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Full text of "Obras completas del doctor d. Manuel Milá Fontanals .."

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UNIVERSITY OF CALIFORNIA. 



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OBRAS COMPLETAS 



DEL DOCTOR 



0. MANUELlii Y FONTANALS 

CATEDRATICO QUE FU6 DE LITERATURA 
en la Univcrfjdad de Barcelona 

Coleccionadas por el Dr. D. MARCELINO MENENDEZ Y PELAYO 

di! la Real Academia Espanola 



TOMO SEXTO 



OPUSCULOS LITERARIOS 

TERCERA SERir: 



^9^"^ OFTH- '/" 







BARCELONA 

UORERIA DE ALVARO VERDAGUER, 
Rambla del Centra. 

i8g5. 



OBRAS COMPLETAS 

DKX. 

Dr. D. Manuel Mild y Fontanals. 



TOMO SEXTO. 



INDICE. P^g- 

Ongenesdel teatro cataldn.—Ap^ndices 3i3 

I.— Un misterio cataUn del siglo ziv . 3(5 

II.— El Trdnsito y la Asuncion de la Virgen 324 

III.— Texto del Misterio dc Elche 34 1 

IV.— Un •milacre* de San Vicente Ferrer. ... . 348 
v.— FragRiento de un Misterio castellano representado en 

Mallorca 36o 

Vr.— De las antigas representacions dramiticas y en especial 

dels entremesos Catalans 362 

VII.— Orden de la procesidn del Corpus en Barcelona en el 

siglo XV 374 

Estudio sobre los poetas catalanes de fines del siglo xv 

y principios del XVI 38i 

Poesias oatalanas. 

La Font de Melior 425 

Bordonets en provenzales. 428 

Montserrat 428 

La cjns6 del pros Bernart fill de Ram6n 429 

La Mort de Galind 439 

A Montserrat 441 

La Complanta d' en Guillem 442 

Arnald6 de Beseya .... 444 

Los darrers cAstichs 448 

APfoIX 45i 

Pastorel-la de Nadal 45 1 

Gas veritable 4 52 

Dues pedes. . . . 454 

Un temple antich 454 

A Mossen Pau Parasols, Pbre 456 

Poqueta cosa 457 

Leyendas en prosa. 

Rasque nefasque 461 

La Galumnia . . 472 

El rey Eserdis 475 

La toma de Ciurana 478 

El Romero ... 487 . 

Arnaldo de Rocabruna ... . . ... 491 

Laespada de Vilardell. . . 495 

Munuza .... 5o2 



fNDICE. P*g- 

Poesias oastellanas. 

Traducci6n de la oda III, libro I de Horacio, Sic te 

diva 5ii 

Cumpleaiios 5ia 

Otros tiempos. . . 5ia 

Marfa 5i3 

El trovador del Panares 5x4 

LaHuerfanita 5i5 

Paso de los trovadores 5i6 

Romances de los Reyes Cat61icos en Barcelona.. . . 5 20 

Fragmento del poema La dama del La go 523 

Canci6n de Desdemona 524 

Soneto 524 

El rey de Tule 525 

Romances 525 

Al Salvador 527 

A D. Antonio de Capmany 528 

Una sirena 529 

Apendice — Lfmites de las lenguas romdnicas .... 53o 



FIN DEL fNDICE. 




OBSERVACIONES 

SOBRE LA POESfA POPULAR 

con muestras de romances catalanes iniditos. 



OBSERVACIONES GENERALES. 

Tan fdcil es distinguir y senalar los puntos centrales 
de un territoriOy como costoso las m^s veces fijar los 
lindes que deben separarlo de los terrenos vecinos; asi 
es que no sin dificultad probaremos d descifrar los limi- 
tes del nuesiro, que con otros muchos confina por va* 
rios lados y con diversas condiciones. 

El genero que nos ocupa comprende las poesfas que 
para su uso componen 6 modifican, ya el mismo pue- 
blo, ya los poetas que k el se dirigen, con tal que ^stos 
no crean achicarse 6 descender de su jerarquia al com- 
poner la obra, sino que d ella apliquen de Ileno cuantas 
facultades poseen. El ultimo requisito excluye k los que 
piensan hacerse populares adoptando un lenguaje llano 
y afectadamente sencillo, asi como no se halla la condl- 
cion de dirigirse unica ni principalmente al pueblo en 
los poetas artisticos, que por eleccion voluntaria, si bien 
con seriedad estetica y plenitud de inspiracion, ban es- 
crito poesias imitadasde las populares. 

Para que d esta clase pertenezca una* obra, debe lam- 
bien, ademas de vulgarizada, ^tv poesia^ no precisamen- 
te por el merito particular y aislado que la recomienda, 
sino por el sistema 6 conjunto k que pertenece. Sepd- 



OBSERVACIONES SOBRE 



ranse con esto mil composiciones futiles por demds que 
alcanzan valimienio entre el vulgo, pero que no se dis- 
tinguen en lo esencial de las mds rastreras concepciones 
del habla ordinaria; y no salen tanopoco mucho mejor 
iibrados varios poemas politicos, que, merced al interns 
vivo, aunque perecedero, de las alusiones que entranan, 
adquieren curso general: poemas sfempre apreciablies 
para el historiador, pero de poca valia literaria/cuando 
el fondo politico no se halla enlazado con el sistema de 
concepciones poeticas de un pueblo, empapado en su 
espiritu nacional 6 elevado d la esfera mds permanente 
e ideal de lo bello. 

Finalmente el precioso timbre que distingue y acredi- 
ta la verdadera poesia popular se ha de buscar en la 
tradicion. Eventual puede ser la conservacidn 6 perdida 
de una obra determinada; mas si se atiende al conjunto^ 
la transmision lenta y continua de generacion en gene- 
racion, la tradicion oral, cantada y viviente, son el mas 
claro testimonio de lo eficaz y verdadero de la poesia 
conservada y de que el pueblo la ama de veras y ve en 
ella consignados sus mds interesantes recuerdos y la 
mds expresivo de sus afectos. 

Si ahora nos empeiidsemos en averiguar el origen de 
este genero poetico, ocioso fuera nuestro afin, por cuan« 
to su existencia es un hecho sobremanera natural y 
concebible, que como fundado en las mismas propen- 
siones y facultades que ban producido las demds clases 
de poesia, tiene lugar aun entre los pueblos mas incul- 
tos y degenerados; pero al propio tiempo cabe muy 
bien que circunstancias especiales modifiquen esta poe- 
sia en determinados periodos, y d lo menos por lo que 
toca a la de la mayor parte de modernos pueblos euro- 
peos, puedense investigar las causas del temple que la 
distingue, de las analogias que reinan entre las de varios 
paises, de sus bellezas habituales y de su fecundidad 
extremada. Domina en todos ellos el canto narrativo 
que se apellida con el nombre general de cancion^ 6 
con el de romance^ tomado del que designaba las len- 



LA POBSfA POPULAR, ^ 

guas modernas en su infancia^ y las composiciones que 
ea ellas se escribian; 6 bien con el de balada (i), en 
acepcion procedeate de la uni6n de la danza con la poe- 
sia para animar la primera, 6 para regular y facilitar la 
improvisaci6n de la segunda, y que se ha de distinguir 
de la semi-dramdtica ballada de los provenzales, y la 
simplemente lirica balata de los italianos. Verdad es 
que el rico repertorio de la poesia popular moderna no 
se cine unicamente d canciones narrativas y consta tam- 
bien de efusiones liricas ; mas pronto se echa de ver una 
hermandad intima en los giros e imdgenes habituales de 
Unas y otras, hasta el punto de que el canto narrativo 
contiene en la parte mon61oga 6 dialogada el germen 
de las demds composiciones que son por entero Kricas 6 
expans ivas« 

Ahora bien, el principio igual 6 semejante de estas 
poesias de los pueblos de Europa, los manantiales del 
jugo que les ha dado tanta vida y tantos medros, deben 
buscarse principalmente en otras poesias que fueron 
antes, no eruditas y extra-populares, sino populares y 
jerarquicas d la par, y que interesaban k todos 6 d la 
mayor parte de estados de la sociedad : las cuales que- 
daron olvidadas despues por las clases superiores y aban- 
donadas en manos del pueblo y de sus rusticos rapsodas. 
Por manera, que d ser completamente cierta esta opi- 
nion, la poesia popular de dichas naciones derivaria^ 
no por cierto en la mayor parte de composiciones que 
comprende, sino en su forma originaria, en sus mds 
antiguos fragmentos, y tambien por lo que podemos 
juzgar acerca de la de los idiomas romances, en su ver- 
siftcaci6n, de otra poesia mas ilustre y respetada, enla- 



(1) V. Duran, Rom,, torn. I, pag. LXIII y LXV, sohre la dan-- 
sa asturiana, y Villemarque, Cantos hre tones, tom. II, en la poesia 
intitalada: «El tiempo pasado,» que este excelente colector vi6 im- 
provisar por atganos aldeanos que daDzaban en el otero de una ca- 
pilla, la vispera de la fiesta que en ella se celebra. Es verdad que 
nada semejante vemos indicado, si bien algo puede presumirse, en 
los pueblos del Norte que se sirven de la voz balada en el sehtido de 
canci^n narrativa. 



4 OBSBRVACIONES SOBRE 

zada con la vida publica, cuhivada con mds esmero si 
no siempre con tanta inspiraci6n, ya fuese semi-sacer- 
dotal, como entre los pueblos paganos, ya simplemente 
heroica, como entre los que convertidos al cristianismo 
conservaban un espiritu belicoso. Asi la poesia popular 
bretona linda en sus mds remotos dias con la de los bar* 
dos galeses (ij, y en una canci6n improvisada en nues— 
tra ^poca vemos todavia mencionado y comentado un 
dlcho de un antiguo discipulo de los druidas (2). Por 
otra parte, s6io por grados fueron desapareciendo en 
aquel pais los bardos familiares y privilegiados. Si de la 
peninsula armoricana pasamos d la remota Servia, no* 
taremos que los mds antiguos cantos que alii se conser- 
van, son rapsodias de verdadera epopeya que reflejan el 
esplendor y grandeza de unos tiempos en que la poesia 
era regia no menos que popular (3). Los primeros can- 
tos septentrionales se confunden con las sagas de los 
escaldas y de los reyes del mar, y conservan la siniestra 
vlslumbre del culto de Odino, al paso que otros integran 
en la epopeya germdnica de los Niebelungos; y si en la 
tierra natal de los ultiraos parece rota la cadena que con 
ellos enlazaba los poemas mds recientes, los hay entre 
estos que muestran visibles rastros de la antigua rude- 
za (4). Anteriores A las poesfas populares inglesas exis- 
tian cronicas poeticas en las tres lenguas gaelica, sajona 



(1) El Sr. Villemarqac ha recogido eD la tradiciba oral un dii- 
logo entre un druida y su discipulo, cuya autenticldad no admite 
duda, y del cual prescnta una imitaci6n latina aplicada & verdades 
cristianas y probablemente compuesta por los primeros eclesiasticoii 
que convirtieron aquella provincia. 

(2) En la canci(5n improvisada en la danza de que se habl6 en la 
nota primera, se cita el proverbio: lapeor tierra j^vodttcird el mejor 
trigo, debido a un bardo pagano del pais de Gales, para desmentirlo 
y aplicarlo a desengaiios del tieropo presente. 

(3) Aludimos a los bellos cantos sobre Lazaro, ultimo rey de los 
servios, vencido por Amurates, uno de los cuales inserta Eichoff en 
su reciente e interesante publicacion sobre la literatura del Norte. 

(4) V, entre los cantos alemanes traducidos en la colecci6n de 
S. Albin, labalada sublime pero esencialmente b&rbara: La sangre 
vengada. 



LA POESfA POPULAR. b 

y normanda que se compartian el dominio de la isla (i). 
Entre los Franceses es evidentisimo el trdnsito de los 
antiguos cantos heroicos A las canciones narrativas, 
escritas 6 tradicionales, aun en lo respectivo & la versifi- 
caci6n y ^ la lengua. Por fin, en nuestra Espana, cuan- 
do no hubiese otro motive, se entraria en sospechas de 
la misma procedencia al notar que el mayor numero de 
romances primitlvos versan sobrc los ciclos epicos que 
antes dieron asunto & los cantares de Gesta (2). 

De esta suerte conserve el pueblo los restos de una 
poesia que se extingui6 en mds altas regiones, los cuales 
le amaestraron para tratar asuntos nuevos y aun diver- 
sos de los antiguos. Si se ha supuesto con buenas razo- 
nes que las epopeyas son vastas fabricas levantadas §l 
beneficio de los materiales dispersos que suministr6 una 
poesia primitiva y desconocida, la popular d su vez re- 
coge cuidadosamente los escombros del edificio epico, 
arrastrados por las olas del tiempo. 

De una manera semejante los cantos populares (si 
bien en menor grado que las tradiciones no redactadas) 
contienen imperfectos vestigios de antiquisimas y res- 
petadas supersticiones, y reducen d equivocas hechiceras 
6 d feos enanos las poderosas sacerdotisas y los genios 
adorados por el paganismo (3). Y aun si buscdsemos un 



(1) V. en los cantos fronterizos de W. Scott la nota al de Lord 
Tomds y la gentil Ana, en que se conjetura que todas las baladas 
romancescas son extractos de poemas novelescos anteriores ; pero es 
justo anadir que los lais 6 cuentos poeticos de asunto bret6n (de uno 
de los cuales procede dicha balada) son a su vcz imitaciones deslei- 
das de cantos originales armoricanos, como deniuestra el Sr. Ville- 
marque relativamente al Lai del Ruisenor y d su repi-oducci6n por 
Maria de Francia. 

(2) Debe exceptuarse la moderna poesia griega, que por lo poco 
que de ella sc nos alcanza, no deja de enlazarse con la antigua poesia 
heUnica (como se ve principalmente en la improvisaciOn de cantos 
fanerales, cuyo primer origen se halla en Homero), pero que debe 
principalmente sus creces al estado trabajoso y semi-selvatico en que 
seha visto aquella nacidn durante los tres iiltimos siglos. El emi- 
nente critico Fauriel y muy recientemente el conde Marcellus ban 
publicado colecciones de Cantos griegos. 

(3) W. Scott y Villemarque ban demostrado que las supersticio- 



6 aBSERVACIONKS SOBRE 

embleina sensible de esta degradacion de un antiguo 
orden de hechos en la poesia popular, se hallaria ea los 
instrumentos con que en algunos pueblos ella se acom-- 
pana, tales como la zampona, la guzla (i) y la lira de 
una sola cuerda, sustituidas d la noble arpa 6 d la citara 
de cuatro nervios. 

Mas ^como tales rapsodias e imitaciones de rapsodias, 
con su poca extension y menor grandeza de plan, son A 
menudo superiores k los largos poemas que les dacnos 
por origen y modelo? ipor que los restos del edificio 
ban de veneer en belleza el antiguo y suntuoso con*- 
junto? 

Notese, en primer lugar, que asi lo limitado de las 
fuerzas humanas al componer las obras, como lo ilimi- 
tado de sus tendencias y aspiracianes al apreciarlas, 
contribuyen de consuno d que nos mueva mds el frag- 
mento que nos hace adivinar el todo, que el todo mis- 
mo, aun cuando solo en este quepa reconocer la unidad 
superior, lo grandioso del diseno y la graduacion de las 
partes. Como ademds los poemas heroicos d que aludi- 
mos, se distinguiesen mayormente por bellezas parciales 
que por la disposici6n ariistica del conjunto, prestdban- 
se buenamente d ser fraccionados, y trabajando entonces 
los poetas populares en mas reducido espacio, pudieron 
abarcar vigorosamente el hecho y exponerlo con mds 
decisi6n y seguridad. Asi tambien cada verso fue adqui- 



nes relativas A las hadas, vestiglos, etc., deben en Europa su pri* 
mero y principal origen & las divinidades germanicas y celticas que 
se ban confundido despu^s con sus sacerdotisas. De ahi los restos de 
poder y de belleza de las primeras y su aversion al culto cristiano. 
Como por otra parte las supersticiones indi'genas se cnlazaron con 
las de la mitologia cl&sica (asi en una inscripcibn de Espana vemos: 
5a»(i^— divinidad del pais — Martis socio), los genios de las fuentes 
y otios recibieron el nombre romano de Fata, del cual se form6 en 
castellano el de fada 6 kada, y en la lengua de oil, como ha notado 
A. Maury, los de fee y faerie, como de pratum prae y praerie. Tam- 
poco en las modernas supersticiones ban desaparecido enteramente 
las divinidades clasicas, como se vc v. gr. en ciertas tradiciones ale- 
manas sobre una montana de Venus, etc. 

(1) Sencillo instiumento popular de los eslavos. 



LA POESfA POI^t».4R, 7 

ri«Ddo mds peso, regularizdronse ttiAs y mds las estan^- 
das y la expresion pudo ser mis eamerada. Influyeron 
tambien A veces el contacto mds habitual con la natura* 
leza, un senttmiento mds vivo de la vida rustica j catn* 
pestre y la natural manifestacion de los afectos. Final- 
oKnte, la composici6n fue adquiriendo un movimiento 
animado y de cada vez mis lirico, revistiose de nnayor 
simetria en las formas, reclam6 tonos mis varios y me* 
Iddicos, di6 mds cabida i la parte expansiva, y admiti4S 
a menudo el estribillo 6 ritornelo que es una especie de 
marco fantistico que rodea el cuadro, 6 folia jc lirico 
que lo envueive y engalana^ 

De esta suerte se transformo en popular la poesia 
heroica, no sin que A rrueque de mayores halagos y de 
nuevas bellezas perdiese un tanto de su simplicidad 
grandiosa. Este caricter distingue todavia d muchos 
cantos heroico-populares que se recogieron en la tradi- 
cion oral, la que acaso los haya ya olvidado en los ulti- 
mos tiempos (i). El fondo del argumento de tales com* 
posiciones suele ser misterioso y sobrehumano, y los 
personajes que en ellas intervienen, conservan el impetu 
y la decisi6n, y a veces la fuerza destructora de los ele- 
mentos de la naturaleza ; ora inflexibles en sus varo^ 
niles determinaciones, ora ciegos y desapoderados ins- 
trumentos de una pasion frenetica. Las figuras son 
gigantescas, las acciones barbaras, el dibujo sobrema- 
nera sencillo, el tono propio de la verdadera epopeya. 
Costumbres patriarcales y maneras y creencias infantiles 
templan, sin embargo, la impresion de tales escenas, 
que por su fiereza repugnan frecuentemente no solo al 
inmutable sentido moral, sino al sentimiento de la be- 
lleza^ mis indulgente y contentadizo. 
Como los cantos heroico-populares se fundan muchas 



(1) Aladimos principalmente i los antiguos cantos del Norte, 
cofino los de Gruduna, de Dietrik de Bema, etc. Las primitivas poe- 
sias castellanas y bretoDas y en general los mds antiguos cantos his- 
t6ricos, parlicipan, en cierta manera, de los caracteresde los rela- 
te* barbaro-heroicos. 



OBSERVACIONBS SOBRE 



veccs en hechos positivos y los hay tatnbi^n cuyo fondo 
es contempordneo d su argumento, no poca dificultad 
ofrece distinguirlos claramente de los historicos. Sueien 
pintar los ultimos una sociedad mds constituida, hdbitos 
m^s humanos y hechos mas recientes. A vueltas de as- 
peros resabios, figuran en ellos personajes ya depurados 
por la eficaz influencia del cristianismo 6 por la menos 
intima, aunque mds fdcilmente aceptada, de las ideas 
caballercscas; dechados de virtudes mondrquicas, de 
noble entereza^ de lealtad k toda prueba, de acendrado 
patriotismo (i). Poco menguan entre tanto los odios de 
raza, y si una cae bajo el yugo de su enemiga, celebra 
entusiasta al impdvido forajido cuyas fechorias mira 
con harta complacencia el ojo indulgente 6 Interesado 
del oprimido y del patriota (2). Y aun & veces se rebaja 
la poesia del pueblo A cantar el denuedo y la indepen- 
dencia selvdtica sin objeto y sin excusa en la persona de 
sus bandidos, y entonces «al abrigo de la musa medran 
aca y alld en un terreno inculto algunas fiores que son 
en SI mismas inutiles y siivestres (3).» 

Mas no se crea que la poesia popular, expresi6n de 
los variados sentimlentos que inflaman a un pueblo, se 
limite d cantar las sangrientas lides, pues aplic6 muy 
temprano la tradici6n de la forma heroica a relatar las 
pacificas luchas de los que fueron portentos de humil- 
dad y abnegacion. En la gravedad 6 intenci6n seria, 
manifiestan alguna vez su procedencia clerical las le- 
yendas versificadas, al paso que muchas respiran toda la 



(1) V. muchos romances del Cid y los de acontecimientos poste- 
riores, varios cantos bretones desde el siglo xiu 6 xiv, algunos in- 
gleses, etc. 

(2) Asi sucede todavia 6 ha sucedido en nuestro siglo en la poe- 
sia popular griega cuando ha celcbrado los klephtas y en la Servia 
cuando canta los heiducos, unos y otros caudillos independientes, de 
vida airada y azote de los turcos ; y asi sucedi6 en la poesia inglesa 
cuando cant6 los outlaws 6 forajidos, enemigos de los dominadores 
normandos. £1 mismo Robin Hood, verdadero bandido, alcanzd 
celebridad sin igual, merced principalmente a la aversidn contra el 
gobiemo constituido. 

(3) W. Scott, Rokeby, 



LA POBSfA POPULAR. 9 

frescura de las narraciones popuUres. Ademds de los 
relatos religiosos propiamente dichos, hallamos, aunquc 
con menos frecuencia, la poesia simbolica, la balada 
mistica, y entonces sobre su materia terrestre desciende 
un rayo de fulgor celico que la alumbra y transfigu- 
ra (i). Otras baladas son el viviente emblema de un 
rec6ndito pensamiento general, y de ahi el interns, pe- 
culiar de algunos argumentos, comunes k varias poesias 
y que s61o se diferencian en los accesorios (2). Emblema 



(1) A esta clase pertenece La noche huena del nirio foraaCero, 
que ba sido imitada en algunos cuentos modernos. £1 nino forastero 
86 lamenta de que todos los niiios tengan su arbolillo con luces y dc 
hallarse solo y tiritando de Mo en medio de la calle. ««He aqui' que 
se adelanta con una luz en la mano otro nino vestido de bianco; 
acercase a el y le dice con los mds dulces sones : — Yo soy el Santo 
Cristo.»...a£i nino extranjero ha vuelto & su pais; alli ha celebrado 
3u santa Navidad y olvida facilmente todos los dones de la tierra.» 
Balada mistica es la de La hija del sultan y el senor de las flores. 
La hija del sultUn desea conocer al senor de las flores. Aparece este 
y le dice: a Mi coraz6n arde por ti, por ti llevo cstas rosas, que cogi 
en la muerte de amor al dcrramar en ella mi sangre.— Mi padre nos 
llama. Prep&rate, desposada; desde largo tiempo eres mia. — Ella 
confi6 en el amor de Jesus y trenzdsele una corona. » — Por balada 
de la misma clase tenemos el romance de El conde Amaldos que 
por cierto, sealo 6 no, bien merece recordarse. 

Quien hubiese tal ventura — sobre las aguas del mar 
Como tuvo el conde Arnaldos — la manana de San Juan. 
Con un falc6n en la mano—la caza iba & cazar, 
Vid venir una galera — que 4 tierra quiere llegar. 
Las velas traia de seda — la jarcia de un cendal , 
Marinero que la manda — diciendo viene un cantar, 
Que la mar poni'a en calma^os vientos hace amainar, 
Los peces que andan al hondo — arriba los hace andar; 
Las aves que andan volando— las hace & el m&stil posar : 
« Galera, la mi galera — Dios te me guarde de mal, 
De los peligros del mundo — sobre las aguas del mar; 
De los llanos de Almeria,— de las costas de Gibraltar, 

Y del golfo de Venecia — y de los bancos de Flandes, 

Y del golfo de Ledn — donde suelen peligrar.» 

AUi habld el conde Arnaldos — bien oireis lo que dira: 
a Por Dios te ruego marinero — digasme ora este cantar. » 
Respondidle el marinero — tal respuesta le fu^ k dar: 
aYo no digo esta cancidn — sino & quien conmigo va.» 

(2) Pueden ponerse por ejemplo las varias poesias alemanas re • 
ferentes & caballeros raptores y asesinos de doncellas. Intenciones 



10 OBSBRVAOONES SOBRE 

viviente^ decimos, y no pura alegoria, pues la poesia 
del pueblo, como sos tradiciones, como en general las 
obras artisticas, pueden levantarse k la esfera moral e 
intelectual, sin dejar de ser productos de la imaginaci6n, 
libres y subsistentes por si mismos, y sin perder nada 
de su atractivo estetico. 

Las costumbres domesticas que constituyen el fondo 
apacible sobre que se destacan muchas escenas herokas 
6 hist6ricas, van adqulriendo importancia propia y dan-> 
do lugar d suaves e inocentes poemitas, como las can- 
dones para hilar y las de cuna 6 nodriza (i). En la 



»niloga8 cabe reconocer en las de los horobres de mar, de las hadas 
solicitadoras, etc... Otras descubren & las claras el pensamiento, y 
entoDces se aseroejaa al ap61ogo, conforme sucede en La nina y el 
avellano: dice k este la nina que sus hermanos quieren cortarlo, y 
el avellano le contesta en cambio que no vaya i la danza, etc. 

(1) M&s adelante veremos un canto de cuua latino. Hello es es^ 
pecialmente el alemAn intitulado El reloj de la nodriza: « La luna 
brilla ; el ninito llora, da la media noche ; socorra Dios & los enfer- 
mos.— Dios lo sabe todo. ChiUa el ratoncito; da la una; los ensue* 
nos retozan en tu almohada.»>-((f^8 estrellas van caminando por el 
cielo; dan. las dos; las boras descienden una tras otra, etc.» El Lu- 
llahy gaelico de que nos da muestra W. Scott es guerrero, y el 
bello romance catalAn En el palacio del rey narrativo e histdrico* 
Los sencillos versos italianos que vamos & transcribir son poco cono- 
cidos y muy antiguos, como que & ellos tal vez aludia Dante cuando 
en su bella descripcidn de las primitivas costumbres de Florencia 
habla de las madres que velaban junto a la cuna y usaban el idioma 
infantil, 

Nanna, nanna. 
Li miey begli fanti, 
Giamay non fu chotanti, 
Tro in chamerella, 
Tre in foserella, 
Tre i prova del fuguolo 
E tre entro el bagnuolo, 
£ tre entro la cuna 
E graveda e saduna. 

Se hallan en los comentarios de Dante por Bcnvenuto de Imola 
(Paul. Pan's. M. S. S. de la Bib. de Paris). — Poco sabemos de la 
poesia popular italiana; acaso la atenci6n exclusiva 4 los motivos 
musicales ha hecho que se diese poco valor & la letra, como sucede 
en Andalucia. Sin embargo, Pellico y Maronoelli aluden k poesias 
de aquel pueblo. 



LA POESU POPULAR. II 

poesia domestica dotnina d veces exclusivamcnte el 
amor, movil de variadas peripecias que ya en los demits 
generos ocupaba ua lugar privilegiado, ora fuese por la 
tendencia general de la poesia, ora por el inilujo de los 
principios caballerescos. Si en muchos pumosse nota el 
culto hiperbolico de la pasion^ no puedcn dejar de pren- 
dar mil rasgos suaves y delicados, expresi6n directa de 
la naturaleza (i). No hablamos de las composiciones 
mis libres y atrevidas, que harto abundan en una poesia 
que no estd sujeta d freno alguno. 

Deben indicarse, finalmente, las composiciones fan- 
tdscicas. No son estas en numero tan crecido come pu- 
diera pensarse, y parece que el pueblo baya dejado ge- 
neralmente a la simple relaci6n oral en prosa lo que es 
ya bastante poetico por si mismo; asi al menos se veri- 
fica en gran numero de tradiciones locales, y ademds en 
los cuentos de ninos en que el elemento fantdstico de 
puro libre y dominante se convierte en un juego arbi- 
trario. Hay, sin embargo, poesias populares maravillo- 
sas; y aun muchisimas que no pertenecen rigurosamente 
a este genero tienen un no se que de misterioso y fati- 
dico, y se complacen en reflejar los vagos presentimien- 
tos, las voces indescifrables de la naturaleza^ lassombras 
y rumores de la noche, las mdgicas vislumbres de la 
alborada. 

Con todo esto se verd que la poesia popular dista 
mucho de ser lo que algunos opinan, y que en sus me- 
jores momentos puede envanecerse de prendas que no 
siempre ostentan sus hermanas« 

Limpia come cortesana, 
Casta como labradora, 
Noble como montanesa, 
Y linda como ella sola. 



(1) Entre las baladas del Norte se halla el poema bastante ex- 
tenso de Axel y VaWorg, composlcidn que puede llamarse hellinia- 
»a y miraise como el trasunto de las mas delicadas y entusiastas 
ideas caballereBcas. 



OBSERVACIONES SOBRE 



No carece de defectos, tales como la imperfcccion 
frecuente del metro que disfrazan con la musica los can- 
tores, si bien muchas veces debe atribuirse d la infideli- 
dad de su memoria; la incoherencia de ideas, la mono- 
tonia en la expresi6n y en los pensamientos, alguna vez 
la trivialidad y la bajeza; mas ^d6nde se hallaran aque- 
11a sencillez pintoresca, aquel adivlnar lo mds preciso y 
significativo de una situaci6n, aquella sabrosisima uni6n 
del giro familiar con interesantes y tal vez sublimes 
conceptos? Por lo que hace d la semejanza de asuntos 
que se adivinan desde los primeros versos, A la simetrica 
repeticion de palabras 6 de estancias enteras, d las obs- 
curas elipses poeticas en la exposici6n del argumento, 
al uso de frases convenidas y aun de versos 6 hemisti- 
quios enteros que ocurren d cada paso, son propios dis- 
tintivos de la poesia popular y no sabemos si calificar- 
los de defectos 6 de gracias. 

No se busquen en ella las dotes de un espiritu culti- 
vado, la riqueza de pensamientos, la variedad calculada 
ni los objetos hdbilmente contrapuestos, pues el idioma, 
las pldticas y la poesia del pueblo se hallan circunscri- 
tos en un circulo estrecho, adaptado al de sus ideas y 
sentimientos, lo que no daha por cierto A su fuerza e 
intensidad de los afectos, si bien excita un sonris desde- 
lioso en los labios de las personas instruidas. Si estas, 
sin embargo, no se hallan enteramente ajenas A las an- 
tiguas costumbres, si en los hechos de sus pr6ximos 
antepasados 6 en la voz de sus nodrizas ban oido los 
i^ltimos acentos de las epocas fenecidas, mal que pese al 
orgullo de sus adelantos, acogerdn gustosos los cantos 
de sus abuelos y aun percibirdn en elios la magia de un 
sueiio feliz y el sabor de un recuerdo grato al alma. Al 
pronunciar sus frases sencillas les parecerd que dispierta 
una fibra dormida en lo interior de su corazon y que 
este se descarga del peso de la experiencia y de los ne- 
gocios positivos, para entregarse enteramente d aquellas 
impresiones con infantil interes. 

Tal es el valor portico de los cantos populares; tarn- 



LA POESfA POPULAR. 1 3 

poco es escaso el bist6rico. De seguro que en ellos ni 
ios hechos se ban de creer siempre exactamente retrata- 
dosy pues pudieron adulterarlos las pasiones, 6 la ima- 
ginaci6n de Ios contempordneos 6 Ios sucesivos anacro« 
nismos y alteraciones ; ni se ban de buscar Ios datos 
fijos de un documento diplomdtico, sino algo mds, es 
decir, cuadros de costumbres, el espiritu de Ios tiempos, 
Ios secretos m6viles de Ios bechos y el reflejo de 6sios 
en Ios dnimos. Tampoco es decir que Ios cantos popu- 
lares contengan una bistoria, si bien poetica, seguida y 
completa, pues ademds de Ios vacios que debe baber 
dejado la tradici6n oral, bay siempre una parte capri- 
chosa 6 inexplicable en la elecci6n de asuntos, y no to- 
dos Ios acontecimientos tienen & Ios ojos de la poesia 6 
de Ios contempordneos el mismo interes que les da la 
posteridad escudrinadora. Y esto es tan asi que Ios pue- 
blos mds ricos en cantos hist6ricos presentan s61o be- 
chos 6 grupos aislados, cuando no se ban completado 
posteriormente, segdn ba sucedido en Espana, en vista 
de la historia formal y cscrita (i). 

Contribuye al embeleso que producen las obras de 
este gdnero poetico, la ausencia de todo nombre de 
cantor, por la cual parece que sea obra de todo un pue- 
bloy 6 mds bien, una propiedad natural al mismo pais, 
no menos que Ios drboles y las montanas. Mas la critica 
se ve empehada en desbacer esta ilusidn, investigando 
cudles ban sido Ios autores de las composiciones popu- 
lares: punto, sin embargo, de dificil averiguacion ex- 
cepto en rarisimos casos (2). Hecbos hay que atestiguan 



(1) Con respecto al valor hist6rico existen diferencias notables, 
Dacidas probablemcnte de la importancia que cada pueblo ha dado A 
sus tradicioncs. Ocupan el puesto mds aventajado Ios castellanos, 
bretones, ingleses y servios, mientras Ios rusos, scgun C. Robert 
[Reviata de Ios dos mundos), con ser de la misma raza que Ios ulti- 
mos, poaeen tradiciones histdricas, pero sumamente revueltas y pla- 
gadas de anapronismos. Los alemanes, segun parece, y Ios catalanes 
conservan s61o escasos vestigios histbricos en medio de lo romancesco 
y domdstico. 

(2) El Sr. Villemarquc ha distioguido en Bretana Ios hloers 6 



14 OfiSERVACl&NSS SOBRE 

que hubo poetas de profesi6n y qae estos foeron casi 
$iempre la misma persona que el cantor ambulante. 
Pero existieron los que podemos calificar de poetas afi- 
cionados sin otros maestros que los modelos anteriores 
que conservaba su memoria. El soldado, cuya fantasia 
encendieron los hechos en que tom6 parte, los transcni- 
ti6 d los venideros (i). El mancebo exhalo sus afectos 6 
refirio sus desventuras. El observador cdustico dejo 
sdtiras morales 6 politicas. Las abuelas y nodrizas, pu« 
blico predilecto y supremo tribunal de la poesia de tra- 
dicidn, pudieron sin grande esFuerzo cultivar algunas 
flores domesticas. Y en suma, todo el pueblo toma parte 
en la composicion, ora dando variadas versiones (cuya 
existencla debe acaso atribuirse algunas veces d las riva- 
lidades de los cantores de profesion), ora di^poniendo 
como de un patrimonio comun de las frases habituales 
y comodas variantes, ora zurciendo retazos de diferente 
procedencia. 

Si estos autores fueron 6 no cbntempordneos A los 
acontecimientos que narraron, cuesti6n es que interesa 
sobremanera a la apreciaci6n de las poesias populares, 
6 cuando menos a la de su valor histdrico, y que en 
nuestro concepto no cabe resolver de una manera abso*- 
luta« Claro esta que un hecho que merezca llamar la 
atencion de la posteridad dificilmente se escapara A la 
de los contemporaneos, y que las condiciones 6 Intere- 
ses que lo acompanan cesan 6 se modifican con el trans- 
curso de los anos : ademds de que quien acuda a la his^ 
toria ^scrita en demanda de acontecimientos para la 
poesia^ trabajos tendra en acordar su narracion con el 
tono del pueblo y en lograr que este la admita como 
suya. Razones generales y el examen histdrico de las 



estudiantes, autores de poesias erdticas, los bars 6 cantores de pro* 
fesibn, y los moUneros y otros oficiales ambulantes, sin contar los de- 
mis poetas aficionados. Entre los griegos modernos es muy comun el 
don de improvisar, el cual se pone en prictica en circunstancias so- 
lemnes, especialmeote por las viudas en sus cantos funerarios. 
(1) Asi hay cantos histdricos de ciudadanos soldados de Suiza. 



LA POBSfA POPULAR. l5 

diversas poesias de tradici6n no consieaten que se ad- 
mita la hipotesis de una poesia popular fraguada. de 
repeme y sin anteriores disposiciones en la muchedum- 
bre. Aun muchos poeraas de forma reciente, tuvieron 
antes otra u otras diversas que por medio de un hilo 
invisible conducen d tiempos allegados al suceso. Pero 
per otra parte nos parece aventurado dar por segura la 
contemporaneidad de toda poissia popular. Mil heroes, 
mil acciones ban ido creciendo al paso de los anos y la 
tradicion no redactada debid preceder en mucbos casos 
k la en verso y cantada. Es muy hacedero que se inven- 
ten becbos 6 se compongan cantos andlogos a los cono- 
cidos, y que la vanidad de una ilustre familia procure 
dar curso a una p^gina de sus anales abultada y embe- 
Uecida. Por manera que s61o granjeard una completa 
certeza en este punto el examen de los datos que ofrezca 
e) contexto de la composicion, sin desatender tampoco 
las clrcunstancias exteriores que le dieran oportunidad 
en epoca determinada, y sin que destruyan su presunta 
antigUedad los pormenores que se ban alterado 6 aha- 
dido(i). 

^Como, finalmente, se dard razon de las singulare^ 
analogias que tanto sorprenden al que coteja los cantos 
de las diversas naciones? ^Se acudird di la explicaci6n 
blst6rica de una transmision real si bien desconocida, 6 
i la explicacion psicologica de la semejanza de actos del 



(1) Afiaii2&odose en la ^autoridad de los celebres hermanoa 
Griinin, opina el Sr. Yillemarque que las poesias populates son to- 
das contempor&neas d los hechos que refieren, 6 bien (lo que limita 
ya muy mucho la proposicidn) a las creencias e intereses que expre- 
san ; y siguiendo esta idea ha fijado con mucha probabilidad las di- 
versas fecb as de las poesias bretonas. Por el contrario, de las notas 
de W. Scott & los cantos fronterizos, se desprende que algunas de 
las m&s antiguas poesias histdricas escocesas sou algo posteriores al 
acontecimiento. Muchos romances castellanos y aun episodios enteros 
de ciertos cidos, como el del Cid, son de ^poca reciente, pero falta 
aveiiguar si se popularizaron. El fragmento 6 cronica rimada de 
Alfonto XI presenta algunas equivocaciones hist6ricas que arguyen 
la posterioridad de su composici6n. Y. nuestra reinipresi6n de Kl 
conde Lucanor, pig. XX, nota. 



1 6 OBSERVACIONES SOBRE 

humano espiritu cuando obra en medio de circunstan- 
cias parecidas? La necesaria simplicidad de la poesia 
popular, la igualdad de situaciones y espectdculos, bas- 
taron para produclr giros, imdgenes y colorido seme- 
jante. Ciertos argumentos ban nacido do quiera de su- 
cesos que do quiera presenta la historia real : baste citar 
los cantos de bandoleros que ningiin pueblo ba tenido 
la dicha de haber de tomar de otro. Las supersticionesde 
las hadas dimanan de creencias remotas pero comunes, 
cuyos vestigios se ban conservado con tanto mayor 
ahinco, cuanto corresponden d nativas propensiones de 
nuestro dnimo. Y en un orden de ideas muy distinto, 
las leyendas antiguamente diseminadas explican la iden- 
tidad de mil ideas y hecbos parciales (i). Mas no cabe 
duda que, como un ceo lejano, repiten las regiones mSs 
apartadas tradiciones andlogas que ban traspasado im- 
perceptiblemente los rios« los montes y, lo que es mds, 
las lenguas mds diversas. Como fecundantes semillas 
llevadas por el viento 6 como una disposici6n endemica 
transmitida por la atmosfera, ban pasado d menudo las 
ficciones poeticas sin dejar rastro en los puntos interme- 
dios. Pueblos los mds extranos por bdbitos, trajes e 
idiomas se saborean con identicas narraciones (2). ^Que 
otras causas podrdn asignarse sino una antigua poesia 
com6n 6 transmisiones parciales tan imposibles de ne- 



(1) Asi hay asuntos piadosos semejantes, como los de princesas 
que sufren el martirio para conservar su pureza, etc. De una manera 
semejante se puede explicat* el hecho jnuy divulgado de dos ramas 
que se enlazan sobre la tumba de dos amantes y que proviene segu- 
ramente del poeroa de Trist&n e Isolda. 

(2) No s61o en la poesia popular sino en otras tradiciones y muy 
especialmente en los cuenios, se notan estas scmejanzas: V. mis 
adelante cuentos infantiles en Cataluna. Como baladas de argumen- 
to igual 6 semejante citaremos las siguientes: Muertos que se llevan 
d 8u desposada, como en El hermano de leche de los bretones, la 
Leonora de losalemanes y en la de Constantino de los griegos mo- 
dernos. Esposos que Uegan al casarse sus mujeres : la alemana del 
Noble Moringer: varios romances espanoles y muchas tradiciones 
locales. V. ademas entro las canciones catalanas, Santa Quiteria^ 
D. Guillermo, El Barquerillo, Blanco flor, Los presos y el Ro' 
mero, etc. 



LA POESfA POPULAR. I? 

gar como dificiles de concebir? Mas en este punto, y no 
hay que sentirlo, quedar^ siempre algo misterioso 6 
indescifrable en la historia de la poesia popular. 

Vacios presenta tal historia por haberse pensado muy 
tarde en encomendarla d la escritura, si bien antes de la 
liltima restauracion de la literatura romancesca se hicie- 
ron ya esfuerzos aislados en pro de la poesia tradicional. 
Cuando el mayor entusiasmo por la antigua no logr6 
acabar con la aficion A las cosas modernas y caseras, d 
principles del siglo xvi, se aplico d la conservaci6n de 
los cantos populares la reciente invenci6n de la impren- 
ta, publicdndolos en pliegos sueltos en Alemania y Es- 
pana. En la ultima se incluyeron tambien varios ro- 
mances en medio de las composiciones liricas y cortesa- 
nas de los Cancioneros, hasta que en i55o en el llamado 
tambien Cancionero de Amberes y en la Silva de ro' 
mances de Zarago\a se dio d luz por primera vez una 
coleccion completa y exclusiva de cantos narrativos 
populares. Si en iSgi Wedel puyico los de Dinamarca 
recpgidos con una mira hist6rica, ninguna naci6n, ex- 
cepto Espana, persevero en la publicaci6n de nuevas 
colecciones ni adivino el partido portico que de ellas se 
podia sacar, dando un nuevo y fecundo ramo d la lite- 
ratura patria. 

Ademds de los nuevos romances espaiioles, produjo 
otro efecto en la literatura moderna la poesia del pue- 
blo. Entre los varios manantiales en que bebi6 el drama 
hist6rico (pues no habia un caudaloso rio homerico d 
que acudiesen para formar su tragedia los nuevos Es- 
quilos y S6focles) no se olvido aquel fresco y apacible 
arroyo. No mertos que de las cronicas, tomo el teatro 
espaiiol de los romances los asuntos y el espiritu, y s61o 
de los ultimos podia recibir el octosilabo asonantado y 
el acento poetico nacional (r). Shakespeare, que renovo 



(1) Eatre los muchos dramas espanoles que esUn, si asi sufre 
decirse, impregnados de la poesia de los romances, pueden citarse 
los dos Cides de Guillen de Castro. Ya Juan de la Cucva habia he- 



1 8 OBSERVACIONES SOBRE 

el mundo de las hadas, no menosprecio los cantos agres- 
tes y pateticos de su patria. Como expresion del desva- 
rio de una alma inocente se valio principalmente del 
recuerdo de las poesias infantiles. El repartimiento que 
al comienzo del Rey Lear hace este monarca de sus 
Estados y la respuesta de sus tres hijas, tienen todo el 
aire de una balada ; y en una de las situaciones mas trd- 
gicas que se han creado, hizo sonar el gran poeta como 
un eco plahidero de los antiguos tiempos las sentidas 
estancias del Sauce puestas en boca de la desventurada 
Desdemona(i). 



cho oir en su Cerco de Zamora aquellos versos Rej/ don Sancho, 
rey don Sancko^ no dirds que no te aviso, etc. Luis Velez de Gue- 
vara uso y conserv6 preciosos fragroentos en su Reinar despues de la 
muerte, 

I Ddnde vas el caballero — d6Dde vas triste de ti ? 
Que la tu querida esposa— muerta es, que yo la vi. 
Las senas que ella tenia — yo te las sabre decir : 
Su garganta es de alabastro— y sus manos de marfii... 
— Por los campos del Mondego — caballeros veo asomar, 
Y segun he reparado — se van acercando acfi, 
Armada gente les sigue — \ vilgame Dios, que serA ! etc. 

Estos ultimos versos en boca de la heroina y en situari6n solemne 
debian de producir el mayor efecto en el publico que, segun supo- 
nemos, los conocia ya. Ilasta el romance de G6ngora, y como tal de 
la ultima epoca, Entre ios sueltos cahallos, etc., vemos oportuna- 
mente glosado en el Principe Constante de Calder6n. 

(1) La traduccidn de Hamlet por Moratin, nos ha familiarizado 
con Ids versos populares que canta Ofelia : 

De San Valentino — la fiesta es manana : 

Yo, nina amorosa, — al toque del alba. 

Hare que me vean — desde la ventana, etc. 

Blancos panos le cubrian— como la nieve del monte, etc. 

De k cancidn del Sauce j que despues de Shakespeare ha inmorta- 
tizado Rossini, pueden dar una idea las siguicntes estancias: 

Al pie de un sauz Uorando cada di'a, 
El corazon henchido de amargura, 
La faz cai'da, en languida postura, 
Llorar su amor contino se la vJa. 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 

Y mientras tanto el liquido arroyuelo 
De sus suspiros en uni6n murmuta; 



LA POESIA POPULAR. 1 9 

Siguieron tiempos en que los mds exquisites primores 

de la poesia popular se hubieran tornado por faltas de 

delicadeza y de buen gusto; pero al tnismo Addisson, 

que se empefio en introducir en su patria el gusto fal- 

samente severo de los franceses, se debe el haber, por la 

vez primera, buscado el oro puro de la poesia en los 

cantos populares historicos (i). Percy fue el primer 

colector moderno en sus Restos de la antigua poesia 

inglesa. No se tardo desde entonces en considerar los 

cantos populares como objetos superiores i los de pura 

erudici6n. Ya el cldsico Blair cita con aprobacion el 

dicho algo enfatico de cierto sabio que hubiera preferi- 

do ser autor de las cantigas de un pueblo a serlo de sus 

leyes. Por fin, Herder di6 cima a todos los ensayos y 

fijo las ideas en su coleccion lyiiversal de cantos nacio- 

nales, que considero como vo:{ de los pueblos^ archivo 

de sus tradiciones, tesoro de su ciencia y expresi6n de 

sus alegrias y de sus Idgrimas. Desde aquel punto se 

multiplied el numero de infatigables colectores que ban 

desenterrado perdidas joyas, contribuyendo con ello d 

irapulsar la ^poca de creaciones poeticas que de poco 

acd ha fenecido. Tuvo ya predecesores Burger cuyas 

baladas, al menos la Leonora^ se ban hecho celebres 

cual ninguna, por mds que se haya querido notar su 

estilo de mds villanesco que popular. Siguieronle Goethe 

y Schiller y a estos Uhland que se entrego en cuerpo y 



Sus tristes ojos lloran sin mesura 
Y da il las penas compasi6n su duelo. 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 
I O verde sauz, 6 verde sauz querido 1 
. Tu adornaras mitriste vestidura... 
No le culpeis de mi cruel ventura 
Pues yo, cuitada, su traicidn olvido ; 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 

(1) £zpresi6a de Niebuhr, el cual se eztrana de que anterior- 
mente & la observacidn de Addissou pudiese Perizoaius coDcebir las 
mismas ideas que ^1 propio desenvolvid (con harta exageraci6n se- 
gun parecer de los doctos) acerca de la influencia de los cantos na- 
rrativos en la primitiva historia romana. 



20 OBSERVACIONES SOBRE 

alma d este genero de composicion, logrando, segun se 
dice, popularizarlo de nuevo y dando de el muestras 
que solo por el mayor arte se diferencian de las anti— 
guas (i). Ya anteriormente el sin par Walter Scott se 
habia inspirado de las baladas fronterizas no s61o para 
las que modestamente intitulo Imitaciones modernas^ 
sino para sus poemas tan injustamente olvidados, y 
hasta, segun nota Hallam, para las novelas del genero 
histdrico por el inventado : en tales composiciones debe 
buscarse el verdadero cultivo de la poesia de los anti- 
guos tiempos, sin que se les tribute un culto excesivo 
ni se consagren sus errores. Poco se ban esmerado en 
la balada los modernos pueblos meridionales (2}; solo 
en nuestra modesta, y que bien podemos llamar mala- 
venturada escuela provingial, ban medrado escasas pero 
entre ellas delicadas fiores de este genero. 

Verdad es que graves criticos aseguran que paso ya la 
epoca de la poesia popular y heroica y que se debe ape- 
tecer otra menos ligada con los transitorios bechos de la 



(1) Como ejemplo de esta clase de poesia en la moderna escuela 
alemana, puede citarse el Rey de Tute de Goethe, de que da una 
idea la siguiente traducci6n : 

Hubo en Tale un rey constante En castillo levantado 

En amar mientras vivid ; De la mar en el confi'n , 

Al morir su fiel amante De sus ficles rodeado 

A urea taza le don6. Celebr6 regio festin. 

Sin la copa tan preciada AUi vi68e al buen anciano, 

Nunca plugo al rey comer, La postrer gota apurar, 

Mas su faz era surcada V lanzar con debil mano 

De una lagrima al beber. La sagrada copa al mar. 

En sus dias postrimeros Caer, llenarse, perdida 

Sus ciudades numer6, En las olas la mird 

A una y otra di6 herederos, Y en sus ojos no hubo vida 

Mas la copa conserv6. Y i beber jamds toTn6. 

(2) A pesar de que V. Hugo intitul6 una de sus primeras y 
mejores colecciones Odas y baladas, se atuvo poco i, la forma pro- 
pia de estas. De Martin, traductor de los poetas contempor&neos de 
Alemania. hemos visto una herroosa balada de asunto escandinavo. 
Distinguidos poetas espanoles de nuestros dias han escrito muy bue- 
nos romances, pcro siguiendo el estilo de log de la segunda epoca. 



LA POBSIA POPULAR. 21 

historia y mds afianzada en los profundos y rec6nditos 
tnisterios del alma humana. Ensayos tnds 6 menos fe- 
lices se ban hecho en esta direcci6n; pero olvidados 
estos, olvidada la poesia de los tiempos pasados, tan 
s6Io les ha sucedido la mala poesia de monstruosas no- 
velas... cuando no el silencio. 



11. 



POESIA POPULAR LATINA. 

Las rencillas ante-historicas entre asidticos y europeos, 
remota 6 prdximamenie productoras del sitio de Troya, 
de las guerras medicas, y por fin, de las victorias de 
Alejandro que cambiaron la faz del universo culto, 
derivaban, d decir de Herodoto, de raptos reciprocos de 
mujeres, de Europa, de Medea y de la tan famosa He- 
lena. Con la narracion de estos hechos y de una manera 
enteramente popular principia el padre de la historia la 
suya; pero nos dice que se referian, mas no que se can- 
tasen. Como en la artistica naci6n de los helenos no 
existia al parecer la distincion entre poesia popular y 
literaria, podrianse buscar 'ejemplos de la primera, no 
tan solo en las grandes epopeyas homericas, sino en los 
variados cantos de la lira griega : no es esto, em pero, lo 
que al presente buscamos, y si mas bien breves narra- 
ciones de asuntos especiales. ^Hallaremos acaso estas 
condiciones en los relatos poeticos que introducia Pin- 
daro en los ricos planes de sus ditirambos? A lo menos 
en las imitaciones de la poesia lirica griega que pode- 
mos juzgar mds de cerca, en algunas de las odas de 
Horacio, se leen estancias en que se nos figura distin- 
guir el cardcter, si asi cabe decirlo, de una balada anti- 
gua : el rapto de Europa, de aquella princesa que se 
afanaba en coger fiores en los prados y en preparar 
una corona para las nlnfasy que luego s61o percibe olas 



22 OBSERVACIONES SOBRE 



y estrellas y exhala sus lamentos al Ilegar A Creta pode* 
rosa por sus cien ciudades (r), nos parece ofrecer algo 
semejante A los contrastes habituales y alaire misterioso 
de las narraciones populares; y la del crimen de las 
hijas de Danao presenta en el mismo poeta las dimen- 
siones y la rapidez de una balada (2). El mismo Hora- 
CIO nos da en la primera de sus odas relativas d Cani- 
dia (3) un horrible cuadro de hechiceria, mds grosero y 
material acaso que los imaginados por las naciones del 
None, pero en que no puede desconocerse una herman- 
dad nativa con las ideas supersticiosas de las ultimas. 

Dado que el pueblo romano conservase las supersti- 
ciones que con tanto vigor describe Horacio, se tomaria 
esta por poesia popular, pero avisa que no es tal el ver- 
so jdmbico, tomado de la poesia satirica del griego Ar- 
quiloco, en que la composicion esta escrita. En efecto, 
como la actual lengua castellana y aun la italiana, el 
idioma usado por el pueblo de Roma preferia por mds 
natural y mds adaptado d la tendencia musical indigene, 
«1 metro trocaico, es decir, aquel en que el acento (que 
se confundia en ciertos casos con la cantidad) carga en 
las silabas impares y da por resultado un verso de un 
numero par de silabas, es decir, un metro cuyo movi- 
miento se asemejaba al de nuestro octosilabo 6 redon- 
dilla. A el pertenecen el conocido cdntico intitulado: 



(1) Nuper in pratis studiosa ilorum, et 
Debitae nymphis opifcx coronse 
Nocte sub lustri nihil astra praiter 
Vidit et undas 

Quae simul centum tetigit potentem 

Oppidis Creten : Pater o relictum 

Filise nomen etc (Impios parrifi) 

(2) Impiae 1 nam quid potuere majus 
ImpifB I sponsos potuere duro 
Perdere ferro. 

Una de multis face nuptiali 
Digna perjurum fuit in paientem 
Splendide mendax et in omne virgo 
Nobilis CBvum, etc. (Mercuri nam te) 

(3: At o DeoTum quisquis in ccelo regis, etc. 



LA POESIA POPULAR. 2 3 

Pervigilium Veneris y el mis conocido todavia delos 
soldados de Aureliano que contiene los tres siguientes 
versos, los cuales pueden ahorrarnos largas citas: 

Mille, mille, mille, mille — mille decoUavimus. 

Unus homo mille, mille — mille decoUavimus 

Tantum vini habet nemo — quantum fudit sanguinis. 

No tan s61o el ritmo es de la misma naturaleza que el 
de nuestros versos de un numero par de silabas, sino 
que si cargamos el acento en la ultima silaba, como 
suele hacerse al entonar algunos cdnticos sagrados es- 
critos en el mismo metro^ resultardn dos hemistiquios 6 
versos de ocho silabas, el primero grave y el segundo 
agudo. 

Una de las pruebas de cudn popular era esta clase de 
versificacion, se halla en su adopci6n en muchos cantos 
eclesidsticos de los primeros tiempos; ya San Agustin lo 
uso en una composicion contra los donatlstas que escri- 
bio al intento de que el pueblo la cantase. Otra nove- 
dad se repara en ella, y es que todos los versos terminan 
en e: hallamos, pues, en tan remota epoca indiclos del 
uso de la rima mds 6 menos perfecta. 

Pasando mds adelante llegamos al principal punto 
que nos hemos propuesto: ademas de las poesias pro- 
piamente eclesiasticas que no deben entrar en nuestro 
examen, hallamos en la Edad media un gran ni^mero 
de composiciones latinas, por lo general de lenguaje 
poco puro, sujetas d la moderna medida del numero de 
silabas y no a la cantidad del antiguo verso, y rimadas, 
ya en verdaderos consonantes, ya mds frecuentemente 
en variadas combinaciones de asonantes de una especie 
pardcular, 6 sea terminaciones iguales de las ultimas 
letras, sin comprender la vocal aceniuada. Ahora bien; 
^cabe afirmar que estas composiciones formasen el fon- 
do de la poesia popular de la Edad media, d excepci6n 
de sus tres 6 cuatro ultimos siglos? A esta opinion pa- 
rece inclinarse el Sr. E. du Meril que ha recogido un 
gran numero de ellas, las cuales, a decir verdad, no 



24 OBSERYACIONES SOBRE 

contienen por lo comiin mucha poesfa, y gran parte d 
lo menos tienen visos mds bien de monacales y eruditas 
que de verdaderamente populates. Sin embargo, no 
puede dudarse que el pueblo acostumbrado d los cdnti— 
cos religiosos en lengua latina, se a vino con mayor 
facilidad de lo que a primera vista se creeria, a cantar 
en la lengua y en el metro de los mismos, poesias de 
diferentes asuntos; que estas y semejantes composicio- 
nes influyeron, d lo menos en el genero lirico, en la 
forma de las primeras obras po^ticas en lenguas vulga- 
res; que cuando las mismas lenguas no estaban todavia 
bien formadas lograban suma popularidad ciertas com- 
posiciones en latin bdrbaro, como el canto que empieza: 
De Clotario est canere rege Francorum^ que hasta las 
mujeres entonaban en sus danzas circulares; y que, 
iinalmente, se verificaba todo esto no tan solo en los 
paises de lengua neo-latina, sino en los de idioma ger- 
mano. Entre tales cantares los hay evidentemente deri- 
vados de la antigOedad pagana, como ciertas poesias 
epitaldmicas, er6ticas y bdquicas, a las que anatematizan 
los concilios, y como ciertas endechas funerales de que 
se hace mencion en diferentes paises y que por el tesii- 
monio de S. Isidoro de Sevilla sabemos existian en Espa- 
na en su tiempo: Adhibebantur autem funeribus atque 
lamentis: similiter et nwnc (Origin um lib. I, vocabulo 
Threnos) (i). A estos se aliegan los cantos, para nos- 
otros hist6ricos, que lamentan la muerte de un magna- 
te. Hubo tambien poesias latinas infamatorias que se 
cantaban por plazas y calies, y ademds canciones mili- 
tares que debemos suponer destinadas d los soldados^ y 
cdnticos de Ultreya^ es decir, de trdnsito 6 de peregri- 
naci6n, ya para los cruzados que se encaminaban d la 
Tierra Santa, ya para los pacificos peregrinos de Com- 



(1) Por el Sinodo toledano tercero celebrado el ano 4." del rei- 
nado de Recaredo, vemos que en Espana, como en otros paises, se 
habian introducido danzas y cantos profanos en las fiestas religio- 
saa : Ut ballernacie et turpes cantici prohibendi sint in sanctorum 
soUemnUatibus. Villanueva, Viaje Uterario^ torn. XI. 



LA POBSfA POPULAR. 2 3 

postela. Como sea, no nos es dado ver en las diferentes 
clases de poesia que acabamos de mencionar, el origen 
de la verdadera poesia popular, moderna y romancesca, 
debida m^s bien a la influencia de los poemas caballeres- 
cos, al sentimiento de las costumbres locales y d la efi- 
cacia de los generales afectos. 

Valiendonos de la libertad de colector que permite 
reunir las composiciones de asunto 6 indole mds diver- 
sos, transcribimos en todo 6 en parte (sin calificarlas de 
absolutamente populares) dos poesias que por diferentes 
titulos nos parecen ofrecernos sumo interes. La primera 
es el canto de peregrinacion de los que acudian a nues- 
tro pais para venerar el santuario de Santiago; la se- 
gunda, cuyas bellezas son mas para sentidas que para 
explicadas y que es mds facil comprender que trasladar 
i nuestro idioma, es un verdadero canto de cuna, pero 
de argumento sagrado, de exquisita dulzura y de aquel 
embelesador cardcter, entre mistico y natural, que ofre- 
cen tambien otras composiciones de la misma clase. 



CANTO DE ULTREYA DE LOS ROMEROS DE SANTIAGO (l). 

Ad honorem Regis summi — qui condidit omnia, 
Venerantes iubilemus — Jacobi magnalia; 
De quo gaudent celi ciue? — in suprema curia, 
Cuius festa gloriosa — meminit Eclesia. 
Super mare Galilee— omnia postposuit; 
Viso rege, ad mundana — redire non uoluit; 
Sed post ilium se uocantem — pergere disposuit, 
Et precepta eius sacra — prcdicare studuit, 



Fiat, amen alleluia — dicamus solemniter, 
E Ultreia e sus eia— decantemus iugiter (2). 



(1) Ilistoria literaria de Francia, torn. XXI (siglo xni). 

(2) Un cronista milanea del siglo xii menciona un canto popular 
de las guerras santas con el nombie de canto de Ultreia (cantinelam 
de Ultreia, Ultreia, cantaverunt) , y en unos antiguos versos fi anceses 



OBSERVACIONES SOBRE 



II. 



CANTO DE CUNA DEL NINO JESUS (l). 

Dormi, fill, dormi! mater 

cantat unigenito : 
dormi, puer, dormi, pater, 

nato clamat parvulo: 
Millies (2) tibi laudes canimus 

miile, mille, millies. 

Lectum stravi tibi soli, 

dormi, nate, bellule! 
Stravi lectum foeno molli: 

dormi, mi animule! —Millies etc. 

Dormi, decus et corona 1 

Dormi, nectar lacteum 1 
Dormi, mater dabo dona, 

dabo favum melleum.— Millies etc. 

Dormi, nate mi mellitel 

Dormi, plene saccharo; 
dormi, vita mese vitae, 

casto natus utero. — Millies etc. 

Quidquid optes, volo dare, 

dormi, parve pupule! 
Dormi, fili! dormi carae 

matris deliciolae! — Millies etc. 



relatives a una cruzadase ve tambien: Diex! quant crieront OuUreef 
— Sire^ aidih au pelerin^ etc. En el celebre ap6logo, 6 epopeya sa- 
ti'rica de la zorra [Renard]^ se pone ironicamente esta aclamaci<3n en 
boca de una comitiva que se decide a volver atras : a lor$ out cri/: 
Oultreel Oultreeln Como es de ver, esta palabra deriva de Ultra 
(i la otra parte, allende)y significaadelante6niarchenios. (V. Hist. 
lit, de Franc. , torn. XXI.) £n cuanto a la otra exclamaci6n e sus 
eiOf nos hemos atrevido & separar la primera palabra que creemos 
simplemente una copulativa, como la que precede a Ultreia. En el 
antiguo poema frances 6 Cancion de Antioquia, se halla este verso: 
Quant se furenl segni4 — Si crierent: Susee! La 8ignificaci6n de 
esta palabra nos parece scr simplemente la de sus ea en castellano. 

(1) Lo tomamos de E. du Meril; observese la semejanza del 
estribillo con el canto militar de Aureliano. 

(2) I Debe acaso decir rnille 1 



LA POESiA POPULAR. 27 

Dormi, cor et meus thronus ! 

Dormi matris jubilum! 
aurium coelestis sonus 

et suave sibilum. — Millies etc. 

Dormi, fili ! dulce, mater, 

dulce melos concinam : 
dormi, nate 1 suave, pater, 

suave carmen accinam.— Millies etc. 

Ne quid desit, sternam rosis, 

sternam foenum violis, 
pavimentum hyacinthis 

et praesepe liliis.— Millies etc. 

Si vis musicam, pastores 

convocabo protinus : 
illis nuUi sunt priores, 

nemo canit castius. 
Millies tibi laudes canimus 

mille, mille, millies. 



III. 

POESfA POPULAR FRANCESA. 

Escasisimos son los restos generalmente conocidos de 
la poesia popular francesa, y no se ha hecho todavia, 
que sepamos, colecci6n formal de este ramo de literatu- 
ra; mas como no es de creer que haya motivado tal 
carencia la escasez de materiales, nos prometemos la 
adquisicidn de escondidos tesoros para cuando llegue i 
cumplido efecto la orden dada por el actual ministro de 
Instrucci6n publica^ de que en todas las provincias del 
vecino Estado se coleccionen y se publiquen los diversos 
cantos tradicionales, mientras se cuide mucho deasegu- 
rar su autenticidad. 

A lo menos la nacion donde mayormente florecio la 
epopeya caballeresca meridional (y el nombre de epope- 
ya podria justificarse por medio de una detenida com- 



28 OBSBRVACIONES SOBRE 

paraci6n de los poemas de esta clase con los cantos 
homericos) es la que mas claros testimonios nos ofrece 
de la influencia de la misma en la cancion narrativa; 
por manera, que este nos parece el lugar propio para 
explicar el sistema metrico seguido en los antiguos poe- 
mas epicos frahceses y provenzales y su facil aplicacion 
d la poesia popular. 

Insinuamos que la latina de los bajos tiempos influyo 
en la versificacion de los poemas liricos modernos; esta 
se perfecciono mds adelante, especialmente en Provenza, 
donde llego al mayor grado de artificio la combinacion 
de diferentes versos y el cruzamiento de rimas, y a su 
vez se abrio paso, aunque con poca frecuencia, en la 
poesia popular. 

Pero el sistema de versificaci6n que se advierte desde 
el cantar de gesta de Rolando (acaso el mas antiguo 
conocido) hasta los liltimos romances castellanos y cata- 
lanes de nuestros dias, se distingue por los dos caracte- 
res siguientes: 

I .•* El monorrimo que se extiende k series de versos 
de numero indeterminado en las gestas y en los mas 
antiguos romances castellanos; a estancias de numero 
igual en las antiguas canciones artisticas francesas y en 
los poemas tetdstrofos espanoles (como los de Berceo); 
y k toda la poesia en la mayor parte de las populares. 

La rima usada fue al principio el asonante de una 
manera muy aproximada a la que se observa en los 
romances espanoles desde ultimos del siglo xvi hasta el 
presente. Algunas veces, es verdad, se hallan mezclados 
en los mds antiguos poemas consonantes perfectos; pero 
esta era tan solo una excepcion fdcil de concebir y de la 
cual costo desprenderse mas tarde a los romances caste- 
llanos. La regularidad comun de los asonantes, no pcr- 
mite admitir, como ha supuesto el gran critico Dozy, 
que se usasen unicamente como rimas imperfectas 6 
aproximativas. 

En el poema y en la cronica rimada del Cid y en los 
primitivos romances espanoles se notan asonantes agu- 



LA POESIa popular. 29 

dos mezclados con otros graves, y acaso fud esta una 
imperfeccion comiin aun en Francia en ^poca remotisi- 
ma ^ todos los monorrimos. 

En el siglo xin en Francia, y en Espaha en los poe- 
mas tetdstrofos, y en los romances mis cultos del siglo xv 
se trato de sustituir verdaderos consonantes i los aso* 
names, los cuales, sin embargo, ban continuado siempre 
en la verdadera poesia popular (i). 

2.* Los dos hemistiquios de cada verso. 

La versificacion de los citados poemas del Cid es su- 
mamente imperfecta en este particular, como que los 
bemistiquios, y por consiguiente el verso, constan de 
numero indeterminado de silabas ; pero si poseyesemos 
mayor numero de gestas espafiolas veriamos acaso que 
el tipo constante, aunque mal seguido, de su versifica- 
cion, era el de dos hemistiquios de siete silabas. Estos, 
en efecio, formaban el verso dominante en los poemas 
mas cultos del siglo xiii, y abundan ademds en las dos 
composiciones que acabamos de mencionar junto con 
otros de 5, de 9 y de 8; los ultimos por la natural ten- 
dencia de la lengua castellana desde que escasearon mis 
y mds en ella las terminaciones agudas, y acaso tam- 
bien con el auxilio de los octosilabos usados anterior- 
mente en la poesia Ifrica, acabaron por constituir el 
verso propio de los romances 6 poesia popular castella- 
na. Si en ^sta (como tambien en la catalana) se observan 
algunas impcrfecciones de versificaci6n, no es porque 



(1) El uso del asonante parece tambien propio de la poesia popu- 
lar de algunas lenguas no neolatinas, como, por ejemplo, de la neer- 
landesa. Un caballero ruso nos lo hizo observar en alguna canci6n 
de 8U pais. Al mismo debemos la siguiente, que por ser traduccidn 
directa, y acaso de original inedito, insertamos. Su pcnsaroiento es 
muy parecido al de otras canciones servias. «Un cuervo vuela hacia 
un cuervo, el cuervo al cuervo grita: cuervo, ^cdmo podrfa saberse 
ddnde hay de qu^ comer? £n el campo desnudo y tendido debajo 
de... (cierto irbol de estepa) yace muerto un mozo gallardo. La san- 
gre mana de sus heridas ; ires mujeres lloran sobre el cadaver. — 
Llora la madre : tal corre un no al mar. Llora la hermana: tal fluye 
Qn arroyo. Llora la viuda : tal cae el rocio ; que saiga el sol y se se- 
cara el roci'o.n 



3o OBSCRVACIONES SOBKE 

sea indeterminado el numero de silabas, sino s6Io efecto 
de una excepcion de la regia general A que deben suje- 
tarse todos los hemistiquios. 

Volvamos, empero, d los tipos mas perfectos de la 
versificacion heroica, es decir, a los antiguos poemas 
Franceses y provenzales, cuyos versos, con rarisimas 
anomalias, estdn todos formados de una de las tres si- 
guientes combinaciones de hemistiquios de 7 (es decir, 
cuando la ultima final cs grave 6 de 6 cuando aguda) y 
de 5 (cuando la final es grave y de4 cuando aguda). 

/.■ combinacion: dos hemistiquios de 7. 
r.** de 6 agudo: 

Or est mor Ganelons, — qui la dolor ot grant. 
i.° de 7 grave: 

Lendemain se departent — par le Chalon comant. 

Este es el metro Uamado alejandrino conservado por 
la poesia francesa y seguido tambien en nuestros anti^ 
guos poemas tetdstrofos. 

2/ combinacion: primer hemistiquio de 5, segundo de 7. 
i.*^ de 4 agudo: 

Karles li reis— nostre emperere magne. 
I." de 5 grave: 

II en apelet — e ses dux, e ses cuntes. 

Este verso corresponde al actual decasflabo de los 
Franceses (entre los cuales se usa todavia en canciones y 
complaintes vulgares) 6 al endecasiiabo espanol de acen- 
to en la cuarta y octava. 

3^ combinacidn: primer hemistiquio de 7, segundo de 5. 

I.** de 6 agudo: 

Membrete del pro hom — de ton aviol. 



LA POESIA POPULAR. 3 I 

I.** de 7 grave: 

La batalha fo faita — sotz Peira Nausa. 

Esta combinacidn tiene el movimiento del endecasi- 
labo espanol coa acento en la scxta (i). 

De la uni6n de dichos hemistiquios puede resultar la 
siguiente 

^." combinacidn : dos hemistiquios de 5. 

1." de 4 agudo: 

Qui veult oir — qui veuli scavoir 

I." de 5 grave: 

Oit varones — una razon. 

Esta comblnacion puede explicarnos el origen de los 
versos octosilabos Franceses (para nosotros serian de 
nueve silabas) que muy antiguamente hallamos en mo- 
norrimo, pero que despues se usaron con consonantes 
pareados en muchas novelas, leyendas, cuentos, etc.; 
pero debemos confesar que si se hallan muchos versos 
como el penultimo citado, gran numero de octosilabos 
Franceses no pueden dividirse en dos hemistiquios, y 
que para buscar un ejemplo en que el primero fuese 



(1) La antigaa poesfa castellana nos muestra el endecasilabo en 
Alfonso el Sabio: Non catedes a como pequei greu ; en D. Juan 
Manuel : Non aventures mucho tu riquesa: en el Arcipreste de Hita: 
Quiero seguir a ii, flor de las ftores. Posteriormentc lo toroamos de 
los italianos que probablemente lo habian recibido de los provenza- 
les, siendo dadoso si la p*oesia lirica de los ultimos empez6 por he- 
mistiqaios, 6 bien si lo tomd del s&fico 6 del j&mbico senario de los 
latinos. La m^trica espanola perfeccion6 el endecasilabo con acento 
en ia caarta acompan&ndola siempre con el mismo acento en la octa* 
va. Nuestros cldsicos, sin embargo, usaron casi siempre elde acento 
en la sexta, y s6\o ultimamente se haA multiplicado los de cuarta y 
octava llamados saficos. Los primeros por su majestad y los segun- 
dos por su elegancia pueden compararse respectivamente al orden 
d6rico y al corintio. 



^2 OBSERVACIONES SOBRE 

grave de 5 silabas se ha tenido que acudir a uno de los 
poemas castellanos publicados por el Sr. Pidal, que 
probablemente es version del provenzal 6 lemosin, y 
diria : qyat:[ varons — una ra\6. 

En la poesia popular francesa hallaremos muestras de 
la primera y segunda combinacion. En la catalana las 
hay de la primera, tercera y cuartt: y aun de la segunda 
en algunos estribillos 

I." Al hostal de la Peyra — tres ninas van and 
2.« Ay que no n' sap — de viure, viure, viure. 
3.* A ]a bora del mar — n' hi ha una donsella. 

Tira una pedra al aigua — toca V amor. 
4." Un pomaret — n' hi tine plantat 

Que de pometas — n' es carregat (i). 

Vease para concluir el extracto de un monorrlmo del 
poema de Rolando : 

Li nies Marsilie— il al num Aelroth 

Tut premereins — chevalchet devant V ost, 

De noz Franceis — vait disant si mals moz: 

Feluns Franceis— hoi justerez az noz; 

Trait vos ad — ki d guardar vos out. 

Fols est li reis— ki vos laissat as porz, etc. 

Bastan estos versos para comprender la identidad de 
su metro (excepto la regularidad de las estancias) con 
las canciones narrativas de corta extension que se culti- 
varon en Francia k ultimos del siglo xii y d principios 
del siguiente. De buena gana insertariamos integras las 
tres de que vamos k copiar algunas estancias, y que, con 
otras de igual dase, publico P. Paris en su Romancero 
francos. No vacilamos en comprenderlas entre lo mds 
exquisito que produjo el arte de la Edad media y en 
presentarlas como argumento convincente a los que 



(1) Hallamos tambien el verso formado de un hemistiquio de 8 
coQ otro de 5 de que es ejemplo el Comte V Arnau catal&n, y de 9 
y 5 como la Cancion del caramillo patuesa, y la combioacibn de los 
hemlstiquios de 6 en algunos romaacillos : Los comendadores — por 
mi mat os vi, — Minyons si hi aneu — al pla de Cervera, 



LA POESfA POPULAR. 33 

niegan que los generos porticos de aquella epoca eran 
susceptibles de un cultivo propio y de natural mejora. 
Su forma se acerca en gran manera d la perfeccidn, y el 
candor en la expresion (asi lo hubiera siempre en el 
fondo) es sin igual. Solo es dado compararlas digna- 
mente d las ingenuas y delicadisimas figuras que un 
siglo mds tarde anim6 el pincel italiano. Se dird que no 
estan aqui en su lugar por no ser verdadera poesia del 
pueblo, y, en efecto, mds bien debieron de ser cantadas 
ne los salones feudales que en las aldeas 6 en la plaza 
ptlblica y constituyen una especie de balada aristocrdtica 
o artistica; pero al propio tiempo mds andloga en reali- 
dad d la cancion narrativa popular tal como la hemos 
imaginado que muchas composiciones que en ciertos 
casos ban logrado favor entre el pueblo. 

BELE EREMBORS (l). 

Quant vient en mai, — que V on dit as Ions jors, 
Que Frans de France — repairent de roi cort (2), 
Reynauz repaint — devant, el primer front. 
Si. s' en passa— les lo meis Arenbor (3), 
Ains ne dengna— le chief drecier d mont (4). 

E Reynaus, amis. 
Bele Erembors— d la fenestre, au jor, 
Sor SOS genoz — tient paile (3) de color ; 
Voit Frans de France — qui repairent de con, 
Et voit Reynaut — devant, el premier front (6). 
En haut parole — si a dit sa raison : 

E Reynaus, amis. 
« Amis Reynaus, — j' ai ja veu eel jor, 



(1) P. Paris cree anterior a los ultimos anoa del siglo xu esta 
caiici6n de autor descooocido y dice que se habla aqui de ciertas 
audiencias generates [Ions jors, dies maynos) & las cuules asist/an los 
pares, 6 barones, 6 francos de Francia. Este nombre y el temple de 
la composicidn parece que nos trasladan d la 6poca en que los anti<- 
guos conquistadores eran todavia medio germanos. 

(2) Vuelven de la corte del rey. 

(3) Junto a la cctsa de Erembor. 

(4) Alxar la caheza 

(5) Es decir, lienzo, de pa Hum. 

(6) En la primer a fila. 



34 OBSERVACIONES SOBRB 

Se paisissois — selon mon pere tor ( i ), 
Dolans fussies — se ne parlasse i vos.i» 
— ajel meffaites, — fiUe d' empereor (2); 
Autrui amastes,- si obliastes nos.» 
E Reynaus, amis. 
• Sire Reynaus, — je m' en escondirai (3) ; 
A cent puceles— sor sains, vos jurerai, 
A trente dames—que aveuc moi menrai, 
C* onques nul hom— fors vostre cor n' aimai. 
Prenes V enmende, etc. 

BELB DOBTTE. 

Esta canci6n recuerda la de Matnbru : 

Bele Doette, — as fenestres sean, 

Lit en un livre — mais au cuer ne V entent ;... 

Llega un escudero; preguntale la dama por su senor: 

Cil ot tel duel— (4) que de pitie plora ; 
Bele Doette, — inaintenant se pasma. 

Finalmente responde el escudero : 

— a En nom Deu, dame, — nel vous quier mais celer (5), 
a Mors es mes sires, — ocis fu au joster.» 

Or en ai dol. 
Bele Doette — a pris son duel A faire : 
«Tan mar i fustes— (6) quens Do, frans, debonairel 



(1) El dia en que si kuhieseis pasado junto 6 la tone de mi 
pcidre, 

(2) P. Paris anota como obscuro este verso que parece tambien 
mal medido, y lo pone con el siguiente en boca de la misma Erem- 
bor y lo traduce conjeturalmente : por ml hubierais despreciado a 
una hija de emperador. Aventuramos otro arreglo de didlogo y por 
consiguienta otro sentido que nos parece ro&s natural y relacionado 
con la estancia siguiente : Yo soy el agraviado, hija de emperador, 

(3) Yo me disculpard : yo os jurard sobre las reliquias de los 

Santos con cien doncellas y treinta damas que llevare' conmigo 

Obs^ryase la siogularisima ceremonia para la jugtificaci6n 6 desagra^ 
yio {enmende), 

(4) El escudero tuvo tanto duelo, 

(5) No OS lo quiero ocultarmas: muerto es mi senor, perdid la 
vida en la pelea, 

(6) En mal hora a Hi estuvisteis: expresldn consagrada en se- 
mejantes circunstancias y que iba seguida de la alabanza del di- 



LA POBSfA POPULAR. 35 



« Por vostre amor— vesterai-je la hairc ( i ), 
« Ne sor mon cor— n* aura pelice vaire. 
Or en ai dol, etc. 

ARGENTINE. 

Au novel leros pascour — que florist V aubepine 
Espousa li cuens Guis— la bien faite Argentine... 

Qui convent a A mal mari (2) 

Souven s' en part k cuer marri. 

Argente s' est en pie — voussit ou non (3), drecie. 
En plorant prent congde. — dolente et corroucie, 
De ses enfans aidier — tos les barons emprie (4), 
Puis les baise en plorant — et il V ont embracie. 
Quant partir V en convient — a pou n' est enragie (5). 
Qui convent, etc. 

La dame al deul qu' ele at — est chaie sovine, 

Quant se pot redrecier— dolante s' achemine ; 

Del cuer va sospirant-et de plorer ne fine, 

Les larmes de son cuer— corrent de tel ravine (6) 

Que ses mantiaus en mueille — et ses bliaus d' ermine, etc. 

Explicada la procedencia que de los antiguos cantos 
heroicos se advierte en la cancion narrativa de breves 
dimensiones, podrd parecer manifiesta ya la de la narra- 
cion poetica popular; pero esta no fue en realidad un 
renuevo de la anistica y aristocrdtica, sino una nueva 
rama nacida del tronco de la antigua epopeya. 

Un fragmento de un poema compuesto de una 6 de 
dos estanclas monorrimas que se cantase aisladamente, 
se convertia ya en una poesia corta pero completa oara 



funto. Este oso, por si solo, nos traslada & los tiempos heroicos y 
primitivos. 

(1 ) Vestiri el cilicio y no se vera piel con veros sohre mi persona, 

(2) Quien ha de tratar con mal marido sale d menudo con el co- 
raxon lastimado. 

(3) Quieras que no, 

(4) Ruega & todos los varones que auxilien a sus hijos, 

(5) Por poco no se enfurece. 

(6] L<u Idgrimas de su coraxdn corren con tanta abundancia que 
moja con su manto su hrial de armino. 



36 OBSERVACIONCS SOBRC 

el que ignorase lo restante, si al mismo tiempo tenia 
una idea suficiente del asunto general. Asi en la novela 
de Gerardo de Nevers, disfrazado este persona je de ju^ 
glar, se introduce en la sala del Castillo de Metz donde 
canta unas veinte lineas rimadas en on del poema de 
Guillermo de Orange y anadi6, segun el narrador, hasta 
cuatro estancias (i). Fragmentos de esta clase debieron 
conservarse mucho tiempo, pues terminado el siglo xiv 
se cantaban todavia en las plazas historias de antiguos 
senores (2). 

De esta suerte se difundi6 la narracion caballeresca y 
su sistema metrico por el pueblo que la conserve con 
mas ahinco que las clases d que principalmente se desti- 
nara. Pocos ejemplos cabe citar, segun antes se ha di- 
cho, de poesias populares francesas; pero entre ellos se 
hallan algunos que atestiguan su primer origen. Asi la 
licenciosa cancion del Conde Ory estd escrita en versos 
endecasilabos algun tanto irregulares cuyo primer he- 
mistiquio es siempre agudo de cuatro 6 grave de cinco 
silabas: Le comie Ory, Qii^il voulait prendre ^ etc. Las 
estancias son monorrimas de tres versos: 

Ce comte Ory — chatelain redoute 

Apres la chasse — n* aimait rien que la gaite, 

Que la bombance-'les combats et la beaut^, 

y se suceden ademds varias estancias con el asonante e. 
Mas en cancion alguna se observa mas marcado el 
cardcter que senalamos, que en la interesantisima de 
Mambru 6 Malbrough (nombre contracto de Malbo- 
rough para ajustarlo al metro) cuya popularidad es tan* 
ta en su pais natal y en otros muchos. En nuestro dia- 



(1) Emi lor die vers dusqu'a quatre. Citado por P. Paris fcarta 
6, Monmerqu^) para probar que los aDtiguos poemas caballerescos se 
cantaban por fragmentos, hecho evidentc y ya de todos adroitido. 

(2) En 1401 se did en el concejo de Abbeville cinco sueldos i, 
Jehan Tome, chanteur en place.,, pour la paine et travail qu' ileut 
de canter en son romans de histoires de seigneurs anckiens. (V. Ro- 
land, por M. Michel, p. XII.) 



LA POESfA POPULAR. By 

Jecto provincial se canta indistintamente con las mds 
populares que & el pertenecen; en lengua castellana no 
s61o estd en boga una traducci6n mis 6 menos libre de 
la letra francesa, sino que en una imitacion hecha en el 
siglo pasado y con referencia, segun se dice, & la guerra 
desucesi6n, del antiguo romance Caballero de lejas 
tierras y en que, como en 6ste, se presenta de inc6gnito 
un guerrero para probar la fidelidad de su esposa, se 
llama el h^roe Mambna y aun se indica la popularidad 
de la otra cancion : 

Este es el Mambrii, senores— que se canta del reve's 
Y una gitana lo canta — en la plaza de Aranjuez; 

del revdSj es decir, d lo que entendemos, con un desen- 
lace feliz y contrario al de la cancidn comun. 

En nuestra misma nacion se canta ademds en otro 
idioma, si este nombre merece el habla de los gitanos. 
Segun Strafford [Hist, de la tnHsica) es la unica melodia 
extrana que se ha mezclado con las populares de los 
griegos; un yiajero alemdn la da como la preferida de 
los moros, y ha sido reconocida hasta en Egipto. Todos 
los pueblos que han adoptado esta composici6n, la con- 
sideran como lastimera por su argumento y su melodfa, 
y sdlo sus autores los Franceses que la han aplicado d 
Malboroughy general ingles de principios del siglo pa- 
sado, la miran como una canci6n burlesca y han anadi- 
do un final ajustado k este punto de vista. Sin esta ana* 
didura inoportuna, la copiamos en seguida (i). 



(1) V^ase F. Genin {Variations de la langue frangaise). Este 
aator, entre otros asertos m4s cuestionables. ha probado la antigiie- 
dad no sdlo del metro, sino del sistetna gramatical de esta canci6o; 
copia ademds otra muy parecida compuesta i la irtuerte del Duque 
de Guisa, y cuenta c6nio habiendo oi'do Maria Antonieta de una 
nodriza del Delfin la 6e\ Mambru 6 Malbrough. la puso en boga en 
8U Ueropo, en que se sustituyb el ultimo nombre al del antiguo heroe 
que acaso era Memhrrk (el merobrudo 6 el esforzado), nombre usado 
como calificativo en los antiguos poemas. Verosimil es la supo8ici6n 
de Mr. Genin, pues en nuestros romances del Cid, vemos que del 
adjetivo lozano se hizo un nombre propio en el Conde Lozavo. 



38 OBSERTACIONES SOBRE 

Malbrough s'en va-t-en guerre,-^ne sait quand reviendra. 

II reviendra z*k Pdqu^s— ou a la Trinite, 

La Trinite se passe— Malbrough ne revient pas. 

Madame a sa tour monte — si haut qu'ePpeut monter. 

ElVoil venir son page — tout de noir habill^ : 

— tBeau page, mon bean page— quernovelle apportez? 

— Aux novelPs qi^e j'apporte — vos beaux yeux vout pleurcr: 

Monsieur d' Malbrough est mort— est mort et enterr^. 

L*ai vu porter en terre— par quatre-s officiers ; 

L'un portait sa cuirasse — V autre son bouclier. 

A r entour de sa tombe— romarin fut plante. 

El estribillo, como muchos, sin sentido, que se canta 
despuds del primer hemistiquiOy es mironton^ mironton^ 
mirontine; ^veremos en ^1 una derivacion de Masurah! 
Masurahl cotno los que creen que la tonada es ^rabe y 
fue traida por los soldados de San Luis? Creemos uni- 
caniente que la melodia de la antigua composicidn fran- 
cesa es sencilla como todas las populates^ sean 6 no 
irabes, y en cuanto a su propagaci6n per Europa j 
Africa tai vez sea reciente y debida d la boga que i dlti- 
mos del siglo pasado adquiri5 en Francia (i). 

Puede haberse observado el use del asonante en la 
mayor parte de versos, que es verdad se convierte en 
consonante en la pronunciacion ; de la misma clase es 
la rima de la canci6n del Duque de Guisa. Asuenan 
tambidn los versos de otra sobrc el Condestable de Bor«- 
bda, y en la siguiente tan conocida y cuya donosa me- 
lodia estd tambien muy generalizada en nuestro pais, 
puede observarse la asonancia de mie y ville: 

Si le roy m'avait donne 

Paris sa grant ville 
Et qu'il me fallut quitter 

L'amour de ma mie, 



(1) En nuestra provincia vemos que con mucha rapidex se po- 
pularize hasta el punto de ser cantada por las ninas en «U8 juegos, 
un mottvo de una 6pera de Quinault: 

La boulang^re a des amans 

Qtti ne i'^pousent guere, etc. 



LA POESU POPULAR. 3g 

J'aurai dit au roy Henry: 

Reprene/ votre Paris , 
J^aime mieux ma mie o gu^ (o gais?) 

J'aime mieux ma mie. 

En otras cancioneis triviales francesas pueden recono- 
cerse vestigios del antiguo sistema de versificaci5n : 

II etait une berg^re — (Ehl ron, ron, ron, petit patapon) 

II etait une berg^re — qui gardait ses moutons. 

Elle fit un fromage— du lait de ses moutons. 

Le chat qui la regarde — d*un petit air fripon. 

Si tu y mets la patte — tu auras du b^ton. 

Y n'y mit pas la patte, — il y mit le menton. 

La berg^re en colere — tua son p'tit chaton. 

Elle fut a confesse — pour demandcr pardon, etc. 

Que t'as de belles filles — (Girofle, giroftd) 

Que t'as de bellies filles -(Pamour m'y comptra), etc. 

Otras estdn en metres propios de la poesfa lirica, como 
en la siguiente que, & lo que se dice, cantaban los realis- 
tas en muestra de lealtad al ir d la guillotina, y que per 
cierto no parece bastante grave para el case: 

Vive Henri quatre I 
Vive ce roi vaillant ! 

Ce diable k quatre 
A le triple talent 

De boire et de battre 
Et d'etre vert galant. 

Chantons Tantienne 
Qu'on chantVa dans mille ans : 

Que Dieu mantienne 
En paix ses descendants, 

Jusqu*a ce qu'on prenne 
La lune avec les dents, etc. 

O como en la del Judio errante, indigna de la bellisi- 
ma tradici6n que cuenta y de que tan desgraciado uso 
se ha hecho en nuestros dias. 

Est-il rien sur la terre 
Que soit plus surprenant 
Que la grande mis^re 



40 OBSERVACIONES SOBRE 

Du pauvre Juif errant ? 
Que son sort malheureux 
Parait triste et fftcheux! etc. 

Las dos siguientes canciones se hallan en la obra so- 
bre Ids Cantos del Norte de Mr. Marmier, y son tra- 
duccibnes del dialecto del Franco-Condado. 

Dans Tenclos de mon p^re, 
(Vole, mon coeur, vole.) 
II y a UQ pommier doux, 
Tout doux. 

Trois belles princesses, — sont couchees dessous. 
Las ! dit la premiere, — )e crois qu'il fait jour. 
LasI dit la seconde — j*entends le tambour. 
Las I dit la troisieme — c'est mon ami doux. 
S'il ga^ne bataille — il aura mes amours 
— Qu'il perde ou qu'il gagne~il les aura toujours. 



Qui veut oulr une chanson, 

Une chanson nouvelle, 
Cest la fille d'un geolier 
Qui es amoureuse d^un prisonnier. 

De grand matin s'etant levee, 

S'en va trouver le juge, 
A ses genoux s'etant jetee: 
Ayez pitie du prisonnier. 

Le juge la prend par la main : 

— Relevez-vous, la belle. 
Le prisonnier, vous ne I'aurez pas ; 
II est juge et mourra. 

La belle s'en est retournee 

Au logis de son p6re. 
Sous le traversin de son lit 
Les clefs de la prison a mis. 

Les clefs de la prison a mis, 

A son amant les porte : 
— Ami, sortez de la prison, 
Voila les clefs a Tabandon. 






LA POKSfA POPULAR. 4I 

— De la prison ne sortirai, 

Ma tan jolie maitresse, 
Otez moi cet anneau du doigl, 
£t faites un autre amant que moi. 

Un autre amant ne ferai pas, 

Je le proteste et jure, 
Je m'en irai dans un couvent 
Y prier Dieu pour mon amant. 



IV. 



POESIA POPULAR PROVENZAL. 

Poco popular fu^ en realidad la poesia de los trova« 
dores provenzales, de los Puys (i) y de las Cortes de 
amor^ protegida y cultivada por los principes meridio- 
nales de Francia. No tratamos aqui de la recitaci6n de 
poemas caballerescos que tuvo lugar en las regiones de 
lengua de oc con mds 6 menos extensidn y en composi- 
ciones mds 6 menos originales, sino del genero lirico 
que fu6 el mas solicitamente cukivado en Provenza. A 
tal punto llegd su apartamiento de todo destino popu- 
lar, que Geraldo Borneil (2), conceptuado por principe 
de los trovadores, tuvo que excusarse de escribir com- 
posiciones inteligibles para todos y capaces de ser apre- 
ciadas y cantadas por los no iniciados en el sutil lengua- 
je de la galanteria caballeresca. 

A penas sai comensar ' 

Un vers que vuelh far leugier, 



(1) Especie de fiestas que paTticipaban del car^cter de academia 
y de reunidn feudal y cortesana. 

(2) Demuestra la teodencia artificiosa de la poesia provcnzal el 
que este tiovador pas ase todo el invieiDO estudiando asiduamente: 
E la soa vida ii era aitals que tot V ivern estava d scola et apren^ 
dta, e iota la estatx anava fet corix e menava ab se dos cantadors 
que cantavan las $oas cansos. 



42 OBSERVACIONES SOBRS 

E si m'ai pessat des ier (i) 
Qu'el fezes de tal ras6 
Que Tentenda tota gens, 
E qu*el fassa leu (2) chantar 
Qu'ieu'l fai per leu deportar. 

Be'il s^upra plus cubert (3) far 
Mas non a chans pretz entier 
Quan tug non son parsonier (4) ; 
Qui que s n'azir, mi sap bo (5) 
Quant aug dire per contens 
Mo sonet rauquet e clar, 
£ Taug a la font portar. 

Los significativos versos que terminan la segunda es- 
tancia indican que las poesias cortesanas de los trovado- 
res lograron d veces cierta popularidad eventual y tran- 
sitoria (6), y mayor debio de ser todavia la de los ser- 
ventesios politicos y guerreros y en especial de los cantos 
en que se incitaba d tomar parte en las cruzadas, que 
en algunos casos se cantaron publicamente y con cierta 
solemnidad y aparato. En otras coznposiciooes,. como 
en las albadas 6 cantos de alborada , en las ballades 6 
poesias representatlvas acompaiiadas de la danza, en las 
pastorellas 6 didlogos entre un trovador y una pastora, 
cabe reconocer un orlgen popular y aun cierta precisi6n 
y daridad de lenguaje propios de esta poesia. Juzguese 
por las dos siguientes estancias de una albada : 

Doussa res, ieu tenc ma via ; 
Vostres soi on quez ieu sia 
Per dieu no m'oblidetz mia, 
Que*l cor del cors reman sai , 
Ni de vos mais no m partrai. 

Ail 
Qu'ieu aug que li gaita cria: 



(1 ) Y he pensado desde ayer. 

(2) Ligero 6 fdcil, 

(3) Ohscuro, dificii 

(4) Participes. 

(5) Endjese quien quiera, me sabe hien cuando oigo recitar d 
porfia mi canto con vox ronea pero clara y la oigo llevar d la fuente. 

(6) Lo mismo se ve en el caso del trovador perpioaoes y del za« 
patero que estropeaba bub vei-sos, referido por D. Juan Manuel. 



LA POESiA POPULAR. 48 

Via 8US, qu'ieu vei \o jorn 

Venir apres 1' alba. 
Doussa res, s^ieu no us vezia 
Breumens, crezaiz que morria , 
Que'l gran dezirs m^auciria; 
Per qu'ieu tost retornarai, 
Que ses vos vida non ai. 
Ai 1 etc. 

Otras veces se advierte que la composici6n era canta- 
da en presencia de muchas personas y que dstas debian 
repetir el estribillo, como por ejemplo, en las siguientes 
estancias poliiicas: 

Ric socors aurem 
En Deu n'ai fianza , 
Don gazagnarem 
Sobre sels de Fransa. 
D'ost que Deu no tern 
Pren Deus tost venjanza— 
Segur estem, seignors, 
£ ferms de ric socors. 



E si Fredericz 
Qu'es reis d' Aleroaigna 
Sofire que Loics 
Son emperi fragna 
Ben serd enics (i) 
Lo reis part Bretaihna— 
Segur estem, seignors, 
E ferms de ric socors. 



Conservanse varias leyendas en verso, destinadas pro- 
bablemente A la recitacion, y tal vez al canto publico, 
como las de Santa Eminia, San AlejOy San Honor ato 
de Lerins, etc., publicadas por Mr. Raynouard. Menos 
conocida es al presente una de Santa Fe (distinta de 
otra leyenda del mismo nombre que iuego se citard) que 
publico Catel en su historia de los Condes de Tolosa. 

Tot hom es tengut de mostrar 
Lo be quand lo sap ensenhar. 



(T) Bien se enojard el ret/ de la parte de Bretana (es decir, de 
Inglaterra). 



44 OBSERVACIONES SOBRB 

Cuenta c6mo la esposa de Guillermo III, conde de 
Tolosa, que vivia a principios del siglo xi, poseia unas 
mar gas (acaso marjaSy por envoliorio, orlas, etc.) muy 
ricas, labradas de oro y que llegaban hasta el suelo; 
luego d la Condesa : 

Un ser quand se iay en son Hech, 
Li veng per somne davant se 
La gloriosa sancta Fe ; 
Mas no 1' ha ges reconeguda, 
Car sancta Fe li es venguda 
En semblan^a d' una Pieuzella 
E fos molt resplenden e bella. 

La Comtesa la regardet, 
E en apres li demandet: 
« Dona, digatz me si vos plats« 
a Qui es vos qui davan mi estats.D 

— t Comtesa yeu som sancta Fes.» 

— Dona ^'d que far say venguets 
Aquesta peccairis vezer? 

E sancta Fe li dits per ver: 
aComtesa, yeu veils qu'em donetz 
Las margas, e que las portez 
A Conquas, sus el mieu Mostier, 
Que d me lay an gran mestier, 
Sobre 1* altar sant Salvador 
Las me pausats am grand honor. 

La Comtesa li ha respondut : 
Dona, ben serd atendut 
Aquest don que vos me queretz : 
Car vos ausi las demandetz, 
Mas, dona, ieu vos vueilh pregar 
Que un fils me denghes donar... 

La Condesa va d Conquas, depone las margas en el 
altar : 

Tot lo iorn de la Pasca estet 
A Conquas, apres s* en tornet 
A Tolosa e mantenen 
Attendet li son convinen 
Sancta Fe, car prens fo d* un (ilh 
La Comtesa, e sens pcrilh 
Hac lo, quant fo pres d' enfantar. 
Ben dec pueys sancta Fe lauzar, 



LA POBSU POPULAR. ^^ 4 5 

E lo preyre qu' el bateghet 
Sapiats que Raixnon V apellet... 

Lo paire s' en tenc per mol ric, 
Ainsin attendet la promesa 
Sancta Fe ben a la Comtesa. 
Sancta Fez en sia lausada 
Grasida ^ glorificada, 
E nos done aver s' amor 
E de Dieu nostre Creator. 

Relativamente d la verdadera poesia popular tradi- 

cional, Malleville, segun nos dice Fauriel en su cr6nica 

de Quercy escrita d principios del siglo xvn, menciona 

Ids cantos histdricos que se conservaban oralmente en su 

pais y cita el agraciado y pintoresco comienzo de uno, 

cuyo asunto asciende al siglo xiii. Desconocidos nos son 

estos cantos populares; fdcil seria recoger como tales 

muchas composiciones patuesas que son 6 imitaciones 

degeneradas de la poesia artistica, 5 centones de modis- 

mos locales puestos en verso; pero conducentes d nues- 

tro objeto, solo recordamos dos muestras que sin duda 

escribiremos muy mal : 

CANCION PARA CARAMILLO. 

Quant je n' eri petxot gar^on— co de mon pere 
M' en fese gard^ los brevis — ab as bergeres. 
A Tombreta de aquel castel— je m'en aneri, 
Je m'en arranqui el flageolet — e le soneri. 
Toutes les daroes del castel— ne sortigueren : 
« Sone, sond le flageolet — petxot bergere. » 
— « Mesdames le flageolet— je 'n sonnerie, 
Si m' en donnesen un bese — de la plus )eune.i> 
Prente-t-en un, prente-t-en dos — de la chambriere. 
<cM' aitimaria mais de vos—madamisele.u 
— « Ay garabot d' aquel drolot — que si me charmo, 
Que mai ni comte ni baron— m'a plus charmado 
Com un gentil pastorellet—la maitinado.» 

CANCION BEARNESA. 

Aus termis de Toulouse— un fontan clara hi ha ; (es?) 
Bahans*hi palometas — au nombre son de tres. 



46 OBSERVACIONES SOBRE 

Tan si son banadetas— pendant deus ou tres mes, 
Qu'an pris la voladeta — tot haut de Cottcrets. 
a Digasmi, palometas : — ^* qui hi ha A Cotterets?i> 
Lo rei e la reineta — bahans'hi ab nantres tres. 
Lo rei qu' ha una cabana -co uberta qu*ai de flous ; 
La reina qu' en ha un altra— couberta qu' ai d' amours. 



V 



POESfA POPULAR CASTELLAN A. 

De ninguna manera nos proponemos entrar en el es- 
tudio de esta materia que no cabria tratar con el espacio 
y detenimiento de que es digna, y ni siquiera intenta- 
mos resumir los grandiosos trabajos con que eminentes 
criticos, nacionales y extranjeros, ban ilustrado este 
importantisimo ramo de nuestra literatura; aun cuando 
debiesemos hacer hincapie en el asunto, tratariamos 
mds bien de sus primeros y obscuros ongenes que de 
sus epocas mds recientes y magistralmente estudiadas. 
For de pronto nos contentaremos con exponer alguna 
conjetura no del todo acorde con las aseveraciones ez- 
presas 6 impHciias de los que debemos reconocer como 
maestros en la materia, pero que tal vez nuevos estudios 
confirmen 6 modifiquen. 

Sin temor de que nos obceque una teoria sistemdtica, 
pensamos que nuestros primeros romances dimanaron 
de los cantares de gesta ; que estos son del mismo genero 
de los Franceses, como seria facil demostrar por medio 
de la comparacion de pasos andlogos, como por ejem- 
plo, de las descripciones de batallas; que no bubo en el 
origen poesia especial y exclusivamente popular, puesto 
que los mds antiguos cantos, tales como los que cele- 
bran al Cid poco tiempo despu^s de su muerte, debian 
de interesar igualmente que al pueblo a las altas clases 
iletradas y guerreras; que si, segun parece mds natural, 
los largos cantares de gesta se fundaron sobre poesias 



LA POBSfA POPULAR. 47 

m^s cortas, estas quedaron absorbidas por los mismos; 
que el nombre de romance no se aplic6 especificamente 
hasta muy tarde A la clase de poesia que despu^s ha de- 
signado; que los primeros romances fueron fragmentos 
de las gestas de las que se tomaban una 6 mds series 
monorrimas, y asi muchos romances primitivos perte- 
necen 6 ciclos generates, al de Bernardo del Carpio, de 
Ferndn Gonzdlez, de los siete infantes de Lara, del Cid, 
sin coHtar el carolingio de origen frances. 

Para precisar el sentido de estas conjeturas anadire- 
mos que, salvo la extensidn, no habfa diferencia alguna 
entre los cantares de gesta y los romances, y valiendonos 
de las palabras de una autoridad que respetamos sobre- 
manera, que no es cierto que en el poema del Cid se 
hallan romances^ sino que es una serie de romances 6 si 
sequiere un largo romance. 

Hubo, d no dudarlo, una poesia heroico-popular 
abandonada por la nobleza cuando, mds allegada esta i 
los monarcas, A los letrados y A los eclesidsticos latinis- 
tas, 6 inspirada al propio tiempo por las tradiciones de 
la Hrica provenzal, cultivo la poesia escolAstico-corte- 
sana^ dejando al pueblo la narraci6n de antiguas y nue> 
▼as glorias que paso entonces A ser popular de veras, 
hasta que posteriormente y amalgamados todos los ele- 
mentos, si bien dominados por el prlmitivo espfritu 
dpico, se constituyo la poesia nacional, 

Entre otros muchos problemas que el estudio del 
romance espanol puede promover 6 resolver, da margen 
d algunos un hecho importante que d primera vista pa- 
rece enteramente contrario a la confianza que excelen- 
tes criticos ponen en la antigtiedad y en la contempora- 
neidad de los cantos populares con respecto d las accio- 
nes que reproducen, 6 d lo menos con respecto d los 
intereses y d las situaciones fundamentales en que estas 
acciones se apoyan; hablamos del perfodo artistico 6 
literario de nuestros romances, al cual pertenecen el 
mayor niimero de los conservados y los que general- 
mente se tienen por mejores. Este periodo, como es 



48 OBSERVACIONKS SOBRE 

sabido, tuvo lugar i ultimos del siglo decimosexto y 
principios del siguiente, en que despues de tnuchas ten- 
tativas y ensayos incompletos se entro de Ileno en la 
antigua inspiraci6n y se adopto el antiguo tono, aspi- 
rdndose al mismo tiempo d mayor correccion y gracia 
en las formas. La primera cuesti6n que aqui se ofrece 
es mds bien de critica general que de historia literaria: 
^tuvieron efecto estos ensayos? ^se consiguio esta res- 
tauracion? ^fue posible A los ingeniosisimos y traviesos 
poetas del siglo decimosexto continuar la inspiracion de 
los rudos e ingenuos cantores de la Edad media? ^La 
Espaiia que mandaba d dos mundos, pudo interesarse 
en las obscuras reyertas, en las costumbres rusticas de 
los antiguos adalides montaheses? A pesar de los que 
creen que los argumentos de la poesia cambian cada 
cincuenta afios, que juzgan Inimitable lo ingenuo y 
consideran como simple punto de arqueologia toda res- 
tauracion poetica de 6pocas fenecidas, no cabe duda en 
que la tentativa obtuvo un exito brillante, nuestras le* 
tras se enriquecieron con preciosisimas obras, y ademds 
de los nuevos asuntos que entonces se trataron, se com* 
pletaron los ciclos hist6ricos en los puntos que la anti- 
gua poesia habia descuidado 6 bien habia olvidado la 
tradicion oral. Los primitivos romances conservan, es 
verdad, en medio de su incorrecci6n y barbarie ciertas 
bellezas que no pudieron eclipsar los de epoca mds arti- 
ficiosa ; pero al propio tiempo se logro conservar el tono 
de los mismos hasta el punto de no discordar en las 
colecciones los de uno y otro periodo. Y no solo el en- 
tusiasmo belico-religioso que en circunstancias diversas, 
menos interesantes y legftimas, animaba todavia a nues- 
tros espanoles del siglo decimosexto; no solo la ento- 
naci6n grave y robusta y el cardcter severo de la parte 
historica de los antiguos romances supieron adoptar 
nuestros poetas cultos; sino que al candor verdadero y 
como tal espontdneo de la antigua poesia, sustituyeron 
una ingenuidady si bien voluntaria, muy en su punto, 
entre la cual se vislumbra A veces una fina malicia eh 



LA POESfA POPULAR. 4<) 

ninguna manera anti-poetica y que en nada dana al 
fondo epico de las narractones. 

Pero ^se creo entonces una poesia popular? ^de las 
historias escritas, de las regiones de la erudici6n baj6 al 
pueblo una poesia hecha de intento y la acept6 este 
comosuya? Se ve desde luego que no puede tener lu- 
gar una contestacion completamente afirmativa, la que 
s61o seria oportuna en el caso de una entera ausencia 
de otra poesia popular genuina y anterior, y que lo que 
en todo caso pudo hacerse fue aprovechar la corriente, 
engrosar la tradicion que ya existia e injertar nuevas 
ramas en el tronco de la poesia popular. Pero ni aun 
esto se logr6 del todo ^ pesar de un medio de transmi- 
si6n desconocido en epocas anteriores, del medio de la 
imprenta, el unico cuyo poderio podia equivaler al de 
las cien bocas de la tradicion y que vino entonces en 
auxilio de los poetas artistico-populares. Aun los ro- 
mances primitivos contribuyo la imprenta A que se 
propagasen, como es de ver por los muchos pliegos 
sueltos publicados desde principios del siglo decimosex* 
to y antes de que d mediados del mismo comenzase la 
impresion de los romanceros formales; pues si aquellos 
se publicaban era para que fuesen compradosy debieron 
comprarlos los que no conocian su contenido por otros 
medios. En esta epoca sospechamos que pasaron d Ca- 
taluna, y lo mismo sucederia en otras provincias, mu- 
chos romances primitivos que ban conservado poste- 
riormente ya nuevas publicaciones, ya unicamente la 
tradicidn oral. La imprenta pudo, pues, servir de la 
propia manera para la difusion de los romances nuevos; 
pero segun nos dice el Sr. Duran, a no i^e propagaroa 
en general entre el vulgo, sino en corto numero.j) En 
cfecto, A pesar de todo su primor, no eran ya poesias 
verdaderamente populares, y exceptuando los trozos 
que no son sino imitacion, y acaso copia perfeccionada 
de los antiguos, estdn generalmente desprovistos de la 
precision y claridad plastica de estos. Tienen un no se 
que de artificial, una complicacion de clausulas y fra* 



50 (JBSERYACIONES SCBRE 

ses, una trabazon de ideas, todo ello excelente, pero 
que arguye una procedencia no popular y que no eran^ 
por decirlo asi, para el paladar del pueblo. 

El sentimiento de la historia, y el de un orden de 
costumbres y situaciones particulares, mas que el de la 
naiuraleza exterior y mds todavfa que el de lo maravi- 
lloso, distingue d nuestra poesia popular. Exceptuando 
algunos de los mas antiguos y sueltos, hdlianse en ella 
menos que en la de otros paises el habla infantil y la 
imaginacion caprichosa y vagabunda. Esto se echa de 
ver aun en el menos frecuente uso de los estribillos que, 
sin embargo, existen alguna vez, como en el siguiente 
romance amatorio, que recordamos haber leido en el 
cancionero que mas abajo citamos: 

De velar viene la niiia, 
De velar venia. 

• Dime tu, buen ermitano^-asi Dios te de alegria, 

Si has visto por ahi pasar — la cosa que nids queria,» etc. 

«Por mi fe, buen caballero — la verdad yo te diria; 

La he visto por ahi pasar — dos horas antes del dia, etc. 

Lloraba de los sus ofos — de la su boca deci'a : 

Mai haya el enamorado — que su fe no mantenia, etc. 

Y maldito sea aquel hombre — que su palabra rompia 
Mds que mas con las mujeres— d quien mas era debida, etc. 

Y maldita sea la hembra — la que en los hombres se fia 
Porque aquella es engaiiada — la que en palabras confia,* etc. 

Ademds de los romances epicos contiene nuestra litc- 
ratura un riquisimo minero de poesia Ifrica nacional 
en sus diversas canciones conocidas con los nombres de 
romancillos, letras, leirillas, villancicos, coplas, etc. 
Este genero ha sido siempre popular y es aun vulgar en 
el dia ; pero muy temprano fue perfeccionado por los 
poetas de profesion y llega ^ confundirse en algunos 
puntos con los productos de la escuela cortesana del 
siglo XV : son las poesias de esta clase a cual mds lindas 
y sabrosas, altamente cantabiles y cautivadoras, y las 
hay tambien tiernas y sentidas. Mas para considerarlas 
como realmente populares les sobra en general ingenio 



LA POESIA POPULAR. 5 I 

y finura y les falta cierta plenitud de imaginacion. No 
obstante hay estribillos de singular viveza. 

A coger el trebol, damas, 
La manana de San Juan. 
A coger el trebol, damas, 
Que despues no habrd lugar... 
No son todos ruisenores 
Los que cantan entre flores, 

Sino campanitas de plata 

Que tocan al alba, 

Sino trompeticas de oro, etc. 

Mencionaremos tambien ei precioso villancico de 
Lope que recuerda el Dormi fili: 

Pues anddis en las palmas 

Angeles santos, 
Que se duerme mi niiio 

Tened los ramos, etc. 



VL 



POESIA POPULAR CATALANA-ESCRITA. 

Como de la verdadera poesia tradicional que s61o se 
conserva en boca del pueblo apenas se hallan otros da- 
tos que los que ella por si misma sunninistra, y estos 
suelen ser de suyo poco concluyentes, cobran un interes 
particular todos los puntos de historia literaria que mds 
6 menos proximamente ataiien^d la poesia compuesta 
para el pueblo 6 de el conocida y cantada. 

Por esto reunimos con el nombre de poesia popular 
escrita algunas indicaciones que si no pertenecen direc- 
tamente d la poesia tradicional de nuestro principado, 
ademds de tener un valor propio, pueden contribulr *d 
esclarecerla. 

Anteriores y contempordneos d los primeros indicios 



52 OBSERVACIONES SOBRE 

en lengua vulgar nos salen al paso algunos fragmentos 
latinos; entre ellos es el primero y ei mds notable el 
canto funebre d la muerte del conde Ram6n Borrell III 
acaecida en 1018 (1} : 

Ad carmen populi flebile cuncti 
Aures nunc animo ferte benigno, 
Quot pangit mentis vivere laudes 
Raimundi proceris patris et almi, etc. 

Los dos primeros versos denotan el caracter popular 
de la composicion [carmen populi)^ que tal vez debia ser 
cantada publicamente. 

Existe tambien una cancion del Cid 6 mejor un frag- 
menio que debe creerse compuesto en Cataluha, ya en 
razon del manuscrito en que se halla, ya por la innece- 
saria mencion que hace de las huestes de Lerida, ya 
principalmente por el sentido de lierra de moros (y no 
de Castilla, cotno cree du Meril) que se da d la palabra 
Hispania, segun el uso de Cataluna, y por los dictados 
honorificos con que se menciona al Conde de Barcelona, 
inoportunos al parecer en una cancion en que se trata 
de celebrar d su enemigo (2). 

Hinc cocpit ipse Mauros debellare, 
Hispaniarum patrias vastare , 

Urbes delere... 
Marchio namque comes Barchinonas, 
Cui tributa dant iMadianiiae 
Simul cum eo Alfagib, Ilerdaj 

Junctus cum hoste. 

No s61o la general celebridad del Cid, como cainpe6n 
de los cristianos, la cual era tanta que se halla mencio- 



(1) Puede verse en Marca y en Bofarull, Condes^ I, Se echa de 
menos en E. du Meril. 

(2) £1 senor du Meril cita varias poesias hispano-latinas para 
probar que la cstancia sdfica se habia aclimatado en nuestro pais: 
podrtaa afiadirse algunos himnos que se hallan en Villanueva per- 
tenecientcs al rczo particular de algunos santos de nuestra provin- 
cia, escritos en el mismo raetro y con gran lujo de rimas cruzadas en 
los finales de verso y de hemistiquios. 



LA POESfA POPULAR. 33 

nada su muerte en un cronicon del Mediodia de Fran-» 
cia, sino tambiea y en especial el casamiento de don 
Ram6n Berenguer III con Maria Ruderich (scgiin to- 
das las apariencias hija de Rodrigo de Vivar, V. BofaruU 
Cond. II) nos explican por que se compuso en Cataluna 
una canci6n en honor del Cid. 

Por lo demds la creemos en parte resumen y en parte 
traduccidn de otra poesia mds popular, probablemente 
castellana. Se dirige d la muchedumbre (populi catervce) 
para que oigan el canto del Campeador (Campi'Docto* 
ris hoc carmen audite), y en especial k los que habian 
disfrutado de sus auxilios, y por otra parte habla de los 
hechos como acaecidos en tiempo algo lejano : 

Csesaraugustac obsidebant castrum 
Quod adhuc Mauri vocant Almenaram... 

En el primer caso, el autor de esta canci6n traduciria, 
y en el segundo hablaria por su cuenta. Ademds de esto 
las primeras estancias no pueden ser, por lo dridas, sino 
un extracto de otra composicion mds extensa : habla 
brevemente de la nobleza del Cid ; de su victoria sobre 
el rey de Navarra, la que le valio el titulo de Campea- 
dor; de la muerte del rey D. Sancho; insiste algo mds 
en la envidia de los cortesanos de Alfonso que lograron 
sQ destierro, y vuelve luego k tratar con suma rapidez 
de las proezas del Cid contra los moros, de su victoria 
en el castillo de Cabra (Caprea) contra el conde Garcia, 
y pasa finalmente d hablar del cerco del castillo de Al- 
menara, sostenido por el conde de Barcelona y Alfagib. 
Aqui cesa el resumen y comienza una detenida descrip- 
cion del armamento del Cid traducida, 6 cuando menos 
imitada de un poema caballeresco: 

Primus et ipse indutus lorica, 
Nee meliorem homo vidit ilia; 
Romphsea cinctus auro fabrefacta, 

Manu magistra. 
Accipit hastam mirifice factam, 
Nobilis silvae fraxino dolatam, 



54 OBSERVACIONES SOBRE 

Quam ferro forti fecerat limatam 

Cuspide rectara. 
Clypeum gestat brachio sinistro, 
Qui totus erat tiguratus auro; 
In quo depictus ferus erat draco, 

Lucido modo. 
Caput munivit galeam (1. galea) fulgenti 
Quam decoravit laminis argenti 
Faber, et opus aptavit electri 

Giro circinni. 
Equum ascendit quern trans mare vexit 
Barbarus quidam, nee ne com(m)utavit 
Aureis mille (i); etc. 



(1) La poesia caballeresca exprcsaba con la sola palabra misol- 
dor (caballo de valor de mil sueldos de oro ) lo que aqui esta tradu- 
cido en dos hemistiquios. — Public6 este fragmento E. du Meril 
{Poes. pop. lat. de la Edad media) junto con oiros y cl titulo de va- 
rias escrituras, todo lo cual ha sacado de un manuscrito que perte- 
neci6 indudablemente al venerable raonasterio de RipoU y fue tras- 
ladado d Pan's por Marca 6 Balucio. H6llase el principio de otro 
canto hist6rico sobre la muerte de un conde (Ramon Berenguer IV t) 

Meatem roeam Isedit dolor.... 

Magnus, inquam, comes ille, 

Qui destruxit seras mille 

Mahumeti caede gentis 

Genu nobis jam flectentis , 

Sesit Lorcha (ciudad de la prov. de Murcia) virum tantum.... 

Hay alguna otra pocsi'a latina de asunto concerniente a nuestra his- 
toria. Villanueva (torn, viii) copid unos exametros sobre ciertos des- 
afucros cometidos en 1251 en el monastciio de Serrateix (torn, xiv) 
y el siguiente fragmento en elogio de Ramon Berenguer IV que se 
conservaba en un c6dice del monasterio de Roda, del siglo xii. 

Fulgent nova per orbem gaudia 

nova mundum replet letitia 

unde Chi isto regi sit gloria. 
Novus solis cmicat radius 

nitcns omni sidere clarius 

cui non est similis alius. 
Cedent ecce falangps hostium 

nuUus pavet liostilcm ( gladiumi] 

tempnit quisque sibi contrarium. 
Fracta cadunt septies (1. septa) gentilium 

solidantur signa fidelium 

per te Comes Barchinonensium. 
Idem Princeps Aragonensium 



LA POESIA POPULAR. 53 

Hacia la misma epoca en que debieron de ser compues- 
tas estas canciones se propago el uso de la poesia vulgar, 
nacida del empleo de la lengua moderna en los himnos 
y narraciones piadosas. A mediados del siglo xii, lo mds 
tarde, se atribuye una leyenda versificada sobre santa Fe 
de Agen, de que el presidente Fauchet nos conserve el 
interesantisimo comienzo. 

Cancson audi que bellantresca (i) 

Que fo de rason (2) Espanesca, 

Non fo de paraulla grezesca 

Ne de lengua saresinesca ; 

Dols e suavs es plus que bresca 

Et plus que nuls piments qu'om mesca; 

Qui ben la dis a lei Francesca 

Cug m'en que sos gran pros Ten cresca, 

E qu* en est segle Ten paresca. 

Tota Basconn' (3) et Aragon 



Dux TortossB, Rex Illcrdensiuni 

penetrasti regale solium. 
Psallat Deo coeli militia 

quod nequit humana facundia 

sol vat Chn'sto ccelestis curia. 
quam mira Dei.... 

Conservanse todavia en SaDt Cugat en una tablilla junto al sepuU 
cro, los versos publicados por Marca sobre el abad Oddn, muerto en 
la expedicidn de Cordoba, que debieron de ser compuestos con pos- 
terioridad al acontecimiento. 

In hac urna jacet Otho 
Quoddam abbas inclitus etc. 

El metro de estos versos que es el del Pervigilium, del canto de 
Ultreia, del Dormi fili etc., no era al parecer tan general en Ca- 
taluiia como en otros puntos , pero se halla algiin otro ejemplo en 
Yillanueva (torn. xiv). Y finalmente en poder de D. Pr6spero de 
BofaruU existen unos ex&mctros leoninos ineditos en alabanza de 
Jaime III etc. No bablamos de las curiosas profecias hist6ricas atri- 
bat'das a Est^ban, abad de Poblet, por creerlas apocrifas. Pueden 
verse en la histoiia del monasterio por Finestres. 

(1) Raynouaid lee : qu* es beW antresca y traduce: de hella 
composicion. Diria acaso: qu* es bella e frescat 

(2) Es decir : asunto, argumento. 

(3} Por esta palabra debe al parecer entenderse Vizcaya 6 pais 
de los vascos y no de los gascones. 



56 OBSERVACIONES SOBKE 

E rencontrada dels gascons 

Saben qual est aquist canzons 

E s'es ben vera sta razons. 

Eu Taudi (i) legir a clerczons 

Et a gramadis a molt bons 

Si qu'om (com?) o mostra '1 passions (2) 

En que om lig csta leiczons; 

E si vos plaz ist nostre sons (3) 

Aissi CO '1 guida '1 primers tons 

Eu la vos cantarei en dons. 

Los comentarios e interpretaciones que pueden ha- 
cerse de estos versos, son en razon de su misma breve - 
dad, pero d lo menos nos dicen claramente que en tan 
remota epoca tenia lugar la propagacion de unos mis- 
mos cantos de asunto religioso en varios puntos del 
norte de Espafia y del mediodia de Francia. Los Lamen- 
tos 6 Planchs de San Esteban se ban conservado tam- 
bien igualmente en los pueblos provenzales de Agen y 
de Aix como en el nuestro de Vich (4), donde se canta- 
ban como en los demds puntos durante los sagrados 
oficios el dia de la festivjdad del Santo. En la version 
conservada en Vich alternan las estanclas monorrimas 
con el texto latino: 

Esta lisso que legirem 
Dels fayts dels apostols la traurem 
Lo dit sent Luch recomptarem 
De sent Esteve parlarem, etc. 

De la misma epoca, es decir, anteriores al siglo xiii. 



(1) Aqui se ve que el primer audi significa oi y no oid como en- 
tecdid alguno. 

(2) Sera sin duda un martirologio. 

(8) Habla aqui del tone 6 musica que ha cmpezado i. adoptar 
en las primeras estancias. 

(4) Publicados por Villanueva ; en la Notice de la Bihliotheque 
de Aix se hallan las dos versiones de Aix y de Agen y una traduc- 
ci6n patnesa del siglo xvii que todavia se canta en Aix. Lo mis 
particular es que de tiempos muy antiguos de la poesi'a francesa se 
conservan unos versos muy semejantes en que, como en la anterior 
leyenda de Santa Fe, todavia no se ban rcgularizado los monorrimos 
en estancias de cuatio versos (Y. P. Paris, MS. de la Bib. de Paris). 



LA POESIA POPULAR. Sj 

son las siguientes sentidas Lamentaciones de la Virgen 
que s61o hallamos en nuestra literatura provincial ^ y 
que copi6 Villanueva de un manuscrito de la iglesia de 
Ager, al parccer incorrecto, si no mal leido: 

Auyats, Seyos (i) qui credets Deu lo payre, 
Auyats. si us plau, de Jcshus lo salvayre, 
Sus en ia creu on lo preyget lo layre, 
E Tach merce axi com 6 det fayre. 

Oy bcls fyls cars, 

Molt m'es lo iorn doloros e amars. 

Auyits, barons, qui pasats per la via, 

Si es dolor tan gran com es la mia, 

Del meu car fyl que Deus donat m' avia, 

Qu' el vey morir 4 mort tan descausida ; 

Mort, com no m prens? Volentera moria. — Oy bels etc. 

m apelavan Maria, 

Or me scamiats mos noms, lasa, esmarida, 

Que mariment n' aurauy ay (2) mais cascun dia 

Del meu fyl car mon conort que havia. 

Jueus r han pres sens tort que no Ms tenia : 

La un lo bat, e V altre vey qu' el lia. — Oy bels etc. 

Tots temps j' iray dolenta e smarida, 

Car ia quel gaugs que eu aver solia, 

Or m' es tornats en dolor e en ira 

Regardant fyl qu' el cors m'en partiria. — Oy bels etc. 

Aras dublen les dol6s a Maria 

E diu ploran que sofrir no u (tal vez non) poria 

Qu' el gladi (falta greu?) que Simeon deia 

Que de dolor lo cort me partiria 

Car be no say qu' em dia (3). — Oy bels etc. 

Molt me pesa lo greu mal qu* el vey trayre. 
Ay I qu' es fara la via (4) la sa mayre. 
Tu vas morir, que es mon fyl e mon payre, 
De tot lo mon es apellat salvayre.— Oy bels etc. 



(1) Din'a Senyos. 

(2) Sobra esta palabra para el verso. 

(3) Yerso defectuoso. 

(4) Acaso la via, W camino de su madre\ 



58 OBSERVACIONES SOBRE 

Cascunes pens si sol un fyl avia,- 

Si auria dol si penyar lo veya, 

Doacs io lasa qu' el fyl de Oeu noyria, 

Ben dey plorar, uy mays (i) (la nuit) e'l dia.— Oy bels etc. 

Mayre, dix Deus, no us donee maravcyla, 
Si eu vuyl morir ni sofrir tan gran pena ; 
Que'l mal qu' eu hay d vos gran gaug amena, 
De paradis sot9 dona (2) e regina.— Oy bels etc. 

Cant au Jhesus las dolos de sa mayre, 
Claraet Johan axi com 6 pot fayre: 
Cosin Johan, a vos coman ma mayre, 
Qu' el siats fyl, e ela a vos mayre, 
Om paradis abduy ayats repayre, 

Oy bels fyls cars, 

Molt m*es lo iorn doloros et amars (b). 



(1) De hoy mas, 

(2) Senora. 

(3) En la Notice de la Bibliotheque de Aix se hallaa otroa la 
mentos de la Yirgen. 

Planch sobre planch, dolor sobre dolor, 
Car eel e terra an perdut lur senhor 
Et yen mon filh, el solelh sa clarthor 
Car sen razon I' an mort Juzieu trachor. 
Dieus ! com mortal dolor ! etc. 

Citaremog unicamente por ser ineditos algunos versos de una in • 
correctisima composicidn d la Yirgen conservados en el Archive dc 
Arag6n : 

Sancta Maria Verge puella 

Done gloriosa e bella 

Regina casta et cara et pure..... 

Lo primer goy que ne agets 

Del vostron car fill fo aquest. 

Lo segon fo cant vcnch en vos 

Cel que per vos fo mes entre nos 

III (6 bien E'll 6 mejor E lo] dona cant nesque 

Cell qui tot lo mon reacme. 

Al quant (El quart) fo dolce regina 

Car los tres reys ab goy irasens (!) 

Caspar, Melxior, Baltasar 

Mire e ansens et aurau (aur) clar 

Vengcren allferir (6 auferir) de jonollons (jonollosi) 

A vostron car fill glorios , 

£11 qui fo tan rich et agualest (seria una palabra enoi]^ 



LA POSSIA POPULAR. Sg 

No debieron de ser menos antiguas las composiciones 
profanas, pues de tiempos anteriores d todo documento 
literario conocido y en que no es probable que sintiese 
todavia nuestra provincia ia influencia provenzal, sabe- 
mos por un curioso testimonio que existia ya alguna 
melodia popular ajustada d un metro bastante artificioso 
y agradable. Esto es lo que se desprende de la siguiente 
estancia de Guillermo de Bergad^n, contempordneo de 
Alfonso II de Aragon, trovadores entrambos los m^s 
antiguos de Espana. 

Chanson ai comensada 
Que send loing chantada 
En est son velh antic 
Que fezt N'Ot de Moncada 
Ainz que peira pausada 
Fos el cloquer de Vich. 

Cancion he comeniado que serd largamente cantada 
en este son (to no 6 melodia) viejo anejo, que hi:{0 don 
Odon de Moncada antes que fuese pues t a la primera 
piedra en el campanario de Vich. 

Suponemos que al recomendar sus versos infamato* 
rios k un antiguo aire de musica se proponia Bergaddn 
darles cuanta popularidad cabia, y no podemos dudar 
que algunos de los suyos la consiguieron, segun la 11a- 
neza de lenguaje, lo marcado del ritmo y la energta 
vulgar del estribillo, como se ve en la siguiente cancion 
contra el marques de Mataplana: 

Chansoneta leu e plana (i) 
Leugereta ses ufana 



Queue (Quint) null horn altre do pot asmar 

Boque dir ne cor pensar, 

So to cant fo resucitat 

Lo vostron fill benenyirat. 

Lo VI fo cant vos ne vis 

Pugar vostron fill Jhesu-Christ 

Fins al eel al suspire tro (es decir al trono superior) etc. 

(1) Cancioncita fdcil y liana ^ Hgerita y sin ufania^ hard^ y sera 
de mi marques,,. 



bo OBSERVACIONES SOBRE 

Farai e de mo marques 

Del tractor de Mataplana 

Que*es d'engan frazits e pies. 

A marques, marques, marques 

D' engans es frazits e pies... 

Del bratz no us pretz una figa (i) 

Que cabrella par de biga 

E portatz lo mal estes ; 

Obs i auretz ortiga 

Qu* el nervi vos estendes. 

A marques, marques, marques, etc. 

Con mds nobles acentos lloro despues el poeta la 
muerte de su enemigo: 

(2) Cossiros cant e plang e plor 
Pel dol que m'a sazit e pres 
Al cor per la mort mon marques 
En Pons lo pros de Mataplana, 



(1) Vnestro hraxo no aprecio en ten higo, pues parece cahrial de 
viga y lo llstdis encorvado; necesaria os fuera una ortiga, 

(2) Lleno de cuita me lamento y flora a causa del duelo que de 
mi corazdn se ha apoderado por la muerte de mi warques D, Pons- 
el valiente de Mataplana; pues era franco, liberal y corles y dota^ 
do de todos los buenos hdbitos y tenido por uno de los mejores que 
hubiese desde S. Martin de Tours, hasta Cerdana y la tierra liana » • 
Larga cuita y grave dolor ha dejado y a nuestro pais sin consuelo 
{puea no puede hallane) i>. Pons el valiente de Mataplana, Paga 
nos le han muerto, pero Vios se lo ha llevado consigo y leperdonara 
los grandes delitos y los menores^ pues los dngeles fueron sus pa- 
drinos, por haber defendido la ley nistiana Marques, si yo acerca 
de vos dije locura alguna 6 palabras vi lianas y poco comedidca, 
todo fue mentira 6 error ^ pues desde el tiempo en que Dios constru- 
y6 a Mataplana no hubo en este Castillo cabal lero de tal ralia^ ni 
tan de pro ni esforzado, ni tan honrado sobre los mas altos, por 
mucho que valiesen vuestros antecesores y no lo digo en manera 
alguna por ostentacidn. Marques, vuesfra enemistad y el rencor que 
mediaba enlre los dos mucho quisiera, si a Dios hubiese agradado, 
que hubiese convertido en pax con buena fe antes que salieseis de 
Mataplana; de suerte que el coraxon tengo triste y me duele de no 
haber acudido d vuestro socorro, pues no we hubiera detenido el 
temor al Irnlar de valeros contra la gente maldita. En el paraisOy 
en el lugar mejor alH donde se halla el buen rey de Francia [Carlo- 
magna) junto a Rolando si que estdel alma de vosj 6 marques de 
Mataplana ; y tambien mi juglar de Ripolle's y tambien mi Sabata 
acompanados de las mds gentiles dnmas sobre lienzo cubierto de 
Jlores, cabe a Oliveros de Lausana. Observese la idea que se for- 
m^ba del paiaiso nuestro poeta semi-birbaro. 



LA POESfA POPULAR. 6 1 

Que z era francs, lares e cortes, 
£t ab totz bos captenemens; 
E tengutz per un dels millers 
Que fos de San Martf de Tors 
Tro Cerdai* e la terra plana. 

Loncs cossiriers ab greu dolor 
A laissat, e nostre paes 
Ses conort, que non i a ges, 
En Pons lo pros de Mataplana. 
Pagans Tan mort o mas Dieu I'a pres 
A sa part, que 4 sard garens 
Dels grans forfagz e dels menors; 
Que 'Is angels li foron autors 
Quar mantenc la lei cristiana. 

Marques s* ieu dis de vos folor 
Ni moiz vilans ni mal apres, 
De tot ai mentit e mespres, 
Qu'anc pos Dieus basti Mataplana, 
No i ac vassal que tan valgucs 
Ni que tan fos pros ni valens, 
Ni tan onratz sobre 'Is aussors, 
Ja 's fosso ric vostr'ancessors : 
Et non o die ges per ufana. 

Marques la vostra dcsamor 
E rira que e nos dos se mes 
Volgra ben, sc a Dieu plagues, 
Ans qu'eissisetz de Mataplana, 
Fos del tot patz per bona fes. 
Qu' el cor n'ai trist e vaue dolens 
Quar no fui al vostre secors, 
Quar ja no m'en tengra paors 
No us valgues de la gent trufana. 

En paradis el loc meillor 
Lai O'l bon rei de Fransa es, 
Prop de Rotlan sai que I'arm'es 
De vos marques de Mataplana : 
E mon joglar de Ripoles 
E mon Sabata eissamens 
Estan ab las donas gensors 
Sobre pali cubert de flors 
Josta 'n Olivier de Lausana. 

Desde los tiempos del fecundo y vigoroso pero alta- 
mente procaz Guillermo de Bergadin, hallamos ya 
aclimatada en Cataluna la poesia provenzal, decidida- 
meote cortesana y galante, bien que aun no hubiese 



6^ OBSERVACIONES SOBRE 

roto toda comunicacion con la popular. Por la misma 
epoca se difundio tambien la poesia narrativa caballe- 
resca que se cantaba para el pueblo asi como para los 
grandes y d la cual aqui como en los demas puntos 
airibuimos los primeros germenes de las canciones tra- 
dicionales. Geraldo de Cabreira 6 Cabrera que, segdn 
se cree, es el magnate Catalan del mismo nombre, en- 
carga especialmente a su juglar el conocimienio de mu- 
chas narraciones de caballeria. Con los heroes de las 
mismas compara frecuentemente Muntaner A los perso- 
najes de su liempo (i). No menos que los demds paises 
de la lengua de oc se hallaba Cataluna atestada de ju- 
glares ambulantes, como demuestran las leyes dirigidas 
a coartar su numero 6 a sujetarlos d la dependencia de 
los nobles (2). 



(1) Del historiador Muntauer es digno de muy especial mencidn 
el Serrno inserto en su Ci6nica y escrito en alejandrinos monorrimos 
de scries desiguales cumo muchos pocmas franceses: 

En nom d' aycell ver Deus — que feu el eel e*l ihro, 

En so (metro {) de genentul ( !) — faray un bell sermd, etc. 

(2) Constitutiones pacis et treugae a Jacobo I rege Arag. edit® 
(aiio 1234 en Tarragona antes de pasar a Mallorca): item staiuimus 
quod nos tfec aliqiiis alius homo nee domina demus aliquid alicui 
joculatori vel jocnlatrici sive soldatarift sive militi salvatje ; sed 
nos vel alius nohilis possit eligere et habere ac ducere secum unum 
joculatorem et dan sibi quod voluerit (Marca, col. 14'i0). En las 
mismas constituciones se leen otros decretos concernientes a los 
juglares, a los caballeros salvajes, a los trajes de los nobles, etc. Es 
bastante frecuente la menci6n de juglares en la misma epoca y aun 
despues. El sinodo de Urgel de 1277 prescribe 4 los clerigos: jocu^ 
latoribus rnimis et. istrionibusnon intendan, lo que repite el de 1364 
(Villanueva, torn. XI). En una ordenanza de D. Pedro el Ceremo- 
nioso se habla de los juglares de la armada que tocaran a la taula 
a metre e a levar, go ts dos trompadors, una trompeta, una coma- 
musa e un tabaler ; se ve que los mismos hac/an cridas en las ciu'- 
tats Iocs y tocaban al estandart y a benehir: eran, pucs, estos, 
simples musicos. (Bofarull, documentos, VI.) Las constituciones de la 
Universidad de Lerida de 1300 mandan d los estudiantes : mimis^ * 
joculatoribus, militibus qui dicuntur salvatjes, caterisque truffato- 
ribus seu baccnllariis civibus vel extraneis, vestem, civatam^ pecu^ 
nidMf vel aliquid aliud de suo dum in studio fuerint donate non 
audeant^ nee ae comedendum invitantibus dare, nee ipsos etiam 
invitare per se ipsos vel facere dari, praterquam diebus singulis 



Uk POESfA POPULAR. 63 

A fines de 1284 6 principios de 1285 tuvo lugar una 
interesantisima aplicaci6n de la poesia de los trovadores 
a un acontecimiento de nuestra historia. Aprestdndose 
estaba el rey de Francia para invadir el reino de Ara- 
gon, cuya investidura se habia dado a su segundo hijo 
Carlos de Valois, y preparaba Pedro III la heroica 
resistencia que se efectu6 en breve. Compuso entonces 
y publico nuestro monarca la siguiente poesia que diri- 
gio A Pedro Salvatge, sin duda su trovador familiar, y 
con la cual retaba d sus enemigos. 

(1) Peire Salvatg', en greu pessar (2) 
Me fan estar 
Dins ma maiz6 
Las flors que say volon passar, 
Senes guardar 
Dreg ni raz6; 
' Don prec assclh de Carcases (3) 
E d' Ajanes, 
Et als Guascos prec que lor pes, 
Si flor mi fan mermar de ma tenensa. 



tantum in festivitatibus Natalis Domini, Pascha el Pentecostesis 
vel quando doctores vel magtstri in scientiis creabuntu/;,.^ £q la 
nii8in& en 1347 los paers afirmaverunt in jocolatores (sic y corregido 
mimicos) Simonem de Ortega et Apjparitium de Perpinya y en 1357 
fo afermat per los dits paers Ramon Marti apellat Comamusa en 
joglar de la ciutat. Eo 1390 se llama ya nuncio (pregoneio) el 
mismo empleo (Villanueva, torn. XVI). En Barcelona ha conscrva- 
do una calle el nombre de carrer d' en JucU, Vemos el mismo dic- 
tado usado en sentido honroso por el P. Mon86 alllamar & San Ber- 
nardo /o glorios doctor juglar. (Diccionario de autores catalanes, 
pig. 339.) 

(J) Reunimos estas poesias que se hallan esparcidas en los to- 
0309 lY y V de Raynouard, y unidas las dos primeras y principio 
de la tercera en Rochegude. El primero confunde & Pedro III el 
Grande 6 de los franceses con el II 6 el Catdlico, y les da la biogra- 
fia provenzal correspondiente 6 Alfonso II. 

(2) Pedro Salvatje (acaso era un apodo 6 pertenecia Pedro a la 
cbue de los caballeros salvajes) en grave pensantiento me hacen es- 
-^r dentto d^e mi casa, las flores (las /lores de lis 6 Flor de lises^ 
insignia de los reyes de Francia) que acd quieren pasar^ sin guardar 
^ecko nirazdn. 

^ {3l Por lo cual ruego a los de Carcases (6 distrito de Carcasona) 
^ los de Agen y a los gascones que lespese si las flores (6 franceses) 
w« hacen menguar en mi poderio. 



64 OBSERVACIONBS SOBRE 

Mas tal cuia sai gazanhar perd6 (i) 
Qu* el perdos V er de gran perdici6. 

E mos neps (2) que sol flors portar, 
Vol cambiar, 
Do no'm sab bo, 
Son senhal (3); et auzem coratar 
Que's fai nomnar 
Rey d' Arago ; 
Mas cuy que plays, 6 cuy que pes (4) 

Los mieus jaques 
Se mesclaran ab lor tomes, 
E plass'a Dieu qu* el plus dreyturier vensa! 
Qu'ieu ja nulh temps, per bocelh de Bret6, 
No laysarai lo senhal del bast6. 

Si mi dons que z a cors cortes (5), 
Pies de totz bes, 

Salvatge, valer mi volgues, 
E del sieu cor me fes qualque valensa, 
Per enemicx no'm calgra (6) garniz6, 
Ab sol qu' ieu vis la sua plazen faiss6. 

Contesto d su monarca Pedro Salvatge: 

Senher, reis qu' enamoratz par 
No deu estar 
Ab cor fel6 



(1) Mas tal cura (6 piensa) aqui ganar perddn (6 indulgeQcia), 
que su perddn se le convertird en completa perdicidn. 

(2) Mi sobrino, es decir, Carlos de Valois. 

(3) Su insignia. 

(4) Mas a quien quiera agrade 6 a quien quiera pese, mis ja^ 
quests (alude a las monedas de Arag6a llanoadas jaquesas de Jaque 
6 Jaime) se mezclardn con sus torneses (monedas tomesas, de Tovrs). 
Y plazca a Dios que el mds lleno de derecho (6 dereeherero) vensa! 
Que yo en ningiin tiempo par hocado de ht-etdn dejar4 la insignia de 
mi bastdn (sefial de dominio). Era proverbial lo vano de la espe- 
ranza de los bretonos {esperanxa bretona) que estabaa agaardando U 
vuelta del rey Artus. 

(5; Si mi darna que tiene corazdn cor Us... La s es euf(Smca. 
Este arranque de galanten'a es como una muestra de desprecio 6 sus 
eoemigos. 

(6) No me seria necesaria (de caler). Ahora dtnamos en cataUn 
no ^m caldria. 



LA POBSfA POPULAR. 65 

Contra flors, ans deu arbirar ( i ) 
Com posca far 
Ab bon ress6 
Culhir las flors en aquel mes 

On r estiu es 
E las flors naison plus espes. 
E'ls culhidors sian de aital valensa, 
Qu' en poig ni plan, en selva ni boiss6, 
No laisson flor de sai Moncaneg6 (a). 

