio dedicada 
exclusivamente a este colegio, que contiene muchas noticias suminis- 
tradas al curioso colector por el Dr. D. Juan Ignacio Aragonés, últmio 
rector de dicho colegio. Nos permitimos incluir algunos datos desco- 
nocidos hasta la fecha. 

Refiriéndose a la erección y apertura del colegio, dice: "Luego 
se puso por obra la fabrica del Collegio a costa de los bienes del Fun- 
dador, de suerte que en 17 de Hen." de 1638 se hizo la apertura, y de- 
dic." de el Collegio con asistencia del S.'' D." Lope Diez de Amenda- 
ris, Marques de Cadereita que se hallava de virey, y por su mano puso 
la Beca a uno de los ocho primeros Collegiales que fueron admitidos 
por su nombramiento." 



22 



varoiK'íí ¡lustros por su litoratura y piedad,* 
corno es de verse principalmente en la biblioteca 
mexicana, a ecsepcion del Ecsmo. Yllmo. y 



26 

Kn lan iKitiriH.s •Í!i<i:ifl a Vrytia por el I)r. Anicon6i, hay una lista 
de alunmoe (li«tinKU¡<l«)) dr este rolesio, la rúa) reprodurimoe a<iu( p«>r 
DO halliirse iniprcsa en ninguna parte, y por catar tan diaeminadoa loa 
datofi (lados por Berístain en su Biblúitica sobre algunas de las perao- 
naü nonibradaa. 

"Ha tenido desde entonces." dice el Dr. Aragón^, "sugetoa d* 
grandeti letras y virtu<l. como consta del libro de entradas: entre elloa 
80 halla. 

"El Illmo. y R."'» S «" D." Antoniodc Monroy y Figueroa. origiiia- 
riodcpMtnCiu."' deMcx."'ri* cniróen el Colegio con Iftulo de Colegial 
del Ex.'"" S O' Conde dr Salvatierra n los 11 de Dic T* de 1547: y (« 
la SaK.''" reÜRion de S.'° Domingo á los 2C de Julio de 1653 en donde 
leyó curso de antes por el de 16."i8 y en el de 1662 leyA la Cátedra de 
Prima de Thcologia. El de 1667, fui Cathedratioo de S.'* Thomia 
en esta R. ' Ini ** y fue Rector de el Colegio de Porta-Celi y el de I6>S7 
que passó á Roma por Procurador en religión; por ser sugeto consuma- 
do en letras, y virtud fue electo ministro general de ella: Y aviendole 
dado el Obispado de Mechoacan. sin pasar á el fue prrsentaiio para 
Arpo, de In S. '" YkIcsiu de Santiago de Galicia Fue Padrino de Ntro. 
Rey el S.'"' Curios Sep.undo: y se tuvo noticia aver fallecido en dicho 
Arpdo. el año de 1716. 

"E' Lie.'*" I) " Pedro de Avendafio Suares y Zou»a entró en 15 
de Marfo de niil seiscientos sesenta y ocho con titulo del Exmo. 8. 
Marques de .Manzern. Fue hombre mui docto, y grande Predicador, 
como lo ocri'<lltnn sus obras. 

"El Illmo. .S<'ñor I) ' D." Jacinto de Olivera entró con titulo del 
Illmo. y Exmo S.'' Mro. Dr. Fr. Payo Enriqucí de Ribera Arpo. Vi- 
rrey: fuó Canon'go Doctoral de la Sta Yglesia de Guadalaxara: Des- 
pués Chantre, y c! añr) de 17tVi promobido al Deanato: y después Obis- 
po electo de Chiapa el de 1773. 

"El S. D.' D " .Vn'onio de Vills-Seflor y Monrroy entró en 24 
de Diciembre de 1604 con titulo del Exmo. Seflor Conde de Cíalve: y 
haviendo pasado á los Reynos de Castilla se graduó de l">oetor en la 
R.' l'niversidad <le Avila: vino de Canónigo de cala Sta. Ygicsia de 
Mex.'''fu<' comisario Cen ' de la Sta Crusada: lVo\-Í9or Juea de X**- 
lam.'"* Caprllamaa y obras pios, y murió siendo Dean 

"El S.'" I)." Pcílro ."Ñinchei de .\Icará8 entró con el titulo del 



23 



Exmo. S. D." Juan de Ortega: Fue Alcalde de Corte de la R. Audienda 
j' Sala de Crimen de esta Capital: y después Prebendado de la Sta. Ygle- 
sia de Guadalajara. 

"El Señor Dr. D. Juan Robles entró en 6 de Noviembre de 1698 
con titulo del Exmo. S. "" Conde de Moctezuma: Fue Canónigo Docto- 
ral, Juez Provisor de Oaxaca, y después entró en la Sagrada Compa- 
ñía de Jesús. 

"El Lic.*^" D." Joseph Méndez entró en 27 de Agosto de 1702 
con titulo del Señor Ortega: se graduó en las facultades de Cañones y 
Leyes: substituyo en diversas ocasiones la Cathedra de Philosophia 
en la R. Universidad: Fue Assesor general del Exmo. Señor Márquez 
de Casafuerte; sugeto verdaderam.'*^ Docto, y tenido por Mtro. de 
Abogados. 

"El D.' D." Manuel Colon de la Reateguí en I." de Junio de 1724 
por merced del Exmo. S."" Márquez de Casafuerte: yel de 727 salió para 
Capellán, y Mro. de Pages del Illmo S.'' D. Nicolás Gómez de Cervan- 
tes Obispo de Guadalajara, después pasó á ser cura de la villa de Aguas 
Calientes. Un año empleó (y se portó con tal esmero celo y aplicación 
q.* el Illmo. Señor Juan Gómez de Pasada le llamaba Mtro. de Curas. 
"El Señor Doctor D." Gines Gómez de la Parada Dean actual dé 
la Sta. Yglesia de Guadalajara (1756). 

"El S. D."" Juan de Caras Ama y Figueroa Chantre de dha. Sta. 
Yglesia y Rector del Colegio Maior y mas Antiguo de Ntra. Señora 
de todos Santos. 

"El S. '"' D."" D. Agustín Velazquez Lorea Canónigo de la misma 
Sta. Yglesia. 

"El Señor Doctor D." Antonio Gil de Hoyos Chantre Dignidad 
de la de Valladolid. 

"El Señor Lie. D." Rodrigo Velazquez Thesorero de la misma 
Santa Yglesia. 

"El S.*"' D." Juan de Escobar Llamas Canónigo de la misma Ygle- 
sia y Dean q."^ fué de la de Campeche. 

"El Señor Doctor y Mtro. D. Santiago Velazquez, Juez de tes- 
tamentos etc., Canónigo de la misma Santa Yglesia de Valladolid. 

"El Señor Doctor D. Joseph Mercado Prevendado y Juez de tes- 
tamentos etc. de la de la Puebla. 

"El Señor Doctor D." Joseph Sanchezde Alcaráa Canónigo de la 
misma Santa Yglesia. 

"El Señor Doctor D." Nicolás de Noriega Canónigo Doctoral de 
la Santa Yglesia de Oaxaca. 

"Todos han sido Colegiales de dho. R.' Colegio de Xpto. como 
consta del Libro, en q.* se asientan las entradas. 

"También lo fueron el P. '^ Fran.''" Camacho sugeto de singular 
virtud; el P.*^ Valtierra también muí docto y muí santo: el P.' Fernan- 
do Reinoso: los Padres Manuel y Bartolomé de Estrada todos de la 
Sagrada Compañía de Jesús. 



24 



Rev."'" Sr. \). Ir. Antonio Monroy, que con 
equivoco hizo ol Sr. Beri.stain, colegial de Cristo."^ 

27. No obstante el colegio decayó, porq. sus 
rentas en 13 de nov.* de 038, según las cuentas de 
su rector D. Juan de Rivera Pareja, apenas ren- 
dían dos mil novecientos ps. cada año. En la 
vi.sita de 14 de set.*^* de 1739, hecha por el Juez de 
colegios, oidor D. Ambrosio de Melgarejo, apose- 
sionando de rector al Dr. D. Fran.*^° I^edesma, 
las rentas apenas alcanzaJjan á mantener cuatro 
colegiales: la fabrica del colegio estaba desplo- 
mándose é ¡nhal)itable, y los colegiales se halla- 
ban en desorden.^** 

28. La decadencia fue adelante, de manera que 
en 6 de nov.*^"^ de 1772 informó el rector D. Juan 
Ignacio Aragonés, recordando que la audiencia 
gobernadora en 741 que lo nombró rector, redujo 



"También lo fueron Dn. Luía de Larrea Cleríco Prcvist«ro, Ca- 
ballero ilel Orden de .\lcantara: D." Pbelipo de Elatrada. Caballero 
del Orden de Calatraba. V otros niucboa, u.'' por no eatar marcmadoc 
como el Sefior I). Juan Diei Bracanionte no quiero ponerlo* por fal- 
tar la certidumbre q.** *e quiere." 



Ví-ase la nota <iue precedió. La precisión dr los datoa dadoa por 
el Dr. AraKon<''9 no dejan hisar a duda y prurban que el •eflor Bería- 
lain nosee^iuivocó al hacer al s-fior .Monroy alumno del Colegio d» 
Cristo. 



28 
"Por el <lescuido y omisión (]uc hubo vino a tal decadencia q.' en 
el aflo de 1740, cstava Desierto sin CoUecial alfuno. y amenaiando 
Ruina toda su fabrica." Apunlr$ lit Vrytia, MSS, Colección Gartte. 



25 

las becas á cuatro"^ por no haber para mas: 
que se le debia crecida cantidad, ^° y que los fon- 
dos del colegio solo ascendían a 22,S00 p.*: y 
que aunque habia trece colegiales, cuatro nada 
pagaban, y los demás contribuían muy poco.^^ 

29. Esto motivó expedientes, y en su vista el 
fiscal expuso en 3 de marzo de 1774 que en con- 
cepto de que las rentas del colegio de Cristo, no 
cubrían sus atenciones, y el deplorable estado en 
que se hallaban sin esperanza de poder mejo- 
rar: que solo uniéndose al de S. Yldefonso podria 
verificarse la primera voluntad de Vargas Vala- 
des; que esto a la sazón era mas útil, pues los 
estudiantes de Cristo podian instruirse mejor en 



29 
"El sig.'^ de 1741, nombró la R. Aud.* Governadora por Rector 
al Dr. D. Juan Ygn." Aragonés q." se aplicó a la restaurac." y redi- 
ficio de este Collegio y aunque ha trabajado muchiesimo en poner 
corrientes sus rentas no ha podido conseguir que lleguen mas q*^ a 
mil p.^ conque no se puede mantener todo el numero de Becas dotadas." 
IbJ^I. 

30 
"Tengo gastados en su construcción, y redificio mas de diez y seis 
mil p.' y siento no tener mucho mas, lo q.*^ gastara con todo mi co- 
raz.'- por ser el Colegio de tan soberano dueño." Estas son palabras 
textuales de una carta del Dr. Aragonés a Veytia, fechada en México, 
febrero 13 de 1756. Colección García. 



31 
"Pero ha admitido Collegiales Pensionistas q.^ pagan annualm.'* 
un tanto para su manutención, con los q.*" en el presente año de 1756, 
llega a 24 el nuni." de Collegiales q con el cuidado y vigilancia de su 
Rector salen muchos aprovechados." Apuples de Veyiia, Colección 
García. 



26 



S. Yldefon.so, el virey <lo conformidaíl decretó la 
unión del colegio de Cristo al de S. Yldefonso, 
pasando a este las rentas, capitales, fincas, dere- 
chos y acciones, y a su rector la obligación que 
respectivamente tendria el de Cristo, y la de 
mantener las cuatro becas de este con la misma 
bfra que habian vestido los de Cristo sobre man- 
ió azul: concediendo a su último rector D. Juan 
Ygnacio Aragonés en S. Yldefonso, habitación 
decente, ración doble y los honores de rector. 

30. La decretada incorix)racion de Cristo, fue 
con calidad de por ahora, y mientras el rey de- 
cretaba lo conveniente. Y en tales términos con 
r('pi(|U(' (le las iglesias de México, asistencia de lo 
mas lucido, saliendo en comunidad el col^o de 
Cristo, se incorporó solemne y formalmente íil 
de S. Yldefonso la tarde del 3 de agosto de 1774, 
lo q.* del todo 3' perpetuamente aprobó el rey en 
cédula de 15 de enero de 1777, con esta especial 
clausula, para q* ceda en beneficio y mayor au- 
menlo (h S. Ildefonso. 

SANTA MARÍA DE TODOS SANTOS 

31. El Y linio. í^r. Dr. I). Francisco Rodríguez 
Santos, tesorero de la metropolitana de Mé.\ico y 
obispo do Ciuadalajara,^* cuando ya no pensó 

32 
No obstante la biocr>rU que cacrtbió el Dr. Areebcdcfrrta. de 
este ilustre varón, y lo que dejó .ipuntado Gonsáleí DáriU en au Tea- 
tro Ecltsiattiro dr ¡n Primüint Igirtia en loa Indta* Occtdtntain. oo •• 



27 



en hacerse jesuíta, y después de que el V.^ P. Dr. 
Pedro Sánchez le dio gracias por la disposición y 
oferta que este le hacia de fundarle el colegio 
jesuítico, para el que anteriormente se habia es- 
pontaneado; y teniendo ya para el seminario de 
S. Pedro y S. Pablo varios patrones y convictores, 
por sus instancias y consejos, trató el Sr. Santos 
de fundar el colegio de Sta. Maria de Todos 
Santos: (Historia de la prov.^ de Jesús de N. E. 
n.° 125, cap 4.° Lib. 3.°) para el que nombró 
colegiales en 15 de agosto de 1573, formalisando 
la fundación en 1." de nov. de dho. año. ^^ (n.° 199 



sabe a punto fijo mucho con exactitud. Los dos autores citados afir- 
man que fué obispo de Guadalajara, mas no es probable, pues Vicente 
de P. Andrade, en sus apuntes a las Xoticias de Sedaño (I, 106), dice, 
refiriéndose a este punto: "En las actas de cabildo de esta metropo- 
litana Cathedral se lee el viernes 26 de Febrero de 1.574, se dio la cape- 
Uania que sirria D. Francisco Rodriguez Santos q haya gloria. Por esto 
se ve que para aquella fecha habia muerto, y malamente podía haber 
sido obispo de Guadalajara, viviendo el Sr. Mimbela, que hasta 1576 
murió." 

El P. Florencia, en su Historia de la Provincia de la Compañía de 
Jesús, Lib. in. Cap. IV, dice refiriéndose al mismo punto: "Aunque 
Gil González Dá\-ila, citado, lo haze Chantre della. Fiscal de la Inqui- 
sición, y Inquisidor de México y Obispo electo de Guadalaxara, que 
noticioso el Real Consejo de sus muchos merecimientos lo presentó: 
dignidad que no tuvo efecto porque se lo llevó Dios in senectule bona." 
Si agregamos a todo esto que el P. Alegre en su Historia de la Compa- 
ñía, Lib. I, p. 71, dice: "El primero que con edificación de toda la 
ciudad pretendió entrar en la Compañía, fué el Dr. D. Francisco Ro- 
driguez Santos ilustre anciano de mas de sesenta años," es evidente 

que para 1.594 difícilmente estaba aún vivo. 

33 

"El mismo dia 1.5 de Agosto de 1573, abrió las puertas del Colegio 
dedicándolo á la misma Mrgen Santísima en el Misterio glorioso de 



28 



del citado cap.) J^esdc cnfoiices dispusíj que el 
número de colegiales sin dos familiares ó fámulos, 
fuesen diez graduados por lo menos de Br. y de 
estas facultades: tres legistas, tres canonistas y 
cuatro teólogos, uno de los que ha de ser presbí- 
tero para q. sea capellán del colegio:^ les seña- 
ló por trage, el de mantos pardos. beca.s cortas 
de color de grana, q.*" es el mismo que visten los 
colegiales del mayor de Sta. Cruz de Valladolid. 
Les dio también constituciones que arregló á las 



su Asunción a los Cielos." Arerhe<lerretn. Catálogo de lot ColeipaU» 
del ingigne. . Mnuur de Santa María de todoi Santo*, p. 8. 

Por lo visto la apertura fué el 15 de .\soFto y no el prímrro de no- 
viembre como asegura el Mr. (Jsores. El P. Florencia, en su HiMon» 
de la Prorincin de Jeiut. Lib. III. Cap. .\IV, dice: ".\queU« taitfe 
(noviembre 1, 1.57.')) celebraba el Colexio de todo« Santas la advor«ci¿o 
que escoció de ftu ilustro titulo con una omcion latina y su ilustre 

fundador . enibio do* de sus Colegiales a convidar á la CunipaflU. 

y a su novísimo Colegio de San Pedro y San Pablo i ella." De (*1o 
resulta que no se fundó el colegio en esa fecha y que ya para entonces 
tenia colegiales: todo lo que corrobora su fundación anterior al primero 
de noviembre. 

Hay que agregar ijue un pocu antes dice el P. Florencia, coa r«s 
pecto a la fundación del Colegio de .San Pedro y Ssn Pablo: "El día 
primero de Noviembre, dia do todos Santos, haviendo cada uno de los 
fundadores prevenido habito, manto, beca, bonete, y turca para sus 
hijos Jiian de Hermosa, que fue electo Diputado y primero Ma- 
yordomo les junto en Cavildo. . . y presentaron los nonibramientcaí 
de Colegiales " No hay lugar a duda que en esta fecha fué la apertura 
oficial del colegio <lc .*^an Pe<lro y .*>«n Pablo, siendo la de Sta. Mana 
de Todos Santos rl 1.1 de ngiwto como nfirnia el Dr Arech«lerr»ta. 

34 
Parece mt <|ue la fundación original se biso con sólo ocho srsún 
.\reche<lerretn, •lueilice: "Eligió para fundadores á ocho Barhillerrs, 
Patinnles en lii.<< facultades de Teología, Cánones y Leyes, de los mas 
ilustres p<ir »u luingrc y de los mas distinguidos." Catálogo, citado en 
In iiotn anterior, p. II. 



29 



de dicho colegio de Valladolid, del que fue alumno 
el fundador. Por último dotó su colegio, dándole 
para edificio su propia habitación, censos o rentas 
muy competentes y libros para su biblioteca. Este 
colegio por Real cédula de 15 de abril de 1700, 
alcanzó el título y privilegios de mayor, del mismo 
modo que se le habían concedido a S. Felipe de 
Lima, a solicitud del Sr. D. Juan Ygnacio Casto- 
reña y Ursua, colegial de S. Yldefonso (q.^° 
residía en Madrid) y como apoderado del de San- 
tos. El Sr. Ursua, sin embargo de no haber ves- 
tido aq.* beca, vio siempre con amor y protección 
al de Santos, y lo atendió particularmente en sus 
empleos y dignidades hasta la de Obispo de Yu- 
catán. ¡Tiempos justos y dichosos, en que el 
espíritu del mal no habia introducido ninguna 
rivalidad, ni emulación! 

32. Después en cédula de 11 de junio de 1709 
se declaró por un colegio político y secular, per- 
teneciente al Real patronato: ya por cédulas de 
18 de marzo, 15 de junio, 9 de nov.^, 30 de dic.*^ 
de 1701, y 9 de agosto de 1704, entre otros pri- 
vilegios se le habían concedido el q.'^ sus alumnos 
pudiesen recibir los grados de las universidades, 
por medias propinas: que en la de México tu- 
viesen perpetuamente un conciliario con voto, y 
la regencia de una Cátedra. Mas estas escencio- 
nes, no se realisaron por la oposición q.^ hizo la 
insinuada universidad, con esposiciones al rey 
contra las que representó también el colegio de 



30 



Santo-s por incdio de sus antiguos colegiales y sus 
apoderados D. .Juan Gómez de Parada y D. Tris- 
tan Manuel de Riva de Neira. Se recomendaba en 
la representación, lo conveniente y que hasta 
aíjuel año de 1709 el colegio habia dado muchos 
sugetos recomendabilísimos por sus empleos y 
saber.^^ 

33. En efecto que hasta allí el colegio con ra- 
zón l)lasonaba del oitlor I). Gerónimo Soria V'e- 
lazquez, del magistral de Antequera D. Juan de 
(^ara Amo y Figueroa, del Doctoral de allí D. 
Felipe Bárrales Vivero; del oidor de Guadalajara 
D. Juan Olivan y Rebolledo, de los nominados 
(Juan) (Jomez Parada y (D. Tristan de) Riva de 
Neira, del oidor de Panamá D. Martin de Re- 
cabarren Borroto, del obispo de León ile Nicara- 
gua, D. Juan de Jauregui y Barcena. 

34. ¿Mas que es esto en comparación de los 
que ha tenido hasta estos dias'.' Baste leer el 
Catálogo (k los colegiales de Sta. Marin de Todos 
Santos, que en 1790, dio á luz en México por la 
oficina de Ontiveros su colegial á la sazón y pre- 
vendado después de la metropolitana el Sr. D. 
Juan Arechederreta y Escalada.^ 

35 

Ya en tivinpu del P. Floit-nria so reconocía vi nióhto de mu coI*- 
KÍuIrs, pura rn su Hislorin dr la l'rorincia . I.ib 111, Cap. IV. dire: 

"Podemoo llnnmr li ose Colouio el plantel, ó srminarío de DoctorM. 
C'atlio<lrátir<>!«. rrclM-iuiuilofi, t)ydon'*. y Obwpos." 

3« 
i;n la CoIci-ciAn Ciarria li.n.v un ruriono ojrmpiar del CaláJtf». al 
ruul .«<■ lo )i!in mAikIícIo un buen nttniero de alumnos dHtinguidcw de 



31 



35. Verdad es que á tanta gloria contribuyeron 
á la par la honradez y literatura de dichos alumnos, 
así como las ideas fastuosas del siglo XVII, por 
los colegios mayores, y el pacto de unión y pro- 
tección mutua entre sus individuos. 

36. Esto acaso fué lo que atrajo al colegio de 
Santos enemistades, que varias veces lo mal pu- 
sieron en la corte, teniendo que vindicarse como 
lo hizo efectivamente con el favor y buenos in- 
formes de las autoridades y prelados de ]\Iéxico. 

37. Si hoy se consulta al espíritu del siglo, a 
que este colegio realmente no es mas que una 
pasada transitoria, mientras que se obtiene un 
regular destino, sin más ejercicios literarios en el, 
que unas conferencias morales semanarias y una 
reelección escolástica cada mes entre cinco o seis, 
bien podra juzgarse que convendría montarlo de 
un modo mas útil al público, y para mas saber 
de sus colegiales. Estos que autoridad tienen 
por sus constituciones que son privadas, y las 
alteran y reforman cuando es necesario, podrían 
mejorar la planta de sus estudios de su colegio, 
evitando asi proyectos de otros. 

38. Hasta hoy todos los que han vestido la 
beca de Santos, han hecho sus estudios o carrera 
literaria en otros colegios. Del de S. Yldefonso 



este ilustre colegio, posteriores a la fecha de la publicación original. 
El total de alumnos que en el Catálogo de Arechederreta es 289, ha sido 
aumentado hasta 309 por el curioso anotador. 



32 



sin duda han sido primero colosales dos tercias 
partes de los que han sido de Santos. 

39. De este sin embargo, pasaron también á 
S. Yldefonso el Br. D. León Laso de La Vega, 
provisto en beca real el año de 1618. por decreto 
del Ecsmo. Sr. Virey D. Riego Fernandez de Cor- 
dova: Y parece que también el Lie. D. Tomas 
Montano, después obispo de (Jajaca. y otros; en 
lo que hay una prueba nueva de la antigua arme- 
nia entre los dos colegios sin que el tran.sito del 
uno al otro, haga de inferior condición á ninguno: 
ni que la gloria que tenga el colegio segundo de 
un individuo, pueda quitársela al que primero lo 
educó, así como pueden con razón vanagloriarse 
justamente el padre y el abuelo de su hijo ilustre.'^ 



SEMINARIO CONCILIAR 

40. El colegio Seminario conciliar de la metro- 
politana de México, se fundó con la legalidad y 
formal¡d:i(los necesarias, con arreglo ú lo (jue pre- 
viene el Santo concilio de Trento, v algunas reales 



37 

Para ñiu-j del siglo XVII existía gran rivalidad rntre 
y otro», y y:i sp ha visto (Nota 32) cómo se ha querido na 
li:>bcr sido anterior a .San Pedro y .San Pablo. 

Dcapu^." <lt> 2'A aflos de vida so rerró por primera vrs oatr eoiagio 
tn 1839, volviendo a abrírso en l^Cil tan sólo p*ra volver a cerrars? 
en 1833. En is;)6 voUnó a abrirse, pero su existencia continuó preea- 
na e inaetur» liaata que en 1!^4;) el General Santa .Vnna lo suprimió 
por orden de l.'i de .\bnl. .''^ano. .Vnti^iiu d* Uértcj. I. IM 



33 



ordenes el año de 1699,^^ para la educación y 
enseñanza ecleciastica en lo gral. y particular del 
clero de dicha diócesis. Su fundador fue el Yllmo. 
y V.® Sr. arzobispo de la misma metropolitana D. 
Francisco de Aguiar y Seijas,^^ quien aunque 
habia fallecido desde 8 de agosto del año anterior, 
hizo todo lo preciso para la fundación, que no 
solemnizó por su fallecimiento. Desde 1697 habia 



38 

Según Sedaño, o más bien dicho las anotaciones de V. de P. An- 
drade a sus Noticias. ]a fundación tuvo efecto 10 años antes, pues dice 
Andrade, refiriéndose a este punto: "En 4 de Diciembre de 16S9, 
se puso la primera piedra del edificio. En 29 de Diciembre de 1691, 
fué nombrado primer rector el P. Lie. Gómez de León. Por cédula de 
21 de Julio de 1691, aprobó el rey la fundación." Sedaño, Noiicias 
de Méxúo, I, 102, nota. 

Confírmase lo asentado por Andrade por el Diario de Robles, en 
que se lee: "Domingo 4 (diciembre, 16S9 ). . Principio del Colegio Se- 
minario. Este dia sobre tarde fueron virey y vireina a dar principio 
a la catedral al Colegio Seminario, y cogió el virey una barra y dio 
el primer barretazo, y á ver el tesoro, le dio la iglesia dos joyas de oro. 

"Sábado 29 (diciembre, 1691). Rector del Colegio de la iyleaia Se- 
minario. Nombró el .«eñor arzobispo al maestro de ceremonias de la 
catedral, Lie. D. Luis de León, por rector del colegio real de la iglesia." 
Diario de Robles, en Colección de Documentos para la Historia de Mé- 
xico. Ira. sene, III, 27; 72. 

39 

En los Apuntes de Veytia, encontramos la siguiente anotación 
que no sólo confirma lo asentado acerca de la fecha de su fundación, 
sino que contradice la opinión generalmente aceptada de que fué el 
Tilmo. Señor Aguiar y Seijas su fundador. 

"El Colegio Tridentino se fundó por dirección del P.® Dn. Luis 
Gómez de León que quedó por Albacea de Dn. Diego Serralde noble 
Republicano que en su testam.'" dispuso de sus bienes esta fundación 
conforme a lo establecido por el Concilio de Trento. Se comenzó la 
fabrica y se puso la primera piedra el dia 4 de Diz." de 16S9, y avien- 
dose concluido fue el primer Rector dho. P.® Dn. Luis por nombrara.*" 
del Sr. Seixas." Veytia, Apuntes, MSS, Col. García. 

Nuevos Documentos — 3 



34 



formado las con.stitucionos para el propio colegio, 
que en 1710 reformó el cabildo Sede vacante. 
IJioselc por renta al colegio el producto de la pen- 
sión llamada conciliar que pagan en lo principal 
curas y prebendados del arzobispado, en razón de 
un tres por ciento de la congrua de sus beneficios. 
Al princi|)iü se asignaron solas doce becas de mer- 
ced, pero ya como cien años (ha) í|ue se ampliaron 
a diez y seis, destinando cuatro de ellas precisa- 
mente para indios. Hay otras becas de merced 
dotadas por alunmos insignes del mi.smo colegio. 
Su trage, manto morado y beca azul, con escudo 
bordado encima de la beca, y en alusión á su Santo 
Patrono el Dr. de las gentes S. Pablo, esta letra: 
tu es i'os elcdionis, sin haberse alterado, sino desde 
la erección de becas de oposición, la« cuales tienen 
palma y rosca. Este colegio tiene á su favor mul- 
titud de patronatos eclesiásticos, y capellanias 
eclesiásticas. 

41. El, ademas, se ha conservado, progresando 
desde su erección, sin experimentar grandes de- 
cadencias, debido esto á la discreción y solidet 
conque se fundó, sucediendo ix)r defecto de esto 
lo contrario á casi todos los demás colegios de 
que se ha hablado. Este colegio también ha sido 
la norma de muchos colegios, singularmente de 
los conciliares. Su doctrina no solo ha resplande- 
cido en muchisimos de sus individuos, colocados 
en las jirimeras magistraturas y dignidades inclu- 
sas las episcopales. Ellas sobre todo es lo que ha 



35 



difundido en el clero de todo este continente, y 
mas en México, el comportamiento de decoro 
y religiosidad en los eclesiásticos seculares, tanto 
que los es-jesuitas Maneiro, Castañiza, Cantón y 
Serrano cuando regresaron de Ytalia, decian que 
los eclesiásticos mexicanos eran los capuchinos 
del clero, comparado principalmente con el de 
Ytalia. Este colegio habia llegado al apogeo de su 
perfección en los penúltimos años del pontificado 
del Ecsmo. é Yllm.o. Sr. Nuñez de Haro, restable- 
ciéndose así conservará y aumentará su gloria.*^ 

COLEGIO DE INFANTES 

42. Lo fundó en 1726 con titulo de; colegio de 
la Asunción de infantes músicos de la metropoli- 
tana de México el Sr. arcediano D. José de Torres 



40 

Este seminario conciliar o tndentino estaba originalmente conti- 
guo a la Catedral. Durante algunos años estuvo dirigido por los RR. 
Padres de la Compañía de Jesús. 

En 1889 el edificio fué ocupado por e! gobierno reformista, por 
lo cual se trasladó el seminario al ex-convento de San Camilo. De 
1S50 a 1852 estuvo en lo que boy es Escuela de Medicina, mientras se 
reparaba el edificio original. 

En 1850 tenia 765 internos y 2,259 capenses o externos. En 1891 
pasó su dirección a los ex-alumaos del Colegio Pío Latino Americano 
de acuerdo con lo dispuesto por el Sr. Arzobispo, D. Próspero María 
Alarcón. En esta fecha tenía 150 alumnos internos y se le había agre- 
gado al seminario un departamento de escuela primaria, secundaria 
y superior. 

Sedaño, Noticias de México, I, 102; Fortino Hipólito Vera, Itine- 
rario del Arzobispado de México, y Reseña Histórica, xi; J. Trinidad 
Basarte, El Arzobispado de México, 180-182. 



36 



\'ergara, para diez y seis niños pobres que quisie- 
.sen aplicarse al servicio del altar y del coro, con 
el tragc de mantos de i^raDa y l>ecas azules.*' 

Noinhroseles por primer rector al Dr. D. Jos^* 
Manuel Molledo, cura del saprario. Del colegio 
salen casi siempre con ca|x'llanius y destinos en el 
coro, que le proporcionan otros mayores la bene- 
ficencia del Yllmo. cabildo q. es su patrón. En 
la fíaceta de México de seí." de 17;lü se publicó 
como cosa particular que el Ylimo. Sr. D. Juan 
de Castoreña, obispo de Yucatán en los ordenes 
menores (jue Imbia conferido aquel mc-^, los habia. 
conferido también á todos los infantes del colegio 
de Nuestra Sra. de la Asunción. Acaso con esto 
se qui.so llamar la atención para que en lo ecle- 
siástico se decretase lo conveniente, para evitar 
la arbitrariedad y aun ligeresa con que á las veces 
se han conferido los ordenes á titulo de servicio 
de la iglesia, tomjwral y de ningún modo compa- 
rable al beneficio, ni aun en rigor al cuasi beneficio. 
No se dice si el orden que se les confirió á los in- 
fantes fue el de tonsura, como es probable, y con- 



41 

El prinirro <|uo c-nntribu.\Y> para rita fundación fu^ rl Ot. Juaa de 
AldRvr. <|uo donó 2,00() p<>8<in rl 19 d<' moro de 1725. En la niiama fprha 
donó f\ Sr TorroH 10,()0() prson El manjuA* dr Caaafucrtp dio au 
«probnrii'in <•! l."i d«' febrrro do! niiamo aflo. El iniport«> dr la obra, qu» 
fui 0..'><)() p«iop, fuo sufraitado p<ir el .«ortor Torrra Asrrcó una oapr- 
lUnla <lr rapitii! dr 3.0X1 p.-n>i p-irn rl rfctor drl colrrio El Dr D 
.\ntonio Villiuonur y Monroy lutii^nó 2.()UU pmaa H .10 de enero d« 
I72fi. y rl M-Oor Torrta oiroa .'i.OOO. 

Diccionario Vnirrrtni itf Hiwloria, IV. t*f . 



37 



ferido por un obispo, no choca como choca la 
coronita o tonsura que por sí se confieren varios 
de los colegiales de algunos seminarios, de los 
acólitos de algunas parroquias y de los jóvenes de 
algunos oratorios de S. Felipe Neri, que desde 
luego no se han creído inferiores á los regulares, 
novicios y coristas, que se hacen cerquillo ó co- 
rona no siendo esto otra cosa q. la tonsura anti- 
gua, clerical secular. 



SAN ILDEFONSO 

43. La multitud de jóvenes que ocurría á los 
colegios que los jesuítas fundaron muy luego de 
su venida, no obstante a estar ya fundados los 
colegios de S. Pedro y S. Pablo, S. Gregorio, S. 
Bernardo y S. Miguel,^^ el año de 1588, según 
se verá después, tuvo necesidad el P. Provincial 
de dichos PP. Antonio de Mendoza, de fundar 
otro colegio. 

44. Al efecto tuvo licencia del Ecsmo. Sr. Vi- 
rey D. Alvaro Manrique de Lara espedida en 
29 de julio de 1588 y fundó el colegio de S. Ylde- 
fonso con esta denominación y la de S. Bernardo 



42 
El Colegio de San Podro y San Pablo fué fundado el 6 de septiem- 
bre, 1573; el de San Gregorio (el antiguo) el 10 de enero de 157.5; los 
de San Bernardo y San IMiguel, el 28 de noviembre de 1576. Vey- 
tia. Apuntes, MSS , Col. García. 



38 



en 1." de agosto del espresado año;" uniéndo- 
sele al mismo dia el colegio de S. Bernardo, al que 
antes se habian agregado los de S. Miguel, si es 
que este era distinto del de S. Bernardo y el de 
S. Gregorio. Se erigió con treinta colegiales y 
muchos seminaristas ó porcionistas, teniendo 
todos por trage el de mantos de color leonados y 
becas moradas, rector jesuita distinto del de los 
otros colegios y una dotación de rentas regular y 
de mejor susistencia q. la de los otros. 

45. Así había florecido con edificio mas capaz 
y decente cjue el que tenian los colegios anteriores, 
pero carecia de las preeminencias de antigüedad 
ó canas en protección y patrona.sgo Jíeal que no 
tenia: y al mismo tiempo el de S. Pedro y S. 
Pablo estaba muy arruinado en lo material por 
las inundaciones que en aquellos tiempos huljo 
en México. Y en lo formal pedia mucho remedio, 
el resultado de desavenencias entre sus primeros 
patronos fundadores y los jesuitas encargados de 



43 

Hubluniio tic San Circicorío, (iic« Vrytia rn sus ApunU* "Dur6 
hasta el uAo de 1.5S2 en que loo Jesuitaii tu\-irron orden de su Geni. p*r« 
deshaser ratr rolexio y otro que avian fundado bazo la advocación de 
S." Bcrnanlo, y re<luoírlos a uno solo, como lo hirieron, sacando de cate 
de San On-Korío lus roloKialco. y tmaindándolos al de S." Bernardo, 
que estaba rontinuo al de colegiala» llani.ido entonre» de S." Pedro 
y S." Pablo, y de loo dcw S.'' Uernnnlo y ."< " Grojrorio se hito uno solo 
pero mudada la advoourión. poniur dcMlo ontonrcs w- llamó el colecio, 
«|p S." YKIpfoiiso •■ 

No hciiKvt po<li<lc> encontrar ninitún romprohante que ron&rme 
lo asentado n<|u( n-appcto a la denominarión <lc f-t»- rolrrio pnmera- 
incnfe ooni» ."^ " IKIrfonso y S." Bernardo. 



39 



su dirección, la que alternativamente estuvo ya 
en estos, ya en clérigos seculares, por nombra- 
miento de los patronos y ya en fin en la de dos 
SS. Ministros de la audiencia D. Francisco Vi- 
llagra y D. Juan de Quesada, en calidad de de- 
posito y mientras el Rey providenciaba lo conve- 
niente. Véase el n.° 80. 

46. Los PP. Jesuítas hablan ocurrido a S. M. 
deduciendo el derecho que tenian por la mucha 
parte que tuvieron en la fundación del de S. Pedro 
y S. Pablo, para gobernarlo. Por otra parte va- 
rios de los patronos, convencidos prácticamente 
de que el gobierno de muchos no puede ser acer- 
tado, ora se volvían á los jesuitas, ora se desis- 
tían; llegando hasta á implorar q. los PP. domi- 
nicos se encargasen de la administración del co- 
legio: por fin, unos se desentendieron de sus de- 
rechos y los mas dieron sus patronasgos en el 

44 

rey. 

47. En concepto de todo Felipe III mandó 
por cédula de 29 de mayo de 1612, q. el colegio 
de S. Pedro y S. Pablo, se uniese al de S. Ylde- 



44 
"Se menoscabaron mucho las rentas, y se perdieron muchos prin- 
cipales, por la mala administración, y aviendo muchos de los Patronos 
cedido su derecho en el Rey, mandó el Marq.^ de Montes Claros que 
de las rentas que se fuesen cobrando, se pagase el pra.' á los que no 
avian cedido en el Rey su derecho, y quedóse la provisión, y presen- 
tación de todos los colegiales á favor de S. M. como se exequtó, y assi 
se dio qu.*" al Rey por el Rl. Acuerdo." Veytia, Apuntes, MSS, Co- 
lección García. 



40 



fonsD, sin que niiiKuno de lo.s dos colegios jxTdiese 
ninguna de sus escenciones, sino que antes se las 
comunicaran, quedando desde allí formado un 
solo colegio, bajo la inmediata y real protección, 
a cargo y administración de los PP. de la compa- 
ñía en México. En tales términos se hizo la unión 
de los colegios jurídica y privadamente, por los 
años de G 14, el 17 de enero del mismo año, aunque 
por otras congeturas parece que había sido desde 
el año de 1G12. Como quiera que haya sucedido 
esto, consta de docuuicntos ecsistentes que en 17 
de enero de 1G18 se unieron dichos colegios ha- 
ciendo uno ci. llevó desde entonces la denomina- 
ción del Real colegio de S. Pedro, S. Pablo y S. 
Yldefonso de México, cuyo acto se solemnizó 
con la autorización de lo principal de México que 
asistió a ello.'*'' Sobre este art." véanse la his- 
toria del P. Francisco B'lorencía, un testimonio 
con el título: Licencias para la fundación de los 
colegios, pieza no. 1, p. 65 a G7, y la copia sacada 
del Lib. dea 4." llamado de: Usos y Costumbres del 



4.". 

El P. Florrn"in dicr sobrt* c^tc particular' "Í.Iamaso Colpfio de 
i*^. Ildefonso por niaixlado do su Majestad, y pcnlirron todoa los tí- 
tulos mic t<>iiian antea de .S. Pedro y S.in Pablo. S. Bernardo, efe A 
lo i|ue parerr di- los papeles anlÍKuna .... y debió de m&ndar rl Rey 
se llnniaso luwi." ]' Fioreneia. llittoiia 'U la Compañía. Ijb III. p. 
177 

Veytia. en mu» Apuniff, confirma oiia opiniAn diciendo: "Por 
una cédula del aAo de lOIK mandó el Roy que (unte un solo Cot«(io 
baxo la advocación de .S " Vlclefon-to y le eripó en Colesio Re«J." Vey- 
tia, Apuiitm. .M.*<S. Colección García. 



41 



año de 1750, p. 36 y 374, y la gaceta de México 
de enero de 1730.*^ 



46 

Copiamos a renglón seguido la noticia do la Gaceta de México, 
de enero de 1730, por ser extensa y dar algunos detalles interesantes. 

"El 23 se celebro con toda solemnidad en esta Santa Iglesia Me- 
tropolitana al Señor S. Ildefonso, y también en su Real Colegio Semi- 
nario, fundado á 17 de Enero de 618 por el Exemo. Señor Virrey Don 
Diego Fernandez de Cordova, Marqués de Guadalcazar con diez y 
ocho establecimientos muy oportunos para la educación de sus Cole- 
giales, en que mandó que (pues'as sobre su puerta las Armas Reales 
por el Patronazgo universal de su Magestad) huviese doze Colegiales 
que traxesen Veca verde, y fuesen artistas, y Theologos oyentes de 
estas facultades, y sus colegiaturas se diesen por seis años, bastantes 
para sus estudios, y cursos, y graduarse de Bachilleres, y uno que se 
les dio de Hospedaje, y pasados, se proveyesen luego sus colegiaturas en 
otros, y que estuviesen sugetos al govierno. y corrección del Padre Rec- 
tor, y sus Delegados, y pudiese el Rmo. P. Provincial despedirlos; pero 
dando cuenta á S. Exc. que es el que ha de nombrarlos absolutamente, 
considerando fuesen \-irtuosos, buenos Estudiantes, é hijos de perso- 
nas calificadas de este Reyno, que fuesen criados del Rey, y que luego 
que vacase por ausencia, muerte, 6 cumplimiento de los seis años algu- 
na colegiatura el P. Rector diese a\nso á >S. Exc. para que la proveyese 
luego, y que se cantase una Misa dia de San Ildefonso por su Mages- 
tad, y se orase por su Real salud, y que el P. Rector administrse lo es- 
piritual, y temporal, y tuviese todos los bienes por inventario para 
dar razón á S. Exc. en caso de diminución, ó aumento para el acre- 
ce, 6 acreces «ie las colegiaturas, y que siempre que S. Exc. qui.siese, 
pudiese embiar uno de los Señores Oydores de esta Audiencia, y que 
no se pudiesen enagenar los bienes sin orden de S. Exc. y que esté uni- 
do al Seminario de San Ildefonso, y guarde sus estatutos y ordenes, y 
los que guardan los Colegiales que S. M. mantiene en el Colegio de 
San Martin de Lima, y que se juren, y haya libro en que esté la funda- 
ción, nominaciones, entradas, y salidas de los Colegiales, y q. fuese 
Rector de este Colegio Real, y su nueva fundación el P. Diejo I/urios, 
y el Rmo. P. Provincial Nicolás Arnaya la aceptó, y sus estableci- 
mientos, y el Señor Fiscal de S. M. D. Juan Suarez de Ovalle presentes 
á este acto, celebrado ante Martin López de Gaona, Escribano de Ge- 
vernacion " Gacft'i de México, Enero, 1730. 



42 



SAN BERNARDO Y SAN MIGUEL 

48. Xo ciihieiMlo en los colegios anteriormente 
fundados de S. Pedro y S. Pablo y de S. Ciregorio 
la multitud de estudiantes que ocurrían, tuvo 
necesidad el P. Pedro Sánchez de fundar este 
colegio que denominó de S. Bernardo y S. Mi- 
guel, y en efecto fundó, sin saberse el día en que 
lo verificó,'*' constanrlo solo que la fundación la 
habia hecho sin autorización del superior gobierno 
y solo consta que subsanó el tal defecto en la li- 
cencia que con tal calidad le concedió el virey en 
2S de nov.*" de 1576. El citado testimonio, pieza 
n.° 1, f. 17 vta. 

49. F^ste colegio de S. Bernardo y S. Miguel 



47 

"Fundó el Padre Pedro Sanchei en los »Bos ««.'" de 1575 y 
1Ó/6 otro» doe CoIpríos con el titulo de fVmiiiftrios de Convirtom 6 
porcionistns el uno f-n una rasa contigua á su Yf.' de 8." Gretono 
baxo la advocación de S." Bernardo en la r.isa en que hmsta entonce* 
avia estado el de ."^n Pedro y S." Bernardo en la casa en que hasta 
entonces avia estado el de .San Pedro y S." Pablo y al principio aerna 
como he dicho p.' alg '""cstudiantea q." estaban de pupilos, q. baata 
oste tiempo no tubo nombre de Coleirio y oy es conocido por el de el 
Rosano. como dirí después." Veytia. ApunJe», M.SS. ColeceiAn Garría 

El Padre Florencia se refiere a dos colejrios distintos uno San B«"r- 
nardo y otro Siin .Miguel. "En los dos aflos siguientes. ' dice el P. Flo- 
rencia, "ya tenia el P .Sanchci fundados otros tres seminarias de coo- 
victorra uno con nombre S. Gregorio, otro de S. Bernardo, y el otro 
de S. Miguel." 

En los ApunU4 de Veytia ya citados no h»y niencióa alguna de 
San Miguel y, como vemos. Osorc» cree que San Bernardo y San .Miguel 
fuó uno solo. .No ne puede asegurar, pues, nada acerca de SuiMiguel. 
fundado sobre los datos contradictorios que lenemoa a la rtata. 



43 



se agregó al de S. Yldefonso el dia de la solemne 
erección de este, ó en primero de agosto de 1588. 
No antes de esta fecha, porque entonces no hu- 
biera podido escribir bien el P. Florencia en la 
historia de la provincia de los Jesuítas de X. E. 
(X.° 291) que los cuatro seminarios jesuíticos 
habían hecho gran expresión de dolor con el fa- 
llecimiento del P. Diego López en 9 de abril de 
1576: Luego hasta allí ecsístían separados los 
cuatro colegios de S. Pedro y S. Pablo, S. Grego- 
rio, S. Bernardo y S. Miguel, y S. Yldefonso, y 
la fecha del fallecimiento en que ya ecsístían dichos 
cuatro colegios, convence que el de S. Bernardo 
y S. Miguel aunque sin licencia, se fundó antes 
áe abril de 1576.^1 

50. Tampoco se puede procrastinar su agre- 
gación a S. Yldefonso hasta el año de 1612 como 
escribió dicho P. Florencia en su citada historia 
(n.° 183), en virtud de la cédula de Felipe III 
dada en ^Madrid á 29 de mayo del citado año, 
en lo que se ha padecido grande equivocación, 
pues en tal cédula ni siquiera se nombran los co- 
legios de S. Gregorio y de S. Bernardo y S. Miguel; 
á la data de la cédula ya no ecsistian separados 
mas que S. Yldefonso y S. Pedro y S. Pablo.^^ 



48 

Véanse las dos notas anteriores y la 43 sobre el particular. 

49 
Si San Ildefonso se fundó en 1588, lo que asienta Osores es indis- 
cutible, pero segiin Vej-tia. el P. Florencia y el P. Alegre, fué en 1532 
o 1583. Véase la nota 43. 



44 



Desde luegf) cpie el de S. Bernardo y S. Miguel se 
hahia unido al de San Yldefonso antes de feb." 
de \')9'A, pues fjue el capital de 607 ps. con que 
Vsabcl Acevedo niuger de Diego Orellana fundó 
una capellania dejando el patronato de ella aJ 
rector y cf)lefíiales de S. Hernartlo y S. Miguel, «• 
redimió al colenio de S. Yldefonso en 20 del citado 
mes, y el P. Martin Pelaes lo impuso en bienes 
de Alonso Ijopez Calderón, quien lo redimió en 
18 de mayo de 1598 al P. Juan ile Agorondo, 
rector segunda vez de S. Yldefonsí). Consta así 
del cuad."^ ó.° de 8Ü ff, á la 49 vta. que contiene 
la razón de censos y rentas que el colegio actual 
tenia en pro y contra, hasta 8 de set.'^" de 1751. 
formado cuando la ocupación del colegio por el 
estrañamiento de los jesuitas. 

51. A este colegio de S. Bernanii» y >. Mi- 
guel se le habia uniílo el de S. Cwegorio antes que 
el mencionado de S. Bernardo se uniese al de S. 
Yldefonso:"^* de consiguiente, antes de agosto 
de 15SS, y no en 1G12 como equivocadamente 
quiso el P. Ijorencia. 



.V) 
Según Wytia. San GroRorio y San Bernardo 50 iinirjvn par» for- 
mar San IltlcfoiLiu. Qur p:ira 1612 no oxisttan más r<^lrtrir« Jrsuttaa 
<ivic San Iltlcídiiso y Sjín I'o<lro y San Pablo roníirnia r»tp dalo . Ea 
ilr lómame rn cuenta ijur rl hecho de no hallarse dalos eonrrrloii sobre 
la uniñn de e^(l>^ <lo« euleciiis a San Ildefun.<o prueba i|Ue eran parte 
inleurante ile fvir cli-xile sil fundaeíAn en l.^Sj. 



45 



SAN GREGORIO 



52. Este colegio no es el mismo que presén- 
teme*' ecsiste en México: fué otro muy distinto 
y no como el insinuado que es para indios sola- 
mente. El colegio de S. Gregorio de que aquí se 
habla, lo fundó por los motivos que el anterior, el 
provincial de los jesuítas P. Pedro Sánchez, con 
licencia del virey dada en 19 de enero de 1575, 
con calidad de que el patronato de este colegio 
de S. Gregorio se le reservaba al rey, quien apro- 
barla y confirmarla sus constituciones, pudiendo 
los vireyes visitar, corregir y tomar las cuentas 
del colegio. El espresado testimonio en la pieza 
n.°l."f. 16v. 

53. Se agregó al de S. Bernardo y San Miguel 
antes que este se uniese al de S. Yldefonso.^^ 
Ciertamente no se unió hasta 1612 como dijo el 
P. Florencia, y se ha manifestado arriba; pero 
tampoco consta determinadamente el año que 
se incorporó. Se tienen sin embargo estas noticias : 
que un capital de 500 ps. con que el mencionado 
P. Sánchez fundó una capellanía en favor del Co- 
legio de S. Gregorio, pasó al colegio de S. Bernar- 
do, siendo rector de este el P. Bernardino Llanos, 
quien lo gastó en provecho del colegio de S. Ber- 



51 

Véase la nota 47; también la 50 sobre este particular. 



46 

nardo, (juc (lucdó con la obligación de la capella- 
nia. El referido cuad.° 5.° f. 44; y de contado 
ol P. Llanos fin' rector antes del año de 1G05. Que 
otro capital de 300 ps. do una capellanía á favor 
del colegio de S. Gregorio que reconoció Francisco 
Duián, se le redimió y entregó al rector de S. 
Yldcfonso en 9 de oct/^ de 1591, según el recibo 
que dice: "Yo Martin Felaes, rector del colegio 
de S. Yldcfonso de México en el cual está incor- 
porado el de S. Gregorio de esta ciudad, roí-ihí 
etc." Dho. Cuad.*» f. 49. 

ó4. Así que resulta de lo dicho que S. Gregorio 
se unió al de S. Bernardo y S. Miguel, que estos 
se unieron al de S. Yldefonso, y que con ellos se 
unió el de S. Pedro y S. Pablo privadamente en 
1012, juridicamcnte y sin solemnidad en 1014, y 
con toda ella, en 17 de enero de 1618.*' 

55. Si los jesuítas posteriormente h 1588 resu- 
citaron el colegio de S. Gregorio, el mismo de que 
se ha hablado, no es cosa constante, pero si lo es 
que en la gaceta de díc/'" de 1728 impresa en Me- 
.\íco se habla como de una cosa mucho antes 
ecsistente del colegio de S. Gregorio de la Com- 
jiañía do Jesús, dotado de la obra pía que dejó 
I). Juan ih Ghavarría para sustento de los reli- 



52 
Esta conriusión va ermdn en cjur asume <iu« San Ildcfooao fué un 
colegio distinto de loa otros y (|uc a ^1 se unieron loa demia. Lo mia 
probable en viatn de los datos de (]Ue disponenice es que. eomo Ve)-tia 
afirnin, los otros se unieron e ineorpontron bnjo la nueva advocación 
de San Ildefonso. \'ías«' la nota A3 



47 

giosos de la misma Compañía, porque instruyan 
y prediquen á los indios: que entonces se mante- 
nían en el mismo colegio de limosna catorce pe- 
queños indios con renombre de colegiales, pero sin 
forma ni insignia de tales, enseñándoseles la doc- 
trina cristiana. Véase el n.° 87 y el n.° 91.* 

56. Cuando la espatriacion de los jesuítas en 
1767 el colegio fue también ocupado y duró algún 
tiempo cerrado, hasta q. la junta superior de apli- 
caciones de lo q. hablan administrado los jesuítas, 
tomó en consideración este colegio, mandándolo 
abrir, reorganisandolo, mejorándolo y dándole 
constituciones que formó el Eminentísimo Sr. 
Lorenzana, y se aprobaron en real cédula de 15 
de abril de 1770, titulada: Para gob.*' del colegio 
Seminario de S. Gregorio de México» de indios 
caciques, principales y maseguales.^^ 

* [Nota del original] El citado D. Juan Chavarria y \'a!ero dio 
p." fundación del colegio de Sn. Gregorio 40,000 ps. fuera de mas de 
30,000 q. dio p." [El original está cortado aquí] en el Zodiaco Mariano, 
dado a luz por el P. Juan Antonio Obiedo. Parte 2.* Cap. S párrafo 3. o 
Por estar averiado el original ponemos la cita completa que lee: El 
Capitán D. Juan de Chavarria Valero (fué movido) a que hiciese nue- 
va iglesia al Colegio de S. Gregorio, en que gastó mas de treinta mil 
pesos, y que después añadió para fundación <!el mismo colegio otros 
quarenta mil peso.s." 0\'íedo Zodiaco Mariano 108. 

53 
"Esta contiguo, [El Colegio de San Gregorioj a la iglesia de xa- 
calthepan, que quedó para religiosos Jesuitas destinados á la instruc- 
ción, y enseñanza de los Yndios, assi en el cathecismo y doctrina Chris- 
tiana, como en las primeras letras, de leer, y escrivir, y de el mismo 
modo continua. El Colegio casi se ha fabricado de nuevo, en estos 
últimos años y en la Yglesia se han hecho los techos de bóveda, y otras 
obras que la han mejorado, pero en lo substancial de sus medidas, y 
fabrica es la misma que labró el cazique D." Antonio Cortes." Vey- 
tia, Apuntes, MSS, 1756, Colección García. 



48 

57. En nov.'' de 1824 el conp-eso gral. mexicano 
mandó agrefíar á este coleíjio las casas y rentas 
(\w peculiannente hiihian [X'rtenecido al hospital 
gral. de naturales q. se hallaba vacio, y en enero 
de 1828 se ha hecho iniciativa en la cámara de 
diputados, para q. al colegio de S. Pedro, S. Pablo 
y S. Yldcfonso, se unan el de Santos y este de S, 
Gregorio; si así se decretare, volverá al estado 
de su segunda época. 



SAN PEDRO Y SAN PABLO 

58. En 2.3 de .set." de 1572 que llegaron a Mé- 
xico los primeros jesuitas, los seminarios de esta 
ciudail si anteriormente tuvieron alguna vez for- 
malidad y no eran esclusivos en los lugares de su 
dotación para indios principales de 10 á 12 años, 
y otro para huérfanos mestizos, las historias de 
aquellos tiempos y suerte que han tenido hasta 
acjuí, persuaden enteramente hallarse en aquella 
fecha y mucho después en un estado de nulidad 
absoluta, que hacia no poder contar con ellos pa- 
ra nada. 

59. En tal concepto, dichos jesuitas para em- 
pezar la enseñanza de los niños como su principal 
instituto, solicitaron la fumlacion de colegios en 
los sermones que predicaban en la catedral, sin- 
gularmente el \.' P. Pedro Sánchez, que en varias 
de sus ecsortacioncs hei'has ante los tribunali^ y 
autoridades, que asistian a dicha iglesia, propuso: 
"(^ue ó los ricos (|ue no tuviesen herederos funda- 



49 



sen colegios, ó los que no tuviesen tanta propor- 
ción se mancomunasen y fundasen, ó juntos ó 
cada uno, una, dos o las mas becas que pudiesen 
para sus hijos, nietos ó parientes, de que tuviesen 
el patronato y sucediesen en él sus legítimos he- 
rederos .... y para que no pareciese que en lo 
que se proponía se quedaba la compañía fuera, 
esta ofrecía la industria y cuidado de los jesuítas 
en la dirección, en la enseñanza y fomento que 
de su parte pudiese aplicar." El P. Florencia n.° 
170. 

60. Oído esto por los SS. Virey y arzobispo 
poco después le dijeron al P. Sánchez cada uno 
á su vez, que los habla sacado de un cuidado ; que 
era el tener donde recoger á la juventud estudiosa. 
El mismo autor n.° 161. 

61. Antes que el P. Florencia, habla escrito 
el P. Andrés Pérez de Rivas en su historia de la 
provincia de jesuítas de N. E. muchas veces vista 
por los PP. Florencia y Alegre, lo que se lamen- 
taba al advenimiento de los jesuítas la falta de 
colegios, añadiendo: "Tanto mayor lástima era 
y dolor causaba á la novilisima ciudad de Méxi- 
co el no tener en aquel tiempo quien se encarga- 
se de su cultura y crianza. . . . Las sagradas 
religiones que eran las que podian tomar a su 
cargo esta empresa, estaban santisimam.'^ ocu- 
padas en doctrinar una inmensidad de buenos 
cristianos, que hablan engendrado en Cristo. En 
la Universidad solo habla un preceptor de gramá- 

Nuevos Documentos — -t 



50 



tica, fjuc no era bastante para enseñar una tan 
numerosa Juventud, como la de México.'' ídem. 
n." 206. 

62. Por otra parte, experimentaban los Je- 
suítas, que ol mucho ropalo de las casas de los 
acomodados, y la falta de proporciones y reco- 
gimiento en las de los pobres, así como la jo'an 
falta de ca.sas de estudiantes que habia entonces 
en México, impelió al P. Sánchez á "conferir la 
fundación de un colegio con el virey D. Martín 
Henriqucz que lo deseaba y con el arzobispo elec- 
to D. Pedro Moya Contreras, y con el cabildo 
eclesiástico, quienes por falta de medios, aunque 
quisieran ejecutar lo que dispone el concilio de 
Trento acerca de la erección de seminarios, no 
podia. Ix) confirió también con algunas |)ersonas 
de la ciudad que veian con evidencia la importan- 
cia do la fundación, sin alcanzar para ella el me- 
dio. " ídem n.° 169. 

63. Este lo proporcionaron los ofrecimien- 
tos de muchos republicanos que se presentaron 
á los jesuítas de resultas do los sermones en so- 
licitud <lo líi funilacion. Id. n." 172. 

64. Contando con lo referido se acordó y rea- 
lizó la fundación del colegio en el dia y forma que 
constaba escrita en un libro de caja, formado en 
1." de enero de 1.584, con el titulo de: "Libro de 
Hacienda del colegio de los glorio.'íos y bienaven- 
ttnados apostóles, en que esta la razón de su fun- 
dación, fundadores etc. " Rxta razón, que es bien 



51 



difusa y consta desde la primer foja de dho. libro, 
la transcribió el P. Florencia (n.° 172, cap. 14, 
Lib. 3.°) insertando literalmente la licencia que 
el virey D. Martin Henriquez dio para la funda- 
ción en 12 de agosto de 1573, ante Juan de Cuevas, 
escribano de la gobernación. N." 173. 

65. El mismo P(adre) en los números siguientes 
da razón de que en 6 de set."^^ de 1573 en que se 
formalizó la erección del colegio, se juntaron los 
primeros patrones, que nomina, que estos tenian 
hasta allí situada renta para ocho colegiales: se 
declararon patronos, comenzaron a celebrar ca- 
bildos, dieron varias providencias y entre ellas 
q.^ el habito de los colegiales habia de ser de bu- 
riel; paño obscuro, las becas de paño morado, las 
mangas de añascóte negro, y para dentro del co- 
legio chamarras; turcas negras. En aquel mismo 
cabildo pidieron al P. Provincial Pedro Sánchez 
la casa que tenia para Seminario de convictores, 
que franqueo desde luego con calidad de que los 
patronos diesen mil ps. para sustentar convicto- 
res pobres que morarían juntos con los colegiales, 
los dos ó tres años siguientes, hasta hallar casa 
para separarlos. 

66. Posteriormente hicieron otros cabildos en 
que se aumentó el número de patronos hasta 
veintiocho, que dotaron al colegio con un capital 
de 42 mil ps. sin el edificio, para veintiocho cole- 
giales y dos fámulos: recibieron también los co- 
legiales hasta completar el referido número, y 



52 



fueron los que ILsta dicho Padre y para la primer 
función pul)lica en quo salieron en comunidad los 
colegiales (jue fue en 1." de nov.* de l.'>73, para 
ir á felicitar á los alumnos del colegio de Santos, 
(jue en este (lia hal)¡a instalado, se les bendijeron 
los hábitos ({W vistieron i>or la primera vez, 
designándoles por el orden y lugar en q. habian 
de ir. N." 174 á 1S4."^* 

67. También consta la fundación de este cole- 
gio en un capitulo del lib. de á 4.° titulado de usos 
y costumbres formado el año de 1750, desde la 
foja 30, así como del primer libro de cabildos que 
principió en G de set.""" de 1573 que ecsiste en el 
archivo. De este lii)ro y primer cabildo se saca 
ademas de lo dicho, que los colegiales habian de 
tener doce años de edad. f. 1." Que la antigüedad 
ú orden no se les fijó, sino hasta 16 de ab. del año 
siguiente: cj. los familiares habian de vestir man- 
to de paño buriel con un escudo de plata y las 
imágenes de S. Pedro y S. Pal)lo, sin Ix'ca: que 
estos durarian tres años, dándoseles un manto al 
entrar, y seis ps. cada año para zapatos, f. 3. 
Que dichos patronos dieron al colegio constitu- 
ciones en 2 de octubre ile 15S2 que se copian en la 
f. 49 y en la constitución 12 se añade que la beca 
de los colegiales sea morada con rosca, y sin ella 
los convictores. 



Florfiicin. //M/i>rm (/»• /n /VoriiiCKi I.ib III. Caps XIV \ XVI 



53 



68. Este colegio alternando su gobierno á 
dirección ya de los jesuítas, ya de los patronos 
por medio de rectores, unas veces clérigos secula- 
res y otras jesuítas, se puso en decadencia, y fué 
el objeto de pleitos ruidosos entre la compañía 
y los patronos, lo q. hizo necesario para su bene- 
ficio y el de S. Yldefonso el unirlos, del modo q. 
se hizo y va referido desde los num.^ 45 á 47. 

69. Mientras permaneció separado tuvo diez 
y ocho rectores: diez presbíteros, seculares y 
ocho jesuítas, y ademas, por visitadores, gober- 
nadores y depositarios á los dos oidores D. 
Fran.*^" Villagra y D. Juan Quezada Figueroa. 

70. De los referidos colegios de S. Pedro y S. 
Pablo, S. Gregorio, S. Bernardo y S. Miguel, S. 
Yldefonso y el de Cristo, se forma hoy el deno- 
minado de S. Pedro, S. Pablo, y S. Yldefonso; y 
es del que habla la biblioteca del Sr. Beristain 
en el siguiente art.° que se transcribe á la letra, 
con notas de glosa ó remisión para salvar varios 
yerros y ampliar varios particulares. 



SAN PEDRO, SAN PABLO Y 
SAN ILDEFONSO 

71. "S. Yldefonso (colegio de) uno de los de 
México y llamado el mas antiguo por estar reu- 
nidos en él los primeros colegios (a) que se fun- 



54 



daron cu el siglo 16, llamados de S. Geroiiirao, 
(b) S. Justo y S. Pastor, (c) S. Miguel, (d) el 
Rosario, (e) y S. Pedro y S. Pablo, y últimamente 
el de Cristo que se fundó en 1636, (f). Gobernóse 
primeramente por clérigos seculares, después por 
jesuítas, (g) y goza el titulo de Real con los pri- 
vilegios concedidos al de S. Martin de Lima, desde 
1012, en f|ue Felipe 3." lo recibió bajo su Real 
protección.'"' Kn él se ha educado la llor de la 
juventud de la N. E., y ha dado una multitud de 
hombres insignes por su piedad, literatura y em- 
pleos distinguidos, (h). Sus rentas eran en otro 
tiempo muy pingües; hoy se sostiene a fuerza 
do economía, (i). El número de sus alumnos de 
varía.s cloí^os de becas, (j) ascendía á trescientos. 
Mantiene aún cátedras de humanidades, (k) de 
filosofía, do teología, de levos y de cañones y el 



55 
"Vino redula fha en Miulríd a "29 de Maio de 1612 en qu« el Key 
encarga cIGoviprno absoluto del oollegio de S." Pedro y S." Pablo á loa 
Jesuítas reservando en ai y en sus %'irrcies la prox'isioD de las becaa. jr 
manda a los P." se hagan rargo del Govierno del Collecio uniendo i 
el el Seminario de Sun Ildefonso, y a la Au I * pon«a en poaoaion a loa 
P.** romo con efecto se ejecuto, y la tomaron los P.*^ Nicolás de An*- 
ya y Gí-roninm Ramírez nue "«e titulA entonces Rector de los Collecios 
de S." Pe<lro y S " Pablo y San YIdeforwo hasta que por otra cédula 
del aAo de 1618 mandó el Rey <)ue fuese un solo Collecio baxo la ad- 
vocación de S." Vldefonsu. y le enció en Collr«io Re<ü coaoadMKlal* 
todas las preeminencias que el de Santa María de Ijma jr dcscto en- 
tonces los Collecialea que el Rey provee llevan U be<« verde o coa 
rosca, para diferenciarse de Km demás q. son conviclom o pomooistas 
i|ue la llevan murada " Veytia, Apunlri, MSS, ColeeriAn Gante. 



55 



corresponda '^ núm.^ de academias con sus i^re- 
sidenteci El edificio material es de los mas espa- 
ciosos y magnificos de México, (1) y sus claustros, 
capilla y auU gral. corresponde á la grandeza de 
animo de los religiosos y sabios jesuítas q. lo 
levantaron. "^"^ 

72. (a). La antigüedad de este colegio, es le- 
gitima y verdadera, por susistir en él unidos el 
de S. Yldefonso, con los que á este se hablan 
agi'egado, y el de S. Pedro y S. Pablo, que aunque 
tuvo licencia para fundarse desde 12 de agosto, 
no contándole su ecsistencia sino desde su formal 
y perfecta instalación, habiéndose verificado 
esta en 6 de set.""® de 1573, lo que no puede con- 
tar ninguno de los otros de México, se llama 
antiguo porque lo es, y no porque se le llame sin 
razón, por vulgaridad ú otro motivo, como tal 
vez pudiera quererse entender la espresion llama- 
do, contra lo que ya se ha visto en los anteriores 



56 

"Su fabrica es el día de hoy," decía Veytia en 1756, "de las maa 
suntuosas de la Ciudad, porque el P.* Christoval de Escobar y Llamas 
que fue muchos años su Rector se empeñó en levantarle desde los ci- 
mientos como lo consiguió dedicando la capilla y General en el mes de 
Diz.'' del año de 1739 con dos actos Maiores que defendieron Dn. Caie- 
tano de Torres, natural de Panamá en el Reino del Perú, y Dn. Franc."^" 
Xavier de Gamboa, natural de Guadalaxara en este, ambos CoUegia- 
les actuales, y oy el primero Prebendado desta Sta. Yg.*, y el seg. 
Abogado desta Rl. Aud.^ El resto de la obra se fue continuando en 
los años sig.^'^^ siendo Rectores los P.^^ Joseph Carrillo y Joseph de 
Utrera que lo concluió el de 1749, y como he dicho es una de las mejo- 
res fabricas de la Ciudad. Veytia, Apuntes, MSS, Colección García. 



56 



art." y se von'i después en el resumen que vá mas 
abajo." 

73. (b;. En este colegio, jamas se ha refundido 
ningímo quo haya tenido el nombre de S. fJero- 
nimo; ni hay noticia la mas minima de que en 
México haya ecsLstido algún seminario con esta 
denominación. 

74. (c). Sucede lo mismo en cuanto al colegio 
de S." Justo y S. Pastor, sin saljerse porq. el Sr. 
Berisfain d¡6 á la ciudad de México del siglo 16 
un colegio de S. (Jerónimo y otro de S. Ju-to y S. 
Pastor. 

75. (d). Kn efecto, (\ue en el actual colegio de 
S. Yldefonso está incorporado el antiguo colegio; 
no de S. Miguel solo, sino de S.° Bernardo y S. 
Miguel, que según se manifestó arriba, se unió al 
primitivo de S. Yldefon.«;o el 1." de agosto de 1588. 
Podrá congeturarse que el Sr. Beristain cambió 
el nombre de S. Bernardo en S. (ieronimo, y de 
un colegio hizo dos. 

76. (e). El colegio del Rosario cjue ecsiste y 
lleva todavía (>ste nombre algunas veces, y otras 
el de: Colegio Chico, jamas ha sido un seminario 
separado del de S. Pedro, San Pablo y S. Yiáe- 
fí)nso de México, sino im departamento de este, 



67 

El I>r. Osorcs. llevado por su pntusiasnio. tr«t« de hnorr 
por mus antiguo n nte rolrKÍo, pero r\ punto r* dudoso romo •« p«irde 
ver leyendo la nota 4.3 i|ue trata sobre este tniamo particular. 



57 



destinado en un tiempo á los colegiales grama- 
ticos y posteriormente á estos y á los filosofos.^^ 

77. (f). El colegio de Cristo no se fundó en 
1636 como escribe el Sr. Beristain, sino de 1611 
á 1612 como consta de lo referido en su art.° 
Hace fuerza que dho. Sr. Beristain en los art.^ 
de su Biblioteca; Monroy, Ecsmo.Yllmo. D. Fr. 
Antonio y Barberi, D. Juan, poniendo la funda- 
ción del colegio de Cristo en 1636 en dhos. art.* 
le llame el antiguo, cuando ni poniéndola en 1612 
podia llamársele asi, habiéndose fundado antes 
seis ó siete colegios. 

78. (g). El colegio se ha gobernado por jesuitas 
y por presbíteros seculares, no sucesiva, sino al- 
ternativamente, hasta 1618: desde allí siguió 
gobernándose por jesuitas, hasta 1767: desde 



58 
"Contiguo a él (Colegio de San Ildefonso), está el que llaman de 
Rosario, y era el antiguo Seminario que se llamó prim." S." Bernardo, 
y luego Sn. Yldefonso en el que están los estudiantes gramáticos al 
cuidado de otro jesuíta pero sugeto al Rector de Sn. Yldefonso, con 
q.® es uno mismo este Seminario que aunq.'^ tiene puerta distinta a la 
calle, se comunican ambos por dentro. Esta separación que ay ha 
parecido conv.** assi por la variación de horas de unos y otros como 
porque regularm.** los Gramáticos son mui niños y han menester mas 
particular cuidado que los otros, pero en lo formal es un solo Collegio, 
ba.xoel Govierno de un solo Rector, aunque para diferenciarse los Gra- 
máticos tienen la beca azul del mismo color del manto, y el llamarse 
Collegio del Rosario entre el vulgo es no por otra razón que el aver so- 
bre la puerta separada que tenian a la calle una Ymagen de N.'"'* Sra. 
del Rosario que hizo poner por su particular devos." el P.'' Pedro Zo- 
rrilla que siendo Rector lo redifico a principios de este siglo de 1700, 
pero en lo formal como queda dicho, es un solo Collegio del titulo de 
San Yldefonso, y Governado por un solo Rector." Veytia, Apuntes 
MSS, Colección García. 



entonces se golxrnó por clérigos hasta 1816, y: 
desde allí hasta 1H21, por jesuitas; y desde en- 
tonces hasta hoy, por presbíteros seculares, de 
manera que do sesenta y nueve rectores sin contar 
entre estos los tíos oidores Villagra y Quesada. 
diez y siete han sido clérigos y 52 jesuitas. Véase 
la serie de rectores del mismo colegio en su res- 
pectivo cuaderno. 