Recogio el guante el conde de Foix, Roger Bernar- 
do III, desde mucho tiempo enemigo del rey D. Pedro, 
aliado de los barones catalanes rebeldes, y vencido y 
preso en Balaguer (3). Contest6 siguiendo el mismo tono, 
la misma versificaci6n y hasta los mismos consonantes: 

Mas qui i flor se vol mesclar 

Ben deu gardar 

Lo sieu bast6 (4) , 
Car francos sabon grans colps dar 

Et albirar 

Ablorbord6'(3). 
£ no us fizes en Carcases 

Ni Ajenes (6) 
Ni en Gascon, quar no V amon de res^ 
De pos vas mi ai faita la falhensa (7). 



(1) Jntes bien dehepensar (de arbitrari y en sentido mis lato: 
inanejarse, bascar medio para una cosa, salirae del paso) cdmo pueda 
hacer con buen esMpito eoger las /lores en el mes de verano.,. 

(2) Sustitudnos este nombre i. Monmelid. 

(3) Una historia de los condes de Foix (Pan's, 1840 par un 
Pritre^ etc.) supone que D. Pedro no 8olt6 al conde de Foix hasta 
que el rey de Francia le declar6 la guerra ; m&s yerosimtl es lo que 
veittos en Zarita, quien cuenta que per las ameoaxas que bacia el 
prisaonero, el rey le inaiid6 aherrojar en el castillo de Ciurana, si 
bien le df6 luego libertad por iotercesidn de la reitia de Maliorca 

(4) Ponemos la termtDacidn o per on, que son iudiferentes, para 
que se note mejor la igualdad de rimas en las cuatro composictones. 

\5) Borddn, porque los fitmceses se consideraban como peregri* 
aos 6 croxados. 

(6) Diceeltexto de Rayn<ftiard y Rochegude En Genes ^-^em 
por lo de D. Pedro se ve que debe leerse como arriba. 

(7) Desde que eonmigo ha faltado a la palabra. Hablar6 sid 
dttda por el proyecto de casamiento que habia tenido lagar entre uil 
hijo del rey y la hija del conde de Foix y que no se efectu<5 no sa* 
bemos por culpa de qui^n. 



66 OBSERVACIONES SOBRE 

En breu de temps veirem mos Brogoign6 
Cridar Montjoi, e'l criden Arag6. 

(]) Salvatge, tuitz ausem cantar (2) 
Enamorar 
Reis de Arag6; 
Digas me se's poria tan far, 
C*a mi no par, 
, Ses lo 116 

Que sia ensemble en tota res 

Contra 'I Frances, 
Si qu'el sieu afar sia ges ; 
E car el dis qu'el plus dreyturier vensa, 
De faillir tot i cascun la raz6; 
Pero sapchaz qu'eu deteng Castelb6. 

Finalmente, Bernardo de Auriac, llamado el maestro 
de Beziers, dio la ultima poesia de este reducido ciclo 



(1) Esta estancia se halla ea los MS. que copi6 Raynouard en 
nombre del rey Pedro ; pero se ve que es contiouaci6n y acaso prin- 
cipio de la poesia del conde de Foix. El mismo Raynouard transcri- 
be el principio de otra composici(5n del mismo conde que parece algo 
corrompida. 

Frances, qu^ al mon de gran cor non a par 
E de saber, de forz' e Bergoignon 
Los Paterin a Roma auzan menar ; 
£ qui clamar se fara d' Aragon 
A lo gran foe seran menatz apres, 
Com rason es, 
E tuit bruisat ser&n, 
E lor senes gitad* al vent. 

(2) Salvatje (en Raynouard se lee Salvax) todos oiamos cantar y 
el rey de Aragdn (osa) enamorar; pero decidme cdmopodria hacerse^ 
que a mi no me parece (hacedero) sin el auxilio del ledn (del rey de 
Castilla que habia prometido auxilio al de Arag6n y despues se lo 
neg6), el cual ledn se le una en todo contra el francos; (como 
podna hacerse digo), que su negocio Juese nada (en Raynouard 
gens); y pues ^l dice que el mas derecherero venza, tiene cada uno 
motivo de faltar en todo (en Raynouard dice el verso: De faillir 
tot a cascun de lai rason ^ que es largo y no puede significar nada; 
acaso diria tol : quita) por esto sabed que yo conservo Castelbo. 
Este vizcondado habi'a sido seiialado en dote & su hija por el conde 
de Foix, cuando se trataba del casamiento. En ^l y en los valles de 
Ardn y de Andorra se public6 la sentencia de privacidn de los seno- 
rios del rey, etc. (V. Zurita y Bofarull, Documentos, tomo IV, alo- 
cucidn del rey en Diciembre de 1283 a los del Ultimo valle). 



LA POBSfA POPULAR. 67 

que es como el canto de guerra de los franceses, y donde 
vemos que por una extrana contradiccidn la lengua pro- 
venzal celebra por primera vez su propia decadencia y 
la invasi6n de la francesa. 

Nostre reis qu'es d'onor ses par 
Vol desplegar 
Son gomfan6, 
Don veirem per terra e per mar 
Las flors anar ; 
E sap mi bo, 
Qu'eras sabran Aragones 
Qui son Frances ; 
E'ls Catalans estregs cortes (i) 
Veyran las Flors, flors d'onrada semensa, 
Et auziran dire per Arag6 
Oil e nenil en luec d' oc e de no (2). 

E qui vol cullir ni trencar 
Las flors, bem par 
No sap cuals so 
Li ortola (3) que per gardar, 
Fan ajustar 
Tan ric bar6, 
Quar 11 ortold son tals tres 

Que quascus es 
Reys plus ricx qu'el Barsalones ; 
E Dieus e fes es ab lur e crezensa; 
Done quan seran outra Moncaneg6, 
No y laison tor ni palays ni mais6. 
Catala, no us desplassa ges 

Si '1 reis frances 
Vos vai vezer ab bels arnes, 
Qu' apendre vol de vostra captenensa (4) , 
Et abzolver ab lansa et ab bord6, 
Quar trop estaiz en V escomini6. 



(1) Si no9 niega i los catalanes la liberalidad nos concede & lo 
menos la cortes la. 

(2) Si y no en francos «n lugar de si y no en provenzal 6 ca- 
taUn. 

(3) Estos tres hortelanos de las floras de lis serian el rey de 
Francia, el de Navarra y acaso el Sumo Pontifice. 

(4) Quiere saber noticias de vuestro comportamiento y absolve- 
ros can lanta^ etc. 



68 OBSfiRVACfONBS SOBRE 

Brillante 7 animada poesia, que & pesar de la public!- 
dad que debi6 alcanzar, no' fu^ seguratnente la propia 
del pueblo. 

Hallamos sobre la tihima una indicaci6n formal en 
derta andcdota de la vida de Pedro IV que consigna 
este monarca en su cr6nica y nos le presenta un tanto 
acrecdor al dictado de Cruel, que alguna vez se ha unido 
A su nombre. Despu^s de contarnos como apaciguada la 
rebeldia de Valencia, amnisti6 A los culpables, enumera 
los que quedaron exceptuados de la gracia, en especial 
cierto barbero llamado Gonzalbo, cuya insolente fami- 
liaridad con 61 y con la reina habia antes referido. 

.... Entre los quals hi hac un barber qui havia 
nom Gonsalbo, ab cuatre CCCC homens de sos secaces, 
vench ballar ab trotnpes h ab tabals al nostre real, e 
volguessem no haguem d ballar ab ells Nos h la Rey- 
na. E lo dli Gonsalbo mese en mig de Nos y de la Rey- 
na e dix aquesta cans6 : 

Mai aja qui s*en yrd 
Encara ni encara... 

e Nos diguemli, com haguem donada la sentencia:— Vos 
nos digues V altre jorn con vingues ballar al nostre real 
tal cans6y so es: 

Mai aja qui s^en yrd 
Encara ni encara... 

A la cual cans6 lavors no us volguem respondre, mas 
ara responemvos : 

E qui no us rosegard 
Susarae susara(i). 

Sabido es que los titulos que acreditan de poeta al rey 
Ceremonioso, no se cifran unicamente en la anterior 



(1) Este precioso pasaje que habia ya notado Bmstero en ra 
Cruica, puede verse en la edicidn 6 mejor restauraci^n de la t:r6Dica 
de D. Pedro IV, por D. Antonio de Bofarull. 



LA POEsIa popular. 69 

parodia de la cancidn popular y sia citar laa nobles 
coplas 6 consejos A los caballeros aoveles que empiezan: 
Vetlan el lit suy fCun penser casut^ cabe pretentar otra 
muestra en que enojado D. Pedro por el casamiento de 
stt hijo D. Juan con D/ Violante, adoptd sin duda el 
tono y las maneras de la poesia vulgar de su tiempo : 

Mon car iill, per Sent Anthoni 

Vos juram qu' ets mal consellat. 

) Com laxats tal matrimoni 

En que us dan un bon regnat^ 

E qu' en haiats altre fermat : 

En imfern ab lo dimoni 

Sie'n breu qui us n' ha *nganatl etc. (i) 

En el reinado de D. Juan I, el amador de cortesia, 
fueron trasladados d Cataluna los juegos florales de 
Tolosa, reciblendo el nuevo nombre de Consistorio del 
Gay Saber. Tales academias marcan una nueva £poca 
de la ya decaida poesia provenzal, en que ^sta se pre- 
senta n)ds grave y mesurada, pero menos variada y es- 
pontdnea que en el primero y mds fecundo periodo. 
Qucd6 desde entonces rota toda hermandad con la poe- 
sia popular, pues no bubo ya trovadores feudales en 
cuyas composiciones lanzan tinicamente las letras y la 
erudici6n un indirecto y pdlido reflejo, sino poetas 
eruditos dirigidos por doctores en derecho y en teolo- 
gia, y que consideran la poesia como una ciencia, si 
bien mas alegre que las otras. A esta escuela debe mu- 
cho nuestra literatura, y con su Influencia, no menos 
que con la de Petrarca, se form6 Ausias March. Mas 
hacia el mismo tiempo se hallan con mis frecuencia 



(1) Ambas poesiaa fueroa publicadas en la obra cl&aica ya ciUda, 
Los condes de aarcelona tinaicados, H&Uase del mismo monarca la 
sentencia en la Tensidn 6 Dppartimen del Estiu y del IverUy entre 
D. Jacme March y el vizconde de Rocaberti : la ha conserTado un 
precioao MS. qae contiene adem&s dos liDdas composiciones de Lo- 
renzo Mallol (una muy semejante A otra de Petrarca, imitadas am- 
bas probablemente de Bertrin de Born) y otra mAs sentida escrita 
por ana mnjer. (V. Diceionario de autores catalanes.) 



70 OBSERVACIONBS SOBRE 

indicaciones escritas sobre los cantos del pueblo aun- 
que, desdenados por las personas cultas, solo se men- 
cionan cuando las leyes atacan sus excesos. En terminos 
muy parecidos A los que emplean los concilios de los 
m^s remotos siglos de la Edad media, prohibe el Sinodo 
de Lerida de i32i, los coros y cantos profanos en las 
iglesias y cementerios (i), y en el mismo siglo se procurd 
que los visitadores del monasterio de Monserratese abs> 
tuviesen de todo cantar que no fuese devoto (2). A este 
fin, se compusieron algunos cdnticos como el siguiente 
virolay que es desgraciadamente el unico que poseemos: 

Virolay de Madona sancta Maria. 
Rosa plasent, soleyl de resplandor, 
Stela lusent, yohell de sanct amor, 
Topazis cast, diamant de vigor, 
Rubis millor, carboncle relusent. 

Lir trascendent, sobrant tot altre flor, 
Alba jausent, claredat sens fuscor. 
En tot contrast ausist li pecador, 
A gran maror est port de salvament. 

Aygla capdal, volant pus altament, 
Cambra reyal del gran omnipotent, 
Parfaitament auyats mon devot chant, 
Per tots priant siatsnos defendent. 

Sacrat portal del Temple permanent. 
Dot Virginal, virtut sobresellent, 
Qu' el Occident que 'ns va tots iorns gaitant 
No puxe tant que 'ns face vos absent. 

No debemos tampoco olvidar una obra muy distinta 



(1) Quod in ecclesia vet cementeriis coree vel ludi non fiant,,. 
quia plerique in festorum vigiliis et ipsis feslis ac diebns Domini" 
cis... non verenturin ipsis earumque cementeriis coreas facere di- 
solutas, et interdum canere cantilenas ac multas insolentias per- 
petrare. wConstituciones del obispo Aranyd de Lerida en el Sinodo 
de 1321.D Villanueva, tomo XVII. 

(2) Quia interdum peregrini, qtiando vigilant in ecclesia Beata 
Maria de Monserrato^ vadunt cantare et trepudiare et etiam in 
plaiea de die, et ibi non debeant nisi honestas et devotas cantilenas 
cantare: idcirco superius ac inferius aliqua sunt scripta. Cddice 
del siglo XIV que contiene varias poesias lemosinas con canto. Villa- 
nueva, tomo VII. 



JUA POBSfA POPULAR. 7 1 

de las canciones populares, pero de lectura tan comua 
en nuestra provincia que varios de sus dichos se ban 
convenido en. proverbios, y que con ella deletreaban no 
ha mucbos anos los niiios de nuestros labradores : ha- 
blamo^ del libro de consejos morales escrito por el fa- 
sao30 Fray Anselmo Turmeda (i). Citaremos dos es- 
cancias : 

Y no r he dictat en lleti 
Perque lo veil y lo fadri 
L' estrange r y lo cosf 

Entendre *l puguen 

Asso fou fet lo mes dc abril 
Temps de primavera gentil 
Noranta set trecents y mil 
Llavors corrien. 

Con el libro de Turmeda se imprimen unas notables 
estancias sobre el juicio final, que si no son del mismo 
autor pertenecen A su epoca: 



(1) Viva se Jia conservado la tradici6n, & lo menos en los paises 
▼ecinos k su reaidencia, de este personaje y de su companero Fray 
Juan Marginet. Fue el pnmero fraile francisco de Montblanch y el 
seguado monje de Poblet, y seguQ se cuenta, dejaron sus celdas en 
compania de Na Alienor, raoDJa del convento de Santa Clara, inme- 
diato & Montblanch. Fray Anselmo Weed hasta & renegar y i tomar 
entre los musulmanes el norobre de Abdalla ; pero arrepentldo des* 
pa^ padeci6 martirio en Argel ; en el intermedio de su conversidn 
y sa mnerte debid componer su libro de consejos y acaso otrd men- 
cionado en los indices expurgatorios y que consiste en un di&logo 
entre un hombre y un asno, del cual parece existe una traducci6n 
francesa. Respecto & Marginet , se conservaron en el monasterio, 
segun puede verse en la historia del P. Fincstres, memoriaa de la 
veneracidn con que fue mirado en sus ultimos anos y de su austera 
penitencia. Anaden que habiendosele presentado inutilmente con 
varios aspectos el demonio, en la cueva donde poco hace hab^a la 
efigie de Marginet, tornd fiualniente la forma de asno, pero que co- 
nociendole el penitente le sujet6 con su corddn 6 cinta y le obligd & 
acarrear piedra de un torrente seco inmediato para levantar cierto 
muro exterior que todavia existe : designase ademas un portal bajo 
que era el de la estancia donde se arrendaba al supuesto animal. 
Dicen que se presentd finalmente una legi6n infernal en figura de 
comunidad y mand6 & Marginet que soltase al asno, y en cuanto lo 
logiaron, se despidieron con grande estrepito y llamaradas. Presen- 
tdae luego el cspiritu & algunos aldeanos y les habl6 a8^. cDigueu & 
Fra Marginet que no tornara A agaf& el Diable en el bosch de Poblet. » 



72 CBSERVACIONfiS SOBRE 

Un rey vindr^ perpetual 
Vestit de nostra earn mortal, 
Un rey vindrd tot certament 
A fer del segle jutjement, etc. 

Mencionaremos otro librito de lectura piadosa, poco 
portico en realidad, pero no enteramente desprovisto de 
interns para la historia literaria, y cuya primera redac- 
cion puede presumirse ser del siglo xiv, pues los versos 
con que principia parecea aludir al primer jubileo 
de i3oo 6 al segundo de i35o: 

io jubileu 
aquell gran be que ab poc preu 
guanyam ara, etc. 

No tarda en hacerse aleg6rico el viaje del Devot pele^^ 
grl; hdllase solitario en una noche tempestuosa y ro- 
deado de fieras, aparece un alma que refiere la causa de 
sus penas, introddcese un didlogo entre la misma y la 
muerte, etc. 

En nuestra patria, no menos que en otras nacioaes, 
fibundan las epocas en que la historia es mas po^tica 
(ju« la poesia, pero k veces en algun fragmento de la 
ultima asoman los sentimientos que dan grandeza d la 
primera y que enardecieron el pecho de nuestros proge- 
nitores. En los acentos que consagro la musa catalana k 
la prisi6n y d la muerie del amadisimo principe Carlos 
de Viana, cuando no otros mdritos, se hallard k lo me* 
nos el de un entraiiable afecto y el de un sincero y vivo 
entusiasmo. Juzguese por las dos siguientes muestras; 

Romany (i) fet per Joan Fogassot, notari, sobre la 
pres6 6 detenci6 del Illustrissim senyor don Carles 
princep de Viana i primogenit d^ Arag6 etc.: lo cual fou 



(1) £1 iiombre de Romans, limiUdo ya al parecer i la relacidn 
vertificada de un acontecimiento conteroporineo, hillase tambi^n en 
el candonero de Zaragoza (Ticknor, notas de los traductores) apli- 
cado 4 una poes/a de Francisco Ferrer. La versificacidn de las doa 
poesias nada tiene que ver con la del romance castellano. 



LA POftSfA POPULAR. 7$ 

fet en la vila de Bruselles del ducat de Brabant en lo 
mes de fabrer any mil CCCCLX hu. 

Ab gemechs grans plors e sospirs mortals 
Senti les gens dolres per les carreres (i) 
Plasses, cantons en diverses roaneres, 
Los uyils prostrats estant com bestials : 
Dones d' estat viu estar desfressades 
Lagremeiant 6 batentse los pits, 
Los infans pochs cridcn d cruels crits 
Vehent estar lurs mares alterades. 
O trist de mi ^quin fet pot ser aquest ? 
{He cuan enssa est^ aixi Barcelona? etc. 

Complant fet per Guillem Gibert de Barcelona sobre 
la mort del primogenit d' Arag6 don Carles: 

Ab dolor gran 6 fora de mesura 
Vull jo dir part d' una trista mort, 
Ab dolor gran abundos en tristura 
Vos denunciu aquesta mala sort. 
Ab dolor gran passd de aquesta vida 
Al Uoch etern lo princep d' Arag6; 
Ab dolor gran lo poble tots jorns crida 
Molt fort plorant dient : Deu lo perd6. 

Ans que moris espay de gran estona 
£11 parla clar ab un aire plasent, 
Aos que moris A tots de Barchinona 
Recomand son fillet d sa gent : 
Ans que moris en gran humilitat 
Volgue pregar tot hom li perdonds ; 
Aos que moris pre$ derrer comiat 
A tots dient que algu no plords. 

Apres d' ass6 son cap va inclinar 
Junctes las mans loant lo criador; 
Apres d' ass6 los ulls li viu tancar 
Ab un suspir ;pensau quina tristorl 
Apres d' ass6 1' dnima s* apartd 
Dexant lo cor e montantsen d Deu, 
Apres d' ass6 tot hom Jesus pregd 
Dient : Senyor es lo servidor teu, etc. 



(1) CarrertM por carrers, hallase eo Muntaner, fol. 83. 



74 OBSERVACIONES SOBRE 

En el siglo xvi se introdujo ya en las composiciones 
liricas de nuestra provincia la forma de las letrillas cas- 
tellanas, segun puede observarse en las poesias de Serafi. 
En un cancionero de ultimos del mismo que probable- 
menie es el de Juan de Linares, junto con muchos ro- 
mances castellanos Idense algunas poesias de las que 
ahora se llamarian de sal6n 6 sociedad, y que no tienen 
otro interes que el darnos una idea del tono dominante 
entre la gente cortesana de nuestro pais en aquella epo- 
ca. Veanse los siguientes estribillos que recordamos 
baber leido en esta obra y que encabezan otras tantas 
letrillas : 

Be es orada la donsella 
La qu' en joves posa amors 
Puig que son disfamadors. . 
Aquest jove qu' ara balla 
Ab sas repicades botes 
Pareix festeixalas totes... 
No se quin remey s* espera 
Qui serveix dona somera... 
D* ahont sou que tan alt veniu 
Don Pipiripiu. 

Debemos pasar sin transicidn el espacio de mds de un 
siglo y trasladarnos 4 principios del xviii en la cpoca en 
que una lucha heroicamente empeiiada obligaba d em- 
plear la lengua catalana en asuntos mds graves que los 
de frivolas letrillas galantes. La guerra de sucesidn en 
que nuestra pobre provincia gast6 inutilmente como 
otras tantas veces, sus alientos, sus fuerzas y su sangre, 
debio producir innumerables composiciones vdlidas 
entre el pueblo y traslado de los publicos afectos. Con- 
servansc algunos romances liricos de cardcter no mds 
poetico que verdaderamente popular, que sin embargo 
pueden servir para la historia como testimonios del 
estado de los dnimos y de las ideas (i). Por la concep- 
cion y por el tono nos parece mds allegada d la poesia 



(1) y. Diccionario de autores catalanes, aDbnimos, 



LA POESfA POPULAR. 7 5 

tradicional la siguiente composici6n de la misma ^poca 
que consideramos digna de insertarse mtegra (i): 

Bonaventura que digud la gitana imaginaria al ducde 
Anjou al partirse de Paris per lo regnat de Espanya. 
(Barcelona per Joseph Llopis k la plassa del Angel, 1707). 



Digue una gitana 
Al net de Lluis 
La bonaventura 
Eixint de Paris ; 

Y li dona avis 
Segons oirds : 

A Deu due d' Anjou 
Fins que tornards. 
Digue en eixa ma 
Endevinare 
Tot lo que se ha vist 
Tot lo que sabre ; 

Y pensar podre 
Que tu pasards; etc. 

De las ratllas vetx 
Una travesera 
Grans traballs indica 
Que^t dardn quimera 

Y rodant la esfera 
Sufrirlos haurds, etc. 

Per fas o per nefas 
Te veus elegit 
Rey de las Espanyas 
De molts no aplaudit; 
Miro que aturdit 
Ho abandonards, etc. 

T'en vas a Madrit 
Luego A Catalunya 
Ahont tindrds corts 

Y veurds que empunya 
Armas que Gascunya 
Terns y temerds, etc. 



Una saboyana 
Com lo sol hermosa 
Penar te fard 
Y serd ta esposa ; 
Viva y generosa 
Cert la encontrards, etc. 

Cara de angelito, 
En ta ma una barra 
Novas pronostica 
Certas las en barra; 
Gafards paparra 
Quant las ohirds, etc. 

Te vindrd noticia 
En certa ciutat 
Qu'el regne de Ndpols 
Per rey ha cridat 
A Cdrlos Amat 
Ahl que ho sentirds, etc. 

Passards el mar 
Molt en continent 
Al regne de Ndpols 
Sossegar volent 
En aquell frangent 
Ho conseguirds , etc. 

Dirds a ta esposa: 
« Prenda del meu cor 
(Lo gran Deu te garde) 
Men vatx ab dolor; 
Ay lo meu amor 
Dur es aquest cas,» etc. 

Una gran batalla 
En lo mon notoria 



(1) HdUase en un folleto que forma parte de la interesante Bi- 
bUoteca histdrica de los scnores de Bofarull. La poesi'a verdadera- 
mente popular no hubiera fingido sino en todo caso supuesto la 
existencia de la gitana, ni se hubiera permitido la fria chanza de los 
versos que empiezan: Pronosiicar falia. 



76 



OBSERVACIONSS &OBRE 



P^rdrdsen Mild, 
Y tu per victoria 
En llibres de historia 
Elscriurer faris, etc. 

Un rey y un duch 
Te fardn gran guerra 
Als cuals tu tindrds 
Amichs en la terra 
Junts ab Inglaterra 
Despues los veurds, etc. 

Tornat tu d Madrit 
Ta esposa ab prestesa; 
Tindrd de sa part 
La major noblesa. 
La sua vivesa 
Tambe alabards, etc. 

Mes de ta muUer 
La ingeniosa manya 
No't podrd valer 
Per ser rey d' Espanya; 
Un de la Alemanya 
Ho seri en est cas, etc. 

Los Catalans guapos 
Los primers serdn 
Que a Carlos tercer 
Per rey logrardn 
T lo mantindrdn 
Ab podcr6s bras, etc. 

Castigar voldrds 
Ab estil Frances 
La gent catalana, 
Y'l barcelone's : 
Te eixird al reves 
Del que pensat has, etc. 

Per mar y per terra 
Devant Barcelona 
Unirds las forsas 
Ab furia nerona; 



De Eularia y Madrona 
Vetx te espantards, 
Que fugint en Fransa 
Tot ho deixards. 

Reunint las tropas 
En Guadalajara 
A Cdrlos tercer 
Voldrds fer tu cara, 
No serd hora encara 
De tornar atrds, etc. 

Perque lo rey Cdrlos 
Per total corona 
Ab p61vora y balas 
Cerca de Pamplona 
BaHar la chacona 
Te fard ben ras. 
Que fins d Versalles 
No te aturards. 

Pronosticar falta 
Dels anys de ta vida: 
Dich serd tan llarga 
Com serd la mida ; 
Sens dirte mentida 
Estos anys viurds, etc. 

Disposar podrds 
En lo testament 
Del ducat d* Anjou 

Y son continent, 
Tambe del argent 

Y del que tindras, etc. 
Elstas son las cosas 

De que tinch sciencia 
Que't donard Espanya 
En sa gran regencia ; 
Sols esta es la herencia 
Que t' en portards. 
A Deu due d* Anjou 
Fins que tornards. 



La poesia popular impresa de nuestros dias compren- 
de composiciones de varies asuntos y en especial hechos 
pldticas edificantes, pinturas de costumbres, sucesos 
ruidosos, etc.; por lo general es enteramente vulgar y 
de muy mal gusto, y por ella seria dificil adivinar la 
existencia de otra poesia popular inedita, y por decirlo 



LA POESfA POPULAR. 77 

asi, latente. Aqu^lla, no menos que dsta, es por lo co- 
lumn an6nima, j alguna vez insiste sobre este particu- 
lar, como por ejemplo en una canci6n satirico-moral 
contra las costumbres de algunas ninetas: 

No sabreu pas qui V ha treta— aquesta cans6 
Si es del art de la terra — 6 del cot6 ; 
Ell no sap gota d' escriure — ni de llegf, 
De memoria V ha dictada — com se pot di. 



VII. 

POESfA POPULAR CATALANA TRADICIONAL. 

Sin antecesor alguno en esta materia, tratando de 
composiciones ineditas y mds que desdenadas descono- 
cidas, que por su propia naturaleza carecen de toda in- 
dicaci6n de fecha j de autor y cuyo lenguaje se modifi* 
ca conforme al habla de quien las pronuncia, debemos 
ceiiirnos ^ exponer algunas deducciones de vagos y 
d^biles indicios. A las causas generales que dificultan 
semejantes investigaciones se anade la de que nuestra 
poesia tradicional es popular en todo el rigor de la pa* 
labra, pues ni la escritura ni la imprenta la conservan, 
ni los anales politicos 6 literarios la mencionan, ni 
cantores estipendiados la custodian ni la propagan. Los 
ciegos, que son los actiiales cantores de profesidn, la 
olvidaron completamente por coplas modernas, vulga- 
res y faltas de valor portico : s61o de algunas mendigas 
hemos sabido que al mismo tiempo que de recitaciones 
piadosas se ayudaron de dos 6 tres cantos populares 
para excitar y recompensar la hospitalidad de las masias. 
Aun mds que popular es dicha poesia infantil, pues si 
los campesinos suelen silbar 6 tararear sus to'nos y can- 
tan con alguna Crecuencia las canciones m^s modernas, 
no s61o para si, sino d veces en coro y acompaiidndose 



78 ODSERVACIONES SOBRE 

con el agudo son de la dulzaina (i); si las mujeres en 
especial recuerdan las canciones con singular compla- 
cencia, habiendolas que se envanecen del crecido nume- 
ro que conserva su memoria (2), comunmente s61o se 
les da importancia para entretener d los niiios, siendo 
las generaciones infantiles las que se las transmiten, y 
sonando comprendidas k medias, en sus labios inocen^ 
teSy que purifican lo que aquellas poesias pueden tener 
de sobrado ingenuo 6 desnudo. 

A primera vista, y con aparente razon, se diria que 
nuestra poesfa popular debio su origen k los romances 
castellanos, ya que estos, d bien en lenguaje corrompi- 
dOy alternan indistintamente con los nuestros provincial 
les, ya que aun muchos de los ultimos estdn salpicados 
de palabras del habla nacional, y ya que en todos se 
usa el asonante y en varios el octosilabo y giros poeticos 
muy parecidos k los de la poesfa popular castellana; 
mas no es dificil aminorar la fuerza de estos reparos, 
sentando desde luego que se conservan en Cataluha anti- 
guos romances de Castilla (V. los tres inclusos en nues- 
tro romancerillo). La influencia de los mismos y mds 
que todo el deseo de dar d los relatos un aire heroico y 
peregrino, motivaron la introduccion de algunas pala- 
bras castellanas, la cual es Ids mds veces accidental y 
arbitraria y no constante en todas las versiones de una 



(1) Tarota y dolsaina 6 principalmente grail a, son los nombres 
de dos especies de clarities 6 chiriraias, sumamente populares y que 
animan las fiestas mayores, asi como se han usado tambien coq exito 
en las revueltas para alistar gente. El ultimo nombre es el usado en 
el campo de Tarragona y le conviene sobre manera por el tono chi- 
U6n, pues deriva del latin gracilis (agudo). En los antiguos poemas 
Franceses se mencionan frecuentemente los graisles como instrumen- 
tos militares. Uno muy popular en Cataluna y que adcmds de las 
musicas del ball pla (el cual desgraciadamente va olviddndose en 
algunos puntos) ejecuta & veces los tonos de canciones narrativas, es 
la gaita gallega, llamada manxa borrega^ sack dels gemechs^ y aun 
& lo antiguo. cornamusa, 

(2) Como ejcmplo dc memoria digna de un rapsoda , podemos ci- 
tar la de una buena mujer de la Espluga de FrancoU que nos recit6 
unas cuarcDta canciones, y sabia ademls un gran numero de recita- 
clones piadosas, el baile 6 danza draradtica de la Rosaura, etc. 



LA POESfA POPULAR. 79 

misma composicion, mientras que en algunas otras se 
perciben ciertos resabios de lengua francesa. En tales 
materias antes deben admitirse el contacto y la mezcla 
de dos poesias que la producci6n de una por otra; y 
semejantemente se podria notar en los m^s antiguos 
romances castellanos algun vestigio de lengua francesa 
6 provenzal, sin que por esto sean menos espanoles. La 
semejanza de maneras y giros porticos no es tanta que 
no quepa reducir buena parte de ella A las comunes 
analogias del genero; el asonante debio nacer alli como 
aqui del antiguo sistema de versificacidn monorrima, y 
el octosilabo, si no es tan esencial d la frase catalana 
como d la castellana, en manera alguna repugna d la 
primera, existiendo de la epoca provenzal algunos ver> 
SOS con el aire y brio de nuestras redondillas nacionales. 
A mas de que tenemos en Cataluna muchos romancillos 
de hemistiquios de seis y siete silabas ( poco comunes 
los primeros y enteramente extranos los segundos d la 
poesia popular narrativa castellana), monorrimos de 
nueve silabas y otras combinaciones de hemistiquios, 
derivados segiin todos los visos de la versificaci6n de 
los poemas heroicos y de las que dista poco la del Mai 
haja qui s* en ird — encara ni encara del rey Ceremo- 
nioso. Y notese que como en tiempo de Bergaddn y de 
este monarca se llama todavia canso toda poesia cantada 
y tradicional, reservdndose el nombre romance {roman-' 
so) para los pliegos vendidos por los ciegos yen las 
esquinas. Por fin, en nuestras composiciones populares 
se respira indudablemente el aire provincial, y sin que 
esten recargadas de modismos y giros locales^ ostentan 
el corte y las maneras de decir propias y distintivas del 
habla d que pertenecen. 

El aire provincial y el cardcter del pais animan tam- 
bi^n su musica, es decir, los tones 6 melodias con que 
se acompanan, y ellas solas, cuando no hubiese otra 
prueba, nos la darian completa de la existencia de una 
poesia original € indigena. Que estas melodias son del 
todo provincialesy lo aseguran no solo las indescifrables 



8o OBSSKVACIONBS SODRE 

armonias que existed entre el temple de una mtisica y 
la manera de sentir de un pueblo, sino tatnbi^n caracte- 
res no mds reales pero mds f^ciles de seiialar, es decir, 
la conveniencia del corte musical con la forma pros6di- 
ca de las palabras, con la entonaci6n general de una 
lengua determinada y con las inflexiones especiales de 
que se vale cada pueblo para expresar los diversos sentH 
mientos. Nuestras melodias, sobre ser propias del pais, 
son felices, expresivas y variadas, y las hay de todo 
punto bellas. Recuerden si no quienes las conozcan, la 
espl^ndida al par que elegiaca de El hijo del ref^ la 
aerea y sumamente agraciada de La avecillay la ^pica y 
solemne de Los estudiantes de Tolosa^ las varias con 
que se acompana La dama de Aragdn^ la agreste de Las 
montanas de Canigo^ la sumamente viva y precipitada 
dtlHostal de la Peyra, la de los Presos de PerpiMn^ y 
muchas otras, aun de las emparejadas con Insignifican*- 
tes poesias. Extremo parecerd decirlo, mas para los que 
desde la infancia ban saboreado estas sencillas melodias, 
no tienen efectos comparables la musica de los italianos, 
ya grandiosa, ya idealmente sentimental, ni los donosos 
y languidos cantares de Andalucia, tenidos por una de 
las glorias nacionales. No parece sino que se renueva 
la vida de quien tales melodi'as escucha ; que los objetos 
que indica la letra, ennoblecida 6 idealizada al enlazarse 
con ellas, se alzan frescos y bellos, cual si se viesen por 
la vez primera 6 velados con los mdgicos celajes de lit 
infancia. Si flor inmarcesible hubiese en el jardin de la 
Estdtica, seri'an tales impresiones: las demds se amorti«« 
guan y mueven d desear otras nuevas, aquellas solas se 
mantienen cual si formasen parte de nuestro aliento (i). 



(1) El malogrado Piferrer, k quien lloran k la vez la histona, la 
poesia y la cn'tica y con quien convenimos en una antigua aficidn & 
las cancioaes y melodias popalares y nos proponjamos la poblieacidn 
comdn de un Romancero cataUn, verti6 algunas ideas tan sentidas 
como cientiiicas sobre dichas melodias en un arttculo necrolbgico so- 
bre el pianista Ribera. publicado por los anos de 1843 en la Corona 
y en algda otro peri6dico 



LA pobsIa popular. 8 1 

Mas el m^rito singular de los aires de miisica, no ha 
de inducirnos d tener en poco las composiciones poeti- 
cas, que si probablemente ban llegado d nuestros dias 
alteradas y empobrecidas, pueden algunas de ellas com- 
pararse sin desventaja d las mejores muestras del gene- 
ro, mientras otras mds desiguales tienen d menudo tro- 
zos de resalto. Entre las mds modernas de costumbres 
abundan las de ejecucion correcta y agradable, sin otro 
defecto que la monotonia, la cual nos ha hecho esquivar 
muchas que miradas en si mismas merecieran mejor 
acogida. 

Tratemos ya de presentar, si no un cuadro fijo y exac- 
to de la formaci6n y vicisitudes de nuestras canciones, 
d lo menos algunas conjeturas derivadas de los escasisi- 
mos datos que poseemos y mayormente del contenido 
de los poemas. Segun aquellas, la historia de la poesia 
popular catalana se divide en tres periodos: i.** 6 epoca 
de los juglares — siglos xiv y xv. — Corriendo ^stos, los 
juglares debieron de conservar fragmentos anteriores, 
componer otros nuevos, 6 acaso tomar asuntos de otros 
paises, y si no inventar las melodias existentes, propa- 
gar los principales tipos de musica catalana. La muestra 
de una cancion de esta epoca^ la mencion asaz frecuente 
de juglares, la de poesias profanas cantadas por los visi- 
tadores de Monserrate, se han visto en el anterior arti* 
culo. De esta epoca deben haber quedado, aunque con 
cambios parciales, las canciones compuestas en metros 
distintos del romance castellano, 6 cuando menos la 
tradicion de estos metros: al par que algunos de los 
pocos vestigios hist6ricos que no se han borrado de 
nuestra poesia. 2.^ 6 epoca de la influencia de los ro- 
mances castellanos — siglos xvi y xvii. — En esta debi6 
generalizarse el octosilabo y componerse los romances 
en que se distingue un corte muy semejante d los de 
Castilla, asi como los que hablan de cautivos, de reco- 
nocimientos de hermanos en tierra de moros, etc. Per- 
suaden razones particulares que en esta misma epoca se 
compusieron las canciones de San Raimundo^ de San 

6 



82 OBSSRVACTONES SOBRE 

Isidro^ de La prision del rey de Francia y de Serra- 
llonga. Segun buen discarso, los poetas, los ciegos y el 
publico de este tiempo tenian instintos mds porticos que 
los presemes, y alcanzaban todavfa el favor cotnun las 
poesias realmente populates, con especialidad si se apo- 
yaban en hechos o intereses contempordneos. S.^odpoca 
etninentemente popular— siglo xviii y en parte el pre- 
sente, — k que pertenecen las de costumbres, inclusas las 
de bandoleros, como demuestran en unas la fecha de 
los acontecimientos y en otras las descripciones de tra- 
jes. Fu^ fertil este periodo en canciones domesticas y 
amatorias, y d el tal vez se han de atribuir algunas pia- 
dosas, como la de La intercesidn de la Virgen y la del 
Castigo del cielo. El uso constante de cantar las dema- 
sias y muerte de los bandoleros, y, cuando ocurrieroo, 
los hechos hist6ricos, como los de la revolucion de 
Francia, la guerra de la Independencia, la de los siete 
anos, etc., arguye para tiempos anteriores y mAs dados 
a la poesia, cantos historicos que se han olvidado. Los 
modernos que penenecen k esta clase tocan en lo vulgar 
y son descoioridos y prosaicos cuando dejan la versifi- 
caci6n del romance, mientras si la adoptan, aunque ca» 
recen de m^rito, conservan d lo menos la marcha viva y 
rdpida y la intenci6n pintoresca. Lo propio sucede en 
los romances mds recientes que se componen para can- 
tados y no para impresos, pues los 61timos pertenecen 
casi sin excepci6n d la poesia vulgar, es decir, k la que 
mas rastrera y al mismo tiempo menos ingenua que la 
popular descubre pretensiones de ingenio y de artificio, 
y adolece, ora de completa idiotez, ora de enfadosa pe- 
danteria. Creemos que al presente no produce la popu- 
lar mds que algunos romances satiricos 6 de afectos 6 
sucesos amatorios debidos d veces d las personas intere- 
sadas (i). A mds de estos romances s61o circulan de 



(1) Conocimos a una senora campesina, k quien d principio del 
siglo se dirigi6 una canci6n satirica que todavia se recuerda y que se 
suponia compuesta por un pretendiente desairado. No hemos tenido 



LA POESfA POPULAR. 83 

nuevo los pliegos que los ciegos expenden 6 malas co« 
plas castellanas. 

Todas las poesias cantadas se propagan rdpidamente 
7 aun las mds modernas se hallan por do quiera, sin 
exceptuar las que mencionan el lugar de la accion, se- 
gun poetica usanza, si bien las hay de un interes tan 
local que no es de pensar se can ten fuera de su tierra, 
como la del Mayo de Albi y la de ]a Virgen del Tallat^ 
en que se enumeran los apodos de varios pueblos veci- 
nos de esta ermita (i). 

El lenguaje de nuestra poesia tradicional, asi como se 
modifica segun los distritos, no suele distinguirse del 
mds ordinario de la conversaci6n, lo que no obsta para 
que se admita la antigOedad que se ha establecido, pues 
otro tantoQcaece en los cantos populates de otras nacio- 
nes. Conservase en los nuestros alguna dicci6n anti- 
cuada, como nina y aymar^ aymador, en la cual puede 
notarse cierto resabio provenzal. 

Y sin embargo, por innegable que sea la antigtiedad 
de alguna cancion segun se ha dicho y sobradamente 
mostrard nuestro romancerillo aun cuando se haya de 
suponer muy incompleto, son muy escasos los elemen- 
tos hisioricos que comprende. No es este el linico caso 
en que para reunir cuanto interesante y poetico di6 de 



el gusto de conocer poetas populares ; los hay si m&s leMos que 
componen versos satiricos, & veces infamatorios, 6 de costumbres 
vulgares y de circunstancias poli'ticas y crean los dramas ejecutados 
en los bai'es 6 danzas. Lopes de esta escuela 6 poetas de profesidn 
(6 sin profesi6n) hemes visto que se preciaban de m&s ingenio que 
arte y de sumo presiigio entre los musicos de candil y cantores de 
serenata. Estos poetas producen cada semestre una canci6n vulgar 
que se vocifera por las calles de Barcelona y de ellas se propaga 
por la provincia. Algunas de estas canciones no est&n desprovistas 
de cierta vena chocarrera, como una cuyo autor ignoramos, en que 
snponiendo que se desviaba & los ejercitos de la Reina y del Preten- 
dtente cuando estaban & punto tie toparse, se anadia el estribillo: 
Pelegrina pasta alia, aludiendo & la voz que dan los mayorales para 
desenredar las caballerias de dos carruajes que se estorban el paso. 

(1) Mare de Den del Tallat — vos qu' en sou a qui tan alia 
En vista de tot V Urgell — de tot V Urgell y Segarra, etc. 



84 OBSERVACIONES SOBRE 

SI un pueblo, se ha de acudir d la vez A sus cantos, al 
conocimiento de su pais y de sus costumbres y d su his- 
toria escrita. Si bien respiramos en nuestra poesia de 
tradicidn el aire de la patria y raros nombres y alusio- 
nes recuerdan sus tiempos pasados, sorprende y des- 
agrada que ni de una de tantas antiguas glorias se haya 
conservado un cuadro completo. Nada de los antiguos 
condes de fisonomia tan franca y tan nacional; poquisi- 
mo de los reyes de Aragon cuya historia rompe el pri- 
mer estrecho horizonte para extenderse por espl^ndidas 
y afamadas regiones. Poseemos en nuestros cantares el 
espiritu provincial, mas sin los hechos y las imagenes. 
Con raras excepciones (i) tampoco contienen estos 
cantos las mds bellas tradiciones de nuestra tierra : ni 
los castillos y fuinas frecuentados por espiritus, ni el 
misterioso lago del Canigo (2), ni el cazador errante 
cuyos aullidos se perciben entre el mugir del viento (3), 
ni Otger y sus nueve barones, troncos de iiustres fami- 
lias y restauradores de nuestra patria (4), ni la historia 



(1) Como la del Comte V Arnau, la de La Idmpara del rey 
moro y acaso tambien la de la danza aerea a que est^n condenadas 
las Herodiadas por la muerte del Bautista, sobre las cuales sdlo co- 
Docemos el dicho comun que parece priocipio de una canci6n, Las 
fillas del rey Herodes — hallan que mes ballardn. 

(2) Vease esta tradicion en Pujades, lib. I, cap. IV. Citala W. 
Scott como una de las varias relativas k los lagos. 

(3) Hay un viento particular llamado el viento del caxador por 
nuestros aldeanos, tan intimamcnte persuadidos de la verdad del 
castigo impuesto & este personaje como del de las Herodiadas. Es la 
misma tradicidn de que se aprovechd Burger para su feroz cazador, 
y que ya en su tiempo habia observado el ministro Sully entre los 
campesinos de Fontainebleau. 

(4) El primero que historid esta f&bula heroica fu6 Tomich en 
sus Chroniques, y aunque se supuso que la invent6 para halagar a 
una de las nueve farailias, es de creer que existiese antes y que 
habia sido forjada por los juglares 6 por los heraldos. ; Acaso el 
norabre de Otger sc tomd del heroe de Dinamarca, casi tan afamado 
como el de Rolando, y que se supuso tenia feudos en Cataluna! To- 
mich enlaza su detenida relaci6n de la entrada de nuestros restau- 
radores con la no menos fabulosa cr6nica del monasterio de Grassa, 
atribuida a Filomena, supuesto secretario de Carlomagno, y de la 
cual existe una versidn latina publicada en Italia y otra provenzal 
inddita. Posteriormentc el mal afamado Barrellas di6 mucho ensan- 



LA POESIA POPULAR. 85 

de Wifredo el Vclloso y la princesa de Flandes (i), ni el 
conde libertador de la calumniada emperatriz (2), ni el 
salto de la reina mora de Ciurana (3], ni el almirante 
Pin6s y su compaiiero San Cernin milagrosamente re- 
dimidos (4), ni el vencedor del Drach 6 Dragon, terror 
de nuestras comarcas (3), ni tantas otras leyendas de 



che 6. estas f&bulas , consultando, ya su iinaginacidn , ya antiguos 
manuscritos , segun estamos seguros de habev leido, pero sin poder 
recordar ddnde. 

(1) Toda la historia de Wifredo el Velloso, su crianza en el pa- 
lacio del conde de Flandes , su Uegada & Barcelona , la manei a con 
que le reconoce su madre, el castigo del usurpador Salom6n , tales 
como se hallan rcferidus en el Gesta Comiium, tiene visos dc haber 
sido una narraci6n poetica. A esto anftdase lo de Fray Gan'n y lo de 
las barras catalanas. 

(2) De esta hazaiia de Ram6n Berenguer III 6 IV, que raencio- 
nan la mayor parte de nuestros cronistas, existe un regular romance 
castellano anterior d la dpoca literaria 

(3j Se supone que al sitiar Ram6n Berenguer IV el castillo de 
Ciurana , ultimo refugio de los moros en Cataluna , la reina que los 
capitaneaba se arrojd con su caballo desde aquel elevado pen6n al 
profundisimo torrente de FebI6, y se muestra todavi'a la huella del 
casco del bruto y el sepulcro de la reina, que asi se llama un grande 
ataud arrimado a su antiqui'sima iglesia bizantina. Es una tradici6n 
que yive todavi'a en aquellos contornos pero si bien alguno ha indi- 
cado que existe una cancidn sobre el mismo asunto, seguramente es 
equivocaci6n 6 suposici6n gratuita. 

(4) De este bello episodio del cerco de Almeria por nuestro ulti* 
mo Conde, narrado detenidamente por Pujades y Manescal, ha pu- 
blicado el Sr. Dur&n tres romances castellanos. 

(5) Esta tradici6n es la mas general y variada del Principado: 
Duestros monumentos la recuerdan , segun parece, frecuentemente, 
como que una lucha de un guerrero con un vestiglo esta represen- 
lada por tres veces en un relieve de la Catedral de esta ciudad que 
perteneci6 al anterior edificio, por dos veces en uno de los capiteles 
del claustro de San Cugat del Valles y ademds en otros del antiquf- 
aimo de San Pablo y de la puerta dorada de Poblet. En Villafranca 
del Panadas el Drag(5n es requisito indispensable de cualquier fiesta 
6 solemnidad, y vemos ya en la procesidn de San Raimundo de Pe- 
nafort en 1601: 

Cosa primera De boca y nas 

Viu que venia Llansaba foch 

De companyia Ballant un poch 

Ab avalots Tots sis plegats 

Cinch diablots Ben enramats 

Un bell drac&s Tots de cuets... 

Segun ciertas tradiciones fu^ un conde (Wifredo 1 6 Ram6n Be- 



86 OBSERVACIONES SOBKE 

diverse naturaleza y origen que engalanan nuestra his- 
toria 6 acrecientan con su magia invisible los naturales 
balagos de los paisajes de Cataluna, recibieron 6 d lo 



renguer III) el que vencid al Dragdn que los ixioros soltaron para 
▼engarse de las victorias de los crisUanos, y lo logr6 ya por medio 
de una armadura cubierta de espejos que aterraron al Drag6n re- 
produciendo su roonstruosa figuva, ya por medio de un escondrijo 
erizado de puntas. La tradici6n oral m&s extendida. que es la del 
Valles, cuenta que despu^s de haber herido el conde en San Lorenzo 
de Munt al vestiglo, echd 6ste 6. volar, pero el conde se afli6 de una 
de BUS patas y le fue hiriendo durante el vuelo hasta que los dos 
cayeron en el punto donde el vencedor hizo levantar despu^ la 
capilla del Puig de la Cvpu: muestrase todavia la guarida del dra^ 
g6n. Otra tradicidn es la de Soler, vecino de la aldea de Yilardelly 
cerca de San Celoni, & quien un mendigo milagroso dejd, para ven- 
eer al dragdn, una espada de constelacidn y de virtud, siendo lahts- 
toria de esta espada lo m^s autentico del cuento. D. Pedro, hijo de 
D. Jaime I, ofreci6 por ella 400 sueldos barceloneses de terno de 
renta perpetua a su dueno, pero el poseedor no la quiso vender, 
antes la vincul6 en su testamento, pero fue prestada affegur&ndola 
en 700 morabatines & Bernardo de Centellas, que venci6 en un 
duelo k Arnaldo de Cabrera con su auzilio, con el de cierta camisa 
del prior de San Pablo y con piedras preciosas y de virtud, segun 
consta por la sentencia con que en 1230 declar6 D. Jaime I invalido 
el duelo, y en la cual s^ dice que entre otras virtudes tenia aquella 
espada la de ponerse por si misma del modo correspondiente. aun- 
que se la dejase al reves. £1 infante D. Alonso, hijo de D^ Pedro III, 
la poseia ya en la expedicidn de la isla de Cerdeiia, donde en un 
lance apurado le debi6 la vida y la victoria, y en 1285, ano en que 
entr6 a reinar, mand6 pagar & Berenguer de Vilardell 2.040 mora* 
batines, que es lo que faltaba para la compra de la espada. D. Pe- 
dro IV exclama en una poesia ya citada: «Pel valent de San Celo- 
ni*, y en un testamento enumera entre las joyas que se ban de 
conservar, las espadas de San Martin, Vilardell, Tisdn (la del Cid), 
Triueta y Clareta. Su contempor&neo Eximenis habla de la espada 
como conservada en los archives regios, y menciona el hecho de 
San Celoni. Comp. princip., Crdnica de Pedro IV ^ p&g, 48: 
Monfar, Condes de Urgel, cap. LX, y adem&s el curiosisimo do- 
cumento que cita Manescal, Sermo del rey D, Jaume; Feliu, I, 
pig. 328; Piferrer, Bellexas y recuerdoi, p&g. 74. Se ha sospechado 
si el Drag6n, para otros murcidago, de la cimera de los reyes de 
Aragdn aludia d este hecho. Aunque se nos ha asegurado que hubo 
una canci6n relativa al mismo, no conocemos otra que un romance 
vulgar sobre un dragdn muerto en Jerusal^n por un soldado & prin- 
cipios de este siglo. Adem&s del Drach, se habla tambien en nuestra 
provincia de la Bihria (de HidTa^). Sabido es que son generales se- 
mej antes narraciones , ya histbricas, ya simbdlicas, y entre ellas la 
mfis famosa la del Drag6n de Rodas — La historia de la espada de 
San Martin puede verse en Carbonell, f. XXXXU. 



LA POBSU POPULAR. 87 

menos conservaron el lenguaje de la poesia y del canto. 
En nuestros tiempos se quisieran ver concentrados en 
una sola composicion todos los rasgos porticos: los 
antiguo» recibian gustosofr las tradiciones baja formas 
distintas y variadas. 

Atiendase empero que adem^s de baber llegado muy 
tarde a recoger las antiguas poesias, hemos carecido de 
la feliz decisj6n y pacientisima perseverancia necesarias 
para dar algo mds que un fragmento del genero A que 
aquellas pertenecen. Anadiremos que de la mayor parte 
hemos podido comparar seis 6 mds versiones, mientras 
de otras nos hemos debido contentar con una sola. 

Salen, pues, d ver la luz publica estas modestas crea- 
ciones de la fantasia y del sentimiento de los catalanes: 
asi se arranca una fior del fondo del valle i. cuya sombra 
la alimentaba el rocio, para que pague el tributo de su 
aroma y se marchite lejos de su tallo. De los sencillos 
lablos que las pronunciaban, de los rusticos oidos que 
las escuchaban, pasan A las frias pdginas de un llbro y d 
los ojos de los criticos, de los dilettantes y de los indi- 
ferentes. No debe olvidarse que todas las poesias pier- 
den buena parte de su agrado al aglomerarse en una 
coleccion, y que ^stas principalmente deben oirse auxi- 
lladas del canto, pronunciadas con el robusto y expresi- 
vo acento y con las indeiinibles inflexiones del habla 
provincial, y entre el ambiente de la campina y el es- 
tremecimiento de las ramas, 6 d los compases de la cuna, 
6 al rumor de los husos y cabe el ahumado escaiio del 
hogar rustico. 



ROMANCERILLO CATALAN 

6 MUESTRAS DE CANCIOKES TRADICIONALES. 



CANCIONES ROMANCESCAS. 

1. 

La avecilla^ 

Aqui d dalt— en aquest prat 

Un pomeret — n*hi tine plantat, 

(Ay que no'n sap — de viure, viure, viure, 

Ay que no'n sap — de viure y ayroar). 

De pomeretas — n'es carregat, 

De vermelletas — mes que cap, 

Blancas y grogas — la meitat ; 

Un aussellet — s'hi ha ajutai 

Que te lo bec—sobredaurai, 

De las aletas— -la meitat, 

Y la cueta— de cap d cap. 
Un cassador — li ha apuntat : 
a Ay cassador — no*m tiris pas, 
Que del rey so — enamorat 

Y de la reyna — mes que cap ; 
Menjo y bee— d son costat, 
Dormo ab un Hit— encortinat.w 
El cassador— li ha tirat, 

Els mariners — estdn cridant: 
a Ay ^d' ahont ve — aquesta sang, 
Ve de la guerra — 6 del camp, 
Ve de la terra — 6 de la mar 
O es la del aussellet galan? 
Ay quant el rey— aix6 sabrd, 
Al cassador — fard matar.» 

Las canciones romancescas participan del cardcter de las heroicas, 
de las hist6ricas y de las maravillosas sin presentar una direccidn 



ROMANCERILLO CATALAN. 89 

determinada ; parece que su acci<5a no pertenece & pafs ni i tiempo 
fijo, sino s61o al pais y al tiempo de los romances y canciones. Sue- 
len abundar en los pueblos que han perdido la conciencia de su his- 
toria. Muchas de las que siguen podrian llamarse romances caballe- 
lescos y presentan suma analogia, cuando no igualdad de origen, 
con los castellanos de igual clase. 

Nada mas aereo y fanUstico que la canci6n de La avecilla i no 
ser la lindisima melodia con que se acompana. Aquella parece obra 
de un poeta infantil y producto mas bien de una imaginaci6n solita* 
ria y caprichosa que composicion destinada a la muchedumbre. Pue- 
de observarse en ella el monorrimo con dos heitlistiquios de cinco 
silabas , que tales son, sin exceptuar el verso 23, cuyas mitades se 
separan en el canto. 

£n cuanto & la ortografi'a con que hemos escrito estas canciones, 
despu^s de muchas dudas, hemos procurado acercamos & la admitida 
6 academlca, si bien se notar& alguna indecisi6n y contradicciones 
necesarias : asi algunas veces escribiroos en ar, er^ ir lo que otras 
en k\ 6', i\ Las leyes que sigue la pronunciaci6n comun, especial- 
mente en las vocales, pensamos explicarlas en los Estudios sobre la 
lengua y la poesla provenxal que hemos empezado d publicar en la 
Gaeeta de Barcelona. 

8. 

El hijo del Rey. 

Al castell de las ninetas— {mes ay) tres eran, tres: 
L'una en renta bugada — (mes ay) Taltre Testen; 
Ualtre en cull violetas — (mes ay) pel fill del rey. 
El fill del rey passaba — (mes ay) ab un pom d'or : 
Ja'n tira una pedreta — (mes ay) toca I'amor, 
T6cala ben tocada--(mes ay) al mitj del cor: 
«Si ti fet mal 'moreta,» — (mes ay) «penso que no, 
Un xic y no pas gayrc — (mes ay) al mitj del cor.D 
— oSi ti fet mal 'moreta— (mes ay) be's curara; 
Prou barbers n'hi ha en Fransa— (mes ay) pera curar, 
Prou diners n'hi ha en bossa — (mes ay) pera pagar. 
Al hortet del meu pare— (mes ay) un' herba hi ha, 
Cura de mal d'amores— (mes ay) 'neu-la d buscar. » 
Mentre son d buscarla— (mes ay) sent toed' d morts: 
La Marieta es morta— (mes ay) I>eu la perd6. 
^ Ahont li fardn Tensolta?— (mes ay) sota '1 balc6. 
Ni en balc6 ni en finestra— (mes ay) ni en finestr6, 
Sino en una reixeta — (mes ay) fent oraci6; 
L'oraci6 que ja'n feyan— (mes ay) llantos y plors. 

Nada puede dar una idea del efecto que en medio de su incohe- 
rencia produce esta canci6n unida d su magnifica tonada , para los 
qae se nan gozado en ella desde su infancia: diriase que les traslada 



go ROMANCBRILLO CATALAN. 

al roundo de las hadas, en tanto qae les iDfunde un sentimiento & la 
vez triste y apacible. Presciadiendo del cstribillo Met ay^ su verfli-> 
ficacidn es de un hemistiquio de siete y de otro de cinco aflabasv y 
vario el asonaate 6 monorrimo. 
Generalmeate el primer verso se cambia en el siguiente : 

Tres ninetas rentaban*-(meg ay) sola de un pont 

y se auade & la canci6a ud principio y un final que nos parecen pe— 
gadizos ^ inoportunos, especialmente el 

Principio: Un dia *m passejaba — per San Feliu 

Hi vatx trob& una aaraneta — qu' en feya niu, 
Ab la punta de V espasa— li esbullo el niu. 
L^ auraneta ^n crida y plora— ay del meu niu 
Que may mes en terra plana — no hi far^ niu 
Sino en un pen de montanya — qu' es Hoc d* estia 
Ahont no passan carreteras — ni carreiius, 
Sino '1 fill del rey qu* hi passa — qu^ es amic meu 
Y encara si hi passa massa — r en farS pres. 

Final. Eata cansd qui V ha treta^ — no es home no, 

£s una doncelleta— de Matar6, 
Te la boca xiqueta — com un piny6, 
La cabellera llarga — fins al tal<5. 

Amores: palabra castellana. 



El tnarinero. 

A la bora de la mar — i 'hi ha una doncella 
Que broda d'un mocador — la flor nies bella. 
Quant ne fou i mitj brodat— li falta seda, 
Veu venf un berganti y diu— ajoh de la vela! 
Mariner bon mariner — ^qu'en portau seda?» 
— «^De quin color la voleu — blanca 6 vermella?» 
— ciVermelleta la vuy jo— qu'es mes fineta, 
Vermelleta la vuy jo— qu'es per la reyna.» 
— «Entrau dintre de la nau — triareu d' ella.» 
Quant fou dintre de la nau — la nau feu vela. 
Marine *s posa i cantar — cans6 novella; 
Ab lo cant del mariner— s'ha adormideta, 
Ab lo soroll de la mar— ella *s desperta, 
Quant se despertd 's trobd— lluny de sa terra, 
t Mariner bon mariner — portaume en terra 
Qu'els ayres de la mar— me donan pena.n 
-<*«Aix6 sf que no ho fare— qu'heu de ser meba.i» 
— «De tres germanas que som— so la mes bella. 
La una es casada ab un due— I'altre es comtesa^ 



ROMANCER! LLO CATALAN 9 1 

Y jo pobreta de m£— so roarinera; 

La una en te vestit d'or— raltre de seda 

Y el meu pobreta de mfr— n'es d*estatnenya.ii 
— «No n'es d'estamenya, no— que n'es de seda, 
No'n sou marinera,, no — qu*en sereu reyna. 
Que jo so lo fill del rey— de Inglaterra 

Y set anys que vatx pel mon — per vos doncella. 

Es una de las que parecen de mis antiguo origeD y se recitan con 
m&s variantes. El primer hemistiquio de 8 silabas se casta prectpi- 
tadamente y con una entonaciiSn vaga, el spgundo de 5 con mi» ex- 
presi6n y se repite. ComplLrese su final con el del Barquerillo que 
gana i los dados la mano de la bija de un rey : la nina entra en la 
ctfmara gritando : « | Ay desgraciada de mi , que casamiento voy & 
hacer ! » — AdeUntase el barquero jugueteando con la espada : a Te 
CBsar&8 tan bien como pod fas esperar. — Yo no soy un barquero, sino 
el hijo del mejor rey que hay en Inglaterra » (V. Cantos del Norte,) 

Esta canci6n suele cantarse tambi^n con los primeros hemisti- 
quios de 7 sAabas, 6 por mejor decir con mezcla de los de 7 y 8 : 

A la bora del mar— n^ hi ha una doncella 
Que broda un roocador— la flor mes bella, etc. 

Verso 4. Variante : 

Veu venir un mariner— pel mar navega 
Verso 8. Adici6n: 

Vermelleta la vuy jo— del color de ella 
Verso 22. Adici6n: 

V una va ab un cotxe d* or — r altre de plata 

Y jo pobreta de mf^ab una barca. 

Verso 23. Diria talvez: 

Que n' es de perlas 

Verso 26. Adici6n: 

Set boras de cami he fet — tota adormida. 
Altres set que n^ heu de fer — fins & la Vila. 

Las jc^as de boda. 

Si n'eran tres doncelletas — assentadas en un banc 

Totas tres s'enrahonaban— els llurs galants quant vindrAn. 

(Com rumbeja lo ram i la fuUa, 

Com rumbeja d la fuUa lo ram.) 

En resp6n la mes grandeta:— «el meu ne trigard un any.» 

En respdn la mitjaneta: -«el meu no trigard tant» 



92 ROMANCERILLO CATALAN. 

La petita ix en finestra — ja'n veu venf '1 seu galan, 
En duya la sella verda — y dos criats al devani. 
Las primeras parauletas — «^marit que trigabau tant?v 
Las segonas parauletas — a^jquinas joyas em portau?» 
— tLas joyas que jo te'n porto — no se si t'agradaran, 
No son sabatas ni mitjas — ni chapins valencians, 
No son fetas d'argenters— ni tampoc de cristians, 
Son fetas de rey de moros— que son d*or y diamants ; 
La soguilla que t'en porto— n'es de perlas y brillants, 
L'ha feta reyna de moros^ue hi ha treballat set anys. 
M*han dit que no la portessis— sino tres vegadas Tany, 
La una per cinquagesma — y Taltre per Sant Joan, 
L'altre per Pascua florida— quant els rosers floriran. 

Este hello romance se recita con variantes, siendo la rofis eBencial 
un principio distinto, menos propio y generalizado que el que adop- 
tamos y muy semejante a algunos versos de la canci6n de costum- 
bres La promesa dudosa. 

aQu'en mirea aqui vos jove — qa* en mireu aqui vos tant. 
En mireu la cabellera— 6 el cinto del devantall* 
— a No 'n miro la cabellera — ni el cinto del devantal, 
En miro aquestas pometas — qu' en teniu aqui devant. » 

Desde el verso 5. Variante: 

La mes gran s' en va & finestra — ja U veu venir per un camp 

Ah las mulas ensilladas — y los patges al devant. 

«iQu' en duyeu de llunyas terras — vos qu' en habeu trigat tantt » 

— «La petita un pom de seda — la mitjana un pom d* arsant, 

Lames gran una guimalda — que no V ban feta cristians, 

L* han feta un rey y una mora — qu* hi ban estat vint y dos anys 

Sense descansar un dia — sino tres festas al any : 

V una per Santa Qugesma — y V altre per Sant Joan, 

V altre per Pascua florida — que son las millors del any. » 

En lugar de chapins valencians dicen tambien satins^ 



El testamento de Amelia, 

L'Amelia estd malalta— que no hi ha mes remey, 
Comtes la van d veure— comtes, barons y reys, 
(Tot lo meu cor s'en nua — per un ram de clavells.) 
Sa mare tambe hi anaba — com qui no hi sabes res: 
« Filla la meba filla— ^quin mal es el que tens?» 
— «Mare la meba mare— el meu mal ja '1 sabeu: 
Matsinas m'han donadas— per casd' ab i'espos meu : 
Matsinas m'han donadas — mare, morta *m veureu.» 



ROMANGERILLO CATALAN. g3 

— «Confesseuvos, ma filla^-despucs combregareu, 
Quant sereu combregada — lo testament fereu.» 

— «Set castells tine d Fransa— tots son al manar meu: 
Los tres los deixo als pobres — als pobres y als romeus, 
Lo quart deixo A los frares— per caritat de Deu, 
Y els altres d D. Carlos— que n'es un germd meu.» 

— «^y d m£ la meba filla — d mi que'm deixareu?* 

— «A vos la meba mare — encomano Tespds meu.» 

Con un argnmento no menos repugnante que el de muchas trage- 
dias, anima una vei*dadera inspiracidn tr^gica esta composici6n, una 
de aquellas en que la poesia popular parece que quiere romper sus 
ataduras, d por mejor decir, sin faltar i sus formas propias, se le- 
vanta 4 la mas alta poesfa. C^ntase tambien en hemistiquios de 
8 silabas. 

La Melis esti roalalta— la Metis filla d' un rey, 
L' anaban d veure coroptes-^comptes, barons y altra gent. 
Tambe hi anaba sa mare — ab la companyia de ells. 
ct^Que teniu la meba filla— que teniu que al Hit jayeut » 

— fl El mal que jo tine, ma mare— vos mateixa me '1 causeu, 
Matsinas me n' beu donadas— jo crec que morta em veureu... 
Lo quart ho deixo & D. Carlos — que 's querit y es esp68 meu, 
La creu y las arracadas— deixo 4 la Mare de Deu. 

— • i Ay filla la meba filla' — y & mi que m' en deixareut » 
— « A vos OS deixo lo roanto— que poc os ho mereixeu, 
Perque quant aneu & missa — ab vostre filla pen8eu.» 



6. 

Los estudiantes de Tolosa. 

A la vila de Tolosa — n*hi ha tres estudiants 

Qu'en segueixen els estudis — pera ser-ne capellans. 

Ja n'encontran tres ninetas — tres ninetas molt galans, 

Comensan de tirar chansas— chansetas els van tirant. 

Las ninetas son sentidas-justicia van demanant; 

No passa Tespay d'un' hora— que k la pres6 'Is van portant. 

El mes petitet qu'hi habia— nit y dia estd plorant, 

Y el mes gran Taconsolaba, — «germ4 meu, no ploris tant, 

Qu'en tenim un germa d Fransa — serveix al due de Rohan , 

Que si la nova sabia— ne seria aqui al instant ; 

Mataria jutje y batUe— y d tots los sens escribans.» 

El jutje se ho escoltaba— peruna reixa molt gran: 

« Calleu-ne, calleu-ne presos— que d'aqui ja os en treurdn.9 

A las dugas de la tarde — ja 'Is en donan pape blane, 

A las euatre de la tarde — al supliei els van portant. 



94 ROMANCERILLO CATALAN. 

Mentre 'Is penjan y despenjan — son germd n*estA arribant, 

Ja'n pregunta d Thostalera — (c^qu'es aquet brugit tan gran?» 

— «Aqui en penjan y despenjan — tres pobrets estudiants.B 

— <Calleu, calleu, I'hostalera— que tots tres m'enson germans.^ 

^M'en diria Thostalera — per ahont hi sere avans? » 

— aPassi per las carreteras— 6 per las pradas y camps.* 

Ja'n baixa del cabali negre — ia'n puja en un caball blanc, 

De tant qu'el caball corria — las pedras van foguejant. 

En desenvaina Tespasa— pica Tespuela al caball. 

Aparteu's donas prenyadas— aparteus'en un instant 

Qu'el infant del vostre ventre — no'n pugui patir cap dany. 

Quant fou al peu de la forca — ja'n sent lo derrer badall, 

Ab la punta de la espasa— ja'ls hi va talld' el dogal. 

Els fa un bes A cada galta — «Deu vos perd6, els meus germans. 

A Deu vilade Tolosa — be t'en 'nirds recordant.o 

A la vila de Tolosa — ha donat d foe y d sang : 

De la sang del senyor jutje — els carrers en regardn, 

En la sang de las ninetas — els caballs hi nadardn. 

A Deu vila de Tolosa —no t'hagues conegut may. 

Aunqae algunoa cantan Tortosa es preferible Tolosa trat&odose de 
estudiantes. Son muy vaiios los nombres del dueno del hermano 
vengador: rey Durdiiy D, Rolddn, etc. Puede observarse que la 
mayor parte de asoaantes adem&s de la a tienen la n y acaso la te- 
nisLU todos en ol origen. Hemos reunido venos de distintas versiones 
que varian aobre todo ea el final ; como por ejeroplo : 

De la sang de las ninetas — riberas ne correran, 

Ab la sang del senyor jutje—jo m' en rentar^ las mans. 



El rotnero. 

A S. Jaume vuy anar — d S. Jaume de Galicia 

Ab lo gayato d la md— y els rosaris d la cinta. 

Quant ne son un poquet Uuny— un poquet lluny de la vila 

J a n'encontran un hostal — que hi habia una fadrina. 

Diu la fadrina al romero: — «Dom un bes per cortesfa.» 

— aNo ho mana la lley de Deu — ni S. Jaume de Galicia.* 
N'agafa una tassad'or — dintre del sarr6 li fica; 

Y quant eran al dinar—la tassa d*or no hi habia. 

— tt^Que s'es fet la tassa d'or — qu'el senyor oncle bebia?» 
Diu la mossa del hostal — qu'el fadrinet la tenia. . 

— «Si jo tine la tassa d'or — penjat sigui al mateix dia.i 
La justicia rigurosa — ja lo penjd al mateix dia. 

Pero son pare y sa mare — no deixan de fer sa via; 



ROMANCERILLO CATALAN. gS 

Quant ne son i la tornada — lo seu fill veure volian. 

Diu la romera al romero — qu'el seu fill veure volia. 

— «^Ahont vols anar dona loca — ahont vols anar dona mia? 

De tant Uuny com lo veur^s—d plorar te'n posarias.» 

De tant lluny com lo va veurer — ja plora com si moria: 

S. Jaume lo te pels peus— pel cap la Verge Maria, 

Los angelets pel entorn — que li feyan company fa. 

— «Ay mare la meba mare — una cosa os en diria, 

Qu'en anesseu d cal batlle — d cal batUe de la vila 

Qu'alli'l trobareu dinant — ab un gall y una gallina. 

Quant arribareu alli— li direu ab cortesfa: 

«Deu lo guart lo senyor batlle — ^ab tota sa companyfa, 

Vaji ddespenjd' al meu fill — que ja n'es tornat d vida.» 

— tFugiu d'aqui dona loca — no*m digueu tal loquerfa, 

Que tant es viu vostre fill — com aquest gall y gallina. d 

Lo gall s'en posa d cantar — la gallina al plat ponia. 

Aix6 es miracle de Deu — de la humil Verge Marfa ; 

Ja'n despenjan al fadri— ja 'n penjan d la fadrina, 

Primer la van assotar — ella molt mes mereixia. 

Maria de Fanchonik fue condenada a las llamas 6, efecto de una 
calumnia, mas el verdugo acudi6 & casa del senescal para decirle 
que no podia acabar con ella, pnes aunqoe el foego le llegaba d la 
cintara, Marfa segnia sonriendose: « Antes qae yo crea lo que dices, 
contest6 el senescal, habr& cantado este cap3n.» — ( Un capdn asado 
en el plato y ya comido d excepciOn de las patas.)->-£l senescal 
qnedd cortado; el cap6n acababa de cantar. (Cantos bretones, por 
Villemarque: Nuestra Senora de Folgoat.) En el tomo XXII de la 
Historia literaria de Francia que acabamos de recibtr, en el andli- 
sis del antiguo poema de Oger el Danes, en una larga oracidn que 
pronuncia en medio de un combate singular, cuenta este personaje 
que cuando los tres reyes se presentaron d Herodes, este se neg<5 & 
creer el nacimiento de un rey de Judea : 

Apres paria — molt atreement 
Voit un capon— qu' on H ot mis devant. 
En V esquiele— a la table scant... 
Et dist Herodes— Ja nel querrai nient, 
Se cis capon — que ci m' est en present, 
N^ en ist plumeus— come 11 estoit devant 
Et se redreche — a la perch e eu can tant, 
Vertus feist^s — biaus peres roiamant ; 
II ot luec eles — et plumes et vivant, 
De V esqiiiele — est sailis maintenant, 
Et s^ en ala—a la perce en cantant. 



gS ROMANCERILLO CATALAN. 

8. 

D. Luis. 

La vida de la galera — n'es molt llarga de contar ; 
Amor be m'esperareu — fins que haure fet los set anys. 
Demano llicencia al compte— y el compte me la vol dar. 
M'en dona per penitencia — ab tres horas passi* 'I mar. 
De tant content que hi anaba — hora y mitja hi vatx posar. 
Men vatx d casa la tia —la tia de Montalbd 
ftDeula guart, la meba tia — ; la meba tia com va?* 

— aAquell que m'en deya tia— set anys per galeras va.» 

— «Nova per galeras, tia — qu'd vostre costat n*estd. 
^Men dird, la meba tia— la meba mare que fd?» 

— «D. Lluis, la teba mare — soterrada n'es temps hd.» 
— «^Men dird, la meba tia — y lo meu pare que fd ?» 
— aLo teu pare, D. Lluis — ja n'es cego de plorar.» 
— ff^Men dira, la meba tia — y lo meu germi que fd?ji 

— aLo teu germd, D. Lluis — pres de moros n'es temps h4.» 

— ff^Men dird, la meba tia— la meba esposa que fd?» 

— oD. Lluis, la teba esposa— estd en tractes de casar. 
Esta nit s'en fan las cartas — si no es nit serd demd.» 
— «^M&p dird la meba tia — en aquin carrer estd? 

— € Carrer de Santa Maria — al portal mes prop del mar.» 

— «Tia, baixeu-me el sombrero — lo qu'em solia posar, 
Y baixen-me la guitarra — la que solia tocar.» 

Lo primer cant que li feya — son marit se desperta : 

— «Desperteu-v6s vida mia — si voleu sentir cantar, 
Sentireu cant de sirena — 6 peix que roda pel mar.» 

— « Aix6 no es cant de sirena — ni peix que roda pel mar, 
Sino qu'es el meu marit — el que me vareu quitar.» 

— «Si es veritat, vida mia — prompte lo anire d matar.» 
— «Si mateu lo meu marit — per mf podeu comensar.» 
Lo un mort d mitja nit— Faltre al despuntar el clar ; 
L'altar de Santa Marfa — els dos varen enterrar. 

De Tun surt una coloma— de I'altre un colom void. 

En algunas veraiones se llama al h^roe D. Lluis de Montalha 6 
del Ampurdd como d su tia, coy a casa parece por las senas sitaada 
ea Barcelona en tiempo que Santa Maria se hallaba en efecto junto 
al mar. Algunos suponen que la mujer se halla todavia en casa de 
su madrc, con la cual tiene laconversacidn, terminando la cancidn 
del siguiente mode: 

Quant es oberta la porta — los dos s' en van abrassar, 
Flora r un y ploia V altre— no s poden aconsolar. 
La vida de la galera — n' es molt llarga de contar. 



ROMANCERILLO CATALAN. gff 

N6te8e la supersticidn curiosa de la sirena que en efecto, aunque 
no general izada, subsiste todavia en auestro pafs. 

9. 

La hija del mallorquin. 

Tant petita Than casada — la filla del mallorquC 
Oe tant petita que n'era — no s*en sap cals4 y vestf. 
(Quin Ten te I'atnor Ten deixa — qui no'n te Ten vol tenf*) 
Ell seu marit Tha deixada — perque s'en pugui engrandi*. 
S'en es anat d la guerra— set anys n'estard d venC, 
Los set anys ne son passats — son martt torna 4 se' aquf. 
J a trucan d la porteta— «Arciseta baixa d obn\» 
La mare tota plorosa — d la finestra va eixf: 
«£Com baixard I'Arciseta — si no es en tot per aquf ? 
El.rey moro se Tha enduta— al castell de Morerf.n 

— a Mare tireu-me la capa— la capa de ana' d servf, 
Que m'en anire pel mon — d captar del pa y del vi, 
No'm doneu la m'es bonica — ni tampoc la de satf, 
Sino aquella mes pobreta — la que solia vesti". 

Ja Ten vetx d la finestra —que s'afanyaba d cusf. 
L'agulla n'era de plata — el didal n'era d'or fi, 
«^Vol fer caritat Arcisa — d aquest pobre pelegri?» ^ 
— «Torneu demd d las nou horas— d las nou del dematf 
Que jo sere la mestressa — de tot lo que hi haurd aqu{.» 
El rey mono se ho escolta— passejantse pel jardf. 
• Fesli caritat Arcisa — d aquest pobre pelegrf, 
Pdrali la taula blanca — del bon pa y del bon vi.» 
Mentre paraba la taula — I'Arcisa ja*n fa un sospir: 
«^De que sospira, senyora — de que llansa aquest sospir?» 
— «Prou ne tine que sospirar — que vos sou el meu marit. » 
— «£Vols venir, hermosa Arcisa — linda Arcisa vols venr?i» 

— «Si per cert, lo senyor comte— que ja fossim pel camf; 
S*sn anireu al estable — d trid *1 millor rossi, 

Jo m'en anire d la cambra — dtrid 'Is millors vestits.» 
Quant el moro s'en adona — I'Arcisa era pel camf. 
«Si )0 t'hagues conegut — no haurias entrat aquf.» 
Prompte s'en van al estable— a ensilld '1 millor rossi. 
Quant n'es d passar per I'aygua — el pont se va mitj partf : 
«Ara sf que vetx be, pobre— qu'es per tu y no per m{.» 

VerBo 1. Variante: 

Tan petita T han casada— la filla del rey Uli. 
Verso 3. Variante: 

(Ay blanca flor de morera— valenciana engendr^.) 

7 



98 ROMANCERILLO CATALAN. 

El caballero de Mdiaga. 

{Ay A Deu, ciutat de Mdiaga — ciutat rica y abundanta! 

S'hi passeja un caballer— festeja una noble dama. 

Son pare no li vol da — el galan qu'ella mes ayma ; 

S'en ha feta fe' una torra — per tenirla retirada, 

A una montanya del mar — alli A Paltre part de Taygua. 

Passaren dias y nits — en finestra suit la dama, 

En veu venir lo bon compte — ab una Hum que portaba. 

S'en gird uii vent rigur6s — y la Hum se li apaga. 

«|Ay trista de mi, mes trista — qu'el bon compte s*anegaba!» 

Mentres estd sospirant — lo galan puja I'escala. 

«|Ay bon compte de ma vida— de quantas penas n'ets causa 1» 

— «jAy mes grans ne son las mias— que al infern ja tine morada! 

Dama, per venirte d veure — alsdimonis m*entregaba.» 

S'agafan mano per mano— donanse d la mar salada. 

Ay mares qu*en teniu fillas— caseulas ab qui'ls agrada, 

Y no las fareu penar — en esta vida y en Taltre. 

£1 atravesar el agua uno de los amantes, el apagarse la luz y el 
morir los dos ahoeados, presenta una semejanza remota con la bala- 
da alemana Los nijos del rey, 

11. 

Blancaflor. 

Aqui estd la Blancaflor — sota I'arbre de la menta 

Qu'en brodaba un mocador — per la tilla de la reyna, 

El mocador n'era d'or — de seda H broda ella, 

Quan la seda li faltaba — posa de sa cabellera, 

De sa cabellera al or— es poca la diferencia. 

«Tiro los uHs d la mar — vetx venir la mar brasenia, 

Vetx venir fustas y naus— y galeras mes de trenta, 

Vetx venir un mariner — qu'el meu gran senyor ne sembla: 

«Mariner, bon mariner — Deu li do en la mar bonansa, 

^Habeu vist y conegut — lo meu gran senyor en Fransa?» 

— «Si senyora que li vist — y de sa part li comanda 

Que se cerques aymador — qu'ell aymada s'es cercada, 

La filla del rey frances — per esposa li ban dada.» 

— ffBen haja qui presa Tha — mal haja qui li ha donada, 

Set anys que li esperat jo— com d dona ben casada, 

Altres tants I'esperare — com d viudeta enviudada, 



ROMANCERILLO CATALAN. 99. 

Si ab aquets set anys no ve— 4 monja sere posada, 

Monjeta d'un monestir — s'anomena Santa Clara. 

— «No's poseu i monja, no— que foreu mal-agonyada.» 

Allavors lo seu marit— li va dond' un'abrassada. 

— «Perdoni lo meu marit— si he faltat en cap paraula.» 

— «Perdoni la meba esposa— del temps que A mf m'aguardaba.» 

— «Perdoni lo meu marit— si n'he estada mal criada.» 

— «Ben criada Blancaflor— de bon pare y bona mare.» 

May semejantes al romance de Gaiferos y d sua imitaciones. Ob - 
servese el bellisimo yerso : 

Ben haja qui presa V ha— mal haja qui li ha donada. 

Verso 6, Variante : 

Tira los ulls & la mar — veu venir la mar lluenta. 

N<5te8e que en la proaunciaci6n asaenan verdaderamente las ter- 
minaciones en de con las en da. 

IS. 

La vuelta del peregrino, 

S'estaba linda senyora— d la ombreta d'un pi, 

Las ombretas eran altas — qu'el sol li tocaba al pit. 

Ja'n passaba un caballer — no'n la gosa 4 desperti", 

Li tira un ram de violas — al pit las hi va tirf, 

Las violas n'eran frescas— la senyora *s despertf. 

«^Qui es aquell caballer— que m'ha quitat lo dormf'N 

— «No'n so caballer, senyora— soc vin pobre pelegr£.» 

— w^No'm diria el caballer— las novas qu'hi ha per alH?» 

— «La nova que due, senyora— se n'es mort un pelegri.» 

— cf^No'm diria el caballer — de quin color va vestit?» 

— « Porta la capa d'horlanda — y la valona d'or fi, 

Y 4 lo cap de la valona — se n*hi penja un ric sat£.» 

— ttjAy trista de mi, raes trista — que ser4 lo meu marit! 

I No'm diria el caballer — quant hi ha d'alli aquf ?» 

— aCent lleguas n*hi ha senyora — y aqueixas de mal camf.D 

— « Jo Ten tine d'anar a veurer — mes que m'en sapia morfw 

— «No hi vagi, linda senyora— qu'el seu marit es aqu£.» 

Semejante en el argumento 4 la anterior. La terminacidn de 
desperti y iiri por despertd y tird, pertenece al lenguaje conven- 
cional de las canciones en las cuales se dice , sin necesidad 4 voces, 
arjant 6 arsant por argent, boy por boac, girbau por cabaU^ meyra 
per mare, etc. 



lOO ROMANCERILLO CATALAN. 

13. 

Los presos de Lirida, 

A la pres6 de Lleyda— tots los presos hi son, 

Cent Y cinquanta presos — cantan una cans6. 

Dama se 'Is escoltaba — detris d' un iinestro. 

Los presos s'en adonan — y en paran la cans6, 

— ff^Perque no*n canteu presos -perque no'n canteu no?» 

«^Com cantarem senyora — si estem en greu pres6 

Sensa menjar ni beurer — sino una volta al jorn? 

Y encara aquesta volta— ens en donessin prou.» 

— (cCanteu, canteu los presos — que ja os entreure jo.» 

Ja s'en va d lo seu pare — d demanarli un do. 

«Ay filla Margarida — ^jquin do vols que jo 't don? 

^•(Ay pare lo mon pare^as claus de la pres6.» 

— «Ay filla Margarida— aix6 no pot ser no. 
Demd serd dissapte — y els penjarem d tots.«» 

— «Ay pare lo meu pare — no penjeu V aymador.» 

— a Ay filla Margarida — ^qui es lo teu aymador?» 
— «Ay pare lo meu pare— es lo mes alt y ros.» 

— aAy filla Margarida— serd el primer de tots.» 

— tAy pare lo meu pare — penjeu-me 'n d mf y tot,i> 

— «Ay filla Margarida — aix6 no ho fare no. • 
Las forcas son de plata— los dogals ne son d^ or, 
A cada cap de forca — un ramellet de flors. 

La gent quant passardn — sentirdn gran olor, 
Dirdn un Pare-Nostre — per lo pobre aymador. 

Compdrase con la francesa del mtsmo asunto k la que es may su- 
perior la nuestra; se saele cantar con un estribillo que suprinaimos 
como todos los que no forman verso separado : n* hi ha una pres6, la 
vida mia; n^ hi ha una pres6, la vida amor. 

Verso 1. Variante : 

A la ciutat de Napols— n' hi ha una presd. 

Verso 8. Variante : 

Y encara aquesta volta — encara sempre hi fos. 
«Si aix6 es veritat presos^-os tree de la presd. » 
— a Tan veritat senyora — com voste esti en baled. » 

Verso 17. Variante : 

Ay pare lo meu pare— es lo mes alt de tots, 

Porta calsetas curtas—y lo barret vod<5. 
Adic. Y la forca mes alta— al mes alt pujall6. 
Var. Pren mentre dorm son pare— las claus de la presd. 



KOMANCERILLO CATALAN. lO) 

«Eixia, eixiu, los presos — no 'b quedeu per mi no, 
Aneus^en 4 la Fransa — k dict4 una canso 
Qae filla de D. Jaume — os ha tret de pre86.)» 
El que ixies poc corria — era el seu aymadd. 



14:. 

Don Juan y Dona Maria, 

La mare de D. Joan — tambe de Dona Maria. 

Los dos dormen d un bressol — los dos los cria una dida; 

Los dos s'en han fet grandets — qu' el amor ja los vencia. 

D. Joan se n* es anat — d las terras de Castilla. 

-Ay mare, la meba mare — D. Joan si tornaria?» 

— «Ay filla, la meba filla — ^que voleu que vos hi diga? 
Un consell vos donare — un consell vos donaria, 

Que s'en anessiu al camp — d sembrar sal y farina; 

Si sal y farina neix — D. Joan be tornaria.i 

— «Aix6 vol dir mare meba — que jo may mes lo veuria: 

Pare, feu-m'en un bord6 — y vos mare una esclavina 

Y m'en anire pel mon — vestida de pelegrina.» 

Cent lleguas va caminar— sens trobar poble ni vila, 

Al ultim trobd una font— una font d'aygua molt viva 

Que n'hi ha set rentadoras-que pel rey rentan camisas. 

«Deu las guart, las rentadoras.» — «Ben vinguda, pelegrina, 

A fe que m'en sembleu be— la.figura de Maria , 

Aquella de D. Joan — qu'en suspira nit y dia; 

Al cuarto la te pintada — y d Tarma la porta escrita.» 

— «No per cert las rentadoras— que jo may m'hi dit Maria> 
Ma mare Tecla m'en deya— qu^nt n'era xica y petita. 

So filla de pobres pares — no's poden guanyar la vida; 
Jo m'en hi anada pel mon — de feyna si'n trobaria.» 
— c^Quina feyna sabeu fer— vos hermosa pelegrina? 

— «Se de brodar plata y or — or y plata si 'n tenia, 
Tambe se talld' y cusf — de la tela bona y fina. » 

— «Alli al palacio del rey — de feyna prou n* hi habia.w 

— «Deu la guart, la mare reyna. »— a Ben vinguda, pelegrina, 

A fe que m*en sembleu be — la figura de Maria, 

Aquella de D. Joan— qu'en suspira nit y dia, 

Al cuarto la te pintada — y d 1* arma la porta escrita. » 

— «No per cert, la mare reyna — que jo may m' hi dit Maria, 

Ma mare Tecla m' en deya — quant n'era xica y petita. 

So filla de pobres pares — no's poden guanyar la vida, 

Jo m'en hi anada pel mon — de feyna si'n trobaria.» 

— «^Quina feyna sabeu fer — vos hermosa pelegrina?* 
— €Se de brodar plata y or — or y plata si'n tenia 



102 ROMANCERILLO CATALAN. 

Y tambe se talld' y cosi'^de la tela blanca y fina.v 
Ja li donan per brodar — ^feyna per un any y un dia. 
La primera que brodd — de D. Joan la camisa: 
Als punys pintd D. Joan — y d la polaina Marfa 

Y al capdevall de la falda— hi pintd V estel del dia. 
Quant ne torna D. Joan — mira la blanca camisa: 

«^Qui ha brodada, linda reyna — qui ha brodada esta camisa?» 
— tjo The brodada, D. Joan — ab aquestas mans tan lindas.» 

— aMents pel coll, la linda reyna — que tal trassa no tindrias. 
Esta camisa ha brodada — una hermosa pelegrina.i 

Posa la sella al caball— veure si Tencontraria. 

Sr la troba adormideta — y sobre al caball la tira. 

« Deu te guart la linda reyna — aqui *n tens la pelegrina 

Y tu te la mirards— com si fos la teba filla.i) 

Es lacompleta 6 muy eliptica la expresi6D de la primera idea de 
este hermoBO romance cuyo principio parece significar que eran muy 
amigas 6 yivian juntas las dos madres.— Los ocho lUtimos versos 
est&n tornados de una version inferior & la que ha servido para la 
mayor parte de los demaa. 

IB. 

D. Juan j^ D. Ramon. 

D. Joan y D. Ramon— venian de la cassada : 

D. Ramon cau del caball — y D. Joan que colcaba. 

Sa mare qu' els veu venir— per un camp que verdejaba 

Collint baumes y violas — per curar las sebas nafras. 

— tt^Que 'n teniu, mon fill Ramon?— la color teniu mudada.* 

— «Ma mare, seinat me som— la sainia me han errada.» 

— ((O mal haja tal barber — que tal sainia os ha dada.» 
— «Ma mare no flestoneu — qu'es la derrera vegada : 
Entre jo y mon caball — portam vint y nou llansadas; 
Lo caball ne porta nou — y jo totas las que faltan, 

El caball ne morird anit — y jo d la dematinada, 
El caball renterrareu—al Hoc millor de V estable 
y m'enterrareu d mf — en el vas de Sancta Eularia, 

Y demunt hi posareu — una espasa atravessada, 

Y si diuhen qui ha mort; — D. Joan de la cassada. 

Este magnifico romance fuc rccogido en Mallorca y publicado 
hace muchos anos por el excel ente escritor D. J. M. Quadrado. Lo 
hemos oi'do cantar corrompido y vulgarizado con el siguiente co- 
mienzo : 

Bona mossa i Deu siau — y tots los demes de casa. 

No OS espero veurer mes — que m'en vatx a sentar plassa, 

A la batalla del rey — qu* els qu'hi van n'on tornan gayres. 



ROMANCERILLO CATALAN. Io3 

16. 

La hija del mercader. 

La filla del marxant^iuhen que es la mes bella, 

No es la mes bella, no—qu' altres ni ha sens* ella. 

La'n treuan d ballar — d la dansa primera, 

El ballador li diu — a Amor, sou pesanteta.o 

— «^En qu^ m'ho coneixeu?)) — « Be es prou de bon coneixer. 

La cintureia os creix— y 'I devantal s' aixeca 

Y '1 faldellf vermeil — d' un pam no os toca d terra.. .» 

Los pescadors del rey—pescan d la ribera 

N*han pescat un infant — bonic com una estrella, 

De tan bonic que n'es — el portan d la reyna. 

«Calleu, calleu, amor— qu' en sereu presonera, 

A la preso del rey — vos sereu la mes bella, 

Vos hi estareu set anys— no*n veureu eel ni terra. »• 

Al cap de los set anys — treu lo cap en reixeta, 

La veu un passatger — que s* ha enamorat d' ella. 

•Torneu demd al mati— la veureu vestideta, 

Vestideta de blanc— ab el butxi derrera, 

El San Cristo d las mans — cantant el miserere. » 

Quant ella va passar — devant de casa seba 

En va arrancd* un gran crit— c( ; Vdlguem Deu, mare meba, 

Si m'haguessiu casat— al cap de la quinscna!» 

El poder del canto. 

S'en estaba D. Francisco — tancat dins de la pres6, 

Trista de la seba mare— quant lo sap d la pres6 

Li ha comprada una guitarra— que la templi al seu ten6. 

cQuant be Thaureu templadeta— cantareu una cans6.* 

— «Quina cantaria, mare — quina cantaria jo?» 

— aLa que cantaba el teu pare — d la nit de V Asensi6.j> 

Los aussells que van per T ayre— no saben de volar, no, 

Els infants de las bressolas — s' adorman ab el seu so, 

Tots los patges de la reyna — no saben caminar, no, 

La reyna se ho escoltaba-desde '1 mes alt mirad6'; 

De prompte en pregunta als patges— «^Qui es aquell cantad6'?» 

— Aquell es lo D. Francisco — que estd tancat en pres6.» 

De prompte respon la vella — «Per fill el voldria jo » 

De prompte respon I* infanta — «Per marit, mare, *1 vuy jo.» 



T04 ROMANCERILLO CATALAN. 

De prompte mana als scus patges — qu'el treguin de la pres6. 
La resposta qu'els hi feya — que no se'n vol anar, no, 
Que no hi ha mes galan vida — qu' estar tancat en pres6. 

Algunos veisos de este curicso romance se asemejan & los del 
conde Aroaldos que hemos citado ya. 

18. 

La condesa. 

tf^Ahont aneu vos el bon compte — ahont aneu tan demati?» 

— aVatx d veure la comptesa— lant de temps que no'ns hem visti> 

— «La comptesa ja n'es morta — ja es morta que jo ho puc dir^ 
Qu' el dia del seu enterro — jo la missa vatx oir. 

Las cortinas del palacio — jo de dol las vatx cubrir, 
Els infants qu' ella tenia — jo de dol los vatx vestir.» 
Al sentir aix6 el bon compte — passa avant el seu cami, 
Ab la punta de 1' espasa — ell la fossa li va obrir. 
•Alsat, alsat la comptesa — qu' el teu compte n' es aqui.» 
— «^C6m m'alsare, lo bon compte — si sola no 'm puc teiiir? 
Casat, casat, lo bon compte — casat per 1* amor de mf 

Y la dona que tindrds— estimala com i mf, 

Que com pensards ab ella — tambe pensards ab mf. 

Y tots los fills que teniam — posa'ls en un monastir; 
Posa'ls-hi xiquets no aprenguin— el mon que cosa vol dir, 
Fes-los dir lo Pare-Nostre— el vespre y el demati.» 

Debieron ser uno mismo en su origen este lomance, el que cita- 
mos ya de D. Pedro de Portugal y de Dona Ines de Castro (pdg 17) » 
y otro portugues de que recordamos los siguientes versos : 

Vive, vive cavalheiro—vive tu qu' eu ja mori, 
Brassos com que te abrassaba — ja a terra os cobri, 
Olhos com que te miraba— ja nao ten vigor en si, etc. 

19. 

Las dos hermanas. 

«E1 matf de San Joan— d cullir rosas m' envia 
En un jardi que tenim — d la bora de marina, 
Que las fa de tres colors— rosa, vera y satalia.a 
E cassador de la reyna — ja n'ha cassat nit y dia, 
No 'n troba llebra ni dayna — ni de morta ni de viva, 
Sino 'n troba una arboleda — qu* en granaba y no floria, 

Y sota de V arboleda — un ginjoler n' hi habia 



ROMANCERILLO CATALAN. lo3 

T sota del ginjoler — una linda dama habia. 

Els vestits qu* elia 'n portaba — n' eran d' or y plata fina 

Y una camisa d' holanda — mes de cent ducats valia. 
Ja la presenta d la reyna — d la reyna de Turquia 
cVeli aqui linda senyora — ^veli aquf una cautiva.» 

La reyna quant la vaveurer-c^D'ahonthastret dama tan linda?» 

Prompte mana A sos criats — que luego la cremin viva, 

Que quant la veuria el rey-— d' ella s' enamoraria 

«EUa seria la reyna— jo seria la cautiva.D 

Quant va di' aquestas paraulas — una vella responia: 

Reyna li dare un consell— de los pocs que ]0 tenia, 

Que li fassi and'i rentar— los panyos i. la marina, 

Mentres anird y vindrd — sos colors blancsen perdria.i> 

Bonica com hi anaba — mes bonica com venia. 

£1 rey se la va guardar^per fer divertir sas ninas: 

Un dia estaba volcant — la mes petita qu' hi habia. 

•Ay filla la meba filla — d ma terra te voldria, 

Te faria batejar — per un frare que hi habia 

Y 't faria dar per nom — Donya Isabel de Castilla 
Que tenia una germana— que per nom aquet tenia.» 
La reyna estaba en el Hit— y estas paraulas sentia. 

• ^Sentiu vos el senyor rey — lo que ara diu la cautiva?» 
— cSi t* incomoda, la reyna, — prompte cremar la faria. » 
— «Aix6 si que no ho fareu — puig a mi me matariau, 
Que si aix6 fos ventat— germanas ens trobariam 

Y juntas al palacio eram — al palacio de Castilla. » 

El principio de este romance y otros senoejantes suelen unirse 6, 
una continuaci6n castellana formada en parte de los de .Alfonso 
Ramos y del de la Infaniina de Francia. Kn ella un caballeio cris- 
tiano se Ueva & la cautiva y se reconocen despues herroanos, de una 
manera semejante al romancillo conservado en Asturias y publicado 
por el Sr. Dur&n en sa Introduccidn. 

SO. 

El conde Floris, 

El rey ha fet fe' un convit — tots els comptes hi habia 

Y tambe el compte de Floris— que molt estimat tenia, 
Mentres estaba dinant — estas paraulas diria : 

cFilla meba quin t' agrada?— filla quin t' agradaria?» 
— cCompte de Floris vuU jo— compte de Floris voldria » 
— «Ma filla aix6 no pot ser — que ja muUer en tenia. 
Compte mata d la muller— que 't dare la meba filla. » 
El compte se *n torna d casa— ab cara molt atligida, 
Sa muller lo va d esperar— en un passetx que hi habia. 



]06 ROMANCERILLO CATALAN. 

a^Que teniu el senyor compte — que os causa tanta agoa(a?» 
— «Anem A. sopar comptesa— que sopant os ho diria.» 
Quant ne foren al sopar — no pot sopar de agonfa. 
c«^Que 'n teniu el senyor compte — que no sopeu de agonfa ?» 

— «Comptesa anem-nos al Hit — qu' en el Hit jo os ho diria.» 
Al punt de la mitja nit — un ni altre no dormia. 

a^Que teniu el meu marit — que no dormiu d' agonia?» 

— «Comptesa, lo rey me ha dit— que li pontes jo sang viva.» 

— -«Baixa-t'en baix al estable — mata el bon caball qu' hi habia.» 

— wMuller aix6 no pot ser — qu' el rey ho coneixeria. 
El rey d mi me ha manat — que departirnos habiam 
Que un 6 altre ha de morir— y aixi nos departiriam.» 
— «f Compte per tu morire — compte per tu moriria: 
Baixa-t'en baix d V escala — porta aquellas telas finas 
Que jo n' habia brodat — al temps que n* era fadrina 

Y en el mitj d' aquellas telas— n' hi ha un brot de medicina.» 
Mentres que V estd matant — un patge del rey arriba: 
dCompte, mata i ta muller— si ja morta no V habias.» 

Muy semejante al del conde Alarcos. 

81. 

La vuelta de D, Guillenno. 

El rey n* ha fet fe una crida — unas cridas n' ha fet fe' 
De que tots los caballeros — d la guerra hagin d* ane'; 

Y tambe lo D Guillermo— aquell tambe hi ha d' ane* 
Qu' en te la dona bonica — y no T en gosa deixe*, 
Que r encomani d sa mare — que 1' en gobernard be, 
Que no li fassi fer feynas— qu' ella no las pugui fe\ 
Las feynetas qu* ella feya — son planxd', cusi y brude*. 
Si *1 brude' no li agrada— que ni fassi fer mitje, 

Si '1 mitje no li agrada — que no li fassi fer re. 

L' endemd d la matinada — porquerola la 'n fan se. 

((Porquerola, porquerola — es hora d' and' d avie, 

Llevat la robe de seda — y posat la de borre, 

Jo t' en poso set fusadas — y un feix de llenya tambe. » 

— «Ay sogra, la meba sogra— lahont anire jo d avie?» 
ttL' alsind de D. Guillermo — bon alsind hi sol habe'.v 
Un dia cantant soleta — veu venir tres caballers, 

D. Guillermo diu als altres — sembla veu de ma mulle. 
«Deu la guart la pastoreta»— aDeu lo guart lo caballe» 

— aPastoreta, pastoreta — ja es hora de retire, » 

— •Fare encara tres fusadas — y un feix de llenya tambd.n 
Ab la punta de 1* espasa — un feix de llenya li 'n fe 



ROMANCERILLO CATALAN. IO7 

Y de tant soroU qu' en feya — un porcell n' hi fugigud. 
— «Pastoreta, pastoreta — ^^ahont hi hauria un hostal^?* 
— cVagin aqui d casa el sogre — bona vida solen fe', 

De capons y de gallinas — y algun pollastre tambe. 

— ctAnem, anem pastoreta — qu* es hora de retire*. » 

— «No anire d dormir A casa — que jo prou m* en guardare.» 
— ecSi qu' hi aniris pastoreta — que jo t* en defensare. 
Pastoreta, pastoreta— que t* en donan per menje?* 
— aUna coca de pa d* ordi— que prou 1' hatx de menest^.D 

— «Hostaiera, hostalera— ^qui vindrd ab mii sop^*?» 
~«Que vingui la nostra jove — ma filla 1' en guardare.v 

— •Set anys no hi menjat en taula— y altres set me'n estar^: 
Set anys no hi menjat en taula— ni en taula ni en taule 
Sino dessota la taula — com si fos un gos llebre. 

— aHostalera, hostalera— qui fa Hum al caballe?» 
— aQu' en fassi la nostra jove— ma filla 1* en guardare.» 
— <i Hostalera, hostalera— ^qui vindrd ab m{ al llite?» 
— €Que vingui la nostra jove— ma filla V en guardare. 

— ecAntes jo no hi aniria— de finestra em tirare. 

Set anys no hi dorrait en Hit— y altres set m' en estar^ : 

Set anys no hi dormit en Hit— ni en Hit ni en llite 

Sino d la bora del foe— com si fos un gat cendre. » 

A la porta de la cambra — un anell li entregue, 

Ja'n van girar la claueta — y al Hit s' en varen fique*. 

U endemd d la matinada — la sogra ja la cride. 

•Llevat, llevat, porquerola— que 'Is porcells ja 'n grunyan be, 

Jo t'en poso set fusadas— y un feix de llenya tambe. » 

— «Feu-hi anar la vostra filla — ma muHer 1* en guardare. 

Si no 'n fossiu mare meba— jo os en faria creme* 

Y la cendra qu* en farieu— un mal vent se l* emporte.» 

Paia completar este romance, que sen'a bello & no medlar las ex- 
tranas terminaciones de an/, deixi, brod/, mitje\ avid, borr/, retir/, 
fHenje, sop/, tauU, llite, fiq^^* crid/, crem/, emporU, por anar, 
deixar, hrodar, mitja, aviar, borras, retirar, menjar, sopar, taula, 
Hit, ficar, cridar, cremar y emport/s, hemes escogido entre varias 
versiones. Una de ellas presenta distinto comienzo. 

iPer qu6 no *8 casa D. Carlos! — Perque no troba muUe, 
Qa* es casi ab Donya Mar /a— filla d' un gran caballe. 
«£l dissapte 'ns desposabam — el dilluns tine de marx^. 
Tine la muller novensana— que no V en goso deixe. 
— Encom&nala k ta meyra^-que la'n gobernard be, etc. 

Sorprendentes son las semejanzas de esta canci6n con La esposa 
del cruzado (Cantos bretooes, Villemarque): «Mientras estar6 en la 
guerra & la que debo partir ia quien dejare A mi dulce amiga para 
que la guarde?i> — cLlevadla A mi casa, cunado, si os place... » No 
estaba todavia rouy lejos del Castillo, cuando ya su esposa tenia que 



J08 ROMANCERILLO CATALAN. 

sufrir amargas palabras : « Dejad vnestro Testido Colorado y tomad 
otro bianco e id al yermo & guardav los ganados...» Durante siete 
anos no hizo sino llorar y al cabo de los siete anos se echd & cantar. 
Un joven caballcro que volvia de la guerra oy6 una dulce voz que 
cantaba en la montana. — (xAlto, pajecillo, arrienda roi caballo, pues 
oigo una voz argentina que canta en la montana; hoy hace siete 
anos que la oi por ultima vez.» — « Buenos dias, joven montanesa; 
habreis comido muy bien, puesto que cant^is tan alegreroente.B — 
aSi, muy bien he comido, gracias i. Dios, acabo de comer un men- 
drugo de pan seco.s— «Decidme, linda joven que guards is corderos, 
(podrfa alojarme en aquel castilloTo — « Si, monsenor, alli hallar^is, 
asi lo creo, una buena caballeriza para vuestro caballo, alli tcndreis 
una buena cama de plumas como yo cuando tenia mi marido, pues 
no dormia cntonces en el pesebre entre el ganado, ni comi'a en la 
escudilla del perro.v Finalmente dice el cruzado & sucunado: aVete 
a ocultar tu sonrojo. maldito hermano... Si no fuesQ esta la casa de 
mi padre y de mi madre, banaria mi espada en tu sangre.)) Acaso 
entre la canci6n bretona y la catalana medid una ver8i6n francesa, 
como parecen indicar las terminaciones en ^'de la nuestra. 

ss. 

Los tres tambores. 

Si n* eran tres tambors — veiiian de la guerra, 
El mes petit de tots— porta un ram de roset^s; 
La filla del rey n' es — ^al balc6 que *s passeja. 
«Vina, vina tambor — porta aquestas rosetas.» 

— «No OS donare jo el ram — que no 'm deu V amoreta.a 

— «L' habeu de demanar — al peyre y d la meyra; 
Si vos la volen dar — per mi res no's pot perdrer.» 

— «^Deu lo guart, rey frances— si *m doneu la filleta?)) 

— «Jx-me d* aqui tambor— avans no ^t fassi perdrer.» 

— aNo 'm fareu perdrer vos— ni vos no 'm fareu perdrer, 
Alli en el meu pais — en tine gent qu' em defensan.» 
— w^Digas, digas tambor — digas qui es el tea peyra?» 
— «E1 meu peyra be n' es — el rey de Inglaterra.o 
— «Vina, vina tambor — que *t donare la filla. » 

— «No 'n sento grat de vos— ni de la vostra filla 
Que allf en el meu pais — n' hi ha de mes bonicas.)) 

Darcmos noticia de alguua otra canci6n romancesca catalana: 
1." Se habi'a acusado & un conde de haber robado un caballo en la 
corte del rey. 

— «Fuster, bon fuster — iper qui 'n feu las forques! » 
— «Per voste el bon compte — per voste son totes. » Ay I 
— a Las jfareu ben altas— y ben espayoses 
Perque el rey las vegi — de sesaltes torres. Ay ! 
Y tambe la reyna — ab sos infansones 
Criats y criades — desde sos balcones. 



ROMANCERILLO CATALAN. IO9 

2/ Se si ban fetas unas cridas — que & la guerra s^ha d'anar . 

Bamamente aemejante & la del conde Sol, conscrvada en Andalo- 
cia y reimpresa por Dur&n. 

3/ El rey se n'estaba en taula — ^y sa filla esU niirant. 

Encierra & su hija en una torre. 

Si ja Than baixada i veurcr— caballers y nobles damas 
Hi son anadas tambd — las roonjas de Santa Clara, 
Com las monjas Ron tan bones — pape y ploma li donaban 
Y ab sang de la seba llengua — ella n' ha escrita una carta. 
Quant la carta estigu^ feta — un austellet ne passaba, 
aNo'm dirias aussellet — ahont teniasla jornadato 
— a Jornada de quinse lleguas — de D. Carlos en la casa.M 
— »No'm dirias aussellet — si m'hi vols porta^ una cartat« 
— aBe pot ser linda senyora — que ja per voste volaba. » 
Quant ne va arribar alli — troba al compte que dinaba : 
aOeu lo guart lo senyor compte— aqui li porto una carta.» 
Al Uegir el sobrescrit — cau en terra y s* en desmaya. 
«No's desmayi el senyor compte — no te de que dcsmayarse 
Que n' est& ja ences el foe — per creroar la bona infanta.* 

Corre el conde & un convento, toma dos h6bitos, vistese el uno y 
con el otro saWa i la infanta. 

4.* Una hija debi6 desobedccer & su padre: desobediencia m&s 
splendida segun la expresidn de Horacio que la de la hija de Da- 
nao. Su padie la encierra en una torre donde 

Pera menjar li donaren — sols tonyina y earn salada 

Y per beure li donaren — aygua de la mar salada. 
Passa un dia, passan dos — passa tola la semana, 
Ella de set que tenia —treu el cap a la ventana 

Y de alli sas germanas veu — qu' en coixinet d'or brodaban. 
«iGermanas las mas germanas - si ^m voleu da un canti d' ayguat 
Que la boca se m* asseca — la garganta se m'abrassa. » 

— «No la beur&s tu maldita — no la beur&s tu malvada, 
Si creguessis al teu pare — no t' en faltaria d' aygua. » 
DIargarida toma 6, dins^tristeta y desconsolada 
Ja baixa un Angel del eel— y li obra un' altra ventana, 

Y de alli en veu los germans — que ab pilotas d' or jugaban: 

«iO germans, los mens germans— si 'm voleu da un canti d' ayguat » etc. 

Margarida torna A dins— tristeta y desconsolada. 

Ja 'n baixa un angel del eel — que li obra un* altre ventana 

Que de alli veu A son pare— que ab forquilla d^ or menjaba. 

((Ay pare lo meu bon pare — si 'm voleu da un canti d* aygua! » etc. 

— Rprompte, prompte els meuscriats — prompte &darli un canti d'aygaa, 

Que ^1 que primer seri alli— te una corona guanyada. 

Quant son al cap de l* escala — Margarida ja finaba. 

Els Angels li feyan Hum — la Vei-ge 1* amortellaba 

Y en ei cuarto del sen pare— els dimonis hi ballaban. 

A pesar de su asunto tiene much a popularidad esta canci6n de que 
hay yersiones semi-castellanas. 



no ROMANCERILLO CATALAN. 

5.* S' en estaba Donya Albuerna — en una sala molt gran. 

Su suegra la acusa e incita 4 que su marido la mate como hab;a 
hecho con otras cuatro mujeres, pero un nino habla milagrosamente 
y descubre la inocencia de su mad re. 

83. 

El rey moro (Romance castellano). 

«0 Valencia, 6 Valencia— 6 Valencia valenciana, 
Un tiempo fuiste de moros— y ahora eres cristiana : 
No pasara mucho tiempo — de moros serds tornada 
Que al rey de los cristianos— yo le cortare la barba 
A la su esposa la rcina — la tomare por criada 

Y d la su hija bonita— la tomare por mi dama.» 

Ya quiso el Dios de los cielos — que el buen rey se lo escuchaba. 
Va al palacio de la infanta — que en cl lecho descansaba. 
«iHiia de mi corazoni— {6 hija de mis entranasi 
Levdntate al mismo punto — ponte la ropa de Pascua 

Y vete hacia el rey moro — y entretenio con palabras.n 

— a<;Me dirias, buena nina — c6mo estds tan descuidada?» 

— «Mi padre estd en la pelea — mi madre al lecho descansa 

Y mi hermano mayor — ^lo han muerto en la campaiia.» 

— «<;Me dirias, buena niiia— que ruido es que sonaba?]> 

— ((Son lospajesde mi padre^que al caballo dan cebada » 

— a^Me dirias, buena niiia — ad6nde van tantas armas?» 

— «Son los pajes de mi padre— que vienen de la campana.© 
No pas6 espacio de una hora — que al rey moro lo ligaban. 
«^Me dirias, buena niiia — que pena me serd dada?» 

— (cLa pena que merecias — mereces que te quemaran 

Y la ceniza que hards — merece ser aventada.» 

Creemos que los romances castellanos empezari'an & hacerse tradi- 
cionales en Cataluiia A ultimos del siglo xv y durante el siguiente. 
ya por medio de juglares, ya por medio de personas 6 familias resi- 
dentes en nuestro Principado, 6 ya por medio de Romanceros 6 mas 
bien de pliegos sueltos como los de\ Marques de Mantua y del Conde 
Alarcos que todavia se expenden. Acaso algunos de los romances im- 
presos entonces se recogieron ya en Cataluna como los que aqui in- 
sertamos. De los ya impresos hemes oi'do recitar el ultimo muy alte- 
rado, el del Conde Albertos y el de Dona Isabel de Liar, que em- 
pieza del siguiente modo: 

Estaba Dofta Isabel — en su palacio real 

Mirando sus campos verdes — romeritos ve pasar. 

No van & pie los romeros — que en buenos caballos van, 

Las calabazas del vino— llenas de pcSlvora traen: 

Al verlos Dofia Isabel — las puertas se fud a cerrar, 

Mientras cerraba las puertas^los ve por la sala entrar, etc. 



KOMANCbHlLLO CATALAN. ill 

Aon alguD romance del Cid, como el de S. Pedro de Cardena , se 
conserva tradicionalmente en Barceloaa. Pero generalmente son de 
los primitiyos y sueltos y se recitan todos con un lenguaje muy 
corrupto. 

Lasdos hermanas (Romance castellano). 

cMoro si vas d la Espana — traerds una cautiva, 

No sea blanca ni fea — ni gente de villnnia.» 

Ve venir el conde Flores — que viene de la capilla, 

Viene de pedir d Dios~que le de un hijo 6 una hija. 

cConde Flores, conde Flores — tu mujer serd cautiva.* 

— «No serd cautiva, no — antes perdere la vida.a 

Cuando parti6 el conde Flores — su mujer qued6 cauciva 

«Aqu( traigo reina mora — una cristiana muy linda 

Que no es blanca ni fea — ni gente de villanfa, 

No es mujer de ningun rey— lo es del conde de Castilla »> 

— cDe las esclavas que tengo—tu serds la mds querida; 

Aqui te entrego mis Haves— para hacer la mi cocina.» 

— «Yo las tomare seiiora— pues tan gran dicha es la mfa »> 

La reina estaba prehada — la cautiva estaba en cinta ; 

Quiso Dios y la jfortuna — las dos parieron un dfa. 

La reina pari6 en el trono — la esclava en tierra parfa, 

ILIna hija pari6 la reina — la esclava un hijo paria, 

Las comadronas son falsas — truecan el nino y la niiia, 

A la reina dan el hijo — la esclava toma la hija. 

Cuando un dfa la apahaba— estas palabras decia : 

«No llores, hija, no llores — hija mia y no parida, 

Que si fuese d las mis tierras— muy bien te bautizaria, 

Y te pondria por nombre — Maria Flor de la vida, 

Que yo tenfa una hermana—que este nombre se decia. 

Que yo tenia una hermana— de moros era cautiva, 

Que fueron d cautivarla— una maiianita fria 

Cogiendo rosas y^flores— en un jardfn que tenfa. » 

La reina ya lo escuch6— del cuarto donde dormia. 

Ya la enviaba d buscar— por un negro que tenfa: 

«£Que dices, la linda esclava? — ^fque dices, linda cautiva?» 

— «Palabras que hablo, senora— yo tambie'n te las diria: 

No llores, hija, no llores — hija mfa y no parida, etc.» 

— «Si aquesto fuese verdad— hermana mfa serfas.x> 

— «Aquesto es verdad, seiiora— como el dfa en que nacia » 

Ya se abrazaban las dos — con grande llanto que habia 

El rey moro lo escuch6 — del cuarto donde escribfa, 

Ya las envia d buscar — por un negro que tenia: 

«^Que Uoras, regalo mio? — ^^que Uoras, la prenda mfa? 



112 ROMANCERILLO CATALAN. 

Tratdbamos de casaros— con lo mejor de Turqufa.» 

Ya le respondi6 la reina — estas palabras decia: 

«No quiero mezclar mi sangre — con la de perros maldita.» 

Un dia mientras paseaban —con su hijo y con su hija 

Hecho convenio las dos— d su tierra se volvian. 

SB. 

La amante resucitada (Romance castellano). 

La ciudad de Barcelona— es muy noble y muy antigua. 

AlK habia un caballero — el cual Don Juan se decia. 

Cerca habitaba una dama — se llama Dona Marfa 

Y los dos se quieren mucho— con las almas muy unidas. 

Un dia estando en su puerta — casarse se promctian, 

Mas el padre de la dama — otros intentos tenfa, 

Que la queria casar — que casarla la queria 

Casarla i. un mercader — i un mercader de Sevilla 

Que era rico y poderoso — 6 que esta fama tenfa. 

Don Juan entonces se fue — i Perpindn se volvfa, 

Para ver si olvidard — los amores que tenfa. 

No los podia olvidar — olvidarlos no podia. 

Ya se vuelve d Barcelona— donde estd Dona Maria; 

Halla la puerta cerrada — ventanas y celosia, 

Una criada d la puerta— que de luto va vestida : 

K^De d6 has sacado esta ropa— tan triste y adolorida ^ 

— aDona Maria, Don Juan — por usted perdi6 la vida.» 

Cuando el oyo estas palabras— desmayado ya caia. 

Pasando estaban tres frailes — de la religi6n francisca, 

Les pide de confesar — de confesi6n le servfan ; 

Despues de haber confesado — d la iglesia se volvfan. 

En la iglesia no hay ningano — ninguno en la iglesia habia, 

Sino un pobre sacristan— que por la iglesia transita. 

«Digasme, buen sacristdn — dfgasme por la tu vida 

^En d6nde estaba enterrada — aquella Doiia Maria ?j» 

— ffDebajo de aquella tumba— ella pienso que estarfa.» 

— «Ayudamela d sacar — que yo te lo pagarfa.» 

Los dos alzaron la tumba — con gran triunfo y ufanfa. 

Cuando fu^ la tumba alzada— dentro Don Juan se metfa. 

«(;D6ndeestds, bien de mi alma — d6nde estas, bien de mi vida?» 

Quiere darse puiialadas— para hacerle compania, 

Mas la Virgen del Remedio — su mano le detenia: 

«Yo no quiero que se pierda— devoto que yo tenfa ; 

Cada dia que el sol sale— me rcza el Ave Maria, 

De noche reza el Rosario— de dia el Ave-Marfa.» 

Mira d la dama D. Juan— y encuentra la dama viva, 



ROMANCERILLO CATALAN. Il3 

Se cogen mano por mano— y A su casa se vol v fan. 
Encuentran el mercader-^el mercader de Sevilla, 
Que era rico y poderoso— 6 que esta fama tenfa: 
«^Dime tu, Don Juan del alma — dime tu por la tu vida, 
De do has sacado esta dama— tan triste y adolorida? 
Sino que la mia es muerta— diria que era la mfa.» 
— «Tuya era el mercader — tuya era, ahora es mfa.» 
Se cogen mano por mano—y se van d la justicia : 
«Que dc la mano d Don Juan— que muy bien la merecia.» 

Entre otros muchos romances castellanos de que se podria dar 
ooticia, citaremos Ids siguieDtcs: 

1.* Diana estft en el jardin— en el jardi'n de su padre. 

Se le presenta en una fuente de que roanan oro y plata, un rey 
encantado en figura de serpiente. A pesar de que Diana se niega & 
SUB pretensiones, la reina manda matarla ; Diana encarga 4 su hija 
que cuando la bayan muerto presente su cabeza & los reyes con 
mucha cortesia. 

2.® Unas damas aparecen en figura do liebres i un joven caba- 
llero que pasa junto k su morada; una de las dos le ocuita y le sal- 
va de los malos intentos de su hermana y se casa con el despues de 
haberle auxiliado en una lid en que el caballero defendid 4 la Ero- 
peratriz. 

3.** Una serrana atrae i su cueva d los caballeros que pasan y 
les da la muerte ; uno de ellos observd muchas cruces que indicaban 
«l lugar donde yaci'an los muertos, y cuando vi6 dormida & la serrana 
se escap6 con intento de vengarse de ella. 

4.0 A Ventura de Laurencia, hija de D.* Juana de Cabrera y del 
marques de Iglesia, etc. 



CANCIONES RELIGIOSAS. 

86. 

La inter cesion de la Virgen, 

Dia del divendres sant — Nostre Senyor predicaba, 
Mentre predicaba ell— un dnima ha finada. 

( Dalt del eel tinguem posada 
Dalt del eel 

Que posada hi tinguem.) 
La Mare de Deu li diu — apuja benaventurada.» 
— «Ay com ne pujare jo — si m'en trobo boy cansada.D 
La Mare de Deu la pren— al seu quarto la portaba: 
♦{No'm dirias filla meba— los pecats que tu tens ara?» 



114 ROMANCERILLO CATALAN. 

— «Los pecats que tine, senyora — hi malehit pare y mare 
La Mare de Deu la pren — d San Miquel la portaba : 
«^No*m dirias San Miquel — las obras que Deu t* ha dadas?* 

— cfLas obras que Deu m' ha dat— so pesador de las dnimas.» 
■— «^Em voldrias pesd' aquesta-que ara tot just ha finada?» 

— «No pot ser, Mare de Deu— qu' eixa dnima es condcmnada.» 
La Mare de Deu la pren — d San Joan la portaba: 

<r^No 'm dirias, fill Joan — las obras que Deu t' ha dadas?» 

— «Las obras que Deu m' ha dat — so contador de las dnimas. » 
— «^Em voldrias contd' aquesta — que ara tot just ha finada?» 
— «No pot ser, Mare de Deu — qu* eixa dnima es condemnada. » 
La Mare de Deu la pren — dins els Uims se Temportaba, 
Quant ne son d mitj camf — lo seu fillet n* encontraba. 
a^Ahont aneu la mia amor — tan trista y desconsolada?» 

— "Els teus adminisiradors— no volen salva* aquesta dnima. » 

— aTorneus en dret cap el eel— que jo ja T hi perdonada.o 
Ab tres gotetas de llet — en fa eaurer la balansa. 

Se insertan en la clase de religiosas las que ofrecen un cardcter 
mas popular, prescindiendo de otras como la de El ntal rich^ la de 
Los reyes de Oriente, d pesar de estar correctamente versificadas, 

S7. 

Santa Magdalena, 

Magdalena 's pentinaba — ab una pinta daurada, 
Mentre que s' en pentinaba - passa sa germana Marta. 
«^*Em dirias, Magdalena — has anat d missa encara?» 

— «No hi anat, germana, no — ni en tal cosa no pensaba.D 
— «Ves-hi, ves-hi, Magdalena — quedards enamorada 

Qu' en predica un jovenet— llastima qu* en sigui frare. » 
Magdalena s' en va d dalt— d posd's las sebas galas, 
Ja s' en posa els anells d' or — las manillas y arracadas 

Y la prenda de T or ^ — al seu eor se la posaba, 

Y tambe lo manto d' or — que per terra arrossegaba. 
A la porta de V iglesia — deixa criats y criadas. 

Per sentir mill6' el serm6 — sota la trona 's posaba. 
El primer mot del serm6 — per Magdalena ja anaba, 
Quant son al mitj del serm6 — Magdalena cau en basea. 
Ja se'n treu els anells d' or — las manillas y arracadas 

Y la prenda de P or fi— als seus peus se la posaba. 
Aeabat de lo serm6— Magdalena s' entornaba, 

A la porta de T iglesia — un penitent ne trobaba: 
«^M* en dirias, penitent— ahont es aquell bon frare?» 
— «A la taula n* es Jesus— allf es que dina encara.» 



ROMANCBRILLO CATALAN. Il5 

Magdalena s' en hi va — sota la taula 's posaba. 

Ab lldgrimas dels seus ulls— els peus de Cristo rentaba 

Y ab la sua cabellera— els peus de Cristo aixugaba. 

Els ossos que Jesus llensa— ella los arreplegaba. 

Bon Jesus s' en va adonar— promptament V en preguntaba: 

a^Que buscas tu Magdalena— que buscas per aqui ara?» 

— ffBusco per aqui d Jesus — si voldria confessarme.» 

— «^De que *t confessards tii— de que 't confessards ara?« 

— «De que 'm confessare jo — de las mas culpas passadas.» 
— ttLa penltencia que't don — set anys ab una montanya 
Menjant herbas y fonoUs — menjant herbasamargantas.» 
Acabat de los set anys— Magdalena s' en tornaba; 
Quant va ser d mitj camf — troba una font d' aygua clara, 
Ab r aygua d' aquella font — las sebas mans s' en rentaba. 
«jAy mans qui os ha vist y os veu— com ne son desfiguradasU 
Ja 'n sent una veu qu' en diu — « Magdalena n' ets pecada.» 

— «Angel meu si n' hi pecat — penitencia 'm sigui dada.» 
— «Torna, torna Magdalena — set anys en una montanya. » 
Acabats los cators' anys — Magdalena ja 'n finaba, 
Ab gran cantarella d* angels— cap el eel ja V en pujaban, 
Els angels li feyan Hum— la Verge T amortellaba. 

La familiaridad excesiva si bien respetuosa y los extvanos anacro- 
Dtsmos con que se trata el asunto en esta poesia recuerdan iguales 
rasgos de la pintura y de las representaciones religiosas de la Edad 
media. 

S8. 

Contento de San Jose. 

San Joseph'y la Mare de Deu— feyan companyia bona 

(Ara bon punt — ara bon hora, 

Reyna del eel — emperadora, 

Marc de Deu — Nostre Senyora.) 
Partiren de Nazaret — matinadet d bon' hora, 
No troban posada al Hoc — de tant que la gent son pobres, 
S' en fan una barraqueta— tota de joncs y de boga. 
San Joseph va d cercar foe— va d cercar foe y no 'n troba; 
Quant torna de cercar foe— deslliurada n' es sa esposa. 
N' ha tingut un infant6— qu' es com la llet y la rosa. 
Joseph veus aquf las claus— aneu-s' en d buscar roba, 
Porteu-me la del meu Hit — qu' es roba de mes estofa. 
Ja 'n baixan tres pastorets — a darli V enhorabona, 
Lo un sona el violi— 1' altre sona la viola, 
L' altre sona els cascabells — per fer-ne musica bona. 
La Verge ha tingut un noy — encara no hi ha tres horas. 



I]6 KOMANCERILLO CATALAN. 

ftVeVge si voleu ballar— l* infant os tindre una estona.» 
— «Balleu vos V esp6s Joseph— balleu vos enhorabona.» 
Joseph s' en posa d ballar — ab jipo y calseta closa. 
La Mare de Deu li diu — « Joseph s' en heu tornat jove.» 
— aMarfa be ho tine de fer — si n' es nat lo rey de gloria. » 

Lob rasgoB casi cdmicos de alegria que se hallan en esta compoai* 
ci6n 80 asemejan & los de igual clase que presentan los villancicos 
de Noche buena. 

89. 

El rey Herodes. 

La Mare de Deu— tallaba y cusfa, 
Feya camisetas — pel fill de Marfa; 
Mentre las tallaba — mentre las cusia 
Sent un gran ruido — per baix la botiga. 
En pregunta d las vehinas — h^Vehinas que n' es estat?** 
— «Senyora, es el rey Herodes -que rodeja la ciutat, 
A tots los infants que troba — d tots los vol llevd '1 cap.» 
— «No, no ho fard pas al meu fill — que '1 tindre ben amagat. 
Anems'en Joseph— anems'en esp6s, 
Anem-s'en d Egipte — no tinguem rep6s: 
Deixem nostres casas — viandas tambe 
Que lo rey Herodes — diuhen que ja ve. 
Quant foren d mitj camf — un home varen trobar. 
• ^Que porteu aqui, Maria— que porteu tan amagat ?» 
— «En porto un xiquet de irigol — trigol del mes ben triat » 
— «^Me '1 voleu donar a vendrer — 6 be d cmpenyar aquet blat?» 
— «No OS el vuy donar d vendrer — ni '1 vuy tampoc empenyar, 
Que ab aquest xiquet de trigol — tot lo mon sera salvat.» 
Ab la somereta — s* en van d caball 
Seguint las pitjadas — per un cam( ral; 
Els angels devallan — tambe els aussellets 
Perque 1 bon Jesus— no fos descubert. 
El cami seguian — molt atribulats, 
Un home trobaren — que sembraba blat. 
«Vos home el bon home— el bon sembrador 
^Teniu una garba — per ficar-m' hi jo? 
« Sembrador, bon sembrador — vos qu' en sembreu del bon blat 
^Tindriau una garbera— pera poder-m' hi amagar?» 
— «<;Com voleu tingui garbera— si ara me '1 poso d sembrar?» 
— «'Neu d cercar la falseta — y a punt de segd' estard.D 
Quant ne torna '1 sembrador — el troba sec y granat. 
A la primera garbera — la Verge se va amagar. 



ROMANCERILLO CATALAN. I I7 

No va tardd* un' hora — que varen passar 
Molta gent ab armas—que anaban buscant, 
Y al home digueren — que anaba segant: 
«Vos home el bon home — el bon segador, 
^Heu vist una dona — ab lo Redentor?» 
Ell ne responia— «Una n* ha passat 
Mentres jo n' estaba — sembrant aquet blat.» 
S' en gira en els altres — diu no serdn ells. 
Tornem-s' en d casa — ab tota la gent. 
El camf qu' hem fet— no 'ns ha aprofitat, 
Ens hem cansat molt— y res hem trobat. 

Notables son las dos tradiciooes populares que suclen unirse ft 
esta compOBici6n y que acaso debieian formar parte de la roisma. 
Se supone que la perdiz y la menta descubrieron el albergue de 
Maria y que por esto fueron condenadas la primera & que no se co** 
micse su cabeza y la segunda k no granar : 

Calla, calla la perdiu — malehit ser& '1 teu cap... 
Calla la menta xerraira~que n'ets menta y mentirds 
T que mcDtre 'n siguis menta — florir&s y no granards. 

De la misma manera, por medio de una bella ilusi6n, ve el pueblo 
en la flor de la ponton los clavos, la corona de espinas, etc. 

30. 

San Isidro. 

Sant Isidro s' en va d missa — ab molta devoci6 

(Sant Isidro, Isidro, Isidro — .^ant Isidro llaurador). 

Quant ell ne torna de missa— troba 1' amo molt fell6. 

•^De que esteu fell6 nostramo — de que n' esteu tan fell6? 

Encara que vagi d missa — lo parell no vaga, no; 

En baixa un dngel del eel — d llaurar quant jo no hi so. d 

L* amo diu d la mestressa— « Si U despedirem 6 no.» 

— aSi vos lo teniu per mosso — per un sant home el tine jo. 

Apujali la soldada-per cada mes un dobl6. 

Un dia d la matinada — csmorsd li porto )0.» 

«<; Esteu cansada, mestressa — n' esteu vos cansada 6 no?» 

— «Jo noestic cansada, Isidro — pero aygua beuria jo.» 

Sant Isidro s' agenolla — ab molta devocio 

Ja pega un cop d' aixada — ja 'n fa surtf un reguero. 

ctBebeu, bebeu, mestressa, aygua— qu' es aygua de gran valor, 

Ja 'n cura de mal de pedra— de mal de pedra y dol6.» 

A pesar de la palabra antlcuada felld que aqui significa airadoy 
no crcemos esta poesia anterior d los ultimos anos del siglo Xvi. 



Jl8 ROM ANCERILLO CATALAN. 

31. 

Santa Quiteria. 

Gloriosa Santa Quiteria— vulgueu-nos afavorir, 
Guardeu-nos de mal de rabia — qu' es mal que no *s pot sufrir, 
Volgueu-nos donar la gloria— d 1* hora qu* hem de morir. 
Dos germans qu* ella tenia — la van buscar dia y nit. 
La van trobd* adormideta — la boreta d' un cami. 
Lo un d' ells Ja 'n diu al altre: — aSi la matarem aqui.» 
Lo un ja s' en treu lo sabre — lo altre un punyal d' or fi. 
Alli ahont va caurer la testa— n' hi van alsi' un monestir: 
Las reixas n^ eran de plata— y las parets de marRl. 
AlH ahont va anar la animcta — V iglesia varen obrir, 
El rector qu' en diu la missa — es nostre Deu Jesucrist, 
Els escolans que V ajudan — los dngels del paradis. 

En an canto de Islandia (V. Marmier) sobre Santa Catalina, se 
lee : «En el punto en que cay6 su sangre naci6 un hermoso lirio. — 
En el punto en que rod6 su cabeza surgib una pura fuente. — En el 
punto en que cay6 su cuerpo se alzd una iglesia con cruz.n 

3S. 

San Ma gin. 

Alli baix al pla — ja n' hi ha una dama, 
N' era del dimoni — que 1' atormentaba. 
El dimoni diu — a Del cor de la dama 
No m' en anire — qu' En Magi no ho mania. » 
Ja '1 varen buscar — per 'quellas montanyas, 
Ja '1 varen trobar— d la cova santa 
Que pregaba d Deu — per la seba mare 
De que li alcanses— lo que li demana, 
La gloria del eel — qu' es la gloria santa. 
Ja '1 varen lligar — ab cadenas llargas 
Y arrossegar— per 'quellas montanyas. 
Quant son baix al pla - ja 1' en reposaban : 
«Tu Magi qu* ets sant— obra-'n un miracle, 
Qu' en teniam set — set qu' ens abresaba; 
Ara be 'n beuriam — si 'n tinguessim aygua.j) 
Mag( s' agenolla— ab las mans plegadas. 
Ab lo gayatet — tres cops -ne pegaba : 
Ja 'n surten tres fonts— frescas y geladas, 
Curan de dolor— febres y cuartanas. 
Qui tingui algun mal — vagi d visitarlas. 



ROMANCERILLO CATALAN. II9 

Visitase la cueva de San Magin 6 Miximo (santo del siglo iii) en 
las 6speras montanas de Brufagana y se recoge con veneraci6a el 
agua de una prdxima fuente. Loi gozos del santo qae alli se repar- 
ten contienen la mayor parte de los versos de esta canci6n, pero 
mezclados con otros m&s prosaicos y con explicaciones mis detenidas 
pierden la viveza y temple popular. Por rouy antigua que se suponga 
esta cancidn, no puede ser anterior al pontificado de Alejandro Vl, 
en que parece se propagd el culto del santo. (Croisset, Ano cristia' 
no trad., Agosto ) 

33. 

San Raimundo de Penafort, 

La Mare de Deu— un roser plantaba, 
De aquell gran roser— en nasque una planta. 
Nasque Sant Ramon—fill de Vilafranca, 
Confessor de reys— de reys y de papas. 
Confessaba un rey— qu' en pecat n* estaba, 
El pecat n' es gran — Ramon s' en esglaya. 
aNo ploreu Ramon— qu* el pecat s' acaba, 
Si no 'm perdoneu — en perdreu la Espanya. » 
Ramon s' en va al port— d llogd' una barca, 
En troba un barquer — «^Voleu embarcarme?i» 
El barquer li diu— qu'.el rey V en privaba 
De pode' embarcar— -capellans ni frares, 
Ni 'Is escolanets— de la cola llarga. 
Sant Ramon beneit— ja 'n va fe' un miracle, 
Tira capa k mar — per servir de barca, 

Y lo gayatet— per arbre posaba, 

Y ab r escapulari — gran vela n' alsaba, 

Y ab lo sant cord6 — bandera molt santa. 
Montjuich lo veu — baixell assenyala, 
Tots los mariners — surtan k muralla : 

t jJesus! qu' es all6 — es galera 6 barca ?» 
No n* es baixell no— ni galera armada, 
Que n* es Sant Ramon — qu* ha fet un miracle: 
Santa Catarina— tocan las campanas. 

Pretenden algunos que San Raimundo naci(5 en Barcelona y otros 
en Villafranca, y en los gozos que en esta se compusieron cuando 
las solemnisimas fiestas de su beatificaci6n, leemos : « O vila ditxosa 
mare- Que tal fill has alletat.v A lo menos es cieilo que era de la 
familia de los Penyaforts que did nombre & una calle de Villafranca 
y cuyo Castillo estaba situado en la pr6xima parroquia de Santa 
Margarita, junto 6 la antigua ciudad de Olerdola en el punto donde 
se edified el convento de PP. Predicadores. Fue en efecto confesor 
de D. Jaime el Conquistador. El relato del transito del mar por el 



120 ROMANCERILLO CATALAN. 

SaDto desde Mallorca, que D. Jaime acababa de conquistar, no se 
hallaba, segun Villanueva (tomo XVIII), en el c(5dice de 1351 que 
sirvi6 para su beatificaci6n y se le anadi6 en 1456, pero en un re- 
lieve del capitel de una de las columnas del sobreclaustro delante 
del coro del convento de Santa Catalina, cuya labor era del siglo xiu 
6 prbximamente, se veia i San Raimundo sosteniendo con el baculo 
la punta de la capa. La canci6n debe de ser de la epoca de las fies- 
tas de la beatificaci6n (1601), y es la m&s usada para mecer la 
cuna. Entre los romances castellanos (V. Durdn) se halla uno muy 
pesado del mismo asunto y del mismo tiempo. 

La Idmpara del rey moro. 

Per la gracia de Maria— els aussells volan pel mar. 

Docentas cincuanta llantias — crenian devant del altar, 

Totas son de plata fina — menos una que n' hi ha 

Qu' es la llantia del rey moro— que may I' han vista cremar. 

Un dia la van encendrer — y un dngel del eel baixd: 

• Apagueu aquesta llantia — sino el mon s* enfonsard.* 

Estos versos debieron formar parte de una composicidn mds ex- 
tensa; actualmente se cantan precedidus de una cstancia en diferente 
metro y sin otra relaci6n con lo que.sigue que el nombre de Monis 
trolf nombre que nos avisa (y no seri'a necesaiio) que se habla del 
santuario de Nuestra Seiiora de Monserratc. La Umpara de que se 
trata es el fanal de Ali-Baj&, general de los turcos en la batalla de 
Lepanto. (V. Serra y Postius, Monsen*ate^ donde se dan rauchas 
noticias de la parte que tomaron los catalanes en aquella funci6n, 
especialmente en la presa de la capitana del turco y muerte dc 
Ah'-Baj^O 

35. 

Castigo del cielo. 

En nom de Deu comenso — y del Esperit Sant 

(Jesus Maria- Jesus tant gran) 
D* una tragedia grossa— qu' el mon n' esta passant. 
La superbia y luxuria — s' en va multiplicant, 
La avaricia y la ira — en van perseverant, 
Y aixf clavem d Cristo — los dolorosos claus, 
Una cruel llansada — qu' el cor 11 atravessam. 
Ens enviard un cdstic-qu' ens morirem de fam: 
Las vinyas se 'ns assecan — tamb^ 'Is sembrats pels camps; 
Las ayguas se 'ns eclipsan— los molins no moldrdn. 
Las pobres donselletas — jy que llastima fan! 



ROMANCER! LLO CATALAN. l^I 

Al costat de sa mare — salvadas no serdn. 

jY las criaturetas — aqueixos ignorants 

Que no hi tenen cap culpa— y ells ho pagaran! 

Las pobres de sas mares— no ^Is alimentardn. 

Moltas quedardn viudas — que marits no tindrdn. 

Perque campi qui puga— pel mon s' en anirdn 

Y per las carreteras— s' en morirdn de fam. 

lO Rey del eel y terra — aix6 no ho permetau I 

La mare piadosa — ja li plora al devant: 

«Dona 'Is aygua, el meu fill — no *ls en castiguis tant.o 

— aNo pot ser, mare meba — qu' el pecat n* es molt gran. 

No puc la mare meba — tots m* en estdn cansant, 

Renegan y blasfeman — llansant la meba sang.o 

— «Dona 'Is aygua, el meu fill — que ja 's convertirdn 

Resant lo meu rosari — que tots me *1 passardn, 

Fent caritat als pobres— el eel ne guanyardn.» 

Del)i6 componerse con motivo del harobre de 1601. (V. Feliu, 
Anales.) Ed tambien canci6n religioso popular la que empicza: 

Ahont aneu, mare de Deu, — ahont aneu tan afanyada. 

La Virgen acude al auxilio de una mujer que va dc parto. 

Ha tingut un infant6 — qu' es com la Ilet y rosada, 
L' anirem i batejar — & las fonts de Santa Clara, etc. 

Esto nos recuerda el ^Maria mi die chiamata in alta gridas de 
Dante. 



CANCIONES HIST6rICAS. 

36. 

El conde Arnaldo. 

a^Tota sola feu la vetlla — muller leal? 
^Tota sola feu la vetlla— viudeta igual?» 
— «No la fatx jo tota sola — compte T Arnau, 
No la fatx jo tota sola — jvalgam Deu, val!» 
— tf<;Qui teniu per companyia— muller leal? 
^Qui teniu per companyia -viudeta igual?» 
— aDeu y la Verge Maria — compte l' Arnau, 
Deu y la Verge Marfa — ivalgam Deu, val!» 
— «^Ahont teniu las vostras fillas— muller leal? 
£ Ahont teniu las vostras fillas — viudeta igual.''» 
— «A la cambra son que brodan — compte V Arnau, 



122 ROMANCCRILLO CATALA.N. 

A la cambra son que brodan — seda y estam.» 

— «^Me las deixariau veurer — muller leal? 

^Me las deixariau veurer — viudeta igual?» 

— «Massa las espantariau — compte V Arnau, 

Massa las espantariau — [valgam Deu, valU 

— aSolament la mes xiqueta — muller leal, 

Solament la mes xiqueta— viudeta igual.» 

— aTant m* estimo la mes xica— compte V Arnau, 

Tant m* estimo la mes xica— com la mes gran.» 

— a^Per que no 'n caseu las fillas — muller leal? 

^Per que no 'n caseu las fillas — viudeta igual?>> 

— dPerque no tine dot per darlas — compte V Arnau, 

Perque no tine dot per darlas — jvalgam Deu, vail » 

— c(Al capdevall de V escala —muller leal, 

Al capdevall de la escala — trobareu V arjant. 

^Ahont teniu las vostras criadas — muller leal? 

^Ahont teniu las vostras criadas — viudeta igual?» 

— ffA la cuyna son que rentan— compte V Arnau, 

A la cuyna son que rentan— plata y estany.» 

— ff^Me las deixariau veurer — muller leal? 

^Me las deixariau veurer — viudeta igual?» 

— « Massa las espantariau— compte 1' Arnau, 

Massa las espantariau— jvalgam Deu, vall» 

— a^'Ahont teniu els vostres mossos — muller leal? 

^Ahont teniu los vostres mossos— viudeta igual?# 

— aA la pallissa que dorman — compte V Arnau, 

A la pallissa que dorman — jvalgam Deu, valU 

— «Pagueu-los be la soldada— muller leal, 

Pagueu-los be la soldada— viudeta igual.» 

— «Tant prest com V haurdn guanyada — compte V Arnau, 

Tant prest com 1' haurdn guanyada — ;valgam Deu, val! 

Per ahont heu entrat vos ara — compte V Arnau, 

Per ahont heu entrat vos ara — ivalgam Deu, val!» 

— ttPer la finestra enreixada — muller leal, 

Per la finestra enreixada— viudeta igual.» 

— «Tota me 1' haureu cremada— compte V Arnau, 

Tota me 1' haureu cremada — jvalgam Deu, vall» 

— «Tant sols no os la he tocada — muller leal, 

Tant sols no os la he tocada — viudeta igual.» 

— o^Que es aix6 que os ix pels ulls — compte V Arnau? 

^Que es aix6 que os surt pels ulls? — jvalgam Deu, vall» 

— xSon las malas llambregadas— muller leal, 

Son las malas llambregadas — viudeta igual.» 

— o^Que es lo que os ix per la boca— compte 1' Arnau? 

^Que es lo que os ix per la boca?— jvalgam Deu, vall» 

— «Son las malas parauladas — muller leal. 



ROMANCERILLO CATALAN. 123 

Son las malas parauladas^viudeta igual.ji 

— «^Que es aix6 que os ix pels brasses— com pte 1' Arnau? 

^Que es aixd que os surt pels brassos? — jvalgam Deu, val.U 

— «Son las malas abrassadas—muller leal, 

Son las malas abrassadas — viudeta igual.» 

— «:Que es aix6 que os ix pels peus— compte V Arnau? 

^Que es aixd que os surt pels peus? — jvalgam Deu, val!» 

— «Son las malas trepitjadas — muller leal, 

Son las malas trepitjadas— viudeta igual.» 

— a^Que es aquest soroll que sento — compte 1* Arnau? 

^Que es aquest soroll que sento? — jvalgam Deu, valln 

— lEs el caball que m' espera — muller leal, 

Es el caball que m' espera — viudeta igual.» 

— aBaxeuli el grd y la cibada — compte V Arnau, 

Baxeuli el gra y la cibada— {valgam Deu, valU 

— «No menja grd ni cibada — muller .leal, 

Sino dnimas condemnadas — viudeta igual.v 

— «^Ahout OS ban donat posada — compte V Arnau? 

^Ahont OS ban donat posada? — ;valgam Deu, valU 

— «A1 infcrn me V ban donada — muller leal, 

Al infcrn me 1' ban donada — viudeta igual.» 

— tt^Per que alli os la ban donada— compte V Arnau? 

^Per que alli os la ban donada?— {valgam Deu, valU 

— «Per pagar mal las soldadas— muller leal, 

Per pagar mal las soldadas— viudeta igual. 

Vos die no 'm feu mes la oferta— muller leal, 

Vos die no 'm feu mes la oferta — viudeta igual. 

Que com mes me feu la oferta — muller leal. 

Que com mes me feu la oferta — mes pena em dau. 

Feu-ne tancd' aquella mina — muller leal, 

Feu-ne tancd' aquella mina — viudeta igual. 

Que dona al convent de monjas — muller leal, 

Que dona al convent de monjas— de Sant Joan. 

^Quina bora es qu' el gall ja canta — muller leal? 

^Quina bora es que el gall ja canta — viudeta igual?» 

— aLas dots' boras son tocadas— compte V Arnau, 

Las dots' boras son tocadas — jvalgam Deu, val!» 

— lAra per la despedida— muller leal, 

Ara per la despedida— dem-nos las mans » 

— «Massa me las cremariau— rcompte 1' Arnau, 

Massa me las cremariau — jvalgam Deu, val!» 

En la clase de histdricas (que hubiera podido aumcntarse con las 
caatro ultimas del anterior y con la mayor parte de la que sigue) 
incluimos todas las canciones que conservan un hecho 6 recuerdo 
determinado de nuestva historia. La notabili'sima cancidn del conde 
Arnaldo (cuya primera noticia debimos al malogrado Piferrer), te- 



124 ROMANCERILLO CATALAN. 

memos poseerla incompleta, 6 pesai* de que hemos alcanzado dos 
versiones enteras y alguDos fragmentos. £1 primer origen de esta 
caDci6n, 6 por mejor decir, de la tradicidn en que se fuDda, aftciende 
al ano 1017 en que & instancia de Bernardo Tallafer, conde de Be- 
salu, expidi<5 Benedicto VIII la bula de extinci6n del monasterio de 
monjas de San Juan de las Abadesas, despu^s de haber llamado a 
Roma & la que entonces tenia cste titulo y de haberla condenado en 
rebeldia. (V. Villanueva y Bofarull que destruyen el extrano error 
de Marca, quien supone que no hubo tal monasterio.) Una de las 
ocasiones del esc&ndalo que se extirpd con dicha medida, pudo ser, 
segun el autor del Viaje literario, la concurrencia de los nobles del 
pais con motivo de la caza. Pocas tradiciones se conservan en Cata- 
luiia tan vivas y localizadas como la del Compte 1' Arnau, cuya 
habitacidn todavia se muestra d&ndose por tal una casa llamada 
ahora de Pamal 6 de Parnau, situada entre RipoU y Candevano. A 
unas tres horas de distancia se balla la montafia deMongrony, supe- 
rada por una capillita donde hay un gran cuadro en que se ve retra- 
tado al conde en medio de llamas. A esta cima se sube por unas 
gradas, cada una de las cualeji costd al conde una regular cantidad 
(una mesura) de trigo, y cerca de las cuales hay una sima donde a 
veces aparece el mismo personaje 4 guisa del Feroz cazador, con un 
gran sequito de perros. En el corral del monasterio de RipoU se daba 
una limosna institui'da por la familia de Arnaldo y que recibian los 
pobres sin poder contestar : Deu li pac, Sen&lase tambien en el mis- 
mo monasterio el punto donde por un conducto subterr&neo cubierto 
con una enorme losa se dirigia el conde al convento de San Juan 
dejando su caballo arrendado en un grueso anillo de hierro que se 
veia en el claustro. Suponen otros, sin embargo, que la entrada al 
subterrdneo tenia lugar junto k la carretera que conduce de Puigcerdd 
d Ribas, desde la cual se oyen aulUdos de fieras, ladridos de perros, 
ayes y ruido de cadenas. Confundese seguramente la tradicidn de 
las monjas de San Juan con las de Sant Aimans que unos suponen 
trasladadas & un nuevo monasterio llamado de Vita Bona y otros 
destruidas por el rayo del cielo junto con su convento, del cual ven 
todavia los lenadores algunos restos y los resales del jardin. Sobre las 
ultimas se conservan tambien algunos versos : 

Las monjas de Sant Aimans 
Totas en finestra estan, 
Veuhen veni" un jove galan. 
«GaIan, galan, ^busqueu lloguer! 
^De quinas feynassabeu fer?...» 
Quant vingue lo cap del any 
Dotse monjas, tretse... 
Y la priora el mes galan. 

Sant Aimans esti tambien situado cerca de Candevano, y acaso 
esta vecindad, el confuse recuerdo de las monjas de San Juan y la 
coincidencia de haber habido un proximo monasterio llamado de 
Vita Bona, son los unicos fundamentos de la ultima tradici<5n. 



ROMANCERILLO CATALAN. 125 

3?. 

La dama de Aragon. 

A Arag6 n' hi ha una dama — qu* es bonica com un sol , 
Te la cabellcra rossa — li arriba fins als talons. 
( Ay amorosa Agna Marfa — robadora del amor.) 
Sa mare la pentinaba— ab una pinteta d' or, 
Cada cabell una perla— cada perla un anell d' or, 
Cada anell d* or una cinta — que li volta tot lo cos; 
Sa germana els hi entrena— els cabells de dos en dos, 
Sa padrina els hi untaba — ab aygua de nou olors, 
Sacunyada els hi lligaba— ab un fioc de nou colors, 
Son germd se la miraba— ab aquell uU tan ayros. 
Se la mira y se T en porta — a la fira d' Arag6. 
De tants anells que n' hi compra— li cauhen del mocador. 
Els criats van al derrera — plegantlos de dos en dos. 
«Germd, germd, anem d missa — anem d missa major.» 
Al entrar-ne de 1' iglesia— els altars relluen d* or, 
Al pendrer V aygua beneyta — las picas s' en toman flors. 
Las damas quant la van veurer— luego li varen fer Hoc, 
Las damas seyan en terra — ella en cadireta d' or. 
Capella qu' en diu la missa — n' ha perduda la lliss6, 
Escola que T ajudaba — no li sap tornar raho. 
«^ De quf es aquella dama — que llansa tanta esplendor? » 
— N* es filla del rey de Fransa— germana del de Arag6. 
Y si acds no 'm voleu creurer — mireuli lo sabat6, 
Veureu las tres flors de lliri — y las armas d* Arag6.» 

Con gran numero de variantes, con cuatro diversas melodi'as y 
otros tantos estribillos hemos oido cantar esta poesi'a cuya bellcza y 
halago son sumos, aun cuando se la considere. conforme priDcipal- 
mente debe considerarse, como canci6n romancesca. Como cancidn 
hist6rica, do hay duda que est& fundada en un vivo recaerdo del 
esplendor de la monarquia aragonesa y de su enlace con la casa de 
Francia, y aun si entendiesemos por filla hija politica, podn'a apli- 
carse k la infanta Isabel, hermana de D. Pedro III y esposa de Fe- 
lipe el Audaz ; notable es especialmente para una poesi'a popular la 
designaci6n de las armas que al fin se halla. Sin embargo, debemos 
confesar que 6 veces se empieza la canci6n diciendo: A Paris n' hi 
ha una dama y aun Un perayre te una filla* Se ve ademds que con 
deseos de embeilecerla se ha ido recargando la descripci6n del toca- 
do de la dama. 



126 ' ROMANCER1LLO CATALAN. 

38. 

La nodri:{a del infante. 

AUd al palacio del rey — un gran convit n' hi habia, 

Y no s' ha quedat ningu — sino 1' infant y la dida. 

L' infant6 no *n vol dormir — ni ab bressol ni ab cadira, 
Sino ab un bressolet d' or -que la dida li tenia. 
La dida feya un gran foe— de llenya verda d* alsina. 
A la boreta del foe — la dida s' es adormida, 
Quant la dida 's despertd — troba V infant cendra trida. 
La dida ne fa un gran crit — a Valeume, Verge Maria, 
Que si vos no *m ajudeu — de tothom sere aborrida, 
De condes y de barons — y gent d' aha gerarquia. 
Verge, si 'm torneu V infant — corona d' or vos faria 

Y a vostre fill precios — corona de plata fina.w 

Ja surt un criat del rey, — a^Qu' en teniu la meba dida? » 

— «N* hi perdut un volcaret— el mes b6 qu' el rey tenia,i) 

— (cDida, veus aqui diners — compreu-n' un a la botiga.o 

— aEl volcaret que he perdut— no 'n venen a cap botiga.>» 

— «Dida, veus aqui diners — compreu-n' d la argenterfa 

Y si alli no 'n venen d* or — compreu-ne de plata fina.» 
Quant ella es a mitj carrer— troba la Verge Marfa: 

• Verge, si 'm torneu 1' infant — corona d' or vos faria 

Y al vostre fill preci6s — corona de plata fina.» 

— aTorneu k vostre palau — no estigueu tan afligida, 
Alli trobareu T infant— que tot sol ne fa joguinas,» 

Este bello romance 6 canci6n de cuna [de hres 6 bressol) se reputa 
el mas propio para adormecer a los Dinos^ y se usa para este objeto 
con tanta frecuencia como el de San Ramdn de Penyafort. Cree- 
mos que esti fundado en una tradici6n particular y por lo menos se 
halla animado de una verdadera inspiracidn hist6rica y aragonesa. 
Generalmente se canta con el siguiente comienzo : 

D. Dalroau no'n pot dormir — ab bressol ni ab cadira, 

pero el nombre de Dalmau, aunque propio de nuestra historia y de 
las ilustres casas de Rocaberti, Creixell, etc., no parece convenir a 
un infante real. Voanse fragmentos de otras versiones: 

Lo bon rey s'en va d cassar — lo bon rey y la regina, 
No deixan ningu al palacio— sino l* infant y la dida. 
La dida ja'n fa un bon foe — tot de llenyeta d' alsina... 
Quant la dida ^sdespertd — D. Dalmau es cendra viva... 
De comptes y de barons — y de gent de mes estima. 
Estant en estas rahons — un criat del rey arriba... 
Lo volcaret qu'he perdut— no n'hi ha de tela tan fina. 
Estant en estas rahons— n'entia '1 rey ab la regina: 
«Dida iahont tenia l* infant? » — N'es al bressol que dormia. * 



ROMANCERILLO CATALAN. 1 27 

39. 

La prision del rey de Francia, 

Ja parti lo rey de Fransa — un dilluns al demati, 
Ja parti per pendr' Espanya— y 'Is espanyols be V han pris. 
P6sao-lo ab pres6 molt fosca — que no 's coneix dia y nit, 
Sino per una finestra— dona al cami de Paris. 
Treu lo cap 4 la finestra — y un passatjer veu venir: 
•Passatjer, bon passatjer — ^d Fransa que *s diu de mi?» 
— kA Parfs y d Fransa deyan — nostre rey es mort 6 pris.» 
• Passatjer torna 'n d Fransa — porta rds novas de mf, 
Diris d la meba esposella— qu* em vingui d treurer d' aquf. 
Si no n' hi ha prou dine 'n Fransa — que vagin d Sant Denis, 
Que venguin la conxa d* or— qu* es venguia la flor de His, 
Si no hi ha prou dine 'n bossa— que vagin d Sant Patris.» 

Se trata de la prisibn de Francisco, que se supone ejecutada por 
el capit&n tortosin AldaDa (militar, moralista y poeta que muri6 con 
el rey de Portugal D. Sebastian en la expedici6n de Africa). No 
hay motivo para creer la composici6a posterior al acontecimiento, y 
como por otra parte hallamos un largo y maltsimo romance castella- 
no (Dur&D, tomo II) en que se describe mlDuciosamente la entrada 
y permanencia en. Barcelona del rey cautivo, debemos suponer esta 
canci6n motivada por la celebridad del hecho. Igual circunstancia de 
romance castellano y cancidn catalana vimos en la de San Rairoundo 
y la presumiremos tambien cuando se bable de Serrallonga, lo que 
podria inducir & snponer un uso general. En la presente poesia se 
hallan las formas francesas, reales 6 supuestas, de pm, Sant Patris 
y esposella, que dejan traslucir una particular intencidn imitativa e 
irdnica. La conxa d* or acaso signifique la colcha del lecho real , y 
Sant Patris el pargatorio do este santo en Irlanda. 

40. 

La dama de Reus. 

A la gran vila de Reus — tota la gent ha fugit 
Sino una noble dama — que 'n te pres lo seu marit. 
Se 'n va i troba '1 comandant— al comandant de Madrit. 
«Deu lo guart lo comandant — si vol traure '1 meu marit?.., 
— «;Suspira la noble dama — los amors del seu marit? » 
— «Sf per cert lo comandant— los amors del meu marit. c 
— «No s* espanti noble dama— ja '1 veura demd al mati.» 
Noble dama es matinera — d las quatre del matf 
Treu el cap d la finestra— veu passar lo seu marit : 
ttCalli, calli, comandant— ja 'srecordara de mi, 



128 ROMANCERILLO CATALAN. 

N' ha llevat la honra meba— n' ha penjat lo meu marit.» 

— oTres fills en tine d la guerra — triard lo mes bonic 
Y si aquest no li agrada — jo sere lo seu marit...i) 

Un dia venint de missa— al comandant veu venir: 
aTingui pietat, la dama — tingui pietat de mi.» 

— «La pietat que tenia — quant penjd lo meu marit.w 
Se 'n arranca una pistola— y prompte n' hi posa '1 dit. 

Puede considerarse bist^rica esta poesi'a como expresidn de los 
feroces odios de la guerra de lot Megaaores 6 de la de suceaibn. N6- 
tese la semejanza de la b&rbara respuesta de la dama con la de 
Mudarra d Rodrigo de Lara. Algunos cantan: <<En la vila de Are- 
nas » y aun «En la ciutat de Granada. » 

La muerte de Bach de Roda, 

Ay d Deu ciutat de Vich — be 'n mereixes ser cremada , 
N' es fet penjd un caballer — el mes noble de la plana, 
Que per nom li diuhen Bach — al terme de Roda estaba. 
(Valeunos Mare de Deu — la del Roser y del Carme 

Y Sant Domingo glori6s — que aquell dra lo agafaban.) 
Diuhen d ^N Bach que debaixi — qu' un seu amic lo demana, 
Tant prompte com va se abaix — fortament V engarrotaban 

Y ab la cua del caball — ciutat de Vich lo portaban. 
Ja *n varen fer una crida — wfusters y mestres de casas 
Fassin unas forcas novas — al cap de las Devalladas.» 
En responen los fusters— que no n* hi ha fusta obrada ; 
En resp6n el general — aespatllin algunas casas. » 
Espatllan molts candeleros — tambe las llantias de plata, 

Ja 'n varen fer unas cridas— que tots los portals ne tanquian. 
Quant els portals son tancats — lo perd6 ja n' arribaba. 
Ja r en prenen y V en lligan — y d la forca 1' en portaban. • 
Quant va ser dalt de la forca— ja va dir eixas paraulas: 
aNo *m matan per ser traydor — ni tampoc per ser cap Uadre, 
Sino perque he volgut dir— que visquia tota la patria. 
Aquesta capseta d* or — el pare Ramon del Carme 
Que n' es lo meu confessor — tindrd pera rccordansa. 
A mi no 'm reca *1 morir— ni '1 ser la mort afrentada. 
Sino tres fillas que tinc-totas tres son encartadas, 

Y no poderlas deixar — totas tres acomodadas.» 

He aqui un canto histdrico, legitimo, noble, contempor^neo, com- 
pleto. Completo, decimos, d pesar de su poca extension, pues nada 
se ccha de menos en el : expresi6n viva del sentimiento popnlar, 
resignaci6n en la victima, circunstancias extraordinarias en el hecbo, 



R0MANC8RILL0 CATALAN. 129 

deaignaciones precisai de lugar y hasta modiftmoi propios del pa{i y 
de suii U808, como reca por me Mabe mal, encartadcu por comprome- 
tidoM para ca»ar»e en carta$ 6 eicriturai nupciaht, etc. No paede 
menoB de recordarse al bret6n Poncalec 6 al escoc^i Fergus Mac- 
Ivor y otrofl personajes que poco antes 6 despu^s fueron ejecutados 
eo circunstancias aD&logas y en el fondo por igual causa, es decir, 
por la defeosa delesp{ritu provincial contra el victorioso poder cen- 
tralizador. D. Francisco Masiin Bach de Roda se conto entre los 
primeros que en Yich se dedararon & favor de la casa de Austria 
en 20 de Julio de 1705, saliendo luego en campana para asegurar 
los pasos del Congost. Acompanando siempre & su compatricio Jos^ 
Mas, figurd el ano siguiente como uno de los denodados defensores 
de Barcelona al f rente de los fusileros catalanes, que alguna vex se 
Hainan fusileros de Roda, y en 1709 fu6 uno do los m& activos en 
forUficar los pasos para prevenir la llegada de los franceses hacia 
Vich por la parte de Olot. (Y. Feliu, Anal,) Hallariase sin duda 
entre los que & fines del ano 13, pocos meses antes de la caida de 
Barcelona, manteni'an a6n sublevada la plana de Vich, hasta que 
fueron derrotados por D. Feliciano Bracamonte. [Y^ Marqu^ de San 
Felipe.) Fu6 ejecutado en la rambla de Vich llaniada de las DevA- 
lladas, igualmente que otros varios campesinos de distinci6n, como 
el llamado Pag^s de Peracols^ cuyo cuerpo se ha hallado poco ha 
incorrupto en Moy&. El reciente hallazgo de esta cancidn nos ha 
impedido hacer m&s averiguaciones sobre su hdroe, cuyo apellido y 
roanso subsisten todavia. Roda, ahora poblacidn de poca cuenta, fue 
en lo antiguo cludad celebre en la historia por haberla asolado el 
godo Aiz6n, rebelde al gobierno carolingio. 
Verso 11. Variante. 

Ja *n respongu^ lo noy Ros : — «<No hi haur& prou fusta obrada.)) 
Ja respongue lo Xirola: — «Vinguin & buscar n^ & casa, 
Que tanta com n' hi hauri — tota ser& per vo8altres.» 



CANCIONES DE BANDIDOS. 



48. 

Serrallonga. 

Cuatre bandolers — ^van de camarada, 

Un era Serrallonga — V altre s' atniga Joana 

(Farard). 

L' altre fadrf de Sau 

(Farard). 

Las ninetas ploran— ploran de tristor 

Perque el Serrallonga — n' es d la pres6 

(Farard). 



l3o ROMANCBRILLO CATALAN. 

N' es d la pres6, etc, 

Joana la sua amiga — son germd deshonrd 

Y donarli la mort — al eel ell va jurd 
(Farard), etc. 

Bernat de Serrallonga— per son fill va plorar 

Y pera qu' el prenguin — ell mateix lo entregd 
(Farard), etc, 

Famosos son los bandos de Narros y Cadells de Catalana por Ta 
mencidn que de ellos plugo bacer d Cervantes cuya inmortal pendo- 
la represent^ el car&cter de algunos jefes de bandidos en la persona 
de Roque Guinart. (V. el Quijote y la curiosa nota de Clemencni 
Bobre este personaje histdiico.] £1 estado del Principado en el si- 
glo XVII auministrd algunas p^ginas magistrales al excelente histo- 
riador de nuestra guerra del tiempo de Felipe IV: ((La tierra abun- 
dante de asperezas, dice Melo, ayuda y dispone su inimo vengativo 
A terribles efectos con pequena ocasi6n: el quejoso 6 agraviado deja 
los paeblos y se entra A vivir en los bosques, donde continuos asal- 
tos fatigan los caminos: otros sin mds ocasi(5n que su propia insolen- 
cia siguen d estotros... llaman comunmente andar en trabajo aquel 
espacio de tiempo que gastan en este modo de vivir... ya de estc 
pernicioso roando han salido para mejores empleos Roqne Guinart » 
Pedraza y algunos famosos capitanes de bandoleros, y ultimamente 
D. Pedro de Santa Cilia y Paz, caballero de naci6n mallorqum, etc." 
Recomendaroos la lectura de lo restante para que no se vea este 
punto de nuestra historia sdlo por la parte fea. Tales fechon'as y 
tales caudillos debieron producir rouchas canciones durante el si- 
glo XVII. Mejorado en el siguiente y principios del actual el estado 
del pais, el sosiego general y lo apaciblc de las costumbres contribn- 
ye/on & que sonasen como unico acontecimiento extraordinario el 
nombre y las demasias de feroces bandidos que llenaban de espanto 
d nuestros pobres labradores, y aun en el dia vive la infausta me 
rooria de algunos en canciones vulgares. Se ve & veces que si la 
canci<3n se encaminaba al ejemplo y escarmiento del pueblo, no se 
olvidaba de la bonra y gloria del valiente personaje. 

La segunda estancia de la canci(5n de Serrallonga es tradicional; 
las restantes han debido tomarse con las necesarias modificaciones 
de la comedia : El Catalan Serrallonga de D. Antonio Coello. don 
Francisco de Rojas y D. Luis Velez de Guevara. Aunque el princi- 
pal fundamento que de la historia y de la canci6n conocemos, se 
cifra en el drama de los tres ingenios, tenemos por autenticas A en- 
trambas. Supone la comedia que los bandos de Narros y Caderes 
(asi se dice) estaban casi extinguidos y olvidados, cuando D. Felix 
Torrellas, cle familia que pertenecia d los ul times, tuvo palabras con 
D. Juan de Serrallonga sobre detener una pelcta y ^^z6 contra el la 
pala: bastd esto para resucitar los aniiguos odios. Serrallonga, que- 
rido de D.' Juana, hermana de D. Carlos Torrellas, sc abandon6 
& la venganza, abrazando los dos la vida de bandolero y acabando el 
por morir en el cadalso. Los autores del drama procuraron dar al 
cardcter de Serrallonga cuanta caballerosidad pudieron, haciendole, 
segun dice uno de ellos, el cruel rnds gnldn, Entre muchos lugares 



ROMANCERILLO CATALAN. l3j 

comnnea dram&ticos presentan pormenores propios del pais y del 
hecho, bajo cuya influencia prdxima, al parecer, escribian. Debi6, 
en efecto, tener lugar desde 1632 & 37, durante el primer virreinato 
de D. Enrique, duque de Cardona, y los ires poetas hubieron de 
eflcribir antes de 1652, en quo inuri6 Coello. Del car&cter del drama 
pudiera deducirse que k la antigua y propia fiereza se habia unido 
el espiritu galante y puntilloso que dominaba en la corte, y que lo 
que se llama el tono dominante eia aun mfts parecido entoncea de lo 
que es en el dia en ambas ciudadea, y no fuera extraiio, pueato que 
lo daban cxcluaivamente los nobles, todavi'a arraigados en sus sola- 
res, aunque al roismo tiempo empleados en altos puestos del Estado. 
For parte de los poetas se descubre mucha afici6n & las cosas de 
Cataluna, de la misma suerte que en El desd^n con el desd/n y 
otras comedias ; asi nos conservaron la cancidn que ocasiona esta 
larga nota. Sup6nenla oida desde sus montanas por Serrallonga y 
Juana. 

Serrallonga. Pues sientate ; pero escucha : 

iQu6 es aquesto! 
Juana. Pasajeros 

Que por esta primer senda 

Con diversos instrumentos 

Desde Carroz k Gerona 

Van caminando. 
Serrallonga. Escuchemos. 

No con instrumentos sino con una sencilla melodia y al ruido de 
los cascabeles y sonajas {picaroli y barrumboi) de las mulas, lo que 
produce sumo efecto, se suelen acompanar los versos en la repre- 
sentacidn. M^s adelante viene otro paso que no es indiferente i la 
historia de la cancidn popular : 

Serrallonga. Vienen cantando . 

Juana. Y no mal. 

Serrallonga. Oigamos ; j6cara es 

Si no me engano 
Juana. Hoy est&n 

y&lidaa. 
Serrallonga. Pobres ser&n. 

Canton. 

Grande gente manda armar — el virrey de Barcelona 
Para salir k buscar— d ese bravo Serrallonga, 
Un famoso bandolero — que por los caminos roba 
Y si en el campo saltea — los poblados no perdona. 

Serrallonga. iOh lo que hacen de cansarme 

Y andarme quebrando k coplaa 

La cabeza cada dia ! 
Juana. Piensan que te hacen lisonja. 

Cant an, 

Dos mil escudos de plata — dan por su cabeza sola. 
Muchos pretenden la empresa — pero ninguno la logra 



I 32 ROMANCERtLLO CATALAN. 

Si no fuera an camarada — que trae en sa roisma tropa 
Que se le ofrece entregar^al gran duque de Cardona. 

gon el come, con ^l bebe — pero todo esto no iroporta, 
ae en todas partes hay Judas— porque hay traidores en todas. 

Deducimos que se hicieron muchos rersos & Serrallonga aunque el 
romance pudo ser de los autores del drama. Se nos ha dicho que 
existe otra canci6n catalana que cuenta los principales acontecimien- 
toB como se hallan en el ultimo. 

43. 

La criada del hostal de la Peira, 

Al hostal de la Peyra — tres damas van anar. 

(oleta— old) 
Diuhen d la mestressa — que n* hi ha per sopar. 
N* hi ha tunyina ab seba — perdius per enllardar. 
Las dugas damas sopan— P altre no vol sopar, 
Perque estd cansadeta — vol and' d reposar. 
cAgafa '1 Hum tu, mossa — ves-lasi acompanyar.s 
La mossa n' es traidora — pel pany els va i guaitar: 
Portan calsetas curtas — pistolas als costats. 
Ja baixay diu al amo — vAnit ens robardn, 
'Neus-en al Hit mestressa — qu' anit em vuy quedar.» 
La mossa n' es traidora — al esc6 es va posar. 
Quant son las deu tocadas— els lladres van baixar. 
Quant n'entran d la cuyna — ella 's posd d roncar; 
Tresgotetas de cera — al pit n'hi van tirar, 
La mossa n' es traidora— ronca que mes roncar. 
Lo un ne deya al altre — aben dormida n'estd.» 
Un bras de criatura — al foe ne van tirar, 
«Qui estd despert no dorm — qui dorm no despertard.» 
Ja'n surten d defora— s' en posan d xiular, 
La nina n'es discreta — la porta els va tancar. 
«Obra la porta, mossa — cent escuts t'en vuy dar.» 

— «Ni per cent ni cinquanta — la porta s' obrird.» 

— wAquell bras de criatura — si m'el volguessiu dar.w 
— «Treu la ma per la porta— qu'el bras te vuy donar.o 
La nina n'es traidora — la ma li va tallar. 

•Te asseguro criada— que me I'has de pagar, 

Ab sang de las tuas venas— la ma m'en vuy rentar.» 

Hostaler de la Peyra — t'en pots ben recordar, 

La criada qu* en tens— la pots ben estimar 

Que t* en librd la vida — y I'hostal de robar: 

De tres fills que tu'n tens — li pots dond' d triar. 

Aqui se ve el espfritu de defensa de.los pacificos labradores que 



ROMANCERILLO CATALAN. I 33 

se valen de medios do menos bdrbaros que lus agravios que reciben. 
N(5te8e la extrana y feroz supersticidn del brazo de un nino que se 
hace arder para que nadie despierte. 

Maria galana, 

Una cans6 vuy cantar — d' una Maria galana. 

(Adeu, Pau Gibert, adeu — contrabandist a d'Espanya.) 

Quant son pare s^en va al Hit— al cap d'un poquet sa mare, 

Marfa s'en qucda al foe — ab un pom d'or que brodaba. 

Ja n'hi van tresfadrinets-tots tres eran per robarla, 

a Maria si vols venir — ^ara es hora retirada » 

— «M'en vuy an4' d despedir— del meu pare y de ma mare: 

Pare y mare adeu siau— y tots los demes de casa. 

Jo de cor OS ho vatx dir — que de boca no gosaba.0 

Quant son abaix del carrer — vestit d*home li posaban : 

Cspardenya blanca al peu— gal6 fins d mitja cama, 

Las calsetas de bions — y la jaqueta encarnada, 

Lo barret engalonat — com un mosset do Tescuadra. 

Quant al hostal nou va ser — mestressa se la miraba : 

a^Maria que n'es fet tu— que n'es fet tu desditxada?» 

— cMestressa no'm coneixeu—vos me preneu per un altre.» 

— «No't prenc per un altre, no — so germana del teu pare.» 

— cMinyons, anem-s'en d'aqui— qu' aqui no es la meba estada.u 

Ja n'agafan per avail— dret al hostal del vinagre. 

Quant ne son k mitj cami— un jayet ja n'encontraban: 

o^Si n'haurian vist passar — una minyona robada, 

Que sa mare ha mort d'enutx — y jo no tardare gayre?» 

Quant Maria sent aix6 — cau en terra y se desmaya. 

<c Maria, Deu te perdo — Deu l*hagi ben perdonada. 

Que n'ets mudat de servey — en esta vida yen I'altre.n 

Hay otra versibn de la que hemos tornado cl estribillo y la des- 
c'ripci6n del traje : 

Un dia anant al moli — lo Pau Gibert n' encontraba, 
Hpauleta si vols venir — que jo m*en vatx en campanya. » 
— uNo pas avuy, Pau Gibert - que no fora prou guardada. » 
— ((Guardadaprou n' estaias— com si fossis ma germana * 
— tfDeixam and' & despedir— del meu pare y de la mare.i) 
— aNo ho faras, Pauleta, no — llarga fora )a tornada, etc.w 

Este Pau Gibert fue un famoso bandido de fines del siglo pasado que 
preso despues y arrepentido, compuso una cancidn muy vulgarizada 
que hemos ofdo cantar publicamente, en la cual cuenta bus fechorias y 
c6mo al ser descubiertos sus companeros se reconoci6 su auscncia por 
el capote 6 gamheto que se habia olvidado al ocultarse. £1 estribillo 
de esta canci6n es: Mai usar no pot durar — La justicia may se cansa. 



1 34 ROMANCERILLO CATALAN. 

El heredero de la horca. 

Quant jo n'era petitet — la mare m'en regalaba, 

M'en donaba alguns ouets — y alguna nou mastegada, 

M'en posaba sobre '1 Hit— quant dormia no ploraba. 

Als set anys filaba '1 torn— als nou ja cardaba liana, 

Als dotse em poso A robar — cosa que la Hey no mana. 

Als dotse em poso d robar — als quinse d la vida mala, 

Als divuit d confessar — d un frare que prcdicaba. 

Al se* d mitja confessi6 — diu mal dels meus camaradas, 

Un dia devant de Deu — jo li tiro escopetada, 

Un dia devant de Deu — mentre la missa resaba. 

aAgafeulo qu'es traidor — que Tiglesia no li valguia.* 

— a No 'm valguia Tiglesia, no—valgam las reliquias santas.M 

Jo d' aix6 no'm vatx fiar — em valguian las mebas camas, 

Y saltaba una paret — set canas ne te d' alsada. 

Tot aix6 no era res — baix ni habia quatre d' aygua. 

Sota un rodet de moH— la vida vatx d camparme, 

A las dotse de la nit — ja trucaba ca ma mare. 

«^D' ahont veniu vos lo meu fill — males ordes corren ara, 

Diu qu' heu mort un sacerdot— mentre la missa resaba?» 

— «Mare, no cregueu aix6 — mireu que os ban enganyada, 

Que si aix6 fos veritat — jo no fore dintr' tspanya.w 

Estant en eixas rahons — una carta 'Is arribaba, 

La carta era per ell — lo sobrescrit per sa mare, 

Que r en volian fe' hereu — de la plana de Cerdanya : 

«Y aquf dalt en un tossd — tens una casa parada, 

Una casa ab tres pilans— sense sostre ni teulada, 

Que de dia hi toca el sol — y de nit la lluna clara ; 

Vingui d' alld 'hont vingui el vent— sempre *t locard la cara.» 

Esta crada canci6n es notable por la ir6nica alegoria con que 
termina. Hay otras de semejante argumento qne principian del mis- 
mo modo y no deja de ser significativo este recuerdo de la infancia 
en tales composiciones. 

Qaant jo n*era petitet — ^la mare m'en regalaba , 
M^en posaba sobre M Hit — quant dormia no ploraba, 
Ara me n'he fet grandet — la mare diu que m'en vajia. 
El treballar no'm sab be — y las feynas no m' agradan, etc. 
Quant jo n'era petitet -floretas 'naba k cullir... 
(Ay castell de Masferreres— may t* aguessis vist per mi.) 
Ja m'en prenen y m'en lligan — y & la pre86 em van tenir, 
A Tendemft m'en ve el batUe — per por que no hagues fugit: 
<(No t'espantis, tu Francisco — que luego et traurera de aqui, 
Et durcro d Barcelona — y et farem entretenir.» 
Qaant vam se d la Creu cuberta— gran profess^ vetx venir. 
Devant anaba el mcu pare— darrera anaba el butzi. 



ROMANCERILLO CATALAN. I 35 

Los parrotes. 

Fadrinets ara que *m vaga— si no ho feu ho fare jo, 
De posar la ma d la plocna — per dictar-ne una canso 
Tota de parrots y mossos— que son gent de gran honor, 
Que tenen crit per V Espanya — y las cuatre parts del mon. 
Seguiam Fransa y Espanya— sens tenir temor de res, 
Ens burlabam de los guardas — y tambe dels fusellers. 
Sabeni aix6 el rey de Espanya — ens enviaba d buscar. 
Ens en demana de gracia— si 'ns voliam presentar. 
Luego que aix6 ho enxenguerem — D. Isidro y los parrots, 
De prompte determinarem— lo anars'en A la cort, 
A veure *1 rey que volia — que se li estaba oferinl ; 
Nosaltres som mes de trenta — que tots desitjem servi '1. 
Quant el rey veu la finesa— que li varem demostrar, 
Ab uUs de misericordia— d tots los va perdonar; 
Los diu : « tots mudeu de vida— y faseu's homens de be , 
Que si voleu el gambeto— d tots vos el donare.» 
Ja 'n prengueren el gambeto — de molt bona voluntat 
Per servir al rey d' Espanya — y d sa real magestai. 
A las horas se posaren — una roseta al barret. 
Ab un galonet de plata— van d tall de miquelet 
A las horas prometeren — de servi al rey sempre mes, 
Digueren que de tabaco— ells no 'n portarian mes. 
Aquesta serd una escuadra — que pel mon s'en parlard. 
Retireu 's contrabandistas — perque os volen agafar. 

Este hecho tuvo lugar en las ultimas decadas del siglo pasado y 
reproduce en mcnor escala la mudanza de vida de Guinart y de 
Santa Cilia de que nos habla Melo. Hacia la dpoca en que se pre- 
sent6 al rey el contrabandista D, Isidro Samp86 6 el Parrot, podia 
en efecto dccirse que nada teni'an que temer los de su clase, pues 
de algunos, como de cierto D. Vicente el Aragones, se recuerda 
todavia que entraban en los arrabales de las poblaciones donde avi- 
saban su preseacia y la venta de sus geneios disparando un pistole- 
tazo y luego eutraban los suyos con los trabucos apuntados para 
proveerse de comestibles. La canci6n de D. Isidio Parrot, funda- 
dor del cuerpo de resguardo llamado de los Parrotes, debi6 sonar 
mucho en su tiempo, pues aunque muy moderna, se canta en todos 
los puntos de Cataluna. Su historia estd pintada en su casa propia 
de Yich, donde se recuerda que el ano 3 del presente siglo se dis- 
tingai<^ en el campo de la Percha combatiendo contra los franceses 
republicanos, & los cuales contuvo una vez extendiendo los capotes y 
sombreros de su escuadra sobre un campo de trigo y figurando con 
ello un cuerpo de tropa. Murid muy viejo el 10 de Junio de 1815. 
Se dice tambien que el rey Carlos IV desed verle varias veces. 



i36 



ROMANCERILLO CATALAN. 



Como canci6D de bandidos puede citarse la de La nina del Am* 
purddn^ que como la de ios Parrotes preseDta un caHcter vulgar 
hasta ea la versificacidn cuyos asonantes vari'an cada cuatro u ocho 
versos. 

Una cansoneta Dova — be la sentireu cantar, 
Treta 's d'una minyoneta — del fondo del Ampurdi... 
Ay mireu si n'es alteta—i la edat de Ios quins'anys, 
Ay mireu si n*es alteta— que atravessa dels nou pams. 

Despu^s de varias fechorias bacia Montlluis, Banuls, etc., y de 
haberse defendido con su trabuco de amigos y enemigos, acaba por 
ser espiada y presa. 

Minyonas, preneu exemple — las del pla del Aropurdi. 

Sin hablar de la trivial canci6n de Xafa^rocas, que vivid hacia el 
mismo tiempo que Pau Gibert, menciooaremos otra, merced & la 
beila y prolongada melodia con que se acompana y con la cual sue- 
len aliviar sus faenas Ios clavetairet 6 chapuceros. La composicidn 
es lirica y el metro con»iste en una especie de quintillas con asonan- 
tes en vez de rimas perfectas. 



£i dia vuit de setembre 
Quant nos varen agafar 
Alh' en el bostal del Sabre 
Assentats sobre una taula 
Ab pollastres en Ios plats. 

A una Vila nos portaren, 
Perpinyd s'en diu per nom 
Que te Unas presons tan foscas 
Que son sitjas ensitjadas 
De dia no hi entra el sol. 

A la presd qu*ens portaren 
Tot son voltas y parets... 
Mireu quin esta qu'hi fey a, 
La camisa s'ens podreiz. 

i Tristas de las nostras mares 
Y quant ellas ho sabr^n ! 
De teni' el fill per las covas 
Despullats y sense robas' 



Ab manillas & las mans. 

La mare ja la ^n va veurer 
Tota vestida de dol, 
Ay fill meu, quant te criaba 
Molta alegria em donabas 
Y ara m'en donas tristor. 

Ja'n arrcnca d* una daga : 
«Ay mar^, veyeula aqui\ 
Pegueu-m*en tres punyaladas, 
Travesseu-m'en las entranyas, 
Que per vos jo vuy morir.i 

Ja*n tocan la campaneta 
De laSanUTrinitat... 
Feu pels presos caritat. 

Ja'n tocan la campaneta, 
Ja es hora d' an&* d morir... 
Preneu exemple de mi. 



CANCIONES DE COSTUMBRES MODERNAS- 



4?. 

Martra, 

A la sombra de un taronger — n' estd la gentil Martra 
Pentinant son cabell ros— ab pinteta de plata. 



—^^^. ,. ^ 



Ja n' passan tres galans — tres galans ne passaban. 
aMartreta si vols yeni'— si vols venC ab nosaltres.t 
— «Ab vosaltres be hi vindre — si 'n porteu la guitarra.n 
— aGuitarras portem tots tres — ^guarnidas d'or y plata. » 
V agafan per un bras — y en barca 1' ban posada, 
De tant saltd' y ballar — la barca s' es girada ; 
De tots ningu ha pres mal — sino la gentil Martra. 
Quant son pare ho sabe — ja 'n fa tocar campanas, 
Campanas de la Seu, — las del Rose' y del Carpia. 

La lamentable melodia de esta cancidn, uaida al recuerdo simul- 
tkneo de la guitarra y las campanas, produce un efecto particular 
que destmyen algunas cantoras anadiendo este verso : 

No las feu tocar, no — que no so morta encara. 

El rapto. 

A la torre xica — d la torre gran, 

Ja n' hi ha una Pepa — que V estiman tant 

( Bonica es la rosa — mes bonic lo ram). 

De tant que V estiman — no V en casardn. 

Ja 'n va d la riera — rentd' un devantal 

Per anar bonica — el dia de Nadal. 

a^Qu'en fas aqu( Pepa — qu*en fas aqui tant? » 

— «Rento la bogada — tambe '1 devantal 

Per anar bonica — *1 dia de Nadal. » 

L' agafa y Ten puja— d dalt de caball : 

La sella n'es verda— el caball n'es blanc. 

Els careers de Lleida — passa suspirant. 

i^Perque'n ploras Pepa— perque'n ploras tant?j> 

— tPloro pels mens pares — y pels meus germans. 

Que son gent sentida— d'aix6 morirdn.» 

— «Si's moran que's morin,~ja 'Is enierrar^n, 

Las tombas son novas — las estrenardn. 

Cada cap detomba — un ram posardn, 

Capellans y frares— per ells resardn.* 

Aunque moderna es de las m&s po^ticas esta cancidn cuyo final 
prodnciri diferente efecto segun el sentimiento con que se interprete 
y cnya analogfa con muchas septentrionalea no puede desconoceise. 
£1 argumento de esta cancidn es comun 6 otras muchas : 

Tres fadrins galans— i la valentona 
S'en van k robar — i robi' una minyona , etc. 
Cuatre fadrinets— cuatre camaradas 
S^en van ft robar — ft roba* una dama, etc. 



I 38 ROMAHCGRILLO CATALAN. 

Y en otra cuyas circunstancias son muy vulgares y que se canta 
muy comunmente y con toDo muy vivo: 

Agaeta brilloseta— (sol, viva V amor), etc. 

4:0. 

El segador, 

Llicensia vull demanar — i la meba enamorada, 
Llicensia d'and' i segar — d Urgell una temporada. 
(A Dios fondos d'Urgell — d Deu planas de Cerdanya, 
No confio torna-hi mes— tant qu'el meu cor desitjabaj 
f Llicensia ja Ten teniu — I'en teniu llarga y bastanta.» 
Li'n dona un pom de clavells— -al barret ja se*ls posaba, 
De dia els porta al barret—y de nit els posa al aygua, 

Y per descans del seu cor — un clavellet oloraba. 
Quant es al fondo d' Urgell— lo clavell se mustigaba : 
Lo clavell s'es mustigat—la Tereseta es casada. 

«{Si passessiu, companys meus — las penas qu*el meu cor passa 
Deixariau lo segar — y s'en *niriau d casa!» 
Ja s'en plega I'escoplet — y la fals embolicaba 

Y al entrar-ne de la vila— la Tereseta encontraba. 
aDeu vos guart la Tereseta — me han dit qu'ereu casada.* 
— «No per cert lo Joseph, no— tal novedat no esperaba: 
Ahf vespre 'n vam parlar— en las conversas del pare, 

Lo pare m'en respongue — una resposta m*agrada : 

aFilla, casat ab qui vulguis— de fillas no*n tine pas gayres.» 

Es una de las que se cantan con m&s pormenores variados 6 ana- 
didoB y algunos contradictorios. £n una version, Roseta, que asi se 
llama la heroina, es la que dice : 

Si Joseph ho sapigues— deixaria la segada; 

y luego contesta & Joseph que la halla casada : 

«iQu^ voleu de vai Joseph — que voleu de mi vos arati 
— «Del cor vuy la voluntat— -dels brasses una abrassada » 
— « Aix(5 si que no ho fare — que la lley de Deu no ho mana, 
Es llevar la honra al raarit — y fora una gran infamia • 
Li dona un pom de clavells — & modo de recordansa. 

50. 

La muerte de la novia. 

El dia de San Joan — n'es diada senyalada 

(A Deu vila de Ripoll — entre mitj de dugas ayguas). 

Poso la sella al caball— dret d montanya m'en 'naba, 



ROMANCBRILLO CATALAN. iSq 

£1 gal6 negre al barret— la sabata emballutada. 

Quant A mitja costa so— sento una veu prima y clara: 

J a m*en giro al costat dret— vetx la meba enamorada ; 

Ja m'en giro per detrds— ja la vetx sota una mata. 

Pego volada al caball — dret A casa seba anaba , 

Quant vatx ser d mitj camf — sento tocar las campanas , 

Vetx venir un amic meu — a^Per qui tocan las campanas?» 

— ftAmic meu jo te ho dire — per la teba enamorada. » 

— cValgam Deu c6m pot se* arx6 — no hi ha un cuart que V he 

Pego volada al caball— cap A casa seba anaba, [deixada.» 

Quant vatx ser A mitj carrer — vetx la porta mitj tancada, 

Cortina negra al balc6 — qu'el meu cor s'en trestocaba. 

ia m'en pujo escala amunt — com si fos amo de casa. 

Pujo el primer esgla6— pujo el segon de V escala, 

Y al ser al terc^' esgla6 - ja la trobo amortellada. - 
Ja me li agenollo als peus— ja li destapo la cara : 
«Marit meu no 'm toquis pas — que jo 'n fora condemnada. 
Vest'en d baix al celler — trobards la meba mare, 

Digas que 't dongui las claus — las claus de la meba caixa, 

Y en el calaix6 del mitj— trobards las arracadas, 

Y en el calaix6 de baix — trobards V anell de plata, 
Trobards un anell d* or — ab tres pedras viroladas, 

Y lo ret de carmesi — el trobards d la caixa. 
Despues ves d cal fuster — digas que fassin la caixa, 

Que la fassin un poc grossa— que tots dos hi poguem cabrer. « 

Formada de un gran numero de versiones. 

61. 

Angeleta. 

Angeleta, ves al hort— despedeixte de las plantas, 

Y tambe del marduixe— que cada dia el rcgabas. 
(A Deu siau clavellers — rosas, violas boscanas). 

Ja r en pujan d caball — tambe hi pujan d sa mare. 

Al devant van los criats— al derrera pare y mare. 

Quant ne son d mitj cami — un galant ja n'encontraban : 

a^^Os voldriau deturar — sols per dir una paraula? 

Si teniu un caball blanc— que os vindria d acompanyarne?» 

— aNo necessitem criat- prou n'hi ha qu' ens acompanyan.» 

N' hi dona un pom de clavells — d modo de recordansa. 

Mentre oloraba els clavells— Angeleta ja ploraba, 

Al entrar de Tarragona— molta gent se la miraban : 

No saben si mirar d ella— 6 las joyas que 'n portaba. 

Ja la 'n baixan de caball— tambe 'n baixan d sa mare. 



140 ROMANCERILLO CATALAN. 

Ja s*en pu)a escala amunt — sobre el Hit se n' cs tirada. 
Sa mare la 'n veu faltar— promptament puja I' escala. 
«,jQue tens, Maria Angeleta— que n' est^s tant enu)ada? 
Que no sigui aquell traidor— que t* en hagi enmexinada.» 
— «No m* ha enmexinada, no — qu' el meu cor s' en alegraba.)» 
Son pare la 'n veu faltar — promptament puja 1' escala. 
<(£Que tens, Maria Angeleta — que n' estis tant enujada? 
Que no sigui aquell traidor — que t* en hagi enmexinada. 
— aNo m' ha enmexinada, no — qu* el meu cors* en alegraba,» 
Son germd la 'n veu faltar— promptament puja V escala. 
«^Que tens, Marfa Angeleta — que n* estis tant enujada? 
Que no sigui aquell traidor—que t' en hagi enmexinada.* 
— «No m* ha enmexinada, no— qu'el meu cor s' en alegraba.* 
— d^Coneixes aquell senyor— que 's passeja per la sala?» 
— «No conec tan gran traidor — la meba vida s* acaba.» 
A las dotse de la nit — Angeleta 's combregaba^ 
A la una de la nit — Angeleta estremunciada , 
A las dugas de la nit — 1' dnima A Deu ja donaba. 

Hay otra semejante que empieza : 

A Deo terra de Valla — terra fresca y regalada. 

ss. 

El maestro de la nina. 

El meu pare y ma mare — no 'm tenen sino d mi, 
M' en fan anar k estudi — d apendrer de llegir 
(Que t' allunyas, moreta— que t' allunyas de mi). 
El mestre que m' ensenya— s' ha enamorat de mi. 
Jo li fatx de resposta— que no '1 sabre servir. 
« Ja *n fards com las altres— quant me veurds venir, 
M' en parards la taula— m* hi posards pa y vi. 
Las estoballas blancas — com el paper mes fi. 
A cada cap de taula — un brot de llessami; 

Y en el mitj de la taula — m' hi plantards un pi, 
La soca n' es de plata— y la cima d' or li, 

A la branca mes alta — hi canta el francoli 

Y d la branca mes baixa — el puput hi fa niu. 
El francoli ja canta—y en son llenguatje diu: 
«^Que pagariau, senyora— qu' el mestre fos aqui.''» 
— «En pagaria Tolosa— la meitat de Paris.» 

— flcTolosa no n'es vostra— ni Paris n'es per mi.» 
Ja'n va d cercar aygua — d cent lleguas d' aqui. 
Que ja'n va d cercar Taygua - per donar d sos fills. 



ROMANCBRTLLO CATALAN. I4I 

De las gotas quVn queyan— ja'n molan tres molins , 
Lo un Sucre y canyella— y V altre un sucre fi, 
L'altre farina blanca— per vos y pera m(. p 

A pesar de sa eztrana iacongruencia es bastante agradable esta 
composici6n. 

S3. 

La hija del labrador. 

N*hi habia un pages — que'n tenia una filla , 
No V ha volguda dar—als fadrins de la vila 
(Lo pome ret florit — la roseta esbandida) 
La vol don4' d un gabatx— de la gabatxerfa, 
L' en fa morir de fam — de fret d la botiga, 
Tambe Ten fa and' al bosc — d cercar de V alsina , 
A r entrada del bosc — ja la pica una espina, 
J a n'arranca un gran crit — ccValga'm Verge Marfa, 
Si vos no m'ajudeu — demd no'n sere viva.» 
£1 seu galan ho sent^el fondo de la vila, 
Ja n'ensella el caball — y li posa la brida, 

Y s'en va dret al bosc — alia 'hont era la nina : 
«Nina si vols venir — t'en fare companyia, 

De tres castells qu^en tine — senyora t'en faria : 
Lo un n'es d Valencia — raltre n'es d Castilla 

Y I'altre es el meu cor— qu'es el que mes t'estima.» 

S4. 

La promesa dudosa, 

I Ay las noyas de la vila— y tambe las del raball 
Ellas son matineretas — d rentarse '1 devantal. 
Mcntres qu'el devantal rentan— va passd^ un jove galan. 
•Aquf prou raTii estaria — ^vos doncella res no'm dau?» 
— «Si voleu la cordonera— 6 el cinto del devantal. » 
— «rJo no'n vuy la cordonera— ni '1 cinto del devantal, 
Qu'en vuy aquesta roseta— qu'en porteu aqui devant.u 
— ttTorneu la nit de Sant Pere — 6 el mati de Sant Joan, 
Las rosas serdn floridas— per vos 6 altre serdn.» 

6S. 

El Canigo. 

Montanyas regaladas — son las del Canig6 ; 
Ahont tot r istiu floreixen — primavera y tard6 



142 ROMANCBRILLO CATALAN. 

(Dau-me Tamor, tninyona — dau-me lo vostre amor, 
Daume I'amor, minyona — consuelo del meu cor) 
N*hi ha una doncelleta — que 'm te lligat lo cor, 
Lligat me *1 te ab cadenas — ab cadenetas d' or. 
M'en vaix A beure I'aygua — que agrada la fresc6 

Y mentre Ten prenia — sento llantos y plors. 
Aqueixa es I'amoreta— que plora de tristor. 
«Si me n'han robadetas — faldillas y gip6.» 
— «Ara ja'n ve lafira — fira del Canig6, 
Te'n comprarem faldillas — faldillas y gip6.» 

— «De quin color t'agrada — quefesligui millor?© 
— «cDe vermellet m'agrada — que n'es un bon color. d 
El sastre que li feya — era 'I seu aymador, 
A cada punt d^agulla — hi posa un ram de flors, 
Cada cop d'estisora — hi fa un sospir 6 dos. 

Los notables primeros versos de esta canci6n se unen con diferen' 
tes continuaciones mis insignificantes todavia que la que hemos es- 
cogido. Hay otra muy parecida con distinto asonante: 

Montanyas de Canig6 — son frescas y regaladas. 
Al dem^s ara al istiu^que las ayguas son geladas. 
Alli me'n hi estat tres anys— sens veurer persona nada 
Sino un petit rossinycl— que nit y dia cantaba: 
aRossinyol, bon rossiuyol — Deu te d(5 bona volada, 
A Taltra banda del rtu — trobarSs la mar salada 

V dir&s d mos parents — que mon pare m^ha casada ..» 

56. 

El pastorcillo. 

Ay pastoret bon pastoret— matineret d punta d'alba 
Ja n'agarra lo sarronet — y se'n and d la montanya. 
(Con mes valdria — soleta dormi 
Que d' un pastor — ser Tinamorada, 
Com mes valdria — soleta dormi 
Qu'un pastoret — s'enamori de m(.) 
Quant a la montanya va ser — ja veu venir I'inamorada, 
Ja Ten agarra per un bras — y se la'n porta d la barraca. 
Quant d la barraca van ser — I'ha abrigadeta ab la samarra. 
«Ay pastoret lo bon pastoret— el Hop teniu d la ramada, 
De cine sentas ovellas que hi ha — las tresentas son degolladas.» 
«Ay valdament ho fossin totas — no deixaria rinamorada.» 

Para marcar el asonante hemos escrito como hemistiquios los ver- 
sos de nueve silabas. Menos inocente que la de la avecilla, tiene esta 
canci6n una melodia adecuada d la gaita gallega y que por su belle- 
za puede compararse con la de aquella. 



ROUANCCIU1.LO CATALAN. 14^ 

La pastorciUa. 

Una matinada fresca — vatx sortir per 'ni* d cassar, 

No 'n trobo cassa ninguna^pera poderli tirar. 

(Si Tamor tira y no 'm toca — si 'm toca be *m tocari, 

Tirali, tirali, tirali, — tirali si no s' en va.) 

Si no es una pastoreta — qu* adormideta s^ csta. 

En cullo un pern de violas — y al coll las hi vatx tirar. 

Las violetas son frescas — la pastora *s desperta. 

Ja s' en alsa y se m' acosta — ab un roc -A cada ma. 

■iQu en feu aqui, lo bon jove— qu* en veniu aquf d buscnr?* 

— «L* amor vostre, donceileta — si *m la volguessiu donar.» 

— cDemaneula A lo meu pare — y tambc al meu germ4, 

T tambe d la meba mare— y al meu oncle capelld, 

Que si ells os la donaban — per ben donada serd.» 

El sabor bucdlico de algunos versos da A esta agradable oincidu 
cierto aire araanerado al cual correspoDde tambien su mclodia, 

68. 

El estudiante de Vich. 

Un estudiant de Vich — en festejaba una viudn, 

La viuda s' hi vol casar — y sos pares no ho volinn. 

(Bon amor d Deu siau— cielo de rosa floridn.) 

La viudeta baixa al hort — d regd' un iardi qu* hi habia, 

Que n' hi ha de totas flors — rosa, vera y satalfa. 

N' hi habia un rossinyol — qu* el seu cant dona alogrfa: 

aRossinyol, bon rossinyol— ^la veritat no 'm diriusi' 

P en faria lo bee d' or — las alas de plata fina : 

^Em dirias 1' estudiant — l' estudiant ahont scria?» 

— aL'estudiant n* es d Roma— d servf una rcctorfa » 

La viudeta se 'n hi va— vestida de pelegrina. 

Quant la viuda va se' alli — r estudiant canta missa, 

Quant la viuda lo coneix — una basca ja 'n tenia, 

L'estudiant s' en adona — y tambc' s' en dcsfallia. 

Perddneose d esta y otras canciones laa Ubertades habitualcH 4 la 
poesia popalar. 



144 ROMANCKRILLO CATALAN. 

69. 

El mayo, 

Al Albi tenen un matx — qu' es bo per fer-n' un arcada , 

Que n' es tort y jeperut — gran falta li ban trobada. 

Nantres sf qui en tenim un — una pcssa ben llestada, 

Qu' en te cent y quatre pams— al mitj del bosc s' es trobada. 

Un diumenge al mati — per cert era matinada, 

Ja los prenian lo matx — que ningu s' en adonaba. 

Quant s' en varen adonar — que lo matx ja los faltaba, 

Ja tocan d somaten — ja repican las campanas. 

Ara tocareu d temps — valtres guineus de Vallclara. 

Ara fareu la tau tau — qu' ha passat la nubolada. 

Un quart del Albi van ser— que lo dia ja apuntaba, 

AlH s' encontraban tots— que semblaba un bras d^armada. 

Sis armas van desparar— las tres feyan fogonadas: 

ff^Quina llibertat teniu^valtres guineus de Vallclara, 

Oe portar armas de foe— com si fossiu de V escuadra? 

Guineu, si 't Rcas al cau — guardat del fum de la palia, 

Y guardat del caragol—quant surt a la matinada.v 

Ja s' en va lo veil Ingles— com qu' es batlle de Vallclara, 
Porta r escopeta al coll — y al cap del can6 la vara, 
Sense mitjas ni calsons — com si ara se llevaba; 
No s' ha pensat d calsar— d' atribulat qu' en anaba. 

Y en arribant cap alli — la ma al coll ab un posaba. 

Y no s* en guera escapat— sino que lego '1 deixaba. 
Ja 'n contan al seu senyor — tota la seba passada : 
Las mentidas mes que res — mireu-ne la vil canalia, 

Y tambe '1 senyor fiscal— que 1' hi han dit gran paperada. 
Sols pera fer-ne agafar — del Albi la fadrinalla. 

Pera fer-ne and' d soldats— ara creixerd 1* armada : 
Per bandera San Joseph — aquell patr6 de Vallclara. 
Al cap d' amunt posareu —tambe una guineu pintada, 
Per rededor el cragol — ab la cua esterrufada. 
Lo general quant va veurer — bandera de sang alsada 
«Com aqueixa no 'n tine cap — en tota la meba armada. » 

Albi y Vallclara sod poblacioDes vecinas de la Conca de Barberi. 
Lofl matx 6 mayos eran irboles que se arrancaban del bosque de 
Poblet y que se colocaban en la plaza donde se conservaban hasta 
que envejecian. Sobre una de las rivalidades que excitaban estos 
^(rboles, versa la prescnte canci6a compuesta probablemente por 
algun poeta de algun pueblo vecino y en que sdlo puede buscarse el 
carActer local que tiene rouy marcado, y que es para nosotros bas- 
tante obscura d causa de sus alusiones. 



ROMANCBRILLO CATALAN. J 45 

Como es de ver, el apodo de Um de Yalldara era el de sorrai 6 
^uineus (que creemoe derivado de in^euwsa vulpes como ginf de 
ingenium), y el de lo« de Albi caracoles. £1 uio dc los maU 6 ma- 
yos se deriva sin duda de antiguas fiestas celebradas ea las cmleftdas 
-de Mayo, segun se ve en el Roman provenzal de Flamenca. 

Las tosetas {muchacktu) agroa ya trackas 

Las inaia (las mayo$) qu'el sera-s son faehas 

K lor devinolas (sus letrillas, acaso eBdevinallas 6 ^igma$) caateroo; 

Tot dreit devant Gaillem paseroa 

Cantan una Kalenda maia 

Que dis ccella dona ben aia... 

ICalenda maya»— ^ vas s'cn. 

LUmanse tambien mayos cierios templetes de floras que dispoDen 
iaa ninas para adornar los altares ea alguoas soleiaaidades* 

eo. 

El fustier o. 

Una cans6 vull cantar — no hi ha molt que s' ha dictada, 

Treta de dos fusellers— que d Camprodon habitaban. 

(A Deu Francisqueta d Deu — Francisca de mas entranyas). 

Dos anys hi varen estar — estant com lo peix al aygua, 

Lo un n' es de Rocabruna— de lo Hoc de Moy6 V altra. 

Com es un Hoc tant desert— de mes en mes ens mudaban, 

En tornem d Camprodon— d veurer V enamorada. 

Tots los diumenges y festas — ea teniam grans balladas. 

£1 dia tretse de abril — un ordre nova ha arribada, 

No se si es per reclutar — 6 si hem d'anar en camf>anya. 

Jo la prengui per la ma — al capdevall de V escala. 

Jo. 11 die: d Deu amor — ay d Dios prenda estimada. 

Ella m'en fa de resposta— aquestas tristas paraulas: 

<(Maldament may t' hagues vist — y haberte de deixar ara, 

A lo menos pensa ab mf — enviam alguna carta.* 

El tinent puja d caball — y luego prenem las armas. 

Tota la nit sens cessar — dret d Barcelona anabam. 

Quant forem d Barcelona — un' ordre nova ha arribada 

<5ue 'ns habiam d* embarcar — sens saber per quina causa. 

£1 dia quatre de mats — d la tarde ens embarcarem, 

Y ab molta felicitat — passarem la mar salada, 

Ld canso qui treta V ha— la cans6 qui 1' ha dictada, 

Es un fadrf fuseller— servidor del rey d' Espanya. 

Lo unico notable de esta cancidn es la iadicacidn del autor y el 
conservav ciertas maneras propias de la verdadera poesi'a popular. 

Entre infinitas canciones do cosUirnbres modemas, cUarenKMi al- 
ganas que cscogemos como d la easnalidad. 



146 KOMANCERILLO CATALAN. 

1.* Una cansd vuy cantar^Do hi ha molt quo n'es dictada 
De los mossos de Poblet — y de alguns quants de Tescuadra 
Ab alguns de Vimbodi— que portaban la vanguardia. 
Ja s'en van a cal Caixal — que despert ja s'en trobaba, etc. 

Indicaroos esta cancidn porque como la del mayo de Albi prueba 
que han seguido componi^ndose verdaderos romances sobre hechos 
ruidosos, a falta de nuevos hechos histdricos que interesasen a los 
poetas populares. ^a creaci6n de los mozos de la escuadra, men- 
cionados en varias canciones, es de mediados delsiglo pasado. 

2/ He llogat tres lindos mossos — k bora de la libera 
Que no volen plata ni or— ni tampoc altra moneda. 
No mes un trist paperet — de la sang de las mias venas. 
Al cap d'un^hora que hi son — la criada els porta beure ; 
Ja tenen lo blat segat — segat y portat al era 
Ja se'n tornancap al amo: — «)Nostramo, deumos mes feynaiw 
— f Del aygua del rieral — m'en omplireu la sisterna.u 
Ja se'n tornan cap al amo: — cjNostramo, deumos mes feyna!» 
— fEn voltaren la heretat — tota la heretat de pedras 
Al cap d'un'hora que hi son~voltan la heretat entera. 
L^amo en diu & la mestressa — nmestressa, ^cdm no t*alegrast» etc. 

Estos tres mozos eran tres espiritus infernales; la mestressa les 
impone faenas imposibles y ellos huyen maldiciendola. 

3/ Ja 'n baizen quatre fadrins — tots hereus de bonas casas... 

Tereseta prefiere otro joven de hermosa cabellera, etc. ; su padre 
le dice: 

«Mira qu6 fas, Tereseta — la cabellera t*enganya, 
Que podrias ser mestressa — ^mestressa de bona casa, 
Podrias dur bon cint6— cintd, clau6 y arrecadas... 

4.* El dia de Corpus Corpus — n'es un dia sant y bo 
Ja^n feyan una cnramada^-de rosas y d'altres flors. 
Mentre'n feyan Tenramada— ja'n veu venii dos senyors, 
Lo un era el senyor Batlle^ — y I'altre el gobernador, etc. 

6.* El mati de Sant Joan — com es mati de alegria 

(Del portal s'en veu la font — de la font s^en veu la vila] 
Ja n'agafo els cantarets — ja m*en vatx i la font viva. 
El traidor del rossinyol — tota Vaygua enterbolia, 
Ja m*en assento un poquet — & veure si s'aclaria. 
Ja'n passan tres fadrinets — venen de pendre U bon dia, 
Ja'n deya lo mes xiquet— clavell senyal de fadrina. 
Ja'n resp^n lo mitjanet— ay que jo m'hi casaria, 
Ja*n respdn lo mes grandet — ay si son pare ho volia, etc. 

6.* Catarina 's pentinaba — ab una pinta d'argent, 

Cada cabell que li queya — malehia als sens parents... 
«A la casa dels tens pares -id hi anabas ricament, 
Duyas faldillas de seda — brodadas d' un fil d' argent, 
Ara las duras de borras — ab pedassos mes de cent, etc. 

7.* A la bora de la mar— A la bora de V arena 
' N'hi habia un enrejolat — de rejolas de Valencia, 
Al mitj de ^enrejolat-— n'hi ha una capelleta, etc. 



ROMANCBRILLO CATALAN. 



M7 



8.* Si n^eran tres dallayres — dallaban en ua pla» 

El mes petit dallayre— diu que no pot dallar... 

cN'hi ha una zica rossa— que 'm fa morf y penar, 

Jo dire als sens pares — si me la volen dar 

Y si acis no 'm la donan — jo la far^ robar 

Pels roiquelets d*Anceixa (6 de Andorra) — 6 be els de Puigcerdi. 
9.* Una can86 vay cant& — si la gracia no m'en falta 

Del ciri del Redentor— y la princesa del Carme. 

En esta canci6n, de tono vulgar, se supono que la Virgen del Car- 
men se presenta & una novia para castigarla de haber faltado k la 
palabra de casamiento que habiadado & un primer pretendiente. 

10.« Canci6n pastoril que parece rosellonesa: 

Quant un soldat ya & la guerra Sota I'ombreta, Tombreta, rombri, 

Si n'encontra una pastorella... Sota Tombreta del Uessamnw 

a^Voleu yenir la mia hermosella, El pastoret no hi ha fet falta, 

Voleu venir sota Tombreta, La pastorella ja n'hi manca, etc. 



POESIAS LIRICAS. 



ei. 

Villancico de Noche buena. 



En aquell temps de gran fredor 
Pari la Verge sens dolor, 

Pari Maria 

En una establia, 

Lo seu fillet, 

Que ploraria 

Perque tindria 

Grandfssim fret. 
Una pastora hi va arribd' 
Que va deixar tot son bestid: 

•Teniu Maria 

Mare 'n sou mia, 

Dos volcarets, 

Pera volcarlo, 

Y venerarlo 

Vostre fillet. » 
Quant la Verge T ha volcadet 
Ep io pesebre V ha posadet : 

Entre palletas 

Mou las cametas, 

Mans y brassets, 

Las llagrimetas 



Cauen dolsetas 

Dels seus ullets. 

Fruyta novella 

Gran maravella 

D'un minyonet ; 

Xuclala tota 

Fins una gota 

Lo meu fillet. 
Aquf n'estd lo veil Sant Joseph 
Que tot tremolaba de fret: 

f Busqueu«li pallas 

Tambe buscallas 

Per ferli foc.» 

Ell salta y balla 

Que may no para 

Per ferli joes. 
Aquf n'estd lo veil Pare etern, 
La seba guia es un gobern ; 
L'estel del dia es resplendent, 

Per adorarlo 

Y venerarlo 

Lo rey del eel. Amen. 



1^3 KO>4ANCSRII.U> CATALAN. 

Sea cual faere el merito poMico de ettos yiUancicoi y otros seme > 
jantes (que para esforxar ua poco el wtento ta aputan del toco na- 
tural de la verdadera poMia popular), ademas del piadoeo objeto 
con que fueron compuestos, ae recomiendan por recordar las im^e- 
nes pastortles e infantUe» que so evocan para celebrar la boena 
xuift?a« y aquel ambiente ipeiieffai de al«gria y esperanxa que parecc 
respirar la uaturalexa en las fiestas de Navidad en medie de Us es- 
carchas de Enero. Por 1o demAs, en estas y semejantes canckmes, 
que ofrecen m&s bien la pretensidn que la realidad del car&cter po- 
pular, hasta la melodia tlene un tono recargado de alegria, de sen- 
cillez. etc. 

68. 

Otro. 



El desembre quant gelat 
Confus se retira 

Abril de fiors coronat, 
Tot lo mon admira. 

Quant en un jardf d'amor 

Naix una divina flor 
D* una rosa bella 
Fecunda y poasella. 

El primer pare causi 
La nit tenebrosa 

Que d tot lo moQ ofusci 
La vista penosa , 

Mes en una mitja nit 

Ve lo sol que n'es eixit 
D' una bella aurora 
Que'l sol enamora. 

Quant I'aurora hague parit 
El sol que \a eixia 

Ab gran amor li ha dit: 
Veniu vida mia, 

Preneu, divine Senyor, 

Aquest caldo de licor 
D' una niamelleta 
Que per vos es plena. 

Tenint la Verge en son pit 
La prenda tan rica, 

Que bo fora de sentir 
Quaat 11 cantaria 



Una ll.etra molt galan 

Per alegrar lo infant 
D' una dolsa boca, 
Obra de Deu totac 

Arribaren los tres reys 

Ab gran alegria 
Adoraat lo rey del eel 

En una establia, 
Oferintli tres presents 
Com son or, mirra y encens 

A la Mare pia 

La Verge Maria. 

Quant al temple lo portd 
La Verge Maria, 

Un bon veil s*en alegrd, 
Cosa que admira, 

Tenint lo divino infant 

Non dimitiSy va cantant 
D' una vida santa, 
Tan gran alabansa. 

Ab gran contento y amor 

Celebrem lo dia 
Puig qu*el divino Senyor 

Naix ab alegrta. 
Si no tenim mes tresor 
Oferimli nostre cor^ 

Tota la finesa 

De nostra firmesa« 



ROMANCERIUjO CATALAN. 



"49 



63. 



Otro. 



Cantaba lo pardal 

«Esta nit de Nadal 

£s nit de gran contento.v 

El verdum y lluhe 

Diuhen cantant tambe: 

MjQue gloria es la que sentoI» 

Cantaba el passarell : 
«iO qud herm6s y qud bell 
Es rinfant de MarfaU 
Cantaba alegre el tort : 
• (Veure neixer I'amor 
Sol de la vida mia!» 

Cantaba el rossinyol : 
«Es herin6s com un sol 
Brillant com una estrella.D 
La guatlla y el bitxac 
Se miran al manyac 
A la Mare doncella. 



Cantaba el francolf : 
« Aussells ^qui vol venir 
Agosar melodia? 
^A veure U gran Senyor 
Al son gran resplandor 
Dint re d' unaestablfa?)) 

La garsa, griva y galx 
Diuhen: osemblem de matx;» 
Resp6n la cadernera: 
aTot ara se vesteix, 
Tota planta fioreix 
Com si fos primavera.» 

Cantaba lo puput: 
«Esta nites vingut 
El rey de la bellesa.» 
La tortra y el colom 
Admiran A tothom 
Cantant sense tristesa. 



Cantaba el reyet6 
Per gloria del Senyor 
InHant la bisarria. 
El canari segueix; 
La m(isica pareix 
Del eel gran melodia. 

L'estibarola diu: 
•No es hivcrn ni estiu 
Sino qu'es primavera; 
Perque ha nat una f!or 
Que per tot dona olor 
En el eel y en la terra* 

Cantaba lo titit : 
• iQuin Doy tan aixerit 
Es rinfant de MarfalD 
De reure aquella fl6, 
Salta tot content6 
Y la busqueta conrida. 



Cantaba lo pinsi : 
•Gloria avuy, festa demd; 
Sento gran alegria 
De veurer el diamant 
Tan herm6s y brillant 
Als brassos de Maria. » 

Los cobits y pigots 
Com ne son tan totxots 
Pensaban qu'era dia. 
La xibeca y lo due 
Diuhen : «sofrir no pue 
Aqucsta Hum tan viva.» 

Los pavos indians 
Sempre tenen espants, 
Qu'els tremolan las crestas; 
Becadas y tudons, 
Los anecs y capons 
Temen aqueixas festas. 



i5o 



ROMANCERILLO CATALAN. 



Canta la cotoliu : 
ffAussells, aussells, veniu 
A visitar Taurora,* 



Y ab la merla xiulant 

Anaba visitant 

A la millor senyora. 



64:. 

Cancion de viaje. 



jSant Culgat convent de monjos 
Tan alegre y divertit ! 
El veure' aquell monestir 

Tant de gust dona 
Que sembla la catedral 

De Barcelona. 
Sentirem canti '1 puput, 

Tambe la gotlla, 
De pardals y de verdums 

N*es una gloria. 
Quant d mitj cam( serem 
Un porr6 de vi beurem, 
Un rato descansarem, 

Pendrem coratje, 
Y luego prosseguirem 

Nostre viatje. 



Aquesta costa es molt cansada, 
Minyons, pit,per'morde Deu, 
El veurer que tots pujeu 

Tot m'aconsola, 
Ara mateix serem d dalt 

De Collserola. 
Quant A Collserola serem 
Gran vista descubrirem, 
En veurem d Montserrat, 

Cosa divina, 

Y luego li resarem: 

Salve regina; 

En veurem d Monjuich, 

La Ciutadela, 

Y en veurem los mariners 

Com alsan vela. 



A pesar de lo desmaiiado y valgar de la ejecucidn, se ve qae el 
autor de esta cancidn, que se canta con una melodia muy festiva, ft 
veces acompanada de la dulzaina, estaba verdaderamente inspirado 
por 80 asunto. 



66. 



Poesia amatoria. 



En so nat sense fortuna, 
Be 'n so estat desgraciat, 
Festeiant una doncella 

Hermosa y bella 
Del poc temps que m'ha donat. 

De nits sempre la somio 
Promptement ne so despert; 
Tree lo cap d la finestra, 

Y cada vespra 
Sempre'm sembla que la vetx. 



Jo de dias prou ne passo 
Sols ne puguia treballar; 
Quant nc ve la mitja tarde 

Me poso en taula : 
Trist de mf no puc menjar. 

M'en entro dins de la cambra 
Revolcantme sobreM llit^ 
Quant ne so dins de la cambra, 

Suspirs y Ilanto : 
;Trist de mi no puc dormir! 



ROMANCEklLLO CATALAN. 



i5i 



Contemplaula quant va dmissa, 
Ab lo ayre que ella va, 
Ab lo ayre que ella porta 

Me aconorta, 
Me acaba d'enatnorar. 

Vostres peus son dos rellotjes, 
Vostra cara al sol pareix; 
Minyona, quant jo vas fora, 

Cualsevol hora, 
Sempre miro quin'hora es. 

Vostra mare n'es la rosa, 
Vostre pare es lo roser 
Y vos sou la ponselleta, 

Gracioseta , 
Valgam Deu si os cullire, 

Los parents la'n han privada 
Que ab mf pogues parlar; 
O jo parlare ab ella, 

A pesar de que vale poco como composici6n po^tica , ofrece alga- 
nos rasgos de sentimiento. Tal es la poesi'a popular cuando no la 
soatiene una tradicidn poetica. 

66. 

Poesia moral. 



Gentil doncella, 
O m'haurian de roatar. 

Vostre pare y vostra mare 
No s'ho han deixat de dir 
Que la vostra cabellera 

Hermosa y bella 
No *s pentina pera mf. 

De la vostre cabellera 
Si'n pogue's tenf un cabell, 
A Madrit m'en aniria 

De nit y dia 
A fer-ne un present al rey. 

Perdoneu, gentil Roseta, 
No vos puc mes alabar 
Que com vos no n'hi ha un al • 
De flor tan aha, [trc 

A que OS pugui comparar. 



Fadrins, esteu ab cuidado, 
Oireu lo que os dire, 
Parlare per tots vosaltres, 
Per las doncellas tambe. 
Si Deu m'ajuda 

Y la Verge pura 
Ire cantant 

Lo vostre modo de viurer 
Ab que tots aneu passant. 

Tots los fadrins que festejan 
Se troban en mal estat, 
Perque quant son ab doncellas 
Tenen massa llibertat. 

Ay las Uurs mares 

Las donan alas 

Y ocasi6 



Que ab la ajuda del dimoni 
Es la llur perdicid. 

Pares, aneu ab cuidado, 
Mireu los passos que fan, 
No 'Is doneu la brida Uarga 
Que mes vos respectaran. 
Las nits d solas 
Ni altres boras 
No 'Is comporteu 
Que la llur mala inclinansa 
Fa perdre *1 temor de Deu. 

Lo contento de doncellas 
Es tenir ocasi6 
De parlar ab aquell jove 
Qu' ellas tenen afici6. 



1 52 



ROMANCCfttLLO CATALAN. 



Moltas vegadas 

Fan caminadas 

Per lo encontrar 
Y & las horas el las buscan 
La ocasi6 de pecar. 

Molts fadrins quant son d solas 
Tenen massa atreviment, 
De fer tot lo qu'ellas volen 
Sols donguin consentiment. 

Moltas vegadas 

Son per probarlas 

Quina es priKlent, 
Pero molt sobint las trobaa 
Faltadas d' enteniment. 

Donceniis, yeyea lo cas 
T si es cosa de pes, 
St parleu ab algun jove 
Feu qtie no 's burli de res, 

Siau honestas 

En la conversa, 

No 'is comporteu 
Que sols vos toquin la roba, 
Que mes ben vistas sereu. 

Bon exemple podreu pendrer 
D' aquells que festejan tant : 

La Sana iotencldD que la dict<$ y el deseo dc mostrar la poesi'a 
popular bajo todoa sus aspectoa, nos ban movido & insevtar C8ta 
compo8ici6n. Hay otra de asuato semejante y & la vez impre«a y 
tradicional, en que se supone d un ruisenor testigo y aan-ador de ka 
escenas aobre qms se moralija. 



Quant se ve at cap y al (dim 
Veyem V eixida que fan. 

Se regoneixen, 

Diuhen : aquesta 

Per mf no fa, 
Llavors se casan ab altres 

Y se la deixan estar. 

Doncelias, preneu exemple 
Las que estau pera casar, 
No siau tan batxilleras 

Y llargas en lo parlar. 

Siau honradas 

Y recatadas, 

No OS faltard 
A totas la bona ventura 
Quant Deu bo disposard. 

A vos , 6 Reyna y Scnyora, 
Mare de Deu dels Dolors, 
Poso per intercessora, 
Siau I'amparo de tots. 

Desitjaria 

Ab alegria 

Pode' alcansar 
De Deu la misericordia 
Per poder-nos tots salvar. 



DANZAS. 



El labrador. 



El meu pare quant llauraba 

Fcya aixfs 

Fey a aixis 
S' en donaba un cop al pit 

Y s* en giraba. 



Treballeu, treballeu 
Que la cibada culliriau, 

Treballeu, treballeu, 
Que la cibada cullireu. 
El meu pare quant sembrabe etc. 



R0MANCER1I.LO CATALAN. 1 33 

Los ioformes dramas 6 rudimentos de drama que se ejecutan en 
las danzas 6 bailes de las fiestas mayores, y que versan sobre la 
vida del santo que se festeja, sobre la guerra de moros y cristianos 
(inclnso el sitio de Viena por los turcos), 6 sobre las fechorfas de 
Serrallonga u otro bandolero, son ittsignificantes, modernos y rou- 
chas veces escritos al intento. Mayor interns nos parecen ofrecer las 
cortas danzas de letra tradicional que inclujinos. La primera se 
danza en rueda, describiendo ud segmento de cirxrulo y deteai^ndose 
para imitar sucesivamente las diferentes faenas del labrador: es 
muy parecida k una burlesca italiana que empieza: Pianta la flaha 
— la bella villana^ etc., y debeserlo i. otra piovenzal que describe 
Fauriel y que considera derivada de los antiguos coros griegos. La 
segunda acompana ciertos bailes de Puigcerda y Andorra. La terce- 
ra forma an redncido drama que ejecutan Uts ninas. Las mismas 
cantan saltando, La ida del rty. 



68. 

La nina de Puigcerdd. 

Si passa el port nineta, passa el port. 
— No '1 voli pas passar 
Ay mare, mare, mare, 
No '1 voli pas passar 
El port de Puigcerdd. 

Si passa el port nineta, passa el port. 
—No '1 voli pas passar 
El port tota soleta, 
No '1 voli pas passar 
Si '1 meu galan no hi va... 

69. 

La embajada del Rey moro. 

Aquf t'envio la conversa, No se el Rey si *n dird res.» 

La conversa del Rey moro. — «Torna, torna escudereta, 

^De dos hijas que tu tienes La mes linda fen dare ; 

Si me quieres dar la una? La mes linda y la mes guapa, 

— «Si las tengo, no las tengo, La mes guapa del roser.ii 

No las tengo para dar. — «Ben serd ben contemplada 

Si las tengo, no las tengo. En cadira d'or sentada, 

No las tengo para tf.» Dormird en brassos del Rey.» 

— «Tres passos n'hi fetenrera A Dios perla y clavell. 



■54 



ROMANCERILLO CATALAN. 



70. 



La ida del Rey. 



Al carrer del vidre 
N'hi plantan una oliva 
Fresca y pulida, 
Pulida com un sol, 
Serd per maravella, 
Si'l fill del Rey la vol.— 
Tocan d la marxa 
Qu'el Rey ha de marxar. 



No ploris, Marieta, 
Que luego tornard. 
T'en portard un maHto 
De vint y cine colors, 
Manto sobre manto, 
Coral sobre coral, 
Al cap de la Marieta 
La corona real. 



CUENTOS JNFANTILES 

(rONDALLAS) en C ATA LUNA. 



Dominaba ha poco en Catalufia la supersticiosa y 
grosera creencia en las brujas, no del todo desarraigada 
en nuestros dias; y aun hemos visto un cuadro de re- 
ciente fecha que se pint6 para celebrar la salvaci6n de 
un nino d quien, segun costumbre, intentaban aquellas 
llevarse por una ventana la noche de San Silvestre, y 
hemos oido contar A una vieja que un hijo suyo bechi* 
zado, era llamado durante la noche en voz aha y lugu- 
bre, y que al tratar de curarle con ciertos conjuros que 
debian atormentar d la bruja causadora de su mal, se 
presento esta de repente al pie de la escalera inmediata 
al hogar donde se verificaba el ensalmo. Hubo tambi^n 
los hechiceros que solo se distinguian de los curanderos 
6 empiricos ordinarios en que adivinaban las enferme- 
dades; los Uamados saludadores 6 personas que habien- 
do nacido la noche de Navidad tenian, ademds de un 
signo impreso en el paladar, el privilegio de curar la 
hidrofobia ; los que practicaban la magia blanca 6 ne-> 
gra, hombres de gran poderio pero que acababan per 
empobrecerse ; los seres indecisos Uamados fantasmas 
que entre la niebla de la montana se distinguian con los 
dos pies sobre sendos pinos, y iinalmente, los follets 
(duendes 6 trasgos) que arreglan dc noche las casas y 
zurran d las sirvientas perezosas, y con ser tan diminu- 
tos se ban presentado d veces en numero bastante d 
amedrentar d sujetos de mucho dnimo. Mas las hadas 
propiamente dichas, entes de sospechosa procedencia, 
pero deslumbradores y algunas veces beneficos, no se 
mientan absolutamente ni en los relatos serios ni si- 
quiera en los que se dan ya como de puro entreteni- 



l56 CUENTOS INFANTILES. 

miento {rondallaSj nombre al cual se anade de la bora 
del /och). Asi es que nuestros cuentos de ninos no po- 
demos Uamarlos, segijn la general costumbre, cuentos 
de hadas, pues se echaria d falter nada menos que las 
protagonistas. Quitado esto no hay mds que comparar 
uno de ellos con la antigua colecci6n francesa de Pe> 
rrault 6 con la alemana y muy reciente de los hermanos 
Grimm, para cerciorarnos, no ya de la semejanza, sino 
de la complete identidad originaria de tales relatos. No 
puede menos de sorprendersumamente, aun & los aveza- 
dos ^ notar semejantes analogies , que unos cuentos que 
han atravesado innumerables generaciones, que libres 
de toda forma metrica parecen expuestos A mil cambios 
y en que se diria que todo es accidental y caprichoso, se 
conserven iguales, & lo menos en el fondo, en diversos 
paises: algo ha de haber en estas narraciones muy feliz* 
mente imaginado, muy bien escogido y dispuesto para 
alcanzar tante duracion y tan tenaz consistencia. Asi 
entre muchos otros el cuento que hemos Uamado El 
buen companero^ y en que para no anadir nada de nues- 
tra parte, nos hemos atenido 4 vagos recuerdos de in- 
fancies es El fiel Juan de los hermanos Grimm , y nues- 
tra Hermosa hijastra coincide en muchos pormenores 
con la Blancanieve de la misma colecci6n. No hey que 
hablar de la Cendrosa y del Hijo menor^ que si fuesen 
unicos acaso serian tornados por alguno« aunque equi* 
Yocadamente, por derivados de la lecture de Perrault. 
La cana del Riu de Arenas envuelve una idea profunda, 
td^ntica 4 la de uno de los cuentos de Grimm en que 
on hueso hace el oficio que en el nuestro la cana (i). 



(1) E^ el mismo pensaniiento que el de la sublime batada El 
mrpa vtatavillota de la isla de Ferto. Uaa hennana mayor habja 
muerto k la meoor para tomarle el Dovio. « Llegan dos peregrinos y 
hallan el cadaver. — Toman los brazos de la joven y hacen de ellos 
ttBra arpa.— Toman sus rubios cabellos y los convierten en cuerdas. 
^Vanse a la casa vecina donde se celebra una boda.— Se colocan 
junto & la puerta entreabierta y se oyen los sones del arpa. — La 
primera cuerda dice: «La novia es mi hermana.» — ^La segunda 
euerda dic-e: «La novia roe ha muerto. «— La tercera euerda dice: 



CUENTOS INFANTILES. ibj 

Ponemos para muestra un corto numero de cuentos tan 
s61o indicados y sin muchos de los pormenores y repe- 
ticiones que tan buen efecto producen en la narracion 
oral. 

L Las dos ninas. Una cnujer tenia una hija y una 
hijastra. A esta la enviaba i guardar el ganado, y coma 
era muy buena y muy devota, mientras lo estaba guar- 
dando no cesaba de rezar. Un dia al llegar a su casa^ le 
tomaron uno de los corderos, lo mataron y mandaron 4 
la nina que fuese d limpiar las tripas, dici^ndole su ma- 
drastra que se guardara bien de dejar caer ni una miaja. 
Al limpiarlas se le cayo un pedacito, vio entonces i un 
labrador que estaba labrando, fuese para el y le dijo: 
« Labrador, buen labrador, Dlos os de buena labranza, 
^habriais visto una tripita corriendo aguaabajo?» (li«- 
teralmente: tripeando: un budellet^ budellant aygua 
avail?) £1 labrador le contest5 : « Id d encontrar a aquel 
viejecito.» Fudse para el viejecito y le pregunt6: «Vle- 
jecito, buen viejecito, Dios os de buena vejez, ^habriais 
visto? etc.» El viejecito le contesto: a Id d encontrar 
aquella viejecita.» aViejecita, buena viejecita, Dios os 
de buena vejez, etc.» La vieja le contesto: «No, niiia, 
pero entra.» Entr6 en la casa de la vieja, la cual puso d 
su vista lo mejor que puede darse en oro y plata, dicien- 
dole que escogiese, y ella tomo lo peor. Entonces le dija 
la vieja: «mira, nina, cuando estaras un poco lejos, 
oiras rebuznar un asno: no levantes la cabeza. Cuando 
estards un poquito mds lejos, oirdstocar una campanita: 
levdntala entonces. a Obedecio la nina, y cuando alz5 la 
cabeza, le cay6 en la frente una estrellita de oro. Volvi6 
d su casa, y cuando su hermanastra la vio tan bonita. 



«El Dovio era mi bien amado.o —La novia se puso roja como un 
aseua. cEl arpa me lastima. » — La novia se puso roJa como sangre: 
kNo me gusta oir el arpa. » — La cuarta cuevda dice: cEl arpa no 
callara.B — La novia va & echarse en la cama — CI arpa resuena 
muy vecio y el corazdn de la novia se quiebra de dolor, k — El mismo 
asiinto se halla entro las baladas escocesas, pero mas parafraseado y 
menos en^rgjco. 



l5S CUENTOS INFANTILES. 

quiso ir tambien a limpiar tripas. Mataron un cordero, 
sacdronle las tripas y las fue d limpiar, pero cuando las 
limpiaba se le cayo un pedacito. Vio entonces un labra- 
dor que estaba labrando, fuese para el y le dijo: « La- 
brador, mal labrador, Dios os de mala labranza , etc.» 
El labrador contesto: « Id d encontrar a aquel viejecito.D 
Fuese para el viejecito y le dijo: «Viejo, mal viejo, 
Dios te d^ mala vejez, etc.» El viejo le contesto : « Id i 
encontrar aquella viejecita.» Fuese para la viejecita y le 
dijo: «Vieja, mala vieja, eic.» La vieja contesto: «No, 
niha, pero entra.» Entro en casa de la vieja, la que puso 
A su vista lo mejor que puede darse en oro y plata, di- 
ciendole que escogiese ; ella tomo lo mejor. Entonces le 
dijo la vieja: «Mira, nina, cuando estards un poquito 
lejos, oiras tocar una campanita : no levantes la cabeza. 
Cuando estards un poquito mds lejos, oiras rebuznar un 
asno: levdntala entonces.» Obedecio la nina, y cuando 
levanto la cabeza le cayo en la frente una pata de asno. 
II. El buen companero. El hijo de un rey tenia un 
companero y los dos se querian mucho. El hijo del rey 
se propuso casarse con una princesa de un reino lejano 
y se fue a buscarla atravesando el mar con gran comitiva 
y acompanado de su amigo. Fueron muy bien recibidos 
en la corte del padre de la princesa y se la llevaron muy 
alegres d su tierra. Durante una noche serena el buen 
companero estaba velando en la cubierta del buque en 
que navegaban, y en medio de un profundo silencio oy6 
una voz que decia : «Quien lo sabrd y lo dird conver- 
tirse ha en mdrmol hasta la cintura : el dfa de las bodas 
comparecerd un ave maravillosa y bella sobremanera 
que agradard mucho d la novia, pero que la herird con 
su cola.^ Oyo luego el buen compaiiero otra voz que 
amenazaba con la Uegada de otro animal terrible y con 
que quien lo oyera y lo dijese se convertiria en mdrmol 
hasta el cuello. Y por tercera vez amenazo con la Uega- 
da de otro animal terrible, y con que quien lo oyese 
y lo dijese se convertiria completamente en mdrmol. 
Aport6 felizmentc el buque d las tierras del hijo del rey, 



CUKNTOS INFANTILES, 1 59 

llegaron 4 su palacio y se celebraron las bodas* Presen- 
t6se el ave misteriosa, y al ir d cogerla la novia^ tir6 el 
buen coihpahero de la espada y la mat6 ; lo mismo hlzo 
con los dos otros animales ; pero al matar al tercero 
hiri6 sin querer ligeramente d la princesa. Entonces fu6 
condenado A muerte, y al pie del patibulo declar6 lo 
que habia oido, se reconoci6 su inocencia ; pero se ha- 
bia ido convirtiendo en mdrmol. 

III. La cana del Riu de Arenas. Un ho mbre tenia 
llagada una pierna y dijod sus tres hijos que nombraria 
heredero al que le trajese la fior del penicalt (dardo 
corredor) que debia curdrsela. Los dos mayores fueron 
d buscarla por un camino y dejaron ir solo al menor. 
Este lleg6 A un huerto, pidi6 la flor y se la dieron, mas 
le encargaron en gran manera que la llevase oculta, 
pues si sus hermanos lo supiesen le matarian. El la 
ocult6 dentro de las medias; pero sus hermanos le re- 
gistraron y se la encontraron. Entonces hicieron una 
hoya junto al Riu de Arenas donde le sepultaron. Aeon- 
tecio que un dia pasase por alii un pastor de su padre 
que iba apacentando sus corderos; arranc6 una de las 
canas que alii crecian, hizo de ella una flauta y empez6 
d tocarla. Entonces dijo la flauta : 

Pastoret, bon pastoret, 

Tu que'm tocas, tu que'm menas, 

So colgat al Riu de Arenas, 

Per la flor del penicalt , 

Per la cama del meu pare 

Que li feya tan de mal. 

El pastor se present6 d su amo, toco la flauta que re- 
piti6 las mismas palabras; y fueron al Riu de Arenas, 
arrancaron las canas cuyas raices hallaron mezcladas 
con hermosos cabellos, y cavando mds adentro descu- 
brieron vivo al hijo sepultado por sus hermanos. A 6s- 
tos los mat6 la justicia, y el que habia descubierto la 
flor del penicalt fue nombrado heredero por su padre. 

IV, Las tres naranjas del amor. El hijo de un rey 
pidi6 d su padre que le dejase ir en busca de las tres 



l6o CUKNTOS INFANTILBS. 

naranjas del amor. Concedioselo el rey. Ech6 k andar 
el hijo del rey y llego d una casa y pregant6 si le dirian 
ddade se hallaban las tres naranjas del amor. El dueno 
de la casa le cotitest6 que pasase adelante y que hallarfa 
otra casa donde vivta ua hermano suyo que le daria 
raz6n de las naranjas. Pas6 adelante, vi6 otra casa y el 
dueno le dijo que entrase ea el huerto donde hallaria 
un gigante que guardaba las tres naranjas^ y que si vefa 
al gigante con I06* o^os abiertos^ podia estar seguro de 
que estaba durmiendo, y si los tenia cerrados, de que 
estaba velando. Entr6 en el huerto y afortunadamente 
el gigante t;enia los ojos abiertos. Cogid el hijo del rey 
las tres naranjas y se fu^ muy listo. Aunque dispertd el 
gigante fue urde y no logr6 alcanzarle. Cuando llegd 4 
la mitad del catnino, el hijo del rey abrid una de las 
naranjas j sali6 de ella una hermosa senora, dispaesta k 
casarse con el ; ^sta le pregunt6 si podia darle agua, y al 
oir que no, qued6 luego muerta. Camin6 el hijo del 
rey un trecho, abrid otra naranja y sucedid lo mismo. 
Llegd finalmente a una fuente, se prov^eyd de agua, 
abrid la tercera naranja, y salid una hermosa senora 
dispuesta d casarse con el. Esta pidid agua, didsela el 
hijo del rey y al verla recobrada propdsole que se que- 
dase junto d la fuente, mientras el iria por un coche. En 
tanto que la senora estaba aguardando, acaecid que Ue- 
gase una negra d Uenar sus cdntaros, y al ver reflejada 
en el agua la hermosura de aquella senora, itnagind 
distinguir su propia estampa y rompid los cdntaros di- 
ciendo : « ; tan bonita ir a la fuente !» mas luego vid que 
se habia enganado, al reparar en aquella senora que se 
estaba peinando sentada en un poyo. Brinddse la negra 
a petnarla, aceptd la dama y la traidora le clavd en la 
cabeza un gran alfiler (parpal) que la cotivirtid en palo-^ 
ma: llegd el hijo del rey y al encontrarse con la negra 
le dijo: <c£tan negra te has vuelto?;^ Ella contestd: cEl 
sol y el sereno vuelven moreno.» Suben al coche^ ll^an 
al palacio, acuden los criados para ayudarles d bajar, 
suben d la sala y empiezan d comer.. Siguidles la palo* 



CUENTOS INFANTILES. 1^6 I 

ma, aproximandose siempre al hijo del rey, y al verlos 
comer iba d tomar del plato del hijo del rey y A ensu- 
ciarse en la cabeza de la negra. El hijo del rey pregun- 
taba: a^De d6nde habrd salido esta palomita? £si la 
habrd traido uno de los criados?i> Aunque la negra 
queria persuadlrle 4 que no la tocase, el la acaricia- 
ba pasdndole la mano por la cabeza. Hall6se con el 
alfiler, se lo quit6 y entonces recobro la princesa su 
primera figura y el hijo del rey la reconocio al momen- 
to. La senora le cont6 todo lo sucedido y ^1 llam6 a 
los criados para que cogiesen d la negra y fuesen d ma- 
carla. 

Y. La hija menor. Un padre estaba acariciando d sus 
cres hijas y les pregunt6 c6mo le querian. La mayor 
contesid : « Como al pan : » la mediana contest6 : «Como 
al vino:'' la menor contesto: ^Corno d la sal en el 
manjar.A La ultima respuesta descontento tanto al padre 
que mando d sus criados que fuesen d matar d la hija 
menor, y que para prueba del cumplimiento de sus 6r- 
denes le trajesen una botellita llena de su sangre y el 
dedo mds grueso de su pie. Los criados se compadecie- 
ron de la nina, mataron un polio de cuya sangre llena- 
ron la botellita, cortdronle d la nina el dedo mds grueso 
del pie y la dejaron sola. Entr6 ella en una casa de 
labradores, donde la recibieron para guardar las ocas y 
le hicieron unos zuecos y un vestido de pedacitos de 
madera ; por esto la llamaban la fustots (la maderotes). 
Pero ella guardaba oculto un vestido de oro y de plu- 
mas de canario y se lo ponfa cuando en el monte guar- 
daba las ocas. Estas avisaron d los amos diciendo : « Oc, 
oc, oc, la fustots trae un vestido de oro.» Mas los amos 
no quisieron creerlo y cuando caia algun grano en el 
fuego y chisporroteaba decian : « Es un piojo de la fus> 
tots.» Acerto d pasar por el monte un hijo de rey y se 
enamoro de la nina. Celebraron grandes bodas y convi- 
daron d su padre al cual reservaron un plato excelente, 
pero sin sal. Preguntdronle como le habia sabido el 
plato, y el contesto que era excelente, pero que le faltaba 



1 62 QUENTOS IMFANTILES. 

la sal que es lo mejor. Didse & conocer entonces la novia 
y su padre se desvanecio. 

VI. La Cenicienta. Una mujer tenia una hija y una 
hijastra, d la que trataba tnuy mal. Un dia la dejaron 
en casa con un saco de mijo y otro de judias para que 
las mondase. Qued6se Uorando y sin saber c6mo hacer- 
lo, y he aqui que bajo una santa y le pregunto que 
tenia. La nina se lo explico^ la santa le dijo que ella 
haria su faena, y le dio una almendra. Rompi51a la 
nina, y hallo dentro un vestldo de oro. Ptisoselo y se 
fue corriendo d misa, volviendo muy pronto A casa para 
que su madrastra y hermana no la hallasen despreveni- 
da. El hijo del rey, que se hallaba en la iglesia, qued6 
prendado de su hermosura, peronadie pudo darle raz6n. 
de aquella nina. Llegaron a la casa su madrastra y her- 
mana y le dijeron: «iAh! si hubieses ido i misa con 
nosotras, jque dama tan hermosa hubieras visto!i> La 
nina les respondio : « Tal vez si, tal vez no, tal vez era 
yo.» Ellas contestaban : uCalla, calla, cendrosa, venta- 
fochs» (cenicienta, aventador). Al dia siguiente la deja- 
ron para mondar un saco de arroz y se fueron al sarao. 
Quedo Uorando la nina, pero baj6 la misma santa, y le 
di6 una nuez, diciendo que ella haria su faena. Rompto 
la nina la nuez, y hall6 que contenia un vestido de 
campanitas. Fuese al sarao, acercosele el hijo del rey, 
danz6 con ella y le pregunt6 de donde era. Ella se neg6 
A decirlo, y fu^se corriendo para que su madrastra y su 
hermana no la hallasen desprevenida. Al llegar las dos 4 
su casa le dijeron : « i Ah ! si hubieses venido, etc » Ella 
contestaba: ccTal vez si, etc.)> y ellas: aCalla, calla, 
cendrosa^ ventafochs.n Con la prisa que se habia dado k 
salir del sarao, habia dejado en la sala una de sus chi- 
nelitas, el hijo del rey la recogio y mando pregonar que 
se probaria aquella chinelita a los pies de todas las mu- 
chachas para averiguar cuya era. Pasaron por la calle 
de la cenicienta; present6se su hermana y se probo la 
chinelita, pero por demasiado pequena no pudo entrar 
su pie. Preguntaron si habia otra muchacha, pero ella y 



CUENTOS INFANTILBS. l6S 

su madrastra contestaron que era ocioso pr obar la chi- 
nela d la cenicienta. En esto se presentd ella con su 
vesddo de campanitas, reconoci6sela y se casd con el 
hijo del rey. 

VI L El hijo menor. Un padre y una madre cayeron 
en la mayor pobreza y no podian sustentar d sus hijos. 
En padre dijo: <(mat6moslos», pero la madre contestd: 
amejor es que los abandonemos en un bosque.;> Dor* 
mian los ninos menos el menor que lo oia todo. Asi es 
que salt6 de la cama y se fue al torrente A llenarse los 
bolsillos de cantos blancos. Al dia siguiente dijeron & 
ios nihos que irian por lena y les dieron una rebanada 
de pan k cada uno. Los dos iban delante de sus padres, 
pero el menor se quedd detrds 6 iba arrojando cantos 
por el camino. Cuando sus padres les vieron en el bos- 
que, hicieron que se distrajesen y los dejaron. Llorabah 
los dos hermanos, perd el menor les decia: «No os 
asustdis, que hallaremos la casa^ la hallaremos.» Fueron 
siguiendo los cantos y llegaron 4 su casa, donde encon- 
traron d su madre que se excus6 lo mejor que pudo. Al 
dia siguiente los llevaron d otro bosque mds distante y 
sucedid lo mismo. La tercera noche sospecharon del 
hijo menor, cerraron la sala para que no saliese y guar- 
daron la Have. Al dia siguiente en vez de cantos el hijo 
menor arrojaba por el camino migajas de la rebanada 
de pan; pero los pajaros se las comieron y los ninos no 
pudieron volver d su casa. Queddronse toda la noche en 
lo alto de un pino para prcservarse de los lobos. Desde 
alii vieron una luz, se fueron acercando a ella, y llega- 
ron d una casa, d cuya puerta llamaron. Salio d abrirles 
una senora d quien preguntaron si queria hospedarles. 
Ella contest6 que su marido era gigaate y se comia los 
ninos, Mas ellos insistieron, pidiendo que les ocultase 
en el armario. Accedio la senora encargandoles que en 
cuanto oyesen tres golpes en la puerta, no chistasen; mas 
al entrar su marido empez6 d gritar : ccjQue olor percibo 
decame cristiana ! » Negolo ella al principio, peroal fin 
lo confes6, pidiendole quie no les hiciese dano hasta la 



104 CUENTOS INFANTILES. 

nbche. El gigantecontesto: «BIen, cstd bien.» Oyeronlo 
los ninos y salieron de su guarida. Hallaron en una 
cama tres gigantitas vestidas de color de rosa. Sacdron- 
las de la cama, las cerraron en el armario, y se echaron 
en la cama poniendose los vestidos y las coronas de co- 
lor de rosa. El gigante fu^ al armario y se comi6 a sus 
tres hijas. Ellos entre lanto se escaparon por la veniana, 
pero al notar el gigante que la cama de sus hijas estaba 
vacia, sospech6 el caso y sali6 a perseguir A los ninos 
con una bota que d cada paso hacia tres horas de cami- 
no. Los ninos fueron esquivdndole hasta que se cans6 y 
que se qued6 dormido. Entonces se acerc6 el menor, le 
quit6 la bota, y los tres se metieron en ella gritando: 
^Dispierta, dispierta, que no nos alcanzards.» Disperto 
el gigante, pero ya corrian mds que el. Hacia el mismo 
tiempo los padres de los ninos que habian mejorado un 
poco de condiciduy se lamentaban y decian : a;Ahl isi 
pudiesemos recobrar d nuestros hijos! » Entraron enton- 
ces los niiios muy contentos. Vendieron la bota d muy 
alto precio, y en adelante fueron ricos. 

VIII. La hermosa hijastra. Habia una sehora muy 
bella que tenia una hijastra. Un dia estaba peindndose 
y pensando en su hermosura, cuando se le present6 un 
espiritu malo y le dijo que habia otra todavia mds her- 
mosa y que 6sta era su hijastra. Llena de envidia la 
seiiora mando d sus criados que fuesen d matar d la 
nina en un bosque, y que para prueba del cumplimiento 
de sus ordenes le trajesen una botellita llena de su san- 
gre. Los criados se compadecieron de la nina, y en su 
lugar mataron un perro de cuya sangrc llenaron la bo- 
tellita y dejaron la nina en el bosque. Pero d los ocho 
dias mientras la sehora estaba peindndose de nuevo, y 
creyendo ser la mds hermosa del mundo, cata ahi que le 
salio el espiritu malo y le dijo que habia otra mds her- 
mosa y que esta era la hijastra. La sehora llam6 muy 
enojada d sus criados, mando de nuevo que matasen d 
la nina y que para prueba del cumplimiento de sus or- 
denes le trajesen el dedo grueso de un pie para tap6n de 



CUCNTOS INFANTILES. i63 

la botellita. Fueron los criados al bosque, cortaron d la 
nina el dedo grueso de un pie, pero no la mataron. La 
niha se guareci6 en la cima de un drbol y desde alii vi6 
alzarse del suelo una gran piedra dando paso d cuatro 
hombres. Acercose al cabo de un rato y dijo: <c Piedra, 
dbrete;;^ se abrio la piedra y entr6 en una cueva espa- 
ciosa donde vivian aquellos cuatro hombres. Arreglolo 
todo, barrio, cosio la ropa, puso la mesa y sali6 de la 
cueva. Los cuatro hermanos quedaron pasmados y deci* 
dieron que al dia siguiente quedaria uno de centinela. 
Al dia siguiente vi6 la niha desde la cima del drbol que 
salian solo tres; pero no por esto dejo de entrar en la 
cueva. Hallo dormido al centinela, y despues de arre- 
glar la casa, peino al dormido y le rocio los cabellos 
con agua de olor. El dia siguiente qued6se otro herma- 
no que no se durmio y la sorprendio mientrasse hallaba 
arreglando la casa. Entonces le propuso que se quedara, 
y la considerarian como hermana y ama de casa. Acce- 
dio ella y paso alii algun tiempo muy contenta y muy 
querida de sus nuevos hermanos. Mas un dia estaba 
cosiendo, y se le presento el espiritu malo en figura de 
una vieja y le dijo si queria comprarle un anillo. Con« 
test6 ella que no, y entonces la vieja insisti6 tanto en 
que le xomprase una chinela que al fin accedio. Al 
punto que se la calzd qued6 encantada y cuando llega* 
ron los cuatro hermanos la hallaron como muerta. 
Hicieron un feretro de cristal y la echaron en el rio. 
Habia dos muchachos que cada dia iban d pescar en d, 
y el menor dijo que habia dado con una cosa que pesa« 
ba mucho. Los dos se empeharon en sacarla, creyendo 
que era un pez muy grueso, y al fin lo sac6 el mayor. 
Cuando vieron el feretro de cristal se lo llevaron k su 
casa, donde lo encerraron en un cuarto sin que permi- 
liesen que entrase nadie. Un dia lo dejaron abierto, 
cntr6 su madre, mir6 el feretro y la niha que estaba 
dentro, y al notar una chinela tan bonita, se la saco del 
pie y entonces la niha recobr6 la vida. Llegaron los dos 
hermanos, les rih6 la madre porque no la habian dejado 



J 66 .CUCNT05 INFANTILBS. 

entrar, pero ellas se alegraron mucho al ver viva aque- 
Ua nina que se ceso con el mayor. 

IX. El hijo del rey, DESBNCANTiiDo. Un padre tenia 
tres hijas d las cuales pregunuS un dia antes de ir A la 
feria que qu^ deseaban que les trajese. La mayor dijo 
que un vestido de oro; la mediana que unvestidode 
plata, y la menor, que era la menos querida, le contest6 
que queria casarse con el hijo del rey. Todos dijeroo: 
«Mtren la mocosilla que quiere casarse con el hijo del 
rey.9 El padre mando d sus criados que matasen & su 
bija menor, pero ellos compadecidos la dejaron en un 
bosque* Mientras que la nina Uoraba solsren el bosque, 
sobrevino la noche y pensando ella c6mo guarecerse 
vi6 dos lucecitas que se acercaban y una gran mano 
(manota) que le senalaba que fuese hacia ella ; despu& 
de algun tiempo se acerco toda miedosa y se encontro 
con un lobo, pero como este no le hacia ningun dano 
se decidi6 d seguirle y se meiieron en una cueva obscura 
en la cual habia un agujero por el cual pasaron y se 
ballaron despu^s en un hermoso palacio cubierto de 
oro y piedras preciosas. Presentdse una mesa delante de 
la nina y apareci6 una mano que le sirvi6 muchos man- 
jares muy sabrosos. Despu^s de la cena la propia mano 
cogio una antorcha y la acompaho d la cama. Al dia 
siguiente al dispertar hall6 junto d la cama un vestido 
nuevo, y despues de vestida determine seguirel palacio. 
Vi6 sobre una puerta un letrero que decia : uMiralo 
todo excepto el armario verde», pero la curiosidad la 
movi6 A abrirlo y en el hallo un loro que le dijo: «Anda^ 
anda, bachillera, A dar salvado A las gallinas.» Entonces 
cerr6 la puerta y no hizo mas que llorar todo el dia, 
hasta que por la noche volvio A salir el lobo de las lu- 
cecitas y le pregunto por que estaba tan triste y si habia 
abierto el armario verde. Ella contesto que no, pero el 
lobo insisti6 y al fin tuvo que confesdrselo. Entonces le 
dijo el lobo:— Bien, mira, dbrelo manana, y cuando el 
loro te diga anda, anda, etc., tu le contestards : « Calla, 
calJa, lorito, que de tu piel se hard un vestidito y de tus 



CUBNTOS INFANTILIS. 167 

plutnas una almohadita para la cuna de nuestro chiqui- 
to.» Hizolo asl y el loro se retir6. El lobo dijo despu& 
i la nine: «Bien, mira, esta noche enciende un buen 
iiiego, m^tame y arrdjame en el.» La nina dijo que iro 
queria hacerle dano. El lobo insistid en que lo hiciese, 
pero que antes le abriese el cuerpo del cual saldria una 
paloma y de ^sta un huevo, y que cuando hubiese arro- 
jado al fuego su cuerpo, rompiese el huevo. Hizolo todo 
asi y del buevo sali6 el hijo del rey que habia estado 
encantado y con el cual se cas6. 

No puede dejar de notarse la extrema semejanza del 
fioal de este tiltimo cuento con algunas tradiciones 
septentrionales. Damos ademds noticia de las siguientes 
narraciones* 

X. Una nina dejd coiner al gato un higado que ha* 
bia de guisar y se fu^ al cementerio & tomar el higado 
de un difunto (6 bien habia comido una manzana den- 
tro de la cual habia el crdneo de un difunto). Ofendido 
^te^ fu^ A la casa de'la nina A la hora en que todos es- 
taban en cama y {\ii gritando con voz hueca y funebre 
4 medida que se acercaba : ccMarieta, Marieta, ya estoy 
en el primer peldano... ya estoy en el segundo peldano.«. 
ya estoy en el primer rellano... ya estoy en el segundo 
rellano... ya estoy en tu puerta... ya estoy al pie de tu 
cama...»— XI. Un hijo del rey por burla tiro una piedre- 
dta en una nuez llena de aceite que llevaba en la cabeza 
una vieja hechicera; el principe tuvo que sufrirlos efec- 
tos de la maldici6n de la bruja.^-XII. Una nina fu^ 
sjguiendo una cinta que el viento se llev6 de sus manos 
y se perdi6 por tierras lejanas pobladas de hombres y 
animales extraiios.— XIII. Un hijo de un rey pregunt6 
d una nina : c senorita, senorita, i cu^ntas hojas hay eti 
el irbol?» La nina contestd : asenorito, seiiorito, ^cuin« 
tas estrellas hay en el cielo?^ Casdronse despu^s, pero 
al saber que el hijo del rey queria matarla, puso en la 
cama una sehorita de azdcar. El principe tir6 de la 
espada y cort6 d la seiiorita de azilcar la nariz que cay6 
en su boca. Entonces dijo: cSi hubiera sabido que eras 



J 68 CUENTOS INFANTILES. 

tan duke no te hubiera muerto.;^ En esto sali6 su esposa 
y se rcconciliaron. — XIV. Tres hermanos iban i ven- 
der manzanas; los dos mayores enganaron d un santo 
viejo diciendole que eran, el primero piedras y el se« 
gundo ratones. Efectivamente, las manzanas se convir- 
tieron en piedras y en ratones. A su vez el hermano 
menor le dijo la verdad, hall6 sus manzanas muy mejo-* 
radas y las vendi6 muy blen. — XV. Un rey tuvo que 
abandonar d sus hijas y las dejo d cada una un anillo 
que debia ennegrecerse si ellas cometian alguna falta. 
Un hijo del rey vecino entro de noche en su casa, dis- 
frazado de vieja, pero la menor, llamada Romani (Ro- 
mero), le hizo dormir en un catre, armado de ciertos 
cordeles con que por la ventana le ech6 al torrente. La 
misma Romani fue & curarle vestida de medico y acab6 
por casarse con el. — XVI. Un padre oblig6 sucesiva- 
mente d sus tres hijas i que fuesen A casa un gigante, el 
cual les ponia al entrar un ramillete en la frente, dici^n* 
doles que si se les caia las mataria : cay6 i las dos el 
ramillete y un gato que alli habia se nego A cogerlo; 
pero no cay6 a la tercera, y esta mat6 al gigante.— 
XVII. Tres ninas entraron en un palacio donde habia 
un rey encantado. Veianse alli manos que llevaban lu- 
ces y manjares. De todo podian comer las niiias, menos 
de la fruta que preferian. Comieron las dos mayores y 
murieron. Comiola la menor, pero fu^ precisamente el 
dia en que ceso el encanto del rey ; por esto no murio y 
se casaron. — XVIII. Un jugador perdi6 su alma y el 
que se la gan6 le mand6 ir A un Castillo de oro donde 
habia una sala negra, con velas amarillas y dos estatuas, 
las que sujetaron al jugador A varias pruebas. Sali6 
bien de algunas con el auxilio de tres palomitas^ pero al 
fin los gigantes le echaron en un fu ego tan grande que 
es un fuego que siempre arde. — XIX. Un antiguo criado 
del sabio Salom6n prefiri6 que le diese tres consejos, A 
que le pagase el salario debido A sus servicios. El sabio 
Salom6n le di6 un pan y los tres consejos siguientes: 
Lo que no arda para ti, deja que arda ; no dejes la ca- 



CUENTOS INFANTILES. 169 

rretera para seguir el atajo; lo que quieras hacer hoy, 
d^jalo para manana. Los dos primeros le salvaron la 
vida, y el tercero le vali6 que no matase A un hijo suyo. 
Este era un clerigo que cant6 misa al dia siguiente, y 
durante la comida su padre sac6 el pan, y al partirlo 
hallo dentro en monedas de oro lo que le debia el sabio 
Salom6n. 

XX. Como cuento de la misma clase hemos oido el de 
un rey moro que recibi6 de otro de nuestras ticrras 
un rosal antes de florecer, y que viendo s61o espinas, se 
veng6 enviando una fruta venenosa en su clima, pero 
que transplantada en el nuestro se hizo sabrosa y salu- 
dable^ etc. Es conocida tambien la tradici6n del hombre 
que vendi6 su sombra, en la cual se funda el famoso 
cuento de Chamisso. Finalmente, los provenzales tienen 
6 tuvieron la tradicion de cierto Brincdn que vislto el 
pais de las hadas; la memoria de la misma se ha perdi- 
do en Cataluha, pero ha quedado proverbial el dicho: 
ccsabe mds que Brinc^n»; se ve, pues, que Brinc^n 6 
Bricdn adquirid el don de la ciencia por sus relaciones 
con las hadas, tal vez como otros, a precio de su dicha 
y de su reposo. 



ROMANCERILLO CATALAN. 

PRELIMINARES. 

{Mditot) 



ROMANCERILLO CATALAN. 

PRELIMINARES (i). 



JUGLARES. — NARRACIONES PO^TICAS. 

No se han conservado muestras de las antiguas com- 
posiciones destinadas al pueblo (clases indoctas), pero si 
noticias de aquellas personas que, entre otros medios de 
agradarle, empleaban la poesia cantada, es decir, de los 
juglares (2). 

Que los hubo en la coronaci6n de Ramon Beren- 



(1) Entre los manuscritos del Dr. Mila y Fontanals, hemos en- 
contrado el original de este pr6logo, que el autor destinaba para el 
segundo tomo del Romancerillo Catalan. No creemos que este termi* 
nado, y es seguro que el Sr. Mila no lleg6 & darle la ultima mano. 
Faltan bastantes notas y otras aparecen fuera de su sitio. Pero es tan 
importante lo que resta, que no hemos dudado en dar cabida & este 
trabajo en nuestra coleccidn, sin arredramos el improbo trabajo que 
ha sido menester para poner en orden estos borradores, escritos de 
primera intenci6n. Creemos hacer servicio grato & los amantes de 
la poesJa popular con la publicaci6n de este estudio, por muy lejos 
que est6 de la correcci(5n que su autor le hubiese dado antes de en- 
Yiarle & la imprenta. (M. M. P.) 

(2) En un empadronamiento de los habitantes de Barcelona del 
conreinado de los dos hermanos (1076-96), hay un Ricolf poeta (la- 
tino!): Arch, de Arag. Doc. sin fecha. Desclot, cap. II (Ed. Buchon): 
Alfonso de Arag6n, antes de emprender el sitio de Fraga donde 
tnuri6 (1134), hizo gran fiesta en Zaragoza ae dona grans dons a 
cauallers e joglars.» En la novela caballeresca de la Emperatriz de 
Alemania figura un juglar como mediador entre la misma y el Con- 
de de Barcelona: estoa dos pasajes prueban i lo menos que en tiempo 
de Desclot ya se miraba A, los juglares como antiguamente conoci- 
dos en naestros paises. 



174 ROMANCERILLO CATALAN. 

guer IV es en si mismo muy probable, y lo referia, se- 
gtjn se dice, un manuscrito perdido (i). 

Conservase un documento sumamente curioso de Al- 
fonso II de Arag6n otorgado en ii8o^ d petici6n de los 
sarracenos de Tortosa, los cuales se quejaban, entre 
otros agravios, de que, al celebrar sus casamientos, se 
les forzaba a recibir un jaglar 6 una cantatriz, 6 d dar- 
les mds de lo que el novio queria (2]. En el mismo rei- 
nado y en una poesia, sin duda anterior A aquella 
fecha, el noble trovador Geraldo de Cabrera dice al 
popular Cabra que poco Uegard d saber si no sale de 
regi6n, en lo cual se ve que era un juglar indigena y 
formado, aunque imperfectamente, en su patria (3). 
Guillermo de Bergaddn habla de los juglares que tenia 
d su servicio (4), y poco despues Hugo de. Mata plana 
tension6 con el juglar Reculaire (5). 

En las Constitutiones pacts et tregtus promulgadas 



« (1) (cEl principe y la reina fueron al templo. . precedidos de ua 
gran numero de juglares, can tores y cantoras...i> MS. citado, si- 
guiendo & Tclxidor, por D. Mariano Soriano Fuertes, Hist, de la 
mtisica espanola, V . Wolf. Proben. 

(2) Notum sit care volentibus quod cum ego Idelfonsus Dei 
graeia Rex Arag[onuin] audivissem querimonias multas quas vos 
Aljema (sic) sarracenorum... mihi fecistis super maltis injariis et 
exactionibus que raali Bajuli et nequara homines in vos sua praya 
aactoritate exercuerunt posui meum raandatum. Inter cetera enim 
mando et in perpetuum constituo, quod numquam de cetero aliquis 
vesti'um major aut minor dives aut pauper cogatur jocolatorem vel 
cantatricem cum nupcias fecerit habere vel illis dare suum avere: 
Qui etsi spontaDeus et nuUo cogente Bajulo vel alio quolibet ho- 
mine cum uxorem duxerit joeulatorem aut cantatricem susceperit, 
nihil aliud ei dare cogatur in quantum ei qui nupserit libuerit et 
de causimento fuerit , nisi in qnam ex convenciooe facta teneatur: 
quem convencio sepius legi perjudicat in maltis. Cum itaque non ex 
bona consuetudine pocius ex pravis et fatuis hominibus exierit, 
aliquem inter vos invitum et nolentem habere ad nupcias cantatri- 
cem vel joeulatorem vel istius modo perpetnum hui cause impono 
silentium. Arch. Ar. Alf I, 299. 

(3) Ja gran saber | Non potz aver | Si fors non ieis | de ta rejon. 
— Cabra juglar. 

(4) Ram6n de Pratz, Arnaldo (Arnald6) 6 Arnaudon, Sabata 
(acaso los dos nombres eran el de Arnau Sabata, conocido como 
trovador), el juglar de Ripoles y Montanier. 

(6) Cometre us vuU, Reculaire, 



PRELIMIKARES. l^b 

por Jaime I en 1284 en Tarragona se prohibe hacer 
regalos a juglares y juglaresas, se veda & ^stos todo acto 
de familiaridad con caballeros y damas « pero se permite 
que el rey u otro noble tomen y Iteven consigo d un 
juglar y les den lo que gusten (i). En los Repartimien- 
tos de Mallorca y de Valencia se heredd i varios jugla- 
res, lo cual manifiesta que gozaban del favor del rey y 
alcanzaron alguoa importancia en los campamentos (2). 
Cuenta Muntaner que cuando el asedio de Mesina 
por el Duque Roberto (i3oo), el rey Federico de Sicilia 
socorri6 d D. Blasco y al conde Galcerdn, y que habien- 
dose los sitiadores retirado dla Gatuna, Jiberto de losa, 
alferez del Galcerdn, les enWo un juglar con coplas di- 
ciendoles que los de Federico estaban dispuestos, y que 
si sua enemigos querian votrer d Mesina les dejarfan 
tomar tierra salvos y que despues les combatirian (3). 
El mismo cronista nos ha conservado el nombre de 
dos juglares que figuraron en la coronacion de Alfon- 
so IV (i 328) (4).. 



(1) Item statuirous quod nos nee aliquis alius homo nee domina 
demus aliquid alieui joculatori vel joculatrici sive solidatariee sive 
militi salvatje: sed nos vel alius nobitis possit eligeie vel habere ae 
ducere secum unum joculatorem et dare sibi quod voluerit... Item 
statnimus quod nullus joeulator nee joculatrix nee soldataria presen- 
tea vel futuri, nee ilia quee olim fuerit soldataria, sedeant ad men- 
sam militis nee domine alicujus, nee ad gausape eorundero, nee ja- 
ceant cum aliqua dominarum in nno loco vel in una domo nee os- 
culentur aliquem eorundum . 

(2) Documentos in^ditos del Arch, de Arag6n. Repartimtento 
de Mallorca, p^g. 23... Est Ferrandi juglar, Rep. de Valencia, 
p. 188. Peretde Vera joeulator, p. 213 Asaltus de Vasacz joeula- 
tor y p. 553. Asalt juglar, p. 339 y 497. Ferrando joculatori; 362. 
Pfetro joculatori et Marquesia uxor ejus y p. 565. P. juglar; 499. 
G. de Avinione (hay mds de un Aviny6 en Catalufia) et uxori 
Guaschete; 578 hay dos trompadors ( P. 201. 203 y 229 hay un G. 
de Mootaynagol, sin duda el trovador de este nombre que eita tam- 
bi^n Muntaner ) 

(3) Si qu* En Xivert de losa qui portava la senyera del comte 
Galceran, los trames & la Gatuna un juglar ab Cobles, en que 'Is 
feya a^saber que eron aparellatz, que si volien tornar a Macina que 
Ms lexarien pendre terra d salvament e puix que's combatrien ab 
ells. (Cap. CXCV.) 

(4) En Romaset jutglar canta altes veus un serventesch... En 



176 ROMANCERILLO CATALAN. 

El Sinodo de Urgel de 1 227 prohibe d los clerigos que 
oigan d los juglares: prohibici6n que se repite en el 
de 1364 (i). Menos absoluta es la de las constituciones 
de la Universidad de Lerida de i3oo con respecto A los 
estudiantes, d los cuales manda que no den regalos ni co- 
mida i los juglares, excepto en determinadas festividades 
6 cuando reciban el grado de maestros 6 doctores (2). 

Los documentos posteriores nos muestran k los jugla- 
res con el simple cardcter de musicos. Tal sucede en las 
Ordenanzas de Pedro el Ceremonioso en que se habla 
de los juglares de la armada que tocardn d la taula a 
metre e a levar (3), 90 es dos trompadors, una trompe- 
ta, una cornamusa e un tabaler. Se ve que los mismos 
hacian cridas en las ciutats o lochs y tocaban al estan- 
dart ve y a benehir. Bof. Doc. VI. Dels juglars^ p. 61. 
En les cases dels princeps segons que mostra antlguitat 
juglars degudament poden esser... en nostra cort juglars 
quatre degen esser dels quals dos slen trompadors e lo 
ters sia tabaler el quart si de trompeta... que toquen al 
principio y (in de la comida publica del rey. Habla 
de juglars estranys 6 nostres, de lo que deben hacer en 
tiempo de guerra, etc. 

Conocida es la especial aiici6n de Juan I, el amador 



Comi dix una canso novella... c per 90 com En Comi canta mills 
que nul horn de Catalunya... £ levas En NovcUet jutglar e dix en 
parla DCC versos rimats. (Todas estas composiciones eran del in- 
fante En Pere.) — (Cap. CCXCVIII.) Antes (cap. CCLXXI.) Mun- 
taner envi'a En Comi al Rey para entregarle el Sermd de que luego 
bablaremos. 

(1) El Sinodo de Urgel de 1277 prescribe & los clerigos: jocula- 
toribus, mimis et istrionibus non intendant^ lo que repite el de 1364. 
Vill. toroo XI, 287. 323 y 324. 

(2) ...mimis, joculatoribus , militibus qui dicuntur salvatjes, 
ceterisque trofTatoribus seu baccallariis civibus vel extraneis vea* 
tem, civatam, pecuniam, vel aliquid aliud de suo dum in studio 
fuerint donare non audeant, nee ad comedcndum invitantibus dare, 
nee ipsos etiam mvitare per se ipsos vel facere dari, prseterquam 
diebus singulis tantum in festivitatibus Natalis Domini, Pas(^h8e et 
Pentecostesis vel quando magistri in scientiis crcabuntur. V. Villa- 
nueva, XVI, 230. 

(3) Doc. del Arch, de Arag., VI. 



PRELIMINARES. I77 

de gentileza, d los trabajos de la musica, y si bien sabe- 
mos que se deleitaba en oir cantores (i), mayor vali- 
miento alcanzaron en su corte y en las de los principes 
sus amigos los juglares que se distinguian como hdbiles 
tahedores de instrumentos (2), y es muy posible, sea 
dicho de paso, que alguna de nuestras melodias popu- 
lates provenga de las invenciones musicales de estos 
ministriles. Algunas noticias posteriores confirman la 
tnistna acepci6n a la palabra juglar; acepcion que se 
conserva en algunos puntos de Cataluha francesa, donde 
lo que aquL se llama coble (orquesta 6 banda de musica) 
se llama coble de juglars (3). 

Es de creer que los poderosos fueron dando menos 
importancia d las poesias recitadas por los juglares, pero 
«1 pueblo (tomando esta palabra en sentido mds limita- 
do) debia conservar sus juglares cantores y acaso auto- 
res de poesias. Asi consta, en efecto, que sucedi6 en 
Castilla hasta principlos del siglo xvi, y los ciegos, can- 
tores de profesion, que hemos alcanzado en Castilla, 
hubieron de tener predecesores de mds valia en los 
tiempos en que mds privaba la poesia popular. 

Las poesias cantadas por los antiguos juglares eran 
sin duda, ya liricas y devotas, satiricas 6 amatorias, ya 



(1) Dicese que su hija dona Juana no queria dormirse sin oir 
suaves instrumentos. 

(2) Los sellos secretos de Juan I (nums. 1952, 3 y 4) hablan de 
varios «ministriles del rey;» Pere de Bas, Nicholau dels orgens, 
Everli que antes habia tenido el Duch Dostaricha (de Austria) y 
que Ic pedia el rey de Francia, CoHnet solicitado por los reyes de 
Castilla y de Navarra y el conde de Foix, y Matadanpa, muy habil 
en la cornamusa, que pasaron d la corte del conde de Turena, primo 
del rey. A Everli trataba de enviarle d Flandee para comprar 
ainstruments de novelle guisa.n V. A. de Bofarull, Hist, ciit , VI, 
p. 564, y su articulo inserto en El Arte, que alli se cita. 

(3) En 1347 los paers de Lerida afirmaverunt in joculatores 
(corregido nuncius) Simonem de Ortega et Apparitiuro de PerpinyA, 
y en 1357 fo afermat per los dits paers Ramon Marti apellat Corna- 
musa en joglar de la ciutat. Vill. XVI. En 1390 se llama ya nunci 
(pregonero, el mismo empleo). En Barcelona ha conservado una 
<!alle el nombre de carrer d* En Xucld (acaso apellido). V^ase el 
mismo dictado usado en sentido honrosq por el P. Monso al llamar 
i San Bernardo lo glorids doctor juglar. (Dice., p. 339.) 

13 



178 ROMANCBRILLO CATALAN. 

narraciones poeticas que hacian las veces de historia. De 
las palabras de Cabrera pudiera deducirse que en nues« 
tras comarcas 6 d lo menos en la que habito el trovador 
Cabra eran de todo punto desconocidas las narraciones 
caballerescas que enumera, pero aun cuando hubiese 
sido asi, lo que es muy dudoso, hubleron de hallar pron- 
ta cabida en tierras de tan continuo trato politico y litera- 
rio con las del mediodia de Francia. El crecido nlimero 
de juglares y el premio que d veces recibian es una 
prueba de que ho descuidaban todos los medios de agra- 
dar, y uno de ellos era sin duda la recitaci6n de cantos 
caballerescos. 

Tampoco falt^n algunas pruebas, no diremos mds 
concluyentes, pero si mds directas. Hdllanse algunas 
alusiones en elya nombrado trovador de Bergaddn^que 
pueden creerse fruto de sus visltas d los cercos poeticos 
transpirenaicos, pero que debian de ser comprendidas 
en el pais donde las usaba (r). Cerveri de Gerona (2) 
nombra tambi^n heroes caballerescos d quien dice su- 
pera el rey de Aragon (Jaime I 6 Pedro III). No vemos 
en la auto-biografia de D. Jaime alusi6n alguna de esa 
clase ni tampoco en Desclot, en cuya cronica, 6 d io me- 
nos en algunos MSS. de ella, se narra detenidamente 
la novelesca historia de la Emperatriz de Alemania li- 
bertada por el Conde de Barcelona (3), pero Munta- 



(1) Es sabido que Bergad&n coloca en el paraiso al difunto Ma- 
taplana con Carlomagno, Rulddn y Oliveros (Cossiros); habla'.tambi^n 
de Augier (el Danes) aque part Berra Tibans | s* anet combatre ab 
caravel; » d'Andriea (de Francia: h^roe de un lai 6 romaw, etc.) 
alude tambien & la larga expedici6n de los Bretones y del tendre 
filhs d' Albert (t). (Un sirventes.) 

(2) Cerveri Pui semblet 

E renhet si cum Rainhartz 

E'l nostre reys cor ab mais d*ardimen 

Qu' Alexandres Olivier ni Rotlans. (Baile, jutge.) 

(3) No hemes notado en las crdnicas de D. Jaime y Desclot 
referencias d poemas caballerescos. El ultimo (<5 a lo menos algu- 
nos MSS. de su obra), trae la ya citada novela de la Emperatriz 
de Alemania. V. sobre el origen de esta tradici6n y sobre el motivo 
probable de su atribuci6n a nn conde de Barcelona, Wolf, Ueber 
Lais.^ p. 217, y Poesi'a heroico- popular castellana, p. 394. 



[PRELIMINARBS. 379 

ner (i) menciona mds de una vez i Carlomagno y A 
Rolddn, y escribio un serm6n en verso en que sigue, 
segdn dice, el tono del poema de Gui de Nantull (2). 
Citaremos finalmente un proverbio cataldn del mismo 
siglo XVI que prueba la popularidad de que gozaba entre 
nosotros el mds famoso hdroe de las narraciones fran- 
cesas (3). No buscaremos pruebas de la difusi6n de las 
mismas en tradiciones locales ni en los monumentos 
escritos posteriores, pues unas y otros, especialmente 
los liltimos, pueden provenir de manantlales diversos 
de los anteriores cantos. 

Antes de despedirnos de las narraciones carolingias, 
notaremos que Rguran en ellas algunos nombres nues- 
tros hist6ricos y geogrdficos (4), lo cual no constituye 
en verdad una poesia catalana ni necesariamente cono- 
cida en Cataluna, sino recuerdos poeticos de nuestra 
historia conservados por los descendientes de los que 
en ella figuraron. Y ^quidn sabe si alguna de estas na- 



(1) Mas nous cuydets que hanch Alexandri ne Rotlan ne Oliver 
ne neguns altres poguessen 90 fer a tots dies quel senyor rey feya... 
(Cap. LI)... un cavalier jove de Trapena... hi valch aytant com fera 
hi Rotlan, si fos viu. (Cap. LXXXIV)... la pus antiga vila era Pe- 
ralada que del temps de Carles Magnes e de Holla en^a no fo de 
sarrahins; ans es veritat quel monestir de senct Quirch feu Carles 
Magnes, el dota aqui a Peralada... (Cap. CXXV.) Se ve que aqui 
se refiere Muntaner A, una tradici6n local, pero lo de Rold&n indica 
infiuencia poetica : Peralada figura adem&s, como luego veremos, en 
el ciclo narbones. 

(2) En so de Gui Nantull farai un bell serro6. 

(3) Artus y la taula redona (cap. LXVI);. . major romans que 
no es aquell de Jaufre (sin duda el provenzal de Jaufre y Brunissei- 
da; cap. CXVI); Lansalot del Llach (cap. CXXVIII); Galees Tris- 
ton y Lansalot. (Cap. CXXXIV.) Alexandri. |Cap. LI y CXLVII.) 

(4) Nombres histdricos ygeogr&ficos. Barceloigne, Bollaus (Isac 
de) Torteluse, Baleguer, terre Certaine. Otros: Arillant (Alicante), 
bailes Barbastre (Arag6n), las islas Mayorques (teatro Laride que 
con Balajon se coloca antes de Denia). Portpaillar sur mer, Borel 
unid sarracens cuerpo de los Francos. V. Poes. her. pop. Arnaud de 
Gironde fue sitiado por Borel el Descreido y sus doce hijos, Gerardo 
de Rosellon, Besodeu 6 Besaudon, Guiraud tro en Enio, Vergadane, 
Serdune e Purgela, Rubicaire, Marsalo, Bur^alis, rey de Arag6n, 
Per Ram6n Berenguer de Bar9alona. Peralada, villa grande de Ca- 
taluna. Pierrelee, lugar de infieles y traidores. Leon Gautier, III 
(Kohler). Jarb. XII, 290 y 91. Paers sin duda. Vill. XVII. 



l80 ROMANCERILLO CATALAN. 

rraciones nacio d la raiz de los acontecimientos y en 
los mismos lugares donde estos se verificaron? Halla- 
mos tambien relates heroicos indudablemente catala- 
nes. Tales son, entre otros, el del Otjer Catal6n y sus 
nueve barones, troncos de ilustres familias y restaura- 
dores de nuestra patria, la historia en parte podtica de 
Wifredo el Velloso, que comprende el origen de las 
barras catalanas, los amores del joven principe con 
la hija del conde de Flandes, con quienes se enlazo 
la leyenda de Fray Juan Garin, la doble tradicion del 
dragon de S. Llorens y del de S, Celoni, el salto de la 
reina mora de Ciurana, etc. Algunas de estas narracio- 
nes, como la del Valent de S. Celoni (recordada por 
otros poetas en antiguos documentos) y la de la reina 
de Ciurana, ban llegado hasta nuestros dias por tradi- 
cion oral: otras se conservan solo escritas, y alguna 
acaso hay que nunca habrd pasado por bocas popula- 
res. Como de ninguna consta que haya sido cantada, 
no son objeto propio del presente estudio. 

Tampoco lo son en rigor las narraciones bretonas y 
otras de aventuras de que hallamos numerosas citas en 
nuestras memorias, y no es de extranar que su niimero 
sea muy superior al de los cantos carolingios, pues estos 
alcanzaron su mayor valimiento en tiempos anteriores 
y cuando era completa la carencia 6 grande la escasez de 
monumentos literarios catalanes. Dichas narraciones no 
eran ya cantadas, sino pasto mds bien de personas algo 
letradas y de trato cortesano que de las clases populares, 
pero prueban la aficion a las cosas poeticas y romances- 
cas, y d este titulo no era aqui inoportuno su recuerdo. 
Tanta fue aquella aficion, que lleg6, no solo A trasladar 
A nuestra lengua^ sino d producir obras originates. Ya & 
fines del siglo xiii se compuso el poema de Blandin de 
Cornuailles (obra de la decadencia del genero pero agra- 
dable y comedida) por un Catalan que se esforzo en 
escribir en provenzal, segun opini6n de su editor, que 
es tambien la nuestra. La Paula de Torroella es una 
prueba del entusiasmo de este autor por las narraciones 



PRELIMINARES. l8] 

francesas cortesanas cuyo lenguaje imita al hacer hablar d 
sus personajes. No hay que hablar del Tirant lo Blanch^ 
obra siempre famosa y hoy fdcil de poseer, merced k un 
eminente catalanista. Menos celebridad ba obtenido, y 
no es de extranar, la novela simplemente amatoria de 
Curial y GUelfa^ que sigue a su manera las tradiciones 
del gdnero. Mas d estas obras originales deben ahadirse 
las muchas traducidas 6 leidas en lengua original Fran- 
ce sa. 



II. 



INDICIOS BSGRITOS DE LA POESIA POPULAR. 

Desconocida 6 desdenada esta poesia por los antiguos 
escritores, s61o noshan quedado de ella, fuera de la tra- 
dici6n oral, algunas noticias fortuitas e indirectas. 

Se ban conservado, es cierto, algunas poesias latinas 
que se califican de populares, mas es de ver que esta 
denominacion no pudo cuadrarles, desde el punto en 
que no bubo pueblos que hablasen la lengua latina. No 
obstante, algunas hay que ejercieron un oficio andlogo 
al de la poesia popular en lo de cantar hecbos hist6ricos 
y fueron acaso un remedo de la misma. 

Ni siquiera por su versificacion, que no es ritmica 
sino metrica (a)usiada al sistema cldsico), puedellamarse 
popular el canto funebre d la muerte del conde Ramon 
Borrell III (f 1018), pero debe ser aqui mencionada 
porque se presenta como interprete del comun duelo y 
aun se da k si misma el nombre de canto del pueblo (i). 



(1) . Una de las pocas poesias de esta clase que muestran un es- 
tilo aproximado al popular es el cantar latino en versos ritmicos, 
s^ficos ademds, de Rodrigo cl Campeador, compuesto hacia lacuaria 
decada del siglo xii y, segun creemos haber probado con buenas 
razones, en Cataluiia. {Poesia heroico-popular castellana, p6g. 226 
y siguientes.) 



1 82 ROMANCERILLO CATALAN. 