79. (h). De mas de doce ó trece mil colegiales 
(juc hasta aquí han vestido la l)eca, es conside- 
rabilisiiiio el numrro de maestros, doctores y 
rectores de universidades literarias: de regido- 
res, sindicos, procuradores, alcaldes, corregidores, 
intendentes y gobernadores de las principales 
villas y ciudades : el de oficiales, gefes y generales 
de ejercito: de abogados, relatores, alcaldes, 
oidores, regentes y |íres¡dentes ile audiencias, 
chancillerias. consejos y tribunales supremos: el 
de guardiaiios, priores, provinciales y lo menos 
dos genérale.^: y es incontable el número de curas 
ó párrocos: ni es muy inferior el de medios 
racioneros, racioneros, canónigos y dignidades 
de muchas catedrales de America y Rspaña: y de 
bastantes arzobis|x)s y obispos, como lo persuade 
aun á primera vista el catalogo de colegiales de S. 
Yhlcfonsd. formado cu 1S27 y eso que no contiene 
mas que sois mil individuos: lo que acabará de 
evidencinrlo, os la; Ri'lacion do nuiohos colegia- 
les de 8." Vldofonso, dignos de eterna memoria, 
é insignes ix)r su piedad, gran saber y distinguidos 



59 



empleos, en la cual se medita y trabaja, y segura- 
mente contendrá algunos centenares de ilustres 
alumnos, (en 1827). 

80. (i). Sobre las rentas del actual colegio, se 
observara que el solo de S. Pedro y S. Pablo á su 
erección, tenia un dote de 42 mil ps. de capitales: 
que á su unión con S. Yldefonso en 1618 con los 
de uno y otro colegio, y sin unas cuantas casas de 
alquiler, tenia como 60 mil ps. Al tiempo de la 
espatriacion de los jesuítas y poco después, lo 
dotal en censos y casas, abordaba á 73 mil ps., 
en estos hay capitales de capellanias, funcio- 
nes eclesiásticas y lo de la licenciatura, así por lo 
que hace a lo dotal, el colegio nunca ha tenido 
rentas muy pingües : lo que sí ha sido muy pingüe, 
es el producto de colegiaturas de porcionistas, que 
en tiempo de los jesuítas q. habia mas de 300 
colegiales, un año con otro llegaba esto á 30 y 
tantos mil ps. lo que junto con lo demás de las 
rentas, hechos todos los gastos del colegio, dejó 
siempre un sobrante considerable que algunos 
años no bajó de 20 mil ps. liquidos, y esto fué lo 
que erogó el grandioso y solido edificio que ecsiste 
y costó algunos centenares de miles de pesos. El 
sobrante en tanta cantidad no debe hacer fuerza, 
respiecto de aquel tiempo, en que el número de 
colegiales no bajaba de 300, y en que no habia 
que pagar rectores, vices, maestros de aposentos, 
ni catedráticos, como después, en que con 180 
colegiales poco mas o menos, y con los referidos 



60 



gasios, no han faltado años como los del tiempo 
del Dr. Rangel y el mayordomo D. Pedro Larra- 
ñaga, que on 1797 presentó ecsistentes y sobran- 
tes en mas de dos tercias partes, 15,019 ps. y de 
estas favorables resultas, es de lo q. el colegio 
tiene á su favor al presente, juntamente con lo 
destinado i'i la particular fundación de alp.* becas 
y cátedras en capitales impuestos, 176,500 ps.: 
en el valor de las casíis (\. alquila, 54 ó 75 ps. y en 
réditos q. hasta ahora se le deben por la Hacienda 
nacional, mas de 70 mil ps. con lo de Cristo su- 
mado todo sin los réditos que se del)en, tiene un 
capital de mas de 160 mil ps.; pero como no se 
le pagan dhos. n'ditos y el número de colegiales 
porcioiiistas es muy corto, en la actualitlad tiene 
un deficiente de cuatro á cinco mil ps. q. no al- 
canza á cul)rir ni la economia mas miserable. 

81. (j). Las clases de becas, y aun de mantos. 
han sido diversas, resp<'cto á los divei-sos colegios 
de (¡ue .se forma el actual. No hay noticia algu- 
na de haberse señalado traje particular, ni para los 
colegiales de S." (íreporio. ni para los del ile S. 
Bernanlo y S. Miguel, imto ya se ha dicho que 
á los de S. Pedro y S. Pablo, se les dio manto par- 
do, beca morada, larga; con palma y rosca h 
coh^giales y ;'i convictores sin esto, á los familiares 
6 fánuilos solo manto con un escudo. Ix>s cole- 
giales de S. Yld(>fon.so, tuvieron desde la funda- 
ción y lo mismo los convictores ó seminaristas, 
mantos azules y l)ecas verdes largas; con palma 



61 



y rosca los primeros, y sin esto, los segundos; pero 
desde la solemne reunión de estos colegios en IGIS 
los llamados antes colegiales y desde allí becas rea- 
les ó de merced, y los que se denominaban convic- 
iores, y desi^ues se han nombrado setninaristas, 
pensionistas ó porcionistas, todos sin diferencia 
alguna han vestido manto azul: las becas reales 
que son de tres clases, de erección, rnerced ó gracia: 
de oposición: y de honor, todos han tenido l^eca 
larga con palma y rosca: los restantes que son 
seminaristas, siendo solo gramáticos, tienen beca 
azul: y de filósofos arriba deben traerla morada, 
unos y otros larga, sin palma ni rosca. Desde 
fines de 1821 por orden del generalísimo primer 
gefe del ejercito trigarante, se permitió que los 
alumnos de este colegio pudiesen vestir casaca y 
centro negro, como se verificó con grande atrazo 
de la instrucción y moralidad hasta principios del 
año de 1824 en q. la visita por petición del mismo 
colegio 3' aprobación del gobierno restableció el 
antiguo trage, añadiendo: que el rector y cate- 
dráticos tuviesen la beca de terciopelo verde y 
usasen de bolilllos ó puños blancos en las asisten- 
cias ó funciones públicas. Véase el cuad.° Becas 
dotadas. 

82. (k). Las cátedras de humanidades que ha 
mantenido, son propiamente de latinidad, y aunq. 
varias veces se ha tratado de fundar una q. rigo- 
rosamente tuviese aquel nombre, jamas ha tenido 
efecto, manteniéndose solamente la academia de 



62 



Humanidades, de q. después se hablará : tiene sí 
tres de filosofia, con la del curso q. acaba: tres de 
teología: una do escolástica, otra de lugares teo- 
lógicos y otra de dogmática. Antiguamente los 
alumnos de este colegio regenteaban en 1& 
universidad de México, la cátedra del maestro 
de las sentencias, teniendo en 24 de febrero de 
1730, dos mil ps. de capital para su salario, que 
el P. Escobar dejó en el nuevo edificio de este. 
La erección de esta cátedra se hizo con formalidad, 
estipuladas entre el colegio y universidad las res- 
pectivas condiciones. Se está inquiriendo ¿por que 
no susiste ya"* No tiene cátedra de moral, pero 
sí una academia: tiene también cátedra de ju- 
risprudencia civil y canónica, y hubiera tenido 
tres mas bien calificadas, si el caudal del Sr. 
oidor D. José Maria Fagoaga, no hubiera deme- 
ritado tanto desde la revolución de ISIO acá, 
pues hal)ia ofrecido fundarlas y aún un año pagó 
salario para ellas, que fueron ni ok\as ni vistáis. 
Tendria asimismo catedrático de |)ráctica foren- 
se, dotado con la misma cantidad y en el mismo 
año q. la del maestro de las sentencias; pero se 
solicita saber lo mismo <]. aquella, pues ni una ni 
otra ecsisten. l'^l Yllmo. Sr. Márquez de Ca^- 
tañiza, siendo rector informó al visitador D. 
Manuel Campo Riva en 30 de dbre. de 1S15, 
(jue era necesaria la fundación de la cátedra de 
practica, para que los pasantes juristas no se 
estraviasen, por ir :'i practicar fuera del colegio. 



63 



Pero si se atiende á que igual cátedra que hay en 
el seminario conciliar, no produce utilidad alguna, 
ni puede dar la práctica q. se necesita, debe de- 
sistirse de semejante arbitrio. Ademas de cáte- 
dras y de academias de filosofia, jurisprudencia 
y teología, que en cada una de estas facultades se 
tienen dos veces- á la semana, hay otras dos aca- 
demias muy celebres, q. son las siguientes. 

83. Academia de Moral. Hasta el rectorado 
del P. Cristóbal Escobar, hay noticias de una 
academia de moral que se gobernaba por particu- 
lares constituciones que tenia, sin saberse des- 
pués otra cosa, sino que esta academia se com- 
ponía de todos los colegiales ordenados de menores 
para arriba, de pasantes, de quintianistas juristas 
y de cuartianistas teólogos, con un presidente 
que lo es uno de los cuatro becas de oposición que 
presiden p.'' turno, y ocho dias antes de su aca- 
demia publican un caso moral en buen latin, cuya 
resolución se solicita, y se hace en la academia 
juntamente con la esplicacion del cap. del concilio 
de Trento, y proposición condenada, que parecen 
muy análogas al caso en pro ó en contra. La las- 
tima es q. en todos tiempos ha habido épocas 
de descuido ; cuando no la emulación y la mucha 
sabiduría q. en esta academia se mostraba, y su 
celebridad llevaba de la calle una gran concurren- 
cia de sabios. 

84. La Academia de humanidades. Ni es ni fue 
la misma que hubo en S. Felipe Nerí, pasó des- 



64 



piu's á la I iiiví rsidad, y la que tiene un art.** en 
la Bihliíjtcca del Sr. Beristain.'* La de este co- 
legio os tan aiitifiuo. como los colegios primitivos 
de S. Pedro y S. Pal)lo y S. Yldofonso: desde 
entonces se ejercitaron en ella el YUmo. I). Ber- 
nardo Balhuena después obispo do Puerto Rico: 
el erudito D. Cristóbal de la Plaaa, secret." de la 
Universidad, el primero de este nombre y apellido, 
y otros. Dioronle nuevo ser á esta academia á 
mitad del siglo pasado los doctísimos jesuítas 
Castro, Abad, Alegre y otros, que con este objeto 
y el de dar á luz obras importantísimas, moraban 
entonces en el colegio. La desidia en unas épocas 
la ha hecho olvidar á veces, manteniéndose en un 
estado tibio: otras se ha atendido con empeño y 
actividad como sucedió principalmente desde 
1795 hasta los procsimos dias de la muerte del 
Sr. Dr. D. José Patricio Fernandez de l'rilíe, que 
fué entonces presidente ile diía. acatlemia, alter- 
nándose con el insigne D. José Sartorio, los PP. 
D. Zambrano. Bravo y otros. Volvió á animarse 
á principios de 1798 en que tuvo por presid.*' 
al Dr. D. Fran.*^° Guerra y a mí se me dispensó 
el honor de ser rector ile ella. Esta academia se 
compone de los grailuados, sacerdotes y pasantes 
q. voluntariamente quieren asistir á ella, con un 



80 

R<>rí8tain, Joa^ Mariano. BMiott«t HUpano Amtrrieaiuí S€pUm' 

Irional, .^nipcnnipca, 1SS.1. I, 434-35 



65 



rector y dos ó tres presidentes q. sean ó hayan 
sido colegiales y teng.° mas opinión de saber 
entre los amantes del buen gusto ó buena litera- 
tura. Empiezan sus ejercicios por la esplicacion 
del Terensio, tiene por obligación la de formar 
una oración o panegiris latina, consagrada á 
nuestra Sra. de Guadalupe de México, que uno 
de los académicos debe pronunciar en la capilla 
del colegio, el primer dia festivo de la octava 
de la insinuada festividad. Véase n.° 89. 

85. Academias de los corazones de Jesús y Ma- 
ría, de Juan Nepomuceno, de S. Xavier y de S. 
Luis Gonzaga. No han sido mas q. unas congrega- 
ciones ó cofradías domesticas, que la devoción su- 
girió p.^ conservar la piedad y aumentar el culto 
de dichos. Santos. La primera tuvo formal erec- 
ción como se verá en otro lugar, y las demás han 
dependido de permiso de los rectores y convenio 
particular de los colegiales, susistiendo en unos 
tiempos unas, y en otros, ningunas. 

86. (i). La magnificencia del edificio del cole- 
gio, á mas de lo q. se ha dicho en la nota (i) seria 
completa, si se llegase á concluirse el 4.° patio q. 
está empezado, y debe hacer frente á la calle de 
montealegre, aprovechando el sitio suyo q. en 
la actualidad sirve de carroseria y en donde pu- 
diera hacerse el local necesario para una buena 
biblioteca, en que acomodara los 6,0Ü0 cuerpos de 
libros, q. apenas tiene hoy, debidos en parte á la 
diligencia de dos ó tres rectores y á la generosidad 

Nuevos Documentos — 5 



66 



del Ecsmo. (' Vllnio. Sr. I). Manufl Antonio Hojo, 
Kio y Vicira, arzobispo y capitán gral. de Manila, 
q. desde allí mandó á su colegio toda su librería: 
otro tanto hizo el ex-jesuita y ex-rector de! mismo 
colegio P. José Julián Parreño, mandando .«us 
esquisitos libros: y últimamente: el \llmo. 
Sr. oljispo de Durango Márquez de Castañiza. 
dejándole gran parto de los suyos. 

SAN RAMÓN 

87. Añádese al número 22 que: según la citada 
crónica del P. Pareja, el primer móvil de este co- 
legio fue el vicario general visitador P. Mtro. Fr. 
Juan (le la Callo }• Heredia, quien sin autoridad 
alguna bautizó una casa particular de colegio, po- 
niendo en olla una campana y por cuidador y 
caso rector do aquella, al P. Presentado Fr. Juan 
de Rivera, sin poder ni siquiera dar nombramien- 
to de colegiales; esto se hizo en 1024; ma.>í la tal 
casa ó colegio vino al suelo en las inundaciones 
que padeció México en 1630 y hasta 12 de marzo 
de 1654 no se hizo la verdadera fundación del co- 
legio, con los réditos vencidos en algunos años 
del capital de 21 mil ps. que para esto habia dejado 
el fundador, YUmo. D. Fr. Alonso Henriquez de 
Toledo. Al trago roforiilo do los colegiales, se desig- 
nó también el escudo de la Merced que debian 
traer sobro la beca al hombro izquierdo. IjOs ejer- 
cicios do (^^tds colegiales por sus estatutos, y d^n- 



67 



tro del colegio deben ser, una conferencia cada 
semana y tres horas de estudio diarias.^^ 

88. La especie de convictorio ó seminario de 
S. Gregorio de indios de q. se habló en el n.° 55 
se desvanece, quedando apenas en un pupilage 
ó como las preceptorias de cajas particulares, por 
lo que resulta del catalogo de las personas y casas 
jesuitas que habia en 1751 impreso aq.' año en 
S. Yldefonso de México, pues que poniéndose en el 
n.° 5 el colegio mexicano de S. Gregorio no se 
le llama, ni seminario ni convictorio, ni entre los 
ocho jesuitas que allí habia, se destina algún je- 
suíta para rector o director del soñado seminario, 
y apenas se pone un maestro de escuela o de ru- 
dimentos de leer y escribir.^^ 

60 

Pareja, Fr. Francisco de, Crónica de la Provincia de la Visitación 
de Ktra. Sra. de la Merced, II, 136-149. 

Hablando de ¡os colegiales de este colegio dice el P. Pareja; "Han 
salido de él grandes sujetos juristas, pues de cuarenta y dos colegiales 
que en tan breve tiempo de fundación, ha habido (escribía en 1688) 
han salido los más para provisores de dichos obispados, jueces ecle- 
siásticos, curas beneficiados de ellos, etc." 

61 

El catálogo a cjue se refiere es el interesante y bien raro CATA- 
LOGUS PERSONARUM ET DOMICILIORUM IN QUIBUS SUB 
A. R. P. SOCIETATIS JESV PRAEPOSITO GENERALI XVI., 
impreso en 1751 en el Colegio de San Ildefonso. Su autor es el P. 
Juan Antonio Balthazar. El señor Medina en La Imprenta en México 
describe en detalle esta rara obra. En la Colección García hay un 
ejemplar perfecto de este Catálogo que, como Medina dice, es "bas- 
tante interesante por las noticias biográficas y de otro orden que en- 
cierra." 

Respecto al Colegio de San Gregorio de indios a que se refiere 
Osores, véase la nota 53. El que no haya tenido rector separado no 
le quita el haber continuado como colegio para niños indios. 



68 



acad/ de humanidades 



89. Fuf la (lo lo dicho en el n.* 84. Recomien- 
da esta acadrniia ol crédito q. .se había grangea- 
do por el acierto con q. desempeñaba los encargos 
de inscripciones, poesias y oraciones fúnebres de 
j)ersonas reales y otras muy distinguidas. Entre 
otras, las ecsequias de la Serenísima Sra. D.* Ysa- 
bcl Farnecio, Reina de españa, impresas en Mé- 
xico por Onti veros en 1707:*'" igualmente q. las 
piezas de poesia castellana y latina, añadidas al 
Sermón de honras al YUmo. Sr. Rojo celebradas 
en Manila; impreso todo en la imprenta del mis- 
mo colegio año de 1760.®"* 



SAN YLDEFONSO 

9U. Se dijo en el n." 45 que este colegio, ni por 
sí ni por el de S. Gregorio, ni por el de S. Bernardo 
y S. Miguel que se le unieron, tenia la preeminen- 



62 
KxÍ8(c en la Coiroción García un ejemplar de MtM Rmlt» Extquim* 
quo consiste de tri-« p.irtes, las exequias, el ¡audatio funtbri*, y una eu- 
login del carácter de la reina. 

63 
Hcfi^Teae el I")r. Ostoros n laí .\[fm<<ri'j$ /untbrtt. o exfijuiat, dt rl 
Iluslrinsimo Sffior Dr. D. Manufl Antonio Ro;o. Rio, y Vtryra, pu- 
blicadas en 1"6.> y no en 1760 por .\ndré« Josí Rojo y Calderón, tu •<>- 
briiiu Fueron inipresa-i en el Colegio de San Ildefonso. 



69 



cia de real; pero el P. Florencia en la historia 
citada N.° 192 dice que el colegio de S. Yldefonso 
por sí solo era del Patronato real, algunos años 
antes de su agregación al de S. Pedro y S. Pablo.®^ 



SAN GREGORIO. SAN BERNARDO Y 
SAN MIGUEL 

91. En la unión de estos dos colegios al de S. 
Yldefonso, advierte el P. Florencia que tuvieron 
los jesuítas el miramiento de dejar el nom.bre de 
S. Gregorio para el de naturales, que se fundó 
en la iglesia de Xacalteopan, el mismo lugar donde 
ecsiste en 1828:^'' y el nombre del de S. Miguel, 
para la iglesia de los indios en la Puebla, lo que 
se tendrá presente para lo dicho en el n." 55. 



SANTA CRUZ Y SAN JUAN DE LETRAN 

92. En confirmación á lo dicho en el n.° 1.° y 
sobre que estos colegios, aunque muy á los prin- 
cipios de la conquista se trataron de bosquejar, 
no tuvieron formalidad sino hasta épocas muy 



64 
Véase la nota 43. 



65 
V6asc la nota 53. 



70 



postcrioreH, puede leerse en el tomo 5." de la his- 
toria general de la America, por el P. Touron 
lih. 1." n." 84, en donde dice: "La escuela en q. 
los franciscanos habían desde el principio ense- 
ñado los primeros elementos de la religión, á los 
infantes ó niños indios, no fue mas q. como un 
ensayo del nuevo colegio." 



^t¿*^■*ltA;'¿#^ im 



FUNDADORES, PATRUiNOS Y BENEFACTORES 
DEL COLEGIO 



La justicia y la gratitud piden que el colegio 
conserve grata memoria de sus patronos y funda- 
dores, y de sus insignes benefactores, para eterno 
agradecimiento, y para que con sus descendientes 
se tenga la mayor consideración al proveerse las 
becas llamadas reales, y las demás de merced ó 
gracia. En cuanto á los benefactores, se listan 
solo los que han llegado á noticia de la Visita por 
orden alfabético de sus apellidos, para que no 
se note parcialidad. En la lista de patrones fun- 
dadores, no se sigue el testimonio de la fundación 
del colegio, pieza n.° 1, por estar muy diminuta: 
tampoco se copia la que pone el P. Florencia en 
su historia, desde el número 174, porque ademas 
de alterada, es también diminuta. La que sigue, 
es sacada del primer libro original de cabildos. 



72 



PATRONOS FUNDADORES 

V.'= P.'' Pedro Sánchez. 

El ¡lustre Sr. D. García de Albornoz. 

El muy maKiiifico Sr. D. Pedro López. 

I'^l muy magnifico Sr. Juan de Avendaño. 

El muy magnifico Sr. Alonso Domínguez. 

El muy magnifico Sr. Alonso Ximcnez. 

PjI muy magnifico Sr. Francisco Pcrez del Castillo. 

El muy magnifico Sr. Melchor de Valdes. 

El Sr. Araguscl. 

Martin Cano. 

Juan de Hermosa. 

Alonso de Rívas. 

Juan Nieto. 

Diego de San Román. 

Pedro Ortiz. 

Juan Jaranullo, Cap." 

Pedro Gallo de Escalada. 

Dr. Damián de Torres. 

Melchor Pérez. 

Juan Ramírez de Alarcon. 

Alon.'ío Rodríguez. 

Diego López .Vlcaráz. 

Juan de Rentería 

Alon.so lie Oeampo. 

Juan Santos Franco. 

Pedro de Egurrola. 

Gabriel Gutiérrez. 



73 



Baptista Duarte. 

Constantino Bravo de Lagunas. 

Diego de Burgos. 

Juan Martinez de Arrazola. 

Hernando de Vargas. 

D.'* Catarina Avendaño, viuda de Martin de 
Ayanguren, por la que y á su nombre fundó D. 
Juan de Avendaño. Con los siete primeros pa- 
tronos, se celebró el primer cabildo en 6. de set.'^ 
de 1573: los mas de dichos patronos fundaron 
con capital de dos mil, cuatrocientos pesos, una 
colegiatura: para otra se juntaron dos, y entre 
todos pusieron como dotal del colegio, cuarenta 
y dos mil pesos, ademas de los costos del edifi- 
cio, y correspondientes utencilios, menage, adornos, 
paramentos y alhajas de sacristía y demás ofi- 
cinas. El tratamiento con que se han puesto los 
primeros patronos, es el mismo que se les dá en 
dichos testimonios y libros, y en algunos instru- 
mentos públicos, como las escrituras de sus pa- 
tronatos, ó fundaciones de sus becas. Esto ar- 
guye q. los insinuados patronatos eran de los prin- 
cipales de México por sus empleos ó caudal; 
algunos fueron oidores, oficiales de la tesorería 
real, regidores etc. Los demás patronos ni en 
los citados documentos, ni por el P. Florencia, 
se hallan con tratamiento, ni con Don alguno, 
sin que por eso dejasen de tenerlo, ni de ser tam- 
bién varios de ellos personas muy recomenda- 
bles por lo mismo que los anteriores, por el pres- 



74 



biterado de algunos, sus grados mayores, ó pro- 
fesiones cientificarí. 



hi:ni:factoues 

Acevedo, P. Diego, jesuíta, rector del colegio, 
á euj'O beneficio compuso ó imprimió el precioso 
librito, titulado: El cortesano eMudianU: 

Acevedo, D." Maria Ysabel, fundó una cape- 
llanía Humando á su goce á los alumnos del co- 
legio. 

Aguilar (le ( asiio, 1).-' Maiia, íundó una ca- 
pellanía couK) la anterior. 

Aguilar Marmolejo, D. Bernardino, fundó 
una capellanía como la anterior. 

Álzate, D. Juan Felipe, también fundó una 
capellanía. 

Arosqueta, Hr. i). .Jn.>,' Muría, capellán del 
colegio de niñas de la archicofradia del Smo. 
Sacramento, una capellanía. 

Artave. D. Gabriel, una cajx'llania. 

Butiz, Br. D. Jacinto, maestro de aposentos y 
vice rector del colegio, cura de la capital de So- 
nora gastó algunos milc^ en reparo del edificio 
del colegio chico: lo proveyó ile varios útiles 
necesarios y de adorno, como el gran cuadro de 
la Purísima, conforme á la apocalijísis de S. Juan. 
colocado en el colegio chico. 

Boforges. H. P. I"r. Luis, fundó una capellanía 
en favor tle los colegíales. 



75 



Cabrera, D. José, una capellanía como la ante- 
rior. 

Campa, Da. María Guadalupe, fundó una beca. 

Castañiza, Yllmo. Sor Dr. D. Juan Francisco 
de Castañiza, marquéz de Castañiza, obispo de 
Durango. Desde luego que vistió la beca, míen- 
tras que fue mayordomo, catedrático de latinidad. 
Ídem de filosofía y rector del colegio, hasta que 
falleció, no cesó de beneficiar al colegio con gran- 
des erogaciones de su propio patrimonio. Estu- 
vieron para secuestrarse las rentas del colegio por 
alcances en su contra, que cubrió dejándolas 
saneadas y aumentadas. 

Los temblores hicieron grandes perjuicios en 
los tres colegios, los remedió, se blanquearon y 
pintaron de nuevo; en todos ellos se puso alum- 
brado con buenos cristales. En la aula general 
se pusieron sillas, alfombras y otros necesarios. 
Lo mismo en la capilla, principalmente en los 
altares de Nuestra Señora de Guadalupe y de S. 
Luis Gonzaga, colocando en el nicho de este una 
singular estatua del Santo, bajo buenas vidrieras, 
poniendo otras alhajas en la misma capilla. Ha 
fundado una cátedra de teología, y premios para 
los estudiantes de esta facultad: y puso en la 
biblioteca del colegio, buena parte de sus libros. 
Véanse las notas de rectores, cátedras, premios y 
bibliotecas. 

Cevallos, D.» María Gertrudis, fundó una ca- 
pellanía para colegiales. 



7S 



Chimal. I). AgiL'^tin, hizo igual fundación que 
la anterior. 

Diaz de Espinoza, D. Ventura Pablo, fundó 
una capHlaiiia á favor de colegiales. 

E.scobar y Llamas, P. Cri.stohal, rector del co- 
legio y provincial de la compañia en esta de N. E: 
parece que nació .solo para dar lu.stre al colegio, 
no solo por haber vestido .su boca y halx'rlo go- 
bernado, con una discreción incomparable, .sino 
también por haberlo levantado al mayor grado 
de grandeza en lo material y formal. El hizo el 
actual edificio, en que gastó mas de cuatrocientos 
mil pesos" solicitó fondos con que dotar la« cuan- 
tiosas espen.sas de una borla, ó grado de Dr. que 
á cada cuatro años se habia de dar por oposición 
al alumno que manifestase ma< sabidnria; este 
premio halaría tenido efecto y duraria hasta hoy, 
sí el generoso P. Encobar hubiera continuado de 
rector algunos años ma**. Este beneficio sin em- 
bargo, no se perdió enteramente: destinase á. 
un grado de licenciatura q.* por oposición se d& 
cada año: dos seguidos á teólogos, y el que sigue 
a juristas. I^os premios para los actos de estatuto 
mayores y menores de teologia y jurisprudencia, 
que se designan todos los años, son debidos á su 
beneficencia. Ix) son también los capitales con 
que dejó dotada renta para el catedrático del 
maestro de las SenteiK'¡;us en la universidad, y 
para el de practica forense, en el colegio. Véanse 
las notas .sobre varios particulares, y en todas ellas 



77 



se hallarán testimonios de la buena memoria del 
P/ Escobar, y de su amor y liberalidad acia el 
colegio. 

Fagoaga, el Sr. Lie. D. José María, colegial be- 
nemérito, abogado y oidor de la Audiencia de Mé- 
xico: entre muchos buenos oficios que dispensó 
á su colegio, uno fue el de pagar varios años de 
renta de tres catedráticos de jurisprudencia, á 
cuatrocientos pesos anuales á cada uno: habría 
continuado esto, y verificaría la fundación per- 
petua de estas cátedras, como tenia ofrecido, si 
las revoluciones de diez y ocho años á esta parte, 
no hubieran demeritado enormemente su caudal. 

Cambarte, D. Miguel, nombró á los colegiales 
por capellanes de la capellanía que fundó. 

García de Arellano, Dr. D. Gabriel, fundo una 
capellanía en beneficio de los colegiales. 

García, capitán D. Antonio, dejó caudal para 
fundación de becas á favor de los originarios de 
S. Luis Potosí, y real de Guadalcazar. La visita 
ha providenciado para inquirir donde para el tal 
caudal, y que la voluntad del fundador, se cum- 
pla. Véase la nota sobre becas. 

Güereña, Sr. D. Juan José, originario de Duran- 
go, colegial de S. Ygnacio de la Puebla, y catedrá- 
tico del de S. Juan de Letran de México: cate- 
drático de cañones en la Universidad, promotor 
fiscal de la curia metropolitana, cura de S. Angel- 
despues de S. Miguel de México, de donde pasó 
á doctoral de la Puebla, de allí electo diputado 



n 



por su patria á las cortes estraordi nanas de Cádiz, 
cuya comisión le ganó grandes créditos de lite- 
ratura, y una canonjíia en la primada de Toledo. 
I'allc'ció en Cádiz, dejando mandada fundar dos 
becas en el colegio que han de vestir sus paisanos, 
y de las que son patronos los \llmos. SS. obispos 
de Durango. Véase la nota de becas. 

Hernández Diosdado, Dr. D. Alon-so, fundó ima 
capellanía en favor de sus concolegas. 

Ycaza. Dr. y Maestro, D. Ysidro, colegial y 
catedrático de filosofia y tcologia del colegio, 
rector, de la Universidad, caballero del orden de 
Carlos 3.° cura de Sta. Maria la Redonda de Mé- 
xico, y después de Atlixco, fundó la cátedra de 
lugares teológicos, y premios para los tres filóso- 
fos mas adelantados, que acaban el curso de artes. 
Véase las notas de cátedra y premios. Ha hecho 
y aun hace otras erogaciones por el colegio. 

S. Yldefonso, la R. M.*" Maria de, religiosa pro- 
fesa del convento de Ball>anera de México. Lla- 
mó colegiales al goce de una capellanía que fundó. 

López Llergo, Dr. D. Ceronimo. colegial ReaJ, 
canónigo de \'alladolid de Michoacan etc. dejó al 
colegio varias alhajas y paramentos sacerdotales: 
en su vida fundó una beca, y A su muerte dispuso 
(jue todo su caudal se invirtiese en funtiar las be- 
cas que en aquel cupiesen. Caben efectivamente 
doce ó trece, y la \'is¡ta ha providenciado lo con- 
veniente para que cuanto antes se exijan y dis- 
fruten de este beneficio los originarios de Yucatán 



79 



y Michoacan, que el Sr. fundador llama á su goce. 

López Montano, D. Luis, fundó una capellanía, 
y nombra por capellanes de ella á los colegiales. 

Mariscal de Castilla. Este Sr. por su comisario 
el P. Agustín Jauregui, fundó una capellanía co- 
mo el precedente. 

Molina Balderrama, Lie. D. Juan, fundo la be- 
ca llamada de S. Juan ó de Balderrama, y la 
festividad de S. Juan Bautista. Véanse las notas 
de becas y festividades. 

Montano, Yllmo. Sor. Dr. Y maestro D. Tomas, 
vistió las becas del colegio y del de Santos, y fue 
obispo de Oajaca. Fundó la beca llamada de 
Montano, de la Escalera, y de oaxaqueños, para 
quienes el Yllmo. Sor. la fundó. 

Montes, Br. D. Benito José, fundo una capella- 
nía para colegiales. 

Morquecho, D. Antonio, lo mismo que el pre- 
cedente. 

Muñoz de Castañeda, D. Manuel, idem. 

Neira y Galludo, D. Bernardo, idem. 

Ocampo, P. José, rector del colegio, fundó las 
dos últimas becas de oposición. 

Oviedo, V.® P.*^ Juan Antonio, rector del colegio, 
gastó cantidades muy considerables en esquisitas 
alhajas de culto divino, y preciosos ornamentos 
sacerdotales. 

Padilla o Rabadilla, D.^ Maria Ysabel, la se- 
gunda que fundó capellanía en favor de los cole- 
giales. 



80 



Parreño, P. Jos^? Julián, era rector cuando la 
ocupación del colegio en el estrañamicnto de los 
josuitas: murió cerca de Ferrara, dejando al 
coIcKÍo su muy selecta iibreria, que hace hoy la 
parte mas apreciable de la biblioteca del colepo. 

Picazo Timcrmans, Dr. D. Juan, alumno y 
catedrático de latinidad en el colegio, rector del 
de S. Juan de Ixítran, cura interino de Zumpan- 
go (lo la Laguna de Tlalnepantla, fundó una cape- 
ilaiiiii para colegiales después de sus dias. 

Plaza, Lie. D. Cristóbal de la, Secretario de la 
l'nivorsidad, dotó la fiesta que allí hace el colegio 
á la Purisima Concepción. Vea^e la nota de fes- 
tividades. 

Plaza, P. Ygnacio, colegial y Maestro de apo- 
sentos del colegio, y después ya jesuita, rector de 
él; dejó al colegio algunos buenos libros, y ricos 
ornamentos sacerdotales. 

Kamires, D. Pedro, fundó una capellania k 
favor de los del colegio. 

Ilangel, Dr. D. Pedro, fué colegial del Semina- 
rio Tridentino, capellán de Santa Hrigida, y rec- 
tor del colegio, «lió para culto de la prodigiosa 
imagen de S. Francisco Xavier, seis blandoncillos 
do plata, de.>íompeñó las rentas del colegio y las 
dejó muy auinontailas. \'ease la nota de rectores. 

Homo. Ivioy \'ioira, Vllmo. Sor. Dr. D. Manuel, 
arz<)l)isp() y capitán gonoral de Manila, dotó la 
festividad i\c\ patronato do S. Luis (lonzaga en 
la Universidad, que solemnisa el colegio el 21 de 



81 



noviembre, y dio al colegio su copiosa librería. 
Véanse las notas de festividades y biblioteca. 

Ruiz de Castañeda, P.^ Pedro, al hacerse je- 
suíta fundó una capellanía en favor de los cole- 
giales. 

Sicilia, Lie. D. Miguel, fundó capellanía como 
la anterior. 

Silva, Lie. D. Nicolás, fundó la solemnidad del 
Sr. S. José. Véase festividades. 

Soto, Ana de, por su comisario y hermano 
Antonio de Soto, fundó la primer capellania á 
favor del colegio. 

Torres Fuñón, Sr. Dr. D. Luis, colegial real de 
oposición y canónigo de México, dejó cincuenta y 
tantos mil pesos, para fundar las becas á que al- 
canzara el capital, y están ya fundadas y en co- 
rriente seis, y por las providencias de la Visita, se 
aumentarán dos. Véanse becas dotadas. 

Torres, el Sr. Gral. D. Juan de, fundó dos ca- 
pellanías en favor de colegiales. 