Indicios mds inmediatos nos ofrece la poesia semi- 
artistica, reiigiosa y profana. La primera fu6 cultivada 
por eclesidsticos que al dirigirse al pueblo y al emplear 
su lengua adoptaron tambi^n las formas de su poesia. 
La segunda por trovadores, cuya escuela era como la 
antitesis de la poesia popular, pero que procedfa de esta 
y en algunos casos recibia su influencia. Observaremos 
de paso que casi todas las poesias semi-artisticas son 
entre nosotros liricas y no narrativas, y raras veces de- 
jan de llevar un estribillo, ya no fantdstico y vagamente 
poetico como suelen las populares, sino ligado por el 
sentido y por la construcci6n gra-matical con lo restante 
de la composici6n. Como nos proponemos estudiar por 
separado este linaje de poesia, aqui nos limitaremos, en 
general, & citar obras suyas, cuando se refieren & una 
determinada del genero popular. 

Hdblase de versos latinos y vulgares cantados cuando 
el casamiento.de Ram6n Berenguer IV, aunque, como 
es natural, en terminos poco circunstanciados(i). 

El trovador de Bergadin, ya mds de una vez citado, 
de una de sus poesias, cuya forma es popular aunque 
no de las mds rudimentarias, nos dice que esta ajustada 
A un antiguo tono. 

Chanson ai comensada 
Que sera loing cantada 
En est son velh antich 
Que fetz N'Ot de Moncada 
Ans que peira pausada 
Fos el cloquer de Vich (2). 



(1) £n el MS. citado por Teixidor y Soriano Faertes se dice que 
por cuantas partes viajaba Berenguer IV se le recibia con acla- 
maciones acompaiiadas de cantos 6 de alabanzas... hasta los monjes 
y solitarios dejaban bus escondrijos para tener el honor de celebrar 
sus triunfos y victorias, cant&ndole alegres canciones tanto en idio- 
ma cataUn como en latin. Es tanto mils creible cuanto que de la 
misma ^poca se lee algo an&logo en la Crdnica de Alfonso VII y la 
Compostelana. 

(2) El campanario de Vich todavia existe, aunque en su reforma 
m&s moderna es del ano 1038 en que se construyd la cerca saliente. 
Todavia se conserva una calle con el nombre de carrer del Cloquer, 



PRCLIMINARBS. l83 

En otras poesias inspiradas tambi^n por un violento 
encono, adopta el cinico Guillermo otras formas de la 
poesia popular, como es de ver, por ejemplo, en la com* 
puesta contra Hugo de Mataplana, cuya muerte Ilord 
despu^s con mds nobles acentos : 

Chansoneta leu e plana 
Leugereta sens ufana 
Farai e de men marques 
Del tractor de Mataplana 
Qu'es d'engan frazits e pies. 
Ah marques, marques, marques 
D' engans es frazits e pies... 
Del brats no us pretz una figa 
Que cabrella par de biga 
£ portatz lo mal estes; 
Obs i auretz ortiga 
Qu' el nervi vos estendes. 
Ah marques, etc. 

Hemos de trasponer en gran parte lo que resta del 
siglo XIII, no escaso, segun hemos visto, en noticias re- 
ferentes d juglares, para hallar las del genero que ahora 
vamos rastreando. 

En terminos muy parecidos d los que emplean los 
concilios de los mds remotos siglos de la Edad media 
prohibi6 el sinodo de Lerida de i32i los cantos profa- 
nos en las iglesias y cementerios (i), y en el mismo 
siglo se procur6 que los vlsitadores del monasterio de 
Monserrate se abstuviesen de todo cantar que no fuese 
devoto, y con este fin se escribieron algunos cdnticos, 
entre otros el llamado virolay^ unico que se ha conser- 
vado y que tanta celebridad ha adquirido en los ultimos 
tiempos (2). 

Cu^ntanos en su cr6nica Pedro el Ceremonioso, que 
apaciguada la rebeldia de Valencia, indult6 d los cul- 
pables, y enumera los exceptuados de la gracia, en 
especial cierto barbero llamado Gonzalbo, cuya insolente 
familiaridad con el y la reina habia antes referido: 



(1) Villanueva. torao XVII. 

(2) Villanueva, VII. 151. 



184 ROMANCERILLO CATALAN. 

«E un barber apellat Gon^albo quis fahia capita dels 
ndessus dits mese en mig de la reyna e de Nos e canta 
»una can90 que deya: 

Mai haja qui sen Hira 
Encara ni encara. 

»E Nos diguemli com haguem donada la sentencia: 
»Vos nos digues T altre jorn com vingues ballar al nostre 
»real tal can^o, so es : Mai haja, etc. A la qual can^o la- 
»vors no us volguem respondre : mes ara responemvos: 

£ qui no us rossegara 
Susara e susara.» 

Es esta una muestra, si bien escasa, de verdadera 
cancion lirica popular. El mismo monarca nos da otra 
de la vulgar en las coplas que escribid para su hijo des- 
pues del casamiento de ^ste con D/ Violante : 

Men car fill, per Sent Anthoni 

Vos juram qu' ets mal consellat. 

iCom laxats tal matrimoni 

En que us dan un bon regnat 

E qu' en haiats altre fermat : 

En imfern ab lo dimoni 

Sie 'n breu qui us n^ ha ^nganat (i). 

En el manual de un notario de Perpindn, correspon- 
diente al ano 1397, se ban conservado tres poemas ver- 
daderamente populares de empleo supersticioso, y aun- 
que breves, completos. Son tres conjuros de los cuales 
damos por muestra el primero: 

Conjur a falsa alias buba negra 

Eu vi . 1 . bon mal de Jhu Xi 

A mi lo se dix Nostre Senyor Deu Jhu Xi 

Eu te conjur de part de Deu e de moss sent Feliu 

E per les misses que prevera diu 

Que asi no metes brancha ne rahel 

Mor te mal que Deu t'o dix. 

De fecha menos segura, pero sin duda poco posterior, 



(1) BofaruU. Condes, II, 288. 



PRELIMINARES. l85 

poseemos un fragmentode verdadera canci6n, y canci6n 
narrativa, que en forma no muy desemejante nos ha 
conservado la tradicion oral (i). 

El valenciano Jacme Roig que habla mds de una vez 
de cansons^ no nos dice en que ano acaecieron los he- 
chos relatados en su libro satfrico adelscon$ells y de les 
donesD que se cree compuesto en 1460, aunque refirien- 
dose d epoca muy anterior. El hecho lo supone en Olit, 
villa de Aragon, y la palabra endochava (por endetxava) 
no es catalana, pero puede deducirse que para la his- 
toria de la poesia popular este genero de poesia no era 
diverso en los paises de lengua catalana. 

Fui en Olit alt endechava 

vila molt bella. e coblejava 

Dona molt bella maldient fort 

hi viu portar la falsa mort 

A soterrar. per massa tost 

Sobre lo cos haber desbost 

moltes grans plos dona semblant 

feyen el plant. darrer lexant 

Una cantant son marit viure, 

Pertenece tambien i Valencia, y sin duda d la segunda 
mitad del mismo siglo, una composicion que por su 
forma mdtrica y sobre todo por constar que fue ajustada 



(1) Rs el principio de una complanta en loor de Ntra. Sra., so- 
bre el teroa. tan popular en la Edad media, de las tribulaciones del 
Seregrino. Fue descubierto en un manuscrito de la Biblioteca de 
[arsella por el Sr. V. Lieutaud {La vida de San Amador, texte 
provengal in/dit, 1878). Las dos coplas que subsisten dicen asi : 

Gloriossa dells angells, Verge, nom desemparas 
'Si yo m' en anava als perdons guanyar, 
Enmig della carrera trobi un cos finat 
E la gent mal parlera dien que yo lo e fayt. 

Cobla. 

Lo veguer ello juge dien : sia penjat , 

Verge, si tu m* ajudes yo t' ire vesitar 

Ab C. liures de cera e C. brandons cremant. 

A juzgar por el facsimil que el Sr. Lieutaud presenta, el c6dice 
es indisputablemente del siglo xiii. 



S86 ROMAMCERILLO CATALAN. 

A un tono que estaba en boga, nos recuerda la poesia 
popular. Es una 

aCans6 de la beneyta Verge Maria^ mare de Deu^ e 
Bcantars (Idase cantas) al so: Si be^m so mal maridada, jo 
»me he etc. 

Hoges nos nostra advocada 
En los grans perills que som: 
Dels pecats quens persegueixen 
Hages nos remissi6, 

Cobla. 

Beneyta es tu Senyora 

Sobre les dones del mon : 

Tan solament tu est digna 

De gracia e de honor. 

Deus qui ta (lease t'ha) vista benigna 

E de tu ha gran ardor 

Lo seu car fill en tu envia 

Per traure lo mon d' error, etc. (i) 

Siguen tres coplas mds con el mismo asonante en los 
dos llltimos pares de cada una. Todos los restantes pa- 
res son en ura y esto debi6 de ser un realce que el autor 
de la poesia religiosa anadi6 d la forma de la imitada, 
d no ser que esta fuese tambidn d su vez semi-artistica. 
Sabido es que se cantd tambien en Castilla, hacia el 
mismo tiempo, el tema de la mal maridada. 

Otro punto de contacto entre las dos poesias encon- 
tramos en el estribillo de La panadera^ comiin d unas 
coplas catalanas de un desconocido contra el cldrigo 
Serradell, y d las castellanas que se cantaban en el rei- 
nado de Enrique IV. 

En el mismo siglo xv hallamos el nombre de romans 



(1) Citaremos aquf unos versos que, do por ser mal hechos 
hao de ser muy antiguos: 

Sancta Marfa Verge paella 

Done gloriosa et bella 

Regina casta et care et pure 

Beneyta fu lo ventre (debe decir venture) 

Cant nusso Senyor vos munda 

Per Tangel quant vos saluda, etc. 



PRELIMINARES. 1 87 

aplicado d dos relates en verso, pero su forma metrica 
nada tiene que ver con la del romance. 

Luego de promediar el siguiente siglo nos conservd 
la imprenta muestras, no s61o de la poesia semi-artisti- 
ca, que ^stas abundan^ sino tambidn de algunas mds 
prdximas d la popular. 

1 556. «Escreuia Valero Fuster les presens cobles no* 
»ves de la crich crach... y fa les estampar en Valencia 
»enranyMilDLIII.» 

La crich crach 

La crichguera 
En aquell gran temps passat 
Quant jo trist jovenet era 
De fet me posi a servir 
Una molt gentil donzella. 

Del famoso Timoneda, Hbrero, editor de romances y 
poeta dramdticOy verdadero mediador entre la poesia 
semi-artistica y la popular, se ban conservado dos 6 
mds bien tres pliegos sueltos que describe Salvd en los 
siguientes terminos : 

Salvd, niim. i32. «Les cobles de bella de vos enamo- 
»ros: ara novament trobades per Juan Timoneda: a 
Asuplicacio del interes y vulgo de la gent.» (Hay A con- 
tinuaci6n la figura de un hombre tocando la guitarra 
delante de una dama). S.l.n.a hacia i555. 

Bella de vos so enamoros, 

Jafosseumia: 

La nit y lo (y '1?) jorn quan pens' en vos 

Mon cor respira. 

Cita otra hoja: «Cobles de bella de vos enamoros: 
ncontrafetes al espiritual : per Juan Timoneda, a major 
»laus de la mare de Deu dels Desamparats.n 

i33. aLes cobles de Dali Miquel portam a casa contra- 
»fetes al espiritual : per Juan Timoneda (pera Nadal).]> 

Otra en castellano. 

Salvd, 25 1 5. Libro de miisica de vihuela... compues- 
to por Miguel de Fuenllana. Sevilla, i554. 



1 88 ROMANCEklLLO CATALAN. 

Que farem Ma muller es anada 

Del pobre Lloat sia Deu. 

Del pobre Juan ^Ahon la irem a cercar? 

De la furrirunfar. De la furrirunfar. 

El poeta y pintor Serafi, uno de nuestros tiltimos tro- 
vadores, aunque continuador de las prdcticas de estos y^ 
por otra parte, imitador de la escuela toscana, tan vdlida 
entonces en Castilla^ us6 de versos cortos en sus Can- 
^ons y Vilancets. Una de las primeras casi pudiera pasar 
por verdadera poesia del pueblo: vease la primera cobla 
de las tres que comprende: 

Sim levi de bon mati 

Y anemen tota soleta 
Y entrem'en dans mon jardi 

De matinet. 
L'aire dolcet, la fa rira riret 

Per cullir la violeta : 

Ay llasseta que fare 
Ni que dire? 
Valgam Deu qu' estich dolenta, 
L' amor es que m' atormenta. 

Sin calificar su gdnero nos dejo un verdadero roman- 
ce al estilo de los castellanos de trovadores, es decir con 
rimas perfectas, aunque en eptasilabos. Lo mas sin- 
gular es el nombre antiguo de gesta que, al parecer, 
debia de haberse olvidado en aquella epoca, que da A la 
narracion 6 al asunto. 

Qui vol oyr la gesta Solet sens companyia 

D' un jove anemorat Del tot desesperat 

Que nit y jorn sospira Les llagrimes que plora 

D' amors apassionat Regant per tot lo prat, etc. 

En otro sentido, a no dudarlo, que en la anterior 
centuria vemos usado el nombre de romance en su for* 
ma catalana en una nota del Llibre vert de Vilafranca 
del Panades al hablar de la entrada de Felipe II en 
aquella poblaci6n: aNe foren fetes cobles 6 romans per 
Salvador Comelles apotecari de la present vila.» Si no 
era verdadero romance, que tal hubo de ser, serian co- 



PRELIMINARES. 189 

plfis octosildbicas. Ni en uno ni en otro caso fu^ de segu- 
ro poesia popular. 

Los romances castellanos eran ya conocidos en las 
provincias de lengua catalana. 

Popular de veras y de buena composicidn, aunque de 
mala ralea, fu6 la canci6n de las Monjas de Sant Amans, 
de que se ha conservado, cuando menos, un fragmento, 
compuesta d fines de la misma centuria, segun consta 
del Llibre de exercici de jurisdiecio de la vila ( San 
Juan de las Abadesas), de i54o d i6oi^ foL i38 retro, 
donde se lee : « En 7 de Setembre de 1594 Rafael Giro- 
nella procurador general del monastir, abbatia vacante, 
y Geronim Coll, jutge per dit monastir, amonestan ab 
amenassa de preso d Jaume Roca, dit lo Cabrit, fadrl 
teixidor natural de Vallfogona, morant en eixa, per las 
cansons indecentas que dicta, e trau 6 compon y d al- 
tres ensenya, com la de las Monjas de Sant Amans, 
molt infamatoria y falsan, etc. (i}. 

Es muy probable que fuese impreso en Valencia 6 en 
Barcelona alguno de los romances en pliegos sueltos del 
siglo XVI que no llevan lugar de impresion y en tiempos 
posteriores se ban reimpreso. Hacia i855 6 56 compr^ 
el Alarcos, el Marques de Mantua , el del Conde de 
Barcelona (2). 

En el siglo xvii, ademds, hallamos frecuentes testi- 
monios de la celebridad de ciertas poesias populares en 
las imitaciones que de ellas se hicieron. 

«Cobles ara novament fetes del humano al divino al 
2>to de la sardana que ses treta y s^canta, que diu, falala 
sfalala, la pastora mort maura.» 



(1) Vid. D. Pablo Parassols, Revista histdrica^ num. 4, p4- 
gina 10. 

(2) El Cancionero de Romances de Amberes se reimprimid en 
Barcelona en 1587. El Tesoro escondido de Romances del Cid y de 
los Infantes de Lara de Metge, se imprimid en 1626. La Flor de 
enamorados de Juan de Linares, y hay una quinta edici6n barcelo- 
nesa, hacia 1681. La Floresta de Tortajada, en 1611. Las Guerras 
civiles de Granada de Gin^s Perez de Hita, 1.* parte, en 1604; 
2.' en 1631. 



190 ROMANCCKILLO CATALAN. 

Falala falala 
& Jesus hauem d^ amar 

falala falala 
perque ell nos saluara. 
Dexem estar la sardana 
perque es cosa molt profana 
y cantem de bona gana 
lo ques pot molt ben cantar. 

Falala falala 
i Jesus hauem d' amar 

falala falala 
perque ell nos saluara, etc. 

En Barcelona en la estampa de Gabriel Grails y Ge- 
raldo Dotil, 1602. 

<(Relacio de la mala vida de las pobretas donas al to 
;»del mes ay. Feta per una que ara s^es retreta.. Compos- 
Ma per Johan Torres.» 

Ohiu la historia anauen les pobretes 

de aquest entremes com los mercades 

engany de pobretes tenints mols dines 

mes ay de llur negociar 

la moneda a pes. ara les enganyen 
Antes no abatessen mes ay 

del tot los dines ab aquest pesar, etc. 

En Barcelona en casa Sebastia de Cormelles, al 
Call, 161 2. 

cNou testament y ultima voluntat del honorable se- 
»nyot Carnestoltes y en particular en aquells a qui ells 
»mes obligacions. Fet y ordenat ara nouament en lo 
)>present any de mil sis cent y sine al to del mes ay... 
»En Barcelona en casa de Sebastia y Jaume Mathevatr 
»Any i625.» 

Pus no se m'escusa 

morir prestament 

ordenar vull mes cosas 

y fer testament 

perque ningu reste 

de mi mal content ; 
hoyreu d' en Carnestoltes mes ay 
lo seu testament, lo seu testament, etc. 

«Cobles a lo diuino al to del hereu bon Amich.» 



PKSLIMINARES. IQI 

Planyeume los meus amichs 
Los que voleu be de cor 
Los que voleu be de cor 
T considerau ma vida 
Quanta pena he sofrida 
Pera be del pecador 
Pera be del pecador, etc. 

«Ab llicencia en Barcelona per Hieroni Margarit. 
»Any 1625, 

;» Roma nee de la victoria que obtuvieron los Catalanes 
T^y Franceses al monte de Monjuich contra el ejercito de 
»los Castellanos. Tambe hi ha Taltre cans6 de la Victo- 
»ria de Monjuich al to del fara lara la. 1641. 

;»Los quince misterios de Nostra Senyora del Roser 
»en coplas 6 la tornada de la guilendo. Barcelona i677.» 

Terminaremos con una indicaci6n de un historiador 
nuestro que parece suponer un gran numero de compo- 
siciones poeticas, entre ellas romances, sobre un hecho 
de nuestra historia; las extranas aventuras de Maria, 
hija de Fadrique, rey dc Sicilia (1377). Feliu de la Peiia 
(II, 299) es quien hace esta indicacidn, pero es tal la 
vaguedad 6 inexactitud con c^ue suele hablar aun de co- 
sas mucho mds modernas, que no parece que puede 
darse gran credito d esta especie. Creemos que si tantas 
hubieran side esas canciones, habrian dejado algun ras- 
trOy y sin poder hacer mds que conjeturas, creemos que 
un ingenio acaso cataldn, pues los habia que seguian las 
huellas de Lope 6 de Calder6n, registrando los anales 
patrios en busca de un argumento, costumbre mds pro- 
pia de los-dramdticos que de los autores de romances, 
di6 con este en verdad poetico, y compuso una come- 
dia y que de ella saco algun redactor de pliegos sueltos 
un romance 6 una narraci6n en prosa, sin que sea im- 
posible que hubiese las dos formas. 



192 ROMANCBRILLO CATALAN. 



III. 



POESfA TRADICIONAL. 

Conservase esta poesia en las varias comarcas de len- 
gua catalana, cuales son el principado de Cataluna, una 
faja de territorio, francesa ahora, allende los Pirineos^ 
las islas Baleares donde se observa d veces la influencia 
de las pr^cticas de los glosadores^ la poblaci6n de Al- 
guer en Cerdena, 7 el reino de Valencia, donde, juzgan- 
do por las noticias que de ella alcanzamos, vive sobre- 
manera desmedrada. 

Esta poesia ha llegado d nuestros tiempos al traves de 
numerosas generaciones, amorosamente conservada y 
aun enriquecida por clases populares, ingenuas y por lo 
comun iletradas, aunque no por esto de escaso entendi- 
miento, como eran principalmente los labradores y ar- 
tesanos, en tanto que la desdenaban cuantas personas 
presumfan de cultas. El ni^mero de ^stas ha ido aumen- 
tando, y menguando el uso de los cantos tradicionales, 
ya por ser mayor la delicadeza 6 la suspicacia, ya por- 
que puedan menos los nativos impulsos poetico-mu- 
sicales, ya porque el amor de la novedad y sobre todo 
el buen tono den mds valimiento d otra clase de cantares. 

Poco, segun hemos visto, nos dicen de la poesia tra- 
dicional. las memorias escritas. No hemos hallado, por 
otra parte, cantores estipendiados que la custodlen y la 
propaguen, pues no pueden mirarse como tales algunos 
mendigos que, al par de las recitaciones piadosas, se 
auxiliaban de alguna cancion para recompensar la hos- 
pitalidad de las masias. Las poesias cantadas y vendidas 
por los ciegos y las que se expenden en las esquinas y 
paredes de las calles, pertenecen al genero vulgar, y no 
hubiera podido adivinarse por medio de ellas la exis- 



PRELIMINARES. IqS 

tencia de una poesia genuinamente popular, latente y 
de muchos ignorada. Esta se ha anidado tan s6Io en la 
tradicion oral, que, por otra parte, no ha dejado de 
admitir obras resabiadas de vulgarismo 6 de todo punto 
vulgares. Por manera que la historia de esta poesia se 
ha de deducir de los datos que de ella se desprenden, y 
estos no son muchos, pues se trata de composiciones 
casi siempre desprovistas de toda indicacion de lugar y 
tiempo y cuyo lenguaje se modifica conforme al habla 
del que las recita. 

Desde unos once lustros acd ( ; k tanto alcanza la me- 
moria del que esto escribe!} la poesia popular ha sido 
principalmente transmitida por las mujeres. Sirvelas 
para entretener y adormecer k los nirios, para divertir 
las largas horas destinadas d tareas domesticas y solita- 
rias, para darse aire, segun dicen, en las faenas mds 
activas del campo, y tambien, en tiempos mds recientes, 
para templar la monotonia del trabajo en los estableci- 
mientos fabriles. Un empleo mds especial, cual es el de 
ahuyentar el miedo, dan k sus cantos las mujeres enca- 
ramadas en un drbol para recoger sus hojas. 

Aprenden en la infancia las canciones de los labios 
de sus madres 6 nodrizas, 6 bien de las comparieras 
mayores de edad en los trabajos colectivos, 6 de sus 
amigas en la costura 6 en sus juegos y danzas. Cdntan- 
las, solo medio comprendidas, durante aquella edad en 
que pudiera decirse que sus labios inocentes purifican 
lo que de sobrado desnudo 6 ingenuo tienen d veces las 
canciones. Conservanlas mds tarde en la memoria con 
gran fidelidad en el conjunto, aunque con variables 
pormenores, envaneci^ndose del crecido niimero que 
han acopiado, no sin deseos d veces de aprender, para 
su propio uso, alguna de las que ignoran. Suelen com- 
placerse en repetirlas en la ancianidad, cuando se han 
ya convertido en recuerdos personales, d no ser que 
traten de olvidarlas, Uevadas de mds graves pensa- 
mientos. 

Tambien los ninos que tienen por su parte cantarci- 

i3 



194 ROMANCERILLO CATALAN. 

llos peculiares, aprenden, en general con menos ahinco, 
lo que & su alrededor se canta. No lo olvidan despues, 
7 es 6 era frecuente oir tararear 6 silbar los tonos de las 
canciones, en las frescas mananas, d los que se encami- 
naban d los talleres, en particular cuando el trabajo es 
sedentario, y sirva de ejemplo, aunque algo prosaico, el 
de un colchonero de Olot y un sastre: el canto sirve de 
oportuno companero. Alguna vez se usa de concierto 
con los movimientos acompasados de determinadas fae- 
nas, como la de los chapuceros que entonaban la bella 

melodia de (i) 6 la de un muchacho & quien he- 

tnos oido cantar el Don Carlos mientras movia el fuelle 
de una fragua; pero en general nuestros ciclopes no 
emplean otra musica que la que, segun es fama, embe- 
lesaba & Pitdgoras, es decir, la de sus martillos. Los 
arrieros y trajineros distraen sus largas jornadas al 
compds de canciones, no siempre en verdad, del caudal 
antiguo. No ha mucho que alguna, si no muy antlgua, 

popular ( recordamos la de ) (2) alcanzaba 

especial favor y era cantada por cuadrillas de man- 
cebos por los campos 6 por las calles. Entre los ale- 
gres rumores de una fiesta mayor, al retirarse la mu* 
chedumbre, oimos, acompanada del agudo son de la 
dulzaina, la que Uamamos Cancion de viaje^ en que lo 
trivial de la letra queda compensado por una bella me* 
lodia. No con menos efecto poetico, del seno de la obs- 
curidad y del silencio, hemos oido alguna vez aizarse el 
canto solitario de un nocturno viandante. 

£1 pueblo siente las beilezas de sus poesias, como de- 
muestra la perfeccion con que suele cantarlas; pero, 
segun es de suponer, no las sujeta A un examen critico. 
Llama bonicas d las canciones no menos que d sus to- 
nos, y no se muestra descontentadizo con respecto k los 
ultimos, con tal que los oiga de una voz de buen tim- 
bre. Pocas veces usa de calificaciones mds particulares: 



(1) En bianco en el original. 

(2) En bianco en el original. 



PRBUMINARES. 19^ 

^es molt llastimosa^» dijo una mujer de la de Don Car^ 
los^ y otra <cfa riure molt» de la Desventurada pareja. 
S6I0 de una poesta de mds estudiados conceptos (una de 
las descriptivas de los cabellos, ojos, boca de una bel- 
dad) hemos oido encomiar lo completo de la enumera- 
ci6n. Con singular extraneza es notado el empeho de 
los modernos colectores de canciones, que dificilmente 
llega i connprenderse: solo una criada, que no lo ob- 
s^rvaba por primera vez, dijo con acieno: «e^ perque 
no '5 perdi V antiguitat.» 

El pueblo usa del nombre de canso^ que es el mds 
natural y que hallamos ya en los tiempos del de Berga-> 
d^n y del Ceremonioso, dejando el de romanso para los 
pliegosimpresos. Distingue las partes de la composicion 
llamando mot al vtrso^ posada i la copla, y resposta (en 
otros puntos restoble, y en alguno refle?) al estribilio. 
No distingue la antigliedad de las canciones: todas son 
viejas con tal que las haya aprendido en la infancia. 

Al examinar laspersonas letradas el conjunto de nues- 
tras canciones, fdcilmente notardn la diversidad de las 
materias sobre que versan. Las hay en ndmero bastante 
crecido de asunto 6 de espiritu religioso : no pocas de 
sana doctrina, algunas con vestigios de ignorancia 6 
fantasia popular que parece excusar las mds veces la 
ingenuidad y terneza del sentimiento/ Abunda el genero 
que podemos llamar tipico de nuestra poe^ia tradicio- 
nal, como tambien de la de otros pueblos, no solo por el 
crecido numero de sus muestras, sino por ofrecer como 
condensados los caracteres del canto popular, y que 
forma una serie de historias poeticas, tal vez asidas k 
la historia real por hilos invisibles : hablamos, como 
puede suponerse, de la canci6n que llamamos roman- 
cesca (romance caballeresco y novelesco entre los caste« 
llanos). Alleganse a este genero no pocos cantarcillos de 
varia indole, algunos de cardcter intimamente popular 
y d veces infantil, que suelen provenir de remoto ori- 
gen, mientras otros se aproximan mayormente d la can- 
ci6n de costumbres. Forman ^stas un ciclo separado, 



196 ROMANCfiRILLO CATALAN. 

muy digno de atencion, compuesto de obras dedesigual 
valor estetico, que serian en general mds apreciadas, A 
ser menos numerosas. 

Al igual que en otras naciones hermanas si se excep- 
tuan los castellanos anttguos, escasean entre nosotros 
las canciones hist6ricas: canciones de mucha estima por 
unir el prestigio del canto popular al de los recuerdos 
nacionales. No es este el unico caso en que para reunir 
cuanto interesante y poetico di6 de si un pueblo se ha 
de acudir d la vez que d sus cantos al conocimiento de 
su pais y de su historia escrita. Si bien respiramos en 
nuestra poesia tradicional el aire de la patria y nos 
trasladan muchas de sus obras A los tiempos pasados, 
sorprende y desagrada que ni de uno de nuestros anti- 
guos hechos gloriosos 6 brillantes se haya conservado 
la memoria. Nada de los antiguos Condes de fisonomia 
tan franca y nacional; nada tampoco de los Reyes de 
Arag6n cuya historia rompe el antiguo estrecho hori- 
zonte para extenderse por afamadas y esplendidas regio- 
nes. Tampoco contienen estos cantos las mds bellas 
tradiciones de nuestra tierra, ni de las que ha conserva- 
do la escritura, ni de las transmitidas por bocas popula- 
res, ni de las que engalanan las pdginas de nuestros 
antiguos anales, ni de las que animan con su magia 
invisible los naturales halagos de los paisajes de Cata- 
luna. En nuestros tiempos quisieramos ver concentra- 
dos en un solo conjunto todos los elementos poeticos: 
los antiguos recibian gustosos la tradici6n revestida de 
formas variadas. 

No falta absolutamente poesia narrativa de dpocas 
hist6ricas mds recientes, en especial de los falsos heroes 
populares, famosos por sus actos de osadia y de bdrbara 
temeridad. La costumbre de cantar semejantes hechos, 
junto con otros de mds noble indole, induce d creer que 
hubo en lo antiguo cantos historicos que se han ido 
olvidando. 

A mas de los asuntos distingue la versificacion unas 
canciones de otras. La forma mds usada es la del mo- 



PRELIMINARES. 197 

norrimo, es decir, de la rima (generalmente imperfec- 
ta 6 asonante) continuada : forma que equivale & lo que 
en k metrica castellana se llama romance 6 romancillo, 
cuando la rima se aplica al final de un largo verso in- 
terciso 6 si se quiere al de dos versos de 8 6 mcnor nu- 
mero de silabas). Hay casos, poco frecuentes, en que el 
verso es corto 6 indiviso : otros en que cambia la rima 
en un punto indeterminado de la composlcion ; otros 
que solo una vez la repiten. Los dos primeros son indi- 
cio de antiguedad: el ultimo es clara senal de deca- 
dencia. 

Hay obras de forma mds lirica, es decir, de versos 
cortos con rimas alternas, que son por lo comun vulga- 
res, y mds bien que narrati\ras, expresivas de sentimien* 
tos 6 descriptivas de un objeto (una poblaci6n 6 una 
persona). Otras por fin, en especial las de caracter in- 
fantil, compuestas de lineas designates, que no verda- 
deros versos, y recitadas con tonos de escasa melodia 
aunque de ritmo muy decidido y & veces con un sencillo 
sonsonete. 

El lenguaje de las canciones es en el fondo el de la 
conversacion. Hay, sin embargo, excepciones de varia 
naturaleza. Es de suponer que se habrd conservado 
algun arcaismo: hallamos, en efecto, greu, jorn^ aydd^ 
nina: palabras del todo 6 generalmente olvidadas. En 
otras se nota influencia francesa 6 provenzal, aun cuan- 
do no pertenezcan en rigor k estas lenguas, como son, 
arjantj bqy-y xival^ aymar, tor^ mientras en una can- 
ci6n se halla el infinitivo francos e en verbos de la pri* 
mera conjugacion. Es sobre todo comun el uso de vo- 
cablos giros castellanos. 

Con todo esto se da al lenguaje de muchas canciones 
un cierto tinte convencional, quesube de punto en boca 
de algunos cantores de las comarcas catalanas donde se 
confunden la ^ y la a inacentuadas, cuando tratan de 
restablecer la primera 6 d lo menos de hacer la a menos 
abierta : hecho que parece indicar una influencia del 
Catalan literario, de que pudieramos citar ejemplos, y 



198 ROMANCBRtLLO CATALAN. 

entre ellos uno de Padaldd, pero que en realidad no es 
muy frecuente. 

Semejantes consideraciones nos traen al examen del 
indigenismo 1^ originalidad de nuestras canciones: pun- 
to sobre el cual nos guardaremos de aventurar un juido 
definitivo antes de haber comparado las poesias de los 
varios pueblos neo-latinos. Desde luego puede asegu- 
rarse que el indigenismo de nuestras canciones es me* 
nos general de lo que A primera vista se creyera. El que 
fija la atencion en la poesia de su pais, sin atender i 
las de los demds, halla que las ideas, los sentimientos, 
la versificaci6n y el lenguaje convienen en gran ma- 
nera A lo que entre los suyos ha observado, y no 
recuerda que hay cosas que convienen & todos los hom- 
bres, otras d muchas naciones y algunas A pueblos de 
igual procedencia y de costumbres y iengua semejantes. 
De suerte que en nuestra poesia popular hay cosas que 
son catalanas, pero no excfusivamente catalanas. De 
algunas canciones es indudable la procedencia de aden- 
tro Espaha 6 de ultra-puertos, sin que valga en contra 
tal 6 cual variante mds feliz que se note en nuestras 
versiones. Otras, que no traen pruebas intrinsecas de 
aquella procedencia, se hallan tan derramadas en otros 
pueblos, que seria temerario sostencr, i no mediar una 
razon especial, que todos las aprendieron de nosotros. 
Mas quedan no pocas, especialmente entre las histori- 
cas y las de costumbres, cuyo origen cataldn es indispu* 
table, no obstante una que otra voz castellana 6 francesa, 
usadas por los cantores d efecto de hdbitos contraidos al 
recitar las de origen forastero y adoptadas para dar d los 
relatos cierto color heroico y peregrino. 

Mayor indigenismo ofrecen al parecer los tonos 6 
aires de musica que la ietra de las canciones. No es 
materia para ser tratada de paso y por un profano en la 
ciencia musical la del caracter nacional de las melodias 
populares. Es obvio que este cardcter existe y es fdcil 
di^tinguirlo en ciertos casos, como, por ejemplo, si se 
comparan tal melodia germdnica con otra andaluza 6 



PRZLIMINARKS. L99 

romana. Mas no es menoscierto que senotan singulares 
analogias entre las diversas miisicas populares y tambida 
se ha de decir en este punto que no todo lo que convte«- 
ne A un pueblo dqa de convenir a otro y pueden ser 
comunes i. varios ciertas delicadas armonfas entre el 
modo de sentir y la musica, entre la expresi6n habla- 
da y la canuda, eotre la construccion gramatical y el 
corte de la frase mel6dica. De suerte que es cosa muy 
hacedera que un autor cataUn se apropie una melodia 
venida de fuera, modificando, es verdad, la vocalizacida 
y el acento. Sin embargo, no suele ser asi, y letras ca- 
talanas poco menos que iddnticas & otras francesas 6 
provenzales Uevan diferentcs melodias. 

Las canciones, ya nacidas en Cataluna, ya tan s61o 
catalanizadas, se hanpropagado rjlipidamente, muy lejos 
d veces del lugar de la accion que, segun podtica usanza, 
saelen designar las canciones, y no s61o cuando la ac* 
ci6n del lugar es arbitraria, lo que es propio de las 
romancescas, sino tambien cuando corresponde d un 
hecho reciente y nos da un indiclo probable del lugar 
donde nacio la poesia* Hay algunas de interns tan local, 
que no cs de pensar que se canten fuera de su tierra; 
aunque seria siempre aventurada la negatlva. Hay casos 
en que una palabra de otro territorlo, una particula- 
ridad de pronunciacion que altere eL consonantey dan 
prueba de que la cancion no nacio allf donde se canta. 

Si alguna vez es posible la designacion del lugar don- 
de fu^ compuesta la cancidn, lo es menos senalar su 
autor, excepto en algunas modernas, todas 6 casi todas 
vulgares, que lo declaran. Y aun ocurren dudas acerca 
de la calidad del autor 6 de los autores. De los autores 
decimos» no porque admitamos una cierta producci6n 
po^tica congenita y de todo el pueblo, exacta s61o en el 
sentido de que los cantores modifican incesantemente los 
pormenores de la cancldn, sino porque algunas veces se 
ban reunido una 6 mds personas para producir una can- 
ci6n. Esto acerca de tiempos modernos y puede habec 
sucedido en los antiguos. Fuera de este caso^ que siem- 



200 ROMANCERILLO CATALAN. 

pre ha debido ser excepcional, el autor de la composicion 
lo fue a efecto deuna inspiraci6n especial 6 bien ha sido 
poeta habitual por aficion 6 per lucro. Creemos que lo 
primero es posible y nada rare, peio que ha side un 
hecho mds general de lo que algunos creen el ultimo 
caso. Lo que sucede ahora en los ultimos tiempos en 
los poetas vulgares, pudo y debio de suceder en los po- 
pulates, y aun en mayor escala en tiempo en que la 
poesia se hallaba en su mejor periodo y no se dirigia 
tan s61o d las clases mds humildes. 

Ocurre tambien la cuestidn de la epoca en que esta 
poesia fue cultivada. De ultimos del siglo xii tenemos 
ya pruebas de que existia una poesia popular Hrica, y 
abundan las de su continuacion en los siglos posieriores. 
De ultimos del xiv 6 primeros del siguiente poseemos 
una muestra de poesia lirica narrativa, que en efecto 
en estos dos siglos hubo de llegar ya a su apogeo. Al 
siglo XVI corresponde la introduccion del romance cas- 
tellano, que infiuyo sin duda no en la introducci6n sino 
en la mayor propagacion del metro octosildbico {Serajij. 
Al XVII y al pasado corresponden las canciones de cos- 
tumbres y casi todos los restos que existen de poesia 
hist6rica, la que lodavia conserva su genuino cardcter 
en alguna que otra composicion relativa a la guerra de 
la independencia. 

No hay que insistir ahora en las dotes pocticas que 
avaloren la poesia popular, pues son muchos los inicia- 
dos en el secreto de sus bellezas, que tal parecian en 
otro tiempo, en especial cuando se trataba de composi- 
clones del lenguaje propio. Nuestra poesia popular, que 
tal vez gana d la de otros paises en abundancia, tiene 
el mismo merito, cual es el de alcanzar el mayor efecto 
poetico posible con los medios mds sencillos, resultado 
de una inspiracion tan vigorosa como llena de candor. 
Sus autores fueron poetas populares sin saberlo, perte- 
neciendo por su condici6n, por sus afectos y por sus 
ideas a las clases ingenuas y poco letradas y apegadas 
A todo genero de tradiciones, lo cual no significa que 



PRSLIMINARES. 301 

el conjunto de aquellas clases fuese imb^cil y de poco 
entendimiento, sino que sus poetas no suelen distinguir- 
se por.cierta cultura relativa 6 por especial delicadeza 
de sentimientos. 

A la poesia popular ha sucedido la vulgar, es decir, 
la en que lo trivial ha sustituido d lo ingenuo, lo prosai- 
CO d lo sencillo. No cabe seiialar litnites entre los dos g^- 
neros: la vulgar es una degeneracion de la popular, y el 
tr^nsito del estado de entereza al de eufemismo y deca- 
dencia se ha verificado lentamente, naciendo por consi- 
guiente otra en que se apnan los vicios de las dos epo- 
cas. Hay obras vulgares en el fondo pero que conservan 
algo de las populares, especialmente algunas que con la 
versificacidn del romance conservan a lo menos el mo- 
vimiento vivo y rdpido, al paso que si lo abandonan 
caen en lo sonoliento y prosaico. En algunas antiguas 
que rara vcz en todo su conjunto estdn exentas de ras- 
gos triviales se han introducido algunas nacidas de los 
hechos mds vulgares tnodernos, de suerte que las hay 
que han Uegado hasta nosotros no s61o con el orin y 
el moho de la antigUedad, sino con el lodo de la vulga- 
ridad. 

Por lo que acabamos de decir fdcil es adivinarque no 
todas las canciones las proponembs como modelo de 
poesia (aun consideradas tan s61o bajo el punto de vista 
estetico) y que las hay que se acopian solo como datos 
literarios e hist6ricos. Verdnse mezcladas las que pre- 
sentan una belleza sostenida con las inferiores, ya en el 
conjunto, ya en alguna de sus partes, y se suceden sin 
distincion las populares y las vulgares. No es verdadera 
aficion i un genero la que no sabe distinguir entre 
obras de distinto precio y se cree obligada d una admi- 
racidn continua € indiscreta. 

Lo mismo debe decirse de las melodias. Las hay que 
no son mds que una cantinela amanerada & que de- 
ben el nombre de vulgar, 6 que no tienen otra ex- 
presi6n que la que el cantor sabe darlas; otras por el 
contrario son conceptos musicales acabados, que por los 



202 ROMANCERILLO CATALAN.— PRELIMtNARBS 

estrecbos limites en que se hallan, no ofrecen desigual* 
dad € inferioridad en ninguna de sus partes. Ya agra 
ciadas y risuenas, ya graves, ya elegiacas, algunas veces 
grandiosas y magnificas, ofrecen todas las bellezas de 
las mejores letras que acompanan y A que dan singular 
realce, sin caer en sus defectos. 

Para apreciar lo que ha debido de ser la poesia popu- 
lar catalana, no debe atenderse s61o A lo que existe (y 
esto tampoco se halla enteramente reunido) sino i lo que 
ha debido' de perderse y perderse para siempre. 



ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 



(In^dito. ) 



ORIGENES DEL TEATRO CATALAN (i) 



MISTERIOS. 

En los tiempos en que se habia difundido ya la luz 
del Evangelic, se conservaba la tradici6n mds 6 menos 
degenerada de las representaciones cldsicas en sus dos 
formas, popular (coros, disfraces) e histri6nica 6 esceni- 
ca. Enlazadas unas y otras con el paganismo, fueron 
objeto de severas y repetidas censuras de parte de los 
doctores y legisladores de la Iglesia. 

De ello tenemos un ejemplo en la historia eclesidstica 
de Barcelona. A principios del siglo iv, cuando aun 
habia en ella adoradores de los idolos (2}, escribi6 in- 
fructuosamente el santo obispo Paciano un tratado con* 
tra los excesos y supersticiones gentilicas a que el pue- 
blo se abandonaba en las calendas de Enero, usando el 
disfraz de ciervo 6 de una fiera (3). 



(1) Entre los papeles del Dr. Mil& hemos encontrado este im- 
portantiaimo trabajo, que no dudamos en publicar, aunque su autor 
no lleg(5 & darle la ultima mano, ni & intercalar en ^1 todas las noti- 
cias que con tal prop<5sito tenia reunidas. Siguiendo, no obstante, las 
indicaciones contenidas en sus borradores, hemos procurado com* 
pletarle en algunos puntos. (M. M. P.) 

(2) Multi idolis mancipati. S. Paciano Pamnesis en Espana Sa^^ 
i/roia, XIX,427. 

(3) Hoc enim puto proxime cervulus ille profecit ut eo diligen- 
tius fierit quo impressius notabatur. Me miserum! Quid ego facino- 
ris admissit Puto nescierant cervulum facere nisi illis reprehenden- 
do monstrassem (Id lb. 464). San Jer6nimo en el libro « De Viris 
illuatribus9 habia de este tratado que llama Cervua 6 Kerbos, Los 

formenores (V, Amat, Memorias, p. 465, yRomey, Hi$t, deEsp,, 
*arte I, cap. XI) de que los disfiazados recorrian los campos y las 
calles y que entraban en las iglesias exigiendo esirenas y cometien- 
do muchos excesos y de que la fiesta se llamaba Hennula Cervula, 



206 ORfCKNES DEL TEATRO CATALAN. 

Aunque las representaciones sagradas de que en pri- 
mer lugar trataremos, nacieron del seno mistno de la 
llturgia cristiana, las tradiciones dramdticas de la anti- 
gtiedad pudieron influir en ellas indirectamente, es de- 
cir, como espectdculos que convenia sustituir por otros 
de indole opuesta, y mds tarde directamente, es decir, 
comunicdndoles alguno de sus elementos. 

Por otra parte, dichas tradiciones se enlazan con las 
representaciones profanas de que hablaremos tnds ade- 
lante. 

Las mSs antiguas ceremonias de nuestro culto, en los 
actos sinib61icos y en la recitacidn y canto alternados, 
ofrecen ya elementos dramiticos (i), pero no drama 
propiamente dicho. La transicion d esta forma se halla 
en la recitacion por diferentes personas de un escrito en 
todo 6 en parte dialogado (2) ; mas para que haya ver- 
dadero drama es necesario que varias personas se revis- 
tan de un caracter ajeno, no solo en la recitacidn, sino 
en la parte mimica. Puede haber representacion , no 
drama, de una sola persona (3). 

Algunas composiciones de asunto sagrado, sujetas d 
la forma dramatica antigua (4), son simples accidentes 
sin consecuen:ia ulterior en el drama cristiano. Este 



serdn sin duda tornados del serm6n de San Esterio, que deplora 
igual costumbre en la Iglesia oriental. — Sobre otras prohibiciones 
de celebrar las calendas de Enero, en alguna de las cuales se men- 
ciona el uso de disfrazarse de terneras y ciervos, V Schack, Hist, 
de la lit. y arte dram, espanol, trad, cast., I, 29 y 30. 

(1) Admite esta denominaci6n, aunque distingui^ndola de la de 
teatral, el cardenal Wisseman en un escrito descriptivo de las ce- 
remonias de la Semana Santa en Roma. 

(2) No hay que recordar que en las augustas ceremonias de la 
Semana Santa se recita de esta manera el sagrado relato de la Pa- 
8i6n.— Hubo composiciones en que se di6 gran cabida al di&logo y 
que debi'an producir un efccto dramdtico, aun cuando las recitase 
una sola persona. V. Schack, I. c. I, 17 y 19. 

(3) Hallamos un ejemplo entre nosotros en la representaci6n de 
la Sibila. 

(4) Como la tragedia de Crista paciente atribuida i San Grego- 
rio Nacianceno y alguna otra de la misma epoca, y mas reciente- 
mente, con mayor originalidad, los dramas en forma terenciana de 
la monja Roswita. 



ORIgSNES DBL TEATRO CATALAN. 207 

nacio con forma y caracteres propios (i). Origin61e el 
deseo de ofrecer i la vista del modo mds eficaz posible 
los sucesos de la historia religiosa, y en los siglos en 
que subio de punto la ignorancia debio de ser conside* 
rado como una nueva y m^s atractiva lectura destinada 
d la instruccidn de los iletrados (2). 

Los primeros dramas litdrgicos, 6 misterios, segun se 
Uamaron por raz6n de sus asuntos, fueron escritos, 
como es de suponer, en la lengua de la Iglesia (3). Re- 
presentdbanse por eclesidsticos y en ocasiones dentro de 
los templos. Juzgando por las muestras que hemos vis- 
to, eran breves, sencillos y constantemente graves. 

Como ya d principios del siglo ix se empleasen las 
lenguas vulgares para la instruccidn religiosa y muy 
luego para el canto de ciertos himnos y relatos, no tar- 
daron en servir tambien de vehiculo d aquellas repre- 
sentaciones tan populares si no por su origen, por sus 
tendencias y objeto. Conservaron, al parecer, durante 
algiin tiempo su antiguo cardcter, pero mds adelantela 
fdcil introduccion del elemento comico (4), la imagina* 



(1) La m&8 antigua rouestra de drama liturgico es un Misterio 
de los Reyes Magos exclusivamente latiDO, en que se puede fijar el 
summum de antigiiedad; es este tin Gradual de la Catedral de Ne- 
vers, cuya copia se hizo entre Mayo de 1059 6. Agosto de 1060. 
Ea sumamente breve y muy sencillo. V. L. Del isle en la Roma' 
nia. III, 316. 

(2] Aun en nuestros dias hemos sido alguna vez testigos de los 
buenos efectos que, en medio de sus inconvenientes, pueden producir 
representaciones de esia clase. Sabido es que la famosa de la Pasion 
en el pueblo b&varo de Oberanmergau sigue celebrandose con mu- 
cbo exito y que ha impresionado vivamente aun d personas menos 
bien dispuestaA. 

(3) Magnin en el Journal des savants, 1846, pdg. 544 (citado 
por Wolf, Stud, zu Gesch. Hisp. Lt^),parece contar la existencia 
del drama liturgico desde el siglo ix. Otros la cuentan desde el 
siglo YI. 

(4) En unos versos provenzales no dram&ticos de los que se can- 
taban en la iglesia y que se atribuyen al siglo xi, parece notarse ya 
una intenci6n menos seria : el cantor se queja de que el tono ha 
sido demasiado agudo. 

Be dot hoi mais finir nostra razos : 
Un pauc soi las que trop aut fo lo sos. 



208 ORiGENES DEL TEATRO CATALAN. 

ci6n exuberante que distingue las concepciones artisticas 
de aquella epoca y el contacto con las danzas populares 
y los juegos histrionicos dieron lugar d abusos de que 
nos informan las admoniciones de los legisladores ecle- 
sidsticos y aun de los civiles (i). 

Considdrase generalmente como el misterio mds an- 
tiguo en que se hace uso de un habla moderna (aun- 
que s6Io en parte, pues otra parte es todavia iatina) 
el de las Virgenes prudentes y fatuas, que se conserva 
en un MS. originario de San Marcial de Limoges. 
Ofrece ahora una lengua mixta de oil y de oc, escrito 
sin duda en la primera y |uego imperfecta men te pro- 
venzalizado. Creese del siglo xi, aunque, segun algu- 
nos, el MS. pertenece al xii: la circunstancia de ser 
probablemente traduccidn, es favorable d la antigUe- 
dad de su primera forma. Empieza por diez versos tro- 
caicos catalecticos rftmicos en que el coro expone la 
proxima venida del Esposo. El arcangel Gabriel se di- 
rige d las Virgenes. Las fatuas piden aceite a las pru* 
dentes; estas les indican al mercader y d su socio que 
se niegan d venderselo. Lamdntanse elias, y el Esposo 
pronuncia su sentencia. Los demonios las arrebatan. 
Todas las estancias puestas en boca de las Virgenes 
prudentes y fatuas, aun las latinas, exceptuando tres 
versos en esta lengua que dirigen al fin al Esposo, He- 
van estrlbillo en lengua romance. La mayor parte de 
los versos en esta lengua son endecasilabos. Esta repre- 
sentaci6n, bien poco artificiosa, debia ofrecer cierta so- 
lemnidad y aparato. El lenguaje, sin exceptuar las pa- 
labras de los mercaderes, esconstantemente grave, y eso 
que su talante debfa ser mds familiar que el de los otros 
persona jes. 

Antigtiedad no menor ban atribuido algunos al Mis- 
terio castellano de los Reyes Magos, que es sin genero 



(1) Recuerdense las disposiciones de la 1.* Partida, tit. IV, 
ley 34. Alfonso X, segun observa Moratin, se conforma en parte 
con lo que antes habi'a dispuesto Inocencio III. 



0R{GENES del TEATRO CATALAN. 209 

alguno de duda anterior al siglo xiii (i). El fragmento 
conservado comprende la sorpresa de los Magos, su 
encuentro y resolucion de ir A adorar al Recidn nacido, 
su presentaci6n d Herodes y la consulta de este a los 
sabios de su corte. Los versos son de 9 6 de 7 silabas, 
generalmente pareados, y de 14 con tendencia al mono- 
rrimo: los personajes empiezan casi siempre su parte con 
una nueva rima. Hay algunos versos mds desiguales 6 
que se repiten con variantes secundarias que se acompa- 
naban sin duda con el canto y acaso con la saltaci6n 
<Ire, lo aorare, — I pregare i rogar^, etc) 

Mencionaremos finalmente un Misterio en lengua de 
oc (Perigord), del cual s61o ban quedado tres breves 
fragmentos (2) correspondientes A un mismo personaje, 
llamado Moreno, quien aconseja al rey [Herodes] que 
mate d todos los ninos de su reino que no pasen de tres 
anos. Los versos son de 9 silabas pareados, y cada frag- 
mento comienza una nueva rima: circunstancia por la 
cual ba conjeturado Mr. Gaston Paris que el drama del 
Mediodia de Francia no provino del del Norte^ pues en 
este, no menos que en el alemdn que se form6 i imita- 
cion del mismo, el interlocutor suele tomar la ultima 
rima del que ha declamado anteriormente, completando 
entre los dos el pareado (3). 



(1) Pablicado por D. J. Amador de los Ribs, Hist, crit, de la 
Lit, esp,^ II Ap. y de nuevo por D. E. Lidforss, Jahrb. f, torn. Li- 
ter, XII, 44 SB. Pueden verse algUDas observaciooes sobre el len- 
gaaje y versiiicaci6a en el libro tJe la poes her, pop. castellana, 
Ck)iDparando este fragmento con los dos Misterios latinos del misroo 
asunto publicados por Delisle 1. c. y con otros dos tambien latinos 
de los siglos xii y xui, que se hallan en Coussemaker, no parece 
que el mismo recibiese influencia de los anteriores, pero s( ofrece 
UD desarroUo mucho mayor que el que Juzgando por aquellos, podi'a 
tener una composici^n de esta clase en el siglo xi. 

(2) Han sido publicados y perfectameote comentados por Mr. C. 
Chabanneau en Perigord, 1874 (con m&s brevedad en la Rev, de 
lang. rom , 1875). En el IHario de Barcelona (25 Febrero 1870) 
se habia ya hecho mencidn de este Misterio. 

(3) En razdn de la semejanza de habla y de costumbres, nos 
parece del caso indicar, siquiera brevemente, los demas misterios 
pertenecientes & la rama galo-meridional de la lengua de oc, de la 

14 



210 OrCgENES del TEATRO CATALAN. 

No escasean las noticias de misterios antiguamente 
representados en los paises de lengua catalana. 

En la Iglesia de Gerona al hacerse la contnemoracion 
de San Esteban en las segundas visperas de Navidad, se 
hacia la representacion de su martirio, segun consta por 
la Consueta de i38o (i). En 1473 se decidio que se hi- 
ciesen representaciones (honestce representationeSy repre- 
sentationes convenientes historice) todos los domingos, 
excepto el de la fiesta de Santo Tomds de Aquino, en 
que sin embargo se represento por la tarde la tentacion 
de Crisio, breve y devotatnente y con pocos personajes 
{...pauci suficiant.., ut accepimus ab illis qui onus fa* 
ciendi acceperunt). Para que se hiciese todo con la debi- 
da reverencia, lo inspeccionaban dos comisionados del 
Vicario y Cabildo. Tratdbase, por medio de estos espec- 
tdculos que se califican de muy costosos, de llamar ma* 
yor numero de concurrentes al sermon que se predicaba 
en la Catedral, los cuales no faltaron, sin embargo, el 
Viernes Santo, en que (sin duda por razon del dia) no 
hubo representacion (2). Otras s61o constan por prohi- 
biciones posteriores, pero no por esto se han de conside- 
rar mds recientes que las ya mencionadas. En la sagrada 
fiesta del Corpus (aunque no sin duda inmediatamente 
d su institucion por Berenguer de Palaciolo que murio 
en 1 3 14), ademas de ir en la procesion, que se celebraba 
por la mafiana, los gigantes y otras figuras, en las pla- 
zuelas de San Pedro y del Vino los beneficiados de la 



cual el Catalan es otra rama. Con6ccDse el misterio de Santa Agnea 
(siglo XLv) publicado por Bartsch, que supone grande aparato y mu- 
sical acompanamiento, y el Ludus sancti Jacobi (siglo xv) que di6 a 
luz C. Arnaud (1858), el cual ofrece ya rastros de la decadencia de 
la lengua. Ultimamente se ha descubierto uno bearnes. Consta que 
existieron otras composicioncs de esta clase ejecutadas en el S. de 
Francia, si bien en los siglos menos remotos no siempre es f&cil ase- 
gurar cu&les emplearon la lengua meridional y cu&Ics la francesa. 

(1) Espana sagrada^ XLV, 17. Villanueva, Viaje a las Igiesias 
de Espana , XII, 195. Dice fiat representation que no pudo ser sim- 
ple lectura. 

(2) Los reys d' Aragd y la Sen de Girona^ por el P. Fidel Fita, 
Serie primera, pags. 46-48. 



ORfCKNES DEL TBATRO CATALAN. 211 

Catedral representaban el sacrificio de Isaac, el sueno y 
la venta de Jose (prohibido en i585) (i). En iSSg se 
prohibieron las representaciones del Centurion que so- 
lian hacerse en los maitines y las de Magdalena y To- 
mds que se hacian antes 6 despues 6 en medio de las 
visperas dn quibus erat consuetudo imo et corruptela 
pescandi (!)», y se cercenaron los abusos que se habian 
introducido en la llamada vulgarmente «de les tres 
Maries, » costumbres introducidas por los antiguos con 
un fin piadoso. Terminada la verbeta (2), las tres Marias 
(representadas por los tres canonigos menos antiguos 
que a su ingreso se obligaban d ello) vestidas de negro, 
segiin es ya uso, empiezan a cantar los acostumbrados 
versos en el lugar donde se canta la invitatoria, y vayan 
cantando al altar mayor donde este preparado el cata- 
falco con grande ilumlnacion y en donde se halle el 
boticario con su mujer, los cuales no deben entrar sino 
en la tercera leccion, y hagase alii la representacion de 
la petici6n de ungtiento para ungir el sacratisimo cuer- 
po de J. C. Cuando las mismas personas que ban de 
hacer la representacion vayan a la iglesia, no suenen 
campanas ni timbales (tabals) ni trompas ni otro ins- 
trumento ni figuren negro ni negra ni criada ni se arro<- 
jen dulces (crustulae sive flaons) (3), todo lo cual con- 
tribuia a la risa del pueblo y a la perturbacion del 
divino oficio (4). Hacianse en Mallorca representaciones 



(1) Espaiia sagrada, lb., 22. 

(2) Ed un breviario MS, de Valencia de 1460 y que contiene 
las constituciones sobre los oficios divines que en 1408 firm6 el obis* 
po D. Hugo Lupia, se da el nombre de verbeta, usado tambien por 
un breviario del monasterio de Sixena (y segun vemos tambien en 
Gerona), i una como prosa de seis u ocho versos que se cantaba en 
las principales festividadcs despues del Resp. IX. V. Villanueva, I, 
91 y 92, donde se busca tambien con poco exilo la etimologia de 
esta palabra. 

(3) - Eran, segun el Dice, de Lacavalleri'a, un manjar compuesto 
de huevos y leche El nombre de flaons dado & cierta pasta se con- 
serva todavia. 

(4) Egpana sagrada, lb. 22. Villanueva, Vinje d las Iglesias 
de Espana, XII, 204, 341 y 42.— En la pAg. 201 del mismo tome 
habla Villanueva de las timas que se decian en la Iglesia de Gerona 



212 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN, 

sagradas en la fiesta de la Caridad que algunos anos 
antes de 1442 habian sido ya sustituidas por farsas pro- 
fanas (r). 

En el aiio 1474 se trato en el capitulo (de que forma- 
ba parte Alfonselo) de conservar laudables costumbres 
de la Seo, especialmente la representaci6n de la Resu- 
rreccion que acostumbraban hacer en el oficio de mai- 
tines del dia de Pascua. (Villanueva se equivoca inter- 
pretando que.«com si la funci6 de las tres Marias no's 
fes en la nit de Pascua durant Tofici de matinas.») 

En Valencia y en L^rida se hacia el dia de Pentecos- 
t^s la representaci6n de la Colometa. «Para representar 
la venida del Espiritu Santo sobre los Apostoles bajaban 
A la hora de misa y de visperas una paloma en una 
mdquina, al mismo tiempo que el pueblo arrojaba true- 
nos con ballestas, que bien seria alguna cosa parecida A 
nuestros cohetes. » Prohibiolo el obispo D. Vidal de 
Blanes (i 356-68) por el dano que acarreaba al cimbo- 
rio; sin embargo, esta costumbre, aunque acaso ya 
modificada, produjo un incendio en 1469(2). En j5i8 
el Cabildo de Ldrida considerando que «misterium 
illud quod vulgo dicitur de la Colometa » por la multi- 
plicacion de los truenos y fuegos y por el humo sul- 
fdreo producia murmuUos, que perturbaba el divino 



en los maitines de tinieblas y que « antes se Uaroaban Fats y ahora 
FasoSf derivados de Farsa, nombre propio de ciertas preces rima- 
das.v Aunque no nos hemos propuesto hablar de las simples recita- 
ciones de versos en lengua vulgar, algunas de las cuales, como es 
sabido, se Uamaban Epistola farcita, citamos este pasaje para re- 
cordar que en el dia se llaman fasols 6 fasos los maitines del jneves, 
viernes y s&bado de la Semaua Santa. 

(1) V. en el apdndice el interesante documento publicado por 
Quadrado. 

(2) Villanueva, I, 153 y 54. En una nota de la ultima se lee: 
«Diumenge a XXI de Maig de Pascua de cinqugcsma (Pentecostes) 
any 1469 lo dit dia fonch feta palometa en la Seu de Valencia :*e en 
la nit a XI hores se mes foch en laltar major de la dita Seu, hon se 
crem& tot lo retaule que era d'argent.j>^Habla tambi^n Villanueva 
de la costumbre de poner un barreno con agua al lado derecho del 
crucero y juntamente una cspuerta llena de sLIbatos con que los 
ninos remedaban, durante la misa, el canto de los pfjaros. 



OR(gENES del TEATRO CATALAN. 2l3 

oficio y ponia en peligro y A veces quemaba los j^ara- 
mentos y vestidos, mando que fuese sustituido por un 
serin6n. Mas el pueblo insto de tal manera, que el 
ano siguiente fue revocada esta orden y aun se multd al 
nuevo sacristdn porque onon fecerat servitium in ves^ 
peris et completorio,,. dels tranadors^ alias cuets de la 
Colometan (i). 

Otras representaciones trataron de desterrar d media- 
dos del siglo xvi en Valencia algunos sabios reforma- 
dores del breviario (2). En Tarragona en 1572 ces6 
la funci6n que se verificaba el dia de Santa Tecla y se 
llamaba de los entremesos (3), los cuales consta que se 
representaban en el siglo xv (4). 

Menci6nase tambien con molivo de reformarla 6 su- 
primirla^ otra costumbre muy singular y que si bien 
representativa, no debe, sin embargo, contarse entre los 
misterios. Tal era la del Obispillo (Bisbat6). En una 
consulta MS. de L^rida del siglo xv se establece el rito 
de este Obispo de los nihos. La vispera de San Nico- 
Ids de Bari los niiios de coro (scolares) se quedaban en 
el Capitulo y elegian de entre ellos un Obispo. Entonces 
el Prelado le conferia las dignidades y le encargaba el 
oficio del dia de los Inocentes y empezaba ya d dar la 
bendicion, etc. En las segundas visperas de San Juan 
Evangelista, despues del Magnificat^ los ninos y su 
Obispo empezaban la conmemoracion de los Inocentes: 
Splendent Bethlehem.,, echaban al Prelado de su cdte- 
dra, donde entraba el Obispillo, y hacian el oHcio, daba 
la bendicion episcopal y predicaba en la misa. Concluido 
el sermon, un nino decia Princeps y otro anadia: «con 
mansuetud» ecclesice. Para estas fiestas se guardaba en lo 
antiguo en la sacristia amitram pro pueris y anniilum 

(1) Id. XVI. 90-92. 

(2) Id. I, 93. 

(3) Vemos que la palabra entremes designd representaciones 
sagradas y profanas, es decir, que se 8ustituy6 & veces a la de mis- 
terio, cuyo recuerdo, segun veremos, se ha cooservado hasta 'nues- 
tros di'as. 

(4) Villanueva, XIX, 96. 



214 OrCgENES del TEATRO CATALAN. 

puerorum » y de las capas usadas soHan hacer otras pe- 
quenas<fpro scolaribusi^ (Inventaris de 13447 i38i) (i). 

El Concilio provincial de Barcelona de i566 prohibid 
csta y otras representaciones {2). 

En Gerona se seguia igual costumbre y se oponia al 
Obispillo oiro niiio que hacia de Abad de San Feliu, lo 
que daba lugar A lamentables contiendas y alborotos. 
Aunque en 1475 D. Andres Alfonselo, arcediano de 
fiesald, propuso en^rgicamente al Cabildo la abolicion 
de cste y otros abusos semejantes (3)^ duraba todavfa 
en 1544, en que se trato de corregir sus mayores excesos 
y no ces6 hasta medio siglo despu^s, cuando se prohi- 
bi6 toda clase de representaciones en las iglesias (4). 



\l) Id. XVI, 92-94. Cita una constitacidn de la iglesia (supone- 
mos de Lerida) de 1537, en qae el capjtulo orden6 nquod ah inde 
non solvatur tile regale quod dahatur canonicis (sin duda los ninos 
vestidos de can6nigos) in festivis actibus post natale qui se vestie- 
hant ad innocentiam et quod a cetero nullatenus se fa^a lo Inno- 
cent, nisi in vesperis et in die sanctorum Innocentium.n 

(2) Villanueva, XVI, 94. 

(3) En un Inventari de la Tresoreria de la Sea de Girona de 1470 
se lee : cN.° 277. Una casulla e dues dalmatiques de pompolat que 
serveixen en les festes de clasch e de velLt D. Fidel Fita, obra ci- 
tada, I, p. 66, «a las festas dels Innocens y altres en que la majesUt 
de la Sen soportava encaia la batahola escenicai, etc. 

(4) Espaaa sagrada, lb 18 y 19. Villanueva, XII. 196 y 97, 
y 341 y 42. En las ultimas paginas trae el decreto del Vicario ge- 
neral de 24 de Diciembre de 1541, en que se lee: «...desitjan corre- 
gir les insolencies y dcsordens de cascun anni en les festes de Nadal 
se segueixen d respecte y per causa del Bisbato... mana que ningons 
beneficiats de dita Isglesia que estiguen en cadira no aporten ni 
aportar aiuden ningunes persones al dit Bisbato per confirmar ni 
altrament... sino que dexen star dit Bisbato ab los scolans xichs de 
dita Isglesia y altres scolans xichs si voldran star ab ells y ells hi 
puguen aportar altres fedrins de poca edat Lo qual se tollerari per 
lo present, cmpero se fassa limitadament y sens desorde y avalot.— > 
Item mana que com alguns dels dits beneficiats aportaran los ciri^ 
quels aporten ab canalobres y en lo modo degut y acosturaat y no 
sie algu dc dita Isglesia que tir nates u (at) terra, sendra ni altra 
inmundicia, ni fassen caure los uns als altres, ni aporten dit Bisbato 
ballant per la Isglesia, ni fassen lo die dels Innocens ni altres dies 
desfressos ni mudances de sonades de Evangelis, Epistoles ni 
Psalms... Item mana que lo die de St Steve en lo qual dit rapitol 
ab solempne professo acostuma devallar a la Isglesia de St. Feliu y 
aqui celebrar Missa solempne, dit Bisbato no vaje en dita professo 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 2l5 

Una memoria de indole especial se ha conservado 
relativa A la misma costumbre, y es una larga codolada 
que debia pronunciar el Bisbat6. Empieza por la ex- 
posici6n del texto sagrado sobre la adoracion de los 
reyes Magos y el degQello de los Inocentes. Supone que 
el se ha escapado de la matanza, y entra luego A acon- 
sejar y A satirizar las costumbres de los diferentes esta- 
dos de la poblaci6n. Por alguna particularidad del MS. 
se reconoce que esta hubo de corresponder al lenguaje 
oriental de Cataluna: fue probablcmente Vich, A que per- 
tenece otra composici6n inserta en el mismo C6dice (i). 

No ha cesado del todo esta costumbre, y aun se cele* 
bra en las corporaciones religiosas mds austeras la fiesta 
de los Inocentes con alguna ceremonia andloga. Asi en 
el monasterio de Montserrat se elige un abad enire los 
escolares 6 ninos de coro, se le atribuye una especie de 
jurisdiccion y se ponen A sus ordenes otros ninos vesti- 
dos de mozos de la Escuadra, que presentan al abadillo 
como presos algunos ninos mendigos A quienes se obse<- 
quia despu^s con una buena comida. Astes de la guerra 
de la Independencia iba todavia revestido A los oficlos. 

En estas costumbres, prescindiendo de los abusos, 
habia y hay mucho mds de inocente y aun de piadoso^ 
de lo que generalmente se cree (2). 



ni en dita Isglesia de Sant Felia no fassen en dita Missa Bisbato per 
levar dites y altres insolencies provenien per dits Bisbatons. v £8te 
noevo obispillo elegido en San Felix serd sin duda el abad de que 
habla Florez. 

(1) Didse noticia de esta composici6n en Les Noves rimades 
por M. M. F. impresas en MontpeUier, 1876. Luego ha publicado 
el largo fragmento que se conserva, el entendido catalanista D. Juan 
Puiggari en La Renaixensa, any VII. num. 4. Esta composici6n 
recuerda las cridas aatiricas de Vich y la fiesta de los Inocentes de 
Igualada de que mds adelante hablaremos. 

(2) En algunas poblaciones, entre otras en Villafranca del Pana- 
des, los ninos reunidos en cuadrillas piden cantando fpansas y figas 
y nous y olivas, etc.** Ninguno de ellos, sin embargo, se reviste del 
car&cter de obispo, aunque una variante de la letra « D'on veniu? — 
De Roma— Qu*en porteut — Corona, » induce a sospechar que hubo 
dUlogo y acaso representaci6n. V. una animada descripcibn de esta 
costumbre por D. C. Vidal de Valenciano, Renaixensa, any V, n."2. 



216 ORIGENES D£L TEATRO CATALAN. 

Tocanos mencionar ahora un documento de nuestra 
literatura, no porque le juzguemos mds antiguo que el 
misterio de que luego hablaremos, sino porque afrecc 
la forma de trahsicion que consideramos anterior ^ la 
de los misterios. Tal es el Mascaron, obra conservada 
en codices de San Cucufate y de Ripoll, escrita hacia 
fines del siglo (impresa en los Documentos del Archive 
de Arag6n, t. XIII). La semejanza de argumento con 
los autos castellanos y muy especialmente con el de 
aLa residencia del hombre» (publicado por el Sr. Ta^ 
pia) de principios del siglo xvi y la forma del relato en 
que intervienen y dialogan el demonio Mascaron, como 
acusador del linaje humano, el Criador como juez y 
Nuestra Senora como abogada, asemejan esta obra A los 
verdaderos misterios, y aun se ha supuesto con visos de 
verosimilitud (i) que estaba destinadod ser recitado por 



(1) La primera noticia del Mascardn fu^ dada , segun creemos, 
por el malogrado D. Josd Sol y Padn's en una nota sucinta » pero 
sabstancial [Bibl, (2« Aut. Esp.^ II, 151, 3) en que indic6 muchoade 
los datoB m&s interesantes de nuestras antigua« representaciones.— 
Hallamos todavia un verdadero misterio y se conserva este nombre 
en Zaragoza i ultimos del siglo xiv, segun se ve por la siguientc 
nota : 

oEspensa estraordinaria de la fabrica de los cadahalsos mandada 
por el Arzobispo y Cabildo para la representacion de la Natividad 
de nuestro Redentor en la noche de Nadal de 1487, que se fizo por 
servicio y contemplacion de los Senores Reyes Cat6licos, del infante 
D. Juan y de la infanta Dona Isabel. — Para hacer las testas del 
buey y del asno para el pesebre e piezas de oropel. 7 sueldos—una 
libra de coton canJado, 1 s. — unas cabelleras de cerdas para los pro- 
fetas, 4 8. 6 d. — siete pares de guantes para los dngeles, 10 s. 6 d. — 
por el loguero de siete cabelleras de roujer para los Angeles, 6 s. — 
un par de garrotes para puyar el torno donde estaba asentada la 
Mana, 4 s.— un par de guantes para el que era Dios Padre, 1 s. 
5 d.... £1 tercer dia de pascua por desazer los cadalsos del entrem^s 
de los pastores para la fiesta de los Inocentes, 6 s.— por una piel de 
oropel para estrellas 2 s , etc. — Mand/i5 el Cabildo dar de estrenas k 
Maese Just por el Magisterio de facer toda la representacion de la 
nativitat 5 florines de oro u 80 s , etc.— A los ministres de los Se- 
nores Reyes por el sonar que ficieron, 2 flor. de oro u 32 s, — Item 6 
Maese Piphan por tantos quinternos que fizo notados para cantar & 
los profetas, & la Maria y Jesus, medio flor. de oro.— A la que hacia 
la MarJa, al Jesus y al Joseph, que eran marido y mujer y fijo por- 
que el misterio y representacion fuese mas devotamente, mandd el 



ORfCBNES DEL TEATRO CATALAN, 217 

diferentes personas, siendo una de ellas la encargada de 
la parte del narrador; creemos que si se recit6 en publi- 
co, lo fue por un lector solo. No se opone en rigor A la 
recitacion aiternada el que la parte narrativa sea muy 
extensa y en nada manifieste que se dirige d espectado- 
res, ni menos el que la designacidn de los personajes 
este puesta en boca del narrador (E dix lo Criador... E 
dix la advocade...)) pero si^ d nuestro ver, una circuns- 
tancia al parecer minuciosa : las palabras de un interlo- 
cutor estdn una vez interrumpidas por el narrador: aYo, 
dix Mascaron, demanam (1. deman) si es algu», etc. 

Llegamos por fin d un verdadero misterio, de que se 
ban conservado dos preciosos fragmentos descubiertos 
entre papeles procedentes de los conventos de Mallorca, 
por el excelente escritor y docto arque61ogo D. Jos^ 
Maria Quadrado. Segun este nos informa, el pergamino 
es del siglo xiv y mds bien de la primera mitad que 
de la segunda. Como, segun creemos, el manuscrito no 
es original, pudiera todavia presumirse mayor antigtle- 



Cabildo dar 2 flor. de oro.» Quadrado, Bell, y Rec, de Erp, Ara- 
fi6ii, p. 266 7 67. — La siguiente nota del Archive de Haegca ( que 
debemos & la amistad de D. J. Rubi6) nos da noticia de dos repre- 
sentaciones mis recientes: 

Hay en el Archivo de Huesca una obra escrita en 5 tomos cuyo 
tttulo es : Ceremonial de la Santa Iglesia de Huesca dispuesto e 
ilustrado con notcu que indican su origen y espresan su variacion, 
por el Dr. D. Vicente de Novella y Domingvez bilbilitano canonic 
go doctoral de dicha Santa Iglesia Oscense. 

De esta obra se han tornado los apuntes siguientes : oResulta de 
las cuentas de prepositura en el libro 2.^ ano 1582, y daremos co- 
piada d la letra la partida del gasto segun la trahe el Prior de dicho 
Ubro bajo el titulo de Expensas ordinarias. » 

«Item & 15 de Enero de 1582 por mandado de los S. S. del Ca- 
»vildo di A un platero Ciciliano ciento diezy seis sueldos para hacer 
» una boca de infierno y unos vestidos y cetros y otras cosillas para 
via representacion de la noche de Navidat como parece por una 
»cuenta de su mano. Mas le di por su trabajo que estubo diez dias 6 
9 mas en hacello ochenta sueldos; por las dos partidas 190 s. d. Item 
»el mismo dia pague de seis pares de zapatos para los representan- 
»te8 cincuenta y cuatro sueldos & 9 rs. cl par. Mas pague & un esco* 
» petero por los cohetes y cluxidores que hizo para la otra repre8ei>- 
» tacion ocho reales y mas pagu^ de encordar dos biguelas para la 
> dicha fiesta ocho sueldos; por las trcs partidas LXXv III sueldos. » 



2l8 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

dad, pero el lenguaje, i lo menos en su actual estado, 
no lo permite. El primer fragmento, despuds dc tres 
versos de insegura atribucion, ofrece una plegaria de la 
Magdalena, un razonamiento de Simon y una admoni- 
ci6n A este de Jesus, todo conforme al texto evang^lico. 
El segundo es una narraci6n en que Judas cuenta, si- 
guiendo una antigua aunque infundada tradici6n (i), 
sus horribles aunque involuntarios crimenes, antes de 
haber conocido y obedecido al Salvador. Los dos perte- 
necian seguramente A un mismo misterio, cuyo asunto 
debio de ser la Conversion de la Magdalena. El lengua- 
je es Catalan puro con poquisimos resabios provenzales 
(payre, ausir, etc.) El estil6 es animado y expresivo y 
no carece de fundamento la preferencia que el editor da 
al misterio, comparado con otros didlogos de la misma 
epoca. El metro es de pareados de versos de nueve sila- 
bas, no sin alguna irregularidad, exceptuando la plega- 
ria de la Pecadora, casi toda octoslUbica y con rlmas 
dispuestas en forma mds lirica (ababab cdcdcd) y que 
seguramente se cantaba. La obra debi6 de ser escrita y 
representada en Mallorca, acaso en alguna de las fiestas 
de que se tiene noticia. Ninguna nos ha quedado del 
aparato y accesorios con que se ejecutaba (2). 

No sucede lo mismo, puesto que todavia se represen- 
ta, con respecto k otro misterio en lengua catalana que 
es, segun creemos, el mds antiguo conocido despues del 
de la Magdalena. Versa sobre el Trdnsito y Asunci6a 
de Nuestra Senora, fundado en el relato antiguo, aun- 



(1) Jacobus de Voragine (2.* mitad del siglo xiii, Legenda Au- 
rea) se refiere k un escrito anterior Legitur autem in quadam histo^ 
ria licet apocrypha. Hay un poema latino publicado por Du Meril, 
Podsies populaires latines, 326, que este se inclina & creer fundado 
en la relaci6n de la leyenda. Se halla tambien en el Mystere de la 
Passion y en el drama de Zainora Judas Iscariote, (Sabiamos la 
existencia de este drama, pero dcbemos el conocimiento del autor y 
del titulo d la inagotable erudici(5n de D. Marcelino Menendez). Le- 
yendas semejantes se ban atribuido & otros personajes, como d un 
San Julidn en las Soledades de la vida de Lozano. 

(2) Veasc el Apendice. 



ORIGENES del TEATRO CATALAN. 2I9 

que no can6nico, De transitu Virgims. Ha conservado 
esta peregrina costumbre Elche, ciudad de la provincia 
de Alicante, famosa por sus bosques de palmeras. El 
misterio se representa en el interior de la iglesia, parte 
en un corredor, separado del publico por balustres y 
que comunica con la puerta principal y con un tablado 
que se levanta en el crucero, y parte en este tablado. 

La primera parte se ejecuta el dia 14 de Agosto des- 
pu^s de las visperas. Entra por la puerta principal el 
encargado de representar A Maria, y arrodilldndose y 
levantdndose sucesivamente se lamenta de la perdida 
del amado hijo y reverencia el huerto, la cruz y el se- 
pulcro. Desciende y se abre un globo 6 granada (man- 
grana) y sale de cl un dngel. Este dice a la Virgen que 
el Unigenito le espera, y le entrega una palma que debe 
preceder A su entierro. Llega San Juan A quien Maria 
encarga la palma y los detnds apostoles que se arrodillan 
y cantan A Maria, que muere. Baja un Aracoeli que se 
lleva una imagen que figura el alma de Nuestra Senora. 

La segunda parte se representa el dia i5, fiesta de la 
Asuncion. Figurase el solemne entierro. Pres^ntase una 
turba de judios que tratan de oponerse al entierro, pero 
que al fin se. convierten. Baja de nuevo el Aracoeli d 
recibir el cuerpo de Maria que entra en el cielo para ser 
coronada por la Trinidad Santisima. En tanto habia 
entrado Santo Tomds que sorprendido y apesadumbrado 
se excusa diciendo que «las Indias le habian ocupado.» 

Tal es esta notabilisima representacion A la cual acu- 
den hasta colonos de Argelia, originarios de Espaha. 
Considdrese cudl ha de ser su efecto realzado por un 
aparato rico e imponente, la variedad (algo heteroge- 
nea) de trajes, el son de las campanas, del organo y de 
antiguos y populares instrumentos dc cuerda, las acla- 
maciones del pueblo y el disparo de los trabuques. Ei 
drama es todo cantado: la musica, segun se dice y es 
natural, de caracter muy antiguo. La letra sencilia y 
conmovedora. La pane mimica tierna y expresiva. 

Debemos fijarnos un momento en la versificacion que 



m 



220 ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

miraremos s61o en conjunto. En la parte muy conside- 
rable (como en los 80 versos primeros) en que el canto 
parece deber dc acercarse mds ai recitado, es de pareados 

Ay trista vida corporal 

O mon cruel tan desigual 

Trista de mi yo que fare 

Lo meu car fill quan lo veure? etc. 

En la parte mds Hrica los versos (no siempre todos) son 
octosilabos, alguna vez con pies quebrados. Vease un 
ejemplo en que se puede notar la disposici6n de rimas 
semejante d la de los modernos gozos: 

O poder del alt imperi 
Senyor de tots los creats 
Cert es aquest gran mister i 
Ser asi tots aj us tats. 
De les paisos asi estranyes 
Som venguts molt prontament 
Pasan viles y montanyes 
En menys temps de un moment 
Ab gran goig sens improperi 
Som asi en breu justats 
Cert es aquest gran misteri 
Ser asi tots ajustats. 

En el himno que sigue k estos versos se ve una disposi- 
ci6n andloga : 

Salve Regina Princesa 

Mater Regis Angelorum 

Advocata peccatorum 

Consolatrix aflictorum, 

Omitimos una cuarteta catalana : 

Vos molt pura e defesa 
Reatus patrum nostrorum 
Advocata^ etc. 

Hay una octava de arte mayor en que no todos los 

versos son regulares : 

Preneu vos Joan la palma gloriosa* 

E portaula devant lo cos glorificat, etc. (j) 



(1) Para regularizar este verso, debiera saprimirse la conjantiva 
y leerse Portaula devaaMo | cos glorificat. Algo semejante se encuen- 
tra en algiin trovador castellano o Y devant portaula | 'I cos glorificat. 



ORfGENES DEL TBATRO CATALAN. 221 

6 versos dodecasilabos, pero pareados, se ponen tambi^n 
en boca de los judios : 

O deu adonay que formast natura 
Ayudans sapday sapiensa pura, etc. (i) 

La tradicidn de Elche supone que la letra del miste- 
rio se hall6 dentro del area que trajo la imagen de la 
Asunci6n en 1266 6 i37o; pero de ningun modo se le 
puede atribuir tanta antigtledad. Para iijar el minimum 
de esta tenemos un dato seguro. La intervenci6n y con- 
version de los judios, prueba, como observa el Sr. VI- 
dalf que no puede ser posterior A 1492. Por lo que 
hace al mdximum^ es tnAs dificil determinarlo. El len<- 
guaje, en que ademds pudiera suponerse alguna altera- 
ci6n, no se opone d que la obra fuese de principios del 
siglo XV, y es'posible que la conversi6n de los judios 
que el drama representa, sea motivada por U predica- 
cion de San Vicente Ferrer. Queda la dificultad de la 
acentuaci6n en la penultima silaba de las palabras lati- 
nas que podemos haber notado, cuando en Cataluna 
d lo menos hallamos un ejemplo de acentuacion aguda. 
Puede suponerse que en Elche, aunque fuese poblacion 
de lengua catalana, hubiese ya influido la acentuaci6n 
de que daba ejemplo la castellana. Esta acentuaci6n, sin 
duda mds acorde con la de los versos, ha sido despu^s 
aceptada en Cataluna. 

De la ciudad de Valencia han quedado copiosas noti- 
cias relativas d nuestro asunto, y en especial de las re- 
presentaciones ejecutadas en la solemne festividad del 
Corpus Cristi, Dejando para mds adelante la descrip- 
clon de estos espectdculos, hablaremos en este lugar de 
tres misterios cuya letra se ha conservado (2). 



(1) Para el verso debe leerse adonfiy y sapday (Salvador). Debe 
cambiarse el ordeo de los hemistiquios del verso caarto leyendo: 
N08 vuUes guarir | pregamte Senyor, para que consuene con las 
ultimas palabras del antecedente. 

(2) La proceiidn del Corpus de Valencia en 1667 yen la actua-^ 
lidad (comprende un informe del primer ano y una descrtpcidn de 
lo que actualmente se ejecuta por D. V. Boix). Citaremos este foUe- 



2 22 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

El primero es el del Paradis terrenaL En 1404 pa- 
rece que solo debia haber representacion escultural, 
pues se habla de «tornar Adam e Eva. a Eq 1407 ya los 
represeotaban personas. Aunque desde I4i7se habla ya 
de rocas y esta parece que dcbio de ser una de las pri- 
meras^ en 1425 solo vemos que se mencionan Adan y 
Eva sin ningun otro persona je. En 1435 se habla de 
abastir y desbastir T entremes del Paradis terrenal,» 
en 1432 de las ruedas en que era llevado y de <ccaballe- 
res (1. caballeries)» para arrearlo y al ano siguiente de 
que se hiciesen escaleras para esta y otra roca. Hdblase 
lambien de esta representacion en 1412, 145 1, i543, 47 
y 48, iigurando como la primera en los dos ultimos 
ahos. Desde 1 5 17 en que se habla tambien de la enra- 
mada de esta roca, se sabe que constaba de todos los 
persona jes, que figuran en la leira: Deu, Adam, Eva, 
TAngel xerubi (hay dos angeles en la letra), la Mort. 
En 1654 era todavia una de las rocas. Posieriormente 
se ha reducido k una representacion que se ejecuta de- 
lante de casas particulares, el dia de la vispera del Cor- 
pus, pero sin formar parte de la carrera que tiene lugar, 
y donde hay un muchacho que representa la serpiente 
del Paraiso y lleva un estandarte en la mano (i). 

Los personajes del misterio son: Deu lo pare, Angel che. 
rubi (2), Angel del llego, Adam, Eva, la Serpent, la Mort. 



to con el titulo de Proc en 1667, etc. — La procesion del Corpus en 
Valencia en el siglo xviii. Comprende varios opusculos , entre ellos 
ttRahonament que fan cuatre llauradors... compost per I'Escolade la 
mateixa pob1aci6 en est any 1759 » y Altre rahonament... en est 
any 1775 (el primero trae el misterio del rey Herodes y el segundo 
los de San Cristofol y de Adan y Eva). Citaremos: Proc, en el 
siglo xviii. Este folleto y el anterior fueron publicados por D. Ra- 
fael Blasco como folletin del Diario Xtercantil de Valencia en 1864 
y 65. — Relaci6n de la Procesi6n del Corpus, etc., por D. Manuel 
Carboneres, obra que comprende preciosos documentos: y Ustima 
que no estd sujeta al orden cronol6gico. 

(1) V. Carboneres, p4gs 24, 25, 45, 28, 29. 32, 41, 45, 31, 36, 
83. 73, 53, 80, 49. Proc. en el siglo xviii, p. 34. 

(2) La 8U8tituci6n de oh a x es sin duda alguna obra de un co- 
pista modcrno 6 del editor del siglo pasado, asi como en otros luga- 
res que corregimos vemos que se pone Chesuset por Jesuset. 



ORfCBNES DEL TEATRO CATALAN . 223 

Comensa Deu y ans de comensar se obre lo eel ab 
molta musica y en ser en terra para la musica, y diu 
Deu rahonant entre si en veu ferma y espayosa : 

Puix ya he creat los eels y la terra 
Lo sol [y] la Iluna ab lo firmament 
Esteles [yj plantes, [y] signes sens erra 
La mar |y] los peixos ab altra desferra 
De animals diversos ab tots cumplimens, 
Fasam ara el home a nostra semblansa... 

Ara lo fa Deu al home y el pren de la ma y el home 
estd sense esperit y Deu lo respira en la cara y obri els 
ulls y tantost se adorm y Deu lo percolza en terra y 
esta dos pasos arrera y diu en veu, etc. — Sigue la crea- 
cion de la mujer. — Ara se desperta Adam y se agenolla 
devant de Deu y Eva al costat esquerre tambe agenolla* 
da y fan acatament d Deu y diu Adam en veu ferma: 

Aquest os de ma costella 
De os[s]os meus T haveu creat 
Perque unit estiga ab ella 
Y en amor confederat. 

Ara abra(;a Adam A Eva y diu Deu : 

Mentjau A vostra fantasia 
Dels fruits del Paradis terrenal 
Sols lo fruit de aquell no sia 
Que es a saber lo be y lo mal; 
Perque en lo punt qu'en mentjareu 
Sera el castich de tal pecat 
Que certament de mort morreu 
Sens remey ni pietat. 

Adam y Eva se van pasejant lo Paradis y diu Adam 
en veu aha : 

Oh exelses maravelles 
Primors subtils, molt grans y belles 

Veig en est hort, 
Que fresques aygues y quin confort 

De olors tan fines... 
No veus senyora, los colors 
Eva, Etern saber 

Senyor Adam lo de Deu: 

( No contemplau y compreneu 

Lo gran concert? 



224 OrIgeNES del TEATRO CATALAN. 

Adam, Anau Eva y pasejau 

De estes floretes 

Com son perfetes 

Y devisades. 
Llohem i Deu qui les ha criades, 

Ab cor sancer. 
Que tot florix y res no's pert 

De cuant hi ha 
Anarmen vuU senyor en Ila 

Si a vos plau 

Que asi us espere. 

Gitas A dormir Adam. Crida la Serpent (antes ha ad« 
vertido que se ha subido al drbol) & Eva per tres vegadas 
y d la ultima respon. 

Serpent, Eva, Eva, Eva, no te alteres 

Eva. Qui eres tu que axi em nomenes ? 

Serpent, Nom veus Serpent. 

Sigue, en el mismo metro, no sin arte, la conversa- 
ci6n de la Serpiente con Eva, la caida de ^sta, la tenta- 
ci6n de Addn por la misma, el cual cede despu^s de 
larga resistencia. 

Pren Adam la manzana tremolan y apenas s'eh menja 
un boci, crida Deu ab gran colera : 

Deu. Adam, ubi es 

Adam Oint Senyor la vostra veu 

Fugi trovantme despuliat... 
Deu [enojat). Sobre els pits aniras. Serpent maieita, 

Ton pas sera que menjaras la terra... 

Deu crida al Angel : 

Angel molt fort y preminent 
Ministre meu imperial 
Llansau al desobedient 
Del Paradis terrenal. 

El Angel Ueva la «dolorosa embaixada:» d los dos 
culpables ya arrepentidos. «Adam y Eva cantant y fu- 
gint del Angel que els amenassa», que piden misericor- 
dia. Mientras el Angel les responde, les abraza la Muer- 
te. «Adam y Eva cantant : 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 22 5 

Oh jutge just, Senyor, merce ens hajau 
E no'ns doneu sentencia tan forta 
Perque os pregam Senyor que en vullau dir 
Si podrem may Paradis obtenir. 
Angel. Vostra clamor devant Deu es putjada 
Diu que us fara gracia especial 
Que pendra earn per obra divinal 
E naixera d'una Verge sagrada 
Ver Deu y hom-; dons no us desespereu 
Que certament per tots morird en creu 
Llavons sera natura reparada. 

Cuant se despedix lo Angel canten un duo y en ha- 
bent acabat toquen les sirimies. Termina : Dominus 
Deus noster, in te, etc.o 

Segun Boix, en 1449 existia ya el que llama Auto 
sacramental de San Cristobal (i), d lo menos vemos que 
en 145 1 se habla ya del «Jesuset de Sant Cristophol.» 
Como en i5ij se habla solo del que representaba el 
Santo y no de los demds personajes del misterio, acaso 
este aun no existia, pero si en i53i que se cuenta entre 
<^los entremeses de peu», es decir, los que no iban en 
rocas. Representase en el dia como en 17... en que se 
publico la letra, y forma parte de la carrera de la vispe- 
ra. Los personajes son, ademds del Santo, lo Jesus, 
un Ermitd, un Romeret, una Romereta, lo Pare dels 
Romeros. 

Ermitd, Amich meu, be siau vengut 

Acostauvos mes a mi. 

^Que cercau? Si anau perdut 

Yo mostrarvos he el camf. 
CristdJoL Lo cami no se per ahon 

Ni ahon anire 4 parar, 

Pare yo vaig d cercar 

Lo Senyor de tot lo mon. 

El Ermitano le aconseja ayunar y Cristofol se excusa 
<(Perque es molt gran ma presencia,» y el Ermitano le 
manda entonces pasar los pasajeros de aquel rio. Vieneh 



(1) Carboneres, p. 48, 32, 36, 60, 73 y Proc. en 1667, p. 34, 

i3 



226 OnfGBNBS DEL TEATRO CATALAN. 

los romeros cantando, en contradiccion con lo que si- 
gue, los gozos del Santo, y despu^s de un didlogo entre 
los tres, se acercan al Ermitano que les dice : 

Aqui es un gegant molt feel 

Y de grans forses poderos 
Que per servir al rey del eel 
Os fara en passer socors. 

Dirigese luego d Cristofol que obedece contento. Ara 
passen tots junts una 6 dos vegadas y cuant torna A son 
lloch Sant Cristofol, diu 

Jesus, Cristofol, passam Taygua 

Cristofol, Infant petit yo so content 

De passarvos aquest corrent 

Car eixa es la mia intenci6 

Per guanyar via de salvacio. 
Ermiid, Encara et vull dir mes, lo meu fill, 

Y esto es cert y en veritat, 

Que cuan veurds lo teu basto florit 

Y de aqueix lo fruit granat 
Auras guanyat lo sant reynat. 

Ara pren Sant Cristofol lo Jesus al coll y diu en veu 
entonada d concert: 

Jamai porti infant 
Petit que tan peses 
Com lo tingui en mon coll 
Par que tot lo mon portds. 
Jesus, Tu ho dius, 

Ara cantan tots junts en tonada d concert d cuatre les 
segUents copies : A estos pobres romeros, etc. 

El misterio del rey Herodes, llamado tambien de la 
Degolla, comprende tres sucesos enlazados entre si, 
cuales son, la adoracion de los Reyes Magos, la fuga 
en Egipto y el degtiello de los 4nocentes. Estos tres 
sucesos formaron en el origen d lo menos tres represen- 
taciones diferentes. 

Consta que en 1408, 26 y 3i habia representantes de 
los trei reyes, y que en 1432 se anadi6 un acomparia- 
miento de pajes. En iSij habia roca de Betlem en que 



^ORfGCNES DEL TBATRO CATALAN. 227 

iban San Jose y los Reyes. — En 1404 se habla de fer 
sanch per els Ignoscents, lo que nos deja muy en 
duda acerca de que clase seria la representaci6n, pero 
d lo menos desde 1408 eran representados per nihos. 
En 1407 se nombra la Maria, que no sabemos si era la 
de Betlem 6 la de Egipto que se distinguen en 145 1. 
En 1547 iiguran separados entre las representaciones 
que preceden 4 las rocas lo Rey Herodes ab sos acobe- 
Ilejadors y la Maria de la fuga de Egipte (i). La letra 
que poseemos, presenta reunidos los tres sucesos. El se- 
hor Boix cuenta entre las piezas que todavia se ejecutan 
la Huida d Egipto y la Degollacion de los Inocentes^ 
como si fuesen dos. En la carrera de la vispera se enu- 
mera: « una modesta senora con toca, corona, tu- 
nica blanca y manto azul, sentada sobre una jumentilla, 
llevando un nino en fajas y acompahada de un respeta- 
ble anciano. Van a sus lados unos labradorcitos con 
hoz y algunos haces de trigo en la mano. Despues, y 
mediando el entremds de San Cristobal, hay los tres 
Reyes k caballo, y al fin un personaje, k guisa de 
alguacll, que lee un largo bando en verso (el del en- 
tremes 6 auto), concluido el cual y al toque de una 
bocina, unos figurones armados de rollos de pergami- 
no se derraman por todas direcciones golp^ando k los 
que encuentran al paso, lo que produce grande alga- 
zaran (2]. 

Lleva el titulo de Misterio del rey Herodes, vulgo de 
la DegoUa. El titulo de Loa que lleva la introduccion 
puesta en boca del autor y el de Auto que se da a la 
representacion indican influencia castellana. El autor 
le llama Un acte nou traduit Misteri vulgarment dit, y 
si es traduccion no puede ser sino del castellano. Cree- 
mos, sin embargo, que no puede ser sino imitacion y 
muy libre. La versificacion tiene todo el cardcter de 
composicion original y el bando mandado publicar por 



(1) Carboneres. pdgs. 24, 25, 27. 28. 41, 47, 36, 50. 73. 

(2) Proc. ea 1677, cit. p«gs. 34-36, y Carboneres, p^gs. 49 y 50. 



228 ORiGENES DEL TEATRO CATALAN. 

el rey Herodes esta lleno de pormenores locales. Mel- 
chor, rey de Tarsis, encarga el reino a un regidor 
sabio y experto, al cual cuenta la aparicion de la es- 
trella. Empieza d caminar con su paje y se encuentra 
con los dos otros Reyes (de Saba y de Arabia] que ha- 
cen el mismo camino. — Informah A Herodes de la 
aparicidn del Angel d los pastores, etc. Presentanseles 
los tres Reyes. Estos van d adorar d Jesus y dialogan 
con Maria y Jose. Un Angel dice a los Reyes que sigan 
otro camino y entera d Jose de los proyectos de Herodes. 
Parten Jose y Maria. Encuentran unos segadores que 
estdn sembrando y d los cuales dicen que si alguno 
viene en pos suyo le digan que pasaron cuando sembra- 
ban el trigo. Canta el Angel. Crece el trigo. Un caba- 
Hero y un alguacil que vienen de parte de Herodes, la 
decirles los segadores lo que se les ha encargado, y al 
ver el trigo crecido, retroceden. El Trompeta publica 
un bando en que se convoca d todas las mujeres, ha- 
blando incidentalmente de su costumbre de afeitarse, y 
llamando en particular d las de Ruzafa, Burjasot e in- 
numerables localidades de Valencia. Salen las Madres 
y Nodrizas, los SerjantsdegQellan a los nifios. Maldicen 
al autor del crimen. 

Conserva el nombre primitivo un Misterio de la biena- 
venturada Santa Cecilia, en el cual hay los personajes 
siguientes; Valeriano, esposo de Santa Cecilia, Ceci- 
lia su esposa, Tiburcio hermano de Valeriano, Angel 
Viejo anciano, Almachio adelantado, dos ministros su- 
yos, compuesta (sic) agora nuevamente en el aho de 
mil [D] IXXII por Bartolome Aparicio, el que se so* 
mete d la correccion de la Santa Iglesia. 
« Vease muestra de su didlogo : 

Valeriano. O que alegre contento 

Estoy y regocijacjo 
S61o por haber tornado 
A Cecilia en casamiento... 
O esposa mfa amada 
Vos seais muy bien venida. 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 239 

Cecilia, Esposo bien de mi vida 

Buena sea vuestra hallada. 
Valeriana . Sehora xnia agraciada 

Si mandares 

Dime como los juglares 

Y miisicos y danzantesCi).' 

Si juzgamos por su apellido fue cataldn el bachiller 
Bartolome Palau (2), autor de la «Victoria de Cristo»f 
obra mds complicada y extensa que las que se componian 
en las primeras decadas del siglo xvi, pero que conserva 
la versificacion dodecasilabica y la octosildbica con pie 
quebrado. Es una especie de compendio dialogado de 
la Historia Sagrada en que iiguran no pocos personajes 
del Antiguo y del Nuevo Testamento. Fue impresa, 
segun dice nuestro ejemplar, en Barcelona por Lacava- 
lleria en 1670 y reimpresa en Cervera en 1846, Cree- 
mos haber visto otro ejemplar anterior al ultimo ano. 
La «Gran tragedia de la Passio y Mort de Jesu-Crist 
Nostre Senyor,» dista mucho de ser un poema de gran 
merito,pero abunda en piadoso y patetico sentimien- 
to. A pesar de que el estilo es generalmente culto, con 
resabios de culterano, ofrece rasgos propios del dra- 
ma popular, en el prologo dirigido d los espectado- 
res, en la ausencia de artificio, en la composicion, re- 
ducida, como es natural, d una exposicidn historica; 
en la manera de simbolizar algun hecho, como en las 
cartas dirigidas A Nuestra Senora por los padres del 
Limbo, en los didlogos sueltos que le preceden y siguen 
(la Conversio de la Samaritana y de la Magdalena, lo 
despediment de Jesus y Maria, la triunfant Resurrec- 
ci6}, en la suma sencillez de algunas expresiones y 
hasta en los rasgos c6micos de un dialogo familiar y en 
ciertos lugares del caracter de Judas. 



(1) En una hoja prolongada en cuarto en cuyo reverse se leen 
50 versos mfis, nos dice el Sr. Quadrado, i quien debemos este 
fragmento : aEs de la Cort reyal de SoUer donde me han asegurado 
se hallaban meroorias de otros misterios. » 

(2) Hoy esi& probado que el bachiller Bartolom^ Palau era ara- 
gon^s, natural de Burbdguena. (M. M. P.) 



230 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

Algun mayor artificio dramitico se ve en la comedia 
(escriia en Mallorca) del Invicto Mdrtir de Cristo el glo* 
rios Cananeo San Cristofol, bien diferente del senciUi- 
simo paso que vimos anteriormenie. Sus personajes son, 
San Cristofol, 'el rey Dagno (de Licia), un Sacerdot 
gentil, el Dimoni, de rey, un Ermitd ab barba, Taleca 
hermano (es el gracioso), la Carn , de dama , lo Mon, 
de galan , dos Ministres, Soldats, un Angel y musica. 
Vease en globo la disposicion del argumento: 

Jornada i.* El rey y damas rinden tribuio ^ Jupiter; 
dice el primero que se le ha presentado un esforzado 
cananeo, «una montanya vivent,» que busca el mayor 
sefior y que le ha nombrado general. Sale Cristofol y 
dice que el rey de Caria les ha vencido y depone el 
baston. Pasa despues delante del Ermitano y Taleca 
que se asusta al verle. Buscando al mayor senor, el 
cananeo invoca y sigue al demonio, pero este encuentra 
una cruz y cae. Preguntale aquel quien le ha vencido y 
responde: Jesus. Un angel encarga Crist6bal al Er- 
mitano. 

Jornada 2," Despues de haberse presentado victorioso 
el rey. Conversaci6n del Ermitaiio con Taleca. Alaba el 
primero d Cristobal de Uevar d los hombres como Cris- 
to llev6 la cruz. Presentase el Nino Jesus. ^Com haveu 
nom?-Manuel. Al llevarle sobre lasespaldas dice que no 
puede mantener el peso y recibc el nombre de «Cristo- 
fol.» El Nino desaparece volando y se lleva el rio. Des- 
pidese el Santo del Ermitano y Taleca para ir d ganar 
la corona del martirio. Delante del rey, el sacerdoie y 
las damas con un baculo de cana hueca pega A los 
idolos. Le encarcelan. 

Jornada 3.' Despues de algun incidente secundario, 
las dos damas piden bautismo. El rey se indigna y 
manda tirar flechas al Santo, pero este queda incolume, 
y una flecha hiere al rey. Llevanse a Cristobal y sale 
convertido el sacerdote, el cual ha visto que al cortar la 
cabeza al Santo ha habido tempestad. El rey se con- 
vierte al fin. 



ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 23 1 

Tenemos a la vista dos Miracles de Valencia. «Con- 
versio dels Cbudios de la Sinagoga de Salamanca. — Mi* 
lacre de Sen Vicent Ferrer, an 141 2» (Valencia, impren- 
ta de El Valenciano) y crMilacre que Sen Vicent Ferrer 
alcansa de Deu Nostre Senor estant en el Consell de 
Casp, ah 141 2, titulat El diable en la Venta, representat 
en el altar prinsipal de Sen Visent del carrer de la Mar...» 
(Imprenta de Chusep Rius.) 

Damos por muestra en el Apendice uno represen- 
tado entre 1788 k 1790 y que al Cabo de 70 anos recit6 
con toda seguridad al joven D. Mateo Obradors y Bcn- 
nassar (que nos hizo el obsequio de remltirnos un frag- 
mentode otro, y dos m^s modernos) su senora abuela, 
que habia tornado parte en las representaciones y que, 
segun es de ver, estaba dotada de extraordinaria me- 
moria. 

En algunofs conventos, especialmente de capuchinos, 
algunos religiosos se calzaban zuecos y cantaban pasto^ 
rellas en la Noche-buena. 

En varias poblaciones un hombre cargado con una 
cruz representaba los trabajos y las caidas del Redentor, 
subiendo una colina llamada el Calvario. En Tosa se 
conservaba hace muy pocos anos esta costumbre, y el 
nombre de Calvario se da todavia en muchos punios d 
una eminencia donde se ve plantada una cruz. 

Leimos no hace muchos aiios en un periodico de Ma- 
llorca que se habia salido k recibir en una de laspuertas 
d unos hombres que representaban los Reyes Magos. 

En general todo se reduce a representaciones escultu- 
rales, como la del Pesebre, de la Cena, serias por su 
naturaleza y exentas de imprevistos abusos. Entre ^stas 
conservan el nombre de Misterios las que figuran en las 
procesiones de Semana Santa. 

Hemos sido testigos del interes que estas representa- 
ciones inspiran d personas del pueblo que d veces hacen 
horas de viaje para contemplarlas y examinar detenida- 
mente todos sus pormenores. 



232 ORfCENBS DEL TEATRO CATALAN. 



IL 



REPRESENTACIONES PROFANAS. 



El origen de los primcros juegos y reprcseniaciones 
profanas de la Edad media debe buscarse en las tradi- 
ciones de los tiempos anteriores conservadas y mds 6 
menos remozadas por el pueblo y por los juglares. En- 
tre las habilidades de los lUtimos, que llaman alguna 
vez mimos los documentos latinos, iiguraba la imitacion 
6 remedo de maneras ajenas (i). 

Se ha creido notar la indole dramdtica en alguno de 
los generos poeticos que cultivaron los trovadores, he- 
redcros ennoblecidos de los juglares; pero infructuosa- 
mente, i excepcion de uno de dichos generos que m^s 
adelante examinaremos. Las tensiones eran composicio- 
nes dialogadas, que hacian dos poetas contrincantes (2)^ 
pero no habia el menor asomo de accion, ni los autores 
se revestian de un cardcter ajeno, ni tampoco es bien 
seguro que declamasen alternativamentc y en presencia 
de un auditorio sus respectivas estancias. Las pastorelas, 
en que el poeta dialogaba con una pastora, comenzaban 
por una exposicidn narrativa y descriptiva , y lo mismo 
sucede en alguna de las Albas , mientras otras no ofre- 
cen siquiera rastro de didlogo. 



(1) Asi dice Riquier hablando de los juglares : « De eels dels es- 
trumens E dels contrafazens. Y responde Alfonso el Sabio : E als 
coDtrafazeDS Diu hom remendadorso, e% ^eciv remedadores , en caste- 
llano. Lo mismo significaba la palabra escamio en los juegos de este 
nombre. Escamir en cataUn es todavi'a remedar. — H. de V Escurre 
dice vanagloriindose : Ni (no tem) Pel Ardit (un juglar asi llamado) 
de contrafar la geo. 

(2) A las pruebas que se han dado de esta colaboracidn pode- 
mos aiiadir la siguiente: B. de Rovenhac da por villania el quedarse 
con la tesis m&s ventajosa en estas disputas poeticas: £ die vos 
que-m par villania Qui partis e qui*l mielhs se tria (D* un sirventds). 



ORfCENCS DEL TBATRO CATALAN. 233 

Hablaremos en primer lugar de algunas antiguas fies- 
tas , la mayor parte de las cuales pueden caliiicarse de 
representaciones cortesanas. 

Los mds antiguos datos que hallamos en nuestra his- 
toria con respecto & fiestas y regocijos publicos, nos 
hablan principalmente, ademds de bailes y juegos, de 
ejercicios militares; segun es de ver en los siguientes 
pasos de Muntaner. 

1266. Festejos hechos & D. Jaime despues de las 
conquistas de Valencia y de Murcia : a E en cascu dels 
llochs hon ell anava.... feyen baylls 6 jochs e solaces di- 
verses, que cased s^esfor^ava que li poguessen fcr honor 
6 plaer » (Cap. IX). 

Probablemente en 1269. Festejos hechos por D. Jai- 
me d D. Alfonso de Castilla y d su familia: « ree- 

beren los ab gran deport e ab gran alegre e ab grans 
professons e jochs que en cascun lloch los feyen les gens 
del senyor rey Darag6... e com foren en la ciutat (de 
Valencia) nul hom no poria escriure les jochs e les ale- 
gres, taules redones, taules juntes de reylo de cavellers 
salvatjes, borns, anar ab armes e galees e lenys armats 
qu^ els homens de mar feyen anar per la rambla ab carre- 
tas, batalles de taronges e encortinamens.^ (Cap. XXIII.) 

1286. Coronaci6n de Alfonso III en Zaragoza : « E 
r almirall ( R. de Luria) tantost feu arborar un taulat 
molt alt... E apres hi feu e hi ordond taula redona, e los 
homes de la mar faeren fer dos lenys armats d^ aquelles 
plates que anaven per lo riu , en que vaerets batalles de 
taronges que del regne de Valencia n' avien feyt venir 
mes de cinquanta cdrregues... nul hom no hi feu mes 
cantar e alegrar e fer jochs e solaces. » ( Cap. CLV. ) 

1290. Despues de las paces de Tarascon... a E lo 
senyor rey romas a Barcelona ab tota la cort, e si banc 
vaes jochs ne solaces asi de taules redones com de trer & 
taulat com d^ anar ab d^ armes e bornar e dansar cava- 
liers e ciutadans ^ homens de villes que s^ esfor^aben de 
tots jochs e tot alegre a fer, llavors ho pogres vaer.;^ 
(Cap. CLXXIII.) 



234 OKlCENES DEL TEATRO CATALAN. 

Los mds notables datos que de las fiestas de nuestros 
inayores nos da el cronista se hallan en la descripcidn 
de los obsequios que el did de su coronacion en 1327, 
recibio el nuevo rey D. Alfonso IV de su bermano el 
infante D. Pedro, conde de Ribagorza, tanto durante la 
comida, cotno despues de ella al haberse sentado en el 
trono 6 sitial (seti) que se le habia preparado. Dejando 
para mas adelante lo relativo d la comida , v^asc lo que 
despues cuenta y que es lo unico que suele citarse. 

«£ com foren tuyt asseguts, EN Romaset jutglar 
canta altes veus un serventesch davant lo senyor rey 
novell , qu' el senyor infant EN Pere bach feyt & honor 
del dit senyor rey: e la sentencia del dit serventesch era 
aytal, qu^ el dit senyor infant li dix en aquell, que sig- 
nificava la corona e el pom e la verga , e segons la sig* 
nifican^a, lo senyor rey que devia fer... e apres, com lo 
dit Romaset bach dit lo dit serventesch, EN Comi dix 
una can^o novella que bach feyta lo dit senyor infant 
EN Pere; e per qo com EN Comi canta mills que nul 
bom de Catalunya , donala d ell , que la cantds. E com 
la hach cantada, calld e Uevd-s EN Novellet jutglar, e 
dix en parlant DCC versos rimats qu' el dit senyor in- 
fant EN Pere havia novellament feyts, e la tens6 e el 
regiment sov^ tot al regiment qu' el dit senyor rey deu 
fer A la hordinacid de la sua cort e de tots los sens offi- 
cials.» (Cap. CCXCVIII.) (i) 

No hay en esto verdadera representacion , sino s61o 
dos poesias cantadas y una recitada por juglares, en una 
ocasion solemne. 

El sucesor de D. Alfonso IV, D. Pedro IV el Ceremo- 
nioso, al tratar en su cronica de su propia coronaci6n 



(I) De las fiestas que acompanaron & esta coronaci6n cuenta el 
mismo Muntaner a que cascu s en anava axi ab trompes e ab tabals 
e ab llautes e ab sembes , e ab molts d' altres instruments ; qu' en 
veritat vos dich que mes de CCC pareills de trompes hi havia ; e hi 
havia d* altres jutglars^ qui cavaliers salvatges, qui d* altres mes dc 
mil , que tal crit e tal brugit hi havia que paria que eel e teiTa ne 
vinguesD : habia tambien de dolsayna e tambor. (Cap CCXCVI y 
siguiente.) 




ORf GENES DEL TEATRO CATALAN. 

efectuada en ]336, nada nos dice que haga ^ nuestro 
prop6sito, sino que durante el banquete que celebro en 
la Aljaferia «aqui stiguem ab grans cants e melodias de 
diversos jutglars de nostra terra e di verses parts (capi- 
tulo II, 1 1 ) ; » pero nos ban quedado curiosos pormeno- 
res de un obsequio de nueva clase que se hizo d la reina 
Doha Sibila cuando D. Pedro la coron6 en i38i: 

« Item fou aportat d la derraria del menyar un bell 
entremes so es un bell pago (pago) qui feya la roda e 
estave en un bell bestimen en torn del cual havia molta 
bolateria cuyta cuberta de panys dor e dargent e aquest 
pago fou servit fort altament e presentat d la taula de la 
dita senyora ab mols esturments axi de corda com d^ al- 
tres, e venien apart devan lo mayordom e cavaliers e 
donsells, e lo dit entremes portave en sos pits una cobla 
escrita qui deya axi : 

A vos ma do senyora de valor 

Al present jorn per vostra gran honor, 

£ fayts de me segons la bona usansa 

De les grans corts D^latorsrela e de Fransa; 

E pregui tots cavaliers e donsells 

Nobles barons e scuders isnells 

Dones presants c donselles gentils 

Qu' en me votar vuUetz seguir 1' estils, 

E que li vot sion mes en escrit 

E puys veurem tots si T auran complit. 

»Mols vots s'e feren los cuals a ades no-m recorden car 
nols meti en escrit; be he de puys hoyt que alcuns los 
compliren e altres non se res-.» (Dietario de la ciudad, I 
al principio.) 

Esta es la primera vez que hallamos usado entre nos- 
otros el nombre de entremes, derivado al parecer de la 
lengua francesa y de la palabra entremets, es decir, en- 
tre platos. Dabase generalmente d las representaciones 
que se hacian durante la comida en las grandes fiestas; 
pero en el paso citado observamos que se aplica todavia 
d un manjar, aunque adornado de una manera especial 
y destinado a un uso caballeresco; es bien sabido, por 
otra parte, y lo expresan claramente los anteriores ver- 



236 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

SOS, que el pavo con que lerminaban ciertos banquetes, 
era el emblema ante el cual hacian los caballeros votos 
m^s 6 menos extravagantes, y existi6 un poema frances, 
trasladado tambi^n, segiln Santillana, A la literatura es- 
panola, e intitulado clos votos del pav6n », donde se 
continuaba la narracidn cldsico-caballeresca del de Ale- 
jandro Magno. — Del mismo Pedro (en Valencia, iSSj) 
hallamos un guiaje y protecci6n «Petro Qahac magis- 
trum ludi amoris et societatem vestram et omnia bona 
vestra.D Imposible es decir si se trata aqui de juegos 
dram^ticos. * 

Extrano es que el sucesor de Pedro IV, el amador de 
gentileza Juan I, tan dado d las fiestas y diversiones cor- 
tesanas, no se coron6, segun Zurita (lib. X, cap. 43) con 
aquella ceremonia que acostumbraron sus predecesores, 
tanto mds cuanto la coronaci6n de su sucesor D. Mar- 
tin I en 1399 fue una de las mds solemnes de que se 
guarda memoria. 

Al salir el Rey y los caballeros de la Seo de Zaragoza, 
adelante de ellos iva un Castillo de madera muy bien 
hecho, en que ivan cuatro sirenas y muchos vestidos 
como dngeles , cantando suavemente , y en lo mas alto 
del Castillo iva uno vestido como rey con un nino como 
hijo suyo delante muy ricamente adrezados. Delante 
este Castillo ivan los bordonadores y tiradores del tabla- 
do y los primeros de todos los oficios de la ciudad con 

diversos bailes y danzasn Antes de empezar la co- 

mida en la Aljaferia « azia la parte de la sala de los mdr- 
moles en la techumbre se avia hecho una invencion de 
un grande espectdculo A manera de cielo estrellado que 
tenia diversas gradas, y en ellas avia diversos bultos de 
Santos con palmas en las manos, y en lo alto estava 
pintado Dios Padre en medio de gran muchedumbre de 
serafines y oianse vozes muy buenas, que con diversos 
instrumentos de musica cantavan muchos villancicos, y 
canciones en honra y alabanza de aquella fiesta. Deste 
cielo baxava un bulto grande a manera de nuve, que 
venia d caer encima del aparador del Rey. De dentro 



ORfCENES DEL TBATRO CATALAN. 237 

desta nuve baxd uno vestido como dngel cantando ma* 
ravillosamente ; y subiendo y baxando diversas vezes 
dexdvase caer por todas partes muchas letrillas, y coplas 
escritas, unas en papel Colorado, otras en amarillo, y 
otras en papel azul, con tintas diferentes, todas al pro- 
p6sito de la solemnidad , y fiesta, que alli se hazia. He- 
cho esto, vuelto d subir este dngel i la nuve, de alli A 
poco bolv]6 d baxar con unas fuentes doradas muy lin- 
das para dar agua manos al Rey, y estas fuentes di61as 
este dngel d otros dos que estavan vestidos como dngeles 
d los lados del aparador, los cuales las tomaron, y luego 
las dieron a los cavalleros que habian de servir el agua 
manos al Rey. Servlda la tovalla que asi llamavan , al 
servir estas fuentes, buelto d subirsc el dngei d su nuve, 
de alii d poco bolvio a baxar un plato de la fruta que 
avia de comer el Rey, y sirviose de la misma manera. 
Ultimamente baxo el mismo dngel la copa en que avia 

de bever el Rey: y con esto se acabo esta invencion 

y refierese, que en las tres vezes que se assentaron las 
viandas en todas las mesas se guardo este orden , que la 
primera vez delante el Duque de Gandia, que como Ma- 
yordomo guiaba los que llevaban los servicios, entraron 
gran numero de trompetas, y tras ellas una Aguila arti- 
ficial muy grande, toda dorada , y luego detras del 
Aguila entr6 el Duque con los que traian los platos de 
la vianda , y assentados en la mesa del Rey se ivan as- 
sentando en las otras mesas. Acabado esto volvieron el 
Duque, y los demds por los otros platos del servicio, y 
antes que entrasen con ellos en el patio volvieron d salir 
otras trompetas con muchos atabales, y detras dellos 
salio una grande culebra, hecha muy al vivo, de muy 
extraiia invencion , que echava por la boca grandes lla- 
mas de fuego, y d la redonda della venian muchos horn- 
bres armados de todas piezas, dando grandes vozes y 
gritos, como que la querian matar, y que ella se defen- 
dia: y al fin hizieron como que la matavan, que escri- 
ven fue una fiesta harto graciosa: y acabada que fu^ 
luego, el Duque y los otros assentaban los servicios. Y 



238 ORf GENES DEL TEATRO CATALAN. 

antes que entrasen con los terceros, salieron muchas 
trompetas y atabales con juegos de menestriles; y detrds 
dellos una muy grande roca 6 pena hecha al natural ; y 
en lo alto della avia una figura de una leona parda muy 
grande, que tenia una grande abertura, como de herida 
en la espalda izquierda. — Desta roca salida al patio sal- 
taron muchos conejos, y liebres, perdizes, t6rtolas, y 
otras aves de diversas maneras, que comcn^aron d volar 
por el patio y tambien salieron algunos javalis que re- 
gozijaron mucho la fiesta. A esto los hombres de armas, 
que avian quedado en el patio de la muerte de la cule- 
bra, acudieron a la roca y rodeandoia por todas partes 
mostravan querer subir por ella d matar la leona. Pero 
de la misma roca salieron luego nauchos vestidos como 
Salvages que impidiendoles la subida se combatieron 
con ellos, peleando muy bravamente hasta que vencie- 
ron d los hombres de armas, de que mostraron quedar 
muy contentos los Salvages. Y ass| luego por la herida 
de la leona sali6 un nino muy hermoso vestido de 
armas Reales con una corona en la cabeza , y una 
espada desnuda en la mano derecha en serial de esta 
victoria , y comengd a cantar muy suavemente.* ( Blan- 
CAs: «Coronaciones de los Reyes de Arag6n.» Lib. I, 
cap. VIII.) 

Nos aproximamos ya a la poesia dramdtica, sin que 
por esto puedan llamarse propiamente dramas semejan- 
tes espectaculos. Hallamos decoracion, personajes re- 
presentados, cantos, musica y aun hechos. representados 
mimicamente, pero no una accion dialogada, siquiera 
muy sencilla. Lo mismo cabe decirde la invencion (que 
asi se llaman las anteriores y las que siguen y que acaso 
se llamarian tambien entremeses) ejecutada cuando la 
coronacion de D. Fernando de Antequera en 1414; si 
bien la representacion alegorica de que luego se habla 
suele citarse como una verdadera comedia, que se supo- 
ne, ignoramos con que fundamento, escrita por el fa- 
moso D. Enrique de Villena, y cuya letra tradujo al cas- 
tellano (indudablemente del cataldn) Alvar de Santa 



ORfOSNES DEL TEATRO CATALAN. iSg 

Maria, que fue tesiigo y narrador de aquella fiesta (i). 
«E queremos ir passando por las cosas que fallo en el 
camino por las calles donde iva, fallo como salia de la 
Iglesia una Villa fecha de madera sobre carretones que 
la llevavan homes que de dentro ivan , en la cual Villa 
ivan dentro, que parecia verdaderamente^ que estavan 
dentro casas, e tejados, e torres, e un poco adelante de 
la una parte estava un Castillo, e otro de la otra, en 
cada Castillo estava una como manera de tienda, que 
eran de madera, e estos Castillos combatian la Villa, e 
ivan gentes de Armas, que la defendian, e con los Cas- 
tillos ivan gente de Armas de fuera de ellos que fazian 
sus escaramuzas con los de la Villa, e en los Castillos 
en cada uno iva un engenio, e combatiania con ellos, 
lanzavan las pellas tan grandes, como la cabe(;a de un 
mo90 de diez afios, que eran de cuero llenos de borra 
como pelotas, e tirava A la Villa con lombardas^ e con 
los engenlos, e los de la Villa tiravan sus truenos e 
fazian sus artiiicios para se defender, e esto hizo la Ciu- 
dad de Qarago(;a d semejanga de como tomo a Balaguer, 
e por las tiendas entendian los dps Reales, que tenia 
sobre ella, el Rey de una parte de la tierra, e el Duque 
de Gandia de la otra parte del rio. — Luego adelante iva 
un gran Castillo que dezian la Rueda, e una torre aha 
en medio, e otras cuatro torres a los cantos, e la de 
medio era forada fasta aiuso, e enmedio iva una Rueda 
muy grande en que ivan cuatro donzellas, e en cada 
una la suya, que dezian que eran las cuatro Virtudes, 
Justicia, e Verdad, e Paz, e Misericordia , e encima de 
la gran Torre de medio estava un assentamiento de silla 
e iva en ella sentado un nino vestido de panos reales de 
Armas de Aragon, e una corona de oro en la cabe^a, e 



(1) Nasarre y Velazquez (On'genes, p. 95) ponen Gonzalo Alvar 
de Santa Maria. Wolf ea sus profundas investigaciones sobre el 
or! gen del teatro espaiiol cree posiblc que estos dos autores viesen 
una versidn de la crdnica, distinta de la que sirvi6 6. Ustarroz. Di- 
chos eruditos son los que nombran como autor de la invenci6n £ 
D. Enrique de Villena, a quien no menciona el texto copiado^ 



240 ORIGBNES DEL TBATRO CATALAN. 

en la mano una espada desnuda de la baina que parecia 
Rey e estava quedo que non se movia de iuso de sus 
pi^s, la rueda se movia e las Donzellas ivan en ella, 
dezian que eran d sinificanga de los cuatro que de- 
mandavan los Reynos de Aragon , e las cuatro Virtudes 
ivan en las Torres, que ivan vestidas de paiios blancos 
de sirgo broslados de oro, e cada una de aquestas iva 
cantando d Dios todos loores del Senor Rey e de la esce- 
lente fiesta e cada una dezia una copla que yo torne en 
palabras castellanas; la primera dixo, que era Justicia, 
que ella (/. el la) encomendaba, e la segunda , que era 
Verdad, la cual cantando dixo, que ella (/. el la) avia, 
e era en su poder, la tercera Paz loava en su canto la 
paciencla e por ende mucho le ensal9ava, la cuarta era 
Misericordia que mucho lo loava por misericordioso, c 
por sabio, e discrepto, e muy sesudo, e Justicia Uevava 
una espada en la mano, e Verdad Uevava unas balan- 
^as, e Paz Uevava una palma, e Misericordia Uevava un 
cetro.» (Alvar Garcia de Santa Maria, en las adiciones 
4 las Coronaciones de Blancas, por Uztarroz (i). 

Representacion de un genero andlogo hallamos en las 
fiestas celebradas en Brujas en la recepcidn del principe 
Carlos (despues Carlos V) el i8 de Abril de i5i5. Como 
se hallan descritas en un libro poco conocido, copiare- 
mos lo que se refiere d los aragoneses que estaban en 
aquella poblacion. 

La tryumphante et solemnelle entree sur le nouuell et 
iqyeux aduenement de treshaull (sic)... prince Monsieur 



(1) En la misma coronaci6n de D. Fernando de Antequera «lo8 
oficiales de la ciudad cada uno con su oficio apartado venian con 
muchos juglares de cuerda, e trompetas, e (5rganos de mano, dan- 
zando, e bailando, e otros tanendo, mostrando cada uno las mayores 
alegrias que podian...» (Alvar Garcia de Santa Maria.) En la de la 
reina dona Maria de Luna, celebrada pocos dias despues de la de su 
marido D. Martin, figuraban en la cabalgata ngran golpe de menes- 
triles, y trompetas: y luego un castillo grande muy bien labrado, de 
madera, todo pintado de blanco» (Blancas), y en la de la reina dona 
Leonor, dos di'as despues de la de D. Fernando, hubo «una tramo- 
ya, que fu^ cosa de risa, de un truan del rey que llamavan mossen 
Borra.» (Alvar Garcia.) 



ORIGBNKS DEL TEATRO CATALAN. 24I 

Charles prince des Hespaignes,.. Paris, i5i5. Publica- 
do de nuevo por la Societe d^emulation de Bruges, 
segi^n un ejemplar descubierto en la Biblioteca de Bor* 
gofia por D. J. T. 

P. 23. «Entre icelle maison de Tonlieu et la place 
des Osterlins du coste de la roye firent les marchands 
Aragonnois esleuer ung escharfault enuiron de sept a 
huyt pieds de hault, sur lequel fut assise vne haulte tour 
paincte de hault en bas, et couuerte de feuille d'argent 
et de rouge clerre luysant aux torches de nuyt et de 
cour au soleil comme or et argent, entretaill^ par petits 
quarreaulx en forme de schicquier et le tout ou bon leur 
sembla brode de vert, la charge grande et belle paincte 
et taill^e de mesmes, au pied de laquelle estoient deux 
yssues que plussieurs gens en armes, rangies soubz un 
grant estendart de couleurs iaune et rouge et habilez de 
mesmes, au son de flutes et tambours, faisoint semblant 
daissaillir aueques grosses pieces dartillerie mises sur 
roues, et paincte de couleurs iaune ei rouge le tout 
contrefaict mes, et neamoyns faisoient gran bruit a les 
gester.D Se repiti6 todo el domingo siguiente fuera de la 
luminaire. Cuenta que se pego fuego A Vamorse un 
poco tarde, lo que causo una explosidn cuando el 
principe y su tia estaban ya cerca de la torre, etc, 

P. 25. ccEnviron sept ou huyt pas dicelle tour et au 
devant dune haulte maisson assise astravers la rue, 
(irent les mesmes Aragonnois vng aultre escharfault 
moult blau le quel fut divise en trois tabernacles, dont 
les deux ^a et la furent enfront devant enclos de treilles 
faites a losanges, et entretaillees nenuz, au surplus 
painctes dordes bien artificiellement de feuilles dor et 
dargent meslee d^autres diuerses couleurs. Entre ces 
deux estait le tabernacle du millieu ouvert, et en icelluy 
^entilz hommes et damoisselles acoustrez amplumassds, 
parees et attourndes comme a devys le tout contrefait, 
qui tenoient per les mains ingenieux secretz au son de 
tabourins et aultres instrumens dansoient vng beaut et 
moult gayement et in tres-grant plaisir et recreation du 

16 



a4^ ORlGSIfBS hl^U TSATftO CATAI^AN. 

prince et de topt les passans car a la ytr'ni dire cestoit 
chose triomphante, ioyeuse et sollenelle a voir. Derri&re 
ceate escrharfault estoit la dicte maison de long en large 
tendue de draps iaunes et rouges, semes de blasons des 
armes d^Aragon. Pour la veue de toutes lesquelles cho- 
ses eatoient environ le pourprys du escharfault et la 
maison grosses torches au nombre de deuic* cents et 
plus, a 

La mds antigua noticia de una composicidn dramatica 
6 ^ lo menos dialogada de osunto profano, piiblicamen- 
le representada, se halla en algunos escritores Valencia* 
nos. Dicen que Micer Domingo Masco, vicecanciller y 
consejero de Juan I, autor de unas ^(Regies de Amor i (e) 
parlan^ent d^ un home i une fembre fetes. . a requesia 
de la Carrosa;» dama de dicho rey, lo fue tambien de 
una tragedia intitulada «r Horn enamorat e la fembra 
satisfetas alusiva al amor que profesaba el rey d la mis- 
ma dama y que se represento en el Palacio Real de 
Valencia por el mes de Abril de 1394; pero no se nos 
indican los fundamentos en que se apoya la noticia de 
la representaci6n, ni se nos dan pormenores acerca de la 
indole de dicha tragedia : titulo que aun m^s tarde solia 
tomarse en sentido muy vago (i). Verdaderas tragedias 
eran, sin embargo, las de Seneca que tradujo Mosen 



(1) CoiDparandoA Fuster ciBiblioteca* 1. 19, y Lamarca cToatro 
de Valonciao, se deduce: I, que «el parlainent» de Masc6 junto con 
una carta de la dama al rey. y la respuesta de estc, formaba un ma- 
nuBorito en folio de 52 hojas y que el mismo ««ParIament» unido i 
la traducci6a del Hercules por Vilaregut se ha conservado basta 
nuestroa di'as. II, que el iinico que habla de la tragedia de Masco y 
de su rcpresentaci6n es Ortiz, en su «Descubrim ento de las leyes 
pa1atinas» que asegurd poseerla con notas de la misma ^poca y que. 
Begun parece, no habla del nParlament.n ^SerA aventurado sospechar 
que estas dos obras tan semejantes en el titulo y en el objeto no son 
mfis que una, y que, ai representaci6n hubo, como es muy proba- 
ble, debi6 de ser del « Parlament » de una parte del mismo !-» Bn 
cuanto A la poca exactitud con que se usaba el nombre do tragedia, 
basla recordar que en el reinado de Juan II, Corolla lo aplicaba a la 
breve relacidn de una aventura propia. seguida de un diilogo de po- 
cas Itneas. 



<miQWf^ PBL T«ATRO CATALAN. ^4$ 

Antonio Vilar.egut, mayordomo del mismo Monarca (i). 

La ciudad de Valeocia al saber ea 141 3 que babCa de 
ser yisitada por el rey D. Fernando I, la reina y su pri* 
mogenito, dispuso que se fabricasen algunas obras de 
carpinteria, probablemente de La clase que vemos luego 
Ikmadas roques, en las que se ejecutaron entremeses, 
par;a los cuales se compusleron bellas coplas (2). Ana- 
dese que aquellas obras eran tres; que la una simbolU 
zaba la divisa del mismo rey, otra las siete sillas y. la 
tercera las siete edades (3). Si esta ijltima noticia tiene, 
como e$ de suponer, algun fundamento, puede de ella 
deducirse que la representacidn no era, cuando menos, 
ejiclusivamente religiosa, lo que induce tambien i. crecr 
hasta cierto punto el objeto con que se bizo, sin que 
obste el cardcter eclesidstico del autor de la letra. 

Otras obras de asunto profano pertenecen ya d la poe- 
aia esc^nica. 

Como becho aislado citaremos el de la representacioQ 
de una comedia latina. En i562 se ejecutd en Palma de 
Mallorca, en la plaza piiblica, una miserable parodia 



(1) Sobce la traducci6n del Hercules y probabilidad de la de las 
demAs tragedias de Seneca por Vilaregut, vease Faster, Bibliote.- 
ca, 1. 11. 

(2) Segim consta en el libro de los Consejos, en 9 de Marzo 
de 1415 se dispuso que se dieaen por haber sufrido en la preparaci6a 
.de los entrcmeses «diuerses e molts treballs e diurnals a mossen 
Juan Sist presbitero treinta florines per trobar e ordenar les cobles 
e cantineles ques cantaren en los entremeses de la festiuitat de la 
entrada dels senyors Rey, Reyna e prinoogenit luv, que eren moltes 
e belles e ben dictades; » la misma canticlad a Johan Pere^ de Pas- 
trana maestre de cant aper hauer e arreglar e donar lu 90 d les dites 
cantineles, e auer fadrins que les cantassen, e ferles ornar, e attres 
treballs, y cincuenta florines 4 Johae Oliver, fuster (seria sin duda 
un insigne tallista!) per la inuenci6 e confecci6 ab son enginy e 
subtilitats dels dits entremeses » 

(3) Proc. en 16...., p. 32, Carboneres, p. 44 Luis Lamarca, 
Teatro de Valencia, Valencia, 1840. p. 10, supone que los entre- 
meses fueron cuatro. £1 mismo, p. 11, deduce la existencia de com- 
posiciones dramaticas del hecho de haber nombrado los jurados 
en 1487 un juglar, en sustituci6n de otro muerto, con los emolumen- 
tos y trajes pertenecientes a este oficio, pero en esto no se ve mis 
que la indicaci6n de vestidos 6 libreas correspondientes a diversas 
ceremonias. 



244 ORfCENES DEL TKATRO CATALAN. 

de Terencio, intitulada Gastrimargus... Asistian dos 
obispos, multitud de autoridades, te61ogos y caballeros 
y un concurso de ocho mil personas, entre las que se 
contaban muchos aldeanos (i). 

El nombre de entremes para designar piti-piezas dra- 
xndticas, que era ya de costumbres vulgares, pas6, segun 
parece, de nuestra lengua a la castellana. Hdllase, en 
efecto, usado por primera vez en la ultima por el valen* 
ciano Timoneda en el Entremes de un ciego, un mozo 
y un pobre (2). 

El mismo nombre se ha conservado hasta nuestros 
dias y es de uso comun entre nosotros. Llevanlo, por 
ejemplo, el vulgarisimo «Entremesdel aprenentsabate,» 
que hace poco tiempo era frecuentemente representado, 
y «EI Llorens mal casadis» 

Son muy populares una especie de sainetes 6 piezas 
cortas que se representan por los labradores jornaleros en 
las veladas de la temporada en que se recolecta la al- 
mendra (desde principios de Agosto A ultimos de Sep- 
tiembre), en el pueblo de Relleu, distante de Villajoyo- 
sa, i. cuyo partido judicial corresponde, unas dos leguas 
y de Alicante cinco. Tambien en el de Torremanzanas, 
inmediato d Relleu y en Villajoyosa. 

Tienen lugar estas representaciones en las entradas 6 
cocinas de las casas de campo a presencia de los dueiios 
de ellas, los que trabajan y otros que acuden. Los que 
intervienen son hombres todos, que se disfrazan segun 
lo exige el caso. Piezas de tres 6 cuatro interlocutores 
generalmenie, cuyo argumento se conoce por tradicion, 
y se repite con exactitud en cuanto d sus terminos mds 
capitalesy quedando d la iniciativa de cada cual y d su 
gracejo la duracion de las escenas y los chistes con que 
se hacen mds agradables. Sus asuntos suelen ser festivos, 
algunos un tanto licenciosos. Ejemplos: el de la zorra, 
que entra a comerse las frutas de un huerto, cuya cus- 



(1) Quadrado en el periddico Palma^ p. 232. 
(2i y. MoratiQ, Ongenes, y Lamarca, p. 10. 



Or{geNES del TEATRO CATALANr 2^5 

todia confio su dueho A un muchacho siinple y holga- 
z^n, al que burla el animal y rine el amo, concluyendo 
con la huida de aquel acometido por este y por un 
perro, arrastrando una gran cola encendida que asusta k 
las mujeres y ninos, etc. Otro es el del padre enfermo al 
cual tratan de distraer sus hijos de varios modos rijsti- 
cos, despues de haberlo ordenado el medico, acabando 
la distraccion por una burla del primero. Otro: el mozo 
de posada que a pesar de la prohibicion del posadero de 
recibir fraile, monja y soldado, hospeda sucesivamente 
los tres ocultdndolos de la vista del primero, hasta que 
por la bulla que entre si meten son descubiertos y des- 
pedidos a palos. 



III. 



ENTREMESES. 

Vimos usado en una significacion muy acorde con su 
etimologia este nombre que comunmente se empleaba 
para designar las representaciones que interrumpian y 
adornaban las comidas de aparato. Empleanlo despues 
con suma frecuencia nuestras memorias, casi siempre 
en el sentido de representaciones que se verificaban so- 
bre carros 6 tablados ambulantes. Al tratar de las repre- 
sentaciones sagradas hubimos ya de hablar de entreme- 
ses de esta clase, dejando para el presente las que, si 
bien las mds veces eran de asunto religioso, figuraban 
en las Bestas civiles y corrian a cargo de corporaciones 
populares. 

Para las fiestas celebradas en Valencia en 1414 con 
motivo de la entrada de Fernando I , se dispuso entre 
otras cosas que se hiciesen cuatro aentramesos» nuevos, 
que, segun deduce de los documentos el Sr. Lamarca, 
eran semejantes A los carros triunfales 6 rocas que alli 
se usan todavia; consta igualmente que sobre dichos ca- 



346 ORfoCNE^ DEL fKATRO CATALAIV. 

rros se representabtfn algtinos pasos, pues en delibera- 
cidiT de 7 de Marzo de 141 5 se mandaron pagar treinftf 
ilorifies ^ mos^rr Juaii Sist, presbitero, aper trobaf e 
ordenar )es cobles tr cantilenas que-s cantaren en los 
entratnesos de la festividad de la entrada del senyor rey, 
reyna e primojenit; » e igual suma i Juan Perez de Pas- 
trana «per haber de arreglar e donar el so A les dites 
canttlenes e haber fadrins que les cantasen e ferlos or- 
nar»(i). 

No podemos decif (aunque antes conjeturamos que de- 
bid de ser en el siglo tiv) (2) en que ^poca empezaron en 
Barcelona los entremeses que desde el reinado del suce* 
sor de Fernando I, tanto iiguran en nuestros libros mu- 
nicipales. Advertimos tan s61o que al tratarse del reci- 
bimiento que debia hacerse al rey D. Juan II y d so 
esposa en 1453 se deternnind recibirles vseguint los 
vestigis e formas ab que foren rebuts los reys EN Marti 
y D. Fernando {L. de coses asenyalades, Lib. 1, capi- 
tulo 89)9 lo que indica la antigtiedad de los obsequies 
que luego se les tributaron. Mas cuantas noticias hemes 
podido recoger (fuera de las ya citadas) son las que A 
continuacidn transcribimos. 

1424. (fines de 1423?) Entrada de D. Alfonso V de 
vuelta de N^poles: vdevani lo qual reliquari anaren di- 
versos sonadors sonant diversos instruments de musica 
vestits de camis y portant les cares e ales ab les quals se 
representen los dngels de la dita festa de C6rpore Cristi. 
Item foren aportats los entremesos de la dita ciutat re- 
presentans paradis e infern ab la batalla de Sant Miquel 



(1) £1 senor Lamarca nota tambien como indicio de representa- 
ci6n el que los jurados de Valencia nombrasen en 1481 un juglar 
concediendole con los emolumentos los trajes de su oficio, pero en 
esto no se ve mis que la indicaci6n del vestido d librca con que de- 
bian prescntaise los juglaies para el desempeiio de aquel. 

(*2) Antes de 1423 habi'a ya la costumbre de entregar & los reli- 
giosos de Santa Ana (V. nuestro art. 1, n. 8) an cos para sus repre- 
sentaciones. Antes de la enumeraci6n del ano 1424 se advierte del 
« antremes « de Santa Eulalia « no ha carrech EN Pons Colomer 
Cer. I, XXVIl v."* lo que supone una costumbre anterior. 



OfttOBNM ML TCATRO QKTAhin, ^47 

e dels Angels e de Llucifer e de sos sequaces e lo ribre « 
lo fenix e la dguila.s (Id. L. I, cap. a.) 

1433. Entrada de D. Juan II y de su mujer Dona 
Juana. «...e muntd al cadafal e sitial que per la ciutat li 
era aparellat en la plasa de fra menors e aqui jurA los 
privilegis e constitutions e vingueren los ofHsis e con^ 
fraries ab llurs entremesos e balls* (Id« L. I, cap. 92). 

1460. Delante del primogenito D. Carlos tringue* 
ren fent Uur ball e joch cascun dels menestrals de la dita 
ciutat ab llur pan6.» (Id. L. I, cap. 93.) 

146 1. Entrada de la reina y del primogenito D. Fer- 
nando «e estant en lo dit cadafal los ofHsis que alli 
foren venguts ab llurs panons e alguns ab entremesos 
feren reverentia.» (Id. L. I, cap. 107.) 

El Ceremonial citado en el articulo anterior (II, xxvt 
v.«), describe estos entremeses, tnenos numerosos que 
los que figuraron en el recibimiento del duque de Cala- 
bria, de que luego hablamos, pues faltan los de los 
^carnicers, fusters y cotoners.^ De los «spasers y blan^- 
quers^ dice d poca diferencia lo mismo. Sonde notar 
los siguientes: (cbarquers ab un drach que llansaba 
foch; — franers ab IIII Angels e ab sen Steua ab certs 
serjants qui V apedregaven e ab una dguila dels entre- 
mesos de la ciutat; — argenters ab diverses maneres de 
argenteria axi en robes, caperons com en capells; — sas- 
tres vestits de blanch de dos en dos e les promens eran 
Testits de drap violat restran ab sperv^s al puny.» 

1464. Entrada de D. Pedro de Portugal, elegido por 
rey« como nieto del conde de Urgel. Pasaron delante 
del catafalco las cofradias, y «faheren cascu lur ball e 
)ur joch.» 