Vargas Valadés, D. Cristóbal; dispuso en su 
testamento, primero la dotación de cuatro becas, 
después la fundación del colegio de Cristo, lo q. 
se ejecutó; pero no pudiendo susistir por si este 
colegio, se agregó al de S. Ildefonso. Véanse las 
notas de becas y colegios. 

Vasquez, Br. D. Juan Antonio, fundó una ca- 
pellania, como las que se han referido. 

Velasquez, D. Juan, idem. 

Nuevo> Documentos — 6 



S2 



Velasco, V.'" Podro, colonial y rector del cole- 
gio, aumentó la lihroria y capilla de 6\. 

Vidal Figueroa, V.^ P." Pedro José: hizo repa- 
ros de consideración en el edificio antiguo del cole- 
gio, mereció sor testigo prosoncial de la prodigiosa 
renovación y sudor de la imagen de S. Francisco 
Xavier. 

Villar, Sr. Dr. D. Pedro Pablo Pérez del cole- 
gial, canónigo de la metropolitana de México etc. 
fundó seis becas, una cátedra de teoloeia, premioí» 
á los estudiantes teólogos, y dejó algunos libros a 
la biblioteca del colegio. Véase becas, cátedra*. 
premios, y bibliotecas. 

Xardon. P. Antonio, siendo rector del colegio 
fundó las dos primeras becas de oposición. Véase 
becas dotadas. 

Zorrilla, Br. 1). Manuel, fimdó una beca. Véa- 
se becas dotadas. 

Zorrilla, P. Br. Pedro, fue pn-vi-ndado de Mé- 
xico, y después jesuita y rector del colegio, á 
beneficio de cuyos colegiales, fundó una cape- 
llanía. 



83 



BECAS DOTADAS 



o 



Nacionales. Las becas llamadas 
así hoy, y antes reales, debieron 
nombrarse en su principio de Erec- 
ción, y actualmente de Merced ó 
gracia. En 6 de setiembre de 1573 
en que se instaló el colegio, fueron 
solamente ocho para "colegiales, y 
dos mas para familiares ó fámulos. 
Pocos dias después se aumentó el nú- 
mero para los primeros hasta el 
de veintiocho, por otras tantas do- 
taciones que situaron en fincas y á 
réditos los Patronos. Por las visci- 
situdes de los tiempos antes de tener 
el patronato el Rey y posteriormen- 
te, se ha disminuido el número hasta 
doce, diez, seis y aún cuatro, según 
el estado que han tenido las rentas 
del colegio, el que para el edificio 
que ahora tiene, consumió casi todos 
los capitales de las dotaciones que 
no se hablan perdido, obligándose 
á mantener los colegiales que se 
asignasen con sus rentas. Estas be- 
cas debieran ser privativamente pa- 



84 



■£« |s -Él 

o- 5- í-5 

C y. :. 

ra los descendiontes ó parientes de 
los patronos: poro los vireyes ó 
viccpatronos, ya como dos siglos ha 
las han dado á pobres y niños de 
escaccsos. Los vi reyes han señalado 
el número de becas á seis solamonte. 
que están en corriente 

De Oposición. Kn los rectorados 
de los PP. Antonio .lardón y Pedro de 
Ocampo, se fundaron y dotaron 
con ties mil pesos cada una de estas 
becas: dos en 1691 para piusantes 
teólogos, y dos en 1725 para pasan- 
tos, uno canonista y otro logista. 
I /OS capitales de estas becas se con- 
sumieron en la obra del colegio, 
obligándose á mantenerlas con sus 
rentas, dando ciento, cincuenta pe- 
sos por cada una anualmente, y es- 
tán en corriente t O O 

De Balderramn, ó S. Juan. La 
fundó con tres mil ilesos el Lie. D. 
Juan Molina y Halderrama el año 
de lt>21, llamando á su goce á las 
estudiantí's pobres y virtuosos: es- 
tá en corriente 1 O O 

Para los de Poto.^tf ó (tuadalrazar. 
Mandó funtlar una l)eca el capitán 



R5 



D. Antonio Garda en 1763, dejando 
para ello seis mil pesos, de cuya 
fundación, ni diligencia alguna al 
efecto, y mucho menos de ecsistir 
ó haber ecsistido esta ])eca, hay 
constancia la mas minima en los 
muchisimos libros y espedientes 
que ha visto la Visita; y mientras 
se hacen las averiguaciones preci- 
sas, se reputa perdida O O 1 

Para los del Parral, Guadalajara 
y Chihuahua. Se dice que habia be- 
cas en el colegio, según la nota que 
se lee en el libro titulado; Razón 
del archivo é inventario de la libre- 
ría y capilla, hecho por el Dr. R án- 
gel en 1797 se cree que por lo menos 
serian tres, y que por lo dicho en lo 
de la anterior, se reputan perdidas ... O O 3 

Del Sr. Montano. De Oajaca, o de 
la Escalera, como indiferentemente 
han llamado, la que con seis mil pesos 
fundó el Yllmo. Sr. D. Tomás Mon- 
tano, obispo de Oajaca, verificando 
la fundación en 1742, llamando á 
ella á los pobres de aquella diócesis 
que hubiesen estudiado hasta artes, 
ó por lo menos latinidad en el semi- 



86 



o f. zL 

nario de la misma íliocesis. El ca- 
pital se ha perdido en un concurso, 
y esto tiene suspensa la beca: pero 
por lo quo consta y ha providencia- 
do la Visita en cuanto á la responsa- 
bilidad que tiene el colegio, no debe 
estar suspensa mas (|uc hasta l:i 
resolución de la superioridad, confor- 
me á lo que instruye el respectivo es- 
pediente o 1 O 

De Llergo. El Dr. y maestro D. 
Gerónimo López Llergo en 1766 fun- 
dó para sus parientes, y en defecto 
para los originarios de Yucatán y 
Michoacan, una beca con capital de 
tres mil pesos, que han disfrutado 
sus parientes y algimos de Yucatán, 
esta en corriente 1 O O 

Dicho Señor Llergo á su falleci- 
miento en 176S dejó todo su cau- 
dal para que se fundara una 6 cuan- 
tas becas en él cupieran: mjis des- 
de dicha fcha. hasta la presente, no 
se ha hecho ni la fundación de una 
sola, habiéndose consumido tantos 
afíos en aseguraciones y purifica- 
ciones del caudal, como aparece de 
los varios esi)edientes de que se ha 



87 



impuesto la Visita. Sin fundación 
formal se mandó por el virey que se 
diera una beca á un pariente del 
fundador, ademas de la anterior. 
Está provista y por lo mismo en 
corriente 1 O O 

Los referidos espedientes acredi- 
tan que al presente hay caudal bas- 
tante para que desde luego se proce- 
da á la fundación de doce ó trece 
becas mas, sobre que estensa y do- 
cumentadamente se ha instruido al 
Sr. Presidente O 13 O 

De Cristo. Desde 1774 en que se 
agregó el colegio de Cristo al de S. 
Yldefonso, con obligación de man- 
tener cuatro colegiales, en la confor- 
midad que lo dispuso Cristóbal Var- 
gas Valadés, fundador del de Cristo, 
y asi se ejecuta 4 O O 

La Visita consulta al Sr. Presi- 
dente, que le parece deberse aumen- 
tar por lo menos otras dos becas, 
por el grande aumento que posterior- 
mente han tenido las rentas que fue- 
ron de Cristo 2 

De Zorilla. El Dr. D. Manuel 
Zorilla enfundó con tres mil pesos 



M 



fí II ti 

Ü X - 

una beca, cuyo capital con otros re- 
conocía el consulado de esta ciudad. 
J''.s patrona de dicha beca la mesa de 
Aranzazu, y esta solo contribuye 
armalmente por ahora con cincuenta 
y seis ps. dos rs. jjorque no le paga 
el rédito completo, y por esto ha 
estado y está suspensa la beca, de 
que por separado instruyela Visita.. O 1 O 

De Villar. El Dr. D. Pedro Pa- 
blo Villar y Santilises, por su testa- 
mento en 1776 y codicilo en 1780. 
mandó fundar seis becas con tres 
mil pesos de capital, lo que verificó 
su último albacoa el Yllmo. Sr. Cas- 
ta ñiza; pero de ellas están suspen- 
sas dos, porque la mesa de Aranzazu 
que es la patrona, solo acude con lo 
suficiente para cuatro, que están en 
corriente 4 2 ü 

De Güercña. El Dr. 1). Juan Cíüe- 
reña que murió en España, mandó 
fundar tíos becas para los diocesanos 
de Durando, y para realizar su fun- 
dación, recibió el Sr. Castañiza á 
reconocer sobre sus bienes, los seis 
mil pesos de su dotación. E^^tan 
suspensas estas becas, y la Visita ha 



89 



providenciado para que se formalice 
la fundación, y se provean las be- 
cas, (a) O 

De Torres. D. Luis de Torres dejó 
para varias limosnas y fundación 
de becas, sesenta y dos mil pesos en 
varias fincas de que es administra- 
dor el rector del colegio. Las limos- 
nas importan anualmente, cuatro- 
cientos, cuarenta y cinco ps. q. uni- 
dos á docientos de honorario al rec- 
tor, son seiscientos cuarenta y cinco, 
que restados de 1680 que se regulan 
al 3 por ciento de rédito de dicho 
capital por huecos, drogas y repa- 
ros de casas, restan 12L5 ps. que 
dan para ocho becas á L50 ps. cada 
una, y un sobrante de 15 ps. pero 
no hay en corriente mas que seis 
becas; sobre las dos suspensas, y 
demás de este particular, consulta 
la Visita 6 

De Campa. Así podrá llamarse la 
de la beca descubierta por la Visita, 
y que el Lie. D. Nicolás Olaez, como 
albacea de Da. Guadalupe Campa 
fundó desde 8 de febrero de 1825, 
con dos mil cuatrocientos pesos de 



90 



ES 

o - 



a 2 t- 



capital para un estudiante pí)brc, 
cuya colegiatura e;?tá pagando, re- 
servándose por sus dias el nombra- 
miento del colegial, que harán des- 
pués el rector y catedráticos 1 O O 

De la Capilla. El colegio d:'i á 
uno de sus alumnos el piso y comida 
de sus propias rentas, con obliga- 
ción de que cuide de la capilla, y 
está en corriente 1 O O 

De la Librería. Otra se dá al que 
cuida de ella del modo que la ante- 
rior, y está en corriente 1 O O 

De Honor. A los dos catedráticos 
de latinidad, tres de filosofia. con el 
que ha acubado últimamente, á los 
dos de jurisprudencia y dos de teo- 
logia. al maestro de aposentos y al 
vice-rector. se les dá ademas de su 
honorario, una ración y beca verde 
como á los nacionales, y esto se lla- 
ma beca de honor, que están en co- 
rriente 11 O O 

De diezmo.'^. Por cédula real está 
mandado (jue á los pobres se dé en 
los colegios, lie gracia una boca por 
cada diez porcionistas, 6 de paga: 
habiendo hov 24 do noviembre de 



91 



Ü CK Oi 

1827 treinta y un porcionistas, debie- 
ra tener el colegio, tres de diezmo, 
mas sus escasas rentas lo han obli- 
gado á suspenderlas, lo que según 
informará la Visita, deberá cesar si 
el Senado aprueba los cuatro mil 
pesos que para fomento del colegio 
ha concedido la cámara de diputa- 
dos O 3 O 

RESU^IEX 

En corriente 41.0 

Suspensas 26.0 

Perdidas 14.0 

Total 81.0 

(a). El Dr. Güereña, en el poder para testar 
que otorgó en la Puebla, poco antes de irse a 
España, en 29 de octubre de 1810, y en la memoria 
reservada á que sugetó á sus albaceas, dispuso 
lo siguiente: "Con los seis mil pesos que reconoce 
el capitán D. Diego Fernandez de Cevallos, es 
mi voluntad se funden dos becas, para que cada 
colegial con ciento y cincuenta pesos de su rédito 
paguen su colegiatura en el colegio real de Sn. 
Yldefonso de México, uno ha de estudiar teolo- 
gía, y otro cañones, ambos han de ser nativos de 



!>2 



Durando, y en falta do ellos que lo sean del niísmu 
obispadíi, han (!<• disfrutar do esto auxilio los que 
concluida su filosofia estudien facultad mayor, 
y lo gocen por el tiempo de sus cursos y pasantía, 
pues cumplida esta deben proveerse la.s l)ecas en 
otros, poríjue mi animo es que la iglesia y el pú- 
blico de mi amada patria, .se provean de literatos, 
y estos tengan carrera para beneficio suyo y do 
sus familias, siendo como es mi intención que si* 
prefieran mis parientes, que á la calificación del 
Yllmo. Sr. oi)ispo don esperanza por sus talentos 
y conducta de (|Uo podrán ser hombres útiles. 
Y para que e.sta fundación tenga efecto cuiden 
mis albaceas de entregar á dicho Sr. Yllmo. el 
capital, para que se imponga á su .'satisfacción, 
y así mismo esté á la mira de su Yllma. de que el 
rector de S. Yldefonso informe sobre la aplica- 
ción y juicio de los agraciados, siendo pues e«ta*! 
do malas costumbres, dei>on privarse de las be- 
cas y proveerse en jóvenes de otras esperanzas." 
— Así del testimonio que corre en el espediente 
de esta beca, presentado á la Visita. 



CÁTEDRAS 

Los colegios de México fundados á imitación 
(le los de España, para recoger en ellos estudiantes, 
cuidar de su conducta y facilitarles tiempo y 
medios de estudiar, no tuvieron todos en sus 
principios cátedras, ó maestros que las enseñaran, 
ocurriendo para esto á la Universidad. 

Elsta, desde su erección en 1555 hasta el presente, 
solo ha tenido un preceptor, catedrático, ó maes- 
tro de gramática latina, llamado de retorica. Los 
jesuítas hasta mas de un año después de fundado 
el colegio de estudios de S. Pedro y S. Pablo, no 
fundaron en el suyo jesuítico, estoes, en 1^ de oc- 
tubre de 1574 dos cátedras de gramática, de 
una de las que fue el primer mae.stro el Ve. P. 
Pedro Mercado. Mucho después fue cuando 
pusieron en su mismo colegio cinco cátedras de 
gramática latina, .separadas y clasificadas por 
el orden de los cinco libros del arte de Nebrija. 
Los colegiales, pues, de S. Pedro, S. Pablo y S. 
Yldefon.so de México ha.sta el estrañamiento de 
los Jesuítas intimado la mañana del 25 de junio 
1767, tuvieron que cursar dichas cinco cátedras 
y la llamada de retorica de la Universidad. 

En el acto que se intimó dicho e.strañamiento, 
á los ocho jesuítas que se hallaban en el colegio, 
despidieron á los colegiales que estaban en él, 
menos á los foráneos que no tenian en México, 



94 



ni tutores ni parientes, manteniéndose en el co- 
legio algunos (lias. 

Pero el Ecsnio. Sor. Virey Marcjui^'Z de Croix 
noticioso del yerro que se habia cometido por la 
mala ¡ntoÜKencia que los comisionados dieron á 
uno de los artículos de la real cédula de estraña- 
miento, dio las convenientes providencias y reor- 
ganizó el 21 de julio de 17t)7 el mismo colegio, 
no en su edificio, sino en el de la casa Profesa, 
donde estuvo el colegio hasta la tarde del 17 de 
julio de 1771 en que pasó á su antiguo edificio 
proccsionalmcnte, con repiques de todas las igle- 
sias y acompañamiento de los mas distinguido 
de la ciudad, dándoseles jurídica posesión del 
colegio y sus anecsidades al rector y colegiales, 
por dos SS. Ministros togados. 

Desde luego que se reunió el colegio en la casa 
Profesa, los actuales colegiales graduados con 
algunos de los antiguos, movidos de su celo y 
amor al colegio y d la literatura, sin embargo de 
que ni las rentas del colegio, ni ninguna otra 
sufragaban para dotar sueldos de catedráticos, 
ni aun para gratificarlos en lo mas mínimo, sin 
salario alguno sirvieron con el mayor empeño y 
lustre las siguientes cátedras. 

De miiiinios y menores. 

De medianos. 

De mayores y retorica. 

De Lógica. 

De fisíca v nietafisíca. 



95 



De cañones. 

De teología escolasticodogmatica. 

Mas por determinación del real acuerdo de 27 
de noviembre de 1770, á virtud del art.° 30 de 
la cédula de 9 de julio de 1769 en que se mandó 
conservar al colegio su primitivo destino y ad- 
mitir colegiales porcionistas, restituyéndole sus 
rentas, derechos y cuanto le perteneciese, dán- 
dole al mismo tiempo reglas para su gobierno, 
entre otras cosas, se mandaron establecer con 
docientos pesos y ración doble, que habían de 
erogar los fondos del colegio, las mismas siete 
cátedras que se espresaron arriba. 

Se acordó también que la provisión ó nombra- 
mientos de rector, vice rector y catedráticos, se 
hiciese por una junta superior compuesta del 
Yllmo. Sr. arzobispo, que tendría voto de cali- 
dad, y de los SS. oidor decano de la audiencia y 
deán de la metropolitana, quienes en terna pro- 
pondrían al Sr. Virey para que su Ecsia. nombrara 
al que de la terna le pareciese mejor para el des- 
tino que se le consultaba. 

Los que aspirasen á cátedras, debían hacer 
oposición del modo que se hace en la Universi- 
dad, asistiendo á la función en el general del co- 
legio el rector, vicerector y todos los catedráti- 
cos, si no estuvieren impedidos por ser oposito- 
res, ó por enfermedad: concluidas las oposiciones 
cada catedrático separadamente formará su in- 
forme v censura, que pasará al Sr. arzobispo, 



ͻB 



paiíi <|U(' (MI la referida junta, y con asistencia 
ílol rector del colejíio y su informe verbal, se for- 
me la insinuada lerna. 

Así se practicó hasta el pronunciamiento de 
la indi 'pi'ndeiicia. sin haberse alterado hasta allí 
mas (|ue las cátedras de gramática, que unos 
cuantos afios fueron cuatro, dividiéndose la pri- 
HH'ra en dos. una de niinimos, y otra de menores: 
en jurisprudencia se aumentaron tres, y en teo- 
lf)iíia. dos. 

Por eso el ^'ihno. Sr. ( "íustañiza, obispo de Du- 
rando en el informe (jue dio al Sr. Visitador Don 
Manuel del ('ampo y Hiva, en 30 de Dic/ de 
1816, como actual rector del colegio, espuso q. 
habia: tres cátedras de teología. 

De lugares teológicos. 
De te<jlogia escolástica. 
J)e t(>ologia dogmática. 

("ualro cateilras de jurisprudencia, que no es- 
pecifica con clasificación. 

Tres de filosofía con la del curso q. acaba. 

V tres de gramática latina. 

La de lugares teológicos, la fundó el Dr. y Maes- 
tro T"). Ysidro Ycaza en G <le mayo de 1808 con 
estas condiciones: 

1." La cátedra .será de lugares teológicos y 
asistirán á ella los cursantes t(xilogos de primer 
año: 2." Se usará en ella del mismo autor que 
se usare en la de escolástica: 3." El fundador 
mientras viva tendrá el derecho de projwner las 



97 



variaciones que juzgue, tanto en el método que 
se haya de observar en la cátedra, y autor 
que en ella se esplique, cuanto en las demás con- 
diciones, mientras no se decrete el plan de estu- 
dios; facultad que tendrán el rector y catedrá- 
ticos, si el fundador no hubiere usado de ella en 
su vida: 4.^ Mientras viva el fundador propon- 
drá al Sr. Virey en las Vacantes de esta cátedra, 
tres sugetos de los que hayan leido curso de artes 
y sean colegiales actuales: 5.^ asignó por dota- 
ción seis mil pesos de capital cuyo rédito de 300, 
se dará al catedrático, con la ración que dá el 
colegio. El capital se reconoce en lo del consu- 
lado de México : y el Virey en oficio de 28 de feb/° 
de 1807 aprobó esta fundación y nombró al mismo 
Dr. Ycaza por primer catedrático, y lo es aún 
en 1828. 

El mencionado Sr. marquéz de Castañiza en el 
informe que dio al Sr. visitador Campo y Riva, 
advirtió que la dotación de la cátedra de dogma- 
tica, la habia hecho el mismo Sr. y dejaba ya 
fundada de su propio caudal con cuatro mil pesos 
de capital y docientos del rédito ó salario anual: 
y con mas cien pesos que le aplicaba de los do- 
cientos anuales que dejó el Sr. Dr. D. Pedro Pablo 
del Villar y Santalises, al catedrático de teologia 
escolástica, quedando este con los cien restantes, 
y los docientos, se le dan de los fondos del cole- 
gio, é igualados los tres catedráticos de teologia 
á 300 ps. anuales cada uno. 

Nuevos Documentos — 7 



98 



Mas respetando el saber y justificación del 
Sr. niíirquóz y c(;n vista de lo que se vá á citar, 
es indispensable decir que padeció equivoco, pues 
por la memoria del Sr. \'illar, citada en su tes- 
tamento (\c 29 do enero de 1770, por la que citó 
en su codicilo de (j de abril de 1780, por el testa- 
mento de su albacea el Sr. Dr. Uribe de 22 de 
abril de 179(5 y por la fundación que hizo el al- 
bacea de este, dicho Sr. Márquez, en 4 de marzo 
de 1798 perfeccionado en 24 de enero de 1806, 
consta que el Dr. Villar no quiso fundar con el 
capital de cuatro mil ps. ó sus réditos de 200 ps, 
mas que un aumento de renta, para el catedrático 
de teologia escolástica, y a.sí k este deben dársele 
los 200 ps. de Villar, y tocarle de renta 400 anua- 
les, sin arbitrio á poderle quitar los ciento en 
favor del de dogmática, que no debe creerse do- 
tado, mas que con los 200 ps. conque desde el 
principio fundó esta cátedra el Sr. Castañiza. 

Sin embargo dicho Sr. requerido por el Dr. D. 
Simón de la Garza, catedrático de teologia esco- 
lástica, porque se le diese el aumento integro de los 
200 ps. dejados por el Sr. Villar, insistiendo en 
partirlo, como se ha dicho, llevado desde luego 
de que en la memoria del Dr. Villar se facultó al 
Sr. Uribe para hacer la fundación de las becas, 
y del referido aumento con las clausulas, condi- 
ciones y calidades que le pareciera; y que el Sr. 
Uribe autorisó al Sor. marquéz para poder va- 
riar, quitar ó ainnentar lo que le pareciera. Con 



todo, la variación no está autorizada por la su- 
perioridad, y así lo consultará la Visita, para la 
aclaración conveniente. 

También se providenciará para que se forma- 
lice pr. escritura la fundación, situación é hipo- 
teca de los cuatro mil pesos, con cuyo rédito dotó 
el espresado Sr. Castañiza la cátedra de teologia 
dogmática, pues no hay mas seguridad por ella 
que el citado informe de dho. Sor. quien desde 
entonces hasta su fallecimiento pagó dicho re- 
dito, al que no se niegan sus testamentarios. 

El repetido Sr. Castañiza en el n.° 17 de su ci- 
tado informe, dio á entender que las cuatro cá- 
tedras de jurisprudencia, la fundó el Sr. oidor 
honorario Lie. D. José maria Fagoaga, con capital 
correspondiente. Dho. Sr. en las juntas de que 
habla el referido informe, n.° 26, solo hizo la 
promesa de dotar tres cátedras de jurisprudencia, 
con 24 mil ps. para q. cada catedrático tuviera 
400 anuales, y aun aumento al catedrático de 
cañones que paga el colegio, asignando para esto, 
4 mil ps. de modo, q. con el rédito de estos, y lo 
que dá el colegio, tuviera también 400 ps. con- 
cluyó este informe el Sr. Castañiza, asegurando 
que el aumento para la antigua cátedra, y las 
otras de nueva fundación, "estaban aprobadas 
por el Ecsmo. Sor. Virrey, y provistas conforme 
al nuevo establecimiento." Y (advierte) "las es- 
crituras de reconocimiento, no están hechas, pero 
constan las ofertas y aceptaciones de los docu- 



100 



mentes que paran on el archivo. " ÍNo hay el 
ma« miniíno) que ha«ta que principió la insu- 
rrección satisfizo el Sr. Fa^oaga la renta para di- 
chos catedráticos, y añade {xjr último, aunque 
siempre rcconocin la deuda. 

La \'isita ha contestado «obre etste particular 
con el kSr. Fagoaga, y esto Sr. asegura que ofreció 
las referidas fundaciones, mientras estuviera en 
ewtado de ixxlerlas hacer; reconociendo los capi- 
tales sobre sus fincas, cuando lo fonnalisara, y 
(lue por beneficio del colegio pagó los salarios de 
los catedráticos desde su oferta, hasta que em- 
pezó la insurrección: pero como esta ha defalcado 
sus intereses enormemente y le ha traido respon- 
sabilidades y perjuicios gravisimos. ya no está en 
estado ni tic continuar con las rentas que daba, 
ni de realisar la.s fundaciones, como había ofre- 
cido hacerlo, estando en la posibilidad en que se 
liallaba cuando su mero ofrecimiento. 

De consiguiente, no hay en el colegio en cuanto 
á jurisprudencia, mas que 

1." Cal (Mira de cañones. 



C.VTKnilA DKL MAESTHO DE LAS SENTE.\CI.\8 

El colegio de 1730 obtuvo facuItAd, sin que 
aparesca de quien ni como, para mantener y re- 
gentear en la Universidad una cátedra de toolo- 
gia, con el nombre: Del Maestro de las Seni^^twias, 



101 



en que habían de hacer un curso todos los cur- 
santes teólogos, y ser perpetuamente catedrático 
de ella, un colegial actual, con dotación de cien 
pesos anuales, para lo que impuso el P. Cristóbal 
de Escobar y Llamas á la sazón rector del colegio, 
dos mil pesos: y celebró obligación á favor de la 
Universidad de mantener dicha cátedra por es- 
critura pública de 1736, según el Quad.° 5.° de 
8.° fs. sobre censos en favor y contra del colegio, 
sus rentas y cargas hasta 8 de septiembre de 1751, 
y el Quad.° 10.° de 18 fs, con el n.° 8. El primer 
catedrático de dicha cátedra fué el Dr. y Maestro 
D. Jacinto García de Rojas, que está retratado 
en el general del colegio: también fue catedrático 
de la misma, D. Luis Antonio Pimentel y Soto- 
mayor, de quienes el Sr. Beristain en su biblioteca 
forma dos artículos por su saber, escritos y em- 
pleos. Hubo otros catedráticos, pero desde la 
expatriación de jesuítas en 1767, no ha vuelto á 
existir semejante cátedra en la Universidad, ni 
se sabe que por parte de esta ó del colegio se haya 
hecho reclamación alguna, ni avm por el capital 
de sus dos mil pesos, que hasta ahora no parecen 
bonificados, sobre cuyo particular debe solicitarse 
completa instrucción para providenciar conve- 
nientemente. 

DE PRACTICA FORENSE 

Por el citado Quad." 5.° fs. 33 vta. aparece q. 
el mencionado P. Escobar impuso dos mil pesos. 



102 



dotando esta cátedra con ciento anuales, sobre 
esto no tiene la Visita mas noticias, y forma el 
mismo juicio, que respecto de la anterior. El Sr. 
marqués de Castañiza, en su citado informe al 
Sor. oidor visitador Campo y Riva, manifestó 
deseos de que en el colegio hubiese esta cátedra, 
para evitar la disipación y tal vez estravio de 
alg.' pasantes juristas por la obligación que tienen 
de ir á practicar al estudio de algún abogado. Su 
Sria. Yllma. no refleccionó sobre lo poco 6 nada 
que semejante cátedra produce en el colegio Se- 
minario conciliar; deseando por el contrario los 
abogados mas prácticos y sabios, que la insinuada 
practica foren^^c ademas de tenerse con mas cui- 
dado en sus estudios, se ampliase á tenerla por 
algunos meses bien di.sf rutados; primero en los 
oficios de buenos escribanos, después en los de 
cámara y gobierno y tribunales superiores, así 
como en las relatorias y fiscalías. Esto con la 
erección y cientifico estudio en las cátedras de 
derecho natural, de gentes y civil en sus varios 
ramos respecto á la teórica, daria sin duda aboga- 
dos y magistrados ecselentes. 

DE HrMANID.\DES Y BELLAS LETRAS 

I^sta cátedra que el Yllmo. Sr. Castañiza en su 
mencionado informo pedia se estableciera en el 
colegio, y que la junta sujíorior de Temporalida- 
des desde 1770 mandó se fundara siempre que 
las rentas del colegio fueran en aumento, no se 



103 



ha fundado ni existido jamas, sin embargo de 
que el mismo Sr. marqués en la lista de colegiales 
ilustres que presentó á la Visita del Sr. Campo 
y Riva, lista al R. P. Francisco Alegre por Cate- 
drático en el colegio, de Humanidades y bellas le- 
tras, pues en el Quad.° 1.° de lo practicado por el 
oidor D. Jacinto ISIartinez de la Concha en la 
ocupación del colegio por el arresto de los jesuítas, 
á la foja 5.^ consta, que entre los ocho jesuítas 
que allí moraban, estaba dicho P. Francisco Xa- 
vier Alegre, titulándolo; Prefecto de letras humanas 
y cronista de la provincia jesuita mexicana, y la 
tal prefectura se sabe que no tuvo otro ejercicio 
que el de promover y aficionar al estudio de pro- 
piedad, buen gusto y buenas letras, del modo que 
lo han hecho los presidentes de la academia de 
Humanidades, de la q. se ha dicho algo en la nota 
de colegios, y se dirá mas en la de academias y 
presidencias. 

La Visita, si no esperara de las cámaras ó del 
gobierno el plan general de estudios, y el particu- 
lar de México á que debe arreglarse el particula- 
rismo del colegio, desde ahora propondría las cá- 
tedras que no harian falta en el colegio, y las mas 
que necesita, empezando desde rudimentos ó pri- 
mera enseñanza, sin olvidarse de las lenguas doc- 
tas y eruditas, de la geografía, de la historia, de- 
recho natural, común y de varios de sus ramos, no 
menos que del de gentes y del nacional pragmá- 
tico constitucional. Diria también que todas las 



104 



cátedras deben ser temporales ó de cursos en de- 
terminado número de años, y que ninguna debe 
dotarse con menos de seiscientos pesos anuales. 
En tiempo de los jesuitas, los que cursaban teo- 
logia, lo hacian en las cátedras de la Universidad 
y del colegio de jesuitas, con el ejercicio de aca- 
demias en el colegio: los juristas solo cursaban en 
la Universidad, y no tenian cátedras ni en el má- 
ximo, ni en el de S.° Yldefonso: en este asistiatí 
á sus respectivas academias, como se ha dicho 
en el papel de; presidentes y Academias; sin em- 
bargo desde el rectorado del P. Cristóbal Escobar, 
se estableció una. 

REGENCIA O PREFECTURA DE CAÑONES 

En el mismo colegio de S. Yklefonso; el ultimo 
regente fue el P. Francisco Xavier Alegre, quien 
desde su aposento unas veces, y otras en aula se- 
parada dirigió este estudio como catedrático y 
regenteó la<^ academias. 



105 



MAESTROS, PRESIDENTES Y 
ACADEMIAS 

En los tiempos que los jesuítas gobernaron el 
colegio desde su erección, hasta 1767, no mantu- 
vieron en 61 catedráticos ó preceptores, sino una 
especie de 

MAESTROS 

Estos eran uno, y á veces dos jesuítas, que to- 
davía, se hallaban en estudios mayores, pero de 
los mas sobresalientes en latinidad, filosofía, ju- 
risprudencia y teología, para que á los cursantes 
de estas facultades, les pasasen algunas materias, 
explicándoselas en sus aposentos, les aclarasen 
algunos puntos, les disolviesen algunas cuestiones, 
y en general cuidaran de que todos estudiasen 
sin perder el tiempo. 

Eran lo que en algunos colegios son los maestros 
de estudiantes, teniendo un lugar medio, inferior 
á los del rector y více-rector y superior á los de 
presidentes, graduados y demás colegíales. En- 
tre tantísimos maestros que tuvo el colegio, son 
recomendables los PP. Julián Parreño, Salvador 



106 



Dávila, Juan Francisco Yragorri y otros. To- 
davía discurrieron los jesuítas otro genero de 
maestros, ú otro atisilio de la enseñanza, en los 
que llamaron: 

PRESIDENTES 

De los colegiales pasantes, de la mayor instruc- 
ción, graduados en gran parte de doctores, maes- 
tros ó licenciados, ordenados in sacris examina- 
dos de abogados, ó distinguidos con la beca real 
de oposición, nombraban, uno, con el nombre 
de presidente examinador para cada curso de 
artes que se abría: cuatro para la cátedra de ju- 
risprudencia y otros tantos para la de teología. 
Estos tenían por obligación: 

Consultar y votar los lugares que merecían sus 
respectivos cursantes, entre ellos mismos y para 
sustentar los actos menores y mayores de esta- 
tuto. 

Examinar á los propios en los examenes de 
jurí sobre lo que han estudiado en el año, y en 
los de gratis sobre las materias á que voluntaria 
y espontáneamente se presentan, formando en 
unos y otros su censura ó crisis que se lee en el 
general del colegio, cuando acaba el año escolar. 

Presidir una lección en el refectorio del colegio 
grande cada semana: los de teología en lunes, los 
de jurisprudencia en martes, los del primer cur- 



107 



SO de artes en miércoles y los del segundo, en 
sábado. 

Presidir los previos examenes de actos, llama- 
dos actillos. 

Presidir también los examenes públicos de los 
q. acaban el curso de artes, que no teniendo asig- 
nación para acto, ó no pudiendo sustentar, se 
ofrecen á estos ejercicios W&m&áos: Oposición de 
todo el curso. 

Presidir por último, ó asistir dentro del colegio 
a dos academias cada semana, de seis, á siete y 
media de la noche los filósofos de cada uno de los 
dos cursos, y los juristas, martes y viernes, los teó- 
logos, lunes y jueves. 

De la expatriación de los jesuítas acá, conser- 
vándose los nombramientos de presidentes, es- 
tos tienen ademas la obligación de : 

Turnar á replicar en los actos de los conventos 
y colegios de S. Francisco, S. Agustín y la ^ler- 
ced, después de que lo hayan hecho los catedrá- 
ticos, pues están convenidos unos y otros á su- 
brogar la réphca que á dichas comunidades daban 
los jesuítas. 

Sustituir sus respectivas clases ó cátedras cuan- 
do los catedráticos se enfermen ó ausenten. 

Y finalmente, concluir los cursos de artes si por 
algún motivo no lo pudieren hacer los respectivos 
catedráticos. 



108 



El nombramiento de presidente de acatlemias, 
es el segundo en honor y aprecio literario; e« de 
los empleos de carrera, y el inmediato para ob- 
tener cátedra. Su asistencia ó presidencia en las 
academias, es utilisima y de la mayor importancia 
literaria: puede ponerse en duda ¿si las academias 
son nms útiles que las clases ó cátedras? Y si la 
duda se contrae á las de facultad mayor, la expe- 
liencia está por las 

ACADEMIAS 

Ya se ha dicho las que tienen los cursos de ar- 
tes, jurispiiidencia y teologia y en la nota sobre 
Colepnos ó Seminarios, se habla suficientemente 
de iíi Academia do Moral en el N." 83, y Acade- 
mia de Ilunianidados en el 84 y 80. 



109 



CONSTITUCIONES 

Por ninguna otra cosa florecen mas las ca- 
sas de comunidad, que por los buenos reglamen- 
tos que las dirigen: por eso convendrá saber que 
desde 12 de agosto de 1573 en que el Exmo. Sor. 
Virey D.'^ Martin Henriquez, dio licencia para 
la fundación del colegio, previno á los patronos 
fundadores la formación de aquellas. En efecto, 
formaron desde luego algunas, que poco después 
perfeccionaron, y se leen en el libro primero de 
sus cabildos, y en el testimonio de la fundación 
del colegio, pieza n.° 1.°, desde la foja 13. 

Después, siendo rector del colegio el P. Pedro 
Diaz en 18 de oct.''® de 1583, se leyeron en el co- 
legio veintitrés constituciones, por las que de nue- 
vo se gobernó desde allí el colegio, según el P. 
Florencia en la historia de la compañía de Jesús 
de N. E. n.° 190. 

Reunidos los dos colegios de S. Pedro y S. Pa- 
blo con el de S. Yldefonso, refundidas las ante- 
riores constituciones y mejoradas en gran parte, 
se reduieron á solos diez y ocho establecimientos 



lio 



que se creyeron mu}' oportunos para la educación 
literaria de los colegiales, y aprobó el EIcsmo. Sr. 
Virey D. Diego Fernandez de Cordova, marqués 
de Ciuadalcazar, insortos en la diligencia de la 
insinuada reunión, conq. dá principio el libro de 
colegiales reales. 

Por dichos establecimientos, por preceptos q.* 
varias veces impusieron los RR. PP. Provinciales 
de jesuítas y los visitadores de ellos cuando visi- 
taron el colegio, y por usos y costumbres que in- 
trodujeron sus rectores, se rigió el mismo colegio 
por los jesuítas hasta su estrañamiento. Esto for- 
mó un buen cuaderno titulado; "Reglas primiti- 
vas del colegio, sus usos y costumbres." A esto se 
añadieron las constituciones del colegio de San 
Martin de Lima, y el libro que contenia uno y 
otro, y la fórmula del juramento de los colegiales 
reales, forrado en terciopelo carmesí con canto- 
neras de plata, se pasaron dicho año al Ecsrao. 
Sr. Virey marquez de Croi.x, según el cuaderno 
de ocupación del colegio fs. 39 vta. sin saberse 
mas de su paradero. 

El colegio reorganizado pocos dias después de 
intimado el arresto á los jesuítas, se gobernó los 
cuatro años que estuvo en la Casa Profesii, por 
las anteriores reglas en lo que les fu(5 adaptable; 
pero desde que se trasladó a su antiguo etlificio 
ó pocos nie.ses después, se dirigió ¡xir las consti- 
tuciones {|uc el real acuerdo habia mandado for- 
mar al rrcfor, vice-rector y catedráticos del co- 



111 



legio, con vista de otras constituciones que se les 
indicaron, y con arreglo á la real cédula ó plan 
de estudios de 15 de abril de 1770. 

Estas constituciones se aprobaron por la real 
junta de aplicaciones de Temporalidades en 1777: 
ellas gobernaron también en el tiempo que los 
jesuítas tuvieron el colegio á su cargo, desde su 
reposición en 1816 hasta su segunda secularisa- 
cion en 1821, y siguen gobernando hasta hoy con 
unas cuantas reformas, que ocurrencias sobreve- 
nidas obligaron á hacer á varios EE. SS. Vice- 
Patronos. 

Los buenos resultados que el colegio ha tenido 
en la observancia de estas constituciones, las 
aprueban de nuevo, y apenas unas pocas adicio-. 
nes y reformas, bastarían para hacerlas mejores. 



113 



PRIVILEGIOS Y PREMIOS 

I. Prescindiendo del patronato real, á que esta- 
ba sometido el colegio de S. Yldefonso, antes de 
unirse con el de S. Pedro y S. Pablo, según dá á 
entender el P. Florencia, sin escribir constancia, 
lo cierto es que el colegio de S. Pedro y S. Pablo 
se puso bajo la inmediata y Real protección del 
Rey, como consta del testimonio de la fundación 
de dicho colegio, pieza n.° 1.° fs. 19, y del citado 
P. Florencia en su historia de la Compañia de 
N. E. n.° 200, desde 29 de mayo de 1612 por ce- 
dula de esta fecha, mandada espedir por Felipe 
3.° que forma hoy la ley 13 tit. 23 Lib. 1.° de la 
R(ecopilacion de) Y(ndias) quedice asi "Encomen- 
damos y encargamos el gobierno y administra- 
ción del colegio de S. Pedro y S. Pablo de México, 
á la Compañia de Jesús, y sus religiosos, reser- 
vando para nos y los reyes nuestros sucesores, el 
patronazgo de él, y es nuestra voluntad que los 
virej'^es de la N. E. presenten los colegiales con- 
forme á nuestro patronazgo real, para que estu- 
dien artes y teología." Esto es lo principal de 
dicha cédula, que consta de varios capítulos, y 
se halla á la letra en dicha pieza, y en el principio 
del libro de colegiales reales, en que se halla au- 
torizada la reunión de los colegios de S. Pedro y 
S. Pablo con el de S. Yldefonso. En esta consi- 
deración, pues, tocan al colegio todos los privi- 

Nuevos Documentos — 8 



114 



legios de que gozan los colegios de especial 6 in- 
mediato patronazgo real. 

II. Los vireyes porloniismo deben tener parti- 
cular afecto y cuidado del colegio y sus colegia- 
les, honrándolos y promoviéndolos & beneficios 
y otras ocupaciones y comodidades. Cap. de la 
citada cédula y la ley G, tit. 23 Lib. 1.° R. Y, que 
dice: "los virreyes, presidentes y gobernadores, 
presenten para las doctrinas á colegiales de los 
seminarios y otros colegios de sus distritos, te- 
niendo las partes de habilidad y suficiencia, que 
disponen las leyes de nuestro patronazgo real, y 
en igualdad de calidades, los prefieran á otros 
opositores, que no hubieren sido colegiales. Y 
rogamos y encargamos á los prelados eclesiásti- 
cos, que en las proposiciones de sugetos, hagan 
lo mismo." La citada cédula en el cap. 16 repite 
y encarga la insinuada preferencia de los colegia- 
les en igualdad de circunstancias, en la provisión 
de piezas eclesiásticas y seculares. 

III. Los colegios reales y sus colegiales por ser 
del inmediato patronazgo del rey, deben, prece- 
der y preferir á los que no lo sean: por eso en una 
de las competencias sobre preferencia de lugar que 
tuvo el colegio con el de Santos, el fiscal de lo civil 
informaba al virey, respecto de S. Pedro, S. Pa- 
blo y S. Yldefon.so, expresándose asi: "De suerte 
que este colegio debe ser preferido, por mas an- 
tiguo, por el patronato real y por haber siempre 
preferido en todo; consta lo primero por decreto 



115 



del Sr. marquéz de Cadereita, en que impide la 
incorporación del colegio Omnium Sanctorum con 
la real Universidad, porque no prefiriese al cole- 
gio real. Y el Sr. conde de Baños impidió que se 
graduasen los colegiales del colegio Omnium Sanc- 
torum por la mitad de las propinas, porque debia 
ser preferido el colegio de S. Pedro y S. Pablo, 
que desde el año de 1612 tiene hecha esta gracia 
ó merced de S. M. gozando los privilegios del co- 
legio de S. Martin de Lima. Lo segundo, porque 
el Sr. marqués de Mancera, impidió á dichos co- 
legiales la réplica en los actos, por contradicción 
que hizo este colegio como mas antiguo: fuera 
de esto ha preferido en todos los concursos este 
colegio, al de Santos por declaración de los SS. 
vireyes." Hasta aquí el testimonio del pedimento 
fiscal, que vi en poder del teniente del regimiento 
del Comercio de México D. José Can el en 1787. 

IV. El graduarse de BB. en artes el 7 de enero 
primero que ningunos otros estudiantes. Este 
privilegio es consecuencia de los anteriores, y se 
ha ejecutoriado varias veces en juicio contradicto- 
rio con los colegios, Seminario conciliar, y el de S. 
Juan de Letran, antes y después del rectorado del 
V. P. Juan Antonio Oviedo, en cuya vida cap. 16 
se refiere: "que dicho P.® se desvelaba en conser- 
var indemnes los fueros de su colegio. Sucedió 
por entonces q. con ocasión de haberse exijido 
cátedras de facultades mayores en dicho semina- 
rio Tridentino, se pretendía primada para recibir 



116 



ol ^raílo do BB. on artes, por los do dicho Semi- 
nario, favorecido por el Sr. rector de la Universi- 
dad: pero el Ecsino. Sr. Virey conde de Mocte- 
zuma en vista de la antigüedad y posecion de los 
artistas de S. Yldefonso, resolvió á favor de éste 
y quedo incontrastablemente ejecutoriado, lo que 
se usa hasta el tiempo presente, y es que: en el 
dia siete de enero, cuando se dá principio á los 
grados de BB. en artes, comienzan por el colegial 
de S. Yldefonso, primer lugar del curso que fina- 
lisa en el máximo de S. Podro y S. Pablo." 

V. Las prerrogativas de los colegiales mayores 
en razón de tales, pues al colegio le está concedido 
este titulo, y los privilegios de colegio mayor, se- 
gún el re¡)ctido testimonio fs. 22. Por lo tanto, 
y para no perder el colegio estas gracias, ha repu- 
tado por colegio mayor, á lo que se ha llamado 
colegio real, en que se incluyen los becas de opo- 
sición, de honor, los graduados de licenciados arri- 
ba 3' los ecsaminados de abogados, todos los q.* 
.«se tienen y compartan como colegiales mayores. 

\'l . \'estir becas largas con roscas al cabo, como 
se usa en los colegios mayores de la Universitlad 
de Salamanca. La citada cédula y su testimonio 
fs22 

\ 11. De los privilegios que tiene el colegio de 
S. Martin de la ciudad de Lima, le están conce- 
didos al de S. Yldefonso todos los que le sean com- 
patibles, mas útiles y convenientes, como consta 



117 



de lo referido ya en el n.° III, y del mencionado 
testimonio, fs. 74 vta. 

VIII. El recibir grado de la Universidad por 
la mitad de propinas. Este privilegio consta de 
los documentos que se citan en el núm." anterior, 
en varios lugares, y de la real cédula de 8 de abril 
de 1701. E. testimonio fs. 50 vta. Pero este pri- 
vilegio solo lo pueden disfrutar los colegiales que 
por lo menos hayan vestido la beca dos años, 
como lo advierten las citadas constancias y la Ley 
24 tit. 22 lib. 1.° R. Y, diciendo: "Declaramos 
que ningún colegial pueda gozar del privilegio de 
graduarse por la mitad de propinas y derechos, 
concedido al real colegio ma3^or de la ciudad de Li- 
ma, que por lo menos no hubiere asistido en él co- 
mo tal colegial dos años continuos. Y porque de al- 
gún tiempo á esta parte se ha concedido este pri- 
vilegio a algunas becas que sustentamos en el 
colegio de S. Martin, que está á cargo de los re- 
ligiosos de la compañía de Jesús de la dicha ciudad, 
declaramos asimismo que no puedan gozar del 
dicho privilegio los que por lo menos no hubieren 
tenido dos años continuos una de las becas, á que 
está concedido, aunque con otra haya asistido 
muchos años en un mismo colegio." La ley si- 
guiente, aclara otro particular sobre dicho pri- 
vilegio, que no se expresa por poco interesante. 

Este privilegio se le concedió mucho después 
que á S. Yldefonso, al de Santos, con otros va- 
rios que ya se insinuaron en su art.° en la nota de; 



118 



Colegios y Seminarinn. La Universidad luego que 
supo la concesión de estos privilegios los tuvo 
por exorbitantes y perjudiciales á los otros sus 
miembros, que no habían sido alumnos de es- 
tos dos colegios. Rstos mismos, muy ágenos de 
coadyuvar á la Universidad y antes queriéndola 
contrariar por una innoble emulación o rivali- 
dad, propia y resto de los siglos de ignorancia y 
barbaridad, se contradijeron mutuamente, liti- 
gando con la Universidad, y este dL«pendioso y 
ruidoso pleito se llevó á los tribunales de la 
Corte de Madrid, sin saberse hoy ma^ que por 
él quedaron en suspenso y sin efecto alguno de 
los privilegios de media propinas y ademas. 

IX. Que el colegio tenga imprenta propia. En 
efecto la tuvo de.sde 1750 ha.«?ta 17G7, tan surtida 
y bien habilitada, que solo los utencilios de la im- 
prenta, malbaratados, se le dieron al Br. D. José 
Antonio de Nogal en cuatro mil, ciento, noventa 
y un pesos, sin 22 balones de papel, su tienda de 
libros impresos, y otros muchos efectos que se 
hallaron el expresado año al tiempo del arresto 
do los jesuítas, como consta del (^uad.° 1."' sobre 
este particular. La letra, punzones, matrices y 
domas todo ora ecsolonte y del mejor gusto, y por 
l)rim¡cias díó á luz el catalogo de jesuítas y cole- 
gíales que había en 1751. Opúsculo que el pro- 
pio colegio dodi('6 á la Provincia de la Compañía 
de .lesus {\v N. E. 

X. Ymprimír exclusivamente todo lo perte- 



119 



neciente á estudios menores, como cuadernillos 
de oraciones colectivos, cuartos, quintos etc. Gra- 
cia que se concedió después de dicho arresto á la 
imprenta de Puebla de D. Pedro de la Rosa. Los 
que hayan pertenecido á los gobiernos absolutos 
mas que otros, se harán concepto de la importan- 
cia del privilegio de la imprenta, y de la utilidad 
que el exclusivo, respecto á lo de estudios menores, 
pudiera dar al colegio. 

Los referidos privilegios eran sin duda algún es- 
timulo á la juventud estudiosa, á los que añadi- 
das las becas de gracia ó merced, todavía se les 
dio un ensanche mas con el establecimiento de 
los siguientes 

PREMIOS 

Las dos becas de oposición para pasantes teo. 
logos que en 1694 fundó el rector del colegio P- 
Antonio Jardon. Véase la nota de; Becas do- 
tadas. 

Las dos becas de oposición para pasantes ju- 
ristas que en 1725 fundó el P. rector Pedro de 
Ocampo. Ydem. 

La de Balderrrama ó S. Juan, fundada p.' el 
Lie. D. Juan Molina y Balderrama. Ydem. 

Las destinadas á los de Potosí y Guadalcazar, 
por su fundador, capitán D. Antonio Garcia. 
Ydem. 

Las destinadas á los del Parral, Guadalajara 
y Chihuahua. Ydem. 



120 



La del Sr. Montano, para los de Oajaca, fun- 
dada por el YUrno. Sr. obispo de allí D. Tomas 
Montano. Ydem. 

Las trece o catorce para Yucatanos y Michoa- 
canos, fundadas por el Sr. Dr. y Maestro D. Ge- 
rónimo López Llergo. Ydem. 

Las cuatro de Cristo, debidas al fundador del 
colegio de dicha denominación, D. Cristóbal Var- 
gas Valadez. Ydem. 

La de Zorrilla, fundada por el Br. D. Manuel 
Zorrilla. Ydem. 

Las seis de Villar, para promover el mejor ofr- 
tudio de teologia escolástica y dogmática, fun- 
dadas por el Dr. D. Pedro Pablo del Villar y San- 
telises. Ydem. 

Las dos de Güereña para los de Durango, fun- 
dadas por el Dr. D. Juan Güereña. Ydem. 

Las seis ú ocho de Torres, fundadas por el Dr. 
D. Luis de Torres. Ydem. 

La de Campa, fundada por D.' María Guada- 
lupe de Campa. Ydem. 

Las seis de erección, debidas h los primeros pa- 
tronos, llamadas reales ó nacionales. Ydem. 

Las de capilla, librería, honor, y de diezmo. 
Yd. 

XL La borla de teologia. El genio benefi- 
cioso, ó el P. rector Cristóbal de Escobar y Lla- 
mas por escritura de 7 de mayo de 1732, la fundó 
con diez mil pesos de capital, y el rédito de cuatro 
años para que en cada cuadrieño se diese al cele- 



121 



gial pobre entre los demás suficiencia, haciéndose 
para ella oposición con puntos de veinticuatro 
horas tomados á suerte del INIaestro de las Sen- 
tencias. 

Esta fundación se hizo en parte de los fondos 
del colegio q. llamaban seminario y en lo res- 
tante de lo que dio un bienhechor; por lo que en 
esto no habian de preferir los colegiales reales á los 
seminaristas. El que sacase esta borla habia de 
jurar no llevar propinas á los colegiales actuales, 
cuando se borlasen, y que al fin de su vida dejaría 
al colegio alguna señal de agradecimiento, ya 
para restaurar ó aumentar el capital de la funda- 
ción, ó para hacer otras semejantes, y que por 
último permanecería en el colegio después de 
borlarse, un año. El Cuad."° 5.° sobre censos 
etca. fs. 31. Pero dicho p.® en 24 de febro. de 
1736, varió la fundación que ya no se trató 
de hacer sino con bienes de la Compañía y del Se- 
minario puramente, porque la persona que habia 
ofrecido ayudar, murió sin poderlo hacer: expresó 
que esta fundación la eximia de toda jurisdic- 
ción real y eclesiástica é hizo otras leves altera- 
ciones sin variar en lo demás la fundación, fs. 32 
vta. Sin embargo el P. rector Xavier Evang.^* 
Contreras consultó en 9 de mayo de 763, fs. 34 
á su provincial, para que redujese a esta borla a 

XII. Licenciaturas, suponiendo que se habia 
fundado una para juristas, de que no hay cons- 
tancia y tratando de que se uniesen ambos ca- 



122 



pítales y que con su rédito de setecientos cincuen- 
ta, se licenciasen dos teólogos en los dos años pri- 
meros, y en el siguiente un jurista: y que si llegare 
el caso de faltar teólogos hábiles, y abundaren 
los juristas, de estos pudiesen licenciarse dos años 
continuos, recuperando en los años siguientes su 
vez, los teólogos. Esto lo aprobó el provincial 
fs. 34. Y en la anterior ya se habla de la licen- 
ciatura de juristas con el rédito de cinco mil ps. 
de capital cada trienio, expresándose (jue en la 
dación de esta se hubiesen de observar las mismas 
condiciones que en la borla de teologia. Así que, 
con los diez mil de esta y cinco mil de la licencia- 
tura de juristas, hubo un capital de quince mil, que 
desde entonces hasta ahora han estado impuestos 
sobre haciendas de D. Juan Francisco Retana, y 
con el Rédito de setecientos cincuenta, se han 
dado desde entonces una licenciatura k teólogos 
en dos años continuos, y una á juristas en el si- 
guiente. 

Premios que distribuía antiguamente entre los 
colegiales el Ecsmo. Ayuntamiento de esta ciudad. 

2.° XII. En la dedicatoria h dicho cuerpo del 
Sermón do Nuestra Señora de Guadalupe, predi- 
cado p.' el P.' fr. José Manuel Rodríguez é im- 
pre.'ío por (^ntivoros en 17<)8 con el titulo de: El 
Pais afurtunndo .se lee "Este muy noble, muy leal 
é insigne ayuntam.*" de la ciudad de Mé.xico, ha 
sido en la mayor parto :'\ quien este real colegio 
debe su fabrica en su primer erección: Después 



123 



hizo todos los correspondientes informes para que 
la nueva fabrica no se destinase á cuartel, y el 
colegio saliendo de la Profesa volviese á aquella. 
A los principios del establecimiento de este cole- 
gio, en ciertas oportunidades distribuía entre al- 
gunos de los colegiales, premios que sirviesen de es- 
timulo, igualmente que á su aplicación, al interés 
común de su adelantamiento." 

XIII. Veinticinco pesos á cada uno de los dos 
que hubieren merecido ser nombrados para sus- 
tentar los actos llamados de estatuto, menor y 
mayor de teología: é igual cantidad á cada uno 
de los dos, mayor y menor de cañones. La res- 
pectiva dotación y capital para esto se debe tam- 
bién al insigne P.® rector Cristóbal de Escobar 
y Llamas. Cuad."° 5.° de censos, fs. 33 vta. 

XIV. Veinticinco pesos á cada uno de los dos 
becas del Sr. Villar, que fueren designados para 
tener acto de teología. El Yllmo. Sr. Castañiza, 
como albacea del Sr. Villar, y por sí, se obligó á 
aumentar mil pesos de fondo á la dotación de las 
insinuadas becas, para q. los réditos de cincuenta 
ps. sirvan á dar veinticinco ps. á cada uno de los 
dos actos que hizo juicio habria á lo mas cada 
año de los becas de Villar; advirtiendo que si al- 
guna vez hubiere mas de dos actos, con lo que se 
haya reservado y no se haya destinado en los años 
q. no hubiera habido mas y en los que no se sus- 
tentase ninguno por estar aún de cursantes los 
que las tuvieren, se destinarán. 



124 



X\ . Los mismos cincuenta ps. á dos premios 
de á veinticinco, por votación que harán el rector, 
vico rector y catedrático de teologia entre los 
teólogos. ('uad."° de la fundación de l)ecas del 
Sr. \illar. fs. 37 y 38. 

X\'I. A los tres cursantes filosofas mas apro- 
vechados (|. acaban ol curso de artes, al primero 
cuarenta pesos, al .segundo treinta y cinco y al 
tercero veinticinco, que se los han de dar precisa- 
mente orí libros, llevando al principio de ellos la 
respectiva certificación que de la graduación y 
calificación do ellos hubiere hecho su maestro. 
La distribución de estos premios, se hará fijamente 
el (lia de la conclusión del curso, al tiempo de la 
función f|U(' llaman Vejamen, por mano de la per- 
.sona (\w nombrare el gobernador superior de esta 
ciudad; y el Ecsmo. Sor, Virey en 11 de Enero 
do 1805 para lo sucesivo nombró al efecto al oidor 
juez do colegios: dio las gracias al fundador de 
estos premios Dr. y maestro D. Ysidro Ycaza. y 
aprobó la fundación, que está en corriente im- 
puesta .sob.*^ lo del consulado. 



125 



EJERCICIOS LITERARIOS 

Como el plan mejor de estudios es sin duda el 
que mas hace aprovechar el tiempo, y mantiene 
á los jóvenes en estudio continuo, en el colegio 
para cursantes y pasantes respectivamente, hay 
ios ejercicios peculiares. 

De las clases, aulas ó cátedras de la Universi- 
dad, del colegio máximo de jesuítas antes de su 
extinción, y del colegio desde entonces hasta ahora. 

De las academias que hay en el mismo colegio, 
y se espresan en la nota de cátedras. 

De lecciones de refectorio, reducidas á que un 
cursante del segundo, del primero curso de filo- 
sofía, de jurisprudencia y de teología, defiendan 
una conclusión, arguyendole dos de sus condis- 
cípulos y presidiendo el respectivo presidente á 
la hora de comer en el refectorio del colegio grande. 
En el del chico, tienen los gramáticos las suyas. 

De sabatinas, llamadas asi porque en lo anti- 
guo se tenian estas funciones en sábado: ahora 
se tienen las mañanas de los tres domingos de 
cada mes mas desocupados: en uno de filosofía, 
en otro de jurisprudencia, y en el tercero, de teo- 



126 



logia: un cursante, presidido de un pasante por 
turno, defiende una conclusión, arguyendole uno 
de los respectivos presidentes, y tres de sus con- 

discipulos. 

De examenes, tanto de jure, como de gralis. 

De oposiciones de todo el curso de filosofía ; fun- 
ciones (\\ie ya algunos años han dado en omitirse 
y deben no omitirse por su gran importancia. Es- 
tas consistían en que aquellos que acababan el 
curso, y que no podían tener acto de todo él ó 
por su pobreza, ó por no juzgárseles muy aptos 
para ello, presididos de su respectivo presidente 
y en el general del colegio, pronunciaban una es- 
pecie de arenga en vez de castellano, que llaman 
alegada, en la que refieren los méritos que han 
contraído en el estudio, de su curso, las distin- 
ciones que en él tuvieron, y ofrecen decir de me- 
moria cualesquiera párrafo de su curso que se les 
pida, y defender todas las conclusiones que aquel 
contenga, con escepcion de lo que advierte, y les 
argiwyen un pasante y tres bachilleres cursantes 
que los mismos opositores eligen y con\'idan. 

De actillos: estas funciones son ensayos que 
cuatro ó seis días antes tienen los que han de sus- 
tentar acto, se tienen de noche en las respectivas 
clases, preside su presidente y arguye un pasante 
y tres bachilleres, que convidan los mismos ac- 
tuantes. 

De actos, de filosofía, jurisprudencia y teolo- 



127 



gia, que se tienen en los generales de la Univer- 
sidad y del colegio. En este antiguamente habia 
uno que llamaban actillo de proemiales, á que 
asistía en cuerpo la comunidad de PP. jesuítas, 
como consta de la historia de la vida del P. Ovie- 
do. En todos tiempos ha habido mucho exceso 
en la facilidad conque los maestros dan actos á 
sus discípulos y la multitud de estas funciones en 
estos paises, ha hecho pasar como motivo de irri- 
sión y censura en Alcalá, Salamanca y otras par- 
tes de España, respecto á los estudiantes ameri- 
canos; de manera que allá; cuando alguno blasona 
de alguna función literaria, se le responde ó burla 
diciendole: ¿Que tuviste acto en México? Esto 
en lo general es impostura, pero no se puede negar 
que cuando se reduzcan á menos de la decima 
parte que hoy se tienen, será lo mejor. 

De sustituciones de cátedras en la Universidad, 
y desde la extinción de los jesuítas, en las del co- 
legio. 

De replicar en actos en el colegio, en los con- 
ventos de S. Francisco, S. Agustín y la Merced, 
en las funciones ordinarias y en las q. llaman de 
capitulo, y en los colegios de Tlaltelolco, S. Pablo 
y Belén. 

Pero lo que mas emulaba y tenia mas en vela 
y en estudio continuo a los colegiales de S. Ylde- 
fonso, de pasantes arriba, eran las oposiciones á 
cátedras vacantes en la Universidad, á curatos 



128 



q. estaban para proveerse en Méjico y en las dió- 
cesis ininodiatíis y á las canonpíias, doctoral, pe- 
nitenciaria, lectoral y magistral, no solo de las 
catedrales de este continente, sino tamlMen k 
las de las principales ifílosias de España: no una vez 
sola fueron opositores los alumnos de este colegio 
á las canongias de Sevilla, Valencia y Toledo. 
Bien sabida es la carrera literaria y sabor profundo 
de los doctores D. Francisco Antonio Vallejo, D. 
Luis Antonio de Torres Fuñón y sobre todo D. 
Antonio Teobaldo Rivera Huzman. En las uni- 
versidades de Valladolid. Alcalá, Salamanca y 
demás de España, se han opuesto á sus cátedras 
muchos colegiales. 

El empeño con q. los jesuitas vieron por el es- 
plendor del colegio mientras lo golx'rnaron, les 
hizo discurrir, mantener y activar los referidos 
ejercicios literarios, y pareciendoles todavia poco 
el q. no hubiese por acá concursos de cátedras, 
curatos y canongias en que la mayor y mas res- 
jíetable parte de opositores fuera de los de S. Yl- 
defonso, á sus espensas trasladaron á varios k 
España, ya para las insinuadas oposiciones, ya 
también para que los pobres que no podian en 
M(^xico recibir grados mayores por los muchísi- 
mos costos, la moderación ile estos allá se los fa- 
cilitasen, como lo hicieron con varios que dieron 
k conocer, recomendaron y protegieron hasta su 
lustrosa colocación. ¡Que otro argumento mas de 
bulto pudo presentarse á mitad del siglo anterior 



129 



contra la ignorancia del deán de Alicante, D. 
Alonzo Marti, y contra las falsedades que escri- 
bió en sus cartas sobre la falta de instrucción y 
aún de proporción para la literatura de los mexi- 



canos 



Nuevos Documentos — 9 



131 



FESTIVIDADES Y PRACTICAS DE RELI- 
GIÓN 

El colegio celebra en cada año las festividades 
siguientes. 

De S. Yldefonso. Con misa solemne, asistencia 
del Sr. Virey y Real audiencia el dia del Santo, 
establecida así por el Ecsmo. Sr. Virey D. Diego 
Fernandez de Cordova, mp.rques de Guadalcazar 
desde 17 de enero de 1618, mandando que asi se 
hiciese cada año, y que el rector acompañado de 
todos los colegiales antes del ofertorio de la misa, 
presente al Virey una vela en reconocimiento del 
patronazgo real. Principio del libro de colegiales 
reales en la diligencia de unión de los colegios, y 
el testimonio de su fundación, pieza n.° 1, fs. 23. 
Así se practicó desde el dia 23 de enero de aquel 
año, y en muchos siguientes, sin saberse porqué 
ni desde que año se ha omitido la asistencia de 
Virey y audiencia, limitando la festividad á la mi- 
sa y presentación de vela que del modo dicho ha- 
ce el rector al Santo en su mismo altar. Para esto 
no hay renta particular, sacándose sus costos del 
fondo del colegio. Cuad."° 1.° de lo practicado 
por el oidor D. Jacinto Martinez de la Concha 
en la ocupación del colegio, fs. 115. 

De S. Francisco Xavier. El 12 de marzo con 



132 



misa solemne y exposición del Smo. Sacramento 
por UhU) el dia, en memoria del prodigioso sudor 
de la imagen del Santo, cuya historia se ha ira- 
preso varias veces conforme á la autentica del 
milagro. El 3 de diciembre se le canta también 
una misa, y todo se expensa de las limosnas que 
ofrecen al Santo principalmente los enfermos, a 
quienes se los lleva su imagen, si falta algún di- 
nero, se saca de los fondos del colegio, pues tam- 
poco para esto hay dotación particular. 

De Sr. S. José. Con misa cantada el dia del 
Santo ó el de su patrocinio, la fundó el Lie. D. 
Nicolás de Silva con seiscientos pesos de capital 
en IG de enero de 1703, que en 1707 reconocia aun 
D. Juan Francisco Kctana sobre sus haciendas. 
El citado cuad."° fs. 49. Sobre estos seiscientos 
pesos hay espediente particular, formado en la 
visita de los SS. Mier y Uribe, y aclaración dt»! 
actual. 

De Nuestra Sra. de los Dolores. Con novena, 
misa solemne, nueve soruíones en las noches de 
los (lias (le la novena tres horas y sermón, que en 
tiempo de los jesuitas se hacia en el domingo de 
ramos, y después en la tarde del martes Santo, 
dia en (lue los colegiales van al Sagrario á cumplir 
con la iglesia. Ix)s nueve sermones de la novena, 
los predican los nueve colegiales que .«salen por 
suerte lu'clia por el rector previamente, entrantio 
A la ánfora todos los pasantes, cuartianistas teó- 
logos, y (juintianistas juristas. 



133 



Este es á mas de un ejercicio religioso, también 
literario, poniéndose en ello el mayor empeño y 
emulación, lo que exita á muchas personas de 
gusto delicado de fuera del colegio, á escucharlos 
aun con preferencia al sacerdote que se designa 
para el dia de la solemnidad. Esta no tiene do- 
tación, y es uno de los gravámenes de los fondos 
del colegio. Cuad."" 5.° de dicha ocupación, fs, 
en gravámenes del colegio seminario. 

De resureccion del Señor. En el primer dia de 
esta pascua. La erogan los fondos del colegio 
como gravamen de él. El citado cuad."" 

De S. Juan Nepomuceno. Con misa cantada 
en su dia, es también gravamen del colegio. El 
espresado cuad."° 5.° añadiéndose en el 1.° tam- 
bién citado fs. 9 vta, que habia sesenta pesos para 
culto del Santo en la capilla, por limosna dada 
para ello. Desde luego se invertiría en esto, aña- 
dido de lo que la devoción particular de los cole- 
giales recolecta como por una especie de Corna- 
dillo, que contribuj^en los que forman una como 
cofradía ó congregación privada que cuida de la 
misa rezada del dia 16, de la decencia y adorno 
del altar; cuyo retablo é imagen del Santo son 
hermosos, recomendándolos el capelo ó Ínfulas que 
tiene, pues son las mismas que vistió el Sr. Dr. y 
Maestro D. Antonio López Portillo, cuando esta 
Universidad en premio de sus celebradisimos ac- 
tos mayores sobre cuatro facultades, le dio las 
cuatro borlas con aprobación del Rey. Esta fué 



134 



una manifestación de dicho Señor á su muerte, 
después de haber sido canónigo de V^alencia desde 
donde remitió las Ínfulas por amor á su colegio 
y devoción al Santo. El nicho que está debajo 
del Santo ricamente adornado, es donación de, 
Yllmo. S. D. Man.' Antonio Rojo, Hio y Vieiral 
arzobispo de Manila y antiguo colegial. 

De la Ascención del Sefwr. Con misa cantada 
el dia de esta festividad, de los fondos del colegio 
como gravamen de ellos, el citado cuad."** 1.° 
fs. 115. 

Del Sr. de Sta. Teresa. Con misa cantada que 
se ha de celebrar en su capilla del convento anti- 
guo de Teresa, y el colegio por haber recibido 
capital para ello, debe erogar con siete pesos y 
mas lloco reales para dos misas rezada.s en la mis- 
ma capilla. El citado cuad."'' 1.° fs. 117. 

De los Sagrados corazones de Jesús y Marta. En 
la historia de la vida del X." P.* Juan Antonio 
Oviedo, cap. 16 párrafo 4.° se dice: "celebra tam- 
bién el real colegio de S. Yldefonso cada año des- 
pués de erigida en él la muy ilustre congregación 
de! corazón de Jesús, agregada á la primaria de 
la anunciata de Roma, una pomposisima fiesta 
en el templo de nuestro colegio Máximo, la do- 
minica del Corpus, sin penlonar á ga^^tos ni luci- 
mientos, los que se manifiestan al público en las 
riquisimas alhajas de su sacristia. Son vistosí- 
simos sus ornamentos, los ciriales y otra plata, 
trabajada á la perfección: la patena y calía de 



135 



purísimo oro, la sillería no tiene igual, y es muy 
singular el altar del corazón de Jesús que tiene 
la congregación en el colegio." En el citado 
cuad.°° 5.° "Misa solemne del sagrado corazón 
de Jesús el día de su celebridad en mayo ó junio 
y á la tarde salve." En el mismo cuad."° fs. 33 
vta. "los costos de las letanías, misas, cera y gas- 
tillos de la congregación de los sagrados corazones 
de Jesús y Maria, con las dotaciones q. se habían 
impuesto, sin contribución de algún bienhechor 
de los bienes libres de la compañía y su Semina- 
rio." Y por fin en el mismo cuad."^" fs. 50 "con- 
gregación de los corazones de Jesús y María; la 
fundó en el colegio su rector el P. Cristóbal Ra- 
mírez con delegación del general de los jesuítas, 
agregándola á la primitiva de la anunciata de 
Roma, intitulándola también de los Dolores de 
María Santísima; esto fué el año de 1753. De 
los pocos fondos que tuvo esta congregación, se 
impusieron para sus respectivos gastos tres mil 
pesos sobre haciendas de D. Pedro de Loria San- 
din, que los exibió después, y en la visita del P. 
Provincial Antonio de Peralta, se dieron por con- 
sumidos, sin embargo en la entrega q. liizo el es- 
presado P. Ramírez en diciembre de 1753, pone 
entre los censos á favor cuatro mil, ochocientos 
ps. con destino á los gastos de la propia congrega- 
ción, ad virtiendo q.® los cuatro mil pesos estaban 
impuestos sobre el colegio Real de S. Ygnacio 
de la Puebla y los ochocientos restantes, sobre 



136 



haciendas de D. Juan Francisco Retana." Des- 
pués á la fs. 05 vta. en que se pone la Visita del 
P. Provincial Ignacio Calderón en 25 de ag/° de 
1756, se expresa haberse redimido hasta allí tres 
mil ps. de los que reconocia el colegio de S. Igna- 
cio, los mismíjs que quedaron en la masa común 
del Seminario, y por eso y por suponerse lo mismo 
respecto á los mil que hahian quedado en S. Yg- 
nacio, y los ochocientos reconocidos por Retana, 
entre los gastos del Seminario de S. \ldefon80, se 
ponen los de la novena de Dolores y fiesta de los 
Corazones, suponiendo también estar sobre sus 
fincas 6 fondos la dotación de dha. congregación. 
De S. Luis Gonznga. Como el colegio siendo 
su rector el P. .losó Carrillo, tomó y juró por pa- 
trón de sus estudios al glorioso S. Luis Gonzaga, 
tanto en lo particular respecto de sus alumnos, 
como en lo general y como inilividuos de la real 
Universidad, desde aquel año celebró y celebra 
en la capilla de este con misa solemne y sermón 
tt)dos los (lias veintitrés de noviembre. f\ su pa- 
trón, ofreciondole por mano del rector de la uni- 
versidad, una vela esquisitamente adornada y 
escamada. Hist.* de la vida del V.' P. Oviedo, 
cap. 10 párrafo 2 á 5. Ix)s gastos de esta función 
los dotó el espresado Yllmo. Sr. Rojo con mil ps. 
sobre que otorgó escritura de fundación en 12 de 
febrero de 1750. nombrando por patronos de esta 
fundación, í\ los PP. rectores de S. Yldefonso, ís. 
117 V fs. 33 délos citados cuadernos 1." v 5.» En 



137 



demostración del patronato particular del cole- 
gio, se le canta una misa el 2Í de junio, cuyos 
costos erogan los fondos del colegio como grava- 
men de ellos, cuad."° 5.° fs. 2. 