1467. Entrada del duque de Calabria, lugarteniente 
de Renato de Anjou, que habian los catalanes elegido 
por rey despu^s de la muerte de D. Pedro de Portugal. 
El catafalco para el juramento fue levantado, no en la 
plaza de Fra Menoi's, como se acostumbraba, sino en la 
del Borne para dar mayor magnificencia i la funcidn. 
Esta es (despu^sdela que acabamos de citar) la mas 



248 qrIgenes. del teatro. catalXn,, 

antigua relacion circunstanciada que leemos de los dife- 
rentes oficios y de sus representaciones. 

«GarbelIadors ab lur peno. (Hay otros oficios que 
llevan unicamente el pendon.) 

Item .rcvenadors ab entremes de Sant Miquel e dngels 
qui feyan la batalla de los dits (sic) diables. 
; Item barquers ab lur peno ab entremesos del castell 
de infern e lo drago. 

Item carnicers ab un bou cuvert de paraments decen- 
dal de senyals de bous, de moltons pintats, ab lo peno 
dels dits carnicers e feren cert entremes ab castells. 

Item spases ab sant Pere ab las claus e sant Pau ab la 
gran spase de la ciutat ab lur peno. 

Item fustes e mestres d^ axa ab lur peno e castell dels 
turchs ab entremes dels turchs. 

Item cothoners ab lur peno ab entremesos dels cavalls 
cothoners e mesclaren ab los fusters. 

Item mercers ab sen Jolid cavalcant anant d casa 
(K cassa) ab cert bosch qui anava sobre carretes llansant, 
devant lo cadafal coloms tortes e diverses osells e mes 
un ball ab certa enremada. 

Item blanques ab cert entremes ab castell en que ha- 
via certs homens salvatjes ab un leyo ab lur peno. 

Item forners e ilaquers ab entremes de sent Gem qui 
anava ab castell ab lur pen6. 

Item franers ab la dliga e ab un castell en lo cual ana- 
va cert entremes per ells fet e ab lur peno. 

Item argenters ab alguns qui-s foren vestits ab xerpe- 
ria de argent ab lur peno. 

Item sastres e los promens de aquells vestits ab robes 
largesab asperves alspunysablur pen6.» (Id. id. LXIII.) 

1477. Entrada del duque de Calabria, hijo del rey 
de Napoles, que venia d desposarse en nombre de su pa- 
dre con una hija de D. Juan II. Se hizo procesion como 
la del dia del Corpus «fahent anar castells e entreme- 
sos. » (Id. id. Lll.) Pasaron ante el duque y los rey es 
c<las confreries ab lurs panons, ben vestits e diversos 
entremesos. » (L. de coses aseny. LII, cap. 22.) 



ORfGSNSS DEL TEATRO CATALAN. 249 

1479. Entrada del primogenito D. Fernando (hijo 
de Juan II). Empieza, pero deja luego en bianco la 
cnumeracion de las cofradias. (Cer. II, XCI v.**) «...fou 
feta profes6 com la de Corpus ab XVII castells de en- 
tremesos.» (L. de coses aseny. L. cap.) 

1481. Entrada de la reina Isabel: «... en lo cual 
portal (de San Antonio) fou preparada una representa- 
cid de Santa Eulalia devallant de la torre sobre lo dit 
portal en companyia de IIII angels ab ingyn mol artifi- 
ci6s los cuals dngels representaven lo dngel custodi e 
San Gravjel e San Raphael, e dalt en lo portal ere un 
bell eel qui eren III eels voltan lo hu contra lo altre ab 
illuminaria ab diverses imatges grans dels Reys, profe- 
tes e vergens los cuals soposat que los dits eels volta- 
sen tot bora, las ditas imatgens romanian e mostraven 
estar dfetas... com fou dins lo pont del dit portal sobre 
lo cual era fet ab entenes sobregel de draps de liana per- 
que la dita senyora no estigues al sol, la dita senyora se 
aturd e aturada la dita Santa Eulalia en companha dels 
dngels demun dits devalla dalt de la torre del dit portal 
cantans ab molta melodia y com la dita Santa fou baix 
fins a la cara de la Senyora Reyna, dejanse de cant, 
parlant ab llengua catalana li dix ab jest e continensia 
las coplas seguents : 

Puis ha dispost la majestat divina 
Visilar vos esta ciutat famosa, 
VuUau mirar, senyora virtuosa, 
Los mals qui tant la porten a rohina. 
Yo le-us coman fins asi conservada 
Per mi que so m^rtir d' ella patrona: 
Esper* en Deu la vostra Barcelona 
En un moment per vos serd tornada, 
Vivificada 
£ prosperada ; 

Mas cogitau, reyna tan desitjada, 
Dar-ne rah6 & Deu qui-us a criada. 

E dita la dita copla la dita Santa Eulalia ab los dngels 
s' en tornaren & muntar ab lo mateix exercici.» (L. de 
coses aseny. L. II, cap. 26. Cer. II. c.) 



l5o ORfOBNBS BBL TeATRO CATALAN. 

Entre las cofradias que pasaron delante dl catufalco 
96 distinguieron por sus entremeses 6 sus tfajes las si<^ 
gakntes: 

Payers (L. perayres) ab lur pan6 lo cual pand apor* 
tava un horn d cavall mol be vestit e abillat e lo cavnU 
dfa entnantat de manta de drap de lana vert fins en 
terra e tots los altres com k comanadors de sant Jobtffi 
portan un crucifix ab concerts de certs cantors de bones 
veus. 

Corredors de coll ab lur pan6 ab cert entremes d^ 
homes A cavall. 

Ortolans ab cert entremes de dos asens qui lauraven € 
dones et homens qui sembraven lavor de espinacbs ab 
una rosegant, fahents be lo dolent. 

Spasds ab lur pan6 ab la represehtacio de Sant Pau 
qui portava la gran spasa de la ciutat. 

Mercers ab lur pand ab representacid de Sant Ju* 
lid cavalcant anant d cassa ab companya de altres de 
cavall ab una tanca feta d forma de un bosch ab rama 
del cual feren volar molta natura de osells, qo es co^ 
loms, tones, gualles, musols e altres e (e ab?) barretas 
de lana tots en una manera vestits ab cascavells a les 
cames feren lo ball de la tribalda tots enramats de fulla 
d' eura. 

Torners e flaquers tots vestits de drap de lana blanch 
ab berrets de grana cascu d son cap. 

Ferres ab lur pand ab representacid de Sant Eloy qui 
anava sobre bestia ab cadira e devant ell anava la bibria 
de la ciutat qui lanzava foch per la boca. 

Freners ab lur pand vestits tots ab mantons de tela 
blanca sembrats de argenteria ab capells e sombreros 
als caps. 

Argenters ab lur pand mol ricament vestits ab man- 
tons e robes tots de xerperia d^ argent ab barretas algu- 
nas totas dc plata d^ argent e altres de draps ab joyells e 
fuUes d' argent e alguns portaven en llurs colls cadenes 
d' argent. 

Sastres ab lur pand ab tots los promens e molts d* aU 



OtCfGVNtfS TiltL TCATik) dAl'ALAft. l5 r 

tres vestits ab rohen rastran de drap de lana ab madagues 
matntellines de vellut negre portant en puny esparVefae 
xurigu^s e altres.» (Cer. II, CVl.) 

1493. Por la conquista de Granada «foren feted 
moltes defreaes e momos (i) e grans bayls ab trompas e 
juglars per cases e carrers.;> (L. de coses asseny. L. 11, 
cap. 44.) 

1 5 19. Entrada de Carlos I <re arribat loditsenyor al 
cami real del Portal de Sant Antoni les portes del eel 
qui ere bastit sobre lo dit portal de Sant Antoni s^ obri'* 
ren e lo eel aparaguc en la forma de}us dit que eran 
tres arcades sobre las cuals en la sobirana al tnig era Id 
Deu, al costat era Madona santa Maria, e la par esquerra 
era Sant Joan e als costats 90 es al hu de la par dreta 
Elias e a la part esquerra Enoch e al segon arch mitg^ 
havia VI dngels sonans instrumens de corda, vestits lo» 
tres ab camits blanchs, los altres tres ab camits e dalma* 
ticas vermellas de la ciutat y tots ab les cares y ales de 
dngels; en lo terser arch jusd eran sis angels vestits de Id 
matexa manera dels altres sis desils dits. E totes les por* 
tes e espalles eren pintades de esteles ab cherubins e 
sonant los dits Angels feyen una gran melodia. E arri- 
bat lo dit senyor casi junt d la creu del portal comen* 
sa de baixar la caxa qui era vestida al cap de la grua 
dins la cual haVia cuatre personatges cant6s vestits com 
Angels sens cares y ales y al cap cavelleres e fermals 
ab sobrevestes de tela blanque daurades y comensa- 
ren d cantar la verba seguent: Domine tu est poten- 
tia etc. E fenida la sus dita cantoria se trovaren devant 
lo sus dit senyor. E feta per ell reverencia deguda la hu 
dels sus dits oratione solita dix las paraulas seguens: 
temporis brevitate eic.» (Cer. II, CXLIIII y L. de cos. 
aseny. L. Ill, cap. i.) La enumeracion dc las cofra- 
dias que trae el ceremonial es igual al de la entrada 
de Isabel. 



(1) Este nombre, que parece debi6 designar representaciones 
iDi'micas, se halla dos veces en la crdaica de D. Juan il de Casttlla. 



2 32 ORIgbNES del TEATRO CATALAN. 

i568. (i) Entrada de Felipe II <c... las portes que 
estaven posades sobre lo dit portal per amagar la grua 
se obriren y comensa a baixar fadrinets cantors los dos 
vestits com dngels ab sobrevestes de telilla de or ab ales 
y dos cetres en las mans e lo altre vestit com una don* 
zella representant la verge Santa Eulalia, patrona de 
esta ciutat, ab garnaldes de ilos que tenian tots los dits 
personatges en los caps los cuals mentres baixaren can- 
taren a can de orga ab molt gentil concert los versos 
seguens: Te Philipum laudamus etc. e acabat de cantar 
dits versos la dita Santa Eulalia tota sola ab una veu 
alta clara y distinta ses cantar tenint dues claus daura- 
des en la ma las cuals eran del dit portal de sant Antoni 
dirigi al senyor Rey los versos seguens: Eulalia etc. ;s> 
Los hortelanos, los espaderos, los merceros (mercers y 
Julians) lucieron los mismos entremeses que en las 
entradas de Isabel y Carlos, los «perayres» llevaron 
la mulassa (2), los aechadores (garbelladors) hicieron 
« certs jochs que garbellaven confits,» los marineros, 
barqueros y Pescadores conducian «una bella nau mol 
ben exercida de artilleria de grosos y mols cuets y ve- 
nia d la vela ab molt gentil artifici;» los «corders^ 
llevaban el gigante y ciertos entremeses; los carnice- 
ros «un bou ensellat ab sos gornicions y fre y un horn 
a cavall qui aportave lo fre;» los algodoneros lleva- 
ban «un joch de ca vails cotoners» y los herreros la 
brivia. (Cer. Ill, VI, v.° L. de coses aseny. L, IV, 
cap. I.) 

1589. Entrada de Felipe III. Al llegar «al cap del 
pont (de la puerta de San Antonio) abaixd-sla dita man- 
grana (antes dice: stave aparellat una forma de mon 6 
mangrana artificial la cual se ubria ab tres cubertes) la 
cual se ubrf ab molt gentil artifici, dins lo cual hi havia 



(1) En 1547, debiendo llegar A. Barcelona Felipe todavia infante, 
supo el Consejo que deseaba se hiciesen aalgunes gaites e bayU.w 
pei'o solo se hicieron musica de juglares e iluminaciones. 

(2) La mulassa se ha conservado en la villa de Vilanova y Gel- 
tru, asi comu el Drach en Viilafranca y el Aguila en varios puntos. 



ORIGBNES DEL TEATRO CATALAN. 253 

un minyo vestit com a nimpha representan la ciutat ab 
la viste (veste?) de telilla d' or, lo cual minyo quant la 
Majestat fou devant de ell, digue ab molt gentil concert 
y ab gran dnimo los versos seguens: Barcino dives 
opum et*:.)) 

Los «perayres» llevaban la mulassa; los marineros, 
barqueros y «descarregadors» una nave que <(venia a la 
vela ab molt gentil artifici e cuan fou devan la Majestat 
amaynaren las veles e tiraren mols cuets y apres torna- 
ren d arborar dites veles;» los Pescadores otra nave que 
«lansd molt peix viu e molts conBts lo cual fou molt 
bona vista ;» los corderos el gigante; «matalafers» «dos 
homens qui aportaven un matalaf;» hortelanos de San 
Antonio, asnos que araban y un huerto con algunos 
pdjaros; hortelanos de San Pedro sembraban confites; 
carniceros tenian un buey que cabalgaba uno de ellos, 
bajando al hallarse delantedel rey; mercerosy Julianes, 
la caza del santo y algunos vestidos de salvajes y otros 
muy bien arreados cabalgando; albahiles y <jcmolers,» 
un <(orifany que aportava un castell de sobredit orifany;» 
herreros la brivia. (Cer. III.) 

1624. Entrada de Felipe IV. Tambien sali6 de la 
granada «un minyo escolanet de Sania Maria de la Mar 
vestit ab telillas volans y ab ses ales» que recito una oda 
sdfica latina. Pocos fueron los entremeses: los «blan- 
quers» llevaban unos salvajes ; los aechadores aechaban 
confites; los marineros llevaban una nave; los hortela- 
nos de la Puerta Nueva «sembravan confits, llauraven 
ab uns ases,» e iban tambien con ellos San Isidro y su 
mujer. 

1701. Entrada de Felipe V. S61o hallamos la enu- 
meracion de las cofradias. aPerayres devant de sa ban- 
dera, aportaven la mulasa molt antonada;» los oblan- 
quers aportavan un lleo molt gran tot dorat;» los aecha- 
dores aechaban confites; los marineros «aportaven un 
vaxell ab veles y tirava alguns trets;^ los hortelanos de 
la Puerta Nueva «dos burros que llauraven y sembraven 
confits ;» los de la puerta de San Antonio «un ort enca- 



954 ORXOSMSS OBL TBATiU) CATALAff. 

ni^at per tot lo rododor ab sos cuadros mol ben feis 
Angnt sembrant coofita.B (Cer. III.) 

Gsta fue la ultima muestra de nuestras antigujas cosp 
tumbres. En 1719 se fijo de real ordeo la manera de 
recibir a los monarcas. (Cer, IV.) 

Por lo que toca iSl las representaciones que tuvieron 
lugar en la puerta de San Antonio en las entradas de 
laabel, Carlos y los Felipes, su descripcidn ea bastante 
circunstantciada para no dejar duda alguna de lo que 
^ran; mas en cuanto A los entremeses podria ocurrir la 
de si los personajes que en ellos intervenian pronuncia- 
ban algunos versos. A pesar de que asi se efectu6 en los 
de la entrada de Fernando I en Valencia, no debia se- 
guirse la misma costumbre en los mds recientes de Bar- 
icelona^ segun puede deducirse del silencio de los docu- 
mentos acerca de este particular, donde se ve unicamen- 
te que la representacion debia ofrecer algunas veces, no 
86I0 un momento de accion, sino sucesidn de diversas 
situaciones. Esclarece esta materia un curioso documen- 
fo que por otra parte nos da cuenta del material de los 
mismos entremeses, y de que el tablado en que se ejecu^ 
taban no era llevado por ruedas sino que iba i. carga de 
hombros como los misterios esculturales que todavia se 
usan. 

Dicho documento es un convenio entre los concelle- 
res y el pintor EN Tom4s Alemany que precede d otro 
escrito de 1446 «sobre los antremesos del martiri de 
sent Sebasti^ e los ca vails guodoners (i) de la batalla 
dels turchs qui an de servir A la festa de Jesuchrist.t En 
^1 se oblige el pintor d vmantenir lo antremes de lo 
•gran turcb axi de pintar, recorrer e adobar he pintar de 



(1) Esto nombre mis proximo al castellano (algoddn) lo parece 
mcnos d la etimologia &rabe que el de cotoners que se di6 a la co- 
fradia y luego A los mismos caballos que 68ta lucia en sus fiestas. — 
Se ha conservado este uso (en el que se presenla la parte superior 
de un caballo hecho de cart6a con unas haldas de a)god<5n y atrave- 
sada por el danzante que lo sostiene) con el mismo nombre de caballs 
cotoners, cabaliets. 6 cotoninas. 



OklGftNBS WU TKATitO CATALAN. »55 

QOUy com necesari ser^«» debe tambi^n aprontar « lo 
doacr e yidola e banderes he bastaxos per portar lo de^ 
munt dit antrem^ e totes altres coses necesaries al dit 
antrero^s, ho castel segons los cotoners los solian menar 
6 portar en lurs temps; la rocha e labra (V arbre) e los 
bastaxos per portar aquella ab lurs bastimens he barbes; 
VIII cavals guodon^ ab lurs frens 6 brides he retran- 
guas he mantes e elmets gorgerins e lanses e espases e 
totes les coses necesaries als dits cavals e cavaliers, septat 
los cachevels e fusta; XXIV schangels e XXIV filems e 
XXIV barbes tres rodels ab lunes d* argent, una per lo 
panoner e dues per los escoltes e totes altres coses nece- 
sarias d tots aquels qui seran de la batala contra los dits 
cavals; lo rey ab sa corona e barba, e cavelera he lo gran 
schangel he lo basto del algotzir he barba he cavelera de 
haquel e lo pan6 del gran turch e asta per lo dit pa no, 
be barba he cavelera de aquel que aporta la gran masa 
he sobrevesta de aquel e la dita masa ; les barbes e cave- 
leres de tots aquels qui van ab lo gran turch sobre V en- 
irem^s; la barba e cavelera e Septra del anperador e la 
bandera grogua ab lunas d^ argent e barba e cavelera 
per aquel qui aporterd la dita bandera ; la bandera de 
sent Jordi e lances per totes les dites banderes; barbes e 
fletxes per tots aqqells qui fletxerdn contresent Sebastid; 
dos tabals grans ab lurs batons; un temboret ab lur 
forniment de caschevels he morenes; la sobre vesta do 
sent Sebastid he calses e suari he los resechs de la diade- 
ma ab lo Jesus he IIII parels d^ ales per los angels 
he nil parels de guafes per les dites ales.» (Ceremo- 
nial I,CLV, v.«>)(i). 



(I] Anterioimente en 1437 hallamos unos capitulos entre los 
Concelleres y los c6nBules y probombres de los algodooeros sobre el 
eatreroea de Sao Sebasti^D Uamado tambien del gran turco que solia 
ir todos los anos en la procesion Los algodoneros se encargan del 
entremes «e tots los cavalls cotoners que ha la ciutat que son VIII 
ab tots lurs arreus e arnests e la diadema barba e cabellera e vesti- 
dura de aluda de aquell que represeota en la dita profes<S sant Se- 
basti^ e les barbes del gran turch e dels dos patges qui est^n prop 
dell e la cabellera del dit e lo gran tebal qui toca entre los turchs 



2 56 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

El nombre de entremes/usado en el sentido de pasos 
cdmicos 6 pitipiezas (semejantes A lo que despues se ha 
Uamado sainete) desde el valenciaao Juan de Timoneda 
y cntre, otros por el gran Cervantes, es probable que pa- 
sase a la literatura castellana por el intermedio de la ca- 
talana. 

En esta lo llevan aun al presente piezas vulgares de la 
misma clase, que ya pertenecen a la poesia teatral (i). 



IV. 



DANZAS. 

Es bien conocida la importancia que en la poesia 
griega tuvieron los coros en que se identificaban la poe- 
sia, la musica, la saltacion y a veces la representacion 6 
imitacion mimica. Acaso d dicha union se debio la fije- 
za de los numeros 6 movimientos en la poesia y en la 
musica, artes que en rigor pueden existir sin ritmo. A 
ella se debio indudablemente el nacimiento del drama 
griego, que en testimonio de su origen conserv6 siem- 
pre la presencia del coro, el cual es todavia parte prin- 
cipalisima en alguna de las tragedias de Esquilo. 



qui van a peu. Empero si los dos consols e promens de cotoners vol- 
ran que los dits eutremesos la hora que auran servit a tot o en par- 
tida romanguen en la casa qui es de la ciutat on estan les altres 
entremesos de la dita ciutat plan als dits honcrables coDsellers que-y 
e&tiguen e romanguen. Item que los dits cotoners han a tenir en con- 
dret tot lo dit cntremes... reparar e juntar lo castell on esta lo dit 
gran turch... e axi mateix la roqueta on est& aquell qui representa 
sant Sebastii e los dits cavalls ab tots lurs arneses e totes altres 
coses del dit entremds e pagar bastays e totes altres despeses... e los 
que serviran en lo dit entremes sien molts en nombre e vagen ben 
vestits e arreats segons que fahien los payers qui *n solian aver 
carrecb y encara millor si poran.v 

(1) Como el chabacano « Entremes del Aprenent Sabater» es- 
crito en pareados de versos sumamente designates. De 1853 vemos 
impreso en Palma de Mallorca c Entremes d en Llorens mal casadis 
y Na Susaina des fil arreglat per nou estil.v 



ORIGENBS DEL TEATRO CATALAN. iSy 

Hdllase en otras antiguas naciones el uso del canto 
danzado ; y en los tiempos modernos lo ha conservado 
el pueblo; ya heredado de las costumbres greco-roma* 
nas (i), ya tal vez de los antiguos indigenas (2), ya tras- 
ladado al mediodia por los germanos (3). 

En la Edad media consta la existencia de semejantes 
danzas, algunas indudablemente de origen cUsico^ 
mientras otras acompanaban versos modernos, como 
los tan citados : 

De Clotario est canere rege francorum, etc. 

<}ue cantaban las mujeres danzando y dando palmadas. 
Los Concilios y los escritores eclesUsticos condenan el 
uso de danzas irreverentes con que solfan profanarse las 
solemnidades cristianas. 

La mds antigua mencion de poesia unida d la danza 
en lengua neo-latina, se halla en la danza, balada 6 bal 
provenzal :imitaci6n artistica, a no dudarlo, de los mds 
antiguos cantos danzados populates. El canto y la dan- 
za era n, al parecer, de una sola persona ; alguna vez 
habia estriblUo, pero las mds solo iinales de estancias 
que rimaban con los ultimos versos del tema 6 semi- 
cstancia inicial (4]. Son generalmente muy cantdbiles, 



(1) Virgilio describe estos coros en el verso : 

Tunc pedibus plaudunt choreas et carmina dicunt. 

(2) Conocidos son los versos de Silio Italico en que describe las 
danzas de los antiguos espanoles, y en particular de los callaicos. 
Cttalos el P. Sarmiento, Memorias^ P^gs. 30y 31. 

(3f Asi la danza iiamada en francos de la Marguerite (que no 
hemos visto en Cataluna), se halla tambien en Alemania y se cree 
de origen germdnico. 

(4) V. ejemploa en Bartsch Denkmaler, pigs. 1 y 5. Hay ade- 
roas el que luego citamos de Entrevenas y el de Condete sui, en que 
4;8tas paiabras forman un verdadero estiibillo : Condete Aui, que se 
repite oada uno 6 dos versos, la que empieza con estas palabras y 
rcprcsenta & una niiia k quien tratan de casar mal su grado. Se> 
gun la historia literaria de Francia, «en este drama de pocos versos 
y de un solo pei sonaje hay exposici6n, nudo, pei-ipccia y desenlace. i> 
En las demas 86I0 hay la correspondencia de consonantes de que 
hablamos airiba: a Danza, dicen las Leys d' amors, es un dictat 

«7 



358 ORf GENES DEL TKATRO CATALAN. 

y una tiene sabor decididamenie popular (i). Mds tarde 
fue un genero muy usado, A lo menos en el nombre y 
en la forma poetica (2). 

El ya mencionado relaio de la coronacion del monarca 
aragones Alfonso IV que hos da Muntaner en su cronica, 
habla de poesias de esta clase compuestas y ejecutadas to- 
das por el mismo infante (autor de las otras composicio- 
nes alusivas al acto, que ya se citaron) y acompanadas de 
un coro, en el sentido moderno de esta palabra, es decir, 
de un esiribillo cantado por muchos: «E lo senyor in- 
fant EN Pere ab dos nobles qui ab ell se tenien ma per 
ma e ell el mig, vench primerament cantant una dan^a 
novella que ell bach feyta, e tots aquells qui aportaven 

los menjars responien li e com ell bach axi posada 

la primera vianda al dil senyor rey, e hacb acabada la 



graci6s que conte un refranh, so es un respds solament ( este refr&n 
6 respuesta es simplemente el tema 6 semi-estancia inicial que fija 
las rimes de los ultimos versos de cada estancia), e ties ooplas sem- 
blans k la fi al respds, en comp&s et en concordansa; e la tornada 
deu essei semblans al respbs, e el comencemen de rascuna copla 
deu esser d' un compAs 6 qui-s vol d^ una acordansa 6 de diversa.» 
Dice ademas que los versos no deben pasar de 8 silabas. que el tone 
debe ser alegre y vivo para danzar y se queja de los rantores con- 
teniporioeos que mudan el son de danza en son do redondel (rondeau 
franccs). Aiiade que algunos componen lo que Haman dans que es 
una dansa tensonada idialogada). En otro lugar ronsidera muy 
propio de la danza el repetir en puntos determinados una palabra 6 
uno, dos 6 tres versos del tema (resp6s). Luego distingue de la danza 
el baile (bals). Este puede tener hasta diez coplas, tiene el tono m^ 
fijo y mas vivo (mays minimal e viarer) y mrts apto para ser acom- 
panado de instrumcntos y en 61 la letra suele escribirse para la mu- 
sica al reves de la danza . I. p. 340, y 9., 198, 286, 548 y 550). Se 
ve que 4 mediados del siglo xiv este genero conservaba mayor im- 
portancia de lo que se podn'a colegir de los cancioneros de los trova- 
dores. 

(1) Es de A. de Entrevenas y termina asi: Flors e bergs folhatz 
Espaigna et Alemania E Fransa et Lembardia E'l bauzos Bertelai 
E los Tones jorns de mai E'l dotz6 mes de V an E 1* erba Saint Joan 
E la pasr-a floria. 

(2) Entre las obras pvemiadas por los siete mantencdores de To- 
losa, hallamos muchas «danzas de Nostra dama i> que suelen ser de 
octosilabos en psta disposicidn en las estancias y rimas; ABAB-CD 
CDABAB-EFEFABaB. Disposicidn muy parecida A la de nues- 
tros gozos modernos 



orIgenes del teatro CATALAN. ibg 

dan^a, ell se despuilld el cot que vestia ab pena d^ armi- 
nis de drap d' aur e ab moltes perles, 6 don^les A un 
)Utglar: e tantosts li ^n foren apareillades unes altres 
riques que-s vesti. E tota aytal horda tench d totes 
les viandes que*s donaren & menjar, que d cascun men- 
jar que pond deya una dan^a novella qu^ell mateix ha- 
bia feyta, e hi dava lo vestir que vestia cascil molt hon- 
rat: e donaren si beX viandes.j> (Cap. CCXCVII.) Otros 
indicios nos manifiestan que la danza con canto 6 sin 
6\^ pero siempre distinta del drama moderno, servia de 
obsequio y de ceremonia. Asi en la citada obra de las 
Coronaciones vemos que fu^ alguna vez como parte de 
una solemnidad cortesana el danzar las damas ante la 
reina. Estando D. Pedro IV en Perpindn en 1344, al 
Uegar su mujer y dos infantas, las personas principales 
de la villa les obsequiaron con bailes en que i\ debio 
tomar parte (i). En el convite dado en la casa de la 
ciudad d D. Juan de Cleves en 1440, ademds de prece- 
der i los servicios el entremes del Aguila y diez tahedo- 
res de instrumentos avestits de camits ab cares, diademes 
y ales de angels, » diversos ciudadanos y caballeros y 
otros de la compania de dicho senor <ca so dels instru- 
mens que sonaven dels dits angels dansaven devan del 
dit senyor e ell matex se leva duas vegadas a dansa» (2). 
Hasta 1 591 los jurados de Reus bailaron con los jugla- 
res «en la mitjana festa de Nadalo (3) Como singular 
muestra de regocijo, vemos que en 1440, a efecto de la 
decisi6n del Concilio de Basilea sobre la Inmaculada 
Concepci6n de Nuestra Senora, « Dissapte a [3 de 



(!) «... £ apres vespre muntaren les ballades al pati del castell 
e mesolareD dances de moltcs maneres; e Nos haguemne gran plaer 
e devallam a ballar ab ells en la dansa mesclada.. » Cr<3nira de 
D. Pedro IV, ed de D. Antonio de Bofaiull , p4g. 238. En las 
Joyas del Gay saber, pag. 16, hay una «Cans(5 e dansa mesclada, » 
es decir, en que alternan la versificaci6n propia de la Cansd y de la 
Dansa; pero aqui parece que el adjntivo indica que los danzantes 
eran mucbos y no guardaban un orden determinado. 

(2) Cerem. I, CXVII v.® Libre de coses asony. cap. 39. 

(3) D. Andres de BofaruU, Anales de Reus, I, 224. 



26o OrIgkNKS del TEATRO CATALAN. 

Agost... feren gran alegria los Frares Menorsde Valencia 
e ballaren per 1^ ciutac molts de ells, e la major part ab 
juglars...» (i). 

Mas los verdaderos trasuntos de los antiguos coros 
deben buscarse en ciertas danzas conservadas porel pue* 
bio y especialmente por las ninas. Estas danzas son clr- 
culares; las ninas (u otros danzantes) se dan las manos 
que sueltan cuando deben dar palmadas 6 gesticular. A 
veces hay una en medio, que va dando vueltas al cerco 
y golpeando las manos; alguna vez se sientan antes de 
terminar, 6 se vuelven de espaldas y se dan empellones. 
£n ciertos casos el canto lirico 6 narrativo, no tiene 
mas relacion con la danza que la animacion que reci- 
procamente se prestan uno y otra. 

Otras veces se hacen gestos especiales , mds 6 menos 
enlazados con el seniido del cantar; al paso que ^ste, 
alguna vez, parece carecer de sentido determinado y ser- 
vir solo, por medio de la desigualdad de versos y de la 
repeticion de palabras 6 rimas, para dar mas viveza 6 
variedad al canto. Finalmente, ademds de algunos jue- 
gos representativos no danzados, hay verdaderas danzas 
representativas, cual es la de las faenas del labrador que 
en otro lugar transcribimos, y que se halla tambi^n en 
Provenza y en Italia (2). 

Restos de los antiguos coros danzados son tambi^n 
ciertos bailes que se han conservado en Cataluna y en 
la actual provincia francesa de lengua catalana, que 



(1) Cerda. Diana, p.^g. 491. — Ilasta 1862 ea que se les imposi- 
bilit6 esta costumbre, las vendedoras dc pescado de Barcelona iban 
A bailar, IJnvadas de una falsa ctimologia, delante de una imagea 
de San Pascual Bail6n, cantando d media voz cierto estrambote. 
sin lo cual creian que no podian alcanzar buena pesca ni buen nier 
cado — Tambien en Valencia, segun nota D B. Oliver, las pes- 
cadoras del Grao iban & San Gonzalo de Amarante (10 de Eaero) 
bajo cuya invocacion cxistia una capilla en la iglesia de Dominicos 
de Valencia, y suponieudole abogado de las soUeras, le pedian ma- 
rido y llegaban & bailar delante de la imagen. 

(2) Kn las Observaciones sobre la poesia popular se cita al- 
gun ejemplo. Se hallar.in muy copiosos en los interesantcs Jocht de 
la infancia de D. Francisco Maspons. 



ORIGCNES DKL TKATRO CATALAN. 26 1 

designamos con el nombre de Rosell6n. Descubren su 
procedencia antigua, no solo el que se presentan hasta 
cierta punto asociados con el canto y ^ste de asunto 
religioso (i), sino el especial car^cter de su ordenaci6n 
y desus movimientos (2). 

Toman parte en ellos personas de toda edad y condi- 
ci6n sin necesaria alternativa de hombres y mujeres, 
asidas de las manos, formando circulo 6 espiral y mo- 
viendose de izquierda d derecha y de derecha d izquier- 
da, lo que con raz6n ha calificado nuestro consultor de 
estrofas y antistrofas. El numero de estos pasos, que son 
ya puntos cortos, es decir, dos de ida y dos de vuelta, 
ya puntos largos, es decir, cuatro de ida y cuatro de 
vuelta (3), estd sujeto d prescripciones que dan al con- 
junto cierta uniformidad y obligan & los danzantes & 
una atencion concentrada y reflexiva. Hay pausas re- 
pentinas, seguidas k veces de movimientos mds vivos. 

La musica es tambien especial y caracteristica, y aun- 
que debida muchas veces & compositores modernos, 
siempre sujeta d una pauta tradicional. Los instrumen- 



(l) Esta letra, A que se da mucha importancia, como demuestran 
las varias hojas sueltas en que se balla impresa, junto con la expli- 
CBcidn de la danza, sirve ahora casi exclusivamente como medio de 
aprender y rerordar la musica del contrapis. Pero no pnede dudar- 
se de que 8irvi6 para acompaiiar el baile, y el canto de una parte de 
ella sirve toda via de introduccidn & la danza en el Roselldn, segun 
asegura Mr. Arbaud. Hemos otdo asegurar, aunque hace ya mucnos 
aiios, que los mozos que se alquilaban para la siega 11 otros traba- 
jos agricolas exigian que se les ensenase la danza, la letra y el can- 
to, como parte en cierta manera de su estipendio. 

1 2) AdemAs de haber presenciado esta danza en Gerona y en 
Barcelona durante las ultimas fiestas de la Merced, donde al llama- 
miento de la musica de la sardana acudian muchas personas de la 
provincia de Gerona de diversas clases, y en el pintoresco valle de 
Tiana, junto & la ciudad que acabamos de nombrar, donde nos pro^ 
dujo especial efecto, nos valemos de Ics pliegos impresos que contie- 
nen notas, y de una curiosa nota del Dr. D. Delfin Donadiu, que ft 
pesar de estar ocupado en mas graves tareas, recuerda como buen 
ampardanes con complacencia el baile de su pais. 

(3) No bay completa uniformidad en este punto. Uno de los 
impresos que luego citamos llama A los puntos seguits y les da otra 
roedida. 



262 ORiGlSNES DEL TEATRO CATALAn. 

tos son especialmente cierta clase de clarines, propiosde 
aquellas comarcas, y que se llaman tarotas y tenoras, 
diferentes de las agudas grallas y dulzainas de otros pun* 
tos de Cataluha, aunque se emplea d veces el tamboril 
y la gaita. 

La letra de que hablamos consiste en un largo relate 
de la Pasion de N. S. (mds de i5o versos sin contar las 
repeticiones) y empieza y termina : 

Pecador tingas esmena (1) 

tingas dolor 

del Redemptor; 

serapre pecati etc. {2) 

Per ton pecat 

seras castigat 

si dell no tens (3) dolencia. 

O Rey de la Gloria 

que pux sou mort 

per nostre amor 

penseu una hora cada dia 

ab la divina Passi6. O Rey etc. 

Pecador tingas dolor , 

per ton pecat 

serds castigat 

(1) Divino a la Passid de Cristo Scnyor Nostre al to del Contra- 
pds llarch. Figueras, Imprenta de Gregori Matas de Bodallds. Hay 
una columna en que estin representadas coa h'neas rectas, cui vas, 
cruces y estrellas las inudanzas del baile y en medio una Explica- 
cion en que distingue los Seguits llarchs de cinch passas, de loscurts 
de tres passas, de los trencats de una sola passa, los girats que se 
baa de puntejar, las rodadas en que no se ha de puntejar. etc. En 
cuanto & la letra. nos la dictd con poquisima variedad de la impresa 
unamujer de Aries les- Bains con el ti'tulo de Contrapas fiances. ~ 
Hay otro Divino & la Pas9i6 de Cristo Senyor Nostre al to del con- 
trapds curt y pot servir per lo contrapils serdd. La letra empieza Tan 
minerables son mortals — Los qui fan mal causen defectes — Trenoant 
preceptes y manaments (bu) etc Compost y represeniat per Jaume 
Ros y Vilaplaua, del lloch de Sant Gregori. Hemos visto otro im- 
preso; Explicaci6 del modo y manera de ballar lo contrapAs llarch d 
la moda ampurdanesa, etc. 

(2) £1 tercer verso dice: Del Redemptor sempre pecat Lo hemos 
dividido, anadiendo la admiraci6n para darle algun sentido En la 
version de Aries hallamos : Del Redempt6 sempre — Ki etc. signifi- 
ca sin duda que se repiten estos primeros versos. 

(3) Aries: tenes que da la mcdida del verso. 



ORIGENBS del TEATRO CATALAN. 263 

si no confessas la veritat, 
mira no viscas descuidat 
grans traballs Cristo passaba (;) 
per salvar los pecadors. 



De tas entranyas 

plorant llagrimas de cor 

dc bon cor demano perd6 (2) 

al Rey de la Gloria, 

de bon cor demano perd6. 

Jo pecador. De bon cor etc. 



La forma mds regular de estas danzas parece ser la 
sardana, que se forma en circulos concentricos y excen- 
trices. En ella suele haber m^s fijeza en la sucesion de 
panes y de pausas, y en este case, conocidos los prime- 
ros pasos, es conocido todo el baile. Pero el capricho 
de los compositores ha introducido tambien variedades. 

El contrapas; nombre que se nos dicecorresponder al 
de tirabcu que se usa en Barcelona para designar esta 
danza forastera, presenta la figura de espiral coloc^ndo- 
se el jefe [capdancer^ se dijo en cataldn ) en el vertice. 
Se hacen en el mds saltos y piruetas que en la sardana y 
es menos arreglado en las partes que esta. Al contrapas, 
sin embargo, pertenecen algunas de las circunstancias 
mds caracteristicas de estas danzas, tal como el apren- 
derse y cantarse d veces con la citada letra. 

Por otro lado las denominaciones de estas danzas son 
varias, y es de suponer que ya en su nombre, ya en sus 
pormenores, esten sujetas d distinciones especfficas (3) y 
d modificaciones locales. 

Aunque sea apartarnos algun tanto de nuestro objeto, 



(1) Grans traballs que. lo cual da tambien la roedida. 

(2) Aries: De bon cor y de bon amor — Jesus dulcissim de bon 
cor y de bon ainor—Vo demani peid(5. 

(3) A si tanto la saidana como el contrapas se dividen en cortos 
y largos, que se dif(>rencian por el numero y combinari6n de pun- 
tos 6 seguits. y se distingue el contrap&s corto del srrdd^ el contra- 
pAs n la ampuidanesa de la usanza de la Selva; se ha visto tambien 
la denominaci6n de contrapAs frances. 



264 ORf GENES DEL TEATRO CATALAN. 

haremos alguna indicacion acerca de algunos bailes, 
que si no son representativos, se derivan delosaRtiguos 
coros y tenian algo de ceremonioso. 

En la plana de Vich, como por ejcmplo en San Hi- 
polit, saltan d la plaza cuatro hombres y cuatro mujeres 
como en procesi6n (i). Ellas se ponian delante de los 
hombres y les hacian una gran cortesia (2), y comienza 
el baile a tenor de una letra, como la sigutente : 

San Hipolit parroquia ditxosa 

N'es mes veniurosa 

Mostra gran tresor , 
Un page's d'alii prop la vila 

Tenia una tilla. 

Despu^s del baile empezaba el contrapds, acompaha* 
do de tamborinOy sach dels gemechs y fluviol, 6 bien, 
cuando faltaban estos instrumentos, de canto que era el 
de la misma letra que hemos visto, con aJguna variante. 

Es verdad que segun Teixidor, citado por D. Maria* 
no Soriano Fuertes, I, i25 y 26 en su «Hisioria de la 
musica espanola,» existid un MS. que referia que en los 
desposorios de D. Ramon Berenguer IV con doiia Pe— 
tronila, no s61o figuraron juglares y juglaresas, cantores 
y cantoras, sino tamblen muchas danzas entre las cuales 
hace particular mencion de una compuesta demorosy 
cristianos que figuraban un rehido combate. 

En Castelltersol, en la iiesta de los Santos Mdrtires^ 
despues de las completas y maitines se bailaba en la 
plaza el contrapds, j6venes y viejos con el gambeto y 
sombrero de copa aha. Aunque lo inician los adminis* 



(1) D. J. Gird, & quicn debemos esias noticias, nos circunstao- 
ci6 el traje de los bailadores. a Ellas caputxa negra, mocad6 blancb 
al cap, corbata negra brodada de colors ab puntas negras i la bora, 
fandill6 de canale, devantal de tafelA ab llassos de cinta acigarrada 
(qae fa com uns cigarrets), mitja ab pea de blau y sabatas de bade- 
llet envellutat, curias d' empeny y ben alias de tac6. £IU ab gam- 
beto passat de m&nigas, barreiina verroella y bulet.i) 

(2) Era aniigua cosiumbre la de la reverencia. pero haci^ndola 
los hombres & las mujeres. 



ORfGENBS DEL TBATRO CATALAN. 265 

tradores (3 enirantes y 3 salienies), toman parte todos los 
que quieren. Al dia siguiente, despues de los oiicios, el 
ayuntamiento se sienta en la plaza en sillas y los admi- 
nistradores con sus parejas van d abrir una danza que 
tienen ya ensayada. Despuds entregan las parejas & cada 
uno de los individuos del ayuntamiento (incluso el se- 
cretario) que dan una vueliay iuego vuelven d encargar- 
se los administradores que bailan un baile de cuadro, al 
cual llaman la danza. Por la tarde los administradores 
con sus parejas danzan un baile tambien de cuadro al 
cual dan el nombre de abatl del ciri^: tres parejas en- 
trantes se quedan bailando en la plaza y los administra- 
dores salientes van ^ buscar tres grandes ramos de flores 
artificiales que se conservan todo el ano y los entregan a 
las tres mujeres que corresponden d los tres entrantes, 
con lo cual se indica la toma de posesion de los nuevos. 
Los salientes llcvan morracha, que es una botella con 
agua, y van entonando la musica hasta que se rompe la 
i^ltima, lo que a' veces se retarda, ocultando la morracha. 
y hace que los musicos enganados suspendan la tocata 
que deben continuar. Se van ahadiendo bailadores como 
en la sardana. Tambien se planta arbol. Iban a buscar 
el mas alto, y cuando lo hallaban se apoderaban de el 
sin permiso del dueno, y daban tres vueltas A su aire- 
dedor al toque del tamboril. 

En Argentona el dia de la Ascension se acostumbra a 
plantar en medio de la plaza uno de los drboles mds 
altos que encucntran, al que dan el nombre de Maig. 
Plantdbase antes al toque de oraciones de la manana de 
la fiesta, y se hacia un repique general de campanas 
mientras tenia lugar el acto. Finidos los oficios, se re- 
partian k las payesas claveles dorados bendecidos por el 
pdrroco, y se bailaba el «ball del ciri.» Las mujeres 
llevaban pendienie del dedo menique un cirio bianco y 
los hombres con sus gambetos tenian entre sus manos 
una cborratja.s Precedia el cura pdrroco t esta danza, 
que duraba hasta las doce en que se rezaba el Angelus. 

Caps de quina. Fiesta de Corpus y su octava en Ar- 



266 ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

gentona« Nombranse el dia de Pentecostes y se publican 
el dia inmediato en el ofertorio los encargados de pro- 
curar limosnas para la iluminacion, d quienes se da el 
nombre de acaps de quina.)!> Para el primer dia se eligen 
dos de las jovenes mds lucidas y sus prometidos, que 
cuidan de la iluminaci6n del domingo. Se afanan e im- 
portunan para adquirir limosnas. La vispera del Corpus 
van los dos jovenes acompahados de otros al son de la 
gaita y tamborll a buscar retama. Lo mismo hacen las 
jovenes la vispera. En las del domingo del Corpus las 
dos doncellas enraman el altar mayor, baranda del pres* 
biterio y pulpito. El mismo dia y el domingo cuando 
se canta el gloria, las jovenes esparcen retama sobre el 
celebrante, el presbiterio y lo restante de la iglesia. Las 
jovenes tienen mucho punto en veneer A sus novios en 
la iluminacion del domingo. Los demds dias corre A 
cargo del parroco y vicario 6 de otros vecinos. Todo 
con seriedad y alegria. 

En la costa hemos visto hace pocos aiios, y todavia se 
usan, las morrachas (i). El bailador rocia ligeramente 
A su pareja y luego le entrega el cantarito; ella le de- 
vuelve el obsequio y luego rompe la morracha, y asi lo 
va haciendo mientras el le presenta nuevas morrachas, 
lo cual sale caro a veces al bailador. 

En el Panades no hace mucho se usaba el ball pla, 
con una musica a la cual se aplica una letra que no 
hemos oido cantar en el acto: 

Set sous las cocas, noyas, 
Mitja pesseta '1 ram. 

y en efecto, los bailadores compraban tortas y ramos 
(ramilletes artificiales) que regalaban d las nihas. 

(1) Es de suponer que se habla aqai de las jdvenes 6 jovenes 
administradores de aquel acto. Se escribe este nombre 6 acaso sea la 
ortogr. originaria por raz6n del aguaque niojaba el lamo: as{ se Ha- 
inan borvegos borrachos los bizcochos mojados. Generalmeute se 
llaman morrachas. Dice que eran unas copas con un bermoso ramo 
de flores naturales. En otros puntos son un cantarito de vidrio con 
agua de olor que puede haber sustitu^do ul antiguo ramo. 



ORIgkNES DBL TEATRO CATALAN. 267 

Danza es tambien, aunque de otra indole y acaso de 
diverse origen, la que se conservaba hace algunos anos 
en muchos pueblos del reino de Valencia y no ha des- 
aparecido del todo. Esta danza, que acompana 6 acorn* 
pahaba las procesiones solemnes, recibe el nombre de 
Tornechants (i). Comp6nenla un tambor, dos 6 cua- 
tro parejas de lidiadores, el rey que les siguc y cuatro 
pajes. El rey va de soldado romano y los lidiadores 
visten d manera de salvajes, pantalon y almilla de color 
de carne, con rueda de plumas en la cabeza, si bien 
en Altura, provincia de Castellon, al paso que con- 
servan las plumas visten ancho pantalon y almilla de 
color bianco (2). Los tornechants forman dos filas en la 
procesidn y llevan varillas, de la altura de un hombre, 
delgadas por .el centro y gruesas por los extremos:^ 
medida que estas varillas se rompen, los pajes les entre- 
gan otras. Al paso que caminan los tornechants juegan 
con las varitas arrojandolas al aire y recogiendolas con 
destreza, pero sin dejar el lugar que les corresponde. 
De repente un redoble del tambor da la senal de la 
fuga, Los tornechants se detienen y se colocan uno en 
frente de otro y emplean las varas figurando acometidas 
y quites. El tambor apresura sus toques y los lidiadores 
aceleran sus movimientos, hasta que el rey coloca en 
medio de ellos su espada. Entonces vuelven d formar en 
la procesion^ jugando individualmente con las varitas 
hasta que el redoble da de nuevo la senal de la fuga. 

Alaro, pueblo de la isla de Mallorca, conserva una 
notable muestra de las antiguas costumbres en su fies* 
ta mayor, celebrada el 16 de Agosto: « ....el oficio 
nada de particular ha tenido, a no ser el baile llama- 



(1) Debemos esta clescnpci6n al distinguido cscritor valenciano 
D. Rafael Blasco. 

(2) Segi'in nota de D. Bienvenido Oliver, escritor que hoDra 
tambien a Valencia, hay punto.s en que los tornerhants van como 
Alcides, con maza, mientras en otros su traje recuerda mfts el de la 
Edad media. Ob<erva tambien que cuando se ejecuta la fuga debe 
detenerse la procesidn. 



268 ORiGENeS DBL TEATRO CATALAN. 

do de los cociis, Figuran en dl nueve personas, d dos 
de las cuales se da el nombre de diablos; una que se 
apellida dama y seis que son propiamente los cociSs. 
Estos visten d poca diferencia como los que en Cataluiia 
componen el baile dels bastons, y la danza que va acorn* 
panada de tambor y gaita, es andloga a aquella. La 
dama es un hombre decentemente vestido de mujer, 
pero cualquiera comprende que su rostro, curtido por 
el sol y barbudo como un zamarro, aparece horroroso 
con el traje femenino; los diablos van con pantalon y 
chaqueta de lienzo crudo cubierto de retazos viejos de 
todas telas y colores, llevan capuchas, una careta dia- 
bolica, cola con un cencerro en ella, y en la mano una 
barra de cosa de diez y seis palmos de largo y del grosor 
correspondiente. Desde el principio del oficio al ofeno- 
rio estdn los cociis en la puerta de la iglesia y acorn pa- 
nan hasta ella d las mujeres, saliendo a su encuentro 
cuando las ven acercarse. En el ofertorio, despues de 
haber ofrecido los hombres y las mujeres, entran los 
codes con toda su comitiva, y en la calle que en medio 
de la iglesia levanta la gente, bailan con la gaita y la 
dulzaina, y de uno en uno van hasta el presbiterio ^ 
presentar la ofrenda que hoy ha sido de una gallina per 
hombre. Concluido el ofertorio, el celebrante y los dos 
asistentes se sientan, el tamborilero se coloca tocando al 
altar mayor, p6nense alli mismo los cocUs y la dama, 
hay un bailoteo de media hora y mientras tanto los 
diablos suben y brincan por el templo, se tumban por el 
suelo... pasan la cnorme barra cual si fuese un rasero 
por sobre los concurrentes, k fin de que esten senta- 
dos, etc.» (D. Juan Cortada, Viaje d la isla de Mallor- 
ca^ 1845.) 

^Se represent6 la Danza de la Muerte en Cataluna? 
Existe en cataldn una composicion de este nombre y 
una continuaci6n de ajena mano (i). A excepcion de 



(ll Opusculos in^ditoa de Pedro Miguel Caibonell, por D. Ma- 
nuel de Bofarull. II, 259 y sigs. 



ORfcCNBS DEL TBATRO CATALAN. 269 

cierta analogia en la parte mdtrica, no existe entre esta 
danza y la castellana otra semejanza que la que ha de 
ser comun & todas las obras de esta clase (i). 

La composicion catalana tiene el titulo: cDan(;a de Ja 
mort e de aquelles persones que mal lur grat ab aquella 
ballen e dan^an.* Comienza con una admonicidn de 
«Lo Mestre,]) y luego la Muerte se dirige A diferentes 
persona jes, que le responden, constando de una estrofa 
cada llamamiento de la primera y cada respuesta de los 
segundos. Estos son : Papa, Emperador, Cardenal, Rey, 
Patriarca, Capitd 6 Conestable, Archabisbe, Cavalier, 
Bisbe, Gentil home, Abbat, Governador, Astrolec, Sur- 
ges, Carionge, Mercader, Cartux^, Porter, Monjo, Usu- 
rer, Metje, Enamorat, Advocat, Ministrer, Curat, Ca- 
vador, Frare menor« Infant, Schold, Hermit^, Donzella, 
Monge (es decir, Monja), Viuda, Maridada , Notari. 
Hay una conclusio (en una estrofa) no sabemos si de la 
Muerte 6 del Mestre, siguen tres estrofas con el titulo: 
«Aquestes paraules diu un Rey que jau dins una tomba 
6 moniment (2)i» y dos disticos latinos, algo corrompi- 
dos, diciendo lal fin: ^Aquesta Dan9a de la Mort ha 
compost un sanct home doctor e conceller de Paris en 
lengua francesa appellat Joannes Climachus sive Clima- 
ges a pregaries de alguns devots religioses francesos. 



(!) Creemos que hay motivos para no considerar la danza cas> 
tcllana como compuesta a fines del siglo xiv d principios del siguien- 
te. Se reconoce que su autor fue una persona do:'ta, pero esta escrjta 
con mucha vena y abunda en rasgos populares. La circunstancia de 
que el ultimo verso de cada cstancia de la Muerte se dirige no al 
personaje con quien ha hablado, si no a aquel & quien llama de nue- 
vo [circunstancia que notamos antes de ahora y que por su parte ha 
Dotado tambien D J A. de los Ri'os), prueba que no fue compuesta 
como explicacidn de una pintura, sino para ser representada. Su 
versificacidn en octavas dodecasilabicas (ABABBCCB) es muy 
propia de la literatura castellana. Aunque en versos de nueve si'la- 
bas. aproximase mucho & la disposicidn de sus consonantes la de la 
traducidaal cataUn (ABABBCBC). ^Se halla semejante disposicibn 
en las francesas que se conocent 

(2) Advierte Carbonell que las palabras de este rey le recuer- 
dan una carta escrita por D. Juan IL & su hijo el dia antes de mo- 
rir... «£ per a9o he escrit a9i la dan9ad ball de la mort.» 



•270 ORfGENBS DEL TEATRO CATALAN. 

Apres es stada traduida en lengua catalana en la fi d^c la 
qual ha posat lo dit doctor lo Epigramma quis se- 
gueix.» Sigue en efecto: « Epigramma de felicitate et 
infelicitate hominis.» 

La anterior danza es, pues, traducci6n del Frances (1), 
copiada unicamente por Carbonell, pues no dejaria dc 
advertirlo si fuese suya; y se atribuia con raz6n 6 sin 
ella el original a un canciiler de Paris; lo hubo en 
efecto de un apellido semejante al que se indica, aun- 
que se presente aqui estropeado este apellido y equivo- 
cado el nombre de pila. Los mismos personajes, a ex- 
cepcion del ultimo y de las cuatro mujeres, se ban 
notado en la Dan^e macabre de 1485, al paso que otra 
publicada en i486 y las posteriores incluyen personajes 
y adiciones que no se hallan en la del primer ano citado 
ni en la nuestra. De manera que esta ofrece como un 
intermedio entre la mds antigua francesa conocida y las 
mds recientes y mas complicadas. 

La continuacion lleva este titulo: vPetri Michaelis 
Carbonelli, carmina in tetrae mortis horrendam coream 
diebus festis Jesu Christi maximi natalibiis anni salu- 
tis MCCCCXCVII dum vulgus incertum ludis taxilariis 
vacaret composita faelicitur incipiunt.» 

Despues de una octava endecasiUbica Jo Carbonell | 
estimant poc la vida etc., dialogan la Muerte y el Vis- 
rey 6 Lociinent general del senyor Rey, Canceller, Vice- 
canceller, Regent la Cancetleria, Mestre racional e son* 
Loctinent, Mestre racional e Loctinent, Thesorer e son 
Loctinent, e Regent la Thesoreria, Escriva de ratio e 
son Loctinent, Protonotari e son Loctinent, Archiver 
qui es scriva de manamcnt, Secretaris, Coper, Scrivans 



(I) No pudiendo comparar esta traducci6n con cl original desro- 
nocido, ni siquiera ron la danza francesa que se considera anAloga. 
no podemos juzgar hasta que punto esta traducci6n es fiel al origi • 
nal, y nada podemos deductr tampoco del arreglo de las rimas Sin 
embargo, nos inolinamos a cieer que hubo de ser muy libre, en ra- 
z6n de la soltura y pureza del lenguaje, que no parece sujeto d una 
pauta extranjera. 



ORfCENES DEL TKATRO CATALAN. 27 1 

de manament e de registre, Curials, El que porta cabe^- 
Hera 6 pebrada, Capellans e Scholans, Orb o cego (que 
introdujo en memoria de un hijo suyo), Apothecari, 
Mestre de scholans, Juristes, Advocats e Jutges , Curial 
Legoter, Jove y Veil, Menesiral, Cirurgi4, Bastaix.» 
Sigue : «Parla lo qui afigides (es decir, ha^ Hgides) un[e]s 
quantes copies. Parla mori.» Se dirige A un joven Gas- 
par Nadal, que parece escribiente del versificador. «Res- 
pon lo sobredit.D Concluye con una cuarteta protes- 
tando de su buena intenci6n. 
V^ase para muestra la primera estancia de la Muerte: 

Senyor Loctinent general 
De la gran Real Maiestat, 
Posau a part lo regiment 
E d'aquest men la vanitot. 
May en mi haveu pensat 
Per esser vcs tan gran Senyor. 
;Que val esser a^i honrat 
Si horn es tan poc vividor? 

La obra de Carbonell, compuesta como ejercicio mo- 
ral y literario para ocupar utilmente algunas horas de 
dos 6 mds dias festivos, ni sospecharse puede de que 
llegase A ser representada, pero tampoco hay indicio al- 
guno para creerlo de la traducci6n catalana de la Danza 
francesa, prescindiendo del objeto con que fue escrita la 
ultima. Sin embargo, nos ha parecido conveniente decir 
algo de estas composiciones que A lo menos por su nom- 
bre y su forma estah tan enlazadas con nuestro estudio. 

El antes indicado origen de los antiguos coros, si 
bien se observan grandes diferencias en el actual uso, 
cabe senalar & ciertas danzas 6 bailes (balls) vulgares, 
desprovistos por lo general de la primitiva ingenuidad, 
con pretensiones d veces de imiiaci6n escenica y por la 
mayor parte triviales y nada poeticos en la letra que 
recitan (i). 

Los documentos escritos, avaros en cuantas noticias 



(1) Aunque nos abstcnemos de comparaciones cun las usanzas 
de otros paeblos, hablarcmos aqui por exccpcida de algunas. I. Los 



272 ORIGENES del TBATRO CATALAN. 

atahen i las costumbres del pueblo, no nos dicen cudn- 
do empezaron entre nosotros semejantes representacio* 
nes. La siguiente nota que se saco del archivo municipal 
de Olot es el mds antiguo indicio (1414) que hemes lo- 
grado ver, de cuadrillas 6 comparsas semejantes A las 
usadas en nuestros dias: 

cDimars d set de setembre del any mil cuatre cents e 
catorse vespre de Nostra Senyora Daltura (d^ Altura?). 
Reunits los honorables EN Miquel Civilla, EN Fran- 
sesch Sa^oma, EN Pera Pla c6nsuls de la vila e terme 
de Olot, EN Gabriel Fdbrega pages propietari, EN Joan 
Fontanella hasendat, EN Gabriel Morato hasendat, EN 



aragoneses tienen bus adancesi de indole anAloga y acaso de un mis- 
mo origen que los «baUsi> catalanes. Son por lo general composicio- 
nes hechas adrede para cada ocasidn: los trajes de pastores y las de- 
nominaciones de mayoral, rabad^n, etc , aunque los asuntos no sean 
siempre pastoriles; 6. veces los representantes impvovisan sus alu- 
siones & hechos de la poblaci6n ; a veccs tienen, A lo menos en parte, 
an objeto religioso. como sucede en Ontineoza, donde se recitan ver- 
sos & Santa Agnes. Conservanse todavia. 6 se conservaban hace 
ros anos, en los arrabales de Zaragoza. El distinguido escrilor 
. Jer6oimo Bovao, a quien debemos la mayor parte de estas noti- 
cias, compuso una imitacidn de este genero. muy discreta y morali- 
zadora, que se represent^. II. En el Theatro de los Theatros de Can- 
damo (Trad, del Ticknor, III, 455) se habla de representaciones 
especiales en las fiestas de los pueblos del reino de Toledo. El 
suceso se refen'a en un romance cantado y se representaba al mismo 
tiempo mimicamente cEn muchos lugares del reino de Toledo ve- 
mos hoy en las fiestas m&s celebres ejecutar estas daozas mimicas i 
la sinceridad de sus paisanos, cuyas composiciones llaman ellos his- 
tdricas, y es verdaderamente la primitiva y ruda comedia castellana 
nuestra, no sin gran similitud a los primeros inculpables juegos es- 
cenicos que cuenta Livio de Roma. Escn'besc primero en un desali- 
nado romance el suceso que quieren representar. antiguo d modemo, 
en forma de relato, este le va cantando un musico en voz alta y 
clara, de forma que la perciba elauditorio. y confoime va nombran- 
do los personajes, se van introduciendo ellos en la esccna vestidos 
con la mayor propiedad que pueden y enmascarados cumo los an- 
tiguos histriones. No representan ni articulan palabra alguna, pero 
con accioncs y gestos... con cUos significando cuanto el musico 
canta...» Describe luego los extremos de risa que le caus6 ver de 
esta manera representado un romance que a este prop6Aito compuso 
iiobre <«el socoi ro de Viena y labatalla campal que alii gand la Santa 
Liga.D 111. Walter Scott en su «Dama del Lago**, describe una 
danza dc moros y cristianos como usada en Esrocia en el siglo xvi, 
asunto que parece menos natural en aqucl pueblo que en Espana. 



ORfGSNES DBL TBATRO CATALAN. 273 

Mat«u Closelles Notari , ^N- Anton Mas propietari, EN 
P«ra Mtfsbernat hasendat, ^N« Anton propietari, EN Joan 
Vila hasendat, EN M iquel Bassols propietari e Barto^ 
meu Cols pages propietari representant la vintiquatrena, 
tots reunits en la Sacristia de la Esgleya Daltura ixque- 
ren a fer lo jubileu per entorn de la vila segons es V us 
del modo segdent. E primerament anaban cabalcant 
quatre misatgers e apres la mulassa vestida de bermell e 
entorn della los rabadans e pastors qui feren lurs balls 
en totes les places. Item seguiren les dances dels axurits 
ab caret de bou vestits de vert per ^a e delld. Item lo 
ball de burins ab scngles bastons de boix e las dones 
ab poms de ilors en sos pits penjant entorn dellas sen- 
gles llasos vermeils e apres los agutzirs, caballers e es- 
cuders e diversos estruments e la vintiquatrena e volch 
r universitat que per les carreres hac brandons enigeses 
<le ga e delli per la nit. Item lendemd die de la Mare de 
Deu totes les gens vengueren a la esgleya, es ver que la 
vintiquatrena hi vench pr^ner e hoyeren loffici complit, 
« fet a9d ana ben tots, e les dances fefen lurs balls ab 
diversos estruments entorn de la vila fins hora de profeso 
e se feu ab la solemnitat dessus escrita, quatre misatgers 
•cabalcant, la mulassa, los rabadans e pastors, les dances 
dels exurits e lo ball des burins, totes les gens ab sengles 
brandons de cera blanca engescs, los agutzirs, escuders, 
caballers, vintiquatrena e tots les capellans, la Mare de 
Deu e tota V universitat, e tots les estruments, e per les 
carreres hac colgidures per cases e apres a la nit hac ball 
en la plaga e lendema apres segtient tot lo jorn hac balls 
€ dang^s entorn de la vila.» 

Entre las danzas que se conservan, una tan s61o pare* 
ce remontarse ^ la primitiva poesia (sin ser en verdad 
una bella muestra de ella) por la indole de un texto tal 
cual lo poseemos; pues no podemos asegurar si este es 
s61o un fragmento, 6 un recuerdo vago, 6 una danza an- 
tigua de la cual saiio un baile moderno mds complicado, 
6 si realmente es lo que ahora se recita. Es la de Mosen 
6 Mestre Joan de Vich. ^Qui^n era este personaje? La 

i8 



274 ORfGENBS DEL TEATRO CATALAN. 

letra (i) que vamos d copiar nos dice que peleaba contra 
el rey moro, y d f e que es necesario que se nos presente 
movido por un fin noble, para atenuar la que no es ru- 
deza, sino brutalidad de sus respuestas. 

^D' ahont veniu vos ara, 
Mosen Joan de Vich, 
D' ahont veniu vos ara 
Tan trist y afligit? — 
— Jo 'n vinch de la montanya, 
Mosen Joan de Vich, 
Jo *n vinch de la montanya 
Tot trist y afligit. 
—Que feyau i la montanya , 
Mosen Joan de Vich etc. 

— Feya guerra (Estas y Us siguientes respuesus 

° cortas se dicen sin canto.) 

— Que feyau d la guerra etc. 
— Peleaba. 

— Ab qui peleabau etc. 
— Ab lo rey moro. 
— Y si OS aguescn mort etc 
— M' enterrarian. 
—Los fills que-us quedarian etc. 
— Que capten. 
— Y si no troben pa etc. 
— Qu' en busquen. 
— Si algun gos los mosega etc. 
— Que li peguen. * 

— Si no tenen bastd etc. 
— Qu' en cullan. 
— Si no tenen ganibet etc. 
— Qu* en compren. 
— Si no tenen diners etc. 
— Qu* en roben. 
— AIs qui roban los penjan etc. 
— AixiS s' estiran. (Da un gran grito de rabia.) 

— D* ahont veniu vos ara, v 

Mosen Joan de Vich etc. 
— ^Jo vinch de la montanya, 
Mosen Joan de Vich, 
Jo 'n vinch de la montanya 
Tot trist y afligit. 



(1) Esta letra la recogimos de una mujer de Menargues, que nos 
la dict6 como si fuese una cancidn cualquiera. 



0R(GENES del TBATRO CATALAN 2jb 

Por lo que debemos suponer y por lo que vagamente 
recordamos, el protagonista se halla en el punto mds 
sefialado de la cuadrilla y (tal vez despues de haber he. 
cho los demds en coro la primera pregunta y dado el la 
primcra respuesta tambien cantando) se van acercando 
uno d otro saltando y cantando a hacerle las preguntas 
sucesivas, hasta la ultima en que se repite lo del prin- 
cipio (i). 

Oiras danzas modernas (balls) y muchas de las cuales 
hemos visto ejecutar, son, conforme hemos ya indicado, 
sumameme vulgares en su letra, de suerte que su inte- 
resliterario estriba, no precisamente en lo que se pone 
en boca de sus personajes, sino «n el hecho mismo de 
su existencia y en los elcmentos genuinamente popula- 
rjBs que conservan. No es posible, por otro lado, en un 
an^lisis, dar una idea del efecto que pueden producir, 
si no se tiene en cuenta su animacion y movimiento, la 
buena fe y aficion con que declaman y danzan 6 saltan 



/I) D. Andres de Bofarull escribi6 i D. Francisco Albinyana, & 
qaien habiamos consultado: a En Reus estaba encargado de este 
baile el gremio de los sastres : la ultima vez que sali6 Rie (1833) por 
las fiestas de la Jura (al celebrarse estas fiestas en Barcelona la vid 
uno de los redactores del presente escrito : seria sin duda ia misma 
comparsa de Reus). Era un verdadero baile pantomimico que a la 
par que gracia requeri'a fuerza y habilidad. Todos sus individuos 
iban coo traje unifoinie ajedrezado y cubierCo el rostro de una roas- 
carilla negra ; les acompanaba una musica que tocaba un aire espe^ 
cial que conservo. Segun unos cuadros rouy antiguos que habi'a en 
el santuario de Nuestra. Senora de la Misericordia, el traje y masca- 
rilla se habian conservado desde los antiguos gremins, pero despues 
se ha crei'do que el titulo de Mosen que antes se aplicaba a los ca • 
balleros, indicaba, como ahora, un eclesi&stico. Figuraba el baile 
que llegaba este personaje al cual recibian los dem&s con grandes 
demostraciones de alborozo, verificando evoluciones de arcos, pird' 
mides y danzas. Entregado despues a la oracidn, en vano intentaba 
tentarlo el diablo, hasta que falleci'a concluyendo con el entierro y 
grandes demostraciones de dolor y llanto » Segun una colecci6n de 
pinturas de los trajes de danzas que habia foiTEiado el Sr. Albinyana, 
el color dfe los trajes era encarnado y amarillo, y en la cabeza 
una especte de hongo con una cinta : Uevaban en una mano un pla- 
tillo y en la otra un paio con que lo golpeaban. El protagonista, que 
iba vestido con el traje de estudiante (manteo, sotana y sombrero de 
dos picos) no llevaba baston ni platillo. 



%yS orIgbnes dbl tbatro catalak. 

lo6 representantes; y la union del especticulo con la 
musica que nos traslada a tiempos pasados, sino por las 
sonatas que generalmente ejecuta y por los instrumentos 
que emplea: gralla (chtrimia), manxa borrega (gaita)) 
tamboriles y chiva (fluviol), a veces tambien violines, 
pero de una ejecucidn bien primitiva. A todo esto se 
anade que el efecto de semejantes representaciones se 
confunde con la animacion de la festivldad que contrt* 
buyen A celebrar. Sus asuntos son harto heterogeneos^ y 
tanto, que un observador severo notara fi&ciloiente algo 
que reprender, pero se pucde asegurar que en la ejecu-- 
cion y en el efecto producido hay menos malicia de la 
que pudiera imaginarse. 

Las mds antiguas noticias que de esta clase de danzas 
hemos alcanzado se refieren d Tarragona, y en efectOt 
esta ciudady su campo y las poblaciones inmediatas, bat 
segutdo siendo el pais cUsico de las mismas. 

Relaci6 de la encrada de 1612. 

Tantost senti tenien lo cap 

un so gracios de rat penat 

molt espacios... y muxonet 

viu que venia altres de serp 

un estivall ab son fablo... 

de homes dauall (de ball) una careta 

de draps cosiis... mija morada 

Tantost ab crits y colorada 

dix un diablot - eren les parts 

ola feu foch un pam de nas 

perals Titans.... y en lo fi dell 

pensi de vis[t]a un cascavell 

tornarme foil que anavc al so 

quant viu quel coll un touallo 

girant anauen al tras lligat... 

y que portauen mes aportanlo 

ab bona trassa cada hu dells 

de carabassa du cascauells... 

cobert lo cap ses dos camades 

ab lo coll I larch en les pausades 

altres torpat... seguian lo so ' 

que unes de gall damas y veils, 

Diablos tirando cohetes, diablesa, S. Miguel en medi^ 



ORfCENBS DCL TKATRO CATALAN. 277 

«le cuatro dngeies, caballeros y turcos, dos gitanas, cua- 
tro gitanos, Ermitanos y San Antonio, tres damas, las 
dos princesas, la Enveja y la Furia, A las cuales seguia 
la Fe con un estandarte que representaba la descensidn 
de Nuestro Senor. Habla tambiSn de unos reyes, cuyo 
niimero no consta. Despues de unos versos obscurosha* 
bla del Aguila. 

Hasta el Arzobispo D. Romualdo de Mon y Velarde, 
cuya entrada fue en 1804, y con quien ces6 la jurisdic- 
ci6n omnimoda de los prelados de Tarragona, se hacia 
una solemnisima entrada. Iban A recibirle & un punto 
cercano (genera I mente Constanti) d donde acudian los 
can6nigos y dignidades de aquelia iglesia en sus mulas 
y gualdrapas. Al llegar al termino de Tdrrega salian 
los dos primeros consules con sus propias ropas € insig** 
nias y (desde Felipe V el Ayuntamiento) con el Concejo 
y mi^sica de clarines y trompetas. Cerca de los muros 
de la ciudad aguardaba el c6nsul tercero tambi^n A ca* 
ballo, con todas las cofradias de los menestrales 6 ofi* 
cios, y estos pasaban delante con su pend6n y bandera, 
sus musicos y juglares y su baile. Al llegar k la puerta 
de Predicadores (hoy del Rosario), el sindico de la ciu«» 
dad hacia una alocucion en latin al prelado, le entrega- 
ba las Haves de la ciudad y enganchaba unos cordones 
de seda amarilla y cncarnada ai freno de la mula del 
prelado, del cual tiraban despues los cdnsules mayores 
y aigunos ciudadanos calificados. Seguian las ceremo- 
nias y despues de comer en palacio se acompanaba al 
Arzobispo A una casa muy aparejada de la calle de San 
Francisco (hoy de la Fuente), desde la cual al mismo 
tiempo que los consules de la ciudad desde un tablado 
presenciaba los juegos de los bailes. 

D. Fray Josef de Llinas, 1695. Torneo portico cele^ 
brado en loor del I Into, y Rmo, Sr. D, Fray Josef de 
Llinas^ Arzobispo de Tarragona,,, celebrado... por los 
alumnos del Seminario de Buenas letras^ que honran el 
colegio de la Companta de Jesds. Impreso en Zarago- 
za, 1695. 



27S ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

I. Titanes (Dance primero) p. 25 : «meticlos dentro 
dos tirantes piezas de tela, una roja y otra azul, bailan 
con varias alternativas d uno y otro lado y asi van vol- 
teando una como esfera que por cimera llevan sobre sus 
cabezas... gallardean ser hijas de la tierra y del cielo...j» 

II. Aguila. <c Otros danzantes que llevan por adalid 
suya (sic) una caudal dgulla, sirviendoles de teatro A sus 
alados pies ya no los suelos sino los vientos.» 

III. Del Abad, monges, etc. «Edifica juntamente y 
divjene la atencion vn otro devotissimo Dance, en el 
qual por vna parte vn Reverendo Abad, y sus devotos 
Monges, con grave mesura no salen vn punto de su 
paso y assi ni del compas: por otra parte con compasses 
compassados unos buUiciosos Duendecillos zurcen A 
todas partes, con ademanes de zurcirles alguna tentacion 
A los buenos Monges. Los Diablillos bailan y les bailan 
el agua delante, pero se la enturbian detras; cruzan por 
todos lados y no les amedrenta la cruz; dan largos zan- 
cos y en cada vno asseguran unas zancadillas que para 
otro se la guardan, y estas son sus peores zalagardas...» 

IV. Gitanos. «Llegan ya con grande algazara, segun 
suelen, ciertos danzantes, que no saltan como quiera de 
passo d passo sino de Lugar A Lugar, vagabundos del 
orbe, el cual solo es teatro suficiente para sus bailes: 
quiero decir los gitanos.^ 

V. Los turcos 6 cavallets. «Hdzense lugar por fuerza 
otros danzantes que baylan d cuatro pies y estos son 
diez cavalletes, los cuales como aspiran d racionales 
Pegasos, vienen bien para abrir justas poeticas. Hazen 
escolta A los cavalletes vn Frances y un Guineo, dos 
polos de color. Los primeros supuestos en la Danza son 
veinte feroces Turcos, quienes entre las nubes de los 
turbantes, ostentan ciertas medias lunas.)» 

VI. De los Primos. «E1 Dance mds primo es aquel 
que a sus farautes les dio, como por antonomasia, el re- 
nombre de Primos 6 Primorosos. Y con raz6n, pues 
danzan con tanto primor, que podrdn honrarse los saraos 
con su gallardia y desbonrar las tablas con sus compe- 



ORfCBNSS DEL TBATRO CATALAN. 279 

tehcias. Tanta flexibilidad de miembros, flexibilidad de 
roanos, volubllidad de pies, aun mds que A ellos mis- 
mos, levantan de tierra A quienes les miran, admirados 
de sus gentiiezas. No, 6 las cuerdas que resuenan en los 
plectroSf 6 los soplos que animan A los anafiles, son 
mds dociles ni mds flexibles que los danzantes regidos de 
aquel, 6 bien plectro, 6 bien anafil. Ellos est^n desar- 
mados de huesos 6 estos no tienen engaste de unos con 
otros; ellos estdn despojados de sus nervios,» etc. 

VII. Luzbel... «No acierto si son, 6 nuevos 6 mar- 
ciales instrumentos, los que resuenan en las idas y ve- 
nidas de ambas parcialidades quando aquel mds tanido 
que de los dngeles lo vi remedado en el Dance mds fes- 
tivo de los tarraconenses.» 

VIII. De los moros y cristianos. «.... no hay por 
que (Caton) mire de reojo los juglares, pero decentes 
Danzes del Teatro Tarraconense. Un Danze de los mas 
histrionicos lo componen entes tan heterogeneos que si 
volviesen los tiempos de No^, podrian casi poblar el 
mundo, como ahora estd. Porque los papeles del Dan- 
ze son cuatro Machihembras, un Hortelano, aromati- 
zando el aire con el ajo de Huano, un Frances des- 
pumando, cual alquitara, los licores de Baco; un 
Etiope y una Etiopessa rebufando contra el sol al con- 
siderarse tan atezados por el. Finalmente los cristianos 
y moros se dizen promiscuamente el nombre del puer- 
co... Las Damas baylan un pasacalle 6 pasea calles. 
El Hortelano bayla el salto de mata como criado entre 
ellas. El Frances, que no podia faltar en este totilimun* 
di, salta por el Rey de Francia ; el Etiope y la Etio- 
pessa baylan unas mudanzas; los Cristianos y Moros 
baylan d la rueda de pan y coces; pero aquel lo dan los 
cristianos y estas los moros.» 

IX. «E1 ultimo magestoso Danze lo componen per- 
sonas reales, porque son doce Reyes (que hasta los reyes 
pueden adocenarse en Tarragona....) La retaguarda de 
los Reyes siguen en traje de cantores dos pecados capi- 
tales. La vanguarda lleva la vendada Fe...» 



28o OltfGENBS IMEL TKATRO CATAi.AN. 

En un Album en que el Sr. Albinyana habk hecfao 
representar los trajes de los bailes, ademiis deJ ya des- 
crito de los Titanes y Sastres de Vich, habia el de Serra 
llonga, de que luego hablaremos, en que los bandidos 
llevaban monteras con plumero, el de otros bandidos 
(Pedro negro) unos de andaluz con calanes, otros A la 
antigua espanola y una mujer con espada, el de Dia- 
bios, especie de arlequines con unas caperuzas con un 
cascabel y un flueco y unas haldetas cortas con cascabel 
y en cada mano un aro lleno de cascabeles, sombreros 
de paja enramados, corbatas con grandes anillos, calzo- 
nes con cascabeies. 

Uno de los m^s aparatosos es de moros y cristianos^ 
6 sea del sitio de Viena (i). Figurase en ^1 un Castillo; 
presdntanse dos filas de moros y cristianos que dan tres 
pasos adelante y tres pasos atr^s Desfilan lutgo, quedan 
los cristianos al lado del castiilo, mientras los moros le 
dan la espalda. Peroraci6n del gobernador del Castillo, 
en que dice que 

Se admiran todos los cielos 
Al ver que lunas se atreven 
A eclipsar el sol de Austria, 
Casa mas antigua y bella, 

califica A Leopoldo de Austria de « la prenda m^s dis- 
creta de la aha casa de Espana », y anuncia que se 
van aproximando un gran Visir, un Bdja, un Muley 
(en romance, dice despues, capitan), un Garaf, etc. 
Reiirase despues detr^s del Castillo, da ordenes y dialoga 
despues con dos soldados. Musica. Salen los moros. El 
gran Visir anuncia su empresa, enumera sus jefes, habIa 
con ellosy etc. Sale un espia que sabe hablar siete len- 
guas y que preso en Buda ha reconocido la gcnte prin- 
cipal. Dan voces de mando el gobernador y los moros. 
Garaf va de embajador, y en un largo discurso propone 
la rendici6n. El gobernador se mantiene animosopor 



(1) Sfguimos un MS que se conserva en el pueblo de la Llacu- 
na, al parecer del Biglo pasado. 



ORfGBNES J>EL TCATRO CATAlJlN. aSl 

esperar al rey de Polonia. Llega isle despu^s de tres 
asaltos jnfructuosos. Pelea j dialoga cod el gran Visir. 
Vieoen el Duque de Lorena, el principe Alejandro, el 
Duque de Baviera, etc. Llegan ei espia y un rebelde y 
los dos hacen gcstos que excitan la risa. Un espia cris- 
tiano babla con el Duque de Lorena. Los moros se 
disponen para el ataque. Oracion de los cristianos. Sale 
un Angel que entrega un cruclfi|o al Gobernador. Tres 
asaltos. Nuevas embajadas. Batalla. El de Polonia hace 
dcponer las armas al gran Visir, pero luego le induce A 
ser cristiano y se las devuelve. Todos y la musica con- 
cluyen diciendo: «Viva Maria, viva el Santo Cristo de 
la Llacuna» (i). 

La danza de San Bartolome que vimos hace unos 
veinte ahos en una poblacion del campo de Tarragona 
(este y algunos inmediatos son el pais cldsico de estas 
representaciones) puede dar una idea de las que conser- 
van mayormente el cardcter de danza. Dividese como 
todas en dos filas y d excepcion del santo, de un ingel, 
de la hija del rey y del diablo, todos los personajes (in- 
cluso el sacerdote de los dioses falsos que se distingue 
por su traje negro) Uevan espadas que hacen dar una 
con otra para acompaiiar la ultima 6 ultimas notas de 
cada frase musical ejecutada por los violines que prece- 
den, Cada uno de los individuos se aparta , cuando le 
toca el turno, de su puesto, para pronunciar su discurso 
(parlament) al cual sigue la musica y la danza general, 
durante la cual el que acaba de hablar vuelve d ganar 
su puesto pasando alternativamente d derecha e izquier- 
da de sus companeros de fila. Hay ademds una parte 
imitativa en que se iigura la prision, la decapitacion y 
la iiesollacion del apostol. Para representar la segunda 
aproximaa d la cabeza del representante una de madera 
que luego apartan como si la separasen del tronco. 



(1) En 1842 se ejecut6 en Pontons, pneblo poro distante del de 
la Llaruna con al^^un rambio en los persona jps : a 111 salia otro rey 
CTMtiano ademis del de Polonia, Marques de Mantua, Duque de 
Florencia, Sagala, Mata y dos abanderados. 



282 ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

En la danza de los diablos (tal cual se representa ea 
el Panades) al fiii de las filas, como en lugar preferente, 
van el arcdngel san Miguel, Lucifer y la diablesa. Luci- 
fer se di&tingue por un gran sombrero conico y un gran 
palo superado por una especie de atambor que suena d 
los golpes de objetos colocados dentro. Los diablos se 
van presentando sucesivamente d Lucifer. Asi por ejem- 
plo dice el primero 

Llucife, 
Jo so r diable prime, 
He vingut del infern, 
N' hi habfa un foch etern, 
No 'n cremaban sino alsinas... 
De notaris y advocats 
N' hi habia una grossa pila, 
De revenedors de blat 
Cada dia n' hi fan cap (i). 

De la propia suerte se van presentando los demds; este 
moteja la pereza de los tejedores, alpargateros y demds 

oficiales; aquel nombra «las noyas del carre de »y 

luego de oiro y otro, buscando frases cuya ultima pala- 
bra consuene con la calle, y asi sucesivamente van reci- 
tando llndezas por el mismo estilo. Todos concluyen 
con un viva, algjnas veces para colmo de absurdo al 
santo patron de la fiesta , y otras d sus caudillos, susti* 
tuyendo algunos al de Lucifer el nombre de un general 
napoleonico. 

Viva la diablesa 

Y las banyas del Chabran. 

Entra luego la que podemos Uamar parte activa de la 
danza. Lucifer describe su caida en versos menos malos 
y que descubren la pluma de un versiticador letrado. 
Desafia d Miguel, invocando el auxilio de los suyos, que 
cada vez que d ellos se dirige contestan d su llamamiento 



(1) N' hi habia 'i Rey Botella (nombre que se daba i Jose Bo 
naparte) dice tambien , sin duda por adici6n & la letra , que es acaao 
de epoca algo anterior. 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 283 

con un prolongado buuu y les reparte titulos milita- 

res. La diablesa dirige tambidn su invectiva d Miguel 
que la reprende, pero Lucifer la consuela obsequioso 
como un buen galdn de comedia: 

Mil gracias os doy, seriora, 
Del favor que me habSis hecho. 

Un tierno dngel baja d Miguel una espada del cielo. 
Sigue su lucha y el triunfo de Miguel que pone los pies 
sobre sus espaldas. Los demas se agachan tambien en 
senal de vencimiento. No hay en este ball verdadera 
danza, sino una marcha de un ritmo muy marcado y 
evoluciones al compds de dos sordos tambores. S61o 
corren saltando en medio de las dos filas cuando les 
toca la vez de disparar un cohete en la punta de su in- 
fernal chuzo. 

Citaremos tambien entre los bailes de asunto religio- 
so el de los siete pecados capitales en que hay intro- 
duccidn del angel, introduccion del demonio, con re- 
plica de uno y otro; didlogo con replicas entre cada 
virtud y el vicio opuesto, luego victoria de las virtudes 
y despedida del angel que celebra la devocion del pueblo 
y le desea felices fiestas.— Se ha representado tambien 
recientemente el baile del hijo prodigo con la particula- 
ridad de quesirvieron para el muchos trajes que habian 
antes usado los aMal casats.» 

Este baile de costumbres es de los que mds conser- 
van el cardcter de danza; por las fechas en el citadas se 
ve que fue compuesto d principios de este siglo. Los 
personajes son el Vicario, el Alcalde y el Alguacil y 
luego el Caballero, el Notario, el Marinero etc., los 
tres ultimos y los restantes con sus mujeres. Todos los 
interlocutores, ridiculamentecaracterizados en sustrajes, 
danzan en los intermedios de la parte dialogada. Se van 
presentando por turno d los tres primeros las diferentes 
parejas exponiendo sus reciprocos agravios. Luego la 
pareja, reconciliada de buen 6 mal grado, danza en 
medio de las dos filas tambien danzantes. — La danza de 



^284 ORf GENES DEL TEATRO CATAI^N. 

las damas y viejos es tambieQ comica, y del titulo puede 
deducirse el argumento. 

Otras hay representativas de costumbres, como la de 
las gitanas en que estas van danzando y trenzando unos 
cordones que bajan del extreme superior de una gran 
vara, acompanando al mismo tiempo el sonido de la 
dulzaina con las castanuelas que maneja la mano que 
no empuna el cordon (1) y que tienen tambien sus par- 
iamentos en que describen bien 6 mal sus costumbres j 
en que se inierrumpen en punto determinado por un 
«viva;> 6 por el estribillo 6 coro. 

Estas si que son gitanas 
Todas de una condicion. 

Hay la de los pastorcillos con sus «parlaniensi> en 
que alguno de los zagales se queja del rabaddn, pero que 
llaman principalmente la atenci6n por los lindos y algo 
convencionales trajes de los jovenes representantesy sus 
adornados cayados que hacen dar uno con otro acom- 
panando la miisica pastoril de la danza, 6 con los cua- 
les cogiendo cada uno el extremo del que corresponde al 
de un companero, forman variadas e ingeniosas combi- 
naciones. Entre las prendas del traje puede observarse 
los cascabeles (usanza antigua, seguida en otros bailes) 
puestos en los calsons (especie de polainas). 

El «ball de bastons» sin «parlamens)» y que en sus 
variadas combinaciones de palmoteo recuerda un tanto 
las danzas de la espada griegas y septentrionales , y los 
formidables espadats, torres y castillos de hombres (2) 



(1) En algun punto, segun se nos ha asegurado, cantan al trenzar 
el cord6D 

Prim, prim filan las donas 
Prim, prim filan lo fil. 

(2) Los espadats se componen de pisos de un solo hombre que 
Uegan d cinro 6 seis y que andan todo el camino de la proresi6o. 
Las torres son pisos de dos hombres que unen sus brazos. y los cas- 
tillos de tres 6 m6s Kstos llegan generalinente & ocho 6 nueve pisos 
y parece que ban Uegado & diez (los cuatro ultimos se componen de 



OafCBMBS DEL TCATRO CATALAN. 283 

del llamado «bali dels Valencians» pertenecen A una 
gimndstica iadigena y rustica. No creemos lo mismo de 
la moji^nga que aunque, A lo menos, de principios del 
siglo y de que representa con sus grupos pasos reli- 
giosos, nos parece ya orlginada del moderno arte coreo* 
grifico. 

En el g^nero hist6rico, menos abundante de lo que se 
creyera en este y en otros mas elevados ramos de la poe- 
sia popular, hay la danza, seguramente antigua, de mo* 
ros y cristianos, ya relativa en general d la guerra nacio- 
nal de ocho siglos, ya (como afirma el sehor Llobet en 
la memoria que luego citamos) d la conquista de Grana- 
da. En los ultimos anos la hemos visto sustitviida por 
la del sitio de Viena por los turcos. Hemos oido hablar 
de una representacion 6 danza en que se mostraba Is 
alegria de unos vasallos al ver libre d su senor feudal de 
las cadenas de los moros, que por las senas parece de- 
bia referirse d la tradicion del cautiverio y libertad del 
almirante Pinos y su compahero San Cernin. 

Las historias , d que el vulgo conserva, ai parecer, 
mayor apego, son las de los facinerosos c^lebres, no 
porque apruebe o trate de imitar sus acciones, sino por 
una especie de irreflexiva admiracion por las muestras 
de un valor temerario y de una maravillosa pujanza, que 
se complace en exagerar en terminos evidentemente fa* 
bulosos. Asi vimos representar uno como entre drama y 
danza de la Rosaura bandolera de Sierra Morena, con 
ciertas pretensiones de seriedad en los representantes, 



tres, dos, no mancebo y finalmente un nino). Hay adem6s com- 
binaciones de dos castillos unidos (cinco pilaiesV espadaU. torresy 
caatillos levantados por abajo en que se empieza formando los ulti- 
mos piftos que luego se van levaniando per los inmediatamente infe- 
rioies que se forman sucesivamente, etc ) Esta oo.itumbie popular 
lejos de deraer parece que se va haciendo m^s peifecta y pu- 
diera decirse mAs osada y b&rbara. Masdeu (II, 7) habla de ella y 
enlaz4ndola 6 confundiondula con el nombre de otro baile de Tarra- 
gona en que loa danzantes mueven la oabeza a uno y otio lado. di- 
ciendo atitan, titaina,» la supone recuerdo del alzaroiento mitol6gico 
de los Titanes. 



286 ORIGENBS DEL TEATRO CATALAN. 

altamente c6micas para algunos espectadores. Habia alli 
horribles fechonas, galan y dama , bandidos, prision y 
castigo. Se introducia tambien un diablo, que, segun la 
extrana costumbre de tales espect^culos, hacia el papel 
de gracioso, y que, entre otras cosas, servia de pupitre 
para firmar la sencencia de muerte de los criminales, la 
cual se fechaba en el lugar y dia de la representaci6n. 

La danza mds famosa de esta clase es la de Serrallon- 
ga (i) que debe ascender por una tradlcion no inte- 



(1) Al tratar con algun detenimiento de esta danza (de que no« 
procur6 uoa copia hecha con roucho esmero e inteligencia el jo- 
ven D. C. y. de V.) no nos proponemos en roanera alguna contri- 
buir al aumento de la fama de este criminal y nada heroico persona- 
je, que la tiene ya sobrada tantu en la tradicidn popular como en la 
literaria. Deseamos, por el contrario, que nuestrosingeniosbusquen 
mas dignos asuntos, creyendo que es muy dificil alcanzar en este 
como en otros puntos el tacto del autor del Rob Roy. La unica his- 
toria fidedigna de Juan Sala , llamado Serrallonga, es el proceso que 
se inici(5 en 30 de Septiembre de 1631. De 61 se desprende por la 
ocasi6n del robo de unas capas de pastor que di6 origen & su vida 
airada, y por la serie de sus fechonas probadas por las declaraciones 
propias y ajenas , que consistian mas principalmente en robos de 
casas de campo, en secuestros de hombres que soli'a soltar por 
Unas 30 libras. que Serrallonga era un bandido vulgar (lladre depas 
y enemigo de S. M. se le llama). Se ve ademis que por la especie 
de dominio montaraz que adquieren semejantes hombres , especial* 
mente en las cpocas en que es m^s disputado el imperio de las leyes, 
y por efecto, sin duda. de la mdxiroa que no ha murho conservaban 
nuestros campesinos, de que es mejor estar bien con los malos que con 
los buenos, fue apadrinado por labradores solariegos y hasta porper- 
sonas de mucha importancia como el Abad de BafLolas: sabia el tam- 
bien ser cortes en ciertas ocasiones, comolo demostrd en un encuentro 
con la condesa y el abad de Eril. El antes nombrado abad lleg6 & 
recomendarle d un sefior francos en cuya casa vivi(5 algun tiempo, 
si bien debe advertirse que se presentb con nombre supuesto y tard6 
en confesar quien era. Fue tambien favorecido por un Nyerro del 
Esquirol y visitado por algun caballero del mismo partido que seria 
sin duda el vencido y proscrito, que debia considerar como suyos & 
cuantos hacian armas contra el gobierno y cuyo nombre aceptarian 
de buen grado los que no tenfan otro medio de dar un color menos 
repugnante A sus hechos Lo mus notable es que habiendose senten- 
ciado que se le destrozase despu^s de haberle cortado algunos miem- 
bros, no se hizo mds que cortarle la cabeza , lo que indica que se 
cedib a la inlluencia de favorecedores , y tal vez c6mplices en algun 
hecho I lo que nos expUcaria tambien alguna reticencia que se ob- 
serva en las deposiciones) 6 tal vez & la opinion popular extraviada. 



ORfCENCS DEL TEATRO CATALAN. 287 

rrumpida A la epoca de la ejecuci6n de este bandido, pues 
no de otro modo se explica que algunos de los interlo- 
cutores de la danza lleven los mismos nombres que los 
companeros reales de Serrallonga (i). 



Vemos qae en efecto se tratd de darle la importancia de famoso 
bandolero eo el sentido genuino de esta palabia; y anterior A lasen- 
tencia hallainos ya ua mal romance 6 « Relacidn verdadera de la 
vida. robos y delitos del famoso Juan Sata. llamado Serrallonga, y 
de sa prisidn, siendo virrey de Cataluna el Excmo. de Cardona. 
For el Bachiller Pedro Melaco vecino de Barcelona 1633. Empieza: 

Montaosa Cataluna... 
En este pues laberinto 
CJn labrador se criaba, 
Juan Sala tuvo por nombre 
Aunque despues lo mudara 
Porque con una heredera 
Casd de una antigua casa , 
Que aunque era de labradores 
No es la nobleza villana 

Se ve la intenci6n de ennoblecerlo, especialmente cuando dice: 

A los pechos de su madre 
Se aliment6 de veuganza 
Y bandos que en Cataluiia 
Tanto la nobleza ensalza. 

Mata & uno, se declara capiULn , roba pasajeros , once virreyes se 
afanan en perseguirle 

A banderas desplegadas. 

Un monsieur que le acompanaba quiso venderle por palabras 
tque tuvieron en el juegov, pero subsistib veinte anos al lado siem- 
pre de su amiga que vestida de hombre daba mufhas pruebas de gran 
valor y que era no de muy mala estampa. Entregado por el hijo de 
una viuda en cuya rasase hosped6 apreso estd ya Serrallonga» y 
aiiade lu<'go ^En palacio preso queda.* — Los tres inge nios dramiticos 
Coello, Rojas y Guevara poco despues, es decir, antes del ano 52 en 
que rourid Coello. escribieron «E1 cataUn Serrallonga* en que die- 
ron uno de los muchos y tal vez el principal ejemplo de la osadi'a de 
invencidn de nuestro antiguo drama, suponiendo d Serrallonga y 
Juana de la principal nobleza de Barcelona , el origen de sus traba- 
jos una rina publica , etc.. y modificando una canrioncita que es 
ahora tradicional en parte y que creemos que debi6 ser popular 
en su origen. 

(1) La danza es mds histbrica que el romance y que el drama 
castellano por presentar & las claras el carActer de Serrallonga. Los 
personajes histbricos de la danza (segun resulta del proceso) son ade- 
mas de Serrallonga y Juana , Miquel Ganyada , Segimdn Sala ( la 



tSS ORfOBNE& DBL TBATRO CATALAN. 

Los interlocutores son: Abanderado primer; Serra-* 
Uonga; Cap d' Euran; Simdn de Londres (i); Goilut; 
Pere Biau; Vermeil; Tendret; Xac6; Pineda; Marxant; 
Barbeta, que forman a la derecha; y Abanderado segdo; 
Juana (2); Rocamora; Petit Fornes; Gabaig (3); Miquel 
Ganyada; Segim6n Sala; Ginest^; Peret Xinxola; Simo- 
net; Rocha Gainarc; Taliaferro, que forma A la iz- 
quierda. 

Empieza A habiar el primer abanderado: 

En reverencia vos dich 
A tots Ids de aqucsta plassa 
Solament me doneu temps 
Per dime cuatre paraulas. 
Abuy se comensa un ball 

Y se forma una quadrilla. 
Scrrallonga es Capita 

Y la Joana la guia. 



danza supone & este y 4 Tendret hermanos de Serrallonga: del pro* 
ceso que nombra & dioho Segimdu resultan medio hei-manos de Se* 
rrallooga Juan y Pedro Sala) y finalmento el Gavaig (hay en el 
proceso un Gabaig de Sala y un Gabaig Roig) Kft exlrano que no 
haya en la danza el Fadri de Sau, segundo de Serrallonga conserva- 
do en el drama. Con respecto al unico Gabaig de la danza , este 
recuerda el hecho hiat6riro de haber estado Serrallonga en Franria. 
Es tambien de notar que se cucnte como subordinado de Serrallonga* 
A Roque Guinard 6 Guiiiarda, inmortalizado por Cervantes. 

(1) Muy singular es este titulo cuyo oiigen no declara la danza: 

Soch lo Simd de Londres 
Leal soldai de ma Rey (Hey!) 
De las tropas de Lleger. 

(2) Se exagertf mucho en punto fi esta desgraciada mujer. Habia 
en la cuadrilla una Margarita Soler de Viladrau que vestiade hom- 
bre con chambergf) y pluma. Sigui6 tambien 4 Serrallonga una- 
Anastasia Carles Pero Juana. viuda de un molinero, se v\6 mucho 
mas tarde forzada & seguir d Serrallonga ( prin(•ipalm^nte en una* 
epoca en que este babia perdido sua tal vez cien seouaces 6 iba caaf 
solo) y unicamente obligada se present6 alguua vez con chispa en 
algun robo. 

(3) Veasc una muestra del frances usado en la danza: 

Gabaig. E bien Monsieur Serrallonga. 

Serrallonga, Qu^ es que vule vu gabauY 
Gabaig. Vinch h donar el boii jur 

A vos et votre madam, etc. 



ORIGBNBS DEL TEATRO CATALAN. 289 

Lo ball que abuy se fa 
En te molta anomenada; 
Viva pues lo Serrallonga 

Y tota sa camarada. 

Responde el Serrallonga : 

Tu qu' ets 1' abanderado 

Y sent jove tant galan 
Quant anem & la campanya 
Te fare anar devant. 

El bobo Taliaferro anade una patochada i este y d los 
demds dialogos , ya tomada de la letra tradicional , ya 
anadida de su propia cosecha y alusiva d veces A perso- 
nas allegadas 6 conocidas de los representantes que acu- 
dieron & ver los ensayos de la danza. 

Despues del «parlament^ del segundo abanderado y 
respuesta de Serrallonga y Taliaferro, sigue el vparla- 
nient)> de Serrallonga: 

Aqui n' avem arribat 
En aquesta linda plassa 
Per saltar y ballar 
Jo y la meva companya. 
Soch-ne jo lo Serrallonga 

Y aquf n* est5 ma Joana; 
iMinyons, si voleu venir 
Far^m vida regalada, 
Robarem casas y joyas , 
Qui vol treballar treballe, 
Siguem al lloch hont siguem 
No tindrem de que espantarnos, 
Puig que si jo 'n so valent 

Molt mes ho es la Joana 

Trenta tres armas en porta, 
Totas son molt ben templadas, 

Y poden traurer mes foch 
Que mil soldats en campanya. 
Ea valents fadrins 
Preparem las nostras cosas 
Puig tenim de fer un robo 
Alia *l camp de Tarragona. 
Las cinch mil lliuras que hi ha 
Amagadas dins d' un cofra 

19 



290 ORfCENES DEL TRATRO CATALAN. 

Tan prompte com las tinguem 

Las emplearem ab robas 

Y axis no dird la gent 

Que som fills de casas pobras (i). 

La Joana no se queda en zaga: 

Bandolers de ma cuadrilla 
Ab tal esquadr6 formats, 
Sustentem las valentias 
Ab chispas y pedernals, etc. 

Hace la enumeracion de sus secuaces: 

Oh ,espantada Catalunya 

Del nostre gran capitd, 

O gran soldat Sim6 de Londres 

Que d' hassanyas tu fards... 

Tu tambe petit Fornes 

Mes astut que un bon marxant, 

Puig sabs fabricar moneda 

Quan estdn tots descansant etc. 

Aunque estas y las siguientes palabras de la mujer de 
Serrallonga suponen conocidos A todos los individuos 
quelos acompanan, los vparlaments^ sucesivos consis- 
ten cuasi exciusivamenteen la ordenada presentaci6n de 
los diferentes bandidos (sin exceptuar los hermanos del 
caudillo) por estilo de la siguiente: 

Peret Xinxola. Deu vos guart lo Serrallonga 

Y la Joana tambe. 
Serrallonga, ^Qui ets tu que no *t conech ? 
Xinxola. Jo so U Peret Xinxola 

Home xich y valer6s 

Que un dia per una burla 

En vaig matar cent y dos. 

Es de ver que en los «parlamentsi> se trata de carac- 
terizar d los diferentes interlocutoresy pero se hace dc 



(1) Segun el uso de los bandidos que acostutnbran A llevar con- 
sigo todas sus riquezas. vesti'aa lujosamente Serrallonga y los soyos: 
trai'aa ropas bordadas con canutillos de oro y plata , cintura de ter* 
ciopelo carmesi con planchas de plata, pedrenales con flecos de seda 
y peretas de or, etc. 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 29 1 

una manera sumamente trivial y confusa, y si en algo 
se distinguen es en los gra<)os de atrocidad. Serrallonga 
los recibe con mejor 6 peor talante y aun una vez ha de 
intervenir Juana para apaciguar al reci^n presentado. 
Esta que habia sufrido un desacato de Taliaferro, es 
objeto de un discurso sobrado galante de uno de los que 
se presentan, lo cual enoja A Serrallonga que luego se 
calma, y este es el unico incidente particular de este 
drama tan poco activo. Recordamos, sin embargo, haber 
visto representar una emboscada puesta por los ladrones 
en que sonaban muchos tiros; lo cual constituiria una 
escena muda^ aunque muy ruidosa. 

El traje que hace algunos anos se usaba era de fanta- 
sia; bianco con festones y seguramente haldillas encar- 
nadas; el sombrero era de paja que usan los labradores 
en la siega, adornado de muchos ramilletes de flores 
artificiales, de los que regalan A las niiias en los bailes 
de las aldeas. Vimos tambien en otra ocasion al gracio- 
so que se distingue por el gran numero de galets (brocals 
6 canutos que se ponen en las calabazas) que pendian 
de su espalda como un testimonio de su aBcion al vino. 

Terminaremos con una notabilisima funcion celebra- 
da en Alcoy, que k pesar de no poderse llamar propia- 
mente danza, tiene mds semejanza con esta forma de 
representacion que con el drama propiamente dicho. De 
ella nos dejo una detenida descripcidn nuestro respeta- 
ble amigo D. J. A. Llobet en sus «Apuntes historicos 
acerca de las fiestas que celebra cada ano la ciudad de 
Alcoy», de la cual vamos A dar un breve extracto : «Se 
quiere figurar en ella el ataque, asalto y toma de la 
plaza por los moros de Granada en el ano 1276 y su 
reconquista por las armas de Arag6n en el mismo ano. 
Los bandos de moros y cristianos que ejecutan la fun- 
cion se hallan divididos en filadaSy cada filada se forma 
de un cierto numero de individuos armados de arcabuz, 
acompanado cada uno de un municionero y de un me- 
chero y mandados por un oficial que da las senas de 
mando con un sable o con una alabarda. Cada filada 



392 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

Ileva una musica miiitar y algunas de las de moros tarn- 
bor y dulzaina. Cada bando estd dirigido por un capitin 
acompanado de dos sargentos de batalla y de una espe- 
cie de escudero que es un muchacho que Ueva un bas- 
toncito de mando y un pahuelo bianco en la mano de- 
recha y en la izquierda una pequena rodela. Despu^s de 
la filada del capitan viene la del alferez que es el que 
serd capitdn el ano siguiente, y al lado del mismo en el 
bando del cristiano mosen Ram6n Torregrosa; al lado 
del alferez moro va el embajador y una niha con un 
pequeho sable Uamada la jineta. Todos los cristianos 
Uevan en la parte izquierda del pecho cruz encarnada: 
una filada 6 compahia viste d la antigua espanola en 
traje de corte, otra de curas; otra llamada de los Toma- 
sines por su corbata de colgajes 6 tomasina, Ileva traje 
de principios del siglo pasado ; otra Ileva el de los anti- 
guos romanos; otra llamada de los somatenes viste d lo 
montaiies de Cataluiia de a principios del mismo siglo 
pasado; hay una de contrabandistas d lo murciano del 
dia y otra de estudiantes con sus correspondienies gui- 
tarras y panderetas. Hay tambien la caballeria cristiana 
formada por hombres montados en unos caballitos pe- 
quehos hechos de caiias y papel pintado. El dia en que 
se ejecuta la representacion 6 alarde es el siguiente al 
de San Jorge. A cosa de las diez y media de la manana 
llega del campo un jinete moro que entrega un pliego 
al gobernador cristiano que lo rompe sin leerlo; pide 
aquel entonces que se admita un embajador, el cual 
llega acompanado de otros tres 6 cuatro jinetes, y al ver 
el Castillo (que hay construido al efecto en la plaza y 
cuyas almenas estdn coronadas de guerreros) recita un 
pomposo discurso y sigue luego un largo didlogo entre 
el moro, el gobernador y el embajador cristiano que 
acaban por llamar d las armas. Vienen luego los tiros, 
disparados con cierto orden, se adelantan y retroceden 
los cristianos, y se retiran luego, quedando unicamente 
sus jefes que se baten con los de los moros. Entonces el 
director del drama, que va de moro pero no toma parte 



ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. agS 

por ninguno de los bandos, hace una senal y empie- 
za entre los jefes el combate de arma blanca, entran 
los inoro5 mezciados con los cristianos por el puente 
levadizo del Castillo, mientras otros moros quitan la 
bandera blanca con la cruz roja sustituyendola por otra 
roja con media luna blanca. Por la tarde los cristianos 
recobran el Castillo. — El mos^n Torregrosa sup6nese 
que fue un sacerdote que en el momento en que los 
moros asaltaron la plaza dejo el altar y corrio A animar 
a los cristianos A la defensa ayudado de la primer arma 
que le vino A las manos, que fue una pequena guadana 
del pais Uamada corbella» (i). 

La misma 6 semejante representacion, segun nota que 
debemos A D. Eduardo Soler, tiene lugar, en las respec- 
livas fiestas de sus santos patronos, en los pueblos limi- 
trofes de Alcoy (Concentaina, Baneres, Bocairente, etc.), 
y aun, si bien con intermitencias, en algunos pueblos 
de la marina, como en Villajoyosa, Relleu y Sella. Los 
jefes y embajadores de ambos ejercitos son las personas 
mas distinguidas de la poblaci6n. 

En Villajoyosa la funcidn comienza por un simulacro 
naval en que son vencidos los cristianos. 

Sentiriamos que el orden que hemos seguido en estos 
estudios dejase A los lectores la impresi6n poco favora- 
ble que naturalmente pueden producir las ultimas re- 
presentaciones analizadas, porque por nuestra parte no 
tratamos de disimular la aficion que por punto general 
las tenemos. Se ha hecho perfectamente en suprimirlas 
6 en limitarlas, cuando se ha interesado en ello el deco- 
ro del culto, infinitamente superior A toda considera- 
ci6n arqueologica. Se hard muy bien siempre que se 
vea en alguna de ellas un peligro moral (como tal vez 
en ciertos casos pueden ofrecer las danzas de bandidos). 
Mas necedad seria destruirlas por razones de buen tono. 



(1) En el Diario de Barcelona de 28 de Abn] de 1877 se copi<5 
un arttculo de Las Provincias de Valencia, donde hay una descrip- 
cidn de esta fiesta de Alcoy, tan celebrada. 



294 ORIGENES del TEATRO CATALAN. 

Estas y semejantes costumbres, no s6Io son curiosas, 
sino mirando las cosas en su con junto, utiles. Se debe- 
ria ver a lo menos que diversiones sustituird el pueblo 
A las que se le quitan. 



V. 



EL CANTO DE LA SIBIL A EN LENGUA DE OC (l). 

En su excclente estudio titulado Les Proph^tes du 
Christ, pdg. 2 ss. (2), M. Marius Sepei publico, confer- 
me d un breviario ms. de Aries (siglo xn) un nuevo tex- 
to del sermon atribuido d S. Agustin que se leia en la 
vigilia de la Natividad del Senor y en el cual, para con- 
veneer de su advenimiento d los Judios, son llamados & 
dar testimonio varios personajes del Antiguo y de) 
Nuevo Testamento, y despues de estos, como gentiles, 
Virgilio, Nabucodonosor y la Sibila. Todos los testi- 
monios consisten en breves textos, excepto el de la Si- 
bila (Judicii signum tellus sudore madescet) que com- 
prende veintisiete exdmetros: su extension y su forma 
versificada pudieron contribuir d queUamase particular- 
mente la atencion y k que, puesto en idioma vulgar, se 
cantase en algunas iglesias y haya seguido cantdndose, 
en una d lo menos, hasta nuestros dias. 

El Sr. Sepet, en vista del cardcter dramdtico del ser- 
mon, sienta que bubo de recitarse con una entonacion 
semi-musical y con cambio de tonos para distinguir al 



(1) En las Ohservaciones sobre iapoesia popular cit6 la priraeia 
copla de este canto segun la versidn vulgar que aqui' se designa como 
Be. M&8 tardc copic la del Ordinario de Urgel que se reseryaba 
para las Noiicias de representaciones catalanas que me propongo 
publicar en colaboraci6n con el joven D. Andres Balaguer. La ad- 
quisici6n dc las dos versiones ms. me ha parecido merecer un estu- 
dio aparte. 

{2} Biblioth. de VEc. des cA., 6, III, 3. 



ORfCBNES DEL TEATRO CATALAN. 29^ 

lector de los testigos. Ademds, como en cl ms. de Aries 
hay un signo para distinguir la evocaci6n de cada nue- 
vo testigo, y d los dos primeros signos corresponden los 
nombres de los profetas Isaias y Jeremias escritos con 
tinta colorada, siehdo evidente que si no siguen los nom- 
bres de los demds fue por olvido 6 inconsecuencia del 
escribientc, conjetura con mucha verosimiiitud elcitado 
critico que la recitacion del discurso se dividio entre el 
lector y sendas personas para cada testigo. Lo cierto es 
que del mismo sermon provinieron varios dramas litdr- 
gicos y semi-liturgicos, si bien no por esto debe supo- 
nerse que todos. 

La costumbre de cantar la version romanceada provi- 
no dircctamente del sermon y no de uno de sus engen- 
dros dramdticos. Dicha version es traduccion, aunque 
no literal, del con junto del Judicii signum^ mientras en 
la representacion mas sencilla y mds pr6xima al ser- 
mon, cual es el famoso didlogo 6 tropo dramdtico de los 
Profetas de Limoges, la Sibila pronuncia tan solo sus 
tres primeros versos (i). Ademds vemos que en Valen- 
cia, y asi hubo de ser en los demds puntos, d dicho can- 
to vulgar precedia la lectura del serm6n mencionado (2). 
No es esto decir que en el uso de la lengua vulgar y en 
el iraje mujeril de la Sibila, no se vea influencia de los 
misterios dramdticos (3). 

^Hubo una version francesa del Judicii signum? Es 
muy posible y se ha creido que tal era la obra versifica- 
da que se cita con el nombre de Dit des quince signes 6 
Les qiiin:{e signes de la^n du monde (4). El Sr. Sepet 



(1) V. Coussemaker, Drames liturgiques, p. 15 y 20. 

(2) V. el pasaje de Villanueva que luego se cita: es de suponer 
que lo mismo se hallaria en los Ordinarios de Urgel y Barcelona. 

(3) En la celebre representacidn de Rouen (Du Cange, v*' Fes^- 
turn cuinorum) la Sibila se presenta coronata el muliehri hahitu 
amata, 

(4) De esta obra francesa conocemos los fragmentos publicados 
por P. Meyer, Romania^ VI. 24 y 25 (ms. del Museo Britanico) 
y 25 y 26 (version provenzal. donde se cita, aunque no exclusiva- 
mente, k S. Jerdnimo), y VIII, 313-15 (ms. de Cambridge). Sepet 



296 ORIGENES del TEATRO CATALAN. 

la llama pardfrasis, y no ha faltado quien la llamase tra- 
duccion del canto latino. Que no es lo ultimo basta 
para demostrarlo su extension (3 12 versos en el nns. de 
Cambridge), y tampoco, A pesar de la igualdad de 
asunto, puede llamarse pardfrasis. Ni en el titulo ni 
en el curso de la composicion vemos que se mencione 
d la Sibila, aduciendo unicamente como autoridades 
personajes del Antiguo Testamento; el orden de las 
ideas es diverso y no se nota semejanza alguna especial 
en los pormenores (i). 

El canto romanceado de la Sibila que en diferentes 
versiones conocemos pertenece d la lengua de oc. N6ta- 
se en ^1 un movimiento Iirico opuesto A la manera difu- 
sa y expositiva de Les quin\e signes^ si bien se ingirie- 
ron en el algunos versos de la traducci6n provenzal de 
esta obra. 

De una versi6n provenzal del canto (siglo xiv?) pro- 
vienen las catalanas, la primera de las cuales ha Uegado 
hasta nosotros, aunque en un libro de constituciones 
sinodales, sin titulo y aislada , mientras las restantes se 
hos presentan como formando parte de una costumbre 
establecida. De esta costumbre debemos interesantes no- 
ticias d Fr. Jaime Villanueva (2). 

En el Viaje k Valencia, tomo I, p. 134, leemos: <cEn 
el segundo nocturno de las maitines de este dia ( vigilia 



habla de ella, Prophetes, pag. 153 (y en iguales terminos en los 
Dramea chr^Ciens)^ citando algiinos versos con referenda al drama 
6 misterio de Addn, donde en realidad los Quinxe signet terminan 
la representacidn como sustituyendo al Judicii signum.-^ (Veanse 
las adiciones.) 

(1) £1 poeroa de Berceo: De los signos que apareceran ante el 
Juicio (S&nchez, p6g. 272 bs.) tampoco se funda en el Frances. La 
descripcibn es muy riipida, correspondiendo rouchas veces una sola 
copla i cada signo. £1 61 den de estos es diverso y no se i^e semejan- 
za alguna especial fuera de la que lleva consigo el asunto (juzgando, 
se entiende, por los citados fragmentos). Cita unicamente & S. Je- 
r6nimo. 

(2) Viaj€ literario 6 las Iglesias de Espana, Madrid, desde 
1803 A 1852. Los primeros tomos llevan en la portada el nombre 
de D. Lorenzo Joaquin, hermano de Fr. Jaime y anotador de sus 
cartas. 



ORf GENES DEL TEATRO CATALAN. a 97 

de Navidad) la lecci6n se dice ser de S. Agustin, en la 
cual se halla el testimonio de la Sibila Eritrea, repitiin- 
dose despuis de cada disti:o (?) el primer verso Judicii 
tellus (lease signum). Esto es en el breviario de 1464. En 
el oficio de esta solemnidad que se insert6 en la semana 
santa del ano i533, se ve que, creciendo la devocion de 
los preladosy anadieron todos los testimonios que profe- 
tizan la venida de Cristo (i), los cuales anunciaba el 
lector de este modo: Die tu Jeremia; dicat et Isaias. Y 
como se notan con tinta colorada estos profetas, es posi- 
ble que estos testimonios los dijese otro, respondiendo 
A la pregunta del lector (2), como lo previene al llegar A 
la Sibila con estas palabras: La Sybilla etc.)) (vease mds 
adelante). 

En el tomo XIX , p. 96, hablando de las costumbres 
de la Iglesia de Tarragona en el siglo xvi, cuyo cono- 
cimiento adquirio por el examen de c6dices y de actas 
capitulares, dice que en la noche de Navidad habia 
lambi^n Sibila, y sospecha, ignoramqs con qu^ fun- 
damento, que acaso se diferenciaba de la de Valencia, 
siendo mds bien una representacidn 6 comedia ! 

Nos Informa finalmente, tomo XXII , i33, de que el 
obispo deMallorca Juan Vich y Manrique, valenciano 
de ilustre familia, en 4 de Diciembre de i5y5 rog6 al 
capitulo que se hiciese la representacion de la Sibila en 
las maitines de Navidad, como se hacia en algunas igle- 
sias, senaladamente en la de Valencia , y que accedio el 
capitulo, y anade luego, p. i83, que este rito, abolido a 
mitad del mismo siglo, se restablecio momentdneamen- 
te. Ignoro si se interrumpio de nuevo, segun parece de- 
ducirse de las palabras de Villanueva, pero subsistia 
hace poco y creo que subsiste. 



(1) Etf decir que se coix)plet6, 6 se restablecieron las partes del 
serm6n atribui'do & S Agustin, si alguna se habia suprimido. 

(2) Es la xnisina obseivacibn que bace Sepet con respecto al ms. 
de Aries. 



29B ORIGKNBS DEL TEATRO CATALAN. 

A. VERSIONES MANUSCRITAS. 

a. Bibl. Nac. de Pan's, ms. fr. n.» 14973, fol. 26-37.— Siglo xv (i). 

b. Archivo capitular de la catedral de Barcelona.— i4rmari ^rdR, n.® 24.- 
Principios del aiglo xv (2). 

All yorn del yusisi 
parra qui aura fag seruisi. 2 

Vn rey uendra perpetual 
del eel que anc nun fun(m) aytal ; 
en earn uendra certanaroens 
per far del ce[gle] iuyament. 6 

May del iusisi tot enant 
parra una cenya mot gran : 
li terra gitara susor 
e tremira de gran pauor. 10 

Apres s'esbadara mot fort, 
don m'es semblant de greu connort, 
e mostrara an crits [e] an trons 
las enfernals confus(s)ion[s]. 14 

Un cor mot trist raso(no)nara 
del eel que mot reysidara ; 



I. Al y. d. judici — par[r]a q. a. fayt ceruici. 

4. d. cell q. (h)an[cj may no ffo — 5 certanament — 6 cegle jutge- 
ment. 

7. Car d. judici t. anant — 8 vendra une signe molt — 9 le t. g. 
sudor — 10 s*stremira8 d. g pahor. 

II, A. s*esbendira molt [fort] — 12 d. es s. d. g. conort — 13 (17), 
ace ab — 14 (18) les infernals confosions. 

15. Ud corn sonera desus — 16 el moo ressucitera dejus. 

(1) El articulo de que luego hablamos menciona esta version 
que indica en su Grundriss el Sr. Bartsch, expresaiido el deseo de 
que se publicara: esto bast6 para que M. Alfred Morel Fatio me 
eaviase, con amable solicitud, una copia diplomdtica de la misma. 

(2) Debemos d la amistad del senor can6nigo D. Buenaventura 
Ribas el conocimiento de estc ms. que descnbimos en un articulo 
del Gay saber (15 Die. 1879). — El canto se halla despuds de un 
escrito de 1395 y antes de un c6mputo de las Pascuas venideras. 
empezando por la de 1415, y es por consiguiente anterior k esta 
fecha. 

La correspoiidencia del orden de sus versos, con respecto al de 
los de a, es el siguiente : 1-12: M2.— 13. 14: 17, 18—15, 
16: 15, 16 —17, 18: 13. 14. — 19 22: 23-26.— 23-30 : 45-42.- 
31-34: 27 30.— 35 38: 35-34.-39-46 no tienen correspond ientes 
en fl.— 47-50 : 19-22.— 61-54 ; 55-58 —55-66 no tienen correspon- 
dientes en a. 



oaf GENES DEL TEATRO CATALAN. 299 

la luna el (i ) solely s'esculzira, 

nuiya stela non lusera. i8 

Cascun cors I'arma cobrara (2), 
aqui parra qui es bon o mal ; 
li bons iran vers Dieus laysus, 
li mal iran en ter[r]a ius. 22 

Fuoc deysendra del eel ardent 
an solpre que es mot pudent ; 
eel, ter[r]a, mar, tot [perira] 
e tot can es fuoc delira. 26 

Li puey es plans seran eguals; 
aqui seran li bons el mals, 
li contes el reys el barons 29 

que de lur fazt {sic) rendran rason. 

An[c] ren non fes horn tan cicret. 
ni ren non dix ni non pen(y)set 
que aqui non sia tot clar; 
negun no poyra ren celar. 34 

Ado[n]x non aura|n} on talent 
de rriquesa d'aur ni d'arge[n]t, 
ni d'autras causa[s] null desyr 
may tan solamens de morir. 38 

De morir es tot lur talent, 
ado[n]x lur glatiran las dens: 
non y aura negun non plor, 



17 (13) le lane e lo sol s'escurira — 18 (14) nulla stele noy loyra. 

19 (47). QuescuD c Ta cobrera— 20 (48) qui es bo 6 mal aqui 
par[r]a — 21 (49) los b. niran en lessus — 22 (50) els m. e. ifern legus. 

23 (19j. Foe dexendra d. cell a. — 24 (20) e aofre qui e molt p. — 
25 (21) c. e terra e m. t. p —26 (24) e foe t. quant e. 

27 (31) Los puits e los p. s. aguals— 28 (32) a. ceran los b. e los 
— 29 (33) re>'s, comtes e altros — 30 (34) qui d. I. fayts retran resons. 

31 (35) Nos feu (h,anc h. t. cecret— 32 (36) ne (hjauc nos d. nis 
perpenset — 33 (37) cia— 34 (38) ja noy pora horn res. 

35 (23) Le doachs n. aura hom t. — 36 (24) de riquese d*a. — 
37 (25) ne aura hom de res desitg — 38 (26) siuo ten solament del 

39 (27) D. murir cera tots lurs talents — 40 (28) le dons les gleti- 
ran les — 41 (29) noy a. negu qui nos. 

(1) En este y otros lugares el proviene de la uiii6n de la copula- 
tiva y del artfculo cuya vocal se ha elidido y equivale & lo que an- 
tes se escribia eU y ahora suele escribirse el*. 

(2) En el ms. esta copla estA anadida al margen de la que aqui 
sigue. 



3oO ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

tot lo mont cera en tristor. 42 

Ado[n]cx dira Dieus asprame[n]s 
a eels que iran a perdement: 
(tanas uos en el fuoc ardent 46 

car (anc) non fesest mo mandament » 

Als autres dira mot doysament: 
a eel que iran a saluame[n]t : 

• uenes a mi, [uenes] bons fyls 

• que yeu vos guardaray de perill[5].» 

Terratremol tan gran cera 5i 

que las torres derocara : 
nul oms dempes non romandra 
tan fort ter[r]a tremolara. 54 

Li enfans que nas no sseran 
dedins los uentres cridaran 
an clara uos, mot autamens, 
merce a Dieu omnipotent. 58 

Aqui ceran li u[su]riyes 
que de la mesalya fan denyers 
e de Temina fan sestyer: 
aquill cayran el uiu brasier. 62 

E diran tut enaysi: 
cglorios Dieus, sener, merce: 
may volgram ecer de nient 
que car uenem a naycement. » 66 

Aquel senher que nos formel 
e que de la Verges nasquet 
nos guarde de pecat[z] mortal(lj[s] 
c de penas perpetuals. 70 

Ado[n]cx uendra Dieu essa mayestat 
iuxar lo mont per ueritat, 
Hdo[n]cx ueyran Dieu en la cros 
on moriy per pecados. 74 



43-54. No tienen correspond ientes en 6 

55 (51). Los infans q. nats n. serdn— 56 (52) als veDtre[8] de lurs 
mayies crideran — 57 (5*'^) crideran altement — 56 (58) Scnyor ver 
Deu. 
59-74. No tieaen correspondientes en b. 
39-46 de b. 
Augats, aenyo[r]s ten grans dolo[r]8 
auran los meaquins (de) pecado[r]8: 
en infern legus entreran, 
jamay de qui no axirao. 42 

55-66 de b. 
Ver fill de Deu, a turn rcclam 



ORfOBNBS DBL TEATRO CATALAN. 3oi 

Observaciones. Este canto es en gran parte traducci6n, 
aunque muy Ubre, tanto en el orden de las ideas como en su 
expresi6n, del Judicii signum. 

3-6 (de a.): 3, 3 del Judicii signum : E celo rex adveniet per 
seclafuturus || Scilicet in came presens utjudicet orbem. 

7-9: I. Judicii signum : Tellus sudore madescet, 

u: a ...tellus con/racta peribit, — 13, 14: 25. Tartareum^ 
que Chaos monstrabit terra dehiscens. 

1 3, 16: 23. Et tuba tunc sonitum tristem demittet ah alto \\ 
Orbe, — 17, 18: 16, 17. Eripitur solisjubar, et choris interit 
astris. \\ Solvetur celum^ lunaris splendor obibit, 

19*22: 4-6, II, 12. Unde Deum cement incredulus atque 
fidelis \\ Celsum cum Sanctis cui jam termino in ipso \\ Sic 
anime cum came aderunt quas judicet ipse,,. Sanctorum sed 
enim cuncte lux libera carni \\ Tradentur fontes etemaque 
fiamma cremabit. 

23-26: 27, 9. Decidet e celo ignis et sulphuris amnis,.. 
Exuret terras ignis, pontumque polumque. 

27 : 20. Tum equantur campis montes.^ 29 : 26. Et coram 
hie domino reges sistentur ad unum. 

3J-H4: 1 3, 14. Occultos actus retegenSy tunc quisque loque- 
tur II Secreta, atque Deus reserabit pectora luci. 

35-38: 8. Reicient simulacra viri cunctam quoque ga^am, — 
39-42 : i5. Tunc erit et luctuSy stridebunt dentibus omnes. 

Los versos 55-58 y 63-66 estdn tornados de la versi6n pro- 
venzal de Les quince signes : Romania, VI , 26, versos 39-46: 
Los e/ans que nat^ no ceran || Dedin los ventres cridaran \\Ab 



del greu judici qae(s) speram, 

quens gaart[s| de las flames d'abis 

ens acules en paradis. 58 

Senyors e dones quins escoltats, 
lo fill de la Verge reclemats 
quescu se desiria penssar 
com SOS peccats porques leixar, 
penitencia e obres far 
que a Deu nol quelgues jutgar 46 

que ell nos git a bone sort, 
ens guart de sobitane mort. 

Jhesuxrits qui pres cam per nos 
que el nos face penedir, 
quel seu regne puscam venir; 
Santa Maria prech per nos. 66 



302 ORIGENES del TEATRO CATALAN. 

clara vot!{ mot autamen \\ Merce a Dieu omnipoten; E diren 
{diran?) ho tot^jf en ayssi \\ tReys glorios^ senher merci I \\ Nos 
volgram mays esser men (lease nien] \\ Que car venrem a 
nayssement.,.9 

La semejanza del verso 22 con el 2 53 de la versi6n france- 
sa, Romania, VIII, 314: Et bon et mat tuit i seront, es sin 
duda casual, y los 43 3o que ofrecen igualdad de fondo con 
los 263-284 pueden provenir directamente del texto evangelico. 

Los 5 1 -54 recuerdan d Berceo, coplaXV: Tremerdtodo el 
mundo todo de gran manera \\ No se terna en pes ninguna ca^ 
lavera, Esto indica, no influencia de nuestro canto en Berceo, 
ni, lo que es todavia menos verosimil, de Berceo en nuestro 
canto, sino un manantial comun. 

Por lo que hace A los dos versos primeros, que vemos servir 
de estribillo en versiones posteriores, d la conclusi6n 71-74. 
d las preces 06-70, y d la menci6n conminativa de los usure- 
ros, se explican facilmente, sin necesidad de acudir d una 
fuente desconocida. 

Es muy posible que en su origen constase linicamente el 
canto de los versos 1-42 que comprenden lo correspondiente 
al JuDicii siGNUM y que mds tarde se le agregase lo restante. 
Asi se explica la posici6n de la copla 5 1-54 (cuyo sentido es- 
taba ya en parte contenido en el verso 10) y que deberia en 
todo caso estar colocada antes de 44-6. Por otra parte la 58-62 
es evidente intercalaci6n, pues interrumpe lo relativo d los 
ninos no natos. 

Tal como la poseemos la versi6n a es provenzal (entende- 
mos esta palabra en su sentido lato) y no catalana. Si bien 
nuestros poetas del siglo xiv provenzalizaban su lenguaje, va* 
rias formas de las que en ella se notan no suelen hallarse en 
las poesfas compuestas en Cataluna: tales como i jusisi, 
2 fag, 4 nun, fun, 5 etc. may, 8 etc. mot, 9 li (sing, fem.), 
25 fuoc, deysendra, 27 puey, 3i etc ren, 63 tut, y ademds 
1 3, 24, 57 final n por w, 55. 57, 69 final s por /f y 64, 67 n 6 
nh por ny Por otro lado hay algunas formas que parecen in- 
dicar que el copista fue cataldn 6 avezado d leer escritos cata- 
lanes, en particular la ny (\e% y la jr de 32 y 92. La a por e 
de rasonara en j5 y las terminaciones en ent por en son mds 
catalanas que provenzales, y la 5 parag6gica de las partes in- 
declinables, aunque en manera alguna exclusiva del cataldn, 
le es muy propia (asf la aplica hasta d un gerundio tomado 
como adverbio : correns). 



ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 3o3 

^El canto provenzal es versi6n de un original Frances? No 
hay motivo para sospecharlo : el merci (asf deberia escribirse) 
del 63, es un hecho aislado, que proviene de la reproducci6n 
casi literal de la versi6n provenzal de Les quinine signes^ la 
cual i su vez adopt6 la forma francesa para conservar la rima. 

La versi6n b es catalana y proviene de un canto provenzal: 
mas no, segun creemos, de la versi6n que se ha conservado. 
Pruebanlo las diferencias harto notables de las dos versiones, 
y principal mente algun pormenor en que b aventaja A a. Asi 
en 20 (48) las palabras deben ordenarse como estdn en b. 

Por otro lado no puede desconocerse un original comun 
inmediato, como lo demuestran sus semejanzas y el uso co- 
mun de c por s 6 y porj. 

Como la versi6n catalana es anterior d 141 5, este original 
presunto debe de ser, cuando menos, de fines del siglo xiv. 

a. 4. nun forma an6mala.— /ww ms./i/m. — Las lerminacio- 
nes en ens que alteran la rima deben achacarse al copista. 

12. m'es; Parece preferible b. — connort (conort) s6lo puede 
entenderse aqui en sentido ir6nico: como sea, el verso es obs- 
curo.— 14. con/t/5ion5: la segunda5 puesta a imitaci6n de los 
casosen que sustituye una dental, como en susor, 

1 5. cor por corn : s61o se cita un ejemplo en la versi6n pro- 
venzalizada del Girart. Rayn. II, 485. — 16. mot fue acaso 
morts " reysidira^ nueva forma de rissidar etc. (despertar) — 
17. esculjira^ nueva forma de escurpr (obscurecer). 

20. Debe ordenarse como en b.^ segun ya se dijo. 

27. es pudo ser descuido del copista; pero acaso fue pro- 
nunciaci6n local que hallamos ahora en Valencia. 

47. Nueva forma acaso arbitraria por dolsa 6 doussa, 

53. Vale por d'en pes. 

59. Lease usuriers, 

60. mesalya: moneda de infimo valor. En epoca no remota 
se usaba en Cataluna la ma//a=: medio diner, — 6i. La emina 
y el sestier deben entenderse aqui como medidas de granos y 
Iiquidos. 

06. Entendemos car: caro, en sentido adverbial. 

71. Suprimiendo el Adoncx y entendiendo e por en queda 
bien el verso. 

74. moriy. No hallamos esta forma de la 3.» persona del 
perfccto. De la i.» se halla -i7 monosiUbico en Boecio, v. 87. 
Es probable que falte una palabra. Lease por ejemplo On [el] 
moriy^ 6 per [los]. 



304 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

Texto b, — 9. /e, despues /wwe, stele^ crideran, reclemais^ etc 
e por fl, inversa de a por e. 

1 1, esbandir 6 esbaldir cat.: aclarar, enjuazar (fr. rincer) la 
ropa etc.: acaso es el esbaldir (alegrar) prov. con signiiicaci6n 
derivada ( 1 ). 

1 3. Para el metro debe decir: /. /. el s. 

14. Sobra tambien una silaba — confosions: o per u. 
27. murir: u por o. 

3 1. Para el metro: /. p, els p. — 32. a. s, /. b, elsm, 
46. quelgues=-calgues. — jutgar{jutjar) signiRca aqui con- 
denar. 

49. niran = {a)niran. 

50. Todas las demis versiones (empezando por Les quince 
signes) que llevan este verso ofrecen buena lecci6n. 

64. quel por qu^el^ es decir qu'al. 

B. VERSIONES IMPRESAS EN CATALUNA (2). 

a. Ordinariumurg^eUenseimpeTioenLtdneniS^S (3). Precede al canto: 
Judicii signum^ in nona lectione matutinarum Natalis Domini sequenti moJo 
in sede Vrgellensi a puero cant at ur. 

b. Ordinarium barcinonense impreso en Barcelona (Claudio Bornat) en 
1 569 (4.). Precede al canto: De la manera de cantar nal jorn deljudici (5)« a 
les tnatines de iVaia/.— Judicii signum tellus sudore madescetil en CATHA- 
LA: Al jorn etc. 

c. Version impresa despuds del LUbre de Fra Anselm Turmeda{S). Edicidn 
de Cervera, 1818. 



(1) [Cette seconde interpretation nous parait la seule admissible. 
— i?ici.j 

(2) Hace algunos aiios que D. Mariano Aguil6 nos di6 & leer las 
pnmeras hojas de su importante BibUografia catalana^ y recorda- 
mos que daba raz6Q de las obras impresas en que se halla el canto 
de la Sibila, impriraicndo una versi6n y notando tambien la variante 
que hallamos en el Ordinarium de Urgel. 

(3) Seeun un ejemplar que poseia el Pbro. D. Juan Riba de 
Cardona. famoso por su rouseo de sal-gemma. 

(4) Esta ver8i6n se halla impresa en la interesante colecci6n de 
Cansonsde la terra de D. Pelayo Briz, IV, 257, donde da el ti'tulo 
especial que precede al canto y su notaci(5n musical, y, 259 61, 
donde transcribe la letra (sustituyendo los finales es por as)\ este 
senor ha tenido la amabilidad de indicarme haberla copiado en 
Riells, cuyo cura p&rroco, Rdo. Sr. Menna Planas, me ha enviado 
la copia del ti'tulo, lugar, impresor y fecha del libro. 

(5) En la portada se le da el ti'tulo: Lo jorn dil judici, 

(6) En esta versidn se repiten los versos I y 2 al final de cada 
copla. En la b. al principio y, segun parece, al fin de cada copla, 
& lo menos las dos palabras ^l jorn. 



ORICCNES DEL TBATRO CATALAN. 3o^ 

Al iorn del judici 
parra qui aura fet seruici. 2 

Un rey vendra perpetual 
vestit de nostra earn mortal: 
del eel vindra tot eertament 
per fer del segle jutjament. 6 

Ans quel judiei no sera 
un gran senyal se mostrara; 
lo sol perdra lo resplandor, 
la terra tremira de por. 10 

Apres se badara molt fort 
amostrant se de greu eonort; 
mostrar se an ab erits y trons 
les infernals eonfusions. 14 

Del eel gran foeh deuallara, 
eoma soffre molt pudira ; 
la terra eremara ab furor, 
la gent aura molt gran terror. 18 

Apres sera un fort senyal 
d*un terratremol general : 
les pedres per mig se rompran 
y les muntanyes se fundran. 22 

Lavors ningu tindra talent 
de or, riqueses ni argent, 
esperant tots quina sera 
la sentencia ques dara. 26 

De morir seran tots sos talens, 
sclatirlos an totes les dens; 
no y aura home que no plor, 
tot lo mon sera en tristor. 3o 



1. 2. c les sustituye estos versos: 

Mira fill ab gran cobdici tambe al Jorn del Judici 

los versos de la Sibilla pera qui haur& fet servici 

6 b. p. f. de tots. 

9 b. 1. 8. p. sa — 10 c. 1. t. tremolara 

12 c. amostrantse d. gran. — 13 b. amostrarse ha. 

16 6. fofre. — 18 6. y c. temor. 

20 c. terratremul. — 21 c. las pedras per mitx — 22 6. fondran c. 
y las montanyas se fondran. 

23 6. Ilavors hauran de res c. llavos no haura horn — 24 &. d'or, 
de r. n. d'a. c, d. o. riquesa.— 25 y 26 b. Thorn no haura de res de- 
sig Q Bino solament de morir. 

27 b. y c. s. Uurs t.— 28 6. Ilavors los esclaferan c. llavos escla- 
feran la8.-^29 b. horn c. n. haura horn.— 30 c. sera tristor. 



3o6 ORIGKNES DEL TEATKO CATALAN. 

Los puits y plans seran iguals, 
alii seran Ics bons y mals, 
reys, dues, comtes y barons 
que de lus fetz retran rahons. 84 

Apres vindra terriblement 
io fill de Deu omnipotent; 
de morts y vius judicara ; 
qui be aura fet allis parra. S8 

Los infants qui nats no seran 
dintre ses mares cridaran, 
y diran tots plorosament : 
cajudaus, Deu omnipotent. » 42 

Mare de Deu, pregau per nos, 
pus sou mare de pecados, 
que bona sentencia hajam 
y paradis possehiam. 46 

Vosaltres tots qui escoltau, 
deuotament d Deu pregau 
de cor, ab gran deuocio, 
queus porte a saluacio. So 

Observaciones. B ay b son copias de una redacci6n, he- 
cha probablemente hacia la misma epoca de las impresiones, 
en que se eliminaron algunas estrofas, se ordenaron las res- 
tantes, se modifico en algun punto la expresi6n y se catalani- 
z6 mds el lenguaje. N6tese que en algun punto se aproxima 
mds d il a que A A b. Asf 1 1 badara: A a esbadara; A b esben- 
dira: 20 habla de terratremol como 5i de ii ^, que no halla- 
mos en A b, 

Es obvio que la variante 25 y 26 de Ba, se hizo para evitar 
el falso consonante que resulta del Catalan desig (desitx) sus- 
tttuido al provenzal de:^ir. Por esta raz6n hubiesemos prefe- 
rido, como mds iiel d la tradicion, la version Bb a Ba si hu- 
bieramos podido tomarla directamcnte del original imprcso. 

Be es copia de Bb 6 de otra versi6n andloga , destinada d la 
lectura y no al canto, en que se sustituyo al estribillo una 



31 6. 1. pui^s eel. puigs. — 32 6. aqui s. I. b. yls c. 1. b. y los. 
—33 6. los r. — 34 6. qui d. llurs c. q. d, llurs f. daran. 

37 6. quiU m. y log v. jutjara; c. que los m. y los v. — 38 6. q. a. 
b. f. c. alias veura. t 

40 b. c. dins en los (c. las).— 42 6. ajudans c. ajudaunos. 

44 6. dels pecadors c. de pecadors. — 46 6. possejam c. possehyam. 

47 c. me e. — 50 6. queus aporte c quens aporte. 



OrIgENES del TSATRO CATALAN. 3oj 

especie de cuarteto inicial, se vulgariz6 algo el lenguaje y se 
alter6 tal cual vez la parte metrica. 

a, 42 ajudaus acaso sea yerro de imprenta ; pero no es im - 
posible que valga por ajudau\n]s. 

C, VERSi6n de VALENCIA. (l) 

La precedeo las palabras: «U sybilla dea estar ia aparellada en la trona y 
vestida coma donat y el tftulo: SIBYLLA. 

En lo tor del iudici Jesuchrist ys mostrard 

veuras qui ha fet seruici. 2 en lo vail de Josaphat, 

D'una verge naxera hon sea tot hom iutiat. 14 

Deu y hom qui iutiard Portara cascu scrit 

de Ciscu lo be y lo mal en lo front a sen despit 

al iorn del iuhi final. 6 les obres que hauri fet, 

Mostrar s'an quince senyals don haurd cascu son dret. 1 $ 

per lo mon molt generals, Als bons dard goig etern 

los morts resiucitaran, e als mals lo foch d'enfern 

de hon tots tremolaran. ahon sempre penaran 

D*alt dels eels deuallard puix a Deu offes hauran. 22 

Observaciones. Es una nueva composici6n sobre el anti- 
guo fondo, en octosilabos (segun la cuenta espanola) como 
las danzas catalanas y los villancicos castellanos, si bien guar- 
da la forma mds primitiva del pareado. Es breve y acaso el 
editor se content6 con imprimir las primeras estrofas. 

El sen de 16 ha de ser son, 

D. versi6n de mallorca (2). 

El jorn del judici 
parra qui no ha fet servici. 2 

Jesucrist, rey universal, 
home y ver Deu eternal, 
del eel vindrd pera jutjd 
y d cada u lo just dard. . 6 

Gran foch del eel deuallard , 
mars, fonts y rius tot cremard, 
los pexos donaran gran crit , 
perdent son natural delit. 10 



(1) Villanueval, 135y 136. 

(2) Die balearen^ por el Archiduque de Austria Salvador Lufs. 
Leipzig, 1871. Debo copia de varios extractos de esta obra 4 mi 
buen amigo el jovea escritor D. Mateo Obrador-Benassar. 



3o8 ORIGENKS DEL TEATRO CATALAN. 

El sol perdrd sa claredat 
mostrantse fosch y alterat ; 
la Iluna no dard clar6 
y tot lo mon serd trist6. 14 

Als bons dird: atills meus, veniu, 
benaventurats possehiu 
el regne queus he aparellat 
desque lo mon va esse creat.» 18 

Als mals dird molt agrement : 
aanau, maleyts, a n'el turment; 
anau, anau al foch etern 
ab vostron princep del infern.» 22 

Humil Verge qu'haveu parit 
Jesus infant aquesta nit, 
vuUau a vostre fill pregd 
que del infern vulga'ns lliurd. 26 

Observaciones. Aunque sin duda mds moderna se aparta 
menos de la tradici6n que c. En la ultima estrofa se nota 
una menci6n mis expresa del dia en que se cantan los versos. 

Por lo que hace A la lengua, como se acostumbraba en las 
composiciones literarias de Mallorca, se sigui6 la general ca- 
talana y no la variedad mallorquina. La n euf6nica de a n'el 
20, y los vulgarismos d por ar, 5, 25 y 26; 6 por or i3 y 14, 
y ^ por er 18 son comunes al lenguaje hablado en Mallorca y 
en gran parte, d lo menos, de Cataluha. 

Barcelona, Eoero 1880. 



ADICIONES. 