De S. Juan Bautista. En 1621 el provincial 
del Carmen Fr. Rodrigo de S. Bernardo como 
albacea del Lie. D. Juan Molina Balderrama, 
presbítero de este arzobispado, ademas de una 
beca que fundó con cuatro mil ps. asignando 
ciento y cincuenta del rédito para colegiatura, 
y los cincuenta restantes para vestuario del co- 
legial; fundó también con dos mil ps. una misa 
cantada el dia de S. Juan Bautista, panegírico en 
el refectorio, algún platillo mas y merienda á la 
tarde á los colegiales, para lo q. asignó cincuenta 
ps. del rédito, y los cincuenta restantes, al colegio 
por el cuidado que debe tener de esta fundación. 
El capital por una y otra de las fundaciones, lo 
reconoce hoy el Sr. Conde del Valle de Orizava. 
El citado cuad°°. 5.° fs. 26. 

De S. Ygnacio de hoyóla. ]\Iisa cantada el dia 
del Santo, costeada de los fondos del colegio, como 
uno de sus gravámenes. El citado cuad."° 1.° fs. 
2, digo cuad.° 5.° 

De la Asunción. Misa cantada, que se saca de 
los fondos del colegio, como gravamen de él. 
Cuad.° 1.° citado fs. 115. 

De nuestra Sra. de Loreto. En la iglesia del co- 
legio llamado de S. Gregorio, en un dia de la no- 
vena de la Natividad de nuestra Señora, el Sr. 



138 



D." Juan Francisco de Castañiza, después mar- 
qués de este titulo y obispo de Durango, promovió 
qup ol colegio yendo allí en comunidad celebrase 
(1 in.sjnuado día de la novena con misa y sermón, 
cuyos gastos hizo dicho Sr. algunos años. 

De Santa Rosalía de Palermo. En el dia 4 de 
septiembre misa cantada, la que con otraá de las 
referidas, se pond en el mencionado cuaderno 5.* 
fs. 2. 

De S. Carlos Borromco. Con misa cantada el 
4 de noviembre, por la intención del Rey. Antes 
do la expatriación de los jesuitas, en cuyo tiempo 
la de S. Yldcfonso se aplicaba por S. M. no hay 
noticia alguna de la de S. Carlos, pero se estuvo 
celobrando ha.'íta ol año de 1821, á costa de los 
fondos del colegio. 

De la Concepción de nuestra Señora. El colegio 
asiste en comunidad con la religión de S. Fran- 
cisco y claustro do la Universidad, que & esta v& 
desde el convento de dicha comunidad. En la 
Universidad se le hace á la 8ma. Virgen novena 
con núsñ. y sermón, tocándole esto al colegio en 
ol 'sábado infraoctavo de la misma festividad. 
Esta función la dotó el Lie. D. Cristóbal de la 
Plaza socrot." que fue de dicha Universidad con 
ochocientos pesos, de que se perdieron seiscientos 
en un concurso de acredores, quedando los do- 
ciontos restantes, sobre los fondos del colegio, 
como consumidos en el reparo do un aposento del 
colegio real y do la casa de la calle de la Acequia 



139 



perteneciente al mismo colegio, el que ha hecho y 
hace todos los costos. El citado cuad.°° 5.° fs. 
39 vta. 

De Nuestra Sra. de Guadalupe. Según el cua- 
derno 1.° ya citado fs. 117, el colegio erogaba como 
gravamen propio doce pesos para una misa en el 
Santuario de nuestra Señora. 

De la Natividad de nuestro Señor. El repetido 
Cuad.°° 1.° y mas claramente el 5.° citado, en 
la fs. 2 pone entre los gravámenes del colegio Se- 
minario el de: Calenda rj fandango el dia de noche 
buena. En efecto se ha practicado y practica con 
los fondos del colegio; reduciéndose esta función 
á que uno de los músicos de las escoletas de la 
ciudad en el pulpito del refectorio del colegio gran- 
de al que van tal noche los del Chico, cante la ca- 
lenda, y sus compañeros forman allí concierto 
mientras dura la cena. 

Ademas de la referida misa del Santuario de 
nuestra Señora de Guadalupe, cuando la acade- 
mia de Humanidades está en ejercicio, la domi- 
nica infraoctava de la insinuada festividad en la 
capilla del colegio celebra una misa solemne, y 
concluida, una de sus academias pronimcia una 
oración latina. Véanse las notas sobre colegios 
y sobre cátedras de academia. 



140 



PROCESIONES 



Dp S. Felipe de Jesun el ó de fcb.^'* Varias veces 
se ha pretendido que todo el colegio asista á esta 
procesión como uno de los mas interesados en los 
mayores cultos de tanto Santo, que si no vistió 
la beca del colegio, por lo menos no se puede ne- 
gar fiue fue condiscipulo de sus alumnos; pero las 
etiquetas sol>re precedencias de lugar, lo ha fnis- 
trado siempre, asistiendo una que otra vez sola- 
mente los colegiales gramáticos en el pa«o ó lugar 
que se representa al Santo de estudiante. 

De Semana Santa que salia del Colegio de S. Gre- 
gorio. Antiguamente autorizaba el colepo una 
procesión, que en una tarde de dicha semana sa- 
lia del Seminario de indios de S. Ciregorio, lle- 
vando un beca real del colegio el estandarte. lo 
(|ue se ejecutó por pocos años, quitándose del 
todo para los demás. La citada hist. de la vida 
del P. Oviedo, cap. líi parr. 8. 

J)c S. Luis Gonzagn. La mañana del 21 de no- 
\¡eml)rc se lleva á la í'niversidad en procesión la 
imagen del Santo para la festivida<l del patronato 
de que ya se habló, y se vuelve al colegio del mis- 
mo modo. Véase el citado cap. ¡larr. 2. 

Di h¡ Purisimn. Ya se dijo de esta procesión 
lo suficiente en el art." ([ue va puesto arriba sobre 
la festividail de la misma advocación. 



141 



EJERCICIOS DE RELIGIÓN 

Para promoverlos y cuidar exactamente de 
formar é ilustrar no solo la mente, sino también 
el corazón de los niños y jóvenes, tuvo el colegio 
desde su erección hasta la unión de los colegios 
en 1618, un capellán (iiist.'' del P. Florencia n.° 
190 y los dos libros de cabildos de aquel tiempo) 
y esto tanto cuando los rectores eran presbiteros 
seculares, como cuando eran jesuítas, notándose 
que cuando el P. capellán era jesuíta, este se daba 
el aire y titulo de Vice-rector. 

Después hasta el estrafuimiento de los jesuítas 
en 1767, la insinuada incunvencia hiw el princi- 
palísimo deber de su oficio, sin excluir de este cargo 
á ninguno de los PP. rectores, los que en esto fue- 
ron siempre celosísimos, y todos tan recomenda- 
bles ó poco menos, que el Venerable P.^ Pedro 
de Velazco que no contento con enriquecer la 
colegio con libros y alhajas exquisitas domesticas 
y de iglesia, le procuró los mayores aumentos 
espirituales. El P. Diego de Acevedo, se esmeró 
muy mucho en perfeccionar la piedad y buena 
educación de sus subditos, y á este proposito com- 
puso el apreciable librito titulado; El cortesano 
estudiante, que se ha impreso algunas veces, y que 
con el de; Máximas de buena educación hay para 



142 



ella lo bastante y auncjue fKjr primera vez impri- 
mió el regidor alférez Keal de Queretaro D. Pedro 
Antonio Setien, eomo autor dól, el verdadero au- 
tor fue realmente el P. Diego José de Abad. El 
V. P. Juan de Oviedo, se recomienda en la men- 
cionada historia de su vida, que ademas de haber 
gastado en el colegio cantidaíl notable de dinero, 
en paramentos sacerdotales y demás del culto 
divino, no perdia punto en el adelantamiento de 
virtud y letras de sus colegiales, animándolos con 
continuas platicáis espirituales. El incomparable 
Pe. Cristóbal de Escobar y Llamas en los muchos 
años de su rectorado, procuró en todos mientras 
las vacaciones, que altera.se su colegio la figura 
y pareciese ima casa de ejercicios; entraban en 
el mismo colegio los mas de los convictores á prac- 
ticarlos; seguiase publicamente la distribución y 
en el refectorio se hacia la elección, ejecutándose 
lo demás que se acostumbra en la casa de ejer- 
cicios. Asi en la vitla del P. Oviedo. 

Desde el espre.sado año hasta acá los rectores 
han sido y .son juntamente capellanes del colegio, 
y con el vicerector. maestro de aposentos y ca- 
tedráticos, han cuidatlo de promover la piedad 
de los colegiales, celando del buen cumplimien- 
to de las siguientes pn'icticas. 

Cada dia asistcucia de todo el colegio á la misa 
de 6 d 6} 2 ^^ ^^ mañana. Al metlio dia y á la no- 
che lección espiritual ó ile buena eilucacion en 
los dos refectorios, cuando en ellos no hav las 



143 



lecciones de que se habla en la nota de ejercicios 
literarios, y cuando no son dias de asueto. De 
siete y media o ocho, rosario en la capilla con po- 
quísimas devociones, y tal vez alguna novena. A 
la noche en las salas de gramáticos y filósofos de 
nueve á nueve y cuarto, ya que están incorpo- 
rados en sus camas, se les lee un libro espiritual 
preparatorio para oración mental, como Nepuen, 
con que pueda tenerla el que voluntariamente 
quiera. Para lo demás del colegio que espon- 
táneamente gusten hacerla, se toca la campana 
á las nueve y cuarto, y en la capilla se leen los 
puntos, durando la meditación media hora. 

Cada semana. Los sábados de tres á cuatro de 
la tarde en las clases de estudios menores, hay 
ecsamenes y esplicacion de doctrina cristiana. El 
primer domingo tienen comunión de regla los 
gramáticos: el 2.° los filósofos: el 3.° los bachilleres; 
y el 4.° los pasantes. En tiempo del gobierno 
de los jesuítas, el domingo que no tocaba salir á 
filósofos y gramáticos y los demás que esos dias 
quedaban en el colegio, se les enviaba al Máximo 
de S. Pedro y S. Pablo á oir la platica que allí se 
hacia la tarde de dichos días. 

Cada mes. Asistían cuatro colegíales el dia de 
retiro que se hace en la casa de ejercicios, y otros 
tantos que entraban á cada tanda de ejercicios 
en la misma casa. Así se observó mientras fue- 
ron directores de ejercicios los PP. Escontría y 
Pereda, pero en tiempo del P. D. Antonio Rubí 



144 



en varios años, so tuvo una tanda entera de co- 
legiales entre enero y febrero, habiendo facilitado 
sus espensas en el todo ó en la mayor parte, el 
hermano político del Yllmo. Sr. D. Juan de Cas- 
tañiza, D. Antonio Basoeo; por falta de sus au- 
silios y porque la esi)eriencia acreditó que era 
mas conveniente la entrada de cuatro en cada 
tanda mensual, se restableció esta practica, q. 
aun se observa. 

Cada año. Se hace (como ya se ha dicho) el 
cumplimiento do iglesia, por todo el colegio en 
la iglesia del sagrario, el martes Santo. 

Procesión de la Purísima Concepdov . Añádese 
que esta termina al llegar á la Universidad, re- 
citándose inmediatamente en la capilla una ora- 
ción latina por un pasante del colegio, á quien 
para ella elige de antemano el rector. 



145 



PLAN DE ESTUDIOS 

Por mas manifiesta que haya sido la necesidad 
de un plan general de estudios, aun carecen de él 
las naciones mas cultas de la Europa. En todas 
se han hecho esfuerzos por obtenerlo, y hasta 
ahora no han logrado el cumplimiento de sus de- 
seos. 

España con el mismo objeto ha reformado va- 
rias veces sus estudios generales en Universida- 
des y colegios : mucho se consiguió en Salamanca, 
Valladolid y Alcalá, y aun en México con la re- 
forma que hizo en la Universidad el V.^ Sor. D. 
Juan de Palafox; mas todo esto ha sido nada, 
respecto á lo que pide el indicado plan. 

Lo han promovido también muchísimos sabios, 
como el benedictino D. Juan de Mavillon en su 
tratado de estudios monásticos, Mr. Rollin en 
su tratado de estudios, el P. Xavier Ydiaques y 
otros muchos; pero ninguno de ellos ha tratado 
ni es adaptable para un plan general de estudios. 

Lo mismo puede decirse de las muchas reales 
ordenes que para España é Yndias se han espe- 
dido en distintas ocasiones, y la que particular- 
mente se libró en 1770 en 15 de abril de aquel 

Nuevos Documentos — 10 



146 



año, prescribiendo el método de estudios que ha- 
bía de observarse en los colegios y seminarios que 
antes haVjian administrado los jesuitas. 

Las cortes de España de 821 y 22 tampoco han 
sido mas felices en sus proyectos y decretos sobre 
este particular: la comisión nombrada por nuestro 
Supremo Poder Ejecutivo, presentó en 824 un 
copicso volumen que contiene la mayor brillantes 
y grandiosidad, sin que pueda ser plan general, 
ni realisable en muchos años. Cotejado con este 
el proyecto que la Cí'imara de diputados presentó 
en lü de octubre de 1826, sobre la instrucción 
pública y general: lo mismo que el plan de estu- 
dios que por la Secretaria de relaciones presentó 
en marzo de 828 el E. S. Presidente de la comisión 
que al efecto nomijró, pues que ningimo de estos 
trabajos son realmente de instniccion general, 
ni accequibles, puede asegurarse que ni aun en 
teoriíi, hay un vertladero plan general de instruc- 
ción. 

Ni es de esperar que lo haya en algunos siglos 
para toda una nación, ni aun para una provincia 
entera. Ix) que va referido, lo persuade en gran 
parte; mas esto se convence del todo con consi- 
derar solamente lo imposible que es el conseguir, 
convinar y ejecutar cuanto se necesita, para dar 
la instrucción general, en cuanto á esta se nece- 
sita previamente hacerse cargo de allanar mil di- 
ficultades, respecto. 



147 



1. A quienes se ha de dar la instrucción. 

2. Cual ha de ser esta. 

3. En que tiempo se ha de dar. 

4. Cual ha de ser el orden de ella. 

5. Cual el método de enseñar y de aprender. 

6. Y cuales los caudales, medios, ó arbitrios y 
de su completo desempeño. 

¿Quien se atreverá á escluir ni aún solo individuo 
de una ciudad ó pueblo de la instrucción respec- 
tiva á su esfera? En efecto, si todos han de tener 
deberes que cumplir, como sucede realmente, to- 
dos deben ser instruidos en ellos. Si no ha}' un 
solo hombre que deje de tener necesidades que cu- 
brir, á ninguno puede negársele el modo de reme- 
diarlos. 

Nos componemos de dos sustancias, espiritual 
y material, y con ellas tenemos relaciones, obli- 
gaciones ó necesidades que atender, respecto á 
Dios nuestro Criador, nuestro redentor y nuestro 
remunerador: en cuanto á la república ó sociedad 
civil á que pertenecemos, y por últim^o, en cuanto 
á nosotros mismos que debemos ejercer nuestra 
mente y procurarle á nuestro cuerpo su conser- 
vación por el sustento, el vestido y la habitación. 

¿Que instrucción desde la primera infancia y 
en las siguientes edades corresponde respectiva- 
mente á cada clase de ciudadanos, según lo que 
se acaba de decir? ¿A todos se ha de enseñar en 
universidades, colegios ó estudios públicos, y para 
todos será conveniente? Quintiliano ha dispu- 



148 



tatlo mucho sobre esto; pero nosotros aunque 
dividamos los vecindarios reduciéndolos a tres 
solas clases, á sal^er; de jornaleros, ó mejor, de 
rutineros, cuyo destino es hacer hoy y mañana 
lo mismo: de artistas, en que se incluyan todo 
género de artesanos, y todos los profesores de 
cualquiera arte ó ciencia: y por último, de arbi- 
tristas en (|ue se inchn'cn todo peñero de emplea- 
dos ó asalariados públicos, los comerciantes y los 
agricultores y á todos estos en su infancia no se 
les ha de dar cierta instrucción común cuando 
mas en los mas ovios principios de religión, y muy 
distinta á los restantes en rudimentos religiosos 
y en las demás facultades? 

Habrá por lo dicho necesidad de que se sepa 
que cosas se han de enseñar mas á unos que á 
otros, y cual respectivamente sea el tiempo mas 
oportuno para su enseñanza. 

Quizá no se aprende la gramática, porq. se en- 
seña á veces, cuando el niño se puede decir que 
no tiene lengua: se le enseña lógica ó á que dis- 
curra bien, cuando por su edad todas sus opera- 
ciones son inquietiu*;, aun no puede fijar ideas ni 
tiene caudal con que sostenerlas, estando aún 
tan vacio de conocimientos: estos deben ser no 
muy escasos y aun selectos para que fecunden bien 
los cimientos de la retorica, poesia y todas las 
bellas letras, lo (jue no hay á la edad de trece ni 
lie (juince años. 

Deben también observarse no el tiempo, ni el 



149 



orden con que se ha enseñado; atiéndase á la 
misma naturaleza, y se verá que los niños se in- 
troducen al mundo de la razón haciendo el papel 
de los pericos; es decir, repitiendo pocas palabras 
ó breves sentencias que se les inculcan muchas 
veces: entonces llama preferentemente su aten- 
ción el color mas vivo y chocante: lo relumbroso 
ó brillante, el sonido armonioso y uno de sus de- 
ditos aunque sea en el suelo empieza á formar 
figurillas, y esto, esto no está gritando que una 
parte del canto, del dibujo y pintura debiera ser 
su primera enseñanza. Con esto mismo acos- 
tumbrados á rectificar sus ideas por la propor- 
ción de tamaños en los bosquejos, empezaría á 
ejercer en ellos la lógica. 

Sobre todo, nada importa mas que se averigüe 
y establesca el arte ó método científico con que 
el maestro enseñe, y el discípulo aprenda; porque el 
solo hecho de leerles un libro para que ellos lo 
repitan, no es arte, de enseñar. 

Así que, volviendo al principio, es preciso re- 
petir que todavía es imposible dar un plan ge- 
neral de estudios: que en los particulares, aquel 
será mejor, que remedie mas defectos de los q. se 
han tolerado ; el que mas haga aprovechar el tiem- 
po a los jóvenes y el que con menos libros y me- 
jores maestros, con menos años y pocas tareas, 
aproveche mas ó dé mas saber, que con las ruti- 
nas anteriores. 

Sobre estas bases hubiera la Visita Ensayado 



150 



la reforma del plan de enseñanza q.* practica el 
colegio, sin disimular el cjue en cuanto á autores 
propuso en su Visita el Sr. Campo Kiva; pero 
mientras el Supremo Gobierno no decrete sobre 
ol plan que este año se le ha presentado y se sepa 
en el estado en que hayan de quedar la Univer- 
sidad y colegios; nada con acierto puede consul- 
tarse. 



151 



capellanías fundadas en favor 
de colegl\les de s. yldefonso, de 
que hay razón en los libros y pa- 
peles, vistos por la visita. 

Antonio Soto. En 5 de set/® en 1574 en- 
tregó Francisco Soto al colegio 800 ps, dote 
de la capellania que con cargo de cuarenta 
misas, le mandó fundar Antonio de Soto. Lib. 
1.° de cabildos de S. Pedro y San Pablo, fs, 
10 800 

Ysabel Rabadilla. En 14 de abril de 1575 
fundó Ysabel Rabadilla para el colegio una 
capellania, así dicho Lib. fs. 16; pero esta y 
la anterior son una misma cosa, pues en el es- 
pediente n.° 3 Quad.''" 5.° de 80 fs, sobre cen- 
sos y rentas en favor y contra del colegio, 
hasta 8 de set.""^ de 1751 á la foja 36 vta. 
se dice: Capellania de Antonio Soto, boti- 
cario y su muger Ysabel de Padilla, la fun- 
daron estos en 23 de abril de 1575 con capi- 
tal de 800 ps. y carga de cuarenta misas resa- 
das, y una en cada pascua de Navidad y Re- 
surrección, y en la Asunción y Ascención. 



152 



Sus patrones los del colegio, y capellanes, el 
rector 6 alguno de los colegiales: laa misas se 
han de celebrar en la capilla. Este capital 
se consumió en el mismo colegio, el que que- 
do con la obligación de la capellania q. estu- 
vo corriente, ha-sta la espatriacion de los Je- 
suitas. 

De S. Gregorio. Desile el tiempo del P. 
Dr. Pedro Sánchez, impuso este sobre los 
fondos del colegio de S. Gregorio, 500 ps. que 
habia recibido de un amigo, con carga de 20 
misas resadas, la que pasó al colegio de S." 
Bernardo, siendo rector el P.* Bernardino 
Llanos cuando se unió el de S. Gregorio. 
Hasta entonces habia reconocido dicho capi- 
tal Francisco de la Barrera, que lo redimió 
entregándolo á dicho P.* Llanos, quien lo 
gastó en |)rovecho del colegio de S. Bernardo 
que quedó por la obligación de las 20 misas. 
El citado Quad.» 5." fs. 44 .500 

De N. Aguilor de Castro. R^ta Señora 
vecina de Chalco fundó una con (KX) ps. en 
tiempo q ; el P.' Gabriel Ix)groño era rector 
del colegio de S." Bernardo hipotecando di- 
cho capital en unji^ casas, tierras* y una es- 
clava ; con cargo de diez misas resadas y dos 
cantadas; una en el dia do la Goncepcion de 
Ntra. Sra. y otra el de S. Juan Bautista. Se 
vendió la esclava, tierras y casas, y el produc- 
to se consumió en el colegio de S. Bernardo, 



153 



el q. para esta capellanía no llevó renta algu- 
na cuando se unió al de S. Yldefonso. Dho. 
Quad.''fs.44v 600 

De S. Gregorio. El colegio de este nombre 
con 300 ps. que le dio un devoto, fundó por 
el alma de este una capellanía con cargo de 
quince misas resadas. El capital estuvo im- 
puesto en casas de Francisco Duran, cu\'0 he- 
redero Lie. ° Melchor de los Reyes los redimió 
en 9 de oct/® de 1591, entregándoselos al 
rector del colegio de S. Yldefonso que le acu- 
só el recibo en estos términos: "Yo Martín 
Felaes, rector del colegio de S. Yldefonso 
de México, en el cual está incorporado el de 
S. Gregorio de esta ciudad, recibí" a Dho 
Quad.° fs. 45 300 

De Ysabel Acevedo. Muger que fue de Die- 
go Orellana, que la fundó con 607 ps. y obli- 
gación de veinticinco misas, unas resadas y 
otras cantadas, dejando el patronato al rec- 
tor y colegiales de S. Bernardo, nombrando 
capellanes y por primero á Juan Ángel, que 
se ausentó al Perú; por lo q. entró el capital 
y servicio de la capellanía en calidad de de- 
posito al colegio de S. Yldefonso en 20. de 
feb.° de 1593, y el P. Martín Pelaes impuso 
el capital sobre bienes de Alonso López Cal- 
derón que los redimió en 18 de mayo de 1598 
al P. Juan de Cigorondo, rector segunda ve¿ 
de S. Yldefonso, Dh.° Quad." fs. 45 v. . . 607 



154 



Estas cuatro ultimas capcUanias, cuyas 
misas se retardaron machos tiempos y se 
desempeñaban mal por los colegios, obligó al 
P. rector Cristóbal de Escobar y Llamas, con 
aprobación de su provincial á entregarlas & 
los curas de Sta. Catarina Mártir, como de 
hecho entregó por ollas 1250 ps. á los párro- 
cos Dr. D. Jo.só Alonso de Valladolid y Lie. 
D. Ygnacio Carrillo de Vcnitua en 10. de 
Dbre. de 1732, nombrando á dichos curas por 
patronos y capellanes perpetuos de las mis- 
mas capellanías, o memorias de misas: im- 
poniendo desde luego el mencionado capital 
sobre casas de D. Juan de Alt una, en el calle- 
jón delJapon. Dho. Quad.^fs. 48 

Del P. Pedro Ruiz de Castañeda. E^te P. 
al hacerse jesuíta mandó a su apoderado Lie. 
D. Gabriel de rivera Calderón q. con 4000 
mil ps. fundara, como fundó una capollania 
de q. han de ser patronos los rectores del cole- 
gio, y capellanes los colegiales, que .«salgan por 
suerte, hal)iendo recaído el primer nombra- 
miento en D. Juan Torrescano, el 2." en el 
Lie. D. Joaquín Cuevas y el 3.° en D. José 
Prudencio Medrano. El capital lo recono- 
cían las haciendas de 1). Alonso Garcia Cor- 
tes, en dbre. de 1770 que estaban concursa- 
das. Quad." 1.° de lo practicado por el oidor 
D. Jacinto Martínez de la Concha, cuando 
la ocupación del colegio en 1767. con 304 f?, 



155 



á la f. 36 V. Y el esped/*^ n.° 4 Quad.° 9 f. 

15 4000 

Del gral. D. Juan de Torres, quien con 
3000 ps. que recibió á censo el colegio de je- 
suitas de S. Pedro y S. Pablo de México la 
fundó, reservándose el patronato por sus dias 
y dejándolo para después á los rectores del 
colegio; nombrando por primer capellán al 
Br. D. Man.^ Meave, y en su falta, al q. nom- 
bre el rector del colegio. Dhos. cuad.^ 1." 
fs. 37 y 4.° fs. 15 V 3000 

Dr. D. Gabriel Garda de Arellano. Con 
1000 ps. que impuso sobre su rancho de Me- 
tepec en jurisdicción de Zempoala, fundó una 
capellanía en que se instituyó patrón y cape- 
llán por sus dias, y para después el patrona- 
to á los rectores del colegio y la capellanía 
para los q. nombró, después á sus parientes 
hasta el 4.° grado. Dhos. Quad.^ 1.° fs. 36 
y 4.°fs. 16 1000 

D. Juan Antonio Vázquez. El P. Agus- 
tín Jaureguí á nombre y como albacea del 
Br. D. Juan Antonio Vázquez, fundó con 
4000 ps. una capellanía, cuyo capital tomó 
á censo y reconoció el oratorio de S. Felipe 
Neri de México. El patronato se dio á los 
rectores del colegio en unión de los rectores 
del jesuítico de S. Pedro y S. Pablo : nombró- 
se por primer capellán á D. Juan Soroa, lla- 
mándose para después al colegial que saliese 



ir, 6 



por sorteo, hecho por dichos rectores. Ix)s 
citadosQuad."l.°fs.36v. y4.°fs. 16v. . 4000 

El P. Agustín de Jauregui con 2000 ps. de 
capital fundó una capcllania, imponiendo el 
principal sobre bienes del Sr. mariscal de 
Castilla, nombrando por patrono? de ella á 
los rectores dol colep;io, y por capellanes al 
Br. D. Jos6 Ygnacio Jauregui y después 
al colonial q. nombrase el rector. El citado 
Quad.M." fs. 16 V 2000 

De D. Ventura Pablo Díaz Espinosa. En 
marzo de 17G0 los PP. Juan Francisco López 
y Juan de Zcpeda, á nombre de D. Ventura 
Pablo Diaz Espinosa fundaron una capella- 
nía de 4000 ps. nombrando por patronos de 
ella á los UH. de los colegios de jesuita5 de S. 
Pedro y S. Pablo y del Seminario de S. Ilde- 
fonso, por capellán 1.° al Br. D. José Saenz 
Manso, y p." después á los que por suerte 
sacaren dhos. RR. El capital lo reconocia 
en dha. fcha. la Universidad de México. El 
citado Quad.° 4.° fs. 1(3 v 4000 

De Luis López Montano y Da. Gertrudis 
Cevallos. Con 4000 ps. y k nombre de Luis 
Ix)pez Montano y do D.' Ocrtrudis Cevallos 
su mugor, fundó en junio do 1704 el Br. D. 
Juan Antonio Rada, Velez y Escalante una 
capollania, nombrándose patrón y capellán 
1." d(> olla, y para ilospuos de patronos á lo» 
]{\{. dol colegio, sin decirse nada sobre cape- 



157 



Uanes en lo sucesivo. El capital se impuso 
sobre una tocinería del barrio de Sta. Cata- 
rina Mártir. El citado Quad.° 4.° fs. 17.. . 4000 

De D. Man} Muñoz de Castañeda. El no- 
minado con 3000 ps. fundó una capellanía 
en 22 de fbro. de 1747, cuyo capital impuso 
sobre los propios del mismo colegio, siendo 
rector el P. José Carrillo, el q. se redimió des- 
pués sin decirse donde se impuso nueva- 
mente. Se nombró por patrona á la M.*" 
abadesa del convento de Sta. Erigida; por 
primer capellán al Br. D. José Recio y Tre- 
jo, y para después al uno de los tres que el 
rector proponga á dicha abadesa en tres ce- 
dulas separadas é iguales, para q. saliere, 
se le dará la capellanía; pero no podrán pro- 
ponerse ningunos que no sean colegiales po- 
bres. El citado Quad." 4.° fs. 7 3000 

Dos colectivas de la laica. Hubo en el 
colegio una capellanía laica de 6000 ps. que 
sirvió al Br. D. José Meave, en cuyo falleci- 
miento se convirtió en dos colativas eclesiás- 
ticas de á 3000 ps. que se dieron á los bachi- 
lleres D. Juan Benito Diaz Gamarra y D. 
José Benito Davalos. El Capital de estas 
se impuso sobre la hacienda de D. Juan 
Francisco Retana. El citado Quad.*^ 1.° fs. 
118 6000 

Del Dr. Dn. Alonso Hernández Diosdado. 
En el libro titulado; Razón del archivo é 



158 



inventario de la librería y capilla, hecho p/ 
el Dr. Rangol en 1797, se hace mención de 
una capellanía que fundó el Dr. D. Juan 
Alonso Hernández Diosdado, sin decirse ni 
de su capital, ni de otra cosa alguna. . . . 
Del P. Pedro Zorrilla. Entre los espe- 
dientes del legajo de cinta y gruesa pasados 
á la Visita, hay un Quad."° con el n.° 23, 
y es, testimonio de 3000 ps. q. el rector del 
colegio, P. Pedro Zorrilla, reconoció sobre 
los fondos del mi.smo colegio, ^ favor do una 
capellania y obra pia, por compra de unas 
casas en la misma calle del colegio, cuyo cen- 
so redimió el P. rector Ygnacio Cochet en 
1780. Nada mas se sabe ni aun de las ca 
sas que reconocieron el capital, sospechándose 
que seguramente fueron de las q. se com- 
praron para ampliar el edificio del colegio. . . 3000 

Del Br. D. José M." Arosqueta. Dho. Br. 
en el rectorado del P. José Maria Maya, en 
1820 ó 21 fundó una capellania de 4000 ps, 
destinando su rédito á el socorro de una so- 
brina mientras viva: imponiendo el capital 
q. recibió dho. rector, sobre los fondos del 
mismo colegio, nombrando por patronos á los 
rectores del propio colegio, y llamando por 
capellanes (\ los colegiales en los t(^rminos 
que espresa la fundación, y de que hay en el 
archivo testimonio de una pieza suelta 4000 

De Miij.^ Gumbuíte. En el repetido es- 



159 



peá}^ de ocupación y Quad.° 1.°, se hace 
mención ademas de las referidas capellanias, 
de la q. fundó Miguel Cambarte, fs, 36 v.. . . 

Del P. Juan de Castañeda. Con la misma 
generalidad se hace en dicho Quad.'^" men- 
ción de la capellania q. fundó el P. Juan de 
Castañeda, y se habia dado al Br. Medrano 
fs. 37. acaso el P. Juan de Castañeda se puso 
por equivoco, en lugar de el P. Pedro Ruiz 
de Castañeda, pues como se ha visto arriba 
en la fundación de este, el tercer nombra- 
miento de aquella capellania, recayó en el 
Br. ISIedrano, el mismo de quien se habla en 
la citada foja 37 

Del gral. D. Juan de Torres. Con igual 
generalidad se dice en dicho Quaderno, las 
capellanias del Gral. D. Juan de Torres, fs. 
37. Parece que solo fueron dos estas cape- 
llanias, y acaso de iguales capitales, patro- 
natos y capellanes, á la que que se ha puesto 
arriba, la que descontada corresponderá aquí 
otra de 3000 ps 3000 

De la M." María de S. Yldefonso. En el 
Quaderno de entrega del rectorato q. hizo 
el Dr. Couto al Vice-rector D. Jacinto Ba- 
tís, se hace la siguiente relación de capella- 
nias; La que fundó la R.* M.® Maria de S. 
Yldefonso, religiosa de Balbanera fs. 4 v.^. 

La que fundó D. Bernardino de Neira Ga- 
lindo fs. 4 v." 



160 



La que fundó D. Pedro Ramírez, fs. 4 id . . 

Otra fundada por el mismo Ramírez fs. id. . . 
La que fundó D. Ayitonio Morquecho fs. 5. 
La que fundó D. Bernardino Aguilar Mar- 

molejo fs. 5 

La de D. Juan Antonio Velazquez fs. id.. . 

La de D. Agustin Chimal fs. id 

La que fundó fr. Luis Bojorges 

La de D. José Cabrera, fs . 5 

La que mandó fundar el Br. D. Benito José 
Montes, para la q. dejó las casas del barrio 
del Hornillo, y nombró al rector por patrón 
de ella 

La que fundó D. Gabriel Artave fs. 17. . . . 
La de D. Juan Felipe Álzate fs. 18 

Total 43807 

Ailemas de las 34 capellanias de q. se ha 
hecho insinuación, hay en favor de los cole- 
giales de S. Yldefonso otras muchas que no 
bajarán de ciento, y de las que la Visita p.' 
falta de los informes del rector y antiguas 
omisiones en el colof^io, no ha podido adqui- 
rir notic¡:is; ha oido vagamente de una q. 
fundó el Br. D. Miguel Sicilia, y no puede 
decir mas hasta hoy 2ñ de enero de 1828. 

Del Dr. D. Juan Timcrmans Picoso. Dho. 
Dr. en 1828 cura de Tlalnepantla, para orde- 
narse, siendo aún do la diócesis de Michoa- 



161 



can, con cuatro mil pesos de su patrimonio, 
fundó una capellania, á cuyo goce llamó des- 
pués de sus dias á sus parientes hasta el cuar- 
to grado, siendo precisamente colegiales ó 
haciéndose inmediatamente : y á falta de pa- 
rientes, el colegial actual que nombre el rec- 
tor del mismo colegio, y á quien dejó el pa- 
tronato. En la referida fcha. reconoce el ca- 
pital una finca del Dr. D. Juan Timermans 
Picaso Morales, cura que fue de Potosí, y en 
el dia prebendado de Valladolid 4000 



Nuevos Documentos — 11 



163 



BIBLIOTECA O LIBRERÍA 

La generosidad de los primeros patronos ó fun- 
dadores del colegio, no se limitó a darle suelo, 
edificio, departamentos necesarios, capilla, uten- 
cilios, dote de dos mil cuatrocientos pesos para 
cada una de las colegiaturas de los treinta alum- 
nos de su colegio; sino que tuvieron también mu- 
cho cuidado de proveerlo de libros, como lo acre- 
dita una de sus primeras juntas o cabildos en el 
primer libro de estos: y he aquí el principio de su 
Bibhoteca. 

Desde luego la aumentaron después conside- 
rablemente, pues en la entrega que de este colegio 
se hizo a los jesuítas en 17 de enero de 1618 cuan- 
do se unió con el de S. Yldefonso, se hace particu- 
lar mención del recibo de los libros, lo que en la 
sencillez de aquellos tiempos y en el modo con 
que en dicha entrega se espresan como poco im- 
portantes sus caudales de mas de treinta mil 
pesos, deja entender q. la librería no seria tan 
despreciable. 

En el rectorado del V.^ P. Pedro de Velazco, 
fué cuando esta librería recibió un considerable 
aumento, y esto es lo que el autor de la historia 
de su vida tuvo por uno de los principales mo- 
tivos, para recomendar su generosidad. 



1C4 



Mas la de su alumno después arzobispK) y ca- 
pitán general de Manila, el Ecsmo. é Yllrao. Sr. 
Dr. D. Manuel Antonio, Rojo, Rio y Vieira, fue 
tanta, que la lihrcria empezó á merecer el nombre 
de Biblioteca. Dicho Señor, el 23 de enero de 
1750 Cjue celebró en la capilla del colegio de Pon- 
tifical, la festividad de S. Yldefonso. añadiendo 
manifestaciones de su amor al colegio, fuera de 
otras donaciones, le hizo la de su copiosa y esc-jui- 
sita libreria, haciendo pasar inmediatamente á la 
del colegio la mayor parte en muchisimos cuerpos, 
reservándose los restantes como prestados, 6 pre- 
cariamente mientras viviese; y no, no se descuidó 
en dejar de prevenir a sus albaceas, para que á 
su costa se pusiese el insinuado residuo en el co- 
legio. Este que sé yo porque dejó de hacer cum- 
plir á los albaceas este particular, y que los libros 
se hayan apolillado ó perdido en Manila. 

Otro aumento le dio á esta libreria el Sr. Dr. 
D. Pedro Pal)lo del Villar Santelises, en los mu- 
chos, esquisitos y costosos libros que le dejó, no 
contentándose con haber acreditado su amor al 
colegio con las dotaciones que en favor de él ha 
hecho de las seis becas, una cátedra de teologia 
y premios á cursantes teólogos, de que se habla 
en las respectivas notas. 

Así se habia iilo aumentando la libreria del co- 
legio, de manera que al ocupar sus temporalidades 
en 1707. el Sr. oiilor comi^ionado D. Jacinto Mar- 
tínez de la Concha, hizo formar Índice alfabetice 



165 



de olla, ocupando muchos días varias plumas re- 
sultando un grueso volumen en folio; siendo la- 
mentable que de este índice no quedase copia en 
el colegio, conjeturándose solo que con otros do- 
cumentos se despachase á Madrid. 

Pero todavia es mas lamentable el doble de- 
falco que esta librería padeció en los cuatro años 
siguientes al arresto de los jesuítas. Como á po- 
cos días de esto el edificio del colegio se convirtió 
en cuartel de los del regimiento de Flandes, todos 
los libros de la Biblioteca se encerraron en una 
bodega baja y muj^ húmeda, mal arrumbados, sin 
orden ni colocación. Cuatro años de este estado, 
inutilisó multitud de libros que pudrió, sin poder 
aprovechar una sola hoja y truncó muchas obras. 
Todavia hubo mas, como á los jesuítas se sindicó 
en aquel tiempo mas que en otro, de autores y 
tenedores de libros probabílistas ó de doctrina 
lacsa, el real acuerdo de México mandó que se 
reconociesen los libros de la biblioteca del colegio, 
y que separados los que pareciesen de dicha doc- 
trina, quedase el resto. Ya se deja entender, que 
los revisores serían sino tusioristas, por lo menos 
rígidos, pues que en aquellos días no lisongeaba 
sino lo que mas apodaba á los espatriados. 

La liberalidad deotroñ muy ben-'meritos del co- 
legio, ha indemnísado las anteriores perdidas muy 
ventajosamente. El P. José Julián Parreño, que 
era rector en 1767 hasta el día de su estraña- 
miento en su ultima disposición en Ferrara dís- 



166 



puso cjue se trajoni al colegio, como se verificó, 
toda su selecta y numerosa librería, poniendo de 
puño en la carátula do cada uno de los libros; 
Defferatur S. Yldcfonsi Mexicano Seminario. 

(>on este aumento, la librería del colegio con- 
taba en 1797 sogun el indico que de olla formó 
el rector Dr. D. Pedro Ilangel, cincuenta estantes 
de cinco cajones, y mas de cuatro mil y trescientos 
cuerpos. El índice fuera de no ser alfabético, ni 
estar clasificado por materias cientificas, tiene 
multitud de defectos de varias clases, y por eso 
la Visita ha mandado se forme uno como corres- 
ponde. 

Recientemente se ha aumentado esta librería 
por la beneficencia de uno de los mas amantes y 
distincuidos alumnos y rectores del colegio, el 
Yllino. Sr. Dr. D. Juan Francisco de Castañiza, 
marquóz de Castañiza, dignísimo obispo de Du- 
rango, quien en el informo que como rector dio 
al Sr. Visitador D. Manuel Campo, y Riva en 
30 de diciembre de 1815, aseguró tener donada 
al colegio su grande y muy selecta librería, para 
cuando fallocíoso; pero en el testamento que ^ su 
muerte hizo en Durango alteró y modificó dicha 
donación, constituyendo legatarios de sus libros al 
Seminario conciliar de Durango, de los libros 
que el YUmo. Sr. tenia alli, que eran Casi todos, 
y íi este di" S. Yldofonso do los que la librería del 
mismo ei)legio había dejado hi primera vez que 
fuó á su obispado, que ser:\n docientos y tantos 



167 



cuerpos, pero de obras muy esquisitas y aprecia- 
bles, los que se incluirán ya en el mencionado 
Índice que se ha mandado formar. 

Ni aun así merece esta librería con el rigor de- 
bido el nombre de Biblioteca. En nada corres- 
ponde á la estension de enseñanza y saber de Se- 
minario tan renombrado: menos corresponde á 
la ecselencia y grandiosidad de su edificio, ha- 
ciendo alguna fuerza que la grande alma del in- 
comparable rector de él P. Cristóbal Escobar y 
Llamas, tan generoso que no dudó en gastar so- 
lamente en el grandioso edificio actual del colegio 
mas de cuatrocientos mil pesos, que después de 
veinticinco años, en 1767 de orden del Superior 
gob.° se abaluó en docientos, noventa y seis mil 
setecientos, cincuenta y ocho ps, un real, cuatro 
granos, todo lo material del edificio (fs, 105 vta. 
cuad.''° de ocupación del colegio en dicho año.) 
sin descuidarse en dotación de borla, licenciatu- 
ras, cátedras, premios y festividades del colegio 
nada hiciese por perfeccionar la biblioteca. 

Tal vez preparaba hacerlo conforme á sus mag- 
nificas ideas, construyendo local digno y con las 
conveniencias; de que el actual carece entera- 
mente, pues el edificio del colegio no está concluido 
del todo, restándole el patio que debia seguir á 
los dos arcos que hay construidos y daría frente 
á la calle de Montealegre, aprovechando el solar 
que se alquila para carroseria. Si esto se hubiera 
conseguido, por sentado que ni las bibliotecas 



les 



de la Universidad, de la catedral y del colegio de 
Santos, fueran menos imperfectas q. la de S. Ylde- 
fonso; ix)r ventura seria tanto ó mejor que la del 
Seminario conciliar Palafoxiano de Puebla. 

No se puedo sin embargo negar, que el colegio 
ha dejado pasar oportunidades y momentos de 
liberalidad, en que pudo haber engrandecido mu- 
cho su libreria. Nada hizo cuando se asignaron 
á otras partes con menos derechos que él, y cuan- 
do se malbarataron ó tiraron á la calle los Ubros 
de la Casa Profesa, de S. Pedro y S. Pablo, de Te- 
pozotlan y otras partes. La Visita se chasqueó 
en las solicitudes que hizo por agregarle las libre- 
rías de los estinguidos conventos de S. Juan de 
Dios, Belemitas y S. Hipólito, hallando que los 
libros de que aquellas se componen, no son casi 
en el todo, mas que aseticos muy vulgares, con 
los que poco ó nada se iba a abanzar. 

Se estará a la mira luego que se apruebe el plan 
de estudios de esta ciudad, y aprovechará la oca- 
sión que presente, para promoveer una buena 
biblioteca aprovechando el sitio de la espalda del 
cole<;io, en el mencionado patio emj)ezado á cons- 
truir. 



169 



RECTORES y GOBERNADORES QUE HA TENIDO EL 
COLEGIO DE S. PEDRO Y S. PABLO Y S. YLDE- 
FONSO DE MÉXICO DESDE SU ERECCIÓN EN 6 
DE SEPTIEMBRE DE 1573 HASTA 1829. 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



El P." Dr. Pedro Sánchez, fun- 
dador y primer Provincial de los 
Jesuitas de N. España, principal 
fundador del Colegio, que rigió in- 
mediatamente por SÍ desde la erec- 
ción hasta 12 de Octubre de 1573, 
en que verbalmente nombró al pri- 
mer Rector, q.® lo fué. 

El Lie. Gerónimo López Ponce, 
gobernó desde dicho dia 12 de Oc- 
tubre de 1573, sin titulo formal, y 
con él dado en cabildo de Patronos 
desde 19 de Marzo de 1574 hasta 
5 de Enero de 1577. Se hizo je- 
suíta en el siguiente año de 1578. 

El Lie. Felipe Osorio, también 
presbítero secular del arzobispado 



170 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigoa tas les 



íle México como el anterior, go- 
bernó sin titulo formal desde 5 de 
Enero de 1577 ha.sta 25 de Junio 
de dicho año, en que con toda for- 
malidad se le nombró Rector y jun- 
tamente capellán del Colegio, por 
la que para el mismo colegio fundó 
Antonio de Soto: duró en el Rectora- 
do hasta 2 de Marzo de 1578. 

Padre Vinconcio Lanuchi I>a Nuk, 
6 La Nuz, jesuita, italiano, lo nom- 
bró Rector del colegio el reterido 
P. Pedro Sánchez en 2 de Marzo de 
1578, en que los Patronos entrega- 
ron la administración de su colegio 
á los PP. de la Compañia de Jesús: 
duró hasta 31 de Marzo de 1579. 

P. Alonso Ruiz, jesuita, desde 31 
de Marzo de 1579 hasta 13 de Oc- 
tubre de 1580, en que los jesuítas 
devolvieron el Colegio á sus Pa- 
tronos. 

Lie. Bernabí^ Sánchez de Betan- 
sos, presbítero secular de dicho ar- 
zobispado, fué Rector desde 13 de 
Octubre de 1580, hasta 18 de Agos- 
to de 1581 en que volvió & ponerse 
el colegio A cargo de los jesuítas. 



cíe- Jesiii- Civi- 
rigos tas lea 



171 



P. Pedro Diaz, jesuíta, desde 18 
de Agosto de 1581, hasta 11 de No- 
viembre de 1585: y tubo por Vice- 
Rectores al expresado Rector Lie. 
Bernabé Sánchez, clérigo secular, al 
P. Antonio del Rincón, al P. Geró- 
nimo López y al P. Alonso de San- 
tiago, jesuítas, que sin embargo en 
los cabildos se firmaban Rectores. 
En el Rectorado del P. Diaz se pu- 
blicaron y pusieron en ejecución las 
primeras constituciones del Colegio, 
compuestas de 23 artículos, que se 
hallan en el libro de cabildos desde 
foxas 49. 

P. Dr. Pedro Ortigosa, jesuíta, 
desde 11 de Noviembre de 1585 
hasta 15 de Junio de 1586: tubo por 
Vice-Rectores, que se firmaban Rec- 
tores, á los PP. Alonso de Santiago 
y Gabriel de Logroño, también je- 
suítas. 

P. Martin Pelaez, jesuíta, desde 
15 de Junio de 1586 hasta 4 de Oc- 
tubre de 1587: tubo por Vice-Rec- 
tores al P. Gabriel de Logroño, P. 
Pedro López y al P. Francisco Baes; 
sino que este P. Francisco Baes fué 



172 



Cíe- Jc»ui- Civi- 
rÍKOs taa les 



Rector del colegio como Rector del 
colegio de Jesuítas, cambiando el P. 
Martin Pelaez Rector á Vice- Rec- 
tor, y de entonces el Rectorado de 
este acabó no en 4 de Octubre de 
1587, sino en 15 de Junio del mis- 
mo año, en cuya fecha firmaron el 
cabildo, primero el P. Baes y después 
el P. Pelaez fs. 84 vta. 

P. Francisco Baes, jesuíta, desde 
15 de Junio de 15S7 hasta 4 de Oc- 
tubre del mismo año. 

P. Juan de Loaiza, empezó su 
Rectorado en 4 de Octubre de 1587, 
y lo concluyó en 30 de Julio de 1588, 
en que les dejó el colegio á los Pa- 
tronos de resultas de no haber con- 
venido estos en entregar la entera 
administración del colegio l\ los je- 
suítas con las condiciones que lo 
exijia el P. Proval. Antonio de Men- 
doza, 3' limitaban demasiado el de- 
recho de presentación de los Pa- 
tronos. 

Lie. Francisco Nuñez, presbítero 
secular de dicho arzobispado, cole- 
gial que habia siilo del mismo cole- 
gio de S. Pedro y S. Pablo, fue Rec- 



173 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



tor desde 30 de Julio de 1588 hasta 
18 de Octubre de 1589. 

Br. Juan Rafael Gallo, presbítero 
secular de México, fué Rector desde 
18 de Octubre de 1589 hasta 16 de 
Octubre de 1590. Fué el primer 
Rector á quien el colegio recibió 
y dio posecion con solemnidad: du- 
rante su gobierno solicitaron los 
Patronos con el mayor calor y deseo 
de la prosperidad del colegio que 
este se encargase á los jesuítas, quie- 
nes lo deseaban mas que los Patro- 
nos, pero afectaban artificiosamente 
lo contrario con el objeto de hacerse 
del colegio, sin dejar en los Patronos 
sino el derecho de presentar, limi- 
tado demasiadamente por las ca- 
torce condiciones que el Provincial 
de la Compañía propuso para recibir 
el colegio, haciéndose de rogar. 

Br. Francisco de Porras, también 
clérigo presbítero de dicho arzobis- 
pado, gobernó desde 16 de Octubre 
de 1590 hasta Mayo de 1591 en que 
se hizo Carmelita descalzo. 

Br. Diego Gutiérrez de Bocane- 
gra, presbítero secular del referido 



174 



Cíe- Jesui- Civi- 
ri:{Ofl tas les 



arzobispado, fué nombrado Rector 
desde 4 de Mayo de 1591, y duró 
hasta 12 de Marzo de 1592. Mien- 
tras su gobierno los Patronos tra- 
taron en diversas ocasiones de que 
por fin la Compañia de Jesús se en- 
cargase del colegio, salvo su derecho 
de Patronato respectivo en las co- 
legiaturas que habian fundado. Tra- 
taron el asunto con el Visitador de 
los jesuítas, que estaba entonces 
en México; mas dicho P. insistien- 
do en las condiciones duras con que 
los de la Compañia quisieron entrar 
en el colegio, disgustó enteramente 
á los Patronos, quienes por lo dicho 
juzgaron por mejor encargar el go- 
bierno del colegio á la provincia 
de PP. Dominicos de México. Pla- 
ticoseles el asunto, y venian en ello 
si se aguardaba que consiguieran 
la licencia necesaria, que deberían 
pedir en el capitulo general de su 
orden que se oelebraria de allí en 
un año. No pareció bien a los Pa- 
tronos esperar tanto, y así aplicaron 
todos sus arbitrios a todas las me- 
joras del Colegio. 



175 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



8 . . . . Br. Hernando Caballero, sacer- 

dote secular del clero mexicano, í\i6 
nombrado Rector en 12 de Marzo 
de 1592, y consta que gobernara 
todavía en 5 de Mayo de 1593, y por 
e] libro 2." de cabildos se acredita 
que duró de Rector hasta 20 de 
Agosto de 1594. 

9 Lie. Miguel Sánchez de Trujillo, 
fué Rector desde 20 de Agosto de 
1594 hasta 16 de Agosto de 1597, por 
haber sido nombrado poco antes cu- 
ra del Sagrario de la Metropolitana 
de México. 

10 . . Br. Diego Sánchez de Avila, fué 

nombrado Vice -Rector del colegio 
por renuncia del Lie. Trujillo, y 
gobernó desde 16 de Agosto de 
1597, sin saberse cuando acabó su 
destino. 
1 Dr. D. Francisco de Villagra, 
Oydor de la Audiencia de México, 
nombrado por el Virrey Visitador 
y Administrador del colegio, que 
gobernó desde 8 de Agosto de 1598 
hasta principios de 1605. 
. . 2 Dr. D. Juan Quezada Figueroa, 
Oydor de México, Visitador, Juez 



176 



Cíe- Jesui- Cívi- 
rigoa tas lea 



y Protector dol Colegio, desde 10 de 
Mayo de 1605 ha.sta 1614: parte de 
«u gobierno y del anterior estubo 
cerrado el colegio por lo ruinoso del 
edificio y diferencias de lo.s jesuitas. 
9 . . Padre Gerónimo Rarairez, jesuí- 
ta, iu6. Rector por lo menos desde 
7 de Enero de 1614, en que el Oydor 
Quedada dio posecion del Colegio 
á los jesuitas á virtud de Real Ce- 
dula de Felipe III. espedida en 29 
de Mayo de 1612, confirmando la 
cesión del derecho de presentar que 
los Patronos hicieron en el Rey; 
libre unos, y otros con alguna in- 
demnisacion. concluyó su Rectorado 
en 17 do Enero de 161S. 
10 . . P. Diego Larios, jesuíta, empezó 
su Rectorado en 17 de Enero de 
1618. en que se unieron los colegios 
de S. Pedro y S. Pablo y el de S. 
Ildefonso: h este se habían unido 
ya desde 15S2 los otros colegios 
nombrados 8. Bernardo, S. Grego- 
rio y S. Miguel. El P. Larios era 
desde antes de la reunión de los 
colegios Rector del de S. Yldefonso. 
y ya unidos los colegios duró en 



177 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



dicho destino desde el espresado 
dia 17 de Enero de 1618 hasta 1621. 

11 . . Ve. P. Pedro de Velasco, jesuita, 

habiasido colegial de San Ildefonso, 
fué Rector de los colegios ya unidos, 
desde 1621 hasta 27 de Septiembre 
de 1625. Aumentó considerable- 
mente la libreria del colegio, los 
paramentos y alajas de la capilla. 

12 Padre Rodrigo Vivero, siguió de 
Rector al anterior, no aparece desde 
cuando principió, pero sí que era 
Rector en 1632, también jesuíta. 

13 . . Padre Pedro Gaera, jesuita, cons- 

ta que era Rector en 29 de Octubre 
de 1632. 

14 . . Ven. P. Miguel Godines, consta 

que era Rector en 1638, y parece 
habia empezado en Abril de 1633. 

15 . . P. Pedro Antonio Diaz, era Rec- 

tor en 1635, y lo fué por lo menos 
hasta Diciembre de 1636. 

16 . . El P. Juan de Figueroa, desde 

Mayo de 1639 hasta 1645. 

17 . . P. Juan Tamayo, gobernó desde 

1646 hasta 1648. 

18 . . Pedro de Valencia, fué Rector 

desde 1649 á 1652. 

Nuevos Documentos — 12 



178 



Cíe- Jeaui- Civi 
rigo« tas les 



19 . P. Manuel Arteaga, desde 1653 

á lüóó. 

20 . . P. Rstevan de Aguilar, era Rec- 

tor en 1GÓ6. 

21 P. Francisco Aguirre, era Rector 
en 1657, no aparece desde cuando 
empezó, ni en que época acabó su 
gobierno, pero sí que murió en 1666: 
que desempeñó las rentas del cole- 
gio y las dejó en un estado flore- 
ciente. 

22 . . P. José Alberto, gobernaba en 

1660, sin saberse cuando empezó, 
ni cuando acabó su Rectorado; pero 
se sabe que murió en el mismo co- 
legio siendo Rector de él. 

23 . . P. Luis de Legaspi, estaba de 

Rector en el año de 1667. 

24 . . Ven. P. José Vidal Figueroa, go- 

bernó dü^fidc 1668 hasta 1670: y en 
su rectorado sucedió el sudor ó mi- 
lagrosa renovación de la imagen 
de San Francisco Xavier. Después de 
1070 volvió h ser Rector, pero se 
ignora la época del segundo recto- 
rado. 

25 . . P. Diego de los Ríos. Rector des- 

de 1671 hasta 1672. 



179 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



26 . . P. Diego de Almonariz, desde 

1672 hasta 1677. 

27 . . P. Martin de Renteria, de 1678 

á 1680. 

28 . . P. Pedro de Ossa, de 1680 á 1683. 

29 . . P. Juan Antonio Caballero, de 

1683 á 1689. 

30 . . P. Antonio Jardon, desde 1690 

á 1695. 

31 . . P. José del Riveio, de 1696 á 

1697. 

32 . . Ven. P. Juan Antonio Oviedo, 

empezó su rectorado en 1697, era 
Rector en 4 de Marzo de 1700, y 
duró hasta. . , . 

33 . . P. Diego Caballero, desde 1703 

á 1705. 

34 . . P. Francisco de Cervantes, de 

1705 á 1706. 

35 . . P. Matias Esquerra, estaba de 

Rector en 13 de Agosto de 1706. 

36 . . P. Gaspar Rodero, desde 13 de 

Octubre de 1708 hasta 6 de Fe- 
brero de 1711. 

37 . . P. Antonio Arios, estaba de 

Rector en 25 de Mayo de 1711. 

38 . . P. Pedro Zorrilla, desde 1712 

á 1718. Fué antes Prebendado de 



180 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos taa les 



la Santa Yglesia Metropolitana 
de México: sugeto recomendabi- 
lísimo por sus singulares virtudes 
de humildad, mortificación, silen- 
cio y pobreza, como por su gran 
literatura y admirable don de go- 
bierno, acreditado en el rectorado 
de este colegio y otros, en la maes- 
tría de novicios y prepositura de 
la casa Profesa. Falleció en Pue- 
bla á 15 de Junio de 1734. 

39 . . P. Ygnacio Cochet, desde 1719 

á 1722. 

40 . . P. Diego de Acevedo, fué Rec- 

tor en 1722 y 1723. Amplió el 
refectorio y dormitorios, edificó 
de bóveda la capilla y sala rectoral, 
aumento también el numero de 
colegiales, hasta el numero de 160; 
en beneficio de los cuales escribió 
y dio á luz en 1722 el precioso li- 
brito que contiene máximas y re- 
glas de buena educación, con el 
titulo de: El Cortesano Estudiante. * 

41 P. Pedro de Ocampo, gobernó 
desde Febrero de 1723, hasta 1726. 
Fué también Rector de los cole- 
gios de Guatemala y Guadalajara, 



181 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



y Prefecto de la Congregación del 
Salvador: fué uno de los sugetos 
mas señalados en letras y virtudes 
de la provincia jesuítica de N. 
España. 

42 . . P. Cristóbal Escobar y Llamas, 

fué Rector desde 1727 hasta 1742. 
A sus afanes y arbitrios debe la 
ciudad de México el grandioso 
edificio del Colegio que hasta hoy 
la adorna. 

43 . . P. Diego Verdugo, era Rector 

en 16 de Enero de 1743. 

44 . . P. José Carrillo, era Rector en 

8 de Septiembre de 1743, y siguió 
hasta 1746. 

45 . . P. José María Aramburu, es- 

taba de Rector en 13 de Junio de 
1747. 

46 . . P. José de Utrera, desde 1748 

á 1751, Promovió y celebró el 
Certamen poético por la procla- 
mación del Sr. D. Fernando 6."^ 
las muchas y esquisitas poesías 
latinas y castellanas que contiene 
han sido aplaudidas por los sabios, 
con preferencia á las de otros cer- 
támenes. 



182 



Clc- Joflui- Civi- 
ri«os tas lea 

47 . . P. Oi.stobal llamirez, desde 1752, 

hasta 1756. 

48 . . P. Antonio Zcpeda, fué Rector 

en 1757, y siguió hasta 1759. 

49 . . P. XíivifT Kvangolista Contre- 

ra.s, en Marzo de 1760 hasta 1763. 

50 . . P. José Julián Parreño, desde 

16 de Febrero de 1764 hasta 24 
de Junio de 1767 en que p)or el 
estrañamiento de los jesuitas acabó 
su rectorado, pasando con los de- 
mas á Ytalia, en donde murió en 
un convento de las inmediaciones 
de Ferrara, dejando dispuesto que 
su selecta librería .se trajese á su 
colegio de San Yldefonso de Mé- 
xico, y poniendo de su puño en la 
carátula de cada uno de los libros: 
Dcfferntur S. YUicfonsi Mexicano 
Seminario, como se verificó, ha- 
ciendo hoy una de las partes mas 
principales de la biblioteca del 
mismo colofrio. 
11 Ylmo. Sr. D. Juan Ygnacio Ro- 

cha, fué Rector del Colegio desde 
muy poco tiempo después del arres- 
to de los jesuitas, por el que se 
dispersaron los colegiales, que á 
p)oco se mandaron reunir, no en 



183 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 

el edificio de su colegio que per- 
maneció algún tiempo cerrado, sino 
en el de la Casa Profesa, que habia 
sido de los jesuítas, lo que se ve- 
rificó en el citado año de 1767; 
concluyendo el rectorado del Sr. 
Rocha muy á los principios de 1774: 
cuando se le nombró Rector era 
Cura de Santa Catarina Mártir, 
de donde fué promovido al coro de 
la Metropolitana de México, y 
de allí á la Mitra de Michoacan. 

12 . . . . Dor. D. Antonio Eugenio de Mel- 

garejo, fué Rector desde 28 de Ju- 
nio de 1774 hasta 1782. 

13 . . . Dor. D. Pedro Rangel y Alcaráz, 

tomó posecion del rectorado en 22 
de Diciembre de 1782 y gobernó 
hasta 1804. Recibió el colegio con 
sus rentas muy empeñadas y lo en- 
tregó con sobrantes muy conside- 
derables en arcas, y con capitales 
de nuevas imposiciones: también 
aumentó el numero de colegiales 
hasta cerca de docientos. 

14 . . . . Dor. D. José Maria Couto, fué 

Rector desde 1804 hasta 1807. El 
Dr. Couto estudió en el conciliar 
de Puebla, estubo en España dos 



184 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas In 



veces, fué Cura interino de San Se- 
bastian de México y después de uno 
de los de la (Jiudad de Puebla: Doc- 
tor Teólogo de México, y Catedrá- 
tico de Retorica en su Universidad: 
en la segunda vez que fué á España 
logró el Arcedianato de Malaga, 
que permutó por una Canongia de 
Valladolid de Michoacan: murió 
en Septiembre de 1828 en la ciudad 
de la Puebla. 
15 . . . . Ylmo. S. Dr. D. Juan Fran.'° 
de Castañiza, Marques de Ca*ta- 
ñiza, gobernó desde 1807 hasta 
1816 en que entregó el colegio por 
la reposición de los Jesuitas, y por su 
ascenso al obispado de Durango. 
Al S. Castañiza le es deudor el 
colegio en lo material y formal de 
tanto, tanto, que si no ha sido 
su fundador, há sido ciertamente su 
ilustre Regenerador, añadiendo el 
lustre por haber vestido su beca. 
51 P. José Mana Castañiza, primer 

Provincial de la Compañia y pri- 
mer Rector del Colegio por la repo- 
sición de jesuitas desde 19 de Mayo 
hasta 4 de Noviembre de 1810. 



185 



Cíe- Jesui- Civi- 
rigos tas les 



52 . . P. Ygnacio de la Plaza, jesuíta, 

gobernó desde 1816 hasta 1817. 

53 . . P. José María Amaya, jesuíta, 

estubo de Rector desde 23 de Sep- 
tiembre de 1817 hasta 1821 en que 
volvieron á secularísarse los jesuítas. 

16 .... P. Dr. D. José M.» Buchelí, Ca- 

nónigo, Provisor y Vicario general 
del Arzobispado de México: tomó 
posesión del Rectorato y gobernó 
ha.sta 1822. 

17 . . . . Dor. y Maestro D. José María 

Torres Torija, Cura de Santa Ana 
de México y catedrático substituto 
de Prima de Teología en la Univer- 
sidad, fué Rector desde 1822 hasta 
Junio de 1829. 

18 . . . . Dr. Y Mtro. D. José María Guz- 

man, Catedrático de Teología en la 
Universidad y Senador por Duran- 
go, desde 1829. 

Añadiendo á los diez y ocho Rec- 
tores clérigos y cincuenta y tres 
Jesuítas los dos seculares ú Oydores 
Víllagra y Quezada, son por todos 
setenta y tres los que ha habido 
hasta el Sr. Dr. Y Mtro. D. José 
María Guzman. 



187 



COLEGIALES DE S. YLDEFONSO QUE SE 
HAN HECHO RELIGIOSOS 



DOMINICOS. 

Aguirre y Nuñez, fr. Juan Valentín, 1753. Patz- 
cuaro. 

Alfaro, fr. Miguel, 1710. Oajaca. 
Andrade Moctezuma, fr. Nicolás, 1634. 
Armentia, fr. José 1667. 
Callejo, fr. Pedro, 1755, Veracruz. 
Castro Calderón, fr. Nicolás, Toluca. 
Cervantes, Dr. Fr. Gabriel. 
Cesarini, fr. Felipe, 1708. 
Cuen, fr. Manuel Antonio, 1714, Parral. 
Esteban, fr. Juan Francisco, 1665, Madrid. 
Gómez, fr. Bartolomé, 1754. 
Monroy, Ecsmo é Yllmo. D. fr. Antonio, Que- 
retaro. 

Palacios, fr. Andrés, 1650, Queretaro. 
Regalado, fr. Joaquín, 1751. 
Vela, fr. Luis, 1633. 



188 



FRANCISCANOS, OBSERVANTES 

Artadia, fr. Miguel, lüül, Veracruz. 
Barreda, fr. Juan, 1682, Lonsonate. 
Barrio. Fr. Manuel Antonio, 1734, México. 
Castillo, fr. Alonso, ltiS9, Oajaca. 
Chavarria, fr. Juan, 1642. 
Fernandez Mantilla, fr. José Joaquin. 1747. 
García, fr. Pedro, 1635, Queretaro. 
García CastríÜon, fr. Cosme, 1715, Zamora Cos- 
mita. 

Garrido, fr. Joaquín, 1720, México. 

González fr. Diego, 1647 id. 

González Floral, fr. Joaquin, 1716. 
Gutiérrez Gongora, fr. Juan Jo.sé, 1719, Com- 
postela. 

Gutiérrez Desa, fr. Tom.\s Miguel, 1736. 

Heríis, fr. Manuel, 1710, Patzcuaro. 

Hermída, P. fr. Antonio 1748, México. 

Hermo.sa, fr. Antonio, 1574. 

Ybañez, fr. Diego, 162Ü, Potosí. 

Lerum, fr. José. 1714. 

López, fr. Pablo Bauti.sta, México. 

Ixipez, Portillo, Yllmo. D. fr. Antonio. 

Martin. V.*^ fr. Juan. 

Medol, fr. Juan Antonio, México. 

Nava, fr. Francisco, Queretaro. 



189 



Ordoñez Herrera, V.*' fr. Diego, S. Luis de la 
Paz. 

Pro, fr. José. 

Quiles, Galindo, Yllmo. D. fr. Andrés. 

Ramirez, V.® fr. Juan Antonio. 

Rea ó la Rea, fr. Alonso, 1625. 

Ruano, fr. Francisco, 1647. 

Siaurris, fr. Joaquín, 1735. 

Sierra, fr. Diego, 1675. 

Suares, fr. José Xavier, 1735. 

Tello, fr. Mallas, Zelaya. 

Vázquez Rico, fr. Juan Francisco, 1714. 

Villafuerte, fr. Antonio José, 1752. 

Zeron, fr. Antonio, 1624. 



DIEGUINOS o DESCALSOS. 



San Felipe de Jesús, ilustre proto -mártir del 
japón, que si no se puede comprobar que honró 
al colegio vistiendo una de sus becas, ó estudiando 
en él latinidad, consta ciertamente que le dio mu- 
cho honor á los alumnos del mismo colegio, que 
fueron sus condiscípulos cuando estudió dicha 
facultad con el P.® Pedro Gutiérrez, que contó 
entre sus discípulos al glorioso mártir, de lo cual 
se gloriaba mucho, según consta en la breve me- 
moria de dho. Padre en el menologio jesuítico del 



190 



P.* Francisco de Florencia, imp. en Barcelona 
año 1661. 

Arscdekin, fr. José Manuel, 1761. 
Aveza Villafucrtc, fr. José Ygnacio, 1748. 
Calcaño, fr. José Antonio, 1765, Toluca, Die- 
guino. 

Carabantes, fr. Joaquin Marcial, 1749, México. 

Carcaño, fr. José Anaíítacio, 1762. 

Cosío, fr. Juan Antonio, 1695. 

Elefalde, fr. Luis, 1753. 

Francisco, fr. Esteban de, 1639. 

Calvan, fr. Tomás Manuel, 1731. Tepexi. 

Garoia Castrillon, fr. Domingo, 1715, Zamora. 

Gomendio, fr. Ygnacio, 1749, México. 

Gomcndio, fr. José, 1759, México. 

Gómez Garcia, fr. Pedro, 1748 id. 

Guraya, fr. Ygnacio, 1745. . .id. 

Llano, fr. Vicente, 1746. 

Martinez de Lejarzar, fr. José, 1697. 

Medrano, fr. Pedro, 1740, México. 

Merlán, fr. Antonio, 1720. 

Muñoz, fr. Juan. 

Ordoñez, fr. Félix José. 

Pastrana, fr. José Anacleto, 1747. Parral. 

Peña, fr. Eugenio Nicolás, 1719. 

Pérez Benavidez, fr. Tomas. 

Roldan, fr. José Juan. 1744, Me.xico. 

V^idaña. fr. Gabriel, 1754. 



191 



MISIONEROS DE PROPAGANDA. 

Borruel, fr. Cosme, 1713, Zaragoza. 

Campa, fr. Cosme. 1742, fernandino. 

Encinas, fr. Miguel, 1756. . .id. 

Espiella, Arguelles y Llanos, fr. Toribio, 1731, 
id. 

Ydoeta, fr. José Mariano, 1757, Gualupano. 

Marmolejo, fr. Yldefonso, Villa de León, id. 

Marticorena, fr. Juan Miguel, crucifero. 

Pérez de Castro, fr. Francisco Xavier, 1751, 
fernand. 

Pompa, fr. Estanislao, 1758, Villa de León. .id. 

Prieto, fr. Lorenzo. . 1757 id. 

Rada, fr. 1747, Zacatecas id. 

Somera, fr. José Ángel, 1757, Mará vatio, .id. 

Sopeña, fr. Agustín, Queretaro, crucifero. 

Urtiaga, YUmo. D. fr. Pedro, id. id. 



AGUSTiNOS. 



Arce, fr. Gonzalo Martin, 1666. 
Arizabala, fr. Juan, 1724, México. 
Centeno, fr. Lucas, Queretaro. 
Echeverría, fr. José, 1713. 