Remitido d la Romania el anterior articulo, hemos 
debido i la amabilidad del Sr. Meyer el conocimien- 
to de su Notice du ms, plut. LXXVI n.* yg de la LaU' 
rentienne (Bulletin de la Society des anciens textes 
Jran(:ais iS-^g, n:^ 3). En ella, pdg. 79-83, encontra- 
mos la verdadera versi6n francesa del Judicii signum^ 
cuya existencia dimos por muy posible. Consta de 23 
coplas de 2 pareados de versos de 8 silabas (segun la 
cuenta francesa), es decir del mismo metro de nuestras 
versiones (ixcepto la C); todas ellas precedidas del estri- 
billo: «Toute terre tressuera a(o)u jour dou grant juis- 
se;>, que corresponde hasta cierto punto d los versos i 



ORiClCNES DEL TEATRO CATALAN. 309 

y 2 delas mistnas versiones. Aunque no lleva titulo que 
lo indique, se ve inmediatamente que era un canto eje- 
cutado por un representante de la Sibila, y confirma la 
forma femenina de la exclamacion: «E lasse!» (v. 52). 
Esta version, aunque parafrdstica, es fiel y completa, no 
se aparta del orden de las ideas del original y nada esen- 
cial aiiade, si bien tuvo acaso una conclusi6n que dej6 
de copiarse. 

Pudiera pensarse que de ella procedieron nuestras 
versiones, mediando copias mds y mds alteradas; pero 
como no se advierte semejanza especial en la mancra de 
traducir los conceptos, s61o debe admitirse que esta ver- 
sion francesa u otra andloga di6 el ejemplo decantar en 
lengua vulgar los versos de la Sibila: ejemplo que si- 
guieron los meridionales, reproduciendo la forma gene- 
ral (que por otro lado tampoco es peculiar k estas poe- 
sias), pero traduciendo de nuevo el original latino. 

— En los interesantes extractos del ms. (cataUn) f b 34 
de la Biblioteca de Marsella, insertos por nuestro docto 
amigo M. Victor Lieutaud en el Gay Saber^ Epoca II, 
any II, n.** II, se leen, con relaci6n d la p4g. 22 del mis- 
mo ms. que sigue a un escrito que puede, segun el edi- 
tor, atribuirse al siglo xv, cuatro coplas del canto de la 
Sibila. Comparados con nuestra version Aa^ que consi- 
deramos la mas pr6xima al manantial comun, dan las 
siguientes variantes: 

7-10. Ans d. jodici t. enans || Sera una senyal molt g. || La t. 
g. sudor II E t. d. g. pahor 

1 1-14 A. s' estremira molt f. || E dara s. d. g. c. || E m. ab c. 
e ab t. II Les infernals confusions. 

19-24, Foe descendra d. c. molt a. || E sofre qui n' es molt 
p. II C. terra, m, t. cremara || T. quant c. en lo mon pera. 

i5-i8. Un corn molt trist resonara || D. c. quils vius e morts 
despertara || Sol, lune sturies vit (?) || Nulla stela no luyra. 

En un proximo numero del Gay Saber debe inser- 
tarse la conclusi6n del mencionado ms. por M. Lieu- 
taud, que contendrd otra version menos incompleta del 



3lO ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

canto de la Sibila. Estd escrita en letra de hacia el mis- 
mo siglo xv, en las pag. 241-48 del ms., que habian 
sidb dejadas en bianco. La comparamos con Aa en las 
coplas que les son comunes y con Ah en las que no se 
hailan en aqudla. 

Lleva el litulo: «Axi comensen les cobles del jorn del 
judici les quals tot crestia deu saber per tal com an a 
venir al present judici de resurreccio, e se canten en les 
matines de Nadal per cascun any.» 

1-2 de Aa. AI jorn d. judici || Para q. a fait seruici. 

3-6 de Aa, U. r. v. del eel p. || Q. banc m. no fo a. |j E e. 
c. (1) u. certanament 6 falta — RepUese el estribillo. 

y'lo de Aa. A. d. j. t. auas || Vendra del eel un senyal molt 
g. 11 La t. g. sudor || E t. d. g. paor 

11-14 ^^ Aa. A. s* esblandira molt f. {| Donans s. d. gran 
conort II E m, ab c. e ab t. II Les infernals confusions. 

39-42 de Ab. Vegats || S. que gran dollor jj A. 1. m. pequa- 
dos II Aquells qui e. i. iran || Jamay d* aqui non exiran. 

55-8 de Aa. Los infants q. nats non s. || En lo ventre de les 
mares c. || cridaran tot altament || Senyor ver Deu o. 

35-38 de Aa, Anch non hac r. secret ||Ne nos d. ne nos 
penset |j Q. a. no s. t. c. || Que res n. y p. bom selar. 

27-30 de Aa. Los pugts e los p. e. s. || A. s. los b. e los m. 
II R., comtes e b. || Q. d. lus fayts rentran raysons. 

19-22 de Aa. Cascus cos I'anima cobra[ra] || E qui a bo a p. 
j] Los b. c. al eel lesus || Los mals i. en infern lejus 

bb'bS de Ab. V. F. d. D. a tu reclamam || Per lo gran juy 
que esperam || Quens acules en paradis Ij Guarda de les flames 
d'abis 

57-62 de Ab. Vegats senyos que 390 escolt[a]ts|| L. f. d. L 
V. r. II Q. ens guarde de pecat mortal || E quens defence de 
tot mal. Amen. 

Sigue esta copla: 

Ver fill de Deu que a nos formest 
E de la Verge nasquets 
Guardans del enemich fello 
E della ira de Far[a]o. 



(1) Dice encara. pero creemos que esta leccidn ha sido rooti- 
vada por una incalificable distraccibn nueiitra. 



ORfGENKS DEL TEATRO CATALAN. 3ll 

— Oportuno es aqui mencionar (v^ase Romania, IX, 
1 68) las Cobles deljudici de Fr. Antoni Canals, notable 
escritor Catalan del siglo xv, publicadas por nuestro 
digno archivero D. Manuel de Bofarull en la Revista 
historica latina^ ano II, pag. 62 y 3. Estas cobles^ 
aunque de cardcter mds individual y escritas en otro 
metro (i), fueron principalmente inspiradas por nuestro 
Canto de la Sibila, segun se ve en varlas expresiones y 
en el tema que correspondc al estribillo: Al jorn etc. 

— Ahadiremos iinalmente que en algunas versiones 
de la hermosa canci6n popular catalana: aAra ve '1 sant 
Diumenge | el sant Diumengedels ramsA, notamos re- 
miniscencias del mismo canto: 

Mentre Jesus bevia la terra tremola tant. 

Els puigs y las montanyas tots s'en aplanaran (2), 

Las pedras preciosas {sic) pel mitg se partirdn 

[Tambe] el sol y la lluna sa resplend6 perdran 

Que las criaturetas xicas als (ans?) que nadas no seran (3),.. 



(i) El tema es de 4 versos y las coplas de 8, roezcl&ndose ente- 
ros y quebrados. Los ultimos versos de cada copla riman cod el ul- 
timo del teroa: de este sistema de versificaci6a , que Schack cree de 
origen ardbigo, hablaroos ea La poesia heroico 'popular castella- 
na, pig. JCIII y XIV. 

(2) Variante: tots s* en tornar^n iguals. 

(3) En la unica ver8i<)a en que hallamos este verso se presenta 
incorrecto y aislado. 



ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 



jA.F£lTr>IOES. 



!. 



Un misterio catalin del siglo xrv. 

A vastos y eruditos trabajos ha dado lugar el estudio del 
origen rcligioso del drama en las nacioncs modernas igual- 
mente que en las antiguas, resultando erigido casi en axioma 
literario que el tcatro creci6 d la sombra de los templos cris- 
tianos del mismo modo que habia nacido antes en los gentfli- 
cos , y que hasta fines de la Edad media no se desprendi6 de 
sus sagradas envolturas, ni sali6 de la esfera mfstica dentro de 
la cual habia escogido privativamente sus asuntos y bebido 
sus inspiraciones. No emprendo valerme, en apoyo de dicho 
tema, de los ricos y copiosos datos reunidos en obras extran- 
jeras y nacionales, sino traer una nueva piedra para que otros 
la pulan y ahadan al edificip La fortuna, que ya en 1844 roe 
deparo en el archivo de la Sec de Zaragoza noticias hasta en- 
tonces ignoradas y por demas curiosas del Misterio allf repre- 
sentado en la noche de Navidad de 1487 en presencia de los 
Reyes Cat6licos (i), me favoreci6 tambie'n anos hace con el 
hallazgo del precioso fragmento de que se trata. A mi distin- 
guido amigo D. Manuel Mild, capaz de utilizarlo como pocos 
por su rara erudici6n y excelente criterio, remiti el ano pasa- 
do las indicaciones que acerca de el me pedia y que creo pu- 
blic6 en el Diario de Barcelona; y desde entonces se ha acre- 
centado mi deuda de dar d luz los escasos restos salvados, no 
solamente del olvido, sino de la destrucci6n completa. 

Entre un cumulo de viejos papeles procedentes de suprimi- 
dos conventos, aparecieron dos hojas sueltas en folio, de for- 



(I) Publique en 1846 las cuentas de esta representacidn minu- 
ciosamente detalladas en los Recuerdos y Bellezas de Etpana, pfigi- 
oa266 del tomo de Aragdn; y son las mismas ni mas ni menos que 
cit6 en 1854 el aleman Schack en su Hisloria dramdlica en Espana 
cotno comunicadas por el seiior Amador de los Ri'os, quien A su vez 
en 1865 reprodure la noticia en su Hisloria critica de la Hteratura 
espanola, tomo VII, pdg. 484. Poco importa no se roencione al des- 
cubridor, que lo fue esta vez por una feliz casualidad , con tal que se 
aprovecbe el hallazgo. 



3l6 ORfCENES DKL TEATRO CATALAN. 

ma prolongada como los libros de cuentas. El grueso papel^ 
el cardcter de letra, el lenguaje, todo concuerda en declarar 
la obra del siglo xiv y de la mitad primera mds bien que de la 
ultima. Los versos son de nucve silabas, de rima pareada, 
salvo una que otra irregularidad; la letra inicial de cada ver- 
so es mayuscula y estd muy separada de su linea respectiva. 
Un bianco designa Lis variaciones del didlogo, sin que apa- 
rezca encima ni al margen el nombre del interlocutor; s6io 
por el contexto se viene en conocimiento de quien habla. 
Consumidas ambas hojas en su parte superior por la hume- 
dad, no dejan ver mds que las ultimas silabas 6 las primeras 
de los versos con que empiezan ; y serfa arriesgado esfuerzo 
el de completarlos, por mds sensible que sea dejar huecos en 
los pasajes que poseemos, ya bastante diminutos. 

En el primer pasaje figuran tres personas: la Magdalena 6 
mujer pecadora que reconoce la divinidad del Redentor y se 
postra A sus plantas, Sim6n el fariseo que murmura dudando 
de la penetraci6n y de la santidad de su huesped, y Jesus que 
de la pardbola de las deudas condonadas deduce el mayor 
carifio y mayor merito de la que acaba de honrarle tanto. Es 
ni mds ni menos que la pardfrasis del cap. VII del Evangelio 
de San Lucas desde el vers. 3y al 5o. Helo aquf con su orto- 
graffa y sin puntuacion como en el original, notando s61o 
algunos ap6strofos donde lo exige el sentido, y poniendo de 
letra cursiva las palabras dudosas 6 que pueden suplirse (i): 



Senyor donals salvaci6 

E tuyt sels qui'n deuen menjar 

Ab vos senyor se puscan salvar. 

... ay glori6s uer Deus payre 
E senyor tu*ns val en secor 



(1) La traducci6n es como siguc: 

«. . . . Dales salvacidn, Seiior, y todos los que de el debcn co- 
mer, con vos, Senor. puedan salvarse 

La pecadora. O glorioso verdadero Dios, padre y senor, valga- 
nos tu socorro, tu que eres Salvador del mundo, 6 Seiior, y su cria- 
dor verdadero, tu que eres verdadeio pcrdonador, perd6name mi 
locura. Tu naciste de virgen pura y de Dios omnipotente; en ti ten- 
go todo mi cuidado para poder hacer tu voluntad, y antes de tu se- 
pultura quiero ungiite ron este ungiiento. 

Simon. Ayudcme Dios, que se me bace muy duro como este horn- 



AP^NDICBS. 3 17 



Tu qui est del tnon salvayre 
Senyor veray criator 
Qui est veray perdonayre 
Que me perdons ma folor 
Tu nasquest de verge pura 
E de Deu omnipotent 
En tu ay tota ma cura 
Que eu pusca fer ta volentat 
E ans de ta sepultura 
Vuite untar d*aquest unguent. 

Deus ajudatz /or/ m*es greu 
En aquest hom qui's fa Hil de Deu 
Qu'eu cant I'ey vist jurar son cap 
Que tot cant es coneix e sab 
E diu qu'es profeta de Deu 
Go's pot fer qu'eyl no coneix 
Aquesta femna qui Ta tocat 
Es tota plena de pecats 
Per cert si profeta fos 
Ben conegre las desonors. 

Simon, si tu ho vols ausir 

. . . huna causa te vul eu dir... 



bre 86 da por hijo de Dios, & quien he visto jarar sobre 8U cabeza 
que conoce y sabe todo cuanto hay, y dice ser profeta de Dios, 
ic6mo puede soceder que el do conozca qae esta mujer que le ha 
tocado esta toda llena de pecados? Por cierto que si profeta fuese, 
conoceria bien las deshonras de ella. 

j£SCs. Simda, si quieres oirlo, quiero decirte una cosa. . . . 

Uno debia diez dineros, el otro cincuenta 6 mas. Oye ahora c6mo 
despues ninguno de ellos tuvo con que pagarlo; y el bien queria co- 
brar el capital, pero cuando vid que no podi'an pagarle, no quiso 
tnolestar & nadie, sine que quiso condonarles toda la deuda. Ahora 
dime, asi Dios te salve, cu&l de ellos debe amarle mds^ 

Simon. Pareceme de seguro que aquel d quien mas se coDdon6. 

Jesus. Ahora digo en verdad, 6 Sim6n, que has juzgado recta- 
me nte. Dime ahora con la misma verdad quien me ha honrado mds 
de vosotros, tu que me has dado de comer, 6 esta mujer que ves 
llorando. Aun tu, si bien eres amigo mio, aun no me lavaste uno 
de mis pies; y bien que seas hombre de rica mesa (literalmente de 
gran copn ), no has querido lavarme mi cabeza Pero esta hembra 
ha obrado bien, pues tan gentilmente ha honrado mi cuerpo, tanto 
me ha honrado, asi Dios me ayude, que con l&grimas me ha lavado 
Ids pies, y con bueno y precioso ungiiento ha ungido mi cuerpo y 
mi cabeza. Todos cuantos pecados hizo se los perdono, y por esto 
.sepate bien...» 



3j8 origknes del teatro Catalan. 

Median aquf seis versos ilegibles. 

Lo un devia x diners 

L*altre l 6 mes 

Ara aujes com els apres 

Negu no hac de qu'el pagues 

Et el volia be cadelar 

E cant vi que no'l pogren pagar 

A nul horn no vole parlar 

Que tot lo deute lus vole leyxar 

Ara digues si Deus te sal 

Qual d'aquels lo deu mes amar. 

Certes vejarres me es 
Aquel an qui u lexet mes. 

• Ara dich Simon verament 
Jutjat has dreturerament 
Ara digues per veritat 
Quals de vosautre m'a mes honrat 
Ho tu qui m'as dat 5 menjar 
Ho aquesta qui veus plorar. 
Ane tu si be t'est amich meus 
Anc no'm lavest un de nios pcus 
O si be i*est de gran anap 
No m'as volgut lavar mon cap. 
Mes aquesta femna ha bes obrat 
Que mon eors ha tan gent honrat 
Honrat m'a tant si m*ajut Deus 
Que ab Ugremas m*a levats mos pens 
E d'unguent bo e presat 
M'a mon eors e mon cap untat 
Tots cants pecats fe li perd6 
E per ays6 sapiat bo... 

Consiste el segundo fragmento en la rclacion de un scgun- 
do personaje, de Judas Iscariote, ligado con el asunto princi- 
pal por medio tan ingcnioso como sencillo. Al escandalizarse 
entre si los comensalcs de que Jesus se atribuya el poder de 
perdonar los pecados, vuelve por su maestro el discipulo, no 
traidor todavia, contrito aun al pareccr, y cuenta como i el 
se le perdono el mayor pecado que en el mundo cabe. Una 
tradici6n, remota bien que infundada, aplicaba puntualmente 
al mal ap6stol la fatalista historia de Edipo, aiiadicndo i. su 
perfidia los horrores de matador de su padre y de esposo de 
su madrc aunque sin conocerles; Jacobo de Voragine la aco- 



AP^NDICCS. 3 I (J 

gi6 en su leyenda dorada corriendo el siglo xiit, y hasta en 
libros bastante modernos se encuentra repetida. Este drama 
la hace mds natural, atribuyendo la cxp6$ici6n del nino en la 
corriente, no al misterioso sueno dc su madre (recurso muy 
gastado), sino al terror producido por la matanza de los Ino- 
centes y al deseo de salvarlc. La narraci6n de Judas es intere- 
sante, animada, y hace lacnentar que no la tengamos com- 
pleta (i). 

. . . jueu autz ausir dir 

. . . maestre me fe partir 

De ma muler per lo pecat 

Que y era gran per veritat 

Lo pecat eus direy quin era 

Ans que segam en fust ni en pera 

Veus que cant Jhu Xrist fo natz 

Quel rey Erodes fo iratz 

E ac mot gran confosio 

Cant ohf dir quel senyor del mon 

Era en terra devalatz 

E de verge era natz 

E*ls enfans totz fe degolar 



(I) Sigue la traduccidn: 

«No hay judi'o que no haya oido decir como mi maestro me hizo 
apartar de mi mujer por el pecadu que habia verdaderameiUe gran- 
de. Os dire cual era el pecado antes de sentarnos en madero 6 en pie- 
dra. Ved ah{ que cuando naci6 Jesucristo, el rey Ilerodes se iiTit6 y 
cay6 en confusion muy grande, al oir contar que el Senor del mundo 
babi'a bajado & la tierra y nacido de una virgen; e hizo degollar to- 
dos los ninos que de edad de dos anos pudieron encontrarse. Cuando 
lo oy6 mi padre pasb consigo muy grave trabajo, e igualroente mi 
seiiora madre tuvo gran pesar y desconsuelo; y acordaron entre si, 
pues detodas maneras me tenian por muerto, dejarme por lacorrien 
to abajo con gran duelo y quebranto. Puesto dcntro de una g6ndo-- 
la, llegu6 d apartada tierra; mas antes de que mi madre se separase 
de mi y me abandonase al agua , me hizo en la espalda una senal 
con hicrro candente como quien marca , y echdme por la rorr eute 
abajo. Y despu^s de haber rodado gran tiempo por el agua, fu ha- 
Uado, y el hombre que roc encontr6 presentdme al ley de la comar- 

ca, y el rey hizome criar. . . de bien 

y empece de pronto. . . vine i, parar en este pais, y cuando bubc 
asi llegado, todavia no fui conocido de nadie. Y mi madre se prendd 
de mi y yo tambien mucho de el la, y de tal man era nos avenimos 
que aqui mismo nos juntamos Y dcspues de haber estado juntos 
largo tiempo con firme amistad y de haber tenido dos hijos. todavia 
no nos conociamos. Y una noche cuando estuvimos acostados palp6 
mis costados ella, y conoci<5 aquella senal que con hierro candente 



1 



320 ORfGENES DEL TEATRO CATALAN. 

Que dins ii anys poc hom trobar 
E inoa pare cant ho ausi 
Mot gi^an trabay ac ab si 
Ma dona mayre eyxament 
Ac gran dol e gran noariment 
E agueran entre els acort 
Que ay tambe'm tenian per mort 
Que'm dicesscn per Taygua aval 
Ab gran dol e ab gran trabayl 
Pero dins en una grendola 
Eu vengui en terra extrema 
Mes ans que de mfs desisques 
Ma mayre ne a Taygua'm dices 
Me fe un senyal d I'esquena 
Ab ferre caut com que Timprena 
E gita'm per Taygua avayl 
E cant gran temps aguf rodat 
Per Taygua eu fuy atrobat 
E un home qui me trobec 
Al rey de la terra mi portec 
E'l rey fe mi. , . de be noyrir 

Median cuatro 6 cinco versos truncados, de los cuales s61o 
se lee per pauc-E aqui mateix-E mantinent-Eu mantengui 
per,,. 

E comensey sopte d... 

En esta terra eu devenf 

E cant eu fuy aixi vingut 

Anc per hom noy fuy conegut 

E ma mayre adantes de mi 

Et eu d'ela mot atressf 

De tal guisa nos asantem 

Aqui mateix nos aplaguem 

E cant ensems aguem estat 



habia impreso, y subitaroentc ella se perturb6 y despavoridse muy 
cTudameDte, y preguntdme de dbnde habia venido; y dijele c6mo fui 
encontrado medio anegado d orillaa del agua, y luego biea custodia- 
do en la tierra y gentilmente criado alii, de donde sali por culpa mia 
por un bizarro hotnbre a quien mate. AI oirlo ella empezd & suspirar 
muy hondamente y dijo: aamigo. tu eresmi hijo; en may grave peli- 
gro estamos los dos, s&bete que aquel k quien roataste era tu padre 
que te engendrd. Desventurado me pareces en deraasia en haberte 
acostado con tu madre y muerto & tu padre; grande sobre roanera 
debe ser tu desconsuclo, pues no creo que en ningi'm tiempo hombre 
nacido haya cargado con tal culpa.* Y respondile con gran dolor: 
«mujer, bien conozco mi pecado, y conozco cudninfeliz soy...» 



ap£ndic£S. 3a 1 

Lone terns ab ferma amistat 
E nos aguem ii enfans agutz 
Encara no'ns fom conegutz 
E 1 nit cant fum colgatz 
Ela'm va palpar mos costatz 
E conec aquel senyal 
Que ela y fe ab ferre calt 
E sopte ela s'esperdec 
E fort regen s'espaventec 
E dix me don era vengutz 
E dixi qu'eu fuy trobatz 
En ribera d'aygua mig negatz 
E puys eu fuy be costasit 
En la terra e gint noyrit 
En terra que per ma folor n'eixi 
Per un bel home qu'eu ausi 
Et ela cant ho entes 
Fort greument A sospirar pres 
E dix amic tu est mon fil 
Fort em amdos en gran peril 
E sapies que aquel que ausisest 
Era ton payre qui te engenret 
Asatz me sembles desestruc 
Qu'ab ta mayre ages jagut 
E ton payre que as mort 
Fort deus aver gran desconort 
Car nul hom ab tan gran peccat 
No creu que nul tems fos nat 
Et eu conegui ma error 
E resposli ab gran dolor 
Dona be conec lo pecat 
E conec que son desestruc... 

Demuestrase, pues, que los dos pasajes pertenecen d una 
misma obra cuyo arguraento debi6 ser, como el de otras de 
su genero, la conversion de la Magdalena (i). Ignoro cud! 
fuese su extensi6n y desarrollo ; pero desde luego en ella se 
descubre variedad de escenas, marcado caracter en los inter- 
locutores, acci6n combinada con arte, y hasta movimiento 
dramdtico, que contrastan con los frfos e inertes didlogos d 



(1) Un auto hay del raismo asunto en el cddice de la Biblioteca 
Nacional citado en las notas puestas & los Origenes del ieatro espa^ 
nolpor Moratin, y es el auto marcado con el num. 64; pero las 
persooas son distintaSf y la composicidn castellana debe ser mucho 
m&8 roodema. 



322 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

que se reducfan entonces y mucho tiempo despues las repre- 
sentaciones sagradas. Compdresela con cualquier otra de su 
siglo, y d no sen por el lenguaje, parecerd un anacronismo en 
la ventaja que les lleva. 

^Vino de fuera. 6 broto en Mallorca esta notable produc- 
ci6n? ^se escribio meramente para la lectura, 6 fue represen- 
tada alguna vez en nuestros templos y en nuestras plazas? 
Bien pudo suceder esto en un pais en que tales rafces echa- 
ron semejantes prdcticas, que aun resuenan todos los anos en 
la noche de Navidad la catedral y las parroquias con el canto 
de la Sibila, resto indudable de aquellos espectdculos. Dieron- 
les especial impulso la fiesta de la Caridad y la del Angel que 
anualmente se celebraban el primer domingo despues de 
Pascua y el lunes inmediato (i), en las cuales se daban repre- 
sentaciones (y acaso esta fue del numero), primitivamente 
religiosas y edificantes, despue's andando el tiempo de asunto 
seglar y d menudo no muy limpio. Dato quizd tan interesante 
para la historia del arte dramdtico como los fragmentos pu- 
blicados en este articulo, es la queja presentada en 1442 d los 
jurados por un celoso consejero contra los abusos introduci- 
dos por obreros comunmente j6venes en la eleccion de las 
piezas, que ya no versaban como antiguamente sobre mate- 
rias devotas y honestas, sino sobre amores y rufianerias, de- 
clinando su parte de responsabilidad en tamahos escdndalos 
por no incurrir en el castigo que pudieran atraer del cielo, y 
cargdndola sobre la conciencia de la autoridad competente. 
Dignas son de copiarse del libro de actas de dicho aho, sesi6n 
del 20 de Abril, la proposici6n y el acuerdo tomado acerca 
de ella: 

Fou proposat per lo discret en Johan Gradolf notari, altre 
dels honorables concellers... Molt honorables senyors, la sa- 
viesa de quascun de vosaltres no creu ignoran com la festivi- 
tat de la Caritat es stada principalment ordonada per 96 que 
nostre Senyor Deu trameta pluja sobre los blats de la qual 
lavors comunement per nostres pecats freturan, e que per sa 
pietat preserve aquells de tempestat, e que conserve sanitat e 
pau en lo poble, e en qual manera per solemnitat e honorifi- 
cencia de la dita festa se acostumavan en temps passat fer en 



(1) Sobre dichas fiestas en epoca mds reciente v^ase el articuio 
de nucstro colaborador el Sr. Agaild en el num. 61 de la Unidad, 
pag. 68. 



APl^NDICBS. 323 

semblant dia diverses entremeses (i) e representacions per 
las parroquias, devotas e honestas e tals que trahien lo poble 
A devoci6; mes empero d*algun temps en si. quasi tots anys se 
fan per los caritaters de las parroquias, qyi los demes son 
jovens, entremeses de enamoraments, alcavotarias e altres 
actes desonests e reprobats, majorment en tal dia en lo qual 
va lo clero ab processons e creu levada portants diversas reli- 
quias de sancts, de que lo poble pren mal exempli e roman 
scandalitzat. E com jo crega que per los dits actes, los quals 
se fan publicament e publicament s'aprovan per vosaltres, 
honrats senyors, e vostres predecessors, la ira de Deu ve con- 
tra lo poble en general, entre lo qual jo son compres; per 
tant, desitjant lo dit abus, per lo qual ve gran dan i la cosa 
publica, esser tolt, per 96 que nostre Senyor Deu, per honor 
del qual dich, haja ^ mi e la mia casa per scusats, de part de 
Deu exorte e requer vosaltres, honorables senyors, e de la 
mia suplich tant com puix, vos placia prohibir que d'aquf 
avant tals actes axi desonests e de mal exempli cessen lo dit 
dia, e los que's fardn se fassen ab sabuda e licencia vostre ho- 
nestamcnt com antigament se fahia. — Sob're las quals cosas... 
fou deffinit que d'aqui avant los honorables jurats sdeveni- 
dors quascun any ans de la celebraci6 de la dita festa se en- 
tremetan e sapian quins ne quals entremesos volrdn fer los 
caritaters, e si atrobardn los entremesos esser desonests, que 
en tal cars no sia permes ne sostengut que per ells sian fets, 
ans hajan e degan fer cosas que sian honestas a honor de 
nostre Senyor Deu e de la gloriosa verge Marfa e de tota la 
cort celestial . 

He aqui el drama secularizado ya en Mallorca mds de me- 
dio siglo antes de la aparici6n de la Celestina^ los temas de- 
votos sustitufdos por los profanos, el auto suplantado por la 
comedia. Precoz en sus adelantos entre nosotros el arte dra- 
mdtico religioso, no lo es menos en su transformaci6n. Flegue 
al cielo que otra feliz casualidad, como la que ha permitido 
presentar estas interesantes muestras de el en su primera fase, 
nos proporcione algun dia tipos de la segunda no menos 
aventajados en su linea. 

J. M. QUADRADO. 
La XJnidad Catdlica (Palma de Mallorca, 1871). 



(1) Vemos usada ya aqui la palabra entrem^s que Moratin en 
BUS Origenes del teatro asegura no haberse empleado antes del 1563. 
En las cuentas del Misterio de Zaragoza de 1487 se habla tambi^n 
del entrem/s de los paslores. 



II. 

El Tr&nsito y la Asuncidn de la Virgen. 



DRAMA LITURGICO. 



I. 

Preciosa reliquia de aquellas sencillas composiciones que 
en los albores de las modernas literaturas revelan lo quedebia 
ser andando el tiempo la poesfa dramdtica , conserva la anti- 
gua villa de Elche en el drama liturgico con que tras lucngos 
siglos, al celebrar con toda pompa y majestad la fiesta de su 
celestial patrona, festeja en los dias 14 y i5 de Agosto 4 la 
Virgen Mana en el misterio de su Asunci6n. 

Monumento literario de gran estima por las condiciones 
intrinsecas que lo avaloran, merece singular atenci6n por las 
circunstancias que lo acompaiian; toda vez que porsu asunto, 
por el lugar sagrado en que su representaci6n tiene efecto, 
por el cardcter de algunas de las personas que en su desempe- 
no intervienen, por el entusiasmo que anualmente inspira y 
por el aparato con que se reviste, es indudablemente ejeroplar 
unico de aquellas composiciones que pasando del templo d la 
plaza publica, para refugiarse mds adelante en los palacios de 
los pr6ceres, eran al par expresi6n del sentimiento nacional 
en las mds importantes de sus manifestaciones, alentaban este 
mismo sentimiento en la lucha de principios y creencias reli- 
giosas y Servian como de cimiento robusto y poderoso para 
que sobre ellas pudiefa asentarse, los tiempos andando, el ori- 
ginalisimo teatro espanol. 

Decimos esto, porque con ser muchas las disposiciones que 
ya dcsde la publicaci6n de las Partidas se dictaron, encaminadas 
& evitar en los templos las representaciones dramdticas que no 
fueran de asunto sagrado, prohibiendose 4 la gente de clerecia 
el tomar parte en ellas, aun cuando su representaci6n tuviera 
lugar fuera de la iglesia, y d los laicos el que pudiesen usaren 
las representaciones hdbito alguno de religi6n; todavfa se hizo 
mds difi'cil la intervenci6n del clero en esta clase de especti- 



AP^NDICES. 3a 5 

culos desde que los Concilios sinodales celebrados en Aranda 
en 1473 y en Alcald en 1480, pusieron nuevos obstdculos i 
una costumbreque habfa alcanzado notable desenvolvimienta. 

Prohibfanse terminantemente por el canon de'cimonono de 
los dictados en la primera de dichas asambleas eclesidsticas, 
las representaciones teatrales y las fiestas 6 juegos que se da- 
ban en las iglesias, en especial en los maitines de Navidad y 
los tres dfas siguientes, imponiendose crecida multa i los ecle- 
siiisticos que en adelante se permitieran tales profanaciones; 
llegdndose A establecer en otro de la segunda, la pena de ex- 
comuni6n respecto de los que contra dichos preceptos delin- 
quieran. Y aun cuando hay motivo para creer que por en- 
tonces semejantes disposiciones referfanse exclusivamente i. 
aquellos diminutos dramas que como \^sjarsas, momos y jue- 
gos de escarnioy mds reroiniscencias guardaban de la antigile- 
dad pagana, no debi6 transcurrir mucho tiempo antes de que 
la prohibici6n. tomando cardcter de generalidad mds marcada, 
alcanzara igualmente A todas aquellas composiciones y espec- 
tdculos que por las desaposturas que en ellos se cometian, 6 
irreverencias d que estaban ocasionados, — debido uno y otro 
al cambio que en las costumbres se habia introducido — desde- 
cian de la majestad del templo y del respeto que el clero 
merecia y buen ejemplo que debia dar. 

Pues con todo esto, la iglesia principal de la antigua Elche, 
de la villa singularfsima que entre bosques de palmeras se 
levanta, sirve anualmente de escena para que en su recinto 
se representen en dos tardes consecutivas, las dos partes dis- 
tintas del antiqufsimo drama liturgico, que siguiendo al ilus- 
trado academic© Sr. Marques de Molins, llamamos el Trdn^ 
sito Y la Asuncion de la Virgen, espectdculo que de seguro 
no tiene igual en Espana en los presentes tiempos, y en cuya 
representaci6n, ame'n de los sacerdotes que desempeiian los 
personajes principales y los ap6stoles(i), toman parte caniores 
que se llaman de fuera, y otras personas de distintos estados 
y categorias, con niiios de coro para hacer el papel de dngeles, 
famosos todos por su pericia y habilidad en el canto. Porque 



(1) Alguno he conocido yo, dice el citado Sr. Marques, en su 
«discurso de recepcidD 4 en la Academia de la Historia, que por 
voto represent6 toda su vida el papel arricsgado de subir hasta la 
cupula dc la iglesia. de pavorosa aitura, la imagencilla que figura el 
alma de Maria; y luego octogenavio y ciego no teiiii6fiar su existencia 
d una cuerda fragil y a una maquiDaria mas vieja que el todavia. 



3a6 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

cs de saber, que semejante drama religioso, en el cual se nota 
como en pocos la intluencia eclesidstica, hasta un punto que 
rouchos de sus pasajes recuerdan los himnos sagrados tan co 
munes en la liturgia y en las ceremonias del culto de aquella 
epoca remota, ofrece la circunstancia especialisima de ser todo 
el cantado, d la manera de los modernos oratorios, siendo 
por lo tanto condici6n esencialfsima, que las personas d las 
cuales se conffa el desempeho de los personajes que en su ac- 
ci6n intervienen, esten dotadas de voz sonora y robusta. 

Fdcilmente se alcanza el efecto que semejante espectdculo 
debe producir en el numeroso concurso de fieles que soHcito, 
y rebosando el corazon fe sincera y legitimo entusiasmo, 
acude todos los ahos al tempio para presenciar tan peregrina 
ceremonia, no contribuyendo menos en ello el vistoso y ri- 
qufsimo aparato que en su ejecucidn se despliega; pues esta- 
blecida, por medio de una elegante balaustrada, una calle 
espaciosa en el centro de la nave principal, desde la puerta 
mayor, hasta el crucero, bajo caya cupula dlzase el tablado 
6 catafalco; vense d los lados de aquella, apoydndose en las 
columnas, el bosquecillo que representa el huerto de Getse- 
mani, la montana que figura el Calvario, y el Sepulcro que 
recuerda aquel desde el cual resucito el Redentor, y encima 
de aquel una magniRca cama de ebano, de riquisimas chapas 
de plata adornada, para que sirva d su tiempo d la Virgen de 
lecho funerario. Desaparece la cupula bajo un inmenso lienzo 
que representa la mansi6n celestial, con tal arte dispuesto, 
que abriendose d su debido tiempo ora da paso d un inmenso 
globo [mangrana Ic llama el pueblo) que dividido en segmen- 
tos movibles, dbrese majestuosamente y deja ver en su inte- 
rior, cubierto de oro, al mensajero del Sefior que lleva d la 
Virgen la palma simb61ica; ora un bellisimo templete (Ara- 
coelij, en cuyo centro va colocado el sacerdote que lleva en 
sus manos la imagencilla representando el alma de la Celes- 
tial Princesa, rodeado de muchachos que semejando dngeles, 
pulsan arpas, citaras y bandolines; ora finalmente otro apa- 
rato semejante, en el cual la Trinidad Beatisima saliendo al 
camino d la Virgen sin mancilla, en su gloriosa ascensi6n, le 
cine la corona de Reina y Emperatriz de cielo y tierra (i). 



(1) Debemos tan puntuales y detalladas noticias, asi como copia 
acabada del manuscrito, & D. Aureliano Ibarra y Manzoni, distin- 
guido correspond ientc de la Historia en Elche. 



AP^NDICSS. 327 

Considerese ahora el mdgico efecto que han de producir los 
majestuosos sones del 6rgano, llenando las anchas naves del 
espacioso templo; el rumor de las campanas que en son rego- 
cijado difunden la nueva por todos los dmbitos de la villa y 
sus contornos; el canto de los sacerdotes, las salvas de los que 
forman parte de la apinada muchedumbre cabe la iglesia con- 
gregada, los vistosos trajes de los que representando los sa- 
grados personajes, desde la pr6xima ermita de San Sebastian 
i la iglesia se trasladan, la luz misteriosa del templo, el entu- 
siasmo que reina en los corazones, el fervor con que se pre- 
sencia la ceremonia, la parte importante que en ella toman 
las clases todas de la sociedad, desde las primeras autoridades 
hasta los mds humildes labradores de la huerta, y podrd con- 
cebirse el anhelo, el regocijo, la ingenua alegrfa con que se 
asiste d tan peregrina funci6n. 

aMis dignos companeros de otra Academia, dice el senor 
Marques de Molins en el trabajo d que antes nos hemos refe- 
rido, no se lo que dirdn, nisi aprobardn el ver allf mezclarse 
las barbas postizas, que remedan la ancianidad de Sim6n 
Pedro, con el alba y la estola del sacerdote cat61ico, las Haves 
doradas del simbolismo evangelico con las varas de alguacil y 
las garnachas de grana, muestra de jurisdicci6n municipal. 

»Lo que se es, que si vosotros, custodios de nuestra historia, 
llegaseis alli cuando el vasto templo estalla de concurrencia y 
ostenta como esculturas de Berruguete, 6 mds bien de Chu- 
rriguera, figuras vivas, agrupadas en bizarros escorzos, por 
frisos y pedestales, por arquitrabes y cornisas; si encontraseis 
en la puerta, con lagrimas quitdndose el pahuelo de la cabeza, 
d modo de turbante, a recien venidos colonos de la Argelia, 
que anualmente atraviesan el mar por gozar el piadoso espec- 
tdculo; si vieseis ascender aquella bizarra mdquina que todos 
siguen con la vista y eleyarse d ella nubes de incienso y des- 
prenderse de lo alto una lluvia de oro y de tiores; si oyeseis 
mezclados los versos lemosines y los bandolines de los trova- 
dores con los himnos del rito gregoriano y el 6rgano de la 
liturgia romana, y al cabo estallar entre sollozos y vftores, 
entre canticos y aplausos, entre el trueno de los trabuques y 
el cimbalo de los alminareSy el Ave Regina que entona la 
Iglesia y el jviva! jviva! que ruge frenetico en el entusiasmo 
popular; si todo esto contemplaseis y sintieseis, yo presumo 
que no podriais raenos de decir, como yo; 

oAqui han dejado su senal los reyes trovadores; por aqui 



328 ORIGENES DEL TEATflO CATALAN. 

ha pasado aquelia raza piadosa y aventurera, que reconocia 
el feudo de la Iglesia y peleaba por los albigenses; esta geae- 
raci6n es descendiente de aquellas que impulsaban los carros 
triunfales de Santa Rosalfa en Palermo y las Rocas del Cor^ 
pus en Valencia; todo esto es monumento irrefragable de la 
dinastfa barcelonesa, aquelia misma que iba d Roma A ser 
coronada de mano del Pontifice, y escoltaba en Bizancio las 
religiosas pompas de los emperadores dc Oriente.» 

En efecto: algo de esto exclamarian los que asistieran i la 
representaci6n de ese drama liturgico, y algo de esto nos 
revelard el examen detenido que del mismo hagamos; mas 
esto requiere capftulo aparte. 



II. 



Es por desgracia extremadamente reducido el numero de 
aquellos monumentos que como el que nos ocupa, permiten 
conocer el procedimiento empleado por los primeros cultiva- 
dores del arte dramdtico, cuando repudiados los cdnones de 
la antigtiedad cldsica, y mal definidos aun los preceptos que 
debia consagrar al cabo el RenacimientOy marchaban los poe- 
tas de aquel tiempo sin otro guia que su sentimiento y sin 
otra influencia que la que en su pecho ejercfan las costum- 
bres, creencias y preocupaciones de la sociedad de que forma- 
ban parte. A estas circunstancias, comunes d todas las pro- 
ducciones del propio genero que pertenecen d los siglos deci- 
moquinto y decimosexto, anddense respecto del Airro del 
Trdnsito y la Asuncion de la Virgen^ la de cantarse todavia 
con la musica tradicional que en aquelia remota edad se com- 
puso, motivo que la hace altamente apreciable y digna de 
singular estudio, y especialmente para los que al cukivo de 
las letras catalanas se consagran, la de estar versificado em- 
plcando el lenguaje que usaban los subditos de la mayor par- 
te dc la monarquia aragonesa en 'los tiempos de su mayor 
pujanza y poderio. 

Esto sentado, entremos en su andlisis, vali<fndonos de la 
copia que con tanta diligencia como exquisita galantcrfa se ha 
servido proporcionarnos el Sr. Ibarra y Manzoni, d la mds 
leve indicaci6n. 

La prim era parte, 6 sea el Trdnsito que se representa en la 



AP^NDiCBS. 329 

tarde del 14 de Agosto, despu^s de cantadas Vfsperas y Com- 
pletas, comienza entrando en el templo por la puerta princi- 
pal, con gran acompahamiento de Angeles, Manas y Elegi- 
dos, el que tiene d su cargo el papei de la Madre del Salva- 
dor, y postrado de hinojos ante el tablado, d la vista de los 
objetos que le recuerdan los actos principales de su pasi6n, 
el huerto de Getscmani, donde fue prendido por la desenfre- 
nada soldadesca; el sagrado leho en que di6 su vida para 
redimir al genero humano; y el sepulcro del cual al tcrcero 
dia resucit6 rodeado de gloria y esplendor, exhala sentidas 
quejas que revelan el estado de su coraz6n lacerado por la 
soledad. 

Gran desig me a vengut al cor 

del meu Car fill pie de amor 

tan gran que nou poria dir 

ou per remey desig morir. 

Apenas ha expresado la Virgen tan ardiente deseo, des- 
ciende dentro del maravilloso globo el enviado del Senor — 
en tanto que el 6rgano en el interior del templo y en el exte- 
rior las campanas dejan oir sus sones arm6nicos — y despues 
de saludar a la Reina del Cielo, le manifiesta que el Unigenito 
la espera en la mansi6n celestial para mds ensalzarla y enalte- 
cerla; que d ella subird pasado el tercer dfa, y que por encar- 
go del Omnipotente le trae una palma que deberd disponer 
que lleven delante de ella cuando la conduzcan al sepulcro. 
Regocijada por tal anuncio, contesta la Virgen : 

Angel plaent e illumin6s 
si gracia trob davant vos 
un d6 OS vull demanar 
prech vos nol me vullau negar. 

Ab molt ser si posible es 
ans de la mia fi yo vees 
los Apostols asi justar 
per lo meu cos assoterrar. 

Por obra del Todopoderoso llegan los Ap6stoles de los di- 
fcrentes confines del mundo, al tiempo que se cierra el globo 
desapareciendo el dngel en el Cielo. Entra el primero San 
Juan d quien la Virgen hace legado de aquella palma miste- 
riosa del cielo descendida, encargdndole que la conduzca de- 
lante de ella cuando su cuerpo sea conducido d la tumba, y el 
discipulo amado besdndola y poniendola sobre su cabeza en 
muestra de veneraci6n, exclama: 



33o ORfCENES DEL TKATRO CATALAN. 

Ay trista vida corporal 
6 mon cruel tan dcsigual 
6 trist de mi, yo on ire 
6 lias mesqui yo que fare? 

O Verge Reyna Imperial 
Mare del Rey celestial 
com nos deixau ab gran dolor 

sens ningun cap ne Regidor. 
t 
y dirigiendose despues hacia la puerta por dondc van entran- 

do los demds ap6stoles, ahade: 

O Apostols e germans meus 
veniu ploreu ab tristes veus 
car buy perdem tot nostre be 
lo clar govern de nostra fe. 

Setis vos Senyora que farem 
e ab qui ens consolarem? 
ab ulls del cor debem plorar 
mentres viurem e suspirar. 

Entra luego San Pedro, al cual siguen otros seis discipulos, 
y despues de haber hecho aquel una breve relaci6n y dado 
todos d la Madre del Divino Maestro muestras de afecto y 
respetuoso amor, aparecen San Jaime y otros dos ap6stoles, y 
juntos cantan desde el pie del tablado un himno de gratitud 
al Salvador que por milagrosa manera y sorprendente miste- 
rio los ha reunido instantdneamente, conduciendolos desde 
las distintas tierras en que andaban predicando su doctrina. 
Terminado el terceio {ternari) ascienden al tablado donde se 
hallan los demds y saludan A la Virgen en los siguientes t^f- 
minos: 

Salve Regina princesa 

Mater Regis Angclorum 

Advocata peccatorum 

Consolatrix afflictorum. 

Lo Omnipotent Deu fill vostre 

per vostra consolaiio 

fa la tal congregaci6 

en lo sant conspecte vostre. 

Vos molt pura e defesa 

beatus patrum nostrorum 

Advocata peccatorum 

Consolatrix afflictorum. 

Cumplidos los votos de la celestial Princesa, despfdese de 
los discipulos de su Divino Hijo, truecase la figura del que 



AP^NDICES. 33 1 

representd el papel de Maria por una imagen corp6rea que 
ocupa su lugar en el sagrado lecho, cantan los ap6stole$', 
mientras desciende de lo alto el Aracoeli^ y en tanto un coro 
de elegidos entona lo que sigue: 

Esposa e mare de Deu 
d nos Angels seguireu 
seureu en cadira real 
en lo regne celestial. 
Car puig en vos reposd 
aquell qui eel e mon cred 
• deveu haber exaltament 

corona molt excelent. 
Apostols e amichs de Deu 
este cos sagrat pendreu 
e porta ule i Josaphat 
on vol sia sepultat. 

Rem6ntase de nuevo la nube, Uenan el dmbito del templo 
los majestuosos sones del 6rgano, llevan las campanas la bue- 
na nueva al recinto de la villa y su huerta, y termina la re- 
presentaci6n entre los vitores de la enternecida muchedum- 
bre y las salvas de los que permanecen apinados al rededor de 
la parroquia. 

Cardcter muy distinto ofrece la segunda parte, 6 sea la 
Asuncidn que se representa en la tarde del dia i5, despues de 
cantadas Visperas — habiendose verificado en la manana del 
propio dia solemne procesi6n de entierro por las calles de la 
villa, conduciendo el ataud en que va puesta la Virgen, — cuyo 
rostro, para que la ilusi6n sea mds completa, se cubre con 
una mascarilla que tiene cerrados los ojos, — los que desempe- 
han papeles de ap6stoles, — pues asi como en la prim era do- 
mina exclusivamente el elemento religioso, tiene intervenci6n 
en la segunda el que p'odriamos llamar popular, segun plena- 
mente demostraremos por medio del extracto que de la mis- 
ma ponemos d continuaci6n. 

Aparecen en el templo los ap6stoles, excepto Santo Tomas, 
acompaiiados de gran sequito de Angeles, Marfas y Elegidos, 
que permanecen en el pasadizo 6 corredor, en tanto que aque- 
Uos subiendo al tablado, despues de haber prestado adoraci6n 
d la Virgen y convenido en invitar a las piadosas mujeres 
para que acompanen el caddver de la Madre de Dios, dirCgen- 
se d su encuentro, y reunidos todos, toma San Pedro la mis- 
teriosa y simb61ica palma, entregala d San Juan, y puestos de 



332 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

hinojos al rededor del lecho funerario, cantan lo siguiente : 

Flor de virginal bellesa 
Temple de humilitat 
on la santa Trinitat 
fonch enclosa, e contesa. 
Pregam vos cos molt sagrat 
que de nostra parental 
vos acort tota vegada 
quant sereu als Cels puixada. 

Terminada la plegaria y entonando el salmo In exitu Israel 
de ^gypto^ toman en brazos los apostoles el sagrado cuerpo 
d tiempo que por el extremo opucsto del corredor, haciendo 
visajes y carantohas (caracetes) aparece gran golpe de judios 
que cantan lo que sigue : 

Aquesta gran novetat 
nos procura deshonor . 
anem tots d pas cuitat 
non comporteu tal error. 
No es nostra voluntat 
que esta dona soterreu 
ans en tota pietat 
vos manam que la deixeu 
E si aix6 no fareu 
nosaltres cert vos direm 
queus manam en quant podem 
per adonay quens la deixeu. 

Lejos de acceder k ello los ap6stoles que al verlos ban des- 
cendido del tablado, les impiden avanzar, hasta el punto de 
que desenvainando San Pedro el gladio, traba con ellos sin- 
gular pelea, de la cual salen vencidos, de manera que con las 
manos cruzadas y en alto, marcban en pos de los discipulos, 
y puestos de rodillas adoran 4 la Virgen en tanto que dicen: 

O Deu adonay qui formist natura 
ayudans sabday sapiensa pura 
som nos penedits de tot nostre cor 
pregamte Senyor nos vulles guarir 
tal miracle may no feu creatura 
ayudans S. Pare que tens la procura. 

Al oir semejante petici6n , exclaman los ap6stoles : 

Promcus jueus si tots creeu 
que la Mare del till de Deu 



AP^NDICBS. 333 



tot temps fonch Verge sens duptar 
ans e apres de infantar. 
Pura fonch e sens peccat 
la Mare de Deu glorificat 
advocada dels peccadors 
creeu as6 guarireu tots. 

Y los judios responden : 

Nosaltres tots creem 
que es la Mare del fill de Deu 
batejannos tots en breu en breu 
que en fe viure volem. 

Y terminan cantando el siguiente himno : 

Cantem Senyor que cantarem 

ab clamors 

fasam gracies y lloors 

A la humil Mare de Deu. 

A ella devem servir 

tot lo temps de nostra vida 

puig la bondat infinida 

nos vuUa aixi guarir. 

Dons cantem tots la lloem 

ab clamors 

fasam gracies y lloors 

d la humil Mare de Deu. 

Toman en este momento los apostoles en brazos la Ima- 
gen, y llevando sendos ciriales cuantos constituyen el acom- 
panamiento, inclusos los judios, simulan la procesi6n de en- 
tierro salmodiando de nuevo las palabras del salmo indicado, 
hasta que dada una vuelta en torno al tablado, y ocupando la 
Imagen el lugar primero, entonan nuevo canto, adoran otra 
vez el cuerpo de la Virgen, y lo sepultan al tiempo que des- 
ciende el Aracoeli sonando arpas y bandolines, y pardndose 
cabe la boca del sepulcro deja oir el siguiente canto ; 

Llevantaus Regna excllent 
Mare de Deu Omnipotent 
veniu sereu coronada 
en la celestial morada. 
Alegraus que hui veureu 
de qui sou Esposa y Mare 
y tambe veureu lo Pare 
del car Fill y etern Deu. 



334 ORfGGNES DEL TEATRO CATALAN. 

AlH estareu sens tristor 
on pregareu per lo peccador 
e reynareu eternalment 
contemplant Deu Omnipotent. 

Al tiempo que el angel ico coro entona la postrer estrofa, 
entra Santo Tomds haciendo grandes extremos de sorpresa y 
admiraci6n, y apenas ha concluido el canto de aquel, exclama: 

O be es fort desaventura 
de mf trist, desaconsolat 
que nom sia yo trobat 
en esta santa sepultura. 
Prechvos Verge exelent 
Mare de Deu Omnipotent, 
vos me agau per escusat, 
que les Indies me han ocupat. 

Entre nubes de oloroso incienso y copiosa lluvia de perfu* 
madas flores, comienza entonces d ascender el pintoresco 
grupo, llevando dispuesta la imdgen de modo que pueda ce- 
hirsele la imperial corona, mientras que los dngeles, cantando 
un coro triunfante, el organo, las musicas, las salvas, las cam- 
panas y el silencioso himno que rebosa de los corazones, for- 
man el indescriptible concierto que acompana d la Virgen en 
su gloriosa Ascensi6n. 

Tal es el drama liturgico con que festeja la antigua Elche 
la fiesta de su celestial Patrona ; tal la reliquia preciosa de 
aquella literatura ingenua y rica de fe ; tal el admirable mo- 
numento por mds de un concepto digno de estudio. iQue im- 
portancia tiene, cudl es su significaci6n en la historia del 
arte? ^A que sentimientos obedece, i que necesidades res- 
ponde, d que fecha debe remontarse su composici6n ? Cues- 
tiones son estas que procuraremos resolver en el siguiente 
articulo. 



Ill Y (JLTIMO. 

tDice la leyenda, observa el Marques de Molins, en el eru- 
dito discurso que dejamos citado, que poco despues de la 
conquista, sin fijar ano, en un dia de crudo invierno, 29 de 
Diciembre, lleg6, Rotando por cl mar, un area cerrada que 
contenfa la imagen de la Virgen de la grandaria y formes 



AP^NDICBS. 335 

de una hermosisima dona; y asimismo con ella el miste- 
rio que hoy se representa, y la musica que se canta, y has- 
ta las rubricas, como si dijeramos, el ceremonial que se ob« 
serva. 

»Por mi parte, ni combato ni defiendo esta tradici6n; una 
sola cosa recuerdo, y es que el area, con la inscripci6n Soy 
para Elche^ vino por mar, y que aquellos eran los tiempos en 
que, no ya tesoros, pero ni peces, podian flotar por el Medi- 
terrdneo, si no llevaban las barras de Arag6n.» 

Bien que fuera ocioso examinar la procedencia nacional 
del drama que nos ocupa, cuando tan elocuentemente la re- 
vela el idioma en que estd escrito; no juzgamos inoportuno 
consignar que ni el estado de la civilizaci6n, ni aun las deter- 
minadas alusiones que en la composici6n se encuentran, au- 
torizan en manera alguna para sehalarle antigiiedad tan remo- 
ta. Cierto que al mediar el siglo decimotercio, conquistaba 
el primer Jaime de Arag6n para Castilla, en fuerza del trata- 
do hecho con su yerno el Santo Rey D. Fernando, la morisca 
Elig 6 Elche; mas prescindiendo de que siquiera fuesen fre- 
cuentes las relaciones mercantiles que por raz6n de los frutos 
que en aquella comarca ddbanse con abundancia, sostenfan 
sus habitantes con los de Barcelona y Valencia y aun con 
todo el reino cuyas iglesias proveian de palmas; ni la domina- 
ci6n era genuinamente aragonesa, sino castellana, ni la villa 
de Elche form6 parte de los Estados de Aragdn hasla tanto 
que de ella se apoder6 en 1 296, el nieto del Conquistador. 
Ni hemos de suponer tampoco, siquiera el habla catalana d 
tal grado de florecimiento hubiese llegado, que pudiera en 
ella consignar los hechos de su vida el monarca aragones y 
sirviera d poetas y trovadores para expresar sus afectos y sen- 
timientos, que se empleara en un genero completamente des- 
conocido,~si no era por ventura en una que otra composici6n 
escrita en el idioma empleado por la Iglesia, — especialmente 
cuando el pueblo al cual se destinaba, no se hallaba de seguro 
en situaci6n oportuna para comprenderlo, aun teniendo en 
cuenta que fueron los catalanes los que mayor parte tuvieron 
en el repartimiento de las tierras y casas que previo juicio de 
drbitros aprobaba el primer Jaime en Junio de 1267. 

Recordando que ya veinte ahos antes de que las huestes 
aragonesas clavaran definitivamente el estandarte cristiano en 
los alminares de Elche, habia sobre ella ejercido su dominio 
el hijo de San Fernando, nada tendria de particular que de- 



336 ORfGCNES DEL TEATRO CATALAN. 

biendose d este la restauraci6n religiosa, y siendo como era 
el decimo Alfonso tan devoto de la Virgen como revelan sus 
inspiradas cantigas^ deba remontarse d dicha epoca el culto 
prestado por la antigua Ilice d la Reina de los dngeles; y hasta 
daria apoyo d semejante conjetura la inscripci6n castellana 
del area misteriosa Soy para Elche: mas en cuanto d festejaria 
desde entonces por medio de una composici6n dramatica, 
requeriase otra calma y tranquilidad de la que realmente 
disfru(aba en aquellos tiempos de inquietudes y revueltas, y 
sobre todo que el transcurso del tiempo hubiese hecho general 
el habla de los que resultaron herederos por D. Jaime el Con- 
quistador. Si ya no persuadieran de.esta opini6n las leyes ge- 
nerales de la historia, llevarian al dnimo el convenciroiento 
la estructura del drama y ciertos detalles que singularmente 
en su segunda parte pueden observarse. 

Cuando en fuerza de las disposiciones civiles y eclesilsticas, 
la poesia dramatica todavia en su infancia vi6se precisada k 
salir del templo, busc6 acomodado teatro en la plaza publica, 
y fusiondndose en uno los elementos religioso y popular, 
credronse aquellas singulares representaciones de las cuales 
son reminiscencia las danzas de moros y cristianos que aun 
en nuestros dias, constituyen en ciertas localidades, impor- 
tantfsimo episodio de sus fiestas principales. Basadas en un 
mismo principio, obedeciendo d identico sentimiento, redu- 
cfase su accion, segun observa el Sr. Amador de los Rios, en 
su Historia critica de la literatura espanola (tom. VII, c 22) 
d la aparici6n de unos pastores que abandonando el hato para 
festejar al patr6n del pueblo, cuya imagen se colocaba en la 
plaza con cierto aparato el dia del santo, veianse estorbados en 
sus planes por el soberbio Luzbel que sin otro fin dejaba el 
tenebroso averno: cobrando nuevo aliento al verse socorridos 
por un dngel, encamindbanse d realizar su piadoso prop6sito 
al tiemipo que otro pastor les daba la nueva de que se dirigCa 
camino de la villa gran golpe de desaforada morisma: comu- 
nicdbanla los pastores d los moradores de ella: apercibianse 
estos d la defensa: despues del correspondiente rebato ddbase 
el asalto y los moros deslumbrados por el poder del santo 
caian de hinojos pidiendo d voces el bautismo. Segufa d esto 
un bailoteo general, invitaban los pastores d los danzantes d 
entonar con ellos canciones y villancicos en loor del patrono, 
y ordenados despues en procesi6n, llevando en medio d. los 
recien convertidos moros, salian de la plaza al son de tambo- 



AP^NDICES. 337 

riles y dulzainas, con gran aplauso y satisfacci6n de los senci- 
llos espectadores, 

Semejante pasatiempo que estuvo en boga durante todo el 
siglo XV, y del cual repetimos se conservan importantes remi- 
niscencias, pas6 al cabo de la plaza publica d los palacios de 
los magnates, adquirieado con tal ocasi6n una estructura m4s 
drarodtica, que revela el progreso creciente que en este g^nero 
de poesia se estaba realizando, con la circunstancia verdadera- 
mente digna de tenerse en cuenta, de que en el tomaban par- 
te, ya como actores ya como simples espectadores, personas 
de gran distinci6n que se aderezaban con sus mejores galas 
y preseas como persuadidos de asistir i fiesta muy singular. 

Llaman especialmente la atenci6n en este concepto las far- 
SOS, momos y pasos citadas per el historiador ultimamente 
nombrado al examinar en el capitulo referido la Crdnica del 
Condestable Miguel Lucas de Iranjo que abarca el pen'odo de 
veinteanos transcurridos desde el 1469 al 147 1, siendo de no- 
tar para nuestro prop6sito, la ejecutada en la morada de di- 
cho pr6cer el segundo dfa de Pascua del aho 1463, en la cual 
vencidos por el Condestable y sus caballeros, los moros que 
en la farsa intervienen , comparece el rey de Marru«cos ante 
el Condestable, y declarando paladinamente que era la ley de 
los cristianos mejor que la mahometana, el y sus moros renie- 
gan de ella, de su Alcordn y de su profeta. « Con lo cual, 
anade la cr6nica, muy alcgres y contentos los caballeros que 
vestian hdbito de moros, daban en tierra con Mahoma y sus 
libros, lanzando al primero en una fuente para que se purifi- 
case de sus mentiras y derramando despues sobre la cabeza del 
rey de Marruecos un cdntaro de agua en sehal de bautismo 

No faltan tales elementos en el drama liturgico que en el 
artfculo anterior extractamos, pero debe notarse que no son 
moros sino judfos los que en el intervienen, y esta circuns- 
tancia al par que nos revela que su autor se inspir6 en la 
fuente comun de que se originaban las composiciones del mis- 
mo genero propias de aquella epoca, nos ofrece un dato im- 
portantfsimo para establecer aproximadamente la fecha de su 
composici6n. 

No es este lugar oportuno para estudiar las relaciones de 
amistad en que vivieron cristianos y judios desde su aparici6n 
en la penfnsula, ni la justicia de los motivos que se alegaban 
para su expulsi6n de los dominios espanoles : fueran las cau- 
ses escogidas dictadas por verdadero espfritu religioso, fuesen 



338 ORIGENCS DEL TEATRO CATALAN. 

sugeridas por menos elevados intereses, ello es que los Reyes 
Cat61icos en 3i de Marzo de 1492 dictaban el famoso edicto 
de expulsi6n para todos los descendientes de Abraham que 
en 3 1 del siguiente Julio no hubiesen abrazado la religi6n del 
Crucificado ; y si bien podia suponerse por algunos que la 
escena de la conversi6n A 1^ fe cristkna que en el drama se 
encuentra, podia ser indicio del sentimiento popular para que 
se realizara la unidad religiosa en las monarquias espanolas 
aun antes de que fueran expulsados los mahometanos de su 
ultimo baluarte, hay todavfa en el Auto de la Asuncidn otro 
dato que no permite fijar su composici6n a fecha anterior 
d la del 1492. 

Poco tiempo despues de haber los Reyes D. Fernando y 
D.* Isabel clavado el pend6n de la cruz en las moriscas alme- 
nas de Granada; transcurrido un mes desde el dia en que 
terminaba el plazo concedido d los judios para su conyersi6ay 
saHa del puerto de Palos la flotilla confiada al mando del na- 
vegante genoves, con la cual se proponia encontrar mis corto 
camino para el antiguo reino de Ofir, y realizar al cabo su 
piadoso prop6sito encaminado d la conquista de la tumba 6 
sepulcro del Salvador. De aquel viaje, que di6 por resuliado 
la invenci6n de un nuevo mundo, regreso Col6n a Espaha en 
Enero del siguiente aho sin persuadirse de que las tierras que 
pisara pcrtenecian d un continente distinto del nuestro: k 
aquellos pafses se les di6 el nombre de Indias por considerdr- 
selas unidas con las partes que forman el extremo oriental de 
Asia, en las cuales, segun consta de las Actas de los Ap6stoles, 
en los primeros tiempos del cristianismo predico el Evangelio 
el ap6stol Santo Tomds. (Evangeliz6 d los Parthos, Medos, 
Persas, Hircanos, Bactrianos y finalmente a los Indios). 

Ahora bien : i nada significa la intervenci6n del santo ap6s- 
tol en el drama, precisamente en los momentos en que toca d 
su termino la acci6n, excusando la tardanza con sus ocupa- 
ciones en las Indias, cuyo imaginado camino se acababa de 
descubrir? ^Habrfa tenido valor alguno alusi6n semejante 
antes del descubrimiento de America? Para nosotros no cabe 
la menor duda que el Auto del Trdnsitoy Asuncidn es con- 
tempordneo de aquel importantisimo acontecimiento, y te- 
niendo en consideraci6n que la villa de Elche fue dada como 
merced d aquel D. Gutierre de Cdrdenas, tan devoto de la 
Reina Catdlica^ que en todos los sucesos de su vida, y princi- 
palmente en los relativos d su romancesco casamiento coa 



AP^NOtCES. 339 

D. Fernando de Arag6n tom6 una parte tan directa, acaso 
no scrfa aventurado imaginar que quicn tan magnfficamente 
vefa galardonados sus servicios, quisiera corresponder digna- 
mente ^ aquellos para quienes, no los trabajos que pas6, sino 
aun la palma del martirio habrfa tornado, inspirando una 
composici6n que al par recordaba dos de los mis importantes 
sucesos del reinado de Isabel, la expulsi6n de los judfos y el 
descubrimiento de America 6 de las Indias, y daba tcstimonio 
del culto que prestaban A la Virgen los de Elche, cuyos senti- 
mientos populares se halagaban con gran ingenio por medio 
de la palma que presenta el dngel, y el globo 6 granada (man- 
grana) dentro del cual desciende el enviado del Senor. Ello 
es que los ilicitanos no habian vlsto con muy buenos 6jos que 
su villa fuese separada de la corona para ser entregada como 
en feudo d Gutierre de Cdrdenas ; ello es qile este pudo parti- 
cipar del entusiasmo que produjo el regreso de Col6n, acom- 
pahado de indios portadores de frutos y aves rarfsimas de 
aquellos paises ignorados, y de seguro que era medio eficacf- 
simo para captarse las simpatias de aquellos habitantes, ins- 
pirar una composici6n dramdtica que halagara el orgullo po- 
pular, el sentimiento religioso y el entusiasmo nacional. 

Inspirar decimos, porque en nuestro concepto la obra debi6 
salir de manos de quien tuviera mds costumbre de. entonar 
himnos y secuencias que de empuiiar espada y vestir loriga, 
pues si ya no lo revelara el arte general de la composici6n, 
dispuesta de modo que toda ella pudiera ser cantada, persua- 
dirian de lo mismo el himno con versos latinos que cantan 
los ap6stoles, y la plegaria que entonan los judfos ya realizada 
su conversi6n. Y por cierto que bien comprendia el autor la 
influencia y efecto que produce, lo que hoy llamarfamos co- 
lorido local, cuando amen de aquellos atributos propios de la 
campiha de Elche de que dejamos hecha menci6n oportuna, 
no descuidaba poner en boca de los judios algunas palabras 
que como adonay y sabday recordaran sus creencias y su 
origen. 

Curioso, y sobre curioso importante, serf a examinar las 
relaciones que acaso existan entre el auto que se representa 
en Elche, el que tratando el propio asunto existe bajo el nu- 
mero 62 en el precioso c6dice de la Biblioteca nacional, y los 
que titulados Assumpgao de Nossa Senhora^ la Asuncion de 
la Virgen y A puestas del Sol el Alba: la Soledad de Maria^ 
escribieron L6pez de Oliveira, Claramonie y otros; mas pres- 



$40 ORlGENES DEL TEATRO CATALAN. 

cindiendo de que seme j ante tarea, si grata para nosotros, 
acaso no lo fuera tanto para nuestros leyentes, basta por aho- 
ra para nuestro prop6sito con haber hecho el andilisis y exa- 
men de una pieza, que por su antiguedad , por su valor in- 
trfnseco, por la importancia que tiene en la historia del arte, 
y por ser su representaci6n en el dfa ejemplar unico en Els- 
paha, debe constituir y constituye para los ilicitanos legftimo 
timbre de orgullo, raz6n por la cual, hoy que tantos recuer- 
dos de nuestro pasado se van borrando, deben procurar con 
todas sus fuerzas que no desaparezca del interior de su gran- 
dioso templo. 

C. ViDAL Y VaLENCIANO. 
Vilafraaca, Julio de 1870. 



III. 

Tezto del Misterio de Slohe. 
•lA PI 



Conclufdas solemnes Visperas^ entra la Maria en repre^ 
sentacidn de la Virgen y arrodillada en medio del corredor, 
canta: 

I Ay trista vida corporal I 
i O mon cruel tan desigual ! 
^Trista de mC yo que fare? 
^Lo meu car fill cudn lo veure? 

Pasa un poco mas adelantey arrodillada ante el huerto, dice: 

\0 sant verger Gethsemani! 
One fonc pres lo Senor aqui , 
En tu find tracte cruel, 
Contra el Senor de Israel. 

Postrada en/rente de la cruj^ canta: 

i O abre sant digne de onorl 
Car sobre tots es lo millor, 
En tu volgue sane escampar 
Aquel qui lo mon volgue salvar. 

Pasa al Sepulcro^ y dice: 

\0 sant Sepulcre virtu6s! 
En dignitat molt valer6s 
Puix en tu estigue y reposd 
Aquel, qui eel y mon cred. 

Sube la Maria al tablado, y arrodillada sobre su rica cama, 
exclama : 

Gran desig me a vengut al cor 
Del meu car fill, pie de amor 
Tan gran, que nou podia dir 
On per remey desig morir. 



I 



342 ORICENES DEL TEATRO CATALAN. 

Acabada esta copla, sale del cielo una dorada nuhe^ y 
ahriindose aparece en medio de ella un Angel cantando lo 
siguiente: 

Deu vos salve, Verge Imperial, 
Mare del Rey celestial, 
Yo us port saluts e salvament 
Del vostre fill omnipotent. 

Lo vostre fill qui tan amau, 
E ab grangoix lo desijau 
Ell vos espera ab gran amor 
Per ensalsarvos en honor. 

E diu que al ters jou sens duptar 
Ell absieus vol apellar 
Alt en lo Reyne celestial 
Per Regina Angelical. 

Emanam queus la portas, 
Aquesta palma eus la donas, 
Que us la fasdu davant portar 
Quant vos porten d soterrar. 

En esto llega el Angel donde estd la Maria, saca la palma^ 
la besay la entrega a la misma^ que responde: 

Angel plaent e illumin6s 
Si gracia trop yo davant vos, 
Un d6 vos vuU demanar, 
Prec vos no mel vullau negar. 
Al molt ser si posible es 
Ans de la mia fi, yo ver 
Los Apostols asi justar 
Per lo meu cos soterrar. 

Responde el Angel elevdndose hacia el cielo: 

Los Apostols asi serdn 

Y tots ab brevetat vendrdn, 
Car Deu qui es omnipotent 
Los portard soptosament. 

Y puix Verge o demanau, 

Lo eterne Deu diu, que li plau 
Que sien asi sens di]aci6 
Per vostra consolaci6. 

Se cierra la nube, desaparece el Angel ^y entra San Juan 
que abrajdndose de la Maria, la saluda con las siguientes 
palabras: 

Saluts, honor e salvament 
Sia & vos, mare exelent , 



AP^NDicas. 343 

Y lo sehor qui es del tr6 
Vos done consolaci6. 

Responde la Maria: 

\ Ay fill Joan e amich meu ! 
Conforteus lo ver fill de Deu 
Car lo meu cor es molt plaent 
Del vostre bon adveniment. 
j Ay fill Joan 1 si i vos plau 
Aquesta palma vos prengau, 

Y la fasau davant portar 
Quant me porten d soterrar. 

Toma San Juan la palma, la besay llorando exclama: 

I Ay trista vida corporal ! 
i Oh mon cruel tan desigual ! 
jO Has mesqui! ^yo que fare? 
i O trist de mi 1 ^y on ire ? 
I O Verge Reyna Imperial 
Mare del Rey celestial ! 
I Com nos dejau ab gran dolor 
Sens ningun cap ni Regidor? 

Pasa al otro lado, 

i O Apostols e germans meus I 
Veniu plorem ab trisies veus 
Car hui perdem tot nostre be 

Y lo clar govern de nostra fe. 
I Sens vos senora que farem ? 
£ ab quins aconsolarem ? 
De ulls e cor devem plorar 
Mentres viurem, e sospirar. 

Entra San Pedro, adora a la Maria , y despu4s de abra:{ado 
de San Juan, canta: 

Verge humil, flor de onor, 
Mare de nostre Redentor, 
Saluts, onor e salvament 
Vos done Deu Omnipotent. 

Entran los Apdstoles y suben al iablado, excepto tres de ellos, 
que queddndose en el corredor, cantan : 

\ O poder del alt Imperi I 
Sehor de tots los creats 



344 ORIGENBS DEL TEATRO CATALAN. 

Cert es aquest gran misteri 
Ser asi tots ajustats. 
De les parts de asi estranes 
Som venguts molt prestament 
Pasdnt viles y montanes 
£n mens temps de un moment. 
Ab gran goix sens improper! 
Som asi en breu portats, 
Cert es aquest gran misteri 
Ser asi tots ajustats. 

Apostoles todos arrodillados : 

Salve, Regina Princesa, 
Mater Regis Angelorum, 
Advocata peccatorum, 
Consolatrix aflictorum. 
Lo omnipotent Deu fill vostre 
Per nostra consolaci6, 
Fa la tal congregaci6 
En lo sant conspecte vostre. 
Vos molt pura e defesa 
Reatus patrum nostrorum, 
Advocata peccatorum, 
Consolatrix aflictorum. 

San Pedro, 

\ O Deu valeu 1 i y que es as6 
De aquesta congregaci6? 
Algun misteri amagdt, 
Vol Deu nos sia reveldt. 

La Maria ya moribunda : 

Los meus car fills, puix sou venguts, 

Y lo Senor vos aja duts, 
Mon cos vos sia acomanat 
Lo soterreu en Josafat. 

Abrese de repente el cielo^ y sale el Aracoeli, Los Apdstoles 
arrodillados ante la verdadera Jmagen que yace como muer- 
ta , cantan : 

I O cos sant glorificat 
de la Verge santa y pura ! 
Huy serds tu sepultat, 

Y reynards en la altura. 



AP^NDICES. 345 

Aracosli, 

Esposa e mare de Deu, 
A nos angels seguireu , 
Seureu en cadira Real 
En lo reync Celestial. 
Car puix en vos reposd, 
Aquel qui eel y mon cred 
Deveu aver exalsament 
E corona molt exelent. 
Apostols i amichs de Deu, 
Este cos sagrat pendreu 
E portaulo d Josaphat 
On vol sia enterrat. 

Entra en el cielo el alma de la Virgen^ con lo que sefinali^a 
la funcidn del primer dia. 

Entran los Apdstoles y Marias^ ^stas se quedan en el corredor^ 
y despuis de adorar la Virgen, los Apdstoles cantan: 

Par nos germans devem andr 
Ajd a les Marfes pregdr, 
Devotament vullen venir 
Pera la Verge sepelir. 

Bajan al corredor. 

A vos altres venim pregdr 
Cuant sems anem d soterrar 
La Verge Mare de Deu, 
Puix tan be a fet per nos, * 

E anem tots 
Ab amor y alegrfa , 
Per amor del Redentor 
E de la Verge Maria, 
E de la Verge Marfa. 

Adoran la Virgen cuando suben, y San Pedro cant a: 

Preneu vos, Joan, la palma preciosa 
E portaula davant lo cos gloriticat, 
Ans que als eels sen agues pujat 
Car axi u diu la Verge gloriosa. 



346 ORIgENES del TEATRO CATALAN. 

Responde San Juan: 

De grat pendre la palma preciosa 
E cumplire lo que aveu manat , 
Puix que aveu potestat copiosa 
De condenar de lir tot pecat. 

Arrodillados los Apdstoles cant an delante del tdlamo: 

Flor de virginal bellesa, 
Temple de humilitat, 
On la sanrta Trinitat 
Fonc enclosa e defesa. 
Pregam vos cos molt sagrat, 
Que de nostra parental 
Vos acort tota vegada, 
Cuant sereu als eels pujada. 

!■ exUn laniel de Bsiplo^ 
0«Bi«s Jaeolb de popslo liarlMiro. 

Ahora toman los Apdstoles la Imagen y la llevan con gran 
solemnidad bajo del PaliOy cantando el mismo salmo. In exicu 
Israel, jr despu^s se despiden del cuerpo sagrado^ diciendo: 

Ans de entrar en sepultura 
Aquest cos glorificat 
De la Verge santa y pura , 
Adoremlo de bon grat 
Contemplant la tal figura 
Ab contrici6 y dolor 
De la Verge santa y pura , 
En servey del Creador. 

Mientras todos adoran la Imagen^ los Apdstoles repiten el 
In exitu, y despuis le dan sepultura, al tiempo que saliendo el 
Aracoeli del cielOy canta: 

Levantaus Reyna exelent, 
Mare de Deu Omnipotent, 
Veniu, sereu coronada 
En la celestial morada. 

Llega al sepulcro el Aracoeli^ y colocada alii la Imagen 
la suben esparciendo majestad^ pisando la Luna^ y en el mo^ 
mento sale la Trinidad a la puerta del cielo a recibir a esta 



Ap^Noices. 347 

SenorUf que acompanada de Angeles va elevdndosCy los que 
cantan : 

Alegraus que huy vereu 
De qui sou esposa e mare , 
E tambe vereu lo Pare 
Del car fill y eterne Deu. 

Allf estareu sens tristor, 
On pregareu per lo pecador 
E regnareu eternalment 
Contemplant Deu Omnipotent. 

En esto entra Santo Tomds, y descubriendo ^n lo alto el 
resplandeciente solio en que sube la Virgen, exclama: 

\ De ves fort desaventura 1 
i De mi trist, desaconsolat ! 
Que non sia yo trobat 
En esta santa sepultura. 

Prec vos Verge exelent, 
Mare de Deu Omnipotent, 
Vos me ajau per escusat 
Que les Indies me ban ocupat. 

Trinidad, 

Vos sidu ben arribada 
A reynar eternalment, 
On tantos de continent 
Per nos sereu coronada. 

Aracoeli. 

Gloria Patri et Filio et Spiritu Sancto : Sicut erat in princi- 
pio et nunc et semper et in saecula saeculorum. Amen (i). 



(1) Este texto se halla con traducci6D castellana en el Epitome 
histdrico de Elche desde su fundacidn kasta la venida de la Virgen 
inclusive, por Francisco Fuentes Agull6. (Elche, imprenta de M. 
Santamariaf 1855.) 



IV. 



nn «Milacre» de San Vicente Ferrer. 

Conversid dels chudios de la sinagoga de Salamanca, — 
Milacre de Sen Visent Ferrer. An 14^2. 

ARGUMENT. 

Estant Sen Visent en Salamanca, volgue predicar als chu- 
dios cuant estigueren reunits en la sinagoga. Una bona per- 
sona li fasilita la entrada. Se presenta el Sant en una creu en 
la md, y despucs de sosegarlos en molta suavitat, els manifest^ 
que Chesucrist era el verdader Mesies. Permaneixent tercos 
els chudfos, es posd en orasi6, y apareixen de repent unes 
creus en los mantos dels chudios y vcls de les chudfes. En 
vista de este milacre, mediant la virtut de Deu, se convertiren 
tots, y achenollats als peus de Sen Visent demanen el batis- 
me, que resibiren aixi que foren instruits en los misteris de 
la fe. La sinagoga es convertf en iglesia, titulada de la Vera 
Creu, y els chudios convertits se llamaren els Visentinos. 

PERMIlffACHE0. 

Sen Visent. — P. Gilabert, mersedario — Un dominico. — D. Diego 
Anaga. — D. Chaume Ruis — D. Lino Monzon.^Sancho el coixo. 
— Perico. — Andreuet.— Sr. Chaan, artesd, pare del coixo. -El 
Rabino.— Joram, levita.— Cuatre chudios.— Alalia, Melcha (chu- 
dfes j. •— Comparsa. 

LA ESENA PASA EN UN CARRER. 

Ixen D. Chaume y D. Lino. 

Chaume. Crec, D. Lino, que en tota Espaha no hid hin- 
guna siutattan famosa com Salamanca. 

Lino. D. Chaume, c6m se coneix que es vostc salaman- 
quino; no diga voste d ningu semechans coses, perque els que 
han viachat un poc se li riuran en ra6. Hid moltisimes siutats 
mes boniques, en unes alamedes, uns pasechos y uns edifisis 
tan grandiosos que admiren. 



AP^NDICES. 349 

Chaume. No parle yo de eixes grandees, sino de les glories 
que tenen relasi6 en la historia: de eixos monumens de tanta 
antiguetat, que be sap voste abunden en Salamanca ; de eixa 
multitut de Idpides romanes, de eixes obres maravilloses, com 
es la Calsada y el pont, que son del temps del emperaor Traja' 
no, y ademes, de la fama que te Salamanca per esta universi- 
tat, aon s'ensehen totes les sensies, y aon acudixen els sdbios de 
tot lo mon en les machors dificultats dfer les seues consultes. 

Lino. En eixe sentit, te voste moltisima ra6, y yo soc del 
mateix pareixer. Pero, D. Chaume, ic6m es que habent asi 
tant de sdbio y homens tan grans no han pogut convertir als 
chudios, que, en mengua de la universitat, tenen asi la seua 
sinagoga? 

Chaums. Aix6, D. Lino, no pot un home aclararo: se han 
posat tots els michos humans; pero eixos miserables, que 
sense estar sorts no ouen , y tenint bona vista no veuen, co- 
neixen que estin ya cumplides totes les profesies, y que ells 
estdn dividits per tot el mon, sense temple ni rey que els 
mane, com anunsid Chesucrist, y durs com un diamant, se 
neguen d escoltar la veritat del Evanch^Ii ; mes debem espe- 
rar que algun dia els donard Deu la seua grasia, y entonses 
adorardn A Chesucrist, com al Mesfes que esperen y may 
aplega ; entonses resibirdn el Evancheli, y serdn cristians com 
nosatros, perque tenen bastant bon cor. 

Lino. | Ah ! si pasara per Salamanca el Pare Vis6nt, eixe 
pare predicador, dominico, que es un sant, ell els convertiria. 

Chaume. Sense ducte ; com ha convertit ya als chudios de 
Orihola y A tota la sinagoga de Toledo, que era la prinsipal 
de tota Espaha. 

Lino, i Cudnta grasia li ha donat el Sehor d eixe san pare! 

Chaume. Es cosa pasmosa. Per alld aon pasa fa milacres, 
convertix A mols pecadors, cura totes les enfermetats, als 
coixos, als segos, y hasta als difuns resusita. 

Lino. Com estd el mon tan pervertit, envia Deu d este 
Apostol pera que per la seua predicacio, eixemples, milacres 
y doctrina tornem al cami de la verdadcra lley y relich6. 

Chaume. Y fa Uns milacres tan grandiosos d la vista de 
tots, que els mateixos moros y chudios no els poen negar, y 
convertinse alaben el poder del Sehor. En Esija resusitd d 
una chudia; en Tortosa, fent la sehal de la creu, alsd un pont 
de barques que ya s'afonaba en lo riu; en Mursia... (Entra 
D, Diego molt content,) 



3 bo ORfCBNES DEL TEATRO CATALAN. 

Diego. Hola, senores, cuint in*alegre de encontrarlos. 

Chaume. Hola, D. Diego (abrasanh). 

Lino. ^Que tenim huf tan alegre? (agarranli la ma.) 

Diego. ^Qu^ han de tindre? Una notisia molt bona, que 
ya fa dies esperabem tots. 

Chaume. i Quina notisia es? 

Diego. Ta dia yo que Salamanca no habia de quedar sense 
una dicha tan gran. 

Lino. Trdgamos pronte dc este ducte; ^qu^ hid? 

Diego. ^Que hid? Que all6 que diguf d vostes en casa 
D. Agustin Cano, ha eixit molta veritat. {Fan com qui pensa.) 

Chaume. No recorde. 

Diego. Aquella carta que llisquf, que parlaba de misions. 

Chaume. | Ah! sf, si (en molt interns). 

Diego. Que estd ya en camf de Salamanca el Pare Vis^nt 
Ferrer. 

Lino. ^Que es lo que diu? 

Chaume. ^ Aix6 es veritat? 

Diego. Com d que els pares dominicos del convent de 
Sent Estebe estdn ya preparant habitasi6 pera tots els misio- 
ners. Ademes, acabe de parlar en el pont de vint y set arcs 
en Paulico el arriero, que sen ixque de Samora despus air, 
cuant moltfsima chent anaba cridant en molta alegrfa: viviva 
el Pare Visdnt ! u que se despedia de aquella siutat donant d 
tots la bendisi6. 

Lino. Estic loco de content. \ Viva el Pare Visentl 

Chaume. jVival!! 

Diego. Es presfs no descuidarse, y dispondre en seguida 
el resibiment mes gran que may s*ha fet en lo mon. 

Chaume. Avisar al rechidor. 

Diego. T d totes les autoritats, al cldustro de la universi- 
tat, y d tot el poble. 

Lino. Y d la musica, y als sacristans, y campaners, pera 
que tdquen les campanes cuant entre ei Sant por lo portal. 

Diego. Gran festa, senores, anem. 

Chaume. Sobre la marcha, anem. (Sen van tots. — Per 
Vatra part apareixen Sancho y Perico com qui va fuchint de 
algu que els vol pegar^ pero riense,) 

Sancho. Perico, quin agtielo tan roii6s; rehira en la seua 
estampa. 

Perico. Mira que estd aso grasi6s: no es pot pasar per 
eixe carrer. 



Sancho. Ya se ve, corn que te tant mal ch^nit, no pot su- 
frir una chansa, y per aixo rabia cuant li tirem alguna pedra* 
da 6 peguem algun tro A la porta. 

Perico. ^En que consistiri que te tan mal humor eixe tio 
Rabino? 

Sancho. ^Saps en que? En que rabia perque en tot lo 
mon es adorat Chesucrist Nostre Sehor, ^ qui ells crucificaren. 

Perico. Tens ra6: per aix6 fardsempre eixa cara de di- 
moni. 

Sancho. Chec, poc i poc; aquella cara has de dir. 

Perico. Be: aquella cara de dimoni. 

Sancho. Els que li pareix, y sa casa es el mateix inf^rn: 
calbot d una chiqueta; al atra trompd;d este chiquet rem- 
puch6 ; al atre puntap^u ; d sa muller la martirisa ; sempre re- 
funfuhant, hasta cuant mencha y cuant dorm. (Ix AndreueU) 

Andreuet. |Hola, amies! 

Sancho. ^*Qu^ tal, Andreuet? ^Dequin humor estd huf el 
Rabino? 

Andreuet. Molt rabi6s; ya li ha contat d ton pare tot lo 
que tu has fet. 

Sancho. iAra si que Tham feta bona! iMare de Deu!l 
iQue zurribanda vach d portar! Costelletes meues, jprepareu- 
se! Cabellets, orelles, galtetes y cama bona, {ya es podeu 
posar d remuUa! Tot vach d quedar mes madur que una to- 
mata podrida. / 

Perico. ^ Saps que pots fer? Demanarli perd6 al Rabino, 
y aixi ton pare no et pegard. 

Sancho. ^Si? Aguardat un poc; ya vach corrent. Si eixe 
aguelo es mes mal que una sentella; pero... I'ha de fastidiar. 
Vine, Andreuet, cantemli, (S*acosta a un canto, com quicanta 
cap a casa el Rabino,) 

Si Lusbel traguera sue 
Dels rabinos malaits, 
I Ay quins plors y quins chillits 
Cuant els fera al rabo un nuc! 
Agiielo roii6s, 
Rabino cuernut, 
Te rabia de gos 
Y el cap molt perdut. 

[Ix el Rabino. Sancho s'amaga darrere el pilar. Perico x 
Andreuet fuchen per Patra part.) 



332 ORIGENES DEL TEATRO CATALAN. 

Rabino. Aso no es pot sufrir. jTunantes, poca criansa» vos 
tine de rompre les costellesl C6m se coneix que sou de mala 

rasa. El dia que vos atrape (Ix el coixo per darrere , y en 

un palet It lira el gorro^ 6 It pega un bbn estiro de la capa, 
fenli pegar micha volta, y es queda amagat darrere Vatre 
pilar.) 

Rabino. Malignes, vos chure que la hau de pagar, misera- 
bles, que es burleu del Deu poderos de Abraham. Isaac y Ja- 
cob , y despresieu la lley santa que en la montana del Sinai 
dond d Moises , caudillo del poble de Israel. ( 5* achenolla.) 
I Hasta cudnt, oh bon Sehor, hau de permitir que siga insul- 
tat en totes parts vostre poble? {Ix el coixo poquet dpoquei 
per darrere en un fil en la may una piuleta^y li la clava en 
la esclavina del rop6^ y es torna a amagar,) ^ Hasta cuant, 
Senor, permitireu que chics y grans es burlen publicament 
de vostres Ueis y sacrifisis? Vos, que en atre temps castigabeu 
en mort repentina als que miraben per curiositat el Area 
Santa de la lley, i deteniu la ma de vostre poder y chustisia 
cuant la lley, les santes seremonies y els sacrifisis son la risa 
de esta chent sense fe , que vos insulta? ^ Cuant els mateixos 
fills de Abraham vos abandonen, y adoren postrats en terra d 
aquell Chesus de Nasaret, que la chustisia de nostres pares 
condend d morir en una creu? Mireumos, Sehor, en pietat, y 
torneu ya per vostre poble. (Per un forat de Ventaulat se trau 
unapiuleta ensesa: al tro, el Rabino s'alsa molt asustat, y 
anansen diu:) Son diables: mala chent. (Ixen els chics.) 

Sancho. I Pobre Rabino, quin susto ! 

A.NDREUET. Son diables: y d fuchir toquen. 

Pbrico. Masa el feu rabiar; algun dia vos eixird el conte 
tort. 

Sancho. Este pareix un papamoscas ; ml ralo, no te color : 
jay lo pobretl de poc t'asustes, fill meu. (Li pren elpols.) 

Andreuet (posantli la ma al cap). Molt malet estd Peret. 

Pbrico. i Voleu estarse quetsi (Ix Chuan^ pare del coixo, 
en un palo en la ma, y agarranlo del bras comensa a pegar- 
li, y diu : ) 

Chuan. Tunante. Picaron 

Sancho. Sehor pare, [per les llagues de Sen Perel 

Chuan. ^ Aix6 li enseiia d voste son pare, so desvergohit? 
I Eixa criansa li done d voste, deshonrat ? ^ No li tine manat d 
voste que respete d tot lo mon, siga qui vuUga, com mana la 
lley de Deu? (Alsa el bastd pera pegarli.) 



APiNDXC£S. 353 

Sancho. Prou, sefior pare, ya no'm burlar'i^ mes. Perico 
te tota la culpa : ell ha provocat al tio Rabino. 

Perico {adelantanse), Mentira, so reembiistero. Senor 
Chuan, yo no s^ res; si els dos es burlaben taibb^ de m(. 

Chuan. Ta t^arreglare yo, ya. En casa et tine de tancar, y 
en un an no has de eixir al carrer : pronte A casa, y cuidado 
de pararte en ninguna part. 

Sancho. Estd be, senor pare. {Sen va coixechant.) 

Chuan. T vosatros tambe, guilopins, pagareu algun dia els 
mals que feu per ahi. Sigau bons chics, y tingau mes temor 
de Deu. {Sen ya,) 

Perico. | Pobre coixo I Quina Udstima em dona, 

Andreubt. ^T tu per que eres tan dotor? ^ Ara vens en ei- 
xes lldstimes, despues que Thas acusat? 

Perico. ^EU per que em iica d m{? Si t'haguera culpat i 
tu 

Andrbuet. Haguera dit en seguida : te ra6, Sr. Chuan, no 
li pegue, que ell no sap res, 

Perico. Ara eres molt valent. iC6m es que no has dit en- 
tonses: no senor, yo tine la culpa de tot? 

Andrbuet. Perque no estaba be que yo em ficara en lo 
que no m'importaba. 

Perico. ; Bah ! ; Que chic tan cumplit! {Entra Sancho 
saltant,) 

Sancho. Ta ha pasat esta tronada; al atra mos vorem. 

Perico. As6 es mes mal que Caco. (Ap.) 

Andreubt. Chec, Sancho, i c6m t'has arreglat ? 

Sancho. En 116c de anarmen d casa ha pegat la volta d la 

universitat, y al puesto. Per el camf ha encontrat al tio 

Rabino y d un atre, y en una pedrada li ha tirat el gorro. 

Andreubt. ; Si ton pare eu sap et trenca Tatra cama ! 

Sancho. No eu cregues. Tot se reduix d cuatre 6 sis trons 
y un serm6 de micha hora ; ma mare es posa d plorar, yo pe- 
gue bons chillits, y s'acaba la funsi6. 

Perico. {Ap.) |Cdtsol! C6m s'esplica el teulaf. 

Sancho. Checs , parlant d'atra cosa , per ahf tots estdn de 
moviment. De la universitat ha eixit ara molta chent, que sen 
anaba cap al portal de Samora. 

Andreubt. ^Y d que van ? ( Sancho alsa els muscles,) 

Perico. j Ah ! ya eu se. Es que ve el Pare Vis^nt, el pate 
predicador dominico que fa tans milacres. ' 

Andreubt. ; De veres ! Pues anem tambe nosatros. 

23 



354 ORf GENES DEL TBATRO CATALAN. 

Sancho. Checs, veniu asf. Deixeu estar al pare predicador. 
Anem A chuar un rato. 

Pbrico. Chua tu si vols, nosatros sen anem. 

Andrbubt. Home, Sancho, no tens ra6. Este no es cas de 
chuar. * 

Sancho. Anem, pues; ^que mos ha de donar el Pare Vi* 
s^nt? {Sen van els ires, Ix el Rabinoy Joram,) 

Rabino. £Veus, Joram, cudnt renesia es esta chentola ? 

JoRAM. Ta eu vech, seiior; y estraiie molt que habent en 
esta siutat tant de sdbio, creguen tan fisilment totes eixes pa- 
tranes y embusterfes. 

Rabino. Repara cudnt de ruido m6uen: hasta les dones 
corren com si vinguera el rey mes poder6s, 6 algun emperaor 
6 prfnsip. ^T saps quf ve ? un frare com eixos de Sent Estebe, 
qu^els diuen dominicos, que esta chent diu que esun sant y 
un gran profeta. 

Joram. i Un profeta? { Ja, ja, ja 1 {Se riu,) 

Rabino. T que fa grans milacres. 

Joram. ^Y qud entenen ells per milacres? 

Rabino. El seduir d un israelita infame , que renegant del 
Deu de Abraham seguix el Evancheli del Crusificat. 

Joram. {Gran milacrel ^Voste es burla ? Lo que es aixo 
es una apbstasia criminal, qu'es deu castigar sinse miseri- 
cord ia. 

Rabino. M*alegre que sigues d'eixe mddo de pensar. 

Joram. Yo li asegure d voste per el Deu de Abraham que 
no es gloriard eixc pare predicaor de haber enganat d ningun 
israelita de la sinagoga de Salamanca. 

Rabino. Joram, en tu pose tota la confiansa, y espere que 
estimulards als teus chermans d ser fiels d la Iley de ndstres 
pares. {Se ouen d lo Hunt alguns vives al Pare VisknU) ^Ous? 
ya venen. Pronte, Joram, pronte, reunir la sinagoga. Es pre- 
sis confortarlos d tots pera que estiguen prevenguts. 

Joram. Y donarlos una bona amenasa pera que ningu 
apostate. Anem. {Sen van algo sobresaltats Comensa a eixir 
I'acompanament, tot lo mes lluit que puga ser. Davant de tots 
va el coixo; la ultima parella la compondrdn D, Chaume 
RuisyD, LmrMowfon/d la dreta del Sant el P. Gilabert/d 
ta esqukrra D, Diego, y darrere un altre dominico. Cuant ix 
Sen Vishit al taulat): 

DiBGo. I Viva el Pare Visent! 

Tots. } Viva I II 



APiNDlCBS. 355 

Sen Visent. Visca Dcu, chermanets, en la nostra dnima. 

Lino. |Viva el P. Sen Domingo! 

Tots. iViva! 

Sen Visent. El san temor de Deu siga sempre en el vdstre 
cor un escut contra el pecat. 

Chaume. I Viva el apostol yalensid I 

Tots. | Viva 111 

Chuan. (Al coixo,) A vore si de hui en avant serds bon 
chic. Escolta be lo que diu el Pare Visftnt. 

Coixo. Be, seiior pare. {Ap.) Com si yo no haguera segut 
sempre bon chic. {Cuant arriben al mich del taulat) 

Diego. Pare Visdnt: hid en esta poblasio uns israelites que 
tenen asi la seua sinagoga. Tots desichem qu'es convertix- 
quen, pero may ham pogut lograro. Invoquc voste el poddr 
de la grasia pera qu'el Sehor els ilumine y abrasen ndstra 
santa Relich6. 

Sen Visent. M'alegre qu'estiguen vost^s animats de tan 
bon s^l. Confien en el Seiior, y hui vordn el pod^r de la gra- 
sia pera el triunfo de la Relich6 y gloria de Chesucrist. 

Coixo. ^Parlen dels rabinos? Tenen molt mal ch^nit. 

Chuan. Calla, dotor. 

Diego. To dispondrd les coses pera que puguen entrar 
vostds en la sinagoga cuant tots estiguen reunits. 

Sen Visent. Molt be; pero posen tota la confiansa en el 
Seiior, perqu'els homens no soia mes que uns miserables ins- 
truments de la divina misericord ia. El poder es de Deu, la 
grasia del Senor. (Sen va tota la comitiva, Se corre una cortina 
y apareix la sinagoga. En mich una taula, en la qu'estd el 
llibre de la lley tapat en un tapet; a un rincd hid una safa y 
una toballa. El Rabino sentat en una cadira darrere la taula; 
Jotam a un costaty fa de levita, els es com un secretari; els 
aires tres 6 cuatre sentats en cadires d les dos parts, S'alsa el 
Rabino y Joram ; els atres fan lo mateix; va d llavarse el Ra- 
bino en molta gravetat, acompanat de Joram y un atre chu- 
dio, y cantant el salmo Exaudiat te Dominus, etc. S. 19. Van 
per el llibre de la lley^ el destapa el chudio^ el pren Joram y 
HI dona al Rabino; este en molta machestat^ portantlo en alt, 
sen va al seu puesto. Fan tots profunda inclinasio al llibre de 
la lley, s'achenollen^ y en les mans al pit fan un ratet de ora- 
sid, mentres el Rabino te el llibre en alt: cuant Vabaixa s'al- 
sen tots drets y llich un capttul de la lley, y despues trauen 
tots un tinter, plomay paper pera apuntar la esplicasid que 



35$ orIgenes del teatro Catalan. 

fa el Rabino: s'asenten tots; el Rabino deixa el llibre damunt 
la taula, y comensa la seua esplicasid,) 

Rabino. La lley estd ben clara, y el profeta David se es- 
plica de este modo : benaventurats, Sehor, els que caminea 
per la senda de la vostra chustisia : benaveaturats els que oint 
la veritat de vostra paraula, la graben en el seu cor, sense 
obrar may la iniquitat ni apartarse un moment de vostre 
camf. CuidadO) pues, fills de Abraham : si espereu la biena- 
venturansa que mos anunsien els profetes, es presis ser cons- 
tants y no separarse de les Ueis de nostres pares. Es presis 
tindre una fe viva en el Mesies que ha de vindre, machor- 
ment sent tans els perills que al present mos amenasen. {Ix 
Sen Visent per un costat en una creu en la ma^ acompahat 
del P, Gilabert, D. Diego y D. Chaume queden darrere un 
pilar; D. Lino^ Chuany el Coixo darrere I'atre,) 

Sen Visent. Ovelletes de Israel (fan tots els chudios un 
moviment), fills de Abraham, escolteu en tranquilitat y sosie- 
go la paraula del Senor, d qui vosatros esteu adorant en este 
moment. Oiu en pasensia d un ministre del Deu poderds, que 
en atre temps miraba en tanta preferensia d vosftre poble. Sou 
els meus chermanets, y desich6s de vostra salut, vine en nom 
de Deu d anunsiarvos els fundamens de la nostra fe. Si la 
meua veu no basta pera donarvos d poneixer la veritat y fcr- 
vos obrir els ulls d la Hum del Evancheli, espere que el Senor 
confirmard per les obres la realitat de cuant vos diga, decla- 
ranvos que el Mesfes que espereu ya vingue, y que esta (els 
amostra el Crusifijo) es la seua imache. Escolteume ( Chiren 
un poc la cara y ulls a tirra,) En vostre poder estdn els 
llibres dels profetes; si els examineu, lliures de tota preocupa- 
si6, coneixereu clarament la veritat. El profeta Daniel diu de 
la manera mes clara : despues de setanta semanes serd mort el 
Cristo, y el poble ya no serd seu, perque Tha de negar. Estes 
setanta semanes, que son de ahs, componen cuatresens hui- 
tanta tres ans. ^Que vos pareix? <; Haurd vengut ya el Mesies? 
En vostres mans estd la Escritura, examineu be les feches, y 
conteu be si desde Daniel hasta el nostre Chesus pasaren 
eixos aiis. Vostre patriarca Jacob anunsid tambe que no falta- 
ria el setro de la tribu de Judd hasta que vinguera el Mesies. 
Dieume : i desde mil cuatresens aiis arrere hau tengut algun 
rey.de la tribu de Judd ni de atra tribu? No: perque entonses 
vingue el Mesies, .y desde entonses se cumpli la profesia de 
Ja.Qob. 



AP^NDICES. 3^7 

Rabino. Eixes profesies parlen en atre sentit. El Mesfes 
vindrd triunfant y poderds d alsar al seu poble decaigut;y 
Chesus de Nasaret fon un pobre infelis, que no pogue lliu- 
rarse de morir en una creu. 

Sen Visbnt. Es veritat ; te vost^ ra6 dient que Nostre Se- 
nor Chesus vingue pobre, que fon perseguit, que fon mort y 
que espird en una creu ; pero totes estes sircunstansies son 
poderoses probes de que es el Mesfes y Redentor. Obriu els 
llibres dels profetes, llixcau imparsialment els seus capftuls, y 
examineu la pintura que mos fan del Mesfes. Zacarfes diu: 
que el Rey y Salvador vindria pobre, humilde y despresiable 
als ulls del mon, pie de soberbia. Jeremfes el pinta com al 
homede les aflixions y tormens; com al home de les angus- 
ties y dolors. Y si mediteu sense pasi6 els profetes Isafes, 
Am6s; Oseas y demes, acabareu de vore clarament que el Me- 
sfes debia presentarse en lo mon en el mateix cardcter que es 
presentd Nostre Deu y Senor Chesus. Debia ser perseguit 
pera lliurarnos, debia ser mort pera salvarnos, y que debia ser 
tambe negat per el seu pdble. No vullgau, pues, que es cum<^ 
plixquen en vosatros les profesfes sobre la prevaricasi6 del 
pdble de Israel contra el seu llibertador y Mesfes, y obrint 
els ulls A la Hum de la veritat, adoreu arrepentits ^ este Senor 
que es el Mesfes, que en los brasos uberts vos espera pie de 
misericordia, pera omplir vostre cor de les seues grasies. 
* P. GiLABERT. Chermanets, chermanets de la meua dnima, 
^y no vos mouen les paraules del pare Vis^nt? ^ Y no vos in- 
clinen A convertirvos ? Pare Vis^nt, pregue al Senor manifeste 
el poder de la seua misericordia. 

Sei* Visent. Deu, San Deu poderds, Vos que pera salvasfd 
de tot lo mon enviareu A vostre fill, nostre Deu y Senor, feu 
que estos fills de Abraham partisipen tambe dels fruits de la 
seua sane, derramada per la nostra redensi6. {Crusa els brasos 
y esposa en orasid. El P. Gilabert fa lo mateix. Apareixen 
itnes creus en los mantos dels chudiosy les mantellines de les 
chudies. ) 

■ AtALTA. I Ay ! \ Que es lo que vech ! i Qud significa as6? 
{Senalant les creus.) 

Maasias. I La senal de la creu sobre nosatros! 

Mblcha. I Y que esperem ya ? 

P. Gilabert. i Que espereu ya ? 

D. DiEGO {que poquet dpoquet s'hajicat dins la sinagbga). 
fMilacrel! jMilacrell 



338 ORfCBNES DSL TEATRO CATALAN. 

D. Chaum£, Lino, Chuan y el Coixo. \ Milacrell! 

Lino, \ Viva el Pare Vis^nt 1 

Tots, j Viva 111 

Sen Visbnt. | Viva el Senor, que te el poder y la grasia \l\ 

Tots, j Viva III 

El Rabino. I Viva Chesus 1 1 1 

Tots. ; Viva I! I 

JoRAM. La creu es la nostra salvasi6. 

Un CHUDio. En la creu est^ la nostra salut. 

El Rabino. {S'achenolla alspeus de Sen Visknt; els demds 
chudios fan lo mateix.) Pare Visent, grasies d la misericordia 
de Deu y d la eficasia de la seua orasi6, ha desaparegut la ven- 
da que cubria nostres ulls, y una Hum superior ha despejat el 
nostre enteniment ; y tantes son les coses que ya entenem y 
ans no enteniem, que ara veem y ans no veiem, que ara 
creem y ans no creiem, que en lo cor inflamat per Tamor & 
Chesus, d qui ans ofuscat negabem, desichem impasients ser 
admitits en el numero dels seus disipuls, si es que som dignes 
de tanta dicha. 

Sen Visent. Siga tot pera gldria del Senor, que s^ha dig- 
nat manifestar la inmensitat de la seua misericordia en bene- 
fisi de vdstres dnimes. Pronte sereu contats entre els fills del 
Senor, y cambiareu el nom de chudfos en el nom glorios de 
cristians, mediant el batisme ; pero ans es presfs que sigau 
instruits en los misteris prinsipals relatius d Deu Chesucrist y 
d la seua Santisima Mare Marfa. 

P. GiLABsRT. Beneit siga el Senor, que ha fet brillar hui 
en estos fills de Abraham el poder de la seua grasia. Yo, Pare 
Visdnt, si vostra reverensia meu permitix, els instruire v dis- 
pondre pera resibir els Sacramens. 

Goixo. ( Adelantanse al Rabino.) Perdone, senor, tot lo que 
I'ha fet parlar. Ara es voste ya cristid, y el vuU com d un pare. 

Rabino. A tu y d tots perdone, y demane de tot cor que 
em perdoneu els mals eixemples que tots nosatros vos ham 
donat. 

JoRAM. T yo tambe suplique qu'em perdoneu per les 
prontituts del meu chenit. 

Sen Vi&bnt. Yo, chermanets, en nom de tots els cristians 
de esta siutat vos perdone, com tambe vos perdona el Senor. 
Doneu d Deu grasies tota vostra vida, sense olvidar may el 
graa benefisi que yos ha dispensat. Y vosatros, piadosos habi- 
tants de Salamanca, beneiu al Seiior, perque vos ha manifes* 



apiEnoices, 359 

ut les grandees de les seues misericordies, y grabant en vds- 
tre cor els efectes del seu poder, aparteuse del pecat : fuchiu 
d'els perills de ofendre A la Divina Machestat, y siga el temor 
de Deu la regla de vostra vida. ^Sen recordareu de estes 
mdximes ? 

Tots. Sf. Pare Visual, sf... 

Chuan. Ddnemos, Pare Vis^nt, la bendisid. 

D. Diego. T pregue al Senor per nosatros, pera que sigam 
mereixedors de la seua grasia. 

Sen Visbnt. El Sehor oixca vostres desichos, y ompliga 
el v6stre cor dels dons de la seua grasia ; vos done forses con- 
tra els enemies; vos asistixca en vostres nesesitats; vos defen- 
ga en vostres perills, pera que, felisos asf en la t^rra, units A 
la seua grasia, pugau un dia disfrutar de la seua presensia en 
la gloria, que 4 tots vos desiche, mentres invocant els ausilis 
del Senor, vos done la bendisi6 en nom de Deu Pare, Fill y 
Espirit-Sant. Amen. 

Tots. Amen. 

Els ChuuIos, iViva... el Pare Vis^ntll 

Tots, j Viva HI 



Fragmento de un Miaterio castellano representado 
en Halloroa. 



Misterio de la bienaventurada Santa Cecilia en el qual ay 
las personas siguientes: 



Valeriano esposo de Santa Cecilia. — Cecilia su esposa. <*-Tebarcio 
8U ermano de Valeriano. — Angel. — Viejo anciano. — Almachio 
adelantado. — Dos ministros suyos. 

Compuesta agora nuevamente en el anyo de mil (i) Ixii 
por Bartolom4 Aparisio^ el qual se somete d la coresion de la 
santa iglesia, 

Valeriano. 

O que alegre contento 
Estoy i regosijado 
Solo por aver tornado 
A Cecilia en casamiento. 
Que es de gran meresimiento 

Y noblesa. 

Que grasia y que gentilesa 
Que virtut y que bondad 
Que prudensia y omildad 
De verdadera riqueza 
Que saber y que agudeza 

Y descrision, 

Que dulse conversasion 
Que amorosa y amigable I 
Por sierto que es agradable 
A mi alma y corazon. 
Es de tanta periision 
Mi Cecilia 
Que no ay entre sen milia 



(1) En este bianco no cabe duda que falta la D. 



AP^NDICBS. 3b I 

Otra ni ea mil tnillares. 

Es de las muy singulares 

Que en la oracion somilia 

Hoy por ella mi familia 

Es ganada 

O esposa mia amada 

Vos seais muy bien venida. 

Ceqlia. 

Esposo bien de mi vida 
Bien sea vuestra allada. 

Valeriano. 

Seiiora mia agrasiada 
Si mandares 
Dime como los juglares 
T las musicas y dansas 
Acen oy tantas mudansas 
^Tienes algunos pesares ^ 

Es una hoja en cuarto prolongada en cuyo reverso se leen 
5o versos mds que estoy pronto d transcribir si conviene. 
Hall6se en la con reyal de SoUer, donde me han asegurado 
se hallaba menci6n de otros misterios. 

J* M. QUADRADO. 



VI. 



De las antigas representacionB dramiticas y en 
especial dels entremesos Catalans. 

SI b^ los molt erudits y sclents senyors En Manel Mild , de 
qui reberem , en la sua cdtedra, bona y prolitosa Hum pera 
agradarnos 1' estudi de las lletras patrias , y En Joseph Puig- 
garf y Llobet, qual bon afecte nos fa depositaris d' una inme- 
rescuda distinci6, publicaren temps enrera(i) los abundosos 
fruits de llurs investigacions en bibliotecas y arxius pera con- 
tarnos qualque cosa de loque foren aquellas farsas, misterisy 
entremesos nascuts y vivents en mig lo ardor6s caliu de la fe 
her6ica , qual ventur6s dngel agombolava. ab las suas purfsi- 
mas alas tots los pensaments, actes y vida dels nostres besavis 
de la etat mitjana; n' ob^ant, ocupats nosaltres en lo atractfvol 
estudi d' aquella epoca de la historia patria, que molts meny»« 
prean perque no la coneixen, ni esmentan que fou la mare d* 
ardits heroes, dolcisims poetas y maravellosos artistas, havem 
encontrat en 1' arxiu de 1' Ajuntament d' aquesta Ciutat , al- 
gunas curiosas novas y documents inedits que poden, 4l nostre 
pobre juhf, il-lustrar un xich, per poch que sia, 1' origen 
del teatre catald. Per96 los donarem d con^ixer en lo que v&l- 
guian, dihent avans del linatge y ascendencia d' aquell, qua- 
tre breus paraulas, conegudas ja, mes pera que servescan 
d* uUada retrospectiva & lo principal intent d' estas ratllas (2). 

Corromput lo mon, en V auba redentora del Cristianisme, 
per lo pestilent baf de las abjectes passions que V oprimian, y 



(1) Lo primer en la cRevista de Catalanav torn. II (1862), 
pdgs. 19, 69, 119 y 263 y lo segon en lo «Museo Univertal*, 
torn. I (1857) p. 83 y 206. 

(2) Pera qui vulguia extensas novas sobre V origen del teatre en 
Europa y especialment en Catalunya, pot vdurer eotre altres autors 
i Foumel, Lucas, Dumeril, Le Bas, Lacroix, Morat/n, Von Sckack, 
Lamarca, Florez, Villanueva, Ticknor. etc. A fi d' abreviar lo cart 
eapay de que disposem , omitirem las nombrosas citas que podriam 
fer d' aquets y altres autors. 



APl^NDICBS. 363 

embriitida la dignitat humana ab lo fandtich culto d' aquells 
idols, imatges d' uns ilusoris d^us, Cedents de sanch igaocenta 
y de luxuriosos excesos, prest s' espargf per totas las regions 
sotmesas al veil y bambolejant imperi dels Cesars, 1' alenada 
ofegadora, nascuda en lo fons del cor de la disoluta Roma, 
iaquint tambe baix son desp6tich jou las nadivas y patriarcals 
usansas dels fills de nostra marca: en los estadis» en los circhs, 
en los teat res, en tota festa, arreu dominava lo febrosench de- 
liri de la bdquica dissipaci6 y fang6s crim. Llavors fou quan la 
Hum brillant de la fe divina, mare de la pau y la virtut, nuncii 
als homes la vinguda de la nova era. Dos y tres segles havian 
ia passat d' ella, quan los Pares de la Iglesia tingueren de com* 
b&trer la p^blica lascivia, mostrant ab tota sa nuesa V espan- 
tosa decadencia y liviana perversitat del teatre gentflich, con- 
vertit, no ja en los inmorals mimos y muts pantomimoSy he- 
reus de la comedia y tragedia dels pus memorables temps de 
Roma y Grecia , sino en las impudicas torpesas de las avols 
fembras, enlayradas fins d la drata de la magestat imperial, 
que V havian tornat en un popular bordell. Cert es que la 
lluyta de la elocuencia cristiana , unida ensemps ab 1' herois- 
me dels mdrtres , reculH k molts qu' abjuraren d' aytals pom* 
pas y diab61icas artimanyas, seguint la Hum de la vera doctri- 
na, mes no bastd encara pera mimvar la corrent libidinosa de 
consemblants jochs escenichs (ludi scenici), per lo qual fou 
precis que 'Is Sants Concilis, cel-lebrats desde lo segle iv al ix, 
ab r autoritat suprema de llurs canons , los anatematisessen, 
i fi de lograr V extirpaci6 de tan gr^ mal. 

Per mes que las costums de las tribus invassoras de nostre 
territori foren en un principi guerreras y aspres com errant 
era llur vida en las selvas y montanyas septentrionals qu' ha* 
bitaren, aficionat posteriorment lo poble hybrid que d^ ellas 
nasque, A totas las passions y goigs sensuals llegats per los 
hdbits orientals dels ultims romans, diffcil 1' hi era desferse 
d^ aquellas festas y recreacions publicas , arreladas en lo pays 
desde molts segles , y d las quals s' hi trobava fermat per lo 
natural instint de conservar uns espectacles tradicionalment 
reproduhits; emper6, com tots ells, mes 6 manco, no eran 
sino Unas falsejadas reminiscencias , en son millor aspecte, 
de las farsas atelianas y sdtiras Ifesceninas ^ y en lo pitjor, de 
la^ perillosas y multiples festivitats paganas consagradas als 
nombrosos d^us y deesas del mitol6gich Olimpo; volgue, per- 
96, la religi6 de Jesuchrist, experta conexedora de 1' dnima hu* 



364 ORfCENBS DEL TEATRO CATALAN. 

mana, transformar ditas festas, desterrant llur politeisme, com 
ho feu , y sostindrer, baix la sua fecunda protecci6, la naixen- 
sa del gust artistich , ja donant al nadiu teatre ample esbargi- 
ment ab las primitivas farsas que s' improvisavan , en las 
llargas peregrinacions als Llochs Sants y d altres Santuaris de 
mes devoci6, ja obrintl'lii, mes endevant, las portas del sagrat 
temple, pera pendrer part en las ceremonias dels divinals of- 
ficis , ab dansas e himnes bellissims qu' enriquiren lo ritual 
cat61ich, ensemps que lo tr^sor de las bonas creensas. 

Vingueren apres los segles ix y x, en que 'Is llenguatges ro- 
mans comensaren i parlarse comunalment , lliurant V us del 
lati al estil de la gent docte, qual potent impuls cambid tambe 
aquellas representacions quiscun jorn pus imitants k una obra 
dramdtica , encara qu' ab notoria imperfecci6 , de lo que, 
prompte ne mostrd un novell seny quan k la meytat de la on- 
zena centuria nasqueren los misteris qu' ensenyaban dalt lo 
cadafalch montat proplo vestfbul del ara en las bassilicas cris- 
tianas, aquells passos de la sagrada historia, tant del Nou com 
del Veil Testament qu' impressionant los sentits ab sa tramo- 
ya, cant y Uuida companya d' instruments miisichSf podia 
propagar mes la coneixehsa dels exemplars fets que'ns relata 
1' Evangel i. 

Nat era ja alhora lo teatre litiirgich, pie de gran vida, n'obs- 
tant en los segles xii y xni interrompe lo malfat la sua pro- 
gressiva marxa, barrejantse per dissort la clergia en los jocks 
indignes d' alguns histrions que contra/eyan y escamian las 
honradas costums de las gents, en tal extrem , que no sols di- 
versos Concilis s' ocuparen en extingir la disoluci6 que no- 
vellament s^ iniciava per corsecar A aquell cors social de qui 
naix r exemple de la virtut, si que tambe los llegisladors se 
veg^ren obligats d dictar tots los manaments qu' ab millor 
prestesa podian tornarlos per lo dret camf. A malgrat de tan 
reaccionari mohiment, V art y la poesia popular demostrd per 
fortuna en aquest segle, ab totas las festivitats civils, mogudas 
per las entradas de reys en las grans ciutats, y altres d' cixa 
fays6, lo desig vehement que cobejava, d' obrirse lliure pas en 
lo camf empres, emancipantse de la tutela del temple, no pera 
abandonar here'ticament sa autoritat, sino pera passar d la 
plassa publica 6 als palaus dels nobles, ahont, despres d' al- 
cainssfr carta de secularisaci6, pogues dedicarse ensemps qu' d 
V exposici6 dels fets bfblichs d la de las costums e intrigas que 
tostemps ban viscut en lo m6n aristocrdtigh. 



AP£MDfCB». 365 

Llueix felisment P aurora del segle xiv y ab ell se prepara la 
hrillant renaixensa de las Uetras y arts de nostra terra, Lo po- 
ble y la noblesa, s' ocupan successivament en dansas y tor- 
neigs. momos, canyas y altres caballerivolas empresas, quan la 
sagr^da instituci6 de la festivitat y processo del Corpus Chris- 
ti, ab la forta ajuda de las piadosas confrarias qu* augmenta? 
van prodigiosament (i), trau del trespol santificat i la via 
publica, las farsas litiirgicas, donant vida, mitjant9ant aytal 
transformaci6 de la forma escenica, d los tan cel-lebrats y apr^s 
abundosos entremesos, dels quals no 'n restan ara ab vida, 
mes qu' alguns petits y originals recorts. Era avans de i3i4, 
segons apar del epitafi d* en Bereng^uer de Palaciolo, 1* epoca 
en que Gerona cel-lebrava ja dita festa, formant part de la 
process6 certas representacions sagradas, emper6 no portan 
encara lo nom que mes avant las distingf y singularisd. Bar- 
celona exequint en iSig la bul-la del papa Joan XXII, dona- 
da en i3i6, d compliment y satisfacci6 de lo disposat per 
Climent V y lo Concili general de Viena en i3i i, aixis com 
mes anteriorment per lo insigne Urbano IV en 1264, segui 
tambe lo lluhiment y pompa qu' inicid en Catalunya la di6ce- 
sis gerundense, establint aquella process6, com consta en lo 
primer dels llibres d* ordinacions d* aquesta municipalitat, 
qual collecci6 no menciona se fes aqui representacid alguna, 
fins molt mes tart, com veurem; continud Vich en i33o, Va- 
lencia en 1 355 y Palma de Mallorca ans de iSyi, imitant 
igualment dit ceremonial, sens mancarhi tampoch las suas 
corresponents representacions, tardanas d naixer en certs 
llochs, pero primerencas en altres, aixis es que las veyem, en 
Gerona, com s' es parlat, ans de i3i4 y apres en i36o, d Pal- 
ma en 1392 y 97, d Barcelona en 1394 (2) y en Vich ab ante- 



(1) En los llibres antichs M. S. que conteDint las ordinacions y 
acorts que regiren als gremis y confrarias dels oficis de la ciutat, te- 
nim examinats y entre tals los dels corall^s , argeoters , tapiners y 
sabaters. com especialmeat los dels perayres y calsateis, poguerem 
observar lo zel y devocid de qu* estavan lublerts pera rodejar d' 
alegria la processo del Corpus , aaant constantment a ella , acorn - 
panyats, per lo manco, de trompas y juglds, quan no del entrem^s 
6 misteri , portat per bastaxos, qual represeotaci6 era de son cirrech. 
Es de notar que de ditas trompas penjavau unas banderas 6 pe- 
DOQS de sendat carmesi 6 d* aitre color, ab las senyals del offici y 
flocadura d' or y de seda. 

(2) Bnscant ab molta diligeucia eo los registres de I' Arxiu mu' 
nicipal un dato que 'ns anticip^ V existencia de las representaciooE 



366 ORfGENES DSL T«ATRO CATALAN. 

rioritat i 1413. N' obstant, cap d* ellas se distingeix ab lo nom 
especial de entremets, (mot propi de la llengua parlada en lo 
mitjorn de Fransa, que vol dir entre dos menjars^ 6 sia V es- 
pay de temps que va en los convits, del servey d' un plat 6 
vianda, d lo subsegiient) fins y d tant qu' en lo comens de la 
vinenta centuria, naturalisantse aqu(, d usansa d* altres ter- 
ras y ab sign ificaci6 distincta de la que tenia en i38i quan 
la coronacid de D.* Sibilia, muller del Rey En Pere IV (curio- 
sa descripci6 que per lloable zel del ardent catalanista En 
Francesch Maspons y Labr6s, coneixen ja nostres llegidors); 
puig s^ aplicava d lo pago qu' en lo joch de la taula rodona^ 
inseguint una costum llegendaria del segle xiii, servia pera re« 
brer las promesas anyals que feyan los cavaliers. Aquesta y 
altres festivitats civiis, donaren peu d la exhibici6 de las pri- 



liturgicas en la present ciatat. unicameot en lo llibre d' ordiQacions 
6 bans, que 's compren de 1394 & 1399, en lo primer d' aqueste 
anys vegerem los tres bans in^dits, dos dels quals 6 seguiment 
trelladam, referents d la festivitat del Cors de Jesuchrist: «Die 
lune XV juni anno XCIIIl=Ara hojats per manament delbatUe 
ordonaren los Conaellers e promens de la Ciatat que alguna perso- 
na de qualsevol stament 6 condici6 sia no gos lo dia de dijous pri- 
mer vinent que sera la festa de corpus xsti Ter 6 fer fer algun basti- 
ment 6 cadafal en los carrers per un passard la processd. £ a^ per 
tal com embarguen e eropatxen la dita processd ne encara gosen fer 
foch gresch ne sclaffidors de foch gresch sots ban de XX sous per 
cascuna vegada =Del8 quals bans etc.=Retenen8e empero etc.=:i» 

«Die mercurii XVII junii anno domini M CCCXCIllI fuit regis- 
trata in curia Bajuli8ebarchinone=sAra hojats per manament del batlle 
ordonaren los Consellers e promens de la Ciutat que tots aqoells qui 
Stan en los carrers per un passard derod lo precids cors de Jhu. Xst. 
dejen fets regar al vespre qui ve lo pati 6 carrera aytant conte la sua 
possessid, e per honor e reverencia del dit preci6s cors de Jhu. Xst. 
sots ban de V sous. E que demd per lo roati no gosen regar los dits 
carrers en alguna manera e a90 per tal quels vestiments dels canon- 
ges, clergues e religioses ne les rapresentacions quis fardn nos guas- 
ten ni en res sien embargats ni empatxats sots lo dit ban. =r Dels 
quals bans etc =Retenen8e empero etc.=» 

£n altre de 1396 se dtsposa qu' en atencid d las obligacions y 
atrassos del Conaell fossen reduhits los gastos qu* ocasionava la pro- 
ces86 del Corpus, en mes de 100 lliuras anyals; aixis com que se re- 
novassen los representacions (deu voler dir arreus) que per aquella 
estavan cu8todiadas en I' arxiu del comu. 

Lo primer ban nos manifesta clarament quan excessiu era I' en- 
tussiasme dels barcelonesos per aytal festivitat, entussiasme vigords 
desdo 'Is primers anys en qu' era ceMebrada y que fiu naixer las 
indicadas representacions, ja de molt ans del 1394 , com se despren 
de lo preceptuat en los bans segon y ters. 



AP^NDICBS. 36^ 

mitivas farsas religiosas qu' i aquellas se apropiavan, encara 
que no hi escahiguessen gaire be; emper6 lo despertament del 
art dramdttch dcsfeya ja son vol y ab ell adquirian las compo- 
sicions un cardcter del tot diferent, produhint, al principi, 
obras con lo Mascaron^ no ben aptes pera la escena, mes ab 
lo temps, ajudat de la viva Hum que 1' hi reilectf lo estudi dels 
primitius y antichs teatres cldsichs, avansi camf en lo qu' ha- 
Yia de rec6rrer, y res mes nos ho prova que, tantost N' Antho- 
ni Vilaregut, vivent en i388, traduhf las tragedias de S^necha, 
En Domingo Masc6, veya ja represeptar en lo palau reyal de 
Valencia, V any 1394, la sua vtragedia 6 reglas d* amor 
1 parlament (qu' apar eran una sola cossa) d' un home y una 
femhre fetes... a requesta de la Carrosa Dama del Rey Don 
Joan //• intitulada tambe «L' horn enamorat y la fembra sa- 
tis feta^i^ aconteixement capdal en 1' historia de nostre teatre, 
del que per lldstima no' ns resta sino la concisa membransa 
que d^ ell ne fan alguns entesos bibli6grafos. 

Aytals esforsos donaren proBtosos resultats, generalisant 
las prop ditas representacions nomenadas entremesos^ desde 
r alborada del segle d' or de la literatura catalana, ensemps 
qu^ engrandint la nombrosa cohort de notables artistas qu* en 
ell brillaren (1), ab la celebraci6 anyal d' aquells y realisaci6 
d' altres piadosos monuments inspire ts per un poble que, 
vivint en la plena adolescencia de son renaixement, se feu 
admirar per las preclaras virtuts qu* en tots indrets 1' enjoya- 
van. Investigudm, donchs, V brigen dels entremesos Catalans: 
las datas mesantigas se contrauhen, es d saver: als anys 1414 
y i5 en Valencia ^ avans del 1423 (potser ab anterioritat a las 
ja indicadas representacions del 1394) en Barcelona, com apar 



(1) Per Bi v4 a torn, direm qu' en altre copiosissim arxiu de qual 
clasificacid y arreglo fa temps nos ocup^m, descobrirero diferents 
curiosoB datoB relatius ft las obras d* alguns artistas Catalans in^dits, 
entre Ms quins son de recordar: del segle xiv, & Selelles, Rocha, 
Berenguer, Saragossa, Saplana y Deafen; del xv, & Valld^briga, 
Martorell , Reig, Castellnou, Ortal, Costa, Yendrell, Gaffer, als 4 
Vergds. los 4 Alemanys, y los 2 Sadurnins, & En Rovira, Font, 
Toxino, YallB, Hnguet, Oriol , Alsaoiora, Miravet, Lunguer 6 
Lucay Dnran; y del xvi A Sauxo y Ferris; mes judicant com & 
molt petits nostres coneixements artistichs los pos&rem en mans 
d' un expert aroich, persona il-lastradissima en 1 historia del art, 
qui lo8pubHcai& promptament, juat ab altres novas eruditas qne 
coroposan ana bonica monografta, qual lectura, qu' bavem gaudit, 
nos jobi per lo atilosa nerA A las arts patrias. 



368 ORf GENES DEL TSATRO CATALAN. 

de las hotas dels arreus qne Servian per las de la process6 del 
Corpus y del orde seguit en la mateixa per la festa del 22 de 
Juny de 1424; eaaquest any y altres successius en la pluritat 
de las entradas y coronacions que passaren en la propia ciutat, 
per exemple la de N' Amf6s V (1424), la de Joan II y la sua 
muUer (i433) y demds del mateix segle, que 'ns esplican En 
Comes en lo llibre de Coses asenyalades y los 5 del Ceremo- 
nial de la Ciutat; en 1487 la relaci6 que 'ns queda del entre^ 
m4s dels Turchs; y en 1442 la nova del de Sant Fransesck y 
dels qu' eran ja de molt ans executats en Mallorca. EmpenS 
totas aquestas descripcions mes 6 menys detall^das no han 
satisfet tant nostra curiositat pera compendrer la forma, no li- 
teraria^ puig se desprcn seria mfmica en un principi , y apres 
breument dialogada, sino la escenica ab qu' eran presentats 
aytals misteris 6 farsas^ com la que 's veu en lo curi6s con- 
tracte inedit, obrant en lo mencionat Arxiu de V Ajuntament 
y qu' k seguiment publiquem : 

alhs. M.=:Die veneris XX aprilis anno 4 nativitate domi- 
ni MCCCCLIII, Capitula infrascripta fuerunt lirmau per 
dictas partes et fidejiissores eorum. 

En nom de Deu. 

Capitols fets e fermats entre los honorables Consellers de la 
present Ciutat de Barcelona e los honorables obrers daquella 
en nom e per part de la dita Ciutat de una part £ lo discret 
mossen Johan 9alom prebere de la dita Ciutat de part altre 
sobre lo reffer 6 retornar dos . entramesos e tornar aquells de 
nou devall designats 90 es lo entrames de la Creaci6^del mon, 
e laltre de Bellem dit de la Nativitat, e una coloma en lo en- 
trames de la Anunciaci6 (i). 

Primerament lo dit mossen Johan 9alom far^ lo entrames 
de la creaci6 del mon sobre lo buch (2) del qual haurd IIII 
pilars e en la sumitat dels dits pilars haurd un eel de nuvols 
en los dos dels quals pilars haurd II dngels 90 es en cascun, e 
en lo mig del eel stara Deu lo pare tinent en la ma squerra un 
pom rod6 e la ma dreta alta d forma qui stiga saent en una 



(1) Es notable trobar d uo prebere convei-tit en artista, lo que 
'd8 proba si ho era, V 11 lu8traci(5 conteroporiDea de la clergia, y si 
no, la preponderancia que se V hi concedia en semblants festas^ quan 
corria de son cdrrech V endressar llur coDstrucci6. 

(2) Buch era V espay limitat 6 basaroent que trasportat sua las 
espatllas d' algUDS bastaixos, i fays6 dels derrerenchs misteris de 
Semana Santa, servia d' escenari d tant petit teatre. 



( 



l' 



APKNDlCE^^v..^ ' • ' 369 

bella cadira lavorada deurada 6 argentada. £ entre lo buch e 
lo eel haurd un gran mon rod6 qui rodard que per la meytat 
mostrari haver forma de ayga, e sobre layga per laltre meytat 
la una part eel stellat e per 1' altre part terra ab ciutat. E en 
lo pla del dit buch haurd un rollo en que stardn II II dngels 
e altres III I en los pilars 90 es en cascun pilar hu qui tots 
cantardn (i). 

Item un altre entram^ appellat Beiiem alias la Nativitat de 
Jhus. xpst. sobra lo buch del qual entre mes fard de nou dos 
porxes ab mitga del hu al altre en cascun dels quals por- 
xes haurd quatra pilars qui tindrdn cascun son porxo. E 
sus cascun dels dits porxos 90 es en la sumitat de cascun dels 
dits pilars haurd un dngel dels quals los quatra tindrdn un eel 
rod6 ab nuvols stellat en mig del qual eel se mostrard Deu lo 
Pare saltim de mig amunt quitant raigs de foch 6 de lums qui 
passardn per la difarencia 6 spay dels dits dos porxos e basta- 
rdn fins baix on sera lo Jesus nat. E baix en lo pla del buch 
del dit entremes 90 es d la part sinistra haurd un presebra en 
que serdn lo bou e V asa, qui en aquella part stard Josep age- 
nollat. E en laltre porxo de part dreta stard la Maria ajono- 
llada, e en lo mig de la diffarencia dels dits dos porxos stard 
lo infant Jesus tot nuu lensant raigs de si mateix vers lo qual 
infant los dits Maria e Josep segons dit es stants agenoUats 
contemplardn. E los dessus dit dngels cantaran gloria in ex- 
celsis (2). E de continent vinguen los III Reys qui munten 
per la porta del dit entrames, muntant per la scala que aqui 
fara lo dit mossen 9^lom e adorardn V infant Jesus. 

Item es avengut e compres que lo dit mossen Johan Qalom 
hage d fer 6 fer fer una coloma ab son exercici qui procehesca 
de la bocha de Deu lo pare en lo entremes de la Anunciaci6 
qui devall ab les ales steses e fige d la Maria. E fasse certs raigs 
de lums 6 de foch qui no damniffich res quant serd devant la 



(1) En aquest y lo seguent entremes pot observarse que lo qua- 
dro dramitich que ^s representava era exoroat ab un chor de ten- 
dres veas qui cantava himnes liturgichs, acompanyat, sens dupte, d^ 
algausjugUs; essent tot un 6del recort dels primers misteris qu' 
havem vist se feren en las bassilicas cristianas. 

(2) A mes de fer referenda A lo dit en la nota anterior, esmen- 
tai^Sm la mutacicS, no de decorament, sino d' escena , qu' ara v^ , ab 
r arribada de nous personatges que entravan per la part devantera 
del entremes. 



370 ORfCENES DEL TEATRO CATALAN. 

dita Maria. E apres que sea torn girantse ab les dices ales ste- 
ses vers Deu lo pare fahent exercici de les dites ales. 

E les dites coses totes e sengles fara 6 fer fara lo dit mossen 
Johan 9^1om, segons forma de un patr6 6 mostra quen ha 
liurada la qual es vers en Johan Oliver scrivd del offici de ra- 
cional de la dita ciutat, axi de fusta e mans de fusters com de 
ferra e claus com de pintures e pintar aquelles e axi daurcom 
dargent com de colors com de totes altres coses necesaries A 
perfecti6 de les coses 6 entremeses dessus dits (i). Entes em- 
pero que ell se puscha aiudar e pendra totes coses que servirli 
pusquen dels entremeses que de nou torne. 

Item es convengut entre les dites parts que los dits honora- 
bles Consellers 6 los dits honorables obrers per preu de la 
dita squerada 6 per tot 90 que costardn los dits entremeses e 
en fer e acabar aquells be e degudament d conexensa dels dits 
honorables obrers e de dos pintors elegidors per los dits ho- 
norables obrers sien donats al dit discret mossen Johan 9alom 
LX florins dor darag6 e no res pus avant posat cars que fos 
demanada remuneraci6, dels quals 11 sien donats XXX florins 
en lo principi de la obra, e laltre meytat feta la meytat de la 
obre» per los quals LX florins dona per fermances en P. Corts 
cirurgid, Luis Dalmau alias Delviu pintor (2), en Jacme No- 
gues sastre, menor de dias e en ffranci rubi barber ciutadans 
de Barcelona en cascun dells per lo tot. 

Testes firmati dictorum honorabilium Consiliarorum et 
operiarorum et Johannis 9alom sunt honorabilis Bertrandus 
de Vallo et Petrus Raurich. 

Testes firmati domini P. Corts sunt discretus Johannes 
Mitjans presbiter Vicarius Monasterii Sancti Crucis d' Olorda 
et Johannes Oliveri notarii. 



(1) En lo marge del original y concordant ab aquest pant de V 
escriptura, existeix borrada una postil-la, que deya: ae ab vestits de 
tots aquells d qui representardn en los dits entremeses e cascun d' 
aquells,* de lo qual se col-legeix, fou tamb^ compresa primerament 
en lo contracte, la factura de lo vestuari de tots los persooatgee in- 
tervinents. 

(2) Per aquesta fiaduria se ve en coneixensa del apodo de aDel- 
viui* ab qa* era conegut lo artista Dalmau , de qui com & in6dit ne 
parlarem, al tractar del retaule de la Madona pintat de 1443 & 1445 
•pera la Capella municipal, en las aNovas histbricas sobre la armna' 
da capella de Sant Miqueb, temps enrera publicadas en lo aGay 
Saber*. 



APl^NDICBS. 371 

Testes firmati domini Ludovici Dalmati Delviu sunt Johan- 
nes Lauren tii notarius et Bernardus Solerii scriptor. 

Testes firmati domini Jacobi Noguer sunt proxime dicti. 

Testes firmati domini Francisci Rubi sunt proxime dicti 
qui omnes fx. firmarunt dicto die.» 

Una volta concebuda V imatge ideyal d^ aquell teatre deam- 
bulant y en miniatura, fdcil nos serd compendrer que, si 
adquiri la sua vida una tan gran forsa propagadora, fou , ins- 
pirantse per la producci6 de sas farsas en 1' esperit eminent- 
ment religi6s del poble catald, y en lo gust artistich que de 
molt ans ha tingut sempre, infantant capdals artistas conce- 
bidors d' admirables obras qu' inmortaiisan llurs noms ( i ). En 
corroboraci6 del marcadissim desenrotUament qu' obtingue- 
ren los entremesos en Barcelona, es d' observar qu' als 29 
d' Abril de 1462, lo paveser y pintor En Gabriel Alemany 
altre membre de la cel-lebre familia de son nom, vengue al 
Consell una casa pera aixamplar aquellas confrontants «in 
quibus tenentur seu recunduntur intromesia sive los entreme- 
ses festivitatis corpori ChristiJ com resa V scriptura, lo que 
suposa un notable augment en lo nombre dels que corrian i 
compte de la ciutat, y per lo mateix^ de llurs arreus. Axis 
fou que poch temps apres en 1477 (segons sembla del origi- 
nal del test baix transcrit) hague que proposarse envers la 
conservaci6 dels dits arreus y castells^ lo que 's segueix : 

aDel fet de la conservaci6 dels entremesos remesos d III I 
persones ab mossen Johan Alexandre. 

Per quanr lo present any la ciutat ha reparats los castells e 
arreus de aquells novament fets e per conservaci6 de aquells 
se ha fet armari en cascuna cambre dels pint6s en los quals 
Stan reservades les dites robes per. lavar tota occasi6, e avi- 
nentesa de prestar les dites robes es necessari que sia feta 
del-liberaci6 de consell que de dites robes qui servexen lo dia 
de corpore xsti. no puguen esser prestadas per via alguna si 
donchs no precehird ordenaci6 y del-liberaci6 dels honorables 



(1) A mes de lo que ja deixem dit en la nota 5/ sobre alguns 
dels molts artistas que romanen in^dits, apuntarem com k notable, en 
proba de nostre assert, lo que 6 las derrerias del segle xiii fos do- 
nat un ban en esta ciutat, prohibint 1' embrutar ab dibuixos ni pin- 
turas las parets de las casas, fet impoi'tant que 'ns demostra no sols 
l* exces de enginy e aficid dels nostres progenitors en la creaci6 d' 
obras mes 6 menys artfsticas, sf que tamb6 la pulcritut de la bona 
polida que regia ja en tant apartat temps. 



372 ORf GENES DEL TEATRO CATALAN. 

consellers e consell de xxxii de la dita ciutat que les dites ro- 
bes ne alguna de aquelles per via alguna, prestar nos puxan. 

-E encara es peasat que en cascuna cambre dels dits pint6s 
sian fetes dues tancadures cascuna ab sa clau, la una tindrd 
lo pintor de la ciutat, e V altre tindrjt lo scrivd del racional. E 
assi que lo hu sens 1' altre no puga obrir en ditas cambres, e 
axi lo dit scrivd com los pint6s hagen A prestar jurament de 
tenir 6 servar la del-liberaci6 fehedora quant tocard d ells. 

E per 96 com axi los castells com les robes 6 arreus dels 
dits castells vuy stan ab bona disposici6 e aquells ab pocha 
despesa se pordn sostenir i serd occasi6 que tots anys per no- 
bilitat de la ciutat se pord fer la festa del Corpus, es pensat que 
per la brevitat dels temps que vuy los honorables consellers 
tenen que sia feta elecci6 de persones qui ensemps ab los 
honorables consellers sdevenidors menegen e apunten axi ab 
lo fuster com ab los pint6s per quanta quantitat pendrin en- 
carrech la conservaci6 dels dits castells e robes dels dits en- 
tremesos, los quals apuntaments posardn en lo consell de xxxii 
sdevenidor qui ensemps ab los honorables consellers ne fardn 
conclusi6.» 

Omitint aqui lo recort de las variadas represcntacions que, 
servant encara son cardcter distintiu de fillas de la fe, se cel- 
lebraren, ab motiu de las novas festas endressadas als prCnceps 
y monarcas, durant lo comens y seguiment de V etat moder- 
na (a.* meytat del segle xv y en lo xvi), esmentarem tan sols 
las vellas dansas dialogadas, imitacions dels temps cldssichs 
vestidas per las costums dels qu' eran eminenme'nt cavalleri- 
vols, y en especial la traducci6 de la de la Mort, rimada 
en 1497 per En Pere Miquel Carbonell, arxiver reyal. Aydat 
de consemblants elements y transcorreguda ja una bona part 
del segle xvi, hague', 1' adolescent teatre de nostra terra, d' atu- 
rar la rapidesa ab que seguia 1' avansada via del esdevenidor, 
per rah6 de certs abusos y punibles scdndols assats perillosos, 
que motivaren paulatinas prohibicions dels misteris y entre- 
mesos, ordonadas tant per las autoritats eclesidsticas (iSgi 
y 97), com posteriorment per las civils. Axi restd limitat y 
quasi esborrat lo primitiu aspecte d' aquell, qu' and reduhint- 
se d un gaudiment profa de proporcions no petitas y dedicant- 
se prest d V exposici6 d' assumptos imitats dels antichs teatres, 
que tornd en veritables comedias. Per esser tal volta la pri- 
mera d' aquest genre que viu la Hum en una de las regions 
del veil reyalme es de nombrar «la Nova Tragicomedia Gras- 



APiNfilCBS. 373 

timargus appellatan etc., del prebere de Mallorca En Jaume 
Romaiii, representada en aquella ilia als 2 de Maig de i362. 

Las companyas de c6michs 6 farsistas, qu* errants per 
burchs y vilatges, d fi de guanyarse un mos de pa, presenta- 
van al poble, fidel espectador, aquells dramas aleg6richs 6 
autos^ com lo del carro de la mort^ inmortalisat per Cervan- 
tes en clo Quixots, cresqueren y augmentaren fins d tal punt, 
qu^ essentlos ja petits los castells y carros encubridors de Uurs 
tramoyas, tingueren de muntar, en las grans ciutats, espayo- 
SOS cadafalchs, d manera de barracas que nomenaren corrals, 
Barcelona tambe possehf son corral^ fundat per reyal gracia 
de 1679 y privilegi concedit en 1387 al hospital de Santa 
Creu, qual lloch podem considerar com d humil Uavor dels 
luxosos colisseos moderns. 

Decaiguts y morts, d las primerias del segle xvii, los senzilis 
entremesoSy que tanta popularitat gosaren entre las gents, 
sofri malhauradament lo teatre 1' intluencia avassaliadora 
d' aquells inimichs que fermaren ab cadenas los peus de nos- 
tres avis, iniluencia despotica que 'ns exigi lo haver d' ex- 
pressar tots los sentiments mes purs, dnima inmaculada de las 
costums patrias, ab una llengua forana, parla enjoncada als 
llavis per la nissaga guanyadora de V autonomia de la terra. 
Empero, passats ja mes de 100 anys, una novella creuhada de 
▼alents y forts atletas, ha cantat venturosament ferma vic- 
toria, y ab nou delit va extenent per totas las encontradas 
d' aquest avent^tjat pays, la fructuosa semensa, un bon tros 
arrelada, del jovencel teatre catald. ; Que 1' Altisme V hi con 
cedesca, pera honra y gloria del renaixement literari d* esta 
marca, un tan bon pervindre, com afalegadoras son las espe- 
ransas que 'ns fa concebre! 

Andr^u Balaguer. 



Barcelona %% Septembre 1871.— (Ed el Calendari Catala.) 



VII. 



Orden de la procesidn del Corpus en Barcelona 
en el siglo X7. 

Quiscuns anys lo diroecres precedent al dijous en lo qual se 
celebra la festa de Corpore Christi, apres mitg jorn los hono- 
rabies Consellers se ajustan en la Llotja de la que les deu van 
& la Esglesia de S. Jaume la qual Llotja es molt noblement 
enramada de fulles e de flors, aqui mateix convenen molts 
honorablcs ciutadans. E los honrats consols de mar ab molts 
honrats mercaders. E com se esdev^ que & la dita Jornada se 
troban dins Barcelona Embaixadors 6 Misatges de algunes 
comunes 6 Universitats axi fora de la secretaria del Sr. Rey 
com dins aquella, son convidats per part dels honorablcs Con- 
sellers de venir A la dita congregaci6 e passar ab ells i la Seu 
als oficis de las vespres e al sen demd al ofici de la Misa i A 
la profes6: 6 ajustats tots i la dita Llotja, los honorables 
Consellers, Misatges, Ciutadans, Mercaders agraduats e cons- 
tituits en degut ordre per los honrats obrers de la dita ciutat 
precehint diversos Jutglas sonans ab diversas trompetas van A 
la dita Seu e aqui ouen lo divinal ofici de la vespra, e acabat 
lo dit ofici sen tornen en lo dit ordre i la dita Llotja e 
apres cascu pren 6 te sa via. 

Es apres lo sen demd 90 es dijous per lo matf ques fa e cele- 
bra la dita festa del precios cos de J. Ch. en la semblant for- 
ma 6 manera que desus, los dits honorables Consellers ab los 
altres desus anomenats sen tornen ajustar en la dita Llotja 
de S. Jaume. E aqui ajusts precehint los dits juglars sonants 
ab las ditas trompetas sen van agraduats e ordenats segons 
que desus, d la dita Seu, on ouen lo serm6 e lo ofici de la mi- 
sa ma)6 la qual se fa aqui molt solempnement : es fet lo dit 
ofiici sens altre missa (i). Es procehit d la proffes6 en la forma, 



(1) Desde 1322 en que Be hizo en Barcelona por primera vez la 
proce8i6a del Coapus, que fu6 la primera de Espana, se hizo por la 
manana como se ve en esta relacldn. Pero en 6 de JudIo del ano 



AP^NDICES. 375 

manera e ordre segons es la ordinaci6 de la dita profes6, efe- 
ta per certs honorables Canonges e per los honrats Obres 6 
quatre ciutadans ellegits per los honorables Consellers. 

Primerament totes les trompetes. — Apres la bandera de 
Sta. Eulalia. — Los ganfarons de la Seu. — Los de Sta. Maria 
del Mar. — Los del Pi. — Losde S, Just.— Los de S. Pere. — 
Los de S. Miquel. — Losde S. Jaume.— Los de S. Cugat. — Los 
de Sta. Ana. 

Los brondons. 

I .^ Los brondons de cascu A la part dreta. — Los de la ciu- 
tat, que son XL, que van d la part esquerra. — Los dels orbs, 
contrets y espunyats. — Los dels bastays.— Los dels moles. — 
Los dels fornes. — Los dels flaques. — Los dels pescadors.— Los 
dels teixidos de Hi. — Los de la confraria de S. Julid.^Los 
dels blanques. — Los dels fustes.— Los dels pellicers. 

Les Creus, 

1." La creu de la Seu.-* La de Sta. Maria de la Mar. — La 
del Pi.— La de S. Just.— La de S. Pere.— La de S. Miquel.— 
La de S. Jaume. — La de S. Cugat. — La de Sta. Anna.— La de 
la Merce. — Las creus del Carme e Agostins. — Las de predica- 
dors e frares menors. 

Certa part del Clero. 

Los escolans e preveres de las Esglesias parroquials ab los 
sobrepellissos. 

Los frares de la Merce de dos en dos. 

Los frares del Carme d la dreta e los Agostins d la esquerra. 

Los frares predicadors d la dreta e frares menors d la es- 
querra, 

Los canonges de la Seu ab tot lo clero de la Seu. 



de 1542 los can6nieos M.° Rafael Ubach y Jaime Cassador fueron i 
la caaa de la dndad d annnciar d los Conselleres que el capitulo y el 
senor obispo habi'an acordado que la procesidn saldria de la Catedral 
d las 3 de la tarde, despu^s de rezadas las v^speras. Los Conselleres 
se oponfan d la iDnovacibn; pero el virrey D. FraDcisco de Bona, 
roarqu^ de Lombay y daque de Gandfa (S. Francisco), decidid d los 
Conselleres d admitir la innovaci6n propuesta por el obispo. 






376 ORfCBNES DEL TBATRO CATALAN. 

Les representacions . 

I .^ La creaci6 del mon ab XII angels qui cantan : Senyor 
ver Deu, 

Infern ab Lucifer desus ab 4 dtables ab ell. 

Lo drach de S. Miquel. 

Lo majoral ab la masa ab XXIIII diables, los quals fan U 
batalla d peu ab los angels de espasa qui fan la batalla ab los 
diables. 

Paradis ab tot son arreu. 

L* angel Cherubin de Adam tot sol. 

Adam y Eva. 

Cain y Abel. 

L* Area de Noe ab son arreu. 

Melchissedech ab los joyens. 

Abram e Isaach ab V ase. 

Les duas fillas de Lot e sa muller. 

Jacob ab son dngel. 

Lo Rey David ab lo Gegant(i). 

Las XII tribus de Israel de dos en dos. 

Los XII angels qui canten : Victories . 

De les representacions les quals administra la Seu, 

1,^ MoyseseAron. 
Ezequies e Jeremies. 
Elias e Eliseo. 
Ezequiel 6 Jonas. 
Abacuch e Zacharias. 
Daniel e Isaias. 
S. Juan Batista tot sol. 
Los )utges de Sta. Susana. 
Sta. Susana ab 1* angel 6 Daniel. 
Judit ab la Serventa. 
S. Rafel ab Tobies. 

La anunciaci6 de la verge Maria ab los angels cantant: A 
Deu magnifichy 6 vos Maria 



(1) Creemos que el gigante va A la procesiiSn por haber ido an- 
tigaamente el que recoidaba el triunfo de David. 



APiNDICSS. 377 

Lo entremes de Belem 6 la nativitat de J. C. 

Lo primer Rey de Orient cavalgant tot sol. 

Lo segon Rey cavalgant tot sol. 

Lo tercer Rey cavalgant tot sol. 

Sis iueus ab capes ab gramelles ab 4 juyas (1). 

Lo entremes dels inocents ab Raquel desus. 

Los homens de armas. 

Lo Rey Herodes ab dos Doctors. 

Los alemanys. 

Los XII angels que canten : Lloem la hostia sagrada. 

De Santa Ana. 

S. Joachim e lo pastor. 
Sta. Ana e Sta. Elisabet. 

Sta. Elena ab Constantf emperador ab sos Doctors e Ca- 
valiers. 
Sta. Maria Egipciaca 6 Zosimas ab lo lle6. 
Sta. Paula e Sta. Perpetua. 
S. Elm. 
S. Entrich. 

Les representacions de que an carrech los frares de la Merci 
van apres fo es: 

Sta. Ursula sola. 
Sta. Tecla 6 Sta. Candia. 
Sta. Catarina e Sta. Bdrbara. 
Sta. Agnes e Sta. Cicilia. 
Sta. Agata 6 Sta. Llucia. 
Sta. Clara e Sta. Eufrasina. 
. Sta. Polonia e Sta. Quiteria. 
Sta. Margarida sola ab lo drach (3). 
Los angels qui sonan. 
Sta. Maria e Jesus e Joseph. 
Apres lo resucitat tot sol ab la creu. 
S. Dimas ab son angel. 
Gestas ab lo seu diable. 



(2) 



Jud/as. 

El dragon , el iguila, el le6D que conserva la mmiidpalidad, 
serin probablemeote los que iban A la procesidn. 



378 ORIGENES DEL TBATRO CATALAN. 

Longi tot sol ab la seda. 

Joseph de Arimatea 6 Nicodemus. 

Los XII angels ab las plagues con tans. 

Lo monument ab tot son arreu 6 la Magdalena desus. 

S. Antoni e S. Onofre. 

S. Pau ermitd e S. Aleix. 

Les representacions de Sta, Eulalia del camp van apres. 

i.<» S. Francesch e S. Nicolau. 

S. Domingo e S. Tomds de Aquino. 

S. Bernat 6 S. Just. 

S. Benet e lo diable. 

S. Onorat 6 S. Pacid. 

S. Basili e S. Mau. 

S. Macari ab lo diable. 

S. Jem ab son company 6 6 ab lo ase. 

S. Marti ab Jesus en forma de pobre. 

L' angel de S. Julii ab la sirvia. 

S. Julid e S. Alzeas. 

S. Gregori e S. Geroni. 

S. Ambr6s e S. Agostf. 

Los 12 angels que cantan: Ay vos bona gent honrada. 

Apres van les representacions que a carrech lo majordom de 
la esglesia de Sta, Maria de la Mar. 

S. Clement e S. Dionis. 
S. Llorens € S. Vicens. 
S, Blay e S. Pere martir. 
S. Esteve, S. Pons e' S. Baldiri. 
S. Sever e S. Fabid. 
S. Hipolit e S. Cugat. 
S. Abdon e S. Senen. 
S. Cosme e S. Damid. 
S. Cristofol ab lo infant Jesus al coll. 
Lo martiri de S. Sebastii ab los caballs cotoners e ab los 
turchs. 
Lo fenix tot sol. 

Lo entremes de Sta. Eulalia ab sas companyones. 
Los homens d^ armes ab la companyia de Dacii. 
Lo entremes de Sta. Eulalia ab Dacid e doctors desus. 



ap£ndicbs. 379 

S. Jordi d caball. 
Lo vibre. 

Item la roca ab la donzella de S. Jordi. 
Lo Rey e Reina, pare y mare de la dita donzella ab llur 
coropanya. 

Apres van los qui representan los Apostols. 

S. Pere y S. Pau. 
S. Andreu e S. Jaume major. 
S. Felip e S. Jaume menor. 
S. Matias e S. Tomas. 
S. Bartumeu e lo diable. 
S. Bernabe. 
S. Simon e S. Tad^o. 
La dguila tota sola. 

Apres los angels qui tocan los instruments. 
Los ciris blanchs. 

Los qui cantan devant la Custodia. 
S. Lluch La Custodia ab lo sagrat cos S. March. 
S. Joan de N. S. J. C. S. Matheu. 

Lo Sr. Bisbe ab sos ministres. 
Ciris blanchs, si n^ hi ha. 
Los angels pencients ab los diables pendents. 
Apres dos homens salvatges que porten una barra per re- 
tenir la gent. 
Apres tot lo poble. 



ESTTJIDIO 

SOBRB LOS 

POETAS CATALANES 

DE FINES DEL SIGLO XV Y PRINCIPtOS DEL XVI 



(*) Es refundicibn muy ampliada de la ultima parte de la Rese-' 
nya deli antichs poetas Catalans, 



ESTUDIO SOBRE lOS POETAS CATAUNES 



DE FINES DEL SIGLO XV Y PRINCIPIOS DEL XVI. 



Jaiixne Rolg. 

Naci6 no sabemos si en la ciudad 6 en el reino de 
Valencia, sin duda i principios del siglo xv. Fu^ maes- 
tro en medicina, fisica y artes, y medico de la reina 
D." Maria, mujer de Alfonso V. Tom6 parte en el cer- 
tamen portico de 1474. En 1477 figura como examina- 
dor de medicos y boticarios. En i .^ de Abril del ultimo 
alio, yendo con un eclesidstico, hijo del poeta Masc6, y 
con algunos hacendados d ver los azudes de las acequias, 
pasado Benimanet, le di6 un ataque de apoplejia de 
que muri6 cuatro dias de§pu6s. (V. Cerdd, Faster.) Lo 
que le ha hecho famoso es el Libre de Consells, libro 
satirico y supuesta biografia del autor. Asi debe califi- 
carse, pues ademis del increible cinismo que supondria 
la narraci6n, si fuese algo veridica, y de que el cardcter 
de las aventuras demuestra claramente que son ficticias, 
dando asenso al autor deberia admitirse que tenia mds 
de cien ahos cuando muri6, es decir, cuando todavia 
examinaba medicos y daba largos paseos. La obra esti 
dividida en Prefaci y cuatro libros, subdividos aquel y 
cada uno de ^stos en cuatro partes. Considerando, nos 
dice en el prefacio , que entre las obras piadosas la me- 
jor es adoctrinar al inexperto, d, ya separado del mun- 
do y tenido como salvaje, deseoso de que los j6venes y 
aun algunos viejos que « sonant ses troves, broden les 
robes* y «los carrers laurens, no se abrasen como ma- 
riposas en la llama, emprende su obra dirigida princi- 



384 ESTUDXO SOBRE 

palmente A su sobrino Baltasar Bou. Ataca luego & las 
mujeres y despues da raz6n de la naturaleza y de la dis- 
posici6n de la obra. En el primer libro cuenta la serie 
de sus aventuras desde su niaez. Muerto su padre, su 
madre le echa de casa, ddndole & escoger entre ser «ber- 
gantdel Grau (pilletede playa), llanterner de cap de 
guaytes ( alumbrador de los faroles de las atalayas) etc.» 
Es robado por una hospitalera , sirve A un caballero 
Catalan, gran bandolero, de quien tiene que apartarse 
por malevolencia de su mujer; y luego d uh mercader 
que le envia A Paris. En esta ciudad , que le agrada por 
las costumbres paciiicas de los hombres, asiste d varias 
ejecuciones de mujeres^ una por parricida, otra por 
vender pasteles de carne humana, otra por robar dlentes 
A los ahorcados, etc. Arreglados sus negocios mercanti- 
les , toma parte en la guerra contra los ingleses. Vuelve 
luego pasando por Lerida y Murviedro, en las cuales 
mueren tambien dos mujeres, una ahorcada por tercera 
y otra que su marido abrasa por adultera. Es bien reci- 
bido del mercader, pero visto de mal ojo por su consor- 
te. En el libro segundo trata de sus casamientos, el 
primero con una seiiorita engopetada que le aburre con 
sus exigencias, le empobrece y luego le abandona , el 
segundo con una falsa beguina, el tercero con una viu- 
da que le hace gastar mucho en medicos y luego se 
ahorca , y el cuarto con una criada de monjas que de- 
seosa de beber vino nuevo se ahoga en un lagar. En el 
tercer libro oye las palabras de Salomon que le aconseja 
que no se case, y siguen las alabanzas de Nuestra Se- 
nora. En el Ultimo libro cuenta el viaje que hizo A la 
cartuja de Scala Dei en Cataluna (i^nico punto que se 
libra de su espiritu satirico) y trata del arreglo de su 
vida despues de haber pasado cincuenta 6 sesenta anos 
entregado A penosos cuidados. 

Escogemos por muestra la primera parte del libro se- 
gundo, pues A pesar de la exageraci6n satirica, puede 
tomarse como instructiva pintura de costumbres y es 
menos indecorosa que otras partes del mismo libro. 



LOS POETAS CATALANBS. 385 

Prop6nenle un casamiento al parecer muy ventajoso 
(p. XXV): 



d^ un casament 
molt singular 
vos vull pariar: 
d* una doncella , 
bona e bella, 
ben endrc^ada, 
molt eretada , 
rica pubila 
d' aquesta vila ; 



dels bons parenta; 
en dot ha trenta 
miiVa sous 
en timbres nous 
tots en moneda, 
un' arboreda, 
gran alquerfa... 
dix poseya 
prop la Devesa. 



Decidese A casarse, hace costosas conapras, pero ella 
no queda contenta (p. xv v,^). 



Yo provehC 
e I'arehi, 
paries, rubins, 
velluts, cetins, 
conduyt, marts, vays, 
vernius, duays, 
percosty gonelles, 
angles, bruxelles, 
e bell domds. 



Arrun9aU nas 
cabotejant, 
e motejant 
ab gran menyspreu, 
dona-y del peu 
vestir no-u vol : 
diu que du dol : 
no-y veu brocat 
de vellutat.... 



Trata de realizar el dote, que fue afoch de fatles» (ho- 
gucras que se encienden en las visperas de algunas fies- 
tas): la moneda consistio en atreinta mil malles,»la 
arboleda y la alquerfa eran bienes confiscados, hipote- 
cados, pendientes de pleitos, etc. La novia bella, rubia e 
instruida (p. xxvi). 



Yo no present 
ab tots rient ; 
la Uengua asida 
ab mi cosida 



com si fos muda, 
tostemps premuda, 
sols murmurava. 



£1 se esfaerza en complacerla con nuevas compfas 
(p. xxvi v.<»). 



Yo so qui compre 
alfarda, tre9a, 
llistada pe9a. 



bell drap de coll , 
corda, trescoll , 
bonys e pulseres , 



2b 



386 ESTUDIO SOBRB 

Spill , orelleres, pinta, crenxer, 

crespina, trena, stoix, gavinets, 

collar, cadena, guants, ventallets, 

coral e llambre , calses, tapins 

aloes e ambre, ab escarpins 

prou adzebeja, de vellut blau, 

claver, correja, mix-cofre e clau... 
bossa, aguUer, 

pero no hay medio de contentarla. (lb.) 

Dolent, catiuy mala-m prenguist!.. 

yo mala-t viu Son entremes 

mas mala-m vist , ben entenguf. 

La novia y su tia quieren que gaste mucho en las 
bodas, el se propone celebrarlas con poca geote y de 
manana; pero ella y sus parientes lo arreglan de otro 
modo (p. xxvii) : 

elles que tracen Durant lo banch 

com se fardn : del fre parents 

demanardn dels sens parents, 

tots los honrats, puig prou ne te. 

nobles, jurats , E vol tambe 

cavalleria, robes novelles, 

al bell del dia. ;oyes pus belles , 

Ird honrada, molts sonad^s 

alt cavalcada e metxiad65 

en cosser blanch. totsvint (*) casats... 

instanle i que haga unas bodas dignas de la alconria 
de la novia, dsta se muestra despechada, ^1 se decide al 
fin A faltar & su primer prop6sito y se veriiica la suntuo- 
sa fiesta (p. xxvii y xxviii). 

dPensar deuriu tota brifosa, 

ella don ve los uUs regira, 

com li conv^ totals remira, 

solemnefesta.9 gronyint flastoma 

Ella qui resta com qui-s pren phoma 

superbifosa, del cap e pits; 



(*) En Roa hen. 



LOS POCTAS CATALANES. 



387 



ungles dels dits 
si reroordia. 
En aquell dia 
per tals afrontes, 
yo fiu mos contes 
als temps de roses 
tenir mes coses 
aparellades 
e arreglades. 
Al ter9 diumenge 
si-s vol hi menge 
tot lo veynat ; 
rostit cuynat, 
si-s vol ho buUen, 
facen que vullen. 
En aquell jorn 
de cert en torn 
trecentes Uiures 
despes en viures: 
tots hi menjaren 
e ben hallaren 
A Ilur plaer. 
Lo desplauer 
fon meui soles... 



Diluns seguent 
com fom (*) dinats 
los convidats 
tots se*n partien, 
e sols me dien : 
cGractes grans 
e molts infants 
vosdoae Deu. 
Si res voleu 
yo so totvostre, 
si be no-u mostre 
del que se fer 
al menester 
manau de mi.» 
Fan son cami 
leixant mal sa 
lo novensd. 
La novensana 
romds ufana 
com pago veil 
mirantse bell 
roda la alta 
dels peus la falta 
nunca mirant. 



Casadosya^ 61 se esfuerza ea procurar la concordia- 
hacia que los esclavos preparasen comida delicada y lim- 
pia, pero ella no tocaba ni Haves ni niedidas y de nada 
cuidaba, reservdndose s61o las palabras imperiosas , y 
como habia camido bien de manana sentdbase displi- 
cente en la mesa, pedia manjares imposibles, reservdba- 
se plato, escudilla y taza , sal de nadie tocada , servilleta 
(drap de boca}; 

tallar sens broca— no consentia, 

no querfa nada del mercado si habia en el hombre 
ahorcado, A excepcion de 



coniUs, perdius, 
francolins vius 
(de nit A fosca 



en ells la mosca 
nunca si met). 



(*) En Ros f<mch. 



388 ESTUDIO SOBRB 

En su cimara tenia foguer (hornilla) y olleta (peque- 
na olla, pucherito). Los dias de trabajo se levantaba A 
las diez, no hilaba ni cosia, no sacaba las manos de los 
guantes, pero (p. xxix y xxx) 

sots clau tenia oli de ruda 

al seu mig-cofre e de gingebre, 

pie de girofle molla de miga 

e drogueries. ab unt de siga 

Les averies 6 de rovell 

de sa persona ab cert vermeil, 

alguna stona tret d' escudelles, 

ella spiava, morros e celles 

mas mes pastaba s' empeguntaba. 
pasta de muda , 

Los dias de fiesta se levantaba antes de maitines (p. xxx) 

la matinada com van les Mores 

era afaynada que son 9abiesi 

per ben luyr en semblants dies, 

ab bell febrir tal se pintaba. 
dos 6 tres bores 

Entraba en la iglesia cuando ya habia empezado el ser- 
mon; enojdbase (si feya botes) si todas las demds no se al- 
zaban ; con las que lo hacian se daban recios besos y el 
predicador debia suspender el serm6n por el estr<Epito de 
sus cumplimientos. Si tardaba en entrartambien tardaba 
en salir; y era echada por el ruido de las Haves (ab anella- 
da). Durante el adviento, le tomaba m^s de cien sueldos, 
iba d rienda suelta por el mercado, mirando las tiendas; 
por el camino le abrian paso como si ejerciese sus juegos 
el maestro Cord, d los gentiles ciudadanos les dabad les 
pedia regalos (fira lit. feria). A menudo iba d los baiios 
d^ EN Qanou 6 d' EN Suau y alii gritaba y saltaba con 
sus vecinas gastando en abundantes comidas (p. xxxi) 

al despullar los durs ab pebre 

y al bell ballar grech e clarea , 

ab ses vehines sense perea, 

perdius, gallines, la malvesia 

poUets petits, per cortesia , 

joleps, solsits ab golebets etc. 
ous ab gingebre 



LOS POETAS CATALANBS. SSQ 

Venia despu^s la cuenta del sabio boticario Macian 
Marti (anciano ya cuando se escribia el poema) y de 
NA Tarfana la banyadora. Volvia del bano con mucho 
acompahamiento (p. xxxi) 

acompanyada cants e cansons 

de fabres, pardos ab molts brandons 

ab molts alardos ella tornaba. 

Si el se atrevfa i preguntarle de donde venxa, ella le 
respondia con mil improperios (lb.) 

Si may gosaba no sou d'enguany: 

dir don venia ja no-us usau. 

{com responia Molt cavalcau 

ab gran furor ! : tort en sella 

^en lo color fa-u Tescarcella 

no-u coneixeu? 6 curt gambal? 

No raereixeu sonau tabal 

semblant tendror 6 cornemusa... 

vos EN Grosser... j Un cos tan bell 

de buy mes d vos alt com plans6, 

no-us val corona ab un be96 

de Guillamona. xich, caganiu, 

Content seriau sech, ronadiu, 

tan ameriau flach, setmesi, 

una aldeana avar, mesquf, 

dona serrana menja bonico, 

qui visten capes. caga poquico, 

Del temps de chapes fart mirmid6... 

sou e d'antany; so emparelladal 

Los dias que no habia justas 6 no corrian toroS| se 
reunian per la tarde en su casa algunas de las que, se- 
i^iin solia decirse, hilaban con huso de plata, y de las que 
creian ser mujeres instruidas, llamaban A jovenes inge- 
niosos y traviesos, alli charlaban, murmurabany criti- 
caban a sus maridos, jugaban d juegos de prendas, y 
hablaban de filosofia y de poesia altercando y disputan- 
do sin que uno escuchase al otro (p. xxxii v.<> y xxxiii). 

En casa mia toros per festa, 

si no junyien cascuna sesta 

6 no corrien fins Hums enceses, 



390 



SSTUDIO 80BRB 



moltes eoteses 
(6 so cuydaven) 
les que filavca • 
com diu la gent 
ab fus d'argent, 
tambe-y cridaven 
jovens sabits 
ben escahrits 
llanpats entr'elles; 
d coceguelles 
ells comensaven ; 
puix salmejaven 
de ses endreces, 
teles e peces 
que fan ordir 
al bell mentir 
puix una ciama , 
I'altra disfama y 
Taltra despita, 
Taltra sospita, 
altra flastoma ; 
conten prou broma 
tot de mal dien 
e*y affegien 
ab molts envits 
de ilurs marits 



e se^nburlaven. 
A pres jugaven : 
•^Voleu palleta? — 
Dau-roe man dreta.- 
^Qui te lo anell ? — 
Do-us est ramell. — 
Capsa ab comandes 
ab ses demandes.— > 
Un arbre y cant 
ocell donant.» 
Mes dir rahons 
desvarions 
e maravelles 
de cent novelles 
e facecies, 
filosophfes 
del gran Plat6, 
Tulli, Cat6, 
Dant, poesies 
e tragedies. 
Tots altercaven 
e disputaven, 
qui menys sabia 
mes hi mentia 
e tots parlaven 
no s'escoltaven. 



El se esfuerza en traur bien A su mujer ; se lo confia 
todo, hace testamento d su favor, pero nada logra. Ella 
se lo roba todo y le adeuda con el especier, sastre, dra- 
per, costurera, etc., etc. Muda 61 de conducta, revoca 
el testamento. Rompe su caj6n lleno de botellitas y 
escudillas y le toma anlUos, brazaletes, vestidos, etc. 
Ella pide el repudio probando que habia side casada 
con otro y ^1 queda libre. 

Jaume Roig quiso como el arcipreste de Hita y el 
autor de la Ceiestina dar un objeto moral y aun reli- 
gioso d su obra compuesta en gran parte de pinturas 
bastante libres de costumbres. Ella nos parece, per ser 
narrador el protagonista (medio usado ya antes), por su 
forma episodica y por las aventuras que contiene en el 
primer libro, el modelo 6 el bosquejo de la novela pi- 
caresca castellana con la cual tiene de comtln (como 



LOS POBTAS CATALANES. 3gi 

tambien con las composiciones antes citadas) el espiritu 
satirko que se complace en presentar un ideal de feal- 
dad. Sin que fuesen superiores las dotes del poeta , debe 
recooocersele abundancia y gracia y mejor gusto litera- 
rio que en muchos de su ^poca. Algunos de sus pasajes, 
cercenados de sus partes m^s groseras y con el auxilio 
de un buen comentario, serian aun en el dia una lectura 
4gradable. 

Ayerbe — Oarbonell. 

«Vcrs compost per lo gran PhiTsich mestre Ferrando de 
Aerve (sic) mestre en arts e en Medicina, natural de la 
Vila de Eora (sic) del regne de Valencia en lo qual trac- 
ta de adversa fortune e fon fet Stan pestilent la ciutat de 
Barcelona. Es lo present vers scrit en una post ligada 
en las rexes del altar maior de la seu de Barcelona. En 
lo peu del qual hi trobaren lo nom del Autor en quatre 
bordons composts e escrits per Pera Michael Carbonell 
Archiver del rey nostre senyor e notari piiblich de Bar- 
celona.» (Autogr. de Carb. bibli. bare.) Los versos de 
Ayerbe principian: 

Tal indispost | com lo novell e tendre 
En la gentil | c polida scien9a. 

Carbonell (hacia 1437 — i5i3), archivero y cronista 
Catalan, tradujo del Frances adicionandola una Danza de 
la muerte. (V. notas al Ticknor y nuestras Representa- 
cionescatal.). 

G-azuU. 

Mossen JaumeGazull, caballero valenciano, vivia en 
1467 y en la i^ltima decada del siglo. (V. Fuster.) V. es- 
pecial mente el aProces de les 01ives;», etc. 

Corella. 

Mossen Johan Roi9 de Corella, caballero y te61ogo va- 
Jenciano, debi6 nacer, lo mds tarde, A mediados del si- 



3gZ SSTUDIO SOBRE 

glo XV. Faster alarga su vida hasta i5oo. Sobresalid 
como poeta y como elegante prosista & la manera italia- 
na y fu^ muy celebrado por sus contempor&neos. Como 
prosista hallamos: I. Vida de sancta Anna (J. de O., i) 
dirigida A la magnifica Sra. Na Montpalaua de Castell- 
vi. II. Historia de Josep (Faster, J. de O., igS v.» Pro- 
lech en la Historia, etc ). III. Lamentacions de Mirra, 
NarcisoTisbe (J. de O., 64). IV. Historia de Bib]is(J. 
de O., 79 v.^), V. Historia de Leander y de Hero (J. 
deO., i3i). VI. DosLetresdNaYolantdeOrleda(J.dc 
O., 197 v.^). En la i.* obra se le califica de studiant^ en 
la 2^ Ueva el titul# de micer, en la 3.* de cavalier e en 
sacra teologia professor, en la 4.** de reverend , etc. V. 
ademds Faster sobre su tradaccidn del Psaltier y de la 
Vita Christ! del Cartujano, traduccidn que se imprimid 
en cuatro partes 6 tomos. 

Poesias LyII.,C. P. 106. Retorn, retorn, nostra 
bona amistat, atribuida por el C. Z. (que no incluye 
nada de Corella) d otro (V. 2.** periodo). En el Conort 
de Ferrer hay tambien una estancia de Corella. 

III. Comen9a (sic) lo quart del cartoxa arroman^at 
(sic) per etc. Oracid A la sacratisima verge Maria tenint 
son fill Deu Jesus en la falda devallat de la creu, orde- 
nada per lo molt reverent mestre Mossen Joan Roig de 
Corella (Estramps). 

1 Ah plor tan gran | que nostres pits abeura 
E greu dolor | que'l nostre cor esquin9a 
Venim A vos | Filla de Deu e mare 

Que nostre earn | dels ossos se arranca 

Y Tesperit | desija Tesser perdre 

Pensant que mort | per nostres greus delictes 
Ver Deu e horn | lo fill de Deu e vostre 
Jau tot estes | en vostres castes faldes. 

2 Ab fonts de sanch | rega lo verge estrado 
Hont chich infant | lo bolc^s ab rialles 

Y 'Is vostres uUs j stillen tan gran aygua 
Que pot lavar | les sues cruels nafres 
Pent ab la sanch | un enguent e colliri 
D* inffinit preu | per levar-nos les taques 
Que '1 primer hom | com d vassall rebelle 



LOS POBTAS CATALANES. 3g3 

Nos ha causat j ensemps ab nostra culpa. 

3 Lo vostre cor | partit ab fort scarpre 

De gran dolor | vos mostra tan greu pldnyer 
Que 'Is serafins | ensemps ab tots los dngels 
Mirant d vos | planyent aprenen dolre. 
Plany-se lo mon | cubert d'aspre celici, 
Crida lo sol | plorant ab cabells negres 
E tots los cells I vestits de negra sarga 
Porten acorts | al plant de vostre lengua. 

4 fO fill tot meu | hoiu d mf que-us parle 
Que'n lo dur pal | haveu hoit lo ladre, 
Puix no voleu | que de present yo muyra 
Estig* ab vos | tancad' en lo sepulcre. 
Yo-us acolli I en lo meu verge ventre 
Ara vos fill | rebeu-me dins la tomba 

Que no-s pot fer | entre'ls vius yo converse 
Puix que vos mort I es ja ma vida morta. 

5 En mayor loch | no penseu yom estenga 
Del que^vos fill j pendreu dins en la pedra 
Giteu d mi | primera en lo marbre 

Que no-US es nou | dormir en los meus brassos. 
Cobrir vos ha | lo mantell qu'a mi'n cobra 
E si no-us par | vos baste tal mortalla 
La mia cam | que viu haveu vestida 
No-us sia greu | que mort cncare-us cobra 

6 Mare de Deu | humil tostemps e verge 
Lum d'aquest mon | del eel luent carvoncle 
Mirra portam | de nostre vida amarga 
Dolent nos fort ( com havem fet ofensa 

Ab vostre fill | Deu e senyor benigne. 
Ensens tenim | que nostre cor perfuma 
Que som contents | se fa^a el sacriffici 
De nostre cam | si vostre fill ho mana. 

7 E no gosam | les nostres mans estendre 
Pera untar | del vostre fill insigne 

Lo cors sagrat, | mes preneu aquest bdlsam 
Que sens temor | nostra lengua '1 confessa 
Redentor Deu : | d Deu plaent offerta, 
Qui al terf jorn — traent del fondo carfre 
Los sants catius | lo vereu dins la cambra 
Mes clarejant | que'l sol alt en lo sercle* 

IV. J. de O., 198. Una sou vos lo remey dc ma 
vida... versificacion muy irregular. 

V. J. de O., 85, (en prosa y verso), «Tragediade 




394 ESTUDIO SOBRE 

Caldesa feta per mossen Corella... en la part del rooa, 
la qual encara prop de present de la gentil filla de Age- 
nor propri nom li resta, en la ferosa, bellicosa provincia 
de Spanya, en lo delitqs amenissim Regna de Valencia, 
dins los murs de la sUa maior ciutat, regnant aquell 
que al anim6$ Troyd ha succehit, en igual animo, Rey 
Don Joan. Una inclita donzella, en beilea sens par, en 
avissament passant totes les altres, ab gracia e singula- 
ritat tan extrema , que seria foil qui en sa presencia al- 
guna altre lohds de stima de tanta valua...^ 

Corella, despu^s de haberla obsequiado, descubre su 
conducta y «... los ulls endressats en terra... y con tre- 
molosa lengua...]) le dlrige unos versos en que le dice 
que antes de servirla de nuevo 

Mourds corrent | latremuntana ferma 
E tot ensems | los eels caurdnd trossos... 

Ella le contesta «ab moltes ligremes e sospirs e sen- 
glotSD confesdndose culpada 

... Si*us par que y bast per vostres mans espire 

O si voleu cuberta de salici 

Ire pel mon peregrinant roroera... 

VI. J. de O. 194 V.® Cobles de Mossen Corella & 
Caldesa. Ma gran caritat, amor he larguesa... donde 
dice que su padre era «un baix teixidor,» su madre como 
ella «bagassa piiblica» y que las gentes no son ciegas 
gallinas para que «lo fust e lo froit ignoren de vos;». Hay 
respuesta de Caldesa, una cobla sparsa contra la misma, 
y una enupneracion de los siete pecados capitales atri- 
buyendoselos todos d ella, terminando con la tornada: 

Si*m leix de mes dir | senyora sabuda 
Penssau que no fall | pertret per la obra. 
Que tots temps dient | encara me sobra 
Mas vuy per honor | ma lengue fer muda. 

Hubo tambien en el J. de O. 141, (segun se ve en el 
indice) «Les tres lissons de morts nosabemos si en pro* 
sa 6 verso, y 142 Letres de amor fetes per lo predit. 



LOS POST AS CATALAN ES. 3g5 

Moreno. 

Joban Moreno, notario de Valencia^ no habia muerto, 
segun el parecer de Fuster^ en i5io. 

I. J. O. 194. Obra feta per Joan Moreno en persona 
de una nobla e devota senyora dona Violant d^Urrea 
continuat en lo present: Jo 5i bem tinch | per indigna 
serventa... 

TORNADA. 

Tots los meus drets | mare de Deu serena 
Tinch ja perduts | si vos no m' atvocau : 
Ab vostre fill I senyora 'm concordau, 
Sots lo mantell | cobreu la znia squena. 

AKDRESSA ALS JUTGES. 

Jutges d'onor | puix teniu la mena 
Del bon saber | he de virtuts la clau, 
Aquest mon dir | si en res desplau 
Jo*l vos tramet | que-y sia feta smena. 

II. J. de 0. 1 63. «Versets (parece vessels) fets per 
Joan Moreno A una filla del Governador de Valencia.^ 
V. el mdice. Ahora falta un folio y sigue la misma 
composicion en las siguientes, empezando estos versos: 

Lo be que-us vull e may repose 
En vos peasant la nit he lo (1. e'l) dia 
De mi no tingau gelosia 

Que altre ame 
Car per-vos Deu que las desame etc. 

V. nota al Proems de les olives. 

S^enollar. 

Mos3en Bertiat 6 Bernardo FenoUar nacid de familia 
distinguida en Pendguila, reino de Valencia. Fu^ do* 
mero dfe la Catedral, y en i5o3 fundd un bcneficio en 
la iglesia de San Lorenzo. Fu^ tambien subsmdico de 



396 ESTUDIO SOBRE 

la ciudad, y en i5io se le nombro <rpera la cadira de 
matemdtiques^ (Cerdd, Faster). Habia tratado d Ausias 
March, A quien propuso la cuesti6n de cudl podia ser la 
causa de que dos amantes muy sinceros estuviesen siero- 
pre rinendo (Per mitigar | Tenuig gran del estiu ), con- 
testada por March y por Rodrigo Diez. Hacia 1497 
Gazull ponia en boca de unas mujeres un grande elogio 
de Fenollar, lo Doctor veil. Fu^ poeta fecundo y repu- 
tado, si bien s61o solia escriblr cuando se ofrecia el caso 
de competir con sus amigos. Las unicas composiciones 
exclusivamente suyas que hemos ballado, son una del 
J. de O. 198 v.". Mossen Fenolar. 

Quasi libert | content de ma ventura 
£n port segur | novament arribat... 

y una canci6n castellana : De ti mundo me despido. 
Cane, de Amb. cccvii, v." segun Fuster. 

Vinyoles. 

N^ Arcis6. Mossen Narciso Vinyoles fu^ asesor de jus- 
ticia criminal y despues en 1492 y 94 jurado de Valen- 
cia. Vivia en i5ii. Tradujo del latin 6 italiano el su- 
plemento de las Cronicas del mundo del Bergomense 
(Cerdd ; V. para otras noticias Fuster.) En el Cane, de 
Amb. ccciv v.** hay de Vinyoles: No so mio ^cuyo so?, 
segiln Fuster, etc. 

I. Omelia sobre lo Psalm del Miserere. En prosa y 
verso (Fuster). 

II. Obra feta perlo dit Magnifich Mossen Narcis 
Vinyoles responent A una joya que-s daria A qui millor 
diria quina dolor senti la Mare de Deu, etc. Impr. con 
la anterior en 1499. (Id.) 

III. Cobles en labor de la gloriosa Sancta Catalina 
de Sena al fin de la vida de la Santa de Miguel Pere;, 
Valencia, 1494. (Id.) 

IV. Cane, de Amb. cccxvi. Obra de Mossen Vinyo- 
les desdenyat de sa enamorada en lengua valenciana: 



LOS PO£TAS CATALANES. 897 

Pensant en vos [ tresor de ma ventura. 

V. * lb. cccxvii V.® Resposta del mateix A una Senora 
que li demand qual es mayor dolor, perdre sa^namorada 
per mort 6 per noves amors. 

Sobresu entusiasmd per la lengua castellana, V. Tick* 
nor, !.• Epoca, cap. xvii. 

Valmansra, Rolg, Ghazull Vlnyoles, 

Oastellvi, Vidal, Berdanxa, Pere^. 

Valmanya, de quien hablamos en el 2.^ periodo, Mes- 
treJacme Roig, mestre en medicina, todos los poetas 
enumerados desde Gazull , Franci de Castellvi, cavalier 
(el mismo indudablemente del Cane, de Amb. por mds 
que diga Fuster), Migalot Percg (sin duda el Miguel 
del Cane, de Amb. y que hemos visto como historiador * 
religioso), Johan Berdanxa, menor de dies (sin duda el 
Verdanxa del J. de O. y el Verdancha del Cane, de Amb.) 
Mestre Johan Vidal prevere de la seu de Valencia y 28 
otros entre los cuales Frare Luis Despui, Mestre de Mon- 
tesa, Virey en lo Regne de Valencia, 2 medicos, i pres- 
bitero, I canonigo (?), 4 notarios, 2 escribientes, i pla- 
tero, I maestro de escriblr, i fabricante de naipes 
(nahiper) y i «ccastelld sens nom;> presentaron poesias en 
el certamen celebrado en Valencia en 1474 del cual fue 
secretario Fenollar, impresasel mismo aho con el titulo 
de ttObres e trobes; les quals tracten de labors de la 
sacratissima Verge Maria.» (V. Fuster, ant. Fenollar, 
Ticknor 1. c.) Es el primer libro impreso en Espana d 
pesar de las pretensiones de nuestro RipoU en favor de 
Barcelona. 

Fenollar, Oastellvi, Vlnyoles.— Pereq, 
Verdanxa. 

Cane, de Amb. ecu Demanda adevlnativa de Mossen 
Fenollar 4 D. Franci del Castelvl y d Vinyoles: Diver- 



398 SSTUDIO SOBRE 

sament | un tal?] nom se recita.», Respon D. Francide 
Castellvi: Dins lo meu cor | d fulles d^or escriure. Res- 
pon Mossen Vinyoles. 

Siguen unos versos del liltimo y otros por los 

tres, poniendo cada uno un verso. 

Cane, de Amb. ccxl. Demana Mossen FenoIIar A 
Vinyoles: Del nom gentil | de una gentil dama... Res- 
pon Vinyoles: Tal animal no-s posa may en rama... 
(Parece que el nombre es Brianda.) 

Cane, de Amb. cgcxlix. Demanda feta per Miguel 
Perez A Joan Verdanxa: (D^amor los combats | en9alceD 
ma vida..^ Resposta de Verdanxa: Dolors y treballs | 
sospirs fora mida... 

Bscrlvd. — Oorella., 

Joan Escrivi comendador, maestro racional del rey 
(Fernando?) y embajador de los reyes Cat61icos en 1497 
cerca de la Santa Sede , tiene poesias castellanas en el 
Cane, de Amb. cxc, etc. seg. ccxxnn y cccxxx v.^ 

J. de O. 144 V.® Encontra de amor feta per Mossen 
Joan Escrivd ab unes cobles de les Catherines. 

Passant jo per la ancontrada 
De ma bella enamorada 
Viu Pastar molt desdenyosa... 
Tenint en la ma sinestra 
Un ram poch qui odorave 
De gran tros luny me mirave... 

Siguen 29 coblas casi todas de 5 versos, el Ultimo estri- 
billo, detono mds popular, al parecerdel mismo Escrivi. 

Les Catherines 
Semblen Regines, 
Donquas veurem 
Quinas coblas ne farem 
Tala la volem. 

En el mismo J. de O. i5o v.* visi6 del Judici de Paris 
fet per Mossen Joan Scrivd ab la alegoria de aqiiell per 
Mossen Corella.--La parte de Corella tiene por tttulo 



LOS POETAS CATALANES. 399 

«Allegoria ipsius juditii.» Elogia & Scrivdt distingue 
entre el «seny tropologicu$» 6 interpretaddn de moral 
philosofia y el «seny allegoricus;^ 6 de natural pbilosofia. 

S^enollar.— E:8crlv&. 

J. de O. 14. Cobles fetes de passio de lesu Crist per 
Mossen Fenollar e per Mossea Joan ScrivA cavalier coor 
templant en lesus crucificat. 

MOSSEN FENOLLAR. 

Qui deu vos contempla | de la creu en Tarbrc 
Penjant entre ladres | par nostra salut 
Tanchats te los ulls I e lo cor de marbre 

Abingratitut, 
Si tostemps no plore | d'amor gran ven^ut 
Penssant quina mort | volgues humil pendre 
Per sols i nosaltres | la vida donar 
Ab cap inclinat | los brassos stendre 

Mostrantnos amor 
Perqueus desijan | en creu abrassar. 

MOSSEN JOHAN SCRIVA. 

Recort deu tenir | com d*alta cadira 
Al mon devallant | de cam vos cobrfs 
Y com d*aquell poble 1 mogut ab gran ira 

Que sols elegis 
Rebes la mort vos | quins dau parays, 
Si donchs be contempla | ab pensa devota 
Com vos Deu e Hom | muris ab turmen 
Lo cor te de ferre | si prest no a90ta 

Com ver penident 
La earn pecadora | per tal falliment. 

23 estancias tn&s cada uno. 



IjOS Stelas. 

No hallamos noticia alguna de los dos poetas barce- 
loneses^ tat vez hermanos, el comendador Stela y Mi- 
guel Stela. 

I. J. de O. 27. Obre feta per lo Magnifich comenador 



400 ESTUDIO SOBRE 

Stela de Barchinona.— Jesu Christ stant niiu agenollai 
sobre la creu tenint devant stesos per terra los turments 
de la passid diu aquestes paraules : 

Sant Deu Inmens | e pare prescient 
Increat Rey | d'on tota vida mana 
Vet que morre | per Ja salut humana 
Tenyint de sanch | aquest cruel turmen. 
Jo so ton fill I en sta vail scura 
Com Tanyel mans | al banch del carnicer 
No-m desempars I car vinch per satisfer 
L*amarch convit | de Tantigue pastura. 

Respon Deu lo pare 
Alt fill etern | e divinal factura 
Deu home Crist | a mort predestinat 
Isach novell | en exemplar posat 
Del holocaust | que fou d'a^o figura ; 
Ta sensual | fnclita vestidura 
Puig se romprd | a tan amargue mort, 
La alta part | despensard confort 
A la menor | prenent greu sepultura. 

II. J. de O. 28. Oracio feta en nom del comenador 
Stela a Deu lo Pare narrant tots los turmens que Jesu 
Christ te devant. — 3 coblas. Luego siguen otras coblas 
con los titulos: Invoca la mare de Deu. — ^Al cAlzer. — 
Al faro y lanterna. — A la cara de Judas com besa Jesus. 
— ^Al pilar.— Als agots. — Al gall.— A la corona, etc. 

III. J. de O. 34. Obre feta per Miquel Stela de Bar- 
celona intitulada comedia de la sagrada passi6 de Jeshu 
Xrist. 

Foch divinal | cremant del mes alt polo 
Ences d* amor | infus a poques Muses 
Auxili prech | d' aquel primer Apollo 
Que m*illumin | les forces molt confuses 
En poder dir | lo que desig scriure 
D'un Rey molt gran | vengut per amor pobre 
La mort del qual | a nosaltres descobre 
. Hun clar cami | que-ns don'aternal viure... 

TORNADA. 

Alpha et o | tal util s*es perava 

Del crra gran | que feu mon bell parent 



LOS POETAS CATALAMBS. 4OI 

Que fon salut | a la humana gent 
Hi bon error | vist qui la reparave. 

ENDRESSE A LA MARE DE DEU. 

Flor de Jess^ | dins hon se humanava 
Lo qu'es se* (sic) son | en trinitat potent 
Quant en la vail | tendreu lo parlament 
No-US oblideu | del qui per vos cantava. 

Al lado de cada estancia hay un texto latino. 



Vilaspinosa. 

Pere Vilaspinosa, escribano, vivia aun A principles 
del siglo XVI. 

I. Salve Regina feta per lo discret EN Pere Vilaspi- 
nosa Notari de Valencia : la qual el mateix pera honor 
del loable Consistori lo dia que-s publicd la daball scrita 
sentencia de la damunt dita joya de les llahors de la 
Verge Maria, aquella spandt e publici... 

Sigue una Cobla sparsa dirigida al Senyor Vis-Rey 
(Luis Despulg) y una salve en 48 dobles redondillas. 

II. Gozos d la Concepci6n (V. Fuster). 



Fenollar, Joan Vidal, Verdanxa, 
Vllasplnosa, Miquel Stela. 

Questi6 moguda per Mossen FenoUar prevere i Mos- 
sen Joan Vidal prevere d 'N Verdanxa e d 'N Vilaspino- 
sa notaris la qual questi6 es disputada per tots e de 
aquella sentenciat per Miquel Stela. 

VEURE. 

Per tal que lo mon | en tals fets huy sia 

No prou favorable | past es singular 

E vist que d^amor | se parla tot dia 

De cuatre luquets | saber yo volria 

Qual mes la enten | e la fa doblar. 

To dich que lo veure \ que mostra carrera 

26 



402 ESTUDIO SOBRE 

A tot quant aprest | si dona combat 
Mossen Vidal veig | del grot fa bandera 
Verdancha V entendre \ diu que la prospera 
E Vilaspinosa | defen voluntat. 

Los otros tres defienden su parecery los cuatro repli- 
can cuatro veces, todo en coplas consonantes. 
FenoUar. Conclusio ab elecci6 de jutge. 

La terra y lo eel | cascu mostraria 
Que *ls fan lo foch | d'amor flameiar 
Ab lo dit concloch | que pus no-y diria 
Sino que prench jutge i lo quin tan legia 
Mestra Corella | veig huy triumphar... 

Sigue Vidal con el tiiulo: Conclusi6 ab eleccio dc 
jutge. Invoca el juicio de Corella «per tots nomenat.» 
Sigue tambien Verdanxa con el titulo «Conclusid ab 
confirmaci6 de jutge^ aceptando al mismo juez de quien 
dice que ^Virgili vivint d^aquest aprenguera.^ Vilaspi- 
nosa con igual titulo dice que Corella es ccfenix sens 
pars que ha visto la tercera puerta del cielo, etc. Final- 
mente, Fenollar hace ^Presentacio del proces al jutge» 
suplicando que acepte cdel riu del saber | puix sou la 
passera.;> Como Corella, segun parece, no pudo ser juez, 
sigue «Elecci6 de jutge en fallen9a de Mossen Corella, 
feta per Mossen Fenollar» que eligio 

un altre stela (estrella y nombre del nuevo juez). 
Per quant resplandeix | ab tanta claror 
Molt mes que de nit | Tancesa candela. 

Adhi^rense los otros tres poetas y sigue la aPresenta- 
ci6 del proces al jutge Miquel Stela;^ en codolada y una 
cobla de versos de to silabas. Viene luego la ^Sentencia 
dada per Miquel Stela. » 

Orfeu novell | tant en la gran treta 
On Jovis prench | la gran Hio donzella 
^Al preclar to | del Reverend Corella 
Que pot sonar | ma arpa imperfeta?... 

Hace despuds la «Repeticid de Mossen FenoUar» y de 



LOS POKTAS CATALANES. 40S 

los otros 3 poetas, elogidndoles; jiabla de los ^Efectes 
de la vista... del grat... del entaniment... de la volun- 
tat,» dirigese aAls enamorats,}> vuelve d dlscurrir sobre 
las exceleocias «del grat,i> etc.^ y 

invocant tota hora 
Minerva gran y traspareni aurora 
Mare de Deu ; 

despues de algunas consideraciones religiosas, cEn noixi 
d'aquell que tots be deven creure,» 

Alio val mes | canta philosofia 
Que al juy | dona mes diferencies 
Don regit yo | per les dares sentencies 
Trobe qu'el ull | mes de tots ne duria... 

Mossen Fenollar leant e emologant la sententla 3 co- 
bias, codolada, i cobla. 

Apellacio de Verdanxa endressada d Mossen Fenollar. 
Codolada. Apellaci6 a coblas que terminan 

Al molt subtil joyel de nostre Spanya 
Lo gay saber com a mes entenent. 

Hay luego Verdanxa apostols (es decir, testimonio de 
apelacion 6 letras dimisorias que el juez inferior daba 
para el superior. V. Vives, Constit. de Cat. Ill, 58). 

Apostols donch segons la ley ordena 
Vos me 'torgau, etc. 

Sigue Stela apostols otorgando A Verdanxa tiempo y 
jueces cuantos pida, concluyendo con la Endressa 

Vos qui tras mi | devallareu la costa 
Mos ensepechs | yo«us prech que be veiau 
Que d la fi I yo-m dupte no digau 
De ben servir | mal grat es la resposta. 



Roxneu IjuII. 

El fecundo poeta barcelones Romeu Lull, que como 
tal seria desconocido sin el Jardinet (T Orats^ vemos por 



404 ESTUDIO SOBRB 

sus parentescos que er^a de familia noble. Muri6de cCon- 
celler en capn en 19 de Julio de 1484. Fu^ enterrado con 
gran ceremonia : entre las personas que se convidaron se 
nombran las monjas de S. Pedro y de Junqueras, espe- 
cialmente las parientas del difunto (V. Libre de coses 
asenyaladesy Libro II, cap. 32). En el J. de O., 126, se 
hallan unas coplas castellanas de este poeta: «Venci6 por 
no ser vencido», y luego un Mote con coble y otra por 
absencia de partida que pueden ser del mismo, y 267, 
cansons ytalianes fetes per Romeu Lull : Strambotto; 
Cans6 de quatre lenguatges (cat. cast. ital. y al parecer 
Frances). Tambien se halla 266. Romeu Lull, labors del 
Ilmo. Sr. Duque de Calabria en castellano ; 248 Prosa 
feta per Romeu Lull Intitulada «Lo despropiament de 
amor» ; 269 Letre de Romeu Lull tremesa [a] alguns 
particulars fent-los demanda qual figura 6 imatge al 
universal honor dar se pot, Resposta de Francesch 
Alegra y de Torroella con las firmas del vostre ger- 
mkj etc.,y se hallaban segun el indice: Letres de amor 
fetes per Romeu Lull dirigidas d Serena D. 

I. J. de O. 124 (mal colocado despuds del 37,) Res- 
posta de Romeu Lull d tres cobles del Sr. Compte de 
Oliva qui mes trovaria e millor la Sra. NA Francina 
Rossa metent per joya un diamant responent per los 
mateixos rims. 

I Compte Senyor | puys virtut es la fama 
E de son fruyt | pren tema mon scriura 
Dir quant mereix | la qu'onestat mes ama 
Bellesa gran | qu'en res no la desama 
Es per los dos | de tots vicis desliura. 
La ploma prench | per fer vostre manar 
Parlant ab rims | de qui virtuts adora; 
O trobadors | no vullau mes tardar 
Per esser tal | son virtuos obrar 
Tant no direu | qu'el ver no s'entrenyora. 

Dice despues a la Dama que hd hecho mds que Dido, 
Saphos, Tiresi, Penelope, Judith, y sigue una Endressa 
d la misma. Viene despues otra respuesta del poeta d la 
misma demanda del conde de Oliva en castellano: 



LOS POBTAS CATALANIES. 405 

D'Oliva vos conde, | senyor muy discreto. 

II. J. de O. 98 v.o Obre feta per Romcu Lull intitu- 
lada Lo consistori de amor. 

1 L'alt triumphant | Cupido Deu de amor 
Qu'en Tunivers | te tanta senyoria 
Per moltes gens | fets (1. fet) absolut senyor 
Ell deperteix | de grat lo seu tresor 
A quants li plau | sols per sa cortesia ; 
Mostra tenir | no pocha felonia 
Sol trist pensos | quant ab ell m*encontri 
En loch desert | plorant la pen a mia 
Cridant me dix | que fas per esta via 
E de que*t dols | e clame tant de mi. 

Reconocid & Cupido por lo que de ^1 habia oido de- 
cir viendo que llevaba arco, carcaj, etc., se postra d sus 
pies y 61 le mira enojado. Al fin oidas las razones del 
poeta se compadece y le promete sojuzgar d la mujer 
altiva que le atormenta. En ambascoblas hombra cPre- 
sident» d aDona Castellana> por su mucho saber, por- 
que en nada le engana la voluntad y ha tornado la raz6n 
por hermana, cCanciller» d «Na Bastida viuda de pris»9 
cVicecanciller;^ d «Na Ribes... per honestat», «Regent;> 
& «La RaboUedas dama que 

Ab gran rep6s | honest, discret e veil 
De gravitat | ab si porta'l mantell. 

Nombra tambien «cProponedors, Jutge de Apellacl6, 
Ugers, L^arau.;^ Sigue un discurso del Ultimo «al Presi- 
dent y als altres officials.:^ Concluye con «Fi e endressa 
d tots los amans virtutSA cuyos cuatro tiltimos versos 
son los siguientes : 

Vostre proces | d'onest examinau 
Car altament | portareu negra banda ; 
Ab dolor gran | viureu en vostre tanda , 
Foragitat, | per vos tencat en clau. 

III. J. de O. io3 v.^ Cobles de Romeu Lull de bun 
proceheix amor : 



406 ESTUDIO SOBR£ 

Tante siant— molt sovint en amor. 

TORNADA. 

Par e sens par | ab virtut se consona 
Lo molt que-us am | ses nenguna villtat 
Puis d'onestat | aportau la corona, 
Amar i vos | me mou sola bondat. 

IV. J. de O. 104 V.® Cobles de Romeu Lull reque- 
rint 6 amonestant certa dona en amar-lo. 

Lexa-m estar | amor no-m dones pena... 

TORNADA. 

Dona sens par | en bon amor so sol 

Lealment am | e sens barataria 

Si fals vos dich | demd no vej'el sol 

Lo coll me trench | prech la Verge Maria. 

V. J, de O, 1 65. Obre feta per Romeu Lull trobant- 
se fortunat en amor: loa e comenda aquell : 

Si'n nagun temps | d'amor me so clamat. . 

TORNADA. 

Par e sens par | per amor yo prosper 
Mijen9ant vos | per que tot ho vinch pendre, 
Car vostra ma | vers mi de grat estendre 
Veig liberal \ dant-me delit e pier. 

VI. J. de O. 37. Cobles de Romeu Lull scusant-se 
de bun mal dit quaere inculpat contra una dama. 

Si-US he mal dit | en pensar ni per obre 
Nom do Deu be | ni lo que li deman ; 
Si-US he mal dit | quant fas me vingue dan, • 
Visque'n lo mon | trist mal content e pobre; 
Si-us he mal dit | la casa^m caigue sobre, 
Sens confessar | muyra com a dampnat; 
Si-us he mal dit | veure-m puga orat 
£n Taspital | que james lo seny cobre. 

Anade que su servicio no sea agradecido, ni balle 



LOS POETAS CATALANES. 407 

merced, que la carne le caiga d pedazos por cruel enfcr- 
medadf que sienta sin descanso los huesos doloridos, 
que su^cuerpo sea presa de lobos, cuervos y perros, que 
todos hablen mal de ^1 como de un vil criminal, que 
pierda un ojo, que ella le odie, que sus dichas se con- 
viertan en dolor, que despu^s de muerto la tierra no lo 
reciba, que la mar le arroje, y despues de repetir en 
diferentes palabras la hiperb61ica imprecaci6n de los 
ultimos versos de la i.* cobla, termina 

Si-US he mal dit | de mi-us vinga en oblit 
Com si mort fos, | anys passats mes de trenta. 

TORNADA. 

Par e sens par | feu que no-m descontenta 
Fals pensament, | no prengau tant despit 
Sabent lo ver | serd molt mal finit 
De tants anuigs | fareu gran delit senta. 

VII. J. de O. 263 v.o Altres del predit cobles fetes 
per^elosia de la que en strem amave: 

Ab gran stors I quasi force natura. 

TORNADA. 

Par e sens par | feu (fen?) vos lo que fare 
Puys fassau tort | ma part, no-m qual at^ndre: 
DefFen9a fer | ni menys ne puch compendre 
Noure-m pogues | ni menys pensar ho se. 

VIII. J. de O. 204. Cobles de Romeu Lull dolent-se 
de una dona queM havia.deixat 6desdenat: 

Puys no-m voleu | prech la mort prest me vulla... 

TORNADA. 

Puys no-m voleu | yo vull lo que volgui , 
Sempre voire | e voler vos no-m cansa ; 
Puys no-m voleu | e so dins en la danfa 
Danpar cove | e vol amor axi. 

IX. J. de O. 263 v.° Cobles de Romeu Lull quere- 
llant-se del cruel e desconaxent amor: 



408 BSTUDIO SOBRE 

Glorios es | Tom qui no sent d'amor... 

TORNADA. 

Dona cruel | puys me dau pa pudent 
Servint d vos | ab vertader coratge 
Escusat so I si parle tal lenguatge 
Car no puch mes | tanir la proa'l vent. 

X. J. de O. 89. Obre de Romeu Lull contrita fozint 
a foil e desonest amor: 

Si'n temps passa | agu^s agut (pogut?) coneixer... 

TORNADA. 

Par e sens par | molt vos tinch agrahir 
Que no voleu | 90 qu'altri ben yo begua 
Car en amor | cascu veig que renega 
Yo no me'n clam | vos ho feu que no-m sega 
Hon vem molt clar | fa los mes mal finir. 

XI. J. de 0« 91. Romeu Lull claman-se com no pot 
fuxir als lassos de amor: 

Yo fuig d*amor | per viur'en libertat... 

TORNADA. 

Arxiu de seny I no-us fare*n res deffesa 
Puys mon voler | en res no-s mal mirent 
Ma voluntat | en lo mig loch se's mesa 
Ame-us quant puch | sens desig de pagesa 
Donchs vos supplich | feu*me bon tractament. 

XII. J. de O. 91 bis. Strams sobre lo desconazent 
amor : 

Mon sentiment | ha perdut del tot Tesm. 

TORNADA. 

Par e sens par | si fareu lo contra ri 
Offendreu-me I pera vos mes offend re, 
Pent com aquell | per la muller desplaure 
Se volch privar | d'ess6 que mes amave. 



LOS POETAS CATALANES. 409 

XIII. J. de O. i65 v.<^ Obre feta per Romeu Lull 
en la mort de la que en strem amava. 

1 Vengut es temps | qu'en amar dare terme 
E mon parlar | mudard novel! lay 

Puys que la mort | ab s'aspasa tan ferma 

Ha convertit | tot lo mon delit en guay. 

Mon cant sera | per tot temps cridar ay 

Fins auri fi | ma dolorosa vida : 

Ja tarda molt | la dol9a departida 

Que desig tant | que no-m par vinga may. 

2 Un breu suspir | es lo que m'a fet pobre 
Que res no ting | sino la veu e '1 cors; 
N'esper james | haver negun recobre. 
Car lo poder | consiste sol en vos. 

En aquest mon | no puch haver rep6s 
Tot preterf | quant moris en la terra... 
Fals dich morir | mas dexds la desferra 
Per alt muntar | al regna glori6s. 

3 Deseretat | m*a de tot'alegria 

De tot conort | me viura partat (veurdn apartat?) 
Si rich 6 cant | es tot parenseria, 
Jamechs e plors | governen mon estat. 
Yo tors les mans | com pens lo que so stat, 
Sol m'a restat | de amor viura la brisa: 
Desd^are prench | lo negre per divisa, 
Car tot mon cor | d'aquella n'es tachat. 

4 Gran tort m'a fet | levan-me tal riquesa 
No la^m dond | ni menys la'm pot tornar, 

'Ingrata fonch | usar tan gran offesa 
Per general 1 a tans desconfortar. 
No sere sol | que clam de son obrdr, 
Ans tot lo mon | me dare gran querela: 
Com fallament | es privat per aquella 
D'un par sens par | que prou no-s pot loar. 

5 Que volgues dir I lo ver de son effecte 
No's cors humd | no mut nous pensaments : 
No fonch posat | en ell algun deffecte 

Era sens pus | complida de tots bens. 
En lo seu cors | mentre foren presents 
Trobaren pau | les dos grans enemigas : 
Jam^s fonch vist | que fossen tant amigues 
D'un sol voler | e d'un desig contents. 

6 Absent de vos | yo vinch mes armes rendre , 
Finit mon temps | prench comi'at d'amor. 
De dona'l mon | mes no desig res pendre, 



410 ESTUOIO SOBRE 

Prenguen de mi \ aquest matex tenor. 
En testament | ma dama pres mon cor 
Tot mon penar, | mon voler e ma posa : 
Ab ell'ensemps | es posat sots la losa 
Hon cada jorn | vivint continuau mor. 

TORN ADA. 

Par e sens par | de vos reste tal flor, 
Conort de mi | al vicios reposa; 
Verge nasques | gardds la casta rosa. 
Dard'l (lo?) mon | de vos noble leuor (laor?) 

XIV. J. de O. 37 bis. Obrc feta per Romeu Lull 
responsiva a Nostre Dona en los vint triunphos triun- 
pbosa. 

DE LA CONCEPC16. 

I Misteri gran | o concebiment noble 
Prcmeditat | ans qu^el mon fos creat; 
No fonch iames | serd ni es stat 
Car de tot crim j volch Deu fos preservat. 
£ descendent | del trip e real poble 
Vos meresques | fosseu la pedr^inmoble 
Don crestians | prenen lo fonament : 
Als reclamants | merit los donau doble. 
I Com pore dir | en una sola coble 
Lo que master | n'auria mes de cent? 

Sigue en sendas coblas: De la navitat. — De la sua 
desponsaci6 ab Joseph. — De la anunciaci6.— De la con- 
cepcio del fill de Deu, etc. 

XV. J. de O. 42 v.« Obra de strams feta per Romeu 
Lull en laors de la gloriosisima Mare de Deu. 

I Per satisfer | al que tant me obliga 
Lo molt voler ) que tinch insacifable 
He presumit | de vos beata Verge 
Parlant sovint | ab voluntat sencera; 
No per bastar | dir lo tant merit vostre 
Car secret es | preservat per I'Altisme, 
Mas per gustar | de tan noble vianda, 
He saciar | mon appetit no ficte. 

Tornada y Endressa de 4 versos. 



LOS POETAS CATALANKS. 41 I 

XVI. J. de O. 90. Obre contrita en strams feta per 
Romeu Lull : 

De-boca-ders | postrat estich en terra. 

TORNADA. 

Creador meu | ver Redempior e Pare 
Fill, Sperit | sant, Trinitat perfeta 
Suplich te molt | que mentr'en lo mon visque 
De quant fare | qu'en res te vingue contra. 



An6niino. 

J. de O. 2o5. Colloqui e rehonament fet entre dues 
dames, la buna dama casada, Paltre de condicio beata, 
al qual colloqui se applica buna altre dona vidua, lo 
qual hoyt per un vellet fonch descrit per ell lo reho- 
nar de quiscuna, comensant & parlar ell en stil de sem- 
blants paraules (Codolada). 

Divendres sant 
Die honest de dol e de plant 

De bon matf 
. Devant mon Deu me presenti 

Sus dins la Seu... 
Yo viu venir a poch instant 

Una casada 
De les belles la triada 

Molt galana 
No-US penseu que fos serrana 

En dur-se ab ayre... 
Sols dos seguidors aduhia 

Ab doncs dues, 
Ben vestides non pas nues, 

De negre totes. 
Ja-m semblave ves les gotes 

Regar les galtes 
De aquel gran plor que nostres faltes 

Aytal jorn crema. 



Van llegando las mujeres. 



412 ESTUOIO SOBRB 



PARLA LA CASADA. 



Ay senyora lo meu linatge , 

Dix la casada, 
Ab molta bella coltellada 

En grans batalles 
Hem deffeses les cinch gramalles 

De la ciutat; 
E per 90 se han perpetuat 

Divers favors 
Qu^els mes galants passan dolors 

Per mi mesquina... 

Habla desusjoyas, se queja de su matrimonio, etc. 
Habla la beata tratando algunos de los que se hallan 
alli de borrachos y murmurando tambi^n de otros, etc. 
Habla el vellet, las reprende, ellas contestan, los cir- 
cunstantes oyendo el ruido se vuelven contra el ve* 
Uetf etc. 



Bastard una simple indicaci6n de otras obras de la 
misma ^poca sobre las cuaies no pudi^ramos dar nuevos 
datos: Corella y FenoUar: Demandas de Fenollar a 
Corella con las respuestas de ^ste y un elogio en que le 
llama «Fenoll molt dolg.)) Sigue una cobla de Mosen 
Fenollar tramesa (trames^a?) Corella que legintla tota 
diu mal y legini-la per la mitat diu be (es decir, leyendo 
los versos enteros hablan mal de Corella, y leyendo 
primero los primeros hemistiquios y luego los segundos 
le elogian). (Cerda, Fuster): — Fenollar y Pere Martinez: 
Hlstoria de la Passi6 de Nostre Senyor... (Id., id.); — 
Fenollar, Moreno, GazuU, Vinyoles, etc.: Proems de les 
Olives e disputa dels jovens e dels veils... Lo somni 
de Joan Joan. Estas celebres composiciones en que bajo 
la alegoria de unas «01ives)> (aceitunas) se presentan 
los sinsabores producidos por la sensualidad y se discute 



LOS POBTAS CATALANBS. 4l3 

acerca de si son mejores para maridos los j6venes 6 los 
viejos, fueron iniciadas (lo mAs tarde en 1497) per las 
demandas y respuestas de Fenollar y Moreno, d que se 
agregaron luego Gazull, un supuesto Sindico de los 
Pescadores y Vinyoles; el sueno es obra de Gazull y se 
distingue por la facilidad y la gracia. Hay coblas de 8 
versos dodecasilabos, dobles quintillas de los mismos, 
dobles quintillas de versos de 10 y codoladas (Id., id. y 
Ticknor 1. c. ) — Fenollar, Escriva... Gazull. Obra feta 
per un deport de TAlbufera (lago cerca de Valencia) por 
los dos priraeros. Brama dels llauradors del orta de 
Valencia, per Gazull. Censuras de los vocablos vulgares 
(Id.y id., id.) — Loiz Roiz, Pere Martinez, el gran tro- 
bador Miquel Miralles y otros: Obra & llahor del ben- 
aventurat san Xstofol. Certamen celebrado en 1498 
(Roiz gan6 la joya, la obra de Martinez fue coronada) 
que se imprimi6 junto con una poesia de Vinyoles, una 
obra de un home de scientia, digne persona, etc. (Fus- 
ter, I. An6nimos.) — Vicent Ferrandis brodador, N'Ar- 
CIS Vinyoles y otros: Obres fetes en labor de la serdphi- 
ca same Catherina de Sena, etc. i5ii (Id. Ticknor, 
Adic. al tomo I) — Ferrandis Bertran: Obras contem- 
platives, y de molta devocio, novament trobades en loor 
de S. S. Creu, etc. El iiltimo compuso tambi^n otras 
obras espirituales (Fuster). 

Conservaron las practicas de la misma escuela Crespi 
de Valldauraque vivia A principios del siglo (Fuster), 
Solivella que aspiro ad la joya y ganyd la praderia 
(1. guanyd la pedreria),» en un certamen de i533 d que 
concurrieron otros muchos (Id. I. per 73-76, 85, io3, 
123) entre otros Honorato Pineda d la edad de 7 anos: 
certamen promovido por Sempere autor de la Carolea y 
de la Caballeria celestial (V. sobre este autor Trad. esp. 
de Ticknor, 1. c.) terminando la edicion de dicho certa- 
men con una ^Sentencia» del mismo Sempere donde 
ademds de la acostumbrada mezcla de codolada y versos 
largos, ingiere alguna redondilla en castellano (Fuster); 
los tres autores del « Proems de viudes y donzelles orde- 



414 ESTUDIO SOBRE 

nat per los magnifichs Jaume Siurana y Mestre Joan 
Valenti doctor en medicina, ab una sentencia ordenada 
per lo honorable y discret Andreu Marti Pineda nota- 
ri:» que sigue a las ediciones de Roig de i56i (V. ade- 
mas Fuster); Almodever editor del Proces de les Olives 
y de Roig en dicho aho, poniendo versos suyos por via 
de pr61ogo; Mestre Guerau de Montmajor que tradujo 
al latin y comento a Roig, y que siguiendo su versifica- 
ci6n y estilo compuso en i586 contra los profesores del 
claustro de Valencia de que habia sido excluido : Breu 
descripsi6 dels Mestres de Valencia que anaren d besar 
les mans A la Magestat del rey Phelip segon de aquest 
nom, etc. (Id.) En Cataluna conservaba las mismas 
tradiciones Pujol autor de un poema de la Batalla de 
Lepanto (i58o) y de otras poesias, si bien no es seguro 
que todas las que se hallan en el mismo M. S. (Torres 
Amat) le pertenezcan. < 

En Serafl y en algunos de sus contcmpordneos — V. la 
edicidn de las Obras pocticas de aquel por Claudio 
Bornet de i565 6 la reimpresi6n de las mismas de 1840 
por J. M. de G. (Grau) y J. R. (Rubi6)— hallamos la 
transici6n entre la escuela del que herbos clasificado 
como tercer periodo y el cuarto, es decir, aquel en que 
se ve la imitaci6n de la poesia castellana tal como fue 
modificada por Boscdn y sus sucesores. En dicho poeta 
cataUn, que merecerta ser mds conocido« hallamos con- 
servada la forma del verso de diez silabas, es decir, la 
cesura en la cuarta, las Demandas y Respostas, el nom- 
bre de Tornada, etc., pero al mismo tiempo usados el 
Soneto, la Octava rima, los Tercetos, el Madrigal, la 
Can^d (ya de 7 silabas que corresponde A la Danza, ya 
de menor ntlmero de silabas), la Glossa. 

En 161 5 hallamos todavia una imitaci6n del estilo de 
Ausias March que se consideraba sin embargo al pare- 
cer como una antigQedad, en el Cant del canonge Jer6- 
nimo Ferrer de Guissona A la Beata Mare Teresa de 
Jesus d la imitaci6 y stil dels Cants 6 Octaves del anticfa 
Catald Ausias March fecundissim y Elegant Poeta (Re- 



LOS POETAS CATALANfiS. 4l5 

laci6n de la solemnidad con que se faan celebrado en la 
ciudad de Barcelona las fiestas, etc.) 

O gent del men | obriu los ulls per veurer 
Entre sculls | una gran maravella 
Qu'a obrat Deu | en una sa donzella 
Pera'l soport | dels qui la volen creurer. 
Teresa fou | tan sancta y tan prudent 
Que meresque | per sa tanta bondat 
Que lo tercer | de Talta Trinitat 
Li abrassas | son cor ab foe lluent... 

TORNADA. 

Perla de seny | vostre favor implor 
E que-m siau | ma patrona e ma guia 
Davant del Crist | e que-m guardau tot dia 
E qual a vos | vuU (1. vull') abrassar mon cor. 

Durante el siglo xvn en Vicens Garcia rector de Vall- 
fogona (V. sus pbras : La armonia del Parnds, etc. T. A. 
art. Garcia, Fontaner, etc., y especialmente la memoria 
catalana de J. Rubi6 en los Jochs florals de i863) y sus 
emulos nos hallamos en plena cuarta epoca, es decir, en 
la de la imitaci6n directa de la poesia castellana, no 
s6Io en los g^neros y en el estilo sino hasta en la cons- 
trucci6n del verso y eleccion eufonica de las palabras. 
El gongorismo que influyo en las poesias de aquellos, 
tuvo un discipulo decidido en Romaguera. 

En el siglo pasado y gran parte del presente, los pocos 
versos que se escribian en cataUn (faera de los vulgares, 
entremeses, sainetes, etc.) se consideraba como modelo 
& Vicens Garcia a qulen se procuraba imitar por medio 
de una afectada llaneza, hasta que Puigblanch (en su 
fragmento del poema de Villalar en versos alejandri- 
nos) y con mds exito Aribau inauguraron una dltima 
ipoca. 



4l6 CSTUDIO SOBRB 



NOTAS. 



Este periodo empieza con el ultimo terdo del siglo zy, com- 
prendiendo los ultimos anos del reioado de Juan IL (...—1479) 
despu^s del cual rein6 Fernando que casd con Isabel de Castilla. 
Algunos poetas como Valmanya, Torroella, FenoUar y Corella per- 
tenecen en parte & la ^poca anterior y d la presente. Distingnese 
esta por la adopci6n del dodecasilabo castellano: verso de dos hemis- 
tiquios iguales, llamado con razdn de 4 compases, y que si queremos 
adoptar la terminologia cldsica no consta como se ha supuesto, de 4 
dactilos sino de 4 ampbibrachios (u-luuJ^u | mJ-m u-lu). Algu- 
nas veces el primer verso es cojo de una silaba (once silabas per 
pie... yo tambien los use, pone Castillejo en boca de F. de Mena). 
Estos versos en la poesfa catalana suelen usarse en una doble quin- 
tillaen esta forma: ABAABCDCCD: FenoUar, Vidal. etc. Per- 
tal que lo mon. Pero siguen A veces la disposici6n de las rimas de 
las antiguas coblas: Crotz-encadenada : Gazull Perque buy les- 
dones (Cerdi, Fuster). A veces se usan con hemistiquios u semi- 
versos: FenoUar, Scriv&. Qui Deu vos contemple. Tambien hay 
dobles quintlUas con pareados. intermedios Bertr&n, Ferrandis: 
Aquell fenol tendre (Fuster). — Usdbase al mismo tiempo el anUguo 
verso de 10 silabas en coblas de 8 versos croadas: Com. Stela Sant 
/ Deu ; 6 encadenadas: M. Stela Foch divinal. Pero se observa la 
/ influencia de la octava de arte mayor castellana en repetir cuatro 
V veces una misma rima: Croada con la misma rima con los versos 1, 
V 4, 5, 8 ; LuU Si us he dit mal; Cadena-crozada con la misma rima 
en los versos 2, 4, 5, 8; LuU Vengut es temps. Las estancias son 
muchas veces soltas 6 singulars como en la ultima citada, pero 
hay alguna capcaudada de un verso: Stela Sant Deu. En las deman- 
das y respuestas se conserva & veces la unisonancia, FenoUar, Vi- 
dal, etc. Per tal que lo mon, que guarda las mismas rimas en las 
primeras estancias y en las replicas —Usase & veces en versos de 10 
silabas la doble quintilla : Lull compte Senyor. El mismo en L*alt 
triunphant, dobles quintillas capcaudadas entre si y de copla k co- 
pla ABAABBCBBC-C etc. Las tornadas y endresas consuenan 
entre si y muchas veces con los ultimos versos de la iiltima estan* 
cia: M. Stela Joch divinal. Usasu el stramps; y los versos de 8 y 
4 mezclados especialmente en codolada. Roig introdujo versos de 4 
silabas solos (que hallamos todavia en una relacidn de unas fiestas 
de S. Raimundo de Penafort & principios del xvii). — El lenguaje sc 
presenta enteramente exento de provenzalismos, afectando muchas 
veces un giro latino, y se le nombra ya algunas veces valenciano (se 
ve algun valencianismo : terminaciones en ix por eiz, propias del 
cat. meridional y del val.} Introducense algunas palabras castella- 
nas: novio, bonico, vado, etc. Se hace mis frecuente uso en vez de 
la copulativa e de la y que se escribe & veces hi 6 t, la cual ha aca- 
bado por dominar y es probable que formase parte del lenguaje 
popular (como se ha sospechado tambidn del castellano), pues vemos 



LOS POBTAS CATALANES. 4I7 

qae algana vea se eacapa 6 lot antigooa poettg 6 copittas. V. en el 
primer peHodo Mallol, Sni lo« ultioao verao, Jordi Oeaert, cuarto 
▼erao de la quinta-cobla y loa t/tuloa da los poetaa da Maaed (talaa 
como loa trae Fuster). 

Jattme Roig. 

ff Libre de Conaella fat per lo magn{fich Meatre Janme Boig, loa 
qaala soa molt profitosoa y aaladablea axi pera'l regiment y or- 
de de ben viure com pera augmentar la devoci6 & la puritat y 
Concepcid de la Sacrat/aaima v erge Maria. • £dici6n de Valencia 
de 1531. La de la misma ciudad de 1561 lleva el t^tulo de t Libre 
de lea donea, mea veraroent dit de Conaella profitoaoa y aaludablea 
axi etc. (CerdA). La de Barcelona del miamo ano, que ea la de que 
noa aeryimoa (conaultando tambi^ii la de C. Roa (Valencia, 1735) 
lleva el miamo ti'tulo de la primera. En laa doa de 1561 aigue el 
Procea de viudea y doncellea por Siurana y Valent/. En la de Va- 
lencia anteceden unos veraoa ae Onofre Almudevar (6 Almodever). 

Si molt te conforten | ab dolxa franquicia 
Lea flora dela ingenia | dela vigila poetea, etc. 

En la de Barcelona comienza con unoa veraoa que por lo laudato- 
rioa parece que no pueden aer del autor. 

Criat en la patria | que -a diu Limoaina 

No vol aqueat libre | mudar aon lenguatge etc. 

Luego aigue una Conaulta en veraoa de 7 ailabaa de Janme Roig 
al caballero Joan Fabra en que le dice que halUndoae en la Vail 
Calloaa «per morta fagir»>» triate y ain aliento ha penaado ^en eacri- 
bir aquel libro, y concluye con una Endreaaa incitando ft loa hom- 
brea que dejen & laa mnjerea, una Tornada en honor de laa que 
obraa^n al revea de lo que dice el libro, y una entrada en veraos 
igualea & loa de la obra. Sigue luego un aegundo tftulo : Comenaa lo 
libre de lea donea ordenat per lo magnffich en Jaume Roig doctor 
famda de la Serenkima reina Maria. Es exemplar de conaella per ell 
donate i aon nebot EN Balthaaar Bou qui molt amava. El titulo de 
ejemplar ae le da con el miamo motive y aun con menoa exactitud 
que d laa precioaaa novelitaa de Cervantea. 

La manera con que habla de au supueata madre al principio del 
libro aegundo baatar/a para probar el car&cter ficticio del libro. 
Pero el mismoRoig trat6 de prevenir toda equivocaci6n cuando hacia 
el fin noa dice (p. cxlvi) : 

en la lur flota per marit aeu... 

dela arbrea viua olaneh e vermeil 

he-y aola trobat ca lo nom d^l... 

hun virtual fonch ma vehina, 

arbre f niital , mare, padrina, 

aola aingular e fel amiga , 

de virtut clar... no maaa^antiga; 

molt inatruida dona molt clara 

e tal nodrida y ft mi molt cara. 



4l8 ESTUDIO SOBRB 

El marido de esta virtaosa mujer euyo nombre era bianco y en- 
carnado (lo cual se apUcan'a m&s exactamente i la palabra ros: rn- 
bio) era Roig, es decir, su padre. Sigae luego un cumpUixiiento 
dirigido probablemente a su propia mujer. 

Se supone, y no es inveros^mil, que la obra fu6 escrita en 1460. 
Al componerla dice el autor que tenia (2.'^ parte del libro 4.') 
Doventa y cinco 6 cien anos y asf debi'a fingirlo para dar verosimili- 
tud ala.narracidn en que cuenta que v\6 teniendo ya cierta edad 
la prisi6n de la reina Na Fortiana verificada en 1387. Cuentense 
adem&s los anos que vivi6 despues de la composicidn de la obra. 

Veanse los titulos de las partes: Prefaci, Primerapart de Pre- 
faci. Segona part, etc. — Primer libre de la juventut. Primera part: 
De la fadrina ab sa mare. Segona part: Coni fonch afiUat y trames. 
Tercera part: Continua los actes fets a Pan's. Quarta part: Clou son 
viatge tornant & Valencia. — Libre segon 6 de quant fonch caaat. 
Part primera: De com pres donzella. Segona part: Com volgu^ pen- 
dre beguina. Tercera part: Com pres viuda. Quarta part: De mon- 
ges. — -Tercer libre. Primera part: De lipd de Salomd. — Segona 
part: Del tercer etc.— Quart libre 6 quarta part principal: De euviu 
dar. Primera part del quart : Com orden& sa vida, etc. En la ultima 
parte del prefacio (p. xrii v.°) da el resumen de la obra. 

Primerament diu, e \\\^ 

en mon jovent spiritual 

essent llibert e divinal. 

que he soffert Quarta e darrera 

resitare. clou la manera 

Puig contard ja enfranquit 

segonament d'elles partit 

be stesament 6 enviudat 

roos casaments com he mudat 

negres, dolents, oy en amor 

ab pena tanta pena en dolor 

per anys cinquanta. e concellat 

La part tercera e arreglat 

a mi certera los mens darres 

de luny tramesa anys vint e mes 

una comesa tots servint Deu 

in8trucci6 segons veureu. 

Dice (p. IX v.°) que todos de cualquier edad, ley, nacido, condi- 
ci6n, ograns e majors, xiques menoi*s, jovens e veils, leges e belles, 
malaltes, sanes, les christianes, judies, mores, negres e lores, roges e 
blanques, dretes e manques, les geperudes, parteres, mudes, tran- 
ques, catives,)) todo cuanto sueiian creen ser verdad, deciden de lo 
que no ven y sin oir las dos partes, etc. Otra de las censuras que 
les hace es su afici6n & comidas, cenas y albades. En la tercera 
parte, en la li96 de Salom6, son calificadas con los nombres de 
animalos reales y fabulosos (p. Lxxvii) «son alimanyes, serp tortuo* 
sa, son e rabosa, mona gineta, talp, oreneta, mu9ol, putput, gall, 
cutibut, tava, mustela, drach, calcatris, tir, basilisch, vibra pari- 
da..., la smicona. Hop de mar, lo peix mular, polp e serena, etc.» 
Bn la tercera parte del quart, dice (p. cxLvi) que por ser pr6jimas 



LOS POETAS CATA LANES. 419 

si las ha calumniado se arrepiente y qae no teman sua murmura- 
clones 

car no's tan brau, cert lo \\e6 

fer ni fello. com pintat part 

Sera en romans, al pla teixiaes 

noves rimades del algeroia 

comcdiades e parleri'a 

amphorismald dels de Paterna, 

facecials Torrent, Soterna. 
no prou scandides 

Es decir, en habla vulgar de Valencia y sus alrededores; sin em- 
bargo, el lenguaje es culto. Los versos son constantemente de 4 si- 
labas (en appariats) con la particularidad de que la s liquida en 
principio de diccion que segun vimos antes representaba la silaba 
ei, por una reaccidn de la ortografia sob re la pronunciacidn de 
que se hallan otros ejemplos, no vale en Roig generalmente por 
silaba, como se ve en los versos: stil e balans... spill orelleres .. 
stox ganibeta. 

En esta guerra contra los ingleses (p. xx) 

fent cavalcades molts novencells 

molt estimades apresonaven 

fort guerrejant y 'Is rescataven 

e saltejant per molt argent, 
cobran castells 

En el inviemo el Delfin mandaba 

fer belles junctes bastir castells 

e correr junctes per banastells (titeres) 

e tornejar... moms e grans festes. 

yiia adelante (p. xxi v.o) el rey de Francia le da una duquesa 
•(folia guerrera» cuyo rescate cobra. 

Se ha crei'do, & causa sin duda de la aglomeraci6n de terminos 
especiales que i menudo presenta, que el poema de Roig est& recar- 
gado de afectada erudici6n. De este defecto adolece, aunque menos 
que la mayor parte de su^ contempor&neos, en algunos pasajes en 
que dice que no bastan para enumerar las venenosas confecciones 
(yerins que pasten) de las mujeres (p. xvi v.*) 

David, profetes, llengues del mon 

Tuli, poetes catholicon 

grechs orados , Gui (*) Papies 

setanta y dos Timologies. . . 

En otro lugar, hablando de las mujeres que paren mucho, hay 
unacuriosaindicacidnde la fabulosa historia del caballero del Cisne: 

d'aquells ocells de Godofr^ 

dits e infants cascun caxque 

nats tan germans ab son collar 



(•) ^UoM Outei. 



420 BSTUOZO SOBRB 

en lo talUr te qu'ea candnica 

86 torna signe aquella cr6aica. 

BiDo*l insigne Es poheaia 

dit de BuU6. ficta faUfa 

Si fonch 6 no com cent novelles 

ap6crif par. aU oint belles. 
L Angles en dar 

Nutamos tambiin alguaa indicacidn util para la historia de la 
poesia popular. 

Gorella. 

Cddice de la Biblioteca de Barcelona, antes del convento de San 
Jos6, cuyo t^tulo literal es: [Libre i]ntitulat Jardinet de Orats com- 
post de Diverses proses y rims En moltes Ungues Los principals 
autors Dell son Mossen Joan Roiz de Ckirella valensii, Mossen ber» 
nat fenollar, Valentia, en Vidal en Verdanxa y en VilaspinoBa> 
notaris de Valentia, M.** Joan Scriua caualler de Valentia. Lo 
mag ^^ Comanador Stela de Barcelona, Miguel Stela de barselona, 
Romeu Lull catali, Lo coma[nad]or rochaberti Mossen pere Toroella 
rataU pere joan ferrer caualler cat[ala] De Claudiano poeta y de 
ouidi versions francesch alegre de barcelona Mossen oliuer de barce- 
lona Lo .compta de oliua moreno y xerabia valefncians] . En el fo- 
lio 198 v.° se lee : Finite sunt opere multorum scripte a narciso guall 
signunqae apponi y antes del I'ndlce Rubricas de totes les obres con- 
tingudes en lo present libre scrites de ma de mi Narciso Gual ma- 
teix del qusA son scrites lany de la nativitat de Nostre Senyor 1486. 
Adem&s de las composiciones qae iremos designando, contiene: 

92. Pensament fet por Mossen Pere Joan Ferrer Cavalier. 

Versa «sobre les coses que solen tenir alguna forsa en dealibertar i 
los qui libertat tenen.u Le sale al encuentro una cdona axi singular 
que-m paregue esser une de aqueltes en que lo cors de mon pensa- 
ment se seguia» que le reprende de sus pensamientos, etc. 105. 
Faula de les amors de Neptuno y Diana ab la transformaci6 de 
aquella en Bocha per la ira de Cupido feta per Claudiano poeta y 
trasladado en vulgar de catalana lengua (prosa). 125. Cobles caste- 
llanes fetes ab molt elegant stil per la Sra. Deztrill. 125 v.^ Partde 
hun proces juditiari 6 criminal fet contra una Sra. com la menen 4 
sentenciar en castella. 126. Phiameta & Griraalte dezia la segoent 
coble (H&llase en el Arch, de A rag. una traduccidn de la Fiametta 
del Bocaccio). 126 v.^ Esto fue unes justes 6 torneig en Barchinona 
en 22 de Abril any 1486 y son estos los motivos y ximeres (Estos 
motives 6 temas estin en castellano : sen'a la primera vex que se 
hixo uso de esta lengua en Barcelona para un acto publico). 127 v.** 
Glosa sobre la insigna (sic) cancion De vos y de mi quejoso y otras 
(segun el fndice ab glosas de alguns altres motets tot consecutin en 
castella ab stil d'alegant fecundia). 143. Lo psalm de miserere mes 
en castella. 150 v.^ Libre de amor de mossen xerabia i, Dona Brian • 
da. 227. Romiatge de la casa sancta de Jerusalem en semps ab-les 
perdonanses de aquell fet per Mossen Guillem Oliver ciutadi de 



LOS POITAS CATALANBS. 48 1 

BarchinoDa. Hay repetida una Apellaci6 de Yerdanxa qae forma 
parte de la Qaeetid mogada, etc. Despu^ de laa obras registradas 
en el (ndice y antes de tete, se anadieron: Del rey de Francia de la 
entrada fen en NapoU (Versos castellanos) — ^Epistola del sant Din- 
menge —En nom de Deu totavia que-ns 'vulla guiar mb la verge 
Maria libre fet per ffrara Encelro Tnrmeda etc. Nos referimos 4 
este BffS. en el art^enlo de este poeta, pero ten/amos, eomo indica- 
mos, 4 la vista la ediddn modema. £1 MS., mAs complete que la 
lUtima, contiene 100 coblas: el « quant serass del 4.« verso es «pns 
sies;» la copulativa es siempre e. Corrijase el error de imprenta no- 
vanta en noranta.«-«-Prolecn en la vida de sancta Barbara filia del 
rey Diescoras. 

Annqne se hallan otros Corella y Roiz y Rniz de Corella anterio- 
res, no hay motivo para suponer que el del C. P. aea distinto de) 
del J. de O. 

En este libro (nna de las cnatro partes de la versidn del Cartosi) 
y no es el delJ. de O., hallamos este notable Plant que creemos 
reimprimir ^ntegro por prlmera vet. En el mismo libro creemos que 
lo deseabri^ hace ya anos el Sr. Aguild. 



Vinyples. 

Aunque el ejemplar de la Bibl. bare, carece de las primeras ho- 
jas, no dudamos que es el Cancionero de Amberes de 1573 por 
concordar su foUacidn con la de las citas de Cerd& y Ticknor. 



Fenollar, Castellvl, Vinyoles... Pereg, Verdanxa. 

En el folio ccl se halla repetida esta poes^a coti algunas correct 
dones que aprovechamos. 



Lo8 Stelas. 



c:' 



Citaremos la primitive estancia de esta coroposici6n , comparable 
tr el brillo de ejecuci6n como otros f ragmentos de la misma escue- 

ia, & mucbos de los que suelen citarse de la poesia cUsica castellana 

posterioras de medio siglo 6 mis 

Ell es lo gran | artiste de la vide 
A qui los vents | e mon tot obeeix, 
EU es lo Deu i A qui tot I'univers cride 
A qui rinfern I terrible revereix. 
Himnes cantant | d'aquest sant patriarcha 
L'exercit gran | que viu d'ingek venir 
Lo trist palau | de Piut6 feu obrir 
Dient axi | lo divinal monarcha. 

La ultima pakbra del 4.* verso dice equivocadamente reveren. 



422 ESTUDIO SOBRE 



Romeu Lull. 

De Torroella J. de O. una carta & Rocaberti (V. el 2.® penodo). 
De Alegre . J. de O. 117. Sermo (corregido PUtica) fet per mana- 
ment del rey D. Joan de inmortal record per Francesch Alegre, 
ciutadd de Barchinona. 229. Somni de Francesch Alegre recitant lo 
proems de unaquestid anemorade... Suplicaci6 presentade en audien- 
cia de amor: Altissimus rex etc. Provissid de Cupido Nos Capido, 
Rey del collegi d'amor per dret hereditari de ma mare Venus, etc. 
Parle lo gran Rey Cupido. Habla de Francesch Petrarca, Achilles, 
Demoffon, Lansalot, Lo Rey Pere primer de Arag6 (I.^ de Barcelo- 
na, 2.<* de Arag.) recordaodo la celebre anecdota del nacimiento de 
su hijo D. Jaime (V. Muntaner) Paris, Masiaa. Fi de la present obra 
endressantla & Antonio Vidal e demanantli consells. — 254. Respos- 
ta y consell de Antonio Vidal. — 257. Rahonament fingit entre Fran- 
cesch Alegre y Speransa tramps per ell d una dona. Acaba con unos 
versos en mal castellano. Requpsta de amor recitant alteraci6 (aU 
tercacid t ) contra la voluntat e la rehd fete per Francesch Alegre. 

Del Conde de Oliva bay poesi'as castellanas en el Cane, de Am- 
beres (xvii, etc.}, entre ellas una respuesta & Crespi de Valldaura. 
Kl J. de O. demuestra que fue D. Serafin de Centellas (distinto de 
un caballero del mismo nombre tambien poeta castellano algo poste- 
rior) segundo conde de aquel ti'tulo y no su sobrino D. Francisco 
Gelabert que le sucedi6 y que naci6 muy d ultimos del siglo; y que 
D. Serafin fue tambien poeta catalfin, pues algunas de las rimasde 
la respuesta de Lull no podian unisonar con palabras castellanas 
(Comp. con Fuster). 

Por mucho que dig&is en su alabanza, la verdad se echard de me- 
nos.— Anyorar 6 enyorar y entrenyorar: palabras intraducibles en 
castellano & las cuales corresponde aproximativamente el regreter 
frances. Hay tambien nombres: anyorament, anyoransa (regret, 
saudade en portugues) y verbo reflexivo : anyorar-se. 



De Moreno hallamos en el J. de O Obra feta per Johan Moreno 
per los veils en el mismo metro de los versets 6 vessets que notamos 
en su articulo, con una particularidad fftcil de apreciar en la riroa 
del primer verso (ABBa — ACCd — D, etc ) 

Ab tot que ja esperimens 
Tengau de mi en vostra amor 
Cobrir no us puch la grau respor 

Dels pensaments 
Que m'a donat als sentiments, etc. 

Las mismas formas y gustos siguieron los poetas mallorquines de 



LOS POETAS CATALAN E8. 4^3 

la misma epoca. El Sr. Quadrado, La Palma, p. 232, junlo con al- 
eunos poetas latinos ,(entre otros el virtuoso 6 ingenioso mahon^s 
Veri, niuerto a la edad.de 18 afios, V. T. A.) nombra & Arnaldo 
Descds autor de un poema mallorquin & la CoDcepci6n de Mari'a, .y 
Francisco Oleza autor de un Menyspreu del roon escrito poi* la 
muerte de su esposa. 

Ab manto de plors | el eel se cobria 

Y tola la terra | roostrava gran dol 
Mirant d^aquest men | del tot se partia 
La qui de virtuts | granment respiandia 
Tristor seuyalava | la Huna y el sol... 

Dedic6 esta obra al sacerdote Benito Espanyol que le contestaba: 

Almoines, responsos | fere per aquella 
Moltas oracions | per ella dire 

Y ab cremans ciris | en vostra capella 
Ofertas y misas | cantare per ella 

Y sobre el sepulcre | sovent absolre. 

Este tiene una glosa de los versos atribuidos k Jordi: Esperansa 
res no-m dona, lo cual manifiesta una nueva influencia castellana. 
La diferencia entre las glosas y el estribillo consiste en que en aqu^- 
Uas se van tomando sucesivamente los diferentes versos del tema 
para final de las estrofas, mientras el estribillo es siempre el ulti- 
mo verso 6 los dos ultimos del tema Tambien se atribuye (Cerdi y 
Fuster) & este Crespi (tal vez equivoc&ndolo con sucesores suyos 
tambien escritores) y a Francisco Oliver que se supone contempor&- 
neo, una decima sobre la Germania (V. sobre esta Ebert 

) pero dandose por sentado que la decima fue in- 
ventada por Espinel (que pertenece & la segunda mitad del siglo y 
al siguiente), aun dejando aparte el estilo que parece de epoca pos- 
terior, no puede admitirse aquella atribuci<5n. 

Durante el siglo xvi debieron componerse alguuas obras eviden- 
temente ap<3crifas, como las predicciones del supuesto Bernat Mogo- 
da, cootempor&neo de Jaime el Conquistador, que empiezan: 

Reverend home e bisba 
Seguit que sia el cisma 
En lo major prohisma 
Vindr&n grans cosas ; 
Cuatra ponselas closas etc. 

las famosas Trobes de Mossen Febrer y unos versos atribuidos a un 
Lorenzo de Ro8ell6 con motivo del casamiento de su ti'a con el Conde 
de Cardona. (V. en el arti'culo citado del Sr. Quadrado ) Esta poe- 
sta, como las de Febrer, debieron ser fraguadas con un objeto he* 
rildico, y las citadas predicciones acaso con un fin politico. 

Esta especie de cansons es enteramente como la letrilla castellana. 
Imitanlas tambien algunas ya llamadas asi catalanas del cancionero 
de Linares y del Romancero inedito de la Biblioteca de Barcelona. 

Tiene tambien un romance de la clase que se conoce con el nom- 
bre de romance artistico de trovadores. 



4^4 ESTUDIO SOBRE LOS POBTAS GATALANBS. 

Voleo oir la gesta 

• D*uii Jove enamorat etc. 

En T. A. leemoB tambi^n un Boneto del poeta catalin Pedro 
Atisias March, descendiente del valenciano, y que pertenece i la 
segunda mitad del xvi. Seria ffcil citar otros ejexnplos. 

Asi hay versos cuasi bilingues, como los de Fontaner 

Honor de esta libera 
HermoBi'sima ninpha aguarda, espera 

Cortes sino piadosa 

Me escolta (cast, escucha) Elisa ingrata 
Antes de* castigarme rigurosa* 

fato no se oponia i que en algunos casos se rebascasen modiimos 
catalanes, palabras de extrano sonido, etc. 

V^ase su Atheneo de Grandesa sobre emiiienciat cultas, etc. To- 
dos los versos son como estos : 

Gloria del gran Cleofanto 
De la fama mat etxis 
De la vista cert engany, 
De colors conUnno AbrU, etc« 

Vemos que el misrao gusto doroinaba en las pocas poesfas catala- 
nas que las personas de letras compontan en Valencia como en laa 
t Poesies valencianes que compongu^ Juan CoUado» para el tercer 
eentenario de San Vicente Ferrer (1755). El dlligente anticuario 



Ros, editor de Jaume Roig, puso en esta colecci6n algunos versos 
siguiendo el mismo estilo.— Desde el sislo xvii se distinguenlas 
obras impresas en Catalunya de las de Vsuencia en que las primeras 



POESUS CATALANAS. 



LA FONT DE MELIOR. 



BALADA. 

Set patjes acompanyan 
mes ay ! al aymador 
que va d trobar sa nina 
raes ay I prop de la font. 

Del castell de son pare, 
mes ay ! que n'es aprop, 
cap i la font s'en baxa 
mes ay ! Na Melior 

Un dia, cuan baxaba, 
mes ay ! troba lo cos, 
de aquell que tan volia 
mes ay ! estes y mort, 

Nafrat de set feridas 
mes ay ! sobre del cor, 
nafrat ab las set llansas 
mes ay! dels set traydors. 

Ja'n cau la amoroseta 
mes ay ! sobre del cos. 
Na Melior es morta, 
mes ay I Deu la perd6. 

Que'n tocan las campanas? 
mes ay ! tocan a morts : 
Na Melior es morta , 
mes ay 1 Deu la perd6. 

Al castell se I'enduan 
mes ay I ab profess6 ; 
portan dos creus de plata 
mes ay ! tres gonfanons. 

Que volen soterrarla 
mes ay I Na Melior, 
al castell de son pare 
mes ay! dins un vas d'or. 



4.a8 POBsiAS catalanas. 

Las robas y las fustas 
mas ay ! blancas ne son, 
blanqueta n'es sa cara 
mes ay I tambe las flors. 

La morta cuan la passan 
mes ay I prop de la font, 
d tot son cos n*hi agafa 
me6 ay 1 gran tremol6 1 

Dc Lof irobadon nous, pig. 167. 



BORDONETS EN PROVENZAL^S. 



ALS TROBADORS ASSBUBLATS EN AVIGNON PER UNA FESTA. 

Platzme vostre gay saber 
e Tostra ciutat murada, 
vostre gentil captener 
e la festa benaurada. 
Ver Dieus vos done plazer 
e sa gracia tan prezada, 
car del anar e vezer 
la gaudenza m'es negada. 

Del Calendari Catald de 1868, p. 80. 



MONTSERRAT. 



O prepotent Senyora o Mare celestial I 
Tens aras qu'enlluernan adins las catedrals; 
Tens rusticas capellas aprop Tinquieta mar ; 
O prepotent Senyora o Mare celestial, 



POSSfAB CATALANA8* 4I9 

En ton palau de rocas qu'en diuhen Monserrat 

Dosers hi ha mes magnffichs, hi ha tempestats mes grans. 



O Mare de clemencia, consoi deU aiiigitsl 
Un escold te canta pur com la fior de llir, 
Un sacerdot te invoca ferm en lo dret camf, 
Un ermitd te implora en penitencias rich. 
O Mare de demencia, consoi dels aftigits, 
Sent tan diyert dels altres m'escoltards d mf ? 



Los cavaliers te cridan quant sona lo remor 
De la batalla fera Regina del Amor. 
Quant de las bojas onas s'axeca lo clamor 
Los mariners te iovocan Regina del Amor. 
Te nostr'esprit batallas« borrascas nostre cor. 
Clement tos ulls las calmen, Regina del Amor. 



LA CANSO DEL PROS BERNART 

FILL DE RAMON, 

feta per En Xfanel Mila y Fontanals lo mes de Juny de I' any de la 
Nativitat del Senyor 1867. 



1. 

Voleu oir la gesta del pros Bernart, 
Compte de Ribagorsa y de Pallars, 
Que tingue bras de ferre ab cor Heal ? 
Hi ha una vali tenebrosa, estreta y gran, 
Per hon lo riu Noguera corre sonant, 
Entre dos murs de roques, negres, clapat> ; 
No s' hi.veuhen carreres, ni caminals, 
T no mes s' hi esbargeixen Hops famejants. 
Volent fugir lo tracte d' homens mortals, 
Aprop de les niuhades dels fers milans, 
Hi bastia.un' hermita lo bon Vicmar. 
Alif fa penitencia lo var6 sant 
Veatit de pell de cabra^ nuu de tot drap, 



430 POESIAS CATALANA&. 

Salmejant tot lo dia, la nit plorant. 

Un vespre, fort brugian los vents y 'Is llamps, 

Pareixia que '1 segle volgues finar, 

Veu tremolar la porta que algia la bat, 

Sent una veu molt trista, gemechs y plants, 

Corre a treure la tanca per caritar. 



Ja n' entren en 1' hermita dos cavaliers; 
L* un es home de dies, 1' altr* es novell , 
Abdos membruts y grossos, d' ayre soberch, 
Abdos xops y fangosos y sens ale ; 
De fines malles eren llurs bons osberchs. 
La cara enclina ^ terra V home mes veil , 
Y r aguant' ab sos brassos lo jovencel. 
« Si es vostra lley com sembla la vera lley, 
Cristifans som nosaltres, daunos alberch.» 

— «Bon alberch vull donarvos com mana Deu.» 

— a Si sou clergue 6 monge, gran pro ns fareu.j> 
— «No so clergue ni monge, sols pcnident.» 
En llarga post fa jaure al home veil. 

Aquest reviu y mira al jovencel : 

— «Fill de Ramon, embrassa 'm, Bernart, adeu ; 
La mort sent en mes venes, y es de bon dret ; 
Piis lo senyor moria muyra '1 servent. 

Sols me sab greu deixarte al mitj d' un erm 

Sens haver fet proeses de cavalier. 

Ay ! qui d' ass6 n' es causa porta gran pes : 

i Malchit lo llinatje dels llausengersl » 

L* hermitd que ho escolta li diu : — «f Foil es 

Qui espera perdonansa y maleheix. 

Plorant les tues culpes, los pits batent, 

Perdon' d qui t' agreuja, per mor de Deu. » 

Lo veil plora ses culpes y tot dient : 

« Jo perd6 d qui m' agreuja per mor de Deu.o 

Gira los ulls al ayre y cau estes. 

Vicmar sobr' ell fa '1 signe de santa creu, 

Posa genolls en terra y diu sants prechs. 

Mes ^qui '1 dol comptaria del bon donzell? 

Cridant les cams s' estira y los ca bells, 

Apres calla y senglota y diu apr^s : 

« En mal punt aqui fores, Bertran fael. 

En mal punt hi vingueres, franch escuder ! 

Mon pare molt t* aymava que altre no mes, 

Ab tu lo pa 's partia, lo Hit tambe. 

Tu en la guerra li feyes | quins bons serveys ! 



POESfAS CATALANAS. 43 1 

Si son escut perdia, tenia '1 ten, 
Si 'I destrer li nafraven, ton bon destrer. 
Als teus brassos me duyes, nin ignocent. 
Ma mare no 'm Rava & ningu mes. 
Dels mens la Hum derrera aqui feneix!i» 



L' endemd de bon dia, al gall cantant, 
Lo bon Vicmar desperta al pros Bernart. 
Li dona fruyts selvatjes ab pa de glans, 
Li dona P aygua clara, vi no n' hi ha. 
Vicmar pren ampl' aixada y agut magall , 
Cava una fossa fonda en un boscam. 
Bernart embrassa y besa al bon Bertran ; 
L' agafen y '1 soterren ab plor amarch, 
Diuhen un Pater Noster y altres mots sants. 
• Fill meu, ^que voldrds ara del hermitd?» 

— « Un bon consell voldria sols demanar.» 

— « Lo millor que jo tinga tambe '1 tindrds.9 

— « Pera bregar ab moros, i hon puch anar , 
Sens entrar en la Marca dels Gotolans?» 

— « Ves cap d les montanyes septentrionals, 
Fugint les encontrades d* envers llevant , 

Y trobards la terra dels Jacetans 

Que braus torneigs promouhen als fills d^ Agar.» 

Ab molt plaer 1' escolta lo pros Bernart , 

Li 'n dona grat y gracies y pren comiat 

Per anar d la terra dels Jacetans. 

Aci acab' esta gesta del pros Bernart. 

II. 

^Quina ciutat torreja sota V Oroel? 
Forta ciutat de Jaca qu' es de fa els. 
Aznar lo noble comte hi entra primer, 
Ara Galin hi regna qu* era fill seu. 
De la torre mes alta surt un simbell , 
Pintats te caps de moros y al mitj la creu. 
Dels vails en la ribera s' aixeca un vern, 
En ses branques hi salten gais aucellets. 
Hi arriba un gegant negre, lo fort Acmet, 
Abillat de draps amples y blanch osberch, 
Ornat de fines pedres 1* enreixat elm ; 
Porta destral y espasa, Uansa punyent. 
Grid' d les atalayes ab clara veu: 



432 P0B91AS CATALANA8. 

cc Surten vassalls de Jaca un^ dos 6 tres, 

Que si ab mi pugnar volen aqu( 'Is esper.b 

No 's fa esperar Arnao bon cavalier; 

Tota mena de lliiytes be las entent: 

Essent noy ja seguia al compte veil , 

Cornant mentre sonaven los colps de fer. 

« Ja surtim, gegant negre, ^que vols que fem?» 

— c Ben vingut d mi sies, vassall jaques; 

Si vols les nostres llanses a$sat^arem.» 

* dSi vens A* ssatjar llanses ja tens pareU«». 

Ja punyen y ja ^njeguen los bons destrers^ 

Los bons destrers arquejen sota llur pes, 

Ja les llanses se ctaven los cavaliers: 

Cau lo cavall del negre tot sangonent, 

Mes ferit tambe queya lo bon jaqu^ 

Qui '1 vol guarir que sia metje scient. 

Pel pont del vail Zaldfvar venia prest : 

Vasch es de les montanyes del sol ponent ; 

Va vestit del pell d* onso, oapell de fm-; 

No enten llengua romana ni V arabesch, 

Mes los corns y les gralles be les enten. 

Xaf ab un colp de porra del negre 1* elm : 

Si no fbs sa ventura y 'Is durs cabells, 

No duria mes noves als infaels. 

Mes lo gegant ferestech la destral pren. 

La fa ballar per V ayre, la baix^ ades; 

Parteix al bon Zaldivar son elm de fer, 

Ficantla fins als ossos prop del cervell. 

Qui '1 vol guarir que sia metje scient. 

S' asseu lo volen negre dessota '1 vern, 

Son escuder li llassa un elm mes bell. 

Los miradors de Jaca tots ne son ptens, 

Per veure dels pugnaires los gentif; fets. 

Lo pros Bernart venia ab cor sencer, 

A sa' spasa Preclara li va dient : 

«( Preclara, bon' espasa, mostra qui ets. 

Tens pom d' obra molt bella d* or y d' argent ; 

Set fills d' un mestre moro te varen fer, 

Per ferte despenien anys mes de set. 

A un emir te prenia Ot A Peltiers , 

A son germd 't deixava per testament, 

Y son germd d mon avi, gendr' era seu. 

Turpi te benehia, bisbe de seny. 

A mon pare li feyes { quins bons serveysl 

Ab tu vencia un patje de Desider, 

A Sansonya domptaveu los pagans fers, 



POBSfAS CATALANAS. 433 

A Espanya ; quants ferireu dels agarens! 

Preclara, bon' espasa, mostra qui ets.n 

Quant veu lo gegant negre al jovencel, 

S' en riu y diu mirantlo ab ulls oberts : 

« Bon nin, ^vols que 't desmame ? / per ass6 vens ? 

^O desitjes tan jove pujar al cel?i» 

— a Pren ta 'spasa y te guarda, brau arabesch ; 

Qui mes ventur6s sia ho dird Deu.» 

Ja 1' espasa Preclara li clav' al elm, 

Les pedres li fa caure sobre '1 pradell. 

U elm de Bernart \o negre toca tambe, 

Lo cercie li fa caure avail correns. 

V escut blocat del negre Bernart fereix ; 

Trossejat s' en anava per lo pradell : 

Los puigs y plans ressonen del colp furient. 

Del pros Bernart lo negre talla V osberch, 

Mes de trescentes malles caure li feu. 

Bernart bat ab Preclara del negre '1 fer, 

Guspires ne sortiren volant al eel. 

Al mitj del pit la clava del infael; 

Acmet ja balandreja, ja no 's t^dret, 

Los puigs y plans ressonen quant cau estes. 

Al pros Bernart sa 'spasa lo negre ret. 

Dels miradors de Jaca un crit se sent 

Qu' exalsa la proesa del bon donzell. 



Lo comte Galind crida al pros Bernart 

A una sala voltada del seu palau. 

Los Serrahins la feren als temps passats. 

Cap amunt s* en pujaven quatre pilans 

Ab capitells de fuUes blaus y daurats. 

Sey' al mitj de la sala lo fill d' Aznar 

En un siti de vori ben tornejat. 

Un bell osberch vestia com la neu blanch, 

Sos llonchs cabells li queyen del elm comtal, 

La barba li baixava pel pit avail. 

Sa fembra coratjosa te al seu costat, 

La que sol' ab les fembres defendre sab 

Les torres de la vila, los murs y 'Is vails. 

Tambe port- A la testa elm coronat, 

Ample mantell de seda sobre '1 brial. 

La seva filla Teudia A V altre part, 

La de cara vermella, la dels ulls clars, 

Cabells sutils y rossos, caragolats, 

Corona de floretes y de diamants, 



38 



434 pOBSiAS CATALANAS. 

Curtet mantell de seda sobre U brial. 

Tambe hi havia manges negres y blanchs, 

Homens veils qu' aconsellen les lleys forals, 

Cavaliers y burgesos no hi manquen pas. 

Lo pros Bernart s* acosta, Galind parli: 

a Massip, he vist la lluyta, dels Rnestrals, 

Y com enderrocaves al fort alarb. 

Tan bon' spas9 he vista, clar llameiant: 

No es feta *n esta terra, ni es feta 'nguany, 

Es de virtut seps falla be ho ha mostrat. 

Lo meu cor la cobeja ; ( me la vols dar ? 

Deman' honor y terra en mont 6 en valL» 

Bernart no responia, apres parl&: 

« Per una cosa sola vull baratar: 

Dona* m ta filla Teudia, la dels nils clars.» 

— «^ Y, qui ets tu qu^ 'm demanes lo que tan yal?» 

— «Si vols oir mes noves be las sabrds.» 

Bernart calU un' estona, apres parld : 

— «Jo so criat en cambra de marbre blau 

T patges me bressaren en bres daurat. 

Mon pare fou un comce palacli, 

Horn altiu en la guerra, dols en la pau, 

Estimat dels sotsmesos, volgut dels grans. 

Ma mare fou la bella Na Melissant 

Qu^ entre totes ses filles Carles lo Many 

Mirava com sa prenda la mes coral. 

Mes |ayl vingue la hora del Emperant: 

Colgat fo en tomb' antiga dins la Seu d* Aisl 

D' aqueir hora la terra ja no val tant. 

De Ramon la ventura pochs anys duri : 

Una llengua de vibre, cor de renart, 

A Ludovic 11 'n porta missatje fals : 

«Ton cunyat te 'n les venes sang aquiti, 

»Te 'n tota la Vascunya parents carnals 

»• Que ara volen alsarlo per rey y cap. 

n p* aquella gent traydora» bon rey, te guart ; 

vRecorda 't de la feta de Roncesvalls.n 

Dels palaus fo mon pare foragitat, 

Morf de dol y pena Na Melissant. 

Fugirem d la terra dels Septimans, 

Bertran nos hi seguia servent Heal. 

Un parent hi teniem del orde sant; 

D' un monestir dins selves n* era V abat. 

Amagats hi visquerem mes de deu anys, 

Passats deu anys moria mon pare aymat. 

« Mon car fill, dels fets d' armes pro t' he ^nsenyat: 



poes(as catalanas. 435 

ji Ves A bregar ab moros, jamay ab franchs. 
tNo vajes A la Marca dels Gotokns, 
•Que no *ns estima gay re lo Duch Bcrnart 
» Que del cor de ton onde ^uy te les claus. 
» I Ay 1 si fos viu son pare Guiilem lo sant, 
iiQue del Orbieu llunyaba los fers alarbs 
» Y en la gran Barcelona la creu plants ! » 
AlH 'n un vas de jaspe mon pare jau: 
Son fi puga soA arma haver salvat. 
Tantost nos en anarem jo y En Bertran, 
Fugint terra de moros, tatnb^ de franchs, 
Esquivant les carreres, burchs y ciutats, 
Saltant turons y timbes ab fret y fam. 
Lo riu Noguera corre per una vaU; 
Albcrch nos hi donava bonhermitd; 
Promptament hi moria mon amich car: 
Dels meus la Hum derrera llavors find. 
Despres vinguf A la terra del Jacetans. » 
Gallant se '1 escoltava lo fill d' Aznar, 
Al pahiment de marbre los uUs clavats. 
Apr^s d Bernart mira y diu cridant : 
a Pus vens de tan bons pares, bell joch hi ha : 
Ton bras es fort y pesa, be ho ha most rat, 
Ton visatje declara qu"* ets hom Ileal ; 
Donchs pren ma filla Teudia, la dels ulls clars, 
Dona guerrera y pia t' en portards.» 
Ja veyeu la ventura del pros Bernart, 
Que si ha donat V espasa, ha fet bon guany ; 
Si molt val la Preclara, Teudia mes val. 
Les cobles d' esta gesta van termenant,^ 
Lo Griador vos valga ab tots los sants. 



III. 

D' Aramunt en la serfa del cim aprop, 

Al mitj d' un bosch ombrfvol de faigs y d' olms, 

En masfa porxada del temps dels gots 

De pastors gran maynada mant6 Ricolf, 

En bestiar y en arbres hom poder6s. 

Paga tributs al moro, viu ab rep6s, 

Altre temps ni altra terra no anyora , no. 

Son germd partf d Lleida, ang^lich noy, 

Per apendre doctrina de sacerdot. 

Un dia d Ricolf diuhen: «Ton germd ha rtiort 

Perque un mot li sentiren contra Mahom,* 



436 POCSIAS CATALANAS. 

Un plor dels ulls li salta, mes diu tantost: 
— «La pau del Senyor haja; ^qu^ hi pot fcr horn?* 
Mes d' ensd d* aquell dia al Hit no dorm : 
Sent lo soroll dels arbres, dels cans T udoi, 
De son germi remembra los tendres jochs 

'I veu ab blanca vesta y pali d* or 
T ab la palma de martre, esplendor6s. 
Tambe 'n las nits mes tristes li ve '1 record 
Del fat d' una cosina jmolt negre foul 
Poncella la robaren de la mas6 

Perque un chech la volia ab Ueig amor, 
a ; O Deu de eel y terra, daunos perd6 ! 
^No procehim de Ulures antecessors? 

1 Per quin pecat donchs ara portam lo jou ?» 
Al liar Ricolf tenia un bell esc6 

Que dosser corona va d' art enginy6s. 

Un vespre qu' en ell seya, vora del foch, 

Als llenyaters parlaven alguns pastors : 

D' un hermitd comptaven, horn d' oraci6p 

Que alberch donat avia d un comte pros 

Que ara regna eh grans terres, Uunyes no son. 

Lp bon Ricolf escolta, no diu un mot. 

Hi seya de vegades al bell esc6 

Un moro de la terra, Ali-Ben-Got : 

Trenta llanses segueixen lo seu peno. 

Un dia baix parlava al bon Ricolf, 

Paraules que li deya son de tristor: 

« Escolta 'm A la orella, bon company6, 

Jo 't dire lo que *m passa dintre mon cor. 

Jo no vinch d* Arabia ni de Marroc, 

No vinch de gent de fora, so fill dels gots. 

La lley prengue mon avi dels vencedors, 

Bell palau li donaren, terra y honor. 

Mes les fembres de casa fermes ne son : 

Serven la lley antiga dintre del cor. 

Jo i ma mare sentia, petit miny6, 

De Jesus me parlava ] ab quin amor! 

A Madona la Verge fey' oracions. 

De sa veu hi ha molts dies que sent lo so. 

Ja no tinch pau ni treva, deix A Mahom, 

Fuig dels ismaelites rodant pel bosch. 

Cristlfd vull tornarroe mes no sd com.B 

— a Vehf, regnard prompte astre millor : 

Lo Deu del eel nos dona un rich socors 

Que n' es de Ribagorsa lo comte pros. 

Los faels d* esta terra 1* esperam tots ; 



POKSfAS CATALAN AS. 437 

<; Als faels vols juntarte, pus n' ets de Cor? » 
Soptadament lo moro aixf respon : 
— Tu saps que m' anomenen cor de lle6; 
Ja 'm teniu ab vosaltres fins A la mort.v 



Mireu, mireu , j' arriba lo missatger, 
Nuu de tot drap venia, vestit de pell ; 
Lo bon Ricolf al porxe corr' amntent : 
« I Quines noves me portes, home de Deu ? » 
— a Bones en son les noves, ja les dire.» 
Vicmar calla y reposa y aixi segueix : 
< He vist' aquella terra d' envers ponent : 
De gent jaquesa y goda n* hi ha gran res, 
De franca y aquitana molta s' en veu , 
Del Llobregat y Ampuries gentil jovent. 
Ribagors* han poblada arreu arreu, 
En les roques basteixen, colren los erms : 
AIs uns lo blat y V ordi los naix espes, 
Altres corrals habiten prop de les neus. 
D* altre Noguera he vista V aygua corrent 
Y entre les pollancredes y *ls verts canyers 
De llotjes y de tendes aprop de cent. 
Una tenda mes alta de drap vermeil 
(Los moros la tingueren ans dels faels) 
Es la tenda de! comte y sa muller ; 
Al cim un gros carboncle, )oya de preu^ 
Com lo sol al mit) dia de nit llueix. 
Adins veig al bon comte vestit de fer, 
De las espatlles ample, del cint estret, 
Bella n' cs sa mirada, son riure bell. 
A son costat tenia gentil muller, 
Cubert de flors y pedres al cap un elm, 
Al pit una corassa d' art arabesch, 
Bellament niellada, d' or y d^ argent. 
Te la cara vermella rossos cabells, 
Be sembla la figura de sent Miquel. 
Lo comte pros que *m veya : « A la fi vens, 
Un past6' 'm trametieu y altre y un ters .. 
Aquf tinch, cara Teudia, un amich vell.» 
Diu y al coll se m' agafa y 'm don' un bes : 
« Dels de Pallars me parla, bon penident. 9 

— « Esperen, noble comte , vostre poder ; 
Ricolf tots los goberna celadament. 1 

— a No m' esperen de bades, alid 'nire. 
En tindrem bona festa, llassats los elms, 



438 POBSfAS C/^TALAMAS. 

Per comes y riberes hi aur^ toroeig, 
Sagetes empenades volar fa rem, 
Hi aurd cavalU ab sella sens cavaUers. 
Del bon Bertran la fossa redemire. 
Quant veureu gran fumera envers ponent 
Prenguen al puny les a'rmes tots los faels, 

Y surten de llurs masos gran so metent. • 
Estes noves vos porta lo missatger. 

i Deu d Pallars desUiure de jou tan greu 

Y en pau dins de 1* hermita muyra jo apres! i 



Un matf de bon dia, al gall cantant, 
Dels moms de ponent pujen fumera y flam. 
Pels cristi'ans la nova corre com 11am p. 
Ricolf ab sa maynada en surt del mas, 
Ben-Got ab trenta llanses de son palau. 
A glops dels boscos ixen mes cristlfans, 
De las coves mes fondes altres eixams. 
Del riu los rayers venen, fembres, infants. 
Tot son destrals y llanses, forques y pals, 
Basetjes y sagetes, dalles tallants. 
Per tot arreu ressona : « Madona, val.» 
Ja s* ouhen corns y gralles, s' ouhen tabaU 
Del estol del bon comte ribagorsd. 
Los desfaels d^ ell fugen, venen volant; 
Per devant les encalsen los de Pallars. 
Por tot arreu retrona; « Bernart, Bernart.» 
Al gran ress6 tremolen los monts y 'Is vails. 



No menyspreu les noves del veil juglar. 
Ja s* acaba la gesta del pros Bernart^ 
Que tingue bras de ferre ab cor Ileal. 
Vence moltes batalles dels fers alarbs ; 
Gran honor y gran terra sabe guanyar. 
Regnav' en V Issavena, lo riu saltant, 

Y en les dues Nogueres ensd y enlld, 

Y en. les aspres singleres del alt Montblanch. 
Als murs veils posa torres, viles pobld. 

En Ovarra fundava monestir sant ; 
Ses cel-les acullien monges cantants 
Que ara preguen per V arma del pros finat. 
AlK 'n vasd' alabastre ab Tcudia jau. 
La cans6 ja es fenida del pros Bernart, 
A Deu que pau nos done . eo sia grat. 



POESfAS CATALANAS. '439 

LA MORT DE GALIND. 

BRANQUBTA DEL PROS BERNART, AFECIDA £N LO MES d' AGOST 
DB MDCCCLXVII. 



En aquell temps que V herba al prat florcix 

Galind del riu Essera passa 'Is destrets; 

bons cavaliers menava y bons servents, 

un fort bar6 de Jaca va devanter. 

Bernart de la reguarda n' es lo capdell : 

un esbars capdellnva de jovencels 

que cantant lo pas guien de llurs destrers. 

De maridats n' hi havia mes tots de iresch , 

les dones novensanes ploren per ells. 

Los de Galind pels margens van i plaher 

quant d' un recost que tapen penyes y abets 

un gros aguait de moros los escomet. 

Los cristlfans se giren ab viu dale, 

no 's destorben de moure los blanchs acers, 

si un colp d' acer fallia V altre fereix. 

Lo bon Galind s' adressa sob re 'Is est reps : 

— « Jo so lo barbut comte bon maynader, 

ja sabem com se lluyta per nostra Hey, 

afanyem la soldada pus V hOra n* es, 

tan bons som en la plana com en castell.» 

En son puny la Preclara com rellueix! 

dotze moros fa jaure en un goret, 

un fort alcait feria de Balaguer. 

Mes la muni6 dels moros apar que creix 

mentr' esten sobre V herba tan bon jaques ! 

molts no podrdn ja veure llurs bons alberchs, 

dol iii haurd per les mares y les muliers. 

Gran sort que la reguarda en sobrev^ 

y ja afadigats sopta als agarens. 

Ab gran dclit trcvallen Bernart y *Is seus ; 

la batalla feneixen vens santa Creu; 

los qui catius no resten fugen correns. 

Un serrahf n' empayten qu' es barbaresch, 

de SOS pits y sas camcs mostra lo pel : 

«Ja sabreu de mi noves si catiu rest. » 

Sos uUs A Galind cerqii^n per tot arreu, 

son bras nirvi6s despara siulant cayrell, 



440 POSSIAS CATALANAS* 

que d trobar lo bon comte s' en va tot dret ; 
per lo cot6 li entra dalt del asberch. 
La batalla es finida vense la Creu , 
mes per Galind lo comte no hi ha remey. 
Lo pros Bernart s' esclama ab dolor greu ; 
Galind confessa d un monge los seus secrets ; 
apres lo cors aixeca y va dihent : 
ti Adeu bona maynada sant monge adeu, 
ia es arribat lo dia del partiment, 
si i Deu plau en bon* hora nos reveurem; 
mes dels catius la tayfa per allf vcig, 
qui la mort m' ha donada? cerqueu quin es.» 
Lo barbaresch s' atansa : a Jo som aquest.s 
— « ( Jue s' entorne A sa terra solt y llibert 
y veurdn lo qu* ensenya la santa Hey. 
Ara, propet t' acosta car gendre meu, 
escoltam perque ^t diga mos pensaments. 
Bon germd serds sempre per mon hereu \ 
lo mesqui poch de forses encara n' es, 
mes per ell y per ella val ma muller. 
Bon pa te que guanyarne y tu tambe, 
bona terra d' Espanya vos parti reu; 
qu* ell tire d' enlld '1 Cinca cap Aragues, 
tu tira vers les terres del sol naixent. 
Les soques son plantades sah6 tindreu, 
gentils branques y fuUes munten al eel. 
Ay, lo meu cor s' cnnua tot s' enfosqueix! 
sols un nuvol oviro de cavaliers, 
mirau que lleugers porten feixuch arnes! 
Veig d 'N Pelay d' Asturies que 's dels mes veils, 
brandint sobre una roca V acerat fer. 
Veig un N* Anfds y un altre, valent parell, 
Johin, primer pugnayre barcelones, 
y ab son capuig de monge lo gran Guillem. 
Tots roden per la neula prop dels estels 
al mitj dels raigs que llansa enccsa Creu. 
Me riuhen y *m fan signes que vaja ab ells; 
lo comte Arnau me crida... Fare, aqu( 'm tensU 
Galind cau en los brassos del gendre seu 
qui li clcu les palpebres fort piament. 
Per tota 1' host esclaten crits y gemechs, 
a r entorn de deu hores lo plant se sent. 
Lo comte es mort... mes noves ja contarem. 

Del Calendari Catalddtl any 1869, pi. 14. 



poesIas catalanas. 441 



A MONTSERRAT. 



Son llargas las treballadas 
y las dormidas molt breus, 
mes ja s' acaba la sega 
y afora fals y escoplet. 

A aquellas montanyas blavas 
ahont hi ha la Mare de Deu 
ab gayato y esclavina 
tots los del poble anirem. 

Ay com la vista hi descansa ! 
quia lloch tan bonich y fresch ! 
Ay com lo cor se consola 
al veure's tan prop del eel I 

Dintre V Iglesia daurada 
entre Uantias com estels 
la mes venerada Imatge 
ab fredat y amor veurem. 

Allf hont pregaren molts comptes, 
molts emperadors y reys, 
hont molts sants s* agenollaren 
pregard tamb^ U pages. 

Y com los aussells y *ls dngels 
y 'Is monjos y escolanets 

tr Salve Regina» nosaltres 
cantarem ab gran plaher^ 

Y sonant la cornamusa 
avail nos entornarem 

d las llargas treballadas 
y d lo dormir breu y quiet. 

Copiada del Calendari Catala de i865, plana 54. 



POESfAS CATALAMAS. 



LA COMPLANTA D' EN GUILLEM. 

A MA CAKA BSPOSA, 

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1. 

Planyeuvos, camps de Dcla, serra d' Espill! 

La vostra flor mes bella no la teniu ; 

L' arbre de verdes branques caygud y morf I 

II. 

Los dos barons pugnaven de temps antich : 
Tronava la tempesta per vails y cims ; 
Un jorn V arch de bonansa verem lluir. 

III. 

Era Guillem de Dela gallart fadrf , 
En arts de pau y guerra fort y subtil, 
Y 'Is cavaliers li deyen lo rey dels nins. 



POESfAS CATALANAS. 443 

IV. 

Servehta de la Verge, Blanca d' Espill, 
Era conort de pobres y pelegrins* 
Per tots anomenada la flor de lUr. 



4 D* Espill pubilla y dona, obra 'm ton pit ; 

Coneixes al de Dela. lo rey dels nins : 

I Per senyor lo voldries? » — « Oh inare» si I » 

VI. 

c Hereu de men llinatje, Guillem mon fill; 
Be sabs quina es Na Blanca, la flor de llir ; 
I Per fembra la voldries ? »» — « Oh pare, sf ! o 

VII. 

Reberes als de Dela, palau d* Espill 1 
Ensems Guillem y Blanca foren ac( ; 
Que un sol mot se diguessen no 's va sentir. 

VIII. 

Mes sembli que la sala de Uum s* omplf, 

Y que olor se movia de Paradis^ 

Y ella 's tornd mes bella, ell mes gentil. 

IX. 

Ay ! de la sort de V home qui sap la fi ? 
Vingud una torrentada de sarrahins, 
Trencant castells y pobles y monestirs. 



Del pont major de Dela, ja son al mitj : 
Guillem surt ab sa massa fortment ferint, 
Mes tremolant sageta s^ en hi va al pit. 

XI. 

c Aden, vassalls de Dela, feels amichs I 
Adeu, pare, adeu, Blanca , pregau per mi, 
Que cap & Jesus vola mon esperir L » 



POKSfAS CATALANAS. 
XII. 

Ara , ben lluny plantada de sa rahil , 
Adins d' ombrfvol claustre benedictf, 
Al eel son perfum llansa la flor de llir. 

XIII. 

Planyeuvos, camps de Dela, serra d^ Espill ! 

La vostra fior mes bella no la teniu ; 

L' arbre de verdes branques caygu^ y morf 1 

Barcelonaf en lo mes de Febrer de 1873. 



ARNALD6 DE BESEYA. 



I. 



Un vassall del nostre comte, 
lo rey sarrahf de Denia, 
te pahor de perdre '1 ceptre 
que alt res reys li mouhen brega. 

Al comte demana ajuda 
y haver monedat s* en mena 
y un aplech de cavaliers, 
de cavaliers de la terra. 

Tambe s' en duu n' Arnald6, 
fill de Rambau de Beseya, 
qu' encara qu' es nin y iove 
com bon bataller torneja. 

N' Arnald6 s* en va... tots ploran. 
mes que tots plora y gemega 
En Robert Dalmau lo patge, 
son company6 d' infantesa. 

Lo bon clergue del castell 
d la Verge per ell prega, 
y lo veil Rambau li diu 
nb cap dret y veu sencera : 



POESIAS CATALAN AS. 44^ 

« M on car fill, serva tres coses : 
fe, Uealtat y prohesa. 
Fes que ningu del llinatje 
de ton nom s' avergonyesca i » 



11. 

En Rambau, com estan veil, 
pel regiment ja no basta : 
ab pas tardd y cap encK 
sempre fa mitja rialla. 

Per s6 ha tornat son hereu, 
cavalier de anomcnada, 
y fan festes los vassalls 
y en Robert, molta gaubansa. 

Lo ver amich d' Arnald6, 
lo qui tan fort 1' anyorava 
i be se '1 mira 1 i be n' apren 
com ell maneja la llansa ! 

Vol vestir los sens colors 
y r estrafd quan cavalca, 
] si se r escolta de grat ! 
de noves ; si n' hi demana! 

Arnald6 ab plaher retrau 
dels sarrahins manta usansa : 
llurs amples vestits de seda, 
anaps d' or, Uanties de plata: 

llurs iardins tan ben olents 
ab cants d' aus y remors d* aygua, 
llurs palaus que al sol relluhen 
com si fossen d' esmeralda : 

y tanta trova plasent, 
tan bell $6 y ayrosa dansa 
y U saber de llurs doctors 
que diu que 'Is estels traspassa. 

Ass6 compta '1 senyor jove, 
prop del foch de la gran sala. 
y als sirvents y als homes d' armes, 
aytal rahonar encanta. 

En Rambau, com qui no ho sent, 
sempre fa mitja rialla, 
lo bon clergue del palau 
roda '1 cap sens dir paraula. 



44^ POSSfAS CATALAMAS. 

IIL 

Ja poch parla N' Arnald6, 
no cavalca ni torneja, 
s' enmagreix mes cada dia, 
qualque tristor lo rosega. 

Sembla qu^ En Rambau no ho veu: 
En Robert que prou ho veya 
cerca remeys prop y lluny 
y consells de tota mena. 

En fa venir un jueu, 
mitj desfet per la vellesa, 
son cap li toca als genolls 
y sa barba s^ arrossega. 

Ha vist las set parts del mon 
sens deixar ilia ni terra, 
muntant puigs, ficantse en baumcs 
sols per cuUir una herbeta. 

La herbeta guareix molts mals, 
no guareix lo^de tristesa : 
per s6 al mesqui N' Arnald6 
no li trau la que U rosega. 

D' amagat porta En Robert 
una dona fatillera 
que si vol, floreixrlo prat, 
si vol, 1' arbre se corseca. 

Diuhen que '1 sol la obebeix 
y en sa cambra de nit entra, 
mes ja sia que sap tant, 
no ha sabut tornarse bella. 

Elscriu figuras al ayre, 
va endavant y torna arrera, 
canta estranyes oracions 
que sentirles fa feresa.' 

Tant se vaK.. del cavalier 
no minva '1 mal ni la pena 
y i Robert y als bons vassalls 
esperansa no 'Is hi resta. 

Una nit, que ningu ho veu, 
Arnald6 surt en finestra 
que mira cap d mitj-jorn 
cap d les terres de Denia. 

Canta un cant molt dols y trist 
que no es pas de nostra llengua, 
6uenlo y fugen del niu 



KXBSfAS CATALANAS. 447 

lo mussol y la xibeca. 

Lo guayta que s' endormisca 
d la mes alta torrella 
se pensaqu' es prop del mar 
y que canta la Serena. 

Ab lo trepitj del ramat 
la veu llunyana 's barreja; 
lo pastor tem que hi ha fades 
y camina mes depressa. 

IV. 

A En Robert Dalmau lo clergue 
1' ha apaygabat y '1 sermona: 
ja 'n te uns altres pensaments 
y son cor se reviscola. 

Escomet d son amich 
y li diu : « Vinguda es V hora 
d' anar a beure d una font 
de pau y de vera joya. 

Anirem d Montserrat 
per pregar a Nostra Dona 
ab donzells y cavaliers 
als qui ton penar congoixa.» 

— cAnauhi, respon, pel goig 
la mev' dnima ja es morta: 
la benhauransa dels altres 
doblada tristor me dona.» 

En Rambau, que n' era alli, 
ara si que 's veu qu' escolta : 
cVeshi, t* ho mana qui pot,» 
diu ab cap dret y ab veu forta. 

Gran trafech n' hi ha al castell , 
no hi queda hi un* area closa ; 
uns s' afanyan, altres van 
d fer arribar la nova. 

A Collbat6 se congregan 
Arna]d6 y sa gent cofoya 
ab donzells y cavaliers 
als qui son penar congoixa. 

Negra nit la prdfess6 
serpejant puja la costa, 
y veu, al naixer lo sol , 
lo monestir d la vora. 
. « Alli es» tots cridan y cantaa 



44^ POESfAS CATALANAS. 

a Pregau per ell gran Senyora ;s 
los motxons cantan tambe 
y alegre campana sona. 

Los boixos y 'Is gonfanons 
balandreja V aura dolsa ; 
tot mitj sembla que 's desperta 
y mitj sembla que reposa. 

Ample y pregona s' esten 
la montanya del sol roja, 
y fa al cim com torres d* or 
dins de llacunes de boyra. 

Per revenir N' Arnald6 
s' es assegut & una roca: 
ningu '1 mira. Una Centura 
se trau obrintse la gona. 

Una Centura de seda, 
de perles brodada tota 
que diu ab lletres moresques 
los noms d* Arnald6 y de Lobna. 

|Ab quin neguit se la mira! 
sent dins del cor una forsa 
que r empeny pera que clave 
al nom de Lobna la boca. 

Mes ab ayre de greu pena 
tot de sopte clama « { fora ! » 
y gita lluny la Centura 
que ja pels atenchs rodola. 

S' aixeca del aspre seti 
y ab gran cuyta s' agenolla, 
y canta ensems ab les altres: 
« Pregau per mi, gran Senyora.* 

Setembre de 1874.— De La Renaixensa^ any V, pAg. 108. 



LOS DARRERS CASTICHS. 
I. 

Son A la plana & feme un ball ; 
cocas hi dansan, cocas y rams. 
oSonau, violas, trompas, sonau, 
que ja 'Is dits petan pera *1 ball pla : 



POBSIAS CATALANAS. 449 

vuy cs diada del nostre Sant, 

bona cullita tindrem enguany. 

Jayo, bon jayo, per hont anau? 

veaiu i seure en aquest banch. 

Meniareu coca, beureu vi blanch, 

no us fassa pena per tots n' hi haur^.v 

Lo pobre jayo ja ha reposat, 

gracias ne dona, s' alsa del banch ; 

passa pel poble y pel rabal 

y va lunyantse pels caminals. 

Bona gatzara encara fan, 

lo s6 n' arriba mitj ofegat 

d' adins dels boscos com un dols plant, 

trompas, violas s' ouen sonar. 

Ay! que de sopte tot s' enfosqueix, 
remor confusa ne va creixent. 
Despres aixorda lo fort traquetj 
de pedra seca que cau del eel. 
Trenca las teulas retrinxa 'Is ceps, 
tot pelat queda com al ivern. 
Lo pobre jayo de lluny ho veu 
y s' ajenolla cridant : « Merce i 
cdstich m' envias, cSstich meresch : 
Senyor, per gracia, sia '1 derrer ! » 

II. 

(cJayo, bon jayo, entrau, entrau; 
so viuda y pobre, aix6 no hi fd ; 
en esta pedra 6 en aquell jas, 
menjau de gana un mos de pa. 
Ab molta pena andm passant : 
quan ell hi era oh, allavors ray I 
mes grat y gracias per aquest any, 
de tarda n fas no 'n faltaran. 
Ayre, maynada, que V inquietau, 
lo pobre jayo vol reposar.i 
Al pedrfs seya lo caminant, 
tantost s^ aixeca gracias n^ ha dat : 
per 1' hortet passa, ja n^ es al camp, 
ara s' en puja per un tosal. 
Un poch reposa quan es d dalt : 
bona es la tarde, V ay re suau, 
cap d la posta lo sol s* en va, 
travessant nuvols roigs y daurats. 