19: 



Lcon y Cano, fr. Mi^uol, 1717. 
Peñalosa, fr. Diego, 1682. 
Rodríguez de Vera, fr. Juan, 1666. 
Lomoano, fr. Benito José, Sevilla. 
Velarde, fr. Franci.sco, Tepozotlan. 



MERCEDARIOS 

Aviles, fr. Pedro Martin, 1623. 

Arias Pardo, fr. Lucas, 1662. 

Bernal, fr. Tomas, 1708. 

Burgos, fr. Diego, 1574, Guanajuato. 

Hierro, fr. Agustín, 1694. 

Llana y Mcndieta, fr. Juan, 1626. Lagos. 

Lelo de la Rea, fr. Cosme, 1736, México. 

Mercadillo, Dr. fr. Manuel, 1754, id. 



CARMELITAS. 

Alsazua, fr. Domingo de, 1763. 
Contreras, fr. Juan de, 1699. 
Figueroa, fr. Francisco de, 1641. 
Gómez, fr. Antonio de, 1762, Malaga. 
Herrera, fr. Nicolás de, 1635, Guanajuato. 
Yglesias, D. Ygnacio Miguel, que se mudó en 



193 



el Yllmo. D. Fr. Antonio de S. Miguel, 1758, Es- 
tella. 

Pérez Navas, fr. Juan de. 

Pérez Navas, fr. Domingo, 1759. 

Ramos, fr. Lorenzo de, 1726. 

Recio, fr, Antonio de, 1753. 

Vargas, fr. Francisco de, 1645, Guadiana. 

Vergara, fr. Juan de, 1641. 

BELEMITAS 

Hermida, fr. Francisco, 1735, Guanajuato. 

HIPÓLITOS 

Balbuena, fr. José, era colegial en 1725. 

D. S. JUAN DE DIOS 

Ruiz Guerra, fr. Cristóbal, 1693. 

jesuítas 

Abad Garcia, P. Diego José, 1740, Xiquilpan. 

Acosta, P. Antonio, 1713. 

Acosta, P. José Antonio, 1740, Villa de León. 

Acosta, P. Franc.°' Havana, 1708. 

Aguilar, P. José, 1666. 

Aguirre, P. Pedro José, 1758, 

Aguirre, P. José Antonio, 1752, Yrapuato, 

Albarrán, P. ]\Ianuel, 1749. 

Albear, P. Pedro, 1710. 

Nuevos Documentos— 13 



194 



Alcalá, P. Juan, IGGS, Colima. 
Alcocer, P. José, 1692. 

Acocer, P. Fran.*^" Miguel, 1730, Villa de Leen. 
Alegre, P. Franci.sco Xavier, 1744, Veracruz. 
Almon, P. Manuel, 1755. 
Alvarez de la Valdera, P. Prudencio, 1689. 
Alzaga, P. José, 1711, Queretaro. 
Amaya, P. José Ygnacio, 1766. 
Anuez, P. Juan, 163G. 

Aragón Y Santollo, P. Luis Fernando, 1753, 
Guanaj.*° 

Aranzeta, P. José, 1726, Viscaj-a. 

Arenas, P. Ygnacio, 1755. 

Arias, P. Antonio, 1690. 

Arrece, P. Juan Bautista, 1707, Habana. 

Basori, P. José, 1720. 

Ba¿;uasabal, P. Andrés José Maria, 1760. 

Blanco de Arenas, P. Ygnacio, 1738. 

Burgos, P. Joaquin, 1730, Veracruz. 

Cabanas. P. Tomas, 1756, México. 

Calderón, P. Ygnacio, 1711. 

Camargo, V.* P. Joaquin. 1()93, Zela\'a. 

Campoy, P. José, 1735, Cinaloa. 

Cano, P. Agustin, 1573, México. 

Cárdenas, P. Francisco, 1700. 

Cárdenas. P. Antonio, 1704. 

Cartagena, P. Manuel, 1721. 

Carreo. P. Cabriel, 1720, Sombrerete. 

Casimiro, P. José. 

Castañeda, P. Juan, 1632. 



195 



(,^astañiza, P. José María, 1759, México. 

Chaide, P. Nicolás, 1625. 

Conde, P. Vicente Mariano, 1749, S. Luis de 
la Paz. 

Contreras, P. Francisco Xavier, 1729, Atlixco. 

Coronel, P. Lorenzo, 1663. 

Cosío y Guerra, P. Alejo, 1725. 

Santa Cruz Polanco, P. Pedro, 1729, S. Juan 
de los Llanos. 

Santa Cruz Somera, P. Miguel, 1714, Tlalpu- 
jahua. 

Cubian, P. Andrés, 1627, México. 

Cueva, P. Juan Bautista, 1634, Potosí. 

Diaz León, P. Vicente, 1748, Aguas Calientes. 

Diaz León, P. Cosme, 1749. . .id. 

Diaz Pimienta, P. Francisco. 

Diez, P. Domingo, 1748. 

Echagoyan, P. Juan. 

Eguarte, P. Bernardino, 1633. 

Elisalde, P. Miguel, 1686, Queret.» 

Elisarde, P. Andrés. 

Encinas, P. José Antonio, 1754. » 

Estrada, P. José Fernando, 1734, México. 

Estrada, P. Bartolomé, 1631. 

Faria, P. Francisco Xavier, 1635. 

Florencia, P. Francisco, 1636. 

Fontecha, P. Mariano, 1754, Queretaro. 

Fuente, P. Andrés Prudencio, 1734. Guanajuato. 

Fuentes, P. Juan, 1736 id. 

Gadea, P. Miguel Antonio, 1742. 



19< 



Gallardo, P. Manuel, 1713, Guadalajara. 
Ganancia. P. Francisco Antonio. 1740. México. 
Garcia de Ángulo, P. Juan. 1018. 
Gama, P. José Mariano, 1816, México. 
Gómez, P. Juan. 1623. 
Gómez, P. Ygiiacio, 1748, Lagos. 
Gómez, P. Franci.'ífo. 1746, Calimalla. 
Gonzalos, P. Baltasar. 1010, Tlaxcala. 
González de iu I'j¿;ai, P. Manuel. 1722, Guanaj.'" 
González Mexia, P. Bernabé. 1731, Chalco. 
González de Zaya^. P. Joaquín. 1753. 
González HermosUla, P. Narciso, id. Tecual- 
ticiii. 

González Rubalcaba, P. Miguel Gerónimo, 
1747, Lagos. 

González, P. Y.^idro. 17.51. 

González, P. Vicente Ferrer. 1751. S. Mig.' el 
Grande. 

Guajardo. P. Antonio, 1695. 
Guerrero, P. Diego, 1714, Lagos. 
Guerrero Y Castro, P. Jo^é ^L1ria. 1762. 
Guralla, P.*Juan Francisco. 1739. México. 

Guralla, P. Manuel, 1743 id. 

Henloñana. V."^ P. Antonio. 1726, México. 

Hitlalgo. P. Tomas, 1639. Colima. 

Hidalgo, P. Ygnacio Xavier. 1713, Valladolid. 

Hidalgo, P. Jüsí^, 1750, Queretaro. 

Hierro. P. Cristóbal. 1720. 

Hoyo y Azoca, P. Nicolás. 

Hurtado. P. Francisco. 1714. Toluca. 



191 



Hurtasum, P. José Ygnacio, 1748. 

Ybarra, P. Diego, 1619, Guadalajara. 

Yragorri, P. Juan Francisco, 1733, Sierra de 
Pinos. 

Yrizar, P. Ygnacio Mariano, 1743, Oajaca. 

Izquierdo, P. Juan Pedro, 1749, Rioja. 

Jardon, P. Antonio. 

Jugo, P. Antonio, 1749, Parral. 

Jugo, P. Juan Francisco, 1752, id. 

Llantada, P. Juan, 1754. 

Lanza y Espinosa, P.® Félix, 1669. 

Landivar, P. Rafael, Guatemala. 

Lanuza, P. Pedro, 1755. 

Lascano, P. Bernabé, 1655. 

Legaspi y Albornoz, P. Luis, 1634. 

Legaspi, P. Luis, 1633. 

Levarlo, P. Juan, 1646, Nueva Viscaya. 

López Aguado, P. Ygnacio Manuel, 1708, Ma- 
rá vatio. 

López, P. Lorenzo, 1625, Tepozotlan. 
López, P. Gregorio, 1582, Cuenca. 
Lizardi, V.^ P. Antonio, 1714, Oajaca. 
López, P. Baltasar, Culiacán. 
Luberiaga, P. Miguel, 1695, Puerto Rico. 
Lugo, P. Juan, 1627, Guadiana. 
Malavear, P. José Ygnacio, 1759. 
Maldonado Zapata, P. Alonso, 1742. 
Maneiro, V.^ P. Juan, 1753. 
Manan, P. José Antonio, 1747, Oajaca. 
Marin, P. Lucas José, 1759. 



198 



Martin, P. Andrés, 1747, Queretaro. 
Martínez de Figueroa, P. FrancLsco, 1064. Za- 
mora. 

Martínez de Figueroa, P. Francisco, 1664. 

Martínez, P. Luís, 1752. 

Martínez Vielma, P. Gabriel, 1700, Tasco. 

Maya y Orsua, P. José. 

Medina, P. Diego, 1041. 

Medinilla, P. Miguel, 1059, Oajaca. 

Mcdrano, P. Diego, 1030, Guadalajara. 

Medrano, P. Francisco, 1007. 

Méndez, P. Rafael Antonio, 1733, Cuernavaca. 

Méndez, P. Alonso, 1703. 

Mesa, P. Miguel, 1701, Culiacan. 

Mier y Domínguez. P. Félix José, 1733, México. 

Miguel 8an, P. Juan, Puebla. 

Migueo, P. José, 1729, Zacatecas. 

Molina, P. Francisco, Potosí. 

Monroy, P. Juan, 1034, Queretaro. 

Moreno Monroy, P. Luis, 1637, México. 

Morgucio y Corte, P. Francisco, 1634. 

Muñoz Rolóles, P. José, 1759. 

Murguia, P. Juan. 1095. 

Navarrete, P. Juan. 102S, Zacatecas. 

Nevé, P. Manuel, 17.50, Calpulalpa. 

Niño de Castro, P. Pedro, México. 

Norioga, P. Antonio, 1700. 

Norioga, P. Juan Antonio, 1752, Tabasco. 

Ochoa, P. Francisco, 1032, Valladolid. 

Ochoa, P. Juan Ángel. 1743, Zamora. 



199 



Olazarán, P. Bernardo 1734. 
Ordonez de Valois, P. Ygnacio. 
Ortiz Cantor, P. Lorenzo, 1618. 
Ortiz, P. Felipe Antonio, 1711. 
Ortiz Belmonte, P. Juan Antonio Mariano, 
1762. 

Osio y Ocampo, 1699, Zelaya, P. José. 
Osio y Ocampo, P. Magdaleno Andrés, 1762. 
Palma, P. José Antonio, 1765. 
Pardo, P. Alvaro, 1633. 
Pérez de Castro, V.^ Agiistin, Cordova. 
Pérez de Castro, P. Miguel 1757. 
Pérez, P. Dionisio, 1749, Veracruz. 
Pérez, P. Marrin, 1581. 
Pérez de Rivero, P. Nicolás. 
Pozo Sánchez, P. Juan Bautista, 1654, Estre- 
madura. 

Pozo, P. Juan Joaquín, 1730. 
Prendis, P. Antonio, 1754. 
Pruneda, P. Juan de Dios, 1711. 
Puga, P. Gregorio, 1697, Tepic. 
Quiles de Cuellar, P. Pedro, 1647. 
Quintana, P. José, 1732, Oajaca. 
Quintero, P. Antonio, 1730, Zacatecas. 
Ramírez, P. José, 1758. 
Ramírez, P. Policarpo, 1764. 
Ramírez, P. Antonio, 1682. 
Ramos, P. Alonso, Queretaro. 
Ramos, P. Sebastian, 1738. 
Rascón, P. Juan Felipe, México. 



200 



Reinoso, P. Sancho, 1736, Villa de Lagos. 

Kesa, P. Diego, 1635. 

Riva, P. Juan, Sombrerete. 

Piivcra, P. Nicolás, Huehuetoca. 

Rincón, P. Lucas, 1701. 

Rincón, P. José Gerbasio, 1732, México. 

Robledo y Lobo, P. Juan, 1628, Topia. 

Robledo y Lobo, P. Manuel, 1629, Id. 

Robles, P. Sebastian, 1623, Veracruz. 

Robles, P. Juan, Queretaro. 

Rojas, P. Alon.so Francisco, Tacubaya. 

Romero, P. Juan, 1704, Galicia. 

Ruiz Hernández, P. Antonio, 1633, Potosi. 

Ruiz Calderón, P. José, 1705. 

Ruiz Castañeda, P. Juan. 

Ruiz de Alegria, P. Fran.*^°, 1754. 

Salceda, P. Pablo, 1637, Valladolid. 

Sánchez de la Vaquera, P. Mig.' Mariano, 1757. 

Sánchez de la Vaquera, P. Pedro Jos»'*, 175S. 

Serrato, P. Juan José, 1764. 

Sierra, P. José Francisco, 1760. 

Sierra y Elorraiga, P. José Miguel, 1763. 

Somora, P. Francisco. 

Talla, P. Juan, 1626, Michoacan. 

Tagle y Bracho, P. Ygnacio, 1756, Zacatecas. 

Tamaris, P. Jo.sé, 1747, México. 

Telles Girón, P. Juan, 1708, Cuernavaca. 

Torres, P. Nicolás, 1625, Zelaya. 

Ubiarco. P. Francisco Ygnacio, 1713. 

Ugarte, P. Hilario, 1756, Parral. 



201 



Urbina, P. Benito, 1762, Veracruz. 
Ureña, P. Roque, 1628, Guadalajara. 
Valdes, P. Antonio, 1683, Parral. 
Valdes, P. Miguel, 1731, Zelaya. 
Valiente, P. Miguel, 1720. 
Valtierra, P. Manuel. 
Vega, P. Pedro, 1627. 
Velasco, V.^ P. Pedro, 1596, México. 
Velasco, P. Pedro, 1625, Nagera. 
Velasco y Tejada, P. Mariano, 1760. 
Velasquez, P. Juan, 1636, Toluca. 
Velez, P. Agustín José, 1763. 
Vergara, P. Miguel, 1698. 
Victoria, P. Alonso, 1647, Colima. 
Villalobos, P. Juan, 1625. 
Villar, P. José, 1701. 

Villaurrutia, P. Francisco, 1745, Villa de León, 
Ximenez, P. Diego, 1619, Veracruz. 
Zamoano, P. Ygnacio José María, 1756, Te- 
pozotlan. 
Zavala, P. Agustín, 1619, Zacatecas. 
Zuazu, P. Vicente, 1736, Patzq.'° 



ADICIONES. 

J. Mendizabal P. Luis, 1815, Potosí, Jesuíta 

Olaguibel. 
J. Plaza, P. Ygnacio, 1779, México, jes.** 
F. Muñoz, fr. Diego, franc.°° y provincial 

Michoacan. 



202 



M. Pareja, Fr, Francisco, mercedario, Dr. y 
provincial. 

J. Eátrada, P. Juan, 1629, Puebla, pro\'incial, 
jesuita. 

J. Alavez, V." P. Luis, jes." 

F. Avila, fr. Alon.so, franciscano. 

D. Barrera, fr. Alon.«io, dominico. 

F. Rea, fr. Alonso, franciscano. 

J. Figueroa Valdes, P. Antonio, jesuita. 

J. Riva de Neira. P. Antonio, id. 

D. Mazo. fr. Antonio, dieguino. 

D. Samano, fr. Antonio, id. 

F. Salazar, fr. Antonio, íranci.scano. 

M. Hierro, fr. Agiistin, mercedario. 

J. E.soobar y Llamas, P. Cristóbal. Jes.'* 

A. ^L'^callanes, Dr. y Mtro. fr. Juan, agustino. 

J. Alegría, P. Joaquin, Jes.'* 1748. 

J. Pérez Aragón, P. Fran.*^°, id. 

J. Rivero, P. Francisco Xavier, jesuita. 

J. Castro, P. Agustin Pablo, id. 

J. Butlcr, P. Ygnacio, id. 

C. Recico ó Recio, fr. Aniceto, carmelita. 

J. Rodríguez de Molina. P.*' Juan Pablo, jes.** 
M. Caballero, fr. Diego, mercedario. 
^L González, fr. Diego, ídem. 

M. Valencia, fr. Juan id. 

D. I>orruto. fr. Juan, díeguino. 
J. Arrióla, P. Juan, jes.'* 

J. Andoneguí, P. Roíiue. Jes.'* 



203 



jesuítas 

Alcocer, P. Fran.'"° Jes.** 

Aguierr, P. José Luis, 

Acosta, H.° Fran.*'° id 

Basurto, P. Joaquín 

Bolado, P. Pedro id 

Bernal Lobo, H.° Juan 

Castro Lid, P, José 

Calderón, P. José 

Cosió, P. Domingo 

Coba, P. Ygnacio 



d. 

d. 

d. 

d. 

d. 

Castro, P. Agustin id. 

González, P. José id. 

Garcia, P. Lorenzo id. 

Guerra, P. Nicolás 

Galiano, P. Antonio 

Gutiérrez, P. Fran.'^" id 

Yguerategui, P. Juan id 

Yguerategui, P. Fran.*^° 

Ybarburu, P. Ygnacio Carlos. . 

Yañez de Vera, P. José 

Jove, P. Miguel id 

Lascano, P. Ygnacio id 

Lai tundo, P. Juan 

Rio.s, P. Antonio 

Ruanova, P. Felipe 



Saravia Cortes, P. Jo¿e id 



204 



Sardaneta, P. José id. 

Urisar, P. Miguel id. 

Vega, P. José id. 

J. Zamorano, P. José María. 

J. Alegría, P. Francisco. 

J. Alcgria, P. José Simón, 17.51. 

J. Batres, P. Diego. 

J. Castro Riendi.sabal, P. Antonio 1755. 

J. Ca.stro, P. Joaquin, 1755. 

J. Diez, P. Juan Jo>é, 1752. 

Diez, P. Pedro, 175fi. 

Gámez, P. Manuel, 1751. 

Guerrero, P. José, 1752. 

Ganuza, P. Pedro. 1755. 

Ybarburo, P. Miguel, 1754. 

Legaspi, P. José Mariano, 1752. 

Rodríguez Muuriño, P. I^and;o, 1754. 

Malo, P. Juan, 175(5. 

Noroña, P. Nicolás, 1753. 

Nevé, P. José, 1755. 

Pascua, P. Francisco Xavier, 1753. 

Patino, P. Benito, 1755. 

Pozo, P. José Ygnacio, 1755, Veracruz. 

Lyon, P. Juan Ygnacio, 1816. 

Mendizabal, P. Francisco, 1816. 

J. .\rsdekin. D. Tomaí!, coadjutor Jesuíta. 

Arrióla, P. José. 1678. 



^Í^(^f'^(^Í^i^¡^^f^(^/^(^Í^^¡(&^f^(^f^: 



ÍNDICE ALFABÉTICO 



Abad, Diego José, 142. 

Academias, 63 — 65; 68; 108. 

Acevedo, Diego, 74; 141. 

Acevedo, Isabel, 44. 

ActilloS; 126. 

Actos de Filosofía, 26. 

Acuña, Juan de, 6; 13. 

Advertencia, IX. 

Agorondo, Juan de, 44. 

Aguías y Seijas, Francisco de, 33. 

Agustinos, e.x-alumnos de Ildefonso, 193-194. 

Alarcón, Próspero María, 35. 

Alearás, Véase Sánchez de Alearás. 

Aldave, Juan de, 36. 

Alegre, Francisco, 103. 

Alonso González, Fr. Fernando, 14. 

Anaya, Nicolás de, 54. 

Andrade, Vicente de P., 33. 

Apéndice de Osores, X; descripción, XI. 

Aragonés, Juan Ignacio, 21; 24; 25. 

Arechederreta, Juan Bautista, 16; 26; 28; 30. 

Arévalo, Francisco Sahegún de, 5; 12. 

Ascensión del Señor, fiesta de la, 134. 

Asunción, fiesta de la, 137. 

Avendaño, Catarina, 73. 



20H 



Avendaño, Juan de, 73. 

Avendaño Suares y Zou.sa, Podro, 22. 

.\yuntamiento de Mé.xico, Prencios de, 122-123. 

B 

Bárrales Vivero, Pelipe, 30. 

Ba.sar¡(), Fr. .\maldo, 4. 

Bauti.stu, P. Juan, 5; 6; 7. 

Bcras, San Pedro, San Pablo y San Juan íldefon.<?o, 60-61; 
dotadas, 83-92; Nacionales, 82; de oposición, 84; 
para los Potosí o Guadalcazar, 84; para lo« de Parral, 
Guadalajara y Chihuahua, 85; de Cristo, 87; de la 
capilla, 00; de la librería, 90; de honor, 90. 

Belcmitas, ex-alumnos de San Ildefonso, 195. 

Benavides, Gaspar de, 21. 

Benefactores de San Ildefonso, 74-82. 

Beristain de Souza, Josó Mariano, 7; 15; 19; 56; 64; 101. 

Bil)lioteca.s o Librerías, 161-169; donación de Pedro de 
Velazco, 164; donación de Rojo Río y Vieira, 164; 
donación de Villar y Santilises, 165; deterioro de, 
166; donación de Parreño, 166; estado de, en 1797, 
167; donación de Castañiza, 167. 

Bustamante, Fr. Francisco, 4. 



Ciille y Heredia, Juan de la, 66. 

('a|M»llanías, de San Gregorio, 152; 153; de N. .\guilar 
de Castro, 152; de Isabel Acevedo, 153; de Pedro 
Ruiz de Castañeda, 154; de Juan de Torres. 155; de 
Gabriel García de Arellano, 155; de Juan Antonio 
Vázquez, 155; tle .Vgustín de Jami^uí. 156; de Ven- 
tura Pablo Díaz R-jiinosa, 156; de Luis Lópeí Mon- 
tano y Gertrudis Cevallos, 156; de Dn. Manuel Mu- 
ñoz de Castañeda, 157; Laicas, 157; de .\lonsi> Her- 
nández Dios Dado, l.')7; de Peilro Zorrilla, 158; de 



207 



José María Arosqueta, 158; de Miguel Cambarte, 
158; de Juan de Castañeda, 159; de María de San 
Ildefonso, 159; Bernardino de Neira Galindo, 159; 
de Benito José Montes, 160; de Juan Timermans 
Picaso, 160. 

Caras Ama y Figueroa, Juan de, 23; 30. 

Carlos V, 1; 6. 

Carmelitas, ex-alumnos de San Ildefonso, 194-195. 

Casafuerte, Marqués de, 6; 18; 36. 

Castañiza, Juan Francisco, Marqués de, 66; 75; 88; 96; 
97; 99; 102; 123; 138; 167. 

Castoreña y Ursúa, Juan Ignacio, 29; 36. 

Cátedras, 93-104; de Teología, Jurisprudencia y Filosofía, 
96; del Maestro de las Sentencias, 100-101; 121; de 
práctica forense, 101-102; de San Pedro, San Pablo, 
San Ildefonso, 61-63. 

Cisneros, Fr. García de, 4. 

Colegios, historia de, X; 1. 

Colón de la Reategui, Manuel, 23. 

Concepción de Nuestra Señora, fiesta de la, 138. 

Conde del Venadito, 19. 

Constituciones, 109. 

Cortesano Estudiante, el, 141. 

Cossío, José L., X. 

Cristo, Colegio de, historia de, 19-26; Unión a San Ilde- 
fonso, 26; 57; Beca de, 87; 120. 

Croix, Marqués de, 94; 110. 

Cuevas, Juan de, 51. 

Ch 

Chavarría, Juan de, 46. 
Chihuahua, Becas para los de, 85. 

D 

De Humanidades y Bellas Letras, 102-104. 
Dieguinos o Descalzos, ex-alumnos de San Ildefonso, 
191-192. 



208 



Diez de Aimt-mláriz, Ixjfxj, Miircjué» de Cadereita, 21. 

Docunjciitos inéditos o muy raros, X. 

Dcniíinico.s, ox-aluranos de San Ildefonso, 180. 

Duque de Linaies, 6. 

Durango, Bccaa para los de, 88; 91-92; 120. 

E 

Echevarría y Veytia, Mariano, apuntes de, XI. 
Educación Pública, Secretaría, IX; X. 
í^guiara y Eguren, Francisco Antonio, 15; 16. 
Ejercicios de Religión, 141-144. 
Ejercicios Literarios, 12.5-129. 

Enríqucz de Toledo y .Mmendáriz, Fr. .\loni<o, 17; 66. 
Escobar y Llamas, Cristóbal, 55; 03; 76; 101 ; 104; 120; 123. 
Escobar y Llamas, Juan de, 23; 142; 154; 168. 
Estudiantes, sublevación, 19. 

F 

Fag();i{;;i, .losé .Maií.i, (12; 77; 99. 

Felipe II, 12-13; 14. 

Felipe III, 39; 54; 113. 

Fernández de Córdoba, Diego, 109; 131. 

Festividades y ¡irácticas religiosas, 131-144. 

Florencia, P. Francisco, 27; 2S; 40; 43; 45; 49; 109. 

Fücher, Fr. Juan, 4. 

Franciscanos Observantes, e.\-aluninos de San Ildefonso, 

190-191. 
Fuenleal. Sebastián Ramírez de, 4. 
Fundación de San Ildefon.><o, 71-74. 



Caceta de Mc.xico, 5; 6; 11; 14; li>; Mt; H; 46. 
CamlK)a, Francisco Xavier, 55. 
(Sanie, Fr. Petiro de, U); 11; 15. 

< ¡MDUa, l'r. Juan de, 4. 



209 

García, Antonio, 84. 
García, Genaro, IX. 
García Bravo, José, 16. 
García de Rojas, Jacinto, 101. 
Gil de Hoyos, Antonio, 23. 
Gómez de León, Luis, 33. 
Gómez de Parada, Juan, 30. 
Gómez de la Parada, Gines, 23. 
González, Fr. Fernando Alonso, 14. 
González Dávila, Gil, 19; 26. 
Guadalajara, Becas para los de, 85; 120. 
Guadalcazar, Becas para los de, 84; 119. 
Güereña, Juan José, 77; 88; 91; 120. 

H 



Henríquez de Mendoza, Martín, 4; £ 
Hipólitos, ex-alumnos de San Ildefoní 



51. 

so, 195. 

I 



Icaza, Isidoro, 78. 

Imprenta, 118. 

índice Alfabético, 207. 

Infantes, Colegio de, historia de, 35-37. 

índice de materias, XIII. 



Jáuregui y Barcena, Juan de, 30. 

Jesuitas, ex-alumnos de San Ildefonso, 195-206. 



Ledesma, Francisco, 24. 
Lancastre, Fernando de, 6. 
López Calderón, Alonso, 44. 
López Llergo, Jerónimo, 78; 86; 120. 
López Portillo, Antonio, 133. 
Lorenzana, Francisco Antonio de, 47. 



Llanos, Bernardino, 45. 
Llanos V'aldez, Andrés, 10. 



210 

Ll 

M 



Maestros, 105-106. 

Maestros, Presidentes y Academias, 105-108. 

Miinrique de Lara, Alvaro, 37. 

Manuscritos, Colección García, IX; X; XL 

Marfni(''.s do Ca-íiafuerte, Véase Casafuerte. 

MarraRut y Boldú, Franci.sco, 16. 

Malgarcjo, .\ml)rosio, 24. 

Méndez, Jo.-íeph, 23. 

Mendoza, .\ntonio de, Vil rey, 3. 

Mendoza, P. Antonio de, 37. 

Mendoza, Martín Henríquez de, 4. 

Menoiogio Franciscano, 11. 

Mercado, Jo.^ejih, 23. 

Mercado, Pedro, 93. 

Merced, Orden de Nuestra Señoia de. 17. 

Mercedarios, ex-alumnos de San Ildefonso, 194. 

México, ciudad de, colegios, X; noticias, XI; condiciones 
en el siglo XI,48; 50. 

Michoacán, Becjis para los de, 86; 120. 

Misioneros de Propaganda, ex-alumnos de San Ildefon- 
so, 193. 

Molledo, José Manuel, 36. 

Monarquía Indiana, 2. 

Monroy y Pigueroa .\ntonio, 22. 

M.intaño, Tomás, 32; 79; S.5; 120. 

Montes Claros, Marqués de, 39. 

Moya de Contreras, Pedro, 50 

N 

Natividades de Nuestro Señor, fíesta de, 139. 
Nuestra Señora de Guadalupe, fíesta de. 139. 



211 



Nuestra Señora de Loieto, fiesta de, 138. 
Nuestra Señora de los Dolores, fiesta de, 132-133. 
Noriega, Nicolás, 23. 
Noticias de la Ciudad de México, XI. 

O 

Olivan Rebolledo Juau de, visita al colegio de Santa Cruz, 

5; 30. 
Olivera, Jacinto de, 22. 
Olmos, Fr. Andrés, 4. 

Oposiciones, 126; A vacantes en la Universidad, 127. 
Orellana, Diego, 44. 

Osores, Félix, X; biología, XI; 7; 9; 11; 17. 
Oviedo, Juan Antonio, 79; 115; 127; 134; 142. 



Palafox y Mendoza, Juan de, 145. 
Pareja, P. Francisco, 17; 18. 
Parral, Becas para los de, 85; 120. 
Parreño, José Julián, 66; 80; 105; 166. 
Felaes, Martín, 44; 46. 
Picazo Timermans, Juan, 80. 
Pimentel y Sotomayor, 101. 
Plan de Estudios, 103-104; 145-150. 
Plaza y Jaén, Cristóbal de la, 64; 80; 138. 
Potosí, Becas para los de, 84; 120. 
Presidentes, 106-107. 
Premios, 119-124. 
Privilegios y Premios, 113-123. 
Privilegios, 113-119. 

Procesiones, de San Felipe de Jesús, 140; de Semana San- 
ta, 140; de San Luis Gonzaga, 140; de la Purísima, 140. 

Q 

Quesada, Juan de, 39; 58. 



212 



R 



Rabadilla, Isabel, CajM'llanía fundada por, 151. 

Rarníiez, Gerónimo, 54. 

Ramírez de Fuenleal, Sebastián, 4. 

Raiigel, Pedro, 80; S5. 

Recabarren Bórralo. Martín de, 30. 

Rectores y Gobernadores de San Pedro, San Pablo y San 
Ildefonso, 171-187. 

Religiosos de San Juan de Dio.s, ex-alumnos de San Ilde- 
fonso, 195. 

Resurrección del Señor, fiesta de, 133. 

Rivadeneiía, Tristan Manuel de, 30. 

Rivera, Juan de, 06. 

Rivera Pareja, Juan de, 24. 

Robles, Juan, 23. 

Rodríguez Santos, Francisco, 26. 

Rojo Río y Vieira, Manuel Antonio, 66; 134; 136; 164. 

Romo Río y Vieira, Manuel, 80. 

Ro.sario, Colegio del, 56; 57. 



Sabatinas, 125. 

Sagrados Corazones de Jesús y María, fic-^ia de los. 134- 

135. 
Sahagún, I*"r. Bernardino, 4. 
San Agustín, Convento de México, 20. 
San Bernardo y San Miguel, Colegio de 37; historia de. 

45; Unión con San Ildefonso. 42-43; 69. 
San Carlos Borromeo, 138. 
San Felipe de Lima, Colegio de, 29. 
San Felipe Neri, 37; 63. 
San Franci.sco, convento de, 8; 10. 
San Fiancisco Xavier, fiesta de, 132. 
San Gregorio, colegio de, 37; 38; 42; Histeria de, 45-48; 

67; 69. 
San Ignacio de Loyola, fiesta de, 137. 



2Í3 



fSan Ildefonso, Colegio de, 19; 21; 25; unión con Cristo, 

26; 31; historia de, 37-42; Unión con San Pedro y 

San Pablo, 40; 42; Unión con San Bernardo y San 

Miguel, 43; 53; 68; Fundadores y benefactores, 71; 

84; Becas 84-93; capellanías fundadas en favor de, 

151-161. 
San Ildefonso, fiesta de, 131-132. 
San José, capilla de, 8; 11. 
San José, ñesta de, 132. 
San José de San Francisco, 1. 
San Juan Bautista, fiesta de, 137. 
San Juan de Letrán, 1; 6; historia de, 8-17; 18; Unión 

con San Ramón, 18; 19; 69-70. 
San Juan Xepomuceno, fiesta de, 133; 134. 
San Luis Gonzaga, fiesta de, 136. 
San Martín de Luna, 54; 110; 116. 
San Pedro y San Pablo, Colegio de, 21; 28; 37; 39; Unión 

con San Ildefonso, 40; 42; Historia de, 48-53; 54; 

59; 93; Protección real, 113. 
San Pedro, San Pablo y San Ildefonso, X; fundación, 40; 

historia de, 53; 66; L^nión, 118; Rectores y Gover- 

nadores de, 171-187. 
San Ramón Nonato, colegio de, 6; 13; 16; historia de, 17- 

19; Unión con San Juan de Letián, 18; 19; Notas 

adicionales, 66-67. 
Sánchez, Pedro, 27; 42; 45; 48; 51. 
Sánchez de Alearás, Joseph, 23. 
Sánchez de Alearás, Pedro, 22. 
Santa Anna, Antonio López de, 32. 
Santa Cruz de Tlaltelolco, Colegio, histoi'ia de, 1-8; visita 

al, 5; 11; 13; 14; 18; 69-70. 
Santa María de Todos los Santos, colegio, 6; 13; historia 

de, 26-32; 52. 
Santa Rosalía de Palermo, fiesta de, 138. 
Santa Teresa, fiesta del Señor de, 134. 
Santos, Colegio Mayor de Santa María de Todos los, 6; 

13; Historia de, 26-32; 52 



211 

Secretaría de Educación Pública, IX X. 

Seminario Conciliar, historia <lo, 32-30. 

Seminario Mexicanf), 5; ti. 

Silva, Nicolás de, 132. 

Soria Velazquez, Gerónimo, 30. 

S<ito, .Antonio, Capellanía fundada ynjr, 151. 

Sublevación de Estudiantes, 19. 



Tianguillo de Salazar, 12. 

Tlaltelolco, Colegio de Santa Cruz de, 1-8; vii^ita al, 5; 

11; 18. 
Torquemada, Fr. Juan, 2; 4; 7; 10; II; 12. 
Torres, Cayetano, 55. 
Torres Verga ra, José, 35; 36. 

U 

Universidad de México, Ki; 21; 29; 49; 64; 93; 95; 101; 

104; 117; 127; 13S. 
Universidad de Salamanca, 116; 127-12H. 
l'niversidad de Texas, IX; .X. 



Valdeascra, Pedro González, 15. 
Vargas Valades, Cristóbal, 19, 25; SI; S7; 120. 
Valencia, Fr. Martín, 2. 
Valeriano, .Vntonio, 7. 
Velazco, Pedro de, 141; 164. 
Velazquez, Roilrigo, 23. 
Velazquez, Santiago, 23. 
Velazquez Lorea, .Agustín, 23. 
Venaviiles, Gaspar de, 21. 
Vetancurt, Fr. .Agustín, 11; 12; 14. 

Veytia, apuntes de, 9; 16; 21; 24; 25; 33; 38; 39; 40; 42; 
44; 47; 54; 57. 



215 



Villagrá, Francisco, 39; 58. 

Villar y Santilises, Pedro Pablo, 88; 97; 120: 165. 

Villaseñor j' Monroy, Antonio, 22; 36. 

X-Y-Z 

Xaltocan, Pablo Nazareno, 7 
Yucatán, Becas para los de, 86; 120. 
Zorrilla, Pedro, 57. 
Zumárraga, Fr. Juan, 1; 3. 



O 



BINDmu ui^: 



■^"T 



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