39 



430 POESiAS CATALANAS. 

Ay! que de sopte tot s' enfosqueix^ 
remor confusa ne va creixent, 
Despres aixorda lo fort traquetj 
de pedra seca que cau del ceU 
Trenca las teulas retrinxa 'Is ceps ,• 
tot pelat queda com A V ivern. 
Lo pobre jayo de lluny ho vcu 
y s^ ajenoUa cridant : o M erc^ 1 j» 
cdstich m' envias, cdstich meresch ; 
Senyor, per gracia sia '1 derrer! » 

III. 

Jagut i terra dins' d' un altar 
als peus estava d* un frare blanch. 
Ja no mes feya que gemegar, 
los plors li queyan galtas avail. 
cPecador, plora, be 'n deus plorar, 
gran fo la culpa, la pena gran; 
mes al refugi ja ets arrivat, 
per novas terras no passards. 
Si.'t sobrevenen recorts amarchs, 
oraci6 santa te quietard. 
Aquf se 't dona remey y pau, 
clarors y aromas, pare y germans : 
aquf miracles podrds obrar 
de penitencia ycaritat.» 
Al temple sonan dolcfssims cants, 
a par que sian veus celestials : 
de goig ja plora lo caminant 
dintre dels brassos del frare blanch. 

Ay 1 que de sopte tot s' enfosqueix , 
remor confusa ne va creixent. 
Despres aixorda lo fort traquet j 
de pedra seca que cau del eel. 
Trenca las teulas retrinxa 'Is ceps, 
tot pelat queda com al ivern. 
Lo pobre jayo de dins ho sent 
y s* ajenolla cridant : c Merce 1 «< 
Cdstich m' envias, cdstich meresch; 
dolsa esperansa, serd '1 derrer ! » 

Agostde \%6t ,^Calendari Cataldde 1870. 



POESfAS CATALANAS ^Sf 

A PtO IX. 

Los pobles s^ estremeixen — e intentan vans concerts! 
miraulos com adoran^uns idols sangonents : 
los idols de les rasses — qu* han de lluytar entr' ells. 

La ciencia superbiosa — oblida '1 dret sender ; 
va vomitant d dojo— contra ris pensaments, 
y mata la esperansa^y 'Is cors omple de gel. 

Domtada la natura — per mil enginys potents, 
als fortunats sadolla-^' enervadors plahers... 
Les turbes envejoses — gaudir volen tamb^. 

No mes hi ha una roca — que i cap onada tem, 
hont raja la fontana^del ver, del bo, del bell, 
hont tot arreu floreixen— les liors d' amor y ft. 

Alli un sant veil s' aixeca-— de sants tresors hereu , 
les seves mans sagrades— per V univers est^n , 
com fer lle6 terrible — y dols com mans anyell. 

De vades s' enverina— -P antich malehit serpent ; 
de vades lo serveixen — cobdicia, ergull, plahers, 
que i aquella roca aguanta— -inmoble fonament. 
1877. 



PASTOREL-LA DE NADAL. 

Ohiume, pastors, Tots los aucellets 

ohiume una estona, ixen de la brossa ; 

qu' us vinch & portar com si fos V estiu, 

la m^s bona nova. volan que m^s volan. 

Tan petit, ' Tan petit, etc. 

tan petit y no plora, Qui cstaba enujat, 

tan petit. ara ja no plora; 

He vist un Noyet qui estava malalt, 

que tot m' enamora, ab £11 s' aconorta. 
que del mon es Rey Tan petit, etc. 

y fill de la Gloria. Seguiume , pastors, 

Tan petit, etc. d ferli gran honra; 

D^ ensd qu' Ell es nat veniu, y aviat, 

la terra s' en joy a, que ^1 meu cor V anyora!. 
los monts m^s nevats j Tan petit ! 

de raigs se coronan. i tan petit y no plora! 

Tan petit, etc. jtan petit!.., (*) 



(*) Public61a MiU con su firma y musica de J. Carreras en la 
leviita La Renaixensa de 1882. 



43ft POESIAS CATALANAS. 

CAS VERITABLE. 



c Vina , vina, Felisseta, 
A fora Vila d jugar. » 

— « Avuy no, que la Coloma 
lo seu nen m' ha encomenat. » 

— € No hi fa re : mira, no pesa; 
'ens el portarem al bras » 

— «Jo 'I vull, — jo '1 vull;» y entre totas 

no r aguantan mes d' un quart. 

Lo deixan adalt d^ un marge 

mentres ellas van saitant, 

cuUint amplas bufanagas 

y petits botons daurats. 

« Jo no 'n tinch ; alH s* en veuhen : 

cuyta, ajuda'm d muntar.D 

Totas corren y s' allunyan 

el pobre noy oblidant. 

S' ha fet fosch ; tornan a vila ; 

els camins no 'Is saben pas. 

A las casas que blanquejan 

ab pena y dolor fan cap. 

11. 

Escabellada, la mare 
<:erca per camins y camps; 
despres als carrers se fica 
y d tothom va preguntant. 
Malehir voldria V hora, 
^a soldada y son treball 
y '1 lloch y la Felisseia, 
mes de malehir no 'n sap. 
Una criatura que trova 
li pareix ei seu infant : 
se r acosta y la contempla 
y plora del desengany. 
Mira Iluny y als cantons mira 
com si hagues d' eixir d* alld, 
diu: «fill meu, ^no sens la mare?» 
y calla com si escoltds. 
Ja no pot mes ; cau d terra ; 
ara prega... acota '1 cap; 
ara sembia que 's conforma; 
ara n* arrenca un gran ay. 



POESIaS CATALAN as. 453 

III. 

Tres baylets s' en van A estudi 
mit) corrent y mitj badant , 
y s' en pujan per la vinya 
quan els cansa '1 cami pla. 
c^' Qu' es aquesta veu tan prima?* 
— «Un ocell.»~tUn bet.»— ^Qui sap? 
Alsan pdmpols y redoltas 
y trovan un nen colgat. 
Dels llavis riu, dels ulls plora, 
te un gotimet A la ma. 
« iQu' es bonich 1 mireul, sembla 
el bon Jes^s dins d^ un maig.» 
Al cap d* una bona estona 
molta gent s' hi ha arreplegat 
dels homens que al tros treballan, 
de pobrets y caminants. 
£1 derrer que s* hi barreja 
crida : t Deu sia llohat I 
)o conech sa pobre mare ! > 
L' agafa y fuig com un Uamp. 

IV. 

« Foraster que vens de plassa 
qu* es aquest borgit tan brau ? » 
— c Una dona qu' apar boja, 
y un xicotet va mostrant.v 
— «Ah, ja 'Is veig ; per alli venen; 
de canalla prou n' hi ha. 
La Coioma! ca, no es bojn. 
sino una dona com cal » 
Ella arriba tota encesa, 
alsa '1 noy y diu: «Mirau.» 
Molts surten A las iinestras, 
molts s' en hi van al costat. 
Ab gracias d Deu y vivas 
s^ esgargamellan crida nt ; 
y *ls ferrers pican V enclusa, 
y els fusters portas y banchs 
Pels terrats n' hi ha que guaytan ; 
un s' enfila al campanar 
y 's posa i toed' aleluya 
com si fos dissapte sant. 

JuHoI de x^Ti,— Calendar i Catata de 1872. 



454 POESfAS CATALANAS. 



DUES PERLES (i). 

No fa pas molts anys que i un regne 
hont se custodien ensemps 
recorts de la edat mitjana 
y reliquies de 1' art grech, 
hi portaren una perla 
de les terres d' Occident. 
Ab amor y sant respecte 
la mirava un jovencel 
y digue: tjo 'n vull un' altra 
perla del mateix joyell; » 
y vingue un jorn d cercarla 
i les terres d' Occident. 



UN TEMPLE ANTICH. 

Hi ha un temple antich hont altre temps los monges 

Resaren llurs cantars; 
Hont potents y vassalls conort trovaren 

O remordent esglay. 

Sos nobles murs han combatut set segles 

Ab plujeSy vents y llamps; 
Jamay vensut, d cada nova Uuyta 

Mes bell s' en es tomat. 

Avuy pareix cubert al peu de boyra, 

Mes alsa triumfant 
Archs adins d' archs, historiades faixes, 

Cloquer enfinestrau 

Que be colora V alba son aspecte 

Ensemps joy6s y granl 
Com s' avenen ses pedres envellides 

T 'Is arbres vf rdejants 1 



(1) Fu6 escrita en el albam de la Infanta D.« Marfa Pa2 de 
Borb6n, princesa de Baviera. 



possIas catalanas. 435 

L' obra del home al camp belleses dona 

Y en pren ella del camp, 
Y maridats art y natura engendren 

Vida y amor y pau. 

Riu d' oblidansa V esperit neteja 

De pensaments amarchs ; 
Piers somniats per un instant li porta 

L' al^ del Ideal. 



Del mitj d' alta pineda '1 sol s' aixeca 

Las boyras esquinsant ; 
Dins de Hum platejada arbres y roques 

Se veuhen enlld enlli. 

De campaneta dolsa veu s' escampa 

Per la deserta vail , 
T ab sech cruixit una esberlada porta 

S' obre de bat d bat. 

Ja hi veig venir mestressa matinera, 

Un nen & cada ma, 
Y ab un ayre placent, tot xano xano, 

Un home de molts anys. 

Noves remors, noves olors divaguen 

Per la terra y V espay... 
Sossega 't, fantasia ; cor, desperta 't : 

£s hora de pregar. 

Setembre de 187Q.— De La Veu de Montserrat. 



4^6 POBSfAS CATALANAS. 

A MOSSEN PAU PARASOLS, Pbre. 
autor de V Historia de Sant Joan de las Abadessas, etc. 

IMPROVISAC16 FESTIVA. 

Contan (suposem qu' ho con tan) 
qu' un al seu jardi guardava 
un idol de la velluria 
que tenia molta fama. 

Los sabuts de per allf 
com uns badochs lo miravan, 
y 's pensavan qu' era un sant 
los rustichs y la canalla. 

Venen escrupols al amo 
de guardar aquella alhaja, 
y un dia agafa un martell 
determinat de trencarla. 

Mes d cada cop que pega 
un tros de crosta li salta 
y lo qu' era un idol negra 
se torna una hermosa estatua. 

Bah! digue 1' amo llavors, 
sembla que *1 eel vol salvarla : 
com obra d' home es molt bella 
ja que com idol es falsa. 



Aquest quento mal girbat 
te una mica de semblansa 
ab lo qu' ara estd passant 
per una certa rondalla. 

Es la del comte V Arnau, 
filla de nostres montanyes, 
que fa plorar i les dones 
y d les criatures espanta. 



POBSfAS CATALANAS. ^.bj 

Un hist6rich molt ent^s 
no 'n donaria una malla 
y remena papers veils 
per provar qu' es una faula 

Y m^s y me's va trobant 
escrits de molta importancia 
que 'ns diuhen quf fou n' Arnau , 
perqud 1 poble no 1' aymava , 

quf fou aquella viudeta 
com & Ileal celebrada, 
y fins quf feu V estribot 
d' unes monjes somiades (i). 

T aixfs dona als qu^ estimem 
les Uigendes catalanes 
materials de gran valor 
per fe' '1 march de la rondalla. 



POQUETA COSA. 

Jo m* estich cullint V herbeta ; 
jo m' estich tota soleta. 
J a pot parld'— que no m' enganyard. 

De bonich prou hi enrahona, 
mes no cerca cosa bona. 
J a pot parld'— que no m^ enganyari. 

Ab la seva gehtilesa 
d mi sols me fa feresa. 
Ja pot parld'— que no m' enganyard. 

Pera mi no son las joyas, 
son per altras mes cofoyas. 
Ja pot parM'— que no m' enganyard. 



(1) Les de Sant Ayroants. 



458 POESfAS GATALANAS. 

Trfin una ben galana 
d la Vila de la Plana. 
Ja pot parld' — que no m' enganyard. 

AquI som molt vergonyosas; 
no entenem d' aquestas cosas. 
J a pot parld' — qae no an* enganyard. 

No hi ha noyas qoe fesftqin , 
ni hi ha joves que gallejin. 
Ja pot parld'— que no m' enganyard. 

D' un no oaes dir li podrfa 
que vam neixa' '1 mateix dia. 
Ja pot parld'— que no m' enganyard. 

Per casarmhi U vol ma mare 
y no diu que n6 son pare. 
Ja pot parld'— que no m' enganynrd. 



LEYENDAS EN PROSA. 



FASQUE NEFASQUE. 

BSCENA FANTASTICA. 

ADVERTENCIA PRELLMINAR. 

Enemigo de la misma apariencia de inmoralidad en 
la palabra escrita, en este humilde estudio (obscuro 
quizds, acd por la feliz obscuridad que resulta una vez 
de la verdad del pensamiento, alU por la obscuridad 
nacida de la incompleta resoluci6n de las ideas aneja & 
la primera edad) no he vertido un sentimiento^ una 
palabra sola reprobada, que, 6 por su propia corrup- 
ci6n no pereciese, 6 no quedase vencida por antecedente 
6 posterior contraste. 

En este siglo en que los mds altos objetos filos6ficos 
ban sido confiados al poeta, empleado este en presentar- 
nos al hombre que desafia al cielo y que el cielo vence 
en Fausto, Manfredo, Marana; al individuo que lucha 
con la tierra y por la tierra vencido en Werter, Ren^, 
Antony, no se ha ocupado cual tal vez hubiera debido 
en examinar «si la descripci6n de escenas que ciega y 
tumultuosamente conmueven el alma, da de si tanto 
provecho cual pudiera dar dano.A 

Mas^ en tanto que esta cuesti6n no se (ije, el Arte que- 
da con el derecho de anatomizar el alma , de hablar del 
bien y del mal como la moral y la legislaci6n. EI poeta 
sostiene con una mano el corazon que ha creado, mien- 
tras con el dedo de la otra le imprime 'sulcos por los 
que se abra paso el fluido de las pasiones; tal vez estos 
sulcos se separan, tal vez se atraviesan y confunden, A 
veces son ligeros, d veces profundos, y el coraz6n en- 
tonces herido en su centro por el dedo del poeta, da un 
grito espantoso. 



46a LBYENDAS EN PROSA. 

<r Pero el poeta bueno s61o conocerd el bien, el malva- 
do t\ mal.D — Si el poeta se ha conservado puro en la 
vida, puede recurrir d los medios de observaci6n y de- 
ducci6n para conocer aquellos elementos malos que por 
dicha no posee ; y donde aquellos medios no lleguen, 
que se abandone d la inspiraci6n, y si yerra le llamare 
sabio en sus errores porque serdn los de un alma subli- 
memente perdida, y sus locuras serdn santidad, sus 
desvarios luz : si el poeta no es tan puro, si sobre su 
inoceiKia ha sentido una mancilla, 6 sobre una manci- 
Ua una expiacidn, entonces que con su mano derecha 
obedezca k lo que sabe una parte de su coraz6n, con so 
izquierda d lo que otra parte sabe, y pintari dos figuras 
diversas— > una abstracci6n de bien ; una abstracci6n de 
mal — lo que seria el cuerpo con vida sin el alma, lo 
que serfa el alma sin impulsos materiales; cu&n alto 
subiria el Angel sin el Demonio que pesa, cu&n hondo 
bajaria el Demonio sin el Angel que lo eleva. 



FASQUE NEFASQUE. 

PESRSOITAS: 

Huberto.— Bernardo. — Josefina. — Cazadores. — Ninas. 



Campo iluminado por la Inna; k la izqaierda muchas rainas, en medio al- 
ganos Arboles, y i la derecha campo casi despcjado con algana ruina. 

Sale Huberto en traje de ca^a por la derecha con una saeta 
en la mano. Si4ntase, 



HUBERTO. 

Mucho me he fatigado, pero bien caro ha pagado el 
animal el atrevimiento de encararse con Huberto de 
S» Huberto ! como si Huberto no fuese mi nombre y el 



LBYSNDAS EN PROSA. 463 

Santo patr6n de mi casa patr6n de los cazadoresi... Esta 
manana, pobre lobo, la sangre se revolvia en tu cuerpo 
enrojeci^ndote los ojos furiosos, y esta noche la que 
gotea de la punta de mi saeta es la sola sangre tuya que 
no estd tranquila. Pardiez que algunos de mis amigos 
andan diciendo i, todas horas que es placer degollar al 
ciervo, al conejo y demds animates pacificos, y yo de 
este mismo lobo he sentido compasidn al ver vacilar su 
cabeza con tanta boca abierta y con los ojos medio ce- 
rradosl... Mas iqu6 debia hacer? He salvado la vida de 
aquel paje de cabellos rubios que despues, cosa extraiia^ 
me ha mirado tan aturdido como si fuese yo otro lobo; 
y he puesto en peligro mis dias para guarecer los del 
pastor y los del rebaiio ; y no serd poca recompensa A 
mis trabajos la dulce vergUenza que sentir^ cuando en 
la ciudad digan las seiioras, seiialdndome con el dedo, 
tal vez en presencia del principe : aquel gaUn caballero 
es el mejor cazador de las Uanuras... icomo que asi me 
presentaron por primera vez ante mi Josefina ! (Pausa.) 

Josefina! Josefina !... yo no se por que anda tan triste 
y con los ojos bajos. Yo siempre la digo: ^Quieres que 
no vaya i, la caza ? i Despiertas acaso asustada si al ex- 
tender los brazos no encuentras con los de tu esposo? 
Pues bien, renunciar^ d la gloria, renunciar^ al sonido 
de la corneta tocada d media noche. ^Quieres dotar seis 
doncellas de la villa? ^Quieres que el d(a de sus bodas 
se presenten engalanadas como princesas? Pues bien, 
ser^ un pobre caballero, pero la fiesta proxima ir6 d la 
ciudad k vender uno de mis campos y volvere tan con- 
tento con un punado de monedas de plata... Ella estd 
muy triste, perp mi coraz6n nunca se abate. Quizd 
cuando pase la causa de su tristeza se arroje mds ar- 
diente k mis brazos... A mi me sucede que cuando voy 
un ratasobreel caballo, con las riendas flojas y la ca- 
beza inclinada, soy despues el que mds ruido meto entre 
mis companeros... (Pausa: levdntase dejando sobre una 
piedra su saeta.) 



464 LBYENDAS EN PROSA. 

Ah ! i esas son ruinas de mi viejo Castillo transporta- 
das al antiguo cementerio de mis antepasados! Biea 
ban hecho eh enterrar estos restos dc un Castillo en es- 
tos restos de un sepulcro... Aqui esculpido en una losa 
un coraz6n herido por tres fiechas, una que figura ser 
de fuego, otra de oro y otra de acero bruiiido. Ob abue- 
to mio, buen Huberto III de S. Huberto! En tu infan* 
cia, cuando servias de escolar en la abadia cercana, tu 
corazdn fu^ herido de amor divino con flecha de foego; 
despues en tu edad moza, noble caballero, los ojos ne- 
gros de Brunilda te hirieron de buen amor con flecba 
de oro; y en tu edad vieja Roguer de Francia te hirid 
de muerte con flecha de acero bruiiido. jMuy noble 
corazon fu6 el tuyo, Huberto III de S. Huberto ! — En 
aquellos tiempos estos dngeles de piedra que ahora re- 
posan sobre escombros, extendian sus alas sobre las 
puntas de nuestros torreones y lloraban por cada herida 
que recibia un servidor de mi casa y tambien por cada 
herida que el arma del enemigo imprimia en una pie- 
dra de nuestro Castillo! Llorad ahora sobre los que 
duermen en este cementerio, oh ingeles : ningun servi- 
dor de armas resta en mi palacio, y las piedras del Casti- 
llo todas acd y alld estdn esparcidas. (Empie:{ase d oir 
un coro lejano de ca:{adores.J 

Aqui podre descansar con seguridad ; mala habia de 
ser la fiera, y fiera habia de ser el hombre que se atre- 
viese A datiarme sobre estas piedras para mi tan sa- 
gradas! Estos cantos lejanos me adormecerdn y mis 
miembros acostumbrados d obedecer sus gritos de caza, 
espontdneamente se moverdn como si fuesen mecidos... 
-~0h dngeles que habitdis en el hueco de estas imdge- 
nes como el alma habita el cuerpo, 6 que os esparcis 
sobre sus formas brunidas como una luz vaporosa, no 
temdis por mi; volad d derramar dulces sueiios sobre la 
frente de mi Josefina. (Duirmese,) 



LKYBNDAS BN PROSA. 46b 



CORO DE CAZ ADORES. 



La luna ya se acerca i la montana ; cazadores, apre- 
suraos para la tiltima batida. 



Suene la corneta, chasqu^e el Idtigo ; el silbido de las 
flechas confundase con el ruido de los matorrales que se 
rem pan. 



Desbaraten nuestros corceles la margen de I9 carrete- 
ra, desbaraten sin vcrgUenza los cuadros cultivados de 
la huerta. 



Viva! Viva ! que el jornalero trabaje seis horas el dia 
de la fiesta de Mayo y compondrd las huertas y la mar- 
gen de las carreteras. 



Que las mieses paguen su tributo al que las libra del 
pico de la perdiz y del hocico del conejo. Hua! hual 
esta es la ultima batida. 



La noche del cazador es muy corta ; el cazador solo 
duerme desde que la luna se oculta hasta que aparece la 
aurora. 



Corre, corre, mi caballo; ihueve los pies como en una 
danza: la caza es la menos guerrera de tus diversiones. 



Corre, corre, que te vestire de gala antes de entrar en 
la ciudad para pasear delante de las ventanas de mi se- 
nora. 



Hua ! hua ! la luna se oculta, esta es la ultima batida. 
(Sale Bernardo.) 



3o 



466 LEYENDASt EN PROS A. 

BERNARDO. 

Me dijo que me aguardaria en estas ruinas. Herman! 
Herman!... Habrd huido por miedo de espectros. Her- 
man! Hola! se ha dormido; si habra cumplido lo que le 
encargue ! CDa con la saeta de Huberio y tocando su 
punta ensangrentada^ la cree de su paje Herman. J Asi, 
para esto solo te queria, para que|me embriagases en 
pasi6n, sangre de Huberto! pronto me embriagard tu 
adulterio, Josefina de S. Huberto! Esto queria, y que 
despues me llamen cobarde porque he confiado a un 
criado la comisi6n de asesinar A un pobre caballero; 
^que me imporia? ^Habia de poner en peiigro mi vida 
cuando estoy cercano A gozar tanto? Si, que por besar 
a la adt^ltera con besos de delirio, en medio de unas 
ruinas, en medio del frio excitante de la noche, mi cora- 
z6n , para quien son tan escasas las sensaciones, podria 
dar un pedazo de si mismo. 

Ducrme, Herman; duerme, paje de los cabellos ru- 
bios, mientras yo gozo: quiza la inquietud de temer 
que despiertes acabard de agitar mi alma y dark movi- 
miento y calor para gozar. Quedate con tu saeta, con tu 
hermosa saeta en la que acaricio dos nuchas y iinas alas, 
con tu saeta que habrd volt^ado al rededor del corazon 
de Huberto para dar mejor en el centro. (Entra en las 
ruinas sentdndose hacia la i^quierda,) \ Cudnto he 
de disfrutar! Pero despues tambien, jcudnto padecer! 
Cuando se ha separado todo del corazon para dar mds 
lugar al crimen, despues cuando este crimen lo abando* 
na, iqu^ soledad ! ; Que sequedad tan terrible la de un 
coraz6n cotno el mio en su quietud ! Y por la maiiana, 
cuando pesan tres veces mds sobre cl alma aletargada 
nuestras ideas siniestras, cuando al dispertar enco'ntra- 
mos en el pecho el gusano que ha dispertado mds pronto 
que nosotros... 

Pero estas ideas me entristecen cuando debiera ensa- 
yarme para los goces que me esperan. iQuizds todo el 
fuego de mi pasion se haya desvanecido en esperanzas y 



LEYENDAS EN PROS A. 467 

Josefina me encuentre indiferentel... Ademds, Josefina 
es demasiado bella; sin facciones atormentadas, sin ojos 
sanguinosos es incapaz de entender mis risas de deleite. 
^Que me importa el fuego de un coraz6n tranquilo? Si 
A lo menos viniese temblando... (Sale pausadamente 
Josefina y se sienta sobre las ruinas al lado mds cerca- 
no al dormido Huberto.) 

BERNARDO. 

^Tiemblas? 

JOSEFINA. 

(Reprimiendo asustada su temblor.) No, no. 

BERNARDO. 

Eso s61o faltaba para desencantarme. 

JOSEFINA. 

Ay ! ya tiemblo ! 

BERNARDO. 

£C6mo? 

JOSEFINA. 

He oido a mi lado los suspiros de mi esposo ! 

BERNARDO. 

Serd tal vezla sangre que tine mis manos que suspira 
por si misma. Ah ! Ah ! Que idea tan graciosa! 

JOSEFINA. 

lQ}i& hasdicho? 

BERNARDO. 

Nada, que me acerques tus labios. 

JOSEFINA. 

No, he oido otra vez suspirar d mi esposo. 



46S LEYBNDAS EN PR08A. 

BERNARDO. 

^Es cierto? (Limpiase silenciosamente la mono de ia 
sangre que cree de Huberto.) 

CORO LEJANO DE Nlf^AS. 

Ninas, la nocbe ha huido, viene la manana; el in- 
vierno ha hutdo, viene la primavera; levantaos al tercer 
canto del gallo. 



Hoy es la fiesta de Mayo : este dia la tela lisa no es- 
tremecer^ la punta de nuestros dedos; las tijeras pende* 
rdn del delantal, s61o per adorno. 



No desenvolveremos el hilo del cerco movedizo en 
que cuatro caiias ruedan como cuatro ninas que juegan. 
Hoy descansardn las canas y jugardn las ninas. 



No acunaremos al hermano pequefiito que ird ador- 
nado con franjas de plata en brazos de la madre, mien- 
tras otro hermanito mayor la seguir^ asido de una mano 
con los ojos bajos y los pies traviesos. 



Hoy se cierran las puertas por de fuera. ^Sabeis quien 
gobernard las casas esta tarde? El perrito, las gallinas y 
la cabra que se paseardn solos con la cabeza erguida 
por nuestros aposentos. 



Levantaos, ninas: que el fresco de la tnanana euro* 
jezca vuestras mejillas; batid las manecitas que hoy es 
la fiesta de Mayo. (Josefina huye desatentada; Bernar" 
do queda meditando,) 



BERNARDO. 



^Si seri verdad que exista una vida de inocencia pura 
como esta manana? — Dios del cielo, si has querido herir- 
me con este canto, te engaiiaste; cuanto ban dicho estas 
rapazas es demasiado aereo para penetrar eti mi coraz6n. 



LBYBNDAS EN PROSA. 469 

CAZADORES. 

La montana estd pronta i repeler de su seno el sol 
templado de Mayo; Cazadores, apresuraos para la pri- 
mera batida. 



Suene la corneta, chasquee el Idtigo; el silbido de las 
flechas confiindase con el ruido de los matorrales que 
se rompan. 



Desbaraten nuestros corceles la margen de la carrete* 
ra , desbaraten sin vergUenza los cuadros cultivados de 
la huerta. 

BERNARDO. 

Si, ahora sacudis la vergfienza para cosas tan futiles^ 
y el mismo amor d sentimientos desconocidos que os 
impele d lo vedado, os impelerd tambi^n cuando habi- 
tuados A romper mdrgenes no lo consider^is como cosa 
vedada. Las que ahora son locuras entonces serdn cri* 
menes ; que el coraz6n abandonado A sus eztravios siem- 
pre va mds alld, y siempre como un oc6ano quiere ir 
mds alld.— Vosotros, sin embargo, cuando os separdis 
fastidiados de vosotros mismos y de vuestras diversiones^ 
no OS encontrdis solos en la soledad ; vuestro coraz6n se 
entiende entonces consigo mismo ; Uora de sus locuras 
que ya aborrece y de que apenas se acuerda, y Uora 
con una armonia divina.— Confieso, Poder del cielo, 
confieso que me has herido ! 

CAZADORES. 

Corre, corre, mi caballo; mueve los pies como en una 
danza: la caza es la menos guerrera de tus diversiones, 

UNOS CAZADORES. 

A la derecha de la villa que se alegra de la venida 
del sol. 



470 LEYBNDAS EN PROSA. 

OTROS. 

A la derecha de las ruinas de S. Huberto. 

TODOS. 

Hua! hua! esta es la primera batida. (Huberto des-- 
pier t a y se levant a. J 

HUBERTO (hablando consigo), 

iQue sueno tan pesado^ Dios mio! £qu^ es lo que me 
hasucedido? Parece que estas buenas ruinas ban mur- 
murado cosas borrascosas... despues un canto dulce 
como el de un bardo que se ensaya en la cuerda mis 
querida de su citara, despues... Si algun drag6n humedo 
salido de estos escombros hubiese respiradoen mi boca, 
trocando porel mfo su aliento envenenado... 

UNOS CAZADORES. 

A la derecha de la villa que se alegra de la venida 
del sol. 

OTROS. 

A la derecha de las ruinas de S. Huberto. 

(Bernardo^ que habia continuado en su meditaciony 
se levanta para salir pausadamente. Mueve con esto al* 
gunas ramas , y Huberto despavorido por el ruido que 
las ramas producen, por el grito de ca:{a ultimo y por 
sus tristes imaginaciones^ cree que anda por alii una 
fiera. Sube a una cima precipitadamente y dispara su 
saeta hacia Bernardo del cual le separan las ruinas y 
los drboles La saeta pasa los drboles y las pilastras y 
hiere a Bernardo.) 

BERNARDO. 

Cielo ! herido estoy. 



LEYENDAS EN PROSA. 47 1 

HUBERTO. 

Dios mio! he herido d un hombrel 

BERNARDO (tocaudo los dlas de la saeta). 

^No es esta la flecha de Hermdn? ^por qud mi sangre 
ha tenido que mezclarse con la del odioso Huberto de 
S. Huberto? 

HUBERTO C9^e se habrd acercado). 

\ Cdmo, desdichado cristiano ! tu sangre se ha mezcla- 
do con la de una fiera. ^Me creias muerto?... 

BERNARDO. 

Si, d manos de mi paje Hermdn. 

HUBERTO. 

Mira, alld se divisan algunos cazadores: ^quieres que 
te transporte con ellos d mi palacio donde quizd cures 
de tu herida ? 

BERNARDO. 

No tengo fuerzas para querer nada... — A tu palacio, 
d tu palacio... no todo lo de tu palacio es tuyo... ^Cree- 
rds lo que voy d decirte? 

HUBERTO. 

Las palabras del que estd delante de las puertas de la 
muerte nunca son mentidas. 

BERNARDO. 

Pues bien, corre d tu palacio y lo encontrards sin su 
me)or joya, sin la pdlida Josefina que estd de vuelta de 
los brazos del adultero. Si te engaiio, haz de mi lo que 
quieras. 

HUBERTO (marchando). 

Y ^qu^ podria hacer de tu esqueleto? 



472 LBYENDAS EN PROSA. 

BERNARDO. 

Colgarlo de un asta como el de un bandido. 

BERNARDO (SOlo). 

Otro crimen aun y no estard aligerado en presenda 
de Dios por un solo instinto de remordimiento. Bien, 
llamare d Huberto y le dire que estoy loco y que no me 
crea... Si no me oye, mejor; entonces no sere ya respon- 
sable de unas desgracias que no habrd podido impedir y 
quedar^ con el placer de la venganza... (Levdntase para 
llamar d Huberto^ pero vacila y muere.J 

Mayo de 1837. 



I_A CALUMNIA. 

(LEYENDA TRADICIONAL.) 

Las fatigas de la caza no habian sido bastantesd diver- 
tir el ^nimo de D. Miguel de las congojas de un amor 
desdenado, ni A aligerar su conciencia del peso de un 
fatal secreto. Subi6 penosamente las gradas de la mar- 
mdrea escalera y entr6 en el cuarto de su madre, cuyas 
severas miradas le reprendieron el desaliiio de su pone. 



<irHijo mio, tu primo D. Julian, orgullo y esperanza 
de su casa, ha pasado de esta vida ; cuando el mensajero 
saHa de su estancia,.acababan de vestir el cadaver con el 
humilde hdbito de Francisco. 



LBY£NOAS BN PROSA. 473 

' ;»Desde el dia en que me noticiaste que mofindose 
de mi maternal vigilancia, publicaba torcidamente Iqs 
inocentes favores de t^ prima, no ban vuelto sus pisa» 
das d desbonrar los umbrales de mi casa; mas puesto 
que la muerte nos ba vengado con usura, no se dirii 
que me olvido de que animaba A su madre la misma 
sangre que corre por mis venas. Esta nocbe velaris su 
caddver.ft 



Pese al abatimiento de D. Miguel no dejd de incli- 
aarse en muestra de asentimiento d las 6rdenes de la 
noble senora, ni de reparar en los ojos de su prima 
Eulalia enrojecidos por el Uoro. 



Ni transcurrieron muchas boras sin que se hallase 
sentado junto d un cadaver vestido con el pardo sayal 
del que fu^ portento de bumildad y es boy gloria de 
Asis. 



Apart6 una Umpara que ardia junto al lecbo, para no 
ver las p61idas facciones del finado, exdnimes tal vez 
& efecto de las maledicencias que profiriera su propia 
lengua. 



«Mas ^que? decia entre si, ^debia, segun el mandato 
del inflexible sacerdote, pasar por un sonrojo d'que 
ningun bombre bien nacido se aviniera? ^debiaexpo- 
nerme d la c61era de mi madre y A los nuevos y triun- 
fames desdenes de Eulalia? Si crimen fue, £no es barta 
expiacidn el miserable estado en que me veo?;> 



De este modo acallaba por un momento el gusano 
roedor que dentro de otro momento volvia i atormen- 
tarle con saiia renaciente. 



£1 silencio que reinaba en el aposento fue al cabo 
de largo rato interrumpido por las campanas de la ve- 
cina catedral levemente agitadas por siniestros espiri- 



474 LEYENDAS EN PROSA. 

tus. Pareci61e entonces A D. Miguel que alguno le 
llamaba & lo lejos como quien demandaba su auxilio, 
y un momento despues oyo su nombre cerca de si pro- 
nunciado con la voz baja del que intenta comunicar un 
secreto. 



Abandonara la estancia si el sobresalto se lo permi* 
tiera ; la creyera pisada de algiin mortal, si sus ojos no 
llegasen libremente ^ los negros paiios que cubren las 
paredes. Mas como luego no oy6 sino los latidos de su 
propio corazon, tom6 el partido de creerlo todo ilusi6o 
de sii atormentada fantasia. 



Mas no es ilusi6n, que el muerto se vuelve d un lado 
como el desvelado que cambia de postura, que separa 
lentamente sus cruzadas manos y extiendc un brazo des- 
carnado por entre la manga anchurosa. 



No es ilusion, que hundida su mano en la boca de 
D. Miguel, le arranca dolorosamente la lengua calum- 
niosa, y que levantada y ya inm6vil presente d los ojos 
del culpable el sangriento despojo de la justicia divina. 



184a. 



LEYBNOAS EN PROSA. 476 

EL REY ESERDIS. 

ap6logo. 

I. 

En los tiempos antiguos vivia el rey Eserdis en el 
palacio de sus padres, en la c^mara que los genios end- 
quecieran con sus presentes, que los maestros en el arte 
de pintar embellecieran con im^genes divinas, y en 
donde los poetas habian colgado sus arpas, que al solo 
mover de las hadas^ 6 al respirar de las esclavas, lanza- 
ban sonidos mdgicos apenas percep^tibles. 



En los aposentos subterrdneos del palacio de Eserdis 
vlvia el arquero Rust^n, que conservaba el arco de su 
padre, contaba de edad un slglo y en su descendencia 
doce hijos y muchos nietos y nietas, de las cuales la me- 
nor era con razon llamada la perla de aquellos contornos. 



Cien veces habia Rustdn segado la mies de los cam- 
pos, y en cien inviernos vestido la plel de los osos. 



Setenta primaveras habia llamado hijo d su primogd- 
nito, catorce primaveras nieta d la nieta de sus entranas. 



El ardor del sol no le habia impedido fecundar con la 
mano y el arado los campos de su amo Eserdis; la fra* 
gosidad de los monies no le arredraba al perseguir d la 
fiera 6 al timido venado. 



Habia servido cOn el arco y el coraz6n al alto Aris* 
mdn, padre del rey Eserdis; ni una vez siquiera habia 
holgado en la cdmara encantada de Eserdis, hijo del 
sabio Arisman. 



47^ LEYENDAS EM PR08A. 

Y como contaba un siglo de edad , cada dia por la 
manana salia de su cueva, rodeado de sus hijos y nietos 
y apoyado en el arco bereditario 6 iba A recibir A la 
Muerte. 



La cual en aquellos tiempos leyd en el libro del des' 
tino que debia descargar la guadana sobre el mds ancia* 
no de los habitantes del alcdzar. Mas como por la senda 
encontrase d Rustdn entre su descendeocia, y le contem- 
plase tranquilo y robusto no hizo alto en el, y se intern6 
en el palacio. 



El rey, encanecido por los placeres y debil por la 
holganza, yacia en el lecho sobre muelles almohadas y 
cubierto de recios ropajes. 



La mas bella de sus ninfas cantaba, y la dulzura de su 
voz y de su citara bastaba apenas & excitar la sonrisa al 
aletargado monarca. 



La mis joven de sus ninfas derramaba el humo del 
incienso, de que el monarca apenas se apercibia. 

Y dijo la Muerte & Eserdis que no contaba medio siglo 
deedad: «Pues eres el mds viejo de tu alcdzar, sigueme.» 

II. 

El rey Eserdis, tendido en su cama mortuoria, dijo: 
«Duermo sobre espinas, y ni una flor se ha depuesto 
sobre mi tumba.;> ' 



Respondi6 la Muerte: ccTal mereciste.» 
Y el rey: <cSi ahora habitase en mi alcdzar, no me 
adormeceria el olor del incienso, ni el sonar de la citara 
turbaria mi mente. Enjugarfa durante el dia las Idgri* 
mas de mis vasallos, y platicaria durante la velada cod 
el arquero Rustdn, Bel servidor de mi padre. » 



LSYBNDAS EN PR08A. 477 

Respoiidio la Muerte : ccUn plazo te concedo para ha- 
bitar en el palacio de los vivientes.» 



^Credis acaso que Eserdis abri6 el libro de las leyes 
de sus abueloSf que subi6 al amanecer A su torre de oro 
(en mal bora fabricada), que recorri6 los campos del 
labrador y que vol6 & las fronteras A rechazar con su 
espada al enemigo que las invadia? 



Despertose al ruido de los cimbalos, y los esciavos 
negros le sirvieron olorosas frutas. Adormeci6se al can- 
to del juglar que le encomiaba la vanidad y el deleite* 



Despert6se al humo del nardo, y escuch6 la voz de su 
mas bella esclava arrodillada ante su lecho. Y no sacu* 
fli6 el letargo. 



Mas los siervos y las ninfas temblaban, porque pen- 
dia una guadaha sobre el lecho del monarca. 

Ycuando, cumplido el plazo, Acudi6 la Muerte, en- 
contr61e sobre muelles cojines y envuelto en recios 
ropajes. 

Y dijole: «Pues no has sabido veneer la perversa 
costumbre, sentirds nuevas espinas, y ni una flor serd 
depuesta sobre tu sepulcro. Sigueme.» 



1839. 



478 LEYENDAS EN PROSA. 

LA TOMA DE CIURANA. 

(leyenda tradicional. ) 

I. 

Antes de rayar el alba ha dejado el ermitano Poblet 
su santuario de Lardeta, y ya situado en la cima de la 
sierra de Escamel, dirige una mirada d la Conca de 
Barbera y d los lejanos horizontes. 



Presentansele cercanos algunos monies que precipitan 
hacia aba jo sus laderas verticales; mis alld y en distintos 
terminos^ descansan extensas Cordilleras aseguradas en 
su pesadumbre, y d lo lejos, como sostenidos en el aire 
y convertidos en ligera nieve, blanquean los m^s eleva- 
dos picos. 



Todo se halla revestido de tintas indecisas y unifor- 
mes, y como ni la mano del hombre, ni los accidentes 
de la naturaleza ban turbado aquellas lineas grandiosas, 
diriase que desde alli se distinguen algunos rasgos del 
diseno de la creaci6n. 



,{Qui^n adivinard los altos pensamientos que* seme- 
jante especticulo promovia en el alma pura del an&co- 
reta? Contemplalo un breve espacio con apacible sonrisa 
y despidese luego de su tierra con una mirada. 



Sigue la penosa vereda que conduce i Prades, y don- 
de la roca resbaladiza 6 los moviles guijarros niegan 
frecuentemente el apoyo i sus pies ancianos; recorrelas 
solitarias sendas donde poco avezadas las aves A oir los 
pasos humanos alzan espantadas el vuelo, ladea hileras 
de pinos carcomidos 6 adornados de verdes festones, y 



LEYENOAS EN PROSA. 479. 

atraviesa una colina en cuya cima descuella QHtf blanca 
roca sostenida por d^bil base. 



En reducida y desigual llanura rodeada de eztranos 
picos se levanta la rojiza Prades, y en su extremo supe- 
rior la rustica mezquita sobre la cual ondea el pend6n 
ornado con las barras catalanas. 



Bajo un erizado castano y envuelto en pardo albor- 
noz descansa un pastor drabe que lanza al viajero mira- 
das siniestras, acompahadas al parecer del brillo de un 
arma oculta ; mas sea temor 6 respeto dirige en breve A 
otro punto sus torvos ojos y se mantiene impasible. 



Deja el anciano la villa a su derecha y sigue una sen- 
da encumbrada d cuyo pie se suceden canadas selviticas 
donde acd y alU brotan frescos manantiales. 



No ondulan alli los suaves contornos de verdes coli- 
nas ni se espacian majestuosas moles; sino que asoman 
montaiias quebradas como si la naturaleza hubiese des- 
truido su propia obra 6 si como arrepentida de su pro- 
p6sito hubiese dejado tan s61o grandiosos cimientos. 



Mas luego el Hondo llano de las Garrigas inundado 
de luz y limitado por el azulado Montsant y la pro- 
longada sierra de la Llena, halagan los ojos del anciano 
que bendice d los cultivadores del pacifico valle. 



Al dominar por fin la cuenca de Ciurana, ve alzarse A 
la izquierda la punta de Arboli, extenderse d la otra 
mano una nueva ladera del Montsant y cerrar el hori- 
zonte las altivas montanas de Falset y de Tivisa. 



Divisanse por este lado las tiendas de las huestes 
acaudilladas por el Conde soberano, atentas i cortar el 
paso d los moros del Ebro; mientras el mayor numero 
de sitiadorcs se guarecen debajo de Arboli en un cerro 



4^0 LEYENDAS EN PROSA. 

semejante A torreada fortaleza, donde entre variados 
gallardetes descuellan en iiocho penddn los muros 7 las 
almenas de los Castellets. 



En medio del valle la desolada Ciurana, colgada ea 
un enorme pendn, ostenta sus murallas coronadasde 
defensoresy y al ver su elevacldn y aislamiento diiiase 
que se halla al amparo contra toda fuerza humana. 
Dirigese Poblet A la ilnica senda que da subida al mon- 
te, y abdjase A su nombre el puente sobre la zanja tajada 
en la roca. 



Los ojos acongojados y siniestros de los drabescobran 
respetuosa expresi6n al conducirle d la sala del Castillo, 
donde rodeada de sus jeques y sosteniendo Idnguida- 
mente el cetro, descansa Zara, reina de Ciurana. 



El surtidor no mana agua, los pebetes no despiden 
perfumes y hasta las paredes recamadas parecen cubier- 
tas de tristeza. La reina interrumpi6 el silencio: «Ermi'' 
taho, buen ermitniio, pienso que te acuerdas de que 
debiste A los mios el reposo y la tierra de Lardeta*» 



«Mucho me acuerdo, sehora, y en gran manera me 
apresure A obedeceros. Un siervo moro de Milmaoda 
que acompan6 A su senor Arnaldo de Monfao A una ca- 
ceria A Castellfollit, se aboco con un pobre morador de 
Castellsarrahi ; A este habia hablado un moro de Prades, 
A quien antes enviasteis una paloma mensajera. De esta 
suerte llegaron hasta mi vuestros mandatos: iqui es lo 
que quereis?» — 



aErmitano, buen ermitano; se ha debilitado el braze 
de los fuertes; hablo el destino y quedaron abolladas 
las corazas y quebrados los alfanjes. Trudcanse en igle- 
sias nuestras mezquitas, y lloran nuestros pulpites j 
rainaretes. Llena de afliccion pregunta Almeriai^quc 
es de la festiva Tortosa? y Tortosa pregunta : iqu6 es de 



LBYBNBAS EN PROSA. 48 1 

la fuerte Lerida? y Lerida pregunta: ^qu^ serden breve 
de Miravet y de Ciurana? 



»ErmitanOy buen ermitano; ban Uegado para los mios 
dias aciagos; se ha encapotado el cielo, y un solo rayo 
de luz que ilumine lo futuro tiene gran precio para el 
desventurado. 



)>Suenan por ahi extratios rumores; dicese qu^ ha- 
blas de un principe sarraceno que ha de habitar cerca 
de tu morada, y que una cercana alameda se ha de con- 
vertir en palacio de poderosos monarcas, ^ Acaso serdn 
estos presagios de tiempos mds venturosos para mi fa- 
inilia?» — 



«Senora, es verdad que me han alumbrado escasos 
rayos de lo venidero, escasos pero de mucho precio d 
misojos; mas como para los vuestros se convertirian 
acaso en amenazadoras centellas, permitidme que calle, 
senora.A — 



«Cristiano, repuso con altivez la reina , sabe que mis 
ojos son capaces de resistir no menos que A los apacibles 
rayos d los siniestros fulgores; y ademds no pienses que 
vaya A darte entero credito, pues s61o una vana curiosi- 
dad y el deseo de distraer sinsabores me han decidido i 
llamarte.» 



Empuna briosamente el cetro y dirige una mirada 
inmdvtl al ermitano, mientras este con voz solemne 
entona su vaticinio (i) : 



« AHA en la alameda en la falda del monte arbolado 
cuyos picos se juntan con la encumbrada 'llanura de 



(1) Tomamos algunos rasgos de unos antiguos vaticinios, en 
nuestro juicio ap<5crifo8, atribuidos & uno de los primeros abades de 
Poblet. 

3i 



482 LBYENDAS EN PROSA. 

Rojals, florecerd un jardia regado con la fucnte mis 
fria que ha manado del mds claro valle (i). 



»Alli se oirdn los cdnticos que moverdn d un principe 
infiel A preferir al turbante la cogulla y i la diadema el 
clavodel martirio (2). 



»Alli se hard famoso el nombre del humilde ermiiano; 
alji entre los opacos matices del olivo y el suave ver- 
dor de los almendros alzari sus pacificas almenas la 
morada de cien principes. 



9AII1 yacerdn en labrado lecho de alabastro el primo- 
genito del que ha unido pacificamente la cruz con las 
barras, el dominador de ciudades, anciano por su pru- 
dencia en medio de su edad florida (3). 



»E1 alferez de Pedro (4) que pasard victorioso las aguas 
del mar, que ganard con su arco el hacecillo de flores (5) 
y pisara victorioso la cabeza de Agar. 



»E1 feroz e ingenioso luchador, aunque de pequena 
estatura, y junto con su hermano el amador de gentile- 
za, el que morira huerfano de hijos, y como drbol que 
se arranca dejard el tronco cortado (6). 



»E1 que sera nuevo tronco y nuevo arbol, su hijo el 
magndnimo vencedor de las dguilas, y el padre de aquel 
que se sujetard al yugo con la virgen del Castillo en 



(1) La abadia de Poblet fue hija de la de Fuenfria en la Narbo- 
nesa, hija ft sa vez de la de Clairval 6 Claravalle. 

(2) San Bernardo de Alcira. 

(3) Alfonso II hijo de Ram6n Berenguer IV de Barcelona y de 
Petronila de Aragdn. 

(4) Jaime el Conquistador. 

(5) El reino de Valencia. 

(6) Pedro del Punyalet, Juan I y Martin el Humano. 



LEYENDAS EN PROSA. 483 

cuyo tiempo serd desarraigada de la tierra toda extrana 
semilla (i). 



»Adi6s, senora, anadio el anacoreta; mis vaticinios no 
alcanzan d mds: s61o tne es dado rogar al Senor que os 
ilumine, y os guarde de temerarios prop6sitos y de 
embriagaros con los amargos frutos de la desesperaci6n.;> 

II. 

La reina ha convocado d su pueblo; los ancianos, y 
los ninos y las mujeres cubren las azoteas 6 se apinan 
al rededor de la mezquita, en tanto que se van forman- 
do los combatientes sobre dos lisas y blancas rocas que 
ocupan un grande espacio entre la mezquita y el castillo. 



Al pie de la torre y detrds de las almenas asoma la 
reina 2^ra velada de un ancho y cdndido izar y adorna- 
da la cabeza con un rico almoizal. Sostiene su mano el 
cetro de oro; severo es su talante y marm6reas las arru- 
gas de su frente. 



« Hijos mios, exclama ; hijos de la desventurada Ciu- 
rana ; denodados fugitivos que preferisteis la indepen- 
dencia en medio de estos riscos al yugo del infiel en 
mds risuenas comarcas; cansados estdn nuestros brazos 
y yertos nuestros corazones; mas el cielo ha depositado 
en su fondo una centella que se guarda para el dia mds 
senalado... hemos de levantar el cerco.» 



Alzase un murmullo de asombro, pero algunos mds 
denodados claman : « Obedeceremos, senora, » y suena 
luego por todos los labios: « Obedeceremos.» — 



«Lerida, Tortosa y Fraga tienen los ojos clavados en 



(1) F 
padre de 



Fernando de Antequera y sus hijoi Alfonso V y Juan II» 
Fernando esposo de Isabel de Castil la. 



484 LBYBNDAS EN PROSA. 

Ciurana ; M iravet nos tiende los brazos y nos llama i la 
otra parte de estos montes... Este penascoso alca2»r ha 
de ser el baluarte del islam 6 debe perecer. 



»Este cetro que empuho ha de domiaar en dilatadas 
regiones: como senal del imperio de una roca esteril^ 
me cansa ya. Recobr^moslo al menos cuando seamos 
duenos de ese torrente que vemos A nuestros pies y que 
no podemos llamar nuestro.» 



Arroja el cetro, y la sorpresa corta por algunos mo- 
mentos el aliento de todos, de tal suerte que se oyo el 
sordo y lejano choque de la vara de oro en las piedras 
del torrente. 



Desp6jase Zara del izar y cubre de hierro su pecho y 
sus rodillas, sus cabellos y su rostro ; tiende d una es- 
clava el almoizal, pero de subito lo retira y lo prende 
de una cresta de su almete. 



Montada en un alaz^n no menos ganoso de lucha que 
su seiiora, manda abrir las puertas y abajar el puente, y 
seguida de sus fieras mesnadas, salta en un memento al 
pie de la roca, inmola las avanzadas aragonesas y corre 
hacia la colina torreada. 



En ella se repliegan sorprendidos los cristianos, y des- 
de alli, lanzando flechas y azagayas, sostienen flojamente 
la lucha; mas en breve como rio que rompe las vallas 
que lo comprimen, descienden por ambos costados del 
cerro y rechazan victoriosamente la turba de los moros. 



Los cristianos llaman d S: Jorge, y d Mahoma los 
sarracenos; las espadasgolpean las adargas y losyelmoi, 
hienden y quiebranse las lanzas, enroj^cense de sangre 
los pendones. Con la silla vacia corren por el campo 
ciencaballos. Tiembla latierra y obscur^cense los aires. 



LBYENDAS EN PROSA. 485 

Dirigese Zara A un lado y llama A gritos d Beltr^n de 
Castellet; acude el membrudo caudillo sonando recia- 
mente los cascabeles de su petral ; mas despreciando d 
un contendiente que juzga indigno de su esfuerzo y 
sediento de entrar en lo mds redo de la pelea^ hace vol- 
veralcaballo la armada cabeza y disp6nese d partir al 
mismo punto. 



a Castellet, he jurado combatir contigo. » — «^Tienes 
gana de morir, mancebo? Ah! ya emlendo! ese almoi- 
zal serd prenda de tu dama, y al remedo de nuestros 
mozalbetes habrds hecho voto de pelear por ella.» 



«ptro voto he hecho, caballero; y tu no faltes al 11a- 
mamiento de un leal enemigo, si deseas merecer este 
dictado y que no se crea que entre los Castellets hay 
cobardes asi como hay traidoreso (i). 



Abaldnzase furioso Beltrdn y blande ya su terrible 
maza sobre la cabeza de Zara cuando le suspende un 
repentino clamor que se alza en el campo de batalla. 



Habia entonces en la falda de Montsant una frondosa 
selva, donde perdido mds tarde el primogenito de nues- 
tro ultimo Conde debio la salvaci6n a su buena corneta 
de caza, y alli agradecido levant6 una ermita que recibi6 
el nombre de Cornudella. 



^Qu^ es lo que agita el bosque de la falda del Mont- 
sant? £serd acaso el comienzo dc una tormenta? me- 
neanse sus ramas mas no al impulso del viento, resuena 
pero no al eco del trueno, centellea pero no al fulgor de 
los reldmpagos. Son los caballos y las banderas, es la 
resplandeciente armadura del principe de Barcelona. 



Advertido por un prudente jeque corrio Ramon Be- 



(1) Se refiere & las disensiones del vegaer Castellet con el Conde. 



486 LGYENDAS EN PROSA. 

renguer desde las gargantas que ocupaba; llega rodeado 
del brillante escuadron de sus magnates, vocea repetidas 
veces: cCatalanes, entre vosotros se balla la reina de 
Ciurana... s^lvese A toda costa.;^ 



Cansados, mas no abatidos, seguian resistiendo los 
moros d las huestes de Castellet; acosados ahora de 
flanco por los del Conde, empiezan d cejar, gritando: 
«al Castillo, alcastil]o:» con tanta prisa pero con menos 
aliento que A la bajada, suben la senda de la villa, y asi 
como el viento da paso d las llamas, corren con ellos 
revueltos los de Castellet y del Conde. 



Trdbase recia lucha d las puertas de la villa y colmase 
de caddveres la zanja : Zara, que entre el tropel ha He- 
gado al portal del Castillo, manti^nese inm6vil delante 
de su arco como una imagen de piedra y contempla des- 
de aquel punto los inutiles esfuerzos de su pueblo. 



Dan las trompas cristianas la ultima seiial de arreme- 
tida y caen los mds esforzados y los mds fieles defensores 
de Ciurana. Al verlo la reina desprende de su almete el 
almoizal y con el venda los ojos de su caballo. 



Esfuerzase todavia el bruto por correr d la lucha, mas 
Zara lo encamina vigorosamente al hueco que separa 
del Castillo las blancas rocas. Siente el alazdn la espuela, 
da un nuevo paso, se hunde con su carga y desaparece 
en el torrente. 



El Conde llord la funesta acci6n de la reina que le 
acibaro el jubilo de la victoria. Aun repiten todos los 
labios el lamentable suceso; aun se muestra la huella 
del ferrado casco impreso en la roca. No hay nino an- 
drajoso de los que habitan en la sombria Ciurana ni 
peregrino de los que visitan su santuario que no os d6 
razon del salto de la reina mora. 

Diario de Barcelona, is dc Octubre de i856. 



LEYBNDAS EN PROSA. . 487 

EL ROMERO. 



E dentro alia presente Margherita 

Luce la luce di Romeo, di cui 

Fu I'opera grande e bella mal gradita, 

(Parad. VL) 



Rodeado de sus fieles de Provenza y Forcalquier, 
Berenguer Ram6n, bijo de Alfonso, celebra el banquete 
de cone; humean los manjares entre los caballeros cu- 
biertos de seda y de marta cebellina ; circula la copa 
hospitalaria que da brillo & los ojosy pone en los labios 
los secretos del alma, y decora la mesa el noble pavon, 
orgullo de los caballeros. 



<cNo faltaran en las orillas del Rddano y del Garona 
ilustres desposados para mis cuatro princesas ; un prin- 
cipe trovador para Sancha, enamorada de los gayos 
cantares, un principe opulento para la generosa Eleo- 
nora, un principe bendecido de sus vasallos para la 
duke Margarita, un principe de ferreo corazon para la 
altiva Beatriz.D 



Aplauden tumultuosamente los altivos comensales y 
en las miradas de alguno pudiera vislumbrarse la espe- 
ranza de contarse entre los hijos de su senor feudal; 
cuando de repente vibra al extremo de la mesa un no 
suave y decidido. 



«No serd asi, hijo de los reyes de Barcelona; lleva 
tus miradas mds alld de las enlutadas mdrgenes del Ga- 
rona y del Rodano que harto lloran los devaneos de su 
pasado esplendor : yo te convido con la ciudad de los 
Capetos, con la alegre Inglaterra, con el sagrado impe- 
rio de los Cesares germanos... Oyeme. 



488 LBY£NDAS EN PROSA. 

»Entre su elevada ciudad condal y su hohda ciudad de 
las torres, verd Aix hospedarse la suntuosa comitiva que 
vendra 6, reclamar d su Eleonora, para que comparta 
con el joven Enrique, entre civiles tormentas, la corona 
de Alfredo y Guillermo. 



»La misma Inglaterra, amada de las olas, nos enviara 
al nuevo Coraz6n de Leon, d Ricardo de Cornualla a 
quien se halla destinada la diadema de Carlomagno: 
digno esposo de la discreta Sancha y verdadero hdroe 
de los dulces relatos en que pintard ella d Blandin en 
busca de la hadada princesa guiado por el lenguaje de 
las aves (i). 



»Mas joh gloria de Provenza! joh dicha de Margarita! 
el santo hijo de Blanca te aguarda. Con el puro lirio en 
la mano debes dormir d su lado debajo de las lumino- 
sas b6vedas de San Dionisio. 



»Y tu no llores, altiva Beatriz; no siempre sera infe- 
rior tu escabel al trono de Margarita , y ] ay ! muchas 
Idgrimas se verterdn, mucha sangre correrd para com- 
placerte ; mas sea cual fuere la ventura que os este re- 
servada, tu Carlos de Anjou seriaclamado por su mayor 
enemigo (2) el mds bravo caballero.s 



Vuelvense las miradas al pie de la mesa donde acaba 
de pronunciar tan osadas palabras un peregrino de no- 
ble talante y rostro de nino. « £ Quien me asegura tales 
grandezas? pregunta Berenguer Ramon al huesped des- 
conocido. £ Quien eres? ^Que nombre ilevas?» — 



<cYo te las aseguro; mas no preguntes quien soy, ni 
cudl es mi nombre. Soy un peregrino que me dirijo a 



(1) Alude al poema de Blandin de Cornualla, atribuido a unade 
las cuatro princesas. 

(2) Pedro III de Aragdn. 



LEYBNDAS EN PROSA. 489 

los sagrados umbrales de Compostela ; no me son cono«> 
cidos ni padre ni madre; Ildmanme solo el Romero. »-— 



<c^ Acaso te ha sido concedido el don de obrar porten- 
tos? £acaso lo puedes todo?» — «Pocopuedo: no me 
es dado cambiar el corazon de los hombres, ni arrancar 
el orgullo del de los magnates, ni la ingratitud del de 
los principes.»— 



<K Bien que sobrado severas, subyuganme tus palabras 
y fuerzanme A demandar tus consejos y tu auxilio. ^Que 
exiges en cambio?* — «Que me reserves el mismo lugar 
en la mesa, me permitas vestir el mismo sayal y dejar 
mi bord6n en el mismo dngulo en que se halla arrinco- 
nado.)> 



Pasaron aiios y se llam6 dichosa la Provenza ; alegrd- 
ronse los corazones y los rostros, extendieron sus ramas 
los drboles y los collados bendijeron el nombre del 
romero que en vez de borddn empunaba el cetro del 
soberano. En tanto el hijo de Alfonso pudo rechazar 
los embates del conde de Tolosa que contaba cuatro 
condes entre sus vasallos. 



Pasaron anos y Eleonora fue aclamada reina de In* 
glaterra; Ricardo de Cornualla abordo a las playas 
marsellesas en busca de la discreta Sancha ; la prudente 
Blanca puso la mano de Margarita en la de su Luis en 
buen bora nacido, y la de Beatriz, heredera de Provenza 
y de Forcalquier, fue requerida por mil poderosos prin- 
cipes, vecinos y lejanos. El hijo de Alfonso habia exi- 
gido que su propio nombre de Berenguer precediese 
siempre al nombre de Romeo. 



Un dia terminaba el banquete de corte y despues de 
haber los juglares asordado la sala con sus lais y heroi- 
cas gestas, con la flauta, la rota y la cornamusa, tanen 
los caballeros el arpa para acompafiar la muelle cancion 



490 LKYENDAS EN PROSA. 

y el rudo serventesio excitador de salvajes impetus de 
guerra. Por fin la tension, cantada alternativamente por 
dos trovadores, excita risas estrepitosas y da lugar i 
ingeniosos juegos que tal vez se convierten en expresion 
del odio y de la ira. 



Pasa d su vez el arpa A las manos del Romero. Prelu- 
dia, y parece entrar en la sala la suave luz de la albora- 
da y henchirse el aire de paz y de perfumes; canta, y al 
invocar el favor de la Reina del Empireo, diriase que 
aparece su sagrada imagen debajo de las fajas del iris, y 
que dos dngeles silenciosos se colocan al lado del rome- 
ro, hermano suyo. 



Mas de repente cambia el ritmo; apdrtase el cantor de 
la mesa y el arpa marca los compases precipitados del 
canto de Ultreya (i) que alivia el cansancio de los pere- 
grinos y les vale el auxilio del apostol al pisar la senda 
polvorosa. 



Al oir el grito repetido de ultreya I ultreya ! sobrecoge 
el espanto el dnimo de algunos cortesanos, mientras en 
el de otros nace la esperanza de sacudir un yugo odiado; 
entre ambos afectos fluctua el del noble conde que pre- 
gunta : « £que es esto?» entre turbado y colerico. 



« Adios, contesta el peregrino : abandono el lugar in- 
fimo de la mesa que antes juzgabas poco digno de tu 
Romeo y en que al fin mi presencia te importunaba. 
Adios, principe^ adios, caballero; ni la ingratitud ni el 
orgullo ban abandonado aun el coraz6n de los hombres. 
Adi6s, noble Berenguer; enjuga una Idgrima inutil. 
Termin6 mi encargo; vuelvo A tomar mi bord6n del 
dngulo en que descansaba.)> 



(1) Canto de peregrinaci6n cuyo estribillo era ultreya! ultreya! 



LEYBNDA8 EN PROSA. 49 1 



ARNALDO DE ROCABRUNA. 



I. 

Al otro lado del torrente, A mayor altura que el pen6n 
donde ostenta sus sombrias almenas el Castillo de Roca- 
bruna, al borde de una reducida meseta, pres^ntase una 
pobre ermita. 



Construy6Ia por sus propias manos Pedro el Anaco- 
reta, senalando en cada piedra el signo de la redenci6n 
y recitando una plegaria antes de colocarla. 



Desde alii adora al Senor de las alturas ; desde alii 
domina las tempestades que inundan el torrente 6 que 
rodean de agitadas nubes las torres de la Rocabruna. 



Alii pasa sus dias silencioso y solo acompanado de 
las aves que se acercan d recibir el sustento de sus ma- 
nos; alii se reparten sus noches entre la oracion y el 
sueho del justo. 



Algun mendigo medio desnudo, algun fatigado pere- 
grino vienen tal cual vez A compartir su racion de be*- 
Uotas y castanas; racidn poco sabrosa para tan larga 
subida. 



No es un mendigo ni un peregrino quien ultimamen- 
te reclamo el abrigo de la ermita, y que tremulo, ja- 
deante, con el terror pintado en el rostro y en actitud 
suplicadora se presenta como acosado por poderosos 
enemigos. 



Vuelve A menudo los ojos d la vereda que acaba de 
rccorrer, y en el rumor de las ramas le parece oir el 



492 LE YEN DAS EN PROSA. 

silbido de las flechas ; en cl mugido del viento, el auUi- 
do de los perros, y el toque de somaten en el leve sonar 
de la campanula de la ermita. 



A la breve morada de siervo peregrino no tardo en 
suceder la presencia de huespedes menos temerosos. 



«Holay buen ermitaho! exclam6 su caudillo Arnal- 
do; ino conoces ya A tu antiguo vecino, a tu poderoso 
senor, 6 acaso te crees mashonrado que con la tnia, con 
la visita de un cazador furtivo? 



»No te amedrentesy que s61o vengo ^ granjearte un 
hermoso espectdculo, poniendo A prueba en tu presencia 
el valor de mis hombres de armas, a quienes por pri- 
mera vez he visto temblar al mandarles derribar tu 
miserable cabana. 



sSus, mis valientes; valeos del hacha , de la maza y 
del pico. Adelante... <pensdis tal vez que solo os tengo a 
mi lado para participar del botin 6 de la caza? 



» Adelante, Bernardo; poco listo andas, Anselmo, 
como que pareces dar raz6n a los que publican que por 
cada cana que echas pierdes un adarme de tu valor. 



»Toma ejemplo en el ardor de Juan el villano que 
tanto promete por sus pocos anos y que llegar^ a sonro- 
jar d mas de un caballero. i Bueno, muchacho! No te 
trocara por el mejor lebrel. » 



Al ver que Juan no podia con una gruesa piedra que 
servia de tosca ara de la Virgen, acudio Arnaldo en 
su auxilio y la precipitaron los dos hacia el hondo to- 
rrente. 



Permanecio de rodillas el anacoreta ante la demoli- 
cion de un lienzo de su morada ; mas al ver derribar la 



LBYEMOAS BM PROS A. 49 3 

sagrada imagen y rodar el ara hasta el abismo, Ievant6se 
intrepido y dirigi6 A su senor el anatema : 



«iSacrileg]o; sacrilegiol Asi caerdn tus murallas y tus 
torres destruidas por el manganel y por las Hamas; asi 
perecerii tu poder sia que se arraiguen tus vdstagos en 
la comarca. 



»Y asi... iDari crWito d mis horribles temores?... Asi 
serd tu corazon destrozado por los demonios del orgullo 
y de la impiedad, y antes estas piedras volverdn por si 
mismas d su asiento, antes el ara de la Vlrgen subird la 
cuesta escarpada, que un rayo de la luz del cielo llegue 
A penetrar en tu alma.» — 



« Bah ! no tc fatigues, anciano, pues quiero dejarte un 
rinc6n de tu nido, y me contento con que en adelante 
no te sea dado cerrar la puerta tras los forajidos y reci- 
bas d tu senor por otra mds ancha y mds digna del res- 
peto que le debes.» 



II. 



No se atrevid el anacoreta A reconstruir el derribado 
lienzo, bien que el primer rayo del sol que alumbraba 
la comarca de Rocabruna le sorprendiese en su lecho de 
paja, y bien que la lluvia y el viento de la montaiia 
invadieran su miserable asilo. 



Sus manos cada dia mds debiles y su cuerpo mds y 
mds encorvado no le permitieron verificar la construe- 
ci6n cuando el Castillo de Rocabruna cedio A los baro- 
oes enemigos de Arnaldo. 



Cuando el fuego serpente6 alrededor de sus torres; 
cuando el crujido de los techos y el derrumbo de los 
muros, cl silbido de las llamas y los gritos de los vence- 



494 LE VEND AS EN PROSA. 

dores y de las victimas llegaron & los oidos del ermitaDo 
convertidos en un prolongado alarido. 



(Horrible espectdculo! pero otro mds halagueno se 
ofrecio en breve & los ojos de Pedro, cuando, libres los 
contornos de Rocabruna del fiero dominador, el hacha 
de los pobladores diezmo los ^rboles de la llanura, re- 
saltaron los puntiagudos techos de las casitas colgadas 
sobre el torrente, y por fin la parroquia, consiruida en 
los dias festivos, extendi6 sus brazos en cruz, redondeo 
su testera y alzo su airoso cimborio. 



Entre tamo el primer rayo del sol, el viento y la llu- 
via visitaban al pobre ermitano hasta que... iporiencoso 
suceso que se negaba & creer su unico testigo ! 



Una manana, al despertar, hall6 que no daba el sol de 
lleno sobre su lecho, y al averiguar la causa, vio que se 
alzara la mitad de la pared derribada; otro dia, m^s tar- 
de, se present© de todo puntocerrada la ermita, y por fin 
otra manana el ara de la Virgen habia subido la cuesta y 
atravesado el muro para colocarse en su primitivo sitio. 



Algun mendigo 6 algun peregrino que rara vez visi- 
taban la encumbrada llanura, oyeron asombrados el 
hecho referido por el anciano, que entrando en anos se 
iba haciendo amigo de los largos relatos y de las sabro- 
sas platicas. 



Disponiase d hacer d un nuevo huesped la acostum- 
brada narracion, cuando les distrajeron el festivo sontdo 
del tamboril y de la dulzaina , y dirigiendo sus miradas 
al pie de la prolongada pendiente, vieron apinarse la mu- 
chedumbre, luchar la luz de las antorchas con el esplen- 
dor del dia, caminar suavemente agitados los pendones 
y gallardetes, subiendo alternativamente A sus oidos 
cdnticos infantiles, graves plegarias y alegres clamoreos. 



LXYENDA8 EN PROSA. 49 5 

«£Sabds acaso, buen hermano, cudl es el motivo de 
esta fiesta?» — cSf tal, santo ermitano, como que A ella 
me encamino: conducen al templo el cuerpo venerado 
de un famoso caudillo que despuds de dias obscuros y 
trabajosos acabo por ser mirado como el espejo de la 
piedad y del denuedo. 



9 Muy temido era de los sarracenos de la Marca que le 
aceptaron en cambio de diez de sus companeros de ar- 
mas por cuyo rescate se ofrecid y que s6Io se ban aveni- 
do d trocar su caddver por diez cautivos moros. 



)>Los vecinos de la villa nueva de Rocabruna ban 
logrado que se le deposite en su templo por pretender 
que Arnaldo habia morado en esta comarca.» 



Al oir estas palabras, comprendi6 Pedro el suceso 
portentoso, y en su rostro, d la breve expresidn del 
arrepentimiento, sucedid el de una celica alegria y del 
hacimiento de gracias. 



LA ESPADA DE VILARDELL. 

LEYENOA TRADICIONAL (l). 
I. 

Por entre los escombros de una mezquita, cubiertos 
acd y alld de floridos arbustos, tendidas tres bellisimas 
hadas & la luz azulada de la luna que confunde los con- 
torno^-de sus cuerpos con los de las columnas medio 



(1) Para evitar eqaivocaciones se debe advertir que la parte 
histdrica de esta leyenda comprende lo relative a la espada ; que la 
tradicioDal abraza lo narrado en el num. Ill , & excepcldn de la su- 
puesta intervencidn de San Martin, pues si bien existia una espada 
con su nombre, era distinta de la de Vilardell. 



496 LEYENOAS EN PROSA. 

caidas, ensayan dulces cantares morunos y se adorme- 
cen languidamente produciendo con los dedos amorti* 
guados 6onldos. 



Interrumpe su reposo una seca carcajada que les mae- 
ve A agitar sus blancas gasas y d dirigir sus miradas A la 
cima del pintado muro en el cual asotna el rugoso as- 
pecto de una vleja maga. «|Hola! icon que estdis to- 
davia ensayando los muelles sonidos con que os propo- 
ndis seducir d los adalides cristianos y hacer saltar de 
sus manos las espadas? 



» Los abrasados desiertos de la Libia , fecundos en 
monstruos, A que me condujeron mi poder y mi expe- 
riencia, me ban prestado mds poderoso auxiliar. Vere- 
mos quien arrancard mds Idgrimas de los ojos de las 
matronas catalanas.» 



Elevase A los aires la bruja y siguela un drag6n alado 
que extiende d lo largo su ondulante cola A cuyo alre- 
dedor flota una niebla fetida. Canta el mochuelo, agitase 
el lobo en su manida y cubren la luna siniestras nubes 
que dan A sus rayos un time sanguinoso. 



II. 



No es el alegre mercado el que llena las callejuelas y 
la plaza de Sen-Celoni la tarde de la vispera de San 
Martin, pues van los varones silenciosos, gimiendo las 
mujeres y llorosos los ninos. 



Entran apresuradamente los pastores con sus ganados, 
los labradores con la hoz, el arado y la horca, y entre 
la confusa plebe descuella algtin caballero armado de 
lanza. 



Buscan todos un abrigo en la iglesia que abierta de 



LXYBIIDAS m PROSA. 497 

par en par recibe oleadas de fieles, mientras que cuantos 
pierden la esperanza de entrar en ella se guarecen en las 
cercanias del lugar sagrado. 



Vlene la noche y su denta obacuridad se auna con un 
completo silencio: ni un rayo de luna, ni el brillode 
una estrelia atraviesa las negras nubes, ni un hacha arde 
en la plaza, ni chispea un tedero en las esquinas, ni 
alumbra un bland6n en el altar, ni oscila una Umpara 
ante las piadosas imigenes. Nadie acude i su oficio; 
todos se roantienen inm<Sviles y recogidos. 



Parte del interior del templo un susurro de plegaria 
que se extiende & su atrio, i los arcos de la plaza, A los 
desvanes y mirandas, al campanario y ^ la torre, y des- 
pu^s de haber recorrido este espacio vuelve A dejar la 
noche sumida en el silencio. 



Repetidas veces durante las eternas horas que van 
transcurriendo se propaga el mismo susurro y le sucede 
el mismo silencio, hasta que una traa otra se oyen do- 
blar tristemente las campanas de las vecinas parroquias 
como si las voces de sus dngeles custodios pidiesen 
auxilio para los que en ellas se guarecen. Y luego, no 
muy lejos, hacia el norte se oye un hondo bramido y el 
f uerte aleteo de dos alas monstruosas. 



Queda suspendido el aliento de todos, pero en breve 
un aura m&s fresca anuncia que van i romper los pri- 
meros albores. Suena entonces el choque de los cascos 
de un caballo sobre el puente del Tordera. 

III. 

La mahana de la vispera de San Martin se acerco un 
anciano mendigo d Berenguer, membrudo labrador de 
la aldea de Vilardell, que sentado en un poyo de su 
rdstica vivienda, estaba aiilando su espada y bruiiiendo 

3s 



49$ LBYENDAS EN PROSA. 

un ancho escudo de acero que brillaba como las aguas 
de un aljibe. 



«Sin duda, le dijo el anciano, estoy implorando la 
caridad de un noble cabaIlero.)!> — « Noble caballero, no, 
pero honrado payes, hombre libre y soldado. 



]>Sabed, buen anciano, que esta espada A queacabo de 
sacar las muescas que en ella dejaron el nogal y la end- 
na, ha brillado en medio de las de los mejpres barones 
del Valles y que esta mano callosa que nunca ban cu- 
bierto perfumados guantes ha sido estrechada por la del 
conde soberano. 



;>Y aun no ha llegado A sQ t^rmino el denuedo del de 
Vilardell que reclaman ahora nuestra buena tierra aso- 
lada por el vesiiglo de Montseny, y tantos hombres de- 
vorados, tantos viejos y mujeres despedazadas, tantos 
enlutados.castillos. Temerario os he de parecer cuando 
muy denodados caballeros han perecido en la empresa; 
mas no importa, todos los buenos deben intentarla. 



»Pero me olvidaba de vuestra necesidad, buen an- 
ciano, mayormente cuando guardo un excelente pan de 
trigo con que regalarme el dia de San Martin, y cuando 
bueno serd que lo comparta con un honrado mendigo 
cuyas oraciones acaso me den ventura en la lid.s 



Entr6 Berenguer en el achatado portal, y al tomar en 
sus manos el pan, oy6 exclamar al mendigo: «Desven- 
turado del matador del dragdn, pero feliz el que logre 
libertar de ^1 i sus hermanos.» 



Apresurdndose d salir el labrador para averiguar el 
sentido de tales palabras, hall6 ausente al mendigo y en 
lugar de la suya una nueva espada larga y resplande- 
ciente. 



LIfVENDAS EN PROSA. ^ 499 

Grande algazara se levant6 entre los lenadores cuando 
con el auxilio del nuevo acero derrib6 de un golpe 
Berenguer el ancha copa de una vieja encina. 



Mayor fu^ todavia el clamoreo cuando con el parti6 
una gruesa piedra (durante muchos siglos se mostro en 
las cercanias de Sen-Celoni) y fu^ entonces reconocida 
la espada por virtuosa y de constelacl6n. 



Animado Berenguer de nuevos brios, di6 algunas 
boras A un sueho que fu^ i menudo interrumpido por 
confusas imdgenes de la proxima pelea y que ceso al 
primer canto del gallo; bora en que el labrador ensill6 
el corcel y abandono la casa paterna. 



Cuentase que despues de haber cruzado algunos cam- 
pos, por entre los drboles del inmediato bosquecillo, 
diviso d un guerrero a caballo, en quien por la aureola 
de su cabeza, cuya luz casi imperceptible alumbraba su 
cuerpo, reconocio d un bienaventurado, por sus faccio- 
nes al mendigo portador de la espada y por su capa 
partida al santo cuya festividad debia aquel dia cele- 
brarse; y que con apacible rostro y con la mano tcndida 
bacia el norte, exclamo el celestial soldado : « Desventu- 
rado del matador del drag6n, pero feliz el que logre 
libertar de ^1 i. sus hermanos.» 



No se detiene Berenguer; atraviesa el puentecillo del 
Tordera, y al divisar A los primeros debiles rayos del 
alba, campos asolados d trechos, reconoce la proximidad 
del vestiglo. 



Exhdlase de un torrente una niebla rojiza; n6talo Be- 
renguer, ap^ase y busca penosamente la bajada ai fondo 
por las fragosas laderas. 



Apercibe el monstruo su presencia y se revuelca en- 
furecido sobre las cenagosas aguas: arrojan centellas sus 



5qq lvyenoas bn prosju 

Qjos, mas al cUvarlos en el escudo, su propia y espan- 
tpsa imagen en ^1 reflejada, le turba y amedrenta. Abre 
sin embargo sus fauces en las cuales bunde Berenguer 
la espada. Arrdncala y cUvala en tres distintos puntos 
4e la piel escamosa. 

Fatigado y Ueno de terror, abandona Berenguer el 
torrente, sube A caballo, arranca d escape y va oyendo 
mds y mds lejanos los bramidos de la iiera irritada por 
la rabia y por las aasias de la muerte. 



Difundese & poco la buena nueva; encitodense iumi* 
narias en las torres; clamorean festivamente las campa* 
nas, y entra el vencedor en la plaza de Sen-Celoni, 
rodeadQ de alegre muchedumbre. 



Levantando entonces la espada exclama en adem^Q 
victorioso: ^cjOh mi buena espada I (oh diestra mia 
fuerte ! b mas cae de ella una gota de sangre y resbala 
sobre el brazo del h^roe que alza los ojos al cielQ y se 
derriba exdnime del caballo. 



Mientras se levanta un grito de terror, alliganse al 
finado algunos caballeros que forman como un lecho de 
sus brazos y transportan al templo silenciosos el caddver 
de Berenguer que depositan en las gradas del presbito* 
rio. Calzanle espuelas de oro y truecan por uno de los 
suyos el grosero tahali del heroe de Vilardell. 



Grandes fueron las exequias que se le tributaron 
cuando se le entcrr6 en un labrado lucilo, sobre el cual 
se tendio su imagen, adornada con las nobles insignias 
de la caballeria. 



LSYBKDAS SN PROSA. 5 Of 

IV. 

Transcurren los siglos anadiendo nuevos florones & la 
corona de nuestros soberanos y el nombre cataUn es 
temido en regiones apartadas. 

Temido es en regiones apartadas ; pero | ay ! i cu^titos 
hi|os de la patria expiran en las sangrientas demandas! 

Lo que no pudo la espada de los pisanos alcanzaroA 
las infectas exhalaciones de los lodos de la Isla de Cef* 
deha ; mas aunque haya menguado el nijtnero de los 
combatientes y aje la palidez del rostro de los que so- 
breviven, el infante Alfonso se acuerda de que el rey su 
padre le repiti6 tres veces el dia de la partida : ; 6 veneer 
6 morir, 6 morlr 6 veneer! 



En el campo de Lucisterna vi6 el noble prfncipe eaer 
todas la* ens«iias de sus ricos hombres^ y acudio A le* 
vantar la d« Guillermo de CervelI6, Ultima derribada. 
Atraviesa luego su propla vanguardia y se preeipita 
como un le6n en el fondo de las huestes enemigas. 
Tumbado del caballo, hecha astillas su lanza, llama el 
auxlllo de los suyos que no bastan i atravesar la triple 
muralla de cotnbatientes que se lea opone. 



Recibe el infante diez y nueve heridas eit la gofguera, 
mas no por esto desmaya : a Por el valiente de Sen-Ce- 
ioni, exclama^ no debris hoy gozaros en mi muerteA, y 
arrancando de su lado la espada de Vllardell , ahuyen- 
ta A sus enemigoa y 6brese paso. 



I Qui se ba htch6 de la faist6rica espadA ? i qud f\i6 de 
la apreciada joya de nuestros condes? perdidose ha su 
memoria desde que se olvidaron nuestros recuerdos, 
desde que no saena nuestro lenguaje en la hoca de ftin* 
gtin principe y desde que Vilardell pAftCt Un nottthf€ 
extraiio y duro. 



502 LEYENDAS EN PROSA. 



:m:xj3^xjz;.^^. 

LEYENDA HISTORICA. 

Los drabes de Abderrdmen, huerfanos de su caudillo, 
ban dejado insepultos d millares de sus hermanos ea las 
Uanuras de Poitiers. Aplast61es el martillo de Carlos, j 
Eudes de Aquitania se apoder6 de sus tiendas enrique- 
cidas con los despojos de la opulenta Burdeos 7 del 
santuario de San Martin, apostol de las Galias. 



^Por que, pues, el anciano sehor de Aquitania se ale- 
ja de los corros de los guerreros septcntrionales y se 
niega d oir los sonidos del heroico bardito? Como sus 
padres y sus abuelos Eudes ha vestido ya la clamide del 
romano y aborrece los cantos de las selvas en que suenan 
todavia los aborrecidos nombres de Tor y de Wodan. 



I Por qud, pues, evita la presencia del hijo de Pepino 
que el Occidente aclama como su libertador y que ben- 
dicen los pontifices? Porque teme la pujanza de la casa 
de Heristal y divisa el yugo que amaga d sus tierras de 
Vasconia y de Aquitania. 



^Por qu^, pues, aun en medio desus turbulentos ada- 
lides, guarda por largos ratos silencio € inclina d menu- 
do la cabeza? Tristes nuevas le ban Uegado de los fres- 
cos trdnsitos del Pirineo y Uora desventuras privadas. 



Oid el relato de las desventuras de la casa de Eudes, 
sehor de Aquitania. 



LEYENDAS EN PROSA. 5o3 

L 

En el palacio condal de Burdeos, en la c^mara abo- 
vedada se halla el duque Eudes sentado con angustiado 
rostro en la silla incrustada de marfil, cuando se abre la 
ferrada puerta y la bella Lampegia se precipita en los 
brazos de su padre. 



Tiembla la voz del caudillo al preguntarla: <(Lampe- 
gia, hija mia; ^c6mo te he recobrado? ^acaso lio es 
cierto que te separaste del monasterio edificado en el 
bosque montuoso y que caiste en manos del feroz 
Munuza?» — 



<cSi, padre mio. Fui arrebatada por los soldados de 
Munuza y conducida & la sombria ciudad de la Cerda- 
na.)> — «£Cdmo, pues, te he recobrado? ^como te liber- 
taste del matador del joven pontifice Anambado? ^como 
no expiraste de terror al verte en poder del fiero berberi, 
azote de los crlstianos del Pirineo?» — 



« Fiero y atezado es Munuza, padre mio ; pero creed* 
me^ palabras dice poderosas A apaciguar el coraz6n de 
una doncella.» — « Fiero y atezado es Munuza, anade 
uno de los cinco musulmanes que se ven sentados en el 
suelo, pero nunca el pecho de un soldado se halla des- 
provisto de generosidad. 



» Y puesto que conoces las rudas usanzas de los corn- 
bates no Ic acuses con demasiado rigor. Mat6 A Anam- 
bado, porque las palabras de este mancebo llegaban & 
domenar el dnimo de los mismos berberies, y acoso sin 
piedad A los salteadores del Pirineo por no ver medio de 
apoderarse de las guaridas de estos osos montaraces.» — 



« ^ Y quien eres tu para atreverte d defender en mi 
presencia a nuestro mayor enemigo? lal que sin duda 



504 LXYBNDAS EN PR08A. 

conserva Abderr^men en nuestras fronteras con el vano 
empeno de que su ferocidad nos amedrente? » — 



« No, dijo levantandose el moro, no es Munuza en- 
viado de Abderrdmen y no hay ni puede haber tregua 
entre el tigre del Atlas y el le6n de Arabia. 



^Escuchame. Se que se acerca el dfa en que legiones 
de creyentes van d pasar d la tierra grande (i) y en que 
la suerte del mundo va k pesarse en la balanza de las 
batallas. Con una palabra que pronuncies, ahi tienes a 
Munuza que se pondrd k tu lado 6 al de Carlos, escudo 
de los Francos.^ 



Mirole fijamente el Aquitano y contestole en breve: 
«Tampoco Eudes debe envanecerse en gran manera con 
ei dictado de Franco, pues la pura sangre de Armando, 
senor de los Vascones, corre unida en sus venas con la 
del gran Clodoveo. 



»Y si los debiles sucesores de este caudillo, si mis 
menguados deudos los de la larga cabellera, tiemblan 
en presencia del mayordomo austrasio, no les imitara 
Eudes por cierto, y seria para i\ un dia de crudo sacri* 
ficio aquel en que se viese obligado k implorar la alian- 
za del odiado Carlos. 



»Audacia pues: dame tus berberies y se unirdn k mis 
aquitanos que el inculto Teuton moteja neciamente de 
livianos y locuaces; el neustrio y el burguinon cobrardn 
alientOy y el echeco-*iaona, el hombre libre de los men- 
tes cantdbricos, afilard sus venablos contra el alemdn y el 
turiAgio.»-*- 



«Mas nuestro pacto debe ligarse con un lazo indiso- 
luble, con el lazo que teji6 la mano misma del destino* 

(1) Francia. 



LKYCNDAS BN PROSA. 5o5 

al poner en mis manos A esta bella criatura que sin mi 
generosidad lloraras todavia. Conc^demela y cristianos 
7 berberies la llamardn reina de los Pirineos.)> — 

«Osadasson tas propuestas, musulmdn. Raras veces 
bendice el cielo semejantes enlaces, y debleras acordarte 
de cudn caro cost6, si no miente la fama, d la viuda del 
godo Rodrigo, el amor del bizarro Abdelazis. Per otra 
parte s61o la ley de la necesidad pudiera excusarme i los 
ojos de los mios, de que diese entrada en mi familia A 
un secuaz de Mahoma.^-— 



« No creas que como el muelle Abdelazis aguarde A 
mis enemigos en un pabell<Sn sombreado de naranfos, 
pues he de guarecerme detrds de las murallas de Livia y 
de Sardonia; y no te sonrojes de un vinculo de que te 
sobran ejemplos en las orillas del Guadalquivir, del 
Ebro y del R6dano. 



» Y ademds, voy A abrirte por entero mi pecho. Cuan- 
do nuestros padres abrazaron la ley del profeta, brillaba 
con el esplendor del sol naciente la gloria de los pueblos 
orientales, sin que las promesas que en los astros lefan 
nuestros adivinos consiguiesen librar del alfanje i noes- 
tras errantes tribus. 



»Semejante A il en el rostro, en la bospitalidad 7 en 
la pelea, ^qu^ podiamos hacer sino acoger al drabe do- 
minador que nos tendia los brazos? Mas ya que el hijo 
del lemen 7 de la Palestina se avergUenza de su altaoza 
coa el africano 7 se desdena de obedecer i un Munuza 
temido en otro tiempo del mismo Pela70, romperise la 
alianza. Tru^uense los hados y acaso el berberi bende- 
cird el nombre del hijo de Maria. » 

As! platicaron los dos caudillos y no tardd en sellarse 
fatal pacto cimentado en el odio. 



5o6 LEYENDAS EN PROSA. 



11. 



Sudan los abetos frescas gotas de rocio^ cantan las 
aves con alegre estrepito y exhalan sus aromas las plan* 
tas silvestres; mas no siempre un dia feliz sigue A una 
deleitosa alborada. 



Acompanado de algunos soldados y de vuelta del Cas- 
tillo de Sardonia, levantado al otro extremo de los puer- 
tosy sigue Munuza el ancha calzada que dominan dos 
vallas de roca, esperando divisar en breve las torres de 
Livia y descansar en los brazos de Lampegia. 



c^Serd acaso el eco de los pasos de nuestros corceles 
el que se percibe? No, que es muy mds precipitado y se 
engruesa por momentos. Debe ser un nuevo jinete que 
se acerca. Helo d la vuelta del camino. i C6mo! i Es el 
negro Hasan ! » 



^Seiior, grita ya desde lejos el leal servidor. Dejaste i 
mi cuidado la hija del cristiano y la ciudad torreada. 
Pense lo que tenia mds precio a tus ojos y crei ser la 
noble cautiva. Ahi te la entrego. Los nuestros siguen 
defendiendose, pero el sirio Gedhy, enviado de Abde- 
rrdmen, ha sabido tu ausencia y se afana en buscarte. 
Huye y ampararemos tu fuga. 



;»E1 califa ha proclamado la guerra sagrada. Abderrd- 
men se adelanta. Como arenas arremolinadas se ban 
levantado innumerables creyentes al grito de la pelea: 
el paraisol y se les ban unido nuevos enjambres de 
nuestros berberies. » 



Recibe Munuza en sus brazos d la desvanecida Lam- 
pegia y emprenden todos la rdpida fuga, pero viendose 
d poco solo Hasan con dnimo para continuarla por lar- 



LE VEND AS EN PROS A. boy 

go tiempo, dispone que su sehor se adelante mientras 
los demds aguarden la llegada del sirio. 



Sube Munuza la pesada cuesta y gana una buena dis- 
tancia, hasta que negdndose d obedecer el caballo, se 
doblan sus rodillas. Exti^ndese la calzada como dilatada 
cinta, d cuyo extremo se distinguen inmoviles Hasan y 
los suyos. No lejos de Munuza mana una fuente cuyas 
aguas riegan la desigual »uperficie del herboso valle. 



Traslada el africano d su esposa d la orilla del arroyo, 
ti^ndela sobre el c^sped y procura reanimarla con las 
frescas aguas de que llena el hueco de su propia mano. 
«Lainpegia, esposa mia, vuelve en ti; tu preciosa vida 
lo demanda. 



»Mis enemigos me persiguen. Si logran veneer no 
quieras compartir mi negra 6 irrevocable suerte. Huye, 
octjltate en los bosques y de noche las hogueras te indi- 
cardn la choza de algi^n carbonero cristiano con cuyo 
auxilio podrds pasar d las tierras de tu padre. 



» Pero ya se agitan nuestros jinetes. Ya les envuelve 
una nube de polvo. 6yese el martilleteo de los alfanjes... 
no cesa un momento. Ahora se juega la vida de Munuza. 



»E1 estr^pito ha cesado. Mira, advierte si distingues 
la ensena blanca de los ommiadas 6 el pendon rojo de 
nuestra tribu. ^ Aciertas d divisar algo?» 



«S{, veo acercarse un jinete que por su ligereza no 
puede ser otro que tu fiel Hasan. »—«; Ah ! no, no... 
huye, huye... es la ensena blanca la que se acerca.;^ 



Y Gedhy precedia d los suyos gritando: «Guardad 
para el califa la bella nazarena y la cabeza del renegado.» 



POESfAS CASTELLANAS. 



Tradaeeidn de la oda in, libro I de Horaoio, 
SIC TE DIVA. 

Asf la Diosa Cfprida, 
Asi los dos herroanos, constelaci6n esplendida, 

T el padre Eolo guiente, 
Los vientos domehados, suelto tan s61o el Ceiiro, 

Nave que, cual dep6sito, 
Nos debes i. Virgilio, de los confines aticos 

Devuelve ileso, ruegote 

Y guarda cuidadosa la mitad de mi dnima. 

c De acero triple cldmide 
A aquel cercaba el pecho que dio barquillas frdgiles 

Primero al crudo pielago^ 
No temiendo la fuerza impetuosa del Abrego 

Que lucha con el B6reas 
Ni las Hiadas tristes ni del Noto la rabia, 

Senor del Adridtico 
Ya levante sus olas, ya modere sus impetus. 

De la muerte £que genero 
Temi6 aquel que los monstruos nadadores vi6 impdvido 

Y vi6 los mares fervidos 

Y los crueles escollos de las costas de Albania? 

En vano Numen pr6vido 
Puso en medio d las tierras el insondable Oceano 

Si d su querer ind6ciles 
Alcanzan nuestras naves las prohibidas mdrgenes. 

Con audaces propositos 
Por todo lo vedado rompe el humano genero. 

Por sus fraudes ilfcitas 
Baj6 el fuego d los hombresla progenie de Ydpeto; 

Despu^s del robo etereo 
Esparci6se do quiera de las fiebres escudlidas 

£1 escuadr6n inc6gnito, 

Y la ley antes tarda de nuestro mortal te'rmino 

Vino con paso rdpido. 
Con plumas desusadas del hombre, vol6 Dedalo 

Por la vacia atm6sfera; 
Invadi6 al Aqueronte el trabajo de Hercules; 

Nada al mortal es arduo; 
Acomcter pensamos, necios, el mismo empireo, 

Ni sufren nuestros crt'menes 
Que dcponga sus rayos el ofendido Jupiter. 

i834. 



5 12 POESfAS CASTELLANA8. 



CUMPLEANOS. 

Sobre los prados de yerdor teaidos, 
Sobre las hojas que mil flores cubren , 
Una rosa aparece. 

Yo tc vicra , 

Flor de los beilos campos que i la madre 
Favencia ofrecen riisticas coronas, 
Al terminar mis diez y siete abriles 
De Mayo en las primeras albas plScidas. 
Tu, cual pr^saga estrella, nuevos dfas 
A mi vivir entonces sehalaste, 

Y hoy, en colores tristemente bella, 
Nuevos dfas senalas A mi vida. 

I Un aiio, santos cielos ! { Cu^l de entonces 
Lento, amargo penar el angustiado 
Coraz6n comprimieral ; Cudntas joyas 
Que el alma adornan inocente, cudntas, 
Cual luz fugaz, desparecieran I 

Logre 
Un dfa en brazos de Virtud, con dulce 
Sonrisa el rostro calico alumbrado, 
Al templo de la Dicha sublimarme. 
AlU tal vez el anheloso pecho 
Un aire puro beberi; mis 0)OS 
Aureas columnas mirardn en extasis, 

Y alld en las altas b6vedas umbrosas, 
De mis tranquilos bien seguros pasos 
Esparcirdse vagamente el eco. 

Mayo de i836. 



OTROS TIEMPOS (i). 

Cae la tarde ya. Graiio tras graho, 
Mont6n sobre mont6n, hacia la nada, 
Mds y mds presurosos se atropellan 
Los instantes del sueiio de la vida. 



( 1) Esta poesia , escrita treinta j ocho anos despuds de la anto- 
rior, debe considerana como bu complemento. 



POBSfAS CAST^LLANAS. 5l3 

M ananas puras, misteriosas noches, 
Bosques que agita mansamente el aura, 
Praderas y montanas silenciosas, 
Moradas de los hombres, nobles ruinas, 
Dulces cantares, goces de la mente, 
Lauros modestos, gracias infantiles, 
De hondos afectos insolubles lazos, 
Al viandante que piensa en la partida 
Mds bellos parec^is. 

Si nuevos bienes 
No finge la esperanza acd en la tierra, 
Si de la culpa 6 del dolor las llagas 
Entreabre el recuerdo... i Tf mercedcs, 
Oh de la dicha eterno unico foco. 
Oh gran reraediador de quien te implora, 
Que en mis entraiias deponer quisiste 
Una gota de paz y de consuelo. 

Abril de 1874. 



IsAlJ^lRXJ^. 



BALADA. 

Una cinta di6 galano S6I0 dice: « Madre mfa, 

Berenguer d su Maria ; Madre mia, gudrdeos Dios.v 

Una cinta que en la mano, 

En la mano ella tenia. Mas la flor desde su tallo 

€ No te vayas», la decia, 

La acaricia la doncella Y en el patio cant6 el gallo : 

Como signo del amor; a No te vayas, oh Marfa.» 

Enlazar pretende en ella 

Una fior tras otra flor. De la cinta la doncella, 

La doncella corre en pos; 

Mas {ay triste! que &. deshora Hay montanas frente de ella: 
Recia brisa disperto, Pasa una, pasa dos. 

Y la cinta voladora, 

Voladora se llev6. Las campanas oye en tanto 

Sonar entre niebla frfa, 

Y ved luego que Maria Que la dicen con su canto : 

De la cinta corre en pos, «Vuelveatrds,vuelve, Maria, » 

33 



5i4 



POtESfAS CASTELLAN AS. 



Pasa un hora y otra hora, 
Pasa un dfa, una semana. 
El mancebo gime y llora 
Y aun espera ; { ilusi6n vana ! 



Berenguer acorn panaba 
A la madre de Maria, 
Una lapida besaba.... 
Mas la huesa estd vacta. 

1S4S. 



EL TROVADOR DEL PANADlfeS. 



Una pldcida mirada 
Serene mi f rente ajada 
Por un pensar de tristeza, 
Por el ardor estival; 
Bella nina catalana, 
La de la blanca mantilla, 
Cuya cintura engalana 
El lazo del delantal. 

De tus labios oiga amores 
En el habia de tu villa, 
En habla de trovadores 
Te responda yo despues ; 
Y mi Anima abatida 
Cobrard trescura y vida 
Cual si la hiriese de subito 
El aura del Panades. 

Esas palabras amigas, 
Bien-amada, que me digas, 
Cual perlas tal vez un dfa 
Mis cantos esmaltardn ; 
Serdn tal vez recordadas 
En famosos pergaminos, 
Do en oro luzcan grabadas 
Las glorias del cataldn. 



Que tal vez yo cante un dfa 
Tus recuerdos, patria mia, 
Tu hablar, tus villas y ferias, 
Jardines, nieblas sin fin; 

Y libre de triste olvido 
Tus Virgenes y tus Condes, 
O un trovador distrafdo, 

O un moreno paladin. 

Mas sera vana esperanza, 
Ay ! que de cuantas venturas 
En la tierra el hombre alcanza 
S6I0 he gozado el olor, 

Y ese tropel de ilusiones 
Que dentro mi frente brilla , 
Ha de morir en semilla 
Antes que llegue d dar ilor. 

Una pldcida mirada 
Serene mi frente ajada 
Por un pensar de tristeza, 
Por el ardor estival ; 
Bella nina catalana, 
La de la blanca mantilla, 
Cuya cintura engalana 
El lazo del delantal. 



Jalio 1837. 



POBSfAS CASTELLANAS. 5l5 



LA HUERFANITA. 

El alba baha los techos 
De los mansos de la costa, 
Alegres las aves pian, 
Blandas xnecense las olas. 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

I Para qu^ la huerfanita 
Pisa la arena A deshora? 
I Para contetnplar el alba, 
O coger menudas conchas ? 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

•fMarincro, marinero, 
Ven en busca de tu esposa, 
Ven i burlar de sus duenos 
La vigilancia traidora.» 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

Llega A la playa mojada, 
Detienese silenciosa; 
Ve brillar un bianco lienzo 
En la cima de una roca 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas 

Alienta suave la brisa, 
El sol en la mar reposa, 
Las pequehas aves pfan, 
Blandas mecense las olas. 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

Suenan vivas y algazara, 
Brama la bocina ronca, 
Alegres disparos turban 
El silencio de la costa. 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

Hacia el confin de las aguas 
Ligera barquilla boga. 
En sehal de triunfo ondea 
Un bianco lienzo en la proa. 
Mar azul, blancas casas, verdes hojas. 

Septiembre 1844. 



5i6 



POBSfAS CASTELLANAS. 



PASO DE LOS TROVADORES (i). 



I. 



Rey de los Trovadores . 

En la sala entapizada 
De ricas telas de seda 
En que vuestro Rey habita 
Triste novedad se observa. 

Trovadores. 

Decidnos la novedad 
De la sala de las telas. 

Rey. 

Esta sala suntuosa 
Donde vuestro Rey se hospeda 
Que circuyen galerias 

Y cuatro apacibles selvas, 
Bien lo sabeis, en el centro 
Fuente de mdrmol ostenta ; 

Y esta fuente coronada 
Vefase de violetas 

Y de rosas y jazmines 

Y de puras azucenas, 

Mas {desdicha! cay6 el frfo 



De los montes que nos cercan 

Y las fiores arrugadas 
Sobre la fuente se pliegan ; 

Y bien que aquesta mahana 
Recorrf las cuatro selvas 
Ni una sola fior hallara 
Sobre las marchitas hierbas. 

Trovadores. 

Es triste la novedad 
De la sala de las telas. 

Rey. 

Lo se , y la frente inclinada 
Sail de las mustias selvas 

Y d Raimundo el pajecito 
Entregue trova discreta: 
aPor trova, juglar, te mando 
A las villas que nos cercan, 
Que de las villas tu Rey 
Fiores si las hay desea.v 
Pues ^d6nde sin frescas rosas, 
Sin violetas d6nde fueran 



(I) Qaien hay a leido algunas lineas en prosa del antiguo idioma 
cataUn y por ellas conozca cuantas bellezas hubiera podido alcanzar 
en la poesia, quien se haya extasiado al pronanciar los grandes nom- 
bres 6 al recordar Iqs grandes hechos de nuestra hlstoria, sufriri 
precisamente un penoso desengano al recorrer algunas p&ginas de la 
poesia suscrita por aquellos nombres y que debiera ser la expresidn 
de aquellos hechos. La Edad media no fue la epoca de la poesia li- 
rica propiamente dicha. Pero la edad presente se ha empenado en 
d&rsela y atribuido & los trovadores el tono melanc6Uco y sublime de 
los Bardos ( sobre los cuales hay tambien qu^ decir), todo el presti- 
gio, el car&ctei* sacerdotal y el estilo gigantesco dc los Escaldas, aun 
algo del tono profetico de los Cantores sagrados. Esto ha sido con- 
fundir las ideas y alterar la fisonomia de nuestros gayos verstfica- 
dores. 

Un dia nos vino i las mientes el deseo de restituirsela y de dar 
una idea de sus maneras, ocupaciones y del tono general de sus can- 
tos ; pero estuvimos muy lejos de lograrlo cuando lo ensayamos en el 
siguiente informe y desigual Paso de los trovadores. 



POBSfAS CASTELLANAS. 



5i7 



Los conceptos soberanos 
De las dulces villanescas, 
Del cruzado serventesio 

Y de la Idnguida endecha? 
Cuando un trovador galano 
Nos le(a cantinelas 
(Haylas que al fondo del alma 
Con tanta dulzura Uegan) 
Flores yo entonces cogfa 

Y de honor en alta prueba 
Al papel las arrojaba 

Do entre arabescos y grecas 
Se mostraba al leedor 
Su sentida cantinela, 
Una hoja tal vez quedando 
Del trovador en las trenzas, 
Cual queda gota del lloro 
En el rostro de una bella. 

Bien la rica fuente adorna, 
Bien la adorna una fior nueva, 
Mas al papel de juglares, 
Por mi fe, no arrojarela; 
Que es la flor de mis recuerdos, 
Es mi dulce amor, mi prenda; 
Es la flor de oro que un dfa 
Sobre mi gorro prendiera, 
(Cuando eran misahos quince 

Y mis dias puros eran) 
El Cantor del Medio-dfa, 
Cabestany el de Provenza. 

Lloremos la novedad 
De la sala de las telas. 

Clarinete. 

Callen todos y atenci6n : 

Y para enmienda sabran 
Que para huir de un llor6n 
Besarfa d un musulmdn. 

Y quien me vea olvidar 
Dos dedos mi buen humor 
Me niegue el preclaro honor 
De ser Clarin el juglar. 

Como que si en vieja torre 
Uno de vosotros entra, 

Y si muy vieja la encuentra 
Lentamente la recorre, 



La recorre paso k paso 
Tristemente murmurando, 
Yo entonces estoy sudando, 
De pura rabia me abraso. 

El trovador se enamora 
De aquel mugriento lugar, 
Do por musica sonora 
Se aye el mo$card6n zumbar. 

Yo en tanto me precipito 
Hacia el campo mils vecino. 
Do d la higuera el higo quito 
O su dura fruta al pino. 

Y para mi capa digo: 
«Seiior don Arpa melosa, 
Cuente el losa por losa, 
Coma yo higo por higo. » 

Tal soy y reios luego 
Sin mirarme de mal ojo 
O vive Dios que me enojo... 
Por el gaitero gallego... 

Y pues por sentencia sabia 
Se que no ahita el pesar, 
Venga mi gayo cantar 

A serenar vuestra rabia. 

TROVA. 

Mal te probard la Venus, 
Marte, maglier que galdn ; 
Magtjer que villano y cojo 
No d Vulcano burlards. 

Bien que tu sangre descien- 
De la raza imperial [da 

De D. Jove rey supremo 
De los aires y del mar, 

Bien que fadas le criasen 
En castillos de cristal 
Y peinasen tus cabellos 
Con sus peines de coral ; 

Mal te probard la Venus, 
Marte, magiier que galdn, 
MagUer que villano y cojo 
No d Vulcano burlards 

Diz que es herrero y celoso... 

{Aqui sobreviene Raimundo 
el pajecillo.) 



3l8 POESfAS CASTELLANAS. 

II.' 

Rey de los Trovadores. 

May embozado Uegas, pajecillo, 
Mucha flor lucir^ bajo tu capa, 
Muy pesado veadrd tu canastillo. 

Clarinete. 

Merced d tantas flores 
De balde he de soldar tu arpa de acero. 

Un trovador. 

Y yo que d lus loores 
Dos notas puse al margen » juez severo 
He de borrarlas. 

Raimundo, 

Que me oigdis espero. 
' Bien sabeis que el guerrero 
Rocafort, de familia celebrada, 
Con dnimo altanero, 
Con sombria celada , 
Alli do dice «quiero» 
«Obedecedle» alli dice su espada, 

Y que d continuas lides le provoca 
De continua ambici6n la furia loca. 

Este, si bien arm ado, mal raedido 
Toc6 la trompa y su guerrera gente 
Bai6 d los valles rdpido torrente, 

Y do enire el brillo de verdura tanta 
El dlamo 6 el pino se levanta, 
Entre el vario fulgor de las cimeras 
Se divisan esplendidas banderas. 

Toc6 la trompa y luego 
(Doy mis ojos llorosos por testigos) 
Envuelve huracdn ciego 
Las vihas verdes, blancoscaserCos, 
Los roontes, las colinas y los rios. 

De sangre propia barras mil mancillan 
p Las barras catalanas, 

Cien espadas desnudas acribillan 



possIas castellanas. f^9 

Las doradas corazas cortesanas, 

Y sangre mancha y lodo en matiz vario 
La candorosa estola del templario. 

No me piddis pues flores, 
No las notas borreis de mis loores, 
No por merced soldeis mi arpa de acero; 
Que el sombrio guerrero 
Pronto el pie pisard de la morada 
A nuestros dulces cantos reservada. 

Rey. 

Trovadores que un dfa olvidasteis 

Por nuestro cantar 

Los escudos bninidos do brillan 

Coronas y bandas en pompa marcial , 

Pues Uora, 

Mai hora, 

Vuestro Rey, vosotros corred 4 luchar. 

Trovadores, 

Ni una vez por contiendas feudales 

Quisimos lidiar, 
Pero en coaoto se allegue el bandido 
A nuestras mansiones de gloria y solaz. 
Las dulcet 
Tensiones 
Por sones de guerra sabremos trocar 

Rey. 

; Ta no pues a los ecos de trovas 

Hadas dAnz^t^nl^ 
^Sentiranse los gritof %utTftrf/% 

Y no de] montero la flecha %u:j^T'f 

Volcmos, 

No Ilortis mis ojos, trA\ manot Hdiai, 
TroraJores, 
N: -ra rtz por fef.'yret ft^Ji.t% 

Pen Jt: c^t-o «e a..e?.e tl ''-/tr^^.^io 



520 



POESiAS CASTELLANAS. 



ROMANCES 

Dl LOS 



REYES CATOLICOS EN BARCELONA. 



DON FERNANDO A DONA ISABEL. 



(cEsta ciudad peregrina 
Que al Fenix se comparara, 
Puesdelaspiedrasdeun Monte 
Bella renace y lozana ; 

» Barcelona por sus usos 
Famosa y por sus hazahas, 
Famosa por la apostura 
y el decoro de sus damas ; 

»Es, ilustre esposa mia, 
La prenda mds esticnada 
Demi corona... 61b. tuya. 
Que do yo reino tu mandas. 

»De los Jaimes el segundo 
Que la celeste paz haya, 
Al Infante D. Alonso 
Mandando d tierras extranas, 

»Dijole: guarda, hijo mio, 
Nuestra enseha catalana, 
Pues jamds mancilla alguna 
Fue atrevida & mancillarla, 



•Antes bien por su lealtad 
Que el cielo premia y ampara, 
Para llevar mil victorias 
S61o es fuerza desplcgarla. 

vBien dijo, que no en mis 
Por el f ranees oriflama. [dfas 
Por la puerta de Bizancio, 
Ni el solio de las Bretanas, 

»Ni del imperio germane 
Por la investidura sacra, 
Trocara yo el estandarte 
De la naci6n catalana.» 

D. Fernando de Arag6n 
Hablaba en estas palabras 
A Isabela de Castilla, 
Domadora de Granada, 

La que la espada y corona 
Del Rey Chico quebrantara 
Y lanzdralas con brfo 
A las costas africanas. 



IL 



£L REY DON FERNANDO HERIDO POR UN DEMENTE. 



Lamentables son los duelos 
En la antigua Barcelona, 
Repetidas las plegarias, 
Y crecidas las limosnas. 

Las Idgrimas de los mozos 
Entristecieran las rocas, 



Lloran los tiernos infantes 
Al ver que sus padres lloran. 

El seso y pudor ohidan 
Las mds sesudas matronas, 
Desgarrando sin mesura 
Sus vestidos y sus tocas. 



POESUS CASTBLLANAS. 



3a 1 



«En malhora te fundaron 

Y crecistes en mal hora ; 

I Para tal fin te guardabas , 
O cuitada Barcelona? 

»La mancha que te afeara, 
O patria mfa, no borran 
Ni tus fnclitas virtudes, 
Ni tiis diez siglos de gloria, 

vCuandodel Rey D. Fernan- 
A la sagrada persona [do 

Se atreviera una vil daga 
Con intenci6n torpe y loca.» 

Ya circuyea el palacio, 
Ya sus contornos asordan, 

Y el rumor de sus querellas 

Y sus gritos son de sobra, 



Bien que el nacer del amor 
Las disculpa y las abona. 
En tanto la noble Reina 
A los balcones asoma, 

Y dice: cen vez, hijos mios, 
De Idgrimas que os desdoran, 
Del Dueno de nuestras vidas 
Load la misericordia; 

vQue mahana por la villa, 
Montado en yegua brifosa, 
Cabalgard D. Fernando 
Si place d Nuestra Sehora. • 

Tales palabras mitigan 
Las amorosas congojas; 
Apdrtanse los vasallos , 
Lloraban, mas ya no lloran. 



III. 



ENTRADA DE COl6n. 



No al torneo donde sirve 
A la belleza el honor 
Ni d las lides hoy convidan 
La dulceina y atambor. 

Las hachas esplendorosas 
Vencen la lumbre del sol , 
Ramas, flores y tapices 
De gran fiesta nuncios son. 

Y las pasadas edades 
Nunca la vieron mayor, 
Desque la ciudad pasea 
El almirante Col6n. 

Su talante mesurado, 
Sus traeres y valor 
Bien alcanzado le tienen 
El renombre de espahol. " 

Caballeros le acompanan 
Que no desmerecen, no, 
Por llamarse servidores 
Del almirante Col6n. 

Naturales de las Indias 
Caminando van en pos 
Pintada en sus cataduras 
La ignorancia y el pavor. 



Soldados y ricos pajes, 
Que cierran la procesi6n, 
Muestran sendos granos de 
Frutas de varia color, [oro, 

Yenluengasvarasconcintas 
Que el indio rudo tram6 
Aprisionan verdes aves 
Que imitan la humana voz. 

Bajo un dosel do campean 
Barras, Castillo y Le6n, 
Con su Esposa y el Infante, 
El que en buen hora naci6, 

En la plaza los recibe 
D. Fernando de Arag6n : 
Levdntase al allegarse 
El l^al navegador. 

Querfa Col6n besarle 
Las manos con devoci6n. 
El Rey apart6 las manos 
Y los brazos le alargo. 

El almirante da cuenta 
De los mares que cruz6, 
De las tierras que apercibe 
De la fe d la conversi6n, 



522 



POESiAS CASTELLAN AS. 



Do con ardid en el llano 
Levantara un torre6n , 
En que el can6n ya pregona 
Las glorias del espaiiol 

Lloran de placer los Reyes 
Y se post ran al Sehor, 
Que nuevas playas les muestra 
Como victorias les di6. 



Postradas vieronse entonces 
En alabanza de Dies, 
Cuantas gentes ha en su seno 
La catalana regi6n, 

Desde las rudas montahas 
Do la niebla cubre el sol, 
Hasta la villa que pinta 
Una rosa en su blas6n. 



IV. 



Al aspecto de una Reina 
Que la misma envidia acata, 
Que el estandarte cruzado 
Tremolar hizo en la Alhambra, 

Y que sangrientas facciones 
Con su mano apaciguara, 
Cual la del Sehor un dia 
Apacigu6 la mar brava, 

I Por que no llen6 los aires 
En funci6n tan sehalada, 
Del Trovador de Barcino 
Dulce la voz, dulce el arpa? 

jAy! marchita era la gloria 
De las trovas de Occitania, 
Mustia la violeta de oro 

Y rota el durea cigarral 
Cesaron ya los antiguos 

Cantos de amor y batalla 
En los alcazares regios 

Y en las populares plazas. 
Ya no m^s lais y tensiones 

De aquellos reyes del arpa 
Que los campos recorrian 
Seguidos de alegres bandas; 



Ya no mds Cortes de amor, 
Do leyes Amor dictara^ 
Ya no m4s coronas de oro 
En las f rentes inspiradas. 

Del saber el alto cetro 
Que el Catalan empuhara 
Cay6 tambien de su diestra 
Al olvidarse su habla. 

Mas si aquel arte perdiera 
Que ensehorea las almas, 
Que A los labios da sonrisa 

Y los ojos vela en Idgrimas, 
Si algun dfa desparece 

Lo famoso de sus armas, 

Y el dominio de los mares 
Le niega fortuna varia, 

Y si un dfa tiempo y olas 
En su dano conjuradas 
Del aldizar de sus naos 
Devoran las rojas barras, 

Siempre el amor dsusprinci" 
Residird en sus entrahas, [pts 
Ni iam&s feneceri 
La lealtad catalana. 



1840. 



POesfAS CASTBLLANAS. 523 

Fragmento del poema 
LA DAMA DEL LAGO. 

(.Walti«-Scott.) 

La sed el ciervo, al declinar la tarde, 
En el arroyo de Mondn saciara, 
Donde de la lumbrera de la noche 
Los resplandores p^lidos resbalan ; 

Y en Glenartney le fue nocturno asilo 
La selva de avellanos solitaria; 

Mas apenas el sol, cual fanal de oro, 
De Benwirlich la cima coronaba, 
Prolongados ladridos resonaron 
Por la senda de rocas erizada, 

Y le)ano rumor de los trotones 

Y el ronco son del caracol de caza. 
Cual dormido caudillo que recuerda 

Un centinela con la voz de alarm a, 

El ligero monarca de los bosques 

Abandona su lecho de hojarasca. 

No se alei6 sin que de entrambos flancos 

Sacudiese el rocfo, y meneara, 

Cual la cimera capit^n altivo, 

Su corona de cuernos enramada. 

Contempla el Hondo valle: una respuesta 
De la brisa d los hdlitos demanda; 

Y en cuanto entre las nieblas apercibe 
Los sabuesos que guian k la jduria, 
Traspasa el soto, en el espacio inmenso 
Con decidida libertad se lanza, 

Y de Uam-Var los pdramos lejanos 
Buscando va su voladora planta. 



524 POESfAS CASTELLANAS. 

CANCION DE DESDfiMONA. 

(Shakbspbakb.) 

Al pie de ua s&az llorando cada die, 
El coraz6n henchido de amargura, 
La faz caida en Idnguida postura, 
Llorar de amor conttno se la via. 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 

Y mientras tanto el Ifquido arroyuelo 
De sus suspiros en uni6n xnurmura ; 
Sus tristes ojos lloran sin mesura 
Y da d las penas compasi6n su duelo. 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 

;0h verde sduz, oh verde sAuz querido! 
T^ adornards mi triste vestidura... 
No le culpeis de mi cruel ventura, 
Pues yo cuitada su traici6n olvido ; 
Cantad el sauce y su dulce verdura. 



SONETO. 

(Dantb.) 

Tanto gentile e tanto onesta pare.. 

Tan gentil aparece y recatada 
La dama mfa si un saludo ofrece, 
Que toda lengua tiembla y enmudece, 

Y la vista d mirarla no es osada. 
Benignamente de humildad velada, 

Ella camina y su alabanza crece , 

Y de lo alto descender parece , 

Cual muestra de un milagro presentada. 

Muestrase tan placiente d quien la mira 
Que por los ojos da un dulzor al seno, 
Que no puede entender quien no lo siente, 

Y hasta parece que su boca aliente 
Un espfritu suave de amor lleno 
Que va diciendo al dnima : suspira. 



poesIas castbllanas. 5a 3 

EL REY DE TULE. 

(Goethe.) 

Hubo en Tule un rey constante 
En amor mientras vivi6 ; 
Al morir su fiel amante 
Aurea taza le don6. 

Sin la copa tan preciada 
Nunca plugo al rey comer, 
Mas su faz era surcada 
De una Idgrima al beber. 

En sus dias postrimeros 
Sus ciudades numer6, 
A una y otra di6 herederos , 
Mas la copa conserv6. 

En Castillo levantado 
De la mar en el confin, 
De sus fieles rodeado 
Celebr6 regio festfn. 

AUi vi6se al buen anciano 
La postrer gota apurar, 

Y lanzar con d^bil mano 
La sagrada copa al mar. 

Caer, Uenarse, perdida 
En las olas la mir6, 

Y en sus ojos no hubo vida , 

Y d beber >amds torno. 



I. — EL LENGUAJE I.EMOSfN. 

^Por que no nacf en los dias Cesaron ya los antiguos 

De las glorias catalanas Cantos de amor y batalla, 

Cuando el habla lemosina En los alcdzares regios 

Del poder y honor fue el habla? Y en las populares plazas. 

{ Ayl marchito qued6 el brillo Ya no tnis lais y tensiones 

De la lira de Occitania, De los maestros del arpa 

Mustia la violeta de oro Que los campos recorrian 

Y rota el iurea cigarra. Seguidos de turbas gayas. 



526 



POBSIAS CASTBLLANAS. 



Ya no mds cortes de amor 
Donde el ingenio imperaba, 
Ta no mds coronas de oro 
En las frentcs inspiradas. 

Del saber el noble cetro 
Que el cataldn empuhaba 
Cay6 tambien de su diestra 
Al olvidarse su habla. 

Mas el eco del torrente 
Que ocultan encinas altas 



Y sus ondas precipita 
Entre las penas quebradas; 

Los mon6tonos acentos 
De selvdtica balada ; 
El ruido de la cuna 
Que ora suena y ora para; 

El festivo clamoreo 
De vibradoras campanas 
En lenguaje lemosino 
Hablardn siempre d mi alma. 



1840 (1). 



II. — MARCHA GUERRERA. 



De placer arden los ojos, 
Los pies muevense i compds, 
Que no en vano tu nos llamas, 
Tu nos llamas, leaitad. 

Mas no vamos d la danza 
Bellos pasos d danzar; 
Alld vamos do el acero. 
Do el acero brillard. 

Mas no vamos d la siega 
Bellos trigos d segar; 
Alld vamos donde el plomo, 
Donde el piomo volard, 

Mas no vamos al mercado 
Bellos lienzos d mercar; 



Alld vamos donde el bronce, 
Donde el bronce bramard. 

Mas no vamos d la caza 
Bellas aves d cazar; 
Alld vamos donde el hierro, 
Donde el hierro estallard. 

Adi6s pues, felices campos. 
Adi6s pues, aura natal, 
Adios pues, prendas del alma, 
Adi6s pues, querido hogar. 

Cuatrocientos d la ida, 
Cuatrocientos en verdad, 
A la vuelta s61o ciento, 
S6I0 ciento que no mds. 



i85o. 



III. — EL PROSCRITO. 



El ancho manto del cielo 
Puras centellas esmaltan, 
Mas en la regi6n del aire 
Se pierde su luz escasa... 

Adi6s, dulces playas. 

De los mares la llanura 
Envuelve niebla didfana ; 
Todo es lejania inmensa, 
Todo es soledad callada. 

Sola, sola, lejos, lejos, 
Surca el mar nave liviana; 



Sobre las olas, rojizo, 
La luz del farol resbala. 

De los remos impelida, 
De los vientos columpiada, 
Sola, sola, cerca, cerca, 
Ligero rumor exhala. 

Alzanse en ella tres hombrcs, 
Tres hombres d tierra saltan, 
Dan un silbido y se puebla 
De armada gente la playa. 

Sobre brunidos aceros 



(I) Este romance, aunque con variantes, es el mismo que fignra 
con el numero IV entre los que llevan el ti'tulo de Los Reyei Cat6* 
licos en Barcelona . 



POCSfAS CASTELLAN AS» bzj 

La luz del farol resbala Desde el fondo de la barca: 

Y alumbra al triste que besa «Adt6$, prendas de mi vida, 

Las arenas de la patria. Adi6s, riberasamadas!!... 
Ya el proscrito se lamenta Adt6s, du Ices play as. » 

i853. 



AL SALVADOR. 

( Tnduccida de N.*** ) 

I Sin ti que hubiera sido? y <: que no fuera 
Sin ti? lleno de miedo y cuita amarga 
Del mundo por los dmbitos inmensos, 
Solitario cruzara. 
Ni un apoyo d que asirme distinguiera : 
Abismos divisara ante mis plantas ; 
Ni un oido siquiera, al cual fiase 
Los pesares del alma. 
Conoci al Salvador en quien confio : 
De entonces de la vida la luz clara 
Disip6 las tinieblas temerosas 
De noche encapotada. 
A ser hombre aprendf de aquel momento: 
Mi existencia alumbr6 fulgida llama ; 
Que el Bien-amado, de divinas tlores 
Los yermos engalana. 
En una hora de amor torna la vida ; 
Todo perfumes, todo amor exhala 
Do quiera hierba solitaria crece 
Para una y otra llaga. 
Salid... por los caminos derramaos, 
Las almas detened que errantes vagan 
Y alegres las Hamad d que reposcn 
Dentro nuestras moradas. 
De Dios en ellas vive el Hijo amado 
Lleno de resplandor; mas rodeada 
De espinas su cabeza, amor infunde 
Y mueve a santas lagrimas. 
Hermanos son los que una Jesucristo ; 
Quien en su seno paternal descansa, 
Madura para ser un dia fruto 
He la celeste patria. 

{ Diario de Barcelona, Viernes Smto 14 Abril 1854.) 



528 POESfAS CASTELLANAS. 

A D. ANTONIO DE CAPMANY. 

No victorias compradas i gran precio, 
No nuevas esperanzas renacientes, 
Hoy celebra Barcino : d tf te aclama, 
Capmany ilustre, por patriota y sabio. 

Digno de su homenaje te presentas. 
Im^genes gloriosas te circundan (i): 
Guzmdn y el del Pulgar, diestros pintores 
De crudas lides y dulicas reyertas ; 
£1 sesudo Mendoza en cuya f rente 
Lauros di versos enlazados brillan ; 
El buen Miguel mimado de las Gracias; 
£1 andaluz Apdstol, mansa fuente 
Que en cien arroyos derram6 sus ondas ; 
£1 de Granada puro, austero, fuerte ; 
£1 otro dulce Luis d quien los astros 

Y los prados dijeron cosas santas ; 
La maxima Teresa y Juan divino. 

Mas ya el velo descorres de los siglos (2) 

Y el blas6n cataldn ondeando muestras 
Sobre mazas y lanzas homicidas 

O sobre los tesoros perfumados 
De las tierras de Oriente. £1 habla aneja 
De tu patria resuena en peregrinas 
Comarcas, y los gremios opulentos 
Agitan sus pacificos pendones. 

j Imdgenes augustas 1 ; placenteras 
De los tiempos pasados remembranzas! 
No sicmpre te fue dado en dulce calma 

Y en altos pensamientos embebido 
Las patrias letras adornar, oh Antonio. 
Son6 un grito de guerra y cien mil voces 
Venganza apellidaron y tu acento 
£ntre estas voces resond vibrante. 

£n noble fuga entonces, i los ecos 
Del heroico luchar, en los escahos 
Del nacional Senado, entre el ambiente 
De ponzonosos miasmas infectado, 
Siempre mostraste con igual denuedo 
De un cataldn, de un espanol el alma. 

{Diario de Barcelona, i5 Julio 1^7-) 



(1) Alude al Teatro de la Elocuencia espanola. — (2) Alade & 
las Memorias sobre Marina, Comercio y Aries de Barcelona. 



fOKSUkS CASTCLLAXAS. 520 



UNA SI REN A. 



I Vlsteis una sirena 
I>e triste si duldsima mirada ? 

Grato su nombre sueoa,. 
Sij aspecto turba t a la vex agrada. 

; Esquiva sus abrazos. 
Oh joven, si la axnastes! aun cs hora : 

Rompe apn5a sus lazos 
Que bella y ponzonoia dor decora. 

Como huesped de un dia 
Visita a su amador y le acompana: 

Con suenos de alegna. 
Con un mentido porrenir le eogana. 

Para grandezas eres, 
— Lisonjera al oido le murmura; — 

Desdena los placeres 
Del humilde Taron y su rentura. 

Y en perezoso lecho, 

De orguUo y de tristezas el se embriaga , 

Y mientras, en su pecho 
La viva llama de Tirtud se apaga. 

Tesoro tras tesoro 
Arroja i la corriente de la vida, 

Y con imbecil lloro 
Lamenta la riqueza sumergida. 

; Fata! melancolia ! 
{ Compahera en mal punto acariciada ! 

Se para el alma mia 
Cruz y no amor al fin de la jomada. 

Julio de 1S67. 



APENDICE. 



LfMITES DE LAS LENGUAS ROMANICAS (i). 

Se ha publicado recientemente la primera parte de un 
J^tude sur la limite giographique de la langue d'oc et 
de la langue d^oil^ trabajo que, por encargo del gobierno 
frances, ban preparado y escrito con no menos esmero 
que inteligencia Mr. Ch. de Tourtoulon, ventajosa- 
mente conocido por su Historia de D. Jaime el Con- 
quistadorj y el ya malogrado poeta Mr. O. Bringuier, 
miembros de la Sociedad de Montpellicr para el estudio 
de las lenguas romanicas. Sin dnimo de dar un cumpli- 
do examen de esta interesante publicacion, diremosalgo 
de ella y del problema lingtiistico con que estd enlazada. 

Este problema , que trae ahora divididos a los filolo- 
gos, es el siguiente: «En los confines de dos lenguas 
de una misma familia, £se pasa repentinamente de una k 
otra, 6 bien hay una transici6n graduada debida A la 
fusi6n de las dos lenguas ?» 

La ultima opinion parece A primera vista la mds ra- 
zonable y verosimil, mas A favor de la primera militan, 
d lo menos en ciertos casos, hechos muy atendfbles y de 
explicaci6n no dificultosa, si la formaci6n de las lenguas 
ha seguido el curso que nos parece probable. 

Al irse descomponiendo y transformando la lengua 
latina (pues de sus derivadas se trata ahora), hubieron 
de nacer varias y multiplicadas formas gramaticales; 
mas al propio tiempo causas etnicas y topicas, y mds 
tarde politicas y literarias, produjeron en determinadas 



(1) Este arti'culo debi<5 de ir entre los del tomo anterior, pero se 
omitid por involuntario olvido. 



Jkp£NDICE.--Lf MITES DE LAS LENGUAS ROMANICAS* 53 1 

cxtensioaes de territorio una regularidad mds 6 menos 
completa y una verdadera anidad de conjunto, ya que 
no de todos los pormenores. Asi se formaron diversas 
lenguas, que llegaron un dia A reconocerse como tales d 
si mismas y a imponerse diversos nombres, y que, una 
vez constituidas, adquirieron cierta consistencia y fuerza 
de conservacion que no pierden mientras existen. 

Esto no se opone d que en el recinto de una misma 
lengua quedasen irregularidades e inconsecuencias; A 
que, ademdsde las semejanzas generales de familia, hu* 
biese alguna analogia especifica entre variedades de di- 
versas lenguas y A que resultasen tal vez idiomas mixtos 
6 indecisos. 

Por otra parte, algunas de las lenguas que en el ori- 
gen no aventajaban A sus hermanas, despues, como na- 
die ignora, ban influido en ^stas poderosamente, y en 
ocasiones ban sido aquellas adoptadas con menosprecio 
de las ultimas, por individuos 6 por familias enteras; 
pero al mismo tiempo no es menos cierto: i.%quelas 
influencias ban obrado mucbisimo menos por razon de 
vecindad que por efecto de preponderancia politica y 
literaria ; 2.°, que las lenguas, influidas y mds 6 menos 
alteradas, conservan una gran parte de sus rasgos carac- 
teristicos; y 3.% que el cambio, si lo bay, de una lengua 
en otra, no proviene de infiltraci6n lenta y sucesiva, 
sino del abandono de la menos estimada por sucesores 
de personas bilinglles. 

Si bien estas consideraciones no coniirman el sistema 
de fusi6n, nos guardaremos de afirmar que esta sea im- 
posible. Quizas el examen de los becbos vaya demos- 
trando que en este, como en otros puntos, no tiene ca- 
bida una teoria absoluta, y pudiera ser tambien que 
engendrase inutiles controversias la diferente signiiica- 
ci6n dada a los nombres de lengua pura 6 mixta. 

Veamos ahora el resultado obtenido por los autores 
de la citada Memoria. Como es de raz6n, procuran ante 
todo fijar los distintivos de las actuales lenguas de oc y 
de o//, que no son absolutamente los mismos que los 



532 AP^NOICE. — LIMITES DE LAS LENGUAS ROMANICAS. 

del provenzal cldsico y del frances antiguo. «La lengua 
de oc, dlcen en resumen, apenas suprime en el cuerpo de 
las dicciones mas consonantes que las que suprimia el 
latin vulgar; conserva variadas terminaciones paroxito- 
nas (lianas).:., debilita poco la sonoridad de las vocales 
interiores, y aun las convierte & veces en diptongos y 
triptongos...; puede prescindir en la conjugacion de los 
pronombres personales.a Todo al reves, por supuesio, 
en la lengua del Norte. 

A pesar de las naturales dificultades de la empresa, de 
la multiplicidad de dialectos, subdialectos, variedades y 
subvariedades, de la mezcolanza de poblaciones y de la 
simultaneidad de varios dialectos en unas mismas co- 
marcas, los Sres. T. y B. creen haber llevado a cabo, dc 
una manera completamente satisfactoria, su intento y su 
esperanza de trazar una linea divisoria de las dos len- 
guas (i). No vemos que hayan encontrado hasta ahora 
un trdnsito del todo repentino; antes bien, dan como 
hecho general el de un dialecto de oc s61o con uno 6 
dos caracteres de of/, que confina con otro de oil sin 
mayor mezcla de oc. No niegan el caso, aunque afirman 
ser mucho mas rare de lo que pudiera creerse, de un 
dialecto en que los elementos de las dos lenguas anden 
poco menos que equilibrados; pero aun entonces presu- 
men que un mds minucioso andlisis de la parte grama- 
tical y fonetica Uevaria d la determinacidn precisa de la 
linea divisoria. 

Creemos quo un estudio de los limites de la lengua 
castellana y castellano-aragonesa y de la catalana (en 
la que comprendemos la de Valencia), darta resultados 



(1) Comprende el estudio como unos dos quintos de la extensido 

total. En el mapa que acompana la Memoria se ve la linea que corta 

hacia la punta del N. la Peninsula del Medoc, limitada por el Oc^a- 

^^ no y el Gironda, que atraviesa luego este no, hasta poco m&s arriba 

\ de la confluencia del Garona y del Dordona, y que despues de ondear 

\ un pequeno trecho por el S.« se interna dccididamente por el NE. 

hasta mks arriba del pueblo de Saint'Benoit du SauU, en el departa- 

\ raento del Indre, bajando luego algun tanto para dirigirse de O. k E. 



AP^NDICE. — LIMITKS DE LAS LBNGUAS ROMAN ICAS. 533 

mas claros y todavia menos favorables d la teoria de la 
fusion, ya porque las dos lenguas son de indole ttiAs di- 
versa que las de oc y oil^ ya porque ofrecen mds homo* 
geneidad interior (sin que por esto deje de haber varie- 
dades), ya porque acaso el cataUn se mantiene algo mds 
entero que los dialectos del Mediodia de Francia. 

Algo mds entero, decimos, que no incorrupto. Hay 
alteraciones, y alguna muy aneja, como que en antiqui- 
simos documentos literarios se nota ya la introducci6n 
de ciertas terminaciooes masculinas o y os contrarias al 
tenaperamento de la lengua. Mas estas alteraciones no 
ban sido mayores en los paises limitrofes al castellano 
que en otros muy apartados. Asi en Barcelona se habla 
un Catalan mds castellanizado que en muchos pueblos 
de la provincia de L^rida, fronterizos de Arag6n. En la 
ciudad de Valencia se pronuncia laj mds aproximada d 
la chj que en otros puntos no mds distantes del babla 
castellana, y es desconocida la s suave 6 arrastrada que 
se conserva en la provincia y ciudad de Alicante. 

En esta provincia, que confina con Murcia y la Man- 
cha, se observan, segun todos losdatos que hemos reco- 
gido (i), transiciones repentinas entre las dos lenguas. 
La valenciana persiste con caracteres muy determinados, 
si bien con mayor 6 menor ni^mero de palabras y con 
algian giro sintdctico tornados de la castellana. La canti- 
dad de estos elementos forasteros no es proporcional d 
la vecindad, sino d lo que se caliBca de mayor 6 menor 
cultura 6 adelanto; asi es mds considerable en los pue- 
blos de la marina que en los de la montana. En general, 
el pueblo habla el valenciano, al paso que las clases mds 
acomodadas son bilingUescon tendencia cada dia mayor 
d ^emplear s61o el castellano en el trato de personas de 
su propia esfera* Todos distinguen perfectamente una 



(1) Debemos la mayor parte de las noticias qne nos sirveo para 
el presente estudio, cod interesantes pormenores que no serian aqui 
oportanoB, al Dr. D. Eduardo Soler (Alicante), & D. Francisco de 
Pania Villar (Murcia) y d D. Gregoiio Amado Larosa ( Aragdn). 



534 APENDICE. — LfMITC5 DE LAS LBNGUAS ROMANICAS. 

lengua de otra, aun cuando las promiscuen, & veces en 
una misma cUusula (i). 

Senalase un hecho en gran manera- notable, cual es el 
de algunas poblaciones castellanas, como Aspe y Mon- 
forte, rodeadas de otras de lengua valenciana, lo cual es 
efecto del origen de sus primitivos pobladores (se entien- 
de, despues de la Reconquista), y prueba evidente de la 
natural persistencia de las lenguas. No es un lenguaje 
mixto el que se habla en dichas poblaciones, como taoi* 
poco en las mds inmediatas de la zona castellana ; ob- 
servase unicamente en aqudlas la pronunciaci6n de s 
por c (que era la del castellano antiguo), y ademds en 
Monforte (junto con algun arcaismo, verbi gratia: agora 
por ahora)^ el uso verdaderamente singular de las pala- 
bras pare y mare y no sabemos si de alguna otra valen* 
ciana. 

En Murcia, donde el castellano del pueblo dista mu- 
cho de ser cldsico, no por esto existe un lenguaje inter- 
medio. Hay, es verdad, algunas palabras catalanas cas* 
tellanizadas [revolton, pinuelo^ etc.), que ban de provenir 
en general de primitiva mezcla de poblaci6n. Del mismo 
modo cabe explicar, si no es coincidencia casual, algtin 
cambio de o en f/ (2), lo cual es propio tan s61o del ca- 
taldn del NE» Por lo demds, otras particularidades del 
murciano, como los diminutivos en iquiOj nada tienen 
que ver con la lengua vecina. 

De lo dicho resulta que si hay un valenciano mis 6 
menos castellanizado, no existe en realidad un castellano 
valencianizado, como debiera haberlo si fuese cierta la 
teoria de la transicion graduada. 

En las relaciones del cataldn y del aragones se observa 
un hecho inverso, pero que al fin y al cabo nos lleva d 
la misma consecuencia. No hay, que sepamos, un cata« 



(1) Asi lo observamos en los pliegos sueltos impresos especial- 
mente en Valencia, que insertan expresionet casteUanas en letra 
bastardilla. 

(2) Este cambio se nota en algunos pHegot sueltos que reproda- 
cen el habla popular de aqoella comarca. 



APfiNDlCC— LfjMXTBS DB LAS LBNGUAS ROMANICAS. 533 

\An modificado por el aragones y si un aragonds que 
contiene elementos catalanes. Tales son: !.<*, muchaA 
palabras, especialmente de las que designan objetos 
usuales; 2.% la articulacion linguo-palatal xa, xe^ etc.; 
3.*, el adverbio relativo en 6 ne (ni^en torno^ comdne por 
comerne); 4.% el articulo lo por ely y puede en cicrta 
majnera anadirse la terininaci6n au (almor:{au por a/- 
mor^ado). Pero se ha de advert! r que el uso de aquellas 
palabras viene de lejos y que se castellan izan cuando 
conviene ; que dicha articulacion y el adverbio relativo, 
tampoco desconocidos al antiguo castellano, son sin 
duda alguna originariamente aragoneses; que lo mismo 
debe pensarse del articulo, el cual no es en todas partes 
/a, sino en algunas roy (!), y que el cataldn no emplea 
la terminacion au en los participios. 

Ademds de esto, al oir hablar aragonds, sea el que 
fuere, se reconoce inmediatamente que pertenece k la 
misma familia lingtiistica que el castellano ; los elemen- 
tos de aspecto Catalan no guardan proporci6n con la 
mayor 6 menor vecindad de las dos lenguas, y el paso 
de una d otra, aun en los puntos en que hay continui- 
dad de poblaci6n, no es graduado. 

Creemos que resultados semejantes se deducirian del 
estudio de los limites entre el cataldn y los dialectos 
meridionales de Francia (ij. 

A pesar de todo lo expuesto, debe reconocerse una 
aotabilisima graduacion fonetica entre el cataldn y el 
castellano, derivada de causas historicas, probablemente 
etnicas, cuya averiguacion habrd de ser harto dificil. El 
territorio continental de la lengua catalana, que en la 
parte lexica y gramatical no ofrece muy considerables 
divergencias, con respecto k la vocalizacion se divide en 



(1) N6taD8e tambien cambios repentinos entre las variedades de 
una misma lengaa; asi en Cataluna, pasando de Montblanch d Es- 
pluga del FrancoU y de Villafranca del Panades a Vendrell, donde, 
por ejeroplo, se pronuncia con mucha fuerza la v que en Villafranca 
se confunde con la h. 



536 APl^NDICB. — Lf MITES DE LAS LENGUAS ROMANIC AS. 

dos grandes regiones : la del S. y la del O., donde se 
pronuncia de una manera mds semejante al castellano, 
y la del NE. cuya prominciacion dista menos de los 
dialectos galo-meridionales. 

Acerca del paso del castellano al gallego-portugues, 
poco sabemos, y este poco favorable, al parecer, A la 
leona de la transicion graduada. En una persona no 
vulgar de Astorga creimos notar cierto resabio de u en 
la pronunciacion de la o dtona, y es cosa averiguada que 
en VillatVanca del Vierzo se habla un castellano mez- 
clado de galleguismos, restos probablemente del anti- 
guo dialecto leones (i). 

Terminaremos manifestando el deseo de que las per- 
sonas curiosas y entendidas, habitantes de los paises 
limitrofes, vayan publicando los datos necesarios para 
la solucion del problema. Deberian, no hay que adver- 
tirlo, estudiar los hechos sin sistema preconcebido, pero 
sin dar inmotivada preferencia (en cuanto A la antigiie* 
dad, pureza, etc.) al habla de su propia comarca y sin 
apresurarse A calificar de idioma mixto 6 intermedio al 
que contenga algiin elemento del vecino. 

Barcelona, Mayo 1877. 

Revista de Archivos^ Biblioleeasy Museos. 



(1) La existencia de este lenguaje especial conBta por un tomo de 
poesias publicado hace algunos anos, con un interesante pT61ogo del 
Sr. Cubi y Soler, que nos merecid m&s confianza en materias Unguis- 
ticas que en las frenol6gicas y magn^ticas. Alguno ha dicho que el 
tal lenguaje es ficci6n del autor de los versos, asi como hay quien 
asegura que el dialecto bable es invencidn de los literatos asturianos; 
pero estas cosas no se inventan : lo que se hace es exagerarlas , es 
decir, dar mayor intensidad de la que realmente tienen, i los ele- 
mentos caracteristicos 6 diferenciales del dialecto. 







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